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Full text of "Colección de documentos inéditos para la historia de España"

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COLECCIÓN 



DE DOGUMEIVTOS INÉDITOS 



PARA LA HISTORIA DE ESPAÑA. 



í • 



/ 



; ^ 



o 



COLECCIOIV 



DE 



DOCUMENTOS INÉDITOS 



PARA 



LA HISTORIA DE ESPAÑA, 



por 



D. MIGUEL SALVA Y D.PEDRO SAINZ DE BARANDA, 

INDIVIDUOS DE LA ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



Tomo XVIH. 



MADRID. 

IMPRENTA DE LA VIUDA DE CALERO. 

1851. 



COLECCIÓN DIPLOMÁTICA 



de los documentos á que se refiere la disertación del feodalismo 

particular é irredimible de los pueblos del reino de Valencia , de 

donde salieron eipulsos los moriscos en el m 1609. 



(Copia moderna). 



f'Exisie entre los mss, del Excmo. Sr. Diu¡ue del infantado J. 



DOCUMENTO PRIMERO. 



Bando de la expulsión de los moriscos del reino de Valencia , pu- 
blicado en la capital el dia 22 de setiembre de 1609 , según se 
conserva en el folio 3& de la Mano 50 de Mandamientos y embar^ 
gos de la cárte civil de Valencia del año 1611. 



'* £1 Rey y por S. M. D. Luís Carrillo de Toledo, 
« Marqués de Caracena , Señor de las villas de Pinto y 
«Inés, y Comendador de Chinclana yMontison, Virey 
« y Lugarteniente y Capilan General en esta ciudad y 



6 

«t reino de Valencia, por el Rey nuestro Señor. A los 
«Grandes y Prelados, Titulados, Barones, Caballeros, 
«Justicias, Jurados de las ciudades, villas y lugares, 
c Bailes , Gobernadores y otros cualesquiera Ministros 
«de S. M. , ciudadanos, vecinos particulares de este di- 
«cho Reino. — S. M. en una su Real carta de cuatro de 
« agosto pasado deste año , firmada de su Real mano , y 
« refrendada de Andrés de Prada , su Secretario de Es- 
«tado, nos escribe lo siguiente — Marqués de Caracena, 
« primo , mi Lugarteniente y Capitán General de mi reino 
c de Valencia. Entendido tenéis lo que por tan largo dis« 
« curso de anos he procurado la conversión de los mo- 
« riscos de ese reino y del de Castilla , y los edictos de 
« gracia que se les concedieron, y las diligencias que se 
« han hecho para instrnillos en nuestra santa fe , y lo 
« poco que todo ello ha aprovechado, pues no se ha visto 
« que ninguno se haya convertido , antes ha crecido su 
«obstinación; y aunque el peligro y irreparables daños 
« que en disimular con ellos podia suceder , se me repre- 
<c sentó dias há por muchos y muy doctos*y santos hom- 
« bres, exhortándome al breve remedio, á que en con- 
« ciencia estaba obligado para aplacar á nuestro Señor, 
« que tan ofendido está desta gente , asigurándome que 
«podia sin ningún escrúpulo castigándoles (1) en las vi- 
<i das y haciendas , porque la continuación de sus delitos 
«los tenia convencidos de herejes, apóstalas y prodito- 
a res de lesa Majestad divina y humana ; y aunque podia 
« proceder contra ellos con el rigor que sus culpas me- 
« recian, todavía, deseando reducirlos por medios suaves 
<x y blandos, mandé hacer en esa ciudad la junta que sa* 

(i) Qaizá: castigarlos. 



"leis, en qae concarrtsteis vos, el Patriarca, y otros 
u Prelados y persooas doctas, para ver sí se podía cxcu- 
asar el sacallos deslos reinos. Pero habiéndose sabido 
«que los dése y los de Castilla pasaban adelante con su 
o dañado iiileolo , y he entendido por avisos ciertos y ver- 
a daderos que conlioaando su aposlasla y prodición, han 
u procurado y procuran por medio de sus embajadores 
«y por otros caminos el daño y perturbación de nues- 
u tros reinos; y deseando cumplir con la obligación que 
« tengo de su conservación y seguridad ,^y en particular 
n la de ese reino de Valencia , y de los buenos y Celes 
u subditos del por ser mas evidente su peligro , y que cese 
■ la herejía y apostasía; y habiéndolo hcclio encomeD- 
u dar á nuestro Señor , y conGado en su divino favor por 
n lo que toca á su bonra y gloria , he resuelto que se 
II saquen todos los moriscos de ese reino, y que se ecben 
u en Barbería. Y para que se ejecute y tenga debido 
d efecto lo que S. M. manda , hemos mandado publicar el 
« bando siguiente. 

1 "Primeramente, que todos lus moriscos 

n deste reino, asi hombres como mugercs, cun sus lujos, 
«dentro de tres dias de como fuere publicado este bando 
■tea los lugares donde cada uno vive y tiene su casa, 
«salgan del, y vayan á embarcarse á la parte donde el 
«comisario, que fuere é tratar desto, les ordenare, si- 
uguiéndole y sos órdenes; llevando consigo de sus ha- 
K ciendas los muebles, lo que pudieren en sus personas, 
«para embarcarse en las galeras y navios, que están 
«aprestados para pasarlos á Darberia, á donde los dc- 
« sembarcarán , sin que reciban mal tralamienlo, ni mu- 
uleslia en sus personas, ni lo que llevaren, de obra ni 



8 

«de palabra, advirtiendo qae se les proveerá en ellos 
« del baslimienlo que necesario fuere para sn suslenlo 
« dorante la embarcación , y ellos de por si lleven tam- 
c bien el que pndieren. Y el que no lo cnmpliere , y exce- 
«diere en nn punto de lo contenido en este bando, in- 
«curra en pena de la vida, que se ejecutará irremisible- 
« mente. 

2.. . . . . ** Que cualquiera de los dichos moriscos 

« que publicado este bando , y cumplidos los tres dias 
« fuese hallado desmandado fuera de su propio lugar, por 
« caminos ó otros lugares hasta que sea hecha la primera 
« embarcación , pueda cualquiera persona , sin incurrir 
« en pena alguna , prenderle y desbalijarle , entregándole 
« al Justicia del lugar mas cercano , y si se defendiere lo 
« pueda matar. 

3 '* Que sola misma pena ningún morisco, ha- 

«biéndose publicado este dicho bando, como dicho es, 
« salga de su lugar á otro ninguno , sino que se estén que- 
« dos hasta que el comisario que les ha de conducir á la 
« embarcación llegue por ellos. 

4 ''Ítem que cualquiera de los dichos morís- 

«eos que escondiere ó enterrare ninguna de la hacienda 
« que tuviere por no la poder llevar consigo , ó la pusiere 
«fuego, y á las casas, sembrados, huertas ó arboledas, 
« incurran en la dicha pena de muerte los vecinos del lu- 
« gar donde esto sucediere. Y mandamos se ejecute en 
« ellos por cuanto S. M. ha tenido por bien de hacer mer- 
t ced de estas haciendas, raices y muebles, que no pueden 
« llevar consigo, á los Señores cuyos vasallos fueren. 

5 *' Y para que se conserven las casas, inge« 

« nios de azúcar, cosechas de arroz, y los regadíos, y 
« puedan dar noticia á los nuevos pobladores que viníe- 



" ron , ha sido S. M. servido ú pplicion iiiiesira, que va 
«cada lugar de cien casas, queden scís con los hijos y 
B inuger que tuvieren, como los Iiijos no sean casados, ní 

■ lo hayan sido, sino que cslo se enlienda con los que son 

■ por casar , y esluvífrcn debajo del dominio y protección 
a de sus padres ; y en esta conformidad mas ó menos, se- 

■ gan los que cada lu<i;ar tuviere sin exceder, y que el 

■ nombrar las casas qnc han de (¡uedar en los tales luga- 
« res, como queda dicho, esté á elección de los Señores de 
Q ellos, los cuales tengan obligación después á darnos 

■ caenla de las personas qoe hubieren nombrado; y en 
« cuanto á los que hubieren de quedar en lagares de S. M., 

■ á la nuestra, advirliendo que en los unos y en los otros 
o han de ser los mas viejos, y que solo tienen por oficio 
xCDltivar la tierra, y que sean de los que mas nmeslras 
n hubieren dado de cristianos , y mas satisfacion se tenga 

■ de qne se reducirán h nuestra Sania Fe Católica. 

6 "Que ningún cristiano viejo nt soldado, 

« ans( natura) de este reino como Tucra del , sea osado & 
«tratar mal du obra ni de palabra, ni llegar á sus lia- 
« ciendas á ninguno de los dichos moriscos, a sus niuge- 
« res ni hijos, ni á persona dellos. 

7 "Que ansimisnio no les oculten en sus ca- 
nsas, encubran ni den ayuda para ello ni para que se 
u ausenten , so pcua de seis años de galeras, que se eje- 
«cutarán en los tales irremisiblemente, y otras que re- 
<c servamos á nuestro arbitrio. 

8 "V para qnc entiendan ios moriscos que 

<( lu intención de S. M. es solo cchallos de sus reinos, y 
n que no se les hace vejación en el viaje, y que se les 
n pone en tierra en la costa de llcrberia , permilimos qne 
o diez de los dichos moriscos que se cmbarcureu eu el 



10 

«primer viaje, voeWan para qoe den noticia dello á los 
«demás, y que en cada embarcación se baga lo mismo: 
«qne se escribirá á los CapiUnes Generales de las gale- 
« ras y armada de navios lo ordenen asi , y que no per- 
«mitán que ningún soldado ni marinero les trate mal 
«de obra ni de palabra. 

9 *'Qae los mochachos y mochacbas menores 

« de cuatro años de edad que quisieren quedarse , y sus 
« padres y curadores , siendo huérfanos , lo tuvieren por 
«bien, no serán expelidos. 

10 "ítem, losmochacbos y mocbadias meno* 

« res de seis anos , que fueren hijos de cristianos viejos, 
« se han de quedar , y sus madres con ellos aunque sean 
« moriscas ; pero si el padre fuer€ morisco y ella cristiana 
« vieja , él sea expelido , y los hijos menores de seis anos 
«quedarán con la madre. 

11 *'Item, los que de tiempo atrás considera- 

«ble, como seria de dos auos, vivieren entre cristianos, 
« sin acudir á las junlas de las aljamas. 

12. • . . . ''ítem, los que recibieren el Santísimo Sa- 
« cramento con licencia de sus Prelados , lo cual se enten* 
« derá de los retores de los lugares donde tienen su ha« 
«bitacion. 

13 **Item, S. M. es servido y tiene por bien 

« que si algunos de los dichos moriscos quisieren pasarse 
« á otros reinos , lo puedan hacer sin entrar por ninguno 
« de los de España , saliendo para ello de sus lugares den- 
« tro del dicho término que les es dado; que tal es la Real 
«y determinada voluntad de S. M., y que las penas de 
«este dicho bando se ejecuten, como se ejecutarán irre- 
«misiblemente. Y para que venga á noticia de todos se 
« manda publicar en la forma acostumbrada. Datis en el 



11 

• Real de Valencia á veinte y dos dias del mes de setiem* 
« bre del anyo mil seiscientos nueve — El Marqués de Ca- 
«racena — Por mandado de sa Excelencia — Mannel de 
c Espinosa.** 



DOCUMENTO II. 



Bando paUícado en Yalencia el día I.* de cKlobre de 1609, prohi- 
biendo á los moriscos la enagenacion de todos sos bienes raiees 
y de b mayor parte de sos bienes moeUes como contraria k las 
Reales órdenes y perjadicial á los Señores territoriales, segon se 
coDsenra en el folio 1^2 del libro 18 de Pra^muHkas y ReoU^ 
cédulas impresas , guardado en el archivo de la Bailia general de 
Yalencia. 



TKXTO LEMOSCt. 



TBADCCaoS. 



ilf a ojais quius noiifquen 
9 fam á saber de parí de 
la Saera , Catoiiea Real Ma- 
getiúá , i per aquella de 
parí dil lUustrisüwM y Ex- 
eetteniissimo Senm D. Luys 
Carrillo de Toledo, Mar- 
ques de Carazeva , SeMT de 
les Viles de Pinto y la^f, 
Camamad^ de Mohúzém y 
Chtnclmii, Lociimnl y Ca^ 
pila General en la presen í 
eiulaí y rry ne de Valen^ 



Ahora oid , qoe se os 
lifica y hace saber de parte 
de la Sacra , Catética Red 
Majestad , y por esta de par- 
te del llnslrísímo t Exce* 
lentísimo Sr. D. Lnis Carri- 
llo de Toledo, Marqnés de 
Caracena, Señor de bs bi- 
llas de Pinto é Inés , Comen- 
dador de Montíion j Ckim^ 
claoa , Lof arteníente y Ca- 
pitan general de la presente 
cíndad t reino de Valencia, 



12 



cia. Que per cuaní hs mo- 
riseoi delpreunt regne^ que 
eú execució del arde y ma'- 
nament de Sa Magestad $e 
han de embarcar , encara 
que e$ just que$ válguen de 
alguna cosa de $0$ bens pe- 
ra passar son viage, em- 
pero han fel y fan tan gran 
abú$ de vendré aquelh , que 
$ol$ per arribar á dinis , los 
venen tais del tal manera^ 
que lo que val cent^ donen 
per deu: lo que no sois es 
contra la intencio de Sa Ma- 
gestad y deis ordens y tna- 
naments JRea/s, pero encara 
en perjuhi deis crehedórs y 
deis Senyors deis llochs, y 
se han seguit, y se esperen 
seguir áltres perjuhins y da- 
nys irreparables. Y perqué 
los dits moriscos sapien quins 
bens y coses poden vendré y 
quins ó cuals no; pergo Sa 
Excellenda áb voi y pa- 
rer deis nobles, magnifichs y 
amats Consellers de Sa Ma-^ 
gestad, Regent la Real Can- 
celleria y Doctors del Real 
Consell , proveheix , ordena 
y mana que los dits iiHh' 



Qne por cuan (o los moriscos 
del presente reioo, qae en 
ejecución déla orden y man- 
damiento de S. M. se han 
de embarcar, aunque es jus* 
to que se valgan de alguna 
parte de sus bienes para ha- 
cer su viaje, pero han hecho 
y hacen tan grande abuso 
de venderlos, que solamen* 
te para llegar á sacar dinero 
los venden todos de tal ma- 
nera, qne dan por diez lo 
que vale ciento; lo cual no 
solamente es contra la inten- 
ción de S. M. y contraías ór- 
denes y mandamientos Rea- 
les, sino también perjudicial 
á los acreedores y Señores 
de los lugares , y de ello se 
han seguido, y se espera que 
se seguirán otros perjuicios 
y daños irreparables. V pa* 
ra que dichos moriscos se- 
pan que bienes y cosas pue- 
den vender y cuales no; 
S. E. con el voto y parecer 
de los nobles , magníGcos y 
amados Consejeros de S.M., 
del Regente de la Real Chan- 
cillería v Doctores del Con- 
sejo Real, provee , ordena y 



13 



rtscM fuguen vendré iot$ y 
nudsftol bens que aquelh 
t'm/un , exceptat que no 
fuguen vendré ni en altra 
manera dispondré de le$ ro- 
ses ff hen$ $eguent$; fo e$, 
ie hestiars , axi grasos com 
menuts, catalcadures , for- 
mentí, ni alires grans al- 
gun$, oli, cases ^ ierres, en- 
cara que sien franqucs y en 
realenchs , censáis , debito- 
rif, ni denles, drets ni ac- 
eions sois decreí de nuUitat 
ele. • . . (1). Die primo men- 
sis octohris anno 1609 reiu- 
lit Pete Pi trompeta Real y 
puhlieh de la present civíat 
de Valencia, ell dit dia ha- 
ver publicat la present pu- 
blica crida en la dita ciutat 
de Valencia y llochs acostn- 
mats etc. 



manda que dichos morísry>s 
puedan vender todos y cua- 
lesquiera bienes que ten- 
gan, excepto qoe no puedan 
\ender , ni disponer de otra 
suerte alguna de las cosas y 
bienes siguientes; á saber, 
de los granados mavores v 
menores, ni délas bestias de 
carga , ni del tri^'o y demás 
granos , ni del aceite , ni de 
las casas \ tierras, aunque 
sean francas v realen^^as, ni 
de los censos ó debitorios, 
ni de las deudas , dererliofl 
ni acciones bajo decrelo de 
nulidad etc. Fedro Vi |)re- 
gonero Real y publico d«* la 
presente ciudad dt; Valen- 
cia dio cuenta el dia 1."dr 
octubre de \iM)\) de haber 
publicado el présenle bando 
público en el mismo dia en 
la referida ciudad de Valen- 
cia y lugares acostumbra- 
dos etc. 



(1) Aspirando á no llcn;ir p:'i;.Mn:is con rl/iuMilas comunes, y quo 
no conducen al objeto príncipaí (U; esta (colección, omitimos a(|ui 
las restantes de osle liando, y lo mismo liaremos en otros documen- 
tos, supuesto (]uc solo deberán s(;rvir para conoeer la fuerza y va- 
lor de las copias auténlieas. (Sitia del mismo msj 



14 



DOCUMENTO III. 



Deliberación acordada por el Consejo Real y Patrimonial de Valen- 
cia el dia 20 de octubre de 1609, según se contiene en el li- 
bro 12 de Deliberaciones Patrimoniales^ guardado en el archivo 
de la Bailia general de Valencia. 



TEXTO LBMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Die 20 mensis ocíohris 
anno 1609 — io lltiífr tí si- 
mo y Excellenimimo Señor 
D. Luys Carrillo de Tole- 
do ^ Marques de Caraxena, 
Señor de le$ Viles de Pinto 
y Inés , Comana^lor de Tria- 
nttf Virrey y Capita Ge- 
neral per Sa Magestaí en la 
ciutat y regne de Valencia, 
ab vos y parer deis Officials 
Beals PairimonialSj D. Fran- 
cisco Carroz Pardo de Cas^ 
la, Cavallér del habit de Al- 
cantera, Subdelegat de Batle 
General en la present ciutat 
y regne de Valencia, Don 
Bernardina Zanoguera, Mes- 
tre Racional de la Regia 
Cort , lo Doctor Baltasar 



£1 dia 20 de octobre del 
año 1609— £1 Uustrísimo y 
Excelentísimo Señor D. Lnis 
Carrillo de Toledo, Marqués 
de Caracena, Señor de las 
villas de Pinto é loes » Co- 
mendador de Triana , Virey 
y Capitán General por S. M. 
en la ciudad y reino de Va- 
lencia , con el voto y pare- 
cer de los oficiales Reales 
patrimoniales D. Francisco 
Carroz Pardo de la Casta, 
Caballero del bábito de Al- 
cántara, subdelegado de Bai- 
le general de la presente 
ciudad y reino de Valencia , 
D. Bernardino Zanoguera, 
Maestre Racional de la Re- 
gia Corte , el Doctor Balta- 




I morucot 

^^K en lo reai 



I o 

Sans Rtgtnt la Aítfsoria de 
la Bailia General y Joseph 
Miguel Monraval Procura- 
dor Pairmonial de Sa Ma- 
geslad, AHés y considerat 
(¡ue -per lo Rpy D. Phelip 
noitre Señor ab sa Real Car- 
la t >'¡^a manal publicar cri~ 
da per la preseat ciuiat y 
Uocks acostumats de aque- 
lla, manatí! en aquella que 
totí los moros del present reg- 
ne se embarcasen y hixque- 
sm de aquetl y que axt ob 
lemperanl á dila crida, molts 
de aquelh se kan embarcat 
y han deixat maltes ierres en 
lo presíiií regne en lo rea- 
tenck, sembrades de dacces, 
panisos y de altres fruyts, y 
molles olives en les oltveres; 
y que dits fruyis y grans es- 
tán en perdido , y convé se 
cuUguen y possen sub tuto, 
per lo inlerrs que Sa Ma~ 
gestad te en aquelh; y que 
les ierres sien adnotades é 
inventariade» , pera ques sa- 
pia y conste quines y cuan- 
trs terreí ton ¡es que los dits 
moriscos detente» y posthien 
en lo realemh fora deis ter- 



sar Sans, Regente de la Ase- 
soría de la Bailfa general y 
Joscpli Kligucl Monraval , 
Procnrador patrimonial de 
S. M. Atendiendo y conside- 
rando 4¡oe por el Roy D. Fe- 
lipe nncslro Señor y por sn 
Real carta , ha mandado pu- 
blicar bando en la presente 
ciudad y en los lugares acos- 
tumbrados de esta, mandan- 
do en él que todos los mo- 
ros del presente reinóse em- 
barcasen y saliesen de él ; y 
que con este motivo muchos 
de estos, obedeciendo á di- 
cho bando, se han embarca- 
do , y han dejado muchas 
tierras en el realengo del 
presente reino, sembradas 
de adaza, panizoy oíros Tru- 
tos, y muchas aceitnnas ca 
los olivos; y que dichos fru- 
tos y granos van á perder- 
se y conviene se recojan y 
pongan en lugar seguro por 
el interés qnc en ellos tiene 
S. M. , y que se hagan no- 
tas ú inventarios de las tier- 
ras para que se sepa y cons- 
te cuales y cuantas tierras 
son las que dichos moriscos 



16 



men$ deis lóela hon ahiten. 
Perqo protehi que lo9 Bailes 
de U$ viles y lloclis del pre- 
sent regne convoquen ais Se* 
ñorsque dihuen ser deis lochs 
de moriscos é ó a sos procu* 
radors , y convocanüos, y ab 
assistencia de aquells facen 
inventaris de lotes les Ierres 
que los moros de dits llochs 
posehien en lo realench: y 
en respecte deis fruyts pen- 
dents axi de olives com dac- 
ces^ panisos y arrosos^ pan- 
ses^ figues y allres ^ si ni 
liaura de realench , arrenden 
aquells ho donen á partir 
com millar se podrán conar- 
lar y y qtAe lo preu de dits 
arrendaments , e o parís de 
fruyls, que procehirán de 
dites Ierres de realench , mia- 
guen en son poder y fins tant 
altra cosa sia provehir. Y 
en réspede deis fruyts que 
no trabarán quiís arrendé^ 
oís enliguen á partido de 
aquells^ que dits Bailes ab 
la mateixa assistencia deis 
dits Señors ó Procuradors 
collecten y beneficien aquells 
e ils tinguen en son poder, 



tenían y poseían en realengo 
fnera de los términos de los 
lagares de sn habitación. 
Por tanto proveyó qae los 
Bailes de las villas y logares 
del presente reino convo- 
qaen á los que dicen ser Se- 
ñores de lugares de moris- 
cos ó á sus Procuradores 9 
y citados y con su asistencia 
bagan inventarios de todas 
las tierras que los moros de 
dichos lugares poseian en 
realengo : y con respecto i 
los frutos pendientes, así de 
aceitunas como de adaza, pa- 
nizo y arroz, pasas, higos y 
otros , si los hay en realen- 
go , que los arrienden , ó los 
den con la obligación de par- 
tir como mejor puedan con- 
certarse, y que tengan en sn 
poder hasta que se provea 
otra cosa , el precio de di- 
chos arriendos ó partes de 
frutos que procederán de di- 
chas tierras de realengo. Y 
respecto de los frutos, para 
los cuales no hallarán arrea- 
dador ó quien los recoja con 
la obligación de partirlos, 
que dichos Bailes con la mis* 



17 



c#iii deuús es ÜL Ácáum in 
Regio Palalio tic. Te$le$ Ra- 
(el Fí/oUop, fOTlir deU Can- 
$eUs 9 y Rodrigo Alvarei , 
tergwr, habiladors de Ka- 
f«iiaa. 



nía asistencia de los referidos 
Señores ó Procuradores, los 
recojan y beneGcien y los 
guarden en su poder, segnn 
se dijo arriba. Hecho en el 
Real Palacio etc. Fueron tes- 
tigos^ Rafael Vilallop, por- 
lero de los Consejos, y Ro«- 
drigo Alvares» Tergnero, Te- 
cinos de Valencia. 



DOCUMENTO IV. 



Deliberación acordada por el Consejo Bcal Patrimonial el día 15 
de noviembre de 1609, según se contiene en el citado libro 12 de 
Deliberaciones Patrimorudlet. 



TBXTO LBMOSDI. 



TI ADUCCIÓN. 



Die 15 mfnstf novfmbrís 
anno a nalivilale Domini 
1609 — Lo Illu$lrissimo y 
Exeellenlissimo Sr, D. Luys 
Carrillo de Toledo^ Mürque$ 
de Carazena^ Setlor dt les 
viles de Pinlo é Innts, Co- 
manador de Triana, íjoch- 
tinini y Cáfila General en 
la presenl ciulal y regne de 
Vúleneia , ab vot y parcr 
Tomo XVIII. 



En el dia 15 del mes de 
noviembre del ano del naci- 
miento del Señor 1609 — El 
llnstr(simo y Excelentísimo 
Sr- D. Luis Carrillo de To- 
ledo, Marqués de Caraccna, 
Señor de las villas de Pinlo 
é Inés, Comendador de Tria- 
na. Lugarteniente y Capitán 
General de la presente ciu- 
dad y reino de Valencia, con 

2 



18 



deli oficiah Reah patrimo- 
niah D. FraneUeo Cafrá$ 
Pardo de la Casta , Con$eüer 
del Orde y Milicia de Alean" 
tera, $ubdelegat de D. Ser- 
naí de Vilarig Carros , Se^ 
ñor de les Baronies de Sirát, 
Pandiel y el Tormo, del Con- 
seU de Sa Megestad y Bai- 
le General en dita ciutat y 
regne , D. Bernardino Za- 
noguera, Conseller de la Or- 
de y Milicia de nosira Seño^ 
ra de Muntesa , Mestre Ra^ 
cional de la Regia Cort, Don 
Baltasar Sans, doctor en cas- 
cun dret , Regent la Assesso- 
ría de la Cort de la BatUa 
General de dita ciutat y reg- 
ne, Jaume Bertrán Cavallert 
receptor de les pecunies de la 
BatUa General de dita ciu- 
tat y regne. Per cuant en lo 
dia de huy, per part de Don 
Joan Villarasa, Señor ques 
diu ser deis lochs de Alba- 
lát y Segart , y de D. Luys 
Ferrer de Proxita, Señor 
ques diu del loch de Quart, 
se ka representat á sa Exee^ 
lencia y Consell Real Patri-- 
monial , com per aver manat 



el voto y parecer de los ofi«* 
cíales Reales patrimoniales, 
D. Francisco Carros Pardo 
de la Casta, Consejero del 
Orden militar de Alcántara, 
subdelegado de D. Bernardo 
Vilarig Carros, Señor de las 
Baronías de Sirat, Pandiel 
y el Tormo, del Consejo de 
S. M. y Baile General de di- 
cha ciudad y reino, D. Ber- 
nardino Zanoguera , Conse- 
jero de la Orden militar de 
nuestra Señora de Montesa, 
Maestre Racional de la regia 
Corte, D. Baltbasar Sans, 
doctor en ambos derechos. 
Regente de la Asesoría de la 
Corte ó juzgado de la Bai- 
Ha General de dicha ciudad 
y reino, Jaime Bertrán , ca- 
ballero receptor del dinero 
de la Bailfa General de dicha 
ciudad y reino. Por cuanto 
en el dia de hoy se ha repre- 
sentado á S. E. por parte 
de D. Juan de Villarasa, 
que se dice ser Señor de los 
lugares de Albalát y Segart, 
y por parte deD. Luis Ferrer 
de Proxita, que se llama Se- 
ñor del lugar de Quart, que 



19 



Sa Mageitat llansar los nous 
canvertils del praent regne^ 
totes les terres que los vasalls 
de aquells posehien y tenien 
en lo realeneh y terme de la 
vita de Morvedre per execu-^ 
ció del Real hando publicat 
en la present eiutat y regne^ 
serien deis Señors deis lochs 
hon habitaven los moriscos 
que posehien aquelles ; y que 
per cuan per orde de sa Ex^ 
céllencia y Consell Patria 
monialj lo Batle de la dita 
vi/a de Morvedre hauria fet 
crida que nengú fos gosát de 
collir los fruyís de diles Ier- 
res , per cuant aquelles eren 
del Patrimoni Real de Sa 
MageUat, y que fins com Sa 
Magestat declaras sa Real 
voluntat aserca de dit fet^ 
fos donat altre orde al dit 
Batle de Morvedre , que no 
seis causas perjuhi en los 
drels. Per fá provehy que 
lo dit Baile de la dita vila 
de Morvedre ah asistencia 
de cascun Señor de cascun 
loeh, que los vasalls de 
aquells tenien terres en lo 
terme de dita vila de Morve- 



por haber mandado S. M. 
expeler los crístiaoos nae- 
vos del présenle reino» toa- 
das las tierras qne los vasa- 
llos de dichos Señores po- 
seían y tenían en el realengo 
y término de la villa de Mnr- 
viedro, en cnmplimiento del 
Real bando publicado en la 
presente ciudad y reino, de- 
bian ser de los Señores de 
los lugares que habitaban 
los moriscos que las poseian; 
y que por cuanto de órdea 
de S. E. y Consejo Patrimo- 
nial, el Baile de dicha villa 
de Murviedro habia publi*- 
cado un bando, para qne 
nadie osase coger los frutos 
de dichas tierras, porque 
eran del Patrimonio Real de 
S. M.; y que basta tanto que 
S. M. declarase su Real vo- 
luntad en orden i este he- 
cho , fuese dada otra orden 
al referido Baile de Murvie- 
dro , para que no se les per- 
judicasen sus derechos. Por 
tanto proveyó que dicho Bai- 
le de la villa de Murviedro, 
con asistencia de los Seño- 
res de cada uno de los luga- 



20 



dre respective i arrende la co- 
llita del oli de caseuna hfre- 
tat de per $i , y lo que pro- 
cehyrá de dit$ arrendamenie, 
esiiga á dret: y axi mateix^ 
que lc$ daeces y allres gran$ 
les fa^a alfarrazar y collir 
aquella per conté de Sa Ma- 
gestat, y tinga aquelles á 
dret pn$ altra cosa $ia pro^ 
velíir ; y a^ sen$ perjuhi del 
que preten lo Procurador 
Patrimoíiial , y deis drets 
deis qui$ dihuen Señor$ del$ 
loch$ $obredit$. Aclum in Re- 
gio Palatio Valentie etc. — 
Testes Rafel rilallop , Por- 
ter del Consellj y Rodrigo 
Alvares, verguer^ habitador 
de Yalencia. 



res cnyos vasallos tenjao 
tierras en el término de di- 
cha villa de Hnrviedro , ar* 
ríende respectivamente la 
cosecha del aceite de cada 
heredad de por sí , y tenga 
i derecho lo que recaude 
de dichos arriendos: y asi- 
mismo que haga formar un 
cálculo prudencial de las 
adazas y demás granos, y 
las haga coger por cnenfa 
de S. M. , y lo tenga todo á 
derecho hasta que se dé otra 
providencia. Y todo esto sio 
perjuicio de la solicitud del 
Procurador Patrimonial» ni 
de los derechos de los que 
se llaman Señores de los lu- 
gares sobredichos. Hecho 
en el Real Palacio de Valen- 
cia etc. — Fueron testigos» 
Rafael Vilallop, portero del 
Consejo, y Rodrigo Alvares, 
verguero, vecinos de Va- 
lencia. 



21 



DOCUMENTO V. 



Deliberación acordada por el Consejo Real Patrimonial de Valencia 
el dia 22 de diciembre de 1609, según se contiene en el citado 
libro 12 de Deliberaciones Patrimoniaks. 



TEXTO LBMOSIN. 



TBADUCCIOn. 



Die 22 Decembris anno á 
navilüte Domini 1609 — Lo 
niustrissimo y Eacellenlissi'- 
mo Señor D. Luj/s Carrillo 
de Toledo^ Marques de Cara- 
xena etc. ab vol y parir deis 
oficiáis Reals pairimonials 
etc. Per cuant ab dellibera- 
ció feta per Sa Ejccdlencia y 
Junta Palrimonial en cuatre 
del presenil se dona facultad 
a Juan Batisíe Gibertf Baile 
de la vila y honor de Cor^ 
bera , pera qw ab asistencia 
deis Justicia y Jurats de dita 
foila y honor i anas repar- 
íint les ierres y cases de dita 
Baronía en los vehytis y ha- 
bitador s de dita Yila^ ienint 
en considerado , en la repar- 
tido de dites ierres y cases ^ 
mes en los vehim de dita Ba- 



El dia 22 de diciembre 
del año del nacimieoto dei 
Señor 1609— £1 Ilosirísimo 
y Excelentísimo Señor Doo 
Luis Carrillo de Toledo, 
Marqués de Caracena etc. 
con ei voto y parecer de los 
oficiales Reales patrimonia- 
les etc. Por cuanto por deli- 
beración acordada por su Ex- 
celencia y Junta Patrimonial 
el dia cuatro del presente, 
se dio facultad á Juan Bau-r 
tista Gibert, Baile de la vig- 
ila y honor de Corbera, pa- 
ra que con asistencia del 
Justicia y Jurados de dicbá 
villa y honor , fuese repar- 
tiendo las casas y tierras de 
dicha Baronía entre los ve* 
cinos y moradores de dicha 
villa, teniendo ^n conside- 



22 



rofiifl, que en lo$ foraslers, 
freferint tos temf$ aU de la 
ierra , pera que ab agó $e 
alentasen a sembrar les ter^ 
res de dita Baronía^ y per 
los respectes y consideracions 
a sa Excelencia y Consell 
Patrimonial ben vists , con- 
fiant de la fidelitai e inteli^ 
gencia del dit Juan Batiste 
Giberi , y per evitar alguns 
inconvenients ques podrien 
seguir: Provehex y dellibe- 
ra 9 que dona facultat al dit 
Bathf pera que á sa volun^ 
tat y disposició , puga repar- 
tir les cases y ierres de dita 
Baronía en los vehins y ha- 
hitadors deis lochs de agtie- 
lia donani á la hu mes y al 
alire menys deixantho a sa 
voluntad y arbitre^ y de la 
manera que li pareixerá^ 
aseguranse de las tales per- 
sanes, que cultivarán dites 
ierres , y tendrán en conrreu 
dites cases : y si aprés de ha* 
ver repartit dites ierres y ca- 
Hs entre los veyns de dita 
Baronia , ne sobraran álgu^ 
neSf dona facultat al dit Bai- 
le pera que aquelles done a 



ración mas á los vecioos de 
dicha Baronía qne i los fo- 
rasteros en el repartimiento 
de dichas tierras y casas» 
preGriendo siempre á los del 
pais ; para qne con esto se 
animasen á sembrar las tier- 
ras de dicha Baronía; y por 
los respetos y considera- 
ciones á S. £. y Conse- 
jo Patrimonial bien vistas, 
conGando en la Gdelídad é 
inteligencia de dicho Jnan 
Bautista Gibert , y para evi- 
tar algunos inconvenientes 
qne se podrían seguir : Pro- 
vee y delibera , que da fa- 
cultad á dicho Baile ^ para 
que á su arbitrio y disposi- 
ción pueda repartir las tier- 
ras y casas de dicha Baro- 
nía entre los vecinos y ha- 
bitantes de los lugares de 
ella, dando á uno mas y á 
otro menos, dejándolo á su 
voluntad y arbitrio para que 
lo haga de la manera que le 
parezca; asegurándose de 
que los tales cultivarán di- 
chas tierras , y tendrán con- 
readas las referidas casas: 
Y si después de haber re- 



23 



altres persones esirangerei 
deixantho tot á sa despóst- 
elo y voluntat » com se confia 
queu fará com á bon erial 
de Sa Uagegiat. Acium ín 
Regio Palatio etc. Testes Ba- 
tiste JRamon, aguacil^ y Ao- 
drigo Alvares^ verguer^ ha- 
bitadors de Valencia. 



partido dichas tierras y can- 
sas entre los vecinos de la 
mencionada Baronía sobra- 
ren algunas» da facultad al 
referido Baile para que las 
dé á otras personas foraste- 
ras « dejándolo todo á su dis- 
posición, por cuanto se coa* 
Ga que lo hará como buen 
criado de S. H. Hecho en 
el Real Palacio etc. Fueron 
testigos f Bautista Ramón, 
alguacil y y Rodrigo Alva- 
res» verguero, vecinos de 
Valencia. 



DOCUMENTO VI. 



Deliberación acordada por el Consejo Patrimonial de Valencia el 
dia 11 de febrero de 1610, según se contiene en el citado libro 12 
de Deliberaciones Patrimoniales» 



TEXTO LBHOSIN. 



TE ADUCCIÓN. 



Die 11 mensis fehruarii 
anno á nativitate Domini 
i610-£o lUusirissimo yEx* 
eellentissimo Señor D. Luys 
Carrillo de Toledo, Marques 
de Carazena etc. áb voi y 



En el dia 1 1 del mes de 
febrero del ano del naci- 
miento del Señor 1610— El 
Ilustrfsimo y Excelentísimo 
Sr. D. Luis Carrillo de Tole- 
do, Marqués de Caracena etc. 



24 



parér deis oficiáis Reah pa- 
frímonidls etc. Per cuaní lo 
Baile de la vila de Agullent 
ha represeniat , no iroba qui 
prenga les ierras deh mo- 
riscos ^ que per la expulsio 
de aquells • recakuen en lo 
realench de dita vila^ y de 
present son de Sa Magesial; 
y que donant forma de la 
manera que h han de repar- 
tir, H trotará ab comodiiat. 
Pergo proveheiXy que lo Bai^ 
le de dita vila done les Ierres 
deis moriscos recahents en lo 
realench de dita vila^ qo es^ 
les campes , al cuart , y les 
que tendrán tota manera de 
arbres, al ier^; donant fa- 
cultat á daquell pera que les 
repartixca en les persones 
que liparexerán^ deixant" 
ho á sa voluntat. Aeium in 
Palatio Regio etc. — Tes- 
tes etc. 



con el voto y parecer de loa 
oficiales Reales patrimonia- 
les etc. Por cuanto el Baile 
de la villa de Agullent ha 
representado que no halla 
quien tome las tierras de los 
moriscos , que por la expul- 
sión de estos recaen en el 
realengo de dicha villa, y al 
présenle sonde S. M. ; y que 
señalando el modo con que 
se han de repartir, se halla- 
rá cómodamente quien las 
tome. Por tanto provee que 
el Baile de dicha villa, de las 
tierras de los moriscos reca- 
yentes en el realengo de di- 
cha villa, esto es, las cam- 
pas ó sin árboles á la cuarta 
parte de frutos, y las que 
tendrán árboles de cualquier 
especie al tercio; dando fa- 
cultad al mismo para que las 
reparta en los sugctos que le 
parecieren, y dejándolo á su 
arbitrio. Hecho en el Pala- 
cio Real etc.— Fueron tes* 
tigos etc. 



25 



DOCUMENTO Vil. 



Deliberación acordada por el Consejo Real Patrimonial de Valencia 
el día 13 de agosto de 1610, según se contiene en el citado li- 
bro 12 de Deliberaciones Patrimonialei, 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Die 13 ínen$i$ augustt anno 
ánaviiaie Domini 161Ó — Lo 
Illustri$$imo y Excellentis- 
simo Señor D. Luys Carrillo 
de Toledo y Marques de Cara- 
zena ele. ab vot y farer deis 
oficiáis Reals patrimonials 
eie. Per cuani lo dil Doctor 
Valles juntamení ah Pere 
Juan de Vilanova altre deis 
coadjutors del dit offici de 
Mestre Racional per execu- 
ció de una delliberació feta 
per Sa Excelencia y Consell 
Patrimonial á 13 de juliol 
pasai , es anát á la ciutat de 
Xaliva á veure lo asiento ques 
podria pendre en la reparti- 
da de les cases y ierres deis 
moros expulsos axi del ra- 
rol de Sent Joan de dita ciu- 
tat com deis franchs de aque- 



En el día 1 3 del mes de 
agosto del año del nacimien- 
to del Señor 1610. El llos- 
trtsimo y Excmo. Sr. D. Luis 
Carrillo de Toledo, Marqués 
de Caracena, ele. con el vo- 
(o y parecer de los oGciales 
Reales patrimoniales, etc. 
Por cuanto el Dr. Valles aso- 
ciado de Pedro Juan de Vi- 
lanova, otro de los coadjuto- 
res del oGcio de Maestre Ra- 
cional en cumplimiento de 
una deliberación hecha por 
S. E. y Consejo Patrimonial 
á 13 del pasado julio, ha ido 
á la ciudad de Játiva para ver 
el asiento que se podía tomar 
en el reparto de las casas y 
tierras de los moros expul- 
sos , así del arrabal de San 
Juan de dicha ciudad como 



26 



lia, de lo cual per dit Doctor 
Valles $e ha fet relació á Sa 
Excelencia y Consell Paíru 
monial: Sa Excelencia y Con- 
hU Patrimonial dellibera^ or^ 
dena y proveheix que les dites 
cases y terres campes se donen 
per tres anys acomanades ais 
nous poblador s de dit raval 
de Sent Joan y no á alíra 
persona f ab pacte que tos 
temps que Sa Magestai en- 
vié nou arde , ó disponga de 
aquelles , en tal cas , lo par- 
til fahedor per execució de 
la present delliberació ^ sia 
de ningún effecte per al any 
apris que Sa Magestat haurá 
declarat sa voluntal ; donant 
faeultat al dit Pere Joan de 
Vilanovapera quejuntament 
áb D. Miguel Fenollet^ Batle 
de dita ciutat , faga la re- 
partido de les terres deis mo- 
ros de dit raval y frvyts de 
aquelles en la forma seguent. 
Primo , que la fulla done á 
la mitai ais vehins del dit ra* 
val ^ y no á altra persona. 
ítem, la térra campa done 
al cuart, ab obligado de que 
sembrarán, y que sempre que 



también de las tierras fran- 
cas de esta ; de lo cual dicho 
Dr. Valles ha dado cuenta ¿ 
S. E. y al Consejo Patrimo- 
nial : S. E. y Consejo Patrí- 
monial delibera > ordena y 
provee que las referidas ca- 
sas y tierras sin árboles se 
den en encomienda por tres 
anos á los nuevos poblado- 
res de dicho arrabal de San 
Juan, y no,á otra persona, 
pero con el pacto que siem- 
pre que S. M. envíe nueva 
orden ó disponga de ellas, 
en tal caso el partido que 
se baga en cumplimiento de 
esta deliberación no tenga 
efecto alguno en el ano si- 
guiente á aquel enqueS.U. 
habrá declarado su volun- 
tad , dando facultad á dicho 
Pedro Juan de Vilanova pa- 
ra que en compañía de Don 
Miguel Fenollet, Baile de 
dicha ciudad, haga el repar- 
to de las tierras de los mo- 
ros de dicho arrabal , y de 
sus frutos del modo siguien- 
te — Primeramente , que dé 
la hoja , la mitad á los ve- 
cinos de dicho arrabal , y no 



27 



conife no haver iemhrai , que 
arbitre lo ques podia collir 
en dita ierra y lo heretér 
pague lo cuart á Sa Magep-- 
tai com $i la hoguera sembra- 
da de formeni. liem^ lo oli 
done al euari » apurai y po- 
$at en dita casa , hon seña- 
larán en la ciuiai ho ra^ 
val , ab que la fulla , garro^ 
fes, oli y viñes se alfarrazen 
per pari de Sa Magestai y 
hereters^ y que los jornals 
deis alfarrazadors toquen á 
pagar per entregue ais nous 
pobladors, puix se donen les 
ierres per tres anys — Jlem 
que les ierres del seca se do^ 
fien 

al seté. ítem que les vinyes 
done per enguany al ierg , y 
pera el demés anys al cuari. 
Les euals ierres dits nous po* 
hladors tinguen obligado de 
llaurar^ regar y beneficiar ^ 
eom es costúm entre üaura-^ 
dors. ítem, les garro fes done 
en lo preseni any a la mitai^ 
y los demis anys de ter^; les 
cuals hajen de portar dits 
hereters á dita casa. Item^ 



á oira persona. ítem, qoe 
dé la tierra sin árboles > al 
coarto , con la obligación de 
sembrarla; y que siempre 
que conste no haberla sem- 
brado, que calcule lo qoe 
se podía coger en dicba tier- 
ra, y el colono pague la 
cuarta parte á S. M. como 
si la hubiese sembrado de 
trigo. ítem, que del aceite 
paguen la cuarta parte, apu- 
rándola y poniéndola en la 
casa que se señalare en la 
ciudad ó arrabal , y que de 
la boja, algarrobas, aceite 
y viñas se haga un computo 
prudencial por parte de su 
Majestad , y que los nuevos 
pobladores paguen los jor- 
nales de los que formaren 
dicho cómputo, porque se 
les dan las tierras para tres 
años. ítem , que las tierras 
de secano se den á la sépti- 
ma parte de frutos. ítem, 
que dé las viñas para este 
año al tercio, y para los 
demás años al cuarto. Cuyas 
tierras dichos nuevos pobla- 
dores tengan obligación de 
arar , regar y benficiar co« 



2S 



que al tempi quei donarán 
dUe$ ierres , se hajen de in^ 
vmtariar en loe Ácies de le$ 
Eneomandes lo numero deU 
arbres que en cada heretal 
^y^ 9 y l^ especie de aquells; 
adverlint que lo Baile ^ ad^- 
t>ocai fiscal y pairimonial^ 
assessor^ escrivá, ni pro- 
euradors fiscals , ni allra 
persona adhereni á la Ballia 
de diia ciuiai ni inierposades 
persones per aquells prenguen 
ierres de diis moros sots pe- 
na que seis llevarán diies ier- 
res y los fruyis serán appli- 
cais á sa Magesiai , y allres 
penes á arhiire de Sa Exce^ 
lencia reservades. Donani 
faeuliai pera que dii Vila- 
nova aserca les diies coses 
puixa fer les diligencies ne- 
cesaries ; manani á cualse 
vols oflicials y no impedix 
quen la execució de la pre- 
sent delliberació en manea- 
ra alguna, ans hi ios iemps 
que requesis serán presión 
favor ^ auxili y assisiencia 
personal al dii Vilanova sois 
pena de cení mil ducais de 
or^ y alires á sa Excelen^ 



mo se acostumbra entre la- 
bradores, ítem , que den 
este año las algarrobas á la 
mitad , y los demás anos al 
tercio» quedando tenidos di- 
cbos colonos á llevarlas á la 
referida casa. ítem » que al 
tiempo de entregar dichas 
tierras se haya de inventa- 
riar en las escrituras de las 
Encomiendas el número y la 
especie de los árboles que 
hay en cada heredad; ad- 
virtiendo que ni el Baile» ni 
el abogado fiscal y patrimo- 
nial, niel asesor, escribano^ 
procuradores fiscales ni otra 
persona alguna adherente á 
la Bailía de dicha ciudad» 
ni personas interpuestas por 
ellos tomen tierras de dichos 
moros , so pena de la pér- 
dida de dichas tierras» y de 
aplicar los frutos de ellas á 
S. M.» y bajo otras penas 
reservadas al arbitrio de 
S. E.» dando facultad á di- 
cho Vilanova para que pue- 
da practicar las diligencias 
necesarias acerca de dichas 
cosas ; mandando á cuales- 
quiera oficiales que no im* 



29 



cia reservadei; posanf en 
los acles fakedors per dit Fi- 
lanova ses autoritat y de^ 
eret , com no excedeixca en 
res del conlengui en la pre- 
sent delliheració. Aclum in 
Regio Palacio etc. Testes^ 
Batiste Ramón, aguacil, y 
Joan Gilabert Segarra, no- 
tario , habitadors de Falen- 
cia. 



pidan el cDmplimiento de 
la presente deliberación de 
modo alguno ; antes bien 
siempre que se les pidiere, 
den favor, auxilio y asisten- 
cia personal á dicho Vilano- 
va, bajo la pena de mil du- 
cados de oro , y otras re- 
servadas á S. E. ; poniendo 
en las escrituras que otor- 
gare dicho Vilanova su au- 
toridad y decreto, con tal 
que no exceda en cosa algu- 
na lo convenido en la pre- 
sente deliberación. Hecho 
en el Real Palacio etc. Fue- 
ron testigos Bautista Ra- 
món , alguacil , y Juan Gila- 
berto Segarra , notario , ve- 
cinos de Valencia. 



DOCUMENTO VIII. 



Carta que en k de agosto de 1609 escribió el Rey D. Felipe III al 
Beato Juau de Ribera , Arzobispo de Valencia , según la publicó 
el P. Fr. Juan Ximenez en el número 23 de la Adición á la vida 
de dicho Beato. 



El Rey—" Muy Reverendo en Cristo Padre, Patriarca 
« Arzobispo de Valencia, de mi Consejo. Memoria tendréis 



30 

^ lu wm tm divertot papeles Toeslros » movido de pia- 
das Y r#)litH>*<^ ^^» ^^ habéis representado acerca de 
b hiuoIm» ñ^ eouveuia en poner remedio en la herejía y 
ap^uklaAia tW los moriscos de ese reino, de que noestro 
4«^|UH* ^ra Ittn ofendido > que habiendo vos pensado mn- 
okü qii^ i^UAA podria haber habido para los malos su* 
^Sii* d0 Ui jornadas de Inglaterra y Argel, no habfa- 
40A hallttdo otra , sino el sufrir y disimular ofensas tan 
iiAblioos y graves como las que esa gente habia come- 
tido y Cornelia cada dia , viviendo en sn secla, y ejer- 
dundo los ritos y ceremonias de ella , exhortándome al 
remedio dello: presupuesto que yo podria mandar ha- 
cer de sus personas y haciendas lo que quisiese , pues la 
gravedad , notoriedad y continuación de sus delitos los 
tenia convencidos de crimen de lesa Majestad , divina y 
humana. Yo leí los dichos papeles con mucha atención, 
y con la misma se Iraló de la materia por personas gra- 
ves , muy celosas del servicio de Dios y mió , y de la 
conservación y seguridad deslos reinos; y deseando to- 
davía reducir esa gente por medios suaves y blandos 
(no obslante que á vos y á otros pasecia que su diabó- 
lica obstinación los tenia totalmente privados deste bien) 
mandé hacerla junta que habéis visto; pero habiéndose 
después sabido por diversas y muy ciertas vías, que los 
moriscos de ese reino y los de Ciaslilla han enviado 
personas al Turco y á Marruecos al Rey Muley Cidán 
y á otros Príncipes enemigos nuestros , pidiéndoles que 
el año que viene vengan en su ayuda y socorro ; asegu- 
rándoles que hallarán ciento y t;incuenta mil tan moros 
como los de Berbería , que les acudirán con sus perso- 
nas y haciendas ; representándoles para moverlos á ello, 
cuan faltos están estos reinos de gente militar , y cuan 



31 

mal apercibidos de armas y municiones » y todos les han 
ofrecido de hacerlo. 

2 ''Y considerando la desconGanza qne todos 

tienen , y en particular la qne vos habéis mostrado de 
la conversión de esa gente; y qne cuando bien se pu- 
diera esperar de las nuevas diligencias , esle frnlo ha-- 
bia de ir tan á la larga , que en este medio, se desem- 
barazará el Turco de la guerra de Persia y de sus 
rebeldes ; porque según los últimos avisos estaba ya de 
acuerdo con todos , y Muley Cidán que ahora reina en 
Berbería, y se ha mostrado capital enemigo de cris- 
tianos, establecerá su reinado y entablarán las otras 
negociaciones de otros Príncipes enemigos ; y qne car- 
gando todos á un mismo tiem[io, nos pondrian en el pe- 
ligro que se deja considerar. Por lodas eslas causas » y 
principalmente por lo que deseo servir y agradar á nues- 
tro Señor, v que en mi tiempo se. dé fin á lan graves 
ofensas suyas, como las que esta gente comete; y junto 
con esto por lo mucho que amo y deseo procurar el bien 
y seguridad de los buenos subditos de este reino, des- 
pués de haberle encomendado y hecho encomendar mu- 
cho este negocio, confiado en su divino favor, he re- 
suelto qne toda esa mala gente se saque de ese reino, 
por ser el qne está á mayor peligro, y se eche de ¿1; 
como mas particularmente lo entenderéis del maestro de 
campo D. Agustin Mejía, de mi Consejo de Guerra, que 
esta os dará , y os dirá lo qne para esta resolución he 
mandado proveer. 

3 *' Vos veis que esta resolución no es menos 

saludable que forzosa ; porque así como otros negocios 
se suelen mejorar con el tiempo, este cuanto mas se di- 
latare mas se ha de empeorar : y asi no se ha de gastar 



32 

« una sola hora en representar díGcaltades , ni proponer 
« otros medios sino en vencerlas , y poner en esto el cni- 
« dado ' que se snele , cuando se ofrece peligro de vida 
« para salvarla : ni será necesario encarecer la importan- 
«cía del negocio, ni el servicio que haréis á naestro Se- 
« ñor en procurar que se facilite , ni encargaros acudáis 
« á él , pues sé que tenéis muy entendido lo primero , y 
«( que en lo segundo os emplearéis con el celo que siem- 
«pre habéis tenido del servicio de Dios y mió, aumento 
« de nuestra santa fe y bien destos reinos. Y yo me pro- 
« meto que en la mayor dificultad que se ofrece en la ex- 
« pulsión de esa gente , que es la de los Señores de vasa- 
te líos moriscos^ ha de ser de mucho momento vuestra 
« autoridad y persuasión : en lo cual os encargo mucho 
« uséis del caudal que Dios os ha dado de letras y virtud, 
« pues la cosa es en sí tan clara y manifiesta que no se 
« puede poner en duda ni disputa que no solo es conve- 
lí niente pero forzosa ; y que seria gran temeridad y ten- 
« tar á Dios perder el todo por la parte , como sin duda 
« sucedería si se dilatase la ejecución de lo resuelto. Y 
« aunque sea asf » que della ha de resultar menoscabo de 
« hacienda y descomodidad á los dueños de moriscos, esto 
« tiene reparo y lo otro no , y una vez libres desta mala 
« semilla y del peligro que trae consigo el conservarla, 
«se atenderá al beneficio de los interesados, y por mi 
« parte lo procuraré por todos los caminos que pudiere. 

4 ''Recibiré particular contentamiento de que 

« deis entero crédito á lo que D. Agustin Mejía os dijere 
« de mi parte , y le asistáis en \o que pudiércdes como de 
« vos confio. Y por lo que importa al secreto de este ne- 
«gocio, y que hasta la ejecución de él no se sepa» ni 
«t pueda imaginar el intento que se lleva, he acordado que 




33 
nta illa dfí fí. Agnslin k esa ciudad y reino sea á lituio 
B Je que va á visitar las rortilicaciuncs de él para saber 

■ el estado en que están , y lo que convendrá proveer para 
« qae se pongan en perreccion. V asi no os encargo lo 
« qne á esto loca , pues con vuestra gran prudencia eclia- 
« reís de ver io que convenga , y que en él solo consiste 
«el bueno y breve fin de lo que se desea. De Segovia 

■ á cuatro de agosto de 1609— Vo el Roy— Andrés de 
« Prada. 



^ 



DOCUMENTO IX. 



Carta que en 23 de octubre de lti09 escriliiú el EtL-alo .lu.-in <lr Iti- 
bera al Rey D. Felipe III, según la publicó el V. Fr. Juan Gimé- 
nez en el número 3i de la Adición d su vida. 



I 



S. C. R. M. — "Se va continuando el bncn suceso de 
«la expulsión, á Dios gracias, porque el tiempo es nioy 
o á proposito, y tal que generalmente se tiene por mila- 

■ gro. Los moros convertidos cada dia dan mayores dc- 
« mostraciones de contento, y en los ricos con grande 

■ evidencia se conoce que le tienen mucho mayor. De 
«aquí iia resultado finalmente que los Señores de vasa- 
líos lian quedado convencidos de que la resolución que 

■ vuestra Majestad lia tomado de arrojarlos , ba estado no 
«solo necesaria, mas útil para ellos, viendo claramente 
oque los dichos moros eran sos capitales enemigos, y 
« habian de procurar contra ellos cnanto mal pudiesen, y 
• asi veo á lodos contentísimos y alegres , y lo restante de 
« la gente no se cansa de alabar á Dios nuestro Señor y 
« á vuestra Majeslad. 

Tono X VIH. 3 



34 

2 ''£1 panto de la mayor dificnltad es aqoel 

« que mira á los censalistas por ser estos en grao námero 
« y de todos estados. Se desea generalmente qne Toestra 
« Majestad mande tomar resolución acerca de este negó* 
« cío , de modo tal , que no se originen pleitos » y esto se* 
« ria muy conveniente á Gn qae se evitaran gastos» y las 
a disensiones que pudieran ser causa de grandes turba- 
« ciones en el reino. Les parece á los censalistas que los 
a Barones se cuidan poco de poblar los lugares, y sospe- 
« cban que esto será á efecto de excusarse de la paga de 
« aquellos que estaban puestos y cargados sobre las co- 
«munidades, vulgarmente llamadas Aljamas. Esto no se 
« debe juzgar de personas nobles y cristianas ; mas no 
«creo que resultaria inconveniente del mandar vuestra 
« Majestad que se hiciese entender , como quedarla ser- 
« vido , de que se procurasen poblar los lugares con aque- 
« lia conveniencia que pareciere mas racional. Y se cree 
«que haciéndose en esta forma, encontrarán número su- 
te ñciente para cultivar sus tierras, y que en poco tiempo 
« será en mayor aumento de lo que antes tenian, por ser 
« mucho mejor el trabajo de los cristianos viejos que el 
« de los moros convertidos. Algunos han comenzado á po- 
ff blar y les ha salido bien , dándoles mas parte y división 
« los cristianos viejos que la que recibian de los moros 
« convertidos. Solo se perdería en ello el servicio perso-> 
«nal que prestaban á los Señores, al cual no querrán 
«obligarse los cristianos viejos. 

3 *' De lo que se ha experimentado en esta 

« expulsión , nos consta y tenemos sabido de la mucha 
« hacienda que está en poder destos moros convertidos, 
« porque se ba descubierto que tienen gran cantidad de 
« moneda de oro y de plata. Las personas que pueden te- 



3& 
incr voló en esto, juzgan que pnsJirá de cuatro millones 
I el que se llevan, y otras aun dicen mas , probántlolo con 
I algunas conjeturas dignas de toda consideración. Asi- 
t mismo sabemos que los moros hubieran tenido á gran 
¡ benelicio el dejarlos ir sin castigo, aunque no les deja- 
I seo llevar consigo mas que el veslido qne llevan.- Esto 
' se conoce de la grande alegría que manilicstan tener al 

■ embarcarse, y de la que demuestran cuando se ven cu 
I países de moros , conforme lo refieren los que los lian 
< acompañado á la África en las embarcaciones. De todo 

> eslo resulta que si en el principio de la expulsión se hu- 

> biera tenido la seguridad que ahora tenemos , hubiera 

■ estado santísimo y prudentísimo consejo el haberles dc- 

■ jado solamente á estos lo necesario para el sustento y 

■ parala embarcación, ya que del llevarse tanto dinero 

■ resultan los muchos inconvenientes que se dejan consí- 

■ derar, los cuales con mas exceso militan en la expulsión 

■ de los moros convertidos de la Andalucía y de Castilla. 

■ Por lo que podemos arriesgarnos .-i suplicar á vuestra 
« Majestad todos sus capellanes, y yo como el mas humilde 
n que soy entre todos , postrado á los pies de vuestra Ma- 
1 jestad digo; que Dios nuestro Señor, Calólica Majestad, 
• mandó á aquellos del pueblo de Israel que despojasen 
« á los egipcios, pidiéndoles prestados los vasos de oro y 

■ de plata y los vestidos que tenian , y que lodo se lo 

■ llevasen en pena de los daños y injurias que habían he- 
. cho á su pueblo fiel. Estos nos han hecho gravísimos 
« daños , y sabemos que aquello que se llevan lo eniplea- 
« rán en ofensa de ÜÍos y de su santa fe , y en perjuicio 
o de ta república cristiana. No permita, pues, vuestra Ma- 
« jestad que pongamos armas en las manos de nuestros 
■< enemigos, aleniliendo A qne eslns han oslado traidores, 



1 




36 

« y por eso han perdido (odo6 SQft bienes y la vida ; y así 
«se contente vuestra Majestad con manifestar su Real 
« clemencia, perdonándoles la pena de muerte , y orde- 
« nando qne sa Real 6sco tome la hacienda , ya qae no 
« hay dnda en ello , que será tanta que se podrá apreciar 
« por nn socorro considerable del patrimonio de vuestra 
«Majestad — Nuestro Señor conserve la Sacra, Católica y 
« Real Persona de vuestra Majestad , como el cristianismo 
« necesita y sus capellanes se lo suplicamos. Valencia á 23 
« de octubre de 1609-— S. C. R. M. — Besa las Reales ma- 
« nos de vuestra Majestad su humilde capellán — El Pa- 
« triarca Arzobispo de Valencia.*' 



DOCUMEMTO X. 



Carta que el Beato Juaa de Ribera, Arzobispo de Valencia, escribió 
al Rey D. Felipe III el dia 10 de febrero de 1610, según la pu- 
blicó el P. Fray Joan Ximenez en el núm. 4.* de la Adioian á la 
vida de dicho Beato, impresa en Roma en el ano 1734. 



'' S. C. R. M. — Por el gran cuidado que pone el Mar- 
« qués de Carazena en hacer relación á vuestra Majestad 
«de todo cuanto se ofrezca hablar acerca de la expulsión 
« de los moriscos , yo me he entretenido de hacerlo en 
« tanto tiempo como ha pasado después de haberse con- 
« cluido tan importante negocio. Cada dia nuestro Señor 
«i nos hace ver nuevos milagros acerca deste particular, de 
« modo tal , que se puede y debe llamar obra milagrosa y 
« muy semejante á otras que leemos en la Sagrada Es* 
«critura, á quienes llama el Espíritu Santo maravillo- 



37 

M sas . . . . Ha querida nuestro Señor que estos moros con- 
<■ fesusen librcmeute á los cristianos sus amigos la rebelión 
« que hablan maquinado y preparado para este año, espe- 
u cificándúles el gran tiempo v dinero que habian gastado 
« para solicitarla; por lo que han quedado convencidas al- 
« gnnas personas, que por respetos particulares querían 
aponer en duda la verdad de aquellos, que de ello han 
« informado á vuestra Majestad. No ha estado de menor 
«consideración para el desengaño de aquellos también, 
nqne debajo de pretexto de piedad han querido dudar, si 

■ los dichos moros convertidos fuesen notoriamente hcre- 
«jes, por ver que todos los mas señalados en riquezas, 
«letras y en prudencia humana, lian sido los primeros que 
« han querido embarcarse, y que todos generalmente han 
• observado las ceremonias de los mahometanos , glorián- 
«dose de ser vasallos del Turco, sin querer admitir los con- 
o sejos que sus amigos les daban , ni aprovecharse de las 
a muchas reprehensiones que les hacian de una así tan le- 
« meraria resolución : de que ha resoltado el descargo de 

■ aquellos que han estado sus maestros, porque es cierto 
«que en las almas obstinadas en el mal no puede entrar 
«la doctrina del Evangelio, como lo dijo muchas veces 

■ Cristo nuestro Señor predicando á los hebreos , los cua- 
nles no quisieron recibir su santa enseñanza, bien que 
«fuese acompañada de muchos prodigios y ejemplos del 
« cielo. 

2 " Finalmente, se puede tener por milagroso 

o el haber querido voluntariamente declarar estos moros 
n ta grande enemistad y el odio que lenian entrañado con- 
« tra sos dueños y Señores de vasallos , resultando de esto 
u ningnn provecho para ellos , antes muchos daños ; y agí 
« ha querido nuestro Señor mitigar el disgusto que pudie- 




38 

« ran tener los Señores del daño temporal qoe se les re- 
a presentaba con el motiTo de la expulsión ; y esto ba es- 
« tado de tanto provecho • qne casi de todos be oído el 
« rendir gracias á Dios nuestro Señor y á >uestra Majes- 
« tad de haberlos librado del peligro en que virian , con 
<c decir que en caso que vuestra Majestad ordenase que no 
« se continuase la espulsion , todos irian á suplicarla con 
«la mayor solicitud. 

3 *' Demás de todo lo dicho se va experímen- 

« tando que la pérdida que se tenia en la hacienda , será 
a mucho menor de aquello que se pensaba ; porque to- 
ce dos aquellos que tenían los lugares á censo ganan, y los 
« otros reduciendo la división á una cantidad moderada, 
« poblarán , conforme la experiencia lo ha dado á ver en 
«muchos lugares, que ya se encuentran poblados con 
« gran contento de los Señores y de los vasallos, y uni- 
« versalmente se cree que dentro de tres ó cuatro años 
c( quedarán reparados los daños, menos aquellos que re- 
<x sultarian de la cesación de las gabelas dichas Zofras , y 
<x de otros tributos que los moros solian pagar en muchos 
«lugares, por lo que eran de grande utilidad para los 

« Señores etc Nuestro Señor conserve la Sacra, Ca- 

« tólica y Real Persona de vuestra Majestad con aquella 
« felicidad espiritual y temporal que la santa iglesia ne- 
«cesita, y sus vasallos y capellanes le suplicamos. Ya- 
cí lencia á los 10 de febrero del año 1610— S. C. R. M. — 
« Resa las Reales manos de vuestra Majestad su humilde 
« capellán— El Arzobispo de Valencia." 



DOCUMENTO XI. 



Cam que en 11 de setiembre del año 1609 escribió el Uey D. Fe- 
lipe III á los Jurados, Dipulodos y KslameDlo Militar de la ciu- 
dad de Valencia, según )u publicó el Doctor D. Gaspar Escola no 
en el libro 10 de la Historia de Valencia, cap. 48 (I). 

" Muy cnlendido teucis lo que por tan largo discurso 
« de años se ha prucnrado la conversioa de los cristianos 
a nuevos dése reino, los ediclos de gracia que se Icscon- 
u cedieron, las demás diligencias qoc se hicieron para 
«instruirlos en nuestra santa fe, y lo poco que Indo ello 
a ha aprovechado ; pues no se ha visto que se hayan con- 
« vertido, sino antes crecido de dia en día su obstina- 
« cion, y el deseo y voluntad que siempre han tenido de 
«maquinar contra estos reinos. V aunque el peligro y 
<( irreparables daños que de disimular con ellos podían su- 
a ceder, se me representó años ha por muchos, muy 
•I doctos y santos varones, exhortándome al breve reme- 
u dio á que en conciencia estaba obligado, aseguran- 
o dome que podia sin escrúpulo castigarlos en las vidas 
«y haciendas, porque la notoriedad y contínuacíou de 
a BUS delicies , y la atrocidad y gravedad dellos los tenía 
«convencidos de herejes, apóstatas y proditores de la 
«sacra Majestad divina y humana, y se pudiera proce- 
«der contra ellos con el rigor que sus culpas merecían; 
o todavía deseando reducirles por medios suaves y blan- 
o dos , mandé hacer en Valencia la junta que habréis en- 

(i) Esta caria so balín aiilcnlica en el folio t.° de la Mano 33 do 
üandes y Etnpares de la Corte Civil de 1024. 



40 

«tendido, con fin de ordenar nna nueva inslrnccion y 
« conversión para mayor descargo y ver si se podria ex- 
« casar el sacarlos. Pero habiendo después sabido por di- 
« versas y muy ciertas vias qne los de ese reino y los de 
« Castilla pasaban adelante con su dañado intento , pues 
« al mismo tiempo que se trataba de su reducción , envia- 
9 ron personas á Constantinopla y á Marroecos ¿ tratar 
« con el Turco y con el Rey Muley Cidán , pidiéndoles que 
« el año que viene envíen sus fuerzas en ayuda y socor- 
«roy asegurándoles que bailarán ciento cincuenta mil 
« hombres de pelea , tan moros como los de Berbería, 
« que les asistirán con las vidas y haciendas , y que la 
« empresa será fácil por estar estos reinos muy faltos de 
«gente, armas y ejercicio militar: y que demás de esto 
« traen también pláticas y inteligencias con herejes y 
« otros Principes que aborrecen la grandeza de nuestra 
«r monarquía , y los unos y los otros les han ofrecido de 
« ayudarles con todas sus fuerzas : y el Turco para enviar 
« su armada se sabe de cierta ciencia que se ha concer- 
« lado con el persiano y con sus rebeldes que le traían 
« ocupado : y el Rey Muley Cidán va estableciendo su rei- 
« nado , y ha tratado con los herejes de las tierras ma- 
«ritimas de septentrión qne le acomoden navios para 
« pasar acá su gente , y se lo han concedido. Y si estos y 
« los demás enemigos nuestros cargan á un tiempo mis- 
« mo 9 nos veremos en el peligro que se deja entender. 

2 ' ' Considerando, pues» todo lo dicho , y de- 

« seando cumplir con la obligación que tengo y procurar 
« la conservación y seguridad de mis reinos , y en parti- 
« cular la dése y de los buenos y fieles subditos del , por 
«ser mas evidente su peligro, y qne cese la herejía y 
« apostasía desa mala gente , de que Dios nuestro Señor 



" cala tan ofendido; después de liabürlü encomendado y 

■ hecho encomendar mucho este negocio, confiando en so 
i< divino favor, por lo que imporla á su honra y gloria, 

■ he resuello que se saquen dése reíoo lodos los moriscos 

■ qnc hay en él , en la forma que allá entenderéis. Y aun- 
« que el celo que leñéis del servicio de Dios y mió, y de 
B la seguridad y conservación de ese reino y de voes- 

■ tras personas, que yo lauto estimo, me asigura que 

• entenderéis esle DCgorio como él es , y cuan forzosa y 

■ saludable es la resolución qnc he lomado, y acudiréis 
H á facilitar la ejecución della, todavía he querido avisa- 
n ros de las causas que me han movido á lomarla, y en- 
« cargaros , como lo hago muy efecluosamenle , deis ejem- 

■ pío á los señores de vasallos moriscos dése reino, con 
s dar á entender á los vuestros, que ])ndiéndolos jusla- 
v mente castigar en las vidas y haciendas, es mucha la 
<• merced que les hago en dejarlos ir, y que puedan lie- 
o var de los hiencs muebles los qne puedan sobre sus per- 
B snnas solas para ayudar á su sustento: que pnes esto 
«se ha de ejecutar sin que por ningún caso ni respeto 

■ se admita otro medio, será de grande momento que 
B los demás vean lo que hacéis, para que hagan lo niis- 
B mo. Y porque yo he cometido la ejecución de hacer 
B conducir esa genle á los puertos donde se han de em- 

■ barcar al niaese de campo general D. Agustín Mejia, 
o de mi Consejo de Guerra, os encargo mucho tengáis 

• con él muy buena correspondencia y le asistáis en lo 

■ que os advirtiere qnc conviene: que demás de lo <|ue 
" hiciéredes en cumplímienlo de lo arriba referido, será 

• confornie la obligación de verdaderos cbristianos y fie- 

• les vasallos. Yo recibiró en ello el mas agradable scrvi- 
B cío que me podéis hacer; y demtls deque entenderéis 



43 

« del Marqués de Caracesa la parte que os ba de tocar 
«de la hacienda de nuestros vasallos, estad ciertos de 
<c que acudiré al reparo del daoo y descomodidad que de 
« la falta de ella se os siguiere , por todas las vías que 
« podré. Y para todo lo que tocare á la ejecución, me 
« remito á lo que el Virrey os dirá de mi parte , man- 
« dándoos y encargándoos que asi lo ejecutéis y cum- 
« piáis. Do San Lorenzo á once de setiembre de mil seis* 
« cientos nueve. 



DOCUMENTO XU. 



Garlo puebla otorgada por el Rey D. Jaime 1 á los moros del valle 
do Uxá por el roes do agosto de 1250, segoD se contiene en el 
folio 220, p«^gina 2 del libro i.* del Aeoi Patrimonio y que se 
guarda en el archivo de la Bailia General de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. TEADUCGION. 

• 

En íiom de Deu loi pia^ En nombre de Dios to- 
dos é misericordios , oració to piadoso y misericordioso, 
felá per noslre Senyor Deu so- becba oración á Dios nuestro 
bre tols los Afosloh: Aquesi Señor sobre todos los Após- 
e$ privilegi honrat , lo cual toles. Este es el privilegio 
mana noslre Seuyor lo Rey bonrado qne ordena nuestro 
de Áragó , de MaUorques^ Sr. el Bey de Aragón » de 
de Valencia , ¿ Comle de Mallorca , de Valencia , y 
Barcelona i Durgell , ¿ Sen- Conde de Barcelona y deUr- 
yor de Monpesler , á qui gel , y Señor de Mompeller, 
Deu manlenga, olorgal á lols á quien Dios conserve , con- 
loa moros de ¡a valí de cedido ¿ todos los moros del 



43 



Ujtó , ios ciiah recbé suís la 
tua fe ; r que poblen , é po- 
blar facen la valí de Uxá 
damunt nomenada , é les 
suet alqueries é los seus 
lermens á la dita valí de- 
lermenals ó ass\<¡nats ans 
quels moros ísqurssen de la 
térra. E que reten de con- 
tinenl lo eastell dt la dita 
valí de Vxó á Nos lo Rey, 
ó á qui nos manarem de 
nostres genis, sen niiif/iiria 
triga. E fililí lo dií eas- 
tell sobre lo dil pacte, es- 
tiguen tots los moros tn la 
tur poblado de lurs cases, 
é de lurs bens , on que sien 
en los locliS ó aUpitries de 
la dita valí de Uxá, ells, 
é (o(i aquells qui per ttmpi 
serán de lur generado pera 
tots temps en fe dt nos lo 
Rey. 

S £ perdonam i 

remetem á aquells Ui(t crims 
ó penes per aquells cometes 
tro al join (íe huy ; é jter 
res non fosen de aqurlts dils 
crims ó penes dcmanats; nt 
sien de manáis de ufruiis 
deules que fosstn deguls á 



valle de Íjx.ó, los cuales re- 
c¡Í>¡«i bnjo su Real ¡laiabra. 

Y que pueblen y hagan po- 
blar el valle de L'xó arriba 
nombrado , y las alquerías 
de esle , y los Lérniinos de- 
lerniinados y señalados á di- 
cho valle de Uxó áutes que 
los moros saliesen del reino. 

Y que entreguen de contada 
el castillo de dicbo valle de 
Uxó á Nos el Rey, ó á quien 
Nos ordenáremos de los nues- 
tros, sin detención alguna. 

Y entregado dicbo castillo 
con el referido pacto , man- 
ténganse lodos los moros 
poblando sus casas y pose- 
yendo sus bienes en cual- 
quier parle que cslen de los 
lugares ó alquerías de dicbo 
valle de \]\á, y uo solo ellos 
sino todos tos que por el 
tiempo serán de su gene- 
ración para siempre bajo 
nuestra Real palabra — Y les 
perdonamos y los absolve- 
mos de todos ios delitos y 
penas en que bayan incurri- 
do basta el día de hoy ; y 
que no se ponga demanda 
alguna contra ellos por ra- 



k 



44 



aleuns juheus per alcuna 
manera. 

3 E wlem que íoí$ 

los moros sien sobre lur fti- 
na en lurs malrimonis , i en 
totes les allres coses , segons 
(^na. E que pusquen pu^ 
blicar lur Quna en oracions^ 
i en amostrar de letra á 
lurs filis el Alcorá publica- 
ment, sens nengú prejudici 
á aquells fer. E que pus-^ 
quen anar per tota la térra 
el senyoria nostra á fer tots 
lurs afers , sens que neis sie 
vedal per alcuna persona: 
é queh sia legut i puxen 
comprar toi blat per á lia-- 
vor á ops de la Uur térra 
en Borriana » ¿ en allres Io« 
chs de la nostra senyoria. 

4 £ que sien ten-* 

guts de pagar tots aquells 
drets^ los cuals solien pagar 
lurs aniecessors ans que ts-* 
quesen los moros de la ter-- 
ra , é lur dret i delme^ 
segons que es contengui en 
la caria antiga, la cual de 
preseni es en la lur ma. 

5 £ atorgam á 

aquells que sien franchs en 



toñáe dichos crimenesó pe* 
Das, y que de Diogan modo 
se les pidao deudas algunas 
coDlraidas con jndios — Y 
queremos que todos los mo- 
ros se arreglen en sns matri* 
monios y en todas las demás 
cosas á su zuna ó leyes. Y 
que puedan publicar so zu- 
na en las oraciones y ense- 
ñar públicamenle á leer á 
sus hijos en el alcorán , sin 
que por ello se les haga da* 
ño alguno. Y que puedan ir 
por todo nuestro reino y se- 
ñorío á hacer todos sus ne- 
gocios, sin que lo impida 
persona alguna. Y que les 
sea lícito y puedan comprar 
granos de toda especie en 
Borriana y en los demás lu- 
gares de nuestro señorío 
para simiente y para em- 
plearla en sus campos— Y 
que estén obligados á pagar 
todos aquellos derechos que 
solian pagar sus anteceso- 
res, antes que los moros sa- 
liesen del reino , y sus dere- 
chos y diezmo según el con- 
tenido de la escritura anti- 
gua , que al presente tienen 



4 


1 


aqufst prcífnl anij de (oís lot 


en 9ns manos— Y les conce ' 


dehnes é dreU, del día ijtie 


demos (¡ne en el presente 


reirán lo easttll de la dita 


año seon francos de todos 


valí de Vxó en un any; 


los diezmos y derechos desde 


que no sien de res dema— 


el dia en (]ue entregarán el 


«ais deis drets. E aprés />- 


castillo de dicho valle de 


nit lo dit any , sien tengnls 


Usó hasta que so cumpla un 


pagar lots las drets é del- 


ano , de suerte que no se les 


mes . teguns lo hr privilegi 


pida derecho alguno. Y con* 


antiek. 


clnido et año deban pagar 


6 E fem los franehs 


lodos los derechos y diezmos 


de la venema deis arbres, é 


con arreglo á su privile- 


de tota la orlalí^a, sino de 


gio antiguo— Y los hacemos 


aquella, la cual se remira 


francos de pagar de la ven- 


publicament. 


dimia, y de los frutos de los 


7 E qu« sien íeti- 


árboles y de toda la iiorta- 


guls de pagar lo drel de 


liza, excepto de aquella que 


besliar é de colmenei, po es, 


se venderá públicamente- 


de cuaranta una. 


Y que estén obligados á pa- 


8 £t que pugnen 


gar el derecho de los gana- 


fer alcadi el alami per si 


dos y de las colmenas, á sa- 


maleixos : el que pmquen 


ber, de cuarenta una— Y 


jutgar les aygnes entre si. 


que puedan nombrar por sí 


axi com era acoslumal en 


mismos los alcadis y alanii- 


tempt de moros , segom 


nes. Y que puedan juzgar 


que» conté en los turs pri- 


entre ei los pleitos de las 


vitrgit anlichs. E que sien 


aguas, como se acosluni- 


Irs rendes de les mezqui- 


liraba en tiempo de moros, 


tes á opi de les diíei mes- 


y segnn se contiene en sus 


quites, axi com ere antiga- 


antiguos privilegios. Y que 


menl. 


las rentas de las mezquitas 


9 E que no pus- 


sean para lo que necesiten 



46 



ca poblar áb ells ckrisíiá, 
ni haíejál dins la lur pobla-* 
etd, $eñ$ lo lur voler ^ n$ 
No$ no pusgtjulm aquelU for^ 
zar^ ni alcun alíre en nom 
nostre del regne de Valen-- 
eia per los lemps, 

ÍO. . . . . Ei que $ien toU 
los lochs i les alqueries de 
la valí de Vxó a servilut 
del castell de la dita tall 
de Üxá, segons que de pri^ 
mer ere acoslumat. 

11 E qui volrá 

anar deis de la valí de Vxó 
euani se volrá , en terres de 
moros, que ho pusca fer: i 
a^ls oiorgam sens alcuna 
triga. E que pusquen ven- 
dré totes les lurs possessions 
i bens ais moros tan sola-- 
meni i que nols pusquen ven- 
dre á alcun christia nuil 
iemps. 

12 E que hajen 

iots lurs t^rmens é lurs bes- 
tiars de Uxó, é Nuiles , é 
Almenara , i lo terme de 
Vrmdl en la Plana é les 
vinies de la alquería appe- 
llada de Carc é Alfandech 
egons que já seren deputats 



las mismas, como antigna- 
mente — Y qoe ningun cris- 
tiano ni bautizado poeda 
habitar con ellos dentro de 
su pueblo sin su voluntad; 
y que ni Nos ni otro alguno 
del reino de Valencia pueda 
forzarlos en nombre nuestro 
á hacerlo en tiempo algu- 
no — Y que todos los lugares 
y alquerías del valle de Uxó 
tengan la obligación de ser- 
vir al castillo de dicho valle 
de \]\ó, según que de ante* 
mano se acostumbraba — Y 
cualquiera del valle de Uxó 
que quiera pasar á tierra de 
moros lo pueda hacer cuan- 
do quiera ; y esto les con- 
cedemos sin detención al- 
guna. Y que puedan vender 
todas sus posesiones y bienes 
á los moros solamente, y que 
no los puedan vender á cris- 
tiano alguno en ningun tiem* 
po — Y que tengan todos sus 
términos y ganados de Uxó, 
Nules y Almenara, y el tér- 
mino de Urmell en la Plana, 
y las vinas de la alquería lla- 
mada Carc y Alfandech, se* 
gun que ya les estaban se- 



47 



á eí/í (rt temps de moroi. E 
que fusca anar lo Inr bes- 
tiar en lol lo terme de Xooa, 
negoiis que á elU era ja le- 
gut. 

13 E totes fli/iíps- 

tet eondicions habem olor' 
gat á elts , guiat» i', assegu" 
raíl en tola la nostra Ierra, 
en persones é en bms ellt 
i lots los que per temps se- 
rán en per toís temps, sobre 
aquesta condició , que ells 
sien sotmeses é leáis va- 
salls á Aoi , ¿ á qui aprés de 
nos será de tota la genera- 
do. 

14 E que no pus- 

^uen anar á loch ó locbs 
de la guerra, neis pasquen 
donar neri^u'ia provisió en 
deuijuna coudiciú «i á a- 
(¡utlls melre alcuiia cosa. E 
que dejen guardar tota la 
nostra térra, i á lots los 
noslres vasalls be é letfal- 
ment. 

15 E que dejen 

pagar los drels de let col- 
rntues á lo delme de les ji- 
gües , é de garrofes , «f de 
¡es gallines , segom ques con- 



ñalados á los mismos en 
tiempo de moros. Y qnc sns 
ganndos pacdan ir por lodo 
el término de Xova , según 
que ya de antemano se les 
permilia — Y todos estos ca- 
pítulos les hemos otorgado 
dándoles salvo conducto j 
segoridail en lodo nuestro 
reino , en personas y bienes, 
no solamente á los presentes 
sino también á los venide- 
ros, bajo la condición de ser 
subditos y leales vasallos 
nuestros , y de todos los de 
nuestra generación que rei- 
narán después de Nos — Y 
que no puedan ir al lugar ó 
lugares donde haya guerra, 
ni dar provisión alguna álos 
enemigos, bajo ningún títu- 
lo . ni cuviarles cosa alga- 
na. Y que deban guardar 
lodo nuestro reino y lodos 
nuestros vasallos bien y leal- 
menle — Y qnc deban pagar 
los derechos de las colmenas 
y el diezmo de los higos, y 
do las algan-obas y gallinas, 
del mismo modo que se ex- 
presa en otro privilegio que 
les otorgamos. Y que oo es- 




48 



té en aüre privilegi per Noi 
á elU oíorgat. E que no 
$ien lenguls de fagar dret 
dele ous^ ne fer (!ofra de 
lur$ persones^ ne de lurs bei- 
lies. 

16 E sobre toles 

les coses damunt nomenades, 
(oren per nos fermades les 
dites coses. Testimonis sobre 
les diies coses los capdals 
Don Ferrando de Munca^ 
da 9 Don Guillem de 3/ttn- 
cada 9 Don Galcerán de Pt- 
nós^ Don Guillem Deulen^ 
{^. Feía en lo mes de /u- 
met Alahir^ segons eompte 
de moros ^ en lany de 648 
eonjunt lo dit kalendari en lo 
mes de agosto en lany 1 250 
segons kalendari de chris^ 
tians. E deposam lo nostre 
signe sobre les ditcs coses 
fermades i loades en lo dit 
kalendari. 

17. . • • % E declaram 
que paguen tots los dits mo- 
ros , i los que per temps se- 
rán , la huytena part de tots 
los fruyts á Nos, ó á qui Nos 
volrem; i que no sien ten- 
guts alcuna altra cosa pagar 



ten obligados á pagar dere- 
cho alguno délos huevos, ni 
Zofra por sus personas ni 
por sos ganados-«Y á conti- 
nuación de todo lo sobredi- 
cho fueron Grmadas por Nos 
las cosas arriba menciona- 
das. Fueron testigos de to- 
do lo referido los capitanes 
D. Ferrando de Moneada» 
D. Guillem de Moneada, 
D. Galcerán de Pinos, Don 
Guillem de Entenza. Se 
otorgó esta escritura en el 
mes de Juroet Alabir, según 
la cuenta de los moros , del 
año 648 , que coincide con 
el mes de agosto del ano 
1250, según la cuenta de 
los cristianos. Y pusimos 
nuestro signo á continuación 
de todo lo referido , después 
de haberlas firmado y loado 
con dicha fecha — Ydeclara- 
mos que todos los sobredi- 
chos moros y los que haya 
por el tiempo, paguen la 
octava parte de todos los 
frutos á Nos ó á quien Nos 
queramos. Y que no estén 
obligados á pagar otra cosa 
alguna de todos los frutos 



»9 



i 



de loft (os tura fruyis , los 
quah naxrrán rn la lur tér- 
ra. Exceptamos rayms deis 
arbres é Je Its orlaliíes, 
los quals no strán venuli. E 
•pagant la oclava parí de 
iuts los fraytí, noís puscam 
frr a/cuna demanda de tols 
tos fruyts damunl nomenats. 
Exceptat , que st per Nos , ó 
procurador nostre ts fryta 
alguna peyla ó demanda ais 
moros, los quah son enla Ti- 
nenta de Valencia , ladon- 
cki sien teiiguls pagar fo 
que per Nos serán laxaU en 
les peyt». 

18 E los moros 

que stiguen axi com eren 
acoítumats en íemps de ino- 
roi, ans quels moros isque- 
ten de la térra. 

19 E lots aquelU 

que isqueren de la valí de 
üxó, i no foren aiseijati 
ob ells en lo dil cattell , que 
tots los lurs hens sirn á ops 
de les pernones del castell. 

20 Escrivi toles les 

cotes damunl uomtnades en 

h dit kalendari per mano- 

ment del molí all Senyor 

Tomo XVin. 



qne pruiluzcan sus campos. 
Rsccpluanios las uvas, los 
Trulos de los árboles y las 
hortalizas que no se ven- 
daa. Y pagando la oclava 
parte de todos los frutos no 
podamos pedir cosa alguna 
de lodos los frutos arriba 
mencionados. Excepto que 
si Nos ó nuestro procurador 
biciéremos alguna pella ó 
reqoisicion á los moros de 
la Tenencia de Valencia, en 
lal caso deberán pagar en 
las pellas la cuota que Nos 
les señaláremos — Y los mu- 
ros que conliuúeD del mis- 
mo mudo y según acostum- 
braban en tiempo de moros, 
y antes que los moros sa- 
liesen del reino — Y lodos 
aquellos que emigraron del 
valle de Usó y no fueron si- 
tiados con los presentes en 
el referido castillo, pierdan 
BUS bienes , y sean estos pa- 
ra los defensores del casti- 
llo — Y escribí todo lo sobre- 
dicho con la referida fecha 
por mandamiento del muy 
alto Señor Rey, á quien Dios 
gnarde, Salomón hijo de 
4 



50 

Rey^ á quy Deu $alvUf .^ Alquizteo. Signo f de Don 

lomó fitt de ÁlquUten. Sig^*' Jaime por la gracia de Dios 

fium t Jacobi Dei graiia Jl«- Bey de Aragón, de Mallorca 

gi$ Aragonum Uajoricarum y de Valencia , Conde de 

ei Valentiae^ ComnBarchi- Barcelona y Urgel, y Se- 

íxonae €i Urgelli, el Doniini ñor de Monpeller que loa- 

lUoníis Pesulani » qui prae^ mos , concedemos y firma- 

dkiü omnia laud^mus^ eoti^ mos todas las cosas sobre- 

cedimuB el frmamus, proui dichas, según que arriba 

supmiu caniinetur. se contienen. 



DOCUMENTO XIII. 



Fórmula común de las escrituras de establecimiento de alquerías 
ó pueblos que otorgaba el Rey D. Jaime I , según se contiene 
en el folio 8& del Registro iegundo de dicho Monarca ^ que se 
.guarda en el archivo Real de Rarcelona. 



*' Per Nos et nostros damus et concedimus vobis 
f( iali y et iali , ad opus vestri , et aliorum popnlatorum 
«de tali loco, qui ibi foerint populati, et vestris el eo- 
« mm successoribus in perpetnom , alcheriam quae dicitar 
^talii quae est in termino íali, tolam integré , cum in- 
« troitibuSt exitibus, affrontatíonibus, aquis, terminis, et 
« sois pertinentiis universis , á ccbIo in abissnm, exceptis 
« fornis» et molendinis, ad omnes vestras et vestrorumTo- 
«luntates et aliorum populatoram ejusdem alcberis y cui, 
<f et quibus voluerítis perpetuo faciendas, exceptis militi- 
fc bus et sanctis: ita quod^yos prsdicti dividatis pra^dictam 
«alcheriam vobis^ et aliis populatoribus , et recipiatis ad 



51 

n opns vestrí , el dclis ocio aliorum el honorabiliorum 
o populaturum ejusdein alchcrJae , naícuique qualoor juva- 
<< Us inler lerram et vineas , et ómnibus aliís poputatori- 

■ bos, onicuique tres jovalas; et nnicuique <lelÍ3 noaní par- 
« leni saarum jovatarum in loco irrigue et aliam in secano: 
« Ita lamen quod vos et omncs alii populatures dicta; 
• alclieriat, el vcslri habealis domos fratichas el liberas, et 

■ delis nobis el noslris pro uDaqiiaque jovatarum dictan 

■ alcheriie , lam terrx , quam vinearam , tam loci irrígui. 
(I qnam secaní , decem solidos , et eas bine ad decem annos 

■ Don vendalis. Faligam aulcm, el laudimium in pr^dic- 
o lis non retiaeniDS , nec etiam vos, vel veslri teneamini 
n Nobis et nostris unquam daré aliquam questiam , ñeque 
n ccenam. Et praidicla donalio valoat, si alibi in regno 
«ValentiíE, vos non haíredabimus. Nos igitur talis, et 

■ lalit juramus per Deam el ejus sánela quatuor Evange - 

■ lia, quod personaleni residenliam facícmus in alcherra 
a latí ,- et hiac ad unum annarn omnes possessiones , quas 
«alibi habeinas, vendenms vel altter et lolo alienabimus 
« sine omni retentione costra. " 



DOCUMENTO XIV. 



Ifemorias auléntícas do algunas líerras establecidos por el Rey Don 
Jaime 1 en el ano 12i8, con el censo anuo de cinco sueldos por 
yu(;niln , entre sac.id.is de las que contiene el Registro segundu df 
dieko Hty, guardado en el arcliiv» Real de Barcelona. 



I " Anno millcsimo ducenlcsimo cnadrage- 

■ Bimoorlavo— Uaana — Aprilis carnifcx domos, el quin- 



■ 



«2 



« que jovalfti ifi AIcaBÍeia~deeiiBo quinto katndas jami»» 
« rii 9 pro qoiDqne Bolidis ceiiMalíbiis. 

9. • • . « ** Raymanda» Desparagoera , ArnaMvs Bo- 
«ga» AüdrcaaSarlor, Petrut Ferrandi Danees singólas 
« domos , el unusqoisqae tres jovatas in Aleanicia , pro 
«qninqoe solidís censualibos— décimo quinto kalendas 
«jannarii. 

8 '* Petras de Geroona domos» et tres jova- 

« tas ifi Aleanicia pro qninqne solidis censnalilHis— deci- 
« mo qoínto kalendas jannarii« 

4. . • . . ** Petras dePenades domos» et tres jovatas 
fin Paterna pro quinqoe solidis censnalibns — décimo 
i qainto kalendas janaarii (1). 



DOCUMENTO XV. 

Memorias de establecimientos de liernis otorgadas por el Rey Don 
Jaime I en el año 1248» con el censo anao de diez sueldos por 
yugada , entresacadas de las muchas que contiene el citado üe- 
gtstro 2.* del referido Monarca. 

1. . . . ''Anno millesimodacentesimo cuadragésimo 
« octavo—Amet de Stayna et novem alus ballistariis so- 
« ciis suis; Petro de Matalops et noTemdecim alus ballis 
« tariis. sociis sais , nnicuiqne síngalas domos in alcheria 
« qns dícitar Egeba Alhobra , qaae est in yalle de Ma- 
« rignen^ et unicaiqne tres jovatas inter terram et vineas 
« in termino ejdsdem alcberi^e — doodecimo kalendas aa- 
« gosti y ad decem solidos pro jovata (2)." 

.(1): Atytftra 2.» citado del Rey p. Jaime L folio 17. 
M Ídem id. folio 2. 



S3 

3 "Donaliones CaslilUonís Burrianx— Perelo- 

« nns de Praga domos in Castellione , el tres jovatas lernp. 
« ÍD atcheria , qtiae vocatur BeoayrcD, et horlum Iriam fa- 
1 necataram in Vinarabe, pro decem solidis jovala — terfio 
« nonas jatü (1)." 

3 "Paschasias Dominici domos inXalivafrao- 

«chas et liberas, ct Ireg jovatas terrx, in termino de 

• Huadacecar, quae est in termino Xaliva;, pro triginta so- 

• lldis censnalibas. In obsidione de Luxen idus martii (2)." 

4 " Dominico Saraycna doraos in Onliye, et 

«dnas jovatas terrs in eodem termino, et duas kaficia- 

• las vinearum pro viginli tribus sotidis et quatuor dena- 
«rüs — décimo quinto kalendas julii (3)." 

5 " Aroakio de Biocfar quasdam domos in al- 

«cbería, qna; dicitnr Almizram, qnx est in termino de 
nBorroD, et tres jovatas lerrse in termino ejusdem al- 
■ cheris unaque jovata pro decem solidis — quarlo nonas 
KJanDarü (4)." 

6 "Guillermus de Ballebrera domos in Xatíva 

«francbas et liberas, qoa; fuerunt de Mabomct Ibenanci^ 
« de Nováis , et duas jovatas et mediam terrs; et mediam 
B vinearum in Xatíva, pro Iriginta solidis censnalibos. In 
« obsidione de LD\en décimo sexto kalendas aprilis (5)." 



(1) fíegiitro 2." cilado del Roy D. Jaime I, folio 45. 

(2) Ídem id. folio 63. 
(3 Idemid. fulioTI. 
(4 Ídem id. folio 76. 
S Idcra id. folio 63. 



u 



DOCUMENTO XVI. 

Memorias de liern» eiUUecídas por d Rey D. Une 1 ca el 
abo ISMf eoD el eenio aooo de doce sueldos por yogada, segvo 
se contiene en el folio hi del citado ÍUgUtro 2.* 

1 ** Siepbairas ¿t Barberano domos w Besa* 

« rabe , et oBaní joraiam teme io prsdicta alchería , qum 
« est ía leraiiao CailelKoDÍs Boríaiw pro duodeeim so- 
« lidis jof aia~kaleiidís septeaibrís* 

%,....*' Bernardos Sareyal domos in Beoarabe « et 
• sei joTatas terr« pro doodecim solidis jovata , et deas 
a fanecatas borti ad eandem rationem — secoodo kalendas 
« septembris. 

3. ; • . . *' Ferrarlo de Pons, Domioioo Monfort, Goi- 
« llermo Ollarü , Berengario Ollarrü , Bernardo Bonde- 
« nerio t Petro Torró , Boneto de Valle , Alegre de Za- 
« massana » Stephano de Barberano , Petro Dallen , Mar- 
« torello » Janoario de PaleroU, Carbonello , Bernardo de 
« Catalano » Petro Alegreti Terrasola , Guillermo de Bao- 
u sarens * Arnaldo Cogot , Bernardo Qnitardi , et Ferdi- 
«nando Desdóte alcberiam, quie vocator Benimarva, 
«qoas est in termino Castellionis Barrian«e cam sexa* 
« gínia joYatis , pro doodecim solidis jovata , et domos 
« unicuiqoe in Binarabe , et qoinqae kaCciatas pro hor* 
« tis— cuarto nonas septembris. 



DOCUMENTO XVH. 

Establecimiento de las olquerias de Futa y Atallo , ulorgado por el 
Bey D. Jaime [ en el año 1249, á favor de cien sarracenos, con 
la obligación de darlo franca la quinta parte de los fruías; seguo 
se cuntiene en el folio 83 del Registro %° del referido ¡Monarca. 

"Hamet Amedi^, et nonagiola noveni alüsgarraccDÍs 
« alqaeriam , quEC dicitur Fala, el alcheriam , (¡ua> dícitor 
• Atallo, cuta lerminis ct pertincntiis earuin, el Iia;rc(li- 
« tatem, qua; fuil de Abcadahon, et quinqué jovalas (er- 
« rs in híereditate qua; fuit de Tobét, sicut dividilur per 
«términos pósitos Ínter termiDum de Xerica, et termi- 
tiDum de Fula, de uoa serra \idelicet ad alteram, ad 
«qoiotatn parlem Domino Regi fraocham— noais junii, 
o aoDO oalivitatis Domiuí millesimo ducentésimo qnadra- 

■ gesímo nono." 

DOCUMENTO XVUI. 

Carta-puebla otorgada por el Bey D. Jaime 1 á los moros poblado- 
res de Eslida , Ayn, Veo, Sengueir , Pclmes y Zuela, el dia 29 
de mayo de 1342, segua se contiene en el folio 238 del libro 
primero del Real Patrimonio, que se guarda en el archivo de la 
Bailla general de Valencia. 

i *' Ua;c esl carta grulla: et sccuritalis, quam 

« facit JacoboB Dei gratia Kex Aragouum, Majoricaruní, 

■ et Valeotix Comes Barchinona! et Urgelli, et Dominus 
« Monlispesulaoi, toli Aljaiua* sarraceoorum , qui sunt in 
a Eslida , el in Ain, in Veo, in Sengueir, in Pelmcs et 



k 



66 

« Zaela , qoí miseront se in servilntcm saam , el devene- 
« rant vasallos saos. Conoedil ilaqoe eis qood possideant 
« domos saas el possessiones in omnibos aleareis sois, cum 
« omqibiis lerminis sois, inlroitibiis el exilibos, io riga* 
« divo el secano , labóralas et non labóralas , el omnes 
« hortos et planlationes snas« el expleclenl aqoas snas» si- 
« cnt foil consaetom tempore sarracenoram , el dividanl 
« eas , sicnl inter eos consnelom esl , el ganalom eorom 
« pascat in lerminis sois oniversis , sicot consoevil tem- 
«pore paganorom, et non mitlant cbristianos, neo ali- 
« qoem de alia lege in terminis sob , caosa habitandi, 
« sine Yolnntate ipsorom. 

2 *'Nec aliqois paschoa ipsorom» sive gana-* 

« lom conlrariet , et sint saivi , et secori in personis » et 
«rebos sois; el possinl iré per tolos términos soos ad 
« pertraclanda negolia soa, sine christianis: et Alcadi 
« castrorom » nec Bajoli demandent ipsis azofres de líg- 
«nis» besliis, el aquis, nec aliam servílotem castro-* 
«rom; nec faciaot contrariam in domibos sois, nec in 
«vineis et arboríbos et froclibos: nec prohibeant pre- 
« conizare in mezqoilis , nec fieri oralionem in illis diebos 
« venerís et feslivis sois , et alus diebos , sed faciant se- 
« condom eorom legem : et possinl docere scholares Al- 
ce cor&» el libros omnes de Alhadel secondom legen soam, 
« et Alcopzi siot de mezqoilis sois. Et jodiceot caosas 
« soas in posse alcadi eorom sarraceni illios qoi eril in 
fcEslida in casamcntis» el divisiooibos , et emptionibos, 
« el alus omnibos caosis secondom eorom Icgem. Et sar- 
« raceni , qoi modo sont extra alcarias diclorom castro- 
« rom y qoandocomqoe venerint , possinl recoperare he- 
« redilates soas in perpetoom. 

3 ''Et sarraceni qoi inde recedere voloerint, 



I 




S7 

« possint venderé hxrej ¡lates snas, el res sarracenis ibi- 
K dem habilsnlibos, el Bnjnli non contradicanl eis. Nec 
asarraceaí propler lioc faciant aliquam niissioneni al- 
1 chaydo Casiri: et sit secnnis eundo in persona, et rcbus, 
«el familia, et filiua ipsias per mare et terram ; et non 

■ faciant aliquam franganí , vel hosfem , nec peitam snper 
«hxreditatibus , excepta décima tritici, ortlei, panicii, 
smílii, lini et lignminis. 

4- "El decima persolvatnr in era, el dent de 

«molendinís, furnis, operaloris, alfondicis, balncis illaui 
« parlem , qnam daré solelianl tempore paganorum. 

5 "Et quanilo voluerint, possint iré visum pa- 

■ rentes ubicnmqae fueriDl. Et morini sepelianlnr in eo- 
«mm cimioleriis sine contrario et missione. 

6 " E( calonix dentar secandum legem Ípso- 

• mmj et non donent de aliqua bortalicia , videliccl de ce • 
« pis , cucorbilis , Dec do alus fractibas terrfe, nisi de sn- 

■ prascriplis. 

7 "De arboribns et fractibas eorom ct par- 

■ ris non dent decimam, sed dent dcciniam de vincís, et 
«dent asaque ganatorum secandum quod consncvcrant. 

S " Et clirisliani non Lospilentur in domibus 

■ sois, el hsereditalibus, nisi sarraceni voluerint. El cbrís- 

■ liani non probent contra sarracenos, nisi cum sarraceno 
a legali. El sarraceni diclorum caslrorum recnpercnt Iis- 
«I redilales suas, ubicumque fucrínt, excepto in Valenlia 

■ et Burriana. 
. . " Et de basis apiom, el de bcstiariis non du- 

«nent aliquid nisi ea qu» dicta snnl. El si sarraccnus de- 
" cesserit , poslerilas ejus bsrcditet illam hatredilatem. 
u Et sarraceni , qui extra villam suam conlrahere voluc- 
« rint , possint sino contrarío alcajdi el servUiu. 



68 

10. ....*; £t illí de Eslída, de Ayn, de Veyo, de 
« Pelmes el de Seogneír sinl franchi de omníbos rebus á 
« die qaa emparabit DomÍDas Rex castra isla usqoe íd 
« uDum annom. Et completo aooo illo, senrioot sicot est 
« supra. Et Dominus Rex recipít ipsos et mos in soa co- 
« manda » et gnidatico. 

11 ' ' Actom est hoc io Ártana qoarto kalendas 

«janii anDoDomini millesímo ducentésimo qaadragesimo 
« secundo — Testes hujns rei sunt magister templi, magis- 
« ter hospitalis , Guillermus de Entenza , Eximinus de Fo« 
« cibus, Ladronus , Eximinus Petrí, Commendator Alean* 
« nicí , Frater Garces — Signum f Jacobi Dei gratia Regís 
« Aragonum , Majoricarum et Valentis , Comes Rarchí- 
« nonae et Urgelli , et Domini Montispesulani » quí prsB- 
« dicta laudamus el concedimus sicut soperius contine^ 
« tur — Ego Guíllamonus Domiiií Regís scriva , mandato 
«ipsius hoc traslataví loco» díe et anuo prsfixis." 



DOCUMENTO XIX. 



Memorias del valor do varias tierras inmediatas á Valencia por los 
años 1238 y 1240, entresacadas de las que contiene el Registro 
primero del Rey D. Jaime I, que se guarda en el archivo Real de 
Barcelona. 



1 ''Era míUesima ducentésima septuagésima 

« sexta — Anno millesímo ducentésimo trigésimo octavo — 
« Sanlius LuiMz Dalbero , causa venditionis , tíctoaginta 
« kafi^^des in alquería de Maslata per mille quingentos 



« morabalins , qiiod Jebebal Res pairi suo iti quocumquc 
o loco voluerit cas accipere — nonis martii (1). 

2 " Fcrdinando Carnicer de Borriana unatn jo- 

■ valam in Catnpanar el domos in Valentia pro ducenlis 
«solidis, qnos Bernardus Guillermi debebat ei — decitno 
a séptimo kaicndas madü (2). 

3 "Adam Teiidarius doas jovatas el mediam 

■ in Ro^afa, et quandam vinoatn in Silbetla in solationc 

■ cenlum qniDqaagiula sulídorum — kalendas augnsli aonu 

■ nativitatis DomÍDÍ millesimo ducentésimo quadragc- 
a simo (3)." 



DOCUMENTO XX. 



Memorias de dircreiilcs mcdidus de que conütú a) prini-ijiíi) la yu- 
gada valenciana de tierra , entresacadas de las que cuntienen los 
Registros primero y segundo citados, dul Hcy Don Jaime el Con- 
quistador. 



1 "Era niillcsima dacenlcsima septuagésima 

u sexta — Anno Domíni millesimo ducentésimo trigésima 

■ octavo — Ladro domos in Rozafa, in quibus liospitaba- 

■ tur, sicut afTrontant de tribus partibns in viis , et de 
o quarla íd alus domibus contíguis, el illum hortnm ante 

I domos prxdictas, qui afTrontat in horto Petri Aznari, si- 
cnl cst clausus com illa domo qnce cst ibi, et Itealluní 
de Zahj't Ilualet Alforra, cnm una jovata deccm kafi- 
(1 
(21 
(3: 



(1) Itegistro i.' citado del Hoy D. Jaime I, folio 8. 

(2) Idein id. folio II. 

(3) lUem id. folio 73. ■ ■•■<-■ - ■ '■ 



so 

« cialaram jiixta Realluiii«-Hlecinio qaÍDto kalendas ma- 
«dii(l). 

2* . . • . ' ' GniUemiBS de Seppesa domos de Hahomat 
« AbincadafaD , et alias de uxore de Ja^ar Azeéhen , et 
« ocio jovatas ín lermino Yaleolís. Pro jovala octo kafi- 
«date — kalendís madii (2). 

3. • • . . ' ^ Guilleroiiis Colom, Ray mundos de Grans, 
« Goillermos Gancavoya , et eornm socií Tiginli qoüiqiie 
«jovatas coutioentes daodecim kaiciatas ad mensnram 
« Valenti® et Yiginti quinqué domos^^oarto kalendas jn- 
« nii anno millesimo ducentésimo quadragesimo secun* 
« do (3). 

DOCUMENTO XXI. 

Fragmentos de la Constitución de la catedral de Valencia, hecha el 
día 7 de julio de 1373, según se contienen en el libro de las 
Constituciones de la Seo de Valencia al folio 42. 

In Dei nomine el ejus gratia. Amen. Cunctis pateat 
« evidenter, quod nos Jacobus miseratione divina Episco- 

« pus , et capitulum ecclesis Valentín» eon- 

« siderantes Serenissimum Principem dominum Jacobom 
« inclitse recordationís Hegem Aragonum et Valentiae, qoí 
«dictum regnum Valentías de manibus eripoít pagano- 
« rom, per se et omnes successores suos olim donasse con- 
« cesisse et assignasse in perpetuum , ad proprium , libe- 
« rum» et francum alodium, bouse niemori» domino Ar- 
«naldo Epíscopo» Petro Micbaelis Priecentori, et Guí- 



(1) Reyisiro l.« ciUdo del iley D. Jaime I, folio 16. 
'2) ldemjd.,lfoUo 15. 
3) Begiitro 2.« ciUdo folio 18. 



í 




61 
Uermo Alaríco Sicriflx ecclesiae valentina recípienli- 
" ■ bns pro ipsis Epíscopo ct ecclesia, castnim et vitlam de 

■ Xalella , et caslrum et villam de Gargio sita in regno ac 

d diócesi Valentise ila quod Episcopas Va- 

« lenlix hatieret partem mediam , et capilulum ecclesiie 
nralenlinx, in quo erant vígíoti canonici pr;ebendali, 

■ aliam partem mediam. Considerantes etiam, quod dein- 
n de ad lionorem omnipotentis domini nostri Jcsu-Chris- 
nti, et beatissims, Virginis Marix matris ejus, sub cn- 

■ jus invocalione ecclesia valentina est fúndala et insti- 

■ lula , el augmenlatioDcro diviní cultus ejusdem, et nt 
«canonici ibidem, qni erant viginli numero, ad residcn- 
« tiam in ea faciendam eflicacius índacercntur , et servi- 

I tiam , ac diviaaia olCcium in ea accrcsccret, aagenle 
u domino: Episcopas et capilulum diclx ecclcsiíe deli- 
«beraliooe, et traclala habito díligenli Ínter eos, nna- 
<■ oimiter, et concorditer in perpetnuní ordinaverunt dis- 
« tribationes qaolidianas in dicta ecclesia, videlícet, pro 
adiclis canonicis, hebdomadariis , diaconis, subdiaconís, 

^^4HiGCGnloribus , et vicario sancli Pclri ejusdem ecclcsíae, 
^HRAd quas dederunt , ct assignarant in perpelunm, inter 

■ cxtera, pariem ad diclum capilulum contingenlem, tea 

II pertioenlem in rcdditibus , cxilibus, et provenlíbus dic- 
« lorum locorum et castrorum de Gargio, et de Xutclla. 
•I Considerantes prsterea, quod distribuciones qnolidiana; 

■ planis redditibus potius qnam caslris, seu villis indi- 
• gcant; nos episcopus et capilulum, cnm dic(;c dislri- 
« bullones qnolidianx alium non biibneriul, ncc babean! 
oadminislratorem, nisi dicluiii capitulum; sa-pc collo- 
« quiam, consilium el Iractatuní babuimus, quomodo dicla 

■ castra, et vil!» cum cornm luMniníbus et vasnllis, Trnc- 
alibns, provenfibus , eljurlbu» universis ipsorum castro- 




m 



•a 

« rom et TÜlaniin , melÍM ad oommodoni et ntilitttem 
<K mensae episoopaln ipsias ecciesíffi et capitiili, el qoo-* 
« tidianaram dislribationooi possent regi et administrari. 
«Et tándem post maltos tractatos, diseusis omníbos tiis 
a et modis snper hoc attactis et attendeodU » visam fait 
a et vidctar , tam nobis Episcopo y qaam nobís capitulo, 
« Demine discrepante , utile et expediens esse mens» ca-*' 
« pituli praedícls et capítulo ac qnolidianis distribntio«* 
« nibns praedíctis , quod permotatio fieret ínter nos ; sic 
« qnod Epíscopns et mensa epíscopalís prsdicli , qoí jam 
«800 jore, ot prsmítlítor medíam parlem habet, alíam 
« medíam parlem ad nos capílolom , et dístríbotiones qoo* 
« tidíanas in díctis castrís et villís , et eeorom habítatorí** 
«bus, reddítibos , et joribos oníversís spectantem» ha* 
« beat pleno jore ; ac quod nos eapitnium, et díslríbutio* 
« nes quolidianaB díctse ecclesíae habcamus annuatim , et 
« ín perpetuum percipiamos seplem míllía solidorom re* 
a galinm Valenlíae sen Barchínon® , francha , libera , et 
a íntegra índe, et super parte decímarum, fructoom deci* 
«maliom yíII» et collecUe de Algecira, et terminorom 
« soorom valentínae dioecesís , ad mensam episcopaiem , et 
« episcopom pro tempore valentinom spectantíom etc. 



DOCUMENTO XXII. 

Privilegio de población otorgado por el Rey D. Jaime 1 á los sarra- 
cenos pobladores del arnbal de Xáiiva en 23 de enero de 1251, 
según se couliene en el libro primero cilado del Real Patrimonio. 

1. . . . . ^'Noverint oniversi, qood Nos Jacobos Dei 
(f gralia Rex Aragonom » Majoricarum et Valenlíse Co- 



■ mes Barchinonic ct Urgelli, ct Domínns Monlispeso- 

■ lani, per Nos el nostros damus, coocedimus et sla- 
a bilimus \obis Jahia Almehiz, Abolinun Alindarecha, 
o Abdalla Alfancqui, Ali Alfaoeqni, Abuzach Alfaneqai, 
n Almafar Algaccel, Abniafar AlmiquÍDeci, Mahomat Ab- 
«necezebit, Abdalla Exambra , Galip Adaroez, Jahis 
« Abeoraba , Mabomat Abbacar, Abdalla Alcaces, Malio- 

• met Abdolnzct , et (olí Aljamx sarracenoram priPsen- 
o liam ct fulurorum in ravallo Xativx , babilantinm et 

■ habilaadorum, et veslrís et eorum successoribus in 
« perpetnum , ravalle Xativx lolum integre , de parieto 
« Fovex usque ad alium paríetem de Exerca , cum duobos 
« Cgueralibus, qui suDt io costa, et de costa usque ad 

• carreriaoi majorcm ravalli, cum omaibns ilomibns quiC 
« ibi suiít, he reíais et popalatis, prout aBsigoatum fuit 
« vobis per Eximinum Petri de Arenoso Teñen lera -locam 

■ nostrum in regno Valentis. Retinemus lamen ibí nobís 
«et nostris in perpetQum caroiceriam, lintareriam, bal- 
anea, furnos, operatoria, et omnia alia jura ceosaalia. 

2 "Et volnmus, quod vos pratdicti sarraccni 

«el successores vestri possítis eligere et poneré alcadi in- 
«1er vos, quem volaerilis, qni jadicel el delcrminet 

■ causas vestras; et quod possilis illnm oiulare, si beah 
«el fideliter non se habuerit in oíBcio ante dicto. 

3 " Itera, volumns quod aliquis sarracenus 

■ vel sarraceua non possit appellare de sententiis lalis per 

• diclum alcadi cum consitio zalmedins et alamini, et 
« aliornm proborum-homiaum Aljamie, nisi lantom ad 
«Nos, vel ad alium alcadi sarracenom, secundum legem 
«veslram. Concedcntes vobis, quod babealis mezquitas 

■ veatras, et cimíteria et zabazallanos, qni doceant G- 
t el paeros vcstros, el possínl preconizare in mei- 



64 

«quUifl.yeslris, proat est eonsaetam ínter sarracenos. 

4 *'Ilem^ Yolomas quod habealb qaataor 

« sarracenos adenanlalos , qoos ínter vos elígere Tolneri- 
« tis , qní castodiant et mannteneant tos , et res vestras, 
«acjnra vestra. 

5 ''Retinemus eliam nobis, el locnm nos- 

« trum-tenenlíbas, quod possímos assignare et daré vo- 
«bis alaminam, et zalmedínam, qoos volnerímos: qoí 
« alaminas oolligat et percipiat jura nostra raballi prs- 
«dicti; et qoi zalmedina facial jastilias el dístrictns in- 
« ter vos, excepta lamen morte bominom; et qoi dictas 
«zalmedina exortivos qaoscomqne poneré volnerit ad 
« jaslitiam exercendam. 

6 ^' ítem 9 volumns quod alhapz el captiones 

« hominum siot in ravallo praediclo , el quod zalme- 
« dina teneat alapz supradictom » et habeat decimam par- 
« lem caloniaram pro labore suo. Probibentes firmíter, 
« quod alíquis chrístianus non iniret aliqoam domom sar- 
(c racenorum pro aliquo pignore faciendo , nisi cum ala- 
<x mino vestro: el quod omnes sarraceni gnbernentur per 
« alcadi et adenantatos vestros. 

7 *'£l concedimos vobis, quod possitis eme- 

« re domos» haereditates, el alia qnelibet bona á qni- 
« bus libet personis; el possitis venderé domos el bsere- 
« ditales vestras habitas et habendas vestris consimílibus 
« sarracenis el non clirbtianis* 

8 *' Estatúenles, quod si aliquis chrístianus 

« conqoeratur de sarraceno , recipial justicíae comple- 
te mentum in posse zalmedinae vestri, secundum zonam 
a sarracenorum, 

9. . • , . ^'Item, enfranquimus vos omnes sarracenos 
a presentes el futuros ravalli prsdictí , quod non lenea- 



65 
<> miiii liare alíqucm consnni , vel servitíiim vol Iribulum 
o Qobis, vel noslris Buccessuribus liiiic nd dnos annos con- 
a tiiiuc rom]ilulos, nisi pro niurle lioiiiínum, vel pro fur- 
« to aul rapiña. 

10 " Ilcm , volamos qooJ s¡ aliqnís sarracc- 

u nos atium inlcrfcceril sarracenum , quod itic inler — fec- 
a tor capiator, el sil ad nieicedem noslram , et alii sar- 
t racen! non admillanl alíqnid de boiits eorum , ralione 

• homicidii facli. 

11 "El volunins quod si aliquis sarracenus 

a cajitivus vel sarracena fugeril de potesiale doniini sui. 
« et fucril tnvenlus in domibus atícujus sarraceni , qnod 
a capintur lile raptivus, el extrahalorde domo illa, et 
u reddatur domino suo; sed ille, in posse cujus, vel domo 
« invenlus fueril , non babcat indc alíqnam penam , vel 
<• suslineal in persona , vel rebus suis. 

12 " Kstaluenles qüod aliquo tcmpore non 

• possilis faceré vel aperire porlam lorgus carrerianí ma- 
<ijorem superius nominalam ; el qiiotl altquis chrislianiis 
«vel chrisliuna non possíl uiiquam inler vos aliquo teni- 

■ pore habitare. 

13 "Mandantes in super quod si aliquis sar~ 

n racenus se fecerit christíanum, quod possil Iiabcre snp- 
epellectilia et alia bona niobilia sna omnia ; sed heredi- 

■ lates sinl noslra; et nostrorum, ct possimus eas daré 

• sarracenis, et non cliristlanis. 

11 " lleiu, volumus et mandamus qnod om- 

« ni3 mercalor sarracenus, vel alias qui veneril ad ra- 
B vnllum pra>diclum sarracenorum , sít salvus ct securus 
B ibi cum ómnibus rebus el niercilius suís , ipso solvente 

■ peda{;ium , et alia jura noslra. 

15 " EslalDÍmus rliam quod de ómnibus 

Tumo XVIll. :. 




mífW€tíkm €t ftiikihm heniiUAwm 

« M ferfeimtm mehn eC mmUk itrim — paites, exctpta 

«iMKtelíia. 

16 *'Et irdnmii qood si aliqdb tamcesH 

« VMerít bí pofvÍMmámm m ratallooi pnediclom, el ste- 
« terít ilif per uooin* Tel per daof «osos « vel plw, et po»- 
«lea foloerit ísde recedere» poMÍl id faceré secare, 
« ignio taseo ooom bisanctofli. 

17. • . • . *^ E^tatotmos etíam qaod qaflibet sarra- 
«eeAorom io predicto rairallo commoraDtiQíD , prcsen- 

• linas el tuiuranm, teoeator daré nobis, qnolibel aimo 
« pro doniboi sais anom besanlioiD argeoti ; et sí tenoe- 
« rit tres vel qoataor dooios , qoa sibi sioi assignal» ad 

• opos staliea, non (eoealor daré, dísí tanlonHi aoom be- 
«saolioas proipsís. 

18 ^' Volomas aalem qiiod altquis chrístia- 

« MS tel jodeas non possil condocere baloea yel faroos, 
« qo¡ SQDl t Tel pro témpora eront infra raYallom pr»- 
« dictam. 

10 ** Statoenles qaod aliqoís jadeas non 

ir possit esse aoqaam Bájalas vesler, neo collector reddi- 
« taom nostrorom rafalli prsdícti. 

20. ...*'* Et volamos et stabilimas qood qoilibet 
« sarracenas teneatar daré nobis et nostris in perpetaam 
« pro anaqaaqoe tenda , qaoUbet anno , qao eam conda- 
a cere voloerit , anam besanliam argenli , et pro onaqaa- 
« que tenda carnicerise , anum besantiam similiter. 

21^ • • • . "Stalaimas eliam qaod de unoqooqae ca- 
« pile arietís , oyís , irci , et caprs , qaí ín ravallo vestro 
« interfeetí fnerint , persolvantar tres oboli regalium ; et 
« pro oDoqaoqae capile bovís , vel baccs , sex denarií 
« Dobís vel noslrís. 



! ■ 



67 

22 " Volnmas eliam qnod possilis emere trili- 

«cnm, ordeain, panicimn, et quodlibel aliad genus bladi. 
11 sicot christiani viciiii Xalivx. 

23 "Ilcm, stataimus si aliqaa sarracena fue- 

• rit invenía pregnans , qua^ marílum non habeat, solvat 

■ nobis quinqué solidos; et qnod omnis sarracenas, qui 

■ negaverit filium vel filiam, queni vel qaaii) habnerit 
' ab aliqua, solvat viginti solidos nobis, si maler probare 
« polerit illum filíum vel filiam esse niiam vel filiam 
« iltias qni negaverit sunm vel suam non esse. 

24 " Volamus eliam quod non leneamini 

«daré pedaticom vel lezdam de sarracenia vel sarrace- 

■ nabus captivis, qnos vcstris proprtis dominís emerilis 

■ vel redimeritis, dum lamen sinl popula lores dicti ravalli. 

25 " Et statuiínns quod si aliquis gratis sar-: 

«racenus hospilalus fuerít aliqnem chrisliannm , solvat 

■ noliis pro pena quinqué solidos. 

26 " Et volumus quod nuUus sarracenas 

« leneatnr daré caloniam pro vino quod babuerit vel 
a enieril ín domo sua; et quod liabeatis et faciatis mer- 
« catum singulis diebus venerís, qualíbct scplimana, ín 

■ platea scilicet, sanctí Michaelis. 

27 " Slatuenlcs quod quilibet magislrorum 

■ qui faciat cantaros, ollas, legulas et rajólas, doncnl 
<i nobis , pro unoquoque fumo in anno , unum bcsanlium : 

■ et qnod habeatis plateas fraochas et liberas, sine ali- 

• qoa servilDle. 

28 " Praslerea volumus quod quilibet sarra- 

« cenas habílator et vicinua ravalH proidicli sit libcr ct 

• franchus per tofum regnnm Valenli» , ila quod non te- 
" neatur daré pedagium vel lezdam pro persona sna. 

29 "Et mandanius quod aliquis rusticas sar- 



68 

<c rácenos habitans in alqoereis , qm non sil habitator ra- 
« yalli prsedíefi, non poasit faceré testimoniam contra ^os, 
« nisi fnerít talis persona , qnsB, secnndom zanam sarra- 
« cenomm, possít faceré lesUmoniom. 

30 ** Mandantes quod aliqoís ceqniarias Xa- 

« tivae , non intret domos Yel ravallos vestros pro aqna 
« petenda vel accipienda , nisi com uno sarraceno rava* 
« lli prsedictí, in snper recipimns vos et singólos sarrace- 
« nos habitantes et habitatnros in dicto ravallo Xativae, 
« cam ómnibus bonis eorum mobilibas et immobilibns, 
« habitis et habendis , snb nostra protectione , custodia, 
«comanda, et gaidatico speciali, ita qaod possítis iré, 
«stare et rediré per totam jurisdictionem nostram, per 
ff lerram , videlicet el mare, et qoamlibet aqoam dulcem, 
«salve pariter et secaré. 

31 ** Mandantes vicariis, bajnlis, alcaydis, 

«justiciis, juralis et aliisnostris oíBcialibas et snbditis 
ík aniversis , qnod vos , et omnia bona vestra ubique ma- 
« noteneant , protegant , et deffendanl , et non permiltant 
« ab aliqnibus molestan. Datís Xativae , décimo kalendas 
cfebmarü anno millesimo ducentésimo quinquagesimo 
« primo." 



DOCUMENTO XXUI. 



Carla puebla otorgada por Doüa Buenavcnlura de Arbórea á los mo- 
ros poblailores de los arrabales ó barrios de Chelva el día 17 de 
agoslo de 1370, según se conlleiic registrada á 11 de octubre 
de 1723 en el libro de la Real Justicia de dicho año, que se 
guarda en el archivo de la Baüia general de Valencia. 



1 "Sepan lodos como yo ea Uamoo Caslell- 

■ seol, alcaide de Cheha. procurador de la muy noble Se- 
n ñora Uoña Buenaventura de Arbórea, DiDger (¡uondam 

■ del muy noble D. Pedro, Seüor de Xerica, en nombre 
a snyo propio, é asin como usufructuaria de los bienes 
« qnc fueron del dito noble , é encara asin como tudriz, 
B coradriz é administradora de las personas é bienes de 
«las fijas de aquel mismo noble y suyas en las cosas de~ 

■ jossoscritas, especialmente constituida , según es cierto 
«de la dita procuración feita en Valencia por en Salvador 

■ DespoDs, notario público por autoridad Real, á ocho 
> días de jenero del año de la natividad de nuestro Se- 
« ñor 1370; de cierta sciencia , en el dito nombre, por 
a tenor de la presente pública carta doy , establezco á 
a poblar á vos Mabomat Amazaiem etc." (siguen los tiom- 
hres y aptlUdos de oíros cuarrnta y fn morot, y conti- 
núa dicifndo) "moros presentes, en la dicha población 

■ habitantes, para cien pobladores moros; es á saber, los 
n ravalcs y barrios de la villa de Cliclva assignados para 

■ morería, ap[)ellados lienaazas ó Benaxoay : la cual villa 

■ ¿ barrios ó ravalcs fueron siempre ó son, y quiero que 

■ sean de aqni adelante de fuer de Aragón, con todas las 




70 

(X casas de ditos barrios , é las tierras en regadío , é en 
«secano assignadas para los pobladores de los ditos ravales 
« ó barrios. Las cnales tierras son noranta quiñones de 
«huerta, é otros tantos de secano, é noranta de viñas; 
« según que ya es fecha partición de todas las tierras del 
« término de la dita villa de Chelva, ansí en secano como 
«en regadío, é de las viñas, á doscientas y cincuenta 
« partes ó quiñones. De las cuales son ya dadas por la 
« dita noble mi principal á la población cristiana de la 
« dita villa de Chelva los ciento y sesenta quiñones , é 
« 6ncan para vos ditos pobladores moros , los sobreditos 
« noranta quiñones. Las cuales tierras é vioyas son es* 
«tas etc." fHáeese aqui una frolija y circumtanciada 
detcripdan de la periferia que comprendía lo$ noventa 
quiñones ó porciones de tierra , y después continúa di- 
cifíido^ 

2 *'Item do en el dicho nombre á vosotros 

a pobladores la vinya que solia seyer del Senyor^ appe- 
« Hada la vinya del Campiello, 

3 '^Item, do, é otorgo á vosotros pobladores 

« moros , que hajades vuestras mezquitas en los ditos bar- 
«ríos, é fagades vuestra oración, é vuestros alfaquines 
« criden Alá Zalá , según era acostumbrado en vida del 
« muy noble D. Pedro, Señor de Xerica; é que hajades 
« alamin é viejos, los cuales sean esletos por la Señoría, é 
<x por el Aljama ; é los viejos que se muden en cada un año 
« por la fiesta de la natividad de nuestro Señor Jesu-Cristo, 

4 *'Item, otorgo encara en el dito nombre, 

« que vuestras cuestiones é calonias sean 

<c alcadi , según zuna, ó xara de moros, é según se acos- 
«tumbraba en vida del sobredito noble en el rio do 
« Chelva. 



71 

S "ítem, áo é otorgo á vos en el dito nom- 

ubre las pesqueras de los ríos, las aguas, las yerbas 
u para vacstros ganados , los montes , é las frutas francas 
a á vaestros propios usos; así empero que ninguna fusta 
o ni carbón no seades osados sacar fuera los términos del 
< rio de Chelva sin liceocia é volualad de la dita Seoora 
« é de sus succesores. 

6 "La dita donacioo , establecimiento, con- 

« cesioQ é población do é fago á vos sobreditos pobla- 
« dores moros é á los vuestros , que por tiempo serán en 
a los ditos barrios é ravales , coa los pactos é conveoien- 

• cias, é coodicioDes, cargas, servitudes é releocioDes 
» iofrasi guie oles. 

7 " Primerament , que vos ditos pobladores 

« é los vuestros, que por tiempo serán, seades (coidos 
o dar ¿ la dita noble principal raía é á los suyos, en los 

■ ditos nombres, por todos tiempos, cada un año, por 
Q almagran de las (ierras ochocientos sueldos. 

8 "ítem, por zofra cuatro sueldos por casa, 

• los cuales seades tenidos pagar cada nn año en dos pa- 
« gas , é que comience , es ¿ saber , la primera , por todo 
n el mes de enero primero veniect, é la otra por todo el 
u mes de agosto apres signient, é ansin de alU adelante 
o en cade un año por todos tiempos. 

9 "Ilem, que seades tenidos dar por alfarra 

«hd aimnt de panizo á raso por cabeza de persona; de 

■ los cuales sean dados á las ditas mezquitas de los ditos 
« barrios dos cálices á cada mezquita , é lo que sobrará, 
fl sea de la dita Señora. 

10 "ítem, que seades tenidos dar á la dita 

«SAfiora é á los sayos aquellos diezmos de panes, uvas, 
aliño, gaoados, hortalizas, nueces, colmenas, é de las 



1 



h 



72 

« «t»< cous , segvn é por la manera qoe demabaB é 
« fajaban los moros qoe solían estar en la TÍlla de ChcUa, 

• é en los ditos barrios en ^ ida del mo j noble D. Pedro, 
ff Señor de Xerica. 

11 '' ítem, qaeseades tenidos dar, é dedesen 

« eada un ano á la dita Señora é á los saccesores snjos, 
« que serán Señores de CheWa , un par de gallinas por 
« rada casa , las cuales pueda prender en aquel tiempo 
« del año que tomarlas quisiere. E si mas gallinas hubiere 
« menester , que las pueda tomar de Tosotros á razón é 
« por precio de doce dineros el par. 

12 «'Ilem, que seyendo la dita Señora en 

• Chelva ó en los otros logares del río de Chelva , que 
o pueda tomar , ó le seades tenidos dar las pollas que ba- 
« brá menester á ocho dineros el par: item , pollos á seis 
« dineros el par: item, cabritos, á doce dineros el cabrito. 

13 " Ilem, que al cavar de la vinya del Se-^* 

« ñor , seades tenidos dar dos peones por cada casa , á los 
« cuales sea tenida dar la dila Señora ocho dineros á cada 
« peón ; empero que 8eade3 tenidos dar buenos peones ; é 
« si para otras servitudes la dita Señora habrá menester 
« peones entre el año , que los pueda haber de los ditos 
« pobladores moros á razón de seis dineros por peón. 

14 ''ítem, que al vendimiar de las vinyasde 

« la dila Señora , é al carrear de la dila vendimia , seades 
« tenidos dar bestias, é mozos é mugeres, según era acos* 
« tumbrado en vida de dílo noble D. Pedro, Señor de 
« Xeríca. 

15 '^Ilcm, que seades tenidos facer todas 

«aquellas servitudes á la dita Señora é alcaide, que so- 
« lian facer los moros , que en vida del noble Señor solían 
« habitar en los ditos barrios. 



73 

■ I6i .' :;". '."Ilem, que seades Iciiiilos fuccr rcsidun- 
Mcia personal en los dilns barrios é ravales por cíncu 
« años primeros venideros é conliouamenle conlailos. 
17 "Ilem, relengo en el dito nombre en los 

■ ditos barrios ó ravales, niorabatin, hnesle, cavalgada, 
«é redempcion de aquella, fiiraos, molinos, taberna, 

• tienda, carnicería, corrcdoria, xortenia. ¿ calonics ci- 
<■ viles ¿ criminales , é tudas las otras rendas , regalías & 

■ derechos que cl dito noble D. Pedro solia baber é re- 

• cibir en tiempo snjo y de su vida en tus ditos ravales 
m 6 barrios. 

18 "ítem, retengo encara en el dito nombre 

«la alquería en de Fafuqneis , con todas las tierras así 

■ en regadío como en secano, con todos sns derechos, é 

■ libertades , e pertinencias , según solia haber en tiempo 
«que era poblada: la cual alquería non seya, ni pueda 
« scjer entendida en la dita población, antes la dita Se- 

< ñora principal mia pueda dar á otros pobladores aqne- 
« Ita , á facer sus voluntades. 

19 ■ ítem, quiero i retengo en cl dito nombre 

■ é con tal condición fíigu la dita concesión é cstabicci- 
« miento, que vos ditos pobladores moros, ni los vuestros, 

< que por tiempo serán en los ditos ravales ó barrios, no 

■ püdades, ni scadcs osados vender ni agen.ir, ni en al- 
a guna manera transportar las ditas casas é posesiones 
«á vosotros dadas é otorgadas en la dila población, ni 
«alguna dcllas á cristianos, clérigos, caballeros, infan- 

• sones, ni otros. E si tal venda, alienación ó Iranspor- 

• lacion era Teta é atorgada, que de Tacto las sobroditas 
u posesión ó posesiones serán confiscadas á la dila Se- 

■ ñora principal mia, ¿ aquellas de continente pueda 
«prender é ocupar, como cosa soja propia, no ospo- 



1 



74 

«rada 8oleiiiD¡d|d de jotge, ai da tra persona alguna. 

20 (Sigue exduyendo del número de Uu tier- 
ras concedidas á las de Juan Garda , Baile de Chelva ; cofi- 
/irma iodo lo sobredicho ; jura mantener á los pobladores en 
la posesión de todo ; y los pobladores moros nombrados al 
principio , reciben las referidas posesiones con las expresa-- 
das cargas y retenciones; y juran observar y cumplir todo 
lo dicho por el Alquibla. Después de esto se concluye la 
Carta puebla en los siguientes términos) 

'* Hecho foé aquesto en la mezquita del raval de 
« Chelva, appellado Benaxuay, sábado á 17 días de agosto 
« del ano de la natividad de nuestro Señor 1370— > Tes- 
ce tímonios á esto fueron presentes Joan de Castellsent, 
« habitant en Valencia, Gil de Hontalvan , i^ecino de Chel* 
«i^a,Mahoniat AnGt, moro de Domeño, é Hamet Ábra- 
te bula, moro de Eslida— Sigfno de mi Francisco Carca- 
ce ses, notario público por autoridad Real por todo el reino 
a de Valencia, que á las sobredichas cosas presente fui con 
« los ditos testigos , y en fe de ello signé y cerré." 




DOCUMENTO XXIV. 

Capítulos del arriendo del lugar de AlTafara poblado do moros, 
otorgada por el Bailo general del reino de Valencia en ^ de 
setiembre de 1^16, según ec conlicaen en c] fol. 236, pág. 1 
det libro primero citado del lleal PalrimoDÍo. 



TEXTO LEHOSIN. 

1 CapitoU ab los 

qualt lo Baile general ar- 
rendó lo loch de Alfafara á 
tre» anys , compladors del 

■ primer dia de janer del o- 
nV 1417 á ananl an 

Bodi de loch de Socayren 
ab caria recbuda per lo no- 
^^ tari de la Con de Bocay- 
^^m ren a 22 de lekmbre del 
^^B antf 14-16 per freu cascun 
, any áe cuaire mil doccnts 

solido». Primo , ha en lo dit 
' loch (renta heretati poblades 

■ de moroi. 
2 Ilem, paga cas- 
cuna kerefal en diners per 
besanl et drel de forn, ti» 
(olido*. 

13 ítem, faga eat- 
euna hereíat á Nadal un pa- 
rell de galHnes. 



TRADtCClON. 

Capítulos coo los cuales 
el Dalle general arrendó el 
tugar de Alfarara por Iros 
años, (]ue dehen contarse 
desde el 1." de enero de 1417 
en adelante , el logar de Al- 
fafara á Bodi, ve- 
cino del lugar de Bocayren, 
con escritura autorizada por 
el Dotario del juzgado de 
Bocayren , á 22 de geliem- 
bre de 1416 , y por precio 
de cuatro mil y doscientos 
sueldos— Primcramenle, liay 
en dicho lugar treinta here- 
dades pobladas de moros— 
ítem , cada beredad paga en 
dinero por el besante y por 
el derecho de horno, seis 
sueldos — ítem , paga ca- 
da heredad por Navidad un 
par de gallinas — Ilem, los 



76 

4 líem, han á fi- 
lar cascun any , cascuna fce- 
retat, una Iliura de lli de di- 
huii onces. 

5 Ítem , han á do- 
nar lenya francha al Senyor^ 
estant en lo loch 

6 llem^ si vol ga- 

Hiñes lo Senyor^ les pot pen- 
dre á raho de un solidos la 
gallina, el polla huii diners^ 
et pollasíre sis diners. 

7 ítem, si hames- 

ier un hom forro, pot pen- 
dre aquell per un sou , cas- 
cun jornal. Si ha lo hom 
ah bestia , pot lo prendre per 
un sou é sis diners cascun 
jorn. 

8 Ilem^ si vol que 

li porten carregues á Valen- 
cia, pot los pendre a huit 
solidos per hom ab bestia, 
ítem , á Xativa , per tres so- 
lidos. 

9 ítem , tot blat 

gros ó menut de les ttrres de 
la horta, parlexen al terg, 
fo es 9 les dues parts al lau- 
rador^ et lo ierg á Senyor. 

10 Item^ de totes 

les cous ha lo terf del delme. 



habilantes de cada heredad 
deben hilar cada año ana li- 
bra de lino de diez y ocho on- 
zas— ítem , estando el Señor 
en el lagar están obligados 
á darle franca la leña qae 
haya menester — ítem , si el 
Señor quiere gallinas puede 
tomarlas á razón de nn suel- 
do por cada una , y á razón 
de ocho dineros por cada 
polla , y de seis dineros por 
cada pollo— ítem, si el Señor 
necesita un hombre , puede 
tomarlo á razón de un suel* 
do por cada jornal : si lo ne-* 
cesiia con bagaje , lo puede 
tomar á razón de un suel- 
do y seis dineros por dia-** 
ítem , si el Señor quiere que 
le lleven cargas á Valencia, 
puede lomarlos á razón de 
ocho sueldos por hombre y 
bagaje. ítem, áJátíva, á 
razón de tres sueldos — ítem, 
están obligados á partir con 
el Señor todos los granos, 
asi gordos como menudos, 
de las tierras de huerta al 
tercio , esto es , dos partes 
para el labrador y la tercera 
para el Señor— ítem, el Se-^ 




II ítem, los blais 

de lecá $e -parlexen , lo quari 
al Scnyor , H Its tres parís 
al lanradoT. 

12 ilrm, lo Uise 

parlex picat et amerat , la 
quarlapart al Senyor , el les 
Ires parís al laurador. 

13 ítem, les hcrhes 

le partexen al ter^, scgons 
dessus. 

14 líem, cebes et 

aiU al quart. 

15 ítem, tolslle- 

gtmi al ltr{^. 

16 Ilcm, ofi pl 

bellotes al ferf. 

17 Totes les des- 

ius diies eoses se han á do- 
nar possades en la cassa del 
Senyor. 

IS ¡lem, han á 

donar al Senyor palla la 
que haura mester en lo dii 
loch. 

19 ítem, fa de 

cíni á Senyor uit horl de 
foAet Marhó ali loysme el 
fadiga, pagadors á Nadal, 
tres (olido*. 

SO ítem, fa de cens 

lo hort de Ali Akaiii en la 



ñor cobra al Icrciodlezmo 
de (odas las cosechas — Ilcm, 
los graoos de secano se par- 
ten , dando la cuarta parte 
al Señor, y quedándose el 
labrador con las tres restan- 
tes — ítem, el lino se parte, 
después de picado y curado, 
dando la cuarta parte al Se- 
ñor y las otras tres al la- 
brador — [tem, las yerbas se 
parten ni tercio, scgnnscha 
dicho arriba — llem , las ce- 
bollas y ajos á !a cuarta par- 
te — ítem, todas las legum- 
bres á la tercera — ítem, el 
aceite y las bellotas á la ter- 
cera — Todas las cosas arriba 
dicbas deben darse pues- 
tas en la casa del Señor — 
ítem , están obligados á dar 
al Señor la paja que necesi- 
tare en dicho lugar — Itera, 
na bnerto de /ahet Marhó 
paga el censo de tres suel- 
dos con fadiga y luismo 
por la fiesta de Navidad de 
cada año — ítem, el huerto 
de Ali Alcadi paga de censo 
tres sueldos por Navidad, 
del mismo modo — ítem, el 
huerto de Exubricb paga et 



78 

diía manera á Nadálf írtM 
solides. 

21 Ittm^ fa de 

csM lo hori de Exobrich di* 
huyt diners. 

22 liem, fa de cens 

lo hort de Álasrach dihuyt 
diners. 

23 /Um, fa de cens 

lo moU de Ágmei Xuam deu 
solidos. 

24 ítem, fa de cens 

lo hort de fahai Ábdugalem 
vini solidos. 

25 Ilem^ es de 

Senyor tot go ques arrenda 
la carnicería. 

26 lUm, ha lo 

Senyor lo delme de la ieula 
el de la rajóla ques obra en 
lo forn. 

27 liem , ha en lo 

seca tm itog de térra appe- 
Uat Lahcadúll , que fot esser 
dues jovades et miija , poch 
mes ó menys. 

28. ... . ítem, hi deu hor 
ver guardia , quis paga deis 
splets en comú de les hereials^ 
go es , ans quel Senyor pren* 
ga part ; et pagas lot go ques 
poden avtetfur ab lo guardia. 



eenso anuo de diez y ocho 
dineros — ítem, el haerto de 
Alazrach paga el censo anuo 
de diez y ocho dineros— 
ítem» el molino de Azmet 
Xuam paga el censo de diez 
sueldos — ítem el hnerto de 
Qahat Abdnzalem está teni- 
do al censo de veinte suel- 
dos-— Ilem « es del Señor el 
precio por el cual se arrien- 
da la carnicería — Ítem , el 
Señor tiene el diezmo de las 
tejas y ladrillos que se fa- 
brican en el horno-^Item, 
el Señor tiene en el secano 
una porción de tierra llama- 
da Lahcadúll, que contiene 
como dos yugadas y media, 
poco mas ómenos— ítem, de* 
be haber guarda del término, 
al cual se paga del común 
de las cosechas; esto es, 
antes que el Señor tome su 
parte ; y se paga todo aque- 
llo , por lo cual se han ate- 
nido con el guarda — ítem, 
hay una casa del Señor con 
huerto — Item> el arrendador 
tiene la tercera parte de to- 
das las penas pecuniarias 
que no pasen de cinco suel- 



79 

29 Itemf hikaun dos— -ItenUylosIoismosdeto* 

alberch del Senyor ab kart. do lo qae se venderá dorante 

30 lUm 9 lo ar^ el tiempo del arriendo—El 

rendador ha de lotes calonia$, precio del arriendo se paga 

que sien fins en cinch solí- cada año en la Gesta de To* 

dos lo ierg. dos Santos — Mas se debe te- 

31 Ítem y ha los ner por entendido y decía-» 

loysmes de gó ques vendrá rado , que una de las treinta 

durant lo temps del arrenda- heredades es franca para el 

ment. alamin , la cual se le ha de« 

32 Lo preu del jado por razón del trabajo 

arrendament se faga en la del alaminado. 
festa de Tots Sants. 

33 Es empero en* 

tés et declarat que huna de 
les dites trenta heretats es 
[rancha per al Alami^ la 
cual li es lexada per sos tre- 
halls del alaminat. 

DOCUMENTO XXV. 



Informe jurídico dado por el Baile de la villa de Alcoy sobre el va- 
lor de los derechos dominicales del lugar de Benasau el dia 24 
de marzo de 1586 , según se contiene en el folio Ik v. del libro SO 
de Letras y Privilegios guardado en el citado archivo de la Bailia. 



TEXTO LEMOSm. 



TRADUCCIÓN. 



Anno a naiivitate Domi- 
ni 1586 die tero intitula- 



£1 dia 24 de marzo del 
año de la Natividad del Se- 



80 



io 24 mensis marlii , lo unolt 
magnifch Lay$ Deseáis ci%^ 
tadá. Baile di la villa de 
Álcoy , obtempetaúí ab ma- 
namenii conlenguls en una 
comissió á daquell felá per 
lo molí noble Baile general 
de la ciuíai y regne de Ya-- 
lencia , dada ¿21 del pre- 
sent mfs. accedí personal^ 
ment al loch de Benasau^ 
que slá situaí en lo ierme de 
la vila de Penaguila , per á 
fer aprear y eslimar aquell, 
si é segons se coulé en la dila 
comissió ; per al cual effecle 
prengui y sen porlá ab si en 
prohomens y experls pera fer 
dita aprehació y eslima , ais 
magnifichs Roch A sis y An- 
dreu Molla , ciuladans , ve- 
hins de la dila vila de Al- 
coy , Dionis Fennollar y Pe- 
re Porla^ ciuladans » vehins 
de la vila de Penaguila , Pe* 
re Calbo y Gaspar Sleve, 
llauradorSy vehins de la vila 
de Gorga , lols persones molí 
formáis y abonades^ y de 
molla legalilat y confianza, 
y praclics y experls pera 
semblant y allres negocis. 



ñor 1586. El mny magnifi- 
co Luis Deseáis , fiaile de la 
villa de Alcoy, obedeciendo 
á las órdenes contenidas en 
nna comisión que le habia 
confiado el may noble Baile 
general de la cindad y reino 
de Valencia, con fecha de 
21 del presente mes, pasó 
personalmente al lagar de 
Benasan, qne está sitaado 
en el término de la villa de 
Penaguila, para hacerlo jus- 
tipreciar y valorar del modo 
que se expresa en la refe- 
rida comisión. Para cuyo 
efecto habia tomado y lle- 
vado en su compañta por 
prohombres y peritos para 
hacer dicho justiprecio y va- 
loración á los magníficos 
Roque Asís y Andrés Molla, 
ciudadanos y vecinos de di- 
cha villa de Alcoy, á Dio- 
nisio Jenollar y Pedro Por- 
ta , ciudadanos y vecinos 
de la villa de Penaguila , á 
Pedro Galbo y Gaspar Este- 
ve , labradores y vecinos de 
la villa de Gorga, todos su- 
getos muy formales y abo- 
nados ^ y de mucha legali- 



SI 



y esífitl pii (íil íot/i lo (íi( 
tnnlt majtií^c BaUe, ffr me- 
dí de mi Prre Peüicer nota- 
ri, en lloch é per lo xcrivá 
de ¡a sua Cort , feu Urgir ta 
dila comisaió aU sobredits 
prohomem é perils , y en- 
ft'i lo comenzaren. Aquell 
alias jireiigué á (oís jura- 
mfnl á noslre Stnyor Deu 
y ais sanls quaire Ecangt- 
lis de aqaetl, en virtut del 
cual los encarreQá se hague- 
sen be é llealment en la 
sümacifi y apreliaciú fer a- 
quells faliedora del dil loeh 
de Benasau y hertfals de 
agudl, y de son rol e j>a- 
rer lif fesen relació tn poder 
de mi líil noíari. Y ax't tots 
ío» sobredit» sis prohomena 
y experls, en virlul del dil 
JHrnmenl per aquells dcssitx 
fxpressaí, unánimes ¡/ coii- 
fordes y ningá diicrepanl, 
dixeren y relació frren al dit 
molí magnifith BaUe en 
poder de mi notari. 

2 Ells haver visl, 

pauehat é mirai moU ht lo 
dit loch de fíenasaa y lot 
ion inme y ferritori , lo cual 
Tomo XVUI. 



<lii(l y confianza , y práclicus 
V perilos en esle y oíros se- 
iiiejnnlcs asanlos. V estando 
en dicho lugar el referido 
muy magníHco Baile hizo 
que yo Pedro Pellicer Rola- 
rlo, en lugar y por el escri- 
bano de su juzgado, leyese la 
referida comisión á los retc- 
ridos prohombres y peritas, 
y enterados estos de ella, 
principiaron la valoración. 
Por otra parte el Baile lomó 
jnramento á todos en nom- 
bre de Dios nuestro Señor 
y de sus cuatro santos Evan- 
gelios, en virtud del cual les 
encargó que se condnjesen 
bien y Icalmente en el jus- 
tiprecio y valoración que 
iban á hacer de dicho lugar 
de Benasau y de sus here- 
dades , y que diesen cuenta 
de su parecer y voto ante 
mí el referido notario. Por 
lo cual lodos los sobredichos 
seis prohombres y peritos 
cu virtud del juramenlo ar- 
riba expresado, unánimes 
y conformes, y sÍo discre- 
par ninguno, dijeron y die- 
ron cuenta á dicho muv 



muy j 



82 



€$li ¿tus (o dií ierwM de la 
^ta vila de PenaguUa; en 
lo cual loch hi ha coHslruki- 
des denou casies, un forn 
de eoure pa, y una alma- 
zeta de fer oli , y dihuil he- 
reíais y mija; les cuals he- 
reíais responen cascun any 
vini y huyt Iliures de peyla 
Real y cascuna cassa del ma* 
teix faga cascun once sous 
del l^sant y ires galUnes, 
una exábega de palla , y un 
jornal de faena pera la vin- 
ya del Senyor. 

3 Partixen los va- 

salís de dii lloch loi genero 
de fruiis de arhres á miges^ 
y de cuaisevol grans al ler^. 

4 Axi maleix en 

lo terme de dii loch fci ha 
u» moii farinér áb huna mo- 
la, lo cual ha fet y conslru- 
fcíl lo magnifch itossen Loys 
Joan de Pujasons. Senyor de 
dií loch á ses despeses; al 
cual fonch siablii lo solar é 
lloch pera fer dit molí , per 
lo molf noble Baile General 
ah carree de tiotí sous de cens 
perpeiuo , pagadors cascun 
any en lo dia de Xadal ab 



magnífico Baile , inle mi el 
notario — Qne ellos hablan 
tísIo, paseado y reconocido 
muy bien el dicho lagar de 
Benasan y lodo sn térauno^ 
y territorio y el cual está 
dentro del término de la ex.* 
presada villa de Penagnila: 
en cuyo logar hay constrai* 
das 19 casas V nn horno de 
cocer pan y nn molino de 
aceite y diez y ocho hereda- 
des y media; las cuales pa— 
gan cada año veinte y ocho 
libras de peyla Real , y cada 
casa del mismo lugar paga 
cada año once sueldos por el 
besante, tres gallinas, niia 
jábega de paja y un jornal 
de trabajo en la viña del Se« 
ñor — Los vasallos de dicho 
lugar parten con el Señor 
toda especie de frutos de ir- 
boles á medias , y toda cla- 
se de granos al tercio — Asi- 
mismo en el término de di- 
cho lugar hay un molino ha- 
rinero con una muela , edi* 
ficado y construido por el 
magnífico Mosen Luis Juan 
de Pujasons , Señor de di- 
cho lugar, i sus expensas; 



dret de llmjsme y fad'iga, 
cota appar ab acle de sfa- 
blimenl rebut per ío scrii'á 
de la dita Corl de la BalUa 
á^de notmhrt any 1 583. 

5 Tot lo cual (lii 

Uich de ffenasau, ^o es, les 



ni cual eslableci<} el guiar y 
silio para la fábrica de di- 
cho molino el may noble 
Baile general , con el censo 
pcrpcluo de nueve sneldos, 
que deben pagarse cada ano 
en el dia de Navidad, y con 



denou cases, forn, almaze- el derecho de luísmo y fadi- 

ra, y dihuil hcrelals y mi- ga, según consta por la es- 

ga, estimen y prehen á raho crilura de estableciniicnlo 

de franch de cuahevol ceu$ recibida por el escribano del 

y recens, y de ¡a dita peyta, referido juzgado de la Bai- 

(la cual peyla se respon á lía a tres de noviembre del 

la dita vila de Penaguila año 1583 — Todo el cual lo- 

per lo Senyor del dit loch) gar referido de Bcnasau, 

com los besants, ¡¡allines, pa- eslo es, las 19 casas , hor- 

Ita y jomáis sien renda al no, molino de aceile y 18 

Semjor en trclze mitlia Uiu- heredades y media juslipre- 

res, moneda valenciana; é cian y valoran á razoD de 

que dit loch no te jurisdicció franco de lodo censo y re- 

citi(, ni crimíitat, sino tan censo y de la referida pey- 

tolament ¡a del fur; iií tain- la (la cual paga á la villa de 

poch te compren en dita sfi- Penaguila el Señor de di- 

maciólodil moli, cssent stal dio lugar), en (rece mil li- 

stabtit al dil Mossen Loys bras de moneda valenciana, 

Joan de Puja^ons, com des- por cuanlo los besantes, ga- 



tús es dit ; ni en dit loch hi 
ha altres regalies ni emolti- 
menit mes deis dessüs dits y 
ttpeeificati: de muñera qite 
antformt á la dita slimació, 
la sise na parí que Sa !Ha- 



Itinas, paja y jornales son 
renla para el Señor; y en 
atención también ó que este 
no llene en él jurisdicción 
civil ni criminal , sino la del 
fncro ; y í" que en dicho jus- 



J 



84 



gestat te en dit loch de Be- 
nasau y terre$ de aquell val- 
dría do$ mil cent sexanta 
y $%$ Iliures , ireize $ow^ 
cíialre diners de dita mone- 
da: é ago es lo quels par. 



tiprecio no se comprende el 
referido molino, por baber 
sido establecido á dicho Mo- 
sen Lnis Juan de Pujasons» 
como queda dicho; ni en di- 
cho lugar hay otras regalías 
ó emolamentos fuera de los 
arriba dichos y expecifica- 
dos. De suerte que , según 
dicho justiprecio, la sexta 
parte que S. M. tiene en di- 
cho lugar de Benasau y en 
sus tierras, tale dos mil 
ciento sesenta y seis libras, 
trece sueldos y cuatro di- 
neros de dicha moneda. Y 
este es su parecer. 



DOCUMENTO XXVI. 



Capitulación acordada por los Reyes D. Jaime I y Zaen para la 
rendición de la ciudad de Valencia el dia 28 de setiembre del 
año 1238, según se coDserva en el quinto armario general del 
reino de Valencia , saco Z, número 400 del archivo Real de Bar- 
celona. 



1 ''Nos Jacobus Dei gratia Rex Aragonum, 

« el regni Majoricarum , Comes Barchinonae et Urgelli, 
« et Dominus Montispesulani promittimus vobis Zayen 
« Regi , neto Regis Lupi , et filio de Modef, quod vos et 



85 

•• omnes maari, (am viri quaoi mDlteres , qui exire volne- 

■ rini de Valenlia, vadant et exeaot saivi et securi cum 
tsnis armis ct cum tola sna ropa mobili, quam dticcrc 
«ToluerÍDt, et portare secnm ia nostra Pide ct ín noslro 
« gaidalico , et al> hac die prxseDli , quod sint extra civi- 
n tatem Dsque ad vigioti dies elapsos continua. 

2 " Prxterea volunius et concedimus quod 

«omnes illi manri , qni remancrc volucrínt, in termino 
« ValeDtix remaneaol in nostra fide sah i ct securi, et quod 
"componant cnm Dominís, qui hxreditates tennerint. 

3 "ítem, assecuramus ct damos voliJs fírmas 

■ treguas per Nos et omnes Doslros vasallos, qood liirc 
«ad septem annos damnnm, mahim vel guerram non 
« faciemns per terram, ncc per marc , nec lieri permitte- 
" tnns, in Deniam, nec in Cnlleram , nec in suis termtnts. 
a Et si faceret forte aliquis de vasallis et hominibus dos- 

■ tris, faciemns illud emmendari integré sccundum quan- 
« lilatem ejusdcm malefícit. 

4 "Va pro bis ómnibus Grmiter allcndendis, 

■ complendis et observandis , Nos Ín propia persona ja- 
<■ ramos el facimos jurare Domínnm Infanlcm Ferran- 

■ dum, Infaotem Aragooum patruum noslrum, et Doninum 
• Nnnoiiem Sancii consanguineum nostrom , ct Domnum 
a Petrum Cornclii, Mnjordomum Aragonnm , ot Domaom 
«Pelrom Ferrandi de Azagra, et Domnum Garciam Ro- 
mei, el Domnum Kodericum de Lízana, ct Domnum Ar- 
i> tallnm de Luna , ct Domnum Berengarium de Enlenza, 
«et Domnum Acorella , et Domnum Assalitum de liudal, 
« et Domnum Sancium Aznarez , et Domnum Rlascbum 
u Maza, et Rogeríum Comitcm Pallariensem , el Guiller- 
V mnm de Montccalcno , et Itaymundum Berengarium de 
« Ager, el Guillermum de Cervillione, el Berengarium de 



86 

« Eríl , et Baymnndom Gaiilermnm de Odena » et Petriim 
« de Qaeralt , et Gaillermuiii de Saneto Vincentio. 

5 '* ítem, Nos Petros Dei gratia Narbonensis, 

« et Pelrus TarraconeDsis Arcbiepiscopi , et Nos Berenga- 
ii rius Barchinonensis , Bernardas Cesaraugustanos , Vi<- 
« talís Oscensis, García Tirassonensis , Eximinos Segro* 
« bicensis , Pontius Dertosensis ct Bernardas Vicensis 
ff Episcopi promittimus quod baec omnia sopradicta facie- 
« mas attendi , et atlendemas qaantam in nobis faerit» 
« et poterimos booa Gde. 

6 ''Et ego ^ayen Bex praedictus promittoYo- 

a bis Jacobo Dei gratia Regi Aragonum qaod tradam 
«etreddam vobis omnia castra et villas, quae sonl el 
« teneo cilra Xucarum infra praedictos viginti dies aba-» 
« traclis et retcntis mibi illis doobus castrís» Denia, 
« scilicet, et Cultera. Datis in Razaffa, in obsidione Va- 
« lentiae, qnarto kalendas octobris, era millesima dacen- 
« tesima seplaagesima sexta.*' 



DOCUMENTO XXVII. 

Carta paebla de Bcnicarló otorgada porD. Fernando Pérez de Pina, 
apoderado del Rey D. Jaime 1, á 30 pobladores cristianos, el 
dia ík de junio de 1236, según se contiene en el folio 302 del 
citado libro primero del Real Patrimonio. 

1 " In Christi nomine notom sit nniversis prse- 

n sentibus et futoris qnod ego Ferrandos Pérez de Pina 
« tamqaam procarator ínstitntns in bao parte per Domi- 
« nnm Jacobum Dei gratia Begem Aragonam , et regni 
« Majoricamm, Comitem Barchinonse et Urgelli, et Do- 



87 

a Diinam Montispesalani , cum hoc ¡mblico inslrumento 
«(Iodo Gt stabilio tibí Raimundo de Pulcro-Monle , el 
B Poncio de Pulcro-Monle, Pt Pelro Serrat, el Ainaldu 
oRogerio, ct Iternardo de Oriuela, et Bernardo Francia 
«el ómnibus alus populaloribus et babilaturibus usque 
«ad triginla numerum , et ómnibus successoribus vestris 
o in perpeluum, qnandam alchcrianí , qux est iufra 1er- 
«minos castri Panniscolx, ijuíc dicílur Bcnicasló, cum 
B ómnibus termínis ct pertinentiis suis, qax nlTrontut 
« in mare Annc in bassa de Serole , qiia> csl in To^ni de 
"les Figuercs, el ecclesiam , sicut aqua* verlonl lempore 
« ploviaram ex parle de Calig allncio, in vivo sicco sic 1er. 
« mioatiir et afTronlatur dono vobis el slabilio pr^diclis 

• usque ad tiicesimum numerum, et ómnibus successoribus 
«vestris in perpeluum ad populandum et Iiabilandum. 

2 "Sic igilur alquariam pra>diclam, cum om- 

u DÍbos ingressibus, pascuis, venalionibus ómnibus, et 
ci cum erbis et lignis , el ligamioíbus , el cum aquis , el 

■ terris cullis, et eremís, vilariis et nemuribus, el cum 
«ómnibus cmleris, et termínis ibidem perlinenlibus, el 

■ debenttbus pertinere , prout melíus et picnics dici, 

• scribi , et iotelligi, et excogitará polest, ad vestri com- 
u modum et sdenamcutum, et bonum inlclleclum vestri 
act vcstrorum. Itaqnc pr^edictam alquarcam vos el ves- 
« Iri de jure habealis, lenealis, possídealis el csplelelis 
«qaielfe, polenter el integre ad forum et modum sive 

■ consueludinem civitalis Cesaraugust^, in ómnibus et 
« per omnia. 

3 "Nos autem praídicli pupulatores et liabi- 

« tatores usque ad iricesimum numerum , promitlimus et 
a querimus bona fidc cssc boni et Tidelcs liomincs in om- 
« nibus el per omnía per scücula cuneta. 



88 

4 ''linde ego Ferrandas Pérez de Pina dono 

í( vobis prsedictis cam ecclesía et fumo , et fabrica qoí 
c< benefician! accipiet ibi ve$ $emiet. 

5 ''Et aliqais castellanas* nec Bájalos non 

« posset nec licenliam babeat vendendi aqaam nec erbam 
« illias loci nec terminoram ; nec mittere aliqna albarca 
« snper vos. 

6 "Et vos homines popnlatores franqní et 

« liberi ex omni mercadería pro mare et térra , de leuda» 
« et de peatge ex directo dominii Regis ; et nullus ausos 
« sit vos pignorare, nisi debitor vel fidantia sitis. 

7 "Et vos decimam et primitiam legaliter pa- 

« nis, et vini, et olei, el de canemo , et de lino , et de ca- 
«pritis, et de agnis, et non aliquid. 

8 "Quod cst actum Dertusis décimo octavo 

« kalendas jalii anuo Domini millesimo ducentésimo tri- 
« gesimo sexto — Sigfnam Ferrandi Pérez de Pina, qoi 
« hoc laudo el concedo » testesquc firmare rogamos et 
« banc cartam sigillo meo sigillari fació — Sigfnum Can* 
« nelli Vice-Comítis de Vers — Sigfnum Garcis Pérez de 
<c Pina— «Sigfnum Tbomse Garridelli lestium — Sigfnum 
« Jacobi Dei gratía Regis Aragonum, et regni Majoríca- 
(( rum , Comitis Barchinons et Urgelli, qui baec concedí' 
«mus, et firmamus, ut superiús continentur, appositom 
«mandato Domini Regis per manum Guillermi scrib» 
« décimo kalendas jnlii, auno Domini millesimo doscente* 
« simo trigésimo septimq, in Panniscola— Guillermus Ví- 
« talis notarius publicus dertusensis qui hoc scripsit, ct 
«hoc Sigfnum fecit die et anno prsnotalis — Sigfnum 
«Guillermi Gazol scribae — Sigfnum Gozaibi scribx-^ 
tt Sigfnum Poncii de Bisbalibus scribx." 



DOCUMENTO XXVlll. 



Carla puebla del castillo y villa de Bocayrcti, otorgada por D. Xi- 
men Perezdc Árenos, lugarlenienle del Rey, á f;ivor de 33.0 po- 
bladores crislianos, el día ti de marzo de 1255, scguii se con- 
licne en el folio 2i^l, página 2 del libro í." del fíeal Patrimonio, 
guardado en el archivo de l> Bailla general de Valencia. 

<!■ VHtolflIi r*niif*jf ■niit^i4i -«I ■ - - 
111" II 

1 " Noverint aniversi quod Nos Bompnas 

■ Exídiídus Pelri de Arenoso Tenens — Locum Domini Ite- 

■ gis íd rcgno Valcntix, ex parle, anclorilale cl man- 
tr dato ipsius , ilamus, conccdimus et confirmannis vniíía 
o Eximino Pelri Doriz , Gorgorio de Calalajú , Jacobo de 

■ Doiz , Pelro Miliá , Lapo Sancio de Spcrandca et Ar- 
d naldo Dalcoaz, ad populandum cnstrum et villjim de 
«Bocayreo, et toluní tcrniinnm ipsiiis, et caslnim el vi- 
« lia 01 de Agres, et de Mariola, et omncs Icrminos ejus— 

■ dem; in hanc videliret modum: quod caslrum de Agres, 

■ et tolDin terminum ipsius, siot ínclnsi in termino caslri 

■ el villffi de Bocayrcn : quoniam caslrum el villa de Bo- 
« cayrcn volumus esse caput; cl quod omncs populalorcs 

■ omnium locornm snpradiclorum faciant in villa de Bo- 
< cayren residentianí personalem. 

2 "ilcm, concedimus vobis quod illa divisio, 

« qua: facía est jam per vos , el facietis de calero de do- 
« Diibus villac de Bocayren, sil slaliilís et firma in perpe- 
alaum, etquod nunquaoi illa divisio rcvocelur. 

3 "ítem, coDcedinius vobis prxdictis quod 

■ possítis darc, dividerc, et assignare omncs alcbareas, 



90 

«reallos, raballos, vineas, bortos et omnes alias hsre- 
« dilates , et possessiones , tam beremas qaam popolatas, 
« qase sunt ¡n dictis locis et terminis eorumdeni ; íta 
« qaod ÍQ bxreditatibas locoram sopradictorom míttatis, 
<cet compleatis numerum treceDloram viginti popola- 
« torum. ^ 

4 ''ítem, coDcedimus Yobis quod possitis 

« unicaique populatori daré et assignare de bono et de 
« melíori , secundum personas et valorem ipsoram , sícut 
avobis me]ias videbitur expediré ad vestram cogni- 
<c tionem. 

5. . . . . ''Ítem, concedimas vobis quod detis et 
<x assignetis cailibet populatorum tres fanecatas horti oltrá 
ci hsereditates eoram. 

6 "ítem, coDcedimas vobis quod sí per to- 

« tam istum mensem marcii praesentem , ílli popnlatores 
« qui babent cartas á Domloo Rege, et á nobis de haere- 
«dita^bos villse et termini de Bocayren, et aliomm lo- 
a corum sapradictorum , non venerínt ad recipiendas he- 
a riditates , quas ibi debent habere , et ad faciendam ibí 
« residentiam personalem, quod de coetero non audiantur 
« nec recipiantur ín populatoribus locorum prsdictomm, 
«licet cartas ostenderint Domini Rcgis, vel nostras: im« 
« mó auctoritate Domini Regis , omnes donationes facías 
« ab ipso Domino Rege , et á nobis in prxdictis locis , ab 
«exitu istias mensis marcii praesentis in antea, penitos 
« revocamus : intendentes et inteligentes , quod nísi infra 
« istom terminum supradictum, prxdicti populatores inter- 
« fuerint in pra^dicta villa, causa babitandi et permanendi 
a ibidem, posset perdi et ammilli dictum castrum et villa 
«de Bocayren. 

7 ''ítem, concedimas vobis quod ab ultima 



91 

« die isiios mensis marcii preesenlis in antea , ultra illos 
« popolaiores , quos praesentialiter tanc tenebitis íd locis 
« praediciis, possitis mittere et complere de aliis popnlato- 
« ribos ad vos venieDtíbas et volentibus ibi faceré resi- 
«dentiam personalem usqoe ad namerum praedictomm 
« trecentornm viginti popolatorum. 

8 ''ítem, concedimus vobis qaod á daobus 

« aDDÍs ÍD antea possitis domos el baereditates vestras v^n- 
«dere, permutare et alienare franché et liberé coi* 
<ccumqae, et quibnscnmqoe volueritis, exceptis mili- 
« tibus et sanctis. 

9 ''ítem, concedimus vobis omnes fructus et 

« expíela quae nunc ibidem apparent , et de coetero appa- 
cc rebunl franché , el liberé ad omnes volúntales vestras, 
« absque omni noslro retenlu. 

10 "ítem, concedimus vobis quod habeatis 

o in perpetuum mercalum in villa de Bocayren singulis 
« diebus jovis in septimana ad forum et consooiudinem 
ci Valentise. 

11 "Etnos aucloritate, et ex parte Domini 

<i Regis laudamus , concedimus et conGrmamus in per- 
<í petuum omnes donaliones , assignationes et partitiones 
« quas fecistis, et de coetero facietis de locis supradictis ad 
a bonum forum et consuetudinem Valentiae. Prominentes 
<c bona fide omnia supradicla et singula vobis el omni- 
a bus populatoribus de Bocayren, etaliorum locornm per- 
a petuó observare et faceré á Domino Rege perpetuó ob- 
(c servari. Actum est boc in Xativa quinto idus marcii 
«anuo Domini ab Incarnalione millesimo ducentésimo 
a quinquagesimo quinto — Sigfnum Eximini Petri de Are* 
« Doso tenentis locum Domini Regis in regno Valentiae» 
a qui omnia prsdicta concedimus et firmamus— -Hujus reí 



92 

<c testes sant Blaschas Petri, Petras López de Cabanas, 
« Petras López de Belchit — Poncias Carbonellí publicas 
ccnotarias Xativse hsec scribi fecit, et Sigtnam impo- 
ff sait — Sigtnam Bernardi de Argenzola, DOtarií pablící 
<c Xativae, testis— Sigf nam Jacobi de Pontibas, notarii pa-* 
« blici Xativae, teslís. 



DOCUMENTO XXIX. 



Rentas y derechos que tenia el Bey en la villa de Bocayren en el 
año 1Í16, según se contiene en el folio 235 del citado libro pri- 
mero de Real Patrimonio. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



1 Aqüestes son les 

rendes de la vila de Bocay- 
ren^ les quals ferlanyen á 
Señor — Primer amen t , per- 
tanyen al Senyor Rey de la 
feyta de la dita vüa de Bo- 
cayren^ caseun any , huit- 
cens solidos. 

2 /í«m, ferlan- 
yen al dit Senyor en la dita 
vila^ per cena de ahsencia 
per caseun any^ trecens soli- 
dos. 

3 /t€m, perían- 

yen al dit Senyor per lo mo- 



Estas son las rentas qae 
pertenecen al Señor en la 
villa de Bocayren. Prime- 
ramente pertenecen al Se- 
ñor Bey cada año ocho- 
cientos sueldos para la peita 
de dicha villa de Bocayren. 
ítem, pertenecen cada año á 
dicho Señor en la referida vi- 
lla trescientos sueldos por la 
Cena de ausencia. ítem per- 
tenecen al referido Señor por 
el tributo del morabatin du- 
cientos y cincuenta moraba- 
tines , que son cada año un 



rabati , doscents ciiiijwatiío 
morabatins , que son cascun 
any, per cascun mor abati, iin 
sou. 

4 líem, ffrfany 

al dit Senyor lo ferf del del- 
me, que muñía eascuns anys, 
doi minia doscents solidos. 

S ítem, pertany al 

dit Senyor lo cens del molí 
fariner sUuat en la horta de 
Bocayren, appellal lo molí 
de la Font, lengut al dit 
Senyor á cent de sej-anta 
áot toUdos ab loysme el fa- 
diga, et tot altre píen dret 
emphiteolich , lo cual se ve- 
né per mil siscfnís solidos. 
A 22 de setembre any 1416 
fermá lo Baile General no- 
vell slablimenl en poder del 
icrivá de la Cort de Bocay- 
ren an Nuch Catatayá, al 
dit cent, sens entrada. 

6 Ítem, pertany 

al dit Senyor sobre un molí 
fariner appellal den Penal- 
ba, $ihiat en la horla de la 
dita vila , Je ecns cascun 
any non solidos ab loysme 
el fadiga , el tot altre píen 
dret emphiieotich . Acostu- 



sueldo por cada morabatin, 
Ilem, pertenece á dicho Se- 
ñor el tercio- diezmo, qae va- 
le anualmenlcmily duscien- 
tos sueldos. Ilem, pertenece 
al expresado Señor el censo 
del molino harinero, situado 
en la huerta de Bocayren, 
llamadoelMolinoile la fuen- 
te, y tenido á pagar á dicho 
Señor el censo de 63 sueldos 
con luismo y fadiga, y todo 
otro derecho cnfiléulico, el 
cual fué vendido por mil y 
seiscientos sueldos. El Baile 
general á 22 de setiembre 
de 1416 otorgó escritura de 
establecimiento nncvoen po- 
der del escribano del juzga- 
do de Bocayren á Hugo Ca- 
latayú , con el cargo de di- 
cho censo , pero sin entrada. 
Ítem, pertenecen á dicho Se- 
ñor nueve sueldos de censo 
con luismo, fadiga y lodo 
otrodercchoenfiléulico, so- 
bre un molino harinero lla- 
mado de en Penalba , y si- 
tuado en la huerta de dicha 
villa, se acostumbra á ven- 
der por doscientos tlorines. 
Otorgamos escritura de es- 




96 

camicer , et fá al dii Senyor á vender por ciento y diez y 

dqtce solidos ab loysme ti seis florines ; la de la TÜIa 

fadiga , el iol altre fien dreí no se acoslombra á yen- 

emphiieolich. La del carni- der. ítem, la escribanía 

cer se acosluma vendré en del juzgado paga al Señor 

cení selze florins; la de la censo con fadiga y laismo. 

vUa nos acosluma vendré. Otorgárnosle establecimien- 

14 Ilem , fá de io nuevo en poder de Fer- 

cens la scrivania de la Corl nando de Ariuo, logarle* 

á Senyor ab fadiga el loys-- niente del escribano de la 

me. Fermaremli slablimenl BayKa general á 22 de se- 

novell en poder den Ferran- tiembre de 1416, por once 

do Darinyo qui loch lé per libras. Ilem, Antonio Ferré 

lo scrivá de la Ballia Gene- paga seis dineros de censo 

ral á 22 de selemhre del any por un palomar situado en 

1416 d once liures. la Peña. Ilem, Bernardo Na- 

15 Ilem 9 Nanlho- varro paga seis dineros de 

ni Ferré fá de cens per un censo por un palomar silua- 

eolomer silual en la Penya do en la Peña de en Soles. 

sisdiners. Ilem, Barlolomé Lobregat 

16 Ilem^ en Ber-- paga censo por un palomar 

nal Navarro fá de etus per siluado en la Peña de les Al- 

un colomer silual en la Pen- games. Firmamos ele. . . . 

ya den Soles ^ sis dincrs. Ilem, si se arriendan las ren- 

17 Ilem, en Berl- las, el arrendador tiene el 

homeu Lobregal fá de cens castillo que está dentro déla 

per un colomer silual en la villa de Bocayren , asi para 

Penya de les Algames. Fer- la recolección de las rentas 

marem ele como para su morada. Mar- 

18 llem^ sis ar- tes á 22 de setiembre del 

renden las rendes j lo arren- año 1416. El Baile general 

dador ha aa^i per la recolec- bailándose en la Plaza del 



97 



cío de les rendes ^ com per 
son eslatge , lo castell qui es 
dins la vila de Boeayren. 

19 Dimarts á 22 

de seiembre any 1416 lo 
Baile General eslani en la 
flaxa del loch de Alfafara^ 
en encant , ab corredor pu- 
hlieh , arrenda les diíes ren-- 

des ún . Garri- 

gós de Oníinyen á tres anys 
comptadors del primer dia 
de gener del any lil7, á 
anant á rahó de cualre 
milita solidos per cascan any, 
pagadors á Omnium 5attc- 
iorum^ ab caria reebuda 
per lo nolari de la cort de 
Boeayren. 



lugar de Alfafara arrendó en 
pública sobasta y por medio 
de corredor público las ren- 
tas sobredichas á 

Garrigós de Ontinyente por 
tres afios , que deben con- 
tarse desde el dia 1 .^de ene- 
ro de 1417 á razón de cua- 
tro mil sueldos cada ano , y 
que deben pagarse en la Ges- 
ta de Todos Santos, con es- 
critura recibida por el nota- 
rio del juzgado de Boeayren. 



DOCUMENTO XXX. 



Carta puebla de la villa de Siete-aguas otorgaíla por Dona Bercn* 
guela Fernandez, á favor de 31 cristianos el dia 18 de noviem- 
bre de 1260, según se contiene en el folio 13i del libro 4.* ci- 
tado del Real Patrimonio. 



1 ''Adhonorem omnipotentis Dci et ejusGe- 

« nilriris Mari», et ¡kd fidem Doniini nostri Jesu Cliristi 
c< augnientandam : Nos Dorona Berengaria Fcrrandez, et 
Tomo X VIH. 7 



96 

carnicer , ei fá al dií Senyor á vender por ciento y diez y 

dqtce $olido$ ab loysme ti seis florines ; la de la villa 

fadiga , el ioi alíre fien dreí no se acoslombra á ven- 

emphileotich. La del carni- der. ítem, la escribanía 

cer $e acosluma vendré en del juzgado paga al Señor 

cent $etze florins; la de la censo con fadiga y laismo. 

vUa nos acosluma vendré. Otorgárnosle establecímien- 

14 Ilem , fá de io nuevo en poder de Fer- 

cens la scrivania de la Corl nando de Ariuo, logarle- 

á Senyor ab fadiga ei loys-- niente del escribano de la 

me. Fermaremli slabliment BayKa general á 22 de se- 

navell en poder den Ferran* tiembre de 1416, por once 

do Darinyo qui loch lé per libras. Ilero, Antonio Ferré 

lo scrxvá de la Balita Gene- paga seis dineros de censo 

ral á 22 de selemhre del any por un palomar situado en 

1416 á once liures. la Pena. Ilem, Bernardo Na- 

15 llem^ Nantho-- varro paga seis dineros de 

ni Ferré fá de cens per un censo por un palomar sitúa- 

colomer situal en la Penya do en la Pe&a de en Soles. 

sisdiners. ítem, Bartolomé Lobregat 

16 Ilem^ en Ber- paga censo por un palomar 

nal Navarro fá de ctus per situado en la Peña de les Al- 

un colomer siluai en la Pen- games. Firmamos etc. . . . 

ya den Soles ^ sis diners. Ítem, si se arriendan las ren- 

17 Ilem, en Btrl- tas, el arrendador tiene el 

hmeu Lobregat fá de cens castillo que está dentro déla 

per un colomer siluai en la villa de Bocayren, asi para 

Penya de les Algames. Fer- la recolección de las rentas 

marem ele como para su morada. Mar- 

18 Ilem y sis ar- tes á 22 de setiembre del 

renden las rendes ^ lo arren- año 1416. El Baile general 

dador ha aa:i per la recolec- bailándose en la Plaza del 



97 


fio de les rendes, coin per 


lagar de Airarara arrendó on 


son eslalgf, lo caslell qui es 


púlilica subasta y por medio 


diiis la vita de Hí>ca\jren. 


de corredor públicu las ren- 


19 Diinarts á 22 


tas sobredichas á 


lie setembre aiiy 1-ilC ¡o 


Garrigós de Ontioyenle por 


Baile General eslanl en la 


(res anos , que debeu con- 


plasa del lorh de Alfafara, 


tarse desde el dial. "de ene- 


tn eneant , ab corredor pii- 


ro de 1417 á razón de cua- 


bliek, arreada les diles ren- 


tro mil sueldos cada año, y 


des an (]arri~ 


q«e deben pagarse en la Ces- 


gós de Ontimjen á tres amjs 


ta de Tuilos Santos , con es- 


compiadors del jirioifr dia 


critura recibida por el nota- 


de gener del any 1117, (i 


rio del juzgadode Bocajren. 


anant á rahó de cualre 




millia solidos jiereascun any. 




paijadors á Omnium Sanc- 




rt)rurn, ah carta reebuda 




per lo nolarl de la cort de 




Bocagrtn, 




DOCUMENTO XXX. 


Carla puebla de l:i villa ilc Siele- 


nguns otorg.-ifln por Dorin Bcrcn- 






lailo ilul Real Palrimoolo. 




1 " Adhonorcm 


nninipotentis Dei et ejiís Ge- 


• iiilriria Marix, ct .-iil ri<lfm Üoiiiiiii noslri Jesu Cliristi 


•>iiitgnittnluii(liim: Ñus Dumim Iti' rengaría Kcrmiuloz, H 


ToMoXVlll. 


I 



98 

« Petras Ferrandez filias noster, et filias ídcUiís Regís 
« Aragonam, coDSoUe et ex cerla scientia, per Nos et 
« saccessores nostros , damas et stabílimas , et tradimas 
« ad beofe popalandam, et melioraadam, Tobis Míchaeli 
« Pclri de Portaguerra , et vestris et alus triginla pópala- 
« toribas, villam nostram, nomine Septem*Aquis , sítam 
« in termino de Banyol castro nostro. Assignatam namqae 
a villam cam terminis, aqais, rivis, fonlibas* cequiis ad 
« rigandam, arboribas fracliferis, et infractiferis, vena* 
« tibas, piscationibos , hercmis et populatis, silvis» mon* 
« tibas , introilibas el exhibas et breviter cum omnibas 
« jnribas, et pertinentiis sais, sive cam jaribas, vocibos, 
« actionibos realibas et personalibas nobis ibidem corn- 
il petcnlibas vel competitoris , et sicat melias dici , vel in* 
« telligi potest ad vestram vestroramqae commodam , et 
<( salvamentum , stabilimas » el tradimas ad bené popu- 
« landam, et meliorandam vobis, et vestris, et alus trí- 
«ginta populatoribas, et saisin perpelaam, qaosvos eli- 
« gere, el poneré volueritis ibidem, excepta lamen turre, 
« qaam ad opas nostris retinemas; tali siqaidem condi- 
« tione qaod vos Michael Pelri , et vestri in perpetaom 
« habealis palaliam , qaod affronlat in domibus Romei, 
«alia parte in via, alia parte in ceqaia, alia parte in 
<c porta villar , francham el libcram , ad vestram volanla- 
« tem faciendam. 

2 ''El etiam habealis vos, el saccessores ves* 

atri, el dicti triginla popalalores, el saccessores sai, 
«qaos vos jam elegislis sea posaistis, aul cligelis sen 
« ponelis ibi, loco noslri , el nomine , el vocc , qaam vo- 
abis ad hoc cedimus sive damas domos, hortos, vincas, 
«el hxreditatcs, proal per vos vobis el aliis popalatori- 
« bas pra^diclis jam assignavistis, sea dedistis, aat assig- 



99 

o navcrilis , scu dejerllis ; franclias el litieras ad halien- 
adnm, lencndum, possiilcnrluní , el cxpleclnnduní , et 
a etiam ad dandum, vend^nduiii , impignorandDm , alic- 

■ nandum , et ad omnes veslras et veslromm volunta- 
ules, coicnmí¡ue vulneritis facieiidas, exceplis militibus 
<t atque sanclis. 

3 "Retinemus nanique , el servamas nobis et 

« nostris in perpeliium dominium el fidelilaleoí ; ita qiiod 

■ vos prxdtclus Micliael Pelri, el vestrl el allí Iriginla po- 
o pulalorcs el sui , <iuos vos jam ibidem elegistís , seu po- 

■ siiislis , auteligclis, scu ponetis, silis perpelaó homÍ- 
» nes nuslri ct vasalli. 

4 "Et relinemus ct servamus nobis et nos- 

n Iris cansas civiles et criminales , et jurisdiclionem , ot 
nexercitus, et cavalcatas , et poylas sive questlas, el re- 
udemptiones per exercilus, el cavalcatas, et etiam Tur- 
•< nos et molendina ; pro quilins ómnibus vos et vestri , el 
« dicti Iriginla populatorcs, el in perpeluum teucamiiii 
a nobis et nosti'is faceré, solvere et paccare, proul sol- 
« vilnr et paccatar, et esl consuctnm faceré in civilale 
« Valcnlifc. 

5 "Prailer causas civiles el criminales, et 

« cavalcatas el rcdemptiones eorum, el peylas, el calonins, 
« et questias , el furnos, et molendina, nichil aliad nobis 
"Ct noslris unqaaní faceré seu daré tcncamini vel prses- 
. lare. 

6 " Excludimas et exlrahinins á vobis et ves- 

■ Iris omncs alios foros et consiieludines praíter foros el 
•< consueludincs Valentías , qnibus solis utaminí in omní- 

■ bus causis civílibns et criminalibus, et cxercitibns, et 
« cavalratis , el redemplionibus pro eisdein , el peylis sívc 
» ([iicstiis, ct fiirnis el molendinís. Promilliinus namqne 



100 

« vobis et convenimas qood facíemas vobis et vestris, 
«ctdictis triginta popóla toribns, et sois in perpetoam 
«dictam villam nomÍDe Septem - Aqais semper salvare^ 
« faceré, et babere et tenere in sana pace , et possidere ad 
« roram Valentiae contra omnes personas. Volentes et 
« concedentes qaod possitis laborare et panificare ter- 
« mioam asqne ad ramblam de Bonyol , et nsqae ad ter*- 
« minam de Sot , et totum termínam nostram de parle de 
« Reqaena. 

7 "InsQper promittimas vobis qnod defen- 

« damus vos et bona vestra , et protegamas , et javemas 
« lamquam bomines nostros et Pídeles vasallos. 

8 "Et pro praedictis ómnibus et singalis ad 

« implendis, obligamos nos vobis, et omnia bona nostra 
« ubique. 

9 ** Ad baec autcm ego prsdiclus Micbael Pe- 

a tri de Portaguerra per me et meos dictam villam ad 
« bene populaodum et meliorandom recipio á vobis pra&* 
« dictis Dominis meis , Domoa Berengaria Ferrandez , et 
« Pelro Ferrandez filio vestro, et illostrisimi Domioí Regís 
a Aragonum , et devenio fidelem bominem vestrum et va* 
<( sallnm , et fació vobis obedientiam et fidelilatem , et 
« promitlo vobis et convenio qood in populandum dic- 
« tam villam et dividendom eam bene et fideliter me ha« 
«bebo;etquod faciam dictos triginta populalores fieri 
« bomines vestros et fideles vasallos , et á qoolibet , no- 
ce mine vestro, et voce, et pro vobis fidelilatem accipiam, 
« et homagium manibos et ore. Qood est aclom Vaientiae 
« quinto décimo kalendas decembris , anno Domini mi- 
« llesimo docenlesimo sexagésimo — Sigf nom Domns Be- 
« rengarían Ferrandez — Sigfnum Petri Ferrandez praedíc- 
«ti— Sigfnum Michaelis Petri de Portaguerra, qui haec 



toi 

« cüncciliinus et firmamus — SudI inde testes Lupus E\i- 
« meoez de Ferancisa Miles , Ferrandiis Alamani , Joantips 
K Domioici ct Eslfplianus de Moriello. " 



DOCUMENTO XXXI. 



Carla puebla de MonleEa y Vallada, olorjiaila por U. Bernardo Bell- 
Tts, apoderado del Rey D. Alonso I A favor de 120 crUlianott el 
dia 16 de octubre de 1289, seguo se cunserva en el archivo de 
la villa de Monlesa. 



1 " Noverint uníversi (¡uud Nos Bernardas de 

« Pulcbro-Visii miles habens licitum, et posse dandi, el 
« concedendi chrislianis ad rurnm Valentía; populam vi- 
a llae de Mootesia et ejus términos, nec non etiam et pu- 
n pulam de Valíala cum tcrininis suis á Serenissimo Un- 
«mino Alfonso Dei gratia Rege Aragonum, Majoricarum 
« el Valenlix, ac Comile Itarchinons, qai Domious Itex 
■ et pracdccessores sui semper consuevérunt possessionvs 
«et loca, quse ab inimicis tidei cbristiana; acquísiverunl, 
<■ daré et dividcre , jnxla mandatum Allissimi, ad decimas 
«et primitias suis subdilis et submissis. 

2 "Idcirco, auL-torílatc prxdictn, qua fuogi- 

• mar, damas el concedimus ccnlum el viginti popula- 
aloribas, scilicet vobis Ferrario de Cloclerio daas biere- 
« dilates et dnosladia domorum, Gillcrnio Salceda" fiigtu 
poniendo los tionibrfs y aptlUdos de varios pobladores de 
la misma clase) "cuilibet veslroruní el veslrjs iu perpe- 
« tnam quasdam domos ot unaní li;eredilatem. El Pctro 
« Martiiii " (prosigue eJ¡)rcsando los nombres y aptUidus de 



102 

las resianie$ pohladare$^ y eonlinua diciendo): '^cuilibet 
« veftlrorom et vestris mediam staticnm domoniiDi el me* 
if diam haereditatem in locis sapradictis* lia qiiod vos et 
« vestri qnilibel per solidum et libram babeatis omDes 
« domos cum corralibus et cassalíbas de Valíala , ac 
« etiam omnes bsredilales , possessiones el vioeas » lam 
« rigadivi qaam sicaoí locorum prsdicloram, cum moDlis, 
«lignis, \enaticis, emprivüft, proprietatibas, el integri- 
«tatibns, heremis et popnlaiis francbé et liberé ad fo- 
« mm et consaetndinem Valentis, cnm inlroitibas el exi- 
« libas , ad babendam , lenendam , possidendum , et eliam 
« dandam vendeodam , impignorandum , alieDandam , el 
<c ad omnes veslras veslrorumqae voluntates , coi et 
« qaibas volnerilis perpetuó faciendas, exceptis mililibns 
«et sanctis, et personis religiosís, proal mellos dici, 
« scribi et inlelligi potest ad \estrnm commodam , sal- 
« vamentam ac sincernm intelleclam. 

3 "Tamen retinemas Domino Regide hac do* 

« natione farnos de Monlesia, et furnnm de Valíala, et 
« omnía molendina diclornm locorum , balneum et taba* 
« las carnicerisB , el labulam ponderis , el domum sive 
« alfondicum de Monlesia ad opus almodini , el tinture- 
« riam , et domum linlureriae , et almaceras olei » et vi- 
« neam quae esl inler caslrum de Monlesia el alcheriam, 
« ubi Dominus Rex lenebal obsidium, et unam ranecatam 
« terrae rigadivi, et qualuor fanecalas lerrae secani, ad 
« opus labularum carníceri» praediclae. El nullus vestro- 
« rum non possit infrft qualuor anuos primos venturos 
« baeredilatem quam in diclis locis habebil pro parle sua 
a venderé alicui , qui baeredilatem in locis superius nomí- 
« natis babebit. 

4. • . . . ''Prominentes Nos vobis el veslris prffidic- 



103 

« lum lucum de Monlcsia ot Valíala cuiii lermiiiis co- 
«ruDilem, ex parle et auclorilate Doiuini Regís faceré. 
•1 habere et possidere franciié el liberé, ad furuní el 
■ coasneludiRem Valenlix , conira onmes personas, sub 
« obtigatioDC omnium bonorum Doinini Regís. 

5 "El confitemur ú vobís habuísse el rece- 

« pisso ad opus Domíiií Re^ís pro inirala Iiujus popula- 
X líoiiís decein el ocio mílle solidos regalíum Valenliie, de 
<i quibus quia bené paccalus suní á vobis ad itoslras vo- 
ulanlates, renuntíanius omni exceptíoni non nuoieralie 
n pecunia;, ct non rccepla; et dolí. Aclum esl hoc in Xa- 
« tiva, décimo séptimo kalendas novembris, anno Domini 
u millesimo duccnlesimo ocloagesimo nuuo — Sígf num 
« Beruardi de Pulcbro-Visu Militis, qui bxc laado el fir- 
o mo — Testes sunt hiijus reí Arnaldus Mulner, Guillermus 
« Segarra, Peirus Johannes Draperius, Johannes de Mo- 
«ros et Benediclus Codína — Sig^num Raymuodi Au- 
• dreae notarii publici Xalivs." 



DOCUMENTO XXXU. 



Carla puebla de ncn¡ra1ini olargada A favor de 30 crístiuiii);> el 
día 20 de Dovlcmbrc de 1316 según se conlieue en el fulio 2i6 
del citado libro k.' del ¡leal Palrimonio. 



i "Noverinl nníversi prxaculcoi paginamius- 

« pectari quod Nos Doinnus Deniardus de Crudillis, Do- 

■ minus de Tenaguila el de Castalia , scienler per Nos el 

■ successores uostros praiscntes alquc futuros, gratis et 



104 

ff ex certa scienlia, el á tolo jare noslro pleoarie cerli6-> 
« catas atqoe instructas, el bono animo noslro, el spon- 
«tanea volantate, el cam praesenlí privilegio perpelvd 
« valituro, el non in aliqao violatnro, nec revocaloro, da* 
ti mus , el concediinus vobis probis-hominibas , el popa- 
alaloribas in locum noslrum vocalaní Benifalím, silam 
ainfra lerminos de Penaguila, hsredilates ad opas trí- 
« ginla popolatoram , sícnt jam de mándalo noslro sant 
« vobis dalas, divisas el assignatas, lam praesenlibns qnam 
(f faluris , comoranlibos vel comoraloribas in dicto loco 
« de Benifalím. 

2 '* Intelligatur lamen qaod prenomipatnm 

« ilaqae locum nostram de Benifalim vobis damas inle- 
« gram, el concedifpus cam domibus el ediíiciis ibi cons- 
« trnclis, el de celcro conslraendis , campis, vineis» hor- 
otis, el tcrris cullis el incultis, lieremis, el popolalis, 
« arboribas fracUrerís el infracliferis , aqois, ceqoiis ad 
« rigandam, aqucduclibus , el redactibas, fonlibas, stag- 
«nis» viveriis, pexiis, pesqueriis, el cum monlibas, 
« montaneis , silvis , garrigiis , el cnm introilibas , exili- 
ubus, alTronlalioDibus, el ómnibus alus jaribus, lerminis, 
<c propielalibns , el perlinenliis dicli loci , vobis » el ves- 
ce tris perpetuó damas , el concedimas franché el liberé 
«ad habendam, tenendum, possidendum, expleclandnm, 
« el eliam ad dandum , impignorandam , obligandam, 
c( alienandam, excomalandum^ el ad omn^s veslras ves- 
« Irorumque volantales perpetuó faciendas , exceplis mi- 
«lilibus el sanctis, el personis religiosis, proul in prí- 
« vilegio per Dominum Regem Jacobum concesso el dalo 
« probis'hominibus dicli loci noslri de Penaguila , pie- 
« nius aul melius continelur. 

3 ^^ Salvó lamen inlerea quod vos antedicti 



I 



105 

« populalores pcrmanealis el fachilis residenlianí perso- 
1 naleiD in (iríediclo luco de BcDiralím, vel iii Penaguila, 
«seo in termino ejiíadem loci Penaguilx, ubi vos magis 
« in ipsis locis permancre vuluerilis. 

4 " Reniintianles omni exceplioiii dictatn do- 

a nationem vobis non Taclic el dolí: promitlenleg voliis el 

■ vcstris Nos diclam donalioncm el concessionem cnm 

• omni suo melioramcnto iii ea fado et facíeudo salvare 

■ semper el deOeudere, et faceré, baberc, ct tenere, et 
din sana pace possiderc contra onines personas, sicut 
B melius, plenins, sanios ac ulilius potegt dici , scríbi sea 

• intetligi, ad commodum et salvamentuní veslri el ves- 
« trorum perpelaó, sub oblígatione ooinium bonorum nos- 
« Iroram ubique. 

5 "Mandantes per pricsens privilegimn nos- 

« troR) procuraloribus, juslitiis, bajulüs, el universis aliis 

■ olficialíbos , el snbdílis noslris prxsentibus et futuris, 
« quod prxdicta omnia, et singnla firma habeant et ob— 
«servent, el non conlravenianl, nec aliquem conlra- 
« ve ni re permíltanl aliqna ratione. Onod est actuní Pe- 

■ nagnilie, duodécimo kalendas dccembris anno Domini 

■ 1316 — Sig t nnm nobüis viri Dcrnardi de Crudillis prat- 
«dicli, qui hec firniavit ct concedít — Testes biijus reí 

■ snnt Gueraldus de Torrcnt, Martiniis Sanccii de Savinya, 

■ Arnaldus de Itosct , Romeos Gincr et Aolhonius de 
a Bas — Sigfnum Egidií de Calatajublo notarü publiri 
«Penaguila;, qui mandato dicli nobilis Domini Iteinardi 
n de Crudillis bxc scripsil." 



EilliTJIJUlll UIO.I0 



i 



106 



DOCUMENTO XXXilL 



Fuero 37 de la rúbrica ,8.* de Mahfactoribug del libro 9** de los 
Fueros del reino de Valeocia. 



TEXTO LEMOSIN. 



TEADUGCION. 



1 Jacobui Rex — 

Lo$ alotís^ el$ aUre$ bens 
mobles daquelU , qui per he- 
retgia^ ó per crim de lesa 
magestat ó per altre crim^ 
haurán servida corporal ¿en* 
iencia^ ó haurán servil^ que 
dejen perdre lots lurs bens^ 
aquells bens deüen esser con^ 
fiscals á Nos é encorreguls, 
salvm los deules que prime^ 
rament havien feyls , é sal-' 
vu lexovar de les mullers, 
i íot lur dret., 

2 Has aquelles 

coses no mobles que tendrán 
en feu, ó en cens , ó á certa 
parí de fruyís^ ó de servia 
ó per aventura altrcs coses, 
'que tendrán per a/ctl, de 
que no farán cert cenSj ne 
cert servi; totes aquelUs co- 
ses aytals retornen enlegra- 



Don Jaime I Rey — Los 
alodios y los demás bienes 
muebles de aquellos qne por 
herejía ó por crimen de le- 
sa Majestad ó por otro delito 
habrán sido sentenciados á 
mnerle » ó á perder todossns 
bienes , deben ser confiscad- 
dos para Nos y comisados, 
á excepción de las deudas 
conlraidas de antemano, y i 
excepción del ajuar ó dote 
de las mujeres ó consortes. 
y de todo el desecho de es- 
tas. Mas aquellas cosas no 
muebles que tendrán en feu- 
do , ó á censo . ó á cierta 
parte de frutos « ó de servi- 
cio , y también otras cosas 
que tendrán por alguno , sin 
pagar por ellas censo deter- 
minado, ó hacer por ellas 
algún particular servicio; 



107 



metU ais seu$ senyars majors^ 
per los quals aquelles coses 
tendrán; els Senyors pus- 
quense reteñir aquelles coc- 
ees per tos temps , á donar á 
alíre é fer totes ses voluntats. 



todas estas cosas de esta es- 
pecie vuelvan enterameote 
á sus Señores mayores ó 
directos , por los cuales las 
tenian « y los Señores pue- 
dan retenerlas para siempre, 
para darlas á otros, y hacer 
de ellas sin limitación algu- 
na todo lo que quisieren. 



DOCUMENTO XXXIV. 



Fuero 38 de la rúbrica 8.* de Maíefacloribus del libro 0.* do los 
Fueros del reino de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. 



TA ADUCCIÓN. 



Ferdinandm Rex anno 
1488 Oriote— 38— ííem, 
ofdenam, provehim é ma- 
nam quel fur contengut en 
rúbrica de Malsfactors , co*- 
mansani: los alous ó altres 
fmrt de aquella materia par- 
UmU sien en tot é per iot 
okurvats: é si alcuns deis 
diU bens per crim de he-^ 
reí fia 9 ó alias per lo dil 
crífli, serán perduts i can^ 
feeaís , que aquelU dit$ hens 



El Bey D. Fernando en 
Oríhuela el año 1488—38— 
Item, ordenamos, provee- 
mos y mandamos que el fue* 
ro contenido en la rúbrica 
de los Malhechores, qne 
comienza: Los Alodios ú 
otros fueros que hablan de 
esta materia sean observa- 
dos en t^nlo y por todo. Y sí 
algunos de los referidos bie- 
nes se pierden y confiscan 
por crimen de herejía^ ó 



108 



sien acquiiits é guanyaU ah 
Senyars directes ^ é $i de al-- 
cuna útil senyoría serán slats 
priváis y que aquella los sia 
restituida — Yidit Ftce-can- 
cellarius. 



de otra modo , qne los ad- 
quieran y ganen para si los 
Sres. directores > y si estos 
han sido privados de algnn 
dominio útil , qne se les res- 
tituya este. Lo vio el Vice- 
chanciller. 



DOCUMENTO XXXV. 



Fuero 39 de la rúbrica 8.* de Malefactorxbus del citado libro 9/ 
de los Fueros. 



TBXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Ferdinandus Rex anno 
1488 OriolcB ad supplica- 
tionem Brachii Ecclesiasli^ 
ci — 39 — Novament , Sacra 
Magesiat, es agreujada la 
iglesia é persones eclesiasti^ 
ques per los ofjicials de vos^ 
ira Alteza ; car procehini 
los rever ents inquisidor s de 
la herética pravitat contra 
los heretges é ohservants la 
judaica secta , han condem- 
nats molls de aquells, c con- 
fiscats lurs bens sehenis, é 
cases , horts , vinyes é al'- 



£1 Bey Don Fernando el 
ano 1488 en Orihuela á pe- 
tición del Brazo eclesiás- 
tico — 39 — Nuevamente » 
Sacra Majestad, los oficia- 
les de V. M. han agraviado 
á la iglesia y á las personas 
eclesiásticas , por cuanto loa 
inquisidores de la herética 
pravidad procediendo con- 
tra los herejes y contra los 
que observan la secta judai- 
ca, han condenado á mu- 
chos de estos , y han confis- 
cado sus bienes raices y sus 



trti hereials, les euals ion 
$ots directa scñi¡orÍa de la 
sglesia slablides é alorgades 
■n entphiifosim , de les (¡uals 
responíen cena lo& dessus dits 
á ¡a dita sglesta , capítol, 
rtligioses persones , benefi- 
eiats é aitres del síamenl 
tcclesiastich , axi exemps 
eom tío txeittps: é per raho 
de la dita coiifiscaciú los dils 
rttereiUs Inr¡uÍsidors , ó lo 
psch y receptor de vosira 
Mageslal se han ocitpat les 
diles cases, orts é hrelats 
contra tola dispasició de 
dret é de justicia , ab de- 
giída reverencia parlant ; car 
per disposició de drel é de 
far, los dits bens, i/iie los 
kerelgti condemnats de he- 
rtigia possehyen sois di- 
rteta símjoria de la iglesia, 
en ears de confiscació 6 pu- 
blicació dtuen tornar ais di- 
redes Senyors é lo fiscli de 
justicia, noli se pot rete- 
ñir; é aqüestes son dispo— 
liViunt de dret notories, é 
tomufía sentencia drls Doc- 
tor», majorinenl á sguarl de 
aquetls hens que son sois cíi- 



casas, huertos, viñas yotrüs 
heredades tenidas al domi- 
nio directo de la Í;^|csia, y 
establecidas y concedidas en 
enriténsi , de las cuales los 
referidos pagaban censo á la 
expresada iglf &ia y al cahiU 
do , religiosos , beneficiados 
y oíros individuos del esta- 
do eclesiástico , así exemp- 
los como no exemptos: y 
por virtud de la referida 
conljscacion los menciona- 
dos reverendos Inquisidores 
óellisco j receptor deV.M. 
se han posesionado de di- 
chas casas, huerta y here- 
dades contra tudo lo dis- 
puesto por el derecho y por 
la justicia, hablando con la 
debida reverencia, porcuan- 
to está dispuesto por el de* 
recho y por el fuero (¡oe 
los sobredichos bienes que 
poseen bajo el dominio di- 
recte de la iglesia los reos 
condenados de hcregía, de- 
ban volver á los Señores di- 
rectos, en caso de couGsca- 
ciony publicación, y el físi-o 
no se los puede retener jus- 
tamente : y estas son unas 




O 



lio 



recia senyaria de la $gle$ia. 
E com molían voUes , Sacra 
Magestai , vostre$ ofjiciah^ 
i frocuradort Reals , é mes^ 
(re racional en lo dii car$ 
sien slats requerits que re- 
leixen é resliíuheixqtien los 
dits hens deis dits condem- 
nats ais directes Senyors ecle- 
siaslichs ^ i no lo hajen voU 
gut fer , ans los se relinguen 
en nom de vosíra Magestai 
en gran dan é perjulii del 
útil é libertat eclesiástica; 
supliquen vosira Celsitut 
queus placía ab abte de Cori 
declarar que los diís bens 
en lo dit cars pertanyen ais 
directes senyors eelesiaslichs 
90ÍS grans penes — Vidit 
Yice-cancellarius — Yo el 
Rey. 



disposiciones notorias del 
derecho , y esta es la sen- 
tencia coman de los Docto- 
res, mayormente en orden 
á aquellos bienes que están 
tenidos al dominio directo 
de la iglesia. Y habiendo 
sido reqniridos mochas ve- 
ces, ó Sacra Majestad, vnes* 
tros oficiales y procuradores 
Reales con el maestre ra- 
cional, para que en dicho 
caso entreguen ~y restituyan 
á los Sres. directos eclesiás- 
ticos los bienes de dichos 
reos , y no habiendo queri- 
do hacerlo, antes bien rete- 
niéndoselos con notable da- 
ño y perjuicio de los intere- 
ses y libertad de la iglesia; 
por tanto suplican á V. A. 
que se sirva declarar por 
acto de corte que en dicho 
caso los referidos bienes 
pertenecen á los Señores 
directos eclesiásticos bajo 
graves penas — Lo vio el 
Vicechanciller — Yo el Rey. 



DOCUMENTO XXXVI. 



Fuero 40 do la rúbrica 8.' de Síafefactorihus ili'l filado libro 9.° 
de los Fueros. 



TE\TO LEHOSIN. 



TRABLCCION. 



Ferdinandus Rex. Atmo 
1510. /fi villa Monlissoni 
ad stipplicalionem Brachü 
Mililaris — 40 — Com jter fur 
del alt Rey en Jacme de iii- 
clifa recordado y en rubri- 
ca de Slalfaclors, qui co- 
menza Los Aloas, se lija 
expressameiil disposi que en 
la tonficació de bens per 
crim de heretijia, i de leía 
Mayestat que no recayguen 
coses feudals, ó tenyudex a 
cent , (i á certa parí de 
fruyts, an» yue aytah co- 
ses retornen enicgrament ais 
tem Scnyors majors per r/wi 
aquelles coses teitien, ^ per^o 
semblatit per voMra 5¡ages~ 
iat en les passades Corls de 
Oriola , en rubrica de con- 
fiscació de bens, st U'y dis- 
pon f ordenat qvel* hens 



El Rey Don Fernanilo. 
£1 ano líStO en la villa de 
Monzón á petición del Bra- 
zo militar — iO — Por cuan- 
to en el faero del alto Rey 
D. Jaime y en la rubrica de 
los Malechores qne empieza 
Los Alodios se lee exprcsa- 
mcnlc ordenado que en la 
confiscación de bienes por 
crímenes de herejía ó de 
lesa Majestad no recaigan 
cosas feudales , ó tenidas á 
censo , ó á cierta parle de 
frnlos, antes bien que se- 
mejantes cosas vuelvan en- 
teramente á sub Señores di- 
rectos, por los cuales eran 
tenidas ; y con arreglo i» esto 
V. M. en las pasadas Cortes 
de Orihuela y en la n'rbrica 
de confiscación de bienes ba 
dispuesto y ordenado ipie los 




112 



del$ confiscáis per los crims 
desstts díís, sien adquisils 
é guanyats ais Senyors dt- 
recles: e sia slat de algún 
iemps en^á de la disposi^ 
ció deis dils furs granmenl 
ahusál^ á causa que en les 
con^scacions que son slades 
feles de bens de comdemnals 
per crim de heretgia i apos- 
iasia per lo ^sch de voslra 
Alleza^ desaforadament son 
slals encorporals molls bens 
immohles lenguls sois direcla 
Senyoria de diversos parli- 
culars de la ciulal i rega- 
ñe de Valencia , la cual cosa 
fer nos podia nes devia, 
slanls les disposicions forals 
dessus diles; Supplica per^ó 
lo Braz ¡Jililar á voslra Ma- 
geslat sia merci de aquella 
provehir^ staluhir é orde- 
nar que de huy avanl los 
dessus dits furs sien á la le- 
tra el ad unguem obser- 
váis , com de lol lo que fins 
aci es slaí (el , en lo que ha 
sguarl á voslra Alleza^ pia- 
da al dil Braz , qualenus 
8ua intcrest remelre qualse- 
vol cosa , que per la Irán- 



bienes confiscados por di- 
chos crímenes sean para los 
Señores directos : y habién- 
dose abusado en gran ma- 
nera de la disposición de di* 
chos fueros de algnn tiem- 
po acá, por cuanto en las 
confiscaciones de bienes de 
los reos de crimen de here-- 
jia y apostasía, que ha he- 
cho el fisco de V. A. , han 
sido incluidos ilegítimamen- 
te muchos bienes raices le* 
nidos al dominio directo de 
varios particulares de la cin- 
dad y reino de Valencia , lo 
cual ni se podia ni se debia 
hacer ^ estando en pie las 
disposiciones sobredichas de 
los fueros : por tanto el Bra- 
zo militar suplica V. M. qne 
se sirva proveer, establecer 
y mandar que de aquí ade- 
lante sean observados á la 
letra , y hasta un ápice los 
referidos fueros; por cuanto 
dicho Brazo aprueba todo lo 
que se ha hecho de antema- 
no en lo que respecta i 
V. A., perteneciendo á él 
la facultad de transigir en 
cualquier cosa que con in- 



113 



gre$$ió deh dils furs $ia $iai 
contra aqtiells fel , é per lo 
fiseh de vostra Atiesa confis- 
cal é encorporaí. A^o ajus- 
tai, que provehixca vostra 
Magestai que qualsevol cen- 
sos ó loysmes^ que per pri- 
váis compradors , ó possehi- 
dors de coses emphiteoticals 
serán deguts, sien ab tota 
integrital pagáis é salisfets 
ais senyors directes de les co- 
ses emphiteoticals venudes ó 
altramenl alicnades. El li- 
cel etc. Allissimus etc. — Plan 
á la prefata Magestat — Vi- 
ce canceller. 



fracción de dichos fueros se 
haya hecho contra estos, 
y conGscado é incorporado 
por el fisco de V. A. Aña- 
diendo que V. M. mande 
que sean enteramente paga- 
dos y satisfechos los Seño- 
res directos de las cosas 
enfitéuticas, vcndidasóena- 
genadas de cualquiera oln» 
modo , de todos los censos ó 
luismos que deben los par- 
ticulares compradores ó po- 
seedores de alhajas enfitéu- 
ticas. Y aunque etc. El Al- 
tísimo etc. — Place á la so- 
bredicha Majeslad — El V¡- 
cc-chanrillcr. 



DOCUMENTO XXXVII. 

Fuero 41 de la rúbrica 8.' Je Malefactorihus <K»1 citado libro 9." de 
los Fueros del reino de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. 

Carolas Imperator, Rex 
nispauias. Anno 1533. 3/oii- 
tissoni ad supplicationem to- 
filis Curiw — 41 — ítem iitr^, 
suppHqnen á sa Magestat 
Tomo XVIII. 



TRAntCCIO?!. 

Don Carlos Emperador y 
Uey de España el año 1533. 
En Monzón á petición de to- 
das las Cortes— 41 — ítem, 
suplican adem/is de esto á 

8 



114 



$ia mercé manar nos obser^ 
tar los furs deis Alous^ ó 
deles directes senyories^ en 
respecte del temps sdeveni" 
dor se hajen de consolidar la 
útil seuyoria en la directa 
seguintse los dits. casos ; axi 
per crim de heretgia, com 
per crim de lesa Magestat, 
sens empaig ni contradicció 
ninguna: y en respecte del 
passat , se fa^a compromés, 
y ques declare lo que deu 
pagar per lo passat — Plau á 
sa Magestat se serve lo fur^ 
é se fa^a commissió , ó se fer- 
me compromés pera declarar 
lo que sia de justicia per lo 
passat — Maius Vice-cance-' 
llarius. 



V. M. qne se sirva mandar- 
nos observar los fueros de 
los alodios, ó de los señoríos 
directos , y que en el tiempo 
venidero se haya de conso- 
lidar el dominio útil con el 
directo, sin embarazo ni 
contradicción alguna , sieoi- 
pre que ocurran dichos ca- 
sos , asi en los crímenes de 
herejía como en los de lesa 
Majestad: y que respecto 
del tiempo pasado se haga 
un compromiso , y se declare 
lo que debe pagarse por lo 
vencido — Place á S. M. qne 
se guarde el fuero, y qne 
se nombre una comisión , ó 
se Grme un compromiso para 
declarar lo que sea justo en 
orden á lo pasado — Maye 
Vice-chanciller. 



DOCUMENTO XXXVIII. 

Fuero 42 de la rúbrica 8.' de Malefactoribus del libro 9 ® citado 
de los Fueros del reino de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Carolus Imperator, Rex Don Carlos Emperador y 
Hispanice. Anno 1 537. Mon- Rey de España. El año 1537. 



115 



tiiioni — 42— /(«m , Senyor, 
wm ftr molls furs del dit 
regne de Valencia , ¿ último 
loco, per vosíra Slagesíaí, 
$n les Coris per aquell cele- 
hrades en la preseni vila de 
Monzó en lo any 1533 sia 
dispost^ que la útil senyoria 
deis hens , que serán per 
crim de lesa Slagestat ó he- 
regia , el alias confiscáis^ 
$ia consolidada ab la directa 
senyoria ; é per vosíra ila- 
gesíat sia stat manat ab ses 
provisions Reals ais inqui" 
sidors del dit regne de Va^ 
lencia que observen é ha- 
jen de observar diis furs , et 
signanter á les persones ecle^ 
sxastiques^ no res menys em- 
pero los dits inquisidors de 
la herética pravitat no han 
volgut observar los diu furs, 
ni menys les provisions Reals 
de vosíra Mageslat , ans de 
fado han pres moltes cases 
é herelals per rahó deis dils 
crims de herelgia , les quals 
eren lengudes sots directa 
senyoria del Capítol de Va- 
lencia ¿ altres iglesics é be- 
neficiats. Per^o los dils tres 



En Monzón — 42 — ítem, 
Señor , hallándose dispuesto 
en machos fueros del reino 
de Valencia , y últimamente 
por V. M. en las Cortes que 
celebró en esta villa de Mon • 
zon el año 1533 , que el do- 
minio útil de los bienes que 
sean confiscados por cri- 
men de lesa Majestad, here- 
jía ú otros , se consolide con 
el dominio directo ; y estan- 
do mandado por S. M. á los 
inquisidores del reino de Va- 
lencia por medio de sus Rea- 
les cédulas que observen y 
estén obligados á observar 
dichos fueros , y señalada- 
mente con las personas ecle- 
siásticas; sin embargo de 
esto los referidos inquisido- 
res de la herética pravedad 
no han querido ceñirse á la 
observancia de dichos fue- 
ros , ni á las Reales órdenes 
de V. M. ; antes bien, de 
hecho, han tomado por ra- 
zón de dicho crimen de he- 
rejía muchas casas y here- 
dades tenidas al dominio di- 
recto del Cabildo de Valen- 
cía y de otras iglesias y be- 



116 



Brazo» suppliquen á vo$íra 
3Iage$íal $ia mercé de aque- 
Ha provehir, statuhir i or- 
denar^ per obserranza deh 
dil$ furs, c manar al$ ditg 
inquhitlors del dit rrgne^ 
que ab lot effecle observen é 
hajen de observar los dits 
furs , é non apliquen , ni 
confisquen los dUs bcns tni- 
mobles tenguts sots directa 
senyoria, ans dexen aquells 
pendre liberament ais dils 
Senyors directes^ segons que 
per dils furs es disposl é 
ordenat , puix la confiscació 
deis dits bens se fá al fisch 
de vostra Magestat — Plau á 
sa Magestai que sien serváis 
los furs — ñlaius Vice-can- 
cellarius. 



neficiados. Por tanto los tres 
Brazos soplkan i V. M. que 
se sirva proveer y estable- 
cer para la observancia de 
dichos fueros , y mandar á 
los referidos inquisidores de 
dicho reino que con lodo 
efecto observen, v estén 
obligados á observar los 
mencionados fueros, y no se 
apliquen ni conGsquen di- 
chos bienes tenidos al do- 
minio directo , sino que de- 
jen que los Señores directos 
los tomen libremente, se- 
gún disponen y ordenan los 
dichos fueros» porque la 
confiscación de dichos bie- 
nes se hace al fisco de 
V. M.— Place á S. M. qoe 
se guarden los fueros — Ma- 
yo Vice-chanciller. 



DOCUMENTO XXXIX. 

Fuero 4-3 de la rúbrica 8." de Makfactürihus dol citado libro 9. 
de los Fueros del reino de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Carolus imperator , Rex Don Carlos Emperador y 
iHspanias.Anno \^i2. Mon- Rey de España. El año 



117 



íi$$oni — 43 — Primeramente 
Senyory com per molts é di-- 
versos furs del vosíre regne 
de Valencia, eliam fels^ é 
otorgáis per tosíra Uages-^ 
tai en les Corts passades, 
iia disposí é ordenat que la 
útil sengoria sia consolidada 
ah la directa per los crims 
de lesa Magestaíy heretgia 
ó altres, per los quals se 
segtAeix confiscado de bens 
eomesos per los emphileotes 
$enyors útils deis dits bens; 
é los dits furs no sien obser- 
váis per los inquisidors de 
la herética pravitai , e jutge 
deis bens confiscáis , é recep- 
tor del dii Sant Ofj^ci, é al- 
tres jutges , é officials de la 
dita ciutat é regne: pergo 
per observanza deis dits furs 
los ires Brazos del dii regne 
iuppliquen é demanen á vos^ 
ira Uagestai sia de sa mercé 
siaiuhir é ordenar qUe en lo 
dii ears que serán conftscats 
los bens de algún emphiteota 
i senyor útil, la útil senyoria 
de dits bens tenguts sois direc- 
ta senyoria, ipso jure , sens 
altra declarado y sentencia, 



1542. En Monzón— 43— 
En primer lugar, Señor, 
por cuanto por muchos y 
diferentes fueros de vuestro 
reino de Valencia , y algu* 
nos de ellos dispuestos y 
otorgados por V. M. en las 
pasadas Cortes , se halla es- 
tablecido y ordenado que 
siguiéndose confiscación de 
bienes por crímenes de lesa 
Majestad, herejia ú otros 
cometidos por enfitéutas, 
Señores útiles de dichos bie- 
nes , el dominio útil se con- 
solide con el directo; no 
observando dichos fueros 
los inquisidores de la heré- 
tica pravedad, ni el juez de 
los bienes confiscados , ni el 
receptor del Santo Oficio, y 
demás jueces y ministros de 
dicha ciudad y reino: por 
tanto para que se observen 
dichos fueros, los tres Bra- 
zos de dicho reino suplican 
á V. M. que se sirva esta- 
blecer y ordenar que en tal 
caso de ser confiscados los 
bienes de algún enfitcuta y 
Señor útil , por derecho, y 
sin otra declaración ni sen- 



118 



sia consolidada ab la directa 
¿ qiAe los dits senyors direcíes, 
propia aactoritate , se pui- 
xen pendre los dils bens y 
possessió de aquells, ó re- 
quirint qtuílsevol officials or- 
dinaris de la dila ciuíat é 
regne , quels liuren aquella: 
los quals officials sien ienguts 
de liurar los la dita posses^ 
sió sots pena de mil florins^ 
é privada de offici — Ques 
guarí lo fur , y que los offi- 
cials sempre que serán re- 
quests , hajen de fer justicia 
prompta y expedita en liu- 
rar la real y actual posses- 
sió deis dits bens ais dits 
senyors directes scns altra 
conexcn^a alguna — Uaius 
Yice-cancellarius. 



(encía , el dominio úlil de 
dichos bienes tenidos al do- 
minio directo sea consoli- 
dado con el directo ; y que 
los Señores directos puedan 
por su autoridad propia po- 
sesionarse de dichos bienes 
y tomarlos para si , ó hacer 
qne se los entreguen é so 
instancia cualesquiera mi- 
nistros ordinarios de dicha 
ciudad y reino. Los cuales 
ministros vengan obligados 
á darles dicha posesión bajo 
la pena de mil florines y 
privación de oficio — Que se 
guarde el fuero, y que los 
ministros Reales siempre 
qne se les ponga demanda 
deban hacer justicia pronta, 
dando la real y actual pose- 
sión de dichos bienes á los 
Señores directos, sin ninguu 
otro conocimiento — Uayo 
Více-chanciller. 



119 



DOCUMENTO XL. 



Capitulo primero de las Cortes generales del reino de Valencia del 
ano 1S47. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Primeramente Senyor, com 
ab diversos furs del vosíre 
regne de Valencia sia dis- 
posi que tos tewps que la 
útil senyoria será coixsolida- 
da ab la directa per rahó de 
crims de lesa Uagestat , ó de 
heretgia ó altreSj los sen- 
yors directes puixen fer é 
facen lo que ben vist los fs, 
ó será deis tais bens ó alias; 
de algún temps en sá , quant 
en lo offici de la Sancta In- 
quisició se condempna algú 
per hereíge lo cual alias es 
emphiteota , axi de la sgle^ 
sia metropolitana de Valen- 
cia i administradons de aque- 
lla ^ i altres sglesies, tno- 
nestirs, hospitals^ é benefi'' 
cis del regne de Valencia ^ 
com de qualsevol allres per- 
sones ^ axi eclesiasliques com 



En primer logar , SeBor, 
estando mandado por dife- 
rentes fneros de vuestro 
reino de Valencia que siem- 
pre que el dominio útil se 
consolide con el directo por 
razón de crímenes de lesa 
Majestad, herejía ii otros, 
los Señores directos paedan 
hacer y hagan lo que les es 
ó será bien \isto de tales 
bienes; de algún tiempo á 
esta parte , cuando el OGcio 
de la Santa Inquisición con- 
dena á alguno por hereje, 
el cual por otra parle es en- 
fitéuta de la iglesia metro- 
politana de Valencia y de 
sus administraciones, ó de 
otras iglesias , monasterios, 
hospitales y bcueGcios del 
reino de Valencia, como 
también de otras cnalesquie- 



120 



seculavs, é collrgls, i tiiií- 
rfr.siía/5; los inqvisldors dr 
la herética frateíat , ó juf- 
ge deis bens covfiscals , v 
lo receptor de a<¡mlU, de 
[acto, farlant ab la hximil 
y suhjecta revernicia qtirs 
fertany , se ocvpan de lol 
wanera los bevs emphiteo- 
tichs que lo seíiyor direcíe 
iw fol adquirir lo que de 
justicia é per furs del dil 
rrgne li es otorgat. J Pcrco 
suppliquen los tres Brazos 
del dit vosire Regne á vosira 
Alteza sia nurcé sua pro- 
vehir y mavar que los furs 
del rosire regne de Valen- 
cia , que disponen la útil 
senyoria esser consolidada 
ab la directa t per qualsevol 
rahó que sia confiscada, ú lo 
emphiteota hage comes crim 
algú, sien inviolahUment ob- 
servats JDXla sui seriem ct 
tenorem. E que per wajor 
seguritat i fermetat de la 
observado de dits furs , vos- 
tra Alteza mane dr.var orde 
y obra ab tot effecte , que lo 
Reverendissim Inquisidor ge- 
neral , Arquebisbe de Sevilla 



ra personas , asi eclesiásli- 
cas como seglares, colegios 
y universidades ; los inqui* 
sidores de la herética pra- 
vedad , ó el juez de los bie* 
nes conGscados y el recep« 
tor de estos, de iiecho, 
hablando con la humilde y 
snmisa reverencia (jne cor* 
responde, se apoderan de 
tal suerte de los bienes en- 
fitéuticos que el Señor direc- 
to no puede adquirir lo qoe 
de justicia y por los fueros 
del expresado reino le esli 
concedido. ^ Por tanto los 
tres Brazos de dicho vues- 
tro reino suplican á V. A. 
que se sirva proveer y man- 
dar que sean observados in- 
violablemente y con arreglo 
á su serie v tenor los fueros 
de vuestro reino de Valen- 
cia , que ordenan que el do- 
minio útil se consolide con 
el directo , siempre que a- 
qucl sea conGscado por cual- 
quier título , ó siempre que 
el enfitéuta hava cometido 
algún crimen : y que para 
mayor seguridad y firmeza 
de la observancia de dichos 



121 



fertm em lo praeni fmr, é 
wmm ad caolclam expedir 
yroMucms iirigides ais molt 
Jlfctmils Inquisidars de la 
keniiea praretaí del dit reg^ 
me de Valencia, é. al jutge 
deU bens confiscáis ¡f nceptar 
d§ euiueUs que era son y 
per iemps serán , que ab lot 
efecte guardiu y observen^ 
gmmrdar y observar fa^en 
Im diu fmrs , y no se appli^ 
fiim bens alguns deis dils 
fsWffs tengáis sois direcia 
ffiarin, axi de la di¡a sgle- 
sm metropolitana de Valen^ 
eim g administradors de a- 
gmella y altres iglesias , mo- 
metúrs, kospitals y beneficis 
id dii regne de Valencia, 
eam de lotes é qualserol n/- 
frcs persones, axi ecclesiasti- 
qme$ com seculars, colUgis, 
y umivenitats ; com alias los 
fmrs sobre afo atorgats , puix 
«• son guardáis , serien « rom 
fsu aei son stats , de nittgun 
ffeeU : lo que de directo es 
cemirm mente y voluntat déla 
Cesmrem Magesíat y de ros- 
frm Altexa—^ Plan á sa Al- 

m 

tesm que los furs lírn ser- 



fueros V. A. auode dispo- 
ner T ejecutar ctNilodoefec- 
lo, qoe el Rnu. Inqoisidor 
general AnobispodeSeiiüa 
Grme este fuero , t a J raiH 
tilam man Je eiL pedir prof ^ 
dencías dirigidas á los boj 
Reverendos Inqnisidores de 
la herética pravedad de di- 
cho reino de Valencia , v al 
jaez de los bienes confisca- 
dos j receptor de estos , que 
lo son al presente t lo se- 
rán con el tiempo, para que 
con efecto guarden j obser- 
ven , T hagan guardar t ob- 
servar dichos fueros , v no 
se apliquen bienes algunos 
de dichos vasallos tenidos al 
dominio directo, asi de la 
iglesia metropolitana de Va- 
lencia, V de los administra- 
dores de aquella y de otras 
iglesias , monasterios , hos- 
pitales v beneficios de dicho 
reino de Valencia , como de 
todis V cualesquiera otras 
personas, así eclesiásticas 
como seglares « colegios y 
universidades, porque de 
otro modo los fueros con- 
cedidos sobre esta materia 



122 



vals; y en lo demei manará 
prwehir áb lo Inquisidor ge^ 
neral y ab lo Comisari a- 
postolich, qui tindrá car- 
rech deh negocis deh nova-- 
mení convertilSf é felá la 
conclusió , se escriurán les 
llelres necessaries. 



uo siendo observados, se- 
rian de ningnn valor como 
lo han sido hasta ahora ; lo 
cual es directamente contra 
la intención y voluntad de 
laM. C. y deV. A. J Place 
á S. A. qae los fueros sean 
guardados; y en lo demás 
mandará tratar con el Inqni« 
sidor general y con el Comí* 
sario apostólico encargado 
de los negocios de los nue-- 
vamente convertidos, y con- 
cluido el asunto se expedí* 
rán las letras necesarias. 



DOCUMENTO XLI. 



Capitulo primero do las Corles valencianas celebradas en Monzón 
en 1552. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Primer amen t , Señor , á 
supplicació deis dits tres Bra- 
zos en les Corts ultimo loco 
celebrades per vostra Alteza 
en lo any mil cinchcenls qua- 
ranta y set fonch provehit 
que los furs del regne de 
Valencia f ab los quales se 



En primer lugar. Señor, 
á petición de los tres Bra- 
zos decretó en las Cortes que 
últimamente celebró en el 
año de mil quinientos cua- 
renta y siete, que sean 
guardados y observados los 
fueros del reino de Valen- 



123 



dispon que la útil señoría 
de quaUevol térra , casa ó 
heretat en cas de confisca- 
ción per rahó de crim de lesa 
Magesíat , hereígia ó allres^ 
$ia consolidada ab la direc- 
ta ^ sien guardats i obser- 
váis: i que vosíra Alteza per 
major prmital de la observa- 
do de aquells , manaria pro- 
vehir ab lo Reverendissim 
Inquisidor general i Co- 
missarx apostolich, que fer- 
más en lo dil fur; i que felá 
conclusión se scriurien lie- 
tres é provisions necessarics 
ais Inquisidor s de la herética 
pravitai del dit regne de 
YalenciUn é aljutge deis bens 
eonfiscats é receptor de aque^ 
ttSn pera que ab íot effecte 
guarden é observen los dits 
furs. E com pns á huy no 
se haje donat é pres lo dit 
assento ab lo dit Reverendi" 
sim Inquisidor general ^ ne 
sien scrites les dites lletres, 
conforme á la decretado Real 
felá al peu del dit fur. ^ Per- 
^ los dits tres Rrazos sup^ 
pilquen sia mercé de vosíra 
Alteza per execució de di 



cia y en los caalcs se manda 
qae el dominio úlil de cual- 
quier tierra , casa ó heredad 
en el caso de ser cslas con- 
fiscadas por crimen de lesa 
Majestad , herejía ú otros, 
se consolide con el directo; 
y que V. A. para mayor se- 
guridad de la observancia 
de dichos fueros mandaría 
tratar con el Rmo. Inquisi- 
dor general y Comisario 
apostólico para que firmase 
dicho fuero ; y que conclui- 
do este punto se expedirían 
las órdenes y providencias 
necesarias á los Inquisidores 
de la herética pravedad de 
dicho reino de Valencia, y al 
juez de los bienes confisca- 
dos, y al receptor de estos, 
para que con todo efecto 
guarden y observen dichos 
fueros. Y como hasta lioy 
no se haya hecho ni tomado 
dicho asiento con elKmo. In- 
quisidor general, ni se ha- 
van escrito dichas c/;dulas 
con arreglo al Iteal decreto 
puesto al pie de dicho fue- 
ro. ^ Por tanto los tres re- 
feridos Brazos suplirán /• 



124 



la decreíació manar i donar 
obra ah íol effecle que$ fren* 
ga lo dil a$$enío ab lo dil 
Reverendissimo Inquisidor 
general, y se scrigucn les 
diies llelres segons que per los 
diís tres Brazos fonch suf- 
plicat, y per vosíra Alteza 
provehii y decreíat.^^Plau 
á Sa Alteza. 



V. A. que en cumplimiento 
de dicho decreto se sir\a 
mandar y poner por obra 
con todo efecto , qae se to- 
me Y realice diclio asiento 
con el Rmo. Inquisidor ge- 
neral , y que se expidan di- 
chas cédulas del modo que 
lo suplicaron dichos tres 
Brazos , y V. A. lo proveyó 
y decretó — Place á S. A. 



DOCUMENTO XfJI. 



Capítulo 27 de las Corles vulencumas del ano 1564. 



TEXTO LEMOSIN. 

Uem^ Senyor^ com per 
la Magestal del Emperador 
Carlos de gloriosa memoria 
sia eslal otorgai un privilegi 
ais novament convertits , do- 
nal en la presenl vila de 
Monzó ó 14 de Dehembre del 
any 1533, disponenl que en 
cas que per crim de heregia 
ó apostasia los bens de alguns 
de aquells haguessen de esser 
confiscáis^ no se appUcassen al 
fisch Real ans fossen adqui- 



TRADUCCIÓN. 

ítem , Señor , habiendo 
la Majestad del Emperador 
D. Carlos, de gloriosa me- 
moria , otorgado un privi- 
legio á los recién converti- 
dos , su data en esta villa de 
Monzón á 14 de diciembre 
del año 1533, en que dis- 
puso que en el caso que por 
crimen de herejía ó aposta- 
sia hubiesen de ser confis- 
cados los bienes de estos, 
no se aplicasen al fisco 



ií: 



rili áb formtf á^ n</lJW.'^. 
bcwd aprvf fonrii ú'ñara: 
f mmfliat prr Su JfaprKiB.- ru 
ks Cortf d(^2 nny 1 ^37 . rr< ic 
omI ¿«riorario r cn/|i.'4arM' 
if mtppücü á Sa Mapr^ia: 
fncwrw qur le JJrrrrnidt^ 
MB0 JiAgutsidar grarrai df* 
crvlás lo cxmfmjul fu ái¡ 
ffitiltgi f awjdiacii' dt fl- 
fmtU , f que lo Suwmo Pint^ 
tifte loas jf apjirobás la ron^ 
crssúi ftia prr Sa Ma^nial 
iñili príriífgt, r amjtHaño 
éla loació per lo dil luqui^ 
Mor general fahtdora ; lo 
que plagué á Sa Magrstai 
per $a benignital otorgarhó: 
empero no $e ha obles ftn$ ara 
la dita confirmado del In- 
quisidor general^ ne la del 
Summo Pofilifice. j 5Mpp/í- 
quen per^o lo$ dil$ tres Bra- 
zos á Vosíra Magesíal sia sa 
mercé que porlant á effectc 
lo que la Magesíal dd Em- 
perador foncli servil prome- 
tre en lo dil capUol del any 
1 533 se faqa , é que na Ma- 
gesíal se serveixca de donar 
obra ad promplilul que ¡u 
Reverendísimo Inquisidor ge- 



lí.'sripiiHs cif fsin* : ^0 rnal 

T*iiiidc« i»nr >. M. rn iss Cor- 
u> óí'j abo 1S5T , rn rnvi 
d^ciararion ^ amnlianon sf 
pidió ii S. M. que prornrajte 
qTM" e-1 Rm:>. logcisidcir ¿t^- 
irt^ml firmase lo conlenido 
en el referido pri^ile^io v 
en la ampliación de <^ie« v 
qoe el Samo PonlíGce Kvif^e 
y aprobaste la gracia hecha 
por S. M. en el mencionado 
pri\¡le£!Ío. T la ampliación 
y la loacion qne baria el re- 
ferido Inquisidor general: 
lodo lo cual se sirvió S. M. 
otorgar por nn efecto de su 
benignidad ; pero hasta aho- 
ra uo se ha obtenido la so- 
bro dicha confirnicicion del 
Inquisidor general ni la del 
Sumo roulíficc — Por tanto 
los tres Bra/os suplican á 
V. M. que tenga á bien lle- 
var á efecto lo que la Ma- 
jestad del Emperador se sir- 
vió prometer en el referido 
capitulo de las Cortes del 
año lo:i3, \ que V. M. se 
sirva realizar con presteza 



126 



neral lóe^ approve é decrete 
loi lo coníengul en dil prtct- 
legi é capítol de ampliado ; é 
que axi mateix Sa Sánete- 
dat loe é conferme la concessió 
feta per la dita Imperial nía-- 
gestai en dit privilegi é capt- 
tol, é la loació, approbació 
y decretado per lo dit In- 
quisidor general fahedora, 
guardantse en lo$ bens em- 
phiteoticals de aquelh lo que 
per fur es disposl^ que la 
senyoria útil sia consolidada 
ab la directa. ^ Plau á Sa 
3lagestat ques guarden los 
furs; y en lo que toca al In- 
quisidor major^ procurará 
que axi se ejfectúe — D. Ber- 
nardus Yice-cancellarius. 



que el Rmo. Inquisidor ge- 
neral apruebe y firme todo 
lo contenido en dichos pri- 
vilegio y capítulo de am- 
pliación ; y que igualmente 
S. S. loe y confirme la gra- 
cia becba por la referida 
Majestad Imperial en dicbos 
privilegio y capítulo , como 
también la loacion , aproba- 
ción y confirmación que ha 
de hacer el Inquisidor gene- 
ral , guardándose en orden 
á los bienes enfitéuticos de 
los reos lo que está manda- 
do por lo5 fueros , á saber^ 
que el dominio útil se con 
solide con el directo— Pla- 
ce á S. M. que se guarden 
los fueros ; y en lo que toca 
al Inquisidor mayor procu- 
rará que así se verifique — 
D. Bernardo Vice-chanci- 
ller. 



íS 



lolUXEst:* xh:: 



di jí§ £a ''«^iu ¿i TuiTurií- 



€ lis. ele. Qsia «»:«t férr^piaBS jt>p<¿k>fa:er kva sjirrj- 
c ceoonmi BHKtnjrva rtzni VaI^zúx «kteríorantiir ttünb 
€ iii eorcm popolis. pn:<f<erfa inter a'.ia qood ob fAcilí- 

• tatem qaam ioveníant di^ersoraiu emplorau el \iw 

■ tenliam eicere censiialu et violaría soper <liolo$ $arra* 
« ceoos et eomm boca . diclí sarraceoi ^endont $uper $e 

■ et boDÍs sais ceosoalia et violaría emploríbus pnrJíclís: 
cet demom noleotibus aot neqoeontibas sohcrv pn^p* 
« ler metom esecalioniim qux indo fiunt contra ipsi^, 
« et bona ipsorom cogaotor derelinquere Wa nostra 
«prxdicla, et de Tacto se transferunt alibi quo |H)ssinl 
«se tacrí contra exccutiones prsdictas; et ex hoc rema- 
« nent sine cnlloribas bona sedentia qiise |>os$idobanl« 
«et per conseqoens perdaníar, niniiumqiie brduntur 
«jura nostra in bonis prxdictis et diminuunlur do racilí 
« populi Aljamarum locorum noslrorum pranlictorum: vo- 

• lentes iJco remcdiam adhibere alquo medolam in prie- 
«díclís, serié cum pra^senti providenins, statuimuH ol 
« ordinamus próvido ac digesto consilio quod do noloro 
« sarraceni nostri, ct locorum nostrorum dicti ro(*ni nu- 
« lio modo possint aut valeant supor so ol Iiouíh huist 
«venderé, seu aliquatenos onorararo consualia mou vio- 
« Jaría aliqua. inhibcntes ómnibus sarracenia noslriiii pru*- 



128 

«sentibns el futuris, nc vcndanl aul onerent, neqoe 
« venderé aut enerare possint de caetero , etiam qaibus* 
«cumqae eraptoríbus, sea oneraloribas censaalia, sea 
« violaria qnsccumqne cajasvís legís, conditíonis aat sta- 
« tas existan!; ñeque emptores, sea oneratores ipsi emant, 
« sen onerent , neqae eroere sea enerare possint saper 
« dictis sarracenis nostris et eorum bonis censaalia , vel 
« violaria quxcumque directé vel indirecté , nec alias ullo 
« modo decernentes írritam , et innane qaidqoid saper 
« hiis in conlrariom actam fueril atiemptalum sive ges- 
« lum. A praediclis tamen excipimas et excladimas omnia 
cr qaaecumque censaalia vel violaria in fularum emenda, 
«vel vendenda, sea oneranda saper dictis nostris sarra- 
« cenis et eoram bonis caro licentia nostra vel nostri 
«Bajuli generalis dicli regni. Et ne de praeteritis per 
« qaempiam valeat ignorantia allegar! , mandamas per 
« hanc eandem lideli consilario nostro Johani Mercaderil 
« legum Ooclori » Bájalo generali regni Valentis , quate- 
«ñas hanc nostram provisionem publican faciat voce 
« praeconis per loca sólita in civitatibus Valentis et Xa- 
fftivae, et ¡n villis Morells, Algecir», Muriveteris, Casti- 
« Ilionis, Planiciey, Borrianae, el de Borriana, et in Villa- 
«regali. Injungimus eliam gerenti viccs gubernatoris , et 
« dicto Bajulo generali regni Valentis, Bajnlis localibos, 
a juslitiis, juralis, aljamis, celcrisqae universis et singa- 
« lis officialíbus nostris, el sabdilis intra dictnm regnam 
« ubilibet constitutis, et dictorum odicialium loca- teñen- 
« tibus, praesentibas et futaris , sob nostrae gratiae el mer- 
ccccdis obtenía p^naque triuní mille florenoram aari á 
« bonis cujuslibet contra facientcs irremisibiliter exigen- 
«doram, et nosiro applicandorum eraría, qaatenas pro- 
9í visionem ct ordinationem uostras hujasmodi, et omoia 



129 
"et singula inea contenta leneant firniiter, et observent 
" teneriqae, et observari faciant inviulubililcr per quos- 
n cnmqQe et non contra fucianl, sen veniant , nec aliqueni 
o coDira faceré seu veaire pcrniittaat quavis causa. In 
"Cujosrei tcstiraonium prjesenliím fieri jussimus nostro 

• sigillo munitum, Dat. íd Mnroveteri nona die dccem- 
» bris anno á Nativitale Domino niillesinio quadringonle- 

• simo vigésimo nono — Pelegri." 



DOCUMENTO XLIV. 

Carta puebla de In villa ilc Cltetva otorgada ul iliu 7 de Mirprn 
de 1369 á favor de 250 pobladores ensílanos, según se con- 
tiene en el libro de la fíeal Justicia del año i1-í% can feí^ha da 28 
de marzo. Guárdase este libro en el archivo de la Bailín gene- 
ral de Valencia. ' ' " '", ' 

1 "Sea manifiesto & todos como Nos D. Juan 

" Alfonso, Señor de Excríca, con carta de donación á Nos 
« fecha por el muy alto Señor Rey ilc Aragón , el tenor ilc 
"la cual es tai. In Ckristi nominr. \ovtiliil univrrsi ele." 
f Insértase a<jut' ú la hlra el privÜfgio tte la danacion dr 
Xrrlca y otras tillas , lugares tic. , hecha por rl Reij 
D. Pedro U á dicho D. Juan Alfonso, y ronliniia di- 
eiendaj: "Por aquesto Nos dito Ü. Juan Alfonso, de 
" certa scientia , por Nos 6 los nuestros surcesorcs, é por 
" Ul que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea mejor 
" loado ¿ ensalzado, y el de Mabomct pérfido sea aba- 
"jadu; damos y otorgamos por heredad propia é libre 
" á vos I>. Vicente Lopcí , Francisco Eximcnez , D. I>o- 
ToM'> WMI. !) 




130 

« mingo Utrellas , Jaan Lorent Martínez, 

(i Domingo Loabiey 9 Pere Gnbells, Domingo Assensio, Lnis 
« Carops , Pero Albiol , Guillermo Pérez , Esteve Agóla- 
te des , Bartolomé García, Antonio Martinez, Martin de 
« Algarra, Domingo Pérez de Uliel , Domingo García, 
« Juan García de Chelva , é á otros hombres , á cnmpli- 
« miento 250 pobladores , é á los vuestros é á los succe- 
« hidores de aquellos por todos tiempos los que vernán á 
« poblar, es á saber, la villa de Chelva, é sus barrios de 
«Buseyn, é Buseyra, é Faiunquo. La cual dita villa, é 
« barrios, c alquerías de aquella» situados en el reino de 
« Valencia , con casas , viñas , tierras en riego é en se- 
«cano, llauradas é por llanrar, hiermas, é pobladas, é 
« con el bobaje, según que aquesto todo tenían é tuvieron 
(( los moros que allí estaban antiguamente con aguas , ce- 
<x quías , árboles fructíferos é infructíferos , é con prados, 
«yerbas, é montes, é leñas, ríos, piscaciones, venacio- 
« nes é con entradas, exidas, é pertinencias suyas univer- 
« sas del cielo fasta el abisso, hayades vos é los vues- 
« tros , é los ditos pobladores , que allí vernán , é los 
« suyos, para fer á todas Uiures é vuestras propias volun- 
« tades assÍQ como de cosa vuestra propia é de aquellos; 
« todo assin como mas sanamente é mejor puede ,■ é debe 
« seyer dito escrito y contenido, á salvamento é buen en- 
« tendimiento vuestro , é de los vuestros , ó de todos los 
c( ditos pobladores, é de los succehidores de aquellos. 

2 ''La cuál dita donación, concession é po- 

« blacion Nos. dito D. Juan Alfonso femos á fuero de Ara- 
ce gon , é á buenos usos, costumbres é observancias del 
« reino de Aragón, en las ordeqaciones , é manera infra* 
«siguientes; feudo á vosotros algunas graciasí» según los 
«cápitols per vosotros antes mostrados, é^dados, é algn- 



^ / 



131 

n ñas oirás relcDcioncs á Nos pcrlenpcienles. I.as rnnlos 
"gracias son seguiit se siguen. 

3 " Primcrameiil , que liayadcs <' cojades de 

H encantar de todos los sembrados que agora son en las 
« iHlas tierras en regó 6 en alvar, pagando ante é pri- 

■ meramente diezmo é primicia de las tierras en que se 
«cogerán en los ditos sembrados, í aqnesto por razón Ar 
« la porción . que segiint en los ditos sembrados: é que 
•I vos, ni los vuestros, ni los ditos pobladores ni los snrce- 
« hidores de nqnellos no seyais tenidos pngar en deudas 
"algunos, ó malieutas , qne Nos ¿ dito 1), l'edro de vos, 
n é aquellos hayásenios mal llevados, 6 mal llevadas los 

■ alamias é salireres , é en general tudas las aljamas , {•■ 
B en general cada uno de por sí fuesen obligados fasta el 
nrlia que la dita población será feyta, el donada por mí. 
R E encara no podáis ser pcnyoradiis , ni embargados por 
" los ditos deudos , por razón del slil de la cort .de la go- 

■ bernacion del reino de Valencia. 

4 "ítem, que podáis pescar en el rio, y ca- 

X zar en el monte francamente, é que seáis tenidos de ven- 
"der la caza, é que no la podáis sacar á vender á otro 
a cabo de part de fuera. 

& " Ítem , que podáis tajar fusta en el término 

A para vuestras necesidades de labore<i , é obra de vnes- 

■ Irai casas , é qualesquíera otras obr;is , qne menester 
«habréis francamente é quieta. 

6 "Ítem, encara que podáis vender el vino 

<i (le vneslra cogida , cada uno en su casa , sin qne no le 
<• pueda seyer ferba venda drento, ó eslanco alguno por 
<i vender nuestro vino, 6 de los Senynres que por el 
" tiempo serán. 
'"'Tí : /. . "ítem, qne vosotros, y los vuestros, y los 



132 

« 4íuié poMadores , é k» socceydores de aquellos , poda» 
n abrir tierra assin en secano como en riego , cada ano 
« en M afrontacion » ó escallar , é rozar aqoellas en cual- 
« qoíera lagares qoe de mi persona no sean. 

8 ^^Ilem, qoe el Consejo poeda eleyr en cada 

• on ano , por todos tiempos , tres hombres bnenos de loa 
« coales tome el Senyor , ó el qoel mandará ano de aqoe- 
« Uos para jasticia de aqoel ano : é los otros oBciales, qoe 
« los poeda poner el Consejo, segon á él bien ¥Ísto será. 

9 ''ítem, queremos é otorgamos qoel dito 

• Consejo poeda fer en cada un ano por todos tiempos 
« estatotos , é ordenaciones de pastaras , i provecho de 

• la Tilla , é cooBrmando Nos aquellos, ó los noestros soc- 
« cebidores. 

10 *' ítem , queremos é otorgamos á Tosoiros 

«ditos pobladores, é á los succehidores de vosotros, por 
« todos tiempos , qoe el alcaide del castillo nuestro de 
« Chelva , que es ó por tiempo será, no poeda mandar á 
a algún veeioo del dito lugar, ni tomar, ni llevar derechos 
« de vino ni de otras mercaderías que al dito logar traigan 
« para sos casas ó para vender , oi haya qoe veyer en 
« aquello, sino tan solamente el moztazaf de dito lugar. 

11 *'Item, encara queremos é habernos por 

« bien qoe el dito alcaide , qoe es ó por tiempo será , no 
«se inirometa ni poeda intrometer de prender ni fer 
a prender á oGcial alguno , ni á altra persona alguna de 
« la villa» ni de fuera de la villa, ni pueda constreñir al 
«dito Consejo, ni á singulares de aqoel á guardar, ni ve- 
« lar el castillo de la dila villa , ni aquesto seades voso- 
a tros tenidos facer, ni los vuestros succehidores. 

12 "Estas son las retenciones é regalías qoe 

tNos dito D. Juan Alfonso retenemos para Nos é los 



!33 

■ nnístros succehidores en la dita vila, baronía , é al<|uc- 
n rías , é térmmos de a(]uc)los. Primera mente , que seades 
« tenidos vos é los vuestros, é los juibladores ó succehiJu- 

■ res de aquellos en cada na año por lodos l)em|>os d:ir 
" é pagar , é paguedes á Nos é á los noeslros sucrehidores 

■ en cada un año por todos tiempos seis mil ducientos cín- 
«cuenta sueldos reales de Valencia de pecha ordinaria 
o en dos pagas medieras, es á saber; la nielad á la fiesta 
« de Sao Juan Itabtisla del mes de junio, é la otra nictad 
n en la fiesta de ta Natividad de nuestro Señor Jesn Cristo; 
tí é viene por quiñón veynte y cinco sueldos, esscn los 
• quiñones , según dilo es de parí de suso , 250. 

13 " ítem , que seadcs tenidos pagar á Noi ¿ 

B á los nnestros succehidorcs en siete años monedaje, se- 
B gun lo pagan por todo el reino, é en el tiempo que \v 

■ pagan en los lugares del reino de Valencia. 

14 "ítem, qne seades tenidos de fer Iluesi, 

«é cavalgada, segunt lodos los otros vasallos nuestros 

■ de ta otra tierra son tenidos á fer á Nos é á tos nues- 

■ Iros, é toda otra servitud Ueal é personal, según lu- 
« dos los otros de la dila tierra nuestra han acoslnmbrado 
" facer. 

15 "llcm^quc seades tenidos de dar maquila 

«en el molino, ó maquilas, é dar poya en el forno , se- 
«gnn poyan ¿ maquilan en la villa de Xerica. 

16 "ítem . qne seades tenidos vos é los vues- 

a Iros, é los ditos pobladores, é los succehidores de aqoe- 

> tíos dar diezmo é primicia de todo pao , trigo, panizo, 

• ordío , avena , ¿ de cualquiera otros fruytos , ó del vino, 

« segun qoe ei acoslambrado en lodo tiempo en ct rio de 

aCbelva. 

"'■ '47. i'j'.'. "Ítem, que seades tenidos dar diezmo y 



134 

« primicia de I09 crianzon^s de los ganadps> cabrÍQ&y la- 
a nares , et de lana , el de queso. 

18 Vllem, qae seades tenidos de pagar dí^z- 

« mo é primicia de porcellas, pollos, asnasínps, de porcis» 
« molates ^ yecerres , poUines ^ de bortaliías , segaoi es 
« acostumbrado , solvant ditas bortalizas que comiéredes 
« en vnestras casáis , qne no seades tenidos dar dinero ni 
u primicia. 

19« .... ''ítem, qne podáis dar á vuestras bestias 
o espontáneamente qualesquier )'erbas, como son, alcazer» 
o tremiella , panizo , spelta, alfalfer^ adaza, é otras sem- 
« Llants yerbas, esíiceptuando de las que vendiéredes, que 
«seades tenidos dar diezmo y primicia. 

20 " ítem, que seades de colmenas, é de 

c( cualquiera otras cosas que debe seyer dado diezmo é 
(c primicia. 

21 ^^Ilem, qne seades tenidos todos Iqs ditos 

« pobladores de fer vecindad de cinco a&os» é dentro de 
« dito tiempo de los ditos cinco anos, no podáis vender 
« ni empeñar los quiñones, ni partida de aquellos. £ pa**- 
« sados los ditos cinco años , que podáis fer de los ditos 
« quiñones á vuestras propias voluntades asin como de 
« cosa vuestra propia. 

22 ''ítem, encara queremos que por deudas 

(( algunas que vosotros , ni alguno de los ditos pobladores 
c( debades , no pueda scyer fecha execucion en los ditos 
« quiñones, ni en partida de aquellos, ni en los frutos de 
« aquellos , sino de las deudas que facéredes pasados los 
«ditos cinco años. 

23 ''Ilem, que seades tenidos todo8> los ditos 

« pobladores de la dita vila , barrios, é alquerías, de re« 
a parar é mantener los muros, é valls de la dita vila do 



13B 
« necesario sea ; de ayúdanos unos á oíros en cequias, 
X en pucDles é eo todas otras rosas necesarias á vuestras 
1 labores. 

24 " E por tener é cooiplir todas las sobre - 

• ditas cosas de present *le susodichas é speciCcadas en 
«favor vuestro, ¿ de los ditos pobladores, é de vuestros 

■ soccebidores , juramos por Dios nuestro Señor, é la 
•( crnz , é los santos cuatro Evangelios de nuestras manos 
« cor po raímente locados , de tener i observar, é alzar por 
a firme todas las sobreditas cosas segant de present de 

• suso son ditas é speciGradas, é tener é observar los 
ttfneros, costumbres é buenos asus del reino de Aragón 
« é observaciones de aquel ; el cual fuero nos fomos , se- 
« gunt de present de susodilo es, la dita población. 

25 "Et Nos dito D. Vicente López ele' V*'- 

píleme aqui los nombres ¡f apeUidos i¡e loi pobladores rr- 
fresados al principio; juran guardar todos tos sobredichos 
capilulos, pTCilaiido homenaje á dicho Señor , y se oblifjaií 
con todos sus íiteiin al puntual cu mplimien lo Je lodo. Ues- 
jMiei de esto conlinúa diciciiiío^: 

26 "E Nos dito I). Joan Alfonso recibidos lus 

■ dilos sagrament é lioraenalge de vos sobredilos pobla- 
« dures ¿ de cada uno de vos por lodas las sobreditas co- 

■ sas, é á mayor (iraieza de aquellas, mandamos á ros 
«notario, que seya fecha aquesta present pública caria 
«ó privilegio de la dita poblacíou por todos tiempos va- 
« ledero. Fecho fué aquesto en el castillo de Chelva siete 

■ días de febrero anno á Natívitale Domini 1369 — Tesli- 

■ monios fueron á estu présenles, Juan Fernoudei de 
"íPneyo, «.Rodrigo de San Lucas, escuderos de la casa 
« del dito noble D. Juan Alfonso. 



136 



DOCUMENTO XLV. 



Caria puebla del lugar de Vivel otorgada por D. Juan Alfonso do 
Xerica á favor de 200 pobladores cristianos en 12 de abril 
de 1367, según se contiene en el folio 135 del libro ^dele$ /«- 
risdiccions de certs Barons, que se guarda en el archivo de la Bai* 
lía general de Valencia. 



1 "Sea maniGesta cosa á lodos como Nos Don 

« Joan Alfonso, Señor de Exirica, por caria de donación á 

« Nos fecha por el mnyt alio Senyor Rey de Aragón , sa 

<( tenor á la coal es á tal. In Chrisii nomine ele" flmér" 

tase aqui á la letra el privilegio de la donación de Xerica ^ 

Vivel ^ Chelva y otros pueblos, expedido por el Rey Don 

Pedro 11 de Valencia , con fecha en Liria á 29 de junio 

de 1364 á favor de dicho D. Juan Alfonso; y á continua^ 

clon dicej : ''Por aquesto Nos dito D* Joan Alfonso de 

«certa scientia por Nos é los nuestros, é por tal qnel 

« nombre de Jesn Cbristo nuestro Senyor sea loado é el 

« de Mafomat abaiiiado , damos é otorgamos por heredad 

« propia é libre á vos Juan Daznar, Guillem Pineda, Gol* 

(c llem Cavaller, Juan Navarro, Bartholomeo Moncoso» 

a Domingo Simón, Domingo Felip, Jayme Caiaf, Gil As- 

«sensio, Pero Domingo, Pero Canalda, Joan Sananlla 

« é otro hombres á cumplimiento que sean docientos po- 

« bladores , que allí vernán á poblar , é á los vuestros é á 

« los succesores de aquellos por todos tiempos, es á saber; 

<c el lugar de Vivel el cual es en el término de Exirica 

«situado, con casas, tierras de riego, de las Tosquiilas 

« arriba, é en sequano laurados é por laurar , hiermos é 



1S7 

ofMaioi, eme) hofabtgg. «Bigaa ^m a^soto %mé» 
> tieaea el UtirroB lo» anm qaeifli estafen sbIi^h»- 
« aesle , coa a^m*s . «e^no . ii^oia fitl J um é h- 

• fnctiferoi , é coa pnios. Tersos , 

• é eos pbcaciOBes . é vesaeioaes , c ctM i 
« UUas, é pertiaeacús seías sBÍienas i 

• fabiso , avades tos é los vaestns é Vom ditos peUatecs 

■ qoe allí verváa é ks savos por kaser á taés Ates e 

■ Toestns propias Tolnaudes , asía como 4t rosa ractfm 
« propia i ie aqaettos ; toda asea t ama bh sasaatvle 

■ é ■ejar p a e d e é debe scTer dito . a c r iplo i ealeadido. i 

■ aahtmiemto i kaes jaraMeaUt vacsir», é de los Tac»- 
«Ifos. éde todos lo* ditos po hb do ru . é de los sac«eU- 

• dan« de ajadlos. La qari ¿k» ét hw mam, oaaocñaa é 
a poblacioa Nos diio D. Jaaa AUoaso fcaas coa las «aa- 

■ dicioaes c aiaoeras íafrasegaieBlcs , fcade a T O t a l i w 
« ilf^aaai gracias , segita los rapiíohM por Tosotres á Nos 

■ ■artr a dos é dados, é algvaas oirás reteariowes, las 
« caales son tegaa se sigaea. 

2 "Priawraaaeale. ^ae Tosolros. ai k» dilos 

• pobladores, ai U» vnestfos, ai los saecesores de ai(Be' 
« Uos Bo seades leaídos ea algn tieaipo pa^ar diezaM, ai 
a pritoicia de besii» . kcTiaas . asiniaas , caballares . ni 

■ ■alares . ai de poeroos . ai de poUos , ^aJKaas , ai de 

■ hortalizas , dí de erbas qae deis á Toestns bestias : «- 

■ ccptodo de las erbas qoe Tcadereú . qae deis dietao é 
« priaúcia, coaio asti se arosttimbra ea la lilla de Esiriea 

3 " Iteai , qoe vosolros é los Toeslros taree- 

• sotes, é los de los dilo» pobUdi>res podades ea cada baa 

• aqv por lodos liempos sleier tres bnoibreí baeaosdd 

■ «OBOcjo, c Nos é los Boeslroa ^ae laaeaBS aaa de 

• ■qaeHoa %ai ^akiár e aso i por ba joslksa de aqari aaro; 



138 

« é les otros oficiales qae vosotros los bi podados poner, 
a segOD á vosotros bien visto será. 

4 ^'Item, qoe bayades (odas aqnellas fran- 

« quezas y libertades qoe ban el Thoro , é Pina é lodos 
« los otros lugares de toda la tinenta de EiLÍrica , salvan! 
€< almodín , que non podades baber , pnesto no babeis 
« mercado. Empero , qne podades vender en vuestras oa- 
« sas francamente todas las mercadurías de pan, é de otras 
« cosas , é comprar. 

5 'Mtem, que podades peixcar en el rio del 

c( molino de Exiríca arriba , que es á nuestra defesa, é ca- 
ce zar por todo el término. 

6 ^'Item, quel justicia del dito lugar con con* 

« sejo de bombres buenos , é á consejo de sabios , si me- 
anester será, boya, determine é defenezca todos lospley- 
« tos, questiones ceviles é criminales, que en lo dito lu- 
ce gar sdevendrán , según que es acostumbrado en la dita 
« villa de Exirica. Relinendo empero para Nos é á los 
«nuestros conocimiento é appellacion de todos los ditos 
ff pleytos é demandas civiles é criminales ; é los que se ba- 
<(bieren de enjusticiar é enforcar, que se enforquen en 
«las forcas de Eiirica. 

7 " ítem , queremos é otorgamos que el dito 

« lugar de Vivel , sea lugar por si mismo é no sia subyu* 
«gado á Exirica, ni A ningún otro lugar, ni sia tenido 
« pag^r ni contribuir con aquellos en algunas cosas , ex- 
« ceptado en muros ó fen vallados , en puentes , é en 
« fuentes , é en defensión de términos, é en caminos pú- 
«blicos, como todos los lugares de la dicba tineneia de 
«Exirica, todos tiempos fuesen, osean tenidos de aquesto 
« faier , según los privilegios de la dicha villa , como esto 
« sea pro.é honra de los ditos logares deja dita tinen9a, 



^^éá defeosio 



13í> 



é á defeosion de aquellos. Empero iiue non soades teni- 
dos de coalribuir en oirás cosas eu la iliolin villa de 
Exirica. 

llem , qnerumos ó olurgnmus (|\io podades 

ir calz é algepz para vuestras nccesidudvs ó por á 

;yender, é fusln sembla ni me ni para vuestras iiecesida- 

des coa albaran nuestro ó de nuestro Itaile . según iiu» 

<■ lo fazcn é lo han acostumbrado fcr los de la dilii vib 

j^.de Exirica. 

^ 9 "Ítem, queremos v otorgamos que VOS é 

|r|M vuestros pobladores, é los succehidores puedan bistír 
«j edificar casas y cambras, cillero, porches, bescambras 

• en el dito lagar é termino, cada uno en lo sujo, do 

• bíeo visto le será, fraochamenle sin lodo coalrasto. 

10 "Ítem, otorgamos é queremos que po— 

■ Jades beber vioo eo e) dito logar de qnal parí ó logar 

■ fuerades, eolretaolo qoede Tuestra cogida no cojades 

• proa. £ en cara queremos ¿ otorgamos que podade» 

• bar sglesias , of glías , é íoutr ó fossares , ó cimiote- 

• líe» alli do ne)or é prorccbe stri. ó Htm viOo vo» 

• mi. 

11 "Ítem, qoemnos é olargaM» qiw »w»- 

itnM i los Toestros. e los ditos pofctoiocM. é le» Jilo* 

■ seccefaidocM de aifselk». asedes 4e lee íeerMie, é M co- 
«airM fmédckMBuliaas.idel asf virar sefM qne 

■ h fMB bM de la díu «ib de Euriea. 

12. .... " btm , ^wmml^* cacara é tipforgai»n« 
«^caMMi real rene par d dito hifar. >> qne Ut »Af^- 
•ft^e» taiauaera far h» gele» paed ea fcéea por allí 



» es IfJKi rontMMAl'* 



h 




14M) 

«segan qve en la dicha Tilla las han; é pagando á Nos 
a é i los nuestros nnestras regalías segnn á<j[nellos fasen. 

14 "ítem y encara queremos é otorgamos 

« qncl justicia , é jurados é hombres buenos del dito lu- 
« gar podades fer estatutos, é establimientos todos é ór- 
<f denaciones sin perjuicio nuestro é de los nuestros, con- 
« firmándolas Nos ó nuestro procurador por Nos, segunl 
« era acostumbrado en la dicha \illa de Exirica. 

15 '* ítem, queremos é otorgamos que den- 

<c tro en el dito lugar podades fer plaza ó plazas é derro- 
« car casas ó albergues , si menester será , como á vos y á 
a los vuestros será bien visto. 

16. • . . . '4tera, queremos é otorgamos que los 
c molineros é Torneros qui serán en el dito lugar sehan 
<K tenidos de moler á diez y seis ; que el cozer del pan sea 
d de treinta panes, uno de poya , é del trigo , é del pa*- 
« nizo, de veinte y uno, como assi lo acostumbren en* la 
« dicha villa , é vosotros lo hayades asin demandado. . 

17 *'Item, queremos encara que non seades 

<c tenidos de dar azemblas sino por aquella forma é ma- 
ce ñera que es acostumbrado en la dicha villa de Exeríca. 

18 ^' Estas son las retenciones y regaifas que 

« Nos dito D. Juan Alfonso retenemos para Nos. Primera- 
« mente, que seades tenidos vos, é los vuestros, é los ditos 
tf pobladores é los succehidores de aquellos dar diezmo é 
« promicia de todos aquellos fruytos que cogéredes , é de 
« crianzones de ganado, é de lana, é de queso. 

19 "ítem, que seades tenidos pagar áNos é 

« á los nuestros de set en set anyos , monedatge , según 
« por todo el reino lo pagan , en tiempo que los lugares 
a del reino de Valencia lo pagan. 

20 : ^^Ilem, que seades tenidos de fer huesl é 



141 

«civalcada. se^an los de U dicha villa son (enidos, é fer 

• loda oira servitnd reval é personal , según los de la dí- 
<■ cba villa han acostambrado fazer. 

21 "Ilem, qae seades tenidos de contriboir é 

• fer en muros é vallados de Eserica , 6 en defensión de 

■ términos, é en faenles, é pnentes é caminos públicos, 

■ lascaales cosas soo assi servicio é pro de vossotros 

■ como dellos. 

22 "ítem, qae teD<;ades vuestras casas, é 

■ voestras mugeres dentro tiempo coveniente , é todo lo 
u vuestro luego que las tierras sean partidas. 

23 " Ileni , que vos, é los vuestros, é los ditos 

■ pobladores é los succeliidores seades tenidos dar é pa- 

• gar é pagaedes á Nos é á ios nuestros en cada un anyo 
fl por todos tiempos cinco mil sueldos Reales de Valencia 
a de pecba ordinaria en dos pagas ó tercas , la una en 
u la Cesta de Navidad de nuestro Senvor Jesn-Christo, 
> é la otra en la Gesta de San Juan Baptisla del mes de 
« junio. 

2Í "Uem, que vosotros ni los ditos pobladu- 

« res non podades vender ni alienar los quiñones , ni par- 
•I liJa de aquellos dentro iiaco anjos primero vinicntcs, 
« ni dentro aqueste tiempo persona algnna non pueda fer 

■ ni demandar essecnciou en los ditos quiñones de los di- 

■ tos pobladores por deudo que deban. 

2S " £ por tener é complir todas las sobredi- 

«cbris cosas de parte de susodichas é specificadas jura- 
« mos por Dios nuestro Señor , é la Cruz , é los Santos 
u cuatro Evangelios de nuestras manos corporalmente 
«locados, de tener é observar, é hacer por firmes lo- 
<• das las sobieditas cosas , segnnt de part de suso son dí- 

■ las é specificadas , ct tener é observar fueros, costniu- 




142 

« bres é baeoos usos del reino de Aragón , al cnal fuero 
« Nos femos la dita población. 

26 ''E Nos dílo Joan de Aznar, é Gnillein Pi- 

«neda» Gaiiiem Cavuller^ é Joan Navarro, Bartolomé 
< Mnncany , Domingo Simón , Domingo Filip , Jaime Ca- 
«laf, Gil Assiensio, Pero Domingo, Pero Canalda, Inan 
«Sananlla, que de vos dito noble Senyor la dita donación 
a é población recebimos con úmil acción de gracias con 
« todas las acciones de sosodichas é speciGcadas : é por 
« tener é complir aquellas por Nos todos los ditos pobla^ 
« dores juramos por nuestro Senyor Dios , é la Cruz , é 
« los Santos cuatro Evangelios de nuestras manos corpo- 
« raímente tocados , é fémos mas sagrament, é bomenafge 
a de boca é de manos, é de fidelitat é naturaleza , é de ya- 
ce sallaje, que seremos á vos buenos vasallos é leales, é 
(t que vos responderemos de todas las rendas é sdeve- 
(cnimentos del dito lugar de Vivel, é tener é complir to- 
«das las sobredilas cosas, según por Nos son dichas é 
« speciGcadas é por Nos otorgadas ; á las cuales nos obU- 
« gamos é queremos seyer tenidos 6 obligados de jus, obli- 
<« gacion de todos nuestros bienes , é de los ditos poblado- 
« res, muebles é sey entes , babidos é por baber , do qoier 
« que sean¿ 

27. . ..." E Nos dito D. Juan Alfonso recebimos los 
«ditos sagrament é homenatge de vos ditos pobladores, 
« ¿ de eada uno de vos por todas las sobredilas cosas;, é á 
<f mayor Grmesa de aquellas mandamos vos ne seyer felá 
«aquesta presen! publicba carta ó privilegio de la dtfa 
<c población por todos tiempos valedera. Fecbo fué aquesto 
<t en el castillo de Exirica á doce dias de abril anno á Na- 
« tivitate Domioi 1367^^ Testimonios fueron á esto pre-* 
« sentes D. Sancho Pérez de Moyan, vecino de Exiricá, é 



143 



rananfiez «le Pareja, escadem «*n oasa el Jilo no- 
«ke— asno r ie mí Garría Martiuez Jel Castellar por 
tactorniail Reyai notario público por toda la tierra c 
cSnrona del mny alto Senvor Rev de ^niuoii, ((oe á 
«ludas las sobredichas cosas preseiit fue. e jiiaellas de 
lo del dito noble D. Juao AlFooso screbí." 



DOCUMENTO XLVl. 



ia (le la fraaqueza de la octava parto Je lus frutos que en 1 3 
im abril de L298 concedió el Rev D. Jaime II i Bernarrlo «le 
Qapen en las doce yugadas de tierra irue poseía na termino un 
Collera, =egun se coatiene en el folio 103 Jel libro '*.- J«l ^^'^ 
Patrimonio va citado. 



'• lien, pnedictas Rex Jacobas secundas, cnm ¡nfttm- 
■evlo sao dalis Valenlis idus aprilis , anno Domini mi- 
Hesiino dacentesimo nonagésimo oclavo , dedil B«rnrtr- 
to íe Claperíis el suis in perpetunm foíam ocfavaní 
Ruten, et domininm , landiminm . el faliram «t '»">- 
■ñ alia qiiselibel jura, qnsB dictiis Ilominuü Re» Iw- 
kbal el accipiebal ralione dnod^rim jovalanim lerr:r, 
qws pro dicto Df)mino Rege lenebat in termino J« <-«- 
Ihria;* 



144 



DOCUMENTO XLVII. 



Protesta que hizo Fr. Bereoguer do Avino , teniente de Comeada* 
dor de Sueca, en 28 de mayo de 1301 contra la franqueza ge- 
neral de la octava parte de los frutos concedida por el Rey 
D. Jaime II á todas las tierras del castillo y villa de CuUera , se- 
gún se contiene en el folio 418 del libro 6.* de Franquezas y |>rt- 
vilegios de la Bailia, guardado en su archivo general de Valencia. 



1 ''Noverint universi qnod in praesentia met 

«nofarii et lesliam infrascriplomni frater Berengarius 
« de Avinione locamlenens commendatoris in ^oeqaa, 
«conslilulDs in Culleria coram Slephano de ^alodio, Ba- 
«jalo Cállense, et alus probishomínibas dixil et pro- 
a pofoil aflserendo: quod com castrum et villa de Colla- 
« ría iitam ín regno Valeotise cum termiois et pertíoen- 
«lis ftaii, et pleno jare dominii ad díclain castram el 
« vjllam speclantibas fuissent, data et concessa ipsi hospí- 
'( lali el fratribus ejusdem per Dominom Alfonsam Regem 
« Aragonuin , Cumilem Barchínonae et Marchionem pro- 
a viiilie Ínclitas recordalionis; el castram prsdictam cam 
aejus tcrminis et pertinentis, et pleno jure possederit 
« ipsum bospilalc sea fratres ejusdem: et post modom 
a gcncraliter Dominas Alfonsus ¡nclítae recordationis con- 
« firmaril donalioncs, concessiones et privilegia ipsi hos- 
t* pilali facta et concessa per antecesores saos: ac demum 
« generaliter lllastrisimus Jacobas Rex Aragonam et Va- 
« lentia;, qui nunc esl, donationes, concessiones, fraoqai- 
« (ates, immunítales, et privilegia fratribos pra>diclis et 



145 

« ¡psi hospilali facías per pracilecessorcs pjus cojifirmarit 
« ae elianí doiiaril. 

2 "NuDC vero, com nd audieiUiaiii diclí fra- 

• Iris Berengarii et aliorutn fralriiin pervenerit, qaod Do- 
lí minos Jacubiis Rex Aragonuin , qui huDc csl, dedcrtl 

■ sea coDcesserit , dilTÍDÍver¡t , afíranquiverit scu im- 

■ mnniverit, et liberos fücerit perpetuó vel ad tenipus. 
'I ut dicilnr, homínos et \asallüs liabeoles, ct possldenlcs 
«térras seu possesiones, vel Iixredilalcs aliquas íd Ici- 

■ miois de Gullería , ad diclnni caslruní esprctautes jure 
« DomiDÜ ve) quasi, á prxslalione octava? el scxlsdeci- 

■ míe rructuuní percipiendorum faticx, laiidimii ac etiain 
K ab omne alia servitute , ad qux vel quod , de jure seu 
M cnnsuetudine , vel foro Valentix , dicli homines habcn- 
K tes lixredilates daré, triltuerc et faceré lenebautur Do- 
R mino castri et villx de Culleria, ratiotie Dominii vel 

■ quasi : qnx qnideni donalioncs, coRcessiones, diffiní- 
' liones, franquilates et ¡mmunitalcs, exempliones ct 
' libértales ipsis homÍDÍbus factac jacent et rcdnmpdant in 
•cdamoum et prfejudicium ordinis hospilalis, cumaddíc- 

■ tam hospilale, diclatn castrum et \illa de Gullería cuiii 

• pleno jare Dominii vel quasi perlineat et pertinere 
ndebeal. 

3 "Quare ego diclus frater ncrengnrius, no- 

" mine hospilalis, non consenlio diclse donalioni, conces- 
'< sioni , franqiiiuti, difTinilioni, immunitali, exemplioiii 
» sen libertati de dietis octava el sextadccima írnctnom. 
>i falicic , laudimii , et ómnibus alus franqnilatibns alio- 
" rum servitioruin per cunilem Dominuní Jacobum factis 
« ipsis bomioibus de Gullería pru priicdielis ha;redilalibus 
<< et [lossesslonibus : initiió nomine liospitalls c\pressc cun- 
> (radico dÍol<e donatliini , roiicessioni , franqiiilali ole. 
T(>«o XVIH. 10 



U6 

feonlinúa repitiendo protestas y concluye dieiendoj: **qood 
« esl actam íd Callera , quinto kalendas juDÜ, anno Do* 
« mini millessimo trecentesimo primo — Testes bajas rei 
« snnt Yocati et rogati Aroaldas de Fonte, Arnaldus de 
a Sobirats et Bernardas Becb, cives Valentise — Sigfnom 
« May moni Ferrí , notarii pablici Valentiae atqoe ^aecbe, 
«qai baecscripsit etclaasit, loco, die etanno praedictis/' 



DOCUMENTO XLVIII. 



Privilegio 18 del Rey D. Martia in Extravaganti j expedido en il 
de marzo de 1409, según se halla en el folio 240 de los del reino 
de Valencia. 



Martinas Dei gratia Rex Aragonam, Valenti» etc. Fi- 
ce deli nostro Bájalo generali regni Valentis, vel ejas 
d locom-tenenti salutem et gratiam. Qaia sicat aadivi— 
« mas displicenter in moraria civitatis Valentise talis dam- 
«nandas inolevit abasas , qaod licet ipsa moreria cortis 
«limitibas sit conclasa, et intra eam christianas aliqais 
« habitare , vel suom fovere domiciliam consneverit , vel 
« sit aasus; á quodam tamen módico temporc citrá in mo- 
te raria, et intra clausulas ejusdem nonulli utriasque sexos 
dincauti babitant chrisliani; verumtamen contingit, seo 
o de facili posset contingere , quod per errorem cbristíani 
a sarracenorum , et sarraceni christianoram molieribos in 
ccCrealoris contum.eliam commiscercntur; ne igilar tam 
«damnaté commixtionis excessus per velamen erroris 
« hojusmodi ulterias excusationis possit habere diffagiam; 
« et ne ipsi utique sarraceni ob continuara seo freqoen- 



U7 

■ Icm conversalionem, ct assiiluam rmiiilíaritaleni ai 
«suam perildiam et superslilíoneni ánimos chrislianoriim 
n simplicíuDí Riasime inclinaren!: sei'Í¿ isla proiiibcnius, 
« ct volanuis vobisquc diciinus el manclaiiius, de cürla 
« scientia, et expressc , suli noslrs gralix el mercedis ob- 

■ tenlu, pcnaque mille florenoruin auri de bonis vestris, 
<i si coDira feccritis habcndorum, nuslroque applicando- 
« rom erario , qualenus omncs illos cbrislianos otriosqnc 
esexus, quos inlra diclam moreriam , scu ejas limilcs 
"babitare, suumque domicilium fuvcre, sopcrielis, lam 
n per impossilíones el exacliones penarum, qaam por alia 
"jiiris, et fori remedia forliora , rigidÍ! rnnipellalis ad 

■ ilesserenduní domicilia qux bal>ent, sen fovent ibidem, 

■ ipsos de fado ab ea prolinus expeliendo. Nec permilln- 
« lis quoJ aliquis cbrisliaDiis masciilini ant rcmenini sexus 
« auiteal, vcl prxsumat in moraría prcefala , vel inlus eJDS 

■ clausuras ant limilcs de cclero habitare ; facientes con- 
K Ira rio m digné ac daré auimadvcrsioDis jndilio com- 
« pescendo. Ulitis enim noD debcmus dissimularc oppro— 
«brium, qni probia nostra delevit, cnicique eliam , püst 
• nagella , spnla rt verbera pro iiubis afligí non espavíl. 

■ Dalis Barchinuna* nndectma die martii annn Ooniini nií- 

■ llesimo quadringentcsimo nono." 




148 



DOCUMENTO XLIX. 



Fragmento de la pragmática expedida por el Rey D. Felipe IV en 
Madrid á 28 de setiembre de 1622, y publicada en Valencia el 
día 26 de octubre del mismo año, según se conserva en el li- 
bro 18 de Pragmáticas y Reales cédulas , guardado en el archivo 
de la Bailia general de Valencia* 



'' Si se mira á las universidades, ciudades, villas y lo* 
« gares del reino , y á los bienes comunes y propios de 
« eslas villas, es lan cierto y infalible el gran daño que 
« han tenido con la expulsión, que con ocasión de haberse 
« de ir poblando el reino se han ido saliendo de estas vi- 
«llas, ciudades y lugares de cristianos viejos, muchas 
« personas particulares que vivían en ellos á poblar los 
« lugares que quedan desiertos de moriscos ; con lo cual 
« es llano el daño de estas comunidades , pues fallando en 
« ellas tanta parte de pobladores , se han disminuido no- 
« tablemente las rentas , las cuales consistían y consisten 
«de ordinario en ese reino en las sisas del pan, vino, 
« carne, panos, lienzos y otras mercaderías y cosas que 
<( se compran y venden , de que las villas sacan grandes 
« emolumentos. Y considerando también que estas comu- 
«midades han tenido otro daño muy notable, en que en 
« los términos generales dellas habia muchísimos lugares 
« de moriscos, y otros que estaban muy propíneos y ve- 
«cinos dellas,) como en Orihuela, Alicante, Xátiva, Car- 
ie caxent , Algemesi , y toda la ribera de Xucar , villas del 
« Maestrazgo viejo y nuevo , y otras muchas que estaban 
«rodeadas de lugares de moriscos, de los cuales recibían 



■ may grande beneGcio por el comercio y concurso dellos 
- que acadiaa á comprar y vender á eslas ciadades y vi- 
nllas, pagando sisas de lodns cosas con notable benefi- 
Q ck) y ac recenta míen lo de las rentas dellas ; lo cual á 
V cesado de tal manera qoe en tudas estas universidades 

ha sido grandísima la baja ile sus rentas causada por la 
<i expulsión que se liizo por el bien público del reino y 

1 de toda España ; y ass! hoy están imposibilitados de pa- 
R gar los censos á quince rail." 



DOCUMIÍNTO L. 



Uicláuien do la junla de leálogos de Valencia sobre varios |)unlua 
concerniemes i la expulsión de los iiioriscoe, que el B«ato Junii 
de Ribera remilió al Rey D. Felipe III con íeclia de 4 de setiem- 
bre de 1609, según lo publicó el cíiado P. Fr. Juan Ximene;: cu 
el número 2S de la Adición á la vida del referido Beato. 



" Esto es lo que ha parecido responder á las proposi- 
« clones y demandas hechas por el Señor Patriarca acerca 
• de los niños y niñas del reino de Valencia de moros 
"Convertidos: que atendiendo á la relación qne el dicho 
« Señor Patriarca ha hecho de los daños que se seguirian 
« de quedarse los dichos niños en España , y la imposibi- 
1 lidad que se considera en conservarlos, y los inconvc- 
nienles qne resullarian de dividirlos de sus padres con- 
« tra la voluntad de ellos; parece qne tos dítíos y las niñas 
« menores de cuatro años qne quisieran quedarse con el 
«consentimiento de sus padres entre cristianos, estos se 
«deban recibir, como aun ai]uellos que serán huérfanos 



150 

f( de dicha edad , no contradiciéndolo sus curadores : oías 
a aquellos que de mucho y considerable tiempo atrás bu- 
« biesen iriirido entre cbristianos: mas aquellos que recí- 
« birán el Santísimo Sacramento de licencia de los pár- 
« róeos y superiores : mas los hijos de cristiana ó cris- 
« tiano viejo, pero quedándose con ellos el padre ó madre 
«cristiana, y esto se entiende siendo de menor edad de 
« seis aiios. Todos los otros así grandes como pequeños, 
« y tanto los de pecho como aquellos que tendrán mayor 
«edad , se pueden y deben arrojarse desterrados de Es- 
« paña , sin ningún escrúpulo de conciencia , antes con 
« obligación precisa de sacarlos de ella — Fray Miguel Sa- 
«lon — Joseph de Villegas — Juan Sotelo — El obispo de 
« Marruecos — El doctor Casanova — £1 doctor Juan Pas- 
«cual, cura de San Salvador.*' 



DOCUMENTO LI. 

Privilegio kS del Rey D. Jaime 1 según se contiene en el folio IG, 
página 2, de los del reino de Valencia. 

1. . . . . ''Cum contcntio fuissel inter cives Valentis, 
(i quorum aliqui petebant qnod omnes homines ipsorum 
« afiTogantes , et personaliter residentes in alchareis sitis 
H ín término civitatis Valentis debebant daré sive poneré 
« in ómnibus serviciis regalibus et vicinalibus per solidum 
«et libram, tam de mobilibus quam de inmobilibus; quia 
« si homines dictornm civium non darent vel solverenl in 
« supradiütis serviciis nisi pro haereditatibus, quas habent 
« in ipsis alchareis, totum mobile eorum remaneret eis 



151 

iifranqum, el proplcr liüc cssent melioris conditionis, 
o qnam itii qui habilaiU in corpore civilalis Vaicntix; ad 
o qus aliquí ipsorum respondebanl qnod DUDquaiu lalis 
«qaeslio fuit facía in Aragonia et Callialoiiia, quod lio- 
ti mines afogati et personaliler residentes in alcbareis ler- 
< mini civilalis Valenlia; civium sivc bnrgensiuní civila- 
« tis poaerenl el darent in aliqnibus servicüs regalibus el 
o viriaalibus, dÍ9Í lanluní Dominis quorum cranl ; quod 
asi facercnl, non opporlerel eos de cselero aliqua in 

■ quibas habercnl doniinia Iiominuní, cum alii debníssent 
R expleclare^bona ipsorum. 

2 "Unde Nos Jacobns Del gralia Rc\ Arago- 

«nutn, Valentín ele. Vísis el intellectus ralionibus el 

■ pluribus alus allegalionibus ulriusque partís, iiabentos 
«Dcuin*pra> oculis, el habito coiisilio ricorum-bominnni 
« curiic nostrx , sedendo pro Iribunali , senlentialilcr ju- 
(cdioamus: quod bomines alTogali et personaliter resi- 
■I denles ¡n alcbareis lermini civilalis ValeDtix [qux a!- 
«chareae sint civium civilalis Valentix) qui dent aliquaní 
« cerlam parlem fructuuní pro ba;reditalibus et possessio- 
«nibns, quas pro dominis suis tenuerínl, illi tales nibíl 
o donent vel conferant communi civilalis ValcntisB de 
« dictis^hxreditalibus et possessionibus , quas pro Domí- 
« nis snis tenuerinl: de alus vero boiiis mobilibus vel 
n semovenlibns serviant et ponant in communi, ct etiam 
■ de immobilibus , qnu; pro üominís suis non tenucrint, 
«quorum fuerint alTngati, serviant communitali civitatís 
« ÍD servicüs el in ómnibus alus regalibus el vicinalibus. 
«Elpra;dicla omnia in perpotuutii deccrnimus valilora. 
« Dalis Valenliic quarlo idus aprilis anno Domini l¿íi2." 



152 



DOCUMENTO XLII. 



Fuero I.*" de la Rubrica 8.* De crimine Uscb Majestatis del libro 
de los Fueros del reino de Valencia. 



TEXTO LEMOSIN. 



TRADUCCIÓN. 



Jacobus Rex I — Aquel 
fá crim de lesa Mages- 
tai y qui vol liurar la cxuial 
ais enemichs , ó qui aquella 
volrá cremar , ó qui aquella 
Tolrá de tol en lot destroir, ó 
qui sen pasará ais enemichs, 
ó qui donará á aquells ajuda 
darmes, ó daver, ó de con- 
selly ó qui sesf oreará qui 
faga los castells , ó les riles 
que son soismeses al Princep 
rébeUes , ó qui fabricará fal- 
sa moneda, ó aquella sen ma- 
nament del Princep balrá, 
ó qui forialees liurará ais 
enemichs, áletres, ómissat* 
ge, ó algún senyal á ells 
trame trá oís fará. En aquest 
fur enadeix, lo Sev%jor Rey, 
que nengú no pusqua pasar 
á sos enemichs pus la guerra 



Don Jaime I Rey — Aquel 
comete crimen de lesa Ma- 
jestad que quiere entregar 
la ciudad á los enemigos, 
ó que la querrá quemar ó 
destruir enteramente, oque 
se pasará á los enemigos, 6 
les dará ayada de armas, 
haber ó consejo , ó qoe hará 
esfuerzos para que se rebe- 
len los castillos y villas que 
están sujetas al Príncipe , ó 
que fabricará moneda falsa, 
ó la acunará sin orden del 
Príncipe, ó que entregará 
fortalezas á los enemigos, ó 
les enviará cartas ó mensa- 
geros, ó les hará alguna 
sena. En este fuero añade 
el Rey que ninguno pueda 
pasar á los enemigos des- 
pués de comenzada la guer- 



153 



urm eamenfüda, ó fos pa- 
Nica fama que la guerra 
itgué$ essf r. E qui a^o fará, 
nefará ago que en los allres 
estes es contengui en aquest 
fuTj juigam que ha fet crim 
d$ lesa Magestai , é que per- 
da lo cap i lois sos bens que 
haurá en nostra ierra ^ levat 
Uiposaliei , el drel de la mu- 
lUr, els alires deules. En 
mquesls cases damunt dits lan 
solament dehim ques feyt 
erim de lesa Magestai , e tío 
ffi allres cases. 



ra , ó habiendo pública fama 
de que debia baber guerra . 
Y el que esto hiciere ó hi- 
ciere lo que se contiene en 
los demás casos de esle fue- 
ro , juzgamos que ha come- 
tido crimen de lesa Majes- 
tad , y que pierda la cabeza 
y todos los bienes que tenga 
en nuestros dominios , á ex* 
cepcion del esponsalicio , el 
derecho de la mujer y las 
demás deudas. En los casos 
arriba dichos tan solamente 
decimos que se comete cri- 
men de lesa Majestad y no 
en otros. 



DOCUMENTO Lili. 

Fragmeulo de la carta que el B. Juan de Rivera escribió á los curas 
de la diócesi de Yateiicia en 22 de setiembre de 1609, según se 
contiene en el número 30 de la Adición d su vida, escrita por el 
P. Fr. Juan Ximenez. 



*' Y porque el Rey nuestro Señor conformándose con 
« su mucha piedad ha mandado para mayor seguridad de 
« su Real conciencia que los muchachos y muchachas roe- 
« ñores de cuatro anos de edad que quisieren quedarse, 
« y sus padres ó curadores (siendo huérfanos) lo tuifieren 



154 

« por bien, do sean expelidos ; ilem los muchachos y roo' 
« chachas meuores de seis años que f aeren hijos de cris- 
<K líanos viejos se han de quedar , y su madre con ellos* 
« aunque sea morisca; pero si el padre fuere morisco y 
« ella cristiana vieja , ¿1 será expelido , y los hijos meno- 
« res de seis anos quedarán con la madre; item, los que de 
« liempo airas considerable, como seria de dos anos, vi- 
« vieren enlre cristianos sin acudir á las juntas de las al- 
«jamas : ilem, los que recibieren el Santísimo Sacramento 
« con licencia de sus prelados, lo cual se entenderá de los 
« rectores de los lugares donde tienen su habitación. Ten- 
« dréis mucho ciudado de que esto se ejecute en los que 
« recayeren en vuestra parroquia." 



DOCUMENTO LIV. 



Carta quo el Beato Juan de Rivera escribió al Rey D. Felipe 111 
en 23 de agosto de 1609, según se halla al número 26 de la Adi- 
ción á su vida , escrita por el P. Fr. Juan Ximenez. 



1 ''S. C. R. M— La carta de vuestra Majes- 

« tad fué servido mandarme escribir con el maestre de 
«campo general D. Agustin Mexía he recibido, y veo 
a por ella la resolución que ha sido servido tomar con los 
c( moriscos de toda España ; y siendo como son las causas 
« que han movido á vuestra Majestad de tanta substancia 
« é importancia para el servicio de nuestro Señor y de 
« vuestra Majestad , y para la quietud y conservación de 
«su Real Corona, estamos obligados lodos los fieles va- 



IS5 

« salios (le vuestra Majestad á dar infiottas gracias á niies* 
« 1ro Señor por haber inspirado en el Real ánimo de vues- 
« Ira Majestad celo de sa gloria y honra, y de librar á Es- 
« paña de las blasfemias y sacrilegios que se cometen 
« contra su santa fe. Esto mismo confio yo que harán to- 
ce das las personas deste reino por la grande cristiandad 
« y fidelidad que siempre han mostrado y muestran al ser- 
ce vicio de nuestro Señor y al de vuestra Majestad. 

2 ''Bien creo que sentirán mncho la ruina 

« que padecerá el reino, que será grandísima ; y aunque á 
« mí me cabera la mayor parte de ella , sabe nuestro Se- 
« ñor que siento mucho mas la suya , contentándome de 
« passar con toda estrechura ; pues cualquiera que se 
« padeciere en cambio del servicio de nuestro Señor y de 
c( vuestra Majestad , me será de particular consuelo y 
«alegría. 

3. . . . . ''En las cosas que acerca desto tratare el 
<« reino, procuraré ayudarles, hallándome obligado á esto 
« por lo que le debo , y por haber vivido en él muchos 
« años, y pensar vivir los que me quedan. Esto se en- 
« tiende , prefiriendo en todo el mayor servicio de núes- 
c< tro Señor y el de vuestra Majestad, como lo he hecho 
« y haré mientras me durare la vida. Al secretario An- 
« drés de Prada escribo lo que se me ofrece en este par- 
« ticnlar, y el marqués de Garazena ha quedado encar- 
« gado de avisar á vuestra Majestad de lo que ayer pla- 
« ticamos él, y D. Agustin y yo. 

4 "Confio en nuestro Señor se encaminará 

<x todo por medio de tan buenos ministros, de manera que 
a nuestro Señor y vuestra Majestad queden servidos, y se 
«excusen las blasfemias contra su santa ley, que es el 
« santo fia que mueve á vuestra Majestad , cuya S. G. R. 



156 

«Persona etc. De Valencia á 23 de agosto de 1609 — 
« S. C. R. M — Besa las Reales manos de vuestra Majes- 
atadsu bamilde capellán — £1 Patriarca Arzobispo de 
«Valencia/' 



DISCURSO 

sobre la CDÍennedad del Rc] nuestro Sefkor D. Femando VI (que 
Dios guarde) escrito por D. Andrés Piqoer, médico de Cámara 

de S. M. 

f Existe ms, en la Biblioteca del Excmo. Sr. Duque de Osuna). 



PARTE PRIMERA. 

HISTORIA DE LA ENFERMEDAD DESDE SU PRINCIPIO HASTA 

SO DE FEBRERO. 

Estuvo el Rey en Aranjuez el año de 17K8 hasta el 
dia 27 de agosto , en que murió su esposa la Reina nues- 
tra Señora. En este tiempo estaba S. M. bueno y gordo 
al parecer , pero habia en aquel Real sitio tantas tercia- 
nas que hasta los mas robustos no pudieron eximirse de 
ellas. Muchos de los que estuvieron en aquella jornada 
no las tuvieron entonces; pero les vinieron después 
cuando mudaron de situación , según parece , porque en 
sus humores Uevarian la semilla que aquel sitio , mal sano 
en los meses del estío y del otoño , les habria comunica- 
do. Nótese con particularidad que las tercianas de este 



IS7 




Tolo TÍ 



dePabdo, jd wméékoitlM§ 



lodo el lioBfo qmt émíú b ffiiiJai! ét ^wt ■«« 
ri6blcÍM, qmtmé éaét d éia 2« ^ plio kasU 27 
de agosto, oo obstaste cxperiaieataka ja cierta repaga 
á kaecr las cosas regalares de la ¥ida , coaM á co- 

, doivir j salir al caspo, y al lirio lieapo le so- 
daka todas las aoches la caben ropiosaBeate. £1 teaipe- 
raaMOto dd Rej es aielaacólko é iadiaa á ese haBW 
por disposirioa profMa, de aiodo qae aaa estaado boeao 
soele teaer aaos leoK>res qae solo se hallaa ea los qae 
sea poseídos de la aielaaeolía ; y la eafermedad qae ya 
padeció S. II. anos pasados qae le daré trece aieses (asi 
se dice] aiaestra bastaatemeate qae este Príocipe abaada 
de saagre melaacólica : sa alimeato igaal de macbos aaos 
coalriboye á esto , porqae todos saben qae asaba mocba 
carae , ea especial de teraera y ates , y la sopa coa aia* 
cba foerza de sustancia, sin ensalada ni Trnlas, ai olra 
cosa qoe pudiese bacer fluida la sangre. 

Con estas disposiciones enfernió el Rey el dia 7 de 
septiembre del ano 1758 en el Palacio de Yillaviciosa, 
adonde se trasladó S. M. desde Aranjoei; y según la re* 
lacion de los médicos que entonces le asistian , se empeiti 
la dolencia á manifestar con temores muy tivos en que 
temía morirse, ó ahogarse ó que le daría un accidente. 
Jonto con esto hacia algunas cosas que parecían extra\a* 
gancitis, atribuidas á genialidad» aunqoe en mi concepto 
la enfermedad las ocasionaba , porque empezó de alli á 
algunos dias á dejar el despacho de los negocios , dejó de 
salir á la caza , no se dejó cortar el pelo ni la barba » y á 



J58 

esle modo otras cosillas qae indicaban ya claramenle su 
dolencia. Dormia bien , pero siempre qoe dispertaba eran 
los temores y melancolias mayores qne ánles ; y con este 
motivo dejó la cama y se pnso en nna camilla infeliz, que 
es la qne boy mantiene. Creyó también que la comida le 
exasperaba , porque después de ella se sentia mas agi- 
tado de las melancolías , y por esto algún tiempo estuvo 
tomando solo la cena , bien que á horas intempestivas. 
Después de todo punto se quitó la comida sólida, y solo 
tomaba caldo de tarde en tarde : solia entonces hacer unos 
paseos por su cuarto tan porGados que duraban diez y 
doce horas , y poco á poco se iba enflaqueciendo. Bajóle á 
nna pierna una hinchazón con dolor y rubicundez, que le 
obligó á dejar los paseos ; y aunque algunos lo atribuye- 
ron á estarse S. M. tantas horas en pie, mas natural era 
tenerlo por expulsión del humor malo desde las partes in- 
ternas hasta las externas. Lo que he referido hasta aqu( 
es lo que en sustancia. oí á los médicos que asistían á S. M. 
£1 dia 25 de noviembre de 1758 empecé yo á ver á S. M., 
y lo que entonces observé era esto. 

Padecia unos temores sumos creyendo que cada mo- 
mento se moría, ya porque se sentia ahogar, ya porque 
le destrozaban interiormente, ya porque le iba á dar nn 
accidente. Esto lo decia y repelia tantas veces y con tal 
vehemencia qne eran innumerables , y sin que ninguna 
suerte de persuasiones ni convencimientos alcanzasen á 
detenerle , prorumpia sin cesar en lo mismo , y estaba Gjo 
y adherente á estas ideas tristes y melancólicas sin dar 
lugar á qne se hablase ni tratase de ninguna otra cosa. 
Como el Rey no cesaba de decir sus melancolías y quería 
que precisamente se le respondiese á ellas , no pudiéndole 
satisfacer nada por no permitirlo la fuerza de su mal, su- 



159 

cedía qae onas ausmas qoejas del pariente eo foroia de 
dadas ú de pregonlas , y ooa misma respoesta de los mé- 
dicos y demás asislenles se repelían nniformemenle por 
horas enteras , y á veces por lodo el dia y parte de la no- 
che sin cesar, cansándose S. M. á sí mismo , y sirríendo 
de tristeza á todos el verle en este estado. A veces dejaba 
los temores que acompañaban á estas ideas , y en su lagar 
se enfarecia con vehemencia , airándose hasta el panto de 
ejecutar cosas may impropias á so bondad y á sn carácter. 
Janto con esto tenia aversión á las gentes : no podia to- 
lerar que nadie durmiese , comiese ó descansase ; ni podia 
acordarse de las cosas qae estando sano le gastaban sin 
enfadarse « porque todo le desazonaba , y en conclusión el 
ánimo y las acciones que á él pertenecían, estaban en todo 
dístaotisimas del estado natural. El cuerpo padecía de 
muchos modos, porque estaba tan flaco y extenuado que 
se le podiau contar las vértebras y las costillas, y la ma- 
yor parte de la substancia de su cuerpo estaba ya consu- 
mida. Los ojos los tenia encendidos y también los párpa- 
dos: la cara muy deshecha é inflamada, esto es, rnbicun- 
da: el pulso hinchado, es decir, alto con flatulencia, duro, 
tardo, raro y sin desigualdad. Alguna vez le venian tem- 
blores y estremecimientos de los brazos y todo el cuerpo. 
Las orinas eran de un color encendido, aunque no con 
extremo. La cámara estaba detenida de muchos dias. El 
sueno ningún dia dejó de tenerle aunque en varias horas, 
y dormía bastante tiempo; pero con especialidad que 
siempre estaba mas agitado de las ideas melancólicas 
cuando acababa de despertar, que cuando iba á dormir. 
Todos los dias tenia aumentos de su enfermedad melancó- 
lica que venian á ciertas horas, y por lo común empeza- 
ban hacía el mediodía y duraban mucho tiempo^ 



tm 

comenzaba poco i poco á alterarse la fantasía y lo demás 
qae la acompañaba. Despaes crecia esto basta cierto pun- 
to, unos dias mas, otros menos, y al Gn aflojaban los te- 
mores y los males y tomaba el soeno. £1 alimento era tan 
poco qae guardaba una rigurosa tfiedta, porque pasaba 
dos dias y á veces mas sin tomar nada , y el espacio mas 
corto que bubo de un caldo á otro , era de treinta y seis ó 
cuarenta boras. Este régimen duró basla mas de la mitad 
de enero, de forma que pasaron de dos meses los que bizo 
esto , siendo asi que antes de bailarme yo , babia mas de 
mes y medio que se alimentaba muy poco, aunque su 
abstinencia muy grande no era tan extremada como se 
bizo después. Hacia los diez y ocbo de enero empezó á 
tomar algo mas de alimenio ; pero se reducia en veinte y 
cualro boras á dos caldos con sopa ó con panatela , y una 
jicara de cbocolale. Eslo solo duró unos dias, porque á los 
fines de enero volvió al esiilo de tomar un caldo en veinte 
y cualro boras, y unos dias cbocolale, y algún dia sin él. 
Según dictamen de todos los médicos estuvo los tres pri^ 
meros meses sin calentura , aunque en iodos ellos el pulso 
se bailaba como antes be dicbo ; pero bácia la mitad de 
diciembre se empezaron á observar algunos crecimientos 
sensibles , los cuales no venian todos los dias , sino de 
cierlo á cierto tiempo, aunque este no era fijo. A los fines 
de diciembre se aumentaron estas calenturas, y sus creci* 
mientos se acercaban mas los unos á los otros, pero siem- 
pre sin orden ni correspondencia determinada en los dias. 
La forma de estas calenloras era así: enfriábanse por lo 
común las manos y los pies, y se relraia el pulso; después 
salia este con celeridad , frecuencia y desigualdad. El ca* 
lor al tacto se aumentaba: la lengua se ponia gorda, seca 
y denegrida : los labios de un rojo oscuro , y el semblante 



del mismo culor : los ilícntRS con rJlielcs pogajosog, que lla- 
mamos lenloret ñrca tlentrs, I^gs orinas sumamenlc eiicrii' 
didas, crasas y de un rojo oscuro , liacian un po7.o pesado, 
copioso y desigual. No lenla sed , pero gustaba de enjua- 
garse , y lo liacia á Ycces con una porfía (an grande que 
gastaba ea ello muchas garrafillas de licor. Duraban rs- 
los crecimienlns muchas horas, y unas veces llegaba;'! 
limpiarse, y otras antes de lograrlo, comeneaba otro di- 
Quevo. Hacia los diez ó doce de enero empezaron á adojar 
estas calenturas, y volvieron á su orden primitivo de \r- 
nir de lardeen larde, bien que nanea lia lialiido pcriodu 
qne haya excedido de nueve días. Las ideas melancólicas 
de cada punto eran mayores, y algunas veces se le nota- 
ban movimientos convulsivos de brazos y piernas, y lodo 
el cuerpo ya sin privación de sentidos , ya también con al- 
guna mas que suspensión de ellos , aunque pasajera y 
Iransiloria: eran estos movimientos disliulus de los tem- 
blores que te causaba la vehemencia de sus temores me- 
lancólicos, pues con la atenta observación era fácil dísliii- 
gnirlos entro sí. Nunca , ni con los crecimientos , ni sin 
ellos , ha tenido sudores generales de Iodo el cuerpo qui- 
merezcan este nombre, solo los ha tenido con frecuencia 
en las manos y en los pies , los cuales muchas veces han 
sido Trios, y han venido siempre que las aflicciones me- 
laocúlicas han aumentado. Veinte y seis dios estuvo la 
primera vez sin regir el cuerpo; y habiendo obrado el 
día 7 de diciembre cámara cocida, pero no seca, desde 
entonces volvió á cerrarse el vienlrc, y lia estado treinta 
y seis dias sin hacer nada. Después qne obró, que fué el 
día 22 de enero, ha habido alternativas que aun subsis- 
ten, porque pasan dias enteros sin evacuar nada, y des- 
pués suele hacer p<ir tres ó cn.ilro veces lu que eslabn de- 
TouoXVlll. II 




162 

tenido, (le modo qoe basta aqaí no ha obrado con exceso, 
y lo qoe ba becbo ba sido venlral , esto es, excremento 
del vientre, ya menos, ya mas doro, pero siempre con 
bástanle consistencia para conocerse que era cámara na- 
tornl : al presente está en esta línia moy bien reglado. 
Desde el dia 8 de febrero basta el 14 del mismo mes, baa 
sido las calenturas activas y permanentes con crecimien- 
tos todos los dias. £1 15 ya empezaron á ser mayores, y 
el 17 era tan poca la ñebre que babia disminuido mucbt- 
simo del vigor de los dias antecedentes. 

Las ideas depravadas de cada dia ban sido mas , y no 
se refieren aqa( por menor las particularidades extrava- 
gantes de todas ellas , y de las operaciones que las ban 
acompañado, porque no se contempla preciso. Pero es ne- 
cesario saber que ningún dia ba babido (y esto sin ex- 
cepción) desde que tengo la honra de estar á los pies de 
S. M., en qoe no hayan existido las melancolías en mas 
ó menos grado sin interrupción , guardando siempre las 
correspondencias antes propuestas. £1 calor fuera de los 
crecimientos sobredichos es sumamente templado, incli- 
nando mas á frescura que á incendio. £1 pulso cuando no 
hay crecimiento de calentura por lo común está sin cele- 
ridad ni frecuencia , antes se inclina á tardo y raro , bien 
que siempre mantiene alguna dureza como la ha tenido 
desde el principio qoe yo le empecé á tocar. 

JUICIO DE LA ENFERMEDAD. 

La enfermedad que se pinta en la historia anteceden- 
te es un afecto melancólico maniaco. La melancolía y la 
manía , aunque se tratan en muchos libros de medicina 
separadamente , son una misma enfermedad , y solo se di- 



163 

rerencian según los varios grados de aclivídad y diversi- 
dad de afectos del áuimo que en ambas concurren. Ilipti- 
crales en sos Aforismos dice así: SÍ el miedo 1/ ¡a lrislf:.n 
perseveran mucho tiempo es sefial de enfermedad mt¡aiiai- 
lica (t). Y cualquiera que esté mcJianamente versado en 
tos escritos de eslc Príncipe de la medicina sabe qnu 
cuando usó la voz manta la tomó muchas voces por el de- 
lirio que va con temor y tristeza (2), Alejandro Tralliano, 
escritor griego del siglo V, ya nolií que estas dos enfer- 
medades solo en los grados de fuerza se dislinguian (3); 
pero HoCnian últimamente ha tratado eslo de propósito, 
y lo ha desmostrado (4) cotejando lo qne de la melancolía 
dicen Hipócrates, Galeno y Arcleo con lo que el Rey 
padece se verá evidentemente que esta es su dominante 
enfermedad. Dice Areteo: "A m( me parece que la me- 
lancolía es el principio y una parle de la manía. Es la me- 
lancolia uua aflicción del áuimo qnc eslá siempre fijo é in- 
herente á un mismo pensamiento y sin calentura (5)." Es 
asi que S. M. en ciuco meses de enfermedad siempre ha 
tenido fija y adherente la idea de la muerte con indecible 
angustia del ánimo , de modo que nunca ha permitido que 
en su presencia se hablase de otra cosa que de esta idea; 
y si por ventura alguna vez se procuraba con maña di- 
vertirle en otros asuntos , al momento la fuerza del mal 
le despertaba este pensamiento. Los caracteres de esta 
dolencia los pinta así Areteo: "Esta enfermedad suele 
venir entre los treinta y cinco y cíncueiila años, El estío 



(I) llipp. Aphor. Iib. 6, senl. 2:). 

(i) Véase Toesio octu uum. verb. Alunin, pág. 39tj. 

(3) Alex. Trall. lib. í.", cap. 17. p.ig. 163. 

[i) UaBro, Palhol. morb. parle 4.*, can. S, nitcr. iü. 

{&] Ar-1. diciluí lil-. I.', Mp. 5. " ). .. ■'• * ' 



Cfi 



164 

y el oloño la eogendrao , la primavera la lermÍDa. Andan 
ios pacientes pensativos y tristes con el ánimo inquieto y 
abatido sin causa ninguna , y éntrales la melancolía sin 
haber motivo competente : son propensos á la ira , tienen 
muy poco ánimo, están desvelados, y sí llegan á dor«- 
mír, despiertan con mas conmoción. Cuando el mal va en 
aumento se llenan de miedos y temores ; y si hacen alguna 
cosa llevados de furor , luego se arrepienten de ello. Dea* 
pues aborrecen á los hombres , se quejan de cosas vanaSf 
miran con horror su propia vida y apetecen la muerte. 
A algunos de estos la muerte llega á tal punto de estupi-» 
dez que viven como si fueran Geras , olvidándose de al 
mismos y de su propio decoro. Aunque sean aptos á tomar 
el alimento, con todo se extenúan y enflaquecen, por 
donde el vientre anda estítico sin echar nada, y si algo 
arroja es seco, apelotonado y de color negro. La orina et 
poca, cálida y picante. Abundan de muchísimo flato: tie- 
nen los pulsos pequeños, tardos, débiles y frios (I). Si el 
humor que causa este mal se apodera de todo el cuerpo, 
de modo que ocupe los sentidos, la mente, la sangre, la 
cólera y los nervios, entonces es incurable . y trae y oca* 
siona otros males, como las convulsiones , las perlesías, 
el furor, los cuales entonces no admiten curación (2). Al« 
gunos furiosos de enojo se rasgan los vestidos , dañan á 
los que les sirven , y aun á sí mismos, y á cuantos se lea 
ponen delante. Son , si la dolencia es fuerte , mas inge- 
niosos que antes , y tienen los sentidos perspicasfsimos: se 
vuelven desconfiados, se enojan sin motivo, se entristecen 
y temen sin causa. El oído le tienen vivísimo. Toman la 
comida con afán y voracidad. En algunos se ponen los 

(1) Aret. De diutur. lib. I., cap 5.* 

(2) Aret. De curat. diutur. cap. 5.* 



165 

ojos CDcendidos y ensangrentados , y no lienen reparo á 
veces de exonerar el vienlre á la vista de todos : do qnle- 
ren admilir las conversaciones del Iralo familiar; y sí so 
les reprende por algo , se ponen airados y furiosos. An- 
dan á veces nn largo espacio y concluido lo vuelven á 
comenzar y repetir (1)." Es cosa bien especial , dice Ga- 
leno, que estos enfermos temen mucho la muerte, y no 
obstante algunos de ellos violentamente se la han procu- 
rado (2). En Olinlho, dice Hipócrates, que Parmenisco 
padecia grandes melancoWus y tenía deseos de morir. Dor- 
mía bien, y solo alguna vez estaba desvelado. Aunque le 
diesen de beber, no quería bacerlo muchas veces ni en ' 
todo el día, ni en la noche; pero en antojándosele co- 
gía el jarro y de una se bebía toda el agua. La orina era 
crasa como la de los animales (3). Quien quiera que vea 
los caracteres que aquf se han propuesto del afecto me- 
lancólico maníaco, según los principes de la medicina, y 
haya observado lo que padece el Rey , hallará tanta con- 
formidad y semejanza en todo, que no le quedará duda 
qae esta es la enfermedad que S. M. padece. 



PABTE AFECTA. 

Sabido es entre los médicos que el afecto melancólico 
pnede tener su principal asiento en los hipocondrios, en 
la sangre y en la cabeza ; pero en el Rey hay señales evi- 
dentes de estar en la cabeza todo el fomento de la enfer- 
medad. Cualquiera parte del cuerpo , dice Hipócrates, que 

{!] Arel. t)e diulur lit). cuji. tí." 

(2) Gáleo. 3 de loe. alTec. cap. 7." 

(3) Ilipp. 5, epid. ICít. 80. Edición <h Valla, [Mg. 207 y 268. 



166 

suda , c$ indicio que en ella euá la dolencia (1). Así que el 
sador de la cabeza qae S. M. lavo en Aranjoez , indicaba 
qae esla parte estaba mala. Nanea los ojos los be vislo 
sin encendimiento , y como sns túnicas son propagación 
de las del cerebro, mnestran qne este está dañado como 
ellos. Todos los males de S. M. han variado» ya anmen- 
tando, ya disminnyendo, ya ausentándose del todo ; pero 
lo qne ba permanecido invariablemente desde el principio 
de tan larga enfermedad basta aquí ba sido la descompos- 
tura de la cabeza , la cnal no ba concedido basta abora 
la mas mínima tregna. Siendo , pues , las acciones vi- 
ciadas el indicio del daño de la parte que las produce, 
la constancia en las acciones animales invertidas prueba 
que el mal está siempre permanente en el celebro de 
donde dimanan. A los que padecen estos males, dice Ce- 
lio Aureliano , se les bincban las venas , se les ponen co- 
loradas 1^ mejillas , el cuerpo se les endurece y tienen 
una fuerza extraordinaria. Padecen en ellos todas las par- 
tes nerviosas ; pero la mayor fuerza de la enfermedad está 
en la cabeza (2). 



CAUSA DE LA ENFBBMEDAD. 

La causa de esta enfermedad es sin duda el bumor 
alrabiliar, esto es, el bumor negro maligno fijado en la 
cabeza. La disposición propia, el temperamento, el ba- 
ber padecido este mal otra ve%^ aunque no con tanta 
fuerza, las pasiones del ánimo en la enfermedad de la 
Beina (que esté en el cielo) y la dieta de alimentos era- 

(1) Ilipp. 4 afor. sent. 38. 

(2) Cel. Aurel. Morb. crónico lib. !.•, cap. 5.% pág. 328, 



107 

sísiniüs . son poderosos motivos para engendrar este liu- 
mor. Yo creo en cunnto á la cansa de este mal , que aquí 
nos sucede lo que Galeno trae acerca de la [remitís, cslo 
es , frenesí hectica , porque supone que en ella el humor 
bilioso está empapado en el celebro , ni mas ni menos que 
la tintura penetra las lieliras de la lana que se liñe (1). 
Puédese congelurar que el humor alrabUiar ha ocupado el 
celebro del Rey , hinchados sus puros como una esponja 
coando se llena de un licor, porque si fuese superficial no 
tuviera tanta duración la dolencia, con tanta tenacidad 
en dañar las acciones animales. Este humor, donde quicrit 
que se halle, se agita á ciertas horas formando periodos 
determinados con los cuates altera notablemente á los ojos 
enfermos. Ilipúcrales habló de eslos períodos en las epi- 
demias muchas veces; pero quien los ha puesto en claro, 
de modo que no ha dejado duda en esto, es et célebre ita- 
liano Fracaslorio, tratando de las repeticiones de las en- 
fermedades. De esto nacen en el Itey los crecimientos de 
sn mal melancólico, que todos los días experimenta sin 
faltar nunca. Sucede, pues, que por ley de la naturaleza 
se conmueve este humor á ciertas horas y dura su agita- 
ción por determinado espacio de tiempo; y como ocupa 
el lugar donde el alma ejecuta las operaciones del entendió 
miento, por eso entonces las pervierte y desordena. Pa- 
sada esta agitación viene el sueño que es el descanso que 
la naturaleza apetece para recobrar los espíritus y cocer 
el humor malo, y le llega á conseguir cuando el ímpetu 
del humor ya mitigado no estorba el sosiego que el sueno 
induce. Pero como el alrnbi/ts es humor indómito ¿ tneoc> 
til , esto es incapaz de cocción , lo que sucede es que ron 



(1) üalen. Comiuwil. in Uiiip. priedil, scil. 1, soul. 31 ¡liíg. oü. 




168 

la acción que la nalaraleza aplica eo el sueuo para corre* 
g¡rle> se exaspera mas y despierta por esto con mas agi- 
lacion. A eslc propósito decia Hipócrates que si el sue&o 
sosiega los delirios es buena señal ; pero sí causa mas ira* 
bajos es indicio de muerte (I). Gorter explicando estos lo'* 
gares dice , que el exasperarse el mal de la cabeza con el 
sueño es argumento de ser insuperable la calidad del hu- 
mor que causa los delirios. £1 humor atrahiliar es cálido 
y seco, y de su naturaleza espesísimo, con que es preciso 
que su presencia tan fija en el celebro baya inducido eo 
él estas aficiones, las cuales tengan mucha permanencia 
por la dificultad que hay en vencer un homor tan craso» 
También los sudores de la cabeza tan copiosps pueden ha- 
ber contribuido á esto , dejando la sangre sin suero y dis- 
poniéndola á una espesura invencible. El humor alrabt- 
liar que reside en el celebro , unas veces está solitario, 
es decir, solo tiene las calidades propuestas y por ellaa 
daña la potencia animal , otras veces adquiere putrefac- 
ción y acrimonia, y entonces produce muy malos efectos. 
La acrimonia de este humor suele ser de especial natura* 
leza , y por lo común se hace de aquella clase que llama- 
mos escorbútica , de modo que en el Rey sin violencia se 
puede creer que esta especie de putrefacción y acrimonia 
atrahiliar escorbútica es la que domina, aunque no parezca 
estar del todo descubierta. La hinchazón que se le hizo en 
la pierna con manchas moradas , y el color de la lengua y 
los labios que están cuasi lívidos y de un rojo oscuro 
muchas veces, y las demás cosas que S. M. padece, ha- 
cen pensar que la acrimonia de su humor atrahiliar es de 
dicha naturaleza. Severino Eugaleno que en asunto de 

(1) llipp. 2, afur. beul. 1 el 2. 



cscurltulo puede pasar por autor ori},'inal, y fuera el me- 
jor de cuanlos linn escrito <le esta enrermednd , sí como 
trató del conocimiento de ella hubiera propuesto buena 
curación, dice que si alguno después de liaber usado 
(líela crassa , esto es, alimentos crnsos por largo tiempo 
se hallase poseído de alguna tristeza permanente , cons- 
tantemente pronosticaba, y no lo erró, que vendría á pa- 
decer la afección escorbútica (1), Añade Sennerlo, que 
trató bien de este mal, que en los sugetos dispuestos ó pa- 
decerle . la larga detención en parajes húmedos y mal sa- 
nos por muchas aguas , le excitan [2] ; con que habiendo 
usado el Itey por muchos años la dicta crasa ó crasísima, 
y deteniéndose mucho tiempo en Aranjuez, pais húmedo 
y expuesto a enfermedades, con la tristeza invencible <te 
una enfermedad tan larga y falal como la de la Reina sa 
esposa, era fácil runtr.-ijpse allí este daño; y esto se hará 
mas creíble considerando su temperamento melancólico 
y las cosas <¡ne antes he propuesto como antecedentes de 
su larga y penosa enfermedad. El no haberse viciado las 
encías no hace al caso, porque dice bien el citado Sen- 
nerto, que ya esto no es como quiera indicio de la afec- 
ción escorbútica latente ú oculta sino de la mas descu- 
bierta , advirticndu que suelen perecer algunos de este 
mal (3), sin que las encías estén dañadas. Dohcravc en 
sus Aforismos ya trae que el afecto escorbútico se halla 
con frecuencia en los sngelus qne viven expuestos á la me- 
tancolia, á la manía y al mal hipocóndrico (4). De lodo 
cslo concluyo que la causa de la enfermedad del Rey, 



(1) Eu}(alen. De escorbul. pág. 3. 

(2) Scnnert. Pracl. lib. 3, Datt. 5, sed. S, tají, 3, póg. 3l4. 



(3) Scnnerl. Loe. cit. cap. «.", \>ig. Slb. 
(\) Bühcrnv. Uc cognos. el curnnd. uiorb. 




170 

es el humor airabiliar, no solitario sino corrompido j 
putrefacto, y con acrimonia de índole escorbútica. 

EXPLICACIÓN DE LOS SÍNTOMAS. 

Los síntomas qoe acompañan á las enfermedades» unos 
son propios de ellas , y otros advenedizos. Los primeros 
son inseparables de cada dolencia , y los griegos los lla- 
man Pathognomonicos. Los otros sobrevienen por causas 
contingentes, y los llaman Epiphenomenm. Los síntomas 
propios de la enfermedad del Rey son los que hemos pro- 
puesto en las descripciones de Areteo, Hipócrates y Ga- 
leno, los cuales se reducen á la descompostura de la mente 
y de los afectos que van conexos con ella. Los advenedi- 
zos que los latinos llaman accidentia $upervenieniia son la 
extenuación , las calenturas y las convulsiones. La exte- 
nuación muy grande que S. M. tiene por la mayor parte, 
nace sin duda ninguna de la inedia y abstinencia tan rigo- 
rosa que ha tenido cerca de tres meses. La prueba es evi- 
dente , porque antes de tener calentura (según el dicta- 
men de todos los médicos) ya estaba muy extenuado, y 
entonces no se podia tanta flaqueza atribuir á otra causa, 
porque visiblemente se observaba irse deshaciendo y gas- 
tando el cuerpo á proporción que le fallaba el alimento: 
con que habiendo después proseguido esta faltaba con mas 
rigor , es preciso qué llegase al sumo grado como lo ha 
hecho la extenuación comenzada. Añádese á esto que esta 
enfermedad de suyo suele enflaquecer, porque el celebro 
es necesario para la nutrición , y estando seco por el hu- 
mor atrabiliar , no deja hacer en las partes nutrición per- 
fecta; pero es de creer que con la inedia se haya esto se- 
cado con extremo , y no hubiera llegado sin ella i tanto 



171 

ponto la flaqueza porqae al humor melancólico nada le 
suaviza tanto como el riego del alimento proporcionado 
á corregir su sequedad. Cinco meses de enfermedad y dos 
sin salir de la cama, también gastan las carnes, en espe- 
cial á quien apenas lomaba el preciso alimento para vivir; 
con que es forzoso que por estas causas cualquiera enfer- 
mo venga i suma extenuación. Los modernos por lo co- 
mún mas adictos á razonar que á observar , tratan poco de 
los efectos de la inedia; pero los antiguos griegos» dili- 
gentes en reparar todas las cosas , traen cuanto en este 
asunto se puede desear. Dice Hipócrates en los Aforismos: 
Que la mucha absttnfficia de comida en todas la$ enferme^ 
dade$ largas es ferniciosa (1). En otra parte dice: Que 
fora gastar las humedades superfluas del cuerpo ^ es remedio 
afortuno el comer poco (2) ; con que es preciso que siendo 
larga la enfermedad del Rey , y mucha la privación del 
alimento , sea también muy grande la sequedad y daños 
que ha inducido. Dice también Hipócrates: Que la inedia 
úene gran fuerza para sanar unas enfermedades y quitar la 
vida em otras (3) ; y refiriendo los danos que causa dice que 
teea, enciende, hace la lengua amarga, pone el vientre 
aomamente estüico, vuelve cálidas y rojas las orinas » y 
otras cosas á este modo que hemos visto en S. M. en el 
tiempo de so inedia rigurosa (4). Galeno trae muchas cosas 
dUgoas de saberse acerca de esto ; pero sobre el presente 
asooto dice que por la inedia suele venir el marasmo, esto 
ei 9 la soma y total exlenoacion de todo el cuerpo, por lo 
comoo irreparables. La dificultad que hay después de ona 

(1) Hipp. I. afor. seal. i. 

(2) Hipp. Afor. seDt. 39. 

(3j Hipp. De vcler. ioedi. lext. lii. 

W Hipp. De vicl. ration. in acot. sed. 2 , leit. i^. 



i 72 

inedia larga en recobrar á los enfermos » la trae Hipó<- 
crates en el libro De vicius ratiane in aeuiis (1). Pero si ha 
llegado á ser extremada la corrupción , suele no lener re- 
medio , como Galeno lo asegura en el libro De las sangrías 
contra Erasistrato. Lo cierto es que si las plantas se secan 
con extremo por falla de riego ^ aunque venga esle des- 
pués , suele llegar tarde , porque las partes secas ja no 
atraen el alimento ; y esto mismo sucede también á loa 
hombres si han dejado de regar con el alimento su cuerpo. 
No se sabe á punto Gjo cuanto tiempo puede un hombre 
vivir privado de todo sustento. Hipócrates pone siete días» 
y dice que pasados estos, aunque coma, no le sirve para 
restaurarse (2) , antes por tal abstinencia se muere. Ca-- 
torce dias pasaron sin comer nada los 170 companeros que 
San Pablo llevaba en su navegación sin especial daño (3). 
Y Lucas Tozzi , comentando el Arte parva ó medicinal de 
Galeno, trae raros ejemplos sobre esto ; pero como qniera 
que sea en cuanto al tiempo , lo cierto es que en la inedia 
adquieren los humores putrefacción , como lo demuestra 
muy bien Vanswieten (4); y siempre á ella se siguen dos 
indispensables efectos, que son la extenuación y la calen* 
tura. Algunos enfermos he visto que por tumor ó estado 
convulsivo del EsophagOj esto es, del garguero, han yo« 
mitado y echado por la boca y por las narices cuanto to« 
maban , causándoles esto una grande y penosa inedia por 
no poder llegar el alimento al estómago. En ellos he ob- 
servado haber venido á suma extenuación , y al fin i ca-* 
lenturas ; con las cuales cosas han perecido. El cuerpo 

(1) Hipp. De vict. ralion.[in acut. sent. 2, teit. 27 y 29. 

(2) Hipp. De carnib. cap. 8. 

(3) Acl. Apóstol, cap. 27, vers. 33. 

(^) Yansw. Coroment. in afor. 586. Boberave, tomo 2> pág. 39. 



173 

bomano conlinaaoKDte se tlisipa y pierde por la Iraaspi- 
racion: si bay caleolara. se disipa macho mas, y entón- 
eos las sales y azofres de sus huoiores se agozan y se ba- 
ceo may acres : con qae es preciso que si no se repara 
eoB el alimeato la sastaacia que se ha perdido, de rada 
día se hayan de consumir mas. Sábese también que el 
cuerpo humano casi todo es humor, do manera que s¡en< 
do de una mole grande, apeuas hay una pequeñísima pon 
cion de sólido que do sea disipable como lo demuestra 
muy bien Boherave en sos Iiisiilacioues medirás. Por otra 
parle este copiosísimo húmedo, de que se compone la 
vasta magnitud de un cuerpo gordo y pingüe , inclina de 
suyo á la putrefacción, á distinción de las plantas que 
consumiéndose se disponen á fermentar; con que es pre- 
ciso que el húmedo que no se repara con el calor y agi- 
tación continua , se gaste y disipe , y así se enflaquezca el 
cuerpo y con la pnlrefacciun se encienda y caiga en calen- 
Inras. En la antigüedad hubo médicos que tenían en (olat 
abstinencia de alimento á sus enfermos como los Melhú- 
dicos por tres dias, que es el famoso Üiatriion de Tessalo 
tantas veces rechazado por Galeno. Asclcpiades los tenia 
seis días sin sustentarlos ; pero Celso que lo cuenta lo re- 
prende (I). Hipócrates hace mención de un I*rodico, de 
quien dice que con la absliut-ncía ciertamente les quitaba 
la vida (2). Pero todas estas maneras de proceder tan vi> 
tnperables no se pueden comparar con la cstrafia é irrc- 
gularísima inedia del Bey, la cual no es de extrañar Ic 
haya acarreado tan grande y ton irrcparalile extenuación. 
La calentura que el Rey tiene, la atribulo á dos causas, 
la una es la inedia, como queda dicho, ^ lu otra el fer- 

(1) Cels. lih. 3. cap. i. 

i^l) Ilipp. G, ejiid. spcu I. vcrs.i77. 



174 

irienlo tercianario ocaUo qae contrajo en Aranjnez. Nadie 
ignora qae suelen las tercianas disfrazarse bajo la aparien* 
cia de otros males , como son dolores » delirios » sadores y 
otros achaques periódicos, sin que se maniGesten por la 
calentura. Morton extendió tan importante doctrina con 
buen número de observaciones que juntó en el cap. 9 de 
Prolhei formi febrxs inlermiltenii$ gemo , y en ellas se ba- 
ilan algunos delirios tercianarios sin calentura. Sidenbam 
vio disfrazadas las intermitentes bajo la forma de una ver- 
dadera apoplegia (1). £1 mal del Rey á los principios te- 
nia un dia peor que otro , y sus melancolías guardaban 
exacta correspondencia tercianaria. Después he visto que 
todos los dias tiene S. M. formal crecimiento melancólico, 
aun cuando en el pulso no se descubra la calentura; con 
que es natural pensar que el fermento tercianario oculto 
en la sangre desde Aranjuez, agitado de la inedia y de la 
continuación de tan larga enfermedad, se haya movido dan- 
do formales calenturas. Estuvo el Rey los tres primeros 
meses de su enfermedad sin calentura , según el dictiraen 
de todos los médicos ; y no es extraño ya porque el fer- 
mento estaba oculto, y solo se descubría con el afecto me* 
lancólico periódico , ya también porque semejantes afectos 
de suyo no traen la fiebre. Hacia la mitad de diciembre vi- 
nieron calenturas manifiestas , y por no poder fijar el or- 
den de sus periodos , las tengo por erráticas ó vagas » y 
atendida la forma y carácter de ellas entiendo qiie son el 
HermilreUo. Ninguna cosa es mas común en la medicina 
que la correspondencia que tienen las enfermedades ter- 
cianarias (llamo así las que tienen períodos mas breves 
ó mas largos , á la manera de intermitentes) con las errá- 

(1) Sidenbam Episl. respons. 1 , pág. 387. 



175 

ticns, madándúse fácilmente de unas en oirás, de lo cual 
hay niucbos y preciosos documentos práclicos en los pro- 
nósticos y en las coacas de Hipócrates. Mucho nías sucede 
hacerse errático el fermenlo tercianario cuando del oloño 
pasa al invierno, parque la irregularidad del tiempo in- 
fluye en grande manera en semejantes alteraciones, como 
lo vemos frccuentemenle en la práctica. Del hfrmilrcteo no 
dieron los antiguos, e\cep(o Hipócrates, ideas bastante 
claras: Celso y Galeno hablan mucho de esta calentura, 
pero con tal variedad que no se pueden combinar. Los 
griegos posteriores no dijeron otra cosa que lo que halla- 
ron en Galeno. Cerca de nuestros tiempos trató de ella con 
extensión y exactitud el célebre profesor de Padua Adriano 
Spígelio ; y así por \v que nos enseña , como por lo que he- 
mos observado alenlanienle en nuestra práctica, hallamos 
que el hermilréteo casi siempre se furnia de las calenturas 
inlermílenles, y su manera muchas veces es vaga y errante. 
Dictamen que siguió primero Sennerlo, después el famoso 
raodeñés Francisco Torti [1], y últimamente el sabio mé- 
dico Vanswieten en sus CoinmeiUos preciosos á Bohcra- 
tu(2]. Las calenturas que á los principios son vagas, an- 
dando el tiempo y prosiguiendo la enfermedad se (¡jan y 
se hacen continuas ó semejantes ú ellas. Dice la sentencia 
coaca: Las calenluras de naluralfua tercianaria , si siendo 
vagas y errantes se Tijan en dias ignales son muy traba- 
josas (3). En otra parte se halla el precepto práctico de 
que es menester no emprender la curación de las calenta- 
ras errantes basta que se fijen ¡í). lio dicho que se ha- 
ll) Tort. Therapeul. üpecial, lib. 5, cap S, pág. 64i. 
[ü) Vsnsw. Coinmcnl. in nfor. Bohcrovc núm. 738, Ionio 2, 
pág. 403. 

(3) Ilipp. Coac. lili. 1, suau 37. 

(4) Hipji. De viil. rallón, inacul. secl. 4, icr>. 13(i. 




176 

cen semejantes á las continuas » porque en el tránsito de 
intermitentes á continuas, se padecen grandes equivoca- 
ciones por falta de atenta observación. Advierte esto dis- 
cretamente Sidenham diciendo que las intermitentes otoña- 
les parecen continuas sin serlo, y que sin grande aten- 
ción no es fácil conocer su intermisión (1). Todo esto ba 
sucedido en el Rey, porque las calenturas ban sido algún 
tiempo inconstantes, después se ban parecido á las conti- 
nuas , y últimamente se ban becbo remitentes periódicas; 
de modo que por algunas boras llegan á grande diminu - 
cion, y después con frió de los extremos y retracción del 
pulso , tienen crecimientos largos. El modo como boy las 
tiene es puntualmente como el que describe Hipócrates en 
los que estaban muy extenuados: **eran, dice, las calen- 
« turas en mucbos de ellos acompañadas de frialdad, conti- 
« nuas, bastante vebementes sin llegar á perfecta intermi^ 
« sion y en la forma hemitreteas : tenian un dia mas ligero, 
« otro mas fuerte, caminando siempre á mayor vebemencia. 
a Habia sudores en ellas, mas no eran de todo el cuerpo. 
«Los extremos se ponian muy frios, y con dificultad vol- 
« vian en calor (2)." En otra parte dice** que con el liermi- 
«treteo andan siempre males fuertes, que es calentura 
« muy fatal , y que los extenuados y enflaquecidos por las 
« largas enfermedades adolecen de ella (3]." La extenua- 
ción de que habla aqui Hipócrates , no es la de los tisicos 
pulmonares, sino la grande flaqueza y consumpcion del 
cuerpo de cualquiera causa que baya venido. Dicelo Ga- 
leno en el Commento^ y nuestro Valles dice asi: **En este 
lugar se babla de la grande extenuación de donde quiera 

(1) Síden. observ. medie, sed. t.', cap. 5. 

(2) Uipp. Epid. sect. 1, tex. 23. 

(3) Ilipp. 1 epid. sect. 3, tex. 5. 



t77 

que ella na/cn, pero no de 3i|tiell.i suliimnile qne viene de 
corrupción délos jmlmones (I). Siendo, pues, propio de lus 
que eslán extenuados y padecen largas enfermedades el 
tener el hermilrelco, y siendo este á veces en su origen 
lerciancro y errático, como lo dejamos probado, viendn 
que en el Rey concurren todas las condiciones de esta ca- 
lentura, es cosa clara que osla os la que está padeciendo. 
Conrírnicisc esto mas con las observaciones de Spigelio. el 
cual nuiesira que esta caleutura siempre supone el ronienlo 
en alguna de las parles internas principales del cuerpo, 
lo cual averiguó con la disección anatómica de mnclios 
cadáveres que padf^ctan por la violencia de ella. El cele- 
bro del Rey está lleno del Iiumor atrabiliar, como lo 
muestra la continuación y perpetuidad de las ideas melan- 
cólicas. Este humor andando el tiempo se corrompe, y i't 
sn corrupción se sigue la calentura qnc antes no habia. 
Itnlierave en sus Aforismos prueba muy bien esto mismo. 
Hablando de las calenturas que se padecen en los afectos 
escorbúticos díce , que son varias, cálidas, malignas y de 
todos modos iiitemiitcnles , errantes, períiídicas. ronlí- 
nuas , y que traen h alrojiliia, eslo es I,i evlcnnacion de 
todo el cuerpo (•2^ Ya mucho antes habia dicl"0 Eugaleno 
que en tales dolencias son las calenturas sin orden en los 
períodos intermitentes continuas. Vanswielen en el Co- 
menlo dice, que no solo en el escorbuto, sino también cu 
la melancolía, vienen las calenturas de la clase propuesta, 
bien (|ue no cuando comienza la cnfürniedad, sino cuando 
está adelantada la dolencia , cosa que se observa comun- 
mente en lus mas de las enfermedades crónicas. Confir- 
mase todo lo dicho con la auloridad de Sidenham, el cual 



(1) V.illi!sConiTi]€iil. in ( 
[ij Bulicrav, De cogn.is . 


',ml llil.l.- lil'. 1. 
■1 riiraii'l. riKtrli. ,i 


sel. 3. pAc. ¿H. 
for. tI5t. ml.n. 


ToMoXVm. 




1-2 



<78 

frac ana manía como efecto de las tercianas otoñales, di- 
ciendo haber observado que después de estas ¡queda en al* 
gunos enfermos cierta manía muy fuerte y difícil de de- 
sarraigar (1). Esta observación es do mucho peso, para 
entender bien los progresos de la enfermedad del Rey , y 
la fuerza del fermento tercianario otoñal en producirla y 
fomentarla. Concluyese de todo lo dicho , que siendo el 
humor que causa la enfermedad del Rey de naturaleía 
atrabíliar tercianario con putrefacción y acrimonia es* 
corbútica , es preciso que las calenturas participen de las 
propiedades que á estas afecciones corresponden. ¿Acaso 
se podría dudar si la calentura de S.M. es hética, viéndole 
tan extenuado? A mí me parece que no : sin embargo de 
estar atento en observar hasta los menores movimientos. 
La calentura del Rey no trae consigo calor acre, antes 
mucha suavidad; no tiene aumentos después del alimento; 
tiene formales crecimientos como las calenturas accesio- 
nales ; no hay en el pulso la celeridad y frecuencia que 
corresponde á los héticos ; el cutis no está seco y tieso sino 
rugoso, ni hay cursos coliqnantes, ni sudores nocturnos; 
con que nada tiene de lo que es preciso para ser bélico. La 
extenuación grande es una prueba concluyente de esto mis** 
mo, porque se extenuó S. M. antes de tener calentura, y 
en los héticos la extenuación es efecto de ella. Añádese que 
la extenuación es en dos maneras : una comienza por las 
partes internas principales , como el corazón , el hígado y 
otras semejantes ; las cuales adquiriendo un calor extraño 
con sequedad se enflaquecen , y su daño por la sangre se 
comunica á todo el cuerpo. Otras veces se empiezan á ex- 
tenuar las partes exteriores, que llamamos hábito del 

(1) Sidenham. Obscrv. medie, scct. 1, cap. 5. 



f7í) 

cnerpo, BÍn <|iie el daño de la sequedad llegue á las inte- 
riores, y csla es la exlenuiicion de la ¡urdía. Lo que su- 
cede eo csla es que fallaoJo el alimenlo, lu circulación de 
la sangre se hace en los vasos, cslo es, en las arlerias y 
venas mayores, y falla en los vasos mínimos que están 
en la superficie, porque Iiay licor suficicnlc para que cir- 
cule la sangre llenando los vasos que están junto á las en- 
IraÜas, pero no lo liay para llenur la capacidad de todos 
los vasos del cuerpo; al modo que sucede después de lar- 
gas y copiosas evacuaciones de sangre, en que queda la 
porción que es necesaria para circnlar en lo interior, y 
se enfria la superficie por no llegar á ella la copia que se 
requiere para calentarla. Los antiguos explicaban la exte- 
nuación de la inedia diciendo, que el poco alimento del 
cuerpo le tiraban á sj el corazón y demás parles principa- 
les , por donde las exleroas quedaban privadas de él. De 
esto se deduce que en lu inedia se ha de sacar el hábito 
*let cuerpo por falta de riego , sin que buya en las partes 
internas la misma sequedad que hay en las e\ternas. Con 
esto se entiende los distintos efectos que se observan en 
los extenuados por hetiquez y por inedia ; pues en aquellos 
hay un agente preternatural, activo, acre, seco, que gasta 
la humedad nativa de las entrañas y de todo el cuerpo, 
liquando y derritiendo la sustancia nutritiva de él ; en 
esta no hay mas que la disipación continua que padece el 
hombre y la falta de su reparación, de modo que sin sen- 
sible derretimiento ni colicuación viene á consumirse, ni 
mas ni menos que los viejo; que mueren de muerte natu- 
ral, porque les falta la restauración del húmedo que se 
disipa. Esto mismo sucede en algunas enfermedades, en 
que ó por degenerar el alimento corrompiéndose, como 
sncrde en los esrorbiilicos, ó por comunicarse á las par- 




180 

les , como en los lientéricos , el caerpo se extenúa en 
grande manera i sin que haya hetiquez ni calentara nin- 
gana. De modo que nn médico anliqoísimo llamado FilipOt 
de qaien varías veces hace mención Galeno » llamaba i 
esta saerle de extenuación seneclus ex morbo^ como si dije- 
se que la enfermedad hace en tales pacientes lo misoio 
que en los viejos ejecuta la edad. Una de las enfermedades 
que gasta al cuerpo y le consume , aun tomando alimento 
y sin haber calentura , es el afecto melancólico-maniacOt 
en especial si va con acrimonia escorbútica. ¿Qué seri 
privándose casi del todo del alimento preciso? Vanswieten 
habla de una muger melancólica que estubo seis semanas 
sin tomar alimento , y murió árida y extenuada por esta 
inedia (1). En Foresto se lee la observación de otro me- 
lancólico, que por no tomar alimento murió extenuado; 
y en mi práctica he visto un oidor que le sucedió lo mis- 
mo. Es verdad que el pulso ha estado duro con perma- 
nencia , pero esto no significa hetiquez , y lo que es mas de 
por sí solo ni aun indica calentura. Es menester confe-- 
sarle á Galeno gran maestría en asunto al conocimiento del 
pulso ; pero hablando del que está duro en varias partes 
dice, no solo que no es indicativo de calentura, sino qoe 
impugna este dictamen (2). Puédese, pues, hacer el pulso 
duro por la sequedad de la arteria, como sucede en la ine- 
dia y extenuación que dimana de ella. La convulsión y 
flatulencia pueden hacer lo mismo, aquella estirando, esta 
extendiendo las túnicas de la arteria. Todas estas causas 
concurren en el Rey , pues está extenuado , está lleno de 
flatulencia que sensiblemente la percibimos, y está pade- 

(1) Yansw. Comuicu. in aplior. Bohcr. núm. 1109, \úg. 508» 
tomo 3. 

(2) Galen, De dífTercnt. fcbr. lib. 1 , cnp. 7. 



181 
ciendu una ciifenneduit convulsiva. Ilc vislu con cuidado 
á nuestro Solano de lauque en su ¿apis Udus Appolims, A 
su discípulo D. Mnnuel Gutiérrez de los Ríos, en su lílin- 
ma de la naturaleza , y al ioglcs Niliell que recopiló á es- 
tos autores. Todos ellos tratan con extensión de los pul- 
sos; pero no bailo que al pulso duro le tengan por indi- 
cativo de ninguna calentura, mucho menos de la liélicn. 
Las convulsiones las lia padecido el Bey varias veces en el 
curso de esta enfermedad; y me atrevo á asegurar que 
raro es el dia que según mas ó menos vehemencia no se 
las haya observado. Va distinguimos los temblores que 
tiene por los afectos del ánimo de las convulsiones (ó sean 
movimientos convulsivos, como se usa decirlo ahora^ 
porque en el temblor la parle se mueve con movimiento 
alternativo hacia abajo por su peso y hacia arriba por la 
fuerza vital, obrando estas dos potencias con alternación. 
En ei movimiento convulsivo el miembro se encoge . re- 
tirándose violentamente hacia su origen , y las alternati- 
vas vienen de la voluntad que intentan mover íi su alvc- 
drío la parte, y de la fuerza del mal que se lo estorba ; y 
caando no es violenta obran alternativamente. El príapis- 
mo continuo é incesante que S. M. padece es argumento 
evidente del movimiento convulsivo de la parte donde se 
ejercita ; y este mal siempre que concurre arguye y prueba 
enfermedades convnlsorias. Hipócrates dice ''que rl hu~ 
mor meítinró/ico fnfre otros males causa c()tiruIiíoii''j y ma- 
nías (t). También dice que los melancólicos se hacen 
epilépticos en cuanto el humor ocupa el cuerpo o el áni- 
mo (2). Galeno advierte muy bien explicando este lugar, 
que no lodos los melancólicos caen en alferecías, sino 

(1) tlipp. I.ih. a, aplKir. sont. 5ti. 

(2) Ilipii. tí. c|ml. srtt. 8, icM. i'J. 




182 

solo aquellos en quien la melancolía tiene potrefacckHi 
maligna con acrimonia. En verdad que siendo en el Rej 
mny acre el humor atrabiliar y pútrido» como lo mues- 
tra la calentura y demás síntomas que padece » es muy 
regular el que tenga convulsiones epilépticas , como en ni 
dictamen , por dos ó tres veces las ba tenido. Es así que 
la epilepsia unas veces es exquisita, otras no; ó lo que es 
lo mismo , unas veces es perfecta , otras imperfecta. Ea 
aquellas, junto con las convulsiones de los miembros , hay 
privación absoluta de potencias mentales; en esta lal ves 
no se priva la mente , ó es ligera y transitoria su priva- 
ción. Esta distinción útilísima en la práctica^ es propuesta 
por nuestro Valles en el Comniento á la historia de Afela 
de Larisa, donde dienta que aunque no se priven las po-r 
tencias internas si hay convulsiones de miembros particu- 
lares, son en rigor no exquisitas, sino imperfectas alférez 
cías (1). El Rey ha tenido estos movimientos convulsivos 
varias veces, y por lo común sin privación de la meu|e; 
pero en alguna ocasión ha tenido también cierta privaciou 
transitoria que me ha parecido imperfecta ó no exquisita 
epilepsia melancólica: añádese á esto que nunca son mas 
familiares ni mas tolerables las convulsiones que cuando 
domina en el humor atrabiliar la acrimonia escorbútica. 
Todo esto sirve para conocer que el celebro en S. M. está 
gravado del humor melancólico, porque debiendo pro- 
ceder semejantes convulsiones de repleccion con acrimo- 
nia , no cualquiera sino de tal condición que ocupe los 
nervios , cosa clara es que la presencia de estos movimien* 
tos convulsivos sea prueba de la copia de humor vicioso y 
acre que llenan las partes mas considerables del celebro. 

(1) Valles Coiiuneiil. m lib. o, epid. text. 22, pág. 239. 



TROSOSTICO. 



Es error el pensar quo no putMla un Iiombrc pcrcciT 
por el aféelo melancólico-maniaco; porque dado que csle 
Dial siendo soUlario , esto es , de por sí solo no sea mor- 
tal, pero lo es muchas veces por los adherenles qoe inc- 
vitaLlcmcnte se te allegan. Si el Rey no tuviera otra cosa 
que vencer que este afecto melancólico, fuera larga la 
carrera de sn mal , ]>orqiie lo es siempre esta enferme- 
dad ; pero la pasaria con iirmes esperanzas de salir hii^ii 
de ella. Mas como en S. M. no es solitaria la melancolía 
sino acompañada de varios aillierenles que se le juntan, 
de ahí nace el <]ue sea enfermedad peligrosa. La circaní< • 
lancia de despertar después de un largo sueño con turba- 
ción y mayor agitación de lamente, arguyen en el humor 
atrabiliar una acrimonia maligna y no sujeta á cocción, 
por donde es señal de ser la melancolía peligrosa. La 
extenuación grande que lia contraido también le ponen 
gran peligro de no poderse reparar. Los movimienlos 
convulsivos en los melancólicos prueban mucha malina 
en el humor de la enfermedad , y suelen al fin parar en 
perfectas é incurables alferecías Las calenturas erran- 
tes ó vagas, nacidas de Immor atrabiliar fijado en el ce- 
lebro, son peligrosas. La estitiquez del vientre, larga de 
luocbos dias, prueba disposición espasniódica en los ¡otes- 
linos, la cual no solo es por sí dañosa, sino que puede 
traer después la atotiia. esto es, el desentono de las par- 
tes pasando de apretura á flojedad peligrosísima. Por 
todos estos motivos se debe contemplar en sumo riesgo 
la vida del Kcy, y en grande fuerza su penosa enferme- 
dad, mavorineiite uu liabieodo permitido jamas que á 



184 

tiempo y A los principios se hiciesen los remedios que 
podian ser á pro|'ósilo para contenerla. La poca espe- 
ranza que se puede tener consiste en que el tiempo de 
la primavera ayuda á desvanecer este mal, cuando em* 
pezó en otoño: que la naturaleza todavía conserva na 
buen golpe de fuerzas vitales ; y que la falta de nutrición 
no depende de causa interna inamovible , como sucede en 
otras enfermedades de todo punto incurables. No pnedo 
omitir aquí la sospecha que tengo de algunos dias á eala 
parte, es á saber, que el afecto melancólico*man(aco 
del Rey va haciéndose frenético habitual , porque la cali- 
dad de la descompostura de la mente junto con las calen* 
turas dan muestras de ello. Decia Hipócrates que si loa 
melancólicos llegan á tener calenturas se hacen frenéti- 
cos (1) ; y Celio Aurcliano no distingue entre sí estas do* 
lencias , sino solo por las calenturas (2). La fremitis es de 
dos maneras, una aguda y otra lenta, que Galeno lla- 
maba hética. El Rey no tendrá la primera, pero está ex* 
puesto á la segunda. Hasta aquí todo esto para en temor 
\ sospecha que yo tengo de que suceda. Haga Dios que 
no se confirme ; porque si se hiciese la fremitis héctica el 
caso era irremediablemente fatal. Y algunos de estos en« 
Termos van á morir lentamente, pero otros he visto mo- 
rirse instantáneamente, cuando mas descuidados estaban 
todos. 

CUBACIOX. 

En la curación, en la parte que á mí me toca, BÍem«* 
pre he tenido la idea de corregir el humor atrabiliar y 

(1) Ilipp. Coac. seiU. 93, lib. 1. 

(2) Col. Aurcl. De morb. acul. líb. 1 , cop. 5, pág. 10. 



18o 
confuiiai' lu rubcza y lus nervios. Pura esto lie coitleiii- 
|)lailu que era preciito aportar luOu suerte de iiieJií^ii- 
menlos espiritosos, acres, fuertes y cálidos; y por el 
contrario conveniaii los que ablunduu , swaviKan y corri- 
gen la especial acrimonia que domina. A la mitad de 
noviembre se dispuso por consentimiento general de lodos 
los médicos de S. M. , que lomase la tedie de burra con 
el jarabe scclelirbico de Torrcslo, que se compone de 
cochiaria y becabunga, pero no lo tomó. Después su 
dispusieron unos caldos con galápago, ranas, ternera 
y vívoras, que tampoco los quiso lomar mas que una 
vei. Viendo los crecimientos notorios del mal melancd- 
lico á principios de diciembre, con unánime consenti- 
miento se dispuso la quina en el eicctuarto peruviano 
epiléptico de Fullee para quitar á un tiempo los aumen- 
tos sensibles de la enfermedad y confortar la cabeza; 
mas no liubo forma de tomar sino solo la primera dosis, 
que fué de dos dragmas de olecluario. Viendo, pues, una 
estitiquez tan permanente y dañosa, se aconsejaron por 
todas las vías posibles las lavativas; pero no liulio forma 
jamas de venir á ello. Tratóse de exonerar el vientre, y 
propuse yo primero el uso largo de los emolientes , como 
la malva, la mercurial , la flor de violeta; y cuando ya 
se hubiesen facilitado las vias y preparado el cuerpo, el 
nso de un mero lenitivo de aquellos cuva virtud no se 
cree exceder de la primera región; pero nada de esto se 
hizo. Los baños á la cabeza resolutivos, blandos y con- 
furlaoles se han propuesto muchas veces, pero S. M. 
nada de esto ha querido hacer. De piirganles, cméli- 
coi , ni otras fuertes evacuaciones no so lia hablado, ya 
porque no se han considerado del caso, \a porque Cam- 
bien era imposible sujetarse S. M. ¡i ellos. El cocimiento 



186 

blanco de Sídeoham y el agua con el nitro se dispusieron 
para templar el ardor de las calenturas fuertes. Ha to- 
mado de aquel alguna vez con harto trabajo y persua-r 
siones , pero de esta no ha probado nada. Yo he sido de 
dictamen que en estos últimos meses se le diese la leche 
de burra como se dispuso en el mes de noviembre ; pero 
no se ha hecho , porque los demás compañeros no lo haii 
tenido por conveniente. Últimamente se ha dispuesto una 
gelatina de asta de ciervo con vivoras tiernas: ha toma-* 
do una sola vez, no sabemos si continuará. En todo este 
tiempo que yo asisto á S. M. ha tenido de prevención al^^ 
gunos cordiales que en la substancia han sido una misma 
cosa ó han tirado á llenar una misma indicación. Su com* 
posición es do las confecciones de gentil y de jacintos, 
polvos de madre de perla y del marqués, jarabe de bor-i 
raja y escorzonera con agua de tila y de cerezas ; de es-- 
tos ha tomado alguna vez de tarde en tarde. No hemos 
amontonado mas remedios, así porque los melancólicos 
deben tratarse con gran suavidad y blandura « como por<« 
que el fárrago de medicamentos es mas propio de curan** 
deros que de médicos, que procuran conocer é imitar á ia 
naturaleza. Lo que conviene advertir aquí es que S. M, 
tan remitente ha estado á los remedios como á la dieta^ 
de modo qae nunca se ha hecho nada con método , ni ha 
tomado las cosas mas que ana ú otra vez , y luego las ha 
rechazado ; y no es por falta de ruegos, persuasiones y* 
desengaños , porque sin faltar al decoro de su Real 2et^ 
sona, con verdad y claridad se le ha dicho lo que conve-^ 
nia á su salud , así en el régimen de los alimentos oofmo 
de las medicinas adecuadas ; pero no se ha podido jamás 
conseguir que se sujetase á método ninguno, ni que en 
forma hiciese nada de lo que se le ha prescripto. No hie*> 



187 

nios pensailu en marciales, {Kirqtic en un cnerjio lan ári- 
do y seco fueran dañosos. Hemos procurado persuadir el 
uso de los vejelables saponáceos , como la agrimonia , bc- 
cabanga, fumaria, pimpenela, con loda suerlc de cicbo- 
raceos infundidos en el suero de la leclie , y animados 
con un poco de cristal de tárlaro ; pero S. M. no ha pres- 
tado oídos á estas propuestas, antes las ha apnrlado en- 
teramente. Víllaviciosa 20 de febrero de 1759. 



Discurso sobre la eurcrDicdaí] ili'l Rrv Questro Si'fior D. FiTuaiiilu V!. 



PAUTE SEGUNDA. 

C0M:lNtIAC10^ DÉLA HISTOBtA. DE LA EHPRRHKttAD. 

En la primera parle de este discurso dijimos la his- 
toria de la enfermedad del Tley nuestro Señor hasta los 
fines de febrero : lo qne ha sucedido desde entonces hasta 
el fin de ella es de esta manera. La descompostura de la 
mente ha ido siempre á mas ; de mudo <]ue en ella ha te- 
nido furores, iras y acciones sumamente destempladas. Ha 
lirado á los asistentes tos vasos, los platos, las tazas, y 
S. M. varias veces se ha golpeado ú si mismu , y se ha 
puesto al cuello con ademanes de ahorcarse, ya el lienzo 
qne podía coger , ya la servilleta que tenia sobre la cama. 
Todas estas cosas iban mezcladas con alternativas de mie- 
dos , de inquietudes, de sosiego, de alborotos, gritos, de- 
cadencia , inacción y otras cosas A este modo; de manera 
que unos ratos dominaban unos afectos, otros ralos 



sus I 



188 

contrarios , pero siempre las ideas de la menle eran hijas 
del mal, nanea de la naloraleza. Despnes del solsticio del 
estío hubo por algunos días gritos y voces exiraordina-* 
rias ; y al empezar la canícula cesaron » entrando en su 
lugar la indolencia y la inacción. Por estos tiempos las 
ideas de la mente ya no tenian objeto fijo, antes bien eran 
vagas, desordenadas é inconexas, de modo que por horas 
enteras hablaba sin que ninguno de los asistentes pudiese 
atar un discurso, y á veces ni una proposición bien for- 
mada; y no solo erraba ya en los juicios, sino también 
Alguna vez en las operaciones del sentido común , ó equi- 
vocando los sugetos, ó el lugar de su habitación ú otras 
cosas de las que tenia presentes : bien que esta suerte de 
errores ni eran tan permanentes, ni tan frecuentes como 
los otros. Algunos cortos intervalos se mezclaban entre 
estas erradas ideas, pero eran de tan poca duración que 
apenas daban lugar á conocerse , y luego volvia á sus 
ideas extrañas, con la particularidad de que estando dis- 
pierto no ha cesado de hablar ni de hostigar á los asisten- 
tes ¿ que hablasen , y nunca de otra cosa que de las ideas 
dominantes que su enfermedad le sugería : de donde na- 
cia que i veces las tres partes del dia se pasaban en con^ 
tínua é incesante conversación de cosas erradas, las cua- 
les era preciso repetir innumerables veces, y no contes- 
tándole se irritaba con extremo , y si se le corregía su 
error venia á extraordinario enfado y desesperación. 
Pedia continuamente que se le apuntase algo, porque si 
no le apuntaban decia que no tenia pensamientos, y que 
era forzoso morir por falta de ellos. Nunca permitió que 
se le apuntasen cosas que pudiesen borrar las ideas que el 
mal le ocasionaba , antes bien si con alguna arte se inten- 
taba distraerle , como se procuraba hacer muchas veces, 



189 

para qoe olvidase sus imagiiianiuiies melancólicas, se oii- 
fadaba cmi eilremo, y obligaba á los qne lenia présenles 
á que le repitiesen sin cesar las mismas cosas qae era ron- 
veoicnlc olvidase. Varias veces sucedió que no se le 
apuntase nada por no radicarlc las ideas viciosas, pero 
era entonces lanío el enfado y desconsuelo que por ello 
había, que prunimpió muchas veces en frasea disonantes 
y descompuestas contra los (|iie se restslian á apuntarle 
según su gusto: y lo que es uius, se conmovía é inquie- 
taba extraordinaricinicute sin sosegarse basta que se le 
excitaba la especie de sus propios males. Aunque de parte 
de S. M. habla violencia que le llevaba á esla suerte de 
apuntaciones; pero de parle de los asistentes se procnraba 
evitarlas cuanto era posible , buscando varías arles y ma- 
ñas respetosas para no fomentar las ideas, y hacer al 
mismo tiempo qtie ])ur ello no se enfailase. Los sueños han 
variado mucho, porque en marzo y abril tuvo S. M. al- 
gunos sopores fuertes que duraron algunas horas, y aun- 
que volvió de ellos con bastante expedición, pero duró 
por machos días una allernalíva de ideas agitadas y de 
somnolencia, de modo qne esta parecía preparar el ca- 
inino á aquellas; pues estando algunas horas somnolionlo 
con pesadez , salía después del sueño con ideas de vehe- 
mente agitación. Cerca del solsticio del eslío, empozó á 
dominar lo destemplado de la mente, y á irse perdiendo 
los sueños de tal suerte , que hacía los finos de julio dor- 

Lmia mal y muy poco. Débese notar que esta alternativa 
se perdió superando el exceso de las vigilias al sueño, 
cuando S. M. empe/ó á toiTiar lupioso alimento como des- 
pués veremos. Junio con estos sueños pesailos tenia algu- 
nas veces convulsiones, ya de las parles do la cara, con 
transitorias snspensiones de ios sentidos, la de los brazos 




190 

y piernas que daban iuh$uUu$^ esto es saltos fe|>eiidos ooq 
violencia. Cesaron también las convnlsiones hacia los fines 
de abril, en cuyo tiempo se empezó á notar muy percep* 
tibie (pues aunque antes ya hubiese algo de esto, se per-* 
cibia poco y casi no era molestó) un movimiento como de 
palpitación en todo el circuito que forman las costillas 
falsas , en la cual la espiración, esto es, el movimiento que 
el pulso respirando hace hacia afuera se repetia dos , tres 
ó mas veces antes de empezar nueva inspiración, al modo 
que sucede en la risa fuerte , que en español llamamos 
carcajada. También se notaba que en esta acción se tira- 
ban las últimas costillas y las partes á ellas conexas desde 
la izquierda á la derecha , de modo que este no era un 
movimiento continuo ni permanente, sino alternativo y de 
repetición , y era unos ratos mas sensibles y otros menos. 
£1 priapismo que habia sido muy molesto cesó por este 
tiempo del todo, y la respiración que habia estado entera* 
mente buena desde entonces empezó á ser laboriosa , sin- 
tiendo S. M. opresión en ella, y falla de libertad con can-* 
sancio en el hablar, en el beber y en cualesquiera otros 
movimientos del cuerpo. También desde entonces se em- 
pezó á observar un silvo en la garganta que los griegos 
llaman ranchos^ y los latinos sibilus. En el alimento nunca 
guardó regularidad, ni en el tiempo, ni en la calidad de los 
manjares, ni en el modo de lomarlos; porque pedia de co- 
mer las horas que se le antojaba. Gomia los alimentos que 
queria sin sujetarse al dictamen de nadie , y cuando lle- 
gaba el caso de tomarlos , lo hacia ( usando de la frase bi- 
pocrática) modo maniaco. Hacia la mitad de junio se re- 
dujo i hacer al medio dia una comida de alimentos sólidos 
f!|on mejor orden que antes ; pero se notó que los dias pri- 
Oieroaqne hizo esto dormia y parecía recobrar algunas 




I 



191 
fuerzas, que algunos lo tuvieron por alivio, pero los mns 
cautos conocieron que eran consuelos aparentes, puesto 
que en la substancia ni recobraba las fuerzas , ni se miti- 
gaba naila la actividad del mal ; solo se logró con este ali- 
mento que hubiese mas fuerzas maniacas: que pasados los 
primeros días se fuesen disminuyendo las horas del sueño, 
y se aumentasen las voces y los gritos. I-a nutrición desde 
el mes de enero en que empezó á tomar algún alimento 
después de la larga y tenaz inedia , fué siempre mala y de 
cada día mas imperfecla. En lugar de convertirse el ali- 
mento en sustancia animal, viviente y saludable, se lle- 
naba la superficie del cuerpo de sueros icorosos, crudos, 
preternaturales, que causaban abotorgamientos en la cara, 
con color páltdu aplomado y entumecimiento en todo el 
hábito del cuerpo; de modo que en los principios de abril 
tenia cacbrxia con extenuación , y andamio el tiempo paró 
en verdadera anasarca,- pues ya el rostro, los párpados, 
las manos, el escroto, los muslos, los pies, los lomos y 
espaldas estaban bastantemente hinchados. El vientre unas 
veces se entumecía, otras se deshinchaba, y esta misma 
variedad se observaba en la hinchazón de las demás par- 
les; pero á los princijiios de julio se hizo tan permanente 
la elevación del abdomen , que aunque algnnos dias va— 
fiaba, constantemente se mantuvo con la forma que se ob- 
serva en la hidropesía tímpamiUs. Nunca ha tenido cursos, 
áotes por el contrario ha inclinado á eatitiijuez ; de modo 
que si algnnos <lias obraba , pasaba dos ó tres sin hacer 
nada , ó muy puco , y el eicrcmeiilo ha sido sólido y for- 
mado en pelotones, semejante en algunas ocasiones al de 
lascaltrns, que los griegos llaman slíilmiai , y solo al 
ñas veces apareció tierno con blandura , pero nunca fu¿ 
tal que tuviese permanencia ii¡ llegase á ser diorío. T 




J 



19S 

(]as las cosas referíclas pararon con permaneiicia, sin dimi- 
nución ninguna en. lo snstanciaU baala la entrada de la 
canícula, en cuyo tiempo se acrecentaron las calenturas, 
la cabeza se descompuso mas , la palpitación del diafrag- 
ma se hizo mas fuerte y molesta y las fuerzas se dismi- 
nuyeron. Desde entonces empezaron á aplacarse los gri-- 
tos, se disminuyeron los deseos de apuntamientos* faltó el 
apetito á la comida , dominó el deseo de beber , y en to- 
das las cosas se observaba una especie de inacción que 
podia llamarse indolencia. Los sueños entonces eran pocos 
é inquietos, los sudores muchos y molestos algunas no*- 
ches, la respiración mas trabajosa y la inquietud mas 
molesta. Hacia los principios de agosto empezó i tener 
oscura la locución , de modo que hablaba torpe y sin cla- 
ridad. Algunos amagos de estos babia padecido en los me- 
ses pasados , pero fueron pasajeros y de poca duración. 
Los dias cinco y seis de agosto nadie le pudo entender sino 
tal cual palabra ; de modo que el habla era oscurísima y 
sumamente embarazada. El día seis del mismo mes á las 
nueve y cuarto de la noche , hizo un ruido como de mo- 
vimiento impetuoso, y habiendo acercado la luz se halló á 
S. M. con una perfecta alferecía. Quedó después de ella 
sin habla, pero no sin sonido. No volvió perfectamente en 
si , pues se mantuvo muy azorrado toda aquella noche y la 
mañana del dia siguiente. En la larde de este dia le volvió 
á rei^etir , y quedó de esla repetición mas azorrado que de 
la. otra. El dia siguiente miércoles á ocho de agosto le re* 
pitió hacia el mediodia , y desde entonces ni se le oyó mas 
sonido ni locución , estando privado enteramente y dando 
solo algunas señales dudosas de oir algo. £1 dia nueve le 
repitió dos veces en el dia y una en la noche, de modo 
que se quedó de todo punto privado de sentido y movi- 



193 

miento romo los a|)opléiicos. Eslc Jia por la larde emprírt 
á lene.- nn fuerle ronquido, en lo noche se le añadió el fn- 
terlor ó hervidero del pecho; y oreciendu estos cosas ron 
calor activo al tocto y con pulsos re^^ulares , pasó hasta las 
Ires de la mañano del dia siguiente. A esta hora siendo el 
estertor sumo, la respiración fatigadisima y la cara en- 
cendida, empezó ó ponerse petjneño el puUo, y ounien- 
láodose su decadencia vino este Príncipe á fallecer a las 
cuatro y cuarto de la mañana del dia diez de agosto. Desde 
que le acomeliú lo alfereiía, ya no lavo mas advertencia 
ninguna. El caldo y el cordial se le daban ahriéndolc la 
boca y tapándote las narices. Algana vez vomitó estas co- 
sas asi tomólas habia tomado, pero después ya no suce- 
día esto, y al último no podía turnarlas sin peligro y te- 
mor de que se sofocase. Nunca se ha podido lograr que I» 
curacioD que teoiamos proyectada se pusiese por obra ; de 
donde nace que no hay necesidad de hacer mención de los 
remedios, porque jamás se ha snjelado á ana metódica y 
bien ordenada curación. Algunps rephálicos, confortantes 
y absorventes, ha tomado pocas veces. Los caldos recupe- 
rativos, los sueros medicinales y otras cosas de esta casta 
DO se ha podido conseguir que los recibiese , y el mal an- 
dando el tiempo iba de tal suerte quitando las fuerzas len- 
tamente íí S. M., que dado que hubiese estado dispuesto 
Á lomar las medicinas, no hubiéramos podido ja prescri- 
bir oirás que las que tiran á confortar, renutrtr y aumen- 
tar la vitalidad. El día once de junio empezó á Inmor la 
leche de burra de dictamen y consentimiento de lodos los 
médicos , y continuó su uso hasta el dia cinco de agoslo 
en qnc la dejó. No se vio en este tiempo efecto favorable 
ni adverso de esle remedia, porque ni se compaso la nu- 
trícíoD ni se enmendaron las calenturas ; pero ni tampoco 
Tomo XVIII. 13 



194 

le relajó el vientre , ni se le corrompió el estómago « ni le 
prodajo náuseas , ni ninguno de aquellos efectos que sa 
experimentan cuando sienta mal esta medicina. 



EXPLICACIÓN DB LOS SÍNTOMAS. 

Como esta grave enfermedad anduvo de cada dia ere* 
ciendo hasta que causó el último estrago, intento mostrar 
que todas las cosas que en ella se observaron fueron rega- 
lares y naturales consecuencias de la raiz primitiva de este 
mal. Para esto es menester volver á la memoria lo que de- 
jamos sentado en la primera parte , es á saber , que el fo- 
mento de esta dolencia residía en el celebro y en todo el 
sistema nervioso, lo cual además de constar por las prue- 
bas que allí dijimos, se demuestra también por la perpetui- 
dad y continuación de la lesión de la mente, la cual de cada 
dia ha sido mayor y sin interpolaciones , y esto no puede 
suceder sin que haya en el celebro un daño fijo y perma« 
nenie. Las lesiones que se han observado en las partes in- 
feriores, han sido mas variables y menos duraderas; y 
pudiendo estas padecer por consentimiento del celebro 
dañado ,. creo yo que la infección de esta parle tan prin- 
cipal , comunicada por los nervios á las' demás, ha sido 
el motivo de que en estas se observasen también especia-» 
les síntomas , como iremos descubriendo en la serie de 
este discurso. 

Cansó admiración á muchos el ver que el Rey unos 
dias tuviese mucha calentura, otros muy poca, ó tal vez 
ninguna. Unas veres le venian crecimientos que le dura- 
han por algunos dias seguidos, otras veces pasaba muchos 
dias sin ellos. En algún tiempo le entraban con gran frió 



195 

de los extremos, después vinieron sin csla cirninstancia. 
En conclusión nunca lian guardado urden ni período liju. 
ni ba tenido círcunslnncia en el modo, ni en la naturaleza, 
ni en los accidentes. Esto que era objeto de novedad para 
los que no ejercitan la medicina , era para los profesores 
de ella cosa muy conforme al orden natural de la enferme- 
dad ; porque hay en las dolencias melancólicas una suerte 
de calenturas que los médicos antiguos por la irregula- 
ridad de ellas llamaron erráticas, inconstantes y vagas. 
El autor de las Difiniciones médicas, cercano á nuestros 
tiempos, difíue asi esta calentura: "Es ana fiebre cuyas 
« accesiones no guardan eutre si proporción ninguna; por- 

• que los principios de los crecimientos son desordenados 

■ y no observan la forma de ninguna calentura determina- 

• da , por donde ni se puede llamar cotidiana , ni terciana, 

• ni coartana, ni se puede tampoco decir que sea conlí- 
« nua; y entre las causas que la pueden producir es una 

■ de las mas señaladas la corrupción del humor melancó- 
«lico en alguna parle principal del cuerpo (1)." Aunque 
teinejanles calenturas pueden tener su asiento en los hi- 
pocondrios , pero comunmente acompaüa á las enfermeda- 
des de la cabeza, cuando proceden estas del bumor me- 
lancólico. Asi Galoneo, escritor de la mayor recomenda- 
ción, trae dos enfermos en que se ol)sc:rvaron las calen- 
Inras erráticas por indisposición del celebro. Y siendo así 
que á este autor se le debe aquella distinción (an útil para 
la práctica de calenturas cefálicas, lienosas. epáticas y 
otras á este mudo, abrigando la naturaleza de ellas de la 
parte donde residen , y del mudo con que la aOijen, sentó 
en una de las observncioni's citadas, que la calentura er- 

(1) Correus l>¡f. ineil. verb. pi'ig, ÜI5. 




196 

rálica de aquel enrermo era propia y peculiar de la ca- 
beza (1). Foresto trae también observaciones sobre las 
calenturas erráticas, y después de haber manifestado lo 
vago é inconstante de ellas en todo el modo de proceder, 
sienta que siempre nacen de abundancia de bumor me* 
lancólico, maligno y corrompido (2). Esto que hemos dí« 
cho basta para quitar la admiración que á muchos cansaba 
el ver que los módicos variasen , diciendo unos algunas 
veces que el Bey tenia calentura en aquel dia, y otros que 
estaba libre de ella ; porque siendo distintas las horas de 
las guardias en (fue asistian á S. M., era fácil que unos le 
hallasen con crecimiento, otros sin él, en una suerte de 
calenturas cuyo carácter es la inconstancia y la instabilidad 
en todo. Estas calenturas cuando son muy permanentes, 
dimanan de vicio arraigado en parte principal del cuerpo, 
son no solo difíciles sino casi imposibles de desarraigar. 
Saben los médicos doctos que hay dos suertes de calentu- 
ras errantes y vagas; unas son epidémicas, que en cier- 
tos años suelen dominar, principalmente en el otoño, las 
cualtis tratadas con prudencia ceden á los remedios, y lo 
mas que en ellas sucede es convertirse en cuartanas como 
lo dice Hipócrates en los Pronósticos. Otras son las que 
dimanan del daño de alguna parte, principalmente del 
cuerpo, y estas son largas y peligrosísimas. Asi que los 
Juicios médicos de Bresiau dicen con mucho acierto: el 
faltar los farroximos^ esto es, los crecimientos en los días 
acostumbrados según la naturaleza de cada calentura, ar- 
guye un mal disforme y mostruoso (3). 

(1) Bailón. Con&íl. med. lib. 1, consil 18, pág. 27, y con- 
sil. 69, png. 296. 

(2) Forcst. Observat. lib. 3, observat, kk- y 4-5, pág. 105 y si* 
guíenles. 

(3) Hist. morb. an. 1702, pág 375. 



197 

Después de haber padecido S. M. ct priapismo por ol- 
giinos meses , y haber experimentado el hipo por algunos 
dias, se empezó á observar hacia los principios de abril 
un movimienlo de palpitación en ludo el circuito que for- 
man las costillas falsas, y se tiraba alterDalivamente tuda 
iquella regiuu hacia la parte derecha, causando aque- 
lla especie de respiración laboriosa, <¡ue llípócralcs lla- 
maba fpirtfus olJ'entUns. Este movimiento solo cesaba en 
las horas del sueño, y anduvo siempre en aumento hasta 
poco tiempo antes de morir, en que cesó del todo. Es 
cosa averiguada, que así como la cabeza puede padecer 
por los daños de las partes inferiores, pueden estas tam- 
bieD experimentar grandes males por las indisposiciones 
de la cabeza. Decia mny bien Averroes, que los médicos 
sabian muy poco de las enfermedades capitales y convul- 
Borias , porque son sus causas muy alislrusas, esto es, ocul- 
tas y difíciles de curar (1). Thomas \Villis, que se dedicó 
de propósito al examen de ellas, dice muy bien que las 
cansas morbosas que ocupan el celebro, extendiéndose 
por los nervios que salen de él, y por los del espinazo 
poi* cierta especie de propagación, causan afectos convul- 
sivos de las partes inferiores , y en especial propone al- 
gunas historias de convulsiones de diafragma , origina- 
das de enfermedad arraigada en la cabeza (2). Raimando 
Vuissens, ditigentisiiiiu averiguador de los nervios, de- 
muestra que la indisposición del celebro comunicada á 
las parles inferiores , suele causar afectos cspasmódícos en 
ellas (3). L'na de las parles inferiores que mayor corres- 

(t) Et scias quod vtrha mcdieorum in hoe aectdtntc vnivtrsaUttr 
lunt propin^uiora, ut tinl verba muii'conitn, ijaam ul tin( demont- 
trolica. Averr. Coilipel, lib. 3, can, 33, dól-, •H. 

(2) Wíll. PmIioI. ccrcl>. cap. 1 ct 5 i»?. 445 et K8. 

(3) Vuiss. Neu. rogrii]tli. Iib. 3, pág. IWO. i '',,., . . 



/^ 



198 

pondencia tiene con el celebro, es el septo transverso; 
por donde las enfermedades de este dañan la mente, y el 
contrario las indisposiciones del celebro inducen afectos 
espasmódicos en el diafragma. Entre las partes genitales 
y las de la respiración hay cierta correspondencia, de 
modo que las enfermedades de unas hacen tránsito á las 
otras ; en el hipo concurre cierto movimiento convulsivo 
del diafragma. Guando yo vi , pues, la palpitación que en 
el septo transverso le sobrevino al Rey , entendí dos co- 
sas: la ana , que la materia morbofi se propagaba desde 
el celebro á las partes inferiores ; la otra , que el mismo 
humor que antes por varios nervios causaba el priapismo 
y el hipo, se fijó después en el septo transverso. Todo esto 
observado atentamente me pareció que aumentaba en gran 
manera el peligro del enfermo > y voUia de todo punto 
incurable su dolencia por tres motivos. El primero, por- 
que en esta metástasis ó transmisión del humor del ce- 
lebro al diafragma , era preciso que indujese como lo 
hizo la fremetis hética. £1 segundo, porque la palpita- 
ción del diafragma necesariamente trae dificultad en la 
respiración , y en su consecuencia entumecimiento en el 
vientre. £1 tercero, porque los que padecen semejantes 
palpitaciones mueren convulsos. Cada una de estas cosas 
sí se hubiera de tratar con todos los fundamentos del arte, 
pedia una larga disertación ; pero los insinuaré yo aquí 
con la brevedad que corresponde á una consulta. Nin- 
guno ignora que las enfermedades se trasmutan unas en 
otras: unas veces con beneficio, otras con daño de los 
pacientes ; y esta doctrina de la sucesión de las dolencias 
es una de las mas útiles é importantes que tiene la medi- 
ciña. Que la melancolía pasa á manía lo hemos mostrado 
en la parte primera. Que la fremitis degenera en afecto 



199 
mauíaco lo prueban muj' bien Boherave y su commenta- 
dor Vanswielen (t). Que el aféelo melancólico maniaco 
ilejenera en fremJlis, lo propone Hipócralcs en varias 
parles. En el libro primero de las enTermedailcs dice 
que los frenélicos son muy semejantes á los que deliran 
por el alrabilis; porque cuando en eslos se corrompe la 
sangre con la bile y la piluita, se ponen enfermos y de- 
lirantes, y algunos de ellos maniacos, y de csle mismo 
modo también se hacen frenélicos (2). En las epidemias 
hay la historia de una mujer melancólica que se hizo fre- 
mélica (3). En las predicciones dice que los enfermos de- 
lirantes maniacos y trémulos se hacen frenélicos [%). En 
las coaras sienta la observación que si los enfermos tie- 
nen delirios maníacos fuertes, y les \iene la calentura 
con sudor, se hacen frenéticos (S). Es así que en S, M. 
concnrrieron con el tiempo todas estas señales , porque 
solia estar con grande frecuencia trémulo, sudábale la 
cabeza, el cuello y las manos, y á todo esto se le anadian 
)as calenturas: lodas las cuales cosas prueban que el 
aféelo melancólico maniaco dejeneraba en frenético. La 
calidad del delirio manifestaba esto mismo. Hablando 
Celso de esto dice : " La fremitis e\isle ya cuando el des- 
vario empieza á ser continuo, ó cuando ya el enfermo, 
aunque en algunas cosas hable acertadamente, con lodo 
admite imágenes y representaciones vanas de las cusas; 
y es la fremitis ya cumplida cuando la mente adhiere á 
estas imágenes. Estos enfermos son de varios modos; 
porque nnos están alegres, otros tristes; unos hay que se 

(1) Boherv. Afor. de cognosc. elcurniid. morii. §774. 

(2) Hipp. Lib. 1, de morb. núm. 28. 

(3) Ilipp. Lib. 3, epid. sect.2, de grol. II. 
(V) Ilipp. Precüict. sent. Z%. 

(5) Ilipp. 1. in coac. lib. 1 , buiít. 95. 



200 

contienen y deliran murmorando á sos solas; otros se le- 
vantan y echan violentamente las manos « haciendo co* 
sas extrañas con ellas: aon entre estos últimos hay alga* 
nos que solo desbarran en el ímpetu conque hacen las 
cosas; otros usan de ciertas manas engañadoras, y sí se 
miran las artes de que se valen buscando las ocasiones 
para dañar , cualquiera pensará que están sanos , pero es 
fácil conocer que no lo están , mirando el fin y el modo 

con que hacen las cosas Ni hay que creer á tales 

enfermos cuando desean verse libres de las ataduras con 
que se les sujeta , manifestando para esto que están sa- 
nos, aunque entonces hablen en tono de compasión, y 
con apariencias de prudencia, porque todas estas cosas 
son artificios engañosos de que se valen los frenéticos [\)\ 
La circunstancia de haber ocupado el mal al septo trans* 
verso acaba de confirmar el tránsito del afecto melancd- 
lico en frcmitis ; porque es cosa sabida que el diafragma 
en griego se llama P/iren, y de allí viene el nombre de fre* 
mitis. Esto además de que se puede ver en Hipócrates, 
en Aristóteles y Julio Poloux, lo explica con bastante 
distinción Galeno en los libros de los lugares dañados. 
Era también común en los antiguos mirar el scplo trans- 
verso como parte necesaria en el hombre para el ejerci- 
cio de la sabiduría ; porque la voz griega Pliren en latín 
suena lo mismo que sapienlia. Varian entre sí eslos auto* 
res, y otros que los siguen en explicar el modo con que 
el diafragma contribuye á las operaciones del entendi- 
miento que pertenecen á la sabiduría. A mí, después de 
haber meditado en ello, me parece que junto al septo 
transverso reside la raíz corpórea de los apetitos humanos 

(1) Cels. De medio, lib. 3, cap. 18, pág. 148. 



201 

alo que Humaban lus anliguos facultad irascible y concii- 
jiisoible; \ cuniu ta uioderacion de estos apetitos bace mu- 
cho para que el bombrc ge (gobierne eo las acciones cod sa- 
LiiJuria, de abi nace la iolluencia que el diaTragma tiene 
en el ejercicio ile ellas. De todo esto se deduce que si la 
rausa de la enfermedad , ya sea el humor melancólico 
adasto, ya la snngre inflamada, ocupan el diafragma, ha 
de haber en el eufornio mucha agitación de pasiunos vio- 
lentas , ya de miedo , ya de ¡ra , ya de satisfacción , ya de 
inquietud del ánimo ; las cuales cosas es preciso que se si- 
gan á las varias ídcns que hay en la mente. Y si esta está 
dañada, y lo está también el septo transverso, ¿que con- 
fusión uo se pvpcrimenlará en el enfermo, asi en las ope- 
raciones intelectuales como en las pasiones? De esto ha 
nacido el que Hipócrates haya tenido el septo transverso 
por el sitio mas principal y mas común de tos frencsis; por 
donde Próspero Marciano, que es uno de los mejores in- 
térpretes (¡ue ha tenido este Principe de la medicina, dice 
qoe en la doctrina de Hipócrates es tan común el seguirse 
la frenitis á In inHamacion del septo transverso, que parece 
no haber conocido este otra causa de tal enfermedad sino 
esta [I). El conjunto de tas señales características de ta 
frenilis, cuando está el celebro dañado y también el septo 
transverso, las propone Galena en estos términos: ' ' Ante- 
ceden unas veces vigilias, otras veces sueños perturbados, 
de modo que algunos de estos enfermos dan grandes voces 
y ge levantan con estrépito. Sucede también que se olvidan 
de muchas cosas; y siendo de suyo moderados hablan con 
ímpetu y temeridad. Fs propiedad de lodos ellos el beber 
poco, el tener la respiración rara y grande, y los pulsos 

(t) Marlian. Cotnmciit. m lib. 3, do morb. scnl. 90, púg. 1!)0. 



202 

pequeños y nenriosos. Cuando ya )a freuilis está hecha se 
les ponen los ojos excuálidos, esto es, sucios y secos, como 
de qnien camina á el sol y á el polvo, y destilan unas lá« 
grimas muy ardientes , y se les ponen encendidos y san- 
grientos , y les caen pequeñas gotas de sangre de las na- 
rices (1)." En los enfermos frenéticos que trae Hipócrates 
en las Epidemias se halla que los mas de ellos daban 
grandes gritos , y si antes eran moderados después se to1« 
vian temerarios é insolentes. Así se \e en la Historia de 
Apolonio en el tercer libro de las Epidemias , en la criada 
de Canon en el 5.® y en la muger de Evalsida en el 7.** 
Muchos de estos síntomas se suelen encontrar en la me- 
lancolía maníaca ; pero cuando con ellos hay calenturas y 
andando el tiempo llega á padecer el septo transverso, no 
queda la menor duda de que el afecto maníaco degenera 
en frenético. Hablando de este caso dice Hipócrates: 
** En la f renitis tienen los enfermos dolor en el septo trans- 
verso , de modo que no permiten que nadie llegue con las 
manos á tocarle: tienen turbada la mente, están con calen* 
tura, y cuando miran fijan los ojos etc. (2).*' Los que han 
tenido el honor de asistir á el Rey , si leen estas cosas, se 
les volverá á la memoria con mucha viveza y con grande 
lástima todo lo que S.!M. padecía ; y^conocerán también 
que el afecto melancólico maniaco andando el tiempo se 
convirtió en frenético. Ocurre luego la duda: ¿cómo pudo 
durar tanto esta dolencia desde que se hizo frenitis? Fá- 
cilmente. Es así que la frenitis es en dos maneras: launa 
aguda , esto es, vehemente y acelerada , y esta no la tuvo 
S. M.; la otra crónica, á la cual Galeno llamaba h^ctica, y 

(1) Galen. De loe. aíTec. lib. 5, cap. 4, Charlter tom. 7, pá- 
gina ÚO. 

(2) Hípp. De morb. lib. 3, núm. 9. 



ea eHi f^adewa los enfenDos h des cxw ap otlwa de b 
por mocho tioopo , cono to lo ke Tisto eo mi práctica 4os 
veces antes de esta , como i los médicos , esto por lo co- 
mas DO se les esseoa , qmero proponer las palabras de 
Galeeo qat som moj aprecialdes « porque soo moT ciertas. 
' ' Siendo así qne la frenitis procede de la bilis, cnando esta 
«ocupa el celebro snele snceder qoe i los principios 
« cuando solo es snperfictal sn presencia se hacen delirios 
« Imnnltnosos ; pero andando el tiempo y penetrando este 
« faomor mas en la snstancia del celebro , se halla esta 
« parte lo mismo qne la lana qoe redbe el color qoe le dan 
m los tintoreros ; poes así como toda ella, hasta lo mas ín* 
« timo de sos hebras, está penetrada del color tan perfec* 
« lamente , como si le foera natural , ni roas ni menos el 
c celebro está todo él traspasado de el hnmor bilioso ; y 
«coando esto sucede padecen los enfermos nna frenitis 
« héliea , por la semejanza qoe tienen con las calenturas 
c que asi se nombran , pues así como estas á los principios 
« con dificultad se quitan , \ después de nio^n modo , lo 
c mismo sucede con esta suerte de frenitis." Dice pues 
Hipócrates muy bien que tales delirios son verdaderamente 
frenéticos, y todos los que he visto padecer así tienen el 
pulso lánguido , doro , denso j pequeño (1\ Este lugar de 
Galeno lo explica ValoDio con la solidez que acostumbra 
en la historia de un mancebo que padeció la frenitis héc- 
tica de que estamos tratando, y en quien concorrieron las 
señales que arriba hemos propuesto como propias de núes* 
tro asunto (2;. La otra dada que se puede excitar aquí es, 
¿cómo puede hacerse larga la frenitis si dimana de infla- 



(1) Calen. Comment.*! , in )ib.|f . prsedict. üipp. sent. 33» Ch 
lom. 8, pág. 722. 

(2) BalloD. Gonsi!. medie, lib. 3, consil. 71, tom. 3, pág, i 



«04 

maclon, que siempre es enfermedad breve? Es panto 
debe enmendarse en la enseñanza de la medicina qne 
da á la juvenlod , el decir qae toda frenilis dimana de i 
flamacion : y también lo es el que toda inflamación sea « 
fermedad agada. Estos pantos los he tratado yo con lae. 
tensión qae les corresponde en mis Commenfos á las obr» 
de Hipócrates. Para la inteligencia de el panto presem. 
basta saber, qne may graves autores fundados en experi- 
mentos prácticos y anatómicos han probado que la freníU¿ 
muchas veces no dimana de verdadera inflamación. Con 
solo ver las observaciones que Bonet propone en su Sépiíl- 
chreio^ hay bastante para encontrar muchos autores que 
aCrman esto ; á los cuales puede añadirse nuestro insigne 
español Gómez Pereira , que así en esto como en otras co« 
sas ha abierto el camino á los modernos (1], y á Pedro Mí* 
guel de Heredia qae acérrimamente defiende esta doc* 
trina (2). Lo que yo creo es lo que Marciano dice acerca 
de esto (3], que es lo mismo que pareció bien á Willis (4); 
es á saber, que en todas las enfermedades del celebro, 
que traen delirio continuo y permanente , es preciso que 
baya una alteración no superficial, sino internada en los 
jugos que componen el propio celebro y la sustancia espi- 
rituosa de ellos; la cual alteración siempre es flogístíca, 
es decir, va junta con calor y acrimonia dominantes, y el 
humor que ocupa al celebro y le daña, además de las 
condiciones propuestas, debe para esto tener cierta y 
especial manera de corrupción con la cual se aparta del 
estado sano, de modo] que daña con constancia las ope- 

(1) Perey. Nov. medie. lom.2,'cap. 49, pág. 329 y siguientes. 

(2) Hered. De morb. acut. disp. 1, cap. 1, tom. 3, pág. 2. 

(3) Martian. Comment. in lib. 3, Ilip. de morb. ^ers. 99* pá- 
gina 189 et sig. 

(k) Willis Palhol. cercb.£part. 2,';cap. 10, lom. 2, pág. 232. 



90S 

4eU neale. EsU particular corrvpcMMi ^«e 
guerra los konores para causar el delirio . solo se p«e^ 
cxworer por los feaóBeaos que apareces ea las eafe iic - 
imits ¿omie doamia esle siatoma; t estas Tarias altera— 
cioaes qae recikea los lioBores caaiido se corroapea soa 
la caasa it la Tariedad que se experiaieaU ea las Tarias 
faertes de delirios. Ea coaato i qae las iaflaaiacioaes de* 
kaa ser eaferaiedades lireTes « coom conanaieate se ea- 
aeia ea las escuelas « liasta para deíaostrar lo contrario el 
considerar qoe toda la antigüedad antes de Erasbtrafo 
Baanba inflamación la enfenaedad de cnalqníera parte 
doade hobiese calor t acrimonia pretematarales ; j la ex- 
plicaba anas Teces con el nombre de fUegwHm , t otras 
de fUojo$is ; bien que andando los tiempos con la primera 
▼€s sigaificaroa nn tomor con calor , dolor t robicnndez, 
y coa la segunda el encendimiento preternatural de les 
aunque no hubiese tumor ;l). No se requiere, 
\^ para la frenilis que bava tumor en el celebro, por- 
que basta que esté esta parte penetrada de un humor 
ardiente, acre t en cierta manera corrompido. Esta dis- 
posición pfalogistica de los humores para la frenitis la re- 
conocen los principales autores de la medicina ; t si la 
corrupción del humor es muT acre t muy aclÍTa , hace la 
frenitis a^uda, t sí es moderada, t el humor es craso con 
alguna inercia, es decir, con espesura aguanosa j cruda, 
eatéaces causa la frenitis habitual ó héctica. El afecto me- 
laacólico manfaco, sí es muy exaltado, supone humor atra- 
biibr que le produce con las condiciones de craso , espeso 
T cálido ; lo cual consta por las obserTaciones prácticas; 
por las cuales lo ha creido así toda la antigüedad t por 

(f ) Véase Galen Commeal. 1, pronost. sent. 29, Cbart.tom. T 
pág 612. 



206 

las anatomías ; por las cuales se han gobernado algunos 
modernos para entenderlo como consta de los aforismos 
de Bobera ve (1), y de la disertación novena qne ba publi- 
cado Haller en el primer tomo de sos Disputaciones pato- 
lógicas (2). Si sucede» pues, que el humor atrabiliar se cor- 
rompe, de modo que por su corrupción traiga calentura, 
entonces el afecto melancólico maníaco se convierte en 
frenético, porque la fiebre que de nuevo sobreviene sig- 
niGca que el bumor atrabiliar ba adquirido corrupción flo- 
gística, la cual ocupando lo interior del celebro es pre- 
ciso que produzca la frenitis béctica. 

La metástasis ó tránsito, ó por mejor decir extensión 
que la causa del mal bízo desde la cabeza al diafragma, 
produjo á S. M. síntomas gravísimos, como fueron la 
palpitación del hipocondrio, y la dificultad de respirar que 
á ella debe seguirse. Si miramos atentamente las historias 
epidémicas de Hipócrates, hallaremos en ellas muchos en- 
fermos que tuvieron la palpitación del hipocondrio, y con 
ella mucho delirio (3). Por donde be hallado ser cierta la 
sentencia de los pronósticos que dice , que los qne tienen 
palpitación junto á el ombligo padecen perturbación en 
la mente. Consiste esto en que semejantes palpitaciones 
regularmente dimanan del diafragma , el cual cuando se 
inflama suele agitarse con movimiento espasmódico, que 
por su alternativa nos representa una palpitación de la 
cual no se para el delirio. De Sileno dice Hipócrates que le 
palpitó el hipocondrio desde el principio basta el fin de la 
enfermedad, y explicando esto Galeno trae que su dolen- 

(1) Boherav. Aphor. de cognos. ct curan, morb. scnt. 1121. 

(2) Haller. Disput. palhol. toni. 1, pág. 146 el seguent. 

(3) Ilip. 1 epklem. sed, 3, aegrol. 2, lih. 3, epiclcm. sed. 1, 
acgrot. 3, el sed. 3, aegrol. 16, 7 opidcm. sed. 1, aogroU k. 



207 

cia faé ana íoflamacion del diafragma sin (amor eo él, y 
por el efecto convalsivo se hacia la palpitación. Expli- 
cando nuestro Valles la historia del hijo de Eratolao, qae 
entre otros machos males padecia la palpitación en el hi-» 
pocondrio, dice qoe may pocos de los qae padecen esta 
foerle de palpitaciones llegan á sanar , y qae casi todos 
▼íenen á grande extenuación (1). Yo me he quejado mu-* 
chas veces de que los autores de medicina no han tratado 
dignamente las enfermedades del septo transverso, ni sue« 
len discernir cumplidamente las inflamaciones qoe en él se 
hacen aanqoe son muy frecoenles , como nota moy bien 
Boherave [2^. Pedro Salió, escritor desama utilidad, (rae 
•B capítulo de los tumores del diafragma , y en él pro- 
pone estas palabras, que explican muy bien lo que en esta 
parle padeció nuestro amabilísimo Monarca. ** Junto i loi 
« hipocondrios , ó hablando con mas propiedad hacia la si- 

• loacion del diafragma aparece ooa palpitación ó salto, ó 
« eomo dice Hipócrates pulsación, y así como el aparecer 
« este movimiento indica que está inflamado el diafragoia, 

• da lambien significacioo del desvarío qoe la accHBpaiía, 
•A estas intUmaciones soeleo sobrevenir coovobíooes, v 
c ks qoe tienen inflamado el septo transverso um mmj t%- 
m poestM á padeceros ; y es e«te caso el fo¡so siempre e« 
« doro y peqoeoo . y segoo org e b necesidad acelera- 
mío 3 r La difira!tad de la respiración qoe snele habe-r 
en lauei caMA . e*§ la qne llanu Hipócrates Jfvrí/a» •fm^ 
dnu. la ceaí trae en bys Áf^fúmm como sigajiratha de 
€€m^%ÍAÍ'.m. íja>no e& ms líbr» de la Difemlimd 4^ ftt f i 
wmr ira:.^ Mx^m^Mt de e^*ais s«erv^ de respíracÍM^n , y 






208 

explica las dos maneras de respiración convulsiva , la una 
en que se hacen dos movimientos juntos hacia fuera, como 
el sollozo según se ve en los niños que lloran ; la otra hk- 
cia dentro como en la risa, que en español llamamos car- 
cajada. Esta segunda es la que tenia S. M., pues al tiempo 
de respirar hacía dos movimientos hacia dentro; y según 
la doctrina de estos Príncipes de la medicina, ciertamente 
son signiGcativos de la convulsión en el diafragma. Todos 
estos males que suceden cuando la sangre melancólica in- 
flama al septo transverso , están explicados en esta apre- 
ciable doctrina de Hipócrates: '* Cuando estas partes (ha- 
« bla del corazón y del diafragma ) se llenan demasiada- 
« mente, entonces hay calenturas con frios, á las cuales 
c< llaman fiebres erráticas; en ellas por la fuerte inflama- 
ación delira el enfermo, por la putrefacción da grandes 
<i voces , por la oscuridad de las potencias tiene temores, 
« y miedos, por la opresión que padece junto á el corazón 
« se sufoca , por el vicio maligno que hay en la sangre el 
« ánimo se entristece, y con ansias contrae muchos males, 
« ya nombra á alguno con espanto , ya manda que le ar- 
« rojen en un pozo , ya que le aboguen , como que todas 
« estas cosas las mira por muy aventajadas y útiles; y al- 
« gunas veces sin imaginaciones ilusorias tiene gusto en 
« quitarse la vida , y apetece la muerte como un gran 
« bien (1)." 

Todo este conjunto de males era preciso que indujese 
tras de sí la hidropesía. Ya hemos mostrado en la primera 
parte de este discurso que la suma extenuación del Rey 
procedia por la mayor parte de la inedia; mas aquí es 
menester advertir qne el afecto melancólico- maniaco es 

(1) Hip. De morb. virgin. circn íiuein tcxt. bO, et scg. 




I 




909 

de suyo íabifco , es liecir, Irae á los que le padecen á 
grande extenuación y cnflaquccimienlo. Así qoe Gice 
Vanswieteii haber observado á algunos que padecían esle 
mal , los cuales comiendo muy poco se enllaquecian , como 
es regular, y oíros que se enflaquecían también comien- 
do mucho (1). Yo inclino á creer que como en esta do- 
lencia la cabez.a eslá débil y llena de humores viciados, 
sucede aquella especie de tabe , que describe Hipócrates 
en el libro de Locis iri Homine la cual se hace comuni- 
cándose el daño á el espinazo, y embarazándose de este 
mudo la nutrición. Los que hayan visto á Pedro Salió 
diverso en los Commentos que hace al libro de Ilipúcrates 
de lUorhis , y á Guillermo Fabricio, que trató con distin- 
ción y solidez esta especie de tabe, no tienen necesidad 
de que yo la explique, pues allí verán que es propia de 
los melancólicos, y se hace por fluxión de humor de la 
raheza á la espinal médula. La hidropesía que tuvo el 
Uey era en los principios la anasarca, que quiere decir 
colección de superfluidades liúmedns entre cuero y carne, 
por donde tenia el rostro abotagado, hinchados los pár- 
pados y entumecida la supcriicie del cuerpo; de mudo que 
juntas la extenuación y el hinchamiento consliluia la se- 
gunda especie de tabe que trae Celso (2). Las partes de 
iinestro cuerpo para nutrirse es preciso que reciban el 
alimento, y con la fuerza vital que recibe en ellas le co- 
mutea y conviertan en propia sustancia , de suerte que 
perdiendo en esta alteración el ser de alimento pasa al 
ser de partes vivientes. Los humores que babian de ali- 
mentar al Rey llegaban á la superficie del cuerpo; pero 

(!) Vansw. Commcnl. in aplior. Bolicr. senl. 19Í. toui. 3, pá- 
gina 47&. 

tS) Ccls. De medie, lil.. 3, mp. 22. p^.g 167. 
Tomo XVIM. H 




210 

estando en ella débil la fuerza comalatíva, qoe los anti- 
gnos llamaban facultad de cocer , y además de eslo vicia- 
do el licor de los nervios , como ya antes hemos dicho, 
que es preciso para que la nutrición sea buena , sucedia 
que los humores nutrientes en lugar de admitir una coc- 
ción laudable , se convertian en crudos y aguanosos , y 
por el vicio que recibían de los nervios, en lugar de ser 
balsámicos y suaves se convertian en icorosoi^ que quie« 
re decir en superfluidades acres y corrompidas. Explicando 
Bohcrave la distinción que hay entre el cuerpo hinchado 
y bien nutrido, dice así: '* La diferencia consiste en que 
« cuando es mera repleccion se restituye al cuerpo la mis- 
« ma mole que antes tenia ; pero no es tal cual se requie- 
« re, sino copia de humores crudos que no se pueden con* 
« vertir en naturaleza humana , por donde esta llenura no 
« repara las funciones del cuerpo , y así queda este débil 
« y lánguido , y el agua se estanca en los vasos mas pe- 
« queños. De esto se debe concluir que donde faltan las 
a fuerzas, aunque se haga cuanto se quiera, el cuerpo no 
« puede nutrirse, y todo cuanto se forma para este efecto 
o se convierte en humores crudos (1)." Esto mismo lo ex^ 
plicaba Galeno de esta manera: " Los humores excre* 
(c menticios provienen en gran parte por la debilidad 
« de la fuerza comutativa, y así si sucediese que la vir- 
«r tad de atraer los humores estuviese fuerte, y la de co* 
<c cerlus se hallase débil , con poca fuerza también en las 
« partes para arrojar lo nocivo, entonces es preciso que 
« se amontone gran copia de superfluidades en las carnes, 
« y según fuesen la muchedumbre y naturaleza de ellas, 
a es asimismo preciso que sea diverso el hábito del cuor- 

(1) Bohcrav. Praelcct. academ. núm. i37, tom. 3, pAg. 634. 




• po, y este ó lumido ó hinchado como ron aire, ó alio- 
■ lagado como en los hidrópicos, porque aquella especie 
«de hidropesía, que se llama anasarca, se enjendra de 
n esla manera (1)." En verdad que si no se miran con hor- 
ror los vocablos de facultades , que usa Galeno , y se atien- 
de á la substancia de la doctrina, se hallará también ex- 
plicado el asnnto, como en la que antes hemos traído de 
Büherave. Dimanaba, pues, la hidropesía del Rey, parte 
de la debilidad de la naturaleza , que no podia convertir 
los alimentos en sustancia propia , y parte de la corropcion 
viciosa del licor de tos nervios, comunicada desde la cabe- 
za á todo el cuerpo. Nuestro insigne español Lázaro de 
Soto en los doctos y útilísimos Commenlarios que hizo al 
libro de HipiScrates de Locis in komitie, explicando la hi- 
dropesía, que este príncipe de la medicina supone venir de 
la fluxión que cae á la cabeza á la espinal médula , dice 
qne esto sneede pocas veres , pero que entonces el humor 
viciado de la fluxión se niexcla con ta bumedad nutriente 
de la comida y bebida, y así la nutrición se hace morbo- 
sa, de modo que el hábito del cuerpo se entumece y se 
llena de aguanosidad (2). También Balonio propone la ob- 
servación de un enfermo que sospechó haberse hecho hi- 
drópico por onrerniedad de la cabeza, advirliendo muy á 
propósito, que en semejantes hidropesías hay siempre 
grande mezcla de flato, y de eso dimana qne nnos dias es- 
tén mas hinchados los pacíeotes, otros menos, y aun 
dentro de un mismo dia hay en ellos esla variedad (3): 
lo cual se observaba puntualmente en el Rey , y daba mo- 

{!) Gateo. De causis siinpt. lib. 3, cap. 1. 

(2) Soto Coinmcnt. in lib. Hinp. de loe. tu hom. Icit. 41 , nh- 
gin» 29. 

(3) BaDon. Consil. mcilirin. lib. 1, consil. gQ, tom. 8 , 



^ 



212 

livo cuando se desentaiuecia no poco á que lo ta?iesen por 
mejoria los que no saben que hablando Hipócrates de estos 
enfermos dice: ''En un mismo dia está el paciente unat^ 
veces mejor y otras peor (1)." Como la flatulencia se mei- 
cía con las crudezas aguanosas y constituye una hidropesía 
anasarca con entumecimiento del vientre ; al modo que lo 
padeció S. M. por enfermedad de la cabeza y los nervios» lo 
explica cumplidamente Willis que trató con mucho acierto 
esta materia (2). Este aumento de males en S. M. hacia 
de cada dia temer mas su muerte, porque arguian gran- 
de decadencia de la naturaleza, y mucho predominio de 
la enfermedad. La hidropesía que sobreviene alas enfer- 
medades crónicas trae grandes molestias á el enfermo 
porque le reseca el vientre endureciéndole los excremen- 
tos, lo cual sucedió á S. M. hasta su Gn. Demás de esto 
trae calenturas, mucha sed, algo de tos, y pena en la 
respiración, con adversión á la comida, de modo que con 
poco que tomen luego se sienten muy llenos, las cuales 
cosas trae Hipócrates en las sentencias coacas (3). Y fue- 
ron en el Rey patentes y peligrosas. Esto que hemos di- 
cho parece no ser conforme al Aforismo 5.^ del libro 7.^ 
en el cual dice Hipócrates, que si á la manía sobreviene 
hidropesía es bueno. ConGeso que si hubiera visto en S. M. 
otras disposiciones, su hidropesía no me hubiera hecho 
temer tanto ; pero como conocía yo que la colección de 
humedades icorosas con flatulencia nacían de debilidad 
de la naturaleza y corrupción viciosa de el licor de los 
nervios, según antes hemos explicado , miraba esto como 



(1) Ilipp. De morb. lib. 2, text. 69. 

(2) Will. Pharmac. rational, part. 2,sect. 2, cap. i, toni. 3, 
pág. 149. 

(3) Ilipp. In coac. scnt. 481. 



213 
DD produelo morboso , cuyo producenle era muy arries- 
gado é inamovible, y por esla razón peligrosísima, bien 
al contrario de lo que sucede en algunos melancólicos- 
maníacos, en los cuales por la naturaleza robusta se ar- 
roja la causa del mal desde la cabeza á las parles exte- 
riores del cuerpo, formando en ellas (esla es la inteli- 
gencia del aforismo) uua ligera y saludable hidropesía. 

El cúmulo de todas estas cosas conspiraba á una mina 
certísima. Ya hemos mostrado en la primera parte que 
S. M. no solo estaba expuesto á las convulsiones, sino que 
algunas veces las padecía. Después con la continuación y 
aumento del mal iban creciendo los motivos de temerlas. 
Ullimameote tuvo su funesto fio con perfectas y completas 
alferecías. Tenia el Rey alternativas de somnolencia pre- 
ternatural y de agitaciones violentas de la mente , á cuya 
mezcla llamaron los griegos lypho-mauia , que suele ha- 
llarse en los melancólicos y frenéticos. Pedro Miguel de 
Heredia que (rato bien de este síntoma supone originarse 
¿e\ humor atrabiliario , que junto á la pituita reside en el 
celebro (1) , y cuando esto sucede suele verificarse la sen- 
lencia coaca , que dice, los desvarios con sopor amenazan ta 
convuhlon (2). Los humores melancólicos coando se agi- 
lan y hacen de súbito á algunas partes entre otros males 
graves que producen , traen las convulsiones (3). La pal- 
pitación fuerte del diafragma era indicio de convulsión 
venidera, según la sentencia hipocrálica que dice, los 
qoe están comprendidos en un lodo de la palpitación acaso 
mueren privados de voz (4). Y siendo mucho» los enfer^ 

(1) Haered. De morb. acul. disp. 4, cap. 1, píig. 31, 
12) Ilipp. Cüac. 8V. 
(3) Hipp. Lib. 6, afor. sent. 56. 
4) Hipp. C^ac. 3í7. 



2U 

mos de las epidemias que tuvieron semejanle palpitacioD, 
lodos tuvieron después de ella las convulsiones. La difi- 
cultad de la respiración que el Rey padecía ya bemoa 
mostrado pertenecer á la clase de aquellas que Hipócra- 
tes llamaba spiritus offendens^ la cual siempre es indicio 
de convulsión. Finalmente, la turbación de la lengua y 
oscuridad de la voz que sobrevino á S. M., de modo qae 
no podia articular las palabras , ni podíamos tampoco en- 
tenderle los asistentes , era no solo señal de convulsión» 
sino también indicaba estar ya próximo el acceso de ella; 
porque el estorbo de la lengua sin haber enfermedad nin- 
guna en ella indicaba estar dañados los nervios que sir- 
ven para moverla ; y este daño siempre acarrea ó per- 
lesía ó convulsión, y á vepes laa dos cosas. Esto es tan 
sabido en la medecina que nadie lo duda ; y con solo ver 
las sentencias coacas de Hipócrates y el commento que á 
ellas hizo Dureto, basta para enterarse cumplidamente en 
este asunto. Una vez que fuese S. M. acometido de la al- 
ferecía, era indispensable morir con ella. Entonces dice 
nuestro Valles peligran de morir en breve los melancó- 
licos sí les vienen convulsiones ó se hacen apopléticos, 
porque ocupa el cuerpo el humor que antes agitaba al 
ánimo (1). En las sentencias coacas dice Hipócrates que 
es mortal la alferecía que sobreviene á los hidrópicos (2)« 
y en las epidemias trae dos historias de hidrópicos á quie- 
nes vino privación de voz , tras de la cual dentro de poco 
tiempo perecieron (3). De los remedios no hacemos aqui 
mención, porque S. M. nunca se digpó de tomarlos, y 
solo se convino en leche de burra, que tomó por algunos 

(1) Vull. ComuH-nt. lib. o, epidcm. Hipp, Icxl. 85, pág. 269, 

(2) Ilipp. Coac. 45'*. 

(3) Hipp. Lib. 7, epid. text. 21 , et 22. 



215 

días sin que se experimentase en ella especial beneGcio, ni 
tampoco daño alguno. Pero como paede hacer novedad á 
los que no estén bastantemente instruidos en eslas cosas, 
el que se prescribiese la leche en nua enfermedad donde 
babia tañías complicaciones de síntomas, como hemos 
propuesto, por eso voy á poner aquí los motivos que se 
tuvieron présenles para su propinación , en el mismo modo 
y con la misma formalidad que los dimos por escrito al 
Excmo. Señor duque de Bejar, Sumiller de Corps de S M. 



EXCELENTÍSIMO SEÑOR. 

Habiéndose ofrecido algunas dudas sobre el uso de la 
leche que loma por las mañanas el Rey nuestro Señor (que 
Dios guarde) desea V. E. que le presentemos con breve- 
dad los fundamentos del arle de la medicina con que he- 
mos resuello el uso de ella. Si V. E. pidiese que nosotros 
hiciésemos esto con toda la extensión que permite esta ma- 
teria, hariamos un discurso que comprendiese lo mas se- 
lecto que se halla en los mejores autores médicos sobre 
este asunto; pero como no quiere V. E. una disertación 
sino un resumen de las razones que tenemos para dar á 
S. M. la leche, haremos brevemente una insinuación 
competente de ellas. 

Ya sabe V. E. que el Rey de un tiempo á esta parte 
está mas gravado de su enfermedad; que hasta aquí las 
melancolías son mayores , mas continuas y mas molestas. 
Las calenturas después de ocho meses de permanencia son 
mas incómodas ahora que nunca. La extenuación es en 
6umo grado considerable. El hábito ó superGcic del 
cuerpo está cubierto de sueros icorosos que le entume* 



216 

cen. El vientre elevado, la cara abotagada, U reapira^ 
cien laboriosa. Por las narices echó primero golillas de 
sangre , ahora con los esputos alguna vez sale esta mez«- 
clada , aunque es poca ; tiene una palpitación i ratos ve- 
hemente, á ratos mas quieta, en el circuito que forman 
las costillas falsas, viéndose sensiblemente tirar estas 
partes de la izquierda hacia la derecha. Además de esto 
hay sueños por lo común inquietos, voces, gritos, in- 
quietudes y lodo género de molestias , que ya por menor 
hemos informado á V. E. , y no hay aqui necesidad de 
repetirlas. La ptenta observación de estos males y la 
consideración de que el Bey no se puede reducir á tomar 
remedio ninguno nos á movido á prescribirle la leche de 
burra, que es la única cosa que' reciba con gusto; y los 
motivos por donde nos gobernamos á tomar esta resolu- 
ción son estos: lo primero porque hay en S. M. una acri- 
monia atrabiliar alcalina ó corrompida muy semejante á 
la que el humor melancólico adquiere en los escorbúti-** 
eos, y no hay correctivo genérico de ella tan apropiado 
como la leche de burra. Conocemos muy bien que si 
junto con este remedio tomase S, M. los correctivos déla 
especial y determinada acrimonia , como se los tenemos 
prescriptos, seria mas seguro el fruto de la leche; mas 
esto sabe V. E. muy bien que no se puede conseguir: lo 
segundo, porque el Rey cslá íovido, es decir, muy exte- 
nuado, y para renutrirle ninguna cosa es mas á propósito 
que la leche. Añádese que la extenuación de S. M. por la 
mayor parte dimanó de la extremada inedia, y esta en- 
flaquece colliquando , esto es, deshaciendo las carnes y la 
gordura , é introduciendo cierta corrupción é inanición 
en las partes sólidas ; para cuyos daños no hay remedio 
mas á propósito que la leche de burra. Lo tercero, por- 




217 

que cuando las calentaras son muy porfiadas, sin ser muy 
\elieniente3 , arguyen una de dos causas, es á saber, ó 
acrimonia collcualiva en la sangre, ú daño llogfstico en 
alguna de las principales parles del cuerpo , y verosi- 
milmcnle ambas cusas liay en S. M, , pues esto se colige 
de !a permanencia de síntomas en el sistema nervioso, y 
a(¡uella se deduce de la conlabescencia y porciones de san- 
gre, aunque pocas, (¡ne hecha por las narii'es, y en los 
esputos. En tales calenturas, cuando se alargan mucho, 
no hay remedio que iguale al de la leche , pues que nin- 
guno estorba tanlo cunio el la corrupción culicualiva de 
la sangre y corrige la disposición flogística , <i calidad de 
las parles. Cuando tos enfermos cslan fatigados de largas 
dolencias, y hay necesidad de corregir lo acre de sus hu- 
mores , ninguna cosa es mas adaptable á su delicada cons- 
liluciun que la tedie, porque este es un licor quüoso con 
partículas espiritosas de la sangre y suero nervioso de 
los animales, los cuales cuando se alimentan de grama y 
otras plantas semejantes, como la burra abunda de jugos 
saponáceos, esto es , á la manera de jabón , muy á pro- 
pósito para desleír, limpiar y desecar los humores vicio- 
sos que están pegados á las entrañas; y por oira parte es 
un líquido ya casi semejante á la naturaleza animal, por 
donde el estómago del que la loma tiene poco que traba- 
jar para actuarla. Si nosotros hubiéramos de citar auto- 
res á V. K. para confirmar nuestro pensamiento, fuera 
cosa molesta, pero muy fácil de ejecutar, por ser esta 
práctica inconcusa , asi en la antigüedad como en nuestros 
tiempos , en enfermedades semejantes á la que el Ilcy pa- 
dece. Y cuando no hubiésemos visto esto en tas mismas 
foentes originales, con solo leer el napolitano Santorello, 
que trata cxlensamentc este punto, "n 




218 

famosa DiseríacioH de laciii aainini froeanUa había bás- 
tanle copia de aolorídades con qne establecerle. Una cosa 
nos parece indispensable » qne es salisfacer las dudas qne 
conlra el oso de la leche se toman del aforismo de Hi- 
pócrates por ser muy grande y bien establecida la au- 
toridad de este príncipe de la medicina. En la sentencia 
sesenta y cuatro de la sección 5/ dice así: ** El dar la 
« leche .á los qne padecen dolores de cabeza es malo, y 
a también á los que tienen calenturas , como asimismo á 
a los que tienen elevados los hipocondrios con ruido en 
« ellos, y á los sedientos. No es buena tampoco la leche 
«para los que hacen cursos biliosos en las calentaras 
« agudas , ni á los que han padecido flujo copioso de san- 
c gre ; pero es útil y conveniente el darla á los muy ei- 
« tenuados, si no tienen vehemente- calentura. Es tam- 
« bien provechosa en las fiebres largas y pequeñas cuando 
« no hay los estorbos propuestos arriba ; y es enfin salu- 
« dable á los que se enflaquecen con extremo por cnal- 
«quier motivo que sea." Bien ve V. £. aquí que la le- 
che se da por úiil á los que tienen grande extenuación, y 
á los que padecen calenturas largas y pequeñas; y este es 
el indicante que el aforismo propone para darla, el cual 
se halla en el Rey tan de bulto, que su presencia es la 
que á todos nos da pena. Los contra-indicantes que esta 
sentencia trae, no se hallan en S. M. En toda la enfer- 
medad se ha quejado de dolor de cabeza. Ni vale de- 
cir que por dolor se deben entender las enfermedades ca- 
pitales, cualesquiera que sean, ya porque la voz griega 
del texto no da lugar á que se entienda otra cosa que el 
dolor, ya también con esta extensión fuera falsísima doc- 
trina. Aun entendida de los dolores de cabeza en general 
no es verdadera, pues ningún médico, si es práctico, ha 



219 

dejado de corar algan dolor de cabeza con la leche ; con 
qoe solo en ciertos dolores es mala la leche , y de creer 
es que sea en los que nacen de humores erados y pesa- 
dos. Cuando dice Hipócrates qoe la leche es mala en 
los calenturientos, se ha de entender de los que padecen 
calenturas fuertes y agudas, pues que en las largas y 
pequeñas la da por buena ; con que siendo la calentura 
del Rey larguísima y no vehemente , no está compren- 
dida en los contra-indicantes de la leche. En cuanto á la 
sed que contraviene al uso de la leche , es solo la que 
nace de copia de humores coléricos y corrompidos en el 
estómago , mas no de la que se excita por consumpcion 
de la humedad de la sangre y del cuerpo. £1 caso es que 
S.M. no solo no ha tenido sed en su larga enfermedad, sino 
formal oposición á beber; y aun ahora solo se le nota 
una sed pasagera que se satisface muy presto. Los hipo- 
condrios que estorban la leche son aquellos que ó por es- 
tar inflamados, ó por contener humores ácidos fermenta- 
livos , se elevan con copias de flatos. En el Rey sucede lo 
contrario; se eleva el vientre por el afecto espasmódico 
délas fibras, inseparable de la enfermedad principal que 
oprime á S. M. , y companero de toda flatulencia alcalina, 
No hemos visto en S. M. la mas mínima nota de ácido ni 
de fermentación, y lo que es mas, ni de regüeldo nido- 
roso, esto es, corrompido, ni ansias ni inclinación á vo- 
mitar , ni peso ó gravamen en la cabeza después de to- 
mar la leche ; con que no hallamos en los hipocondrios la 
mas mínima conlradicion para darla. Añádese que el 
vientre no solo no eslá relajado con la leche , sino que se 
ha puesto con ella mas firme en lo qoe cabe , pues el ex- 
cremento , tomándola , está trabado de buena consisten- 
cia , sin fetidez molesta , sin dolores para arrojarlo, y con 



220 

las condiciones de bien trabajado por la naturaleza , y no 
pudiera ser esto así si los hipocondrios estuviesen mal 
dispuestos para el uso de la leche. Mas demos (lo que no es 
asi] que hubiese en S. M. algunos de los contra-indicantes 
de la leche, ¿por ventura cuando concurren contra-indi« 
cantes de un remedio , no ha de pensar el médico qué es 
lo que mas urge , ó qué es lo que mas necesidad trae , y 
ocurrir á lo mas urgente sin perder de vista lo demis 
para corregirlo como pueda? ¿No sucede cada dia gas^ 
tarse la leche en algunos estómagos, y porque los médi- 
cos contemplan necesidad de tomarla, la dan con mezcla 
de agua de azúcar , de miel , de polvos absorventes , y de 
otros defensivos, con que ocurren á la necesidad y apartan 
en el mejor^rnodo que pueden los estorbos? ¿No es la le- 
che uno de los mejores y mas preciosos alimentos del 
hombre , dado por el autor de la naturaleza para mante- 
nerle en el tiempo de su mas delicada constitución de la 
infancia? Pues ¿quién puede dudar que estando S. M. 
endeble, tardo en tomar los manjares, disipado por falta 
de ellos , oprimido con tantos males como llevamos espues- 
tos , no se ha de hallar otro remedio que le alimente , le 
nutra , le temple , le fortalezca y corrija sus malos hu- 
mores como la leche? La inapetencia que estos dias últi- 
mos se ha notado en S. M. tan lejos está de ser estorbo 
de la leche , que antes bien es motivo poderoso para con- 
tinuarla. Sabe V. E. muy bien que en esta larga y pe- 
nosa dolencia ha habido varias alternativas en que la en- 
fermedad ha quitado el apetito por cierto tiempo, y la 
naturaleza lo ha recobrado después. Al presente está su- 
cediendo lo mismo , pues unos dias S. M. come bien, otros 
mal , y dado que se empeñase en no tomar alimento nin- 
guno, como ha solido hacerlo, seria la leche su susten- 



tácalo, porqoe con ella siempre lograría el mas fami* 
miliar v el mas precioso alimento. Para major satisfac- 
ción de V. E. en este asnnlo , además de todo lo dicho, 
acordamos á V. E. qoe en el mes de noviembre pasado 
los dolores Sooul y Casal « médicos de S. M. , jontamente 
con nosotros Brmaron el dictamen de qne la leche de 
borra era el mas especial remedio de sn enfermedad, 
jonto con el jarabe sceletirbico de Foresto. Los médicos de 
Ñapóles en las respoestas qoe dieron á noestras consol- 
tas dijeron lo mismo por la mayor parle. Los motivos qoe 
aqnel tiempo babia para deliberar este remedio sobsisleo 
hoy con mas actividad : los estorbos ya hemos probado 
qoe no los hay ahora , como ni entonces ; con qoe tiene 
V. E. además de noestro dictamen el de unos médicos de 
tanta experiencia y consumada doctrina. Villaviciosa á 
29 de jolio de 1759 — Dr. Aodrés Piqoer — Este dictamen 
foé apoyado y Grmado de todos los médicos que tenían la 
honra de asistir al Rey, y para mayor confirmación del 
se participó á D. Josef Sunol y á D. Gaspar Casal , los 
cuales le aprobaroo en todo; y ojalá se hobiese S. M. 
digoado de tomar este remedio á los principios junto con 
los demás « que entonces se le prescribieron ; qne si 
hubiera hecho esto y no hubiera guardado tanta inedia, 
se hubiera podido librar de su enfermedad. 

Koticia de la CDÍermedad de U Reina Doba Haría Bárbara de Porlus^l, 
Reina de Espaha, esposa del Rey D. Feroando el Si'xio. 

La Reina Doña Marta Bárbara falleció á las cuatro 
de la mañana del dia 27 de agosto del año de 17r)8 en el 
Real Sitio de Aranjuez La historia de su enfermedad os 



S2S 

la Bigoiente. Era esla Señora de 47 años de edad , de tem* 
peramento saoguíoeo, flemático, de cuerpo obeso, de ma- 
cho comer , de poco ejercicio , y tenia las evacuaciones 
menstruas copiosísimas , no parió nanea, ni jamás se hizo 
preñada. En sa juventud padeció muchas jaquecas, des- 
pués en la edad consistente tuvo dificultad en la respira- 
ción , de modo que los médicos lo miraban como asma pe- 
riódica ; y en las cuatro estaciones del año tenia esta en- 
fermedad tales aumentos, que parecia inducirle una 
sofocación, en especial en los solsticios , en los cuales los 
acometimientos asmáticos eran mas fuertes. £1 método 
con que sus médicos la trataban entonces era hacerle ma- 
chas sangrías y muchísimas purgas, con lo cual se ali- 
viaba un poco, pero después padecia mas, porque de cada 
ano eran mayores los insultos asmáticos , y las noches las 
pasaba muy mal por la continua tos que en ellas tenia, y 
por no poder estar de todo punto echada en la cama. El 
año de 1757 estaba S. M. en el Escorial , y allí experi- 
mentó por la primera vez el faltártela regla, á cuyo defecto 
se siguieron dolores en el empeine , en los lomos y cade- 
ras, y otras partes inferiores del vientre. Era esto por el 
mes de noviembre del referido año , y en el diciembre in- 
mediato al tiempo de la correspondencia natural, no 
solo no se efectuó, sino que se le aumentaron suma- 
mente los dolores , y estos de cada punto iban creciendo 
mas, y estaba la enferma ansiosa, sin sueño, con poco ape- 
tito á la comida, perdiendo carnes y extenuándose ma- 
cho su cuerpo de cada dia. En el mes de febrero del año 
de 58 le salieron tumores en varías partes del vientre, 
como en la región del hígado y en las ingles , en especial 
en la derecha ; pero con la salida de ellos no solo no dismi- 
nuyeron los males referidos sino que se aumentaron mu- 



223 

cho. Eslos lumores en su magnitud eran varios , porque 
el que habla junto al hígado era de la magnitud de huevo, 
el de la ingle de la parte derecha* era mayor que un pu- 
ño, un poco menor era el de la izquierda, pero todos ellos 
eran durísimos y de mucho dolor , en especial al tocarlos; 
eran también desiguales y causaban tensión en todo el 
vientre. Estúvose asi sin haber variedad en todos estos 
males por los meses de marzo y abril, y á los principios de 
mayo hizo la jornada de Aranjuez con el Rey nuestro Señor 
y toda su Corte. En este sitio estuvo padeciendo los males 
ya dichos que siempre iban en aumento, y allí se aplica- 
ron á los tumores varias medicinas externas , é interior- 
mente se le dieron las aguas minerales del Molar, y á 
poco tiempo de haberlas tomado, en el dia 20 de julio ha- 
cia las once de la mañana , sintió calos -frios , tras de los 
cuales vino calentura aguda. El modo de esta calentura 
era continua , con crecimientos que todos los dias tuvo 
hacia el medio dia , los cuales disminuían hacia las seis de 
la tarde , pero á las diez de la noche volvia á crecer la ca- 
lentura, y duraba este aumento hasta las cinco de la ma- 
ñana. No habia calos- frios, y el calor era muy acre, el 
pulso era duro, tenso, sumamente acelerado y serrátil. 
No hubo vómitos, ni hipo, ni delirios, ni convulsiones. 
Los síntomas perpetuos y que nunca faltaron en esta ca- 
lentura fueron los dolores del vientre, los cuales en los 
principios fueron mas abajo del ombligo , hacia el lugar 
donde tenia los tumores , después con el curso de la en- 
fermedad le vino dolor sobre el ombligo , y á los dos hi- 
pocondrios, y en el derecho mas que en el siniestro. El 
otro síntoma perpetuo y perene de esta calentura fueron 
los cursos, los cuales en los principios fueron como de di- 
sentería , de humor acre con retortijones del vientre^ con 



224 

romentos ó raedoras de los intestinos, y al mismo tiempo 
copiosos , frecuentes y may fétidos ; hízolos siempre con 
grandísimo número , y andando el tiempo se convirtieron 
en lieutéricos, aguanosos» crudos, variegados y purulen- 
tos. Háciia el fin salían como la amurca de color de tabaco 
y aun mas obscuros. Duró esta calentura hasta el dia 27 
de agosto, en que murió esta Princesa. Y algún tiempo 
antes de morir se puso el pulso bajo y pequeño; pero 
nunca llegó á estar pequeñísimo; mantuvo siempre grande 
frecuencia ; la sed que desde los principios era tnucha iba 
en aumento, la lengua que en los primeros dias estuvo hú^ 
meda , se puso después muy seca y denegrida. Etnpezósele 
á hinchar la pierna izquierda y el muslo hacia los veinte 
dias de la enfermedad, y después la hinchazón ocupó todo 
el vientre, las nalgas , las caderas, los lomos y la espalda, 
de forma que unos ocho dias antes de morir estaba total-* 
mente hidrópica. Por este mismo tiempo le vino dificultad 
en la respiración , la cual siempre fué de aumento hasta 
la muerte. Dos dias antes de morir se le quitó la voz del 
todo , no por embarazo de la lengua sino por defecto de la 
respiración ; no tuvo estertor pero la cara se le puso ca- 
daverosa, las fuerzas se le debilitaron hasta tal punto, qoe 
no podia hacer en la cama el mas mínimo movimiento sin 
tener un desmayo. Tuvo algunas lipotimias ligeras, y so 
cuerpo estaba tan pesado como un mármol. Oprimida de 
todos estos síntomas á las dos y media de la mañana del 
dia 27 de agosto, se privó de repente de todos los senti- 
dos, pero sin convulsión ni accidente de la cabeza, puso los 
ojos en blanco, y metidos hacia arriba, la respiración su« 
mámente pequeña y acelerada , y en este estado murió á 
las cuatro de la mañana. 



RRFLEXlONeS. 



I 



La sangre de esla Princesa era acre y picanlc , v <le 
esle modo producia las jaquecas y la abundancia men- 
sual desmedida; las cuales cosas siempre prueban grande 
acrimonia y fortaleza en la sangre, pero como suele ser 
varia la acrimonia de los humores, de modo que en cada 
enfermedad especiiicamcnle diversa, y pide distinlos re- 
medios de virtud especialmente determinada á tal daño, 
ignorando esto muchos médicas , sucede que se apliciin 
solo remedios generales, y la acrimonia de vicio particu- 
lar con ellos no llega á quilarsc. Andando los tiempos de- 
geoerii en cancrosa , á lo cual ayudó mucho el daño del 
útero, porque en esta pürle reciben los humores varías 
maneras de vicios, y uno de ellos es el atrabiliar cancroso, 
sin que sepamos nosotros de que depende , qac dañan los 
humores unas veces de i.n modo y otras de otro , bien que 
basta saber que los corrompe de distintas maneras, vol- 
viéndolos malignos y sumamente contrarios á la natura- 
leza. Lo que por experiencia se sabe es (|ue en las muje- 
res en que encuentra compéleme disposición, la supre- 
sión de la regla produce zaratán en el pecho, y cancro 
en el útero. Asi se vió en esla Princesa , porque los tu- 
mores que le salieron en las ingles eran cancrosos, y te- 
nían la dureza del scírro y el dolor de cancro. Con los re- 
medios que le aplicaron por fuera, con las aguas minerales 
que le hicieron tomar por la boca, y con el calor de la 
estación, la materia que estaba quieta en el tumor se puso 
en agitación , y se hizo lo que los antigoos llamaron atra- 
hUif turgrns , y otros llaman cancro iilcrrndo, lo cierto es 
qop en los cancros internos, como era este, cnando se con- 
ToMoXVIlI. 15 



I 



226 

inncve la materia qne hay en ellos concibe calor , acri* 
monia caúslica , y e&cita dolores acerttsimos , y roe todas 
las partes que ocapa , y produce en ellas las ulcerillas qne 
los p^ricgos llaman aphte, Al mismo tiempo anda cundiendo 
alrededor como lo explicaban los aatores latinos con la 
voz serpere , de modo que no daña , y corrompe solamente 
las partes con quien tiene inmediato contado, sino tam- 
bién las qne están cercanas , ulcerándolas é inflamándolas 
no con inflamación flegmonosa sino cancrosa. De creer es 
que el perilones y los intestinos se 'inflamaron y llegaroa 
en esta Princesa por la presencia del humor cancroso, de 
donde nacieron la disentería y lientería perpetua que tuvo. 
Este mal en estos términos es totalmente incurable^ aun- 
que es largo y su regular terminación es por tabes é hi- 
dropesía, como lo he visto suceder en D. Josef de la Torre, 
Comendador de Vinaroz, en la marquesa de la Cimada, en 
una mujer que vivia en casa de Pacheco, y otras personas 
que vi del mismo mal en Valencia , todos los cuales pe- 
recieron irremisiblemente en la carrera de su enfermedad: 
tuvieron altos y bajos, esto es, alternativas con que el mal 
se aumentaba , y otros ratos no era tanto , pero siempre 
se observaba que los alivios en esta enfermedad son tran- 
sitorios y de poca ó ninguna permanencia , y los dabos 
tienen una duración perpetua y continua , y van siempre 
de aumento hasta la muerte. 



Frar>« 



227 



anai.es breves 



M reÍDido de los Reyes Católicos D. Fenuindo ; DoM Isabel , de 
^ariosa memoria , que dejó maDuseritos el Dr. D. Lorenzo GaliDdez 
brrajal , de so Goosejo j Cámara , y de la de los Beyes Doha Joana y 
I. Garlos, so hija y nieto, Correo mayor de los reinos del Perú etc. 



T UNA 



CONTINUACIÓN DE LA CRÓNICA DE AQUELLOS REYES 



QUE HASTA AHORA NO SE ÜA PUBLICADO: 

LA CONFRONTACIÓN T CORRECCIÓN DE ESTA CRÓNICA CON UN 
EXCELENTE MANUSCRITO COETÁNEO, T LAS VARIANTES VAS 
SUSTANCIALES QUE RESULTAN DE ESTE COTEJO: DISPUESTO TODO 
CON LAS CORRESPONDIENTES NOTAS CRÍTICAS T APÍNDICES DE 
DOCUMENTOS T PIEZAS CURIOSAS CONDUCENTES i LA ILUSTRACIÓN 

DE LA HISTORIA DE AQUEL TIEMPO. 



POR 



D. RAFAEL FLORANES ROBLES Y ENCINAS, 

$«ftor Uc Tavaneroi, Socio de mérito de U Real Sociedad patrlólira de 

YaUadoUd y tu provincia. 

ANO 17117. 



228 



(Después de la anterior porUdu dice en su reverso lo siguiente): 
Ciertas obras de Galindei no conocidas, ZúAiga, pág. SIS, col. S. 

No encontramos con este ejemplar las demás Memorias de aqoel 
tiempo qno Argensola cita en el cap. i>0, pág. 368, con el nombre 
de Manuscritos curiosos qw andan con los Anales del Dr. Lorenzo de 
Carvcqal y son sin duda suyos , en los cuales se trataba de la des-^ 
graciada empresa contra Argel por el Cardenal Jiménez, á cargo dd 
General Diego de Vera , destruida por Barbarroja el dia de San Ge- 
rónimo del año 1516. 

(comienza luego}: 

(Al margen dice) : 

E t 1 afi d Respecto que en esta obra se escribe el memo- 

aqui Floranes. rabie reinado de los Católicos Reyes D. Femando y 

Doña Isabel , para que conste un digno y completo 
elogio de su buen gobierno , pondremos aqui el que 
les hizo con exacta descripción y mucha elegancia 
un doctísimo Consejero suyo en Memorial que di6 
á manos.de su nieto el Señor Emperador Carlos Y, 
el cual trasladó Julián del Castillo en su Historia de 
los Reyes Godos ^ lib. lY, Disc. XI, pág. 312 y si- 
guientes, edición de Madrid año 1624, y por su co- 
pia dice asi: 



Un Consejero de su tiempo dejó escrito un Memorial que remi- 
tió á la ínclita memoria del Emperador Carlos , que por parecerme 
muy á propósito para el intento que llevo , he querido copiarle é 
introducirle en mi Historia, y dice asi : 



1.* Los Reyes Católicos D. Fernando y Doña Isabel 
foeroQ de los mas esclarecidos Príncipes que han reinado 
sobre la tierra , cuya fama con gran razón debe ser in- 



w 



229 

mortal , de la cual pueden turnar ejemplo todos los Reyes 
que quisieren con santidad y prudencia gobernar á sus 
vasallos. Fueron grandes celadores de la religión y fe, 
de alto y valeroso corazón ; sufricrou con buen semblante 
las adversidades que les vinieron , y recibieron con gran 
templanza las prosperidades y Vitorias que tuvieron, or- 
denándolas á Dios y dándole gracias por ellas. Fueron 
de gran consejo y providencia, así en las cosas presentes 
como en las venideras, para que oo les bailasen dcsaper- 
cebidos ; amaron mucbo la justicia y todo género de vir- 
tudes, bonrando y favoreciendo con palabras y obras á 
los que las puseian. Fueron de gran veneración en sus 
personas, en particular la Iteina ; oían ordinariamente 
con gran benignidad y mansedumbre ú sus vasallos: tu- 
vieron en su Consejo y oficios y cerca de sus personas 
bombres insignes y en número conveniente : tuvieron gran 
casa y corle acompañada de Grandes y varones principa- 
les, á los cuales honraron y sublimaron conforme la ca- 
lidad de su grado , ocupándoles en cosas en que les podian 
servir, y cnando se ofrecía ocasión tenían memoria de les 
hacer merced ; con que todos andaban satisfechos y deseo- 
sos de servir en el gobierno del reino y de su Consejo: 
iDvieron mas atención de poner personas prudentes y de 
habilidad para servir, aunque fuesen medianas, que no 
personas grandes y de casas principales. En su hacienda 
pusieron gran cuidado, como en la elección de personas 
para cargos principales de gobierno, justicia, guerra y 
bacienda; y si alguna elección se erraba [que sucedía po- 
cas veces] al punto lo calendaban, no dejando crecer el 
daño, sino remediándolo con presteza; y para estar mas 
prevenidos en tas elecciones tenían un libro y en él me- 
moria de los hombres de mas habilidad y méritos para los 



230 

cargos qae vacasen ; y io mismo para la provisión de los 
obispados y dignidades eclesiáslicas (!]. Despachaban los 



(1) Véase abajo la petición 66 de las Corles de Valladolid de 
1S37, y ¿ D. Francisco Bermudez de Pedraza en sn libro Delsecr^^ 
torio del Rey , impreso en Madrid año 1620 , Disc. 3.*» folio 18 
vuelto ydonde dice: " Si en España hubiese libro para escribirlos 
« servicios de los vasallos y memoria de premiarlos , sus Reyes qoe 
c lo son de corazones, lo serian (ambien de leones para señorear lo 
« que resta del mundo , y cesarían las quejas militares de que ellos 
« 0onquistan los reinos, y otros gozan el fruto de ellos.*' 



CORTES DE VALLADOLID DE 1537, 

PETICIÓN 66. 

Otrobí^ tus Rc^es CalúÜcos de gloriosa memoria^ vuestros abue- 
los , para informarse de lus piTsonas de quien podrían servirae^ 
conforme i sus habilidades para todos los cargos que tenían que 
proveer en estos reinos , mandaban haber información secreta de Uh 
das las calidades y habilidades de las personas de sus reinos , é 
tenían libro desto dentro en su Cámara Real: e' porque esto conviene 
e es mas necesario á V. M. por tener mas reinos é señoríos^ e para 
tener mucho descanso en su servirlo e' los pueblos estarán mas go- 
bernados : suplicamos á V. M. se informe e' tenga libro desto , seguu 
que los Reyes Católicos vusstros abuelos lo hicieron. 

A esto vos respondemos : que nos habernos informado é imformen 
remos siempre delio. 

Impresas en np cuaderno de 20 folios en Valladolid por Sebas- 
tian Martínez , impresor , á 10 de febrero de 1553. 

Este registro (dice el autor que va i citarse en el cap. 37, p»* 



231 

negocios con toda brevedad » lenieodo día señalado para 
esto ; y para los demás negocios hacian andar á los mi- 
níslros y oGciales con gran cuidado para que los vasallos 



gioa 587) es de mucha importancia para los Reyes. Del sabio y muy 
prudente Rey D. Felipe II , se dijo que en su tiempo tuvo otro como 
él y y le habían de tener todos y en todo tiempo , y mas cuando 
está menoscabado el poder y se van disminuyendo las rentas , con* 
sumiendo las fuerzas y la fortaleza de los enemigos anmentando etc. 

Este mismo libro de ruzon de los hombres beneméritos para em- 
plearlos en beneficio del Estado , dejuba el aconsejado en d cap. 13, 
ps^. 161. 

El docto P. Fr. Juan de Santa Maria , franciscano descalzo , en 
su l¿6ro de Oro titulado Rtjmblua jr policía cristiana j impreso en 
Madrid ano 1515^ procurado exterminar después por el privado 
duque de Lerma (aunque en vano) por las verdades que le deciu, en 
el cap. 36^ pág. 539, escribe lo siguiente. 

^ Uno de los principales Consejeros certífic¿ á una persona grave, 
«que siendo él Alcalde de Corte vac¿ un oficio de verdugo, y que 
« fué tan pretendido y con tales intercesiones , que convino hacer 
« dos para cumplir con las demás obligaciones. Y de la Reina Cat<S- 
« licft Dona Isabel se dice que cuando gobernaba con el rey Don Fer- 
« nando su marido, se le cay¿ aciiso un papel de la manga en qnc 
« traía escrito de su propia mano: La pregonería de la ciudad se lia 
« de dar ¿/ulano, porque tiene mayor i^z: y si en oficio tin vil te- 
«nian aquellos tan Católicos y prudentes Reyes tanto cuidado con las 
a calidades, ¿qué se debe hacer en los de justicia y gobierno? ¿Qué 
« en las dignidades eclesiásticas, que son las columnas de nuestra 
€ Santa Religión? Cuando llegare el dia de la cuenta estrecha y ri- 
« gurosa que pedirá Dios verán lo que esto importaba.'* 

Pero el elogio mas completo de estos insignes Reyes Católicos 
por la gravedad , acierto y juicio de sus elecciones , se contiene en 



232 

no recibiesen detrimento ni gastasen su hacienda j tiempo 
con dilaciones. 

2.^ Entraron estos ínclitos Reyes á reinar en Castilla 



la curta que el Cousejo escribió ú su nieto Carlos V^ estando aun en 
Flandes antes de venir á España, año 1517, conservada por d 
Sr. Galindex en sus Anales , cap. 16 , donde podrá verse. 

'' Fueron mucLos los viajes qne hicieron de una parte á otra, 
lio habiendo sido la vida de estos Reyes mas de una continua pere- 
grinación. Hacíase esto entonces con menos aparato y prevención, 
porque no se dejaban aprisionar con los grillos de la grandeza , pare- 
ciendples qne esta se aseguraba mejor en el crédito de su gobierno 
que en la ostentación de su casa ; teniendo por fantasía la fama que 
no se funda en lo sólido de las virtudes. Así lo ejecutaron con grande 
utilidad de stis vasallos , que aunque los ministros que tuvieron fue- 
ron los nías excelentes que hubo jamás en otro reinado , como aque- 
llos que eran de su mayor satisfacción , ninguno hay que pueda su- 
plir por el dueño, que según razón debe estar libre de los inconve- 
nientes á que está sujeto el que no lo es, aunque sea de mayores 
prendas y talentos. 

Asi el discreto D. Francisco Pinel y Monroy en su Retrato del 
buen vastülo \\h, 2.®^ cap. 17 , pág. 291 , Madrid 1677, 

De la política que estos gloriosos Reyes seguian en la parte legis- 
lativa , que es la mas difícil de las funciones de la soberanía, nos da 
la especie siguiente el celoso D. Mateo de Lison y Biedma, Señor de 
Alganirejo XXIV? y Procurador de GSrtcs de la ciudad de Granada 
en el Desengaño^ que escribió para el Rey D. Felipe IV en 13 de ju- 
nio de 1623, el cual se halla impreso entre sus Discursos y apunta^ 
mientos políticos j fol. 26. 

''En la República romana, tan vigilante en su gobierno cuan 
« desinteresada en sus elecciones , las leyes que hacían, ánles que se 
« publicasen , las fijaban en público, porque todos las pudiesen ver y 



233 

€OD las armas en la oiano , porque estaba el reino divi- 
dido en dos parcialidades^ la una tenia el nombre de la 
Reina , y la otra sustentaba la opinión de una señora que 



« cada uno que quisiese dijese contra ellas: con lo cual se veían los 
« defectos y las reformaban á lo mas conveniente. Y el Católico Se- 
« ñor Rey D. Fernando fué alabado de que las órdenes ^ premáticas o 
« leyes importantes , lus mandaba primero echar una voz á lo público 
« para ver como se recibian , y antes de publicarlas reconocía los in- 
« convenientes j dificultades que el común les ponia , y si eran con- 
« sidcrablcs las reformaba : y así fueron sus mandatos tan estimados 
«y bien ejecutados , y los que se publicaban un día no se revocaban 
«otro por mirarse tan bien su convenencía. Y si esto se hacia en ór- 
« denes ó leyes escritas , ¿cuánto mas se debe hacer en leyes vivas, 
f( que son los consejeros , gobernadores , corregidores y jueces que las 
« ejecutan ? " 

De aquí creo yo provenga el hallarse mnchas fundaciones de vín- 
culos y mayorazgos, mejoras de tercio y quinto, que he visto dispu- 
tar en esta Chancillería , arregladas á las leyes de Toro, antes de su 
promulgación en aquella ciudad en 7 de marzo de 1505 , en los tres 
años intermedios desde el de i 502 en que se hicieron en las Cortes 
de Toledo , que deberán tener presentes nuestros juristas en los ca- 
sos que se ofrezcan. 

*' El Rey D'. Fernando el Católico encargó al doctor D. Lorenzo 
« Galindez de Carvajal, de su Consejo y Cámara , la enmienda y pu- 
« blicacion de las Crónicas.*' (Sempere, Ensayo de un Bibl, española^ 
tom. 3, pág. J94). Véase á Zurita al principio del libro Corrección/ 
enmienda , y el plan para la ímpres. de las crónic. de C^^rdá. 

Zurita en el prólogo al libro de las Corrección, y enmiend, de 
las Cronic. de Ayala , ])ublicado por los herederos de Dormer en Za- 
ragoza , año de 1683. "El doctor Lorenzo Galindez de Carvajal po»- 
« treramentc en tiempo del Rey Católico se hizo ceiisor y juez para 



234 

se decía ser bija del Bey D. Enriqne el Guarió, hermano 
de ]a Reina Doña Isabel , siendo falso y fingido ; y esla 
parte siguieron mucbos de los mas principales del reino 
y con ellos el Bey de Portugal ; y juntándose con esta 
facción y favoreciendo á aquella señora, que era su so- 
brina , entró en Castilla con gran poder, y ocupó algunas 
plazas en ella , y al fin se vino á determinar la cosa por 
una batalla pública y campal , en que se derramó mucha 

«emendar los escritos Je los cronistas que fueron de los Rejes 
« D. Juan el Segundo y D« Enrique su hijo , que por letras y auto- 
« ridad lo podia muy bien ser." 

£1 doctor dr va jal y alabado por el doctor Francisco López de Vi- 
llalobos, médico del Emperador Carlos Y , in glossa literari in 1.™ 
et 2.™ Libros hist, naiur, Plinii , edit. Complut apud Michael de 
Eguia an. 1524 ad D. Alphons. de Fonseca Toletan. Archiepiscop. 
ubi in prolog. loquens de bis qui laborem suum viderunt, ait. 

'^ Postremo vero doctor Carvagialis Imperatoris Consiliarius eam 
« (glossam) jussu Caesaris examinavit , qui in utroque jure et in 
« cunctis litteris eminentis e&se doctrinae creditur.'* 

Vid. Luc. Marín. Sicul. in Vir. illustrib. qui tractatus est. 
lib. XXV I sux de reb. hispan. Histor. fol. 168, et lib. 21, fol. 126, 
ubi Ínter Consiliarios qui regnnm regebant cum Francisco Xime- 
mo-^Itcm Laurentius Ctwvaiallus doctor egregias et* genere nobili. 

Este memorial siguieron y citaron Zurita y Garibaj , y lo mis- 
mo Alvar Gómez in Prafation. ad, histor de rebus Ximenii, 

Escribióle el doctor Carvajal, pasado el año de 1525, de que 
reGere sucesos en el cap. 11, al fin. 

Cronista le llaman muchos, pero no lo fue en rigor con titulo 
de los Reyes, sino de estudio privado y por propia aplicación, y asi 
no le pone el ilustre D. Luis de Salazar en la lista de cit>nistas que 
forma en sus Advertenc, historie, piíg« 156 j Í57. 



23 



M 



sangre de ambas partes , quedando la victoria por el Rey 
Católico. Habida y alcanzada esta victoria, hicieron per- 
don general á los que fueron contrarios, con algunas con- 
diciones ; y después se hizo paz y alianza con Portugal ; 
y los que desirvieron y fueron perdonados siempre se les 
guardó justicia ; y á los que bien sirvieron no solamente 
justicia, sino también mucha gracia y mercedes en lo que 
ge ofrecia, siendo presentados y preferidos en las honras 
y provechos en sus personas y casas , que fué causa de ser 
estos Beyes sumamente amados y temidos. 

3.® Después de compuestas las cosas de la guerra y 
estado, entendieron en extirpar los tiranos, que había 
muchos por el reino, multiplicados con la falta de justi- 
cia de los años pasados , y tenian opresa y agraviada la 
pobre gente ; y en esto tuvieron tal modo que en poco 
tiempo allanaron y plantaron la justicia , andando por el 
reino de unas provincias en otras, para que con su pre- 
sencia temiesen los insolentes , y osasen pedir justicia los 
temerosos. 

4.® Los cargos de justicia, gobierno, guerra y ha- 
cienda , obispados , dignidades eclesiásticas , no las pro- 
veian por favor , ruegos ni intervención de nadie , ni por 
servicios, sino por virtud, habilidad y méritos de los pro- 
veídos: y cuando alguno pedia algo de lo dicho, alegando 
sus servicios , se le respondía que en otras cosas se habían 
de remunerar los servicios, como se hacia; porque en 
aquellas no se había de atender sino al bien del negocio 
y buena provisión del cargo ; y así para ellos se llamaban 
de sus casas á las veces los que mas sin pensamiento esta* 
ban de ser proveídos ; lo cual fué causa que estos Reyes 
fuesen bien servidos, y los vasallos tuviesen afición á la 
virtud. Tuvieron gran cuenta con sus criados, que bien 



236 

los sirvieron , y después de muertos con sus hijos ; y esto 
también fué cansa de ser servidos con grande amor y fide- 
lidad , teniéndose por seguros los que bien servían , que 
sus servicios habian de ser remunerados en sus personas 
ó en las de sus hijos. 

5.® Asentado que fué lo de la justicia entendieron en 
reformar las religiones de frailes y monjas que estaban 
necesitadas de remedio , y aunque les puso este negocio 
en cuidado, al fin se redujo todo á mejoría y observancia. 

6.® Después desto deliberaron de conquistar por fuerza 
de armas el reino de Granada, y le ganaron valerosa- 
mente , y echaron de Castilla todos los moros que no se 
volvieron cristianos. 

7.® Después de expelidos los moros mandaron salir 
del reino todos los judíos , que habia muchos , por el au* 
mentó de la fé cristiana , no atendiendo á los muchos tri- 
butos que perdían. 

8.^ Expelidos del Reino los moros y judíos, pusieron 
la Inquisición contra los herejes y perturbadores de la re- 
ligión católica. 

9.® Mantuvieron sus reinos en grande autoridad y 
reputación con mucha gente de armas y caballos ; sus va« 
salios bien tratados y contentos ; los pueblos bien gober- 
nados y alegres; tenian personas de mucha confianza y 
secreto que andaban por los reinos disimuladamente infor- 
mándose como se gobernaba y administraba la justicia , y 
lo que se decia y hablaba de los ministros; y las tales 
personas traian á los Reyes nota particular de las faltas 
que sentian, y lo remediaban como la necesidad lo pedia. 

Con esta buena orden y templanza de su parte tuvie- 
ron ayuda y servicios de sus vasallos para conquistar, no 
solo el reino de Granada y otras plazas en la costa de 



237 

África» sino también cootra los franceses, ganando los 
reinos de Ñapóles, Navarra y condado de Baisellon. En 
sn tiempo y baena ventara se comenzaron á descubrir las 
Indias del mar Occéano, y con haber tenido machas gner- 
ras y grandes gastos dejaron sas reinos desempeñados , y 
á sos vasallos may prosperados y ricos , y á sas reinos en 
paz y tranqaílidad con buen orden, religión y jaslicia, 
qae doró mientras reinaron." 



Memorial y registro brete de lo$ lugares donde el Rey y 
Reina Católicos, nuestros Señores, estuvieron cada año 
desde el de 1468 hasta que Dios los llevó para si, escrito 
for el doctor Lorenzo Galindez de Carvajal de su Con- 
ujo y del de Cámara de Carlos V, y por merced suya 
f hecha año de 1525^ (1) Correo mayor del Perú^ ó como 
alli dicen f maestro mayor de los chasquis. 



PROEMIO. 



La costumbre y uso del escribir historias y corónicas, 
asi en tiempos pasados como en los presentes, paresce no 



(1) La merced de Correo mayor de las Indias, se la hizo la Reina 
Doña Juana por cédula de 1^ de mayo de 1514, y la sobrecarta es 
del Emperador por su Consejo du Indias á 25 de octubre de 1525, 
mandando que ni al dicho D. Lorenzo Galindez , ni á sus tenientes 
se les ponga embarazo en el despacho de los correos-^Veylia y Li- 
nage , Norte de la contratación de Indias , trata largamente de esta 
merced, lib. I."", cap. 32, núm. 3. 



S38 

solo haber sido é aprobada por gran discarso de tiempos, 
pero celebrada y confirmada por (odas las naciones y gen- 
tes capaces -de razón , como lo manifiesta la continuación 
qne siempre hasta agora se ha tenido y tiene , y cabe en 
razón : porque si en el escribir se guarda lo que se debe, 
no soto se nos da manera para bien y virtuosamente vivir; 
pero también somos instruidos en el fin que debemos se- 
guir, de el cual esperamos alcanzar aquella bienaventu- 
ranza para que fuimos criados ; la cual está claro se al- 
canza siguiendo y obrando los aclos virtuosos pasados, 
huyendo y apartándonos délos vicios presentes; porque 
entonces la corónica tiene autoridad para ser imitada y se- 
guida , cuando en la ordenación de ella se guarda la for- 
ma debida; pero muchas veces la poca verdad que algunos 
con pasión desordenada tienen en escribir las corónicas, 
desminuye la autoridad de ellas y las hace tener en menos; 
porque siendo el cronista juez de la fama , testigo de la 
verdad, y espejo en que se contempla en lo pasado, ni 
juzgan verdad, ni la dicen, ni representan las cosas pasa- 
das como pasaron, antes ponen confusión en el tiempo, 
callando y escuresciendo á unos, y esclaresciendo y subli- 
mando á otros como no deben , lo cual hacen perverliendo 
la justicia, que es dar á cada uno lo que es suyo, y no 
pensando los actos de fama según lo que valen y pesan; 
mas siguen el tiempo y estado presente^ y la calidad qne 
en él tenia la persona que los hizo ; como sí agora los que 
tienen grandes estados y lugares con privanza , fuesen al 
eterno , y nunca hubieran comenzado , ó como si se con- 
cluyese de necesario que los grandes estados y pri- 
vanza infundiesen virtudes; siendo todo por el contra- 
rio, que de la templanza vinieron las riquezas, y de 
allí los estados justos , y no de las riquezas ni de la acep* 



339 

cioB de los Príncipes U templiiniii» m t\ wtw t)^ \\\W \ir« 
toosamente, asi como cada dia lo vtí^mo», y pnní^M^M 
claro en tiempo del Rey U. Enrique IV y en tiempo del 
Rey D. Jaan II sn padre , que tanto» fuertin HuldimadoA 
en dignidades y oslados cuantos supieron agradar friera 
de razón á los Principes y A sus privados; pero ni por 
eso á los poderosos deho do desmenuir el lu^nr JuNlnmenle 
habido, que merecen según lo que mas nvenluritn t pertí, 
pues, como dice oí apóstol Omnis j)oUñln$ á Iho f$i, tU\ 
y pues se comete falsedad no solo diciendo lo que no 
pasó, pero callando, ó disminuyendo ó alnrKando lo qua 
que pasó, claro es que el coronilla en todas e»liis muMa* 
ras ofende la verdad y comete falsedad ; la ciml e» mas 
grave y detestable cuanto es dicho 6 escrito en perjtilrlo 
de honra ó fama de alguno , ó en t%a^,Wmíií de otro tim 
DO lo merece, y en tiempos qoe mB§ Ib hp.íAbA se ms/), 
porque si se tiene por malo el bort/; de la hMrUn4$ , \^9f 
peor se debe tener y t%iitMf el de la [^tmfB y fama ; y 
assí el tal eorooista eo moirlias e^/MS oUuA^, k f >í//# , éf al 
Príncipe , é á la refHÍklí^a , kkU fMíU , r^m^iatuA^, UU 
sedad j«»ta tfm kmrU^ ¿0: H Uy>f a^^irsi^/ ^^m ^.n%í$h^0 t da/^/ 
de asvir^.f . ó ^M m0y^ haUar , Att t/^d^t ; fi'/f V/ ^ mI 
^t yAñ^ A^fíir V> dd ^Mm : ^f *jh ai4«i m4»4 ^'>^ . fM 

oiiKr«c»'»*c r.f . Kvf.Vy «#»r Let«a dí^ auir^f ^í?s. ^ ^r^A^y^ 4^ 



240 

porque ni temor de los poderosos , ni afición de su gente 
le hiciesen apartar de la verdad. £ ansí yernos que se 
hizo en los tiempos pasados en la ley divina y humana, 
y en nuestros tiempos , que fueron coronista Pero López 
de Ayala y Hernán Pérez de Guzman. Y no embargante 
que Hernando del Pulgar , que por mandado de la Reina 
Católica escribió esta corónica hasta el año de 1490, era 
buena persona, elocuente y discreto, y es de creer que 
escribió verdad , según la relación que tuvo de los he- 
chos , y que lo que dejó fué porque no lo supo , ni al- 
canzó ; pero no se puede negar haber pecado en muchos 
casos , y tanto mas cuanto la corónica era de Principes 
mas gloriosos, como lo fueron el Rey D. Fernando y la 
Reina Dona Isabel Católicos; en cuyos tiempos biena- 
venturados pasaron los mayores y mas notables hechos 
de virtud, y religión, y justicia y extrenuidad de caballe- 
ria que pasaron muy grandes tiempos atrás. En todo ello 
el coronista pasa sucintamente , que lo que escribe ann 
no es una suma muy breve de lo mucho que deja por 
decir ; y lo que peor es , que en muchas partes y lugares 
procede tan desnudo de particularidades, que ni nombra 
las personas, ni dice el hecho entero con sus circuns- 
tancias como pasó, antes trocándolo é abreviándolo de- 
masiadamente lo confunde con alguna retórica vana, de 
que muchas veces usa , en tanta manera, que no se puede 
del todo bien juzgar si lo hizo por dolo ó por culpa, por- 
que aunque en las corónicas principalmente se deben 
contar las vidas y hechos de los Príncipes; pero no por 
eso se deben dejar ni olvidar los hechos notables de las 
personas que inciden en el tiempo de que la corónica 
habla y trata, nombrándolas y expresando los lugares 
y circunstancias necesarias que se requieren para en- 




2H 

lera uulii'ia del lieciio , v yam mayor {•luríu ilc los Re- 
jos en cuyo liempo los lalüs heolios pasaron , y para 
■nenibria ile los por venir, fama y ejemplo ile sus suli- 
cesores, que se esfuercen á los seguir. A infelíeidad 
grande por cierto de la nobleza de España se debe alri- 
buir, siendo los tiempos felices y los actos nolaltlv:'. 
ijiie se repartieron por todos los linajes y casas de Kspnfia 
según la magnanimidad de tan grandes Principes, que Á 
lodos amaban y ile todos se ser^ian y eran de lodos ser- 
vidos, haberles dado coronisla lan escaso y estéril de dar 
á coda uno su talento. Y por eso no sé cual sea mejor, ser 
nombrado con los pocos ó callado con los muchos. I.o 
f|ue parece mas grave, que en unos lugares no cnenta el 
coronista los hechos, mas júzgalos antes de los contai, 
siendo por ventura á él incierto el fin é intención que eti 
los liacer tuvieron los que los hicieron ; á la manera ile 
los que testiliuaron contra T.risto, que imponiéndole que 
lialiia dicho possiim desirutre Innplum ele. del templo de 
Salomón, fueron tenidos por falsos, hal)iéndu1o él dicho 
y entendido de su precioso cuerpo. Y lo que no licne ex- 
cusa es, que quiso en esta corónica (auto alabar y subli- 
mar á un prelado de estos reinos , aunque por cierto muy 
digno lie loor (1) que mas se puede decir la corónica de 
él que del Itey ni la Reina; y á otro snprimió y cs- 
cureció tanto, que aunque digno de culpa , no se puede 
negar en algunos pasos haberle sido este coronista asaz 
odioso y aun injurioso. Ovo otra desdicha esta corónica 
de l'nlgar, que cayó originalmente en manos de otra per- 
sona principal , el cual hizo en su cosa propia algunas 
adiciones, como lo plugo, las cuales, puesto que fuera 

(I) El Cardonal Mrndo/u. 

Tnuo XVIII. 10 



i 



242 

verdad , como es de creer , era especie de falsedad é 
grande ambición ponerlas por su anloridad en corónica 
de tan altos Príncipes, annqne algo le excusa la escasera 
y brevedad del coronista ; pero aquellas adiciones no van 
en la corónica de suso escrita , puesto que es de creer 
que algunos no advertidos dé esto las teman en sus li- 
bros, solamente se puso en la dicha corónica á la letra 
lo que el coronista escribió, como á él le plogo, sin mu- 
dar, ni desminuir, ni acrescentar una sola palabra, por 
excusar mas mudanzas de verdad ; excepto cuando en al- 
gunos nombres propios erró, los cuales se redujeron á 
la verdad. Y porque los que pasaren por esta corónica 
sepan enteramente los hechos, se presupone que la coró- 
nica del Rey y Reina Católicos parte de ella fué copilada 
por cinco autores (1). El uno fué Hernando de Pulgar» 
de quien habemos contado , cuya escritura á la letra es 
puesta de suso. El otro fué Tristan de Silva, vecino de 

(1) Hace de todos memoria Lucio Marineo Siculo en sus Elogio» 
y on la /Zis/or. de reb. hiapan. lib. 20, fol. 113, y lib. 25, fol. 168 
y aun menciona algunos mas. Y él mismo se debe incluir en el ca- 
tálogo. El cual además de haber compuesto unos Anales de los Ba^ 
yes Católicos (que cita en el lib. 23, fol. 140 vuelto, haciendo el 
elogio de D. Antonio Fonseca) escribió de estos Reyes, cuando 
ninguna historia de ellos estaba publicada, libros 19, 20 y 21, en 
que casi comprende todos sus principales hechos , con los ilustres 
varones de su reinado, que va poniendo en los tres siguientes. 
Pero el Sr. Galindez no alcanzó publicada esta historia completa 
en Alcalá año de 1530. Hágase también memoria de D. Gerónimo 
Gascón de Torquemada , citado de Florez en las ReynaSj y el cura 
de los Palacios Andrés Bernalilez extractado algunas veces por 
Zúuiga en sus Anal, sevillan. Argote de Molina en el índice de 
manuscritos , previo á su Nobleza de Andalucía que tuvo presentes 
para escribirla , cuenta entre ellos la Historia de la guerra de Gra" 
nada de los Reyes Católicos por Fernando de Baeza% 



243 

Cíiidail-Rodrlrro, que (^scriUió poco, y de ello nin^iinn 
cosa se puso en esta corúnica. El leri-cro faó un Alonso 
FJorez, vecino de la ciudad de Salanhinca . familiar del 
duque de Alba, que esüriliiú lo de Turo y Zamora , y 
aquello se dejó también Je poner por aljíun respeto ((). 
El cuarto fué Hernando de Kibera , vecino de Baza , que 
escribió la guerra del reino de (jranada en metro; v en 
la verdad, segun muchas veces yo oí al Rey Católico, 
aquello decía él, qne era lo cierto; porque en (tasando al- 
guu lieciio t't acto digno de cscrebir lo ponia en coplas y 
te leía á la mesa de su Alteza , donde estaban los que en lo 
hacer se babian liallado, é lo aprobaban ó correi^ian , se- 
gún eu la verdad había pasado. Pero fscrífo [-I] que por 
relación de personas dignas de fe se tiene por avcri;;uadu 
que I). Enrique Enriquez , lio del Rey , quiso saber de este 
Itibera , que era su lamíliar . cómo le ponia en la coróni- 
ca , y él respondió que muy bien según l;i verdad pasaba ; 
alo cual D. Enrique le replicó: /.jioneis lo de mi espingar- 
da eu lo Je Tajara? (3). Hernando de Ribera le respondió 
que no, porque no hallaba cosa en aquello que le pudiese 

(1) l£ijta Uisloriu de Aloa^o Fli>re2 ite Salamanca que quedó miv- 
nascrila, es citada especiricamonlc después de buberla vtslo por 
el curioso y elegante D. Francisco l'inel y Honrpy ^n su Retrata 
dtl bueit vaiallo, p;ig. 1C5. De Carolo Verardi italiano de Ccscna. 
Pabriu. lomo 1.°, p/ig. 353, 

(2) Al margen del manuscrilo dice: es tierto. 

(3) Año 1483. [£n el cerco de Tajara fué herido de una espin- 
garda 1). llenrique [lenríquez , tÍo del Rey , y llcvüronlo á curar á 
Alhanm= palabras de Zunla , lib. 20, cap. 51, Tol. 326, col. 1, 
lumo IV , año 1483 , en el mes de junio. 

El Sieulo no fué laa escrupuloso , y retirió el raso en (gracia do 
aquel ambicioso Grande, lib. 24, ful. 154 vacilo, en el Elogio dfl 
Cariíenal Mendoza. • "!'. 



244 

honrar; de lo cocil D. Enriqne se escandalizó, j le tornó 
á preguntar la cansa; y él dijo, que ja sabia, que no 
podia decir sino verdad , y que la espingarda mas se pe- 
dia imputar á caso fortuito, en que no cabia culpa ni 
gloria ; porque aquella pelota que le dio en la pierna ha- 
bía sido de recudida, que primero habia dado en una 
pena é sin riesgo ninguno ni peligro suyo ; de lo cual 
D. Enrique se escandalizó é tuvo por no contento « y 
dende algunos dias imbió por la corónica que estaba en 
un monasterio , y casi que por fuerza la sacó y quitó lo 
que quiso, y lo que dejó no se puso arriba, porque la 
corónica no quedó tan cumplida , ni en la sinceridad que 
Ribera lo escribió. El quinto autor fué Alonso de Falen- 
cia , digno coronista , que en lalin por décadas , á la ma- 
nera de Tito Livio , escribió larga y verdaderamente esta 
corónica del Rey y Reina Católicos basta la toma de Baza, 
con las circunstancias y particularidades necesarias; ¿ la 
cual se debe siempre recurrir como á fuente de agua lim- 
pia, y no sin causa, porque de él se dijo: Ornatiorem 
líisioriographum potuit aliquando hahere Ifispanta, sed 
reraliorem neminem. Lo que Antonio de Lebrija después 
escribió no fué como coronista, aunque tenia título de 
ello , sino como traducidor de romance en latin , de lo 
mismo que tenia escrito Hernando de Pulgar; porque yo 
fui testigo que le di la corónica oreginal para que la tra-- 
dujese en latin (i); pero ni Hernando de Pulgar, ni 
Alonso de Palencia , como es dicho, acabaron de escre- 

(1) Lucio Marineo al principio del lib. 20, fol. 113, dice tam- 
bién de Nebrixa : '' Cuius (Pulgarii) magnum volumen in latinum 
sermonem vertit Antonius Nebrisensis ; cuius ego iraduclionis initium 
dumtcixat íegiy in quo satis elaborarse mihi vissus est, el bené cas(t«- 



243 
bir eslu curúnica, solamente llegarau el Palencia liasla 
ta loma de Baza, y el Pulgar al ano liOO, y no le aca- 
bó. El curonisla que le succiliú fué Ayora (I}, el cual se- 
gún se supo comenzó á oscrebir del año 1500 en latin y 
y en romance , por manera que quedaron rezagados diez 
años: es verdad que el prolonolario Pedro Márlir, na- 
tural de Milán , varón entero y asaz docto, no como co- 
ronisla, mas por una nueva manera de Epislolas escribió 
en latin aquellos anos y otros mucbus adelante: de cuya 
escriptura se podrá ver alguna lumbre de lo que en ellos 
])asó[2;; porque no saber lo de fuera, no es culpa, aun- 

(1) De quien <lice Zurlla on La vida ■h-t fíe¡i CalvUco, lib . 8, ca- 
pitulo 30, loiiiü VI. " Y enire toJos se qaeria scoalar Gonznlo de 
i( Ayora como aquel que jiresuinis s>;r muy diestro en la disciplínit 
« militar, y que no solo poJia poner las manos como cualquier cu- 
• pilau eu los hechos de la guerra, mas intervenir en los conse- 
«jos, que tenia cargo de ordenar Ui hislnriii del Rey, pero ejercitó 
u mas su clocueocia cu el iiablar que gd escribir las cosas oola- 
« bles de su tiempo como fuera razón." 

(2) Algunos cnriosos liubo h más do estos cronislns, que hallán- 
dose en la corte al tiempo de algunos sucesos sohresalieoles , Tor- 
inaron relaciones de ellos, y los enviaron por noticia á pcrson.ijes 
de fuera ó á amigos de su satisfacción , las cuales lia sucedido no 
perderse y llegar linsla casi nuestros tiempos: tal es aquella rela- 
ción do Lope Vázquez de Acuña enviada al Rey D. Juan do Aragón, 
padre del Católico, al principio del año 1V7V, de que habla Zurita, 
lib. 18, cap, 63, lomo IV, del cariñosa rocibimienlo que el Rey 
D, Enrique IV, contra lodo lo que podia esperarse, hizo en Sc- 
govis é sn hermana la Princesa Doña Isabel lo Calólicn , y á su ma- 
rido el Principe do Araron D, Femando , hijo del Hey, á quien la 
escrilte ; y de la opípara merienda que les diú el mayordomo An- 
drés de Cabrera ( en la que el triste Iley D. Knríquo so dijo halnr 
quedado herido do muerlo). Tal el clegaule poema de Triumplio 
tíranaltiiii en que el poi-ln Jlarco l'onipilío Itoi 




246 

que saberlo sea loable ; pero no saber lo que pasó en la 
propia patria y nalnraleza , como sea no saber lo de den- 
tro de casa, es no solo culpa, mas torpeza. Y porque 
después que la Reina Católica falleció vino á mis manos 
un Sumario de su cámara de todos los lugares en que sus 
Altezas estuvieron desde el ano 1468 que eran Príncipes^ 
hasta el año de 1504, que su Alteza falleció; el cual 
memorial yo , como mejor pude , continué hasta el año 
de 1516 que falleció el Rey Católico su marido, mi Se<- 
ñor, como testigo de vista, porque nunca de él me parli; 
ansí me paresció que lo debia juntar con la dicha coróni- 
ca , poniendo en él entrambos testamentos del Rey y la 
Reina Católicos , á cuyo otorgamiento y á su ordenación 
me hallé, con algunas adiciones en los dichos años de al- 
gunas cosas mas notables , según que lo v( , y lo que no 
alcancé , lo supe de personas dignas de fe, que lo vieron 
y se hallaron presentes á ello en la manera siguiente. 

(¡uista de Granada, y los personajes, Grandes, provincias y nacio- 
nes del reino , que coucurricron á ella : y tales en fín otras piezas 
sueltas de este género, de que no dejan de hallarse hoy algunos. 




Slemorial ó registro breve de los lugares dofíde el Rey y 
Reina CatiiUcos, nuestros Señores, que hayan gloria, 
estuvieron cada aiio desde í¡ Je 1468 en adelante, hasta 
que Dios los llevó para si, que fiieron los de la Reina 
ansí de Princesa como de Reina treinta y seis, y los del 
Rey cuarenta y seis , avsi de Principe como de Rey , y 
de Gobernador de estos reinos de Castilla etc. Sacando de 
esto lo que estuvo en Safóles, cuando partió de Castilla, 
y quedó por Hey el Señor D. Phelipe , su yerno , marida 
de la Reina Doña Juana, nuestra Señora, propietaria 
de los dichos reinos, hija de los dichos Reyes O. Ilti- 
natido y Daña Isabel Católicos. 



En el año ile 08 fué jurada la Reina nuestra Señora, 
Princesa de los reinos de Caslilla y León , en el mes de 
agosto(l) en los Toros de Guisando, é vino á ser jurada 
desde Avila ú Cebreros, v desde allí á Cadahalso, y des- 
pués dende á Casarrubios (2), y desde alH á Ocaña (3). V 

(1) No fui; sJDo día li'iocs 19 ilo aclicmbrc según Zurila, quo csü 
en cslo puiiluulísimo y pruJuce documentos con que ennúcada los 
cronislas. Lib. 18, cap. 19. lain. k de los AnaUsdt Araijon. 

(3) Con el Itey Ü. £nri<[uc üoudc cod fecbii di-l ilU 23 del mis- 
ino seliembre , de confuruiidud y bajo de un contoxlo avíüiiron ú Ioü 
pueblos csla descudu concordia y aclo. Un ejemplar de la circular 
trjc Zurita donde arriba. i 

(3) Donde estuvo lodo v\ rento del año, aunque no con niuclia. 
libertad , lo uno pur ser Uigar di- D. Juan Pacheco, M^icslrc de San- 




248 

eslo se hallará mas largamente en las corúuícas del Bey 
I). Enrique IV de esle año. 

Axo 1WÍ9. 

£8le año estuvo su Alteza en Ocaíia liasla el mes de 
agosto, que partió para Arévalo (1), y en el camino vino 
nueva que habia tomado á Arévalo la Condesa de Piasen - 
cia y Alvaro de Bracamonle; y fué S. A. á Madrigal (2), 
y estuvo alli basta el mes de oclubre que partió para Va- 

tiago, que daba muestras de quererlo mandar todo; y lo otro por 
las varías y encontradas relaciones de los tres matrimonios con quo 
alli la mortiGcaron , uno con D. Alonso Rey de Portugal , que re- 
pelido ahora , después con la entrada en Castilla la dio bien en que 
merecer; otro con Curios duque de Berri, hermano del Rey de 
Francia ; y el tercero que se logró y fué efectivo , habiéndole acep- 
tado y jurado sccretumente la Princesa alli mismo «^ntes de salir de 
Ocana, con D. Fernando Principe de Aragón y Rey de Sicilia, que 
aceptó y juró las condiciones de él en Ccrvera , á 5 de marzo del 
ano siguiente , como todo se podrá ver en Zurita con mas instroc* 
cíon y puntualidad que en otro. Lib. 18, cap. 20 y 21, toilii. &• 

(1) Que era villa do su madre la Reina Doña Isabel, en cuya 
compañía quería estar, para sosegar si pudiese de tantas zozobras* 
Zurita lib. 18, cap. 24-, donde lo pone todo circunstanciado. 

(2) Donde se hallaba la Reina viuda su madre, y donde también 
recibió entre no pocos sobresaltos la satisfacción del primer pre- 
sente <]e su esposo el Principe de Aragón , que fué un collar rico 
estimado en ^iO,000 ducados, suma excesiva, si cierta, para aquel 
tiempo, y un bolsillo con 8,000 ilorines que fué menos dinero á pro- 
porción. Zurita ibid. Omite Galindez que de Madrigal ¡asó á Ooti- 
veros, y do alli á Avila, de donde por la pesio que se sintió, la fué 
preciso trasladarse A Valladolid, lugar pacifico y sano; porque asi so 
llalla en la carta satihfaloria que desde esta ciudad escribió la Prin- 
cesa al Rcv su hermano el dia 8 do setiembre, v con ella lo refieru 
Zurita cap. 25, lib. 18. 



Ilailolid (1), }' ende pur la voluulad y gracia de Dios se 
casaron el dia de San Lúeas el Rey y Reina nuestros Se- 
ñores en las casas que agora son la Chancillcría , que en- 
tonces eran de Juan de Ribero (2). 

aSo 1470. 

Esle año (3) fueron sus Altezas á Dueñiis ; é allí nasció 
la Señora Princesa Duna Isabel , 1.** dia del mes de octu- 
bre (1) (¡ue después fué Reina de Porlugal y Princesa átí 
Caslilla , que casó con el Príncipe D. Alonso, hijo del Rey 
U. Juan de Porlugal, y despees segunda vez casó con el 
Rey D. Manuel de Porlugal, (¡ue era primo lierniano del 
dicho Rey D, Juan, y hermano de la Reina Doña Leonor 
sn mnger del dicho Rey D. Juan. Y fué la dicha Doña 
Isabel muy sabia y honesta y Culólica Reina. Fullesciú 
en Zaragoza de parlo del Príncipe ü. Migue] , á 23 de 
agosto de 1 Í98. Está sepultada en el niunasicrio de Santa 
Isabel de Toledo, que fundaron el Itey y la Reina en las 
casas que fueron de Doña Inés de Ayala, madre de Doña 
María de Ayala, segunda muger del Almirante D. Fadri- 
qne, cuya hija fué Doña Juana Reina de Aragón, madre 
de este D. Hernando: fallesció el Príncipe D. Miguel en 



(1) A dond» enlrú (dice Zurita cit. cap. 24) eljMitrtro del me» 
Je agosto, y fué reieibida con gran regocijo y ^eila. Con que so dc- 
jari pnra mne adelante, el roes de oclubre eu que pono ísla en- 
trada Gatindcz. 

(2) Esto Rc hailii mas lar^ en dicha corónica, y siempre mcjür 
que en oiro en Zurita pur su admirable puntualidad. Cap. 26 y 27 
libro 18. 

(3) F.n principia de mayo, do Valladolid (Zuritu ca». .80. 
{4} A 2 de octubre dice Ziirila Ciii.. ai. lili "" "^^ 




250 

Granada á 20 de julio de 1500 (1), y alli yace scpallado 
en la capilla Real del Rey y de la Reina (2). 

AÑO 1471. 

Este ano estuvieron sus Altezas en Medina de Rioseco, 
y dende finieron á Simancas (3), y dende Simancas á Rio- 
seco y de ahí á Dueñas (4), y en fin de este año á Turde- 
lagnna , y de ahí á Sepúlveda que se ganó , y desde Se- 
púlveda á Tordelaguna é á Talamanca é á Alcalá (5). Todo 
esto é otras cosas que en este año pasaron , están cumplí* 

(1) Véase adelante el año 98. 

(2) En 7 de Dovienibre el Principe D. Fernando hallándose en 
Dueñas con la Princesa su muger , llegó á estar tan aparado de unay 
fiebres malignas qae se temió no saliese » pero á poco tiempo con- 
valeció por la buena asistencia de su médico, Lorenzo Bados. Zu- 
rita cap. 31, lib. 28. 

(3) Y de Simancas fué el Principe á Tordesillas con gente á 
sorprenderla, llamado del bando de los Cepedas contra los Aklere^ 
tes; pero se malogró el ardiz y muchos fueron presos, y algunos 
muertos. (Zurita cap. 35, lib. 18). Con lo que sin otra ventaja se 
restituyó poco glorioso á Eioseco , donde estuvo con la Princesa su 
muger desde principio de enero, ibid. cap. 39. 

(4) Zurita cap. 39, lib. 18. 

(5) En Alcalá se dividieron , quedando alli la Princesa y pa- 
sando el Príncipe á Aragón á verse con su padre el Bey D. Juan, 
lo que ya toca á los sucesos del año siguiente 1472, en que lo esr- 
cribió Zurita cap. 40 al mcd., lib. 18. De Alcalá pasó la Princesa 
á Tordelaguna donde la halló la vuelta de su marido. Zurita cap. 42 
y 49, lib. 18. Y habiendo estado alli todo el mes de febrero se vol- 
vieron á Alcalá , donde los visitó el legado del Papa Cardenal de 
Valencia que habia estado en Castilla sin adelantamiento , y se re- 
tiraba ya la via de Valencia. (Cap. 51). 



251 

(laiiicnle en lus corúiiicas cscrilas de laliti i romance del 
Hey D. Euriquc , y del Rey y Keina Católicos. , 

aSo 1472 ¥ 1473. 

VulvieroD sus Altezas desde Alcalá á TurdetaguDa (I), 
y de aqaí á Sepúlveda, desde Sepúlveda á Aranda, y dende 
aqnt otra vez á Sepúlveda, y de atjuí á Segovia en el mes 
de diciembre de (473 (2). Fallescieron en este afio de 73 
el almirante D. Fadiiqíie, y el condestable Miguel Lú- 
eas (3), y el maestre de Alcántara D. Gómez de Cúceres 

(i) Estaban el Principo y Princesa on Talainaiica á 2G Ue marzo 
de 73. Zurit» cap. 52, lib. 18. 

(2) Los vizcaino» junios en Bilbao en el mes de srlíembre 
de 1473 i¡nitariiii la obediencia A su Rey y Señur Dutur<il (.■! Ilcy 
D. Enrique á quien la ti-nían jurada , y la ilieroD ú los Principes 
D. Fernando y Uoíia Isabel , reconociéndoles desde luego por Seño- 
res de Vizcaya. Como por este hcclio se les morlificaba de orden del 
Hey con guerras y procesos, para castigarlos y darlos por traidores, 
según Zurita lib. 18, cap. 61 , lom. 4, ellos necesitados de socorro, 
celando la Princesa Doña Isabel va su nueva Señora en Aranda A 1& 
de octubre , la interpelaron para (¡uc les confirmase como les con- 
firniú y juró solemnemenle sus fueros y privilegios, y les dio de 
esto la carta ijue imprimen á coulinuacloii de ellos con dielia feclia. 

(3j De Irauzo, que era tambiea Canceller mayor del Itey Don 
Enrique de quien liay crónica particular, que no so que esté publi- 
cada. Su muerte fué el din de San Benito 21 de marzo en Jaén 
donde vivía inhumana y sacrilegamente por la canalla del pueblo, 
eslando oyendo niisa en la iglesia mayor , & pretexto de que volvia 
por los conversos de Judies, ii quienes el pueblo queria oprimir para 
arrebatarles los bienes como por ese tiempo se hiín también impu- 
nemenlo en Andujar, Córdoba y otros pueblos do Andalucia. Por 
su muerte proveyó el Bey la Condeslabilia en D. Pedro fcrnande* 
de Vclasco, conde de llaro, so Camarero, y el Canccieralo en el 



252 

de Solis, y D. Alonso de Fonseca, antobispo de Sevilla * 
qne hizo el mayorazgo de los de Fonseca (t). En el año 

Cardenal D. Pedro González de Mendoza, obispo de SígUenza, laego 
arzobispo de Toledo , que acababa de recibir por gracia del Papa 
Sislo lY, firmada en Roma viernes 7 de este mes« dos no pequeñas, 
el Capelo y el arzobispado de Sevilla con retención de la mitra de 
SigUenza. Dieg. Enriq. crónic. de D. U. IV, cap. 157 y 159. Sa- 
lazar de Mendoza, crónic. del carden, lib. i, cap. 36 y 37. Ghac. 
in Sixt. IV. Pulg. crónic. de los RR. CG. par. 1.* al íln. Ximena 
Anales de Jaen^ pág. 424. Su elogio por la constancia y fidelidad á 
su Rey. Zurita, 4 part. lib. 17, cap. 31. 

(1) Y pues Zúñiga en los Anales de Sevilla, pág. 3G5 en varíe- 
dad de opiniones no sabe resolver si la muerte de csle prelado se- 
villano fué en este año ó el siguiente, diré por los papeles de su 
casa, que el Arzobispo D. Alonso de Fonseca murió en su villa y 
palacio de Coca, lunes á la noche 17 de mayo de 1473, y allí está 
enterrado con otros de su linaje. En la elección de sucesor para Se- 
villa hubo discordia, porque el Papa Sisto IV se anticipó á expedir 
las bulas para su sobrino el cardenal D. Fr. Pedro Riario , que car- 
gado mas de dignidades que de años, disolvió las dificultades que 
nuestros Reyes y la misma iglesia sevillana opusieron á su elección 
perniciosa á la regalía y á las leyes de la nación, muriendo en 
Roma sin venir acá á 3 de enero del año siguiente 74 sin lener 
aun cumplidos 29 de edad, ni suplirla la ciencia y experiencia. La 
iglesia postulaba con empeño á D. Fadríque de Guzman (hijo del 
conde de Niebla D. Enrique, y hermano del duque do Medina^ 
Sidonia D. Alonso Pérez de Guzman), deán que había sido de ella, 
y ahora obispo de Mondoñedo. Pero á pesar de los deseos de la igle* 
sia y de sus parientes, que demasiado temprano so adelantaron á 
ocuparlos lugares y rentas déla dignidad, no prevaleció sino el 
voto del Rey y Principes D. Enrique, Doña Isabel y D. Fernando, 
que solo esta vez de acuerdo enviaron la suplicación por su igual- 
mente amado el Cardenal D. Pedro González de Mendoza , obispo 
de SigUenza, antes de Calahorra, antes abad de Valladolid y de San 
Zoil, y primero arcediano de Guadalojara su Patria. Zúuiga pági- 
na 366 ó 867. 



233 
t\e 72 DI) (li<< i'iiilüs lie \a víspera de Navidad ú las doce hu- 
ras de la niiclie nnciú el i|ue está suma recopiló en la 
ciudad de Piiisencia ['rt/ nutrtjrn dice: " Nacimieiilo del 
doctor Gaüiido/ )." 

AÑO 1474. 

Este afiu el día de los Reyes estuvieron sns Altezas y el 
Señor Rey D. Hiirifiiir en Segovin en las casas del obispo, 
que son cerca de la iglesia mayor. E desde allí fué el Itey 
por mayo á lo de Cairion , en que el conde de Bcnavente 
escapó, de <\nc Ciié echado por el duque del Infantazgo é 
sus parientes. V la Reina nuestra Señora quedó en Sego- 
via, y estovo en ella hasta que el Rey D. Enrique falles- 
ció en el Alca/ar de Madrid dutningo en la noche víspera 
de Santa Lucía á once de diciembre de este año [I). V no 

(1) Aunque aquí y en otras parles se dice que su muerte fué 
domingo á la noclic 1 1 (le ilicieínbre , realmente no fué sino entrado 
ya el Itínes 12 A h^ dos de h mañana. En el mismo dia lunes tuvo 
ya la noticia su hertiiana la Princesa Dona Isabel quo se hall.iba en 
Segovio. lumeilialaiuonle dispuso dos cosas, una despachar propio 
con ella á su mariilu el Principe D. Fernando ausente ea Aragón, 
otra celebrar las exequias por el difunlo; y el raerles si|^uiciilc se 
hizo proclamar en nquella ciudad, y levantar pendones por ella y 
su marido como sucisora, y lii anunció i las ciudades y Grandes 
ausentes para que hji'u'sen lo mi?mo. A la provincia de Guipúzcoa 
envió á solicitarla á Antonio de Baena, su criado, y Barlolonié de 
Zoazola, su vasallo, iton cartas del 15 que están en sus fueros pá- 
gina 355 á 357, avisiindu por la primera de ellas haber sido la 
muerto del hermano el domingo postrimero pasado en la noche <¡ue 
ftit á 11 da este prestnte mes de diciembre: y á Sevilla deslinó con 
iguales carias del 20 A Pedro de Sdva su maestresala y persona de 
sn eonfianxa, como dice '¿úüiga pág. 369 y 370. 



2S4 

embargante qno el cronista diga que no hizo testamento 
sino nii memorial qae se bailó en poder de Joan de Oviedo 
su secretario, la verdad fué que hizo testamento^ y en 
¿I dejó por su heredera de los reinos de Castilla etc. 4 
aquella Dona Juana que se decia su hija y juró que era 
su hija, y dejó por testamentario al marqués de Villena, 
y al conde de Benavcnic , y al Obispo de Sigúenza ; y 
este ieslamenlo dejó Juan de Oviedo en poder de nn clé- 
rigo cura de Santa Cruz de Madrid , el cual con otras mu« 
chas escritunns lo llevó en un cofre y lo enterró cerca de 
la villa de Almeida, que es en el reino de Portugal, por- 
que no le fuesen tomadas. Y esto vino á noticia de la 
Reina Católica, mediante cierto aviso que de ello dio el 
bachiller Fernán Gómez de Herrera , vecino de Madrid, 
que era amigo del dicho cura , al cual y al dicho cura im- 
bió 6U Alteza desde Medina del Campo el año de 1504 es- 
lando ya mal dispuesta de la enfermedad de que fallesció, 
á traer el dicho cofre con las escrituras , y lo trajeron po- 
cos dias antes que fallesciese , y no lo pudo con su indis- 
posición ver , y quedó todo en poder del dicho Hernán 
Gómez; y mediante el licenciado Zapata del Consejo, á 
quien el dicho Hernán Gómez avisó, fallescida la Reina, 
lo supo el Rey Católico, que quedó por Gobernador de los 
reinos, y dicen que lo mandó quemar. Otros dicen y afir- 
man que quedó en poder de aquel licenciado Zapata ; y 
por este servicio al dicho Hernán Gómez se le hicieron 
después algunas mercedes, entre las cuales le fué dada 
una alcaldía de Corte, á semejanza del siervo que dio al 
pueblo romano la escritura de que se hace mención en la 
ley 2, ff. de Orig. Jur. Pero como aquel acto de jurar el 
Rey D. Enrique, que la dicha Doña Juana era su hija» 



255 

lo hubiese hecho oirás veces (1) , como en su corónica se 
Ice, DO es de maravillar que por encubrir que daba su 
muger á sus privados lo conlinnase aconsejado de los 
mesmos; é ansi muerto el Rey D. Enrique la Reina Doña 
Isabel, nuestra Señora, como propietaria de estos reinos, 
y el Rey D. Hernando, nuestro Señor, como su marido, 
fueron alzados por la gracia de Dios por Reyes, aunque el 
Rey estaba ausente de estos reinos de Castilla en Ara- 
ron , como mas largamente se cuenta en las corónicas de 
romance y latin. Y en este ano á 1.* de octubre (2) mu- 
rió el maestre de Santiago D. Juan Pacheco en una aldea 
de Trajillo , que se llama Santa Cruz de la Sierra , el cual 
está enterrado en el monasterio del Parral de Segovia^ 
en la capilla principal que el Rey D. Enrique habia fun- 
dado para si. Y en este ano fué maestre de Alcántara 
D. Joan de Estúniga, hijo del duque de Plasencia D. Al- 
varo é de la duquesa Doña Leonor Pimentel su segunda 
muger ; y de justicia dicen que pertenescia aquel maes- 
trazgo á 1^' Alonso de Monroy Caballero (3) que fué de 
aquella orden. E ansi lo poseyó algún tiempo; y esta di- 
cen que foé '^ causa , porque después lo renunció el dicho 
D. Juan en manos del Rey y Reina como adelante se con- 
tará (4). 

(1) La última y mas solemne antes del teslamcnlo , que por 
circuDslanciada y concurrida de Prelados^ Grandes y pueblos ad- 
mira como después se trastornó, fué en el acto de Valde-Lozoya diá 
viernes 26 de noviembre de IWO. Véase á PelHcer Memorial del 
conde de Miranda fol. 51 , después de las Crónicas y Historiadores 
vuUjares» 

(2) Este mismo dia pone Haro, tom. 2, pág. 3t8. Pero en el 
mArIcs k de octubre dice Zurita, lib.20, cap. 9. 

(3) Al margen dice: leo-Clavero, 

(4) En cslc año fué el conceder el Papa Sixto IV á 



256 



AÑO 1475. 



En este afio (t) cstnvieron sos Aliezas en Medina (2) 
y en Valladolid (3) : fueron al Abrojo, y de alii partió la 
Reina nuestra Señora para Alcalá , y el Bey nuestro Señor 
se quedó en Valladolid, y desde Toledo (4) volvió S. A. 



catedrales de España por su bula dada en Roma á 1.® de diciembre, 
ampliada por otras dos de 1.*^ de enero del siguiente 75 y 17 de 
abril de 76 , las dos nuevas prebendas magistral y doctoral , la una 
para teólogo y la otra para canonista , que se babian de proveer 
por los prelados y cabildos de canónigos in sacrís á oposición en 
los mas beneméritos , según lo que habia quedado asentado por su 
legado el cardenal D. Rodrigo de Borja cuando estuvo acá al prin- 
cipio de su pontificado , y capituló cierto subsidio con el estado 
eclesiástico. Zúñiga pág. 367 núm. 3. D. Nicolás García Tractat, de 
Benefic, part. 5.*, cap. k, núm. 169, estampa la primera de estas 
bulas y otra aun mas extensiva del papa León X del año 1521. 
Véase al P. Mariana líb. 23, cap. 18, al fin en la latina y caste- 
llana. 

(1) A 2 de enero entró el Príncipe D. Fernando ya Rey de 
Castilla en Segovia de vuelta de Aragón, como por carta del 5 lo 
avisó á Sevilla, y permanecían allí en el 30 del mismo y dias 15 
y 20 de febrero siguiente. Zúñiga , pág. 371 donde la imprenta 
yerra el año 1474 por 1475. 

(2) Privilegio de juro allí de 12,000 mrs. á Rodrigo de Ulloa, 
á.2 de marzo y cédula para Sevilla de 17 del mismo. Zúñiga ibid* 
nüm. 4. 

(3) A 26 de abril firmaron aquí para Sevilla las credenciales y 
poder que refiere Zúñiga cit. núm. 4. 

(4) Estaba la Reina en Toledo á 20 de mayo y á 24 también el 
Rey, según documentos que cita Zúñiga en este año, núm. 5, 
pág. 372, donde individualiza que estaba el Rey en Tordesillas 
mientras la Reina en Toledo. Zúñiga ibid. 



257 

á Avila, Medina (I), Tordcsíllas (2), donde se jnnló la 
gente para el Real de Toro. De Tordosiltas fué su Alteza 
á Valladülid (3) y el Rey nuestro Señor á Búrg'os á cercar 
la fortaleza, y la Reina á Falencia , y de allí se volvió á 
Vatladolid (4). Estando allí fué el reencaenlro de Alme- 
ría, donde liirió Pedro de Avila á D. Alvaro de Portugal 
por el rostro, lo cual le quisiera mostrar D. Alvaro. Des- 
pués, siendo presidente, se tom(> la residencia al dicho 
Pedro de Avila de la gobernación del Principado de As- 
lunas, queriéndole lomar por ejecución una cadena que 
traía al cuello, la cual el dicho Pedro de Avila puso so el 
pie y empuñó so espada; y el Rey y Reina reprendieron 
al dicho D. Alvaro lo qne pretendió hacer (5). K de Va- 



¡I) Eslukín en Mmliua dundo Icaha Córli-s y les otorgó el Reino 
i 72 cuentos de mrs. ea 1.° y 3 de agosto. Ziiñijja, núm. 7. 

(2) En Tordcsíllas é 12 de julio otorgó el Uey bq primer testa- 
mento teniendo sa Real cerca del puentt! quo ília sobre Toro. Zu- 
rita, lib. 20 , cap. 23. 

(3) Donde estaba á 9 y tS de agosto. ZúPilga con ilocumeiilos 
núm. 7 y 10. En jueves 5 do octubre en Sahagun. Vid. Escalona, 
pág. 693. 

[^) Donde estaba á 31 do octubre. Salazar. Ca*. dt Lar, tom. í. 
pig. 397, y en 2 de noviembre libraron aquí i-l privilegio do au- 
mento de armas y merced de la Escusabaraja (lia de Navidad en 
cada aíio á D. Andrés ('•abrcra y Doña Beatriz do Bobadilla, después 
pi'imcros iii3r(|ucses do Hoya. Pinel. Retrat, del buen vaiallo, pá- 
ginas 238 y 2'i9. 

(3) Y bien lejos de disgustarse del hecho de D. Pedro Dávihi 
abara mismo estando en Valludolid á 22 de Dovíembrc do este 
nao 75 alendieudo á sus grandes y Gules servicios que les liabia he- 
cho nuD desde antes que reinasen, le hicieron merced perpetua 
pira si y sus sucesores de la fortaleza y termino del Bisco cerca de 
Touo XVIII. 17 



258 

lladolíd partió la Reina (1) á rescebir el castillo de Bur- 
gos (2) , y el Rey partió de Burgos al trato de Zamora, 
é la ganó (3) como se contiene en las corónicas de latin é 
romance de este tiempo. 

Axo i 476. 



Este año la Reina estuvo en Valladolid en principio 
de él. En el mes de marzo (4) venció el Rey Católico al 
Rey de Portugal en la batalla de entre Toro y Zamora. De 
allí fué á Tordesillas y de alli vinieron sus Altezas á Ma- 
drigal donde hicieron Cortes y juraron á la Princesa Doña 



Avila su patria , con titulo de Conde. Véase el privilegio en Haro 
tom. 2 , pág. 93. 

(1) A 8 de noviembre en Dueñas 6 leguas de Valladolid en el 
camino á Burgos libraron á Joan de Valladolid , ne^ro , titulo de 
juez y mayoral de los negros y negras , loros y loras , que ya por 
este tiempo se babian traído en grande número de Guinea á Sevi* 
lia, y residían de asiento en aquella ciudad. Zúñiga núm. 10 de 
este año. 

(2) Que se le rindió en'enero 31. Zurita, y ese día lo avisó de 
allí á Sevilla. Zúñiga año 76^ núm. 1. 

(3) Estaba ya el Rey en Zamora á 2 de febrero. Zúñiga año 76, 
núm. 1.^ y ganó el alcázar á 19 de marzo del año siguiente, y 
nombró alcaide á D. Sancbo de Castilla. Zúñiga año 76 > núm. 1. 

((^) Viernes dia 1.**= Pulgar 2.* part., cap. 45. Zurita, Anal, 
tom. 4, lib. 19, cap. 44, y Zúñiga con cédula del Rey en que lo 
dice, dada en Zamora á 9 del mismo mes, año 76, núm. 1.® En 30 
de marzo estaban en Medina del Campo y libraron alli el privilegio 
y merced á las Condesas de Cabra del brial que las Reinas de Cas-- 
tilla vistiesen el dia do Pascua de Resurrección de cada año. Salaz. 
Advert. pág. 322. 



259 

Isabel (1) é hicieron lejes, y se ordenó la IiermanJad en 
la villa de Dueñas (2). E de Madrigal fin'- el Rey á cercar 
á Canlalapiedra, é allí se lilirú el conde de Benavcnle de 
la prisión de Baltanás, é le dieron sus fortalezas (3). Los 
Reyes se vinieron á Medina é á Tordesülas (4), y de allí 
partió la Reina para Segovia , cuando se alzó Maldonado 
con la Torre de D. Juan [5): y el Rey partió á Burgos 
¿ á Guipúzcoa al socorro de Fuenterraliía, cuando la 



(1) Curriun estna Curtas en 29 de abril, y en ellna se nconló 
entre otras cosas, jurnson los pueblos los tratados matrimoniales de 
esta Princesa con el Príncipe de Capua. Zúfiiga con la orden á Se- 
villa de dicha fincha, año 76, nám. 1.° 

(2) Todo esto fui^ dcí^dc mitad de julio, día de Snnliago, do qne 
es la fecha del cuaderno de la hermandad, heclio en junta de Due- 
ñas, precedida otra y otro en Óigales á 13 ile junio, sin el pri- 
mero de Madrigal de 8 de mayo, donde las peticiones de Corles 
por lo tocante á lo general del Reino salieron firmadas en 27 de 
abril, como todo consta por los iiiÍsidos cuadernos. 

(3) Esta prisión del conde de Benavente f<ié hecha por H mismo 
ey de Portugal en BalUnás del Valle de Cerralo el día 18 de se- 
tiembre del año anterior , y le llevaron preso i'i Poñafiel , lu^^ar <le 
su contrario el conde de Urueüa, junto ni Dnniton, donde entra <-n 
el Duero. Zorita, 11b. 19, cap. 33. 

{i) En Valladolid á 26 de junio libraron sus contadores privile- 
gio de coiifirniDcion de otros de un juro á Pedro de Herrera , Doña 
Isabel y Doña Maria sus hermanas, la primera al>adesa que después 
fué del monasterio de las Huelgas do esta ciud.-id de Valladolid , y 
hermanos de Fernando, Diego. Francisco, Sandio y Doña Iné* 
de Herrera , todos ocbo hijos de García de Herrera , guarda del Rey 
D. Juan li, difunto poco antes del dia 28 de octubre de ltt30, en 
<|ue por BU muerte ente Rey empezó ú confirmar á los hijos los mrs. 
de este juro. 

(!>} ¥ allí dia 13 do agosto confirmó el cuaderno de hermandad 
jiecho en junta de Duefias el dia 25 de julio. 



d 



cercanMi Im fnuKCset (1). T es este tif pg ie Umió á 

(I) Ibü camíoando á ese dcstiao d día 18 de jenio, ca qve cb 
Gfiev;ira, logar fuerte del conde de Oíale después de Yitoria j antes 
del PiitTio de Sao Adrián , por doode entonces era el paso mas co- 
moa de Alara á Guípózcoa , libró á esta óltima proTiocia la cédola 
qoe cita el P. Heoao tonu 2 , pág. 992. Pero no debió pasar ade- 
lante por entonces y toItíó á Vitoria , donde aon nos le da Zorita 
(lib. 19, cap. 50) en 29 del mísoio mes. T en praeba de so pon- 
toalidad tengo la carta original firmada de sa mano y refrendada de 
Felipe Clí mente so protonotario , secretario y de so Consejo, con 
fecha de ese día 29 de jonio en Vitoria , reqoiriendo á los alcaldes 
de Itorría y Talle de Amescoa, en la meriiMiad de Estella, reioo de 
Navarra, para qoe hiciesen Tolrer á Joan Sánchez de Vicona, el 
Mozo, reciño de Vicoña, so rasallo, ona yegoa qoe los de allá le 
habbn llegado , ó so valor sin darle logar á otro procedimiento mas 
sensible. Coo fecha del mismo dia 29 de jonio en Vitoria libraron 
Real (acollad á D. Rodrigo Pooce de León, Marqoés de Cádiz, Conde 
de Arcos de la Frontera , so primo, vasallo y de so Consejo (qoe 
asi le llaman) para sacar de so mayorazgo las ciodades de Cádiz y 
Arcos, y las villas de Marchena , Rota , Railen y Mairena , y otros 
coalesqoiera lagares , dignidades , oBcios , bienes y rentas , y de- 
jarlos libremente ó en ono ó mas mayorazgos á sos hijas Doña etc. 
Y en 9 y 17 de jolio sigoiente , en cuyo dia partió de aquella ciu- 
dad para Bilbao á prevenir las cosas que allí dice , doode ya estaba 
el dia 20. En el 30 se bailaba en Goemica , donde confirmó y 
joro, como Señor nuevamente venido á Vizcaya, los fueros de aquel 
señorío , con la formalidad que se vé en el mismo privilegio , im- 
preso á continuación de los del dia , aunque no les toca , porque 
estos se hicieron posteriormente. Allí se dice parte del acompaña- 
miento que llevaba, con olvido de D. Antonio Carrillo, obispo de 
Pamplona, á quien los vizcaínos (que no permitían entrada de obispo 
alguno en Vizcaya , no sé porque aprehensión antigua retenida en 
los fueros, que once años después les proscribió el consejero Garcí- 
López de Chinchilla enviado para ese y otros efectos por este Rey 
á Vizcaya) hicieron salir de los términos del señorío; y porque ha« 
bia pisado tierra de él en contravención á sus foeros y costumbres, 



261 

Toro (t) é vído la Reina á Toro desde Se^ovía, y vi Rey á 
1 ." dia de noviembre de este año eercii á Caslro-Nuño (2) 
estando la Reina en Toro : é desde Toro (3] partió su Al- 



dicron al Rey eu aquulla primera vista el raro y eofólico cspcct'i- 
culo de recogerla , quemarla y arrojar al mar las cenizas , como todo 
lo cuenta D- Juao Margarit, después Obispo tle Geronn y Cardenal, 
qne iba en el viaje y lo presenció , admiráadolo do róenos que todos. 
Estuvo el Rey en Vizcaya dando las órdcncE para la defensa de 
aquella costa contra los franceses (según Zurita cap. 32) hasta el 
15 de agosto , y de allí volvió á Vitoria para doodo tenia aplazailas 
vistas con su padre el Ruy D. Juan 11 de Aragón , que había llegado 
á aquella ciudad el 13 y se verificaron ¿ breves dias con grande 
lucimiento y aparato. 

(1) Toro se entró jueves á la noche 19 de setiembre, y la 
Reina llegó sábado 28, y la fortaleza se rindió sábado 19 de octu- 
bre. Zuril. lib. 19, cap. 58, Pero es debido liaccr aquí mención 
de la noble toresana Antona García y su marido Juan de Monroy, 
¿ quienes los Reyes en el privilegio que concedieron á sus bijas v 
descendientes confiesan deberse aquella fortuna á cost.-i do la vida 
de ella malamente sacriGcada de orden del lley do Porlugal, (¡ue 
atribuyó la fidelidad i traición. En 6 de octubre en Medina del 
Campo libraron á Rodriga de Ulioa privilegio de juro de IG.OOO mrs. 
cada año. En k de diciembre confirmaron un privilegio d Cuenca. 
Pinel. pág. 87. 

(2) Cubillas y Siete Iglesias, que fué un dia después de la lle- 
gada del Rey á Toro. Zurit. ibid. cap. 58. 

(3) En k de diciembre firmaron allí privilegio li Pedro do las 
Cuevas de un juro de 3,000 mrs. En 5 do diciembre fuó á Ocaña, 
ocupó aquella villa y luego a Ucli^s, cuyo convento también ase- 
guró á su poder, y esuba de vnella en Oeaña el sábado ií con lo 
deuiAs que escribe Zuril. lib. 30, cap. 1.* y 3.°, donde dice que el 
Rey tuvo la Pascna de Navidad en Medina del Campo, y de alli 
pasó i'i Ocana donde en 9 de enero ya se bailaba pacificado por 
la buena diligencia do lu Reina lodo lo corrcspuudienta á la paci- 
ficación del maestrazgo do Santiago en aquellu provincia. Y aun 



262 

teza á Uclés sobre lo del Maestrargo de Saolíago : de alK 
volvió á Ocaña y fué á Toledo; é allí vino el Rey habien- 
do ganado á Castro'-Nnno. Fallesció este año día de San 
Martin en Ocaña á 1 1 de noviembre D. Rodrigo Manri- 
qne, Conde de Paredes , Maestre de Santiago ; está sepul- 
tado en el convento de Uclés. Fué luego Maestre en acto 
D. Alonso de Cárdenas^ que también en vida deD. Rodrigo 
se llamó Maestre , y era Comendador mayor de León. 
Estas cosas y otras que acaescieron este año se bailarán 
mas largamente en las corónicas de latin y romance. 

AÑO 1477. 

Este ano estuvieron los Reyes parte de él en Tole- 
do (l)« é por abril partió el Rey para el cerco de Canta- 
lapiedra que ya estaba cercada , y la Reina para Truji- 
lio (2) ; é habida la fortaleza que la tenia Pedro de Baeza 
por el Marqués de Villena , fué de Cáceres á Sevilla (3) ; 
de allí á Jerez de la Frontera , y tornó á Sevilla donde 
estuvo todo este año (i). Y en este dicho año á once de 

se añadió la felicidad de reducir enteramente á su servicio á 
D. Juan Tellez Girón, conde de Urueña. 

(1) En Madrid á 9 de marzo confirmaron á Valderas su esencion 
de alcabalas y pechos. Ximena, AnaU de Jaén, pág. ^0. 

(2) Donde se hallaba á 20 de junio. Zúñiga año 77, nüm. 1.* 
habiendo pasado por Guadalupe en 10 de mayo. Ibid. núm. 4, pá- 
gina 380. 

(3) Estaba en Cáceres á 4 de julio. Zúñiga núm. 5, y en 25 en- 
tró con palio en Sevilla. Ibid. 

(4) Y el Rey que entró el 13 de setiembre y permanecian en 26. 
Zurita. Estaban en Xcrez de la Frontera á 20 y 28 de octubre, en 
Utrera á 9 y 16 de noviembre, y ya en Sevilhi de vuelta el 20. Zú- 
ñiga núros. 8 y 9. 



junio dia <le San Bernabé en la noche (I) fallcscm on Sii- 
lamanca en el monaslerio de San Aguslin Fr. Juan de 
Sagnn, y comenzó a hacer milagros á 28 de junio de 
1488 , víspera de San Pedro y San Pablo, y después acá 
ha hecho muchos milagros (2]. Esle año el obispo de 
León que se llamaba el Dr. D. Rodrigo de Vergara, na- 
tural de la ciudad de Logroño , hizo malar al tesorero de 
la iglesia que se llamaba Pero Baca, que era caballero 
muy emparentado en la ciudad , y los parientes de dicho 
tesorero cercaron al obispo eu sus casas, y él se salió 
huyendo, y llegó á las casas del conde de Luna, donde 
le mataron estando en las faldas de la condesa (3). Esle 
año mataron los de Tuenlc Ovejuna á D. Hernán (ioniez 
de Guzman, Comendador de Calalrava, que era bíjo de 
D. Juan Ramirez de Guzman, que ansímismo fué Comen- 
dador mayor de Calatrava y de Otos, y le mataron á pe- 

(1) Do iVm. Vid. Fr. Juan de Sevilla Ap. Herrera Historia da 
Sim Agvstln, de Salamanca pig. 67, 08 y 263. 

(3) En esle nüo á 12 de niarzo marid en Roma D. Juan Díaz de 
Cobarrubias y Coca , audilor y decano de la Sacra Rola , obispo do 
Calaborra y antes de Oviedo, y primero Dean de Burgos, natural de 
aquella ciudad , en edad de 77 años, Sopultúronle en la Minerva de 
donde sns huesos fueron trasladados el año 1460 á la capilla de la 
Visilacion de Is Catedral de su Patria , i quien dejó por heredera. 
Gil Gonialeí Teat. ecles. lom. 2, pig. 36V. Salaiar, Advertene. 
hiitorio. pig. 247. Sucedióle en la silla de Calahorra D. Fr. Juan di^ 
Quemada, nalural de Toledo y visitador general de su anobíspado, 
que murió el aüo siguiente ÍV78. Tejada, llislúria de lanto Domingo 
át la Calzada, pig. 397, núm 4 y 5. Y le sucedió D. Pedro do 
Aranda , natural también do Burgos , que luego fue l'rosidenle del 
Consejo hasta el año 1494 de su muerte. 

(3) Gdiibay lib. 1%, cap. 13. tom. 2, pág 610, col. 2, lomándolo 
de aqui. Véase hoy al P. M. Risco tom. 36, doudc individualiza cir- 
cunstancias muy particulares ijue hubo en esle raro c.iso, ' - ''* 



«j 



264 

dradas en sn casa. Esle año en el mes de mayo mataron 
en Sahelices de los Gallegos á García de Seqaeyra , Señor 
de aquella villa. Y este año día de San Esteban á 26 de 
diciembre nn escudero mató al Dnqne de Milán , que se 
llamaba Galeazo , y estando á unas oyendo misa , porque 
le tomó á so mujer , el cual fué luego muerto allí por las 
guardas del Duque. 

AÑO 1478. 

Este año estuvieron los Keyes en Sevilla (1) hasta que 
nasció el príncipe D. Juan , que fué á 28 de junio (2). En 
este año fué lo de Castronuño (3). E á cabo del año vi- 

(1) De donde vino el Rey á Madrid por febrero, y allí tuvo junta 
de los diputados de las hermandades, y logró se prorogasen por 
tres años mas, mandando lo mismo por lo tocante á las de Vizcaya. 
Permanecia allí á 24 de marzo y se detuvo hasta fin de abril. Zurit. 
lib. 20, cap. 21. Zúñig. año 78, iiúm, !• 

(2) Zurita lib. 20, cap. 22, le cita é impugna diciendo que fué á 
postrero á las once del dia, y que se bautizó el dia 15 de julio si- 
guiente, y dice fué padrino Nicolás Franco obispo Palemino, legado 
del Papa en España, quo era veneciano , asistiendo también al acto 
los embajadores de aquella República en nuestra Corte, y los Gran- 
des y ciudad con el grande explendor que correspondia á un Prín- 
cipe heredero tan deseado, como por menor se podrá ver en Zúñiga 
año 78, núm. 2.", donde califica haber sido el dia del nacimiento el 
que dice Zurita, con la carta de aviso que en el dia siguiente 1.* de 
julio escribió el ,Rey participándolo á los pueblos. Añade, núm. 3, 
que salió la Reina á misa de parida á la Santa iglesia , el domingo 9 
de agosto, cuya lucidísima función dejó escrila el cura de los Pala- 
cios, testigo de vista que allí copia. Donde estuvieron los Reyes des- 
pués por todo el año, véase alli desde el núm. k, 

(3) En Sevilla á 21 de agosto de este año 1478 libraron privi- 
legio á D. Andrés de Cabrera y Doña Beatriz de Bobadilla su muger, 



2G3 

iiieron á Córdoba, ú ullí esluviernn hasta en lin de] año. 
Miúrcules á 29 (1) «le julio de este aao de 78 iiubo eclitist 
del lodo scaro (2). 

aSo uto. 

En principio de este año csluvieron lositttyes en Cór- 
doba (3) , y desde allí fueron á Guadalupe , donde juraron 
las paces de Francia (4). E allí \ino nueva de la muerle 
del Uey D. Juan de Aragón, padre del Itej D. Fernando, 
y foó un martes á 19 de enero en Barcelona. E de allí 

primeros Marqueses de Hoya que fueron Inego, haciéndoles nirr- 
ced dd KeñoHu de la casa y lu^ar de Onnaza , cooGscado á Gonzalo 
Muñoz de CasUifieda, por liaber seguido )a voz del Rey de Portugal. 
Pind. Relrat. dci buen vasalto , pág. 2G7, cuyo privilegio revocaron 
luego por haberle perdonado. En 18 de setiembre aun pernianecinn 
en Sevilla donde libraron la pragináLiea 198 contra los de Ci^rdoba 
y su jurisdicción , que á prclcslo de ser exentos de pedidos y mo- 
nedas, extendían la exenciona todos los demás tributos y pcetios. 
En 30 de setiembre en Sevilla, titulo de Marqués de fíibrallar á 
D. Enrique de Guzman, Duque de Medina Sidonia. Aysla. En IS 
de noviembre estaban en Sevilla. Concord. de la mest. lom. 1. fo- 
lio 160 vuelto, núm.9-20. 

(1) A 19 dice Ziiñiga, citando al cura de los Palacios, lcsti(;o 
ocular, año 78 nüm. V. 

(2) Vid. el tura do los Palacios on Ziiñiga, pág. 384 núm. V. 

(3) En 30 de enero libraron al Duque y Duquesa de Alba Don 
García Alvarez do Toledo y Doña María Eoriquez, facultad Real 
para fundar mayorazgos de sus estados y bienes. Salaz, ütrnoriúl 
del marqufi de Viltafranca pág. 133 y 134. 

(4) No y.i en Córdoba sino en Guadalupe libraron cartu á Se- 
villa ú 8 de enero donde se mantcDia» el 16; pero en el 22 de el y 
•I 7 y 19 de febrero se hallaban en Trujillo. Zúñíg. en esto año nú- 
mero 1. Zurit. lib. 20, cap. 27 y 28. 



266 

fné la Reina á Cáceres , y desde allí á Alcántara á las vis<* 
tas con la Sefiora Infanta Dona Beatriz, madre del Rey 
D. Manuel y de la Reina Doña Leonor, mnger del Rey Don 
Jnan de Portngal. Y de esta Dona Beatriz era hermana 
Doña Isabel, madre de la Reina Católica Doña Isabel; la 
cnal de allí se volvió á Cáceres, y de Cáceres (i) á Trujillo, 
donde estovo en tanto qne fué la batalla de la Albaera, 
martes de carnestolendas á 28 de hebrero, á donde fué 
vencido el Rey de Portngal, mediante la aynda qne el 
Maestre de Santiago D. Alonso de Cárdenas hizo. £ fue- 
ron los cercos dé Mérida é Medellin, y Montanocbes, y 
Castilnovo, y Deleitosa, y Magacela, y Zalamea, y Bien- 
querencia é Armonchon de la orden de Alcántara , y se 
firmaron las paces de Portugal (2);. y de allí vinieron los 
Reyes á Guadalupe , y de allí á Toledo en el mes de oc- 
tubre de este año (3). Y en el mes de noviembre nasció 



(1) Estaban los Reyes en Cáceres á fín de marzo y 11 de mayo. 
Zarit. lib. 20, cap. 32. Zúñiga año 79, núm. 4. Y permanecieron alii 
hasta 22 de mayo , ( no marzo como se imprimió en Zurita) en cayo 
dia v¡nÍ€;ron juntos á Trujillo, donde el sábado 5 de junio se sepa* 
raron , porque quedando allí la Reina , el Rey se partió para Ara- 
gon á jurarse Rey de aquellos reinos por muerte de su padre, donde 
entró en 22 de dicho mes, habiendo caminado por Guadalupe y 
Santa Olalla, donde se halló en 10 de él. Zurita donde arriba. La 
Reina permanecía en Trujillo á 28 de agosto. 

(2) Cuya conclusión avisó la Reina á Sevilla desde la villa de 
Almaraz á 5 de octubre. Zúñiga cit. núm. k 

(3) Esto está malo. Los Reyes no vinieron juntos ni en ese 
tiempo. Queda visto que el Rey -pasó para Aragón solo en el mes 
de junio. La Reina quedó en Trujillo donde se hallaba aun en 28 
de agosto, como acredita con documento Zúñiga, núm. k, y allí 
mismo que estaba en Almaraz de Extremadura á 5 de octubre. En 
21, pues, de este acredita él mismo con carta saya se hallaba ya en 



267 
lu Seaora liiTanla Duoa Juana , tjiic rasú con el Arcliida- 
qoe D. Felipe, conde de Flándcs, hijo del Emperador 
Mastmiliano, y de Madama María , hija del duque Ciiar- 
les y Madama Calalina de Borbon. 

Aüo 1480. 

Este año hicieron los Heves Ctíi les en Toledo(l), é 
hicieron las Leyes y las Declaratorias, todo lan hien mi- 
rado y ordenado que parescin obra divina para remedio 
y ordenación de las desórdenes pasadas (2). E allí estu- 
vieron hasta en fin del año, que partieron para Medina del 
Campo, donde quedó lo Reina[3), y de allí fué el Key á 
Calalayud é á Zaragoza. 

Toledo, adonde volvió el Rey de Aragou pocos días ñiiles Je parir 
alli Id Reina á la Infanla Duna Juana, después su sucesors, el día 
sábado 6 de noviembre eolre las 6 y 7 de la mañana. Zorita li- 
bro 20, cap. 3i. 

[i) En dos de mayo libraron alli i Íi villa de Salvatierra de 
Álava pTÍvilegio con inserción de oíros de sus antecesores en que 
se la conGrmaron generalmente los suyos. 

(2) Salazar de Mendoza en la crónica del cardenal Mendoza, li- 
bro 1, cap. 51, pág. 174, cita y alaba este lugar de Galindez en tu 
Memorial ó Regiílro. 

(3) Estaban ya allí el día 29 de setiembre en que libraron la 
pragmática insería en la 17, y en el día 9 de noviembre en que la 
Reina sola libró cédula que he visio original, firmada de ¡sU mano 
y refrendada de Diego de Santander su secretario, para que los 
aposentadores no diesen huéspedes alli en la posada en que había 
de eslar el doctor Juan Ruiz Je Medina He su Consejo, ni en casa 
de Pedro Fernandez de Rincón , que asimismo habia de tener por 
posadas , no obstante que diclio doctor no se bailase en la dicha vi- 
lla, por cuanto su Alteza le enviaba á algunas cosas cumplideras á 



su servicio Ii 



a de csla v 



268 



AÑO 1481. 

Este auo cstavieron los Reyes en Aragón y Barcelona 
y Valencia , y en fin de él volvieron á Medina del Cam- 
po, á donde acaesció la diferencia entre D. Fadrique Enri- 
qaez , hijo mayor del Almirante D. Alonso Enriqoez , y 
Bamir-Nnñez de Gnzman , Señor de Toral , en lo cnal 
el coronisla de romance queda asaz fallo y diminuto en 
perjuicio de partes (i). 

(1) Año 1481 , en Valladolíd á 28 de febrero, la Reina dio la 
carta de comisión y creencia al Reverendo Señor D. Joan de Ortega, 
provisor de Villafranca, sacristán de SS. Ao(. y Alonso de Quinta- 
nilla, su contador mayor, directores de las hermandades» y como ta- 
les enviados (según Pulgar este año, cap. 99), á Vizcaya, Guipúz- 
coa y Montañas á diligenciar naos, gente, vituallas, armas y arti* 
lleria para la armada contra el Turco, que infestaba cruelmente el 
reino de Sicilia y otros puertos de la cristiandad. Estos comisarios 
parece que también llevaban comisión para sacar con buenas artes 
el mas dinero que pudiesen , pues aun de esta especie también ha- 
bía falla. Asi lo hicieron (dice Pulgar) con los lugares de las Behe- 
trías juntos por sus Procuradores en la ciudad de Burgos, donde re- 
dimieron á dinero la antigua obligación (que para esta ocasión no 
se olvidó) de dar galeotes para las armadas. Estos comisionados pa- 
sando de alli llegaron á Vitoria y presentaron su credencial á la junta 
general de la provincia y hermandades de Álava , día 22 de marzo 
de este año , hallándose diputado de ellas Lope López de Ayala, 
aunque Pulgar no habla de esta provincia ; y tuvieron tal maña que 
por buena composición les sacaron un servicio de 500,000 mrs. en 
dinero , aunque fuese con la protesta que su diputado y procurado- 
res hicieron de que esto no causase perjuicio y ejemplar á sus exen- 
ciones, franquezas y privilegios. Acta y adjunta la carta cax. G. 
tit. 32. Archivo de la provincia. £n 2 de abril del mismo año 1481 
libraron en Valladolid la pragmática 195, interpretando y decla- 
rando el privilegio de las exenciones de Simancas. Este año dia 4 de 



AÑO U82. 

En principio (le csle año se gnnó Alhama postrero 
(lia de liel>rero(t) . que fii¿ la primora cosa que se ganó 
del reino ilc Granada , en qnc se halló D. Rodrigo Ponce 
de León , Mar{¡ués que se decía de Caüd (2); y partieron 
los Hejes coa la nueva al socorro de Alhama , que la cer- 
caron los moros. Y en este año estuvieron sus Altezas en 
la Andalncfa , y nació en Córdoba la InTanta Doña María, 
que fué Reina de Portugal , segunda mugcr del Rey Don 
Manuel , cuyo hijo es el lley D, Joan de Portugal , que 
despncs casó(3] con la InTanta Doña Catalina, hermana 
del Rey D. Carlos, nuestro Seüor. En este ano á 13 de 
julio mataron los moros de una saetada con yerba en el 
Real de sobre I-oja á D. Rodrigo Tellcí Girón , Maestre 
de Calatrava. En este ano <i 1 .' de julio murió en Alcalá 
de llenares D. Alonso Carrillo, Arzobispo de Toledo (4): 

abril estaba la Reina on Valladolid. Cédula que imprimió Sataur 
Cas. L.ar. tom. i, pág, 93. En 13 de agosto eo Tordesillas. Con- 
cordia ds la Slt$la, foi. 151 , nüm. 83^. 

(1) Del día en que se ganó, por quiénes y cómo hay una carta 
original en Aliterete Antiijiled. de Esp. pág. 214, la cual se debe 
poner aqui por<iue es muy apreciable. Vid. Francisco Gozman. No- 
biliario verb. Ortega fol. 71 vucllu. 

(2) En 20 lie mano estaban en Medina del Campo. Coneord. dt 
¡a ÜMt. foi. 151 niim. 837, y pragmática. 197. 

(3) Rd Estremoi á 5 «le febrero de 1525, dico Mariana en el su- 
mario, Safldoval lo toca tres veces y nunca señala el mes y dia, mas 
de quo el casamiento se había cootralado en Valladolid en el verano 
snlecedcnlc , líb. 11,§ 25 y 27 al fin , y lib. 12, § 1%. Sayas ^na- 
lei de Aragón, cap. 119, pAg. 7i8. 

(i) E\ mismo día señala Zurita lib. 20, cap. 13, tom. h, y Zú- 



270 

sucedió en so dignidad el Cardenal D. Pedro González 
de Mendoza , qoe era Arzobbpo de Sevilla ; y socedió en 
Sevilla D. Iñigo Manriqoe , obispo qoe era de Jaén , y 
Jaén se dio D. Luis Osorio , hermano de D. Alvar Pérez 
OsoríOy primer Marqués de Astorga. Y fallesció este ano 
por mayo D. Gabriel Manrique, primer Conde de Osoroo: 
y moríó en este año por hebrero D. Alvar Pérez de Goz- 
maOy Señor de Santa Olalla (1). 

AÑO 1483. 

Este año taló el Rey la vega de Granada y la corriót 
y basteció á Albama^ é tomó é derribó á Tazara. En este 
año murió el conde de Lemos, D. Pedro Alvarez Osorio, 
en bebrero. Y en este mesmo año fué el desbarate del 
Maestre de Santiago é Marqués de Cáliz en el Ajarqnia, 
que se dijo la de las lomas de Málaga , dia de San Benito 
21 de marzo (2). La Reina estuvo este año en Santo Do- 

ñiga en los i4na/. de Sevilla , pág. 393 advierte con oportunidad y 
utilidad haber sido esta la primera vacante á que tko concurrió posfu- 
lacion del Cabildo ecco. por la gracia que ya loi Reyes ienian obíenida 
para presentar todas las iglesias de sus reinos , perdiendo asi los ea- 
bildos su mayor preeminencia. Los motivos , fundamentos y ante- 
cedentes que hubo para esto, se podrán ver con extensión en el 
doctor Salazar de Mendoza , Crónica del cardentd Mendoza ^ líb. 1, 
cap. 52 por todo él. 

(1) En 13 de agosto de 82 en Soria. Quad. de la Mest* allí 
núm. 843, pero puede ser equivocación. En 30 de agosto en Cór- 
doba crearon en ducado la ciudad de Nájera, y dieron titulo per- 
petuo de Duque de ella á D. Pedro Manrique , Conde de Trevino. 
Salaz. Cas. de Lar. toro. 2, pág. 115 y tom. 4, pág. 293. 

(2) En Madrid á 26 de abril librarou la pragmática 136, excep- 
tuando de la ley de Toledo y de los oficios acrecentados manda- 



27t 

min^o (le la Calzada y en Vizcaya, y U Navidad en Vito- 
ria, á donde vino el Rey ([ue venía de Aragón. En esla 
ano fué preso el Rey Muley Boabdecb de Granada , que 
llamaban el Cbiquilo, que le prendieron el Conde de Ca- 
bra y el aleaide de los Donceles, y desbarataron los mo- 
ros, y mataron é prendieron grao muclicdumbre de ellos. 

AÑO 1484. 

Este año partieron los Reyes en principio de ¿1(1] 
desde Vitoria , y fueron á Tarazona , y de allí vinieron á 
Gaadalajara , é á Toledo , é á Córdoba (2) , y en el raes 
de julio ganaron á Illora, y en el de septiembre á Sete- 
né! , é invernaron en Sevilla. Este ano fué el Rey al ar- 
did de tomar la villa de Loja , y no se bizo (3). 

AÑO 14S5. 

Este año ganaron los Reyes á Ronda é sn tierra, é 
Cohin, é Cártama é ulras mucbas villas é fortalezas, é 
ganaron á Canibiel. Este año al septiembre fué desbara- 

dos por ella consamir , los pertenecientes á hijos de los que hubí^ 
sen mtierlo A murierea en la guerra de los moros, siéudoles re- 
nunciados, y ellos mayores de 18 anos para servirlos. 

(1) No debió ser tan si principio de él , pues á C de abril en 
Madrid libraron .i Rodriga de Lllloa , su contador mayor, un privile- 
gia de juro de 57.500 mrs. en Cdd:i año. 

(2) En Córdoba & tres de setiembre Ubruron la pragniúlíca 179, 
probihicndo entrar sal fuera del reino. 

(3) Gracias al valcrosisimo y diestro escalador leonés Ortega da 
Prado, por cuyo desengaño se logró que el Hey oo aventurara alU 
lodo su ejército, no bien aconsejado por servidores de menos ei- 
períenria. Zurít, 1ib. 20, cap. 62. 



272 

tado el Conde de Cabra, yendo á cercar á Modin. E f ne- 
rón los Beyes á invernar á Alcalá de Henares. Y este ano 
llovió desde Todos Santos basta en fin de enero (1). Y 
en este año nascióen Alcalá de Henares á 16 de enero (2) 
la Infanta Doña Catalina , Reina que despaes foé de In- 
glaterra, que casó primero con el Principe Arclnro, y 
aqael fallecido , casó con Henriqne sa bermano , Rey que 
boy es de Inglaterra. Y en este año por el mes de mayo 
fallesció en Valladolid el Almirante D. Alonso Enriquez, 
que está sepultado en San Francisco de Falencia (3). 

AÑO 1486. 

En principio de este año estuvieron los Reyes en Al- 
calá de Henares, y desde alU se fueron á Córdoba. Y ese 
verano ganaron á Loja , Illora , Modin , Montefrio y Co- 
lomera. Y este año fueron los Reyes en romería á San- 
tiago , y de camino cobraron á Ponferrada y otras villas y 
fortalezas (4) y volvieron á tener el invierno á Salamanca. 



(1) Terrible peste y aguaceros de este año y el siguiente. Pul- 
gar 3.* parte, cap. 54. Vee otra al año 1488. 

(2) Diciembre dice Zurita lib. 20 , cap. 64 al fin , y también 
Florez en las Reinas pág. 848 aunque señala el dia 15, 

(3) Y en 30 de octubre ó poco después en Linares de Sierra- 
morena D. Alonso de Aragón, Duque de Villa-hermosa, hermano 
bastardo del Rey, cuya muerte pone mas adelante en el año 89. 
Este año dice Riol núm. 25, en su informe del Archivo de Siman^ 
cas á Felipe V j se hizo concordato entre Roma y España sobre 
provisión de obispados , la cual descubrió en dicho archivo. 

(4) Del color con que el Conde de Lemos decia haberse apode- 
rado do Ponferrada , verase al Señor Palacios. Rubios , De donatio^ 
nib. ad rubric. § 65, núm. 61 et 62. 



."í*i' AÑO IV87. 

' Este año estuvieron los Rejies en Salamanca (I) y i 
prinripio del invierno en Córdoba, y fueron á cercar á 
Velez'Málag.1 , y íaé cercada un «lia después de Pascua de 
Kesnrrccrion , )1) de abril . y fué ganada Velez. Y cerca, 
ron á Málaga á 17 de mayo del dicho año, y fué ganada 
el mes de septiembre [-2] , y fueron tomados cautivos lo- 
dos tos moros y sus bienes, y volvieron este invierno los 
Reyes á Zarago7.a (3). 

AÑO 1488. 

Estuvieron tos Reyes en principio do este año en Zara- 

(1) Doode tibrAfon en 28 de enero In prngmálica 193 &olir« Ins 
hidalguías vcnaleii del tiempo del I\ey D. Eun<iuc , su aiitecetior. Y 
pasó en SalamBiicü lo üetnás que refiere su cronista Pulgar. 

(i) A 18 de agosto de este año , según la crónica , ca los ilun 
impresos y en mi manuscrito coetáneo , cap. ^fi , la crónica 3.* liar- 
le, cap. 03. Zurita en el lib. 20, cap. 76, lom. 4.°, lo pone en 
f;eneral después de 6 de setiembre y por resulta de la muerte del 
Duque D. Alvaro que se pone aqui luego. 

(3) Donde libraron cu 2% de diciembre A los lugares del Tallo 
fie Orduña confirmación condicional de una sentencia y despacho 
con su inserción que tienen á ru favor de la chancilleria del Rey 
D. Juan I librado por sus Oidores en Valladulid á 7 de diciembre 
de 1385 del pleito sobre cntramienlo , litigado ron D. Pr. Fernán 
Pérez de Ayala su Señor. En este año I&87 fué proveído obispo de 
Oviedo D. Juan Arias del Villar, deán de Sevilla y del Consejo de 
los Reyes. Tomó posesión en 25 de agosto y le rigió juntamente 
con la presidencia de Valindolid qnc Be le dio en 1492 hasta ll£6 
en qne fué promovido i Segovía. Risco tom. 39, p»g. 75 y 7(>. 
Tomo XVMl. 18 



274 

goza (1) , y de allí fueron á Valencia (2), y de alli á Mur- 
cia (3) , y ganaron este año á Vera, Velez Blanco y Rabio, 
Huezca , Muxecar y otras villas y castillos ; y fueron á te- 
ner el invierno á Medina del Campo (4). Y en ñn^áe este 
ano á 10 de octobre recobraron los Reyes á Plasencia 
por mano de los Carvajales y de otros caballeros (5). Y 
cu este año por el mes de mayo murió D. Alvaro , duqací 
que era de Plasencia , bijo de D. Pedro primero Conde de 
este linaje. Y fallesció D. García Alvarez, duque de Alva 
por el mismo mes de mayo (6) , y sucedió su hijo D. Fa- 



(1) En Zaragoza: donde á 15 de enero confirmaron á la pro- 
vincia y hermandades de Álava el cuaderno de las ordenanzas con 
qne hoy mismo se rigen y gobiernan , dadas por 3 comisarios con- 
sejeros del Rey D. Enrique IV el año 1&63 , como se podrá ver por 
el mismo cuaderno en las dos impresiones de 1607 en Yailadolid 
y 1763 en Viloria. 

(2) Donde á 12 de abril libraron la pragmática sobre la ley de 
la plata etc. que es la 123 de su colección. 

(3) Donde en 30 de julio libró la Reina á Doña María Zapata en 
nombro de D. Pedro Razan su bijo, Vizconde de Palacios , la cédula 
inserta en la que se imprime, lib. 5, tit. 8, fol. 160 de las Orden» 
de la Chancillería de Yailadolid. 

(4.) En 8 de octubre estaban en Valladolid. Cédulas en Salazar 
Casa de Lata, tom. 4, pág. 576, y en las Ordenanzas de la Chan- 
eiUeria \ih. 5, tit. 8|, fol. 160. 

(5) Consta de documento del dia 20 que estaba el Rey en Pla- 
sencia, y que en ese dia les juró los fueros y privilegios. P. Fernan- 
dez Anal, de Plaseno, lib. 2, cap. 13, pág. 152. Aguaceros terribles 
de este año. Pulgar 3.* part.^ cap. 103 al fín. 

(6) Día 20 do junio, habiendo antes fundado por escritura de 16 
do octubre del año anterior 87, cinco ilustres mayorazgos para cinco 
ilustres hijos , titulándose en ella Duque de Alba , Marqués de Co- 
rla, Conde de Salvatierra y Señor de Valdecorneja, sin ejemplar 
basta entonces en Castilla de haber concurrido juntos en un perso- 



«75 
tiríquc. Y en esle mismo mes murió D. fiarcia Alvnrc/ ilc 
Toledo, ühispo de Aslorga , y le suceilii» D Itornanliiiu 
(Ir Carabajal, que desimes fué obispo <le Badajoz, Carta- 
gena, Sigüenza, Plasencía , y Cardenal de Santa Cruz, 
que muríij en Roma á 16 de septiembre del año de mil 
quinientos veinte y tres. 

AÑO 1489. 

Esle año (1) viuleron los Ueyes ú la Andalucía |ior 
Gnadalupe , y cercarun (2) á Baia, y en fin del año la 
ganaron , é ¿ Guadix , Almería é Muñccar , é á Salobre- 
ña (3) con todas las Alpnjarras , y tuvieron el invierno en 
Sevilla. Este año pur el mes de sejiliembre á 1(> dias 
andados murió D. García López de Padilla , maestre de 
Calairava, y tomaron la administración los Reyes por au- 
toridad apostólica; é hoy está incorponiJu él y los otros 
maestrazgos por bala apostólica que concedió Adriano VI. 
V murió (4) D. Alonso de Aragón , duque de Villa-IIer- 

naje los HIuIob do nuf[iip, Cunde, M^rijucs y SL-ñoc Sala*. í/--- 
tnorial del Marijuf» Je Viltafrunca, pág. 112. 

(1) A 20 d(! enero en Valladolid libraron ua privilegio de juro 
de 3,t>00 mrs. A Rodrigo de Ulloa su conUdor, Señor que fué de 
la Mola. 

(2) A 6 de mamo de 89 en Medina de! Campo. Coneord. Mett. 
fot. 183 vuelto. A üi de mnrzo de este año en Medina, dieron or- 
denanzas á la Cli:ineilleria de Vulladolid, lib. l.'de ellas, til. 3, nú- 
mero 82, (a\. i3 ruello. 

(3) A 36 do mayo cslab.in en Jaén. Coneord. de la Ueit. fo- 
lio 153, núni. 845. 

(k) No muriú sino en el nSo 1485, como expresamente se lo en- 
mienda Zurito lib. 20, cip. 6V, lom. k, fol. 339 vuelto. Viaso su 
«riado Juan Peroz de Vargas m«. de Liiiagn. ' ' 



4 



276 

mosa, hermano bastardo del Rey D. Fernando; y Don 
Pedro de Ayáia , conde de Faensalida , el enal fallesció en 
fin de este año en Salamanca t donde era Corregidor. 

AÑO 1490. 

En principio de este ano estavieron los Reyes en Se- 
villa (1) , é allí se desposó la Princesa Doña Isabel con 
el Príncipe D. Alonso de Portugal , bijo del Rey D. Joan, 
y nieto del Rey D. Alonso, qae fué vencido en la de 
Toro (2), y casáronse por el mes de noviembre del dicho 
año. Y este año taló el Rey la vega de Granada , y vol- 
vieron los Reyes á Sevilla á donde estuvieron el invier- 
no (3). 

AÑO 1491. 

Estuvieron los Reyes en principio de este año en Se- 
villa , é pasada la Pascua florida partieron á cercar á Gra- 
nada por el mes de abril , y entraron por el mes de mayo, 
y corrieron la vega y quemaron ciertos lugares, y vol- 
vieron á poner Real sobre la ciudad , y edificaron la ciu- 
dad de Santa-Fé, y tuvieron el invierno en dicho Real. 

(i) Donde en 6 de mayo libraron á la universidad de Sala- 
manca la cédula impresa en las Ordenanzas de la Chaneühria de 
VaUadolid, lib. 5, til. 8, fol. 161. 

(2) Provisión en Córdoba á 8 de noviembre. Salaz. Casa de 
Lar. tom. 2, pág. Í20. 

(3) Allí. En 6 de diciembre de él libraron privilegio al con- 
vento de San Ildefonso de Toro , confirmándole un juro de 10,500 
maravedís que le cedió Rodrigo de ülloa, Seitor de la Mola, con 
carga de ciertas misas. 



277 
V este año lomaron los Beyes asiento con Crislóhal Co- 
lon, ginovés, natural in Saona, sobre el descubrí míen lo 
de las Indias é Islas del mar Occéano , de que lanta honra 
y provecho se ha seguido á eslos reinos (1). Este año fa- 
Ilesció el Principe Don Alonso de Portugal á 13 de julio 

(i) El primer asiento con Colon no fuú en eslc año, sino en el 
eiguienle 1492, conquistada ya Granada, y estando tos Reyes en 
Sania Fé á 17 do abril, Záaíga Anal, de Sevilla pág. V12. £u los re- 
gistros origioales de la corona de Aragón , conservados en su leso- 
reria general de Zaragoza se noló lo siguiente: "En el mes de abril 
a de l!t92, estando los Reyes Católicos en la villa de Santa Fe ci^rca 
«de Granada, capitularon con D. Cristóbal Colon para el primer 
• viaje de las Indias ; y por los Reyes lo (ralo su secretario Juan du 
«Colonia; y para el gaslo He la armaila prestó Luis do Sautanj^'cl, 
u escribano de raciones de Aragón, 17,000 ilorines etc." Exlruclo 
esta memoria Argcnsola en sus Anales continuando los de Zurita, 
lib. 1, cap. 10, pág. loo, donde añade en la de haber salido de Ara- 
gón el primer oro con que se equipó el viaje dcColon; con el primero 
(jue él trajo do retorno del Nuevo-Hundo que descubrió, mandó 
años después el Rey Católico so dorasen los lechos y arlcsonadus 
de la sala Real del palacio de la Aljafcría en aquella ciudad. Hubiii 
venido Colon á España y se hallabí) en ella A esta solicitud desde 
el año ih9%. Nuestros Reyes ocupados entonces en las conquistas 
de Andalucía no pudieron oirle , pero llevaron la polilica de enlre- 
lenerlc hasta que las concluyeron, y él mismo asistió á ellas y les 
sirvió no poco con su pericia y valor. Uallándoso eslos Principes en 
Córdoba á 12 do mayo de 1 489, escribieron con esla fecha á la ciu- 
dad de Sevilla para que le diese aposentamiento y ayuda de coala, 
porque venia á su Corte á tratar co^as de importancia. Ahora, pues, 
coiicluidae todas las empresas cou lu úlliniu de la toma de Granadn 
en 2 de enero de lJ9i, llegó aliura el caso de cumplirle los Reyes 
su palabra y él á ellos la suya, oyéndose mutuamente, entrando en 
ca)iilulacion á 17 de abril, y dando la orden á Sevilla para su avio 
en 15 de mayo, y haciéndose á la vela en 3 de agosto. ZÚDÍ){a pá- 
gina 40V, coi. 1 y 4t2, niiui. 11. ,. n ■ 



J 



278 

de una coz de un caballo en la ciodad de Ebora (1). Este 
a&o faeron quitados el Presidente é oidores de Vallado- 
lid (2) juntamente , porque en un caso que ante ellos vino 
otorgaron una apelación para Roma (3), debiendo ellos 
eonoscer de ella. Y era Presidente D. Alonso de Valdi« 
viclso, obispo de León , é oidores el Dr. Martin de Avila, 
el Licenciado Chinchilla, y los Doctores del Caño y de 01- 
medilla. Sucedió por Presidente el Dr. D. Juan Arias del 
Villar, obispo de Oviedo, que después lo fué de Segó- 
via, é oidores el Licenciado de Villena, el Dr. de Palacios, 
los Licenciados Villamuriel y Palacios Rubios, y el Dr. de 
Villobela y el Licenciado Astudillo (4). 

AKo 1492. 
A dos dias del mes de enero de este año ganaron y en* 

(i) Ed 5 de agosto libraron en el Real de la Vega la pragmá- 
tica i8 , y á 20 de diciembre en el mismo Real la 165. 

(2) Don Felipe IV en tiempos mas modernos depuso en un dia 
á todos los Consejeros de Hacienda de sus plazas , porque no cum» 
plian. Mario. CutelL ad leg. Sicnl. pág. 603, núm. 4. D. Larrea, 
Alleg. 105 núm. 11. Bolero de coctorib» Fisci. tit. i, q. 15, núm. 2 
et 11. 

(3) Val admitida, porque de España en lo civil á Roma ninguna 
apelación podía beber. Crontc. de D. Fernando IV y año 1306 ca- 
pitulo 27^ fol. 42 vuelto. Vid. Cronic. de D. Alonso el Sabio ^ capi- 
tulo 75, fol. 51 vuelto, donde hay otro caso. 

(4) En 14 de noviembre de este año 1491 residía el Consejo 
rn Burgos. Consta de la provisión de esta fecha que se imprime en 
los Fueros de Vizcaya, después de la ley 3.*, tit. 32, y consta que 
á la sazón era Yirey y Gobernador de él, á nombre de sus Altezas, 
el Condestable , pues dice al fin : *'D. Pedro Fernandez de Yelasco 
« Condestable de Castilla por virtud de los poderes que tiene del 
«Rey y de la Reina, nuestros Señores, la mandó dar."* 



279 
traron los Iteyes U lioiiraila y gran ciudud de Giaii^ilu, 
y ]a pusieron á ol)etlíencia de niicslro Señor Jesu-Crislu, 
y suya en su nombre , á honra y gloría de Dios [ 1 ) ; y es- 
tuvieron en la dirlia ciudad liasla el mes de maio (2). lí 
hicieron Arzobispo de Granada á Fr. Hernando de Tala- 
vera , de la orden de Sao Gerónimo, que era obispo de 
Avila , y primero I'rior de Prado de Valladolid, y sn obis- 
pado dieron á D. Francisco de la Fuente , Dean (|nc era 
<le Toledo y de Granada; y dejaron por alcaide de la Al- 
haoibra y por capitán al conde de Tendtlla, D. Iñigo Ló- 
pez de Mendoza , nieto del marqués do Santillaua ; y par- 
tieron para Barcelona [3) , do tuvieron el invierno. Este 
año mandaron los lleves (V' destarrar de lodos sus reinos 



(1) Como con la misma frcha \a avisarun de alil á ia ciudad du 
Sevilla por la caria quo copia Zilfiiga, pág. 406. 

(3) En cuyo (lia 27 librarou ea Santa Fú la pragmúlica So. 
En 24 de junio huy cédula dada por sus Altezas on Guadalupe ru- 
mitiendo á la Chaucillrria de Valladolid, y mandándola observar 
los capítulos de rerormacion resultantes do la visita tguc cu ella hiciu- 
ron D. Juan de Daza, deán de Juan, y e) Uoclor D. Alonso Hntni- 
rez de Villaescusa , corregidor de Valladolid. Ordenanz. de la Chan- 
eilleria, M. 206. Olra del dia 23. Salaz. Caí. de Lar. looi. á,', 
pAg. 119, y lom. i, pág. 294 — Temo sea falsa la dalo de la f.' prag- 
mática dada en Valladolid ú 22 de julio de este año 1492 y la cv- 
dula de 19 del mismo qu» suena dada por ambos Ileycs cu Aranda 
y se halla impresa en las OrdenanL. de la ChancUUria de fallado- 
lid , lib. 5, lil. 8, fol. 190. Sofian dadas por el Consejo que á la 
sazón residía en Valladolid, como lo dice alli mismo otra cúiluln i}Uo 
sigue impresa y es dada |H>r sus Allozas en Zaragoza á 20 do se- 
tiembre de este año 9S. 

(3) En 10 do agosto ealnbau en Barcelona. Concord. de la ñfe$l. 
fu). 198. 

(4) Por U pragmática ü.* de su culeccton iaijiroM, dada od Gra- 
nada á 31 de marzo de este uño. ■ ' ■ ■■'' ■■•■•■■'^ ■>■- 



280 

de Castilla y León á los judtos , por término de tres me- 
ses que faeron junio, julio y agosto (1). En fin de este 
ano, viernes á 6 de diciembre, fué herido en Barcelona 
el Rey por el famoso loco Juan de Cañamares, que es 
tierra que se llama de Rcmenza , natural de Cataluña , é 
hicieron justicia de él (2). E aquel año se ordenó la co- 
fradía que hoy hay en la Corte. Fallesció en este año, 
dia de los Reyes , D. Pedro Fernandez de Velasco, Con- 
destable de Castilla ; y en el mes de hebrero (3) murió 
D. Pedro Enriquez, Adelantado de Andalucía, viniendo 
de Granada , en una venta en el rio de las Yeguas , cerca 
de la ciudad de Antequera. Y en el mes de agosto (4) 

(1) No sino mayo, junio y julio, á los últimos de cuyo mes 
liabia de estar veriGcada la efectiva expulsión , sin llevar oro , pla- 
ta , moneda amonedada ni otra cosa de las de saca prohibida. Lo 
Qual se puso asi en obra , dice la pragmática siguiente á esta de 5 de 
setiembre de ik99 que fué para expeler nuevamente otra porcíou 
de judíos introducidos después en el reino, que pretendían per- 
manecer , diciendo que ellos no habian sido de los ex pulsos y que 
no les comprendia la pragmática , de cuya expulsión hizo memoria 
Juan Pico escribiendo á la sazón el libro V advers. Asirolog. Vid» 
Saked. ad Lucum pracL enmt'n. canonic. cap. 23 , núm. 9. Estos 
Reyes procedieron en tal expulsión con indiscreto celo y falta de 
política, queriendo mas reinar á los desiertos que á los poblados; 
de cuyo error se han compadecido los mejores políticos. Vide Ma^ 
ntim Cutellum ad Ley. Sicul. pág. 211 donde lo lamenta. 

(2) En 30 de este dicho mes de setiembre permanecían en Bar- 
celona. Cédula para la ChaneiUeria de VaUadolidt lib. 2, tit. 1, 
fol. 100 de sus Ordenanzas. 

(3) Dia 8 como enmienda Zúñíga el k de la inscripción de su 
sepulcro , puesta 27 años después en su capilla del convento de las 
Cuevas de Sevilla, pág. 409 y 410. 

(4) £1 primero dia 25 viernes repentinamente en su villa de 
San Lúcar de Barrameda , y el segundo lunes 28 en Sevilla , donde 



281 

murieron en una semana lo» duqnes i)e Mcilina-Sidoiiia, 
1). Enriqnc de Guznian, y 1). Rodrigo Ponce de León, 
duque de Cáliz , y en cl mes de septiembre murió D. Pe< 
dro de Stúñiga , cunde de Miranda (I): y víspera de To- 
dos los Sanios murió D. Deliran de la Cueva , primero 
(loque de Alburquerque, y Fr. Diego de Kluros, fraile de 
la Merced é oliispo de Ciudad-Itodrígo (2), liu hermano 
de su padre D. Diego de Muros, obispo de Oviedo que 
hoy es, que bizo el colegio de San Salvador, que hoy 
está edificado en la parroquia de San Barlolomé de Sala- 
manca. V faltesció en este año el Papa Inocencio VIII á 
23 de julio, y fué asnmplo D. Rodrigo de Borja , que 
era Vice-Cbanciller, y llamóse Alejandro VI , natural de 
Jáliva, en el reino de Valencia. V esle año hicieron los 
Reyes merced del Cénele á l>. Rodrigo de Mendoza , hijo 
del cardenal D. Pedro González de Mendo7a , de que le 
dieron titulo de Marqués, y al condestable D. Bernardi- 
no , hijo de I). Pedro Hernández de Velasco, le dieron tí- 
tulo de duque de Frías. Kn este ano se acabó el colegio 
de Santa Cruz que dicho Cardenal hizo en Valladolid. 



fueron enterrados, el primero en San Isidro del Campo, y el Re- 
dundo en ¡3 cfipilla mayor de San Agustín. Y como no dejii hijos 
li-gitimo9 , sino bijas naturales , los Boyes Católicos se aproveeliaron 
de t&ta ocasión {i.ira recobrar la ciuilnd de Cádiz, dando al here- 
dero D. Rodrigo Ponce, liijo, la mayor en recompensa, el titulo de 
duque de Arcos con el de conde de Casareí , y oirás mercedes por 
privilegio en Barcelona A 20 de enero del año siguiente 93. Zú- 
ñiga p6g. íli, núm. 1. Ramos, Tituloi de Cattilla, pñg. 32 á 33, 
5 15. 

(1) A 5 de octubre. Pellii-er. Ca»a de Miranda, ]uig. CS. 

(2) Y ¿nies de Tuy , íjue murió no en este ano sino en el ante- 
rior á 9 de tlicicmbre— riorc/ , (oni. 22, pg. 2'i3. 



882 



AKO 1493. 

En principio de este ano estuvieron los Bejes en Bai^ 
celona (1), y en este ano les entregó el Rey Carlos de 
Francia la cindad de Perpiian y sn fortaleza, con todas 
las otras villas y fortalezas del condado de Ruisellon (2). 

(i) Se maoteobo allí é 21 de marzo y 19 de julio en que libra- 
ron á la Chancillería de Valladolid las cédabs impresas ea sos orde- 
nanzas, lib. 1, tit. 6, fol. 53, y lib. 2, tit. 10, fol. 100 vuelto y 
lib. k , tit. 2 , fol. 128. Continuaban eu Barcelona en 10 de agosto, 
con cuya fecha libraron allí la pragmática 20; y en 26 de octubre 
de que es la cédula impresa en las ordenanzas de la Chancillería de 
Valladolid^ lib, 5, tit. 2, fol. 148: y á 2 de setiembre— Salaz. Cas. 
de Lar. tom. 2.* pág. 121. 

(2) En este lugar hallé en Lucio Marineo Siculo lib. 21 , fo- 
lio 125, de la Edición de Alcalá de 1533, la nota siguiente al mar- 
gen puesta de mano de aquel tiempo alusiva al pasaje en que dice 
este autor la liberalidad con que el Rey Carlos \lll de Francia res- 
tituyó á los nuestros los condanos de Rosellon y Cerdania , levan- 
tando mano al empréstito de los 300,000 ducados ó coronas de Fran- 
cia porque los habia empeñado el Rey D. Juan de Aragón, padre del 
Católico, al Rey Luis , padre de Carlos : ** Ut mihi relatum fuit causa 
«hujus liberalitatis h»c fuK: Carolus de quo hic, amore pulcra 
« Ducísffi et Comitisfie Rritani» captus , cum ea contrahere voluit el 
« ipsa renuit^ ut fertur, eo quod Carolus monstruosus erat, habens 
« magnum caput plus quam humano homini dece^bat , quamvis orna- 
« tus sensu, et omni virtute , et re mílitari strefiuus fortisque bello: 
«quicum despectum se vidísset, bellum Comitis» intulítr qu» 
« adjuta á Ferdinando numis militibusque fuit, et nibilominus bello 
« superata et á Carolo capta , partim per vim , precibusque cum eo 
« contraxit, Reginaque FranciaB efecta et á Carolo marito nimis di- 
« Iccta fuit. QusD condignum praemium ob prcedictum adjutorium 
« Ferdinando daré volens , manto suo Carolo petivit et precibns 
aimpetravit (presventa, ut fertur, ab ipso Ferdinando) ut idem 



283 

En el mes de sepliembre y <^ii l^is cnalro lúmporas <Je 
esle roes fué creado Cardenal de Sania Cruz en Boma 
D. Bernardino de Carbajal á suplicnciun de la Reina. 
Esle año al comienzo de él lomaron los Itevt!s la ciudad 
(Ic Cáliz, que lenia D. Rodrigo Ponce de León por mer- 
ced que el Príncipe D. Alonso (I) le liabia heclio, y como 
murió sin hijos, tornáronla á incorporar en la corona 
Real (2]. V luvieron los Reyes el invierno en Zaragoza. 
Esle ano á 1 ." de julio murió en Llercna 1). Alonso de 



* Carolus Fcrdínanilo Coniitalus Rusiiionis et Cerilaniu' pigiioralüs 
« resliluerel; quod Carolus libeuler anuit et adimplevit, ut scriplura 

■ referí; Itcct poslea Magnates i-t convenías juridici Francia! ccr- 

■ tiores de hoc facti , molesté fercntes , fecerunt ut Carolus revoca- 
« rcl reütítutiunem ; quod íatein peste luit facluin nam eo teuipore 

■ jam Ferdinandus ceperat possesioaem Comilalutim, ct in eis mu- 
K nitiuncs possuerat: quod causa fuit dilTercolix, qux ndhuC durat 
a itiler Kegeni Francix super jure Comitaluum el i-orum rccupera- 

■ tione , ct Rcgem Hispania; pro dcfeiisionc." Sobre lodo lo cual no 
obstante se podrá ver i Zurita , lib. 1 , cap. 18 do la Uhtor. del Rey 
Católico donde pone la total entrega de aquellos eslutlos á esto Rey, 
legitimo heredero de ellos, y presente él mismo á recibirlos en Per* 
piüau h 10 de septiembre de esl« año 93 acompañándole la Itcioa, 
que á esle fm habian salido juntos de Barcelona el anlecedeiile vier- 
nes 6, á donde dejando tomada la posesión y las cosas puestas en 
ilrden, se restituyeron el martes 9 del siguiente mes de octubre y 
permanecían aun allí el dia 2^. 

(1) No, sino del Rey D. Enrique, según el privilegio de roin- 

(2) EsU incorporación fué capitulada en Barcelona á 7 de enero 
con Dona Beatriz Puclieco, duquesa viuda de Arcos, gobernadora 
de loti estados por el nuevo joven sucesor D. Rodrigo, nielo do su 
marido del mismo nombrv ; y el privilegio de incorporación el día 20 
de enero de 1I|93 á la muerte do D. Rodrigo Ponca en 27 de agosto 
del año anterior. '"i ' 



a84 

Cárdenas, maestre de Santiago. Y estando los Reyes en 
Barcelona fueron todos los Grandes del reino á los vi- 
sitar. 

AÑO 1494. 

En principio de este ano estuvieron sos Altezas en 
Zaragoza, y de allí vinieron (1) á Valladolid, á Medina, 
y Tordesillas. E allí en Valladolid á 25 de enero fallescid 
Rodrigo de Ulloa , contador , hijo del Dr. Per-Yañez , y 
consumióse su contaduría, quedaron solas dos, que fue* 
ron la de D.Juan Chacón, adelantado de Murcia, y la 
de D. Gutierre de Cárdenas , comendador mayor. Y en 
Medina (2) vino nueva de la muerte del Rey D. Fernando 
de Ñapóles , primo hermano del Rey D. Fernando el Ca- 
tólico , y casado con su hermana. Y en Tordesillas hi- 
cieron los Reyes capitulo general de las Ordenes de San* 
tiago y Calatrava, y estuvieron en Medina hasta el mes 
de junio (3} , y de allí fueron á Arévalo , á donde estn- 

(1) Por Almazan , donde á 5 de enero dieron licencia para el 
apartamiento y desistencia que Doña María Ponce de León , hija de 
D. Luis Ponce de León, hizo al pleito que habia puesto i los estados 
de Arcos , y la transacción en sn razón otorgada entre los intere- 
sados. 

(2) Donde en 8 de febrero y 1&> de marzo libraron á la Gbancí- 
lleria de Valladolid las cédulas impresas en sus Orden. lib. & , tit. 2, 
fol. 129, y lib. 5, tit. 8, fol. 170. Y otra á U de abril sobre carta 
de la expresada de ík de marzo cit. fol. 129. Y en el día k de abril 
la pragmática 195 para no agraviar á los hidalgos en los empadro- 
namientos de pecheros nuevamente mandados. 

(3) En cuyo dia 17 libraron allí la pragmática 27, y la cédula 
impresa en las Ordenanzas de la QtanciUeria de Valladolid , lib. 5, 
tit. 8, fol. 165. 



28:3 

vieron el San Juan, y de allí fueron a Scgovia, á donde 
estuvieron hasta agosto (1), y de alU fueron á Madrid, 
donde estuvieron el invierno (2) , y fueron á Guadalajara 
á visitar al cardenal D. Pedro González de Mendoza , que 
estiilia mny enfermo de la enfermedad de que murió. Y 
en fin de este año se tomó por los Reyes asiento con Don 
Joan de Zúñiga, maestre de Alcúntara , que dejase el tí- 
tulo de maestre, y tomaron la administración los Reyes, 
y dieron al dicho D. Juan equivalencia. Y en fin de este 
año inviaron los Reyes desde Madrid á Gonzalo Hernán- 
dez de Córdoba , que después fué Gran Capitán en Ñapó- 
les. E inviaron nueva Chancillerta á Ciodad Real para 
los negocios de Tajo atiende , y fué Presidente D. Alonso 
Carrillo, obispo de Calanea , y despnes de Avila; y des- 
pués el año 1503 en fin de él se mandó pasar esta Chan- 
cillerla á Granada. Y en ün de este año se dió el obispado 
de Salamanca al M." Fr. Diego Deza, que era maestro 
del Príncipe D. Juan, y después fué obispo de Jaén, y 
arzobispo de Sevilla, é confesor del Bey, é Inquisidor 
general , y después de electo arzobispo de Toledo , murió 
año de 1523 por junio. 

AÑO 1495. 

En principio de este año estuvieron los Reyes en Ma- 
drid el mes de mayo. Y en principio de este año fallesció 



(1) Y aun hasla scticmliro en cuyo día 1.° confirmaron nlli la 
transaccioa y aparlamienlo que Doña María Ponce de León , muger 
lie D. Aoloniu Alvarcz Zapata y Toli-do, hizo al estado y mayorazgo 
de Arcos. 

(2) Y en 18 de noviembre libraron aili las pragmúticaE 32 y 33. 



286 

el Cardenal D. Pedro González de Mendoza i 11 de enero 
domingo : está sepultado en la capilla mayor de Toledo; 
é se dio el arzobispado á D. Fr. Francisco Ximenez de 
Gisneros , provincial de los franciscos , qne primero ha- 
bía sido arcipreste de Uceda , y capellán mayor de Si* 
gúenza , y se llamaba el Br. Gonzalo de Gisneros» hijo de 
Alonso Ximenez , procurador de cansas « vecino de Tor- 
delagnna , que fué después Gardenal de Santa Balbina, 
y gobernador de los reinos de Gastilla , que fálleselo en 
la villa de Roa á 8 de noviembre del ano 1517. Está se- 
pultado en Alcalá de Henares en el colegio de San Ilde- 
fonso, que él fundó con el estudio que alli hay ; y muerto 
D. Pedro González dieron los Reyes el obispado de Si- 
güenza á D. Bernardino de Garvajal, que era obispo de 
Cartagena, y Cartagena á D. Juan de Medina, que era 
obispo de Badajoz, y fué presidente despnes déla cban- 
cillerfa de Valladolid y obispo de Segovia ; y Badajoz 
dieron á D. Joan de Fonseca, que era arcediano de Se- 
villa. Este ano á 16 de septiembre (1) murió D. Luis de 
Acuña, obispo de Burgos: dióse el obispado á Fr. Juan 
Pascual de la orden de Predicadores (2); y por el mes 



(i) No fué sino en el 1^ de este mes , día lunes, como dejó es- 
crito en un ejemplar riel breviario Burgense de su uso, el canónigo 
Sedaño qae vivia entonces; el cual dice: Morid el Señor obispo Don 
Luis de Acuna obispo de Burgos , lunes XIV de setiembre de XCV^ á 
las seis del dia á toque de prima. Florez España Sagrada , tom. 36, 
pág. 408, núm. 17. 

(2) Cuya muerte se verá adelante al ano 1512. Faé consagrado 
en Burgos en 7 de febrero de 1497 por el arzobispo de Toledo, los 
obispos de Salamanca y Astorga con grande solemnidad y concurso, 
presentes el Rey Católico , su hijo el Principe D. Joan y toda la 
Corte. Véase á Fr. Francísoo de Vargas en el Apéndice, 



287 
de JDnio [larlteron sus Altezas ilc Madrid y faeron á Va^ 
lladolid, á donde cslnvicruii poco (1) , y dende á Búr§;o9, 
á donde (2) estuvieron liasla el mes de agosto, y fue- 
ron á Tarazona (3) , y de ay fueron á Alfuro (4) , é allí 
vino á sus Altezas la Reina de Navarra. ¥ en este tiempo 
falleseici el Rey de Portugal D. Juan, dia de San Simón 
y Judas. V murió el conde de Cortina en un mido (5) en 
Valladolíd; y fueron sns Altezas este invierno á Torlosa 
á tener Corles. Este mcsmo año fueron concertados los 



(1) En el tnt-iUo está Sania Maria del Campo , donde celebraron 
cslc año Corles, según lo que dice en c! proemio de la ley i.' til, (5, 
lib. 6 de la íteeopilaeion. Y dcbiá ser ea este tiernpo. 

(2) En 8 Je julio dirigieron á la Chancillería de Valladolid la cí- 
dula impresa en sus Ordenanzas, lib. 5, til. 8, fol. 176, á favor del 
bospiul Etcal de Burgos, 

(3) Dondn en 5 y 26 do octubre dirigieron al estudio de Valla- 
dolid la pragmática '¿'i sobre provisión de cátedras , y la cédula iro- 
presa en las Ordtnanzas de su ChancilUria, lib. 5, til. 8, fol. 178 
vuelto. 

(h) Kn Alfaro á 10 de setiembre libraron la pragmática insería 
en la 109, fomentando la fábrica de navios de porte mayor, por el 
medio de ofrecer el mayor acostamiento á los del mayor bu(|uo. 

(5) Véase tí Rodrigo Suare/,quc dice fue procesado por esta 
quimera, Repet. Icg. Post rem judicatam, noUbil. IX vers, Esl alius 
casusedilion. Satmantic. ann. 15S6 pág. 263, col. 2, ubi fdius ita 
habet: " et quin sibi accidilde facto in causa propia, calamum ex- 
<■ tendtl; nam fuit criminaliter accusalus supcr morte comilis de Ca- 
« miña ■ quodam ejus fámulo inadverlcnter occisi in quadam magna 
«rijia qua; in liac villa occidit." Comi'fla está lambien en la edición 
Unacens. de 16IV. Y asi ba de ser; porqae do los condes do Co- 
rana, Gruña ó Clunia, ninguno murió en csle año. El 1." D. Lo- 
renzo Suarcz de Mendoza y Figueroa murió en Ii81, y el 2.* Don 
Bernardino Suarez de Mendoza su hijo, en 153k. Haro (om. I.*, 

pá!-. i05 V 4or.. 



288 

desposorios del Priocipe D. Jaan con U Princesa Do&a 
Margarita, hija del Rey de Romanos, y de la loEanla 
Dona Juana con el Arcbidaque D. Felipe , daqne de Bor- 
goAa. 

ju\o 1496. 

Este ano estuvieron los Reyes basta Pascua florida en 
Tortosa (1), y dende partieron después de Pascua para 
Almazan, y estuvieron ende hasta mediado julio, é de 
ah{ partió el Rey para Girona , y la Reina se fué á Bur- 
gos y á Laredo (2) á imbiar á la Archiduquesa para Flan- 
des: fué con ella el Almirante D. Fadrique y DoBa Ha-* 
ria de Velasco su madre; é imbiada en buen hora los 
Reyes se fueron á Burgos (3). Y este año de 96 fué lo 
de Salsal con el Rey de Francia. Y fallescióla Reina Do- 
ña Isabel « que estaba en Arévalo á 15 de agosto , segunda 
muger del Rey D. Juan II y madre de la Reina Católica. 

(1) Donde á 9 de enero libraron la célebre pragmática 133 para 
la igualdad ( que aun no se ha veriGcado) de iodos los pesos y me- 
didas en el reino. 

(2) Donde á 3 de agosto libraron titulo de conde de Cedillo á 
D« Antonio Alvarez de Toledo , para después de los dias de Fernán 
Alvarez de Toledo su padre, del Consejo de sus Altezas^ su secre- 
tario y notario mayor del reino de Granada , perpetuo para si y sus 
sucesores, á condición de senrir con 15 lanzas de hombres de ar- 
mas en todos los llamamientos generales de los obligados á este 
servicio. Traéie Haro tom. 2.*, pág. 113 y 114. 

(3) Donde firmaron en 20, 28 de octubre, y 23 de diciembre 
la cédula para la Chancilleria de Valladolid, que se halla impresa en 
sus Ordenanza^^ lib. 2, tii. 5, fol. 87 vuelto, y la pragmática 15 que 
es la de 20 de octubre , y la 39 que es del 28^ y la 30 de la misma 
fecha. 



,:, aSu 1*97. 

Eq principiu Je esle nfio estuviei'oii los Iteres en Bur- 
gos (1] , y vino la Princesa Doña Margarita en el mes de 
marzo, y casaron al Príncipe I). Juan é á ella lunes dt^ 
Qaasiinotlo 3 de abril', velólos el Arzobispo de Toledo, y 
fueron padrinos el Alniiranle y su madre. Murió en eslas 
fiestas, <|ne Tueron muy grandes, D. Alonso de Cárdenas, 
hijo segundo del Comendador mayor de León D. Gutierre 
de Cárdenas. Y por el mes de mayo se partieron y fueron 
á Valladolid (2) é á Medina, y esluvieron en Medina del 
Campo hasta el mes de seplieoibre (3), é partieron los Re- 
yes dicho mes a Madrigal (4) , é dcnde para Valencia de 
Alcántara. V fallesciú en Salamanca el Príncipe D. Juan 
á 4 de octubre de este año, y fué llevado á Sanio To- 
más de Avila donde yace {Ü), Y casaron osle mcsmo año 
el Rey D. Manuel de Portugal con la Keíua y Princesa 

(1) Dundo á Z't de euero y 2 ds marzo lüirnron las cédulas im- 
pres.is en las Orjenanzat de la ChaiwiUcria Ja VitUaiuliil , lib. 5, 
til.8, W. 189 vuellny 19j. 

(á) En 2-2 de juiíiu libraron en Múiliaa l.i pr^cm. 24.". 

(3) En Mediua t 30 <Ic Julio libraron b cédula Ordenan, de la 
Chaacilleria, lib. í, lit. 3, n. 61, f. 3S. Y en 30 de agosto , lit. 5, 
n. 2i, fol. 88. lia 10 de soliembre en Vollaiiolid libraron la oonfir- 
inacion y provisión que ciU Colmenares Iliet. de Seifovia , cap. 35, 
^ II , páj{. 443, col. 2.— En 12 del misino babiaii vuisllo i He- 
ilina. Cédula alli con ce¡i f.-cha para la CbancíUería de Valludolid 
va íia Ordenansa» , lib. 1, lit. 6, n. 31, (ol. 5'». 

(1^) Donde á ii de él librarou á la Cbancilleria de ValladoUd U 
cédula impresa en sus Ordcnansai, lib. 2, til. 1.% n. I, fol. 01 
vuelto. 

(5) Con ti epitario i]uc cupiíi llurn . lum. á.' . p. '■>■ 
Tomo XVIIl. l'J 



290 

Dona Isabel , que había sido Princesa y mager del Prfii* 
dpe D. AloDSo de Portogal so sobrino. Y i^inieron sos 
Altezas á tener el invierno á Alcalá de Henares, y idotió 
ende la Princesa Doña Margarita nna hija. Este ano á 28 
de octobre (1) mnrió en Boma D. Joan Arias de AtO«« 
Obispo de Segovia, y dicen qoe había ido i defender loo 
hoesos de so padre; y sucedió en so obispado D. Jumm 
Arias del Villar , qoe era obispo de Oviedo , y dióse •! 
obispado de Oviedo i D. García Ramírez de Villaescv- 
sa , qoe era prior de San Marcos de León , é de allí ade- 
lante los priores fueron anuolfi (2) que antes eran perpe- 
toos (3). Este ano por setiembre morió D. Joan de Gox- 
■lan, doqne de Medina-Sídonia , hijo de D. Enriqoe y de 



(1) En el mismo db conviene Colmeoares cap. 35, $ 13, eonira 
Garíbsy qoe le había anticipado al 24, y expone so tesiamenlo y 
el resto de sos oaemorías. 

(2) Ha de leerse trienales por los documentos que noeTamente 
alega el M. Risco , tom. 39, pág. 84 y 85, donde se verá qoe las 
bulas para ello foeron en 17 de marzo de 1501, y 14 de abril 
de 1903, y asi no anterior la provisión del último prior perpeloo 
D« García al obispado de Oviedo. 

(3) En esto se ecpivoca , pues por la promoción de D. Juan 
Arias del Villar al obispado de Segovia , no se dio el de Oviedo á 
D* García Ramirez de Villaescusa, sino á D. Joan Daza que le go»^ 
hasta 1503, en que fué promovido á Cartagena y de ahi ¿ Córdoba^ 
donde morió y fué sepultado en 21 de mayo de 1510, habiendo sido 
¿otes visitador de la Ghancilleria de Valladolid , presidente de la de 
Granada y últimamente del Consejo. Y entonces (esto es en 150^ 
entró en Oviedo por obispo sucesor suyo D. Garcia Ramirez de Vi- 
llaescusa, prior que habia sido 17 anos de San Marcos de León , y 
con cinco de obispado murió en Castropol á 23 de abril de 1508. 
M. Risco tom. 39, pág. 79 á 86 , donde ilustra á satisfacción y coa 
pontoalidad como acostumbra las memorias de todos. 



I yo 



291 

Doña Leonor de Mendoza , <]ue ganó en África á Melilla 
y Cazaza. Fallesció en esle año D. Diego de Castrillo, 
Comendador mayor de Calatrava, y la dieron á D. Gu- 
tierre de Padilla, que era clavero, y la daverfa á Don 
Alonso de Silva, liennano del ronde de Cifnenles (1). Y 
en este año á 27 de noviembre en Alcalá de Henares 
de ana baranda D. Luis Pimenlel , marqués de Villarran- 
ca , hijo mayor de D. Rodrigo Alonso Pimenlel, conde 
i]e Benavente, de que murió y fué enterrado en el mo- 
DBsIerio de San Franrísco de Villalon, que fnndú su 
padre. 

A So 1498. 



En principio de este año (2) estuvieron los Reyes rn 
Alcalá de Henares (3), y de alli vinieron en fin de abril 
á Toledo, é abf vinieron el Rey D. Miiniu-l de Portugal, 



(I) En 8 lie novi.^mbre en Madrid libraron sus Altezas la prag- 
mática 28. Y la ctáusiilíi siguiente i eslu en Galindei fué copiadj 
por D. Luis (le Sabzar en el Memorial por el ninnjués de Villa- 
franca, pág. 71, como 3(|ui va. 

(3) Al principio de este año iíOS, estundo ftas Altezas en Alca)» 
enviaran á mandar á todas las ciudades del reino qne para día 
cierto qac señalab.-in enviasen allí dos personas, cada una inteligen- 
tes para arreglar la mone<la y ver la que se había de labrar. V Va- 
liadolid en el lunes B, y miércoles SI de enero nombró para ello A 
Francisco López de Burgos, con i50 mrs. de salario, el que salid 
en ol 25 siguiente, y estufo en la Corte en Álcali y camino 64 di:is 
en que devengó 9,600 mrs. Ln otra persona fui el conde de Bívn- 
dvo. Regidor, que se ofreció sin salario. í.ibro dt atuerdot fol. 39, 
43 y lOT vuelto. 

(3) En 27 de enero libraron nlli á l.i Chancilleria de Valindoli.l 
la cMdIh qne eslA en •«« Ordutinzitii, lib. (, lit. 6, fol. 54 vuelto. 



i 



y lü BeiM Tfimtnm , j tmenm juñéat (I) por Priacip» 
J« CMlüla j Leos, j ik allí fvtíeriNi á iriiaJo aajo, 
j taetm á Zamgoia (2), ¿omit la Rcím Catéfica esta- 
fa (3) ^ é amríó la Reíaa Princesa 4e fohre parto del 
Príncipe D. Miguel i 23 de agoito, j foé jorado D. Mi- 
gvel por Príaeipe de Aragoo j ^cilia: oerca de lo cual 
•e ba de rer lo qae et lá dícbo de soso el ato de i 470 (4). 

Aiío 1499. 

En principio de e§fe año estoTieron los Beyes en 
OcaAa (ñ) j esf uyo la Reina muy mala (6) , é ahí juraron 

(I) Domingo 28 del mismo abril. Salaz. Cas, de Lar. tom. 2, 
pág. 121. 

{2) En etio año á 25 de julio estaba el Consejo en Valladolid, 
y era Yírey y Gobernador de él coa poderes del Rey y Reiaá el 
condestable duque de Frias, D. Bernardino Fernandez de Velasco. 
Cédula di las Ordenanzas de la Chaneilleria, lib. 1, til. 3, núm. 82, 
íült 43, y entro los Consejeros que firmaron con él Alcocer, Mal- 
partido y Oropcsa» Otra á 7 del mismo mes, lib. 2, tit. k, núm. 139 
foL 84, con mención do estos Consejeros, y de que era también 
Viroy con poderos del Rey y Reina el duque marqués D. Fadrique 
de Toledo, duquo do Alba, por cuyo mandado de acuerdo con ellos 
!• libró; y consta del libro de acuerdos de la ciudad. 

(3) Y en 2 do agosto Rey y Reina libraron allí la pragmática 7.* 

(4) En 24 de noviembre en Ocaña libraron á la Chancilleria de 
Vollttdolid lo Cf$dula impresa en sus Ordenanzas, lib. 4, tit. 5, fo- 
lio 134 1 prohibiendo oomo supersticiosos los juramentos que per* 
millón y mandaban hooor en León sobre el sepulcro de San Isidoro. 

(&) En 15 do enero de 09, cédula alH con inserción de la ante- 
omento , prohibiendo los quo se hacian sobre el sepulcro de San 
Violento en Avilo. 

(0) Se hicieron rogooioncs públicos por su importante salud, y 
«tt VoUadolid «no proc«ion de disciplínontes. Consto de la cuenta 



293 

al PríDcipe D. Miguel en Corles por Principe de Castilla 
y León en el mes de enero. Y esluvieron en Ocaña liasla 
(in <le hebrero. K allí fué iiiiierlo en un rtiid» Irabadii 
D. Alonso Pimenlel , liijo de D. Juau Pinientel y de Uoña 
Juana de Castro. E de allf se \inieron á Madrid (1). 
A I." de hebrero de este ano de 99 fallesció en Sala- 
manca en el monasterio <le San Francisco Fr. Juan Hor- 
lolano, varón de santa y simple vida, el cual en vida y 
después ha heclio muchos milagros (2). En el mes de mayo 
murió el Rey Carlos de Francia, qne dijeron el Cabezu- 
do, y Doña Leonor de la Cerda, hija única del duqiip de 
Medioa-Celi D. Luis <le la Cerda, mtiger de D. Rodrigo 
de Mendoza, marques de Cénele, hijo del Cardenal Don 
Pedro González de Mendoza; y casó segunda ícz dicho 
D. Rodrigo con Doña María de Fonseca , hija de Alonso 
de Fonseca , Señor de Coca y Alahejos , y de Doíia María 
de Toledo; cuya hija es Doña Mencia de Mendoza, rauger 
de D. Enrique, conde de Nassau, De Madrid partieron 
tos Reyes por el mes de mayo para Granada, y llegaron 
allá en el mes de julio. E á 25 de agosto murió D. Pedro 

de propios , donde cslli cargada la cpra <jtie en i^sla procesión se 
coDSomió. Libro de acuerdos de 1^97 li 1502, fol. 111». 

(1) Donde en 8 de mayo libraron cédula dirigida á k junta do 
la provincia y hermandades de Álava, para que Lope López de 
Ayala, actual diputado de ellas, lo fuese por lodos los días de su 
vida, y después entrase a serlo Diego HarlÍDcz de Álava, como so 
vertficú desde el aüo 1B07 en que Ayala murió. Archivo de la Pro- 
vincid. Cax. A. lit. i, nüm. 1. 

(2) Kn 19, SO y 37 de inar¿a esUban tos Reyes en Madrid 
donde libraron las ciidulas impresas en las Ordenanzas de la Ckan- 
cilUriadt Valladoüd. lib. 4, til. 10, fol. 141, y lib. 5, lil. 8, fo- 
lio 195, y la última en el Fun-o He /'ixcaj/ú , entre los ínMrtas á 
ronlinuucion de la ley 3.*, lit. 32. 



d 



S94 

de Toledo , hijo ImUrdo éd Rdmtar , ^e foé el primer 
obispo que bobo en Máljga (1) despoes de U loma de 
aquel reino ; j tocedió el licenciado D. Diego Ramireí 
de Villaescosa , qoe era obispo de Asiorga (2) , y en At- 
torga fiocedió el doctor Joan de Nedina, qoe era pro- 
eorador de los Reyes en corte romana. Y fallesció Don 
Rodrigo Alonso Pimeolel , conde de Benavente , i 4 de 
septiembre de este año (3) : é á 27 de este mes fallesció 
Fray Alonso de Burgos , obispo de Patencia , qoe primero 
lo babia sido de Córdoba y Cuenca , qoe fondo el colegip 
de San Gregorio de Yalladolid , donde yace ; al coal soce- 
dlo Fray Diego Deza , maestro en teología , natoral de 
Toro« de la Orden de los dominicos, qoe era obispo de 
Jaén ; y en Jaén socedió el doctor Alonso Soarez de 
Foeote el Sabuco » qoe era obispo de Lugo , é Logo se 
proYeyó al licenciado Pedro de Rivera , qoe era deán de 
Granada. Y fallesció también en Córdoba este mes Don 
Francisco de la Faente , obispo de Córdoba , qoe primero 

(1) Pulgar, 3.* par., cap. 94, fol. 269, col. 4, hablando de 
cuando se tomó en agoslo de 1487, le alaba mucho y dice era 11* 
mosnero de la Reina y canónigo de Sevilla. 

(2) Escribió una obra de religión cristiana muy aplaudida y 
dos veces citada del Señor Palacios Rubios en sus obras de juris- 
prudencia Allegat, in materia haresis^ § 3 e( 5, pdg. 365, col. 1.*, 
et 367, coL 2, edition. Lugdunens. omn, oper. juridicor, anno 
1576, por quien la menciona D.Nicolás Antonio sin otra noticia. 
Elafio 1512 continuando en la silla de Málaga, le dedicó Antonio 
de Nebrija su edición ilustrada de las obras de nuestro antiguo 
poeta Aurelio Clemente Prudencio , acabada en Alcalá en casa de 
Brocar el dia 2 de setiembre de aquel año ; lomo en 4.® letra de 
tortts, 

(3) El dia siguiente 5 libraron los Reyes en Sevilla la prag- 
mática 6.* de su colección. 



S95 

fué obispo de Avila ¿ Inqnisídor general ; y eo esto mes 
fallesció Fray Tomás de Torqucmada , prior de Sania 
Cruz de Segovia é Inqoisiilor general, que está sepultado 
en el monasterio de Santo Tomas de Avila que él fundó. 
Dióse el obispado de Córdoba á D. Juan de Fonseca. 
obispo de Badajoz, y el de Badajoz á D. Alonso Manri- 
que, maestre-escuela de Salamanca. En el mes de abril 
de este año partió la Princesa Doña Margarita para Flán- 
des por rullesciniienlo del Príncipe D. Juan su marido, y 
casó en a(|ucllas parles con el duque de Saboya , y luego 
tornó á enviudar; é habia sido primero desposada con el 
Bey Carlos de Francia , que dijeron el Cabezudo. En el 
dicho mes de octubre de dicho año vino á Granada la 
Keina de Ñapóles , é desembarcó en Almería , é venía con 
ella D. Lnis de Aragón, cardenal, nielo del Rey Católico 
D. Fernando, hijo de I). Rodrigo su bijo bastardo, y el 
Bey la fué á rescibir á Guadix. Este año á 15 de noviem- 
bre dia de San Eugenio nasció la Infanta Doña Leonor, 
hija del Príncipe D. Felipe y de la Princesa Doña Jua- 
na (1). Mediado el mes de noviembre (2} de este año pRr- 
lleron los Reyes de Granada, y vinieron para Sevilla á 
tener el invierno, y vinieron para Alcalá la Real, Baena, 
Ecija é Carmona, y entraron en Sevilla martes 10 de 

(í] No pudo nacer Doña Leuuor en lo de novienilire üu 99, 
ajeado como es conslanlc que su madre parió al Principe D. Cur- 
ios, después Emperador, el día de San Mallas 25 do febrero del 
año siguiealc, según reparó el M. Flores en las Reina» Catóticaí. 
lom. 2.", pi'i|;. 8S1 , el cual por lo mismo pono su nacímioolo el 
año anterior 98. 

(2) A 18 auQ esljilian allí, y libraron ú la Chancilluria de Va- 
lladoliit la cúduln impreca cd sus Ordetiamai , lib. I, lit. 3, nú- 
mero 81 , fol. íl vuelto. ,,,,...,■ f 



i 



296 

diciembre. Este tóo en Gn de él, víspera de Santa Maria 
de la O » comenzó i hacer la conversión de Ite moros de 
Granada i nnestra Santa Fé Católica el Arzobispo de 
Toledo, D. Fray Francisco Ximenez, de la Orden de San 
Francisco , de donde sucedió por la volnntad de Dios la 
conversión de todos los moros del reino de Granada , ann- 
qne no sin gran escándalo de aquel reino , porque día de 
nuestra Sefiora de la O se rebeló , é se hizo en la mez^ 
quita la iglesia catedral. En este año se bizo la pragmá* 
tica que no cabalgasen en mula(l). Y este ano murió 
D. Luis Osorio, obispo de Jaén, y sucedió Fr. Diego 
Deza que era obispo de Salamanca. 

AÑO 1500. 

Esluvieion osle aíio los Reyes en Sevilla desde ene- 
ro (¿), y partió el Rey desde Sevilla para Granada lunes 
á 27 de enero, por el levantamieulo qne hicieron los 
moros de las Alpujarras, y quedó la Reina en Sevilla (3). 
Este mes se tornaron cristianos todos los moros é mo- 
ras de Granada é sus alquerías; y fueron , según di- 
cen, hasta cincuenta mili almas, y dende arriba, y fue- 
ron consagradas todas las mezquitas de Granada , gran- 
des y pequeñas á honor de la Santísima Trinidad (4). 

(1) Dada en la muy nombrada y gran cibdad de Granada á 30 
de setiembre de 1499— -Está en la colección de las de su reinado, 
pragmática 154. 

(2) En cuyo dia 18 libraron allí la pragmática 16. 

(3) Donde se mantenia en 31 de marzo, en que libró alli sola 
la cédula impresa en las Ordenanz» de la Chanciüeria de Valladolid 
lib. 5, tit. 8, fol. 190 vuelto. 

(4) En 17 de febrero en Granada libraron el Rey y Reina la 



207 
A 25 Je fcl>rero de cslc año, (lia de Sün Matías, nascitS 
el Principe D. Carlos en FlAmles. hijo del Archidinjac 
I). Felipe, Principe de Casulla, y de la Princesa Doña 
Juana, y dijo la Iteiiia Calúlica cnando lu supo: Cecidit 
fors siiprr JUalhiant. V.n i.° de maizo de este año cnlró 
el Bey en las Alpnjarras, y el jueves 5 de dicho mes 
mandó combatir á Lanjaron y fué lomado; y este mismo 
dia ciertos capitanes de sus Altezas fueron á Madarax 
por mandado del Itey , y la ganaron; y luego todas las 
Atpujarras se dieron , y los moros de Guejar, Lanjaron. 
y Andarax que se pusieron en resistencia , fueron toma- 
dos cautivos (I), En el mes de abril de este año, jueves 
30 dias , á la tarde entró en Sevilla el lley U. Ju.'>n de 
Navarra : sábado a diez y seis dias de mayo á la mañana 
se partió de la Corte de sus Altezas el Uey de Navarra (2). 
Lúues á 22 (3] de janio del dicho año de oOO partieron 
los Beyes de Sevilla para Granada por la mañana, y fue- 
ron á comer é dormir á Marena ; otro dia martes fueron á 

cédula impresa en las Ordenam, de l<t Choncilleria de Valladiilid 
lib. 1, tit. 5, núin. 3^, fol. 91 vuclio. 

(1) En i^ de marzo estaba el Consejo en Viilluilolid , donde libró 
la pragmática 31 firmada asi: "El Conde de Cobra, D. Diego Fer- 
nandez (le Córdoba. El conde de Cabra |ior virtud de los poderes 
que tiene del Rey 6 de la Heina, nuestros señores, la mandó dar 
coD acuerdo de los de) Consejo de sus Altezas." 

(2) En 1." de junio en Sevilla libraron á la villa de Madrid la 
cédula imprcfa en las Ordenan, de la Chancilleria de Valladolid, 
lib. &, til. 10, fol. 138 vuelto y 139. 

(3) En ese dia libraron alli la cédula (]uc cita Pinel en el Itelrat. 
del buen vasallo pAg. 300, h.icicndo merced A D. Miguel Gerónimo 
de Cabrera de la ercemicnda de Mures y Bciiazuza en la orden 
de Santiago, y el dia siguiente S3 bbraron alli la pragmilíca in- 
sería en la 19 de su volumen. I * ' ' '■" ' '' ' 



SS ^ «tho Mi fwrM á SHtt(l;, y 4e aÜ á Estepa, é 
Aate^pera é Laxa (^ é Saala Fce« y ealrwoa ca Gra- 
aada fáVado 23 ^ jalio. FaDefeió D. lugo Lopa 4e 
MtmáoMMf ¿uqoe del Infaatazgo, i iS de jaüo de este 
afto. Ea et le nes i 20 fallesció el Príadpe D. Higad (3). 
Ulereóles i 23 de septicaibre se partió de Graoada ea 
kaeaa bora b Reina de Portogal Dona María para se ca- 
sar f y foeroD los Reyes con elb (4) • y eslnTieroa ea 
Santa Fée basta aiiércoles 30 , dia de San Geróaioio , y 
se despidió de sas Altezas. Fué con ella D. Diego Har- 
tado de Mendoza , Arzobispo de Sei^illa , y Patriarca de 
Alejandría , qne loego fué Cardenal del tftnlo de Santa 
Sabina , bcrmano del conde de Tendílla , cnyas hermanas 
foeron Doña Cafalína , madre de D. Bernardino de Rojas, 

(1) Leo^suna. 

(8) Loxa* 

(3) Día 12 de setiembre en Granada libraron á los primeros 
marqueses de Moya D. Andrés de Cabrera y Doña Beatriz de Bo- 
badílla su muger y sos sucesores perpetuamente el privilegio de la 
copa de oro en que bebiesen los Reyes todos los años dia de Santa 
Lucía 13 de diciembre. Pinel, Retrat. del buen vasallo ^ lib. 2, 
cap. 17 , pág. 292. 

(k) Ese dia antes de salir de Granada firmaron para la Chanci- 
Hería de Valladolid la cédula impresa en sns Ordenanzas , lib. 3* 
tit. 2 al fin, fol. 110 vuelto. Sobrecarta para que el presidente y 
oidores que habían visto el pleito de la reversión del valle de Leniz 
entre el conde de Oñate y el fiscal , en virtud de la cláusula Enri- 
quena ; pues no se conformaba y tenían duda , pusiese cada uno su 
voto y parecer separadamente y firmado, y los enviasen todos 
bajo un pliego cerrado á sus Altezas para que en su vista provi- 
denciasen lo que fuese justicia, como ¿ntes les fué mandado, y no 
lo habían exactamente cumplido. 



299 
marqués de Deitia, y Duiia Mencíu, miiger de Pedro Car- 
rillu de Albornoz. Jueves luego siguieole vinieron los 
Ueyes á Granada. En los mese» de agoslo, septiembre y 
octubre de esle año por la gracia de Dios se lomaion 
crislianos todos los moros de las Alpujnrras, y Ae las ciu- 
dades de Almería, Baza é Gnadíx , é de oirás niucbas vi- 
llas y logares del reino de Granada. Miércoles á 21 de 
octubre parlieron los Iteres para Sania Féc (1). En los 
dichos meses de sepllcnibrc y octubre se aUaron los mo- 
ros de Itelcrigui y Nijar. Y (|uedaron por Gobernadores 
de estos reinos de Castilla , en tanto que los Reyes estaban 
en Granada , D. Gómez Suarez de Figueroa, conde de Fe- 
ria , é V>. Diego Hernández de Córdoba, conde du Cabra, 
y los doctores de Alcocer y Orupesa, y el licenciado Mal- 
partida, 

AÍfO loOl. 



En principio Je este año estuvieron los Be^es en Gra- 
nada (S), y lomáronse los dichos moros de Uelefigui en el 
mes de enero de esle ano , y fueron muertos é ajusticia- 
dos lodos los varones , que eran para pelear , c (odas las 
mugeres fueron cautivas: los du Nijar y Guecar fueron 

(1) Eu 31 aun los supone en Granada la feclia de su pragmá- 
tica 10, que es á (avor Je Iob bijos de estos moros, que se lialn^n 
vuelto cristianos, para que sus padies moros no les negasen la 
parte do bienes que les tocasen por herencia entre los otros herma- 
nos. Gonlinuabau los I\eycs en Granada en 13 de noviembre en 
que libraron al Consejo que residía en Yailadolid h cédula que está 
á continuación de la pragmática 37 de sus Altezas. 

(2) A 10 de marzo librarou allí la cédula impresa en la» (Jrde- 
rtamai dt la Chancitlcria Je Vattadultd. lib. 5, til. 8, fol. 159. 



300 

lodos tomados oaotivos eu el mismo mes » é los nifios de 
once afios abajo mandaron los Reyes qne no fuesen can- 
tivos por ser inocentes y tornáronlos cristianos. En el mes 
de enero de este dicho año se alzaron ciertos lugares de 
moros de la serranía de Ronda , Sierra-bermeja é Villa- 
loenga » y mataron los moros á D. Alonso de Agoilar é á 
Francisco de Madrid é á otras gentes (1); fué á 18 de 
marzo de dicho año lunes (2). A 22 del mismo mes (3) 
partió para dicha serranía el Rey , y la ganó é allanó , é 
i los moros de ella mandó luego para allende (4) . Volvió 
el Rey á Granada y entró en ella sábado 1 5 de mayo á 
la tarde (&)• Viernes á 21 de mayo por la mañana partie- 
ron los Reyes de Granada con la Princesa de Gales, Doña 
Catalina 9 que partió para Inglaterra en buena hora. Miér- 
coles 2 de junio á la tarde partió de Granada la Reina de 
Ñapóles para Valencia , y salieron los Reyes con ella á la 
tarde hasta Albalate, donde durmieron esa noche; otro 



(1] En 19 de febrero estaba e) Consejo en ValladoHd, y era 
Virey y gobernador de él con poderes del Rey y Reina el conde 
d^ Cabra D. Diego Fernandez de Córdoba. Cédula impresa en e) 
Fuero de Vizcaya 1. 1.*, lit. 35. 

(2) En el dia 10 del mismo mes de marzo estando los Reyes en 
Granada libraron la cédula impresa en las Ordenanzas de la Chanci^ 
lleria de Falladolid, lib. 5, til. 8, fot. 172. 

(3) Este dia antes de salir de Granada libraron á la Chancilleria 
de Valladolid la cédula impresa en sus Ordenanzas , lib. 1 , tit. 5» 
nüm. 2, fol. 45, y antes otra en 16, tit. 6, ejusdem lib. nüm. 29, 
fol. 53 vuelto. 

(4) En 29 de abril libraron en Granada la pragmática 36, con 
inserción de la 35 para el estudio de Salamanca. 

(5) En el dia 8 ya firmó alH la cédula i la Chancilleria de Valla* 
dolid« lib. 1 , tit. 8 1 núm. 62, fol. 38 de sus Ordenanzas. 



301 

(lia jueves volvieron á Graoada. A 1» (I) de julio nasció 
Madama Isabel, bija de los Principes D. Felipe y Doña 
Juana. En el mes de julio ds este año se entregó á los 
Rejes Católicos y al Itey de Francia el reino de Ñapó- 
les, y le partieron; de <¡ue después nascieron grandes 
discordias y guerras (2). A 26 de agosto de este ano se 
embarcó la Princesa de Gales para Inglaterra en la Coru- 
ña , y fueron con ella el arzobispo de Santiago, D. Alonso 
de Fonseca , y D. Diego Hernández de Córdoba , conde de 
Cabra, y D. Antonio de Hojas, obispo de Mallorca, que 
después fué arzobispo de Granada y presidente del Con- 
sejo, patriarca de las Indias y obispo de Patencia, y Don 
Pedro Manrique, cuya fué Valde-Ezcaray. En el mes de 
agosto de dicbo año volvió por el mal temporal la Prin- 
cesa de Gales á Laredo , y desde allí se eniLnrcó segunda 
vez para Inglaterra á 27 de septiembre (3). En este mes 
fallesció D. Juan Arias del Villar, obispo de Segovia y 
presidente de la Cbancillet ia de Valladolid en Mojados, y 
fué scpi]Uado en la capilla mayor de la iglesia , que él 
edificó la capilla mayor de Santa Clara en Valladolid, y 
dio para la fábrica del puente de Buecillo [\): al cual su— 



(1) A 18, dice Poiilo Ueulcro, y en Bruselas. 
(2} Ed 20, 26 y 30 de julio libraron é hicieron publicar e» 
Granada las pragmáticas II y 17, estando allí sus Altezas. 

(3) En 3 y 21 de csle mes se manteaian los Reyps en Grana- 
da , y libraron allí las pragmáticas 8 y 12. 

(4) A ia villa de Valladulid ea cuy» jurisdicción se comprendía 
Boecílio entonces, por una pnrtc G30,000 mrs. porque envió co- 
misarios ¡¡ darle gracias e» acuerdo del lunes 12 de octubre del 
año anterior 1500, y por otra C,426 que dcbia cobrar y renií- 
lió lie su aposenlamicDlo del año ISOI tiasU el día 2 de agosto en 
que salió de h prcsídciici» , y p:irlió de esta villa para lii de Moja- 



302 

cedió el doctor D. Joan de Medina , obispo de Cartagena, 
y en Cartagena sucedió D. Joan de Velasco» hermano 
bastardo del condestable D. Bernardino. Martes á la tar- 
de 20 de octubre del dicho ano partieron los Reyes de 
Granada, y fueron á dormir á Sania Fée, y de allí fue- 
ron á Alcalá la Real , y de ahí á Baena y Espejo , y en- 
traron en Ecija sábado 7 dé noviembre, y estuvieron (1) 
alH hasta Santa Lucía , que partieron de Ecija para Sevi- 
lla, y vinieron á Palma, Alora, Cantillana, é vinieron 
por el rio, y entraron en Sevilla á 14 dé diciembre, y 
estuvieron ay la Navidad. Dia de Santa Catalina 25 de 
noviembre de este aío fallesció el duque de Mediná-Celi, 
D. Luis de la Cerda, hijo de D. Gastón y de Doña Leo- 
nor de Mendoza , condes de Medina-Celi. 

AÑO 1502. 

En principio de este año estuvieron los Reyes en Se- 
villa (2). A 3 de enero llegaron los Príncipes D. Felipe y 



dos donde murió. Libro de acuerdos de F^alladolid del año 1497 
y siguientes hasta 1502, fol. 181 , 186, y 310. Por lo demás en 
cuanto á su euticrro en Santa Clara y obras que hizo en este con- 
vento, conviene con el Señor Galindez, Antolinez de Burgos en 
su Historia manuscrita de P^alladolid , lib. 2, cap. 56. 

(1) Si es cierto el orden que aquí lleva el Señor Carvajal no lo 
puede ser el dia 4 de setiembre de la pragmática 9.* dada en la 
ciudad de Ecija. En Ecija á 4 de diciembre libraron á la Chanci* 
lleria de Yalladolid la cédula impresa en sus Ordenanzas , lib. 4, 
til. 2 /fol. 122 vuelto. 

(2) A 2 y 10 de enero libraron allí la pragmática 2.* de su co- 
lección , y la cédala impresa en las Ordenanzas de la Chanciiieria dw 
Falladolid, lib. 5, tit. 8, fol. 172. 



303 

Doña Juana á Fucnle-Rabia , y vinieron por sus jornadas 
por Guipúzcoa y Vitoria hasta Dúrgos y Valladoliil , Me- 
dina , Segovia y Madrid. En la cual venida fueron feste- 
jados en Francia por aquellos Reyes ; aunque en la verdad 
dicen que quisiera el Itcy de Francia que lo cataran sub- 
jecion en algunos actos, que procuró que se hiciesen, 
dándoles cierta moneda , que fué en ofrescerla , la cual la 
Princesa aunque estaba en reino extraño no quiso resce- 
bir: dicen que el Príncipe ofreció lo que le dieron. En el 
dicho mes de enero recobraron los Reyes la ciudad de üi- 
braltar y su fortaleza para la corona Real (I}. Otrosí en 
este mes de enero (¿) mandaron los Reyes salir de sus 
reinos de Castilla y León todos los moros que vivían y 

[I] De poili-r de D. Juan Alonso ilo Guzman , Icrcur duque de 
Mtidiiia Sidonia y segundo maniués de Gibraltar, sin oírle ni darle 
por ella recompensa alguna que so sepa. Para ello sin contar con 
él para nada , estando en Toledo á 22 de diciembre del año ante- 
rior 1501 despacharon con provisión á recobrarla para la corona 
á GarciUso de la Vega , caballero de su casa y su confidente. Co- 
mendador niavor de Cuslilla, y á la sazón de Vera y sus tierras. 
Quien se présenlo con este despacho en Gíbrollar domingo 2 de 
enero inmedialo de 1502 y sin dificultad se apoderó de todo, Aya- 
la, Uhtor. de Gibrallar, pág. 208, y Apend. pág. 20. Y á 10 de 
Julio por otra cédula en Toledo concedieron sello y escudo de ar- 
mas A la ciudad. Ibid. pág. 211 y 23. En C do febrero alli libra- 
ron á la Chancilleria de Valladolid la cédula impresa en sus Orde- 
namat, lib. I , tit. 7, núm. li, fol. 5C vuelto. 

(2) Y por pragmática eu Sevilla d 13 del mismo , que es la 13 
de su colección impre.sii , providenciaron la expulsión, oiitendién- 
doso para con los varones de IV y hembras de 12 aüog arriba, y 
con término solo hasta Ciii de abril, y por los puertos de Vizcaya 
y no otros , ni A tierras de África , ui á las del Turco , con quieiieii 
tenían guerra , sino á las del Soldán ú oirás indiferentes , y les pro- 
hiben saenr pinta , oro , nianed.i ú ulrn cosa de ilirita extruccion. 



304 

inoraban en «líos » por los meses dé marzo; abril y mayo, 
é annqne los mandaron salir , después de llegado el plazo 
no lo consinlieron sino que se tornasen cristianos (1). Sá- 
bado 25 de bebrero fueron los Reyes al Pedroso , y esta- 
vieron ende ci domingo. Lunes 27 de bebrero vinieron á 
Cazalla, y de allí á Guadalcanal, á la Puente del Arzo*- 
bispo y entraron en Llerena jueves 3 de marzo , y sába- 
do 12 partieron de alW , y vinieron á Valencia de la Tor- 
re, y estuvieron allí esa'^nocbe y el domingo; y el lunes 
partieron de ay y vinieron á dormir al Campillo , y de 
allí se partieron martes siguiente y vinieron á dormir á 
Zalamea , á do estuvieron la Pascua de Flores. Miércoles 
á 30 de marzo partieron de Zalamea, y fueron el dia si-- 
guíenle de Pascua á dormir á Quintana, viernes á Ceden, 
y sábado á la casa de los frailes de Guadalupe , que está 
cabe la venia de los Palacios ; estuvieron allí el domingo: 
el lunes siguiente que fueron 4 de abril, estuvieron en 
Guadalupe, de donde salieron miércoles 13 de abril y vi- 
nieron á dormir á la venta de los Palacios , jueves á otra 
venta que está pasado el puerto de Arrebatacapas, y 
viernes á la puente del Arzobispo, estuvieron ende sába- 
do y domingo, y partieron lunes 18 de abril y fueron á 
dormir á Calera, é martes 19 entraron en Talavera, 
miércoles 20 fueron á Zebolla , jueves vinieron á Buru- 
jón, y viernes 22 entraron en Toledo. Sábado 7 de mayo 
entraron los Príncipes D. Felipe y Dona Juana en Tole- 
do , habiéndose detenido ocbo días en Olias , que el Prín- 
cipe estuvo malo de sarampión, y dicen que el sarampión 
tenia la Princesa y no él. Domingo 22 de mayo fueron 
jurados por Príncipes de Castilla y León en la iglesia ma- 

(i) En 13 de febrero libraron en Sevilla la pragmática 19. 



305 

j-nr de Toledo en presencia de los Riives Catiiliííos, es- 
tando ende el cardenal 1). Die^o lliirtndo dn Mendoxii. 
el arzoliispo D. Fr. Francisco Xímenez. , el condesUble 
I). Itvrnardino de Vclasco, y los diiijueg del InTanlado, 
Alba.Rejary Alburqnerque, el marqnés de Víllena , y 
los condes de Miranda . Oropesa. Relalcazar, Corana, Sí- 
mela, Fuensalida, Ulvadeo, Ayamonle y otros, y tos 
obispos de Palettcla, Osma , Córdoba, Salamanca, Jaén, 
Ciudad-Rodrigo, Calahorra, Monduiiedo, Málaga y otros 
muchos Perlados y Caballeros. Aquí vino nueva que el 
Principe de Cales Arturo era fallescido, que fué casado 
con la Infanta Duna Catalina, la cual casó segunda vez 
con el Principe 1). Enrique, heroiano de Arturo, que des- 
pnes fué Rey de Inglaterra (1). Liines á 18 de julio á la 
larde partió el Rey para Zaragoza y fué por Alcalá de He- 
nares (2). Lunes 29 de agosto partieron para Ocaüa y 
Aranjuez los Príncipes (3). A 28 de septiembre partió de 
Toledo para Madrid la Reina Católica , y desde Toledo 
vino porTorrijos, doude estuvo ocho días, y desde ay á 
Fuensalida , y desde ay á Casarruliios , y entró en Madrid 



(t) Ea 5 Je junio libraron en Tuledo h códiiln imprt-sa en i>l 
Fuero <U Viicaya despuex de la ley 3, til. 32. 

(i) A I» de julio liljraron en Toledo lii pr.igmática 37, y l.i 
rédula impresü en Vas Ordenama» de la Ckattcilleria , lib. 5, lil. I, 
Ui\. tV5 vuello. Y en 26 del mismo hs ordenanzas ini|irega:i desde 
el íol. 108 i 2t» vuello. En 4 de agosto libraron los Reyes lu T..- 
ledo la pragmálicn h de su l'oteecion in>/ire»a. 

(3) Ki) 30 permanecia la Reina en TolHo. Cédulas suyits en 
Toledo con cüa fecha ¡t la Cliancilleri.i <lc ValladuUd , en sus Orde- 
nanza* . lili. 1, lil. 2, iiúni. 47, ful. 33 vuelto, y lib. 3, tít. 6. 
fol. 112. Y en 17 de selícmhrc libró ea la inisnin ciudad de Tote- 
do ln progmílica H. 

Tomo XVIK. 20 



306 

viernes 4 de octubre (1). Lunes 30 de dicho mes entró el 
Bey en Madrid de vuella de Zaragoza » é vino en posta, 
porque la Reina estaba mala. A 14 de este mes de octubre 
murió en Madrid el cardenal D. Diego Hurtado de Men* 
doza (2). Viernes á 13 de noviembre entró en Madrid el 
Príncipe D. Felipe que vino de Zaragoza , y quedó alia la 
Princesa. En este mes murió D. Diego de Rojas, mar-^ 
qoés de Denia y le sucedió D. Bernardíno de Rojas sa 
hijo. Lunes á 19 de diciembre partió el Principe D. Fe- 
lipe de Madrid para Flándes, y fué por Francia (3). En 
este ano se tornaban á revolver en el reino de Ñapóles los 
castellanos y franceses , y fué mucha culpa de los france* 
ses. En este año por el mes de diciembre vino á Madrid 
D. Hernando de Aragón, duque de Calabria, que lo en-> 
vio allí preso el Gran Capitán. 

(1) En su día 26 libraron Rey y Reina la sobrecarta que se 
imprime en las Ordenanzas de la Chancilleria , fol. 198 hasta 201. 

(2) Arzobispo de Sevilla. Pero si se ha de estar á lo qae escribe 
Ziüñiga y a la inscripción de su sepulcro que estampa pág. 4>21, nó 
marió sino en 12 de setiembre de este año. En sa lagar presen- 
taron nuestros Reyes á D. Juan de Zúñiga, hijo de la casa de Be- 
jar, que luego fué cardenal y antes maestre de Alcántara hasta el 
año 1495, en qué lo renunció en manos del Rey; pero le gozó poco 
esta iglesia , muriendo á los dos años después en Guadalupe por 
agosto de 1504. Entonces proveyeron sus Altezas esta sede en 
p. Fray Diego de Deza su confesor , que se hallaba electo de Jaén, 
cuyas Memorias son conocidas. Véase Zúñiga pág. 421 á 424. 

A 1.*^ de noviembre estando la Corte en Madrid se publicó alli 
la pragmática 37 como al pie de ella consta. 

(3) A 23 del mismo mes permanecia en Madrid el Rey D. Fer- 
nando, y libró alli con esa fecha la cédula impresa en las Ordenan^ 
zas de la Chancilleria de ralladolid, lib. 5, lít. 8, fol. 175, que 
tampoco explicó como en sí es el Olálora 4.* part., cap. 1, pági- 
na 285. 



A IS de enero de esle niio fueron los Rejea á AlcaU y 
de alli partió el Rey para Zaragoaa á 2i de dicho mea. 
En 21 de enero fallesció en Alcalá D. Gutierre de Cárde- 
nas, Comendador Mayor de León. Viernes á 10 de marzo 
parió la Princesa Doña Juana al Infante D. Fernando en 
Alcalá (le Henares; bautizólo el cardenal Fr. Francisco 
Ximenez, arzobispo de Toledo [1). En el mes du jalio 
■vino nueva, que la geiile que pasó con D. Pedro Puerto- 
carrero, venció en batalla á Monsiur de Oveni en Ñapó- 
les, á donde fué muerto el Visorey francés desque dire- 
mos , y cnairo mili y quinientos franfeses , y tomó la ciu- 
dad de Ñapóles. En Alcalá á 5 de julio de este año mu- 
rió el .idel.intndü de Murcia D. Juan Chacón [2). Viernes 
á ti de julio partió la Reina para Madrid, y durmió esa 
noche en Rejas , y al dia siguiente llegó á la dicha villa. 
A l."dc agosto de esle año mnri'i el Papa Alejandro VI, y 
fué nsnmplo el cardenal de S. Pedro ad Vincula, qne se lla- 
mó Julio 11. En 15 de si'plíembre cerraron los franceses á 
Suhas , y el Rey juntó gente en Perpiñan , y los franceses 
huyeron en el mes de noviembre , y nuestra gente tos si- 

{1) E! SeSor Sandoval nos ha conservado una retaciou cotliini-s 
de la grandczn y magniricencia con que fué ci^lehrado i^u baotiio, 
Úlii para conocer íns mayores galas de aquel _tiempo. Historia ifr 
Carlos y, lib 1 , § 13. Continuaba la Reina nlti en 20 y 29 de 
este mes, Cé<lulas Reales de esas fechas eo las OnUnnn-^i de la 
ChanciUerin de Fclladolid , fol. 23 vuelti. y 25 vuollo, 

(2) Y alli ta Reina con esa rictiu lilin» al Soñorln de Vizcaya la 
cédula de ese din impresa en sus Fn-reí defpuoB di la l^y 3.', 
tit. 32, y ¡¡ 10 la signicnlo í elln. 



Ú 



308 

guió , y los franceses se acogieron á Navarra , y tos noes* 
tros entraron en Francia y destruyeron mochos lugares y 
fortalezas, especialmente á Leocata, y otros muchos luga- 
res , y pidieron treguas al Rey Católico, y él se las otor- 
gó, y despidió la hueste y vínose para donde la Reina es* 
taba. A 25 de septiembre fallesció en Segovia D. Alvaro 
de Portugal súpitamente , eslando comiendo se cayó de 
una silla, y depositáronle en S. Francisco de Segovia, y 
después lo llevaron á Portugal. Partió la Reina de Sego- 
via (1) para Medina del Campo á 26 de noviembre , y dur- 
mió esa noche en Garcillan , y fué otro dia á S. Juste , y 
entró en Medina otro dia, que fueron 28 de noviembre. 
Entró el Rey en Medina del Campo á 20 de diciembre, 
que venia del socorro y de descercar á Perpiñan. 

AÑO 1504. 

En principio de este año vino nueva como el Gran 
Capitán D. Gonzalo Hernández de Córdoba venció la bata- 
lla del Garillano, donde hubo gran número de franceses 
muertos , y tomó á Gaeta y el resto del reino de Ñapóles. 
Viernes á 1 .^ de marzo partió la Princesa Doña Juana para 
Flándes , y estuvo sábado y domingo en Valladolid , y de 
allí fué su camino derecho á Laredo, y de allí se em- 
barcó, y se fué en buen hora. Domingo de Ramos 31 de 
marzo se juraron las paces con Francia por tres años en la 
Mejorada. El dia de viernes Santo de este año fueron he- 

(1) Donde en 30 de agosto dirigió i la Chancilleria de Valla- 
dolid los capítulos de reformación de ella, que habian resultado 
de la visita que la hizo D. Martin de Córdoba, para que los guar- 
dase y cumpliese. Cédula con su inserción impresa cu sus Orde- 
nanzas^ fol. 207 vuelto hasta 210 vuelto. 



309 

rlios grandes terremotos en Caslilla , especialmcnle ea Se- 
villa, Carmona, 6 oíros muchos lagares de Andalucía; y 
se abrieron las bóvedas de las iglesias y furlale/as, tle los 
muros y torres, y cajerun mocha parle de ellos en (al 
manera que los vivos en los tiempos presentes nunca tal 
vieron. Murió Pedro de Avila, Señor de las Navas, en abril 
de este año, ; heredó la casa D. Esteban Dávila su bijo, 
y murió en Medina del Campo á 8 de octubre de diclio 
año, é sucedió su hijo D, Pedro Dávila. Por mayo en 
Medina del Campo fallesció Uoña Magdalena, Infanta de 
Navarra, y D. . . . [I) Enriqnez , tio del Rey (2). En 2e 
de julio de este año adolecieron los Reyes en Medina. 
Este dia fallesció I>. Juan de ^úñiga , qne era cardenal ú 
arzobispo de Sevilla , y primero hahia sido maestre de Al- 
cántara, en una Granja cerca de Guadalupe, y está se- 
pultado en dicho monasterio, donde también yace Don 
Juan de Solomayor su antecesor, en la claustra, en la ca- 
pilla de S. Martin. Martes á 26 de noviembre de dicho 
año entre once y doce del dia llevó Dios á la Reina Cató- 
lica, y lleváronla á enterrar á Granada. Este dia á la larde 
fueron alzados los pendones por la Reina Doña Juana, 
como señora propietaria de estos reinos , y por el Rey Don 
Felipe, como su legitimo marido, en presencia del Rey 
D. Fernando, que quedaba por gobernador de los reinos, 
y del Consejo y de los Grandes y Caballeros que allí se 



(1) D. Enrique Enriijua, le llama en ol prólogo. 

(2) En 6 del misuio vaes d« mayo pcrmaneciHU los Iteycs en 
Medina. Cédula impresa en las Ortíriiwizas Je la ChandlUrla de 
f'iilfaiMiií, lib. 1, l¡t. 2, nüni. 67. fol. 38, coíno ijinbien en 3 
y 2b de julio, cédula allí, lib. If, til. 7, uúai. Ib, ful. tfB y 
hb. 3, lit. 10, M. 130. 



á 



310 

batlaroD (1). Alzó los pendones el duque de Alba D. Fa- 
drique de Toledo. En Gn de noviembre fué el Rey á la 
Mejorada á entender en el leslamenlo de la Reina , é vino 
ende el arzobispo de Toledo , y se entendió en el dicbo 
tcslameulo. Por diciembre partió el Rey para Toro, á 
donde estuvo basta el mes de abril del año siguiente, en- 
tendiendo en cumplir el testamento de la Reina con el ar- 
zobispo de Toledo D. Fr. Francisco Ximenez , y con el de 
Sevilla D. Fr. Diego Deza, que nuevamente babia suce- 
dido en el arzobispado, porque de Jaén vino á Falencia, 
y de aqui á Sevilla. £ allí en Toro dieron algunos Caba* 
Heros é Grandes ciertas tentativas al Rey, y ¿1 temió , de 
modo que algo se enflaqueció la justicia (2). 

AÑO 1505. 

Este ano estuvo el Rey en Toro (3) hasta fin de abril, 
que partió para Segovia, y fué por Arévalo, y entró en 
Segovia por mayo, y allí estuvo hasta lunes 6 de octubre 
que partió para Cerezuela á monte. Y en dicho mes de 

(t) Y en el mismo dia escribió el Rey la noticia de la muerte 
de la Reina á su hija y yerno á Flándes , para que cuanto antes 
dispusiesen su venida á estos reinos. La carta se hallará copiada 
al fin de este comentario. Con la propia fecha 10 avisó á la Chan* 
cillcria de Valladolid por cédula particular, y en otra de la misma 
dut^. Doña Juana su hija , ya Reina, los habilitó para que á su nom- 
bre continúen administrando bien la justicia. Están impresas una 
y otra eu las Ordenanzas de la Chancilícría, Hb. 5, tít. 8, fol. 19&>. 

(2) Esto repite Sandoval citando á Galindez, tom. i, pág. 9, 
lib. i, § 17 al fin. 

(3) Aquí lo de las Corles de Toro, en que se le juró propie- 
taria á Doña Juana y á él gobernador, y se publicaron las 8^ 
leves. 



311 

mujo fué trasladada la Ruina Uuíia Uabtíl , segunda mn- 
^nr del Ul-j 1). Juan el Segnndo, y madre de lu Reina 
Católica Uuíia Uabel , del couvcnlu de S<in Francisco de 
Arévalo al convenio de Miradores de Burgos de la urden 
(le los cartujos, que fuud<i el díciio Rev U. Juan, AanAf. 
jace sepultado ó embalsamado. En agosto de este uño hizo 
é imbió el Ruy ana armada para allende , á instancia y 
suplicación del arzobispo de Toledo, y desembarcó en el 
puerto de Mazalqnivir jueves á 11 de septiembre, y sá- 
bado siguiente que fueron 13 du dicho mes, fué ganada 
Mazalqnivir, y fué el capitán de esta armada D. Diego 
Hernández de Córdoba , alcaide de los Donceles , que des- 
pués fué marqués de Gomares. Esle mismo dia 13 de sep- 
tiembre parió la Reina Doña Juana en Flándes á la In- 
fanta Doña María. En agosto murió D. I'edro Alvarez 
Osorio , marqués de Astorga , y sucedió su hijo D. Alvar 
Pérez Osorio, E ansimismo murió D. Gómez Suarez de 
Figueroa, conde de Feria, y le sucedió su hijo D. Lo- 
renzo, que después fué marqués de Pliego; porque casó 
con Doña Catalina de Córdoba, hija mayor de D. Pedro 
Hernández de Córdoba y de Doña Elvira Enriquez, hija 
de D. Enrique; el cual dicho marqués D. Pedro fue bijo 
de D. Alonso de Aguilar. Murió asiniisniü D. Alonso de 
FoDseca, Señor de Coca y Alaejos, bijo de Hernando de 
Fonseca, que fué hijo del doctor Juan Alonso y de Bea- 
triz Rodríguez de Fouseca (1). Lunes 20 de octubre par- 

(1) En 17 de setiembre ració á D. Felipe y Üoüa Juana en 
Bruselas la lafanU ÜoSa María. Fueron sus padrinos de pila el I'Jii- 
[lerador Maximiliauo su abuelo y la condesa viuda de Engelvorlo 
lie Nhssbu. Ponto IJeulero Üclpliio IWr. belgicar. lib. G, púg. 27S. 
Harto Amiol. Brabanliai, toni. 1, j)Ag. ül^. Ksla lufanta fué Iluinv 
dr Hungría y Bolieinia ¡loi' su cusauíieiilü en lü'il con el Iley Luis, 



312 

tío el Rey del bosque de Se^ovia para Salamanca, dorniió 
esa noche en Abades, y llegó este dicho mes á Salamanca 
y estuvo en ella hasta fin de este ano de 1505 (1). Este 
año por el invierno hizo muy grandes heladas y nieves , é 
ansimismo hubo mucha seca. Por diciembre de este ano 
murió D. Diego Gómez Sarmiento» conde de Salinas, y 
D. Francisco de Velasco, conde de Sirnela, y D. Pedro 
Hurtado de Mendoza , adelantado de Cazorla , hermano 
del cardenal D. Pedro González de Mendoza. Murió tam- 
bién D. Alonso de Fouseca obispo de Osma, que primero 
lo habia sido de Avila y Cuenca , y sucedió en Osma Don 
Alonso Enriquez , hijo bastardo del almirante D. Fadri- 
que , de que muchos del reino tuvieron que decir , por ser 
el dicho D. Alonso hombre profano. 

AÑO 1506. 

Estuvo el Rey en Salamanca en principio de este año, 
y el dia de Reyes, 6 de enero, se pregonaron allí las con- 
cordias entre el Rey y sus hijos , mediante Mr. de Veré 
su embajador^ é ponia en las cartas: D. Femando, Don 



de qaieu no tuvo hijos. Viuda de él, gobernadora de Flándes por 
el Emperador Carlos V su hermano, fundadora de la ciudad de 
Mariemburg de su nombre , y vuelta á España , murió en Cigales 
á 18 de oclubre de 1558. Sepultáronla en S. Benito de ValladoHd, 
y de ahí fué trasladada al Escorial año Í57k. Florez, Reinas Cató- 
licas, tom. 2, pág. 9&k. 

(1) No en valde sino negociando con los embajadores de su 
yerno el Señor de Veré y Andrea del Burgo, la deseada concordia, 
que después de tantas tentativas y desazones entre ellos, tuvo efecto 
el dia ^k de noviembre siguiente y la trac Zurita , Hb. 6 , cap. 23, 
y á la entrada del año inmediato la menciona el Señor Carvajal. 



313 

Filipe y fíoña Juana rlc. A 9 i!c cniíro paiiicron de Flán- 
iles D. Felipe y fíoña Juana, é corrió mucha tormenta, é 
apurlaron á Inglalerra A niorila<t . \ a<|UGl lley Ifs liizo 
luaclui fiC9(n. Varlió el Rey ilu Salamanca el mes ilc mar- 
zo, y entró en Yailadolid sáliadu 14 ilc dicho mes, y lu- 
nes 16 partió á Dueñas , á donde se veló con Doña Ger- 
mana de Fox a IS del mismo mes, la cual era hija de Don 
Juan (iaslun. Señor de Narhona , cunde de Fo\ , hijo de 
Doña Leonor, Iiija del Key D. Juan de Aragón y Navar- 
ra, Y de Doüa Blanca su prima muger, Iteiiia de Navar- 
ra : esta Germana era sobrina del Itey D. Fernando su 
marido, niela de su hermana , y la madre de dicha Doña 
Germana era hermana del Itey Luis de Francia, que enton- 
ces reinaba (I). Lunes 20 de abril partió el Itey de Va- 
lí] La liliiicion de nuestra Reina Doña Germana procede de 
este luodo; fui: hermana de D. Gastón de Fox, vizconde do Nar- 
igona y duque de Nemoux , muerto sin hijos en la batalla de Itavcna 
año 1513: los dos hijos de Juan Gastón de Fox , Señor de N.irbo- 
na, Bcbernador de Viena y del Delfiuado, Coballero del Orden de 
San Miguel , que se lialló en las jornadas de NApoles y Fournove, 
y murió cu Estampes, donde está enterrado; y de madama María, 
hija de Cirios, duque de Orleans, y licrmana de Luis XII Rey do 
Francia, que reinaba á esta sairon, y como el pariente maü cer- 
cano hubia sucedido i Carlos VIH en 1498, el cual D. Juan Gas- 
tón , Señor de Narbona , padre de la Reina Germana habij tenido 
hermano mayor á D. Guston, conde de Vicnn, Principe muy galun 
y de excelentes perfecciones que fué niuerlo desgraciadamente el 
año 1470 á un golpe de lan/a en un torneo en Libourne, y yace 
en San Aiidrés de Dordcaux , casado con Madalcna de Francia , hija 
de Carlos Vil y hermana de Luis XI, de ijuien tuvo á Francisco 
Pliebo, Rey de Navarra y conde do Fox, qne muriii sin hijos, y á 
la Reina Doña Catalina que le sucedió en el derecho do aquolla 
corona , á quien y á cu maiido D. Juan de Labril la arrancó por las 
armas el Rey Católico el año I5l2 y la r<.'incorporó á la de Ca»ti- 




314 

lladolid á rcscibir á los Reyes D. Felipe y Doña Juana, 
. pensando qae desembarcarían en la montaña , y quedó la 
Reina Germana en Valladolid , y las Reinas de Ñapóles, 
madre é hija, que habian venido á Salamanca por noviem- 
bre. Domingo 26 de abril desembarcaron los Reyes en la 
Cornña, y vino la nueva al Rey estando en Torquemada, 
y de ay se partió la via de León , y fué á Astorga, Pon- 
ferrada, Villafranca, é de ay volvió la via de la Puebla 
de Sanabria/y fueron las vistas del Rey Católico con su 
yerno D. Felipe, entre la Puebla de Sanabria y Asturia- 
nos ; é alli se vieron sábado 20 de junio, de las cuales vis- 
tas partieron desconcertados , y de alli fué el Rey Católico 
á VillafaGla y á Tordesillas , y sus hijos á Benavente, vis* 
pera de San Juan. En este mes murió en Monterey de Ga- 
licia D. García Fernandez Manrique, marqués de Aguilar : 
concertáronse los Reyes que D. Fernando (1) fuese á sus 

lia. Estos dos Gastones hermanos Juan y Gasten Y del nombre, 
fueron hijos de D. Gaslon el IV, XVI conde de Fox, difunto 
én 1472, dos anos después de su hijo primero, y de la Infanta Dona 
Leonor , hermana de padre del Rey Católico , hija como él del Rey 
D. Juan de Aragón y de la Reina Doña Blanca de Navarra , por 
coya muerte aquel Rey volvió á casar con la ilustre Doña Juana 
Enriqucz, madre del Católico; y así la Doña Germana de Fox, se- 
gunda muger de este , venia á ser sobrina suya larga , nieta de su 
medio hermana. Glande Paradin Allicmces Généalogiques des Rois et 
Princes de Gaule: León 1561 , p.'íg. 842 y 8i3, yantes 146 y 147. 
(1) Estando en Tordesillas á 1.** de julio escribió á Francisco 
de Rojas su embajador en Roma la carta que va por apéndice, dán- 
dole parte de todo lo sucedido hasta aquí entre él y sus hijos, y de 
la concordia que habia tomado con estos para que entendiese qae 
ya los reinos de Castilla no corrian de su cuenta , sino solo los de 
Aragón y Sicilia, por los cuales se debería mantener alli portal 
embajador, haciéndolo todo presente á su Santidad, y cultivando 
la amistad de los cardenales afectos. 



31B 

reinos de Aragón, y le quedaron lus maeslrazgus en C;is- 
lilla, y los tres cuentos de maravedís que la Reina Cató- 
lica su mnger le dejó; y de allí se fué el Key Católico á 
Tndela de Duero , y sus hijos á Mucieiites , y de ahí con- 
certaron vistas, y se vio con su yerno en Heneilo una le- 
gua de Valladolid; é de allí se despidieron y partieron el 
Key Católico para Aragón y sus liijos para Valladolid , de 
donde fueron á Segovia por agosto , é volvieron sin llegar 
á Segovia por Cogcces á Tudcla de Duero; porque los mar- 
queses de Moya entregaron el Alcázar de Segovia á D. Juan 
Manuel , sobre que el Rey iba ¡1), A 20 de agosto fallesció 
en Segovia D. Gutierre de Toledo, obispo de Plasenciíi, 
por muerte de 1). Itodrigo Dávila, hijo del ductor Pedro 
GoDzale/, del Consejo del Rey D. Juan, que lo habia ha- 
bido por muerte de U. Juan de Carbajal, cardenal de San 
Ángel, so Señor. Fué esle D. Gutierre enterrado en el 
monasterio de San Francisco de aquella ciudad, en la ca- 
pilla mayor. Sucedió en el obispado de Plascncia U. Gó- 
mez de Toledo, hijo de D. Gutierre de Solís, y de Doña 
Francisca de Toledo, condes qne fueron de Coria; por 
muerte de D. Gómez sucedió I), Bernardino de Carbajal, 
cardenal de Santa Crnz, arzobispo de Rosano y de Sabina 
y patriarca de Jerusaleu; y por muerte del Cardenal su- 

(I) En C de muya de cstu año 1506 múrice en Valindulid el iii- 
morlal Cristóbal Colon, descubridor de lis tnclias, estando «n In 
Corle i'i la solicilud de sus negocios. Su cuerpo fué trasladado á 
Sevilla ai monaslerio de la Cartuja de las Cuevas, y ile allí i la 
iglesia catedral do la isla y ciudad de Santo Domingo, donde yace 
con la inscripción que podrá borrarse de ta piedra , pero no de la 
memoria de los hombres: 

Á CASTILLA Y Á LEÓN NUEVO MLNLO ÜIÓ COLON. 



316 

cedió D. Gutierre de Vargas Carbajal, obispo qoe agora 
es de Plasencia, hijo del licenciado Francisco de Vargas, 
y de Doña Inés de Carbajal. Estando los Reyes en Tu- 
deia fué visto en el cielo nn cometa grande (1), y estu- 
vieron ende basta fin de agosto que partieron á Burgos; 
y allí pusieron en el convento de San Pablo doce cabezas 
de vírgenes y mártires, y á 14 de septiembre (2), dia de 



(i) Este cometa fué visto en Italia. Agustin Nifo Suesano, filó- 
sofo de aquel tiempo , le observó el dia 3 de agosto de este año. 
Yióse también en Valladolid y tuvo atónito al pueblo. Testifícalo 
Alvar Gutiérrez de Torres de Toledo, que parece lo presenció, 
pues en su Sumario de cosas maravillosas , que escribia el año 1523 
é imprimió en Toledo en el siguiente, fol.88 vuelto, dice de este 
modo: ** Estando el muy esclarecido y libcralisimo Rey D. Felipe 
«en Valladolid, fué vista algunas noches en el cielo hacia la parte 
« septentrional una cometa de longura de una lanza de armas ; á la 
« cual salia el pueblo á ver por la puerta del campo de la misma 
« villa , que fué portento de la desdichada muerte que tan presto 
« arrebató al dicho poderoso Rey." Añade el doctor Alonso Pérez, 
catedrático de una y otra filosofía natural y moral en Salamanca 
I/I suum. tot, meteorólogo edit. Salmant. an. 1576, 2.*part., cap. 2, 
foU 2(h, lo que se sigue: '* Invasit quippé illo anno Hispaniam 
« nostram dirá fames ex nimia siccitate et sterilitate. Audivi enim 
«ab agricolis, quod triticum terrae mandatum in allioribus locis 
« mansit incorruplum , defectu pluviulis humoris , et sequenii anno 
« nascebatur huroore accepto. Et post paucos menses post appa- 
aritíonem cometae, videlicet anno 1507, imminente vera peste 
a inquinaria orta cst, qu® per totam Hispaniam grassata plurímam 
« partem habitatorum interfecit : et vocatur Ule annus á nostris an- 
« ñus pestis per antonomasiam. Et ut ex dictis Nyphi nobis cons- 
cr iat simillimis malis et aerumis Italia illo anno labora vit.'* Este 
autor era natural de Plasencia , como testifica Fr. Alonso Fernan- 
dez en los Anales de aquella ciudad. 

(2) Dos dias antes en 12 del mismo libró ulli el Rey Católico 



317 
Sania Cruz, hubo jubileo. En Burgos adoleció el Iley Doo 
Felipe , é linó viernes á 3:> de septiembre á medio dia en 
hs cHsas del Condestable. Todo este ano en el verano llo- 
n'd tan pnco, que (af Uaidn a mucha maraviUa, En ochi- 
lire murió Pero López de Pudilla , adelantado de Castilla. 
Domingo 20 de diciembre partió la Reina de Burgos donde 
habla estado después de la muerte del Iley su marido, y 
llegó á Torquemada jncves 23 de dicho mes. Por este 
tiempo estando el Bey Católico en la ciudad de Saona, qne 
iba para Núpoles, día de San Francisco 4 de urtubre, supo 
la muerte de su yerno , é no dejó su viaje hasta componer 
las cosas del reino de N'ápoics (1). 



Parló laBeinaDoña Juana, ijue quedó preñada cuando 
el Bey U. Felipe su marido murió, á la Infanta Doña Ca- 
talina , jueves 14 de enero entre cinco y seis de la mañana 
en Torquemada en las casas de un clérigo , que salen sobre 
la cerca y sobre el rio , que era donde era palacio , que es 
cerca de la puerta del puente (2). En 30 de dicho mes mu- 



para Ib Clumcillcria de Valladoliil l¡i cédula impresa en sos Or- 
denanms, líb. 1, liU 7, núm. &, ful. 35. 

(1) lin este año murió en Venecia el célebre emlwijndor D. Lo- 
renzo Suarez de Figueroa, uno de los prudentes y subios caliaUeros 
que hubo en su edad , y de tonto influjo y autoridad sobro aquella 
tlepiiblica, como esta le mostró on el sentimiento y demostración 
de BU entierro, haciéndoselo con tanto aparato que mayor ni mas 
ostentoso no so había visto á un ministro de algún Principe enviado 
i corto extranjera. Zurita lib. 6, cap. 97, loui. \.' 

(2) Que lia pocoi aitoi se liiindicrmí y lenñiut iie mesón, añado 
el Señor Sandoval lib. 1, § 2%. 



i 



i 



318 

rió en Segovia el doctor D. Jaan de Medina , obispo de 
aquella ciudad, y le sucedió D. Fadrique de Portugal, 
obispo de Calahorra, y aquí sucedió D. Juan de Velasen 
obispo de Cartagena, y este se dio al doctor D. Martin de 
Ángulo, arcediano de Talayera, Presidente que fué des- 
pués de la Chancillería de Valladolíd. Mediado abril se par- 
tió la Reina de Torquemada (1) é vino á Hornillos. A 8 de 
mayo fallesció en Granada D. Fr, Fernando de Talayera, 
de la orden de San Gerónimo, primer arzobispo de Gra- 
nada , é antes obispo de Avila , y se dio el arzobispado á 
D. Antonio de Rojas, obispo de Mallorca, y en este suce- 
dió D. Diego de Ribera, hijo de D. Juan de Ribera de To- 
ledo. Y fallesció en este ano (2] D. Garci-Ramircz de Vi- 
llacscusa, obispo de Oviedo, y sucedió en el obispado Don 
Valeriano Ordoncz de Villaquirán , natural de Zamora, 
obispo de Ciudad-Rodrigo (3), y en este sucedió D. Fran- 
cisco dcBobadilla, hijo del marqués de Moya, que agora 
es obispo de Salamanca. Viernes 4 de julio salió el Rey 
Católico de Ñápeles para Castilla. Sábado 26 de dicho roes 
entró el Infante D. Fernando en Hornillos á ver á su ma- 

(i) Antes de esto pasó á Falencia donde en 5 de febrero libró 
á la Chano illeria de Valladolid la cédula impresa en sus Ordenanzas^ 
lib. 1, tit. k, núm. 2, fol. U, y lib. 5, til. 8, fo). 178 vuelto y 179. 

(2) A 23 de abril. Historia del eoleg, viej. de San Bartolomé^ pá- 
gina 113 y 11^; pero se engañan, porque su muerte no fué sino en 
Castropol del Principado á 23 de abril del año siguiente 1508 como 
se ve por la inscripción de su sepulcro en Oviedo, que nuevamente 
ba publicado el diligente continuador de la España sagrada tom. 39 
pág. 86, donde con él advierte el engaño de nuestro Galindez, y por 
consiguiente que el sucesor no pudo entrar antes de aquel tiempo. 

(3) Que murió en Burgos á 12 de agosto de 1512 como dice allí 
el Señor Galindez y con él Garihay, lib. 20, cap. 15, tom. 2, donde 
ponen su sucesor. 



319 

ilrff. LHQes23fU'! agosto entró el Rey en Almazan de vuelta 
de Náiioles, liabiendo desembarcado en Valencia por Nues- 
tra Señora de agosto, y entró en Tortoles sábado 28 de 
dicho mes. En sc{)ltembre salieron los Reyes de Tortoles 
y vinieron á Santa María del Campo , á 2 de septiembre: 
allí se trajo el capcllo á D. Fr. Francisco Ximenez, ar- 
zobispo de Toledo, con el titulo de Santa Balbina , é se 
hicieron las solemnidades media legua de Sania Mnria del 
Cam|io, en un lugar que se dice Mahamud, y fué Inquisi- 
dor general: é allí el Bey Católico hizo hacer el cabo de 
año al Rey D. Felipe su yerno; y en este año I>. Alonso de 
Fonseca , arzobispo de Santiago, renunció el arzobispado 
en D. Alonso de Fonseca su liijo , y él tomó tilnlo de pa- 
trinrca; lu cual fué tenido en ludo el reino por cosa muy 
dura y áspera y de nial ejemplo. Dieron causa á que se 
hiciese esle desorden ruegos de personas aceptas al Hcy 
y que cuando salió de estos reinos para Nápules fué con 
él dicho D. Alonso, al cual no falló en Roma lo que se 
requería para acabar tal negociación. Hubo quien oyó 
decir al Rey Católico que de dos cosas le acusaría grave- 
mente la conciencia ; la una consentir esta resignación 
de padre á hijo en dignidad tan principal , siendo el hijo 
en quien se renunciaba, mancebo y de poca edad, sin 
letras ni experiencia. La otra haber nombrado obispo de 
Osma á I). Alonso Enriquez , hijo bastardo de U. Alonso 
Enriquez, almirante de Castilla, y de una esclava; porque 
era hombre muy profano é sin ninguna dotrina, tanto que 
decía Fr. Antón de la Pena , predicador del Rey Católico, 
que no tenía este Perlado mas espiritualidad que un jarro. 
Sábese que al tiempo que el arzobispo de Santiago, el vie- 
jo, hizo la renunciación en D. Alonso de Fonseca su hijo, 
dijo n. Fr. Francisco Ximencz, arzobispo de Toledo, que 



á 



320 

babia hecho mayorazgo del arzobispado con cliosala ó 
YÍncolos de reslilaciones, que se mirase si habia excluido 
las hembras; pero como quiera que fué la substitución fi- 
deicomisaria , paró en que muerto D. Guillermo de Croy, 
sobrino de Xeures , inmediato sucesor en el arzobispado 
de Toledo al Cardenal Giménez, fué Arzobispo de Toledo 
este D. Alonso el mozo , en lo cual hubo muchos juicios 
por las necesidades y guerras que habia con Francia so- 
bre lo de Fuente-Rabia. Y en Santiago sucedió el licen- 
ciado D. Juan Tavera (sobrino de D. Fr. Diego Dcza, 
arzobispo de Sevilla) obispo que fué de Ciudad-Rodrigo, 
y después de Osma, y presidente del Consejo Real. A 8 de 
octubre (1) partieron los Reyes de Santa María del Campo 
é vinieron á Arcos donde se quedó la Reina , y su padre 
vino á Burgos, y estuvieron la Reina en Arcos y el Rey 
en Burgos hasta fin de este a&o. En 27 de diciembre mu- 
rió el comendador Gonzalo Chacón, Señor de Casarru- 
bios del Monte, que la Reina le habia dado, (2) y sucedió 
en su casa D. Gonzalo Chacón su nieto, hijo de D. Juan, 
adelantado de Murcia , y de Doña Luisa Faxardo , porque 
D. Pedro Faxardo , su hermano mayor , heredó la casa 
de su madre. 

(1) Dos días antes en 6 libró alli la Reina titulo de Alcaide de la 
fortaleza de la villa de Alegría en Álava á Juaa López de Lazarraga 
su secretario y de su Consejo con 50,000 mrs. de sueldo como an- 
tes la tenia Fernando Navarro, último alcaide — Original en mí 
poder. 

(2) Cuando se confíscó á Juan de Oviedo, secretario que habia 
sido del Rey D. Enrique, su hermano, porque siguió la voz. de los 
portugueses en Castilla. 



321 



AÑO Í508. 

Estnvo el Rey Calólico en principio de este año en 
Burgos y la Reina sa hija en Arcos , é ansí estuTÍeron 
hasta julio, yendo y viniendo el Rey á Arcos; é alK le 
\ino nneva como el marqués de Priego D. Pedro Her- 
nández de Córdoba habia preso al alcalde Fernán Go^ 
mez de Herrera en Córdoba , é le habia embiado preso á 
la villa de Montilla, porqne el dicho alcalde habia ido 
por mandado de sa Alleza á hacer justicia en cierto caso 
k Córdoba ; y partió el Rey camino de Valladolid por ju- 
lio , y fué á Mahamud , 6 alK estuvo cinco ó seis dias es- 
perando á la Reina , y tornó á Arcos , y tomó el Inrante 
consigo , y partió á Córdoba , y fué por Olmedo al Espi- 
nar« Guadarrama y Toledo, donde estuvo cinco ó seis dias; 
de alK salió martes 28 de agosto , y fué por las Ventas, 
el Molinillo , Ciudad Real , Caracuel , el Pedroche , Ada- 
mud , V entró en Córdoba á 7 do setiembre donde eslavo 
hasta (in del mes. 

AÑO 1U09. 

Partió el Rey de Cáceres otro dia después de Reyes, y 
vino camino de la Plata , Alva y Salamanca é de ay á Me- 
dina del Campo , y entró en Valladolid por hebrero : pasó 
á Arcos , y vino con la Reina Dona Juana á Tordesillas 
por marzo, y dejándola alli , se vino el Rey á Vallado* 
lid (1). A 18 de marzo parió Doña Juana de Aragón, hija 

(1) Donde estaba á % de marzo. (Zurita Itb. 8, cap. 32, (om. 6), 
y contÍDUaba á 3 de abril, y libró la córlala fol. 26, nüin. 59, tit. 2, 
lib. I, Ordenanzas ét la Chancilícría. 

Touo XVIII. 21 



322 

bastarda del Rey Católico, segunda mager del doctor 
Bernardino Hernández de Velasoo , condestable de Casti- 
lla, á Doña Juliana Angela de Aragón, que casó con su 
primo D. Pedro de Velasco, conde de Ilaro, hijo del con- 
destable D. Iñigo y de Doña Marta de Tobar su muger. 
A 3 de mayo en las casas del Almirante , parió la Reina 
Germana al Príncipe D. Joan de Aragón, que murió presto, 
y fué depositado en el convento de San Pablo de Vallado- 
lid , y de ay le llevaron á Aragón al monasterio de Poble- 
te. Y este año pasó á África el arzobispo de Toledo, car- 
denal de España, título de Santa Balbina, con buen ejército 
de guerra (1) por servicio de Dios y de su santa Fé Cató- 
lica y de sus Altezas, y conquistó é ganó la ciudad de 
Oran, y echó todos los moros de ella y de su tierra, y la 
redujo á poder de cristianos el viernes después del dia de 
la Ascensión, 19 de mayo, y la dejó fortalecida y pro- 

(1) *' De manera que después de fundado y asentado su cole- 
N gio , en aquel invierno hizo un grueso ejército en Alcalá de ca- 
« torce ó quince mil hombres, y á la primavera su jomada. Y él se 
« quedó en Mazalquivir orando las manos puestas y alzadas al cielo, 
«á imitación de Moysen, por la vitoria y buen suceso del ejército 
« cristiano; y ansí se le dio Dios súbitamente sin resistencia de los 
« enemigos, y fué luego ganada la ciudad, año 1509^ á 18 de mayo 
« por la Ascensión.** Tal fué el informe que pasó á Alvar Gómez, 
cuando se preparaba á escribir su célebre historia del cardenal Xi- 
menezy el doctor Hernando de Balvás , su coetáneo y familiar , uno 
de los primeros colegiales teólogos de su colegio mayor de Alcalá, 
y por e'l canónigo , tesorero , maestre-escuela y abad de la colegial 
de San Justo, y rector de la universidad, en carta de 16 de fe^ 
brero de 1558. Traéla el P. Quinlauilla en la Vida del Cardenal, 
Apéndice, pág. 75, después de haher tratado largamente y con cir- 
cunstancias muy particulares de esta prodigiosa conquista en el 
cuerpo de la obra y por dos capítulos enteras que son el 19 y 20 del 
lib. 3.- 



323 
vehitla lie gente y armas y bnsti raen tos, j se vino y en- 
frió en ella una tligiiidüJ que llatni) .abadía , y le diú si - 
Ha en la íj;les¡a de Toledo ; no e ni bergante que el obispo, 
qne era entonces, antes que Tiiese ganada Oran, tiivii 
gran debate sobre ello ron el Cardenal. Mayo y junio 
estuvo el Itey en V'alladolid , y miércoles 28 de junio (I } 
partió ól para Medina del Campo y volvió por Tordesillas 
á Valladolid. Jueves II >le junio, tlia de San Bernabé, 
i:.tsó segunda vez la princesa de Gales, Doña Catalina, 
con el Rey de Inglaterra D. Enri(|ue, qne nuevamente 
había sucedido en el reino por la muerte del Rey Don 
Enrique su padre, que bubia fuilescido cu el mes de 
mayo pasado; y el dia de San Juan se hizo la coronación 
y la fiesta de la boda, y este dia fue muy honradamente 
festejado por el Rey Católico en Valladolid , y jngó él 
mismo á las cañas (2). Primero dia de octubre partió el 
Rey de Valladolid, á Italbuena á la montería de cenados, 
y volvió de ay á 20 di<is. Miércoles á 14 de noviembre 
loraó á salir, y volvió á Vallailolid á 17 de diciembre, 
Kn esle dicho mes fallesció Doña María de Toledo, mú- 
denle iVIonso de t'onseca, qne está sepultada en la Mejo* 
rada, y Doña Aldonza de Castilla, muger de Rodrigo de 
Ulloa, contador, que se enterró en el convento de m/m- 
jat de San Ildefonso (3) de la cind,id de Toro. 

(I) Ea 8 de él libró t-n Villadolid á U Cljaiicillcria li.» ci^ilulas 
impresos ro sus Ontenaiuts , lib. 5, lit. k, M. l^9 vuelto y 150. 

{i] Se (nnntcnia atjui dii 13 da agoMo. Oiltita ¡mpresn pnr Sa- 
laur. Caí. Jr ÍJtr.Utm. i, pfig. 180. 
"4-'(S) Nops ár mftnJHs, KÍnn do frail. 



^ 



324 



aSo 1510. 

A 6 de enero se lomó la ciudad de Bag(a en África (t). 
E á 27 de jalio se tomó Tripol por el conde Pedro Na- 
varro con ejército del Rey Católico y de sa hija la Reina 
Doña Juana, estando el Rey Católico en Corles en la villa 
de Monzón , qae es en el reino de Aragón : y el Consejo 
Real qnedó por gobernador, y el Infante D. Fernando y 
el cardenal de Espafia D. Fr. Francisco Ximenez , arzo- 
bispo de Toledo. A 28 de agosto faé mnerto y desbara- 
tado en los Gelves D. Garda de Toledo, hijo mayor de 
D. Fadrique, duque de Alba. Partió el Rey para Aragón 
por abril, lunes de Quasimodo, y tuvo Cortes en Monzón 
hasta fin de agosto (2) , y partió de Monzón á 1 .* de sep- 
tiembre , y el dia 8 estnvo en Zaragoza , y otro dia partió 
de ahí , y fué á Madrid , y dende alH en fin de octubre 
partió para Tordesillas á visitar á la Reina Doña Juana su 
hija , á donde estuvo veinte dias. E allí como juez arbitro 
pronunció las sentencias entre D. Enrique de Guzman, 
duque de Medina Sidonia, y el conde de Alba de Aliste 

(1) El día 2 de marzo estaba el Rey en Yalladolid, y alli lí* 
bró la cédula impresa en el Fuero de Vizcaya , después de la ley 3, 
tít. 32. Y en el día 23 del mismo mes de marzo estaba su Alteza en 
Madrid donde libró á la Cbancilleria de Granada la cédula inserta en 
las Ordenanzas de la Chanciliería de FalladoUd^ lib. 5, UU 8, fo- 
lio 164 vuelto , hoy lib. 7 , lit. 1 , lib. 6, Recop. donde el colector 
siguiendo á Oialora, 4.* parU, cap. 2, núm. 6, la entiende bien al 
contrario de lo que ella permite* 

(2) Según esto está errada la fecha de la cédula del Rey en nu- 
cientes (acaso por Monzón) á8 de julio de 1510 en las Ordenanzas 
de ¡a Chancilieria de FaUadoUd, lib. 1, til. % nüm. 56, fol. 24 
vuelto. 



325 

subre el eslatlo ¿ casa de Medina Siduuia, para que que- 
dase con el diclio Duque, y i\ diese al dicbo Cundu cier- 
tos cuentos de maravedís. Asiiiiisoiu pronunció alli sen- 
teociaenlre el diclio Uuque y D. Francisco Hernaudci de 
la Cueva, duque de Alburquerque sobre la villa de \inic- 
na, para que quedase por el dicbo duque de Medina SÍ~ 
donía, y él diese ciertos cuentos de maravedís al duque 
de Alburquerque : y de alli (1) volvía á Madrid, donde 
estuvo liasta fin del año. Otro día después de Beyes par- 
ti(i para Sevilla. A lÜ de septiembre en Palencia mu- 
rió casi súpito 1). Jnan de Castilla, obispo de Salamanca, 
hijo de [}. Sancho de Castilla , y sucedió en el obis- 
pado D. Francisco de Bobadilla , obispo de Ciudad Ilo- 
drigo , hijo del marqués de Moya , y el de Ciudad Rodrigo 
se dio á Fr. Francisco Ruiz, criado del cardenal arzo- 
bispo de Toledo. 

AÜOISII. 



Partió el Rey de Madrid (2j para Sevilla á 7 de enero, 
á 31 estando cu Talayera finó O. Pedro de Silva, co- 
mendador de Otos en Calatrava : sucedió su hermano Don 
Hernando de Silva por provisión del Rey como Muestre; 



[I] De dondo enSSdenovirmbrfrlihró ala Chancillcria i\f Ya- 
lladotid las cédulas impresas en sus Ordenantat, lib. 3, lít. 8, nu- 
mero 12, rol. 118, y lib. 5, lit. I, M. U6. 

(S) Eq Madrid ol dia anlerior 6 libró h la Chuncilleria de ValU- 
dol id la cédula impresa en 9\i.s Oritenan--ai , lib. 5, tit, 8, ful, 176 

Aguas grandes y extraordinarias en Vnllndolid en mnyo de esle 
año, qno se tomaron por testimonio, uHendo de i caballo pur las 
cnllcs la Cliancillería. 



326 

y llegó á Sevilla en el mes de hebrero , aderezando su 
ejército para pasar allende , lo cual todo el reino le es- 
torbó que no hiciese ; annque se dice que la verdad de 
secreto era aparejar contra el Rey de Francia ; é ansí di- 
cen que el Rey de Francia decía que el Sarracin contra 
quien se aparejaba el Rey Católico sn hermano era con- 
tra él. A 17 de enero murió en Madrid Doña Beatriz Her- 
nández de Bobadilla , marquesa de Moya; é Andrés de Ca* 
brera, su marido, fallesció en este año en Chinchón á 4 de 
octubre y é están sepultados en Carboneros aldea de Moya, 
en un monasterio de la orden de Santo Domingo , que fun- 
dó D. Juan de Cabrera , arcediano de Toledo y hermano 
del dicho marqués. Estuvo el Rey en Sevilla (1) enten- 
diendo que el Rey de Francia no oprimiese al Papa Julio 
é á la iglesia hasta el mes de junio (2) que salió á tener el 
San Juan en Cantillana. Este año imbió el Rey á la mayor 
parte de su ejército que tenia para pasar allende , el cual 
embarcó en Málaga. Fué por capitán general Alonso de 
Carvajal , hijo de Dia Sánchez , señor de Jodar y Tova- 
ruela , y por coronel de la infanterta Zamudio. Vino el 
Rey á Burgos por agosto desde Sevilla , y estuvo alli hasta 
Gn del año (3) entendiendo de estorbar el conciliábulo que 

(1) Donde en 30 de marzo libró la cédula impresa en las O/y/c- 
nanzeu de ía Chancillcna de Valladolid^ lib. 5, tít. 8, fol. 158, hoy 
lib. 6, tít. 1.*, lib. 2 de la Recop. declarando que las leyes de Toro 
se extienden á los casos anteriores á ellas, cuando en particular 
ellas mismas no se limilan á los posteriores 

(2) En i i de ese raes se mantenía en Sevilla. Concard, Mcsi. 
fol. 251 Tuelto. 

(3) Es tan cierta esta noticia de la venida del Rey á Burgos, 
que alli á 8 de setiembre á nombre y en cabeza de la Reina Dona 
Juana su hija libró al Señorío de Yiaecaya la cédula impresa en su 
Fuero Vib. ík, tít. 1.° 



ul Hcj' de Francia con cicrius Cardi^nalvs liHcia en Pisa, 
iiuuque saliú algiiuus vecos á caz» v á IidIkt placer. 

ASO lol2. 

Estuvo el Kej' en Burgos esle ufiu lídsla el ntes de 
agosto (1] , que partió para Logroño é tuvo el dia de 
Nuestra Señora en Santo Domingo de la Calzada. Kstutu 
en Logroño (2) entendiendo en la loma del reino de 
Navarra por autoridad apostólica ; porque el Bev O. Juan 
y la Bcinu Doña Calalina , su muger , siguieron al Itey 
de Francia en el sristua qoe ovo en tiempo del l'apa Ju- 
lio, i siendo amonestados los diclios Revés por el Pap;i, 
que dejasen de seguir los scisniálicus ó se juntasen con él 
é con la Silla Aposlúlíca dentro de ciertos términos, los 
cuales pasados daba facullad para les poder hacer guer- 
ra , y exponía las personas é bienes y el dicho reino á 
cualquier Principe cristiano que lo ocupase y ganase , y 
mi lo quisieron hacer , creyendo mas A Mr. Doval , tio 
del Rey D. Juan , que era imbiado por el Rey de Francia, 
que al Papa ; y el Rey Católico, tio de la Reina , se con- 
tentaba que, para que el Papa fuese seguro, le diese (res 
fortalezas que las tuviesen caballeros navarros, lo cual 

(1) A 31 de eneru libró alU ni estudio de Alcal.i el privilegio do 
cunrirmacion del que liene del Bey D> Sandio IV, iniprosa on l¡is 
Ordentuisas de laChaim(U-rla de ralladolíd , lib. 5, lil. 8, íol. IC»; 
y en 21 de febrero la cédula impresa dcsput's, fol. 201 vuelto. En 
'i du abril cii cabeza de la Reina Doña Juana su liija la coiilirnia- 
cion délos f'iieroí de f'itraja, Íiii|ire!-¡i á continuación (le ellos. 

(2) En 5 y 18 de noviembre libro allí Ixs dos carlsn que im- 
primo PcUiccr en el memorial {>or el conde de Miranda, (ul. (>5, llo- 
Titandu lí esle Señor para i]ue acudiese á serviflu con su gente. 





fáifarijlf te apGtaA» al £dbo Bej Cjiófao é 

isbcnüw» ea Us enrosas áe Caiiiih ¿ Lcoa. T 

YÍBO á Bórgof , f üfcra áe 3ía¥Íla¿ , j partió lac;go á V 

laMU. Ea 3mp»\mmaét hrfcrero'ie cüe «efe aía 

laa Mere ho» M «a lalkam d r— ¿tinyi D. 

wmüao fenamia ét Vdasco : ítcJü si 

lAf^o Fcnaadcz I . Ea «te «cfco aia.22 4e 

dbaaMS ^ hrfcrera, faOcsdó D. Jaaa ét Si^a, caadc ét 

Cüaealcs, PmUeate ^ae faé U Goaarfo. Ea Bano ét 

«rfe aia faDesció éa Barloa d laiaale ét GnaiJi , Daa 

Fcraaado , henaaaa dd Br; Ch^aito ét Graaa^ , ^ae 

tr Baanha Maley AUalla , ; henaao éA lafaate D. Jaaa 

de Graaada , U¿oa de AU Abal Hacea , Ber de Graaada. 

Este lafaate D. Femaado tavo persoaa Takrasa , j casó 

coa Doaa lieada de la Vega « Seíora de TocdehaMOS , é 

Goardo, é Caslrílio , bija de D. Diego de Saadoral é 

Doaa Lcoaor de la Vr^ : este D. Diego de Saadoval era 

iKnaaao de la auilre de D. Pedro Maariqae , priaier da- 

«|ae de Xájera, y herauno del eoade de Castro» D. Her- 

aaado de Saadotal, todos lujos de Dia-Goaez de Saado- 

val, primer eoade de Castro : este D. Diego de Saadoral 

foé abogado por mal ó bien , año de 1493 , en el Pardo 

de Madrid : é asi la bija Dona Mencia de la Vega , fné 

Bioj aula mnger j fué casada macbas Teces ; la prinwra 

con D. Pedro de Meadoiza , bijo de D. Diego Hoiiado, 



: 1; Eo raya casa se hallaba el Rey bospedailo el db ^ de mayo 
#a qoe otorgó sa primer testameoto, dando en él bs disposicio- 
aes acerca de b sucesión y gobierno de los reinos i}iie podrán verse 
ta Zorita 9 Vh. X, cap. 99, Ion. VI. 



329 

(luqiitt del lufiínltiilu : la segunda cuii U. Bfitiardiiio ile 
(guiñones , cunde de Luna , el cual tuvo grandes desafíos 
ean D. Pedro Alvarez Osorio , mnrt^ués de Asiorga , lii- 
riendo que lialiia leniílo que hacer con la dicha Doña 
Menriu ; ansí dtcen qtic fué la verdad ; la terrera vez con 
I>. Juan de Mendoza, hijo lepL'cro del cardenal I). Pedro 
González de Mendoza ; y la cuarla con este Infante Don 
i'emando de Granada , y al cabo se dice que el dicho In- 
fante niorió de enojos , que de ella rescihid. V el Infante 
D. Juan (le Granada, su hermano, casó con Doña Beatriz 
de Sandoval, liija de I). Juan de Sandoval , hijo de Don 
Diego Gómez de Sandoval, primer conde de Castro. La 
batalla de llavera en Ilalía fué domingo de Pascua de Ite- 
soreccioD , á las 10 horas del dia 11 de abril de 1512, y 
fué en ella el ejército de sn Alteza y del Papa Julio y 
otros señores contra el Itey de Francia , la cual diclia ba- 
talla fué muy cruel y dudosa la victoria, porque aunque 
los franceses eran mochos mas en número, los Infantes 
españoles quedaron en el campo, é allí fué muerto por 
ellos el capitán general de Francia D. Gastón Mr. de Nar- 
bona , Seüor de Fox , hermano de la Reina Germana, 
mnger segunda del Rey Católico. Y en esla batalla fueron 
muertos de ambas partes mnclios capitanes y personas 
principales en número de mas 20,000 hombres. Vier- 
nes á 7 de mayo de este año partió de Burujos la Reina 
de Aragón á tener Cortes en Aragón. A 27 ile julio 
murió en Roma D. Fr. Juan Pascual de la Orden de 
Santo Domingo, obispo de Burgos (I). Sucedióle Don 

(1) No on 37 sino en 19 fué la muerte de esle saiitu prelado, 
como consta de )a inscrípctoo ilc »\i sepulcro en el convento de la 
Minurva d« Itoma, y del apuulaniicnlo del cauiiai|{a Sedntio ca ul 



J 



330 

Joan de Fonseca , obispo de Falencia , y en Falencia Don 
Juan de Vclasco , obispo de Calahorra , y aqu( sacedlo 
D. Juan Castellanos de Villalba, hermano del coronel Vi- 
Halba. A 12 de agoslo murió en Burgos D. Valeriano 
Ordoñez de Villaquirán , obispo de Oviedo , y sucedióle 
en«l obispado D. Diego de Muros, que era obispo de Mon- 
do&edo (1) y aquí sucedió D. Diego de Villamuriel , pre- 

breviarío Borgcnse de su oso en estos términos: Murió el Señor 
Mspo D. Pascual en Roma á XI JL de julio , de calentura , jrcndo 
al concilio : enterráronlo en la Minerva , casa de su orden, Hiciéronlc 
honras en Burgos, domingo XII de octubre de este añoMDXII — Flo- 
reZy España Sagrada , tom. 26, pág. 414'. Su elogio se podrá ver allí 
en la inscripción romana que copia , como también en d Siculo, li- 
bro 24, fol. 160, y Fr« Francisco de Vargas en el Apéndice — En 
cuanto á su sucesor, el Señor Sedaño prosigue asi : Tomó la posesión 
del obispado de Burgos Z>. Juan Rodriguez de Fonseca, obispo que fué 
de Falencia , viernes a las Vil después de medio dia, dia de San Ci- 
nes XXV de agosto , y tomóla su provisor por él, Vino a Burgos vís- 
pera de San Andrés de este año MDXIIII^ que es el mismo en que 
este canónigo lo escribía, y no puede darse mejor testigo. Florez 
allí p¿g. ki% donde va poniendo las demás memorias de este prelado 
con olvido entre otras de las que pudiera haber tomado de las epís- 
tolas de Bembo, lib. 16, epis. 9; del P. SigUenza, en la Historia de 
la Religión de San Gerónimo^ 3.* part., lib. 2, cap. 37, pág. kik, y 
de Nebrija, su ayo y maestro , que cuando era obispo de Badajoz le 
dedicó su rara obra poética De Vofre dictis philosophorum. 

(1) De quien habló sobre el año 1V92, llamándole sobrino del 
otro D. Fr. Diego de Muros , mercenario , obispo de Toy y Ciu- 
dad-Rodrigo , cuya muerte señala allí en aquel año aunque fué en 
el anterior 91 á 9 de diciembre como en aquel lugar apunté. Ex- 
traño que el P. M. Risco no hubiese tenido presente este testimo- 
nio del Señor Galindez tan perspicuo y ülil para la distinción de 
los obispos lluros de un mismo nombre, cuando la trata y aclara 
felizmente en el tom. 39, pág. 89 á 101. También fué mucho se 
le hubiese escapado la carta V, lib. XVI, del Bembo (edit. de 



33 i 

sitíenle ile (jrana<la. Miércoles á 17 ilu nMvi«mbr« cerra- 
ron los franceses a San Sebastian . v (luemaron á Irun, 
Iranzu , v Rentería y l^rnani , y viernes 19 <le ilirlio me», 
;tlzarun el cerco y se fueron ; ¡icercáronsc allj U. Juan 
«le Aragón , nielo bastardo del Rey Católico , que iba á 
Fliindes y U. Juan de Lunuza que llevaba consigo ; y 
aprovecliaron mucho para <¡ue so alzase aquel cerco. 
Después de esto vinieron el Rey U. Juan de Labrit y el 
IJelfin de Francia con grande ejército ñ recobrar el reino 
de Navarra, que el ejército del Rey Católico liabia to- 
mado, yendo por capitán el duque de Alba, 1). Fadrique 
de Toledo , y en Uoncesvalles viniendo el dicho ejército 
<Íe Francia y el Rey U. Juan mataron á Alonso de Car- 
vajal , natural de Zamora, capitán que era déla infante- 
ría del Rey Católico y ansiniisnio mataron á Valdéa, que 
era capitán de la guardia del Rey Católico en el Burgnclc. 
Martes 30 de noviembre, huyeron los franceses del Real do 
Pamplona, y el sábado antes, que fueron 27 de dirbo mes, 
la combatieron muy recio, estando dentro pur riipílnn ge- 
neral el diclio duque de Alva , á quien se habían dado prime- 
ro los de Pamplona , é murieron de los nuoslros muy pucos, 
y de los enemigos mucbos; é ansf se acogieron & Francia, 
y los nuestros les lomaron la artillería . así por segní- 
míenlo de algunos de los nuestros, como por la fragosi- 
dad de la tierra y sierras y asperezas de los caminos é 
falta de mantenimiento; y se cree que si el Rey nuestro 
Señor do hubiera piedad de ellos, mandando proveer que 
no los siguiesen , gran número de ellos se perdieran y 

León 1540) <|iic lo Cücribiú el Tupo I.eon X en 20 de dícÍL-n>lrv 
(le 1317, coTislautlo por clia que á la sazón retenía aun el arcc- 
(lianslo de Camiona de la eanl» ígleaia de Sevilla, junl» mente con 
la digniílad epiíi-opiíl. *oi . , 




332 

murieran. Partió el Rey de Logroño y se fué á Burgos 
é á Valladolid, y allí se eslavo hasta en Gn del dicho año. 
En este mes de noviembre en Logroño foé preso D. Fer- 
nando de Aragón, doque de Calabria, hijo del Rey Fe- 
derico de Ñapóles, por cierto trato que dicen traia con 
Luis Rey de Francia, y fué descuartizado Felipe Copula, 
y el Duque estuvo preso en Játiva hasta el año 1523 que 
S. M. por el mes de mayo lo mandó soltar, y lo redujo á 
su gracia. En este año, en Gn de él, se dio el obispado de 
Sigúenza á D. Fadrique de Portugal, obispo de Segó- 
via, por privación de D. Bernardino de Carvajal, cardenal 
de Santa Cruz , diciendo que había seguido al Rey de 
Francia en su scisma , sobre lo cual pasaron muchas co- 
sas, y en Gn el dicho cardenal fué reducido y se le dio 
recompensa por lo que habia perdido; porque á la verdad 
él se perdió por seguir á S. M. del Emperador , siendo 
Príncipe mas de lo que el Católico quisiera (1). Y el obis» 
pado de Segovia se le dio á D. Diego de Rivera, obispo 
de Mallorca , y este se dio á D. Rodrigo de Mercado, 

(1) Todas estas causas las descubre bien Zurita (que parece 
escribió en todo con telégrafo) en la historia de este suspicacisimo 
y delicado Rey, lib. 6, cap. 17; pero se hicieron luego las amis- 
tades y el cardenal volvió á su gracia. Los oficios que pasaron para 
esto entre el Papa León X , el Emperador Maximiliano y nuestro 
Rey'D. Fernando el Católico, se pueden ver por las cartas del 
primero á los dos en 15 de febrero de 151 fc en la Colección del 
Bembo. Epist. 14-, 15 y 16, lib. 7, edic. de Leen I5i0. El car- 
denal ha sido uno de los mas grandes varones de España y de los 
españoles que mas (si es posible) han ilustrado la púrpura: sabio, 
docto y hombre de Estado. Su sagacidad y su elocuencia en las 
oraciones que han quedado suyas se podrá ver en el Sículo, 
lib. 24, fol. 154, y ü. Nicolás Antonio BibUoth. Nov, tom. 1, 
pág. 1G8. 



3S3 

akul de SanU MarU. Este año enviaba el Re? Católiro 
al Grao Capitán otra vei á Ñapóles j después estándose 
adereíado le oíaodó que no foese (1). 

Afeo 1513. 

Este año el Rey Católico faé i visitar i la Reina 
Dona Juana á Tordesíllas por enero. En 28 de este nes 
murió D. Enrique de Gozman (2), duque de Medina- 
Sidonia ; sucedió en su Estado D. Alonso Pérez de Guz-* 
man su hermano, que casó en Plasencia con Dona Ana 
de Araron, nieta del Rey Católico, bija de D. Alonso 
de Aragón , arzobispo de Zaragoza , bijo bastardo de di- 
cho Rey , y se celebró el casamiento en la ciudad de Pía* 
sencia en diciembre de este dicho año (3). Por bebrero 
volvió el Rey de Tordesillas á Vallodolid , v de allí fué á 
Medina del Campo y á la Mejorada, ya mal dispuesto, y fué 

(1) Por no se que sospechas del cabtloso Rey Gitóltco« que po- 
eos creyeron bien fundadas , contra el héroe que le había hecho i 
él con una corona mas. Zuril. lib. 10, cap. 28. 

(2) En Osuna donde quedó enterrado, y vivía en compañía de 
ftu cuñado D. Pedro Girón , mando de su hermana Doña Mencia de 
Guzuian, á cuyo Ululo pretendió preferirse y ocupr sus estados 
con violencia y por las armas, como adelante se verá largo, i su 
hermano y sucesor legítimo D. Alonso Pérez de Guzroan , que eu 
efecto aunque en cuestión con él y con cierta incapacidad natural 
fué duque de Medina-Sidonia por la buena díligciKÍa de su madro 
Doña Leonor de Zúñiga, gobernadora de su persona y casa. Zúñíga, 
pág. 461, col. 2. Zurita, lib. 10, cap. oi, tom. G. 

(3) A principios de diciembre estando alÜ el Rey ; pero no de 
este año 13 sino del 15, según Zurita lib. 10, cap. 08, tom. 6. 
Kl trato sí de la boila liabia sido en oí año de 13. Zurit. lib. 10, 
cap. 79. 



334 

A ValiadoHd' (I), á donde recibid los embajadores de 
Francia , y ovo fiestas por el mes de agosto (2). En este 
año por el mes de marzo adolesció el Rey Católico en 
Medina del Campo viniendo de Carrioncillo (3), tierra 
de Medina del Campo que se habia ido á holgar con la 
Reina Germana sn mnger , de un potage frió qne le hizo 
dar la dicha Reina , porque le hicieron entender qne se 
baria preñada luego (4) ; á lo cnal se halló Doña Maria 
de Velasco, mnger de Juan Velazquez de Cnellar, de la 
cnal enfermedad al cabo ovo de morir el dicho Rey Ca« 
tóiico. Partió sa Alteza de Valladolid para Madrid el mes 
de septiembre del dicho año (5) 9 é alli vino Mercurio de 
Gátinara por parte del Emperador Maximiliano, entre 
el cual y el Rey Católico se hizo cierto juramento sobre 

(i) Donde en 21 de mayo y 7 de junio libró á la Chancillería 
las cédulas impresas en sus Ordenanzas, lib. í , tít. 1 , núm. 81» 
fol. 42 vuelto, y lib. 5, tít. 8, fol. 180. 

(2) En cuyo mes murió aquí D. Alonso de Aragón, duque de 
Yillahermosa, que fué llevado á enterrar al monasterio de Poblete. 
Y en 26 del propio mes murió también su hermano D. Alonso de 
Aragón, antes obispo de Tortosa y ahora arzobispo de Tarragona, 
de que habia tomado posesión en 15 de julio antecedente. Zurit. 
lib. 10, cap. 55 al fin, tom. 6. 

(3) Donde habia nacido el Rey D. Juan H de Aragón su padre, 
y tenia el cazadero el Rey D. Femando su abuelo, siendo Infante 
de Castilla y Señor de Medina. 

(k) Lo que ella mucho deseaba y no menos el Rey , por la poca 
afición que ya mostraba á la sucesión de la casa de Austria , como 
afiade Pedro Mártir y con él Zurita , lib. 10 , cap. 55, tom. 6. 

(5) Dice bien; pues en 13 y 22 de agosto aun permanecia en 
Valladolid, donde libró dicho día 22 al Consejo de la Mesta la pri- 
mera sobrecarta impresa en las Ordenanzas efe la Chancíliería de 
f^alladoHd, lib. 5, tít. 8, fol. 180, y á la Chancillería de Granada 
la cédula de dicho dia 13, impresa en el mismo libro, fol. 197. 



335 

la gobernación de España, que tenia el Rey Católico, y 
alU en Madrid estuvo hasta en Gn de dicho año (I). 

AÑO 1514. 

Partió el Rey Católico de Madrid y \¡no á Segovia, 
y estuvo su Alteza en Segoyia, y de alH partió, y vino 
á Valladolid, y de ah{ á Medina del Campo, y de ahf 
fué á caza hacia León, donde se alegró de la enfer- 
medad; de allí volvió á Valladolid (2), y de Valladolid 
fué á Medina del Campo, donde se sintió malo, y de 
allí partió á la Mejorada, á donde se acrescentó su indis- 
posición, por la Semana Santa y Pascua de Resurrección. 

AÑO 1515. 

Partió la Reina Germana (3) de la Mejorada (4) á te- 

(1) Y mas pues en 18 de febrero del siguiünte ioii, todavía 
íjrmó en iMadrid la cédula para la Cbancílleria de Valladolid im- 
presa en sus Ordenanzas^ lib. í, tít. 6, niim. 29, ful. 52 vuelto. 

(2) Donde en 2 do setiembre libró al Concejo de la Mesta la 
segunda sobrecarta impresa en las Ordenanzas de la Cbancilleria 
de aquella ciudad, lib. 5, til. 8, fol. 180 vuelto. 

(3) La Señora Ueina Duna Juana estaba en Medina del Campo 
este ano á 2G de febrero, con cuya fecha libró alli á la ciudad do 
Soria la cédula impresa eu las Ordenanzas de la Chancillcria de 
Falladolid , Uh. 5, til. 8, fol. 173 vuelto. Y en 28 de marzo per- 
maneciendo alli dirigió á la misma Cbancilleria los capítulos resul- 
tantes de la visila que en ella hizo D. Juan de Tabora, obispo de 
Ciudad-Uodrigo y de su Consejo allí, fol. 211 ¿214-. 

(4) En cuyo monasterio asistió el Rey á los oficios do Semana 
Santa, y de alli se fué muy debilitado y doliente á la villa de Ol- 
medo, de donde salia «^ Ventosilla su alder á la caza de ciervos. 



336 

ner Corles en Aragón : faé el Rey Católico eon ella hasta 
Aranda, por el mes de abril de este dicho año. De alH 
partió el Rey para Burgos viernes á 8 de mayo de este 
dicho año, donde tavo Cortes (1): alH se otorgó servicio 
de 150 caentos, é se incorporó el reino de Navarra por 
Cortes en la corona Real de Castilla y León (2). E una 
noche á 27 de junio estovo tan malo qae pensaron qae 
uo llegara á la mañana , y fné sentido por los monteros 
de la guarda , qne le tornaron. Partió su Alteza de Bur- 
gos para Aranda viernes 20 de julio de éste año (3) á 
dónde mandó prender (4) á Micer Antonio Agastin, su 
Vicecanciller de Aragón, qne venia de las Cortes de Ara- 
gón de Monzón (5), é aunque le dieron otro color , verdad 

En Olmedo á 12 de abril despachó orden á los aragoneses pra 
juntarse á Cortes en Calatayad á 11 de mayo. Y luego en el mis- 
mo mes partió la Reina á celebrarlas y el Rey en su compafna 

hasta Aranda. En Aranda se le agravó al Rey Y 

estando muy indispuesto en las casas de D. Juan de Acuña á 26 
de abril otorgó su segundo testamento en la forma que muestra Zu- 
rita, lib. 10, cap. 92 y 99, tom. 6. Del cual si alguna noticia tovo 
no hace memoria aquf nuestro Carbajal. 

(1) Y en 18 de él libró cédula á la Chanoillerla de Valladolid 
aprobando el nombramiento de los 30 procuradores de causas de 
satisfacción, que habia mandado proponeñe. Ordenanzas , \ih, 2, 
til. 3, núm. 3, fol. 06. Y por la del dia 31 alli, tít. 4, núm. 89, 
fol. 78 vuelto, Grmó el Reglamento de Receptores. 

(2) Vid. Vizcay. en el libro de la Naturaleza de ¡os de San Juan 
de Pie de Puerto, donde pone el privilegio ó acta. 

(3) Con cuya fecha en el mismo dia en Burgos libró á la ciu- 
dad de Valladolid la cédula dada antes á Soria, extendiendo á 
aquella ciudad la providencia dada para esta , que sobre pleitos de 
palabras, conciliándose las partes, no procedan los jueces. 

(4) En la noche del 13 de agosto. Zurita 10, 93. 

(5) No> sioode Calatayud. Zurita, ibidem. 



337 

filé í|uc lo mandó premier porque roqnirió ik- nmures á 
la Iteina Germana (I), v estuvo preso en Simancas niu- 
chi) tiempo . hasta <|ne con Punzas le hizo sollnr el carde- 
nal I). Fr. Francisco Ximencz en el tiempo de su gobern»- 
cion (2]. Partiil su Alteza de Aranda para Scgovia y llegó 
lunes 27 de agosto de este año: pasó en el monasterio de 
Ssuta Cruz de la urden de los predicadores, á donde es- 
tovo asaz malo , é aunque le fué dicho que no se par- 
tiese, no se pudo acabar con él. Partió su Alteza de Segó- 
via á lo de las Cortes tle Aragón , que no eran acabadas, 
s.'iliado 1 5 de setiembre (3) y estuvo en Calataynd y quedó 
el Consejo en Segovia. Tornó el Rey desde Calataynd, y 
entró en Madrid postrero de octubre , y partió de Madrid 
para Plasencia, estando ya muy nial dispuesto, miérco- 
les 12 de noviembre de este dicho año: llegó á Plasencia 
víspera de San Andrés, donde fué honradamente rcscl- 
biJo, porque después que redujo aquella ciudad & la co- 

(1} "Cosa (Jico Zurita lib. 10, cap. 93] do muy gran Hvian- 
• dad é indigni de creerse , y aun de escribirse ¡" pucslo i|no el 
doctor Carbajal no la calla en sus Anales , ñutes lo iiuc ea de mu- 
ravillar de aulor tan grave, la afirma pür verdadera y cou tal segu- 
ridad que no deja razón de dudar que él Ite^ó á salier to cierto. 

(2) Después de la itiuorte del Rey. Y haliicndo pasado á Fli'in- 
iles en seguimiento de su causa, el Rey D. Cirios, sucesor, le dió 
por libre en Bruselas á 23 de setiembre dt^ I año 1517. Zurít. ibid. 
cap. 99 al liii. Y el mismo D. Carlos en Vatladolid a 14 de diciem- 
bre de dicho año le hizo merced del oficio de su abogado Fiscal y 
palrimoaial ile Aragón. Dorraer al liu do sus JaaUs on las adicio- 
nes y correccinnes fol. 1 vuelto. Todo es poco para celebrar di);na- 
meiite al padre do tiu gran liijo como D, Antonia Agustín. 

(3) V.\ A\* anterior iW libró A Yi/cnya \a cédula que, insertiis 
otras »eis ■nleriores , se imprime en los Fueros después de la I. 3, 
til. 3i. 

Tomo XVIII. 22 



338 

roña Real* nanea en ella había entrado: potó en laforUn 
leza. E allí vino nueva qae era fallescido D. Gatierre de 
Padilla , Comendador mayor de Calatrava en Almagro , y 
dícesc qae si venciera de días al Rey Católico , qae tonuH 
ria el maestrazgo de Calatrava, porqae tenia esperanza 
de ser elegido. A 2 de diciembre maríó en Granada 
Gonzalo Hernández de Córdoba, Gran Capitán, doqae de 
Sesa y de Terranova (I), el cual ansimismo afirman que 
si mas viviera que el Rey Católico, que ocuparia el maes- 
trazgo de Santiago, porque dicen qae tenia bulas apos- 
tólicas; pero S. M. ovo otra bula en el mismo mes por 
medio del cardenal de Santa Cruz para poder tener todos 
sus maestrazgos como los habían tenido sus aboelos. 

AÑO 1516. 

Partió su Alteza á 27 de diciembre del año pasado 
de Plasencia, y fué á Trujillo á donde tuvo los Beyes de 
este año , y de allí fué al lugar de Albertura , é á otros 
lagares, é fué á Madrigalejo, donde nuestro Señor le 
llevó de esta presente vida miércoles entre una y dos de 
la mañana á 23 de enero de 1516 años. Dejó por su uni- 
versal heredero de todas sus coronas y estados á la Reina 
Doña Juana su hija , y por universal Gobernador al Prín- 
cipe D. Carlos sa nieto ,. y en su ausencia en eslos reinos 

(i) Jamás se habrá visto panteón de héroe mas adornado de 
trofeos : una corona que ganó á la de Castilla y Aragón , y doscien* 
tos estandartes á sus enemigos. Virum enim pluribus i>irtutibus pra^ 
(litum, bellicisque in rebus clariorem hominem atas nostra non habet; 
atque haud scio an etiarn parentum avorumque nostrorum ceíafes ha- 
buerint , mereció que dijese de él el Papa León X, aun cuando vi* 
via. Epist. 57, Hb. 10 del Bembo. 



339 

de Castilla y de León al cardenal de Esjiaña ; y en tos rei- 
nos de Aragón y sus coronas al arzobispo de Zaragoza, 
su liiju bastardo, l'urque los que este Mrmorial Icveren se- 
pan cumplidamente los licclios como pasaron , se presupone 
qne el Key Católico estando en Burgos poco antes que 
fhtlesciese , viéndose muy enfermo de la enfermedad de 
que murió, hizo testamento ; en el cual entre otras cosas, 
dejii por Gobernador de estos reinos al Infante D. Fer- 
nando, su nielo, que él queria mucho, é tenia voluntad que 
tuviese los tres muesiruzgos después de sus dias, porque 
nunca creyó que el Principe D. Carlos viniera en estos 
reinos á los regir y gobernar, estando ausente de ellos, 
como á esta sazón estaba, porque siendo aquellos por 
quien se regía, no naturales de ellos, tenia por cierto 
que no le aconsejarian que los viniese á regir, ni él siendo 
criado en aquellas partes á otras costumbres y manera , lo 
querría hacer, en especial no teniendo noticia de ellos; 
porque cun dificultad se muda la costumbre en que los 
hombres se crian, y fácilmente se llene en poco lo que 
jamás se conosció ni supo, ,., 



CAPÍTULO L i- 

I, 

Dt lo que pa»o después que el Rey Católico parfiú de Pla-^' 
grncia tj fué á Madrigaíej" , y de In í/kk alli sucedió. 

Después que el Rey parlió de Burgos fué á Aragón 
por lo de las Cortes que allf se tenían, é no pasó de 
Calalayud, á donde negociadas alconas cosas dejó allí en 
su lugar á la Reina Cerniiiiia su muger é habilitada. De 



340 

alK tornó á Castilla, y llegando á Madrid , á donde esta 

poco, tomó el camino de Plasencia (1) por el campo 

Arañuelo, y en la Serena tavo la fiesta de Navidad; y e 

tando alH llegó el embajador del Principe y de sns gobe 

nadores, D. Adriano deán de Lobayna, sa maestro, qi 

después fué Pontífice , á tratar con el Rey Cat'ólico a 

gunas cosas concernientes á la gobernación de los rein 

é al bien de la aceptación de ellos, según que él mostrab 

aunque á la verdad venia á lo que de yuso se dirá , con 

paresció , fallescido el Rey Católico , por los poderes qi 

traiael dicho Dean (1): y entre otras cosas que se aseí 

taron allí, otorgó que Monsiur de Xeures, camarero mi 

yor del Príncipe, que habia sido en le embiar, porqi 

tenia mas parte en el Príncipe que no otro, no entendiet 

en la gobernación ; ni otro fuese su camarero , como 1 

(1) A donde llegó eu fin de noviembre lan debilitado y dolienU 
que se entendió no podria vivir muchos dias. Sin embargo le rec 
bieron con grandes fiestas los placentinos por ser la primera v 
que tenian el gusto de ver á su Rey, después que habia sacado aqu 
Ha ciudad del dominio del duque de Béjap y la habia reincorporac 
á la corona. A principio del siguiente mes de diciembre hizo cel< 
brar alli la boda de su niela Doña Ana de Aragón con el nuevo di 
que de Medina Sidonia D. Alonso Pérez de Gnzman en medio de i 
demencia é ineptitud ; cuyo casamiento ha puesto mal nuestro Gi 
lindez arriba en el año 1513. En el dia 11 se hallaban en la Ab 
dia , lagar y casa de recreo de su estimado duque de Alba , que pn 
curó divertirle á la caza de ciervos de que abundaba aquel bosque 
Y allí en ese dia juró por si y á nombre de su hija y sucesora ! 
concordia con Inglaterra , presentes Juan Rufo, obispo de Cosenz; 
y miccr Galeazo , nuncios del Papa , D. Bernardo de Rojas marque 
de Denia , v D. Fernando de Toledo, Comendador mavor de León 
Zurita lib. 10, cap. 98, tom. 6.* 

(1) Firmados en Bruselas á mediado de octubre antecedente d 
este mismo año 1515. Zurita lib. 10, cap. 98, tom. 6.* 



341 

era ; lo caal aonqnc á Xenrcs no plugo, y después por 
ellos traló mal al dicho Adriano; pero á lodos parcsoii) 
que aunque no se debiese <le cumplir, que hahria lieclio 
lo que al Principe cünveoia , según que adelante se tlírá. 
Asimcsmo porque en Flándes se saliia de la iudisposicioii 
del Key fué embiado el dicho embajador, para que avisase 
de lodo lo que p.tsase de secreto y traíase , como es dicho, 
y esto era lo publicó, y para en caso que el Rey fallesciesc, 
lomase la posesión de los reinos por el l'ríucipe; para lo 
caal y para (odas las cosas de la guberiiacion Iraia se- 
cretamente poderes bastantes. £1 Key partió de Piasen- 
cia y vino á Zarayzejo por la puente del Cardenal en andas, 
y de alU con asaz pasión y dolor otro dia sin mas dete- 
nerse partió y fué á la licnlura, á donde estuvo cinco ó 
seis dias, y de allí fué á Madrigalcjo, ulilea de Trojillo, y 
sabido por el Embajador como la enfermedad del Ltey se 
agravaba vino á Madrigaleju desde Guadalupe, á donde 
el Itey tenia acordado estar algunos dias para asentar los 
dichos tratos de lodo , y para hacer capitulo de la orden de 
Calalrava , y proveer la encomienda mayor, que habia va- 
cado por muerte de D. Gutierre de Padilla, la cual se tenia 
por cierto que habia de proveer á su nieto D. Fernando 
de Aragón , hijo de I). Alonso de Aragón , arzobispo de 
Zaragoza, su hijo; ó á D. Gonzalo de Guzman, Clavero di- 
dicha orden, hermano de Itamirez Ñoñez de Guzman. ayo 
del Infante D. Fernando, dando la claveria al dicho Don 
Hernando de Aragón. Fecho saber al Itey que el Embaja- 
dor era venido é le queria ver, sospechó mal de aquella 
venida , y con enojo que ovo , dijo : !S'o viene siuo á ver si 
muero. Decidle (¡ue le vana , qve no me puede ver. E así 
el Embajador con asaz confusión se fué pur entonces; 
aunque le hizo tornar ú llamar por consejo ¿ intercesión 



342 



de algunas personas qne alU eslabaiv; al cual habló dulce- 
mente, y le encargó que se fuese adelante á Guadalupe , 
y que le espérase alli , que presto entendía ser alU con é|. 



CAPÍTULO II. 



Como $e le agraííó la efifermedad al Rey Católieo en Uadrih 
galejo ^ y de la habla que tuvo con lo$ del Con$ejo , y de 
lo qw alli ordenó , y como re$cibido$ los Sacramentoi /o- 
llesció en háhilo de Sanio Domingo. 



Estando el Rey en Madrigalejo, antes que fallesciese, 
le fué dado á entender que estaba muy cercano á la muer- 
te , lo cual con gran diBcuUad lo pudo creer , porque á la 
verdad le tentó mucho el enemigo con incredulidad que le 
ponía de no morir tan presto , para que ni confesase ni 
rescibíese los Sacramentos ; á lo cual dio causa que es- 
tando el Rey en Plasencía uno del Consejo que venia de 
la Beata del Barco de Avila, le dijo que la Beata le hacia 
saber de parte de Dios que no había de morir hasta que 
ganase á Jerusalen (1) » y por esto no quería ver ni llamar 
á Fr. Martin de Matienzo, del orden de predicadores, su 

(1) De esta Beata se ocasionó una fuerte competencia de juris- 
diccion entre la regia y la eclesiástica el año de 1509, como consta 
de los documentos que imprimió D. Josef Pellicer año 1675« en el 
Memorial de los Ulloas de Cáceres fol. 115 vuelto y 116, donde 
cita también todos los lugares en que hizo mención de ella Pedro 
Martin de Anglerla en sus Cartas. Véase la que yo escribí al P. Mon- 
toya , que está en la correspondencia con literatos , donde me pidió 
y le di largas noticias de esta muger fatídica. 



343 

coDÍegor, pueslo que algunas voces el cnnfosor \o procurúi 
pero el Bey lo ecliaba de si iliriendo que venia mas con 
fin de negociar memoriales, que no entender en el des- 
cargo de su conciencia ; pero al Tin algunas buenns |ierso-r 
ñas ansí criados como oíros que deseaban la salvación du 
sa ánima , le apartaron é revocaron de aquel mal propó- 
sito, y el Espíritu Sanio inspiró en él , é hizo una larde lla- 
mar al dicho su confesor , con el cual se conrcsi) como ca- 
lólico crisliauo , y después rescibiú á su licmpo los Sacra- 
mentos, y de la confesión resultó que mandó el Uey llamar 
al Licenciado Znpala é al Doctor Carbajal, sus relatores y 
referendarios é de su Consejo de la Cámara, é al Licen- 
ciado Vargas, su tesorero, lodos del Consejo Real, á los 
cuales en gran secreto dijo que ya sabian cuanto de ellos 
había Gado en la vida y de lo que le lialiiun aconsejado, 
siempre se habia hallado bien, que agora en la muerte les 
rogaba y encargaba muy caramente le aconsejaseu lo que 
habia de hacer principalmente cerca de la gobernación de 
los reinos ile Castilla ¿ Aragón, lo cual en el testamento 
que habia hecho en Itúrgos liabia encomendado al Infante 
D. Fernando su nielo , que habia criado á la costumiire y 
manera de acá , porque creia que el Principe D. Carlos su 
nieto no vendria ni estaria de asiento en ellos á los regir 
y gobernar como era menester, y estando como estaba fue- 
ra de ellos, su gobernación de personas no naturales , c[ue 
mirarian antes su -prupio ínteres que no el dul t'riucipe, 
ni el bien común de los reinos. A lu cual fué respondido 
por los del Consejo ya dichos, que su Alteza sabia bien con 
cuantos trabajos y afanes huhia reducido eslos reinos un 
linena gobernación, y paz y justicia, en que estaban, y que 
asimesmo su Alteza sabia que los hijos de los Reyes lodos 
nacen con codicia de ser Iteyes, é que ninguna diferencia 



3U 

cnanto á esto había entre el mayor y los otros hermanos, 
sino tener el primogénito la posesión, y que ansimismo 
eonoscia la condición de ios Grandes y Caballeros de Cas- 
tilla , que ron movimientos y necesidades en que poniap 
á los Reyes , se acrescentaban , y que por esto les parecía 
debía dejar por Gobernador de los reinos de Castilla al 
que de derecho le pertenescia la sucesión de ellos , que era 
al Príncipe D. Carlos, su nieto; porque no embargante que 
el Señor Infante D. Fernando fuese tan escelente en vir- 
tudes y buenas costumbres, en quien cesaba toda sospecha; 
pero que siendo de tan poca edad, como era, habia de 
ser regido y gobernado por otros , de los cuales no se po* 
día tener tanta seguridad , que puestos en la posesión y 
gobierno no deseasen movimientos y revoluciones para se 
acrescentar, y que no podría haber seguridad bastante que 
esto excusase, sino dejando lo suyo á su dueño, y que esto 
era conforme á Dios y á buena conciencia y razón natural 
é á todo derecho divino é humano , y en que habia menos 
inconveniente ; que si se acordaba de lo pasado y de la difi- 
cultad y trabajo que él y la Reina Católica habían tenido 
en principio de su reinado para reducir estos reinos á su 
obediencia y devoción , conosceria claro en cuanta ventura 
y discrimen quedaba todo , dejando por gobernador al In- 
fante, estando ausente el Príncipe y viviendo la Reina 
Doña Juana su hija , y quedando la posesión del gobierno 
al Infante D. Fernando que estaba presente , en especial 
si le dejaba los maestrazgos, como se decía (1) , y que el 



(1) *' Pensar (dice Zurita lib. 10, cap. 99] que deliberaba dejar 
« los maestrazgos al infante , es cosa sin ningún fundamento , y asi 
« ninguna mención hizo de ello en su favor en ninguno de sus pri- 
<f meros testamentos , y muéstrase bien que el Señor Carbaja) nin- 



menor inconveniente que de esta provisión se scgaia , era 
nunca venir el Prfnd|ic cu estos reinos, que en la verdad 

•r giina iiuticia luvo du lo (]ue se osonló cod el Dean de Lobayna 

■ sobre la incorporucion di; los niacslrazgus en la corona de Casti- 
« lia; pues de tnl manera estnbn ai|uello dispuesto, (¡uu la admiiiis- 

• tracion le eslaba encomendada por la Sede Apostólica, y nunca 

* en su vida le pasó [lor el pensamiento procurarla para el Infante; 

■ y menos se había de presumir que después de su muerte se le ba- 
tí bia de conceder por el Sumo I'ontiíicc," Este asiento con el Dcao 
de Lobayna , Embajador del Principe , nioto D. Carlos , de ijue aqui 
so acusa á Galindcz no haber tenido noticia , fué en la Serena ó bien 
en la Abadía [>oco después de la fiesta de Navídail, en ijuc el Dean 
llegado de Flándes se présenlo alli al Key con sus credenciales la 
primera vez. Con el titulo De lUieva capitulación y conconlin, la puso 
Zurita en el cap. 98 anterior. Y es cierto que en t'l para quitar al 
Principe y su gobierno Hamenco el recelo do que el Hey en perjui- 
cio de sus rentas y de la corana quería dejar los niaestrazgos al 
Infante D. Fernando también su nieto , se ofreció S< H. á que pro- 
curaría con el Papa su iiicori)oracion perpetua á ella , por conside- 
rarse a^i conveniente , quedando él cüm la administración por sus 
dias. Pero yo cxtraiío que un hombre del talento de Zurita , critique 
en este paso al doctor Carbnjal y le tome la residencia por una con- 
cordia no todavía pura y perfecta , y que mas bien que tal puede 
decirse apuntamientos para ella , ó corno un pliego de proposicio- 
nes. Era de advertir que en la misma quedó capitulado que se hu- 
biese de enviar á Flúndcs para que allá la aprobase y jurase el Prin- 
cipe y su ministerio v pueblos, con cierta formalidad muy solemnu 
que sil! se previene. Y que hecho esto, el Bey Católico, su abuelo, 
hubiese de hacer lo nñsmo acá en Castilla. Nuda de lo cual llegó á 
ejecución , ni la cslrechei del tiemfHi dió logar á elln, agravniído- 
sele mas de día en día la enfermedad mortal con que ya se lialkba. 
y muriendo de ella en Madrigatcjo á 23 del siguiente ciieru de 10. 
Asi que el historiador y el pülilico de cuya voz m dieia, oh él un 
niero relator , hicieron bien en no hacer caso de un capitulado que 
DO llegó ¿ tener i^feclu, y so cV3|:oró cou lu cspersuus ile la vídu 



346 

el era el mayor ; porque vieodo á su herma do el luíante 
apoderado , no faltaría quien le pusiese grandes diñculla- 
des que le entibiasen mas su venida, y que el mando y 
gran poder convidaría al Infante á lo que no era de su 
condición. Oidas estas razones y oirás que le fueron di- 
chas, el Rey as( llorando dijo que te parescia bien; y que 
ordenasen las cláusulas del testamento , y parescia que lo 
que él tenia ordenado primero en Burgos, le debia del todo 
casar, que nunca paresciese, y escribir de nuevo todo el 
testamento, porque no paresciesen testigos de él ni se en- 
gendrase algún mal concepto ; pero esto fué muy secreto 
que no lo supo el Infante que estaba en Guadalupe, ni 
Gonzalo de Guzman, Clavero de Calatrava, su ayo , ni 
JFr. Alvaro Osorio, obispo de Astorga, su maestro, que 
estaba con él. Dijeron asimismo al Rey aquellos del Con- 
sejo , que en lo de la gobernación de Aragón qne dejaba á 
D. Alonso de Aragón su hijo, arzobispo de Zaragoza, les 
parecia muy acordado; porque en él cesaban todos los 
inconvenientes, y era natural y amado é bien quisto de 
aquellos reinos por la mayor parte , é los podia gober- 
nar en paz é justicia. Fué dicho al Rey que pues pares- 
cia qne debia dejar por Gobernador al Príncipe de los rei- 
nos de Castilla y León etc., que estaba ausente, que para 
el entretanto que viniese ó proveyese de Flándes donde 
estaba , era necesario poner algún Gobernador que en- 
tretuviese las cosas de estos reinos , que le aconsejasen 
quién sería el que habiade nombrar; porque persona me- 
diana ni el Consejo con ella no bastaría para este efecto 
de entretener el buen gobierno y la paz y la justicia; y que 
dejar Grande era inconveniente según la experiencia de 
las cosas pasadas , especial que habria discordia entre el 
que fuese nombrado y los otros, y no le obedesccrian lia- 



3«7 

mummUm como era neaesler, de qoe se segniriaa mavores 
daioi é McoBTenientes. Fué oombrado por uno de los M 
Cooffjo, que allí estabao, el cardenal D. Fr. Francisro 
Xiaeaei , arzobispo de Toledo , j luego paresció que bo 
luJiia estado bien el Rey en so nombramiento » y dijo de 
presto : ** 1 a rosofros amoscris $m rondiríon ;'* j estovo nn 
poeo sin qoe ningnno le replicase, y tornó a decir : ** ami- 
fue ftiicn Jkooiftre , es de buenos deseos , y ao f ímf parimle$, 
y rs eriado de ¡a Reina y mió y siempre le kabemos tís9o y 
c an ojc iifo fcnrr el afcion que debr á nursfro scrrtcio:** r los 
del Consejo le respondieron qoe ansf era la verdad todo 
lo qoe sn Alteía les decia , t qne era bnena la elee- 
cion T mejor considerados los inconvenientes qoe de los 
nombramientos de otros se esperaban ^1). Loego el Rey 



(t) Es de maravillar (dice ZariU cit. lib. 10« cap. 99» loou VI) 
qoe escriba tal variación Carbajal , cuando el Rey le tenia ya noca* 
brado en el testamento qne había hecho el año antes en Aranda « y 
aqoi confiesa sn idoneidad. El P. Fr. Pedro de Quintanilb y Men- 
doza , que DO quisiera hallar , no digo mancha , pero ni la menor 
muda en el purpúreo sayal de sn héroe el Señor Ximenei , piensa 
coger á nuestro Galiiidez en complicación en este paso y pág. ¿09 
y 220, y en el Apéndice^ pág. 6V); pero en vano se oponen meras 
congetnras por no decir sombras á un testigo grave y presencial» 
que escribe lo que pasó , no lo que no debió pasar. Si el Rey fué 
siempre de un genio cabiloso, cúlpenle al Rey, no al historiador: y 
deje el P. Quintanilla de deteriorar la fé del Señor Galindez (solo 
en este paso, pnes en los demás siempre le sigue, y gracias por la 
materia que le dio para sus amplios elogios), llamando á su obra, 
solo ahora con desprecio, uiws borrculorcs manuscritos del oidor 
lorenzo Gaiindo de Carbajal. A crítica no se bs a|>ostarii al elo* 
cuente Alvar Gómez (fundador que así piulemos llamarle de la 
historia de Ximenez) y en verdad que le pasó > nada tuvo que o|ki- 
nerle en este lugar. ¡Qué! ¿Nada mas hay que esto de la tal cual 



348 

tornó á decir: ** Pue$ en lo de los maeslrazgoi qué me acón- 
sejaiif* Los del Consejo respondieron que lo mismo qoe 
babian aconsejado en lo de la gobernación de los reinos 
de Casulla y León» por las mismas razones ; y porque si un 
solo maestrazgo puesto en persona llana bastaba para po- 
ner disensión é hacer movimientos en los reinos» como 
habia visto, que muy mas claro era, que tres puestos en 
una persona Real causarían división y otras alteraciones, 
y para esto no habia otro mejor testigo que su Alteza por- 
que á esta causa el Bey y la Reina Católicos liahian pro- 
veido mutuamente en poner en sus personas Reales la ad- 
ministración de todos los maestrazgos, lo cual parecia ha- 
ber sido muy provechoso, como la experiencia lo habia 
mostrado. £^ Rey dijo: *^ Verdad es lo que decis» pero 
mirad que queda muy pobre el Infante.'* A lo cual por 
los del Consejo fué respondido que la mayor riqueza que 
su Alteza podría dejar al Infante era dejarle bien con el 
Príncipe D. Carlos, su hermano mayor, Rey que habia 
de ser ; porque quedando bien con él , siempre libraría 
mejor , y que su Alteza le podia dejar en Ñapóles lo que 
fuese servido , y que asi cesaban los inconvenientes de los 



condición en la estampa del grande hombre? ¡Y se deja morir de 
un triste cartazo que le espeta un Mota ! Galindez sin lisonja porque 
no comió pan del Cardenal , ni tomó beca en su colegio de San Ilde- 
fonso, su fortuna la hicieron sus méritos, le trató cerca muchas 
veces á la frente del Senado y é puerta cerrada , y supo muy bien, 
cpie aunque era Grande , era hombre : Summi sunt homincs tamen, 
como ya dijo Quintiliano. Tolie jftctantiam , ct /tomines quid sunt nisi 
homines , San Agustín. Es menester liaber vivido en un encierro y 
no conocer la historia del mundo y de los hombres , ni aun por el 
forro, para excandecerse por tan pocas cosas. Y eso que tienen por 
delante el suceso dd Gran Capitán, y le traen entre manos. 



U9 

reiaos de CKtflb i fe aprorcrlaria la gvarda del reino de 
Kapofes. Al Bej paresrió hiftn lo ^oe fe acottsejaibaii los 
dd CámsejQ^ j mrmiá ^me se aroasejasen j ordenasen las 
dinsnias j praiisioMs necesarias « ansí para lo de la go- 
bernación T uaeslraxgos en faTor del Príncipe D. Car- 
los, como de cinmenta ni3 dncados de renta cada aik> en 
Ñipóles para el Infante. Los del Consejo se partieron 
dd Bev , T forran i ordenar las dichas cláosolas de sn 
testamento, \ la soplicacion para el Papa sobre lo de los 
nuestrazgos , avnqne dicen qne el cardenal de Santa Croa 
tenia ya ÍM;cba esta diligencia en Roma, y el Gran Ca- 
pitán para sí. E noo de ellos lo escribió todo de so mano, 
é de aquella núnnta se trasladaron i la letra en el dicho 
testamento las cláosolas , como por él paresce , y fué nes* 
cesario de tomalle todo i escribir , porqoe no paresctese 
rastro de lo qne primero se había otorgado en Burgos , y 
con mocha díBcoltad se podo lomar á escribir ; porqne el 
mal del Rey se agradaba y la escritura no era pequeiía. 
La Reina Germana, segunda rooger del Rey, que estaba 
teniendo Cortes en Calalavod del reino de Aragón , llegó 
i Madrigalejo , andando dias y noches, el lunes por la ma- 
ñana (1); y martes siguiente en la tarde que se contaron 
22 de enero del año 1516 , otorgó el Rey so testamento y 
mas tarde rescibió el Santísimo Sacramento , y mas tarde 
pidió la unción , la cual le fué dada , y después de media 
noche entre una y dos entrante el miércoles , que se con- 

(1) Y en el mismo día escribió al Principe D. C<Arlos, su nieto, 
á Flándes, la tierna carta qae estampó Dormer en sus Anales de 
Aragón f lib. 1, cap. 1, pág. I, dándole noticia de su fatal estado, 
despidiéndose de él, y encargándole el cumplimiciilo de su testa- 
mento y en particular lo locante á su muger la Reina Dona Ger- 
mana , y el cuidado y respeto de su persona é intereses etc. 



850 

taron 23 de enero pasó de esta presente vida (1). Nuestro 
Señor le. qaiera perdonar, qac bnen Rey fué. Fálleselo 
en hábito de Santo Domingo (2). Estaba mny deshecho, 
porque le sobrevinieron cámaras, que no solo le quitaron 
la hinchazón que tenia de la hidropesía, pero le deshicieron 
y desemejaron en tal manera, que no parescia él : porque á 
la verdad su enfermedad era hidropesía con mal de cora- 
zón, aunque algunos quisieron decir que habian sido yer- 
bas, porque se le cayó parte de una quijada ; pero de esto 
ninguna cosa de cierto se puede saber mas de cuanto mu- 
chos creyeron que de un potaje que le fué dado enCarrion- 
cillo, cerca de Medina, para ejercitar su potencia, le habia 
venido aquel mal ; porque luego en llegando á Medina en 
viernes se sintió mal dispuesto , en lo cual afirman haber 
sido Dona Maria de Velasco, muger de Juan Velazqnez, 
contador mayor, y Doña Isabel Fabra, camarera de la 
Reina, con sabiduría de la Reina Germana su segunda mu- 
ger, porque deseaba mucho parir del Rey por haber la su- 
cesión de los reinos de Aragón. 



(1) Por memoria en la sala de la casa donde murió , propia de 
los PP. de Guadalupe, se puso una tabla con esta inscripción, que 
copia Dormer alli pág. 3. Falleció el muy alto y poderoso Rey Don 
Fernando el Quinto , de gloriosa memoria , aquí en esta cámara de 
Madrigalejos en la casa de Nuestra Señera Santa María de Gua^ 
dalupe, miércoles dia de San Ildefonso entre las tres y las cuatro de 
la mañana, que fueron 23 dias del mes de enero ^e 1516. 

(2) En 9 de febrero siguiente se sabia ya en Roma , y con esa 
fecha lo anunció el Papa León X al Emperador Maximiliano, escri- 
biéndole el pésame en nombre de la iglesia y de toda la cristian- 
dad , con grande senlimieolo por la falta de tan grande Rey , de 
cuyos elogios se hace panegirista. La carta nos ha parecido digna 
de ocupar lugar en los Apéndices. 



3St 



CAPITULO III. 



De lo que pasó después de la muerte del Rey Calóltco. 

Fallescido el Rey Católico de esta presente vida se jun- 
taron en la casa á donde fallesció (qae es de los frayles de 
Gnadalope) en Madrigalejo D. Fadriqae de Toledo, duque 
de Alba» D. Bernardino de Rojas, marqués de Denia, ma« 
yordomo mayor del Rey , D. Fadrique de Portugal» obispo 
de Sigúenza, D. Joan de Fonseca obispo de Burgos, An- 
tonio de Fonseca su hermano, y D. Juan Velazquez, con- 
tadores mayores , el Licenciado Vargas , todos del Con- 
sejo, Mosen Cabanillas, capitán de la guardia, y el proto- 
notario Clemente , ante quien sé otorgó el testamento y 
otros. Allí fué acordado que el doctor Carbajal y el Li- 
cenciado Vargas fuesen al Dean de Lobayna , embajador 
del Príncipe» y le notificasen el fallescimiento del Rey , y 
le trajesen para que el testamento se publicase y abriese 
en su presencia y de todos. Los cuales fueron y anduvie^ 
ron de noche hasta llegar á las ventas en amanesciendo, 
donde ya el dicho embajador estaba , al cual por presto 
que fueron, hallaron á punto de, partir, y el dicho doctor 
Carbajal le dio larga relación de todo lo pasado , de que 
no fué poco contento y alegre» £ ansí volvieron todos tre^ 
á Aladrigalejo , donde los Señores y Perlados y Caballeros 
estaban esperando el Embajador y los del Consejo , y el 
miércoles entre nueve y diez de la mañana se hizo publi- 
cación del testamento en presencia die todos , y el embaja* 
dor pidió treslado del dicho testamento, el cual le fué dado 
y elle imbíó al Príncipe nuestro Señor á Flándes. 



352 



CAPÍTULO IV. 

Como fué llevado el cuerpo del Rey Católico á Granada , á 
donde e$taba el de la Reina Dona babel. 

Fecha la pablicacion del dicho testamento foé por los 
qae allí estaban ordenado, qoe el cuerpo del Bey Católico 
fuese llevado á Granada para sepultarle en sa capilla 
Real, juntamente con el de la Reina Católica Doña Isabel, 
so primera muger, porque antes estaba depositada en 
Granada en la Alhambra ; lo cual se cumplió asi. Y fueron 
con el cuerpo del Rey Católico el marqués de Denia y el 
Alcalde Ronquillo^ y otros Caballeros y gente con los de 
su capilla , y por todo el camino le salían á rescibir con 
cruces y luto, especialmente de Córdoba salió el marqués 
de Pliego, D. Pedro de Córdoba y D. Diego Hernández de 
Córdoba, conde de Cabra, y otros Caballeros, y D. Martin 
de Ángulo, obispo de aquella ciudad, que fué del Consejo, 
y relator y refrendario, y después de fallescida la Reina, 
Presidente de la Chancilleria de Valladolid , que hahia sido 
poco áníe$ removido de la dicha presidencia; los cuales con 
otros muchos Caballeros de aquella ciudad de Córdoba sa- 
lieron á pie enlutados , con muchas hachas á rescibir el 
cuerpo honorablemente, tomando las andas en hombros, 
y después le acompañaron hasta Granada , adonde tam- 
bién fué honorablemente rescibido; y hechas las obsequias 
como congenian h tan alto Principe fué enterrado en su 
capilla Real con la Reina Doña Isabel , de gloriosa memo- 
ria, su primera muger, donde yacen. E allí también des* 
pues de muchos días fué trasladado de Tordesillas el cuer- 
po del Rey D. Felipe , marido de la Reina Doña Juana. 



3S3 
CAPÍTULO V. 



D§ lúi carla$ que tiit de! Cnnsejo escr'ibifron, y di- lo qm ti 
Infaitle rscrihiú á los dtí Contejo, 



Los del Consejo que «|iio<laron en Madrigalejo , y fueron 
los ya dicbos, porque los oíros con el presidente se habían 
ya ido á Seiilla, á donde el Dev entendía pasar, dieron 
cartas para lodos los corregidores, ciudades é villas det 
reino, prorogándoies los olícíos y mandándoles qne estn- 
vicsen en toda paz ó sosiego; y escribieron al cardenn) 
D.Fr. Francisco Ximenez, como el Uey le babia dejado por 
gobernador en eslos reinos entretanto que el Príncipe >c- 
nia ti proveía , que era menester que se llegase á Guada- 
lupe donde lodos iban, porque nlli se darla orden en la go- 
bernación del reino, y en todas las otras cosas que se de- 
biesen proveer. El Infante no sabiendo la mudanza que se 
había hecbo en el testamento del Rey Católico , creyendo 
que él quedaba por gobernador de los reinos, por consejo 
ie algunos <|ue le gobernaban , escribió á los del Consejo 
é ¿ otras ciertas personas, poniendo encima El Jnfantf, 
romo lo hacen loa Keyes con sus subditos, en que mandaba 
que fuesen luego á Guadalupe á donde él estaba ; y como 
el secretario que andaba dando las dichas carias llegase 
a dar una a uno del Consejo (t), é abierta la cédula viese 
puesto encima Et ¡ufante, parecióle qne aquella era pree- 



(I; Que fué el mismo doctor Cirhnjal <|ac lo escribe, coniu 
nnoto si margen , siguú'iidole el Srñur Smiloval. Hintaria Jr Ciír- 
h» V. lifa. 2.§2. 

Tomo XVHL a3 




3S4 

minencia debida al Rey natural ó Principe heredero , y 
qne otro ninguno debía usar de ella , y movido de zelo de 
lealtad dijo al secretario: ''decid á so Alteza que presto 
sierémos en Guadalupe , donde se hará lo que mandare ; 
pero Non habemu$ Regem , nisi C(B$arem : " la cual res- 
puesta anduvo muchos dias á manera de refrán así acA 
como en Flándes , y paresce que hubo espíritu de propbe- 
cía, porque después fué el Príncipe no solo el Rey de estos 
reinos , sino electo futuro Emperador. 



CAPITULO VI. 



De lo que pasó en Guadalupe^ después de hechas las honrat 
del Bey , sobre la elección de la rvcomicnda mayor de 
Calalrava. 



Llegaron á Guadalupe los ya dichos y otros que vi— 
nieron á la Corte con el Rey, donde estaba el Infante Don 
Fernando, el almirante D. Fadrique, el deán de Lobayna 
embajador del Príncipe , y luego vinieron allí el cardenal 
de España D. Fr. Francisco Ximenez de Cisneros, el arzo^ 
bispo de Granada, presidente del Consejo, y los otros del 
Consejo que iban con él por otro camino á Sevilla á es- 
perar al Rey. Luego hicieron las obsequias por el Rej 
muy solemnemente , como pertenescian á tan alto Prín- 
cipe. Vinieron también allí los comendadores de Calatrava 
qne eran llamados á capítulo sobre la elección del Comen- 
dador mayor , por muerte y vacación de D. Gutierre de 
Padilla, que habia fallescidoen Almagro, á donde estaba 
con deseo de ser Maestre, como es dicho. Los cuales em- 



3&S 

pcznron á Iratar cerca de su elección, es pee i almejí le en 
(los personas: la una era Gon7.alo Je Guzman, clavero de 
Caliiirava , ayo del Infante , que por ancianidad prolcndia 
serle debida la dicha encomienda mayor ; y el otro era un 
mancebo que se llani.iba (inlierre López de Padilla, ve- 
cino de Toledo , el cual por los mérílos de su lio se publi- 
caba tener alguna parle. El Almirante que por las diferen- 
cias viejas entre ól y Itaniiro Nuñez de Guzmnn, hermano 
del dicho Clavero, que no le dchia lener buena voluntad, 
contrariábaselo cu dicha elección pública y secretamente, 
de lo cual el dicho C1a\ ero se quejaba mucho al Embajador 
del Principe , ó al Infante é á otros. Finalmente el Emba- 
jador de parle del Principe dijo íi los electores, que su 
Alteza se lernia por servido que elijiesen al Clavero por 
comendador mayor, atentos sus servicios, y que era ayo 
de su hermano el Infante ; c asi todos ó la mayor parle 
ge remitieron á lo que el Principe mandase; lo cual con- 
sultado con el embajador Adriano le plugií que fuese co- 
mendador mayor de Calatrava el dicho Gonzalo de Guz- 
man , aunque después ansí en la determinación de la ida 
del Infante á Fláades, estando en Aranda , como en las al- 
teraciones que sucedieron en el reino , no se tuvo su Al- 
teza por bien servido del dicho Clavero. De la provisión de 
esta encomienda mayor no plugo á alj^unos , especialmente 
á D. Fernando de Córdoba , hermano del conde de Cabra, 
que prelcndia ser elegido, diciendo que no biibia sido la 
provÍ5Í<m según Dios y orden. Sucedió en la clavcria de Ca- 
latrava I). l)ie{;o de Guevara, que estaba en Flándes con 
el Príncipe , c babia muchos años que saliera de estos rei- 
nos, y ¿I y otro hermano mayor suyo habían servido á los 
señores de aquella cusa desde el tiempo del duque Char- 
les de Ttorgoña. ■■ i "; ' ■ - 



S56 



CAPÍTULO VII. 



De la diferencia que ovo en Guadalupe entre el cardenal Don 
Fr. Francisco Ximenez y el deán de Lobayna sobre la mo- 
fiera que habían de tener en el gobernar. 



Ovo ansimismo algana diferencia entre el cardenal de 
Es^iaña D. Fr. Francisco Ximenez y Embajador del Prín* 
cipe Adriano, deán de Lobayna, sobre la gobernación 
de estos reinos entretanto qae el Príncipe venia ; porqne 
el Embajador decia qae le pertenescia por el poder que 
del Principe tenia de antes que el Rey Católico fallesciese; 
porqne como ya se sabía en Flándes la enfermedad del 
Rey 9 no solo envió el Embajador á negociar con el Rey, 
pero también trajo poder para tomar la posesión de los 
reinos si fallesciese , y para gobernarlos hasta que el Pr(0' 
cipe proveyese , lo cnal se debía hacer como es dicho. El 
cardenal de España alegaba qne por el testamento del 
Rey Católico él debía gobernar hasta que informado el 
Príncipe de la muerte de sn abuelo , y de lo que habia 
ordenado en sn testamento, mandase aquello que fuese 
servido; y decía que el Embajador no debia gobernar por 
ser extranjero según la cláusula del testamento de la Reina 
y exposición de las leyes del reino ; porque el poder qne 
presentaba era dado en tiempo que vivía el Rey Católíco« 
á quien por la cláusula del testamento de la Reina su mn-- 
ger, propietaria de los reinos, le pertenecía la gobernación 
hasta ser el Príncipe de veinte años, é ansí se decía que el 
poder no valía por ser dado en tiempo que el Rey Católico 
vivía, por lo qne nuevamente sucedía por la disposición 



367 

del (estatnenlo del Rey Calólíco , de que aon el PrÍDcípe 
no era ioformado , como convenia. Sobre esta diferencia 
pasaron algunas pláticas entre los dos allí en Guadalupe, 
é al Gn se concordaron de lo consultar con el Principe, 
para que mandase lo que fuese servido , y entre tanto que 
entrambos gobernasen ¿ Qrmase» juntos , é ansí lu bacian 
por entonces. 



CAPITULO VIII. 

Dt ¡o que D. Pedro Portocarrero hizo ch Llnei 



Vino ansimisnio nueva que L). Pedio Portocariero 
habia hecho ciertos levantamientos en la villa de Llere- 
na, enderezados á ocupar el maestrazgo de Sanlingu , si 
pudiera, que estaba vaco por muerte del Key Católico; 
á lo cual, como dicho es, los del Consejo imbiaron al 
alcalde Villafañe con poderes é comisiones bastantes ¡ el 
cual fué y lo apaciguó y castigó tos culpados ; por manera 
que sus malos deseos no hubieron efecto. También hubo 
ansimesmo duda á donde irian á residir los gobernado- 
res ; porque á algunos páresela que debiau ir á una parte 
y á los otros á otra. Ivl Cardenal dijo no irla á lugar que 
no pudiese tener entera libertad en la gobernación , y que 
como por muerte del Rey lodo estaba dudoso, le pares- 
cia que lo mas seguro era su tierra; ó ansí delermiiiaroii 
de ir Á Madrid los gobernadores. 



íí*:J1!J í JLiuJtfi'^J'íi (.í'-i'hI nit^ ,Ju_itj,' iüH'. 



^ 



zm 



CAPÍTULO IX 



Como lo$ gobernadores y Consejo partieron de Guadalupe^ 
y vinieron á residir á Madrid, y de las carias gu€ escri- 
bicron al Principe y él les escribió. 



Eslaudo ansí concluido, el Inranlc y los gobernado- 
res Y ]os del Consejo se partieron de Guadalupe en prio* 
cipio de] mes de hebrero de 1516» y vinieron á la Puente 
del Arzobispo, é ¿ Calera^ donde estuvieron Carnesto- 
lendas , y de allí fueron á Talavera 6 á Madrid , donde 
posaron en las casas de D. Pedro Laso. De aquella vez 
estuvieron allí mas de veinte meses, como parescerá en 
el proceso siguiente. Llegados á Madrid el Infante y el 
Cardenal, y d deán de Lobaina, embajador del Príncipe, 
gobernadores, y el Consejo Real y los otros Consejos y ofi- 
ciales, pasaron algunas cosas que deben aquí ser puestas, 
como ellas acaescieron , para íntroducion de lo que des- 
pués sucedió, y fué así, que los del Consejo, luego que 
llegaron á Madrid, ya fallescidoel Rey D. Fernando, es- 
cribieron al Príncipe lo siguiente. 

Muy al(o y muy poderoso Príncipe nuestro 

Señor. El Presidente y los del Consejo de la Reina, nues- 
tra Señora, madre de V. A. , Consejeros que fuimos del 
Rey D. Felipe, nuestro Señor, de gloriosa memoria, vues- 
tro padre, y del Rey y Reina Católicos, abuelos de V. A., 
besamos vuestros pies y Reates manos. Cuanto sentimos 
el fallescimiento del Rey Católico, tanto damos mucbas 
gracias y loores á nuestro Señor, por suceder V. A. en 
estos reinos, para buena gobernación y próspero régi— 



359 

men de ellos, porque esperamos en nucslru Señor, que 
si hasta aquí han siJo bien regidos y gobernallos, que 
ansf lo serán de aquí adelaulc. Suplicamos liumillnienle 
á V. A. , pues su venida es tan deseada de todos y tan 
necesaria para el bien y sosiego de estos reinos, y de \oi 
□atúrales de ellos, subditos de V. A., tenga por bien de 
venir á ellos, como lo esperamos muy presto, y pues 
somos criados y servidores muy leales de V. A., como lu 
fuimos de vuestros padres y abuelos, nos tenga porta- 
les, para se servir de nosotros. La vida y Kcal estado 
de V. A. guarde nneslro Señor y prospere cou aciesceu- 
lamiento de mayores reinos y señoríos. De Madrid á 20 
de hebrero de 1516 años (1). 



Rescibieron lus tJel t'oiisrjM cii csíe mei}'v> tiempo una caria 
del Principe, fecha en Brmrlas á 14 de Itchrcro, y de- 



" El Pbíscipe— Presidente y los del Consejo, Vo he 
sabido la mnerle y fallescimicnto del muy alto y muy po- 
deroso Uey Católico mi Señor (que Dios tenga en gloría) 
deque he habida grandísimo dolor y sentimiento, ansí 
por la falla que su Heal persona en la cristiandad hará, 
como por la soledad de esos reinos , y también por lu 
utilidad que de su saber, prudencia y gran expcrieuciu 
se me seguía; pero pues así lia placido á nuestro Señor, 
debemos conforuiarnos con su voluntad ; por lo cual y por 
el grande amor y alicíon que á los dichos reinos, como es 

(1) Va colfijada con la (|Ue íiii|jriiiiiú el tieímr SmuluVal vü U 
¡IntoTia <U Curios V, lili. 2, S 3. 



360 

raxoD» tengo, he acordado y determÍDado mnj presto loi 
ir á \er y visitar, y con mi presencia los consolar é ale- 
grar, regir y gobernar, y para con Bincha diligencia se 
hacer, he aparejado todo lo que conviene. Agora yo es* 
cribo á algunos Grandes y Perlados, Caballeros y ciuda- 
des é villas de esos reinos, que asistan y favorezcan al 
Reverendísimo Cardenal de España y á vosotros para la 
gobernación é administración de la justicia, como el dichc 
Bey Católico dejó mandado y ordenado por su testamen< 
to , y obedesciendo y cumpliendo en todo vuestras cartas 
y mandamientos, según que se obedescieron y fueroi 
obedescidas y cumplidas en vida de su Alteza. Mucho o\ 
ruego que de la administración de la justicia y ejecu* 
cíon de ella con el dicho Cardenal , tengáis el cuidado i 
diligencia que de vosotros se espera ; en lo cual muchc 
servicio me haréis , y en lo demás el Reverendo deán d< 
Lobayna, mi embajador, os hablará: dadle entera fé y eré 
dito. De la villa de Bruselas á 14 dias del mes de hebren 
de 1516 años — Yo el Príncipe — Por mandado d^ su Al- 
teza Pedro Ximepez (I).*' 



ADICIÓN 



i Ki»la ciirta viuo coiiolni pura el Re verendisimo Cardenal Ximoncí 

I golierDador^ de la misma fecha ^ que aunque el Señor Galindcz no 1 

'x |)one aquí^ no debe omitirse por ser el fundamento j título de su ge 

iK'rnacion. Pondrcmosla en este lugar como la sac¿ del arcliivo con^ 
píntense el P» Fr, Pedro de Mendoza j Qnintanilla para su j4p¿fi 



(i) Esta carta se podrá ver también en la Vida del Carderii 
Ifimenez^ escrita por el M. Eugenio de Robles, cap. 18, 



ditt Je ¡a Hitr«na fl.l Cardenal, píg. 66, nú.n. i6 , J iÍí.Im el S.-ñor 
Sandorul pura la Jel EmpL-raUor Cárloi V, lib. i, part. i.% pñg. 40, 
j también I3 imprimió D»rincr rn su« Atuilct de Aragón, p:Íg. 6. 

" Reverendissimo en Chrislo padre, cardenal de Es- 
paña, arzobispo de Toledo, prioiado de las EspafLis, 
cbaociller mayor de Castilla , uucstro muy amado amigo 
y moy caro Señor: Avernos sabido el fultecimicnlo del 
muy alio, poderoso, Calóliio lley mi Señor (que Dios 
liene en su gloria) de que tenemos granilísiino dolor é 
senlinaienlo . así por la falta que sa Real persona hará á 
noeslra religión cristiana, como por la soledad qae esos 
reinos ternán; é también porque sabíamos la utilidad c 
acrecenlimienlo que con su vida y saber grande y expe- 
riencia se nos habia de seguir; mas pues ansí ]ilació á 
Uios nnesiro Señor, conformémonos con su querer ¿ 
volanlad. Particularmente avernos visto y entendido la 
buena disposición de su testamento, y especial algunos 
artículos y causas en que muestra bien quien su Alteza era 
y su sania intención y Real conciencia, por donde tene- 
mos esperanza cierta de su salvación, que no es poca con- 
solación para los que sentimos su muerte. Entre las otras 
cosas bien hechas dignas de estimar, avernos visto una 
moy singular que estimamos; dejaren nuestra ausencia 
en Ionio que mandamos proveer la gobernación y admi- 
nistración de la justicia de esos reinos de Castilla , enco- 
mendada á vuestra Persona Reverendísima, que para la 
paz y sosiego de ellos fuú santa obra , y por (al la tene- 
mos. Por cierto (Reverendísimo Señor) aunque su Alteza 
no lo hiciera ni ordenara, quedando á nuestra disposición 
por la noticia cierta y por las relaciones verdaderas i|ue 
tenemos de vuestra limpieza y santos deseos, no pidiera- 



362 

DIOS, ni rogáramos, ni escogiéramos otra persona para 
ello, sabiendo que así camplia al servicio de Dios y núes* 
tro , y al bien y provecho de todos los reinos. Por lo cnal 
luego acordamos y determinamos de escribir á algunos 
Grandes, Perlados y Caballeros , ciudades y villas de ellos* 
rogando y mandando que asistan y favorezcan á vuestra 
Reverendísima Persona, cumpliendo y haciendo y obede- 
ciendo, y haciendo cumplir vuestros mandamientos y del 
Consejo Real , como verán. Muy afectuosamente os roga- 
mos que por nuestro descanso y contentamiento en la ad- 
ministración de la justicia, paz y sosiego de ellos, enten* 
dais y trabajéis como siempre lo habéis hecho , en tanto 
qué vaya en persona á los visitar y consolar , regir y go- 
bernar , que será muy presto é placiendo á Dios ; para lo 
cual con mucha diligencia se apareja lo conveniente. Y 
ansimismo os rogamos que continuamente nos escribáis 
y aviséis, dándonos vuestro consejo y parecer: lo cual re- 
cibiremos como de padre, así por la obligación que nos 
quedó de vuestra lealtad é fidelidad cerca del servicio del 
Serenísimo Rey D. Felipe nuestro padre (que santa gloria 
haya ) cuando fué á esos reinos, como por el intimo amor 
que de vuestra Reverendísima Persona tenemos, y gran 
confianza de vuestra bondad. En lo demás el Reverendo 
Dean de Lobayna, nuestro embajador, vos hablará largo: 
dadle entera fé y creencia , de lo cual recibiremos de vos 
muy singular complacencia. Reverendísimo in Christo pa* 
dre cardenal , muy caro y muy amado amigo. Señor: Dios 
nuestro Señor todos tiemiK)S os aya en su especial guarda 
y recomienda. De la villa de Bruselas á 14 de febrero 
de 1516 — Yo el Príncipe — Antonio de Villegas." 

En el Scíior Sandoval signen oirás dos cartas de 11 j 15 dd 
propio mes I para la viuda Reina Doña Germana y el hifante Don 



363 

Kcinnnilii , lus rimlcs cot iii luii iici 

tii'iitld ni ln.-liiT ñ iL((iii'lhi liisturiu y á 
i|ue viiig pura la Ilciu:i viiiJa. 



SIGUE EL SENUIL GALIKDEZ. 

A la cual carta rfsjion dieron ¡os del Consejo como de yuso 
se dirá , é juiífametUc le fentiadieron <¡xie no st mlltulase 
liey en vida de la Rema, como iodo parece por la caria 
siguiente. 

Muy alto y may poderoso Príocipe nuestro Señor. 
Resceliinios la caria que V. A. nos mandú cscrcbir, la 
cnal nos dio el Ueverendísinio cardenal de España, y ella 
y todo lo que V, A. manda proveer, es tal cual de la Pro- 
videncia divina y mano Real de V. A. lo esperábamos. A 
nuestro Señor sean dadas muchas gracias por no desam- 
parar las Españas , y nos dar (an justo Príncipe, por ser 
tan Señor y caudillo de ellas , y á V. A. besamos los pies y 
Heales manos por la merced que á todos liízo con tan gra- 
ciosa carta , que fué mucho descanso para el dolor y sen- 
timiento que teníamos. Parcsciúnos entre las otras cosas 
dignas de loor, notar mucho el sentimiento que V. A. por 
la Real persona del Rey Católico, vuestro aliuelo, mues- 
tra , y el conoscimientu de sus virtudes ú íntimo amor que 
tenia para con V. A-, cuyo galardón es el que nucsiro Se- 
ñor promete á los hijos obedientes; ii él plega de le cum- 
plir en V. A. y le dar muy largos y muy prósperos años 
de vida como lo deseamos. Vino la carta de V. A. á tan 
buen tiempo para la paz y sosiego de estos reinos que me- 
jor ó mas oportunamente no pudiera venir, porque luego 




S64 

que nuestro Señor llevó para sí al Rey Católico , el conde 
de limeña y D. Pedro üiron, sn hijo» y otros sus vale- 
dores y vasallos de V. A., se juntaron con mucha gente de 
á pie y de á caballo, y alborotaron la provincia de Anda* 
lucía é hicieron muchos daños y escándalos , tomaron y 
dieron causa á que se ocupasen los derechos Reales , y lo 
que mas gravemente es de sentir, y que no se puede de- 
cir sin dolor é mucho sentimiento, que pusieron la lengua 
fea y atrozmente en el Rey Católico , vuestro abuelo ; y 
esto es de creer que hicieron , porque no les dio en su vida 
lo de vuestra sucesión , y los tenia enfrenados , no dándo- 
les lugar que hiciesen estas y otras cosas , para acrescen- 
tar sus casas y estados en mucho perjuicio y grave daño 
de la corona Real de estos reinos , y bien coman de la 
causa pública de ellos. Las dichas turbaciones y escánda- 
los hicieron el dicho conde de limeña y su hijo D. Pedro 
Girón , y los otros sus secuaces y valederos , publicando 
el servicio de V. A., porque con esta color y falsa disimu- 
lación de justicia pudiesen mejor engañar y poner en eje* 
cncion sus malos propósitos , los cuales prosiguieron ha- 
ciendo lo último de potencia: porque crea V. A. que si 
Dios no lo atajara y la mano poderosa de V. A. con el 
buen consejo del Reverendísimo Cardenal y el muy Revé* 
rendo Embajador , y con la buena industria que acá se 
tuvo , estaban los hechos de aquella provincia y de todo 
el reino en disposición muy peligrosa y casi en total per- 
dición. Estos son , muy poderoso Señor, los servicios que 
algunos de estos reinos dan á entender que hacen á V. A. 
¿Qué servicio puede ser del que por su autoridad y en 
menosprecio de la Real , quiebra la paz, perturba la justi- 
cia de vuestros reinos, y toma la hacienda de V. A., y es 
cansa de robos y daños en el reino » mayormente en tal 



3fíS 

tiempo? Crea V. A. ubras y no palabra*, las males han 
de llar teslimonio verdadero de los que son fieles y servi- 
dores verdaderos, ó no lo son. Bsla es la aslncia que los 
malos en estos reinos siempre han tenido y tienen de ser 
quejosos del que de presente reina, y procuran amistad 
con el (|ue ha de venir, por poner discordia para poder 
mas libremente tiranizar et reino; que cuando no pneden 
hallar coniradirion y oposición de Reyes de presente , bns- 
can los do futuro. Y tenga V, A. por mny cierto , que de 
lo que hasta arjui han usado ellos y otros con el Rey Ca- 
tólico, y los otros Reyes vuestros pro^nitores de gloriosa 
memoria, que aquello procurarán con V. A. si no son 
castillados, porque como los buenos y fieles tienen ma- 
neras para la buena gobernación <le estos reinos , asi los 
no tales tienen aprendidas y sabidas otras formas y ma- 
neras so color de bien para pimer esciíndalos y divisio- 
nes. Por lanlü , muy poderoso Señor, si V. A. quiere bien 
y pacificamente gobernar estos reinos, como lo espera- 
mos , conviene que lo pasado después que el Itey Católico 
vuestro abuelo fallesció, se castigue según la gravedad 
del hecho y no se disimule ni remita; pues se cometió en 
menosprecio de vuestra llcal justicia. E anst en este vues- 
tro Real Consejo se procederá contra los culpantes, con- 
forme á las leyes del reino , y se imbia para los castigar 
al doctor Cornejo, alcalde de vuestra Casa y Corle , acom- 
pañado como conviene, para que á estos sea castigado, y 
a oíros ejemplos; para que cuando bienaventuradamente 
V. A. venga á estos reinos (lo que suplicamos sea mny 
presto) los halle muy pacíficos , y lodo bien regido y go- 
bernado, como conviene al Ri*al servicio de V. A. 

Aremos entendido que iilgunas personas por buen 
celo del servicio de V. A. le incitan á que se inlilnle 



1 




366 

]aego Aey , lo cnal como artículo moy principal se ha pla- 
ticado en este vnestro Consejo con el cardenal de España 
y el muy Reverendo deán de Lobayna Adriano, vuestro 
embajador, y continuando la fidelidad que á V. A. debe- 
mos y lo que Consejeros de tan alto Príncipe deben amo- 
nestar , que es temor de Dios y verdad , con todo aca- 
tamiento hablando, nos pareció que no lo debia V. A. 
hacer, ni con venia que se hiciese para lo de Dios, ni 
para lo del mundo; porque teniendo V. A. , como tiene 
pacíficamente sin contradicción estos reinos , que en 
efecto , desde luego libremente son vuestros , para man- 
dar en ellos alto á bajo, como V. A. fuere servido, no 
hay necesidad en vida de la Reina nuestra Señora, vues- 
tra madre, de se intitular Rey , pues lo es ; porque aquello 
seria desminnir el honor y reverencia que se debe por 
ley divina y humana á la Reina nuestra Señora, vuestra 
madre , é venir sin fruto ni efecto ninguno contra el 
mandamiento de Dios , que os lia de prosperar y guardar 
para reinar por muchos y largos anos. Y porque por el 
fallescimicnto del Católico Rey, V. A. no ha adquirido 
mas derecho cuanto á esto , que tenia antes , paes estos 
reinos no eran suyos ; y aun paresce que el intitu- 
larse V. A. desde luego Rey podría traer inconvenientes 
y ser muy dañoso para lo qoe conviene al servicio 
de V. A., oponiendo, como opone, contra sí el lítulo de la 
Reina nuestra Señora de que se podria seguir división, j 
siendo, como todo es, una parte hacerse dos, donde los 
que mal quisiesen vivir en estos reinos, y les pesase de la 
paz é unión, tomarían ocasión so color de fidelidad dtt 
servir unos á V. A. y otros á la muy poderosa Reina, 
vuestra madre , como se tiene por experiencia cierta de 
tiempos pasados ; é agora lo porcían por obra el conde 



367 

de Urueña y D. Pedro Girón, sa hijo y sus valedores, los 
cuales por está via con autoridad Real conseguirían el fin 
que deseaban, y que hasta aquí no han podido obtener; 
y no se halla en España que los Reyes de ella pudiesen 
tener verdadera contradicción sino con oposición de otro 
Rey: por donde paresce, que pues la Reina nuestra Se- 
ñora no puede ni lia de hacer contradicción á V. A. en 
sus dias ni después , que V. A. no se la deba hacer en 
el título que tiene , siendo como es desnudo de adminis- 
tración, y porque dello resultarla efecto contrario que lo 
hartan (1). Ansímesmo también el derecho no ayuda para 
que aquello se pudiese justamente hacer, pues su Alteza 
no nasció impedida del todo. Y lo que algunos quieren 
decir que el hijo del Rey se puede llamar Rey en vida de 
su padre , aquello es por sutileza de derecho , y por una 
manera de hablar desnuda, que no quita ni trae el dere-^ 
cho del padre, lo cual no se usa en estos reinos, ni lo su- 
fren las leyes de ellos; y entiéndese cuando con el nom- 
bre no concurre tener el ejercicio de la administración el 
bijo; pero teniendo V. A. esta como la tiene libremente, 
seria quitar el hijo al padre en vida el honor : y si alguna 
vez se ve en España haberse hecho sin justa causa , fué 
por usurpación ó por voluntad del padre , y á V. A. 
hánse de traer los buenos ejemplos y no los malos, de que 
se ofende á Dios ; é ansí hallamos que los hijos , que 
aquello hicieron , reinaron poco y con trabajo y contra- 
dicción. Tenga V. A. bienaventuradamente en vida de la 
muy poderosa Reina nuestra Señora , vuestra madre , la 
gobernación y libre disposición y administración de estos 

(1) Esta clausula falta en el Señor Saiidovai ; y h siguiente va 
pervertida , debiendo leerse como aquí. 



368 

reinos, que ella no puede ejercer ayudándola, que con 
verdad se puede decir reinar ; pues todo plenamente es 
de V. A. y por el temor de Dios y honor que hijo debe 
dar á su madre, haya por bien de dejalle el titulo entera- 
mente, pues su honor es de V. A» para que después de 
sus dias por muy largos tiempos gloriosamente goce V. A* 
de todo. Y suplicamos á V. A. no mire á nuestro atrevi- 
miento, mas al zelo que tenemos á su servicio, el cual es 
el qne debe ser y el que tuvimos á vuestros padres y 
abuelos, y al bien público de estos reinos. La vida y 
muy Real estado de V. A. guarde nuestro Señor y pros- 
pere largos tiempos con acrescentamiento de mayores 
reinos é señoríos como por V. A- es deseado. De Madrid 
4 de marzo de 1516 años (1)." 

Y porque en lo del título de Rey, el Papa y los Carde- 
nales persuadieron al Principe que se llamase Rey , é ansí 
lo escribieron ellos y otros Príncipes é Potentados de la 
cristiandad , llamándole Rey ; por no tornar atrás y por 
otras utilidades que dello diz que se le seguian , mandó 
despnes de esta determinación de los del Consejo escribir 
á los gobernadores (2) , dándoles á entender que aunque 

(1) Va cotejada coii la impresa por el Señor Sandoval eo el 
logar citado. 

(2) Desde Bruselas á 21 del mismo mes de marzo año 1516; y 
no solo á los gobernadores de Castilla , sino también ¿ los presiden* 
tes y oidores de las dos Chancillerias de Vallado lid y Granada. La 
orden para esta se vé impresa en las Ordenanzas de aqoella ^ de la 
impresión aquí en casa de Santander año 1765, fol. 196 vuelto 
á 197, y dice como se sigue: 

El Rey : Presidente et oidores de la Audiencia et Chancilleria 
que está y reside en la ciudad de Granada. Por algunas causas ne- 
cesarias et muy cumplideras á servicio de Dios y de la muy alta 



'369 

le pesaba de se lo llamar, pero que no podía hacer otra 
cosa, asi por su autoriddil,' bb'Mo'para el provecho del 
reino, y para la repatacion fuera de él ; por eso qne los 
encÉfgiilNi qne elkia por acá procurasen fuese aleado fdr 
Rey. Ei Cardenal lo oomumcó oon los del Consejo, y lo 
pUilicaron muclto, é al (ik visto qile habikn descargudo 
sus conciencias en escribir al Rey su parescer , y q«é no 
embargante aquello, se determinaba en lo contrario por 
ótraíf causas muy justas, que le moiiaÁ bwnó es 'dicho, 
parc|scíóles que no M ftaria otra cosa. , 

ciihay poi^ei^osa Cátb'ólica Reina, m¡ Señera ínáclre y liiio, por 
s^iifós ójñitátís finés:, espéciahnehte p<yi* la - sasteñtacion , conéer- 
«aoion^ imparo y defensa :dé los oíros nnostros reinob y «eSai^os 
«li qiiosu Aliexsie^ YotsuoedeitKM; detonúinaclo y peosuadido por 
nuestro, niay Santo. Podr^* y por.U Majestad del. Efnpf[r9dor».ipi 
Señor , y por otras justas, exortaciones do varones, c^celentos. et 
prudentes y sabios, y aun por hígunas provincias y señoríos eje 
la dicha nuestra sucesión , y porgue aí^únos no lomaban bien el 
ácrescentamiento quo -deeHa te líos ségtfia; ctAiviiio qüc'juAl^ 
iiicnlc coa la Reina GatbóHca, mi Soñara y madre^; YototmnieiiiMil* 
bre y título de Bey i é asi s^baheoho sin hader.oCnir«kiiiovaciaü, 
que esta es ini determinada voluntad. Por ende.a^ord^ dp,p6^.|e 
haccL-saher» qo piira otra cosa, sino porque sé que habréis pía- 
cer y para que sepáis las causas y razones que hubo y las necesi- 
dades que liay : sobre lo cual el Reverendísimo Cardenal dcEspéna 
y mi Embajador, ó qualqutér dé ellos , os hablai^n ó escribMh 
largo de mi parte ; dadles íeniera.fcFy ereeneiai. «De la villa '.de 
Bruselas á ^i dias del mes de marzo de quinientos diez y seis 
años. Yo el Rey—- Por mandado del Roy, Poro Ximencz— Venias 
4Mp«l4w Uoia UD téb^ctcripU qiie 4eei« k) lipUettte: Por él Roy --^ Al Prei^ 
dente et OidoroA de la Cbancillería que*. está y resido* en la cui- 
dad de Gráiind». • A» 

Tomo XVIII. 2 i 



*:iú 7ÍIJÍ ><.'» !íi^ , i'» 'i!» f/l'ii.il :>(ií jIÍ.;»!'»! f'l j;Vi I / . :»n¡-i7 

jCc^ii^iiietli.^andf^f y^fff^fardoáriytM'if }^M%mx\m\1dala\ús 

'»i{ kWfiíldo* 'rt'cni»'! 11^ /' /í iVv \^'\\ '-''., V. ■ -'.! •i .¡'MÍO* i.í!-» 

jiM JP ^r^ai A»¡FiV4iFfiiDc»fCQ<lUiofiiM!ii aczubísfwiilc 
Toledo, y el embajadwuitóeíaiii^jjdleaB 4? L(rf>«]ibai»4K>ai)- 
hao juntos en las casas de D. Pedro Laso de Casulla en 
Madrid. ^icieronJaiUar alK los, Grandor y P^fladqs que 
4 i^ .8az|0iq.SP,,|ijd)ai!o^,M^}^^ 

raate D. Eadriquei Efiriqnezt DAíFadri^oe át .Xoleia^^áa^ 
^fe^deAlbiit I>'«'*Diegef'Paeheb»v marqués y duqM át 
Escaltynfát d' iií)Ért]tíés d(é EÍeMh / Di'Dlegó de R^hs«'y ^h 
obispos' dé Burgos , ' Sigüebza y ÁViVá' y otros ; Los' Go- 
erD^dore8.(}ue estap.an pre^ept^s en' esta junta. inanf|i^j 
jr.9^,^lj>pc.|pr CarJ)^aí^ dci! Cops^aiy de la Caobana ».4^^ 
propusiese' aqnie^l^Begockii^.y .idijefié>k>. que le parescia- ea 
t^4 '7 porque la 'habla ffié' íár^»; «( cororiist'a difd aot»^ 
taéhfe «l'eféct^ de^'^laí (I); Fdé diartés á étitén^^ ptit 
ínüchas razones cuanto cumplfa á'Iá autoridad del Rey y 
bien del reino, qué sa ÁUea^a. selllaníase i intitníasó Rey' 
qo^ ya la ppfta «p .fistab* e^tcira„.;para np se .l^.^rtafOjar, 
liabiéfidoselo llamado prioiaro.'el Papá y io&jGardidnalesi 

-it / ^ ».' '!.!.•<: :.j ■».' .'X-. .11 'if- í.J " " i :U \i' f'. -V. «-I |J' 

.i{i) -¿arjf«iy jien <fiiic(il4d¿ rd£QM«ifttefiiloyld 4kmá: ArgeHsola^én 
«l'Cá|>^20, pá|{.:188';i aunque cree bailable. Qn.caalradiciQa; poique 
habUndo diáho al frineipeen^ la*Qíhií*ea:átlaeion\que.l0;jfiHi>ió.á F.lán^ 
des para persuadirle que no se Uamase Bey , que á mAU^Zu nto Stite 
liabian de traer los malos ejemplos , sino los buenos , se valiese en esta 
ocasión no solo d$ los malos , sífio de los pésimos y de in felice memoria. 



371 

y el Emperador su abuelo, y lus otros polentnJos ile In 
crbliaiíjad , y ¿I liabii'iiduse inlituladu Hey : ftorqile i 
iiu se llamar si |)rin<'ipiit, no Iraia tanto im'on veniente, 
cuanto despuus de liabL>rsulo llamado, (ornar atrás, di* 
qite »e soguiria gran desautoridad , ¿ aun infaniia i w 
persona Ueal de los jnitius que de tal [nadaii7.d el pueblo 
(HMlria decir; y muclio mayor inconveniente se seguía 
cuanto esto era procurado y licdio por sus subditos, y 
(]ue fii en tomar el dicliu título liabia algún defecto, de 
todo liabia sido su Alteza informado plenariamcnto , y lus 
del. Consejo y oíros le habían dicho su paresccr, como 
leales subditos y vasallos lo debían bacer , pues no eran 
mas obligados; y porque babiéiidolu consultado, y sobre 
la consulla, >iendo como vían, su deliberada y dülernii- 
inada vuiunlad de te llaoiBr bey < no habían de resistir 
mas de llamarle Ri^y y «bedescer. pues era ú lodos nutu- 
ria Iti indiepostcion para gobernar do la Keina Üuña Juana, 
su madre, y que nu era nuevo reinar ei liíju con la ma- 
dre, ó con el padre , ó con el liermano juittunietite , por- 
que se bailaba entre otros uinclios ejemplos, que Kiuna, 
Kmi>eralr¡7, había reinado jnniarnente con Coiislouliiio su 
hijo dos años ; aunque después í'l ecbti i ella y reinii solo 
siete años; y ella toind i echar á él é bizute sacar Io6 
ojos. V que e^lo no solo habia pasado en los reibo» ex- 
traños , do que había otros niucbus mas ejemplu9 que 
d<y»ha de. seguir por excusar prolijidad , mas en nuestra 
Kspafia babia acontescido mucbas veces^ jiorque Ctuiksr 
vindü, Uey godo, luvoporbijoá Uece3VÍpdu,.filifii»l reinó 
en España juntamente ron su padre en el reino de Gali- 
eia íl^.j y p. ^ Bermuda rcgiió e^a p. Alop ' 



(i) Qup Itrcoaviiito liubifSM ruiondi) en U 



1 



S78 

iobrÍBo., ovatr» aim^y éets .meité* V- Jft.^Aamirá: moó 
íonlaneate xmi* DvlBaisria w heriiMuio. .D< áloááo/hij» 
ilelcomle D. Raaiioii;deiTulot«, y úfdmée U.^ÁiomOf^qm 
ifamVi TjoWmIo» reinó coo Do&a UiMca ta laadrev D;iE0fw 
•ando ¡el IIl qoe gaoó á Sevilla fué alzado Reyen Valladq* 
lid JMlaineole com Doaa Bereagoela , Seifta de Leo», ep 
audre. Délo cual paresce.no ser noevo, qaerelkijoraaa^ 
j gebierae- jutaoiente con el padre y con la.BMdfOt.l» 
oaal at hallaba baber pasado en Ueaupos aniignoa por wm 
de coalno canias. • • -i 

La priaaera; por osar pación, como aconlesda i Doia 
fiarcía:, qw qinié el reino ¿ D. Alonso el Magno»-' anyvÁ- 
dré, elcnaltaiorié dentro ' de ' tres años , y D» Frveltf iia 
bermano, qne despnes deJ>. 6art<a qdedó; no'mióailb 
uirafto y dos meses, porqbojiyndó al hermano «antHa^'O! 
padre. Y D. Sancho el IV qvíe nsnrpó d reino* eii TidarJft 
an padre D. Alonso X » vítíó poco ; y de esla «lanera 4^ 
nsnrpacioD «o se ha de traer i consecneneia por ser iM«> 
cíia.y reprobada; y no solamente se dice para eferlo db 
eonlái* lo pasadp ; pero para qoe no ae traiga oé eóimei^ 
enencia de lo por Tenir^ . •- < 

La-segonda ea por conseQtimiento del pa3re 6 d«.>lfc 
madre, ó de aquel royo es el reino; y esto es permiso' y 
razonable , eomo se pmeba en los cinco ejemptin.' 

La tercera OMinera es por consenlimiepto delTeio^^ 
llamadas Cortes, como paresce en el último ejémplóv 
cooenrHendo i^vsa razonable. «¡.i 

•La cnarla- cansa es por defecto ^1 qoe rige, coai6 

. ■ • ■ . .- . . j 

padre es noticia aiúy particular, y do se que conste ue olra'pane. 
Hasta aquí habíamos creído que reinaron junios en un trono geno- 
"ral indiriso sobre Cddá la Cspri».' • . • •(< 



373^ 

pairekce^d^el'penúltimo ejemflo^ 'finiiqae algonosqéie^ 
r^Viáecirque son en taloasoméneslerGirtés; lo Mal no 
Itie inconveniente qne asi se^diagav yqne se Han&n parp 
■M^or aegoridad d cautela , como- es dicho etí la tercera 
npneilaiV DO embargante qne etitreUnto paresce que es 
menor inconveniente llamarse Bey y gobernar , que (or<» 
Miralrás^ degradándose de la -digbiéddi qne for >aulor¡- 
dn^' apostólica babia' «ido llamado ;: pnes á so * Saolf dad < y 
á-lcí Santa Sede Apostólica enJre lev q«e no^conoscttá sví* 
períor 'pertenecen semejantes': mat'ertas 'y^ié•del¿rrilill¿^ 
olbn de ellas (( ) / en' esj^cial donde se trata '- ño ^rjaidó 

' • • t 

'■' {íy No lo díria hoy. Y tn iííetUy cá trtonesler <$KierBiit)ftf< lél 
opinión de todos Iba libros^ donde ise^ enoeeotn»' y dcle8t«ria:-oAni# 
nay psligrosa^ ElViqario no pii^de; jejeroer ipas.poWstod qvp.tuy^ 
cuyos veces Jlc va. Nmejri^MfpipulmwfXQín^agf^iru^^^ ^ s^ryíis 
stipra.domtfitim. nec Apostofus svpra cum uui missit illum. lo^eió 
en SUS inslrc^cciones auverii^o Jesu-Crísiq. Este Señor, cuálqaiera 
qac'httbíese'sido la'potesúd'qüb ir^joclé áii fiiirc'i' tío*6]^bi6'¿Íri 
iñ otrello delegó qifé j^ttraménle'Táf'é^pfrKüal i I^Á9óé''d9é$'fneé,'€i 
to oliqfMtyiáy tonversut ronfirmaftatn^híotítiio. No soiBBti6\en qiA 
t^r. Reyes oi poner E^yc^s, aipvflíifaloiwei lé dH^ pp4ei«. j)l$^ 4 
bínenos pasó cop I09 qufo.habb.y ^ eito^job9de^f^¡yja9a}^4<^oti]^€|(^ 
sin meterse á d^idicsi eran justos, ó ileRitimos: Quod.CcBsaris Ccb- 
$ari , quoa Dei Peo. . . . supra cathedram Moifits $ederunt ^cribcB él 
pháiriscBii oninia ergó^iüiícúrnque dtxertntviAis iei^iale él jicitii^il^ 
(fúñáúm ájptra veto tcirum^íiólité* faceré r é'íñimlibÚ \¿ÍY^'\vcfítkbÉA*;ii^ 
vista de^la. enalnada liabicr enlípe trap^sar^tnlíb) enteadiaúfcnto 
hubiera escuchado á los ojos pra sentenciar. El mismo Señor Dios 
hombre do quien sabemos quo' mnmiadedit rUPaUT' in m«n)us,lia<» 
biéndole quoridq levantar lley las ploboB.^8fl4uiyé:ó,loa.tnpiitea por 
evitar el qsoándald y no perjuiÜcareo sos dürcclieá:;á.' losi ac4ualot^ 
reinantes. El. ductor Gnliiider, pues^, /uAycife-osle caso: peor ciuion 
nísta que niriiislro de Estado y Gabinete. Ni ha sido cstecl^úiiico 
error de ese reinado; \ Pbro áqui deVdolorI Si U^Cóusojeroá <Í4 l'^s- 



37« 

de h* refiébKca , (deique fcft^spert «ti io» pdbdiios dafiOi 
por defecto de Rey. .A ^tmde claro w eosoloj^ei; »qitte hi 
qve.se ha propuetla do ee 'DueYo , «la» nraobo^ «nM-ánlrA 
gno y usado enf estos reinos en aemejantes casos ^ y*«Mi 
loleraible considerada hi calidad é iocof^tanciaídel tiempo 
y- el estrado de ioli negocios. ' . i' /- ; n 

' Loego qoe:elDioctor.otoa^al>ado'«Q pl^oposieioft^ 
qtíe álK estaban se diyidiérQBfjk^r^'oe.álAkniratíte'y jlu^ot) 
de Alba no- le» pareatrió: Jbien tqvtfrse iátitlolírseíRéy iVi-f 
vieiida ia Reina su Biadne,^ y^besUbaí ser:<Stibermdqr>cóniQ 
hábiá . qpedado ¿por el teiiamento del Rey C^iólicio.:.!! 
marqués de Villena dijo, qne pues el Rey no demandaba 
consejo, niel se lo daba ; qne fpé. m?nera de evaaion. Ot|-os 
Caballeros se juntaron con la opinión del Cardenal : y >ea? 
lando él negocio en ésta altefraciotf entre las personas qne 
allf estaban , d Gárdeihál cásí enojado díjó: qne iió ^é hábiá' 
de hacer otra cosa /ni él lo cónseníiHa, y qne cuando lie 
idfejlernupase, de, quitalle. el Ktpio de.^ey que bp^iajoiifadoy 
se determinari|i\ á no, )a^ xibedeiicer» ,ni janaás le tener «por. 
Iky ; é ansí con esta determioaeion muy delerteinadb el 
Cardenal f el Ebibajadoi^ htcreron llamar al Correjídor de 
Madrid que sélláiiiábá D;TedroCbreIhi(!], ;j^ mañdárólile 
que luego bicie^ átzii(r pendones por el Rey iliciendo: ÉeáU 
jR^al,^ fieal pof, el Hey p. Carlos mestro Se fipr. El ,cpa| 
acto Toíé .en Madrid ^P este, dichp ano. fiscnbierpin luego, 
eartatt á las Chancillerias y ^ los otros Grandes, ¡quie ea- 

lado y Cámara no ^biaatmiis cíeacia^ que esta, n» reapírakaame-' 
jones dogmas ^ qué.e^traoarófaios ya ?oi la Ínfima plebov de ;los oah-' 
méfiláristas y glosadores síd auixílios, sin^hices? Tánio importa pro* 
mover las ciencias aólidas,.ry no dejarse, pbnder en hs iinieblas de 
b' ignorancia. • ' •»' '..•.! i».:-:-- . • 

(I) En SandotaU QtMrnuik'iADgensela :. 0»uUfli¿: 



376 

iabán«'Aaseole6y'*é á Im DÍodadeslé yilUs' diB<;éslos mub6»j 
para.4u^*'»i^cfiivii^seliy.g«a#dadenjOil ecfla iDancNrii:ii^.f 
:(.;i/.v.EI-fliifyial4o y.tnvbf ptd^iy^ftOjRt^tCI.-CirloA nii^s^ra 
Señor. bsf»»io a€O80¿}^p 91 í. persuadido, ftoir; w^Hr^'HiPjr 
Santo PadtiQ^y f ortb^fiwpeimdor^siL' ahi4eli9,.3rifi(^r jo&iotrgft 
RftjresijliPoleoladpSide Ja ;fHr|6lidnda4l vf t^of i d^iii^- éliwMir 
délItaidraééÍMiliUlar^ UMff , ifiomtíMjfi tf^moffémUf 4»Jk*> 
ceior»;áMtd«sM^ireitm^oopM:idliQ kodf^M Qlrcis 9(ici*«<hii 
dé.áooesiaih {»fie^ Je< pódíi^cbice^, yi ijpf^fpri aM« >[ jai<pf m^ 

«íftLqqe R0di4*>íttfipr «fE«irto^J> g^r«Airittft!5ijy.>plli9s4ft 
que la instancia que sobre esto le bn sidfll JiScJ^obf 9Í4fl 
con mucba importunación , y le han sido representados 
muchos. inconvenifiDl«js ^qae•ide no. Itn Itticcr fie'* le:))pii^an 
seguir; pero su AHeza^ mirando mas"^ lo 4e- Dios, -^at^ 
bonor y reverencia que debe á la muy alta y muy'poáé^^ 
rosa Reina Dota Juana núestira áe'&óra/su úaadi^e, !& al^üyo 
prppiOy no ba. querido tu, quiere ^frép|ar]o, sino juntar 
nen.l,^ con ella ^^é antepoqi^ndoja fiq^^el, Mífik 
ks otras cósase insignias Bc^leSy^.p^g^ndQilA deijida.qqQ 
€onio obediente bi jo' debe\ ¿^ Su 'madrey po^que^ merézoii 
tanVer^su bendibión y dié l^s oír ós^is^s^ prog^tfit&résf Wó^id¿ 
a ésto siótálinéíitc'pom wryiilo de I>fós V'bllénpiSfiliéó, V 
por la autoridad y reputación tan necesaria 4 estos remos, 

4 la Reju)4.n|^e$|r<a,Sewí;a.ii>^W,flvi^^^^ *>l).exvr\la,ft^^a,\j¡ 
trabaja de la .gotMsrnacioli ^é^^dnMflistradQn^'de^^tojústiGi«( 
e\i ellos^ y pGir otT^>muobá8\y^^a2otiáBle8^t!a^sas ^iere j 
Fe place de Sf jiíiitát- eboviti AHfe¿ái yióiiláy'la Wlicitád^dii^ 
la gobernación , y en nombre de Dios toqg poderoso y dei 

reíiiM'de su siioesÍQOt,i juaiMottalftcoib^ibiauty ,4Ua¿>piUj)ft 



376 

poderosa lá Reina Dona Juam nneftra seiiora « su madrev 
todavía dándole la precedencia (1) Real» coimd dicho es, 
roñ íntenrioD é fiVme propósito de la obedescer £ acatar 
y honrar en todo « como miidi^» Reina y señora iiatoral 
de estos reinos. Sobre lo cual nos escribe su Alteáis renu** 
tiéndonos la creoncia i lo qoe de so parte os diremos « 
coino por stt cartn teréis t é ansi por ▼irtnd de la dicha 
éreenoin os lo hacemos saber; certificindoos ansimísno, 
qoe poi* el amor que tiene i estbs reiiios; y p«ra benefidb 
dé ellos, tomará trabnjo de acelerar so partida, para venir 
mny presto áelkW (2);" 

(!) En el Sefior Sandovat sigue: /a ftíeceitencia y honraren ei 
rüulo jr en to^as esotrtts insigmat y- preheminewiasy Reales., como 
dicha ei^ 

(2) El Seíor Sandovol ^¡gae diciendo: Y.junVocop esta carta 
se les envió el ór^en (jne habían de gaajpdar en las proTlsiones y 
despachos qno de alH adelante se librasen y expidiesen , (|a6 h¿ 
bian de decir: Dóñá Juana y D. Cortos ^ su hija^ Rétña y Rey Je 
CdstiUayde León, ífe Af-agon, tte loé klos SicitiaM, de Jet-ksalm, 
de Navarra^ de (¡ranada, de Toledo, dé Falencia i dé Galicia:^ de 
^aflorcm^ de.Seyiflaj^ de Cfrdeñáp de Córffphifdé CCreega.^ de MMt 
ctUf de Joan, .de .los Algarbes, de Algctira, de Cikrjaliw , de lq$ 
Islas de Canaria, de las Islas, Indias r Tierra-Firme del mar Oc~ 
ceano, condes de Pfircclona, señores de Vizcaya y de ¡bolina, dur- 
ques de AiénaS y Ncopátria , 'tímdcs de Ruiscllon y de Cerdaniá, 
Marqúese f de Orls'fdn y de Godrího, áñhiduijués ée ' Austria , dté^ 
quesi de Borgóáa y de BriéaMe, condes dt Ftund^s y de DirútMd 
Y qiie el escrSippo . dijof p ; Yo. fulano escribano de^cásnara de Ju 
aftdicncüi de la, Reina j:^e/ fteyym fdj\ nuesirgs Srñoresi, Iqjiec, cf^ 
ctibir etc. "Desnachóse cu Madrid ái3 de abril de 1516.** Pero crcQ 
que debió decir' 23 : ú lo mepos coi\ ei^ta fecha se comunicó la cor- 
rcspondídite al PrésiJcnté y Oidores de Tá' Cnancillería de Gráñiadit; 
como se ve por el ArebiVo cbróplñlénse 'iy ^KphíiAlct d¿l P. QñtWé- 
njlla p%.^, dondd jxMe sa concta^^nieD ostoF términos: /^^rírÍA/i» 



OTT 



LM'eiialed todos lo goárdaroa. y/ complieron como les 
frié-ftiaiitiadoi liiisfá qw déspiíes de íreriido el Keyá la^ 
Górleis qM Ibviehin ^n Valladolid «lio de 4518 adelnlew 
fué' jorado por Icpdo el reino por Rey-. 



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"^ ElBtaiido én'Madridlos Gobernadores este a|io de 16f 
casi I liego qut 'allf llegaron; tosieron noevá que vediá 
gente del 1ieyJ>. Juan de Labríl sobre Navarra, Jo cual lea 
posó enmiiéhá confusión; asi por no ealar asentada slí 
goberiiadbtl que nnévamenle tenianvcoanoporqoe qo^kan 
biá máiierap^ia poder resistir al 'adversario /y porqnee} 






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coémfiene que en'' las eárnu y of f as 'prwtsianes que se l¿lfrarem¿\Jos\ 
p€cif'arfH tniesn'aufitenaa- és' tn^ui adelnnié., icftgaiá y guar^ci^if^ 
dicka ¿TfíüHS ¡pofo, Íq CU.4I «i. eruiausqs 7<| minuta dci liluh ir. rc^ 
frcndacion en la fonfm siguicujle: Dqfia Jututft, y D, Carlos fie, 
con lo demás que queda arriba. Y al fin : Por ende (u¡itcllo haced 
y no otra cosa. De la villa de Maiirid a Í3' 'dios dé atril íiíOánoil 
A fc que Señores máñdirties. Pránciséus 'Cardíhitiis-^^driaMilili^ 
Jinsbasiaiof'^Bar4icaldp i secreta ^ió¿ y il^tgo Úkci ^Ikuy Rcmf 
rsmdo señor y señores el Presidtkte.y Oidoffslde /n: ^it^ff^ia. ¡j- Vk^th 
cüferta de laifudad fff Qranada. .I^s, CQf r<;sppi)4J9at9p á les ciaclfi^ 




del diá 12^ que dtjó éo][)(m)d de su íiianu Zurita y pablfcíy'Dofnittl' 
OA ]fí% Anides^ (lég. 7S; en qué lo dietr: Atitri ca^ió ó Y/m.' ianiH 



uola^ . •'• . i 



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378 

Gdberaadur diVpsorejv qae:el)Bej^,CálálÍQOi atlMobia Reja- 
do, quo'érá D; iFadrk|D«-4e'Ax^a&a|i iienBanO.del: ooiida 
de.'Siiefadíarv'ciieUn qoeiDU'lNitlIalia^ porqui^ ilf^ciaB Jiaber 
sido proveído por rawníde perfionats qlif^ «le, *f consejfirQO 
al Rey, despaes que el Alcaide de los Donceles, que des- 
pués fué marqués de Gomares, dejó aquel cargo. Estando 
los negocios de Navari'/ehr^sia MKcdltad é peligro mochos 
fueron requeridos, que no quisieron acetar el dicho cargo, 
temiendo 'lo{q|lie;pii4ieivitsec^.8Í Dies^ niiesliy» JSeftor con 
su mano poderosa no lo remediara. En fin fué requerido 
D. Antonio Manrique , duque de Nájera y conde de Tre* 

viito, qur ipor iallesddakolo: d^ D,.Pe4ff»«MBti^iqqe w ^ 

habia ^aqedido en -sq eaaa yií8slado:« aifM pn^ ser.pfiq^e 

los principaleft dell*eiiio.« coiiioipur j»er$q.'|iei:(|i jla. afve^ 

UasfíarUs4e Kavarca á ^^nde pf^U^ Iwei* ^¡¡iné^ij MH^n^ 

mais- presto (Mjy después de' algiHlQS dia/i y.^tlguiíOAtCOSaa 

pasadas €^ lo. acepta ».f:ti{voiei |lklio«tpjr9Q>aftiiiU|t)Hi|all4 

de Noayn , de que no poco sentiniieiilo lomó D. Iñigo 

Fernandez de 'Yelasco « cond^&lable d«4^astí1la ..creyendo 

qué la parcialidad de los Agranionteseii en aqoel reiiM», 

con quien él y sü cá^1a téfliá ; era bajada *é dr^Miinidáf 

y ¿oró este désálinmienló en'tk'éd Cardenal y Góberna-* 

dore3.y «1 Condestable con recusaciones y. otros actos hasta 

que vinosa 'Alt^^^^en Castilla y aun después^ Entre taptQ 

qoe el duque dé í^éjera iba por virey y gobieroadar del 

révód de*Natahra\ >el mdrisoal D. Pedro de NaT.arra, que 

ségúiá fai V^tétt'dél Rey é. Juan y die ta Reina DoAá 

Ci^ilaliíiaL / sjD muger ;. coiiVra el úleito tíóineñajieí núé habia 

b^cbo.al Rey/C2^tó1i(f9.en l^ogroño,^Q apfirejó con alguna' 

infanif^riai ipara. ef^tifur ,?d el dicbp r^íiflq, ,.y .W9.,Pf>Jr. 

aquella párrleqve dif^nCruz»; donde etTor/ope) llernaadi>, 

de Villalva de Plasencia con la infanteria que tonia pava' 



33» 

goarda del dicho reioo , que era mocho meDos gente qae 
la del Mariscal , le salM al «mMÜIéo* j él t los q«e ve- 
nian desbarataron al Mariscal , é i ciertos Caballeros j los 
pusieron en hoida , y pcnndieron al Mariscal ¿ i cierU|S 
Cabaleros j Gcotile^l^iinbccs qnecon ¿I Tenían: lo ^1 
pasó en el BM de inarto del dicho ano, Yel dicho Maris- 
cal y aquellos Caballeros fueron lleTados i la.fortaJeia de 
Atienza, i donde estovieroo mocho tiempo, y de allí foé 
el Mmús^zI p^ttdo i biff^ttaleza de Simancas,, i donde 
estovo presa hasln el aSo de. 1323, y estnndaen la prisión, 
desesperadamen*^ se OM(<í:Cun dp cochillo peqneiio cop^ 
qno se dio por Ja garganta 11]^ .Y este ano por abril y. jopicf 
n^nrieron el dicho Rey J>. Jnan^df Labrít y la dicha Reina 
Oioia CataiKoa so. mogcr (3). 

(1] El S^fior Saodoval ooe sn el lib. S. % 15 habb pasado 'con 

'■■•,■ ' • íf •■•-■ •• f^ ^. "■ • ■ ' -^ ••••»■• 

esta noticia, y aon afegado en apoyo las aienionas Je aquel tiempo, 

albdiébdo sin duda á esta, delfines eñ el lib. Tf , % 2d, dice ffiié 
añ $e dijo pero sí» verdad « y le sapone maerto de roaerte nataral 
en aquella lortaieía , né' sabemos «o fondafneDU>« pero quisiénnMS 
▼«ris. De su hijo del^ mismo nombre qoe cu sus principios adfairié 
al se >»i tí o^dg| Buy de Francia , y deCeodi^ por élU plaza de Fuente^ 
labia en ISBI, cuando la ocuparon los Irsoceses, bace ¿espacü 
grandes elogios , citado lib. 1 1 1 $ ^» diciendo como foé el prihiw 
cipal inslniawnto pura h renditian de elb k ks. anuas espaifebs 
en If de omr^o del afto signieotu 1924^ y como aóastrb Rey le pca» 
dénó « restitayé so estado r hoaofes, le bizuotnis muchos con nmw^ 
eté€8 de bibfto r joros, Frestdenta de órdenes y de su Coos^ 
deCsiadu. 

' 13) Garihay que tuto por debute al Senos Golindcz, y siaropra 
le diUrut^ y siguió en k> que le halló arreglado^ en asta paso su 
aparta de él en el lib. 30, capt 2a) fio, señalando U oaerta dfl 
ley éu ddia martes 17 de jnmo dt este año tSt6. y bdeiaReiiia» 
sn mupsr^.en jnéres 12 de febrerudol signieute ISI7, unu y olni 
en sus estados de Beame : el primero en el caaliBo de Ei^puiabaca* 



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^ ' CAMTULOXIL ' , : 

De la nueva orátnatüa dé genU que el tardeüúl IhH 

" jFrJ Friiñciééo Xiníenezmaiidóhater,^ dt lo qué ie ttíd 

tUctdUS, yde fas' táusaiídt ttTe'prdcftof otras toiai qné 

'-'$é hwtétóft. '■■ ■■ '■ '■■"■' ■■ ■■ •' ' ■• •'■•;* '■'■'' -i-' ■ '■■ ' 

''■fin eslé aüdrüí cátifcnál -D^ Pr. Tniikítséd Xhiteócz;* 
al^óbispó dift Toledo, ¿ohrib^aVtdó iti gdliéHÍadon ' jmita- 
fiíénle coti el Aúkú de Loli^'ynit' 'Adriano /enübajadbr M 
ttéy, SH ¿ynegk;inténíó al^n;^ Aó^bdádes^y^tdír á:argií- 
Ütíi t^bhiíéroVatc^bátaé y'salat^os'qáe llévábéh éli lás'dr- 
denos, y aon hiciera moneda, sino ^^ álgfñnó^ déf Cbhséjo 
qne le iban á la mano, é ansí otras cosas de esta manera, 
éntrelas cuáles novedades qniisotiacér por todo él rétno 
una nineva manera de ordenanza , qoc^ (^ntra^eñ to^ps Jos 

*■»:■' ■ '...)•.. ..;.■•;' ■ , ■ .- : », \ ■ , , • , , . 

auaque oMrps dioeaenMiiaen ,.y ella en-Moivdeniársiiil, eoB;.?Qr 
liercd ámbóa en Saola^Maria de Lesear^ coyi^hijo y;tflio«sar:en.flMS 
derecbds qoedd U. Enríqao de Labrtl, do odad dei4:án6s^fireleoso 
Rey; de Navárca ea adelante^ y sia diítputa Prínjcf^. de Beaüne 
y rXIX conde do Foxw . . .... :: 

' Eoieslo aik) poi* Otoño dia de Shn Gorónimo fué la desgracia^ 
empresa dd Argel contra Barbárit>ja.quu.el cafdenbl Ximeneíi entvió 
eon gruesa armada á cargo del general: Diego de .Vcra^ soldado de 
Wfr felicidad 'en otras faneionea'aniortDrjoe«.€¡onvÍ0<ieu!efl qne de 
los nuestros quedaron cautivos unos 400 y muertos mas de 3,000$ 
aunque- el iCardoM^ coiishléráifdose poop* airoso «en <e¿ila ^m^esa 
qaiso suátmirlo y ■ aiáperarse' con d Rey i reducieñda el ndiwero; 
á GOO. Véanse Saudoval lib. 2, § 2$; Argonsbla cap. M), felpar^ 
dro Olii^labiHb ))¿^i <256 á 256; IDie ««ttf desgraoía dídcudnt» al Papá*. 
Lebn^vy'su^SaAtidad lerc^póiidié «iotí la éiirtade'S de noviembre 
depdtaaie:y'cdnséliMoriaw« uj i*r>iiuit] h . >. íi -ii lA- ■ •!...>>. -ii-- .•<-• 



3gl 

«fieíales é otras personas que fiiescs díspocsUs para las 
ansas, diihloles cierta óriiea ipw kabian de tener, j kacíar 
faw cMf rUs esempriones , y pagábales el capitán , piCaMO J 
mnibor, para qne de conlinnase ejercitasen j nsasen las 
arma». A lo cnal iatrudncir, jendo Tapia natoral de Segó* 
fia por capitán nombrada parn la infantería , <|ae se babia 
de bacer eo Valladolid « f né alli ainy mal tratado j preso, 
ji las rosas de poco en poco se foeion tanto datando , i|ne 
acuella villa se alborotó é amotímS fuera de todos términoa, 
lelándose j rondándole como si estuviera cerrada; j es^ 
tafo a&i mocbos días en qoe ovo asas alborota ( 1 ) basla 



(t] Onile aqví nneiio el Svoor GaKadev por abrvTbr, qne pt^ 
drá tnpiirse por Ío «pe escribe largamente coa oirás mMnonan ét 
aqoel iieoipo eL S«íür SaadkMrd, lib. 1, § l»á JOi Dr lj:»qiK le^ 

salta qae no faé sob VallaJoIid la que n*sistió «*sta oneTa milicb, 
sino tnmLien Burgos, Leoo, Salamanca, Mábga y otras, avallán- 
dolas el Akniraate de Cattiilla, el Condestable , el de BeoaYesle, el 
dwpw de Albo y el maripiés de Astorga , qae U taviefon do 
nm por novedad pei^^nm. Verdad e» qoe VaI!a«UUl bié Uqne 
persistió Ile^n^ > alistar j poner á pwBti> Je ^ n tru , para rvm^ 
tiffo si por íoena se la qoisieae obli«»' á aiUnttirla, basta el aúmero 
«le 30,01)0 hombres de salo sa tierra y catKi», proeba de la pobla- 
ción y bríos coo que eulónces se hallaba. El Cardenal jcobemadur, 
maravillado de esta altivos y hie*^ga6^ b escribió para qoe r«e alUnaM 
y le obedeciese , persoadiéndinselo f¡úr baenos modos. Respondié- 
ronle : Que filos es/aóan mtMjr Uam9S pawm k aí^ertr ^ pen fue u ew»> 
frir sus pwiviifgias qmrrm pasar y. 9mnts« pmr rirwfa qmt mmirs moririam 
tm/os tfae tnnsemiij'/a» Y habitffid4> :mbido que et Cardenal «.*rM:ribia á 
Fláades dando cuenta at Rey , b ciwbii hian tuiíibien U BiisaM> por 
su parte; y b cMt*i copia ei Señor Saciilovui, esiru^iniW pri«i!ipa^ 
mente sa instancia fobreqoír viniese priut4>« p^irqm? i*ra nny se- 
ee»;»no , «'iMno i|Uti mol coati*iil«s coa estas novetbilt^ y «tm el gi»» 
biemd del C^irdenal^ les pareen tyms con s» vooaib m ranjari.-» lodoi. 
(Ion esu n* preso 1 1 tai! ion h icio roa propi<» a RraselaA , y <*£ Principe 



ifae Wiiadf4i^im[^ «^ fd IT él Riíy tMfthy^ Scftdr étíiie 

é%íe^({iMl^(/. ét'a irfViáiláó 'dé<>ll1glr«áft per^Mas^é la Vittá 
yliáhi^ , té^'é«á1é«''M¿dliaé|ivdcieir%é^pttíñei^ éfü affenla 

V«Bad'^lfi^bd;f]d ^^tftfjó/qtíé to»'S6flinjed y Caballeros 
íf^tñbrc&iM^ qodrtaH'TéP Ydí'fiiicblós «ítin'adó» ni ejem- 
tadoi/f <^f^Aé>lés<|Í2r^«>sidiá cfiM^ Siaditt'édhtfa'enós'; á lo 
ftieffós *o(y bré4»a» t^lMt iátit(yi|iod6réti'ló»'|>Mblo8^ pi en 
sus tierras propias como antes que aquella invención se 

J^1^$^ ;^ri6Í.Íntprfn^JbAP,9fl43(ga^tiea.|á.M Pf9pó»to y es- 
•torbahan.ial'CwridenaliiUoieodo i|iieftra- ¡hacer poderoso el 
reinof j íi>'Réy/ eli iD-fcoal'kitabfl^ahRáif! enanto podían. Lo 

..-■•;:'f ii '. > -i- ' rí -i . . . '• . :;í «.i í »;:.•*:.!!». / . .1. •"• • : ¡ ■ 

i: '• /:. !.■;• ' I.*. ." " i'.'í'Ji *'. .;.'-i.; -t. \ i; • ■ • ? 

VespiMidió á Ia vilb didíéado;'^Sé'<i|iaéiguaAeii y sosegasen todoii; 
que él promtXhi eóo e) ayochi Aa Díós <fe ipo«n* presto en Espad*;** 
Por otra* patie^ esdríbió^ al 'iJarddMl) ébcargándole qiie mirase; mu- 
cho por 1$ pae-dktesHos reinos (XNBOile ól^seiespeteba , 5* que eon^ 
'fpa iót pni>iieig^imide ia tfUtm de-f^aüoMid 4»o inmovoMe :co$m* Mas 
nd 'bastó eslO' ipara que el GapdeoahiieJÉse de querer; llevar iideu 
láfile la ejecéoion dé' la- ordbdanz;» : y por el cootrarío estaban k>s 
del reino tan; puestos en no lo eoosentip^ que por elio^ areniura^ 
ráu 'hacietklas y vidas; y ayudaban éiucKos caballeros á la& comu- 
nidades para 00 consentir la ordeniiñzflu Lo. cierto es bai>er sido 
necesario para que 'Valladolid desistiese, ^depusiese las armas- y se 
allanase, el qéo hiciiese lo mismo el Crfirdenál., y que propuesto ya 
é\\ ó- dejad» !á un lado coma tan sospechoso i jcsta. ciudad^, entraséi 
é^ de por médio.y tomaseala maoo con mefli«s roas .suaves el piro 
Gebeiroador, d^n :d/& Lobfyna:.y Mr^ Lasau y escribiéndola las 
^os tartas que bdélanto pono el'Seáor.Garbhjal, con las demás re* 
sullas qi;^. tuve osia asnoto» faNqraUesiá^ Vidladolid 1 prtieba de. lá 
jqstfcta'klb'Sus^prétens&Beei.jf i<| 1.01 y';*.' .ni';- mi . 



I. • ■ : " . I • |. • í 



leroero, dio cansa i fsle leTaDlaniesto qse al^wu» f ecK 
^ve k» ¿t VallaJoIrt lisbübn pénóñs ¿t elkis mÍ5«H« a 
los Gobernadores, liaMabaB roa el pfrsi4eftte arxohispo de 
Gfaaaia^ II. Aatasin de Roiass ipa «• e^aka kieacMi «I 
Cardenal ^ coa al |¿ — m del CoHeJo, ^oa Ir re gaita; el 
raal les decía qoe d Ca^sejo ao anadaba lal« ai la pares- 
cia bieo lo qoe el Cardenal baria ; j esto rprerído ea la Tilla 
por sas aiensageros , se lomaba jraa aodaria ¡ara recelar 
j coalradeeir lo ^ae el Gardaaal Miadihi en a aaibre de sa 
Akcuu T aiOT darasa vid allí caanÉo-daM ao «star coa* 
fmaMi los qaa baa de gobernar, |Mirf|Bec 0»at fajanai ta 
jff i ^f a m A'risaai.dcléfa6Uar eir. Y €oaeslas<ao5aftlaerd#- 
aMJEa: 4|ac al Caadeaal qieriabarar^ caaó « qae aa fné mát^ 
laale, j A'alladolid ptiacipió a dbiiabederer¿ é btlHndaif 
bica coa la iiapaaidadde lo fr i matis erro da' caar ea ^ aa*> 
gaadp %erra da cniíwiatf iil «iiav .aMvor é aas (rave, 
como lo escribiria los qaa coat^rea \m herbas del jiiha da 
20 } 21 hiftia el a&o da láSS»- Y como qoicra qaa no aa 
ba lie alabar lo qoe Valladolíd.bito* ursislieado á los imbi^ 
dos por los Embajadores y Guberaadme^. y poniéndosa ea 
armas, la experiaacia aMtflró. sa barboso raresoer da mis- 
terio ; porqne sia dada « si ^ liampa dOi las Comaoidadca 
los paeblos se bailaran armados v ciarlos en el ejercicio 
müiiar , mucbo mas daao babiara^ porque pediera kt qne 
no se vencieran tan presto coaM» se %encíeroa en Yillalar. 
£J £n que o%o esta ^dborolo se ooalará en el aio signiente. 



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!De3l0^lM> Jtioii'KtfltfdH/iifa (U.€tt^(/ar, Camkiiior mayor, liísd 
« » io6ine na fnlr^gor a Arivalo , forqwi lo daba el Rnf á Ia 
" Re'^né Gtrá^ána^ y de^:fin:q^e tBíeovo^ * t' 

: • ; I . . . ■ 

•'•■'''■ I . ■ ! ■ ' ! ■ : * - • -• -"■':• ' • . í 

*" Gon-esfos IcváDlaiiiieiilos y otros desasosiegpoSt* que 
mochos' t«nian en': sa^' pensamientos y obras ( 'Siifedíd qne 
Juan Velazqoez de íGoofilar; hijo .del liceneifdo Gutierre 
Vbtazqfber, eoitfíersoasion de Dona Mairia 'de VcAasco su 
mvger; serpa^lió^de Madrid por TodwlSaiilés de- este año 
deii&IA para Arévalo«- qne ora tambieh' alcaide de aquella 
-ferialesa'desdie el 'tiempo qn^e *sb peái^ tenia-en' ^fobcma-^ 
don la persona 7 casa de b Se^ra^ Reina Dofía Isabel de 
'Pbrtiigál^hífa del iofanie D.- Jnaflí^ muiger aeganda del Rey 
B. Jnan;H' de Castilla y níadre del Principe D; Alonso y 
déla Reina Católica Doña Isabel,' -de esclarecida tnenioria, 
Unestra Señora. Ef ftñ Snyó era. derender ^ aquella villa y 
foifalvKa de la Rekia Doña= Oermanaí « ^Ojg^er se^nda del 
'Rey Católico D. Fernando ; \a cual protendia qoeera suya 
^por Sfi.vida; por razón qne el'Rey'-Gaiólico mandó á la 
dicha- Reina Germana sumeger en Ñápeles en cuanto vi- 
-Viere treinta mil ducados cada iin año poco mas ó menos, 
(os cuales el Reyl). Carlos nue^roSéñoHcquitóide^Ná'- 
poles, y se los pasó en Castilla, consign<ándolos en Aréva*o 
Madrigal y Olmedo , las cuales villas con la jurisdicion le 
dio en tanto que viviese; y proveyó dendc Flándcs con 
cartas para los Gobernadores qne ansf lo cumpliesen y eje- 
cutasen. Lo cual no mucho le plugo á Juan Velazqucz, qne 
tenia la fortaleza de Arévalo , como la habia tenido el li- 



3SS 

cenciado Goüerre Velazqae, so padre, en vida de la Reina 
Dona Isabel, segunda miiger del Rey D. Jaan, y mucho 
mas pesó á Doña María de Velasco, so muger, que des- 
amaba ya á la Reina Germana, iiabiendo sido poco ánles so 
grande servidora y amiga mas de lo que era honesto, á 
coya causa Juan Velazqucz y su mnger se pusieron en re- 
sistencia contra los mandamientos del Rey y de sus Gober- 
nadores; y Juan Velazquez hizo en Arévalo bastidas y 
otros aparejos para se defender , que no se la tomasen , y 
metió allí mucha gente de pie y á caballo, ansí suya , como 
de algunos Grandes sos amigos y deodos de su muger. En 
la cual rebelación duró muchos meses , que ni bastaron 
cartas de los Gobernadores ni del Rey , hasta que imbió 
el Cardenal al doctor Cornejo, alcalde de Corte, con gente 
que procediese contra él y ejecutase ; el cual procedió, y 
después de muchos autos , Juan Velazquez se apartó de 
aquella rebelión y camino errado que habia tomado y 
derramó la gente , y entregó la fortaleza y villa de Aréva- 
lo, y se vino á Madrid para el Cardenal por junio del afio 
siguiente de 1517 , aunque pobre , gastado, desfavorecido 
y con asaz tristeza por la muerte do Gutierre Velazquez, so 
hijo mayor, que por hebrero antes había fallescido. El Car- 
denal lo rescibió medianamente y ofresció que baria por él 
cerca del Rey como por amigo , é ansí se lo habia ofres- 
cido, é aun muy mas cumplidamente sino que Juan Velaz- 
quez no creyó al Cardenal , ni á otros sos amigos que le 
escribieron muhas veces lo que le cumplia hacer , y ansí 
cuando vino fué fuera de tiempo, ó apremiado que roas 
no pudo hacer. La villa y fortaleza se entregó á on Caba- 
llero aragonés, criado del Rey Católico , que se decía Na* 
barros , el cual la rescibió y tuvo en nombre de la ReJM 
Germana hasta el tiempo de las oooionídadea. 
Tono XVIII. » 



386 



AMO 1517. 



CAPÍTULO XIV. 



Como se apacigtiaron los levantamientos de Valladolid sobre 
la ordenanza nueva que el Cardenal hacia. 



En este año estando los Gobernadores en Madrid, é la 
villa de Valladolid todavía rebelada por la ordenanza que 
el Cardenal quería hacer introducir en estos reinos , vi- 
nieron cartas del Bey para la villa, en creencia de los Go- 
bernadores , en que les mandaba que cesasen en los mo* 
vimientos y se redujesen al servicio de su Alteza y obe- 
diencia de los Gobernadores en sn nombre , por lo cual 
el Cardenal imbió cartas con ciertas personas para la villa 
que tratasen esta paz , la cual dentro de algunos dias fué 
concluida ; porque el Cardenal se apartó de no hacer mas 
la dicha ordenanza. Y Mr. de Laxao y el deán de Lobayna 
escribieron dos cartas á los de Valladolid , una para la 
villa y otra para el Corregidor; la copia de las cuales es 
esta que se sigue. 

'' Cabta á Vallauolid. Muy nobles Señores: Ya ha- 
béis sabido por cartas del Rey nuestro Señor la voluntad 
que su Alteza tiene á la buena gobernación de estos sus 
reinos, y cuanto le ha desplacido y desplace que en ellos 
baya turbaciones y movimientos algunos, los cuales no 
pueden suceder sin daño de sus subditos y mal ejemplo de 
otros pueblos, á quienes S. M. es deudor de la justicia, 
y buen tratamiento de todos como Señor natural : y ansí 
tiene por grave que en esa muy noble villa de Valladolid 



387 

baya acaescido cosa en contrario de esto sobre el hacer de 
ioranteria , qoe el Reverendísimo Cardenal sn Gobernador 
mandó hacer ; y doliéndose de este escándalo movido con 
el celo que los Reyes de gloriosa memoria sos antece* 
sores siempre gobernaron y rigieron estos reinos , y por 
excusar cosa tan dañosa al bien público dellos mandó á 
Mr. Carlos, Señor de Lanoy , su Embajador y Camarlengo 
y del su Consejo, que juntamente con el muy reverendo 
obispo de Torlosa, su Embajador ansimismo, os dijésemos 
y declarásemos su voluntad , y es que manda hacer cierta 
información sobre ello por algunos oidores y alcaldes de 
su Chancilleria , para que visto todo, lo mandara proveer 
como mas convenga al servicio de Dios nuestro Señor 
é suyo, y paz y sosiego de su villa. Por ende nos los di- 
chos Embajadores del Rey nuestro Señor en estos reinos 
de España por virtud de los poderes y creencia que de 
su Alteza tenemos, y usando de ellos, decimos á vos el 
Consejo, Justicia, Regidores, Caballeros, Escuderos, Ofi- 
ciales y Hombres-buenos de la muy noble villa de Valla- 
dolid, como la voluntad de su Alteza es que, luego vista 
esta nuestra carta , dejéis las armas y vos asoseguéis y 
apacigüéis, y no rondéis niveléis, ni andéis juntos en cua« 
drillas , ni hagáis otros movimientos , ni ayuntamientos, 
y estéis en aquel sosiego é quietud que estábades antes 
que la dicha gente se mandase hacer, y no cojáis sisa, ni 
otra imposición alguna que por esa cansa en esa villa sea 
impuesta; mas que todo lo pongáis en aquel punto y est<ido 
en que estaba antes que la dicha gente de infantería se 
comenzase á hacer, hasta tanto qne el Rey nuestro Señor 
mande ver en su Consejo la dicha información, que sobre 
esto ha mandado hacer, y sobre todo provea aquello que 
mas sea servido. Y por la presente entre tanto nos en nom- 



388 

bre de sa Alteza suspendemos el hacer de la dicha gente, 
y todo lo qae de aquello ha naseido 7 sucedido , para que 
no se baga novedad alguna , ni se procederá conlra per-* 
sona alguna de esa dicha villa, ni contra sus bienes por la 
dicha causa , ni lo de ella procedido ni dependiente ; mas 
que cuanto á esto todo esté y estará en el punto y estado 
que estaba antes que se comenzase. Lo cual vos asegu- 
ramos que será ansí de parte de su Alteza , y de la misma 
vos mandamos que guardéis y cumpláis todo lo en esta 
carta contenido so la fidelidad y obligación que á su Alteza 
debéis como sus subditos y naturales. Guarde nuestro Se- 
ñor vuestras muy nobles personas , como deseáis. De Ma- 
dj*id 20 de enero de 1517 años. 

Señor Corregidor: Como veréis por la carta que escri* 
bimos á esa villa , el Rey nuestro Señor quiere ser infor- 
mado como han pasado las cosas de ella sobre el hacer de 
la gente , para lo mandar proveer como convenga á so 
servicióle á la paz y sosiego de todo; y entre tanto su 
Alteza manda la forma que se ha de tener como veréis por 
la dicha carta. Por ende conviene que deis orden , como 
aquello se haga y cumpla sin exceder de ello cosa alguna, 
y como venga á noticia de todos ; é imbiadnos el testimonio 
porque su Alteza sepa comose cumple á su mandado: y ansi 
vos lo decimos y mandamos en nombre de su Alteza. Guar- 
de nuestro Señor vuestra honrada persona. De Madrid á 
20 de enero de 1517.*' 

Y en esta contratación la mayor parte han sido de ecle- 
siásticos y como seglares le suplicaron les diesen Procura- 
dores generales y cuadrillas^ como diz que los ovo en tiempo 
del Rey D. Alonso, el de las Algeciras ; y el Cardenal por 
les complacer , estando en Tordelaguna , se lo concedió é 
la forma de los de Burgos en la elección , con muchas 



389 

prerogalivas , como por el privilegio paresce , el cual él 
confirmó, y ansí del lodo cesó el levaDlamienlo ó motín 
de Valladolid sobre lo de la inrantería nueva (1). 

CAPÍTULO XV. 

De los dos embajadores que en diversos tiempos se imbiaron 
á Castilla de Flándes , y el fin de esto. 

Estando en Madrid el deán de Lobayna , embajador 
y gobernador con el Cardenal, imbiaba sus quejas á Flán- 

(1) De todo esto trató el regidor Juan AntoHnez de Burgos en 
su Historia manuscrita de Valladolid , lib. 1 , cap. 13 y 33. En el 
primero de dichos lugares dice de la instancia de la ciudad para 
que se les diesen Procuradores del Cómun al estilo de otras ciada- 
de» , para que en casos de interés público le promoviesen ellos sin 
necesidad de conmoverse todo el pueblo: fué Ormada por roas 
de 4,000 personas eclesiásticas y seculares , entrando con muchos 
ciudadanos los prebendados de la santa iglesia , los catedráticos de 
la universidad y los religiosos de los conventos. Y aunque en nom- 
bre del ayuntamiento salió á contradecirlo el regidor Diego Berna!, 
se eslimó por el Cardenal gobernador y el Consejo la solicitud, 
mandando que hubiese en Valladolid dos Procuradores del Cómap 
como los habia en Burgos, y con la misma forma de elección. Y 
para que esta constase para primer ejemplo se libró cédula en Al- 
calá á 29 de junio de este año 1517 antes de venir el Rey á Espafia 
para que D. Pedro de Castilla, corregidor á la sazón de aquella 
ciudad, capital de Castilla, enviase testimonio de ella, como lo eje- 
cutó en 1.** de agosto, y en su virtud se procedió en Valladolid ¿ la 
primera elección de Procuradores , y se la confirmó esto privile- 
gio por el Señor D. Felipe 11, por otro en Madrid ú 18 de mayo 
de 1565, que aunque tuvo después alguna interrupción , por fin s 
restableció en 1618 por ejecutoria de esta Chancillería , desde cuyo 
tiempo siguió basta hoy sin nereÉMl.^ 



ét% iicitmio ^¡mt m9iÍ9 pnilii facer, 
facñ UA», j mmie étjA^ ífvafacBle 
Versariui ; ; e§ veráa4 ^«e el Canéeaol mo 
¿e d 4«afl de Ix^iaa es aquelb» cosas ^«e á ¿I k 
retru qt»e]^fto ¡fas Liea ^aiadb§, assqve le cscrAm 4e 
Fláftde^ qoe 1» biriefc. Y q«eríea4o Vr. de Xesres j 
lof qoe estafas ros d Bej deswavir d poder dd Carde- 
sal por «sa masera liosesta , hicieros fse se faiiiase otro 
isobersador , qse foé os eafallero qoe se Ilaaufa Hosisr 
de Laxao , qse fabía sido de la cástara dd Rey D. fkt- 
lipe, padre del Ber D. Carlos ssesfro Sefior, rrejesdo 
que jirsiisdose otro ros el deas de LofaTsa, se desfaria 
} díssiisoiria el poder del Cardesal , t para qse avisase 
de las cosas é islere^es de eslas partes ; el csal tíso i Ma- 
drid eslrasle coaresoia , j se aposestó joslasiesle ros d 
Cardesal t Deas es las rasas de D. Pedro Laso, i dosde 
le foeroB dados smcbos avisos de los cuales algssos imlsó 
al Bej, j á Mr. de Xeores j i oíros qoe estafas es 
Fláodes; pero so fasto la venida de esle para disaüosir 
el poder del Cardenal , qoe es lo qoe le parecía so osase 
líbreoieBle es la gobernacios. Pasó la cosa i tanto , qoe 
ovo de venir otro caballero , qoe se llamafa Annestor, 
qoe después foé a Portogal , v ano esto no fasto para qoe 
el Cardenal dejase de hacer lo qoe le paresciese en con- 
tradicion de los tres , antes andando entre el Cardenal y 
ellos algunas diferencias secretas , y qoeriendo todos fir- 
mar « bastó el Cardenal para les quitar qne ninguno de 
ellos firmase las pro% isiones que se despachaban para el 
gobierno del reino en nombre del Bey , y él solo dende 
adelante las despachaba ; y aunque se supo en Flándes, so 
le fué eonlradicho, é ansí se salía con todo lo que deter- 
minafa y le parescia , sin qoe ninguno fuese parte para 



S91 



se lo estorbar ; de lo cual no poca iodignacion secreta se 
concibió eo Flándes , por los qae estabao cerca del Rey, 
como paresció después al 6d. 



CAPITULO XVI. 

De lo que iueedió $obre el prioralo de San Juan enire Dan 
Antonio de Zúñiga , hermano del duque de Be jar ^ y Doii 
Diego de Toledo, hijo del duque de Alba. 



(i) Estando todavía el Infante en Madrid y los Gober- 
nadores con él en este ano de 1517 por el mes de julio, 
acaesció lo del priorato de San Juan, en que el Rey im- 
bió á mandar desde Flándes á los Gobernadores que hicie- 
sen ciertas diligencias con el duque de Alba y con su hijo 
D. Diego de Toledo, y si aquellas no bastasen, que eje- 
cutasen ciertas sentencias y ejecutoriales que se habían 
dado en Corte Romana sobre el dicho priorato en favor de 
D. Antonio de Zúñiga, hermano del duque de Rcjar, como 
parcsce por la carta siguiente: — Carolus, divina favcnte 
clcmcntia, hispaniarum, utriusquc Sicilis el llierus^ilem 
Rex , archidux Austria; , dux Burgundiffi etc. Reverendí- 
simo in Christo Patri Francisco, cardinali Toletano, amioo 
charissimo salutem cum incremento omnis boui. Ucveren* 
disime in Christo Pater: vidimus ea, quos superiuribus 



(1) Kn 20 (lo abril de 1517 csUiIki la Kcin«i \Mui Ju.uia ron i*l 
Consejo en Medina del Campo , y ulli libró la cédula (|iie osla en lus 
Ordenanzas tic ia (liancillcna He yalUuMul , lib. 1 , til. 2, n. (K), 
fol. 20 vuelto. 



89» 

diebns P. V. de priorato Sancli JoaDnis hieroaolymilani 
regnoram nostrorom accoraté scripsU, qood approbaví- 
mas et sommoperé laadamas. Qoibos in príyato consilio 
nostro diligenler inspectis el discassis matará et lirmá de- 
liberatione , stalaímas ob magnílodineni caoss, et ob dig* 
nitalem conlendentiom , tentare prias omnía , sical bac- 
tenas fecimas qnam qnidqnam ex rigore jnris deGnire. 
Idcircó bamanitate nostra dignom daximos imprimis prio- 
ratam ipsam com forlalitüs, oppidis et reditibos» et pro- 
ventíbos in manibos nostris assamere , fructosqne ejas pro 
arbitrio nostro partibas ministrari jubere. Exbibilis igi- 
tnr nostris litteris crcdentialibns P. V. Reverendissima nná 
cam oratoribos nostris alloqnatnr docem el filium ejos 
D, Didacom de Toleto , si aderit ; significabitqoe ipsis 
aat alteri eorom, banc viam qaam bonis ac maximis res- 
pectibns concepimos , carabitqoe in quantum in se erit, 
ipsis persuadere , ut ulerqne opinioni nostne assentiatur, 
et insuper compromissum amplissimum in personam nos- 
tram regiam cum omni celeritate ad nos transmillat : su- 
mus enim semper bAbituri rationem maximam bonoris, et 
commodi personse sus et ejus universa familifle. Quod si 
fecerit , faciet nobis rem apprimé gratam , et qua nos sibi 
plurimum devinciet. Sin 'minüs* post quindecim dies, 
quos ex clementiá nostrá sibi ad deliberandum accipiet, 
P.V.Reverendissima prsefatum prioratuní nomine nostro, 
ut diximus , assumat , prsGciatque ipsi et castris virum 
seu viros dignos, non suspeptos, el neutri parti affectos. 
Et si, quod non credimus, praefalus Dux ac ejus filius, 
suadente maligno spíritn , mandalis noslris parere nolue- 
rit, horlamur P. V. el injungimus serió praessidcntí , et 
consilio nostro, ut illicó lillerae et sententiae D. Antonii 
de Stuñiga, quas executoriales vocant, cum omni anclo- 



393 

fílate exccQtioDÍ mandentor; ¡d qao factara esl P. V. Re- 
Twradissiiiia rem nobis valdé gratain , gratiáqae nostrá 
mfmi eandem recognoscendam , Deoqae pnesertim qoí 
caá ¡Beolomen lueatnr etc. Datis Braxelis 15 mensis ja- 
narii MDXVII— Yo el Rey— Petras de la Mota. Vista (1). 
Que en efecto , escribiendo al cardenal Fr. Francisco 
XoDenei, qniere decir qoe sn Alteza ba determinado, 
habiendo respecto i la grandeza del negocio y estado de 
las personas entre quien pende , de procurar via de con- 
cordia antes qae seguir rigor y de tomar el priorato con 
sos fortalezas en si, para destribuir entre las partes los 
fmlos de él , como le paresciese. Y que esta via debe pro- 
curar con el Duque ó con su bijo, y también para en efeto 
de esto se ba de negociar que otorguen compromiso en 
80 Alteza con poder cumplidísimo para que luego se im- 
bie , en lo cual le servirán mucho , y que tengan por 
cierto que su Alteza se acordará y habrá respeto en esta 
causa á su honra y provecho. Y si no quieren hacerlo asi, 
manda al Reverendísimo Cardenal , su gobernador, que 
pasados quince dias , que les da de benignidad para deli- 
berar, tome el dicho priorato en nombre de su Alteza y 
ponga alcaides y personas idóneas y sin sospecha á las 
partes. Y si , lo que no es de creer, no obedescieren esto, 
encarga al Reverendísimo Sefior Cardenal , y manda al 
Presidente é á los del Consejo , que luego hagan y ejecu- 



(1) Esta carta la pone en romance el P. Quinlanilla en su Apén^ 
dice y pág. 58, n. 49, como que el Principo llcy la hubiese escrito 
así, y la saca con fecha en Bruselas á 17 de enero en la Indic- 
ción 2.* En lo que se equivoca, porque en 1517 no fue la Indic- 
ción 2.* sino la 5.* Para que fuese la segunda debiera liabcrsc es- 
crito la carta en 1514. 



394 

ten con toda antoridad las ejecatoriales de Roma , que 
D. Antonio de Zúñiga tiene para el dicho priorato. 

A lo cual se opuso el dnqne de Alba y sns parientes 
en favor de D. Diego su hijo; el cnal desde en vida del 
Rey Católico y con su asenso como gobernador de estos 
reinos tenia la provisión del dicho priorato por Rodas, 
diciendo que no debia ser despojado de ella, en especial 
que se pretendia ser el dicho priorato del patronato Real, 
asi por costumbre inmemorial , como por la bulla de Mar- 
tino, concedida al Rey D. Juan II y á sus sucesores. Es- 
tante lo cual , afirmaban que la provisión del dicho Don 
Antonio no valia nada, ni debia ser ejecutada, y que esto 
era cosa que tocaba á la preeminencia Real , á que se de* 
bia oponer el fiscal , como otras muchas veces se habia 
hecho en semejantes casos, y no dar lugar á que se in* 
novase contra ella ; y que demás de esto la provisión del 
dicho D. Antonio habia sido hecha por Roma, y la suya 
por Rodas, y siempre en el Consejo eran favorescidas 
las provisiones de las encomiendas que se hacian por Ro- 
das , como hechas según Dios y orden á personas dignas 
y beneméritas. Por parte del dicho D. Antonio se decia 
que el Rey Católico por favoresccr al dicho D. Diego, le 
habia fecho á él agravio y fuerza notoria ; porque teniendo 
este priorato D. Alvaro de Zúñiga , su tio, pacíficamente 
por privación de Valenzuela que le habia habido en tiempo 
del Rey D. Enrique IV, y queriendo renunciarlo en él, 
y aun habiéndole renunciado, estorvó que no hubiese 
efecto la dicha renunciación, y á su intercesión vino á la 
Mejorada donde el Rey estaba un bailfo cmbiado por cl 
Gran Maestre de Rodas, no á otra cosa, é hizo colación 
del dicho priorato al dicho D. Diego en gran perjuicio é 
agravio del dicho D. Antonio que tenia la dicha renunr 



395 



dación, y qoe la había renunciado i nuestro may Sanio 
Padre , que era superior en las órdenes , en especial que 
DO había podido estorbar el agravio que de hecho el Rey 
Católico se hacia , é á su Santidad le había hecho, y pudo 
hacer la dicha colación, y después había tratado pleito 
con el dicho D. Diego en Corte Romana, y obtenido eje- 
cutoriales en Rota , las cuales habia pedido h su Alteza 
que se ejecutasen , y el Rey dendc Flándes lo habia asi 
mandado. £1 Cardenal gobernador inibió á requerir al 
duque de Alba con algunos buenos medios conforme á la 
carta del Rey , en especial diciéndole que no podía hacer 
sino ejecutar los mandamientos como le era mandado por 
el Rey ; pero que por su respeto y de su hijo y por traer 
los negocios á buen medio , le placía que el Duque nom- 
brase algún caballero ó deudo de su casa que hiciese 
pleito homenaje al Rey , que con esto ¿1 cesaría en el se- 
cuestro y ejecución que le era mandado hacer, y que ansí 
por esta manera quedaba en la posesión su hijo como 
antes. El Duque no tuvo en nada esto, y fué avisado el 
Cardenal , que n su mesa del Duque y |)iiblí('amentc se ha- 
blaba mal de su persona ; y la cosa se trubó de tal manera 
que el Duque y su hijo tentaron de se poner en resisten- 
cía, é imbiaron á Consuegra alguna gente para la defen- 
der; mas el Cardenal que ya estaba de otro propósito, ím- 
bió gente del Rey para la tomar por fuerza , y por capitán 
con ella á D. Hernando de Andrade, el cual fué y no ha- 
lló resistencia que le impidiese , y fué entregada Consue- 
gra, y dióla á la parle de D. Antonio de /iiñ¡;>a como el 
Rey lo mandaba , de la cual fué desapoderado y quitado 
el dicho D. Diego después de muchos años, que había po- 
seído el dicho priorato. Sobre lo cual el duque de Alba se 
quejó al Rey , } el Rey donde algunos días, ya venido en 



396 

España, hiio qoe loaMseB Bwdio, d oul ae M , q«e es- 
trambos foesen priores, j bs mías j partidos se diri^ 
diesen entre ellos en cierta forma j manera , j el Rey 
pagaba cierta pensión al dicho D. Antonio, por lo qoe le 
babia quitado del dicho priorato de S. Juan , para lo dar 
al dicho D. Diego ; pero es cierto qne en Rodas solamente 
tenian por prior al dicho D. Diego. E ans( todo lo que de 
Rodas se imbiaba en Espafia , venia cometido á D. Diego, 
é no al dicho D. Antonio , al cual los Comendadores en 
caso de llamamiento de la orden , no le tenian por prior, 
ni le obedescian como al dicho D. Diego de Toledo; de 
qne se segnian inconvenientes y ann escándalos en qne se 
había de entremeter su Alteza para los remediar. Y ansi 
quedó esta diferencia , hasta que después de algunos anos 
estando el dicho prior D. Antonio en la frontera de Perpí« 
ñan, y alli por Capitán general fallesció arrebatadamente, 
é ansi cesaron del todo las diferencias del priorato de San 
Joan, porque según lo que estaba ya mandado y asentado 
por las partes, por muerte de cualquiera de ellos quedaba 
todo el dicho priorato al otro enteramente, é ansi quedó 
prior D. Diego por muerte de D. Antonio. 



CAPITULO XVll. 

De la$ personas que fueron á Flándes de c$to$ reinos á dar 
avisos y comprar oficios y del daño que de eUo vino. 



Antes que viniese el Rey á España , estando en Flándes, 
luego que el Rey Católico fallesció, fueron allá muchas 
personas , y las mas de ellas bajas , qoe acá por ser conos- 



397 

cidás eran desechadas , con fin de haber oficios y cabida en 
las cosas del reino, y otros i negociar negocios ardaos, en 
qae habían sido repelidos en vida del Rey Católico ; otros 
á indignar y decir mal de otros & quienes no lenian baena 
Toluntad. Y la Terdad es qne para bien del reino y ser* 
vicio del Rey fuera mejor qne nanea fueran allá; por- 
que pusieron las cosas en codicias y avisos, y en malos 
consejos, que de antes los flamencos no sabían nada: de 
lo cual sucedieron muchos males en estos reinos; por lo 
que estos y algunos Grandes, quede secreto favorescieron» 
inventaron y aconsejaron al Rey y ¿ los que con él es- 
taban , que quitasen los del Consejo , que eran hombres de 
letras grandes y experiencia y aprobados en toda vírtod« 
y su fin era porque no hubiese quien dijese la verdad ; 
y aunque no vino en esto Mr. de Xeures, que era el que 
lo gobernaba todo , no por eso dejaron los qne iban de se 
meter en comprar oficios , tanto qne machas veces no bas- 
taban servicios pasados, ni buenas costumbres, ni scien- 
cia, ni experiencia, si no eran acompañados de dinen>s, á 
lo cual daba también mucha causa el Gran Chanciller, que 
se llamaba Juan Salvaje, natural de Brujas, que tenia entre 
otros un Doctor, su familiar, que se llamaba Zuquete, que 
era su medianero para estas ventas ; de lo cual no sabia ni 
entendía nada el Rey, porque todo se lo decían de otra ma- 
ñera de como pasaba; y aun lo peor era, que por se excu- 
sar y prender mas al Rey de secreto le ofrescían parte de 
algunos de estos intereses , de que en verdad negociaban, 
porqnc todo se lo llevaban ellos. Fué la cosa de tal suerte 
que algunos oficios de este reino y del Consejo de la Cá- 
mara se vendieron por dineros, que se dieron al dicho Gran 
Chanciller; é vino á tanto mal , que uno del Ccmsejo en 
nombre de Xeures, según el lo decía, andaba requiriendo 



398 

á todos los qae leDÍao oGcios principales en la Corle, para 
que se compusiesen y que les darian provisiones nuevas, de 
lo cual se hacia suma de veinte mil ducados, que se habian 
de dar al dicho Mr. de Xeures. E ansí lodos ó la mayor 
parle redimiendo su vejación, dejáronse cohechar, y si al- 
guno no lo hizo, le cosió caro; y los que lo vieron saben 
que es eslo verdad. Sabidas por los del Consejo estas y 
otras cosas, escribieron una carta del tenor siguiente. 



Carla de los del Cotuejo. 

Muy alto y muy poderoso Católico Rey nuestro se- 
ñor: Los de vuestro Consejo de Castilla , humildes servido- 
res de V. A., besamos sus Reales manos, y con cuanta 
humildad é acatamiento podemos, decimos : que la fideli- 
dad y zelo con que servimos á vuestros padres y abuelos 
y con lo que agora servimos á V. A. nos obliga á que le 
escribamos nuestro paresccr como fíeles Consejeros, y te- 
niendo solamente respeto al servicio de Dios nuestro Señor 
y de V. A., y al bien de esta vuestra república de Es- 
paña á donde somos naturales , á cuyo buen gobierno 
y regimiento V. A. ha sido llamado por Dios, porque con 
lo decir é avisar agora á V. A. no nos sea, ni pueda ser 
adelante, imputado cargo ni culpa alguna. Los Grandes, 
Príncipes y Reyes como V. A., muy poderoso Señor, tanto 
en el acatamiento de Dios y de las gentes son Reyes, 
cnanto bien rigen y gobiernan; lo cual señaladamente está 
en la buena elección é nombramiento de las personas, que 
le han de ayudar á llevar tan grande carga ; porque sin 
ayuda de muchos, por perfectos y dolados que ellos sean 
de virtudes 9 no lo podrian llevar. Y dejados aparte los 



390 

ejemplos antiguos enlre otros vuestros progenitores, que 
en esto tuvieron gran advertencia , fué el uno el Rey Dott 
Enrique III , que fué tercer abuelo de V. A., el cual siendo 
impedido de su persona por grandes emfermedades que 
tuvo en su juventud, amó tanto á las personas virtuosas/ 
de letras y conciencia, aprobadas en buenas costumbres^ 
que con ellas rigió y gobernó estos reinos en mucha paz y 
justicia; porque ansi sabia conosccr los buenos varones, 
que donde quiera que estaban, los llamaba y bonraba, 
premiándoles ; y con esta arte su estado , hacienda y casa 
Real y la justicia fué todo tan bien regido y gobernado, 
que de él han tomado y toman ejemplo después acá sus su* 
cesores. Como por el contrario se vio muy claro en tiempo 
del Rey D. Enrique IV, vuestro tio, por algunas personas 
no tales , que consigo rescibió , que bastaron para confun- 
dir lo escuro y profundo do ellos. Y no es menester tratar 
ejemplos muy antiguos', de que los libros están llenos, 
baste que el Rey y la Reina Católicos , de inmortal memo- 
ria, vuestros abuelos, fueron en esto tan excelentes, que 
sobrepujaron á sus antepasados; porque todos lo vimos y 
sabemos que muchas veces dejaban de tomar á sus cria* 
dos para los cargos y administración del reino, y los da-> 
han á los extraños que conoscian si tenian concepto de sus 
virtudes, habilidad y confianza, que por ellos serian mejor 
administrados , y excluían á los que procuraban los oficios, 
y á otros que no los qnerian llamaban para ellos ; y ansi 
en su tiempo nunca se pecó en la ley U(bc lex ff. ad i. Jtu 
liam de ambiíu , que no fuese severísimamente castigado^ 
lo cual por los pecados de todos no vemos , que de pocos 
dias á esta parte se guarde así. Tenian asimismo grande 
vigilancia de no subir á nadie de goliie; mas guardando 
siempre aquella gran prudencia y moderación de que otros 



400 

Principes se halla primero haber osado, probaban los hom- 
bres, y poco á poco como sos obras respondían, eran 
socesiyamenle colocados en otras administraciones y ofi- 
cios mayores y de mas confianza , y aon proveían qoe 
las calidades de las personas conviniesen en todo con los 
negocios que les hablan de cometer; lo coal hacían tan 
bien y sabia y discretamente qoe las personas eran ansí 
proporcionadas á los oficios, y negocios que no habia ni 
podia haber disonancia ni contradicción algooa. Y esta 
manera de gobernar, moy poderoso Señor, es la qoe Dios 
qniere y la república ama , alcanzaron por mocho discnrso 
de tiempo qae bien aventuradamente reinaron , y por ex- 
periencia de grandes hechos qoe pasaron por sos manos; 
donde conoscieron claro de cnanto préselo y estima es la 
elección de boenas personas , y cuan dañosa y perniciosa 
la de no tales. E ansí con estas artes , teniendo fin al ser- 
vicio de Dios y bien de sus subditos, proveyendo á los ofi- 
cios y no á las personas, libraron sus gentes de grandes 
tiranías , males y daños é injusticias , en que estos reinos 
estaban puestos, con la ayuda de Dios y buen consejo de 
las personas que tan sabiamente elegían , i quienes se- 
guían en sus consejos y paresceres, los dejaron á V. A. 
tan pacíficos, prósperos y acrescentados y bien regidos 
como V. A. los halló cuando en ellos bien aventurada- 
mente sucedió. Y pues nuestro Señor dotó á V. A. de tan 
buen natural y claro juicio, y otras muchas y singulares 
virtudes, que acompañan y esclarecen vuestra Real Per- 
sona con que podrá conoscer, siendo servido, todo lo qoe 
decimos ser verdad , y el daño que se podría seguir de no 
lo hacer, y la ofensa que á Dios nuestro Señor á quien nada 
se le esconde se hace , pues es cierto que la mala elección 
es culpa grave , y el que elige mal es obligado á todos los 



401 

daños y mal ejemplo que ele la lal elección se sigue. Muy 
hamildemeiile con cuanto acalamtenlo é inslancia podemos 
y debemos, suplicamos ii V. A. que pues que Dios le puso 
en su lugar para bien de la causa pública, agora que las 
cosas liencn remedio, y está V. A. al principio de ellas, 
le plega de lo querer lodo mirar y encaminar al bien pú- 
blico y servicio de Dios y suyo , y como las leyes de cslos 
reinos lo disponen ; no teniéndolo en poco , pues es la 
mayor cosa de todas y de que mas provecho ti daño se po- 
dría adelante seguir ( 1 ). Suplicamos á V. A. perdone nues- 
tro atrcviniíenlo, que procede de la afición y deseo que 
tenemos al servicio de V. A. y bien de estos reinos, coya 
vida y Real Estado etc. 

Pero ni bastó esto para refrenar la codicia del gran 
Cbanciller para que aun ya venido el Rey á estos reinos 
cesase de vender los oficios y negocios; tanto que se dijo 
públicamente, que en cuatro meses había imbíado á su 
tierra cincuenta mil ducados de que después se siguieran 
grandes daños y movimientos en estos reinos , primero 
en las voluntades de las gentes, y después de vuelto el 
Rey al condado de Flándes , en obras y hcclms, y no sin 
causa; porque el derecho dice, y la experiencia muestra, 
que del vender de los oficios, se siguen levantamientos y 
disensiones en los pueblos, 

(1) [Insta aquí la extracta en relación el Señor SandoTa) en In 
Hitloria det misma k quien se escribe, lib. 3, § kO, con la cuid \a 
C(iteju<t;i , aun(|iii> a<|iiHlii se pnrdo ripjornr murho por csla. >' ' 



iO% 



capítulo XVIII. 



De algunaí cMa$ que pasaron en el tratado de Noyon^ ánte$ 
que $u Alteza viniese á España ^ y de la ida de Xeures 
á Francia sobre lo de Navarra y otras cosas. 



En este tiempo el Rey noestro Se&or escribió á los 
Gobernadores desde Flándes , haciéndoles saber como por 
el tratado que se habia tenido en Noyon (1) por su parte 
y del Rey de Francia se habia concluido la paz, y en- 
tre otros capítulos que se contienen en el dicho trata- 
do , se decia que su Alteza diese al Rey de Francia por 
lo de Ñapóles cien mili coronas de oro cada año en esta 
manera hasta que se casase con Madama Claudia, hija 
del Rey de Francia , con quien se capituló que se casase 
siendo de edad. Y en lo del reino de Navarra, que el 
Rey nuestro Señor baria con D. Enrique de Labrit, hijo 
del Rey D. Juan y de la Reina Doña Catalina, la satis- 

(I) Ciudad entre Langrés, Borgoña y Picardía, á 23 de agosto 
dé este ano i5t6, que llamaron con vanidad los que le hicieron, 
lá paz universal, aunque ni particular lo fué ella mucho. Estuvieron 
comisarios de parte de nuestro Principe Rey , Monsiur de Xeures 
su camarero y Juan Selvagio su canciller , y por el Rey Francisco, 
el obispo de París y el gran maestre de Francia Artos Boysin , ayo 
que habia sido suyo y entonces su mas confidente consejero. Los 
capítulos los refieren con mas extensión el Señor Sandoval y Ar^ 
gensola, el primero en el lib. 2, § 36, y el segundo en el lib. I, 
cap. 11 y 26. Comunicadas por nuestro Principe estas paces á su 
Corte de Madrid , se pregonaron en ella en 10 del siguiente mes de 
septiembre, como en el 11 lo avisa el secretario Varacaldo al Pre- 
sidente de Granada. 



403 

Taccion qac Uebiese; por manern ([ue hubiese causa de 
se contentar razuiiablemcnle. Y es de saber , que después 
sobre lo <le Navarra, en cumplimiento de lo asentado, el 
Re; nuestro Señor ovo de ínibiar desde Barcelona , á don- 
de tenia Corles, el año 1SI9, á Mr. de Xeures, al Gran 
Canciltcr, al Conieiiilador mayor Je Castilla, al obispo 
Mola, al Dr. Carbajal del Consejo, al prior de San Juan 
D. Antonio de Zúfiiga y otros Letrados y Caballeros, y 
muy buena compañía con ellos; los cuales Tueron á Mom- 
pellcr, á donde estaban los dos Presidentes de Francia, 
porque allí estaba señalada la Dieta por la nna parte y la 
otra, por lomar medio razonable, y se liablú y disputó 
por la parle del procurador de D. Enrique: ansimismo 
fué respondido por los que allí estaban por la parte de 
España; pero con la muerte del Mayordomo mayor de 
Francia , que allí fallesció, quedó el negocio sin ronriu- 
sion , y por ventura fué mejor: como quiera que sea en 
estos reinos no se tuvieron por buenos los capítulos. Lo 
ano, porque ludos creían que era forma ó ringimicnto 
para entregar el reino de Navarra al Rey de Francia, ó 
á D. Enrique de Labril , de que mucho desplacía á todos 
comunmente, según los gastos y trabajos que eslos rei- 
nos Iiabian sufiido en lo conquistar y conservar, y por 
tener título justo á él. Lo otro paresció cosa muy grave 
poner tan gran tributo sobre estos reinos, haciéndolos 
pecheros al Rey de Francia , no habiendo razón para dar 
nada, pues su Alteza los habia heredado así á ellos como 
i Ñapóles, libres. Y es verdad que se pagaron una vez 
estas ciiieo mili coronas de los dineros que el cardonal 
D. Fr. Francisco Ximenez dejó á su fallesciniicnto. Tú- 
vose ansimesmo después por cosa muy grave, no pensada 
ni mirada, ir Mr. de Xeures mti la rompañía que llevó 




»04 

(te Espá&a á hablar ni tratar en concierto dentro del 
reino de Francia, á donde no se podría libre ni ignal« 
mente tratar ni platicar lo qne tocaba al Bey nuestro 
Sefior y á estos reinos , y los que Fueron se pensó serian 
todos presos , sino que Dios y la presteza que se tuvo en 
la vuelta no dieron á ello lugar. Y sin duda la cosa no 
fué muy bien mirada , hacer tan mala asignación de lu- 
gar á donde se habia de hacer lo que los franceses qni-> 
siesen, ó habian de rescibir daño, siendo el fugar tan 
dentro en Francia (1). Pero dejemos esto y tornemos á 
nuestro propósito. 

(1) Esta relacípn es la que sigue el Señor Sandoval, lib. 3, 
§ 34, sin duda por no haber tepido presente otra. Al contrario el 
analista Argensola, como disfrutó los archivos do la corona de 
Aragón , añade aquí circunstancias en disculpa de Xeures, culpado 
de haber admitido el congreso eii Mompelfer. Primera , que en sus 
principios la junta se determinó para Perpiñan en Cataluña dentro 
de España. Segunda , que habiendo concurrido allí los comisarios 
¿ h entrada de abril con noticia que tuvieron de quedar enfermo 
en Mompeller el principal de los de Francia, Mr. Boysin , les fué 
preciso trasladarse allá para tratar con él y no perder el tiempo. 
Tercera, que habiéndose debalido allí larga y delicadamente por 
los grandes jurisconsultos asistentes el derecho del reino de Na- 
varra entre el Rey de España y el pretendiente de aquella corona 
D. Enrique de Labrit, Principe de Bearne, con continuos avisos 
de lo que pasaba, y pensamientos que se de^cubrian á una y otra 
Qorte, por fin después de dos meses de conferencia nada se pudo 
resolver, y el congreso se disolvió por suceder á este tiempo la 
muerte de Mr. Boysin. Véase lib. I , cap. 71. 



CAPÍTULO XIX. 

Dt lat carlaí <¡ue ios del Consfjo fsníííifroii al Hry tobrt 
muchas cotas , en especial para que liitíesc , y subre 
las insolencias dtl conde de l'rfña, y para que no man- 
dase suspender la justicia de las parles. 

Los ilel Cunscju escribieron á su Allcza muy á ma- 
nado, suplicándole qnc vista la necesidad qne tiabía de 
su Real Persona en eslus reinos, le pluguiese en breve 
de venir á ellus para los regir y gobernar. V porque su 
Alteza se estaba alargando la venida, le tornaron á es- 
cribir sobre lo mismo, liaciéndole saber las cosas que el 
conde de Ureña bacía, continuando loque comenzó en la 
Andalucía ; y ansimisnio te aconsejaruD que no baga so- 
breseer en los negocios de la justicia de las partes, es- 
pecialmente en el pleito que Gutierre de Quijada trata 
con el conde de Ureña ; como todo paresce por la caria 
siguiente : 

May alto y muy poderoso Rey nuestro Seiiur : Itcsci- 
bimos la carta de V. A. por la cual nos liacc saber las cau- 
sas de la dilación de su venida al presente á estos reinos, 
y por ello besamos los pies y Reales m.inos de V. A., 
aunque sentimos la ausencia y dilación, cuanto es razun 
qne ta sintamos, como es verdad que todos vuestros sub- 
ditos generalmente lo lian sentido y sienten , porque se 
tienen en esto por desamparados y liuérfanos casi , ca- 
resciendo de la presencia Keal de V. A. que es lo que 
mas gravemente se debe sentir i |>ues «oii ella todos se- 
riamos muy alegres y consolados dil los trabajo:» pasad 
y la república de eslus reinos se tcrnla por 



406 

aventurada , por ser regida y gobernada por mano de tan 
Calólico y excelente y juslo Bey y Señor; mas conside- 
rando cuanta razón tiene , y las causas porque V. A. se 
mueve á diferir su partida, nos queda algún consuelo 
con la cierta esperanza que V. A. pone para la prima- 
vera , la cnal tenemos en grande y señalada merced , y le 
suplicamos muy humildemente por el bien de estos sus 
reinos , lo ponga en efecto , como por letra nos lo cer- 
tifica , porqne en verdad esto solo mas que otra cosa se- 
ñaladamente cumple á vuestro servicio, y en este medio 
porque V. A. mas libre de ocupación é con mayor reposo 
pueda entender en la buena expedición de los negocios 
de allá , pues son tales y de tanta calidad y peso , ter- 
nemos mucho cuidado y diligencia, cuanto en nos fuere, 
para que lo de acá se haga , y esté todo bien regido y 
gobernado , ansi en la pacificación de estos reinos , como 
en la administración y ejecución de la justicia, como 
conviene al servicio de Dios y de V. A. 

Estando escribiendo esta nos imvió el Reverendísimo 
Cardenal una carta del Presidente é Oidores de la Chanci* 
Hería Real de Granada , que imbiamos á V. A. original- 
ndente para que la mande ver, porque es bien esté infor- 
mado de todo lo que por acá pasa. Ya V. A. sabe como por 
causa del conde de Ureña se revolvió y alteró toda la pro- 
vincia de Andalucía luego que el Rey Católico fálleselo, 
dando él dicho Conde favor y ayuda á D. Pedro Giron^ su 
hijo, para tomar por fuerza de armas al duque de Medina- 
Sidonia sn estado, que fué el primer movimiento que en 
estos reinos se hizo, como V. A habrá sabido mas larga- 
mente. Después acá no contento con esto, á un oficial de la 
Chancillerta Real de Granada que fué imviado por los Oi- 
dores á él para hacer ciertos autos de justicia , lo hizo pren- 



407 
(ler y luvo preso machos dias, é agora últimamcnle á un 
receptor (I) de la Ctiancillerla de Granada, ycndole á no- 
tificar una carta de emplazamiento con seguro de V. A. 
que los Oidores le dieron, y sin tener acatamiento ú la 
carta de V. A. y seguro , y que era olicial conoscido, dicen 
que fué maltratado y abofeteado y mesado , y le dieron una 
cuchillada en la cabeza, según qac V. A. lo mandara ver 
por la dicha carta. Asimcsmo otro que fué á tierra del 
dicho Conde á ejecutar por los maravedís del servicio 
de V. A fué resistido y le dieron ciertos palos, y le tiraron 
con una ballesta; y en fin se vino sin hacer la dicha eje- 
cución, porque de hecho le tomaron las prendas que ya 
él tenia. Tudas estas cosas y otras que oo se escriben 
á V. A-, son de muy mal ejemplo y dignas de muy gran 
punición y castigo; y los Oidores se duelen de ellas y las 
sienten con mucha razón , porque turban la paz del reino, 
y quiebran vuestras cartas de seguro, selladas con el sello 
Beal é señaladas del Presidente é Oidores, en que está 
toda la autoridad de V. A. y de los reinos. El injuriar y 
maltratar sus oficíales y ministros conoscidos, impedir 
la cobranza de vuestros deruchos, no cumpliendo vuestros 
mandamientos Ueales, es rebelión conuscida, y la cosa 
mas grave que puede suceder en desacato de V. A. Y 
nos parece que no conforma esto con el alzar los pen- 
dones, que dicen que hizo por vacstro servicio , áutcs nos 
paresce que quiere continuar el dicho Conde en liemjio de 
V. A. lo que acostumbraba en tiempo del Hoy y Iteina 
Católicos, vuestros abuelos C^] ; aunque en verdad en 

[1) Saiidoval >licc Helalor. 

(a) Alude ú los ¡ilborulos del .lúu du 13 subre apudurura» de lus 
i'íUdus de Mudina-Siduiiia de que ¡illí i>c lriil4ti.:,¡,i,Ai f Ih-iil 



408 

aquel liempo sus excesos no quedaban sin ponicion é cas« 
tigo , como también agora el Reverendisiroo Cardenal nos 
mostró una carta que V. A. le mandó escribir , para que 
se embiase relación con parecer nuestro de lo que había 
pasado en el pleito de Gutierre de Quixada, que trae 
con el conde de Ureña, sobre ciertos términos « y entre 
tanto se sobreseyese en la determinación del dicho pleito 
hasta que por V. A. visto mandase en el dicho pleito 
lo que fnese su servicio , y lo que -en esto, muy pode^ 
roso Señor, pasa, es lo que imbiamos por una relación 
que va aparte de esta. Y por ella podría V. A. conos* 
cer cuan poca pasión deben tener los que en esto han 
entendido, según las diligencias y miramiento que en 
ello han hecho , y le constará , como la relación que á 
V. A. se hizo por D. Juan de la€ueva , vecino de Xerez^ 
caresció de verdad, el cual fué de acá huyendo por los crí- 
menes y excesos que cometió siendo Regidor de Xerez en 
favor del dicho conde de Urena , en las asonadas de la 
dicha provincia de Andalucía, y las sospechas qne el con- 
de de Ureña dice que tiene contra los del Consejo, es, muy 
poderoso Señor, no solamente contra ellos, mas contra 
todos los buenos jueces de vuestros reinos ; porque sabe 
que no han de permitir ni traspasarla justicia, ni pasa 
en verdad que ellos le tengan enemistad, como él lo 
quiere decir; porque ni ovo ni hay causa para ello. 
Lo que con verdad se puede decir es que los del Con- 
sejo hacen su oficio muy limpbmente , poniendo delante 
el servicio de Dios y de V. A. y el bien de la patria, y 
guardando la justicia á las parles igualmente. A quien 
ellos aborrecen son las malas obras de los que por diver- 
sas vias no se contentan de tiranizar lo de vuestra corona 
Real y escandalisíar el reino; mas querrían , si pudiesen 



409 

(lesaiilorizar y remover los buenos ministros ile la justicia 
que los eonoceii y entienden ; y sus maneras de los tales 
son estas, que cuando uira cosa no pueden hacer, ponen 
mala voz en el reino , diciendo que V. A. manda sobreseer 
la justicia , que es la cosa qne mas los pueblos y todos co- 
munmente sienten, y ile que las gentes resciben mayor 
quebranto; y esto liacen , porque tienen en tanto poner 
la mala voz eo las cosas de justicia , cuanto conseguir lo 
que pretenden. Suplicamos á V. A. muy bumildemente 
qne pues el poder y los reinos tienen de la mano de Dios 
de quien le está principalmente encargada la guarda y 
observancia de la justicia, en la cual los reinos resciben 
firmeza y el poder Keal se aumenta y esfuerza , le plega 
así en esto como en las otras cosas que acá penden entre 
partes qne instan pidiendo justicia , de mandalla bacer 
llanamente sin dar sobroseimienlos, que no se deben dar 
de justicia ni conciencia en perjuicio de la otra parte qne 
clama. Porque crea V, A. según la paz é la justicia tienen 
entre si tanta conformidad el sobreseimiento de la jns- 
licia será sobreseimiento de la paz, lo que Dios no qniera, 
y haciéndose justicia como se Jebe, ninguna cosa con la 
ayuda de Dios puede impedir la paz, con que vuestros 
reinos serán bien regidos y gobernados en paz y justicia, 
y por ello Dios nuestro Sefior prosperará largamente la 
vida y estado Real de V. A., la cual ctc (1). 

(I) Colcjiídn con h del Señor S.indoval, 1¡1>.2, §i2,cn la 
cuül fallan cMusulas enteras. 



I .11 U...»..). ..I ■■.éf..-U >:. 



44a 



f * h • . • » 



CAPITULO .XX. 

• • ..... < . , . 

Como el marqués de Vulena vino á Madrid y la causa for" 
que vino , y de lo que álli pasó , y de los Cardenales que 
el Papa León X creó. 

El marqaés de Villena « viendo que las cosas iban en 
iolal desiroicíon y perdición , vino á Madrid so color de 
estar con el Cardenal y lo acompañar é ayodar en lo que 
faese menester en su gobernación. £ á vueltas de esto 
apretaba la negociación dé! conde de Drena cuanto él po- 
;dia; é hizo venir allí al Conde y en lodo se dio tan buena 
maña , que le reconcilió con el Cardenal , por manera que 
todos los excesos pasados se quedaron sin punición é casr 
ligo, para lo cual mucho ayudó D. Fr. Francisco Ruiz, 
obispo de Avila , criado y compañero del Cardenal • E allí 
se dio. el titulo de conde de San Esteban al hijo del mar- 
qués de Villena » que habia de suceder en su casa. Vino 
tambien<nueva que nuestro muy Santo P. León X habia 
creado 20 Cardenales ó mas, y decíase públicamente que 
reseibia de cada uno para ayuda á sus necesidades diez 
mil ducados; cosa cierto digna dése pensar; sobre que 
en Roma el Paschin y en otras partes otros no dejaban de 
decir algunos motes , y cabia también lo que decia la ley, 
quemquam C. de Episc. et Cler. En la lista que algunos im- 
biaron de {loma de estos Cardenales venia Adriano , deán 
de Lobayna (1) que después inmediatamente fué Pontífice, 



(1) De cuya gracia avisó el Papa á Carlos Y, hallándose ya en 
España y en Yaltadolid por carta de 25 de enero del año siguien- 
te 1518, quinto de su pontificado. Véase la epístola 12, lib. 16 



«1 

y ioa¡6 las insignias en San Pablo de ValladuJid luego qne 
el Rey allí llegó l.i primera vez que YÍno de Flándes. Lo 
cual parescc doro de creer según la santimoDÍa, vida y 
religión de su persona. 



CAPITULO XXL 

Como el Infante y los Gobertiadoreí vinieron Je Jfa<iriíl á 
Aranáa , y dt lo que aUi paió con fl Infante. 

Eslando los hechos en esle eslado , el Infante Don 
Fernando y los Gobernadores y Consejo parlieron de Ma- 

del Bembo, pAg. 418, odie, de León I5W. Hubo otra novedad en 
este año 1517, que puso en conmoción ■ UhIu el clero de tlspaña, 
y fué una nueva décima que pretcndi<S imponerle esle Punlificc con 
scaerdo según ie dijo del Concilio Latcranensc ó pretc\lo de resis- 
tir segnn se dijo al poderoso Turco Sclim, que amenazaba á los 
dominios de Italia y de Id iglesia, y aun á toda la cnsliandud. 
Dondo primero se entendió esla novedad fué en Aragón, cuyo 
arzobispo y virey O, Alonso de Aragón . hijo del difuiilo Rey 
Catútico, juntó en Zaragoza un sino<lo provincial de sus sufragáneos 
pora resistirla, con cnyo acuerdo i>d 4 de jnnio escribió al carde- 
nal Ximcnez, arzobispo de Toledo y gobernador de Castilla, paro 
que ac¿ se hiciese lo mismo, romo en efeclo se ejecutó por todo 
el reino, juntando los melropolitanoEi sus con provincia I es y opo- 
niéndose lodos; y con las fuertes representaciones que hicieron á 
Roma y n Bruselas al Principe Itey , pudieron contener por enton- 
ces este nmngo , disculp&ndosu el Papa y su Corle con qne su Nun- 
cio apostólico en España Juan Rufo, obispo de Cosenza , babia en- 
tendido mal la orden. Pero el Tapa la exigió en Italia y le sirvió 
para defender aqncllas costas, y aun en España se renovó y pre- 
tendia hacer efeclÍTa i los dos años después en el de 1519, como 
se ve por la eficaz y bien fnndada representación que las iglesias 



4rkl para Aranda por agosto de esle aoo, lo6 cuales lle- 
garon a Aranda y se aposentaron en ella ; aunque el Car- 
denal desde Madfid qo iba bien dispoe&lo, é ansi se le 
agravó mas la enfermedad. E por se alegraré aliviar de 
negocios, dende algunos días que llegó á Aranda , se pasó 
al monasterio de la Aguilera , que ora de su orden. Entre 
tanto Juan Velazquez , contador mayor, que babia que- 
dado en Madrid, fálleselo á 12 de este mes de agosto 
casi arrebatadamente. 

Estando el Infante y los Gobernadores en Aranda casi 
en principio de setiembre, el Rey nuestro Señor desde 
Flándes escribió al Cardenal y al deán de Lobayaa, sus 
4jiObernadores , para que quitasen de la compañía del In- 

meiropolitonas , catedrales y religiones de estos reinos dieron en 
ese año á Carlos Y venido ya ¿ ellos, resistiéndola nuevamenle: 
la cual nos conservó el Señor Sandoval en sn Historia^ lib. 3, 
$ 46 , y de que podrán verse los documeolos y noticias qae ponea 
el P. Quintanilla en la del cardenal Ximcnez pág. 2(>8, y en el 
Apéndice pág. 62 y 63, y Argensola en sus Ánale$ de Araron con- 
Itunando ¿ Zurita, cap. 38, pág. 352 á 386, donde copia la ins» 
Irnccion que el arzobispo de Zaragoza , gobernador de aquel reino» 
dirigió á sn ministro en Bruselas á 26 de mayo antecedente, en 
qoe para esforzar su instancia advierte, que habiendo dado cuenta 
al cardenal Xiroenez por Micer Leandro Coscón , estando en Ma- 
drid, le había respondido: '*Que alababa mucho nuestra deter- 
« minacion de haber congregado los sufragáneos prelados de esla 
« nuestra metrópoli, para entender en el remedio de la décima 
« dectmcB que quiere echar su Santidad , y de las reservaciones in 
epectore que de cada dia vienen en perjuicio de los ordinarios é 
«breves, unos encontrados con otros, en mucha desautorización 
« de la Sede Aposlólica y depauperación de pecunias de estos rei- 
« nos de España , é que el Cardenal queria ser iaulo en esta negó- 
.«( ciacion , pues le parecia que no entendemos sino en cosas loa- 
<!(bles y de buQU ejemplo y procomún.** . 



4IS 

fanle al comendador mavor de CaUtrara Gontalo do Gut> 
mao, sa ayo , é i ciertos sobrímis sayos , hijos do Ramiro 
Ñoñez de Gozmao, y á Suero de la Águila « su caballerizo, 
hijo de Doña Isabel de Carbajal, su aya, niuger de Sancho 
del Águila, é á otras ciertas personas; porque decian que 
eslos trataban con algunos Grandes de este reino que fa-- 
voresciesen al Infante. El Cardenal, habida la carta del 
Rey, hizo cerrar las puertas de la villa, y guardólas con 
alguna gente, para que los ya dichos no hiciesen algún 
bullicio é llevasen al Infante : é ansí aunque con alguna 
alteración los ya dichos fueron quitados de la compañía del 
infante, y fué puesto el marqués de Aguilar en lugar del 
Comendador mayor harto contra la voluntad del Infantey 
el cual requirió al Cardenal que le ayudase ó que le hi« 
ciese saber lo que entendia hacer por él en este caso: de 
lo cual el Cardenal se maravilló mucho , temiendo que 
aquellas palabras eran mas sueltas de lo que convenia á 
la edad del Infante; y le dijo, que él no podria dar otra 
ayuda sino cumplir y ejecutar lo que el Rey nuestro Señor 
su hermano le mandaba, y que aquello el también debía 
hacer y haberío por bueno (I); en lo cual pasaron algu- 
nas palabras, de que ni el Infante se tuvo por contento 
del Cardenal , ni el Cardenal de él , porque antes solian 
ser amigos, y así estuvo el Infante en España algunoi 
dias hasta que venido el Rey nuestro Señor fué pasado en 
Flándes, y de allí en Alemania donde está : de lo cual su** 
cedió que después todos, ó la mayor parte de los criados 
del Infante, siguieron á la comunidad. 

(1) Argcnsola con su no bucnn f^ hácin v\ Señor Sandnviil I0 
supone aator original de esta ooticía , y le acusa t\v la (li*tnaMÍnda 
brevedad con que la cuenta, siendo asi que olroH svcvh v,iUi ü (ía- 
Hndez, en quien la tenia primero, y de quien n(|uel la reriliió. 



414 



CAPÍTULO XXII. 

Como el Rey nuestro Señor vino en España. 

El Bey nuestro Señor no se olvidó de la promesa que 
babia hecho de venir presto en estos reinos , y mandó 
aparejar gran flota de navios , que á ello convenian y eran 
menester para semejante caso; lo cual se hizo sin alguna 
dilación; pero hecha la armada estuvo algunos dias á 
punto de lo cual se hubiera seguido dilación , porque ya 
el tiempo entraba en el invierno, tanto que los que con 
él venían le aconsejaban que se quedara este ano en Flan- 
des también como el pasado. Pero su Alteza inspirado por 
Dios siguió solo en esto su parescer de se hacer á la 
vela (1) contra el de muchos que le aconsejaban quedar 

(i) Según Ponto Heutero De16o, lib. 7, pág. 335, Rer. Bel- 
gicar. (Anluer p. 1598) el dta 12 de agosto en el puerto de Mid* 
delbourg, ciudad priacipal de la Zdandia y su isla de Walchren: 
f ^ Ubi justam classem , cui prseerai Adolphus Bargundos , Bever® 
Dominus, paratém habebat, profíciscitur. Sed,, adversa coactas 
tempestate , io duodecimua usque mepsís Aogosti diem exspectare 
cogitur. Tum prosperum nactus ventum , dai vela , felicique usus 
navígatioiie ocio dierum spatio é Zelandia Vniaviciosam apud As- 
fares pervenit, única desiderata cum rebos ómnibus narí, qu» 
medio Occeano fortuito igne oorrepta qaum müla^ei ratíone succorri 
possét, conflagra vit» Eral ea oneraria ingens, generosos Prpce- 
nun Belgarom vehens equos, qoi omnescum stabularíis, equiso- 
nibus ac naulis ad unum períere. Exceptus esl Princeps Carolos 
summo Procerom ac populi gaudio , inter quos prscipuí fuere qui 
priroi aceurrerant, frater Principis Caroli Fcrdinandus Austriacus, 
Conestabilis CasWllaD , Dux Alvs, mullique alii Proceres. Adolfus 
Burgundus , belgarum maris pr^efectus mease novembri cum bél- 
gica classe |n Zelandiam felicitcr est reversus. 



r 



416 

por enlónces. E .insi en hnena hora con prúspero viajo 
desemliarcó en la villa Je* Yillavíciosa , qae es del Princi- 
pado (le Asturias, porqu*^^ se cumpliese lo que niuclio an- 
tes cslaba dicho , i¡ue al c/iorco vicioso vtrnian muchas gen- 
Itt tn caballos de ¡mío y d? madera acompaíiaudo at geri- 
falte ele. (1): lo ciiul algunos interpretaban que ge habia 
de cumplir en Sevilla á que llamaban charco ■vicioso; pero 
mas á la letra se verifico en Villaviciosa (2) y en su puerto 
desembarcó el itey á 27 de septiembre á donde fué resce- 
bido de los hidalgos de aquella tierra, con mucho placer 
é alegría. Venia cou ét la Infanta Doña Leonor, su herma- 
na, y acompañábanlos muchas gentes así de aquellas tier- 
ras como de España, que lialiian ido A Flándes; entre los 
cuales venian Mr. de Xeures, su camarero mayor, que era 
el todo, su canciller Juan Salvage, natural de Bruxas, el 
mayordomo mayor gobernador de Brcsa, Lorenzo fiorrc- 
bol , el caballerizo mayor Charles de Lanoy y Lasao, y 
olrus muchos españoles que Iraia consigo desde Flándcs. 
De Villaviciosa partió su Alteza para S. Vicente de la 
Barquera donde estuvo algunos dias. El cardenal D. Fray 

[1] Bl Señor S^ndova!, que no entendió el lórmino, sacó Cí- 
ñanle. Garibny, lib. 30, cnp. 3, jionc su arribo á Villaviciosa día 
(lomin{;o 19 de setiembre de 1517, y lo mismo dice el Si-ñorSan- 
doval, niitoria de Cárloi F, !ib. 3, §2, pAg. 83 — Lucio Mari- 
neo al lin del l¡b. 2t en latin pone el dia 19, y lo mismo en la 
traducción castellana por todas las letras. Sepúlvcda por quitarse 
de dudas omitió el día y mes. Argensola pag. 425 y Zúoiga pági- 
na i71 lo ponen en el 19. 

(2) Argfnsola pág. 425, por no perder ocasión* de ridiculizar 
al Señor Sandoval le alribuyc haber sido el primer nulor que pu- 
blicó este pronóstico, con no buena fe. pues ¿1 mismo tenia por 
delante & Gatindoz donde ño pudo menos du luberlu Icido, y A<¡ 
quien Sandoval le recibió.i i -i'. ' i'i «i >'ii / >' m>' • :<>iii <t< 



d 



416 

Francisco Xioienez quedó malo en el monasterio de la 
Agailera , y aunque entre él y los del Consejo ovo alguna 
diferencia que se apartaron de él contra sa mandamientOv 
en especial el Presidente D. Antonio de Rojas arzobispo de 
Granada « el Key ímbió á mandar que se volviesen al Car- 
denal , é ansí lo hicieron ; é también quedaron con el Car- 
denal los contadores y oficiales de hacienda. Los del Con- 
sejo de la Cámara que eran el li<«nciado Zapata y el 
doctor Carbajal , creyendo que serian rescebidos en sus 
oficios, según los servicios que en ausencia del Rey ha- 
bían hecho , caminaron con voluntad del Cardenal y sa 
parescer para donde el Rey estaba ; y llegados á Agnilar 
de Campo , rescibieron cartas de parte del Rey , en que 
les mandaba que esperasen allí por la falta de bastimen- 
tos y dificultad de los caminos y posadas: é allí también 
quedaron Antonio de Fonseca contador mayor, y su her- 
mano el obispo de Burgos, y el comendador mayor de 
Castilla Hernando de Vega, i donde esperaron al Rey 
como les era mandado. El licenciado Vargas tesorero y 
del Consejo partió desde Aranda con dineros y llegó a San 
Vicente , donde aunque fué bien rescibido no fué luego 
udmitido que entrase en el consejo que traia. Los que ve- 
nían con el Rey alargaban é detenían el camino cnanto po- 
dían , y echaban fama que el Rey sin venir i Castilla se 
pasaba á Aragón. La causa paresció, porque los flamen- 
cos creyeron y tuvieron que en desembarcando habían de 
venir los Grandes y los pueblos del reino á tomar su Rey, 
y le sacar de su poder. Lo otro que temian al Cardenal, 
que entendería en ordenar la casa, y que quitaría muchos 
de ellos que traian oficios de Flándes, y pornia otros, y 
baria con el Rey algunas cosas que convenían al servicio 
de Dios y suyo y bien de estos reinos, y por esto dilata- 



417 

ban la venida porque el Cardenal no viniese ni avisase ál 
Uey ni le aconsejase. En este medio tiempo el Cardenal 
pasó del monasterio de la Aguilera á Roa con el Consejo, 
donde cada dia se le agravaba mas la enfermedad ; de lo 
cual lenian á menudo gran noticia los que estorbaban es- 
tas vistas t porque del médico que le curaba rescibinn 
grandes avisos cada dia , j hasta qué tiempo podia vivir 
según natura, y por esto alargaban la venida hasta el 
tiempo que el Cardenal fuese muerto , 6 no pudiese verse 
con el Bey; y creyóse que viniendo el tiempo, llegaran á 
Aguilar de Campo, donde el Rey fué rescibido como con- 
venia , é alH los de la Cámara suplicaron al Rey les dejase 
servir sus oficios; pues por muchas cédulas se lo tenian 
prometido é asegurado. El Rey se excusó diciendo que iba 
á Valladolid donde habia de ordenar su casa , que se fue** 
sen allá, que no tuviesen duda que serian rescibidos, por*» 
que si alH los rescibia no se podia excusar lo mesmo con 
Fonscca y el obispo su hermano, y el Comendador mayor 
de Castilla y otros, los cuales también remitia para Va- 
lladolid , y con esta respuesta vinieron suspensos los unos 
y los otros. Pero en este medio tiempo usaban el oficio de 
la Cámara el obispo Mota y D. García de Padilla, que ha- 
bían sido proveidos en Flándes, y dicen que no por bue^ 
ñas maneras que el uno tuvo con Mr. de Xeures, y el 
otro con el gran canciller Juan Salvaje. Llegado ya el 
Rey cerca do Valladolid mandó escribir descartas, la nnn 
para el Cardenal y la otra para el Consejo que viniesen h 
Mojados: en la del Cardenal dccia en efecto que le daba 
gracias por lo pasado , y le rog.iba que se llegase á Moja* 
dos para le aconsejar en la orden de lo que locaba á su 
casa, porque luego se podria volver á descansar; y esta 
carta , dicen , que la hi/o el dicho obispo Mota (á quien no 
Tomo XVIII. 27 



418 

placía qoc el Cardenal se juntase con el Rey) para le faa^ 
cer sin sabor con aquel despedimiento honesto al cabo da 
tantos servicios. Lnego que llegó esta carta el Cardenal 
rescibió alteración y tomóle recia calentura , que en pocos 
días le despachó « y domingo 8 de diciembre dio el ánima 
k Dios , que la crió , en Roa , y fué sepultado en Alcalá de 
llenares en el colegio de San Ildefonso que él edificó (i). 
El cual hiio otros muchos edificios y obras pias , especial- 
mente la iglesia de San Justo , y los colegios y estudio que 
en Alcalá están ; y dotóles magníficamente , y en Tordela- 
guna , y en lllescas , Toledo y otras partes hizo muchas 
cosas. Fué varón de grandes pensamientos é ánimo , y te- 
nia boena intención á las cosas públicas , tanto que á las 
veces erraba los negocios porque no iba por medios dere- 
chos , antes creía que como una cosa el concebía * que 
ansi había de ser sin medios de ser producida en ser. Fa- 
llescido el Cardenal el Rey llegó á Mojados * donde habia 
mandado que viniesen los del Consejo , é otro día que llegó 
loa hito llamar á todos y los rescibió de nuevo por de so 
Consejo, como lo habían sido de sus padres y abuelos. E 
allí se platicaron algunas cosas que convenían hacerse , en 
especial cerca de las Corles qne se habían de tener en Va- 
lladolid. Pero los de la Cámara no fueron rescebidos en 
sns oficios de Cámara , porque los que los tenían desde 
FUndes se les hacía mal de los dejar y echar fuera á los 
que primero lo eran« á los cuales favorescian personas 
allegadas al Rey , espccialmenle el Caballerizo mayor que 

(i) Por $u muerte y aun ,in(C5 de Tcrifícjirso, ya se aodaha 
pensando de parte de Carlos V en Uoina con el Papa León X diví- 
dir el arrc^btspado de Toledo para la mayor paz y si^curidaJ del 
reino, eo» que no <^ ha tratado después una rex sola. Vtase la 



419 

andaba de casa en casa para lo estorbar , y el Presidente 
del Consejo por el odio que tenia con los de la Cámara da* 
naba lo qoe podia. El gran chanciller Juan Salvaje, aunqae 
le parecia mal, no lo qoeria decir como era menester, en 
especial qne desde Flándes estaba prendado con dádivas ; 
más no pudo tanto callar qne no dijese al Caballerizo ma- 
yor qne se les hacia agravio, dando á entender qne el Rey 
había mandado qne fnesen rescebidos , aonqne el dicho 
Caballerizo mayor lo estorbaba. Otro diael Rey se partió 
para el Abrojo , donde estuvo hasta que el rescibimiento 
se aparejó en Valladolid , y el dia de el rescibimiento sa- 
lieron muchos Grandes y Caballeros de Valladolid muy 
ataviados y acompañados, y después la iglesia y estudio y 
chancíllerla , y al postre el Consejo , al cual el Rey mandó 
entrar dentro con su guarda: y ansí fué el Rey rescibido 
en Valladolid muy solemne y honorablemente con gran 
alegría de todos. Venia ya con su Alteza el Infante Don 
Fernando y Madama Leonor , sus hermanos , y el deán de 
Lobayna, su embajador y gobernador, que era creado nue- 
vamente Cardenal , aunque no era venido el capelo , pero 
rescibió después las insignias en Valladolid, como es dicho; 
y venían ansimismo con el Rey gran número de gentes en 
su acompañamiento y rescibimiento. Posó en la Corredera 
de San Pablo en las casas de D. Bernardino Pimentel , que 
primero habian sido del marqués de Astorga. 



AÑO 1518. 



Entrante et ano 1518 el Rey mandó llamar á Cortes 
para Valladolid á los procuradores del reino y á los Gran- 
des y Perlados , á donde de nuevo le tornaron á jurar 



420 

por Rey ; primero los procaradores del reino, y aunque al- 
gunos Grandes (1) se detuvieron al principio, porque tres 
sin dificultad le juraron, después todos fueron haciéndolo 
mismo, no embargante que de la dificultad del negocio i 
algunos de ellos se les siguió interese por cédulas y pro- 
mesas, que del Key, mediante Mr. de Xeures, rescibieron, 
las cuales después se cumplieron. 

Los que ordenaron su corónica continuarán los hechos 
de este ano y de los siguientes , escribiéndolos como pa- 
saron y sucedieron ; porque para fm de lo pasado que toca 
á los Reyes Católicos é introducion y principio de lo por- 
venir que loe^ A S. M. del Emperador y Rey nuestro Se- 
ñor basta lo que es dicho* 

Este traslado se sacó de otro que biza Luis de Garba- 
jal por mandado del Ilustre Seoor D. Rernardino de Men- 
doza , Señor de las villas de Griñón y Cubas , y le acabó 
á 2 de octubre de 1 &53. 



Carla del Rey Católico D. Fernando^ dando cuenta de la 
muerte de la Reina Católica Pona Isabel , su muger, á 
Felipe /> $u yerno ^ marido de la. Reina Doña Juana. 

Muy alto y muy poderoso Príncipe D. Felipe por la 
gracia de Dios Rey de Castilla, de Leon^ de Granada, y 
Príncipe de Aragón, Archiduque de Austria, Duque de 
Rorgoña , Conde de Flándes , mi muy caro y muy amado 
hijo: Hoy dia de la fecha ác esta ha placido á nuestro 
Señor llevar á la Serenísima Reina Doña Isabel, mi muy 

(1) Todos los rofiopc. el documento impreso por Solazar. Casa 
dsiora, toai... 4,. piig.;?!?.. . . 



421 

cara y amada magcr ; y aunque su muerte es para mí el 
mayor trabajo qoe eo esta vida me podría venir , porque 
perdí la mayor y mas cxeelente muger que nunca Rey 
tuvo, el dolor de la ausencia de la cual me atraviesa las en- 
trañas, y no dudo que vosotros como hijos, á quien ella 
tanto quiso, y yo tanto amo, no dejareis de sentir la pérdida 
de su Real persona y mi trabajo, mayormente pues el bien 
y mal nuestro y vuestro cae todo eu un mesmo estado y 
es común de toda la casa; pero por otra parte, viendo que 
ella murió tan santa y católicamente como vivió, es de 
creer que nuestro Señor la tiene en su gloria, que para 
ella es mejor y mas perpetuo reino qne el que acá tenia. 
Lo cual me da mucha consolación, y pues á nuestro Señor 
asi le plugo , me conformo con su voluntad y le doy gra- 
cias por todo lo que hace, como es razón. Y porque des- 
pués de Dios ninguna igual consolación me queda en este 
mi gran trabajo que la Real persona vuestra y la Reina mi 
bija , lo que os encargo y encomiendo es , que con la ma- 
yor brevedad posible vengáis á residir en estos vuestros 
reinos y á gobernarlos ; y porque yo escribo al Reverendo 
en Cristo Padre obispo de Córdova , nuestro Embajador, 
las cosas que de mi parte os dirá , muy afectuosamente os 
ruego le dedes entera fé y creencia. Muy alto y muy po- 
deroso Principe, mi muy caro y muy amado hijo, nuestro 
Señor Dios todos tiempos os baya en su especial guarda 
y encomienda. De Medina del Campo á 26 dias del mes 
de noviembre de 1504— Almazan , Secretario. 



422 



OWAS DEDICADAS AL RBY Y REHIA CATÓLICOS « 6 BSCaiTAS 

BAJO SU PBOTECGIOBI. 



Fernán Arias Mexia— El Nobiliario Vero. 

Diego de Valcra-^La Cróaica general abreviada. 

Fr. Ambrosio Montesinos y franciscano —La Vida de Cristo tra- 
ducida y ampliada del Gartnjano Landalfo de Sajonia. 

D. Pedro Ximenez de Prexamo , obispo , primero de Badajoz y 
luego de Coria*- El Lucero de la vida cristiana. 

Fr. Iñigo de Mendoza, franciscano» Muchas piezas en sus poe- 
sías. 

Nebrija (el M. Antonio) su Arte de gramática en castellano y 
otras piezas, Y la Crónica latina traducida de la vulgar castellana 
de Pulgar. 

Fr. Juan Antonio de Viterbo les dedicó sus libros de antigüe- 
dades. 

El anónimo que escribió de agricultura y plantación , cuyo frag- 
mento imprimió el P. Burriel en la Paleografía española. 

El Doctor Alonso Ortiz, canónigo toledano— Muchas piezas de 
sus obras y y la de la herida del Rey en Barcelona. 

El Doctor Montalvo— Las Partidas y Ordenanzas Reales con sus 
glosas. 

D. Bemardino Carbajal, cardenal de Santa Cruz — ^El pésame en 
la muerte del Principe D. Juan año 1497. Y antes la gratulatoria 
en Roma por la toma de Baza. 

Pedro Mártir— Muchas cosas de sus Epístolas y las Décadas. 



423 



ADICIONES GENEALÓGICAS 



á te claros varooes de Gislilla de FenuiD Pérez de Goiman SeAor de 
Balres, escritas por EL DOCTOR D. LORENZO GiLIKBEZ DE GARRÜ^ 
JAL , del Cousejo y Cámara de los Reyes Católicos D. Femando 5 
DoAa Isabel, en el aDo de 1517 dcspaes del mes de octubre C4mio de 
ellas coDsta. ¥ aanqoe su ioteDcioD fué escribir de todos los que eoih 
tiene aquel tratado , no pasé de los cuatro primeros sin saberse el 
motivo , á lo menos no se ha encontrado mas hasta ahora. 



ADICIÓN AL capítulo IV DEL INFANTE D. FEBNANDO DE ANTE- 
QUERA , QUE DESPUÉS FUÉ BEY DE ABAGON. 



Este Infante D. Fernando Rey de Aragón, nació en 
Medina del Campo año de 13, á 27 de noviembre día de 
San Fagan, é murió á 6 de abril año de 1416, de manera 
que vivió treinta y seis anos , y cualro meses y nueve dias. 
Fué alzado por Rey de Aragón año de 1412. Fué casado 
con la condesa Doña Leonor que dijeron la Rica Hembra, 
bija del conde D. Sancho, que fué hijo bastardo del Rey 
D. Alonso Onceno y de Doña Leonor de Guzman. Y la mu* 
ger de D. Sancho fué la Infanta Doña Beatriz de Portugal, 
hija del Rey D. Pedro de Portugal y de Doña Inés de Cas* 
tro, y hermana de los Infantes D. Juan, Señor de Valen- 
cia de D. Juan , y D. Donís que está sepultado en Guada- 
lupe; y el Infante D. Juan de Valencia, su hermano, lo 



424 

está en Salamanca en el monasteño de San Esteban en 

la capilla mayor, porqoe el era Señor de Alba de Tormes. 

Ovo el dicho D. Fernando. con la dicha Dona Leonor 

# 

gran casamiento , j mochas villas j logares como se dice 
largamente en la corónica del Rey D. Enríqoe lU so her- 
mano. Ovieron por hijos él y la dicha Doña Leonor á los 
qoe Ifeman Pérez dice en este capftolo , qoe foeron Don 
Akmso qoe casó con la Infanta Doña Maria hermana del 
Rey D. Joan el U de Castilla qoe era so prima , de la coal 
no OTO hijos legítimos. Bastardo dio este Rey D. Alonso 
ono qoe se llamó D. Fernando , al coal dejó el reino de 
Ñapóles. Este Rey Fernando ovo por hijos á D. Alonso é 
D. Fadriqoe é á D. Joan qoe foé Cardenal , de la primera 
moger qoe fué hija del Príncipe de Allamira. Y esle Don 
Alonso casó con hija del doqoe de Milán : ovo por hijo á 
D. Fernando que llamrTon el Joven > qoe casó con la In- 
fanta Doña Juana hcriiian9 de so padre, bija del Rey Don 
Fernando so abuelo y de Doña Juana , hija del Rey Don 
Joan de Aragón so tio, de la coal generación todos estos 
murieron Reyes qoe ya habían heredado el reino de Ña- 
póles, los onos por moertc de los otros. Ovo este Rey Don 
Alonso hijo del dicho Rey D. Fernando nna hija qne casó 
con el doqoe de Milán , qoe so hijo foé Galeazo, el Esfor- 
zado, doqoe de Milán , qoe mató un escodero estando en 
las cortinas oyendo misa dia de San Esteban « año de mili 
coalrocientos y setenta y siete años. Fué lotor y gober- 
nador del sobrino el Señor Lodovico , hermano del dicho 
doqne Galeazo el Esforzado, y lovo manera como el so- 
brino no toviese generación , y diz qoe fué moerlo con 
yerbas él y otro su hermano ; así por estas artes vino el 
docado al dicho Lodovico qoe fué duque de Milán, al cual 
el Rey Lois de Francia , qoe foé primero doqoe Urlienes, 



425 

le lomó el dacado y le prendió, é asi niorió en Francia en 
prisiones. Fné este bíjo de Lndovico, Maxlniiliamo, dé 
quien se bará de yoso mención. 

Moerlo el dicho D. Femando el Joven, heredó el reino 
ei dicho D. Fadrique sn tio, hermano de sa padre , qaé fné 
casado con Dofia Isabel , hija del Principe Claramonté en 
Ñipóles. 

Ovo el Rey Fernando de Ñipóles dos hijas: la ana qne 
se llamó Doña Leonor, casó con el Rey Matías de Ungrfa 
é murió sin hijos: la otra fué Dona Luisa qne casó con 
Cirios duque de Ferrara, cuyo hijo es D. Alonso dnqne 
qne hoy es de Ferrara. Ovo el dicho Rey un 6jó bastardo 
llamado D. Rodrigo, cuyo bíjo es D. Luis, cardenal de Ara- 
gón, obispo de León , cuyo hijo es D. Fernando de Aragoii 
que se llamaba duque de Calabria, que fué preso por man^ 
dado del Rey Católico su tio D. Fernando V estando en 
Logroño, por los tratos qne Iraia con Luis Rey de Francia 
el año de quinientos y doce por noviembre , y hoy está 
preso en Xiliva. 

El Infante D. Sancho que fué hijo menor del dicho In- 
fante D. Fernando Rey de Aragón, fué maestre de Alcán- 
tara y murió intes que su padre veinte dias , que fué á 
quince de marzo en Medina del Campo en edad de quince 
años , y está sepultado en Medina del Campo en un mo- 
nasterio de San Andrés de la orden de los predicadores 
junto con el altar mayor: el cual monasterio fundó el Rey 
su padre , que intes era iglesia parroquial. 

El Infante D. Pedro fué también hijo deste Rey Don 
Fernando de Aragón: no fué casado ni ovo generación. 
Murió en Ñipóles como dice Hernán Pcrcz, y dice que fué 
por manera de milagro por desacatamiento que tuvo en la 
iglesia. Fué su muerte en el año de mil cuatrocientos y 



426 

Ireiiila y Bncve^ 4Í9s de San Lacas, ciíéz y ocho de oclubre. 
Este era Sefior de Alba de Liste y de las Garrobillas que 
agora tiene el conde D. Diego Enriqyez de Guzman , biz- 
DÍeio del conde D. Ebríqiie Eericfuez ,• beraiano del almi- 
rante D. Fadriquei qnien el Bey D. Joan bizo merced de 
esta bacienda. 

Tuvo otro bijo este D. Fernando Rey de Aragón qne 
sollamó D. Enrique f é fné^aesírc de Santiago. Casó la 
primera vez con Doia Calalína su prima bermana bija 
del Rey D. Enrique lll sq t¡o« la cual murió de parto en 
Zaragoza. Este Infante I). Enrique casó segunda vez con 
Doña Beatriz Pimentel, hija de D. Rodrigo Alonso Pimen- 
tel y de Dona Leonor Enriquez, rondes de Benavente, de 
la cual ovo on bijo que boy se llama el Infante D. Enri- 
que de la Fortuna « porque nació después de la muerte del 
Infante D. Enrique su padre , el cual fué muy noble ca- 
ballero en todo. Este Infante D. Enrique se bailó en la 
batalla de Olmedo y fué un poco berido« y dícese que lo 
birió Carlos de Arellano, Señor deCiria y Borobia, con una 
punta de espada .en la mano de la dicha primera batalla 
de Olmedo, que fué á diez y nueve de mayo de cuarenta y 
cinco, y murió en Calatayud por mal recaudo i quince de 
jnlío del dicho año. Estuvo alH en el monasterio de Santo 
Domingo sepultado mucho tiempo, y de allí fué trasladado 
al monasterio de Poblete qne es enlerramicnlo de los Re- 
yes de Aragón. 

El Infante Fortuna bijo del dicho Infante D. Enrique, 
casó con Doña Guiomar de Portugal, bija de D. Rodrigo 
de Portugal, conde de Faro. Ovo este Infante á D. Alonso 
de Aragón^ duque que agora se llama de Sogorbe, el cual 
casó con Doña Juana de Cardona hija de D. Joan de Car* 
dona t almirante de Aragón, y de Doña Maria Bianriquez, 



427 

iJu(]ues lie Cariloiia que lioy son, qae no líencn hijo va- 
ron. Tuvo esc Iiifanle ana hija llamada Doña Isabel de 
Aragón, que casó con D. Iñigo López de Mendoza, conde 
de Saldaña , bijo del diti|uc de liifanlaz{;o que hoy es. Asi- 
mismu esle D. Fernando Uey de Aragón ovudos bijas: la 
mayor se llamó Duna María que fué Reina de Castilla, 
muger del Rey D. Juan el II su prima bermana , de los 
cuales nascieron las Infantas Doña Catalina y Doña Leo- 
nor que murieron niñas, y están sepultadas en la capilla 
del monasterio de San Pablo de Valladolid ú la mano tle- 
recba en lo alto de la pared. Asimesnio nació el Key Don 
Enrique IV de Castilla, el cual casó la primera \ez con 
la Infanta Uoña Blanca, liija del Itey U. Juan de Aragón 
y de Navarra, sn tiu, hermano de la Ueina so madre, de la 
cual no nvo generación, y casó segunda vez con la Infanta 
Doña Juana, liija del Key I). Uuarle de Portugal y de la 
Reina Doña Leonor, su tía. bermana de la Iteina Doña 
María su madre. Murió esta Reina Doña María en el lugar 
de Villacastin á quince dias de marzo, año de cuarenta y 
cinco. Estuvo mucbo tiempo sepultada en el monasterio de 
Sania Marta de Nieva, y después fué trasladada al monas- 
terio de Santa Marfa de Guadalupe , donde yace lambiea 
el dicho Itey D. Enrique su hijo , que murió en Madrid á 
once de diciembre de mili y cuatrocientos y setenta y 
cuatro. 

La segunda bija deste Rey D. Fernamlu que se llamó 
Doña Leonor . casó con Duarte Key de Portugal , los cua- 
les ovicron dos bijus é dos hijas. El mayor se llamó Don 
Alonso que después fué Key de Portugal, y en el tiempo de 
las revueltas entró en Castilla, y fué vencido en la bata- 
lla de Toro , que casó con DoDa Marta hija del Infante Don 
Pedro su tio , hermano de su padre que se llamó el Re- 



4^8 

gente ; de la cual ovo á D. Joan que fué Rey de Portugal 
después del. Y este Rey D. Alonso murió en el mes de 
agosto, año de mili y cuatrocientos y ochenta y uno. Y 
el dicho D. Juan su hijo casó con Dona Leonor, hija del 
Infante D. Fernando su tio, hermana del Rey D. Alonso 
su padre y de la Infanta Dona Beatriz, fija del Infante 
D. Juan, hermana del Rey D. Duarle su abuelo /y ovo 
por fijo al Principe D. Alonso que murió á veinte y tres 
de julio dia de San Benito, ano de mili cuatrocientos y 
noventa y uno de una caida de un caballo: era casado 
este Principe D. Alonso con la Infanta Doña Isabel , hija 
mayor de los Reyes nuestros Señores D. Fernando y Doña 
Isabel de gloriosa memoria. 

El segundo hijo deste Rey D. Duarle é de la Reina 
Doña Leonor su mnger, fué el Infante D. Fernando, que 
casó) como dicho es, con la dicha Infanta Doña Beatriz , el 
cual ovo por hijo mayor á D. Alvaro de Portugal que fué 
duque de Viseo, que era primo hermano del Rey D. Juan 
de Portugal y hermano de la Reina Doña Leonor, mugcr 
del dicho Rey D. Juan. 

Este D. Alvaro fué muerto á puñaladas por el dicho 
Sey D. Juan , en el año de mili y cuatrocientos y ochenta 
y tres por julio, porque se decia que andaba en deservi- 
cio del dicho Rey D. Juan. 

Ovo el dicho Infante D. Fernando otro segundo hijo 
que se llamó D. Manuel que agora es Rey de Portugal, y 
sucedió en el i^éino por muerte del Rey D. Juan su primo, 
que murió en veinte y siete de octubre dia de San Simón 
y Judas, año de mili y cuatrocientos y noventa y cinco, 
y no dejó hijos sino un bastardo, D. Jorge, que es duque 
de Coimbra, casado con hija de D. Alvaro de Portugal, 
hijo del' duque de Berganza. 



429 

Este Rey D. Manuel casó la primera vez con la InranUé 
Doña Isabel de Castilla ya dicha, que primero habia sida 
muger del Principa D. Alonso su sobrino , la eaal murió 
en Zaragoza á veinte y tres de agosto, víspera de San Bar^ 
tolomé , ano de mili y cuatrocientos y noventa y ocho. 
Está sepultada en Toledo en el monasterio de Santa Isa- 
bel, que fundaron el Key y la Reina sus padres: la cual 
murió de parlo del Príncipe D. Miguel , el cual murió en 
Granada á veinte de julio de mili y quinientos años. Está 
sepultado allí en la capilla de los Reyes sus abuelos. 

Casó este Rey D. Manuel segunda vez con la Infanta 
Doña Marta, hermana de la Infanta Doña Isabel su primera 
muger, de la cual tiene muchos hijos: el mayor que es 
Principe de Portugal se llama D. Juan, y el segundo Don 
Fernando por entrambos abuelos. Falleció la dicha lo-* 
fanla Doña María este año de mili y quinientos y diez 
y siete por el mes de octubre. 

Tuvo el dicho Infante D. Fernando de Portugal una 
hija llamada Doña Leonor, que casó con el dicho Bey 
D. Juan de Portugal, de los cuales nació el dicho Prín* 
cipe D. Alonso , que murió por la ocasión de la caida del 
caballo como es dicho. 

Ovo otra hija el dicho Infante D. Fernando llamada 
Doña Catalina , que casó con D. Fernando de Portugal,, 
duque de Berganza y. de Guimarans: al cual dicho Rey 
D. Juan hizo degollar por justicia por el mes de mayo eb 
año de mili y cuatrocientos y ochenta y cinco, y sus hijoft 
vinieron á Castilla, que se llamaban D. Phelipe , que mu^ 
rió en Santo Domingo de la Calzada do yace sepultado v 
y el segundo hijo se llamó D. Jaime, á quien el Rey DoIíi 
Manuel restituyó la mayor parle del estado de su padre:, 
casó con Doña Leonor de Guzman, hija de D. Juan de 



480 

Gazman y de Doña Isabel de Velasco , daqoes de Medina- 
Sídooia: á la cual el dicho duque D. Jaime mató por sos- 
pecha el affo de quinientos y doce por el mes de noviem* 
bre , j dicen algunos que la mató sin causa. Quedaron hi- 
jos de ella. 

£1 tercero hijo deste duque de Guimarans y de la di- 
cha Doña Catalina , se llamó D. Donís de Portugal : casó 
con Doña Beatriz de Castro, hija heredera de D. Rodrigo 
Enriquez Osorio conde de Lemos, y este D. Donís falle- 
ció en el mes de mayo en el año de mili y quinientos y 
diez y seis años. Dejó hijos ; Fernando á la Hnea del di- 
cho Rey D. Duarte: la primera hija suya se llamó Doña 
Leonor que casó con el Emperador Federico , padre del 
Emperador Maximiliano que hoy es , que casó con Ma* 
dama María , hija del duque Carlos de Borgoña y de Ma- 
dama Catalina hija del duque de Borbon , cuyo hijo fué 
el Rey D. Phelipe nuestro Señor primero deste nombre, 
archiduque de Austria, que casó con la Reina Doña Juana 
de Caslilla nuestra Señora, hija del Rey D. Fernando y 
de la Reina Doña Isabel nuestros Señores y de inmortal 
itiémoria . 

Falleció este Rey D. Phelipe en la ciudad de Burgos, 
á veinte y cinco de septiembre de mili y quinientos y seis 
años casi á medio dio. 

Ovieron hijos D. Phelipe y Doña Juana al Rey Don 
Cirios nueistro Señor que hoy es (que Dios guarde por 
muchos años á su servicio) que nació en dia de Sanio 
Mathias , que es á veinte y cuatro de hebrero año de mili 
y quinientos , y al Infante D. Fernando que nació en la 
villa de Alcalá de llenares á diez de marzo de mili y qui- 
nientos y tres años casi á las nueve de la noche , del cual 
se espera que será Príncipe glorioso como lo fueron sus 



43 1 

abnolos y rebisabnelus qoc tuvieron aquel nombra, Ovie* 
ron hijas á las luíanlas Doña Leonor y Doña Isabel y 
Doña María é Doña Calalina^ que nasció en Torqnemada 
á calorce de enero después de la muerte de su padre año 
de mili y quinientos v siete. 

Ovo también el Emperador Maximiliano ona bija 
que dijeron Madama Margarita, que primero Tué espo* 
sa del Rey Carlos de Francia, é después casó con el 
Principe D. Juan de Castilla , hijo de los dichos D. Fcr-» 
nando y Doña Isabel , que falleció en Salamanca á cuatro 
de octubre dia de San Francisco, año de mili y cuatro-* 
cientos y noventa y siete. Está enterrado en el monaste* 
rio de Santo Tomás de Avila de la orden de Santo Do- 
mingo, á donde fué trasladado de Salamanca donde fué 
depositado primero. 

Tuvo otra hija el Emperador I). Federico que casó 
con el Señor Loduvico, que fué duque de Milán , padre do 
Maximiliano, duque de Milán, á quien el Rey Francisco 
de Francia que agora es, tomó el ducado de Milán por 
el mes de septiembre de mil quinientos quince. 

Tuvo el Rey D. Duarte otra hija llamada la Infanta 
Doña Juana, que casó con el Rey D. Enrique Quarto de 
Castilla, su primo, la cual murió en Madrid i trece de 
junio dia de San Antonio , año de mili cuatrocientos se- 
tenta y cinco. Está sepultada en el monasterio de San 
Francisco en la capilla mayor á la mano derecha. 

E falleció la dicha Reina Doña Leonor, mugor del di- 
cho Rey D. Duarle, de cuya genealogía descienden los su- 
sodichos, estando viuda en la ciudad de Toledo siibita- 
mente en el monasterio de Santo Domingo el Real: do 
allí la trasladaron en Portugal al monnsloriode Santa Ma- 
ría de Aljuharrota. 



432 

Tnve este Infante D. Fernando Rey de Aragón , de 
cuya genealogía se ha dicho camplidamente arriba , otro 
hijo séptimo qne fué segundo en orden de natura , qoc 
se ñamó D. Juan , que nació en Medina del Campo h 
veinte y nueve de junio del año mili trescientos noventa 
y siete, dia de San Pedro y San Pablo, el cual casó siendo 
Infante con Dona Blanca, hija del Rey D. Carlos de Na- 
varra , último deste nombre , y de la Reina Doña Leonor 
su mugcr , que fué hija del Rey D. Enrique el Segundo 
de Castilla y León, la cual dicha Doña Blanca fué pri- 
mero casada con el Rey D. Martin de Sicilia , hijo del 
Rey D. Martin de Anigon. 

Ovo este Rey D. Juan de Navarra en la dicha Doña 
Blanca al Príncipe D. Carlos » el cual fué desposado con 
Doña Leonor de Velasco, hija de D. Pedro Fernandez de 
Velasco y de Doña Beatriz Manrique condes de Haro: Ui 
cnal en vida de su esposo se metió monja en el monaste- 
rio de Santa Clara de Medina de Pomar, y alU fué aba- 
desa hasta qne falleció. Y el Rey D. Juan de Navarra, su 
suegro , dicen que dio al conde de Ilaro su padre por el 
trato, las villas de Cerezo y Villorado. 

Este Príncipe D. Carlos murió sin casar, pero ovo 
hijos bastardos que fueron, á D. Juan obispo de Huesca, 
y á D. Phelipe maestre de Montesa qne mataron los moros 
ailo de mili y cuatrocientos y ochenta y ocho. Ovo h Do- 
ña Ana qne casó con D. Luis de la Cerda , duque de Me- 
dinaceli , del cual ovo una hija llamada Dona Leonor, que 
casó con D. Rodrigo de Mendoza, marqnés de Cénete, 
hfjo del cardenal D. Pedro González de Mendoza , y murió 
ella sin hijos en el mes de mayo, año de mili cuatro- 
cientos noventa y ocho en vida del Duque su padre. 

Ovo asimismo este Rev D. Juan de Navarra en la d¡- 



433 

rlia Doña Itlnnc-n .i la liifaiita Doña Itliinca su liija qiir 
casrt con el Principa de Castilla l>. I'!^nri<|uc IV la primera 
vez , y tlespuos se aparlaron , y ella murió eii Navarra 
sin lialier hijos porque no coso mas. 

Asiniesmo ovo el ilicho Rey D. Juan de Navarra do 
sti primera miigcr á Doña Leonor, é por fin al Principe 
D. Cirios que fallesció en vida del Ucy D. Juan su padre: 
sucedió csla Infanta Duna Leonor en el Principado que 
tocaba á Doña Itlanca, la que casó con el Rey D. Enri- 
que IV deste nombre . y después la dejó y casó con la In- 
fanla Doña Juana de Portugal de qnien es ya dicho , y la 
Princesa Doña Blanca se volvió á Navarra en poder de su 
padre : la cual Infanta Doña Leonor casó en Francia con 
D. Gaslon , conde de Fox y de Bearne , en la cual ovo 
cuatro hijos varones y dos hijas: los bijos fueron el pri- 
mero D. Gaslon , y el se^^undo D. Juan , que después se 
Ilonió Mosíur de Nurhona, y el tercero fué Cardenal, qnc 
BC llamó cardenal de Fox , y el cuarto el Infante D, Jai- 
mes que murió sin bijos ; y la mayor de las hijas se llamó 
Duna Margarita: fué casada con el duque de ürelaña que 
se llamó el duque Farcista. Fué abuela de la Reina que 
hoy es en Francia. V la segunda llamada Doña Blanca casó 
con Mosíur de Cándala: el hijo mayor D. Gastón que se 
llamó Príncipe de Navarra , murió en París en una justa 
de encuentro de lanza: casó con la Infanta Doña Mada- 
lena, hermana dfl Rey Luis de Francia, padre del Ri'v 
Charles qne pasó eo Italia y ovo en ella un hijo al cual 
llamaron Fehus , é una hija que llamaron Doña Catalina. 

La dicha Infanta Doña Leonor que íaé condesa de 
Fox, visto que el Rey I). Enrique de Castilla había de- 
jado ala Princesa Doña Blanca su hermana, suplicó al 
Rey su padre que gela entregase para la pasar en Bearne, 
ToHoXVni. 28 




434 

porqae do casase con otro algnnd y la sucesión quedase 
en ella y. en sus hijos « é que con esto a\ Conde su marido 
pasaria con todo su poder é de sus parientes é amigos á 
la servir y favorcsccr contra el Rey D. Enrique que le 
mandaba hacer guerra. Y asf el Rey gelo otorgó é le fué 
entregada la dicha Princesa Dona Blanca , é la Uevaroo 
al castillo de Ortéz donde fallesció. Dicen que le fueron 
dadas yerbas por parte de la dicha Dona Leonor su her- 
mana por la heredar , y el conde de Fox pasó en España 
en el año del Señor de mili cuatrocientos sesenta y cinco, 
é tomó á Calahorra y cercó á Alfaro , é no la pudienda 
tomar se volvió. 

Fallescida la Princesa Doña Blanca, se intituló de 
Princesa la Infanta y condesa Doña Leonor, é después 
de los dias del padre se intituló de Reina: la cual des- 
pués de veinte dias que se intituló , dentro dellos falles.- 
ció, que fué en el mes de hebrero del año de mili cuatro- 
cientos setenta y nueve, é por su fin se intituló de Rey 
Febns su nieto , el cual reinó fasta un año en que falles- 
ció ; é por su fin se intituló de Rey por su hermana Doña 
Catalina, D. Lúeas su marido, hijo de Mos. de Labrit hasta 
veidte y dos años, después que en Pamplona recibieron 
la corona, hasta que salieron del reino cuando el Rey 
D. Fernando el Católico por autoridad apostólica lo con- 
quistó y ganó , porque fueron cismáticos é por tales fueron 
declarados por el Papa Julio Segundo , el cual lo concedió. 

Fallesció el dicho D. Juan de Navarra en el año pa- 
sado de mili quinientos diez y seis por junio, é su mnger 
Doña Catalina finó en Bearne en el mes próximo pasado 
de febrero, en el año de mili quinientos diez y siete, de 
esquinencia : los cuales dejaron dos hijos varones y tres 
bijas doncellas por casar, ya mugeres , y los hijos en tier- 



43!t 

nn eitail , que el mayor de hastn doce ó Irece años llu- 
nuisc l>. Enriíjiie , y dícon que le pusieron cslc nombre 
por un Itomern que se hallú allí cuando le quisieron liuc- 
lizar, qtie se llamaba Enrique. 

El Infante U.Juan susodicho, que se llama Musiur 
de Narbona, casó con unn hermana de el duque de Or~ 
lícns, que fué Key de Francia. Tovo en ella un hijo ¿ nna 
bija : el hijo se llamó D. Gaslon de Fox que fué el duque 
de Ncmurs, que murió en la balatia de Ravena en el año 
pasado de mili quínienlos doce por abril á doce del mes. 
La hija se llamó Doña Germana, que casó en el año de 
mili quinienlos seis años, por el mes de marzo en la villa 
de Dueñas con el Rey D. Fernando de Aragón su lio, 
hermano de su abuelo , que eslaba viudo de la Reina Do- 
ña Isabel su primera mugcr , y gobernaba estos reinos de 
Castilla por la Reina Doña Juana su hija. Reina de Cas- 
tilla nucílra Señora. Parió 'esla Reina Germana un hijo 
que llamaron U. Juan , el cual iiacíó día de Santa Cruz, 
que es á Ires de mayo del año de mili quinientos nueve, 
en Valladulid en las casas del Almiranle, y luego que 
rescihió agua de bactismo fdllesció. Sepultóse en San Pa- 
blo de Valladolid , y de allí fué trasladado al mouaslerio 
de Pohleto en Cataluña. 

Ovieron la dicb» Doña Leonor y el dicho conde de 
Fox, su marido, otra bija llamada Doña Margarita que 
casó con el duque Francisco de Rrctaña , de los cuales 
n. Francisco y Doña Margarita nasció una liija llamada 
Doña Ana, que casó con el Rey de Charles de Fran- 
cia, que llamaron el Cabezudo : estos ovieron un hijo que 
fallesció niño. Muerto este Rey Charles de Francia que 
fallesció por el mes de marzo del año de mili cualrocieo- 
tus noventa v ocho. Sucedió en el reino de Francia el du- 



1 




436 

que de Urlieus que se llamó Luis, el cual era casado con 
hermana del dicho Rey Charles * de la cual se apartó por** 
que diz que era estéril, y se casó segunda vez con la di- 
cha Doña Ana, duquesa de Bretaña, Reina que fué de 
Francia , de la cual ovo dos bijas , la mayor se llamó Clau- 
dia, que casó con Mosiur de Angulema, que hoy es Rey de 
Francia, que se llama Francisco. La otra bija se llama 
Madama Reinera , que está por casar. 

De los dichos Rey D. Francisco y Claudia , nasció una 
hija que se llama Isabel , con la cual está capitulado casa- 
miento con el Rey D. Carlos de España nuestro Señor. 

Falleseió esta Reina Doña Ana á ocho dias 4e enero 
de mili quinientos y catorce, y casó el dicho Rey Luis de 
Francia segunda vez con la Infanta Doña María , bija del 
Rey Enriquez de Inglaterra y de la Reina Doña Isabel, con 
la cual estuvo cuatro meses y no ovo generación , y falles- 
eió primero día de enero del año de mili quinientos quince: 
as( que el dicho reino de Francia y ducado de Bretaña fina 
hoy en los descendientes del dicho Infante D. Fernando. 

Tornando al dicho Rey D. Juan hijo del dicho Infante 
D. Fernando de Castilla Rey de Aragón, este Rey Don 
Juan casó segunda vez con Doña Juana Enriques, hija de 
D. Fadriqne Enriquez, almirante de Castilla^ de quien se 
dirá en su lugar, y de Doña María de Ayala su prima mu- 
ger, que fué hija del mariscal Diego Hernández de Cór- 
doba , cuya fué Baena , y de Doña Inés de Ayala hija de 
Diego Gómez de Toledo , Señor de Casarubios é Arroyo- 
Molinos -y Pinto. 

En esta Doña Juana Enriquez ovo este Rey D. Juan 
al Infante D. Fernando, el cual nació en vida de su her- 
mano el Príncipe D. Carlos en Aragón , en un lugar que 
se llama Sos, á diez de marzo año de mili cuatrocientos 



437 

cincuenta y dos (1), y muerto su hermano i-1 iVíncíjio 
1), Carlos, el Ttey D. Juan su padre le dio A rt'ino (]<> Si- 
cilia. Se rasó la primera vez en la villa de Valladolid , á 
diez y ocho ilias del mes de ocluhre de mili cuairucionlos 
sesenta y nacvc, con la Princesa Duna Isabel sii prima 
segunda, siendo vivo el lley D. Enrique Quarto, her- 
maoo de la dicha Princesa , que era hija del Itcy l>. Juan 
el Segundo de Castilla y de la Reina Dona Isabel su se- 
gunda muger, que fué hija del Infante I). Juan de Porln- 
gpl , hijo del Rey de Portugal Ü. Juan el Primero. Lla- 
intisc la muger desle Infante Doña Isabel, que fué hija de 
su hermano bastardo del dicho Infante, (¡ite se llamó Don 
Alonso de Portugal , dnqne de Giiiinarans y de Rerganza, 
que ovo el estado con Doña Beatriz Pereira sn muger, que 
fué única heredera , hija de I), Nnño Aivarez Pereira pri- 
mero condestable de Portugal. Este dicho Infante D. Juan 
de Portugal era Iiijo de la Reina Doña Plielipa , que fué 
hermana de la Reina Doña Catalina , madre del dicho Rey 
I). Juan de Castilla , que fueron entrambas hijas de Don 
Juan duque do Alcncaslrc , de dos mugeres, así que eran 
primos hermanos el dicho Infante y el dicho Rey U. Juan 
de Castilla suegro y yerno. En este año en el mes de junio 
murió en Tarragona la Reina Doña Juana de Aragón (2). 
Tornando á ta Princesa Doña Isabel que después fué 
Reina de Castilla é de Ñapóles y de Granada con los otros 
reinos como mas largo en su crónica se cuenta, nació en 

[1] Da til misma manu y ilc lelrn mas pcqucmi se leo la si^jait'iitu 
nota: "Al píe du la Iclra coovicuc '¿arUa Anale» de Aragan lili. Ifi, 
■ cap, 7 al fiu , loni. V, fol. 10 corrigienilo crrures de utruü." 

(2) Al in/irgcn se \cc: La [tciuii Duna Juuna Eiiriqucí inuriú en 
Tarragona s&bado 13 Je febrero de U68. Zurila )¡b.'f8, cap. ti>, 
loni. i. 



1 



438 

le villa de Madrigal viernes de la Cruz, dia de S. Jorge, 
qae es á veinte y tres dias del mes de abril ano de mil 
cuatrocientos cincuenta y uno , y aquel año fué Pascua de 
Resurrección dia de S. Marcos y S. Juan , y Corpus- Christ i 
fueron en un dia; y comenzó á reinar en Castilla á doce 
dias de el mes de diciembre ano de mil cuatrocientos 
sesenta y cuatro anos , y reinó basta el aiio de mil qui-^ 
nientos cuatro anos, á veinte y seis de noviembre que h-^ 
Uesció en Medina del Campo en la casa Real que allí está, 
un martes entre once y doce de medio dia ; y de allí fué 
llevada otro dia siguiente á Granada, donde yace sepul- 
tada: asi que reinó en Castilla y León etc. treinta años 
menos diez y seis dias, y vivió cincuenta y tres años, y 
y mas cuanto hay desde veinte de abril hasta veinte y seis 
de noviembre que falleció, que es mas de cincuenta y tres 
años medio año y treinta y tres dias. Llamóse Princesa 
por la muerte de el Príncipe D. Alonso su hermano (1); 
el cual nació en Tordesillas á quince de noviembre de mili 
cuatrocientos cincuenta y tres, y fallesció en Cardeñosa, 
aldea de Avila, de una seca (algunos dicen que le fneron 
dadas yerbas) á cinco de julio de mil cuatrocientos sesenta 
y ocho años ; y fué traído á San Francisco de la villa de 
Arévalo , donde estaba la Reina Doña Isabel su madre , y 
allí estuvo muchos años ; y después la dicha Reina Doña 
Isabel su hermana le hizo llevar al monasterio de Mira- 
flores en Burgos, donde yace cerca del Rey D. Juan, su 
padre (2) , que falleció en Valladolid en la calle de Teresa 

(1) Al margen se lee : Nacimiento y muerte del Infante Don 
Alonso , que fué Rey en contradicion á su hermano mayor y poseedor 
D. Enrique IV. 

(2) AI margen se lee: Muerte del Rey D. Juan II de Castilla en 
yalladolid. 



439 

Gil , CQ las casas del lesorero Morales , que agora suii del 
licenciado lllcscas, á veinte y dus de julio, dia de lu Ma{^- 
dalena, año de mil cuatrocientos cincuenta y cuatro años; 
y la diclia Reina Doña Isabel, segunda muger de el dicho 
Rey D. Juan, fallesció en la dicha villa de Arévalu á quince 
dias de agosto, dia de nuestra Señora de la Asunciun, año 
do mil cuatrocientos noventa y seis años; y estuvo alK se- 
pultada hasta el año de quinícnlus y cinco que fué lle- 
vada al dicho monasterio de Miíadures de la orden de lu 
Cartuja. 

Ovieron estos reyes gloriosos D. Fefnaiidu y Ouiíd 
Isabel un hijo é cuatro bijas: la mayor Uoña Isabel, que 
naciii en la villa de Dueñas, primero dia do octubre año de 
mil cualroientos setenta años; la cual como dicho es casó 
dos veces, con el Principe D. Alonso de Portugal la pri- 
mera ; y la segunda con el Rey D. Manuel que hoy reina, 
de quien nació el Príncipe I). Miguel como arriba es dicho 
en la genealogía de los Reyes de Portugal. Después de la 
dicha Üoña Isabel nació el Príncipe D. Juan en Sevilla á 
veinte y ocho de junio, víspera de San Pedro y San Pablo 
año de mi! cuatrocientos sesenta y ocho años; de cuyo 
casamiento se dijo arriba en la genealogía de Doña Mar- 
garita su muger, hija del Emperador. Nació después de el 
el Príncipe D. Juan, U Infanta Doña Juana en la ciudad de 
Toledo á trece dias del mes de octubre, año de mil cuatro- 
cientos setenta y nueve, Reina que agora es de Castilla, 
nuestra Señora, la cual casó como dicho es con el Princijic 
D. Felipe, Duque de Uorgoña, Archiduque de Austria , de 
cuyo fallescimiento se dijo arriba. 

Ovieron por hijos D. Thelipe y Doña Juana la Infanta 
Duiía Leonor, que nasció ú quince dias de noviembre de 
mil cuatrocientos y uoveuta y ocho; y al Principe Dou 



1 



i. 



440 

Carlos nuestro Señor que boy es Uey, y lo sea por muchos 
años á bueno y próspero regimiento destos reinos ; que 
nasció á veinte y cuatro de ebrero día de Santo Matías 
Apóstol año de mil y quinientos. Nasció después de Don 
Carlos la Infanta Doña Isabel á quince dias de julio de mil 
quinientos y uno , é después nació el Señor Infante Don 
Fernando, que Dios guarde y prospere, á nueve de marzo 
(como su abuelo el Bey D. Fernando el Católico) año de 
mil quinientos tres años en Alcalá de Henares : asi que 
cuando él nasció habia su abuelo cincuenta é un años. 
Nasció luego la Infanta Doña María á trece de septiem- 
bre de mil quinientos cinco ; y últimamente nasció la In- 
fanta Doña Catalina en Torquemada en una casa que es 
cabe la puerta de la puente que sale al rio , á catorce de 
enero de mil quinicnlos siete años. Después de la Reina 
Doña Juana, nuestra Señora, hija de los dichos Católicos 
Rey D. Fernando y Reina Doña Isabel, nasció de ellos 
otra bija qne se llamó la Infanta Doña María, la cual nas- 
ció en Córdoba en el mes de junio del año de mil y cua- 
trocientos y ochenta y dos ; la cual como arriba es dicho 
en la genealogía de los Reyes de Portugal , casó con el 
Rey D. Manuel de Portugal en el año de mil quinientos y 
uno por el mes de noviembre : fallosció esta Reina Doña 
María á veinte de mayo de mil quinientos diez y siete 
años: dejó hijos varones y tres hijas. Ovieron los dichos 
D. Fernando y Doña Isabel Católicos otra hija que se 
llamó la Infanta Doña Catalina, que nasció en la villa de 
Alcalá de Henares á diez y seis de diciembre de mil cua- 
trocientos ochenta y cinco; casó la primera vez con Artus 
ó Duarte, Príncipe de Goles , hijo del Rey Enrique y de la 
Reina Doña Isabel de Inglaterra, del cual no procedió 
generación: casaron por el mes de noviembre de mil qui- 



Ui 

iiienlos y ano; y el Piin(-¡|ic ralltfscjú [tur el iiioü de aliiJI 
(]c mil (|ainicn(os dos afins: y muerto c) Itoy Eiiriqucí, su 
suegro (<|iio murió el ai^o de quinieiilos nueve) casó ee- 
gnnila vez la Iiifanla Doña CaUüna con el Príncipe de 
Gales, que se llama 1). Enrique, hermano del Príncipe 
Arlas ó Duarle su primer marido ; los cuales agora reinan 
en Inglaterra ; han nascido de ellns un hijo y dos hijas, que 
fallescicron niños; tienen agora una hija. 

Ovo el Rey D. Fernando Católico [hijo deste Kcy Don 
Juan de Aragón, de los cuales se ha diclio) tres hijas bas- 
tardas y un hijo: las dos hijas son monjas de la orden de 
San Agustín en el monasterio qne eslá en la villa de Ma- 
drigal, donde estuvieron en vida de la Itetna Doña Isabel, 
que nunca el Rey su padre snpo dellas, ni ellas supieron 
cuyas hijas eran liasta que fullcsció la Reina Doña Isabel. 
La madre de la una fué vizcaina , y la otra valenciana: y 
de aquel monasterio la mayor, que era vizcaina, fué pa- 
sada por abadesa en Calalmira a) monasterio de 

la otra hija se llamó Doña Juana de Aragón , que casó con 
D. Bernardino Hernández de Vclasco, Condestable de Cas- 
tilla; de la cual nascieron dos hijos que fallescicron niños, 
é una hija que se llamaba Doña Juliana Angela de Aragón 
y de Velasco, que Toé casada con el conde Je llaro, hijo 
de tí. Iñigo Fernandez de Velasco, Condestable de Casti- 
lla, su tio, hermano de D. Rcrnardino su padre. ¥A hijo 
se llamó D. Alonso de Aragón, y el otro D. Fernando de 
Aragón, que es Comendador de Caracuel , de la orden 
de Calalrava, y coadjutor de) Maestre de Montesa en el 
reino de Valencia, que es de la mesnia orden; á qnien 
el dicho Rey D. Fernando, su ahuelu, quisiera dar el 
encomienda mayor de Calalrava que estaba vaca por 
muerte de D. Culierre de Padilla . sino que ¿nles que lie- 




442 

gaie á CM^alope» para 4oade estaba aaigaado d capítsto, 
Utteteió el Bey ea el camifio en od logar q«e ae dice lia- 
drigalejo i veinte j dos días del mes de esero del aou 
pasado de mil qoioieotos diez y seis, entre ona é dos des- 
pnes de la Biedia noche el martes, entrante el miércoles, en 
edad de sesenta y cuatro anos» menos cuarenta y siete diaa; 
de alli fué llevado á la Capilla Real de Granada , donde 
está sepultada la Reina Doña Isabel su primera muger. 
Ovo también el dicho arzobispo dos hijas ; la mayor ae lla- 
maba Do&a Juana de Aragón , que casó con el duque de 
Gandía, D. Juan de Borja , de que tiene hijos : la segunda 
bija se llama Dona Ana de Aragón, que casó con D. Alonso 
Pérez de Gozman^ duque de Hedina-Sidonia. £1 Rey Don 
Juan de Aragón xeinó en Navarra desde el ano de mili y 
cuatrocientos y veinte y seis en el mes de septiembre, y 
murió la Reiua Doña Blanca su primera miiger en el año 
de mil cuatrocientos cuarenta y dos, y se casó segunda 
vez como dicho es, con la dicha Doña Juana Eariquez, 
hija de el Almirante de Castilla, en la villa de Torre-loba- 
ton en el ano de mil cuatrocientos cuarenta y cuatro, y reí« 
nó en Aragón y en Sicilia por la muerte del Bey D. Alonso 
su hermano, que murió en Ñapóles á veinte y seis de julio 
del año de mil y cuatrocientos setenta y ocho años. Reinó 
algo mas de veinte y un años, porque fallesció en Barce- 
lona á veinte dias de enero, dia de San Sebastian/ del año 
de mil cuatrocientos setenta y nueve, y está sepultado en 
el monasterio de Poblete. Ovo el dicho Bey D. Juan en 
la dicha Beina Doña Juana una hija que se llamó la In- 
fanta Doña Juana, que casó con el Rey D. Fernando de 
Ñapóles el Joven , que era su sobrino, hijo del Rey Don 
Alonso de Ñapóles su hermano , que primero fué duque de 
Calabria: y desle matrimonio no ovo generación. Ovo el 



443 

dicho Rey ü. Juan olra liija llamada la Infanta Uuña Itla- 
rfa , que murió de poca edad : luvu f^l diuhu llcy Don 
Joan hijos bastardos, que fueron D. Joan de Aragón, ar- 
zobispo de Zaragoza, que fué hermano de madre de Juan 
de Rcinoso, cuya es Anlillo, hijos de Uoña Juana de Ave- 
llaneda. Asimismo ovu en Navarra hijos bastardos , á Don 
Fernando é á Doña María é á D, Alvaro , que fallesció 
niño: ovo otro hijo bastardo en nna dueña de Medina del 
Campo que se derla Juana de Escovar ; el cual se llamó 
D. Alonso de Aragón ; el cnal primero fué Maestre de Ca- 
latrava en Castilla , y el Rey D. Juan se lo quili5 y lo díú á 
D. Pedro Girón, y después el Bey D. Juan, su padre, de 
Aragón le dio el ducado de Vi II alie rni osa : ovo seis hijos 
bastardos que fueron: primero en Doña María de Yon- 
qucz , .i D. Juan de Aragón, que hoy es duque de Luna, 
padre do D, Alonso de Aragón, conde de Itihagoria (que 
está agora casada con Uoña Ana Sarmiento, hija de Don 
Diego de Sarmiento y Doña María de Ullon, conde de Sali- 
nas, habiendo sido primero otras dos veces casado). Ovo 
el dicho duque de Aragón : segundo, otro hijo llamado Don 
Fernando, prior de San Juan en Cataluña: tercero, y otro 
que se llamó también D. Alonso , arzobispo de Tortosn: y 
coarto, á otro que se llamó D. Enrique, aliad de nuestra 
Señora de la O , que fallesció electo obispo de Cephalu , al 
cual hubo en Elvira Maldonada, natural de Salamanca: y 
ovo también una quinta hija que se llamó Doña Catalina, 
que es monja en San Clemente do Toledo; y otra sesla (1) 
hija que se llama Leouor, que es condesa de Albaida en el 



1 



(i) Al inárgcD so Ice: Dcela no lutcc mención Zurita lib. 20, 
C3p. 6V| toRi. i, donde refiero la niucrtu ó hijus du cslc dui)ue 
de ViJlahcrnioM , y con quíca bcnios confrontado cslu trozo. 



444 

Reino de Valeocia: casóse esle du^ne D. Alonso de Aragón 
con ana dama de la Reina Doña Isabel ; la cual se llama 
Dona Leonor de Portugal ; de la cual oyó hijo ¿ D. Alonso, 
que después de la muerte del Duque su padre (que fállese ió 
en Linares, aldea de Raeza , por el mes de octubre del año 
de 1489) (I): fué duque de Villabermosa y comendador 
de Páracuellos , de la orden de Santiago. No fué casado ni 
ovo generación que sepa : fallesció en Valladolid á veinte 
de agosto de mil quinientos trece años: fué sepultado en 
San Pablo y de allí trasladado á Poblete. E ovo el dicho 
duque D. Alonso, su padre, en la dicha Doña Leonor, otra 
hija llamada Doña María de Aragón « que casó en Valla* 
do]id el año de mil quinientos seis con el Principe de Es- 
qailache , llamado Roberto de San Severino, Príncipe de 
Salerno; del cual ovo un hijo que se llamó D. Fernando de 
Aragón, último Príncipe de aquel apellido, y muerto aquel 
casó segunda vez con el señor de Pumblino, y murió de 
parto. Ovo el dicho Rey D. Juan de Aragón otra hija bas* 
larda que se llamó Doña Leonor , que fué mnger de Don 
Luis de Reamonte , que hoy es conde de Lerin é Condes* 
lakle de Navarra, casado con hija de D. Pedro Manrique, 
duque que fué de Nájera. Nascieroú del dicho Condestablo 
é de la dicha Doña Leonor otra hija que fué muger del 
Infante D. Jaime de Navarra, y Doña Ana de Aragón, 
muger de D. Juan de Mendoza 4 hijo del cardenal D. Pedro 
González de Mendoza, que ovieron por hijos á D. Juan y 
Doña Catalina y después se apartaron^ 

(1) Al margen se lee: A postrero del hizo allí el teslamenlo. 
El Señor Galindez ucierla aquí y yerra en los Anales donde puso 
este óbito en el nño siguiente; lo que Zurita le reprendió en el 
lagar citado ; pero no parece disfrutaba á la sazón ésta otra obra 
en que lo había puesto bien en 1488. 



44 S 

lidificó el liiclio Infante D. Fprnanilo de Caslilia. Hoy 
(]fí Aragón , el monasterio de San Andrés do Medina ilel 
Campo, como dicliu es; y asimesmo el monaslerio de la 
Mejorada cerca de Olnicilo, y el monasterio de la Arme— 
dilla qtie es cerca de la villii de CncUar, que antes eran 
rasas de Iicrmilaños, y él las dotó y las rcedJIicó y dedicó 
á la iSrden de San Gerónimo; ¿asimismo pobló la villa de 
Medina del Campo, la parte que es hacia la plaza; é dio 
solares h sus criados é dfncrus para hacer casas; é hizo Ins 
casas de los Palacios que hoy están en la plaza de la dicha 
villa; é /liso la feria que hoy se hace en Medina (1) , é ansí 
dicen que fundó el monasterio de San Francisco de la di- 
cha villa , y asi parece por csla relación lirevc que de este 
Infante D. Fernando, Rey de Aragón, y de la dicha Duna 
Leonor sn muger que dijeron la rica hembra, descienden 
hoy los Reyes é Reinas y otros Principes y pnlenlados 
principales de la cristiandad, lo cual es de creer haber 
nuestro Señor permitido no sin motivo, mas con <;ran 
cansa y entre otras por lo que Hernán Pérez aquí dice 
qne gnardó entera fidelidad á su sobrino el Rey I). Jnan 
de Castilla, para lo cual no faltan muchas autoridades 
de la Sacra Escritura. 

La dicha Dona Leonor, Reina de Aragón, como dicho 
os, fué hija del conde D. Sancho é de la Infanta Doña Rea- 
triz qn¿ están sepultados en la iglesia mayor de Burgos^ 
junto á la altar mayor, porque el dicho conde D. Sancho fué 
muerto en Rúrgos saliendo á despartir un ruido al barrio 
de San Esteban subre el aposento de ciertos procuradores 

(i) Al Riiirgen se lee: Oliscrva csla noticia iniporlanle, iiuc 
U fumosa foria de Medina debió su prineipiu ai Inrunte D. Fernnn- 
do, ScBur y rp{inr;i(l(ir de nqnt^ll.i vill,i. 




446 

de Cortes ; en lo cual nuestra Señora de Atocha de Madrid 
hizo gran milagro con Diego Hernández de Madrid, Pro- 
curador de Cortes de ella , que era condenado á muerte, 
que después murió en la de Aljnbarrota ; lo cual fué á 
diez y nueve de marzo de mil trescientos setenta y tres 
años, y nació esta Reina Doña Leonor, ya muerto su padre 
el conde D. Sancho (1), por el mes de agosto adelante. 
Afirman los antiguos que se vio esla Reina Doña Leonor 
en la villa de Medina del Campo, que era suya, con los cua* 
tro hijos y dos hijas, ya dichos, que eran Rey D. Alonso de 
Ñapóles, Rey de Aragón y Sicilia, y el Rey D. Juan de 
Navarra y la Reina Doña María de Castilla, y la Reina 
Doña Leonor de Portugal, y el Infante D. Enrique, maes- 
tre de Santiago, y el Infante D. Pedro, porque el In- 
fante D. Sancho era muerto; pero también ovo esta no- 
ble Reina muchas persecuciones , porque fué presa por 
el Rey D. Juan de Castilla, su yerno, el año de mil cua- 
trocientos treinta por el mes de mayo ; y estuvo presa 
en Santa Clara de Tordesillas, y fué suelta por el mes 
de agosto del mismo año: y vio guerras y disensiones 
entre sus hijos y el Rey D. Juan de Castilla su yerno: 
y después en el año de treinta y cinco, á los cinco dias 
de agosto, dia de Santo Domingo, fueron presos sus hi- 
jos los Reyes D. Alonso de Aragón y D. Juan de Na- 
barra, el infante D. Enrique; y prendiólos la armada de 
Genova: los cuales fueron entregados al duque de Milán, 
Phelipo Maria, del cual fueron sueltos con mucha liberali- 
dad. Murió la dicha Reina Doña Leonor en la dicha villa 
de Medina del Campo á diez y seis dias de diciembre del 

(1) Al margen se Ice : Este c;iso refirió Quintana en la Historia 
de Madrid y ahora se ve de donde lo tomó. 



4*7 

uno (lo mil cuatrocientos treinta y cinco : está sepultada en 
el monaslorio de Santa María de las Dueñas. Ttiera ile la 
ilirha villa de Medina , que ella fundii y dotó de nuevo , y 
despDCs se quemó este munasterio por el mes de agosto 
del año de mil cuatrocientos noventa y ocbo ; y el Católico 
Key I). l''crnnndo, su nieto, dio para lo reedificar :~Sic 
oportet nos transiré per multas trítiulat iones et angustias 
ut veniamus ad oplalum finem, quera Deus pr.-cstare ilig- 
netur huic et inelilic progenerationi regali, nubis qnoqne 
famulis suis per infíuita s.'eculorum s>ecula Amen. 



ADICIÓN AL CAPÍTi:L0 V, DEL COSDEST.ÍRI.K fí. Rül t.OPEK 
DÁVALOS. 



Esle Condestable U. Rui López de Abaíos Tué natural 
de la villa de Qucsada , que es villa de lllieda , y siendo 
mozo fué Almogabar é Ailalit de tierra de moros, y asi 
les sucedió que fué cautivo del Itcy de Granada , donde 
fué cun él muy bien quisto é tratado cunio persona libre é 
andaba entre los moros como caballero , é dicese por ma- 
nera de proverbio que estando un dia en la caza con el Rey 
de Granada, vino una perdiz volando ¿ se le metió en la 
manga de la marlota , é él la roató ; é un moro que pre- 
sumía de adivino, le dijo : Rodrigo, gran hierro lias fecho, 
qoc viva le la habias de comer esa perdiz con lo pluma; 
mas serás en Castilla gran Señor, é tus bienes no los here- 
darán tus hijos: é fué así que vino á Castilla en tiempo 
del Rey D. Juan el Primero, y el Rey Ü. Enrique el Ter- 
cero, su hijo, le amó mucho é le hizo gran Señor, ca le hizo 
SI! Condestable, que es una gran dignidad en estos r 



1 




448 

nos (1), y Adelantado del reino de Morcia, é le hizo merced 
de las villas de Arjona é Arjonilla c de la ciudad de Arcos, 
que agora tiene el duque -de Arcos, las jabonerías de Se- 
villa é las villas de Arenas del Colmenar é Ladrada , Aliza 
é Candeleda y el condado de Riva de O , é Riva de Sela, é 
la villa de Osorno, y otros muchos lugares é villas. E así 
como tuvo muchas mugeres, así tuvo muchos hijos deltas; 
ca de la primera que fué Dona (2) . . . . ovo á D. Lope (3) 
Pérez de Avalos, que casó con Doña María de Orozco, hija 
del maestre de Santiago D. Lorenzo Suarez de Figneroa é 
de Doña María de Orozco, el cual fué padre de D. Lorenzo 
de Avalos, camarero mayor del Infante D. Enrique, de 
cuya muerte hace mención Juan de Mena en sus Trescien- 
tas. Deste D. Lope no quedó generación. Casó el dicho 
condestable D. Rui López de Avalos segunda vez con Doña 
Elvira de Guevara, de la cual ovo otro hijo llamado Don 
Diego de Abalos (4) , y este casó con Doña Beatriz de Cas- 
tro, hermano de D. Fadriqne, duque de Arjona, hijos de 
D. Pedro é Doña Isabel Ruiz de Castro, condes de Trasta- 
niara ; é porqué la noche de su boda diz que no la halló 

(1) Al margen se Ice: Lope Garcia de Salazar autor mas anti- 
guo , pues escribía un año antes de nacer el Señor Carbajal , dice 
asi en el titulo de los de Avalos: '* Eran del reino de Navarra é 
<t lo son , é destos vino cu Castilla un íijo-dalgo mancebo de diez y 
a seis años, que llamaban Rodrigo de Avalos, é fué mozo de espue- 
«las del Rey D.Enrique 111, c después fué su paje, é después 
«camarero; é era mucho servicial é alegre, é sabia mucho bien 
«cantar ó bailar; é alcanzó gran privanza con el dicho Rey Don 
« Enrique." 

Y lo demás como aquí con corta diferencia. 

(2) Al margen se lee : María de Fonsccha. 

(3) Al inárgcn se lee : Pedro López. 

(4) Al margen se loe : Noticia. 



cqqI (Icliia, el dicho D. Uiegu <|ucr¡éndüsi! infurmar <lc 
romo linbia pnsailo, ella le tlljo ipie el Duque su lierninn» 
I.-1 liabia bahídu; y él disimuló , y nunca mas luvo aceso 
con ella; é a^nardó que viniendo una vez de Galicia la 
duquesa de Arjuiia, que se llamaba Doña Aldouza de Mon- 
diiza, hija del Ahniranle O. Diego Urlado y de Doña María 
Enriquez su primera muger, Iiija del Rey D. Eurique el 
Raslardu, la esperó el dicho D. Diego en el camino, diz 
que entre León y Asiorga , y allí durmió con ella en una 
liemla , que diz que llevaba , diciendo que aquella aírenla 
que el Duque le había hccbo en dormir con su muger sien- 
do su hermana , no se ¡>udia pagar sino durmiendo con tu 
Duquesa; y en este comedio murió el dicho D. Diego: y 
esta Tué una de las causas por donde dice que el dicho Con- 
destable fué desterrado, porque la Duquesa era muger de 
gran Señor y emparentada en estos reinos. E nmerlo el 
dirlio D. Diego, que era hijo de la segunda muger del Con- 
destable, la dicha Doña Dcatriz (1) se retrujo al monasterio 
de Santo Domingo el Ueal de Toledo, donde esluvu Tasta 
el año de mil cuatrocientos treinta , que el Duque su her- 
mano murió en el castillo de Peñaficl en prisión , y ella se 
casó con Pedro AlvarezOsorío, Señor de Cabrera é Rive- 
ra , Mayordomo mayor del duque de Arjona , que después 
fueron condes de Lemos. 

Tuvo este Condestable otros dos hijos que se llamaron 
los Iñigos; el uno de Guevara y el otro de Avalos, que 
fueron á Ñapóles con el Rey D. Alonso, y allá hay Íioy dia 
generación de ellos. 

Tuvo ulro hijo llamado D. Fernando de Avalog , padre 

(1) Al margen se k-c; Don,! BtMlrii ili; Caitru Sili6 itol cünvcnlit 
¡lara cisar. 

Tomo XVIU 



1 




430 

de Rai López de Avalos , qoe viven en Toledo y tieoen sn 
eDlerramienlo en el monaslerio de San Agnslin de aquella 
ciudad (este P. Fernando de Avalos se perdió en tiempo de 
¡as Comunidades, que fué gran comunero) (1). Tuvo asimis- 
mo una hija 9 que casó con Diego López de Ayala, primero 
conde de Fuensaiida : ovo por hijo á Pedro López de Ayala, 
comendador de Mora , que casó con Doña María de Avalos 
su prima hermana , padre de Diego López de Avalos « co- 
mendador de Mora 4 é de D. Pedro de Ayala, obispo que 
fué de Canaria é deán de Toledo , el cual murió á (reinta 
de enero de mili quinientos trece anos, y está sepultado 
en el monasterio de San Juan de los Reyes en la ciudad 
de Toledo. 

Tuvo este Condestable otra bija llamada Doña Mentía 
Dábalos , la cual fué casada con D. Gabriel Manriques, 
comendador mayor de Castilla , Conde que después fué de 
Osorno; é porque ella era una mugermuy devota, afírmase 
que su marido nunca la conoció ; é porque la diese licencia 
para meterse monja , como se metió en el monasterio de 
Calavazanos, le dio la villa de Osorno y otras rentas que 
ella tenia. 

Tuvo este Condestable otra hija (2) casada con Men Ro- 
driguez de Sanabria é de Benavides, Señor de Santisteban 
del Puerto , de la cual ovo dos hijos : el mayor se llamó 
Día Sánchez de Benavides , que después fué conde de San- 
tisteban , que cfisó con hermana del adelantado de Cazorla 
D. Rodrigo de Perea ; ¿ ovo hijo á Meo Rodríguez , conde 



(1) Al margen se lee : Este paréntesis no creo sea del autor sino 
de mano posterior , que lo hubo de poner al margen , y después 
en alguna copia el trauscriptor lo metió dentro. 

(2) Al margen se lee : Dona Leonor Dávalos. 



451 

<le SanlÍ3(eban, ([uc casó con Doíin Juana Pacheco, hija <lc 
I). RoJrigoPorlocarrem é Doña Bualriz Pacheco, primeros 
condes de MeJeltin ; é su hijo D. Francisco <le Benavidos, 
conde deSanlisteban.cs casado con Doña Isabel de Velascu, 
hija de D. Alonso Ilernandex, señor de Monlemayor, 6 de 
Doña Mar(>i de Vclasco ; el cual tiene hijos. Fué el segundo 
hijo de Dia Sánchez de Benavides Manuel de Beiiavides, 
padre de 1). Juan de Benavides el de Bacza , cujo hijo Toé 
Manuel de Benavides, padre de O. Juan ile Benavides, qne 
hoy vive, de edad de diez años. Este Mcn Rodrigues de 
Benavides, de quien primero dijimos que casó con la hija 
del Condestable, fué hijo del dicho Día Sánchez el Viejo 
é de Doña Maria de Mendoza, hija de Pedro (¡onznlez-de 
Mendoza, é nielo de Men Rodríguez de Sanahria é de Bena- 
vides, que se halló cu Monliel al tiempo que el Rey l>. En- 
rique mató al Rey D. Pedro; el cual fué hijo de ü. Juan 
Alonso de Benavides , que el Rey D. Pedro mandó malar. 
En su chorónica se dice que era caballero muy heredado 
y muy emparentado en eslos reinos, 6 de gran solar de 
Caballeros. 

Después el afio de veinte y dos siendo vivo el dicho 
Condestable hizo el Rey D. Juan 11 de Castilla su condes- 
table é conde de San Esteban á D. Alvaro de Lana. Es- 
tando en Valencia de Aragón donde murió , se afirma que 
pregonlando á un caballero de Castilla por D. Alvaro de 
Luna, el cual decia de sn prosperidad é privanza é mando 
que con el Rey tenia, el Condestable dijo: Encomendadmc 
a D. Alvaro de Luna é decidir que ¡alet fuimos como tnt, 
é talft Sfrrif como nos; dando á entender qne unibos A dos 
habían comenzado do pequeño estado y haliian sido gran- 
iles señores, y él moría viejo y desheredado de su estado 
y desterrado de su tierra, que así le «cacsceria al dicho 



452 

D. Alvaro de Lona : é as( fué , qoe despnes el Rey D. Jaan 
le mandó degollar en Vattadolid, é fué degollado en Teihtcí 
y nueve de mayo del año de mil cuatrocientos cincuenta y 
tres ; é así lo que el moro dijo al condestable D. Rui López 
que le habia de acaecer , dijo él por el dicho condestable 
D. Alvaro de Luna , el cual estuvo sepultado muchos áms 
en la Iglesi**^ de San Andrés que está en un arrabal de 
Valladolid á la puerta de San Esteban ; de allí fué lleyado 
á la iglesia mayor de Toledo en una capilla muy notable 
que alH fundó y dotó ; y el mesmo dia veinte y nueve de 
mayo, que él fué degollado, ganó el gran Turco la ciudad 
de Constantinopla con todo su imperio. 

La dicba Dona Elvira de Guevara, muger segunda del 
dicho Condestable D. Rui López de Avalos, fundó en sus 
propias casas el monasterio de San Aguslin , que boy está 
en la villa de Valladolid, donde se sepultó ; el cual es cerca 
de la puerta del rio. E como aquí dice Fernán Pérez fu¿ 
esle Rui López de Avalos el tercero condestable que ovo 
en Castilla ; ca el primero fué D. Alonso de Aragón, hijo 
del Infante D. Pedro de Aragón y nieto del Rey D. Jaime, 
el Rey D. Enrique el Segundo que llamaron el Bastardo 
le hizo su condestable é marqués de Villena de la tierra 
que decían la tierra de D. Juan , que era D, Juan Manuel* 
su suegro , padre de la Reina Dona Juana su muger. Este 
condestable , D. Alonso de Aragón, tuvo un hijo llamado 
D. Pedro de Aragón, que casó con Dona Juana, hija has- 
tarda del Rey D. Enrique el Bastardo, é murió en la ba- 
talla de AIjubarrota, que fué á catorce de agosto año de 
mil trescientos ochenta y cinco: fué su hijo D. Enrique 
de Villena de quien adelante se dirá en su propio título. 
Fué el segundo condestable D. Pedro, conde de Trasla- 
mará, de quien se dirá en su propio título. Fué el tercero 



4S3 

condcstaMu D. Rui López óa Avalos de quien arriba es 
«lidio. Fué el coarto condeslable 1). Alvaro de Luna , liiju 
de oiro I). Alvaro de Lnna , ropero mayor del Key Don 
Enrique, Señor de Cañete é Cornago 6 Jabera; al cual 
ovo en una litja de nn su vecino vasallo de Canelo , llama- 
da María de Cañete ; é fué casado con Doña Elvira Porlo- 
carrero, hija de Martin Fernandez Portocarrero , Señor 
de Mogaer, de quien no ovo hijos E casii segunda vez con 
Doña Joana Pimenlel , hija de D. Ilodrigo Alonso Pimcn- 
lel , é Doña Leonor Enriqnez, condes de Benavente, de 
quien se habla largamente en el título del almirante Don 
Alonso Enriquez. Fué el quinto cundestalilc de Castilla 
D. Miguel Lúeas de Iranzó, natural de la villa de BL-lmi>nte, 
hijo de Alonso Alvarez de Iranzó, natural de la provin- 
cia de Guipúzcoa , que era nn pobre labrador, casó en Jaén 
con Doña Theresa dfl Torres, hija de Carlos de Torres é 

Doña Leonor Carrillo Fué muerto csle Cou- 

deslable estando en la iglesia mayor de Jaén haciendo 
oración , por un hombre común que le dio en la cabeza con 
las empulgueras de una ballcsla : lo cual fué á veinte y 
dos de marzo de mili cuatrocientos y setenta y (res años. 
Dejó un hijo llamado D, Luis Lúeas de Torres , el cual des; 
pues fué fraile de San Francisco, c murió como buen re- 
ligioso en la ciudad de Guiidis año de niíll y quinientos; 
y la condesa su madre es monja en el monasterio de Sania 
Isabel desla ciudad, donde hace santa vida. Heredó sn ma- 
yorazgo D. Hernando de Portugal su sobrino , híjo de Don 
Donrs de Portugal , el cual dejó un hijo que se llamó Don 
Rernardino de Portugal é de Torres, é lo ovo en su mu- 
ger Doña Inés de Lujan, que casti segunda vez con Don 
Gurcfa de Villarroel, adelantado de Cazorla. Y así en este 
condestable I). Miguel Lúeas, comenzó su linaje y cu él 



1 




454 

acabó. El scslo ix)ndestable fué D. Pedro Fernandez de 
Velasco , conde de Haro ^ de quien se dirá en el tíJolo de 
D. Juan de Velasco é del conde de Haro $n hijo : Tallescié 
este Condestable en. Burgos á seis de enero, dia de los Re-^ 
yes, año de mili caatrocientos noventa y dos. £1 séptwio 
condestable fné sn bijo D. Bernardino Fernandez de Ye<-> 
lasco^ el coal fálleselo lunes nueve dias de el mes de be— 
brero año de mili quinientos doce/ Fué el octavo leondes^ 
table su hermano D. Iñigo Fernandez de Velasco, que hoy 
es ; y es de notar que ningún patrimonio de los condestar* 
bles pasados está en sus descendientes , sino es en estoa 
Señores de Velasco, que cuando ovieron Ja dignidad eran 
ya grandes Señores. 



ADICIÓN AL CAPITULO VI I)EL ALBUBANTB D. ALONSO 

ENBIQUEZ. 

Deste D. Alonso Enriques se trata largamente en la 
chorónica del. Rey D. Enrique el Tercero; y para saber 
enteramente sn genealogía y origen, se supone que fué 
hijo del maestre de Santiago D. Fadrique , el que mandó 
matar el Rey D. Pedro su hermano en el alcázar de Sevi* 
Ha , y está sepultado en la iglesia mayor en la capilla de 
los Reyes de la dicha ciudad, y fué hijo bastardo de el Rey 
D, Alonso Onceno y de Doña Leonor de Guzman , que dice 
la chorónica que fué primero con D. Juan de Velasco : la 
cual fué hija de Pedro Nuñez de Guzman , Señor de Toral 
y hermano de D. Alonso Méndez de Guzman maestre do 
Santiago , á quien sucedió en el maestrazgo el dicho Don 
Fadrique su sobrino, cuyo bijo bastardo fué este D. Alonso 
Enriquez de qqien habla el choronista ; porque el dicho 



455 

I). Fadriquc aunque fué desposado con nunca 

se rasií. Uudun muchos curiosanienlc quien fuese la ma- 
dre de este D. Alonso Enriquez. porque al¡^unos quieren 
decir que fué DuJia Blanca de Borlion , mugcr del Uej' Dou 
Pedro su hermano , que está sepullüdo en el oíonaslerto de 
San Francisco de la ciudad de Jerez ; y csla dicen qnc fué 
la causa porque el dicho Itey D. Pedro le mandó malar; 
pero aquello no se tiene por cierto, así por ser ella te- 
nida por santa niuger , é por el feclio tan feo en que no es 
de creer que cayese, como porque la fama y opíntun no 
lo consiente, ni aquello ú lo que muchos dicen en estos 
reinos: una cosa no (iene duda halier nacido en Guadal- 
ranal, que es \illa de la urden de Santiago asa?, sabida en 
el Andalucía. Este I). Alonso Enriquez sucediendo tiem- 
pos vino á la Corle donde fué conocido y después casó con 
Uoña Juana de Mendoza , hija de Pedro González de Men- 
doza y de Doña Aldonza de Ayala , que era viuda, moita y 
muy rica, porque primero fué casada con U. Diego Man- 
rique, adelantado de León , que murió en la batalla de Al- 
jubarrota, de quien hahia habido un hijo pequeño que se 
llamó el adelantado Pedro Manriquez de quien se dirá ade- 
lante. Dicen los antiguos que el dicho D. Alonso Enriquez 
procuró mucho eslc casamiento, al cual favorcscia el Bey 
D. Juan el Primero, su primo hermano, é para que tuviese 
efecto le liizo merced de las villas de Rioseco y Aguilar 
de Campos y otras cosas, aunque la dicha Doña Juana de 
Mendoza siempre lo contradecía (1 ) fasta que estando en 
Palencia en las casas que agora son de D. Sancho de Cas- 
lilla, junto á Santa Clara, que eran suyas delta , dicen que 

(I) Al iiiárgt'ii se Icü; Aiiviortü l,i lioiiLSliüiid, gravedad y KTSn 

reculo (li; lus iinligU3!i iiialroiiiüs riisiclliinus. 



1 




456 

el D. Alonso Enriqaez la poso la mano en 90 rostro con 
enojo, y que entonces ella consintió, lo que fasta allí habia 
contradicbo diciendo, qne no pluguiese á Dios que bom* 
bje que no fuese su marido la. castigase de tal manera. Y 
fué este D. Alonso Enriques almirante de Castilla por fa«^ 
llecimiento de U. Diego Urtado de Mendoza, bermaoo de 
la dicha Doña Juana su muger, la cual fué en el ano de 
mili cuatrocientos cinco, y de este oGcio le hizo merced el 
Rey D. Enrique Tercero. Ovíerou de es(e mutrintonio loa 
dichos Almirante D. Alonso y Doña Juana su muger , tres 
hijos varones que se llamaron el uno D. Fadrique, que 
fué Almirante después de su padre; y D. Enrique que des* 
pues fué conde de Albadelisle y de las Garrovillas; y el 
otro se llamó D. Pedro, que murió mozo sin se casar. 
Ovieron también nueve bijas que casaron en estos reinos 
con nueve casas de mayorazgo como se dirá adelante. Ovo 
asimismo el dicho almirante D. Alonso Enriquez tres bi^ 
jos bastardos; el uno se llamó D. Rodrigo Enriquez, deán 
it Falencia; y el otro se llamó Juan Enriquez; y otro se 
llamó Alonso Enriquez, que fué clérigo beneficiado de Se- 
villa, del cual no quedó generación sino que se sabe fué 
una muy buena persona. El dicho D. Fadrique almirante, 
que fué después de los dias de D. Alonso Enriquez su pa-* 
dre, casó dos veces ; la primera con Doña María de Ayala, 
hija de D. Diego Hernández de Córdoba, mariscal de Bae- 
oa y de Doña Inés de Ayala, hija de Pedro Suare? de To- 
ledo de quien so dirá en su lugar. 

De esta Doña Marina nasció una bija llamada Doña 
Juana Enriquez, la cual crió en Toledo la dicha Doña 
Inés de Ayala su abuela, que no tenia otro heredero; y 
afírmase que siendo esta Doña Juana de poca edad, en una 
procesión en el monasterio de Santo Domingo el Real, 



iB7 
ca}ú ana lámpara sut>rc cita y la culirió de uceili'; y romo 
iba mu)' ataviada , dicen que dijo I.1 dtrba Doña liit^s so 
abuela , que Dios la ungió para Roina : y así fué que casó 
con el Rey I). Juan de Navarra , que después lo fue de 
Aragón y Sicilia siendo él ya viudo, de quien nacieron el 
Rey U. Fernando el Católico, nuestro Señor, y la Reina 
Doña Juana muger de el Rey D. Fernando de Ñapóles, 
de cuya genealogía se habló largamente en el capítnio de 
el Infjinte D. Fernando Rey de Aragón , padre del dicbu 
Rey Ü. Juan. 

Casó segunda vez diclio Almiraulc D. Fadrique con 
Doña Thcresa de Quiñones, bijn de 1). Diego Hernández 
<te Quiñones y de Duna María de Toledo, de los rúales se 
dirá adelante en su propio capitulo ; de la cual ovo cuatro 
hijos varones y cinco iiijas. 

El hijo mayor se llamó D, Alonso Ilenri<[nez como su 
al>uelo, que asimismo fué Almirante, el cual casó con (ktña 
María de Velasco , hija de D. Pcilrü Hernández de Velasvo 
y de Doña Realriz Manrique , primeros cundes de Haro, de 
la cual ovo este almirante D, Alonso cuatro hijos y dos 
hijas, que fueron: D. Failrique que hoy es Almirante d» 
Castilla, casado con (Dufia Ana] de Cabrera, hija del runde 
de Módica, de quien al presente no tiene hijus: está en 
estos reinos en fama de noble muger. 

El segundo hijo fué D. Rernardino Knriquez, ronde ile 
Melgar, que fué casado con hija de l>. Alvaro de Mendoza, 
conde de Castro : é murió el dtclio Conde sin bijns , é ella 
casó segunda ve/, con D. Juan de Silva & de Rivera, de 
quien no ovo hijus, porque murió de parto, y por lo que 
nasciú, que luego nmrió, heredó el padre los bienes de ella. 
£1 tercero hijo ae llamó D. Hernando Enriquez, que 
espera suceder en la casa y estado por no haber el al 



1 




458 

atirante D. Fadriqoe hijos ni generaríoB. Bs casadb Doo 
Fernando Enriqoez con Doña María Girón, hija de Don 
Joan Tellez Girón y de Dona Leonor de Velasoo, condes 
de Drena : tiene no hijo varón y otros bastardos. 

El cnarto hijo es llamado D. Enriqoe» qne es casado 
con hija de D. Bernardino Sarniienlo, condece Rivadavia, 
é DO tiene hijos. 

La primera hija del dicho D¿ Alonso Enríqnez, hijo de 
D. Fadrique, se llamó Doña Theresá:.casóéonD. Gutierre 
de Sotomayor , conde de Benalcazar, que mataron los mo- 
ros el año de mili ochenta y cinco, por el mes de mayo 
en la guerra de Granada, cayo hijo es D. Alonso de Soto- 
mayor, qne hoy es conde de Benalcazar, qne casó con 
Doña Isabel de Castro , hija de D. Alvaro de Portugal, Pre- 
sidente que fué del Consejo Real, y alcaide de los alcázares 
de Sevilla ,y de Doña Pbelípa de Meneses sumuger: tiene 
un hijo que se llama D. Francisco. La segunda hija que se 
llamó Dona Beatriz,. casó con D. Diego Hernández de Cór- 
doba, conde de Cabra que boy es^ é falleció sin hijos. Tuvo 
asimismo el Almirante D. Alonso un hijo biastardo que se 
llamó D. Alonso Enriquez, qne boy e$ obispo de Osma; el 
cual ovo un hijo que se llamó D. Francisco, y fálleselo 
siendo abad de Hatallana , y ovp también una bija que es 
casada en Valladolid. 

Tuvo otra hija, bastarda este almirante D. Alonso En- 
riquez, que se llama Doña Theresa Enriquez (1) que boy 
vive, muger de D. Gutierre de Cárdenas, comendador ma- 
yor de León , Señor de Torrijos y Maqueda y San Silvestre, 

(1) Al margen se lee : Doña Teresa Enriquez, la Santa Señora, 
limosnera , y en la piedad y ejercicio de casi todas las virtudes in- 
comparable en su liém(k); de quien hacen grandes elogios todos 
los escritores coctáaoos. 



4K9 

i]e \a cutil ovo ilos liijos y niia liija : üI hijo scguiidu que se 
))anió Ü. Alonso de Cúrdenas , murió en Burgos , e) dia «loe 
se casó el Principe D. Juiín, hijo priniogénilo del Rey Don 
Fernando y Iteina Doña Isahel , que fué á dos días del mes 
de abril, lunes de Onasimodo, año de mili cualrocienlos nó- 
venla y siete : eslá sepultado esle D. Alonso en Santa Clara 
de Medina del Campo. El hijo mayor se llama D. Diego de 
Cárdenas , que es adelantado de Granada : está casado con 
Doña MeDcia Pacheco, hija de D. Juan Parlipco, maestre 
que fué de Santiago, y de su segunda niuger Doña María de 
Vclasco , hija del condcsiablu D. Pedro Hernández de Ve- 
lasco y de la condesa de Haro Doña Mencía de Mendoza su 
muger: tiene este Adelantado dos hijos y hijas: el mayor 
se llama D. Bernardino de Cárdenas, que es desposado con 
Doña ... de Velasco, hija del condestable D. Iñigo Her> 
nandez de Velasco, y de Doña María de Tobar, duquesa de 
Frías; el otro hijo segundo de esle Adelantado se llama 
D. Gutierre de Cárdenas como su abuelo', en los cuates se 
parle la hacienda del dicho Adelanludo en dos mayorazgos. 
Tiene también el dicho Adelantado otros hijos y hijas legí- 
timas, y una hija bastarda , que se llama Dona Thoresa de 
Cárdenas, que es casada con Pedro Zapata de Madrid, ruja 
es Barajas y el Almeda. Tuvieron la dicha Uoñu Thoresa 
Enriquez y el dicho Comendador mayor D. Gutierre de Car- 
denas otra híja que casó con D. Francisco de Eslúñiga y 
lie Avellaneda, conde de Miranda que hoy es ; y han habido 
muchos hijos y hijas; y el mayor se llamó D. Francisco 
como su padre, é la hija majur Dní^a Catalina , (|uc es la 
desposada con D. Luis de Hojas, hijo de )>. Bernardo de 
Rojas y de Doña Francisca Enriquez, marqueses de Deniu. 
Fálleselo esle Almiraule D. Alonso en Valladolid en el 
mes de mayo, año de ochenta y cinco. Está sepultado en 



1 




460 ^ 



Saola Clara de Falencia con el Almirante su abuelo. Falles* 
ció Dona María de Velasco su muger , año de mili quinicn*^ 
tos seis, por enero, y su hijo el conde de Melga en abril 
del dicho a&o, y estén sepultados en la dicha Santa Clara J 
Tornando á la genealogía del dicho Almirante D* Fa-^ 
drique, nieto del maestre de Santiago D.Fadrique, fuésu 
segundo hijoD. Pedro Enrique, Adelantado de la Andálu^ 
^Ja, el cual casó la primera vez con Doña Beatriz de Rive-i 
ra, hija del Adelantado Perafan de Rivera y de Doia Ma^ 
r(a de Mendoza , hija del marqués de Santillana. 

Ovo este Adelantado en ella un hijo llamado D. Fran* 
cisco Knriqnez de Rivera, el cual siendo casado con hija dtí 
U* Diego Ponce do León, duque de Cáliz, murió habiendo 
ya heredado la casa, sin dejar hijos. Casó segunda vez ei 
diclio Adelantado D. Pedro Enríqoez con Doña Catalina dé 
Rivera, hermana de so pt'iimera muger, de la cual ovo á 
D. Fadriquo Enriquez de Rivera , que hoy es Adelantado 
de la Andalucía . y marqués de Tarifa, que ni es casado ni 
tiene Ui¡o^^ P^'*^"^ *® ^P*''*^ «'^ Doña Elvira de Herrera 
su mog^*"' '■'J'* ^® ^' ^'^"^^ ^® Aguilar, que después mu- 
rió »^J* ®" ®' monasterio de Calabazanos. 

^I segundo hijo del dicho Adelantado D. Pedro En- 

^¡,íe# se llamó D. Fernando Enriqoez que rasó con Doña 

jpés Portocarrero, hija de D. Pedro Portocarrero, Señor de 

Üogner y de Doña Juana de Cárdenas, hija del maestre de 

Santiago D. Alonso de Cárdenas, y de Doña Leonor de 

Luna su muger. Tiene el dicho D. Fernando Eoriquez 

hijos , y el dicho adelantado D. Francisco Enriquez su her- 

mano mayor, que falleseió por el mes de febrero del año de 

quinientos nueve, (izo un monasterio muy insigne de la 

orden de San Gerónimo en uHa villa suya que se llama 

Uornos, seis leguas de Jerez, allí fué sepultado, el cual mo- 



461 

nastcrio él dotó magníficamente. Falleció el dicho Ade- 
lantado D. Pedro Enriqaez en ima venta que está en ef 
rio de las Hiegoas, cerca de la ciadad de Anteqnera, por el 
mes de bebrero, ano de mili cuatrocientos noventa y dos, 
que babía adolescído en el Real sobre Granada, y no qniso 
salir de el Real basta qne !a cindad fuese ganada y entre- 
gada al Rey D. Fernando y Reina Doña Isabel, nuestros Se- 
ñores, que fué á dos días de enero año de mili cuatrocientos 
noventa y dos años : eslá sepultado en el monasterio de las 
Cuevas, extramuros de Sevilla, que es de la orden de lá 
Cartuja en el capitulo , porque en la capilla mayor del di- 
cho monasterio, están los padres y abuelos y otros aseen- 
dientes de sus dos mugeres de este linaje de Rivera. 

Fué el tercero hijo del dicho Almirante D. Fadrique, 
D. Enrique Enriquez, que se llamó de la Fortuna^ porque 
nació estando el Almirante su padre desterrado de los rei-^ 
nos y tomado todo su estado : fué este D. Enrique mayor* 
domo mayor del Rey Católico D. Fernando y su tio , her- 
mano de la Reina Doña Juana su madre de otra muger. 
Fué Señor de Villada y de otros lugares en la Otoya de Ba« 
za, y tuvo á Villavicencio. Casó este D. Enrique con Doña 
María de Luna, hija de D. Pedro de Luna, Señor de Fuen- 
tidueña, que fué hijo bastardo del maestre D. Alvaro dé 
Luna y de Doña Elvira de Herrera, hija del Mariscal Pedro 
García de Herrera , y de Doña Constanza, Señores de 
Fuenlepudia. Tuvo este D. Enrique de la Fortuna en la di« 
cha Doña María de Luna cuatro hijas: la mayor se llamó 
Doña Theresa Enriquez , que casó en Salamanca el año de 
ochenta y seis por noviembre, con D. Enrique Enriquez de 
Guzman, su primo segundo, hijo de D. Alonso Enriquez; 
y de Doña Juana de Velasco, condes de Albadeliste. Murió 
el dicho D. Enrique Enriquez eu vida de su padre el conde 



4«í 

em Catalrta es b iríÜM át Perpiias » laliesdo á departir u 
mido, de mía piedra arruíadiza desde aoa veataiia dosde 
estaba por capitán general por los Bej j Beina Católicoa: 
que fué en el mes de mayo de ail coatrodeolos noventa y 
siete afios, 

Ovíeron la dicha Dona Tfceresa j D. Enríqne Enri- 
qnez dos hijos j una hija , el hijo mayor se Ihma D. Die- 
go Enriqoez de Goaroan, que agora es conde de Alba de 
Liste : heredó la casa de so aboelo por el mes de noYÍem- 
bre en el ano de mili qninientos dos por muerte de él. Es 
casado con Dona liaría de Toledo « hija de D. Fadriqoe 
Alvarez de Toledo y Dona Isabel Pimentel , doqoes de 
Alba : tienen mochos hijos. 

El segando hermano deste conde se llama D. Enrique 
como SD padre y aboelo , el cual ha de heredar después de 
los días de Doña María de Lona sn aboela , lo que so 
aboelo tenía en el reino de Granada. Es casado con hija 
de D. Gonzalo Chacón , adelantado de Murcia y de Doña 
Inés Manrique , y esta muger es hermana de padre de Don 
Pedro Fajardo , adelantado de Murcia, marqués de los 
Velez. 

La hija de los dichos D. Enrique Enriquez y Doña 
Thcresa se llama Dona María Enriquez, que es casada 
con Diego Ifernaodez Dávila, cuyas son Villatoro y Naval- 
morquende. Tienen hijos á D. Gerónimo y D. Gonzalo y 
D. Fernando. Murió esta señora Doña Tberesa en Za- 
mora en el año de mili quinientos siete por el mes de 
enero. 

La segunda hija del dicho D. Enrique y Doña Maria 
de Luna se llama Doña María Enriqoez , que fué despo- 
sada con D. Alonso de Borja, duque de Gandía, hijo del 
Papa Alejando Sexto, y antes que viese á la dicha su es- 



fHft. liieciu: aso j iii::ta Vmdt Ittia ■•'^ittni.i «c 
r-o K ..tfza «te :>orn&. lertniuiti «.ei .«luí» kK -.ioiia«», ei 
cal v^ff un iii;:3 iuuiiiia: i .iiu >c * ^unif i^ .auí« íu« 
.ov "t ioaoe le wanuia. lOe js** (/*& ^CMid .[üuib. -ie 
:.Eac0a«. .iiia<!e V .lioiis^ >.« «.r:n:.'^u .r£»»uiaiiuiie/Iarit-> 
j>ca. ine ue ;iiu tálamo ^e i \e% ). -VriMiMÉu «-i 
«aliULÍi30 i-onu) •■« lÍL-nu . .e a cbi •:i-«Nr t k i.iciio i)ni|iMr 
A¥ r» iiin». .^ iiia .e 'j» .ii:uo» >. Ja» )iiu¿ >ltt- 
-n -e auna .)uiia ^*'suli^«3. i tmi a-iirita .UMn«9« 
liiua larra b naurr -^ii [iuuia> ii :n 7itiitaa*et i? » «.e 
--aniii ^ra .ex lila .d t.aauia. i na: :iuu«a«eiit« 
uuiu i a .icoa J«*ua 'larra* 

.l»da Jaría e ^jca ^ ^jiia > lun^-/ lt:ti«iar£. m-^ 
jer ¿e ). Wrnarrü .e Iijm>. lai-rnc?- e Vina, ""i nm 
nni^riii!» uio» ^ ii;aa. t i:u xu^'.r uc -< iinia .a» .e 
"bfias 'SU •.erBo»auu > !i )jiia . .laanua .e Ilüi^ji. Jia 
tiH nnaie .e Jirc^nua .e J'Iciíl larri .e ^neaa». »im 
*fa itf ina niasia ^'!iLai>i::ja. 

/Il firr* UTO ze ^ma ). L^rri'^e. mw ■ ^ nrutsKiiauor 
\» '..itiernctie. 

rL» tírrorn iiiij m-tl» - ama J. lerraiuuj . & nmen^ 

u iirn TLirT-í *•! -* .aiua 1. )if:i?». •»!« ■»' .i?aii 

^ u;i aa\i f r !úuul J-ma ^i.a. .ae •?• 'riu¿xf»tt,ii^ 
■^ r..Traiú i.ii tr . iioa J^'Oa larra., .ne ? laíriit»— 
•iAia i.a ) ^11-1^ kj-riituie j •* n-*vi r .•• ) - -i» lau- 
tirn» ■ :i* )* lU ii«¿ ' üi*íi..>' aar":i;?-?- »; .;^'iiiar tm 



464 

Mendoza y de Dooa Jaaná Manrique » condes de Castro. 
La coarta hija se llama DoiWi Juana , que es niña . 

. La quinta hija dct dicho D. Enrique de la Fortuna, que 
se llama el Mayordomo , fué Doña Elvira , la cnal fué des- 
posada con D. Juan de Mendoza , conde de Monteagudo , 
que mataron los moros en la guerra de Granada : casó 
después la dicha Doña Elvira con D. Pedro Hernández de 
Córdoba, Señor de la casa de Aguilar , que luego fué mar- 
qués de Priego, fijo de D. Alonso de Aguilar y de Doña 
Calbalina Pacheco. Fallesció la dicha Doña Elvira en el 
mes de marzo del año pasado de mili quinientos doce, y el 
dicho marqués su marido en el logar de Holias, dos le- 
guas de Toledo, sábado á veinte y cuatro de enero de mili 
quinientos diez y siete años: fue llevado á Córdoba á la 
iglesia de San Ipólito, donde yace sepultado D. Alonso su 
padre , que mataron los moros en Sierra-Bermeja cerca 
de Ronda , en el mes de marzo del año mili quinientos y 
uno. Dejó este marqués de Priego muchas hijas y no va* 
ron ninguno: la mayor que es Marquesa, se llama Doña 
Chatalina de Córdoba: falleció el dicho D. Enrique de la 
Fortuna en Medina del Campo , á diez y ocho de mayo de 
mili quinientos cuatro años. Fué llevado su cuerpo á la 
ciudad de Baza , donde yace sopullado en un monasterio 
de la orden de San Gerónimo quel fundó y dotó : era co- 
mendador mayor de León de la' orden de Santiago: por su 
fallecimiento fué comendador mayor Garcilaso de la Vega, 
que fué comendador mayor hasta el año de mili quinien- 
tos doce, que falleció dia de Santa María de septiembre 
en Burgos en el monasterio de San Juan , donde fue traído 
á Cuerva, una villa suya. 

El cuarto hijo del dicho Almirante D. Fadrique y 

Doña Theresa de Quiñones, se llamó D. Francisco Enri- 



qiieií , qa« casó con fíaña Elvira Lnso , liija ilv D. Failri- 
qne Mnnríqi]t>, hermnno del maeslre D. Rodrifro Mnnriquo 
y (le Doña Reatriz Laso de Figucroa , hija did conde de 
Feria D. Gómez Soarc/ y de Doña Elvira Laso, so ninger. 
que se lliimó Doña Juana Enríquez , que casií con D. Gar> 
cía Manrique, conde de Osornu , y fallesció sin dejar hijos. 
Casó otra vez el dicho 1). Francisco con Doña Inés Girón, 
de la cual no ovo hijos: está enterrado el dicho D. Fran- 
cisco CD las Cuevas de Sevilla con el Adelantado so her- 
mano. ■ I ■ I .;»' 1 ■ .. 1 ■ I ■..; <■■ 

Tornando á las hijas de el dicho almirante D. Fadri- 
qne, la primera qncfué Doña Jniina, Reina de Aragón ,110 
conviene repetir su generación porque de ella se ha dicho 
eft la genealogía de el Rey D. Fernando de Aragón , In- 
fante de Castilla, t'i' ■ ■ '' - :■ ■:'i"i I' 

La segunda Iiijoffm (ú& DoAfr Harilt'EhfíqneiV que 
casó con D. García Alvarez de Toledo, AiqtiC-de Albs, 
iBifrqncs de Coria . los cuales ovípron muchos hijos : el ma- 
lyoi* se llamó D. Fadriquc, que hoy es duque de Alba, qufe 
rasó con Doña Isabel Pímentel , híja de 1). Alvaro de Ki- 
lAñign y de Doña l^ooor Pimentel , duques que fueron de 
Arévato. Ovo el dicho D. FadriqnC cinco hijos y una hija 
en la dicha Doña Isabel : ia litj« como dicho es casó' con 
I). Diego Enriquez de Guzman , conde ^e Alba de Liste. 

De los hijos el mayor se Hamo D. García , qne murió 
en los Gelvcs á vcmtc y nnevo de agosto del año de mili 
^ninícfttos diCT. ; y en el aquel año dia de Santiago se ganó 
lá'ctuilad de Trepo!: y en dia de los Reyes antes «n el áí- 
chfl año se ganó la ciudad de Rutfa: casó el dicho Don 
Garría con Duna Beatriz Pimentel , hija de D. Rodrí^ó 
Alonso Pimentel y Doña María Vncheco, condes de Befta- 
veiitc , de !a cóal ovo dos hijos , H mayor se llama D. Fer- 
Tomo XVIII. 30 




4«6 



naiiilo:, yíelisegobdoseiilLmiáD; S«rn«rd¡fto., qi^ n»ü^ 
Irqs: meséft déspaes ie la auierlid jdesv.padfe: oi^ fAiikhp 
Oi (larcia tres. hi}as que Mtt nifiaSk : •. :;í..:: ..: ! :. r 
> JEi segoodo ^híjo déJ dkh<> D. ;Fttflrk|iiQ y Bonái luibel 
Piflieot^l seillanaDf.Redfq de Toledo^ qM éa^Maiíqnéa^t 
Vjlláf ranea ^ :1a onal ovo con Doia Ana :Pin)eii|elv A^tda 
IX> Luís. PiinenUl y. Dona Joaná Otorioi'marqneseadé'yí^ 
Uafráñcaí, qtoci Coé: éate D^ Luis «el Imjíó laayjor del dicUi 
eonderO. Roddgd Albnm Pioifiotol «¡que mMÍó^n Yida4t 
sn padre en la villa de Alcalá de Henares, lunes veinleij 
siete deaovieinlMrédel aQo 4e- Iniil iíiialró<ieMM;]B<9Ten(a 
jri^iete^ de |a.ciud»dis un oorredar :.|a¿ientíerrtdo|e»l9 vit 
Hade ValUloil >en el'pieiiaal0ria!de*Saii: Fmii«Í6c«( j|ua/61 
cQ»dQ.9u.p«dr/e ívin^iXkw bijas y ^93 el dÍQbo utax-^ 
qués: el mayor se llama D. Fadriqne. ,i.[; r . » •>: .i ^.i 
orr;. E:il(?f«^j^q hijc^;se UwA Fr;; JAfii<4o Tol0do«.de Ja ór- 
fi^ode SaAlo.jDomingo.; •> . . /!/ r/r if.) j i. .> 
.2^r.( |^^u^rtO:hija.es/Fr^ Dieg^ .de>3V)lQd<i., p ;de$w 
JmiD.i der cu)ya4fSiüdad H^v^»^^^n\if^í4^:in\r^,M y Pow 
A4ÍI011ÍQ d^/JSstúAigfi «idenMmK.deii duQPf diec Aejari. ty> se 
s^cre^H^.elA^a- pasado 4e juUor de^ieslt :afio¿de! iQÍU<.qiói^ 
nieetoftjdiei. j.fljletepor «^«qdado del R0y inuestro.S^diiii?.^ 
d0l)Be.verfind¡»MD Señor iQlwrde|ialdii/£»pff&ai sqie^rwr 

diVr.i6n'i<isl0S!Í*eíift0Sí..( ^ . :h;:í'\.!ó J. \*ímj.í-j;i:í ^'^-ií/ U 

nií. JH ^nt«:4i;^9: W D^.flí.síI^ri^iWftd», d«LÍ?oWío« co- 
m<9pd4dQnra«^orde.;^lcj|piar^^^ ^.Ji^rffífi^, <>.!»;> ;c,i .t , 
611 ^Xien^filidi(*qiXtegu».p 

ÜpMiiI^eipQftr: |i^/T;»ledo,i.c*B?i^ 9oni,Jj.,ftodpgff!?nsrj(p 
ÍJjUrenp.tójP, prApftogf^ni|osdi?:A/J!Bai| Ff c^rVí.XasríjfQ yj^ 
íkJWjpé^ldeiJlivefai c^pdfiR^e.Jilft^iní.f^puftn haos^pl 
J%^^W'» llwa, PvrJtq^P'^nBffjtK^ CflWprp !Q#9^>^) nbij^Jp,. 

1)1% bíiftiíegwííft.íM í4icbftf jPej6vfto:,Alvjfr% 4^!lfPr 



467 

ledo y >Dofih)>Miiriá EUricjiííáz kéf Haaia.'<Dv HerikaBdo de 
1!üle4»> coya os Vümiaii^'y efíieáfiiefidádar<náyorde.Leon 
do.faiánkptde Saalía|[og qii& Bdcedíó al>dicliQ.OuGárcia 
JE^ado dcuh.iVegá.tHaéido ¡casada itrés ^vefxb.rU ptíaterp 
c^iDé&a MariaideL Rojas v-híji de Sánebo de Atijás, .oiiyiis 
floii CanA ]^ MünzoD 4 >y de Dqoé fialhalína dé Peremí^ 
qae era porlugaesa, que fallesció ea Medina deliCaaipo 
eá el nesdc^oblotire del^ b&a toiU qbiiüeqlos caattó i:jf alH 
Catleseíó láinbiéa éu hijo jmioíyoi^ qneie Uama^Mt^Di Gárclft 
és Toledo^ y^eLsegaadiii htjbíiqBr.se'ilámd.príinerarikMi 
Sanebo^ l||aman>iil6?dé8ptwsrD. Garcéa^ ■•> - . '..'• •.lii;*/ 
(/. . £1 terceik> hijo' se Ilaina/Di JPadri^ué; qtee tes dÉv^r 
-vero, de Alcimlara ^ por moerte de Fr. Fraociscu deiSolé 
dé >Sariaiiiaiioa^ ••■■i.-. -.¡•i.- ,.'..•': •;'•».•■';.■'! :• / '";i-i 

' ;^: Eixiiiarlo' hijo és Abad de Bao Isidro de iLeoB^ P : «4[ 
.: • Ovickrotí dda ahijas :Ma primera oasóf cíon hijo mnytA' ^ 
4ilaDÍPache<to de Ciudad^^Rodrigb. ¡ .! .' > \ vM» h •j/t;:#r 
' La segunda? i|ue)s^.llaaia.DQfíta:Maria,-oató4)QQaDoa 
fiwgo>Colén>ii hijo de D. £brisibbál :Coloo!«:ptfii*er. AiMiii- 
rante de las Indias, el cual primero Jás-dtaoiíbffiÓiybíailú 
eo el ano de.toiíU oMalrocieóicb^oAvénlaf^ doa^iy ;^arió 
«en Válladblid;.en él mes deitbayodie .mili qaioienlDs.iieiir* 
y :alU se aepfdié en eí monaeterib. dá Sáa Fram^iMoi ^n Jit 
aeapillade Lois'de Laceada patease )lev«rá la^igl(eíiia»jM[v 
^or de 8e¥ÍUa., donde maodó*'hackp su;iiapilUv T|é*Qiel 
4Uoii#' AláMiaftia D; Diegd eola^icha Ooüá Hnriir de.IiM- 

'ledodoe híjátv' '*' • ^•"' i* -^ ^^' -v*^^- *^ '^''- '- "^ '"- -i '«^ ¡-^juiii 
La etgBilda^mllger delidioW D.;CetQiiiidQ >derT#lp(|o 
aé HamóDóU AUoosa Boriqoeií, hija ideiD»>. Bodrigo* 9«r 
«edlel; conde .'de Bebayente y.de OoAa.liiée.^rjqae»(, hjt^ 
del conde D.EnHqne da quien scidirác ovk>HhiJMí4Ml« 
caaamibtilo; <ij.:m -..»!» r:'.' ••:• j;-.' ■..•uii- i't 



4jB8 

.!' La^terúdraMinoger dd Ac|ia Du Ffecriándá^tque boy 
iirivé,.ts. sobríii» dé ia dicha segunda' niDger, hija dte 
•D hermana, porque «S'hqa de D¿ Liifs Maariqoey DMir«- 
quésridq Agutlar, y ^'Do&a-Ana PitnéÉlel an-nuíger, hija 
de 4os dichos D. Pedro Piméniel 7 Dofta ibes Manrí- 
quezv de lé oual tiene Ujoé, j Itámase Dttnc Ana eomo 
eqíjnádi'e-i. -.■■' •■• '.''■ •.•:•-•■.', ,!.• ,- >. ;...;•:♦ ■.. ■ 
illí'> El flercero.faii&duilosídiGboélK'GarsIa Alvares 7 Doaa 
ibrto* Eáiíquez se Uané D« üntierrte de<ToIecb;vqiie faé 
«léfcho .tiempo: iMaesIres^eiá. de- SalamaDca y A)bad dé 
Valladolid, y después fué obispo déPJasencia.for falles- 
ekbieiito de D. Bodrigo de Avila v hijo del réoctoi Tero 
(Oomeat y Doña Juana de A^ila su. niugeri.( el ééal falles^ 
ció en Plasencia año de mili cualrocienlos noventa yseis^ 
por el mes de hebrero,y fuá sepultado ^n: San Spancisco 
4e Avila ] if el dicho D^Guiierra'de Tóledd , .faUceciiú en 
S^'govia á diez y ocho de a|;;osld alno de»ímitt^nüieBtds 
Mié : tsepúllóse en San 'FTaáctsoo de la^ioha ¡ciodadlpara 
seifaVar'á^SanLeónardoide Alhá: tívo^el |lichoiI),Gutif»rfe 

iáe-lfoledorálgUabs hijos.. ::»: i .; -J . -: Mil ?;.< ii. Vi) 

óm;)8I Cuarto hijo de los dichos D. fiarcíbidLUaPsa y Dona 
AiarCar'Enriqoea se llamó Di «Pedro de Toleddiiélícilal «tasé 
^fl Dofitt Leonor de A^ alai, hija; d«i Pedro IJéf^i^deAyAla, 
Oomendi^p de Mora !y do Ikiña- Uaciaidd Avnlbsi^ oVié^on 
bn'hijd qné' sp Ñama Di iPedn» de Tdello,»i:i3vj^ s6o:Jfts 
«ífacrf Villai de^ AivUá^i y^éBa hgftillaliailnrlKMt^ Márit, 
muger de Luis Sánchez, hijo de Gabriel Sanaiiáil, Miorbsd 
^del' R^y' (le Aragoo, ^ue saáiiaf nrales:desZrfnafg^ 
ilébte^mátrínidáio h¡|)^. MurpóelidicboíIU Pfidrb en.Alba 
'JMI¿ de^'lrilqutwíehtM'ttaalro' por/jnIié(, ebtá¿enteri1ada >e9 
Salí'Leótikrdode Alba «on so ¡padre y^ábuilof :i «; . : :!. 
El quinto hijo de los dos duques , D. Garcfa;Aliirarezy 



*6d 

Doña María' Eorrqucz, se llama 1). García dtt TulAdo'i el 
cual casó la primera vez con hija de 1). G;il)riel Manrt<)iiüz' 
y de Doña Aloma de Vivero , condes de Osorno , de <|uieii 
ovo hijos. Casó segunda tez con hija de I). Gutierre de S<>- 
l(s, conde qoc fué de Coria, hermano del Muestre de Ak-án- 
lara D. Gomei de Solis de Cáccres y de Doña Francisca 
de Toledo, hija de Hernand Alvareí de Toledo, Señor de 
Oropesa , y de Doña Mayor de Toledo sn mugcr , <j«e fué 
hermana del dicho duqae de Alha D. Garrfa Alvarez: asi 
que este D. García y su snegra eran primos hermanos. Llá- 
mase la mugcr del dicho D. García Doña María , de quien 
lieoe hijos; es hermana de D, Gómez de Toledo é de Solis, 
chispo que es agora de Plasencia , que lo ovo por fnlleS- 
cimiento del dicho obispo D. Gotíerre gn (¡o: ovicron el 
dicho duque D. García é Doña María Enriqucz cuatro hi- 
jos : la mayor se llamó Doña Mencía, qne casó con D. Bel- 
tran de la Cueva, duque de Alhurquerque, que estaba viu- 
do; y esta Doña Mencia fatlescíó sÍu dejar hijos: cslá se- 
pultada en el dicho monaslerJo de San Leonardo. 

La segunda hija se llamó Doña Thcrcsa ; casó con Don 
Pedro Manrique , conde de Usorno y Comendador mayor 
de Castilla, de la orden de SaDliago: ovo en ella por hijos 
A D. Garcia Hernández Manrique, conde qtic agora es de 
üsorno y comendador do Hívera , que casó segunda vez 
con Doña Maria de Luna, Señora de Fuenliducña, é de 
Doña Isabel de Buhadilla, hermana de Duna Beatriz de 
Bubadilla. marquesa que fué de Moya: lieoe eldicho conde 
D. Garcid tres hijos, á D. Pedro, I). Juan y D. Tooiás. 
y una hija. 

I '< E( segundo hijo del conde D. Pedfxi MaDrlqtíe se Iltitlta 
().*Grabicl, que casó en Sevilla; '' ■' 

Ovo también el dicho conde D'. Pedro tfíia híja llániádií 




liÜ0»4filfdl!cbQÍ)4;f AlMatb d^ilianav')/ iviwni'.\ v.t i^tti-} istn 

cf^tAi rioKDi r Fir0ildsí9<^ií&>Uf4Iqe?a^ »ddqm) d6;^tlfiii9(pier4 
^9^91 ytfif^ild^iiJiifLeidefima vqdd tMiy<MPlM(nenrinoélii«[ hijas 
](!>by9^.;^elipa!y'qr s^ ll«mafG.iBeHvatedcfU(G(iQi(i(.o4iitM>4l 
a}>iielQ.; e^ pj^ad^x^oa Ifo&adsaibielfGíratft líija oíayfif d» 
Pk P^df9v<SiirQi^ J: de Vqdu l.eOna9¡dfl.V^aÜc4v!iroadaa!dtf 
IlripcBa « f^; lif^iie jrai bij^a : <^erw Aamhieiii íA) dUha^Doofi 
ffAiicisc^a y .Q.rFraiKisco diiftietdatiAJIíactiufM^m u*a»bíja 
q^l^ jje il|aiQa}>j|<^;;r. ., .v ,.m.» ). cfcoA i|iimricifséjSftgi;b6a^yés 
I]^..jPif!dra..F>)«rdo , >AdeIaAlad«;de Horipi^j^ jqper^o^aiAa 
»Ar<4PÍarde Ifl^ Valcui ; lif^oe ati ik^^iiantiifi !-,fí . = íivíi:íí> 
-i:t KM]í;P|raji bijailBgmda d(5.k« dtelias;dui|iiea4a<iltttoifr 
^qftt-gqc^^quQaeJlapaf^Ppoar TfaenediatdtlaGiie^a;^ 4oe ef 
,^ia4a.qeD Qf Fe^^d^ dfii:]3(pImdi%i«^yaaadB Gbikobctt 
^tQdaí), alfada: ^<^ )d$ a)ci«ir.eseda:6kígofiiat iieoeoliié* 
jos. Falle^ii^ )|fi,4fc)ia-0€haiFmacii$pa dd IWti^dst'idAfirt^af 
(l^cAUwqttfrqoe^^ff aQoídeiqalniealjial dlec><;aiaM por 
fA/B.a# dc!>ag.v6^5AbadQT^ilifc> d6lv>ín ri üiMn/.'-ff. orl.s** 
,^}mM oparlta l^ijad^s !9isr.difb9t»difqii«i^ J^.Qafoía AlP^ez^gr 
.]$|Qpa:||larlia Jg^priq^ej; se.tta»^ 
fa^ó. coa Dé. G^mcaiSurif^z 4^ Fígc^rQaii,^m4e 4e.Fenav 
ípsxpj^test^yierQR dpn ^ijoapel mayarle llaflflarI>w;Lorair*o 
^paf:ex4« íigBfroa^.qMe^hoy encf^da/d^J^ería;^! «^''^^ 
l[ppdp,^:flaaAa.i>. (H^fM^.oYJ^^^^ ta^t^i^Or^os Iw*» í^ 

Oropesa, de quien ovo mochos hijos ; y ella fallc^^ ftk^^ 

,4(9 fflil>qHÍI\ipfiíW:WWPf «W a|,í»asrtl^<^alMtaí:.ila4)tra hija 
casó con D. Alonso de Q^d/BDUfifti» Jiii^ 4^(D| i^4ca dp 



«I 

. L XotrnaQilo.á la gertealogia del Jicbo-oloiirMW J)«iESrl 
¿k-ique , fué su tercera hija Duna L«onur'EiD'H(«<'2,'4]iWi 
casó cofi U. Altar Peres Osoría, conde de Traslaoiarafi 
qoe después en liouipu del Koif Enrique Qunrlo fu¿ mar- 
aes de Astorga; lus cuales ovieron dos bijos y dos hijaS3 
el Qayor se llaniú D. Pedro Alvarcz Osorio, marqués <le 
Aslorga , que casó con Doña Dealriz de Ouifioncs, hija de 
D. Diego Hernández de Quiñones , é Je Doña Juana Enri-- 
^Dez, condes de Luoa, 

I Fallesció el dicho marqu<^ D. Pedro Alvarez Osorio 
s&o de mili quinicnlos cinco por agoslo y su muger año 
tle mili quinienlos diez: estáo sepultados en la iglesia 
mayor de Asturgu : los cuales ovieru» por hijos á D. AKar 
Pérez Osario, que hoy es marqués de Astorga, el cuM 

casó la primera vez cod Doña . hija de Don 

Francisco Sarmiento y de Dofia AMonzade Arellano, cuor 
des de Sania Marta, con quien ovo el dicho marqués el 
dicho condado, y sn padre tuvo muchos hijo6 en la dicha 
Doña Aldonza. Tiene el dicho marqués D. Alvar Pérez, 
que hoy es, un hijo qne so llama D. Pedro Osorio qu< 

ovo en la dicha la cual fallesció año de niiH 

quinientos y catorce por julio. Casó segunda vez el diche 
marqués D. Alvar Pérez, con Doña Maria de Quiñonesb 
qne fué primero mnger de D. Luis do Velasco, hijo mayor 
de D. Iñigo de Velasco, conJestahle de Castilla , qne hoy 
es, en la cual el dicho marqués licne otro hijo. Tuvo ej 
didio D. Pedro Alvarcz oiro hijo que ge llama I), piego 
Osorio; es casado con Uofui Calhaliua Marañun , d^fw 
que fué de lu Ueina (jvruaoa. 

. ■, OvieroD los dichos marqueses D. Podro Alvarez Osoriv 
y Doña Leytior Eoriqucz olio hijo que se llamó D,. Far 
driquc , que casó con Doña Mcuria de Guzman , hija de 





471 

Gorizalb Rtéqite'V<S^^''<)«^'Sah0 !de!qiiie»<dació 

00 jhijo ^f«< «e tlamó Di Oonáála^.qbe f altestió «) «llcxde; piiil 

qoinientos j cátoré« ; y béredd por'ñiutrl«^efl(e4);.<]!Mi^ 

zalo, su hermana DoBa Í^'aberOsóriei'»"'qiie!ea8ó ccnof Doip 

Diego dé Carbajal/btjo del eapitan Algoso de VCarbají^ 

qiie miiFió-ea Indias, y es 'señor dé Jbdar y Tabemeb^ v 

' OvieroB los dichos marqueses dos hijas ; la nna casada 

coüi D'. Rodrigo 'Eñríqotz^^OsoKo'^ conde de ILemosv dé 

quien se dijo en la genealogía de los iRcyés de^^ForiogaF-ef 

el Infante Di FeíiiáBdó^. la (oCra: seíiUánia Doí«ifsabel 

Osório;^«i^ ieas(^ co»P> BevnardboPdéQmaqnéi^itsonde de 

Luna-; los ooalies'^ovieiton po^hijo^ mayoré^IK^Príiiídsoó 

áte'Quitioiieavqiie hoy es^eondé dis Luna > yi^ásft oónDoto 

María de- Mendoza, hfjat de D.' Bernardino «de M^ndotií 

y dé Doña 'María de Sotomayorf eondes deCoruBac hátt« 

seles muerto muchos - hijos ;'j el *tnayof que agora: les 

quedaba, D.€Íauidio, fálleselo -por ^' meé dt \' . . .-eh 

este afio de míHI qu<biemo»'diez'y^ete. ' • -^ > ' m: ^' 

Tiene lámUefif^^OstC' D- Bernkrdi no- fle Qtttftohes 'ñná 

hija queiM llaiha Dóha Matíía de TpIeÜH^ y Iné^ casada cop 

Hi LoteMO Séare£^ihij<v najfor del dicho cottdeide Ccn^oia; 

y ét faHeci6sltí'4ejat hijos etfél^j^feojde min^uinietaloaicah 

tot«epof^el^mMdé«'niar2o;=y>él mue»tb,:casA séi^nndfiTea 

la dicha Doña Mariíaií^on D. Juats de IIIIoade'Torov bijp 

de D. Rodrigo 4^ ÜII^ y ^ Doña AMonla'de CaálíHli;>y 

nieto del docto#'PeriaDes:: c> 

líoniaildo á la g^tiettlo^ía del^licbó-almlrabié D.Fá^ 

dfiqbe y'Doña 'Théi^a^e Qwhbn^^ d^o que- timeroii 

otra y cuarta hija , que se llamé' Doda'A1d<lnZia Enri<]iiea|; 

qde ¿asó en el reínoUe^AragQD'OOn D-.-Juao' de €ardbna, 

marcees- ^Prilar«0s yijoóndd de^ Pr^adesi^ y Atadrawléidc 

ÁragiMí , qtie ^s el áfidyor áéñM> qíie<'kay' ^en aqpcllosirní^ 



473 

nos. Ovíéron el ilicho Duque y la (lioha Dn(|ii<>s.i SM mu^ 
ger machos liijos y hijas: el mayur se llama I). Juan coiiñt 
gn padre , que hoy es Doqiic y Atniiriinle : está rasado cort 
Doña María Manrique, hija de D. I'edro Manrique y 
Doña Giiiotnar de Caslro, duques de Nájera: tiene esle 
Duque D. Juan , que hoy es, dos hijas; la mayor se llama 
Doña Juana , que eslá rasada ron D. Alonso de Aragón, 
duque de Segorbe , de quien se dijo en la genealogía del 
Infanle D. Fernando: los otros hijos del dicliu D. Juan y 
Doña Aldonza Euriquee son , el uno U. Enn(¡ue que es sr- 
zobispo de Monre»! en Sicilia . el uiro D. Anlonio de Car- 
dona, comeudador de Lubon en Castilla, de la tírdcn de 
Santiago; el otro se llama D. Alonso, olro D. Luis, otro 
D. I'edro. Las hijas de los dichos duques D. Juan y Düñs 
Aldonza Enrique?, fueron Duna Juana de Cardona , que es 
casada con D. Anlonio Manrique, duque que hoy es de Ná- 
jera y ronde de Treviño, hijo del dicho D. PedruManri- 
qne : la otra es casada con Juan de Urrea, cunde de Aranda 
en Aragón ; o\ieron otra tercera hija que está por casar, 
que se llama Dona Theresa: la quinta hija de los dichos 
Almirantes I>. Fadriqne y Doña Theresa de Quiñones se 
llamó Doña Inés Enríquez , qne casó con D. I.ope Vanquez 
de Acuña, adelantado de Cuzorla y conde de Itucndla, 
hijo de López Vázquez de Acuña. Ovieron el D. Lope 
Vazqncí y Doña luís muchos hijos y hijas; el mayor se 
llamó D. Francisco, que murió en vida de sus padres; el 
segundo se llamó I). Juan de Acuña , qne hoy es conde de 
Buendfa: es «asado cou Doña Marta de Padilla, hija de 
Pero Lopeí do Padilla , Adelantado de Castilla , V de Doñii 
Isabel Pacttero. hijo bastarda del maestre D. Juan Pa- 
checo. Ha haliidu et dicho conde machas hijas, v ludas 
se lo bao fallcsíido. El lerccl-o hijo del dicho D, tope 



^ 



Vtf^nezí^y;. Pilla, .|«i}$ ,:Epríqwir>SQi¡l)Mm6 0w<*D«drordfi 
Ac^noa^.EI cQurjlpbqa J)MF«4rjqi]e (^ Aibqq^íJ foué ao» %m^ 
ffamhos comendadoirefi ^e^laór^e» de Suatfa^: .oaéá; Otn 
fa^riqpe «pou.Oja de.J),:Alvi^rp di). Aaaaft y DoSi Náríá 
Mapu(;|„4iue \iireii eq Cxaif^d^i : Jas bijas.de h9^:^iv>hoSiton^ 
lll^ P.Xi^tVa^^quei; y Duna liiéft;Em'iqq»jon {«iiio|m«) 
ln.maypr ae llama Dou^ J^eoiior^ ^sadn.fonD. Bodrigé 
dA.QjDznqaQ;» .SejpK)r del A%ava.,.y tienen laniiijotqwe; je 
ll^oiaiP^iLnU idediumuny .4>l4'os; Ujíegmidá b|aifieJlA^ 
jq# Ppq^ Blpiicai mng^ de D^HeffpUndé de:Víeg^^ íciH 
jj^^dadormy^r 4e Castilla, i)i>.)ir(^dt<i.deS«ni}a^i;iSe*^ 
i|^i\ . Iiijos jf ]tnja»,t|,el::ii)a.}XM: í^ HalaaTlKí.loaftde.Yegk 
fSffmo 8n,jBtbii^Iy.;,Uene.nna hjja.4}|pe;^ellam«.l'4>^ A^T*<-¿íd^ 
lpi9jM4la<;Qq.p.^^Q4q¡4e Silva; bijo.íiiia3[iMt deiD» Jnáb dfe 
^lyf^ 1 de .RJKeíaj , y uktííí} cN O . Iwm li^iUfWvA el Yibjd» 
ir¡a|fiUn de la. fr;antjera.(de N^vafra.; SM^r 4e Hotiiemeyor. 
Lftlercer^ hij^tdej^ dipbo^cAoi\4^DlL6()ei Yazquei y 
}^a Inca Enfiqoez se llama; Pi^i^a JMaFia Enrifuei, q«e 
casq con Guiierre Yelazqpez .CQin«#da4or4e)a Mefabrilla» 
jyyo de Jmn, V€^la^que?;,(.C)OUÍadpr «la^i^»;^^ 
4^ y.el.^co-,.^ y fui^lQ^d li^^cja4c)-.CiillkHteiVel09i9»ta'de 
iPl^jíl^ar/^ flii|^¡r|^ bjjp^l.d^jU)rvOr4fiiiVela«E|«<ve i correr 
g;j^r4e:S^%[iUa,ep, túsoipo del Revrf)^ Jnao'SegaBido.'Mii* 
l^f/i).^sl^ Gutierre Vel§2qpec en Arév^lo enesle ano df 
inill .quinientos. díe% y. siete á.:%eiiite..y dqs der beln-firp/é 
f^llesiqiá el dicho Jy}ip.d(»YeJta9^ea(» contado! mayor, miér- 
(Cf^lefi dpce .d^%oMi9 !Í<?it9st9 pw^wte alodA.miU qpinien^ 
j^cis.dif^z y siete de ona^ üf^^^MhQ^^vy^^Jt^í^ dicho, fittierr^ 
yip}9^que7^ vjRjiíyprqi^.^f^JJ^q^a^^ua^ Y^la^qoee^ . ? * i 
.,;.jTp\ierof U>^ díü^jlM>9 A* )Uop«<V^zqpW y Doft«í Ulés«BJl^ 
fjiqíiez, otras ]iij4iS„.jme f(pii>nM^}W f« liM Iilílnal|eripfri4e 
Calabacinos. 'de dpndeiseiiWAIioi^iá UiíQotAÜlaf/tiiqu^ ^ 



ufumooaftl^ríot de. lá. ósdeD 'dcf SdnU»^•f)ol»Mígo•^ae^fundó 
y dotó Dona Marta de Avílat ^getífúe* fac de D. Her^ 
Dando de Aoona^ti lie^ Yifty de Sieilta ^ quei^ibiirMullá 
eo 6p*del*?ano/de inill.€tiattocieii4ofr<tioveDta 7 e«ati*o, y 
)a:dibba Doña María eii el draba nlénastorio de. Us Gor? 
dillas»; sieddo en él abadesa éD el anodA-miH qoÍDÍeD4« 

toa doce.i .-r- .«v •:• • .^-r^- * r* ■■'.< :.'-' ^' í;i.;i> 

.... La. sesU- bija del. dicho a)lDÍi*aBÍe D, Fadri^e^ ^d 
66 \h9M¿ Dp&d .Blanca^' abadesa del «dicho monasterio «db 
Saolb Clara de >Paleiicia% ;/. >-.: -• .i t.^u mj^iíi .n< «J 
, .,! Jioroando á |a^ gBnealQgia> del .Adío >aliiiiraiite!Dop 
Alonsoiel Primcro^yfde *Dooa Jlianá dé Mendosa isa 'mo^ 
gcr» tavieroQ»otril.!MJo«q«i& sepílanla D.'E^rffue EnrriU 
qiiiszi conde de Alba de Liste >) y: casó con Dona. María da 
Guzman , hija de D. Enrique de Guzman y de Do»a'íVho4 
reaa de Figtieroai condeslde^Nieblacimiepoii mncbod hijos 
y bijas : el: mayor, te llamé D; Alopso; 'Enriques oemé sb 
abuelo» yc&só cdn'Dooa; Jiiana:de Vc4asco, i^aé f>rimeco 
filé desposada >con HfHtotinido deHérrotavihíjotmayor del 
mariscal ^Pera^araf a 4^ Herrera,. Se&oh4e Aéipudía'; 4|aé 
j[né bija, de D^ Pedro IlerjiaAde&d^. Vbladooí jiide Dwía 
Beatriz. Manríqnp , ;|M*iqíierQS' coadiis deí Haro^- Y^los dichos 
D.Aloiiso Enriqoeiy Dofta JuaBafdeVelasooaiTterOn^pof 
hijo mayor á D^ Eariqoe Enriquez- dé Quamaoi, -qtie casd 
con Doda. Tberesa EnpiquebE so flriaia« deiqóien sel dijo 
largamefnle: en la genealogía' idel'^abniranltf D. Fadrtq«<í 
ca au tareero hijo , qne seUamó D. Eéríqae, dondeLse¡lia 
d/0;ver,.... . :. ,i. .-,: ..*;,: ';.-..•. ..-í •. ..i- . ..i.. ■•■ l-ul 

OvieroQ.otn» hijo los dichos «rondes D. Alonso y Dtifta 
: Jiiaaa ;de «Yctlasep , ^q^ei^ llama D. Pedro Enriqoezf que 
viyeien.iZainoca^ tkneiii^s.! i ::: < m- .»;> ')L 

iwoAftio^MiiiOtovjf r4H^>liyM, éntij qne:c 



476 

6fa«o>deh|iloiif0ijrii«e6M»:de^BbhÍ9Íy^AUn»írat;''<^t6e 
malí. U/^lr ;M;;yi|fliiieD.'éHJ0S''J*'/ * j* i.'mAf ».ú>t] t^;*iU . 
.i. 04rahija:que*¿lis¿'.eDÍelTCÍno4é ^ikgifúl - f ^ci; r 
/ Tornando aldidio oond^^D; Enriquebv^'oliitV'bijd sé¿ 
^ndo-^que seUamó Dv Edri^aé de Gutnian'^ cóánailddder 
de€aslft> ToraflTy que casó la primera vei cob-bijaf de Stieír 
Gómez de Solomayor en Galicia, y la segunda retí 'eoA 
h^ de Pe Pero Ponea de León» «áfiorde fV^illa^rcfa ¿ pa- 
dkíe^de D;. Luis PÓDoeV-y abdelí^^ de Dvttbdrigtf Peüneé dé 
León, doqne qne boyes de Arcos't^ dejd^'él diebd {). Eitrí^ 
qaé b^o9;deventrjÉiibal'É9a|gerdariOlfoi-hijo dis*4oft^ bichos 
Gonder-Esriqoef^ Doaa^ Mariá <de'€iiemaft(lie*9líimó Ddh 
Diegé fi^kfufezi' que fué clérigo: y' desjpues' frailé en el 
monáatetiordei Sania MonlmaHá: de la'i6rde«i tfe San G^'r 

rÓáiinCk; •:'•»;.. «i? t .•: > ::•!•.: í .»! ..*■:;■ I . - ; :■ 

i.'Oviéron: los; dícbos doñde3Í'D;'Eoríqiie yQóta Wxtík 
de Gnzman qiro' bijo-que^se^RaméóD/ Joatf fiAriquez ;'i|u^ 
casó ciQfi Opíia'Coslañza de Abiíaozav bija de Diíígode Al^ 
mánza-v stnor ¡de^AtcaÜfceil* y>Tabarni ,f de V ; .'i; !'- . 'dé 
Bslúntgasl^tf eéal al dicbo^D; Saali <d¥<)''lifijo^á4[Í'. Frtín'^ 
oísciti finriqnez -df/ AlmÉrn«a^de-hei^M<í k((cásía^¿f eüÁ 
casó eoo^Dbña Isabel de Ulloa, bijU'de RbdHgo'áe tílk^', 
eonlador mayor/y Ae'Doia ANteinii *;íe'€«s(Hla sunAigeH 
loseaal^hairhabidó' machos^ llijoaylMJa^.' '• »< •" /^^ 
^' 'Tavo el; didbo Dj ^Ifuan Cnríqncte en la- '^ii^Üa DeAa 
Oeptabzá áé AlmaBsa otra^hifa, qMisq Itamó DI f otin Eit^ 
ai^oez bomo.si]'|>0dr¿, ^ atta bija qee seJIkttía'Dobalsá^ 
bel Enriqoez, que casó con D. Gutierre de Roblen-, tcíj^o 
e9' Trigueros /y •ólro»'lugBrefiít>'estirys (ii0tíeii*%rij^s¡''^^ ^ 
*:*!> TuvipronMos'^ichók «<ionde "D.'lgnríqucf ¡f* Dc^ 'ÜM'la 
de Guzman muchas bijas: ]a^f«JB^ot« arf ))aKiló-«D^tf'»JMÍifa 
£iim|oél ,íimog«r qoeiru4<iietBQÍ¿tie|^>ltéifitféM - 



üoni^i.fpríttenDt coñié^ de Lw^,- de qoien arriba ie^ba di^ 
cho'y le dirá od la 'genealogía dé Diego -Hernándes dé 

'Fué la^segaiidaí hija del dicho* coñilé' I>. Enrique-y 
l>oAa María deiGiizmanikSía Thércsa Enriqoea, eslá ¡casó 
con D. Juan de Acula* coiide de Yaienciay duqoé qoe: se 
llamó de Gijoo.^ielcual'inarió''a&o de mili cualrocíeiiloft 
setenta y seis; que lo echó desuna i^entanh Joan de Ro-t- 
Mes su i conato,, marido de su berma njoi Dona María de 
Aícuoa¿ eS'bijo de-loé dic^hos D. Jnan y Dona Tbereaa 
D.. Enrique de Acuna, conde que hoyes dé Valencia^ el 
cual casó la primera Tez cob bija del conde de Uruefía.'y 
U segnAda . con Doba :María : Sarmiento; j de . estos dos 
matrinionios no ovo. hijos:; casó la tercera tez ron Dofíá 
María Manuel ; bija de. D.'Juan Manuel y de Doña Calba^ 
lina déCasiiRá: tienen onü hija «|ue se llama . ....'. de 
Acoba, y:él conde ¡tiene- un bijó bastardo qué se Jlinna 

'i' El bijit> stgtxndo de los dichos -D/ iaaii'yiya1íar'Tbé«- 
reía Bnrfqtoer"se'llama> D; 'Martin ¥a«qoe£:def«Aedbw::qné 
Sfive en León? es casado'con fybña^ « *. ^''.jJ';^*de> Vivera^ 
bija 'del viaeonde-D. Juan dé Viveiio y de?DoAar Mapía"^^ 
Aélina , bija de D. Pedra de AcuAa / donde dé Bueqdfa^ 
tienen - bijf>tf'. ■ ' *-' ■ ^■- * * ' '-1 ** ■*' '■■ '• 

Tuvieron los dichos D^Juan y^Ofaba Tbenesa nna |i^ 
ifne se- llam» > Doña Juanas ifae casó éonsD. Piedro^Wlez, 
sabor de Salinillái, hijo deDi Iñigo de ijroevara'y de Deüi 
Joaina Manrique* condes de ^Obate. : ^ . > *: n-.; 

■ La tercera lií¡Q>de los ^licboa condes* O. Edriijue Enri<- 
qoéM y Dona María deCazmati, sellainó Dofta'Inés Eri- 
riifmt que féé ñingér 'dii D. Pedro Pimcbtet, bermimé 
^*^l>«- Rodrigo Alonao Kmeiiiel, conde de Benavifnte: 



4B0 

M tBArgosí, cayoJiijo e9 D4 Joan MaoriqííéwiEl^dtdho Jom- 
EflrfquelB'basiardofKvoiiii liijo'qtte <e Ilainó Alomo^ Ex^rU 
q voz V cuya hija Toé l)oia Qataliná Earíi{iiez¿^ qve casd en 
Cürprea.eon CHslobal dé Orel lana ^ imyaraÉg»^ padrea de 
ÜBolpOrellaila; 'mayorazgo, 6 de Diego Manr¡i|Ms ^e fÉ¿ 
Uiiaife de OQ lÍFÓ de •árcaboz en on cerca. - ' ■' 
•>'• Tuvieron los dichos Joan Enriqnez y"- Alonia Bnví^oés 
•nibijo^ otros áiaehosribijos y hijas que tUreb en IPoro, Za- 
mora y León. .••-■' ^ .'1 ■..; ■ ': ■ -- *'íí\* <•,;«': :»rí ; i ' 
uJOvo éV dicho áláfaVanteDw^IonsoÁ^Bririqnbn'en lá di* 
ohá^DonJnafnide Mendoza noete Jii^^v ^IM codales casa'» 
noníeu snv iridia de^elloa^ y deilás^rocho (foitareiñ thooboe 
nt€U>8:^'y és'de aotajr qne las t rea hijas '4eijéBán''naeieroi|' 
dainn ricntre y hM^dssóien un diñen h eindad db'Soria 
eoñ'trea.Sefióree, '^loe-lodostireajnntnn! kn^iiermi y eon 
alrededor dé la cindid dé Sori»i;y de^taB^liies^ae ditó pHn 
inéro-eonqneiao fneiion las máyotiaá de edndiái.dé^ésládoií 
i^ílñLa primera: se Jlam*Do&3E)virat.qnerii^sdc€^-lil^n de 
ifobár; coyas eran lasTillas.é logareaéerBerlaiigtf,'Aftf«di- 
liov Vi lladiege^ ^ otras Tillase higaMei>qiielidreddU«í'bijo 
imardf Toímifí* él cual casd cbo Donipfeiabél^ñdé'QiízaÉMii 
hija de Alonso Pérez de -Rivero / cobladah^^diayor 4í|ue fué 
^liRey Di. Joan el segundo; al4Miai<fl<ebttéBlél)le/Di Al- 
líkbdé Lnnav maestre de ^Sanliagp, nMndéishBitvg<M?d«»* 
penar y echar de lo alto de'SufOSadni,*(j[«Mt|Kiwda:«aya de 
¥^ih dé (>irtageDa,'{iác¡aM parte d)^1a'ÍÉ^V'>fMfO'lhé el 
•tn^e'-mfl IcuMmcittntos y oincnenia^if iMv M^^ta^^de la 
fééUma'SimUs- y- esto dicen ^que fuéemisávpw||ue^el jdiohpi 
<ldndésláble fte¿ degollado en la-^aait da^i VifladoKil «(4) 
lá^vei^hte y nue^e dias^ mayo de ^itís^ ittio. ÍLa «iinger de 

(I] Al margen se lee : nacrle de D. Alvaro uel.aoa. 



4RI 

el dicho Alunso Pérez de Itivcrn se llaoió Oofíii Inés <lc 
Ijuzraan, li¡j>i tle Gil Goii/nlez de Avila y de Doña AlUonxa 
<Ic GUicniíin, hija <Ie I). Luís de Giizman , maestre que fui* 
de Calalrava. 

Ovicron los dichos Luis d» Tobar y Doña Isabel íle 
Guzman una híjaqoe se llamó Doña María íle Tohar, que 
casó con Iñigo Fernandez de Velasco, que hoy es condes- 
lablc de Caslüla y duque de Frias, de cuya genealogía se 
dirá adelante en el capitulo que habla de D. Juan de Ve- 
Insco ; y el dicho Juan de Tobar fué hijo de García Sánchez 
de Tobar, almirante de Cuslilla , cuyo fué Tudcla de Due- 
ro y otros muchos lugares , ca fuó lan gran Señor en estos 
reinos, que está sepultado en Sevilla en una capilla en ta 
otra claustra de la iglesia mayor: es linaje aoliguo, tiene 
SD Solar junto á Villadiego, como qiiier que ha niuclio 
tiempo que viven en Valladotid , y por su cauíía hay en la 
diehn villa ana calle que se dice destos caballeros donde 
anliguaracnle vivían (1) y en la iglesia mayor de Vallado- 
lid tiene capilla donde están sepultados ciertos caballeros 
de este linaje, que mandó degollar el Itey D. I'edro. 

La otra y segunda hija de los dichos almirantes Don 
Alonso Enriqucz y Doña Juana de Mendoza se llamó 
Doña ln¿3 Enriquez ; fué casada con Pedro de Mendoza, 
señor de Almazan y Montcagudo, hijo de Pedro González 
de Mendoza y nieto de Juan Hernando de Mendoza, de 
cuya genealogía se dirá adelante en el capítulo que habla 
del dicho Juan Hernando; y ovieron los dichos Pedro de 
Mendoza i\ Doña Inés Enriquez muchos hijos : el mayor 
te llamó Pedro de Mendoza como su padre, que casó ea 



(1) A) margen se loe: ObscTvn l¡i nnii¡:<lf <liiH , 
> ]of ToW» en Vall.tdolul. 
Tomo XV II i 




482 

Aragón con Dona Marta de Lnna, de la cnal ovo á D. Pe<^ 
dro de- Mendoza que fné conde de Monleagudo, que casó 
con Dona babel de Zúñiga « hija de D. Diego López de Zú- 
ñíga é de Doña Aldonza de Avellaneda, primeros condes de 
Miranda» de la cual ovo el dicho conde de Monteagndo por 
hijo mayor á D. Juan de Mendoza , el cual seyendo des- 
posado con Doña Elvira Enriqnez, hija de D. Enrique Enri* 
qnez, mayordomo mayor del Rey Católico D. Fernando^ 
murió en la ciudad de Baza de un golpe que se dio con el 
arzón de la silla del caballo sallando una acequia. Tuvie* 
ron los dichos condes de Monteagudo otro hijo segundo : 
era fallo de juicio , el cual murió asimismo en vida de sos 
padres. El tercero hijo es D. Antonio de Mendoza, qne 
hoy és conde de Monteagudo, casado con Doña María de 
Mendoza , hija de D. Iñigo López de Mendoza y de Doña 
Francisca Pacheco, condes de Tendilla , y después marque- 
ses de Mondcjar, los cuales tienen hijos é hijas: el mayor 
que hoy es marqués , se llama D. Luis , y otro D.. Antonio, 
y otro D. Juan, y una hija que casó con Juan de Padilla, 
hijo de Pedro López de Padilla en Toledo. El cuarto hijo 
de los dichos condes de Monteagudo, D. Alonso do Men— 
doza, casado con hija bastarda de D. Luis de la Zerda, duque 
de Medinacdi : tuvieron los dichos condes muchas hijas: la 
nna se llamó Doña Cathalina de Mendoza, ques casada cod 
el dicho D. Luis de Mendoza, que agora es conde de Ten* 
ditla é marqués de Mondejar, y tienen hijos. La otra hija 
segunda de los dichos condes de Monteagudo casó con Dob 
Alvaro de Luna, señor de Cornago é Jubera , la cual es 
fallecida , é dejó un hijo varón y él es casado segunda 
vez con una dama de la Reina de Aragón Doña Germana, 
que se llama Doña . . ^ • . . .Ovieroo otra hija los dichos 
condes de Monteagudo , qne casó con D.* Rodrigo dé Méu-^ 



483 

floza, hijo de Bay Diaz de Mendoza, señor de Morón : el 
cual liene muclios hijos y lujas ; y ct mayor des|)ogado 
non hija de Joan Velaziiuoz, contador mayor, que ralleciú 
como dicho es á doce dt^l mes de agosto. 

Tuvieron olra hija los dichos condes de Monlcagudo, 
qne casó en el reino de Aragón con el Señor de Ariza, que 
se llama D. Juan de Palafov c de Iteholledo. 

Olra que se llamó Dona Inés de Mendoza, que fué 
dama de la Reina Doña Uabel , de quien D. Alonso Pi- 
menlel , conde que hoy es de Bcnavenle, ovo una hija que 
es desposada con U. Alonso de Foiiseca , hijo de D. Diego 
de Acevedo y nielo del ar):oh¡.spo D. Alonso de Fonsecn 
el Viejo. 

Tovieron los dichos Pedro de Mendoza y Doña María 
de Lona otro hijo llamado D. Diego de Mendoza , señor 
de Villacaida, que es un lugar cerca de Alniazau , el caal 
fué casado la primera vez con Doña Calhalinu de Montoya, 
hija de D. Pedro de Monloya que antes se llamaba de 
Huele, obispo de Osma , ile la cual ovo muchos hijos, y 
casó algunos dellos con hijos y hijas de D. Fernando de 
Pareja, Adelantado de Galicia , é de Doña Elvira de Golor 
su muger , que era hija de Diego de Golor, alcaide de Es- 
calona, natural de Escalona ; y después el dicho D. Diego 
se casó con la dicha Doña Elvira , é no ovo híjos dclla. 

Üvieron asimismo los dichos Pedro de Mcudoza é Doña 
María de Luna muchas hijas, las «cuales focron monjas 
en Santa Clara de Tordesillas y en otro monasterio que 
está en AImnzan. Casó el dicho Pedro de Mendoza segDndn 
vez con Doña Ittianda de Castro, hija ile D ANnru de Cas- 
Iro de Sevilla, de la cnal ovo á D. Pedro de Mendoza el 
Ciego, maestre-sala del Rey Calliólicn y dr la Reina du 
Aragón Doña Germana sn íicpnnda muger, V A Doña 



1 



484 

Brianda , qae casó rn Valladolid con Saravla , hijo de Gur^ 
cía Franco, cuya liija también casó con el dicho D. Pedro. 

Tornando á la genealogía d^ los dichos Pedro de.Men* 
doza é Doña Inés Enrtqaez (como el Almirante su aboelo) 
digo que tuvieron otro hijo segundo que^ se llamó Don 
Alonso Enriquez, como el Almirante su abuelo: fué obispo 
de Coria é muy buen perlado : é viniendo desde Coria á 
Almazan doliente vino á reposar al monasterio de Sania 
Marta de la Mejorada , que es de la orden de San Geró^ 
nimo, cerca de la villa de Olmedo, é allí fallesció y está 
allí sepultado en la claustra. Mandó su capilla al monas- 
terio, y allí se le hace cierta memoria é sacriGcios. Afír^ 
mase que el dicho obispo fué virgen : sucedió en el obis- 
pado D. Iñigo Manrique su primo hermano, que es hijo del 
adelantado D. Pedro Manrique , y era obispo de Oviedo. 

Tuvieron los dichos Pedro de Mendoza é Doña Inés 
Enriquez otro hijo tercero/ qne se Ilanió Rui Diaz de 
Mendoza el Cazador , padre de Iñigo López de Mendoza el 
Gordo, que casó en Valladolid con Doña María de Bazah, 
hija de. .... .y Doña María Zapata , vizcondes de Val- 
duerna. 

Tuvieron los dichos Pedro de Mendoza y Doña Inés 
Efiriquez una hija que se llamó Doña Beatriz Enriquez, 
que casó con D. Sancho de Castilla,' hijo de D. Pedro de 
Castilla obispo de Palencia ; y él es agora éti edad dé mas 
de noventa años: los cuales ovieron muchos hijos y una 
bija : el mayor se llamó D. Pedro, que es fraile en lir orden 
de SaDtjérónifiK) en Santa María de Prado, cerca de Va- 
lladolid. 

• • 

Eí segundo D. Juan de Castilla qYie'fué deán de Sevi- 
lla y después obispo de Astorga , y últimamente de Sala- 
manca f y murió en vida de su padre en el mes dfe octubre 



485 
Jel año de mili <]iiintonlos <licz. Eslii scpiiUado en la ca-, 
|)illa niaj'or del monasterio de San l'rancisco ilc falencia 
que ¿I reparó. EsUba allí áiiles sejiutUilo el conde Dun 
Tello, hijo del Rey U, Alonso Onreno, c Irasladáronle en 
la misma capilla junto al aliar mayor un el alio. Di<:ese 
que dejó el dicho obispo un liijo. 

El terrero hijo de los dichos 1>. Sancho y Doña líi'a- 
triz Enriquez se llamó I). Diego de Castilla , que casó con 
Doña Beatriz de Mendoza, hija de I>. Diogo lirladu de 
Mendoza , duque del Infanla/go , y de su segunda niuger 
que se llamó Uoña Isabel Eniiqucz, natural del reino de 
Vorlugal , hija de llui Vaique/ de l'ereira y de Doña Bea- 
triz de Noreña, qne Tué hija del conde D. Alonso de tiijori, 
hijo bastardo del Itey D. Enrii)ue, que también lo ía(', y 
su muger de este conde D. Alonso se llamó Doíia Isabel, 
que fué hija bastarda del Bey U. Hernando de Portugal. 
El hijo mayor del diclio D. Diego y Doña Bualríz üe 
llamó D. Sancho de Castilla como su abuelo: tienen asi- 
mismo hijas: tuvieron los dichos U. Sancho de Castilla y 
Uoña Beatriz Enriqnez otro hijo que fué el cuarto, que se 
llamó D. Sancho de Castilla como su padre, el cual íué 
alcaide de la fortaleza de Salsas al tiempo que los fran- 
ceses la cercaron, é se ovo allí como buen caballero ; mu- 
rió en vida de su padre en la ciudad de Toro por el mes 
do hebrero del año de mili quinienlos cinco: era comen- 
dador de Castro ToralT, de la urden de Santiago : dejó por 
heredero é albacea á 1>. Sancho su padre: fué sepullailo 
en la iglesia de San Lázaro de la ciudad de Patencia , qni> 
era junto á su casa donde el dicho D. Sancho <li>jó rcnlu 
para una capilla y ciertos capellanes en haría cantidad, y 
mandó hacer toda lil iglesia: lo cual D. Sjnclm su padre 
cumplió, y en su vida hizo la iglesia y Illl^o los capcllu- 



486 

nes, y les dio desde iaego la renta qae sn hijo mandó, 
y mas, como buen padre y buen albacea. 

Ovíeron los dichos D. Sancho y Doña Beatriz Enriques, 
una hija qne se llama Doña Inés de Castilla, que fué ca- 
sada con Luis Manrique , hijo de Gómez Manrique y á% 
Doña Juana de Mendoza, que fué mucho tiempo corregidor 

en Toledo, y fué hijo de señor de Cordovilla 

y Villazopeque. Ovíeron los dichos Luis Manrique y Dofta 
Inés (le Castilla una hija llamada Doña Juana Manrique 
que es casada con D. Rodrigo de Mendoza, conde que hoy 
es de Castro , los cuales tienen muchos hijos y hijas ; el 
mayor se llama D. Alvaro de Mendoza como el conde án 
abuelo; es desposado con Doña Magdalena de Rojas, bija 
de D. Bernardo de Rojas é Doña Francisca Enriquez^ mar* 
queses de Denia. 

Ovieron los dichos almirante D. Alonso Enriquez j 
Doña Juana de Mendoza otra tercera bija , que se llamó 
Doña Isabel Enriquez , la cual casó con D. Juan Ramires 
de Arellano, señor de los Cameros: y porque de esleli*^ 
naje no se hace mención en estos claros varones ni «n 
otros , es de saber qne el dicho D. Juan Ramirez fué hijo 
de D. Carlos de Arellano é de Doña Isabel Sarmiento , loa 
cuales están sepultados en el monasterio de San Francisco 
de Soria , en una capilla junto á la capilla mayor ; y el di^ 
cho D. Carlos fué hijo de D. Juan Ramirez el Hozo, que 
murió en la batalla de AIjubarrota, en vida de su padre, 
que fué casado con Doña Leonor Manrique, hija de Don 
Pedro Manrique y hermana de D. Joan Gai^cía Manrique, 
arzobispo de Santiago, de quien se dirá adelante en el ca- 
pitulo que habla del 

Y el dicho D. Juan Ramirez el Mozo fué hijo de Don 
Joan Ramirez de Arellano el Viejo, y de madama Veaecia 



487 

su muger, que era francesa : á «sle D. Juan Uamirez «lió el 
Itey U. Enrique e] Segnndo el cslado que hoy (ienen sus 
desccniticnles por la lealtad que en él hallú, coiuu parecu 
en la churüuica : fué esle estado priineramenlc de D. Juan 
Alonso de liaro á quien te quitó el dicho Hey D. Enrique 
jiorque el dicho D. Juan Alonso de lluro siguió la parle del 
Uey D. Pedro. Esle solar de Arellano es antiguo en el rei- 
no de Navarra , y es casa de buenos caballeros antiguos. 

Tornando al dicho D. Juan Itaniírez de Arellano, mari- 
do de la dicha Doña Isabel Enríqucz, digo, que él tuvo un 
hermano que su llamó Carlos de Arellano, que Cuc el que 
hirió al Infante I). Enrique en la batalla de ÜluK'do , de la 
cual herida murió el dicho Infaulc.y el dicho Carlos de Ar<^- 
llano , señor de Ciria y Borovia , que casó con Uoña Catira- 
lina de Torres, liija de Juan de Torres el Vivjo, é es su hijo 
D. Carlos de Arellano, casado con Doña Juana de Mendoza, 
bija de Iñigo López de Mendoza , señor de Uello que agoni 
es. Tuvo el dicho D. Juan Itainirez una hermana que se 
llamó Doña Leonor de Arellano, que casó con D, Alonso 
Hernández de Córdoba, pudre de D. Pedro de Aguilar, cu- 
yos (¡jos fueron 1). Alonso de Aguilar é el Gran Capitán, 
llamado D. Gonzalo llcrnanüe/ de Córdoba é de Aguilar. 

Tornando á los dichos D. Juan Itaniircz de vVrellano y 
Doña Isabel Enriquez, digo también que tuvieron muchos 
hijos: el mayor se llamó U. Alonso de Arellano á quien 
los llcyes D. Fernando y Doña Isabel dieron titulo de con- 
de Aguilar en el mes de mayo de mili fuatrocienlos setenta 
y seis años, estando en c| cerco del rastillo de Burgos: este 
D. Alonso de Arellano casó con Doña Calhaüna de Mcu- 
doza. iitja mayor de I). Diego [rtado de Mendoza , duque 
del Infantazgo é Doña Brianda de Luna su primera muger, 
los cuales ovieron muchos hijos que se llaman D. Alonso de 



Aréllano, é otro qoe es Dean de Calaiiottá. Murió este con « 
Je D. Alonso en el mes de hebrero de mili cnatrocientós no« 
venta y cinroaftos: snoedíó su hijo mayor que se llamo 
D. Carlos de Arellano, el cual casó con Doña Juana de Zú<« 
níga, hermana de D. Alvaro de Ziiñiga» duque dé Bejar que 
ho^ es , é hija dé D. Pedro de Zúniga é Dofia Theresa de 
Guzman, el cual fallesc^ió en e} mes de marzo del año dó 
qtiinientos catorce; el hijo mayor que sucedió en su casa é 
hoy es conde de Aguilar se llama como su abuelo: no e^ ca- 
sado : tiene muchos hermanos, los cuales se llaman D. Pe- 
dro, D. Alvaro, D. Lilis é D. Bernardino é muchas her- 
Aianas; é no están casados ellos ni ellas. 

Tornando al dicho D. Juan Ramírez é Dofia Isabel Eii* 
riquez asi bien digo que tuvieron otro segundo hijo que se 
llamó D. Carlos de Arellanío, como su abuelo, el cual casó 
títi Navarra, cuyo hijo es D. Juan de Arellano, señor dé 
Aiisejo. Ovteron los dichos Juan Ramiréz y DoKa Isabel 
Enriquéz otro hijo tercero que se llamó Juan Enríquez, el 
ttial nunca casó : tuvo hijos bastardos , el mayor se llama 
D. Francisco, á quien dejó ciertos lugaré^que él tenia. 
' El otro se llama D. Alonso EñriqñezVqne es prior de la 
iglesia de Vanadoííd ( í ) . 

Ovieron los dichos D. Juan Ramírez y DoBa Isabel En- 
riquéz una hija que se flama Doña Juana, qué casó con 
D: Pedro de Zúñf^a, señor de Calvez de Mozadillo é át 
Monterey, cu^ó bijb fué D. Francisco de Zú higa, casado 
eod . . ..... de Tobar, el cual ralléció en el ibes de nó- 

viémbre di^l añudé quinientos diez y seis: llámase su hijo 
mayor D.Diégó de Zúniga. '' 

(1) Al margen se )ée: Observa los padres del prior de Valla- 
dblid Dj 'XlcÁise^ Efiriqííez dé Areltatior - ' 



«89 
Tuvieron lus «liclius Pt-Uru ¿üiii^a ú Uuíia Ju-iiia su 
mugur mis tiija lliiniadn Duriu Fnincisvu Je Ziifíi^a (|uu 
L-asú un Ulnifilo con Alvaro Dazu , horniiinu de I). Juun 
Uaia, que fué oliispo de Ciiliinia en el reino de Sicilia, y 
después de Oviedu, ú Fué prcsideule del Key I). l'einandu é 
de la KvÍDa Doñii Isabel; c de allí Toé pruveido ul uliispailo 
de Carlagena , ¿ de allí Tué obispo de Córdoba, el cual ín- 
Ileció en el mes de mayo del año de «¡uinienlos diez, terca 
de la villa de Marcliéoa [1), c) cual saliendo de unas an- 
das en que il>a, probó á cabalgar en una muía, ó allí cajo 
muerto: fué llevado á sepultar á su iglesia de Córdoba. 
Üiccn que no fué bencnicrJlo ni ngradecido á las mercedes 
que recibió de los Reyes Calólicos D. Fernando c Doña 
Isabel ; é así el Itey I). Felipe por quien se mostró le pagó 
esla deuda , que le quitó la presidencia. Y fué sepultado en- 
tre los dos coros donde asimesmo est.ía D. Ifkigo Manri- 
que é I). Francisco de la Fuente , obispos de Córdol>a , sus 
antecesores. Fué e| dicho Alvaro Daza liijo de I). Juan 
Daza c de Doña María de Acuña, bija de Sancliu Munuol 
¿ Doña Ginebra de Acuña. 

Tu\ieron los dichos Alvaro Dazn ñ Doña Francisca su 
niuger muchos hijos é hijas: lodos ellos fallecieron luego 
que falleció su padre Alvaro Daia. que los mas de ellos 
eran hombres; y la dicha Doña Francisca compró la ca- 
pilla mayor del monasterio de Santa María de la Mejo- 
rada , que es de la orden de San Gerónimo , donde sepulto 
todos sus hijos é ni dicho Alvaro Daza su marido, el cual 
l'alleció año de mili quinientos cuatro en el mes de mayo, 
siendo corregidor de Ecíja , é deja la dicha Doña Francisca 

' (1) Al margen se lee: ObsiTYcnse ci^l^is Memorias de 1>. Juan 
de Daza , que t>un raras y excclcnlcíi. ■■ •>. iw-U !••' 



490 

toda la mayor parle de so hacienda «I dicho monasterio, é 
so casa principal qne tiene en Olmedo para casa de beatas 
con otra cierta renta. 

Tienen su enterramiento estos señores de Arellano (I) 
en la iglesia mayor de la civdad de la Calahorra en una ea* 
pilla may notable, jpnto en la capilla de los bienaventura** 
dos mártires Sant Medel é San Celedón , donde todos se 
han sepultado, sako el dicho D. Cirios de Arellano, qne se 
sepultó en el monasterio de San Francisco de Soria como 
dic4io es. 

La cuarta hija del dicho Almirante D. Alonso Enri- 
qoez y Dofia Juana de Mendoza se llanuS Doha Marta Enri-^ 

(1) Al margen se lee: Lepe García de Salazar que escribía ánies 
del Señor Galindez en el año 1471 y coDoció al D. Juan Ramírez 
deArellaoo, marido de Doña Isabel Eariquez, hija del Almirante^ 
cuya descendencia es aqoi contada , dice así en el titulo de los de 
Arellano, hablando de este D. Joan Ramírez : " Estando ya viudo, y 
siendo de días, 'fué preso é deshonrado destos hijos , diciendo que 
quería mucho una moza que tomó para consigo • amatáronla, é 
tomáronle todas sus villas y vasallos, é Sciórolito enloquecer, é 
morió asi quitándole todo stt:honor é estado. por oobdicia desorde- 
^da de los dichos hijos.** Por desgracia no era este el único ejem- 
plo escandaloso de codicia en la corrupción | falta de la justicia y 
soltura de las costumbres de aquellos días. El mismo Lope García 
de Salazar que ésto e^ribe , iVo necesitaba buscar' ejemplar de fue- 
ra. En su propia cnsa y cabeza lo tenia á la 'sazón , ^ con él podi& 
acolar muy bien. El escribe su úbr¿ aprisionado ( como dice en el 
Srologo) eti su torre tuerte de. Sea Malrtic^ de Somerrostio por los 
miamos que engendró y crió, por. codicia d^so^dep^9 de quitarle 

en vida su haciendi^. Y desesperanzado de Remedio, como los que 

''f ■• '■■..'"■■• ''■■'''''.''« ■• 

cautivos en tierra de moros no espemn de pronto redentor, dice 

que temiéndose no le acabasen con alguna ponzoña , por quitar de 
si la imaginación y sentimieato de latí grande felonia, tomó per par- 
tido dedicarse á los libros y á escribir ebla -obra.. 



A91 
qiiei, (|ue casó cun Juan de llojos y señor Je Muríoii y 
Serón y Santiago Je la Puelila, que fué liijo do Miirliti de 
Kujns, que murió en el Real de Anlequera, y era ht>rmano 
de D. Sancho de Rojas, obispo de Falencia, que después Tué 
arzobispo de Toledo, y entrambos fueron hijos de Juan de 
Hojas qne murió en el Keal de sobre Lisbona en tiempo 
del lley 1). Juan el Primero en el año de mili trescientos 
ochenta y cinco en el mes de mayo: tienen su enlerra- 
mienlo en el monasterio de San Francisco de Pulencia en 
la capilla de la claustra; y bay otra capilla en la iglesia 
mayor de Burgos, y otro en el munuslerio de la Trenidad 
de la dicha ciudad , que son lugares donde se cnlerraban 
los de este linaje. Y el arzobispo está sepultado on la igle- 
sia mayor de Toledo: falleció en el mes de octubre de 
mili coatrocienlos veinte y tres años. Es csle linaje an- 
tiguo y de buenos caballeros, y dicen que son naturales de 
(iaticia, aunque acá en Cislilla Vieja hay lugar que se 
llama Rojas, que há estado on su linaje, aunque hoy está 
en la casa del Condestable por cierta compra qne del hizo 
por mano del Católico Rey D, Fernando su suegro; el 
cnal quería anejar aquel lugar y Tormantos qne la Reina 
Doña Isabel bahía comprado á la ciudad de Burgos , é yo 
vi las cartas de esto firmadas do los del Consejo, Pre- 
tenden derecho á los lugares dichos D. Alvaro de Men- 
dosa por su muger Doña María , que son señores de fa 
Rivera. 

De estos caballeros de Rojas hay muchos, tantos que 
viene de alH el refrán : que son mas que los de Roj.is. 

Tornando á los dichos Juan de Rujas y I>oiin María En- 
riquez , digo, que tuvieron un hijo que sucedió en su ma- 
yorazgo que se llamó Sancho de Rojas, el cual casó con 
Doña Catalina Pereira, natural de Portugal, que fuédaniJi 



^ 



492 

de la Reina Doña babel, ndoger aegvnda del Rey O. J 
el Segundo. 

£1 dicho Sancho de Rojas oto dos hijos é dos bijas, 
el mayor se llama Diego de Rojas , qne casó con Doña El- 
vira de Rojas, señora de Poza , con quien ovo la dicha villa 
de Poza, porque Diego de Rojas su suegro no tuvo hijo vtf- 
ron sino hijas : y este Diego de Rojas hijo mayor de Sancho 
de Rojas , ovo una bija en la dicha Dona Elvira que se lla- 
ma .. . . • . Juan de Rojas que es casado con Doña M«- 
ría Sarmiento, hija de D. Diego Sarmiento y de Doña 
María dé Villandrando , coiides de Salinas: tiene hijos este 
Juan de Rojas , á quien su padre dio fa dicha villa de 
Poza en su vida, que era de su n^adre. 

£1 segundo hijo del dicho Sancho de: Rojas se llama 
Manuel dé Rojas, sin casar; Las hijas de el dicho Sancho 
de Rojas fueron Doña María de Rojas , primera muger que 
fue de D. Hernando de Toledo, de quien se dijo en la ge^ 
aiealogía do una de las hijas de el almtranle D. Fadrique. 
La segunda hija de el dicho Sancho de Rojas se llama 
Doña Isabel de Rojas, casada con D, Diego Osorio, hi- 
jo de D. Luis <fei Acoña, obispo de Burgos y hermano 
de D. A n ionio de Acuña, obispo de Zamora, de cuyo linaje 
se dirá en el capítulo que habla de D. Juan Pacheco. Tiene 
en la dicha Doña Isabel hijos y bijas :cl mayor es despo- 
sado con bija de Sancho Martínez de Ley va, y el su hijo 
menor con bija de los dichos D. Diego Osorio y Doña 
'Isabel*'- . ■ . '.*:;•.■ •■-.»'•.:- ?^ .-. • 

La quinta bija de los dichos almiranles-D; Alonso En- 
ri^ucz y Doña Juana dé Mendoza, ie llama Doña Aidonza 
Eoriquez, que casó con Rodrigo Altarez Qsorio, señor de 
Cabrera y Ribera en el reino de Galida j los cuales, tuvie- 
ron tres hijos V^rooeá-: él mayor se llama D. Pedio Alva^ 



493 

rcz Osorio, (|tie después fué conde de Laidos y casii con 
Doña Iteatrix do Caslni, liijn de U. P«dro y Doña Isabel 
Hiiií de Caslro, condrs de Traslamnra, los males ovie- 
roit nna hija llamadií Doña Marín Osoriu, condesa de Tras- 
lamsra y primero marfiiicsa de Aslur^'n, la cnat ninríú 
desposada sin haber {generación. 

Tuvieron los dichos condes de Lenins nn hijo varón 
([ue se llamii D. Alonso de Castro, que fué desposado con 
Doña Leonor Piniiinlcl, liija de D, Alonso Pimenlel y 
Doña María de Oi'i"<'nes, condes do Itcnavenle, de la cual 
no ovo hijos , annquc él ovo nn hijo bastardo que se lla- 
mó U. Uodrigo Enriquez Osurio, que hoy es conde de Le- 
mus , el cual es casado con hija del diclio marqués de As- 
lorga D. Pedro Alvaro?. Osorío. 

Tiene nna iiija llamada Doña Beatriz de Caslro que fué 
casada con 1). Donís de Portugal, el cual ralleciú en el 
año de Diill quinientos diez y seis por el mes de mayo, y 
dejó muchos liijoíi. 

t^asó segunda vez el dicho Ü. Pedro Alvarcz Osorio 
conde de Lemus, con Doña Juana Bazan , hija de D. Pedro 
González de llazan é de Doña Alaria de (guiñones, vi/con- 
des de Valduerna , de la cual ovo el dicho conde de Le- 
mos cuatro bijas. 

La mayor se llamó Dona Juana Osorio , qne casti con 
D. Luis Pimentel , liijo mayor de D. Itodrigo Alonso Pi- 
mentel y de Doña María Pnclieco , condes de Renavente. 
Fué el dicho D. Luis marqués de Villarranca: falleció 
como dicho es cu la villa de Alcalá de llenares, de caída 
drt un corredor, lunes veinte y siete de noviembre de mili 
cunlrocientos novenía y siete añtís, Dt'jó una hija qiie se 
llama Doña Juana, qnc casó con 1). Pedro Alvarez Osorio 
y de Toledo, hijo segundo de I). Fadríqiie Alvares de Tt>- 




494 

ledo é de Da&a Isabel Pimentel , doqtieá de Alba ^ el cual 
Mmismo ser llama marqués de ViliafraDca: liene moclioft 
hijos y hijas; el mayor se llama D. Fadrique. 

. La segunda hija del dicho conde de Lemas se llama 
Doña Marta Osorío , que se casó con D. Joan Puerto Car- 
rero, hijo mayor de D. Pedro Puerto Carrero, señor de 
Mogoer I é Doña Marta de Cárdenas , hija de D. Alonso de 
Cárdenas maestre que fué de Santiago : tiene el dicho Don 
Juan muchos hijos y hijas ; el mayor se llama D. PedrOé 
La tercera hija del dicho conde de Lemus se llama, 
como dicho es , Doña Mencfa de Quiñones , que primero 
fué casada con D. Luis de Velasco, hijo mayor que hoy 
es del condestable D. Iñigo, del cual no ovo hijos: casó 
segnrda vez con D. Alvar Pérez Osorio, marqoés de As-^ 
torga que hoy es, de quien tiene un hijo. 

La cuarta hija del dicho conde de Lemus se llama 
Doña Constanza de Bazan, que casó con D. Bernardino Pi- 
mentel, hijo de D. Pedro Pimentel é de Doña Inés Enri- 
qoez, el cual tieiíe un hijo y dos hijas, y es señor de 
Tabara é otros lugares. Murió este conde de Lemos en la 
villa de Villafranca del Vierzo en el mes de hebrero del 
año de mili cuatrocientos ochenta y tres: está sepultado en 
el monasterio de San Francisco de la dicha villa pon Doña 
Beatriz de Castro su primera muger, é con D. Alonso su 
hijo donde están sepultados muchos de su linaje de Oso« 
rio como de los del de Valcarcel. 

Tornando á la genealogía de los dichos Rodrigo Alvar 
rez Osorio é Doña Constanza Enriquez, digo que fué su 
ilijo segundo D. García Eoriqoea; Osorio, que fué obispo 
de Oviedo, é después arzobispo de Sevilla; é murió año 
46 mili cuatrocientos cuarenta y. ocho en el mes de no- 
viembre; e^tiJL sepultado eu: el dicho monasterio de. VilU- 



495 

franca « junta al aliar mayor. Sabcedió én el arzohispailo 
D. Joan 4e Cervantes , cardenal de San Pedro ad Vintula, 
que era obispo de Seg;ov¡a, é faijo de Raíz Gómez de Cer-» 
wantea, prior de San Jnao: hizo el dicho Cardenal en la 
ciudad de Sevilla nn hospital muy notable, qoe hoy se 
llama el hospital del Cardenal , é ana capilla en la ígle* 
sia mayor , donde está él sepultado. Afírmase que el di- 
cho arzobispo D. García Enriqoez y el dicho cardenal Don 
Jnan de Cervantes foeron vírgeacs. Tuvieron los dichos 
Rodrigo Alvarez Osorio y Dofea Aldonza Enriqucz otro 
tercero hijo , que se llama D. Alonso Enriquez Osorío: 
fné fraile de San Francisco y después obispo de Lugo« De- 
da el dicho conde de Lemos 1) D. Pedro Alvarez Osorío: 
mi madre parió tres hijos , el uno ingel que es arzobis- 
po ; y el otro bestia que es obispo ; y el otro díaMo que 
soy yo. 

La sesia bija que tuvieron lus dichos ahaíraotes Don 
Enrique é Doña Juana de Mendoza se Jlamé IIkAí Meu- 
c<a Enriquez, muger que fué de D. iuan Manrique , conde 
¿e Castañeda , el cual fué hijo de Gara Femauitrz Nanrí- 
qne é de Doña Aldonza de la Vega , cr^ndes de Castañeda^ 
y el dicho D. Garcí Fernandez murió en la villa de Alcalá 
de llenares á 23 de mayo del año de mili cuatrocientos 
treinta y seis. Tienen su enterramiento en la ciudad de 
Burgos, en el monasterio de la Trinidad, en la capilla ma« 
yor. La dicha Doña Aldonza de la Vega fué hija de Don 
Jnan Enriquez , conde de Aguilar « qne fué hijo del conde 
D. Tello, hijo bastardo del Rey D. Alonso el Once¿io y de 
Doña Leonor de Guzniao. Mario el dicho conde D. Juan 



(I) Al morgón «o leo.: Olncrvo la ootablo ocurrencia <lcl conde 
de Lemos. 



496 

eé'fa bnuHa de Aljubarrota, é in inag«r Doila Leonor do 
lá Ve^<T/que fné li^a de D. Gonzalo Ruii de ta Vegaé de 
Doña Menoia it Cisi^eros » easó segunda vez con el al mi** 
rante -D. Diego Hartado de Mendoza, cojro fijo fué Don 
Hlígo López de Mendoza ^ marqaés de Santillana, de qoien 
se dirá en el líltilo que habla de él. 

' Los dichos D. Juan Manrique é Doña Mencia Enrí-* 
quez no| tuvieron hijos como quíer que estuvieron ca- 
sados ^por espacio de cincuenta anos; y el dicho conde 
de Castañeda D. Juan Manrique ovo algunos hijos en 
una dueña hija de Algo, que se llamaba Doña Catali- 
na* de Rivera , de la cual ovo á D. Garcf Fernandez I^Ian^ 
ríque que casó con Doña Brazatda de Almada , natural 
del reino de Portugal, en quien ovo á D. Luis Manri- 
qvíe, que hoy es marqués de Aguilar; y el dicho inar* 
qués D. Garcí Fernandez, muerta su primera mugcr, le 
dio el conde su padre á Águila de Campo, y se intituló 
marqués de Aguilar; y siendo marqués casó segunda vez 
con' Doña Leonor Pimenlel, hija del conde de Benavenle, 
que primero dijinios que fué casada con D. Alonso de Cas- 
tró , hijo del conde de Lemus , de la cual no ovo hijos : y 
Vntirió el dicho conde de Castañeda en el año pasado de 
mili cuatrocientos noventa y tres en edad de noventa y 
cinco años, y su hijo el marqués de Aguilar murió en la 
Villa de Monterey en el año de mili qninientos seis en el 
üoiéé de junio, viniendo con el Rey D. Fhelipe, y heredóla 
i^iásá D. Luis,- que es hoy Marqués. 
'*^'' La séptima hija del dicho almirante D, Alonso Enrí«- 
qfaez y Doña Juana de Mendoza se llamó Doña Blanca En^ 
riqnez, y casó con el mariscal Pedro Nuñez de Herrera, 
señor de las villas de Pedrazaé Arroyo del Puerco, hijo de 
Garcf González de Herrera é Doña Marfa de Guzman^ de 



rujo linujti so dirá aJt'lanlc en el Ululo f[iie liiiUla ile) eli- 
dió Garcl Goaiahi. 

Tuvieron los i)ÍL-h<ig Pero Nuñec de Unrrera i Dufia 
Rlanca Enr¡(jue/ dos liijos é Ires hijas. 

fA mayor se llamó U. (lari-fa de Herrera, que rattd 
ooit una señora de gran linaje llamada Doña María Niño, 
hija de D. Pedro Niño, conde de Ituelna, é Doña Itealrí/ 
de Portugal, hija del Infanle I). Juan de Portugal ¿ de 
Doña Custanica, duques de Valencia ; y el dicho Pero Niño 
fué hijo de Juan Niño que fué ¡tll'crez en la batalla de Al- 
jiibarrula donde nimio. ¿ de Inés Laso d^ In Vega, que 
fué aya del Rey D. Enrique el Tercero, y por la crianza 
le hizo merced de Cigales , que antiguamente era cámara 
de Vizcaya, donde estaba e! juez mayor, y allí los viz— 
caiiios venían á pieilos; y también les hizo merced de 
Verzosa y Fucnte-Bureba , que tuvo un Juan 'le Villal- 
pando , y porque no pagd unas tercias por muchos años, 
le fiioron vendidos los lugares á un li.-enciado Salnzar. 
oidor de Valladolid , á quien el Rey Calhólieo hizo la mer- 
ced que los sacó: y porque el dicho rondo \). Pedro Niño 
no dejó hijos varuucs, porque lies liíjo-^ que tuvo que se 
llamaron D. Juan, é I). Enrique é I), (iulicrre murieron 
en su villa, heredó la dicha Doña María Niño las dichas vi- 
llas de Gigales, é Torre de Alormojon é Talaban , que son 
en Extremadura . é asimismo la tierra de Ituelna, que es en 
la montana, la cual el dicho (iarcía de Herrera vendió á 
D. Juan Manrique^ conde do Castañeda, üueron el dicho 
conde I). Pedro Niño y la dicha Doña Realríz su muger 
otra hija que se llamó Duna Leonor, la cual vas» con 
Diego Lope/ de Ziiñiga , conde de Nieva, con quien ovo Á 
BaKefde en la Vera de I'íasencia, 'Como »r dirá mae larga- 
meiile en la genealogía de Diego Lope/, de ÍCúñiga. Eslos 
TnMoXVni. :t3 



4 



tviiii <fel Bej D. AkMKe KrtBO q«e se llamó iel I^üo , y 
«t t» <Im» «« s« ffcwtfafcn : pero si ellos descieodeh dé! 

Orieroa los é»lms Garete ét Herrera é Dófiá María 
Xilo aaa hija t «o Mas, q«e se llamó Dofia Blanca En- 
riq«ea de Herrera eooM s« abuela , la cual faé desposada 
MB D. AkMsa Tellev Gíroo \ maestre qoe fué de Calatra^ 
¥a » el coal ararió de ana ocasión moy peqoelía ; qoe jn-^ 
gattdo i la pelota en la villa de Almagro, pisó la pelota 
y se le torció el ^e ; y tanto le cararon qne se le pasmó 
la pierna y Tino i morir en el Ingar SeVillácasfin, tierra 
da SegoTÍa , qne se venia á Pedraza ; y tnteirió en trece dias 
de el mes de jnlio de el año de mili cnalrocieoHos setenta 
y nteve (1)» J fné sepnHado en el monasterio de San 
Francisco de la villa de PeSafiel , y sucedió eñ sn casa 
sn kermano D, Juan Tellez Girón, qne hoy es conde de 
Ure&a. 

Casó segunda vez la dicha DoBa Blanca Enriqnez de 
Herrera con D. Bernardino Hernández de Velasco, condes- 
table de Castilla, hijo de D. Pedro Hernández de Velasco, 
conde de Haro, é de DofiaMencía'de Mendoza^ los cuales 
ovieron una hija que se Ilaáfia Doña Áaa áe Velasco y de 
Herrera . casada con D, AIoübo P/mealcJ. conde de Bena^ 
vente, los coa/es iieaen Sob hijos y tres hijas, el mayor 

^iUmóD.Boárigo, q«« morió sin sucesión ; el here^ 
iléro' se llamó V. Antonio ^ el (evcf^rre 0¿ Pedro; y de las 
freí MJ*»-* ''' • ■'' ' ' '*■' =■' •/ .-..i:/. .. .,• '•. 
„.r>Éa maífor, ^ne se llama Ddüa Ana (2), es desposada 

\ ) «*«>4r|cnfie lee: U,mói« Doña Jtfaria. Nació «n 2 de f«H 



499 
con D.Pedro Osorio, hijo mayor del marques de As- 
torga. 

Está sepultada la dicha Duñu Blanca Enriquez áe 
Herrera en el nioiiasterio de Santa Clara de Medina de 
Puntar : falleció en el principio del mes de dicientbre del 
año de mili cnalroeienlos nóvenla y nueve, y en el mis- 
mo mes de diciembre falleció la condesa de Haro , su 
suegra. 

Tuvieron los dichos Pedro Nunez de Herrera & Doña 
Blanca £nriquez otro hijo, que se llamó U. Luis de Her- 
rera, el cual casó con una muger debajo linaje de tierra 
de Sepúlveda, que después él la llamó Doña Juana, de la 
cual tuvo hijos á Luis de Herrera, que casó con hija de 
Alonso Carrillo, hermana de Gómez Carrillo, señor de 
Pinto I é otro que es obispo de Gaela en el reino de Ña- 
póles, é otra bija que cg casada con Grabiel de Tapia, 
alcaide de la Mola de Medina. 

Tuvieron los dichos Pedro Nuñez de Herrera é Doña 
Rlanc-i Enriquez una bija que se llamó Doña María de 
Guzman, la cnal nunca casó , é murió muy honestamente 
en hábito de beata. 

[leu, tuvieron los dichos Pedro Nuñez de Herrera é 
Doña Blanca Enriquez otra hija que se llamó Doña Ca- 
Ihalina Enriquez de Herrera , que casó con Hernando de 
Monroy, señor de Dclvis é de Deleitosa , tos cuales ovie- 
ron dos hijos: el mayor se llamó D. Alonso de Monroy, 
que casó con Doña Beatriz de Zúñiga, bija de D. Diego 
López dcZúüiga, primero ronde de Nieva, de la cunl 



brero de 1507, y duspoüada ¿ntes, casú en el de 19. Tengo las tvct'x- 
turas dótales cunio adelanto vuelvo i prcvanir cun motivo du repe- 
tirse c«lc irror. ' j i, " i.r-ii.t! ■>- i-uriin J >. n.r, 



J 



KOO 

ovo un hijo ó. iinn hija; el hijo sé llama D. Francisco dé 
Monroy , y os rasado con hija de I). Alonso Enriqoez, 
oondo de Aiha de Listo, é no tienen hijo^: viene lacasa 
á su hermana, qnc fué mngcr de Francisco def Tobar, la 
cual tiene un hijo y una hija, que se llama Doña Leonor; 

y el hijo es Señor de Cevico de la Torre; llámase 

Tuvo el dicho Fernando de Monroy un hijo qac se 
llama Gutierre de Monroy, el cual fué casado con Doña 
Ana de Castilla , hija de D. Pedro do Castilla é de ]a con- 
desa Doña Cathalina Lasa do la Vega, de la cual tiene nn 

hijo que se llama • ' • ' * ^^'P°^* ^^ apartaron 

por juicio V senlemia. y ella se tornó á casar con D. Ro- 
dricro Manrique; lo cual se tuvo por cosa grave , así por 
parle dolía, como os dicho, como de parte del, que era 
Comendador de ("alalrava é agora es de Santiagopor dis- 
pensación aposlólica: tiene hijos é hijas. 

Tuvieron los dichos Fernando de Monrov é Doña Ca- 

fbalína Enriqnez de Herrera tres hijas ; la nua casada con 

D. Pedro de Zúñíga , conde de Nieva , y fué madre de la 

® ^*^va, que hoy es mnger de D. Antonio de Ve- 

^ ^^íiiga, conde de Nieva , hijo de D. Sancho de 

« ^co , el cual tiene hijos é hijas 

Doña r ^^^^^ h'j* ^^ 1^ dichos Fernando de Monroy é 
y^j. '^^Una Enriquez casó con D. Alvaro de Sotoma- 

j^ ^^ de Camina, la cual dejó muchos hijos é hijas. 

í^üfta r ^''^^*'* l"j* ^® '^* dichos Hernando de Monroy é 
^ ^UiaUíia Enriqnez se llamó Doña María de Mon- 

.^: . ^^da Con nn caballero qne se llamó Juan Gutiérrez, 

•*«« de Pu . . • r • 1 

go^ K^- **«^scnciaj quesluvo primero en religión; de- 

^ l^ft ""^©ra hija de los dichos Pero Nuñcz de Herrera 

«*nca Enriqnez se llamó Doña Elvira de Her- 



501 

rcra, que fué casada con 1). Pedro Henian<leí de Cór- 
dova, Señor de la casa de Agtiilar, Ins iguales lucieron dos 
bijos y una li¡j.i , el mayor se Humó D. Aluiisu de Agui- 
lar, que casó cod Doña Calalina Paclieco, liija do Don 
Juao Pacheco, maestre de Sanliagu; de )a cual ovo doe 
hijos é dos hijas: el major se llamó \). Pedro de Córdo- 
va , que fué marqtW-s de Priego, que lumo dicho es en la 
genealogía del almirante D. Fadri(|ue casó con liona El- 
vira Eni'iquoz, hija de D. Eiiriíjiie Enriquez, é dejó el 
«licito marqués muchas hijas; la mayor se llama Doña Cu- 
Ihatinn. 

El segundo hijo de los diclios D. Alonso de Aguilar é 
))uña Calhalina Pacheco, se llama D. Francisco Pachcoii, 
el cual es casado con Doña María, hija de I). Diego Her- 
nández de Córdova é Doña Francisca de la Cerda , con- 
tles de Cabra; tiene el dicho D. Fraiirisco hijas é no hijo 
varón. 

La hija major del diilio D. Alonso do Aguilar é Do- 
ña Cathalina Pacheco se llamó Duna Elvira de Herrera 
como su ahucia: fué casada coi) D. Fadrique Eiiriquez. de 
Rivera, adelantado del Andalucía y marqués de Tarifa, y 
después se apartaron; y ellu murió en el monasterio de 
Carah&zanos, monja. 

La segunda de los dichos D, Alonso de Aguilar v Doña 
Cathalina Pacheco fué Doña M;iria Pacheco, que caso 
con D. Luis Méndez de Haro é de Soloraay or , hijo de Don 
Diego López de Haro, y es Señor de Carpió y Múrente 
dicho D. Luis eu marido. 

Tuvo el dicho D. Alonso de Aguilar tres hijos has- 
lardos, el mayor se llamó Pero Fernandez, que murió 
clérigo en el estudio de Salaniaiua. 



B02 

El segando se llama Gonzalo Fernandez, qae es co- 
mendador de Calatrava. 

El tercero se llama Pero Ñoñez de Herrera , comen- 
dador de la orden de San Joan , á quien el marqués de 
Priego y so hermano^ dejó la gobernación de sn casa é 
hijas. 

El segundo bijo de los dichos D. Pedro Fernandez de 
Córdoira é Do&a Elvira de Herrera se llamó D. Gonzalo 
Fernandez de Córdova , al cual sus padres no dejaron cosa 
alguna , y él fué casado dos veces ; la primera con Doña 
María de Sotomayor , hija de Luis Méndez , señor de Car- 
pió , de la cual no ovo hijos , y casó segunda vez con 
Doña María Manrique , hija de D. Fadrique Manrique é 
de Doña Beatriz de Figueroa , de la cual ovo dos hijas . 

La mayor se llama Doña Elvira de Herrera , como su 
abuela , que hoy es viva , y es única heredera del dicho 
Gonzalo Fernandez su padre, que se intitula duquesa de 
Sesa en Ñapóles. 

La otra hija se llama Doña Beatriz de Figueroa como 
su abuela , y murió en vida de su padre. 

El dicho Gonzalo Fernandez fué al reino de Ñapóles 
por Capitán General (1) del Bey é Beina Cathólicos, é des- 
pués le llamaron Gran Capitán , donde venció muchas ha- 
tallas, asi contra franceses como contra otras naciones: 
redujo el reino de Ñapóles á servicio de los dichos Cató- 
licos Beyes D. Fernando y Doña Isabel , donde no sola- 
mente honró su persona el linaje « mas toda la nación y 
nobleza de España. Fué duque de Terranova y de Sesa , y 

(1) Al margen salee: Excelentes memorias y alabanzas del 
Gran Capitán D. Gonzalo Fernandez de Córdova , que honró la Es- 
paña. 



603 

dejó otras muchas ciudades é villas en el (licUu ruiíiu dti 
Nápole$, é hizo muchas cosas hazañosas, que se hallarán 
en lo que del se escribió, asf eu leogua castellana c«uio 
un latina. Murió eo la ciudad de Granada á dos días de 
diciembre del año de mili quinientos quince , en edad de 
Bflseuta y tres años : fué sepultado en el monasterio de Sau 
Francisco de la dicha ciudad de Granada, donde se |>U'- 
BJeroD muchos pendones y banderas de las batallas que 
venció : fué muy claro y excelente varón , y digno de fama 
¿perpetuo renombre. i , , ,. 

La hija que tuvieron los dichos Pero FernaDiles ,d^ 
Córdova é Doña Elvira de llnrrera se llama Doña Leonor de 
Areltano como su abuela la madre del dicho D. Pedro, la 
cual cagó con D. Martin Fernandez de Córdova , alcaide de 
los Donceles, señor de Espejo y Lucena }' Chillón ¡ los cua- 
les ovieron dos hijos é nna hija; el hijo raajor se llama 
D, Diego Hernández de Córdova , alcaide de tos Donceles, 
marqués que hoy es de Comares, el cual casó ron Doña 
Juana Pacheco, hija de D. Juan Pachsco, maestre de San- 
tiago , de la cual tiene un hijo c dos hijas : el hijo se llama 
D. Luis de Córdova. E la una hija se llama Doña Leonor 
Pacheco, casada con D. Marlin du Córdova, señor de Monte 
Mayor é Alcaudete : tiene hijos é hijas: el mayor se lian:» 
D. Alonso: la otra hija del marqués licnii impedimento 
natural. 

El segundo hijo de los dicl^)f D. Marlin Fernandei de 
Córdova ¿ Doña Leonor de Arellano se llama Pedro Fer- 
nandez de Córdova , el cual es casado con hija de Gonzalo 
Mejía, señor de Santofcmia: tiene hijos. 

La hija de los dichos D. Martin Fernandez de Córdoba 
c Doña Leonor de Arellano se llamó Doña María de Cór- 
dova , que casó en Toledo con Pedro López de Padilla, 



r 



504 

heniiiinó de I>. Culiérré de Padilla, ctyinendádor Diáyor de 
Calalraira^ de la caal tiene hijos: el major se llama Juan 
de Padilla, que casó con Doña Haría Pacheco, hija de Don 
Ifiigo López de Mendoza ¿ Doña Francisca Pacheco, condes 
de Tendilla , marqueses de Móndejar. Tiene un hijo que se 
ttania Pedro López como su abuelo : el o(ro hijo del dicho 
Pero López de Padilla se llama Gutierre López, que es Co- 
mendador de las éasas de Sevilla de la orden de Calairavá*. 

La olava hija de los dichos almirante D. Alonso Enri- 
quez é Doña Juana de Mendoza se liando Doña Beatriz 
Enriqbez, que fué casada con Pedro Puertocarrero , ;^ñor 
de Moguer é Villanueva del Fresno, alcalde mayor de Sevi- 
lla, la cual seyendo desposada se lavó los cabellos con agua 
Áierté/de la cual )cegó, y estuvo asi hasta que murió; pues 
estando así ciega se casó con el dicho Pedro Puertocafrero, 
y Itiviérofi nná liija que se llamó Doña María Puertocarreí- 
ró, la ciíat fué desposada con Micer Ambroék) "Bocatié^ra^, 
qné era su primó , Hijos de dos hermanos J porque Doña 
JViána Púertócarrero su madre era hermana del dicho Pe>^ 
diro Puértóearreró , y es de sabéi^ qné cite Micer Ataibrosio 
era hijo de Lois^ Bocanegra é nieto de Micer AndréS'Bbca- 
iiégra , almirante de Caslilla , á quicti el Rey D; Alonso" eí 
Onceno de las Algecirás dio la villa de Palma, y poroso se 
llama hoy Palma de Micer Gilio, el cuál vino ^ sertir á1 
dicho Rey D. Alonso por mandado de su hermano el duque 
tfé Genova, que se llamaba D. SimoÁ Bdcané^^a; 

Tornando á la dichd Dolia Mafia Puért<N^arréi'o'des^ 
pues que falleció el dibhó Micer Ambroáió^tr^s^ó^Suilfe'- 
dó la villa de Palma Martin Fernandez Púertocarrerov heV- 
mano del dicho Micer Ambrosio, que casó córi Doña María 
de Velasco, bija de Fernando dé Velascó'é deDóñaLeotior 
dé la Vega , señores dé Siruelá c Cérbera é otros lugares; 



Bo;i 

los cuales u^iurun \wv liijo á Luis ile l'ui'ilm'iwriinj.coincii- 
dador de Azuiíga, señor de Palma, que cisó cuii Duiín l-'ran 
cisca Manrique, liijade D.Fadrique Manrique, comeiidadur 
de Aziiaga, é Don» Beatriz Fi^iieroa ; y el liiciii) l.iiis Pui;r- 
lorarrero murió en el reino de Ñapóles, seyenilu allá ca- 
pitán, V heredú sa casa I). Luis Puerlorarrcru su liijo ma- 
yor; al cual los Católicas lley y Beinn D. Fernando y Doña 
Isabel hicieron merced de la eiicomiemla de Azuaga, y 
después el dicho Itey Católico el año de mil (|uÍiiicntos ocho 
en la ciudad de Burgos le dio titulo de Cunde de Palma, y 
fué el primero de este linaje de los Bucanegras que tutu 
lítnlu de conde, el cual fué casado con liija del conde de 
lin'ña, de quien tiene hijos: é casó sej^mida vez con hija de 
Garcilaso de la Vega, comendador mavor de Lcon de la 
urden de Santiago, é de Duna Sandia de Guiman, niela de 
Hernán Pérez. 

Casó la diclia Doñu Marlu Pucrlocarrero hija del diclio 
Pedro Poertocarrero, é nieta de ¡\larlin Sánchez Puerlocar- 
rero, con D. Juan Pacheco, hijo de I). Alonso 'l'cllez (ií- 
i-on é Doña María Pacheco , el cual era á la sazón rnatqnéü 
de Villena , é después maestre de Santiago i los cuales 
ovieron muchos hijos é hijas, de lo cual se dirá adeliuilu 
en el lílulo que halda del dicho maestre U. Juan l'acheco, 
li la dicha Doña María Puertocarrero no tuvo hermanos 
ni hermanas legilinios; é a^i liercdó ella la casa de au pa- 
dre , la cual ella dejó á su hijo segundo, (|ue boy dia se lla- 
ma Puertocarrero. 

Ovicron los dichos almirante 1). Alonso Knriquez é 
Dono Juana de Mendoza otra liiju , qne fué la novena , que 
se llamó Doña Leonor Fnriquez , la cual casó con I). Ilo- 
drigo Alonso Pimentel , primero conde de Benavente, el 
cual fué natural do! reino de Portugal, é vino en estos 



\ 



606 

reíoos de Casliila con la Reina Dona Beatriz , bija del Rey 
D. Fernando de Portugal, qae casó con el Rey D. Joaii 
el Primero de Castilla y de León. E esta Reina Dofia Bea* 
triz oiro el dicho Rey D. Hernando de Portugal en Doia 
Leonor de Meneses, que era muger de Juan Lorenzo de 
Acona , que dijeron Cuernos de oro ^ porque dicho Rej 
D. Fernando gela tomó por fuerza, é se casó con ella en 
vida de el dicho Juan Lorenza de Acuña su marido; é 
como el dicho Juan Lorenzo se vio afrentado del Rey » se 
vino en estos reinos de Castilla (1), donde dicen que trai« 
por divisa unos cuernos dorados; é por él se hizo una 
canción que dice: A\¡ donas por quien lri$lura é penada 
siempre pena; é así parece que la dicha Reina Dona Rea* 
triz fué concebida en pecado , que seyendo su madre casa- 
da, se casase el Rey con ella. Dícese que por este pecado 
permitió nuestro Señor que el maestre de Avis, que efa 
f rey re profeso de la orden de San Benito, como lo son en 
Castilla los maestres de Calatrava y Alcántara , é seyendo 
bastardo del Rey de Portugal D. Pedro, é hermano de el 
dicho Roy D. Fernando , venciese al Rey D. Juan de Cas- 
liila en la batalla de Aljobarrota. Pretendia el dicho Rey 
D. Juan de Castilla tan justa demanda al reino de Portu* 
gal por su muger Doña Beatriz , hija única del dicho Rey 
D. Fernando ; é muerto el dicho Rey D. Fernando de Poi^ 
tugnl , se vino la dicha Doña Leonor de Meneses , Reina 
de Portugal , que se llamaba , á Castilla con la Reina Doña 
Beatriz su hija ; la cual en la villa de Valladolid en sus 
'propias casas primeramenle fundó el monasterio de Santa 
Maria de la Merced (2) que hoy es, á donde la dicha ReiiKi 

(1) Al margen se lee : Observa el humor del portugués. 

(2) Al margen se leo: Reinas fundadoras del convento de la 
Jtt^rcfd de ypHadolid, do|)d« estáa enterrados. 



507 

Duoa Lcunur de Mrneses está sepultada vii el duaslro 
cuDio entran á mano izquierda , y mas ndelnnle en la mis- 
ma claustra se enterró el dicho Juan Lorenzo su primero 
marido. 

Ovieron los dichos Jnan Lorenzo de Acuña é Doña 
Leonor de Meneses , sejendo casados legjtimomeiile ánies 
qiie el diclio Rey D. Fernando de Torlngal la turnase é se 
casase con ella, una liijn que se llamó Doña Juana de 
Meneses, hermana de madre de la dicha Heína Uoña Bea- 
triz; y la dicha Reina su hermana la casó con el dicho 
Juan Alonso Pimenlel , que era su mayordomo mayor é al- 
caide (le Renavcnte ; y el Rey D. Enrique el Terceru, que 
se llamó el Doliente , le dio á Itenavente el Klnlo de conde 
de ella (1), porque la dicha Reina Duna Beatriz dejó al 
Rey otras villas é lugares á que tenia derecho; y el dicho 
í). Juan Alonso Pimenlel, primero conde de Benavenlc, 
marido de la dicha Doña Juana de Meneses, dice la cho- 
. roñica de el Rey D. Juan el Segundo, que falleció el afto 
de mili cuatrocientos veinte, y está sepultado él y tudos 
sus sucesores en la villa de Itenavenle, en el monasterio 
de San Francisco; é cuando él falleció cslalia sn hijo Don 
Rodrigo Alonso Pimenlel, de quien arriba se dijo que 
casó con Doña Leonor Enriquez , por embajador fuera 
del reino , juntamente con D. Diego Klaldonado, que des- 
pués se llamó Anaya, arzubispo de Sevilla, que fundó el 
colegio mayor de San Bariholomé de Salamanca é le dotó ; 
é venido el dicho D. Rodrigo Alonso Pimentel en estos 
i'einos, el dicho Rey D. Juan el Segundo te confirmó to- 
das las (ierras é oficius que el dicho conde D. Juan Alonso 

(I) Al margen se lee : Eslublccimieiilu de la ewa Pimenlel éo 
BenavcDte va Cafliliu. |i i,¡L jin* w^v^mta [um^ hmi i v4<<< 




508 

Pmientel sa padre tenia , ? le dié el «liiispado de To? para 
D. Luis Pimeotel sa hermano. 

0%ieron los dichos D. Rodrigo Alonso Piíiientel é Dona 
Leonor Enriqoez, segundos condes de Benavenle, dos 
hijos é dos bijas, el mayor se llamó D. Juan Alonso Pi- 
menleU qoe fné conde de Mayorga ; el cual casó con Dona 
Elvira de Zúniga , hija de D. Pedro de Zúbiga é de Doña 
Isabel de Goman « primeros condes de Plasencia ; de la 
cnal ovo ona bija llamada Dona Leonor Pimenfel . que filé 
desposada con D. Rodrigo Alonso Pimenlel , conde de Be- 
navente, su primo hermcno, que después fué cuarto conde 
de Benavente, y esle casamiento no ovo efecto ; y D. Al- 
var de Estúñíga, hijo del dicho conde D, Pedro, y her- 
mano de la dicha Dona Elvira, madre de la dicha Doña 
• Leonor Pimentel, casó con ella siendo su fulor, estando 
viudo de Doña Leonor Manrique sn primera muger, por 
manera que casó con so tio, hermano de su madre^ y. fué 
so padrino qoe la sacó de pila. 

. Ovieron los dichos D. Alvaro y Doña Leonor Pimeotel^ 
so segonda muger, un hijo é dos hijas: el hijo se llanaó 
D. Juan de Zúñiga, qoe fué maestre de Alcántara, sobre 
que ovo grandes debates y diferencias en toda la Extrema- 
dura , purque de la una parte pretendía el derecho al dicho 
maestrazgo por elección D. Alonso de Monroy, clavero que 
•fué de Alcántara, hermano que foé de D. Feroando de 
Monroy^ señor de Velvis é Almaraz, qoe era muy empareo* 
.lado en la Exiremadora y tenia muy valerosa persona de 
caballero 9 é de k otra parte el dicho D¿ Juan de Zúpiga 
ó la duquesa Doña Leonor su madre: al fin después que 
el dicho D. Juan de Zúniga fué maestre pacífico pur mu- 
chos anos, é falle^cidps los dichos duque é duquesa sus pa- 
dres f por mal consejo que diz que le dieron formándole la 



509 

rnnck'ncia, ilicíoiido qiií no lenia liien el diclio macslrazgo. 
lu reniinciñ enel lt(>y é (teína Ga(óliro<i, i|nn(lan(lo pncl iM 
lasvillns é lug.-irp» An la Si>roiiii con lodus las renlñ» tlülln, 
é ciertas ciicomíenilas qne dieron A nrínilns suyos é olrag 
ricrtns reñías de la iglesia para oíros, é ordenase de misa: 
llámase el abad I). Jiiiin ; é después ruando fiilleeiil el car- 
denal r>. Die^o lliirlailo ile Mendoza, <\v« fné arzoliispo ile 
Sevilla (qne fallcriti ni la villa de Madrid á ealorce de oc- 
tubre Je mili (|MÍnit>ii(os dos] trainron cotí el dirlio D. Jtinn 
de /úñiga qne dejase las reñías de la Serena qne Icnia, í 
lo dieron el diclio arzobispado de Sevilla culi el capelo de 
Cardenal; é vinien<lo desde Sevilla S la Corle, que eslaba 
en Medina del Cnmpo, adoleció en nna granja qtte es cerca 
del monasterio de Guadalupe, una legua del, donde fallo- 
ció á veinle y seis dü julio de niitl cnntrocicnlos cnalro 
años, sevendo de edarl de Irejnta y nncvc anos; yliabia 
treinta y iin años qne murió e! maes're Ü. Comez, í quien 
él sucedió en el luaeslrazgo de Alcántara; está aepuliad.) 
en el dielio monasterio de Guadalupe en la capilla que di- 
cen del Rey Donis , donde asimismo está sepultado oiro 
maestre de Alcántara llamado l>. Juan de Snlomayor en la 
capilla de S. Martin , qne falleció á vt-inte y uno do di- 
ciembre del ano di: mili cuatrocientos cuarenta y ocho, 
que filé lio del maestre I). Gutierre, de quien se dirá en 
su lugar. 

La bija mayor de! duque D. Alvaro y Doña Leonor 
Pimeülel se llama Doña Isabel Pimenlel, que rasó con Don 
Fadrique, duque de Alba, de cuya doscciidoncia se dijo en 
la genealogía del aliiiiraule D. Fadi'iquc. 

La se»und^ hija de los dichos duques D. Alvaro y 
Doña Leonor Pimenlel se llama Doña María de Kstúfiiga, 
que casó con D. Alvaro de' Ksllifíiga , ilirt|[ic de l(e¡,ir, 



ipielo del dicho D. AWi^ro y Doña Leonor HaDrique so pri- 
mera mager, por manera qoe casaron lia con sobrino, por- 
que el dicbo doqoe D. Alvaro era bijo de D. Pedro de Es- 
tuñiga* bermano de padre de la dicba Dona María de Es- 
tttuiga, y nunca han habido hijos; créese por casar tan 
cercanos en deado» y también par venir de otro tal casa- 
miento como es dicho , que no bastó que permitió Dios que 
casasen tio con sobrina , mas quisieron casar tio con sobri* 
na (1) y deste linaje se dirá en la genealogía de Diego Lo-» 
pez de Eslúñiga, Fallesció la dicha duquesa Dona Leonor 
Pimentel en la ciudad de Plasencia en el mes de mayo de 
mili cuatrocientos ochenta y cinco años, siendo vivo el du- 
que D. Alvaro su marido: sepultóse en la capilla mayor de 
la iglesia catedral de Plasencia. Falleció el conde deMa- 
yorga D. Juan Pimentel, padre de la dicha Duquesa en el 
mes de hebrero en el año de mili cuarenta y tres que le 
mató un maestro de esgrima (2), y jugándole de hacha, 
y porque murió en vida del conde D. Rodrigo Alonso 
Pimentel su padre heredó e| condado D. Alonso Pimentel 
su hermano segundo. 

El segundo hijo de Iqs dichos D. Pedro Alonso Pimen- 
tel y Doña Leonor Enriquez, condes de Benavente, se Ha- 

■ ' • 

(1) Al margen se lee: Para estos casamientos hubo dispensacio- 
nes, papeles que se pagaron en Roma á muy buen precio; pero no 
por eso dejaron de declamar contra ellos por disonantes y ser una 
cosa tan terrible/ los historiadores y moralistas de aquel tiempo. 
Véase en particular de los primeros (aunque siempre acre,) el 
cronista Alonso de Paléncia , sacerdote , en lá crónica en romance 
del reinado de Enrique IV , part. . . . cap. . • : y de los segundos 
ci dominicano de Setilla autor de la Margarina c(mf$$onifn. 

■ i^) Al fná^gein selee : Dice la . muerte^ pero calla .el motivo la 
cri&ui9i^ d^l R^y D^ Juau U^auoST.y cap. l/al fiíp. . . , 



611 

mó Qomo el dicho D. Alonso Pimentel; el cual casó: con 
Dona María de Qaíñones, hija de Diego Fernandez de Qni- 
Bonesjp Dófta María de Toledo: tuvo esie D. Alonso fres 
hijos ébna bija: el mayor se llamó. D. Rodrigo Alonso P¡<* 
mentel pomo su abuelo, qne casó con Doña María Pacheco 
hija de D. inanPaobeco, raarqoés de Villenay knaestre de 
Santiago y de Doña Haría Puerto Carrero so muger, como 
se dirA en su genealogía. 

Ovieron los dichos D. Rodrigo Alonso y Dona María 
Pacheco dos hijos é dos bijas. 

El mayor se llama D. Luis Pimentel, marqués de Villa- 
franca, que casó con Doña Juana Osorio* el cual murió en 
vida del conde su padre; é dejó una hija que se llama Doña 
Ana Osorio Pimejitel, de los cuales se dijo arriba en la ge« 
neatogía del conde de Lemus. 

El segundo hijo de los dichos condes se llamó Don 
Alonso Pimenlel, adelantado de León , que era en vida de 
su hermano mayor conde de Benavente, que casó con Dona 
Ana de Velasco,- hija del condestable D. Bernardino Fer- 
nandez de Velascoy de Doña Blanca Henriquez de Herrera 
de quien ya se dijo ; los cuales tienen dos hijos y tres bijas. 
El mayor se llama D. Antonio Pimentel » y el segundo 
1). Juan. Ovieron otro que se llamaba D. Rodrigo, que 
falleció. 

La hija mayor se llama Doña Ana(l) que es desposa- 
da con D. Pedro, hija mayor del marqués de Astorga. 

Tiene el dicho coüde D. Alonso Pimentel un hijo has* 
tardo « que se llama D. Juan. 

(t) AI margen se lee : Doñii María como ya dejo prevenido por 
los mismos contratos matrimoniales, que tengo antorÍ7.ados de aqaol 
tíempa*. 



R12 
i'' Tiene otra liíjaíqoeMilIama'IKcinaOUarla^ de ferien jai 

La hija mayor délos dichos D. Roilri^biAióiíiso P¡-*> 
fiidn4el y Dona Moria Pacheco se llam» Uofía BiinaíPiíHciiH 
tcl, qué casó eon D.Die^o Hartado de Mendozavduqihe)que 
es hoy del Infantado, de cnyat' genealogía !»e dirá eo el al^: 
mirante D. Diego Hurtado su rebisabuelo.- 

La otra hija de los dichos condes D. Rodrigo Alonso 
Pimentel y Doña María Pacheco sé llama. Doña Beatriz P¡- 
mentel, que casó con D. García de Toledo «^ que murió e.n 
losGelyes, hijo mayor de D^ Fadrique, duque de Allia', de 
quien ya se ha dicho. 

; ' Ovo el dicho conde D. Rodrigo Alonso tin híjo'b«ts-^ 
tardo que se llama? D. Rodrigo Pinientel , que fué déngo 

y abad de ; . ; 

'•" ' El hijo segundo de los condes D. Alonso Pimenlel y 
Dota María de Quiñones se llama D. Juan Pímen)el'/qn(^ 
etfsó en Galicia con Doña Juana de Castro de quien evo 
un hijo y una hija:, el hijo se llamó D. Alonso Pimentel, 
que mataron en la villa de Ocañá estando ahí el Reyé la 
Reina CatiUieos en on ruido que allí se trabó, que (u^ en 
el mes de hebrero del año de mili ciíairocientoB noventa y 
nneve. 

La hija del dicho D. Juan Pimentel se llama Doña Ma- 
rta Pimentel, muger dé D.BérnardinoSarintenlo, conde 
de-Rivadavia, los cuales tienen hijas: la roaybr'toJIama 
Dona Isabel: es casada con D: Enrique Enriqíier y ade- 
lantado de Galicia, hermano* dul arltmranle D. Fadrique 
Enriquez, que hoy es: no tienen hijos. 

, La otra es casada con D. luán de Mendozat.bijo^leiRoy 
Difiz de Mendoza , señor d|e M<>ron. 

El tercero hijo de los dichos I). Alonso Pimentel y 



5t3 
Duna M<)ri<i de Quiñones se llamó I). Podro Pimonlel , qnr 
casii con Duna ln¿s Enríqucz , liijn de I), Enrique Enri- 
ijtiez, conde iu Alba de Liste, de cuvn descendciicia es 
dicho arriba cuiii¡itidaineDlc. 

0\ieron los dirbos condes D. Alonso é D<iñn María de 
Quiñones una liija que se llamó Doña Leonor Pimenlel, 
que, como dicho es. primeramente fué casada con Don 
Alonso de Castro, hiju mayor de D.Pedro Alvarez Osorio 
Knriquez, conde de l.emus, y después segunda vez casó 
con D. Garci Fernandez Manrique, conde de Castañeda, 
marqués de A^uÜar, é no ovioroii hijos; asi que de en- 
lr,inibus matrimonios ella no ovo hijos. 

Ovicron los diclins condes D. Itodrigo Alonso Pinientil 
V Doña Leonor Enriquez, segundos condes de Ilenavenle. 
dos hijas: la uñase llamó Doña Ücalriz I'iuienlct, que 
casó con el Itifanlc D. Enrique do Aragón, lie quien se 
dijo i'M la gcncalo(jía del liifanle O. Fernando Itcv de 
Aragón. 

La oira que fué la mayor se llamó Doña Juana Pimen- 
Ivl , que casó con D. Alvaro de Luna, condestable de Cas- 
tilla , maestre de Santiago , que cslaba viudo por f.illcci- 
mienlo de Doña Elvira Purlocarrero , hija del señor de 
Hoguer, de la cual ovo el dicho maestre un jilju ¿ una 
hija. 

El hijo mayor se llamó D, Juan de Luna, conde de 
San Kslehan, que casó con Dona Leonor de Estúñiga. 
hija do. 1). Aharo de FLslúñiga , duque de Arévalo; y ovo 
una liija que se llamó Doña Juana, que casó con Ü. Diego 
López Pacboi'o. uiarquéti de Villena, del cual ovo un hijo 
que se llamó el conde D. Juan, que murió sin hijos, y 
dejó pur heredero al dícliu marqués su padie. 
•'■ Ovo el dicho rundcslahle D, Alvaro de Luna una hija 
Tomo XVIII. :'3 



514 

que se llamó Dofia María de Lana , qae casó coa D. Iñigo 
López de Mendoza, daque del Infantazgo, de quien se dirá 
en la genealogía del almirante D. Diego Hartado en el 
capítulo de los Claros varones de Hernán Pérez qae habla 
del coodestable D. Alvaro de Luna , donde se acabará la 
genealogía del dicbo condestable D. Alvaro de Lana. 

Murió el dicho conde D. Rodrigo Alonso Pimentel , se- 
gando conde de Benavente , en la villa de Yailadolid en 
el ano de mili cuatrocientos cuarenta en el mes de se- 
tiembre, cuando el Príncipe D. Enrique Quarto se casó 
primera vez con la Princesa Doña Blanca , hija del Rey 
D. Juan de Navarra. 

Falleció asimismo el conde D. Alonso Pimentel su hijo, 
que fué tercero conde de Benavente , en Benavente, en el 
mes de hebrero año de mili cuatrocientos setenta y dos. 

Falleció su hijo D. Rodrigo Alonso Pimentel, cuarto 
conde de Benavente, año de mili cuatrocienlos noventa y 
cuatro, á cuatro dias de septiembre en Benavente donde 
yacen sepultados, porque como es dicho tienen allí en el 
monasterio de San Francisco sus enterramientos. 

Desta relación parece como este linaje de los Enri« 
quez está abrazado con otros muchos de los reinos, donde 
bien decir que es levadura de linajes, como se dice de 
los de Ayala. E asimismo parece como se ha continuado 
la genealogía de D. Alonso Enriquez hasta este nuestro 
tiempo , en que han corrido mas de ciento treinta años 
desde el dicho D. Alonso Enriquez hasta agora , que es 
año del nacimiento de Jesa^Christo nuestro Redentor de 
mili quinientos diez y siete años. 

Falleció el dicho almirante D. Alonso Enriquez en el 
monasterio de Guadalupe año de mili cuatrocientos veinte 
y siete, y Doña Juana de Mendoza su muger siendo de 



515 

edad de setenta años, año de mili cu;itrocicntu& (rcíiita, 
á 2i de enero vinicnJo ite Medina de Rioscco á Paleocia 
á rasar su nieta Doña Juana Pimcntet con el condestable 
D. Alvaro de Luna: adulesció en la villa de Palacios de 
Mencses donde murió. Fué traída á sepultar con el almi- 
rante so marido al monasterio <le Santa Clara de Falencia 
que ellos fundaron, donde asimesRio se sepultó el almi- 
rante D. Alonso su nielo; y su hijo D. Fadr¡(|ue que mu- 
rió en el mes de agosto del año de mili cuatrocientos se- 
tenta y Ires , fué sepultado en el monasterio de Santa 
María de Valdescopezo, cerca de Riuscco, que es de la or- 
den de San Francisco. Del adelantado Pedro Manrique, 
hijo de la dicha Dona Juana de Mendoza, y del adelantado 
D. Uiego Manrique su primero marido, se dirá adelante 
en lus Claros varones de Hernán Pérez en su propio lugar. 
Dicen que el dicho D. Alonso Ilenriquez se llamó 
Alonso por el Rey D. Alonso Onceno su abuelo, y Enri- 
quez por el Rey D. Enrique el Segundo su lio, hermano 
del maestre D. Fadrique su padre: é traen los de <'ste li- 
naje por armas dos castillos y un león , porque descien- 
den de la genealogía de lus Reyes de Castilla é de Leun, 
aunque por línea de bastardos. 

OTROS eüBIOlTKZ. 

También hay en estos reinos otros Enriquez y algunos 
de ellos viven en Salamanca y en su comarca , y en Sevi- 
lla y en otras partes , los cuales se llaman Enriquez de Se- 
villa , porque vienen de un hijo bastardo del Infante Don 
Enrique, el cual fué hijo menor del Uey D. Fernando el 
Terrero que ganó á Sevilla y á Córdoba y al Andalucía v 
el reino de Murria y obispado de Jaén; y de este Infante 



616 

D. Enrique se hace mucha cuenla en la crónira del Bey 
I). Fermindo Qnarto so sobrino, especialmente en tiempo 
dé la noble Ueina Doña Marta, muger del Rey D. Sancho» 
madre del dicho Infante D. Fernando é sn totora, donde 
paresce cuanta virtud y constancia ovo en ella. Era este 
Infante D. Enrique muy rico tle castillos y fortaleza en es- 
tos reinos: murió en Roa: no ovo hijos leg{liraos, sino 
un bastardo de quien vienen estos Enriquez de Sevilla, y 
después en muchas partes de las crónicas hasta nuestro 
tiempo se hace mención destos que son sus descendientes 
y llcímanse otras veces de Arana (I). Fué este lufante Don 
Enrique sepultado en Valladolid en el monasterio de San 
Francisco en la capilla mayor, en lo alto de la pared en 
i^ual de altar mayor: estii el á la mano derecha y la In- 
fanta sn muger a la mano izquierda : traen por armas sus 
descendientes dos castillos Reales y dos crqccs negras. 
Ilay otros Enriquez que descienden del conde D. Pe- 
dro de Trastamara , que fué hermano del dicho D. Alonso 
Enriquez, de diversas madres» de quien desciende el conde 
de Lemus, que hoy es, que se llama D. Rodrigo Enri- 
quez Osorio, que es nieto de Dona Reatriz de Castro, hija 
del dicho conde D. Podro, que fué hijo del maestre D. Fa- 
driqnc, en quien quedó sn casa, de quien se dirá en su 
propio lugar : y deste linaje no se llama otro Enriquez que 
sepamos , sino el dicho conde de Lemus , porque el duque 
de Arjona, hijo del dicho conde D. Pedro , no quedó otra 



(1) Al mareen se lee: Con cuyo apellido confirmaban los pri- 
vilegios como ricos hombres: lo que indica que la madre del 
primer bastardo fué dosla noble familip vascongada, cuyo soFar os 
en la provincia de Álava, de donde se ¡iropagaroo algunos á Viz- 
caya y otras partes* 



generación : Iraen por armas los úc cslc linaje un castillo 
> un león Hcali's , paro denolar direrencia entre ellos y loa 
(Icsrciidjenlcs dol dicho I). Alonso Eiiri<|iicz', aunque los 
unos y los otros dcsriemlen del maestre U. Fadritiiie, di: 
diversas madres, y traen al pié seis rocíes azules en caniim 
blanco por tos de Castro, de donde les vino mucha do 
aquella hacienda que tienen y tenían. 

Hay otro linage dcstos Enriquez que descienden del 
conde 1). Alonso de üijon , que fue hijo bastardo del Itey 
D. Enrique el Segundo, y casócou Doña Isaljcl . liija lia,;- 
tarda del Itey I). Fernando de Portugal, y dcslos tienen en 
Portugal muchos Caballeros y Señores; porque Uno el di- 
cho ronde l>. Alonso por hijos á I). Pvdru Enriquez, arzo- 
bispo de Lisbuna . padre de Dona Isabel Enriqnez, que fué 
rasada con I). Ltodrigo de Portugal, cundeslable de Por- 
tugal, que fallesciii en Casi illa ;y su muger hizo en Sevilla 
nn monasterio ilc monjas de la orden de San Gerónimo, 
que se llama Santa Pauta , donde vi dicho Condestable está 
Boputlado: oiro hermano de la dicha marquesa se llama 
n. León Enriquez, que se intitula nieto de los Iteves de 
Castilla y Porlngal. 

Tuvo el dicho conde U. Alonso otro hijo que se lla- 
maba el conde I). Juan, cuya hija fué la mnger del conde 
de Faro, padre de I). Fadrique de Portugal é de la Infanta 
Doña Guioniar, mnger del Infante Fortuna, de quien se dijo 
en la genealogía del Infante I). Fernando Key de Aragón. 
y la muger primera de I). Juan de la Cerda, duque de Me- 
dinaceli , que se llamaba Itoña Mencla Manncl. 

Tuvo asimismo el dicho conde I>. Alonso de Cijoii 
otra hija llamada Doña Maria Enriquez. ronqnien segnniJH 
vez casó el mariscal Iñigo Ortiz de Kstúñíga, hijo segundo 
de Diego López de Estúñiga, de ipiien se dirá en sn lugar. 



^ 



518 

Tovo otra hija el dicho conde D. Alonso que se llamó 
Dona Beatriz de Noreña, que casó en Portugal con Roiz 
Vázquez de Pereira, y allá tuvo hijos y hijas. 

La mayor se llamó Dofia Beatriz como su madre, qpe 
casó con Ruy Diaz de Mendoza , señor de Horon , que lie-- 
ne hijos. 

La segunda se llama DoSa Isabel Enriquez , que casó 
con D. Diego Hurtado de Mendoza, duque del Infantadgo, 
abuelo del que hoy es , que estaba viudo , de la cual o¥o 
dos hijas: la una se llama Dona Ana de Mendoza, muger de 
D. Juan de Cabrera, marqués de Moya, que hoy es: y la 
otra se llama Do&a Beatriz de Mendoza^ muger de D. Díe* 
go de Castilla, hijo de D. Sancho de Castilla, de quien se 
dijo en una de las nueve hijas del almirante D. Alonso En- 
riquez. Llamóse la dicha Doña Beatriz de Noreña porque 
el dicho conde D. Alonso fué conde de Gijon y de Noreoa, 
que es en el Principado de Asturias de Oviedo , señorío 
muy antiguo y principal en aquella tierra , y este señorío 
se acabó, porque D. Rodrigo Alvarez de Asturias» señor 
de Noreña, falleció sin hijos en el tiempo del Rey D.Alonso 
Onceno y hizo heredero al conde D. Enrique su hijo bastar- 
do que después fué Rey de Castilla, como es dicho, el cual 
fué padre de este conde D. Alonso de Gijon ; y de allí vino 
el estado á la iglesia de Oviedo , cuyo agora es. Traen 
por armas estos Enriquez dos leones Reales y un castillo 
Real, al contrario de los Enriquez que descienden del almi- 
rante D. Alonso Enriquez: es de creer que lo hicieron por 
denotar diferencia entre ellos como es dicho. 

Hay otros Enriquez que están juntos con los Cisne- 
ros , que son D. Pedro Enriquez y D. Carlos Enriquez de 
Cisneros , señores de Camporedondo y otros lugares , los 
cuales descienden de una hija bastarda del conde D. Tello, 



619 
hiju bastardo del ñey D. Alonso Onceno, que fué abuela 
(te los dichos D. Pedro é D. Carlos Enríquez de Cisocros. 
Traía el dicho conde D. Tello por armas un casUlIu Real 
y una águila india ó prieta por señor de Aguilar, y en 
la orladura unos armiños por señor de Castañeda ; aun- 
que eslos Enriquez no Iracn sino solamente las armas de ^ 
Cisneros, que son quince jaqueles, los ocho durados y 
los siete colorados, como hoy venios que las traen los de 
aquel linaje, y el cardenal de España D. Fray Francisco 
Ximenez . arzobispo de Toledo, gobernador de eslos rei- 
nos. Este linaje de Cisneros es antiguo, de ricos-hornos en 
Castilla, y en un tiempo fué una de las cuatro casas de 
Castilla antiguas y principales della, que eran Lara , do "í- 
que hay muy poca memoria, aunque los Manriques dicen 
que descienden de esta casa, y es verdad por ana niuger 
en quien quedó la dicha casa, que c:isó con uno de ellos 
como se dirá en su lugar. 

La otra es Haro. que eran los señores de Vizcaya y Ca- ^ . 
meros: lo de Vizcaya se incorporó después del ronde Don 
Tello acá en la corona Keal, y los Cameros los tienen los de 
Arellano como es dicho. 

La otra es Castro, que fncron grandes Señores en lí 
Galicia. 

El solar antigoo de los de Lara es en Lara y su altor, 
y el de los de Haro en Haro , qne era suya , y el de los de 
Castro en Caslroxeriz, qne corrupto es en latin integro, 
tanto como Castrttm Casaris, y de allí se llamó Castro otra 
villa en Galicia que han poseido los de este linaje hasta que 
D. Alonso Niño de Castro, \ecino de Valladolid , la vendió 
poco ha al conde de Altaniira ; y poique en aquella torre 
que edificó Julio Cesar se hallaron esculpidos en una piedra 
seis róeles azules en campo blanco, tomaron los quu des- 



520 

paes de la destruicion de España faeron Señores de ai|ael 
]u<^ar, aquellos róeles por armas y por apellido Castro. 

Los de Cisneros tavieron asimcsmo el solar de Gisnoros 
que fué suya con mucha parte de Campos, porque en aque« 
lia partida eran mas ricos y poderosos que otros, aunque 
boy es venido este linaje como los otros antiguos en gran 
.diminución, según lo que antes eran; los cuales descien- 
den del conde D. San Díaz ó Sancho Diaz de Saldaña, qae 
fué padre del buen Bernaldo del Carpió, el cual se halló 
haber hecho é hizo grandes hazañas contra franceses y 
Carlo-Magnoen la de Ronces Valles en tiempo del Rey Don 
Alonso el Casto, sn lio , porque se levantó aquel romance 
antiguo allí donde dic«: do perdió Carlos la honra: mu- 
rieron los doce Pares. Está sepultado el dicho Bernardo en 
la villa de Aguilar de Campo fuera de ella en un monas- 
terio que es de la orden del Premoste, donde está una her- 
mita pequeña, y está metido en una peña. Llamóse de Car* 
pió, porque estuvo en un lugar en que él hizo una fortaleza 
que por estar en lugar alto se llamó el Carpió , cerca de 
Salamanca y de la \illa de Alba de Tormes, y de allí hizo 
guerra á Salamanca y Alba al Rey D. Alonso su tio que 
estaba en aquella comarca , porque soltase al conde de San 
Diaz de Saldaña su padre , que lo tenia preso , por lo que 
cometió con «u hermana de este Rey D. Alonso el Casto, 
que fué madre del dicho Bernardo del Cdrpio como mas 
largamente se cuenta en la crónica del dicho Rey D. Alon- 
so y del Rey D. Alonso el Magno, y aun hasta hoy hay en 
aquella comarca hidalgos que se llaman Bernal del Carpió, 
y en la iglesia de San Marlin de Salamanca está sepultado 
de tiempo muy antiguo un descendiente de este Bernaldo 
del Carpió que se llamaba como él según parece por el 
letrero de su sepultura, y algunos piensan que está allí el 



521 

íiiismo Bci-nalrlo dul Ciirpio. Ciisii sognn so niciilii on lii 
(■iónica ílol (lii-ho Ucy I). Alonso el M;igiio con Dnña (i.v 
linilii , que fut-liíja ¿v\ coiulc i\e Alarcus, en i]iiien el dii'lio 
tterriurtlu ilel Carpió ovo un hijo (¡uc se llamó Calin Galin- 
liez, que fué muy Imen caltallcro. Eslos Galiiiilcz son ilc 
miiy anligiio Ünaje, y de la yeneaUígia di-Mus descienden 
por una parle los Hcyes de Araj^on , romo parece por una 
genealogía nnligiia en lalin que yo longo y por otras anli- 
güedades dondeslo se pruoba, y dellos y du su n[ielI¡(lo vie- 
nen los de Ayala qne descienden de un Infante de Aragón, 
y oíros muchos linajes deslus reinos como se dirá en sn 
lugar; y dicen algunos que son muy parienles del solar de 
Miijiíra, aunque desle linaje de Ualindez hay pro]iiu s<dar 
en Trastaniiera ; é yo Icngo una esrrilura de un quinlo ó 
un seslo aliuelo niio desle lin>ije qne era de Cáeercs en el 
tiempo del Iley I). Enrique Terrero, y los lesligos della 
deponen del licnipo del Itey Ü. Alonso el de las AIgcciras, 
diciendo que tienen del solar de Mojica. En Cácercs hay 
hoy memoria del palacio de GaÜndu, porque fué uno de los 
nobles que allí poblaron y de muctia hacienda que era desle 
linaje, cuyo también fué Torre-Galiudo, que hoy licué 

D Velasco hijo del conde de Albiirqiierqne, 

sobre que hoy hay pleito pemtioiite onire él v il ronde de 
Sirnclfl. Ven Erija también hay caballeros del. Traen pnr 
armas cinco llores de lises como los Maldonados y Sal- 
dañas; pero estas son diTereiiciaiias que las (lores de los 
Muldonados son blancas en campo colorado, y las de los 
Galindez son doradas las flores y el campo esoniesiiio 
colorado. 

Llámansc lodos eslos Enriquez ptir el Rey D. Enri- 
que el Primero, que mnrió de la teja en ralcncia, qne fué 
hijo del Hoy D. Alonso que veiiriótas de las Navas de To- 



522 

losa t y foodó el monasterio y hospital Real de las Cuelgas 
de Burgos, porque su niuger la Reina Doña Leonor fué 
bija del Rey D. Enrique de Inglaterra , de quien se tomó 
primero est« nombre en España así por los Reyes que se 
ban llamado Enriques , como por los otros susodichos que 
descendieron como ellos de la bija del dicho Enrique Rey 
de Inglaterra , según parece de lo ya dicho. 

Hay en Navarra otros Enriques que se llaman Enriques 
de la Carra, los cuales diz que descienden de un Infante de 
Navarra que se llamó D. Enrique , que fué hijo del Rey. 
Traen por armas dos leones azules é colorados en campo 
verde, é una flor de lis en pedazo de la cadena de las armas 
Reales de Navarra. 



ADIClOSf AL CAPITULO Vil. DEL CANCILLER D. PEDRO LÓPEZ DB 

AVALA. 



Este U. Pedro López de Ayala fué hijo de Hernán Pé- 
rez de Ayala y de Doña Elvira de Zavallos, y este Hernán 
Pérez ovo también bijas : la una se llamó Doña Aldonza 
de Ayala , que casó con D. Pedro González de Mendoza, 
de quien se dirá en el lítulo que habla del almirante Don 
Diego Hurtado de Mendoza, que fué su hijo. 

La otra fué Doña Leonor de Ayala , de quien se dirá 
en el titulo del arzobispo D. Gutierre de Toledo, que fué 
su hijo. 

Este Hernán Pérez después de viudo tomó el hábito de 
Santo Domingo y fué religioso de aquella orden, y Tenes- 
ció su vida en el monasterio de San Juan de Quijana, don- 
de está el enterramiento de sus antecesores. El dicho Pe« 



523 

<lro López de Ayiila su liiju casó coii Ouña Lcuniir (I) do 
Guinian, hija de D, Alvar Pérez de Guznian, señor de Nie- 
bla , en la cual ovo dos liíjus é dos hijus : el mayor se lla- 
mó D. Hernán Pcrcz, como su abuelo, que casó con Doña 
Mar(a (2] Sarmiento en quien ovo un hijo y dos hijas. 

El mayor se llamó Pedro López de Ayala , que su- 
cedió, y varias veces casado, murió sin hijos. V In hija 
mayor se llamó Doña María de Ayala (3) que iieredó su 
hijo mayor la casa por niuerle de su hermana, la cual casó 
con el mariscal Pedro García de Herrera, señor de la villa 
de Fucnt-Pudia ; y el dicho mariscal ovo en la dicha Duna 
Marta cinco hijos. 

El hijo mayor se llamó D, Hernando de Ayala y Her- 
rera, que fué desposado con Doña Juana de Velasco, hija 
del conde de Haro, al caal malaron en Burgos en un ruidu. 



(1) A1 márgeu se lee: Aunque el autor la 1).imó conlinunrucutc 
Isalid, iiosolros hemos reslituido en loclns partes Leonor por la 
noloricdud de los escritores y de un gran número de eseriluras, 
aun de la misma Señora que nos lo afirman. Se conuco que el Scüur 
Galindcz no lavo desle linaje todas aquellas luces y pnnlu^liilaüi!!) 
que aianiriesta y luce en otros; siendo asi que cuantas genera- 
clones aqui toca y muchas que omite, cstnlian ya tratadas prrili- 
sima y cxacUsimamcntc por el mismo Fernán Pérez de Guznian, 
Señor de Balres (á quien glosa) en la relación genealó);ica ile los 
Ayates, posteriormente publicada por D. Luís de SjUzar eon d 
titulo de fíilelisitna en el lomo 4.° de pruebas dr la Hhtoria dn la 
casa de Lar. pAg. . . . , á la cu»! se ha de estar en todo lo que esta 
diferencie, á no ser en lo demás que comprende ]io8lcrior á Fer- 
nán Pérez , i|ue va aquí rectirieado y emendado donde lo necesita. 

(2) Al margen se lee: A esta lambicn llamaba Juana con igual 
error. 

(3) Al margen se lee : A esta daba el nombre de Cotlanta equi- 
vocándola con una hermana. i , ,^^i i^ >.j 




52i 

y fnarió sin liijos ; y so esposa casó tiespaes con D. Alonso 
Enriques, ronde de Alba de Liste, de qoicn es dicho en ia 
genealogía del almirante D. Alonso. 

El segundo hijo fué D. Garcí López de Ayala y Her- 
rera , que llamaron el mariscal de Empndia, que casó con 
Doña María Sarmiento, hija de Garci Sarmiento y de Dona 
María Girón, los coales ovicron mochos hijos. 

El mayor fué D. Hernando de Ayala que mataron los 
moros siendo desposado con hija del duque de Nájera. Fué 
buen caballero, murió en vida de sus padres. 

£1 otro hijo fué D. Miguel de Ayala , abad de Santa 
Pía, que murió en Roma. Es del patronazgo Real. 

El otro fué D. García de Ayala, que murió en la 
guerra del reino de Ñapóles : destos tres no quedó ge- 
neración. 

El otro hijo que se llamó D. Pedro, que fue el segundo 
en orden de natura, heredó la casa de su padre: le dieron 
título de conde de Salvatierra de Alba, villa suya, el 
Rey y la Reina Católicos sobre el Real de Granada en el 
ano de mili cuatrocientos noventa y uno. Fué este Conde 
casado la primera vez con hija de D. Pedro de Estúñiga, 
conde de Miranda : casó segunda vez con Doña Margarita 
Saluzes, una señora francesa, dama de la Reina Doña Ger- 
mana, segunda muger del Rey Católico, de la cual tiene 
tres hijos: el mayor se llama D. Valeriano Cri$tiano de 
Ayala. 

Ovo el dicho mariscal Garci López de Ayala de la di- 
cha Doña María Sarmiento tres hijas: la mayor se llamó 
Doña María de Ayala, que casó con D. Enrique de Acuña, 
conde de Valencia , é murió sin hijos. 

La tercera se llama Doña Ginesa de Ayala que casó 
con Ochoa de Salazar , hijo de Juan de Salazar y nieto de 



Lupe García Je Salazar. señor ilc la casa de Snii Marlin 
en liiíi Encartaciones. Tiene este Ocima de Saluzar hijos 
V liijns de la dit-lia Doña riincsa. I''alk>ció el díclio (lar- 
cía Lnpcz de A,\aln ano de mili cnatrocicnlos oriienta y 
ocho (I), r la dicha Ooiin María Sarniienlu su nin<;er el 
año pasado de mili ((uinientos diez y seis en Valladolid, 
donde vivia. 

El hiju Icrceru del dicho Pedro ilarcia de Herrera y 
Doña Alaría de Ai ala sn niu^er se llamó lloriian Gómez de 
Ayala que fué caballero de la orden de Alcánlara. Está se- 
piillailo cu la capilla mayor de San Juan en Burgos. Ovo 
un liijo qne se llamó Hernando de Ayala que fué asimismo 
comendador de la ónlen do Ak-ánlara. 

El cuarto hijo del dicho mariscal Pedro García de 
Herrera y Duna María de Ayala fuií Pedro García de Ue- 
rera ([ue casó en Sevilla con Doña Inés de Pera/a, hija de 
Hernán Peraza, señor de las islas de Hierro y Fiierle- 
Veutora y Lanzarole. Tuvieron hiju á Hernán Peraza, que 
casó con Doña Beatriz ile Bohadilla , que llamaron la Ca- 
zadora , cuyo hijo es Guillen Peraza, casado con hija de 
Pedro Juárez de Castilla. 



(I) Al margen se lee; Al ptinci|.io d>-l uña íiqIcs 87 ya fué 
compiírccido, procosiido y en ricígo ile sor ajiislicindo el mnriscal 
D. Pedro, su hiju sucMor, (qiic luego fué conde) inlc los Reyes 
CutólicoH en Salamnncii, pin-qne halilii hecho cortar i un escnliano 
de Ampudia la iiiiinii, ¡Kiripio sia bu auloridad ó l> de U ju«tifúi, 
diAd su mudrc, Uuña ll.irin Sarmiento (cim qiiion tntíii pleito so- 
bre intereses de liieiics dcfusulLii de la niuerte del |Mdre) un Inis- 
Inilo del U'stiimeiili> de eale, que pnrece le ofendin, con que ¡in- 
li-s del ti8S doliió h.<bei> muerto el murisenl D. Gnrcj López dé 
Aviih, marido y padre rospeelivc. Yo entiendo quo fu¿ en el .iño 
aiili'rioi' 8G, sei^un iiiie eoli'mccs sl- movían los |ileílDS de rogidlus. 



526 

Tuvo el dicho Pedro Garda de Herrera otros dos hijos « 
qne se llamaron Diego de Herrera é Sancho de Herrera ^ la 
Do&a Costanza de Ayala, moger de Alonso Pérez de Saha- 
vedra« y otro qne casó en Portugal con . . . conde de. . • . 
estos viven en Sevilla. 

Tuvo el dicho mariscal Pedro García de Herrera en la 
dicha Doña María de Ayala so moger dos hijas : la una se 
llamó Doña Elvira de Herrera, que casó con D. Pedro de 
Luna t señor de Fuente-üueña, de quien se dijo en la ge- 
nealogía del almirante D. Alonso. 

. La otra que fué Dona María de Ayala, que casó con 
D. Pedro de Acuna, primer conde de Buendía, padre de 
D. López Vázquez de Acuña, adelantado de Cazorla, conde 
de Buendía, de quien se dijo en la genealogía del almirante 
D. Fadrique Enriquez, porque fué casado con su hija Doña 
Inés Enriqucz. La segunda hija del dicho D. Hernán Pérez 
de Ayala y Doña María Sarmiento se llamó Doña Costanza 
de Ayala, muger de D. Pedro Vclez de Guevara, que mu- 
rió sin hijos y le heredó su hermano D. Iñigo de Guevara 
que dejó el hábito de clérigo , y casó con Doña Leonor de 
Guzman, hija de D. Alonso Pérez de Guzman, señor de 
Santa Olalla y Orgaz, en quien ovo á Vítores de Guevara, 
que casó con Doña Juana Manrique, hija del duque de Ná- 
jera, cuyo hijo es D. Pedro Velez de Guevara, que hoy es 
conde de Oñate , que es casado con Doña María de Velas- 
co« hija de D. Iñigo de Velasco, condestable de Castilla. 

El segundo hijo (I) del dicho conde de Oñate se llama 
D. Carlos de Guevara, qne casó en Toledo con Doña María 
de Padilla, hija de Sancho de Padilla, hermano de D. Gu- 
tierre de Padilla, comendador mayor de Calatrava. 

(1) Al margen se lee: No ha dicho el príoiero. 



527 

£1 segundo hijo de los dichos Pero López de Ájala y 
Doña Leonor de Guzman se llamó Pero López el Toerto, 
que casó en Toledo con Doña Elvira de Castañeda , bija 
de Rui Gonzaics de Castañeda, los cuales ovieron por hijo 
mayor á Pero López de Ayala « que después fué conde de 
Fuensalida , que casó con Doña María de Silva , hija de 
D. Alonso Tenorio, adelantado de Cazorla, y de Doña 
Guiomar de Meneses, los cuales ovieron dos hijos: el ma- 
yor se llamó D. Pedro de Ayala , que casó con Doña AI- 
donza Carrillo , el cual murió sin hijos , siendo corregidor 
en Salamanca por el mes de noviembre del año de mili 
cuatrocientos ochenta y nueve ; é como no dejó hijos , y 
era muerto su hermano segundo « que se llamó D. Alonso 
de Silva, que asimismo fué casado con Doña María de 
Guevara « hija del adelantado Juan Carrillo y Doña Te- 
resa de Guevara» heredó su casa D. Pedro de Ayala, 
que hoy es conde de Fuensalida, hijo del dicho Don 
Alonso de Silva , el cual fué casado primera vez con Doña 
Inés de Rivera, hija de D. Juan de Rivera, la cual mu- 
rió sin hijos , é casó segunda vez con Doña Catalina 

Manrique, hija de D é de Doña Brazaida 

de Almada, marqueses de Aguiiar: no tiene hijos. Tiene 
el dicho conde una hermana llamada Doña María de Aya- 
la , casada con D. Fadrique de Zúñiga , que fué prior de 
San Juan , y tiene hijos y hijas : el mayor se llama Don 
Alvaro de Zúñiga é Ayala, é la bija mayor de los dichos 
condes D. Pedro López de Ayala é Doña María de Silva 
se llamó Doña Elvira de Castañeda, que casó con D. Pe- 
dro Manrique, conde de Paredes, que después fué maestre 
de Santiago , los cuales ovieron tres hijos : el mayor se 
llamó D. Enrique que casó con Doña Juana de Quiñones» 
hija de Gonzalo de Avila é Doña Leonor de Quiñones se^ 



ocres de Villa-Toro: líenea hijos é liijas: el mayor se lla- 
mó D. Francisco. Murió este D. Enriqoc el año de qoí— 
nientos once. £1 se¡;ando hijo de! dicho maestre se llamó 
O, Alunso Manrique, que fué maestre escuela de Sala- 
manca ó después ohispo de Badajoz , é agora es obispo de 
Córdoba. El tercero hijo es D. Uodrigo Manrique, casado 
con Uoíia Ana de Castilla, hija de D. Pedro de Castilla é 
de Doña Catalina Laso y tienen hijos que se llaman Don 
Gaspar é D. Uodrigo. La segunda hija de los dichos con- 
des D. Pedro López de Avala ¿ Doña María dé Silva se 1 la- 
nío Doña María ó Dona Guiomar de A} ala, que casó con 
D. Jorge Manrique, hijo del dicho maestre D.Rodrigo 
Manrique ¿ de su primera muger Doña Mencia de Figue- 
roa , el cual ovo hijos á D. Luis Manrique, que es Comen- 
dador de Montizon , é á Doña Mencia de Figueroa , que 
casó con Manuel de Benavi<les , hijo de Juan de Benavides 
que dejó un hijo llamado D. Juan, é una hija llamada 
Doña Beatriz, que casó con Luis Hurlado de Mendoza, 
conde de Priego. El dicho D. Luis Manriqne casó con her- 
mana del dicho Manuel de Benavides. La tercera hija de los 
dichos D. Pedro López de A)ala ¿ Doña María de Silva se 
llamó Doña Leonor de Ayala, que casó con D. Diego López 
de Haro, hijo de D. Juan Alonso de Haro é de Doña Al- 
donza de Mendoza , de la cual ovo una hija llamada Doña 
^Idonza de Uaro, que casó en Madrid con D. Pedro Laso 
de Castilla, hijo de D. Pedro de Castilla , el cual tiene mu- 
chos hijos é bijas: el mayor se llama D: Luis, casado con 
Doña Francisca de Silva, bija de D. Diego Hurtado de 
Mendoza é Doña Isabel de Bobadilla. 

£1 segundo hijo del dicho Pedro López de Ájala el 
Xuerlo y Dona Elvira de Castañeda fué Diego López de 
Ayala, qoe casó con Doña María de Avalos, hija del con- 



a29 

ileslable D. Rtii López de Avalos, dp qnion ovo, romo di- 
cho es, en el lítalo del condeslabie I). Rui l.opez iW Avalos 
» Pero López de Avala , comendador de Mora, é á Fernan- 
do de Ájala é á oíros ; é as( se acaba aquf la generación 
de los dichos dos hijos del dicho Pero López de AynU 
{• (le Dona Leonor de Guzonan su muger. Las dos hi¡ns 
qoe tuvieron, se llamaron: la mnyor Doña Elvira, qii<> 
rasó ron D. Alvar Pérez de Guzman, almirante de la mar 
é Señor de Gihraleon. el cual dejó dos hijas : la mayor se 
llaniü Doña Isalil^i , que cas6 con D. Pedro de Zúñiga, 
primer conde de Plasoiicia, padre del duqne de Arevalo 
T). Alvaro , de quien se dirá en los (ítolos del dicho conde 
I). Pedro, é de Diego López de Ziiüiga su padre. 

La segunda hija se llam<3 Doña Juaua de Gnzman, que 
casó con Jnan Rodríguez de Castañeda : tovo dos hijas: la 
niavor se llamó Duna Isaliel de Castañeda , qne casó con 
D. Alonso de Silva. Ovieron cinco hijos é dos hijas: la» 
dos hijas hicieron entrar en un monasterio que se llama 
la Madre de Dios, donde son monjas; los hijos, los cuatro 
que se llamaron D. Rodrigo , ó D. Pedro , ú D. Alonso , é 
U. Juan é D. Lope murieron sin hijos , poique 1). Pedro é 
D. Lope fueron frailes de San Trancisco, é D. Alonso que 
fué clavero de Calatrava ; é D. Rodrigo fué casado con 
Doña Mciria de Conlrerns é no ovo hijos: el mayor que íai 
l>. Juan de Silva, fué conde de Cifuentes , y casado ron 
Doña Catalina de Toledo, hija de Hernnnd Alvarez de To- 
ledo. Señor deOropesa. Tuvo hijos á I). Alonso que mu- 
rió en su vida , é á D. Fernando, que hoy es conde de Ci- 
fuentes, é á I). Juan , é tina hija que casó con D. Juan dt* 
la Cerda, duque de Medinaceli, y olra monja en el mo- 
nasterio de la Madre de Dios, diz qne es alia persona. 
£1 linaje de csins señores de Silva deAciende de Arias 
ToiioXVllL 34 



9au 



Gomes de Silva , ajo del Rej D. Femando de foriMgri^ 
que faé casado con Dona María Tenorio, heráiuui 
D« Pedro Tenorio, arzobispo de Toledo, que fueron 
torales de el reino de Portogal de ona ir illa qne se lia 
Tavira, qae es en el Algarbe. 0%'ieron on hijo qoe se llamó 
D. Pedro Tenorio , á quien sn tio el arzobispo fizo adelon- 
lado de Cazorla , el cual foé casado con Dona Gniooiar de 
Heneses, bija de D. García Soarez de Meneses é de Dona 
liaría Coronel, el cnal 0¥o dos bijos é una bija : la bija fbé 
Dona Haría de Silva, condesa de Fnensalida, de qnien arri- 
ba es dicbo : el nn bijo faé D. Pedro de Silva qne foé fraile 
de Santo Domingo, obispo de Tuy, é después de Badajoz: 
el bijo mayor se llamó D. Jnan de Silva, qne fué alférez 
mayor é primero conde de Cifuentes, qne casóla primera 
vez con Doña Leonor de Támara, bija de Lope Vázquez de 
Támara é Doña Leonor Carrillo , bermana del arzobispo 
de Toledo D. Alonso Carrillo, en la cual ovo el dicbo á 
D. Alonso de Silva, que después fué conde de Cifuenles, 
que casó con la dicba Isabel de Caslaiíeda, como arriba es 
dicho. Casó segunda vez el dicho conde D. Juan de Silva 
con Dona Inés Gómez de Rivera , hija del adelantado del 
Andalucía, al cual mataron moros sobre Alzama, de la cual 
ovo un hijo llamado D. Juan de Rivera, al cual dejó su 
padre bien heredado, porque le dejó la villa de Monte- 
mayor y Lagunilla é Villaluenga y cl cerco del Águila 
y otras cosas, el cnal casó con Doña Juana de Guzman, 
bija de Pedro Suarez de Toledo, hermano de Fernán 
Alvarez, señor de Oropesa; é ovo con su muger las vi- 
llas do Calvez Jumela , de la cual ovo dos bijas : la una 
como dicho es casó con el mariscal Mateo de Riva de 
Neyra, señor de la Caudilla, bijo del mariscal Pedro de 
Biva de Neyra é Doña Isabel de Bracamonlc , y nieto del 



r.3i 

marisca] Hernando de líivo de Ntívrn y iIp Diiü.t fiiiiomíir 
de Toledo. El liijo mayor de lus dichos D. Juan de Itt- 
vera é de Doña Juana de Gitzman se llama I), Juan de 
Silva é de Rivera, i|ue casó con Doña María de Toledn, 
hija de Garcia do Toledo, señor de Magan, del cual liene 
muchos hijos: el mavor se llama I). Joan, casado con hija 
de D. Fernando de Vega , Comendador mayor de Gaslilla ; 
é casó segunda vea el dicho D. Juan con Roña Bealrix di- 
Mendoza, hija de D. Alvaro do Mendoza , conde de Castro; 
la cual le dejó heredero, porque no tuvo liijng, Kl otro 
hijo segundo se llama 1). Alouso Suareí: de Toledo, que 
heredó á Galvez y Jumela de parle de su madre. El oiro 
se llama D. Diego de Rivera ijue fué ohispo de Mallorca r 
agora es obispo de Segovía : el olio se llamó D. Pedro de 
Silva (|iie fué comendador de liólos de la orden de Cala - 
Irava; é muerto él ovo la encomienda su hermana Don 
Fernando : tiene oIro hijo que se tlauía I). Francisco, y el 
dicho conde U. Juan de Silva ovo una hija de la dicha 
Doña In¿s Gómez de Itivera . que se llama Doña Francisca 
de Silva , que casó con Onoralo de Mendoza, hijo de Juan 
Hurlado de Mendoza, cuyo hijo y niet'j es liov Die^'o llitr- 
tado de Mendoza. 

Tornando á la dicha Doña Ehira de Ayala y D. Al- 
varo Pérez de Guzman su marido, digo, que ta segunda 
hija del dicho Juan Kodrigucz de Caslaüeda se llamó Doña 
Francisca de Castañeda, que casó con Luis de la Ci-rdn, 
los cuales ovieron una hija é no mas, que se llamó Doña 
Juana de la Cerda, qoe casó con D. Diego López de 7m- 
íiiga , liijo segundo del duque de Arévalo. el cnal huho 
una hija llamada Doña Francisca . que casó con Diego Fer- 
nandez de Córduha, conde de Cahra ; el cnal tiene muchos 
hijoi: el mnynr que agora liene se llama D. I.uÍs. ¡lorque 



J 



532 

marió el mayor que se llamaba D. Diego. Ovo asimismo 
el dicho D., Diego de Sevilla un hijo que se llamó Don 
Francisco. 

La segnnda hija del dicho D. Pedro López de Ayala é 
Dona Leonor de Guzman se llamó DoSa Maria de Ayala, 
que casó con D. Pedro Ponce de León , señor de Marche- 
na , que fué conde de Medellin é después duque de Arcos: 
tuvieron una hija llamada Doña Sancha de León que casó 
con Don Juan Alonso Fernandez de Guzman , señor de 
Santa Olalla, padres de D. Alvar Pérez de Guzman é 
abuelos de D. Esteban de Guzman é bisabuelos de Don 
Alvar Pérez que hoy vive. 

El hijo mayor del dicho D. Pedro Ponce é Doña María 
de Ayala fué D. Juan Ponce de León , conde de Arcos, el 
cual en su muger Dona María de Guzman no ovo hijos. 
Ovo muchos hijos en diversas mugeres , entre los cuales 
ovo á D. Rodrigo Ponce de León, que fué duque de Cádiz, 
á quien dejó su mayorazgo, el cual casó con Doña Beatriz 
Pacheco, hija del maestre D. Juan Pacheco, de la cual no 
ovo hijos, é ovo hijas bastardas, la una casó con D. Ro- 
drigo Mexfa , señor de Santa Eufemia, y la otra con Don 
Francisco Enriquez de Rivera , adelantado del Andalucía, 
que murieron sin hijos. La mayor que se llamó Doña Fran- 
cisca Ponce de León, casó con D. Luis Ponce de León, hijo 
de D. Lope Ponce, é de Doña Leonor Manuel, señores de 
Víllagarcía é nietos de D. Luis Ponce , que fué hermano 
del dicho conde D. Juan é hijo segundo de los dichos con- 
des D. Pero Ponce de León é Doña María de Ayala : y el 
dicho duque de Cádiz dejó su casa á D. Rodrigo Ponce de 
León su nieto, hijo de los dichos D. Luis Ponce é Doña 
Francisca de León, que se llama hoy duque de Arcos, 
porque luego que su abuelo murió, tomaron el Rey é la 



533 

lleiua á líi ciudad de Cádiz para la corona Real. Hay plei- 
to BDlre D. Rodrigo Ponce de Leou , hijo de D. Manuel, 
liermano del dicho duque de Cádiz, con el duque de Arcos, 
que hoj es, porque el dicho Ü. Manuel prelendia ser le- 
gitimo, diciendo que el dicho conde D. Juan su padre se 
habia desposado con su madre en el articulo déla muerte. 
Y en estos se fenece la genealogía del dicho Pedro Lope/ 
de Ayala é Doña Leonor de Gazman, de qnieo fablóaquí 
Fernon Pérez. 

Mas tuvo este Pedro López de Avala nueve herma naü y 
un hermano, de quien deben descender grandes genera- 
ciones , que por no ser de grandes casas no se puede saber 
quien son , salvo Doña Aldonza de Ájala, muger de Pedro 
González de Mendoza, é Doña Leouor, muger de llcrnand 
Alvarez de Toledo el Tuerto, é Duna María, niuger de Día 
Gómez de Toledo , padres de Doña Inés de Ayala , muger 
del mariscal Diego López de Córdoba, padres de Uoüa Ma- 
rina de Ayala , priuieía muger del dicho almirante D. Fa- 
dríque. De algunas de las otras deben descender otros ca- 
balleros fijos dalgo que ge llaman de Ayala , que hay en 
Toledo y otras partes : y es de saber que García Alvarez de 
Toledo, á quien el Rey D. Enrique el Segundo hizo merced 
de Oropesa é de Jarandilla é de Tornabacas , porque se re- 
nunciase el maestrazgo de Santiago, é D. Gonzalo Mesía, 
al tiempo que fallesció, dejó un hijo pequeño é dejó por 
tutor del á Heroand Alvarez el Tuerto, so hermano, señor 
de Valdc-Corneja, donde vienen los duques de Alba, el cual 
le casó con Doña María de Ayala, sobrina de Doña Leonor 
de Ayala sn inagcr, los cuales ovierun un lujo que se lla- 
mó Garcí Alvarez de Toledo, que casó con Doña Francisca 
de Herrera, bija del mariscal Garcj González de Herrera, 
hijo del mariscal de Herrera ¿ Doña María de Guzniun, se- 




534 

Aurcft de I'edraza , los coales ovieron dos hijos : el stgnñio 
M! llamó Pero Snarezde Toledo, que casó con ona señora 
de (luzínan , y fueron padres de Doña Juana de Gozman, 
<|ue casó con I). Juan de Rivera, hija de Pedro Carrillo de 
Albornoz, halconero mayor del Rey D. Juan. Ovieron tam- 
bién otra hija que se llamó Doña Elvira de Toledo, que 
casó en Talavera con Diego de Carabajal , señor de Sobri- 
nos , que fué hijo del licenciado Alvaro de Carabajal y de 
Doha Leonor do la Torre, y nieto de Alvar García de Ore- 
llana , el Rico, ¿ de Doña Mencía González de Carabajal, 
menores de Orellana In Nueva, mis bisabuelos: ovo hijos e) 
diclic» Diego Carabajal en la dicha Doña Elvira á Antonio 
d^ Carabajal que rasó con Doña Fulana de Mendoza, hija 
do Onorato de Mendoza, padre de Diego Hurtado y de una 
hija ranada. Tiene el dicho Antonio de Carabajal de la dicha 
Doha Fulana de Mendoza á D. Fulano que casó con . . . « 
de la cual ovo tres hijas: la mayor se llamó Doña Fran- 
cisca, que casó con D. Gutierre de Solís, conde de Coria» 
hermano que fue de D. Gómez de C¿iceres, maestre de Al- 
cántara : los cuales ovieron un hijo que se llamó D. Gómez 
de Toledo, que hoy es obispo de Plasencia, y otra casada 
con D. García de Toledo, cuya es la Orcajada, hijo del du- 
que de Alba D. García Alvarez de Toledo; esta se llama 
Doña Mayor: ovieron otra hija, que está en hábito de 
Beata , que se llamó Doña Mencía. 

La segunda hija fué Doña Elvira de Toledo, que casó 
con D. Pedro de Avila, señor de las Navas de Villafranca, 
los cuales ovieron dos hijos é una bija ; la hija se llamó 
Doña Mayor, que casó en Salamanca con D. Alonso de 
Acevcdo, é dejó hijos. 

El hijo segundo se llamó D. Fernando Alvarez, que 
murió comendador de Alcántara. 



El liijü major se llamó D. Esteban de Avila , que cas<i 
con Doña Elvira de Zúñiga.lieriDatia del duque de Dejar, 
el cual dejó (res hijos, D. Pedro, I). Juan y D. Luis. 

La terrera hija fué Doña María de Toledo que casó 

con Alonso de Fonseca, hijo de é de su {irímeru 

niDger Doña María Detgadillo , señor de las villas de Coca 
y Alaejos, el cual dejó dos hijas , la mayor se llamó Doña 
Marta de Fonscca: casó con D. Rodrigo de Mendoza, mar- 
qués de Ceuele, hijo del cardenal U. I'cdro González de 
Mendoza, el cual tiene tres hijas. 

La segunda se llamó Uoña Mayor : casó con I), llo- 
drigo Mexia , hijo mayor de D. Uodrigo , señores de Santa 
Enremia. 

El dicho Fernando Alvarcz de Toledo, señor de Oro- 
pesa, casó segunda vez con Doña Leonor de Zúñiga , bija 
de D. Alvaro de Zúñiga é Doña Leonor Manrique , daquvs 
de Plasencia ; la cual fué primero casada con D. Juan Lu- 
na , conde de San Esteban , hijo del maestre D. Alvaro de 
Luna, eu quien ovo una hija llamada Doña Juana de Luna, 
que casó con D. Diego Pacheco, marqués de Villena, en 
quien ovo un hijo llamado D. Juan Pacheco de Luna, conde 
de San Esteban, el cual murió sin hijos, y el dicho Hernán' 
do Alvarez de Toledo ovo en la dicha Doña Leonor de Zú- 
ñiga una hija llamada Doña Catalina de Toledo . que como 
dicho es casó con D. Juan de Silva , conde de Cifuenles , é 
ovo un hijo llamado D. Fernando Alvarez de Toledo como 
su padre ; el cual fué el primero que tomó el título de con* 
de de Oropesa, é casó con Doña María Pacheco, hija del 
maestre D. Juan Pacheco, en quien ovo muchos hijos: el 
mayor se llama D. Francisco, que hoy es conde, que fué 
casado con Doña María de Figucroa, fija del conde de Fe- 
ria, que Talleció en el año pasado de mil quinientos quince. 



ioiuéuiio al iieliM Cara 41% jtf4« 4e Tnkdo , digo , 
4|Uft; 4» o al 4r'1im Fi^di m kNiftr«z de Tvt«dg tu bijo en nra 
duA'iií^ áe\ iimi'yt ét íi)b ¿it f>oa)M t «I ewri eooio díciKi et 
i^iui<; ci^u Uoiu Müríi» 4Í« A}«i«; é ovo por bijO mayor al 
ímíav ^i^r^'í ki\^rti, \ ei üfo ie^iiado ie Hmió Diego Lo* 
1^/ ic A i4d« : é por iwto «# 4f( ereer ^|m lloi« María de 
A) aia f«M!64s biía 4i^ Dí^go Loptz de Ayala , bermaDO de 
Ifii4$v l^|M?/ de Ay^b , i hi¡o de Fernán Pérez. Eate Die- 
gi) |jí>pe/ lU; Ajela fué éeñor de Cebolla é Porliilejo é cato 
r^n Miia iM¿dora del linaje de lo« de Avaloi é Barreaos de 
ImMo; áovieroo por bíjo á Joan de Ayala, que casó 
i^n UMfta Maria da Uu^man , cuyo bijo fué Diego López 
dtf Ayala, señor Aa Celiolla , apoienlador mayor do sus AI- 
lai^ati : el onal caaii la primera vea con DoBa Gostanza Ma- 
nuel, hija du D. Pedro Manuel , ou quien ovo á Juan de 
Ayfila I que ea cacado mu hija de D, Alonso Tellei Girón, 
koAur de la Puebla de Monlealbao ; easd segunda vei el 
dicho U. Lupeí de Ayala con b|ja de D. Aharea Pérez de 
(iuainau , señor de Sania Olalla « de ^nien ovo «na bija ; 
é de la primera muger ovo oira ^ne eatá easada ea Pía- 
sencia oon U. Fadriqne de 2úidga» seiKNr de Sliravel ^ b^i» 
de ». Fraiu Uco de láftiga . y mieto JW dn^ae de Ptah- 

s^aeia. 

Diceae í^alíg¥íi»ea»e ea Caakitta. é yi^ W ea al le j Ca- 
|^Uco(|iie de«?ea4» de ettoa. i|e» ee*e ISiM^ Aiurfa » 



537 



RELACIÓN VERDADERA 

4le la herida de c^ibeza del Sereuisimo Priocipe D. Carlos ouestro 
SeOor , de gloriosa memoria , la caal se acabó eo Gd de julio del 

abo de 1562. 



(Esta relación de Dionisio Daza Chacón, medico y cirujano de 
Felipe II, ya impresa y may rara , se publica ahora mas corregida* 
Ella unida á la del doctor Olivares sobre el mismo asunto que dimos 
á luz en el tomo XV, pág. S53, aumentará la verdadera noticia de 
lo ocurrido en la herida y enfermedad del Principe D. Carlos }• 



Moy alto y muy poderoso Señor: Ha sido tan grande 
la merced que Dios nneslro Señor lia hecho á todos loa 
reinos y señoríos de V. A. en dar tan felice suceso i 
un caso tan grave y estupendo , como ha sido la herida 
de V. A. que verdaderamente mas parece cosa conseguida 
del cielo , con tantas oraciones , y rogativas , y derra- 
mamientos de sangre como universalmente se ha hecho 
en España y fuera della, que conseguida por curso de 
naturaleza. Aunque en este particular S. M. y V. A. 
están hien enterados que se hizo todo lo iiltimo de po- 
tencia , como era razón se hiciese en un sogelo el mas alto 
que hay en la tierra : y mas asistiendo á la cnra y á tan* 
tas juntas la Majestad del Rey nuestro Señor, V. A. me 
mandó aunque otros lo pudieran hacer niejor^ que yo es- 
cribiese la relación y suceso desta cura lo mas particular- 



S38 

mente qae yo pudiese por ilos razones ; la ana por ser yo 
criado de V. A. y haberme hallado presente desde el prin- 
cipio de la herida ; y la otra porqne V. A. sapo qae á otro 
día del suceso « la Serenísima Princesa de Portugal Dona 
Juana á quien yo servia y habia servido muchos años] me 
en\ió á mandar con el marqués de Sarria, su mayordomo 
mayor « expresamente , que todos los dias sin dejar nin- 
guno, escribiese i S. A. lo que pasase puntualmente ; y así 
lo hice; suplicando á S. A. mandase guardar todas mis 
cartas « y así lo mandó, y que se me tornase á entregar. 

l)e las cuales yo be sacado todo el suceso , que de otra 
HMinera fuera inposible tener memoria de cosas tan partí - 
c«lan^s: el cual es este que se sigue. 

En la V illa de Alcalá de Henares domingo á los 1 9 
lie abril de 1362 aftos, habiendo cincuenta dias justos 
i|«e le faltaba la cuartana , de la cual se habia estado cu- 
rando en la dicha villa, este dia el Príncipe nuestro señor 
^k«|i«e$ de babcr comido á hora de las doce y media ba- 
jando S. A. por una escalera muy oscura, y de muy rui- 
ttr$ MS^i$ « y cinco escalones intes qoe acabase de bajar 
edio el pie dere<<M> en vado y dio una vuelta sobre todo 
ti cuerpo . y ca}^ y dio con la cabeta un gran golpe en 
«na f nena cerrada : quedó la cabeza abajo y los pies ar- 
riba : descalabróse en la parte postrera de la cabeza á la 
Mrte uqníecda* junto á la comisura que se llama lan- 
d<i\de«. Uamait^naie y descubrí la herida, presentes Don 
lUcxna de Toledo, sn ayo y su mayordomo mayor, y 
l««iis 0«í^«^ * caballeríto mayor de S. A , y los docto- 
re* Veíja > fMivares. médicos de cámara: y vi una herida 
dti taiiiafto %le una uüa del dedo pulgar» y la circunferen- 
%^ía bien ivntusa » y descubierto el pericráneo, se vio 
qn^ e*taba al?\* contuso* Hecho y aparejado lo que con- 



S39 

vcuia , comyíiL'é a formar ia herida , y S, A. se quejaba 
y senlia demasiado. Y vislu esto Lois Qiii\ada me dijo 
(pensando que yo por nu dar dolor á S. A. no hiciera lo 
que convenia) " No curéis ú S. A. como á Principe, sino 
como á un hombre particular. " Los Doctores respondie- 
ron que así se hacia. Acabado de curar, S. A. se acostó, 
y estando consultando que se sangrase, comenzó é sudar, 
y sudó pasada de hora y media; y esto fué causa que se 
difliriese la sangría. Ilahiéndolu secadu y limpiado del su- 
dor, recibió una mclecina , con lo cual obró bien. Y á po- 
co rato se sangró del brazo derecho (porque entendimos 
haber gran repleción) de la tena de Iodo el cuerpo, y le 
saL-aron ocho onzas de sangre. Y luego comenzó ú Icner 
un poco de calentura. Acabada la cura , U. García de To- 
ledo despachó á D. Oicgo de Acuña, gentil hombre de la 
cámara de S. A., para que diese cuenta á S. M. de lo que 
pasaba; el cnal habiendo dado cuenta á S. M. de lo 
que pasaba , mandó al Doctor Juan <iutierrez, sn médico 
de cámara y su protoméilico general , se partiese luego 
para Alcalá , y llevase consigo á los doctores Portugués 
y Pedro de Torres, cirujanos de S. M., los cuales llegaron 
á .Vlcalá lunes siguiente al amanecer. Y queriendo yo cu- 
rar, me dijo S, A.: " Licenciado, á mí me dará gnslo que 
me cure el Doctor Portugués, no recibáis pesadumbre de 
ello." Yo viendo un cumplimiento de un tan grande Prín- 
cipe , respondi que en ello recibía grandísima merced, 
pues S. A. gustaba en ello. Y hubiera de costar la vida 
ü S. A. según se verá ¡idclanle. Y así se curo S. A. en 
presencia de los dichos , y de los que en Alcalá estábamos 
á las ocho de la mañana. Acabada la cura nos juntamos 
por mandado de I). García de Toledo y en su presencia, 
y acordamos que atento á que S. A. Icaia calcolura, 




5i0 

el tiempo primavera , y la caída habia sido grande , y la 
edad ni el regimiento pasado no lo contradician , y que 
habia veinte meses que S. A. tenia la cuartana , y en ellas 
habia siempre comido muy bien, y muy buenos manja- 
res , y nunca se habia sangrado ni purgado , sino solo una 
vez y muy ligeramente ; por todas estas razones pareció 
necesario reiterar la sangría ; y asi se hizo del brazo iz- 
quierdo , de la vena de todo el cuerpo : sacáronle otras 
ocho onzas de sangre. Este dia comió S. A. unas cirue- 
las pasas , un poco de caldo y unas piernas de pollo : aca- 
bó de comer en un poco de mermelada. Diósele esta co- 
mida por la costumbre , y por la edad , y por el tiempo 
del año. Cenó unas ciruelas pasas , y el caldo y un poco 
de conserva. Esta orden se tuvo hasta pasado el septeno: 
la calentura hasta el cuarto fué harto remisa. En el cuarto 
creció alguna cosa, aunque poco, y vimos en la parte iz- 
quierda del pescuezo unas sequillas con un poco de do- 
lor. También tuvo su entomecímiento en la pierna dere- 
cha , el cual solia sentir S. A. en la cuartana algunas ve- 
ces : por esto no lo tuvimos en tanto ni lo de las secas, 
por estar S. A. al tiempo de la caida muy arromadiza- 
do. La calentura pasado el cuarto se tornó á remitir. El 
quinto y sexto fué de la misma manera» de manera que 
el septeno y la calentura se acabaron juntos ; y ayudó á 
esto que al sexto se purgó con dos onzas de maná, y 
purgó muy bienit, La herida iba de bien en mejor : buena 
iMleria , buena color en los labios , y el pericráneo asi- 
sdismo de muy buena color. lAsí pasó S. A. con esta me- 
joría sin que nos pareciese que se debía hacer otra cosa : 
con la orden y cura ordinaria, y con la misma comida y 
cena. Al deceno dia de la caida á la hora de la cura, la 
herida no estaba tan buena como de antes, porque la ha- 



Sil 

tlitmos algo sucio, y no de tan buen color: lemimos no re- 
volviese como suelen heridas de cabeza. Pnsnd.i la mílad 
del onceno con bal>er tenido buen sueño y apetito : miérco- 
les antes de media noche poco mns ó menos , sintici S. A . 
un ]>oco de frió , y pensando qae sería del tiempo, porque 
aquellos dias hacia muy fresco , no llamó á ningún mé- 
dico , antes procuró de dormir . mas no pudo ; por lo cnal 
I). García de Toledo mandó llamar al Doctor Olivares , á 
las dos de la noche: el cual vio luego á S. A. y le halló 
cun buena calentura ; aunque por no ponerle temor le 
dijo que no era nada , que solo era nn poco de altera- 
ción. Dijo S. A.; Calentura, y al oncfno en hirida de ca- 
beza , mala señal es. La calentura era lan crecida que con - 
vino no le dejar dormir hasta el amanecer. Entonces se 
llamaron lodos los médicos y cirujanos , los cuales vi- 
nieron jueves úllimo de abril. D. García de Toledo los 
juntó, para que tratasen de lo que se debia hacer: y 
atento á lo díclio , y que el dolor del pescuezo donde es- 
taban las scquillas tornó , y tamhien el enlomccimíento 
de la pierna, pareció á tudos que aquello podria venir por 
una de dos cusas: ó por tener interior , ó por haberse po- 
drescido el pericránco . y haber quedado alguna materia 
encerrada , que no pudo salir á fuera , y en esto nos 
afirmamos mas ; ]iorque eu la una que su habia hecho el 
dia de antes , que fué al noveno , el Doctor l'urlugués no 
formó la herida como solía , ni quiso hacerlo aunque se 
le dijo , sino puso un lechino en la boca de la herida, y 
machas planchetas mas encima, y con esto obtuvo el ori- 
ficio , y en lu vacio de la lldga recogióse la materia : lo 
cual con su mala cualidad bastó á hacerlos accidentes di- 
chos. De cualquiera destas cosas que fuese, pareció Sfr 
necesario manifi'Slar la Iicrida , y ampliar el orirn io para 



542 

pasar adelanlc, si hubiese lesión inlcrDa, ó para dar 
éxito y lugar á la materia , que se había embebido en la 
llaga, porque desta se podría comunicar fácilmente , por 
la comisura á la parte de dentro , ó podria ser que el cas- 
co estuviese purulento : no se habia esto hecho án(es, por- 
que no era razón se pusiese á riesgo la vida de S. A. sin 
grandes cansas, porque muchas veces al apartar naturaleza 
lo podrido del pericránco suelen venir semejantes acci - 
dentes : y no hay cirujano que no sepa es(o. Visto eslos 
accidentes , yo propuse en la consulta que pues era nego- 
cio de tanta duda , que trajesen al bachiller Torres , ciru- 
jano y maestro mió , que residia en la villa de Valladolid , 
hombre de muchas letras y gran experiencia, y á todos les 
pareció muy bien. Y D. García de Toledo mandó luego 
despachar un correo, el cual se dio tanta diligencia que á 
los seis de mayo ya estaba el bachiller Torres con noso- 
tros. Con la determinación acordada por los seis que allí 
estábamos se hizo la manifestación hasta descubrir el 
casco; y bizóse la abertura en forma de tao: apartóse 
con gran facilidad el pericráneo , porque estaba ya po- 
drescido: lo uno por la contusión que tuvo: lo otro por 
la cuantidad de materia que se embebió en él sin tener lu- 
gar por donde salir , cuando al noveno sin formar la he- 
rida se atapó el orificio. Hecha la abertura no se pudo ver 
sí habia dauo en el casco por el gran flujo de sangre que 
hubo, y así no se hizo mas de sistir el flujo y curarle. Lue- 
go se despachó un correo á S. M. dando cuenta de lo pa- 
sado , que por el peligro que á todos pareció que podría 
haber en la dilación, se hizo la abertura sin avisar á S. M., 
el cual sabida esta nueva, el viernes primero de mayo 
partió de Madrid antes del amanecer, y llegó á Alcalá an- 
tes que curásemos á S. A., el cual luego se curó presente 



Ii43 
S. M. Esle dio vinieron el Doctor Mena, médico de cámnrn 
de S. M. .y el Doctor Andrés Vesalio, homhre doclisitno. 
En esta cura que se tiizo se miró (>I casco con miiclin dili- 
gencia, y ningnn» frarlurn ni scisnra se halló en i'l , aun- 
que á una parle lenia nna manclia pequeña. Esta nos 
puso en duda de estar el casco cunlnso, porque si pasaba 
adelante era necesario legrar el casco liasla entender lo 
que liabiu en el. El dia siguiente que fué sábado á dos de 
mayo, á las nueve de la mañana se curó S. A. y halla- 
mos el casco sin la mancha que bubiamos visto. Ni mas 
ni menos el domingo siguiente ; de donde se entendió que 
liabia sido superticial, y la tintura podia sor de algnna 
materia retenida. Los dias antes que se hiciese la aper- 
cioii desde que se descubrió el casco, se curó S. A. dcsta 
manera: untó al casco con unos polvos de yreos , y de 
arislülogia , ven los lahlos digestivo de lermentina , y 
yema de huevo en el tiempo que fué necesario digerir: 
después se mudó para mundificar en miel rosada , y enci- 
ma el emplasto de bi-tónira. Por Iiaber lomado esta caída 
al Príncipe tan lleno; con haberse purgado y hecho las 
dos sangrías , y tenido la dieta en la cuntida que hemos 
dicho; desde el viernes que fué un día después de la ma- 
nifestación , se le comenzó á apostemar la cabeza, con 
una muy gran erisipela, mezclada con sangre gruesa; la 
cual fué entendiéndose jirimero por la parte izquierda, 
oreja y ojo, y después Jior la derecha ; por manera que 
se apostemó toda la cara, y fué bajando hasln la gar- 
ganta, pecho y brazos. Cuando estuvo esta inflamación 
sobre la cabeza y comisuras no usamos de remedios par- 
ticulares sobre el lugar , porque como estos habian de ser 
repelentes . no se snfrian poner , porque no se encerrase 
la erisipela á la parte interior. Sangría nu se liízo por 



J 



5U 

parecemos qne no había foersas para sacar sangre por 
vena, mayormente que se había de tener cuenta con que 
la herida babia de ir muy á la larga « y teníamos necesi- 
dad de conservar la virtud como se ha de hacer en las 
enfermedades largas , porque enflaquecida la virtud se die- 
ra con todo al traste. Lo que entonces hicimos « fueron 
frigamientos de piernas á menudo , lavatorios y ventosas, 
como se dirá adelante, y acortar la comida, porque sola- 
mente se le daba un poco de caldo cuando nos parecía. 
Después que fué bajando este tumor de la cabeza se Je 
pusieron los remedios particulares que convenía, que fue« 
ron repelentes, mezclados con ellos alguna resolución, 
porque ya había la inflamación pasado casi el principio y 
comenzaba el aumento. Fué tan grande el calor desta eri- 
sipela , y la fiebre estaba tan intensa en sus crecimientos 
i los terceros , que comunicándose el calor á la parte inte* 
rior, sobrevino un delirio, con el cual estuvo S. A. cinco 
días y noches. Este nos puso en gran cuidado, y fué causa 
que hubiese diversas opiniones en nuestro negocio , ma- 
yormente que el lunes á 4 de mayo al amanecer, habien- 
do S. A. lomado el servidor , porque tenía unas camari- 
llas coléricas y muy corrompidas , estando en una camilla 
se enfrió un poco, y se le encogió el pulso aunque no 
lavo rigor , ni temblor. El doctor Vesalio y^l doctor Por- 
tugués visto esto, fueron de parecer que el daño era in(e^ 
rior y que no tenia otro remedio sino penetrar el casco 
basta las lelas: en esta opinión permanecieron tanto tiem- 
po, cnanto duró la calentura; y tenían por burla que se 
tratase de otro beneflcio. Todos los demás fuimos de 
parecer qne la causa destos accidentes era una de dos : 
ó que el hueso del casco estaba purulento , y para esto 
era bien se légrarase por las señales dichas, y porqne lú- 



nes )' martes, y to<liis los olroít Hius tlcspnps di' hi .ipor- i 

cion lornú á parecer aquella muiicliucla <|De lioinits ilirb') , 

en el casco: ú (|iie la inflnniaciun exlernn se liabia coniii- ' 

(licado |iar las suturas á las membranas del celebro: y en 
rato nos afirmamos mas , y que si había daño dentro , qu^ 
era este y no ulro. No dejó de tener Vesalio muchos fun- 
(lamcnlos para su opinión, los cuales de lo dicho se pue- 
den coli^ir. No han fatlado algunos de la Tacullad que no 
se hallaron presentes, que dijeron que esto no se podi;t 
alcanzar por alte sino que acaso acertamos, Y aunqnr en 
fsle lugar no se liabia de tratar mas de lo que tocaba á la 
herida de S. A. , tod.ivía para que los médicos que leye- 
ren esto entiendan nuestro rundamento y rar.nn, la diré 
romo todus los que eramos desta opinión , lo referimos en 
presencia de S. M. Tuvimos por cierto qne las señales 
dichas no argüían daño en la parte interior, porque la ca 
leiitura que vino ¿ S. A. á medio del onceno , vino sin ri- 
gor: la cual se causó, como tengo dicho, de la putrefac- 
ción y separación del pericráneo que, como arriba dije, se 
despegó del casco con grandísima facilidad, y no hubo 
vómitos ni convulsiones. Las sequillas que (avu en el pes- 
cuezo en la parte izquierda y «I dolor en aquel lugar, 
fu¿ un dedujo catarroso, que como dije S. A. al tiempo 
de la caída estaba arromadizado. El estupor de la pierna, 
también dije qne la tenía muchas veces con la cuartana. 
El delirio que después comenzó á dar muestras , márli's ñ 
cinco de ma)0, fué accidente de la calentura y de la eri- 
sipela. Y asi cuando estuvo subre la comisura , y la calen- 
tura mas crecida, el Principe deliraba mas, y en iMJandn 
la erisipela y U calentura, deliraba menos. V como eslá 
dicho ni hubo rigores, ni vómitos, ni causas: por lo cual J 

\iendo eslas cansas lau manifiestas del dicho delirio, que I 

To«oXVlll. 3.1 ' 



U6 

AmoB bs liniif ^«e kícaerM b falU ét\ § mt mo j Um 
cffCcUa caleatora j erisipela es la caWia j sobre las oo- 
Miswas: j kaberse ooaioBicaáo por eUas la iafljuDacMNi 
i la OKabrana , ^«e fué realícenle la cassa del delirio» 
y BO babieodo seiales caerlas de lesioa ialerior , porqse 
eslas ao se svelea esconder, áales repilen aiaj amenodo 
T sia órdea; taTiaios por derla aaesira opinioa, pues 
las caasas eraa ciertas ¥ aolorias. Taaibiea no nos osa— 
Bos a&naar qae babiese daño ea el casco, poriqne es- 
taado blaaoo dos días , arreó como está dicbo • j la man— 
cba qae pareció el Tiémes se Ioto por soperficial , y si 
despaes ioraó á parecer foé de los aiedicamealQS. Si al— 
faao pregaalare por qaé raioa estaba sancbado el casco 
ea aqaella parte , y no ea lodo lo dc s c ab ierto ; di^ qne 
es porqne ea aqoella parte eslaba aas alterado del aire, 
por baber eslado ans tiempo descabierta ; j por esto se 
podía teair coa los medie imfalos , t ao la otra qae estaba 
Icrsa jr mas polida , y aieaos alterada. Xa qaiero de* 
qae los qae dcdaa qae la lesioa era mil tai ao loWe— 
macbos t mar «raadcs raadaaiealss; mas no es raxoo 
de los qae taiicraa iageaio para eatcniar Id qae 4es>» 
pareció claro, di^aa qae lo sapiams por adeviaan- 
, y no por cansas y razones moy fandadas» aaaqne por 
pragnosticado lo qae estaba eacabierto nos podrían 
llamar adrt iaos. Heme alarido ea esto potqne Iné ana 
de las cosas mas sabstaaciaks de qae se tavo dada y so 
Irnló diversas vroes« por lo omI se fae carando S. A. sin 
el casco por entonces. Miércoles a 6 de mayo 
d bacbiller Torres* el cnal fae ile parecer qne se de^ 
bia de k^rarar el casco, aanqae dijo qae se dejase para 
día. Como la erisipeia iba taa ade l a a le y la calentara 
eco k$ cTYcimíeatos a kis letv^rros « no obs- 



!U7 
tnnie que S. A. lenin c.i<la «lia, Irt^s , riialro. vinco c;ini.i- 
ras; viendo que con lodo no aplacalia ninguna cosa, pa- 
reció que dcbiaraos avudar á nalurnleza por donde seña- 
laba, y porque leniamus temor no vomitase la purga, lo 
cual fuera grandísimo daño por estar la cabeea abierta v 
tan apostemada, no nos atrevimos á dar otra cosa mas de 
tres onzas de jarabe de nueve infosiones, hecho de nuevo: 
el cual S. A. tomó de tan buena gana, que tornil por un 
poco que quedaba eu el vaso. Detúvolo el estómago y obró 
tan bien con él que húo mas de veinte cámaras. Esta 
purga se dio jueves á 7 de mayo á las cuatro de la ma- 
ñana, habiéndose consultado dos horas antes: y cierto fué 
una de las cosas mas acertadas que se hizo en todo el dis- 
curso de la dolencia , aunque no faltaron algunos censores 
absenles, que les pareció otra cosa sin entender el por 
qué. Sábado h las cuatro de la mañana que era á la fin del 
vigésimo, estando todavía en la duda de la lesión del ras- 
co, se nos tornó á proponer el kgrarar, y viendo el poco 
inconveniente que se seguia por estar S. A. tan desacor- 
dado qne no podia entender lo que se hacia , y que no se 
le bahía de dar ningún género de dolor; visto tninbíen 
que los mas eran de aquel parecer, y la inclinacinn que 
S. M. y los Grandes que estaban presentes tenían á qne se 
liiciese; y visto también el peligro en que S. A. estaba. 
y la poca esperanza qne las señales que víamos nos daban 
de su salud ; acordamos que se legrurase. Esto fué siibado 
ñ las nueve de la mañana , tres horas antes qne entrase en 
el 21 ■ Comenzó el ductor Portugués á echar la legrara , y 
á pocos lances me mandó el duque de Alba que la tomase 
}0; \ fui legrarando, y á poco rato hallé el <:asoo blanco y 
sólido, y comenzaron á salir de la porosidad del hueso 
unas gotillas de sangre muy mlorada , y ron eslo paró la 




548 

legrara. Vióse por vista de ojos do haber dafio eo el casco, 
ni eD la parte interior que correspondiese á aqoel logar. 
Sirvió esto de salir de la duda qae se tenia , y as( todos 
excepto el Vesalio y el Portugnés, que nunca rondaren de 
parecer, entendimos qne el dafto era eoitonnicado y acct-¿ 
dental de la calentora y de la erisipela. Todos estos dias 
estaba la herida con poca materia , y los labios de mala 
color solicoados y muy abiertos. También los ojos se fue- 
ron apostemando , de manera que se entendió que se ven« 
drian á supurar visto cuan mal iba la herida , aunque se 
entendia que los medicamentos que se aplicaban eran los 
que convenían , y que la falta no estaba en ellos sino en la 
falta de la virtud y en la gran fuerza de la calentura , por- 
que la virtud enflaquecida , como no puede hacer buena 
obra aun en las partes que no tienen particular lesión, 
mucho menos la podrá hacer en las partes flacas y heridas; 
y el calor ext raneo como era de una tan grande flebre, 
por fuerza habia ó de consumir la materia , ó de alterarla. 
Habiásenos propuesto muchas veces qne curásemos é 
S. A. con los ungüentos del Pinterete, moro del reino de 
Valencia , los cuales son dos : uno blanco que se tiene por 
repercusivo; otro negro el cual ea caliente, que es nece- 
saria templarle con el blanco. Habiamoslo contradiclib los 
mas que no se usase destos ungüentos: lo uno por no sa<* 
ber la composición dellos, y no era razón que en un tan 
gran Príncipe , y en un tan grave caso se usase de reme-^ 
dios sin saber y entender lo que llevaban : lo otro porque 
no nos pareció conforme á razón usar siempre de unes 
mismos medicamentos en todos tiempos , edades y com- 
plexiones. Mas viendo la fe qne muchos tenian con estos 
ungüentos , y la opinión general del vulgo qne á todos ños 
pónian culpa porque no usábamos dellos^y tomb|ei» de 



algunos (le lus médicos y cirDJaDOS <{ue cslaban pre&enics 
los habian esperinicnlado en algunos graves casos ; por 
eslo nos pareció que se probasen y se usase dellos coii- 
fonne á la orden dada por el mismo moro, al cual de hora 
en hora estábamos esperando. Los nogüenlos se pusieron 
viernes y sábado, ánies que él viniese. El moro vino sá- 
bado en la noclie á 9 de mayo. £1 domingo siguiente vio 
curar á S. A. con sus ungüentos. El lunes los puso con 
BUS propias manos. Martes los tornó á poner el doctor l*ur- 
tugués. Todos estos dias cou haber mejorado S. A. de lo- 
dos los accidentes , la herida iba de mal en peor , porque el 
ungüento negro la quemó de manera que puso el casco 
tan negro como una tinta: entendióse qne pues la virtud 
iba mejorando y la calentura disminuyéndose , que la falta 
estaba en los ungüentos, los cuales en la carne de S. A. 
por ser delicada no convenian. Acordamos dar con los un*- 
güenlos y coo el morillo al través; y él se fué á Madrid á 
curar á Hernando de Vega, al cual con sus ungüentos en- 
vió al cielo. S. A. se tornó á curará nuestro modo, como 
se dirá adelante. £1 sábado veinte y uno de la caida, y 
nueve de mayo, estuvo S. A. qne ninguna señal tuvo 
que DO fuese mortal. Sola nuestra confianza^era en la 
misericordia de Dios, y estar S. A. en tal edad que uo 
pasaba de diez y siete años, y también teníamos enten- 
dido qne su pulso natural no era muy fuerte. Este dia bia- 
bado en la tarde vino á palacio en procesión la villa y * 
trajeron el cuerpo del bienaventurado fray Diego, cuya 
vida y milagros es tan notoria : metiéronle en el aposen- 
to del Príncipe, y llegarónsele lo mas que fuéj posible; 
aunque aquel dia estaba tan fuera de si S. A. y los ojos 
estaban tan apostemados que dará muy poca razón de lo 
que acaeció. S. M. visto esto , y porque el doctor Mena, 



í 



&50 

médico de su Cáoiara le dijo, qae sin doda S. A. moriría, se 
partió de Alcaiá entre diez y once de la noche con ona 
oscuridad y tempestad grandísima , y fuese á San Hieró*- 
nimo de Madrid con la pena que todos podemos enien-*- 
der; y á nosotros nos dejó en el mayor cuidado y trabajo 
del mundo , pues allende de lo universal que como cria* 
dos y vasallos teníamos por tener tan grave negocio en 
nuestras manos, cada uno puede entender nuestra pena» 
principalmente yo, porque el vulgo decia que en la prí-- 
mera cura no había hecho lo que conven ia ; pues viendo 
que la tardanza en un tan agudo mal era peligrosa, habien« 
do puesto á S. A. viernes en la tarde seis ventosas , y sa^ 
jádole las dos dellas , y habiéndose hecho el mismo viér* 
nes unos lavatorios de piernas para divertir , y otros en 
la cabeza para humedecer y provocar sueno > y en las na- 
rices evaporalorios para lo mismo « habiéndose también 
el sábado tornado á hacer los mismos lavatorios; este 
mismo sábado se tornaron á poner otras seis ventosas se^ 
cas en las espaldas , y después á la noche se sangró con 
lanceta de las narices , y á las diez de la noche se le 
tornaron á poner cinco ventosas; fué Dios servido qae 
con estos beneficios S. A. durmió esta noche en veces 
cinco horas. A la manaua el pulso estaba con mas vigor 
y el deliríano tan grande. Con esta mejoría domingo al 
amanecer el duque de Alba despachó á S. M. al alguacil 
Malaguilla , el cual llegó ¿ Madrid á tiempo que habían 
sacado á Nuestra Señora de Atocha en procesión , en la 
cual iban la Mageslad de la Reina nuestra Señora y la 
Serenísima Princesa DoQa Juana , y allí les dio la buena 
nueva, con la cual y S. M. recibieron el contento que se 
puede entender. Domingo á la noche durmió otro tanto: 
y .así el lunes y di máries. La llaga cgbho ya está dicho 



551 

ron (Ollas estas mejorías iba de mal ea peor con tos na- 
güenlos del moro. Pues para qoilar el calor grande qnc 
dejó el ongiicDlu negro , que á nuestro parecer era un 
gentil cáustico, miércoles á los Ircce de mayo se curó 
S. A. con unas hilas secas junio al casco, y en los labios 
de la herida se puso un poco de manteca de vaca lavada 
coa agna rosada, y encima cl emplasto de belÓDÍca. 
Este dia tornó S. M. á Alcalá estando ya S, A. en todo 
Au juicio, teniendo mediano sueño, aunque á los ter- 
ceros con el crecimiento no dormia tao bien : los ojos 
con haberse puesto fomentos y emplastos para que resol- 
viesen moderadamente, fué tanta la grosceza de la mate- 
ria que no pudiendo resolverse, vino á madurarse, y pri- 
mero en el izquierdo que fué dónde comenzó á correr y 
extenderse la erisipela. En las nrinas siempre habia seña- 
les de crudeza , y asi nos pareció á todos que S. A. tomase 
algún jarahe que tuviese intención de adelgazar y templar: 
füéie tomando nncve ódiez días. Jueves á catorce de mayo 
á la tarde se curó la herida de la misma manera que el 
dia de antes ; hallóse con alguna materia y mejor. Vier- 
nes siguiente á las dos y media la herida estaba con harta 
materia, los labios medianamente colorados, gruesos y 
mas juntos. Desde este dia adelante se curó S. A. con los 
polvos de yreos á raiz del casco, y en los labios con su 
digestivo, y encima cl emplasto de betónica. Cenó S. A. 
á tas cuatro porque esperábamos la nueva asccsion á las 
diez de la noche; mas ella se anticipó tres horas porque 
vino á las siete de la tarde; estuvo sin dormir todo cl 
principio. A las tres de la mañana bebió tres onzas de 
agua con nna tablilla de manns christi: con esto se lomó 
á dormir hasta las scrs, que t oayo: 

dormirla csla noche cerc 



552 

cando lodos el ojo izquierdo, nos pareció que habia ma- 
teria : solo el doctor Portugués no la halló , aanqne lo ten- 
tó con macha atención : acordóse qne se debia abrir coo 
una punta de lanceta: abriólo el doctor Pedro de Torres: 
salió nna materia gmesa y blanca. Si se difiriera, pudiera 
quedar alguna ri}a en el ojo : el derecho no pareció por 
entonces tener materia , y asi no se abrió. Este dia comió 
S. A. su ordinario, durmió una hora después de comer, 
despertó bueno y con poca calentara. Curóse la cabeza 
cerca de las cuatro : en todo iba la herida mejor : cenó á 
las cinco. A las ocho de la noche se abrió el ojo derecho» 
salió del harta materia ; la misma necesidad tuvo de abrir« 
se que el izquierdo. Este sábado desde que S. A. desper— 
tó, hasta que se curó, que fué domingo diez y siete de 
mayo por la mañana , la calentura estaba harto remisa : 
á las cinco de la mañana la calentura estaba harto mas re- 
misa. Tomó el jarabe y tornóse á dormir hasta las ocho : á 
esta hora se curó de entrambos ojos: la materia que salió 
del ojo izquierdo era gruesa , y como caseal : la del dere- 
cho era mejor. Este dia comió ¿las nueve y estuvo bueno 
toda la tarde sin dormir á medio dia : á las tres se curó la 
cabeza , la cual estaba en todo mejor que el dia de antes. 
Cenó á las cinco : púsose á dormir ¿ las diez. Este dia hubo 
algo de crecimiento , por lo cual durmió algo menos que la 
noche de ¿ntes: dímosle el jarabe á las cinco y media: á 
las ocho se curaron los ojos , el derecho se halló muy bue- 
no ; el izquierdo no tal por haber corrido á aquella parte 
mas cantidad de homor por estar la herida hacia aqaella 
parte. Comió á las nueve dadas bien de su ordinario. Lu- 
nes á diez y nueve de mayo tuvo todo el dia harto poca ca- 
lentura : la herida se curó á las tres siempre con mejoría : 
cenó entre cuatro y cinco. A las ocho se tornaron á curar 



553 
los ojos: el i<quÍvr<lo vsliibn bivii liiiicliuiJo, sin [iiirgar 
iiin'futia cosa : por cslo el Joclur Turres melíenilo la leiila 
por «I orificio que iiabia hecho la lenta, gac<t cuanlidad de 
malcría harlu <l.*!gada ; con cslo se bajó mucho la hincha- 
zón, y S. A. abrió mas el ojo, pur<|ue hasta cnti^oces lo 
abría poco y con diricullncl : i'l ojo derecho iba haeno. Esla 
noclie durmió S. \. cerca de diez huras. Márlcs por la 
mañana se curaron los ojos: el derecho se halló ya bueno 
sin ninguna materia, y del izquierdo como se amplió el 
ufilicio salió cuantidad de materia , poco menos de ta que 
cabria en un huevo de paloma. Con esto se bajó tanto qne 
casi se puilu abrir lodo el ojo : estuvo la materia tan pro- 
funda que fué acertado abrirse en dos veces, y ansí se debe 
hacer por el peligro que podría haber de romper el ojo 
punienilo la lanceta sin discreción. I'or lo cual los quu 
quisieron poner culpa al doctor Torres porque hizo esta 
aperciuD eu dos veces , nu tuvieron ratón , porque ¿I hizo 
se{,'UD lo manda el arte. Este día comió el Principe á las 
ocho de la mañana : durmió una hora á medio día ; á las 
tres lie la tarde se curó la cabeza desta manera: á raíz 
del casco se punían los polvos de y reos : sobre ellos unas 
planchuelas con termentína lavada y polvos de mirrha, 
sobre lodo el ungüento de gumíelecuni de Conciliador. Esta 
noche era de crecímienlo, fué Dios servido que faltó: 
durmió mas de ocho horas. Aliércolesá 20 de mayo se i-uró 
de los ojos á las ocho: en el derecho nu se poso media 
porque estaba bueno, y el izquierdo harto mejor: púsose 
en él una pequeña mecha y encima el em]ilaslo de día- 
quilon menor : comió entre ocho y nueve : la calentura era 
poca, por manera que cada día se veía la mejoría á la 
clara. A medio día durmió un puco: á esta hora entró en 
lus treinta y dos de la raída y en el veinte y uno de la ca- 



554 

Jeiitara» que sobrevino al once: á las tres le curaron ca- 
beza y ojos : y todo iba con la mejoría ya dicha. Desde este 
dia se acordó se curase la cabeza por la mañana: cenó á 
las cinco , durmió esta noche nueve horair. Jueves veinte 
y uno de mayo á las ocho de la mañana se curaron cabeza 
y ojos: iban con su mejoría. £1 ojo derecho sanó, e\ iz- 
quierdo estaba bien bajo, aunque con gran rubor en los 
párpados. Este día hubo tan poca calentura que á algunos 
les pareció que no la habia. Comió á las nueve su ordina- 
rio: á medio dia durmió una hora: á las tres se curó el ojo 
izquierdo. Acabado de curar S. M. se partió para Madrid 
con gran contentamiento : dejó mandado á D. García de 
Toledo le avisase dos veces cada dia de lo que sucediese. 
Cenó á su hora f recogióse á dormir á las diez: esta no- 
che también faltó la accesión. Durmió nueve horas. Tomó 
el jarabe á las cuatro de la mañana. Viernes á veinte y 
dos de mayo á las siete nos pareció á todos que S. A. no 
tenia calentura. [Desde este d¡a iw te pondrá iodo tan 
farticularmenle como hasta aquí , porque seria gran pro'* 
lijidad. De lo pasado se puede entender que ñempre se 
guardó la misma orden en todo). Desde este dia nunca mas 
tornó la calentura. Cuando habia necesidad de algon li- 
viano remedio como era alguna medicina ó algún lava- 
torio para los ojos ó mudar algún emplasto se hacia se- 
gún la necesidad. La cabeza como está dicho, iba con su 
mejoría adelante: también los ojos, aunque el izquierdo 
estuvo mas rebelde, y se tardó masen curar. Sábado á 
los treinta de mayo tornó S^. M. á Alcalá : partióse el do- 
mingo siguiente para Aranjuez después de comer. Todos 
estos dias como S. A. estaba sin calentura, dormia diez 
y once horas , por lo cual no dormia á medio dia. Martes á 
dos de junio , entre ocho y nueve de la mañana » que era 



casi ul lin de los ciiareiit!! v ciialro ác la caiila , v entraba 
en lus treinta y tres de la apcrciun , anduiido el doctur Por- 
tugués tentando el casco con un garnbatillo lu metiú dos 
ó tres veces y arrancó el casco : salió al propio y furnia de 
un corazón: lodos quisiéramos que se detuviera algunos 
dias , y que el hueso liueco saliera de suyo sin hacerle fuer- 
za ; y asi tuvimos necesidad algunos días de digerir y 
inundilicar la herida. Desde el domingo á siete de juuio se 
curó S. A. dos veces al día. Desde que sulió el casco no se 
pusieron los polvos: poníase la misma mixtura, y en la- 
gar del ungüento gumii-lecnni se puso el emplasto genii- 
nis. Como la erisipela había ocupado toda la cabeía , dejó 
en muchas parles pelado el cabello y en muchos lugares 
unas costras, las cuales daban comezón á S. A. También 
estaba la cabeza tan sucia, mayormente al rededor de lu 
herida, de los ungüentos y emplastos que en ella se po- 
nían , que le daba mucha pena , y no hacia ningún prove- 
cho á la llaga. Por esto nos pareció que en las partes que 
Kc pu Jiese usar de la navaja , se quitase el cabello lo mejor 
que se pudiese , y donde no, con la punta de la tijera : y 
las pústulas se untasen con un poco de tocino gordo cocido 
en vino blanco. De la navaja se aprovechó bien Ruy Diez 
de Ouinlanilla , barbero de S. A.: en tres ó cuatro veces 
acabó de quitar lo que era menester. Con la untura se fue- 
ron secan Jo poco apoco las pústulas. Domingo a catorce 
de junio se levantó S. A. la primera vez, y asi lo hizo lo- 
dos los dias adelante , y en muy pocos sintió fuerzas en 
cuerpo y piernas. En levantándose oyó misa y recibió el 
Santísimo Sacramento. La cabe/a se curó estos dias ron 
unos polvos de balaustias sobre la carne , luego unas hilas 
secas y encima el emplasto de diapalma. En la cura de la 
tarde vimos que las balaustias babian hecho una costrilla. 



á 



556 

y así solamente se curó con bilas secds exlendíeodo en ellas 
un poco de ungüento blanco, y encima el diapalma. Otro 
día á la hora de la cura se bailó caída la costrilla que ha- 
bían hecbo las balaustias ; y porque la carne estaba muy 
crecida y espongíosa fué acordado se pusiesen sobre ella 
unos polvos de alumbre quemado para que la consumiese, 
porque sobre ella no se podía bacer la cicatriz: sobre los 
polvos se ponían las hilas secas y encima de todo el em- 
plasto de diapalma. Martes á diez y seis de junio cerca de 
media noche tornó S. M. k Alcalá. Miércoles siguiente á 
las ocho de la mañana se levantó el Príncipe, y pasó al 
aposento de su padre , el cual le recibió y abrazó con gran- 
de alegría ; y luego se vinieron juntos al aposento del Prín-^ 
cipe, á donde le curaron la cabeza como la tarde pasada. 
Los ojos ya no tenían que curar: luego comió S. A. sa 
ordinario que era un pastel hecho de pechugas de po«¿ 
líos. Antes de las cuatro de la tarde se tornó á curar de 
la misma suerte, también en presencia de S. M., el cual 
se partió luego para Madrid , y dijo que enviaría á mao- 
dar lo que se debía de hacer acerca de la partida de Al- 
calá, porque las calores eran grandes, y en aquel tieoh* 
po suele ser muy doliente, y S. A. se altera fácilmenledel 
frío y del calor , por lo cual tenia voluntad de salir de 
allí. Como la cicatriz iba tan despacio no pareció justo 
ponerle en camino, estando la herida por encorar. Desde 
este día se coraba conforme á la necesidad , ó una vez sola 
cuando se habían puesto. los polvos de alumbre, ó dos ve^ 
ees cuando no se ponían y era menester limpiar la llaga de 
alguna humedad. Esta orden se tuvo después que se trató 
de hacer la cicatriz, comiendo la carne siipérQua con los 
polvos de alumbre, otras veces con hilas secas, poniendo 
encima el emplasto gemiuis : otras veces lavando la herí- 



557 
<lii cnii agua alunilnosa , con lo caal natiiralt-za íw haiiun- 
do su cicalr¡E, y no es de maravillar si- lanlaso t»nloa liras 
en uDa herida tan grande, y de donde saUñ lanío casco. 
Liini'S dia de San Pedio salió el Principe á niisu á San 
Francisco, á la rapilla del bienaveiiliiradu fray Diego: 
entonces le mostraron su sanio cuerpo, el coal liai>ia esta- 
do fuera de su sepulcro desde el dia que le llevaron á pala- 
cio, hasta el iillimo del mes de junio. De ay adelante lu- 
das las mas tardes salia S. A. á espaciarse al campo caido 
el sol. Domingo á cinco de julio salió A oír misa & San 
Bernardo ; dijo misa nueva su maeslro llunurnlo Juan : fué 
padrino I). Pedro Ponce de León . obispo de Ptasencia. Co- 
mió S. .\. en aquella casa su ordinario. De allí se fué poro 
ánles de las cinco de la larde á la plazu mayor á ver las 
lieslas de loros y juego de cañas que se hirieron. En el 
aposento que los vio cenó ú su hora : ánles de anochecer se 
tornó á palacio. Aquella noche enlre diez y onrc vino 
nueva que la Serenísima Princesa de Portugal estaba con 
calentura desde el viernes pasado. I.úncs siguiente vino 
licencia de S. M. para (jue se fuesen los médicos y ciruja- 
nos que hablan venido á la cura de S. A. Martes siguiente 
se pesó el Príncipe, para dar cuatro pesos de oro y siele 
de piala que prometió á rierlas casas de devoción: peso 
en calzas y en jubón . con una ropilla de damasco , tres ar- 
robas y una libra. Estos dias lodos se iba haciendo la rí- 
catriz, y para mas ayudarla te ponia unos polvos de alba- 
yaldey unas hilas secas, y sobre ellas el emplasto geniinis. 
Jueves á nueve de julio se partieron los mt^dícos y ciru- 
janos : quedamos los dos médicos de cámara , Vega y Oli- 
vares, y yo. Viernes á diez y siete de julio, estando la he- 
rida toda encorada , parlíó S. A. de Alcalá ; fué u ilurmir á 
fíarajas iloude eslnvo lodo el sáhado hasla poto antes de 




S58 

anorhceor qoe paitió y emito em MadrM cerra áe bt fies 
de b Boclie. La herida estoro eos sa pmtwhe hasta Teiate y 
Olio de jolio : aqvel dia iotes de comer se le qwló t bo se 
poso mas rosa sobre ella. Por manera , q«e desde la hora 
de b caída basta el 6o de b cora qoe foé raaodo se qoiié 
el parche , pasaron norenta j Ires dbs menos tres horas. 
Eo esta ddencb mostró el Príncipe nnestro Señor gran 
dcTOcioD T cristiandad , pon|oe allende (|ne como cristiani* 
simo Príncipe confesó j recibió el Santísimo S acramen to» 
en todas las ocasiones qoe tocaron á so áainm , á b honra 
j servicio de Dios toYo tanta coeoU , qoe ni la enfermedad 
por recia qoe foé , ni otra cosa le estorbó para qoe desto 
se descoidase : lodo lo demás del dia entendia en rezar y 
hacer oración á Dios v i noestra Señora , y en adorar las 
reliqoias qoe S. M. mandó allí traer» promelicndo de ir i 
visitar personalmente , dándole noeslro Señor salod, mo«^ 
chos logares á doode so divina Majestad , y la Sacratisinuí 
Reioa del cielo soelen mostrar sos maravillas, como á 
noestra Señora de Mooserrate, de Goadalope, y el Croci- 
fijo de Burgos , y otras casas de devoción. Ofreció como 
he dicho coatro pesos de oro y siete de plata. La primera 
cosa qoe S. A. vio eo abrieodo los ojos, foé ooa imagen 
de noestra Señora , qoe estaba en on altar frontera de so 
cama, á la coal devotísiraameote hizo oración. Estovo 
tanto en las cosas de Dios, qoe hablando on dia (de los 
de mayor trabajo) con so confesor , le pidió el Sandísimo 
Sacramento. Respondióle *' qoe S. A. le habia recibido.*' 
Dijo: ** Eso ha ya ocho dbs,'* y era así pontoalmente. Por 
manera qoe para las cosas qoe tocabao á so ánima , nonca 
faltó. Fué tanta so devoción , qne segon S. A. coenta , el 
sábado en la noche á 9 de mayo , se le apareció el bien- 
avenlorado sancto frav Diego, con sos hábitos de saot 



Sa9 

Francisco, y tina cruz de caña en las manos, aluJa con 
UDa cinta verde. Pensando el Príncipe que era sanl Fran- 
cisco, dijo: "¿Cómo no Iraeis las llagas?" No se acuerda 
<]e lo que le respondió, mas de que le consoló y dijo que 
no moriría deste mal; y así siempre tuvo S. A. grandísi- 
ma devoción con el sancto fray Diego , y entonces prome- 
lili muchas y diversas veces públicamente delante de lodos 
de canonizarle. Mostró también S. A. gran obediencia y 
respecto á S. M-, porque ninguna cosa de las que el du~ 
que de Alba , ó D. García de Toledo le decían en su nom- 
bre, dejó de hacer cun gran facilidad, aun en los dias del 
delirio. Lo que á su salud cumplía, hizo de la misma suer- 
te , siendo tan obediente á los remedios que á todos espan- 
taba, que por fuertes y recios que fuesen nunca los rehu- 
só, antes todo el tiempo que estuvo en su acuerdo, él 
mismo los pedia: lo cual fué gran ayuda para la salud 
que nneslro Señor le dio. La diligencia y cuidado que to- 
dos sus criados tuvieron , nunca se vio jamás: tomaron 
ejemplo en la Majestad del Key nuestro Señor, el cual 
mostró su Real ánimo juntamente con tanta humanidad y 
devoi'ion, que á todos la puso. El duque de Alba que allí 
estuvo por mandado de S. M., ninguna hora ni momento 
en tiempo de la necesidad falló, viendo siempre lo que se 
hacia , que como liomhrc acostumbrado á tantos trabajos 
de cuerpo y espíritu, gobernando tantas veces tantos ejér- 
citos, se le hizo fácil lo que otros tuvieran por inmenso 
trabajo, porque cierto (odas las noches estaba velando 
vestido , sentado en una silla. D. García de Toledo, ayo de 
S. A. . desdo el día de la i;aiiia hasta el fin , tuvo tanto 
cuidado y trabajo , que fueron pocas tas noches quu se 
desnudó, y los mas ili^ los dias juntaba á los médicos y 
cirujanos en su presencio , y daba órdi'Ji en lodo. Luis 



660 

Quijada « su caballerizo mayor, trabajó tanto que enfermó 
tle aria erisipela y calenturas , que llegó á harto riesgo de 
perder la vida. Su maestro Honorato Juan» con haber es* 
lado todo el invierno diversas veces enfermo, no estando 
aun bien convalescido , no faltó dia de estar presente i las 
curas • comidas \ juntas. Seria cosa larga querer contar los 
trabajos que todos tuvieron, especialmente los gentiles 
hombres de la cámara y los mayordomos de S. A. , faera 
menester una larga escriptura, pues ninguno hubo qoe 
dias ni noches reposase. Todos los demás oGciales y crie- 
dos, cada uno en su oficio, hixo lo que humananieole 
pudo : no sé yo si por sus vidas pndieran hacer mas , por- 
que según las muestras ninguno hubo que no la perdiera 
por salvar á su Señor. El cuidado y diligencia que tuvíe* 
ron los que á S. A. curaron , no quiero decir , porque 
riendo yo uno dellos, no parezca que alabo mis agujas : so- 
las dos cosas no callaré : la una que aunque se ofrecieron 
algunas dudas como las hay en todas las cosas que son de 
conjectura, porque ninguno pretendia otra cosa, sino solo 
la salud del Príncipe , en todas se vinieron á conformar, 
tomando siempre el mas sano y seguro parecer , tanto qoe 
jamás se ha visto tantos médicos y cirujanos tan confur-^ 
mes. Tampoco quiero callar el peligro en que todos esta- 
vieron por estar el vulgo ignorante indignado contra ellos* 
lo cual entendió muy bien D. Francisco de Castilla , Al*^ 
calde de la Casa y Corle de S. M. , al cual cupo no peque* 
ña parte de trabajo del mal de S. A. , y con haber beobó 
de nuestra parte lo que se pudo, juntándonos diversas Te- 
ees de noche y de dia á tratar lo que se debia hacer , no 
solo en la presente disposición en que el Príncipe nuestro 
Señor estaba , mas según lo que podría suceder , estaba 
todo tan prevenido, que nunca se trató de remedios para 



B61 

el mal presente que no csluviesen ya pensados y aparoj. 
dos muchos para lo que podia suceder: y dcsta maiicrn 
nunca se perdió la oi-asion, Ciianlo haya valido, cslo po- 
drán juzgar los hombres duelos en este arle , y eual<|u¡era 
de buco entendiiníenlüi con los demás no son menester 
camplimicnlos, pues estando absenles, han quciidu culpar 
A los que estaban curando á S. A., que con muchos ojos 
miraban las cosas. A estos lates su misi^ria les debe baslar 
por castigo , la cual es testigo de su ignorancia. La mues- 
tra que en estos reinos se ha hecho, y el sentimiento que 
todos eD general Lan tenido de la cnrcrinedad del Prínci- 
pe , es tan notoria que no hay para que yo la escriba : los 
que tuvieren cargo de escribir la historia de estos tiem- 
pos, lo harán, pues es una de las señaladas cosas que en 
ellos ha acaescido. Y no solo los súbdiios de. S. M. han 
mostrado este amor, mas muchos que no lo son: los cua- 
les en la dolencia han hecho grandes oraciones á Dios por 
BU salud, y con esta grandes alegrías. Esto debe S. A. á 
Dios, pues le dio gracia para ser amado de lodos, y asi 
será justo le dé gracias, puos se llbrd de una lao graHdt« 
dolencia. 

En esta enfermedad y convalecencia han venido lan- 
íos Grandes , Duques, Condes, Marqueses y otros Señores 
illustres y Caballeros , Perlados y Embajadores , que seria 
prolijidad nombrarlos: baste qne no lia habido hombre de 
cuenta (que no estuviese legítimamente impedido) que no 
viniese á visitar á S. A-, uDos á servirle en su enferme- 
dad, otros eo la convalcscencia , ofreciéndole sus perso- 
nas, dando maestras ca el tiempo del trabajo de gran 
trisleta, y en el de la salud de gran ronlenlamienlo y alv 
gría. Los médicos y cirujanos que se hallaron en la cura 
del Principe, son los siguienlos desde el principio haila 
ToMoXVIll. 36 




É 



S62 

el 6n. El Doctor Vega, el Doctor Olivares, el LicAí-^ 
ciado Dionisio Daza desde el segando día con los didioft; 
el Doctor Joan Gutiérrez de Santander , médioo de Cá- 
mara de S. M. y su protomédico general ; el Doctor P6r« 
tngoés y el Doctor Pedro de Torres , cirujanos de SJ M; 
Después del descubrimiento del casco: el Doctor Mena, 
médico de Cámara de S. M. y el Doctor Vesalio, insigne y 
raro varón : desde seis de mayo el Bachiller Torres, cim-^' 
jano de Valladolid ; al cual allende de la merced qñe S. JMf.' 
le hizo como á los otros cirujanos , le recibió porcirüjáAó' 
de su Gasa y Corte con el asiento ordinario y con Hcéncíá' 
de tres años para que se esté en su casa, lo cual* 'merecen 
muy bien su juicio y letras. No quiero alabar en piíirtícó'^ 
Ibr á todos los que á S. A. curaron , pues todos ellos Boii- 
bien conocidos por sus letras y obras , y en las coñánrtar-^ 
ciones que se hicieron y en tantos años que há qué ejer-^ 
citan esta arte , cada uno ha dado muestras de sus letras. * 
Tuviéronse en esta enfermedad del Príncipe- nuestro* 
señor pasadas de cincuenta juntas ; y las catorce dé elfai^ 
en presencia de S. M.; y estas fueron de manera qúé'ttin-^' 
guna duró menos de dos horas y algunas duraron ^mas dé 
cuatro. Y S.M. estuvo á ellas con una humanidad y aten- 
ción notable, y preguntando á cada uno que deciá le de^ 
clarase los términos de la facultad que no entendía. *Hh'^* 
cfanse las juntas desta manera: S. M. se sentaba «nniíl'ar 
silla 9 y á las veces rasa , y todos los Grandes ^ GiAytf^ 
lleros detrás: el Duque de Alba y D. Garda de Tolédá á^ 
los lados de la silla. Los médicos y cirujanos estfibamíaa^' 
en forma do media luna. D. Garcia nombraba al qab hft-: 
bia de decir, y el>mandado, decia su parcos, fnüdáildMet 
con las aoctoridades y razones queisabia, y así némlraba^ 
á todos. Vndia. viniendo á mf la tanda me dijes Di* Chr^^^ 



503 

cía: Decid vos. Licenciado Daza; y S. M. manda que 
no aleguéis tantos leslos: quo fuó muy gran miirced y 
por tal la tuve. l)Í^o esto [)ori|ue allí no liabia lugar de 
catndiar, j asi se vio lo que cada uno liabia estudiado. 

Esla caída de S. A. estaba pronosticada muchos años 
había en esta manera: el Princt))e de España, Carlos, cor- 
rerá peligro (le una caída de grados ó dt; alto ó de caballo; 
pero de caballo menos. \ aunque yo tengo por burla todo 
lo mas judiciario del Aslrologia , tod;tvía en lo que toca 
á nacimientos y revoluciones del año se acierta algo: todo 
es lo que Dios qniere, el cual por su infínita misericordia, 
pues á estos reinos ba hecho tanta merced con la salud que 
al Principe nuestro señor ba dado, sea servido de guar- 
darlo largos años, para que juntamente con S. M. los ten- 
gan en paz y en justicia como hasla aquí, á honra y glo- 
ria de Dios, para mayor augmento <le su santa fé católica. 
Amen. 

Acabóse esta relación en esla corle y villa de Madrid, 
día de Señor Santiago, á veinte y cinco de julio de mil y 
quÍDÍcotüS y sesenta y dos años. 

Muy alto y muy poderoso Príncipe — Hela aquí la re- 
lación que V. A. me ha mandado hacer del suceso de la 
herida de V. A., la cual si no va con aquel lenguaje y dis- 
creción que debiera, eche V. A. la culpa al poco talento 
mío. Pero una cosa hay en ella , que en ninguna cosa dis- 
crepa un punto de la verdad, que es lo que V. A. ha de- 
seado saber. Dios nuestro Señor guarde y prospere á V. A. 
tantos años como puede con el acrecentamiento de mas 
reinos como los hnmildfsimos criados de V. A. deseamos — 
Muy alto y muy poderoso Señor — Menor criado de V. A, 
qac sus Reales manos besa — El Licenciado Dionisio Daza. 



564 



CARTA APOLOGÉTICA 

M Doctor Cristóbal Pérez de ft^rrera, médico ác S. I. j dd rtÍBiy 
al Doctor Luis de Valle , médico do Cámara del Bey toestm 5eikar 

(Felipe ui) y SQ protomédico. 

* 

Jimdridi," dé naviemíre i/# 1GI0. 

4 m 

En reüpuevta á una caria tuya , de unas obJecioDes opuestas por ciertas personas, 
á uu discurso que escribió de la curacton del cuerpo de la Repúbtlea. 

( Ms. origisal enlre otros papeles impresos del autor). 

■•■-.-■ I 

Mucha merced y contento recebi con la ele Y. md.^^ piies' e» 
conforme á ía estimación que yo be hecbo y bago 8Íein|Hre de sm 
condición y buen trato. El decirme lo que Y. md- siente de nú 
discurso , conformándose con los hombres mas doctos y prudente 
(le España que lo han favorecido sin merecerlo el dueño ; únjmkn-^ 
(lome con esto á proseguir cosas tan importantes como en él trato. 
V ansimismo me ha Y. nid. (como verdadero senoc y amigo) av¡-> 
^^do de las objeciones que I9 oponen los que (como Y. rod. dicej 
iio le miran con tan bueña voluntad como Y. md., por ser por ven* 
tura mas con6ado3 de si de lo que es razoil, ó no tener tanta gaikit 
r.i iugHr de leerle ni entenderle 9 por qnerer ese papd mucha aten— 
'ion y espacio para acabar de conocerle * que ti^ne mucha preñes 
*\r materias políticas de gobierno y de Estado, que sí coino él es 
hijo de autor tan flaco saliera al mundo sin nombre , 6 fuera de al— 
f.1111 personaje extranjero, ó prolado, ó gran ministro ó consejerd,' 
("I hiciera bario ruido en él , ó si el autor hobiera profjcsadp la jurj»r 
prudencia é sacra teología , que los de su facultad, le ayudaran y 
;< I frutaran, y aun se preciaran con ver que uno della trabajaba éir co- 
snvi tan importantes y de esperanzas tan grandes para los f^droá 
itrios, y le ayudaran á proseguirlas^ tuvieran sin duda mas préa* 
¡uros f^ucesos sus biienos deseos. Mas esto y las d^mág obras del 
iiik^uio dueño, cuando cou la niuerte se acabe la invidia y émnloa 
(¡lié siguen á las heroicas einpresas de los vivos, entonces se i^i 
uihrirn lo que valen y mt^recen, como lo dije' Ovidio» 

Paicitur iu vivii livor i potljata quiescit. 



• í" 



I ■ 



Y créame V, mil., seimr Docior, <jue cuando salió eslc libro .... 
mi jiodcr tan llcao He liucnos deseos y conceptúa, (jiie enUnilJ, 
y bnsi lo previajuron mis nmigos y apasionados del, t|ue cuam jl 
demonio le va tanto en quo no se haga esle gran servicio á nui-s- 
tra Scftori de quitarles lautos ocíoms y viciosos que le ofenden 
(aii i rienda auclt» y á S. M, se le sigue laato descanso y alivio, 
y olraí cotaíi de mucho servicio suvo y bien universal a los próji- 
tnos y repúUica , habia de procurar estorbarlo por todus los medios 
posibles; aunque tengo grao confianiu en su Divina Majestad, qun 
por halMrsido eslo negocio guiado á las munc>5 de S. M. por medin 
do grsn cristiandad y virtud, como es por la mano de su Alteza la 
Si;ñora Infanta Doña Margarita de Austria , que Utos guarde mucbci.í 
•ños, y con Mis muchas oraciones, y de la señora Abadesa y Vi- 
caria deste santo convento de las Deücalus Franciscas do Madrid, 
y ser S. M. Un cristianisimo Principe y de (un gran prudencia, 
Icnieiido cercA de si personajes y miatstros de tan gran zelo y dei<eii 
de acertar en so Henl servicio, no ha do [)0<ler hacer suerte desld 
xet el enemigo del género humano , ni estorbar obra Imi impor- 
titnte. Y crénme V, ind. que no estimara yo en tanto este |wpul si 
no tuvirra conlradiciones, que con ellas se aclara mas la verdad. 

- pues dice el famoso jurista Baldo : Qitandt> jiw contraria Undimu* 
luaii ftm viam aperimut. V por este camiiiu estrecho van y pasan 
todas las cosas de gran importancia en el mundo, 

Y ansí por obedecer á V. md., quiero responder i estas ob- 
jeciones con la mayor brevedad que [lusible sea, diciendo priineni 
que porque fontosnmenlo teiitjo de defenderme y satisfacer ti algu- 
nas deltas hablando de mi propio (cosa t(lie siento mucho) me es 
fortoso escudarme con el bendito Apóstol diciendo: Quod abni 
iflaritin Ni'ii m cr«p« etc. (1) que es la costumbre antiquísima de 
Dio? , como dice el mismo : Inlirma mandi eUgere , ul ^iirlio con- 
fvndal (3¡ , para que asi tudu ello se «tribuya i su Divina Majuslad. 
y ninguna cosa buena á los hombre» . que estas son sus graniluMi, 
y maravillas: A 9"» omne datum oplimun, «( donutn fterfrvluní fim- 
eedil (3) ^Kirqiie no somos suficienti?» ni capaces de pensar 111 Iw- 
cer cosa buena como do nosotros; »«i tuficieutia bmíii» a lito mI ^i| 
como también el Divino l'ablo nos lo eiiBciiu. 

ir Ai OiriMM, r«i>. ■. 
ili '*.• l^oriDililwrun 




K66 

La primera objeción que V. md. me dice se me opo^e es qae 
este discurso no se hubia de imprimir ni reprtirse, porque es 
avÍ5.nr á los extranjeros nuestras flaquezas; y que fuera mas ser- 
vicio fie S. M. dársele manuscripto. 

A lo cual respondo que entes es al contrario » y que solo 
por atemorizar á los enemigos fué bien imprimirle, diciendo que 
con la gran voluntad y fervoroso amor que tengo á S. M. y de 
su Ueal servicio, viendo el estado destos reinos, y por cumplir con 
lo que tengo ofrecido á Dios y prometí al Rey nuestro Señor (que 
está en gloria) supliqué á S. M. por via de la Señora Infanta, que 
se me diese audiencia de S. M. ó del Señor Duque deLerma, para 
proponer á boca alguna parte desto. Y á la Majestad de la Reina 
luiestra Señora , que Dios dos guarde muchos y felicísimos años, 
se lo supliqué casi delante de V. md. que me ayudó á darme an- 
diencin para ello, y me respondió que se me daria quieá me oyese, 
c|ne por la brevedad de la partida que fué el propio día della no 
habia lugar do oirme. y ansi viendo que se pasaba la ocasión de la 
expulsión de los moriscos en que también me ocupé algunos ralos, 
y la necesidad tan grande de remedio, por ser la ocasión mas á 
propósito de aplicarlo y curarse un cuerpo cuando está evacuado 
y limpio de malos humores que le afligen, con consejo de perso- 
nas muy religiosas, cristianas y doctas, me puse á trabajar ese 
discurso que me costó gran cuidado, y lo envié á S. M. mallas— 
cripto sin que nadie lo leyese sino fué S. A. y aquellas señoras re- 
ligiosas de este santo convento que lo leyeron y encomendaron á 
Dios, y encaminándolo S. A. á las manos de S. M» por las del se- 
ñor D. Diego de Guzman, su limosnero mayor, que eu viendo el 
papel, le cobró particular aGcion de favorecerlo por ver cuan útil 
es para el servicio de S. M. y bien de la república; y liabiendo 
aguardado muchos dias sin dárseme respuesta , por consejo de al- 
gunas personas mny religiosas y prudentes, me determiné de im- 
primirle, porque en la imprenta salen las cosas mas acendradas y 
apuradas con las enmiendas de las probas della, y |)ara que ha- 
biendo hartas copias se repartiese á manos de SS. AIM. aun. mas 
per6cionado que antes , y del señor Duque de Lerma, y del señor 
Duque de Uceda, y del señor D. Rodrigo Calderón, y de los. Pre- 
sidentes y Consejeros y los demás Ministros, para que cada uno 
diese su parecer y me ayudase en caso tan importante i, procu- 
rando con particular estudio eu el discurso encaminar fcudti^ co- 
sas, que si los que ponen las objeciones, las quieren considerar. 



&67 

hulbrún que se guardan pualualmenlo con particular industria. 

Ln [>rin)era, es que tuvii;se sunin brevedad y gran susl:incia sin 
perderse palabra en él , cu razón de las ninclias ocupaciones y poco 
tiempo de leer de S. M., y esos señores ijue asisleu cerca de su 
Heal persona , remitiéndome h una juuta en lo demás. 

La segunda condición que guarde con cuidado particular, fue 
que no dijcüe olru cosa que pudiese ofender bs orejas de S. M. ni 
de sus Ministros, como en realidad de verdad lo hice. 

La tercera , que no biciese daño i nadie en la república , antes 
á lodos gran bien y provecho. 

La cuarta y última en que mas puse la mira previniendo esta 
objeción, es que fuese escriplo con lanta industria, que aunque 
diga la llaqueza del hígado de la república, que es la gente común 
della, y la debilidad y crudezas del estómago y su falla de calor na- 
tural , qoe son tos Grandes , Títulos y genis noble , si se mira con 
cuidado el folio 8 quo cs el penúltimo de la íatroduccion que va ra- 
yado en otras parles que importan para este efecto, se hallará que 
digo la felicidad del pronóstico y la facilidad de la curación desle 
gran cuerpo do la república , por ser España tan abundosa de 
todo lo necesario ¡i la vida humana, y tan fértil, y los vasallos de 
S. M, tan valerosos y tan leales y aficionados á su Beal servicio, 
como lo merecen sus heroicas virtudes y gran cristiandad y pru- 
dencia, y haber tantos Grandes, Títulos y Caballeros tan ricos, y 
otras cosas que allí se verán, que serñ muy fácil volver en si y ser 
riquísimos, y sor esto tan cierto que si vivieran fuera de estos rei- 
nos pudieran muchos dellos con su gran ojiuleDcia ser Potentados, 
Señorías y Bepúblicas, y no de los menores que balen moneda, y 
otras cosas que digo con que únies se causa temor ¿ los enemigos, 
que ánimo y osadía. 

Usando con esta induslrial imitación á lo que hacen los sabios 
médicos cuando se juntan á curar un enfermo peligroso, de alguoii 
calentura maligna ó otra eufcrmedad nguda y con uccídenles de mu- 
cho riesgo de U vida, que después de haber propuesto b eseneu, 
causas y señales, cuando llegan al pronóstico della. si el eiiriTin» 
es fuerte y robusto y de juvenil edad y buen;i complexión , lo di^'e 
drtudo con esto buenas esperanzas del próspero suceso en su salutl, 
]>or haber fuerzas para poderle baccr remedios. Y ausi digo yo, que 
tomándose con cuidado el remedio de la cura de^le grau cuer[u) de 
la Itepúblien , será fácil el sanar por tener Ei'jUQa t.ttter 

riJati, y tanto valor los españoles pora tu(lo y 



568 

¿ SU Rey y Señor. Y esto respondo á la primera objeción , con que 
qaeda claro haber sido cosa uiuy jnsta y acertada imprimir esle pa-> 
peí , para que muchos sabios y prudentes den su parecer y ayudeit, 
y que antes á propósito para atemorizar á los enemigos de S. 11* 
que darles ánimo ; pues como saben mucho del estado de las cosas 
destos reinos por tas muchas espías de extranjeros que hay en ellos 
con tantos ociosos que andan vagando (qae yo con grandes veras 
procuróse remedie), y habiendo salido muchos miliares de ene- 
migos domésticos moriscos con gran utilidad de España , qae lo 
saben y dirán , parece á propósito que yo lo aniquile todo lo que di- 
jeren , pues facilito la cura delTo y el remedio , y digo las grande- 
zas y poder de S. M. y de sus vasallos, diciendo elTos los m»» 
}es como enemigos desleales y sin fée , y aun añadiendo á ello con 
sus malvadas intenciones y con falsedad lo que les parece, j yo 
bienes y feliz pronóstico como leal vasallo católico, y que iaiilo 
bien y descanso deseo á S. M. y su servicio y con (antas veras 
lo procuro. 

La segunda objeción, es decir, que S. M. (que está en gloria) 
me mandó que le enviase á decir de palabra con Juan Raíz de Ve- 
lasco , lo que se me ofreciese en bien de la República , y no le es- 
cribiese ninguna cosa. 

Y á esto no puedo dejar de entrar defendiendo, porque lo qae 
realmente pasó en esto fué, que S. M. con la particular merced 
que me hacía, me envió á mandar con Francisco (K; Mora, qae 
cuando le quisiese escribir algo de su servicio y bien de la Repú- 
blica (de que S. M. gustaba tanto), sí quisiese imprimirlo, se lo 
enviase primero manuscripto, para que lo viese y censurase ¿nies 
que saliese al mundo. Y ansí guardé este mesmo estilo agora con 
S. M. , que Dios nuestro Señor nos guarde muchos años , poes se )e 
envié dos meses antes que imprimiese de mano , y después lo 
imprimi no por codicia de la venta del , pues costéndome hartos 
dineros las impresiones y encuademaciones , él y otros muchos, 
los reparto de muy buena gana en los Ministros y Consejeros, ño 
mas que para hacer este bien á la República, de que va resultando 
mucho servicio á S. M. 

Y en cuanto á la estimación que S. M. (que está en gloria) hizo 
de mis papeles impresos y de mano, buen testigo entre otros ma- 
chos es el señor D. Juan Uliaquez, Presidente del Real Consejo de 
Ordenes, que sabe su Señuria (|uc eu Aranjucz el año de noventa 
y cinco ^ siendo llaniudo por su orden allí á efectuar el negocio de 



I 
k 



569 

la fundación <Ii!l Albergue lU Madrid y los dcniis de estus reino.», 
me niiindó de üu parte que escribiese p,-i{ieles de advertencias iioli- 
ticas ó de otras, diciendome su Señoría que gustaba tanlo S. 1H. 
de los conceptos y estilo de los mios , que no sabia como encare- 
cerlo, Y por *ia dfl señor Itotlrigo Vázquez, Presidente del Su- 
premo Consejo, me muadú S. U. que lodos mis discorsosque había 
impreso en fragmcnlos, de! amparo de los verdaderos pobres y 
reducción de los mendigantes fingidos, y galeras para las mugeri's 
delincuente», los juntase lodos en tiii libra y los imprimiese, conin 
lo bice con privilegio suyo. Y cl mismo feSor Presidente lo hizu 
cometer segunda vci á un sobrino suyo, obisfio de Puerto-Bico, 
para que lo reexaminase y censurase, después de luibcrio beeliu 
D. Alonso Coiomn , obispo que fue de Cartagena , y uno de los mas 
eminentes que ha tenido la España, por orden del Supremo Con- 
sejo: y así se imprimieron mil y quinientos cuer|ioB de ellos <pio 
he repartido gratis con otros muchos que be dedo , de materias poli- 
ticas, de gobierno y de Estado, que he gastado en ello mas de cua- 
tro mil ducados de muy buena gana , por ser treinta y cinco libros 
los que he impreso, pequeños y mayores, tres de mi facultad, y 
los demás discursos del bien público , sin otros grandes gastos y 
jMrdíiIas do mi hacienda que en ello hice. Y estos y otros muchos 
manuscriplos que le cavjé á S. M. tenia glosados de su lleal mano, 
y |>articalarmentc uno que le escrebj de la venganza del fracaso ¿o 
la ciudad de Cádiz y conquista de Ingalalorra , cayo original mos- 
traré i V. md. que se holgará de verlo. Y fué tanta la merced que 
me hizo aquel santo y prudentísimo Rey, que llamándome ¡lor 
Juan Ttuiz de Velasco al Pardo, poco ánies que Dios le llevase, me 
dijo, que no dejase mis buenos deseos c intentos en toda mi vida, 
pues eran tan útiles al servicio de Dios y bien público, y otras 
palabras cerca desto que no digo por no haber testigo vivo y no 
]>arezca vanagloria. Y me afirmó cl mismo Juan Ituiz diversas ve- 
ces con la puntualidad y verdad que trataba , que fué tanta la mer- 
ced que hacia S, M. k mis papeles y discursos, qne cuando se aper- 
cíbia el recaudo de las cosas, de camino le mandaba con particu- 
lar cuidado: Buii, llevad los papeles del doctor Pérez de Herrera. 
Y mucho mas se manlfiesla esta merced que me hacía, pues todo 
cuanto escrebi en mis discursos del uníparo de tus verdaderos jw- 
bres, y reducción de vagamundos y {jaicms, ít rerlu.-ion de muse- 
res delincuentes, dejó S, M. aiordado y mandado o<'v">* 
)o »e lo supliijuc y escrebi , y fundado el Albergtic A 



&70 

mi ioduslria y trabajo para este efecto , que sirve de hospital gene- 
ral dclla con tanta utilidad pública, y fué dos veces S.M. coa el 
Bey nuestro Señor, y con la Señora Infanta Doña Isabel Clara Eu- 
genia, á honrar la fábrica y verla, llamándome á ella para confe- 
rir sobre su traza, dando S. H. para ella de limosna, treinta mil 
ducados por una vez que valió la hacienda de Heñe Zeneli , sastre 
de SS. A A. , que murió abintestatb, y de que á mt suplicación le 
hizo merced y limosna. Con que queda indubitablemente á mi pa- 
recer satisfecha esta objeción. 

Y á la tercera que V. md. dice me oponen, qiie es que (ralo 
las cosas por mayor, y que no diciendo en particular, ni curo en- 
dividuales. 

Res|>ondo que lo mejor que tiene mi discurso es eso, hasta 
que siendo oido, lo especiGque mas; y que es muy diferente cmrar 
un microscosraos , que es uu cuerpo y mundo pequeño de un hom- 
bre, ó una República cuyos individuos propiamente seria curar y 
dar traza de la policía de una ciudad^ ó de dos ó demás. Y siou 
véase como escribe Aristóteles y Platón su República. ' 

Cuando mi discurso sea un método universal para curar la tlo- 
pública, no será de poco provecho , pues ni aun Galeno en el suyo 
hizo mas que enseñar en general á curar los cuerpos humanos , ni 
otros que han escrito métodos lo hacen remitiéndose en esto á Icís 
que escriben libros prácticos con sus remedios y rcfcetas para cada 
enfermedad particular. Cuanto mas que si se advierte muclias cb 
las cosas que propongo , no hay sino ejecutarlas bien, para que se 
puedan luego reducir á práctica : y principalmente las mas <|é las 
doce advertencias que están en el discurso, desde el folio 2^ hasta 
el 26, y otras á este modo que tiene este papel. 

A la cuarta objeción tan frivola que V. md» dice me oponen^ 
que mas parece calumnia que duda , que es decir que reservo mu- 
chas cosas en mi pecho para la junta, solo .por hacerme dueño y 
presidente della. 

Respondo preguntando, que si las personas que suplico á S. M. 
me dé para ella son tales que pudiera yo hacer eso, pues cuando 
menos pido al señor Presidente del Consejo , y al seüqr Condesr 
tablc, y al señor D. Juan de Acuña, y al señor D. Pérnaiidó Car- 
rillo, Presidente de Hacienda, y al señor D. Diego de Ayala, y al 
señor D. Francisco de Contreras, á quien nos ha dado Dios por 
Presidente del Supremo Consejo; y al señor obispo de Canana, 
como constará de una memoria que envié al señor. D. D'^'go de 



571 

Giizmau, limosnero mayor do S. M., pura que ge lo suplicase. Y 
sicado ansí, claro está ser sup(rrlliio opuncriue l>so, cuaiUo oías 
que hablando en los lérmíiios do nuestra facnltad, cuando eslá un 
médico curando un enfermo de cuiílado y peligro, y es persona de 
caudal y calidnd , y pide él nii^mo rjue le llamen otros médicos de 
rnüs edad y opinión que él, que sicmjire son ansí los Humados, no 
es esto querer ser el mas estimado ni el dueño de la enfermedad, 
sino hacer llamar á quien le aeonsojo , y enmiende, y modere como 
mas convenga, y guie la cura , y él d« relación á los demás, para 
que se decrete lo que á la mayor parto pnrcciere. Y ansi la inten- 
ción particular que yo he tenido y tengo en suplicar ¿ S. M. se 
sirva de darme esta junta do varanes tan grandes y de lantapru- 
dencia, erudición y e)i|>eriencÍ3, es para que viondolas cosas que 
propongo en mi papel , las consideren , conlierau y escojan las que 
les precieren que son precisamente necesarias, y de mas ficd 
ejecución para alcanzar la salud que ha menester este cuerpo de la 
Uepública, y para que viendo yo lo que tan satiios varones dicen, 
me esfuerce i trabajar y á subir de punto mis conceptos; y en lo 
que no fuere bien etic^iminadu, me enmiende y mude do opinión, 
quede eso sirven los pareceres de hombres doctos y emiueiiles; 
porque con disputar y ventilar las cosas se aecha y apura la ver- 
dad (1] y lo que cuaviene, y lo principal para quo poniéndome 
dudas é inconvenientes á las materias que deseo encaminar, uiu 
obliguen á responder como agora lo hago & eslus objeciones casi 
excusadas. Y esta fué la razón lamliien do imprimir mi discurso, 
por poder repartirlo entre los jueces, qn