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Full text of "Colección de documentos inéditos: Relativos al descubrimiento, conquista y ..."

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COLECaON DE DOCUMENTOS INÉDITOS 

BBL AllCHiyO DB VXÚÍJíB. 



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COLECCIÓN 



DOCUMENTOS INÉDITOS, 

KELA.Tr*OB 

«1 dMOobrlmlento, eonqnlsta jr oryaalsaclon 

DE LAS ANTIGUAS POSBSIOKBS BSPAflOLAS 

DE AMÉRIOA. Y OGEANÍA, 

nu4M4«loiAreliliaade', HiiÍm, . 
7 mar Mpedalmento áél de ladlaa. 

I AUTOBIXADA. 



MADRID. 

Imprenta de JosJ Uarfa Pérez, Corredera Biya, 2^. 
1871. 






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Bbpartimibnxo db la cnroAD db GRACtAJs i Dios t sü fün-^ 
DACIÓN POR Pbdro db Alvarado. — (Año de 1536.) (1) 



To Gerónimo de San Martin escribano de Sa Magos- 
tad y 80 notario público en la su corte y en todos los sos 
reynos é señoríos, doy fee é verdadero testimonio á to- 
dos los señores que la'presente vieren, como el muy mag- 
nífico señor Don ' Pedro de Alvarado, Adelantado de las 
provincias de Guatemala, é capitán general é justicia ma- 
yor en esta gobernación de Higueraa y Honduras y sus 
tierras é provincias por Su Magostad; por ante mí, el 
dicho escribano, su señoría hizo repartimiento general 
de los pueblos é indios naturales dQ la dicha provincia de 
Higueras, que su señoría ha conquistado, de la jurédi- 
cion, de la ciudad de Gracias á Dios; que su señoría nue- 
vilmente ha fundado é poblado en nombre de Su Magos- 
tad, á los vecinos é conquistadores y pobladores délla, 
e) cual, dicho repartimiento que su señoría hizo, es este 
que sé sigue . 

En la villa de San Pedro del Puerto de Caballos,' 
veinte días del mes de Julio, año del nascimiento de 
Nuestro Salvador Jesucristo, de mil é quinientos é treinta 
6 seis años, el muy -magnifico señor Don Pedro de AU 
varado. Adelantado de las provincias de Guatemala é ca- 
pitán general é justicia mayor en esta gobernación de 
Higueras é Honduras é sus tierras é provincias por Sa 



1) ArehíTo de ludias. PMránaté^ Bst. I.*", Oaj. 1/ 



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6 DocmunrroB diíditos 

Magestad, en presencia de mí, Gerónimo de San Martin, 
edcribano de Su Magestad é su notario público en la su 
corte y en todos los reynos y señoríos, dixo; que ha- 
biendo conquistado y ^pacifica,do esta ^provincia de Hi- 
gueras, bacía 4a . {)arte deias^sier^'as, ha poblado para 
Su Magestad una ciudad que se llama la ciudad de Gra- 
cias á Dios, para que esté poblada de españoles, y la 
tierra se ennoblezca», y lo&seoeres v. naturales de Ja di- 
cha tierra 5 que están debajo de la obediencia de.Su JVIa- 
gestad, como los que de boy en adelante vinieren, sirvan 
en ella á los vecinos é. pobladores conquistadores de la 
dicha tierra» conforme como Su Magestad lo manda^ por 
ende, conformándome con la provisión de Su Magestad» 
en que manda, que los seSoces é naturales destas partea, 
« se han repartido por los coaquistadores é, pobladores 
délla, conforme á lo que en ella sirviere é, por su perso* 
na mereciere; teniendo respeto, á la calidad y persona de 
cada uno, hacía é hizo reparlimientageneral de todas los 
pueblos y jurisdicion que tiene señalado á la dicha ciudad 
de Gracias á Dios, por los vecíaos é pobladores dellarion 
la «forma é manera siguiente: 

Señaló para sí, el dicho señor. Adelantado por su re* 
partimiento, el pueblo de Tómala con todos sus barrios 
y estancias, sacado el barriorde? Posta que su señoria dio 
á Hernando Dalmao, y loa cuatra barrios de Temoaque?, 
el de Mayanlepa y de Lepacbichí, y de Congos. con. el 
pnebk) de Malan y el puéblele Care, que son los dichos 
pueblos en la jurisdicion déla dicha dudad,, con iodos 
sus señores, indios é' naborías y barrios y estancias ;é 
pueblos á ellas sugQlQs, sc^und ó do la manera giiadí* 
chos pueblos se sirven. 

A Andtés de Cereoeda» ^ Goútador de'Sa ^Magostad 












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mu ¿MBTfo «B mms. 7 

encesta -jodiierMoioe, 8é3aló<y díó de repartimiBntD, m. 
fl^ría, el pbebia de Tombía con Ids pueblotsá él sbge* 
tos; y el pueblo de Coanítagozyalax^ con todos susdefio- 
iBÉ é Sodios éibarrios ¿ esUmcias^ de los dichos )pudblos 
éb fepnr lldv6 códala de r epartimientCK 

A Diego García de Célis, Tesorero de 8a Magestad» 
«Sfldóiy dióde reparlimiento» sa sbBorta, el paebtotde 
Mácoloa y el pueblo de Bylotegá, i}ae por blro nomb're 
se llama Choloy» coa todos los 'señores, iadios, barrías 
y estdneias'de los dichos pueblos» de qué lIe\<ÓGé(kila de 
repaftimie&to. 

A Jttan de^ Ohaves, Vecino de la dicha ciudad y al 
alcalde mayor y capilaa, ea oombrede Sa Magostad, 
dio y señaló sa séSofía» de repartimieoítb» ios (pueblos 
ée dlpoa é Sfab6t«a, coa todos los ipneblos sogtítclB, y 
ésItaDeias y barrios y señores priacipales de Ids ilichos 
ffneUés» de ({aeUevóeédala. v (^ 

A HenoaQ SaDebez;de Al varado» vecino de la.idioklli 
ciudad» dio y señaló su señoría» de ' repArtiitti^nfOr lo^' 
padHos de Lepacra ^ GaaquéDConte <y Vooi^udi^ /pon 
todos sos sUgetos y 'señores iodioa» de ios ditfaojSrfti^r 
Mee; de qoe llevo eédab. 

A Gonzalo de Alvarado» vecino y -alcalde dotSa fila^ 
gestad» de la dicha oítodad^díóy seSflló.sa4^orí^».ld0 
isifMiMimieBto, ids pueMosde Talca y {^írracra» -ooil^dos 
sos s^getos ly sraores é indios; de tos de ^ue XíwA 
«¿daku. 

A Gaspür Swiilez» vecino y regidor de la dicha «cw- 
dad» dio y señaló su señoría» de repartimiento» la. miltA 
(bl iphiebia de Ghi>|mn é Tacífqiie» é la tniUMl delfueblo 
te TeeomatHTepet» ctfn la mitad dd túá^ Ies^eUM»jft 
eHea sogelos»^ se&oreS(é.f ríncí|^dtes é iAdítíSl; é me», el 



8 DOCDHIIITOS ináDITOS 

pueblo de Moneaba con sos barrios y estancias, qqes 
en la jurisdicción de la dicha ciudad; de que llevó 
cédula. 

A Alonso de Cáiseres, vecino de la dicha ciudad, di6 
y señaló sajseñoría, de repartimiento, la mitad delpa^obló 
de Arquin é Tuserquin, y la mitad del pueblo de Teco- 
mat-Tepet, con la mitad de los pueblos á ellos sugetos, é 
señores é indios, de los dichos pueblos, en compañía del 
dicho Gaspar Gáceres; de que llevó cédula. 

A Juan López de García , vecino é regidor de la di- 
cha ciudad, dio y señaló su señoría, de repartimiento, 
los pueblos de Cazaclíca y Prerocotelaga, con todos 
sus barrios y estancias, señores é principales indios, de 
los dichps pueblos; de que llevó cédula. 

. A Juan de la Puebla, vecino é regidor de la dicha 
dudad, dio - y señaló su señoría, de repartimiento, los 
pueblos de Cálcame é Istacapa, con todos los pueblos á 
eUósdugetos, y barrios y estancias, señores é indios; de 
ios de que' llevó cédula . 

' ^ A Aloneo de Montalban, vecino é regidor de la dicha 
dallad, -díó y señaló su señoría, de repartimiento, los 
pueblos de Gabaltepeque y Cuxongerique y Bayaquera, 
con todos los señores é indios, barrios 7 estancias de los 
dichos pueblos; de que llevó cédula. 

A Diego de Rivera, vecino é regidor de la dicha 
dudad, dtó y se&iló su señoría, de repartimiento, los 
pueblos de Guayguala y Quero, con todos los señores é 
indios> barrios y estancias de los pueblos; de que llevó 
«cédula. 

A Pedro de Orellana, vecino é regidor de la dicha 
dudad, dio y señaló su señoría, de repartimiento, los 
pueblos^ de Zambizambiqne y Colx, con todos sus bar- 



Mil ÁMfíVPrO DA INBiU. 9 

ríos y estancias, señores é iodíos; de )a de qae llevó 
oédttia. 

A HerModo Daloiao, algaacil mayor, di6 y señaló; 
so sbDoria, de repartlmienU), los pueblos de Poo^ques, 
pordflEía de Yamala y Ck>o¿era, y Selobaraec, y Qal^pet y 
Voxolca, coa todos los seSores, indios, barrios y eslaa* 
cias de los dichos paeblos; de que llevó cédula. 

A García de Alvarado^ vecino de la dicba ciudad, 
dio y se&aló, su señoría, de repartí miento, los puebla 
de Aguacha ¿ Yuquiburtega, con todos (os señores é 
indios, barrios y estancias de los dicbos paeblos; de que 
llevó cédula. 

A Alonso Ruiz« vecino de la dicba ciiidadi dio y se- 
ñaló su señoría, de reparlimienlo, los pueblos d^ ChjEiUe* 
pet y Sucbipetet y Bloncingo; con todos los señores, in- 
dios é barrios, estancias de los dicbos pueblos; de qqe 
llevó cédala. 

A Perafén de Rivera, vecino ^e ia dic^a ciudad, dio 
é señaló, sa señoría, de repartimiento, Jos pueblo^ de 
Yaguaquira y Cooquera, con todos sus 'barrios y estan- 
cias, señores, indios, de los dichos pueblos; de qqe llevó 
cédala. 

Al padre bachiller, dio y señaló su señoría, de ne^ 
partimiento, los pueblos de Abogaba y Ca^ayte, GO0 
todos los señores é indios, barrios y estancias, d^ los 
didios pueblos; de que llevó cédala. 

Al contador Francisco Corilla, contador de Sd \Ma 
gestad, de la proviapia de Guatemala, porque ,b^ servia 
do á Sa Magestad ep estas partes, dio y iieñ^ló,, ^e re- 
partimiento, el pueblo de Eoa, con to4os. sus barjrpoa y 
estancias é señores é indios del. 

A Juan de Cereceda, vecino de la dicha ciudiadi: 4'^^ 



tO MGMlirrOB MÉftlTOft 

y señaló su señoría, dereparttintefito, el pueUodeGo- 
locaa, coa todos sus barrios y estancias, y señores é 
inilios, del <dícbo piMt>lo;'de que Itev6 cédala. 

'A JtíBQ de Urbína, vecitfo de la dicha ciudad, dió'y 
ííeBdló &u sisñorfa, !de repartíiieS<eDto, los pueblos de Ck^ 
cuyáguá y ^Lepaguala, con todos los barrios y esteDoias, 
señores é indios délios; de qne-llevó óédüla. 

A Alonso RóÜrfgüéz Picado, vecino de la dicha cía- 
Üad, di6 y señaló su señoría, de repartimiento, los pM- 
blos de Alatnani y BarechecuU, con todos sus barrios 
y estancias, señores é indios; de los de que llevó cé- 
dula. 

A Pedro Sánchez, vecino de la cicha ciudad, dio y 
séñeló'su «eñorfa, de repartimiento, el pueblo de Arcaio, 
con todos sus indios é señores é barrios y estancífta^ lie 
aicho pueblo; de que llevó cédula. 

A Don Pedro Calderón, vecino de la dicha ciudad» 
éñó é señaló, su señoría, de repartimiento, los pueblos 
del Asistente 'y de Yeuralapa,'Cón todos sus sugetoe é^ae- 
ñéres é indios; 'de ios tle ique'Uev^ cédula. 

A Gábriélde 'Mendoía, vecitio de la dicha 'ciudad, 
dio y señaló su señoría, de repartimiento, el pueblo 'de 
6Qaymicagoala,'üon todos sus señores é indios, barrios 
y estancibs del dicho pueblo; de que llevó cédula. 

A SotORídyor, vecioo de la dioha ciddad, dio y se- 
ñaló, su señoría, de'repaftiíniento, los 'pueblos de Obo* 
cóera y Olrstádmáyiai, coü todos siís señores é indiO^,'bar- 
rió!s' Y estancias; del tie qué \\ev6 céduhr. 

A<]iabriel deKCábrera, veciito uto la Üichia cmdad,'dió 
á señalé, su señoría, de Repartimiento, 'Idíí pueblos de Tüif- 
lagex y Egraronqui, con toÜós^Uss^ñOfte, barrfO«í)y<é§* 
ttitíciafs é itídib&;'itoab8^uei|tetó éédotb. 



DiL Anadvo ' tne immas. 11 

A VkHHñ de ^HMrubia, vetiúo de la dicha ciudad, 
diÓ'ér'MDífió'Su seBorfa, de repartimiento, los pueblos de 
Gonquira y MeHoqui, con todos losdeñores :é indios, 
é priocipales de los diehoa pueblos; de que llevó ce- 
derla. 

A HeímmVrébo, cecino deta dicha ciudad, dio é se- 
ñaló, su seoorta, de reparlimieoto, los púeblos'de Guaba- 
capa y Leyamane y-Teo^^era, coa. todos sus señores é 
iádios é prtucipaiea é^ imrrios y estáñelas de los dichos 
poébtos; de que llevó' cédula. 

A francisco ^él Ojo, vecioo de la dicha ciudad, dióé 
señaló, su señoría, de partimiento, los pueblos de Laya- 
gaa y Gnalmoiaca y Garcata, con todos los señores é in- 
dios, 'barrios yestancias de los üichos pueblos; de que 
Hevó cédula. 

A Gasparin, vecino de la ^dicha ciudad, dio é señaló, 
SQ 'Señoría/ de repartimiento, ol pueblo de Culquin con 
tódoa los señores é iddios, barrios y estancias de dicho 
pueblo; de qucrUevó cédula. 

A Alvaro Gil, vecino déla dicha ciudad, dio é señaló, 
so séñorta, de repartimfento, los pueblos de Getapal y 
Téguyc^alpá, con^ todos los señores, indios, barrios y 
tatancias; de%s de que lleró cédula.' 

A Francisco Mexia, vectuo^de la dicha ciudad, dio é 
aé&aló, su señoría, der repartimiento, los pueblos de Ma- 
léMt y (Ronquera, con (ódos los señores, estancias é bar- 
riba, de fea dichos* pueblos; de que llevó cédula. 

A Francisco de Tejo, vecino de la dicha ciudad, dio 
é^éfiáfó, sii'señot-fa, 'de repartimiento, el pueblodeChol- 
ifiíoa coDf^tddos' sus barrios y estandaSyS^ores é iiidios; 
de que llevó tíédvrta. 

A 'Francistro de Castro, vecino de lia dicha ciudad. 



13 DOCCMKNTQS UfX^ITOft 

idió é señaló, eu senoria» de repartímíeoto, el pueblo de 
Toynca, con lodos sus seuores é iqdios» barrios y están* 
cias, de dicho, pueblo; deque llevó cédula. 

A MartÍQ Sánchez Merino, vecino de la dicha ciudad, 
dio é señaló, su señoría, de repartimiento, el pueblo de 
Yocongora, con todos sus barrios y estancias y señores 
é indios de dicho pueblo; de que llevó, cédula. 

A Cristóbal Romo, vecino de la dicha ciudad^ dio y 
señaló, su señoría, de repartimiento, los pueblos de In- 
depuca y Lautique, con todps sus barrios y estan- 
cias, señores é indios, de los dichos pueblos; de que lle- 
vó cédula. 

A Bartolomé Sánchez^ vecino de la dicha ciudad, dio 
¿señaló, de repartimiento, el pueblo de Chamalgui, con 
todos sus señores é indios é barrios y estancias de dicho 
pueblo; de que llevó cédula. 

A Juan Niño, vecino de la dicha ciudad, dio y señaló» 
de repartimiento, el pueblo de Nyaguategad, con todos 
sus barrios y estancias é señores é indios; de que llevó 
cédula. 

A Pedro de Paz, vecino de la dicha, ciudad, dio é se- 
ñaló su señoría, de repartimiento, el pueblo de Gualialar 
ga, con todos los señores é indios, estancias ó barrios del 
dicho pueblo; de que llevó cédula. 

A Francisco Pérez Gallego, vecino de la dicha ciu- 
dad, dio é señaló, de repartimiento, el pueblo de Comii- 
nerencha, con todos los señor es, barrios y eslancis» é in- 
dios; de que llevó cédula. » ^ 

A Anaya, vecino de la dicha ciudad, dio é seps^ld, 
de repartimiento, el pueblo de Cara, con todos sus seño- 
res é indios y estancias; de que líevó ^cédula. 

A Ortiz, vecino de la dicha ciudad, dio é señal(>, de 



. -• 



DIL AKGHIVO DK INDUS. 13 

repartimieDto, el pueblo de Guatíolaga, que es otro de 
qoestá dado á Pedio de Paz, y es el más cercano á la 
ciudad, con lodos los señores é indios é barrios, estaiH 
cias de dicho pueblo; de que llevó cédula. 

A Alonso Polo, vecino de la dicha cíadad, dio 6 se- 
ñaló su señoría, de repartimiento, el pueblo de Eguaen« 
pe, con todos los seSores é indios é barrios, é estancias 
de dicho pueblo; de que llevó cédula. 

A Cristóbal Inrante, vecino de la dicha ciudad, dio 
é señaló, de repartimiento^ el pueblo de Bilo, con todos 
los señores é indios de dicho pueblo, barrióse estancias; 
de que llevó cédula. 

A Juan de Illescas, vecino de la dicha ciudad, dio é 
señaló, de repartimiento, los pueblos de Ceytatescala, 
Alachigua, con lodos los señores é indios é barrios, é es* 
tancias déllos; de que llevó cédula. 

A Pedro del Algaba, vecino de la dicha ciudad, dio 
é señaló, su señoría, de repartimiento, el pueblo de Go« 
tecola, con todos los señores é indios é barrios, éestan-' 
cias de dicho pueblo; de que llevó cédula. 

A Diego Licaño, vecino de h dicha ciudad, dio é 
señaló, de repartimiento, el pueblo deQueliqueorancon 
todos los señores é indios é barrios y estancias del; dé 
que llevó cédula. 

A Espindola, vecino de la dicha ciudad, dio é s^aló, 
de repartimiento, el pueblo de Chacata, con todos los 
señores é indios é barrios y estancias; de que llevó cé- 
dula. 

A Alonso García, vecino de la dicha ciudad, dio é 
señaló, de repartimiento, el pueblo de Arapoca con to- 
dos los señorea é indios é barrios, é estancias del; de que 
llevó cédula. 



14 DQowmro^ u^^o^. 

A Jaao de Rojas^ vecino. da la* dicha ciudad, di6 é 
%eñ9Í6t de repartiipieoto) el pqeblo de Tooolelin^ cqh 
tedios Jos se&ores é iodjoa é barrios» é esMineias.de dicha 
paeblo; de que Iley6 cédula* 

A Franoi^o Gallegp, veoioo de la dicha ciudad, d¡6 
érswaló su seo^ía, de rep^rtimieQio, el pueblo deOra^ 
yfty.Gualceque, cop todos los señores. é indios, bairrios 
y estancias déllos; de que ll^vó cédala. 

A Juan Antonio,, veeino^de la dicha ciudad, dio é 
se&aló,. de reparliiDiQnlo, los pueblos de Lepatoa y Ea** 
cayolapa» con lodos los señores é indios, é barrios y es-* 
tancias déllos; de que llevó cédula. 

AMartiodel Aiamteda,. veqioo de la. dicha ciudad, 
di<i.é>seBaló, de repartímieato, los pueblos de Orotega y 
Goacabasqueque, con iodos los señores* é indios é bar* 
ríos y estancias déllos; de qu^' llevó cédula. 

A Juaa Alonso, vecino de la dicha ciudad, dró é se- 
D8[lói dereparlimiento, el pueblo de Ciluytique, con lo- 
()es,los señores.é indios é barrios y estaocias del dicho 
pueblo; de que llevó cédula^ 

A Cristóbal de Villalobos^ vecino de la dicha ciudad, 
dio) ^.señaló, de repartí miento, el pueblo de Congolqn, 
QOn todos los señores é indios, barrios y estancias del 
dicho pueblo; de que llevó cédula. 

A Andrés García, vecino de la dicha ciudad, dio é 
señaló, de repartimiento, el. pueblo de Olonlepen, con 
todos los señores é indios é barrios, é estaocias de dicho 
paeblo; de que llevó cédula. 

A Bartolomé Sac^chez, vecioo, de la, dicha ciudad, 
dio é^ señaló^ de reparMmieato, el pueblo de Tengrugqn, 
00^ todos los señores é indioa é barrios, é estanciafi de 
dicho pueblo; de que se dio cédula. 



A HenMftdo deAvila^ vecino deja dícka cMf^d^ di6 
é 8eaal6 de repariimjeByU)^ el pueblo de I^ptepan, co9) 
todos loa.sefioreB é. indios é barrioa de dicho • puetil9> y> 
estancias; de qoe se dio cédula. 

A AlonsQ García* vecino de la dioba/Cíudad, di0 é se- 
ñala» de reparlioüenlo» el pueblo de TiqaaioiA»; cpa tat. 
dos loa aeftoresi barrtosi.y eslauoap del; de qq.9. llevó, 
cédala. 

A.Diego de Espinosa» vecino de la dichat eludid» dio 
éaeñaió* de repartimiento» el pueblO{de Coeo4la, con ton 
dos los señores é indios, barrios i y. estaueifla del uv h'> 
pueblo; de que llevó cédula» 

A Ffa.noiseo Gallego» vecino.de ladiob* ciudad; dio 
ésMaló» de reparUniieoto, el pu^lode Lepóla con lodos, 
los señores,, barrios y estancias» é indios dedíoho pue** 
blo; deque llevó cédula! 

A Hernand Gutierres Gallego» vecino de Udiql^a ciu- 
dad» dtóéseíaló» de ropartimiento, el pueblo de l^ffi^t^*- 
na, coa todos los señores é indios ó barrios y estapcias 
de dicho pueblo;, de que llevó cédula* 

A Gregorio Lopec» veoioo de la diqba oiudadi dio é 
señaló» de repartimienlo» el puebU) de Tanaena», con to*. 
dos loe aenores é indios é barrios y estancias, de. dichos 
pueblo; de que llevó cédula. 

A Francisco PaniagOt vecino de la dicha ciudad» dio 
é señaló, de repartimiento» el pueblo de LacantiqueQ^con* 
lodos los señorea é indios, estancias é barrios de di^boi 
pueblo; de qoe llevó cédula. 

A. Luis de Rivera, vecino de la dicha cÍQc|ad»'. díó é 
señaló, de repartimiento, el pueblo de Polopele, con tor^ 
dos los señores é indios» estancias é barrios» de dioho> 
pueblo; de que llevó cédula. 



16 DOGVMSIfTOS tNimTOft 

A Alonso Pérez Portugués, vecino de la dicha ciudad, 
di6 é denalóy de repartimiento, el pueblo de Gualmoca, 
con todos lod señores 6 indios, estancias é barrios de di- 
cho 'pueblo; de que llevó cédula. 

A Pesquera, vecino de la dicha ciudad, dtó é seialó, 
de repartimiento, el pueblo de Intibogana, con todos 
los señores é indios, bardos y estancias de dicho pueblo; 
de que llevó cédula. 

' A Martin López, vecino de la dicha ciudad, dio é se- 
ñaló, de repartimiento, el pueblo de Quexomalaca, con 
todos los señores é indios, barrios, estancias de dicho 
pueblo; de que llevó cédula » 

A Diego Román, vecino de la dicha ciudad, se dio é 
señaló, de repartimiento, el pueblo de Achapla, con to- 
dos los señores é indios é barrios y estancias de dicho 
pueblo; de que llevó cédula. 

A Juan Reman, su hermano, vecino de la dicha 
ciudad, dio é señaló, de repartimiento, el pueblo de 
Tambalaquira, con todos los señores é indios, barrios y 
estancias de dicho pueblo; de que llevó cédula. 

A Antón Sánchez, vecino déla dicha ciudad, dio é 
.señaló, de repartimiento, el pueblo de Ycauta, con todos 
los señores é indios é. barrios y estancias del dicho pue- 
blo; de que llevó cédula. 

A Juan Bautista, vecino de la dicha ciudad, se dio é 
señalo, de repartimiento, el pueblo de Guana, con lodos 
los señorea é indios é barrios y estancias de dicho pueblo; 
de que llevó cédula. 

A Juan Quintero, vecino de la dicha ciudad, se dio 
é señaló, de repartimiento, el pueblo de Colapa, con to- 
dos los señores é indios é barrios y estancias de dicho 
pueblo; de que llevó céduta. 



A Joan de Bayona» veciad de la <fidi« ciudad; di6 é 
salaió» de repanimieato, el paebto deGualiocin, cootid^ 
doB los neSores é indios é barrios j esiaocias de dicb<> 
pueblo; de que llevó cédula.. 

A Rodrigo Portogués, veeíno de la dtcba dudad» dio 
é señaló, de reparlímieóto, el pueblo^de Lepacalaca, ooii> 
todos los s^orefr é indios é barrios y estancias de dicho- 
pueblo; de que llevó cédulas.. 

A Nicolás Caragocés, vecino de la dicha ciudad, dio 
é señaló, de repartimiento, el pueblo de Tepoqu^i, coa 
todos los señores é indios é barrios é estancias de diehO' 
pueblo; de que llevó cédula. 

Á Juan Ferrel, vecino de ia dicha^ ciudad, dió é se- 
ñaló, de repartimiento, el puebla de Yeláquine, eon todos 
los stores é indios, barrios y esta acias de dicho pueblo^ 
de que llevó cédula. 

A Juan de Zamora, vecino de la diclxa dudad, dió é 
señaló, dé repartimientot, el pueblo de Xoyokace,/con 
todos los señores é indios» barrios y estancias de dicho 
pueblo; de qae Revo oAAiia. 

A Zuazo, vecino de la^lícha ciudad, dióé scSaló^de- 
repartimienCo, el pueblo de Nagala, con todos ios señores 
é naturales é indica é barrios* y estancias de diqbo pue- 
blo; de que llevó cédula. 

A Francisco Enriques , vedino da la dicha ciudad, 
dióé:8€£al6v de repartimieáto, el pueblo de Otrosabu- 
tepeteconplco, con todos los señores é indios é barrios y 
estandaa de dicbo^ pueblo; dé qaé lleivó cédula* 

A Hernando de Illescas, vedao de la dicha ciudad, 

dió 6 señaló, de repartioneoto, el puebfo de Vabalagaer- 

ra, coDttodos los s^onee é indios é barrios y estandasdí9 

cBdio pueblo; dd <rae llevó eédala. 
Tomo XV. . 2 * 



18 MMnmiirros inbktos 

A Atexos Rodrigo, vecino de la dicha ciudad» di6 é 
señaló, de repartimiento, el paeblo de Elgaeee, con to- 
dos los señores é indios, barrios y estancias de dicho 
pneblo; de que llevó cédula. 

A Gil Sánchez Colmenares, vecino de la dicha ciudad, 
se dio, de repartimiento^ el pneblo de Giguatepe, con 
todos los señores é indios é barrios y estancias de dicho 
pueblo; de que llevó cédula. 

A Paz, vecino de la dicha ciudad, dio é señaló, de 
repartimiento, el puebto de Vaxalota, con todos los se- 
ñores é indios é barrios y estancias de dicho pueblo; de 
que llevó cédula. 

A Andrés de Frades, vecino de la dicha ciudad, dio 
é señaló de repartimiento, los pueblos de Yusmaquin y 
Teslace y Guaquecingo y Xiloasguatetam, con todos los 
señores é indios é barrios y estancias de dicho pueblo; 
de que llevó cédula. 

A Pedro de Ondansar, vecino de la dicha ciudad, se 
dio é señaló, de repartimiento, el pueblo de Quinpes, 
con todos los señores é indios é barrios del dicho pneblo 
y estancias; de que llevó cédula. 

A Juan Rodríguez Cabrillo, vecino de la dicha ciudad, 
dio é señaló, de repartimiento» el pueblo de Teota é Go* 
tela, con todos los señores, indios, barrios y estancias de 
dicho pueblo; de que llevó cédula. 

A Juan Ramírez, vecino de la dicha ciudad, se dio é 
señaló, de repartimiento, el pueblo de Recebulquin, con 
todos los señores é indios é barrios y estancias de dicho 
pueblo; de que llevó cédula . 

A Juan Gamacho, page de so señoría y vecino de la 
dicha ciudad, se dio é señaló, de repartimientOi el pueblo 
de Tuquinlaca, con todos los señores é indios é bar* 



rio6 y eataacU» de dicho paeblo; de que^llevá có* 
dala. 

A Diego Rodrigo Portugués, vecino de la dicha cía» 
dad, díó é señaló, de repartimiento, el pueblo de Guau» 
cepla, con todos los stores, indios é barrios ; estancias 
de dicho pueblo; de que Uev6 cédula. 

A Gerónipio de Salinas, vecino de la dicha cnudad, 
dio é señaló, de repartimiento, el pueblo de Yoconeras, 
con todos los señores, indios é barrios y estancias de di- 
cho pueblo; deque llevó cédula. 

A Tunencia, vecino de la dicha ciudad, dio é señaló, 
de repartimiento, los pueblos de Chinchen y Nuasga, con 
todos los señores é indios é barrios y estancias de dicho 
pueblo; de que llevó cédula. 

A Carrillo, vecino de la dicha ciudad, dio é señaló» 
de repartimiento, el pueblo de Aguaeroa, con todos los 
señores é indios é barrios y estancias de dicho pueblo; 
de que llevó cédula. 

A Ñuño Leal, vecino de la dicha ciudad, dio é S6« 
Saló, de repartimiento, el pueblo de Comorchacalapa, 
con todos los señores, indios é barrios y estancias de di* 
cho pueblo; de que llevó cédula. 

A Molina, vecino de la dicha ciudad, dio é señaló, 
de repartimiento, el pueblo de Otoacinaquin, con todos 
los señores é indios é barrios y estancias del dicho pue- 
blo; de que llevó cédula. 

A Miguel Garcia, vecino de la dicha ciudad, dio é 
señaló, de repartimiento, el pueblo de Coroijucoroayas- 
lexet, con todos los señores é iodíos, barrios y estancias 
de dicho pueblo; de que llevó cédula. 

A Melchor Manso, vecino de la dicha ciudad, dio é 
señaló, de repartimiento, el paeblo de Chacare, con to- 



20 iM)cui»irros inittTOs 

áos los seSores, rncNas é bárrro8 f estancids de dicho 
paeblo; de que llevó cédala. 

A Frautisco Loper, portugués» vecino de la dicha 
ciildbd, dio é senaió de' repartimiento, el pueblo de Guai- 
cán, con todos los seBores, indios é barrios f estancias 
de dicho paeblo; der que lleTÓ cédula.. 

A Francisco Piñón, vecino de la dicha ciudad; dio é 
se&aló, áe repartimiento, el pueblo de Cafutiana, con 
todos los señores, indios é barrios y estancias' del dicho 
pueblo; de que llevó cédula. 

T asi acabado, su señoría* lo firmó de su nombre en 
el^regfstro: — El Adelantado, Pedro de Alvaradb. — En fé 
d&io cual, segund' que antes pasó dé mandamiento de 
Su Señoría: lotice espedir, segund que antes pasó; en fé 
de lo ctial, fice 'aqui este mió signó á tal. — Hay un signo. 
— En testimonio de verdad. — Gerónimo de San Martin, 
escribapo de Su Magestad. — Entre dos rúbricas. 



Repartimiento db la. villa, de San Pedro de Puerto de 



CaBALIOS y su FÜNDACtON POR pEDRO t)E AlV ARADO. — 

(Año de 1536.) ;(1) 



Yo Gerónimo de San Martin» secretario de Su Ma- 
gestad, é su notario público, en la su corte y en todos 
los sus reynos é señoríos^ ddy fé é verdadero testimoniOi» 
á todos los señores que la presente vieren, como el muy 
magnifico señor Don Pedro de Alvarado^ Adelantado de 



* (1) Arelii^ de IndftB. PaCfonzfo, [Bst. I.**, Caj. 1/ 



taa provincias de Guateauda^ cafátoo geoeral <ó juatíoia 
mayor ea esta fgoberAaoíoa da Eljgueras é Soadwaa» i 
sos tierras é proviocias j^or^Su Magestad, por^temí, ai 
dicho eacribano; :&a «señoría» habiendo conqoisfado loa 
oatarales de. la dicha goberoacioa, hizo reparüoiiento 
geoeral de los paeblos é iodioa naturales de la tierra de 
la íurisdiccioQ d^ k villa de San Pedro de Puerto de 
Caballos, que su aeoorlja» fundé é pobló» .para Su Mages- 
tad, á los vecinos é pobladores é coiMjuisjtadAres déUa, 
el cual se hizo en la. formad manera siguiente^ 

En la villa de Sao Pedro del Puerto de Cabailosi 
ijuincadias del o^ de Julio ano del vaciiniento de Jfpear 
tro Salv.adar lesucnsto» de mili é quinientos é treinta ^é 
aeisanos^ el miiff mieignlfioo señor Don P^o^e Alvar 
lado. Adelantado de las provincias de Guatemala» capí'- 
(ao general é justicie mayor en esta fober nación de Si- 
gueras é Hcadoras, ¿ aos, tierras é provincias^ por $a 
Mageatad; en preaenciade mU Gerónimo de San Martin^ 
escribano de Su Ma gestad, é. su notario público /S^. la 
m corte y en todos los sus reynos ó seoorios^ dijo: que 
habiendo conquistado é pacificado esta .provincia de Si- 
j^enaa, hacia la parte 46l Puerto de Cabalios é poblado 
para Su i^agestad, esta villa de San Pedro ile Puerto de 
Caballos, para j}(iemta tienra sea Aoblecida y los <seMres 
j naturales á^ loa pueblos de la 4icha fierra (¡uostao de* 
b$ljode la lobediei^cia^e&u Magostad » €omo de los qoe 
de hoy eo adelanto vinieren , sirvaj» en ella á los vecinos 
é coaqiiJBtadQres4^.|a4ichi|»tíerr^ conforme ikwo ^ 
Magestad lo wanda» por -endei^ QO^formájid^Die com ^ 
provlsioo df Su' lifBigestad, en que manda que l(m ^m^ 
res y naturales destas]^tesp^aean itepartidos por los 
coaquis(a4<Mres.é pobladores de la dj^ha tierra 4 yiUa# 



22 DOCUMIIfTOS ñoCDlTOS 

conforme á lo que cada udo en ella sirvieren y por sa 
persona mereciere, teniendo respeto á' la calidad de la 
persona de cada^uno, hacía é hizo, repartimiento gene- 
ral de todos los pueblos de la jurisdicción que tiene se- 
ñalado á esta dicha villa, por los vecinos é moradores 
délla en la forma siguiente. 

Señaló para sí, el dicho seSor Adelantado, el pueblo 
de Quitóla é Quitamay,'de ques señor en el rio de Olua» 
que, según por visitación se hallado, tiene hasta ochenta 
hombres, y con ellos, unos pueblos pequeños á ellos su- 
getos, de á quince é'á ocho, é á seis casas cada uno, que 
se llaman Toloa, Tux, EstupilpepeltonaKepeque, que 
don hacia la parte de las sierras del rio de Olua; y ansí 
mismo, el pueblo de Naconel, pueblo de Ilamatepet, á 
él sugeto, que pueden tener hasta trescientos hombres; y 
asimismo, el pueblo de Agalteca, qués, hacia la parte del 
Maniani, los cuales son, en la juri^icion de la dicha vi- 
lla, con todos Jos señores y principales de los dichos 
pueblos é indios. 

A Andrés de Cereceda^ contador de Su Magostad, 
en esta dicha gobernación, señaló é dio, de repartimien- 
to, su señoría, el pueblo de Quimistem, y el pueblo de 
Tapalampa y Tetacapa, que son en el valle de Naco, con 
todos sus señores é indios, de los dichos pueblos; y el 
pueble de Chapanapa/ques, de la otra parte del rio de 
Olua, con todos sus señores é indios del dicho pueblo. 

A Diego García de Celis, tesorero de Su Magostad, 
dio é señaló, de repartimiento, el pueblo de Gulimonga, 
y el pueblo de Gopaninque, ques, en el valle de Naco, 
con todos sus señores é indios de los dichos pueblos. 

A Alonso Ortiz, alcalde ordinario en la dicha viHa, 
dio é señaló, el pueblo de Ghetegua, y Ghnpenma, que 



VKL ABGUYO M IMIMAS. S3 

son en el rio de Olua; y el pueblo de Acapa, qiies, en 
laa sierras confines al valle de Carx; y el pueblo de 
Miambar, con todos los pueblos al dicho pueblo sugetoSf 
en que hay cuatrocientas casas; y que si en el dicho 
Miambar^ no las bebiere, que de lo que está por repar* 
ÜTj se haga complimiento á las dichas cuatrocipntas ca- 
sas, y la mitad del pueblo de Ayaxal, y del pueblo de 
San Gil de buena rista, con todos sus señores é indios 
de los. dichos pueblos. 

A Alfaro de Sandovali alcalde en la dicha villa, dio 
ó señaló, de repartimiento, el pueblo de Tibombo, qués, 
en el rio de Olua; y el pueblo de Maniani, con los pue** 
blos á él ^ugetos, sacados los que pareciere questén en* 
comendados á otros vecinos; y el pueblo de Lenga, ques, 
hacia la parte del Maniani; y el pueblo de Caquera, 
qnestá, con Tibombo; y el pueblo de Fatula; y lá 
mitad del pueblo de Ayaxál; y la mitad del pueblo de 
San Gil, con todos los señores é indios de los dichos 
pueblos. 

A Gerónimo de San Martin, vecino é regidor de la 
dicha villa, se le dio é sálalo, de. repartimiento, el pueblo 
de Lemoá, que por. otro nombre se llama Marcayo, ques 
en el rio de Olua; y el pueblo de Tepoltepet, y Chilapa 
y Gecaloce^ questán, é& las sierras comarcanas á Cura; y 
ios dos pueblos que se llaman Comayagua, que son, ha- 
cia la parte dek Maniani y Agalteca; y los pueblos de 
Gelot y Yoqui, que son, en las sierras de la otra parte 
dd rio de Olua, con todos los stores é indios de los di- 
chos pueblos. 

A Miguel García de Li&an, vecino ó r^dor de la di- 
cha villa, dio é señaló, da repartimiento, el pueblo de Te- 
petrnpa» con el pueblo dís Ghichiaoal, á él sugeto, qaes. 



24 IPOOOIUENTOS/ UláoiTOB 

tres leguas desta villa; y k>§ paebla^de Gboroehi, y Ghi- 
ooy, y CecatBD y Tesiaxacel, <qae son, los dos^ bécia la 
parte del Maaiaai; y los dos, hacia ;la del canino de 
Gnatemala; y mas, el pueblo de Peuta, ques^ hacia el 
valle de Yoro; con lodos los señores é indios de los Sk- 
chos pueblos. 

A Antonio de Talayera, vecino ó, regidor de Ja dioka 
villa, se le dio é señaló, «de reps^rtimíento, el pueUo de 
Teutna, ques, en el río de Olua; y el pueblo de ^Catogoa- 
ma, ques, desoirá parte de las sierras del rio de Oloa; y 
el pueblo de Axuragapa, en las sienras de la olra parle 
del dicho rio, .con lodos sus señores é indios de Joe dichos 
pueblos; 

A Hernando de Sayavedra, veciao é regidor de la 
didia villa, se le dio é señaló, de reparlimieDlo, .el pue- 
blo de Lequele y Tíchel, ques, en el ¡rio de CNua; y el 
pudilo de Aramani, ques, bacía el ManianiQ, con todos 
los señores é indios de los dichos pueblos. 

A Nicolás de Yrazaga, vecino de la dicha viUa^ se le 
£6 é señaló, de repartimiento, el piséhlo ide Mopalalia, 
ques, en el rio de iCHjsa; y el pueblo de Culaoo, conkd 
pueblos á él sugetos, quites, háoia la parle de Manianii; y 
el pueblo de Maleao, con su angeló^ ques, faácia el dicho' 
Maniani; y el pueblo de Teeonalestagua ^ ques, bácia 
Ylamatepet, y la mitad de la isla de iJtila, íOMi tpdos aus 
señores é indios de los jdichos ipuebloa; de «que .llevó 
cécuia« 

A Alonso €epero, vecino de la dicha Tifia, se le dio 
é señaló, de repartimiento, el pueblo de Cheloma y TaOf 
"Conilad, que son, en el rio de Saialiaima; y ei^eUo de 
-Gaxeite, y el pueblo de to Qtiela, que son, Jiácía el ckr 
mino de Guatemala; y el pueblo de. ^Soatepegua^ qaes, 



hftcia lel TaUe de Yoro> cod todos a«&.3Q3orí08 é indiios 
de los dichos pueblos. 

A Andrés Loboo, v^íoo d0 to'dícba ^Hts» dio ¿ se- 
w\6y de refwUoiiaiHo» «I ipo^blp I^|a$pol<M^> qnes en el 
rio de Ola»; y i&t ptt0bio<4aMciQQxa,üues9 ea las sierras 
cofQarcaaas á iliobo do 4e OI.ua; y ./^, pueblo de Adiia- 
le, ques, en el^riode la U)a, coa todos .Idb sooores é in- 
dios de los diobos pueblos. 

A Francisco del Puerto, vecino de Ja idioba villa, dié 
é 8eiaI6» de repartí miento, loa pueblos de ;Colata f Te- 
^oa^tepal, qúes, en el v^He de JKaoo; y el pud)lo de 
Coateco, quea> «n las sierr4p4í^ la otra fiarte del rio 
de Ohia^ ooa^oéas aaa aeSorea ^ Judíos de los dichos 
poaUos. 

A Garlas Aiinovis, vecino éfi Jadiéis villa, djó é se* 
:oal6, de repantifflieato, loa ipueblos de ITama, yXacála, 
y tfaxcaba y Quelepa, ques, .en las cordilleras de las 
sierrae de la nar; y el {pueblo de Alambla, ques, ed la 
aerea de la «otra parte del .rio de ^Oloa, oon todos ana se- 
jbres é indios de loa didbosptiei^» 

A Juaa de Aívefa, yectdo de.lá dicba villa, 4ió ó se- 
fialó^ de repartimiento, cA pueblo do Chagua, qúes, en 
^ rio de Oioa; yW pueblo de Ptaocüram; faes« en las co- 
flBBceaa del valle deXura; Jgr ^t piíeUo de 'Gboyoa, con 
dodosikv soñóles é indios ddloaidiohos pueblos. 

A Diego Hernando, vecino de la dicha villa^ dí6 é 
seftaló., de vepartiotieotOi te} poeblo de la Lao^a y Milon, 
^qoea, en elrio deCab^isiBiai; V loapiiebHis de C^kitagpa- 
paiepa, ODuiosica^rJiosii 61 cerdeóos, qup son Qoitapa, 
Yacalapa, Cp«f)^, lídtoedlapa, ^QuecbaltepcKe; Cbapoapa, 
Molpehoapa, todos áoa4iiiilea, e#t6n.Q<i Ja ribera del río 
de Olaa, arriba; y el pueblo de Mapagua, qws> hacia el 



26 DOGÜMKNTOS IlláiMTOS 

valle de Yoro, coa todos los señores é indios de los di* 
chos pueblos. 

A Juan de Valle, vecino de la dicha villa, se le dio é 
señaló, de repartimiento, el pueblo de Chapoapa y Moto* 
chiapa, questán juntos, al pueblo de Naco; y el pueblo 
de Techuacan y Tecucaste, queseo, en la costado la mar; 
y e) pueblo de Guateacay y Cuena-aguapelo, en las sier- 
ras de Caguantamagaz, con todos los señores é indios de 
los dichos pueblos. 

A Luis del Puerto, vecino de la dicha villa, se le dio 
¿ señaló, de repartimiento, el pueblo de Comoa y Chichia* 
gual, que son, en la costa de la mar; y el pueblo de Goa- 
lala, con todos los señores é indios de los dichos pue- 
blos; Conta y Chulula, que son, en el rio de Balalianca, 
con todos sus señores ó indios de los dichos pueblos. 

A Cristóbal Gallego, vecino de la dicha villa, se le 
dio é señaló, de repartimiento, el pueblo, de Chapoapa, 
ques, en las sierras de la otra parto del rio de Ohia, y 
la mitad de Petoayacachianyt, y el pueblo de Yamal, 
ques, hacia Caguatexmagar, con todos los señores 6 in- 
dios de los dichos pueblos; de que llevó cédula. 

A Juan de Oviedo, vecino de la dicha villa, se le dio 
é señaló, de repartimiento, el pueblo de, Oloma, ques, de 
la otra parte del rio de Olua, en las sierras, con todos 
los señores é indios de los dichos pueblos; de que llevó 
cédula. 

A Maestre Antonio, vecino de la dicha víUa, se le 
dio ó señaló, de repartimiento, el pueblo de Ystabaca» 
ques, en las sierras de la otra parte del rio de Olua; y el 
pueblo de Tulapa, y el pueblo de Maula, que son.^ en las 
dichas sierras, con todos sus faeñores ó indios de los di- 
chos pueblos. 



DiL ABcanro m indus. 27 

A Francisco Méndez, vecino de Ift dicha viHa, dió é 
aenaló, de repartimiento, los pueblos de Chambagoapala- 
pa y Maciguata, que son, en las sierras comarcanas al 
valle de Naco; y el pueblo de Laque, ques, en el cami- 
no de la provincia de Guatemala; con todos sus seSores 
é indios de los dichos pueblos. 

A Rodrigo de Paz, vecino de la dicha villa, se le dIó 
é señaló, de repartimiento, el pueblo de Tranan, de ques 
señor, Ciguatamagar, con todos sus señores é indios de 
dicho pueblo. 

A Bernaldo de Gabranes, vecino de la dicha villa, se 
le dió é señaló, de repartimiento, los pueblos de Penlo* 
pe, ques, en. el rio de Olua; y el pueblo de Cicapeí y 
Xalmatepet, que son, en el valle de Cifra; y el pueblo de 
Chapalia, que son, en las sierras de la otra parte del rio 
de Olua; y el pueblo de Chapoli, que por otro nombre 
se llama Chapulco, que son, en el camino de la provin* 
cia de Guatemala; y el pueblo de Macolay, ques, háeia 
el Maniani, con todos sus señores é indios de los dichos 
pueblos. 

A Rodrigo Gómez Romero, vecino de la dicha villa» 
se le dió é señaló, de repartimiento, el pueblo de Xuay, 
ques, en las sierras desotra parte del río de Olua; y la 
mitad de los pueblos de Petoayacachiauyt, ques, en las 
sierras comarcanas al valle de Naco; con todos los seño- 
res 6 indios de los dichos pueblos. 

A Joan de Lobera, vecino de la dicha villa, se le dió 
é seialó, de repartimiento, el pueblo de Maliapa é Ysia- 
capa, ques, en el río de Olua; y los pueblos de Culua- 
can y Lalaco, que son, en las sierras hacia el río de Lau- 
la, y en el dicho rio» con todos sus señores é indios, de 
los dichos pueblos. 



m BQGIBIKH70S IWÍMTOA 

A FraMÍsoo Vaquero» vecino de la dicha villa» se le 
4ft6 é seDaló» de repartimiento» el pueblo de Cbinamin; y 
el pueblo de Naoponcbola» ques» en el camino dela|>ro- 
viocóa de Guatemala, aguas verlientes al rio de Latirla» 
con Iodos los señores ó indios del dicho pueblo. 

A Juan Gil, piloto» vecino de la dicha villa» dio é se- 
ñaló» de repartimiento» el pueblo de Tárate» qnes, en las 
sierras de la oirá parte del rio de Olua; y el pueblo de 
Toninlo» que por otro nombre se dice Chamolocon»'qttes^ 
en el rio de Olua; con todos los señores é indios de los 
dichos pueblos, 

A Baltasar Rodrigues» portugués» vecino de la dicha 
villa., sse le dio é señaló» de repartimiento» los pueblos de 
Qsafoana» y Tolian y Petegua» que son^ en las sierras co- 
marcanas á la mar; y el pueblo de Comila» ques, en las 
sietras hacia Chintaguapalaf»; y el pueblo de Guayma- 
can» ques« en las sierras de la otra parte del rio de Ohia; 
con lodos S0S señores é indios de los dichos pueblos. 

A Diego de Latorre» vecino de la dicha villa, se le 
dio é señaló, de^repartimiento» el pueblo de Pocoy» 
qoea» en el río de Balachama; y el pueblo de Contela» 
ques^ en las sierras de la otra parle del río de Olua : y 
él pueblo de Yoro» con todos sus señores é indios de los 
dichos pueblos; y el pueblo de Chondaguz» qaes» fu las 
dichas sieiTas* 

A Francisco Martin» vecino de la dicha villa» se le 
dio .é señaló^ de r^eparlimientOi el pueblo Conatagua y 
Acapusta^ué» que son en el valle de Naco; y el poeblo 
de Choqgola, 'ques, en las sierras de sotraparte del, rio 
jde Olaa^ y el pueblo de Abalpoton, ques» cerca de Cha- 
pulco, fíork todos sus señores é indios de Iqb dichos jpue** 
blos; de que llevó cédula. 



Al padte Lqíh D{&2, cora de la di¿fia brilla, se le dio 
é seSftIÓ, de repartimiento, el poeMo de Tindiol, qoes, 
en el rio de Olua; y los pueblos de Suchistabaca ó Tisct* 
checho y Trmolo, que- son> en las sierras de la olrar par- 
te del^ dicho rio, con todos sos seSores é iodio!^ de los di- 
chos pueblos; de qoe llevó cédula. 

Al padre Juan Haveta, se le dio é señaló, de repartí* 
miento, los pueblos de Chumbazina, y Chiquilar, y Tas- 
coava y Aplaca, que son, eo el valle de Cura, cofi todos 
sos señores é indios de los dichos pueblos; de q^oe llevó 
cédalte. 

A Estevanfa Hernández, vecina de la dicha Vrlla, se 
le dio é sefialó, db repartimiento, el pueblo de Taómate- 
pet, con todos sus señores é indios ded dicho pueblo; de 
que llevó eédaTv. 

A Bartolomé Moreno, vecino de la dicha villa , se le 
dio é señaló, de repartimiento, el pueblo de Tosacale, 
qnes, en las sierras de la otra parte del rio de Olua, con 
todos sus señores é indios del dicho pueblo; de que He* 
v6 cédula. 

A Hernando de San Martin, vecino de la dicha villa, 
se le dio é señaló, de repartimiento, e1 pueblo de Orica- 
pala; y el pueblo de Tepetuagua, que son, en las sierras. . 
déla otra parte del río de Olua, con todos sus señores é 
indios de los dichos pueblos; de que llevó cédula. 

A Francisco Tarifeoo, vecino de la dicba villa^ se le 
dio é señaló, de repartimiento, el pueblo de Touqueba» 
qnes de la otra parte del río de Olua, hacia la mar, y el 
paeblo íintiquilagua^ ques hacia el Maniani con todos 
sus seooves é indio/i, de los dichos pueblos; de que llevó 
cédulas. ^ 

A Juan de Padrón, vecino de la dicha víUa, se le dio 



30 Doomnrros iní ditos 

é señaló, ds reparümieotOi el pueblo de OquílpílOi coa 
todos sas señores é ¡odios, del dicho pueblo; de que lie* 
vó cédula. 

A Francisco Martin, dio é señaló su señoría, de re- 
partimiento, los pueblos de Temterique y Nantrao, que 
son de la otra parte del rio de Olüa, con todos los seño- 
res é indios de [los dichos pueblos; de que llevó cédula. 
Va testado ó diz, y el pueblo de Conta y Chulula, ques 
en el rio de Balahama. Vala por testado; y el dicho se- 
ñor Adelantado, lo firmó de su nombre, en el registro de 
el Adelantado Pedro de Alvarado. En fée de lo cual, de 
mandamiento de su señoría, lo fice escrebir, según que 
antes pasó; é fice aquí este mió signo. Atal. — Hay un 
signo. — En testimonio de verdad. — Gerónimo de San 
Martin, escribano de Su Magostad. — Entre dos rúbricas. 



EXPBDIBNTE SBQÜIDO EN Lk CáSk DE CONTBATAGION DB Sb-> 
VILLA i PETICIÓN DB DlBOO DB AUTIBDA. ChBRINO, 60BBB QUB 
SB LB DIESE LICENCIA. PARA BNyiA.B DOSCIENTOS HOMBEBS CA.* 
SADOS Y SOLTEROS X LA POBLACIÓN T PACIFICACIÓN DB G0S« 

TA Rica; sequn tbnia capitulado con S. M. — (Sevilla 

24 de Julio de 1574). (1) 



Muy Poderoso Señor: Diego de Artieda Cherino; di- 
go: que Y. A. me mandó y encargó la población y pa- 
cificación de Costarrica, conforme á la capitulación que 
sobre ello hizo; y uno de los capítulos 09, que llebe tres 
nabios, los quales yo é procurado con toda la diligencia 

(1) Archivo de Indias. Bst. 1.^, CaJ. 1.^ 



DiL ímbivo m ihmab. 31 

posible» como parece por esta información, de qae hago 
presentación, y no los é podido haber por haberse Ynes* 
tra Alteza servido déllos, para esta jomada de Flandes; 
como es notorio á Y. A. pido y suplico, ine mande dar 
licencia para Uebar los doscientos hombres casados y 
solteros, qoe tengo para la dicha población y pacificación» 
eo la flota que va á Tierra Firme, pagando á mi costa» 
el flete y matalotaje competente, á los maestros y dueños 
de los nabios de la dicha flota; porque aunque ahora bi- 
Diesen nabios á los puertos de la Andaluzta, no se po- 
drían comprar y aprestar, ni aderezar, para salir coa 
la dicha flota; y si désto V. A. no fuese seryido, la gente 
que tengo presta, se hirá y ausentará, y no podré hacer 
la dicha jomada; de que se me seguiría mucho daSo y 
pérdida de mi asienda, que 6 puesto en casos necesarios 
para ella; y Y. A. resivirá muy grande servicio y apro- 
bechamiento, en probeer lo susodicho; para lo qual, et- 
cétera. — Diego de Artieda. — ^Entre dos rúbricas. 

Que acuda á Francisco Duarte, al qual está dada or- 
den de lo que deba hazer, para el cumplimiento de la 
jomada; la qual, cumpla lu^o el capitán Artieda, y anií 
se le notifique, con apercibimiento que se procederá con« 
u*aéL En Madrid 11 de Agosto de 1574 anos.— El Li- 
cenciado Ayala. — ^Entre dos rúbricas. 

Yo Gerónimo de la Fuente de Rivera, escribano de 
Su Magostad de provincia, en la Audiencia Real desta 
ciudad de Sevilla; doy feey verdadero testimonio, á to- 
do6 los señores que la presente vieren; como eoesta ciu- 
dad de Sevilla, á veynte y quatro dias del mes de Julio 
de mil é quinientos y setenta y quatro anos, antel Ilustre 
Señor Licenciado Arriega de León, alcalde del crimen 
por Su Magostad en la dicha Real Audiencia; pareció 



3^ BdQOíiifiKros míMtrú» 

plísente, Diego de Artieda Gherino, é presentó uaapeti- 
ciOBi coú cíerlas pregaütas, su thenor de la qual, con 
otros autos» é cierta información) escomo se sigue: Uus- 
trfsimo Señor; Diego de Artieda Cberioo, digo; que á mí 
derecho combiéne hacer iuformacioD, para prese«tar ante 
Sq Mageslad y ante los señores de su Real Consejo de 
lodiais, ad perpetuara rey memoria, sobre haber hecho 
mi diligencia en lo que Su Magostad me mandó y encár- 
gó, coniforme á estas preguntad» á Y. M. pido y suplico 
paralo susodicho, y todo lo demás que me combiene» 
me la- mande recevlr; en lo qual interponga su autori- 
dad, y el oficio de V. M. imploro, etc. 

Priínerameftte si conoeen al dicho Diego de Artieda, 
y saben que por mandado de Su Magestad se ha ocupado 
tres dias de el mes de Helero de este presente año, en 
hazer gente para la población y pacificación de Cos- 
tarrica, con toda diligencia y cuidado; buscando per* 
sonas competentes, y haziendo todo lo demás ques obli- 
gado. 

ítem; si saben que teniendo hecha diversa gente, 
Francisco Duarte, y las Justicias hordinarias, por manda- 
do de Su Magestad, les hirieron abatir las dichas bande- 
ras, y las tuvieron tres meses abatidas, poco más 6 mé« 
nos; y á esta causa deshizo mucha gente. 

Rem; si saben quel fátor Francisco Duarte, ha em- 
bargado todos los nabios que podian ser útiles para la 
jornada de Costarrica, ocapándolos por mandado de Su 
Magostad, ansí en el Rio de Santa Ciudad, como en los 
puertos de Sanlúcar y Cádiz, Puerto de Santa Marfa¿ 

ítem; si saben que para hacer entera diligencia, el 
dicho Diego de Artieda ha ydo por su persona á los di- 
chos puertos á comprar nabios para la dicha jornada, y 



< 



DEL ARCHIVO DI INDIAS. 33 

no los halló, para podellos comprar por el dicho embar- 
go; ni tubo bordea para hacer desembargar nabio alga* 
no, aonqae lo procaró con el dicho Francisco Duarte; 
habiendo contratado coa los dueños de los dichos nabios, 
habiendo befecto el dicho desembargo, etc. 

ítem; si sabeo que todo lo susodicho es público y 
notorio, y pública boz é fama, Diego de Artieda por el 
dicho señor alcalde, visto el dicho pedimento é pregua- 
tas presentadas por el dicho Diego Je Artieda Cherino, 
dixo: que mandaba é mandó quel susodicho dé la in- 
formación que ofrece, y dada la vera y probeherá justi-' 
cia. Geróaimo Nunez, ^ Francisco Gómez, vezinos de 
Sevilla. Ante mí, Gerónimo de la Fuente de Rivera, es- 
cribano, etc. 

En la ciudad de Sevilla, á veinte y quatro dias del 
mes de Julio de mil quinientos y setenta é quatros años, 
el dicho Piego de Artieda preseató por testigo para la di- 
cha información, á Gerónimo de Moya vezino de la cia- 
dad de Toledo, estante al presente enesta ciudad de Se- 
villa, del quah, yo, el presente escribano, receví jura- 
meato por Dios Nuestro Señor é por la señal de la cruz, 
en forma de derecho; en virtud del qual, prometió de 
dezir verdad; é siendo preguntado por el theaor de las 
pr aguatas iasertas, ea el pedimento fecho por el dicho 
Diego de Artieda, dixo lo siguiente, etc. 

De la primera pregunta, dixo: que conoze al dicho 
Diego de Artieda Cherino, desde el mes de Hebrero que 
agora pasó deste presente año, dende el principio del 
dicho mes; y qijieste testigo ha visto que en todo este di- 
cho tiempo, que aqueste testigo conoce al dicho Diego 
Artteda, con toda la diligencia y cuidado posible, como 

cosa tocante al servicio de Su Magestad, á procurado 
Tomo XV. 3 



34 DOCUMENTOS INÉDITOS 

hazer jeDte para la población y pacifícacion de Costar ica; 
y ansí este testigo le vido én la ciudad de Toledo», y en 
toda su tierra» y en Placencia y en su tierra; y en tierra 
de Andúxar» y en Córdoba, y en esta ciudad de Sevilla, 
y en su tierra; en cada una de las dichas partes y lu- 
gares, enarbolar banderas y tocar caja y pífanos, echan- 
do bandos por las dichas ciudades y lugares, manifes- 
tando en ellos ia dicha jornaáa; particularmente, le vido 
hablar á machas gentes, animándoles para que fuesen al 
dicho viage, síniñcándoles que demás del aprobecha- 
miento que en él ternian el servicio que á Dios Nuestro 
Señor y á Su Mageslad se hacia, en ir la dicha jornada, 
informando á los susodichos, ansí hombres mancebos 
solteros como á casados; y en ello este testigo á visto, 
quel dicho Diego de Arlíeda, á tenido la bigilancia y 
cuidado que en las cosas tocantes al servicio de Su Ma- 
gostad se requiere tener; lo qual save este testigo por 
aber visto ser y pasaransí, lo que dicho y declarado tie- 
ne; y aber andado con el dicho Diego de Artieda todo 
el dicho tiempo, para ir con él en la dicha joVnada; y 
esto responde desta pregunta. 

De la segunda pregunta, dixo: que lo que de ella 
sabe, es, que ha ^do cosa pública y notoria en esta 
ciudad, que en virtud' de una cédula probision de 
Su Magestad, que habia embiado, mandando á las 
Justicias no consintiesen enarbolar banderas, ni hazer 

§ 

gentes para ninguna jornada, sino fuese para Flan- 
des; y que á esta causa le han impedido al dicho Die - 
go de Artieda, después que vino la dicha cédula pro- 
bision, que no enarbolase bandera, ni hiziese gente 
ninguna; lo qual há, que le impidieron, á que no pudiese 
hazer á dicha gente, de tiempa de dos meses á esta 



vm jMBivo ra ooHAs. 85 

parte; ; qae por esta causa» este testigo ha visto, fue 
moclia de la gente quel dicho Diego de Artieda tenia he- 
cha pai^ la dlofaa jomada» ae le ha ido y desperdigado» 
yéndose á la jomada de Flaodes» algunos déllos» y otros» 
viviéndose á sus tierras; y qde por esta ocasión de bs^s 
de la jente qué se le ha ido» ha dexado dehaier otra ma- 
^ha para el dicho viage;iy esto responde de la pregunta; 
y es lo que save deUa; por lo qne dicho y declarado tie- 
ne, etc. 

De la tercera pregunta» dixo: qne estando este testigo 
es la villa de Senlúoar de Barraneda» abrá tiempo de 
dos meseS) poco más ó monos» vido» que por mandado 
de Pranciaco Duafte» ialor de Su Magostad en la Casa 
d^ la CoDtratacioBí desta ciudad» se embargaron todos 
los nabios qne en el dicho puerto de Sanlúcar abía» para 
qae fuesen ¿ la jornada que Su Magostad ha mandado 
hazer para Fiandes; y que atl!, este testigo, oyó deiir» 
que por mandado del dicho factor Francisco Duarte» para 
el dicho efecto, se habían embargado todos los nabios 
que estavan en el puerto» é Rio desta ciudad de Sevilla» 
y en los puertos de Cádiz y puerto de Santa .María» para 
hir la dicha jornada de Fiandes; y questo save desta pre- 
gunta, por lo que dicho é declarado tiene» etc. 

De la quieta pregunta, dixo: que habrá dos meses 
poco más ó menos,, quel dicho Diego de Artiega fletó un 
barco en esta ciodad, y por el Rio della» yendo con él» 
este testigo y otras personas, fueron á la villa de Sanlú- 
catr de Barrameday y llegado que. ot)ieroa á la dicha villa» 
vido este testigo que el dicho Diego de Artieda, trató con 
un Se&or de jina Hurca^que estaba en el dicho puerto, se 
Ja vendiese » para con más comodidad, poder hazer el 
yinge y jornada de Costaríca que por Su Magostad le es- 



36 DOGUMBNTOS mSDlTOS 

taba mandado haser; y así mismo fué alpaerio de Saata 
Marta, y trató de comprar dos nabios ingleses que 
estaban en el dicho puerlo» y teniendo hefectuada la 
compra de la dicha Hurca, y dé los dichos dos na- 
bios ingleses» con condición qael dicho fator Fran- 
cisco Duarte, alzase el embargo qae tenia hecho en 
ellos, para la jornada de Flandes; y el dicho Die- 
go de Artieda, vido este testigo, qae en la dicha villa de 
Sanlúcar de Barrameda entró en la casa del dicho fator 
Francisco Duarte, por tratar cotí él, que alzase el dicho 
embargo; y desque le hubo hablado, y se salió; dixo 
quel dicho fator no habia querido alzar el dicho embar- 
go; que le habia dicho que babian de hir en la dicha 
jornada de Flandes, que por mandado de Su Magestad 
se hazia, y quel dicho Diego de Artieda, vido este testi- 
go, que hizo todas sus diligencias posibles para poder 
conseguir y aber nabios en que poder fazer U dicha jor- 
nada de Costarica, que por mandado de Su Magestad le 
está cometida; y esto sabe de esta pregunta, por lo que 
dicho y declarado tiene. 

De la quinta pregunta, dixo: que dize lo que dicho 
tiene en las preguntas antes désta, en que se afirma y 
ratifica, y es la verdad para el juramento que hecho tie- 
ne, y ques de hedad de veinte y dos años, ¿ que no es 
pariente del dicho Diego de Artieda, ni le va interés en 
este negocio; más de que vá en esta jornada con el sa- 
sodicho. Fuéle leido, este su dicho. Raüfícóse en él é fir- 
mólo; Gerónimo de Hoya; ante mí, Gerónimo de laFuen- 
le de Rivera, vecino. 

É después de lo susodicho en la dicha ciudad de Se- 
villa, á veinte y quatro dias del dicho mes de Julio del 
dicho año, el dicho Diego de Artieda, j^resentó por testi- 



DB. AAGUVO DI UIDU8» 37 

go para la dicha información, á Juan Bernaldo, vecino de 
TorrelagQoa^ estante al presente en esta ciudad de Sevilla, 
del qaal yo el presente escribano recebí juramento, por 
Dios Nuestro Señor é por la señal de la cruz, en* forma 
devida de derecho, en virtud del qual, prometió de de- 
zir verdad; é siendo preguntado por el tbenor de las pre- 
guntas insertas en el dicho pedimento, fechas por el di- 
cho Diego de Artieda, dixo lo siguiente, etc. 

De la primera pregunta, dixo: que conoce al didio 
Diego de Artieda, que le presenta por testigo, de un ano 
á esta parte poco más ó menos, y que save, que dende 
principio de Henero deste presente año en que estamos, 
el dicho Diego de Artieda, se ha ocupado por mandado 
de Su Magestad en hazer gente, para hir á la jornada 4^ 
la población y pacificación de Costarica; y ansí este testi- 
go, por el tiempo, que la pregunta dize, estando en la 
villa de Madrid, se sentó en la bandera y compañía del 
dicho Diego de Artieda, por su soldado, para hir en la 
dicha jornada; y deude á pocos dias, salieron de la di- 
cha villa.de Madrid para la ciudad de Toledo, á donde 
el dicho Diego de Artieda, hizo enarbolar sus banderaa, 
y tocar cajas y pífanos, y hechar bandos, manifestando la 
dicha jornada, que por mandado de Su Magestad se ha* 
zía, para la dicha Costarica; y las mismas diligencias hi* 
cieron en toda la tiecra de Toledo; y vido este testigo, 
quel dicho Diego de Artieda, anda va por su persona, ha- 
casados á muchas gentes, ansí solteros como mancebos y 
solteros, sinificándoles quan buena jornada hera esta, y 
procorando que fuesen en ella; y ansí , mismo vido, que 
en Ciudad Real y otras partes hizo las mismas diligeu: 
cias que dicho. tiene, hasta que llegó á esta dicha ciudad; 
y que con toda diligencia y cuidado proQuró hazer la di* 



38 DOOOMEirros miDnot 

cba gente, como dicho tiene; y questo sabe desta pre«- 
gonla por haber visto ser y pasar ana, como dicho y 
d^larado tiene, etc« 

De la segunda pregunta, dixo: que lo. que deella sa» 
be es, qoe en esta dicha ciudad de Sevilla, después >que 
llegaron á ella, se dixo públicamenle haber embiado Su 
Magestad una cédula provisión, para que en virtud delia, 
no se pudiese hazer gente alguna, sino fiíese para la jor» 
nada de Flandes; y que por esta causa el dicho Diego de 
Artieda, no pudo enarbolar bandera por tiempo de tres 
meses poco más 6 menos; de lo cual resultó írsele mucha 
gente de la que tenia hecha; unos se ivan á la dicha jor- 
nada de Flandes, y otros se volvían á sus iierras, sin 
que fuese parte el dicho Diego de Artieda, para ello, po* 
der impedir, ¡porque se le iban huyendo y se recogian á 
las otras banderas; y questo responde desta pregunta, 
lo qual sabe por lo que dicho y declarado tiene. 

' De la tercera pregunta, dixo: qoe este testigo vido, 
habrá tiempo de dos meses poco más 6 menos, en esta 
cittdad y Puerto de Sanlúcar, y Puerto de Santa María, 
embargar por mandado de Francisco Duarte, fator de 
Su Magestad de la Casa déla Contratación dé las in- 
dias, desta ciudad, todos loe nabios que en los dichos 
puertos y rio de esta ciudad habia, para qoe fuesen á la 
jornada que por mandado de Su Magestad se ha hecho 
para Flandes; y que lo sabe por lo haber visto «er y pa- 
sar ansí; como dicho y declarado tiene. 

De la quaria pregunta, dixo: qoe habrá dos meses» 

poco masó menos, quel dicho Diego d6 Artieda partid 

, desta ciudad, por el río della, para la^ víUa de Sanlácar; 

y llegado que obo á la dicha rilla, trató con on s^ñor^ 

de una Hurca que en el dicho pMrto estaba, se la ven- 



^ DIL ABGRIVO DK- IHDIÁS. 39 

diese para hacer la dicha jornada de Costarica; y ansí 
mismo, fué al Puerto de Santa María, y trató de comprar 
dos nabioa ingleses que en el dicho puerto estaban; y los 
dueños de la dicha Húrca y nabios, se lo vendieron , y 
concertaban con ét^ con qtíe hiziese que Francisco Duar- 
te, se los desembargasen del embargo que les tenia he- 
cho para la jornada de Flandes; y vido este testigo, 
quel dicho Diego de Artieda, fué á la posada del dicho 
Francisco Duarte, á la villa de Sanlócar, y le habló sobre 
el dicho embargo, de los dichos nabios, el qual no quiso 
desembárganos, diziendo que estaban para hacer la di- 
cha jornada de Flandes, que por mandado de Su Mages^ 
tad sehazia; y que aunquel dicho Diego de Artieda hizo 
todas sus diligencias posibles, en buscar nabios para ha- 
zer la dicha jornada, no los pudo hallar por -flete, ni com- 
prar, á causa de los embargos que por el dicho Francisco 
Duarte estaban hechos; questo sabe destá pregunta; por 
^0 que dicho y declarado tiene, etc. 

De la quinta pregunta, dixo: que dize lo que dicho 
tiene en las preguntas antes de ésta, en que se afirma y 
ratifica; y es la verdad para eí juramento que hecho tie- 
ne; y qaes de hedad de diez y nueve años, poco más; y 
que no es pariente del dicho Diego de Artieda, ni le vá 
interés en este negocio; más de queste testigo, vá por 
soldado del dicho Diego de Artieda, en la dicha jornada. 
Fuéle leido, rectificóse en ellos, y firmólo Juan Berna^ 
do, ante mf, Gerónimo de la Fuente de Rivera, escriba- 
no, etc. 

é después de lo susodicho en la dicba ciudad de Se- 
villa, á veinte y seis ¿fias del dicho mes de Julio de mil 
y quinientos y setenta y quatro anos, el dicho Diego de 
Artieda, vecino^ presentó por testigo para la dicha infor-* 






40 • DOGUHBirros inéditos 

macion, á Dod Fernando de Padilla, vezino é natural de 
la villa del Puerto de Santa María, y estante al presente 
en esta ciudad de Sevilla, del qual, yo el presente es- 
cribano, recibí juramento por Dios Nuestro Señor é por 
la señal de la cruz, en forma de derecho,^ en virtud del 
qual prometió de dezir verdad; é siendo preguntado por 
el tbenor de las preguntas insertas en el pedimento he- 
cho por el dicbo Diego de Artieda, dixo é declaró lo si- 
guiente, etc. 

De la primera pregunta, dixo: que conoce al 'dicho 
Diego de Artieda, por cuya parte es presentado por tes- 
tigo, de siete é ocho años á esta parte, poco más é me- 
nos; y que lo demás contenida en la pregunta, lo que 
della sabe, es, que por un dia del mes de Henero, que 
agora pasó, deste presente año, viniendo este testigo 
de la villa de Madrid, llegado que llegó á Ciudad Real, 
encontró en la dicha Ciudad con el dicho Diego de Ar- 
tieda; el qual estaba en la dicha Ciudad Real, con una 
bandera enarbolada , baziendo gente para la jornada, 
que por mandado de Su Magestad lestá cometida para 
Coslarica; y vido este testigo, que por la dicha ciudad 
se tocaban óajas y pífanos, se bochaban bandos, mani- 
festando en ellos, la dicha joraada; y el dicho Diego de 
Artieda hazla todas sus diligencias posibles, para poder 
' hazer la dicha gente, y queriendo salir déla dicha ciudad, 
para venir á esta ciudad de Sevilla, baziendo por el ca« 
mino la gente que pudiese, el susodicho dexó en la di- 
cha Ciudad Real á un Diego de Peñaranda , con la dicha 
I^andera y oon comisión para que pudiese hazer gente 
para la dicha jornada, al qual se le dexó muy encargado 
y encomendado; y después desto^ vido este testigo, quel 
dicho Diego de Artieda, se vistió de camino y se despi- 



DXL ARCHIVO DI INDIAS. 41 

dio de algonas personas» para bazer sti jornada; y qae 
esto sabe desta pregunta , por k) baber visto ser y pasar 
ansí. 

De la segunda pregunta, dÍKÓ: que después queste 
testigo, llegó el dicho Diego de Artieda, y fué cosa pú- 
blica y notoria, que en esta dicha ciudad no se fué con- 
sentido que enarbolase su bandera, ni hiziese gente, á 
causa de baber embiado Su Magestad una cédula probi- 
sion, en que dice que por ella mandaba al fator Fran- 
cisco Duarte, no consintiese se hiziese ninguna gente 
en esta ciudad para ninguna jornada , sino fuese á la 
jornada de'Flandes, que Su Magestad mandaba faazer; y 
que á esta causa, vido este testigo, que se le fueron mu- 
chos soldados de los que tenia hecihos el dicho Diego de 
Ariieda, para su jornada; los quales se iban á la jornada 
de Flandés, y otros se iban á sus tierras; y visto esto por 
el dicho Diego de Ariieda, se partió destá ciudad, di- 
ziendo, que iba á recoger y poner en borden la gente 
que le tenían hecha los oficiales que había dejado en los 
lugares dende la corte, aquí; y questo sabe de la pregun- 
ta, por lo que dicho y declarado tiene, etc. 

De lá tercera pregunta, dixo: queste testigo vido en 
esta ciudad, y en la villa de Sanlúcar de Barrameda, y 
en el Puerto de Santa María, y en la ciudad de Cádiz, se 
embargaron por mandado de Francisco de Duarte, todos 
los nabios que en los dichos puertod habia; el qual em- 
bargOy dezian se bazia por mandado de Su Magestad, 
para la jornada de Ftandes; y questo es público y noto- 
rio, y lo sabe este testigo, por lo haber visto y hablado, 
se presente algunos embargos, en los. dichos puertos; y 
esto responde, etc. 

De laquarta pregunta, dixo: ({ue lo que sabe de esta 



42, DOCUMINTOS irnsDi'^os 

pregunta, es, qae estando este testigo en esta dicha ciu- 
dad de Sevilla, habrá dos meses poco más ó méuos, vi- 
do quel dicho Diego de Artieda fletó un barco en el rio 
d^sta ciudad para la villa de Sanlúcar; y el susodicho con 
psl^.testigoy otrasgenteSy se embarcaron en el dicho bar- 
co; y fueron á la dicha villa de Sanlúcar;y después de ha- 
ber llegado á ella, vido este testigo quel dicho Diego de 
Artieda, trató de comprar dos ciabios que estaban en el 
dicho puerto, y ios dueños de ellos se los vendieron, y 
le hazian comodidad, con que tomase á su cargó, el ha- 
zer desembargarlos; y vido este testigo, que en su pre- 
sencia, el dicho Diego de Artieda, fué á hablar al falor 
Francisco Duarle, que á la sazón estaba en la dicha vi- 
lla; y le rogó, obiese* por bien, de desembargarle los di- 
chos nabios, pues hera para el servicio de Su Magestad; 
y le ensenó la3 provisiones que de Su Magestad tenia, 
para hazer la dicha jornada de Costarica; y el dicho Fran- 
cisco Duarte, le respondió, que no lo podia hacer, por* 
que habia pocos nabios; y que habia embiado alguaciles 
á los pderto^, á embargar nabios; que como los habia de 
desembargar, pues Su Magestad los habia de menester; 
y el dicho Diego de Artieda, le respondió, que también 
él los queria, para ir en servicio de Su Magestad; y el di- 
cho Francisco Duarle, le respondió, que aquello era» que 
lo mandaba hazer espresaiaente. Su Magestad; y que la 
jornada de Costarica, que poco importaba que se hiziese 
este año, quel que benia; y questp pasó en presencia de 
este testigo; y después (jue se S9lió de a)lí, el dicho Die- 
go de Artieda, fué á bailar con el señor alcalde Arriago, 
que á la sazón estaba en la dicha villa de Sanlúcar, para 
que le rogase al dicho Francisco Duarte, que le desembar- 
gase siquiera un nabio, para. cuo3pI|r lo que Su Magestad 



le mafldabs; y el dicho seSor alcalde» y dos oidores de .la 
Asdíi^cia, qwi Duque de Medíoa tjeoe ea la dicha vjl^ 
de Sanl^cpr, fuerop á rogar bJí dicha &(Qr Francisco 
Daarte, tibíese ppr |)ien de desembargar, si quería, un 
nabio; y habiéndoselo rogado, respondió, que no io .pe- 
dia hazer síao Jiera que So Maeestad se lo m^ahdaba; por- 
que él teaía f^mbargadps los aichos oabios» por manda* 
do.de Su llagj90td(], para hazer la dicha jornada 4e fhs^- 
dea; y el dSaho Diego de Artie^a visto es(p, bolvió á los 
diKlioa ^e los natHos que compraba, y les dri;o, como el 
dicho Francisco Duarte, no queria desembprgar los di- 
chos nabios; y desde allí pasó al P^ierlo de Santa Maria^ 
y la ciudad de Q^díz, pyra ver si hallaba algunos nabios 
deaembargados, que podi^r comprar; y aunque fué y lo 
procuró^ nos loapudo hallar pior eslar embargados, por- 
que no habian llegado al puerto, qoando los embargaba 
el fator Francisco Ouarte; y que esto responde á esta 
pregunta, por k) baber visto» ser y p*^ "r aosi, etc. 

Déla quinta pregunta, díxo: qpe dize lo que dicho 
tiene, en qqe se afir ana y ratifica; é fuéle leído, y en ello 
se ratificó; y ques de hedad de veinte y cinco anos, 
poco más .ó menos; ¿que no le tocan las jenerales; y fir- 
mólo de su nombre Dqq Hernando de Padilla. Ante mí, 
Gerónimo de la Fuente de Rivera, escribano, etc. 

fia la ciuda4 de SeviUa eneste dicho dia, lunes veiu: 
te y seie dias del m^ de Julio de mil y quinientos y se- 
tenta y CMtro años^ el dicho Di^go de Artieda, presenta 
por teatigo m ln díeha información, que le está mandada 
dar á Cristóbal* Mar(tip Polvorista» vecino desta ciudad, 
en Tiiana, ep ía oüSiUe larga de Triana, junio á San^ 
Ana, del qtal yo, «I preaeate eacribano, le recevi jura- 
mento por Dios Nuestro SeSpr y por la señal de la cruz 



44 DOGUMENtOS ÍllÍ&IT<)S 

que fizo con los dedos de su mano derecha; en virtud 
del qual dicho jaramento, prometió de dezir verdad; é 
siendo preguntado por las preguntas insertas en el pedi* 
mentó fecho por el dicho Diego de Artiéda, dixo lo si* 
guíente, etc.: 

De la primera pregunta, dixo: que conoze al dicho 
Diego de Artieda, que le presenta por testigo^ de veinte 
años, á esta parte, poco más ó menos; y que este testigo 
save quel dicho Diego de Artieda, desde el tiempo que 
la pregunta dize, se ha ^ocupado en servicio de Su IMEía; 
gestad; en procurar hazer gente para la población y pa- 
cificación de Costarica; porque este testigo lo ha visto 
y de presente ve, quel dicho Diqgo de Artieda tiene 
enesta ciudad eoarboladas dos banderas, y andan á lam* 
bores y andadb con sus pífanos, hecbaodo baudo para 
procurar hazer gente para la dicha jornada, y ansi mis* 
mo tiene en Utrera otra bandera para el dicho efeto; y 
onéllo, este testigo, lo ha visto fazer todas las diligencias, 
que para conseguir y hazer la dicha jornada han sido 
posibles; y jquesto responde, por lo aver visto como 
dicho tiene. 

De la segunda pregunta, dixo: queste testigo, vido, 
que estando . el dicho Diego de Artieda enesta ciudad, 
haziendo la dicha gente, habrá tiempo de tres meses, 
poco más ó menos; queste testigo, vido, que le abatieron 
las banderas qnel susodicho tenia, con las quales hazia 
su gente; el qual abatimiento, fué á causa de una provi- 
sión ó cédula de Su Magostad, que dezian, haber benido 
al fator Francisco Duarte^ en que por ella dize, que le 
mandaba Su Magostad, que no se hiziese gente alguna 
para ninguna parte, sino fuese para la jornada de Flan*' 
des; y queldicho Diego de Artieda, tubo y ha tenido las 



0BL AhOBPfQ DB INfilAB. 45 

dichas bao^eras, abatidas hasta agora , abrá un mes» poco 
más ó méooH» <^6 las ha levantado y procurado hazer sa 
gente para la dicha prnada de Costarica, donde vá; y 
quesle testigo ha visto que por esta causa» se le ha ido y 
ausentado macha gente al dicho Diego de Artieda; porque 
como le fué impedido el pasage, algunos de los soldados 
qde había fecho» se le. iban y ausentaban en las compa- 
ñías que Ítem á Flandes, y otros se volvían á sus tierras^ 
sin ser parte el dicho Diego de Artieda para podello re* 
mslir; y questo sa ve este testigo» por lo- haber visto ser 
y pasar ansí^ como dicho tieoe» etc. 

De la tercera pregunta, dixO: quesle testigo, enesta 
ciudad» de. quatro meses á esta parte» poco más ó mé« 
nos; que por mandado de Francisco Duarte» se han em« 
bargado, en el Río desta ciudad» los nabios que habla; 
en el quatl» embargo» desian que se bazia {>or mandado 
de Su Magostad para hazer enella la jornada de Flandes; 
y que ansí mismo» ha oido dezir por cosa pública y no- 
toria» quen los puertos de Sanlácar y puerto de Santa 
María» y ciudad de Cádiz» sean embargados todos los na- 
bios qne había» por mandado del dicho fator Francisco 
Duarte» para el dicho efecto de la dicha jornada de Flan- 
dea; y que esto save desta pregunta» por las causas y ra- 
zones que dicho tiene, etc. 

De la quarta pregunta, dixo: queste testigo vido par- 
tir desta ciudad al dicho Diego de Artieda, para la villa 
de Ssmlácar; e) qual fué cosa pública y notoria en esta 
ciudad» que fué á coiQprar nabios -para poder haaler su 
jornada» y por tenellos embargados el dicho Francisco 
Dnarte» no los compró; y aunque le habló para que se 
los desen&bargaee» y él llevó por tercero» al alcalde Gar- 
riaco» y á otras personas para que le lo rogasen al dicho 



46 BOCOMKMTOS umüTOs 

Altor Fraodsco Daarle, tío lo qoíso hdcer, por denr, 
'qn^edCSsrban embargados por mandado de Su Mageetadpara 
la jornada de Flaodea; y questo es lo que aave dóstapra- 
guQta, etc. 

De laqttiñta pi^ütq, dixo: que díseio que áMio 
tiene en las pregantes antes desta, lo qoal es- la verdad 
de lo qae save y pasa, para el jaramente que fito; y qoes 
de edad de treinta y nueve afios, y que no le toeaní las 
preguntas generales que le fueron beehas; y que demás 
de \o que dicho tiene en la quarta pregunta del^: sosddi- 
cho, dixo: que habrá tres meses, poco mas ó menos, 
quel dicho Di^o de Artieda, trató en esta cindAd con 
Sancho de Medina, en que le compraba nn'nabio qoel 
susodicho tenia en Palos; y se concertaba con quel dicho 
Sancho de Medina, le diese el nabio acabado, qMStaba 
en astillero, y de forma, que pudiese navegar; que por- 
queldicho^iSanchode Medina, no cumplió al tiempo que 
quedóse, deshizo la contratación que tenían fecha, y no 
hubo efecto; y ésto lo save este testigo, por averiando 
tercero en tres, el dicho Diego de Artieda, y el dielio 
Sanoho de Medina. Fuéle leido este su dicbo y enél se afir- 
mó y ratificó; é no Qrmó, porque dixo, que non sabia 
escrevir. Ante mí,. Gerónimo de la Fuente de Rivera; es- 
cribano, etc. 

B después de lo susodicho en la dicha ciudad de Se- 
villa, miércoles veinte y ocho dias del dic^ mes de J^- 
lio de mil y quinientos y setenta é qnatro afios, €4 dicho 
Diego de Artieda pifesentó por testigo para la dicha in- 
formación, á Francisco de Encinas de Morales, voaíno de 
la ciudad de Toledo; estante al pk^esetite eneísta dicha ciu- 
dad, del qual yo el presente escribano reoebí juramento, 
por Dios nuestro Señor é por ia sefial de la cruz, en for- 



DIL ARGHITO ÜX iKdUS. 47 

ma de derecho; en virtod del cual, prometió de deíir 
verdad; é siendo preguntado por él thénór de las pre- 
guntas del dicho pedimento, dixo lo siguiente, etc. 

De la primera pregunta, dlxó: que conoze á Diego 
de Artieda, que te presenta por testigo, de un año á esta 
parte, poco mas ó menos; y que sáv'e qae dende tres 
días del mes de Enero próximo pasado, deste año, et di- 
cho Diego de Artieda se ha ocupado por mandado de 
So Magestad, en hazér gente para la potación y paciñca- 
cion de Costafica; y lo áave esté testigo, por haber sali- 
do conél desde la ciudad de Toledo hasta esta dicha cia-' 
dad; y ha visto quel susodicho, en' la dicha ciudad de 
Toledo y en Ciudad Real, y en Dbedá, y en Baeza, y 
Anduxar, y laen y Córdoba é Flacencia; y en Yillanue- 
va de los Infantes y Tálabera, y Carmena, y Truxillo, y 
en Cuenca, y en él Corral de Alinaguer, y en otros mu- 
chos lugares, que hay desde la Corte á aquí; en todos 
los quales dichos lugares, vido este testigo, quel dicho 
Diego de Artieda^ hazia poner sus banderas, y tocar 
caxas y pífanos; los qúileshéchában bandos; én los gua- 
les manifestaban la dicha jornada y el servicio que á'Su 
Magestad se hazia enéUa;- y quel dicho Diego de Artie- 
da, por 80 persona, hablaba á muchas gentes, ansí m)an- 
cevos como casados, procurando con ellos que hiziesen 
la dicha jornada; y éste testigo lé vido que hazian tantas 
diligencias, enello, qoanftas heran posibles de se hazer; 
y le vido algun'las vezes, salir de los lugares donde esta- 
ban, para hir á otros á procurar de hazer la dicha gen- 
te, y salia con grande agua y quedándose de noche en el 
campo, por no poder pasar algunos rios y arroyos, res- 
peto de la creciente que trahian y' él agua que llovía, 
caer encima dél, sin teúer con gúe cubrirse, ni que po- 



48 ' DOCDMENTOS INIDIT08 

der comer; lo qual save este testigo, por venir desde la 
ciudad de Toledo con el dicho Diego de Artíeda, para 
hir con él en servicio de Su Magostad esta jornada, y 
haber andado todos los dichos lugares, que declarados 
tiene, con el dicho Diego de Artieda, hasta llegar á 
esta ciudad, y haber pasado lo que dicho y declarado 
tiene. 

De la segunda pregunta dixo; que después que llegó 
el dicho Diego de Artieda á esta ciudad, que habrá cinco 
meses poco más ó menos, vidoeste testigo, que lasbande- 
, ras quel susodicho habia hecho poner para hazer gente, 
le fueron abatidas; y fué cosa pública y notoria, que 
se las abatieron en virtud de una cédula probision, que 
dezian haber embiado Su Magestad á Francisco Duarte 
su falor, para que no se pudiese fazer otra gente ningu- 
na en esta dicha ciudad y otras partes, sino fuese para la 
jornada que Su Magestad mandaba hazer para Flandes; 
y á esta causa se le fueron muchas gentes, de las quel 
dicho Diego <Ie Artieda tenia fechas para la jornada de 
Costarrica, porque unas se pasaban á la compañía de la 
jornada de Flandes, y otros se volvían á sus tierras; ,1o 
qual save por lo haber visto ser y pasar ansí, como de- 
clarado tiene, etc. 

De la tercera pregunta, dixo; que lo que de ella sa- 
ve, 'es, que ha sido pública y notoria en esta ciudad, 
quel fator Francisco Duarte , por mandado de Su Ma- 
gestad, embargaba y embargó todos los nabios que ha- 
bia y venian á los Puertos de Saulúcar de Barrameda y 
Puerto de Santa María y ciudad de Cádiz; lo qual ansí 
mesmo, lo ha oido dezir.este testigo en cada uno de los 
dichos puertos; y que se embargaban para ir á la jorna- 
da, que por mandado de Su Magestad se hazia para 



DXL AIUSHIVO DI INOIAft. 49 

Flandes; y questo es público y Qotorio, y lo que save 
desta preganla, etc« 

De la qaarta preganta , dixo; que dqspues de haber 
pasado lo contenido en las preguntas antes desta, el di- 
cho Diego de Artieda, fletó un barco y fué por el río 
desta ciudad á la villa de Sanlúcar de Barrameda; y este 
testigo y otras personas, fueron con el susodicho, y vido, 
que después de haber llegado, trató en el dicho Puerto 
de Sanlúcar, de comprar uno é dos nabios, los que le 
vendiesen; y ansí mismo> fué al Puerto dO' Santa María 
para el dicbo efeto, y embió á la ciudad de Cádis, y en 
personas que en los dichos puertos tenian nabios, tenian 
por bien de se los vender, y se los concertaban con él, 
en el precio con que el dicho Diego de Artieda tomase 
á su cargo alzar y quitar el embargo que en ellos tenia 
hecbo el fator Francisco Duarte; y este testigo, vido, 
quel dicho Diego de Artieda, habló al dicho factor Fran- 
cisco Duarte, que á la sazón estaba en el dicho Puerto de 
Sanlúcar de Barrameda; y le rogó, tubiese por bien, de 
quitar el embargo que tenia hecho en aquellos nabios 
que compraba; pues que los qneria para servicio de Sn 
Magostad, y hazer la jornada de Costarrica, que le estaba 
mandado; y que demás del hablar, el dicho Diego de 
Artieda, por sn persona, llevó terceros amigos, el dicho 
fator, qne se lo rogasen, y nunca quiso quitar el dicho 
embargo de los dichos nabios, diziendo que ellos esta- 
ban embargado) para la jornada de Flandes; y que si Su 
Magostad no le mandaba alzar el dicho embargo, que no 
lo absaba; y questo save desta pregunta, por lo haber 
visto ser y pasar ansí, etc. 

De la qninta pregunta, díxo; que dize lo que dicho 

tiene, en las preguntas antes desta, en que se añrma y 
Tomo XV. 4 



so MCUMXNTOS lM¿0nX)S 

ratifica; y es la verdad para el joramefiio qae hecho tie- 
ne» lo qual le fué leído, y en ello se ratificó, y firmólo de 
M nombie, y ques de hedad de veinte y tres años poco 
más ó menos, y que no le tocan -ningana de las pregun- 
tan generales, que le fueron fechad, máé de que vá en 
esti3 viaje deCostarrica con el dicho capitán Diego de Ar- 
tieda, como dicho tiene, Francisco Encinas de Morales. 
Ante mi, Gerónimo de la Fuente de Rivera, escribano, etc. 

£ después de lo susodicho, en este dicho dia, veinte 
ocho días d§l mes de Jolio de mil é quinientos é setenta 
é quatro años, el dicho Diego de Artieda, presentó por 
testigo para la dicha información, A Francisco Hernández 
Bravo Maestre, vecino desla ciudad de Sevilla, en Tria- 
na, del qual yo el presente escribano, receví jurametfto 
por Dios Nuestro Señor y por la señal de la cmz, en for* 
ma debida de derecho; en virtud del qual, é siendo pre- 
guntado, por el thenor de las preguntas insertas en el 
pedimento fecho por el dicho Diego de Artieda, dixo lo 
siguiente, etc. 

De la primera pregunta, dixo; que conoze al dicbo 
Diego de Artieda, que le presenta por testigo, de quatro 
anos á esta parte, poco más ó menos; y que ha oído de- 
sir por cosa pública y notoria, en esta ciudad, á muchos 
soldados, que van con el dicho Diego de Artieda, qnel 
susodicho se ha ocupado desde el tiencrpo que la pregunta 
-díze, por mandado de Su ,Magestad, en hazer gente para 
4a jornada de Costarrica; y que deude la villa de Madrid 
basta llegar á esta ciudad, ba venido por todos los loa- 
res baziendo la dicha gente, tocando cajas y pífanos, li^ 
chande bandos, manifestando en ellos, la intención que 
Sm Magostad tenia, en que se hiriese la dicha jornada, 
y ei servicio que se le liazia en ellos; y ansa mismo, vn 



do esta testigo, que después quel dicho Diego de Artie- 
da, Uegóó esta dicha ciudad, el susodicho» empezó á 
hazer enarbolar sus .banderas y tocar cajas é pífanos, y 
hachar bandos de la misma manera qae está dicho; tan- 
10, que le abatieron ia bandera á causa de la gente que 
Su Magestad mandó hazer para Flandes; y questo res- 
ponde de la pregunta, etc. 

De la segunda pregunta, díxo; que dize lo que dicho 
tíene en la pregunia antes désta y que fué cosa pública y 
notoria en esta dipha ciudad; que en vir(ud de una cé- 
dula é provisión de Su Magestad, que fué venida á Fran- 
óseo Doarte para que no consintiese que hiciese ningu- 
na gente, sino fuese ,para la jornada de Flandes; y que 
en virtud de la diqha cédula, le -fueron abatidas las di- 
chas banderas al dicho Diego de Ariieda, y las tubo aba- 
tidas el tiempo contenido en ia pregunta; y esto respon- 
de de la pregunta; y Ip save por lo que dicho y declara- 
do tíene; y que por causa de lo susodicho save este testi- 
go, que se le han ido al dicho Diego de Artieda, algunos 
soldados de los que habia fecho, etc. 

De la tercera pregunta, dixo; queste testigo save 
quel dicho fator Francisco Duarte, en virtud de la cédu- 
la provisión, que por Su Magestad le fué embiada, ha 
hecho embargar y. se han embargado en esta dicha ciu- 
dad, todos los nabios que en el Rio délla había, é ansí 
misflfto, se embargaron los que habia en los puertos de 
Saniuear de Barrameda, y Puerto de Santa Marib, y ciu- 
dad de Cádiz; el qual dicho embargo, se hazia, para la 
gente qne se habia de pasar y llevar á la jornada de 
Flandes; y questo lo save este testigo, por haber visto 
embargar algunos de los diohos navios; y por lo que di- 
cho y deoiaifad^o titíne, ele» 



52 DOGüllSNTOS imODITOB 

Dq la quarta pregunta, díxo: que ha sido cosa públi- 
ca y notoria, qnel dicho Diego, de Artieda, ha procura- 
do con toda dih'gencia y cuidado, de buscar nabios en 
que poder llevar la gente que tenia é tiene hecha, para 
la jornada que por mandado de Su Magostad ha de hacer 
á Costarrica,\y ha procurado comprallos, y no ha aliado 
recaudo ni de compra ni de flete, á causa de estar todos 
los nabios embargados por mandado de Francisco Duar- 
te, para la jornada que por roatidado de Su Magostad se 
haze para Flandes; y questo dize por lo que dicho y de- 
clarado tiene, etc. 

De Ja quinta pregunta, díxo; que dize lo que dicho 
tiene en las preguntas antes desta, en que se afirma y 
ratifica; y es la verdad, para el juramento que hecho 
tiene; y ques de hedad de quarenta a9os, poco más ó 
menos; é que no es pariente del dicho capitán Diego de 
Artieda, ni le tocan las generales. Fuéle leido y enéilo se 
ratificó é* firmó. — ^Francisco Hernández Bravo y Geróni- 
mo de la Fuente de Rivera, escribano, etc. 

En la ciudad de Sevilla, á treinta dias del mes de 
Julio mil é quinientos é setenta é quatro años, antel ilus- 
trísimo señor alcalde Arriega de León, pareció presente 
el dicho Diego de Artieda é dixo; que tiene dada la in- 
formación que por Su Merced lestá mandada dar; y que 
de presente no tiene mas testigos que presentar» pidió á 
Su Merced, le mande dar un traslado, dos ó más, losqae 
obiere menester, signados é firmado^, y en pública for- 
ma, y en manera que hslga fé; á los quales y á cada ano 
déllos, interponga su autoridad y decreto judicial, tanto 
quanto pueda y de derecho deba, para que valgan y 
bagan fé enjuicio é fuera del, do quiera ^ue sean pre* 
sentadQs; é pidió justicia. — ^Diego de Artieda. 



DKL ARCHIVO 0K llIOUS. 53 

E por el dicho señor alcalde visto, mandó á mi, el 
dicho escribauo, dé uq leslimoaio» dos ó más de la di- 
cha ioformacioDy signados y en pública forma, y en ma- 
nera qae haga fé al dicho Diego de Artieda; á los quales 
y á cada uno déllos, dixo; que interponía é interpuso su 
autoridad y decreto judicial, tanto quanto puede y de 
derecho debe, para que valgan y hagan fé en juízio é 
fuera del, do quiera que sean presentados. E ansí lo 
mandó é firmó de su nombre^ siendo testigos, Gabriel de 
Tapia é Juan de la Parra, vezinos de Sevilla. — El licen- 
ciado, Arriega. — Ante mí; Gerónimo de la Fuente de 
Rivera, escribano, etc. 

De lo cual, que dicho es, yo el dicho Gerónimo de la 
Fuente de Rivera, escribano de Su Magestad é de pro- 
vincia, en la Audiencia Real desta ciudad de Sevilla, de 
pedimento del dicho Diego de Artieda, y de mandamien- 
to del dicho señor alcalde Arriega, de León, que aquí 
firmó su nombre, di el presente testimonio, el qual va 
escrípto en diez y nueve ojas conesta, de mi signo; en 
Sevilla á treinta dias del dicho mes de Julio de mil é 
quinientos é setenta é quatro años; siendo testigos pre- 
sentes, á lo ver, sacar, corregir y concertar con el origi- 
nal, Gabriel de Tapia y Juan de la Parra, vezinos de Se- 
villa. Va entre renglones. — El licenciado, Arriega; y en- 
mendado. — Urca. — Enzi, balga. 

É yo Gerónimo de la Fuente de Rivera, escribano de 
Sa Magestad y de provincia; en la Audiencia Real desta 
ciadad de Sevilla, en el Juzgado del Ilustrísimo Señor 
Licenciado Arriega de León, alcalde por Su Magestad, 
de la dicha Real Audiencia, que aquí firma su nombre» 
por su mandado, lo fíze escrevir, concertar y corregir 
con el original; y en féQ de lo qual, fize mi sipo, á tal. 



54' DocuMiüTos uiAnros 

en testimonio de verdad. — El Licenciado Arriega. — ^En- 
tre dos rúbricas. — Hay on signó. — Gerónimo de la 
Fuente de Rivera • — Entre dos rúbricas. 



ASIBNTO T CAPITULACIONBS QüB BL VlBET DB LA NuBVjL 

España» mabqve0 db ViLLAMANEiQUBy hizo con Joam Bau- 
tista DE Lomas Golmbnaees, bobbb bl dbscübrimibmto y 
población db las pbovincus óbl nubvo méxico 1 15 de" 

Fbbebbo db 1589. (1) 



Muy poderoso señor. — Joan Bautista de Lomas y 
Colmenares, vecino de las minas de Nuestra Señora de 
las Nieves del nuevo reino de Galicia, en la Nueva Es- 
pana, dize: que habiendo V. A. tenido noticia del des- 
cubrimiento de las provincias del Nuevo México, y ser 
de mucha ymportancia se conquitase y poblase de espa- 
ñoles, así por lo que toca al servicio de Dios Nuestro 
Señor, de que los naturales ydolatras se conbiertan á 
nuestra Santa Fé y Religión Cristiana, quanto por el au- 
mento de la Corona Real destos reynos, por ser aquellas 
provincias de mucha gente y grandes poblaciones y ri- 
quezas, V. A. mandó al marqués de Villamanrique, Virey 
que fué de la dicha Nueva España, encargase la dicha 
conquista, y hiciese asiento y capitulaciones con la per- 
sona que le pareciese conbenir y ser apropósito; y es 
ansí, que por ser el dicho Joan Bautista de Lomas» de 
los más principales ricos y acendados de aquella tierra, y 
tener mucha comodidad para poder servir á V. A. en 

(1) Archivo de Indias. Patronato, Bst. 1.^, Oaj. 1.^ 



DIL ABGBIVO 9% IVmkt. 55 

la dicba eotr«dii y conqniata, aasi de minas, ganados y 
otros géneros de hacienda, eonrade hijos qae le ayuda- 
sen e»ella/Qciidió al.dícbo Virey marqués deVillamanrí- 
qti6> y hizo con 41, asiento y oapílulaoiones en la forma y 
manera con que se ofreció á hacer el dicho descubrimien- 
to; y vista por el dicho Virey, proveyó auto en que dixo 
le constaba secetdiohoJoaaBauüsta de Lomas de calidad, 
y el más rico de la dicha Nueva Galicia, y concurrir en él, 
todas buenas partes para se le encomendar el dicho des- 
cobrí^iíento; y a/)sí aceptaba su persona; y desde luego 
le nombró para la dicha jornada; y aunque el dicho Virey 
tenia bastante comisio»de V. A. para encomendar la di- 
cha jornada y dar orden, como so hiciese por ser negó* 
cia de calidad y las capitulaciones de ymportancia, las. 
quería comonicar y consultar con V. A. para que l&s 
bíese y aprovase; y entretanto encargó y mandó al dicho 
Joan Bautista de Lomas*, se fuese pribiniendo y apres- 
tando, para que luego^que se le encomendase, prosiguie- 
se la dicha jornada; y htibióndose ymbiado las dichas oa*- 
pitnlaciones, y visilas por loa desie Real Consto, V. A. 
escrivió y ondeoó al Virey Don. Luis de Velasoo, lo que. 
sobresello V. A., fué servido probeer; el. dicho Virey, sia 
hacer caso de las dichas capitulaciones}, ni querer bolver 
á hacerlas de.nuevo con el dicho Joan Bautista de Lomas» 
ymbíó i llamar á un Fraftcisoo db Ordinola,. con quien, 
hii^ ortueva capitulación para que fuese á la dicha jorna* 
da y conquista; y antes de la poder empezar» la audien^ 
cia de la ciudad de Guadalajara, apedimienlo del fiscal, 
le mandó prenddr parcftlpado en la muerte de su mujer, 
qne di^en la mató con veneno; y por ser familiar del 
santo <^cia de la foquisicion». 4f abido competencias de 
jorisdiccipnes sobre qnlen.á de conocer de la causa; y 



56 DOGüMBirroS IlfKDlTOS 

86 á remitido la deteri&inacioQ de solo e6le artículo, 
á V. A. y Iraydo los autos á estos reinos; y porque, á, 
muchos años» que se tiene noticia del dicho^escubri^ 
miento, y á, más de seys» que el dicho Joan Bautista de 
Lomas, capituló con el dicho Virey marqués de Yilla- 
manríque; y seria muy del servicio de Dios Nuestro Se- 
ñor y dé V. A. que no hubiese más dilación sino que 
con mucha brevedad se tomase resolución en^la dicha 
entrada y conquista, y se procurase los naturales bengan 
al conocimiento de nuestra santa fé cat^itca, y en acre- 
centamiento del patrimonio y hacienda Real de Y. A. 
con las grandes riquezas que prometen las nuevas que 
de las dichas provincias se tienen; en consideración de 
lo cual á V. A. suplica, sea servido de mandar ver las 
capitulaciones que el dicho Joan Bautista de Lomas hi20 
con el dicho marqués de Yillamanrique, que pcesenta, y 
si pareciere que se moderen, quiten, añadan ó se hagan 
por otra forma y estilo; suplica á Y. A. se sirva dar co- 
misión y facultad al Yirey conde deHonte Rey, para que 
conforme á lo que Y. A. mandare y quien tiene las co- 
sas presente, buelva á hacer las dichas capitulaciones con 
el dicho Joan Bautista de Lomas ó otra persona que le 
páresca más apropósito para el servicio de Y. A.; y con 
que pueda tener fin el dicho descubrimiento, que el que 
dicho Joan Bautista de Lomas tiene y le muevQ á supli- 
car á Y A. en quien confia le hará merced en premio de 
Au buen celo y deseo. 

Sobre la jamada del Nuevo M^ico. 

Ilustrísimo Señor. — Antonio de Castro, en nombre 
de Joan Bautista de Lomas, vecino de las minas de las 



BIL AACHIVO DB INmAS. 57 

Nieves» digo: quel soso dicho, deseoso de conliouar el 
servicio de Sa Magestad, como persona que siempre se 
á ocupado en el trato, y capitalo coü el marqués de Vi- 
Ilamanrique, aotesesor de Y. S., la xorhada del Nuevo 
México, como contra de las capitulaciones que hage 
presentación; y es ansí, que el dicho marqués Viso- 
rey, en once dias del mes de Marzo del año de ochenta 
y Dueve, nombré para la dicha jornada por governador 
y capitán general del Nuevo México, al dicho Joan Bau- 
tista de Lomas, con calidad de que Su . Magestad viese 
las dichas capitulaciones y pro veyere acerca déslo, lo 
que fuese servido; y abiéndose enviado al Real Consejo 
de las Indias, ora por. averse perdido los papeles, ora 
por DO aver abido persona que lo solicitó hasta hagora, 
el dicho mi parte, no á tenido respuesta, y á su noticia es 
venido que Sa Magestad se sirvió de cometer á V. S., el 
proveer lo que conviniese en lo que toca á esta jornada; 
que habiendo llegado las dichas capitulaciones á sus 
reales mapós, se puede y debe entender que fué una tá- 
stta con firmacioa déllas, para que V. S« como quien 
tiene el caso.presente, proveyere en ellas lo que convi 
mese; y pues el nombramiento de gobernador y capitán 
general ^stá hecho para la dicha jornada en tiempo y en- 
ferma de dicho mi parte, por el dicho Visorrey que lo 
pudo hacer eo virtud dé una Real Cédula de Su Mages- 
tad firmada de su Real nombre, y refrendada de Antonio 
de Erazo su secretario^ fecho en Valencia veinte é seis 
de Henero del año de ochenta y seis; y en virtud del di- 
cho nombramiento y cómo en él se le encarga y manda 
el dicho Joan Bautista de Lomas, se á ido aprestando y 
disponiendo las cosas oecesarias para la dicha jornada 
muy acosta- de su hacienda; y agora de pr^ente por las 



SS; xKKanisNTOs tnáDisos 

relaciones que de las dichas proviacias «n traído el capí» 
tan Joan Moríate y Frai Joan. Gomezv personal que fae«^ 
ron á prender á. Gaspar Castaño y sos seqaeses, por aber 
entrado en la dicha tierra, sin licencia de V. S«, se dexa>> 
ba entender qnan ymporlante ynconveoieate cosa es, aV 
servicio de Dios Nuestro Señor y propagación de su santo 
evangelio y bien universal de tanta molütud de ánimas 
como en aquellas tierras a y, y acresenta miento de laBeal 
Corona de Su Magostad, que la dicha xomada se hag» 
luego; y el dicho mi parte como persona que está nom* 
brada para ello, está presto y aparexado de hacello. 

A y. S. Ilustrísima picl^ y suplico mande ver las di- 
chas capitulaciones y nombramiento que el dicho Virey 
hizo, y las confirme y aprueve y conceda en nombre de 
Su Magestad lo en ellas contenido; pues tiene facultad 
para ello; que el dicho mi parte Joan Bautista de Lomaer 
está presto de hacer la dicha xornada; é yo en su nem* 
brey en virtud de su poder de que hago presentación, 
pfresco y le obligo en forma á que hará la djcba xorna- 
da luego, y cumplirá las dichas capitulaciones conse- 
diéndosele por V. S. en nombre de Sn Magostad; y en* 
caso que V. S. no.se sirva de proveéllo, luegOi en la 
forma que tengo dicho y quiera consultallo ó S^ Mages^ 
tad, primero, suplico á V. S.,, qoe pues conoce y sabe y 
es notorio que el (ficho. Joan Baatista de Lomas, mipavte, 
es persona de calidad y la más rica dé toda aquel reino, 
y que tiene más comodidad para hacer ladicba xornada, 
y en quien concurren todas las-bieaes pactes necesaria» 
para podérsele encomendar; que laconsoltaque Y. S. hi*' 
ciere, sea con estas eapit»iaoiones, y este oai pedimnto, 
para que visto por Su Mag^tad, todo^ prevea;, lo qua^ 
más convenga; pues es cosa dar» y sabickx en toda estsi 



DiL aucbto di iiiDUé* 59 

Reino, que en lodo él, do ay persona que con más coi- 
^ modidady^ rentaxas j certidumbre de lo que tiene ofreció, 
do, pueda baoer la dicha xornada. 

Notificación. — Otro sí: suplico á V. S. mande que 
ei primero me dé por testimonio la presentanion de esta 
mi petición, y lo que Y. S. proveyere á ello, para en 
guarda del derecho de mi parte; y pido justicia eon mer- 
ced que reciviré de V» Su— Anlonip de Castro. 

l'Odef. — En la ciudad de México, á quince dias del 
mes de Febrero de mili y quinientos y 'ochenta* é naeve 
aSos, ante mi el escribano y testigos, yuso escritos, pa* 
recio Joan Bantista de Lomas vecino de las minas de 
Nuestra Señora de las Nieves, estante al pi*esente en esta 
dicha Ciudad, aquien doy fée que conozco y dixo: que 
por qaa>ntocoft' el favor de Dios Nuestro Señor, él pre* 
tcinde hacer la jornada y conquista del Nuevo México á 
80 costa, y ramsion, y para que esto tenga efecto, áco- 
meneado á capitular coael Excelentísimo Señor, Don AU 
varo Manrique de Záñiga, Marqués de Villamanrríque, 
Virrey desta Nueva España, por virtud de la comisión 
que para ello tiene de Su Magestad; y él tiene dado me- 
morial de las capitulaciones, firmado de su nombre; y 
por tener necesidad de irse á su casa á negocios ynpor-^ 
tantea, y no poder asistir en esta ciudad todo el tiempo 
que e» necesario para efectuar el dicho negocio, daba é 
dio 80 poder^ cumplido, quan bastante el derecho se rre*- 
qtriere y mas paede y debe valer, á Antonio de Castro, 
Sectetario del dicho Exmo. Virrey, para que por ét y e» 
su nombre, y como ét, propio, pueda acetar y acete, to- 
dos y qoaiesquier conciertos y capitulaciones q^e sobre 
el dicho negocio se hicieren; y para que pueda alterar y 
akere las- capituladoneB que yo tengo fechas, y hacer 



60 D0GUIIKNTO8 DiÍDiT08 

Otras de nuevo según y como le pareciere, presentan- 
dolas ante el dicho Exmo. Virrey y ante la rreal persona* ^ 
y su rreal Consejo de las Indias ó donde mas viere que 
convenga, y pedir y pida testimonio ó testimonios, pro- 
visiones y otros qualesquier recaudos, de lo que ansi se 
concertare y capitulare, y otorgar y otorgue qualesquier 
escrituras obligaciones y conciertos que le fueren pedi- 
dos, las quales valgan y sean tan firmes, bastantes y var 
lederas, como si él las diese y otorgase, hasta qtfe se 
acave y efetue él dicho negocio, sobre el qual pueda 
hacer y haga todos los autos y diligencias judiciales y 
estraxudiciales que convengan é menester sean; que pa- 
ra todo lo suso dicho, dixo: que le daba édíó este dicho 
poder, con libre y general administración, con facultad 
de jurar, ynjuiciar y sostituir; y le relevó en forma; y 
para la firmeza déUo, obligó su persona ó bienes, ávidos 
é por aver; siendo testigos, Luis Ortiz de Vargas, y Joan 
de la Serna, y Hernando de la Serna, vecinos y estantes - 
en México. Y lo firmó de su nombre; Joan Bautista de 
Lomas; ante mi; Alonso Pardo, escribano Real. — Yo 
Alonso Pardo, escribano del Rey Nuestro Señor, fui pre* 
senté, y fize mi signo en verdadero testimonio. — Alón* 
so Pardo; escribano Real. 

Joan Bautista de Lomas, vecino de las minas de 
Nuestra Señora de las Nieves, digo: que yo é servido á 
Su Magestad de muchos años á esta parte, con nús ar- 
mas y caballos en esta Nueva España y nuevo Reyno de 
Galicia, como es público y notorio, y á mí costa y mín- 
cion; y mediante mi industria, y por mi persona, criados 
ailegado3 y amigos de mí casa, é sustlntado en paz y ea 
guerra, los indios de las fronteras de las dichas minas 
de laa Nieves, pico de Torra y sus comarcas; lo qual ai 



OBL ARCHIVO DI 0IDU8. 61 

se oviera de aber fecho acosta de la Real hacienda de Su 
Magestad, fuera tanta» quanta se gasta en el nuevo reí- 
no de Galicia en amparar otras fronteras de menos ym- 
portancia; y porque en aver'yo fecho esto, y en a ver 
acudido á todas las demás ocasiones que sean ofrecido, 
del servicio de Su Magestad, siempre á mi costa, como 
dicho es, é ido siguiendo los pasos de mis antepasados, 
que como caballeros hijos dalgo é leales vasallos á su 
Rey ¿ señor, natural siempre, le sirvieron en las guer- 
ras contra ynñeles y otros enemigos ino vidientes á sa 
Real Corona; y porque ansi, por esto, como por la mun- 
cba ynspirencia que yo tengo de las cosas de la guerra 
desta tierra, querria continuar en permanezer en el ser- 
vicio Real, hasta morir é gastar en él, la parte de hacien- 
da que Dios Nuestro Señor asido servido de medar; y 
que mis hijos hagan lo propio para que acudiendo yó y 
ellos á vuestras obligaciones, Su Magestad con su gran- 
deza nos haga tan crecidas mercedes como las suele ha- 
cer á los que les sirven con sus 'personas é haciendas en 
negocios de calidad é importancia; y por serlo de tanta, 
la conquista y pacificación de las provincias de Nuevo 
México, siendo V. S. servido encomendármela, pues 
tiene comisión, de Su Magestad, particular para ello; yo 
me ofrezco á servir á Dios Nuestro Señor é á Su Mages- 
gestad, en ella, conquistando y pacificando las dichas 
provincias, y trayendo á verdadero cooocímiento de la 
fe cristiana á los avitadores déJIos, para que se salven 
é den la obediencia al Rey Nuestro Señor y le conozcan 
por su Rey y Soberano Señor; todo á mi costa y misión, 
y sin que Su Magestad gaste en ello cosa alguna de su 
Real haciendQ; con que V. S. en su Real nombre me am- 
pare é haga merced en las cosas necesarias; é mande 



62 MCUaUNTOB mÉDlTOB 

guardar y que se guarden conmigo las capiti^ciones si- 
guientes. 

Primeramente; Y. S. en virtud de la permisión que 
tiene de Su Magostad para encargar esta jornada y con- 
quista del nuevo México á quien fuere servido, siéndolo 
encargármela á mi, me á de dar provisión para ello, yn- 
certa la Real Cédula de la dicha permisibn, con título de 
Gobernador é Capitán Generaif de las dichas provincias y 
nuevo descubrimiento, con las fuerzas é firmezas confor- 
me á derecho. 

ítem: V. S. á de mandar darme la instrucción é yns- 
trucíonal que parecieren convenientes, para conseguir el 
efecto de lo suso dicho, más en servicio de Dios Nuestro 
Señor é de Su Magestad, bien y paciñcacion del Santo 
Evangelio édotrina cristiana, y el modo que se á de te- 
ner en la paciñcacion; y en caso que por bien de paz no 
quieran venir en el verdadero conocimiento déla fécrís- 
' tiana, ni oir la palabra evangélica, ni dar la obediencia 
»1 Rey Nuestro Señor, lo que se ha de ser con ellos, 
para que en todo se proceda con buena consideración y 
concierto, y que con esto se puedan llevar cristianamen- 
te los tributos que se les obieren de imponer para la co- 
rona real, y para los que entendieren en la dicha con- 
quista. 

ítem: que por quanto yo tengo de gastar en esta 
xornada mucha cantidad de hacienda, y para disponer- 
me para ella, es menester tiempo, V. S. me á de dar sus 
«omisiones para que yo pueda levantar y conducir en 
toda esta Nueva Kspana é Nuevo Reino de Galicia, Nue- 
va Vizcaya, Nuevo Reino d^ León, toda la o^nte que 
fiíere necesaria y quisiere yr conmigo, ansí despanoies 
como mestizos, negros y mulatos yndios, amigos, sin que 



DBL AACmVO m INDIAS. 68 

cofi esto^ queriendo ellos yr de su vohmtad, se les pen- 
ga estofvo ni ynpediiDenio alguno; ai^es lasjustícias, me 
jden ¿ mi y á mis capitanes y comisarios, el faror y ayu- 
da que ovieren menester, -y por mis dineros los carros 
y carretas, rrequas é caballos, é otras cosas necesarias, 
para el buen aviamiento de la gente y bagaxe. 

ítem, que como tal gobernador y capitán general de 
las dichas provincias que tengo de oonqnistar y pasific»* 
-en nombre de So Magostad, y de las que conquistare y 
.pasificare, pueda nombrar capitanes^ maeses de campo, 
aMéreaes rreales, sargentos mayores y alféreses y sar- 
gentos de hs compañías, alguaciles y escríbanos rreales, 
y €tros qualesquiera oficíales, he reformarlos según y 
como viere que convenga al servicio de Su Magestad, é 
4¡a&tigar los desacatos y insolencias de los qoe delinquie- 
ren, como caso de corte é uzanza de guerra; que toda 
la gente que conmigo llevare é poblare *de qualqnier os- 
lado y condición que sea, esté sujeta á mí, como á su 
gobernador^ y capitán general, y á los mentslros que en 
DOOKfore de Sn Magestad les pusiere. 

ítem: que por cuanto lo poblado y conquistado de la 
provincia de Nueva Vkdafya, por la -derrota de Nuevo 
México, se acá va en Sania Bári)olé é miñas de Todos 
Santos, se á de entender, desde el rrio Ebro, que lla- 
man de las Concbas, en d ante que está pasada la pc^la- 
oion de Santa Barbóla, se entienda ser de mi juridicion 
y conquista y pasifícacíon; y todo lo que de allí adelante 
se conquistare, descubriere, pasiBcáre é poblare, esté á 
mí cargo, é yo lo aya de poblar é ccMiqui^tar, é paaficar 
é descubrir, é poblar desde el dicho rrio Ebro, en ade- 
laftle, aya de ir tomando la posesión de la tierra para Sa 
Magostad y en sa rreal nombre, y poblando en éila, en 



64 D0CDIIENT08 IHEIITOB 

las partes y lugares qae me pareciere conviene» ciuda- 
des, villas y lugares, y asientos de minas; y' poner en 
ellas, justicias de mi mano, é otros oficiales de república. 

Ítem: que pasado el dicho Rio Ebro, pueda dibidir 
la gente que conmigo llevare, según que mejor me pa- 
reciere, por las partes é derrotas que entendiere que mas 
conviene, para que descubra la dicha tierra, é tome la 
posesión délla en nombre de Su Magestad. 

ítem: que yo pueda poner los nombres que me pare- 
ciere á las provincias que descubriere, y las ciudades, 
villas y lugares, y pueblos que poblare, é señalarles á 
cada una déllas, términos y juridiciones propios, é casas 
de cabildo, cárceles, ospitales, iglesias ó monesteríos, é 
otros lugares que me parescan. 

ítem: que yo paeda nombrar contadores, tesoreros 
¿ fatores de la Real hacienda de Su Magostad, é poner 
sus reales cajas en las partes y lugares que me pareció*- 
re convenir, señalando á los dichos oficiales á costa de 
la dicha Real Hacienda, de la provincia, adonde los nom- 
brare, el salario que me pareciere que merecen, confor- 
me á sus ocupaciones, con que no ecceda del salario que 
llevan los officiales desta ciudad de México; y que los 
dichos oficiales, que yo ansí nombrare, lo ayan de ser 
por todos los días de su vida; y durante el año, aya Su 
Magostad ni V. S. en su real nombre , de quitarlos 
ni nombrar otros en su lugar, sino fuere en caso, 
que cometan delito que merescan perder los dichos 
oficios. 

ítem: que yo pueda conceder en nombre de Su Ma- 
gostad, á todos los mineros que descubrieren minas de 
plata ú oro, ú otros qualesquier metales, que por veinte 
años no paguen más que del veinteno de los dichos me- 



/ 



DEL AACHIVO DI UUMAt. 65 

tales; y que eo esto, pasados ios veinte afios, se les goar* 
de á los dichos números pobladores é conqnistadores, 
las prerrogativas qiie están concedidas á los que descu- 
bren minerales en tierras nuevas, é se comunique con 
ellos qualquiera merced ó privilexio que en quaiqíriera 
manera el Rey Nuestro Señor tiene concedido ó conce* 
diere á los mineros de la Nueva España. 

ítem: quB yo pueda hacer nuevas ordenanzas en 
nombre del Rey Nuestro Señor, para limitar, estacar é 
ahondar las minas de todos metales; sc'gun la comodidad 
de la tierra donde fueren los desciArimientos déllas, 
atento á que pueden ser en partes tan fértiles é pobla- 
das de comida é jente, que convenga mandarles poner 
en estados, en breve tiempo; é que por el consiguiente, 
podrían ser ios dichos descubrimientos en parte tan es- 
tériles é desiertos de comida é gente, que conviniese 
alargar el tiempo para ponellas en estado. 

ítem: que yo pueda en nombre de Su Magestad aser 
merced de qualesquíer caballerías, de tierra, estancias, 
heridos de molino, potreros, estancias de ganados mayo- 
res é menores, y ventas á qualesquíer conquistadores,' 
pobladores de la dicha provincia del Nuevo México, é á 
otras qualesquíer personas que me pareciere, é repartir 
solares é sitios, á qualesquíer vezinós é personas; y ansí 
mismo aqualesquler monesterios de las religiones que 
y. S. en nombre de Su Magestad mandare yr á quella 
tierra 6 adelante fueren, dé qualquiera orden y que yo 
llevare ó resiviere* 

ítem: que V. S. á de ordenar al provincial de la or- 
den de San Francisco, me dé por agora los religiosos 
qae paresieren necesarios, para hacer la dicha con- 

qaista é pacificación y conversión de los naturales, é pre- 
Tomo XV. 5 



66 DOCUMBIITOS UIXOITOS 

dicacioD del Santo Evaogelio; nombrándoles persona que 
sea su cabeza. 

Ilem: que abiendo yo pasado con mí gente é campo 
del dicho Rio que llaman de las Conchas, é comenzado 
á conquistar é poblar la dicha tierra, de allí adelante sea 
gobernador é capitán general délla, como queda dicho, 
por todos los días de mi vida; é como tal gobernador é 
capitán general, pueda exercer y exerza en nombre de 
Su Magestad toda juridicion civil y criminal, alta, yaxa, 
mero misto ymperio, é tal lutísima gladi potestate; 6 
después de mis dias lo sea mi hijo mayor, Andrés de Lo- 
mas; é después de los susos, á hijo primoxénito; é si yo 
le alcanzare de mis dias, al diclio mi hijo, Andrés de 
Lomas, lo sea mi hijo segundo Joan Bautista de Lomas,, 
é después de sus dias, su hijo primoxénito; e después de 
su hijo mayor, mi nieto; é á falta de hijo varón de ral 
hijo, á él, volver la sucesión del o&cio, á mis yernos, 
prefiriéndose el marido de la mayor; é después del su 
hijo legítimo é mayor de la dicha mi hixa, por manera, 
que después de mis dias, é de durar el gobierno de 
aquella tierra, seis vidas más, de los dichos mis hi- 
xos ó nietos ó yernos, como dicho es; porque en este 
tiempo podamos, yó y los dichos mis hijos, acabar de 
aniquilar é pacificar la dicha tierra, de todo punto, la 
qual, no podremos acabar, sin ser gobernadores, é ca* 
pitanes generales délla, como dicho és; y pasadas las di- 
chas seis vidas, que como dicho es,4á|de ser la mia é la 
de mi hijo mayor ó nieto; y fallando ellos, la de mi hijo 
segundo, y su hijo; y faltando también éste, la de mi 
hijo tercero ó quarto, ysusprimoxénitos; y fallando ellos, 
los maridos de mis hijas, pereciendo el de la mayor, é 
sus hijos^ Su Magestad provea el gobierno en quien fuese 



OH. AROflivo DI moikñ^ 6? 

servido, con condicíoQ, que si los tales liatnados á este 
gobierno, faeren impedidos de entendimiento 4 de enfer* 
medad, ó no quisieren adniitir eV dicho gobierno, no sea 
visto perxudicar el derecho de seis vidas, sino que guan- 
do lo tal suceda, ynmediatamente posea de otro Tlamado, 
sin hacer misión del incapaz é impedido ó del que no lo 
quisiere: ñique por él se haya de contar, ni quenie, 
ninguna vida; é que y6 y ellos, el tiempo del dicho go- 
bierno, podamos nombrar nuestros tenientes sí quisiére- 
mos, y foltando los llamados é nombrados en ésta capitu- 
lación, el último posehedor del dicho gobierno, pueda 
nombrar sucesor asta en las seis vidas, por testamento, 
por escritura 6 por renunciación, de manera, que luego 
é quando quisiere, pueda transferir el dicho oficio ó go- 
bierno, en el que nombrare en vida ó en muerte, éstos 
faltando, los que desde luego van nombrados é lia- 

« 

mudos. 

ítem: que yo hé de tener de salario con el sergo de 
gobernador é capitán general, cada un año, ochó mil 
ducados de Castilla, el qual dicho salario, aya de correr 
y corra desde el dia que tomara la posesión en el dicho 
Rio Ebro; é se me ayan delibrar é pagar de la Real Ha- 
cienda de Su Magestacl, de lo que yo conquistare é po- 
blare á mi voluntad; é lo propio ayan de gozar mis hijos 
ó nietos que tuvieren el gobierno; y si en lo conquistado. 
desde luego ó no obiere cantidad bastante para sastifa- 
zerme y pagarme mí salario en qualquíftr tiempo que lo 
halla, aun yo é mis süzésores seamos fallecidos, se;nos á 
de pagar lo corrido y que senos debiere A nosotros ó á 
nuestros herederos; prefiriéndonos á todo otro genero de 
gasto é salario, aunque sea de gobernador que actual- 
mente esté sirviendo. 



6£t immum^ inbiTOft 

ítem: qae yo paeda señalar los salarioaq«e me pare- 
cÍQre<), á lo^ corregidores p alcaldes mayores, é otros mi-^ 
Distros de jiiisticia; los quales t^ogo de nombrar é proveer 
como me pareciei^; cea que el salario qae les señalare» 
sea de la Hacienda de Sa Magestad, de lo .conquistado 
6 poblado; y lo propio pueda hacer en los laÍQistros de 
doiarina» é senalalles congrua sustentación^ guardando 
en su presentación la forma del real patronazgo; la^ qual 
dicha presentacioui tengo de hacer yo, é mis hyos é nie- 
tos que sucedieren en el gobierno, como dicho es, ea 
nombre de Su Magostad, como sos gobernadores ó ca- 
pitanes generadles; y los tales corregidores que ansi yo 
nombrare, an de exercer y administrar justicia con las 
limitaciones ó excensionep que yO' é mis sucesores orde- 
náremos; y con que por apelación de todos los juezes 
ynferiores é qualesquier oficiales é menistros» vengan á 
mi, á mi tribunal, todos los negocios de mi, vengan por 
apelación á esta real audiencia, los negocios que fueren 
de interese de quatro mili ducados arriba, y los q}ie no 
fueren de tanta cantidad, so fenezcan y acaven con mi 
determinación; aunque ante m¡^ se ayan tratado en pri« 
mera ynstancia. 

ítem: que pasado el dicho Rio Ebro, en adelante, é 
de poder correr, conquistar é pacificar toda la tierra, 
por las partes mediterráneas é por las partes de los ma? 
res del Sur é del Norte, adyacentes á la dicha tierra, ó 
descubrir en élloa los puertos qae obviere fabricar en 
éilos, los navios que me pareciere; para que por entram- 
bas mares, ^ pueda comenzar la dicha tierra del Nuevo 
México» que está con las Felipinsis, Piro é por la mar del 
Norte con los R^nos de Cadlilla. 

ítem: que yo y los dichos mis heredero? sabcesores 



ML ARCHIVO W INDIAS. 69 

en el gobierno con qaten sea de platicar é guardar tam- 
bién lodo Ib arriba dicho, podemos elexir fondar é yns- 
titair qualesquier iglesias, monesteriosyospilalesy otros 
lagares sacros é pios, en las partes y lugares qoe nos pa- 
reciere convenir; dándoles para su dote perpetuo, molí- 
nos, estancias de ganados, cavallerias de tierra é otros 
aprovechamientos que me parecieren; é qae, particnlar- 
mente, podamos elexir, fundar é institayr, una Iglesia 
mayor é Catedral que sea metropolítanea de todas las del 
dicho Nuevo México, con la invocación de Nuestra Se- 
ñora, 6 en las provincias é obispados adyacentes, en la 
parte mas conviniente que me pareciere, seBalándole por 
dote perpetuo, los tributos de dos prixiones de los me- 
xores, con qoe nosea el primero, ni segundo, ni tercero 
de los mas aventajados; y los oficiales rreales, abiendo 
cobrado los tales tributos, quitadas las costas, acudan 
con ellos á la dicha Iglesia; é señalarle para la fábrica, 
molinos, tierras y estancias, y otros aprovechamientos, y 
que pueda y puedan los dichos mis 'herederos é suceso- 
res, hacer la erecion de la dicha Gatredal, y conforme 6 
ella, por la primera vez, pueda yó y ellos, presentar en 
la dicha Iglesia las dignidades de Deán, é Arcediano, é 
Chantre, Tesorero, canónigos racioneros. y medios racio- 
neros» y las demás personas que obierén de servir la dr- 
«ha Iglesia, conforme á la áicha ereoíon; ó muertas es- 
tas personas, que ansí primera vez, nombraremos la pre- 
sentación adelante, sea á Su Magostad ó á la persona á 
qnienfoere su real voluntad; y que la presentación dé 
los obispos é otf os perlados^ la haga Su , Magostad, eiém- 
pre desde el principio; y enla erecion y proveimiento de 
prevendasy se guarde la erécion de la Galredal de Mé- 
xico, é por e) orden délla ae sirva y administre. 



70. DOCUMENTOS INÉDITOS 

Ilem: que yó y los dichos mis herederos, subcesore» 
en el gobierno, podamos encomendar y encomendemos» 
por seis vidas, por linia recta otransbepsal, los pueblos 
de encomiendas que nos pareciere, á los que se hallaron 
en la conquista é pacificación de la dicha provincia, con- 
forme á los méritos de cada uno y según el tiempo y con- 
dición que ayan de heredar y ereden las dichas enco- 
miendas los hijos ó hixas.de los dichos encomenderos le- 
gítimos ó naturales; y en efeto de no tener hixos, sus 
deudos mas cercanos; y que para poder entrar en las ta- 
les encomiendas, solo sea necesario probar la subsesion; 
y en caso, que lo que Dios no quiera ni permita, los di- 
chos encomenderos caigan ó encurran en el primen de 
la orexia ó en crimin lexis maoíestatis, paguen con 
sus vidas, y no puedan sus hijos navados antes del deli- 
to, las encomiendas ó mercedes que tubieren de Su Ma- 
gestad; sino que sea visto que veinte quatro oras antes» 
que lo tal piesen ni ymaxinen pasar el derecho de. las ta- 
les encomiendas é mercedes que tubieren de Su Magos- 
tad ¿ sus hijos mayores, conforme á las leyes déla suce- 
sión» siendo los hijos como dicho es, nacidos antes de co- 
meter el delito; é lo mesmo seguarde y verifique é pra- 
liquecon sus hijos é subsesores, ansi los que susedieren 
en el gobierno, como los sucesores en caalesquier gracias 
é mercedes que Su Magestad me hiciere, é yó y ellos» 
obieremos de gozar por virtud desta capitulación. 

ítem: que yo pueda dar en encomienda perpetua, con 
títulos de mayorazgo, para siempre xamas, tres pueblos, 
á tres personas, las qu e me parecieren que en la dicha 
jornada obieren servido mexor á Dios y á Su Magestad. 

ítem: que por la costa esesiva, y el trabajo é cuidado 
que en lo suso dicho emos de poner é tener, yo y los dt- 



DEL ARCmTO DB INDIAS. 71 

chos mis hixos» eo la dicha conquista é pasificacion, 
paeda tomar para^mi y para ellos, perpétaamente y para 
siempre xamas, quarenta mili vasallos, en las partes y 
logares que me pareciere, con las tierras, pastos, montes 
y aguas de los distritos á donde asi ganare los dichos va- 
sallos; y que con ellos tenga título para mi, é páralos di- 
chos mis herederos sucesores, para siempre, xamas, de 
Conde ó Marqués, con la xuridicion cevil ó criminal; con 
los onores prerrogativas que tienen semexantes títulos 
en los Reinos de Castilla, para que los ereden perpetua- 
mente mis hijos é hixas legítimos, naturales; y en defe- 
to de no tener hixos é hixas, erédeo el dicho título é ma- 
yorazgo, el pariente mas cercano, con condición, que si 
qoalquiera de los llamados al dicho mayorazgo, lo que 
Dios no permita, cayere en crimin lexis maa^tatis 
umane vél divisüque it gofato, pierda el derecho al 
mayorazgo; ó veintiquatro oras antes que lo cometa é 
suceda en él, el que abía de su seder asta el delinquen- 
te; sin que por el dicho delito se pierda ni desmiembre, 
ni pueda perder ni desmembrar parte alguna del dicho 
mayorazgo, ni de la juridicion que xunlamente con los 
dichos qoarenta mili vasallos, é tierras, pastos y aguas, 
pueda ansí mismo tomar para mi y para el dicho mayo- 
razgo, estancias de ganados mayores é menores, tier- 
ras de pan llevar, sitios de molinos é inxenios de azú- 
car, vatanes, ventas é solares de casas, y otros á prove- 
chamientos lícitos en la dicha tierra, sin perjuicio de los 
indios; y ocupar en ésto, veintiquatro leguas de tierra, 
dentro de los límites de las tierras de I9S dichos vasallos, 
é fuera déllos, donde me pareciere, con término cerrado 
é r redondo, y acolado; todo lo qual pueda yo yncorpo- 
rar é- incorpore en el dicho mayorazgo, adividillo entre 



72 DOCÚlttlfTOS INKUT06 

lo§ dichos n.is híxos ó come mexor me pareciere; lo 
qaal haya de ser y sea luego como estén conquistados y 
de paz los dichos indios, y dado la obidienoia á Su Ma- 
gestad; en lo qual susedan mis decendientes, conforme á 
la instrucion y cláusulas del mayorazgo que yo hiciere, 
asi de esto^ como de los demás mis bienes, queenqual- 
quiera manera, yo quisiere vincular. 

ítem: que demás de la dicha juridicion ce vil ó crimi- 
nal, mero y mexto imperio, que sé mé há de dar en mi 
estado y vasallos, quando sé inpusieren las alcavalas, 
pechos, pedidos ó derechos, qualesquier an de ser para 
mi y mis sucesores, en el dicho mi estado é tierra; reser- 
vando al Rey Nuestro Señor la Soberana, solamente á 
las apelaciones. 

Ilem: que por quanlo como qaeda dicho, en pasando 
el dicho rio Ebro que llaman de las Conchas, á de entrar 
la jurisdicion de. la dicha tierra y conquita, é poblando 
yó é pueblo, adelante, de un Pueblo despanotes en la. 
parte y lugar que mé pareciere, desde aquel punto sea 
visto, haber cumplido con esta capitulación, é comienze 
á gozar, luego, sin titularme. Adelantado de Nuevo Mé- 
xico; el qual dicho título, aunque es en mí vida y en la 
de los dichos mis hixos, no sé haga mas población, ha- 
llan de gozar y gozcn, yo é los dichos mis hixos mayo- 
res, sucesores por linia recta, ó los maridos de las dichas 
mis hixas, como dicho ós, intitulándose tales Adelanta- 
dos, para siempre, xamas, del Nuevo México; é tenien- 
do vida yo á. ellos, para proseguir adelante en la dicha 
conquista é población, alian de geaár y gozen de las 
demás prerrogativas de esta capitulación. 

Ítem: que yo, pueda escoxér, señalar, en lo que sé 
conquistare, poblare é pacificare, en la dicha Provincia 



MKL AHQBITO BK IMBUB. '78 

^ de Nuevo México» oo Pueblo, el que mé pareciere, de 
los más útiles, como do sea el primero, segundo, terce- 
ro, quarlo ni qaiiilo;' el qual é los lérmiuos que áé les 
señalaren é limitare oon las calMlkrias (te tierra, sitios 
de estancias de ganadM mayores é menores, heridos dé 
molinos ó los damas títtes al dicho Pueblo é sos térmi- 
nos, alfa de ser éséa, para los hixos é descendientes de 
los conqnisiadores é pobladores de la dicha Provincia 
que DO tuvieren repartimientos; atento á que, por darse 
á los mayores, queden pobres los otros; é que la renta 
deste dicho Pueblo y sus útiles, la j&lla yó de adminis- 
trar; y los governadores que por tiempo fueren á des- 
tribttir lo procedido con igualdad entre los dichos hixos 
é conquistadores, que no seain encomenderos; y para 
esto tengan libro á donde sé vallan asentando las decen- 
dencias de las tales personas, é no pueda haber en el re- 
partimiento, fraude y engaño; y quando sé acabaren Jas 
deoendencíM de los hixos de cofiquiatadores, sé fundé 
ana memoria, por todos los difantos, en que cada un 
año sé haga conmemoración déllos é rogativas por sus 
almas, á dispiisioion del dicho Governador. 

ítem: que yó y los dichos mis hixos descendientes 
que an de ser gobernadores, pueda y puedan hacer 
merced de la vara de alguacil mayor de la dicha pro- 
vincia del Nuevo México, por tres vidas; é que siendo 
conquistador la persona á quien se diere, le pueda tam- 
bién encomendar indios. 

Ítem: que yó y loe dichos \tím sucesores, podamos 
fortalecer los puertos del Éiar del Norte, é del Sur, é 
otras partes, con pitosidiod, fortaleasé, tomando para ello 
de la Real Hacienda lo neoesarló, toa quenta é razón; é 
que así mismo podatnes poner alguaciles é capitanes ó 



74 DOCÜMSTITOS INÉDITOB 

castellanos déllas, y señalar los gaxes, según la dispusi- 
cioD de la tierra. 

It^m: que podamos bacernaviosé armada, por mar, 
ansí en la mar del Norte como en la del Sur» adonde 
conviniere, para proseguir la conquista, para asegurar 
las costas, tomando para ello de la Real Hacienda de la 
dicha provincia, lo necesario con qoenta é razón. 

Ilem: que en cien años después de la pacificación y 
conquista déla dicha provincia, Su Magostad, sea servi- 
do do no poner en ella, alcavalas ni otros pechos; y que 
pasados los dichos cien anos, si Su Hagestad impusiere 
los dichos servicios d otro qualquier, se sirva el hacer 
merced á las ciudades despañoles de las dichas provin- 
cias y sus comarcas, de dos meses de ferias en cada un 
año; los que pareciere á mi ó á los dichos mis herede- 
ros, francos de los dichos servicios; é de otras quales- 
quier'inpusiciones. 

ítem: que todos los españoles que se hallaren en la 
dicha conquista y pacificación,' conmigo y con los dichos 
mis herederos, é parecieren alistados por alarde general 
firmado de mi nombre é de los dichos mis herederos é 
del escrivano Real de la Armada, público en nombrado, 
áyan de quedar y queden, por cavalleros; á los quales, 
á de ser Su Magostad, servido, de hacerme merced, des- 
pués de la conquista, de honrrarlos con previlexios, ar- 
mas, esenciones é inmuoidadesé preminencias, para qoe 
ellos é sus descendientes los gozen, perpetuamente, 
como tales cavalleros hfjosdalgos. 

ítem: que si después de haber yo fecho este asiento 
con V. S. y Y. S. firmado é despachado las provisiones 
é recados, viniere de España, persona que con el Rey 
Nuestro Señor halla capitulado sobre ella 6 traxere oé- 



DBL ARCnrO DE ttlDUS. 76 

dulas ó recaudos para que V/S. los ampare, se ha visto, 
no derogar los tales recaudos, al asiento con V. S. se 
toma; y estar obligado V. S. á dar quenta á Su Magestad 
délo asentado conmigo, é de ios dichos mis herederos, 
ante que Y. S. me mande cumplir las cédulas é recaa • 
dos que sobre ello truxeren; para que Su Magestad sepa, 
que en virtud de su Real Cédula, cometió V. S. esta jor- 
nada, é que yo pueda ecetuarlUy según é como conmi- 
go se capituló. 

ítem: que en caso que la tierra poblada de la dicha 
rovínóia del Nuevo México, suceda acer tanta como 
podría hacer, según las dispusiciones de los mas, que 
para validación y firmeza de todo lo capitulado que de 
nuevo doy aqui por expresado, no eslé obligado á con- 
quisfalla, toda ni mas de lo que pudiere; que lo qual 
que asi conquistare é pacificare, yo é los dichos mis hi- 
jos heredemos en el gobierno, so entienda esta capitula- 
ción y condiciones en ellas referidas. 

ítem: que en diez años continuos no pueda ninguna ' 
persona meter en la dicha provincia ningún género de 
ganado mayor ni menor, ni yeguas, sino fuere yo, á los 
que sucedieren en mi lugar ó de mis herederos. 

ítem: que yo pueda encomendar Pulios á los que 
fueren á poblar la dicha provincia, dentro de tres años, 
con las condiciones de la manera referida. 

ítem: que durante mi vida y la de mis hixos suceso- 
res, no se pueda dar, ni se dé la conquista é descubri- 
miento de la tierra, que adelante quedare por descubrir, 
sino sdo á mi y á ellos. 

ítem: que todos los capítulos aquí contenidos, se ayan 
de guardar y verificar conmigo y con los dichos mis 
hixos, en estos, en esta manera; é como dicho es, que 



96 Doemoirros miuTos 

por qodiito para ser la dicha jomada, é menesler Ifempo 
para preveDirmede las cosas necesarias, yo sea obligado 
á ver entrado á hazer la dicha conqnista, y pasado el 
Rio de las Conchas dentro de diez anos, desde el día de 
la capitulación; y si durante ellos, ostándome yo previ- 
niendo y aprestando para hacerlo, falleciere, baya de su- 
ceder en ella, inmediatamente, mi hixo mayor ó la per- 
sona llamada en esta capitulación para el govierno; ó en 
caso que el dicho mi hijo no lo quisiere acetar, 6 no ta- 
viere edad cumplida para ello, y con la tal persona que 
así sucediere en la (al x ornada, siendo de ellos llamados 
áella en esta capitulación, que se an de entender tres 
vidas, la mia, la de mi hixo y el suyo; é faltando esto^ 
la de mi hixo el segundo, ó tercero; ó por falta destos, 
de no tener edad, los maridos de mis bixas se les haya 
de guardar estas capitulaciones é prerrogativas, saliendo 
á cumplimiento de la dicha xornada dentro de loé di- 
chos dos anos que yo lo habia de hacer; pero si dorante 
los dichos dos años, yo no hubiere comemado á hacer 
la dicha xornada y pasado el Rio de las Conchas para 
hazélla, en tal caso V. S. lo podrá encomendar á qmen 
fuere servido. 

ítem: que si haviendo yo eumplido lo susodícfao y 
pasado el Rio de las Conchas, muriere, sea visto, ¿acé- 
der luego, inmediatamente, en mi lugar, el dicho mi hixo 
mayor ó la persona llamada á esta capitulación; 7 si no 
toviere hedad ó estuviere ausente, pueda yó nombrarla 
persona que me pareciere; para que en elestrcAanto que 
el llamado pareciere é tiene edad, govietrne' y prosiga la 
xornada; el qual con mi nombramiento la pueda hacer 
luego, y Y. S. siendo persona tal, esté obligado á coü^ 
firmáHo; y en teniendo edad, y pareciendo d llamado 



DKL ARGBIFO DS UOlIAft. 77 

en esta capitulaetiM^ é ktego eatre en el govierao y coof* 
quista' ooiÉGMrine á ello; porcipie si muriendo yo aotes de 
loa dichos dos anos ó despaes de haber pasado ei Rio de 
las Conchas, no lo hubiesen de proseguir misherederos, 
seria perdenoe yó y eUos, pues el gasto de la geste é 
cosaa neeesariaSj ó otros preparamentos que para ello 
tengo de llevar^, an de ser tan excesivos, que no se hará 
con oísquenta mQ ducados, de la primera vez. 

htífñ: V. S. se a de obligar en nombre de Su Mages* 
tad, á que me serám guardadas las dichas capitulacio- 
nes; y k> que cmuiigD capitulare y concertare.en todo é 
por todo, sin que en ello falte cosa alguna, para siempre 
jamas» enviarlas á Su Magostad, en el primer navio ó 
flota que de aqui saliera, . para que se sirva de confirmar- 
las; ¿ yo me obUgaré de hazer la dicha xornada á mi cos- 
ta 6 miaeion. 

ítem: que yo y mi subsesores podamos tasar é impo- 
ner los tribatos á los pueblos conque an de acudir al Rey 
nuestro Se9or; y á los encomenderos, subirlos ó bajar- 
los» ó comentarlos en cualquier manera, ó como me pa-^ 
reciere á mí; y lo mismo á mis subsesores. 

Que yo y mis subsesores, podamos lixitimar hixos 
bastardos^ aunque sea para subseder en las encomiendas 
de sus padres en nombre de Su 'Magostad. 

Que yo y mis subsesores, podamos alzar qoalesquie- 
ra destierros, ó comulár las condenaciones de qualquiera 

manera qae sean; é perdonar muertes en nombre de Su 

■ 

Magostad en los caaos derechos permitidos. — Joan Bau- 
tista de Lomas. 

En la ciudad de México á quince dias del mes de 

» 

Emfo de mil é quinieatos é ochenta é nueve años. — Joan 
Baotiata de Lomas^ vecino de las Minas de Nuestra Seño* 



78 DOOOMSNTOS IMIIMTOS • 

Fa de las Nieves» á quien yo el Bscribaoo, yuso escrito» 
conozco, firmó estas capitulaciones de su nooibre en mí 
presencia de que doy fé. — ^Alonso Pardo; Escribano 
Real. 

Auto. — En la Ciudad de México á once días del mes 
de Marzo de mil e quinientos e ochenta e nueve anos 
Don Alvaro Manrique de Zuñiga, Marques de Villa Han* 
rique Virey Lugar Tbeniente del Rey Nuestro Señor y 
su Governador y Capitán General de la Nueva España é 
Nuevo Rey no de Galicia, Presidente de la Audiencia Real 
que reside en la Ciudad de México: abiendo visto la pe- 
tición é capitulaciones presentadas en quince de Hebrero 
pasado deste presente ano por Joan Bautista de Lomas, 
vecino de las Minas de Nuestra Señora de las Nieves, 
acerca de que se le encomiende la jornada de la conquis- 
ta é pacificación del nuevo México, con título de Gover- 
nador c Capitán General del, é lo demás en las dichas 
Capitulaciones contenido y pedido por su parte; dijo, 
que á su Señoría le consta con mucha notoriedad, que el 
dicho Joan Bautista de Lomas es persona de calidad, y 
el mas rico del Nuevo Reyno de Galicia, en quien con- 
curren todas las buenas partes necesarias para podérsele 
encomendar el dicho descubrimiento; é asi aceta su per-- 
sona, é desde luego le nombra para la jornada susodi- 
cha; y que aunque Su Señoría tiene bastante comisión 
del Rey nuestro Señor, por una su Real Cédala firmada 
de su Real nombre é refrendada de Antonio de Erazo, 
su secretario, fecha- en Valencia á veinte y seis de Hene* 
ro del año de mil y quinientos y óchenla y seis, para en- 
comendar la dicha jornada y dar orden, como se pueda 
hazér por ser como és negocio de calidad y las capitula- 
dones de mucha importancia, lo quiere comunicar con el 



DIL AACHIVO DS INDIAS. 79 

Rey Naestro Señor, para que coa su Real Voluntad sé 
efectúe-; y en el entretanto encargaba y encargó al dicho 
Joan Bautista de Lomas, se vaya previniendo y apres- 
tando, para que con mucha brevedad, luego que Su Ma- 
gostad le mandare, prosiga su jornada; é ansí lo prove- 
yó é mandó, é firmólo Su Señoría el Marqués. Ante mi 
Joan de Cueva; Sacado del libro de la Governacíon y 
corregido. Pedro de Campos. 

Auto. — En la ciudad de México á veinte y dos dias 
del mes de Hebrero de mil e quinientos e noventa e dos 
smos, Don Luis de Velasco, caballero de la orden de San- 
tiago, Virey Lugar Theniente del Rey Nuestro Señor, 
su Governadory Capitán General de la Nueva España, 
y Presidente de la Audiencia Real que en ella reside, etc. 
Fechas por Joan Bautista de Lomas, vecino y minero de 
las minas de Nuestra Señora de las Nieves, con el' mar- 
qués de Villamanrtque, Visorey que fué desta Nueva Es- 
paña, en razón de la jornada que pretende hacer á las 
provincias del Nuevo México; y lo pedido por Antonio 
de Castro, en su nombre, y con poder del dicho Joan 

_ « 

Bautista de Lomas, cerca de que se le apruebe y confor- 
me el nombramiento que el dicho marqués de Yillaman- 
rique hizQ en el dicho su parte de Governador y Capitán 
General de la dicha jornada del Nuevb México. — Dijo 
que por no haber habido respuesta de la consulta que 
en esta razón hizo el dicho marqués de Villa manrique 
con Su Magostad, lo tornara Su Señoría, á consultar con 
las mismas capitulaciones y petición presentadas por el 
dicho Antonio de Castro^ á quien mandaba y mandó se 
le de el testimonio que pide. — ^Don Luis de Velasco. — 
Ante mí, Pedro de Campos. — Lo qual hize sacar del dicho 
testimonio en la ciudad de México á primero de Junio 



8& DOcmiBirros nnírnTos 

de mil e qainientos e noventa e dos aSo3. Y vá cierto y 
verdadero; siendo testigos, Alonso Pardo y Alonso Pé- 
rez; vecinos y estantes en México. — Yá enmendado- 
útiles-y testado-es-y entre reglones-sus. — Pedro de CaBn- 
pos; con su rúbrica. 



Testimonio dado bn Méjico sobrb bl dbscubrímibnto db 

DOSCIBNTAS LBOüAS ADBLANTB, DB LAS MINAS DB SaNTA 

BARBÓLA, Gobernación db Diboo db Ibarba; cuto dbsCü- 

BBIMIBNTO SB HIZO BN'yiBTUD DB OIBBTA LICBNCIA QUB 

PIDIÓ Fb« Agustín Bodbigubz t otbos bbligiosos francis- 
cos. Acompañan RBLAaoNBs db bstb dbscubrímibnto t 
OTROS DOCUMENTOS. — (Años dc 1582 y 15§3.) (1) 



En la ciudad de México de la Nueva España en diez 
y seis dias del mes de Mayo de mil e quinientos e ochen- 
ta e dos años, el muy Excmo. Señor Don Lorenso Suá- 
rez de Mendoza, Conde de Coruña; Visofey, Gobernador 
y Capitán General por Su Magestad en esta Nueva És« 
paña y Presidente de la Audiencia Real que en ella re- 
side, etc. 

Dijo: que por cuanto por relación que le dieron 
Fray Agustin Rodriguez de la orden de San Francisco, 
con otros religiosos d.e la dicha orden, de que preten- 
dian ir á predicar^ el Santo Evangelio, adelante de las 
minas de Santa Barbóla y de la Gobernación de Diego 
de Ibarra, á cierta tierra nueva que tendrán noticia, ha- 
bia donde se podia hacer mucho fruto, les dio licencia 

(1) Archivo de ludías. Paironato, Est. 1.*, Csj. 1.* 



DIL AKCmTO DS I1IDU8. 81 

en nombre de Sa Magestad, para qae faesen á desea- 
brir ia dicha tierra y gente qae ea ella abrá, y qae para 
segarídad de sos personas y que coa ella podiesen pre- 
dicar el Santo Evangelio, pudieseo ir coo ellos hasta 
veinte hombres; y paresce que conforme á la dicha* li- 
cencia, fueron los dichos religiosos, y ocho de los dichos 
hombres; y ayer, quinze del presente, vinieron á esta 
ciadady dos hombres de los que fueron en compañía de 
ios dichos religiosos, y dan noticia de aber hallado y des- 
cubierto doscientas leguas, adelante^ de las dichas mi- 
nas de Santa Barbóla, que es de la Governacion de Die- 
go de Ibarra, una tierra moy poblada de pueblos é in- 
dios vestidos, é qae v^viau en pulicía como los desta 
Noeva España; y que al.an tenido noticia que adelante, 
abia mucha mas tierra poblada con muchos pueblos y 
gente política; para saber lo que en esto pasa, mandó se 
tome la declaración con juramento de los dichos dos 
hombres, que como dicho es, han salido y venido á esta 
dudad; lo cual se hizo en la forma siguiente. 

E luego se tomó é recibió juramento en forma de de- 
recho por Dios y por Santa María y á una señal de cruz 
de Pedro de Bustamante, quesuno de los dichos. dos 
hombres que vinieron á esta ciudad^ socargo del cual, 
prometió de decir verdad; y después de haber jurado, 
se le hicieron las preguntas siguientes. 

Fué preguntado cómo se Uams^, y de donde es natu- 
ral: dijo, que se llama Pedro de Bustamante, y que es 
natural de la Montaña del Valle de Gavezon,' ce¡rca de la 
Villa de Santillana, de un pueblo que se dice Carancejas. 

Fué preguntado, cuánto há, que vino ¿ esta nueva 

España; dijo, que habrá diez años, poco mas ó menos. 

Fué preguntado, en que se á ocupado, después que 
Tomo XV. 6 



82 BOGÜBIKNTOS INÉDITOS 

dice qae vino á esta Nueva España: dijo, que los tres 
años primeros, anduvo en descubrimientos de minas, y 
los siete restantes, á sido soldado sirviendo á Su Ma- 
jestad en la Governacion de Diego de Ibarra. 

Fué preguntado, si es uno de los ocho soldados que 
fueron acompañando á Fray Agustin Rodríguez de la 
horden de San Francisco y á los demás religiosos que 
con él i van, y quien le solicitó para el dicho viage, y 
por que fin e determinación fué á el; dijo, que es verdad 
que él es uno de los que fueron con los dichos relijiosos, 
y que lo que principalmente le movió á hacer lá dicha 
jornada i acompañar á los dichos relijiosos, fué princi- 
palmente, de servir á Dios Nuestro Señor y á Su Mages- 
tad; y que ninguna persona le persuadió á ello, antes 
con el deseo que tenia dicho, él y el dicho relijioso, abia 
mas de dos años que trataban de ir la dicha jornada; y 
él procuró atraer á los demás que fueron, para que la 
hiciesen. 

Preguntado, que pues dice que há mas de dos 
años que comunicaba y trataba de hacer lá dicha jorna- 
da; que noticia tenia délla, de que fuese buena; dijo, que 
el fundamento que tuvieron de tratar de la jornada, fué 
por que un indio le díxo, que adelante de la Governa- 
cion de Diego de*Ibarra, había cierta población de indios 
que tenian algodón y hacian mantas de que se vestían; y 
que asi mesmo se movió por noticia de la razou que dio 
Alvar Nuñez Cabeza de Baca, en un libro que hizo del 
viage que trujo, saliendo de la Florida á esla Nueva Es- 
paña. 

Preguntado, qué orden tuvo este testigo y los demás 
que con el, fueron, para hacer la dicha jornada; y cómo 
se apercibieron de armas, caballos y los demás pertre- 



DIL ARGBiyO DI I1IDU8. 83 

chos necesarios que para ello llevaron, y qné gente de 
servicio tuvieron; dijo, que delerminado y acordado de 
hacer la dicha jornada entre eate que declara y los de- 
mas sns compañeros y relijiosos, se aprestaron y previ- 
Dieron de armas para sus personas, conviene á saber, co- 
las y saraguelles de malla, y arcabuces, y los caballos 
armados, y cada uno déllos, un criado indio; y ios frai- i 
les llevaban siete indios, los cuales eran de las dichas 
minas de Santa Barbóla; y entre ellos iba un meis:tizo. 

Fué preguntado, que partido de las dichas minas de 
Santa Barbóla y coiiienaado á hacer la dicha jornada, 
qué camino llevaron, y por qué pueblos y provincias pa- 
saron; dijOy que por seis de Junio del ano pasado de 
ochenta e uno, salieron él y los demás companeros y 
religiosos del Valle de San Gregorio, jurisdicción de 
Santa Barbóla de la Nueva Vizcaya, y fueron por el pro- 
pió Valle, abajo, hasta dar en el rio que llaman de Con- 
cha, adonde hallaron una rancheta de indios chichinecos, 
desnudos, que se mantienen de rayces y otras cosas del 
campo; é yendo por el rio abajo, fueron á dar en otro 
río que le pusieron por nombre el rio de Guadalquivir, 
por ser grande y caudaloso; y en este rio hallaron otros 
indios de diferente nación y lengua que la Concha ^ aun- 
que también andan desnudos como los otros; que estos y 
los otros los recibieron de paz, y les ofrecieron con bue* 
na voluntad de lo que tenian; y tomando, lengua destos, 
si habrá más población, adelante, dijeron, que si, y que 
eran gente desnuda como ellos, y tenian enemistad y 
guerra con ellos; y así fueron adelante por el propio rio, 
arriba, y caminaron veinte jornadas de hasta ochenta 
legnas de despoblado, y llegaron á una población que le 
pusieron por nombre la provincia de Sant Felipe, y allí 



84^ DOCumiiTOS unbnros 

halIaroQ pueblo formado con casas dedos altos y de bue- 
na traza, hechas de tapia y blancas por dentro, y la ^nle 
vestida de mantas de algodón y camisas de lo propio; y 
tnbieron noticias qne á los lados fuera del rio, había otros 
mochos pueblos de indios de la misma nación, los /cua- 
les los recibieron de paz y les dieron de lo que tenian^ 
que hera maiz, calabazas y frísoles y gallinas y otras co- 
saSy que es de lo que ellos se sustentan; y tomando len* 
goa si habia más poblaciones de gentes, por senas res* 
pendieron los naturales, que si; y con esta noticia pasa- 
ron adelante por el mismo rio arriba, y hallaron otros 
mochosipueblós, así por el camino que llevaban como á 
los lados que desde el camino se vian; y llegaron á otra 
nación de indios de diferente lengua y trage, donde así 
mismo fueron recibidos^ de paz y con alegría de los in- 
dio£ besando la mano ¿ los religiosos, los ciriales (ambiea 
andan vestidos y tienen casas de tres altos, y encaladas 
y pintadas por dentro, y hacen muchas sementeras de 
maiz y frísol y calabaza, y crian mochas gallinas; y de 
allí pasaron adelante á otra nación de gente que hay por 
el mismo rio arriba, que es la más noble gente de la 
qae atrás habrán visto, y de mejores pueblos y casas, y 
los que mejor tratamiento les hizo, dándoles de mejor vo- 
luotad de todo lo que tenían; y las casas tienen, de bue- 
nos edificios, de cuatro y cinco altos con sus corredores 
y salas de veintQ y cuatro pies de largo y trece de an- 
cho, encaladas y pintadas; y tienen sus plazas muy bue- 
nas, y de una á otra hay calles por donde pasan á ellas 
con. buena orden, tienen muchos bastimientos como los 
de otras; y de á dos y tres leguas, hay otros pueblos 
de su nación de á trecientas y cuatrocientas casas, 
por la propia orden quéste; visten de algodón como las 



DIL AECHIVO DB INDIAS. V5 

nacioaes de atrás; y qae hasta aqaí faeron caraioaBdo 
siempre hacía el Norte; y saliendo del rio, una jornada» 
siguiendo el Norte, dieron an paeblo grande de cuatro- 
cientas á quinientas casas, pocas más 6 menos; que He- 
gado á él, vieron las casas de los indios de á cuatro é 
cinco altos, que le pusieron por nombre Tlascala, por 
ser tan grande; y allí fueron recibidos de pai, como en 
los demás; y de allí tomaron lengua de los mesmos na- 
turales, que habia á diez jomadas de allí^muy grande 
población de indios en la misma derecera del Norte por 
donde iban caminando; y que por falta de herrage para 
los caballos, y de ropa para él y la demás gente, no 
osaron pasar adelante, y se volvieron por el mismo ca- 
mino que babian ido; y desde un pueblo dé los que ha- 
bían andado, que pusieron nombre Gaslildavid, pasaron 
el río hacia el Sur, por un rio pequeño que se juntaba 
con el otro; fueron á ver tres pueblos de que les dieron 
noticia, los cuales pueblos primeros tenian basta dos- 
cientas .casas, los dos, y el otro hasta setenta, en el cual 
se tubo nueva de once pueblos que habia, adelante el 
rio arriba, de diferente nación' y lengua de estotros que 
pusieron nombre ai Valle, donde estaban los dichos tres 
pueblos, Valleviciosa; y no fueron á verlos por ir á des- 
cubrir las bacas de que hablan tenido aViso^ que las ha- 
bia en mucha cantidad, que estaban de alli treinta le- 
guas, pocas más ó menos; y asi fueron en busca déllas, 
y anduvieron las dichas treinta leguas por rodeos, por- 
que la guia que llevaban, los llevaba por aquella derro- 
ta^ y á lo que pareció diferente de lo que les hablan di- 
cho los naturales; porque si fueran por vía reta, lloa- 
ran más breve, y llegados á unos llanos y unos ojos 
de agua, que pusieron por nombre Los Llanos de San 



86 DOGDMBirfOS UdDlTOS 

« 

Francisco y Aguas Zarcas; y vieron muchos atajos de 
bacas que venían á beber allí, que andan en manadas de 
á doscientas y trescientas déllas, las cuales son corcoba- 
das, peludas, de cuernos- chicos, dobladas y bajas de 
cuerpo; y allí hallaron una ranchería de indios de dife- ^ 
rente bacion, de los que quedaban atrás desnudos, que 
iban á matar bacas para su sustento, y llevaban su bas- 
timento de maiz y dátil, en perros cargados que para 
este efeto crian; y este declarante y los demás compañe- 
ros, mataron con sus arcabuzes, hasta cuarenta reses, 
he hicieron cecina, y se volvieron á la población de don- 
de habían salido; y de allí volvieron el rio abajo, por las 
mismas partes que habían ido, hasta llegar á un pueblo 
que se llama Puaray, en el cual tuvieron noticia de cier- 
to valle y población de diferente lengua, que llaman el 
Valle de Gamí, que está á la banda del Sur, de donde 
con esta nueva, salieron y llegaron á el dicho Valle, á 
donde hallaron seis pueblos de á treinta, cuarenta y has- 
ta cien casas, con muchos indios vestidos al modo de los 
demás, y las casas de dos y tres altos de piedra; y es- 
tando allí, les dieron nueva del Valle de Asay, y que en 
él abia cinco pueblos grandes de mucha gente, y segan 
las señas que los indios dieron, entendieron que los dos 
de los dichos pueblos eran muy grandes, y que en todos 
ellos se criaba mucha cantidad de* algodón más que en 
otra parte ninguna de las que abian visto; y por nevar- 
les, no pudieron pasar adelante; y les fué forzoso volver- 
se á el dicho pueblo de P uaray, donde abian salido; y 
allí tuvieron nueva de unas salinas que estaban catorze 
leguas del dicho pueblo, las cuales fueron á ver y halla* 
ron que estaban detrás de una sierra, que llamaron Sier- 
ra Morena, las cuales son las mejores que se han descu- 



DBi ABCmVO DI UIBU8. 87 

bierto hasta hoy, que corren al parescer deste declarante 
y de los demás, cinco leguas; y se proveyeron de lo qae 
obieron menester, y détlo traxeron á Su Excelencia, la 
cantidad que ba visto; y junio á estas salinas se vieron 
otros macaos pueblos y estuvieron en ellos^ los cuales 
tenían la traza que los demás; y les dieron nuevas de 
otros tres pueblos que bigurficaban los naturales; están 
cerca de las dichas salinas y ser muy grandes; y de aqui 
se volvieron á el dicho pueblo de Puaray, donde avian 
dejado los religiosos y caballos, y demás cosas que te- 
nian; y del dicho pueblo se vinieron por la misma derrota 
que avian llevado, y quedaron en el dicho pueblo losre- 
ligiosos con los indios deservicio que avian llevado, y en- 
tréllos un mestizo; y este declarante y los demás soldados 
con su caudillo, volvieron á Santa Barbóla, de dondeavian 
salido con comisión de Su Excelencia y vinieron á dar- 
le noticia de lo que avian visto y descubierto; y que en el 
discurso del viage, en algunos pueblos, hallaron y des- 
cubrieron cinco ^descubrimientos de minas que les pare- 
ció buenas; y por no llevar recaudo, no se ensayaron ni 
se atrevieron á traer ningunos indios de aquellas partes, 
aunque lo intentaren por bien y por dádivas que ofre- 
cieron, y no quisieron ios indios venir en ello, ni osaron 
hacerle fuerza por no enojallos; y que demás de los di- 
chos descubrimientos de minas, les dieron noticia de 
otros muchos; y que esta es la verdad para el juramen- 
to que tiene fecho, en lo cual se afirmó y ratificó y fir- 
mó de su nombre. Declaró ser de edad de treinta é cua- 
tro años, y que el caudillo que traian, llamado Francis-^ 
coSdncbez Chamuscado, murió, treinta leguas de Santa 
Barbóla, viniendo para acá, con este declarante y Her» 
nan Gallegos su compañero á dar noticia de lo que 



— -í-^ 



88 DOCUIflNTOS iríditos 

avian visto. Pedro de Biistamante. Ante mi Juan de 
Cae va: 

E luego incontinente» en el dicho dia, se tomó y re- 
cibió juramento en forma de derecho, de Hernando Ga- 
llegos, el cual lo hizo por Dios y por Saota María, y á 
una señal de crux, so cargo del cual, prometió de decir 
verdad; y abiendo dicho ser uno de los dos hombres que 
vinieron á esta ciudad, á dar razón de cierto viage que 
hicieron, se le hizo las preguntas siguientes. 

Fué preguntado, cómo se llama y de donde es natu- 
ral; dijo, que se llama Hernando Gallegos, y que es na- 
tural de la cipdad de Sevilla. 

Fué preguntado, cuanto bá, que vino á esta nueva 
España; dijo, que á, nueve años, poco más ó menos. 

Fué preguntado, en que se ha ocupado, después que 
dice que vino á esta nueva España; dijo, que en todos 
los dichos nueve años, se á ocupado, en servir á Su Ma- 
gostad, asi en la Governacion de Diego de Ibarra, como 
en las minas de Macapil en el castigo de los indios de 
guerra que allí andan alzados, como en descubrimientos 
de minas á su costa y mincion. 

Fué preguntado, sí es uno de los ocho soldados que 
fueron acompañando á Fray Agustin Rodríguez, de la 
orden de San Francisco y á los demás religiosos que con 
él iban, y quien le solicitó para el dicho viage, y porque 
fin y determinación fué á él: dijo, que es verdad que él 
es uno de los que fueron con los dichos religiosos, y que 
lo principal que le movió ir á ello, fué por servir á Dios 
Nuestro Señor y á Su Magostad; y que ninguna persona 
le persuadió á ello, mas, de que tratándolo con el dicho 
religioso y con Francisco Sánchez Chamuscado, que ñié 
caudillo deste viage, les dio voluntad de ir á éU y ani- 



VML AIGHITO DI llIDUS. 89 

maroD á otros á que faegen; y así vino á efeto» habiendo 
mas de dos aSos que se trataba déllo. 

PregantadOy qoe paos dice» que á mas de dos anos 
que comunicaba y trataba de hacer la dicha jornada, qué 
noticia tenia délla de que fuese buena: dijo, que el fun- 
damento que tnbieron de tratar de la dicha jornada, fué, 
por qae este declarante abia hecho muchas jornadas, la 
tierra dentro, adelante de Santa Barbóla, en seguimien- 
to de indios salteadores, con los caudillos y capitanes 
que nombraban para el efeto; y por* la noticia y relación 
que le dio un indio de los que se prendieron en las di- 
chas entradas, supo que adelante de la dicha Goberna- 
ción de Francisco y Diego de Ibarra, muy lejos délla, 
abia muy grandes poblaciones de indios; que tenían al- 
godón yacian mantas, de que se vestían; é que se sus- 
tentaban de maíz é gallinas de la tierra, y frisóles y ca- 
labazas, y carne de vaca; y que esto le dio deseo á él y 
los demás, de entrar la tierra dentro, y también guian 
dose por la relación que dio Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, 
en un libro que hizo, del viage que trujo, saliendo de la 
Florida á esta Nueva España . 

Fué preguntado, qué orden tubo este deparante y 
los demás, para hacer la dicha jornada; y cómo se aper- 
cibieron de armas y caballos, y los demás pertrechos 
nescesaríos; y qué gente de servicio llevaron: dijo, que 
determinado de hacer la dicha jornada, este declarante 
y los demás compañeros y religiosos, se aprestaron de 
cotas y saraguelles de malla y caballos armados, y arca- 
buces y celadas, y un indio para criado; y los frailes lle- 
varon siete indios de Santa Barbóla, y entre ellos un 
mestizo. 

Preguntado, que partido de las díchais minas de San- 



90 DOCUMENTOS INÍOITOS 

ta Barbóla» y comeozado á hacer la dicha jornada , qué 
camino llevaron y por qué pueblos y provincias pasaron, 
dijo, que por seis de Junio del ano pasado de mil é qui- 
nientos' é ochenta ó uno, salieron, este declarante y los 
demás compañeros y relijiosos, del Valle de San Grego- 
rio, jurisdicción de Santa Barbóla, de la Nueva Vizcaya; 
y caminaron por el dicho valle, abajo, acia el Norte, 
asta dar á un rio que llaman de Conchas, donde aliaron 
una ranchería de indios chichimecos, desnudos, que se 
mantienen de rayzes y otras cosas de poco sustento; y 
pasando adelanté el rio abajo, fueron á dar á otro rio, 
que por ser grande, le pusieron por nombre el rio de 
Guadalquivir; y alli hallaron otros indios de diferente 
nación y lengua que los de atrás, aunque también andan 
desnudos como los otros; y habieudolos recibido de paz 
y ofreciéndoles algunas cosas que tenían para comer, to- 
maron lengua déllos, si había mas población, adelante, 
dijeron que si: y que eran jente desnuda, como ellos, 
con quien tenían guerra y enemistad;, y asi pasaron ade- 
lante por el propio rio, arriba, y caminaron veinte jor- 
nadas de hasta ochenta leguas de despoblado; y llegaron 
á una población de indios, que le pusieron por nombre 
la provincia de Sant Felipe, y alli aliaron pueblo forma- 
do con casas de dos altos y de buena traza, hechas de 
tapia, y blancas por dentro, y la gente vestida de maa- 
tas y camisas de algodón; y alli tuvieron noticia que á 
los lados fuera de los dichos ríos, abia otros muchos pue- 
blos de indios que heran de su misma nación y que vi- 
vían en la pnlicia que ellos; y habiéndolos recibido de 
paz y ofrecidoles de los bastimentos que tenían, con bue- 
na voluntad, que hera calabazas, frisóles, gallinas, maíz 
y otras cosas que crían y cojen para su sustento bordina- 



ML AHCBIVO DI 1IVBU8. 91 

rio. ToQÍendo lengua de que habia mas poblaciones de 
gentes, por señas que hacian, pasaron adelanle por el 
mismo rio arriba, y hallaron otros muchos pueblos, asr 
por el camino que llevaban, como a los lados; que mu- 
chos déllos se vían y devisaban desde lejos, yendo, siem- 
pre caminando acia el Norte; y llegaron á otra población 
de indios de diferente lengua y trage, donde fueron, asi 
misn.0, recibidos de paz, y con alegre semblante besa- 
ba la mano á los religiosos, por lo que vian hacer á este 
declarante y á los demás compañeros; estos andan ves- 
tidos de mantas y camisas de algodón, y tienen casas 
de tres altos, pintadas y encstladas por de dentro,, y son 
aplicados a hacer sementeras de mayz, frisóles, calaba- 
zas; y crian machas gallinas de que se sustentan, y tie- 
nen abundancia; y habiendo estado con ellos, y tratado 
algunas cosas por senas, porque no tenían lengua que 
entendiesen la suya, pasaron adelante a otra nación de 
gente que es la mas noble y de mejor condición que las 
que atrás hablan visto, y tienen mejores pueblos y casas 
y donde en todo el viage recibieron mejor tratamiento, y' 
las casas tienen de buenos edificios, de cuatro a cinco y 
seis altos, con sus corredores, salas y aposentos, que al- 
guno déllos abia de veinte y cuatro pies de largo y trece 
de ancho, blancas y pintadas por de dentro; y en este 
pueblo habia dos ó tres plazas muy buenas, y para pasar 
de la una á la otra, tienen en sus calles hechas para el 
efeto; crian y cejen muchos bastimentos del mismo ge- 
nero que los de atrás; y a dos y tres leguas deste, hay 
otros pueblos desta misma nación, de á doscientas, tres- 
cientas y cuatrocientas casas, trazadas y hechas por la 
misma orden; y la gente déllos, andan vestidos de man- 
tas y camisas de algodón, como los que atrás tiene re- 



'92 WHsaiamos iníditos 

ferído; y saliendo deste rio, una jornada, sigaiendo el 
Norte, vieron un pueblo grande de hasta qninienias 
casas, y llegados á él, vieron qoe tenia cuatro y cinco 
altos, que se podrá vivir muy bien en ellas; y por aer 
tan grande, le pusieron por nombre Tlaxcala, a simi- 
litud de la ciudad de Tlaxcala, que está en esta Nueva 
España; y habiendo tomado lengua por senas de los mis- 
mos naturales, entendieron que habia á diez jomadas de 
allí, muy grande población de indios en la misma dere- 
cera que iban caminando, donde había muchos pue- 
blos y gente; y no osaron pasar adelante, por falta áe 
herrage para los caballos y de otras cosas necesarias á la 
gente, y se volvieron por el mismo camino por donde ha- 
bian ¡do; y llegaron á un pueblo de los que habian andado, 
que pusieran por nombre Castildavid, y de allí pasaron 
el rio acia el Sur, y por un rio pequeño que se juntaba 
con el otro, fueron á ver otros tres pueblos de que les 
dieron noticia que habia en aquella dereceda, los cuales 
hallaron que tenian los dos, hasta doscientas casas de in- 
dios, cada uno dellos, y el otro, hasta setjenta é ochenta, 
pocas más ó menos; y allí tuvieron nueva de otros once 
pueblos que habia adelante, el rio arriba, en un valle 
que le pusieron por nombre Valle Viciosa, que son de 
diferente nación y lengua de los otros; y no fueron á 
verlos por tener intento de ir á descubrir la bacas, que 
decian haber, en mucha cantidad, en unos llanos, que 
por señas decian, eslaren diferente parte de aquella, y 
que estarían treinta leguas de allí; y asi fueron en demanda 
dellas, yanduvieroa por rodeos las dichas treinta leguas, 
por las partes y lugares que los guiaban; que á ir por 
vía reta, no habia tanta distancia como se decía; y así 
llegaron á unos llanos y ojos de agua, que pusieron por 



DEL ARGBIVO DI IIIDU8. 93 

nombre Los Llanos de San Francisco y Agaas Zarcas; y 
vieron mnchas manadas y atajos de vacas, de á doscien- 
tas y trescientas déllás» qae venían á beber á los dichos 
ojos de agaa» las cuales son peludas» de cuernos chicos, y 
bajas de cuerpo, tienen una corcova arriba en el espí* 
nazo; también hallaron aili una ranchería de indios, des- 
nudos, que iban á matar vacas para comer; los cuales 
llevaban la comida y bastimentos que habian menester, 
en perros cargados, que para est6 efeto crian; y este de- 
clarante, y los demás compañeros, mataron con arcabu- 
zes, hasta cuarenta reses de las dichas vacas, de que hi- 
cieron cecina para sa viajo, y se volvieron á la pobla- 
ción donde habian salido; y de allí dieron vuelta por el 
rio abajo, por las mismas partes que habian ido, hasta 
ll^r á otro pueblo que se llama Puaray, y allí tubieron 
noticia de cierto valle y población de indios de diferente 
lengua, que llaman el Valle de Camí, que cae á la banda 
del Sur; y con esta nueva, salieron y llegaron á el dicho 
valle, donde hallaron seis pueblos dea treinta, cuarenta 
y hasta cien casas, con muchos indios vestidos de camisas 
y mantas de algodón, y zapatos de cuero con susuela, y 
las casas al modo que los demás pueblos, á dos y atres al- 
tos de piedra; y estandoallí, tubieron nueva de otro valle 
qae llaman Osay, y por señas les dieron á entender, que 
allí habia cinco pueblos grandes, y de mucha gente» es- 
pecial los dos dellos, que eran populosos, y que en ellos, 
se criaba mucha cantidad de algodón, más que en otra 
parte ninguna de las que habian visto y andado; que por 
nevar tanto, que hera por el mes de Diciembre, no pu- 
dieran pasar adelante, y les fué forzoso volver á el di- 
cho pueblo de Puaray, donde habian salido; y allí tu- 
bieron también otra nueva de unas salinas que estaban 



94 DOCUM BMTOfi IlfkDITOS 

hasta catorce legaas del dicho pueblo, los caales fueron 
á ver, y hallaron que estaban detras de una sierra que 
llamaron Sierra Morena, que se cria y coje en unas la- 
gunas que tienen de box, más de cinco leguas, que son, 
al parescer de este declarante, las mejores que hasta hoy 
á visto; y habiéndose proveydo de lo que obieron me- 
nester, truxeron á Su Excelencia la cantidad de sal que 
ha visto, y está satisfecho de la bondad délla; y junto á 
las dichas salinas vieron otros muchps pueblos, y estu- 
bieron en ellos, los cuales tenian la traza que los demás 
y de mucha gente, que andan vestidos y viven en puli- 
cia como los demás; y en estos pueblos, tubieron nueva 
de que adelante de donde ellos estaban, habia otros tres 
pueblos, que por señas dieron á entender, estar cerca 
de las dichas salinas, y ser muy grandes y de buenos 
edificios; y no pasaron á ellos, por no desviarse tanto de 
donde primero habian salido; y de allí se volvieron al 
dicho pueblo de Puaray, donde habian dejado los reli- 
giosos , caballos, y demás cosas que tenian; y del di- 
cho pueblo, acordaron volverse por la misma derrota 
que habian llevado , dejando á los dichos religiosos en 
el dicho pueblo con los indios de servicios que ha- 
bian llevado, como en efeto, quedaron^ y entre ellos 
un mestizo que se llama Joan Bautista; y este declarante 
y los demás soldados y compañeros, con su caudillo, lla- 
mado Francisco Sánchez Chamuscado, salieron de toda 
esta tierra hasta volver á Santa Barbóla, de donde habia 
salido con comisión de Su Excelencia; y viniendo este 
declarante y Pedro de Buslamante, con el dicho caudillo, 
de Santa Barbóla, á esta banda, para dar noticia á Su Ex- 
celencia de lo que habian visto y descubierto, murió el 
dicho caudillo; y que en el discurso del viage, aliaron y 



DIL AKGHIVO DK llCDUS. 95 

descabrieron en alganos pueblos, cinco descubríiñieDlos 
de minas, qae parecieron buenas y de mucha ley, y por 
DO llevar herramientas ni otros recaudos, no se ensaya- 
ron; y asi mismo les dieron aviso de otras muchas mi* 
Dasquedecian ser ricas y de mucha plata, y que al 
tiempo que se querían volver, intentaron por bien y por 
dadibas que ofrecieroq, de traer algunos indios de aque- 
llas naciones que hablan visto, y no pudieron á caballo 
con los iudios, ni osaron hacerles fuerza por no enojarles; 
y que todo lo que andubieron, desde esta ciudad de Mé- 
xico, allá, le paresce á este aclarante, que habrá hasta 
cuatrocientas leguas, antes más que menos, de tierra lla- 
na, que se puede caminar á pié y acaballo, y con recua 
y dispusicion para poder ir carros. Y que esta es la ver- 
dad para el juramento que tiene fecho, y en ello se afir- 
mó y ratificó, y lo firmó de su nombre, y dijo ser de 
veinte y cinco años, poco más ó menos; y que este de- 
clarante tiene hecho un libro, escripto de su mano, don- 
de hace relación de todo este viaje que ha hecho; el cual 
tiene entregado á Su Excelencia: que todo lo en él, con- 
tenido, es verdad; porque lo fué escribiendo como lo iba 
viendo y pasando por ello. — Hernán Gallegos. — Ante mí; 
Joan de Cuevas. 

Después de Jo susodicho, en la dicha ciudad de Mé- 
xico á veinte días del mes de Otubre de mil é quinientos 
é^ochenla é dos años, el dicho Señor Visorey, dijo: que 
por cuanto era informado que los indios que se descu- 
brieron en la dicha tierra nueva, mataron á los religio- 
sos que con ellos habian quedado para los doctrinar é 
industriar en las cosas de la Santa Fee Católica; para que 
de todo tenga noticia Su Magostad, mandó se reciba so- 
bre ello nueva información, y para ello se tomó y recí- 



96 DOGumiiTos miDiTOft 

bió jaramento en forma de cterechp; de Hernaado Bar- 
rado» español, que dice^ haber ido á la tierra oueva 
con los demás soldadoa qae fueron á ella, el cual lo hizo 
por Dios Nuestro Señor y por Santa María su madre, y 
á una señal de cruz en que puso su mano derecha, so 
cargo del cual prometió de decir verdad; y siendo pre- 
guntado por el tenor de lo susodicho, dixo: que lo que 
del caso sabe, es, que este declarante es uno de los ocho 
soldados que entraron la tierra adentro con el caudillo 
Francisco Sánchez Chamuscado en compañía de Fray 
Agustín Rodríguez de la órdqg de San Francisco y otros 
dos religiosos, y llegaron á ver todas las poblaciones de- 
indios que se refieren en las declaraciones de los dos sol- 
dados, sus compañeros, que le ha sido mostrado, y sabe» 
que lo que acerca de ello dijeron é declararon, que es 
verdad y pasó así, porque se halló á todo ello presente; 
y que al tiempo que este declarante entró la tierra aden- 
tro, llevo en su servicio, un indio de nación concho, de 
la comarca de Santa Barbóla, del nuevo Reino de Vizca- 
ya, que se llamaba Gerónimo; y cuando acordaron con 
el dicho caudillo y demás compañeros de volverse á esta 
Nueva España para dar razón de lo que habían visto y 
descubierto, el dicho indio con otros dos, llamados Fraa- 
cisco y Andrés y un mestizo, y otros índesuelos mncfaa- 
chos, se quedaron de su voluntad con los dichos religio- 
sos en la población quellaman Puaray; y después de ha- 
ber vuelto á Santa Bárbol^ del dicho Nuevo Reino de 
Galicia, estando este declarante en el conveQto del dicho 
pueblo, podrá haber tres meses, poco más ó menos, que 
vio en él, al dicho Francisco, uno de los indios que se 
hablan quedado con los dichos religiosos, y maravillán- 
dose déllo, le habló y preguntó, cómo estaba allí y se ha- 



/ 



DiL aucbcyo 01 tmñAA. 99 

bia vuelto de la lierra nueva donde le habia dejado; el cual 
ledijo^quelosindíos dea([aella tierra dePuaray, habían 
muerto á Fray Francisco Lopeí, Guardian, y lo habia 
vieto enterrar; y dando la nueva déUo áFray Agustín, su 
compañero, se alborotaron, y sin aguardar á ver otro 
subseso, él y los otros dos indios, Andrés y Gerónimo, 
se vinieron á salir por la tierra de coacho, haciendo sus 
rodeos, casi por el mismo camino que habían ido, y que 
cuando salieron, oyeron mochas voces y alboroto en el 
pueblo por donde creia que habían muerto á los demás 
religiosos é indios muchachos, que se quedaron, que no 
pudieron venir con ellos; y que el uno de «us compañe- 
ros, llamadQ Andrés, lo habían muerto ciertos indios en 
una población que toparon entre los de la' nación concho 
y los Tatarabueyes; y que solo habia escapado con él, el 
indio Gerónimo que habia sido criado deste declarante; 
y después viniendo este declarante por las minas de los 
Zacatecas, topó con el dicho indio Gerónimo, que lo 
traian á esta ciudad, los demás soldados companeros de 
este declarante, y habló coa él, y supo lo mesmo que le 
habia dicho el otro indio Francisco; y desde las dichas 
minas se vinieron todos juntos á esta ciudad de México; 
y el dicho indio, vio Su Excelencia y habló con él, y que 
de pocos días á esta parte ha desaparecido; que no lo 
ha visto más, y que tiene entendido que se ha vuelto á 
su tierra. Y que esta es la verdad para el juramento que 
tiene fecho; en lo cual se afirmó y ratificó, y lo firmó de 
su nombre: dijo ser de edad de más de cinquenta anos. — 
Hernando Barrado* — Ante mi; Juan de Cueva. — Sacado 
é corregido con el original que queda en mi poder. — 
Joan de Cuera. — ^Hay ijoia rúbrica. 

S. C. R. M.-*Por Noviembre del ano pasado, de 
Tomo XV. 7 



96 DOétmEMTOS füÍDITOft 

ochenta, vino á mf, un Frayle que se decía Fray Agus- 
tín Rodrigues de la orden de San Francisco, y roe dijo 
que quería entrar á predicar el Santo Evangelio, adelan- 
te de las fflinas de Santa Barbóla, qués en la Nueva Viz- 
caya; y viendo su buen zelo, y que se tenia noticia que 
por el rio de las Conchas habia gente donde se podia 
conseguir este buen intento, le di licencia para que lo 
hiciese, llevando consigo otros religiosos y hasta veinte 
hombres de los que voluntariamente quisiesen ir con él, 
para que los amparasen, y yciesen compañía, y lle- 
vasen algunas cosas de rescate; y no di licencia para qne 
pudiese ir mas número de gente, respeto de tener Vues- 
tra Magestad por instruciones, mandado^ que no se ha- 
gan entradas ni nuevos descubrimientos sino fuere con 
espresa licencia de V. M; y que alque. dallos, el Frayle 
señalase, fuese por caudillo, á quien los otros obedecie- 
sen, por que no isiesen desorden, los cuales entraron 
con hasta ocho hombres que con ellos quisieron ir; y pa- 
resce que fueron descubriendo algunos pueblos de buena 
tierra, fértil y de mantenimientos, y la gente de mas 
buen trage y parecer que la del dicho río de las Con- 
chas; en uno de los cuales, le páreselo al Fray Agustín 
Rodríguez, quedarse con otro compañero; y que los ocho 
hombres viniesen á dar relación de lo que hasta allí se 
habia visto y descubierto, á los cuales hize tomar sus di- 
chos, y los envió aquí, autorizados, para que V. M. los 
vea; y habiéndose hayado aquí, á esta sazón, Rodrigo 
del Rio de Losa, Teniente de Capitán General en la pro- 
vincia de la Nueva Galicia, hombre platico y de mucha 
esperiencia de entradas, porque se halló en la Florida 
con Don Trístan de Arellano y en la Nueva Vizcaya con 
Francisco de Ibarra, comuniqué con el lo que parescia 



DIL ARCBITO DC INDIAS. 99 

qae era menester, para enviar gente á saber de los Fray* 
los y proco rar tomar noticia de toda la tierra, en particu- 
lar, para que diesen acá, rarondélla; el cual me dio tare- 
lacion que aquí envió, firmada de su nombre; y estando 
en ésto, llegó un soldado con un indio de los que habían 
quedado con los Frayles, el cual dijo, como habian muer- 
to ai uno déllos en su presencia; y que viniéndose bu- 
llendo por que á él no le matasen, oyó gritos y voces en 
el pueblo por donde entendió que debian de matar al 
otro^religioso. Y habiendo vuelto á comunicar al dicho 
Rodrigo del Rio este suceso, y lo que para hacer entra- 
da en forma de guerra, siendo V. M, servido de mandar^ 
io, le parescia que seria necesario, asi número de gente 
como de bastimentos, y él hizo una relación en todo, 
qués la que va con esta, firmada de su nombre, para que 
y. M, la mande ver; y á lo que se puede entender de la 
que estos hombres hacen^ ella es. tierra muy poblada y 
fértil; y aunque dicen que vieron señal de minas, entre 
los indios no se haya ninguna de oro ni de plata, ni ras- 
tro de que se hubiese sacado ningún metal. V. M. lo 
mandará ver todo, y proveer lo que mas convenga á su 
realservicio; que en el entretanto se estará sin haserse 
otra cosa en ello. N. S. la S. C. R. persona de Vuestra 
Magestad guarde, y en mayores rey nos y señoríos acre- 
ciente como los criados de V. M. deseamos. De México 
primero de Noviembre de mili e quinientos ochenta é 
dos.— S. C. R. M. — Las reales manos de V. M. besa, 
criado de V. M. — ^El conde deCoruña. — Hay una rú- 
brica. 

En la cubierta se dice asi; Nueva España» — A Sa 
Magestad, mili e quinientos ochenta e dos. — El Virey» 
conde de Ck)rttña; de primero de Noviembre. — Vista- 



100 pecmttirrot ihiutob 

Dése con los papeles que se refiere, á un relator. — ^Hay 
dos rúbricas. Dése cédala dirigida al Virrey de Nueva 
España ó á la persona que en su lugar iubiere el Gobier* 
nOy para que cerca del .descubrimieuto contenido en esta 
carta, y información y relaciones qoe con ella envia, ca- 
pitule allá con la persona que para ello le paresca que 
conviene, conforme á las ordenanzas que sobre ello ha- 
Uan, para quese baga la jornada, sin que en ella segase 
te cosa alguna de la Hacienda de Su Magestad; y hecha 
la capitulación; antes qae se haga cosa alguna de lo que 
por ella capitulare, la envíe al Consejo para que vista se 
provea lo que mas convenga. En Madrid á veinte e nue- 
ve de Marzo de mili e quinientos e ochenta e tres anos. 
--^El Licenciado Baños. — Hay dos rúbricas. — ^Ante mi; 
Francisco de Ledesma. — ^Hay una rúbrica. 

S. C. R. M. — Porque de la relación que vé con és- 
ta, constará a Y. M, de las tierras y provincias qae me- 
diante elfavot* de Dios y deseo de servir á V. M. y au- 
mentad la real corona, como leal y fiel vasallo he des- 
cubierto y andado desde el mes de Noviembre de ochen* 
ta e dos que salí de la Crovernacion de la Nueva Vizca- 
ya con un relijioso y catorce soldados que llevé en mi 
compañía, movido y necesitado de una ocanon muy pia- 
dosa y caritativa, me escusaré de referirlas en ésta; su- 
plicando á y. M. sea servido de admitir mi zelo, como 
tan enderezado al servicio de Y. M; y tener por bien» 
que yo acabe mi vida continuando estos descubrimien- 
tos y poblazones, que con la Hacienda, noticia y amigos 
que tengo, me ofrezco servir a Y. M. con mas ventajas 
que otro ninguno de los que pretenden tomar asiento 
con Y. M. acerca de esta empresa. Suplico á Y. M. se 
sirva demandar que se tome conmigo, haciéndome 



ÜEL ABOmVO MINMAft. 101 

V. M. merced, honra y favor que corresponda al sudio 
deseo conque quedo de aumentar los estados de Vuestra 
Magostad, la Santa Fe Católica con la conversión de mi- 
llenes de ánimas que carecen del verdadero conocimien* 
lo, y levantar mi nombre y mi memoria para mejor ser- 
vir y merecer la sombra de V. M. que Nuestro Señoreo- 
salce y conserve muchos anos, como los vasallos de 
y. M. habemos menester. De San Salvador veinte ó tres 
de Abril de mili e quinientos e ochenta e cuatro anos. — 
S. C. R. M. — El menor vasallo de V. M. — ^Antonio Es- 
pejo. — Entre dos rúbricas. 

Relación del viage, que yo, Antonio Espejo, ciuda- 
dano de la ciudad de México, natural de la ciudad de 
Córdoba, hizecon catorce soldados y un relijioso de la 
orden de San Francisco, á las provincias y poblaciones 
de la Nueva México, a quien puse por nombre, la Nue- 
va Andalucía, a contemplación de mi patria, en fin del 
año de mili e quinientos e ochenta e dos. Para mejor y 
mas fácil inteligencia desta relación, se ha de advertir, 
que el año de mil e quinientos ochenta e uno, teniendo 
noticia un frayle de la orden de San Francisco, que se lla- 
maba Fray Agustín Ruiz, que recidia en el Valle de San 
Bartolomé, y por ciertos indios conchos, que se comunica- 
ban con los pasaguates, que hacia |a partedel Norte había 
ciertas poblaciones no descubiertas, procuró Ucencia para 
entrar en ^tas, con intento de predicar á los naturales la 
ley evangélica; y habiéndola alcanzado de su prelado y 
del Virey Conde de Coruia, el dicho frayle y otros dos que 
se llamaban^ Fray Francisco López y Fray Jhoan de San- 
ta Maria, con siete u ocho soldados, de que hiva por su 
caudillo, Francisco Sánchez Chamuscado : entró por el mes 
de Junio de ochenta e uno, por las dichas poblazones, hasta 



102 DOGinUHTOS IlCBDlTOa 

llegar á aaa proviocia quellamamosdelos Tiguas, que es- 
tá de las minas de Santa Barbóla, en la governacion de la 
Nueva Vizcaya , donde comenzaron su jornada doscien- 
tas cincuenta leguas hacia el Norte, á donde les mataron 
al Fray Jhoan de Sania Maria; y como vieron que había 
mucha gente, y que para cualquier efeto de paz ó de 
guerra, eran pocos, tornáronse los soldados y caudillo á 
las dichas minas de Santa Barbóla, v de alK á México, 
que está ciento y sesenta leguas, á dar noticia al dicho 
^ Yirey, por el mes de Mayo de quinientos e ochenta e 
dos; y los dichos dos religiosos que quedaron con el 
deseo que tenían de la salvación de las ánimas, no qui- 
sieron salirse, sino quedarse en la dicha provincia de los 
liguas, por donde antiguamente pasó Francisco Vaxquez 
Coronado, yendo á la conquista y descubrimiento de las 
ciudades y llanos dn Civola, pareciéndoles que quedaban 
'siguros. entre los naturales de la dicha provincia; y asi 
se quedaron con tres muchachos indios y un mestizo, de 
lo cual recibió notable pena la orden de San Francisco; 
tiniendo por cierto, que los indios hablan de matar á los 
dichos dos religiosos, y á los que con éflos'quedaron, y 
con este temor procuraban y deseaban que hubiese quien 
entrase en la dicha tierra á sacarlos y favorecerlos; y 
para este efeto, se ofreció de hacer la jornada otro reli- 
gioso de la misma orden, llamado Fray Bernardino Bel- 
tran, morador del convento.de la Villa de Durango, ca- 
becera de la Nueva Vizcaya, con licencia y permisión 
de su Superior; y como en aquella zason, yo me hallase 
en aquella Governacion y tuviese noticia del justo y pia- 
doso deseo del dicho religioso y de toda la orden, y en- 
tendiendo que en ello servirla á Nuestro Señor y á Su 
Mage6tad, yp me ofrecí á acompañar al dicho. religioso. 



f 



DBL ABcanro ds inihab. 103 

y de gastar parte de mi hacienda en hacerle la costa, y 
eo Uevar algonos soldados, asi para su guarda y defen- 
sa, como para la de los religiosos á qoien iba á traer y 
socorrer, dándoseme licencia ó mandándomelo la justicia 
Real en nombre de Su Magestad; y asi habiendo enten- 
dido el santo zelo del dicho religioso y mi intento, el ca* 
pitan Joan de Ontíveros, Alcalde mayor por Su Magestad 
en los pueblos que llaman las cuatro Ciénegas, que son 
en la dicha Gobernación de la dicha Nueva Vizcaya á la 
parte de Oriente, setenta leguas de las dichas minas de 
Santa Barbóla, á instancia del dicho Fray Bernardino, 
dio 80 mandamiento y comisión, para que yo, con algu- 
nos soldados entrase la dicha tierra nueva para traer y 
socorrer á los dichos religiosos y gente que en ella que- 
daron. 

Y así, en virtud de dicho mandamiento y comisión, 
Xunté catorse soldados cuyos nombres son Joan López de 
Ibarra, Bernardo de Luna, Diego Pérez de Lujan y 
Gaspar de Lujan, Francisco Barrete, Gregorio Hernández 
y Miguel Sánchez Valenciano, y Lázaro Sánchez y. Mi- 
gael Sánchez Nevado, hijos del dicho Miguel Sánchez; y 
Alonso de Miranda, y Pedro Hernández de Almansa y 
Joan Hernández, y Cristóbal Sánchez y Joan de Frías, á 
los coales 6 á la mayor parte socorrí con armas y caba- 
Uos^ municiones y bastimientos y otras cosas necesarias 
para tan largo y nuevo viage, dando, principio á nuestras 
jornadas en el Valle de San Bartolomé^ que es«noeve le- 
guas de las dichas minas de Santa Barbóla, á diez de 
Noviembre de mil e quinientos e ochenta e dos años; 
con ciento y qiiínze caballos y muías, y con alguna gente 
de nuestro servicio, y cantidad de armas, municiones y 
bastimientos, fuimos caminando derechos hacia el Norte, 



104 DocuMSirros iiiímto6 

y á dos jornadas de á cinco teguas, hayamos mucha can- 
tidad de indios de nación Conchos, en ranoheríae, y mu- 
chos déllos nos salieron á recibir en cantidad de más de 
mil, á los caminos por donde íbamos; estos, hallamos, 
qne se sustentan de conejos y liebres y venados, que ca* 
zan y hay en macha cantidad, y de algunas sementeras 
de maiz y calabazas y melones de CastHla, y sandias, 
que son como melones de inviernp, que siembran labran 
y cultivan; y de pescado y máscales, qne son pencas de 
lechuguilla, que es una planta de media vara de alto, 
con unas pencas verdes las cepas; de estas plantas cuecen 
V hacen una conserva á manera de carne de membi*illo, 
muy dulce, que llaman máscale; andan desnudos,. iieneo 
unos jacales de paja por casas, y por armas usan de 
arcos y flechas; tienen caciques á quien obedecen, no les 
hallamos que tubiesen ídolos, ni que hiciesen sacrificios 
algunos, juntamos déllos los que pudimos, y les pusimos, 
cruces en las rancherías, y se les significó por euterpre* 
tes que llevábamos de su lengua, el misterio deltas y al- 
gunas cosas de nnesta santa fée catoliqua; y pasaron con 
nosotros de sus rancherías, otras sei^ jornadas, que-^u 
ella habría veinte é cuatro leguas hacia el Norte, las 
cuales están pobladas de indios desta nación, y nos sa- 
lían á recibir de paz, dándose unos caciques á otros, 
aviso, como íbamos; todos ellos nos alagaban y á nues- 
tros caballos, tocando á nosotros y á los dichos caballos 
con las manos, y dándonos algunas cosas de sus basti- 
mentos; y esto con mucho amor. 

Acabadas estas seis jornadas, hallamos otra nación 
de indios que sollaman Pazaguaates, que tienen sus ran- 
cherías y jacales y sustento, como los dichos Conchos; 
hízose con ellos lo que con los dichos de la nación Con* 



9IL ABOUTO 91 UmuS. 105 

cha, los coales pasaron ootí nosotros» coatit) jornadas, 
qoe serán catorce leguas, dándose aviso unos caciques á 
otros, para qne nos saliesen á recibir como ellos lo ba- 
cian; en parte de estas cuatro jornadas, hallamos muchas 
minas de plata, y al parescer de los que las entendian, 
ricas. 

Salimos de esta nación, y á la primera jornada, halla- 
fDOs otra gente qne llaman los jobosos; son esquibos, y 
así se huyeron de todas las partes que estaban poblados, 
60 jacales^ por donde pasábamos; porque según se decia, 
babían llegado allí algunos soldados y llevado algunos 
déllos por esclavos; y llamamos á algunos de los dichos 
indios, regalándolos, y vinieron al Real algunos déUos; 
y á los caciques dimos algunas cosas, y por intérpretes, 
á entender, que no veníamos á los, hacer, cautivos ni 
daño ninguno; y con esto se asiguraron y les pusimos 
cruces en las rancherías, y les significamos algunas cosas 
de Dios Nuestro Señor; mostraron recibir contento, y 
con ello algunos déllos, pasaron con nosotros hasta sa« 
carnes de su tierra. Stisténtanse con lo que los dichos 
pazagnates; usan de arcos y flechas; andan sin vestidu- 
ras; pasamos por esta nación, que parecía haber pocos 
indios, tres jornadas, que liabría en ellas, once leguas. 

Acabados de salir de esta nación,* entramos en otra 
que se llama de los Jumanos, que por otro nombre, los 
llaman los españoles, los patarabueyes, en que parecía 
habia mocha gente y compueblos formados, grandes, en 
qne vimos cinco pueblos, con más de diez mil indios y 
casas áe azutea, bajas y con buena traza de pueblos; y 
la gente de esta nación, está rftyada en los rostros, y es 
gente crescida; tienen maiz y calabazas» y caza de pié 
y vuelo, frísoles y pescado de mochas maneras, de dos 



106 DpCUUKMTOft «SDlTOft 

ríos caudalosos, qae es el uno, que descieade derecha- 
mente del Norle y entra en el río de los Conchos, qoe 
este será uno, la mitad de Gaadalquívir; y el de Concho 
será como Guadalquivir, el cual entra en la mar del 
Norte; tienen salinas de laguuas de agua salada, qae en 
tiempos del año, se vienen á cuajar y á hacer la sal como 
la de la mar; y la primera noche que asentamos el Real, 
junto á un pueblo pequeño de la dicha nación, nos ma- 
taron con flechas cinco caballos, y nos hirieron otros tan- 
tos con haber vela; y se retiraron á una sierra donde fui- 
mos por la mañana seis compañeros con Pedro Naguata- 
to, natural de su nación, y los hayamos y sosegamos y 
dejárnoslos de paz, trayéndolos á su propio pueblo; y les 
dimos á entender lo que á los demás, y que avisasen á 
los de su nación, no se huyesen ni escondiesen, y nos 
saliesen á ver; y algunos de los caciques les di cuentas 
y sombreros y otras cosas para que los trujesen de paz 
como lo hicieron; y destos pueblos pasaron coiji aofiotros 
donde se avisó unos á otros cómo íbamos de paz y no á 
hacerlesdaño; y así fueron mucha cantidad dallos con nos- 
otros é enseñarnos un rio del Norte que arriba se ha re- 
ferido; y por las riveras del dicho río, están poblados ía- 
dios^de esta nación, en espacio de doce jornadas; yalgoaos 
délloff tienen casas de azutea y otros viven en jacales de 
paja; salieron los caciques á recibirnos, cada uno con su 
gente, sin arcos ni flecbasi; dándonos de su comida y al- 
gunos nos daban gamuzas y cueros de las vacas de Cí- 
vola, muy bien aderezados; que las gamuzas hacen de 
cueros de venados también aderezados como en Flandes; 
y los cueros son de las vacas corcovadas, que llaman de 
Civola, que parecen en el pelo á las vacas de Irlanda» y 
los cueros de estas vacas los aderezan los naturales, de 



DIL ABCmVO DS W1HA8. 107 

la manera de las antas que se hacen en Flandes, y déllas 
se sirven para hacer calzado; y otros aderezan de dife- 
rentes maneras, con que algunos de los naturales andan 
cubiertos; estos indios tienen al parecer alguna lumbre 
de nuestra Santa Feé Católica, porque señalan á Dios 
Nuestro Señor, mirando al Cielo, y le llaman Apalito, 
en su lengua, y que él es á quien conocen por Señor, y 
les dá lo que tienen; venian muchos hombres y mugeres 
y mños, déllos á que los santiguásemos el dicho religio- 
so y los españoles, y déllo mostraron recibir mucho con- 
tento; dijeron nos y dieron nos á. entender, por intér- 
pretes, que por allí habian pasado tres cristianos y un 
negro, y por las señas que daban, parescíó haber sido 
Alvaro Nuñez Cabeza de Vaca, y Dorantes, y Castillo 
Maldohado, y un negro, que todos ellos habian escapado 
de la armada con que entró Panfilo de Narvaez en la 
Florida; quedaron de paz y muy sosegados y contentos, 
y fueron con nosotros al rio de| Norte arriba, algunos 
déllos, sirviéndonos y acompañándonos. 

Caminando adelante, siempre hacia el Norte, por el 
dicho rio arriba, nos salieron á recibir mucha cantidad 
de indios, hombres y mujeres, y muchachos, vestidos y 
cubiertos de gamuzas, los cuales no supimos de que na- 
ción eran, por falta de intérpretes; y nos Irageron mu- 
cha cantidad de cosas hechas de plumería y de diferen- 
tes colores, y unas mantillas de algodón vareteadas de 
azul y blanco, que son como algunas de las que jtraen de 
la China; y nos dieron á entender, por señas, que otra 
nación que confinaba con ellos, hacia el Poniente, traían 
aquellas cosas para rescatar con ellas otras mercadurías 
que estos tenían, que á lo que pareció y dieron á enten- 
der, por señas, eran cueros de vacas y de venados ade- 



108 

« 

rezados, y ensenándoles metales relacientes, que en otras 
partes suelen tener plata; y otros de la misma calidad, 
qae llevábamos, nos señalaron bacía el Poniente cinco 
jornadas, y que ellos nos llevarían á donde babia gran- 
dísima cantidad de aquellos metales y mucha gente desta 
nación; y estos salieron con nosotros cuatro jornadas, en 
que babia veinte y dos leguas. 

Abieado quedado losdicbos indios, y caminando otras 
cuatro jornadas por el dicho rio arriba, hallamos gran 
cantidad de gente que vive junto á unas lagunas, que 
por medio déllas pasa el dicho rio del Norte; y esta gen- 
te, que serian más de mil indios é indias , que es- 
taban poblados en sus rancherías y casas de paja, nos 
salieron á- recibir hombres y mujeres y muchachos, 
y cada uno tray^ su presente de mesquital, que es 
hecho de una fruta á manera de algarrobas, y pes- 
cados de muchas maneras, que hay gran cantidad en 
aquellas lagunas , y otras cosas de su comida en tanta 
cantidad, que se quedaba perdido la mayor parte déllo, 
porque era mucha cantidad lo que nos daban; y el día y 
la noche, en tres que allí estuvimos siempre, hacían mi- 
totes y bayies y danzas á su modo, y al de los mexica- 
nos, díeronnos a entender, que había mucha cantidad de 
gente desta nación apartada de allí, y no supimos que 
nación era por felta de interpretes; y entre ellos haya- 
mos un indio de nación, concho, el cual nos dio a en- 
tender, señalando hacia el Poniente, que quínze jorna- 
das desde allí, había una laguna muy grande adonde 
había gran caiitidad de poblaciones y casas con muchos 
altos, y que había indios de la nación concha, poblados 
allí, gente vestida y con machos bastimentos de mayz y 
gallinas de la tierra y otros bastimentos en gran cantí- 



DSL ARCHITO DI INMAA. 109 

dad» y se ofreció de nos llevar a olla; y porque nuestra 
de rrota bera seguir por bajo del Norte a dar socorro á 
los dichos religiosos y a los que con ellos quedaron, no 
fuimos á la dicha lagqna; en esta ranchería y paraje, hay 
muy buenas tierras y de muy buen temple, y cerca de 
donde hay vacas y ganados de aquella tierra, y mucha 
caxa de pie y vuelo, y minas, y muchos montes y pastos, 
y aguas y salinas de muy rica sal, y otros aprovecha- 
mientos. 

Caminando el propio rio arriba» fuimos por él desde 
el parage de las lagunas de suso referidas» sin hallar nin* 
guna gente, quinze jornadas por donde había mesquíta- 
les y tunales y montañas de piñales de pinas con piño- 
nes como los de Castilla, y sabinos y cedros, al cabo de 
las cuales, hayamos una rancheria de poca gente, y en 
ella, caniidad dé jacales de paja, y muchos cueros de ve- 
nados laobiea aderezados como les que traen de Flan- 
des, y cantidad de sal blanca y muy buena, tasajos de 
venados y otias cosas de baslimenlos; y los dichos in^ 
dios nos recibieron y salieron con nosolros» y nos lleva- 
ron do.s jornadas de alli a las poblaciones, siempre si- 
goieodo el dicho rio del Norte; y desde que entramos 
en él, siempre fuimos siguiéndole el rio arriba, llevando 
una sierra de la una parle del rio y otra de la otra, las 
cuales están sin arboledas en todo el camino, hasta que 
llegamos cerca de las poblaciones que llaman del Nuevo 
México, aunqne por las riveras del rio hay gran cantidad 
de alamedas, y por partes,. cuatro leguas, en ancho de 
loe dichos alamos blancos; en las riveras desle rio, y des* 
de que entrañaos en él, no nos apartamos hasta llegar a 
las dichas poblaciones que I laman del Nuevo México; y 
en las riveras del dicho rio, en muchas partes del cami- 



lio DOCUMKlfTOS imÉDITOS 

no, hallamos muchos parrales y nogales de Castilla. 
Ya que estábamos en las dichas poblaciones, prosi* 
gttiendo el dicho rio arriba, en dos dias hayamos diez 
pueblos poblados, riveras de este rio, y de una y otra 
banda junto a él, de mas de otros pueblos que parecian 
desviados, en que pasando por ellos parecia haber mas 
de doce mil ánimas hombres y mugeres y niños; pasan- 
do por esta provincia nos salieron a recibir, de cada 
pueblo, la gente del, y nos llevaban a ellos, y nos daban 
cantidad de gallinas de la tierra, y mayz, frisol y torti- 
lias, y otras maneras de pan que hacen con mas curio- 
sidad que la gente mexicana; muelen en piedras muy 
crecidas y muelen mayz crudo, cinco o seis mugeres jun- 
tas, en un molino, y désta harina, hacen muchas dife- 
rencias de pan; tienen ca^as de dos y tres, y cuatro al- 
tos, y con muchos aposentos en cada casa, y en muchas 
casas déllas, tienen sus estufas para en tiempo de invier- 
no; y en las plazas de los pueblos, en cada una déllas, 
tienen dos estufas, que son unas casas hechas debajo de 
la tierra, muy abrigadas y cerradas de poyos dentro 
déllas para sentarse; y asi mesmo, tienen á la puerta de 
cada estufa, una escalera para abajar, y gran cantidad 
de teña de comunidad para que alli se recojan los fo- 
rasteros; en esta provincia se visten algunos de los 
naturales, de algodón y cueros de las vacas, y de ga- 
muzas aderezadas, y las mantas las traen al uso de los 
mexicanos, exceto, que debajo de partes vergonzosas, 
traen unos pañetes de algodón pintados, y algunos déllos 
traen camisas, y las mugeres traen sus naguas ¡de al- 
godón, y muchas déllas, bordadas con hilo de colores, 
y encima una manta como la traen los indios mejica- 
nos y atada con un paño de mano como toalla labra- 



DIL AIlCBtVO 1» IMÜIAS. 111 

do y se lo atan por la ciotora coa sos borlas, y las na- 
gaas son qae sirven de faldas de camisas á raiz de 
las carnes; y esto cada ana lo trae con la más ventaja 
qne paede, y todos así, hombres como mujeres, andan 
calzados con zapatos y botas, las suelas de cueros de va- 
cas y lo de encima de cueros de venados.aderezados; las 
mujeres traen el cabello muy pemado y bien puesto con 
sus moldes que traen en la cat)eza, una de una parte y 
otro de otra, en donde ponen el cabello con curiosidad, 
sintraer ningún tocado en la cabeza; tienen en cada pue* 
blo sus caciques conforme á la gente que hay en cada 
pueblo; así hay los caciques, y dichos caciques tienen 
sos caciques, digo, tequi latos, que son como aguaciles 
que executan en el pueblo los que estos caciques man- 
dan, ni más ni menos que la gente mexicana; y en pi- 
díendo los españoles á los caciques de los pueblos cual- 
qnier cosa, llaman ellos á los tequitatos, y los tequitatos 
publican por el pueblo, á voces, y luego acuden con lo 
que se les manda con mucha brevedad; tienen todas las 
piatnras de sus casas, y otras cosas que tienen para bai- 
lar y danzar, así en la música como en lo demás, muy 
al natural de I09 mexicanos; beben pinole tostada, que es 
maiz tostado y molido hechado en agua, y no se sabe 
qae tengan otra vevida ni con que se emborrachen; tie- 
nen en cada uno destos pueblos, una casa donde llevan 
de comer al demonio; y tienen ídolos de piedra, peque- 
ños, donde idolatran; y como los españoles tienen cruzes 
en los caminos, ellos tienen en medio de un pueblo á 
otro, en medio del camino, unos cuecillos, á manera de 
haooiilladero, hecho de piedras, donde ponen palos pin- 
tados y plumas, deciendo^ va allí ha de poxar el demonio 
y á hablar con ellos; tienen sementeras de maiz^ frísol y 



112 D0G0llIinO8 uiímtos 

calabaza y piciete, ea gran cantidad de riego y de tem- 
poral, con muy baenas sacas de agua, y que lo labran 
como los mexicanos; y cada uno en su sementera tiene 
nn portal con cuatro pilares donde le llevan de comer ¿ 
medio día y pasa la siesta, porque de urdinario están en 
sus sementeras desde la mañana hasta la. noche, al uso 
de Castilla; ea esta provincia alcanza muchos montes de 
piñales, que dan piñones como los de Castilla, y muchas 
salinas; de upa parte y de otra del lio, hay una legua y 
más de cada banda, de arenales, natural tierra para cojer 
mucho maiz; tienen por armas, arcos y flechas macanas 
y chínales, que las flechas son de varas tostadas y la 
punta déllas son de perdernal esquinadas, que con ellas 
fácilmente pasan una esta; y los chimales son de cuero 
vaca, como adargas; y las macanas son de un palo de 
media vara de largo, y al cabo de él muy gordo, con que 
se defienden, estando dentro de su casa. No se entendió 
tubiesen guerra con ninguna provincia; guardanse sus 
términos; dieronnos aquí noticia de otra provincia que 
esta en el propio rio arriba por la propia orden. 

Salimos desta provincia después de cuatro dias que 
en ella eslubimos, y á media legua del distrito délla, ha- 
llamos otra que se llama la provincia de los Tiguas, que 
son diez y seis pueblos, que el uno déllos se llama Pun- 
ías, que es adonde hallamos haber muerto los indio» de 
esta provincia á Fray Francisco López y á Fray Agnstin 
Ruiz y á tres muchachos y un mestizo que Íbamos á fa- 
vorecer y traer, adonde hallamos relación muy verdadera 
que estubo en esta provincia F<*ancÍ8C0 Vázquez Coro- 
nado y le mataron en ella nueve soldados y cuarenta ca- 
ballos; y que por este respeto habia asolado la gente da 
un pueblo desta provincia; y desto nos dieron razón los 



ML ABcnro Bi Minas. 113 

Datvrales desto^ pueblos, por seSas que entendimos, 

esta e^Qie, enleiuSeodo qoe íbamos alif, por haber 

Dsoerlo á los frailes y á castigarlos; antes que llegásémoa 

á la provincia, se fueron á una sierra qné está dos leguas 

del río, y procoramos de traerlos de pac, haciendo para* 

ello flMcbas diligencias, y no quisieron venir; hallamos» 

en sus casis gran cantidad de maiz, frísoles y calabaia», 

muchas gallinas de la tierra, y mochos metales de difé-' 

rentes colores; y algunos pueblos de esta provincia, y las: 

casas déllas, mayores que los de la provincia que ha«^ 

biamos pasado; y las sementeras y dispusieron de la úer* 

ra, pareció ser todo uno; no pudimos saber que tanta 

gttie eran ésta, por se haber huí<k>. 

Poes como hubiésemos llegado á esta provincia de 

loe Tiguas, y hallado maertos á los dichos religioQps y 

al mestiso é indios que con ellos quedaron, en cuya bna^ 

ca haviamos ydo, tuvimos algún movimiento de volver-; 

DOS á la Nueva Vizcaya de donde habíamos salido; pero 

como allí nos dieron los indios noticia de otra provincia 

¿ la parteóle Oriente, dijeron que estaba cerca; y pare* 

ciéodome que toda aqneUa tierra era miiy poblada, yj 

qae cuanto más entrábamos en ella hayábamos mayores > 

pobladones, y que. nos recibían de paz, connderé que' 

era buena ocasión la que se me ofrecía para servir á Sa 

Mageslad, viendo y descubriendo aquellas tierras tan 

Doevas y apartadas, para dar noticia dallas á Su Mages- 

tad, sin que Su Mageslad hiciese gastos ni costas en sa des- 

Gobrimiento; y así me determiné de pasar adelante, todo 

el tiempo qne las fuerzas ine bastasen; y habiéndolo coma- 

nicado con dicho religioso y soldados, y conformándose 

con midetermiikacion, continuamos nuestra jornada y de»" • 

cabrímieoio por Is 6rden qse hasta allí habíamos traído* 
Tomo XV. 8 



114 Bocomm aiá»nns 

En 68l6 paraje dicha, tobimea ootioia dft otra proviiip 
qde por la parta ét Orieato, ealé das jomad»' do aala» 
prariaaia» qae ae Uama de loa Nagoaa; y dexaodo afe 
nal eo la preirínda dtefaa, me pafii para Ha» eos éoa 
aioHipafferoSy doade llegié eo dos diaa, ea la caal haM 
ooia pueblos, y ea éllea gran caniidad da gtole^ q/m ai» 
parece había mea de cuareota mil iaimaa, entre hom* 
baea y*miigereft y niioa; aquí no alcáBzaa ni iíenea w^ 
mf 06 que correa» y fueaies de que ae sirven; y tteneo 
muchei maíz y gallinas de la tierra» y bastimentoay otras* 
ooaaa como eo la provincia aotes de ésda, en macbaabon* 
dBncia; y esta provioeia cotiGna oon laa vacas qoe llaman 
de Civola. y andan vealidos de los cueros de dichas ym^ 
oae, y de mantea de algodón y gamuzas, y gobiémanse 
como loadf laa provincias dichas de atoas; tíeoeü idolea 
OB que adoran como los demás dichos referidoa; hay áash 
pnsicioa de minas en las serva.iías de eslaprormotar» por 
qne caminando la vi á éUa, hallamos muchai artimonia 
por el camino ques doode ae aneleD hallar de ordinario^ 
metales rlcoa de plata» donde quiera qoe la hay; y en 
eata provincia hallamos metales en laa casas de tas ia^ 
dma» y ballamoa que aquí habían muerto uno de loa re» 
ligíosos que entraron con Francisco Sánchez Chamuac»* 
dav que se llamaba Fray Jhoao de Santa María» el cual 
faaiiia entrado en compañía de los demás religiosos y 60 
compaiía del dicho Fraoeisoo Sánchez Chamuscado» y 
seddades» el cual mataron» antes que el dicha Fraoeisoo 
Sánchez Chamuscado saliese á la tierra de pu» j loa 
trujimos de pa£» siu tratarles nada deseas nmerlee; dte»' 
Toaoms de comer» y babiendo^ visto la díspomckni 4» la 
tíectai nos salimos délla; ea tierra de muehoa moolm dn 
piñales con püoaes de Caatíllai» y sabínasp j noa volti-^ 



BV4KSUI8. 

■M^dl real y rft) dét^'Kofte^ de&áonée habiaroM salidoi* 
UfvgadHí ati veolv tubimos odioíti de^ oira provincia q«a 
irliaifltftesQMies; el ilo^M Norte ¡arriW, ena jornada^ 
CMOtae» legta» de» allí donde ttaiatttosei'neal, j ta» 
todoéU foímo^á la pro¥tacMf de>Ios>Quire8, y aotea qoB 
ih^éseiDOs á é\tí\ uoa ibgua^ nos- aalieroa á reccfbir ma*" 
dia^ cantidad diyífidioe di^pM/y qos^ rogaron Aiesemoa' 
á fosi peebloB) y béí fuMfo»^ donde iies* necibieron imif* 
biea, y noadiereiiieigwaaaiaiiitaa de algodón, y mucha» 
gelitúdai» y maiz, y de tod# kit demaa que tenian; la cual 
provincia, tieDefcíneo' pueblos donde hay mucha cantidad) 
de geate, (pie nos^ pareció había qui nze mil ánimas, y eti 
«tentó y vestidDs^ como ios' refarídoa en la provincia^ 
artes dé9la; son^ydolatraa, tiene» muchas símonteras del 
nk y otrasicosaa; aqu( haH8fHK>s una- urraca en una jala<^ 
há lo aatoral come las de Castilla^ y hallamos tirasoleí^ 
mnotloa de la China, pintado» con el sol y la luna y lás^ 
estiellae; aquí se tomó el altura, y nos bailamos en trein-' 
ti y siete grados y medio, derechamente, de bajo det 
Norte; y tubimoe noticia baoia el Poniente de otra pro^' 
viacia que está á dos jomadas de aquí. 

Salimos de la dicha provincia, y á dos jornadas, que* 
son cftiorce' legaas, hallamos otra provincia que llaman 
MfPomames, qne son cinco pueblos, que la cabezera sei 
dÍK, Siay; es* un pueblo muy grande que yo arndube conr 
mia coflipañeros, en que habia ocho plazas conmejora^ 
das casas de las referidas atrás, y las mae délias encala^» 
das y piatadas decolores y pinturas al huso mexicano; el' 
oeal dMio pueblo; está poblado junto á un rib' mediano^ 
qae viene -del Non te y entra en el rio del Norte referido;* 
}Fjanto>á aoa*sierra en esta provincia^ á lo que pareció^ 
iMiy csmtidadde gente, mas de veinte mil; ánif&as; aqjai 



119 Mcomirrot sammm 

Qos dieroQ maDtas de algodón y mochos bastimeoCos á» 
maiz y gallinas de la tierra, y pan de harina de maiz con 
macha cariosidad á sí en et aderezo de las v ¡andas cotno 
en lodo lo demás; y es genfe mas carkisa que las deatat 
provincias que liasta aqai hemos visto, vestidos y go» 
vierooi como los Jemas; aqui tubimos úoticia que había 
otra provincia hacia el Noroeste, y ordenamos de ir á 
ella; y en este pueblo nos dijeron, había minaa, allicer^* 
ca, en la sierra; y nos mostraron metales ricos déllas. 

Habiendo andado una jornada hacia el Norueste y 
como seis leguas, hallamos una provincia con siete pue» 
blos, que se llama la provincia de los Emexes, donde 
hay gran cantidad de gente,, que al parecer aeran como 
treinta mil ánimas; y en uno destos pueblos, por que loe 
naturales significaron era muy grande y estaba en la mi^ 
rania el padre Fray Bernardino Beltran y alguno de loa 
soldados, les pareció que era pqca fuerza la que lleva* 
bamos para ir á tan gran pueblo; y así no le vimos, fior 
no dividirnos en dos partes; es gente como la de atrás» y 
con tautos bastimentos, traxe y govierno; tienen ydalos» 
arcos y flechas; y las demás armas de las provincias do 
suso referidas. 

Salimos de la provincia dicha, hacía el Poniente, trea 
jorhadas, como quinze leguas, y hallamos un pueblo qno 
se llama Acoma, donde nos pareció había mas. de aeis 
mil ánimas, el cual estaba sentado sobre una peiia alta» 
que tiene mas do cinquenta estados en alto, y en la pro^ 
pía peña, tíefie hecha una escalera por donde suben y 
baxan al pueblo, qne es cosa muy fiierte, y tienen cía-* 
ternas de agua, arriba, y muchos bastimentos enserrae- 
dos dentro del pueblo; aqui nos dieron aduchas maotáa 
y gamuzas, y pedazos de cintos de loe cueros de las vsh 



DB. ÁiaDVÓ Dft 1MD1A8. 117 

de Cibota, aderesados como los aderezan en Flaodes, 
7 mochos bastimentos de maíz y gallinas; esta gente tiet 
na sos sementeras, dos leguas del dicho pueblo, en un 
rio mediano, donde atajan el agua para regar como rie- 
gan las sementeras, con mochos repartimientos de agua 
jaato á este rio, en una ciénega; cerca de his dichas so* 
monteras hallamos mucho rrosales de Castilla, con rro» 
aas, y también hallamos cevollas de Castilla, que se 
crían en la tí erra, sin sembralla^ ni beneficiallas; tienen 
las serranías de por alli cerca, dispusicion de minas y 
Riquezas, al parecer; las coales no fuimos á ver, por ser 
la gente de allf mucha y belicosa; los serranos acuden á 
aer¥ir á los de las poblaciones, y llaman á estofa, quere- 
chos; tratan y contratan con los de las poblaciones. He* 
▼andeles sal y caza, venados, conejos y liebres, y gamo* 
xas aderezadas, y otros géneros de cosas, a (rueque de 
mantan de algodón y otras cosas con que le satisfacen la 
paga el gobierno; y lo demás es como los de las demás 
provincias; y bicierónnos un mitote y bayle muy soiene, 
saliendo la gente muy galana, y habiendo muchos juegos 
de manos, algunos déllos, artificiosos, con viveras vivas, 
qoe era cosa de ver lo uño y lo otro; de manera que 
íios regalaron mucho con bastimentos y todo lo demás 
qae ellos tenian; y con esto después de tres dias, nos sa- 
binos de esta dicha provincia « 

Foimos caminando' cuatro jornadas, veinte y cuatro 
legoas bicia el Poniente, donde hallamos al cabo déllas^ 
ana provincia qoe son seis pueblos, y le llaman Amé, y 
por otro nombre Cíbola, en la cual hay macha cantidad 
de indios, que pareció habla más de veinte mil indios» 
donde supimos, haber estado Francisco Vázquez Coró* 
nado y alguaos capitanea de los que llevó consigo; y en 



ns nooinivinros* méntoi 

«8ta .provioóia, haUamos paestes jmito á tos .pueblMr 
ornees, y aquí altamos (res Jndtos iQn6tianos,t^(|ue adidqe^ 
nm llamar Andrés de Coyoacan y GBspitt' ;de México <A»* 
(onde Goadaiaxara, qoe dijeron diator entrado con él 
dicho Gobernador Fraoeisoo Yatspies <2oiroDedo, i^ tn^ 
forisándolos en la leogaa mesífiaM ¡que ya caaí ta («oim 
cAYÍdada; déstos» sópanos, que babia Uogado aUí el^dí- 
oboPrancisco Yazquec £oD6i5ado gr .sus capitanes, y q^m 
babia entrado allí Don Pedxo idia Tobar^ (eníeodo nalkm 
de ttsa alaguna grapde, de idonde deoían eitos mCttcaka 
bay nachas poblaisiones; y tu» dijeron babia en ftqiieHa 
tierra, oro« y que era geste vestida, qoe bralaa brastle- 
tasy oregeras de oro, y queeafcahao aesbnta jornadas id# 
alK, y que la geate del dicbo Coronado, babia ido dsM 
jeraa'das adelante jdesta ^pnoTtiicáa, y qae^e allise hdbMua 
iruelto, por 00 haber beltado agua, y se les babia Mw\m* 
dp el agua que Ua^r^ban; y aos 4ieron aems um^ fOQM^ 
aid^s de aquella s^lagw^ y riquozas qw iposeeo dos w- 
dios 4ue eo ella viven; y irnnqoe yo f elguoM de mm 
«ompaoero^, quisioic^ ir á .wta aiagiuia, otros no ^* 
Qieron acudir é.elia. £a etflS'piioviooie bidlaMPs grftOfMP* 
^dad de lino de Castillai, qpe rpfivQce )Se ^nia ^ea Ips»cm»- 
posain sembrallo^ y «os^difiron AiK^ba nolisít de le que 
bi^ia ea estas provtooias, 6 doade estaba ila^dicha tí»- 
guna grande, y de como ^bftbiim dado aquí, al dÁdlo 
francisco Vesquí CoirodBiiado y lé aii COMO, mnohO» «me- 
til6$4 y <|uto no toa búA%ñ beDefisiadepor no Maer Jide* 
vezos pana ello; y en esta proimicja da Cubóla, w iiB 
pDoblo que Uamao ^(|itm, ;el iifiko Ipacbe Fray Jtemri^ 
dioo« y Mígool Sánchez 'Yialenaíano jy ibq mjijeriGaitldb 
4e jáxneya, y láimo Sanchta, y nbgttd Saiwhes Menr 
do, ^96 bües: y>GffCigMrio flsittadsi ^firklábsl Sfoste 



f .iaan da Friai, qpa iban en «medtra oo«pttfi¡a, idix»> 
ron (f»e bb. qutt ian totver á la Ñu«va Vizcaya*, á 
dMde hai)iaai08 aaydb, ponqoe J»biao faayadov fde 
Fnooiaoo Vaaoines Coronado, ao habia baHáckii ero m 
plata, y ae baÜa vuelto; <\ne también éllos^ «e qoemá 
nuAvfM coana lo dijeron é hideM>n« Las oaatainbrea f «i# 

«m come lo8.de 1m provincias qoe dexamos atráa^y 
fBocha wtB^ y vistease úe oBaalas de algodón Üb 
oteas qoe parecen angeo ; aquí tobímos noticia de ^atam 
peoTinoiaa qoe eetáe báoia^el Pbniaate» 

iWmos aiMante á k dicba provimcia de bácta el Bik 
miente, onAro forneiias de á siete Icgna, y al fin déllfcs 
iHdiaiBos unaprofiocia qae ae llama Moheoe, ooa eíoÁ 
pi]d>los^ eii>qtte á naeatro pareoer, bay más da cinqoeotti 
■BÜ ánimas, y solea que ilegásemesé 4Ua, aes enviatoafll 
deairque noficéseskOsaliá^ sino qoe nos materiaa; jm^ 
oon B«e«e cealyañeros que quedaran conmigo, qae 
ate loan iiopea de Ibacra, Bernardo de Caim, Bie^ 
0a l^m da Luna y Gasfiar dq Luxasi, Franoisoq 
BarroÉp y Viedro Fecaaódei de Aloiadsa, Alonso Ai 
Sliraoda y Gee^orio Feraendea, y Joan Hernaaáes, 
ioimoa á la dicba provincia de Mabaoe , y Itevat^ 
SBioa ciento é iCinqdenta sodios de Ja pronocia de doo« 
da ssIsBBOs; 6 Ips dichos tras indios, ■Mmoaobs^ y 6 
«w iegua, antes que aegásemos á ta dicha f^ov'iñáá^ 
«ossatteros á rettbír ioás de dosmiiíodiM <»if|adoa^|ie 
iVÉtioÉíoaaos^^ y lesditax» algadas joyas ^ Ubvabnnmt 
db foco precio, y con Alas á enten(fer, que no ibátnosi 
Jmearies daoo; y^qoe los cabalios qoe Ueff abamos, Iqs 
^edrían matsn-^ .porque ^eraro oaalps, qoe biciesen ^ 
4aMm dbode h» métiesancn; y así lo bidama, y tiold- 
- w o flwdBi louttitod de indíps á recifairoos, ycobéUotlas 



120 MMOMÜITM máMTOS 

caciques de on paeblo ¿e esta provincia» qoe se liama 
Aguato; y nos hicieron gran recibimieaio, hechando ma^^ 
oba harina de mai2 por donde habíamos de pasar, para 
que la pisásemos, y todos, muy alegres, nos rogaron que 
fiíesemos á ver el dicho pueblo de Aguato, adonde yo 
regalé á los principales, dándoles algunas cosas qse He« 
yaba para este efeto; y en este pueblo, los principales 
del, despdchsron laego aviso á los demás pueblos de esta 
provincia, de los cuales vinieron Ioaprincipaile8,congraa 
cantidad de gente» rogándonos que fuésemos á ver y vi- 
sitar sus pueblos, que les daríamos mucho contento en 
ello, y asi lo hicimos; y vislo el buen tratamiento y dar 
divas que le di á los principales y tequitatos, entre ¿iloB, 
jontaroD, de la dicha provincia, más de cuatro mil madr 
tas de algodón pintadas y blancas, y pafios de roanos con 
sus borlas á los cabos, y otras muchas cosas, y metales 
aaulesy verdes que buscan déllos para pintar estas mantas; 
y «Eli nos dieron todo lo referido, y les parecia que era todo 
poco lo que hacian, preguntando si estábamos contentos. 
El sustento déstos, es coíuo el de los demás de las provin- 
oíaa referidas, escoto que aquí no hayampsaves de la tier- 
ra; aquí nos dijeron, un cacique yotrosindios, como ten? 
drán noticia de la dicha alaguna donde está la riqueada 
Oro, y lo declararon, ni más ni niénos que lo bnbian de- 
clarado los de la provincia antes de ésta; en seis días que 
aquí estubimos, visitamos los pueblos de la provincia^ j 
por entender que estos indios nos hacían amistadi d^ 
con ellos, en sus poblaciones, cinco compañeros, pana 
que se volviesen á la provincia de Amí, con el vagaje» 
y con otros cuatro que llevé conmigo; caminé dereciio 
hacia el Poniente, cuarenta y cinco leguas, én descubri- 
miento de unas minas ricas qOe allí me díeceo noücia ha- 



ro n WMáñ. , 121 

báf ooB giM8 <|M en la di€b« providoía mé diei'on para 
irá ¿ila, y laa bailó, y por mié nanos, deltas saqué me- 
tales, q«e dicen loa qae lo entienden, soá muy ricos, y 
que tieMD mucha piala; es lo más dótlo sierrado adonde 
están las minas, y camino para yr á ella; hay algunos * 
paebloa indios, serranos, tos coales nos salieron á reoi- 
kir en algunas partes con croies en la cabexa, y nos da^ 
han de lo que tenifrn para so sustento, y yo les regalaba 
oon algunas cosas que les daba; y adonde estaban las mi* 
ñas, la disposición de la tierra, es buena, y hay ríos y 
deaegas y montes, y á la orilla de los rios, mucha canti* 
dad de uvas de GastíUa, y nogales y lino, y xorates y 
maguelles, y tunales; y los indica de aquella tierra, ha- 
en sementeras de mais; tienen buenas' cosas; dixé* 
rooDOa, por senas , que detras de aquellas serranías, 
que no pudimos entender bien, qué tanto estarla de 
alliy corria un rio muy grande, que sigun las senas 
que daban, era de ancho, de mas de ocho leguas, 
y que corría hacia la mar del Norte; y que en la rivera 
déate rio, de una parte y de otra, hay muy grandes po- 
biacioiiea; y que paaaban el río con canoas; y que en 
comparación de aquéllas provincias y poblaciones, del 
rio, no son nada las i>roviooiaa donde al presente estaba- 
moa; y que había en aqueUa tierra, muchas uvas y nne» 
seo y morales; y darte parago, volvimos adonde había 
es¥ÍMÍo loa compaieros, que es setenta leguas, poco 
ama ó menos, de las dichaa minas á Amí; procurando 
YíAret por distinto canuao para nuejor ver y entender hi 
di^uaioíon de la tierra, y alté oamino mas lleno que el 
por donde habia ido á las dichas minas. 

Llegado que fui á la provincia de Amí, hallé en éUá ' 
á loa dichoa eincO compañeros que allí dejé, y el didio 



:.>i »• 



padre Fray Bernaliliao^ qae aiiii ooieelitbflai vodÉDúDO 
los compañeros; á todoa ldscMtes> 1m inéiús de laq/M* 
Ha provincia, bafcian dado lo que fnra su Buabtptp áMH 
Man wenMter» y él *oob liados soaathas, Ba;bol|$aflOQ mth 
An; y á raí y á miA coflopafteroaf» nos salteitÍQ; i tecihív 
los caciques, y nos dcairon OMicbeaiMistíflUHifds ó 
pora guias y cargas, y oaaodo de éUds uoa \deá\ 
mté Uoíepou muchas ofrtt»aMettt099 éioíeÉdo qué volvió» 
sanos allá oirá ves, y que flcnrásOiDoa lavclies .oa^tílktt^ 
porque asi lleaian á les eqpanoles; que per esta^iCaiim^ 
ttoibrabaQ mucfaomaiz aquel cEe, para 4M*kes éfi loe* 
mera todos; y desde esta proTiocfiai» sé yOlvi6 el paikto 
F«ay BernaldÍQO y las peiísonas que coa él haioiM qao^ 
dado, y coq élioa, diegoirío Eotuaúdez^ quebabía^aabí* 
do «omígo é ido plferaa, aunque los reqneri no lo Ueie* 
seo y ae quedaa^Q á boseer minas y olnai aprovecha^ 
míenlos enserricio de Su Magostad. 

Abiéodose ido eldiclio Fcay Bemaldhio coa saBcein* 
pañeros, yo con -ocho sotdados, volví eon deiomioMÍOB 
do ir corrieodo el rio del Noete arriba^ por donde ittdHO* 
mos entrado,' y después de haber andado diez joniadaá^ 
como sesenta leguas, á la ptxiviacia de los QQweSrdo«ttí 
eaminaaioa hacia Oricole» dos joroadaa^'de á seis legiun, 
doode hallamos una |nK>vincie de iodias que ae llaoia 
los Ubates, oon^oeo pueWos, doode los iodiosoos revi- 
bieron de paz y eos dteroBomohoa^baatímanlea, giaümoo 
de la tierra y maíz, y otnas eeaas; y de idlí foiraos á doB« 
oabrir unas oiinaa deqoe^tnbínao «otieía, 4a8 ouplea ha» 
Hamos dentuode doadias» aúdando:de nna.parté é/i^ira 
y sacamos metalea^rolocíeÉles» y boltimoa' á la fObla» 
eíOB donde habiainos ^lidop ia genle deatos >paeM€is es 
I, y nos ipátacíó bateia oopio veinte anl Aúii 



iMeme de loaotas ^e atgodon pialadas y YAntrn^j ¡get» 
flManaf eneros de las Vacas de<¡tbola, aderendaig g/i^ 
kiénuiaen por la kvdea que fes demás de aquellas pw* 
f ÍMÍas cofiDarraDas; «o aleanan rias; sírveose ét faen* 
tas yicieaegae; 4ieneii omcbos sMütesdatpiAaies, cedros 
jiftaAiioas; Usoeo iesioaias deitras yonfvoif gíoso adloa 
su «tos ptieMos. 

TÍDÍendo noticia que á aoa joraada de la dicha firo- 
«ncia, babta tolna, faÉses á ¿Ha» que eoo 4res «poéblos 
ittiy grandes que «os f areriA leadníán mas de cuaireiila 
lattiteisias» que se llaM la provincia de ka Xomos; aqoí 
jse oes quisieron dar de coaner ni adsoitirnos; fpor lo 
Mal, j .porque alfonos de mis compañeros eslabaa «ft^ 
larioQS, y que la geote era «neha, .y no nos podtasMi 
snateotor, det^mioamos 4b k satieodo; y ¿ ptinoipio ida 
Míq de oobeoia y tres aSos, tosMmes m indio de mM 
dioho pueblo para guia por olno oamioe del que babia* 
nipa llevado cubando fuimeSi entrando y medía legua tdb 
«s pueblo de la díohe ¡praviacia^ HaiMdo Ciqoiqee, ter 
Umms un río al eual Mnibramos de las Vacas; respeto 
fne caminando por él, seis joraadas» como treioto k>« 
gaaaj bailamos gran cantidad de vAcae de aquella. tierna; 
y .oainHiaDdo por diebo río, cieato y veinte legNftas baoiA 
la ferie de OrientOi al cabo de las aoales ballaipoí ivfla 
ilidieaqiieaivdabw^/l eaia; besan 4e pseiaa jasBiusa, da 
}0af«ale«, por lengua de los ialérpretes que t rai ee Mn , 
,aiipi«íi^ ^e estAbaaM» dAve jomadas del río 4e CesH 
€k$% .que nos pareció, seriaa ppoo mas da cuaceaM l0* 
gaas; if .atsaaeaamos al diobo rio 4^ CoacJMis, oca «Mr 
^Qs agmgas de.aivpyai y ciea^gea que fior allí bebía, 
i^doade bellAmos ameboe íodips ^aBamaei^ de oaf^aní y 
«a» Aiagiaa laaebo peaoado de muebes iaaaer««, y tanas 



124 DOOBUMTos mtonoá 

y otras fratás; y nos dabao'^caeros de las vacas de Gibo* 
la, y gamazas; y de alli salimos ai Valle de San Bartolo» 
mó, de donde ai principio babiamos salido yo y el padre 
Fray Bernaldino Beltran y los demás compaierosdesnse 
referidos; y hallamos que el dicho padre Fray Bernaldír 
no y sus compañeros, habian llegado machos dias habia^ 
¿ la dicha provincia de San Bartolomé» é tdóse á la villa 
de Gaadiana. 

todo lo de saso referido, víde por mis ojos; y es 
cierto, porque á todo me. hallé presente; y salí con al- 
gonos compañeros, y aun con uno solo algunas veces» 
del real, para ver y entender la dispncision de aquella 
tierra, y dar noticia de todo tíXo á Sa Magestad, para 
qoe provea lo que conviene en el descubrimiento y pací* 
fióacioñ de aquellas provincias, y en servicio de Dios 
Nuestro Señor y aumento de su santa fée católica; y para 
qoe aquellas gentes barbaras, vengan en conocimiento 
délla, y en ello, yo y mis compañeros, pusimos la dili» 
jencia a nos pusible y que se requiere en esta relación; 
y en los autos y dilíjencias que en la jornada hicimos» 
de que consta por testimonio con la autoridad que allá 
podicuos, y no todo lo que pasó se pudo escribir ni yo 
dar relación déllo |)or escrito porque seria nrtucha proli- 
jidad, por(]ue las Tierras y provincias que en esta jor- 
nada andiibimos, fueron muchas y largas, y vía reta aa- 
dabimos hasta llegar al principio de las provincias donde 
llegamos; desde el Valle de San Bartolomé hay mas dd, 
ducientas y cinquenta leguas, y de vuelta por dodde ve- 
nimos hay mas de ducientas leguas; de mas de que an* 
dubimos en descubrimiento de las dichas provincias, y 
por ellas de unas partes á otras, mas de trescientas le» 
unas, y por tierras ásperas y llaaas y lagunas y ciénegas 



BIL AmCBIVO m INMAS. 12B 

7 ríos, con mochos peligros y trabajos; y bailamos ma- 
cbas diferencias de lenguas entre los naturales de aqué- 
llas provincias» y diferentes tragos y nodos; y de lo que 
vimos y de lo que doy relaciones, lo menos que se en- 
tiende que hay en aquellas provínolas, porque andando 
por ellas tobimos noticia é información; de donde andii- 
bímos había grandes poblaciones y tierras muy fértiles, 
y minas de plata, y noticia de oro, y gente demás jnatí* 
cía; porque vimos y tratamos y tubimos noticia de gran- 
des poblaciones, que por ser pocos, yo y mis compane^ 
ros, y algunos dMIos no atreverse á ir adelante, no dea** 
cnbrímos mas de lo que refiero; y aunque, hacer, esto, 
senos ha tenido de demasiado atrevimiento, el cual tobi* 
moa, eLtcndiendo que en ello serviamos á Dios Nuestra 
Senfor y á Su Magestad; y para que déllo se tubiese al* 
gana lumbre, y ya que nos vimos en la ocasión no pier- 
délla, y con los modos, ¿ nos, pasibles, procuramos ver- 
lo y entenderlo todo, ynformaodonos de la verdad, por 
interpretes, donde los había y donde nó, por senas; j 
señalándonos los indios de aquellas proviucias coa rayas 
que hacían en el suelo, y con las manos, las jornadas 
que había de unas provincias á otras, y los pueblos que* 
había en cada provincia, pof los mejores modos que. 
podíamos, para entemtorlo; todas aquellas provincias 
aon de gente crecida y mas varonil que la mexicana, y 
sana, que no se entendió haber enfermedades entra* 
Míos; y las indíi^s mas blancas que las mexicanas, y genp 
te de buen entendimiento y pultcia; hay con buena traía 
de pueblos y placas, y casas concertadas, y que se en- 
tiende déllos, que cualquier cosa de puiteia la aprende^ 
ran con brevedad; y en aquellas provincias, en la mayor 
parle dcílas, hay mocha casa de pie y vuelo, coaqos f. 



!9B i wwMM W O » «fatroi 

liabres, venados j vacasr de aquella tierns y patos yáo^^ 
saves, y gruttas y faysaatt y otras aves; boeoaaiooDUIv 
ias da toda genero de arisoledas, salíaas y ríoa can mw* 
sha dívepsidadr. de pascados, y en lam»yor parle déitav 
tierras^ posdeo. redar eanrelas y carras y Imy pasleif 
BMiy bueaes para bs ganadte, y trerras para hacer bera» 
dades^ baeitas y sementeras de temparal y de regadlov^ 
HUiebas ánimas iricaff, de lascaalea truxe metales parar 
ensayar y ver la ley cfoa tieiMi, ó on iadto de laproviai^ 
eia de los Taños, y imH' india de la provincia de M^bo^ 
ea; porque ai en servido de Su< Magescad, se hainere de 
volverá bacer el deséabf imiento y poblazón de aqíielte 
pMrÍQcias, den algona lumbre dolías y de) camino por 
donde se ha* de ir, y para ello aprendan la lengua meji^ 
eana y otras lenguas; y en todo me refiero á los autos y: 
dttjeBoias que sobre ¿lio se hieieron,. por donde mas cla^ 
ro parecerá. la intención y volanlad cou qae en ladicbBt' 
javnada yo y mis companeros servimos á Su Magestadiy 
y las ocasiones justas qoe para éHo hubo para dbr no4fr» 
<Ba á So Magestad, en cnyo servicio deseo gastar mi vi^ 
da y hacienda. Hize esta relación en las minas de Siaata 
Bárhotd de la Gobernación déla Nueva Vizcaya, en fio 
del mes de Otubre de mil é qaioientos é ochenta étnaa- 
afios, habiendo llegado al Valle de San Bartolomé» quea- 
de la dicha jurisdiccioa, á veinte de Setiembre del díchor 
aio; que este día acabamos de llegar de la dicha jonMK 
d«i--^Antonio Despejo. -*-Entre dos rubricas. 

Muy poderosa 8efior.**^Franoisco Díaz de Vargas, 
westro aiguacil mayor y regidor de la ciudad de los An^ 
gdl9s-de la Nueva Espa&a, diré que por lo que ha a»* 
tendido por la notida* primera que* se halló en la casa Me 
hfif UfarntezuaM* de IMéxico, qnande se ganó aquel reino 



BR 

duque ttte (Kcbo Rey y ms meoúdaaos, ciilgín». Iduiaii 
80 origen y prmoífio» d^las oeoionee f poblaciones quoM 
m Aibatxo del Iforle á I» partea diri Pontentev qaes I» 
qo» tfgor» UhouoM iw proviáciM de Saa Felipa del 
Nwfo México^ por h coat e) Marqiiáe dri Valle, prex 
taiul¡6 daaedbtlllá , y fué por la mat .del Sur fcaata dar É 
kk áttiforoíav een aiQoha y bwaa femé y armada^ y na 
pwó de allí por loa aaofragtoa é- ihfer lumaa que tubof 
par lo cual solo ladbo e?ídeoeio da los puertos y gpioleo 
de aqiieHaa partes y costa da la dicha mar dbL S«a, é^ 
qaelodaa aquellas aaciones de indios, que por attí habiav. 
IwiiD ffesnudoa, satbajea y sin bastimentos ni caseriaa^ 
j tedia aqoeRas tierras nuy pobreade metales de oro j 
plata, y las costas de la nar, pcd>re» y ato perlásv eoaoO' 
ea ellas se pensaitm bailar; de la aeguadar noticia qaei 
dieron Alvar Nofiea Cabeza de^ Baca, y Andrés Doraalaa; 
y Castillo Maldeaado y Esteban» negro»* que solo* eatoa* 
qaatro eacoparen de loe seiscientos hQait)ve9' y armada 
qae Panfilo de Nanraez llevó para la Floridií^ y rio do^laa 
fihlmas, M donde dio al travez y se perdió toda; y estoa. 
dichos cuatro, eotrAndose ppr la tierra adentro dotedi^ 
cha Florida» hacia la tierra díebade San Felipe del Nocn 
vo México, atrsrvesaron hasta dar en la costa del mar 
d^Sor kácia la provincia de Gulidcaa» y de alli vimeroo 
aparar á la dicha Nueva ISapaía^ ea la eoal ámott no»» 
tÍBía que mocha de la lierra que habían visto y andado^ 
hera poblada de mucha gente y bastimeiitos» y traxeron 
mais lalegoiHas de piala en polvo» y unos caseabehes dei 
oro, bloque los indios lea dieron en présenle, diciendo 
qao tes hablan habido derresgate de (i^troa indíoa y po0« 
Uaciones quo estabeo U (térra más adentiso» e» anas koM 
gmaa y rio salado; per lo eoal el Yisorrey Don. Aaioam 



128' Mcmnirroft mÉHTot 

de Mendoza yovió á Fray Marcos de Nica, lego de la ór» 
den de San Francisco» con alguoa geolé, y al dtobo ne» 
gro Esteban, para gaia; y porque entendía algo de ia* 
lengua de los indios de las provincias por donde habían 
pasado para que el dicho religioso entrase la tierra aden<» 
Iro y certificase lo que habia, el cual . llegó hasta lo que' 
primero se había visto» y aio ver lo^demás adelante, se* 
volvió» porque los indios lé flecharon y mataron al dt»; 
cbo negro Esteban; y la nólioiá que dicho Fray. Marcos 
dio» fué haber visto mucha gente aunque desnuda y po* 
bre. Esta nueva y otras que de ciertos indios que habian 
venido de hacia aquellas partes^ y por la noticia de otros 
religiosos que habian por aquella parte hecho eatradaB, 
dejloa cuales algunos déllos mataron los indios» certificaron 
las de antes» y causaron quel dicho Visorrey Don Anto- 
nio de Mendoza ynviase como inyió por tierra» al 6o* 
faernador Francisco Vázquez de Coronado» con seisoién* 
tos hombres» y un campo en que fueron más de dos mil 
personas y otros tantos caballos y ganados mayores y 
minores en gran cantidad» y atravesó por lo que agora 
llamamos Culiacaii; y de allí por todas las montanas de 
indios desnudos hasta dar en los Valles de Señora y'd^ 
árbol ponzoñoso» y Á dar á l()s Valles de Corazones» don*» 
de quedó poblada una Villa de .más de cien vecinos es- 
pañoles con el capitán Diego de Aloaraz, y pasó adelante 
el campo» hasta dar en los Valles de las Vacas; y de allí 
fué á dar á las siete ciudades qae llaman de Cíbola f 
otras provincias circunvecinas; y otros capitanes corrie- 
ron y descubrieron todo lo que de aquella provincia j 
partes dichas» hay» hacia la parte de la' dicha mar déL 
Sur» llevando guias de los mismos indios naturales de 
aquellas provincias; y los unos y los otros al cabo de doa 



DBL AaCBIVO DE IXDIAS. 129 

años» se volvieroD ¿ ia dicha Naeva España» anai por 
esfar la dicha Nueva España apartada de la dicha Uerra 
Noeva y de las poblaciones de españoles más de cuatro* 
cientas leguas por vía reta « aunque les pareció por el 
rodeo que habían llevado, estaban mucho más distantes, 
como porque en todo lo que se andabo se aliaron por los 
anos oi por los otros; habiéndose repartido el campo en 
siete á ocho capitanías, minas ni metales de oro ni de 
plata; y ensimismo la gente que en dos navios cod Mar- 
cos Raíz de Rojas y un Alarcon, invió el dicho Virrey por 
la costa del mar del Sur para ayud? de la dicha entrada y 
descubrimiento, los cuales habiendo corrido toda aquella 
costa hasta el río del Tizón, no hallaron gente de asiento 
ni de cosas, sino desnudos y pobres de mantenimientos 
y tierras malsanas y sin metales de oro ni de plata; y ansi 
se volvieron también á la dicha Nueva España, y en este 
tiempo que pasó todo lo suso dicho, fueron muertos en 
ana noche el dicho capitán Diego de Alearas y los ciento 
hombres que con él quedaron poblados en los dichos Va- 
lles de Corazones; que solo bbo que escapó, una yndia sa 
amiga, traxo la nueva á la dicha Nuera España. Demás 
de esto, el Governador Francisro delbarra, que pobló á la 
Naeva Vizcaya y todas las mismas délia y de las Chía* 
metta y San Martin y otras muchas, entró con arta ge&« 
te, soldados y mineros viejos, por aquella parte, buscan* 
do poblaciones y minas por todas las serranías; y ha- 
biendo topado con la gente desnuda serrana délias y con 
algunos metales, pobló dos Villas entre Santa Barbóla y 
el dicho Cnliacan^ y de allí revolvió sobre la parte del 
Norte hasta que dio en los Valles de les Vacas; y por 
haberse acabado la munición y bastimentos , se voU 
vio por diferente parte qae había . entrado, y aunque 

Tomo XV. 9 



130 DOGOfENTOS UOEDITOft 

siempre fué hallando gentes , heraD indios desnudos, 
y sin poblaciones fundadas , y sin bastimentos ; y si 
algunos babia, heran pocos y en pocas partes ; y toda 
la tierra , sin minas ni metales , de oro ni plata, y ha- 
biendo vuelto á donde dejó pobladas las dichas dos Villas 
con el capitán Antonio de Betanzos, las despobló al cabo 
de dos años, por dos cosas; la una, porque los indios 
que con su industria y maña se habían reducido á la ley 
evangélica y al servicio de Vuestra Real Corona, se rre- 
velaron y alzaron, subiéndose á la serranía, haciendo 
grandes daños de muertes en la genle españoles é indios, 
amigos y ganados, y apretándolos en las dichas villas 
con guerra continua , y que hera imposible volverlos á 
sugetar y traerlos de paz; y lo otro, porque las minas 
que labraban no heran por fundición de mucha rriqueza; 
y después de todo esto, por la noücia que algunos 
religiosos que con celo de convertir algunos indios á tas 
cosas de nuestra santa fée católica, aunque algunos les 
costó las vidas, los que volvieron de entre ellos que en- 
traron hacia la parte de Pranuco y Florida, dijeron, ha- 
ber sabido y entendido de la' gente rrayada y otras na- 
ciones desnudas, que por aquella derezera hacia al Pro- 
niente habia muchas jentes y poblaciones desnudas, 
casas de dos y tres altos, y que usaban vestidos, por 
lo cual, habiéndosele dado noticia déllo al Virrey Conde 
de Coruña, imbio á Fray Agustín de Ayamonte y otros 
dos rreligiosos, y por. caudillo á Francisco Sánchez Cha- 
muscado y otros ocho soldados y otras gentes de su ser- 
vicio, que llevaron con bestias y ganados^ para que en- 
trasen y supiesen y entendiesen, qué gentes y tierra 
hora aquella; los cuales, habiendo pasado por las gentes 
desnudas y rrayados, y por despoblados, fueron á dar 



DIL ABGfflVO DE IlfDIAS. 131 

« 

á la población y cíadades donde eslubo el cumpo del di- 
cho gobernador Francisco Vázquez Coronado, llamadas 
Cíbola, qoe estos nombraron San Felipe de Nuevo Mé- 
xico, habiendo caminado desde México hasta Santa Bar- 
bola, ciento y sesenta leguas, y de allí á dicho Nuevo 
IMéxico, más de otras trecientas y cuarenta leguas, por 
donde ellos fueron; aunque como está dicho, por vía 
rreta no hay tantas; y habiendo visto las dichas pobla- 
ciones y Hanos y vacas déllos, se volvieron á la dicha 
Nueva España, al cabo de casi un año que de alli salie- 
ron y traxeron grandes metales, que dijeron heran de 
unas minas qoe hayaron en la tierra poblada de aquellas 
ciudades; y estos metales se fundieron, y se halló que 
teoian plata arta, y dijeron al dicho Visorrey, que habia 
otras mucíhas minas y metates, y mochas - poblaciones 
de poeblos de casas dé dos y tres altos, y gente vestida 
y desnudos, bastímiento^; y dejaron en la dicha tierra 
los dos religiosos, á los cuales mataron los indios dichos; 
y el caudillo Francisco Sánchez Chamuscado , murió allá 
de enfermedad; por otra parte. Fray Pedro de Heredia 
y Antón Despejo, con licencia de la justicia de Santa 
Barbóla, y otros diez y siete y una mujer y otras 
gentes de so servicio, con bestias y otras ganados, 
fueron á descubrir las provincias dichas de San Fe- 
lipe del Nuevo México^ y habiendo llegado á las ciu- 
dades y poblaciones donde llegó el caudillo Francisco 
Sánchez Chamuscado, y viendo que lá tierra hera pobre 
de metales, tubieron división si se volveriati 6 pasarían 
adelante, y al cabo la mitad de la gente se volvió de allí, 
y el dicho Antón Despejo con la otra mitad, pasó ade- 
lante más de sesenta legitas, á lo qoe dize, y alió que 
toda aquélla tierra estaba poblado de mucha gente vés- 



132 DOCUMENTOS IHlíiDITQft 

tida y de pulida, y caserías fuertes; y aunque procuró 
metales y minas de oro y plata, nunca en lo que andubo 
de ida y vuelta, halló que losobiese, y dexó en aquella 
tierra los fuelles y aderesos que llevaba para beneficiar 
los metales; ni tampoco la gente que se volvió de la po- 
blación de las primeras ciudades que volvieron por di- 
ferente camino, hallaron metales ninguno. 

Y considerando el dicho Frabcisco Diaz de Vargas, 
por' estas rrazones rreferidas, que pues hombres de tan 
buen entendimiento y tan esperimentados en cosas de 
conquitas y nuevos descubrimientos, como fueron el di- 
cho Marqués del Valle y el dicho Visorrey Don Antonio 
de Mendoza y otros muchos caballeros que con tanto 
cuidado procuraron hacer aquellas entradas y poblacio- 
nes, pues no permanecieron en ellas, debió ser conoscer 
la pobreza de la tierra, en loque toca á metales de oro 
y plata, y muy necesitada de bastimieqtos» y que la ma- 
yor parte déUa, questá poblada de gente, es idomíta y 
bárbara y revelde, como lo son lod chichimecos, los 
cuales será imposible traerlos ni sustentarlos de paz y 
en pulicfa y poblaciones, por ser nasctdqi y criada sin 
rregalo de vestidas, ni cosas, ni estar hechos á labrar y 
cultivar las tierras, y que se sustentan de las frotas y de 
las cosas que matan; y ansi por vivir tan araganes no 
pueden ni quieren llevar el yugo de la servidumbre y 
trabajo de labrar y cultivar \éñ tierras, y los que más 
hacia la dicha provinf^ia de San Felipe del Nuevo México, 
están en los llanos de las Vacas que á estos indios lia - 
man Querechos, tampoco tienen casas , sioo que como 
xitanos, andaa en cuadrillas y capitaniais, sustentáodose 
con las vacas que matad síin usar pan, sino sdlo carae é 
yervas; y se visten con los cueros de las dichas vaóas 



/ 



DSL ARGBIVO VE UCMAft. IS3 

qoe matan, y destas usao hacer tiendas y pabellones, y 
«e andan Iras el ganado et ¡avierno en los montes, y el 
verano en ios llanos, llevando todos sos fardages y ca« 
midas cargadas en perros medianos que no ladran; y esta 
gente lal es» de las condiciones y suerte dicha, y mas ba- 
lientes, y que serán tan malaey peores de sujetar y traerlos , 
á policía; y qneaonqoe hallaron las dichas ciudades de 
gentes pobladas' con caseríos de dos y tres altos; y que 
usan de andar vestidos y labrar y cultivar las tierras y 
asar de otras pulícíiis y fuerzas, para se amparar de sus 
enemigos y conservarse, y son de mas razón que las de- 
mas naciones que son las poblaciones que después acá se 
ban vuelto á ver estas mismas; esto está tan distinto y 
apartado de la Nueva Bspaña, que hay mas de cuatro- 
cientas leguas, por donde se ha caminado, por los qne 
mas en breve y derechos han ido, y por la mar del Nor- 
te ni por la mar del Sur, no se le halló sercania para^ po- 
der conservar tierras tan apartadas, aunque sean fobla* 
das de muchos indios; pues tenemos espiriencia el tra- 
bajo continuo y grande que se tiene, y lo mucho que 
onesta, de fuertes y presidios de gente que V. A. tiene 
en sola cinquenla leguas de tierra de guerra qne hay 
desde México á las minas de los Zacatecas, cuanto mas 
lo sería en tan largo camino de gente y tierra de guerra 
y despoblados, aunque hubiese mnobas riquezas; las 
cuales causas y otras, debieron moverles á las personar 
8Q60 dichas á no poblar ni hacer asiento en aqu^la tierra. 
Por lo cual le paresce al dicho Francisco Díaz de Var- 
gas, que de echo no se hiciese esta jornada con mucho 
nftmero de gente, sino con poca, se volviese á ver lo 
descubierto y se pasase adelante, á ver y descubrir mas 
tierra y gente si la hay ó se puede hallar, según la notá-^ 



134 DOCUIIKIITOS UliDlTOe 

cía que los naturales de aquellas provincias dan» de que 
adelante dóllos, está un grao rio de agua salada, que á lo 
que algunos quieren discir, aunque las cartas delmarear 
dejasen esta presunción ques el estrecho de los bacallaos 
ó brazo de mar que podría entrar de la una (i de la otra 
costa, que cuando cualquiera cosa destas fuese» seria 
cosa importantísima para la dicha jornada; y en aqueate 
rio y otras lagunas que con él, dizen, que hay, setisan 
por muchas gentes que hay pobladasi canoas y piraguas, 
y que esta gente tienen oro y plata; y esta es la parte y 
lugar de donde se entiende proceden los culguas mexi- 
canos, y adonde los cascabeles de oro vigo que se dieron 
á Alvar Nuñez Caveza de Baca, como está dicho, se res- 
cataron allí. Y deseoso el dicho Francisco Diaz de Var- 
gas de se emplear en cosa que tanto importa al servicio 
de Dios Nuestro Señor y enzálsamiento de su santa fe 
católica y conversión de tantas ánimas» y al servicio y 
acrecentamiento de vuestra real corona, laofresce servir, 
entendiendo que en ello acierta con su persona, en ha- 
cer esta jornada á su costa, espensa y mincion, y de sus 
deudos y amigos, y personas, que para el efeto hubieren 
de ir en la foritia siguiente. Que mediante Jeauchisto 
Nuestro Señor y su bendita Madre, yrá con el nombre y 
cargo que V. A. de presente fuere servidlo, con cíoquea* 
ia ó sesenta personas para el ser vicio, de las cuales, y lle- 
var requas y Otras vestías de car|;o, ea que bayan muni- 
ciones y peCrechas de guerra, bastimentos y otras cosas» 
y ganados caballar y vacunos y ov^unos y cabrunos y 
otros severnan á juntar mas dei^iento y oinquenta perso- 
nas, y llegará á la dicha provincia de San Felipe de Nue- 
vo Méx.ico» y pasará . otras doscientas leguas de tierra 
mas adelante, por la mejor noticia que tubiere, basta sa- 



DIOL A9€UY0 PS I1IDU9. 135 

ber y eoteDder y ver, lo que en toda aquella tierra hay; 
y qoe ai coDÍorme á las causas y razones que V. A. le 
diere, no coovioiere qoe aquella tierra se pueble, ni él 
86 detenga á ello, allá volver á dar de todo cuenta y rar 
zon al Yisorrey de la dicba Nueva España, para que la 
¡avie á V. A.; y si conviniere conforme á loque V. A. le 
mandare, aliando el cumplimiento déllo que la dicfaa tier- 
ra se pueble, el dicho Francisco Díaz de Vargas poblará 
y hará asiento con la dicha gente en la parte y lugar que 
mas fuere, y coaviniente -fuere, y dará aviso al dicho Yi- 
sorrey para que con caudillos, le inbie gentes que vayan 
á la dicha entrada y población, los cuales habrá muchos 
qoe hayan á su propia costa y mincion, sin que á Yuea^ 
Ira Alteza le cueste de su real hacienda cosa alguna; y en 
el ínterin, procurará con los religiosos que llevare, ins- 
truir y doctridar ios naturales de aquellas provincias en 
las cosas de nuestra santa fé católica, y atraerlos á la 
obediencia y vasallage de vuestra real corona. 

Y habiéndose de poblar la dicha tierra, se ha de en- 
tender que debajo de las condiciones que Y. A. tiene 
concedidas á los que fueren á ser nuevas entradas y des* 
cubrioaientos y poblaciones en las Indias, como está de- 
clarado por la provisión y cláusulas qoe en ella están in- 
corporadas, que su fecha es en el bosque de Segovia á 
trece dias del mes de Julio de mil é quinientos é sesenta 
étres anos, eso misqio se entienda estar capitulado y con- 
cedido al dicho Francisco Diaz d6 Yargas con el titulo de 
Adelantado, y en todo lo demás; y ansí mismo, para las 
personas que con él hubieren ido al dicho descubrimien- 
to, y después se le inviaren por el dicho Yisorrey ó Au- 
diencias de aqoelles partes, ó qoe ellos se hayan dentro 
de dos años de como se le inviare la primera gente, para 



136 IKICUIIBNTOB INÉDITOS 

que con iodos ellos pueda el dicho Fraacísco Díaz de Var- 
gas, usar y hacer todo lo que V. A. tiene concedido por 
la dicha su real provisión y ordenanzas y condiciones 
en éila incorporadas; y demás de todo ello» pueda repar* 
lir las salinas de sal, y ganado vacuno ^ue hay en aque- 
lla tierra. 

Solo pide el dicho F^rancisco Diaz de Vargas que 
V. A. le provea, de sus atarazanas de la ciudad de Se- 
villa ó en la ciudad de México, de sesenta quintales de 
pólvora y sesenta cotas, murriones, corazas y armadu- 
ras necesarias, para un hombre; y sesenta mosquetes, y 
arcabuses, y seis tiros pequeños de campo de bronce; y 
que para iodo lo susodicho y lo que mas convenga, para 
asiento con V. A. 

Porque con lo que, ansi ofresce el dicho Francisco 
Diaz de Varsas, corresponde á lo que 8U3 antepasados 
an servido á vuestra real corona, especialmente, Gonza- 
lo Diaz de Vargas, su padre, que fue coaquistador de la 
Nueva España, en muchas partes, siendo capitán, ha- 
ciendo muchos y muy señalados servicios, especial, en 
oficio de visitador general de aqael Reyno y en otros 
oficios calificados; y él, ansimismo, en las ocasiones que 
se han ofrecido, ha servido nua vez en oficio de capitán, 
y oirá de alferex lúayor, y otra de maese de campo, de 
cinco capitanias, por orden del Visorrey Don Martin 
Enrriquez, y de la Audiencia de México; y fecho despa- 
cho de la Armada de las Islas Felipinas, y en oíros car- 
ij;os de justicia y gobierno de rrepublica^ y para la dicha 
jomada es lengua mexicana; la cual algunos indios que 
86 han hallado en aquella t¡erri\ hablan. 

Y quando las causas y razones quel dicho Francisco 
de Vargas da/y lo que se ofresce ha hacer» no fue- 



MCL AMJÉTfO Bl MMAS. 137 

reo tan bástanles, ni las que cod vienen al rreal servicio, 
suplica humildemente se rreciba su voluntad, que ésta 
jamas faltar^ para lo que fuere del ministerio y servicio 
de V. A« como su muy leal y humilde vasallo; y suplica 
66 le dé testimonio de este ofrecimiento, y lo que á ello 
86 proveyere. — ^Francisco Dias de Vainas. — ^Entre dos 
rubricas. 

Muy Excelente Señor .-^Manda Vuestra Exelencia á 
Rodrigo do Rio de Losa, dé su parecer sobre lo qué será 
necesario para hacer la jornada del descubrimiento del 
Nuevo México y provincia de San Felipe, encumplimien- 
lo de lo que Vuestra Excelencia me manda devaxo el 
parecer de Vuestra Excelencia á quien mejor que yo lo 
entienda, lo que yo siento, conviene, es lo siguiente. Ya 
por otro parescer he dicho á Vuestra Excelencia que 
para hacer socorro á los rreligiosos que allá quedaron, 
que dicen son ya muertos, y para reconocer y ver la 
tierra, bastaban cien hombres, y por lo menos ochenta; 
ya este parescer cesa asi, por tener Vuestra Excelencia 
noticia que á los rreligiosos martirisaron los indios. 
Agora la jomada ha menester mas prevención, asi de 
gente como de otras cosas á ella necesarias, porque de* 
hemos entender, los naturales délla, esta van de guerra; 
y áendo mucha gente como dicen los dichos soldados 
que de allá vinieron, no sea de ir con tan poca gente que 
á los naturales délla les sea ocasión en bellos pocos de 
acométenos; antes por el contrario, convenía llevar fuer* 
xa de gente para dos efetos: el primero para que los na- 
turales de aquella tierra, viendo mucha fuerza de gente, 
aunque ellos tengan animo de ofender á los que fueren, 
pues debemos entender, estaran con este proposito, el 
ver es mucha la gente española que va, y que ellos con- 



138 Docmunros nmitoB 

tra tanta faerza de gente no han de poder rresistir, se 
les qaite la osadía de acometellos; por que ciempre me 
parece se ha de procurar y estorbar, venir en rrempU 
miento; aunque me paresce será forzoso hacer algún 
castigo en ios que mataron ¿ los rceligiosos, especial* 
mente en los movedores de este delito» para qoe sea ñe- 
ro el castigo hecho en ellos, para que otros no se atre- 
van á hacer otro tanto; este castigo me parece sera for- 
zoso hacelle, por que sino se hace y la tierra se puebla, 
será entender los naturales, estimamos en poco á los rre* 
ligiosos; y asi se debe entender los ofenderán, y no se- 
rán solos los muertos éüos, pero á otros muchos harán 
lo mesmo y no solo á ellos, pero ¿ los soldados que con 
algún descuido andu hieren en trollos, y para estos dos 
efetos de qnitalles la psadia de que na salgan de guerra, 
y hacer algún castigo oon mafia, es forzoso vaya fuerza 
de gente española bastante para ello, y para que si se 
desvergonzaren, sean ellos poca gente para ofender á 
los españoles, y puedan ser ellos ofendidos de nuestra 
nación y atropellados délla, para que con buena rrepn- 
tacion, que á los principios se cobre por los españoles, 
cesen en los naturales de aquella tierra, los atrevimien- 
tos adelante. 

Lo segundo, conviene que vaya fuerza.de gente, por- 
que si la tierra descubierta no fuere tal cual se entien- 
de, es, puedan quedar afli poblados algunos, y los de- 
mas puedan /pasar adelante de los llanos de las Yacas y 
Quivii-a, y descubrir y ver la tierra; y si fuere tal, la 
gente y plata y oro, poblalla, y arrimando á alguna de 
las costas del Norte 6 del Sur, con el aderezo que % l)e<- 
vare para ello, iiacer algún nabio y dar noticia á Vues- 
tra Excelencia á á Su Magostad á España, conforme al 






D«L Amoanro n iiims. 139 

coraodo qne obiere; por qad se <)ebe eoteoder, que en 
tierra tan larga y ancha, como se dyae, es esta, que se- 
gún se platica» llega hasta el estrecho que está junto á 
la gran Cbioa, en cincuenta y síet^ grados» que no puede 
ser sino que halla cosas notables en éHa; y endescubrilla 
y poblalla, entiendo yo, seria mucho servicio á Dtoe 
Noestro Seoor y ¿ Su Magostad, ademas que se podrá 
evitar que otras naciones de franceses ó ingleses lutera- 
808, ñola ocupen, que sería mucho daño para todos es- 
tos Bey nos de las Indias. 

Para este efeto que Vuestra Excelencia he dicho, 

convemá, vayan por lo menos, trescientos hombres de 

« 

á caballo, bien aderezados y armados; cada uno destos 
soldados, conviene no lleve menos de siete cabalgadu- 
ras, y siendo posible, las cinco, mulares, y las dos, ca- 
ballares, para las armas; destas siete bestias, las tres 
han de ser de earga, y la otra para la caballería del sol- 
dado, y la otra para el mozo, y los dos caballos para las 
armas; entiendo, esta gente, con este aderezo de armas 
y caballos, podrán poblar la tierra y ver lo de adelante, 
y Uevaiido menos bestias, irán.cortos de posibles, los sol- 
dados, para andar lo qujs conviene; porque semejantes 
jornadas, gastan muchas bestias, como yo lo tengo por 
esperiencia de muchos años. 

Allende del herrage y clavo de herrar que llevaría 
c%da soldado deslos, será forzoso que de parte de Su 
Magpestad se lleve pera cada soldado de los que fueren, 
tres docenas de herrage, y el clavo de herrar, doblado, 
y qoe este herrage» no se les dé, hasta llegados al nuevo 
descubrimiento del Nuevo México; en las salidas qne se 
hicieren, el qne fuere por cabkza irá dando á cada uno 
lo que le bastare para la jomada; porque si se les dá loe- 



140 DOQÜIIIIITOS IMIDiTOft 

go a cada soldado lo que le cabe, estioiaran en pooo el 
perdéllo, y aaotel jugalto, y dallo; y acaece que suelen 
tener pocos, el herrage de todos. 

Para cada soldado y su mozo, es necesario se lleven 
cuatro docenas de pares de zapatos de baqueta, para 
que se les den poco á poco, en tiempo de necesidad; el 
calzado es forzoso, porque muchas veces, por falta del, 
y del herrage y munición, se han dejado de proseguir tas 
jornadas; y Su Mageslad deja de hacer de una vez» las 
jornadas, y las hace de muchas, con pérdida de tiempo 
y de su Real haber. 

Para cada arcabucero, es menester media arroba de 
pólvora^ y una arroba de balas, que se lleve ansimesmo 
de respeto, allende de lo que los soldados llevaren. 

Para cada soldado, será necesario, que en Santa 
Barbóla, Su Magostad les mande dar el bastimento si- 
guiente: cuatro quintales de harina y dos quíntalas de 
bizcocho, que los lleven en sus tres bestias de carga. 

A cada soldado dos tocinos. 

A cada soldado, una arroba de quesos. 

La carne de vaca, se ha de llevar en pié, la cantidad, 
conforme, á la gente que fuere; y siendo mucha, es me- 
jor para que quede alguna en las poblaciones que se hi- 
cieren. 

* 

Dos oficiales de herreros que entiendan aderezar ar- 
cabuces y hacer clavazón, porque si el uno se muriese ó 
se quedare en alguna población, el otro pase adelanté. El 
aderezo de fragua, limas y fuelles necesarios» 

Cuatro pares de rrejas para, arar y bueyes que va- 
yan con el ganado. 

Clavazón para hacer dos nabípa pequeños, fragatas 6 
bergantines, el uno mayor que el otro, para que si fuere 



DBL ARGBIVO DK INDUB. 141 

necesark» hacerse ó para pasar algan brazo de maro rio« 
para dar noticia á Vuestra Excelencia, á Su Magestad se 
pneda bacer» porque en tan larga distancia de tierra, 
como se espera, se ha de andar, el volver por tierra^ 
será de mocho trabajo y pérdida de tiempo en que se 
podría perder alguna buena ocasión; de mas que para 
venir por tierra es menester mucha gente en tan larga 
distancia, y será posible no la haber, para quedar y ve- 
nir; y por mar, poca es bastante. 

Dos carpinteros que entiendan el hacer nabios, y el 
aderezo de hazuelas y escoplos, y barrenas y sierras; y 
lo demás necesario para el efeto de su carpintería. 

Des pilotos que lleven estrolabios, cartas de ambas 
costas del Norte y del Sur; y lo demás necesario para sn 
oficio de la mar y tierra. 

Un oficial para hacer brea. 

Otro oficial para hacer xarcias. 

Cuatro mediorrivadoquines, qae no pesen de doce 
arrobas arriba, cada par. 

Fuelles y cañones, y alcrevicez para la fragua y 
para fondir. 

Bestias mulares, para llevar todos estos pertrechos 
qoe han de ir por cnenta de Su Magestad y encargados á 
sos oficíales para que den cuenta déltos, y no dispongan 
de todos ellos, sino fuere por orden y mandado de sa 
capitán. 

Allende de esto, lo principal es necesario que Vues- 
Ira Excelencia mande, vaya, quien en lo espiritual aco- 
da asi & la dotrína de la gente de guerra como de los 
natnratea; y para que poedan quedar en las poblaionea 
que se hicieren, y para pasar adelante, los rreligiosos 
que fueren para este ministerio, será forzoso qoe Voes- 



142 DOCtniKIfTOS míditos 

Ira ExceleDCia ó Su Magestad, les mande dar todo lo ae* 
césario de ornameotos, imagines, y lo deiñás que los que 
fueren han de haber menester, en tan larga jornada; y 
bestias para que lo lleven. 

Algunos rescates para ganar la voluntad de los na- 
'turales. 

A la gente de guerra que ha de hacer esta jornada, 
me paresce se hayaran sin sueldo, con que Su Mages- 
tad les haga merced de ennoblecer su persona y enco^ 
mendalles los naturales para ellos y para sus sucesores, 
y estancias y tierras, y libertad para algún tiempo en 
los quintos rreales del veinteno; y para que la tierra se 
pueble, que no se les imponga pecho ni alcabala, ni 
sisa, por. cien anos, estas encomiendas; se entiende, que- 
dando para Su Magestád las caveteras, y puertos, y sa- 
linas; y haciendo Su Magostad esta merced á los que 
fueren, entiendo que se hallaría jente má» noble y de 
más vergüenza y posible que haga la jornada; y ya que 
no sea á cumplimiento, á los tres cientos hombres, será 
de más efeto la gente qne fuere, porque irán con más 
ánimo; pues se atreven á gastar sus haciendas, qne no, 
si fuesen á sueldo de Su Magestád; porque en gente que 
va á sueldo, siempre hay que gozar del interesé de la 
paga, la más de la gente es de poco momento. Eslo es 
lo que yo siento debajo del mejor pareoer de Vuestra Ex- 
celencia, y de quien mejor que yo lo entienda. — ^Rodrigo 
de Rio de Losa. — Entre dos rúbricas. 

Muy Excelentísimo Señor. Manda Vuestra Excelencia 
diga lo qne siento acerca del socorro qne Vueátra Ex- 
celencia quiere hacer á los religiosos que qaedaTOft ea el 
nuevo descubrimiento, que dicen el Nuevo Méxioo; y 
dice Vuestra Excelencia que no hay borden de Su Ha- 



DIL ABOnVO DK IKOÍAB. 143 

gestad para hacer jornada ni conquista basta cónsul- 
tallo con Su Magostad; y que tan solamente, la hay, 
para socorrer ¿ los rreligiosos, si son vivos; y si lo son, 
ver las noticias que tubiesen en aquellas comarcas; y si 
hay plata en la tierra, y si fiíera tal la tierra poblada, y 
dar á Vuestra Excelencia aviso; y si fuesen muertos los 
religiosos, procurar ver la tierra ya vista, .y sus comar- 
cas y minas, y traer rrelacion cierta, de qué fuese de 
todo, y bolverse para que Vuestra Excelencia Id de á Su 
Magestad. 

Para solo el efeto que Vuestra Excelencia pretende, 
me paresce debajo la mejor determinación de Vuestra 
Excelencia y parecer de quien mejor que .yo lo entienda, 
del e Vuestra Excelencia mandar, vayan con algunos 
rreligiosos, cien hombres, y por lo menos, ochenta, lo 
menos pudieran ir; pero será á mucho riesgo, y el prin- 
cipal, á que no sean poderosos, para ver lo que Vuestra 
Excelencia pretende; porque si lo que Dios no quiera» 
los rreligiosos que allá quedaron, los hao^ los indios 
muertos, ha de estar toda la tierra de guerra, y estando 
la tierra de guerra, siendo la gente mucha como se dice, 
no solo menos gente que la que á Vuestra Excelencia di- 
go, irá á conocido peligro de morir, ó volverse sin poder 
ver nada, porque los naturales les han de defender el tra- 
tar y andar por la tierra; pero Iqs cien hombres correrán 
mucho rriesgo y se verán en mucho peligro.. 

Lo otro, ya que los rreligiosos, siendo Dios servido 
sean vivos, han de haber entendido de los naturales, los 
secretos de la tierra, y para verlos será forzoso haya 
mediana fuerza de gente, porque sí no la hay, sería po- 
sible, viendo los naturales que la gente es poca, se des- 
bergonzasen y los acometiesen, y too fuese de efolo la 



144 DOGDMBIfTOS IHÍDITOS 

ida; y de esto tenemos esperíencia, por que yo lo be 
visto» y pasó en la jornada qneyo hice por los valles de 
Omosa con el gobernador Francisco de Ibarra, que des- 
pués que los indios nos vieron metidos la tierra adentro» 
nos acometieron de nocbe pensando acabarnos , y nos 
forzaron á volver por unas sierras adonde nos pusimos á 
peligro de morir de hambre por no nos hallar poderosos 
para volver por entre los enemigos» con ir quarenta y 
cinco soldados; y á Francisco Vázquez Coronado, se di* 
cerque habiendo poblado en Señora ó Valle de Corazo- 
nes, una villa, y habiendo dejado á los naturales de paz, 
hiendo que el Francisco Vázquez estaba la tierra adentro, 
los naturales acometieron á los españoles que allí queda- 
ron, y dexó, y mataron algunos déllos, y los demás sa« 
lieron huyendo; y cuando volvió, halló sio gente la villa, 
y la tierra alzada; y esta osadia de los naturales, debe- 
mos entender, la tendrán, porque el demonio los infil- 
tra en ello, por ver que si se puebla de cristianos aque- 
lla tierra, se le quitan sus ganancias de las almas, que 
mediante Dios se salvarán y ha de procurar no per- 
déllas. 

Quanto á lo que Vuestra Excelencia manda, lo que 
yo siento es, lo que á y uestra Excelencia arriba he di- 
cho; y sea Vuestra Excelencia servidor de advertir, que 
á mi entender, lo hasta agora descubierto, no debe ser 
mucha la gente que se ha visto, viven, ni en aquel para- 
ge entiendo la debe haber, por que si la obiera, habien- 
do andado al rededor déllo, los capitanes y gobernado- 
res, Francisco Vázquez Coronado por la costa del Sur, y 
por la Florida, Soto, en un tiempo, y Francisco de Ibar- 
ra, después, por mas arriba, la tierra adentro, que Fran- 
cisca Vázquez Coronado; y ansí mesmo. Cabeza de Vaca, 



I 



DKL ARCHIVO DX UfDUS. 145 

Dorantes» y Castillo Maldonado, y el negro, que atrave* 
saron la tierra desde la costa de la Florida basta la del 
Sor á Culiacáb, y un portuguez que quedó con un-frayle 
en Cuybira, cuando Francisco Vázquez Coronado hizo su 
joinada y atravesó á lo largo la tierra desde Cuybira baé* 
ta Panuco; todos estos, según se dize, no hallaron la po« 
blácion que agora se ha hallado, de adonde se debe en- 
tender, que lo naevamente descubierto, no debe ser mu- 
cho, porque si lo fuera, no puede ser menos, sino que 
tailCos como'harA andado la tierra obieran tenido noticia 
ddlto, poi" ser la tierra, como se dice, angosta, de meaos 
dé dosciéoífes legáas de ancho; esto' se entiende, en cuan- 
to á la gente, que en cuanto á las minas, como los natu* 
raté^ úú las labran,' bien seria posible haber muchas y 
muy ricas, y no se tener noticia déllas; y debajo desto» 
la Jornada que agora tiene algún nombre y buena opi- 
nión, y siendo poca gente, no podrán ver adelante, pa- 
sados los llanos de las Yacas y Cuybira, la tierra, lo cual 
seria al contrarío si fuese agórá mucha gente; por que 
el que la llevase á su cargo, habiendo gente bastante 
para quedad y pafa pasar adelante, procurará por su re- 
putación, armar la gente que llevare, y pasado Cuybira, 
ver todo lo que hay y le sea posible en algunos años; y 
entiéndese que encierra tan larga como es esta, según se 
platica, y tierra de plata, que se descubrirán mayores 
cosas y riquezas, así de gente como de plata, de adonde 
se siga hacer á Nuestro Señor, muy gran servicio, en la 
conversión de los naturales y á Su Magestad Jo mesmo, 
en descubrílle y poblalle estos sus reynos, y aumentar aú 
real corona y reales rentas; y perdida esta ocasión y nom- 
bre que agot'a tiene esta jornada, si lo que Dios no quie- 
ra, biene á no ser tal la noticia que Vuestra Excelencia 
Tomo XT. 10 



146 DOCCMXNTOS INÉDITOS 

tiene, así de gente como de piala» no viéndose la tierra 
adelante de Guybira, quedará la jornada y lo de adelan* 
te, con tan poco crédito, qne para siempre se puede en- 
tender, no habrá quien quiera hacelta ni la apetecerán, 
así de parte de Su Magostad como de sus vasallos; por 
que la opinión común ha de ser, que es todo poco, de lo 
cual se seguirán dos danos, que serán, quedar los natu- 
rales que aquella tierra habitan, sin lumbre de fee, por 
no haber quien los industrie en ella; y el otro, de parte de 
Su Magestad que perderá el interés espiritual y temporal 
en sus reales rentas que se le podrá seguir; y haciendo** 
se la jornada con la fuerza que á Vuestra Excelencia 
digo sino oviera buen efeto^ estará Su Magestad des- 
engañado para adelante; esto es lo que yo siento debaxó 
el mejor parescer de Vuestra Excelencia y de quien me- 
jor que yo lo entienda. — Rodrigo Rio de Losa.-^Entre 
dos rúbricas. 

Nuevo Méjico. 

\ 

Relación breve y verdadera del descubrimiento del 
Nuevo México, que descubrimos nueve compañeros que 
salimos de Santa Bálbola, en compañía de tres rreligio- 
nes de la orden de San Francisco. 

Salimos de Santa Bálbola en seguimiento de nues- 
tro viage, todos los dichos nueve compañeros, solo con 
intención de servir á Dios Nuestro Señor y á Su Mages- 
tad, plantando el santo evangelio donde hallásemos co- 
modidad y la divina magestad nos encaminase; salimos 
á cinco de Junio de mil é quinientos é ochenta é un años, 
caminamos desde que salimos de Santa Bálbola treinta 
y un dias, por tierra de gente desnuda, chichimeca, que 



üiL iBOBiyo DE nroiAS. 147 

noti»e qae comer, sino es rayses y tanas ^ gente moy 
pobre; después de lo cnal, siguiendo nuestro camino^ 
dejamos esta gente y seguimos nuestro viage, y camina^ 
mes die£ y nueve días sin poder ver ninguna gente ni 
cosa viva, con hartos trabajos y desconsuelos, y al fin 
déllos, fué Nuestro Señor servido, de nos deparar un in* 
dio desnudó, víspera de Nuestra Señora de Agosto, que 
por señas, le preguntamos, donde había mayz, y él nos 
rrespondid, que una jornada de alli, hallaríamos mays en 
cantidad, y esto fué por dos ó tres granos que le enae* . 
namos; y que babia mudio, y nos señaló, que andavao 
bestidos de la color de nuestras camisas, y que tenían 
casas, y todo esto por senas y señales que hacía en la 
tierra; de lo qual nos holgamos en extremo, porque yba- 
mos ya con necesidad de bastimentos; y alli detubimos 
al dicho india» tres dias, por que nos llevase adonde de- 
cía; y asi nos llevó, y hallamos ser verdad todo lo dicho» 
porque á veinte é un dias del mes de Agosto, descubri- 
mos un pueblo tjue tenia quarenta y cinco casas de dos 
y tres altos; y asi mismo descubrimos, grandes simente- 
ras de maíz, frísoles y calabaza, donde dimos muchas 
gracias á Nuestro Señor, por nos haber deparado reme • 
dio de bastimentos; y así entramos en el dicho pueblo, 
todos nosotros, bien aderezados , apuesto de guerra para 
si fuese menester aunque délla- no llevábamos proposito» 
sioo con paz y amor, atraer la gente al gremio de núes* 
tra santa fée católica; y en medio de nosotros llevába- 
mos tres religiosos con tres cruzes en las manos y al cue- 
llo; y asi entramos en el dicho pueblo, y no hallamos': 
persona alguna, porque no nos osaron aguardar por j;io i 
saber que cosa fuésemos por nos haver ir en los caba-/;, 
Iloa armados; y visto esto» nos salimos luego del *dioho< • 



148 DOGDMiiiTos amónos 

paeblo y caminamos entre milpas^ cerca de media l^oa; 
y,Iu^;o hallamos y descubrimos otroa cinco pueblos, y 
en un raso, asentamos nuest^ro real y acordamos de qo 
pasar de alli hasta traer aquella gente de paz y que foe^ 
semos amigos; y acabo de dos dias, vino un cacique 
con tres indios á reconocer qué gente hé ramos, y por 
señas nos saludamos los unos á los otros, y se llegaron 
á •nosotros, y les dimos hierro y cascabeles y naipes y 
otros juguetes, y asi los hicimos amigos, y fueron á lla- 
mar la demás gente, y bino en grao cantidad, á noa 
ver, diciéndose unos á otros, que eramos hijos del Sol; 
y nos dieron mai2, y frisóles y calabaza, y mantas de aU 
godo», y cueros de las vacas, adovados; y estubimos 
allá entre ellos, cuatro diasy y en este tieiúpo, nos infor* 
mamos déllos por senas, que adelante habia grandísima 
suma de pueblos, y á los lados y dende alli, camioamos 
cincuenta leguas el rrfo arriba donde en él y á los ladosj . 
como á una jornada, descubrimos y bimos y paseamos» 
sesenta y un pueblos, poblados todos de gente vestida, 
y loB dichos pueblos, muy en buen logar, llanos y en 
baena tierra, y las casas, juntas, con sus plazas y callea, 
todo por muy buen orden; tienen gallmas de la tierra», 
que crian; pareciónos á todos, que los sesenta y un pue- 
blos que vimos y estubimos, habria mas de ciento y 
treinta mil ánimas, toda gente vestida; dexámos de ver 
en aquella dicha provincia, mas de otros tantos pueblos» 
de los mayores, por no poder ni atrevernos ir á éUos; 
cójese mucho algodón en ellos; el padre Fraí Bernaldino 
BeAtran, de la orden de San Francisco, que entró agora» 
después de nosotros, diez meses, á con Antonio Despe- 
jo, con qoinie soldados, trae por nueva, que descubrió 
cinoo ipueblos en la dicha provincia, que tenían mas de 



DEL ABlCmyO DI INDIAS. 149 

ctaquenta mil áuimas; dierooles dos mil mantas de algo- 
dón en éUos, y luego descobrieroa otros once pueblos 
de mocha gente, según traen noticia; dierooles nbtioia 
de una muy grande laguna de muchas poblaciones y 
gente, y que en 6Ha andan en canoas, y que en las proas 
traen de color de latón, unas bolas grandes; dan por 
DUeva, va Antonio Despejo con ocho compañeros en 
esta demanda de la laguna; de todo esto dará entera y 
copiosa relación el padre Frai Bernaldíno Beltran. 

Descubrimos» asimismo, los dichos nueve compañe- 
ros con los tres padres religiosos, como treinta leguas á 
un lado de los dichos pueblos, grandísima suma de vacas 
eorcobadas, y encima de la espaldilla tienen un codo de 
corcova; hay mas de doscientas leguas, sncesibas; dé- 
llaSy no sabemos lo que toman en ancho de tierra; es ga- 
nado no muy bravo, corre poco, es mejor carne de co- 
oaer que ladesta tierra, y es ganado mas crecido, que 
no éste desta tierra. 

Asi mismo descubrimos en la dicha tierra, once des- 
cubrimientos de minas con vetas muy poderosas, todas 
ellas de metales de plata, que. de los tres déllos, se truxo 
el metal á esta ciudad, y se dio á Su Exceifencia; él lo 
mandó ensayar al ensayador de la casa de la moneda, el 
cual, los ensayó, y les halló al un metal, déllos, á la mi- 
tad de plata; y al otro halló, á veinte marcos por quin- 
tal, y al otro cinco marcos; todo lo cual me remito al di- 
cho ensayador, que lo que el dijere; no hay mas. Descu- 
brimos, asimismo, en la dicha población, una salina muy 
rica de, mucha sal granada y muy buena; de todo se tru- 
xo á Su Excelencia, la muestra déllo; tiene la salina cin- 
co leguas de box. Todo lo que dicho es aquí arriba, es- 
tamos muy prestos y aparejados, dándonos Su Mageslad 



150 DocuiUNTOft muiros 

licencia para ir á poblar y salvar tantas ánimas como ailí 
tiene cautivas el demonio, de l(v enseñar y dar berboad 
b^bo, como aquí lo referimos; y mucho mas, de que 
hay noticÍ£(, y déllo se servirá Dios Nuestro Señor, y la 
real corona verná en grande aumento, asi de vasallos 
como de sus reales quintos; porque después que los es- 
panoles ayan entrado en la dicha tierra, ademas de las 
minas que tenemos descubiertas, buscarán y descubrirán 
otras muchas; porque la tierra es muy aparejada déllas, 
y de montes, pastos y aguas; es tierra que toca un poco 
en fría, auhque no demasiado; es el temple como el de 
Castilla; y en el no^ poblarse con brevedad aquellas áni- 
mas que allí están, corren mucho riesgo; y á la real coro- 
na de Su Magostad verná gran daño como es notorio. — 
Philipe de Escalante. — ^Hernaudo Barrando. — Por man- 
dado del Ilustrisimo Señor Arzobispo de México, hize 
sacar esta relación desa original, con el cual concuerda. 
En México á veinte é seis de Otubre de mil é quinien- 
tos é ochenta é tres años. — Joan de Aranda. — Hay una 
rúbrica. 



DIL ABCHIVO 01 1IIUA8. 161 



EXPIEDIBRTO 80BU BL OFBICIIIIBNTO QUB HáCB FbaNCISOO 

Díaz db VABaAB, db ib al Nubyo Mizioo, t bbfibbb la 

HIBTOBTA DB B8TB BBSCUBBUÍIBNTO, CON BOOnHBNTOS QüB 

acompaSam. — Año de 1584. (1) 



Espediente y relación del viaje que hi%o Anto- 
nio de Espejo con catorce soldados y un religioso de 
la orden de San Francisco, llamado Fray Agustín 
Rodrigusz; el cual debía de entender en la predica- 
ción de aquella gente. 

S. C.R. M.— Aatoaio de Espejo, vecino de la ciudad 
de MéxicOi dice quél, h¿ qne pasó á la Nueva España, 
Olas de veinte y cuatro años» con intento deservir á Voes- 
tra Magestad; como lo ha hecho en todo lo que se ha ofre- 
cido; y últimamente» el año de ochenta y dos, celoso del 
servicio de Dios Nuestro Señor, y de Vuestra Magestad, 
entró hacia el Norte, camino del Nuevo México, con la 
ocasión que refiere en la relación que presenta con este 
memorialyé imbió á Vuestra Magestad con una carta suya, 
y llevó consigo quince soldados, con sus armas y caba- 
llos, y un fraile; todo ello á su costa; y entró por la tier- 
ra adentro, más de cuatrocientas y diez leguas de longi- 
tud, más. de tresciedlas de latitud, y descobrió y halló 
la tierra de que llevaba noticia; y en ella hubo todo lo 
contenido en la relación y pintura de que hace presenta- 
ción á Vuestra Magestad. Suplica sea servido demandar, 

(1) Archivo de Indias. PatrmOo, Est. 1*S CaJ. I."" 



152 ' DOGUIIXNTOS INÉDITOS 

« 

que se vea todo lo susodicho, y se le encargue el dicho 
descobrimienlo, pacificación y población de la. dicha 
tierra; y haciéndole la merced que suele, á conquistado* 
res y pobladores de tierras nuevas, y se obliga á hacer 
d dicho descobrimiento, pacificación y población ó su 
costa, sin que Vuestra Magestad le dé para éllp, cosa 
alguna; para \o cual dará en México fianzas bastantes. 
Suplica á Vuestra Magestad, mande tomar resolución en 
esto, con brevedad; porque ansi conviene al servicio de 
Dios Nuestro Señor y de Vuestra Magestad; por sacar 
de idolatrar tantos millares de ánimas; y porque en la 
entrada que ha hecho, deja en las más poblaciones, gra- 
tificados y obligados á los más principales, con promesa 
que volverá luego con mayores regalos; y si estos vinie- 
sen á faltar, como podria ser, si el negocio ae alarga, 
por ser algunos déllos, viejos, seria menester, después, 
nuevo trabajo, para ganar la voluntad á otros; demás 
desto, él entretiene á su costa los que fueron con él, con 
esperanza de que Vuestra Magestad se resolverá, brer 
vemente; que hará mucho al caso quéstos tales, no fal- 
ten; porque serán más á propósito para lo que se pre- 
tende, que no hombres nuevos y que nunca han visto la 
tierra, 

S. C. R. M.— Antonio de Espexo, vecino de México, 
suplica á Vuestra Magestad, mande remitir unos me- 
moriales que dio cerca del descobrimiento del Nuevo 
México, atento que es necesario brevedad, para mejor 
servir á Vuestra Magestad; porque de la dilación, resul- 
tará daño, demás del que recibe con los gastos que en 
esta corte está haciendo un yerno suyo. ; 

S. C. R. M. — ^Antonio de Espejo, vecino de la ciu- 
dad de MéxÍQC|, dice: que ya Vuestra MdgjQj^l^d ha aído 



9WL JkMCMTfO MB WhUS. 153 

Htfdrmado comfi él andovo y desoobríó bacía {la banda 
4el Norte, «in reioo grande qae llaman Nuevo México; y 
m el dícbo retiM> hjaM aaoe pro7ÍQCias, y tuvo noticia 
de miobaa más; y ooo las buenaa tnazas y modos que 
to?o, ae cDoaeryó eatre k» indioa, détios, once -meses 
regalando ¿ los caciques y, prípcipalea con algunas cosas 
que para él efecto llevó; y pcrrque entendió la calidad de 
la tierra y el proceder de los indios, le paresce que ha- 
ciéndole Vuestra Magestad, merced de encargarle la pa- 
cificación y población de aquel reino, lo hará de forma 
que se sirva Dios Nuestro Señor y Vuestra Magostad, y 
so consiga con éUa, lo que se ^pretende en la manera 
siguiente. 

Primeramente, ha de mandar Vuestra Magestad, que 
vayan a esta jornada en compañía del dicho Antonio de 
Bepejo, veinte y cuatro frailes de la orden de San Fran* 
CÍ8C0, p^ra que en las provincias que fueren poblando, 
vayan quedando á administrar los sacramentos; los coa- 
tes salaaiente b^n de ir á costa de Vuestra Magostad. 

ftem: ha de Uovar el dicho Antonio de Espexo, cua- 
tro cientos hombres, los ciento casados con • mugeres y 
hjjos, todos hombrea espertes en la gnerra de buena 
edad, los cuales ba de juntar en las minas de Zacatecas, 
ques ochenta leguas de la ciudad de México en el propio 
eamino por doode'deaea de entrar al dicho Nuevo Aéy- 
Do; y de alli todos juntos han de ir hasta las minas de 
Santa Bálbola ó vaUn de Sant Bartolomé, ques lo último 
qaestá pacífico en la Nueva Viicaya, hacia la banda del 
Sar; y la dicha gente ha de llevar cuatro capitanes qqe 
los .gobierne, y loe demaá' ofioialea necesarios. 

ítem: SQ ba de bacer de la dicha gentíe, cuatro oom- 
panMs qqe Jkan degu^dl^r la orden f^uienle. 



154 1K)CUMC1IT0S tnáDITOS 

El dicho Antonio de Espexo con uno de los dichos 
capitanes y cien soldados, se ha de partir adelante, en- 
trando por. la provincia de Conchos, qnes la primera; y 
de alli, derechamente, por la provincia de Pazagnates, 
hasta llegar á la provincia de Jumanas, que están cinco 
pueblos congregados en ella, junto al rio de Conchos, á 
donde ha de aguardar otra compañía que ha de ir en su 
retaguardia, cuatro 6 seis leguas mas atrás, hasta llegar 
á las lagunas que hace el rio del Norte; y á las otras dos 
compañías, les ha de quedar orden, entren por el rio de 
Vacas arriba, por la misma forma, que llegado á él, se 
camina derechamente hacía el Nor-Nordeste; y con la 
ultima compañía, han de ir cient carros que ha de llevar 
para la dicha jornada, cargados de bastimento y tas mu- 
geres de los casados; por oue no se sabe que pueden ro- 
dar carros por otra parle sino por esta; y esta compañía 
última, ha de ser de los cient hombres casados, las cua- 
les dichas dos compañías, han de ir á parar á un cerro 
pelado questá junto al dicho río de Vacas, cuarenta le- 
guas de las poblaciones; por que en esta parte hay buena 
comodidad de pastos y no hay población ninguna á don- 
de el dicho Antonio de Espexo ha de embtar la orden 
queatas dos compañías han de tener para pasar adelante; 
que este pasage está hacia el Nordeste y han de ir re- 
partidas en la forma dicha, porque los indios no entien- 
dan que lleva tanta gente y de temor no se huigan á los 
montes, de manera, qué no se • pueda conseguir lo que 
se pretende, qnes reducirlos á la ley evangélica sin 
guerra ni daño. 

Los dichos soldados han de llevar todos por armas, 
arcabuces, cantidad de pólvora y munición, cotas, escar- 
celas, espadas, dagas, alabardas, partesanas, dalles, y 



DIL ABCBITO IKB UnMAft. 155 

finaimente las demás armas qoe viere son neoesbrías: 
ocha piezas pequeñas de artillería parala casa real, faer- 
te qoe se biciere dokide mas comodidad se hallare donde 
han destar de guarnición ios cient hombres casados con 
sos mageres, hasta tanto que se bagan lOas fuertes; en 
los cuales se ha» de repartir cómo convenga. 

Han de llevar los.dichos cient carros, y para ellos, 
mil bueyes, para que puedan mudar é ir coa mas como- 
didad el dicho viage; de manera que haya para cada 
carro, diez bueyes. 

ítem: se han de llevar mil y^uas, las quinientas de 
ellas, ha de llevar el dicho Antonio de Bspexo, y los 
garañones necesarios; y las otras quinientas, baii de ir 
con la compañía que va en so retaguardia. 

ítem: ha de Uévar cuatro mil vacas y toros, las dos 
mil, ba de llevar adelante, y las otras dos mil, la compa- 
ñia que ha de ir en su retaguardia. , 

ítem: ha de llevar ochocientos caballos, los cuales 
han de llevar las otras dos compañías que han de ir por 
d rio de Yacas. 

ítem: ha de llevar cincuenta cajones de herrage ooa 
clavos y herramientas. 

ítem: ha de llevar cincuenta acémilas caladas de 
bastimento'; porque los carros que han de ir por el rio 
de las Vacas, han de llevar el matalotage neacjasario para 
todas las cuatro compwias. 

liem: ha de llevar la cantidad necesaria de vizcocbo 
y harina; ansi mismo, cantidad de ooíaiz para los cáballoB. 

ítem: ha de llevar cinco mil carneros y obe^, «los 
cuales han de ir en conserva, de las dos oompaikis. qtie 
han de ir por el rio de las Vacas; porque hay muchos 
pastos y comidas para ganado. 



156 locmnirros máDiroft 

ítem: ha de llevar qoinieiitas vacas» hecho cechia. 

ítem: ha de llevar cantidad de barras de hierro, pi* 
€08, azadas, azadones^ dabazones de todas suertes; de 
todo esto gran cantidad. 

ítem: ha de llevar fuelles y cañones, para desde lie- 
go, ir ensayando los metales que se fueren hallando; é 
ansí mismo, todas las |ien*amientas, mazos y aderezos 
de ingenio, para el ensayo de los dichos metales y para 
todos los oficiales que se le mandare. 

Y de las lagunas referidas que hace el rio del Norte, 
ha de caminar adelante el dicho Antonio de Espejo con 
sn compañía,. dejando la otra, cuatro jornadas de á cua- 
tro leguas, mas atrás, hasta llegar á diez pueblos qnestao 
orilla del dicho río del Norte, antes de llegar á la provin- 
cia de Tíguas, á donde ha de dejar cincuenta hombres 
de au compañía, y las dichas yeguas y vacas; y con los 
otro cincuenta, entrará en la provincia de Tiguas, y ha 
de llevar áígunas cosas que dar á los indios caciques y á 
los mas principales, porque ansí se lo prometió; y les 
, dirá como lleva muchos castillos que ansi llaman á los 
eq)añoles, como ellos se lo digeron; y con esto imbiará 
á llamar á los otros cinquenta soldados de su compañía, 
para que con las yeguas y vacas U^oen á la dicha pro* 
vineia; y siempre se ha de procurar ir con recalo, de 
abanera, que no se haga daño con la cabalgada á las si - 
monteras de los naturales; y desde alli ba de visitar to- 
dos loa pueblos dcsta provincia, y procurar que ios caci- 
ques délla, den noticia á la provincia de Magnas, que 
confina con la de Tiguas, que está hacía el Nordeste, de 
dpndfr con uno de los soldados, que en él entraron, ali- 
sará, á las dos compañías que han de estar en la parte 
referida. 



AiciiTO n niniAS. 157 

La orden que hM de tener eo venir allí y aqoí, de* 
jará vetóle soldados que aguarden á la» dichas dos eoB*^ 
panías, y él se volverá con los demás, á la provincia dó 
TigaaSy á recibir la compañía que en su retaguardia ha 
de ir; y desde allf volverá adelante con la mejor orden 
qoe pudiere, á la provincia de Qnires, y la visitará y 
verá; y con todos los caciques hará lo mismo; y desde 
alli irá á la provincia de Aooma^ ques una pena alta qoe 
está hacia el Norueste; y en ella, poblados, mas de seis 
mil indios á donde hará hacer un ftierte y casa real, en- 
tre la dicha provincia y un rio peqneio, donde mas 60* 
modidad le paresdere; y se peadránallí los dichos cieat 
hombres casados, y se hará de forma que aunque na sea 
necesario guerra, estén apercibidos para éUo; y á 
este fuerte han de venir las otras dos compañías. 

T estando «si' todosjuntos, los dichos capitanes, soU 
dados y reUgiosos, ae tratará de la forma que se ha de 
tener en la población de las dichas provincias; y cdnel 
mas sena consejo que hubiere, se dará la arden que se 
ha de tener para la dicha población y pacificación deste 
reyíio; y lo mismo para acomodar todo d ganado quA 
Ueváre; y después de hecho lo referido, pasará adelante 
coa la gente que viere que combiene, dejando la necesa* 
ria en cada provincia; todo lo cual hará, guardando la 
instrocoion que se le diere, conforme á la comodidad 
que para cada cosa hubiere, deseando acertar en lo que 
toca al servicio de Nuestro Señor y de Vuestra Magaa* 
tad, para que tan gran número de ánimas se salven^ y el 
deflMDÍo no esté tan aposesionado en ¿lias, como hoy 
está; paes lo idolatran. 

Y de todo lo que se hieiere, irá dando aviso á Vaes- 
tra Magesiad y su Real Consto de las Indias» por tod^slas 



156 DOGOiiKiiTos untónos 

vías posibles, para que Yaestra Majestad ordene lo qae 
mas se sirva; y por que lo susodicho ha de hacer á su 
costa y ha de gastar su hacienda y la de sus deudos, que 
se^éu mas de cieut mil ducados, demás de otros diez mil 
que gastó en su descobrim tentó, y de los trabajos que 
ha de pasar y ha pasado; solo suplica á Vuestra Magos- 
tad, le haga la merced que pedirá por un memorial, 
ques mocho menos de lo que Vuestra Magestad promete 
por sus ordenanzas. . 

Ilustrísimo Señor. Loa inconvenientes que se signen, 
de que si seguiese tratar quel negocio de la población 
del Nuevo México, se remitiese al Visorrey de la Nueva 
España. 

Lo primero es de mucha consideración, el ver que 
como consta por las informaciones é relaciones que á 
esto Real Consejo se han traido, los naturales de aquélla 
tierra están al presente de paz, muy quietóse sosegados; 
y ansí serán fáciles de atraer al verdadero conoscimien- 
to de Dios Nuestro Señor, y al dominio y obediencia de 
Su Magestad y si para ello son procurados con dádivas y 
halagos, sin rompimientos ni guerras, por perdona qae 
tenga espiriencia de semejantes jornadas; 

Lo otro á que se debe advertir mucho, es, que si al 
Visorey se hobiese de hacer esta remisión, y él allá ha- 
viese de proveer persona para el negocio, es imposible 
qae el tal proveído pueda hacer la jornada sin haber de 
volver á España, por cotas, arcabuces,* cueros y 
otrasr. municiones nescesarias; porqué como es notorio 
y se^abe allá, no lo hay ni bastarían docientos mil doca* 
dos para habéllo de comprar, por costar una cota» ochen- 
ta7 cien pesos; y un arcabuz, cincuenta y sesenta; y des* 
ta' manera, todo lo demás en tanto grado, que aso aten- 



I 



DB. AlCUfO DB UBU8. 1S9 

do pro¥mdo para ella de la real caxa, ae haría con 
difieoitad; de mas deqoe yendo ala joraada ún naTÍos 
coD qae ir coaleando la tierra, y buBcando puerto por 
donde ha de tener correspondencia con Caatilia, seria no 
hacer nada; pues es imposible haberse de proveer la 
tierra nueva, de las cosas necesarias de CastiUa, por la 
Nueva Espafia, estando distinta délla, mas de quinientas 
y ^scientas. leguas; y esto las primeras poblaciones que 
están descobiertas: y ¿ lo que principalmette ba de te- 
ner ojo, el capitán que fuere, és buscar puerto en la mar 
dd Norte, por el cual, con facilidad pueda ser proveído 
de CasliUa, de las cosas necesarias á la vivienda é per- 
petuidad de la tierra. 

Hay otro inconveniente y dificultad qae no es el me- 
ñor de los que se pueden decir, y es que de necesidad le 
es forioso al capitán que esta jomada' se le diere, llevar 
de Castilla^ doóientos ó trecientos hombres casados con 
sus mogeresé hijos, ¿ quien haya de repartiré poblar la 
tierra para la perpetuidad dólla; por qno dado caso que 
de le Nueva Espafia pueda sacar a^una gente, esta no 
la hallará, que sean casados, óino solteros; y como de la 
Nueva España, hay cada ano, saca de gente para las is* 
las del Poniente y para los presidios de las Zacatecas, y 
se reparten á otra partes, no hallará^ aunque ipas dili- 
gencia ponga, ciento y cinquenta hombres, que no es 
bastante námero para la jornada; porque conviene llevar 
de aeívúeotos hombrea para arriba, siendo, como es, la 
tierra lao larga y tan poblada^ y á donde por fuerza se 
han de ir quedando y repartiendo soldados y vecinos, 
ansí enias minas qiieee fueren poblando y descobríen- 
do, como en .ofartoluersa» que .será nescesario dejar pro<» 
d0 gente, paira pasiir addante; demás de que los 



1C0 DOCOHlinOS oiímiqs 

solckaclos de la Nae va Espala, eoo i^ buen paMífy qoe 
tieoen eo andando de decientas tegnad pma ai^riba, y «f6 
hallando su contento, se huyen de dos en dos, y dé ditt 
en diez, y dejan al pobre capitán solo, sia sér parte j^ra 
lo resistir; de lo coal se tiene espiriencia may clara en 
el viage que hicieron á esta propia tierra los capitanes 
Fraaeisco Vázquez Coronado é Francisoo de fiNirra, qne 
se hobieron de volver sin desco&rir la tierra po^ los de^ 
jar solos sus soklados y huírseles de noehé, el cual in^ 
conveniente cesará, llevando el capitán la gente de Gad^ 
tilla, qne como van á poblar é busoar donde vivir, y con 
sos mügeKS ó hijos, nKiriráo antes que desamparar iú 
capitán, de quien esperan ser ricos y hoorlidos. 

Pues si el Visorey hobiesedo^ proveer el eapiíeal^ y 
él hobiese de venir desde aliáy- aofry á rhacer la geiiM, y 
á proveerse de armas y munidones, ya está visto, se 
haría tarde, mal é nonlca, respeto de la brevedad que 
el negocio requiere. Y porque es bien se advierta é oon^ 
sidere esto qoe digo de la brevedad que se reqaáere, 
por las informaciones é relaciones consta, como denti^o 
en esta tierra nueva, están al presente, cuatro indios orís- 
tianos, los dos hermanos, naturales de México, que por 
cierto caso, aportaron á aquella tierra; los cuales tienen 
puestas un^s cruces muy altas á la entrada de los pnebloe 
donde viven; estos cuatro indios son tenidos y respeta- 
dos en mas que los señores de la propia tierra; y la Énan- 
dan y gobiernan, y me<Uaoté estos indios, con el fwvor 
divino, se ha* de poblar y allanar la tierra, sin guerras 
ni heridas ningunas, abreviándose la jornada antes que 
se mueran, por ser como son ya muy viejos, y haber 
mas de cuarenta años questan éentror de la tierra; que 
esto es cosa que se debiia advertir y mirar muy bien. 



DIL AftCBIVO DI 1MDU8. 161 

La tierra es larga y moy poblada, y si ¿ los^prínei- 
píos 86 acierta» los indios son dóciles y fáciles de conver' 
tir, por ser gente de buenos entendimientos; y así con- 
viene Uevállos con amor, sin los amedrentar, ni espan- 
tar; porque si los leTantan; costará mucha cantidad de 
españoles primero que se allanen é reduzcan. 

Hasta hoy jamás se ha cometido población de pro- 
vincias á tercera persona, sino que de este sacro Sena- 
do, se dá la condnta, después de bien considerado y mi- 
rado todo; y veo que siempre sea acertado, y pocas ve- 
ces sucede lo propio en lo que á otro se encarga; antes 
resulta déllo lo que se ha visto. 

Tó, há, veinte y cinco meses que vine á este nego- 
cio, y be gastado cuatro mil ducados; soy hombre de 
cincuenta años; y si agora hubiese de ocurrir al Yísorrey 
de la Nueva Bspaña, ha ser proveído, y volver otra vez, 
como ha de ser forzoso, á buscar la gente para hacer po- 
blar la tierra y á comprar navios, armas y municiones, 
y tomar con ellos, tercera vez, á la Nueva España, es 
de. tanto trabajo y se signen tantos inconvinientes, qué 
podría faltar al mejor tiempo; y aunque hay otros mu- 
chos que lo harán, muy m^or que yo, ninguno me hará 
ventaja en el deseo y voluntad que tengo de servir á Dios 
y á Su Magostad, ni en la experiencia tan larga de trein- 
ta años, que há, que le sirvo, en aquellas partes. 

Esta jornada no se puede dar á persona que por si 
solo tenga caudal para la hacer; y ansí le conviene ayu- 
darse de otro; y este favor es posible, ninguno le tiene 
tan bien como yo; pues en este negocio, somos más de 
▼eifite compañeros, que algunos de ellos tienen á seis 
mil pescado renta, y treinta y cuarenta mil pesos de ha- 
cienda; y para que cumpliré lo que tengo prometido^ 
Tomo XV. 11 



162 DOGüMiNTOS uiiDnos 

daré déllo fianza de doscientos mil pesos, en la Aodien- 
cía Real de la Nueva España, ante el Virrey dólla; de- 
más, de que haciéndoseme la merced, primero que parta 
de Sevilla, constará por testimonio é información, cémo 
de los cien mil ducados que me ofreico á gastar en esta 
jornada, tengo ya gastados, en armas, navios, municiones, 
bastimentos, y en la gente que llevo, más de sesenta mil 
ducados; y sino que se me quite la jornada; y ^ues yo 
hago tan gran ventaja, justo es, se tenga atención ámi 
ofrecimiento, é á que vine con tanto ruego en un navio de 
aviso, á solo este negocio, porque qniíás quiere Dios le sir- 
va en este particular como persona que sabe también tratar 
los indios y mirar por su conversión y buen tratamiento. 

Copia de la carta que escribió Antonio de Espejo. 

Ilustrfsimo Señor. — Habrá veinte y cinco dias que 
llegué á estas minas de Santa Bálbola, de esta Goberna- 
ción, muy trabajado y fatigado de haber andado demás 
de un año á esta parte, mas de ochocientas leguas, vien- 
do y descobriendo las provincias del Nuevo México, ¿ 
quien puse por nombre Nueva Andalucía, por haber na- 
cido en tierra de Córdoba, en las cuales entré con una 
piadosa ocasión, como vuestra Señoría, siendo servido, 
podrá ver por esa relación que imbio de todo mí viage, 
de donde espero en Nuestro Señor, han de resultar gran- 
disimos efetos en servicio suyo y de Su Magostad y en- 
salzamiento de la fée catholica; porque demás de las tier- 
ras y poblaciones que yo andube, y la gran suma de pue- 
blos y gente que vi, tube noticia de otros muchos y ma- 
yores, y mas ricos, questan adelante; y en las comarcas 
de los otros, que por ir pocos, é ya gaviadas las muni- 
ciones, no pasamos adelante. Yo qaisiera ir á besar las 



. * 



WBm AACmVO AS INQUS. . 163 

manos á Vuestra Señoría, luego como sope en Saote 
fiálbola, que Su Magesud había cometido á Vuestra Se- 
ñoría, la visita de esa fte^I audíepcia; pero hasta haber 
pagado mi iaoceapia, eo loque se me impone, que es- 
pero en Dios hacerlo coa brevedad, no osaré parecer 
delante de Vuestra Señpría, aunque estoy determinado k 
ifflbiar persona propia, qne en mi. nombre, dé noticia á 
Su Magestadi de mi peregrinación; y á suplicarle me 
baga merced de encargarme la poblazon y descobri* 
fflieato de aquellas tierras, y de las que mas descobrie* 
re; que no me. contentaré basta llegar á las costas dfil 
mar del Sur y del Norte; aunque me tienen embargada 
parte de mi hacienda^ no me. faltará la que fuere menes- 
ter, para hacer la jornada con bastante numero de gen- 
te, bastimentos, pertrechos y municiones, liaciendome 
Su Magostad, merced» como de su cristiahisima y larga 
mano se d^e esperar; y no me atreviera á escribir ¿ 
Vuestra S^ría» sino fuera este negocio tan del servicio 
de Dios y de Su Magostad, y estar Vuestra Señoría en, m 
nombre. Vuestro Señor guarde y prospere muy largos 
años la llustrisima persona y estado de Vuestra Señoría, 
como todos los servidores deseamos. Del Valle de San 
Bartholomé de la Nu^va Vizcaya á fin de Otobre d^ 
mili é quinientos ochenta e tres años. 

Illustrisimo Señor; besa las manos de Vuestra Seño- 
ría llustrisima, su criado, Antonio de Espejo.— Sobre es- 
crípto. — ^Ai Uustrisimo Señor Arzobispo de México, Visi* 
tador general de la Nueva España, mi señor. 

Relación del víage, que yo, Antonio de Espexo, ciu- 
dadjuio de la ciudad de México, natural de la ciudad de 
Córdoba, hice, con catorce soldados y un religioso de la 
órdea de Sant Franoisco á las provincias 



164 DOGUnNTOS INIDITOB 

del Nnevo México, á quien puse por nombre, la Nueva 
Andalucía, á contemplación de mi patria, en fin del año 
de mil é quinientos ochenta e dos. 

Para mejor y iQas fácil inteligencia de esta relación, 
se ha de advertir, que el año de mil é quinientos é 
ochenta é uno, teniendo noticia un fraile de la orden de 
San Francisco, que se llama Fray Agustín y Raiz, que 
residía en el Valle de San Bartolomé, por ciertos indios 
Conchos, que se comunicaban en los pazaguates, que 
hacia la parte del Norte había ciertas poblaciones no 
descubiertas, procuró licencia para entrar en ellas, con 
intento de predicar á los naturales, la ley evangélica; y 
habiéndolo alcanzado de su prelado y del Virrey Con- 
de de Coruna, y el dicho fraile y otros dos, que se 
llamaban Fra^ Francisco López y Fray Juan de Santa 
María, con siete ú ocho soldados, de qué iba por cau- 
dillo , Francisco Sánchez Chamuscado , entró por el 
mes de Junio deochenta y uno, por las dichas pobla- 
ciones, hasta llegar á una provincia que llaman de los 
liguas, que está de las minas de Santa Bálbola, en la 
Gobernación de la Nueva Vizcaya, donde comenzaron su 
jornada decientas y cincuenta leguas hacia el Norte, á 
donde los mataron al Fray Juan de Sania María; y como 
vieron que habia mucha gente y que para cualquier 
efeto de paso de guerra, eran pocos^ tornáronse los sol- 
dados y caudillos á las dichas minas dé Santa Bálbola, y 
de alli á México, que está ciento y sesenta leguas, á dar 
noticia al dícbo Virrey, por el mes dé Mayo de qainien- 
tos é ochenta é dos; y los dichos dos religiosos, qae 
quedaron con el deseo que tenían de la salvación de las 
ánimas, no quisieron salirse sino quedarse en la dicha 
provincia de los liguas, por donde antiguamente pasó 



DiL AEíanro dk imbias. 165 

Fraacisco Vaiqaes Coronado, yeodo á la conquista y des- 
c(rf>riaiiento de las ciudades y llanos de Gibóla^ parecien- 
doies que quedaban siguros entre los naturales de la di- 
cha provincia; y ansi se quedaron con tres muchachos in- 
dios y un mestizo, de lo cual r^bió notable pena la 
orden de San Francisco; teniendo para esto, que los in- 
dios habían de matar á los didios dos religiosos, y á los 
qae con ellos quedaron; y con este temor, procuraban y 
deseaban que hubiese quien entrase en la dicha tierra ¿ 
sacarlos y favorecerlos, y para este efeto se ofreció de 
baoer la jornada otro religioso de la misma órden^ llama- 
do Fray Bernaldino Beltran, moradores del convento de 
la Villa de Durango, cabecera de la Nueva Vizca- 
ya, coa licencia y permisión de su superior; y cook) 
en aquella sazón yo me hallase en aquella Goberna- 
ción y tttbiese noticia del gusto y piadoso deseo del dicho 
religioso y de toda la orden, y entendiendo que en ello 
servia á Nuestro Señor y ¿ Su Magostad, yo me ofrecí 
acompañar al dicho religioso y gastar parte de mi ha- 
cienda en hacerle la costa y en llevar algunos soldados, 
así por su guarda y defensa como para la de los re- 
ligiosos á quien iba á traer y socorrer, dandoseuie li- 
cencia ú mandándomelo la justicia real en nombre de 
Su Magostad; y asi, habiendo entendido el santo celo del 
dicho religibso, y mi intento, el capitán Joan de Onleve- 
ros, alcalde mayor por Su Magostad en los pueblos que 
llaman las Cuatro Ciepegas, que son en la dicha Gober- 
nación de la Nueva Vizcaya á la parte de Oriente, setenta 
legnas de las dichas minas de Santa Bálbola, á ins- 
tancia del dkho Fray Bernaldino, dio su mandamien» 
to y comisión, para qne yo con algunos soldados entrii- 
se en la dicha tierra Nueva, para traer y socorrer 



166 DOCUMENTOS 1NÍDIT0S' 

á los dichos religiosos y gente que en ella quedaron. 
Y ansí en virtud del dicho mandanníeato v comisión, 
jtmté catorce soldados cuyos nombre» son Joan López 
de Ibarra, Bernardo de Luna, Diego Pérez de LuxaD y 
Gaspar de Luxan; Francisco Barrero, Gregorio Hernán- 
dez y Miguel Sánchez Valenciano y Lázaro Sánchez y 
Miguel Sánchez Nevado hijos del dicho Miguel Sánchez; 
y Alonso de Miranda y Pedro Hernández de Almansa y 
Joan Fernandez y Cristóbal Sánchez y Joan de Frías; á 
los cuales ó á la mayor parte socorrí con armas y caba- 
llos, municiones y bastimentos y otras cosas necesarias 
para tan largo y nuevo viage; y dando principio á núes- ' 
tra jornada en el Valle de San Bartolomé, ques nneve 
leguas de las dichas minas de Santa Bálbola, á áiez de 
Noviembre de mil e» qaifiientos e ochenta e dos anos, 
con ciento y quince caballos y muías, y con algone gen- 
te de nuestro servicio, y cantidad de armas, municiones 
y bastimentos, fuimos caminando, derechos háciáel Nor- 
te, y á dos jornadas de á cinco legnas, hallamos mucha 
cantidad de indios, de nación conchos, en rancherías, y 
muchos déllos, nos salieron á recibir en cantidad de mas 
de mil, á los caminos por donde Íbamos; estos hallamos 
qne se sustentan de conejos,, liebres y venados que ca- 
zan y hay en mucha cantidad, y de algunas sementeras 
de maíz y calabazas y melones de Castilla; y sandías, 
que son como melones de invierno, qne siembran, labran 
y cultivan; y de pescado y máscale^ qne son pencas de 
lechuguilla, ques una planta de medi» vara de alto con 
unas pencad verdes; las cepas desta planta cuecen y ha- 
c0fi una conserva á manera de carkie de membrillo muy 
dttice, que llaman máscale; andan desnados» tienen anos 
xacales de paja por casas, usan por armase, arcos j fie- 



BIL áSHOBSNO ]>S I1IDU8. 167 

chas; tíenen caciques a quÍ6Q obedecen; no les hallamos 
qae tubiesen ídolos ni qae hiciesen sacrificios algunos; 
juniamoe déllos los .qae pudimos» y les pusimos croces 
en las rancherías» y se les significó por intérpretes que 
llevábamos de su lengua, el misterio déllas y alguna cosa 
de nuestra Sania fée cathólica; y pasaron con nosotros 
de SQS rancherías á otras seis jornadas, que en ellas ha« 
bría veinte y coatru leguas, hacia el Norte; los cuales 
están poblados de indios desta nación y dos salían á re- 
cibir de paz, dándose unos caciques á otros, aviso, como 
Íbamos todos ellos; nos alagaban y á nuestros caballos; 
tocando á nosotros y á los dichos caballos con las ma- 
nos, y dándonos algunas oosas:de sus bastimeaios; y esto 
con mucho amor« 

Acabadas estas seis jornadas, hallamos otra nación 
de indios que se llama Pazagnate, que tíenen sus ranche* 
rías y jacales y sustento como los dichos Conchos; hízose 
con ellos lo q^ue con los dichos de la nación Conchos, los 
cuales pasaron con nosotros cuatro jornadas, que serán 
catorce leguas; dándose aviso. unos caciques á otros para 
que Q06 saliesen á recibir como ellos lo hacían; en parte 
de estas cuatro joruadas, hallamos muchas barras de pia- 
ra, y al parecer de los que las entendían, ricas. 

Salimos desta nación, y á la primera jornada halla- 
mos otra gente que llaman los Tobosos; son esquivos, y 
así se faeroa de to das las partes que estaban poblados, eo 
xacaies, por donde pasábamos; porque según se decía, 
habían libado allí algunos soldados y llevado algunos 
déUos por esclavos; y llamamos algunos de los dichos in* 
diofli, regalándolos^ y viaieron al real algunos déllos; y á 
los caciques dimos algunas cosas, y poi' interpretes, á 
entender, qne no veníamos á ios hacer cautivos, ni daño 



168 Documirros iníntos 

niognao; y coa esto se asegararon é les pusimos cruces 
en las rancherías, y les siDÍfícamos algunas cosas de la 
ley de Dios Nuestro Señor; mostraron recibir contento, 
y con ello algunos dallos, pasaron con nosotros hasta sa* 
carnes de su tierra; sustentanse con lo que los dichos Pa- 
zaguates; usan de arcos y flechas; andan sin vestiduras; 
pasamos por esta nación que parecía haber pocos indios, 
tres jornadas, que habría en ellas, once leguas. 

Acabados de salir desta nación, entramos en otra 
que se llama de los Xumarias, que por otro nombre los 
llamaban los españoles, los patarabueyes, en que pare- 
cía habia mucha gente y con pueblos formados, gran- 
des, en que vimos cinco pueblos con mas de diez mil 
indios y casas de azutea, bajas, y con buena traza de 
pueblos; y la gente desta nación está rayada en los ros- 
tros; y es gente crecida, tienen maíz y calabazas, y caza 
de pié y vuelo, y frísoles y pescados de muchas mane- 
ras, de dos ríos caudalosos, que es el uno que dicen de- 
rechamente del Norte y entra en el rio de los Conchos, 
que este será como la mitad de Guadatquibí, y el de Con- 
chos será como Guadalquibí, el cual entra en la mar del 
Norte; tienen salinas de lagunas de agua salada, que 
en tiempos del ano, se viene} á cuajar y á hacer sal 
como la de la mar; y la primera noche que asentamos 
en el real junto á un pueblo pequeño déla dicha nación, 
nos mataron con flechas cinco caballos, y nos hirieron 
otros tantos con haber vela, y se retiraron á una sierra 
á donde fuimos por la mañana, seis compañeros, con 
Pedro Naguatato, natural de su nación, y los hallamos y 

• 

sosegamos y dejárnoslos de paz, y trayendolos á su pro- 
pío pueblo; y les dimos á entender lo que á los demás» 
y que avisasen á los de su nación, no se huyesen ni es* 



DB. ABCBlVo DK llIDUfl. 169 

condíosen, y nos salieaen ¿ ver; y algunos de los caci- 
qaes les di caenias y sombreros y otras cosas para qae 
los irugesen de paz, como lo hicieron; y destos pueblos 
pasaron con nosotros, dándose avisó unos ¿ otros, como 
Íbamos de paz y no á hacerles daño; y así fueron mucha 
cantidad déUos con nosotros, á ensenarnos un rio del 
Norte que arriba se ha referido; y por las riberas del 
dicho rio, están poblados indios á ésta nación, en espacio 
de doce jornadas,. y algunos dellos tienen casa de azu- 
lea, y otros viven en casas de xacales de paja; salieron 
los caciques á recibirnos cada uno con su gente, sin ar- 
cos ni flechas, dándonos de sns comidas, y algunos nos 
daban gamuzas y cueros de las vacas de Gibóla, muy 
bien aderezados, qae las gamuzas se hacen de cueros de 
venados también aderezadas como en Flandes, y los cue* 
ros son de las vacas corcovadas que llaman de Gibóla, 
que parecen en el pelo á las vacaa. de Irlanda, y los cae- 
ros destas vacas los aderezan los naturales de la manera 
de las cintas que se hacen en Flandes, y déllas se sirven 
para liacer calzado, y otros aderezan de diferentes ma- 
neras, con que algunos de los naturales andan encubier- 
tos; estos indios tienen al parecer alguna lumbre de nues- 
tra santa fée católica, por qae señalan á Dios Nuestro 
Señor mirando al cielo, y le llaman Apalito, en su len- 
gua, y quél es á quien conocen por Señor, y les dá lo 
que tienen; venían m uchos hombres y mugeres y niños 
déllas, ¿ que los santigoásemos el dicho religioso y los 
españoles, y dallos mostraron recibir macho contento; 
digeronnos y dieronnosá entender por intérpretes, qae 
por allí habían pasado tres cristianos y un negro, y por 
las señas que daban, pareció haber sido Alonso Nañez Ga- 
beza de Yaca, y Dorante, y Castillo Maldonado, y an 



/ 

I 



170 DOGUMKirros iiíiditos 

negro, que todos ellos habiao escapado de la armada cod 
que entró Panfilo de Narvaez en la Florida; quedaron 
de paz y muy sosegados y contentos, y fueron con nos* 
otros el rio del Norte arriba; algunos déilos, sirviendo- 
nos y acompañándonos. 

Caminando adelante siempre hacia el Norte por el 
dicho rio arriba, nos salieron á recibir mucha cantidad 
de indios, hombres y mugeres, y muchachos, vestidos y 
cubiertos de gamuzas, los cuales no supimos de que na- 
ción eran, por falta de intérpretes; y nos trajeron mucha 
cantidad dé cosas, hechas de plumería y de diferentes co- 
lores, y unas mantillas de algodón ba roteadas de azul y 
blanco, que son como algunas de las que traen de la 
China; y n^s dieron á entender por señas, que otra na- 
cion que confinaba con ellos hacia el Poniente, traían aque- 
llas cosas para resgatar con ellas otras mercadurías que 
estos tenían, que á lo que pareció y dieron é entender por 
señas, eran cueros da vacas y de venados aderezados; y 
enseñándoles metates relucientes que en otras partes 
suelen tener plata; y otros de la misma calidad que lle- 
vamos, nos señalaron hacia el Poniente cmco jornadas; 
y que ellos nos llevaban donde habia grandisioia canti- 
dad de aquellos metales y mucha gente desta nación; y 
estos salieron con nosotros, cuatro jornadas, en que ha- 
bría veinte y dos leguas. 

Habiéndose quedado los dichos indios, y caminando 
otras cuatro jornadas por el dicho rio arriba, hallamos 
gran cantidad de gente que vive junto á unas lagunas 
que por medio détias pasa el dicho río del Nort^; y esta 
gente, que serian más de mil indios é indias^ que esta- 
ban poblados en sus rancherías y casas de paja, uos sa* 
lieron á recibir hombres y mujeres y muchachos, y cada 



DH. ABCBIYO DB U9BU8. 171 

ano traia ra preseote de Mezqaitama, qucs hecho de una 
frata á manera de algarrobas, y pescados de muchas ma- 
neras, qae hay gran cantidad en aquellas lagunas, y otras 
cosas de sn comida, en tanta cantidad, que se quedaba 
perdido la mayor parte de ello, porque era mucha can- 
tidad lo que 006 daban; y el dia y la noche, en tres que 
alK estubimos, siempre hacían mitoses y bailes y danzas, 
á su modo; y al de las mexicanos, dieron nos á entender 
qoe había macha cantidad de gente desta nación aparta* 
da de allí, y no cupimos que nación era, por falta de in- 
térpretes; y entréllos hallamos un indio de nación Con- 
cho, el cual nos dio á entender, señalando hacia el Po- 
niente, que quince jornadas de allí habia una laguna 
muy grande á donde habia gran cantidad de poblaciones 
y casas con muchos altos, y que habia indios de la na- 
ción Concha, poblados allf, y gente bestida y con mu- 
chos bastimentos de nraii y gallinas de la tierra, y otros 
bastimentos en gran cantidad, y se ofreció de nos llevar 
á ella; y porque nuestra derrota era seguir por bajo del 
Norte á dar socorro á los dichos religiosos y á los que 
con ellos quedaron, nos fuimos á la dicha laguna; en esta 
ranchería y paraje hay muy buenas tierras y de muy 
buen temple, y cerca d e donde hay vacas y ganados de 
aquella tierra, y mucha caza de pié. y vuelo, y minas, y 
muchos montes y pastos, y aguas y salinas de muy rica 
sal, y otros aprovechamientos. 

Caminando el propio rio arriba, fuimos por él desde 
el parage de las lagunas de suso referidas, sin hallar nin- 
guna gente, quince jomadas, por donde habia mezquita- 
les y tunales y montañas de piñales con pinas y piñones 
como toa de Castilla, y salinas y cedros, al cabo de las 
cuales habríamos andado echenta leguas, y aHi hallamos 



172 DOCumifTos inéditos 

ODa ranchería de poca gente, y ea ella cantidad de jaca- 
les de paja y muchos cueros de venado también adere- 
zados como los que traen de Flandes y cantidad de sal 
blanca y muy buena, y tasajos de venado y otras co- 
sas de bastimentos; y los dichos indios nos recibie- 
ron bien, y salieron con nosotros, y nos llevaron dos 
jornadas, como doce leguas de allí, á las' poblacio- 
nes, siempre siguiendo el dicho rio del Norte; y des- 
de qfie entramos en él, siempre fuimos siguiendo el 
rio arriba, llevando una sierra de la una parte del rio, y 
otra de la otra, las cuales están sin arboledas en todo el 
camino, hasta llegar cerca de las poblaciones que llaman 
del Nuevo México, aunque por las riveras del rio hay 
gran cantidad de alamedas, y por partes, cuatro leguas 
en ancho, délos dichos álamos blancos, en la rivera des- 
te rio; y desde que entramos en él, no nos apartamos 
hasta llegar á las dichas provincias que llaman del Nue- 
vo México; y en las riberas del dicho rio, en muchas par- 
tes del camino, hallamos muchos parrales y nogaloade 
Castilla. 

Ya que estábamos en las dichas poblaciones, prosigaíen - 
do el dicho rio arriba, en dos días, hallamos diez pueblos 
poblados, riberas de este dicho rio y de una y de otra ban- 
da junto á él, demás destos pueblos, que parecían desvía- 
dos, en que pasando por ellos pareeia haber más de doce 
mil ánimas, hombres y mujeres y niños; pasando por esta 
provincia, nos salieron á recibir de cada pueblo la gente 
del, y itos llevaban á ellos y nos daban cantidad de gallinas 
de la tierra, y maiz y frísol y tortillas y otras maneras de 
panqué hacen con mas curiosidad que la gente mexicana; 
muelen en piedras muy crecidas y muelen maiz crudo, 
cinco 6 seis mngeres juntas en un molino, y desta barí- 



DKL AROnVO DB MMAS. 173 

oa hacen muchas diferencias de pan; tienen casas [de dos 
y tres y castro altos y con muchos aposentos en cada 
casa, y en machas casas déllas, tienen éus estufas para 
tiempo de invierno; y en las plazas de los' pueblos, en 
cada uña déllas, tienen dos estufas que son unas casas 
hechas debajo de la tierra, muy abrigadas y cercadas de 
poyos, dentro dellas para asentarse; y asimismo tienen á 
la puerta de cada estafa una escalera para abajar, 
y gran cantidad de leña de comunidad, para que allí 
se recojan los forasteros; en esta provincia se visten al- 
gunos de los naturales, de mantas de algodón y cueros 
de las vacasy y de gamuzas aderezadas; y las mantas de 
algodón las traen puestas al uso mexicano, eceto que de- 
bajo de partes vergonzosas traen unos paños de algodón 
pintados, y algunos dellos traen camisas, y las mugeres 
traen naguas de algodón y muchas dellas bordadas con 
hilo de colores, y encima una manta como la traen los 
indios mexicanos, y atada con nn paño de manos como 
toballa labrada, y se lo atan por la cintura con sus bor- 
las, y las naguas son qne sirven de faldas de camisa á 
raíz de las carnes, y esto cada uoa lo trae con la mas 
ventaja que puede; y todos, asi hombres como mujeres, 
andan calzados con zapatos y botas, las suelas de cuero 
de vacas; y lo de encima de cuero de venado adereza- 
do; las mugeres traen el cabello muy peinado y bien 
puesto y con sus moldes que traen en la cabeza uno de 
ana parte y otro de otra, á donde ponen el cabello con 
curíoaidad sin traer nengun tocado en la cabeza; tienen 
en cada pueblo sus caciques conforme á la gente qne 
hay en cada pueblo; asi hay los caciques, y dichos caci- 
ques tienen sus tequitatos que' son como Biguaciles que 
executan en el pueblo lo que estos caciques mandan, ni 



174 DOCIWKNTOS IMÍDITOB 

mas ni menos que la gente mexicana; y en pidiendo los 
españoles á los caciques de los pueblos cualquier cosa, 
llaman ellos á los tequítatos y los tequitatos publican por 
el pueblo, á voces, lo que piden; y luego s\(;uden con lo 
que se les manda, con mucha brevedad; lienen todas las 
pinturas de sus casas y otras cosas que tienen para bai- 
lar y danzar, asi en la música como en lo demás, muy al 
natural de los mexicanos; beben pinole ^tado, ques 
maiz tostado y molido y bochado en agua, no se sabe 
que tengan otra bebida ni con que se emborrachen; tie- 
nen en cada uno destos pueblos una casa donde Hevea 
de comer al demonio, y tienen Ídolos de piedra pequeños 
donde idolatran; y como los españoles tienen cruces ea 
ios caminos, ellos tienen eh medio de un pueblo á otro, 
en medio del camino, unos cuizillos á manera de humi- 
lladeros hecho de piedras donde ponen palos pintados y 
plumas, diciendo, va alli á reposar el demonio y á hablar 
con ellos; tienen sementeras de maíz, frísol y calabaza, 
y piciere, que es una yerva muy sana; y de todo esto 
hay sementeras de riego y de temporal con muy buenas 
sacas de agua y que lo labran como los mexicanos; y 
cada uno en su sementera tiene un portal con cuatro pi- 
lares donde le llevan de comer á medio dia y para la 
siesta, porque de ordinario están en sus sementeras des- 
de la mañana hasta la noche á uso de Castilla; en esta 
|>royiacia alcanirain muchos montes de piaales que dan 
piñones como los de Castilla, y muchas salinas de una 
parte y de otra del rio, hay mas de una legua y mas de 
cada banda de arenales , natural tierra para coger mucho 
maiz; tienen por armas arcos y flechas, macanas y chí- 
males, que las flechas son da varas tostadas y las puntas 
dellas de pedernal esquinadas, que con ellas fácilmente 



ma. JMmvo m .«ous. 175 

pasan una cota; y los chímales, soo de caeros de va- 
cas como adargas, y las macanas son un palo de media 
vara de largo, y al cabo del, muy gordo, con qae se de* 
fienden en estando dentro de sus casas; no se entendió 
tobiesen guerra con ninguna provincia; dieron nos aqai 
noticia de otra provincia que está en el propio rio arri- 
ba^ por la propia orden* 

Salimos desla provínci'a después de cuatro dias que 
en ellas estubimos, y á media legim del distrito déila, 
hallamos otra provinda que se llama de los Tiguas, que 
son dieiE y seis pueblos qué el uno dellos se llama Puala, 
ques á donde hallamos haber muerto los indios desta 
provincia á Fray Francisco López y Fray Agustín Ruiz 
y á tres muchachos y on mestizo que Íbamos á favore« 
cer y traer, á donde hallamos relación muy verdadera; 
que estubo en esta provincia Francisco Vázquez Corona- 
do y le mataron en ella nueve soldados y cuarenta caba- 
llos, y que por este respeto habia asolado la gente de 
un pueblo desta provincia, y d^tos nos dieron razón los 
naturales destos pueblos por señas que entendimos; esta 
gente entendiendo que Íbamos alli por haber muerto á 
los frailes, á castigarles, antes que allegásemos á la pro- 
vincia, se fueron á una sierra questá dos leguas del rio, 
y procuramos traerlos de paz, haciendo para ello muchas 
diligencias, y no se quisieron veoir; hallamos en sus ca* 
sas gran cantidad de ms(iz, frísol y calabaza, y muchas 
gallinas de la tierra, é muchos metales de diferentes co- 
lores; y algunos pueblos desta provincia y las casas dé* 
líos, mayores que los de la provincia que habiamos pasa- 
do, y las sementeras y dtspusicion de la tierra, pareció 
ser todo uno; no pudimos saber que tanta gente era esta, 
por se haber huido. 



176 MGcmiiTos niÉiinoÉ 

Pues como hubiésemos llegado á esta provincia de 
los Tigaas, y hallado muertos á los dichos religiosos, y al 
mestizo é indios que con ellos quedaron, en cuya busca 
habiamos ido, tnbimos algún movimiento de volvernos 
á la Nueva Vizcaya de donde habiamos salido; pero 
como alli nos dieron los indios noticia de otra provincia 
á la parte de Oriente, diciendo que estaba cerca, y pa- 
reciendome que toda aquella tierra está muy poblada, y 
que cuanto mas entrabamos €n ella hallábamos mayores 
poblaciones, y que nos recibían de pac, consideré que 
era buena ocasión la que se me ofrecía para servir á 
SuMagestad, viendo y descobriendo aquellas tierras tan 
nuevas y apartadas para dar noticia déllas á Su Mages- 
tad, sin que Su Magostad hiciese costas ni gastos en su 
descobrimienlo; y asi me determiné de pasar adelante 
todo el tiempo que las fuerzas me bastasen; y habiéndo- 
lo comunicado con el dicho religioso y soldados, y con- 
formándose con mi determinación, continuamos nuestra 
jornada y descobrimiento por la orden qué hasta allí 
habiamos traido. 

En este parage dicho, tubimos noticia como el dicho, 
otra provincia que por la parte de Oriente está dos jor- 
nadas desla provincia, que se llama de los Maguas; y 
dejando el real en la provincia me partí para ella con dos 
compañeros donde llegué en dos días, en la cual hallé 
once pueblos, y en ellos, gran cyntidad de gente qne me 
parece habría mhs de cuarenta mil ánimas entre hom- 
bres y mugeres y niños; aquí no alcanzan rio, nrtienen ar- 
royos que corren y fue ntes de que se sirven^ tienen ma- 
cho maiz y gallinas de la tierra, y bastimentos y otras 
cosas como en la provincia dicha antes desta, en mucha 
abundancia; esta provincia confína con las vacas qne Ha- 



DU. ABGBIVO DI UMAS. 177 

man de Cíbola, y andan veatidoa de ios cueros de los di- 
chas vacas, y de mantasí de algodón y gamoias, y go** 
biérnaose como las. provincias dichas de atrás; tienen 
ídolos en qae adoran como ios demás referidos» y dispa* 
sidpn de minas en la serranía de esta provincia; porque 
caminando. hacia ella» hallamos macha arlimonia, qnes 
ana quemazón de metales de plata, por el camino donde 
íbamos, y donde se saele de ordinario hallar en estas 
quemazones, metales ricos de plata, donde quiera que 
las hay; y én esta provincia hallamos metales en las ca« 
sas de los indios; y hallamoSi que aqui habían muerto 
ano de los religiosos que entraron con Francisco Sán- 
chez Chamuscado, que se llamaba Fray Joan de Santa 
María, el cual había entrado en compañía de los de- 
más religiosos y del dicho francisco Sánchez Chamusca* 
do, y soldados, el cual mataron antes quel dicho Fran* 
cisco Sánchez Chamuscado saliese á la tierra, de paz, 
y los trajimos de paz, sin tratarles nada destas muertes; 
dieron nos de comer, y habiendo visto la dispusioion de la 
tierra, nos salimo» délla; es tierra de muchos montes de 
piñales con pinas con piñones de Castilla, y salinas; y 
nos volvimos al real y rio del Norte, de donde habíamos 
salido. 

Llegados al real, tubimos noticia de otra provincia 
que se llama de los Quires, el río del Norte, arriba, una 
jornada, como seis leguas, de allí donde teníamos el 
real; y con todo él, fuimos á la provincia de los Quires; 
y antes que llegásemos á ella, una legua, nos salieron á 
recibir mucha cantidad de indios, de paz, y nos rogaron 
fuésemos á sus pueblos; y asi fuimos, donde nos recibie- 
ron mny bien y nos dieron algunas mantas de algodón 6 

machas gallinas y maíz y de todo lo demás que tenían; 
Tomo XV. 12 



178 DOCCMIMTOS iniltfTQS 

la cual provincia, tiene cinco puebloa, donde hay úiucha 
oaQtidad de gente, qae nos phrleció, habría qaince mil 
ánímtiis, y el sustento y bestidoa como los referidos, en 
la provifnoia antes désta; son idólalras, tienen motihas 
sementeras de maíz y otras cosas; aquí hailamos una nr- 
^raoa en una jania al natural como las de Castilla, y ha* 
Uamos ^girasoies como tos de la China, pintados oonelsol 
y. la luna y las estrellas; aqui se tomó el altura y nos ha* 
llamos en treinta y siete grados y medio» derechamente, 
debayo^ del Norte, y tubimos noticia hacia el Poniente, *de 
otra proTÍmcia que«tá á dos jomadai de aqQí« 

Salimo»de la dicha provincia, y á dos jornadas que 
sofli catorce leguas, hallamos otra provincia que llaman 
loa Punafttes, que son cinco pueblos, que la cabecera se 
dice, Sia| y m un pueblo muy grande que yo andobe con 
nns companeros» en que había ocho plazas con mq'ora- 
das casas de las rereridas atrás, y las mas déllas encala* 
das y pintadas de colores y pinturas, al uso mexicano; el 
cbal ¡dicho pueblo, está poblado junto á un rio mediano 
que viene del Norte, y entra en el dicho rio del Norte; y 
/unto á una sierra, en esta provincia, á lo qué pareció, 
hay cantidad de gente, mas de veinte mil ánimas; aqui 
nos dieron mantas de algodón y muchos bastimentos de 
maíz y gallinas de la tierra, y pan de arina de maíz, con 
mucha curiosidad* asi en el aderezo de las viandas f orno 
en todo lo demás; es gente mas^ curiosa que las de las 
demás provincias que hasta aqui hemos visto, vestidos, 
y gobierno como los demás; aqui tubimos noticia que 
habia otra provincia hacía el Noroeste, y ordenamos de 
ir á ella; y en este pueblo nos digerpUi había minas allí 
eenstt en la sierra, y nos mostraron metales ricos déllas. 

Habiendo andado una jornada hacia el Norueste^ 



Dlt. AWaiTO IVC iNDIAft. 179 

eomo seis legaas, bailamos una provincia bon siete piie- 
bids que se llama la provincia de loA Emeges, donde hay 
gran oanlidad de gente, qaeal parecer, ser6n como trein^ 
ta mil ánimas; y en ano desloe pueblos, por que los na* 
torafte significaron era muy grande y estaba én la ser* 
rinfa^ el padre Fray Bernaldino Beltran y algunos de los 
mldados, tes pareció qne era poca fuerza la que llevaba- 
Hios para tan gran pueblo; y asi no le vimos, por no di* 
vidimos en dos partes; es gente como la de atrás, y con 
tanto bastimento, trage y gobierno; tienen ídolos, arcos 
y flechas y Itts demás armas de las provincias de suso 
referidas. 

Salimos die la provincia dicha, hacia el Poniente, 
itts jomadas» como quince leguas^ y hallamos un pue« 
blo que se llama, Acoma, donde nos pareció, habría mas 
de seis mil ánimas; el cual está asentado sobre una peña 
alta que tieue mas de cincuenta estados en alio, y en la 
propia peña tiene hecha una escalera por donde suben y 
bajan al pueirfo, qnes cosa muy fuerte; y tienen cisternas 
de agua arriba» y muchos bastimentos encerrados dentro 
del pueblo; aquí nos dieron iñuchas mantas y gamuzas y 
pedazos de antas de los cueros de las vacas de Gibóla, 
aderezados como los ade^ezan en Flandes, y muchos 
bastimentos de maiz y gallinas; esta gente tiene sus se- 
menteras dos leguas del dicho pueblo, en un río mediano 
dondei atajan el agua para regar como ríegan las semen- 
teras, eon muchos repartnnit^ntoís de agua; junto á este 
rio, en una ciénega, eercá dé las dichas sementeras, ba- 
llamdk inuclios rosales de - Castilla, que tienen mubh?is 
rosase y tamftieo hallameB cebollas de Caátilla qiili sé 
crhi en la tierra sin sembrailas ni beoeñciallas; tíenea 
las serranías de por allí cerca, dispusiteion db minab y rí- 



180 ]K>GDMKNT06 INÍDÍTOS 

qoezas» al parecer, las cuales, nos fuimos á ver por ser 
la gente de aili, mucha y belicosa; los serranos acuden 
á servirá los de las poblacioneSi y los de las poblaciones 
les llaman á estos, querechos; tratan y contratan con los 
de las poblaciones, llevándoles sal y caza, venadosp. co- 
nejos y liebres y gamuzas aderezadas y otros géneros de 
cosas, á trueque de mantas de algodón y otras cosas con 
que les satisfacen la paga el gobierno; y lo demás es 
como las de las demás provincias; hicieron nos un mitote 
y baile muy solemne, saliendo la gente muy galana y ha« 
ciendo muchos juegos de manos, algunos dellos, artificios 
con viveras vivas, que era cosa de ver lo uno y lo otro; 
de manera que n os regalaron mucho con bastimento, y 
todo lo demás que ellos tenían; y con esto después de 
tres dias, nos salimos desta dicha provincia. 

Fuimos caminando cuatro jornadas, veinte y cua- 
tro leguas hacia el Poqiente, donde hallamos al cabo 
détlas, una provincia, que son seis pueblos, que la pro- 
vincia llaman Zuni, y por otro nombre Gibóla, en la caal 
hay mucha éantidad de indios, que pareció habla 
más de veinte mil indios, donde supimos haber estado 
Francisco Vázquez Coronado, y algunos capitanes de los 
que llevó consigo; y en esta provi&cia hallamos puestas 
junto á los pueblos, cruces; y aqui hallamos tres indios 
cristianos que se digeron llamar Andrés de Cuyacan y 
Gaspar de México y Antón de Guadalajara, que digeron 
haber entrado con el dicho Gobernador Francisco Yas- 
quez, y reformándolos en la lengua mexicana qae ya 
casi la tenian olvidada; destos supimos que habia llega* 
do allí el dicho Francisco Vázquez Coronado y sus capi* 
tañes, y que hablan entrado allí Don Pedro de Tobar» 
teniendo noticia de una laguna grande, donde de- 



DB. AMHIVO DI UIDIÁS. , 181 

dan estofl natarales, hay machas poblaciones; y nos 
digeron había en aquella tierra, oro, y qoe eran gante 
vestida, y que traían brazaletes y oregeras de oro, y 
qoe estaban sesenta jomadas, y que la gente del dicho 
Coronado, habia ido doce jornadas, adelante, desta pro» 
YÍneia, y que de álli se hablan vuelto, por no haber ha- 
llado agua, y se les habia acabado el agua qoe llevaban, 
y nos dieron senas muy conocidas de aquella alaguna y 
riqueías que poseen los indios que en ella viven,'y aunque 
yo» y algunos de mis compañeros, quisimos ir ¿ esta la- 
gana, otros no quisieron acudir á ello; en esta provincia 
hallamos gran cantidad de lino de Castilla, que parece 
se cria en los campos sin sembrallo, y nos dieron mucha 
Doticia de lo que habia en estas pro vincias, donde está 
la dicha alaguna grande, y de como habían dadoaqoi al 
dicho Francisco Vázquez Coronado y á su gente, muchos 
metales, y que no los habían beneficiado por no tener 
aderezo para ello; y en esta provincia de Cíbola, en un 
pueblo que llaman Aquico, el dicho padre Fray Bernal* 
diño y Miguel Sánchez Valenciano y su (nujér Casilda 
de Amaya, y Lázaro Sánchez y Miguel Sánchez Nebado, 
sus hijos, y Gregorio Hernández y Cristóbal Sánchez, é 
Joan de Frías, qoe iban en nuestra compaSía, digeron 
qoe se qoerian volver á la Noeva Vizcaya, á donde ha- 
biamos salido; porque habían hallado, -que Francisco 
Vaaquez Coronado no habia hallado oro ni plata, y se 
habia vuelto; qoe también ellos se querían volver como 
lo hieieron. Las costombres y ritos son como los de las 
provincias que dejaoMS atrás, y tienen mucha ca^a, y 
vfslense de mantas de algodón y de otras que parecen 
anjeo; aqni tobimos notida de otra provincia que está 
bteía el Fomente, coatro jornadas, de á siete legoas; 



182 Bocmuraos máuxo^ 

y al fio d^8, hallaiDOS ana provincia que se Ibuna Mo* 
boce, coa cíooo pueblos, en qae á i^oestro pavecar, k^j 
ipáa de cincaeota mil ánifnas; y antes qae llagásaaios á 
eUa,, DOd embiabao á ^ir que no faásemes «Uá> sm^ 
qae nos malariao; yo con naeve cooipa&eroa que qseda* 
ron conmigo, qae son Joan Lopes de ibarra» [Bernardo 
de Luna» Diego Perex de Laxan y Gaspar de Laxan, 
Franco Barrete yPedro Hernandev de Almassa, Ahmaode 
IMf^anda y Gregorio Heraafidez y Joan-Fernaodep, faimoa 
á la dicha provincia de MobocOi y lleramos ciento y cin* 
cuenta indios de la provincia donde saHmps, é los didies 
tves indios mexicanos; y á ana legua, antes que llegase 
mM á la dicha provincia, nos salieron á recibir más de 
des mil indios cargadoni de bastimento, y.l^dimoaalgn* ' 
aaa joyas, qae llevábamos, de poco precio, y con ellas á 
entender, qae no íbamos abacerías daSo, y qae los oa* 
baHos que l|evábaau)s, lo podrían matar, porque era» 
malos; que hiciesen on fuerte donde los metíés^aios» y 
ansí lo hicieron y vinieron mucha cantidad de indios á 
recibirnos, y con ellos les caciques de on pueblo d^Bta 
provincb, qoe se llama Aguato; y nos bioieron gran re- 
cibimiento, hechaado mucha harina de maís por dionea 
habíamos de pasar, para qne in pisásemos; y todos mey 
alegres nos rogaron que fuésemos á ver el dicho pneblo 
de Aguato, á donde yo regate á los prnpcspales, déade^ 
lea algunas cosas qoe llevaba para este efeto; y en eato 
pneblo los principales del, despacharon Inego aviso á tos 
demás pueblo» desta provincia, de kw.onalea vimeronloa 
principales con graa cantidad db gcla^ fogá^donoe qoe 
faéneme» á yer y visita^ sw poebk», . qne les darnoioa. 
mocho Q>nleDto en ello, y asi b hieinsea; y vistD^ d hu^ 
rtklaaiiento y dádivas, qise tes di á los priadpa lea y« Te^^ 



AÍCHITO Bl nmMB. 113 

qoetetoB» wtnéttt» juntaroQ de la dicha proviacia m^s de 
eoeiro mA maulas de algodoo pínlaáBa y blaacas^ j> pat* 
de meóos con su boriaa á los cabop» y otras oiachas 
y melalca awles y verdea» que usao* déiios pam 
fm$ñw eslas aaaatas» y así nos dieron lodo lo ccfiat ido, j 
lee pereeia que ena todo poco lo qiiehaoiaD, psaguntaado 
si estabaasoa contentos; el sustento ¡de estps, es oomo el 
demás de las provincias referidas, eceto que aquí na ha* 
Uanvas aves de la tierra; aqui noe digeres, en eaoiquey 
sirgei indies, como teaian noticia ^ la dicha atagima 
donde esta la riqueza de oro, y lo deeiatsd^an^ ai más ni 
méoas, que le habían declarado loa de la protoiucia aales 
désia; en^seis dias que aqui estubimqi^/visitaaoias lofrpaei* 
hice de la promeia, y por eoteaderqnB«loa ¡adiós, nes 
hacían amistad^ degó oon ellos, en sos puebbs, ciaao 
compuerce, para qa* se volvieseis á la pnoráaoia da 2si- 
ni, con el bagaje; y con otros ooalne, que Uofvé coaságo, 
camiaé dereoho^ háoia el Poniente, ousreale y cifuto le*^ 
g«3, en descobrimie^to de unas minea ricas i quid aW Jne. 
dieren nelicia; había con g/ms^ que en la dicha provínola 
me dieron, pera ir á ellas, y les haUé; y por oús osueoe. 
dálbiaa4u& metales» que dicen las que lo entieadeai, son 
nNty ríeos, y que tienen mocha pi^ta; es lo^ mto déllo» 
sierms á donde estáa. las minea, y caowio para ir &^Iak 
hay aJ^nee pnebloe de indios, aerraMS, los coalea nw 
saKflion á recibir en algunas partea, ooq^ccoces, peqeeiMa 
em las cabesas^ y nos daban de lo que tenían, pare m 
noB»nlQ, y ya lee negsleba coai algnaae coses qoe bw 
daba; y áAdoada estaban lea minas, la dispusicisA det la 
\ietr% aa buena; hay viea, eienegaa ^ saoMeMí yf h la Qri^ 
Ha 4e^ rKM» amoba eantíded de.uvep dft Caslüla» ^ ^^ 
gatoi,^ liaOfé] jase^ y maqoeísi y Quealea; y los indí«»a 



184 D0C0MKNTO8 IlfBMTOS 

ét acjuella tiarra hacen sementeras de maiz; tienen bae- 
Da^ casase digeron nos por senas^ que detráa de aqaellas 
serranías, que no pedímos entender bien qne tanto ésta* 
ba de allf , corría un rio muy grande» que según las senas 
que daban» era de ancho» de mas |de ocho leguas» y que 
corría liácía la mar del Norte; y que en las riveras des* 
te rio» de una parte y de otra, hay muy grandes pobla* 
cienes» y que pasaban el rio con canoas; y que en com* 
paracion de aquellas provincias y poblaciones del rio» no 
son nada las provincias donde at presente estábamos» é 
que había en. aquella tierra» muchas uvas y nueces» y 
moteles; y deste parage volvimos á do nde había embia- 
do ios compañeros» ques sesenta leguas» poco mas ó me- 
nos de las; dichas minas á Zuni, procurando volver por 
difoente camino» para mejor ver y entender la dispusi- 
cion de la tierra; y hallé camino mas llano que el por 
donde habia ido á las dichas minas. 

' Llegado que fui á la provincia de Zuñí» hallé en 
ella» los dichos cinco compañeros que allí degé» y al di- 
cho padr^ Fray Bernaldino» que aun no se hubiese vuel- 
to con los compañeros; á todos los cíales» los indios de 
aquella provincia» habían dado lo que para su susten- 
to hablan menester; y con todos nosotros se holgaron 
nnicho» y á mi y mis compañeros nos salieron á recibir 
lod'cáciques» y nos dieron muchos bastimentos é indios 
para guias y cargM; y cuando dellos nos despedimos» 
hicieron muchos ofrecimientos» diciendo que volviésemos 
allá otra ves» y qae llevásemos muchos Castillos; porque 
así llaman á los españoles; y que por esta causa sembra- 
ban mucho maiz» aquel año» para dalles de comer á to- 
dos; y desde esta provincia, se volvió el dicho padre 
Fray Bernaldino, y las personas que con él habían qae- 



NEL AMaUTO DB MükS. 18S 

dado» y coo éllós, Gregorio Hernandei, que babían an^ 
dado coomigo; he aido alférez, annqae les requerí no lo 
hiciesen, y se quedasen á buscar minas y otros apror^- 
cfaamientos eir servido de Su Magestad. 

Habiéndose ido el dicho Fray Berojaldino con sus 
companeros, yo, con ocho soldados volvi con determina- 
cíoo de ir corriendo el rio Norié arriba, por donde ha- 
bíamos entrado; y después de haber andado diez jorna- 
das, como sesenta leguas, á la provincia de los Ouir^, 
de allí caminamos hacia Oriente dos jomadas de á seis 
leguas, donde hallamos una provincia de indios que se 
llamafl lósUbates, con cinco pueblos, donde los indios 
DOS reeibieron de paz y nos dieron muchos bastimentos, 
gallinas de la tierra y otras cosas; y de alli fuimosá des^ 
cobrir ooas ruinas, de que tubimos noticia, la^ cuales 
hallamos dentro de dos dias, andando de una parte á 
otra, y sacamos metales relucientes, y volvimos á la po- 
biazon donde habiamós salido; la gente destos pueblos, 
es cantidad, y nos pareció babria, como veinte mil áni* 
fflas; vistense de mantas de algodón pintadas y blancas, 
y gamuzas y cueros de vacas de Cíbola, aderezados; go* 
biemanse por la orden que los demás de aquellas pro* 
vincias comarcanas; no alcanzan rio, sírvense de fuentes 
y ciénegas, tienen mwhos mcmtes de piñales, cedros y 
salinas; tienen las casas de tres, y cuatro y cinco* altos. 

En estos pueblos, teniendo noticia que á una jorna* 
da de la dicha provincia, había otra, fuimos á ella, que 
son tres pueblos muy grandes, que nos pareció, tendtian, 
mas de cuarenta mil ánimas^ que se llama la provincia 
de los Tamos; aqoi no nos quisieron dar de CDmer^ ni 
admitirnos; por lo cual y por que algunob de mis compa« 
ceros estaban enfermos, y que la gente era mucha^ y no 



);I9 iHMSBiuurraa mbuTOi 

00 Tifi^ pQ^ríapdoa ^wleotir ; y 9I priOiOÍpio de Jalio de 
«rt^benta y tres luBoe, tosiaiiiOB aa indio deste dieho piw^ 
blo» para g«ua, y noa^aoó por otro cattivo del que han 
biamos llevado; coandet fdiinos entrando^ y media legaa 
de un pueblo de la dicha provincia^ Hatnado Giqní^ae, 
hallamos. UQ rio, al anal nombré de las Vacaa, ceapeto 
qMe caminando pof él» seis jornadaa, eomalretnla l^gw», 
hallaiDo^ gran canlidad de vacaai da aquella tierra; y cih 
aunando por el dioho rio, oiento y v^aito teguas, haeia 
I4 p^r^e de OfieiHei al cabo de laa oualea halbmoa tres 
indíoa que andaban fk caaa, y eran de nacioo Juman»; de 
lp«Qpalea, pe^ lengua d^iltasinterpretes qoeiraiaMioa, anr 
piotQis que estabamoft dMe jowadaa d|et vio de Conchas, 
qjoe na p^r^i^ aerían poc^ mas de eusfanta legwa; y 
atmiV>e3amos,al dáebo rio d^Gon^aa, con: «rnchos, agna* 
giesde ariK>yo8f y oíenegMqMA por aiU babNk^ do&ds ha- 
llaqiQis ipucAkOs indio^ JiaíRMiaa di» moíobv y nm tridin 
ipHAbo peaoado deiMiehfis maneraaw y liinaay'OiDaB<frifrr 
taa^ y nos dal^m eneros de las vapaa dei Gibóla, y gamo- 
m^ y de 9IU aatímos al Valle de San SartfiQkMné, de d»^? 
deal:|tríAflÁpía babJMios aali^ yo, y el dioho FcayBer- 
nald^Hí) Beliran y lea dema^ oMppaoevos de aiiao^ refiarí* 
d«Sií y h0HamMi|«e eidiobft paéreiFrugíBerBaldíne^ 00a 
ana ooBapamros^ (lafeía llegado auMhoa diaa b^biái.» ái la 
dioba pravi0Giadá>&aaQactbotomó» stidoseiá la Vite de 
Gaedi(fQsft. 

Todo le áe aaso, nafende, vida per núa ojosi y ea 
ciaete^ por que á tode m^ beiló preseiiÉe^ y sal^ fMi al* 
gnnea< ooippÉñeceai y ouaqpQ' umi aeliv «IgmaA vecn, 
del r^ P0^ ^^w y' OfMnder ia( díapwínoyi dfib aqaslle 
tierna,, y der eetíoktdie todoi ^le k Su Mage^taA». i^em 
q»e pcoi?ea. la cpie, QpnYlniefe eg^ éli dlMobiMaiMi y 



BA AIOBVO O» IIIDU8. 



187 



í^oUni de aqoells^ provinoiad, y ea servicio de 
Dim haesiro Sei^p j aaiówlo de sa Saocta fée bathoK* 
ca; y para qoe a^MÜas geotea, barbaras, vengaa 6q co«> 
aMJBMnto détta; y «a alto, yo y mis companeroa pa«* 
aimos la dUlgencia, i poa puaible, y que se recfoiere 
en eala vélacmi y en ioa aotoa y diligencias que eo 
la joraadM faednoa, de cfne coosta' per testimomo, con la 
aatortdad qoe aH4 pudiaaos; y áo todo lo qne pasó se 
puede eaaritlir, ni. yo áffit relacioa d^lo, por eacripto, 
porcfne serta oMcha prolíjidad; porque las tierras y prO'* 
vídcíqs que eo esta jornada emdubimos, foeron muchas 
y largas, y vie rete, andubimos, basta llegar al prinoi" 
pie dhe tes provincias donde llegamos. Desde el Valle de 
San Bartbelofiíé, b«y maa de decientas y cincuenta leguas, 
demás de qaé Mdobimos por el cainino que yolvimos, 
daeieotas lisgiias; demaa de que andubimos en descobri*- 
mtepto de las dichas provincias, y por ellas, de unas 
partea á etrae mas de oineaenla leguas y por tierras aa« 
perw, y Ibaas, y laguqas, y ciénegas, y ríos, con micH 
cboa peligaos f tr abajoa; y hallaroos juchas diferenciaa 
de teogoas entre los natuvalea de aquellas proyincias, y 
diféremes tragea y modos? y de lo que vimos, y de lo 
^e doy velacjcia^ ea la oMnos que se entiende que hay 
en aqaeliM provincias; porque andando por ellas, tubín 
moa ax^icia é inforqsaoíon de donde andubimos , había 
gramdea pobiacionet y tiernas muy fértUee, y minas de 
plati^ y noücia de oto, y gente de mas pulicia; porque ▼!• 
moa y tratamos, y tobmée aotíoia de grandes poblacia- 
ne», qae por ser pocos, yo y mis cempafieroy, y a^pnos 
nsí atreiceffBeái ia adetome^ nadescobrimoa mas de lo que 
refiero;^ y iwm qw haoar eato, ae nos ha tenido á dam^^ 
siada aloevipieato,. el quf I tuvimos entendidoi que en eHa 



188 DOGiniiirro&uDimTOft 

serviamos á Dios naestro Señor y á Su Magestad; y para 
qae déllo se tabiese alguna lumbre, ya que nos vimos en 
la ocasión» no perdetla; y con los modos ¿ nos pasibles» 
procuramos verlo y entenderlo todo, informándonos de la 
verdad por nosotros y por interprel6s> donde loa había» 
donde n6> por senas y señalándonoslos iadios da aquellas 
provincias con rayas que baoiao en el suelo» y coa las 
manos las jornadas que babia de unas provioeias á otras, 
y los pueblos que babia en cada provincia; ó por los toe- 
jores modo3 que pudimos para entenderlo^ todas ^qae* 
lias provincias son de gente crecida y mas varonil que la 
mexicana, y demás que no se entendió h/aber enferme- 
dades eñtrellos, y las indias mas blancas que las mexica- 
nas» y gente de buen entendimieoto y pulieia» y con bue- 
na traza de pueblos y casas concertadas, y que se en- 
tiende dallos, que cualquier cosa de pulicia la aprenderáa 
con brevedad; y en aquellas /provincias» en la. mayor 
parte déllas, hay mucha caza de pie y vuelo^ conejos y 
liebres» y venados y vacas de aquella tierra» y patee y 
ánsares, y guillas y faisanes y otras aves; buenas monta*- 
fias de todo género de arboledas» salinas y ríos con ma- 
cha diversidad de pescados; y en las mayores partM des- 
ta tierra, pueden rodar carretas ^ carros; y hay pastos 
muy buenos para los ganados, y iierra's para hacer here- 
dades, huertas é sementeras de temporal y de regadío; 
muchas minas ricas, de las cuales trage metales para en* 
sayarlos y ver la ley que tienen; y un iqdio de la pro*- 
vincia de los Tamos, y una india de la pravioda de Ma* 
hoce, para que si en servicio, de Su Magostad se bebiere 
de hacer y volver al descobrimiento y poUacioa de 
aquellas provincias, den alguna lumbre déllaa» y del ca- 
mino por donde se ha de ir; y para ello apreodaa ia 



DKL Aftcmro 9X uasuA. 189 

lengaa mexicana y otras lenguas; y en todo me refiero á 
los autos y diligencias que sobre ello se hicieron por don- 
de mas claro parecerá la intención y voluntad con que 
en bi dicha jomada, yó y mis compañeros, servimos á 
Su Mageslad, y las ocasiones justas que para ello hubo; 
y para dar noticia áSu Magostad en cuyo servicio deseo^ 
gastar mi vida y hacienda, hice esta relación en las mi- 
nas de Santa Bálixula, de la Gobernación de la Nueva 
Vizcaya, al fin del mes de Otubre de mil y quinientos y 
ochenta y tres a&os; habiendo llegado al Valle de San 
Barlholomé, ques de la dicha juridicion, á veinte de Se- 
tiembre del dicho año, queste día acabamos de llegar de 
la dicha jornada.— ^Antonio de Espejo. 

Sepan cuantos esta carta vieren^ como yo Antonio de 
Espejo/vecinode la ciudad de México desta Nueva Es- 
paña , estantoalpresenteen esto pueblo de Sant Salvador; 
otorgo y coooico por esta carta, que doy é otorgo todo' 
mi poder cumptidO; cuan bastante de derecho se requie • 
re á Pedro Gonsalez de Mendoza, mi yerno, questá de 
partida para los reynos de Castilla, y á Joan Garcia Bo* 
nilla, escribano de Su Magostad, que reside en Corte de 
Su Magostad, y á Diego de Salas Barbadillo, solicitador 
en la dicha Corte; á todos tres y á cada uno, insoliiumf 
especialmente, para que por mi y en mi nombre, y re- 
presratando mi propia persona, puedan parescer y pa- 
rezcan ante la Magestad Real del Rey Don Felipe Núes*» 
tro Señor, y en su Real Consejo de Indias y ante otros 
señores de otros Consejos» y pedir y suplicar á Su Ma- 
gestad, sea servido hacerme merced de medar la con^ 
quista y pacificación y gobernación de las provincias del 
Nfeyo México, que por otro nombre se llama el Nuevo 
Reyno de Andalucia, y conducta; las cuales provinciais yo 



190 

be descubierto y tomado posesión deUas» en nombre de 
So Magestad y para so Real Corona, y puedan asentar» ea*^ 
pitular y concertar con Su Magestad» en mí nombre, 
todas aquellas cosas y casos que oonvidieren y flióKmne- 
nesarias para la dicha conquista y padficaeion, atftiqtfié 
sean cosas que especialmente reqíiieran mi presenoía» y 
mas especial poder; las cuales capiioláciones y asieoib, 
siendb por ellos» fecbas y capituladas por la forma y mane- 
ra que por ellos fueren asentados ó ciialqdter déllos» yo 
desde luego las aceto y consiento, y obligo mi persooft y . 
bienes para la guarda y eumplimianto déUas, como sí etl 
este poder fueran incertadas; y en raion de las dichas 
capitulaciones y asientos, pnedan haüer todo aquello que 
convenga y sea necesario y yo baria, siendo presente, y 
en razón de alcanaar y pedir, se me haga la dicha me^ 
ced ó otras cualesquier que Su Magostad fuere servido 
do me hacer, y en remuneración de los servicios que á 
Su Magostad he hecho, en las dichas provincias á ibi cos- 
ta y misión, puedan presentar cualesquier peticiones, testi- 
monios é informaciones, que para ello llevan, y hacer otras 
de nuevo, y hacer todos los demái^ abtos y diKg^ocias qM 
cohvengao y sean necesarias, judicial y extrajudtoíalctten- 
te, y que yo baria siendo presente; para todo lo cual y para 
cada una cosa y parte déllo, les doy y otorgo este dicho 
poder, con libre y general administración, y con la reve- 
lación y obHgacion]que de derecho se requiere; y para el 
cumplimiento de lo qUe dicho es^ obligo mi persona y 
I nenes, habidos y por haber, qaes fecho y otorgado este 
dkbo poder en el dicho puebto de Sánt Salvador áé la 
Nneva España, á veinte y tres dias del mes de Abril áe 
mil y quinientos y ochenta y cuatro anos. , Y el rftorgma- 
te» que yo el escribano doy fée, que coioiiotf , lo flraió 



piL AiKtam) ítt ínmAB. 1^ 

dé sa Bombi^v l^gv^dt AtM90 áértModtil; PttUdo y L4*- 
okto de edad» y loan dé duMy; «Étafaté6 eti esCe dfétie 
pseUov--'AiilMi6 dé eá)lidj<^-^AÉt6 tef.— Fetmú GéH^ 
obes Gastitiejiov wgHIm«o de Stt Bfogédtod.-^Héy ttá)a 
rébrica. 

E fo €A diclia Fé^ntfn Sm^hett CaMiHejo, e&eKbtttti» 
de Ba Magostad, fei preáedte é fi<)e tti ^ignó.-— tífly uta 
8igik>.-^Bn fiBBtíflMmio á4 verdadi-^HetiMti SM<ihéi€&s<- 
tfllejo.— Bntre doa rábricM.-^*^iá défM^luSfií. 

LoB eÉbribaeoe qé^ eqoi finnatiiM, oeriiAcéiDed y dA<* 
ffl08 fée^ que Fernán ftanches CaMHl€){o, éú euye raalto 
va firmada y aigaada esta esrritara de (>edér, es e^HM^ 
00 de Sa Magestad, y á las eacHptaras y afütes que áMe 
él bao paaedo y pasan, se ba dado y da entera f6e y ek*6- 
dito en jnioto y Aiera del. Feebo en Móxicé á teinte y 
8M dina del mes de Abril de ttiit y quinientos y oefaentá 
j cnairo «Sos/^^Diego de Santa Maria, escribano dé Se 
Magostad, con su rúbrica. — Miguel dé Monteverde, es^ 
críbano de Su Magostad, con su rúbrica. — ^Hertiando de 
Loon^ escribano de Su Mageslad; con su rúbrica. — ^Níco^ 
las Morales, escribano de Su Magostad; con so rúbrica. 
—Joan de Haro> esoribano de Su Magostad; con so pú«» 
brioa. 

líSMOtltA DEL DESCUBRIMIENTO QUE OaSPAB CaSTAÑO D^ 
SoSi^, ai£0 EN EL NOEVO MiXiCÓ, dlEKDO Tekientb Dé 6o- 
BEÉNiOOR Y CaPFTílK OBNEttAL D¿L NtTBVO BeINO DE LEOR. 

H[97 de Julio de 1590.) (1) 
Memoria del descubrimiento que Gaspar Castaño de 



_^j. 



/1 1 1 ii 



(1) AioMto de Indiaa PairmOOi Est. l.S Oaj. l.< 



\ » 



192 B0CD1IINT06 UÓOITOS 

Sosa» Xheoíeote de Gobernador y Capitaa general del 
JNneyo Reyao de León por el Rey don Felipe Nueetro Se- 
ñor, ya á hacer» al cumplimiento de las provisiones que 
el dicho Gobernador les á coúcedido» ya él cotoo sa la* 
gar Theniente, como mas largamente se verá piorI% di* 
cha provisión é cédalas reales y libro de nuevas leyes 
de pobladores concedidas á todos los vecinos de dicho 
Reyno; y al cumplimiento de todo ello» salió el dicho 
Gaspar Castaño de Sosa, de. la Villa del Almadén, á vein- 
tisiete días de Julio, con ana cuadrilla de carretas, en 
ellas bastimentos y todos pertrechos tocantes á tales po* 
blapiones^ como mas largamente severa por los autos 
que el dicho Gaspar Castaño de Sosa hizo sobre el caso; 
y p^ra que se sepa todos los pasajes y sucesos que en el 
viaje huvo hasta llegar ¿ parte cómoda, para poder to* 
mar á poblar. Se base memoria en este libro de todo ello 
como Su Magestad lo níanda, Iq cual se asentará en este 
libro con toda la fidelidad. 

El año de Nuestro Señor Jesucristo, salió el dicho 

■ 

Gaspar Castaño de Sosa á veinte é siete de Julio de mil 
6 quinientos é noventa años, con todo su campo y car- 
reas; fué á dormir á una ciénega, dos leguas de la di- 
cha Villa, dejando mucha gente de paz en la dicha Villa, 
mostrando gran pena de quedar allí por la conversación 
y amistad que con los españoles tenian; y dos dias antes, 
vino á la dicha Villa, un indio, llamado Miguel, natural 
de Caqualco, que habia catorce años que estaba entre 
los Cacuares, que se habia quedado, de cierta compañía 
de soldados, y estaba ladino en la lengua de ios natara- 
les de aquellas comarcas, de que el dicho Gaspar Casta- 
ño recibió mucho contento, y (odo su campo, para len- 
gua, y lo vistió el dicho indio con los dichos, muy coü- 



Dlt AAOBIYO DX INDIAS. 193 

teotOy é dexó la conversación que (X)n dicho indio babia 
tenido en los dichos catorce anos. 

En veinte é ocho del dicho, f almos al rio de los na- 
dadores, donde estubimos algunos dias, donde en aqnel 
tiempo vinieron mnchos capitanes de paz como de an* 
tes la tenian algunos déllos, y les mandaba d^r algunos 
mandamientos de amparo, por no. los tener de atrás; y 
debaxo de esta amistad, estando con toda esta seguridad, 
vÍDÍeron á decir al real, que los indios llevaban caballos; 
y al efeto salió el dicho Tbeniente de Gobernador en se- 
gaimiento déllos, con doze soldados, y les dio alcance al 
pie de una sierra que llevaban los caballos, y se prendie- 
ron tres dellos, y vueltos al real, se les tomó sus confício- 
oes, demás de los hallar en el hurto ó salto; y para cas- 
tigo de todos los demás que en el dicho real babia, y vi- 
oiese á noticia de los que delante estaban, por donde él 
habia de pasar, mandó ahorcar los dos déllos; y el otro, 
mandó depositar en un soldado de la dicha su compañía 
por tener poca hedad. — En ocho de Agosto salimos deste 
río y fuimos á dormir á los Charcos de Yaca, donde se 
salieron muchos indios de paz, y les mandé dar manda- 
mientos de amparo. — En nueve del dicho, llegamos al 
pozuelo de Tetipala, donde salieron muchos indios, que 
detras hablan dado la obediencia al Rey Nuestro Señor, 
y se les dio mandamiento de amparo. — En diez de Agos- 
tOy salimos de este parage é fuimos al potrero; fueron en 
nuestra compañía mnchos indios. 

En onze del dicho, salimos de este parage y fuimos á 

la boca del potrero, donde aparecieron en una sierra 

machos indios, y los mandó llamar el dicho Tbeniente, 

é no quisieron baxar; y al otro dia, les envió segunda 

vez ¿ llamar, y con todo el apercibimiento que se les 
Tomo XV. 13 



^^194 ' DOC01IBNT08 1N¿D1T06 

hizo y regalos de buenas palabras, no foímos poderosos 
ábkxarles. ' - • 

^' Eú trece de dicho mes, salimos deste parage, y fai- 
' mos á dforiliir al Charco del río seco. * 

Sd catorce del dicho^ foimos á dormir al estero del 
benado, donde vinieron de paz, an caciqoe, llamado Ci- 
^ borpara.— -En diez y seis del mismo, salimos de este pa- 
rage, y ftiimos á dormir al parage de las Encínillas; salie- 
ron de este parage, cuatro Caciques, llamados, uno da- 
llos, Troman y Cipopara y Chicoa y Bitiara, ios cuales 
caciques, trayan consiga mucha gente; y el dicho The- 
niente de Gobernador, les regaló todo lo de posible, y 
' les dijo, qnb diesen la obediencia á Su Magestad, pomén- 
doles por delante como las deviatl, al Rey Nuestro Señor, 
y ellos muy contentos, dijeron que sí, y así lo dieron, y 
se les mandó dar á cada capitán mandamiento de 
ampiare: 

Eú diez y ocho del dicho, salimos de este parage y 
fuimos á dormir adonde nos lluvió un gran aguacero, que 
no pudieron las carretas rodar, porque atascaba mucho. 
En veinte é uno del dicho, salimos deste parage é 
'fuimos á las ciénegas que dicen del rio de las Salinas: 
' 'siailló de paz un cacique, Jácome; y el dicho Theoiente le 
"" regaló, y le pidió la obediencia, lo cual él dio al Rey 
'' Nuestro Señor, y se le dio mandamiento de amparo; es- 
lúbose en este parage, algunos dias, los cuales dias se 
""dfetubieron, aguardando á Francisco Salgado y á Manuel 
' ' 'dé Maderas, y á otros dos compañeros que habia envia- 
ndo el dicho Tb'etiíente 6 la ciudad de México á llevar 
^^'iéiirfas alSeñor Viáorrey; y en- éste tiempo, visto por el 
^' dicho Theniente de Gobernador, salió personalmente coa 
algunos compañeros é naturales en su compañía á correr 



* JBUL AUCIUTO DK INDUS. , 195 

' afBellas sierraq que liabia ea la dicha comarca, haber ai 
podía descubrir algunas minas, diciendo que si las ha- 

. liara, poblara aUi, jK>r ser la tierra en valle, el mejor y 

' mas cómodo que en el mundo se puede ver; é hizo todas 
las dilijenciea posible^ por descubrirlas, por haber algu- 
na noticia desairas é no fue poderoso de descubrirlas, ni 
los naturales que eon él andaban no daban relación nín- 
^ona^ y asi, visto no haberlas,. determinó de psisar ade- 
lante^ y aadando en busca de las dichas minas esluboen 
dos ranoherias él y los compañeros que consigo llevaba, 
y los indios de las dichas ranoherias con sus mugeres é 
h^os muy contentos; el les regalaba, y ellos, visto el di- 
cho reg;alo que el: dicho Theniente é sus compañero^ les 
hacían, les dieron muchas cosillas que ellos tenían en sus 
rancberias. 
- fin veinte é quatro del dicho,, salimos de este parage 

é fuimos á dormir al rio de las Salinas, é nos salió gente 

de paz, é se les dio mandamiento de amparo. 

Ed veinte é ciaco del dicho» salimos de este parage, 

é faimos á dormir al fio de los Ratones. 

Ed veinte é sois del dicho, salimos de este parage, y 

fuimos á dormir al rio del Gato. 

Eo veinte é siete del dicho, salimos de este parage é 

fniffloe á dormir á la barranca, donde se volvió el caba- 

II9 de lYirnega^ donde había unos charquiad de agua 

honda. 

Eo^veinle é^nueve del 4icho» salimos de esfe parage 

y fuimos á dormir 4 unas k>mas, donde hallamos un 

charca do agua • graade . 

.Efi treintaidel dichOp salimos des(e parage é Quipos 

á dormir áttaa* barranca y cañada donde nos iluvió al- 

ganoa^aguaceroa» y con los aguaceros nos remec^jamos 



196 ÜOGUMINTOS INÍDITOS 

de agua; porque de otra suerte qo la había, y asi lo pro- 
veyó el Señor. 

Eq primero de setiembre salimos de este parage é 
fuimos atrás de ana cañada, é alli se dos quebró la car- 
reta grande, é volvió la bollada á volver á tras. 

Eq dos de setiembre, salimos de este parage é fuimos 
á dormir á uaa cañada, y dormimos sin agua. 

En tres de setiembre salimos de este parage é fuimos 
á dormir á los nogales donde había muchas nueces. 

En quatro del dicho, salimos de este parage é fuimos 
á dormir al rio de Roldan. 

En seis del dicho, salimos deste parage é fuimos á 
dormir al rio de Yiruega, donde había mucha nuez y 
huva. 

En ocho del dicho, salimos deste parage é fuimos á 
dormir al estero grande donde había mucha nuez y huva 
y se mató mucho pescado. 

En nueve del dicho, salimos deste parage é fuimos á 
dormir al río Brabo, donde seestubo muchos días aguar- 
dando á Francisco Salgado y Manuel de Mederos, y á 
otros muchos compañeros que se aguardaban con la res- 
puesta del Señor Yísorrey; porque esta orden llevaba del 
Theniente de Gobernador que les había de venir, aguar- 
dando hasta el dicho rio Brabo, con la razón é respuesta^ 
déla voluntad del Señor Yisorrey, porque á esto (os ^nvió 
el dicho Theniente á la ciudad de México; é visto la mu- 
cha tardanza, que los dichos hacían, mandó el dicho 
Theniente de Gobernador, mandó medir todo el maíz 
é trigo, para saber el bastimento que tenían é no se 
hallaron mas de cien fanegas de bastimentos, causa de 
que el dicho Theniente recibió mucha pena por entender 
había mas bastimentos; .y la falta que ello hubo; fué, de 



DBL AECHnrO DX INÜUS. 197 

DO se haber dado por órdea y caenta por venir eo canas- 
tas, como era de Juan Pérez de los Rios, no porque el 
dicho Tbeniente no le hubiese dicho días atrás, que se 
diese á lodos, ración; y el dicho Joan Pérez le respon- 
dió en diversas vezes, que su gente no ha de comer por 
ración; y así por darle gusto no lo hizo hacer que se die- 
re ración; y luego que se midió el dicho maiz é trigo, 
mandó el dicho teniente que se entregase por medida 
en cada carreta, para que diesen cuenta de las anegas 
que se le entregasen, é mandó que de allí adelante se 
diese un almud ¿ cada persona, para una semana, y así 
se hizo; y estando en este dicho parage, viendo la tar- 
danza de los dichos, Salgado y Mederos y de los demás, 
y elpoco bastimento, determinó el dicho Theniente de Go- 
bernador, proseguir su viage; y procurando la derrota 
que habian de llevar en su viage, hubo muchos parece- 
res de todos sus compañeros, diferentes del suyo, salvo 
el capitán Cristóbal de Heredia, Francisco López de Re- 
calde y Martin de Salazar y Joan de Carvajal, que era, 
que se buscase el rio Salado; y al fin el dicho Theniente 
de Gobernador, procuró é mandó al dicho capitán Cris- 
tóbal de Heredia, que se buscase el dicho rio Salado, y 
al camplimiento déllo, salió Joan Pérez de tos Rios con 
algunos companeros en demanda del dicho rio, é no pu- 
dieron hallarlo, por espeso de la mala tierra que hacia 
en su redondez; e se volvió con noticia de otro rio, di- 
ciendo que aquel rio se podia llevar, aunque seria con 
macho trabajo, por la malicia de la tierra que había en la 
redondez del dicho rio; porqués la vía de ir muy apartada 
del, y que para entraren él la caballada y boyada, pasaría 
macho detrimento por la causa de la mucha piedra que 
aviará; satisfecho el dicho Theniente de Gobernador del 



1Q8' DOdjHxirros uooiitos 

dicho rio é camino, envió segunda vez á ciertos compa* 
ñeros é soldados de su companta, fuesen- á descubrir 
otro rio mas adelante, porque si^rael que había de llevar^ 
é los dichos soldados llegaron ti ría dónde habia llegado 
Joan Pérez de los Rios con los demás compaceros, ése 
volvieron, diciendo, que no se' podia pasar porallí, por 
nibgun caso, de que el dicho Thenienté recibió, hasta pe* 
na, por entender aquel, era suviage ycamino; y por eétar 
muy indispuesto y con muy pocasalud'deea persone»» no 
iba personalmente á ló que tanto deseabiae saber é ver, . 
envió tercera vez al capitán Cristóbat de Heredí^ que 
fuese á descubrir este rio Salado, y él al cumplimienco 
déllo, salió y llevó en su compañía á loan Rodriguéis 
Nielo y á Joan de Contreras y á Pedro Flores, et cual 
salió en demanda del dicho río salado; y llegó al rio que 
estaba descubierto, y alió paso en el dicho río para po- 
der pasar las carretas; porque hast^ entonces no se ha« 
bia aliado y descubierto el dicho paso, fue atravesando' 
aquella lomeria que habia hasta el rio Bt^bo, y llegó al 
dicho rio Brabo, y se volvió al dicho real, diciendo que 
por alli podíamos pasar y ir atravesando al río Salado; y 
visto por el dicho capitán' Cristóbal de Heredia, traya 
descubierto el camino, se ho%ó mucho, aunque todos tos 
demás heran de diferente parecer como atrás se ha dicho. 
En primero de Octubre, mandó el dicho Tbeniente 
de Gobernador, al dicho capitán Crisfobal de Heredia*, 
hiciese apercibimiento á todo el reaf, que saliese al cum* 
piimiento de su viage, lo cual él, fo hizo; y estando para 
salir, hubo hartas diferencias qae camino llevarían; y vis- 
to el dicho capitán, se llegó Al dicho Theniente qué der* 
rota y camino hablan de llevar, y él le dijo, que hiciese 
enderezar al rio Salado y guiase á él; y asi al cumpH» 






DIL ARGmVO DX INDIAS. 199 

miento déllo lo hizo el capitán Crístobal de Heredia;. y 
faimo&á dormir ¿ una cañada donde 66 halló agua ;eiQ 
Caxas. 

En dos del dicho» salimos de este parage y fuimos á 
dormir al rio4e laa Lozas, é lo: pasamos, con harto tra- 
bajo. .A cuatro del dicbo^ salimos de este parage y fui- 
moe á dormirá una cañada, doqde se ball6 mocba aguj9. 

A cinco del dicho, salimos de este paraga y fuiípos 
á dormir á una quebrada honda en demanda del rio S^^ 
ladoí' . .' y 

A seis del dicho, salimos deste parage y fuimos á 
dormir á unas enoiaillas, donde s^haHóxnijiel]» aguf\, 

A -siete del diclux, s^UmiOs.de este parage $n d^sp^an- 
da del rio Salado, envió el capitají Criatobs^l, de Her^dia 
á descubrir el <l>cho<río Salado, que er? .el que se, pjro- 
curaba paranoesliio viage, y fué al dicho, e|^ Joan de 
Carvajal^ Martin de SaJazar, Domingo, de, SanMesteban y 
Blas Martinez de Mederos, descubrieron el dicho rio .3a* 
lado, de que recibieron mucho contento; y volvió, Do- 
mingo de Santiesteban, á pedir albricias, -que ya dej^a 
el rio descubierto éil.y sus compañeros, mas qqje no;^e 
podía entrar en él, por h^ber mucha peña tazada y que- 
bradas; y ansi fuimos á dormir á una cañada, donde hsi- 
bia una poca de agua para la gente^ y la boyada y ^cab^« 
liada, volvió á trap,. y.procursindo por todos medios en- 
trar en e^ dicho rio, no se pudo entrar cau$a de dejflrjip 
y volvemos á buscar, el otra que hablamos dejado, atrás. ^ 

Se salió el capitán Cristóbal de H^rj^ia^. á ver eí jip 
si estaba lejos de nos, Iq cual salir y dieron conél^coipo 
tres leguas donde estábamos parados. . 

A. nueve del dicho, salimos de este parage , y fuimos 
á dormir una lega» del rio de las laxasp. . .., f 



I > 



>( 



200 DOCmONTOS iniditos 

A once del dicho, salimos de este parage» y faimos á 
' parar en unas cabanas sin agaa, 

A doce del dicho, salimos deste parage y fuimos á 
unas lomas donde se halló una poca de agua; y procu- 
rándose si el río de las Laxas no se aliaba, respeto de 
que se acabó allí; y visto ésto, se volvió la boyada é ca- 
ballada atrás al dicho rio, y se volvió á procurar coa 
mucha instancia el dicho rio Salado, y fué en su deman- 
da, Salazar y Diego Diez de Berlanga y Cristóbal Mar- 
tin; y como tres ó quatro leguas de allí tornaron á dar 
con el rio Salado, é volviendo al Real, dijeron que no 
se podia tomar el rio; é con todo esto procuramos prose- 
guir nuestro viaje y fué servido Dios, que saliendo deste 
parage, llovió un aguacoro que fué enviado por el Señor 
para nuestro socorro; y confiados de Dios lo babia de 
proveer; conocemos que usó de misericordia con nos- 
otros. 

A catorce del dicho, salimos de este parage y fuimos 
á dormir á donde se díó la comisión á Cristóbal de He- 
redia, de maese de campo; y en este parage, el Thenieu' 
te de Gobernador, visto que el viage se iba alargando, 
procuró dé quitar, é quitó, que no se diese á cada per- 
sona mas de medio almud de trigo ó de maiz para cada 
semana; y por ser poca ración, quizo mercar á Joan Pé- 
rez de los Ríos algunos huelles para matar, para repartir- 
los en su campo Real; y tratando con Joan Pérez de los 
Ríos que se los vendiese, bisto la necesidad que habia, 
él dicho, respondió, que no Vendería buey ninguno; que 
para esta necesidad, si el dicho theníente de Gobernador 
quisiese huelles, que todos ellos estaban allí, y déllos 
hizo ofrecimiento al Rey Nuestro Sefior, y á él en su 
nombré; y así lo hizo; y el dicho Theniente la recibió por 



DSL ARCHIVO DI DIDIAS. 201 

tal; y luego incootiDente, maodó salir toda la gente qae 
hffbia, y se hallaron ciento y setenta, y mas personas; y 
mandó que diesen á libra y media de vaca» á cada per- 
sona cada dia; y así se pasaron con la ración atrás refe- 
rida; y se iba por aquí haciendo barbacoas de mascal, 
para suplir la falla que habia. 

En diez y seis del dicho, salimos de este parage y 
fiíimos á dormir á las Laxas, á donde nos llovió un agua- 
cero qne fué de mucho efeto, respeto de no poderse to- 
mar el rio; y se hicieron aqui muchas barbacoas de mas- 
cales. 

En diez y siete del dicho, fuimos á dormir á la Ga- 
nada donde se perdió Alonso Jaimes y Ponce, 

En diez y ocho del dicho, salimos deste parage y 
habia salido Cristóbal de Heredia con algunos soldados, 
haber si habia entrada al rio Salado; yendo en su de- 
manda, alió qne no se podia entrar por la mala traza de 
la tierra e no haber podido aquel descubrir agua ninguna; 
y asi envió^ al Real á Francisco López de Ricalde y Juse- 
pe Rodríguez, y él con los demás compañeros, pasó 
adelante; é vueltos los dichos al Real, dijeron al The- 
niente de Gobernador, que por ningún caso podian pa- 
sar de allí adelante, porque el rio no se hallaba; que de- 
bía de dar gran guiñada al Poniente, é la tierra no' se 
podia por aquella parte andar con carretas, de que cau- 
só grande pena á todo el campo, principalmente, á loan 
López de los Rios, respeto del temor que allí mostró, de 
que se nabia de perder su hacienda; y que la hacienda 
no la estimaba en tanto, como era su muger he hijos; y 
con gran duélese quejaba de sí, diciendo muchas clama- 
cienes, y quejándose del Theniente de Gobernador, que 
le llevaba perdido; y esto era la mayor pena que tenia. 



202 DOGUIUNTOS iníditos 

porque él> cuando todo comiese turbio, se iba á uua ran- 
chería y acábariil ay su vida; pues él dicho Thenieote nó' 
quiso ir por dónde 'él qüeria, que era otra derrota; y á 
todo esto, el dicho Thenidntfe^ estaba oyendo al dicho y á' 
los den!iás, los debaneos que sobre esto trataban; y luego* 
en este Ínterin, los mandó juntar á todos y les preguntó que* 
les parecia que hiciesen, y hubo pareceres d^que se yíA*' 
\Yese atrás á tomar el camino que algunos' de tos demás 
querían, contra lá voluntad del dicho Theniente; y ély 
visto que aqiiél era su camino, con las mejores palabras 
qiie pudó les animaba, metiéndolas á todos, hombres y 
mngeres, muchachos y muchachas, indios é indias, que 
sé encomendasen á'DíOs y que tubiesen confianza en Dios 
y en su bendita Madre, nob habia de guilir y alumbiHf 
por él, conforme llevaba eí deseo deservir* áDios Níies- 
tro ¿eñor y á Su Magestad', úo \k babia de faltar cosa; y 
asi mandó qué saReáén déstél péragb^^y'proatguiesenr «u 
viagé, Td ciíraT sé 'hifcó^ y'lQegoi^^én'cotttSnedle, departió 
algunos ¿ompaiiérosí,^Tüeslenl 'déácUbríéfid(^'tflgunosiq^a- 
xes {ior la derecera que tíabian dé lleVar; y salid06:<ilel 
paraje, óbrá de uri qúáVtó de' legua, yetido'^ en lá ráta- 
guaáliá el dielio Thefnieüle de Goberná^dóty capitán gé- 
netbl, cobo 16 tenia dé cfostutnbfle, vihó á él, 'Frhneiseo 
Loj^ét dé Alcalde, didéndo (}üe Jüaü Pereza loaftios, 
yba 'con gran ()ena y lidiando, didettd ó til dicho Réoirt* 
dé 'qué' traíase con él Theüiénte, quiel''por amor de Otos 
de vbíviese átras; y tratáiidó él didbo'Ricatde del ^ negó* 
cío, l(éí Véypondió con ^randb asp^erd, q¿fe 'ninguB^ie 
tk^atase 'd6li'ó,''y'qne ái sé'é^antabhn,''qae entré los^espa^ 
aofé¿^Ti¿biese mbsti'ár ffá^uézá'y pérdérianinucho de su 
derecho', y qué díijeá'é k\ dfcho Jodii Péret, que caHase tía 
I)ocd y'prosi^uieBé'dü Xriagé é qú^ níó iÍ8 desanimase la 



g4Q^} qiie.él, cpiQj^.á dipho, tiepe confianza en Dios que 
oO/Iq h^d^fal^ragaf^ pprqijc.Dio^ Nuestro Señor se 
laJifhd^^flfyp^rjif^.yyaií Iq^q. el» Thenieole de Goberpa- 
dqc» áE(f<]i'defB^nif el refi{.y seapartó solo á un lado; 
y oj^jdq.q^dja.l^tia^.dpl c^o^jno, llevando consigo á 
QQ; qiiadfl^ sj^yo, q/m/f^ ^^A^^ '^^^ López, dio en un char- 
co iQpy.grap0e,(i(f.a2Ufl^, qogran cantidad, de que reci- 
bió mucho contento, cosa que por aquella conoarca no se 
ba|H0i d#0cul>i^rt4^ ofro Sj^fnj&jfinte, que parece que pro- 
vefifó eIrSepqr, cQí/ffi Ixf^ provee en todo; y se fue á gran 
priora; l^.c^rret^s» y,% bizo parar para que la bolla- 
da é c^b^llada bebiesí^a U dicha agua, y se hizo ansi, y 
alU i^uA^il^^ ¿ Cristóbal de Heredia; y el otro día vino 
etdjcbo Cristobfil 4?, Inedia, y traxo nueva de que no 
pndci llegar al rip; y algunos beran de parecer, que se 
hsMfl. perdido tfwJi>Í6a copo la de las Laxas; y estando 
coHi §s(i^ cpqfuqiQQ, envió, dicho Theniente á Alonso Xa v- 
mai» Qalie&i^i goq ayunos compañeros, como en efeio sa- 
Ui^ CuÑ w su coiDpañia hieg,Q Díaz de Berlanga y Cris- 
iQ¡M Mt^tÍD» Joan I,*opQf é Francisco de Mancha, é les 
iMadó el dicho Th^ni^iUe, fuesen siguiendo un rastro c|e 
gente que alli se halló, y procurase con el Naguatato 
q^Uevab^D, de traer algún indio para tomar en lengua 
de \f^ tierra, y de lo que e^^ ella habia, porque él iría con 
las carrRt49 ppr ^ r^^o, y al oiro dia salieron. 

Bq diez y ^(^ve 4^1 ^\c\io, salimos de este parage 
cpA cleAerppii;^^ de ir eo seguimiento del camii^o^ue 
\hv^9Í» AlpOftO ^aim^z^ y á un^ guia que él habia envia- 
do á <lecir gu^. ^ata^a ^ d^a leguas de donde salimos, la 
cw^ r/^^stfl ^Y4^ P99 ^ indjo, llamado Joan de Vega, 
qo9 p^a el ef^tQ Jl^ó; 4 do sa^tisfecho de esta razón el 
dickío Tbeaje^te de jQobemador, envió á Cristóbal de He- 



204 DOGUIÍENTOS INÉDITOS 

redia, fuese á ver aquella agua, e) cual Toé» é visto la 
poca agua que faabia y que era camino muy diferente y 
apartado del que habían de llevar, se volvió á gran prie- 
sa, que no era aquel nuestro camino; y enterándose el 
dicho Theniente déllo, le mandó que tomase la derecera 
que llevaba é dexáse aquélla, el cual ló hizo, é fuimos á 
dormir á unas laxas que el dicho Cristóbal de Heredia, 
visto con agua. 

En veinte del dicho, salimos de este parage con har- 
ta pena por la falta de agua, que no hubo en ella ia mi- 
tad de lo que era menester para aquel día y noche; y asi, 
envió el dicho Theniente á muchos compañeros como lo 
solian azer, á buscar aguajes en algunas laxas ó arroyos, 
porque manantiales no los habia en toda lá tierra; é fué 
Dios servido, que Domingo de Santiesteban volvió al real, 
diciendo, que en una cañada adelante habia muy gran- 
des charcas de agua, y asi so fué á ellos con gran con- 
tento, y llegaron á las onze del dia, é se desunció la bo- 
yada, y estubimos en estas charcas, obra de dos horas; 
y luego se tornó á uncir, y fuimos prosiguiendo nuestro 
viage; paróse con dos ó tres horas de noche en unas 
lomas. 

En veinte y uno del dicho, salimos de este paráge; 
yendo caminando á medio dia, se halló qna poca de agua 
en unas laxas de donde se proveéyó todo el real y be- 
bieron, algunos caballos, aunque poco, porque ia noche 
airas, habíamos quedado sin agua; y fuimos á dormir, 
adelante, en una cañada sin agua, aunque para la gente, 
obra de media legua, se halló agua, y llevaron á beber á 
algunos caballos; y esta noche, visto la falta de ag^a qae 
había, mandó el dicho Theniente Cristóbal de Heredia 
roaese de campo, que enviase algunos compañeros á des- 



OIL ARCHIVO DB UfDUS. 205 

cubrir el río Salado, y qae no volviese sin darle vista; y 
si bailase alguna agua, volviese algún compañero á dar 
razón déllo; el dicho maese de campo, mandó, luego á 
Joan de Carvajal, y Juan de Estrada, y Martin de Sala- 
zar, y Joan Rodríguez Nieto, y Pedro Flores» Gonzalo de 
Lares, los buales salieron luego aquella noche al cumpli- 
miento de lo que se les mandaba; fueron á descansar 
aquella noche, obra de dos leguas, algún rato; y antes 
que amaneciese, tornaron á proseguir su viage como les 
hera mandado, que fue Dios servido, que delante, yen- 
do á descubrir el dicho rio con propósito de no volver 
sin descubrirlo, como lo hicieron, y hallaron uoos char- 
cos muy grandes de agua de que recibieron muy gran 
contento por la grande necesidad que trayan de agua; y 
al cumplimiento, volvió Pedro Flores, por la posta, á dar 
razpnde la dicha agua; no debió de tardar una hora en 
venir al real, y los demás compañeros pasaron, adelante, . 
descubrieron el dicho rio; en este parage se perdieron 
las cabras y vino Pedro Pinto á gran priesa á decir que 
las llevaban indios; y el dicho Theniente de Gobernador, 
con dos ó tres soldados, salió á la derecera donde el ne- 
gro decia las llevaba y les dio alcanzo, obra de uña le- 
gua, é no las llevaban indios, porque con la sed, se iban 
ellas de snyo; también con la gran sed que lá boyada te- 
nia, se dividió un gran atajo déllos, y los truxo Diego de 
Viruega á dos leguas del real. 

En veinte y tres del dicho, salimos de este parage, 
y al punto que estaban unciendo, llegó Pedro Flores, 
con la nueva de la agua que habia descubierto; y asi, se 
fue á dormir allá con gran regocijo,'^or ser en cantidad; 
y el otro dia llegaron los dichos que habian descubierto 
el rio, y qoe ya se habia acabado las lomas y sierras, y 



'^ '^cimkNtbs nttDiTos 

estaría de alli, qoatro leguas; fueron bien refcibidos, <X)q 
la 'nueva que traxeron, respeto del deittasiado trabajo 
que hasta alli se truxo/por la mhlicia de la tierra y''de 
'las pocas aguas y trabajo de la caballada /que #a^k><^ 
' se sentía, porque todos en general se' desesperaban pof la 
' macha piedra que habia, andando, én demanda del tío 
Salado, que era el que deseábamos; gastóse en eM;a ^r 
ra, veinte é cinco docenas de errage, potque de tftra 
suerte no se podía andar; porque á muchos caballos 'en 
' dos ó tres días, se gastábanlas herraduras, cosa no dfei- 
da; y asi senos encoxió mucha caballada; fué cosa^'in- 
mensa de ver, de no creer sino los qué lo vieron, ei Ala- 
cho trabajo que toda esta compañía pasó hasta llegar 
á esta agua; cosa que sí se hubiera de í)afgar á' dittéros 
en descubrir este camino, no 'sé'ptfdteran remunerar 
sino fuera con muy gran cantidad; y asi el dicho The- 
niente de Gobernador, le retídió á sus companerosMas 
^ gracias, y que él esperaba en Dios Nuestro Señor que 
del serian pagados, v de Su Magostad; y l(y^quéfue- 
''se en sii mano, ninguno fáese corto en mandarle ni 
pedirle cosa alguna qué él pddfese hacerles merced en 
nombre dé Su Magestad, ]pof*qu^ les dária sn páKibra 
deshacerlo así; pues con dmeVos, el macho trabajo '^-vo- 
luntad 'con que ellos dcadian, éf; no' era poderoso á i^ra- 
tifícárselo de otra'súérte; porqué habiendo de set^-con 
dineros, habían de ser niuchds y 'en mucha óantidad, y 
ellos todos ^juntos', á una voz, respondieron, siempre es- 
tarían prestos á ' todos' Ips^trabfájos' que Iqs sobrttvlfaieten, 

f . ^ I 1 4 

porque ellos, suj^ificipal ínWrés no éra^^otroj' élnó de 
'|aciidír á lo que' el dicho' Ttédiént^'Méfttiíenaasd eo 
' 'W¿)bre de Su Magostad; lo cual ét dicho' ^TheAfénté los 

agradeció, y que él esperaba éri Dios,' mediente síí^vo- 



(A' 

< biotad y coa aa. übor, mlic.(»pp )o^.qqe hfil)¡aD mtenfj^flo; 

^porque deUo.i^aleodiai qoQ.hfira pegofíio muy pr.iiy)ipal, 
j^qoeSu MageslAd.M lo grMifiA^^iOyrPOipo l^ bfice ^^to- 

.dos)Jos qaette AÍr.yeo;;,y PQn.e^tQ, el dicho Tbeni^nte 

.qaedó. muy oontenla» con tpn gj[:aQd9JÍDÍm<;> como sus 

.companero» le mo^tracoft, y ellos» np (q^nos d^ lo quj^ el 
mismo TbeaieDte tes áivi$, cosa qpe aqui yo do puj^o 
encarecer ni significar,. lofttralpjos ,Ktr¿s refer^dps; jor- 
que todos eo ha 1)0 rse fallado el rio q^e se buscal;^^, pn- 
leodramos que estábamos ya fuera dcip^re ^llos; y así se 
estovo dosdias^ aquí» json muy gran contento. 

Ea veinte y cinco del dicho, .fpímos ¿ dormir deste 
parage dos leguas y qiued^moa.wn pgoa. 

En veinte y seis del. dicho, salimos deste parage para 
ir al rio, cosa tan deseada, y. no se pgdo hallar abande- 
ro para poder .J)^|ar al riOy sino fué por unas^raqdes 
cuestas, donde .se pasó mucho ti:a|)ajo en hacer pamino 

irpara poderse bajar; y todorestetrabiyo lesparecia á, to- 
dos^ cosa OBiay liviana, por pl grande deseo que tapian 
de aervtr i Dios y al Rey; y en la dicha bajada, sq que- 
braron alganas canastas, entre, laf . cúsales se quebró una 
en.que venia.caxa Real con 8U3 reales quintos; y fiai se 
bajaron todos, y el dicho Theniente de Gobernador, man- 
dó, qne saíueaen todos al rio cooMas carretas y Real, á 
oJgarse, porque éí qnodaria.alU, como quedó copalgi^nos 

. compañeros» poo U dicha caxa .Real, y el otro se ade- 
reaó la-carreta y.se foé al dic^ rio. , > 

JSstando en >el rio, al otro djai llegó Alonso ,Xai/nez 
coa loatdemásicolnpanQrpa q»p Ue^vó consjjgo^ ,d}(;íe¡Qdo 
qne ól había segnificel. rastro .qu|^ el.dioho Tbe{ni9{^(o le 

. había .mandado, .y /que dio rac9bOjfl|9tre,s dias con muy 
gran cantidad de gente de nación, Depesguan, el cual 



208 DOCUHDITOS «íditos 

fué de ellos muy bien recibido; qae dándoles á enten- 
der por nagaatato» á lo qae hibao, se holgaron inncho é 
le dieron muchos caeros de Cíbola, gamuzas, zapatos, 
de su modo déllos, muy boenos; mucha carne; y les die- 
ron á entender, que por allí podian venir, que ellos de 
allí nos llevarían adonde habia macho maíz y poblacio- 
nes; y asi el dicho Alonso Xaimez, se volvió muy con- 
tento con la amistad que los indios le mostraron; y lle- 
gado que fué al Real, le dixoel dicho Xaimez al Theníen- 
te de Goberna dor, que como, pues su merced le habia 
inviado, como no le siguió, y el Theniente se rió del, 
por ver cuan apartada era aquella derecera de su cami- 
no, mostrándole tanto agradecimiento como él quisiese, 
qae no habia* traido indio ninguno, y quisieran algunos 
que se tomara aquella derrota; y satisfaciéndose el dicho 
Theniente de lo que habia entre otras muchas cosas 
que habia un rio que salía donde aquella gente estaba, 
venia á entrar en el rio en que estaban y habían de lle- 
var; y así el dicho Theniente le dijo, qae fuese el rio ar- 
riba, y que llegado á la junta donde entrase este otro, 
yria él á ver esa gente y désto quedó el dicho Xaimez 
é lo6 demás sus compañeros, que habían ido con él, muy 
satisfechos; porque deseaban en estremo , de qae se fue- 
ra por allí. 

En veinte y ocho del dicho, salimos de este parage; 
yendo el río arriba, se aliaban machas rancherías recien 
alzadas, é no pareció sino fué un indio, que salió á las 
carretas; no dio lengua ninguna, de machas qae lle- 
vaba, que le entendiesen persona; le preguntaban al- 
gunas cosas, y se entendían; y el dicho Theniente le 
mandó dar un poco de maíz, y que faese á llamar la 
gente que por allí había, y que no tuviese miedo; y asi se 



DUIi AKOttVO »i UIDlAft. 209 

fuó; fuiíDoa á dormir 6 udps c^rr íUqs á la orilla del rip. . 

£q Toiote é nueve dal diebo^, 99líiiio9d0 9^ para^, ft 
dariBÍr 6 la ^pia Q^tfla ául /JQi .¿qoiIb d^ toaló a)gtm 
peBoado; y m treiat» 4el dí^o, m^^ms 4aato parage» f 
íMuaos A dormir 4 »Q»aa ^ad^h^rtae iví^jaa^^oode/iMMit 
nwahas mo8W9; y ^1 <Aro diiíaiMtafPfl >0ip<7t)m wbnUMbi' 
r^potade qMae^fwrlacoa.pqr.^i pM«r fieíaljQ nn^/lMir; 
hia;. y aadando aa ¿w^oa |1^ <^»llMy ftiegftiMt^^t tlft; 
Oerlaoga^ FraAcwoo d^ I^l9AK>ba^ .bal(ar«i%. IMm,;8«ti^i- 
moy srandoa ,y po» 4Bwba4»>., ««PM hqi f dnititep» y «myi ^ 
blanca; foimoa A doMW á xiaaa eíe^ega^ doadaí ae dorr 
ramabaAraebaaguA^ (rio; que aaia laadiobas eíanagaat 
y k# iirinieroa qi«i Uosaroa á aste impaga, fue Diego é^ 
yjriiega, Franpiflco Lopex: de Rioalde» Andrea Vf^vmi ^ütu 
cretino de Goibero^oíotn, y vieron jr eamrioaMla algOM»' 
geat^t é fqeraai6 eUoa, y Miwen9^ím?|trQ>p9mqaa8^4^r. 
qa^ les depas hnyevQn é.ae(f»«tíflr<w M la-cMnega; ilar: 
v^baa Qrtas geotm^ w^»^ipmff»[ fmg^dm^ porqne^Mi^ 
aeestwibra pftr /aqiNdUiiA.fMfpamaíh) )á taa hrímoa itarg»-' 
des» 008» pavaibMÍo,«á)M«Bi i»iMH vístf^^y ab MOlívteiMa 
al real. OPA lii eoaéeQjp9caoPiaq^>^jM>I^r»oial 7beAu^ 
104» ^lreaJ^^pf}rilal^r)(«paíílOlAtlAaJalg^ !boctoai 

á^mtíSiís3l»)kti)Y^^^<9Silmi^% lifog^ .doa mogeite/ 
coe^lodo l0)qad toafaa^ieaatqMdaifan^osígaiidiilaaí laatai. 
qae ¡kfíkél lifa^Diente^T) UbgÉéonqoe £Éé^ ¡aBfKi do sace^i 
dido;:ie0eribolgó^ é»iq6tO(>los in^eoy |aiblftii^lei,i BO-íhnbd^j 
qomn lo^eqtandjaabvtr^lM imadí^dariQitfne!yi*iatt^qf)aq^ 
faenan >did¡eDdattsupar.jBen^ei;4ittln^ tebi^n t>«nGu.lfl 
8ef)ienmi.«>n'lod»jk)(íitte /(nM^ 
dQ0(Oii^ro6i>Madaa^bon>aa.Ma^,,pMMl^:(aAiitnri^ dasfáe^ 
teéaalbo^aroa)mnfe ^i»ar{Mfla.fiiaMii» inn: . ' .- íf* 

So doa;dedfo4íeiiriino4a^q)at óoft^fpmt^^Mmbmíi 

Tomo ^Y. 14 



210 BOODMENTOS INÍDlTOt 

¿ dormir á donde flecharon á Juan de Vega, y fae qae 
cegando á la orilla del rio, adonde se pasó, yendo, de- 
lante, Diego de Viruega, Alonso Lucas, Andrés Pérez y 
otros compañeros, bieron estar á la orilla del rio, una 
gbndolada,.y se faeroalos dichos á ellos, y estobieron 
hablando^ todos, úon los indios, por señas, unos de una 
pailb^l rió y oftt^side otra; y apartándose los dichos, 
délos ítldiófihi qáedó el dicho loan de Vega, indio; y vis- 
té'Cpie quedaba ^lo, bacíeron dé!, algunos indios, y lo 
hétibáron ^n el rio y le quitaron unas hamarras, y te die- 
ron tres flechazos; y al otro dia de mañana, parecieron 
cantidad de indios, y el dicho Theníente, procuró de 
que viniese, al real é no pudo por ningún caso; y estando 
allí, porque se holgó aquel dia. Vieron del real, Uevár á 
los dichos indios, no sé que bueyes; y visto su desver- 
güenza, el dicho Theniente mandó á Cristóbal deHere- 
dia y á cinco soldados, fuesen en seguimiento de los in- 
dios que llevaban los dichos bueyes, yendo el^ dicho en 
seguimiento, dieron con una gandulada^ y dicen qiie les 
salieron flechando, y ellos en defensa, mataron algunos 
déllos, y prendieron quatro, y los truxeron al real; y el 
didio Theniente, visto la causa por vista destos, ela lle- 
vada de los huelles para castigo de los tales dañadores, 
nuindó á uno déllos, que se ahorcase; é loa otros tres, 
por ser mozos he de poca edad, los tr uxo para lengua en 
el dicho su campo; é para que mas presto hubiesen, de 
aprender ia lengua é foeron ense&ados, depositó uno 
dallos á Joan Pérez délos Rios, y otrojá Pedro Flores, y 
ekiotro á Cristóbal de Heredia; y con (oda diligencia que 
s&Ueo^ llevaron un buey, porque ios domas se buyeron; 
en este parage selilra abrcñradero á mano, y se haÜó 
mvehamesquitede^tte la gente menuda^ comía, y escu- 



DBL ARCBIYO DB UIDU8. 2^ 

saba algQoa costa de bastimeatos, y se estimaba macho/ 
por el poco que había . 

Ea tres del dicho, salimos deste parage y faimos á 
dormir á ana ciénega grande donde había mucha caza. 

Bo cinco del dicho, salimos deste parage y fuimos á 
dormir á la orilla del propio río; aliaron en el camino 
una ranchería recien alzada, que debía de tener ana 
grao cantidad de gente, porque tomaba muy gran cam* 
po; y alióse también en este día, machos esteros de ma- 
cha sal. 

En siete del dicho, salimos deste parage y se cami- 
nó por onos muy grandes medaños de arena, y se f ué á 
dormir en una enconada del dicho rio. , 

En ocho del dicho, salimos de este parage, y fuimos 
apartados del rio por unas muy buenas cavafias; fuimos 
ha hacer noche en un muy gran llano; habíase aquel 
did) omerto, pefcado« en cantidad, y se tenia por gran 
regalo, de mas de la nesesidad que se llevaba y suplía;, 
mucho,. juntamente, con la mucha cantidad de mosquito 
que habia, porque no tan solamente lo comía la gente 
menpd^ y aun nosotros. 

En diez del dicho, salimos deste parage, y fuimos ca- 
minando; y en algunas partes dormimos, y atravesamos 
unos mesquitales: fuimos á dormir á un rincón del dicho 
río, y se metió toda la boyada en una Isleta del rio; 
murióse aquí una niña, hija de francisco López de Rícal- 
de; matóse mucho pescado, y habia mucho mesquite, 
lanto, qne nos escusaha de matar carne algunas veces. 

En once dá dicho, salimos de este parage, y fuimos 
caminando en algunas partes; dormimos en una cavaña 
moy bíiena, donde había muchos lobos; y matarom al- 
ganas cabras que se salieron de la majada. 



iil^i'' Documentos inídítos 

« 

^b tretre del dicho, sdlimód ¿leste pataje, y lteHhBbil)s^ 
may buena cavaña; fuimos á dormit* ^b él 'tío, M qqM' 
c&nizaléfá; ^izb Viraega lese dSa, uim caay ^an ^e^ue- 
riá; a^iiella noche se quedó fMratlel realün ittdK) ^\m 
iüdia, que óausó peda, enteudi&ddoque-tosl^biáíi lacerto 
loA iudites. 

&n qulnze del dfchó, elimos deste pdrage, y foitMA 
á una vnefta dé\ tib, donde babia grati cantidad de ras* 
ti'o áe gaíiado. 

En diez y seis del diclio, salimos deste parage/y H^* 
vatbos muy tmen óamino, apartados de) río pbrotia gran 
Vuelta que h^cía; y ise qtrebró, aHí, \iéi pr^, á ütih 't^ft'» 
dilla mansa, que llegaba datalina de Charlea. 

^h diez y siete del dicho, salimos de ei^te párage; 
f&ndx^ por anas lomds arriba, á tina baxadá, se qüebf6 
él eje de la carreta tuerte, qifedóse apartado esta tioch^ 
délrio; it este tietnpo, h^bia poco bastimento dé teáiz j^ 
trigo; y asi víáto esto, el dicho Théniémte éé Goberaa-' 
Áor atento á que había mocho pescado y t&esqtrtle, ttittt^ 
dó acortar que no se díe^e á cada per&cma/tnas de iDMt 
tortilla pequeña á cada comer, é &dndó que se dleée & 
cada persona, cada dia, dos libras de cáYne; y ton todo 
ésto había muy gran quereña é quéxa de atñúre y asi M 
pasaba con mucho trabajo. 

En diez y Ocho del dichx^ fuíríios por una tnoy bue- 
iíÉi cavana; fuimos á dormir én Un descb&bhai'do juntó M 
rio, al pie de unas mesilla^. 

'Ep dieic y nueVB del dicho, feftttos ¿ dorttñr en uüüd 
¿renales, donde toan de Carvajtal é Jofiñ t^eroz, tabíeroa 
lio ^e que ra^bne^. 

Éü veinte del dicho, sállmtis deste ^aft^gé; y «alidt^ 
luego de los medaños de arena/Uetamodüna muf Ikíetia 



\ 



Dfl. A»m^O BJ^ INDIAS. $213 

wmsh apartado del rio^ porcfiA^ \wm, alU ^ran v^lta; 
j'HifDps á dmmir; éo Q9te parage 9e holgó v4 dw» porque 
w I^A^W quedado m ^'o de bojeyes OQ el otro paraje; 
r^syetod^ lo c^bjOfCAfoat hallaroa al^amos^ é se fae- 
roo ^Hoa^ eotqipdiAndo IIK! do faltaban owa; tambieo ao 
vidoy en una sierra un humo; quatro leguas del paraje^ 
qnisie^OB toa cosupaSero^ ir 6 ^» y el ThenienJle de 6o- 
l^erqadojT» np qi^iso prestar conaeq^i miento en ello; en* 
ieodiósja que noq^iso dcji^r alli# por t^mor de al^un daíio 
(^ 46 podia da? á loa iadio&, aun(j[ue él no lo dixo ola* 
cmanlf; eato fué el outondimíento que ae le di6«, po* 
jutodole por delante que sería acertado que se fuese á 
ver, é se truxese algún indio; ó le respondió que PP hür 
)¡k paca que» p^^t^s ua habia nagnata^s para ellos, y que 
aqQaUa geoie do sal>ria dar raz<m de cosa alguna^ é do* 
más, que él decia yba satisfecho, que aquélera su. oKWr 
DO» ]| que Hegaádo mas adeiaate» se procuraría algún 
iadio, eateodie^do asftariaa ou partci carca de lo.(|uj9 
YWk <i ttwoar;, é déstQn flguws se doaariao^ porque no 
)aa d^'^lw yr 4 bascar iudioa para lo referido. 

^^ vfinte ó do0 d«l dicha, salimos doste parage, y 
se caminó por unas lomas de buen camino; «q osle dú^ 

9eapai|tá^ ellhonídute coa au criado JoaoX.ppo^, ^ fué 
j$ sikip 4 lo #iitQ de las iMrras, é deao^brió (Ar^ alorr# 
«a» Hd^nte; durmió á la qrilla del rio op una buona 
<a?AfUi; «jB^pqw l«a caJs^raaeata nociré ^ corral y «m* 
(arWiloa tobqa ua g^au aalp^ d^laa. 

En veinte é tres del dicho, salimos de este parago 
donde. «I lio ^ino nna gran y^a/úi»; al Poqiouto filóse 
jia eopr4 muy grande» 4onde loa üudioa sqlia^ f^ceirar 
gamdci;. foiq^sAdoflmir^laj^nta doad«faaia remate 
Ja 8iev£«i 4 la oirillA del doi en uqa mpy buena fiavfiQA. 



214 DocuMMTOs uncurros 

Eo veinte y caatro del dicho^ salimos deste garage; 

< 

tomó el rio á dar otra buelta al Nordeste; aqoi le pasa* 
mos y faimos á dormir ¿ un rio chico donde habiá iiQ 
gran miembra!, é parral, é un charco may grande» don* 
de se mató algunos buitres, los mejores que en todo el 
camino se hablan comido. 

En veinte é seis del dicho, salimos deste paragé, é 
faimos atravesando otra vez á tomar el rio que queda- 
ba á la mano derecha, porque de atrás lo habíamos lle- 
vado siempre á la mano iíqoierda; eran muy buenas 
cavafías; de este parage se volvió mucha caballada atrás; 
durmióse á ta orilla del rio, aunque empezó á hacer ma- 
cho frió. • 

Alióse entremedias deste camino, un oyó dé agua, 
que desde que salimos del rio Bravo no habíamos visto 
otro manantial. 

En veinte é siete d^l dicho, salimos de este parage, 
é fuimos por el rio arriba por una muy buena cavaSa; 
fuimos á dormir á la or illa del rio, donde habia machos 
carrizales, que parecían ser de ciénegas; estaban secas y 
resecas, de no haber llovido mucho tiempo, ¿ lo que pa- 
recía, en ese parage. 

En veinte é ocho del dicho, salimos deste parage, 
asia el rio, una buelta al Nordeste; fué siempre por él, 
arriba, por muy buenas cavañas; apartóse ese dia el 
Theniente, solo, á ver una alameda que pareció, donde 
hablamos dormido; la cual alameda estaba dos leguas 
del parage. 

A la parte del Poniente, é buelto al Real, díxo, que 
habia visto él, alameda, que era de saüafes los «las grue- 
sos que habia visto en todas las Indias; y volviendo al 
Real, dijo, que había hallado en aquellas cavañas may 



ML ABGmVO »B IMNE^S. 216 

gran cantidad de veDados, y qoe eran tan grandes lea 
atajos déllos, que no ios podía cootar; dormimos esta 
noclie ea moa medaoos de arena; á la orillii del rio; y 
estando en nn tnlari dormiendo, Joan de Carvajal y Die- 
go de Virnega; y pegaron losmoios del Real, fuego, que 
casi se quemaron, sino se hubiera acudido á so socorro 
con macha diligencia. 

En veinte é nueve del dicho, salimos deste parage, 
é fuioQoa el río arriba por abas muy buenas cavaBas, y 
hallamos an riochoelo qoe venia de una sierra» á lo que 
parecia que estaba á la parte del Poniente, é lo pasamos; 
yendo caminando por unas muy buenas cav^n«S5ae hayi& 
nn ojo de agna en la mitad de nn llano^ ad looa .tetilla; 
fuimos á dormir á una muy graude. a)amfM}a> dmÍ9 fie 
halló ana olla y elotes, recien desgr^mides» ^e^que^odo^ 
se holgaron mucho. 

En treinta del dicho, salimos de9te parage, é fnim^s 
caminando por unas muy buenas cavunas; ^ia . aqof> 
el rio» un gran recodo al naoieale; yendo caminaidf^ 
vino corriendo Pedro de Iñigo, adofnde. estaba el the- 
mente, diciendo, que á las orillas del rio eat^ba upa po* 

« 

bladon y que habia gente, y cpie le parecia qna iba sa« 
lieado del; y el dicho Theniente con algunos oompafieros, 
fué corriendo, y era ana ranchería muy grande despo* 
blada de gente, que Pedro de Iñigo; habia visto, hera 
de te nuestra; no se satiafiao, por que no llegó á ellos 
por verlo de le¡fos; durmieron en esta ranchería, donde 
habia muy largas cavaBas. 

En primero de Diciembre, salimos deste parage, 
atravesando por anos carrisales; y obra de media legua, 
se halló un río, que venía, al parecer, de una sierra que 
estaba á la parte del Poniente; no se pudo pasar por ir 



ÍÍÍ6 ^(MÜihftüTO^ R«C0iT0ft 

hbn&a; y tisff FtesO^^fUttíi al natiléritt!, á j^aeát el río que 
M>iiatMé Ife'aydd , y él rf<y i^e ím podittiM pBtñ&ty efltrttbd 
13H é^t^ al ^á1^a^ del Hó, £le qnebró !» fcarreHa foefte, y 
bayo ai páMr M Ho, á Alod&fó it&ytnM j Jú^ñ <leE8- 
tMida; f tío áietído b«2^8, se^ s&tí)bttltor6á étt^y ms ca- 
tUiUdd, de (^<d btíbd^ ifiay grande fiaa; y éilOs corrido», 
de que les llamaban buzoa; durmiói9e ett^ edte pai^aj^é; d 
etto dia, fiMQd6 el TheiritlnMe de Gebertattdor § Cristóbal 
de Heredra, üiaése de bampo, qaé be apreiitase y aaliede 
úat álguiidd compáSerofií por et riú arriba é á la p»rte 
^(d le piaréderev á vér si se podi^ áar eon alguna gente 
^isMi tóTtí^ ra^ir de >a tierra qué p(^ h altara que babia 
^tdMdade^ióiaai^ le |)arecí^ habet'poblaoiotiea mayeerca; 
■^ áéttMpIiifitetiMéél^, a^ó el dicho idaége de caf&po, 
^b'^id^Ilé^eí^ataMrtidado; nev6en £lti cjidipanfá é Fran- 
cisco López de Ricaldé, Francisco d^ Manbha, íciaaRé- 
•itM^ubí* NliíM, Géñtalo d<eLarea, Cristóbal Mai'tiii» Joan 
'lí»rk)z> De^ing«r'd« Satífíéélebaú, Dieg^de Virüega, iMn 
-d^CoUti^a^; JttiáéSpé 'Itodfiguéz, y D^tD}ftgl> Heraandec, 
m^^cbaléé sMfei^t(Jdó» tm el didbo ttaese de campo; 
-Aibsíem {)bMa^títAdoñr ^e píx}<)ura»eii étt todo caso, 
^r^áts^púdia halíér a%ubos íodieé para irai3r úm 6 
'Séh^tbiPl, para áaffrsFacey ai halbia Cérea pdUa^ties; y 
^é «o líense ft p0biazotié§ triiígybato, aunque la» vfeae, 

j^éHqiie no quetíá el dlcbo Tbeniénfe^, qué ^gtihá pei^- 

ébtia He^^e á élM, perqué qüéf i» eai ^«' ctm iodo ab 

^po y cárreftab, tbáb jdbté ett im cuerpo. 

En tres del dicho, salimoá désté paragev y fmttieB 
^r él rio arríba por unes ÜMegm y car^liealM; filimos 
fi Übf^lr al pat*age del déscaydo, Alaotiila del rí& éa 
anob éüttikaléd; el dM^d(^ fiié qni^ Sallé él Theüietite 
t)d^ éri4a arriba, ;ymlétatfieÉdoáé^v«rtirerilrlhég(y, no te 



6Ígai6taa(ü«;.áfti6 Wé adrihübe» qlia héra más de dos 
hdiBs dn neeto^éno baUa rsAdi de qm todos estaba- 
Has coft )<art« fvtnar y e» alguus nanera, oorridos» de 
kaberla dsjiíéb ir sokofr más fiié..por<lelo&ido, .entendía» 
doaa -roli/taria luegp;: y hacmv^^ machas luminaríaB 
^ra qaepddie9e vóDas; y TÍBlo.aa lardaaaa» ae iba da- 
UaaéD náá pasa ¿ todos; y atf ae detenaÍDÓ ktto de 
Carvajal; Peároi lügov y Pedro Fiares» de ir ao su buaea, 
Havaade aobaadanendidaB, para qué aldidio Tbeaíeake 
lea vibra; y aalidp del ^eal ooa cate aperoibimiento, te 
baUarab ohva de:aa caarto do legua, <)ee venía al real ; 
y qoefKaodote lodos A él» ooiao so taerced salía solo; y 
él rbapeodk) ^e aó entendía pasar tan adelante» y si 
paaós ftié poc descoiMrír el camiae» porque babia porattí 
mala tierra de areaalba^ qua aoae podía oominar; deaiaa, 
^a iiacia.el rjo». aa.oodo, y por dar otbo á eae oaal oa^ 
mÍBo» fu&eaa*a4le sotandánia; y coa esto vístelo todo 
é roaU quadkiroQ muy oontealoade la macba pena que 
de aa tavdaaxa* babia^ 

Ed cuatro dal xüchóy ai|iÍMO0 desta parge, y aalioM 
da toüdos estos areoálea y medaños» apartados del río, 
porque hacia gran codo; y f aeran oamiaando por unas 
aavaSaa doada ae atajó faoy graa rato de oamioo; esa dia 
volvió el TbonionM dé Gobenndar, atraa» con tres com- 
paiero^, ¿ ver un. rio qaa le ftabiaa éípho» venia tie 
la p«rie del naafaale^ aatr aros el rio qoe llevamoai y 
baeMKK bo h4va ría» jMrqaatlosqae los vieroa» eran ia- 
diM, que aodeadoékdia aotqs bdacaada oaoft cftbaUos» lo 
vieron» y bara tm catarp; yaaí se volvió y aloaosóel 
real é oarr^ftasyé tvaspilesla del aol» .dármioae esta no* 
eba» apoaiaéa delirio» aa uimis ■as^aoS' de arenales. 

En seis del dicho, salimos deata pavage» é fuhios el 



318 

río en la mano, y volvía al Nordeste, faímos á dormir á 
la orilla del río, á oaa alameda de oaealalea; y se pegó 
el fuego en la. cavafia» que ae entendió se queaiara la 
carreta; y en efeto se quemara^ mo se Imbiera puesto 
mucha diligencia en apagar el fuego; el otro día, estando 
en este parage, vino Gómalo de Lares» y Francisco de 
Mancha, personas que habían salido eon el maese de 
campo, á lo atrás referido; y trnxeitm un billete ai The- 
niente, enviandole ¿ pedir abastimento porque se le ha- 
bía acabado lo que habían llevado; y que no podían ni 
habián aliado gente ni rastro délla; y asi» visto ia raion 
de los dichos, el dicho Theniente pidió un buey ¿ Joan 
Pérez de los Rios, ó se mató é mandó á los. dichos Gon- 
zalo de Lares y Francisco de Mancha, tomasen aquella 
carne é se volviesen á donde quedaba el dicho rnaase 
de campo é companeros; porque maíz, ai harina^ ni trí- 
go, no lo había ya; y asi se foeron con la dicha carne, 
y que dijese al dicho maese de oampp, qoe no deíase 
ver si podia aliar algunos indios, como le hera manda- 
do; y si diese vista á algún pueblo, lio ebtrase en;éU 

En siete del dicho, salimos deMe parage, y pasamos 
el río, y fuimos á dormir á uoa9 quebradillas adonde em- 
pozaba el rio á azer unas grandes alamedas de álamos. 

En nueve del dicho, sidimos deste parage, y fuimos 
él río arriba que tornaba á enderezar al Norte, por blaen 
camino é mucha alameda; hicimos noche en una alame- 
da á la orilla del río; había por estos pacages^ grandísi- 
ma cantidad de míesqaíte^ que si áo fueran por él, se pa- 
sara grandísimo trabajo; mas pmvéeiel Señor en la.s ma- 
yores necesidadeb, porque oo taja solameote. comían el 
mesquite los indios é indias» -ootio lo ' úowÍBmM todOs, 
hombres y mugeres* 



AICBIYO VE IHMAB. 219 

Eo diez d^ dicho, saKmos deste parage, é fuimos 
spartados del rio por una gran vuelta que bacía, é fui- 
mos á puMir el rio lotra vez á la parte del naciente, por- 
que habia destotra parte, mala tierra; y pasado el rio hi- 
cimos noche. 

En onze del dicho, salioios deste parage, ó fuimos 
caminando al Nordeste por unas lomas apartados del río, 
porque asía mala tierra, demás de hacer una gran vuelta 
el rio; fuimos ¿ dormir en una sabana sin agua. 

En doze del dicho, saKmos deste parage, y fuimos 
caminando por unas muy buenas sabanas, y fuimos á to- 
mar el rio, donde mandó el Tbeniente de Gobernador 
prender á Alonso Xaimez; y estando el otro dia aqni, 
llegó Diego de Viruega que habia i do con el maese de 
campo, á decir y avisar el camino que se habia de lle- 
var, y que no había topado gente nhaguna; salió como 
doze legfkas de allí el río arriba, habia aliado rastro de 
gente é sabana quemada, muy reciente, y habia visto 
una sierra, delante, al Norte, y esta derecera llevaba el 
rastro de la gente, y van en su seguimiento; y esto trnxo 
por nueva, el dicho Diego de Viruega que se volvió solo 
á ésto. 

El otro dia siguiente; salimos deste parage, é torna- 
noB á pasar eí río á la parte del Poniente, é fuimos ca- 
minando por unas muy buenas sabanas apartados del rio, 
porque hacia allí gran codo; fuimos á dormir en una ala- 
meda á la orilla del rio, donde se halló gran cacatal, ela 
jente de las espigas del cácate, cojieron gran cantidad, é 
la tostaban 6 molían para comer. 

En ciitorze del dicho, salimos deste parage, é fuimos 
caminando al Norueste, porque guiaba el río; fuimos á 
donñir donde se qnebró la carreta de don Gaspar en una 



S0D MMvmmra». «éttiTos 

gran alampda, donde n 09^ graoi sumft doc 96oM3la de 
4aeates atraa referida; y parcpie y» no hftl»ia inMdeidQi^ 
«iK^as de brigo que el Tbenieote de» GofaeratckMP; IfevahiL 
para aenbrar; y vista la gran Aeoeaidad qit« se paMbf » 
iva dando algún poquito de triga á laa pecaQiM9 qnft.ie 
{Marecia mas k> habían meoeaiev» porque íaft depaa.aiE) pa* 
Mban coQ carne iiieaqaite y scmUla^db^í^acaAe. 

En diez y siete» saliosoa de$te perage^ f fuiooos é 
dormik* al rio donde mataron el perro ^aade» áiio^n P^ 
res; matólo un buey de una eoc. ^ . 

En diet y nueve del dicho, aaiifBoa deste pamge^ é 
fannos caaiinando al Poniente* obra de una lQgi»a fvar 
jittaa quebradas; y ventamoa á áut o(ra vMKa aLPoMeq-. 
Ib, porqua asi nos hera forzoso por 4a iñaUtía de* la tierra 
y el rio; y desta suerte venimos á. docn^ir dentko de m^ 
quebrada donde habia un riachuelo q«e vfenia 4e Noruet* 
te; y antes de entrar en el rio que traitfu^a^ s^. f^dió Qn 
«UBOfi arenales que hacia la q«ebil9(W,. 

En veinte é uno del (Jicho» 4aíUn)oii deftte piH^nge»« é 
fttintos por una muy buena eavaia^ aunque ntx esto» mh 
rite» obra de una logua» ápairtadoa dal rio, pojrqM haeia 
gran codo; fuimos á dormir á una rinconada apartador 
4el. rió, donde hubo mimebDa parececfla de qiae ilwmos 
^rdídoe; el Tbeniente de Gobefuador y onpiMm^^^ini^ 
Jnidíno: que no tufaieaeb pona, qUe él eataba ef t^amdo de 
•qóe ao estaban las poblaciones de allí, de veinle h^tím 
é veinte é cinco, arriba; y o« etfo, algnofi^ quednrw 
contentos y otros muy onOreditloa* 

En veinte é tres del dicho, . anlímoa deal€i parQgfl» 
é fuimos, caminando por noa muy btleika (Mvmh hAf ia el 
Eate, porq4ia el rio daba nttí graqi.vttnlla;yttidft %dfflMl0 
«ate dia» el Thenienle de Gobernadocí desQitfafiead^M- 



lafAo» y eon él Andrés PetWy secretario de Oober»aci0b;' 
esfeaAdo en Qd alto^ vieron venir no se qae coovpaDeroft 
cte Ion que babtán ido eon el cnaese de campo, con fllgb-> 
me bestias por delante; é viéndoles á nn gran trecbo» 
▼ídto qne nO'baciati muestra ninguna, ^1 Theniente de Go« 
berMdtor si«li6 ^n pena, 4idendo, qne no hablan hn- 
Uado nada 6 lee h»bie «asedido algún desastrado eáio: 
yendo ñas adetame, encontró á Joan AodrlgMé Nietto, & 
pié, con ftu arcabns acueatas y «n oabiftio por deiánUs^ 
oansado y sin sillar y sabido como venia -de aqueita suer- 
te» casi 00 qnéria ooptar lo que había pasado, y en va* 
aM déllo te dtjo; iqoe y^ndo el rio arriba habían tópaijto 
oiM senda de gente, é la fueron sigaiondo; y estando en 
im alto de ona alerra, vieran un pueblo, y afli dursil^ 
ron; y al otro >dia <]e mafiana fueron al dicho pueblo, y 
llegado á él» les Aié forioso entrar en él, porqQ# -heran 
grandes lok firiite y nieves, porque estaba «oda la tiérm 
cobierta 4» tiiefe; y los indios 'del dicho paeblo lo» re- 
ctbieroB bien y les dteron aquel dia dé comer, y obra da 
ocho it diea ftoeigas de mait; é lotro dia, de tnafiaMi^ 
qoeriendose voh^r, mandó á a}guno.<« soldados que fltfs^ 
sen por el pueblo á pedir mas maiz^ los cuates se ftaeroa 
á ib qoeles bera mandado; ó para mas seguridad de ios 
indioiéque aK> tubiaseo arfiedo, iban sin armas nioganaa, 
da modo qne todóa -andaban por el pueblo con esta se^ 
ganridad por la qae loa indios les bafaian dado, aalv« 
Alonso l«G8ls y Donm^o ée Santestebaa, los cuales ^0»> 
tedian desgranñilo «a poco demaiz que los indios les ha«* 
biaa dado, coaado do repente empezaron á dar un grai^ 
diskao alarido, y jaatewaate oon 41, laacba piedra é^ñ^ 
dbería; visto por los dicboa «compafieros el rebato qne toa 
áabsxi, aa %ienai retirando oomo padieroa á donde la* 



222 BocmmrroA imíditos 

nmn las armas, las cuales abían tajado algunos de los 
indios que en las axuteas estaban, por ser las casas de 
á tres é qaatro soberados; y abaxando déilas, llevaron 
algunas de las armas, de modo que no pudieron haber 
mas de cinco arcabuces, con los cuales se fueron reti* 
rando y saliendo de una plaza donde estaban alegados, 
quedándoseles los indios con cinco arcabuzes y onze es* 
padas, y diez y nueve sillas^ y nueve pares de armas de 
caballos, y mucha ropa, así de vestir como de cama; 
visto por el maese de campo el estrago que los dichos 
indios le habían hecho, determinó de volver á encon* 
trar el Real y carretas que venían marchando por el río 
arriba, trayendo á tres compañeros heridos, que fué Do- 
mingo de Santesteban y Francisco de Mancha y Juaepe 
Rodríguez; y luego este propio día, se bol vio bínieodo 
todos en pelo y conbarviquejo y sin capoles ni genero de 
ropa, ni ningún bastimentos, caminando tres diassin co- 
mer bocado; al cabo de los cuales, les deparó Dios una in* 
día en una sabana, la cual les dio una poca de harina de 
maíz y udosí frísoles, y fué tan poco, que apenas cupo á 
puñado á cada uno, que si no fuera por aquello, perecie- 
ran de hambre y de frió y de nieves y ayres, que lo ha- 
cía, en estremo. Cada uno considere el trabajo qua estos 
hombres pasaron, y llegado que fueron donde estaba el 
Theníente de Gobernador, no enbargante lo susedido, los 
recibió con mucha alegría, aunque Dios sabe lo que todos 
sentimos en ver. venir de aquella manera; visto esto, de* 
xamos la derrota que llevábamos por aquella parte del 
ríOy. por.de los dichos habían venido; y dijeron que no se 
podía caminar respeto, de que habta muchas quebradas, 6 
nos volvimos atrás, obra de una legua, donde mandó el 
Theniente de Gobernador, se holgase algunos días, como 



UKL ABCinVO DB UIDIAt. 283 

se hno* Loego, olro^ el dieha TlienieQte de Gobernador 
y capitán generid, víato el auseso, al dicho aa maeae de 
campo é 808 eoinpdiéroa, y el nuM^ho daño qae lea ha* 
UaD hecho loa indioa» atraa referidoa, noa llamó á todoa 
jonloa, Y tonandolea á . animar, y qoe oo iobiesen pena 
de lo aubeedído; que de loa trabajos á élloa aobreyenidoa 
le pesaba Hiucho; y que qaanto á lo qne loa indíóa ha- 
bían qoitadoi 61 quería ir, peraooalmeote, al pueblo don- 
de había aaeedido, para que con loa mejorea medioa qae 
pudieae, ver ú pocUa.reacatar laa armas etodo lo demaa; 
lo eaal lodos eatuvieron en ello, y ae hcdgaron mucho de 
qae él lo hiciese anai; no poniéndosele delante la falta 
que había de baathneBtoa, dio borden de qoél llevaria 
coDsigo veinte compaieroa y otroa tantos moaos, y le 
convema salir luego qne deacanaaae doa ó trea diasi por* 
que DO tttbieaen loa indios tanto logar de deapender laa 
armaa^ y para redncilloa á la obedieDcia . del Rey Nuea- 
tro Señor; y para el efeto de dioho viage, viendo qoe 
nos habia muchos dias que no había que comer aino 
ana poca de carne y algona aemflla de cácate, salvo unaa 
hanegas de trigo que llevaba para sembrar, mandó me- 
dir dos aoegaa para que quedasen para sembrar, é lo 
demás repartió por todo el real; y Joan Perea de los Rioa, 
viendo la neeesidad .que habia para poder salir el dicho 
Theniente al efeto qne determinaba, ae llegó á él, y le 
dijo, que mandaae macar carne saperabondancia para po« 
der llevar, pues no habia otra coaa; y así ae mataron 
para este, efeto, tres bueyes; y mandó el dicho Theniente 
al maese.de campo, repartiese con las peraonaa que con 
él hdbiao de kr; la qnal ae hizo. 

En veinte e.seis del dicho, salió, el Theniente de Go'^ 
barnador al cumplimiento de lo atrás referido, y Uevó 



2aft MQoíimK» unnfot 

de la gesto de su oonpdBia id maese de caa^oFjraaíis^ 
GO Lopéi da Ri^alde, Pedro Flores» MaMhi de Sri^for, 
Ptege de Viraega, AIqmo Xaim^i^ kma 'Bodpipida Nie* 
te, lean Sánchez de Arólos, Joaa Saocliñ, Ft-anfcíaoo de 
Mancha, Joan de Garipajal, Diegd tDiak da Berlaaga, 
Fffaacisootie Baactones» GcfirtDbal Maréf, fieraaa.Poaoa 
de LeoQ, Aadres Peres , aeoretairio, Joaa Lspea, Bips 
Martín de Medevüa^ .Ikimiiigp Hernao^k^ pnlrtagiBefl y 
Joan de Etiarada; Codos tlaa coates ifiajüerbO/SOft eididio 
Tfaeaíente, y diez y arele adooos, 4odeaáapai)aHa ^kaofl 
deste parage; {am9l& á dormir ana iasgauideeM, á kim» 
lia del rio. 

Eo veinte é «iela ddl aUaha^ ^nüait» idéete panage, 
f oímos por nna moy bcreoa cayana» éídoridir «1 pevage 
de ia Urraca, donde Msocié é Imp Aedrigdaz iNfoto, 
queriendo hacer flie^o, salló alna «bíapa lu) ne ei^ don* 
de, mas de que, el fcaaoo qoe tenia ilcdo de^ pólvora on 
la pretina y el fisazquíHo^ reventaron sía kaeer niaigaB 
daño. 

Bn veinte 6 ocho, eaUmoa deste parage» ó fhinuig oa« 
miMmdo aqQel dia; y unD de loa oaaippDeroa por aoaa* 
bre Pedro Plores, to había dado eldia de ateaa nna tne* 
laaoolia de qoe se aliaba muy fiütgadD y en alguna aa« 
ñera parecvi dediariaba; y^el dicho Theniente» le cfem» 
antes qne saliese deste parage, se volii^é al real, qva 
iba ea oqestro segoÍBiíeato y haiiia de parar ea el pan* 
ge de la Urraca, parque esa lioideá haUa de|;:ado aL dt« 
cbo Tbeníenle; y que-alU aguardjaaea jbasta >ier aviando; 
y oatísfecfao el diehó Sheoieole, qoe ^el dipho hatlaria oUf 
las carretas» que eran coatrotegaaa, y podía volvor ¡sogurtí* 
mente, y el dtehoPadvoClorea ifCB|Miadi6qaeno ae había 
de volver por aingí» easo, y algunas peraonaa >dl<^m<> 



DIL ARCmYO DI mDU8. 225 

dcrfequeleinvíase^ qae seotiaaen el estar muy malo y coa 
grande melancolía, lanío» qae en alguna manera mos* 
tnba estar falto de jaicio natural; y el dicho Thenienle, 
doliéfidose de sa trabajo é pena, le tornó á rogar se vol- 
viese y qae yolveria con él ua mozo 6 an compañero, y 
el no qaiso acadir á éüo, tar\to, qae el dicho Tfaeniente 
se<qoiso volver, reflípeto del dicho Pedro Flores, y el di* 
cho Pedro Floree se ainlñó mucho déllo^ diciendo que no 
había, para qaé; y asi visto qae él se animaba prose- 
guió su viage, é foimos á dormir al parage que di- 
cen del caballo^ eo un ojuelo de agua, dieese pera*/ 
je del caballo; porque quando el maese de campo- 
al cumplimiento de lo atrás referido, mialamos un 
caballo para comer, po'rqae no habia cosa que co- 
mer en este paraje; después de pasado, vino Pedro 
Flwes al alojamiento del dicho Theniente, muy contento; > 
diciendo que estaba muy bueno y se Jiallaba aliviado, y. 
qae tenia mocha hambre, porque desde que habia salido 
de las carretas, no habia comido cosa, ni dormido en 
tres noches, cosa jamas vista á mi parecer, que el dicho 
Theniente se holgó de lo que el dicho Pedro Flores le ha- 
bia dicho, como bera de razón, porque lo quería y ama- 
ba en estremo; y asi le mandó dar carne y tres tortillas, 
qae no fué poco regalo de las tortillas, é porque no las ha- 
bia; y el otro dia de mañana, hallaron al dicho Pedro 
Flores, menos; y así mandó 'el Theniente al maese de 
caaapo, se buscase, el cual salió, el dicho maese de cam- 
po con otros dos compañeros, . haber si hallaban al dicho 
Pedro Flores, énole pudieron hallar; y así se volvió al 
real, y procurando la caballada, se halló menos un ca<* 
bailo del dicho Pedro Flores, y silla y arcabuz, cota, 

porque todo esto, llevaba; y así» entendiendo volvería 
Tomo XV. 15 



226 DOcmuHTos mÉDiTOs 

aquel dia á las carretas, mandó el dicho Theoiente prosi- 
guiesea el viage, el cual se hizo. 

Ea treinta del dicho, salimos deste parage, é fui- 
mos á dormir una legua pequeña del pueblo, adonde se 
iba por muy mal camino; dormimos á la orilla del rio. 

En treinta é uno del dicho, antes que amaneciese, 
mandó el Theniente aderezar de almorzar, y mandó que 
todos almarzasen y tubiesen cotifíanza, que él y todos 
serian bien recibidos de los indios, é todo el pueblo, por* 
que su pecho ézelo, hera^ de no hacelles daño ninguno;. 
y así lo mandó á todos los com paneros, no hiciesen cosa 
alguna ni saliesen de la orden que el dicho Theniente les 
diese, ó el dicho maese de campo; y luego salieron ende- 
rezados al dicho pueblo; é para que los indios supiesen 
de su ida antes de ser visto, mandó al dicho maese de 
campo, enviase otros compañeros por alguna parteoculta, 
haber si podian encontrar algún indio para enviarlo de- 
lante al pueblo, dándole é entender, no venia á darles 
pesadumbres, mas antes los traerla é resolvería á la obe- 
diencia de Su Magostad; salió á esto Martin de Salazar 
y Cristóbal y Diego de Yiruega y el dicho Theniente con 
sureal^ iban caminando al pueblo, derecho por una ve- 
reda, adonde los dichos hablan de salir, aliando el indio; 
y asi yendo caminando con su gente, en orden coa su 
bandera alta, y llegando á vista del pueblo, mandó tocar 
las trompetas que llevaban /y llegando cerca del pueblo, 
vido que toda la gente estaba en arma,* hombres y mu* 
geres en las azoteas, é por lo vaxo con grande apercibi- 
miento; é visto el dicho Theniente de Gobernador, de la 
suerte que estaba, mandó al maese de campo, biciese 
alojar el real á tiro de arcabuz, del pueblo de aquella 
parte donde parecía ser mas fuerte el pueblo; ese hizo 



f 

/ 



BIL ABGBIVO DK INDIAS. 227 

aosi, é mandó dos tiros de brooce los asestase, y á esto 
mandó á Joan Rodríguez Nieto, estubiese con los dichos 
tirulos y con lumbre apercibido, porque siendo necesario 
^tubiesen todo listo para reparo ó defensa de los dichos 
é pueblo, poniéndose en defenza, ó por mejor decir, en 
alguna desvergüenza como la pasada, y que todos estu- 
biereo con mucho apercibimiento, como se pusieron to-^ 
dos como muy valerosos soldados, é todos hablamos de 
liacer como lo mostraron todos generalmente; y puesto 
todo esto en concierto, el dicho Theniente de Goberna- 
dor, empezó de llamar los indios por señas é ninguno 
quizo venir ni salir de sus alojamientos, ni detras de sus 
muralletas y trincheras ó mangas, que el dicho pueblo 
tiene en las partes mas necesarias para su defensa; aun- 
que todo esto hera hecho de atrás, la causa de lo de 
presente no la entendimos, salvo, después, nos dieron á 
entender que tenian guerra con otras gentes; y por este 
efeto estaban asi afortalecídos, salvo en las azoteas de 
lascasas^ tenian muchos pretiles de tierra para reparo de 
nosotros, p9rque de atrás no los tenian; esto seria á las 
ocho del dia, y visto esto el dicho Theniente, salió del 
dicho aloxamiento en su compañía el maese de campo 
Martin de Salazar, Joan de . Carvaxal, Blas Martínez de 
Hederos, y llegándose al pueblo y á las casas, é llaman- 
do á los dichos indios, é dándoles á entender que do á 
hacerles ningún mal ni daño; é con todo esto no hubo 
qoerer asosegarse; mas antes á gran priesa iban sa- 
biendo pedreria á las azuteas, y esto de la pedre-^ 
ría la subian las mugeres, porque los hombres todos 
estaban ea arma en sus puestos, con grande ánimo 
y alaridos que nos daban; y el dicho Theniente con los 
dichos, fué dando vuelta á todo el pueblo, y él y los 



22S DOCUMINTOS INÍDITOS 

compañeros, regalando á todo el pueblo de palabras é 
señas qae les hacia, é dándoles algunas piezas, á ver si 
con esto los podian aplacar, no fueron poderosos á ellos, 
mas antes les tiraban mucha pedrada y flechas con hon- 
das; y haciendo cada vez mas algazara; y en este tiempo 
gastaron como cinco horas, dando muchas vueltas al pue- 
blo,' é toda la demás gente en su alojamiento como les 
hera mandado; y así se volvieron al dicho aloxamiento, y 
mandó el dicho Theniente, que estublesen todos prestos 
y juntasen la caballada, y tomó algunas preseas náas de 
las dadas, como fueron cuchillos y otras cosillas, y tor- 
naron á el pueblo, é dándole vuelta, tornándoles á rega- 
lar é procurar saber cual era el capitán del dicho pueblo, 
é puesto por obra se vino á entender é ver el dicho in- 
dio; y á este tiempo iba Diego da Viruega, y estando á 
pie, quiso subir por una esquina "que estaba derrivada, 
á dar algunas cosillas á los indios que all! estaban, que 
en algo mostraban querer nuestra amistad; con todo esto, 
no quisieron dexar subir al dicho Viruega, y á este tiem- 
po vino alli el capitán de dicho pueblo, é le dieron un 
cochillo é no se que cosillas, é no basto todo esto para 
sosegarlos; é se volvieron todos al aloxamiento, diciendo 
el dicho Theniente, que les paresce á vuestras mercedes 
señores compañeros, estos indios no quieren nuestra 
amistad; algunos les respondieron^ pues que determina a 
y. M. con éllos;-'el dicho Theniente respondió que que- 
na, ^i por bien los podia aplacar, para que no hubiese 
daño de una parte 6 de otra; y asi les respondieron, no 
gaste un tiempo en ello, porque es por demás; y asi el 
dicho Theniente llamó á Andrés Pérez, secretario, qae 
fuese con él, el cual fué, y llegado al pueblo y andando 
á la redonda dól, dijo á el dicho secretario, que diese 



ou. ARGiinro DI ufDus. 229 

fée de como Sa Merced les llamaba por senas y había 
gastado todo el tiempo eo dar muchas vueltas al pueblo 
coD los dichos maese de campo^ Martia de Salazar, Joan 
de Carvajal é Blas Martioez de Mederos, y coa Diego de 
Yiroega; y asi visto, por el dicho secretario^ el aperce- 
bímiealo que les hacia, el dicho Theoienle, de antes, 
como se lo hizo en presencia del dicho Andres.Perez, se- 
cretario, el dicho Teniente le dixo, que diese fée déllo é 
de todo le diese testimonio en presencia de los dichos; é * 
se volvióal Real y les tornó á preguntar á todos sus com- 
pañeros, que haremos, porque estos indios no querian 
acudir acosa y asi les respondieron todos en .una voz, que 
aguarda Y. M. á estos perros; y el dicho Thenientc, res- 
pondió, pues que quieren Vuestras Mercedes que haga- 
naos, tornaron á decir que los sacudiesen por mal, que 
por bien no habia de hazer buenos amigos déllos; el di- 
cho Theniente le respondió, pa réceme señores compañe- 
ros, que es ya tarde para ponernos á hacer este negocio, 
como Vuestras Mercedes lo dicen; ellos respondieron, 
que si de Dios estaba tener nosotros vitoria, nada de so- 
brar tiempo; seria ésto á las dos de la tarde, todos en- 
tendimos que el dicho Theniante hacia esto, por alargar 
el tiempo á los dichos indios; y visto el parecer de todos, 
mandó al maese de campo, enviase á dos compañeros á 
poner en un alto á las espaldas del pueblo donde se des- 
cabria todo^ para que viesen si salla gente del; y al efe- 
to eovió á Joan de Carvajal y á Blas Martínez de Mederos, 
faesen al dicho alto; y asi fueron; y el dicho Theniente 
se volvió al pueblo á tornarlos á llamar y á halagar, y i^o 
quisieron; mas antes, una india salió á un cprredór de 
las dichas casas, qué son de á quatro j^ cinco sobrados, é 
le hecho una poca de ceniza, y ^ esto dieron grande ala- 



230 DOCÜMSIITOS INÉDITOS 

rido, y él se volvió, é mando que todos se apercibiesen é 
lomaseQ sus caballos, los que tenían armas; y mandó á 
Joan Rodríguez Nieto, disparase uno délos tiros por alto, 
y asi se disparó, é con él, la arcabuzería, á ver sí con 
esto tomaban temor; é se fueron allegando al dicho pue- 
blo, y ellos tirando mucha piedra con hondas y á mano, 
y mucha flechería; y el dicho Theniente, con todo esto, 
los llamaba, y ellos hacian mas burla, á tanto,' que las 
mugeres mostraban terrí ble ánimo, é iban subiendo mu- 
cha piedra á los altos; y asi mandó el dicho Theniente, 
al maese de campo, mandase con todo rigor batir el di* 
cho pueblo; y para mas seguridad nuestra, se fué el di- 
cho Theniente y el maese de campo, á un lado del pue- 
blo, á un cuartel que allí estaba sin gente, y hizo subir 
á lo alto á Diego de Viruega, Francisco de Mancha, Die- 
go Díaz de]Berlanga, á Joan Rodríguez Nieto, con una 
de las dichas piezas de artillería; y asi subieron aunque 
con mucho trabajo, porque los indios le daban mucha 
guerra de detras de una manga é trincheras; para poder 
mejor siibir el dicho Theniente, arremetió aquella parte 
donde los indios estaban, é los hizo retirar; y subiendo 
arriba, á lo alto, el dicho Theniente, les dixo, díciendo- 
ies que de allí arcabjzeasen á la parte que mas necesa- 
rio fuese; y asi se volvió adonde quedaba el dicho maese 
de campo con los demás compañeros, donde había gran 
fuerza de gente, que era la mayor que en todo el pueblo 
había; y asi por ser la mas fuerte, se procuró combatir 
con muchaarcabuzeria; y visto los indios lo mucho que 
les apretábamos, ellos no hacian menos; y con todo esto, 
BO había ningunos que dexasen sus cuarteles, ni trin- 
cheras, mas antes, cada uno procuraba defender 16 qué 
hera á su cargo sin hazer mudanza, cosa no creyda, que 



í 



DIL ABCBIYO DI INDIAS. 231 

barbaros» tal aslacia tengan; á este tiempo, estando may 
cerca de^te dicho cuartel no indio criado del dicho The- 
oiente llamado Thomas, con un arco y flechas, empezó 
de tirarles; y otro indio llamado Miguel, hizo lo propio; 
é visto por los dichos indios que los nuestros le tiraban 
flechas, se espantaban é mostraban mas temor, que no la 
arcabttzeria; y asi mandó el dicho Theniente, que les 
apuntasen por todas partes; y asi se hizo; y el dicho in- 
dio, entró en un aposento, y juntamente con él,. Domin- 
go Fernandez, portugués; é los demás en sus puestos, 
disparando su arcabuzeria; y visto los indios lo mucho 
qae les apretaban, iban dejando algunos alojamientos; y 
visto por el dicho Theniente, que ya podrían entrar, se« 
guramente, y en esta parte, mandó que subiesen algunos 
companeros á tomar el alto de aquella fuerza; é para el 
efeto mandó á algunos compañeros que subiesen, é se 
fué al cuartel adonde estaba Viruega, Mancha, Diego 
Díaz, Joan Rodríguez, é les preguntó lo que había; élk)s 
le respondieron, que estaban dos déllos, heridos, mas 
que la gente de aquella fuerza q ue pretendíamos ganar- 
se, retiraba la mayor parte dé lia; y un indio que alli an- 
daba entre los demás, que mostraba muy grandisimo énu 
mo» iba reforzando con gente la dicha fuerza, le habia á 
este panto derribado, Diego Diaz de Berlanga de un ar« 
cabuzaso, cosa no creida por ser muy lexos; y viendo 
caído este, los de aquel quartel, que era el mas fuertq y 
el que se pretendía ganar, habia desamparado la fuerza 
la mayor parte délla; y asi se fue el dicho Theniente, é 
dejó á los dichos^ visto que estaban en sus puestos como 
muy valerosos soldados como alli lo mostraron y en todo 
lo demás, y les dijo, que no disparasen arcabuz ningu- 
no, ni se hiciese de alli mas daño. Llevó consigo á Diego 



ÍA2 DOCimilfTOS UflDlTOS 

de Viraega, á la parle doade se combalia, ó maodó al ca* 
pitan Alonso Xaimez, subiese á lo alto eon algunos coi&i* 
paneros, porqae los de avaxo les irían haciendo segura 
la subida, como, se hizo; é viendo los indios, aunqae á 
este tiempo no parecian muchos, como de antes, mas é 
los pocos que allí quedaban detras de sus pretiles, defeof- 
dian valerosamente los altos, por que no se pudiese su- 
bir, sino hera por escalera que tienen hechas de palillos 
que no puede subir mas de una persona, é para entrar 
é subir de un aposento á otro, no hay puertas, sino unos 
escotillones, quanto quepa una persona; y as( los nues- 
tros, para poder entrar por estos escotillones y subir á 
los altos de las azoteas, era m enester entrar por ellos sin 
espada y adarga, y para poderla llevar, se las iban dan- 
de los unos á los otros, como iban sulúendo; y visto el 
dicho Theniente el riesgo qus los nuestros tenian, man- 
dó al maese de campo y á otros.muchos compañeros, que 
apostasen su arcabuzeria eu los conttanos^ porque de 
antes, leshabia mandado que no tirasen á matarlos, 
porque sin matarlos, esper aba en Dios, que habíamos de 
salir con la nuestra, como fué DÍ09 servidc^ y asi visto 
lo mandada, el maese decampo, deuo aroabuzazo, der- 
ribó á uno, JÓ Joan de Contreras derribó otro, Joan López 
criado del dicho Theniente, derribó otro; y asi dexaron 
ai|ael pretil é fuerza, é los nuestros subieron á lo alto; 
el primero que subió, fué Diego de Yiruega, Francisco 
López de Ricalde, Joan Rodríguez de Avaflos, el capitán 
Alonso Xaymez, Joan de Estrada, Francisco de Basco* 
nes, Crístobal Martin, fueron los que subieron; luego, el 
díebo Theniente mandó á Joan de Contreras alférez de 
su campo y por ausencia de su hermano Francisco SaW 
jgado, subiese á lo alto, juntamente los- trompeteros; to* 



DK. AftCnTO DI IIONIÁB. S93 

cando las trompetas, señal de alegría y Vitoria; y vii«(o 
el pueblo, qae este quar tel estaba ganado de los núes* 
tros, no pareció persona emproviao en todas las azoteas; 
y á este tiempo, el dicha Tbeoiénte de Gobernador y ca« 
pilan general, con algunos compeñeros, entró por las 
placas del dicho pneblo é calles; é las gentes que en él 
había en este tiempo» se asomaban todos á los corredo- 
res que tenian hechos^de maderas, por todos las calles/ 
placas, qaarteles; é todos se mandan por élloe de unas 
casas á otras, y algunas puentes de maderas que tenían 
en los altos de las azoteas, de una á oira, donde ^babia 
calle en medio; y así se mandaban por todas partes con 
mucha seguridad, aunque de los nuestros no se les hizo 
Hiás daño dp lo dicho; porque el dicho Tbeniente de Gk>« 
ber&ador querrá llevar mas por amistad que no por 
guerra; y este daño que se les hizo, le pesó en estremo» 
respeto de que no pudo hacerse de otr-a suerte para se- 
guridad de' los nuestros, tanto, que de antes désto se pe- 
gó fbegb en un corredorcillo, de manera, y el dicho 
Tbeniente, visto pegado el dicho fuego, mandó con mu- 
cha instancia que se. apagase; el cuál acudió á ello con 
mocha diligencia, Diego de Viruega, como los suele 
tener en otras muchas cosas; y así lo apagó, deque el 
dicho Tbeniente se holgó mucho, diciendo, que pues 
heramos cristianos, hablamos de usar de cristiandad co- 
mo lo debemos hazer en todas cosas, tocante al servi- 
cio de Bios é del Bey; y á este tiempo, andando el dicho 
Tbeniente con algunos compañeros por de dentro del 
pueblo, no hubo indio que mas tirase piedra ni flecha!, 
mas antes todos procuraban por señas, de querer nuestra 
amistad, y haciendo la cruz con sus manos, diciendo: 
amigos, amigoá, amigos, que es la señal que para núes- 



2S4 Dooüunrros mísitos 

Ira amistad muestran; y así andando en esto, el Tbeniente 
lie Gobernador, fué á ana plaza donde estaba el capitán 
del dicho pueblo, y salió el dicho capitán al corredor, y 
estubo hablando con . el dicho Theniente; estaba á este 
tiempo, con él Diego de Viruega, el cual subió á los al^ 
tos para querer hablar con el capitán y alagarle; y subí-; 
do que fué^ los indios se iban huyendo del; salió un bíejo 
que quedó por donde había entrado, que le abrazó , y 
a$i se tornó á abajar; y el dicho Theniente, pc»r señas, 
dixo al capitán y otros muchos, que en aquel corredor 
estaban, que él no venia á hacerles mal ninguno, y que 
no tubiesen miedo; y ellos lo entendieron, claramente, é 
le truxeron muchas cosillas de comer, luego, é se las 
echaron de los corredores, porque ninguno quizo abaxar 
abaxo, y un indiO'Se determinó á querer^ bajar, y otros 
pagaroQ del y así no bajó; y el dicho Theniente, {ndió 
al capitán las armas y sillas y arcabuzes^ é ioda la demás 
ropa que habían quitado al dicho maese de campo y sus 
compañeros; y él les respondió, qué las sillas todas, las 
habían quemado, y los'arcabuzes y las guarnicioDes de 
las espadas, y toda la ropa repartida y llevada á otro 
pueblo; de modo, que dio á entender, claramente, que 
no había nada ya, salvo'algunas hojas sin guarniciones. 
Mandó el dicho Theniente, algunos de sus compañeros 
que en^uel cuartel donde había la mucha fuerza y no te- 
níamos ganado, procurasen, si podían, prender á alg^inos 
indios, para que dallos se supiese de las armas é ropa; y 
así lo pusieron por obra, é mandó que no se les. hiciese 
daño ninguno, é se volvió adonde dejaba al capitán del 
pueblo, dieiendole que no tubiesen miedo, porque no se 
les harta niogun daño; y ellos loentendieron^ claramente, 
y mostraron querer nuestra amistad; subióse el dicho 



DK. ÁKcaiyo DK imnAs. 236 

capitán sobre unas azoteas, de á allf hizo un parlamento 
á su gente é pueblo, á voces altas; luego vimos salir mu- 
cha gente por todos los corredores, mostrando alegría, 
mostrando señales de buena amistad; mas con todo 
esto, ninguno quizo vaxará las plazas y calles; é tor- 
nando el dicho Thent'ente al dicho capitán, hiciese pare* 
ceré traerá su gente Id que habrán quitado , tornóle ¿ 
responder, que no había nada, y eso que hubiese, se lo 
baria traer; y asi luego hizo traer dos hojas de espadas sin 
guarniciones, una escarcela, unos pedazos de gerga 
y algunas cosillas de poco momento, y á esto era ya tar- 
de, y le dijo el dicho Theniente, que hiciese buscar, y 
juntar todo y que al otro dia lo daria; y así se fué á su 
aloxamiento, á ver si habian sus compañeros tomado ó 
prendido algunos indios, é le respondieron que no fue- 
ron poderosos á ello, porque eran tantas las portiñuelas 
y escutillones, que en el dicho quarlel había minas é 
contra minas, por debajo de tierra, que era un laberinto 
de ver; y así, por ser ya Qoche, lo dejaron. Mandó el 
Theniente al m aese de óampo, que en aquel quartel 6 
las azoteas del, pusiese vela é guarda bastante, para 
que los indios é gente no saliese de alli, para que el otro 
se pusiese á sacarlos, para que entendiesen no se les ha- 
cia ni queríamos hacerles ningún mal ni daño; y así el 
dicho maese de campo, mandó al capitán Alonso Xaimez, 
se percibiese para la dicha vela é guarda» como lo man- 
daba el dicho Theniente, y tubiese consigo para el efeto, 
gentes bastantes, la que á él le pareciese; y así llevó 
consigo á Joan de Estrada, Joan Rodríguez Nieto, Joan 
de Contreras, Fi^ncisco de Mancha, Diego Diez de Ber** 
langa, Francisco de Bascónos; y asi mandó el dicho The- 
niente, al dicho maese de campo, pusiese guarda é vela 



2^ DQCimUITOS ANIDITOS 

de acaballo, á la redonda del pueblo^ para.jqiie la geate 
no 86 saliese del; fo cnal lo mandó é fueron de la dicha 
guarda del pueblo, Martin.de Salazar, Francisco López 
de Ricalde, Joan de Carvajal, Hernán Pence de León, 
Joan Sánchez Joancho, Cristóbal Martin,. Joan Rodríguez 
de Avalos, Blas Nuñez de Maderos, Joan López» Diego 
de Viruega; y puestas estas dichas guardas é velas, que- 
dó todo sosegado este dia, é con vela, en el cuerpo de 
guardia. 

Otro dia de mañana, el dicho Theniente, traer caba- 
llo, y se puso luego á caballo muy aderezado, antes que 
se reqojiesen las velas, y dio vuelta al pueblo é plazas é 
calles, y bailó la gente muy sosegada, . de que se holgó 
mucho, que era lo que él pretendía y deseaba; y asi hizo 
recojer toda su gente á su aloxamiento, é les hizo un 
parlamento, agradeciéndoles el mucho bien que habian 
hecho en acudir á las obligaciones que todos debemos 
de hacer en servicio de Dios Nuestro Señor y de Su Ma- 
gestad; y les pidió y rogó á todos ellos, y por amor de 
Dios, no se hicie$e ningún daño á los dichos indios, ni 
en su pueblo y casas, aunque no habia para que, porque 
todos pretendían regalarles, aunque no le fuera manda- 
do, y por ver el mucho zelo que el dicho Theniente mos- 
traba dé favorecer á los dichos indios; y luego el dicho 
Theniente mandó á los indios lavorios de su Real, é cam- 
po, que por niggun caso saliesen del Real ni entrasen 
en casa ninguna, ni diesen ninguna. pesadumbre á los in- 
dios del pueblo; y luego. en este iater, estando todos jun- 
tos, muy contentos de ver que el pueblo estaba sosega- 
do, no enbarganle esto, mandó el dicho, Theniente que 
fuesen algunos compañeros aquel quartel donde habia 
habido la vela, y que tornasen á ver sí podian sacar la 



i 



DiL AnGHnro di irimas. 237 

gente, y para esto llevasen candelas» los cuales fueron y 
entraron por. los baxos» donde las gentes, el dia de antes 
16 habían escondido, y hallaron muchas minas é contrae- 
minas que saltan por debaxo de tierra á otros quarteies, 
y estufas que tienen debaxo de tierra; y visto esto, se 
bolvieron, diciendo, que allí no habla gente ninguna; y 
asi mandó el dicho Theniente que se quedase asi, y que- 
dó con este sosiego; y el dicho Theniente se fué al pueblo 
con algunos compafieroa de acabaYlo y de apie, aseguran* 
do toda la gente lo mejor que pudieron, y mirando el 
pueblo de lo que en él habia, mostróse mucha cantidad 
de gente, mostrándoles mucha amistad, y se vido por 
estenso todo lo que habia la cosa mas de ver; heran diez* 
y sm estufas, todas debaxo de tierra muy encaladas y 
moy grandes, que tienen hechas para los frios, que 
son grandes; en esta tierra no hacen lumbre dentro, 
porque de-afuera traen muchos brazos, y cubiertas con 
ceniza, con tanta cit!-iosldad, que no sabré decir; la 
puerta por donde entran, és un escotilloucillo que no 
cabe mas de una persona, y abaxan por una escalera 
que para el efeto alti tienen enclavada; las casas en 
este pueblo, están á la manera de quarteles; tienen las 
puertas á la parte de afuera por toda la redonda, y espal- 
das con espaldas las dichas ca^as; tienen las casas dé á 
qaatro y á cinco altos; en los entresuelos no hay puertas 
ningunas á las calles; sirvense con escalerillas levadizas 
todas á mano y por sus escotillones; tiene cada casa tres 
6 quatro aposentos, de modo que la adrecera de cada 
casa de alto á báxt), tienen quínze ó diez y seis aposen* 
tos; tienen mucha curiosidad en los aposentos, de muy 
encalados, y en sus strbicios y de sus moliendas, tiene 
cada^^sa tres y quatro, piedras de moler, las cuales tíe* 



238 pqc^lFWros uoKPrros 

fieo puestas y asentadas, en sus piletas y sus manos de 
moler, y muy encaladas; muelen con esta curiosidad, 
que se va repasando, de una en otra la harina que mué* 
len, porque no hacen istañal; que con esta harina hacea 
4u pan de muchas, maneras y suatole.y tamales; habia 
en este pueblo cinco plazas, habia muy gran suma de 
maiz, que al parecer de todos, fué co^a de admiración; 
y hubo persogas que entendian y decian, habia mas de 
treinta mil apegas de maiz; pues que cada casa tenia dos 
otres aposentos llenos, y es el mejor maiz que se ha vis- 
to; muchos frisóles; el naaiz hera de muchas colpres, é 
U> propio es el frisol; al parecer habia maiz de dos ó tres 
años; tiene muchas yervas, quilites y calabazas en su 
<$asa; muchas cosas para las labranzas, de sus milpas; 
sus vestidos, á lo que allí vimos á los hombres, por ser 
tiempo de frios, los mas déllos ó lodos, traian unas man- 
tas de algodón y un cuero de Gibóla, encima, algunos 
dellos, tapan sus vergüenzas con upos pañetes muy gala- 
nos, y con muchas labores; las mugeres con una manta 
dado un nudo al hombro y una faja de un palmo de an- 
cho en la cintura, por un lado, estando abierta la man* 
ta; encima desta, se ponen alguna otra manta labrada 
muy galana, ó algiinas pellicas de pluma de gallinas, y 
otras muchas curiosidades, que para barbaros, es de no- 
tar; tienen mucha loza de las coloradas y pintadas y ne- 
gras, platos, coxetes, saleros, almoficas, xicaras muy 
galanas, alguna de la loza esta vichiada; tienen mucha 
apercibimiento de leña é de madera para hacer sus ca- 
sas, en tal manera á lo que nos dieron á entender, qu&. 
quando uno queria hacer casa, tiene aquella madera allí 
depuesto para el efeto; y hay mncba cantidad de tierra» 
dos aguages á los lados del pueblo que les sirven para 



DIL AKOBIVO DI «máS. fSí 

86 bañar, por qae de otros ojo8 de agua, ¿ tiro de ¿rca- 
bos beben y ae^rven; aoo qoarlo de legua va el rio sa» 
lado que decimos^ por donde fue noealro camino^aan- 
qoeel agaa salada se pierde muchas leguas, airas; y eo 
ver lodas las cosab que en el pueblo había, gastaaios 
este dia; nnnca*qai20 salir indio de las casas; díeronnos 
algunas cosillas de las nuestras, aunque poco y de poco 
valor; y con esta seguridad, el dicho Thenienie mandó 
quitar las vdas y solo la hubiese en el cuerpo de guar- 
dia por estar pegado al paebTu« como dicho es, enten- 
diendo que en ello aseguraría mas los indios, y ellos 
propios lo pidieron asi, y asi lo hizo; el otro día no ama- 
necio persona en el dicho pueblo, y visto esto, recibimos 
todos mucha pena; y asi mando el Tbeniente de Gober- 
nador, que no enbargante, que los dichos indios habían 
dexado el pueblo, no se les hiciese daño ninguno, eceto 
se buscase en las casas, haver si aliaban algunas cosas 
de las nuestras; y así se hizo, sin se les hacer daño nin- 
guno; algunas cosillas do las nuestras se hallaron, ann- 
qae no nos fueron de momento, porque todo estaba he- 
cho pedazos; y asi mandó que de cada casa se tomase 
un poco de maiz y frisóle é harina, el cual se hizo y se 
hicieron, veinte é dos anegas, y las envió á las carretas, 
al parage de la Urraca; fueron «on estas cargas, ocho 
compañeros, y otros ocho ó diez mozos; y el dicho The- 
nienie é demás gente é real, se quedó en el pueblo a ver 
si los indios volvían alguno dallos, y asi se estubo algu- 
nos días aguardando ¿ lo que dicho tengo; y visto esto, 
y que ninguno venía, determinó el dicho Theniente de 
aliar el real^ porque los indios se volviesen á su pueblo 
por tenerles mucha lastima en haber dexado sus casas y 
el tiempo ser muy recio de frío y aires y nieves, cosa 



MO DOGUHKirrOB IlliDITOft 

DO creída tanto, que los rios estaban todos nevados en 
aquel tiempo, como mas adelante, de frió, trataremos 
maslargo; y el dicho Theniente mandó que se apresla- 
* sen para salir de alli á otros pneiblos, de qoe alginnos 
compañeros recebian pena por canso dei recio é la fuer» 
zaqae había de verlos, no se podo volver al reai,^ sitto 
pasar adelante como se faé á descubrir camino para po« 
der entrar en los dichos pueblos, porque en este no po- 
dían entrar Carretas; é de mías desto, el dicho Theniente 
de Gobernador, traía en las faltriqueras unas piedras de 
metales, é preguntó en este pueblo^ á los indios, donde 
había de aquéllo; y ellos me dieron á entender, que en 
los otros pueblos atrás referidos; y asi entendido esto, 
se determinó el dicho Theniente air á los de atrás referi- 
do, y á descubrir estas minas; é lo puso por obra. 

En seis de enero del año de mil é quinientos é no- 
venta é UQO, se. salió deste punto, en demanda de lo 
atrás referido; mandó el Theniente al maese de campo, 
dsjase dentro del pueUo á qüatro compañeros escondidos 
en sus muy buenos caballos, para que si volviesen al;^- 
nos indios al pueblo, tomasen á algunos para darles á 
entender que se volviesen á sus casas; y al efeto se qpe- 
dó Joan de Carvajal, Francisco de Mancha, Joan de Con- 
treras, Cristóbal Martin; y no habíamos alzado nuestro 
real, qnando por un lado del dicho pueblo, vinieron dos 
indios, y asi los prendieron y llevaron adonde estaba el 
dicho Theniente de Gobernador con su real, que hera 
dos tiros de arcabuz del pueblo; é visto los dichos in- 
dios, el dicho Theniente los regaló é les dio algunas co- 
sillas, é los dio á entender, que se volviesen á sus casas; 
y en presencia déllos, mandó en el propio lugar arbolar 
una cruz alta, dándoles á entender lo que significaba; ó 






DB AiMÉItO VÉ tídñkíh 24t 

rasado al seordta!io< HMeBe AitttídaAiénto de artípatio en 
oomlirede Sff Magesiad, ó de lo ñütniíí,' qtotd cdnVSáo á 
80 real aerrície^ é\oéWé ttúú dtí fós'Mdl68 ()lie tadteáé' 
á ave^pitan^y atfí lo Míifíd, y el 6^& Ife^ó consigo pfcrá 
gaia^desu étettiroiibaelmr y asi fAé stf vi%ef Méi^m^d/o efl 
indio por* délMle y éi nofoy contento, guiandolod, yendb' 
dos leguas dk eiCo puntb por aws siteyrád; por liria vef« 
reda^eoccaltraaioa á Miradlo qii« véttta'á'liis pobfációtled* 
donde ibañdoa^ é w pcBñdidi'épteM; etfteffldiútit^s seir'bíjd' 
det Mcíqoe dmktehtfblMMI midü\' p«r01létaííí6iílo cotí 
dos; fnimee^ á doraotr M> é»ta siémi én^tMá caffáda'd^ 

En alele del diobo, attii^ttoa db eáte^ P^i^age^ é férimos 
atraftesabéo la SKlrna, é^ \ú9 dbs" ialffds^, ¿teiaíúdonos óbtf 
graodíaiflid frió y aielrts^ y*á(sAKrdk IhlÉMft, fopanMíá' 
UB ño todo bétado, qaehos' MtMllOsí pa^batt (Vóf etícitüá 
sia <)iie acp (^el^ára* eosfi|' é {MArá ' bébéf fósf dábaHos, lo 
hovtmoa de qoebiw á tímtí, pOt*qiib d^ftfai^ó dé estb 
eladav iba alg«naiitgM,<'y dsrpitÉfeniO» atfelánté', y cotí 
ona hora de sol, llegamos á an paeblecillo pequéfio; stf-'. 
Ii6tód»4a s»ntniá i^igM»0Mrtt»b, yMlé^ó^ Kl ptféttlb, ifoa 
diíérofitpoiHs^s^, (preMí^ál^^flMMifo»; árríMadbsá'dtrs: 
casBB,: aHFnos^lÉWMlroa'ritfaMifft leflH'qfAeléf IrabtaiiiO^ bien 
menrtatér; y as» mfe^ertd^aittsv coMO ^Itrte pa^á'db la^^ 
cm»i fUrnjfiPomo^ lUHt^ha^ (OftlHás f tnúxii pá^ los'cá- 
ballodr y «tgMati gaUkw^; iHOsti^á^báe lífüy amígoá naéS- 
troa é^ aitt^Mttfdi'; e^ oth) dta*, ef dtdlo Thelríieoté, itfáiidt5 
qm M^hMéé^ iHaé'iHai^zltki y se* hfto, f ele ar&ól6 ^óh 
8oaldb dé'IrtWtjpéKte'y ai^busérikr y a^ válésítíú fe* dié- 
rov Itt dieh»^ iÑdibsiá' Obedfeiíc^, oúr nótnbí'e déi^ltey; 
NuMM^tSeflOf, f ^Itt'ftfiÜfiíó é ntfihtfi'ó'gbfc^irttddbt' y^iil- 
caldM y algMcm* ttfd^ebnolfttbrcl de Sulifegíe^d: 

Tomo XY. 16 



242 OOGUMVNTOS ftNSDITOS . 

]^o este dia, que se. contaron ocho del dicho mes, sa- 
limos deste paeblo, é fuimos á otro, una legua del dicho 
pueblo, arriba declarado; salió con nosotros macha gen- 
te^ y al camino nos salió mucha mas, y llegamos al pue- 
blo, y junto áél, mandó el The n ion te tocar las trompe- 
tas en señal de amistad; y llegado al pueblo, había muy 
gr^n cantidad de gente que con los otros, iba, y en el 
dicho pueblo había mucha, y el dicho Theniente, procu- 
rando por los del pueblo, no querían decir quales heran; 
y visto esto, él se subió á los altos de las azoteas y aba- 
xó algunos déllos, y regaló con alagos á los demás; luego 
pareció el capitán del dicho pueblo, y llamó mocha gen- 
te de la suya, y les. dio á entender por señas, á lo que 
íbamos; y asi quedaron satisfeohos; y les pidió la obe- 
diencia en nombre de Su Magostad, e se la dieron, é 
nombró gobernador en el dicho pueblo, alcalde y algua- 
cil; y mandó arbolar una cruz alta, dándoles á entender 
lo que dignificaba; y éllps, todos, quedaron muy coa- 
tentos; luego salimos deste .pueblo; fué con nosotros 
mucha gente. 

En nueve del dicho, que fué en este dia arriba de- 
clarado, fuimos á otro pueblo; una legua de allí, demás 
de la gente que llevábamos, nos salió mucha mas al ca- 
mino; y llegado al pueblo, se. hicieron reazos los dichos 
indios, tanto, que fué menester subir á sus casas y altos 
de las azoteas, y así perdierqn el miedo y basaron, y se 
proci|ró,el capitán, y parecido, el dicho Theniente le re- 
galó y dio algunas cosillas, como Iqdaba á los de atrás; 
y así debaxo dest^ amistad, hizo arbolar una cruz alta 
con sonido, de trompetas y arcabuzes, ,y dio A entender 
lo que significaba; y dieron la obediencia a) Hey Nuestro 
Señor, y e^ su nombre' se .nombr^ Gobernador, alcalde 



DIL AkCHITO BE 110)06. 243 

y algaacil; dormimos aqui dentro ea el pueblo, y nos 
dieroD tnaiz, harina, frísol, calabazas, tortillas y gallinas, 
todo en mucha abundancia para la gente qué habia aquí; 
se vido on indio con arco y flechas, y el dicho Thenien-» 
le le llamó y le pidió el arco y flechas, y él se las dio, é 
te dio á entender, que ninguno habia de traer en su pre* 
seocía ni de los españoles, arcó ni flecha, y se lo quebró 
delante de muy gran cantidad d^ gente; é todas personas 
dixeroD, qne ninguno encontrarla, como después vimos 
hera así,' que nunca mas se vido otro tanto en ellos. 

En dies y ocho del dicho, calimos deste pueblo, yen- 
do á otro, obra de una legua, llevando con nosotros muy 
gran suma de gente; estando á vista del pueblo, vimos ir 
muy gran ^uma de gente que se iba de su pueblo; envió 
el dicho Theniente á quatro compañeros los volviesen, el 
qual lo hizo así, y llegados todos juntos al dicho pueblo, 
habia eñ él, mucha gente; el dicho Theniente les dio á 
entender por señas, que no huyesen del, porque él no 
venia á hacerles mal ninguno, ni daño, sino á ampararlos 
en nombre de Su Magostad, y para que tubiesen nuestra 
amistad; é todo esto por señas, lo entendieron claramen- 
te, é DO habia contento que darnos, y asi se sosegó; ar- 
bolóse cruz alta, y se les dio á entender lo qne significa- 
ba; y dieron la obediencia á Su Magostad. Nombró 6o« 
bemador y Alcalde y Alguacil; todas estas cosas se ha- 
cían con sslemnidades que para tíA caso se requieren, 
con sonido de trompetas y arcabucería; en esté mismo 
día fdimos á dormir á una legua; de allí á otro pueblo, 

• fuimos bien recibidos; dieronnoá todo lo que habíamos 
menester, bastantemente, y se hizo todo lo qne atrás, en 

1^ los otros referidos;' todos estos seis pueblos son de rega- 
dío, Y llevan sus asequías, cosa no creída sino tos que la 



9^ pgcinaRXOs apfDiron 

yieren por vista de.ojos; cójese mipy.sran a^ma de oiiiii, 
fffVA y otras legumbres; vistease al modp 4el po^bloy 
airas referido; son alsuqos pa^blos peqa|»os, anwmo 
qp^y ppl)la(los; soo la$ «asfis ^ do% ó tned sqlnvdiN». 
C0D,tod9s l«« c«sas d^fcofillppfiA y eac<M()ns ievAdíM»'. 

Ot^tdia, q«e s^ copt^tqa Of^ del <liwl»0» a^Kmod 
4^^.|^Pf|blo.e^R()am&vaadp» y.ppj; i^^w,. foeroQ cjml 
qo4p<iFP8 iw^.poca g^le; y, «ií; fniíPPff A otno. vaUe, cibr^, 
4^499 lagP9s, y. ll^gaiQj^ 4 «\«.p«9l)|o,gpu^, yao)4ft 
dellegí»JC'4 él, op^s^ii^ i'^Ñ^r sffi<^gSol^Í 7 afiiM" 
nifi9v^\ ppeMoy. wM;wWi..ePi ^k Mm* «W pfcWí «noy 
WfWíííí.y «I RM«M<> w <iOfiti¡Q cmvltffl^ 4 tpdfl». Us ^ 
qaiiHiAt^nia salida; babííi ep.éí,,iquph%.^n»í,.yii6^.i:ej 
Qí^^op todos muy bieo; tqdfts, I^i4<ca/}aii hpcaR,c|€|%i}pr 

H^ jj^py, bien bepUa8„é. tr,af4dAft<4P: <*«* A »«» .^iflfi í 
nvijon QQC^adas; tieqfto tpjdH^is^q^ifa^;, t^lbM, qq q9||« 
puftiíio, ea el medñ» 4e ln.pi^za,, ufia p^^, grande; ii^qar 
^f^ 1^ ifl|líid,del]ft?;o d9 tjpfí^.y Q(r,a mMü^sobretíern», 
<mflom víg?8 q^e (i^^ le^. irtr/9)i>iew s«ibc».qB«, l|e|P«a I* 
i^?fi|(eA,,eo8« dp flíar^yi|!f, d^l griOíqr q|lQ:tieq9;.^p^p()i%^ 
ippa,qKi9l esfl^esqiwlfl, dppdQ^^.alg^p.dl^ (^ftt.aqas^ jwKr 
\9^&, hwÑt i4ol4M'Í9s,. RR^iie ttpW(jnM9hof{, i^\p/l q»^. 
tüuréfi. DOj» olvá(í^ba de 4e<;|4vw*v.y <» el rtíxpjk e»^'i>'. 
dA9fÍ9^ e»U>„wcfi4i^-» <4i «>W«fi% <te- <»WQ« «jii W9««, hí^b»! 
ma grw.c^nl¡d«l.-éi Ifts.ti^piwi tojíosí: hí?osp e^ ««t0i 
pgjehk). lo qu? en lo? 4s«H*J»i nQWÍ>íiú|!W;«WAOqihro.xip 5^ 
fl|(flgpatad,.Goib?rn?|<|Qí.s) AJN4a. y AteMWU a¡íbfll<><»ft 

•«.oMWflci^.* ^« BINpslíd; 4<»nPúlWSiW.e»t^ P»^W». é» 
íífjH djerpn. toílp lo (p)i0,b«^i|nQ^ it)9QfíllW» ti^e. c«if(^ 

QM'Q.di^ quP|8^WPÍ»«»ft<i<Wfti.«all>IPWjdfi«<^pafagBj, 



é ftfimog por üñ rioúiny catrdalbso ál ^drtid, yestbbituqd 
en db6 {ñiébtbs, hizose to éllbá todo loquee ^e bizo éo los 
de Mrafs téfóf iáod; faeroh déllod, bien recibidos, y éh el 
postrero ddrmnnoá. 

Bd trece del dicho, sdlittiós desle pat-^ge, é f i/imos á 
ntí pueblo cinco leguéis destos dos jpaéblos; llegamos á 
élt^útt Qna hora dé boI; estaba este pQeÚo éú un Valle 
eotre unas sierras, tto podremos decir lot[Qe en élliabia, 
porque había una vara de xheáit, de nieve, cosa q&e 
nunca ómbre tal ha visto, tahtó, qtre tos caballos ho po- 
dían anda^; y ásiba, llegado ({Qe ftiimos, no nos satfó 
gente ^ningtma, ni un indio que habiámoé inviado delan- 
te, de los pueblos de alrak, porque mostearon gran te- 
mor dé verbos, ]pfincipalmebte, la^ Ynngérés qué llora- 
ban tntochó; jr Visto éslO, se dio uña VuéitA M puéfblo, y 
no nos sdKó indio ninguno, istilVo uti itidio qué venia de 
oto (!|fuariet & otro y cóú Mtiébb temor llegó á ftosofcros; y 
el dicho TbeníenM pdra asegurarlos y á tóaos, ko apeó 
y ábtazó el indio, y le lle^ dé la ínatló á la Veáonda dé 
aquel ^artel, y al Cabb dé ólf^o, había iailgunos índióé 
qué siatlata de una esCtffa, y bé fM 4 élIós, mandando qtte 
Aingiino sé apeá^re dé sMís chbaños; y eh otra [5arte, Vidó 
eátáf. nn fat^jode indiófe, y 6e fué á ellos, y )e ágttlArdá- 
foh é les abi^zó á tbdos lo* demás déllos; y ^llds, éo- 
plándófes é 'poniendo las díanos en la'cará<)el dicho The- 
nietile, y ^n sb rbpa, léá besaba, y abgaiVdolés tódod, 
fráVérñdole las rnbho^ üoíñb díchfo éd, y les dixb qfae ba- 
xa^en las génléá, éno ba'xó tiádié^ é v!áb ésto, éí dicho 
tbeniénte les did taitos éuch¡ftito§, y ^e Volvió á sud cbm^^ 
páfi«frbs, y con ¿!1, bbra dé Veiblé O ti'eitítá indtoá', f ñó* 
gado á Ibs eoili()aBerod, ¿icbl^dái'ón dé it*dé t ^lolsAr 'á 
lAoS t'ánéhos <)úe eótábdta, áéí ]()üéblo, ixú ¿ra& titb idé 



346 DOCUMENTOS INXIUTOfi 

arcabazy donde había gente forastera, que venia á resca^ 
tar á este pueblo; yendo á los dichos ranchos la gente de. 
los hombres y mugeres, se iban saliendo, y el dicho The- 
píente, envió á que los volviesen, el cual^ volvieron, y. 
asi nos alejamos en los dichos ranchos; é las gentes 
déllos, sosegados, del pueblo, habría como obra de 
veinte gandules, y les pedimos nos truxesen maíz y lor» 
tillas, y leQa, y ellos truxeron alguna cosa, casi nada; y 
visto ésto, mandó el Theniente se pusiese vela en la ca- 
ballada é real, toda doblada, lo cual se hizo iodo esta 
noche, y al amanecer no vino ninguna persona eseto un 
indio viejo con modo de rescatar algo de que tubimos 
sospecha; porque demás désto, estaba toda la gente en. 
las azoteas, y víamos carrear mucha agua á gran prieza, 
y muchachos y piedras, y el pueblo con muy gran fuer- 
za de gente, y mucho en cantidad, y las oasas de á siete 
y ocho altos, y arriba de las azoteas, tenían un pretil de 
altura de un hombre donde se reparan, y á iodo ésto, el 
dicho Theniente mandó apercibir dos tirulos que llevaba 
de bronce, y que lodos se pusiesen á caballo para it al 
pueblo á ver la determinación déllos; y estando de esta 
suerte, sus companeros le dijeron que estaban de pare- 
cer que no se fuese al pueblo, porque aquellos indios es- 
taban de mal arte y que mejor seria dejarlos con aquella 
poca amistad que habían mostrado,. que no ir. como di- 
cho Theniente, al pueblo, porque ellos no dan la obe- 
diencia como los dema.8 la ao dado; á de ser forzoso es- 
tarnos aquí, algunos días, p^ra que por los mejores me- 
dios que ser pudiere, los traigamos á nuestra amistad; é^ 
la tierra toda está cubierta de nieve, que caballo niqgu- 
no,. como será causa nuestra estada,, de qup se pierda la. 
caballada; y siendo Dios servido, q^e alza est^ tiempa 



MOL' áftúBlVO im MDUS. 247 

tan recio é de lanloe fríos, y estas nieves se derretirán , 
podiendo volver á bazerio qoe agora se ha de hazer con 
menos trabajo; y asi el dichb Theniente, viftto el parecer 
de todos sos oompaSerosf se volvió de alH sin ir al pue- 
blo, con determinación,, de, alzado (odo el oral tiempo 
de fríos y ntebes, volver á traer á la obediencia de Sn 
Magostad á el diefao pueblo como lo ha heicho en los de 
atrás; vidose en esle pueblo mucha pedrería de cfaalchiii- 
tes, y se vido un brazalete en el molledo de un indio, 
qoe al parecer era de piedras ricas, del que el Thenien* 
te de Gobernador fué avisado lo quítase, y él resjf>ondióy 
que no convenía de presente, por que no entendiesen 
los indios que en nosotros había codicia de sus cosas y 
entiendesen que nos veníamos á to tierra por lo que 
ellos temían; porque confiaba en Dios, <te ponerlos todos 
en la palicia qoe á Dios y al Rey debe; y qoe aquellas 
cosas, su tiempo beadria, porqoe^de'prétente bo conve- 
nia; solo quiso el Themente de Gobernador verlo, y se 
llegó al indio qoe lo tenia, el cual dicho indio, estaba co- 
bijado un hermoso cuero de Gibóla, y se llegó á él, á 
qoerer verlo, como dicbo tengo, y él no quizo mosirar*» 
lo; y asi se quedo; volvimosnos á los pueblos donde ha- 
biaoios salido; había un rio^oe pasamos, helado, en 
tanta manera,, que debía de haber dos palmos dé nieve, 
que para deshacerla, habia . menester pieM; babia en 
este pueblo, atrás referido, grande suma de gente en las 
casas de ocho ó Mievo allosy fándada á qoarteles, y cada 
quartel parecía on faiberínto de la armazón de madera 
que tienen sobre que fundan las dichas casas, á lo que 
se parecía por las parles ;de afuera, tiene sos corredores 
por tckia la redondez los didios qoarteles que se pueden 
andar de uno á otfOi ' : 



j)99a()0.§l rip p^u^^lpfíft, y ,«i9Mibw(M w 'él, obra de 4cis 
bpr?u9; i^i^il^ p^UIflQQífi ^^ jybgMtad; «oiáfaráwGo- 
.bfirp«4qr; 44ctti^9^y AlflMciL; arboliteeMiis alta; y aii dos 
Xpkppp, ü^i^go ^ pAro.pi}$folo» 9iQ» .legua .déata y jdorour 
ffios pq pj; 4^W ^ oj^odiwcí^ 6 Sa Mageatad y aomboó- 
^ Gpbc^Q^r y ^licplde y Algwoil; arbolóse eruz jaiía, 
iwjk) Q^ i^pK^ laoNdo dt» írKMP^aiaa y arcabuaeria. 

JEJq^í^ y a^ín 4€4 (Mcbo, aaliinm daiíe {uiaUe, é toi- 
ip4p á iQtiiQ; (Qr/^(^^ Á f^sar el rio i la fattaáel nacien- 
ip; 4i^i>9 Ip pbediaqoia ^ ^ Magaatad( oombaóse Go- 
bara¡«dor y Mfí^^ y Algiwoil; Arbotósa e^raa» oan las 
«olimpjdadea «tr^ djcha^. 

]$9 di€7 y «ÍQ(^» t^limis (ddato f)aeblo« 4 fotfaoBiotro 
y^flp d^ ipofc^^^oae? de difen^ot^ oaeiap, qua as llama^ 
bw Qa^ro^pf; /i^smmo» en ^el (^afif^mo coo muy «raa nie^ 
y^i y «a) ptrp día ,f»ÍP)M ai áidko naU^ donde baba 
glia^ro |>|ipbl9^ 4 fíata «oq» dp otoPW eatúboae eo éHos, 
d^ dm; diprpp I9 ^dieaaia .4 Sa Mageaiad; oombrór 
4P ^ «jlQ^j QQbeF|&adpr4« y AlcaU^e; arboláronaa orur 
298 W ^d^ to^ dji9bp§ )paebtoA 0pq las solemoidadaB 

. Ef yaipie j^ til»?» paiw^déalps pueblos, ó luioaos á 
Q§ PPftbio d^ 44i l^agoa déalOSj diáñu la i^b^ancía ¿ Sa 
iÍf9P;wtad; aMftt>róm^bprpadPr y Aicakla y Algpacil; 
^ttq\(fi^fív^z 9Íifn al Qtrp día ^isalapte aatté al IbapiaB* 
^ 49 i^ol^rmAitr ^ daMnl^ir uaaa aúiias coo alguMs 
QAmpmer'C»; ((raiip aialalaa aiuy baaboa, al parpcer. 

^p yeiptp i lepa/ aalimoa daate d|¡cbo ipaeblo, *e tai 
Wfl9 A .9tra> «br» íAp 90a ipgoa; diarpa la ol|»edieúci|i á 
9m )>to^qitf^> AMUbvóa^ Gpb^aador 7 Akalda y Algna^ 
.cil; arbolóse cruz alta, y se pasó; loago adalaitte» fui'- 



-TV 



«m á otro pueblo, obra de otra legua pequcína, y esta* 
bo la gente en algana manera reacia, y el Theniente *de 
4iiobeniader ^OD tos kidíos que para estas cosas tubo y 
iieoo« los'traxo asi» é dierob la obediencia á Su Miges- 
lad; QomiMióse Gobernador y Alcalde y Alguacií; arboló* 
ee la crw alta en este pueblo, y en todos los demás; nos 
dieron lo qae halíimos tneoeater, de maíz, harina, frísol 
7 galHoas; en canüdady sin que se les hiciere ningún 
daoo^ poixfae se tenia muy particelarenidado; é ta gracia 
que parece que el dicho Theniente tiene particular dolada 
deiOiofl para traéroslos bárbaros é la obediencia de Su 
Magestadi para que medíanle esto y la voluntad de Dios 
NveaCro ^eftor, vengan al boooeimiento de la fee católica; 
traia consigo una oroz y en ella la semejanza de Dios 
Naeatro 6e&or, el qoal, en todos ios pueblos le tomaba 
eo 8U8 manos; y con todo acatamiento se éentaba de ro*» 
dillasy é todos sos eompaSeros se arrodillaban y venian 
á leaar )a oruc y cruciAxo de que los barbaros «e admi- 
raban; y el dicho Theniente, á todo& estos pueblos, hizo, 
que los f>ropios indios é indias, muchachos, hiciesen 
lo -propio; los cuales lo hacian; este dia pos cayó en 
este pueblo ana muy gran nevada , tanto, que el otro 
dia Redaron todos 4os campos á cubiertos; cosa no 
creída. 

En veinte é qoalro, no enfiargante la mocha nieve 
qae habla, salimos deste pueblo en demanda de ir des- 
cubriendo camino, á las carretas, á la parte donde esta- 
ban, que era en él parage que decimos de la Urraca; 
llevamos deste pueblo, dos indios para guias, daodtifes 
é entender la der^dera qae haMamos de llevar, y obra 
da nedfia tegua, dejamos á uno 46Ítos« y el otro, nos foé 
guiando; 'ftiiiMiB' A doraM1^ en anos piñales dónde habia 



250 DOCDUNTOft UOtolTOft 

una gran vara de nieve, é para beber los caballos, nos- 
otros derretíamos la nieve. 

En veinte é cinco del dicho mes, salimos deste para- 
ge, y fuimos atravesando al Oriente, por unos moy gran- 
des piñales; fuimos á dormir á una cañada, donde había 
mucho cedro; derretíóse^ nieve para la caballada, é nos- 
otros en un cazo, porque agua no había. 

En veinte y seis del dicho, salimos deste parage, é 
fuimos á pasar el rio Salado; é fuimos á dormir al para- 
ge de los ilotes. 

En veinte é siete del mismo, salimos de este parage, 
é fuimos al parage de la Urraca, donde estaban las car- 
retas é Real, donde fuimos muy bien recibidos, porque 
había treinta y tantos días que habíamos salido déllas; 
habia ya muy poco bastimento, ninguno por mejor decir, 
y con algún poquito que ¡levábamos» procuramos s^ilir 
de allí y venir á las poblaciones, como se hizo. 

En treinta del dicho, salimos deste parage de la 
Urraca, con todo el Real y carretas, é fuimos á dor- 
mir en el parage de la rinconada; caminóse ya dos 
leguas. 

En primero de Febrero, salimos deste parage, é fui- 
mos á dormir al parage del estero; habia tres leguas. 

En tres de Febrero, salimos deste parage, é fui- 
mos á pasar el rio; á la orilla del, dormimos. 

En quatro del dicho, salimos deste parage, y en 
hora de una legua, tardamos qual|t> días, porque se nos 
quebraron muchas carretas, é les hizo recio tiempo de 
frk) y nieve« 

En ocho del dicho, salimos deste parage é río; fui- 
mos á una x^avaña á la parjte de Poniente; dormiinos en 
una muy buena cañada, sin agua, esetp que se derretía 



BIL AlICaiVO m IHDUS. S51 

de la nieve, en machas pallas y ollas, conqae se hacia 
de comer é bebíamos, nos, é nuestra caballada. 

En nueve del dicho, salimos deste parage, é fuimos 
á dormir á una cañada de arroyo, donde hallamos un 
mal paso, donde corlaron muchos pinos; no habia agua 
ninguna, y estubimos aquí, dos dias, en pasar este paso; 
no habia agua ninguna, porque con nieve derretida,/ 
pasábamos; é la boyaJa no comió bocado con que se 
sustentaba. 

En doce del dicho, salimos deste parage, é fuimos ¿ 
dormir á una cañada; dormióse sin agua; pasóse con lo 
atrás referido. 

En trece del dicho, salimos deste parage, é fuimos 
á dormir tres leguas dealli, en un encon, estaba el pue- 
blo último donde hablamos salido, una legua de nos- 
otros; llevóse la boyada y caballada á beber al pueblo, 
que tenia hasta necesidad, porque habia seis ó siete 
dias que los bueyes no ísebian; sustentábanse con la 
nieve. 

En catorce del dicho, salimos deste parage, para ir 
al pueblo, todo el Real; é fué tanto el frió, que las gen^ 
tes se elaban^ tanto, que no se pudo caminar, ni andar 
este legua con las carretas, porque so quedaron en una 
quebrada. 

En quince del dicho, entramos todos en este pueblo,, 
por nombre San Cristóbal, donde fuimos todos bien re-» 
cébidos. * , 

En diez y siete, salimos de este pueblo, é fuimos á 
otro pueblo, que dicen San Lacas; fuimos bien recibidos 
de los dichos naturales. 

En diez y ocho del dicho, salimos deste pueblo,, 
é fuimos á otro pueblo que se dice San Marcos, don» 



asi t^itíClítítroñ fítf 5ítód 

Ae 8é tiabian descubierto las biinas; fuidios bieo ré- 
cébidos. 

Én veinte é tres de Felbfrefó, ñié el Tbeniente dfe Go- 
binador á ud pueblo, doüde tío hábta estado; dois Iíb- 
guas deste, dieron la obediencia á Su Mageslad; nom- 
brtíse Gobernador y Alcalde y Alguácib, arbólósíe 'cruz 
atta c^on sonido de trompeta y arcabozeria. 

En primero de marzo del a&o de niñ é quinientos é 
noventa é uno, salió deste pueblo de San MafCós, ccm 
diez y nueve compañeros, y fué al pueblo donde babia 
sucedido él caso áílrístobal dé Heredílai, máése de cátn- 
' po; fue á dormir á una quebrada de unos pinatefs, do^ 
leguas del poeblo á que se'íbá. 

A dos del dicho, salimbs de ei^te parage, é faitnos al 
pueblo, y lantes de llegar á él, temeroso, el Theniente, 
de ^ue-la gente se saldría del puebla, embió i Cristóbal 
de Heredia con suscompa&ero^, fuese alguna patato alta, 
y que tomase la huida de la gente, di dcSaisb ée huyese: 
lo qual fué; y el Theniente con los demás, se fué al pue- 
blo, é los halló, todos muy seguros é sosegados, é les 
salió á recebir mucha gente; y al dtcho úiaese de campo, 
á la otra parte donde babiá ido sinque sarfíese ninguna 
persona del pueblo, y juntándose todos, habla muy gran 
cantidad de indios; y para mas asegurarlos y que pet^ 
diesen el miedo, todos á caballo se pasetiron el.pu^lo, 
tocando trompetas de que lod io(|ios y mugeres y mucha* 
chos é muchachas se holgaban mucho; y asi se alojaron, 
arrimados ú las casas donde habia muy gran sumk de 
gente con nosotros; nos truiceron mucho tnáiz, arina, 
frísol y algunas cosillas que ellos tienen, y el otro dia loa 
UAínó á todos el dicho Theniente, 6 nombró Gobernador 
y Alcalde y Alguacil, y se arboló una cruz con gránáo- 



DÚk>*de tro[»peUi9 y arY^buEeria,. de que todo, el puniblo 
^ IiQlgahst ea e9treoio; y eco haber susedido* lo aira» 
referido.» eatabaa. tan sosegados ó coDténios, qoe era pía* 
c^ ea véJloQ» porque, baxabaa mucha cantidad de mur 
genes, otuchacbos, á. conversar coa nosotros; y el Tber 
lúente de. Gobermadpr» mesurándoles mucha ajustad. le 
tKo^er^n cinco bqjf^s de eapada, y obras dos quebradas 
por el. medio» y algunas camisas^ capotes, y algunos. I)e^ 
daws de jiere^;. y esto lo hacían olios, coa m4ich.o cator; 
tút)QS6, entendido, que si.bobiera mas entendidOf. todo lo 
dieran* y asi visto» esiM todos seguros y obedientes». 
nwMjc^ndQPQ» mucha amistad» nos dieron maiz. y. harina, 
y friaol» qnanto pudiésemos llevar; estribóse tres dias en. 
^to.. 

En siete, del dicho toes» salimos, del pueblo» Uamado: 
$ap lilarciW» d^nde se^ babian.descubierto las minas» y. 
h«Qh<;«. mqchcis ensallos» y no móstraron..plata;,y tenien- 
d»s». nfttifiJA. de. oiro de^cuJbnmiento , salimos p^ra ir ái 
éi)lo9; fwmoff.á.w rio y p^arage» q;9e. dicen de Pedro d» 
Inig»; qaedsrQn9A.als;anoa compañeros este dia, por fal- 
tar caÑIoSv 

E¡n QchQ del. dÍQbo» salimos^deste parage á: irnos ¿na 
pqeMo qw.ae.dicQid«,StMito Domingo á la orilla de^ m 
rie.<samdÍAlQso«,.pajra qpe.de. allí se descubriesen las.mir 
ñas» airas. referidas; dormíase en.este camino en.ua poer 
Ulo.dew)sbl«d99,unaf lag^adiel pueblo de Santo Domin? 
gp;..y.e),XheweBte.d».G^hejrnadQF y otros, muchos comr 
teneros. é,j^t«s. 4«l;Re9li se. habían ido al pnebloíd» 
^«ntOíQommg?^ yr estando en éU. snpp) qfie las cacrelaa 
pgdifia, llegfir ali pnel^lo* yj asi se bino & las carselas 6. 
R^U^i 81UPQ ({Pc^.en sa^m|K>.había algunos. de.siis4)piat:* 
i; y.s«Jt]|WJlQ,el.c«so^.eAy^^ de Hemdía^, 



254 DOGüMunros íníditos 

maese de campo» que faese al pueblo de Sauto Domingo, 
doude había dejado muchos de sus compañeros y gente 
de su Real, y que se traxesen presos á un soldado, en el 
ínter que el dicho maese del campo, fiscal que hera, 
manchado, se satisfizo del caso, y hera, que entre cinco 
é seis soldados de su compañía que habían quedado en 
el pueblo de San Mateo, habían tratado de que se fuese á 
tierra, de paz; y aunque estaba ay comunicado de que 
matase al Theniente de Gobernador, pues no le daba 
lugar que hisiesen lo que querían, y era que les iba á la 
mano, que no les diesen pesadumbre á los naturales y 
no les quitasen cosa alguna, y esto era lo que liminaban, 
por donde habian tratado esto y al tiempo que [el dicho 
maesé de campo fue á prender al dicho soldado que le 
habla mandado el dicho Theniente; llegando al dicho 
pueblo, salió de su aloxamiento Alonso Xaimez, con un 
arcabuz en las manos, diciendo, quien me llama, no ha- 
blando nadie con él, y asi le respondieron, que nadie le 
Uamaba;^ el dicho Xaimez, respondió, cada uno mire por 
si; y visto esto, el maese de campo aguijó á él, y él se 
huyó; y asi se volvió el dicho maese de campo con el 
soldado á las carretas é Real donde estaba el Theniente 
de Gobernador, y llegado que fue el dicho soldado, man- 
dó que luego se le diese garrote, y por que deste había 
mas sospecha que de otro ninguno; y asi queriéndose 
executar, por mandado, se juntó todo el real, hombres 
y mugeres, y pidieron al dicho Theniente que por amor 
de Dios le perdonase, y asi el motivo de conópasion y 
del que todo su Real se lo pedia, mandó suspender lo 
mandado, aunque se tubo entendido lo haría, por mos- 
trarles temor; no se nombran aquí por sus nombres, 
porque se les llevó esté negocio con mucha clemencia. 



DIL AROnvO DK UfDIAS. 255 

En ocho d^ dicho, salimos de aqaí, é fuimos al pue- 
blo que se diee de Santo Domingo, y nos recibió el pue* 
bio con mucha )am¡s(ad, y supo el Thenienle de Gober- 
nador, que Alonso Xaimez se habiá ausentado. 

Otro dia, que se contaron o<3bo, del dicho, estando 
en este punto aloxados todo el Real y carretas para 
estar en él algunos días en qnanlo se fuese de alli á des- 
cubrir las minas de que se tiene noticia, se juntaron to- 
dos Jos soldados y demás gentes qué en el dicho Real 
habia, y le pidieron al dicho Theníente de Gobernador, 
que por amor de Dios no mirase á algunas cosas que en 
el dicho su Real habia habido; y pues Su Merced olvida- 
ba todas sus cosas con tanta clemencia, diciendo que 
Alonso Xaimez andaba ausentado del Real y se temia de 
que Su Merced le babia de castigar, con siguriUad, por- 
que por esta causa se habia ausentado, y estaba muy 
arreposo de haberle dado pesadumbre; en casa de algu- 
nos; é los dichos soldados é maese de campo, todos jun- 
tos á uqa voz, le pidieron al dicho Theniente les hiciese 
merced do perdonarle, y el dicho Theniente, dijo, que si 
perdonaba á él y á todos los que en algo habían cometi- 
do, en nombre de Su Magestad, teniendo atención mas 
á caridad y á los trabajos que habian pasado, acetó que 
en la comisión que Alonso Xaimez tenia de capitán, para 
yr á la ciudad' de Zacatecas, rio grande, y otras partes, 
á hacer gente se le habia de relevar; y defeto se revo- 
có, luego, publicamente, por haber, y juntamente con 
el perdón, que á los dichos dio en nombre de Su Ma- 
gestiid; no nombramos aqui particularmente todos los 
que en este caso delinquieron, por ser ya perdonados. 

En once del dicho, vino un compañero al Theniente 
de Gobernador, pidiéndole fuese Su Merced serbido de 



28fr 

dar lea á algunes compaoeros Ucencta, parase irá líérra 
de paz; y ei attevíaiienlo qna para erto tomaba, en» por 
haberloB oído de que: todoa los* qpe se qoíaieaeo ir m 
foeseo, Y el dicho. Theaíeate Lea respvodtó^. qpe^ era Tév* 
dad qaa él la había dioho^ y de* oaoFO la decía» > qiM to- 
doa los que. qoísiesea m se. faeseo^ ^e á todes> lea- daba 
licencia, poRqoe antes permitíria qaeidarse sele y morir, 
quano dar Ingfir á cosas aa digeaa dehaear; y asi niieto 
la lioeocia qoeles daba^ no tubo afielo la saUdaqae pi[«v 
tendiao los dichos^ por^oe; doi bsáia maade soMados<qde 
seiqaisiesen íp» porque si habiaalgiiiies disgostadoa^ nsto) 
la nazoa mucha/ que. el. dicha Gd>ernador taofia y. larpdNl' 
qae.eaeatoa.qpo se. q(iisíferoo< ir^ había», se qoedangto to*' 
doa. y loa diehosi eos Iob demtesioseglidoa y muy confsr^' 
mea coD.et iicbo Theoieiita^, y; aeidiao! y aanfieacAKá 
todo lo qae se ofreaiav. noi acoffdaddoae de cosa^ eataadaí 
ea este. pueble detSaatoOomiago! salí«i el! Theüieiita de 
Goberoadoreo dernaada^de^ttaas' minaste pueble donde 
esta no. había, estado^, y^á. el cuabpHmiealo détto^ llevó> 
consigo á veinte comipueros; y andandü^ tomaodo' lat 
posesioo.delaadichos pueblos^ fuá por entfé unáaisíen' 
raa donde. bailó dastpuebloadespabladoa'damuy* pocos 
diasatrisy loa cuales estabandespobhidaSy-respetdtléiqBe 
por. guerrade otros; babiaa dejado sus puebles^ ooolo) 
en efiato hará,, porqiieotrosindiosqipeiíotf noa iban^ naa 
lo diiaroa áx eal^der, ó lo vioms oiaiio ser aah por las 
muastraa de muchas muerlos. que había- aciales; había 
en eUos.muchQ maia y fiúselí 

De.eateadoa.pfieblo6^,aiT¡ba) diohos^i fuimoa; all rio 
grandedonda nuestro^ Real y caivetaa eatabamoa^ alosa« 
cloar.yilxurlaqve.aiU habia.y eni todaí lavttetora- nosc.&a- 
bian diÑlovitSie eraB:e8fbs{kBeblMloa4iiia^habh^ láoeMo 



lo6 padres qae ¿ nos^ dijeron^ habwii andado por aqoí; 
y U^[ado qoe Uegamos al primer pueblo donde faimos^ 
á salir» no quedó genle ningui» en éU y vimos estando 
en este pueblo, que de la otra parle del rio estaba, iba 
saliendo alguna parte del, y para que no m saliese lodo, 
mandó el dicho Tbeniente al maeseito campo y á*alga« 
D06 soldados, la fuesen á atajar; y asi el dicho Thenients 
é todos los demás, fueron al efeto, y sopasóel río, autt« 
que venia de avenida, y se biao volver parte de la gente 
que iban huyendo, aunque eo el pueblo, ha bia cantidad; 
y asi lo aseguró el didio Theniaole atodos; y tes áiéÁ 
entender no se saliesen de sus casas» y ellos quedaron 
may contentos y preguntándoles por que los ^este dicho 
pueblo'se habian huido, \ú^ dixo^ que del miedo, porque 
habían muerto á los padrfis, y aai lea dio á eolender -que 
no tenían para que huir,, y envió luego á llamar loa om 
algunos indios deste pueblo, y se tomó en este pueblo^ 
posetton, en nombre de Su Magostad; nombróse. Gober- 
nador y Alcalde y Alguacil; arbolóse cruz alta con lea ao< 
lennidades atrás referidas; y asi se fue. el dieho Thanien*' 
te á otro pueblo que estaba deste. un quarto de legua, y 
alió muy poca gente en él porqne.se habia huido con 
úniedo; y asi tornamos á pasar el. rio y venimos ¿ .dor- 

• 

mir al pueblo ^ que se halló despoblado; estaban á. vista 

deste pueblo y á la orilla del rio, caionEO puebloa, y de 

la mayor parte délloe, decían los. indios qse se había 

huido la gente, de miedo^ á la sierra y á. otros pudrios. 

El otro dia, visto por el Theniente . de Goberttados 

ios dichos pueblos é la alteración que en la gente había 

por d miedo de lo que habíaá hecho» determinó de en^ 

viar de allí la mayor parte de sus cempetteros, al Aeal, 

como 00 efeto, que.estaba deaUi cinco ó seis legras, y 
Tomo XV. 17 



A«0e ^piedé con Martín de Sdazar;» Ji^a de Bltnda^ 
Qiago de Véhiq^if Joaa iSaocheit^ Diego Dm»» Andreí 
Awet de Bedaoga^ Joaa 4e CoalreDas» fier ver si coa 
eMa péea 'de geate^ loa iadioa perdieaen el miode, j ase^» 
giinaraa f ae eatobieaen aa aos oabaa; y al (MMplkaieato 
delki» se foea) inaáBedo caaipo, alileal, y el dicho Tfa»* 
aÍBBia «b cpiedó tea eatos cíoco eompefieroa; yendo eoa 
éUM el río arriba, fué. á qnatffo pneblQii.y loa bailó todbs 
dfiifiebladoa, aaUó el doo délloa que «cabria ebna de eia'* 
^nrta ^peradoai, á túiqnle parecÍBU y al efeto aaegüróó 
Degaló» >é dio águilas leoaiHaa, y qkie foeae á UaiDar á la* 
da*bi)geiite; y^aai en-eate^inier paaó *á la fMna ipat te áA 
«0)doBda babia dos demás^ptaabloa, y «If uMadóllos ea*- 
Mmi poUadM» y eteos ooá pdca gente^ legalndiflaa y 
aa^ofMdoá todoa en nnoera^iÉa biio volver mmf graa 
oaatidfld de ígetate á losididioB |iiiebloa^ ylea negalaba 
elldudio 31beiiieiite'OOü'jBacbaé9N)ir,>*Biilo, c{iie se^ase* 
gmldxAn maéha^ idslndelQa K enteadev, tfae no Ic^ iwbíaa 
de- baeer >dañD ain^mai; y á®sla>caaaa,/lHaiii08 veinr de 
lea íoftmpoaiá'loéipaáblos 'Hiay gjcmn teanlidad de gente; 
doamínibalea labpiieblo fieqbeíé>qBe«alad)a'0a al oiedie 
de iodos- éská» aanqflueoini graa receto ó vela, por no 
>aap,'nóa^ nma de aeia; y «alo (tambiea foé^nan eauata de 
aiegaraniea, iriedrioc^lp eÉaa.pafte-delagetttosaibabia 
ido é oo>fatabM| qoBflbdo aús é* él dieho Theniéate 'CO» loa 
aidetf oompaieros^ erraba deeiatadea* 
. !lilfotre>die,'BalÍBsoa idéate pnebln, y faiaaes áotre 
pobblo jdaade ial Tbenienie de Gobwiaadar, diso, «que se 
üaí y queso iobíeaaa' miedo, y qae HamaMi lee igéatea 
édo8)|ndbloa<dradeee érfMfl icttiendido !haft>¡aD lOiuepto é 
bka 3[^áres; y mí «aa fainos ialéltifm)piiabki ^Oe^tetaba 
dealatpaite; b6Da>anpadbleigraade. y eoa ««chaceóte» 






4lfi9l(ie «t^üpinbre de Sa 9I«g0«iCH); arln^li^f^ cri» «ttn, y 
hKliQ 9^, PQ8 fniíQfíe wefitrQ QaoHoa 4 Medirá Rm), j 

aiAir (101, lífi tppó ^^ wmUo eapU^n doM? pn^bto. y tpw* 

pflp cii?^e(09 4K)ÍP6» qi(e h9))i«0 Y^pinlP mnoho» eq^*< 
Qo|ep dm«P 4e lop q«P habiw, d« q#» todpa iiqs bol- 
gamos q)i|o}io; y aai al íadiQ qqq babw fA Ih^nmHi 
))fdlii(lo la üifuiifiDA 4e) c^lü^^ HHW^ó 4 .W w4dado qaQ 
ip IlevBM par d^UvA^ yeo^o IPA9 fide)ftQt9 enconUrfimq» 
á Jo«ío ^ Carvajal, Jo^epe R<}drigi)6« y Franqueo de 
Maitciíaj, lc>8 cqalea vapwv ^ IÍ0inair al TbeAÍQBtQ de 
Qntmroador, porq«e háhi^ l!^fi4o «1 f|apí(»o ^oaa Mor- 
iQtf CQQ alaquePtíi bowbvef» df» qw ^et dicbd TMiieo* 
ta les pregif n|kó qvmep beiwi, é fRfffqn Iw flícbo^ Dam« 
brapdo |a fl^as p^r^e 4^1qf , y dd oiiiabq? q^e el Xb^ 
lÚeDte da Gobernador agofirdaba P9f babar)os iaviada 

á ^iern 4? p«izi ^ y^ía qingunp dólk)», de que en 

ajgpQ« (nao^r^i quad^ sii9peQ90» 9«nqqa 90 If^ dio á en* 
tMVl^r ppr DQ v^ir «wgooa 4e ifts um importaetea 
qae él eef)erAbA; y ^a^o «obr^ .(;»rdei HModó qae todos 
liuwen gf(lop9«Ddo por iBqtr^r do día eo iri pueblo donde 
toftia su campo, tpdo deQlrg 4el ppeblo; no pudimoa ea- 
Mer del dicho Tb^ente é Iw qtie oeo^l ibanioa, cosa 
nlg^oa nías de )a (jiioM; ymdo maa edetaole tubo aviso 
(je qpa iio eotra^e ei» el pueblo pi fuese á él diel^o Tbe-» 
Biente, porque ^1 dícbo pj^píMin Joao Moríate oeu los det 
qyis avs ^opipañieros, le Teman ii prender; y eiiteadep.el 
c9«o, ^íxo, qjife np le düsa^n mida, (|ue si le veaifln 6 
praiujíér, q w fpese i4uy enhcibibeeDa, que él «A»ba en 
sanricip d^^ l>NKstí9^ y ^QPÍ»9d^rmj«vy bwl«»t»qe6 



260 DOCDHXNTOS IMÍDITÓS 

para ello tenía; y que si la voluntad del Rey era esa, que 
él détlo estaba muy contento; y así se fué á mas priesa 
de la que Iraia, por no entrar de noche; y llegado que 
fué, se fué por un lado de la plaza del dicho pneblo, y el 
capitán Joan Morlete» en medio détia é pasando á las de 
su alojamiento^ se saludaron; y habiéndose apeado, se 
vino á donde el dicho capitah Joan Morlete é su gente 
estaba; y el dicho capitán, viendo venir al dicho The- 
niente, se fué á él con toda su gente, junta en un cuer- 
po, ese saludaron é abrazaron el uno al otro, y otros 
muchos amigos que había del dicho Theniente, por el 
consiguiente le abrazaron; é sosegado ésto, el dicho ca- 
pitan Morlete, echó la mano en una faltriquera, y sacan- 
do una provisión Real, y dixo, que él venia por mandado 
de Su Magostad y del Señor Don Luis de Yelasco, Yi- 
sorrey, y en su nombre, al cüniplimiento de la provisión 
Real; y así la leyó de bervo á bervo; y el dicho Thenien- 
te, oyendo leer la provisión, y acabado de leerla, el di- 
cho capitán le dixo al dicho Theniente de Gobernador, 
se diese por preso, y él le respondió, que fuese muy en- 
hora buena, pues que la voluntad de Su Magostad era 
esa*, que él estaba muy subjeto á sus mandamientos; y así 
se fueron todos á las tiendas, y el dicho capitán Joan 
Morlete, le mandó hechar unos grillos, á los cuales el di- 
cho Theniente, estuBo muy obediente á todo ello; é luego 
le leyeron otras provisiones tocantes á su provisión, y él 
dixo, que todas las obedecía como de su Rey é Señor; é 
las tomó y puso sobre au cabeza, y las besó delante de 
todo el campo del dicho Joan Morlete y suyo, de que to- 
dos los unos y los otros se holgaron en esfremo» de ver 
la mu(^a humildad y obediencia que el dicho Theniente 
de Gobernador tobo; y visto por el dicho capitán Joan 



DB. AROBiyO DI IMIMAS. 2ft} 

Morl6te la huittildad del dicho Gaspar CaUaSo, y le rega* 
16 y resalaba sa peraona /conforme aa calidad y aa me* 
recímieiilo, de qae todos los del uq caiapoy otro se bol« 
gabán de todo lo dicho, 

HfaBose relación déNo, y vióse por loa señores del 
Consejo eo 10 de Noviembre de 1S9S. — El licenciado, 
Santadres. — ^Entre dos rabrtcas. 



RbLACION T LIBTA DB la. QBNTB QÜB BL GOBBaNlDOB DiBGO 
DB AETIBDA LLBVA JL LA. C03IQÜI8TA DB GOSTABBIOA. — (AfiO 

de 1575.) (1) 



En Sevilla en la casa de la Contratación de las Indias, 
veinte é seis dias del mes de Marzo de mili é quinientos 
é setenta ¿ cinco años, los señores jueces é oficiales de 
Su Magestad, de la dicha casa, dixeron: que por cuanto 
Su Magostad por una su Real cédula fecha en Madrid á 
veinte 6 un dias del mes de Hebrero próximo pasado des- 
te año, imbió á mandar al Señor Francisco Duarte, fator 
y jaez desta casa, que hallando quel capitán Diego de 
Artíeda, Gobernador y capitán general de Gostarrica, 
y Nicaragua, está presto y en la orden que debe con 
los navios, gente, bastimentos y munición, é las de* 
mas cosas ques obligado conforme á la capitulación 
y asiento que tomó con Su Magostad, le despache y haga 
salir del puerto de Sanlucar, en seguimiento de su via- 
ge, en compañía de los galeones de la armada de Sa 

U) Archivo da ladiM. i>«ír0Ml0,Es(. 1.% Oiij. 1.* 



Magostad^ é ti4 de Mfá tíiaiiefh, totno sé qtle en tá dl«- 
dfii c(ídiH»; y |)t0r qad el Sé8^ Ort^ de MÍ^gMfi$ cíoiiw 
tif^r y jQM d^oifdkiiiisi Cáiéa^ ^slá eti (^ dk^o poerto d« 
Saolacar visitando y despachando Ih ftota y af máda 4M 
ha dt partit p^rtí la pr^ibcia dé Ntleta EapaQa, ée <iues 
GoberMdor bon Síe^o Malddüadb; y aái meamo Miá 
proveído y acordado qae dl^pMlie y hag^a aaKr tiel dicho 
puerto los dichos galeones de la armada de Su Mageslad 
é los navios que han de ir en su compañia con la gente 
que va al socorro de las provincias de Chile, y los reli- 
giosdi y paad^r^a q[tie han de ir en ios dichos mtíos^ y 
edánde el dicho Iseiíor iMmtador^ en «1 'dicho pnelrto^ 
puede despachar al di¿hó g oíbérMdor Diego de Arüeda, 
con su gente, y con esto se escusa la ida del dicho se- 
ñor Francisco Duarte; é es muy necesario que asista y 
esté en esta casa, asi^para lo que toca al despacho de la 
dicha flota do Nueva Gspafia y de los dichos galeones y 
navios de su compañia y de los navios é genle del dicho 
Diego de Artieda, en lo que aqui se ofreciere, oeoM 
para kx espedicien é despacho de los negocios ordinarios 
queslen pendientes y ocurrieran á la audiencia desta 
casa» y para los particulares que Su Magostad le tiene 
cometidos y encargados, tocantes á su servicio; por to- 
das estas causas probeyeron é acordaron, qnel dicho se*- 
Sor Ortega de Melgosa^ en el dicho puerto de Sanluoar, 
vea el asiento que Su JMageslad mandó tomar con el di- 
cho Diqgo de Artieda, y la dicha céd<ala de veinte é ano 
de Hebrero que mandó despachar para el dicho señor 
Francisco Doarte; é conforme á éUo, visite é despache 
los navios é gente que el dicho Gobernador ha de llevar 
á la dicha provincia de Costa Rica, para que saiga eo 
compañía de hM dicfaote igtff«§h«8, mhb 9ú HMlgéStad lo 



9» 
kwtmm» BMrti.^^tA Lieeneifldc^YaildépelIat» 
«--^DoD Aotonio de Melgosa. — Pasó ante mi— JlnmoíBea 

Bq la viiifetde 8»obio»rtde|!B9r9MMdiv (yéíoCa dfais 

aflo% el 00009 QMoga^ át MelgOM> cobtadw jr jae0 pai' 
9o. IbgeüiNly de to pa«a cM la> G«BíMl8rcío|i «fet fe eiada A 
de Sevfltoi habieodoi vista el aeaordoe que lew 6ii|9»w 
jveceS' él oAmlea de la dicha oaaf fameiiMi eo whto é 
S6i» diap0í dwta dtabti peeseotetaMB da-MsTio^ pata-qM( 
risitaw 6 despachase' eoealeí poaMa iw> m viba jff {fince^ 
baatinieotoB y moaicioisea, ^e Diego de Antiada Cherk 
no ha de llevqr á kapnmocia deCesttfMciiKpani la ofMtf- 
quisto ó poUaciion détla, y eft asíento 4|S6 Sm Magaatadi 
nModá" lomar oon éi, dtxo: ijae aoandaba 6 aiaiid^ que- 
se le notificase al dicho Diego de Artieda, quek hiéjga 
ponga á pmitov enaste puerto^ loa dae aMiia» é^ pátax 
(fw h» de Itever te dtoha jaraaria, ao» h» gente db MtOr 
aníN«ria é awnttionea é ftaslinvebtesr, pata qa^Bi ae, víaltM: 
y vean, é asi mesmo presente los soldados éi pohtpdqM» 
(fié ha de Hevar á la dicho opoquista é pobladon» para 
(fie oe haga lisia é retecíoa délloa] f babieinixtfa has^bar 
alarde general, se endhavgaen & sa 0Qiiif)la en todo lo i|oef 
toe dfslios 8eS0re8 jaeces lieneo aoordhda; ledo lio evali 
haga é cumpla luego con mucha brevedad , aténM qm 
lo9galeones><to fa armada de Sn iklhg^tsMfc ao* coy» cbm- 
pañiaba de salir dáaie pnerlov. ^leo paeitos d€! todo 
paato para haoarso i» lo mía; eoaapemhiBiíéfito que/ no* 
k) haciendo é cumpliendo «tíat loodiohqa galeoaea, aa^ 
dN|a en aagoinüaiito^ <ia w tiage^ sio detaaomer por este 
Fespotov f et^daio^é i ooooit^aieatoi opie resatauíe da «!> 
hacer io díehofjdroikdo, mtá á so ealpo é a9iíif^.^0Mh 



9M MOniMTQtt INÍDITM 

g« de Melgoaau-^Padó ante nii~EraiioÍ800 Bodriguet; 
escribano. 

Ed la villa de Sanlacar de Barrameda, treinte días 
del mes de Mak'so de mil é quiiiieotos é setenta é cinco 
años, el dicho Diego de Artieda Gherino, Gobernador j 
Capitán general de Costa Rica é Nicaragua, en campli* 
miento de lo proveido é mandado por el dicho Señor 
Ortega de Melgóse» dixo: que él tiene en él puerto desta 
villa los dos navios é patax que ha de Uev*r para sa 
jornada, é asi mesmo tiene la mayor parle de la gente 
recogida, ¿ la demás eatá alojada en los lugares comar- 
canos, y Va llegando á este puerto; é pide al dicho Señor 
Ortega de Melgosa, la mande listar, para que á la em- 
barcación se baga alarde general délla, y se visiten loa 
dichos galeone8«-^Aate mí; Fraocisco Rodngoec; es* 
cribano. 

- Eneste dicho dia mes é ano sobredicho, el dicho Die- 
go de Artieda traxo é presentó aotel dicho Sefior Ortega 
de Helgosa^ para llevar en la dicha jornada, las perso- 
nas, siguientes. 

El licenciado Pedro Salgado hijo del licenciado Alejo 
Salgado Correa, juez por Su Magostad de la casa de la 
Contratación de las Indias, y Doña Juana Ennques su 
duiger, de edad de treinta años, moreno, delgado, de 
poca barba. 

Diego Suarer de Cañizales, hijo de Damián de Cañi- 
zales y de Doña Inés López, natural de Cuenca, de edad 
de veinte é dos años, mediana estatura; tiene una señal 
en la frente á la parte derecha. 

Don Franciseo de Céspedes, hyo de Juan de Céspe- 
des, natarai de Carmona, de edad de treinta é ocho 
aioa, de buena estalura; tiene una señal en. la ttave de 



ML AMHVO M IHMAA. 266 

la mano derecha y otra ea la inesiaa parte eó la mano 



Don Gabriel de Ariieda, hijo de Alonso de Céspedes 
y de DoBa filaría de Artieda, natoral de Ciudad Roai» de 
edad de diex é Qtete años; rojo, con pecas en el rostro. 

Don Juan de Artieda, hijo del capitán de Artteda, 
natnral de Pamplona en Navarra, de edad de diez é 
aeis años; blanco de rostro y una señal de herida en me* 
dio de la frente. 

Don Francisco de Sandoval» hgo de Don Lnis Za* 
pata de Herrera» natnral de la ciudad de Toledo» de 
edad de veinte é ocho años, mediano de cuerpo, ce* 
ceoso. 

Don Hernando de Padilla» hijo de Don Pedro de Pa* 
diUa, natural de la Villa del Puerto de Santa María, de 
edad de vante é dos años; dos señales en ios dedos 
cuartos de las manos. 

Doña Juana de Mesa» muger del dicho Don Hernando 
de Padilla» hija de María de Mesa» de edad de veinte é 
un anos; de buen cuerpo» blanca. 

Joan de Peñaranda» hijo de Pedco de Peñaranda» na- 
tural de la villa de Salamanca» de edad de cuarenta años; 
alto de cuerpo» moreno» la cabeza cana. 

Doña Sabina de Artieda» muger del dicho Pedro de 
Peñaranda» hija de Joan de Soto» vecino de Uoeda» de 
edad de treinta é cinco años; blanca y rubia, de media- 
na estatura. 

Joan de Peñaranda» hijo de los dichos Joan de Peña- 
randa é Doña Sabina de Artieda» de edad de -once años; 

Die^ de Peñaranda» hijo de los dichos Joan de 
Peñaranda 6 Doña Sabina de Artieda» de edad de nueve 
años. 



« 



flM Mdtniíinros mémni» 

Hernando de PeSaraoda, Mjo dis los dichos Joaai de 
Peñaranda é Dona Sabina de Arüeda, de edad de aiale 
aSos. 

Dofia Firbiána de Artíedn, bija de tos diofaos Joat 
de PéSaranda 6 DoSa Sabina de Arüeda, de edad de 
efÉco afios. 

Antonio Suares de Cosa, hijo de Pedra Soara» de 
Cosa, nalaral de la hla de Santa María, de edad de vehiM 
é tres años; de baen cuerpo, moreno, barbtne^f^, an 
lunar encima del labio alto de la boca. 

Akméó de Seyavedr», hijo de Gk>nzato de Sayavedra 
y de Joana d& Bsoobar, natural de Villanaera de la 96^ 
rena, de edad de veinte é ocbo anos; de buen cuerpo, 
barbinegro, delgado. 

Joan López, hijo de Diego GfMferpe» é de Wandioa 
Qafcfai, natural de Vttfanneva de la Serena, de edad de 
veinte é tres años; mediano de cuei^, Moi^no^ e) res* 
ttx> redondo. 

Joan dé Tetaaco, bijo de Franoiseo Orlít de Movine, 
natural de Castro de UrdMea, de edad de lr«tnt» é sala 
afios; barbtéano, con saüalea de vlmetaa en el teatro. 

francisco Gutiérrez» hijo de Dtego Outterrea, nalaral 
de Yillanneva de la Setena, de edad de IreJeita afioa; alte 
ddoaerpe, barbicano. 

Hernando Patibeco, hijo de Hernando de'Viiregas, 
naManl de la vffla de Caraione, de edad de veinte afine; 
moreno de rostro, delgado. 

Oo^OMferrede Padilla, ktje M maeMre de oatepo, 
Gansia Davita y Padilla y Dofia luana Basante y ^dWa, 
Stt meger, natwai de Xerea de la Frontera; de «dad de 
diesí e dieta aBes, dcAgade» ana MBai de berída deiMia de 
la oreja izquierda. 



VtL AÜttlTO W IMttAS. mu 

feáto de Io8 Reyes, hijo de Jadü de IsaDCo, üatar&l 
de la ciadad de Ecíja, de edad de veinte é cinco afiosi 
tina defial de herida en Ta cabeta, en el colodrillo. 

Costanza. Sánchez, muger del dicho Pedro de los Ke* 
yes, natural de THlanueva de Ariscal, de edad de diez é 
noeve años; con pecas en el rostro, é dos binares en él. 

Diego de Nevafós, hijo del licenciado Heralos, nata- 
ral de Granada, de edad de ve'inte a&os; de buen cnerpo 
é delgado,* con pocas barbas. 

OrtaSo de Gnerra, hijo de Oehoa Ortit de Guerra, 
natnral de Arralia, en Vizcaya, de edad de veinte é cin- 
co Sinos; tienjs tres se&ales dé herida en la cabeza. 

Joan de Menes, liijo de Miguel Menes, natnral de 
Ateca, de edad de veinte aiSos; moreno, los dientes gran- 
des y la frente ansí mesmo grande. 

Joan Martin Bermejo, hijo de loan Martin Bermejo, 
natural de Fuente de Cantos, de edad dé veinte é tres 
anos; des señales en et dedo pulgar, y en el segundo de 
la mano derecha. 

Francisco de Utieo, hijo de Joan de Tineó, natural 
del Horcajo, de edad de cuarenta é cinco años; alto de 
cuerpo, moreno, hendida la uña del dedo pulgar de la 
ttlalio izquierda. 

Alonso Sánchez, hijo de Miguel Sánchez, natural de 
la VHIa de Lillo, de edad de treinta años; pequeño de 
cuerpo, una señal de herí<)a en medio de la frente. 

Bfayor de Mesa, hijo de Diego Ruiz é de Matía de 
Mesa, natural de Sevilla; de edad de veinte éctecoafios; 
dé buen cuerpo, una seKal en la frente encima de la ceja 
it(|iiiefda. 

Seba^ian Pérez de Soto Martin, hijo de Joan Ferese 
ClÉtró, natural tlela Villa del Puerto de Santa Maria^ de 



268 iKMHaliMTOs máDiTos 

edad de veinte é cinco años; una señal de herida en el 
dedo pulgar de la mano derecha. 

Benito de Burgos, hijo de Sebastian Marín, natural 
del Puerto de Santa María; de edad de veinte é un anos^ 
blanco de rostrp, una sena! en el dedo segundo de la 
mano izquierda • 

Baltasar de Bigornia, |iijo de Joan de Bigornia é de 
María Sánchez de Murga, natural de Gudizaela; de edad 
de cuarenta e cinco anos, de buen cuerpo, moreno, una 
señal de herida en la barba á la parte izquierda. 

Joan de Espinosa, hijo de Pedro de Espinosa, natu- 
ral de Medina del Pomar; de edad de veinte é cinco años, 
de buen cuerpo, una berruga en la frente. . 

Diego Sánchez, hijo de Joan Sánchez, natural de la 
ciudad de Segovia; de edad de veinte é nueve años, bar- 
bicano, un diente menos ¿ la parte derecha. 

Rodrigo Barba r hijo de Alonso Caro, natural (te Car- 
mona, de edad de veinte é siete años; mediano de cuer* 

« 

po, un lunar debajo de la ceja izquierda. 

. Ana de Coronado, muger de Rodrigo Barba, hija de 
Bartolomé López, natural de Carmena; de edad de trein- 
ta años, mediana de cuerpo y rubia, los ojos garzos. 

Pedro, hijo de los dichos Rodrigo Barba é de Añade 
Coronado, de edad de siete años* 

Joan de Aguirre, hijo de Miguel Cobo de Aguirre, 
natural de Navarra; de edad de veinte é siete años, alto 
de cuerpo, una señal de herida en el dedo segundo de 
la mano izquierda. 

Joan Gallo, hijo de Juan Gallo, natural de Santa Cruz 
de la Zarza, de edad de veinte é cinco años; mediano de 
cuerpo, una señal en el pulpejo de la mano izquierda. 

Pedro de Alcolea, hijo de Pedro de Alcolea, naloraL 



DIl A1IGB1V0 VÉ noiiAS. 269 

de la Villa de Salamanca; de edad de cuarenta años, bar- 
binegro, una seSal de' herida en la mollera. 

Joan MarMneZy hijo de Pedro Sánchez Nuñez» natural 
de Yilla Nueva del Ariscal; de edad de veinte aSos, mo- 
renOy una señal encima del labio á la parte derecha. 

Esteban Ruiz, hijo de Joan Ruiz, natural de Santa 
Haría en Estremadura; de edad de treinta é tres anos, 
barbinegro, delgado, moreno. 

Antonio Gómez, hijo de Rodrigo Alvarez, natural de 
Santa Marta en Estremadura; de edad de treinta años, 
ana señal en el carrillo izquierdo junto á la barba, y otro 
en la llave de la mano izquierda. 

Alonso García, hijo de Alonso Garcia Lucas, natural 
de la Torre del Almendral; de edad de treinta é seis 
años, una señal en el brazo izquierdo junto á la muñeca. 

Miguel de Castillo, hijo de Gómez Gutiérrez, natural ' 
de Toledo; de edad de treinta é cuatro años, pequeño 
de cuerpo, de pocas barbas, una señal de herida en el 
brazo derecho. 

Catalina de Yergara, muger del Miguel del Castillo, 
hija de Joan Catalán, natural de Sevilla; de edad de vein- 
te é cuatro años, vizca de los ojos» 

Luisa, hija de Miguel del Castillo é Catalina de Ver- 
gara; de edad de cinco años. 

Joan Rodríguez, hijo de Pedro Gutiérrez, natural de 
Ayamonte, de edad de veinte é cinco años; bermejo, 
pecoso, y una señal encima del labio á la parte izquierda, 

Martiíi Gutiérrez, hijo de González Rodríguez é de 
Catalina Macias, natural de la Torre del Almendral; de 
edad de veinte é siete años, alto de cuerpo, moreno^ 
una señal en la frente á la entrada del cabello . 

Lorenzo Pérez, hijo de Simón Lorenzo, natural de la 



27.0 wcmwf<^ jKímo^ 

YiUa de h B«mbla; d» edad de treiata é tres wo^^ {Ari* 
bínegro, la frente grapde, beadida la uña doü dedo ii^ 
f oierdo de Ja maao deisechai 

Leonor Gojualo del Carpió^ oiager de Loraiwo Pe^* 
rez, b^ de AiUoo MariíA Granado* aalitral de ta Villa 
déla tlamhla; de edad de (reiata anea» UeoA trea Iwares 
ep la bar^. 

Catalina, bija de Loren^ Pérez é Leopor (ionM^\o 
dil Carpió, de edad de trei^e aí^oa; bianea^ cpn un» se- 
ñal de berida en la frente* 

Alonso Gatierrez, bijo de Alonso Gutiérrez de la Ca- 
ballería, natural de la Villa de Aln^bdovar del Campo; de 
fdad de veinte é oipco anos, alto de cuerpo, moreno, 
dos dientes menos 4 la parte de arriba del lado ia^qmerdo* 

Pedro García, bijo de Pedro JMacias, natural de la 
Villa de Rens* en Cataluña; de edad de vemte é orneo 
anos, barbicano, de\gadQ, alto de auerpp^ 

Catalina de la Cruz, muger de Pedro García» bija de 
Mariá de la Paz, natural de Sevilla; de edad de veiitfe 
años, de color trigvieio, delgada» 

ioaq, tíiQ de Pedro Garcia é Catalinji dís la Criw; 4(9 
edad de añof é medio. 

Alonso Mercban Sanguinos byp de Pedro García $an^ 
guiño, natural del Acebuchal; d(9 edad de veÍPte é tries 

anofiírde buen cueripo, un lunar «n el c«rnilla izquierdo. 

Joan Sánchez Caro, Jiíjo de Pedro García Sanguino, 
natural del Acebuchal; de edad de veinte é cinco anos, 
de buen cuerpo, una «eml de herida eu«im» de la ceja 
dereQba. 

GríatobaJ González, hijo de Crisidú^hal Gon^PZi mtu* 
ral de Cuenca; de edad de v^nte écuatro años, median- 
Iip4e cuerpo» r4^o é. pecoso >de rwtto. 



Cámara, natural de Alcalá de HeniireK d# (MÍi4d9 ¥eiil>» 
te aioA, ma ^^1 ea to frenta A la parto «dereobt Jtoto 

al cabello. 

P44rQ Viomte^ Mjo de Padro YMeitoto^ natArtt de 
Atecas; de edad de aeaenla «ioa^ tnediaoo dft ottoriMK, 
Moo.yciijivQK 

C¿aamco 4e Morala^i bíjo de Néeolaa da HOMlet, 
oataral d^ ia Villa de Uceda; de edad de f atfitaaoaa» im 
laaar aa la garganta ea la iparle íiqaiarda» y otro «b la 
aaegiUa deraaha. 

García Mor^n, bijo défitUiarre Morejao^ natural 4a 
Paleacía; de edad de treinta añoai .pe(]aeio>de aiteiqpo, 
anabarr4iga aa«l carrillo deraoliO) ¡r esaaitla da ^Ista. 

Francisca Barba» aangar ^dal dkbo Ciaroía AIori^a«, 
«aUirai da la Villa de CaQtíttana; de edad de yeinte é 
ocho moa» alia da eaárpo» aariagaiJaSa» 

Faaaiciaco CabeUa de Villar» hüo de Iligaal Martia 
Torre-Blanca, natural de Sanlucar la MajfiCrr; 4» edad>de 
iraiata aíaa, iBareaOj una saaid an al labio .alio á la par- 
ta iaqoierda* 

laabal 3arQal» «ngar dal dicha Franotaea Caballo da 
Villar, natural de Sanlucar la Mayor, de edad de vainte 
é^aire anaa* aJta á^ auarpo é peaoaa de noatro. 

Sttif^stra, bfjodaJa$dicba$Fraii€iaea GaheUo VMtar 
^ da Jaabal Beraal; de adad 4a oíncx» laSoa é piadio. 

Martin de Volivar, hgo 4^ Joan da Volivar, nataral 
da Alcalá la Real; ée edad da 4rejata A aaia aoaa» barbi- 
eaao, jaediaaQ da enarpQf aaa «isfial da barlda aa Jk 
molWu*a. 

"Laanar da Montalba, -magar del dicho :MaMia de 
Voli«r,i hf a de Fraociaco fllaatalba^ -aataral de 4Jt;alá 



/ 
j 
t 



272 BóGDMnrros iníoitos 

la Real; de edad de veinte é cuatro años, blanca con 
alganas pecas en el rostro. 

Beatriz; hija de loa (Uchos Martin de Volivar é Leo* 
ñor de Montalbo; de edad de cuatro anos. 

María, hija de los dichos Martin de Volivar é Leonor 
<}e Montalbo; de edad de dos anos é medio. 

Lnisde Alcázar, hyode Luis de Aleazar, natural de 
Ciudad Real; de edad de veinte é seis anos, mediano de 
cuerpo, delgado, un lunar en el carrillo izquierdo. 

Isabel del Carpió, tnuger del dicho Luis de Alcázar, 
hija de Niculas del Carpió, natural de Ciudad Real; de 
edad de veinte é seis años, con dos lunares en el car- 
rillo derecho y otro entre las cejas. 

Luis, hijo de los dichos Luis de Alcázar é Isabel del 
Carpió; de edad de cuatro años é medio. 

Alonso García, hijo de Gonzalo Garcia, natural de la 
Villa de Fregenal; de edad de veinte é cinco anos, pe- 
queño de cuerpo, moreno, con una señal en la frente 
¿ la par te« izquierda. 

Francisco de Encinas Morales, hijo de Francisco de 
Encinas, natural de Toledo; de edad de veinte é cuatro 
añoSy con una señal en el dedo cuarto de la mano de- 
recha. 

Geronima Flores, muger del dicho Francisco de En- 
cinas Morales, hija de Pedro de la Orta, natural de To- 
ledo; de edad de veinte é dos años, con un lunar encima 
del labio alto á la parte derecha. 

Gerónimo de Moya, hijo de Gerónimo de Moya, na- 
tural de Toledo; de edad de veinte é tres años, blanco y 
rubio, con una señal en la llave de la mano izquierda^ 

Isabel de Medina, muger del dicho Gerónimo de Mo- 
ya, hija de Hernando de Medina» natural de Toledo; de 



; 



ÜKL ABCBITO DX INDUS. 273 

edad de veinte é cinóo años, con una señal en )a frente 
á la parte derecha. 

Joan Guerrero, hijo de Gonzalo Guerrero, nataral de 
la Faente del Maestre; de edad de veinte é tres años, de 
baen eaerpo, con ana señal en la ceja derecha. 

Joan de Torqaeraada, hijo de Hernando de Torque- 
mada, natnraf de Córdoba; de edad de cuarenta años, 
iDoreno, de buen cuerpo, con una señal en la mano i2* 
qaierda junto á la muñeca. 

Gerónimo de Villanueva, hijo de Asenció de Viila- 
naeva, natural de Santo Domingo de la Isla española; 
de edad de veinte años, de buen cuerpo, con una señal 
en la frente á la parte derecha. 

Joan Hernán, hijo de Jaque Hernán; de edad de vein- 
te é 00 años, blanco é. delgado, sarco. 

Joan de Toro, hijo de Juan de Toro, natural del Ace- 
buchal; de edad de treinta é tres años, barbinegro, con 
ana señal en el labio alto. 

Leonor González, muger del dicho Joan de Toro, 
bija de Alonso Franco, natural del Acebuchal; de edad 
de cuarenta años, pequeña de cuerpo, morena. 

Joan de Toro, hijo de los dichos Joan de Toro é Leo- 
nor González; de edad de trece aSos, un diente quebra- 
do de la parte de arriba. 

Pedro de Moya, hijo de Martin Gutiérrez de Moya, 
natural de Córdoba; de edad de treinta años, mediano 
de cuerpo, con una señal de herida en el carrillo iz^ 
quierdo. 

Alonso Rangei, hijo de Rodrigo Rangel, natural del 

Acebuchal; de edad^ de veinte é cuatro años, de buen 

cuerpo, con una señal de herida en la muñeca izquierda. 

Alonso de Rivera, hijo de Bartholomé de Rivera, na- l- 
Tomo XV. 18 



274 Docmunrroft ihbdítos 

taral del Acebuchal; de edad de veinte ó tres años, bar- 
bicaao, con los dientes grandes. 

Luis Manuel Carrillo, hijo de Manuel Luís Carrillo y 
de Catalina Manrique, natural de Toledo; de edad de 
veinte é cuatro años, barbicano, con una herida en 
el dedo mermellique en la mano izquierda. 

Joan de Olmedo, hijo de Balentin de Olmedo, natu- 
ral de Yaldílecha; de edad de veinte é cuatro años, con 
una señal de herida en la nariz. 

Joan de Suelves, hijo de Juan de Suelves, natural de 
Huesca en Aragón; de edad de veinte é ocho años, con 
un hoyo en el carrillo izquierdo. 

Diego de Vargas, hijo de Joan de Vargas , natural de 
Toledo; de edad de diez é ocho años, con una señal de 
herida enmedio de la frente y un lunar junto al ojo 
derecho. 

Domingo de Lambarri, hijo de Aparicio de Lambar- 
ri, natural del Valle de Gordijueia; de edad de veinte 
años, con señales de viruelas en el rostro. 

Gerónimo Romero, hijo de Sebastian Romero, natu- 
ral de Ciudad Real; de edad de veinte años, con una se- 
ñal de herida en el dedo cuarto de la mano derecha. 

Baltasar de Rojas, hijo de Francisco Martin de Mena, 
natural de la villa de Lepe; de edad de veinte é seis 
años, barbicano, con una señal en medio de la frente* 

Maña de Olmedo, -muger del dicho Baltasar de Rojas, 
hija de Francisco de Olmedo; de edad de veinte é cinco 
años, blanca y colorada. 

Rodrigo Mexia, hijo de Pedro Mexia, natural de la 
Vil)a del Acebuchal; de edad de óuarenta años, con uoa 
señal encima de la mano izquierda. 

Elvira Maoias, mujer del dicho Rodrigo Mexia, hija 



ML AaCHIVO M INDIAS. 375 

« 

de AioDSO Macias, nataral del Acebachal; de edad de 
cuarenta é ciaco anos» morena, con una señal en el car* 
riUo derecho. 

Haría», hija de los dichos Rodrigo Mexía y de 
Elvira Macías; de edad de once años» delgada» morena. 

Joan» hijo de los dichos Rodrigo Mexía y de Elvira 
Macías; de edad de cinco años. 

Andrés Macías» hijo de Joan Macías» natural de Al- 
modovar del Campo; de edad de veinte é dos años» de 
buen cuerpo» con una señal en el ojo derecho. 

Diego Gutiérrez Moreno» hijo de Garci Moreno^ 
natural de Talavera de Badajoz; de edad de veinte 
años» blanco» carirredondo» con una señal en la mollera» 

Francisco Sánchez» hijo de Martin Sánchez» natural 
del logar de Trassierra; de edad de treinta años» delga- 
do» con una señal en el pulpejo de la mano derecha. 

Francisco Marín , hijo de Joan de Álava, natural de 
Solana; de edad de treinta años» pequeño de duerpo» con 
dos señales en la frente, 

Alvaro Ortiz, hijo de Diego Gutiérrez Escribano» na- 
tural del Acebuchal; de edad de veinte años» con un 
diente menos de la parle de arriba la lado izquierdo. 

Pedro Ortiz» hijo de Pedro Ortiz» natural de Fresne- 
ña; de edad de veinte é tres años» con una señal encima 
de la ceja izquierda. 

Joan Luis Baqnerizo» hijo de Joan Blasquez Mede- 
IKn» natural de la ciudad de Ecija; de edad de veinte é 
cuatro años» barbicano» con una señal en la frente. 

Martin Tabares» hijo de Joan Gordejo, natural de la 
villa de Alburquerque; de edad de veinte é cinco años» 
moreno» con una señal debajo del ojo derecho. 

Joan de Ceballos» hijo de Andrés Vázquez» natural de 



S76 lN>CIIÍIBIfT06 UfiniTOft 

la Torre del Almendral; de edad de veinte é ciaco a&os, 
con ana señal en la frente á la parte izquierda. 

Joan Hernández, hijo de Joan Gutiérrez, natural de 
Toledo; de edad de veinte é cinco años, con doe señales 
en la frente. 

Joana González, muger del dicho Joan Fernandez, bija 
de Diego Diaz d^ Nieva, natural de Ciudad Real; de edad 
de treinta ó seis años, con una señal en la muñeca de la 
mano derecha. 

Angelina, hija de los dichos Joan Fernandez é Joana 
Gonzalo; de edad de año é medio. 

Francisco de Torres, hijo de Diego de Torres, nata* 
ral de la ciudad de Toledo; de edad de treinta años, de 
buen cuerpo, barbicano, con dos dedos pegados en la 
mano izquierda. 

Garcf Martín, hijo de Joan García. ValeDciaoo, natu- 
ral del Acebuchal; de edad de treinta años, barbicano, 
con una señal en la ceja derecha. 

Andrés Rodrigo, hijo de Joan Rodrigo, naUírai de la 
villa de Bribie^^ca; de edad de veinte é seis años, barbi- 
negro, ceji-junto. 

Andrés de Carmena, hijo deFraaciscoGutierreí, na- 
tural deBenacazón; de edad de veinte é cinco años, de 
buen cuerpo, con una señal de herida encima de la mano 
derecha. 

Miguel Sánchez, hijo de Alonso Raiz, natural de Al- 
modovar del Campo; de edad de veinte años, coa la 
frente pequeña, cari-redondo. 

Pedro de Montoya, hijo de Hernando de Monto- 
ya, natural de la villa de la Alborea; de edad de treinta 
é ochaanos, pequeño de cuerpo, delgado, con una señal 
encima de ia mano izquierda. 



DBi AEOOYO M INDIAS. 9T7 

Catalina del Olmo, moger del dicho Pedro de Monto- 
ya, bija de Sancho Lopeí, natural de la Alberca; de edad 
de tranta años, con una señal en las c€¡jas. 

Antón Rodríguez, hijo de Alvaro Rodrigaez, natural 
de Cindad Real; de edad de cuarenta é dos anos, pe- 
qneno de cuerpo, moreno y calvo. 

Ana de Mora, muger del dicho Antón Rodrigo, bya 
de Diego de Hora, natural de Ciudad Real; de edad de 
reinte é dos años, blanca, con pecas en el rostro. 

Antonio Gonzaleí, hijo de Antonio González, natu- 
ral del Tiemblo; de edad de diez é nueve anos, -rojo é 
garzo. 

Diego Maclas, hijo de Fr ancisco Ortíz, natural de 
Acebuchal; de edad de veinte é dos «moa, de buen cuer- 
po, con señales de viruelas en el rostro. 

Antón García, hijo de Pedro García, natural do la vi- 
lla de Celgas en la sierra de Gata; de edad de veíate ¿ 
seis años, moreno, barbinegro. 

Cristóbal de Herbaz, hijo del capitán Cristóbal de 
Berbaz, natural de Ciudad Real; de edad de treinta anos, 
de buen cuerpo, moreno, con una señal en el dedo se* 
gando de la mano derecha. 

Lucía López, muger del dicho Cristóbal de Herbaz, 
bija de Diego Martínez Pedrero, natural de Ciudad Real; 
de edad de treinta años, con un lunar en la barba. 

Sebastian de Herbaz, hijo de los dichos Cristóbal de 
Herbaz y Lucía López, su muger; de edad de doce anos. 

Cristóbal, hijo de los dichos; de edad de diez anea. 

Ana, hija de los diphos; de edad de dos afios. 

Francisco de Paez, hijo de Joan de Paez, natural do 
Ayamonte; de edad de diez y siete afios, delgado, hen- 
dida la uña del dedo cuarto de hi mano derecha. 



278 DocmiNTOs iniditos 

Joan I^erez, hijo de Pedro Yanez, natural del Con- 
cejo de Coria; de edad de treinta años, de baen oaerpo^ 
conuna señal de herida en el dedo pulgar de la mano de- 
recha. 

Joan Yalas, hijo de Hernando Valas, natural de AU 
modovar del Campo; de edad de veinte é dos años, con 
una señal en la frente en la parte derecha. 

Hernando, hijo de Hernando Yaias, natural de Al- 
modovar del Campo; de edad de veinte años, con una 
señal de herida en el carrillo derecho. 

Mateo Sánchez, hijo de Pedro Sánchez Espejo, natu- 
ral de la Yilla de la Rambla; de edad de diez é siete años, 
con ana señal de herida en la oreja izquierda* 

Francisco Caraballo, hijo de Gonzalo Méndez Cara- 
bailo, natural de Yigo, en Galicia; de edad de veinte 
años, cipn una señal en la frente en el nacimiento del ca- 
bello. 

Nicolás de Rivera, bijo de Joan de Rivera, natural 
de la Yilla de Ocaña; de edad de veinte é ocho años, pe- 
queño de cuerpo, con una señal en la cabeza encima de 
la oreja derecha. 

María Gómez, mqger del dicho Nicolás de Rivera, 
hija de Joan de Mora, natural de la Yilla de Ocaña; de 
edad de veinte é dos años, con una señal en la frente á 
la parte derecha. 

Miguel Sánchez, hijo de Miguel Sánchez, natarai de 
Santiago de Galicia; de edad de veinte é cuatro años, 
hendida la uña del dedo pulgar de la mano derecha. 

Pedro Merchan, hijo de Alonso Macias, natural del 
Acebuchal; de edadde veinte é cuatro años, barbicano, 
caríredoado, colorado. 

Joan Cruzado, hijo de Carlos Cruzado, natoral. de la 



DIL ARCBIVO n llIBUS. 279 

eiiidad de Pamplona; de edad de veinte é cuatro años, 
con ooa sefial en el carrillo izquierdo. 

Joan Bernaldo, hijo de Gonzalo Bernaldo, natural de 
Tor de Alaguna; de edad de veinte años, de buen cuer* 
po, carirredondo y las nances grandes. 

Alonso Gutiérrez, hijo de Matías Alfonso; de edad de 
treinta años, con una señal en el dedo pulgar de ja mano 
izquierda. 

Felipe Enriquez, hijo de Manuel Enríquez; de edad 
de diez é nueve años, con una señal de herida en el dedo 
menor de la iñano izquierda. 

Alonso Martin, hijo de Alonso Martin ^ natural de Se- 
villa; de edad de treinta é cuatro años, rojo, la frente 
grande, de mediana estatura; 

Antonio de Herrera, hijo de Martín López, natural 
de Tuy en Galicia; de edad de veinte é tres años, con 
una señalen la muñeca derecha. 

Alvaro Carabalio, hijo de Gregorio Méndez, natural 
de Bayona en Galicia; de edad de veinte años, mediano 
de cuerpo, delgado, la frente ancha. 

Antonio Méndez, hijo de Gregorio Méndez, natural 
de Bayona en Galicia, de edad de diez é ocho años, de 
baen cuerpo é blanco de rostro. 

Joan Rodríguez Quh-oga, hijo de Pedro Rodríguez de 
Quiroga, natural de Quiroga en Galicia; de edad de vein- 
te 6 cuatro años, con una señal encima al ojo izquierdo 
en la frente. 

Joan González Delgado, hijo de Joan González Del- 
gado, natural de la Villa de Uceda; de edad de veinte é 
un años; con una señal en el ojo izquierdo. 

Después desto; en treinta é un dias del dicho mes de 
Marzo, del dicho año , el dicho Gobernador Diego de Ar- 



/■'/ 



280 OOCmORTOS UODiTOt 

tieda» trajo ó presentó ante el dicho Seoor Ortega de 
Melgosa» para llevar ea la dicha jornada á laa personas 
siguientes: 

Hernando López de Pecesi hijo de Franciscj Lopez^ 
natural de Villarrubia; de edad de cuarenta é cinco años» 
de mediana estatura, con una señal de herida en la cabe- 
za encima de la oreja derecha. 

Francisco Guerrero, hijo de Pedro Martinez del Cam- 
po, natural del Corral de Almaguer; de edad de treinta 
años, de buena estatura, moreno, con una señalen medio 
de la frente al nacimiento del cabello. 

Joan Barriga Ortiz, hijo de Francisco Barriga» natu- 
ral de Belinchon; de edad de treinta años, alto de cuer- 
po, barbicano, con una señal en la frente Á la parte iz« 
quierda. 

Joan Vázquez, hijo de Diego Vázquez, natural de la 
Villa de Estremera; de edad de veinte é dos. años, me- 
diano de cuerpo, un <üente quebrado de la piirte de ar- 
riba. 

Bartholomé de Sayavedra, hijo de Francisco de Sa- 
ya vedra, natural de la Tala vera de la Reina; de edad de 
veinte años, mediano de cuerpo, con una señal do herida 
en la frente á la parte derecha. 

Domingo de Villarreal, hyo de Francisco González, 
natural de Balelolmos, tierra de Alcalá de Henares; de 
edad de veinte años, con una señal en el carrillo iz- 
quierdo. 

Francisco López, hijo de Francisco López, natural 
de Alcázar de Consuegra; de edad de veinte é dos años, 
de buen cuerpo, con una señal en la garganta á la parte 
izquierda. 

Bartholomé González» hyo de Joan Gonzalo, patiiral 



de VWafraacA del Vierzo; de edkd'de veinte ofim, mo* 
reno» con ana señal de herida en el dedo tercero de la 
mano derecha. 

Bslebao López, hijo de Benito López, naloral de:AU 
cazar de Consuegra; de edad de veinte é an años, de 
boen caerpOy con una señal pequeña junto á la •aten iz<* 
quiérda. 

Gabriel de Lescano, hijo de Cosme de Lesoano, na* 
toral del Horcajo; de edad de veinte años» de buen cuer-» 
po, blanco, delgado. 

loan Gutiérrez, hijo de Francisco Gutiérrez, natural 
de Foentidueña; de edad de diez ó ooho años, de buen 
cuerpo, blanco, la boca, grande. 

loan Toríjano, hijo de Sebastian Torijano, natural de 
la Villa de Yévenes; de edad de veinte é cinco afios, de 
buen cuerpo, moreno, con un lunar junto al ojo de- 
recho. 

Baltasar de Segovia, hijo dé Gregorie Cabezo, natu- 
ral de Toledo; de edad de treinta é cuatro años, medía* 
no de cuerpo, con una señal al fin de la ceja derecha. 

Francisco Baptifta, hijo de Joan Baptista, natural de 
Zaragoza; de edad de cuarenta é seis eños, barbicano ^ 
con ana señal en la nariz á la parte derecha. 

Francisco Gutiérrez de Carvajal, hijo de Diego, de 
Lainez de Carvajal, natural de León; de edad de veinte é 
ocho afios; barbicano, con una señal en el dedo tercero 
de la mano derecha. 

Garda del Tineo, hijo de Francisco Tineo, natural 
de Horcajo; de edad de veinte éfios, izquierdo, cari- 



Joan Benitez, hijo de Bartholomé Martin, mtarat de 
Sevilla; de edad ds veinte é dooo años, pequeño de 



282 iKiCDiiiinot uáBifos - 

' caerpOy oon ona señal en el dedo tercero de la mano iz» 
quierda. 

Ñuño Rodrigo, hijo de Manuel López, natural de Za-i 
fra; * de edad de veinte é cinco años, de baen cuer- 
po, con una señal en la frente encima de la ceja iz- 
quierda. 

Luis Pinto, hijo de Diego Pinto, natural de Mazagan; 
• dfi edad de veinte é cinco años, de buen cuerpo, con 
dos señales pequeñas en el carrillo izquierdo. 

Gaspar de Briones, hijo de Alvaro de Briones, natu* 
ral de Cuenca; de edad de veinte é dos años, pequeño 
de cuerpo, blanco, la frente pequeña. 

Bartholomé Gutiérrez Serrano, hijo de Rodrigo Alon- 
so, natural de Zalamea de la Serena; de edad de cuaren- 
ta é siete años, rojo y alto de cuerpo. 

Diego Garcia, hijo del dicho Bartholomé Gutiérrez 
Serrano, natural de Zalamea de la Serena; de edad de 
veinte é dos años, alto de cuerpo, con un diente dañado 
de la parte de arriba. 

Pedro de MoraUUa, hijo de Pedro de MoratiUa, natu- 
ral de la Villa de Lupiana; de edad de veinte é cuatro 
años, pequeño de cuerpo, moreno, con un diente caria- 
do en *la parte de arriba. 

Pedro Coronado, hijo de Joan Coronado, nataral del 
Campo de Eritafia; de edad de veinte años, con nna añal 
de herida en la cabeza en la parte lerecha, y angosta la 
frente. 

Luis de Pliego, hijo de Luis de Pliego, natural de 
Cuenca; de edad de veinte é dos años, de buen ouerpo 
delgado y las narices grandes, con dos señales de herida 
en las cejas. 

Martin Diaz, hijo de Joan Díaz, nataral de Cádiz; de 



BiL Aicnnro bi ihdiab. 883 

edad de diez é nueve años, con un diente menos en la 
parle de arriba. 

Pedro de Lnna, hijo de Joan de Lona, natural de 
Ocaña; de edad de treinta años, de buen cuerpo, rojo, 
con un diente peños de la parte de arriba. 

Francisco de Molina, hijo de Rodrigo Alonso de Mo- 
Km» natural de Arjonilla; de edad de veinte é cinco 
años, de buen cuerpo, con una señal de herida en medio 
de la frente. 

Isabel Gonsales, muger del dicho Francisco de Moli-' 
na, hija de Rui Márquez, natural de Mastrique; de edad 
de veinte años, con una señal en el carrillo derecho. 

Rodrigo Lozano, hijo de los dichos Francisco (le Mo- 
lina é Isabel Gonzalo; de edad de cuatro meses. 

Joan Vela, hijo de Pablo Vela, natural de Arjonilla; 
de edad de veinte é dos años, moreno, carirredondo, 
con una señal en la mollera. 

Francisco de Castilla, hijo de Esteban de Zamora, 
natural de Arjonilla; de edad de veinte é seis años, de 
buen cuerpo, hechado de un diente de la {Mirte de 
arriba. 

Alonso Ramos, byo de Joan Ramos, natural de Ar- 
jonilla; de edad de veinte años, de 'buen cuerpo, berme- 
jo y vizco. 

Francisco Rodriguez, hijo de Francisco de Lavera, 
natural de Arjonilla; de edad de treinta años,' alto de 
cuerpo, con una señal en el carrillo derecho y hechado de 
Jos dientes. 

Maria del CastiUo, muger del dicho Francisco Rodri- 
go, hija de Joan del Castillo; de edad de veinte é cuatro 
aSoi, blanca, cariredonda« 

Don Francisco de Naba, hijo de Don Francisco de , > 



384 MCOMBITOB OlÉMTOi 

Naba, natural del Paerto de Santa liaría; de edad de 
veinte años, pequeño de caerpo, moreno, eeli-junto. 

Diego de Cárdenas, hijo de Alonso de Cárdenas, na- 
tural de Niebla; de edad de veinte é cinco año», con mli 
señal de herida en la mollera. 

Gabriel López, hijo de Francisco Gomes, natural de 
la VHIa de Ocaña; de edad de cuarenta año? , de butn 
caerpo, barbicano, con una berruga en el carrillo derecho. 

Magdalena González, muger del dicho Gabriel Lopet^ 
bija de Duarte González; de edad de treinta anos, cari- 
redonda, de buen cuerpo. 

Gaspar de Avila, hijo de Diego de Avila, dalural de 
Belinchon; de edad de veinte e seis anos, moreno, de 
buen cuerpo, barbinegro. 

: María Rabia, muger del dicho Gaspar de Avila, hija 
de Alonso el Rubio, natural de Belinchon; de edad dó 
veinte é cuatrp años, pequeña de caerpo, blanca de 
rostro. 

Gabriel de Hora, hijo de Alonso Sánchez, natural de 
Dos Barrios; de edad de veinte ó seis años, de buen 
cuerpo, rojo. 

Francisca de Salas, muger del dicho Gabriel de Mora, 
hija de Andrés de Salas, natural de Dos Barrios; de edad 
de veinte é cuatro años^ morena de rostro. 

Gregorio López, hijo de Sebastian Lopea, natural de 
Tembleque; de edad de veinte é cinco años, medianode 
cuerpo, con una señal en la frente encima de la ceja í%* 
quierda. 

María de Haro, muger del dicho Gregorio López» 
bija de Andrés de Haro, natural de Tembleque; de edad 
de veinte é tres años, alta de cuerpo y blanca de roattti. 

Pedro Román, hijo de loan Román, natumlde VlOar- 



ML AMome M M»u0. 986 

rabia; de edad de veioie é aeis años, de buea caerpo, 
rojo, coD una señal en la narix en la parte izquierda. 

Paiciiaia García» muger del dicho Pedro Román, hija 
de Joan de Pascuala, natural de Yülarrubia; de edad de 
veinte 6 sieJe anos, pequeña de cuerpo é morena. 

Francisco Sánchez Garatero, hijo de Francisco Gara- 
tero, natural de Villarrubia; de edad de cuarenta años» 
barbi-espeso^ coa una berruga en la nariz en la parte dd^ 
rtt^ha. 

Ana de OcaSa, muger del dicho Francisco Sánchez 
Carralero, hija de Francisco Diaz, natural de Villarrubia; 
de edad de treinta años, morena, de mediana estatura. 

Pedro del Castillo, hijo de Andrea del Castillo, oatU'* 
ral de la Villa de Cogolludo; de edad de veinte é aeía 
años, de buen cuerpo, rojo, con señales de biruelas en 
el rostro. 

loan Sánchez, hijo de Joan de Santa Cruz, natural de 
la villa de Estremera; de edad de treinta é cinco años* 
de buen cuerpo, con ua diente menos de la parle de 
arriba. 

Joana Martínez, muger del dicho Joan Sánchez, hija 
de Joan Bachiller, natural de Brea; de edad de veinte é 
seis años, de buen cuerpo, blanca» 

María, hija de loa dichos Joan Sánchez é Joana Mar- 
tínez, de edad de tres años. 

Miguel Limón, hijo de Pedro Limón, natural de 
PaerloUano; de edad de veinte é cinco años, mediano 
4Íe cuerpo, con um señal sobre la ceja izquierda. 

Joan Ceberino» hifo de Diego Gutiérrez, natural de 
Fregeaai; de edad de veinte é dos años, delgado, con 
«na señal al fia de la ceja derecha. 

Francisca de Trejo, muger del dicho Joan Geberino» 



286 DOGÜHKNTOS ROEDITOS 

hija de Pedro de Trejo, natural de Fregeaal; de edad de 
veinte é cinco años, delgada, blanca. 

Anión Gómez Hermoso, hijo de Rui Gómez Hermo- 
so, natural de Fregenal; de edad de diez é ocho a&os, 
con una señal de herida sobre la ceja derecha. 

María Rodríguez, muger del dicho Antón Gómez , 
hija de Diego Gutiérrez natural de Fregenal, de edad de 
diez é seis años, pequeña de cuerpo, morena. 

Joan Moreno, hijo de Alonso Moreno, natural de Al- 
calá dp Henares; de edad de veinte é ocho año&, media- 
no de cuerpo, hechado de los dieptes. 

María de Espinosa^ muger del dicho Joan Moreno, 
hija de Francisco de Espinosa, natural de Alcalá de He-* 
nares; de edad de veinte años, pequeña de cuerpo, mo* 
rena. 

Joi|n Bercero, hijo de Joan Bercero, natural de Geba, 
tierra de Valladolid; de edad de treinta é cuatro años, 
alto de cuerpo, delgado, de poca barba. 

Maria Rodríguez, muger del dicho Joan Bercero, 
hija de Miguel Rodríguez, natural de Geba; de edad de 
veinte é cinco años, pequeña de cuerpo, con un lunar 
en el carrillo izquierdo. 

Francisco Martín, hijo de Domingo Mezonero, nata- 
ral de la Villa de Babi la Fuente; de edad de treinta é 
seis años, alto de cuerpo, barbinegro, con una señal en- 
cima de la ceja izquierda. 

Hernán García de Santana, hijo de Lorenzo Ramos, 
natural de Fregenal; de edad de veinte é dos anos, coa 
una señal de herida entre las dos cejas. 

Ana García de Santana, madre del dicho Herqaii 
García de Santana, natural de Fregenal; de edad de cia«> 
cuenta años, de buena estatura, morena. 



BB. ABOWVO DK IHDUS. 267* 

Joan Díaz Aldeano, hijo de Gregorio Gómez, natu- 
ral de Villa Nueva del Fresno; de edad de veinte é seis 
año9, mediano de cuerpo, moreno, hecbado de los 
dientes. 

Catalina Gómez, muger del dicho Joan Díaz, hija de 
Lorenzo Ramos, natural de Fregenal; de edad de veinte 
é ocho anos, morena, con un lunar en el carrillo iz- , 
quierdo. 

Pedro Sánchez, hijo de Alonso Sánchez, natural de 
Pnerto-llano; de edad de treinta é cuatro años, moreno 
y barbinegro, con la frente grande y ana señal en el de<* 
do segundo de la mano izquierda. 

Esteban Garcia Sanguino, hijo de Francisco Ortiz, 
natural del Acebuchal; de edad de treinta años, de buen 
cuerpo, moreno, con una señal en el carrillo derecho. 

Francisco Guerrero, hijo de Garcia Gutiérrez Guer- 

fe 

rero, natural de Almodovar del Campo; de edad de vein- 
te é cinco años, alto de cuerpo, con una señal en el car- 
rillo derecho. 

Gabriel Guerrero, hijo de Garcia Gutiérrez Guerrero, 
natural de Almodovar del Campo; de edad de diez é ocho 
años, con una berruga en la frente sobre la ceja iz- 
quierda. 

Pedro Garcia Bago, hijo de Miguel Sánchez Bago, 
natural del Acebuchal; de edad de cuarenta años, bar- 
bicano, calvo. 

Catalina González, muger del dicho Pedro Garcia 
Bago, hija de Manuel Castañon, natural del Acebuchal; 
de edad de cuarenta años, alta de cuerpo, blanca. 

Felipe Castañon, hijo de los dichos Pedro Garcia Ba* 
go y Catalina Gonzalo; de edad de diez é siete años, con 
una señal en kuedio de la frente. 7 



28S DocmuiiTos ihbutos 

Joana Macias, bija de los dichos; de edad de diez 
a&os. 

María de Jesús, bija de los dichos; de edad de siete 
años. 

Pedro» hijo de los dichos; de edad de dos años. 

Joan de Argoeta, hijo de JoandeArgtieta.natoralde 
la villa de Uceda; de edad de veinte é dos años, de baen 
caerpo, delgado, con una señal en el carrillo dereobo. 

María Toro, muger del dicho Joan de Argueta, bija 
de Pedro Garcia Bago, natural del Acebuchal; de edad 
de diez é seis anos, blanca de rostro. 

Alonso Rodríguez Bravo, hijo de Alonso Rodrigo 
Bravo, natural de Almodovar del Campo; de edad de 
veinte años, con una señal como hovo en el carrillo 
derecho. 

Joan deGomi, hijo de Miguel de Gomi, nalural de 
Pamplona en Navarra; de edad de cuarenta años, de 
l^uen cuerpo, con una señal en el carrillo derecho. . 

Francisco Rodríguez Bravo, híjpde Pedro Rodríguez 
Garzón, natural de Fregeoal; de edad de veinte é seis 
años, con una señal at fSoí de la ceja izquierda á la parte 
da abajo: 

Bartbolomé Bravo, hijo de Gaspar Bravo, natural de 
la villa de Fuentes de Valdepero; de edad de treinta 
años, con una señal pequeña en el carrillo izquierdo. 

Cristóbal de Viilanueva, hijo de Cristóbal de Villa- 
nueva, natural de Zalamefi de la Serena; de edad de 
veinte é ocho años, alto de cuerpo C€yi-juato. 

Leonor Blasquez, muger del dicho Cristóbal de Vi* 
Ilaaueva, bija de Antonio López, natural dé Zalamea de 
la Serena; de edad de veinte ó seis años, alta de cuer- 
po» cari-aguileña. 



Jmo Lo|iei» bíjo de Amoo Lopeí « oatoral de Zalaniea 
de la Setena; de edad de veíale mío$, de bueo cuerpo» 
iioreoo» coQ qq boyo.en la barba. 

Isabel de VillaDueva, muger del dicho Joao López, 
liya de loan de Villaniieva, naloral de Zalamea de la Se- 
rena; de edad de veiote é cuatro a&oa, medíaDa de 
eierpo, blanca de rostro. 

Crísiobal Rodríguez, hijo de Cristóbal Rodrigoezi m- 
lural de S^govia; de edad de veinte é ocbo anosi con 
uá 9emi de herida ea hi cabeza i la parte izquierda. 

Pedro Perezt hijo de Joaa Pérez, natural de Yebenes; 
de edad de treinta añoa,,ailo de cuerpo, abultado de 
roeiro, barbicano» 

Joan Martínez, hijo de Alonan Martínez, natural de 
Dagaozo; de edad de veinte ¿ dos aooa, de buen cuerpo, 
eon una a^al de herida eo el dedo cuarta de la mano 
izquierda. 

Joan Rodrígoaz» hijo de Joan Rodrígoez, natjiral 
de Dagaozo; de edad de treinta anos» mediano de caer-» 
jM), moreno. 

Joan Bautista Ferrer, hijo de Pedro Ferrar, netoral 
de Valencia; de edad de veinte é tres anoa,. mediano de 
cuerpo, con laa entradas graades y una herida en la 
frente. 

Joao Alqjos, hijo de Alonso Martin Pomelos, oatnral 
de la Villa de Cetenil; de edad de veinte é siete anos, coa 
00 bulto de carne quebrada en la muñeca derecha y ona 
señal ea la ceja izqiüerda. 

Manuel López» hijo de Sebastian López, natural de 
Albacete; de edad de veinte é seis anos, moreno, de po- 
cas barbas, con una señal de herida detras de la ceja iz- 
quierda. 

Tomo IV. 19 



</ 



290 BOGOMBirros iniBfros 

Pedro de Meslanza» bijo de Benito García de San Be- 
' Dito, natural de Villanueva de Córdoba; de edad de 
veíate é pobo años, alto de cuerpo,'Con dos señales en la 
mano derecha ¿ 

Alonso Dominguez, hijo de Joan. García, natural de 
las Cumbres de Sant-Bartholomé; - de edad de veinte 
años, de buen cuerpo, con una señal de quemadura en la 
muñeca derecha. 

Jusepe López, hijo de Hernando López, natural de 
Yalonoia; de edad de veinte é ocho años, con una señal 
de herida en el rostro á la parte izquierda. 

Pedro Martin, hijo de Alonso Muñoz, natural de Ta- 
lavera de la Reyna; de edad de veinte é cuatro años, 
con una señal de carbunclo junto á la oreja derecha. 

Francisco de Ábrego, hijo de Ruiz Ábrego^ natural 
de la Guarda en Galicia; de edad de diez é ocho anos, de 
buen rostro, zarco. 

Antonio Vázquez^ hijo de Joan Vázquez, elviejo, na- 
tural de Almodovar del Campo; de edad de veinte é tres 
años, de buen cuerpo, con una señal en el <ledo de en 
medio de la mano derecha. .i 

Cristóbal de Anaya, hijo de Francisco de Anaya, na- 
tural de Zalamea; de edad de veinte é un aSos, peque- 
ño de cuerpo, con una señal en medio de la frente. 

Baltasar Ramírez, hijo de Blas Ramírez, natural de 
Salamanca; de edad de veinte años, coñuda señal en 
medio de la frente. 

Esteban Domínguez, hijo de Hernán García, de Este- 
ban Domínguez, natural de Guadalcanal; de edad de 
veinte é dos años, mellado de los dientes de arriba. 

Alonso Sánchez Alambor, hijo de Juan Sánchez, na- 
tural de Casarrubia» de Monte; de edad de diez é seis 



un. ABGviyo di indias. 291 

aSos, coa uoa aeñal en la frente en el nacimiento del 
cabello. 

Dnarte Viera, hijo de Gonzalo Pérez de la Vega, na- 
laral de Villabuena del Obispo, en Galicia; de edad de 
Teinie é nueve años, de buen cuerpo, con ana señal al ~ 
nacimiento del dedo menor de la mano izquierda. 

Antón Herrero, hijo de Joan Ruiz Herrero, natural 
de Villanueva d^ Córdoba; de edad de veinte é dos años, 
pequeño de cuerpo» conloa señalen el carrillo izquierdo. 
Esteban SpMacbei, hijo de Esteban de Dolaisola, na- 
tural de Sevilla; de edad de veinte é un años; con una 
señal en el lagrimal derecho* . 

Francisco Gonealez, hijo de Martín González, natural 
de la Villa de Utrera, de edad de veinte é dos años, me* 
diaao de cuerpo, con una señal pequeña en la paltna de 
la mano izquierda. 

Sebastian Suarez, hijo de Jiian López, natural de Al- 
modovar del Campo; de edad de veinte años, pequeño 
de cuerpo, casi redondo. 

Joan do Campos, hijo de Pedro de Campos, de Bajv 
laros de Aragón; de edad de veinte años, pequeño de 
cuerpo, con una señal junto á la barba ala parte derecha. 
Gil García, hijo de Joan Mateos, natural de Largui- 
zuela de Mérida; de edad de veinte años, con una señal 
de herida en medio de la frente al nacimiento del cabello. 
Andrés Gutiérrez, hijo de Alonso Gallego, natural del 
Almendralejo; de edad de veinte años, alto de cuerpo, 
blanco, casi redondo* 

Baltasar Quinoco, hijo de Andrés, natural de Villa- 
nneva del Fresno; de edad de veinte .é cinco años, pe- 
.pequeuo de* cuerpo, barbinegro, con una señal de heri- 
da en la cabeza á la parte izquierda. 



* < 



292 Bocumirroft mmros 

Bernalcío González, hijo de Ginés González, natorál 
de Marisolaoa junto á Aracena; de edad de veinte é fie» 
a&os, barbicano y nn diente menos. 

Pedro Alonso, hijo de Pedro Alonso, natnral de 
Ciudad-Real; de edad de veinte é seis anos, de buen 
cuerpo, moreno, con una señal en la frente al nacimien* 
to del cabello. 

María de Toledo, muger del dicho Pedro Alonso, 
bija de Francisco de Toledo, natnral do Ciudad-fteal; de 
edad de veinte é cinco años, morena, alta de cuerpo. 

Francisco García, hijo de Toribio de Sahelices, nala- 
ral de la villa de Yíllada; de edad de veinte é dos años, 
pequeño de cuerpo, con una señal en la nariz á la parle 
izquierda. 

Frutos Martin, hijo de Lúeas Martin, natural deAIae- 
jos; de edad de treinta años, mediano de cuerpo, un 
diente menos de la parte de arriba. 

Pedro González de Valdés, hijo de Antonio González 
de Valdés, natural de Colmenar Viejo; de edad de vein- 
te años, pequeño de cuerpo, delgado, con una señal en 
el carrillo izquierdo. 

Andrés Martínez, hijo de Benito González, natural de 
la villa de Víllada; de edad de veinte é dos años, me- 
diano de cuerpo, los ojos grandes, con una berruga á la 
parte izquierda junto á la nariz. 

Después desto, en primero dia del mes de Abril del 
dicho año de mil é quinientos é setenta é cinco años, el 
dicho Gobernador Diego de Artieda, trajo 6 presentó 
ante el dicho Sr. Ortega de Melgosa, para llevar en la di* 
cha jomada, las personas siguientes: 

Sebastian Felipe, hijo de Rodrigo Arias Felipe, nato- 
ral de Jerez, cerca de Badajoz; de edad de,veinte 6 ocho 



OB. AACHIVO DE VnOAB. 293 

afio6, de boen cuerpo, ^ooreoo, tleoe una crus de luna- 
res eo el pecho. 

Aotonio Muñoz» hijo de Joan Muñoz el vt^o, natn- 
ral de la villa de Lupíana; de edad de veinte é aiele 
anos, morenOi con una señal grande en la palma de la 
mano izquierda. 

Joan de Monjelos» hijo de Aroao de Monjelos, natu- 
ral de Pamplona; de edad de veinte anos, de buen cuer- 
po, con una señal en la garganta, en la parte dereoha y 
otra en las cejas. 

Aotonio de Gurpide, hijo del licenciado Joan de Gur- 
pide, natural de la ciudad de Pamplona; de edad dQ 
yeinte ó dos aoos» de buen cuerpo^, coa una señal en la 
cabeza á la parte derecha* 

Joan Ocboa de Arzamendi, hijo de Rodrigo de Arza- 
meodí, natural del lugar de Amarita, en la provincia df 
Álava; de edad de veinte é dos años, de buen cuerpo, 
€0D la frente grande y las orejas. 

Andrós Ruiz de Esparza, hijo de Lope Ruiz de Espar- 
za, natural de Pamplona; de edad de treinta é tres años, 
de buen cuerpo, delgado, con una señal en la mano de- 
recha. 

Pedro de Meadioros, hijo de Joan de Mendioros, na- 
tural de Galduros, en Navarra; de edad do diez é ocho, 
aaos, con una señal en medio de la frente. 

Antonio Gómez, hijo de Pedro Gómez, natural de 
Bayona; de edad de veinte é siete años, con tres s^ales 
de herida en los tres dedos del medio de la mano d9- 
recba. 

Cristóbal de Acosta, hijo de Martin de Aoosta, natu- 
ral de Tuy, del reyno de Galicia; de edad de veinte é seis 
anos, COA una aeñal en la sien al lado derecho. 



294 oocuMsrros uvxdctos 

Sebastian Díaz, hijo de Pedro Martin, natural de Ga- 
licia; de edad de veinte é cuatro años, con dos dientes 
inenos'de la parte de arriba. 

E después désto, en dos días del dicho mes de Abril 
del dicho ano, el dicho Gobernador Diego de Artieda, 
presentó ante el dicho Sr. Ortega de Melgosa, para 
llevar en la dicha jornada de Costarica, las personas si- 
guientes: 

El Maestre de Canopo Garcia de Avila y de Padilla^ 
hijo del Doctor Gutiérrez de Padilla, natural de Jerez de 
la Frontera; de edad de cuarenta é tres años, alto de 
cuerpo, tiene una señal junto at ojo izquierdo. 

Doña Joana de Bracamonte, muger del dicho Gar- 
cía de Avila y de Padilla, hija de Ginés de Vazantes, ve- 
cina de Jerez; de edad de cuarenta años, alta de cuerpo^ 
blanca. 

Doña Leonor de Padilla, hija de los dichos Garcia de 
Avila y Padilla y Doña Leonor de Bracamonte su muger; 
de edad de siete años. 

Don Martin de Avila, hijo de Pedro Riquelme de 
Avila, natural de Jerez de la Frontera; de edad de diezé 
ocho años, de buen cuerpo, blanco, delgado. 

Antón Benitez Melgarejos, hijo de Francisco Beni tez, 
' natural de Jerez de la Frontera; de edad de veinte é tres 
años, alto de cuerpo, moreno, con una señal en medio 
de la frente. 

Francisco Román Patino, hijo de Joan Román de 
Trujillos, natural de Jerez; de edad de veinte é cinco 
años, mediano de cuerpo, con una señal en la oariz y 
otra en el carrillo izquierdo. 

Pedro de Hinojosa Quirós, hijo de Francisco Hínojo- 
80, natural de Jerez; de edad de cuarenta é siete años. 



BB» AICBIVO ra UIAUS. 295 

mediano de cuerpo^ barbiespeso, dieotes grandes é los 
ojos pequeños. 

Alonso Guarnido, bijo de Afonso Guarnido» natural 
de Jerex; de edad de cuarenta é cinco anos» alto de 
cuerpo» colorado, entrecano, bisojo. 

Barlbolooié Maldonado Renden» hijode Joan Izquier- 
do Maldonado^'naiuriil de Jerez; de edad de veinte é tres 
anos, mediano de cuerpo, moreno, con una señal en la 
mollera. 

Diego Gutiérrez» hijo de Bartholomé Sánchez, natu- 
ral de Jerez; de edad de veinte años, de buen cuerpo» 
tiene una señal en medio de la frente» 



Domingo López, bijo de Sebastian López, natural de 
Zafra; de edad de veinte é ocho años» mediano de cuer- 
po, barbicano, ceji-junto. 

Joan Rodrigues, hijo de Pedro Dolanda Vizcaíno, na- 
tural de JereZy de edad de veinte é seis años», de buen 
cuerpo, moreno, coa una señal encima del labio alto á 
la parte izquierda. 

Francisca Rodríguez, muger del dicho Joan Rodrí- 
guez, hija de Francisco Rodríguez, natural de Jerez de 
la Frontera; de edad de treinta años, morena, bizca de 
QQ ojo. 

Diego de Quesada, hijo de Cristóbal de Quesada» 
natural de la ciudad de México; de edad iie veinte años» 
con una señal en el dedo segundo de la mano izquierda. 

Joan Pérez de Vargas, hijo de J). Alonso de Var- 
ga3» natural deMérida; de edad de veinte é cinco años» 
alto de cuerpo, con una señal de herídaen la mano de- 
recha. 

Catalina de Melgarejo» muger del dicho Joan Pérez 
de Vargas, hija de Pedro de la Cueva, natural de Méri- 



/ < / 



da; de eé^d de veinte é seis afios, con mi Imar en el 
carrillo izquierdo. 

Garcia Silvestre, hijo de Alonso Silvestre, nataral de 
la Fuente del Maestre; de edad de veinte é cinco afiosi 
mediano de cuerpo, mellado de los dientes. 

Magdalena Saizga, muger del dicho Garoia Silvestre, 
hija de Cristóbal Sánchez, natural de la Fuente del Maes* 
tre; de edad de veinte é dos años, con un lunar pequeño 
en el carrillo derecho y señales d3 viruelas en el rostro. 

María Silvestre, hija del dicho Garcia Silvestre é de 
la dicha su muger; de edad de dos años é medio. 

Manuel de Acebedo, hijo de Diego de Acebedo de 
Meneses, vecino de Sevilla; de edad de veinte é cinco 
años, alto de cuerpo, con una señal en la garganta á la 
parte izquierda. 

Doña Isabel de Cervantes, muger del dicho Manuel 
de Acebedo, bija de Francisco de Céspedes, natural de 
la Puebla de los Infantes; de edad de veinte é cinco 
años, con una señal de carbunclo en la muñeca iz- 
quierda. 

Alvaro de Acebedo, bijo de Diego de Acebedo á¿ 
Meneses, vecino de Sevilla; de edad de diez é ocho años, 
mediano de cuerpo, con una señal en la pierna derecha 
en la espinjlla. 

Miguel de Ubitarte, bijo'de Joan Gutiérrez de Ubitar- 
te, natural de Yillafranca, en Guipúzcoa; de edad de 
ireiota é ocho años| alto de cuerpo, con una señal de 
herida en la cabeza encima de la oreja izquierda. 

Joan de Ubitarte, hijo del dicho Gutiérrez de Ubitar- 
te; de edad de trece años, con una señal en la mollera. 

Alvaro Sánchez, hijo de Alonso Sánchez, natural de 
ia Fuente del Maestre; de edad de veinte años, de me- 



M& MMemyo ra timAftw 997 

dima estftloni, los efos peqMfios, con ma se&al de be^ 
rida en la frente. 

Diego Dominjipuei, hijo de Pedro DomiDgmz, natural 
de Salamanca; de edttd de veinte é cinco anos, de buen 
cuerpo, eon ona señal eneíúfia de la e^ja ixquierda. 

Francisco Rodríguez de Rosas, hijo de Martin Gon* 
zaleE de Rosas, natural del lugar de Rosas, en «I Valle 
de Sosa; de edad de veinle é dos anos, con na Uintr 
pequeño en la f^arg^nia é la parle jxqoíerda. 

Pedro de Heredia, hijo de GerAmmo de Heredia, na- 
tural de Madrid; de edad de veinte é tres años, peque&o 
de cuerpo, con una señal de herida sobre la coja is^ a ; ^ 

qoíerda. 

E después desto, en tres días del dicho mes de Abril 
del dioho año, el dicho Gobernador Diego de Artteda, 
prei^crtiiy aniel dicho Sr. Ortega de Melgosa, para la di- 
cha jornada de Costarica, las personas siguientes: 

Manuel Criado, hijo de Benito Criado, natural de 
Amiájar; de edad de veinte anes, de buen cuerpo^ eco 
una señal en la roano derecha. ' 

AlouAO de Mesa, hijo de Alonso Cordobés, natural 
de Andájar; de edad de veinte años, de buen cuerpo, 
con una señal entre las cejas. 

Francisco de Bles, hijo de Joan Ramos, natural de 
Arjonilla; de edad de veinte ó ocho años, moreno, bar- 
bioegro, con una señal encima de la ceja izquierda. 

Barlholomé de Ortega, hijo de Bartholomé de Orte- 
ga, natural de Arjonilla; de edad de veinte ó cinco anos, 
de buen cuerpo, barbicano, con ana señal encima de 
la frente. 

E después desto, en cinco dias del dicho mes de 
Abril dc'l dioho año, el dicho Gobernador Diego de Ar- 



^ ; 



* 

tieda preseató aniel dicho Sr. Ortega de Melgosa, para 
llevar en la dicha jornade, las perscoaa siguientes: 

Francisco Gttlrerret» hijo de Jorge Gutiérrez, natural 
de VillasQuevas, en sierra de Gata; de. edad de treínia é 
cinco años» mediano de caerpo, con una señal de. herida 
en la frente á la parte izquierda. 

Don Adriano.de Gorrais, hijo de don Lázaro de Gor- 
rais, natural de Navarra; de edad de treinta é c»nco 
años, alio de cuerpo, rojo, corto de vista. . 

CrÍHtóbel de Alnoionacir, hijo de Pedro de Almon&cir, 
natural de la ciudad de Cuenca; de edad de veinte é cin* 
00 años, moreno, barbinegro, ceji-junlo. 

Francisco Giménez, hijo de Gonzalo Giménez, natu- 
ral de Baeza; de edad de cuarenta é dos años, de buen 
cuerpo, entrecano, con una señal en el dedo pulgar de 
la mano derecha y un lunar en el rostro á la p^rte de* 
recha . 

Manuel Rodríguez Alambor, hijo de Alonso Rodrí- 
guez, natural de Andújar; do edad de diez é ocho años, 
moreno, con una señal de herida en la cabeza. 

Martin GulierreE, hijo de García Martin Cabanas, na- 
tural de la Fuente del Maestre; de edad de veinte años, 
zarco, rojo y delgado. 

Alonso de Saagun Herrero, natural de Toledo; de 
edad de treinta é aiete años, de buen cuerpo, abultado 
de rostro. 

Isabel Hurtado, muger del dicho Alonso de Saagun, 
natural de Toledo; de edad de treinta é tres años, de 
buen cuerpo, blanca, delgada. 

Alonso, hijo de los susodichos; de edad, de trece 
años. 

Luis, hijo de los susodichos; de edad de doce años. 



DEL AftODVO ra INDIAS. 

Joan» hijo de los susodiohoá; de edad.de siete anos; 

Diego Jara, hijo del liceDci^do Julián de Nuevalos 
Jara, natural de Granada; de edad de veinte é siete 
aSos» de buen cuerpo; con una s^al on medio de la 
frente. 

Cristóbal Granado, hijo de Alvaro Pérez Granado, 
natura] de Jerez de la Frontera; de edad de veinte é 
tres anos, alto de cuerpo, moreno, con una señal de pos- 
tema debajo de la quijada derecha. 

Pedro de Mesa> hijo de Francisco de Mesa, natural 
de Jerez de la Frontera; de edad de veinte é tres años, 
pequeño de cuerpo, barbinegro, con una señal en el 
dedo menor de la mano derecha. 

Francisco de Aguiar, hijo de Francisco Giménez 
de Aguiar, natural de la villa de Yalladolid; de edad de 
veinte é dos años, de buen cuerpo, moreno, con una se- 
ñal en la coyuntura del nacimiento del dedo pulgar de 
la mano derecha. 

Alonso de Rivas, hijo do Juan Rodrigjuez, natural de 
la villa de Chillen; de edad de veinte años, mediano de 
cuerpo, las cejas gruesas, con una señal en la palma de 
la mano derecha, y otra en el dedo segundo de la mes- 
ma mano. 

Joan Aristacan, hijo de Ortuño de Arechega, natural 
de la ciudad de Huesca, en el reino de Aragón; de edad 
de treinta é ocho años, cojo dtíl pié derecho. 

El licenciado Villalla, hijo de Pedro de Villalta, natu- 
ral de Ubeda; de edad de veinte c ocho años, de buen 
cuerpo, con dos señales en la mano derecha. 

El bachiller Joan Diaz; de edad de treinta é cinco 
años, de buen cuerpo, robusto. 

Martin de Torres, natarat^e Burgos; de edad dé^ 



, 300 DOGtnicirfoft iffáMToo 

veinte é anco aiio», de buen cuerpo, moreno^ con pocas 
inrbas y canas. 

En qaÍDce dias del dicho mes de Abril del dicho añoi 
habiéndose embarcado en ios dos navios quel dicho G<^ 
bernador Diego de Artiéda lleva á la dicha provincia da 
CostaRica, los dichos soldados conforme al repartimien- 
to que delios hito el dicho Gobernador, se hicieroo 6 la 
vela y salieron del puerlo desta villa, en seguimionlo da 
su viage, en compañía de los tres galeones de la armada 
de So Magostad, é de los otros navios que van en su 
compañia; siendo présenles por testigos los viisiiadorea 
Arias Maldonado é Melchor de Ana ya, vecinos de Sevi- 
lla. — Francisco Gutierrea, escribano.— Bnlre dos ru- 
bricas. 



Proceso dbl M\rqüb<3 del Valle t Nufto na Guzíf ak t 

LOS Adelantados Soto y Alvarado, sobre bl dbcubei- 

MIENTO de la tibbba NUEVA. — (Año de 1541.) (1) 



S. C. S. M. — Iñigo López de Mondragon, en nom- 
bre del Marqués del Valle, dia:o: que al tiempo que des- 
tos rey nos partió, que á diez años. Vuestra Magestad le 
encargó el descobrimiento del mar del Sur, y d^?llo se 
hizo asiento y capitulación, y le fueron dadas provisiones; 
y en cumplimiento dePo, él llevó destos rey nos gente y 
armas y aparejos para la navegación, y maestros de her- 
rerías con sus aparejos;' y de Santo Domingo llevó dos 



I 4 



(1) Archivo de Ifldiasi>idS»aBií9,. Bst. lA C«J. l.^" 



DB. Aftonvo MI nmus. 801 

navios cargados de cabaillos que le eostaron macha suma 
de podos de oro; y en llegando é México» efetuando el 
dicho descubrí luiefito y capiiulacioD» despachó dos na^ 
vio9, y |M)f capitán dallos á Diego Hurtado, su primo, el 
cual murió «'o el viaje é se [^erdieron los navios; y dea* 
pues euibió al capílao Diego Becerra con otros dos n»t 
vfos, al cual mató alevosamente Martin Rui2 de Bertin* 
clona, su |>íloto; y después fué el dicho Marqués en per*!- 
aona con tres navios, y dexó otros dos para socorro, y 
en seguimiento del dicho descubrimiento, deacobrió islas 
de las cuales tomó pose&ion por Vuestra Mageslad, y dea** 
embarcó VayagUHyaval, á donde por falto de baatímen* 
tos para la gente y caballos que no se halló en la tierra, 
ie fué forzado volverse porque se le moría la gente; por 
el mes de Julio pasado envió otros tres navios, por ea« 
pitan dfllos á Francisco de Ulloa, su deudo, del coal 
tiene respuesta y nueva de la riqueza y bondad de la 
tierra, en la cual, todo, demás del peligro en que ha 
puesto 8u persona y trabajos que ha pasado, y deudos y 
criados que se le lian muerto, él ha ^stado grandes 
cuantías de maravedices en servicio de Vuestra Mages<- 
tad y cumplimiento de su capitulación; y como iwm 
nueva de la riqueza y bondad de la tierra y provmcía 
por él descubiertas, puso á punto, parir, ó embiar en 
seguimiento é socorro del dicho descubrimiento, cinco 
navios con gente y todos aparejos necesarios para nave- 
gación del dicho viaje y para pacificar y poblar lo q«e 
tiene descobierlo; de lo cual se espera que ae hará graa 
servicio á Dios Nuestro Sefior, y se ampliará en aquellas 
partes su santa fé católica, y á Vuestra Magostad y á su 
corona y patrimonio Real, le será gran acrecentamiento; 
y porque se teme que algunas personas, movidos con 



tO% oocmniTos iiib»ito» 

codicia desordenada se juntaran en diversas partes para 
¡r ¿ la dicha tierra y próvincüas é ¡alas qoe han; (roío).... 
tiene descubiertas en graá servicio vnestro y alteración 
de los naturales y destrucción dellos é impedimento de 
la dicha población, supireb^á Vuestra Magostad mande 
dar su provisión Real, fiara que sin su licencia espfesa ó 
del dicho Marqués en su nombre, no vayan á las dichas 
provincias ni alguna deltas, que ansi el dicho Marqués ó 
sus capitanes han dc^scubierto; porque en otra manera 
será poner en aventura y confusión toda la cosa, como 
por ispirencia se ha visto en otras provincias; y mande 
ansí mismo á D. Antonio de Mendoza/ su Visorey de la 
Nueva España y presidente y oidores della, que den al 
dicho Marqués todo el favor é ayuda que sea necesario 
para el buen despacho- de su viaje y armadas; para lo 
cual y en lo necesario, el Real oficio de Vuestra Alteza 
im[rioro. — Iñigo López. ---Hay una rúbrica. 

Muy podero>os Señores. — Nu5o de Guzman dice 
que la su costa é con mucho trabajo de su persona é de 
las otras que con él fueron, descobríó é conquistó é pobló 
la Nueva Galicia, ques en la mar é costa del Sur; é de 
mas de lo que tiene poblado, descubrió de doscientas le- 
guas adelante, poco mas 6 menos, como mostrará por 
información é testimonio; é agora es venido á su noti- 
cia que en aquella gobernación , é poco mas adelan- 
te se han descobierto ciertos pueblos é islas conjun* 
tas á la Tierra Firme, y que hay algunas personas que lo 
piden, diciendo que lo han ellos descobierto; habién- 
dose descobierto por can ^ de haber él conquistado é 
poblado la dicha Nueva Galicia é lo de adelante, é he- 
cho caminos é con gcnle y oíantenimientos de la dicha 
'fobernacion, é con sus propios indios; por lo cual le per- 



DEL AftCHIVO M INBUflT. 808 

lenesce, é oo á las^ personas que lo pideo; los cuales oo 
lopodipo coqquistar ni sosleDerse en la dicha gobero** 
clon de la Nueva Galicia; pide é suplica á Vuestra Ma** 
gestad, que antes que sobrello se provea cosa alguna ¿ 
pedimento de láscales personas, le manden dar traslado 
do k> que piden, y le oigan, para que pueda mostrar su 
derecho, é como mediante justicia le perteneaca lo des^ 
cubierto queilps piden; y para ello implora vuestro Real 
oficio. 

S. C. C. M. — ^Francisco de Avila, en nombre del 
Adelantado D. Pedro de Alvarado, digo: que brea [sabe 
Vuestra Mageslad questá con él capitulado, qae vaya á 
descobrír y conquistar, desde la provincia de Guatema- 
la, por la vía del Poniente y del Norte, y que pueda 
correr en sus descobrimienlos por la longitud, mil ó 
quinientas leguas 6 mas; y que por espacio de ocho 
años, ninguna otra persona so pueda entremeter en el di* 
cho descul>rimiento, según mas largamente se contiene 
en el asiento que con él se hizo en el año de treinta y 
ochó, al cual me refiero; y porque agora ha venido ¿ mi 
noticia que «e ha descobieKo cierta tierra por relación 
de un Fray Marcos, la cual está dentro de los límites 
que al dicho Adelantado se señalaron, y él tiene navios 
é gente y todas las cosas necesarias para conquistar y 
descobrír esta tierra, y éstas que están en su demarca- 
cion, y podría ser que algún capitán 6 gobernador se 
quisiese poner en ir al dicho descobrimiento y conquis^ 
ta, lo cual seria ocasión de haber diferencias entrettos, y 
Vuestra Magestad no seria tan bien servido, suplico á 
Vuestra Magestad mande dar su Real provisión, para 
que ninguna pefrsona de ningún estado y <!alidad que 
sea, se pueda entremeter, ni se ponga ei^ ir al dicho 



804 oociniiNTOft inÍDiTot 

deseobrimiwio y ccMiquiala» y de maade al Yisorey de 
la Nueva España» que dé lodo el f^vor y ayuda quel dU 
eÍ20 Adelantado bobiere iDenester, para proseguir su de- 
manda, ea lo cual servirá mucho y se admiaialrará jus- 
ticie. — Francidco de Avila. — Hay ufia fábrica. 

S. C. C. M. — Juaa de Barrulia, eo aombre de Dea 
Hernando de Soto, Adelantado de la Florida, dice: que 
ya Vuestra Magostad sabe la capitulación queslá hecha é 
asentada con el dicho Adelantado en el descobrimiento 
¿ pacificación de la Florida, y él ha gastado cuanto, tenia 
en ella, y agora está en la tierra con seiscientos hom* 
brea é dooientos cincuenta de caballo, é mucha muni- 
ción é pertrechos para la diclia conquista é pacificación; 
é aaioiismo, Vuestra Magostad le díó una provisión Real, 
para queel Visoroy de la Nueva España y el Marqués 
del Valle, ni oirás oualesquier personas, no se entreme- 
tiesen en querer descobrir ni conquistar, por ninguna 
parte, ninguna tierra de la quel dicho Adelautailo tiene 
con Vuestra Magostad capitulada; la cual provisión, íué 
notificada al dicho Visorey é Marqués del Valle é al go- 
beruador de Xatisco, para que no se entremetieaen eo 
la dicha conquista de la dicha tierra; é do ostente lo su- 
sodicho, diz que dicho vuestro Visorey, quiere embiar 
gente á conquistar la dicha tierra contra la dicha capila- 
lacioo, lo cual seria en mucho perjuicio del dicho Ade- 
lantado, por los robos é alteraciones que en la dicha tier- 
ra se harian, á la tierra qoe se ha descobierto, as, de la 
quel diobo Adelantado tiene capitulada con Vuestra Ma- 
gestad, é cae á los confines postreros, hacia Xálisco» que 
hay dende la ciudad de México á la dicha tierra, qui- 
nientas leguas; y dende la Vera-Cruz á la Florida, ponen 
docientas leguas; por donde es de creer, qoe pasa tre- 



DIL AECBIVO DI UXUWi. 305 

cieotas leguas de la raya adelante» de lo{qael dicho Ade- 
iantado liene capitulado; porque pido ó suplico á Vues* 
tra Magestad, oo dé lugar á ello, pues el dicho Adelanta- 
do está en la dicha tierra con la dicha gente, é mande 
al dicho Visorey é Marqués del Valle y á otras cuales* 
quier personas, le dejen la dicha tierra libre é desem- 
bargada; y en todo pido cumplimiento de justicia, para 
lo cual, etc. 

Otrosí: pido é suplico, me mande dar copia é trasla- 
do de cualquier cosa que pidiese del dicho Visorey é 
Marqués del Valle é otras personas se pidiese; y entre- 
tanto Vuestra Magostad no mande proveer cosa alguna, 
para lo cual, etc. — ^Juaode Barrutia.*— Hay una rúbrica. 

S. C. C. M. — En la villa de Madrid á tres días del 
mes de Marzo de mil quinientos cuarenta años, la pre- 
sentó en el Consejo de las Indias de Su Magestad, Iñigo 
López de Mondragon, en nombre del Marqués del Valle« 

Iñigo López de Mondragon, en nombre del Marqués 
del Valle, digo: que por otra petición que dice relación 
de los viajes y armadas quel dicho Marqués ha hecho, 
de diez años á esta parte, y costas y gastos, en segui- 
miento del descobrimiento de la mar del Sur, y en ciim- 
plimiento de la capitulación y provisiones que de Vues- 
tra Magestad tiene, y pidió y suplicó se le mandase dar 
provisión Real, para que ninguna, ni algunas personas, 
de ninguna calidad ni condicioo que fuesen, le impidie- 
sen el dicho viaje, y le diese para ello todo el favor y 
ayuda que fuese menester; y porque ¿ Vuestra Mages- 
tad le conste como el dicho Marqués ha proseguido el 
dicfao viaje y descobierto islas y tierras» y tomado pose- 
sión dellas, demás y allende de lo que á Vuestra Mages- 

tad le consta» y es notorio á los del vuestro Consejo, 
Tomo XV. 20 ' 



306 OOGüMIN-r(l8 IflÍDlTOa 

bago preftentacioh de 68ta escríptura á auto de pose- 
sioDy y esta 6gura de la tierra; y de esCe testimooio, ai- 
nado, y deste prosceso cerrado y sellado» lo cual, todo, 
suplico á Vuestra Mageslad maadd ver y proveer coa 
toda brevedad, pues que la cosd es de calidad que aisí 
lo requiere; para lo cual y cu lo nescesario, al Real oficio 
de Vuestra Magostad imploro. 

Eo Madrid á trece de Marzo de mil é quinieotos é 
cuarenta, la presentó eú el Consejo de las Icidias de Su 
Magostad, Iñigo López, en nombre del Marqués del 
Valle, 

En tres días del mes de Mavo, ano del Señor de mili 
é quinientos é treinta é cinco anos, en este dicho día, 
podrá ser á hora de medio dia, poco mas ó oienOs, el 
muy ilustre Sr. D. Hernando Cortés*, Marqués del 
Valle de Guaxae^ Capitán geúeral de la Nueva España é 
mar del Sur, por Su Magestad, é allegó en un puerto é 
baya de una tierra, nuevamente descobierta en la dicha 
mar del Sur, con navio é armada del dicho señor Mar- 
qués, ahcual dicho puerto, Su Señoría llegó con navios é 
armada, é llegado, saltó en tierra con gente é caballos; 
é eslaodo en ella, en la playa de la mar, en presencia de 
mt, Mariin de Castro, escribano de Sus Magestades ó es- 
cribano de la gobernación del didio señor Marqués, é 
de los testigos de {yuso escritos, luego el dicho señor 
Marqués razonó de palabra, é dixo: quo éi| en nombre 
de Su Magestad, é por virtud de su Real provisión y en 
cumplimiento de lo capitulado con Su Majestad sobre 
el dc8Cobr»mteoto en la dicha mar del Sur, había desco- 
-bierto con su navio é armada la dióha tieiTa; é para la 
conquistar é poblar é proseguir el dicho descobrimienlo.» 
Señoría lia venido con arcada é genla; por tanto» que 



eo el Dooibreda Su Magostad, quiere tomar poseaioii de 
la dicba lierra é de todaa las demás que desde allí prosi- 
gueu é se haUareo é descabriereo; por taaio^ qoe pedia é 
pidió é oíaodó, á mí el dicho escribaoo, que de lo que 
dicbobá» é «delaato pasare, le dé lesiimoQío. 

E luego el dicho 3eaor MUrqjitós, touiiaado la dicha 
posesioQ eu nombre de Su Mage^tad é ¡lor virUid de las 
dichas pr4>vÍ8ÍOQes é capiluldckuies, dijo: que él lema é 
aprahettde ea nombre de Su Migesiad, la (enencia :é 
posesioa de Ja dicha tierra, nuevameriie descobierta, 
doode estamos^ é de ioddR las demás q4je desde ella se 
comaDÍGaui é caen ea aquellas comarcas é demarcaciones, 
para desde esta, como principio, proseguir los descobri- 
{níeatoSy conquista é poblaciones dellas, en nombre de 
Su Magestid y en seSal é ablo de la dicha posesión; el 
dicho señor Marqués, puso por nombre ai dicho puerto 
é baya, el puerto é baya de Sania' Gruí; é se anduvo pa- 
seando por la dicha tierra de uha parle á otra, é 
echando arena de una parte á otra, ó con su espada dio 
en ciertas árboles que allí estaban, é mandó á la gen- 
te que' alU estaba, le tobiesen por Gobernador de Su 
Magostad de aquellas dichas tierras, é hiaso otros ab- 
tosde posesión; éansi, estando Su Señoría, dijo: queél, 
en nombre de Su Magostad é por virtud de las dichas 
provisiones é capitulaciones, se tenia é lavo por apode- 
rado y entregado en la ienencia é posesión desta dicha 
tierra en que estamos, con todas las demás é éllaa cer- 
canas é oomafeaaas; é que en prosegutimiooto de díefco 
descobrimiento^ desoobnene é hallare, con f rolestacion 
defiroseguir la conquista é población dallas; iodo lo cual 
pasó p8QÍficafnente,,8Ín aontradioion de persona alguna 
<|ae eade ieslubiese ni paresciese; é el dicho señor Mar- 



. I 



308 BOCÜMBMTOS INásiTOS 

qués lo pidió por testimonio; é yo, el dicho escribano, 
le di lo susodicho, seguti que ante mí pasó; que es fé« 
cbo en el día é mes é ano susodichos; testigos que fue* 
ron presentes á lo que dicho es: el Doctor Valdivieso al 
calde mayor, é Juan de Jaso, é Alonso de Navarrele, é 
Fernando Arias de Saavedra, é Bernardino del Castillo, 
é Francisco de Uiloa é otros machos del dicho exército é 
armada. — B yo Martin de Castro, escribano de Sus Ma- 
jestades y de la dicha gobernación y exército, presente 
fui á lo susodicho, é lo 'fice escrebir ^ fice aquí rnio sig- 
no, á tal. — Hay un signo. — En testimonio de verdad. — 
Martin de Castro, escribano de Su Magestad. — Entredós 
rúbricas. 

En Madrid á tres de Marzo de mili é quinientos é * 
cincuenta, lo presentó en el Consejo de las Indias de Su 
Magestad, Iñigo López de Mondragon, en nombre del 
Marqués del Valle. 

En la ciudad de 'México, once dias del mes de Se- 
tiembre, ano del nacimiento de Nuestro Salvador Jesu- 
cristo de mili é quinientos é treinta é nueve años, en pre- 
sencia de mí, Hernando de Cazalla, escribano de Sus 
Magestadesy ¿ testigos yuso escritos, et muy ilustre se- 
ñor Marqués del Valle, dijo á Antonio de Turcios, escri- 
bano é secretario desta Real Audiencia, que presente es- 
taba, que por cuanto Su Señoría, del dicho señor Mar- 
qués, por testimonio del dicho escribano é secretario, é 
en su presencia,- había dado é presentado cierta petición 
ante el muy ilustre Sr. D. Antonio de Mendoza, Vi- 
sorey desla Nueva España, presidente del Audiencia de 
ella, é gobernador, ansí mismo; é ante los muy magnifi-* 
eos señores oidores de la dicha Audiencia, en razoa de 
que Su Señoría é Mercedes le dejasen ir 6 embiar & las 



DIL AmOnVO M «MAS. 90d 

tierras é islas de la mar del Sur, hacia el Poníeale» cod*. 
forme á la capitulación de Su Mageslad é á.losdescobri-. 
mientos que por él, é suscapíianes habiao sido fechos; 
é preseató, aosí mismo, ciertas escrituras con la dicha 
capitulación, ó pidió al dicho escribano Aalomo de Tur* 
cioMS» se lo diese por testimonio; con lo que, por los dn 
cbos señores fuese proveido ó no proveido, por cuanto á 
su derecho convenia y al servicio de.Su Majestad, será 
necesario por su Real persona deljo fuese informado; la 
cual dicha pelíoiQn, dio con las dichas escrituras queansí 
presentó en cuatro dias del presente mes é ano; é el di- 
cho, secretario y escribano de la dicha Real Audiencia, 
siendo como era obligado conforme á las leyes y prag- 
máticasde Su Magostad, é de los Reyen. de gloriosa me- 
moria,, sus predecesores, fit dar el dicho teslimoQio den- 
tro de tercero día, fasta agora no lo ha querido ni quiere 
dar; de lo cual al dicho señor Marqués se le sigue mu- 
cho daño é. agravio?; é ansi mismo Su Mag^lad no puede 
ser informado de lo que pasa, habiendo como hay al pre* 
senté navio en que fuese la dicha relación, é que sea 
sabídor de lo que ansi e( dicho Marqués pide, é las es* 
critoras que ansi presentó, é lo que se le responde; é 
yéndose el dicho navio sin le dar el dicho testimonio é 
llevar los dichos recaudóse claridad del dicho caso. Su 
Magostad no será sabidordelo que ansí el dicho Mar-» 
qués ha pedido; por tanto, quede nuevo no se apartando 
de lo que pedido tiene, pedia é pidió é requirió una é 
úosé mas veces, é todas cuantas de derecho lugar há, é 
en la mejor forma é manera que puede ó es obligado, al 
dicho escribano, le dé el testimonio de las dichas escri*- 
turas é petición que ansí presentó, de verbo ad verbum, 
con la respuesta que los, dichos seoores Visprey é oido.*- 



3M MKSmiIlltOB INÉOITOS 

1*68 dieron, ta cual lefia ooii6cado el dicho secretario,. 
¿ lo ansí pedido; é qoe aosí mismo le dé testimonio de 
otra escritura é petición que á los diches señores Viso* 
rey presidente ó oidores desta Real Audiencia, dio coo 
una provisión de Sn Mágesiad sobre cierta dectaraeion 
qae hiio sobre las islas é tierras qtíel dicho Marqués faní* 
bia descoUerto en la dicha mar del Sur, la cual dicha pe* 
tícion é provisión presentó en nueve días deste dicho 
mes é año; é si lo hiciere aosi férá lo qoe éebe á su ofi* 
cío donde no protestó de se quejar del ante Sn Magos- 
tad é ante quien é con derecho debe, é dijo qoestaba 
presto y aparejado de mandar pagar, ó pagar luego ál 
dicho esoribano su salario é derechos qne debe haber, 
é pidió á mi, al dicho escribano, se lo diese ansí por tes*^ 
timonio, con lo que respondiere ó no respondiere, ó hi- 
ciere ó no hiciere, el dicho Antonio de Turcíos, todo de* 
bajo de un signo, é para la paga dello, dijo: que daba al 
dicho Amonio de Turcios un pedazo de oro.. TesCigos* 
Bernardmo Vázquez de Tapia, é Andrésde Tapia, é AloQ* 
80 de Villanueva; é luego el dicho Antonio de Turcios^ 
dijo: que fasta agora no se lo ha pedido el dicho testi- 
monio, é quél responderá, y pidió treslado; é fasto tan- 
to quél responda, que no dé testimonio. Testigos, los di* 
chos; é ansimismo, dijo: que para la paga no dexara de 
darle el dicho testimonio, é no quiso recebir el dicho oro 
(asta que sepd lo que le viene de sus derechos. Testi* 
g06, los dichos. 

E después de lo susodicho, en trece dias del dicho 
mes de Setiembre del dicho afto, piSH'eció el dicho Anto* 
ttio de Turcios, ante mi, el diclio escribano é testigos 
yuso oscrtlos, é dijo: respondiendo al requirimiento que 
le fué fecho por el dicho señor IHarqués del Valle, ante 



DIL ABGBITO DB BOUl. SU 

Bí, %\ (ficha escribano» sobre el tesUoiODio que le pidiói 
éd las escriittfas que presealó en la dicha Real Audiea-, 
cía» querseñor Manqaóa dí otra persona en ^u nombre, 
fasta el día en que le fué fecho el dicho requiriiuíenlo» 
no le pidieron tesiímonío al^^uno de la petición y eecrí- 
tnns que su señoría presentó; é que para ser, como es^ 
pleito formado, de donde pide el dicho testimonio, no le 
dio luego de presente, sin dar noticia á los señores presi- 
dente froidúffes, ante quien la capsa pende, é«que des* 
pees dio ootieia á los dichos señores presidente é oido* 
Fefr del dicho requerimiecilo; los cuales le mandaron que 
dé ei dicho testimonio, de todo lo que está Cecho sin faU 
tar cosa alguna; por tanlo que él está presto de le dar, 
¿ que 6 entran por él é lo dará luega en acabándolo de 
sacar que lo están sacando en limpio, el cual teslimooio, 
tiene mas de cien hojas; é que si algún día se detiene, es 
por razón de la mupha escritura, é no por otra causa al- 
guna; de k) cual no alzará mano fasta lo acabar; é ques- 
to daba é dio por su respuesta, é pidió á mí, el dicho es* 
cribano, qoe no dé testimonio del dicho requirimiento 
sin«quo vaya inserto al pié del, esta respuesta, é (odo 
debajo de un signo; é pidió á los presentes, que dello le 
sean testigos. Testigos que á ello fueron presentes, Giuéa 
Angeles é Bernardo de Mata, estantes en la dicha ciu- 
dad; ó firmólo el dicho Antonio de Tui;cios. — Antonio de 
Tercios. 

Ya escriptó entre renglones, do dice— por tanto que 
de nuevo no sea apartando de lo que pedido— rvala. — B 
testado do decia, des, pase. — Por ^^slado. 

E yo Hernando de Casalla, escribano de Sus IVlages- 
ladea, susodicho fui presente á lo que dicho es, con los 
dicb(»s testigos; é de pedimento de la parte de dicho se" 



312 DoccHKirros dbditoa 

ñor Marqués del Valle, dí.el preseote testimonto é lo fice 
escrcbir, ó fice aquí este mió signo, ó laL — Hay un sig-. 

DO.— ^Ed testimonio de verdad. — Hernando de' Caaiallay 

• 

escribano de Sus Magestades.— Entre dos rúbricas. 

Muy poderosos Señores. — Nuúo de Guzman, dice: 
que por otra petición ha hecho saber á Vuestra Alteza^ 
como pertenesce á la gobernación de la Nueva Galicia y 
á él, lo que agora dicen que se ha descobíerto junto á 
ella, y como él tenia descobíerto decientas leguas, poco 
mas ó menos adelante, é se ha descobíerto aquello por sa 
industria é trabajo, é por haber él descobíerto, é con- 
quistado, é poblado á su costa, é con grandes trabajos é 
peligros de su persona; é porque algunas personas, diz 
que pedían lo nuevamente descobíerto» pide é suplica ¿ 
Vuestra Alteza, que le mandasen dar traslado de sus pe- 
dimentos é le oyesen, para quél alegare de su justicia, 
é informase de la verdad destor porque ninguno U sabe 
como él; é hasta agora no se ha proveído ni se le ha 
dado traslado, pide é suplica á Vuestra Alteza, que to- 
d^via se le n>anden dar é le oigan é se informen dél^ para 
saber la verdad; porque mostrará sus escrituras é pose- 
siones, é los recaudos que tiene,'é para ello implora vues* 
tro Real oficio. 

En la villa de Madrid á seis de Marzo de mili é qui- 
nientos é cincuenta, la presentó en el Consejo de las la- 
días de Su Mageslad, Ñuño de Guzman. 

Los señorees del Consejo mandaron dar treslado de 
todo lo que en esta capsa estuviese presentado de unas 
partes á las otras. 

Muy poderosos Señores,— Ñuño de Guzman, dice: 
qué( ba dado peticiones en vuestro Real Conseja de las 
Indias, sobre que lo nuevamente descobíerto es y perte*- 



011. AAOBIVO JMI Í1WIA6. 312 

nesoe á la goberDOcion de la Noeva GalÍQÍ*: porque ea, 
atogaoa manera se puede pesar á la conquista y pacifi- 
car, aioo es por la dicha su gobernación, y con ios in- 
dios y manteoimientos della, y sin esto en ninguna mane- 
ra ni por ninguna vía; y para que conste á Vuesira Ma-« 
gestad de lo sysodicho, hace pres^ntacioh de tres pro-' 
vanzas que se hicieron en Ja dicha provincia, para que 
por ellas Vuestra Magestad sea avi^dp de lo qup con-* 
viene á su Real servicio;, y para mas claridad de lo que 
conviene que se h^ga en lo del dicho descobrimiento» 
con lo demás que tiene presentado. 

£n la villa de Madr'd á seis dia$ del mes de Marzo 
de mili é quinientos é cuarenta, Ja presentó en Consejo 
de las Indias de Su Magestad, Nuno d^ Guzman. 

Vista por los Señores del Consejo, mandaron que se 
dé traillado de todo lo que sobre esta capsa está presen- 
tado ú todos los opositores que á ella sebanopueóto, y al 
fiscal de Su Magestad; y que ansimismo ae dé traslado 
de todo ello á Ñuño de Guzman. 

Muy poderosos Señores. — En Madrid á seis diasdel 
mes de Marzo de mili é quinientos é cuarenta, la presen-* 
tó en el Consejo de las Indias de Su Magestad, Luis Sali- 
do, en nombre de sus par^a. 

Luis Salido en nombre de la ciudad de Compostela 
é de la villa de San Miguel, que son en la provincia de 
la Nueva Galicia en la costa de la mar del Sur, digo: 
que á mi noticia es venido que algunas personas han pe- 
dido é piden la conquista é gobernación de cierta tierra, 
é que dicen, que nuevamente se ha descobierto, que con: 
fina con. la dicha provincia, diciendo que lo han ellos 
descobierto; é porque Ñuño de Guzman é todos los otros 
conquistadores é pobladores de la dicha Nueva Galicia 



' $14 BOCOHIlfTOB imÍDlT08 

con grandes trabajos é eoslas la desoobrieron, é 0(Nh 
qnísraron, é poblaron, é doscientas leguas adehiote 
basta descobfir parte de \6 que agora dicen que 4e ba 
descobierlo; é por qaeslá janlo á la dicha Nueva Galicia 
y con la gente é mantenünientos della, é por estar po* 
blada é haber hecho caminos se ba descobierto é no se 
puede sustentar, ni conquistar, sino con la gente é man- 
tenimientos de la'dtcha provincia y está junto coa ella, 
y es de la mesma gobernación; é se haría mucho agravio 
á los vecinos de la dicha ciudad é villa é provincia, que 
se quitase della é se diese á otras personas, por nueva 
gobernación; é la dicha provincia se perdería é desplo- 
bldria si les hiciesen este agravio; por ende pido é suph- 
co á Vuestra Alteza, que no manden apartar de la dicha 
gobernación lo que asi nuevamente dicen que se ha 
deícobierto junio á ella, ni lo den á otras personas,*sino 
á la que obiere de gobernar por Vuestra Magostad la di- 
cha provincia de Nueva Galicia; é porqoe desta manera 
80 conquistará é sustentará mejor, é los de la dicha pro- 
vincia podrán ser gratificados de sus trabajos; é yo para 
ello imploro vuestro Real oficio. — Luis Salido. 

Muy poderosos Señores. — En Madrid áseis de Mar- 
zo de mili é quinientos é cuarenta aSos, la presentó en el 
Consejo de las Indias de Su Magostad, Iñigo López, en 
nombre de su parte. 

Iñigo López, en nombre del Marqués del Valle, hago 
presentación del poder que tengo del dicho Marqués, el 
cual tengo presentado á el secretario Samano, pido y su- 
plico á Vuestra Alteza mande que se ponga en este ne- 
gocio, de sobre que agora tengo presentadas peticiones 
y testimonios y escrituras de las tierras y avisos que 
ahora han venido de la nueva España. 



DKL AUGBIVO DI INDU8. 315 

Otros!: hago presentacron de la capitaladon é asiento 
qoe Vuestra Alteza tomó con él dicho Marqués, qoestá 
antel dicho secretario, porto cqalparesce qoe estas tierras 
y provincia entran dentro en lia dicha capitolacron y asien- 
to; pido y suplico mande al dicho secretario que ponga 
en este proceso un traslado deilo. 

Otrosí: pido y suplico á Vuestra Alteza me mande 
dar traslado de todas las peticiones y escrituras que so- 
bre este negocio se han presentado é presentaren por 
partes de D. Antonio de Mendoza y del fiscal y de otra^ 
personas para alegar la juelicia del dicho Marqués, y que 
no se provea cosa alguna hasta que yo 9ea oido; é pro- 
testo la nulidad de lo que de otra manera se proveyere 
6 hiciere, y que no pare perjuicio al dicho Marqués', y 
quesu derecho quede á salvo; y sobre todo pido justi- 
cia. — El doctor, Buendia. — Entre dos rúbricas. — Iñigo 
López — Entre dos rúbricas. 

Notificación á la parte del Marqués. — Esle dicho día, 
mes é ano susodicho, seis dias del mes de Marzo del 
dicho añOy notifiqué á Iñigo López en nomhre del Mar- 
qués del Valle, las peticiones presentadas^ por parte de 
de Ñuño deGuzman y del Adelantado D. Pedro de Al- 
varado y det Adelantado B. Hernando de Soto, y de 
Luis Salido, en nombre de la ciudad de Compostela é 
villa de San Miguel, y como lossenores del Consejo man- 
daban dar traslado de todo. — Juan de Paredes. . 

Muy poderosos Señores.-^Iñigo López, en nombre 
éel Marqués del Valle, hago presentación desta memoria 
6 instrucción firmada del dicho Marqués, el cual la em» 
bi6 para que se pidiese y suplicase á Vuestrs| Alteza 
todo lo f^n ella contenido sobre lo que agora han avisa- 
do á Vuestra Alteza del descobrímiento de la costa de la 



316 DOCUMENTOS IÍIEÜITO& 

♦ ' * 

mar del Sur de la tierra de la Nueva. España; y. pues qoe 
todo lo quel dicho Marqués djce en la dicha inslruccioa 
es cosa muy. justa que se provea; por tanto, pido é su- 
plico á Vuestra Alteza me mande dar las provisiones 
qüel dicho Marqués pide» y mande embiar iin juez á la 
Nueva España sobre lo coatenido en la dicha instruccioa; 
y sobre ello pido justicia y estoy presto de dar aquí in- 
formación dello. 

Otrosí, disüo: que sobre lo tocante al dicho descobri- 
miento, se han dado peticiona y presentado cartas y es- 
crituras por parte de D. Antonio dé Mendoza, Visorey 
de la Nueva España, que pretende quél lo descubrió con 
unos frailes é un negro; habiendo mocho tiempo quel 
dicho Marqués ésns navios é gente, lo tienen descobier- 
to; y estando como está aquella tierra adentro de los lí- 
mites y asiento é capitulación que hizo con Vuestra Alte- 
za, y no se me ha dado traslado de lo que por parte del 
dicho D. Antonio de Mendoza se ha pedido é presenta- 
do; por tanto, pido é suplico á Vuestra Alteza me mande 
dar traslado dello, porque no se me ha dado; é que no 
se provea cosa alguna hasta que yo seaoido; é protesto la 
nulidad de lo que de otra manera se proveyere; y so- 
bre ello pido cumplimiento de justicia. — Iñigo López. — 
Entre dos rúbricas. 

En la villa de Madrid á nueve de Marzo de mili é 
quinientos ó cuarenta anos, la presentó en el Consejo de 
las Indias de Su Magestad Iñigo López, en nombre del 
Marqués del Valle. Los señores del Consejo lo mandaron 
juntar con las otras escrituras y que se dé* traslado á las 
otras parles. 

Loque Juau: de . Avellaneda y Jorge Cerón y Juan 
Galvano» han depec|ir y suplicar á Su Magestad y á los 



tíat ARCfilTO DS INDIAS. 317 

señores de su Real Consejo de las Indias, es lo que se 
sigue: 

Lo primero, hacerles relación decuánlo tiempo há 
que yo sigo este descobrimiento de la mar del Sur, que 
por mandado de Su Magestad me fué encomendado, é 
decir cómo en cumpiimíento de estb yo he embiado cua- 
tro armadas, de ocho años á esta parte que lo comen- 
cé; que la primera fué de dos navios y por capitán dellos 
Diego flurtado de Mendoza, y en la otra otros dos, y por 
capitán de ellos á Diego Becerra; y en la tercera fui yo 
en persona con otros tres navios, sin otros tres que des- 
pués se me embiaron, y esta postrera con otros tres y 
por capitán de ellos Francisco de Ulloa; é otros cinco que 
ai presente tengo á punto para ir en seguimiento del di- 
cho capitán Francisco de Ulloa, para ayudarle á pacifi- 
car é poblar las tierras descobiertas, de que pienso em- 
biar por capitán á D. Luis, mi hijo; y pues sabéis ios 
gastos quen est^s armadas se han hecho; y las pérdidas 
de mi hacienda y trabajos, y peligros á que he puesto mi 
persona, significarlas hé á Su Magestad y á esosseñores 
del Consejo; lo cual yo os embiaré muy copioso, y por 
testimonios, en los primeros navios que después de 
éste salgan; é habéis de suplicar que hasta tanto que 
Su Magestad y esos señores del Consejo sean informados 
déla verdad de lo que pasa, no provean cosa alguna á 
pedimento del Yísorey de esta Nueva España ni de otra 
persona, porque seria en mucho perjuicio de mi justicia, 
y Su Magestad será dello deservido, por ser como es, la 
cosa mas grande é impórtente á su Real corona, que has- 
ta agora se ha descobierto por estas partes. 

ítem: suplicar á Su Magestad y á esos señores del 
Consejo, que por quel Yirey, sin esperar mandado ni K- 



318 DOCDIIBIITOS 12CBmT0S 

cencía de Su Magestad eamienza á hacer gente y embiar 
alas dichas tierras por adquirir derecho, no mirando i 
que como Visorey, no solamente no ha de hacer agra- 
vios, pero no permitir que nadie los haga; mande dar su 
provisión Real para que no lo hago, porque demás de ser 
en tun notorio perjuicio y agravio mió, será muy daño- 
so y causa de grande escándalo, asi entre las gentes que 
yo allá tengo, como en los naturales que pojdi'^Q haber 
otro mayor inconveniente; que como la gente de estas 
tierras sea tanta y tan. política» embie armada é de cau- 
chas fuerzas en sus poblaciones, si la cosa no se proveye- 
se con mucha deliberación é consejo é grueso poder, se- 
ria C9usa yaqneno desbaratasen á la que fuese, que es 
imposible, por la poca y poco aparejo que se puede em- 
biar de ponerlos en mas aviso y alboroto del que agora 
tiene, que no seria pequeüo daño; y esta provisión se ha 
de despachar con mucha brevedad, para que venga, á 
que en todo el mes de Abril del ano de cuarenta y .antes 
si fuese posible; porque hasta entonces no podría ser Lle- 
gada la gepte que se embia, aunque se dá «mucha priesa 
el despacho. ' 

ítem: suplicar á Su Magostad y á los senoresdel Con- 
sejo, que porque yo, como digo, tengo cinco navios á 
.punto para embiar tras de los otros tres que allá tengo, 
y estoy baciendo otros ciia tro. para el dicho seguimiento; 
y temo quel Vísorey, oomo justicia, me impida 6 me 
quite la gente, ó poqga otros ¿mpedimenLos en no dejar- 
me bastecer, ó otras formas que suelen tener los gober- 
nadores que, quieren hacer vejaciones. é agravios, en es- 
tos casos de que se tiene en ^stas partes asaz esperien- 
cia, que Su Magestad y 9Sds señores embica una provi- 
sión, con g^apde petia, para .que no me impida por 



MU. AacmYo »■ iikNAa. 319 

oHigwia viá el derbcho. dospBoba; poes de no embiarle, 
ee iDe«egiiiria gran daño eli oowr proveidos los <]ue allá 
eatén y do le puedea hacer ea la tierra; porque loa 
iBMdo estar ea ki (foe yo eaiube» ain pasar adelante» 
basta bacer allí cuerpo de gente bastaote para entrar la 
iíerra dentro; y porque yo leo^o qiie no obstante questa 
provieion venga iodalr id, se türná foraias» ^jomo no se 
eompla, pedireia.eoQ toda brevi^dad. s^ eaibie un .jae«i 
para que nos hoya é faga justicia; y este despacho ha de 
«er con la mayor brevedad que sea posible. — Ei Mar- 
qués del Valle. — Entre dos rúbricas. 

En Madrid ¿ seis de Marzo de mili é quinientos é 
oiiareaia anos, la presentó ^n el Consejo de las ludias de 
Su Magestad, Iñigo López, en nombre del Marqués del 
Valle» Los señores del Consejo mandaran dar traslado ¿ 
las otras parles, — Hay una rúbrica.-rNotificacioo á Nuno 
de Guzman y citación. . . 

£a la villa de Madrid á.doce dias del mes de. Marzo 
de millé quinieatos cuarenta anos, notifiqué á Nuno de 
Guarnan todas las pensiones y escrUqras en esta capsa 
presentadas por todas 'I43 partes» basta hoy puestas; lo 
cual le notifiqué en su persona y ante ios señores del 
C40osqjo qno mandaron dar traslado deila, yt les cité en 
forma» para todos los quilos deste pleito; y le sauelé Í03 
estrados de Consejo. — ^Hay una rúbrica.. 

En diez é ocho dias del mes dp Marzo de mili é qui- 
nientos é treinta é dos anos, e^taado.ea el puerto de Ma- 
toacbeo Pedro de Guzman» como capiian el«%ido por el 
iluslre y. magnífico seiiar Nuao^de Guzman» Gobernador 
ó Capitán general de la Vitoria» Garayana é de Galicia de 
la Nueva £:$^ña» por Su M^ge^tad, pidi<^ á .mí el pre- 
sente escribaaOj te (líese por fée y tesCimonio en cómo 



320 IKKSIWKlfTOS iMtelTOS 

partía del dicho paeiio e» demanda de las islas que es- 
taban descobiertas por el dicho señor Gobernador, é to» 
mar la posesión dellas; en nombre de Su Magostad é del 
dicho señor Gobernador Ñuño de Gozman; é yo el dicho 
escribano, doy fée é verdadero testímonio en cónoo en 
el dicho día é en el año susodicho, se hizo á la vela ei di- 
cho bergantín. Testigos, Juan del Bosque é Juan de Vi» 
lialba. — Pedro Maldonado, escribano^ — ^Entre dos rú- 
bricas. 

En veinte dias del mes de M^rzo de mili é quinientos 
é treinta é dos años, estando surto el bergantín, é por 
no ser la costa tal para poderse desembarcar Pedro de 
Guzrnan, como capitán elegido por et ilustre y muy 
magnifico señor Ñuño de Guzman, Gobernador é Capitán 
general por Su Magostad de la provincia Garayana é de 
Galicia de la Nueva España, dijo: quedaba é dio todo 
su poder complido libre é llénese bastante, segund que 
él lo há é tiene del dicho señor Gobernador, á Hernando 
Cherino, para que en el dicho nombre tome la posesión 
de la isla de Ramos, el cual nombre se le puso, basta 
que por Su Magostad ó por su Gobernador le sea puesto 
otro nombre. E luego el dicho Hernando Cherino, ealió 
nadando á tierra de la dicha isla de Ramos, é puso una 
cruz en un cerro de la dicha isla, é cortó ramos de ma- 
gueyes é de otros de la dicha isla, é dijo quéf tomaba é 
tomó la posesión en nombre dé Su Magostad é de Ñuño 
de Guzman, como su Gobernador é Capitán general; é 
pidió á Pedro Giménez é á Rodrigo de Soto que con él 
salieron nadando» que delto le fuesen testigos, é á todos 
los que estábamos donde lo podíamos ver; é á mí, el 
presente escribano se lo diese por testimonio estando á 
ello presentes. Por testigos, Juan de Villalva é Juan del 



Bosqoe é Luis Hexia de Avila.-^Pedro Maldonado» e»- 
crfbano.-^Eotre dos rábricas. 

En veinte é cioco días del mes de Marzo de mtll é 
qainiealofi é treinta é dos aSos, salt6 eo tierra Pedro de 
Gazman, como capitán elegido por el ilustre y muy 
magnífico señor Nono de Gutmao, Gobernador é Capí- 
taa general de la provincia Garayana é de Galicia de la 
Mueva Espafia» en una isla» ¿ la cual puso por nombre 
Muestra Señora, hafeta que por So Magostad ó por so Go- 
bernador otro nombre le sea puesto; é pedia é requirió 
á mí el infrascripto escribano le diese por testimonio» en 
como él tomaba ó tomó la posesión de la dicha isla de 
Nuestra Señora; é tomó un nombre, é cortó ciertas ra- 
mas de magueyes, é se paseó por la dicha isla, é tomó 
tierra en la mano della, 6 puso una cruz, é dijo: que él 
se daba por contento é apoderado de la dicha posesión 
en nombpe de Su Magostad é de su Gobernador Ñuño de 
Guzman; é que ansí pedia se lo diese por testimonio, é 
á tos presentes dello fuesen testigos, que fueron presen- 
tés, Juan de Villalta y Castañeda é Luis Mexia de Avila. 
— Pedro Maldonado, escribano. — Entre dos rúbricas. 

A veinte é siete días del mes de Marzo de mili é qui- 
niento é treinta é dos años, Pedro de Guzman, como ca- 
pitán elegido por e) ilustre y muy magnánimo señor Ñu- 
ño de Guzman, Gobernador é Capitán general de la pro- * 
▼incia Garayana é de Galicia de la Nueva España, dijo: 
que pedia é reqoeria á mí, el presente escribano, le diese 
por fé y testimonio en como él iba en descobr ¡miento de 
la isla de la Madatena, el cual nombre le puso hasta 
qoe por Sa Magostad ó por so Gobernador otro nombre 
le sea puesto; y habia estado esperando tre^) dias y nun- 
ca baíbia podido tomar puesto, ansí por el mal tiempo, 
Tomo XV. 21 



322 MGDuwm» msMTOs 

como por do. tener puerto la dicha isla; y poeg biea el 
tamaño delta y el boxe que podían teoer que le diese la 
posesión della, la cual posesión tomaba é tomó en nom- 
bre de Su Magostad é de Nuoo de Gusmao, su Goberna- 
dor é Capitán general como mejor podía é de derecbo de- 
bía E á los presentes fuesen lesti^s, Juan de Víllalva é 
Juan del Bosque y Hernando Cberino. — Pedro ftlaldoaa- 
do, escribano. — Entre dos rúbricas. 

En veinte é ocbo dias del mes de Julio, año del naci- 
miento de Nuestro Salvador Jesucristo, de mili é qui- 
nientos é treinta é tres años, el noble señor Diego de Guz- 
man, capitán elegido y nombrada por el muy magniQco 
señor Ñuño de Guzman, Golernador desta Galicia de la 
Nueva España; é estando en un pueblo que se lla- 
ma Tetamucheia, ques desa parte del pueblo de Pe- 
tatla, de la dicha Galicia, quince leguas, dijo: que 
por cuanto por merced de dicho señor Gobernador, 
él va á conquistar é paciñcar ciertas provincias que 
confinan con la provincia de Petatta, y otras á ellas 
comarcanas, con cierta gente de pié é de caballo; y 
para tomar la posesión de los pueblos é provincias 
é ríos que descobrieren en la tal jornada, y otras 
cosas que cumplid al servicio de Su Magestad, había ne- 
cesidad de traer un escribano para que junlatuente con 
él tomase la posesión de lo que así de^cobriere por el 
dicho señor Gobernador en nombre de Su Magestad; por 
tanto*, dijo: que en aquella mejor forma é maoera que 
podian é con derecho debian« traía ó trajo por su escri- 
bano para lo susodicho é para todo io dema3 que en la 
dicha jornada é conquista se ofreciere, á mí, Andrés 
Alonso, para que oomo tal escribano, pudiese dar fée de 
las dichas posesiones que ansí en'el díciiQ nombre toma- 



DBt AMOVO INI' IHIMáS. ' SS3 

seéea drae onalesquier o(isa8 jé. .co80Sv:aii8Í jodkiales 
como estrajttdiciale^i.lais ciml^id 4^ que croaría que ivn- 
iiesen ó fíoieseo fóe eo.juioio é fiícra ctél^•oa para; ello, 
dijo, que ¡nierpoDia éiqieirpuaoau'aat,Qriiiiaitl, é decretó é 
rogó á los presea tea 4eitlQ le.fueeeQ iieatígoi, é looró^é 
rescibióde oit, el dicho Andrés «Alonso, juramooto éú. 
forma debida dederecbo» que usaría bien é fíelm^aleel 
dicho o&cip da escribano, ai c^i re^omlí^ sí juro é 
amen. Tesligps que fueron .|H*6aeniaa.áJo qut) tííeho tfi. 
—Pedro de Soto é Juan de Sosa, é Juan de QuinianiUaé 
Jorge Bobledo é Fratu^isco de Badillo.— «-DiegodeGoft- 
mao. — Entredós rúbricas. 

£ luego el dicho'seoor capitán, en el dicha. dk| mesé 
año susodicho, en preaepcia de mí, el dicho e^crtbaao, 
llegó á un rio que podia estar quince ó diez éaeis leguas 
dei pueblo de Petatla, el cual iba poblado de casas de ii|- 
dios naturales; al cual, dicho sej^oír capitán pu^o.por 
nombre el río de Santiago^ é dijo que . tomaba é. lomó cp 
ella posesioii, por el dicho señor. Goiiornador^ . efi aocil- 
bre de Su Magealad; é en señal de posesión, se metió 
eo el dicho rio é cogió del agua de que bebió della; é 
cortó de un árbol con la espada una. ran^a; é pidió, á 
mi, el dicho escribano, se lo diese por testimonio; é rogó 
á los presentes dello, le fuesen, tesiigos.; Tesirgos que 
fueron presentes. — Jorge Robledo, é Juan de Quintanilla, 
é Juan do Sosa, é^ Pedro de Soto, é Francisco de Badir 
lio, é otros muchos. Todo Ip icual fui preseqie, yo el di» 
cho escribano, juntamente con los dichos (esUgos; y que* 
da en mi registro, doode fué sacado y cprr^ido tpdoi le 
que dicho es; que fteé hecho á veinte y oobadias del mes 
de Julio de mil é quinientos: y treinta y Jres^anodw Su 
testimonio de Ip eual¡6ce aqiU eate núo iligno qi«ae4¿ tu), 



S24 MCtiiKMToft mÉBrí^ 

eti testimonio de verdaiél.*^ Andrés MotUM, éieriteno {Mr 
Su Mageslad. — Hay vtn Btgi)f0.--'8btre dos rúbricas. 

B deép'ues de lo sosodicbo, efi veinfe é niievb días 
>(M mes de Seiiembre de dkibo afio de mitl é qmAieolos 
é treinta é tros afios, éti presencia de mí, el dicho Ati- 
tdréB Alonso» escribaiio, el dicho señor Diego de Gut- 
ttata, capitán, llegó á «n río qaestá cnafeota leguas pocb 
imiíS'ó menos de dicho rio de Tacnmachala, det lugar 
líónde el dicho señor capititn tomó en él la posesión, al 
>c«al poso por nombre el río del señor San Mignel; y en- 
altó en él cob sn gente á cabaffo,^ y tomó en él y del la 
posesión en nombre de dicho señor €k)bernador, por Su 
üUlgeMad y por él de todos los pueblos, que río arriba é 
Víftiibajo* había; é en* señal de posesión, tomó del agua 
dé), é bebió; é cortó con la espadt, de on árbol, una 
fama; é pidió á m(, el dicho escribano, se lo diese por 
lésiimonio, como pasaba. Testigos que fueron presentes, 
'Pedro de Soto, é Juan de Sosa, é Alonso de Arroyo, 6 
ittan Delgado, é Juan Ruiz, é Cristóbal Hernández, é 
Luis Mexia de Avila; é yo el dicho escribano fui presen- 
te con los dichos testigos á todo lo que dicho es; en tes- 
tiaaonio de lo cual, hice aquí este mió signo, ques á tal. 
Bu testimonio de verdad. — Andrés Alonso,- escribano 
pót Su Magestad. — Hay un signo. — Entre dos rúbricas. 

B después de lo susodicho, en cuatro dias del mes de 
4)tttbre, año susodicho de mili é quinientos é treinta é 
tres años, en presencie de mi, el dicho escribano, el di- 
($hO flieñor capitán \\ég6 á uti río, donde estaba una pro- 
V\ÉtV9i q<M se 1lam$ba Yaquittii; al cual el dicho señor 
t^ pitan, eti nombre del dicho señor Gobernador» presen- 
íéf tottó la posesión delditbo río, é por él, de la dicha 
jyroyíittllft deltequini^ «é dé Rfe pueblos que río arriba ¿ 



rio abijo 68t»hiD» lll oatl dioho rio puM por Moibrjt el 
río 4^ San Fra^pwoof m Moal 4o poMaípn, bebió <)6k 
agoa 4e di<cl)o KÍo, é ochó iMnoá la eapada^ é oorlo ét 
QQ árbol una raiM; ^ pidió ¿ nplf rt dicho eaoribaM, ae^ 
lo dieae por toaUívoiiio» Teatigoa, Jiian d« Soaa» 6 Jmd 
8fyw» ¿ h^a Delgado^ é Goufio do Sao Martía, é ioao 
da Lemoa; é yo el dicho oacribooo, (üí preaeolo. á lodo 
lo que dicho esi coo toa dioboa toakigoa. En. leaüaaKMHO 
de io cual» hice aquí eate mio-aíj^no, qMa á laL Bn'taaH 
tímooio de verdad^-^Andróa Alooaov eaeribono. ffotp Sa 
Hagealad. — Hay un aigno* — Eotre dos róbricaa. 

Relación de lo que yo Diego de Guiman he deaco- 
hierio 00 la coata de la mar del Set, por Su Magetttad j 
por el íluatre aeíor Nnoo de Gnimn, Gobernador do 
la Nueva Galicia. 

En vieraea, cuatro díaa del iMa da Agoato del al|a 
de laiU é quioieotoa iMtnIa y tres, pariL del Valle de Bo» 
toacan, é hice ioraada al poehlo de. loe XuaoaoohelQb, 
cqatro leguaa. 

En. aAbadOí «daianla» lomó el canina para Poiatla, 
qqe habia llevado el aleayde; foó la guia Cristóbal Hér- 
nandea; bioe jornada cnatoo legnaa; hubo ogMfaa^ 

JKo domingo se tomó . un indio, laogiia huraba, el 
cual dijo como sabia 4 fetetla^ que se llama Morecáa, y 
qoo aales dól había ap paeblo que ae llama Cioomo; 
qu4 me llevaría; laé* fai jareada tarea legaas; baba 
asaajea* 

Eoluneatomé el aswpo^qaadijoel indio; f\ ooal iba 
<á.ai0ii y fué lo maa aln caaMOo; iné la jomada eoatr* 
Iqgwaa; habo agoajes^ 

En «mrtes boba e» el eaaaiao enalto raachoa do peu 
tat€9; lom^ pooa genta^eatoe loa coalaa ae bailó na 



viejov Ibngoa huraba^^este 'día llegué áil ptaeblo d^ Ciña- 
ole^ en él busd podo haber dése Ate ranchos <le petates; 
e8laban:ett áiedlc^de'iida sábafla; no estaban junios; no 
80'J]aUó>fliaiir'SÍQ0''yórvas^e coiniaiy los' indios; tomóse 
pottigenle; vestían cueros de venados; pasé una legua 
adelamie áüoinnir; la guia qoe (rata, dijo que úo sabia 
mtfsde hdsta- esta puet)lo9 el víejd que se {otii6 en los 
primeros f)éiates, fii4 fuia para adelante; fué la jornada 
cuatro leguas; hüba a^uajesv - ' 

-En miércoles íu^ • la jomada coatro leguas; habo 
aguajes. - 

En jueves me adelnté cotf diez de caballo, diez peo- 
nas) Uegné: este día á Petailá; pasé el rio bien; bailóse 
poca géute;' el rio babia* vertido grande; ia vega estaba 
hecha una ciénega, y por ella se fué la gente porque bo 
se pud^aes^in; habrja'6chenia machos; no se halló maiz; 
yervas comia/i los indios; había iliuchos maisaTes peque- 
ños; este día. fné la< jornada qqe^yo^híce, siete lególas; 
otro día, viernes, llegaron todos los demás; huboaguajes. 
. • Eo sibado) adelante, fueron seis de' á caballo el rio 
abst)0 cinco legbas; hallaron hasta cuarenta cargas de 
maiz en uaoa ranchos; ao ae tomó' geáté* porqtfe fueron 
sentidos; tomáronse dos- indios, los' cuales no enrtebdian 
la -lengua «ho raba;, el viejo que ti^aiá por guia, enleudia la 
lengua destos iDdio8,.lo8CQfale»dijeron éomo dos jorna- 
das Jbabia/Qtro< rio nQiaycir> y m poblado que se llama Te- 
tamochala, y que había comida porque las aginas co- 
meQzli¿)an^y-oé me tornase }ea> (parto que no hubiese ^- 
iQftda»iembíé^i dtesnobnír esle^qrio á-Frauoi^oo Velaiqnez, 
con diez de á caballo é diez peones,- el'CtMl tué''en^f^ 
joQua^is-é dua^x) (legiiasr llcgadolquia feé al pueblo, dio 
detiSobre isi]to^>UtfuósopbGa jsMie^pop ifaelirm pasa jua-^ 



io á io poblado y venia grande; echáronse al agaa; iba 
el poblado el rio abajo, á trechos, había hasta cien raa« 
chos de petates; hallóse maíz poco; semeoleras casi 
ningunas: tuvo tioticias el rio arriba de mejor poblado» 
dos jornadas; enabióme á llamar; llegado que fui, tube 
DOlicia hacía la mar de un pueblo que decía que era 
grande qiie se llama Oremy, víspera dtí Santiago; fui coa 
diez de daballo y peones, y llegado á Oremy, no hallé 
sino el asiento del pueblo y dos canchos; éste día pasé 
mucho trabajo hasta llegar á este pueblo, á causa deles 
ciniegas; y á esta causa di la vuelta esle día á Teta mocha* 
la; estube en este pueblo ocho días, por quet maiüni se- 
nienteras no bastaban para poder invernar; y tubé noti- 
cia de Cinaloa el rio arriba, dos jornadas, y demás basti- 
mento; tomé la posesión de este rio por Su Magestad y 
por el ilustre Sr. Ñuño de Ouzman, Gol>ernadar de la 
Nueva Galicia; púsele nombre el rio de Santiago; es río 
de macha arboleda; puse una cruz. 

En jueved, veinte y cinco de Julio, tomé por guia un 
indio de los que se tomaron en Telamochala, y fui en 
demanda de Cinaloa; perdióse el camino á una legua; 
dijo la guia que no había camino, sino que el rio arriba 
habia de ir. Este dia se tomó alguna gente en el camino, 
entre los cuales se halló un indio, lengua huraba, y en- 
tendía la legua délos naturales, porque desde Petatla y 
basta aqui, hablaba con tres lenguas; el cual dio noticia 
de Cinaloa. Este dia fué la jornada cuatro leguas; hubo 
aguajes. 

En viernes fué la jornada el rk) arriba, cnatro legoas;< 
hubo aguajes.' ' 

En sábado, fué la jornada cuatro leguas. 

Eo domingo, á hora de vísperas, llegué á unes se- 



POCWDMM INÉMNNI 

meqteras de maizalefl itii poco adebnt^» ^i W on alto el 
pueblo, y junto ¿ él estaba na un raucbo oiQcha gmte; 
<$erca del camino por do it>a, babía ao eecuadroo de 
gante, y al liempo que quiae llegar, coioíeMaB da huir; 
y ansí bícieroo los que estaban en el cerro; llegado que 
fsi al pueblo no bailé gente; hallóse oíaíx seco, frijoles 
no mucho; era pueblo de, ciento- einouenla ranchos de 
petates; estaban Yodos juntos; tienen anas ramadas pe- 
queñas; eran mejores ranchos que no k)8 que hasta aqirf 
había: babia muchas sementeras el río abi^o y arriba, 
estaban en elote mucha parte deltas; aquí me pareció que 
con lo poco maiz que se babia hallado y el respeto de las 
sementeras, que podrían invernar. 

Ea lunes, adelante, fueron á correr el rio arriba gen- 
te de caballo, y hallaron unas estancias de petatea, y se* 
menteras muchas; tomóse sok) un indio, al cual pregun- 
té que por qué habían huydo, que yo ao los quería ha- 
cer mal, y que los fuese á llamar, que no tuviesen míe* 
do; que si no venían que yo los buscaría, y que viniesen 
otro día con la respuesta á hora de visperaa y qué él fue- 
se á llamarlos. Este día que fué este indio^ se tomaron en 
la vela dos indios, á los cuales pregunté amanaaápdolea 
qué buscaban, decían que no querían sino habernos; 
venido el día, solté el uno y que fuese á llamar la geole 
y viniese aquel día á hora de vísperas. Este día ¿ la bora 
de vísperas vino el indio primero que embié, y con él, 
seiscientos hombres, cada uno coa noa caQa en la naa- 
no, mondada; venían encarnes; el cabello que les llega* 
ba á la cintura; á los cuales hablé, que yo venia para ser 
su amigo y no para hacerles mal; que no tuviesen mie^ 
do y que llamasen todos los comarcanos para que bicie- 
aen lo mismo que ellos, y que ai tenían guerra coo alga- 



Dps que yo let ayodam; dijéroaine ooono eUoa llamarían 
los demia; y que dos jornadas babia un pueblo qjuie se. 
llama TeocoiQO» coa quiea teoiaa guerra; y otras dos 
joroadaa babia adelante un rio pequeño y un poblado, 
qae se llama Mayomo; que al tiempo que me quisie- 
se ir» que se lo dijese» poVque querían ir allá y quft 
86 aperi;ibiriaQ, y que ellos se qnerian ir; que otro 
día verojan con maiz y frijoles y que se querían venir 
hacer sus casas; que yo les señalase do queria que esr 



Otro dia, martes en la. tarde» vinieron y trajeroq^ 
m9ÍZf fríjoles no mucbo, dijeron: qpe al présenle do te-» 
oian mas; que otro dia tFMrían sua ipugeres* 

Miércoles» adelante, vinieron con sus mugares y pe*, 
tates; diles un lugar que me pareció, velándome de dia ' 
y de noche; estubieron obra de diez días; durante este 
tiempo traían yerva para, los qaballos, y venados; no con- 
sentí que se les tocaae en loa maizales; hablándolessieni- 
pee perdiesen el temar; parecíame que aegun al principÍQi 
de cada dia, babia meaos gente; preguntájadoaelo» da- 
ciaa que andaban, en los maizales. 

El lunes, diez y nueve de* Agosto, por la mañana» 
comenzaron á oaeierse ea el arcabmco y á huir; y por 
causa del arcabucq í^o, se pudo tomar geatc; tocn^se 
aJgana, preguntándolet q&)eppr qué sie habían ido; dye- 
ron, que porque otroa indios los amenazaban» porque, 
eran amigos de los cristianos; íornélos á embiar á llamar 
con un indio de loaque tomaron; no volvió mas; es gen* 
te quia viste pellejas; aUuMizan; poca ropa, y es de á ma- 
n^a da cáoi^mo^ 

Luego sobrevinieron las aguas muy recias; no se 
pudo correr 1<^ tierra; en esie tiempo embió gente doca- 



330 DOCUMENTOS INÉDITOS 

bailo, el rio arriba ;'füero& cinco leguas; estaban Idégo 
las sierras. 

De la tierra adentro, siempre tobe aviso de saber; 
DO pude tener notidias, sino que (ódo era sierras; BSta- 
be en esté pueblo desde tres dé Agosto hasta diez y sie- 
te de Setiembre. 

En miércoles diez y siete de Scítíembre, después* de 
medio día, pasé el rio en balsas» para ir en demanda de 
otro rio. 

En jueves, adelante, primero dia de las cuatro tétxh 
poras de Santa Cruz, tomé el camino, en demanda de 

» 

Teocomo; fué la guia un indio de Cinatóa; á media legua 
se perdió el camino, dijo el Indio' que no le había este 
dia; fué la jornada cuatro leguas; tubimos aguajes. 

En viernes, fué la jornada cuatro leguas; hubo 
aguajes. 

En sábado, llegué al pueblo de Teocomo, en el cual 
DO se halló gente; estaba, poco habia, alzado; tomóse an 
indio; hallóse maiz poco; pasa junto un arroyo grande 
que nace de una sierra; alH junto hábia en él algunos 
maizales, y la avenida los habia llevado; dijo este iodio 
que se tomó, cokno dos jornadas estaba un río; fué este 
dia la jornada cuatro Teguas; hubo aguajes. 

En domingo, ade fante, fui en demanda del rio; fué 
la guia este indio qué se tomó en Teocomo; dijo como no 
habia camino; fué lajornadacuat^o lé'guas; hubo aguajes. 

En lunes, fué el camino algo áspero de piedras; fué 
la jornada cuatro leguas; hubo aguajes. 

En martes, fué el camino áspero de piedras; fué la 
jornada cinco leguas; no hubo aguajes sino dó se hizo la 
jornada. 

En miércoles, á medio dia, llegué a) río sin ser sen- 



DBL ABGflttO DC íiOtkt. 3S1 

tido; di en el pudbto; nó éspéraroo; tomóse aigüná gen- 
te; es río pequeño, tiene mucha arboleda, muchas vegas 
de sementeras; fué este día la jornada cinco leguas; no 
hubo aguajes hasta et rio. 

Hallóse en este rio hracfao maizseco; embté á llamar; 
los indios dé paz; no vinieron; estuve en este pueblo 
cinco dias, porque aqUÍ se mataron los puercos; porque 
antes no hubo dispusicion por falta de sal; el poblado 
deste río es á trechos, el río abajo de una banda y de 
otra* 

Tuve noticia en este pueblo de otro rio mayor -y de 
nn pueblo que se llama Nebame; tomé la posesión deste 
río de May orno, por Su Magestad y por el' ilustre señor 
Nqío de Guzman, Gobernador de la Nueva Galicia; puse 
en este pueblo una cruz; llámase este rio San Miguel. 

En martes, postrero dia de Setiembre, partí en de- 
manda de Nebame; pasé el rio para tomar el camino; 
Qüa legua se perdió; dijola gniá, que era de Mjyomo; 
como no babia camino, fué la jornada cuatro leguas; 

■ 

hubo aguajes. 

En míé.rco!es, primero de Octubre, fué la jornada 
cnatro leguas; hubo aguajes. 

En jueves, fué la jornada cuatro leguas; é en una 
faente huíbo aguajes. 

En viernes, Tüé la jornada cineo leguas; no hubo 
aguajes; á la hora de parar la gente, no se halló agua; 
pasóse trabajo; en la gente, fuerútí algunos de caballo á 
buscar agua; en este comedio, media legua de aKí, des- 
cobrieron una ciénaga los amigos; ya tarde vinieron los 
de caballo y dijéronme, como una legaade atli estaba el 
rio, y que baUán visto gente áe la- otra parte de> rio, y 
que vinieron cinco ilidioBlras^loá; este día llevaba Pero 



399' Do<;iqiBicraft ufi^no^ 

BeníteaE un iudifi I^;ir9ba ^oa uoa Ullesta,. al coal tQip^. 
roa lo8 cbichimecas. 

En sábadp, día de Saat FraociscOp pnsé. el rio, y d9, 

« 

la otra parto hallé una estancia de treinta ranchos de por 
taties con unas ramadas pequeñas; no había g^nle; heibia 
i^aie; fueron tres de caballo adelante de mí» á desoobrjjc 
un camino, y volvieron 6 decíriqe como babia gent^ 
salí á una sabana grande, en la cual estaba la gente e^^ 
perándome y haciendo su^ escuadrones; eslabi3 toda I9 
gente repartida por la sabana; no estaba toda junta, pgi!t 
qii9 lo poblado e^lá el rio abajo, y no babia llegado. 

Hablé con el naguatato, Uamámloles de paz; dixeron. 
que 00 querían sina matarnos; luego salieron ciertofli íqp 
dios delante,, y echaron el ii^dio huraba, que el'dia a^tfft 
habia tomado, el cual traya la ballesta con todo lo deotají 
que llevaba; traía comida que los indios le dieron; CQpno 
les hubiese requerido y no quisieron venír^ asesté un 
tiro que llevaba, y puniéndole fuego, fui á ellos y al 
presente comenzaron á huir;, hirieron diez caballos y doQ 
españoles; fui en seguimiento de ellos; metiéronse en q1 
alcabuco; llegué hasta una estancia, una legua abajo» no 
hallé naide por ser la dispusicion mejc^r; yolvíoie 9i^ 
tancia que primero babia visto; coráronse los cabaUos y 
españoles; estube en este río diez y siete días, esperaar 
do los caballos y españoles sanasen; murió un caballq de 
Rivera. 

• 

En este tiempo vino nn indio viejo, el cual dijo qwe- 
ría venir á verpie; yo le dije vinieseí^ PO tuvieseo le<* 
m^Tf que dendie á dos dias. viniesen» 

M tiempo que puse, vino el mesmo viejo y tri^q tne^ 
macetas pequeñas, w^ las 4»be»is dellaa asentadas turs 
qpesva; triya anas cuentea deigueao^ae^^llAs. tratan; d^fh 



i>tL AiÉBnro M umiAft. 398 

qne de^de á coalro disls Temiait, nnocá mes t^lviclittti. 
Ed este tiempo, siempre procuré por noticia -áe otrt> 
Wo, y de laiterra adentro tle tos indios que se tomaran 
él dia de la Refriega; no supe mas de que el río arríbtf» 
dos jornadas, estalia Nebame; pot*que este poblado, d6 
fué la refriega, llámase Yaqaimi. Tomé la posesión de 
esfte rio por Su Magestad y por el ihtstre señor Nufio de 
Cuzma D, Gobernador de la Nueva Galicia; puse ea el 
pueblo Cruz, llámase el río de San Francisco; es mayor 
que ninguno de los otros. 

Siempre procuré tener noticia; por la costa no tilve 
otra, sino de Nelmme. 

En lunes, veinte días de Octubre, f)artf de este pue- 
blo en demanda, el río arriba; fué ta guia un indio de 
los que se tomaron; á una legua se perdió el camino; dijo 
que no lo había; fué la jornada cuatro leguas junto al rio. 
En martes, fué la jomada cuatro leguas junto al rio. 
En miércoles, pasé el rio y los peones á las ancas de 
los caballos; Portillo, peón, no quiso pasar ancas de un 
caballo y mét>ese en el río, y al medio río adióse á una 
cola de caballo, y juntamente con él, otro peón; el río 
venia muy recio, y soltó Portillo, y llevóle el río, que no 
se pudo socorrer; yo me informé de personas que les di- 
jeron á los dos peones que subiesen en su caballo; no lo 
quisieron hacer. 

Este dia llegué al pueblo de Nebame, y no hallé casa 
ni maizal; preguntando á la guia por el poblado, dijo: 
que aquello se llamaba Nebame; que la gente que huia á 
las sierras, que estaban allf junto, las cuales eran como 
teburnos. Este dia, tarde, se tomó una india; preguntán- 
dole con ta lengua, difería della, lacnal hablaba la lengua 
que habló Gonzalo Lopes en ios llanos, dó fué el nagua- 



334 iioGiniiKNTQS. nvÍDiTo» 

talo; eolendia 66U le^goa^ la cual dijo, que todo eia 
sierras. 

Otro dia, jueves, embié á Jorge Robledo ;GOo ocho de 
caballo á buscar camioq ó iBao^ra para poder pasar; 
este día embié tres de caballo el rio arriba á que le si- 
guiesen; boiyieroo hiego por quel río hacia angostura 
coo las sierras y no pudieron pasar adelante; este dia 
iDQ fui el rio abajo media* legua. . 

Estedia, larde, vinojilobledo, el cuai dijo y los de- 
más que con él fueron, como no había camino ni mane- 
ra de poder pasar; que habían visto unas cuebas de los 
indios habitaban; visto que por aquí no había díspusicion 
para poder pasar, acordé de bajar.ne á Yaquiml, y lo- 
mar el rio abajO) buscar camino para la co^ta. 

Este día, á la hora de la prima, vino á mí, Sosa, que 
velaba de caballo, y me dijo como había oiJo llorar un 
niño; dijele que eslubiese á recaudo. • 

Otro día, viernes, tomé el camino para Yaquímí; fué 
la jornada cuatro leguas; .este día me faltó el naguatato. 

En sábado, fué la jornada cuatro leguas. 

En domingo, veinte y seis de Octubre, fui dos l^uas 
mas abajo de Yaquímí. 

En lunes, adelaate, embié á Jorge Robledo con ocho 
de caballo, el rio .abajo, á. buscar camino, porque los in- 
dios no me daban noticia de otro rio ni de mas tierra^ 

Este día prendí tres principales de Culuacan, sobre 
sospecha de la muerte del naguatato, los cuales confesa- 
ron haberle muerto en Nebame y le echaron en el rio 
como mas largo paroce> por un proceso que coa ellos 
hice. 

Venido Robledo y los demás, dijeron como el río 
abajo iba poblado á trechos, y que no pudieron pasar 



DEL Al^CBIYO OK.IND^S. 335 

por causa de los muchos arcabucos, y. no babia caqpino; 
fuese por ellos, y que hallaron unos anegadizos de lámar, 
y no babia camino saliese, del rio para la tierra adc^ntro. 

Yislo el mal. aparejo que habia, y faltándome la 
lengua, acordé de dar la vuelta.- 

En domingo, en la tarde, dos de . Octubre^ vihe á 
dormir una legua pasado el, r|o.. 

En Iones, hice jornada, cipco leguas, á la fuente de 
la Peña. 

En martes, hice jornada cinco leguas. 

En miércples, hice jornada cuatro leguas. 
' £n jueves, llegué al rio de Alayomp.; fui el rio aba- 
jo, hice jornada ocho leguas. 

En viernes, fué Ja jornada en el rio, cinco Teguas. 

En sábado, nueve do Noviembre, fué la jornada en 
el rio, tres leguas. 

En domingo, adelante, fui con ocho de caballo el rio 
abajo á ver poblado y boca, del, lo poblado; se acabó des^ 
de á dos leguas; no pude pa3ar por ^r montoso y no 
haber camino, y entrabaq esteros; estjibe en este rio 
siete días tomando bastimento. 

En viernes, adelante, partí para Mayomo, porque era 
el camino por allí; fué la jornada cuatro leguas. 

En sábado, entré, en Mayomo; fué la jornada cuatro 
leguas; estube en este pueblo fres dias. 

En domingo, adelante,, fueron el rio arriba ciertos de 
caballo, y á diez leguas dieron en la cordillera de las 
sierras. 

En miércoles, adelante, me partí; fué la jornada cía- 
co leguas; no hubo aguajes. 

En jueves, fué la jornada cuatro leguas; no hubo 
aguajes. . . 



tSi iKRnMiiiTos nfomm 

Ed vieroed» fteé la joroada cioco legaas; do bobo 
aguajes. 

Eq sábado, llegaé al arroyo de Teocomo; faé la jor- 
nada por él, abajo; foé la joroada dos leguas; hubo 
aguajes. 

Este dia fueron de caballo ¿ buscar maíz, porque no 
se hallaba y tenia falta délio. 

En domingo, vino ono de cabaHo á llamarle porque 
habían hallado maíz en una rancherría; fué la joroada 
cuatro teguas; hnbo aguajes. 

En martes, adelante, fué gente de caballo y de pié á 
la costa, y dieroo eo ooos ranchos que estaban junio á 
la mar; gomóse poca gente; hallóle en poder de los in- 
dios un pedazo de paño azul y una sarta de clavos de cin- 
tas que traía una india al brazo; pregúnteles porque 
eran algunos lenguas huravas, pue&to qoe no se en- 
tienden con los de la tierra adentro; pregúnteles donde 
habian habido aquel pafio; dijeron que era mayor; 
y que otros indios habian llevado lo demás, y por la 
mar habian venido alli unos cristianos, señalaban que en 
una casa de madera veoian y que se habían vuelto; que 
cinco jornadas de alli estaba un pueblo que se llanr.a Cró- 
menle, en el cual habían muerto quinco cristianos, que 
los habian tomado durmiendo; y que allá estaban las ar- 
mas y las ropas; estube en este arroyo de Teocomo, des- 
de el domibgo que llegué, que fueron veinte y tres de 
Noviembre, basta veinte y ocho de Noviembre» 

En sábado, adelante, víspera de Sant Andrés, parlí; 
liice jomada coairo leguas; hubo aguajes. 

En domingo, foé la joroada coatro tegoas; hobo 
aguajes. 

En looes, primero de Diciembre, llegué al rio de 



DII. ARCBIVO Sil INDUS. 387 

Santiago; pásele; media legua antes, entra et arroyo de 
Teocomo; ea él hice jornada cuatro leguas; hubo 
aguajes. 

En martes, tomé el camino que traje al tiempo que 
iba; fué la jornada cuatro leguas. 

En miércoles, fué la jornada en Tetamochala, donde 
eslabeal tiempo que iba; había muchas sementeras; to- 
móse gente poca; hallóse un indio, lengua hurava, al cual 
pregunté si babia visto cristianos; y dijo como en Cru- 
meme habian estado quince, y que uno su habia muerto; 
QD cuchillo que se halló en este pueblo, al tiempo que 
pasé, se le hice mostrar, el cual, como ie vio, conocióle 
y dijo como los habian muerto durmiendo; y que había 
doi jornadas áCrumeme; estube aquí hasta el lunes. . 

En martes, fúí el Vio abajo en demar.da de Rumane; 
bies jornada en el río, cuatro leguas; esie día se tomó 
gCDte ¡K)ca, la cual conformaba con los demás, haber 
muerto los cristianos en Crumeme; y que allí se les ha- 
bia quebrado la casa do venia. 

En jueves, adelante, fui con diez de caballo en de- 
manda de Rumane, y llegado allá, ^eran ocho rancho»; 
babia poca gente; no se halló cosa de español; no pude 
pasar adelante, por el mucho arcabuco; .hallóse en poder 
de .upa vieja unas sartas de los clavos de las cintas de 
los cristianos. 

Tuve noticia de un pueblo que se llama Badaguito, 
que está en el rio de Petlatla. 

En lunes, adelante, partí á Badaguito; fué la jornada 
cuatro leguas; no bobo aguajes. 

En martes, fué la jornada cuatro leguas y hubo 

aguajes. 

En miércoles, fuéla jornada cuatro leguas. 
Tomo XV. 22 



338 DoCDUirros ihbditos 

EojueveSy me adelanté con diez de caballo; fué la 
jornada siete legaas; llegado que fui, dijo la guia, que do 
babia casas, mas de aquellos maizales; y que aquello lla- 
maban Badaguito; habia muchas sementeras; tomóse al- 
guna gente. 

En viernes, adelante, embié el río abajo gente de ca- 
ballo; fueron cuatro leguas; no pudieron pasar, por ser 
la tierra cerrada de arcabucos; no se halló maíz ni cami- 
no que saliese fuera del rio; tomóle una lengua hurava; 
dijo como en Crumerae habían estado cristianos. 

Tomóse en poder de los indios un cuchillo y un pun- 
zón, y almarada y martillo, y lima y escofina, todo ea 
'una pieza; hallóse una sarta de clavos de cintas» 

Estuve en este rio hasta el lunes, que fueron veinte 
y dos de Diciembre. 

En martes, hice jornada,, pasado él rio, cuatro le- 
guas. 

En miércoles, vísperas de Navidad, fué la jornada 
cuatro leguas; hubo aguajes. 

En jueves, dia de Navidad, fué la jornada en el ar- 
royo que halló Sebastian de Bora, al tiempo que leembió 
Diego de Proaño; habia maizales pocos; fué la jornada 
dos leguas. 

En viernes, fué la jornada para la costa que vino Se- 
bastian de Bora; fué la jornada cuatro leguas; hubo 
aguajes. 

En sábado, fué la jornada cinco leguas; hubo aguajes. 

En domingo, fué la jornada una legua del rio de Cu- 
liacan; no hubo aguajes; fué la jornada seis leguas» 

En lunes, me adelanté para proveer en el Valle, de 
comida, el cual hallé alzado. 

En martes, llegó toda la gente ai Valle. 



BKL ARCHIVO Dt MDUS. 330 

Sepen cuantos esta carta, de poder vieren, como yo 
Nuüo de Guzmao, vecino de la ciudad de Guadalajara, 
otorgo y conozco: que doy é otorgo todo mi poder, com- 
plido, bastante, seguad que lo yo he y tengo» y de dere- 
cho mas puede y debe valer, á vos, Sebastian Rodrí- 
guez, solicitador deludías, en esta corte, de Sus Magosta- 
dos; especialmente para en todo lo tocante y concern- 
Diente al debate y diferencia que hay ó se esperd mover, 
sobre el nuevo descobrimiento que confina con la gober- 
nación de la Nueva Galicia, que yo conquisté, descobrí y 
poblé; y generalmente para en todos mis pleitos y cau- 
sas movidos y por mover, que tengo ó espero tener, con 
caalesquier personas, de cualquier estado ó condición 
que sea, ó las tales personas contra mí, en cualquier ma- 
nera, así en demandando como en defendiendo; esto 
para ante Sus Magestades y de los señores oidores del su 
muy alto Consejo y Consejo de las Indias y Chancillerías 
y otras cualesquier justicias que sean, eclesiásticas xx)mo 
seglares, para demandar, responder^ defender, negar y 
conocer, replicar, requerir, protestar jueces y jurisdício- 
nes, declinar y recusar testimonios, pedir y tomar, y dar 
y presentar testigos y escrituras, cartas é instrumentos, 
articulos y pusicíones y otra cualquier manera de prueba 
necesaria; y tachar y contradecir, loen contrarío presen- 
tado; y ganar cualesquier cartas, mandamientos y provi- 
siones, y lo que mas convenga; y embargar lo en contra- 
río ganado, y pedir y protestar costajs y d<mQS y menos- 
cabos, y verlas tasar y moderar, y recibir el pago y 
tasación dellas, y jurar en mi ánima cualesquier jurameo* 
tos necesario^; y pedir ser fechos por las otras partes; y 
concluir y pedir y oír sentencias, y consentir en las que 
se dieren por mí, y de las en contrario dadas; apelar y 



340 DOCUMENTOS INÍDITOS 

snpHcar y seguir el apelacioo, donde con derecho dé- 
bades, y hacer y hágades lodos ios autos y diligencias 
necesarias y que yo haria presente» seyendo coa facul- 
tad que podades hacer y sostituir un procurador, dos ó 
mas, y los rebocar y otros de nuevo, hacer y cuan cum* 
plido y bastante poder para ello tengo; tal le doy á vos, 
el dicho Sebastian Rodríguez, con todas sus incidencias 
y* dependencias, anexidades y conexidades; y para lo 
haber, por ñrme, obligo á ello mi persona y hienas, ha- 
bidos y por haber, y vos relieve de toda carga de satis- 
facion y fiaduria, sola en la cláusula del derecho judi'^ 
cium Mstijudicatum solviy con todas sus cláusulas 
acostumbradas; en firmeza de lo cual, otorgué esta carta 
de poder antel escribano público y testigos yuso escrip- 
tos; que fué fecha y otorgada en la noble villa de Ma- 
drid á quince dias del mes de Marzo, año del nacimiento 
de Nuestro Señor Jesucristo de'mil y quinientos y cua- 
renta años. Testigos que fueron presentes á lo que dicho 
es: Gonzalo de Ecija, vecino de la ciudad de Sevilla, y 
Beltran de Cetina y Hernando de Falces, estantes ea la 
corte. — Ñuño de Guzman. 

Yo Bernardino de Rojas, escribano público de los 
del número de la noble villa de Madrid é su tierra por 
Sus Magestades, en unión con los dichos testigos, pre- 
sente fui á lo que dicho es, é de otorgamiento del dicho 
señor Ñuño de Guzman y en mi registro, firmó su nom- 
bre; el cuaUyo conozco é lo fice escrebir é signé de mi 
signo, á tat.-;-Hay un signo. — En testimonio de verdad. 
— Bernaldino de Rojas, escribano. — Entre dos rúbricas. 

En Madrid á diez y seis de Marzo de mil quinientos 
cuarenta años, le presentó en el Consejo de las Indias de 
$u Magostad, Sebastian Rodríguez, en nombre de Ñuño 



DKL ÁRCUVO DK llfBUS. 341 

de GozmaD, para «e moslrar parte por él. — Hay ana rú- 
brica. 

May poderosos señores. — Jínño de Guzmao, respon* 
diendo á las peticiones presentadas en nombre del Mar- 
qués del Valle é del Adelantado Alvarado y el Adelanta- 
do Soto, sobre lo nuevamente descobíerto adelante, de 'a 
gobernación de la Nueva Galicia, éá los pedimentos que 
sobrello hacen, é habido aquí el tenor dellas, por repeti- 
do, digo: que no se puede ni debe hacer lo que piden ni 
proveer sobrello, cosa alguna; antes se debe ya de decla- 
rar, que lo así nuevamente descobíerto por fray Marcos 
de Niza, fraile de la orden de San Francisco, es de la go- 
bernación de la nueva Galicia que yo conquisté, é poblé, 
é descobri á mis propias costas é gastos, é con trabajo 
de mi persona é de mis deudos é amigos; é que á mí me 
pertenesce la conquista dello, é no á los dichos Marqués 
é Adelantados, por las causas é razones siguientes: 

Lo primero; porque los iichos Marqués ni Ade- 
lantados, ni aquellos que en su nombre lo piden, son 
partes para lo que piden, ni para ello tienen acción ni 
derecho alguno, ni la relación es cierta ni verdadera; é 
yo la niego. 

Lo otro; porque lo qne así dicen que descobrió el 
dicho Fray Marcos, no es ni entra en la gobernación ni 
demarcaciones de las partes contrarias, ni en lo que con 
ellos Vuestra Magestad tiene asentado, ni capitulado; 
antes está fuera dello é les está dello, ecitado, salvado 
érescervado. 

Lo otro; porque aquello entra en la gobernación é 
conquista de la Nueva Galicia y en el descobrimiento é 
merced écapitutocion dellaque yo tengo; é por estar junto 
é pegado ¿ ello; é porque yo tenia descubierto, é mis 



SI2 Docunirros inéditos 

capitanes á mí .costa hasta muy cerca dello; é había lle- 
gado mas cerca que ninguno de las partes contrarias, 
qoe nunca lo vieron ni conquistaron, ni tubieron noti- 
cia dello. 

Lo otro; porque el nuevo descobrí miento que el di- 
cho Fray Máicos hizo yendo siempre con un compañe- 
ro, fué por la gobernación que el dicho Nuno de Guz- 
man, conquisté y poblé, y con mis indios é bastimentos 
que les mandé dar de mi hacienda; é que si la dicha go- 
bernación no estubiera descobierta, por mí poblada, do 
se pudiera descobrír lo adelante, ni saberse ni tener 
dello noticia. 

Lo otro; porque yo tenia descobierto por mis capita- 
nes, mas adelante de la villa de San Miguel, mas de 
ciento cincuenta legulas tomando posesión dello en nom- 
bre de Su IMagestad é mió, como consta por las posesio- 
nes que dello tengo presentadas. 

Lo otro; porque lo que dicen que se ha descobierto 
adelante de lo que yo tenia descobierto é tomado pose- 
sión, está junto al nuevo descobrimiento que nuevamen- 
te se dice se ha fecho. 

Lo otro; porque muchas veces yo embiado otros 
capitanes en seguimiento del dicho descobrimiento á 
mucha costa mia; los cuales é'yo, muchos anos antes, 
hemos tenido relación de indios que habían ido aquellas 
ciudades, de que al presente se dicen tener relación; y 
por falta de muchas cosas necesarias que tubieron, no 
pasaron á ellas por las molestias é daños que yo, el di- 
cho Ñuño de üuzman, rescebia é había rescebido en la 
Nueva España. 

Lo otro; porque lo descobierto adelante y lo que se 
espera descobrír, no se puede proveer ni socorrer sino 



/ 



BU. ABCBIVO DB INDIAS. 343 

por la dicha mi gobernación de la Nueva Galicia; la cual 
coaviene y es muy nescesario conservarse é favores- 
cerse y ayudarse^ para que permanezca y no se despue- 
ble por malos tratamientos. ^ 

Lo áltimo es mas «vidente; por donde pertenesce á 
la dicha gobernación de Galicia é al dicho descobrimien- 
to fecho por mí, de lo que al presente se dice estar dés- 
cobierta ó se puede descobrir, es porque á mí, el dicho 
Nudo de Guzman, me fué fecha merced por Su Mages- 
tad, y de propio mottt de la gobernación de la provin- 
cia de Panuco y Vitoriagarayana, con todo lo descobier- 
to por el Adelantado Francisco dé Garay é sus capitanes, 
que comienza treinta leguas.de la Florida, y debe estar 
en mas de cuarenta grados; é teniéndola yo de mar á 
mar, por cuyo derecho pertenesce toda la Nueva Galicia 
y lo mas descobierto por el dicho Fray Marcos, é de lo 
que tiene relación á mí, el dicho Ñuño de Guzman;#y 
porque actual é personalmente lo descobrí por mi 
persona y capitanes; y en persecución de la dicha 
tierra, siempre é embiado armadas de gente por tierra 
á mucha costa mía/ continuando el dicho descobrí- 
miento. 

Lo otro; porque lo quel- dicho Marqués del Valle 
dice perteneácerle este presente descobrimienlo por vir- 
tud de cierta capitulación que con él tiene fecha Su Ma- 
gestad; é por haber etiviado el d¡cl>o Marqués, armadas 
con Diego Hurtado é con Becerra; é después el haber 
ido en persona é tomado posesión en cierta punta de 
tierra questá en el parage de la villa que se decia del 
Espíritu Santo, qué estaba fundada en la provincia de 
Chiametla, entre la ciudad de Compostela é villa de San 
Miguel, cuarenta leguas de través, digo: que por la dicha 



344 D0CU1UNT0SIIIÍD1T0S 

capitulación niní^una cosa le perteaesce del dicho desco- 
brimiento, por lo sigaieote: 

Lo primero; porque Su Magestad le mandó por la 
dicha capitulación, con que vaya á descobrir al Puniente 
en el parage de la Nueva España quel dicho Marqjués 
conquistó é pobló, é no NorteSur, ni en el parage é limi- 
tes de Pánñlo de Narvaez ni mió; y contra la dicha ca- 
pitulación el dicíio Marqués embió al dicho Diego Hurta- 
do en dos bt^rganlines que yo había fecho á mi costa, 
cuando estaba por vuestro presidente en la Nueva Espa* 
ña para descobrirla de perlas en la provincia de Cecatu- 
ba; los cuales estando yo, el dicho Nudo de Guzman, en 
la conquista de la Nueva Galicia, vuestros oidores me 
* los tomaron y vendieron á un Villafuerte, y el dicho 

• 

Villafuerte los vondió al dicho Marqués; é que no heran 
para hacerse descobrimienlos, ni nombrarse armadas, 
DÍ4|)ara ir costa á costa, cuando mas en esta mar; ni pro- 
veídos de las cosas nescesarias que por la capitulación 
era obligado á llevar; y en ellos enibió al dicho Hurtado, 
costa á costa y Norte Sur, por la gobernación déla Nue- 
va Galicia, contra lo capitulado con Su Magostad; é des- 
de el puerto do Zaquitanezo, ques en la provincia de 
Colina, questá quince leguas de la villa de la Ptiriticacion 
de la Nueva Galicia, donde se embarcaron, daba de ra- 
. cion á cincuenta españoles que llevaba en los dichos ber- 
gantines á seis onzas de bizcochos é otras tantas de toci- 
no; y por esto se verá si iba á descobrir ó podrá hacello 
con este aparejo y proveimiento que llevaba; é desde allí 
saltaron en tierra en el paraje de la villa de la Purificación, 
é hicieron malos tratamientos á los indios, y tomándolos 
por fuerza su.s bastimentos y lo que tenían, y hiriéndolos 
é alborotando la tierra é naturales della, se partieron de 



DKL AI^GHIVO DK INDUS. ' 345 

allí é vÍDÍeroD al puerto d3 Matoocbel, eo el parage de la 
ciudad de Compostela, y tuvieron 'consulta si quemarían. 
UD bergantín, que yo, el dicho Ñuño de Guzman, tenia 
barado en tierra é que había fecho para tomar la pose- 
sión do unos eslates questáo quince leguas de la tierra, 
como la tenia tomada por Pedro de Guzm'an mucho an- 
tes que por allí pasase el dicho Diego Hurtado; como 
consta por la posesión que dellas se tomó en nombre de 
Su Magestad é mía; é del me llevaron un rezón y se fue* 
ron á los dichos eslates por mostrar que hacían algo ó 
que descobrian tierra; y estando tomada la dicha pose- 
sión, como dicho tiene, la tornó á usurpar el dicho Die - 
go Hurtado. 

Y desde allí se fueron costa á costa é Norte Sur, y 
SQrgieron en el parage de la villa del Espíritu Santo de 
la provincia de Ghiametla, donde los españolea que iban 
en los dichos bergantines, dijeron al dicho Diego Hur- 
tado, que por capitán dellos iba, que no querían pa- 
sar adelante porque no llevaban que comer, ni bastinden- 
tos, ni granos; y. que no querían ir á morir; é así se 
quedaron treinta é ocho españoles con un bergantín, de 
los cuales los veinte se vinieron por tierra de la dicha 
Nueva Galicia, haciendo de capitanes, é haciendo malos 
tratamientos á ios indios naturales della, de los cuales 
mataron dos; á cuya causa, llegados á la ciudad de Com> 
postela, un alcalde de la dicha ciudad, procedió conlra 
ellos por justicia; y aunque con ti3da benignidad é buen 
tratamiento, no dejó el audiencia de embiar un pes- 
quisidor á la dicha Galicia á petición del Marqués, que 
-fué causa de despoblar la dicha villa del Espíritu Santo 
é de otros daños; é los otros diez é ocho españoles, con 
Francisco Cortés; su capitán, se vinieron en el bergan- 



346 DOCCIÍKNTOS IXSDITOS 

tin; é llegando en el parage de la villa de la Purificación, 
dieron al través con él, donde se hizo mil pedazos; é sa- 
lió por la tierra adentro, y haciendo semejantes malos 
tratamientos como primero habia fecho en un logar de 
indios, questaba á la costa donde los dieron de comer, 
los mataron á todos escoplo tres, que se escaparon por 
sus pies. El dicho Diego Hurtado fué adelantado con 
doce españoles é un negro é un indio esclavo en el otro 
bergantin; y entrando en un rio de los que Diego de 
Guzman descobrió é tomó posesión por Su Magestad é 
por mí, los mataron á todos los indios, porque hacian al- 
gunos desaguisados á los naturales; porque se puede 
decir con verdad, mas destruir que descobrir ni poblar; 
el cual nunca tomó posesión de cosa ninguna, ni pudo; 
ni del, ni de los demás se supo, sino que tos habían 
muerto. Después desto, embió á un Orlun Giménez, por 
maestre de un galeón, ó por capitán del, á un Becerra, 
el cual dicho Ortun Giménez, yendo ansimismo Norte 
Sur é por la costa de la Nueva Galicia contra lo capilu- 
lado con Su Mdgestad, mató al dicho Becerra, y prosi- 
guiendo su camino el dicho Ortun Giménez, fué á dar 
en aquella punta de la isla que dicen se puso por nom- 
bre Santa Cruz; é faltando en tierra con sus compañe- 
ros, dos marineros le (¡omai^ el batel é se vinieron á 
la co.>ta de la Nueva Galicia, ^^ el paraqe de la villa de 
la Purificación; é de allí se vmo por tierra á la ciudad 
de Compostela, el uno de ellos, porque al otro mataron 
los indios: é Criblóbal de Oñate, teniente de mi, el dicho 
Nuoode Guzman le prendió é supo del lo que pasaba; y 
al dicho Ortun Giménez, con todos los demás que saltaron 
en tierra, los mataron los indios, salvo uno, que se esca- 
pó y se cchóá nado; é vino al galeón, y les dio nueva de 



DKL ARCHIVO DB lüBIÁft. 347 

lo qne pasaba; y cuatro ó cinco marmeros questaban en 
en el galeón, cortaron los cables é se vino ansimismo á 
dar al través como dieron con el galeón, á dar alparage 
de la dicha isla del Espíritu Santo, donde yo los embié 
á prender; y aquellos echaron fama que habla mucho 
oro y perlas, por donde el Marqués, inconsideradamen- 
te, se movió á armar dos ó tres galeones é bergantines 
para ir en ellos á la dicha tierra, donde había llegado el 
dicho galeón con que! dicho Ortun Giménez se habia al- 
zado; é no teniendo aun el aparejo nescesario para la na- 
vegación, ni bastimento que bastase, sé vino el dicho 
Marqués por la gobernación de Galicia haciendo malos tra- 
tamientos á los indios, y echándolos al moote, donde yo, 
el dicho Ñuño de Guzman, le tube en mí casa cuatro 
dias, proveyendo á lodo su exércilo de todo lo que ba- 
bian menester; y dende allí le di indios é maíz para que 
le llevasen hasta la villa del Espíritu Santo, poique no lo 
tenian, ni con que poder ir; y llegado atU, embió un ber- 
gantín al puerto de Matacahel, de la jurisdicion de la 
ciudad de Composlcla, parar que se le cargasen de maíz 
para poder pasar á la tierra, donde como se lo dieron, 
fué que no tenían con que pasar, si no fuera remediado é 
socorrido por mi, de donde en dos ó tres caminos pasó 
su gente; é llegando á la dicha tierra no halló cosa de 
donde se pudiese mantener, ni proveer, ni bastimentos 
ningunos, ni aun apenas agua, ni gente que se pudiese 
decir gente, sino unos salvages desnudos sin casa ni cho- 
za, ni sementera; siqo que se mantenían de pescado é de 
alguna caza, donde por falta de comida se le murieron 
mas de sesenta españoles, y otros que los indios mata- 
taron con todos ios caballos que llebaron; y estuvo 
el dicho Marqués con. todos los que quedaron, á pun- 



348 

lo de se perder é morir de hambre, ú no fuera 80> 
eorrído por mi, el dicho Nodo de Ginman, desde la 
ciudad de Composlela é villa de Sao Migud, donde 
proveí para que fuese socorrido de lodo lo qae te- 
nia; como fué visla, por el Marqués, su perdición, se 
salió de la tierra y todo lo demás, y no b pobló, sino 
desamparóla é dejóla como cosa desierta; de manera 
que aunque por la capitulación que con So Nagestad t¡^ 
ne hecha, le perteoesciera, que no le pertenesce ni le 
atañe, ni toca, por la haber desamparado é no poblado, 
perdió ei derecho é acción que pudiera tener si le perte^ 
nesciera por la dicha capitulación; cuanto mas que le 
perteoesciera, como dicho tengo que no pertenesce m 
derecho á ello ninguno tiene, esta que de lo que agora 
dicen gue se ha descobíerto por el dicho Fray Marcos, 
de trecientas leguas, é donde yo tengo por tierra deseo- 
bierla é tomado posesiones la costa adelante, é por 
las faldas de la sierra Norte Sur, mas de decientas 
leguas. 

Lo otro, porque el dicho descobrimiento ni otro nin- 
guno no pertenesce al dicho Marqués, ansí por lo dicho 
como porque no armó dentro del tiempo que era obliga- 
do á armar por la capitulación que con Su Magestad te- 
nia hecha, ni cuando embió ni fué, no llevó armada, ni 
navios suGcientes» ni bastimentos, conforme á la capitu- 
lación que tenia asentada con Su Magestad; ni hizo las 
diligencias questaba obligado á hacer é guardar; é si di- 
gere que embió otras armadas é navios, fué al Pera con 
Grijalvá y después con un su camarero, con mercado- 
rías y basümentos para vender é aprovecharse é no para 
descobrir. 

Cuanto á lo que por parte del Adelantado D. Pedro 



* DIL ABCBITO OB INDUS. 349 

de Al varado se pide por súplica, no le cabe ni le perte* 
nesce por ninguna via, por lo siguiente: 

Lo uno, porque no es visto dalle Su Magestad deseo- 
brimiento en perjuicio de las gobernaciones que tiene da- 
das á otros gobefnadores que las descobrieron á su cos- 
ta i5 poblaron; puesdeüono hace mincion en la capitu- 
lación que con el dicho Adelantado se lomó; pues en la 
capitulación que con el Marqués del Valle hizo Su Ma- 
gestad, eceló la gobernación de Panfilo de Narvaez é la 
mía, questá á la costa del mar del Sur, y en el camino 
deste descobrimiento que al presente se ha fecho. 

Lo otro, porque cae muy fuera de los límites de Gua- 
temala, y comienza desde casi la provincia de León, 
quel dicho Adelantado conquistó. Pasa toda la costa de 
Guatemala é Soconuzco, Zacatela y Teguántepeque y 
Guaxaca y Colima, é toda la Galicia; ques mas de tre- 
cientas leguas, é otras trecientas adelante; de manera que 
DO puede dejar de caer muy fuera de sus límites é muy 
atrás, de no declarar por su capitulación Su Magestad 
querer perjudicar á las gobernaciones dadas y declara- 
lía por delta. 

Y en cuanto á lo del Adelantado Soto, digo: que va 
muy fuera de los límites é parage que se le tiene dadp 
por gobernación, sacado lo que pertenesce al descobri- 
miento de Fraucisco de Garay é sus capitanes, de que ¿ 
mí, el dicho Ñuño de Guzman, Vuestra Magestad hizo 
gracia, el cual pido se mande ver é poner en este proceso. 

Por ende pido é suplico á Vuestra Alteza, no man- 
den hacer cosa de lasque piden las partes contrarias, é 
se lo denieguen é declaren que no les pertenesce la di- 
cha conquista, é que no entre ni se comprehende en lo 
que tienen con Vuestra Magestad asentado ni capitulado. 



350 DOCUMEIITOS imíditos 

ni en sus demarcaciones; y que me perlenesce á mí é á 
ia dicha gobernación de la Nueva Galicia, que yo con- 
quisté é pobló á mi costa, con quien confina é juota; é 
para ello imploro vuestro Real oficio, é pido complimien- 
to de justicia é las costas» 

En la villa de Madrid á veinte días del mes de Mar- 
zo de mili é quinientos cuarenta, la presentó Ñuño de 
Guarnan. 

Vista por los señores del Consejo, en Madrid á cinco 
dias del mes de Abrü del dicho año, mandaron dar tras- 
lado á tod'dis las otras partes, y que respondan y aleguen 
lo que vieren que les conviniere, cómo les e¿>tá mandado, 
— ^Hay una rúbrica. 

Citación. 

E después de lo susodicho, en la dicha villa de Ma- 
drid, á doce dias del dicho mes é año susodicho, yo, 
Juan Fernandez de Paredes, escribano de Sus Magesta- 
des, y oficial del secretario Sámano, nolifi(]uó esta peti- 
ción y todas las otras peticiones y escrituras hasta hoy 
en esta causa presentadas, á Juan de Barrulia, en nombre 
del Adelantado D. Hernando de Soto, Gobernador de la 
provincia Florida é isla de Cuba, y le cité en Torma para 
todos los autos de este pleito, en perdona. — Hay una rú- 
brica. 

Llevóle la parte del Adelantado Soto, en Madrid á 
trece de Abril de mili é quinientos é cuarenta anos. Yo 
Juan Fernandez de Paredeá, escribano de ^Sus Magesta- 
des, é oficial del secretario Sámano, doy fée, que Juan 
de Barrutia ó Iñigo López de Mondragon, estantes en es- 
ta corle, son procuradores sostilutos del capitán Hernán- 



DEL ARCHIVO DK UfDUS. %1 

do de Soto, para en sus pleitos, causas y uegociós, por 
virtud de dos soslítuciones que Doña Isabel de Bobadilla 
otorgó por virtud de dos poderes qu3 paresce haberle 
dado el dicho capitán Hernando de Soto, según mas taru- 
go se con tiene eu bs dichos dos poderes édos sostitucio- 
nes signadas de escribanos que están presentadas en uq 
prpceso de pleito que pende ante los señores del Consejo 
Real de las Indias de Sus Mageslades, entre el dicho ca- 
pitán Soto é la muger ó hijos de Hernando Calderón, ¿ 
lo cual roe reCero; lo cual daré mas largo, signado» 
siendo necesario. En fée de locuai, di esta si:;nada de mi 
signo ó firmada de mi nombre, ques fecha en la villa de 
Madrid á cinco dias del c^es de Abril de mili é quinien- 
tos é cuarenta años. — Va escrito entre renglones; ó diz, 
contiene: Vala. — Juan Fernandex de Paredes. — Entre 
dos rúbricas. 

Muy p' derosos Señores. — ^Juan deBarrutia, en nom- 
bre del Adelantado D. Hernando de Solo, respondiendo 
á unas peticiones presentadas por parte del Marqués del 
Valle é de Ñuño de Guzman, é del Adelantado D. Pe- 
dro de Al varado, é á todo lo dicho é alegado é presenta- 
do, digo: Vuestra Alteza debe mandar hacer lo que pe- 
dido tengo en el dicho nombre, é mandar á todos los su- 
sodichos, no se entremetan en la conquista é paciGca«- 
cion de la dicha tierna nuevamente descobierta é hallada; 
é puesto que se hayan entremetido ellos ó alguno otro, 
la dejen libre é desembarazada al dicho Adelantado, 
mi parte,* sin embargo de todo lo dicho é alegado por 
ellos; porque notoriamente la dicha* tierra cae é se inclu- 
ye en los límites de la conquista de que Vuestra Magos- 
tad hizo merced al dicho mi parte, é conforme á lo asen- 
tado é capitulado con él, ningano se puede entremeter 



352 DOCUMENTOS TüBDITOS 

en la dicha coaquisla; é conforoie ata dicha capitalacioD, 
él puede escoger docientas leguas de tierra ep la parte 
de la dicha conquista, dentro de la cnal está dicha tierra; 
é esto es claro é notorio, é paresce ansí por la dicha 
capitulación; é á esto no obsta lo que de parte del Mar- 
qués del Valle está dicho é alegado, por quel tlicho 
Marqnés no cumplió en tiempo, como debia, la capitula- 
cion con Vuestra . Magestad hecha, ni hizo las diligen- 
cias ne^cesarias; é ansí, puesto questo cae y está en los 
límites, de su conquista, era é quedó excluso de cuaU 
quier derecho; lo otro, porque la dicha tierra, notoria- 
mente, no cae en los límites é términos de la conquista 
á él concedida; lo otro, porque espresamente en la capi- 
tulación é asiento tomada con él, se exceptuó é sacó lo 
que estubíese é estaba concordado á Panfilo de Narvaez 
é al licenciado Ayllon; en cuya conquista é gobernación 
subcedió é le fué concedida al dicho mi parte; é ansi, 
creyendo como esto cree, se incluye en la dicha gober- 
nación é no tiene ni puede tener, ni pretender derecho 
algunb, el dicho Marqués; lo otro, porque tampoco hace 
al caso la posesión que dice haber tomado, por q^esta 
posesión no fué en esta tierra deque se trata; é puesto que 
fuera la posesión tomada en parte , estando ocupada por 
los indios é moradores della, no se estiende ni puede esten- 
der de derecho, á mas de aquello que fué tomada; lo otro^ 
porque puesto caso que poseyendo la dicha conquista é 
gobernación, demiparte, é ansíagena, no puede entreme- 
terse en la entrar é ocupar é cualquier posesión, é deten- 
tación seria é fué injusta; é contra vuestras Reales provi- 
siones; lo otro, porque las provisiones é capitulación que 
Vuestra Alteza dio é tomó con mi parte, fueron notifica- 
das al dicho Marqués é al Visorey de iá Nueva España, é 



DEL AMSVO m UONAS, 35ft 

conforme á ellas fueron requerido» que no se eotreme- 
tieseo en cosa alguna de lo tocante á la dicha cunquisla; 
é ansi cualquier cosa que en contrario ñciesen, no solo 
la& debe aproveobar, pero aun fué delito el caso, é de* 
ben de ser castigados; lootro^ porque ea lo que toca al 
dicho Nuno de Guzman» é aldi6ho Adelantado D. Pedro 
de Al varado» es cosa dará é ootoria, é ik) cae en aasgOr* 
bernaciones é conquistas é deoiarcac«(Hies, ni tienen ni 
pueden pretender dorecbo alguno, é las eaorilurasé tes* • 
timoDÍo8X]ue ansí por el dioho Marqués é Ñuño de G^z- 
man están preBentadas, no facen ^al caso» é puesto que 
ficíesen» no son verdaderas ni aatéaiieas; ppr las cuales 
razones é de las cpie se alega , preteslo; pido é suplico- á 
Vuestra Alteza, provea é haga en.tQd/), segund qa^ pe- 
dido tengo; é oesoesario seyendo» me ofrezca ea el di* 
cho nombre ¿ prueba de lo que fuese aescesario; é no ' 
mas ni allende. Por lo cual, el Aeal'o&oio de Vuestra Ma- 

■ 

gestad imploró. — Juan de Barrutia. — Hay una rúbrica. 
En. la villa de^ Madrid á dWa^ é iniiay.éx dt^i^ de^it^es de 
Abril de mili é quinientos cuarenta años, la presentó en 
el Consejo dd las Indias de Su Magei»(ad, luán de Bar- 
rutia, en nombre del AdeVamtado O. Sennapcjo de Soto. -. 
—Loe séíores del Consejo mandaron dar traslado deliaá 

las otras partes. ' > . 

■ . . , ■ • • 

NotifiMeim al Fiscal ¿ 

En M dicha villa de* Madrid» á VeÍÉtetjy uq^^^as del 
mes de AbrU del dioho año^ ootifiqíié^eita pttioion á to? 
das las otras |»el¡oiones en esta causa. prea^otadasi al li- 
cenciado* ViHalobos» fiscal dé Su Alagestad; ó icomo los^ 
stores del Consejó le mandaban dar' traslado dellas y 

Tomo XV. 23 



364 BocuHBirros náuTos 

de las escritfiras de qoe en ella se hace mincioD. — ^Hay 
una rúbrica « 

S. C. C. M. — ^JuaD de Barroúa, en oombre del Ade- 
lantado D. Hernando de Soto» dice: que en el pleito del 
nuevo descobrímiento, es menester que se ponga la ca* 
pitulacion que Vuestra Magestad asentó con el dicho 
Adelantado, porque por él constará la dicha tierra ser y 
estar en lo capitulado con él: por ende á Vuestra Mages- 
tad pido é suplico, mande se ponga la dicha capitulación 
en el dicho proceso, para lo cuaj, etc, — Hay una rúbrica* 

£n la villa de Madrid, á veinte é tres días del mes de 
Abril de mili é quinientos é cuarenta años^ la presentó en 
el Consejo de las. Indias de Su Magestady Jaan de Barru* 
tia, en nombre del Adelantado D. Hernando de Soto. 

Los señores del Consejo mandaron que se saque de 
los libros un traslado de la capitulación y se ponga en el 
proceso. — Hay una rúbrica. 

La capUíUaoUm que se tomó can S(^o. . 

El Rey.— Por cuanto vos el capitán Herniado de 
Soto me hicistes relación que vos nos habéis servido en 
la conquista, pacificación y población de las provincias 
de Nicaragua y el Perú, y de otras partes de las nues^ 
tras Indias; é que agora con deseo de nos mas servir y 
por lo continuar y acrecentar nuestro patrimonio y co- 
rona Real, queriades volver ¿ las dichas nuestras Indias 
á conquistar y poblar las provinciiis de Rio de las PaU 
mas hasta la Florida, cuya gobernación estaba encooien* 
dada á Panfilo de Narvaez y bis provincias y tierra Nue- 
va, cuya gobernación y descobrimiento edlaJba oncoaiea- 
dado al Licenciado Lúeas VazqueiKda AyUon, y que para 



' . 



DIL AtCHIVO DI INDIAS. 356 

eHo llevareis destos nuestros reinos y de las dichas naes- 
tras Indias, quinientos hombres con las armas^ caballos, 
petrechos y munición necesaria, é que saldréis destos di- 
chos nuestros reinos á hacer la dicha conquista y- po- 
blación dentro de un año primero y siguiente que se 
cuente desde el dia de la data desta capitulación, y que 
cuando saliéredes de la isla de Cuba para ir á hacer 
la dicha conquista, llevareis los bastimentos necesarios 
para toda la dicha gente, por diec y ocho meses, antes 
mas que menos, todo ello á vuestra costa y misión, sin 
que nos ni los Reys que después de nos vinieren, seamos 
obligados á vos pagar ni satisfacer los gastos que en ello 
hiciéredes, mas de lo que en esta dicha capitulación vos 
será otorgado. Y me suplicastes vos hiciese merced de 
la conquista de las dichas tierras y provincias, y vos en- 
comendase, juntamente con ellas, la gobernación de la 
dicha isla de Cuba, porque desde allí podriades mejor 
regir y proveer todo lo prencipal é importante á la dicha 
conquista y población; sobre lo cual, todo yo mandé 
tomar con vos el asiento y capitulación siguiente: 

Primeramente, vos doy licencia é facultad, á vos, el 
dicho capitán Hernando de Soto, para que por nos y en 
nuestro nombre y de la corona Real de Castilla, podáis 
conquistar y pacificar y poblar las dichas tierras que hay 
desde la dicha provincia del rio de las Palmas hasta la 
Florida, cuya gobernación estaba encomendada al dicho 
Panfilo de Narval, y adelante las provincias de la di- 
cha tierra Nueva, cuya gobernación, ansimismo, se en- 
comendó al dicho licenciado Ayllon; y entendiendo ser 
ansi cumplidero al servicio de Dios Nuestro Señor, é 
por honrar vuestra persona, prometemos 'de vos dar 
título de nuestro Gobernador y Capitán general doseien- 



356. DOCCMSNTOS odaMTos 

tas leguas de costa, cuales vos señala redes en lo que aosí 
descabriéredes, contaato, que deotro de cuatro aoos» 

m 

que se cuenten desde que llegáredes en cualquier parte 
de las dichas tierras é provincias, de suso declaradis» 
en ade¡ante escojáis y declaréis» desde donde queréis 
que comiencen las dichas decientas leguas, para que 
desde donde ansi vos señaláredes, se cuenten las di* 
chas docientas leguas por luengo de costa, por to* 
dos los dias de vuestra vida, con salario de mil é 
quinientos ducados cada un año é quinientos ducados 
de ayuda de costa, que son por todo, dos mil da* 
cados, de los cuales habéis de gozar desde el dia que 
vos biciéredes á la vela en el puerto de Sanlúcar, para 
seguir vuestro viaje, y vos han de ser pagados de las 
rentas y provechos á nos pertenecientes en las dichas 
tierras y provincias que ansí os ofrecéis á conquistar y 
poblar, y no habiendo en ellas en el dicho tiempo, reo* 
tas ni provechos, nos no seamos obligados á vos man- 
dar pagar cosa alguna dello. 

ítem: vos haré merced de titulo de nuestro Adelan- 
tado de las dichas docientas leguas que ansí habéis de 
escoger y declarar para vuestra gobernación en las di** 
chas tierras y provincias que ansí descubriéredes y po- 
bláredes; éansimismo, vos haremos merced del oficio de 
alguacil mayor de las dichas tierras perpétuam'ente. 

ítem: vos damos licencia para comparecer, y acuer- 
do de los nuestros oficiales .de la dicha prQvincia, podáis 
hacer en ella hasta tres fortalezas de piedra en las partes 
y lugares que mas convengan, paresciendo 6 vos y á los 
dichos maestros oficiales ser necesarijas pasa guarda y 
pacificación de la dicha tierra; y vos. haremos ooerced de 
la tenencia dolías, para vos y un heredero y sabcesor 






DIL ARCBIVO ü]( unoAB. 357 

vaesiro, cual vos nombráredes, cod salario de den nrill 
maravedís en cada un ano, con cada una de las dichas 
fortalezas; del Caal dicho salario, habéis de gozar, des^ 
de que cada una dellas estobieren fechas y acabadas é 
cerradas á vista de los dichos nuestros oficiales, las cua- 
les- habéis de hacer á vuestras costa, sin que nos ni los 
Reyes que después de nos vinieren, seamos obligados' á 
vos pagar lo que en las dichas fortalezas gastáredes. 

Otrosí: por cuanto nos habéis suplicado vos hiciése- 
mos merced de alguna parte de tierra y vasallos en la 
dicha provincia, que ansí habéis de conquistar y poblar; 
y nos, acatando lo que nos habéis servido y los gastos 
que de presente se vos ofrecen en la dicha conquista 
y pacificación, lo habernos tenido por bien; por ende 
por la presente^ vos prometemos de vos hacer merced, 
y por la presente, vos la hacemos, de doce leguas de 
tierra en cuadro en las dichas decientas leguas que ansf 
señaláredes, para tener en gobernación en las dichas 
tierras é provincias de suso declaradas; las cuales man- 
damos á los nuestros oficiales de la dicha provincia, que 
vos señalen después que hayáis señalado las dichas do* 
cientas leguas que no sea puerto de mar, ni la cabecera 
pnncipal con la juridicion y título que vos mandaremos 
señalar al tiempo que se vos diere la provisión detlo. 

Otrosí: porque como dicho es, nos suplicastes que 
porque mejor se pudiese regir y proveer todo lo princi- 
pal é importante á la dicha conquista y población de las 
dichas tierras é provincias, vos mandase encomendar 
juntamente con ellas la gobernación de h dicha isla de 
Caba; por la dicha causa, tenemos por bien y es nuestra 
merced, que por el tiempo que vuestra voluntad fuere, 
tengáis la gobernación de la dicha isla de Cuba, y dello 



858 DOcmoDiTOft nteiroft 

vos mandaremos dar naestra provísíoo» en la caal seréis 
obligado á tener, an alcalde mayor que sea letrado, para 
el cual vos mandaremos dar de salario en la dicha isla, 
docienlos pesos (}o oro cada año, y á vos qninieotos du- 
cados de ayuda de costa con la dicha gobernación de U 
dicha isla de Cuba en cada un ano, todo el tiempo que 
lo tuviéredes en gobernación; los cuales vos sean dados 
y pagados de las rentas y provechos que nos toviéremos 
en la dicha provincia que ansí habéis de conquistar y pa- 
cificar y tener en gobernación; y no las habiendo en la 
dicha provincia, nos no seamos obligados á vos lo pagar 
ni á otra cosa alguna delk), mas de los dichos docienios 
pesos del dicho alcalde mayor. 

Otrosí: vos daremos licencia y facultad para que de 
estos nuestros reynos é señoríos é del reyno de Portugal 
6 islas de Cabo Verdeó Guinea, podáis pasar y paséis vos 
ó quien vuestro poder hobíere, á la dicha isla de Cuba 
cincuenta esclavos negros en que haya á lo menos el ter- 
cio dellos hembras. Ubres en la dicha isla délos derechos 
de almoxarifazgo que dellos nos pueden pertenecer, y 
pagándolos dos ducados de la licencia de cada uno dellos 
á Diego de la Haya, cambio que por nuestro mando tie- 
ne cargo de Ips cobrar. 

Ansimismo os prometemos que llegado vos á la dicha 
tierra de nuestra gobernación que ansí habéis de con- 
quistar y poblar, daremos licencia y facultad á quiea 
vuestro poder hobiere, para qqe os pueda llevar á la di- 
cha tierra destos dichos nuestros reynos ó de Portugal 6 
islas de Cabo Verde, otros cincuenta esclavos negros, la 
tercera parte dellos hembras, libres de (odps derechos. 

Otrosí: concedemos á los, que fueren á poblar la di- 
cha tierra, que en los seis años primeros siguientes que 



DIL AtGHIVO M UOMAS. 369 

86 coentea desde el día de la data desta en adeJaate, 
que del oro que se cogiere en las oioas, nos paguen el 
diezmo; y cumplidos los dichos seis años, nos paguen, el 
I noveno y ansí decendiendo en cada un año basta llegar 
al quinto; pero del oro y otras cosas que su hobieren de 
rescates y cabalgadas ó en otra cualquier manera, des- 
de Inego nos han de pagar el quinto de todo ello. 

Otrosí: franqueamos ¿ los vecinos de la dicha tierra 
por los dichos seis anos, y mas cuanto fuere nuestra vo- 
lanlad, de almojarifazgo, de todo lo que llevaren para 
proveimiento y provisión de sus casas, contanto que no 
sea para lo vender, y de lo que vendieren ellos y otra 
cualquier personas mercaderes y tratantes, ansimismo 
les franqueamos por dos años tan solamente. ... 

ítem: prometemos que por término de dies años y 
mas adelante hasta que otra cosa mandemos en contra- 
río, no impornemos á los vecinos de i^s dichas tierras al- 
cabala ni otro tributo alguno. 

ítem: concedemos á los dichos, vecinos que les sean 
dados por vos . los solares y tierra convenientes á sos 
personas, conforme á lo que se ha fecho y face en la 
isla Española; y ansimtsmo vos damos licencia para que 
en nuestro nombre durante el tiempo de vuestra gober- 
Bacion, hagáis la encomienda de los mdios de la dicha 
tierra, guardando oa ella las íostruciones y provisiones 
qne vos serán dadas. 

Otrosí: facemos merced y limosna á lespítal que se 
hiciere en la dicha tierra para ayuda al remedio de los 
pobres que á ella fueren,, decient mili maravedís, libra- 
dos en las penas de Cámara de la dicha tierra. 

Ansimismo, de vuestro pedimtBnto y consentimiento 
y de los pobladores de la dicha tierra, decimos que ba- 



960 DOCUlflDfTOS I1fÍDlT06 

remos merced, como por la presente la hacemos, á iespi- 
tal deltas, de los derechos de la escobilla y relaves qae 
bebiere ea las fundiciones que en ella se hicieren ; y dello 
mandaremos dar nuestra provisión eu forma. 

Ansímísmo, que mandaremos y por la presente man- 
damos y defendemos, que destos nuestros reynos, no va- 
yan ni pasen á la dicha tierra ninguna persona de las 
prohividas que no pueden pasar á aquellos parages, só 
las penas contenidas en las leyes é ordenanzas é cartas 
nuestras, que cerca desto por nos y por los Reys católi- 
cos están dadas, ni letrados ni procuradores para usar 
sus oficios. 

Lo cual todo que dicho es y cada cosa y parte dello 
vos concédeteos^ con tanto que vos el dicho capitán Her- 
nando de Soto, seáis tenido é obligado á salir destos 
nuestros reynos en persona, á hacer la dicha conquista 
dentro de un año primero siguiente que se cuente desde 
el dia de la data desta dicha capitulación. 

Otrosí: con condición que cuando saliéredes destos 
dichos nuestros reynos é llegáredesá la dicha tierra, ha- 
yáis de llevar y tener con vos los oficiales de nuestra ha- 
cienda, que por nos fueren nombrados; y ansimismo las 
personas religiosas ó eclesiástias que por nos serán se- 
ñaladas, para instrucion de los naturales de aquella pro* 
vincia á nuestra santa feé cathótica; á los cuales religio- 
sos habéis de. dar y pagar el flete y matalotage y los 
otros mantenimientos necesarios conforme á sus perso- 
nas, todo á vuestra costa, sin por ello les lleVar cosa al- 
guna duranle toda la dicha navegación; lo cual mucho 
vos encargamos que ansí hagáis ¿ cumpláis, como cosa 
del servicio de Dios y nuestro; porque de lo contrario, 
nos terniamos por deservido. 



DBL ABOHIVO 91 INMAfi.* 361 

Otrosí: como quiera que segund derecho y leys de 
nuestros royaos, coando nuestras gentes y capitanes de 
nuestras armadas toman preso atgnnd principe ó señor 
de las tierras donde por nuestro mandado hacen guerra 
de rescate, del tal señor ó cacique que pertenece á nos, 
eon tildas las otras cosas muebles que fuesen halladas é 
que perteneciesen á el mismo; pero considerando los 
grandes trabajos y peligros que nuestros s6bd;tos pasan 
en ia conquista de las Indias, en alguna enmietida de- 
líos, é por les hacer merced, declaramos y mandamos, 
que si en la' dicha vuestra conquista y gobernación se 
cautivare ó prendiere algund cacique ó señor principal, 
que todos los tesoros, oro y plata y piedras y perlas que 
se hobieren del, por via de rescate ó en otra cualquier 
manera, se nos dé la sesta parte dello, é lo demás se re- 
parta éntrelos conquistadores, sacando primeramente 
nuestro quinto; y en caso quel dicho cacique ó señor prin- 
cipal, mauíren en batalla, ó después por via de justicia ó 
en otra Cualquier manera, que en tal caso, de los teso** 
ros é bienes susodichos que del se hobieren, justamen- 
te, hayamos la mitad; la cual, anie todas cosas, co« 
bren nuestros oficiales, sacando primeramente nuestro 
quinto. 

Otrosí: porque podria ser en los dichos nuestros ofi- 
ciales de la dicha provincia, toviesen alguna duda en el 
cobrar de nuestros derechos^ especialmente del oro y 
plata y piedras y perlas; aosi lo que se hallare en las se- 
palluras y otras partes donde estobiere escondido, como 
de k) que se hubiere de rescate ó cabalgada ó en otra 
manera, nuestra merced y voluntad es que por el tiem«- 
po que fuéremos servidos, se guarde la orden siguiente. 

Primeramonte, mandamos que todo el oto 'y plata, 



362 ' MemniiTOs ucáorroft* 

piedras y perlas qae se hobierea en batallas 6 entrada 
de pueblo, ó por rescates con los indios» se nos haya de 
pagar y pagaeel qninto de lodo ello. 

ítem: que de todo el oro y plata, piedras y perlas j 
otras cosas que se hallaren é hobieren, ansf en los en- 
terramieolos, sepulturas ó templos de indios, como ea 
los otros lugares dó solían ofrecer sacríBcios á sus ído- 
los, ó en otros lugares religiosos ascendidos ó enterra- 
dos en casa ó heredad ó tierra, ó en otra cualquier par- 
te pública, ó concejil, ó particular, de cualquier estado 
6 dignidad que sea, de todo ello, é de todo lo demás qae 
desta calidad se bebiere y hallare, agora se halle por 
acaso 6 buscándolo de propósito, se nos pague la mitad 
sin descuento de cosa alguna, quedando la otra mitad 

m 

para la persona que ansí lo hallare é descobriere; con 
tanto, que si segunda persona é personas eneobriere el 
oro y plata, piedras y perlas que hallaren é hobierea, 
ansi en los dichos enterramientos sepulturas ó templos 
de indios, como en los otros lugares donde solian ofre- 
cer sacrificios ó otros lugares religiosos, ascendidos ó 
enterrados de suso declarados, y no lo manifestare para 
que se les dé, de Ib que conforme á este capitulo les 
pueda pertenecer dello, ayan perdido todo el oro y plata, 
y piedras y perlas, y mas la mitad de los otros sus bie- 
nes para nuestra Cámara é fisco. 

E porque nos, siendo informados de los males y des- 
hórdenes que en descobrimientos y poblaciones nuevas 
se han fecho y facen, é para que nos, con buena con- 
ciencia podamos dar licencia para los hacer y para reme- 
4\0j de lo cual, con acuerdo de los del noesti'o Consejo 
¿ consulta nuestra está ordenada y despachada ana pro- 
TÍsion general de capítulos, sobre lo cual habéis de guar- 



DB. AUmVO DB IRMAS. 363 

dar eD la dicba población y cooquieta, la coal aquí man- 
damos á incorporar; su tenor dé la cnal es este qce se 
sigue. 

Esta provisión acordada que se suele poner en las 
capitulaciones. 

Por ende, por la presente, haciendo vos el dicho ca- 
pitán Hernando de Soto lo susodicho ¿ vuestra costa é 
segund é de la manera que de suso se contiene, é guar- 
dando é cumpliendo lo contenido en la dicha provisión 
que de soso va encorporada y todas las ' otras instrucio- 
nes quo adelante le mandaremos dar y hacer para la di- 
cha tierra é para el buen tratamiento é conversión á 
nuestra santa feé cathólica, de los naturales della, digo 
é prometo que vostserá guardada esta capitulación é todo 
lo en ella contenido, en todo y por lodo, segund que de 
suso se contiene; é no lo haciendo ni cumpliendo ansí, 
nos 00 seamos obligados á vos guardar, ni cumplir lo 
susodicho, ni cosa alguna dello; antes vos mandaremos 
castigar y proceder contra vos como contra persona que 
no guarda ó cumple, é traspasa los mandamientos de su 
Rey é Señor natural; é dello mandamos dar la presente, 
firmada de mi nombre y refrendada de mi infrascripto se- 
cretario. Fecha en la villa de Valladolid á veinte días del 
mee de Abril de mil) é quinientos y treinta é siete anos¿ 
— ^Yo el Rey. — Va entre renglones, — do dice, cada un 
ano é quinientos ducados de ayuda de costa, que com- 
ponen todos dos mil ducados, — do dice — estaba*— é do 
dtce^-- vuestra, — valga é va testado,— hIo decía por parte 
de — é do decía tenemoa---é do decía D — é do decía — 
casamiento — é do decia-^0 — no valga. — Está cooceria- 
do con el libro. — Hay otra rábrica. 

S. G. G. H. — ^Juan de Barrutia, en nombre del Ade* 



364 IKKülIBlfTOB mipiTOB 

lantado D. Hernando de Sotó, digo: qae Ynestra Magos- 
tad bien sabe la capiialaeion é asiento qae se tomó con 
el dicho Adelantado en el descobrioiienlo é pacificación 
de la Florida, é cómo ha gastado cnanto tiene en ella 6 
agora está en la dicha tierra con seiscientos hombres de 
á pié, é docientos é cincuenta de á caballo, é con mocha 
monición é petrecbos para la dicba conqaista é pacifica- 
cion, é va en segoimiento é demanda desta tierra noeva- 
mente descobterta, porqoe cae é se incloye en la dieha 
su conquista é capitolacion, é deiia tovo noiicia de los 
mismos naturales; é para dar relación á Yvestra Mages* 
tad, como iba en su segnimiento para la eonquista, em- 
bió á Vuestra Magostad un criado suyo con ciertos testi- 
monios é cartas, el cual, veniendo con el dicho despache 
al puerto de Lagos, la caravela dio al través é se perdió 
écon harta ventura escaparon solo tres hombres, uno 
de los cuales fué este criado del dicho Adelantado; é 
todos los otros pcrescieron é no se escapó papel ni otra 
cosa de cuanto traian; é porque me temo que estando 
como está el dicho Adelantado, en la dicha nueva tierra 
con la dicha gente é municiones, el Visorey de la Nueva 
España embiará capitanes é gente á la dicha tierra, é se 
toparán los unos con los otros, é habrá escándalos é 
muertos como hubo en el Perú, no embargante qiiel di- 
cho Adelando tiene provisión de Vuestra Magostad, eu 
que manda al dicho Visorey é Marqués del Valle, que no 
se entremeta en cosa . alguna de la tierra, con él capíta- 
lada; la cual les está notificada, como consta por los re- 
quírímientos que les fueron hechos, de los coales é de la 
dicha provisión hago presentación, porque pido é aapU- 
co á Vuestra Magostad mande lesea guardada la dicha 
capitulación é provisión; é por obiar los dichos escátida- 



DiL Asomvo i»B iiauAft. S66 

losé muertes quepuedea sobceder, mande dar su cedo* 
la para el dicho Visorey que sobresea en la embiada de 
los diehos capitanes basta que sea determinado por Vues- 
tra Magostad á quién perteoesce la dicha conquista, 6 se 
yea en lo que para el dicho Adelantado, pues está den* 
tro en la dicha tierraconla dicha gente, para lo cual, eto. 
— Juau de Barrutia. — Hay una rúbrica. 

En la Villa de Madrid á veinte é tees dias del mes de 
Abril de mili é quinientos ó cuarenta años, la presentó 
6Q el CoBsejo de las Indias de Su Magestad, Juan de Bar- 
rntia, en nombre del Adelantado Soto, juntamente con 
los tesitimonios é requirimientos en ella contenidos. 

Los señores del Consejo mandaron que se pongan en 
el proceso y se dé traslado á las otras partes. 

En veinte y cuatro del dicho mes lo notifiqué al di" 
cbo licenciado Villalobos, fiscal de Su Magestad. — 
Hay una rúbrica. 

Los requirimientos que se hicieron por virtud de la 
cédnla de Su Magestad al Visorey de la Nueva [España é 
al Marqués del Valle para que no se entremetiesen en la 
conquista capitulada, é asentado con el Adelantado Don 
Hernando de Soto. 

En la muy aoble 6 m^uy leal ciudad de Sevilla, jiie«« 
ves catorce dias d«4 mes de Hebrero, año del nascimiea- 
to de Nuestro Salvador Jesiieristo de mili é quinieotos é 
treiata é ocho a9os, ante los magníficos señores el teso-« 
rero Francisco Telto, y d contador Diego de Zarate, y< 
eü fator Francisco Duarte» jueces oficiales desús Cesáreas* 
6 Cathólioas Magestadesi de Ja Casa de la Contratación de 
1m Indias del mar Océano que residen en esta dicha ciu« 
dad de Sevilla; y eñ presencia de mí, Juan Gutiérrez Cal« 
derooy escribano de Sus Magestades. é su notario p&bhco 



966 Mciafiifios miuaoá 

en la su corte y en todos los sos réjaos é señoríos, y 
escribano qae soy en el oficio é abdiencia de los didios 
senpres jaeces, é de la dicha casa» en civil é criminal, 
por Sus Magestades, paresció el señor Adelantado D. Her« 
nando de Soto, é presentó una cédula Real de la Empe-. 
ratriz é Reina nuestra seSo/'a, escrita en papel é firma- 
da de. su Real nombre, é refrendada de Juan Vazqnez, 
su secretario, segund que por ella parescia, su tenor de 
la cual es esta que se sigue; 

La Reyna. — ^D. Antonio de Mendosa, nuestro Virey é 
Gobernador de la Nueva España é presidente de la núes- 
tra Audiencia é Cbancilleria Real que en ella reside, é 
Marqués del Valle, écoaiesquier nuestros gobernadores 
é justicias, capitanes de las nuestras Indias é islas é Tier* 
ra Firme del mar Océano, é á cada uno é cualquier de 
vos, á quien esta mi cédula fuere mostrada, ó su tras- 
lado, signado de escribano público, sabed que nos man- 
damos tomar cierto asiento é capitulación con el Adelan* 
tado D. Hernando de Soto, sobre la conquista é población 
de la provincia Florida, en la cual hay un capitulo del 
tenor siguiente: 

Primeramente, vos doy licencia é facultad, á vos el 
dicho capitan Hernando de Soto, para que por nos y en 
nuestro nombre y de la Corona Real de Castilla, podáis 
conquistar é pacificar é poblar las dichas tierras que hay 
desde la dicha provincia del río de las Palmas basta la 
Florida; cuya gobernación estaba encomendada al dicho 
Panfilo de Narvaex, é adelanto las provincion de la dicha 
tierra nueva, cuya gobernación ensimismo se encomen- 
dó al dicho licenciado Ayllon, é agora luán de Perea, en 
nombre del dicho Adelantado» me ha hecho relación que 
á au noticia era venido, que algunos de vosotros sin li- 



DIL AROBIVO DI 1M0U$. 367 

eeocia noestra» queriades entrar qd los limites de la di- 
cha goberoacioo que ansí por el dicho capitulo le tene- 
mos señalada, de que nos seriamos deservidos; é me 
suplicó vos maudase, que do vos entremelíéredes á ea* 
trar eo ello, ó como la mi merced fuese; é yo túvelo por 
bien; porque vos mando que agora ni de aqui adelante» 
DO vayáis ni embieis á la dicha provincia Florida, ni á 
los limites é tierra que ansí por el dicho capítulo suso 
encorporado tesemos dada licencia al dicho Adelantado 
D. Hernando de Soto, que pueda conquistar é pacificar 
gente alguna so las penas en que caen é incurreí las per- 
sonas que entran en parte donde no tienen juridícion; ó 
mas, 80 pena de la nuestra merced é de cincuenta mil cas- 
iellanos de oro, para la nuestra Cámara é fisco, á cada 
ODO de vos que lo contrario hiciere; é si hobierdes ido ó 
embiado á la dicha provincia, segund dicho, es, os salgáis 
é salgan della luego, que con esta mi cédula fueren re- 
queridos, eos volváis á entrar en vuestras gobernaciones 
é conquistas, conforme ¿ vuestras capitulaciones, no ece- 
diendo dethis, so pena de muerte é de perdimiento de 
todos vuestros bienes; é de ser habidos por aleves é trai- 
dores é caer en mal caso. 

Fecha ea la villa de Valladolid á treinta días del mes 
de Diciembre de mili é quí meatos é treinta ¿ siete años.— » 
Yo la Reyna. — Por oíandado de Su Magestad. — Juao 
Vázquez. 

Y en las espaldas de la. dicha cédula Real, estaban 
cuatro firmas sin nombres y escrito y asentado lo si- 
guíente: 

Asentóse esta cédula Real de Sus Magestades en los 
libros déla Casa de la Coatí atacion de las. Indias, desta 
muy- noble ó muy leal ciudad de SevilU, á catorce dias 



968 

del mes de Hebrero de mili é qBÍoieoloe étraofta éocho 
a5o6. — Fraocúce Tello. — ^Di^o de Zárale. — Francisco 
Doarte. 

Ao8í preaettlida la dicha cétiola Real» aegnnd dicho 
es, laego el dicho Adelantado D. Heroaodo de Soto, 
dijo: que por cuanto él ha de llerar ó embtar la dicha 
cédula Real á laa dichas Indias, é se teme ó réstela 
qne se podría perder ó caer en agna ó en fuego, 
ó acaezca della otro caso fortuito por donde el de* 
fecho que por ella pretende tener peresceria, que pe* 
día é pidíé é los dic faos señores jueces manden sacar 
della un treslado 6 mas sí quisieren é menester bo> 
hieren, é se los manden dar firmados de sus nombres, é 
firmados é signados de mí, el dicho -escribano, en mane- 
ra que hagan fée para que los pueda presentar do í sa 
derecho convenga, ó interpongan en ellos y en cada uno 
dellos su autoridad é decreto judicial; é sobre todo pido 
complimiento de justicia. 

E luego los dichos señores jaeces obedecieron la di- 
cha cédula Real con el acatamiento é reberene'a debida, 
é- mandaron á mí, el dicho.escribano, sacardellaao Ires- 
lado ó dos ó mas, é cuantos quisieren é menester hobie- 
ren, al dicho Adetantado, éselos^dé firmados desús 
nombres, é firmados é signados^ de mí, el dicho escriba- 
no, en manera que hagan fée, para que tos .puedan pre- 
sentar do á su derecho convenga; los cuales dichos tres- 
lados- de la manera sasodieba, va%an é fagan fée, como 
la ' dicha céd«la origina^ á Jos cuáles dichos treslados 
6 á cada uno dellos, de la manera susodicha, dije- 
ron que interponían -é lot^pusieron sa aatoridad ó de- 
creto judicial, en cnanto podían é de derecho de- 
bían; ó yo el dicho escribano, dé ende este segaiid que 



BVL AlldBltO M imokK 869 

I ' * 

ante mi paaó, qti&feé fecho efi él mismo día mes- é aSo 
susodicho. Testigo» q«e foeron presénted á todo Yo saso- 
diefao y &k> ver cof^regir'é. concertar c^bn la dicha cédala 
orejginal.-'^-GaspÁr de Mbría é Diego Martíoéc. — Frati- 
cisco afelio. -*-Hay ofta rúbfica.-**'Dteg6-. de Z6rale.-i- 
Hay una- rúhricR,-**Fraoc¡sco-Ih)árte;~Hay uña rú- 
brica. 

Tb Juan Ooli^rres OlderoD, escriMno de Sus Cesá- 
reas é Cathólicaa MageMades, é sti notftrio ^blico* en la 
suoórtey en todoa los sos rey nos é seíoiios, escribano 
qse soy en el oficio é audiencia de los- dichos señores 
ftieces,' qflciales déla dicha Cada de la Contratación, lo 
fice eaorebir é fice «qiii mió signo, á lal.— Hay un signo. 
-*-«Eo (esiímonto de verdad. — ^Itian GutierreK, escribano 
de Sos 'Majestades. 

En la- ciudad de México, «ueve dias del mes de 
Agosto de mili ó quinientos 'é treinta é ocho anos, es- 
tando el muy ilostre Sr. D. Antonio de Mendoza, Vi- 
sorey y g(>bernador por Su Magostad en esta Nueva Es- 
pana, en acderdo, parésCió Al^ro Sanjurjo; é presentó 
ante Su Señoría este tresiddo de una Céddtá de Su Ma- 
gestad, é pidió la mandase ver y cumplir scgund que 
ea ella se cboteoia; é vista por Su Señarla la dicha céda- 
la, Sq Señoría la obedeció con el acatamiento debido; y 
6ft ciianto alcumpKmiento detla, dijo: questaba presto de 
la cumplir en lodo y por iodo, seguod f como por eHa 
So Magestad lo manda; é de fo susodicho t^andé á mí, 
Francisco de Lucena^ escribano de Su Magestad y su se- 
cretario», le dép0r(le8Ümomo;-Tesitigos,ios señores oido- 
res licencvados.^^^eynos é Loaysa é Tejada. 

E y o^ ol dicho Francisco doLuceiM, presente ftií á 

lodO'l0fq«edieha>68. — Vpof ende, fice 'aquí este mío 
Tomo XY. 24 



370 iKHWiMKFriM imtoiTiW 

sigQO, á i,al,^o testimooi^ de v6rd|^id.-r--H9y «n sigoo. 

. — Francisco de LuceDa.-r«*Hayuoia rubrica.: 

En la gran ciudad de Teaiixtila^Dt,^ Ménica» des^a Nue- 
va España, eo el dicho dia é mes é ano- susodicho, ,ea 

4}re«encia de mí, Joan de Torquei^ada, . escribano de Su 
J4<ige$tad é de los leatigos yuaoe^ptoa, fué nollñcada 
la cédula é provisión Real de la Emperatriz é Aeina nues- 
tra sefíora, saao cootenida, aLoqtuy- ihia(re Srl D. Aq- 

,.tonio de Afendqza» Visorey eo eala dicha N4keTa España, , 

, §Q su persona, ia cual le. notificó Francisco de Luceoa, su 
setretcicio,. el cuat dicho señor Visoréy» dijorque la <>be- 
decia como á cédula é provisionide la* EaiperUtriz é Rei- 
na su señora, é que está presto de La cumplir, ooníb en 
.ella se contiene, ^ de todo con^ pasó allevde de la noti- 
jñcacion sobredicha, el dicho Alvaro de.SaaJürjo, pidió 
á mi, el diclK) escriban,o, se to diese'asl p0r- testimonio; é 
.yo de SI) pedimento lodi firmado de mi otaobre, quedes 
(feclu) el día é loes ó ano, susodiohoi sieiKlo présenles por 

. testigos tos señores, licenciados Ceynos éLoaysa é Tc^a- 

, d^* oidores desta^ d^cha JKeitl Audiencia.'-^Pasó ante mi. 

. -<^Juau d|e Tqrqu^n^ada, escribano de Su Magostad. — 
Enire dos rúbricas. , ^ 

.JS. despues.d^ la^qsodichOy en La dic^lia ciudad.de Mé- 
.xiqQ, dcsi^ dicha Nu^v9 Espaua^eíakidode^diaá del dicho 
.^es d^. Agosto é del dicho año, yo el di/^ osoiibase, 
pQiifiqué U diclia^cQdula é provisipu Real dala tropera- 
Iriz.é Reina niies^^a aworB| bu6Q contenidal.ai muy ihis- 
tr^.Sr. D. Uernaodp. Corjl4d» Marqué»: del Valle» en. Su 
..p^^sona, ia í;uaL le ifui^ leída éi.ooijfioadáü^ait^ adver- 
¿um como en.^ila su .eQnl^pido,era,.6l«ual:^:éMk)lfe leí- 

¿da 4 üQt^ficada, dijo: ;(|ue la obedeció ároMleoiá. con todo 
a^atafui^nlq pom^iá c^d^la ójpvovi^úoiGk^d^ la«liiii^er4irtz 



pide M-<|5|^<?, 4,¡g<|§ , fpsppnd^p^; em^ pre^pi««. P9f 
^»l>g9^ Asdr¿JÍ^^Wa,.|^,Fff»9ci?<5o.,V^límeí. Cprpijar 
do^é AlQp«ft,de V|¡lla9fle|V%,,vec»iiiP8.des^a.4Íphíy cii)d«4i 
é despi^ 4p.lo'a^pí)¿¿Q, ^i^ )a dipU?, cívwíímI tje Méíi<59, 
«o '^.e.i'íiSí,^ seji^ji^ «leMiíyiw .Wí á» Ág»sU) é.de|.d^í?hQ 

do CoFt!^,,M9fqw48|/dM Vflll^, die8t»„Nuay?(, l?^^a,, é 

., ?f .49SPW8,éíJ9v«íísp¿¡pha,.,^e.y^í^lq,Pj^<^ djqs.d^ 
«es d^.:^Q^,4e,mUUqttip^íj9^ éji^^^ 
.el,<ií,9|^9.j(|^gfi^.f^appq4ieDÍíp,,^ ,l»j>rpvi«¡fli))^ céduja 
de Su ¡^gpamJ^^jnpQratri(i, é .Be^oa. «í)}^ai.§^oí:a, 
4yO'.fí%ft I* pNmW ? oíjede^ijí^ é )í|jP^SQ .89.l)re a^.caf 

centatttY9ft}ci,(je,jpiic,lios . rey,í»Q3 „é , f^pocjoa; . y, ^ncv^Uf 

pi^ífsa.i,« ni,qini)j^r ^',4efifiq^i|¡r,4 peciaís^í-^ffi .ppbjar ti^- 
r»^ algíjn^^ dft,pí^8,(í^,)fi9.cpnleAÍd^ ,^fl„l? . 9^itíilacií^ 

^ *íftfi\ «9 lííl?<}n'o^ '>Wíl9»j R».i ^M'WH'.qs q«e,5^ joftluyM 
^a el 3816^119 (j^ el ,(iic/í9;fVdp)ain>ftdo,,f|u?e,:aHÍ'. S» .% 
gesfiídftqey^ftftift.j)^ toaíadftWf».i4i;,;i%;i9W>ftíP J^íffr 

*láíÍ^íftdi¿oft. HH%P^8ííiJ51íft|ceeÍM99.«í«lffiSrfi«fi ^.4'^9 
M^Wá8Í»lfeW'W.í^.o«»«!'«PÍ^<>.í^4a)id^cfia:p^^^^ 



8^ míiá^(M' 

fóqiíe por Su I^s'^^a^ 1^ ^^^'itíandSdó; dótl'dfó'bshibé 
en tíiúchó {]l黿fer ha ^si^So ^bcUá^'tíit^tld^^ deiÜb^. 
rbs; e pot' qÜérd¡(Á(/ Sfei^tidéé 'íftó^ 'áY pr^fató' en- fa 
(jostti,para( íih>^é¿ui^' iU víaijé é'dátiialvÁ&/Quét7ié''iÉávio^ 
é muchd cátiUda/de' Yik»\tíiéúÍM'6 'küá^é lailiHteríá é 
'^te á sueldo, ah^Fdé ruar máH^d^'iiefh; iqUef^K^e é 
réqfoieréal dichb' Adeladtáíd<í tjtie^ i^éi^a^üV «iüljlt6 ¿Iba 
limites é detiiarcacicfti qtle áf dtcbo Mai^ijaés le^ésíá dada 
por virtud de la dibhb oapnulacio^'é'Mé(áó'()^lei^Sti Ua* 
j^esfád con éltnahdó totear; éoh {^td(ésMdiÓh'i6'¿^ liace, 
(fue 'Si VieTentietabiaren;nó'tópafe'pérjtitó1Í>; é^srilguiltí 
éfscáodaló ó otrü dafio to'i^reeieré^ehNíéf iii^ tendel di- 
cho Adela utadb é4á qué á dfch9*MÍ»r(ídés étnlülrá é'^em- 
IMare, seráá su cuFpa del dibhó' Adelamádd é nóüel dft- 
thtí Marqués; éque no perjtedíc^iídó á'iá dtóttá^ sil cápt- 
tútacion é esiéillo, él éslá pfedto dé cütüpKf eif toda é por 
'(odd, lo que lé és mandado por la céduta' déla fimpéra* 
ttu'é'Refyna nue^fra Séáof a ;'é porqué pódfria'áfer qtiéno 
síábtcndp cotúo no sabe éldicHo Márquéé íos^ Itíúttes 6 
tfémarcaeioñ contenidos én et asiénM^ud con ^\ dicho 
'Ad^elantado se toUd, ísiis naVíos ó géute aderen 6 paáaséü 
por ello, nó con ánimo de'cedéi* del mátíá^Húdé Sti Má- 
'gégtad, sino por ignofráf ióM ditrboá térmfbbs "é'^Hnitte 6 
dtemárcacion, qne pide éreqdiét-e aldichií Ááéláüiddo lé 
M copiflt defllo coa prtMéstd'dbú; que tió^'dátiddi^a^ no 
¿éa vlsit) ece'der del toandandüln^iMicr dy Uiíümperátifi é 
lle^na huléstrá SéSofa, é pói^ erpétjuidb éi álgiítíó Viene 
*al dicho Marqués éDátt capitMáciMr'ó'jyéfeile^VéHiV/fl^por 
'térs'cahsaéi'y^ditshte, dijo, Itablaadd <kia á^hcktaoríeiito 
'4\iédétíe, quesdpHbabá^^^t^Ncó'idie ht df^á'pPbVblon» 
6 Áe aquétlo q(ie'{ráéde aef éo au piei^ui¿lby '^'sápfídiabft 



in8erjt»,!?q^ él, .«^)i¡i^ ii^,i|e(jpii¿9t»„ to49;,<iebajip,4e,ua síg-^ 
QO. E ansí lo pido por testimonio al diá^Q .Mcribaiio^; no 
ooiMH(^f j«w4q.Qp^ .pry^^iwj^^^fti ,Qñjq^<|.^^,,(^Ua8 

por. r<^)ui^§ta^.4 J^, o^^í^^o p.or.,eí.(í»pí)^o proc.^p deld»?, 
chQ .A<í^\apt^díí; . 8\fiP/?b ^rp^ejflje^ ,pQr |eii¡gRí, AJonspi 
Rdiz ■^.P,9^r0| í|^5, P^í^nzpj, ^^nji^^.^íp, |i^ <J,ic,b<í üju.djfd. , 
E 5ie8piief« de ^9..8)i>»c{4|q)»p,. e^ , ^ , jJioli^ pindad d^ 
M^xico^ ««» VI?)?*/? '^ .W|>0:,difií d^l 0)9^ ¿[^.i^gpstp, ó d^ 

tjgp9,j[}i8ÓB^¡ftt9^,Pfli;e^^^r^ní«,,e).4icJ?9 .Alyarq df, 

s^jur^. , ., ,..,,, _„,..., ^^.,_ ..;,.,, ., ^.^ . , , . ^ , ; 

ro.de $wy|irjo,.ei».jpo»f^w d$l <ÍJcb|C>„4delaoM«í,9,, íJijí»; 
que Myj^ejjja. ^, Tfjqf^ió .Upmsi v,^ftí!o«^l^^.4^),de^?lcho. 
99ái^¿i^f}m^ ^.d¡^() ^^r^^(^TflV^,„1^Ve ,cn^p^,la.;.dir, 

menoacabos ó eseáDdaloa ó otro perjaicioa qae al ^v^ffX 
Af|etf)o^do,.gu^¡^,pije()f^.^^,r7Qi^,;^ ^ 1^ P?<Me«e 

l^,4i^i9,q3|,po5 fé^.^ ^s^ijp^f^^D^ Ijíiaríl^ ^IJ^íflr. 



374 i>hm¿ñ(íá'imít(^'' 

■ " 'te'Iuego éVdiclio'^énoe Ma'/qiíéá;'^M/)(í^ 
réqaérídri é''proiesraáo'póPet'dlí?ft^^ álvam;a<i'Sárijarjo, 
dijo: 'que respoiitiélo que S'lp süsodích'ó''t¡énfe V^spofidí- 
do; 8Íéhdd'f)ftesénté'8'pót' teálígósTrahcíiób de -NilVári-ele 



é Gbozáló López é Pí-ábcisco SátícheiV vebínos pesiantes 
en la dichd cítidad: "' ' ' ' '"''-^ '^ ' '' 'i '' '^'''' - 
f^-'É después de Ib Súsóálbhb/éntá &ráiWt\\íéMk Mó^ 
xico, en sieíedias del raes de Setiembre del áíÓliotóo,' 
áe pedimeílío'del dicho' Alvaro' tfé Síanjúfjo éri éldícho 
nofcnbré, fué' notificada la diéha cédula é pt^óvístóri lleal 
dé Su Magéstád, á Francisco Vázquez' dé tjáfbnacTb, ve- 
(Hno desta dicíía ciudad, éb su presoná, comd'li goberúa- 
dor que él dicho Sanju?jo dijo que era' dé fá provincia 
áé lá Nüevá Gaiióiá déáta dicHa NüeVa Éspañb^el cual 
siéndole notificada é leicía, 3íxo: qii^ la bWédfedla ¿ obe- 
deció con debiío acatamiento, cómo'ác'éÜíilafepr^vlgíOQ 
de su Reina' é Señora; é qüé-eó 'cfaánfó' áí clSmóilnSiénto 



della, que la dicha cédula é provisión de Su Magostad no 
habla con él ni le toca ni dtánó c)^sá alguna d^ fo'én ello 
contenido; 'por cuanto ho' es ÍS'ó'behládoF iií'kábé''<liie Su 
Síagéstad Sé haya* querido servir d'¿réntaí'*CBfé6^ que 
si en algún líempo Sú IWagéstód* sé cjüisiel-e servir^ del én 




ño sabé'cuál eá'li'^bbérnáteibtf rfe'Mpn, ffa^ jfíaWaez, 
ú'í éhiieríd^ ni sabfe ñÁáa'délÍo;éqa^s(o Üabá ^dr'ko'féfi- 

'^•' fe iuegd tíf aichó''AVa^'d¿''SaDfarJo';'*.etf'éí''atóh6 

C8?otíado; qóepOT Mhtó éV^Momé&iqú'é'^'^Vj por 
Gobernador de la dicha provincia de la KiíéVá GáÜbla, é 



DXL Atienvo Ds iNWAs. 375 

qoe por Id dicha gbberoa^ion á'él loca y «tañe la drcha 
cédula, é qm le pide é requiérela cumpla é guárate cotoo 
eaelta secootieae; dónde no, que lo conlrarío, haden* 
do proieala qoe todas las costas é danos é escándalos é 
otros perjaicios, que ¡por lo no gaardanr se paeden é po- 
dráo seguir» de lo ¿obrar de'sú pereboa ó bienes, é de 
quien con derecho deba, é que será á sn culpa é cargo, 
¿DO á la del diobo só parrle; é pidiólo por testimonio. 

£ luego el dicho Francisco Vazqueis, díxo: que res* 
poDdia é responde lo que respondido tiene:* siendo pre- 
seales á lo quo dicho es, por testigos, Andriés Dorante 
é Herbando Bermejo é Rodrigo de Velasco» estántea en 
la didfaaf ctudad. . 

E después de lo susodicho, el dicho diá é mes é año 
susodicho, el dicho Alvaro de San Jurjo, en presencia 
de mi, é) dicho escribano é testigos yuso escripios, pidió 
é requirió al dicho ilustre Sr. D. Antonio de Mendoza, 
Yísorey desta dicha Nueva España, que: por cuanto al 
derecho é justicia 'de su parte conviene, le mande mos- 
trar la provisión de Su Magestad, por donde se ha* de 
proveer gobernadoír pera la dicha gobernación de la di** 
cba Nueva Galicia; é luego ei dicho sefior Visorey, díxo: 
qoe era contento ése la enseñó é mostró, la cual díxo 
que estaba en^ Manco, que aun no estaba proveída. 

B luego el dicho Alvaro de Saojurjo, en el dicho 
nombre, pidió ó requirió at dicho señor Visoréy, que á 
cualquier persona que hubiese de ir por gobernador á 
la dicha gobertiacion, le mai^dase que cumpliese la dicha- 
códula é provisión de So Mageslad como en ella s^e con- 
tiene;' pues á él como á persona que'estaba en lugar de 
So Magostad, conVeaia mandarlo, é'qüe nfQ diese Iqgar 
á que' nenguna pei*soDa loése ni embiase á la gobefroa- 



376.. DOGVüKifTOs iiüwnos 

cioi^ d^l diclaio siü parte, d^od^ n<H lo cDotrafio^ bdoieiidd, 
q^e,pro(esld)»|i' y protestó ooQira lodo» los eae^odalosé 
danos que por do k) epnp^plir, se* piHÜesep aeg^ir al diioho 
su parteé ásu geo(e;B compañía;* oque Ip pedia é pidió 
por testiú)OivÍQ para guarda de su derecho; áieodo pre* 
saotes por tesligoa, Xua-n .Gano é D. Xriatab^ ealanies é 
vecinos ein la diolia ciudad. > . 

E despups de. lo susodicho» .en ta dicha ciudad de 
México, en :Qcbo dias, del mes de Setiembre de mili é 
quiníeolos é Xr^inta é ochojaños, pareació el dicho. Alva- 
ro de*Sai)jurjo, m el dicho nombre, ó pidió . á mí, el di- 
cho esc riijaoo; le diese por fée é tesUmpnio^í signado eo 
manera que haga fée tO'Jo lo susodicho, c^ooio aato mí 
babia pa^ftdo, para guvarda del derecho de' su parle; é 
yo, de su pedimento, di el pi?esente tcsijtnonio firmado é 
signado con .mi sigiio, seguiid<que ante «mi toida pasó 
en la forma é manoru suBodicha. .Testigos que fueron 
presentes á io que dioba es, Juaa MarUaez.de Soria é 
Diego de Zamora, leaiigos.r^E yo el dicho Juan de Tor- 
quemada^ esQribano de Si. MageMad ó au^ nOlArio públi- 
co en la su corteé en iodos los sus reynos é seápries, la 
escrebi segund ante mi p^só, é 6oe aquí mJD signo, á 
lal, — Hay un Bigoo.-r-Bn testimonio de verdad. — luaa 
de Torquemada, escri baño de Su M.agostad* — Entré dos 
r6bri<^as. - • • 

En la villa, de Madrid, á veíjaleó tre^ diasdel mes de 
Abril, lo .presentó Juan de Barruiia, en «nombre del Ade- 
laptado D. He ri»ando de S<)io«*-rHay .tii:n^ rH&hrica. 
. Muy po derosos SeftOi;^»ri^El- liceqoiado Villalobos, 
vuestro físca^l, respondiendo A estas peticiones presenta- 
deis, por parte de Di. fiern^ndo. Cortóa^ Mai'qués del Valle, 
ó pqr parto de Nuno de (^ustMiü, é por^partiodel Adclan- 



< 



tadoD. PadrodeAlyar^Q^GobQr.Qa<JU)rde.la provincia de 
Guatemala, ó por p8rle.del Ade lapt^o $oiOy. Gobernador 
delafiorida, €fa q¡ii0 lui^f etp cad^ uno por si pidt; la. 
nueva cooquwtSi de l^s cijid^dea-que jQuevau^ente se bai^. 
de^cobierlopor mano de D. Aploqio de Mendoza,^ vues». 
tro Viftorey de la Nueva .Espinas que en vuesiro* nombre, 
lo embió á descobiur y qq^ en efeto cada, uno d^ lo^ suki 
sodicho9. intenta á depir.quela perteue^ce Ja dicha .go* 
beruacion, diciendo ;6er de su cónquisía ^.capitulación, 
segaBd<|ueen ^us p^cáf^fieñ á que .roe refiero, mas larga 
secontienp, digo: .<}i^ Yuiestra 4(lteza no d^be maudar 
hacer cosa alguna de io por los sobredichos pedido ni 
poi* alguno dejlos, por io siguiente: ¡ 

Loono, porque njngunq- de los sobredichos es parte 
ni les compete derecho ni abcLon Alguna á lo que iuton^- 
tac, ai las que ^ dicen capitajaeione^ se eslieoden ni ja* 
hiaii€niiqueliode,quei^ra.3«.tra^i{ ni dello se pensó 
nilt-atóal iieasipa que se celebraron las dichas capitula- 

Lo o^o, porqiie por lo^mesmo qit^ las. partes contra^ 
náa alagan unos contra otros» semanifif^^ia notoriamente 
DinguDO dellos teoQr eli disrecho^- á. lo que intenta; é loa 
ooos^ñrmanq^^ no entr^/aqu^Ma en la capitulación de 
loa otros, é los otros alegan que no eiMfa ea la capituiat 
cíon délos otros; éeosi por sus mi&im^s alegaciones. oons^< 
ta.todod ellos estar escli^dos :é ágenos de io qu^ intentan; 
é aaaí pido é. aupltoo é \ ue^tra Alteza lo n>ande de^ 
clarar. i 

to otro, por quef^te^desoobri miento sefíjEO por roap-. 
dadp de vaesti^o Yisorey en noQpi>re é á cos(a de Vuestra 
Alteza já no .^on ninguna dcUosí, oí conforma, á los que 
dictan sus capitulaciones, é .si otr/O partiov^la^r Jho.biera ba*> 



\ I 



378 DoccmimM iitiuTod 

che el dicho descobnmiento é no eú nombre de Yoéstra 
Alteza como se hizo, tóbíerbn cblór las ¡parted contrarías 
cuando se comprendiera en su t^piluiacion, decir que 
otro ninguno |)artfcular podía descobrit' ni conquistar en 
ellas por debaxo desla generalidad que ninguno pueda 
descobrir ni conquistan; DO se entiende Vuestra Alteza 
haberse ligado las manos para tío poder 'descob^ir édbn* 
quistar, porque en el éermon general, la persona que 
habla se entiende esceptá, é;no Be comprehende debaxo 
de la prohibición genércil, cnanto mas que por ninguna 
vía se comprehende debato de alguna de las dichas ca- 
pitulaciones. 

Lo otroy porque es ca so 'negado t|ue lo que dicho es, 
cesará, que iió cesa pretendiendo cómo pretenden to- 
todas las partes contrarias que les pertenesce por sus 
capitulaciones, por evitar discordias ent^ellos, y es- 
cándalos que comundmente suelen acaescer en cosas 
semejantes, especitíloiérile en las Indias é partes tan 
remotas, dó no tan fácilmente Vuestra Alteza puede ser 
informado de lo^ue paisa para remediar los inconve- 
nientes é daños que suelen acaescér; es cosa conveníen-. 
te á aun nescesaria que Vuestra Alteza no consienta que 
ninguno de los sobredicho^ vayan ni embien al dicho 
descobrímíenlo, porque seria aKerar é destruir la tierra, 
de <:fue Dios sería muy deservido, é Vuestra AUeza asi^ 
mismo; y pues en nombre de Vuestra Alteza se ha 4es* 
cobierlo, y ninguno há merecido partes como pretenden 
llevar por los descobrimientos, é todo enteramente per- 
tetiesceá Vudstk-a Afteza; pídoé^orpNoo á Vuestra Alte- 
za mande á las dichas pérrtes éoatrarias que no vayan ni 
embien á la dicha conquista, é mande proveer que se 
conlif&ue él dicho destiobrhniento éconquista en nombre 



I 

de Víieslra Alteta»' como pót su Visorey ise ha obmenza- 
do;'éi)ídoja8t¡cía é coalas, é vuestro Real lóficío imploro- 
negando lodo lo pérjudib?al.-^Haj^ una rúbrica. 

En Madrid á veinte é citipo de Mayo de mi qüioieft-" 
tos cuarenta, la presentó en ei Consejo de las Indias dé 
Sa Mágestad el licenciado Vilfalobos, fiscal; 

Los señores del Consejo mandaron dar the^hdo á las 
oTras parles é qne respondan dentro de tercero diá . 

Este dicho dia lo notificfné á fSigo ^Lopéz de Mon* 
dragoii en nombré' del Marqués del Valle. í— Hay una rú- 
brica. 

En Madrid á veinte é seis dias dé dicho mos, lo noti- 
fi(]ué á Sebaátiaii Rodríguez, procurador del dicho Nnno 
dé Guzman, y á Francisco de Avila, en nombre del dicho 
Adehntado D. Pedro dé Alvarado, y á Juan de Barrutia, 
en nonibre del dicho Adelantado D. Hernando de Sdtd, 
que todo¡3 tres estaban presentes. 

Llévase este proceso ál letrado' de la parte del Mar- 
qués del Valle, en Madrid á veinte é seis dias del mes de 
Mayo de mué quinientos é cuarenta ' anos,— ^Ha y una' 
rubrica. ' '■ ' 

Presentada en veinte é Cuatro de Mayo' de mil é qui- 
nientos cuai*entaat¡os:'' 

S. C. C. M.— Juafl'de Barriitíá, en noratre del Ade-^ 
lanlado Sotó, dice: que por' otras peticiones tiene pedido 
é sbplícado á Vuestra Mageslad, mande álvuestro Viso- 
rey dé \á Nu^e va' España, ijue sobresea en la entrada de 
la gente a) nuevo descobrimientó, hasta tanfo que por 
Vuestra Mágestad' sea visto el proceso de pleito que so- 
brero sé trata, é ntincá se ha prbveído cosa alguna; su- 
plica á Vuestra Mágestad, que pór'óbiarlós escándalos 
é' muertes' qué podrían subcedéi", mahdedár'sa Cédula 



38^ j>QCiiiiKirrqa ifQUiirqs. 

P9:^a el dicbp Visprey, que SQJ;)re4^ c^o 1^ oi9bia43i49 la 
(}icha. g^ate» basta tanto qup par Y^^s^rf) M^f^eataid s^ 
determinado el dichQ pleitfO; para; Iq cpal el iR^al : .(j^jG^ciQ 
de VMe6ir9 Mag^eatad implore^— r^uaif. 49 Bsirnil¿a!>-^ay 
una rúbrica. , , . . - ; 

Presentada en veinte é seM de. Jldayo de mili i qoi- 
meptp^é cuarenta anos;. . . ^ 

S. C. C. M. — J uan de Barruíia»^0Qail>rQ)4^1 Ade- 
lantado Soto, pidoó.auplicoá YueatrjiIVIdges^c) m^o^an- 
d^idar.trfí^l^do de 4^alqujyar,9p$a'qi||; pqrp^rAe.d^l Viaai 
rey é Marqués del Valle se pidiese, tocante al nuevo d^- 
cQbriwento; é, siüda^in^ tra3Mo yues^i:^ ;Magd^t9.d' no 
ma^de proveer cosía laguna; papa Jo ci^U etp<*— Boyuna, 
roñica. . ..^ 

Enbi villa de Madrid, estafidoenella la corteé QoPí 
spjo de Sus Magestades^ á v^jnleé/Ochct.fJijB^ del mentido 
Mayo, ano del nascímientp de ni:(eslrQ|^alyador J.e^^cri^, 
lo de noül é quioientog é cuar^ajla aao^ ejx j^re^^qi^ de 
mí el escribano é teali^s, de yoeo . esQripU>s^' p.aí;e8Cf0 
prefei^U) Francisco 4e A v4a, estaalf^ en ;^8tfi. q6rle, é 
díxo: que por virtud del poder que há, é tiene de|j^or 
Adela^^^OiD. Pedro^ideAlvaradOj, i^^e^tá i^esei^d^ en 
un pleito que dicho señor Adelantado tri^ cc^n .Jua^.de 
Empinar, en su luj^ar, y 6a el- dicho npmbre, ^ostituia é 
8Q9t^luyó á Alopso de SaaJuan^KSolicitador. d/e, catisps en 
eaWi corle, é le daba el mipn^o poder quf¡\^ é.iienei ^^l, 
dicho señor Adelanl^i para.^pdaa la^ poaa^ y Pf^sp^ ^ 
ejl dic^o poder contenidas, ^^;l^.re^yal)^e^ forma, sq-. 
guod '^lera relexAdo, é, obligal^a. loa ))jeiies^ 4^ l^f^'ifil^ 
dc|9> é lo otorgab^L é otorga aatQ oaI^ el, dic|)Q ^riJ^^o, 
ijio firaió de aa QQn4)r9, siendo» pc^.^ies «por /ostugo^, 
íqaft de I^yail^o, ^ l{^dco;Cjiweii^..dp Í58gwvfll,,é ^r 



biaktian'dé Bleréna, esUmte^'en esW éórre;-^FraAbisco de 
Avife.-^Hayiiba fúbnéa. 

' Presentó ante ''mi. ^Jiíat) Péroajidez de P&rede&.-*^ 
Eólré dos fábríéád. 

FréSi^tólo el dicho dia, Atoaao de'Sao Juan, parase 
mostear páHepót^-él Ad6taft<adYi D. Pedro de AlVaradtf. 
— Bay ttha rábi^icaf; • 

May poderosoír'SeSoréa. — Joan deBarrutía en nofv- 
brede D. HéHnarrdb de Solo, vueati'o' Adelantado de la 
Florida, respondiendo á' la petición preaenladapor^l ti- 
cenólado Villalobos, vuestro fiscal, é habiéndola aqol por 
repelida, digo: qje sin etnbargo^de lo p^r él dicho y ale- 
gado, se debémamláfr hacer 6 proveer segund que ten* 
go pedido y suplicado, por lo siguiente: lo primero, por- 
que para eéte negocio, el dicho fiscal no es parte porque 
6 preteddé que 1a conquista que D. Antonio de Mendo- 
sa, Vlsorey de la Noeva EspaSa, quiere hacer dé las 
(ieri'as deque nuevamente se ha tenido noticia, sé ha 
de hacer á costa de Vuestra Alteza ó del dicho Visorey; 
y si á costa de V\iestra Afteza lo hubiese* de hacer, mas 
seria en dafio dé vuestro patrimonio Real qne no en pro- 
vecho, pues iiay quien para' en vuestro Reat seinriciü^ 
hace la conquista á so costa; y si pretende que se ha de 
hacer á costa del' dicho Visorey, asi iiiesmo el dicho mi 
parte lo quiere hiaicerá la soya, y todo» es para Vuestra 
Akeza; por manera,* que no hay causa ni rázoo para qde 
en vuestro Reat nombre sea defendida la causa del di6fao 
Visorey, ni para que e\ dicho fiscal sobre ello sea oidó; 
lo otro^ porque el dicho mi parte, es parte para lo ^qoe 
tiene pedido, coñfOfdie al asiento y capitulaeioo qo'e 
Vuestra Atteza 6on él hizo, y d huevo descobriiliiieúlo 
de tierra qtiese itiaiereeonqoistar, está incluso é dentro 



* 382 , DOCiniiiiTpft ufBAiTOi 

4e ios Ikziitefl y denaarcacioD cma.coQ^tti^ta} ppr y;9^ 
tra Alteza dada al dicho mi partió; lo QlrOj, jpprq[ue, no 
quita el derecho de] dicl^o tfú parle,. ,balier ooairadicion 
de otras personas, y que digan no cqqiprebeadersQ Qst^ 
Ue^r^en.l^ capituldpion dol dicho, roi . par^; pprqiie la 
verdad ^s» que pe ,coppr9^Q4^ oofna p^racia por )a 
verdad é averiguación que dello se hlcie/^e; k) otro, por- 
que bai>iéadoae Qproprehendido. en, U c^pitul^ion y 
asiento del diobo mi parte, ea la cual ^ecompr^eo^dela 
Qonquista de. {^áofilo de Narvaez.é del l^i^A^iado AyÜQD, 
po se comprehepdio en la capUujacioo del.M|ir(}U£3 del 
.Valle, porque en ella, e^esa(MQn,t^, ^li ac^^ado.loqu/Q 
.se comprebpnde debajo de;la3: coAquísf^ dadas á los 
dichos goberoadores^.jQi jo^Qnps se epu()prebendo ep la de 
Ñuño de Guzm^i). ni del Adelar^iadQ AlvaradQ, y- no (^m- 
preh^diéudose en ellas, no perjudioaam^l^/itclip mJi}pa^- 
^su8pcdM.I^enU>^.y,coalrai^ciQnQS¿.Io otf9, pQfiqpe en 
. ipuiqpl i miento. de|l asipn^o y oapitqlaciqn. hacha, con el di- 
Qhowi, parte, ^l.jj¡?0 muy grande^ épstq^, y,; costas;, y 
.para efectuarlas y para conguislar .y.. pacificar,, y pon^r 
(deb^;8^o de vueslrg Real servipio U (ierra ppmpreheadj- 
da.^ la dicha su .cftpitulapiojQ, parUí^de España dentro 
^el lieippo quie era obijgado, i^on fifo^f^? t^?'^^'^^ Y, Q^P 
,Jo;íaiS.de seiscienLp^s.e^pañpl^.d^ pié.y.4eiá,j?ab?il^p, y to 
,comei^(it4|p á eotvfij: j>or laüerra eou.l^idichf^, ^^n^ef é 
siendo e^to ciusí coufprme ^ justicia, 99 ^e^ic^pued^^qui- 
í^ la;dipba copqpistpj lo otro, .por4<ife,#9S^, t?|efmo n/a^qui- 
^?pi prejudica. al, derecha, di ml^parlp» hjibj^rse. tenido 
, íioíicia .ji^í la.di,(^..lierc^¿>or.Mn,frailp,.y..q|^.,3q^^^^ fue- 
,se,p9r manda^jip d^ YwjBalra AUej;ft,<i f|^ .yu^stríj! Yisji^/t^y, 
,j)¿i:qiia te .coj?quisl\quq se dió.pl .c|ichp, igipfijrte Ju? por 
o^ifj de poa^f alacien, qu.e V^iefiítiríi^lJ^ Í¿^^:j9PÍ l^kíí^^ 



MU> JMBBPÍO 91 MOMAS. .,383 

cfuapUmieoto de ella, el dicho mi. parte, (la hecbo mu- 
chos gaatoi como es.aotQrio y ha .e^vpei^qdo á cumplir- 
la; y. siendo esto a^U Vuestra ^ Alteza cooforme á justi- 
oia, le debe, o^aodar guardar y cuippUr la dicha capitu- 
Iiicíod;' lo otro, porque la ooticia quedió el dicho fraile 
de la dicha tierra, oi es conquista ni pacificacioli. oi cosa 
ponqué ^€^ le quite derecho. alguQp al dJQbo m parlQ; lo 
Otro, porque A voes^tro Real servicio coa viene mucho 
mas que la dicha cooquista y v pai^ificacloo . ae haga ppr 
el dicho mi parte» que oo por e^ dicho Yisoiey; porque 
agora se liaga.por el udd 6 por e^l otro, lodo es para Vues- 
ira^Altexia ypara suCoroua Real; y hacerse por el dicho 
Yisorey, eseQ.de$erviciodeyu$istra,Alte«fy porque hs 
de aaicar y saca la.g6ote.de la Nueva Empapa, y hace grau 
&ita eo ella, y el dicho mi parte Ue^yó la gente de É^pa* 
ña; lO'Otro^ porque si el dicho Visorey se^movióá hacer 
la dicha conquista, fué comoa mao^^ieatos é prohibí-* 
cienes espr^aas de Yuesira Altgxa y QQQtra púa <>édula do 
la Emperatriz n^eaüta Si^Q{:a„sqi^siá ea .gloria; por la 
caal, Qspr«fiafDeole,;mandf^.al.'diicho Yispr^y que no ^o- 
víase á coi^quistar aii^una de,)a8 tjpiTas comprehendidas 
ea el asiento y. capitulación d^l ,dicbo . Adelantado don 
Hernando de.Spto» (a, cual lO; fu^ pQtifi^a y por él obe- 
descida, y desfif^ct^ yj^ndo^^^^idras^elia ha hecho fcente 
eo la dipba Nue^va. I^pañjn y, .la ,hja; en^bvado ^l^ dicha 
Uerr^y .eofl^táqdole,. coaio Ip. qpQ^tó^.que .e(, dic))0 ini parte 
iba áeiU 4^.0 -miiy. (aliena y ) harta g^pt^., y armada; yjo 
quel dicho Yi^or^y ^a,§&to ha.b§cbo,. qo (Sols^mente ao 
babrá d^jsfjr jdefendido ppi; ei..dicl)p fi^al^ pe;*o antes él 
había eje p^dir el remedio '4^1(^,^prf>ciui'.^q qi^e el dicho 
Visorey hicie^ rpíyer l^g^m^ppfíMKr. in^ftivyenip.nies y 
deservicio de Vuestra Alteza,., qu^ ,4? ji9 contrario po- 



384 Mcuttirrofií únbit^ft 

drían recpecer coaib;éÍ ínesmo coafiesarlo otro, porque 
' pues, el dicho mr páífie'cumple con so capitülacioá, como 
dicho^s, y va don da Jf^ersona y lleva 4a gente nescesa- 
ría pílra la dicha conquista, el dicho Visorey no pado te- 
ner motivo conveniente Á vuestro Real servició, pafra 
embtarél á hacerte ;* antes hatria mnohos respectos con- 
venientes al sék^vrcio 'úé Dios y de Vnestra Alteaa.pana 
dejar de hacerla el utio,' y nías principa) ésqiie yendo 
dosexércjtos'diferehtes y cori diferentes capitanes á ha- 
cer la dicha conquista' y pacificaciod de una mesina 
tierra, isi se topasen en ^la, es cierto y n^nifiestoségond 
la condición de lá geiíte de gderna y coíno sé tía móalra- 
do por esperiencia , q«ie no solameriCe no conquistnrlan 
lii paci^arian ta tierra, mas» afntes convertirían tas ar- 
mas' y fuerzas e< ira ejército centra et otro y se perderían 
entrambos ejércitos y toda la gente ó* la. m^v^r parte 
della, y seria causa para lebantar la gente de la tierra y 
amostrarlos á pelear y mnta^ á tos qtze quedased; por ma- 
nera, que de embiar el dicho Vísorey la dicha g^aMie por 
el concurso que quieren hacer con la del dicho mi parte, 
da ocasión á que mueran los unos y los otros y á qae 
ninguno detlos haga la conquista, y á que los indios na- 
turales de la tierra no vengan en conoscimiento de Dios 
Nuestro Señor, y á que qtiedeo alterados ^ con armas, y 
aviso para pelear contra* el e&éroito que - Vuestra Alteza 
después quisiese embiar á conquistar la dicha tierra; el 
otro es, que saca la gente do ta Nueva 1S5;paná, qúees 
tfotorío cuan necesaria es en 'eHa; «1 otrO' es, que que- 
t>rantá la contratación y capittilacion que nuestra AUeta 
hizo con el dicho mi pqrle; el otro es; que va contra la 
x^édula y mandamiento expreso dé la Bnóperratriz nuestra 
Señora, y sigMéndose danos é tncoiivenlentes tan gran- 



< « 



DB. AECBIVO OK llflHAS. 385 

des de lo qoe el dicho Visorey hace, y no teniendo jas- 
licia para ello, el dicho fiscal no^debia favorescerlo, oi 
se había de coDseniír, ni se le habia de dar audiencia 
para eUo; por ende á. Vuestra Alle:^a suplico^ que sin em- 
bargo de lo por el dicho fiscal dicho y alegado, mande 
hacer eo lodo, segand que por mi párteosla pedido é su- 
plicado, mandando al dicho D. Antonio de Mendoza y ¿ 
cuakfuier otra personaque hubiere embíado gente á la di- 
cha conquista y que la hagan volver, y dejen proseguir 
y continuar al dicho mí parle la conquista y pacificación 
de la dicha tierra nuevamente parescida y compreben- 
dida en la capitulación y asiento del dicho mi parte; 
y guardando y administrando justicia, y cumpliendo 
la dicha capitulación, mande proveer y remediar de ma- 
nera que no haya escándalo y sí ve I03 inconvenientes 
que se esperan mandándolo proveer con brevedad; y 
para en lo necesario, el Real oficio de Vuestra Alteza im- 
ploro y pido cumplimiento dejuiticia y las costas. 

Otrosí: á Vuestra Alteza suplico que para que mas 
claramente conste, como lo tengo dicho y alegado es ver- 
dad, é que la tierra nuevamente parescida está compre- 
heosa en los límites y demarcaciones del asiento y capi« 
tulacion del dicho mi parte, que mande hacer todas las 
averiguaciones y liquidaciones que parezca que conven- 
gan y sean nescesarias; y para ello, etc, — Hay un signo. 
— Juan de Barrutia.--*Hay una rúbrica. 

£n la villa de Madrid á doce días del mes de Ju- 
lio de mili é quinientos é cuarenta anos, la presentó 
eo el Consejo de las Indias do Su Magostad, Juan de 
Barrutia, en nombre del Adelantado D. Hernando de 
Soto. 

Los seBores del Consejo mandaron dar traslado á las 
Tomo XV. 25 



366 DocüiiKNiros niáDiTOft 

Otras partes, y que respondan dentro de teroero dia.*— 
Hay una rúbrica. 

Esle dicho dia io notifiqué á Iñigo López de Mondra- 
gon en nombre del Marqués del 'Valle. — Hay ana ru- 
brica. 

Muy poderosos Señores. — ^Iñigo López de Mondra- 
gon y en nombre de D. Hernando Cortés, Marqués del 
Valle, respondiendo. á una petición presentada por el lí* 
cencíado Villalobos, vuestro promotor fiscal, é habida por 
repelida, dijo: que sin embargo de lo en ella contenido, 
que no es jurídico ni verdadero, se debe hacer é proveer 
é determinar, según é como por parte del dicho Marqués 
-está |:)edido é suplicado, por lo que tiene alegado y pre- 
sentado, y por lo siguiente: 

Lo uno, porque i:l auto é proveimiento que por 
Vuestra Alteza fué pronunciado en todo oquello ques y 
puede ser en favor del dicho Marqués, por sera utoridacj 
do cosa juzgada^ porque no se pudo dello suplicar, ni 
hubo ni hay cansa legitima para que el dicho fiacal supli- 
que, ni fué suplicado por parte, ni en tiempo, ni en for- 
ma; y como cosa-pasada en cosa juzgada, ó á \o m^nos, 
justa mente proveído, fué mandado por Vuestra Alteza 
que se asentase y sortiese eféto, denegando espresa é 
-tácitamente ta pretensa supUcaciondel dicho fiscal 

Lo otro, porque no se hallará ni probará con verdad, 
que D. Antonio de Mendoza, gobernador de la Nueva Es- 
paña, haya hechoel descobrimientoquel dicho fiscal dice; 
porque verdaderamente yo he hecho descobrir y por mi 
causa se ha descobierto la provincia de Civola, de que 
se hace mincionen la petición del díóbo fiscal;* pues e^ 
notorio y así lo tengo provado, íquel dicho descobri* 
miento ee ha hecho por mi parte y por los capitaoes y 



Dix A^finrvo . m iupus. 887 

gente que yp he'eaviaiJQ ep las aro^^iias qw be : hecho; 
y qne nunca J9más ae tuvo Qviao ni iQieligencia deata 
therraé provineria, ni <jkLdesoobrímiei)todella, haalaian- 
to que ppr mi parle é por dicha geole foé descoblerta. 

Lo otro, porque eis cosa muy notoria é que do se pne* 
de negar, qjue se aj^mprehecde é incluye en los iimiles é 
demarcaron de. la gobernación del dicho Marqués, la.di- 
cha tierra é proviucia, según el tenor y fornaa de la capi- 
tulación é contratación que por Vuestra Magestád y por 
su Real mandado, se tomó con el dicho Marqués; ó para 
la evidencia. é averiguación desto, no es menester que 
bayadilacioQ nr términos de pnovanza, aino que Vuestra 
Alteza mande parescer ante sí á . los cosmógrafos é hom* 
bres espertos en estas cosas qae residen en esia corte y 
60 su comarca, y les mande que con juramento declarra 
lo susodicho; y cualquier persona de buen entendimien- 
to, aunque uosea cosmógrafo, ni piloto, que vea la aguja 
del marear y la escritura 4e:la dicha Capituiacion, conos* 
cera, claramente, quel dicho Marqués tiene justicia noto* 
ría y que indebidamente ha sido y eá molestado sobresté. 

Lo otro, porque lo que Vuestra Magestad. tiene con* 
tratado y capitulado con el dicho Marqués, no so puede 
alterar ni inobar en cosa alguoa; parque mediante la di- 
cha capitulación, fué y esté adquirido derecho al tficho 
Marquéa, por via de contrato, al cumplimiento del coal 
esCá obligado Vuestra Atteaa, según é de la manera que 
se obliga el privado é particular qu^ contrata, e^p^oial-* 
mente; ha bi^ado cumplido tan enteramente el diebo Mar« 
qui^a, como ha cqmpjido é cumple lo que por su parte Í9é 
debió é deb^ cumplir, parala eseocion.de loiconie^ido 

* 

en la dicha capitulación; é habiendo en ello gastado' 
hasta ^ora in^ais.de doscientos é cuarenta mttb docados 



388 WHxaEsnúá nrfwrót' 

en cuatro é cinco armadas que sobrelio tiene hechas, y 
con esta se escluye, manifiestamente, todo lo quéS dicho 
fiscal dice; por ende pido é síuplico á Vuestra Atleta, 
mande que se haga é provea en todo, segund é como por 
parte del dicho Marqués está pedido é suplicado; y para 
dio imploro su Real oficio, y pido justicia é las costas; j 
concluyo negando la perjudicial. — Hay una rúbrica. — 
loigo López. — Hay una rúbrica. 

En Madrid á doce do Agosto de mil é quinientos é 
cuarenta anos, la presentó Iñigo López de Mondragon en 
nombre del Marqués del Valle. Los señorea del Consejo 
mandaron dar traslado ál fiscal, é que dentro de tercero 
dia, responda y concluya. 

Este dicho dia lo notifiqué á el licenciado Villalobos, 
fiscal de Su Magostad, en su persona. — Hay una r6- 
brica. 

Muy poderosos Señores. — Iñigo López de Mondra* 
gon, en nombre del Marqués del Valle, respondiendo á 
ana petición presentada por Juan de Barrulia, procura- 
dor que se dice ser de D. Hernando de Solo, Adelanta- 
do que £e llama !de la Florida; é habida por repetida, 
digo: que sin embargo de lo contenido en la dicha peti- 
ción, se debe hacer y proveer, según é como por parte 
del dicho Marqués está pedido é suplicado, en razón de 
eale nuevo descobrímiento,|por todo \o que en nombre 
del dicho Marqués ha sido^alegado é presentado, que hé 
acjüí por repetido, (é por lo siguiente: lo uno, por quel 
dicho Juan de Barrutía no es parte, ni lo es el dicho 
Adelantado Soto, cuyo fprocurador se dice ser; lo otro» 
porque muchos años antes que se hiciese la capitalacion 
y asiento de qne se pretende^ayudar el dicho Adelanta^ 
do Soto, oslaba hecha la dicha capitulación y contrata^ 



« 

* 



DBL UCBITQ ni OWUf. 



889 



cioQ, que por Vuestra. Magestad y por su Real mandado 
S8 hiw coa el dicho Marqui^» y. por.sa parte ae habían 
gastado mas d^ dooieotos toill ducados en camptimieoto 
della; por manera, que teniendo como tenia el dicho 
Marqués, derecho adquirído<por virtud de ha dicha suca- 
pitul^ion y asiento, ao se le pudo hacer perjuicio algu- 
no; por lo que después dis que se asentó y capituló con 
el dicho Adelaofado Soto; porque s^nn derecho» no 
poed^ Vuestra Altera alterar ni inobár lo que tiene con- 
tradi y con esto se escluyei^otoríameotelo que por par- 
te del dicho Adelantado Solo ,se . pretende; lo otro, por- 
que para la averiguación d.oate negocio no es menester 
que h^ya térmiao prx>vatorio oí. dUaoion alguna,, sino 
que Vuestra Alteza, ixiande luego ver la dicha capitula- 
ción,, qoe con el diobp Marqués se hi>o, y cuando llamar 
algunos cosmógrafos, é pilotos^ é hombres espertes de 
cosqs. dtota c^^Udad,. para qua. jtMramentados declaren la 
verdad en presencia de Vuestra Alteza; y que aquello 
que fuere declarado se prenuncie pior, sentencia é deter- 
minacioo; y ansí pifio ó supliqo que se tenga, y pido jus- 
ticia j concluyo negan(j^ lo perjudicial»! — Blay nna rúbri- 
ca. — ^loigo topez« — Hay una, rúbrica. 

En Madrid, á ^toce de Agosto de.mil é quinientos ^ 
cuarenta, anos, .k presentó en el Consejo Real de las In- 
dias, Iñigo López ea el: dicho nombre. 

Los. señorea de) Consejo mandaron dar treslado 
della á |a otra parte; é que (laf a bercero (dia primero, 
responda. 

En la. vina de Madrid 4. seis dias del mes de Noviem- 
bre do mil é. quinientos ^cuarenta años, los • señores del 
Coos^ mandaron en e| pleito.qoe se trata entre el fiscal 
deSuMagestad y el Manques de] Valle, y los. Adelantados 



Dj Pedro dé Al varado y D: HBroaddó de* Soto é Nofio 
de Guzhian, que dentro de diet dia^ primeros dfgforehteáj 
cada Qtía de las ' fortes diga y «legofo en esta- cáf^sa lo 
que viere que lé ooo viene; coa apercibí tniOüto que coa 
lo que dijeren 6ho dijeren en el dicho término, matada* 
ban haber é bebieron este pleito por conciíiso, é qoese 
dé el proceso al relator. — ^Bay una: i^briba; 

Este dicho dia» mes' á a&o^obre dieho, 1^ notifiqué 
al'Hcenciado Villalobos, fiscal de Su Magostad, en su 
perdona. — Huy una rúbrica* 

Este dicho dia, mes é año sobredíeho/^ lo notifiqué 
á ffiigo Lope2 de Moodragon, procurador del Marqués 
del Vallé; é á Juan dé Bárrutia, procurador del Adélan- 
dé D. Hernando de Soto é á- Sebastian- Rodriguen, pn^ 
curador del dicho Ñuño de Guztnan; é á Alonso dé Saut 
Jnbn, procurador so^itnto por Francisco de- Avit^, del; 
dicho D. Pedro dé' Al Vacado, q^e preMMés estaban.-- 
Htay lina rábríca. 

Irfúy podérosoar Sefiioresí.-^Jiiao déBarrutia, en notó- 
bre de D. Hernando de So/to, Adelantado dé iaPloridat, 
en él pleito qm) trata con vuestro áscat y coó* el Marqués 
del Valle y D. Pedro dé Alvdi^afdo; respénd[en(to á la^pé- 
tfcrbn pi^esentada' por fñigtfLopess cíe Moédragon, en 
ntímbre del diefao Marqués del Valle, pút la cual en efeeé 
responde á otra del dicho mi parte;* é habiéédolaaq^i f»or 
repetida, digo: quéldin étnbátg<i de IM rabones enr toi^ di- 
cha p^tióión dichas y alé^a^, (féé ni< son jurídicas ni 
verdaderas, se debe hacer según que tengo pedido^ y an^ 
pKl^adb, por lo sigAíeoter lo pl'ittitem, porqn^i e) (Ncbo mi 
planté, ed' piarte pata lé q^é pfder ^o^quti'é» pa^rgtiarrdd 
éétirmplirníento'dé éucapiluMüMm; lo ét^O', filorquelé' ti^- 
r* é' provlobia* é Mévó débóobrímiénM^ aobm qu» 



DBi» AiflBoro »i niiius. 391. 

eftle pleito» eae dentro de loe limilea y deiBancaoioQ coq- 
teoidosenla eapitabcioo y afriento del diobo nú parte; y 
si^^o esto aosí está muy claro y avei^goardo que el di- 
cho Marqu^a dW. Vatta do tiene juatiota oingona para 
eonquiatar ni poblar la dicba provincia é tierra nueva* 
mente descobierta; lo otro» porque aunque la conlratacioni 
6 capitalacion de dicho mí parte fué beoha después que 
la del' dicho Marqués^, y sea verdad qae Vuestra Magea- 
tad ea obligado á goardar y cumplir las capitulactonea 6- 
ooBlratacioaes qoe aobreeto están. hechas por eUias mis*. 
mae; vista la del dicho Marqués del Valle y la del dicho 
mi. parte, paresce otarameote qi|e en la aMipa capüalan 
GioQ del diofe^ Marqués y de lo que se le dio y seató.para^ 
conquista, ema escepladaa y eschtidas las: provincias 
6 cooqnistaa que ae habian dado y aeSaladoiá Panfilo da 
Narvaec y al' licenciado Lúeas de Ayllon; las. ouales di* 
chas ooaquistaa estáni dadas y sentadas al dicho mi pacte 
en la dicha capitulación; por manerav que cayendo como 
cae la dicha provincia y tierra auavameole descobieK^ 
en las conquistas qne estaban dadas á ios dichos Panfilo 
de Narvaei y licenciado Lacas de- Ayllon^ está clara y 
manifiesta la justicia del dicho, «h. parle» y el deféiodella 
del diche Marqués; lo otro, porque el dic^o Man|ués no 
cnmplió el dicho su asiento é capitulación en el tiempo 
qne era obligado: por ende á Vuestra Alteía, pido y su- 
plíoo, según que pedido y suplicado tengo y paca éltov 
etcélo ra.*^Hay uaa rúbrica. 

. Bn la vilka de Madrid á veinte 6 nueve dias del mea 
de Noviembre de mili é quinientos é cuarenta anos, en 
el Consejo delaa Indiaade Su Mageatad, presentó esta 
petición Juan de fiarrutia» en nombre de su parte. ---*Hay 
ott^ rábrica« 



392 BOCDMEIITOS DlillITOS 

Los señores del Consejo mandaron dar traslado della 
á las otr<»s parles» é que responda dentro de tercero día* 
— Hay una rúbrica. 

Estedicbo día la notifique á Iñigo López, procurador 
del Marqués del Valle» en su persooa.~-Hay una r&* 
brica. 

Muy poderosos Señores, — Juan de Barrutia, en 
nombre del Adelantado Solo, en el pleito que traía sobre 
el nuevo descobrimiento, hago presentación desta iofor- 
macion habida ante la justicia de la filia de Sao Cristóbal 
de la Habana, por do consta, el dicho Viso'rey, haber 
mandado é personado, que navios algunos de loa quél 
embíaba, tocasen en la dicha villa de la Habana, á fin é 
causa que no diesen noticia del dicho nuevo descobri- 
miento al dicho Adelantado su parte; pido ó suplico á 
Vuestra Alteza se noande poner la dicha inlorniacton con 
el dicho proceso, para lo cual, eic.-^Hay una rúbrica. 

. En Madrid á veinle é tres de Dicieoibre de naill é 
quinientos é cuarenta anos, la presentó en el Consejo. 
Real de las Indias, Juan de Barrutia, en nombre del 
Adelantado Soto. Los señores del Consejo mandaron que 
se ponga en el proceso.^— Hay una rúbrica. 

En la villa de San Cristóbal de la Habana, ques en la 
isla Fernandina de las Indias del mar Océano, en doce 
dias del mes de Noviembre, año del nascioaiento de Nues- 
tro Señor Jesucristo, de mili é quinientos ó treinta é,aite* 
ve años; ante el muy noble Señor, Juan de Rojas, te- 
niente de Gobernador en esta dicha villa por el ilustre y 
muy magnifico Sr. D. Hernando de Sottí, Adelantado y 
Gobernador de la provincia Florida^ Gobernador y justi- 
cia mayor desta dicha isla por SoMagestad, y en presen* 
cia de mí, Hernando Florencio, escribano de Su Ma^^-* 



DKL ARCfllVO IMB INDUB. 393 

tad y escribono público y del Consejo desta dicha villa, 
paresció presente ^Alonso de Ay^lft» mayordomo de Su 
Señoría, y en sa nombre, y pre9eai6 un escrito^ de pedi« 
mentó, según por él parescia; .sa tenor del cual, es este 
qne se sigue: 

Magnífico Seaor;--^Alonso de Ayala, en nombre del 
ilustre señor el Adelantada D. Hernando de Soto, Gober*. 
nador de Cuba, Adelantado delaFlorída^.mi Señor, pá- 
reselo ante Vuestra Magestad, y digo: qoeá mi noticia 
es venido, que informado el ilustre Sr. Dl Antonio da 
Mendoza, Yirey de la. Nueva «Bspaia, de la riquesa que 
en la dicha provincia Florida ¿ay de ¡ciertas personas, 
quel dicho señor Yirey faabia embíado é rescatar á la di- 
cha provincia, baooagran armada para embiar á con- 
quistar la dicha tierra; y sobrello eiitre el Marqués del 
Valle y el dicho señor Virey, ba habido grandes Üife- 
rencias; de to ooai se espera' grandes^ daños y es e» per- 
juicio del dicho Adelantado, mi Señor^ y coaüra la eap¿« 
tojacion y asiento que coa Su Magestad» liettO hecho;, y 
para que dello, conste á ' Su Magdfi[tad,.pido' á Vuestra 
Merced mande, saber información de lodo lo susodicho; 
y habida, certada y seliada en pétilioa forma, rüe la- 
mande dar, parn la presentar ante' Su Magestad ó ante 
k)^ señores presidente é oidores dé su muy alto Consejo, 
de las Indias. 

Presentado el dicho escripto en la manera. qi^ dieha 
es, luego el dicho señor Teniente, dixo: que presente los 
testigos^ de que se entiende aproveóbar, ^ laque decla- 
ren é'depusieren, se lo mandadava^ua qoelo pide« 

Pedro Nuñez, testigo rescebklo ea la dicha rasOa, 
juró según derecho, édijo: que lo que áabeiau razón del 
dicho pedimento, es que «slan4o este testigo eií ría ciu* 



/ 



994 DooofiBiTo» ' mniTOf' 

dad de Méisico, pueda haber tresiineeOB, poco mas ó. me* 
DOS, oyó decir este te^stígo. p6blicame/ile^ que habia ve- 
nido o Q fraile Fraocisúo^ que se dioe Fray. Marqo^, que- 
veníala tierra iadeatroy é que deeia el dicho fraile que ae 
habia descobierto uoa tierra rany rica é muy poblada; é 
qué habia cuatrocientas legoas^deade México allá; oque 
dice que han de inaliá por cerca, del rio de Paloeías; é 
quel Marqués Heroando Cortés, ha eOibiado navios á 
deacobrir; é que eníce el dicho Marqués é el Visorey, 
ha oido decir que hay diferencia» sobre ' la conquisa de 
la dicha tierra; que ha oido decir que- en la Nueva Bs- 
pana» el Virey ha mandado que ningún navio to(|ue. 
aquí» é que cree este testigo qae será porque no dé-aviso 
de I» tierra; é que esta es la verdad para el juramento 
que hizo, é firmólo de su oombre.-^Pedro Nuñez. 

Oarcia> Navarro, testifipo resoebidoea la dicha racen; 
habiendo jurado en forma de derecho por el tenor del 
dielio pedimento, disoiques verdad questando este les- 
tigo en México, oyó decir póblioameola» puede haber un 
mea ó mes y tnedio, poco, mas ó menos, que habí» velli- 
do un fraile, noevamenie, de una tierra, nuevamente 
descobierta, que' dioMques quinientas leguas de MéxU 
cd, en la tierra de la Florida, 'que dicen ques bacía la 
parte del Norte de la dicha tierra; la eual diz, que es 
tierra rica de oro é plata é otros resgates, é grandes 
pueblos; que las casas son de piedra é terrados á la ma- 
ñera de México, é que tienen peso é. medida, é gente 
de razon^ é que od casan mas de uoa vez, é qae 
visten ulboroooeBi é que andan cabalgando en unos aaU 
males, que no aabecóado se llaman, é que pútblicameDie 
armaba, para lo dich^ tierra, el Visorey; é carteles pues- 
tos para hacer gente ó capitanes Pedro de Tobar é Hor* 



mr'áaamiwr MPiflDUB. 308 

Bando ásiafooQ é^Fraooseo GoroDadoporgeberal; éque 
páblicameote se hacia gentat^ qfflaf aabe quol maestre no 
qaniera tocar aquí, atno €o Mala0ca0E;vé t|aa la capsa de- 
\¡o, qdela no aábe: é (fuesta'ea Ur rerdad para el jora» 
loeolo qoe hizo, ó firmólo' do'. sa^ ■Ofldfare.-^-^^rüia Na- 
Tamo. • • 

Fnaoeisoo Sarrano, faaligo'reaoebido on la drcha.ra^ 
zoo» jtif'ó ée^bo derecho, édixD:> cpo* lo que sabe ea, 
qúeetaodo este testigo ae MéxioOi pitede haber mes y 
medio, pooo mesó monoa, oyó^ decir é públioameote se 
deoia, que un fraile frdnoieeó ^enía devana tierra noevsH 
mente deaeobí^ta^ qaea cuotrooíeotes' leguas de México, 
por tierra, por latvia de Xalisco; éqnaa/miiy rica é muy 
poblada é graodea ciodaded cercadas; é que loa señorea 
dallas, se qombnin Reyea; é ^oe las oaaas son sobradas, 
é qoéB gente de :RHjelia;raEo*; ^mb laJeogoéea mexicana, 
é quel Viaorcty baee gente ppraiella, é que son capil^nea 
Francisco Vasiquaii de' Coronado, general é otros capiia- 
nes, 6 que aabe queen elloisa^poeiía iDoelta deligencia, é 
que sabequestaba proveído del Visorey, que no locasen 
eniealatala^ aako'que fúoseo' direoUímenfte á Espafia; é 
questa ea la^ verdad,, para eljorámealo que hiio, é &v- 
aB6k>.-^Fiandiseo> Serrano). 

ParoSemebes, tiaturero, testigiO" raacebido en la di^ 
cha razón*, juróa^^od derecho^ é diiEo: que puede haber 
raee^é aiedio, poo6 maa & ieealaa, questanáo esie testigo* 
en Móxkio, oy6 decir pábHéaáiente que habia venido un 
fraile de tfDal(erra;n«oval muy rkta ó muy. poblada de 
ciimbdet^ é'viUaa; é ques c^ intenta» ó euaflroeientas eki'» 
cumia legtiaa por fe vea deXaliaco, é que se décia qae 
era káeia eki m^did^de la tierraf, éi quél Viaorey armaba 
pora eltáyé que^teflÁa' capitanea ¿íkaria genle para ella; 



396 

é qaesta es la verdad para el jaraimoto qoe hizd, é no 
firmó porque dijo qoe do aebia. . 

Francisco de Ley va, lestigo reac^ído en la dkbsL 
razón, juró según derecho, é dÍKO: que io que sabe es» 
questando eslc testiffo én la Yera^Craz, oyó de<;íp este 
testigo que habla venido un -fraile de una tierra nueva 
muy rica é muy poblada üe.ciofiadesé villas, é ques á 
la banda del Sur^obra deouairocieotas leguas de México, 
é que oyó decir púfalicameote que el Viaorey hacia gonte 
é armada en nombre de Su Magostad, oque tenia, nom* 
brados capitanes para ir i la dicha lierrai éque le fué 
mandado por el Vír^y que no toease en Puerto«Rico ai 
en otra parte, salvo que< fuese deréoh'amaiitesu camino 
á España; é quesla e& la verdad para el juramento que 
hizo, é firmólo de su nombre. Otrosí, dÍKo: que es ver- 
dad que no embargante que :ao toca en este puerto, deja- 
ba de seguir su viaje; pero que «o(ró en reate puerto por 
necesidad que llevaba tle agua é óterba baetimentos é,de 
ciertas personas que venida muy enfermoá.i — Francisoo 
de Ley va. 

Hernando de Sotomayor^ testigo^ neaoeUdo en la. di- 
cha razón, juró según derecho, é UiXo;' que lo que sabe 
en razón del dicho pedimento es, que puede haber, tskw 
y medio questando esie testigo en la Puebla de loa An- 
geles, oyó decir este testigo é publicamente ^e decía, 
que había venido un fraile de. noa.tíerra .nueva muy 
rica é muy poblada de ciudadeisió villas, é que las casas 
son de piedras sobradadas^ é las. ciudades fOarcadas, .é 
gente de razón; é que. 'había li^ Méxieoiallá coatreciien* 
tas leguas, poco mas. ó menos; é péblioan^ente se hwa 
gente por parte del Virey, ó. que babiá ca|)ftianes. é se 
pregonó la dicha arnada en.AIé^ioo;.équeatja dipha tínr- 



DB. Aieoivo m: maua. 397 

ra es la porte donde^ vina Dora&ta^ é Cabeza de Vaca, ios 
cuales escaparon ád la armada 'de Narvaez; ¿ (^tie sabe é 
irido este lestigo» que fué maudado al maestre por man- 
dado del Virey é coq su maodaimeQlo, qae oo locase en 
parte ninguna^ salvo que fuede derecfaaaieole á España 
con la dicha nao, é quel sccrelario del Virey hizo un re* 
quiriíaiento al dicho maeslrer vinioado por la mar, que 
DO tocase en este púerio ni en oirá parle destas islas: é 
qfkesla es la verdad para el jupamenlo que bizo, éfirtnálo 
de su nombre.-t— Hernaodade Sotóme y or. 

Andrés García, testigo t^escebido en ia dicha rdzon, 
juró según derecho^ é dixo: que lo queaabe es, queslan- 
do este testigo en la ciudad de México, uti Francisco de 
Billegas le dio cartas para dar en esta villa, para dar al 
Adelantado D. Hernando dfe Soto, é si no lo hallase, que 
las llevase á Espafia é las diese al hacedor suyo; é queste 
testigo tiene un yerno barbero que afeitabia al fraile que 
vino de la dicba tierra; é quel dicho su yerno, le dixo este 
testigo, questando afeitandb al dicho fraile, le dixocomo 
antes que llegasen á la dicha tierra estaba una sierra, é 
que pasando la dicha sierra estaba un rio, é que había 
muchas poblazones de ciudades é villas, é que las ciu- 
dades sbn cercadas é guardadas á las puertas, é muy ri- 
cas; é que había plateros; é que las mugares traian sar- 
tas de oro é los hombres cintos de oro, é que habia al- 
barñios é obcjas é vacas é perdices é carnicerías é her- 
rería; é peso é medida; é que un Bocaoegra, dixo á este 
testigo que se quedare, que se habia descobierto un 
nuevo mundo; é que oyó decir éste testigo, quel Virey 
hacia gente para la dicha tierra, é que se apregonó é 
mandó que no saliese ninguno de México sin su liceo- 
cía para saber la verdad donde iban; é que oyó decir 



806 DocmiiTos uiá»fTOft 

este testigo en ia Vera •€ ras » qüesta nao oo había de to- 
oar tierra hasta B^paSa; é qae viniendo por la mar el ae- 
oreiario del Virey, hizonn requertmienlo al maestre que 
no entrase en eate paerto; óquesla es la verdad para el 
juramento que hizo, é firmólo de su nombre.-— Andrés 
García. 

E yo el dicho Bernando Florencio, escribano de Sus 
Magesladcs, é escribano 'páblioo y del Consejo de esta 
villa de Sant> Cristóbal de la Habana, de mandado del di- 
cho señor Teniente Juan de Rojas, que ^uí firmó su 
nombre, é de pedimento del dicho Alraro de Ayala, lo 
fice escrebír, según que antp mi pasó; é en fée é testi* 
monio de verdad^ üce aquí este mió signo, ques á ta(. 
Lo cual va escrito en tres bdjas 'de pliego entero, coa 
esta en que va mió signo. -=-^uan de Rojaá.*^F!ay mía 
rúbrica. — Hay un signo. — Hernando 'Florencio, esciiba- 
no público y del Consejo;— ¿Entres dos rúbricas. 

El lley. — Presidente y los del oue8tro»Consejo de las 
Indias por parte del Marqués del Valle, f^os ha Biáo . he- 
cha relación que conforme ala capitulación qñe con nos 
hizo él; eiiibió un capital suyo con armada á descpbrir 
lo que le perteoescia; el cual, ^habiendo ido á ello, le 
emhió un navio con relación de lo que babia halbdo; y 
como queria pasar adelante y que D. Antonio de Men- 
doza nuosli-o Visoi>ey en la Nueva España tomó todas 
las relaciones y figuras quM^ embíó del dicl)ó descbbri- 
miento, y que aunque se le pidió que diese licenpia [)ara 
embiar socorro til' dicho espitan porque quedaba en una 
isla con solo un tíavio,>no io quiso bacpr* rie que se le 
ha seguido mueho'(|ano.fiá nos deservicie; porque de- 
mas de haber estado á punto de perderse la dicl]a arma- 
da, no se ha continuado el 'dicho dbseobrimieiílo : qo^ es 



cosa tan importaole; y que auaqüe 'dw «pie .1^ habéis 
dado una provisión para que la gente del dicho Viiotey 
DO Uegase donde el capUan del dicho Manfués eslobiese 
6 hobiese llegado, se tome que todavía coniifuiará sa 
propósito, diciendo que aquello «e ha de eotender que 
ha de ser un la parte donde estobiesen y no lo que bO' 
bieseo descobicrlo y costeada; y nos suplkó y pidió por 
merced, que por quel dicho oapítan podrid ser queioda- 
via estohiese esperando el socorro^ ó . para en caso que 
fuese venido, tornarle á embiar, oíandásoEDOs al diobo 
Viscrey, que libremente le dejase eoibíar gente y navios 
al dicho doscobrimiento; y que demás dosto, víésedes é 
doterminásedes dar á quien perlenesce la dicha conquis- 
ta, dentro de quinee ó veinte dias^ siii hacerlo pleito or- 
dinario; pues por la capitulación que coa nos hizo, se 
puede presto Verificar y .averiguar; porque siendo suya 
se puede embiar armada bien proveida de gente, basti- 
mentos y mruniciones, «á continuar el dicho descobri- 
miento, 6 como la nuestra merced fo ese; lo cual be acor* 
dado de los remitir; por ende «yo vos mando, veáis lo 
solx^diolfo y emhlarnos<eis relación de loque en ello 
pasa y vue.-^tro parescer, para que visto^ mandemos pro- 
veef lo que mas QonvengD «á nuestro servicio y fuere 
justicia. Fecha en Espira á cinco de Febrero de- mili y 
qumienloá y cuarenta y un años.— *• Yo el R«y.~Hfiy 
una rúbfica.-T-Porimandado deSuTVIagestad, Juan Vaz- 
quea. — Entrados r6l)cicas.' 

A\ pcesídentoy -los del Cotisejo'déi las Indias, que 
vean lo quo pide et Marqués. del Valle sobre el deseo- 
brimiento que ha de hacer, yembien relación dello< 

En Madrid á. diez é ochode MarM de m\H S quinieír* 
osé cuarenta é un años, 'la presentó aáte K)s señores 



400 DOCOMIMTeft nODDITOS 

del Consejo de laá^Iodias el: Marqués del Valle.— Hay uaa 
rúbrica. 

Muy poderosos SéDorés. — ^El Marqués' del Vdlleí 
bago presentacio» desta cédula-de Su Mageslad, firo^a* 
da de su Real oómbre; y- pues el negocio de que ei) ella 
se hace mincion, es de tal calidad que no sufre dila* 
cion, por razón de las grandes cosías é gaslos que ten- 
go hechos y hago dje.cadfi dia en las armadas que ha he- 
cho y hace para su conquista, según es notorio, á Vues- 
tra Alteza; suplica á Vuestra Alteza mande que luego ae 
embieá Sü Magostad por los del vuestro Consejo, la rela- 
ción contei'.ida eñ la dicha cédula; para que Su Magostad 
haga y determioe en ello lo que sea justo, sin dar lugar á 
masdilacioo. — E) Marqués del Valle.— Entre dos rúbricas. 

£n Madrid á diez é ocho días del mes de Marzo de 
mil é quinientos é cuarenta é un años, la presentó ante 
los señores del Consejo Real de las Indias el Marqués dei 
Valle, juntamente con una cédula de Su Magestad. Los 
señores del Consejo mandaron notificar á todas las parles 
que si demás dello que han dicho é alegado eñ esta cap- 
sa, quisieren decir ó alegar otra cosa¿ ó presentar algu- 
na cscriptura, lo digan, aleguen ó presenten dentro de 
(res días, sin apercibimiento; que se verá el dicho plei* 
(o. — Hay una rúbrica. 

Este (ficho dia lo notifiqué al licenciado Villalobos, 
fiscal de Su Magestad; é á Sebai$tian> Rios, procurador de 
Ñuño de Guzman; é á Alonso de Sant Juan, procurador 
del Adelantado D.'. Pedro deAlvarado, Gobernador de 
Guatemala, en sus p^ersouatf. — ^Hay una rúbrica. 

En veinte é dos días del dicho mes; lo notifiqué & 
Juan de Barrutia, procurador del Adelantado D. Hernjan- 
do de Soto. — Hay una rúbrica. . \ 



Bsta-dieh^dtA lo notifiqué é Ufe StiHda, procurador 
de^ h» otodfid^d*) €oiB|k)alielAl^ — Hay un$r rúbrica. 

Eo el pleito ycfluMqne aote no» peaifei, entre e) 
liocMMdo Vülulohoii, fiHcftl defS« Mbgesiad, eniOBleGon- 
se>y en dombrede^ I» GámtrruólfidM' Real y' ei Matqqéa. 
del Vallov $el:Ai(leiiialbdo D«#ediH» do: AWarudoy. Gober-^ 
oaAor 4e IH |}i*ovinM de GtHAeMai^^ . y el Aidelaiiítido 
IX Hcrofiído'^üolOi Gobeftnador de 1» proviaoin Florn 
ánifijf^ NofioiddOAziittiQ é baisiSaliddriM: ioaibr& de la/ 
provincia de Galicia de la Nueva España, sobite* \w úex^ 
ra»é'|krovi mias que mievameatB se baa deaoobíerto mas 
adelante de/la dicto proviiioía de Galiaiflv bácia^ la mar 
del Sufi que Itemáo ladudadde Givota é o^ro» ciudades* 
é.puebkls. 

FaUaoioa» ^lue debemos vecebir éreoobimosá todaar 
las dichas partos, é á cada una dellas, coDjüotaoienle^: . á. 
la prudbd'deítodb'lo por ellas, é oada iiDa dallas, en 0ste 
dicho pMítodiobo.é: alegado, é de lodo aqtiello que pro* 
bar dabais;, ó ppobado, lea podrá aprovechar, ^\dújMT0 
im/pertinendeu et non^ admiten úoruup par» la oual 

pnitíba)haceii, é U traar ó preaeolar, ante aos, les damos 
é AfignaisoS'plaxoó téraiiofo de treiatadiaa primeros si- 
guientes; y este mismo plazo é término les damos ¿ asigr 
namo^ para- quO' vayan á ver presentar juraré conoacer 
loaieatigofi que la upa parte pr^atare contra la otra é 
la otra contra la otra; así oactas de receptorías de Sos 
Magestades^ quisieren m^odarnoa qqs laapidan é saquea, 
dentro de sai» días qiie le fuere notificada eata sentencia, 
con apercibimienlo que maud^remoa haber el lérmioot 
poc denegado,, y el' p^ito por concluso; é.así lo pronun- 
cíau^oa é caandamos. — Hay cuatro rúbricas. 

Oaday proounoiada ñiéeala saotenoia por los seño- 

ToMo XV: 26 



40t' > DocinMNirds-iifiDifOB- 

res del€oosjBJo delds Indias; que la dbñalaron en' Ma- 
drid á trece días deltnd^ de MúfKt de mili - é'^qniaieiifos 
é cuarenta ó oo anos. — Hay uDar6bfica:c ^ ' 

Sentencia de prueba et^tre et fi^icat y iM útraii perso- 
nas que pretenden tetmr derecho ai nuevo descobrimieii- 
to que Uaman Civóla, con término de tr^i^tá dias^ ' ' 

En la dicha viHa de Madrid á treee del dicho «es de 
Mayo, iaego qi>e se pronuncia está i^entencia, la hoti^ué 
al licenciado Villalobos, fiscal de So Még^tad^ — ^Uay 
una rúbrica» 

Bste dicho día la notifiqué á Ifiigo López de Moa* 
dragón, procarador del Marqués^ det Vallé, y á Sebas- 
tian Ríos, procurador del dicho Nuflo de Guzmao; y á 
Alonso de Sant Juan, procurador del dicho Adelantado. 
D. Pedro de Alvarado, que todos tros estaban presentes. 
-*-Hay una rúbrica. 

E&te dicho dia la notifiqué en los estrados det Consejo, 
questán señalados, al dicho Luís Salido, 'por la dicha pro- 
vincia de Galicia de la Nueva Espana.-^Hay una rúbrica. 

En Madrid á diez é seis dias del dicho mea dB Mayo 
de) dicho año, la notifiqué á Juan de Barrutia, procura- 
dor del dicho Adelantado D. Hernando de Soló. — ^Hay 
una rúbrica. 

Muy poderosos Señorea. — Iñigo López db Mondra- 
gqn, en nombre del Marqués del Valle, digo: que á no- 
ticia del dicho Marqués ha venido, que los del vuestro 
Real Consejo de las Indias, pronunciaron cierto abto, es 
que dice que rescibíeron áprneva cotí térmífK>d6 treinta 
dias, sobre si la provincia de Civola se comprehende ó 
no en la capitulación é conquista del dicho Marqués; en 
lo cual el dicho Marqués ha recobído mucho agravio» por 
queste no es negocio de calidad en que se puede ni debe 



DBL .4luainro m. ufous, 403, 

re$ceb^r.prujdvaea vía-prijlii^aria; parqu.^ la jijstjcia é. de- 
recho (fel dicho ,Marqu43,^^ uníj uolpr/ia, y se prueva 
por el tenor de la dicha capUulacioo; y para mayor ave- ^ 
riguacioD dello, Vaeslra Alteta dé su Real ofic¡,o á ver 6 
á demandar examinar algunos cosmógrafos é pilotos.^ . 
hombres eapertos de las coisas/de lámar, para .que coa 
(oda brevedad se detqrmine.ea^ negocio é s^ administro, 
justicia, según que por otra^ qiuchad peliclQnes estái pe- . 
dido é supliesidQ por el (|icho mi. parie; y en haberse 
rescebido á prueva, según diz qae se contiene en el abto 
sobre eUo pronunciado, parejee, que se d^ á entender 
queste es pleito ordinario, no tosiendo, sino negocio , 
que se ha de despachar pjor, vía do, espediente, é muy 
brevemente, porquq.qo sufra dilación el despacho del; y 
en caso que Vuestra Alteza fuera servidq de rescebir ¡a- , 
formación ó provanza de los que pretenden ser partes , 
contra: el dicho Mar/juós, no se podía ni debia dar sen- 
teocia de prueva en vía ordinaria, sino solamente pro* 
veerse, que en un b.eve término, los que .en esto pre- 
tenden interese^ diesen la información que les convinie- 
se por escrituras ó por testigos,^con apercibimienlo que 
COQ la información que en el dicho término se diese, é 
con lo demás, Vuestra Alteza dé su Real oñcio, manda- 
re y averiguare se dé término sin dar lugar á mas dila- 
ción; por ende pido.é suplico á Vuestra Alteza, mande 
questo se despache por vía de espediente con toda bre- 
vedad, é según de suso tengo dicho; pues tan fácilmen- 
te se puede averiguar la verdad dello; é sin embargo del 
dicho rescebimiento de prueva, del cual si necesario es, 
yo suplico é pido que se reponga y que se provea lo qae 
de suso tengo pedido é suplicado; é pido justicia. — Iñigo 
López. — Hay tres rúbricas. 



Ert Madrid á di^efe é ai^e días dieíl mefs áé Mayo de 
idHI é (}oÍDmitto8 óbarénfo- é un aSos^, la pre^eirtó en d 
Cót)&ejodb Ids Ito^iSis^d'e Stt Máfgéstad; ISigo López de 
Móndragotiy en tíom1)re d^el Marqués del VaHé. — Hay una 
rúbríta. 

TisKi* por tos sébdres dét Consejo d(3 las tndlás, efi 
lyfedHd'á dFe¿ é naeve déí dicho M^s de Mayo áh\ dicho 
and, respoñdiérod que \o faaryaií. 

Muy poderosos Señorea. — ^Juah deBarrutia, en non)-* 
bré del^ Adelantado D. tfernandb dé $oto, en el pleito 
que trata con él Marqués del Talle é D. Antonio de í/ten- 
dOía, é los otros que preteúdbn derecho al nuevo desco-^ 
bi^kniénto en qtiestá el dicho mi parte, digo: qae el di- 
cho pVc ito está rescebido á prueva con término de trein- 
ta días, é como es notorioia cosa y hecho de que se tra- 
ta, es en las Indias é pasada lá Nueva España; é para 
hacer la provanza qae et dicho mi parte quiere y 
entiende hacer, no se puede hacer sino en las dichas 
partes; é para ello hay necesidad de término de dos años 
para poder hacer la dicha provanza é traerla é presentar- 
la en vuestro Real Consejo de las Indias; por endeá Vues- 
tra Alteara pido é suplico mande piorrogar el dicho tér- 
mino provatorio hasta cumplimiento de los dichos dos 
años; éjuroá Dios en ánima del dicho mi parte, qi/esio 
no lo pido maliciosamente; é para ello, etc. — Juan do 
Barrulia. — Hay una rubrica. 

Kn Madrid á di^z é nueve dias del mes de Mayo de 
mil é quinientos é cuarenta é un uflos, la presentó en el 
Conseja) Reai de las Indias Juan de Barrutfa, en nombre del 
Adelantado D. Hérnandb de Soto. Los señores del Con- 
sejo mandaron dar traslado á las otras partos, ó que den- 
tro de tercero día respondan. — Hay una rúbrica. 



^^6 4ucho 4J9 lo califiqué d SebasUan Bu)3> piHicura- 

fui jwnlw-o diel Dfarqué? cl«l Valle; y á Aion^o Sant Juap» 
procurador del Adelantado D. Pedro de Al varado, tp 
aus peraonas* — ^Hay una rúbrica. 

Eale diqho dí|i| lo notifiqué pl licenciado Yillalobos» 
fiacal de 3u JM^geslad.— 'H^y una rúbrica, 

^, C. C, M, — ^Juan de Barrutia, en nombre del 4de* 
JaotadoSotQt ep ei pleito que trata aobre el nuevo des- 
cobríoiíento en qoastán rea^ebidos á la prueva, dice quel 
presentó ante Vuestra Alteza una petición, pidiendo tér- 
«iiiopara hacer la pr^van^a^ é Vuestra Alteza mandó 
deied^rAraal^doAlaa otra? partea; é ^uqque les está 
noüficadQ, ne quieren responder ni decir nada, á fin de 
dUatar el iiegocío; por tacto les aouso la primera rebel* 
día» é pido é aupUco 4 Vuestra Altieza ipande dar é con- 
cefíer el dicho iti^riníno» aegund é como por mí esla pe- 
dido; pai^a Iq rcqal, etc-— Jaac» de 3arrutia. — ^Hay u^a 

rúbrica. 

^nJa vílU de Madrid á veinte é siete 4ia3 del mes 
da Maye de ^nill^é q^iinientos cuarepta é un afios, la pre- 
ae^ p^ el Conseijo Re^l de lai Indi^ Juan de B^rruti^, 
en nombre del Adelantado Soto. (^Q9 señores del Consejp 
oMndaffon h^ber:^ iM^hivon por aceptada la primera 
refbeldift, é .notifiq^da é las ptras .partes que dentro dp 
tercero dia respondan como les está mandado. — ^Hoy nw 
rábrícaw 

E^ dijsbo dia^ qaea é 980 sobredicho, lo notifi^i^^ ^1 
ficeoeiadP Yillaloboa, fiscal de $u M^gestad; y ¿ SfiUm- 
tian Bpjps, profinradíxr ^e ÍI w ^e f^mgafi^; é 4 V^igff h9' 
^pffi d/9 Mbpdfagoe^,pr<»pwa4Qr del ^i^és^^ y^pr- 



406 lk)'CmiElfTOS IfCKDlTÓS 

Muy poderosos Señorea.— Juato dó BarrutíB, en tiotn- 
bre del Adefa otado Solo, en 'el [iléilt) que tfata con* el 
' Marqués del Valle, ¿con los otros qúepreietidétírf'tiuevo 
' descobrlmiéüto^ en (Juéstá el dicho mi parte,' 9igo: qne á 
las oirás parles les fué dado término para qtic respondie- 
sen, el cual tes fué.noliñcado; éá'fib Bé dilatar, no quie- 
ren responder; por lañló, en la mejor forma é* tiiiinera 
que puiido,' les aóusoMa* segúntTa' reliieídia, é pido é su- 
plico á Vue^írá Alteza sé níandé hacer lo qué pido y éslá 
pedido; para !o cual; élél— Juan clei Bat-rütia.-^Hay una 
'rúbrica. ' '• ''"" ' ' ^ '''-' 

En la vifíd de Madrid á* Veinte J irn'dias' del raes de 
Mayo de millé q'uiniéntps é cuarenta 'éoniaños; 'la pre- 
sefiló en el Consejó de ías Iridias dé Sií Mage^tad Juan 
'de'B^rrutia, éri nombre del Adelantado Sotó, tos ¿eno- 
res dd Consejo itandáfon haber é habieron poriaceplaf- 
dá ¿egórldá rebeldía,* é notificar á las dirás partes', ' que 
dentro de tercero dia respondan como les está manda- 
do. — Hay una rábrica. 

En la villa de Madrid á treinta é un días 3el' dicho 
mes de Mayo del d¡c)io año, la notifiqué á* Sebastian 
Ríos, procuradof del dicho Nu'So 'de Guz'roan;' é á líiíso 
López; prociirador dé! dicho Marqués det Vallé; 'é S 
. AlonsO'db'Sánt Juari? prfactífador ¿(él tíitho ^Adéfántado; 
'é at licericiáiao Viliatóbós,'*fi¿cal (je-Sif Bíflsgesiaav-aBy 
ona rúbrica; ''•••'''■' *" "'' ' ' ' ' ^''^ '• *•'''' "* 

S. C. C. M.— Juan de Barrutia, en nomftfe del 
Adéteíiíado Soto; en el frtdltó qtié líat'a'cóh el i^Tarqués 
del Talle -é con los b tros qué pretenden el n\jdvo deseo- 
brimtento én qhéstá'él dicho 'mrpafrtts, digoilquél -dicho 
"pleito está ItsceViltó á 'pruéva',' é (lór mí parte ést'á p^tíñlb 
término para hacer la provanza, é minease hd concedtdd; 



nOL MkBVPfO M «MAS. 4^ 

é las otras partap, á Sn^deidilalar^ oo cpimr^n^reifioiKler ; 
é Ie3 ^eslá» acraadas das rebeldías; por lantOi á . Y u^tra 
Alteía pídi).óiéfapiroov.iBatode>ol>Qoe|dfir el diebo (érnoQ, 
flegandque.f0vi mi eaiá pedida; queAsis oeéQtsahka «ed, 
lea potísa la tenmra rebeldía; para kicital^feto;^-^JliaD de 
•BaiAriiikh-t^Hay: iiina< rúbríoa.i 

'.fo Ib ariltajdia Madrid á tres dtas' del- mea de ivaio 
de jnlil é'<|mBÍeqtoa.é eufarenta é UB' am»; lá preaeotó 
ea él £oiififif>,de.las lodiaa Juan de Barrutia, .en D.ombre 
,dfi.Adi3lantadpSQiQi sb parte^i LoauíeSdrei» 4^1 ^Qiiáajd, 
lo- niaoUárdn haber por. oottcla^.efr. «ale arlíoulp.rrHi^ 

Muy poderosoa Sefioreai^t-Inigo Xofe2 deMondfa* 
gODÍea!ii(Mriirefderi)« BerntndQl'Qclri&,i Manquéd del 
VaUe^ dígpMque dáobocni -panle lieae suplicado! de la 
seQlei^'de'prQfeba ^pelpoc Vhiestl-a ;ArlMza[ ae dio,; (« 
lodé la.prormaadb^nrol»^ y aobre 1q ^w sé> oodtíeiie 
é eMipfaheodttHem la «pilnhifioa cpie;Y4ia8tra;Mageatqd 
mandó hacer é hizo con él dibboíliarqflás^ y^líane' pedí* 
dof.'soplieado) qde eii ebt0.BO*aé (^iise pléitO] ondUiario 
sfoO'^qoetae prQMda. bresrjs y sümaifnufáénte, copíelo re- 
quiere ilá'oslidad. del anecio, lotudl faalRságora' no ¿e 
ha ptqveíhido -por Vueaira Arlleaa; isaplioof á Vóeatm Ai* 
teza ' iq mande luego' ver y proiveór; :. y. no embargante 
que por Ifi diote i8bpiieaeMi$Dí, por tai pai^e idlerpuéatai^ 
está suspenso el abto á rescebimiento de prueba^ 'é nciha 
corrido ni corre el término del; pero á mayor ahonda- 
miento protesto que no corra el dicho término ni se siga 
perjuicio alguno al dicho Marqués» fasta tanto que por 
Vnestra Alteza sea visto y determinado este artículo, de 
que mi parte tiene suplicado. 

Otrosí, digo: que este negocio es de tal calidad, que 



se iieqiriere que JosCesligosdeiqoé ka^vlap :8e jenteo- 
idi«r6D aproveeiiar, vangao 'persMalaiAate á tata jcéste, 
.y nivele ^xanolineo por tos jddvuQetno Aeal cGoqaqo Mfe 
k» hdias,>éfK)r 4iao delloa, yfcadttiuno trai^aiá aviujala 
«qoelles tleiOuyoa4icboa lentendíere aprarusecbar. fidipboo 
á Yoeatra Alteza mande qaeasí ae iiaga, ;'¥«eatra Ahe- 
aa«iaiiAe qse ae^dé-^CMlaié proviaion al dieha MarquéSi 
{Mina qqe les iMOígos qiie tpor iM aeaán tpteaealtadoa^ cérea 
ileato, vengan personalmente á -esta cóete^ i^agánddlesiel 
(dlobo Marqués ilotqneliobiepen de balwr fior.aaiivábajo, 
fngm qoe fior Vw^lea Aheaa biece taaadn; é pido justi- 
cia é para ello imploro vuestro Real oficio.-HEBay ümieig- 
'Aa^<'*^¡go Lo9eat.-^af una rfthrtca. 

Bala^viAlaJe Madrid i diea diaa del iaaaa út Junio 
demiU>é«|UÍqient08 6 coaneiitB é^un anos^ la pi^eaeidiftdBQ 
«el Consejo de tas Indias Iñigo iLopea 4le ¡yotdr^KUi» m 
nombre de aa parte, iioa ^pwresdei Oonaqo 'qiaadaroo 
^oa>ppaaiga «te prqseso pava qna ae i»a >6n at ealado 
«Miqueaslá^-TíiBa^ attaitéd)rioa. 

May poderpaos 6e5eroB.<»*4i¡ga iLppaa, >en oei^hie 
•del Marqués ilei Walle, idigo: queimi .paria (lieaejnpsoasi^ 
ddadqueieldioeBoiado Pudbla, >á:quien!ha msdaebido fun 
4ñ labiado, vea ^ei pnacesoidétl daaoobrimi^nio iSupüf o á 
Vaenlfia Alteía ociapde aa Ip ^é >por 4Bais 4liaa; para éo 
/mal jrjiíestfla ilM «&cto ÍQ^ikMrQ»«*--rIai0É Lopea^n-4bar 
fibair^bmca. 



muMmmim4!mm' ififi 



.DjnMiCMNCÍ^M T mjwim w M» Iw^cu (I) 



I ndics^ íMm^ Tíeira Fíniíe áf\ 'imr Oeteoo» 1 

q«ie UaiQiii tMittoiiiiieate IKiiefv Moodo, mk S 

Im tierras y icárea ooodprehendidaa en la 
demarcazion de loa üeyea ée GaaÜlla, quda 3 

UQ emiapherio, 6 mitad del mundo, decieolo 
Y ocbenta gradoa comenisadcia i eonlar por el 
Ocideote desde on cf rcalo meridiano que paasa 
for 'Ireinta y «nevé 6 quareato gradea de lon- 
:gitod aocideoMl M tterkfiaQo ép taledb; de 
tt«D«a, que é (f edite >iegm8 de «Hage fior fra- 
^dot tiene te díelia demaraaci^n de indbAsia rfe 
una *parte A otra «ipea mM j «aéisiienlaa Aegotts 4 

eastedunaa eedauna, 'de Á tras :mil faasadaa^de 
i oíeoo pies, qieaon aeaeota milla» italianaa dé 
-Oriente A Ponientoi que lagenle de la maril»- 
man EMe Oeste; «está iodo ya deacubieiHa y 
ihanegado del Septent'rtoa pnra>el M odí o d ta, qne 
usen Nqrte Sor; ealA descnbierto deadnaesen- 
la gradea de nttniía eepif entrioml • knata «tn* 
menta y dos austral, que mn *dos ^il y (ftaa- 
líenlas w quaNnMaguaade tierna^ ^e 4iene 4^ 
nnciio por dónde aaaa mil y treaienlat y* dé 
•y abojo iiasta «diea y oebo, qoea lo asas m* 
goaCapor el Noiabrede Dios, Panamá, por 4011^ 



■ — ■ » ■! mu ^ «I I ■ 



4l!0 BOémiAfroB máMTW 

de pareze qne Naturaleza quisso dividir aques- 
ta tierra, dexando casi la mitad delta á la par- 
te del Norte y la otra mitad al Mediodía, que 
son las dos partes dé la derDareacton, y la ter- 
cera las islas y Tierra Firme que ay al Orien- 
te de Malaca por do passa la linea de la parti- 
2Íon,.qae^unqtiesos patrie deia Iqdia ofíen- 
laH sebontbran ddt Poníante. Aespecto.de Cas- 
;tnia ^CÁdmo se rfepreseota^eo ^ a»apa uDÍver«^l 
de ias Indias (file sesigpe.. ; ' , ' 



.. . • .,....'» ¡ ; 



Mares jji navega%iones .de Indias, 



i .i I . 



6 Llátoaéé io otoscüi^i^rto y ihif^^iA(>> Indias 
del.ObeHrib, Iborqne ponAoijUts p^rl^. la^ ro^a; 

7 ymaít 40\ Ifortb ^ Otíe^iiO ffire :Qst^ fiqr ^1 

8 OritíBfte;y;d0liSiir loque eBe4ilOcideotei mir 
O 4eJ Sd p ide la .N^ie^a iE^pafiftiy.dj^l Perú^ lo 

«t^e l»i 4a^a,.{!y -diel MMiodi<i/i9a la q^aír ,del 
«Iforte^ lot qnS ay (Isade ^\ »foa3sil par4^)el 
10 ^irecba, y-delNoftais^ladi^m^níp jp^ir^^t^o- 

teíque Ay debde el rQrdssilparp IBcspRÜa y :p^rr 
•t69;9effleiiJU*iVhaledtqi^e!«86 diviffen d^pitesren 
oíros g^lfoB nianbn^^^ en. todos^y qii^traoa- 
V)$gacJon$s ()rxini^pal^;^a privtiara y >nt$ia.dnih 
gM, deiK^pailu pajTa liprffcFinmeylfíiawi^JBs- 
^na; ta afgpflda, d^ade; Eapaia: a| río tda la 
flaMi y^tatr^obo delMagaUarHfe;! ll^ te^qera;..de 
■laiiCMte da la NfieyailEspaiiait iCmabemiBi^ft Par 
nadiárpara <al: H6r0^<<;ft¡¡4ii yiiSMr^bi»;]^, la'áJtt- 
ma y mas nueva de la Nueva España, -pa<:a 
las islas dél Poníétiifé y eoatiwlaoioQ'de^la Chi- 



DEL AUCBITO DK ÍMDIA». 4Í1 

na. Como se vee, locfos apoiítadaá en la (ábla 
general prezédente.' ;-•!'» «I .- 

■'- '■"' Carrea de íñdiüé:"''' " 

La' primera na'vegáiílon '¿(ae'pór rítis' crirsar- 
da se^llama 'Carrera dé 'íá¿ Indias,' 'se 'diVidfe ^ 1 1 
en dos* una' para oí' Ptíe'rWde Sánt Juan 'dfe 
Ülóaén la Nueva Rspafiá *tóslá' donde desde 
Sévifla se níivegari como ttiít»y Sieiecfeñtós le^ 
guas en' dos mesíiés ymedib, y -oirá ojiara el 
Nombre de Dios, enTrérr^i Wiáé, dertníí y qna- 
irocrentas, Vndds raesáés ' larffoí;' entrambos 
hasCa llegar á las isiláí; '¿'e lá Aiaf dfel Ñórle, noh 
una derrota, desdé ef Pbferid (lé'Sati'ttiírafede 
Barraüteílíí, de áf á'bairá'; lioís^fliéde sblii- 12 

srnó qué conónfran^qfaálí'ó eb^a»; pitetrf íliés- 
trd eri (af canal, Viento á[lf^op(islto,;cí^crrcnfe de 
agoas bivis y InzdéltíiA A ¿fé fárÍol¿s *|Wrá vet 
las marcas dé la' barra. Eos tíé^rti {ios* para cd- 
taenzaf estas na vcgaclóneVfeón' diferentes p.^rá 
IVueVa ffepaha;' pgBsado^ériiTbíértíb'ft¿sd¿ pHn» 
ciploáe'Abi'il hasta" pássadoMaVoj y ríodbspoes 
porque hó se llegue 3» la^'rsfa^ dfeMa maV del 
NóVré déspueá íló Ago^sia, qrfánddféíhári yja 
l63 Ndrlés yconiier'i'za'nib$ríiuí^caTic$*qiie'i^otl - 13 
torViitenfas 'dcfs'hecbW ^éVéfrfé¿a¿He-f iefnios dí^ 
fer^tlttísV etyntVarftW; y^aráTíétrti^trftote* antes 
de éMrúr el* incierto eri ' ttí^o 'Ágóiló^ y ^ScfJi 
tiembfiá, porque ¿eMIfegtíénáí N«li<lÍ|^aélDlbs; 
de* Nbvlefr'bí'e a'deíaftte,''ípj<Aido^t)Of 'ébrfifeniíalr 
fes'NÍ)ríéí'yá ed áqiiéí puéfto menos ^n^rrfltf. 



Dle.8«ii («ácsas sejra eo Remulla de las Ca* 
nanas, basta donde ponen losmadneros como 
doiienCas y cioqaenla legaas de navegación de 
ocho ó diez dias, CAn tiempos i>r4ínaríoe, por el 

14 golpho de las Tegnas; que en inbierno es pe- 
ligroso de tormentas!, adonde surgen y lopiaa 

15 refresco en el puerto de \ík Gran Canaria y w- 

16 * ligua metrópoli en el de la Gomera. 

17 J)p Us Caoa^ias i la ial^ Deseada y Domiai- 
ca, basta donde pi^oeo aietecientas leguas .por 
lel golfo glande que llaman del Océano, se 
suele lardar veinte .y cincio días ó nlgo mas, 
por donde oq se puede boUer á cansa de Jas 
^isaa ordinarias y oopiirarias i Ja buelta. 

&i la Deaseada 1 4)^Mmnica^ donde toman las 
flotas itg(iaB, y Cerca, se apartan las derrolas 
de Noev* España, upfi .en demanda del cabo 
de San;! Aptoo en la parte última y mas pci- 
tapial de la 4sla de CoUii basta donde ae nave- 
gan como ^uiaienias leguas en veinte dias de 
prdinariaii visla de Sanl Juan dePuerlo-Rico 
y de la gapano^» ^ dos kjgoas del |i|i«rio 4^ 
Sópelo Ppmii^o^ •corrieiido la costa f>or h 
pijnlade Niza^ )^9&!iasA puerto de Ocoa^ quesl^ 
diez y ^cba leguas' d? 3aocto DqmiiMSo^ al oqt* 
ftenl^^ dond^ a? toma x^e^u^, y 4a aití por 
entre la íala deCubp yde^mityea, con ret^ 
gneirda dp^oia ÜMf 9s ^e lia^i^n los Jardioeai, 
jnato al ipedio 4e la «co^ de Cuba, dond^ 
se*» pfirdM^ ^peltpji n4Vr|qa;^4WQdp ^^m 
k viat# de 4a i^fa d^ Pio^^ y iQfabo ide ICIorríaa- 
.^Ki dp^ kw^M m^ Ae\ icfilio de 1^ kfM% 



DBL AKcunro DÉ nd>us. 4l^ 

desdé doííáé pard h\ piiertb* tfé Véra-CVu^, 86 
sigilen dod derrotas, eñtl^filiiibará dé dcho fl ntfc- 
ve diad. Una que llaman por de dentro de db- 
ziéntae y cinqnenta leguas, para en tiempo dé 
verano, desde Mayo hasta Septiembre, quando 
no áy Nortes, qne son travesía en la costa de 
Yucaran, por do se pa^sa otra que (llaman por 
defuera, para en tiempo de invieí-no, como db 
dozientas y ochenta le^s, algo rtia^ metida 
enaltara. 

Las flotas que van de la Dominica á Tierra 
Firme y Nombre de Dios, hasta dbndé abrá 
como quatrocientas leguas dé viaje, de quinze 
ó diery seis días, van en dernattda de Cartage- 
na, á lo largo de la costa de Tierra Firmo, don- 
de las brisas son cassi perpetuas y contrarias & 
la buelta y los bezuda vales continuos en verano, 
y los Nortes en inbierho, qué son tlravesfas* 
Reconózese de camino el cabo de la Vela, en- 
tre Santa Míuiha y Venezuela, y el cabo dé La- 
guna, cerca de Carla gc^na, á donde se descar- 
gan las nrercaderiás que an de Ir al Nuevo 
Reyno, y las que an de pasar alPerúr; se lie-' 
van al puerto del ¡Nombie dé Dios, hasta don- 
de desde Cartagena ay como novehta leguas de 
quatrodiaá dé navegación, reconociehdo antes' 
de llegar nn poco al puerto la punta de Caliba. 

Los navios que van á Venezuela y Santa 
Martha, van en conserva de la flír)ta de 'íierra 
Firme^ hasta el paraje dé los puertos donde- 
han de quedar. 

Los^que van á Hbndbras y GuaAliemala, van 



414 l>9CCJ]lK2ffOS J15ID1TUS, 

eo conserva coo Ji^í)^ Noeva España» ^astael 
' cabo de Tibunoo, lo mas ocideotal de la Es- 
pañola, d.e^c: donde proloogaudu ia isla de 
Xaniayca por la vaoda del Norle.ha^la la pun- 
ía del Negrillo, lo úUiína dalla saleo en de- 
manda del cabo del Camaroo^ prÍDc¡|>to del 
* golpho y provincia de Honduras, desde do se 
va á surgirá Xrux.illo, catorce ú quince leguas 
al Poniente del cabo doade so descargan las 
mercancías que an de quedar allí, y las demás 
passan al puerto de Cavallos y á golfo Dulze, 
costa á cosía por el golfo de Honduras, para 
llevarlas á Guatheooala. 

La buelta de las Indias para España, no se 
puede baz(;r pyr la derrota de la yda, y assi es 
fuerza subir en mnyor altura y salir fuora de 
los trópicos á buscar bienios frescos que cor- 
rea de la parlado Norte. Viénense á juntar 
todas- las-flotas en él puerto de la Habana por 
Marzo para llegar á España antes del inbierno 
por los vientos Sures que son travesía en la 
costa desde el cfibo de San Yiceate á San Lu- 
cas la del Nombre de Dios, parte de allí de He 
brero adelante quando ya los Nortes zessan, y 
buelve á Cartagena á recoger los despachos 
plata y oro del Nuevo Reyno y también por 
huir de la costa de Vertfgua y desaguadero de 
Nicaragua^ de don.de se puede salir mal si se 
engolfan por las brissas y corrientes contra- 
rias y peligros que ay en.el camino, en que se 
alraviessau los baxosdel camarón Quitasueño, 
el Roncador y la Serranilla; desde Cartagena 



se va en demanda del cahó do'SaorAntoo, lo . 
mas ocideotal de Cube, oomo. dMíeotas' te- 
guas de viag&de diez días, cotí reaguairdo de < 
los baxos que ay en el camÍRO de la jSerraiija.' 
y la Serranilla, y Quitasueoo; desdei el cabo' de 
San ArvtOD á la Habana, ay seroá 4e quareo- 
ta leguas. Los navios que buelven de Hondu- 
ras llegan á recooocer también el cabo de San 
Antón, y las fldtas de la Nueva España parten ; 
en el mes de Marzo quando aun darán los 
Nortes que sirven para la buella hasta ]a Ua- • 
bana^ subiendo un poco en altura, hasta don- 
de se navegan como trezientad leguas en noe- ^ 
ve ó diez días. 

Los navios de Sancha Mariha y Venezuela - 
para venir á España, salen por entre Cuba y 
la Española á reconocer el cabo de San Nico- 
lás en la parle ocidenlal delia^ desde donde 
por medio de los lucayos salen á tomar la der- 
rota de las flotas. 

Desde la Habana para España habiendo de(S- 
embocado la canal de Bahama, se navega por 
el golfo que dizen del Norte ú del Sagarzo, 18 

como nuevezienlas ó mil leguas y mas de na* • 
vegaeion, de veinte y cinco ó treinta días con 
tiempos ordinarios, por dos derrotas. Una para 
verano mas subida en altura hasta llegar á 
treinta y ocho ó treinta y nueve grados en que 
están Ins islas de los Azores; y otra para in* 19 

víar por el parage de la isla Bermuda, puesta 80 

en treinta y tres grados, que aunque se vee 
pocas veces, aé reconoze por los temporales de 



41^ McmBum» imbdros 

agoadiefbB^qa6'dail>sMaBfpre'corea* deUa, pop da 
se suba haeta' treinta^ y, tütíjé gtudkm vo mas aor 

21 qoo eiM# Ifriaia ée SaacMa Mávtlib»^ qikv d6 ioa 

22 Attoret; y para ll^ar ¿. Ib) terzera se sube üi» 
greda mad, á>doi]detooaBfaiefttprelaa floias^iue 
vteneo'de iés iDdiaa parai lotnak* adláaieMr ra- 
frefi^oy eio penoifUr abitar airiguno Uérra. 

Desdb \tí^ Aizorea üaata» Bmrraineda, potíen* 
los marinero» treaietiCas légóaa^dd aaveganoa 
qne se navegan alguMta veces en quiaie dkia 
y otras^eii treinta^ por las muobas bríssas que 

23 reinan eor este golfo de bs Acores, por donde 
se navega hasta dai^ en la oostode Poriu^l y 

24 . doblar el cabo de San Vicente» y después á 

vista dé laco6ta hasta el poerto de San Lucas. 

Navegación para el eHreoho y rio 

de la Plata. 

25 La navegazion de España para el rio de la 
Plata hasta donde ay mil y seiacieütas leguas, 
y hasta el estrecho de MagaUanes, cerca de 
dos^ mili, ha sido siempre muy mas larga en 
tiempo que en distanzia de camino, por- 
que siendo nefleanño llegar próxtma en el 
verano - deltas, que es de Septiembre ade* 
lante; no se poede partir de acá á tiempo 
q«« 'no se paase por la equiúocsíal por Ju- 
nio 6 Agosto, quando las calmas son mu- 
chas^ y m^y grandes en ella; y assi viene á tar^ 
d^fse 2ÍUCO 6 seis meses el viaje, qae pudiera 
hacerse eo dos 6 en tres^ avienda partido de 



(^WSrNMli fAfgOyÍMDt iNprid iSüAr^ bastaiocho ó 
Me^T^CTMtosi^^) to úUm pnifi /da da/ eqoidoo^ 

B9per.«^tpajM^4^(^Qp AgMlníeo el. Brasil» ^' 
d^afHi€|fli;¿ vitfftcte Mí^^mielirío ileíilo (Riata yie««r 
M»cbiM.Qtrimjd<mkl^ft.oahoigr9doa}a^ tlido 
d0i«(4M)^^f)M#i^iWpi: (^ Medb^ al a^racbol 
^Mm pBc9SiiifiaiU#gaiH)<4i pMBsacl^ aptasiqiia 
sa/lfl^)aoaljA¡f^ f1»r$i|wi,.«|M at «huyirbnayá .^^ 

a«»í <«»ia)Dai;€^9i(»l^ 41!» fdj&mlioBsa* . . '» * 

, .íw':, , i í;/í'»*^ ni i:«. . í»¡ Mil M *. . ' -i 

I,3,nav.egaf^9fl^ ^^ . }« «ar.^lel .§nr ajeippreí 
sea. h^cbft cpa»? .á . .q^i^ía, . y, |<v; ,8f r. muy , qoatf,^ 
qos, lo;? \jiffjiflffii^,^^y^i^,.flfFrííiJiles 0rdipí|n 
ría? d^ ^^r^^h9,ja?,r^.el,%f^. ][^a íle'.t>ai»in^ 
para la ciudad de los Reyes, suele duraíyájp^ 
tuesses y lá buelta menos de treinta días, y lo 
mismo de los R^j^f^- he^a^ ^^^^ desde donde 
para Panamá se navegan nuevecientas leguas 
e^Pe9r%f*« <'íí«.flW8ps,„sififK(o; nj^pesleri-Oftho 
m^Jf Úi W y;?.^S(Pí?*'í?ev^.qu3 l^sta qqe 
l>i9ra,^or^e,ifte»M.ég(}p8f^ ,^.,|fl.íHar,^ t^laoi 
upejores.yiíiífo^ paí3„>aft|srjl,a .. tf ¡ m\^mm J 
pa ta las, í§|^^|íd ; ?f)niepj^ iMali^o, ,y Pbilipiioíift^^ 

de,ppwar,«i.f!^^Q,.89 l^W^í impBssibjlp 

Tomo XV. ' ' 27 



418 ^Mommo» 'iMtawo»o 

potíesse corBar dssde^la' P(b9i«^|Skptte« pbr el 
S6 golfo de OcidMleí iqdes*miet ;iMr (Mi 8w;' 

se báceesté obveg«síoii>deftde>iel''f^él'to^dérta 
Nsvidad. Eq la coala de {a^Niáeí^Éf fispbSáf, dea* 
de dónde hasta el Mtfl^eo f Phtttphiáfi pMdti d» 
viaje oonio mil y seispíeatei^ 4^tM'yf sieMCieii^ 
laalegM»^ que «cRna^egan* ofdhÍÉf^toiméáie'' ^en 
doai iDeaseS'^ doa y Aérttio/ ptf HIbMÉO ^- tf o- 
VManbre/qtieB lal lleoipOniÉfai4ibre d^ cfelmas 
4el'p«eii(yi4e 4a fhifidéiAi ét Idies y^ mieve 
gradoa ^de étti^ai dé¿d6iAitDáfr;8é'bái»l basta 
doze, en 'o^yo' jiartjlé 4am OáMe, ^(áfa laa 
Philipinas; ia huella para la Nueva BspMa» es 
mas laf^á^ f ^ás't^Mdl á bdus^ü^>qíi^^^ pu* 
dieodo bolverse por do se va» es meoealer M' 
bíi*íáé én tHttJiía de* tfeífila'ir fríréVr grtítibs y 
patiii'pdr^Iéyb ó'Ju¿¡o';'(^ítiidd6 rsks br^'soa 
ttíéñó^;' y assí' dds míégdáá'qit^ pn^de áver 
éé M'^é,' se fárcFá'tJ én ^ri^oat qá^Xró 'mésses 
y iilaS'"'' •^' ' ' '■ '' ^^ ^'T';'» l)!ij . • n' •■ 

" Aiai como 'Nkurate2á>^i§^''\t<ÍÍs^B' di- 
vidir ffts Indias Ocfd^éiléá'í W éS» 'iial^tte 
^ates (M»r éllsfliii/o d'^Ugo^fti'^é I117 d«l 
NbMh-e'dié Diis 'i 'Pütibntá; W véiñdd á iser 
fle(íééaái'i¿ <phi^ él'ira^ni^'liMitftl&ibi^ '^e 
«6 c«(lkt»rie ^iP<¿d 'Ví/ei^y'liaiDtá^iiM las 
Aadieoiiéa, Qbbei-iÁiddr^ f etíii^áái»'kéé »j 
27 ¿D en(j^bl>as éaÜlliM-fAdiifó d^-nWÁI"Virtsr 

Aé la I>luevtf m^', f q6éíífO')A{i<Íj^piliás que 



t ^ 



. V J i'« 



DBL Aá¿áTO br ífflitA^. 4» 



son: la de la Isla Española, la de la Nueva Bs- 
pafia, la de la NueVá'tráf^!¿ík;' la de Guathema- 
la y parte de la de Panamá. 

Dismtbmkmiáiiid ágsmtófromm.' 



'-■ •. .iMj-'*i . . . ■' r'-.l.: i\ '.*> ;] *i ' oj 



» » . < 



I v/ 



• £ii'A<idlebViff'delá'«spaSol«(iaé'6¿'tiemi>o 28 

y Aígar,' respecta 'ií<! 'fi:^i)aíiA és Va pfiftiéi^;' 
tiene dé BistHio Est^ Oéftté; '^uinieútsis' y cltí- 
qóéotá feguasí, y^i^rfei SWf mas de Irécféiítas,' 
en qué "«e incluyéa lias' IsIíTa y govoríiiar¿ioh«B' 
de id -Rspafldla.Clibtr, Síátf 'Juáti y kaWáyta,' 
y LaAwrgafritá y ■Pé8(tli^ría dé '\¿ú Peflai;' W 
prúv}¿teitf y-govflritübi^n-tfe Yetieiuéla.'y póf i9 

cbréa^á hi pi^Viúcta tlé la ^éva Ahdáfádá 
ó' (^áytíüá 7 tü' ^l^ídaV coa todas \ái Itüas 
dWl«WrdéV'Nolrt¿;"<}u'é'()Mab de tiéhtb las 
iioib6^as y de'seifadiéDlá^^'éátre grjixi'd^'''j 
faenas las ^¿e sé^ aH'íniaú' á líi co^ta de Tíer-i 
ra 'Flrtité; ífaháah lóSé Aiarinévós dé Sotaventó 30 

y las oirás de Barlovento: ettémple di¿ tbdaá 
es ¿oniu'hmenté VáVúedo' y cisKétíté ed el é^* 
tessb, y'asf aunque sdínTértíiés de pastcís jf aN 
bofedasí, hcylb gori'de'?d&í seíttílDfts de T^spaSa, 
nf rfé trigb, feí dé c¿Vdda; lii 'Vitías, nf olivas; 
qae/fíq se ¿fá'tf^étí ellásrf^erp'Káy miicfc^^ ga- 
nado ínáytir y inénórdé bacas, yé¿uas,' f^úét^ 
cM'jtívejiÁÍ¡ 'J íáí^la prlhcljial gi^a%éHá; »es 
cueros y •aiíiCdJ', oufe ay WucHó; ;i^ aAhqúb W 
lad ifiáííiáfeHuá áy o'rd\^'^ücr's^ saéa ttor'^baMr 
ftiÍtóá<iBnMhralé8:''i-'^';^'' -■•!: -ii..^-.. .. 



;{•) 



1] I La isla Española, de las mayores, la prime* 

za, baxará como treszientas y ciaqueoia leguas 

OÍipi^qS ;#,Jaflaíj^íi« y,c^^,,Pgiji,,.upa^casj\ 

Wf»PJ?8vW»ÍS9^8¡í)..4^.grp,^liff 90R4ÍPIlfM "'' 
pessos de renta y uo hospital |C<^{|, Vj^ij^? B¥!l*'^^ 
paerlo que es grande y capaz de muchos oa- 



•' 1^^'VítPa'dá Y|^í5y^/;Vfer/il'í y siétá "óVeM^ :33 

ocho lesnas de Sánáo Domingo, at'tyríéHtéi'^áfe 

diez y ócno 6 veinte vecinos} del arzobispado. 

• ' tó' Viítá t^ytráy Ve¡rii8 le^uás'aá^feahctó'^^^ . 3i 

mingó! af Ó'rr¿íiterhácía"'$áótíá; Ú'v^ike'^^ 

¿mos. * 

Sancfouoniingo, ai Norfé; dequinze vecinos; 
el arzobispaOo, y %q sa comarca luucoo 

;»íljj ii'ni(í /;')'i fkilj}¡ ^^' i.. . ».• . ,e")i')} . ;»]-'! 
CODio* 

1.a villa de Asrca, ea lá'¿osla'(!^óV'éuf; 'vj^¡¿- 36 

te y qualro Teguas de SanQlo Domingo,, di ,Po- 
Diente; dé quinze vecino?; del arssopispado, y 
ensa comarca miicnos ingenios Ue ázugar. 

fm^íl ñMJilór feí' qué «ené'én fá &ál^ 

ferféotáf d^'iá''íyiá'-'cíAíií^'-"^'^' '• --'^-''^ ^^-'■'^- 

'veV^eg3a§''iÍ%'^'feSkÍ!t6'*»oí¿'fá^ir; ^aP^'l^e ' '* 

seiszientos vecinos, en que ajr iglesia, balhearal 
aonqüe ñd prelado en eTfáá'éscle .el'pVimero 

Íiuc upo por háversfe n^cno unión pesia y ge 
a de maneto Domingo; ay an monasterio ae 

Franciscos conde está é! palo de la ICruz 'que 

-raí £o)#ifiu v*iO(iip,<^i/i'jt ii'WH'j ^.oiVHui'-iur 
los inQios* no pudieron quemar. , * . 



'.».--• r.|?:¿íli 



la ciudad de la Vega aLNp,^fd,e3fe^,^,er^,9„eí^ 

'R?Í#í .«íiM?®»» fí«:'*y^ú.-?' vi. «.:...'.; .,,1 ' 

Soppb PoínJU^í}, tr^iofa y.yi^fjp^í^ fij^rpíjl^ le- 
jjuap ^1 Nor^l cpni94e ca^lQrzp.jj^í^ofi; di^- 
si de la Vega, y qd buen puerto. Monléxpj, 
m¥ff,Xi PSi^rto. eq 1^; co^la ^1 ^ríprt^,; calcjrze- 
.í^«a? a>.í^9,?í?nt9 á^ij^wr^p (je la Pl^^j.qua. 
jODta de Sáocló Dominso; dé ftreíoU veciDOs 
españoles, Dios de la Vega, con buen puerto 

41 ^. U^o anli^uapíten^le e|| eata islf que,seá de^- 

' pol)ládo, la ciudad de la Isabela? seis |ie¿!iia^ al 

Poniente del. puerto de la PlajLa. eú la costa la 

,díiQda aun dur^? la,.i^l^essi<»,^^^,Bj)na^jMn^o al 
Coluy; l^ ¡yill^ ^}j^^^,y^i^fi^if|^^ 
San^o^Pom¡ngp,,íiJJ,(^ei,Vi||^q 

, y Lares, á la, costa del' Norte. . ^ 

Quando sd d^scwrió esta , i>la, d.zen que 
avia un millón de indios v aQra.no av^ puas de. 
Qos pueblezuelos de hasta cinqMenta indios ao- 
venedizos. . , i . x i . i 

Los puertos V surgideros^ cabos y puoias mas 

• I . . .inm9i)p iiUT»»Tnjm mi'feniLMíí o: 
señalados y las islas pertenecientes á la costa 

desta isla, son en la costa del %^^j^ jf 9^^ 



43 



Poi(ie«itoa!ei{macib deiQecM.^&es^yoGtio^ i|uo 44 

ootlM flafM 4|ue' vn» A' Ü^! iNueVia» EspaSaiquaiH 
iio^i)C^8«ii^oo!ao.!la«'«AsaAadB<<4e.tjCdpéa€^ 45 

qii4^eatáíjiHilO'éél¡,i4 Mí^«o(ra' que tlaaiaa^de 
PMfirA^fl^MlMMfio^ üoa legoas ;aiiie8 de llegar á 
QcM: áiQ¿»:'piifrlO' y: puablo veinte y cuatro 
leguaa adelante do Ocoa» la calongía; iida ^Aia^ 
(a larga maa adelante, treiola leguas enfrente 
de taa ialaa Beaia y Att«&felo, zioco leguas de 
la costa, y la Beata dos» y Agmo como treinta 
y quatrovinaaaiAMienle^ yAibbB^e -e» boa 
Í8Íte3paa.cU(c5éUB deTfburon,' \^inmi ootdeiital 46 

áb ift ífliftiá Nalnqa^ áíez legoaa á b mar Este 
Olíale tfatlcaboi^Rosov'djes 6 doze^ieguas: dül 
para^lJOflB^:lefc 'ftéquof ó hanmAioB treaia» 47 

leottiUoaioaroa^)dd laieostaquebaeivearl Orieo<» 
tA Cay loiuvoilab ¡alela .i.Eatre estos y Guana- 
bo^.otiraiáb de siete- á'joeholegoas' de* laírgo 
eo ia emanada de>laiYagirana, elpoerla y cabo . 
de 8an >ti^aQÍás,(;lo paaá ocidealal de la /¡aia 
{ftorél NMta; naa^aáéllaute puentni de Mosqoii- 
tosen Úfeosla áelJNone» y l veinte' teguas nnif 
al Oriente el puerto Valparaíso ó de la Coneep»' 
iio» JNoiietSor '0»n>M( Tortuga»/ 'ona isla aer- 
eóla éilac^CMla, (dé qüairt>'ó* zitic9> tegoés^^dé 
lai^go^iPueMe» ikealviidose légnaa al ¡Poniente 
AÉk)^ottle Xlpli>!qaiaieaté ^rfro/tQoto.ó; po¿o Ornas 48 

aatea'dQ JaalMái4U»y eslai Aei )f>iiérlo delaMPIab- 
taví otyaeidoasi ll^iiai|tabo;E'rebcés jy/ cabo <M 
dátron» eai 4a, hMte/qte. hwfe iaicoalaidei 49 



A i 



50 



51 



52 



^>.* 



oíqca4Beis4egak.la tfói^ dtstttro^iiiMiiJdofi^ 
deptMiecéíbaver (UaivNlo:iJB'*p|}6blO'4f«iblMado 

telóla Í8lQ/ adonde 4« eoBtftibuel«ie<fP(Mf 6tStt# 
al Ooídeiile;' a^ pfiboipm de Jb (fual«aiá(i4a Sm^ 
na, Uoh íale^cie réeonofcaoUa^floiaiíif U^'ftfii 
á Somto D<MnÍBg«'; blM| id|eM i^q itaÉoaá San^ 

^ Cabalóla;;:!!''' • -.i ,»:•■!)<> ••'. í ■•:* ■••!.i. r-i ü .;! 



•)I 









t»l!.( . ' ,1 



/. • ,'.íl> íiJu*»M hí , ,íi' •■ '. I. 



'?i 



gaa8íde> la.iEapaoQÍav'faéb8Í>afciPi)ÍHbiit«;/«igo 
íddlaada al ¡NorI^. ILaéi^ypit^dK tta^Uaiídil 
Nbrte; iiobexdb largOvi>Eal0r.)O)e8<ep tráüéáiA^ 
legaas; y deíaoobo) fM>iidétade!oia)9í,i>i£eteatii; 
CBDcd? !y,fK>riláb iqia^^parlbi^ijdari'^atéiiMCá 
veioie y i^iaco;"€9>linia doldaibic' sjn^itrigó^ oi 
inaniy óDii :aHNÉ)S)ilaBáóar>)c|neülb dBspailiia^:^ 
aslñ-Jar pirificifpU ^vaoigprYai^ieiii.'eUati^esixaén» 
dlaivabas-qu8:a!y:iDucbD8j oto,<áiUMi6e nbixó, 
y iqiBchb óobde;»(ay «bicftUKBaffiffipudkkirs Ue'«8f 
f0Aoieaj'áéhsk^ijá^^ ,ii«a>/gMaoilaoioa! ly odi 

.v.Elj8|0é pntniem^iáoc/jpoblóíiasa 'la^<»*dád ,de 
¡fiaoetiiigd ea:).l» oosla)idf)l Siir.nilevioGtréiBlvy 
atoh6rj6'i|iiar«to4UgMebd^tíoái>afkfaifYibo||0at 
eDiila)fiHpáBola^i)y ilosiÉgijaa<[dQ'{Q[ oofar^iijubii 
é;ltin [iudriDí d»<{ob>lkMiH)a;ddi»(iiHloido9ber im^ 
}gmriútjA» y/ge8DdozU;uitiiKpBa*;^ fNiabldf Jito Ua^ 
Mdo^á'lenel' doai iiWi>M rtíji i iáj .fAoaa nipliéáé 



t¿M dé' itt^K&k M''m\mk ¿é ^^náfi 

D6rtvin^b,>r«ri fiimtibteríó 'dé >PHinck^k'>^ 

La villa iUstílíté6óa\ «t ifAf^Mo' (ftb^'^MflAH^ 53 

eb8%<dél ViútDe',' áéiiétttil lb(^iaé' dtf MaYdiútiM 

lA'vi^íttttfe. '■''"' •'** ■■'••'"•■' •'■-■:!•":'■< '•!> '■;;' 'li'- 

•U'vWaf ide^yañb/ v&ln«e'llegiíM> él«1a<til(ii- 54 

<Aid d^'SaiRHiaga;^! Ndftfedtid, 'de <^Uétlhi'Vb^ 
dtiosj'et mnls^^ff^'p^^tftb -de' ta'iiáU /' f 'd6'«ér>- ''<- 

Ta>Mm:de^bi«rté><y<lJiefi''dfft(«»ésM;>-'^i >' 

La-Vilfa y i^6i«^ ikél^ ^PHacff «1- éii 'lá' fcó«(á 55 

d»'tÍ6rW, tídmo >\\aeltémÁ lé^UM'dé'Sátac)^- 
^.^al NbrtiwréresW}' dé-^üái^tf'y h^''¥m- 

- -Eii vilfa dd > 9aMblWBspfí4»uli,»j[i<iérto'"efi -Ih 56 

fMMe^t^Bnr, éiit^d eDifé^lánVimUad' fkéiñSb 
tfe B6A:ofkM'eall^, <MfMd> éitíqñebt»' ■Wjgtta^'^b 
8*i>éWafeo,-de'v«írtie;v«í?fl<)Í. 'J «''' '" V lii .o:> 

délfíort€Véa*áf'*érf'lfrértie'tfe-'^.'íldKrtW,''4h 
M«hÍte'y'doe'gítoc^'y<MKid?d'd4 atMhir, «fo'sé^ 
seoCa vecinos, tratantes, donde resaide el - fl^- 
^itídor7'6ll«i>á«il^'Réat^'ftÍé<tíded fi^Ü^tor- 
téli'ilBi' piireKlélU>^'^l¿ptféflb,:tfii%<>é^ffilÉ(í'ay}- 



i «a 



in 



ylf^tfí^<^ natyfijpoebltmoi^a^i < :■ , , ( 
>,l |4>s piierjtQ0.:pf)b99 si,pa9tpt«:dej|» Q04Ui:^es- 
.^jvslaiy. )aaiÍ8l»8.iadyQPfiBl^ á^ev 4c!0Wftd« 
Jj98,r«f«trj(k)fr,ao«ieoii«,oofAar4i9Í .^ifiíelMde la 
ciudad de Sanctiago, como en ella ^qpii^ ^ 
ího, ,^Q íveinle gw^ . y ií0ÍfU0í!y oi w>/l9gMa8 
b\ yPpoii^p^; .,pl J^.gawHifEspijilPíf .Mbo» (te 

59 Gr^z^je^ ú Aofff ioguap CMJli9|a(«iQy. loa xardiii^ 
de la Reíi^h» ua:b«xoc^fap4^4^¡U)a«(,yAriFiiCa6 
4el PMprlp da la Jríqidftfjl]i ^ v#íqI/b y i^n gra- 
49&f comq (ceinl^; iegun^ictel c^bo 4» tCrop.y 
.CQaK>.pcboó,diej[!J9^a$ mus atP'OQiwte; el 
gqllj^Qde.^n?,; ^nll'e(i^q»aig^íMídlfi.p<w algaoM 
4?la(f ,en, jmedfo y ñas b^í^j^. laa .dps B^ipa - 
jip^ idoa Í8la^,.^ípf¡oílJpio43| l)aw«FWde,<|* 
ifi^aa y arr^orfe^ que ilaoiw GaíoiaFes^ eptre ia 
cosía y la isla de Pii)09y xmc) Ba,iie\4¡ex tegHaa 
jde l^rgQry sii^le.dQ:apcbp,r4iiei(y dase l^^as 
4^1 cfbo.de porii^oK^nqo^ie^lá otras « tantaa 

60 4^1 ^ ^f^h Aleteo, do 4m Qgídeat^l ^ idwta 

.„-PRf)» po^(fl44Np^to„plplvt!Wf!^4&lla<H9b4- 

.pa..(?oq9(i,#Uíf0 4\V¡ít y treiaULlegii»««a{ Oriea- 

61 .d9T{;uí»«ftef|,;VÍfiquíntqyl«ígíiai|«aíí,pil,,/f«iriijlia 
^<|4 B^y*:W bwftgrflflcteideMleoe y,arra}tifp^ 
^yi,nl^Q9bp ;iAe ijl isla j^jbfff»*», opto.lpgu^ #or 
.lft8.4flspnsr|ó,d§l PcioqipQ, «uaiff ó j»m «M 



quatro leguas, Cutif^í^: wi«,pMAh> .i^(pmrt9i;<l9 «* 

»4 /!••!. i ■•t -I '• ')|i !• ,(,■■•••'••'/ -I. ;,ifii, , (,' ')[i 

■'•■■ ■ •''•••••" •'Xitmiiícrf:'-- •"•'■'■'■''•' '•■•••' 

■■*"..•. 'i'' < ;■ 'li.o I» i;V.-i¡ •:. í- i" 'c, I f V 7 
•;i >■ "i! ' i :;'- .■; , ;■•» ;>!• ri;t <■■■! <■'.. ,'t y 

. |4 , ifil4 de . X^aicf,, por^;9(rp . pon)]»rp,.,di^ 63 

rSapcU^gq. /ao dj^i J! , ai^te, grpdos.yfl^í^ioi.^e 

|deíftcJ»„.pq?fa, efi ^(\rpo,i£qfDq.,^^ff^{fí„J,^^^ 
•q^eo,U \^(Sff»s^.,y ,^\e^^ ^e l^f^ac^icjel E^ .Q^íp 
(jqrBqíjwiuectfi. jr ,íJg.,:^clí9-ítífmo Y^tfim,.<« 
.ajtMU\<l9#fM-()^.^ ^íjU^ inííjrprj9?„vac?i8v yegiip^ 
J'«»ftrí<V»fc«ft4'-«qi:P9rp,Cfin?bi,nm<;lM>j.,ayi^ 

.denJ^,.deJai¡sJa.,i. ,.,„] ,..,. ,,i , ,,,,, ,-í,. ■•,.;! i- 
i, í1gl|)ls^^en,la-.c9í<ftí|e^jíÍPr,í^,.d„<3*ei^,Qí^tprr 66 

.Wlegnwiift|?€iviü|ji, ifíPfiw^e,„u'i I. .-.•,,...¡1 

deolal de la isla, doze ó c^|^X(f^egm/|,,4er^- 
villa. 

De la villa de l%](sgat{ dH^ que tomaroo tita- 67 

lo de duques los Almiraaies señores de esta 
,|M«, .W.rfp ,9>f«#<Í0íU)qWp|iw(B| ^Asprjp//Bp ea s- 



t^ I 



ite 'M)!ViilfMtf<1íHbnW 

69 Xaf^ryi d{^ ^hi^iid^rráté él"do M^tlR^-^ 

de la punta de Negrillo, desde donde buelve 
la costa hasta caboijd,^jF,^|k^, zerca de Oristan, 
y va por el Sur hasta el puerto de Guayano, 
y zinco leguas de esta costa, las Hormigas, un 
'■•'^ éi'rétife'^l¡^í-b*óV'« 8«ís-6' «i^e,"Ri**feitófa8, 

ikté Ifi'OótibléiéiM éer^dft^'^«^ »H>ierf6^, "f A 

N<i^«6'ébn<b(t^-<t4ft^d'b zlh(<«'»^'c» d^a, y Á 
Htfrbtsftí VÍ<í!lá','lJ<'Bftfaiíilla;' f6\ toffliéiífté fel 
«<»/kladbfr, cHK/lücIxb,'^ 86í^b^al'SUa^« 'd« 

'cdh-él NMübt'elte Drd#,'-c6h)0 §Q»reflf«'H!^B 

mi) '7 "cefirá-dt! tMH b(V^<flitM = Sátíchl 'tMAflr 

71 na . Los Cairaá(ib«<a^^P(Áy^M«'^éi«éfif(y''tfé ^fti*- 

el Caimán grande otra isla de^'S^i^'ó^yi^Mt)- 
♦'" -gStóí'de !#^,*^ÜItízé>b «leif -y»!Jefs^d*' tóaí'Cai- 

manes, al Poni^Mtl'f^^ <*(JÍMá'^é<^P«ArH«.'iEo- 
^'^ -tf>« tjtfá''^ N/ ¿le e^íl'if <^t>éft¿l«V «éfi^: >í^xo 

-(|Be''feiflflftó AbféKJjai o -j-u:.'. ,«i . ..: ,.¡> I...:- •;. 



«009iójffiitQM[a9f|figf|a%4«tJlpr£(^,Efj;^ QjB^t(?iy; 

Otí^PíivliíO ,el ,<?o.yef fl^aq? .y-'P?! oíifiialS>..4ff: »«> 

. I^jyUa,.deieHfdlHñjllíh,Mr.tlronqipl)j:e§j^i;|: 74 

nie|Htó,!U^líi'y tra^ |3gitj»8/daP^er,to«PÁW!£Íel tr 

(pj^ ^ Hamo Gv)í#¡SR„W.^ (fPpifi (Jpfü^íír^.pJj 

quilos, que es muy bueq9,(,<}Qj<^0,,l|e^V9V4^.;^ 
Olro sitio de la costa ocideolal que llamaa la 
Aguada, con noivJ)(^,d#,^otq<nayor. 

ludios naturales liuvo muchos y ya no ay 

l»l>.,lraido^íi otras pj^rtoPy *<l> ■ - ' ."' «^^l "^'^ 
Ay ¡pocos |íu/eciop'en.es¿j8lf>.por.q^ M»dn,l», 

costa «iel NQrtuea»Dmy,£ácia^d0 ,baj^JQS|y ^JMv 



0\ 



4^ -MttittiÉlfotf'^iMM^ro^-- 

déttíii ló^ >qte tfy > son '%í Ofi$iíté<deMteí>8att 

76 Juan, el rió délLtaiáft )f e( que (iÉimá& C^nobift^i 
y^rá'CéberaíriMiá ]f»(Mi!ff-la;m«d'0#i6dUlde -ta^ 

77 ¡Bla; cettá d^ la siérfá'de iotf ¿bqitíllor; )r^ eñ^ 
fsA\á útípúerlb que dictetr^Santisgo» treslegtítfá^ 
adelante; otro que di^eéi Yáboesa; ylres iieguaé> 
de la* coate, (iorestá partea étPaaagél im isldoiíp 
¿lio y^^r principió' dé'*' dé( Sur ólro qoé dU 
cei^' Béyeqoe y la íála' déBanctaatra^'Uas a^i 
lante'OüayáYnií, lin ^^íi;&'f de^^ca toi^'ridk^ 

78 Ntalibn''y Xacíué', ¿eM tegtra% antes' ' del paértó! 
de Giiádiátiillb, que eátá dos )a1 Oi^i^oledél Vio' 
dé'Molsqtritó», en ciiytí bocal eálá el ptiefto qote* 
dicen Guanica y seis leguas del cábó Ilíoxoi ló' 

'^ nias oc?a¿ntól dfe la colsta del Süt-f y al Ponién- 

tedél^héktá lér'Espí^oláV'la'islá dé ta Mbrtaf^' 
al Norte délla, el Monico y Zecheo, oirás* dos* 

^ ' iíífers, él ptlerto tfe Pibó« ^ 'elde Mayag¿tíÍE y la 

bayia de San Oterman el Viejo y la boc* ééf 

79 rio Guariabo 6 la Aguada y él 'de Guabatacá; 
mas adelante y deíípdes' en la costa dtet Nbr* 
tb, eIdeCamny y eldéCibrérco y fea; cetca^íde 
PtJertó-tlicoí T en nyetíío de la cosía de iamat- 
del SurV arrimadas á' fellás, lásHaberíanadv* 
qnritfó^ cinco isletab: ' '* >"" ' 

' Los Luccíyós. 

80 'laíilsrak^tie^eM^ti árNorte^de laisliidfe' 
San Juan, Española yt^nba, qtie nfágiirna 'eStá' 
pobfádá tfe^é^páfióldsV feellaitaart de lo^iLuca- 
yós, por tíim' tíetliís' 'la 'nm ^épléllríonétt qtie* 



edtá'arribia db vei&(d' y diéte -«rmldis de afltttt 

ra/qoe i^ llaúia liüctfjrMéqtte 6 Yttédyoneti»^ 

(fue tiráe cassi qI f^Míéiife iBahbaiai, ethsi iriai 

eé veÍDie y aeis grádba y medio, de doce fi 

treze legua» de largue y steíe' GLotAo de enebo/ 

de^ dónde ti>mó «i «ombre la CanAl de Baha>- 8 1 

ma, eotreteFiorida; ylotf baitodde^ loa M4ntf- 

bres, pot ^eode^Mien laa^ eorpíiMi|ed ^e(a «mmi 

Hh» releías pa^a 'el Noitér, (fue ao^t^ue-el rlento 

aea próspero; nó poédea \M nwiós embocarla/ 

7 átfnque^ea WolfaiioVisaten otÁi las'eorrrieelea. 

Loa baioa de Biitimf; M-Haman aasí por 82 

DM ida 4eeieiiao(i»bre'r que 08tí^' 60 medié' 
dellos, de qualro ó cinco leguM'de iár^. I 

Abacoa, otra Isla en medio del dicho baxio, 83 

de largo como diez^óf^osel^uas» y Cigaleo de 
veiüte ó veinte y cinco leguas. Cúrales» olra 
isla pequeña en veinte y seis grados; y Guani- 
ma; quince leguas dé largo 'y oéfao ú diez de 
aticiho. •'• '■ ^^ •»• -'■■ '•••"••' •'■•'■ 

Guanami.^una {sielá |>eq'uéfiá jtfnio á Guani-^ 
osa, te brimera Irrefra d^' las Indias que desea*' 
bríé Colon; á t]uiet) pússo por ttámbreSan Sal- 
vador; y dna' de^ tiúrntó 6 Vélntéi 'leguas dé' 
largo y síeleó"dcbo dé'ancbó; en veintey'cúa^ 
tro grados y rüédio/á qnietídólba pusso por 
nombre Isabela. •" ^ -' ' ^ « ^-^ 

Xomefo, én Telnte y tfes grados y medioj^ 84 

déte 6* qtkinie legoaá de largo; al Nb^le tte la' 
EspaBolar^atiianá; déseis'fi' siete leguas de 
traVesfa 'éati'iel'XÚmdtb 'y ddéüfma, (riánguló^ 
de 6¡et6 ú ochoí'legtta* 'de largo, en veinte -f 



fti»o ,^ 'V " • "' I . •:• ^> ^'j -j • .j V í ■ 

-i'^.L'») :,-•'•'.. ■ «• . • ' ♦*' í •• r V . ■'•■ ' 

Jiiün al Oriente della, para la costa de Tierra 

t^, ;pof, los, n^tiqljiqH c^rijlpeg ,44^ bu^o ©p.^lUs. 

SttMtt<il«»« P«l«5r»s«8 4e;,^x|QR, jy .>.f..q¡ii,e, iw» 

^^^.M^ «ílíiN/'slíá^^ S«p l^n,.,soo U de 

8S Isaba, otra isleta pequeña; laf¡jV|r£^o^,(^(^ 

<íír«fl/>GÍ)9(i>^#2o;\Hfí'>»WV W« fí»:. pp«a ,d« 
9ffl»(VÍ*ffiWí^i«adijet.yiríiíRí (Í9í(íaKl«l9as;|jlao.< 

89 <}qft^i?<ipieiU€i4fl.b yí'■g^nGqTdíl^.La4oet5a'- 

4a,.l«l^«iet(9.Jegy«0 d^'lfti^p, ea düez y; ocho 



graidos y medro» zero»da de bax.ío8 conio 4I 
Sombrero, un iaiepocillo ierca d^lla. 

El Aogoila» diez leg^aaide iargo^ ep diez y 
ocho grados: San l^artin^en sietq y medio, d^ 
diez y seis leguas de largo,. zercad^ de islep^ 
y juoto d#lla SaDfestjazio y San Bartolomé y 
Sant Cbroúali cada uaa á¡e ocbo á di^. legoas 90 

de largo. 

Lá Bernarda» en diez y siete grados, oerc;s^ 
da. de baxioa, zarca de la Redonda y de, las 
Nieves de Monserrat; de quatro ó zinco leguas 
de largo cada una, eo qu¡nze,grados y medio. 

La Antigua y Guadalupe y Todos Sanctos, 91 

desde catorze hasta quioze gracjos. La Dessea» 
da á Levante de Guadalupe, como seis leguas, 
la primera que descubrió Colon en ei segundo 
viage que hizo á las Indias, en catorze grados 
y'medio; en cuya demanda van siempre desde 
las Canarias las flo4as que van á Iqs Indias* 92 

Alarigal9nle, cuatro ú cinco leguas al Suduesr 
te de la Desseada; y la Dominica, en tre^egra- 
dos, doze leguas de largq^ donde hazen agua y 
leva las flotas, porque tiene buenos surgideros, 
aunque con peligro de los caribes -que ay ei^ 
elia; y cerca della, al Sur, Martiaino y Sancta 
Luzia y los Barbudos, que por caer á la mano 
izquierda de las flo^aa, quando van, son ya de 
las islas de Sotavento que pertenecen á la cosr 
la de Tierra Firmie; de todas ellas la primera 
y mas ocideolal y Ja mayor, es la.. Trinidad^ 93 

zerca de dozientas leguas de la Bspaaola, Nor- 
te Sur con la Dominica, como sesenta leguas 

Tomo XV. 28 



434 »(>einiiNT06 nMDiroB 

della, zrnquenfa de largo EsteOeato, y veinte 
ó treinta dé ancbo; faaBta agora bo ha sido po« 

« 

bladá- ni bien descubierta, attoque se^iene no- 
ticia qae no es tierra buenÁ ni de cobdizia; lo 
Óaas oriental della, es una punta por la parte 

94 del Norte, que llaman de la Galera, y ai Norte 
della, una isla pequeña, cék*rada de isletas, que 
llaman Tabago; y en la costa de) Sur un cabo 
que dicen Punta' Redonda, á la parte delOriea- 

95 te^ y Punta del Águila, al Ocidente, en el golfo 
de Paria, que es lo que ay desde la isla á Tier- 
ra Firme; y dos isletas al fin de la costa del 
Norte, por el Ocidente, que se llama la Boca 
del Drago; y al Norte, San Vicente y Granada, 
otras dos isletas. 

96 > La ista de la Margarita, v^tite leguas de la 
Trinidad al Ocidente, y ciento f setenta por mar 
de la Española, de quinze ó diez y seis leguas 

. de largo Este Oeste, y la tditad de ancho, falta 
de agua, aunque fértil de pastos para ganados, 
y sin oro, ay en ella dos pueblos; ano junto á 
la mar que bate en le fortaleza, de treinta y 
oinco á quarenta vecinos, donde resside el Go- 
vernador;'y otro, dos leguas la tierra adentro, 

97 de quinze 6 veinte vecinos, que dicen el Valle 
de Sancta Lutia. Hay en la bosta della un buen 
puerto y ancón, y mucíhos hóiHales de perlas, 
á donde se á passado ia peéiqueria deltas que 

98 autesl eslava en la isla de Ci!^agua. Otra ialela 
pequeña, utía legua de la Margarita , por cuya 
caussa ay én ella oficiales y caxa Real; at 
Oriente de esta isla ay quatt^ isteohzíllos ar- 



> ^ 



OIL ARCmTO DI INDIAS.' 435 

fimadM A lá coélá, qué Hartian los Frailes; y al 
Oriente déétos; eótre ellos y Granada, otros 
qoatro ó cinco juntos que llaman los Testígoá; 
y al Ocideote, después de Gufoagua, la Tortuga» 
otra isleta cerca de la punta dé Araya» en 
Tierra Firme. 

Venemela. 

La governacion de Vénezneld, en la costa 99 

de Tierra Firme, parte términos por el Oriente 
con la Nueva Andaiuzta, desde donde hasta e( 
rio de la Hacha y governacion de Santa ilhr* 
ta, con quien se juntan por el Poniente, ay 
ciento y diez é ciento y veinte leguas, y lá 
tierra dentro, como sesenta ó setenta hasta los 
términos del Nuevo Revno; es tierra Tértil de 
maíz, algodón y mantenimientos de la tierra, y 
con muchas muestras de oro; a y en ella ocbo' 
pueblos de españoles, que son: la ciudad de 
Loro, que comunmente llaman Venezuela, en 100 

diez grados de altura y setenta y nueve y un 
i^n\o del meridiano de Toledo; mil y quinientas 
leguas del, junta á la mar y entrada del lago de 
Maracaybo, de treinta vecinos españoles y nin- 
guno encomendero, porque no hay indios; re* 
siden en ella el Governador, Arzobispo y la 
cttthedral, sufk^gánea á Sánelo -Domingo de la 
Española. 

Nuestra Señora de Carvalleda, en la pro« 101 

vincia de Caracas, cerca de la mar, al Oriente 



4S6 DQCünNTOS IViblTDS 

de la ciudad de Loro, setenta y cinco 6 ochen* 
ta leguas; de quinze ó veinte vecinos y con 
na ruin puerto. 

102 Santiago de liOon» en la dicha parroquia^ 
seis ó siete leguas la tierra adentro, y tres de 
Carvalleda al Sur, y setenta de Loro; de cin- 
quenta ó sesenta vecinos . 

103 La Nueva Yafenzia, sesenta leguas de Loro 
y veinte y cinco ^de Santiago de León, siete 
del puerto de Burburata, de no mas de sesenta 
ú ochenta vecinos. 

104 La nueva Xerez ó Mirua, como quinze le^ 
guas» casi al Sur de la Nueva Valenzia, y veía- 
te de la Nueva Segovia; ay setenta de Loro al 
Ejgsueste, pueblo quevo y de muy poca ve- 
dndad. 

105 La Nueva Segovia, en la provincia de Ba- 
riqnizirueto, veinte leguas de la Nueva Xerez, 
a} Sur, y diez de Tocuyo, y ochenta de Loro al 
Sueste, comodequarenta vecinos, donde ressl- 
den los oficíales Reales, el Governador y te- 
niente. 

106 La ciudad de Tocayo,^x]¡ez leguas al Sudues- 
te de Segovia, ochenta y zinco de Loro; de 
quarenta y zinco ó cinquenta vecinos. 

107 . La* ciudad de Trujillo 6 de Nuestra Señora 
de la Paz, en la provincia de Coycaa, coma 
ochenta leguas cassi al Sur derecho de Loro» 
algo al Oriente, y veinte y zinco de Tocuyo, 
cassi al Poniente derecho; de veinte y seis 6^ 
treinta vecinos. 

Indios tributarios de los zinco pueblos, a y 



ML AKCHIYO DI INDIAS. 4^ 

zhiquenta ó sesenCa milt éacomendados; qae los 
de los otros oo están contados. 

Los poertos, cabos y puntas de ta costa des- 
ta Governacioo y las islas adjacentes á ella, son 
al Poniente de Máracapana, la Yictüla, una isTa 108 

enfrente del rio de Oynare, junto con otra que 
dizen Boca de los Isleos; y después Cabo de la 
Cordera y Puerto Flechado, y el de Sardinas, 
y enfrenté la isla de Anes, ames de Bufburá- 
ta, maravilloso puerto' y anligúamente^ pobla- 
do, y escala para el Nuevo Reino y provincias 
del Perú; y después del golfo Triste y al Ñor- 109 

te del Boynare, una isla de diez leguas de lar-* 
go y siete 6 ocho de ancho, después ponta 
seca, y enfrente Curacan'y mas adelante Cú- 
racanle, de catorze teguas de largo; enfrente dé 
Paraguana, una ensenada junto al cabo dé' Sen 110 

Román, al Sur déla isla de Ahiba, de quatrb 
6 zinco leguas de travesía; y al priñeipio del 
golfo de Venezuela, la entrad&i y canaf de fa 
laguna de Maracaibo, y á la entrada della el 
fio MUa^e, y al Poniente los Monges Santos, * 
isieoncillos arrimados á la punta ó cabo de Gd- 
quibavacóa y después Raya honda y el Porte- 111 

té y el Cabo de la Vela, donde se acabis la go- 
Ternacion de Venezuela y entra la jurisdicíon 
def rio de la Hacha. 

Rio de la Hacha. 

• * 

El rio de la Hacha, primero dicho Nuestra 1 12 

Señora de las Nieves y después los Remedios, 



-498 Docmoirros uqépitos 

jooto ata mfr entre Venezaela y Saocta Har- 
ta al Oríeote, treinta leguas delta y sesenta de 
)a ciudad de Loro al Ocideote Norte Sur con el 
cabo de la Vela» de quareula ó cioqueota ve- 
einost uDO solo eocorneudero, con ocbo leguas 
. de térmioo entre Venezaela y Sanóla IMarlba» 
sin muestras de oro ni indios en la comarca. 
Goviérnasse por alcaldes inmediatos al Audien 
sia de la isla Española; y en lo espiritual es de 
. la diócesi de Sancta Marlha. 

Nueva Ándalu%M. 

113 La Governacion de Serpa, que llaman la 
Nueva Andaluzia, y en lengua de indios» la Gua- 

.yana» confurme á los términos que se le. asig- 
naron, es desde la isla de la Margarita basta 
el rio de Maranon, que^ay tre^zientas leguas a! 
Oriente, y otras tantas, Norte Sur la tierra aden- 
tro, en que se incluyen los indios Omaguas y 
Omegas con las provinzias del Dorado á la 
• parte del Mediodia de esta gobernación, en que 
.cae por ta costa» la provipzia de Maracapana, 
en loB términos de. Venezuela, donde estuvie- 
ron poblados, antiguamente, las BopasdeSania 
Fee, en cuya comarca está el de Morro y Iqs 

114 indios que llaman de Perito, veinte leguas la 
tierra adentro, por donde van los límites de la 
Governacion de Venezuela y los indios Palen- 
ques, dichos assí por unas estacadas con que 
se fortifican; y assi mismo la provincia Cuma- 

115 na, Norte Sur con la Margarita, donde bay un 






DBIi Ai€BIVO PIB OISUS. itt 

poeblo de espafioles que se llama la Nueva 
Cordova, de muy pqcoi^vecíoOs; y desde la Tri- 116 

BÍdad hasta la boca del rio de las Amazonas» 
qoe eaté do aitl al, Orienta, iserca da dozieotas 
leguas» baiHA Id províQzía de Iq9 Amabas, par* 
te deilos: caribes y todos belicosos^ no estáa. 

pvcificofi ní'CqQqiiíatado^ } 

Despuesid^la Puota de Paria y Bc^ca del 117 

Drago,' juftto ^ la Triai<lad« e^ kk Pua(a del 

» 

Gallo ó Anegada, al Sor de la Trinidad y rio da 
Paria 6 Orinoco^ y otrost rios^ puertos, cabos 
f puntas de la. provincia <ia lo$ Amacas^, da 
qoe no.ae bace mención por ser poco «ono^ 
cidos. 

Cae en^ asta jGovarnacjon el ciind.alpsso tío 118 
qne llaman da ias Affij»zao9S, y porolpo qom«* 
bre de OreUana, q¡^ , pace ^n los Aodes del 
Perú, en el paraje del CaicOj desde donde cor- 
re mil y quinientas leguas ó mas, dando bual'* 
tas por debaiio de la equinoccial, por tierras 
jnoy pobladas de indios^ aunque no bien descu-» 
bíertas y pacíficas» basta desaguar en la mar 
del Norte debaxo de la equinoccial, cuya boca 
tiene de aj^bo cerca de. cinquenta leguas» y en 
las quinientas el rio arriba desde la boca, mu* 
chas islas pobladas; ochenta ó cien leguas 
maa a) Oriente del rio de la&i Amazonas, está 
el rio MaranoUf casj en loa términos por dondf 119 

passa U linea de la demarcación, también gran* 
de y caudaloso» qu^ tiene d^ boca qiiipze le*' 
gnasó mBS,;ysu corriente viene de l$is partef 
de Mediodía, y . pro vipdas del firasaÜ , 



440 DOCOÉIHtCfS INII^^OS 

Flotida:: 

120 La provincia y govéraacíOQ de la Florida, 
cércBDiádela Audiencia' de laíRspaBola, Begiía 
tos términos de la governacíon de Pero lVle« 
nendez, es todo lo qué ay idésde el rro de. las 
Palm^^/ qaé confina con la j^Temacion de 
Panuco, éniaf Nueva España, Ifósta los Baca- 

121 naos y TérranoVa, que vienen á estar en el pa« 
raje de Estpana y Francia, tomada! ten fíerticu^ 
lar la Florida eo ana punta d(d lierr'^'que sate á 
h Doar Norte Sur'conla isla deCaba;deocheQ- 
ta ó cien leguas de largo, y de ancho Este 

' • ■ OteBle veittteó trélinffa;*'y (ífuandd mudho qoa- 

renta, cónformei^se en el temple con Bspciña; 
y assf ay y se bailaron n^^chas frotas della y 
parece dispuesta para trígo y ganados; no ay 
hasta agora oro ni pueblos de espafioles, mas 
de dos fuertes con gente de guarnición, en- 
trambos en la costa que mira ál * Oriente, uno 
que llanian San Mateo, en kr Punta de Sancta 
Elena, cómo cien leguas dé' laüabana, y o^tro 

122 de San Augustin; como cínqtfenta dé Ids Már- 
tires; toudbas isletos pdbladas que están junto 
á la F'urita de la Florida, por do ibas se Hega 
á la isla db Cuba á legua y á legua y media y 
ihenos unas de otras, con lina cordillera de 
baxos, con bocas, en veinte y ^res 6 veinte y 
quatró leguas, qué tienéhfde largo tos Martí* 
res, cuyo principio por la' parte del Ocidente, 

123 se dice Panta de los Mártires, y por la del 



DBL ARGHITO DI IlfDUS. '441 

Ofienfe, la Cabeza de loa Mártirea; ana ¡ala ma- 
yor de doce ó catoize leguas de largó y muy 
angosta; seis leguas el fio delta de la Punta de 
Tequesta, lo primero de Tierra Firme, por el 
Oriente, en veinte y quatro grados y medio, • 
donde se pobló un pueblo de españoles que no 
permaneció, y Norte cassi derecho al tio Aya; 124 

y mas Norfe en veinte y ocho grados, la Pun- 
ía del Cañaveral, y mas adelante el rio de 
tos Mosquitos, antes del rio de' la Matanza, 
donde murieron los francesses de Juan Rubau, 
que degolló Pero Menendez. La Punta dé San 125 

An^ustin, en veinte y nueve grados y tres 
quartos, y de allí diez leguas et rio de San Ma- 
theo, desde donde buelbe I» costa at Nort Nor- 
deste, toda con islas arrimadas á la costa y 
bayas hasta el cabo ó puerto de Santa Eltoa, 126 

en XXX grados y medio. En toda la demás 
costa que hay desdecía Punta de Santa Elena, 
por Terranova y Bacallaos, hasta tierra de La- 
brador que llega y pa>sa de la altura de Fran- 
cia é Inglaterra, no ay pueblo ni governa- 
cion de españoles; aunf]ue por diversos tiem- 
pos y naci'^nes sea descubierta, y nave- 
gando, y se savé que ay dé mil leguas ar* 
riva de viaje comunmente tierra sin oró y 
quanto en mayor altura,' menos buena y me- 
nos abitable: ay ihuchos ríos y puertos eñ 
elfa,' costo que por no ser muy conocidos ni 
frecuentados, no se hnce menzion de mas del 
rio de los Gamos, por otro nombre dé Sano- 127 

ta Mana, que es muy grande y' caudalosso. 



412 ooGinítiiTos minrros 

casi en el medio de la costa entre Ja Florida y 
los Bíicallaos, desde donde entra ja ií erra aden- 
tro para el Poniente el grande rio de OcMa* 
ga, navegado diversas veies por estrangeros» 
. creyendo bailar passopor allí para la Nueva 
España. 

128 En la costa de la Florida que mira 9I Ocasao^ 
están las Tortugas» siete 6 ocboisletas juntas» y 
al Norte de la dicha punta de los Mártires, la 
de Muepa en Tierra Firme, y mas al Nort^ 
doze 6 trece leguas, la baya de Carlos, por 
otro nombre dé Juan Ponca; y otro tanto maa 
al Norte la baya de Zampa, treinta y tres le- 
guas de la de Socabaga, por otro nombre del 

129 Espíritu Santo ú de Mirut-lo, en veinte y nue* 
ve grado(i y medio de altura, donde comienza 
loque propiamente se llama la Florida. 

. Golfo de la Nueva España. 

Toda la costa que ay desde allí por el Oci- 

130 dente hasta la governacion de Panuco qua 
pasa de irezientas leguas, se llama del golfo de 
la Nueva España, en que no ay poblazion nin- 
guna de españoles ni la ha habido, aunque se 
dio por governacion á Cabeza de Baca y á 
otros que se perdieron eñ ella; de los qnaleg 
se entendió que la tierra es muy pobre, sia 
mantenimientos, y la gente miserable; y aun- 
que en ella ay muchos ríos y puertos» no se 
baze lista dellos por no ser bisa conozídos. 



PIL ARCBIYO PK UI0U8. »443 

Distrito déla Audiencia de México. 

. La segunda Audienzia que se fundó, eq las 131 

Indias es la de la Nueva España , cuyo distrito, 
por una parte no comprehende todo lo que co- 
munmente se dize Nueva España» y por otra 
conQprebende mas» por que la Nueva Gralicia 
que es Audienzia por si espte de la Nueva Es- 
paña. La provinzia de Yucatán que no lo es, 
cae en el distrito de la Audienzia della, que 
como ahora está, tendrá de largo Este Oeste, 
como quatrocientas leguas desde lo masoriea- 
tal de Yucatán hasta donde parte términos con 
la Audienzia de la Nueva Galicia, y Norte Sar 
como dozientas desde el fin de la governaciop 
de Panuco hasta la mar del Siir; quedándole 
por la parte del Norte, los términos abiertos 
.cuyas partes y provincias principales * son el 
Arzobispado de México, los Obispados de Me- 
choacan y el de los Angeles, Taxcala y el de 
Guaxaca, y las governaciones de Panuco y 
Yucatán, con la de Tabasco, y por zercanfa ó 
contratación las islas Philipinas y despacho de 
la navegación de la China. 

Es la Nueva España de las mejores provin- 
cias de tas ludias y la mas abitable en buen 
temple, abundancia y fertilidad de trigo, maiz 
y ganados y las otras cosas para la vida ha- 
mana, salvo aceite y vino; y aunque ay en ella 
oro en muchas partes, es mas general la plata, 
de que ay muchas minas buenas. 



'444 1K>C(J1IE!IT08 INÍDITOS 

Arzobispado de México. 

1 32 El Arzobispado de México entré el Obispado 
* dalos Angeles y el de Mecboacdi;i, tendrá de 

largo Norte Sur, ciento y treinta leguas, y de 
añcbb de d\ei y ocho que tiene por la costa 
del mar del Sur hasta sesenta por la (ierra 
adentro, on que se incluyen treze prov¡r«cias 6 
comarcas principales, que son la de México, y 

133 al Norte della Calepthalpa. Meziitlan, Xilote- 
pee y Panuco, la mas distmte; y al Poniente» 

4 

Malacingo, cerca de México y Culti'p(*c. La 
mas apartada y al Oriente, Tezcuco, junto de 
IMéxico; y al Sueste Chalco^ junto de la de 
México; y. al Sur della, Suchimilco, la primera, • 
y después Ualuit; y entre el Sur y el Sudue 
te, Cdyxca y Acapulco, la mas apartada al 
Sur; en todas ay quatro pueblos de españoles 
DO mas; y aunque hnea de México, ay ma« 
chos indios en qlie están poblados; españoles 
DQ ay ninguno dellos sino la ciudad de México 

134 antiguamente dicha Teoustitan, en diez y nue- 
ve grados y medio de altura, ciento y (res 
grados de longitud del Meridiano de Toledo, 
de donde distará por linea recta (I) le- 
guas en jDedio de dos lagunas grandes que 
la cercan como si fuesse una; la una de 
agua salada y sin pescado, y la otra dulce, 
y coD pescado, que desagua en la salada, 

.(1) Bn blanco. 



DIL A1CB1T0 BK UOHAfl. 4á6 

cada una de cinco leguas de aocbo y ocho de 
largo, y ealrambas deboxo, treiota. Entrase á 
la ciudaJ por Irea calzadas de á media legua 
de largo, y ay en ella (res mil vecinos de es- 
pañoles y treinta mil casas de indios ó mas.' 
Reside en ella la Audiencia y el Virey, que 
presside en ella tres alcaldes de corle, los ofi- 
ciales de la Hacienda y casaa Real; una cassa 
de fundición, y otra de moneda, y la Inquissi- 
cien y la Metrópoli arzobispal, que tiene por su- 
fragáneos los Obispados de Ta^4Kla, Guaxaca, 
Mecboacan, Nueva Galizia, Chiapa, Yucatán y 
Guathemala; y ay en la ciudad nconasierios de ^ 
San Francisco. Sancto Domingo, San Augus* 
tín; la compañía de Jhus y tres monasterios 
de monjas y Universidad, con otros collegios y 
hospitales; ay assimismo en los pueblos de in- 
dios estancias de ganados y minas que ay en 
este Arzobispado, cerca de otros tres mil espa- 
ñoles avczindados; y en las treze provincias 
dicha?,- dozienlas y cinquenta pueblos de indios. 
Los ciento y cinco cabeceras de doctrina, y en 
ellos y en mili y quinientas ó seiscientas es- 
tancias, trezientos y treinta y seis mili indios 
tributarios, noventa monasterios, treinta Fran-' 
ciscos, y veinte y cinco Dominicos y treinta y 
siete Augustinos; y los demás doctrinos de 
clérigos. 

En la costa del mar que alcanza este Arzo« 
bispado, por la del Sur y provincia de Acapul- 
co, ay un muy buen puerto que llaman de 
Acapulco, en diez y siete grados de altura, seis 



4É) fiOCÜHlNTOS INSDIT08 

135 6 siete legoas del río de los Yspes, por donde 
se junta el Arzobispado con el Obispado de 
Táscala, y otras siete ú ocho mas, al Poniente, 
el rio de Átala, y otras quatro el de Milla, y ea 
la costia del Norte tiene la que cae en la gover- 
nación de Panuco. 

Panuco. 

1 36 La provinq^ de Panuco, al Norte de México» 
fué antigúamete Governacion con titulo; de 
cinquenta leguas de ancho y de largo; la tier- 
ra que mira á la Nueva España, es mejor y 
abundante de mantenimiento y con maiz y algna 
oro, la que va para la Florida, por la costa 
basta donde ay quinientas leguas; es muy po- 
bre y miserable; ay en esta Governacion pue- 
blos de españoles. 

.137 Panuco y por otro nombre la villa deSan- 

tistevan del Puerto, sesenta y cinco leguas de 
México al Nort Nortdeste ocho ó diez leguas 
de la mar junto á un rio que es la entrada del 
ejb*puerto, aunque con poca agua; de diez ve- 
cinos españoles, alcaidia mayor proveida por 
el. Vfrey de Id Nueva Eápatíáí, y en la comarca^ 
cOmo trezientos indios tributarios. 

138 La villa de Sánctiago de los Valles, veinte y 
cinco leguas de Panuco, al Ocidente; de onze 
Vecinos españoles; y en su comarca mil y do- 
ztentos indios tributarios. 

139 La villa de Sao Lui&de Tampico, ocho te- 
guas de Panuco, al Nortdeste, junto á la mar; 



DEL ARCHIVO HI INIMAfi. 4ífí 

de veinte y quatro vecioos y dozientós y trein- 
ta indios tribútanos. 

Y aunque en la costa desta governacion ay 
tDDchcs ríos y algunos sui^idos hásfta el rio de 
las Palmas, en el golfo de la Nueva España, 
DO son conocidos mas dé río dePanoco» y su 
puerto, que no es muy bueno. 

Obispado de Taxcala. 

El Obispado de Taxcalá que por otro nom- 140 

bre llaman de los Angeles, entre el Arzobíspa-^ 
do de México y el Obispado de Guaxaca, es 
de cien leguas y mas de largo desde la costa 
del Sur á la del Nórle por los con6nes del Ar- 
zobispado; y por tos de Guaxaca ochenta, y 
otras tantas de ancho por la costa del mar del . 
Norte y no mas de diez y ocho 6 veinte por 
la del Sur; ay en todo él, solos tres pueblos 
de espafioleSy que son la ciudad 6 Puebla de 141 

de los Angeles, veinte y dos teguas de México," 
al Oriente, algo inclinada al Mediodia* de qui- 
nientos vecinos, y li^as de tres mil indios tri- 

< 

butanos, en^ quatro barrios, alcaydia mayor 
donde reside la Cathedral sufragana ¿ la Me- 
trópoli de México, con monasterios de Fran- 
ciscos, Dominicos y Angustióos, y uno de mon- 
jas, y uo collegio de niños con diez mili peso9 
de renta. 

Texcalla 6 Texcalten, cinco leguas de los 142 

Angeles, al Norte; de cinquenta vezinos, donde 
estuvo la Gaihedrat desde el año de veinte y 



^ DOCDinifTOB iníditos 

seis basta ^1 de cioqueata, que se passó á la 
Puebla. 

Quairo leguas de la ciudad de los Angeles, 
al Sur, esl^ la ciudad de Chilula, pueblo de 
indios» de mas de uiill casas; y una legua mas 

143 adelante el valle de Allisco, que tendrá de an- 
cho y largo como legua y media , m^y buena, 
tierra para trigo, porque nunca se yela; có- 
gense cada añode dent mili hanegas arriba» f 
á la grangería dello, ay en el valle mil espa*> 
lióles ó mas labradores; y siete leguas de la 
ciudad al Oriente, está el valle de Ocumbra; y 

144 en la provincia de Tepeaca, que llamaron Se- 
gura de la Sierra; y en el valle de San Pablo 
habrá mas de mil y dozientos ó Irezientos ve- 
cinos españoles en estancias y grangerías. La 

145 ciudad de la Vera Cruz, sesenta leguas de Mé- 
xico por un camino, y por otro sesenta y seis» 
un quarto de legua de la mai ; de dozientos ve- 
cinos españoles, en que ay casa Real y casa de 
Contratación; el puerto se llama de San Juan 
de Ulua, cinco leguas de la boca del rio de la 
Vera Cruz, entre la costa y una isleta pequeña 
que baxará como una legua cercada de arraci- 
fes, y tan baxa, que la cubren las mareas ea- 

1 46 frente de la boca del rio San Juan de U16a 
donde se haze una canal como de un tiro de 
arcabuz y se recogen los navios al abrigo della» 
que aun DO basta, quando son los Nortes rézios. 

Ay en este Obispado, dozientos pueblos de 
indios cabezeras, ymílsubjetos, en que avia el 
año de setenta, dozientos y quince mil indios 



DBL ARCHIVO DX UIDU^. 449 

tributarios, eo setenta y tres partidos, de doc- 
trina de clérigos, y treinta de monesteríos^ ocho 
Augustinos y diez y ocho Franciscos y doze Do- 
minicos. 

En la costa que alcanza este Obispado en ia 
mar del Norte, está el rio de Alvarado, por otro 1 47 

nombre de Banderas, donde se junta con los 
términos del Obispado de Guadaxa, y el* rio de 
Almería junto al de San Juan de Ulúa, donde 
parece haber sido poblado antiguamente Me- 
dellin; y enfrente del, una isla que dicen de sa- 
criQzios y el de Campo, al Norte de la Vera 
Cruz; y mas arriba el de San Pedro y San Pa- 
blo, y el de los Cazones, y Juspa, y Tamiagua; 
cerca de la Governacion de Panuco, veinte le- 
^uas que tiene este Obispado de costa en la 
mar del Sur, a y algunos rios y ningún puerto 
conocido. 

Obispado de Guaxaca. 

El Obispado de Guaxaca, dicho assí, por la 148 

provincia en que está; y de Antequera, por la 
ciudad en que reside la Catbedral, entre el 
Obispado de los Angeles y Obispados de la Au- 
dieacia de Guathemala, es de ziento y veinte 
leguas desde la una mar ala otra por los con- 
fines del Obispado de Taxcala, y sesenta por 
los de Cbiapa, y ziento de ancho por la costa 
de la mar del Sur, y cinqueuta por la del Nor- 
te, en qite se incluyen las provincias de la Mis- 
teca alta y baxa; la alta, treinta ó quarenta le- 

Tomo XV. ?9 



450 DOCUMENTOS inéDITOS 

guas de Antequera al PooieDte, y la baxa^ mas 
á la mar del 'Sur. 

149 La provínzia de Tutepec al Sodueste, y la 

del rio de Alvarado entre el Norte y Norides- 
te, y la de los Capotecas, al.Norldeste de Ante- 
quera y Guacacalco, en los confines de Ta- 
basco, toda tierra áspera^ y aunque rica de mi- 
nas de orOy se saca poco por la asp^^eza; ay en 
él quatro pueblos de españoles, que son: 

150, La ciudad de Antequera, que también lla- 

man de Guaxaca, ochenta leguas de México al 
Sueste, en el camino real de Chiapa y Guaihe- 
mala, de trezienlos y cinquenla vecinos, don- 
de reside la Qathedral desde que se erigió su- 
fragana á México, cq comarca fértil de trigo 
y muchos morales para seda, y mucha grana. 

151 La villa de San Ildefonso de los Capotéeos, 

veinte leguas de Antequera, hacia e¡ Nortdeste, 
de treinta vecinos españoles, y en su coiuarca 
treinta mil indios tributarios. 

15S Santiago de Nexapa, en el valle de Nexapa, 

veinte leguas de Antequera* al Oriente, en d 
cansino de Chiapa y Guathemala, en cuya co* 
marca habrá como tres mil vecinos tributarios. 

153 La villa del Espíritu Sancto, en la provincia 

de Guacacalco, á la costa de la mar del Norte, 
en los confines de Tabasco, noventa leguas «le 
Antequera, de pocos vecinos españoles, y en 
Eu comarca como cinquenta pueblos de indios 
isleos, tresmül tributarios, y la comarca de los 
Hontales en que habrá otros tres míH en diex 
pueblos cabezeros. 



DBi ikAOBITO DI ilIBUft. 451 

Ay en este Obispado treneolos y oinquentá 
pueblos cableras y otros derramados, y eo 
eliosy y ea Irezieotas eslao, al y subjelos no- 
Teoia y seis mil iadios tributarios y ciento y 
yeiato mooasterios de Doaainicos; y los demás 
doetríoas de clérigos. 

En la costa de la mar del Nortedeste, Obis- 
pado que comienza en el río de Alvarado, ay 
el río que llaman de Agualulco, cuya boca 
puede servir de puerto, y Rocapartida, una 154 

poDta de tierra que sale de las sierras de San 
Martin, nombrada por los navios que sean 
perdido en una restringa de arracifes escondi- 
dos que están á lo largo de la costa en frente 
deltas de la mar del Sur; tiene este Obispado el 
puerto de Guatulco, en quinze grados y me- 
dio, graodey bueno y frequentado, y cerca del, 
«I de Tegsantepec, también raaonable. 

Obispado de Mecfwacan. 

£1 Obispado deMecfaoacau, dicho assí por 15S 

la provincia en que está entre el Arzobispado 
de México y la Nueva Galizia, tiene de ancbo 
por la costa de la mar del Sur, como ochenta 
leguas, y sesenta por la .tierra adentro, con los 
limiles abiertos para las partes septentrionales; 1 5$ 

inciáyense las provincias de Cacatula y de Co« 
lima, entrambas á la co^ta de la mar del Sur; 
ay en él siete pueblos d^ españoles. 

La ciudad de Mechonean ó Pazeuaro, donde 1 57 

reside la Cathedral ^ufragana á México ^ de 



I 



463 JDOCIMXinO» IHÉNTOt 

ciea vecinos eapaaoles, coa dos moDaalerios» 
UiDO de FraDciscos y otro de Aagostíaos. 
168 Quayangues, aiete leguas de Meclioecajt, al 

Onieoie, donde se erigió y residióla Cathedrsl 
baMa el ano de quarenia y qoatro, que se 
passó á Pazciiaro, de treiata cassas de espamn 
les y UD monasterio de AugustiDos y olro de 
Franciscos. 

159 Las minas de Goanaxiialo, veinte y ocho- 
leguas de Mechoacaa, al Norie» faácia los Za- 
c^ecas, en qne habrá como seiscientos espa-^ 
ñolas, los mas, tratantes en dos puertos que 
tienen, coa su alcalde mayor. 

160 La villa de San Miguel, en la provincia da 
Mechoacan, treinta y cinco leguas db Pascuaro^ 
al Norte; de dozientos vecinos, en tierra ás- 
pera. 

161 La villa de San Philippe, cioqueola leguas 
de Mechoacan, hacia el Norte, y sesenta y dos- 
de México^ al Norueste, de veinte vecinos, 
con un monasterio de Augustinos, en tierra es- 
téril y fria; fundóse para asegurar el camino de 
Zacatecas. La provincia y villa de Zaoatula, 

162 costa de la mar del Sur, qoarenta iego^s cW 
Mechoacan, al Suuueste, como de quiue ve- 
cinos, cerca de la mar* 

163 La provincia y villa de Colima, en laooeta 
de la mar del Sur y en los confines de la Nue- 
va Galizia, cinquenta leguas de Mechoacan, al 
Sudueste, de treinta vecinos, con un alcalde 
mayor^ en tierra caliente y fértil, de cacao j 
con oro, y dé gente bii^n acondicionada. 



WML AB€UTO 9B iKMiS. 45> 

Ay en este Obispado. Irezieotos y trete pae- 
UoS) los noventa y ^uatro cabeaeras, y ^60 
elloa y en sos estancids; y subjetos quarentH y 
qaatro mili iribatarioB; no alcanea este Obispal^ 
do costa dé la mar del Norte; en la del Sor» 
ay muclK)s ríos y en lo ma^ ocideivlal de la 
provincia^ cassi es la raya de la Nueva Gali^ 
lia^ está el puerto de la Navidad, en diez y 
imeve gradosde altura, buen puerto y frecueo*' 164 

tado desde donde sea comenzado; oy prosigue 
la navegación por las islas Phílípinas y mas al 
Oriente, cerca deste, el puerto de Santiago. 

Yucatán. 

La provincia y governlK^ion de Yucatán, qne 165 

qoando se descubrió la llamaron Nuestra Se&ih 
ra de los Remedios, y fué tenida por isla, por 
. estir cassi toda cercada de mar, tiene de lar^ 
go Bste Oeste, por donde mas se estiende, 
como cien leguas y otras tantas Norte Sur» 
desde la costa qtie mira al Norte has^a la par* 
te (>Qr do coañoa cod provincias de Guatfaema* 
la, por do tendrá de travessía como veinte f 
címo leguas; es el temple delta caliente y muy 
hámedo, y annque no ay rio ni agua corrien^ 
te en toda ella, está el agua tan somera para , 
péeosy-y batíanse tantas conchueias de ímp'is^ 
co debaxó de las piedras, que esto y ser la 
costa tan baxa, ha dado ocasión á sospechad . 
^oe aya sido mar en algoo tiempo; de ser tañí 
hámeda, es muy cerrada de monte y no se dá 



454 DocmiNTos mánrroft 

el trigo, ni las seciiltas.de España que se siem- 
bran dan simiente; ay maíz, pero no ay oro. 

166 Ay en.esta governacion, con la de Tabasco, 
qae anda junta con ella» quatro pueblos de es- 
pañoles y un Obispado. 

La ciudad de Mérida; en veinte grados de 
allnra, casi en el medio de la provincia, mas 
allegada á la costa de la mar del Norte, dpse 
l^uas la (ierra adentro, de noventa ó cien ve« 
cinos españoles; los sesenta encomenderos, 
donde residen el Governador y los oEiciales de 
la Hacienda y ca&a Real, y la Cathedral sufra- 
gana á México con un monasterio de Fran- 
ciscos. 

167 La villa de Vallid, treinta y una leguas de 
Mérida hasta el Suestsfrcomo de cinquentja ve- 
cinos^ treinta y seis encomenderos; y en él un 
monasterio snmptuoso de Franciscos, y en sa 
comarca como doze mili indios tributarios. 

168 La villa y puerto de San Francisco de Cam* 
peche, en veinte grados, en la costa que mira 
á la Nueva España, como quarenta y cinco 6 
cinquenta leguas de Mérida, al Poniente, de- 
clinando al Mediodia, de sesenta y ocho veci- 
nos; los diez y ocho encomenderos, y el puerto 
razonable aunque de poco fondo por ser baya; 
y en su comarca cinco mil indios tributarios. 

169 La villa de Salamanca,' en las provincias de 
Bacalar y Ghetamar, setenta leguas de Mérida; 
Norte Sur, arrimada al Poniente, y otrasseten- 
ta 6 ochenta de Vallid, cerca de la costa del 
golfo de Honduras, como de veinte vetíinos; los 



DIL ABCHIVO DS INDU8. 

diez eocomenderos, y cinco rail indios tributa- 
rios en su comarca; ay en esta provincia do- 
zientos pueblos de indios sin sus subjetos, y 
en ellos como sesenta mil indios tributarios, 
diez monasterios de Franciscos y qualro ó seis 
doctrinas de clérigos. 

La cosía de toda esta provinzia es tan baxa, 
que en pocas partes se puede surgir á menos 
que á quatro y zinco leguas de tierra; y assi 
no ay puertos ¿^ino para navios pequeños; los 
que ay son el puerto de Cicla y Talicbaque ' 
Yacal y Cauquel, rio dedos Bocas, y el puerto 
de Campeche, en la costa que mira á la Nueva 
España; y en ella Cabo Delgado, desde donde 
comienza á volver la costa al Oriente, y junto 
á la punta, una isleta que llaman la Desconoci- 
da, cercada de baxios; y al Ocidente desta como 
diez y ocho leguas, otra que llaman la Cerca 
y el Triángulo, tres isleoncillos arrimados á 
Otra isleta cercados de baxios; otras quinze ó 
diez y seis leguas del Cabo Ddgado, islas de 
Arenas y la Vermeja; otra isleta, treinta ó qua- 
renta leguas de dicho cabo, al Norte, y los Ne- 
grillos; tres isletas cercadas de baxios al Orien- 
te de la Vermeja, como treinta y cinco leguas, 
y los Alacranes; veinte leguas de la costa Nor- 
te Sur con Mérida y cabo de Cotoche, la pun- 
ta mas oriental de Yucatán, desde donde van ' 
quatro isletas que llaman de naugeres, arrima- 
das á la costa en que es(á la isla de Cozumel, 
Dobbrada por un famosso adoratorio, de un 
ídolo. que en ella había, quatro leguasá la mar. 



455 



170 



171 



172 



•>« 



456 DOCUMENTOS ÍNÍD1T0S 

al principio del golfo de Honduras, casi Norte 
Sur con Vallid; mas adenlro el golfo otros Ifes 
isteoncíllos cou baxos que llaman el Trianguló, 

173 cassi en el parage del lago del Bacalal, que 
está dentro de tierra veinte ó treinta legoas 
del lago de Gelemal, en la costa que va pinta* 
da de islas hasta Salamanca, la pnmera PaQ- 
toxa, junto de un baxo que llaman Quitasue* 
ño; y otro Caratan, y otra la Manay, y la últi* 
ma Ylbobi. 

Tabasco. 

174 La provincia de Tabasco, que anda con ta 
gobernación de Yucatán, y cae sobre la costa 
de la mar del Norte, en el golfo de la Nueva 
España, tendrá de largo Este Oeste, como qua* 
renta leguas desde los confines de Yucatán 
hasta los de Guacacalco, con quien se junta por 
el Oriente; y otro lanío Norte Sur, desde la 
mar del Norte hasta los confines de Chiapa; es 
toda tierra llena de esteros, lagunas y pantnnos, 
y assi se camina en barcos y canoas; muy bú* 
meda y caliente, y por esto fértil de pastos, de 
ganado vacuno, y de maíz, y de cacao, que ed 
el mayor caudal que desla provincia en que 
ay solamente un pueblo de españoles que «s la 

175 Villa de Nuestra Señora de la Victoria, junto á 
los confines de Yucatán, ochenta leguas de la 
ciudad de Mérida como al Sudueste, de ctn- 
quenta vecinos, los treinta y seis encomendé- 
ros; quando se descubrió esta provincia habift 



machos indios én ^Ita; ahora im veitate f 

ocho pueblod ay poco mas de aAH tributarios, 

que dan de tributó dos mili xiquipíles de c«« 

cao, cada xiquipil de ocho mili almendras j 176 

una carga de tres xiqoipiles; está en la costa de 

esta provincia de mas de otros ríos y esteros^ 

el lago de Xicalango ó Puerto real, grande y 

capaz, con dos isletas á I9 boca. 

Distrito de la Audiencia de Guadalajara. 

En el distrito del audiencia de la Nueva Ga^- 177 

licia údeXalisco, parte términos con la audien» 
cia de la Nueva España, por zerca del puerto 
de la NavidHd y laguna de Chápala, caminan- 
do hacia el Nortdeste, por donde y porel Sep» 
tentrion y algo del Ocidente (fue no está todo 
descubierto, tiene los Iíom^ abiertos; que lo 
demás al Poniente es todo mar lo que está po« 
blado en él; poh* una parte y por otra llegurá é 
noventa ó cien leguas, en que se comprehoo* 
den los provincias de Guadaiaxara, Xalísco, 
Zacatecas, Chiametla, Cobac«n, Camena, Vit* 
Vizcaya, y Cina^, y de Quinta; >6l teai))le 
de la provincia y comarca de Quadalaxi^ra^ 
es boeno y la tierra fértil de trigo y db na» 
y de las otras semillas y hortaliza de Ba^ 
paña, Y tnuofaos mineros dé plata; ay en- iriMí 
dos pueblos de españoles que son la «iu* 178 

dad de Guadalaxara, cabeza de este reino, 
en ciento y seis grados y medio de longitud 
del meridiano de Toledo, mil y sietecientas y . 



496 DOCUV JUITOS INKDIT06 

ochenta leguas del viaje dicho^ y en veinte 
grtKlos y un tercio de altura, óchenla y 8ie:e 
leguas de México, entre el Norte y el Ponien- 
te; mas al Poniente ciento y cinquenta vecinos 
encomenderos y tratantes, donde reside la Au- 
diencia, oficiales de la Hacienda y caxa Re^l , y 
la Catbedral sufragana á México, desde el año 

179 ' desesenta que primero eslava en Composiela; 

un monasterio de Franciscos ^ otro de Au&cus- 
tinos. La villa de Sánela María <ie los Lagos, 
treinta leguas de Guadalaxara, al Sueste, de 
treinta vecinos, con un alcalde mayor; edificó* 
se para asegurar la tierra de los indios chi- 
ehimecas. 

180 . En la provincia de Xalisco; fértil de maíz, 

mas que de oveias y cavallos, ay solamente la 
ciudad de Compostela cerca de la mar, treinta 
y tres leguas de Guadalaxara, al Ocidente, de 
veinte vecinos, donde estubo primero la Au- 
diencia y mandado fundar la Cathedrai, hasta el 
año de sesenta que se pasaron á Guadalaxara 
por estar mas en comarca: ay^en ella un mo- 
naslerio de frailes Franciscos* 

181 La villa de la PuriGcacion ai Sudueste de 
Guadalaxara, qua renta y cinco leguas del la, 
eerca del puerto de la Navidad; en los conQ- 
oes del distrito de esta Audiencia y de la de 
México, de diez ó dozs vecinos; no mas tierra; 
muy caliente y enferma. 



hWL ABCUVO DK ilOlUS. 469 



Zacatecas. 



La provincia délos Zacatecas, rica de^oiítas 182 

de ptata, pero falta de agua, (rigo y demais,; 
por ser tierra seca, ay tres pueblos de españoles 
y quairo asientos de minas, señaladas las pria^ 
cipales los que llaoiau de los Zacatecas» quaf 
renta leguas deGuadalaxara, al Norte, y ochen^ 
te de México, en que abrá de ordinario como 
trezienios españoles, quioientos solavos y miU 
ca valles y malas, un monasterio de Franciscos; 
y reside siempre allí uno de los ofícialea Rea* 
les de Guadalaxara; ay en esta provincia, asái*. 183 

mismo, las minas de Aniño, en los conGnesdd 
los Zacatecas y de los de San Martin, veinte y 
siete leguas de los Zacatecas, al Norueste» ea 
que se suele haver como qualrooieotos es- 
pitDoies. 

Xei^z de la Frontera, treinta leguas de Gua* 184 

dalaxara, al Norte, y diez de las minas de loa 
Zacatecas^ en el camino dellas, de doce veci- 
nos no mas; y demás de estos otros, alguno! 
Reales de que no se hace particular relación 
por no ser tan señalados. 

La villa de Llerena y minas que llaman del 185 

Sombrerete, veinte y cinco leguas de los Zaca- 
tecas, al Norueste, junto á las da San Martin 
y á otras que hay en la comarca. 

La villa del Nombre de Dios, sesenta y ocho 186 

leguas de la ciudad de Guadalaxara y cliez de 
las minas de Sao Martín, ai Norte, como de 



treinta vecinos y on mooasterío de Franciscos; 
tierra abundosa de trigo y de maii y en sa 
comarca buenas minas. 

187 La villa de Dorango. en la comarca de las 
minas de San Martin v Valle de San Salvador» 
ocbo lefias del Nombre de Dios, como de 
treinta vecinos, biien^ comarca de tierra sana 
7 muchos ríos, donde se coje de regadío ma- 
cho trigo, maíz y otros mantenimientos; en 
cvya comarca están las minas de San t6cas y 
mías buenas salinas. Los indios de este reino, 

188 que en machas partes del están deguerra, baa 
hecho mucho daño las chichimecas y gMcha- 
chiles, en el camino de Guadalaxara á los »» 
eatecas; los que están de pas están dividídM 
en ciento y qnatro; repartimiento te qne deve 
de aver como dos mil indios triiMtaríos. 

189 La provincia de la Nueva Vizcaya, como al 
Norueste de los zacatecas, cioquenla leguas 
dellos, es tierra de buenos bastimentos y de 
buenas y muchas minas de plata; están en nüas 
hs de Hiodche, Sancta Barbóla y las de SaÉt 
Juan. 

Chiametla. 

190 La provincia de Chiametla, vemte leguas 
de ancho y largo, en la costa de la mar del 
Sur, como quareata leguas de Xatisco; ay mu- 
chas minas de plata, y está en ella San Se vas- 

191 iían, pueblo de esfiañoies, de doae ú trese ve* 



HP. ABCPIVO W laBMS. 

Otaos, qae'foé primero de la Audieooia d€i 
México. 



«1 



La proviaeia y governaoioo de CuliacnQ, en 
U coala de ia mar del «Sur, mas al Norte y 
Ocádeote de Cbiametla^.ea tierra fértil de maa- 
tfioimieotoa y muestras de míoas de plata de 
qoe hay un Real poblado. La villa de Sao 
Miguel, ocbeota leguas de ComposteU y cíeo*» 
to y tres de Guadalajara, de treinta vecíaos es- 
paooiea y mas de dos mil indios de pas ea su. 
comarca. 



10» 



193 



La provincia de Cínaloa, la última y mas 
septentrional del nuevo reino de Galizia, qiia- 
renta y dos leguas de Culiacaa, ciento y cin- 
qpeala de Guadalaxara, al Norte; poblóse ea 
eUa un puebla de espalóles qué so llamó Saa 
Juan de Cinalóa» que no se podo consecbar. 

» 

Cíbola y Quifdra. 

Las provincias de Cíbola y Quiaíra, es lo 
állimo. basta do sea entrado por el reino de 
Galízia. CíboJa, treinta leguaa de GúUacan» 
hacia el Norte y Quinira, dozientas de Cíbola, 
al Oriente, aunque de esto se tiene poca certi- 
tud, ni de la qualidad de la tierra, más de ser 



194 



19& 



462 bocumuitos lüfiDiTOs 

fria por estar ea mucha altura y por «ato 
pobre. 

La California. 

196 La California, es una punta grande de tierra 
que salea la mar en lo roas ociiientai de la Nue- 
va E.'ipaña, en veinte y dos gmdos de altura» 
desde donde se prolonga al Norueste como 
cerca de dozienlas leguas, aunque della tam~. 
poco ay muy entera nolicia, ni de los puertos, 

197 ríos y islas del Golfo de la California, que se 
hace entre dicha punta y costa de la Nueva Es- 
paña, que va corriendo por allí como ai No- 
rueste; en la qual aunque ay muchos ríos, ca- 
bos y puntas y desembarcaderos, no se tiene 
en particular, noticia de ellos», por no ser muy 
frecuentados. Al principio y entrada de dicho 
golfo ay una isla muy larga y angosta, á lo lar- 
go de la costa y muy arrimada á ella que se 

198 llama Guayanal, que llega desde el río de (1) 
Sevastian de Hei)ora hasta el de Pa&coa, en 
Culiacan; el de San Miguel, se llama Ciguallao, 
y mas á la Nueva España, está el de Paslla, y 
en fronte del, isla desierta; y después el del 
Espíritu Santo y el Puerto de Xalisco; y al Sur 
de la punta de la California, la Amblada, una 
ida, y la de Santo Thomas, y la de Flores y 
otra qué se dice las Monjas. 



(1) En bUBto. 



DIL ARCBIYO DB UfDUS. 4811 

Districto del Audiencia de Sanetíago 
de Guatfiemala. 

La Andtencia de Gualheroala qae primero 199 

se llamó de los Confines por haberse mandado 
fundcir primero en los de Nicaragua y Guathe^ 
mala, sin señalarle pueblo cierto, tiene de lar- 
go Este Oeste, dozientas y sesenta ó dozienlas 
y ochenta leguas desde el Meridiano; ochenta 
y cuatro basla noventa y seis ó noventa y orho 
de longitud; y Norte Sur, de ancho, ciento y 
ochenta desde nueve ú diez grados .de altura 
hasta diez y ocho ó diez y nueve en que se 
comprebenJen las provincias de Guatbemala» 
Soconusco, Chíapa, la Verapaz, Honduras, 
Nicaragua yCo^tarrica. 

La provincia y governacion de Guathemala, 800 

sobre la costa de la mar del Sur, al largo délla, 
será como sesenta y cinco ó setenta leguas; y 
de ancho, Norte Sur, á veinte y á treinta; es 
(ierra de buen temple, fértil de maiz, algodón 
y trigo et\ abundancia y otros frutos, aunque 
bay cinco pueblos en ella de españoles. 

La ciudad de Sanctiago de Guatbemald, la 201 

cabeza de la governacion donde reside la Aa« 
diencia, en catorce grados y medio de altura y 
noventa y .tres del Meridiano de Toledo, de 
donde distará por un circulo mayor, mil y seis- 
cientas y sesenta legtas y doce de la mar; 
pueblo de quinientos vecinos, los setenta en- 
''^ comenderos; reside en él la Audiencia, ofioift- 



^114 IMKWHBVTOS IMÍDiTOa 

les (le la Hacienda y casa Reat, la cassa de 
fundición y ta Calhedral sufragana á México, 
en que hay un monasterio de Dominicos y otro 
de la Merced, y un hospital; y en su comarca 
eomo veinte y dos n)il indios tributarios. 

202 La ciudad de Sant Salvador, en lengua de 
indios CuEcatlan, cuarenta leguas de la ciudad 
de Sanoliago, al Esueste, de ciento y cincuen- 
ta vecinos; los sesenta ó setenta, encoraeode- 
ros; y un monasterio d6 Dominicos; y en su 
comarca con diez mil indios tributarios. 

203 La villa de la Trinidad, en lengua de indios 
Cinzonate, veinte y seis leguas de Santiago al 
SijdueBte, cuatro leguas del puerto de Acá- 
%Ulia, de cuatrocientos vecinos españoles, nin- 
guno encomendero, alcaldía mayor con titulo 
de Su Merced, con un monasterio de'Dooaini- 
coB, en comarca fértil de cacao, y loa indios 
délla, jurisdicion de Sunttiago. 

S04 La villa de San Miguel, sesenta y dos le- 

guas de Sanctiago, y veinte y dosdeSant Sal- 
vador, al Sudueste; dos leguasde la mar y Baya 
de Fonseca que le s¡rv;e de puerto; de ciento y 
treinta vecinos; y en su comarca ochenta pue- 
Uos de indios, y en ellos, cinco mili tributarios. 

205 • . La vitla de Xerez de la Frontera, en lengua 

de indios, la Chuluteca, en los conloes de 
Gualhemala y Nicaragua, ochenta , leguas de 
Santiago y veinte de San Miguel» al Sudoeste 
de entrambos; de treinta vecinos españoles, en 
<}omarca fértil de algodón y de maiz» aunque 
nó se da trigo. 



DCL ABC0fTO DB UfMÁ«t. 465 

Ay ene^taigovernacion, Ireinta paebiós de 
indios y en ellos cuareala ó dliareala y cinco 
mril indios tributarios/ 

Los puertoa desta governacion» en la n>ar 
del Sur» demüAde los referidos, son la Baya de 
Fonseca, junto á San MigiteU en doce grados 206 

y rhedio dé «llura, y dentro della una isla que 

llaman la Pelronila. 

* 

El puerto de Acaxnfe, junfo á la TriniUad, 
en doce grados de altura ; el principal desta 
governacion para Nueva Espina y el Pera, y 
la Baya de Gualbemala, doce leguas della; y el 207 

riu deXicalapa, siele delá Baya al Poniente^ 
por la parte del Norte; no alcanza esta provin- 
cia costa ninguna porque no llega á la mar, 
con quarenfa teguas ha«>la un desembarcadero 
que llaman el puerto de Golfo Dulce, desde 208 

doíHW se meten las mercaderias que vienen 
(le l'>pana por el Golfo de Honduras; la tierra 
adentro con arrias hasta Gtiatheroaia, Sant Sal- 
vador y la Trinidad, y diez ú doce leguas 
antes de Guathcoiala, en el camino Real de*' 209 
Aiéxico, está la laguna de Aiitlan, de diezMe*' 
guas de baxo y qualro de aocho, sin fondo. 

Soconusco. 

La provincia y govern^cioo de Soconusco, 210 

lo mas ocidcintal dé la Audiencia de Gualhe- 
mala, sobre la costa de la mar del Sur, de 
largo y ancbo [de treinta á treinta y qualro, 
fértil de cacáa, la mayor conlraloclon della y 

Tomo XV. 30 



4(>6 DOGOMÍEIfTOS INKMTOft 

de todo lo que en ella se siembra ¿alvoe) (ri-' 
go; DO ay mas de* solo un pueblo de españoles 

211 que se llama Guevellao, de sesenta vecinos 

españoles» donde reside el Governador, ea 
cuya comarca ay treinta pueblos de indios y en 
ellos como dos mil tributarios. 

La costa de esta governacion, en la mar del 
Sur, que no la alcanza en la del Norte, comieu- 

:¿ 1 2 za siete leguas del rio de Ayulla al Ocidenle, y 

luego los rios Coatlan, Capaoarealie, Colatta, 
Haztallan, Amatítuc y QuizataUan. 

ChiapcL. 

¿13 La provincia y Obispado de Cfíiapa, mediter- 

ránea, entre Soconusco, por el Sur, y lo últi* 
mo de la Nueva España, porel Poniente y por 
el Norte y Oriente, entre Tabasco y la Vera- 
paz; de largo Este Oeste, como de treinta ó 
quarenta leguas, y de ancho algunas menos; 
fértil de mucho trigo y maíz y otras semillas, 
y de ganados, salvo de cameros qué no ay 
muchos; ay en ella solo un pueblo de españo- 

'2H leSy que se llama Ciudad -Real, setenta leguas 

de Santiago de Guathemala, hacia el Nortdes- 
te, de dozientos vecinos españoles, que por 
previllegio se goviernan por alcaldes ordina- 
rios, sin Governador; resside aquí la Cathedral, 
y un monasterio Dominicos que ay. 

Ay mochos pueblos de indios en su comar- 
ca, y en ellos como veinte y seis mili tributa- 
rios: llámase Chiapa el pueblo mas principal 



BIL AHCHiVO bK INDIAS. ' 467 



dellosy dé Áb ibthó el ¿ombre la ' provincia. i 1 5 

• Verapaz. 

« 

La provmcia de la* Yerapaz, también medí- 2IH 

terráüea, entre los términos de Soconusco, 
Cbiapá, Yucatán, Honduras y Gaathemala, de 
veinte y cinco ó treinta leguas de travesía y 
otras tantas deSanctíago de Guathemala; tier- 
ra húmeda y por esto mejor para el maiz que 
se dá en ella dos veces al año, que para trigo. 
Ay algodón y algún cacao y muchas aves» de 
las que dan las plumas de colores para las piú- 
turas que hacen los indios, que es grangería 
de esta provincia, en que no ay pueblo ningu- 
no de españoles, y aunque es diózessi de Obis- 
pado, no está erigida la Cathedral n!ay en ella 
mas que un monasterio de frailes Dominicos, 
en un pueblo de indios, de diez y siete 6 diez 
y ocho pequeños que ay en ella; y en todos, 
comoquatro mili tributarios: no ay Governador 
sino un alcalde mayor proveido por el Au- 
dienciá. 

Honduras. 

I m 

La provincia y governacion de Honduras, 217- 

tendrá de largo Este Oeste por la costa de la 
mar del Norte, mas de ciento. y cmquenta le- 
guas; y de ancho desde la mar hasta los lérmi- 
Dosde Costarrica y Guathemala, por parte, se- 
tenta 6 ochenta; está toda llena de sierra, pero 



468 Docmnir^ nq^^iTOt 

fértil de mdiz y Irigp, y toda», 90^69, de g|. 
Dados y algunas minas de oro y piala: ay ea 
ella seis pueblos de españolea en un Obispado, 
que son: 

218 La ciudad de Yallid, en lengua de iocllos 

Comayagua» sesenta leguas de Sancliago de 
Guaihemala^ al Oriente, y como cuarenta d^ 
la mar del Norte; de cíen vecinos españoles; 
reside el Governador y la Cathedral» desde el. 
ano da cincuenta y pqho que se. passó de Tra- 
jillo, donde al principio eslubo; y un novicio de 
la Merced; ^ensu comarca cincuenta y seis 
pueblos de indios, y en ellos dos mil y seis- 
cientos tributa ríos. 

819 La ciudad de Gracias á Dios, treinta leguas 

de Vallid, cassi al Poǹj3te, de cipcuenta ve- 
cipos, los treinta y seis encomenderos, ua 
monas/triodo la Merced; en su comarca, se- 
senta, pueblos de^ indios, y en ellos tres mili 
tributarios* 

, La villa de Sant Pedro, treinta leguas de Co- 
m^iyagua, al Norte, algo desbiado al Poniente, 

'¿'iO y once.del puerto de Caballos, de eíncueola 

vecinos españoles, donde residen los oficiales 
Reales desta provincia» por s^ puerto de Ca- 
ballos, enfermo, adonde acuden al despacho 
de los navios; ay en 3U comarca treinta pue- 
blos de indios en que babia como sielecientos 
tributarios. • 

ti 1 La villa de Sant Juaq^ de. puerto de Caballos, 

en quince grados dei altura, once leguas de 
SanL. Pedro, cuatro de . Comayagua, de. veinte 



DIL AEOnVO DK tlfDUS. 4f>9 

cassds de factores, de mercaderes y negros y 
no mas; por ser solo puerto eafermo (rae aud- 
que es baya es bueno. 

La ciudad de Truxillo, sesenta leonas de Co- 2^ 

mayagua, de despoblado» al Ffortdeste, y cua- 
renta de puerto de Caballos, al Oriente, y una 
de la mar del Norte; de diez vednbs, los tres 
ó cuatro encomenderos coa un teúietite de go- 
ternaeion; estubo aquf al principio la Cathe* 
draf; el puerto della se ttama Juan Gil, es bue- 
no^ aunque no tiene barra sino 'baya muerta, 
abrigada, donde primero hacen escala los na- 
vios que van é Guathemala; ay en esta gover- 
nación como dozientos y veinte 6 treinta pue- 
blos de indios, y en ellos ocho 6 nueve míd 
tributarios. 

La villa de Sanct Xorxe, de Olancho, cuaren- 22S 

ta leguas de Comayagua, al Oriente, de cua- 
renta vecinos, y en su comarca como diez mili 
indios tríbularios, y mucho oro, príncipalfnén* 
te, en el rio de Guayape, doce leguas desra 
viüa* aunque se saca poco por haber pocos 
negroí^. 

La costa desta provincia, en fa mat* def Ñor-» 
fe, porque no llega á la del Sur, eslá todo eb S2i 

el Golfo que llaman de Botídüras, que es toda 
la mar que hay entre esta provincia y Yucatán, 
haata donde se juola con ella por la provincia 
de la Verapas. Pot^ d<mde se llama el golfo de 
Guanaxos, la primera punta es la de Higueras 
éto dtet y seis grados dé altura junto á Golfo 
Dütee, puerto )[^aratjiaalhémala, á donde parece 225 



470 WX^f¡U^ffTO& ^DITP5. 

h^b^.estailQ poblado. Sao Gil^^e Buen^yi^, 
.6Jvnlp^líCa|)9 4elres ppataa^, alOrienle de 
Golfo Dulce y mas al Ori^.o^eii el tíq ,PÍ9he, y 
%M rio Bfaxo, y el c|q ÍJ),6au p% Ofrcx nombre . Biala- 

bam^» aoteBidelpiier^tOjíJie. Qaballqs, qiip ^tá 
^n.qMio.ae.gr^do^; y UeisptiQsel rio y, pfinjUí de 
la Sal, y Jríumpho de la Cc.U7, un CabQ.de;lre^ 
4)unlas.y riodjB Hi^lipa^ÍL c)e.X9g.üa.,.y.al Nof- 

227 te.de, sq. bpca, Uúla; unaf isla; qw i/iene, .y al 
.Nortdestie ptrqs; queilaoian Guay^iva y . Helen 
y.Guaüaxa óSaa FraocbsCQ, ^Qrle Sur^ cou.la 
^untadp'TruxilloóCabQ Delg^ido, y .jpor ojiro 
jao.mbre de I|[anduras, de3d9 Hondea! Cabo del 

2 28 (t^majron, .^n cuya, demuda ^^ > ya dpsdje Xa- 
fl^ayo^^ dy.(rezerios y, la pqnta di^l r.abo aa 
placel ó baxo grande de mas de veinte Jegfiaa 
á l^^nar; y. en medjo^é)^ junto i la co6ta|. una 
isla.gr^nd^,que,Uariian de lQs,Q^]¡:q^ y oir^ al 
Norte, cejrq^ del.b^icp d«cl?a^ S^n Willqnf y pa3r * 

229 í(adqueljbaxQ, la Pay,a.de,Cartí|g9, y. Bayaflqp- 
fia apt^ d^l Caba de Gracia^ ¿¡Dios^, qu^jeslá 
eo catorce |;r^dosjMP tpr^p;.j al fíorte dél^ 
tres isletas que llaman los Yicciosas, y .Quita* 
Si^poyj Bpfljcador, daj ba^q9 p^tgrpsqs; y pas- 
sadpí^|,Cabq, ej,Go|fp.d^ Nieju^paf»^ Yl?^ n<3| De.- 
ypFe,.en .irece.gríjd|o?i¿ tdqnds sej jfiofcaú, ia?^ go- 
yei:qafii909s,4qj9adurw.y Nip^ragifjB, ,, , 

5, • •• 'f "» í,! .,' , I " •- f n'> f '••♦ I ♦ .' ';-; u • . '. 

n •'••■■.. .'• -li- pl >-. i • '•■ '■ fn-; iil- I ( '■ ,-•'/• ,• !•• 



imh áíEemvo m nmus. '471 

y floral NÓPte coa Hondo ras^ y por el Medio- 
día ea Co^larpica» es de cíenfo y euareüla ó 
ciento y-cíucueDia ieguasdel blsle Oeste, y so- 
leota 6 lOefaenta. Norte Sur; tierra fértil de líiaiz 
y cacao y algodoa ,y. ganados» ain Ipigo ni ove- 
xasv ' y ea elU ;0inca pueblos de españolea, 
jqoeaoa: ;^; . > . 

León <le.Nieairagua> ciento y cuatfx>. leguas 231 

ide Saaetiügo de .Guathecnala, eomo al Sueste, 
y doce de la mar del Sur junto á la lagoma 
f^^add de. Nicaragua; de ciento • y ciociiénta 
v6cio6ai toa ciento eiicoaiendero6^ donde résí^ 
de elGoyerilador^roficialea Reales y la Iglesia 
Catbadral»)y ^0 mooaeterío de^h Merced: y en 
au edmaroaiOias de cien pueblos de Utdios eo 
que hay cMDO^cíen aiil tribu taiíos^ 

La (;iiidad'de Granada, 'diez y ^is leguas de 232 

Leobi ci^i.el SMlueste,. veinte del Puerto del 
Aealexo, riberas de la Laguna Grande de NI*- 
oaragqa; de doiiealoa vecinoSiF la mitad ^ me- 
^oe-bneoiaieaderos» en e«ya jurisdibion de mas 
de la Ligsioa iGraode esiá la de Lindero y el 
■Bolean da (Madayai tan señalado» 

La. Nueva Segovia^ treinta leguas de León 233 

al No ríe y otras 'tantas de Granada, lambien 
ee4si al JStoHé^ de cuarenta yeoiao^ 6n oaya 
coQBlireriiBeisáoá^ mñoiickovo y de Ids indios^ ^üe 
«hay'.enveUosí do4iay. r0li|oioii. 

La.IfaeiBa Jaba, ireiolu leguas de la mar 234 

-4el« NoTta -al .fia de la* Laguna -Grabde de 
íNicaragua, r.por donde sale' della el tío que 
llaman <<d' Desaguadero yae meten con/ canoas 



472 DocmniiTOB ubditob 

las mercaderes q«ie se trtea desde el Nombre 
de Dios; es de pocos vecinos españoles j ^^ 
su comarca hay pocos indios naturales. 

La villa del Realexo, una legua del Puesio 
déla Possession^que comunmeate Itaman del 
233 Realexo, de treinta vecHios; esli el puerto en 

once grados y medio y es de los mejores y mas 
seguros que hay en toda aqueUa costa, eo que 
se hacen navios por la madera que hay para 
ellos. 

Ay en esta governacion muchos pueblos de 
indios, y en ellos mucbos de tributarios ea 
los confines desla governacion y de .Coslarríca. 

236 Nicoya, coaienta y ocbo leguas de la cia^ 
dad de Granada oo la costa de- la mar del Sur« 
Un corregimiento de indios en e( euftl y »ea la 

237 isla Chira que es de su governacioQ, ocho 
leguas en la mar» habrá coa» cuatro mil Me- 
dros tributarios de la Chiona Real» Bnbjetoaaa<> 
tiguánuente á la Audiencia de Panamá, por ha» 
berse pacificado por capitanes provados detta, 
basta el ano de setenta y tres qee se íncorpO'- 
ró en Coslarrica, cuyo Goveroador poae en t Jla 
un teniente, y el Obie^po de Nicaragua un. vi- 
searlo; y hayan ella un puerto razonable ién la 
costa desla provincia de la mar del Norte; bay 

23S después del rio Yare que la divide - de la de 

Honduras, el de Yaropa, antesdel noy puevtb 
de Sank Juaa, que llaman el OésagoaderoY con 
una isla grande á la boca y después otros algu- 
nos rios comüiies ¿ Coálarrica ^n la mar del 

239 Sur; tiene despueadel Realexo que tíálA en onob 



VtL ARtCHITO DB I1ID1A8. ^3 

grados y medio el Puerto de SaticCiago antes 
áe la Isla de Chira y del Puerto de Porro, en* 
frente de Nicoya eo et Golfo qae nombran de 
Salinas, antesdelapjnlade SantLázaro, y Cabo 
de Bórica^ á cuyo Levante están las islas de 240 

Sancta María y Sancto Marfhía, Cobaya y So- 
baco, junto á los términos de Veragua, comu- 
nes á Coatar rica. ' 

Costarriea. 

La provincia y governadoa de Costarriea, 241 

k) mas orierital de las Indias del Norte, y Au^ 
díencia de Guafhemala, tendrá de largo Kate 
Oeste como ochenta ü noventa leguas desde' los 
confines de Veragua basto los de Nicaragua, 
con quien se junta por el Norte y Poniente; ay 
«n elta dos pueblos do esfiañoles de que nó se 
iiene mucha n^tioia, porque aunque está d<e^ 
«cubierta, no ay relación en particular mas que 
es tierra buena y con muchas muestraé tle oro 
y algunas de piala; los pueblos sor. 

La vHIa de Aranjuez, cinco leguas de los 242 

Hidios cbomes, pneMo de la juridtüión de Ni* 
-ooye, de tres óquatro vecitfoa no mas. 

La cindad de Cartago, á la parte del Sor, 2^3 

ireinta y siete ó quarenta legoas de Nicoya y 
veinte déla mar, casai en medio de te pro- 
vincia; no ay notició de les vecinos que tiene 
iif deles pueblos de indios de su conM^rca; alr 
eanzlB puertos y desembarcaderos esta provin>* 
eia, eti la costa del mar del Sur y afear del Ñor- 



;474 9oamiiTOft .uiáoiTot 

te^ en. que ay -^Igoooa rm &olro I^icaragua y 
.yera^vQ^<)CO(nuDes á esta goverjiadon; y 4^8 
S44 . bayas d^ Sao JUiar^nimo y de.€aríbaoo, cwca 
dfi Í09 Uinílas de Veragua. . 

. ■,, Iniu» del. Mediodía. : 



I 



2i5 La parte de las Indias dei Mediodía, e$ todo 

lo descubierto desde' el Nombre de Dios y Pa- 
Damá, al Sur, en.qu^ ^e iooluyen Tierra Firme, 
el Perú, Chite, provincias del Estrecho y dck 
Rio i\^ la Víala y ei {IraMI, en queay ctoca Au- 
diencias; Ja^de Paqami, Nuevo Reioo,.QuiU>» 
•LtQD9. Charcal y OAze goveroacioues.' 

JHstrictú del Audiencia de Panamá. 

• * 

8i6 . £1 di^trilo dq la. Audiencia, de Panamá^ 
^rinnerp llarqnda. Castilla ^ del Oroi, y después 
Tierra.: Firme» esi muy peqvoña y defeceos 
pueblos» porqiue fK-incipalgit^nle r^ssideialU 
para eldespacho de.las.flota^ y metcader<esqu6 
v^n y, vJeiQf^Qi al P^rú; tiene de largo •IÍ9l^ Oeste 
joaroQ.ochen(a'ó'novefQlalt($gMfs desde los con- 
fines de.Ja:£0¥ercia€Íoo de C^rtaxena y Pop», 
yad: hatia Iq áltinK> de. Yer^gu^a; y>dé ancbo de 
)a<mard^li$ur i.la dei Norie, por dood^ inii3 
aesenia Iffguaai y «d^tay abajo hai^tadiec yoolio 
por Nombre de Dioa y ^ Pan^aroí ; e$ de «velo 
|!ei^era4Qa(eiMe. muy és|)ero tJ&.mpnlaQa, J)eM 
de vaguacoi^os y piiQlauos, y lel aire* cornado de 
.vapores, Munedo y )4aBleri9s$Ob y porostp muy 



iM «419040. 475 

el,(IÍ6(vioiO;de6l9 ^jifdieodi^i l^igpvfímsicjpa.^e 

^▼l^ iQ^cbp^ ií^a^QS .en,eUa,.jao^0. op ,ny ma^ 
jque:ciupo^6 'SQÍ6/pot^le^aelQs,dpll9i^> ^a que 
i»)za coQio tvezidr>lp% 4 qi^atrozient^ «que ^9 
.trit>uiao. por su pqbf:6za^e<i) la .gOMpcaacjoQ.d^ 
ln AMÜiea^ia, Ay.la cjuflqd dQjPaoamá ^.la 247 

graiJpf.de>iatitfd .y íOch|en}^..¡f,.d^9vd8 longitud 
del AJerUliaoo de ^plqijot,; de^P , dúsla por. víp 
r9c(a.fniJ y quiaii^atas y f^aenta^ leguas,; P^ puQ- 
i>lo¡.de quatro9^i?p^09 :yecínQ8,..loa- ma^s laerca- 
dores y tratantes, y reside^eJIaia.AudieQCÍa, 
oRq\^\í9i ifi 1^,. Hi^ciitoda» €a%a..{lAal;{«ffui>gue 
^aa.al. NopíM de D^Uw att^»>d^ ?yhflQia)al fl«^ 
fiacbodella;, y a^sjjfl^iaiQQT^p^idp RqMÍ j^iXalbe* 
dral si^ffágf^pa.a^ >^kr?5fl|)Wp^il*Ji.4e; |p»,.Rjeyps; 
Irea qioqast^io?;;; iHfco..dflvFraopisí5ft^>,y pifOi de 248 

;U JH^er^wi ly, olfiO d^iPpnaiipi^^; ps ^l,puprto 
(}pp^ta .fíi^dffíl, f^fQqftbto^.ajjQqoe. (}p;.l3ia?;a 
xpac;, qjipdao; loif, ijíivíoa ep sepo. y .^^L f^.herar 
so surgen en la playa y en ¡n^|^riK^.pQ.^| (^^er- 
to de Perico, dos leguas de la ciudad. 

La ciudad del N^f^U^^^ Dios, eo la costa ^ 249 
de la mar Norte, junio á ella diez y ocho le- 

^,m:mÑ^'^ dp«M!fH9A í«ias^JB>d0. m9m4m* 



476 

y tralaotea que aciidoi alK qnando llegim 
liólas, que quando no, las mas están bacías; 'el 
pueblo muy eafermo por el teaaple Mmedo y 
caluroso, prtocipalDieoleiiesde Mayo á Noviem- 
bre, qjando sen las mudias aguas y qoaodo 
muere mucha geote si las flotas llegau eu aquel 
tiempo; el puerto es grande y capax, aunque 
el fDodo dicen que se disminuye; las mercada 
rias se llevan y traen del Nombre de Dk» á 
Panamá por doscam&ios; uno por üerra con ir- 
rias^ por donde ay diei y ocho l^uas de canñ- 
no muy áspero y malo; el otro camino por la 
mar y rio de Chagre, cuya boca está diea y 
ocho 6 diez y nueve Icgoaa del Nombre de 
Dios, al Poniente, por do se suben bs merca» 
derlas, quando lleva agua, basta la venta de 
Cruies, desde do se llevan con anias cinco le* 
guas hasta Pánaml.- 

250 Natán, treinta l^uas de Panamá al FMnente, 

en la eosta del mar del Sor» de treinla veciam, 

y en au comaren quatro pvebk» de indios, ek 

que babrá ooomi cíen indias tributarios. 

En algunas cartas de geográpbicas está dea^ 

iol crita h p(rf>lacion de Ada, en la coata lie la 

mar del Norte y entrada del GoÜb de Urana, 
en frente de h Ha de Finos, da que al p 
te no ay memoria. 

VimifMi. 



S52 La previncm y C ete inat ien da YcrtSM 



DBI.*AMVVO B9 iigHA&.. 477 

dr4 de largo Esle Oeale comoquarenla 6'c¡n« 
quenla leguaa* y de ancho ymnlB y cinco 6 
treinta; lierra montuosa y cerrada de inalezaa» 
8Ío pastos ni K^Q^dos, trigo ni cebada» poco 
m^i y poíoas hortalizas; pero castrada: de oro 
y de mucho^T oacimíentos y minas riea^ en los 
rios y quebradas: ay pocos indios y h» que ay, 
de guerra; y en ella qoatro poeblos de es- 
panoles. . . 

La eiudad de la Conceplion, qnareota le* 853 

guas del Nombre de. DiQ$« al Poaienle; de 
ochenta vecinos, donde reside el Governador 
y los teQÍeQtes.de ofteialea que ponea los de 
Panamá. 

La Villa de Trinidad, seis leguas al Oriente ?5i 

de la Conccption» por mar, que no se puede ir 
por tierra» y tres legaas de la manjoaio al rio 
de Belén» de treinta vecinoa mineros. 

La Gudad de Sancta Fée, dote ky ñas de la 255 

Coaceplion, al Sor; de treinftii vecinoa» cot) 
una fundición y tenientes de oíieia^tes. 

La Ciudad deCárlOF» en la oosf adela mar 
del Sur, junto á la mar, quareniá 6 einqoenta 256 

legtias de la ciudad de SaíiclaFéér, alOcklente; 
de veinte y cinco 6treiniavecinosL' 

Ho ay pucptonínguno .señalado eo-.la costa 
de la una y la otra mar desla provincia» eúel 
districio de toda la Audiencia;.ay lod rios» pan* 
tas y puertos siguiei>tes; 

La Baya do Zarabaco 6 d^San^Bi^rónimo» 257 

en la costa de la mar del Norte y confines de 
Veragua» y al Oriente dclla y del rio de la 



478 DOcmniTnM üvÉumSs 

Trinidad, el de la Gonceptíon, y el de Belén; 
y enfrente el Rdcodo ona isla y el rio de Cha- 
gre; y mas al Orienio ana legua el Porlete, y 
los Puertos de Langostas, doce'ieuuas del 
Ñofii1}r8 de Dios, al Poni^nfe; y el de Gallinas, 
naeve, y el de Buena Ventura seis, y Puerto 
Beto, cinco, y enfrente del las islas de tas 5li« 
ras, y las que diten de B.istimenios; y pascado 
el Nombre de Dios, dos leguas, el rio de Sar* 
dinilla, y el de Sardinas* cuiílro; y el de Mait y 

259 el de Culebras, y eld<* Francisca, ocfio; y á la 
entrada del Golfo de Uran», la punía y isla de 
Catina, enfrente de las sierras de Sant Blas 
y la isla de Coraagre y la de Pinos, masaden* 
tro del Golfo; y en lá inleríordél, el Puerto de 
Nucos cerca de la boca del río del Darien, que 

260 dividi los límites desla Audiencia y los de la 
Governacion de Carla xena, en la mar del Sur, 
al CabodeSancta Maria y Punta de Guerra; y 
para Panamá el Go*fo de Parita ó París donde 
está Nalan, Punta de Chame; y passado el 
Puerto de Panamá, el rioCoquira ó el EI^po y 
el de Baissa 6 de Congos, en lo inferior del 
Golfo de Sant Miguel, Norte Sur de la isla de 

261 Perlas y Punta ó Puerto de Parias á la entrada 
del Golfo por la parte del Sur, que está de Pa- 
namá cincuenta leguas, y veinte y cinco de 
travesía al deUrana; y Puerto Queniado, jun- 
to al Cabo de Corrientes^ eñ cinco grados de 
altura septentrional i 



DKL AKGBfVO DE INDIAS. 47& 

,é ' \ * 

$ * * 

4 

Distrieto del Audiencia de Saneta Fée. 

El rfistriclo del Audiencia del Nqevo Reino, 262 

t<*n(lrá de largo Este Oeste, como trezienlas le- 
guaí>, y otras tantas Norte Sur, en que 86 com« 
prebéndela las provincias del Nuevo Reino, 
Governacion de Santa Martiia y Cartaxena, y 
pnrte do la de Popayan; y por cercanía las 
provincias deL Dorado ó Nueva Estremadura, 
y la de Venezuela. • 

La provificia del Nuevo "Reino de Granada, 263 

que es lo que la Audiencia govierna, téhdrá 
de lar^o de Oriente á Poniente, ciento y cua- 
renta leguas; y de ancho, Norte Sur, ochenta 
de tierra rassa, por la mayor parte con ma- 
chos valles y sierras de buenos pastos para 
toda suerte de ganados, que hay en abundan- 
cia; y en muchas partes, trigo, maíz y las fru- 
tas do España; y generalmente mucho oro, 
muy fino; y minas de cobre, acero y de azo- 
gue, en tierra desuta de plata; y en el Valle de 
la Cruz, y en el reino todo, catorce pueblos 
de es|)añutes, que son: 

La Ciudad de Saneta Fée de Bogotá, dicha 264 

assi por la provincia en que está, setenta y dos 
grados y medio de longitud del Meridiano de 
Toledo, que por un circulo mayor serán mil y 
cuatrocientas y cuarenta leguas; y tres grados 
y medio ó cuatro desta parte de la equinoc- 
cial; de seiscientos vecinos, sesenta y cinco en*. ' 
comenderos; resside en ella la Audiencia y ofi- 



480 P0GDIISMT06 OdblTOS 

cíales de la Baciecda y cassa Real» y cassa de 
Fundkíofi; la Cathedral meirófioK, cuyos su- 
fráganos son Popayan, Cartaxena y Sancta 
Marlba; ua ironaslerio de Franciscos y otro 
de Dominicos; y en sa comarca cuarenta mil 
indios tributarios. 

265 Y la Laguna deGuaianita, que es no adora- 
torio antiguo de los indios» á donde es fama 
que han echado gran suma de oro en ofrenda» 
para sus ídolos. 

La Villa de Sant Miguel, en los términos y ju- 
risdicion de Saocta Fóe, onze leguas detla al 
Norte; es tierra los ospanches» de diez vecinos 
DO mas; y en su comarca como dos mil y qoi- 
nientos indios» 

266 La Ciudad de Jocayma, qoinze leguas de 
Sancta Fée» al Poniente, algo inclinada al Nor- 
te; de sesenta vecinos, la mitad encomenderos; 
y un monasterio de Dominicos; y en su co- 
marca cínquenta y nueve pueblos de indios y 
en ellos tres mil ydozienlos tributarios. 

¿07 En la provincia de los Moriscos y Colinas, 

que por. otro nombre dicen Caoapeis, veinte y 
cinco leguas de largo y doce ú (reze de ancho, 
al Norueste de Bogotá; tierra áspera pero sana, 
y fói;til de pastos, oro y esmeraldas; ay dos 

xfiS puehlji^; la Qiudad d^ la Trinidad, veinte le« 

guas de Saj^cta Fée, al Norueste, de sesenta ú 
ocheolja vecinos, quareata encomenderos; en 
cuya comarca está lamina rica de las Esmeral- 
• das, oon muchos, indios. que ano no esláapa- 
cíISicos. 



DH. ARRUTO . OS limA8. 4(1 

La ViUft de la Palma, quinzeloguaade^ac- 269 

la Fée, hácja el Noroefttie; é^ a^seBlf^ ye<;ifiQ9, 
los cioqoepla eocomeoderos, y eq au <;oo9ar€;a 
daie.6 Ineie mil iodioa mal pacíQcoa. 

En la provincia deTuoxa, cvsi at Norte de- 
recho á la de Bogotá^ y w ^odo eomo ella^ está 
)a Ciudad de TuaM» veíate y 4rea legtiwa de ^70 

Saiicla Fée, como aLNorlde^le: de dotientos 
vecino^i loa aeseata enccmeuderos; y no ma« 
Daaieiio de Fraucisooa y.otro d^ Doyujaiooa; y 
en su coma|;c^ ciento. y catorce. paeblQa de in- 
dios, en que abrá como cinqucnta y tres miÚ 
tribuíanos. 

La Ciud^A ^^ Pamploifa, como $eM9(a Je- 271 

guas de Sainóla Fée, al Nortdesterdeeien ve- 
cinos y qn monasterio. de Ddimíoícos; y ei) su 
coinarpa ciento y diez pi^<.ibJ!o$ de indios; y en- 
ellos como veinte mil lribiU¿irios. 

La Villa de Sant Cristubbal» dose ú trece ie- * 272 
guas de pamplo^f* ^\ Norte, de: ineüiM^ vecinos. 
De loa iadios que tiene opay relaciom 

La Ciudad de.Al-érída, en. los Lórmieos de la 
Governacion de Venezuela y JHu^vo Reino, 
qiiapenta leguas de Pamplona, M No?t49ste; 
de tceiota vecinos ao m^p,^ .y I^q ay rets^eíonde 
susindi^ y rekpartiaiieato.. 

La Ciudad 4e Yelez, jtreitvt^.leguafi^doSiai^c- 273 

ta Fée, al Nopte, de oien veciri/>9; los ¿reÁntPcV 

ocbo eoqqmenderoa; y.ud m0naetierip«de.Frf^ii- 

ciscos; y eOiSp oon»aroii, aesanta. y qaatisQ pue- 

bloa de indios, con.oínco 6 aeJM mili trtbotarios. 

L» CUidad de lUariqutiay por xÁto aombre 274 

Tomo XV. 3Í 



S/átí^é^m^ del Oró, quarénf á tég^iasdé^n - 
ta Pée/al NbírABdtid; decttiqúehla ó désettta ve- 
»*io<)S,^ioáf'Ve¡<iie y cióco etícóhieodefés; y uu 
monasterio de Dominicos; y en 'éq' domMsa 
ti^einta y déid paeblod de-ia^ioá/cia qfaeábrá 
cotoo dos miHribataYióSs, ' ' ■• - ' ' 

^75 L«t ciWdad ^e Ibaque, treTtttá lejg^arde'SáM- 

la Féfe, casfii alPdníente, de tfeiftle f cíhco ó 
-^ treinltt veeitios eúeometrdéros; ' oon üd monas- 
terio <féDo¿]inicús; y 'ea su etnm^rca doí9 6 tres 
Mili -indios fributarios/'ed irei&ta v cidco ó 
' lréiiita^*y<seÍ8 Htiages. 

276 La Ciudad de la Victoria, qaaredta legoas 

deSancta Fée,'al Norueste; de treitlta vecinos 
y pocos naturales, deque no a y relación. 

á77 ' La ciudadde Nuestra Sefi^a <fie los Reme- 

dios^ ^tñquenta teguas deSanota Fée, al No- 
rueste; de tr-efnta Veóiuos, con muchos naiora- 
les qoé no están descriplos. -" 

278 La ciudad de Sant Juan de los Llanos, cin- 

cuenta leguas de Sancta Fée, al Sor; de seis ve- 
cinos no mas, con' muchos naturales qoe no es- 
tan desci^iptos. ' 

Son del distrito déla Audiencia- del Nuevo 
Reinó, seis pue|>tOa de la €overnacioü de Po- 
pa y an, Sancta Fée dé Ántloqafa, Oaramanla, 
Arma,' Anaeraa, Carlágo y $kúi Sbviislíaa de la 
Plata^y -Sanl^ Vicente de la Paesc, que ae des- 
criben eola' dicha Governacion d» Popayaa; y 
la Ooveroacion de Rodas' y de loaD*. 

Métensse las mereaderfaa á este reíao por el 
Ho 'grande de la Magdalena, desde- la barran- 



€9 ,d^ B^l^mbo, j)iris(|^ciof;i d^ Garlaxepa* 
La Villa' jde Np^stcfi ^eoor^ de Leiva,, juria-, 

dicion de TaQxalerna; quince vecjpos labr^dp^, 

f 6$. j- co^en dp9 reoea ; t rígp ^l aip, y . esf^ cer- 

cade I93 aminas». jdi^Sacbíca./ . 

La Ciudad de Mérida, ci.eat leguas dfi Saocla. 

F|¿e,.^aiioo 4e ^Vefic^les; dozieatoa yecmQa y' 

cuarenta ó cincuenta encomenderos. 
ha G¡uda4 de Cáceres» cerca de Marida, ^ue 

pobló Francisco de^Cáceres; tendrá treinta Qn«> 

comenderos, y oient vecinos. 

La Ciudad del Espíritu Sancto, que pobló 

Ea^esiqo; ciento y. veinte yocíaos, treinta encor 

meaderos. 

. Sancta Martha. 

É 

La provincia y Governacion de Santa Mar- 279 

tba, en la costa de Tierra Firme» de sesenta ó 
seleola leguas de ancho y largo entre Cartaxe* 
oa y ^ rio de la Hacha; es tierra fértil, de mu- 
cho maíz y hálalas, mucho oro y cobre y algu- 
nas es.meraldas y otras piedras. Ay en ella 
cinco puebilQs de esp9Doles, y aunque hay mu- 
chos oalorales» todos los mas están de guerra, 
y 9aaf no hay relación dellps. 

La ¡Ciudad de Sancta Martha » junto á la mar , 880 

en diea grados d^ latitud y setenta y cuatro de 
loogilMdt mil y cuatropieotas y veinte leguas 
de Toledo; de veinte y cinco vecinos» dps en- 
comenderos y algunos pobladores y tratantes; 
dooda resida el Governador y los tenientes de 



/ 



484 DocuMiirros míbditos 

oficiales del Nuevo Reino, y la Cathedral aafrt- 
gana al Nuevo Reino; es el poerto de esta ciu- 
dad razonable. 

281 Tenerife, ribera del Rio Grande» caareota 
leguas de Santa Martha, como al Sudueste, 
parte por la mar y parte por tierra; de seis ó 
siete vecinos españoles, y mil y quinientos m* 
dios que los sirven. 

282 Tamalameque ó Villa de las PalmiBis» sesenta 
y cinco leguas de Santa Martha, al Sur, y 
veinte de Tenerife, dos leguas del Rio Grande; 
de diez vecinos no mas, en quien están reparti- 
dos como quinientos indios que sirven de bo- 
gar las canoas. 

283 La Ciudad de los Reyes, en el valle de Upa- 
re, fértil de maíz, mantenimientos y ganados, 
y de mucho cobre, al Sueste de Santa Martha, 
cincuenta leguas della y treinta del rio de la 
Hacha; de treinta vecinos, todos encomende- 
ros y pobres. ^ 

¿84 La Ramada, que primero se llamó Nueva 

Sdtamanca, cuarenta leguas de Santa Martha, 
al Este, y ocho del río de la Plata, á las ver- 
tientes de Sierra Nevada; de veinte y cinco ve- 
cinos con cuatrocientos iridios de paz. Las^ 
mercaderías de esta Governaciotí suben al Nue- 

285 vo Reino por le Ciénaga de esta citidad que 

está siete 6 ocho leguas de ella por la mar, v 

después doce, hasta la barránba de Malambo, 

eá el Rio Grande. • 

Ay en la costa de esta Govemacfon el rio de 

« Buya, junto á la Ramada, y el de Piras y el de 



9tL ABCBTO M IIIDUS. 485 

Pilomino y el de Don Oioqiosio, los Ancones 
deBurjtaca y elCabodeLaguu, janio á Sánela 
Mariba, enfrente de la aierra de Ronda; y el río 
dQ Gaira, al Poniente. 

Cartaxena. 

r 

La provincia y Governacion de Cartaxena, 886 

im la costa de Tierra Firme y mar del Norte, J 

tendrá de largo Este Oeste, desde el rio de Ja 
Ifagdalena hasta el rio del Dañen, setenta ú 

ochenta leguas; y Norte Sur otras tantas, hasta ^ 

Job confines del Nuevo Reino, aunque de viage 
dicen que son mas; es la tierra montuosa de 
cerroa y valles altisimos, llobiosa y húmeda, 
donde las semillas de España no echan si* 
nueoie; y no hay trigo ni oro sino en algunas 
partes; hay en ella cuatro pueblos de españoles^ 

La ciudad de Gartaxena, junto á la mar, dos S87 

legaas de la Punta de la Canoa, al Poniente, 
en díex grados de latitud y setenta y seis de 
iQDgUud, mil y cuatrocientas y sesenta leguas 
,49 Toledo; de dozieatos y cincuenta vecinos, 
dies y seis encomenderos, donde reside el Go- 
¥0rnador, oficíales de la Hacienda y casa Real; 
y la Cathedral sufragana al Nuevo Reino; un 
monasterio de Franciscos y otro de Domini- 
i)Qa; hay en, su epinarca treinta y cinco pue- 
^a óf> indíoa, y w ellos como dos miU tríW 
larios^ . , : . 

.£1 Puerto iffstfí ciudad eade Iqs buenos de S8t 
im Iqdias^ aunqn/a los navioa grandes snrxen 



lejos de laciudádV li^bé á Isíbnlraaa'dnál^ái 
coDbo^ldé Cdrtaxéiifr'efl fiírpbfia; tiene Btvk 
qté dio eausáa al tiombre cf 6 fa cttídadV La - Vitíá 
de Sanctiago de Zobí, seis légdas del^MÓ/rál^» 
Suduesle, de Gartaxena, diez 6 doce leguas 
de la parle por la toar, qlie^por tierra no se 
puede caminar; y parte por las Ciénegas y 
montóSaS; dé veinfe y seis l^eéinos étiico- 
méndérós, y en sú óOóiarcB étiai'érnCa püébtbs 
de itidios, y en eílos como dos mil tributarlAdJ 
S89 La Yílfa de Mana, treinta y dos leguas de lá 

ciudad de Cartáxend, al Sur; de cace vétíihotí 
encomenderos, y én su cótt^rcé como dos mil 
indios mal pacíficos. ' 
' Lá Yitla de Sanctía Ous^ de Mopóx, setenta 

290 y tres leguas de Cartáxena por ef mar y Rió 
Grande, cerca de cítíya f ibera está y pordóndé 
se r^odeá cerca déla fiiittad'défcaMítnfd;deTÍefhi^ 
te vecinos enconáenderós, y eíi su cotífarca 
como dos mili itídiós* tribuláfrío^; poblóse el 
aüo de mil y quinientos y nueve éú la províti^' 
iñti del Darien» un pueblo que llaman Nuestra 
Sefloradela' Anlfgua, que dürS pocos aBos 
poblado. ' " ' ' 

Y cerca dd OoTfo dé Ufana, jtíñtoá la mttr, 

291 Sant Sevastian de Buénb Vista; qué ttiinblen se 
despobló. « .; ■ • 

' La barranca de Mtailamtx);uiaá casa de Adnii^ 
S92 éa de la juri^llicfoft de CaK«]C[eBa, iféfbta f&- 

guasdella en la rivera del Rio Grande, y^velt^ 
'• . ibdeSaüta Martha, y setft dé iá ikl«n «dbfa 

^ descargan ' las ' mércadierfU 'qbe^aef llevan 



por tierra al Naevo Reino; y de allí se sube 
por el dicho Rio Grap<j|e.,C9!q jcfnóas, cuya 
boca está veinte y seis leguas de Carlaxe- 
nft»ial.Qr^ft,,#r^4»eíz grados, de, ajluraj y .fu 
iifi^iif)Í0pL9,^[n;i d? Popayan, m^s qba,x9 da, 
Mopox^ O^rfl, eq. fi i}ÍQ,de CftUpíi,/ qp?, lamb|en. . 293 
iiíf;eArr,iba^díi.Pppaya|i^ pprca .dpi papipaienta . 
del Rio GrqJsdQ» cuya boqa e^t^ eqjdo?^^r^dps ' 
d^.ailurp^ vaiAtey .8^ia).l9g;(i9^ de Carta;s^na».y. 
ei^r9 tap furioso eq U mnr^ .qHe |c^ oavíps .que 
hftQ.4e,i>a49arpor.^K,^e.api^rUq muchas le-.. 
g99ap0r;4eAC9a4^.,su9 cocriefi^a mys á Qiri*. 294 
l4«/ena.y I^opfeqte, ba^ta^el l^rrp Seriposfo y ; 
la Fuplft ile: Zamba» y el.BQyp ,|le| Gjito ó |a 
Arboleda, y los Siete Royos y la Punta de al 
Canoa, dos leguas de^.C^rlaxena, y Punta de 
los Ycacos» á la entrada del Puerto en frente de 
lai..Y8la.jd0 CarMüa» ,wtlgi*weftie í}^ Cpdegp, 
q««i69 tíkffwiw^ 4 laientrMia.del Pp^ip^^dos 
IftgiMift de aoicbO y media íi^ iargp;(:y.Ppaia de 295 

la.Náo,r eo TieiraFiriDQ, á la otra errada n^e- 
Dor dél.Pmf<q.y,ca8sjk;atiN<^'^; Q;ui,,iBlptji.4Pe 
Uim^D S|ai:diM; y eo..la cpst^ dp ^Ip; lafs isliais 
4e 9ará> cQioQ.seM/ isleña; y á la epir^da del 
G^fo á» Urfin«» QtraSf8ei« quie ll^ippa.dje S;aipl 296 

Boriiar^Okr ap frpDie:del jioJZepa^ y .0)0^ den'- 
tro clfll .GoUdi. lisia Euert^: y la. Tort(?gp».,j4opdp . 
eieiivp:f«i«di4Q.^iit^q¥aaM9r)tcl9 Bp^^fV^ta^ 
que Uamaroii UrauPv i . . . ^ ,( - . . 

- '■<■ ' ' i í-' ,'.v';«.J .y 1,! "^ í>i!h».l Ii 



488 tócoiiBirros niSDiToi 



El Dorado. 



¿97 De las proviticias del Dorado 6 Koeva Es- 

tremadura, qne por cercanía pertetoecen al 
dislriclo del Aodiencia del Naevo Reino, oo 
ay cossa cierta mas de la fornua de ríqaexa de 
oro que ay ed ellas y qae caeo de \ú otra par- 
te del rio de las Amazonas, cuyo descubrrmiea- 
to se á intentado diversas veces y polt d4fo- 
rentes caminos; nros por la mar del Norte j 
provincias de Vebezirela, otros por el Nuevo 
Reino, Quito y Píi 6 y el Rio de la Piala, sin 
haberse hallado nunca la riqueza que se busca. 

Pirú. 

- • 

298 Las provincias det Piré, eoyo liombre so 

á ido estendierído mas dé lo qoe al principio 
' fué, incluyen todo el imperio de los logaa^ ó 

mas, qtie quando se ganó. Se dividió ea 4foa 
Govéroacioaéii, h de Praaeisco Phfarré, nom* 
brada la Nüevá Castilla, ^esde Qilito ba.«^« el 
Cuzco, setenta lepfuas masabaxo de Cbinichas; 
la de Ahnagro, dicha la Nueva Tofedo, do» 
ziéntas legiüas' liábia el eátreobo^ desde Chin* 
chas, las cüaílbs GfvvemBtoiones duraroA diatin* 
tas basth quese ñin(|6 él Audiencia dé losfte- 
yes y se proveyó Virey del Píri;' Un -cuyo gor 
vierno se incluyen la Audiencia de Quito y la 
dtí Lima y la de los Charcas; la Governacioa 
de Chile y tierras del estrecho y otras de Salo- 



moD, ai Poiiieptd; y por cereaofe las provin* 
cias del Rio de la Plata, lo que delerminada» 
mente se comprehende en el ofierno del Vi« 
rey; tendrá de lai^Of Norte Sur, de mil (eguat 
arriba, ydeaachOi Este Oeste, lo qoeeatá dea* 
cofbierte y se descubriere desde ki mar del 
Sor é la del íforte. 

Passan por todas^as |Mrovtocias del Pirú dos 
cordiHeras de sierras qae van t^or riendo Norte* . 
Son Ma muy grande que llaman de los 
Andes, áeéd& Popayan; y annque quieran 299 

dseii* qoe desde Tierra Firme y l^Iueva EepaSa 
hasta acavar eo et estrecho, y otra menor qae 
dicen la Cordillera desde Quito baste Chile, á 300 

lo largo de la costa, apartada deüa diez (i deze 
leguas y menos. Avia dos caminos por entre 301 

estas sierras, uno que llamaron de los Yngas, 
por los Andes, desde^Pasto hasta Chile, de nue- 
vecientas leguas de largo y veinte y cinco pies 
de calzada; y de cuatro en cu Aró leguas, tam- 
bos somptilosos, appossentos proveídos' de co- 
mida,' vestidos y calzadé; y de medln á media 
legaa, posta? de indios; y- el otro por medio de 
los Hunos á lo largo de la costa, de veinte y 
masjiiés de anebo, entre dos paredes altas de 
QD^slado, desde Püira basta Cbile, donde se' 
joiitaban. 

jDíMficto dd A uáieneiM de Smt Ftímásci^ 

del Quito. '' 



61' distrito del Aodieneta qae reside en la 302 



ppovJneia^él i^uito» y:. cpnfit^a* pon. .01 il^ortor 
coa' bidé Pariaiaáv el: PueifO 4e ¿uonat V^exiUir 
rar^ 'pbr .f)i NorUleM&eoQ'aliNueiY^ Reina;iy> 
pM.el $úr cob la. de LiAar ieodirá >^< Urgo 
por ia cosía del Sur, quesea pof donde. noaaM. 
p^oioI^ft, como^dortientas leguaá.doadeei/fiuéíV' 
lo de Buena Vcotura, que es eo el Golfd ife- 
PafObmáiÓ Sao Mijaftiely haaia cAipueriq do. Baila 
' eniabodia del Pirú;* y «lesde allí de tral^^gja 
haeta el úUimo de Popayan, maa.de olraa ^' 
zúeotaa y oÍDoaeotaj qiiedándole io6. UmttiH^ 
abiertoa por taparle dd Oriente^ y ^o eil^ Irea 
GoyjeraaoiaiBesBiii/la Audiaocia, qvno apa: Pop 
payait'v los QttikodyXiimnadf ¡f* la Camela, y la 
de.íaáii tleSarinaSf de loa Pacamoroi^ • y Ya«> 
gttulaoQgov divididos- ei^ dóa Obiapadns.. 



Qmto. 



, - ' ' <f 



it ; 



•. I 



303 'La provincia y GovemacioD de. QttiJov<<|M 

ea lo <)ue la Aiidieooia ^goy^enna, tec^dn^ da. 
lar^ y aocHo setenta úíooiiientalegíjaa^^d^de' 
junto & la* aqiiiooecial \á. la oira: {wrte^ .|F ea 
eHa- iktieve pacblosde españolas y bovenia -6 
cién<míl iadUiSítrilnHafíioa; el<Mte y áiielo 
ta^próvíQDia aaáqtie^oslá 'detaxo*4e. iaóO^-* 
noccial, es semejante al de España, cidro ;y*ae- 
reno, antes frió que caliente, y en parles don- 
de^^dwa Va\ dievié 'úidá xt' .^ñod tÜei^ ,4aadd 
Octubre ¿ Marzo, que llaaiáví. el invierno; y loa 
* otros meses se agosta la yerba, que aunque 
Bó ea mby grande, esraplt^ósíio parfl^nadoa 



de ^paiMéf fje t|iie¡ baj(ioM]oiio8v\y ibudió; 
trigo^'cebadáíiyiOfO'ieft <|ilgBods^lpártbi9.4(iBl ' '^ 

pueblos, «Boot^ ''I.' *''■■ ^' » '• •» '- ■' í'Wf i'.' 

La ciadodfde'SaiFitrMiicriado Kiel • QtritOy >éé 304 

BB 9radO'detaitiipadBila.«bra(^arlei ile ia^l»*: 
neav <yf KMthentavy doá del M^róAiaDadp Toledo, 
por OQoiffoilk)' mayor mil ysaiscieiita^ y boheit«< 
ta j aéia leguas del, .y laeaeiita^de < la wut del' 
Sur; dé cüaltoaibi)Ao$y0MO9)hto<bdréiila>dn- 
cofaiendenos; roaaide éo ^ia' U Aodieiieia pana 
}a9 oos«9 dejufilioMFf f pnqde las del Govioiro6' 
soóéear^'idel/ Yirreyi redfldea aBsimieiBO' 
alK los oflcíalea de ^a -Haeieoda y caaa' Real- jf- 
la Cetbe(it*al déate Obíapado, mñragaae/al Ai>*^ 
zobiápaüo del(iaitoyea;'4rMiD0Baalerips^ nao 
de Francisfcoa y drQde'Domioiooa y ¿ino-di» 
la Merded;' yen-ao jurtadieio», ochenta* y aief»^ 
p«ebk>a ó percmlidiidés de indio»; y ea c|Hob 
cuerenia y cualrd mil ihbQtarioa. Rip'Bainba/ 305 

mi pe^ble^de ^laMores; teiate-y cineo^ legnas 
al Sor de'SaD PraBeisoodol'Qoi(xi,'4^aibitK>'é0 
loS'Reyed, éo^que^lMiy arriba «de treinta lüit ca- 
bezas, de lodo ganado, la'waybr pi(rt8:ot«j!ia;' 
IM ^udttd de Gaattri, 'por otro nombré 
Bembti; cMouéñUi y ctooo^leguásrde SanFran* 306 

ciaco del Q«itO) al: Sqr,* ijte qcfaenta veciiios/ 
ipék sólbs tehoomenAeroa) y kM demás .poWddo* 
rei-y (ratgmto} cArre^iasienlo á provisión rdcA* 
Virriíy, "y en <4tá ua odntfdMtio de FraMíseos) 
y^oWo Aé (kyniiiiicoai ^ «ayajuriadieien'bay 
eotboiqbllbiiiit iadioadrH^oiarioay vnt)cho»ini¿ 
nevoÉdewo, ríeos algonoa desplatar y tüniai) 



4tt 

ricaí de aiogoét cobra^ Uerra y piédraiefre. 

307 La Cnidad de Loza por otro nombre la Zara» 
ochenta leguas de la ciadad del Qttüo, como 
al Sur, y treinta de QoevaS) de sesenta 6 so- 
tenta vecinos; los éece. encMienderos; corro* 
gimíenlo proreidp por el Vifreyv cota molías* 
teríos de Sant Fraoeisco y Saooto Domingo; en 
su comarca, como seis mili indios íributarioa» 

308 La Gttdad de Zamora que 4ieea de los Al'- 
oaides» noventa leguas de Sant Francisco del 
Quito, como al Sueste, pasada la cordillera de 
los Andes; de vemie y ocbo vecinoa^ cassi to- 
dos encomenderos ; colrregimiento proveído 
por el Virey y an monasterio de frailes Eran- 
ciscos; y en su coma roa como, cinco mili in- 
dios tributarios. Sin trigo por ser la tierra muy 
lluviosa. Ay mochos mineras > ricos de oro» 
en que se hallan grianos de tresy onatro libras 
y mas de peso. La Ciudad da Jaén, cinqnenta y 

309 cinco leguas de-Loxa y treinta de los Cbaclm- 
p<^as; de treinta yeoÍDOs, veinte y quatro en- 
comenderos; y en su. comarca oobo ó nueve 
mil indios tributarÍMi 

310 L^ Gudad de Sant Miguel de Piara» -ciénio 
y veinte leguas de la Ciudad del Quito, cooio al 
Sueste, y veinte y cincodela mar hasta Puerto 
de Kayta, donde se acaba «Idiatrioto 4el Aa« 
diencta; de cien cassat de espaSoles» veinte y 
tres vecinos eucomeoderoa; cocregimienlo á 
provission del Virey, y ua •oioaasterio. da la 
Merced; y en su coauaroa 4K>Ido mis oiíl indios 

y aunque no llueve sino es por 



ML ámmtwo M oRMAi. 493 

marátilla, ay boeoo» regadiM doDcle s« dá 
biM e( trigo» el idqís y (aa satoiliat y fratás de 
Bspaña; ealiea la jo risdicion deata ciudad el 
Puerto de Payta, eo otoco grados aostralea; 311 

muy buen puerto, graiide y aeguro, doode 
baceo eacaia loe naviea que van y víeaeo de 
Guathemela al Pirú; y aaai ay eo él» como diei 
Oátn» de vectQoa. La Ciudad de Sanctiago de . 
Guayaquil, por otro pombre Culata, sesenta le* 312 

goae de Sant Francisco del Quito y quince de 
la mar, al Oesudueste; de cien vecinos; corre« 
gímiento proveído por el Virey« 

El Puerto de esta Ciudad, está junto á ella, 313 

porque el río es OHiy anebo, por doude aaben 
tas mercaderías, veinte leguas hasta el desem- 
barcadero qae Ifaroan, y desde alU por tierra, 
á Saot Francisco del Quito* 

La Ciudad de Puerto Viejo, como ochenta 314 

leguas de Saot Fraireisco del Quito, al Poniea«- 
te, aunque no de camino abierto^ y otras cin- 
quenta de SanCtiago de Guayaquil, por doode 
se va desde Quito; de diez y siete vecinos, los 
trexe encomenderos; en pboasteríode la Mer- 
ced; y en su comarca como mil y quinientos 
indios tr'íbntaríos, no mas,'por estar de guerra; 
no se coje trigo, porque Hueve los ocho meses 
del ano desde Octubre; ay muchas buenas 
muestras de oro. 

Ay en la costa desta Gobernación los puer* 
tos, islas y puntas siguientes: Ancón deSardi- 31 S 

ñas, antes de lá Bayé de Sanctiago, que está 
quinse leguas de laPunia de Manglares, al Sur, 



.4im ' mgcauunoñ mmuT»} 

i^iliMgoÜa decaía. &1aihaa^ f.deipQes efrCabo 
•de^Q «PraocisoOrV |>8«ado:Ál; Jq9 .Quíkíims, 
. >quálré:nos «oles del íP^Mtisle; á dtadelos oe^ 
gr08*qtte. se Bal^aroft de (iw .umíq i|iie dio al 
liavéb, sejuDtaroQ odtiioajDdía9vy;afi he^ho un 

•H16 {iiieblo;>y^ef passar una ptmia -^pcierlo de* in^ 

dios por do dioea;qM passa* la! équinocial cer« 
cá de ks sierraadé Qüacfue ]y la 'Baya de Cara* 
qilea, antes, del Pociíto Vicyoc un grado de la 
eiqtthióoial at Sur, y aocoiegoas de alH, él Gabo 
de San LorenEo; .y cerca dét^ lálala de EHata, y 
adelanté los puertos de Galio y Galaogo, notes 

317 de- la Paoia de SanéM Elena, en 'do9:grados de 

aUáva, él rio de Tuoabez^enqaatro grados, y la 
Isla de Puna dote leguas déls y de oirás tantas 
de Contorno; y Sanda Glara^ atgo masé la mar, 
y Gabo Blanco, quiúise leguas de, Tumbas al 
Sun y luego punta do Parifia; y al Sur^ isla de 

•) 1 8 Lobos, qualro leguas del P«erto de Payta^ ao» 

bredieho y la Sillar antes de punta . de la 
Aguja y puerto de Tangora, 

Popayan. 

'i I i) ta. Governacion de Popayan^. cítalo y .veinte 

ieguas Norte Sur desde los confines de la .pro* 
vi9cía del Quito, debajo de la equiqocial baa- 
ta los deGartaxena, por el Norte;, y olraa cien- 
to desde los del Nuevo Reijpo para el Oriente, 
JiMl» la.mar del Sur en que ay catorce pueblos 
da españoles, parte del Audiencia del t^uito, 
y parte de iadel J^aevo Reino» y qua«;^Uiad de na- 



48ra)e9; la tierira esfras^a comunmente y^ muy 
lluviosa; y assi ay poco tuaiz> y nieiMB irigo^y 
gaMctos&O'aymiicbQas' aunque tQdo»ali^o;iola- 
ttiehib es. rica «fe mioaa deoro; loq(pbebk)»8on 
fia (ftujtfd lie Porpayan, en dos gfradoe/y .medid 
de « «titira aa(^teiUríoiÍQl, mif y quioieDiia/y 
^iiei»ta'leguad 'de lo oiodad deTcdecl3{ de 
treinta' vef i fiós, los quime eoeooiedderos^doQ- 
de reside an (eiilenle GoTemador y lahi^alhd- 
dral, y un iiíonasterío - de la Merted; y en 
«u comarca como nueve mil indios Iribú- 
lar 163. 

La Giudírd de Cali, veinte y dos legaas dePo- 
payaa, y Vcimie y odio de la mar del Sur; de 
IreÍAta y seis vecinos, los veinte y quatro enco- 
mendaros; doqderesftde el Governedor y loe 
ofioiaU'sde la Hacienda y oassa Real; una cassa 
de ha adición y an nsoáaalerío de San Francisco; 
y en su comarca como. tres mili indios tributa- 
vios; cae en su /arisdioion el puerto de Buena- 
ventura en tres grados y medio de altura Qn ia 
oiar del Sur, treinta leguas desta ciudad y tres 
y media ó qaalrode la Isla de Palma; y ressí- 
den tk-es-b quatro vecinos que la ciudad tiene 
pvestos- para iq«e r^civan las mercaderías. 

La Villaje Sanóla Féede Anlioquia» mas de 
oveo leguas de Popayan, al Norldeste, 00 ks 
riberas del rio Cauca; de ónte á>dozB vecinos^ 
todtOB encomenderos, del distrito de la Aadien- 
eia del Nuevo Reino y Diócesi de Popayao; ñ[ 
en sti comarca ciiu^) ó seis mitt indios tríbola- 
riOs; rica de minusde oro; y junio á la villa, el 



)M5 



320 



321 



322 



323 



496 

324 cerro de Baritaca, nombrado por la riqaeu 
de oro que kabo éa él. 

325 La Villa de CaramaDUi^ seieola ó aeteate le- 
gaaa de Popayan, al Nortdeste, juQlo del rio 
Cauca; de onxe vecinos eocoQaeDderoa, de la 
Audiencia del Nuevo ReioOr GoveruacioQ y 
Obispado de Popayan; abundosa de maii y de 
oirás semillas; sin trigo» y ganado poco; pero 
buenas minas de oro; y en la comarca ay po- 
cos mas de mili indios tríbularioa. 

3^6 La Villa de Sanotiago de Arma, quarenta y 

cinco 6 cinquenta leguas de Popayan, al Nort- 
deste, declinando al Oriente; de voinle y dos 
vecinos encomenderos, de la ciudad del Nue- 
vo Reino, Governacion y rtos de Popayan; sin 
trigo ni semillan de España» pero . abundossa 
de las de la tierra y de maiz; y en su juriadi- 
cton oomo dos mil indios tributarios; y en 
toda ella minas de oro. 

Sil La Villa de Sancta Ana de Anxerma, qui»rea- 

ta y cinco ó. cinquenta leguas de Popayan y 6l 
Nortdeste, en la ribera de Cauca; de treinta 
vecinos, los diez., y ocho encomenderos, de la 
ciudad idel Nuevo Reino de Granada» Gover- 

■ 

nación y Obispado de Popayan; ain ganadfiís, 
ni trigos, ni otras semiltaa de España; muy 
iafestadas de rayos, yen^su conaarca cmdo 
. cinco mil indios tributarios. 
328 La Ciudad de CartagQ, veinte^ 6 veinte y 

cinco leguas de Popayan, como al Nortdesjle; 
de treinta y quatro vecinos, la milad encomen- 
deros) de la Audiencia del Nuevo Reino» Go- 



versaokm y Obispado de Popayao; mn itrigo, 
ni semillas de España; y eo-sa eoonBiPGli lina* 
tFo tm\ y qumiealos tribMariad, «(MU^bab de tos 
nataralea oaHbe$!» ' 

La Ciudad d« Gliadalaxara de Baga, calonie' 329 
ó quioxe leguas de Popayan, al Nortdaste; de , 
veinte vecinos encomebderoa; del dia(rilo»delí 
Awiienciacle Saol Franciscd dtrt Quito y. Diócdsi 
dePqpa^; en> so c<MBai?08(, eo^ootoeo mil 
indios de encomienda^ 

La YiUli de Tidiana, oomoi ciuAreota leguas! 330 
dePopayad,: al Eauaater coobode Ireiala ^veoW 
nos entfoitae^decoa, y^ on teniente dé Governa^ 
dor para éste pueblo y pala Sant Sevaktian da; 
la Plata; y en su comarca cOtmo mi! y quinteil* . 
loa indios tribdtaríoé^ qae cada día son menos, 
porque son tan odríbes que en- tiempos. lieoen 
carniceria • pública die los ' indios que ca«^ ; 
tiban. 

La eiudad de San Sevastian de ia Plaü^ ea 33 1 
loa confines, detesta Grcívernaciont treinta, ó 
treinta y cinco legnas de Popayab,- y. treinta .de 
Sanóte Fóe, a) Sudoeste; de veinte y cnatro ve- , 
cíaos encOmeoderoa, Dióeessi da Popayan» 
donde bay mucbaa minas de plata; y en suico** 
marca vbinbe y cuatro repartiioienloa» y en i 

élite enalro mil tributarias. 

* 

La Ciudad de Almagobr, como veinte legnaai. 332 

dePüpayanr^Kolno al£u;ihieate, de veinte jtrea 

vecinos encomenderos, y en su comarca oosno 

cudtro niil indias tributarios; ea fértil de trigo, 

mais y^otras semillas y ganadba^ y áuoqne 
fono XY. 32 



498 DObOMlNTOit mÉMTO^ 

hay rio, en todüd parles se saca poco {>or ser 
jpooQB los Miorales* „ . ' • 

333 'SaDt Juan de Troxiltó, y por otro OQiiibre 
Iscance; como treinta leguas áe 'Popayao,- al 
Saesle; de vemié y dos* vecinos' encomendé- 
ross y en su juridícioD coatro ó cinco mil in- 
dios de encomienda. 

334 La Ciudad 'de Madrigal Ochapane&ua; trein-f 
ta y cinoo legms de Popayan; oomOal Sur; <le 
quince vecinos encomendemos,' Cierra 'áspera y 
donde no se da trigo ni se* cria ganado, aun- 
que el matX'Se da dos vedes al ano;, bay ooino 
dos mili indios tribo^nos ea' su-jurisdioioOi 
que por la pereza 4e la tierrdi «on los >natti-' 
rales malos de pacificar^ 

333 . Agreda y por otro npmbre Málaga, bomo 

caarenta ó .cuarenta y :CÍnoó leguas de Popa*> 
ya», jal Sqdueste; de veinfe y cda4f o • vecinos 
encomenderos, y en su comarca buenas nuies^ 
tsas dtí o^oij^ cómo ires^ mil indreb Iri&utdrios. 

336 ' 'La>cittdad'dé Sant Joan ^d^faéo,' comooin*- 
cobniá legüas.de f^p^'an, como ^1 S^duesle; 
yotras:tMsla§ del' Quilo, como aí' Norlid<SBte; 
deii veinte* iy obho vecinos eocdmeiidetids, sin 
lo» 'pobladores y ¡tratante». Diócéiti^ ¿de Sane 
Ftanoisce del Quito/ en buena tí^Nlv -de baeo 
temple y abundossa deimais^y )otros< láamedi» 
mieo^^, ' y om mina^ . de oro^ y ¿n! sil 'oóuai'* 
ca^a^mo vetóte ly.'Cealiío ^mil indios. < d^ epóó- 
mienda. - • v .- :;} -o.i r , t'-n , 

337 ,Eá^lk eeri'adó estp porqud; dslá feehédiáoada 
Sanfaift.Eé^ da^AnitiHSüif , áúúá&hcmsBdJtspo^^ 



BEL ARGinVO DI IfVOIAd. 499 

blado en esta provincia la ciudad de Añ-^ 

tioquía en los confines de Cartáxena y de 

la Villa de V radia y la vítta de Néyba en el 

valle de Neyba; está despoblada esta villa de 

Neyba qm tomó fKHnbre delta, veinte leguas 

de Tinndoa, qae se despobló por el rigor dé 

ios indios Raes y Pixaos, y los Manipos en el 338 

valle dé SaldaBa; y la Ciudad de Saot Vicente 

de los Páez, sesenta leguas de Sdnt Juan de 

los Ltaoós, en tos confines de Pdpayaü; y la 

Ciudad de los Angeles, veinte y dos le^aás de ^ 

Tocaymáí, y nueve de Neyba. 

Ay en la costa que esta Governacion atcan- 
za ¿n la mar del Sur, desde Gábó de Corrien» 
lesy que está en cineo grados de altara sep^ 339 

tentrional, el rio de Satinas, entl^ Cabo de 
Corrientes y la Isla de Palmas, én cuatro grá« 
dos y un tercio; y en la co^ que hay hastei (a 
Gorgopa, el rio de Sant Juan, efatre otros mu- 
chos que hacen la tierra muy pantanossa; y en« 
frente de la bocada i^la de \% Gorrona, dos le* 
guas de Contorno, el rio de Sant Lucar y el 
de Nicardo, antes de Cedros, en dos grados 
dealtura en que está lá Isla del Gallo; y des* 
pues el Puerto de la Cruz y Pbntade Mángta* 
res, donde comienza la costa del Quito. " ' 

r » • > ■ • • 

. ' . ' ■ ' . ' • . ' i á : 

I 

Los Quixós. 



\'t 



De lá Govertíacion délos Quixós y Canela/ ' 340 

ti*' 

DO se tiene mas nólicta de caer del Oriente de 
la provincia de Qiiito, y parte del Mediodía; ' 





« 



500^ D9CiQi|t|rc08 , uvtmXM; .,. 

háeja la Gpveniiacípn 4^1^ da Seliitas; hay «6 
ella tres pueblos d? «paQolff^ C9Q' ^^ Gov^r-^ 
np(lor ()iie pjrovee el Virrey jd^l Virü) y eii !<► 
eapiritoal es de la dióceste .di», Sani Francisco- 
del Qaiio; la tierna ea áapera y odon^isofiísa, sia 
tnigo^ y ipaiz poco, y con lüQoa árboles qoepa* 
r^eo de canela; y eo (odst m cooiiBírca como 
seis mil indios pfu^iftco^; k)s:ppeblo8 soa: 

34 1 Baezak diea^ y ocho legpas de Siinl Franqisico- 
d«l Qaitp, como. alSusueste; da diet y OQhot 
veeioos eocor^eoderos^ sin loa pobladores y 
tratantes; reside aqoí eV Govecnador; y ea su 
coparla abrá coqio. dos mili indios tributarios. 

342 La Ciodad de Arcládotia^ veiote leguaaade*^ 
laaie de Baeza; de qdin^e vecinos encomepde- 
roa, sin tos pobladores; y dos mil indios tribu- 
tarios que ay eo.su comaroa, 

343 La Ciuddd.de Avila, alicorte de ArcbídoBs,. 

de otros tantos vjscinoa. como ella, 

% 

Los Pacamoros. 

I f 

t ' * 

La Gov.ernacion y provincia de lojí Pacamo* 
3 i 4 ros y Igualsongo ú de Juan de Salinas, puyos li* 

mites y térmipo^ son dozienias leguas que se 
señalaron al Oriente, Ndesde veinte leguas' ade* 
' lante de la ciudad de Zamora, «n la cordillera 
de los Andes, y otras tantas Norte Sur; es tier- 
ra buena eu temple y disposición para trigp, 
semillas y ganados; de ricas muestras de oro; 
y asi se hallan granos muy grandes; ay en toda 



ML AMBttlfO »«*^llMáS. 501 

«llaquatro l^néblos, Mdk>s<let.(liá(ríoto y Obis- 
pado de Sed 'PrariGisód del Quito. 

La (lindad de VhtUd, m ÍBreíe grados de al- 34o 

tura, veibte legoas de Lo:s:a, al SDéste/ pasa 
4e )a cordilfera del Pifú; 'de treinta VeciiKw y 
mili y doziéQtos ¡Adiós tribútanos en sa ' co- 
marca. '. . ' . 

La €iodfld de Loyola 6 Cumbiírama, dles y '3i6 
seis legtiBsdet Oriente de Yallid; de Iremtá 
vecinos encomenderos, en que están reparti- 
dos como seis mili indios que ay en su co^ 
marca. 

Ia Ciudad de Sancliagode las Montaña», cin- 3 i7 

qoenta legitísde ta ciudid deLóybla, comd ál 
Orietíte; de veinte, y doe veciiios encomendé- 
ros, sin ios demás pobladores; y en su comar- 
ca mueho^romuy subido de ley. 

Districto del Audiencia de los Reyes. ' ; 

El distrício de la Audiencia de IM "Reyes, 348 

que propia' y parilcutavmente.es lo que se 
dico Pira, sé compréhende Norte ^m, ' desde 
s^g-hástá sieíe grados de áltilrá eoslral, que 
son doziédtos y veinte legu&s, aunque de viaje 
ponen trezienlas d^sde l'a Ponta dé Laguxk 
adelame de Payta, por donde se junta con^lAd- 
diencla del Quito hasta paito de la Ciudad y Puer- 
to de Arequipa, dónde se comienza la de los 
Charcas: iBsié Oeste, tendrá la pobtacioride esta' 
Audiencia ceimo héBtíi oíefn' leguas de lá costa 
^e' la mtf r del ^r, piu^ él O^ienfle, 'pbr dondb 



502 j^^feif WTOA nfüiT^t ^ 

Je qn^an los limites abiertos h«s(a U; provio* 
cía del Rio d^ la Plata y del BrassiU 

349 Lo que ay desde la cordillera, doqde muy 
ooDtfDoameate llueve, hasta la mar, llaman los 
i.Iaaos del Pirú, dodde no llueve; y así la lierra 

m. 

es toda areaales, salvo los valles que se haceo 
éh las corrientes de los ríos que baxan ea la 
sierra, donde sé ooje de regadío mucbo. pan, 
vino y aoeite, azácar y las .demás semillas y 
frutas de España; y de la tierra, y en las fal- 
das y. laderas de la sierra ay grandes pastos y 
oreaderos de ganados, y el temple vario y 
pomo se puede dessear, porque lo alto es frío 
y k) baxo caliente, y los medios participan- 
tes de los estremos, según que masó meaos se 
lleguen á ellos; es á cargo del Virey el ivier- 
no desta Audiencia, yde la de Quito ^ los 
Charcas; y en el districto desta ay quinze 
pueblos* 

350 La Ciudad de los Reyes ú de Lima, por el 
valle donde está junto á la otar, del Sur. en 
doce grados y medio de altura austral y ochen- 
ta y dos del Meridiano de Toledo, de quien 
dista como mil y ochocieinas y veinte Ic^^as, 
por un círculo mayor d^ • dos mili; no tiene 
mili veciqos espaSpIes 6 mas los treinta enco- 
menderos, y los demás pobladores, mercade- 
res y tratantes; reside aUí la Audiencia y Yir* 
rey que resside en eUa; una sala de. alcalde 
de corle, los pficiales de la Hacienda y casa 
.ReíaJ, untribqnal.de la Inqnisicion, y la Metro- 
politana; Sanctaoa, Sanot SeyaiBlaan, Sant Mar- 



Mío, y Ib Metrópoli Ajnol^fiipdl, 01^^00, sufraga- 

t^v Qoíto; Pa.Mlii^r Níoaragut, y [Uo> ^&.|a 
ftoia;trM|Mrro9ttÍM cn^¿« otttdad; Santo 
I)oa»De9'i:(.9^alFraQoi6QO*' Sí lili Augusto f 
d^ {^óttbre ()e Jieeús; y dteea atooaalsridB de - 
486 0uaiiK^OrdaDe6 y d^Ja G<KBpa2M4Qt Jesás; 
j dos de manías; y eo 6«i oomarca cqoio 
veinte y seia Q»ill indios tributaríoa^ reipartidos 
en^eiealQ y treinta y s^isr^partieníentps. 

El Callaa, f>i»erto deata' Ciudad^ eatá dea 351 

(egnas de elliK gr^de, eitpa^ry loauy b^eno, 
dood^ bpy euantjdad de eassaa, un alcalde y 
ana loaaaa de Aduana^ una Jgiessia y un mo* 
nasterio deíDosainícoa. 

La VíUa d<a Aimedoen el valle deGbauca, y 352 

diez leguas de los Reyes^ymedia de la 'mar; 
de'^eipie vj^cifif)^ la^adore$, ni ngiono enco- 
mendero; porq^ los :indios de su conaroi^ son 
de la jurisdicion de Lima:, y lai^ qieú|ibafi(erÁo á^ 
DoiníniQOs» rico decfQUcbas yjQas y que dan 

ym^ ■.::■• 

• ■ # 

(ja YiUa d($:Parrílla 6. Sánete, pqr el. valle 353 

donde ^ató) cinc^nentaiy cinoo legtiaa^de los Re* 
yes y qu^oe de ^riixUlo^ eerca de: la mar; 
jc^nlp á fiQ rio gmnd^ cpo Jun l)ttea puprto; es 
puciWpcomo de treiiiia veoii^oa; yn^^pno por- 
que, loa JQd>oa;d9 a« OQmMca apode Iqa repar<^ 
timJMtoado los Il/syea; el pperto que ^dice; 
d«»fi$oota^.<;!^i09^el VAlle.eatá ennMevefgfadpSíp 
donde hacen escala los nav^osí que- 
por la co^.dei Piffi. .r ' 



5M BOOranrro» nmi^am 

354 Lú Giodad de TitfjtUe^ e» eipté grados, y loxh 
dte; oeheata legue» de Lim.rjéñlo^á :U'fBap» 
de ireneniOs védtíos ««pafiolM,* y lee veinte y 
tliee €WoiiMDderÓ9» eo». •dUpaaMeóee ^de Saoít 
Fraítiéíaoo ^ de Domioiéoe y de AoguMíooe jr 
de 4a Merced» y ei6oíA|e& Reales pfoi;ieidó(^ {Mir 
Sa Magéstad; bey en saeosiaroa eome cuerea- 
la y dos repartisDiemios, en que eéiSa re|riirti- 
dos cuarenta y dos fn)Undíó6 tributarias; es -él 
puerto <]bs teguas délla, «q aña fisiyd ^ Sabu^ 
gada; y a^i- es mala y a^as segero.* 

355 La Villa de Mlra^res, en ^ mlte de Safia; 
norebla y 'Ctnco 6eíent leguas de ta i^iudád de 
los {Reyes, á^ is parte del Norte, oerea de la 
mar; de veinte vecinos y ninguno éncOHieo- 
dero, jpor ser los indios de su'' cómate»' de la 
jdPfsdicíon de Truxiile. . .^^ » 

356 La Ciudad de ios Chachapoyaé ó Saht Tfitku 
déla Füoaierdy comoCiealo y v^iMd teguas dé 
laOadad^ los Reyes, al NorCdesle; dé do^ 
zieótos vecinos, los veinte y cinco encomendé^ 
ros; y un monasterio de la Merced y otro "Sé 
FranCisooS; dase en su comarca trigo' y mais y 
linó, hay muchas miiiasde'oro, y maídedies 
y seí^ ódiez y sretomílf indios 'trlbuiáiíios: ' 

357 Sanctiago de los Valles 6 Moyobamba, mas 
decient leguas de los Reyes, como al Norldes^ 
te, veinte y cinco leguas de ^ntloain de lA 
Frontera; de qüinoe 6 veinte vécíads^co» 
ra€índeros, en oomarea oáuy llotiossa y aban^^ 
dante de ganados. > ; ! ' >.* 

358 La Ciudad de León de G^uánacb/cidcaéifta. 



LS. 505 

teguas del* ciudad de Umt Reyes, m\ Norte; 
aevca del oamíno neal.de tos' légtis, dpdriado 
algo^^fll Orieote; de ireñentos vecÍBos, los 
▼éfnie y ocho eooMietidéroa; qq i^ onanlerii 
de la Merced y otra de Domioieos y - otivi ' de 
Franciecos; y en éucomareii' Veinte y cuatnó 
mili indios trlbotaríos. : • 

La ciudad de<}uanianga ó Sent Jnaa dé la 359 

Victoria, «setent» leguas de Lima, ad Sueste, éo 
el camino de los ¡ngas; de treziestos Vecinoé^ 
ios veinte y iciiico ^Dcoméaderos, del Obispado 
del Cuaico» con monasterio de Frahcncos, Do* 
mtoieos^ y do la Merced, y otro de monjas; y 
en socoidarca con») trieinta' y tres'tuil índice 
tributarios; abundossa de vino.y fértil de trigo 
y rvéa de minas de plata y minas de atogne, 
en cuya jurlsdicion, ocho 'ó días leguas dé ella 
oeroo al Norueste, estáo' las de GuancbtelicaV 
que Raman ei asiento de Oropesbaív en que -ré^ . 3()0 
siden de ordinario de trecientos españoles 
arriba. 

La CHedad de| Cuzco; asiento Real de ]oé Yn- 36 1 

gas y cabeza de su imperio, y aova* de loa rei* 
nos del Pera» por título qué dello tiene, en tréze 
grados.y medio de altuna,; setenta y ocho 'da 
longitad, ciento y veinte y cinco leguas de ios 
Reyes, al Soeale; de óchocieritds vecinos es^a* 
notes y maa de aaJH indios, e» seis parre* 
quias, demás de los ÍBOoasl«ríos de las quatro 
árdenos, y la Mercfdy Teatinoa^iy un mo* 
nasterio de monjas, donde reside. :1a Qaíhn» 
dral Bufragana ¿ los ReyeA; de 'la plaiza 'en 



50& oQQinaMTos iríihtm. 

tiempo de. los Inga^; salen qoatfo camíooi» 
reates paralas qaatra piartes del mundo; hm 

362 qiie.llaiÉftn Gbinoaaayo/al Noiie, páralos 
UaoOB y provincia tlAi Qoüo; otro.Gondesuyos 
al Poniente y para la mstr; otra GoUaosayo, al 
Sur y Chile; ye) qnarlo^ al Oriente» que dicen 
Andesoyo, porque va para loa Andes y &ldas 
de h sierra ; eatá en comaroa de buen tem- 
pie» frió, moderadamenie, y sano» libre de to- 

363 das sabandijas venenosas y fértil de todas 
coasas»' y en su juriadictofi «m valle que llaman 
de Toama de Grangeria de Gooa » y muestras 
de minas de oro y plata y aíogáe; y en su Ju- . 
risdicion abrá como setenta & óchenla aiiil in* 
dios tributarios. 

36i Sant Francisco de la* Victoria^ en el Valle de 

Bilcabamba, en Andesbyo» entre la cordillera 
de los Aüdes^ como veinte leguas del Cnaeo» 
ala parte det Oriente; de setenta ú ochenta 
vecinos» los veinte y cinbo ehcomeaderos; cDn 
un Governador proveído por el Virey» di6ee* 
si det Cuzco; áu comacqa es áspera V de gran- 
des aiOntanaa.. 

305 . La Villa de 8ifnt Juan del. Oro» en la pr6via« 

ciade Carabaya» setenta ú ochenta' legiias del 
Cuzeb, comd al Sueste, y treinta al Ortentíe de 
la Laguna det Callao; db .treinta «ó^quarenta ve- 
cinos» ivnguao encétaien^o; y por ser los fe-^ 
partimientos de to jarisdicidn y obispado del 
Cusco; llámosse .etOro f>or lo itíuciio qne ay 
en aü oomárca.* ' ' ' 

366 . LaCiodaÜ de Arequipa» ciento yjreinta j 






ML A&CBVO BB IlOMAB. 507 

ctoootoguas d&ltde:b8 Reyes, cassi al Saeete, 

como corre la costa, y sesenta de la ciudad del 

GtnsCo, y dies y aáis <fe la mar; de qnatro v'eci- 

bOs, Ireialr eoooiDéiideros, y los demás pobla- 

doire$^ y tratajutesi diócesi del Casco; un monas- 

terio de Franciscos y otro de Dominicos y otro 

^e la Merced; ay en su jarisdicioo como qaá*- 

refita.iQiU indios tributarios, en treinta y cinco 

repiartimientQs; tiénese el temple de esta tierra 

por el ipas apacible para vivir; de quantos.ay en 

el Pirú; en su comarca ay mocho trigo y graB 

cantidad de víi^o; el puerto está en la entrada 

del rio €h ule, qué passa por junto á la Ciudad, 

doud^ se descargan la^ mercaderías que van 367 

al Cuzco, y antes que se descubriese el puorto 

de Arequipa lasque ibaaá los Charcas. 

La.Vill^ de, Sani Miguel de la Rivera, seis le* 368 

ge^s de la mar, en el Valle de Canamá, ciento 
y treise leguas» (Je ios Reyes, veinte y dos de 
Areqiiipa, á la parte de la equinoccial; de veinte 
y 'cíqcoó treinta yebinoa, ninguno encomendé** 
ro por ser de la jurisdicion de Arequipa tos 
indios de su Co<narca, y diócesi del Cpzoo. 

Ia Villa de Vílverde, desde el Vall^ de lea, 369 

treipta y cipcQ leguas para el estrecho delaciu* 
dad de los Reyes, diez leguas del puerto de 
Sangalla,. 6n,la costa del 'Sur; de quarenta ve- 
CHios^ y nipgMO .encomendero, por ser juriddi- 
eipa y di^ócesi de los. Reyes. Sú comarca fértil 
db tfigo^-maiz .y frjntales y de mucho, vino, 
principalmente en el. Valle de Chincha, diez lé* 
gnas da) t>0eblo, á la parte del Norte, donde 



508 

ay en fDOQasterio de I)eiii¡ü{oos/fMy*inco de 
Tinos.' •; '■• •-• r. ' . ' • 

370 La Villa de Cácele ú del Ctaareo/per.el Va- 
lle, donde está veinte y 4sloeQríiegtias de- los 
Reyes á la parte' del -Sor y legta y Inedia de 
la mar; de veiole y ¿moo^ó tremta^ vbdnos, 
ningano encomenderQ,> por s^r jfbrisduííon de 
los Reyes, y los indios de los reportíitiktntos 
della; su comarca es fértU idepan, lotn^r de^- 
te reino, de donde se aaoa jiáiinaon tjuantidad 
para Tierra Firme. ' ^ - 

Ay en la costa desti^ Audieb^ia^ 'desde \h 
Punta de la Agnxa, por dopde se jaritá'éoñ fa 
del Quito, en seis grados de altará aostrai, tas 

37 1 idlas» puntas y puertos siguientes: ^desistas qae 
llaman de Lobos Marinos, póstete grados; la 
una caatro leguas de la costa y la otra tíias por 
cima á ta mar; y mas adelant0' -otra' qfde lla- 
man de Sant Roque, al Soeste^- cerca déPattca- 
mayo, y adelante del puerto de ^lalábrr^, dfez 
leguas antes del de'TruxiUo» «ín siete grádOB 

37 i y medio y siete l^uás Ael dé Guafaapo y e| tte 

Sancta, ea nueve-grados. yomwlegnas defime 
al Sur, Puerto Ferrol y seis dM é& 'Ca'zSMi, y 
después ocho l^uás el 4e GcUmne, y ái la boca 
de un rio y la Barranca^ Veidt^ legüasél áur; 
y el de Gaura, á donde by una salina^ copiosa. 

*i73 Y passado este, la isla de Lima,. ái$ entra- 

da del Puerto de) GaÜBóy vérnle legaas ¿d Sur, 
la Punta del Guarco y uta ista 4e Ltfbos- Me- 
ríaos junto del, y la Piínia de Ciiiscav ea qüiti- 

374 se grados, y {untó del, la ffásca^ y a^^latite^ ta 



BM. Atoiiyo DI nmus. 9Qd 

P4UiMi ide S«n . Lor^epca 6ü el Ya lie de . Qa í lo« 
y junio al fioideArotluipa* j la Cbleta de Cha- 
li, eo diei.f átele, grados y medio antes del 
rieilekJSoflobre de Dim» do se juntaron por la 
co^ta^ Ias Auditaciasde los Aeyes y de los< 
CharcQS^ 



DistríoPo del Audimcia de la Villa de la 

PUta. 



Eí dklrieto del Andtencia de los Charcas, 375 

qo6 (]#r|A lércQroMCon la de los Reyea^ en treae 
grados y medio^de aliara ansUral por el río 
del Nombre de Dios y principio de la Laguna 
del CallaOt lendrá de largo iresienlas leguas 
hasta el Valle d(^ Lopiapo, principio de la pre^ 
vinoía de Cbilti» eo veinte y ocho grados de 
altura, aunqpe de viaie se cuentan cerca de 
qualrocientos, y Esta Oeste lo que ay entre Ja 
costa da la mar del Sor hasta la de) Norte ó 

■ 

MediodiSi cfue responde á las provincias del 
Rio de ^ Plata; apoque tío está del toda des- 
cobieritOt se entiende que por irse metiendo en 
mucha aUara toda la tierra desta Audiencia, 
es mas frja que eplieute. 

Bl gpbíernp desla Audiencia es á cargo del 
Virey del Pírft, x:omo el del Audiencia del 
Quito y e) de los Reyes: ay en esta, dos Gover- 
naciones S dos Obispados» el de los Charcas y 
Tucuman. 

pi; piDvípcta <ia ios Charcas, que se nombra 376 

coipunn^qte lo que ay desde donde se junta 



510 

oon el d¡8lríto de lo6 Reyes, hasla poMirioPí»- 
toeií, tendrá de largo Norte Sor cono ciento 
y cíoqaeota i^aa», y otras tantas Eile Oeste; 
tierra oo ma y fértil, aanqve abondossa de ga- 
nados, principalmente en el Callao, que es 
desde la Laguna de Tila taca hasta los Cha roas, 
á donde el invierno y el verano y la produ- 
cbn de los frutos es én los meses que l6 es- en 
Europa, que por ser en aquellas partes y tiem- 
pos los días menores que las noches, debiera ser 
al contrarío^ es tierra abeodante de lodo ga- 
nado, en especial de ovejas,* qoe ay mudias y 
de muy fina lana; ay en esta' provincia qoatro 

377 pnebk» de españoles, diócesi detin Obispado, 

. qae son: la cindad de la Piala', en edema y 
dos grado de longitad del Meridiano de Tote- 
do, de donde distará por nfií oítca^ó ttiáy¿^, mil 
y síetecientas y ochenta tegfkas; endiéÉ-y noe- 
ve grados dé laütsd; eíento y*d&t€^ilé y üinco 
leguas del Cuzco; de cíen veéiAod^iloS cátorze 
encomenderos; y en su comarca otros ocho- 
ciiBotos españoles en Chácaras/ qdé'sondéi^da 
del de Grangeria; residís en ^ta ciudad el 
Audiencia y la Calhedrat y* moMsie^ios de 
Franciscos, Dominicos, AdgtístMdá y*de la 
Merced; y en su jurtsdlcidn tiy como quarenta 
y -seis mil! ¡Ddios tributaricís -^'drltífos en 
veinte y nueve repartimiento^^, ^*ji danáeí Mete 
en su comarca las sediUas^JW Bjlj^añái;^ ay 
muchas minas de plata, ricas. '^''- 

37S La Ciudad de-Noesíra "^éÉOM d^^JK Pat, 

por otro noitabre Pueblo {foevtii ^y GbttqúHfbo, 



DEL AMOMSUO BE'XlIftliiS^ . 

ea medio <lel Cviláo^ ciedt le^iía» del Cuxco y 
ochenta de la Piala; de-doiieotos 'Vecioba» 
treiiitaenQaineiiderps, coáfuoqaat^íosdeFraii* 
cisooi^ Aaguatinos y la Meroe)d;,eii so juríedi**'^ 
cíoá •ooma Ireiiita, mili ídüo's tributarios em 
troinla y. ocho repartiaiiéotos» y ea ¿a qaioar^ 
ca v«o y ga«ado» atochó, bíú trigo. ; -> 

•La Ciudad da GhupuilOi en el daUáo» oopio 
al- Nortdleste da la Plata, toas^idexteoil^uas' 
deUa^'p4)Macioii de itidiot, oon. sólo el Corre- 
gidor español! da k dióeesi délos Gliarcasv y 
ua «monastarioide Dominices' 6oa otras sois 
caHa»qíQe lieóeo ea k». psebios de.itidíQi( de , 
su jáirisdioioB, quecos oomárcade macjio ga« . 
nadoí;¡esU ei8fte¡poeblo á la^ iorilla de la La>« 
gaos de TkKacá, áX Ponieolq della<,.q(ie boxa* 
oefaealá legoaé, y iíeoe de largo trékitd y de 
aoehcidoce^ y eoella» mitcbas^ ialá^ pobladas - 
deíndios. '. } f '- 

* 

. Oropcsa^.eo el Valle dé' Cofcha Bamba, neía^ ^ 
te legvas d^ la £iudád de la Plata; de ireiota 
veoiuoe, ni ogaño encameQdero>; cUya gi^oge^ > 
ria es Cjhacaras» áp trigo» loaia y igapades: ^ 

•L» Villa Jaipeoial de Polósaí/ en iJiet y mie^ ' 
vegpRdoi dé áUiisa^.diea y ochb'. Idgüas deila 
Ciodad de > la Pialáis y Iconia .octó> de la ha*'- 
gooada los . Angallas^ . ál ODÍ^ate, en la' fáU 
da del eérroda PelosU que «oirá al ¡N(irlde8lé;< ' 
deJqoal^ xtednoay casaas da españole^ mine** 
rod.y raéroaderiaj) yidekl& treinta ha^adci- 
q;^ta fáil iridieSi dé ondínatío; yéntés y bi^^ 
nieolea.já da Oraageiio de Piala ;. y aoA(}ue Iss 



511 



379 



380 



381 



382 



512 

Yiila» por éí; do tiene Gorr^idor, áno^el de. la 
Ciodad de la Plata; resídeo aqifi Icts dñcialea j 
caaca Real desta profriocía, pol* las. minas* dioi 

383 Ceito de Potosí,; que eáiá bn tierrtiTaatf, pebn 

da y firia» solo y dedsabierto, alio» deíaadía le- 
gaa en punta y por todas parjtes mnobaa mi* 
ñas y muy ricas betas de' plata de alto á baxo^ 
deque se saca en gran qudtítídad; el pnerto 
de Arica, por donde se ibeten las meírcad^* 
rias y se saca la plata de este atoíeato y" tierra; 
estari del noventa leguas Cassi al Poniente. 

38 i Seis legaas<del Cerro, en el oamino del 

385 puerto do Arica^ está- el assiento de mtoa» «t*» 
tígao, qae UamaD de Poroo, de donde afir- 
man averse sacado la* mayor parte de plata 
qae avia en el templo del Sol de CurLcaácke. 

386 Saacta Cruz de la Sierra» cient leguas de lob 
Charcas» al Oriente» en el camino por donde se 
va de los Charcas á la Asumption, en las pra- 
vincias del Rio dé la Plata, hasta donde pooeD 
tretienlas leguas de camino; es pueblo de 
ciento y treinta vecinos»^ los sesenta encomeQ;- 
deros; con. un Governador proveido por el 
Yirey de la Diócesi de ios Charcas» y un sao- 
nasterio de la Merced en tierra» folUsí de agua 
aunque féH;il de trigo y de mais» y venas y ga- 
nados; y en su jnrísdicioa como dieit y ocho 
mil indios de serricio. En la costa de esta 
Audiencia, que comieazH en diez y siete 
grados y medio en el rio del Nombce de 

387 Dios ó Tambopalb» ay el Puerto de 
jiínto á un rio» en diez y ocho grados y 



DIL ÁRISatVO Bl IMBU». 513 ' 

día, y iDflB ^i Sur^ el Morro de los Diablos y el ' 
Paerto de Arica, eo diez y nueve grados y uo 
tercio; y el de Taoainá eo veíote y uno; y- la 
punía dé Taracüpa^ al Sur; y diez y ííeia mas 
adelanle, rio de Pica y ei de la Hoja, y el de 
Moatelo, puerto de Me^tUloDes; y mas al Sor, 
poQta diB tos Farallones 6 Morro Moreno, an* 388 

tea de twBaya y rio de Sancta Clara; y mas ' 

al Sur, )a Quebrada y^Punta ^anca y Qf^ebra-^ 
da Honda y el rio de Santa Clara, oomo trein* 
ta leguas del rio dQ Coprapo, donde comieiiza ' 
la costa de Cbiié y se acaba la de los Gbarcas. 

Tucuman. 

La Provincia y Governacion de Tucuman, 389 

toda mediterránea, de quiao no ay muy* par- 
ticular noticia*, perece estar como cient leguas* 
de la costa de la mar del Suf, y otras tantas de 
los Charcas, en e^ paraje 'de la Asumption, del 
rio de la Plata y confines de la provincia de 
Chile, por la tierra adentro; tierra do raiona- < 
ble temple y- medianamente, fértil, sin minas 
de plata ni oro; hesta aora ay en ella tres pue* 
blos de espaSólesi dióoessi de un obispada, - 
que son: • ^ 

La Ciodad de Sanctiago del Estero, que ál ' 39ü 

principio la llamaron del Vareo, en veiMie y 

siete grados de altura, ciento y ochenta teguas 

de Fotossii eassi al Sur, desuñando algo al 

Oriente^ de treinta y seis vecinos -enoomendo^- i> 

rosy y algunos mas pobladores; reside aquí el < 
Tono XV. 33 



514 DOGUMINTM luápiTOtt 

Goveroador y los oficiales déla Real Hazieoda» 
y la Cathedral. 

391 La Ciudad de Sánela María de Talayera, 
cuarenta y cinco legaba de Sanctiago« al Nor- 
te, y cuarenta de Potossí. 

392 La Ciudad de Sani Miguel de Tucuman, veía* 
te y ocho leguas de Sanctíago, al Poniente, en 
el camino de loa Charcas. Pobláronse en ttem- 
po de Don García de Mendoza» en esta provín- 

393 cia, la Nueva Londres y Calchaque» que llama- 
roa .Nueva Córdoba. En la provincia de los 
Xuris y Dragutas» que se despoblaron dentro 
de pocos años . 

Chüe. 

394 La Governacion y provincia de Chile, to* 
mada largamente hasta el estrecho. Tiene de 
largo Norte Sur, desde el Valle de Copiapo,^ 
por do comienza, en veinte y siete grados, 
quinientas leguas, y de ancho Este Oeste, des- 
de la una mar ¿ la otra, cuatrocientas ó qui- 
nientas de tierra por pacificar, que se va ensan- 
gestando basta quedar por el estrecho en no- 
venta ó cient leguas; el poblado desta Gover- 
nacion, serán trezientas á lo largo de la costa 
de la mar del Norte, y lo ancho della veinte 
leguas y menos hasta la cordillera de los An- 
des que acaba en el estrecho y passa por esta 
provincia muy alta y casi siempre cubierta de 
nieve; la tierra desta provincia es llana, á lo 
menos sio aspereza notable^ salvo donde llega 



Pn. AttGR[fO M mBÍJA. 515 

la cordillera del Pira, qae se va rematando á 
dos y tres legaas de la costa; el temple y cua- 
lidad delia, auoqoenoes sia algooa diferencia 
por la diferencia de alturas en qae está toda 
junta, es de lo mejor y mas habitable que ay 
en las Indias» en temperamento semejante al 
de España, en coya altara oppossita Tiene á 
estar cassi toda y en abuadaoeia y bondad de 
mantenimientos y fertilidad de todas las cossas, 
riqueza de minas y metales, fuerza y rigor de 
los naturales, qae por malos de paci6oar ay mu* 
chos de guerra en los montes y quebradas del 
fin de la cordillera, provincias de Arauco, Zu** 395 

capel y Valle de Par, en términos y comarca 
entre la Conception y los confines de la Im* 
penal. 

Ay en toda esta Govemacíon once pueblos 
de españoles con un Govemador con título, 
subordinado en las cossas del Gobierno, al 
Virrey y Audiencia del Pir6; después que se 
quitó el Audiencia y dos Obispados sufráganos 
de los Reyes en el de Sanctiago, ay cuatro 
pueblos, 

Obüpado de Sanctiago. 

La Ciudad de Saactiago, en tiempo la pri- 390 

mera población de Gbile, en treinta y tres gra- 
dos y uq cuarto de altura, de longitud mil y 
nuevecientas y ochenta leguas de Toledo, por 
linea recta quince de la mar y diez mas ade- 



516 D0GUHÉNT08 iHÍblTOS ' 

397 iaotede) Valle de Chile, <Jue llamaron al prin- 
cipio Nuevo Estrémo; dé treríentos y cincuen- 
ta vecinos, Ids vernte' y seis encomenderos; 
resida' en ella la' CarttM^ral -sufragana cdoio 
queda dicho, con monaáierids de Franciscos y 
Dominicos V de la ' Merced, en comarca fértil 
de trigo y vino yottas cossas y de muy ricas 
minas dé oro; y en su lurtsdicióñ como ochen- 
ta mil indios, en veinte y seis repartimientos; 
sírvese esta ciudad del Puerto del Talparaiso 
á la boca del rio .Topocalma, que passa por 
juntó della. . ^' 

398 La Ciudad ^e la Serena, el primer pueblo 
de^esf^&eles'á'^^la entrada dé Chile, sesenta te« 
gu8(fráela Ciudad (te SanctiAgo, como al Norte, 
desbiado al Poniente, junto á la mar, en el va- 
llede Coquimbo; de ochenta vecinos, los ocho 
encomenderos, con monasterios de la Merced 
y de Franci^ós; no Ihieve en ella si^o tres ó 
cuatro veces al ano*, y en- las tierras átt^es della 
nunca ay en so jiiirisdicron pocos indios tribu- 
tario^; el Puerto desta Ciudad qne llamian de 
Coquimbo, en treinta y dos grados, se hace en 
una ensenada buena donde hacen escala los 
navios que ban y biea.ep ^1 Pirú. 

399 La Provincia de Chocuyto, ques de la otra 
parte de la Cordillera de los Andes, en tierra 
fria y estéril; están laekidad dé Méndóra'y kl 
de Sant Juan de la ' Frontera; l\!tetídora eii el 
parage.dé Sbnctihgt^, 4ict&o ciiaréhtá leguas 
detta; de cdmíno dificsúltosso pbr fa i^ievie que 

' ay eb^ los Andeá; de ireinta vecinos, todos eb- 



4I91« 41^p9mP»iVmMA. 517 

. Gon(iecMlero4, y, dos ipil .y (}uiqi40toa mim tri- 
buíanos. .,. ij. j ,../ .i 
. La Ciudad i)e SpDt Itiao 4f to Frputfirp, al 400 
Sor de la de Mandozai no^ textos della; de yeJD- 
te veeinogí todp^ eaooQiopdqroa, y en su eo- 
roar^ d»U y qoUiientps iocKoa dft aeirvicio* 

(Msptuio de h. Imperial. 

■•...,••. 

Eq el Obispado de l9 {aiperiaU ay siete pueblos 40 1 

de empapóles que son. la ciudad de }a Gonoep- 
tíoa, en tii^inta y aie^te grados debitara, aeten- 
(a leguas al Sur de la de S^neiiago» juntp á la 
mar^queb^te ea ella; de cieoto y Gincoeota ve- 
cinos, ios treinta y.uno.encqmeoderQs; residen 
en ella los Governador^ después que se .quitó 
.la Audiencia, que residió allí desde el ^oo de 
.sesenta y sie^ hasta e^ de^^^tei^ta y cuatro; ay 
morasterip^ de Franciscps» Donirnicos y de, la 
Merced; y .en su comarca doce ú trece mil in- 
dios paciticos qne tribulan,,sln los que están de 
guerra en loS)^é(*minos de. esla cjud^d; es el 
puerto bueDPi;9n. una enp^n^da al rejaro de 
una isla; la.ciudadde )oS. Conñaea, ppr otro 



nombre Villanupya delo^ lofai^tes^. diez y seis 402. 

leguasde ls| Conception á la |)arte del Estrecho, 
ocho leguas de la, cordillera d^ lop An(|e§ y 
cufitro de |a. que Vil ppr. imposta; de cipntp y 
cíncucQta YQ^iqos^ los yeipl^ y ocho encopien 
dpros, jun monasi^erio de; Dominicos y otro de 
. F.ranci^cos, llegis\h ,á los ^éroúnpa desta cipdad 
. losipdios.aUac!|o3,.ypas9ifnporplloS;el cauda- 



518 tiocinainxx miuroe 

losso río Riobro, y otros qoe enlrao en él, y el 
río Ninequeten. 

403 La Ciudad Imperíál, en treinta y nueve 
, grado» de altara, treinta y nueve l^uas de la 

Conception, á la parte del Estrecho, tres le- 
guas de la mar; de ciento y setenta vecinos, 
los treinta y cuatro encomenderos, donde resi- 
de la Galhedral; ay un monasterio de Francis- 
cos y otro de la Merced; y en su comarca como 
ochenta mil indios, sib oíros muchos que están 
de guerra en los términos; passa junto por ella 
el rio Canter, que se navega hasta la mar, 
aunque el puerto que se hace en su entrada 
del DO es bueno ni seguro, llegan los indios de 
guerra á los términos desta ciudad. 

404 La Ciudad de Yitlarrica, diez y seis leguas 
de la Imperial como al Sueste, y como coa- 
redla y cuatro de la Conception, junto á la 
cordillera Nevada; de ciento y veinte vecinos, 
los ciento encomenderos; con un monasterio 
de Franciscos y otro de la Merced, en tierra 
fria, estéril de pan y vino; y en su jurisdicion 
doce ó trece mili indios tributarios. 

405 La Ciudad de Baldivia, dos leguas de la mar 
y cincuenta de la Conception, á la parte del 
Estrecho: de ciento y treinta vecinos, los cin- 
cuenta y seis encomenderos; un monasterio de 
Franciscos y otro de Dominicos y otro de la 
Merced; en comarca fértil de trigo y semillas 
en partes, pastos buenos para ganados y sin 
vinas; suben las mercaderías por el rio de 
Baldivia, que pássa por juntó ¿ ellas, y el 



DO. AHOHnro Pl DfBlAS. 5L9 

Puerto está eo la boca del, eo cuarenta grados 
de altara; ay en su jurisdícion como doce mil 
indios de reparlimiento. 

La Ciudad de Osorno, como sesenta leguas 406 

ó mas de la Conception, á la parte del Estre- 
cho, siete 6 ocho leguas de la mar; de ciento 
y treinta vecinos» los ctncuenla encomenderos; 
un monasterio de Dominicos y otro de Fran- 
ciscos, á quien está sujeto otro de monjas; en 
tierra fría y no abundante de comidas, pero mu- 
cho oro; y en su jurisdicion, como diez y ocho 
ó diez y nueve mil indios de repartimiento. 

La Ciudad de Castro, de la Nueva Gallsia, 407 

en lengua de indios Chilus, la última de lo po- 
blado de Chile, en ana isla de las que ay en el 
Lago que llaman de Ancud ó Chilus y el Ar- 
chipiélago, en cuarenta y tres grados de altura, 
cuarenta y una leguas al Sur de Osorno; de 
ochenta y cinco ó noventa vecinos, los treinta 
y cinco encomenderos, con un monasterio de 
Franciscos y nueve ó diez mil indios de re- 
partimiento en su comarca, qne es una isla de 
cincuenta leguas de largo, y desde dos hasta 
nueve de ancho que la mar hizo con otr;is 
grandes, rompiendo la tierra hasta la cordille- 
ra de los Andes, que aun no se sabe si la rom- 
pe en tierra montuosa y cerrada, aunque fér- 
til de trigo y de maiz y de minas de oro bota- 
dor, en la playa, cossa pocas teces vista; des- 
poblóse la ciudad de Cañete, en el estado de 408 
Araucó, siete leguas de los Infantes y junto de 
Paren. 



.520 ' DOGinfSNTOS lirSMTOS 

En la costa de esta Goveroaeion* que co- 
mienza en veinte y'dos grados el.paerto y .rio 
de Copiapo; y al Sur dél^ el de Guaseo» ea 
otroí rio» y el de Gaqwtnbo, en : treinta y dos 
gradosl y passado el de Ifi Legua en el fio y el 

409 de Quintero ¿ la boca del rio de Concegua, 
antes del de Sancliago ó Valparaíso, y el de 
Topooalma en el rio d6;Maypo,> y pasado el 
río de Maule, el Puerto da la Herradora á la 
boca del rio Ytala, antes del.de la Caooep- 
lion, en el rio grande de fiiobio; al Norlel» la 
isla, de Santa Maria» en frente del estado de 

410 Arauco y Puerto de Gánete, y la Isla de Mocha, 
mas al Sur, y el Puerto^ de Canten^ que es el 
de la Imperial; yi al Sur el desetnba^cadero y 

: rio de Tolleti, ar>les..del Puerto de Baldivia; y 

411 passado él; la punta de la Galera; y mas al 
Sur, Baya Grande ó Puerto de Ossomo ea el 
riodelas Canoas; y al Sor del,. como vétate y 

. cinco ó treinta leguas^ el lago de los Cocona- 
do0, el rio mas ancho deste reino; y al fía 
desta. provincia el Lago de Ancud, como en la 
Ciudad de Castro quedfl dicha. . 

' Provmcias del Eétrecho. 

412 Tierras y pmvincias del JBatrecho de Maga- 
llanes, llamao lo que ay . dttsde passado el 
Rio de la Plata por el mar. del Mediodía, y 
por la del Sur, desde lo último de.Cbile hasta 
el Estrecho, decientas leguas, antes del, ddsde 
quarenta y dos ó quarenta y tres grados de al- 



ML AMCBIYO ME iHUAS. 521 

(nra hasta cíoqoeota y dos ó mas; que.auQqae 
por la ooa y otra mar se ¿ coateado ya diver- 
sas teces y: se sabe qiie ay indios ea ellas bas« 
ta el miamo Estracbo^ no se bao pacificado ni 
hecho población; porqjaetambieD se entieivde 
q«e por* estar en tanta aliura, es tierra fria y 
de.taala. abitacion; y assi la navegación della 
es difícil y peiígrO$a por laá tempestades con- 
tinuas y refriegas grandes dé 'vientos que 
en ella ay en lodo tiempo; los puertos, ca- 
bos y puntas de Ja costa de la una y otra 
mar hasta el Bstreobo» aunque son muchos y 
algunos ya descriptos y señalados en las car* 
tas de marear ^ no consta . enteramente de 
loa que son, ni ay rason cierta de todos; los 
nías conocidos de la Costa desde Chile basta 
el Estrecho, que corre desde Baldhria como 
cíenl legoas al Sudueste, aon el cabo* de San 413 

Andrés, en quarenta y siete grados, desde 
donde buelve la Co^t^, derecho al Sar,.haata el 
Estriacbo ppr.el.Cabo de San Román, en.qua- 
renta y ocho grados; y cerca déí, la Isla d€{ San- 
ta Cathalina junto á la Baya Grande que lla- 
man la. Alcorcjbefada, dentro della la Baya de 
Nuestra Señora y la Isla, de Santa Bárbara; y 
mas* adelante los Puertos ¡de Hernán. Gallego, - 
en quareat4 y ocho gmdos y dos tercios, y la 
Baya de los| JReyes, diez y ocho kgqas de^l Poer- 4 1 4 

lo de Herían Gallego y la Baya de San Juan, 
en cinquenta grados y ,uii tercio; el Cabo deSan 
Francisco eo cipquenta y uno^ por donde en- 
tran algunas canales ¿ tierra; y la Isla de la 



522 »OCUMCIfTOB 1NBD1T08 

Campana, onze leguas de Sant Francisco, lam- 
bien Con algunas canales que no se han nave- 
gado la tierra dentro; y^ la Baya de San Lázaro, 
en cinqueola y dos grados, con seis canales á 
los lados que entran muy anchas y largas á 
unas y otras partes, que tampoco se han nave- 
gado; y un Archipiélago de islas á la parte del 
Sur cerca de la boca del Estrecho. 

415 El Estrecho de, Magallanes, aunque se ha 
passado ya de la mar del Norte á la del Sur 
quatroó cinco veces, y se sabe que está des- 
de cioquenta y dos grados hasta cinquenta y 
quatro de altura, á do llega lo mas austral; y 
que de largo tiene de novettta á cient leguas, y 
de ancho desde media basta diez, nunca 
se á acá vado de pasar desde la mar del Sur á 
la del Norte, ni consta enteramente si por la 
una y otra parte del mar tiene una entrada 
sola ó mas, ni sí unos boquerones y canales 
grandes que se han hallado dentro á una y 
otra parte y no se an navegado basta el 
cabo, salen á la mar y responden á otros 
canales y entradas que ay señaladamente en 

' la costa de la mar del Sur, fuera del Es- 
trecho, que por aquella parte hacen la entrada 
del, dubdosa y difícil de atinar; las partes mas 

416 señaladas del, son el Cabo Desseado á ia entra- 
da por la mar del Sur, en cincuenta y tres 
grados; y la canal de Todos Santos, veinte y 
dos leguas de la boca, muy ancha y larg<); pas- 
sada ella, el Puerto de la Traición, y después 
otra canal grande, larga, queeorre ai Norueste; 



PIL ARGHnro DI INDU8. • 523 

y la Campana de Roldan, una pena grande en 417 

medio al principio de una canal grande que va 
á salir á dos boquerones y canales que están 
en la costa del Sur» diez y seis leguas de la 
Punta de la Possesion, que está cuatro del 
Cabo de las Vírgenes, á la entrada de la mar 
del Norte, en cincuenta y dos grados y medio 
de altura. 

En cuatrocientas leguas que ay de costa 4 1 8 

desde la boca hasta el Rio de la Plata que cor- 
re toda junfa Nort Nortdeste Sudoeste, ay el rio 
de Sant Ildefonso, doce leguas del Cabo de las 
Vírgenes, el rio Gallego y Baya de Sanettago^ 
catorce leguas del rio de Santa Cruz, en cln- 

« 

cuenta grados; .y á la boca; una Isla que llaman 
de Los Leones, y el Puerto de Sant Julián, en 
cuarenta y nueve; y el rio de Juan Serrano» al • 
Sor de las Indias de los Patos, en cuarenta y 
siete grados; río de Cananor^ en cuarenta y 419 

cinco; Cabo de Sancto Domingo, antes del 
cabo de Tres Puntas; y tierra de los Humos, 
60 treinta y ocbo grados; Punta de Sancta Ele- 
na y de Sancta Polonia, en treinta y siete grsT- 
dos aütes del Cabo Blanco á la entrada del Rio 
de la Plata, por la parte del Sur. 

Prwincias del Rio de la Plata. 

Las provincias del Rio de la Plata, que se 4¿(í 

juntan con las de Brasil, por la linea de la de- 
marcación, no tienen por parte ninguna limi* 
les determinados, sino por la costa que cae á 



524 . DOCUVBNTPS vxtvxxfí^ 

la mar del Norte y ejoAfadn de) Río de \h IHaia» 

« 

ide quien ha toiqadp nombre ia Ue^ra que por 
la mayor partees llana y baxa, muy fértil d^ 
. trigo, vino y azúcar y todas las otras semillas 
y fracl^s de España, con grandes pastos para 
todo género de ganados; pero sin minas de oro 
ni plata basta ahora, aunqae eo partes ay mues- 
tras delio y de mucho cobre dulce y do'bierro; 
son todas, estas provincias de unc^ Gobernación 
con titulo de $u Merced, subordinado por cer- 
canía al Virrey del Pira y díócessí.de un Obis- 
, pado» en que ay tres pueblos 4e españoles y 
^ gran copia de naturales» de grandes cuerpos 
y bien acondicionados; los pueblos son: 
421 La Ciudad de la Asumcion, la primera >po- 

J^lacion y cabeza de esta provincia, en veinte 
y cinco grados y medio de aliara, respecto 
del Meridiano de Toledo, según algunas; des- 
crtptioQes de Sánela Cruz, que ,por un circulo 
mayor son (1) leguas y trecienlas de la boca 
del Rio de la Plata, la tierra afdeatro, y cuatro- 
cientas y ocbenU de los Charcos, por el cami- 
no que ba^ta ahora se á andado, fundada jun- 
to al río Paraguay, á la parte del Oriente; 
como de trescientos vecinas, casi todos enco- 
menderos, y mas de dos mil y nuevecientos hi- 
jos de emanóles napido^ en la tierra; reside en 
ella el Governador y oficiales Reales y la Ca- 
tbedral que Uamapel ObJ9pa(lo de la Plata, su- 
fragano al Arzobispado, dp los. Reyes ;• y en su 



(l) En blanco. 



DIL AHCHiTO hU INDUS. 525 

jurísdioíotí, de cuatrocientas Añil ibdios arriba. 

Ciudad Real, por otro nófobre Óutiherod, 422 

ochenta (egoaa de la Asuúoption, at Nortdeste 
paiiBila tierra del Brasil Junto al rio Paraná; de 
cieiu vecinos españoles, casi todos encomen* 
deros, en baena comarca de mantenioiientos 
I y de vinas; y mucho cobro y muy bueno, y 
' grande abundancia de indios naturales. 

Buenos Aires/ un pueblo que antiguamente 423 

se despobló cerca de donde acra se á bueltó á 
poblar, en la provincia qué llaman los Morocos- 
tes, á las riveras del Rio de lá Piala, en tierra 
fértil y donde se dan todas las cosas de Espa- 
ña bieff. 

Ay en la costa de esta provincia, desde la 
tierra del Brasil hasta el Rio de la PFaU, cono- 
cidos, cinco ó seis puertos razonabies, que son: 
el puerto ide Sant Vicente, treinta y tresgrados 
de altura; en frente dé Bben Abi^igo (una isla 
por donde pássa la linea de la demarcación, y 
seis leguas al Sur, el rio Ubay y el Puerto y 424 

Isla de la Caoancá, en veinte y cinco grados; 
y adelante de Sant Francisco y la Isla de Sáne- 
la Cathallna, por otro nombre Puerto ^de Ven 
ó Poerlo de Potossí; y el de D. Benito, veinte 425 

leguas al Sur de Sanct'a Catbalina, una isla, 
veinte y nueve grados; y mas ai Sut^ cinco 
leguas, Puerto Cerrado; y quinze, rio poblado; 
y entre tanto desta, Baya Hclnda y el rio Tira- 
queri, en treinta y dos gradoü f th^éió antes 
del Cabo de Sanctá Maria, que está en treinta* 
y citkca, & la entibada del Rio de la Plata. 



526 DOGimBNTOS IWÍMTOS 

426 El Río de la Plata» aotiguameate de Solía, y 
en leogua de indioa Paraoaguaza, y cqmon- 
rnenle Paraná, tiene la entrada y boca en la 
mar del Mediodía, desde treinta y cinco gra- 
dos hasto treinta y aeis de altura, entre loa 

^ Cabos de Sancta María y Cabo Blanco, que del 

uno, al otro abrá de boca, treinta leguaa, y de 
allí adentro, otras diez leguas; quinze ó veinte 
leguas de ancho, con óiuchas islas en medio 
y mucb(» ríos muy grandes y caudalossos, 
que entran en él, de la parte de Oriente y Oci- 

427 dente hasta, el pqerlo de los Reyes, trezlentas 
leguas de la boca del Rio de la jPiata, donde 
entran muchos ríos que entran de las vertien* 
tes de los Andes, y se .entiende deve ser de 
los ríos que nacen en las provincias denlos 
Charcas y Cuseco, que van por el Norte, por 
donde entra otro hiraxo caudalo^so en la dicha 
laguna, que ha dado ocasión á pensar que 
este rio se comunica con el de las Amazqjftáis; 
otros dicen que sale de la Laguna del Dorado, 
quinze jornadas de la de ios Xarayes, dicha 
assi porque en medio delta ay una isla con 
unas minas ricas de oro donde se saca gran 
quanlidad; y aunque de todas estas provincias 
so tiene alguna noticia, empero no cierta ni 
muy particular. 

BnuM. 

4¿8 Las provincias y tierra del BrawH, en la 

costa de la mar del Norte y Tierra Firme, ae 
llama todo lo que está al Oriente de la línea ó 



i 



DEL A'^OHITO M 1MMA9. 527 

Meridittoo de la demarcación, deade veinte v 
nueve grados de longitud del Meridiano de 
Toledo, hasta treinta y noeve, que son dozien* 
tas leguas de Oriente á Poniente, y qnatro* 
cioirias y cinqnenta Norte Sur, deade.dos gra- 
dea de altura austral por el Cabo de Humos 
hasta veinte y cinco por la isla de Buen Abri- 
go; es la tierra caliente y llobiossa, muy cerra- 
da de árboles y nieblas, y assí mal sana y lie- > 
na de sabandijas ponzoñosas; fi^til para pas- 
tos y ganados, y no para U'igo ni maii que 
no lo ay, ni oro, ni plata; el princi^l mante* ; 
nimiento es de caza que hacen, y la mayor 
contratación azúcar y algodón y palo de Brassil 
que de todo ay mucho; la población toda es en 
espacio de tresíeatasleguas^á lo largo de la Cos- 
ta cerca de la mar, y en toda la provincia nue- 
ve Goveroaciones que llaman Gappitanias, y en 
ellas, diez y siete pueblos de porluguesesi en 
que habrá como tres mil y trezientos vecinos 
y gran multitud de * indios belicosos^ que no 
han dado lugar á los portugueses á poblar sino 
eu la Costa en que hay muchos rios y desem- 
barcaderos y ochq ó diez puertos señalados, 
qaeson: i 

El rio de Sancto Domingo y de las Virtudes, 429 

al Nortdesle de Pernambuco y Zaramaca,- una 
isla y las primeras poblaciones, en -ocho gra- 
dosy medio antes del Gabo,de Sant Auguslin, 
que está en nueve; el río de Sant Francisco, en 
diez grados y medio, rio grande y caudalosso, 
Baya de Todos Sancios, tres legoasde ancho 430 



528 DOCüIflNTM IldMTOS 

y trece la iierra 'adeoiro ^esta Sant Salvador, 
quei €^ en trécelgradoBi Bl río y puerto Tro- 
nado, donde liaoen edcala )Dí( naayosrqQe' an- 
dan 60 eMa nayegacióo, y el rio 'de Cattaftao, 
i31 en Crece y medio; río de las Qüenlaa ó Saüt 

Augustin, en catorce y medio; y rio dé las* Vír- 
genes, en diez y seis; Puerto SegufOj eü díes 
y siete; rio de ' Paraísso; en veibte, cerca de 
Sanoti Espíritus; ría de Jauéifro cerca dé Sant 
Sevastian; y Cabo Frío ed veinte y tres grados 
adelante de Sant Yacente la última y ndías aus- 
.' tral población. 

f f * • * é * * 

Indias del Puniente. 

■ 

432 Indias del Poniente son todas ia& Isfas y Tier- 

ra Firme, compreheñdídas dentro de la de- 
marcación de Castilla, al fin ocidlintal della, 
cuya linea, como queda -dicho, passa por la otra 
parte del mundo, por la Ciudad de Malaca, 
desde ddnde para el Oriente y Nueva EspafSa; 
ay on golfo grande de infinitas islas grandes y 
pequeñas y mudios pedazos descostas y Tier- 
ra firme que se dividen eá Islas -de fa Espece- 
ría ó del Maluco, Islas Philipinas, Costa de la 
China, Islas de los Lequios y Xapones, Costa 
de la Naéva Guinea, Islas de Salomón y ka dé 
los Ladrobes.^ i - 

El lett^peíramento de todas estas tslas y tier¿ 
ras en general, es húmedo y cáKente, templa- 
damente, fértil de mantenimientos y^anímaled, 
con algiun oro de baxa ley; [^lata ninguna, mu- 



chfi ¿enay<iagtote;de diferented* colores^ el 
ordiliario oomp indios, y ' édlre ellos ' btaacos y 
negros alelados. ' >.• 

Las IsUs<lehaEspecerí«qije'f>ropt«iDeD(ese . 433 
Uamea asst >porqBa se saca dalia toda • Ift pl« 
Bateóla, olaTOs, oon^el jagengibre» nvet iK^sCd^ 
da y fllutasiigé que se.gasia en Buropa^ sod 
muebas; 4tM]iqua las jfeas^ dicen' senarlad^ '^de 
aquel golfo; soo ciüed isletos pequeñas deba*^ 
xo de la equiüociaiy eo oieiiia y devinta y eua^ 
tro grados del Meridiano de Toledb> • ídcIqms 
eo el empeño que hiso dallas el eáipek^aÜop 
Don Carlos al Rey de Portiigal, por irescíen* 
tos y cincuenta^ill ducados, que feon Terrena* 
te, de ocho ó nueve leguas de Toxo, con un 
Puerto que liamaQ Zalangame; la Isla delido- 
rí, una legua al Sur de Terreoate, de diez le^ 
guas de crrcuitol; y la de Motil ó Mutis, de cha- * 43i 
tro leguas deBoxo debajo de- la eq^ino(Hal^ y 
Maquian» tres leguas al "Sur, de siete^leguasde 
circunferencia y diez leguas al Sur; Batah ó Ba^ 
quiacD, de veinte ieguas en torno;. y Giloloi, 
debaxo de lá línea^ cuatro leguas apartada dé 
las precedentes, de doseientas lof^uas de cou'^ 
torno, sin especies níogonas; y la isla de Gilolo, 
sin especie; \9s Islas de Bandan en cuatro 
grados de altura austral, donde se coge Ja 
nuez moscada; y María y el Burro/ at Po- 
niente de Ambón y: Timor; otra Isla* al Su- 435 
duesde de Bandan^ casi cient leguas, sin es* 
pecie, pe'ro rica de Sandalozelnd, cmcaen-i 

la leguas de Titmir al Norueste; de treinta 
Tomo XV. 34 



530 wamMvros imir» 

6 qqareola de oirouilcu muy afaundossa de pi- 

436 mieQla;y la kla de Celebos. muy grande; y Bor. 
oey Mayor, cerca del Estrecbodé Malaca, qoe 
ae hace eoire ja Tierra Fi^mey Camaira, que 
aoUguameiiie llamaron Trapovaaa; ay otras 
iQuchM ialaa graadés y peqoefias q«e «hiedan 

437 ét la parte del Mediodía, eerca de la Java Ma- 
yor y Meoor, y al Noria, para la coala de la 
Qiioa, de que no.ae lieiie cumplida Qoticta; 
lieoen los poriugueaes una fortaleza en Terra • 
D^e, con alguna guarnicíoa, y otra en la Ciu- 
dad de Malaca á la entrada del Archipiélago; 
y elitrambas como hasta quatrocientos portu- 
gueaea, sin Jos que entiieih á contratar. 

Philipinas^ 

438 Los Islas Pbilipioas, un Archipiélago de 
trein(a ó quarenta islas grandes, sin otras mu- 
chas pequeñas que están juntas -en menos de 
dozientas leguas de laigo ^^orte Sur, y ciento 
de ancho, como mil y seiscientas/ ó sietezien- 
tas leguas del Puerto de la Nabidad; e$' la Nue- 
va España, desde seis hasta qninze ó diez y 
seis grados de altura septentrional, de tempe- 
ramento, razonable y fértil, de mantenimiento, 
especialmente de arroz, y algan oro baxo en 
partes, y en algunas isFas, árboles de canela y 
pimienta Iptiga. Los naturales de buen talle, y 
en algunas islas, negros; y en ellos bnenos 
puertos y madera para navios. 

430 Los nombres de las iálas ma/s señaladas^ son : 



I 

X 



9ÉL iOiGBtVO Dk {HtííkS. 531 

HioMofá'o» ' \á itis ai/6trdi; de eréfat l^úds dé' 
Ufgo y Ireriéntásí de dr¿m(o; tferfa fragbsda;^ 
pem ábüfadaafó de fiíaiz, cera y arroz, S^Í!\'! 
bre y-afgnna canela, y tainas de oró; con bae- 
nod puertos y istirgidero^s. •> 

Isla do Buenas Se&alés óSant }tíaii, dh^itüa-' 440 
da á Miodanáo por la parle del Orienté, áé 
veinte leguas dé latgo Norte Sor, 

BoboT, veinte leguas ó itaas de Kindianáo» 441 

por la parle del Norte, diez y ocho ú diei^ 
noe ve leguas dé Tárgo. 

Islas de Buglas ú de Negros, por tos que ay 442 

en ellas en medio del Arcbi piélago) ál'Poníen- 
te, de quíireota leguas dé (argo Norte Sur, y 
catorze de ancho, y en su comarca algunas 
perlas. 

Isla del Zabii, en él medio de todas, dé ' 443 
treinta "leguas de largo Kofte Sur, y en ella 
un pneblo de españoles, que llaman la VAla' de 
Chus; de cinqdenta vecinos, á la parle del 
Oriente, con buen puerto, sin otros algunoá 
que ay en {la isla. 

Isla de Matan, una isfleta ai'rimada' áia de 444 

Zubu, por la parte del Sur, donde h)d^' indios 
mataron á Magallanes; Buyo ó Baybay, treín- 445 

ta leguas de largo Norte Sur, y diez de an- 
cho» en que ay buenas m¡6ás y perlas en la 
costa della. 

Tandaya, por otro nombre Philippiña,' dé 
quien todad Se han llamado Philippinasi en 446 

nombre del Rey D. PhiKppe If , que herí príti- 
cipe de EspaSa quando esta isla se descubrió; 



5^ PQf^MWfO^ páJff^ , 

te^SM^ufl^^te, doz^ le^guafi úp, aQcbo por don*^ 
de mas, coo Jbueoqs j^vyí}s. y sur^jd^os.- 

447 Masbai, otra isla ini^i^ina,. al Ocideate de 
Tijpdfi^a, como diez, y seM ó d^ez^ y aii^t^ le- 
guas de lar^. 

448 Panay, de Ireiata y c>flOp O, qMrépla legqaa^ 
de Jl^rjj^, y de, apcjio. dpCB .ú qiiina^e, con «d 

449 Miodoro, de Teinteó veiotf y cippo leguas 
, 1 de largo Nort^ Sur» y la mitad de ;aacbp¿ ay 

pimieQlaep ella y inípaj!^de proi., 

450 .Ma dQ Luioi), Y.auevaoieQfe la Nu^va Cas- 
tilla^ ta^ ^randp.ó ipayo^ q,ue l^iodfináo, la 
mas septetitrional de las Pbiiipinas, en la qual 
eatft poblada Alaq¡la,..ttnt,cifida(i( de; españoles 
coQlílM.lp.de.íosigne, dOBde reside el Gover- 
naidoi^. y . los oficiales de^ la Hacienda y caxa 
Real Y. Isi Cathedral; ijerra férUt de .maoteoi- 
mientoSi, coa mucbas mioas de pro, el puerto 
de esta ciudad es ruin, aunque abqodanle [de 
CQpaidas^ y ay ^n él n^uc^a (;oqtralacien pon los 
clÜDOs,¡(iue traen, )oza de .porcelanas, broca- 
teles, sedas d^ oolor^s y otras mercaderías. 

. » '• . , ' , ti' « . ■ I ' ; 

Noticias (f^ IfL ChinA. 

431 Las , provincijBS y reino d? U China, de 

quien ya se tieqe mas cl^ra i^iiolicia que basta 
aquí, ba babído, por. la ,(;oii(;raiecion > que. hjio 
cojueptado con |o$.c,biop^.j los espaüoles de las 



BEL ARCHIVO 'í>lt ílfÍ>IÁ8. *S33 

Ph{f?j>?tids, «e Witíeoílc qtíe en gtrnáéidí, fepá- 
leníiay'ferfiHdatl'ile cossas, dbbe 'séf áé \6^ 
poderosos reinos del nüítidó; y qixe íáedde Ma- 
nila debe haber hasta él trescientas leguas de 
ocho días de navegáli?(>h/Begun la que hacen 
los chinos que vienen á Manila;^y que la costa 
de aquélla tíérfá'^Va corVieoido comd ál ííbrt- 
désre mM dé sitttecientasVe^tfas, desdigVéifít^ 
y nnfrfl veinte y dos' grados de latftód séfíieá- 
trienal* "á rrt tía, y rjne de travesía la tleffá* aden- 
tro liéneTtíagie dfe cinceló deis mesáes hasta 
^^onfiftd^ cón'figran TartáHa; fodá 'tiel-rá dé 
grandes i^iúVíádbs én tDuchós pueblos, V la 
gente política} p<-évebi(!á para ' sü defensa', |)éi'¿ 
Wg<rert*erái y en la cbáa' muctios pueblos y 
rios' Caudalosos y puertos buenos con fuerzas; 
los ínás conocido» soné) dé Qlíiutdiiá; de 452 

*ve»nté y dtñr'gradós y mas^at'NórtdeKtel cómo 
corre %¿os<á éesebla 3^ cuatro leguas; Siátf- 
tjho y' SaióhlnJ'feiéntó del, y ocWi désle Coa'- . 
chin, y veinte del Chistan óAtehüit^, yó'(íbeií- 
ta de este Quanton; es la rivera de un gran 
rio, que quiereh ' decir^ qué era Ganges, y 
treinta y cuatro , de QoantQn, . Junchuoi y 4^ 

veinte del 3'ansúa, doce antes de Cbinchun 6 
Chancher, y otras doce d^l Cuschincheo» O^t- 
liachin, y otras doce Inrrua ó logha y Hochui, 
veinte y ocho leguas, y Uncbui noventa y 
seis; i|¡n otros muchos que^ áy de que po ¿^ 
hace mención, ni muchas' islas que vaa.á lo- > 
largo déla Costa, sin nombre; las que seha*^ ^; . 
lian con él, son Gauchí, eü el parajede Quitina '^ , 




93á 

454 dio y ea d de SíaDdia. y Afl», y jj— dat^ y 
Aoquixaa eo el de Saodií, y Sibaa, Ptaaú y 
QHttlaOt en d de Chiodieo, 

• • 

435 La bto de Xapoo, cáeaip j daceeota l^aas 

de la Coda de la Cbína á la parte dd Ortea- 
]k^#y lo c|Heae poede colegir de la aa¥^a- 
cíoa q^ rdigiottoa portogoeacsB baa hedió á 
|eilla arriba, treinta gradee de altara aqiiiea- 
tnooal (1) l^gaasde.lae Fhilípioaa» auao al 
j[2) de dofldeo las leguas de bexo y boeooa 
puertos ea la Costa; tierra fría, pero SMá de 
i^eiDUlas y gaaados» y bolaler^ de la de Ba- 
ropa; minas de hierro y acero; y los patamies 
réiíos con barbas, y para aipcho trabijo; baa 
entrado áfiredioar ea día por. la igia d^ Porto* 
jp¡8l, religiosas, de la Qoqipwía de Je^s» qae 
han Qonirertido machos natarfd^. y Uevaa la 
conversión moy /eidelaate* . 

Lfíf tequios, 

456 Por la párC^ del Sur dq Xapon, algunas le- 

guas delta, cofúieoza uoa cordillera de istetas pe- 
guéíás, que tTaman los (^equios y se va prolon- 
¿[andd hacia la CqsIs de la Chipa, á las dos ma- 
ydres, 'cada uoa dé quilíze 6 veinte leguas cer- 
ba de la Costa díó íapoi\; tiámanié Quio Mayor; 

(1) Ba Uiflcf^ . ; f 

|2) Babl^fp,. . .;•,.... 



636 

y á áirüs do9 ímbU^ gnodes aonqiw: Mi.taD-^ 
tonque «Étáo/Bftfiodeil» ¿ordiUera/ llámaole 
Qiiio Menor; : las uoa6 f laartiiras «las pobla-* 
dao da gm&e «bieo diapjleau, bltnca, poliAoa 5 
bMoveaiiáBi» 

' NuepaGumea. 

L9 Coilá de b -Nóeva Gotoea» oomieáz» 457 

eieal leguas* al Oriente de la Isla 4e-Gitolo, en 
im grado pecó aiaa de. altara de la otra psírte 
de la«(|oíM6alt deade doodé aeya pnoloagM* 
di>>perá<^^<liie|ite^iDO tretiecilaa leguas liaa* 
ta<0iibireQ^oioeQlfrBeÍ9 grades omis; ilaaesabe 
hasta aora si es isla ó Tierra fírme, que el 
mas verosímil para alargarse tanto en viaje de 
podecse juntanMB^Ue^ras^ de ' las Islas de Sa« 
loroon ó provincias del Estrecho de Magalla* 
Bes por la liarte del l^ar^ i)e« está' por-desbu« 
brir, desde la «mér; «papeceta tierra desta Goe« 
(a, buena»' ylosiiálitralés que se an iMato soq 
Degf^s> atezaJdoe; j eo la costa maohaa ialaa 
con ¿uMosjsui'fridQroa y» puerto» de ^ue DO^y 
partiodar aotida pqr vvetM coateodd pocas ve* 
ce»; lacqoese faalhM descrtpCaa eo algunascar*» 
laá» «ene. elAguadá» mas alOrieuley .de^tr^ata 458 

6 tt^einia y úxúboitgaks de primera tierra, qué 
eBtá en na grádoldf ktimd austral; y diez y 
ocho anas adeiaote, pl - Puerto dcRSaaotáigo fy la 
Ma delost'Creaposven diezíy oeístogaas lahgab 
jootet ala Coala» en ^firenta^del Puerto de Saal 
Aediés^quai^eiMa (leguas dd Sasétiágorjyjiaab 459 






63A jMOWBirat iDOBité» 

addaoéeelríoMde. la^Vír^MM' f la BaNeaa» 
ona Miela ankB del ríb de Saa Aiigtt8l¡B};;(|ne 
eñtérá^ co&to-^ciaiiBetita legoaa^ dehPoértO' de 
San Andoéd^ ycefcadól, jel Iría «dé Seo Peer o y 
4G0 San Pablo, aotes del Puerto de San/B¡ér6oMBO« 

de buena paz; una ¡aleta pequeña cerca de 
Punta Salida, treÍBla Aiéuwealá leguas de Saol 
Agustín, y mas adelante deüa el Abrigo y Ma- 
te Geote^ . dostislelaa; ^. ilárBcjra !de fiaoMioofes, 
ginquenU^le^ai dePofttaSaiida;! y ^nlM oirás 
ki9iSi^ o w de gtala blanca y .la Mñifp <de Qí oa, 

461 Mies de Buena- Baya y -de^lii .iBiáái?i|dad: de 
lo 4UÍII1Q dei lo descubierto;!. y )iMa3' «al Hprte 
d¿lla, la Caycoana^ uqa^isla. loraoa^iá la.iDar, 
eatre otras que ay siii nombi^er : t. . < 

.' hloí de Salomm^ r^ ^ 

462 .La lab ;de' SalonfOQ^ ^eáefialad^nienle Ush 
i»aD delPooieikte^ poreat^r.ai.Ooideáie de laa 
pravineías del - Pirú/, deadei^oader se.^óo .el 
dMcubrímieato dellaai ealáa <lB8desiet(^.kaate 
doze grados >de alluna /de- iá ^ot» parto, de la 
eqoinoeial^ /Coma OHlly; qujineiiiaa ie^tiaB-ó 
mas» de la ciudad^ loi ikiyes; son, mdchas 
en. quantidad. y graodeíai diet:y: oóho^aeDahH 

dass atgttnaadetrezieiiteslegiiaade.baico^^y'doa 
de ádozíentasy deciento yidelácinqiionta^ y 
dbfy.abaxQ^ sm mochas que'Baae^haa-acairaH 
d(i.daco8C(ear,-yjpodrtáaerqM8faessefaconlinet^« 
le ten Ib Castaide la NuevaiQQinaa'y iiérrasiper 
daaaubrtfLá kioarlb w^ideaWl del £slraéiiaF: 



lécii|ilé y bflbltabtoiy Íépiittde>iMiif«b<iiiien«M 
y gaiiodd»; 'liiaNérottM^im^eNá' tttgtanasil^t^^ 
coiqo lapide :Bf«pa9¿í»*^ fHf€rG0»^'gát1kMiÍB;'gran* 
dishiDultitud iii«i iiaiiifaito^id6«eoMr baxo;^ coum^ 
iadióa^if oime^ blaiteoa y ídahim y MigrM ato^ 

tierras de la Nueva Guinea, por^dónUo^püedeti 
averse i]iescládo'laiita»diff(|recHSÍMid8' gi^Ates 
derla^que^acudené' ias^ islas «de <ta Bapeberia^ 

Las Mataa mbyorba f •'máaisdüaleidasi '0M 463 

9aiiofaI«atoi/-'(feáde»<ai^(i htbia- nueve gibados 
de^aftára, idá ütab 'ité^^úteMO >f oincttdnla ite-' 
gvaiB de larga' ydictt y'Si9t0<6'dt6aÉ^'y<*0obd db 
aoohfO, y en ella tin Immo Referió qoe: Iti^nira 
de la isstrella/^afii' Jorge é Borbial^Sur dQ 
Sancta Isabel, legua y -iaedlai iretolaiegtae'de 
baxo; Saot Marcos ó San Nicolás, de cient le* 
guas de b(«ó} al>6&d4iei(é Vié^^Saata Isabel, i6i 

Isla de Arracifes, tan grande como la prece* 
dénflé; al Sor'de)SatioM¡Iaflib0|v^'W^ Oésle-^Sbnt ' 

HiepóoinK^, ide dient^tsgúas ida bcnc^, y vi ^m^ 
dáésts^ Gaadiilcana)^ 'Alamor' que Cbdüa; ya) 
y al Bste de Sánela Isabeli Istá dé'BAieMVisfa 465 

y'Sardinaa y la Florida, de i^rtiíle leguea^dér 
eircolto cada' Qff»; >y atiOriMfte'dé'elia la lata^ 
de Ráfáns^ dle^dbMi<»ítas^ leguas de ^óhiornov 
y junto á elt|i Malaíla y «Ni AtHejffvadav'de teriT^ 

le y binco 4 treimax y las -TrefriMafriHir *n<>¿ 
ialeíaa; yia tte^Sa»! Juan^ilA doceHeigufi» dé 
€Oii«Diniioi¿n«r#4¿i Afné^oada^^ y^ la isto'deSaiu)^ 
liagOy'allSjir: dé 'iMatoiU^4te;i4Hdr.t>4égwa "dé 



fi88 

boxd, yr^l 6iifi9ld (Uta U de.Sati erírtótel, 
IM gi7Mide«o«io ellii, y Saleta Aimi: f Sanóla 

466 CaüíAKoa^ dos Ma» poqueiaft urim^m á ella» 
el Nombro de Vm^m» íbUM fe^olsoa apar* 
leda de laa etrast eíoeaenla legtkañ^ ea melé 
gradea de: aHora»' 9 en elE.iaia»o paraje. al 
Norte de.Saoela latdM, iea liaxo8< i|ue Uaoiatt 
de la Caadeiaria^ 

467 Ay en el 4iria9e i^ae se hace desde el Kf6» 
^ las íslaAde SalaiiM»i,:ufie Wa ^ue^ llaman de 

Saai BaMo, eaqaiqoe grades 'dei altara, adía* 
aientaa é seíacieotatf legeaa del P'müt en diet y 
ocho ó diei f Quevet grados, 4fesoísota3 legaaa 
de tierra, oiraa qve puedea ^d las q*e llaaM* 
roDr priioeroy de SaioaMor, qoe¡ tambieo dieea 
podniaa ser olrsa c^edepooo ac& ae bw dea- 
oabierlo en el parage de Chile. 

, • • • < : ' . ' 

litas de Los lAdrone». 

i r 

468 Las islas de Lm jLadraoas« : una oordillera de 
qabiea é díes f atas ial^aa (piolas qMe • ae cer"^ 
renNorteSufieneVoiedio de'la cost^ déU 
la Ckiiaea» ' desde- io0c0<»dece grados basta 
dlea-y siete de aHom ae|MieatrfQriaK é roto, ino 
k^OB de las Phiíifwaa» al,: Orieole; toda tierra 
esl^tt<y>aíiiaierable«i8iofMad(>s4i iMia(/po- 
Qoa aQaateoiflwatos, fiobladas db gente pobre 
biea djsphetla, déanttdoa yi rou.y * ieolinados á 
bo rlar, basta qliiMr. loa Iclavte denlos navios 
.que «UegaA 4 ellas, fiar ^eoy* eioaa Mafeallaaes 
los 4ioeiibró Ladrdkieav ctuMidd loa descubrió 



DB. ¿MMW IMT DIDfAl. ' 639 

yendo en demanda de la Especería; loa nom- 469 

brea del la son la logleasa, Camas, Septentrión 
ftal, y iraa ella eUá ü* ora búia; Oeinóchoa» 
Ochenckia, Gregua«' Agan/A Fbgat, Grama* 
gan, Guguan, Cheruguan, Natán, Saspan, 
Botavolid; af enli^ 6atas\iálaa y tea^PhiKp¡Da8, 
otras diez y ocho ó veinte que llaman de los 
llpyesi Arcipiélago 6 isla» del Coréí y loft Xai^ 
diñes; otra cuantldat^ de Met^ 9; y l'iálogo^ 
S^msilaa; ptra isleña jb Ato efe los Xa rd mes, y 
la de los Hlalalot^s, y! la d^ Vrécifes^. y de 470 

Sant Juan 6 de Palmas, cerca de las del Malu* 
co; y por la parte del septentrión de Los Ladro* 
nes, cinco ó seis isletas junías que llaman de 
Solemnes, donde ay mucha cochjnillia; y l\lalpe« 
lo, otra islela pequeña que hay xinaloes^uos; 
y á la parte del Oriente de Los Ladrooes, Bos 
Hermanas que llaman á dosisletas, en veinte 
y cuatro ó veidte y cinco grados; y otro, Sant 
Berna)ié, y otra los Mártires y Abreojo, nn k^xo 471 

mas de* doscieptas leguas antes de, Los Ladro- 
nes, ien diei grados; y Sant Bartolomé, ^ncá** 
torced y roas á la Nueva España, losbaxios Mira 
com<| Vas, Quita Suefio ó Catano Duermas; 'y 
cerca dellos U Isla de Martin, y Sant Pedrp y 
Sant;Pa|ilo, otra isletacon haxos; y la^Pobla* 
da la ioks oriental, hacia la Nueva Espaia« . 



FIN, 



• • 



940 



ÍNDICE ALFABÉTICO DB LAS COSAS CONTENIDAS 

BN laSTA SUMA. 

Signi/Uuusím^ de I» noíús dd iniicB. 



B. baya: h. Iiaxo: hb. baxos: C Ciudad: e. cabo: tf. 
yda: m¡. yaiaa; G* Gsoveroacion: y. yD<l¡<i^i: ju 
Lagos: 1. lagunas; íl. Minas: P.. Pueblo: /^..Provin- 
cia: p. punía: p^ puerlo: Jt. Rio: Afi. Rios: S. 
Sierra: SS. Sierras. T. Villa: t/. valle. 



Abacoa/y. : 
Abrec^, b.. 
Abreojo» b. . 
Acá pu Ico, p*. 
Acaxule, p* . 
Agao, y. . ! 
Agreda, P. . 
Aguada; p*. 
Aguaday,^*, 
Agaaluioa» p\ 
Ais, R« • 
Aintla, R. . 
Ailan^ y. : 
Alacranes/bb. 
Alcarcho£iidaY.B 
Almaguer, C. 
Almería, R.. 
Alio belo, y. • 
Amacas.. • 
Ambladas, y. 
Amalílua, R. 



A. 



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471 
—133 
206 
46d 
335 
4S6 
76—7» 
ISi 
124 
212 
454 
174 
iJ3 
332 
147 

43 
116 
198 
212 






An^bon, y.. . 
Ancones de buritaca.. 
Aoicnii, L. • 
Aoájtalucia, p*. 
Aodes, SS.. . 
' Andesuyo. • 
Anguila, p*. 
An{$nild, y. . 
AiK*e;9.da, y. 
Ammo, M. . 
Anleguera, C. 
Anlígua, y.- . 
Aiitiochía, C. 
Anzerma, V. 
Araya, p* . 
Aranjiiee, V. 
Arauco,- p* . 
Arboleda» p* . 
Archidona, C. 

A rcl»i piélago ó islas del Coral 
Arzobispado de México. 
Arequipa, C. 
Arne<lo, V. . 
Arcabo, P. * . 
Aípecifea, y. 
Arrecibo. . ; 
Asunción, C. 
Asrca. .. 
Alitlan, Jl. . . 
Atlisco, V. . 
Atreguada, y. 
Atigallas, I*. 
Audiencia de la Española 
Audrencia de Guathemala 
Audiencia de los Charcas 
Audiencia de la Nueva EspaSa. 
Aiidieocia de la Nueva Galicia. 
Audiencia del Nuevo Aeino. -. 



5i4l'. 



398- 



285 
401 
113 
S199 
362 

95 

89 

89 
183 
150 

91 
337 
327 • 

98 
242 
-410 
294 
342 
469 
132 
366 
352' 

73 
470 

73 
421 

36 
209 
143 
465 
382 

28 
199 
376 
131 
177' 
262^ 



5^ .ftocoitiirros máoiroi 

AucRencia do Panamá ' • H& 

Audiencia del Quilo. . . . . ; . W9í 

Audiencia de los Reyes. ....'. ^k9 

Avila, C . 34»^ 

Azores, yy. . . . . . . . . . 19^ 

B. 

Baeza, C. ......... 341 

Bacallaos, P. . . 121—126 

BahamayCanal 81 

BaUJivia, C 405 

Ballena, y , , 439 

Bamba, C 306 

Bandan, y « - 435 

Banderas, R . ... . . , >i 147 

Baracoa, V p' . 53 

Barbudos, y. ........ , 92 

Barrameda, p^ . • .*. • • •. • 121 

Barú, yy.., . ...:... . . . 295 

Bernarda, y. . ... . . . . 92 

Basco por Callo Cayo.. . . . * . 58 

Bastimentos, yy 258 

Batan ó Baquian, y. ... . . ... 434 

Baya de Carlos ó de Juan Ponce. , . 128 

Baya de Cartago. . . . . ..... 229 

Baya de Fon seca. . . . . . 204 — 206 

Baya de Guathemala 207 

Baya de los Reyes 414 

Baya del Kspiritu Santo. , 129' 

Baya de Miruelo. 129 

Baya de Nuestra Señora ^ 413 

Baya de Sant Juan. . . ... . 414 

Baya de Sant Lázaro. . . . . ♦ 414 

Baya de Sant Nicolás. ,. .- . , ., 460 

Bayade Sancliago*. . ,\ . . . 315 

Baya de Sancliago. . . ■ 418 

Baya de Zampa. ..,,... 129 



on. émmmo m irma*. S43^ 

Bíya Socobaga. . . . .. .. . . 1%9 

Baya de Todos Santos « i30 

Baya Grande. - . . . ... . . 413 

BayamOy V.. ....... . &l 

Baya Honda '. .1. . 111 

Baya Honda. . 9Ü9 

Baya Honda . . . . 485' 

Bay-bay 445 

Baxos de la Candelaria. ..... 466 

Beyeque, y 76 

Berinuda, y. . ; 4 .: SIO 

Birríini, y 82 

Btobro^ R • . . 402 

Bívoras» bb« 69 

Bocas de Santa Eée, p*. • . . . . 114 

Boinare, y 109 

Boyo del Gato 294 

Bonas, P. 42—43 

Bohol, y • . . 441 

Borbial, y 463 

Boríquen, y ¿ . . . 72 

Borney, y 436 

Bolavolid 469 

Brasil,?.*. ; 428 

Buena Baya. 461 

Buena Ventura, P. 'p* 42 

Buena Ventura, p^.. . ... . . 258 

Buena Paz, p* 460 

Boonos Aires, P» . 423 

Buj^las, y s . « . . 442 

Bur barata 108 

Burítaca 324 

Burro, y 435 

G. 

Cabeza, p' 76 

Cabeza de los Mártires, y 123 



544 MffiPMiñ>a «Muro» 

Cabo Blanco. . . 
CaUo Bltiiiuo. . . 
Calió ele Bórica. . . 
Gnho dts Corrientes. 
Cubo (ie Corrienles. 
CalH) de Corrientes. 
Calk) de Coloche.. . 
GhUd de Cruz.. • 
Cubb de Falcan. • 
CuI)o de Gracias á Dios. 
Cnbo de Aguja. . . 
Cabo de la Vela. . . 
CsibÁxle la Cordera. . 
Gabo de la¿ Virgeaea. 
Gh1)o del Cabrón. • . 
Culxj del l^ngciño, . 
Galio Delgado. . . 
Gal>o Delgado. ... 
Gulko de Honduras. 
Catn) de Saiil .Agustín 
Cubo deSiuit Anión. 
Cabo de Sánelo Domingo 
C:d)o de Sanl Francisco. 
Cabo de Sant Lorenzo 
Cabo de Sanl Nicolás. 
Cabo de Sant Roman^ 
Cabo de Sant Vícenle 
Cabo de Sánela María 
Ceibo de Sánela- María 
ChIk) Deseado. . . ' 
Cabo de Tdjuron.. . . 
Cabo de Tres Puntas. 
Cabo de Tres Puulas. 
Cabo Frió. . 
Cabo Roxo, p.**, 
Cabo Roxo.. . 
Calango, p'*. . 
v^any Li.' • • . 



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. 46 
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.. 419 
. 431 
. 46 
. 78 
. 3!6 
. 321' 



Dib AitcMTo M untus. 

California, p*. . . 
Callas,- p*. . . . 

Callo, p* 

Cateares, b: . . 
CttmaroD, bb. . 

Camatra, y 

Caminos de los logas. 
Campana de fioldan, p 
Campeche, P., p*. . 
Camuy, R. . . . 
Cada I de Maracaybo-. 
Canaf de Todos Santos^ 
Caoanca, p* 
Canami. - 
Caocina, y. 
Canela, p*. 
Gánete, p' 
Cafiete, V. 
Caaoas, R. 
Canoba, R. 
Capanarealte, R. 
Capotecasr P*. 
CárÁmanta, C. 
Caraqoes, R. 
Canatan, y. 
Carexay. 
Caribaco, B, 
Garlos, C. 
Caracas, p* 
Carrera de las Indias. 
Cartaxena, C. G. 
Cartago, G. . . 
Cartago, C. . . . 
Castro, G.. . 
Cafano Duermas,, b. 
Caléotalpa, p* 
Catina,. p* . 

Carachio, y.. 
Tomo XY. 



6i6 



196 
36t 
316 

60 
228 
436 
30) 
417 
68—170 

79 
110 
416 
421 
368 

86 
340 
410 
370 
411 

76 
21? 
149 
329 
316 
173 
^94 
244 
256 
101 

11 

986—287 
' 328 
243 
407 
471 
139 
259 
454 
85 



646 



HdOWINTOfl UfáUTOS 



Gauqaél, p"". 
Cáuter, R. . 

Cautea, P. • 
Carvalleda, P. 
Caycos, y. . . 
Caymajia, y. 
Caymanes, yy. 
Cay man Grande 
CayoEMtdy y. . 
Cazma, p^. . 
Cazones, R.. 
Ceiebes, y. • 
Cepezepin, L 
Ciénaga. 
Cíbola, P\ . . 
Cibuco, R. • 
Ctgiáteo, y. • 
Ciguatlan,.y.. 
Cinalóa, P\ • 
Gíndad. de la Piala 
(littdad-Real. . 
Ciuzonate, C. 
Coailan, EL . 
Codiacbamba, Y. 
Cosumely y.. 
Codego. . . 
Coyxca, p' . . 
Colimas, y° . 
Colina, P. 
Gomdgre, y. 
Comayagora, C. 
Concepción. 
Concepción, C. 
Concepción, G. 
Conde Suyo. 
Confines, C. . 
Congagua, R. 
Copiapo, V. p*" 






1 se- 



no 

403 

410 

101 

85 

461 

71 

71 

47 

372 

147 

436 

45 

285 

195 

79 

83 

198 

194 

377 

214 

203 

412 

381 

172 

294 

133 

267 

•163 

259 

2IS 

38 

2S3 

401 

3«2 

401 

409 

408 



\ 

* 



» 



Coqoibacoa, p* 111 

Coquimbo, p* 398 — 408 

Cordillera, S 300 

Cotuy, P 36 

Cuba, y G. . . . 98 

Cubana, p' 62 

Cubana, y 98 

Cnzcallau, C 202 

Cuzco, C. ........ ... . 361 

CozcbiDcbeo, p* . ..... . . . i53 

Cuienca, c. . . ....*./. . 30^ 

Culata, C, .... .,' ,/ \ :; ., 312 

Culzacan, P'. .......... i 98 

Culiacan, P' ; '. , 192 

Cultepec, P\ 133 

Cumana,P . 115 

Curacan, y '. 109 

Curacante, y. . . . ; 109 

Cúrales, y ' . 83 



D. 



/ ./•. 

f 
V -• 



•1 



Darien, R . , \ 2S9 

Deparcacioo.' . ..' 3 

Desseada, y. . 91 

Dominica, y 17 

Dorado, P.* 11 4—297 

Dos Hermanas, yy.. . .. .. . ..,.,...5(9 

Dos Hermanas, yy. , .. .. ...»'.. A70 

Owango, V , . ,;. .. 187 






'"!. : ':• 



548 



Doctmnrrós iniDm»' 



(•": 






E, 



Escudo, y. . . . .• . 
Española, y. . .• . 
'Especería, yy. . . • . . 
Estrecho de Magallanee. . 
Esfremadara. . 



Fi • 



25T 
31 

433 

«97 



FeroaadÍDa, v 51 

Florida, P*. G. . . 120 

Frayles, y. . . . -* 98 



• • \tX. • • • 

... • . 

• f • ,. 

'Galera, p'. . . . . .V. . '94- 

GdDges, R. . • •'.'... '. . . 45S 

Gáura, R. ...... . '. . 372 

Genle blanca, y 461 

Golfo de Guanajos 224 

Golfo de California 197 



' M 



Qp;iro d^ Nffeya .^pana.. . 
Qatfo de las Yegij|^« . , 
Golfo del Ñorle. ..;.., 
Oqlfo del Ocidente. . ^ . 
Golfo de los Azores. .« . . 
Golfo del Sagarzo. , ^ _ 
Golfo de Honduras. , ^ 
Gqlfo de Paria. . . , 
Golfo de Parí la ó París. 
Golfo de Salinas. . 
Golfo de Sanaaná. . . 

■ f « • ■ • 

Gvqlfo de Sant. Miguel.. 
Golfo de Venezuela. . 
Golfo de Urana. . . . 

• • • 

Golfo de Xagua. . . , 
Golfo Dulce. . . :. 
Golfo Escondido. . 
Golfo Grande del Océano 
Golfo Trisle. . . . . 

Gomera. . ...... 

Governacion de Cartaxena. 
Governacion de Chile. 
Governacion de Chiapa. 
Governacion de Clioquisto 
Governacion de Costarica 
Governacion de Cuba. 
Governacion de la Florida. 
Governacion de IguaIson¿o. 
Gqvernacion de Yucatán. . 
Governacion de las Islas de Salomoo. 
Governacion de la Nueva Andatucia. 
Governacion de la Nueva Vizcaya.,,*., 
Governacion de Honduras. . , . , 

Governacion de Panuco. .... 

. • •♦••■,- 

Governacion de Philippinas. ... • 438 

Governacion de Popayan. .^ ...... . / . 319 

Governacion de los Quixos y la Caiiela., 340 

Governaeíon del Bio de la Plata. : , ,. 4^0 





4 



540 

130 

li 

18 

26 

23, 

18 
224 

95 
260 
239 

49 
261 
110 
251 

59 
225 

62 

17 
109 

16 
286 
394 
213 
399 
241 

51 
120 
344 
.165 
462 
113 
189 
217 
136 



550 DobíkcíiTiMÍ nMiibd 

Governacíon de Sant Joan áe Puerto-Rico. 72 

Gover&acion de Sancta Martka. . . • 279 

GofverDacion de Socooosco. •- .. • • ^1^ 

GovernacioQ de Tabascd. . . ' . . 17Í 

Goveroacion de Tucumao. . ... 389 

GoverDacioD de Veoezuela '99' 

GoverDaciOD de Xamayce. . •* . 63 

GovernacioQ de Serpa. *. . . . ; 113 

Graciada Dio», G; ....... 219' 

Gran Canaria . 15 

Gregua, y. . . . •. . . . . . '469 

Guahalaca, R. . • • • •• 1 . • . 79 

Guacacalco, P\ . • . . . -. : . 153 

Qoachachiles, y^ ....... 188 

Gnadalajara, C. , 178 

Gúadalaxara de Boga, G. . . . . . 329 

Gaadalcanal, y. • * 464 

Guadalupe, y 90 

Goadianilla, V. 7«p*.. .... . 74 

Guayaba, y. . . . ... . . 227 

6uayana,P. ......... 113 

GaayaDgues, P. .- 158 

Guayano. 69 

Gaayama. 77 

Gnayaual, y. ........ 198 

Guamanga, C. . . . : . 1 . . 359 

Guaoate, y. . . '. . . . . 47—79 

Guaupxa, y . . . . 227 

GuanaDÚ, y. . .- ^ . . . . .' 83 

Gaanapo, f. . . , . . . . - . 372 

Guannaxuato, M. '. * ; ; . . . . 159 

Giiancalelica, M. .' . . .... . 360 

Guanica, p^. . . • . . . . ' . . 75 

Guanime, y. . . 84 

Guanuco, C. . ; . . . . . • 358 

Guarco, V. 370 p". . . ; . • . . 373 

Guarme, p\ ' . . . . . . . . 372 

Guaseo p\ . ... . . . 409 



VB. iMaUTO M 

Guatanita, Lr . 
Gualhemala, P. C. 
Guaiolco, p" . 
Guaxaca, P. C. 
Goguan. . . . 
6aev«ttaD, P. . 



S61 



263 
200 
15i 
130 
469 



« 

I 

« 

i 
1 

» 
_ « 

Habana, V. p* . . . . . , ^ • . . 87 

Qaberíanas, yy. ^ 79 

HamaBá, jr 86 

HaztallaD,A . 212 

Hele» 227 

Hermaoos, yy. , 47 

Heroando Alonso, p" 61 

Herradura, p" 409 

Hocchui, p" 453 

Honduras, F. .,.-...., 257 

Hontales, y° 153 

Hormigas, y* bb. . . ^ . . *. . . 69 



Chachapoyas, C , 356 

Cbagre, R . 249—257 

Chalco, F 133 

Chanca, V 332 



S63 BocmsaTos .lateiTo» 

• 

Charcas, P*. 
Chémechoa, y. 
Chereguan, y. 
Checa, P\ . . 
Chiañoella^ P*. 
Chiapa, P. C. 
ChiataDy p**. 
Chichimecas, y 
Chile, P\ G. 
Chilue, C. . 
Chilula, P*. . 
Chioa, P\ . 
* Chincha, P'. 

Chincasuyo. . . . 
Chinchim ó Chaucheo, p' 
Chira 
Chira, y. 



Chomes, y**.. 

Chocuyto,C. G 
Chuli, p**. . . . 
Ghululeca, V. 



• • • 



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287 
379 



376 
469 
469 
378 
190 
■215 
452 
188 
394 
407 
143 
451 
369 
362 
453 
¿37 
-239 
242 
-399 
374 
205 



J. 



Jaén, C. . ... . . . . 234 

Jd6D, '>•• • • .1* V • a • > t)U«/ 

Joa, R 79 

Jocaima,C , . 26G 

Juspa, R 147 



1 1 



0K1I .AMaapTQ iHÍ nmuA, 553 



li. 



La Desconocida. . . ... « . .170 

Lago de Qacalal. . 173 

Lago de Geteraal ' . . . 173 

Lago de los Coroaados. . . . . . 411 

Lamana, y 173 

LaMisleca,P\. . 148 

Lares, p"*.. . . . .í.-' 43 

La Madre de Dios, y 461 

La Paz, C 105—378 

La Palma, V. ........ 269 

Las Palmas, V, • 282 

Leguas castellanas. ....... 4 

León, C. ' . . . ... . .. . 3S8 

León de Nicaragua, G 231 

Lequios . . ... 456 

Leyvo, P* 34 

Linaa, C . 350 

Lima, y . 373 

Loro, C ICO 

Lóndre». C , 393 

Lpyola, C .346 

Loxa, C 307 

Lq$ Negrillos, yy. .... .... • . 171 

Los Infaoles, C. ...... ^ . 402 

Los Reyes, C. . . ' . . ^ ^ . 283 

Lps Reyes, C. . . . . . , , . 350 

Los Remedios ;. . 112 

Lucayoneque, y . 80 

Liáicayos, yy ; . . . 80 



,1 



Ó54 



MOnOMTOS WÉMfM 



LIl. 



Llahosdel Pera. 
Llerena, V. . . 






M: 



Madrigal, €. 
Manglares, P*. 
Mayaguana, y. 
Mayaguez, p°. 
Mayzi, p*. . 
Maypo, R. . 
Málaga, P. . 
Maiagenle, y. 
Malayta, y. . 
Malanibo, P. 
Mnlpelo. . . 
Manila, C. . 
Manipos, y". 
Maqaian, y. . 
Maracaybo, I. 
Maracapana, P* 
Maranon, R. 
Mar de la Nueva Bspaña. 
Mar del M&liodia. 
Mar del Norte. 



334 
316 

ed 

79 
63 
409 
33S 
460 
465 
292—283 
470 

450 
388 
434 

lio 

108—114 
H9 
9 
9— 23 
7—10 



Mar del Perú. 
Mar del Sur. • 
Margarita, y., 
Mai^gajante, y. 
Mariquita, C. 
Mar Océano. 
Mártires, y. . 
Mártires, yy. bb. 
Masbat, y. . 
MataÜDgo, P. 
Matan, P.. . 
Matanzas, p^. 
MaKimíno, y. 
Mazarey, y. . 
Meztitlan, C. 
Medellin, P. 
Mélilla, C. . 
Mendoza, G. 
Mérida, . C. 
Mérida, . C. 
México, P*.. 
Mimbres, yy. 
Mindanao, y. 
Míndoro, y. 
Mira como Vas 
Miraflores, V. 
Mira por Vos, b 
Mima,P.' , 
Mitla, R. . 
Moyo bamba, G. 
Momas, y. . 
Monico, y. . 
Monxas, yy. 
Monserrate, y. 
Monte Xpi°, P.— 41 p 
Mpranta p*. . 
Morro de los Diablos. 
Morro de Perito, p*. 






555 
9 



8 



8 

96 

99i 

274 

8 

471 

122 

447 

133 

444 

61 

92 

86 

133 

147 

65 

399 

169 

■272 

Í33 

1—66 

439 

449 

471 

365 

«5 

104 

135 

357 

79 

79 

198 

90 

48 

68 

387 

'H4 



55(5 IKMIII|fVlf)9« JHlMfOS 

Morro Hermoso ^^ . . 29i 

Mol¡lóMal¡l,y. ... ...... . 43i 

Muepa» p* . ... . . : . .. , . . 128 

Mussos, y^ . ....... . ., . • 867 



K. 



I 



Nasca, p'. . . . , . . . . . 373 

ÑatáD, y. . . . ■ . . . . . 469 

Natán, P. ' . . 250 

Natividad, p'. . . 461 

Nanaxa, y 46 

Negrillo, P\ ...... .4 . 69 

Neiba, v . ... 337 

Nexapa, v . . . . 152 

Niabon, R. . .• . . ^ . . . . \ 78 

Nizas, p' • . . . 44 

Nicaragua, P'. . . . . . . . • 230 

Nicoya, P. . . . . . . . . . 236 

Nieves, C. . . . [. . .... . 112 

Nieve, y. . ." ... . ... . 90 

Niaequeten, R. . . 402 

Noipbre de Dios, y. . . . . . • . 466 

Nombré de Dios, V. . . . . . , 186 

Nuestra Señora de Carvalleda; . . . 101 

Nuestra Señora de lá Paz, C 107 

Nuestra Señora de la Paz, C. . . . 378 

Nuestra Señora de las Nieves, P. i . 112 

Nuestra Señora de la Victoria, V. , , . 11 Sr 

Nuestra Señora de los Remjeflibs, C!. . 277 

Nuestra Señora de los RemedioS; P*. . 169 

Nueva Anáalucia. P*. G.' .. ' . . . . 113 

Nueva Castilla, P^ ....... 450 



DiL ÁRcmvo Dk iimus. 567 

Nueva Córdoba, C, 116 

Nueva Córdoba, C .393 

Nueva Eslremadura, P* 297 

Nueva Guinea, P* 457 

Nueva Jaén, C. . . ' 234 

Nueva Londres, C 393 

Nueva Salamanca 284 

Nueva Segovia, C. . .... IOS— 233 

Nueva Valencia, C. ...*... 103 

Nuevo E8lreaio,P". . . ,. . . . 397 

Nuevo Reino de Granada, P*. . . . 263 

Nuevo Mundo. 2 



O. 



Oalzíaehin, p-. . . ...... 458 

Obahana • . . . . 61 

Obispado de Meehoacan. . . .• . . 155 

Obispado de Taxcala. . . . . . 14d 

Ochampancbáa, G. . . . . -• 334 

Ochelega,R 127 

Ochenchia, y 469 

Ocoa, p*. ...-...•..•. 44 

Ocambra, V.. 144 

Ochui^ p* . • 453 

Omaguas, y*" . . . . . ... 118 

Oramagan, y. . . . . . . . . 469 

Orislaft, G 66 

Oro pessa, M. . . . . . . . . 360 

Osbrno, C • . . . . , 46$ 



658 iMMmainro» i|nii»iTOB 






p. 



Pacamoros, y* G; . . . ... '.. 302—344 

Papcaro, P. " . .....'.. . 137 

Pagan, y. ; . . ; ' . . . . ... 469 

Payia, pV . . . . ... . . 318 

Palenques, y** 114 

Pamplona, C 271 

Panay, y 448 

Panamá, C. . . . > 247 

Pauches, y*" 265 

Panloja,^ y 173 

Panuco, P'. G 136—137 

Paraguana, p^ . . .... ,. . 110 

Paraná. . . , . ........ 496 

ParanaguazO. . . / . ... . , 426 

foro, p'. ..... . . ,., - . .• . 239 

*vrilla,'y. ... .. . I. ,^ • . 333 

Parles deja Demarcación. ..... . .5 

Pasagé, y^ . . ... . . .,* ... 7e 

fastla^ R. . . 19« 

Paílo,C... ......... . , . 33^ 

Peossni, y. ......... .. 45f 

«Perito, p\ • H$ 

iPernaqibucOi P. ...... . 429 

í^lron¡la,.y. . . . . . . ... • 206 

Pbtlippinas, yy , . 446 

jPíbilippinas, G n. , 438 

Pialogo, y •* . 469 

Piche, R 226 

Piró, P 298 




Píxaos, y* . . . ... ... 

P<>payan, P*. c. Q. 

Porco, M. . . . 

Pórtele^ P^ • . 

Pórtele. ... 

Potossi, V, M. . . 

Primera tierra p*. 

ProviDcias.del Eatrecho. 

Pueblo Nuevo. . 

Puerto Bejo. . . 

Pderto Cerrado 

PMrtode Aru)a.. . . 

Pueto áe Bu^Daveolura. . 

Pu*lo .de Cicja. .... . 

Caerlo de ja Craas. .... 

P«rto de Gallinaa 

Pcttrto de Hilo 

PmtIo de la Navidad. . . . 

Ptt» to de Langostas. . . • 

PcMrto jíú la Plata. . . . 

Puerto deja Plata 

Piwrlo de ]a Traicioo. . . 

Puarto de la Trinidad. . 

Paerto de Ea^reUa. . . 
. Puerto de los Reyes, R. . . 

Puerto del Priocipe. . ., 

Puerto de iosJMosqaitos. .# 

Pc^to de Mexillctnes. « ; 

Pueriode Nilcos.. 

Pu^to.de.Ossorno 

Pueírto.de Palomas 

Puerto de Paita. 

Puerto de .Piaos.. 
. Poerto de .Sancta, 

Puerto, (le. San tao/jrea. . . 
]?«6rto.de 3aat Hier^oiioo, 
Puerto de Sant Julián. . '. 
Puerto de Sanctiago. . . 



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. . 338 
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¿ . 385 

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. 418 

. 164 



.* 



560 BocmorroB nÉnTo» 

Puerto de Sanctiago. . 459 

Puerto de Sardinas ^ . • . 108 

Puerto de Vera -*. 424 

Puerto Hermoso • . 45 

Puerto Escondido. . 6S 

Puerto Flechado . 108 

Puerto Quema Jo 861 

Puerto Real. . 48 

Puerto Real .176 

Puerto Perico .248 

Puerlo-Rico. . . . . . . . .72 

Puerto Seguro 431 

Puerto Viejo, C. . . . . . 314—316 

Puerto de Hernán Gallego. . . • .413 

Puna, y .....' 317 

Punta Blanca. 388 

Punta de Chame . . .260 

Punta de Guerra. . . ¿ . . . . 260 

Punta de la Aguja. . . . • . . . 318 

Punta de la Canoa. . . . . . 287---294 

Punta de la Galera. . . . . • . 411 

Punta de la Nao . 295 

Punta de la Possesion. i . . • . 417 
Punta de Cañaveral. . . . . . . 124 

Punta del Gallo 117 

Punta de los Icacos. .•;... 294 

Punta de los Mártires 123 

Pjnta de los Manglares. »- • • . • 339 

Punta de Pariña 318 

Punta de Sancta Elena 419 

Punta de Sancta Polonia 419 

Punta de Sant Lorenzo 374 

Punta Redonda 94 

Punta Salida 460 

Punta Seca. ....••... 109 
Purificación, P i . . 181 



DfeL J&BCBITO DI IIIDIAS. 



66Í 



Quebrad» Honda. 
Oitízatatlan» R. . 
Quilzav V. . . 
Qiiío Mayor. . 
(JuM> Moiior. . . 
Quintero, p*. . 
Qukd Suf^ño, bb. . 
Qiffta Sueño, b. 
Quilo, P*. C. * . 
Qtiinira, P. . 
QuifHíoliia, p^. . 
Qiirximea, RR. . 
Qtiixo» y la Canela 
Qiiaulofi, i)^. • 
Qüaque, SS. • 
Queilao, p*.. 



Q. 



y 



G. 



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I ■ 



38R 

38S 

2U 

37i 

456 

456 

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303 

195 

452 

315^ 

340 

4d¿ 

3I« 

45i 



R. 



Ramads^ p*. .• . . ... 284 

Reatexo; h' . . 235— 23» 

Redonda, y. ... ... . .90 

Reyes. ... . .'.'.; . .' . 4(5Í) 

Río Ay» . . 1^4 

Rio' Bamba» P. '.'.'. 305 

Rio Baxo. 226 

RioHe|)0. 260 

Rio Chute. . . 367 

Tomo XV. 36 



4 

RioCoquira 260 

Rio de Balahama 226 

Rio de Buya 285 

Rio de CanamuQ . ,^JJ 431 

Rio de Canaaor. 419 

Rio de Cauca 293 

Aio de Cedros .. . » -^ 3d9 

Rio de Chagra , í . ' 2*a^?SJ 

il jo de Congos. . . . . .. „, , .;^ %fjú 

Bio de Copra po / . 38S 

Rio de Culebras. .. . . ... . . ., 230 

JRio de San Dionisio, . ... .. , - ¿.285 

JRi<) de.Dqs Boca?. .* 170 

Rio de Francisca.. . . ....»•. 259 

Rto de Caira. . . .....;., ./^ 285 

filo de Janeiro '.. i. 431 

fik) de la Hacha. ).k 11^ 

Rio de la Balsa. • .......... .. 26Ó 

Rio. de la Matanza ,. 124 

Rio de la Hoja.. . j\. ,,...,* /* 337 

Rio de la Piala, P. G, . . . . . .4 , ?& 

Rio de las Amazonas ; , 118 

. • • • ■ 

Río de las Palmas. . . ... .,.,... 12Q 

Rio de las Quenlas. . . . '. . . 431 

Rio del Spiritu Santo 198 

Rio de los Gamos 127 

Rio de los Yopes. . , ^t 135 

Rio de Luissa. .:...•.. 76 

RiodeMaiz 238 

Rio de Móntelo. .......; 38? 

Rio de Mosquitos. . . . . . 7/8 — 1 '44 

Rio de iNicardo * . . , 339 

Rio del Nombre de Dios. . . . 274—387 

Rio de Orellana. . . . . . . ,.. U8 

Rio de Orinoco. . . . . -1 . • . 117 

Rio de Palomino •283 

Riia de Parayso. . . . . . . , . ; 4r3J 

Rio de Paria. ... . . . ... 1 Üí( 



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I^io^déPascaa.. 
Ji\qi de Pica 

Rtorde Piras 

■ • • • 

jftip de Salioaa 

9io de Sánela Clara.. 

Rio| de Saocta Cruz. 

Ripi de Sapct Agiistin 

Bio^de Sani Francisco 

Bio de Sant Juan. . 

Ritx deSanl Matheo 

Ria de Sant Pedro y SanlPd^l(>«. 

Rio de Sánelo Domingo. . 

Bio de Sardinas. •.•.-. 

Bioide Sardínilld. . , . «. 

Rio de Sebastian de Hévpra. 

BioideSolis. ; ^ ,. . ^ . 

RiQ.de Valdivia» ... . / .. 

RÍQdeUlúa. , . , ^ 

Bip Gallego - 

^io grande.. • . . . 
Rio y Punta de Sant iuanw 
Rio y Puerto Tronado. . 
}lia y Punta de la Ss^. 
RioMarañon. .... 

Rio Poblado 

Rio Tiraguari 

Rio Ubay. ....,.: 
Roca de los Isleos yf . . .« 
Rpoa Partida p*. . ... 
Roques, yy.. . .: , \ 
Roncador, bb. . 






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424 
108 
154 
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Sftysua p' 
Saspao. . 



6. 









• ■ • 



433 
469 



604 MCOÉKifrpé 'DRteTrot 

Snnrhfa, y.. . . . . . . . .' 454 

SHirliiii, p*.. . . . . . ' . '\ . W3í 

SalHrn8ucHy V. . . . • . . . . . 169 

SaUatieír», P.. . .... . .* '49 

Samaiia, y.. .... *.' i" .• . 84' 

Saiil Af^iLstin, P. í?2 

Sari Aa^uMtn/p* 145 

Sanl Andrés, C. . . . . . . . 413 

Sant Bariholomé, y. . . ; . . • 89 
ShüI Beiiiabó, y. . ... . 47—471 

SarH Xn^iMohal, y. ..... . 466 

Sant Xri8plol)al, y. ...... . 90 

Sanl Xriíipiohal, V. . . ^.' . . . 272 

Sanchsti'ban del Puerto, y 137 

Sant Francisco, v.. ...... . 2á7 

Sant Francisco de Ganripecbe, V. • . .169 

Sant Francisco de la Vicloría, C. . . 359 

Sant Francisco del Quito, C. . . . 304 

San! Gvrnian el Viejo, p*. . . • . .79 

Sanl lluTÓniíno, p". .'..-.•. . 464 

Sai:tGil de Bueoavisla, F.. . '. . . 22 

Sant Jorge, y. ....:.. . 463 

Sanl Jorj;e de Olancbo, V. . . . . 223 

Sanl Juan, y 440 

Sanl Juan, y 465 

Sanl Juan, y 470 

S«ini Juan de la Frontera, C . . . 460 

Sant Juan de la Magnana. P.. . ' . . ' 42 

Sanl Juan del Oro, V.. . . • . . 365 

Sant Junn de los Llanos, G. . * . ; , 278 

Sañl Jubn de Pasto, G. . . •. . . 336 

Sant Juan de Puerto de Gaballos, v. . 221 

Sanl Juan de Puerto Rico, G. . . . 72 

Sanl Juan de Truxillo, P 333 

Sant Juan de Ulúa, p*. . . . . : 1 46 

Sant Luis de Tampico, V 139 

Sant Marcos, y. .-....; . 46i 

BanlM^rtki, y • .- 89 



;.•'/ 



^ift Matheo, p* 

S»^ Miguel, V. . . ,#, ^, 193 
Sii»t MiK^i de lá Ribera. .... 

giffit Miguel de Tocumány b. .. 

Sat|t Millan« y«. « . . . ,. 

Ssift Nicolás, y. . 

SaQCto Domingo» C. 

$9fil Ilderofiso» V.. . • • .• 

¿unció Thóinás» y. ••■,..• 

Sanl PaMo» y. . . . .\ .\ , 

Saol Pa<lro, P. . . ..... 

SaiH Pbilippe, Vi . . • • . • 
Stnt^ ttoinan, C. . . • • 'i 
Smí Salvador» C. . /. . . • 
SW Salvador, y. . " . . . . 

S^iU Salvador, P 

$>éÍ!L Salvador, V.r • 

Saai Sebastian, P. . ^ 

$aAl Sebastian, P. . . 

Sani SebaHlian dé Buenavísta. . • %9rl 

Si^nt Sebastian dé la pi<il&f Q» 

Saf^ S¿l)a8iiaQ del Oro, .(}. . • . 

SaiH Testacio, y. ;, .,. .^i, • . 

Sanciiago, C. .,^,.,...y •. . .- 

^OTCíjj>fO,.t:.. . . . . ; . 

S^nclia^o'de Arma, V. ' . . 
SaiicliH);o de Guaya^fuil, C . ' . 313 
Saociingo de las MQniana3,* C. 
Si^BÍcliaj^o de Gijatbemalá, C.. 
S^liagp dp.Xeon, P. . . 
$«|r|ctia^o del Bstero, C«.,. 



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^ai^tiaKO de los Cab'aUeiV>s 
Sifficliago de los Valles, C. 
$i|fictiaKO de los Valles, P. 
§^clÍHgo de Nexapá, P. . 
Sancttago 'Je Zobi.. • . 
áanjcti Kspiriius, P. . . 
I^ti Esplrilús, V. P. . 



, P. . 



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906 i)Oc¿toiíiNtos lOkrhií 

Sant Vicente, P. . . • . . "J ^ ^*3I 
Sáat Vicenle de los Paez, P. . '.:'-. ^9S 
Sancta V., p^ .• .•". "j' C"': ''SSafi-lSTS 
Saticla Ana, y.. '. -.- . ". / .' ^ '^e 
SatTcia Ana, y.. • . . . . : ' . , W6 
Sánela Ana de Amerma; V; . '\ '\ y iSí7 
Sánela Bárbara, y. • • . '. ' . "! .', 413 
Sánela Clara, p*.- . . . ;;.,.' 3!7 
Saijela Caihalma, y. . • . '. . . * .' 50 
Sánela Cathalina, y. .' .• .* ;' .* . 413 
Sánela Calhalrna, y. . . .,, V '23144-425 
Sánela Cathalina.- . . . • . • .» . ; 466' 
Sarlela Craz, P>. . . •. ... ; 49^ y 87 
éanela Crnz de Mopox, V. : ' . ' . . 2Í90 
Sánela Elena, p\ . * . '. : . . ,/ 317 
Sancta Fée, C. . •. . . / . . ;.\ 455 
Sánela Fée de Anlíoqufa, V/, . . / *«3 
Sánela Fée de Bogotá, C. \ .' . 264 

Sánela Isabel, y. . . . • . . '.'.'..' 463 

¡adeiaPíi.P;'",.''". ■':'".'■ ' 4Í 

íade los Kagos. '.:'': ., 179 

ía de Talayera, G. . '. r 9^ 

¡a y Sanólo Marthla; y^ . ". 840 

Sancta Mariba, p' G; . . . • 2t9;'28Ú, 21 

¡aóna, y. ..•.'..'..':' 49 

lardina, y.. ... . . V ', .. '295 

laíüchi; y. . . ' ; ' . • . ^ .. * . 484 
lebaco, y. . . .' *. [', i ^ .. *. ' ffiO 

!e¿ov¡a, C. . • •. .' ; IOS— C— 233 
egurade la S¡erra/p\! : . . *J * .' '144 
,a Serena, C. ; : '■ . '. .* . :r'y9l9Í 

$éfrana, y. . . ' .* V • • • • ' "^^ ^^ 
$e^^anl^la, y. ' . . . . í "'; '! -.' 70 
Sevilla, P.-. •. •. J : :: ' ."V' 64 



Sánela Má 
Cartela Mar 
Sánela Mar 
Sancta Mar 
Sánela Mar 



Siaochb, P.. • . . . • . •, . ;. ' ,' 452 

sibL,y. . •. . •. '. ;; -:\ v';^;454 

Sierra de Ronda. . • í ( . : í 285 



á^rra do los Loquílios. . . . ú. . 7l 

éiefra Nevada.. . . . . •. * .- ' 284 

fti^fra deSaat Blas.- • . • . . '! . -. 459 
Sfeira^deSaDl Marlhio^ . ...:.*. ISi 

$ó(*onuscOi P. E. . .,• • ^ ': *. •. 8íí 
Sombrero, y. • . . /s*. -i 'i . 8^ 
Sérmbrerele, M. * . . . . . -^ ; rSÍ 

^(Honiayor, P* . . . . • . . .-^ .• '7á 

IBá 

133 

. . 7 ^.' 454 



Spírilu Saolo, V, 
Sctdhimilco, P*. 
SaY^chii p^ • . 



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Tabago,' y. . • 
rabasceP*. 6. P. 
Tamma, p^, . . 
Ttftichaque, p^. . 
f amriantiéque, P« 
Tátebopalta, ft.. . 
Taéftiagua,. U. . 
Tíudayál, y. . . 
Taugora, p*. . . 
taf<ápaca, p*.. . . 
T«9teuco, p*. . 
TéguarUepec, p^. 
Tenerife, P. . . 
TémistUaD, C. . 
Tepeaca, p*. ; 
Tequesta, p*.. . 
Tercera, y. . . 
Terranova, p*. . 
Terrenate, y. • 



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Testigos, yy. .... - • ¿ • . • * í^** 

f escala, c ,,.142 

Texcallan, P .../.*.. lií 

Ticlory, y • • t . •.* 434 

Tierra del Brasil, P • 4¿S 

Tierra de loa jBiuiiioaj p*. ........ • 419 

Tin.ana, C . •.'•.• • * 330 

Tiinor, y.. . ..... . ../..# 435 

Titiiaca, y b. . .... .... . -. 38ft 

Tumchun, p** ... . :. 453 

. Toama, V. . . ....... ...... 363 

Tocuyo, c * . 106 

Todos Santos, y 91 

Tollen, R 411 

Tonocalma, p* 409 

Tortuga, y. . . /: . . 48—98—296 

Torlugas, yy 128 

Ttoxcala, P. . . 135 

Traponana, y . . 436 

Tres Marías, yy ,/ > .•;465 

Triangulo, y.. .. .. .. . .'» ... . 84 y. 173 

Trinidad, c -i w. .S^S 

Trinidad, y i .v. *■ ' .93 

Trinidad, V n .. JlQ8^r«03 

Trinidad, V ¿. .-• •.' Si3t 

Triünpho de la Cruz, p*.. • . . . í. .,».i'* Si¿8 

Truxillo, C lOT-^aai 

Trííxiilo, C. . ..........•►:«. 371 

Traxillo, C ••■ • 354 

Tucuman,.P. E /^ // •3S9 

Tiiid)ez, R. i'. . •. ; í- 317 

THtJsa, P* . .1 V a70 

Tuíepec, P\ . . ,? ,í- ■• ¡áW 

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Uracanes. 13 

Uiila. y. . . . ,/ 227 



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Yaiuit. • ..... 
Valverde, V. . . 
y^Uid» G. . . • 
V9Hid,y. . . . 
Valle dle S^nt.Pablo. 
Valle de Sancta tuci«!« 
Valparaíso, p*.. 
ValparaiaQ, p"". . 
Vega. Y. . . 
Teiezy V. « « 
Venezuela». P G. 
Veota de Cruces. 
Vera-Cruz, C. . 
Veragua, V\ G. 
Vera Paz, P.* G. 
Vera Paz. . . 
Verraeja, y. . . .y 
Vizcaya, P. . . 
Vicloria. 1 . 
ViltodeCbus^.P.. 
Vitla dQ Muría, . . 
Villa del Principe/ 



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570 «óijütf tiMá MiorroH 

Villa del Spíritu Sánelo . 153 

Villanueva de Jaqiiíuio. 43 

Villa nueva de los lüfantcs 402 

Villarrica, C , ^ 404 

Vírpenes, yy. • . . ' 88 

Vichila, y 108 



X. 



Xaula n^ 19 

Xacua, R ^ 78 

Xacua, R 2á6 

Xalisco, P* 180 

Xamayca, y. G. • . • . . . . • . . ' 63 

Xiínon, P. y. . ••....'.• V 455 

Xara[)i/6s, L. . . .•.•...'. 4á7 

Xaf*(liiies, yy.- . . .•.-.•. . • '. 46^ 

XardindeHÍey, bb, • . • .* .• ^.' '. ¿ 6l 

Xardines de la Reyna, hb: • v '.. ." ^ 69 

Xérez. C. . . . ... •. • .' 1»4 

Xére7.,C. . . . ... . ; l«4-^205 

XM^alango, L. . •. . , .•.♦.•; 17^ 

Xactila|>a, R. -. . .-.•.•. : 207 

Xiloiepec, PV ..... ..".''.'. 193 

XhjiíipMes. . . •. . •. . ': '. "I. 178 

Xuiiiio, y. ..•.•.-..• . . . 84 

Xuries, y*. . . . . . . . ; / . 393 



Y, 



Ybiqne, C.. . • . • • 
Ytibiiesa, p*. ' . . 
Yaguana, v— 37 p^ • . 







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Tafepa. . • . ; •* -^i ^ ^ASt 

Yaijuíao, P. . ... . . "¿ .' í ^ iS 

Y¿re, R g '389*^81 

Y^nquízaD. ...... /* v ;. ^.'^ n» ''«184 

Yca, V. • j ' / lí.'" * 96% 

Tjl^ualsongo, F. G. < 'j i.- 844 

T^)ueyi P • . . ..' * '•'- Sñ 

t«>obi, y 1.* 't ' 171 

¥fi>f)erial, V. . • »i .'.1 U' ' 38Í 

YiiHgua, y 85 

Ymíehe, M 189 

Ymiias 1 

Yiidias del Mediodía. .^ 245 

Ymlias del Norte. . .^ 27 

Yiidias del Poniente. ...... 432 

Yndids del Occeano 6 

Ynfle^d, yy. . . . ... ... 46í 

jsHiiay y, . • « * . . •>/• • ^ 

Yásibela, C, 4ipV. . . ... ' *9— 41 

Tácal, V'. . . . . . . • '--:''' 170 

tacause, P .•.;!;' H99 

Ysto rfé Airadfes. ....•.•;'': 4'6i 

tsl'a de Anea . . . • . • . . ;,.■ • i ."lOd 

Tela il0 Bueoaviata. . ...'.' '46$ 

^Tslade Buenas aeoates .... -;^'' 44(> 

Y*la de Floresr. . . . ..••.''. l'íl$ 

Vála de Gorgona. . .....■! '33$ 

Ifála del Gallo. . ... . • . .-;. ' á3$ 

Ysla de Lotoj. . ... ... '. 1 3!é 

Yáia de Martin. 471 

Ysla de Palmas 470 

Yola de Pinos 259 

Ysla de Pinos 60 

Yi«la de Plata 316 

YhÚ de Sant Pablo. 471 

Ysla de Sant Pedro 471—21 

• Yslas de las Miras 25S 

Yslas de los Lobos marinos 373 



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Yslas de los Paloa. . • . « .... 419 

Yslas de Mugares • • «17% 

Y8lag de Palmas 339 

Y^ tos de Salomón, G. . . ... .- • i6% 

Yálas de Sotavento • 39 

Yiileos Blancos. . . • . :*.!/. ^ 89 
Yucayonec, y. . . - . ..... .' . «89 

Yutanaca, pV . / . j . 61 

Yucatán, P*. G.. /. ... 16$ 



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¿í¿atura,P.. ."..*.•.*• 'Í5é— 163 
Z^cBtf^as, M; ."•'•*.'.■ ./ .• . 183 
Zalaugame,. \ • .'..'. • '.. i34 

Ziwba.]/; .......•;; ;29' 

Z^ipora, C. ' • . . ♦..•,,.,•! 301 
?af|a, V. . . . . . . '. • ,, ^ ,. 35$ 

Z^vjabaco, B. *..*.. ...... 237 

Zarfla, C. . . .'...( \^ • , .. . 307 

2pi)a, R. • . . . . ..•..•. ?l9r 

lecheo, y. . . . . . . „, • , « 7! 

Zfjbu, y^. . . . , . ..,;,.,. 443 

Zvj»pe!. .^ .. ,, .39i^ 

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ARCHIVO GENERAL 
INDIAS. 



DON FRANCISCO DE PAULA JUÁREZ Y ROSALES, 
ARCHIVERO GENERAL DEL DE INDIAS EN ESTA 
CIUDAD DE SEVILLA, ETC. 

Certifico: Que todos los documentos con* 
tenidos en este volumen, procedentes de di- 
cho Archivo, se encuentran compulsados y 
conformes con sus originales respectivos que 
en el mismo Archivo se custodian. Y para 
que asi conste, en cumplimiento de lo or- 
denado por superior disposición, ftcha nue- 
ve de Febrero del corriente año, expido el 
presente, sellado con él del citado estableci- 
miento, en Sevilla á treinta de Enero de md 
ochocientos setenta y tres. --f Esta firmado y 
sellado J— Francisco de Paula Juárez y Ro* 
sales. 



(L«g»r del mUo.) 



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ÍNDICE 

DE U0S DOCUMENTOS CONTHNIDOS EN ESTETOMÍh' 



Páginas. 



Repartimiento de la ciudad de Gracias á Dios y su fun- 
daciun, por Pedro de Alvarado. [Kño de 1536). • . . 

Repartimiento de la Villa de San Pedro de Puerto de 
Caballos j su fundación, por Pedro de Alvarado. (Año 
de 1536) 

Ezpedieute seguido ea la Casa de Contratación de Se- 

. TÜla, á petición de Diego de Artieda Cheriao, sobre 
que se le diese licencia para enviar doscientos hom- 
bres casados j solteros á la población y pacificación 
de Cbbtarica, según tenia capitulado con S. M. (Sevi- 
lla 24 do Julio de 1514): . .•■♦. .■ .' .■ .'. . . . 

Asiento y capitulaciones que el Vírey de la Nueva Espa- 
ña, Marqués de ViUamanrique, hizo con Joan Bautis- 
ta de Lomas Colmenares, sobre el descubrimiento y 
población de las provincias del Nuevo México, á 15 de 
Febrero de 15^. . ; • • • 

Testimonio dado en México sobre el descubrimiento de 
doscientas leguas adelante, en las minas de Santa 
Barbóla, Gobernación de Diego de Ibarra; cuyo descu- 
brimíeuto se hizo en virtud de cierta licencia que pi- 
dió Fr. Agustin Rodríguez y otros religiosos Francis- 
cos. Acoiupañaii relaciones de este descubrimiento y 
otros documeutos. ^Años de 1582 y 1583). ..... 

Expediente sobre el ofrecimiento que hace Francisco 
Díaz de Vargav de ir al Nuevo México, y refiere la 
hitítoria de este dcbcubrimiento, con documentos que 
acompañan. (Año de 1584) 



-20 



30 



54 



80 



151 



576 DociniiNTOs iníditos 

Memoria del deflcobrimiento que Gasfmr Castaño de 
Losa, hizo en el NueTo Iféxfeo, siendo Teniente de Go- 
bernador y Capitán general del Nuoto Beino de Leoh. 
(27 de Julio de 1590) 191 

Relacioo y li«ta de la gente qne el Gobernador Qiego de 
ArtiedH, ile?a i la coi|<jQi4tir 4tf . Costarica. (Afio 
de »575) ■..'..; 2(J1 

Prol*e^o dui Marqoós del Valle y Najlo de Ouzman y 'los « 
A leUutH<iod Sjto y Alvarado, sobre el descubrí n^ien- 

^/ to de la Tierra Nueva. (Año de l/il) 900 

^ Demarcación y divisioa de las Indias. (Códice J. 15.). . 409 



• 



FIN DBI4 TOMO DáiCIMO QUINTO. 



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