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Full text of "Coleccion de tratados celebrados por la Republica con les naciones estrangeras"

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I 



COLECCIÓN 



DE 



TRATADOS 



CELEBRADOS POR LA 



REPÚBLICA ARGENTINA 



CON LAS 



NACIONES ESTRANGERAS 



PTJBX1ICA.CIOIT OFICIikXi. 



BUENOS AIRES 

Iraprentt y Litografía á Tapor de Bemkcim 7 Boneo— Perú 147. 






.HARVAIíDCOLLéviE LIBRXíTY 

COUNT OF SANTA EULALIA 

COLLECTION 

QIFT OF 

iOHN B. 8TET80N, J«k 

MAR 12 1925 



Á 



CONVENCIÓN 

Entre las Exmas. Juntas Gubernativas de Buenos Aires y ¿el Paraguay. 

(<2deOclubre—181i) 

Los infrascriptos, Presidente y Vocales de la Junta de esta 
ciudad de la Asunción del Paraguay, y los Represen tantos de la 
Exma. Junta establecida en Buenos Aires, y asociada de Dipu- 
tados del Rio de la Plata, habiendo sido enviados con plenos po- 
deres con el objeto de acordar las providencias convenientes á la 
unión y común felicidad de ambas provincias, y demás confede- 
radas, y á consolidar el sistema de nuestra regeneración polí- 
tica, teniendo al mismo tiempo presente las comunicaciones he- 
chas por parte de esta dicha Provincia del Paraguay en 20 de 
Julio último á la citada Exma. Junta, y las ideas benéficas y 
liberales que animan á esta, conducida siempre de sus constan- 
tes prilicipios de justicia, de equidad y de igualdad, manifesta- 
dos en su contestación oficial de veinte y ocho de Agosto si- 
guiente; hemos convenido y concordado después de una deteni- 
da reflexión, en los artículos siguientes: 

Artículo T. 

Hallándose esta provincia del Paraguay en urgente necesidad 
de auxilios para mantener una fuerza efectiva y respetable para 
su seguridad, y pira poder rechazar y hacer frente á las maqui 

1 



— 2 — 

naciones de todo enemigo interior ó exterior de nuestro sistema, 
convenimos unánimemente en que el tabaco de real hacienda 
existente en esta misma Provincia se \enda de cuenta de ella, y 
sus productos se inviertan en aquel sagrado objeto ú otro de su 
analogía, al prudente arbitrio de^la propia Junta de esta ciudad 
de la Asunción, quedando, como efectivamente queda extingui- 
do, el estanco de esta especie y consiguientemente de libre co- 
mercio para lo sucesivo. 

Artículo 2^ 

Que así mismo el peso de sisa y arbitrio que anteriormente se 
pagaba en la ciudad de Buenos Aires por cada tercio de yerba 
que se extraía de esta provincia del Paraguay, se cobre en ade- 
lante en esta misma ciudad de la Asunción con apücacion pre- 
cisa á los mismos objetos indicados, y para que esta determina- 
ción tenga en adelante el debido efecto, se harán oportunamente 
las prevenciones convenientes, en la inteligencia de que, sin 
perjuicio de los derechos de esta Provincia deí Paraguay, po- 
drá para los mismos fines, establecerse por la Exma. Junta algún 
moderado impuesto á la introducción de sus frutos en Sueños 
Aires, siempre que una urgente necesidad lo exija. 

Artículo S**. 

Considerando que, á mas de ser regular y justo que el dere- 
cho de alcabalas se satisfaga en el lugar de la venta donde se 
adeuda, no se cobre en esta Provincia del Paraguay alcabala al- 
guna del expendio que en la de Buenos Aires ha de hacárse de 
los efectos ó frutos que se exportasen de esta de la Asunción. 
Tampoco en lo sucesivo se cobrará anticipadamente alcabala al- 
guna en dicha ciudad de Buenos Aires y demás de su compren- 
sión, por razón de las ventas que en esta del Paraguay deben 
efectuarse de cualesquiera efectos que se conducen, ó se remiten 
á ella, entendiéndose con la calidad de que, sin perjuicio de los 
derechos de esta provincia, podrá arreglarse este punto en el 
Congreso. 



— 3 — 

Artículo 4". 

A fin de precaver en cuanto sea posible toda desavenencia en- 
tre los moradores de una y otra Provincia, con motivo de la 
diferencia ocurrida sobre la pertenencia del partido nombrado 
de Pedro González, que se halla situado de esta banda del Pa- 
raná, continuara por ahora en la misma forma que actualmente 
se halla, en cuya virtud se encargará al cura de las Ensenadas 
de la ciudad de Corrientes no haga novedad alguna, ni se ingiera 
en lo espiritual de dicho partido, en la inteligencia de que en 
Buenos Aires se acordará con el Illmo. Sr, Obispo lo conveniente 
al cumplimiento de esta disposición interina, hasta tanto que con 
mas conocimiento se establezca en el Congreso General la de- 
marcación fija de ambas Provincias hacia ese costado, debiendo 
en lo demás quedar también por ahora los límites de esta Pro- 
vincia del Paraguay , en la forma en que actualmente se hallan, 
encargándose consiguientemente su gobierno de custodiar el 
Departamento de Candelaria. 

Artículo 5"*. 

Por consecuencia de la independencia en que queda esta 
provincia del Paraguay de la de Buenos Aires, conforme á lo 
convenido en la citada contestación oficial de 28 de Agosto últi- 
mo, tampoco la mencionada Exma. Junta pondrá reparo en el 
cumplimiento y ejecución de las demás deliberaciones tomadas 
por esta del Paraguay en junta general, conforme ú las decla- 
raciones del presente tratado: y bajo de estos artículos, de- 
seando ambas partes contratantes estrechar mas y mas los vín- 
culos y empeños que unen y deben unir ambas Provincias en 
una federación y alianza indisolubles, se obliga cada una por la 
suya no solo á conservar y cultivar una sincera, sólida y perpe- 
tua amistad, sino también á auxiliarse y cooperar mutua y efi- 
cazmente con todo género de auxilios, según permitan las cir- 
cunstancias de cada una, toda vez que los demande el sagrado 
fin de aniquilar y destruir cualquier enemigo que intente opo- 



— 4 — 

ncrseálos progresos de nuestra justa causa y coaiun libertad. 
En fé de todo lo cual, con las mas sinceras protestas de que 
estos estrechos vínculos unirán siempre en dulce confraternidad 
á esta Provincia del Paraguay y las demás del Eio de la Plata, 
haciendo á este efecto entrega de los poderes insinuados, fir- 
mamos esta acta por duplicado con los respectivos Secretarios, 
para que cada parte conserve la suya á los fines consiguientes. 

Fecha en esta ciudad de la Asunción del Paraguay, á doce de 
Octubre de mil ochocientos once. 

Fulgencio Yedros — Dr. José Gaspar de Francia — 
Manuel Belgrano — Pedro Juan Caballero — Dr. 
Vicente Echeverría — Fernando de la Mora (Vocal 
Secretario) — Pedro Feliciano de Cavia^ (Secre- 
tario.) 

Artículo separado. 

Aun que por el artículo 2° del tratado concluido y firmado 
estedia se dispone que la Exma. Junta podrá establecer algún 
moderado impuesto en caso urgente, á la introducción de los fru- 
tos de esta Provincia del Paraguay en Buenos Aires : declaramos 
conformes a lo convenido al propio tiempo, que esta imposición 
haya de ser de un real y medio por tercio de yerba, y otro real 
y medio por arroba de tabaco, y no mas hasta tanto que en el 
Congreso General de las Provincias, sin perjuicio de los derechos 
de esta del Paraguay, se arregle la imposición que por razón de 
dicha entrada, deba pertenecer en lo sucesivo, debiendo esta 
declaración tener la misma fuerza, vigor y cumplimiento que los 
demás artículos del enunciado tratado; y para que conste firma- 
mos este separado en la Asunción del Paraguay á 1 2 de Octubre 
de 1811. 

Fulgencio Yedros — José G. de Francia — Manuel 
Belgrano — Pedro J. Caballero — Fernando Mora 
(Secretario) — Dr. Vicente A, Echeverría — Pedro 
F. Cavia (Secretario). 






TRATADO 

De la pacificación entre la Exma. Junta Ejecutiya de Buenos Aires, y el Exmo« 
Sr, Virey D. Francisco Xavier Elio. 

(20 de Octubre de ISH.) 



La Exma. Junta de Buenos Aires y el Exmo. Sr. D. Francis- 
co Xavier Elio, deseando terminar las desagradables diferencias 
ocurridas en estas Provincias, han conferido [sus plenos po- 
deres, la referida Exma. Junta al Sr. D. José Julián Pérez, y 
S. E. el Sr. Yirey a los Sres. D. José Acevedo y D. Antonio 
Garfias, para que arreglen el correspondiente tratado; quienes 
después de cangear debidamente sus espresados respectivos po- 
deres, han convenido en los artículos siguientes : 

Artículo I. 

Ambas partes contratantes, a nombre de todos los habitantes 
sujetos á su mando, protestan solemnemente á la faz del uni- 
verso, que no reconocen ni reconocerán jamás otro soberano que 
al Sr. D. Fernando YII, y sus lejitimos sucesores y descen- 
dientes. 

AllTÍCULO II. 

Sin embargo de considerarse la Exma. Junta sin las facultades 
necesarias en su actual estado, y que en consecuencia debe re- 
servarse para la deliberación del Congreso General de las Pro- 
vincias que está para reunirse, la determinación sobre el grave 



~ 6 — 

é importante asunto del reconocimiento de las Cortes Generales 
y extraordinarias de la monarquia, se declara con todo, que el 
dicho gobierno reconoce la unidad indivisible de la Nación Es- 
pañola, de la cual forman parte integrante las Provincias del 
Rio de la Plíita en unión con la Península, y con las demás 
partes de xVmérica, que no tiene otro Soberano que el Sr. D, 
Fernando YII. 

Artículo ni. 
Persuadido firmemente el Gobierno de Buenos Aires de la 
justicia y necesidad de auxiliar y sostener 'á la madre patria en 
la santa guerra que con tanto tesón y gloria hace al usurpador 
de la Europa, conviene gustosísimo en procurar remitir á Espa- 
ña á la mayor brevedad todos los socorros pecuniarios que per- 
mita el presente estado de las rentas, y los que puedan recojerse 
de la franqueza y generosidad de los habitantes, á que el Go- 
bierno propenderá con las mas eficaces providencias é insinua- 
ciones. 

Artículo IV. 

En demostración de la sinceridad de sus sentimientos y prin- 
cipios, el Gobierno de Buenos Aires ofrece dirijir prontamente 
un manifiesto á las Cortes, csplicando las causas que le han obli- 
gado á suspender el envió á ella de sus Diputados hasta la ante- 
dicha deliberación del Congreso General. 

Artículo V. 
El insinuado Gobierno nombrará una ó mas personas de su 
confianza que pasen ala Península, á manifestar á las Cortes ge- 
nerales y extraordinarias sus intenciones y deseos. 

Artículo VI. 
Las tropas de Buenos Aires desocuparán enteramente la Ban- 
da Oriental del Rio de la Plata hasta el Uruguay, sin que en 
toda ella se reconozca otra autoridad qiiela del Exmo. Sr. Virey. 

Artículo VIL 
Los pueblos del Arroyo de la China, Gualeguay y Gualcguay- 



— 7 — 

chú situados entre Ríos, quedarán de la propia suerte sujetos 
al Gobierno del Exmo. Sr. Tirey, y al de la Exma. Junta los de- 
más pueblos; no pudíendo entrar jamas en aquella proYincia o 
distrito, tropas de uno de los dos Gobiernos, sin previa anuen- 
cia del otro. 

Artículo VIII. 

En dichos gobiernos no se perseguirá á persona alguna, sea de 
la esfera, estado ó condición que fuese, por las opiniones políticas 
que haya tenido, ni por haber escrito papeles, tomado las armas 
ni otro cualquier motivo, olvidando enteramente la conducta 
observada por causa de las desavenencias ocurridas por una y 
otra parte. 

Artículo IX. 

Toda la artillería perteneciente á la Banda Oriental, quedará 
en los propios puntos donde actualmente se halle, y la artillería 
que tenían los buques de Buenos Aires aprehendidos por los del 
crucero, se restituirá igualmente á la posible brevedad. 

Artículo X. 
Del mismo modo se devolverán todos los prisioneros de cual- 
quiera clase que sean, hechos por uno y otro Gobierno. 

Artículo XI . 

ElExmo.Sr. Virey se ofrece á que las tropas portuguesas se 
retiren á sus fronteras y dejen libre el territorio español confor- 
me alas instrucciones del Sr. Príncipe Regente manifestadas á 
ambos Gobiernos. 

Artículo XII . 

Queda también el Exmo. Sr. Virey en librar las órdenes pre- 
cisas para que desde luego cese toda hostilidad y bloqueo en 
los ríos y costas de estas provincias. 

Artículo XIII. 
Igualmente S. E. oficiará al Exmo. Sr. Virey del Perú, y al Sr. 
General Goyeneche participándolas el presente acomodamiento. 



— 8 — 

Artículo XIV. 
Todo Yecino de la Banda Oriental se restituirá, si gusta, á 
sus hogares y podrán pasarse mutuamente de uno á otro territo- 
rio cuando lo deseen, dejándoseles de todos modos en quieta y 
pacífica posesión de sus fortunas. 

Artículo XV. 
Se restablecerá enteramente, como se hallaba antes de las ac- 
tuales desavenencias; la comunicación, correspondencia y co- 
mercio por tierra y por mar, entre Buenos Aires y Montevideo, 
y sus respectivas dependencias. 

Artículo XVL 
En consecuencia del antecedente artículo, todo buque nacio- 
nal ó extrangero podrá libremente entrar en los puertos de uno 
y otro territorio, pagando respectivamente en ellos los corres- 
pondientes reales derechos, conforme á un arreglo particular, 
que se acordará entre los citados Gobiernos. 

Artículo XVII. 
En el caso de invasión por una potencia extrangera, se obli- 
gan recíprocamente ambos Gobiernos á prestarse todos los au- 
xilios necesarios para rechazar las fuerzas enemigas. 

Artículo XVIII. 
El Exmo. Sr. Virey protesta no variar de sistema hasta que 
las Cortes declaren su voluntad, que en todo caso se manifestará 
oportunamente al Gobierno de Buenos Aires. 

Artículo XIX. 
Los mencionados Gobiernos se obligan á la religiosa observan- 
cia délo estipulado, constituyéndose en la responsabilidad délas 
resultas, que pudiese acasionar su infracción. 

Artículo XX. 
El Exmo. Sr. Virey y el Sr. Diputado de Buenos Aires, nom- 
brarán dos oficiales que acuerden el modo de dar cumplimiento 
al artículo sobre la evacuación de tropas de la Banda Oriental, 
que se efectuará con la mayor anticipación, embarcándose en la 
Colonia todo el número posible. 



^ 



— 9 — 

Artículo XXI. 

Las presas que se hagan desde la firma del presente tratado 
serán restituidas; y respecto á las anteriores, se estará á lo esti- 
pulado en el armisticio de 7 del corriente. 

Artículo XXII. 

Todas las propiedades existentes de cualquier especie que sean, 
correspondientes á los vecinos de la Banda Oriental, quedarán 
en poder de sus respectivos dueños, á reserva de los esclavos 
comprendidos en las listas manifestadas por el Sr. Diputado de 
Buenos Aires, que ofrece dejar en libertad para que vuelvan á 
poder de sus amos, á cualquiera de los espresados negros que lo 
desee; y la ejecución de este artículo será del cargo y cuidado de 
los oficiales de que se hace mérito en el veinte. 

Artículo XXIII. 

Si ocurriese en adelante alguna duda acerca de la observancia 
de cualquier artículo del presente tratado, se resolverá amigable- 
mente por una y otra parte. 

Artículo XXIV. 

El presente convenio tendrá todo su efecto desde el momento 
que se firme, y será ratificado en el término de ocho dias, ó antes 
si se pudiese. 

En testimonio de todo, firmamos dos de un tenor en la ciudad 
de Montevideo á 20 de Octubre de 1 811 . 

José Julián Pérez — José Ácevedo — Antonio Garfias. 

Montevideo, Octubre 21 de \S\\. 

Se aprueban y ratifican por mi parte los artículos del presente 
tratado, que se devolverá para los demás efectos consiguientes. 

Xavier Elio. 

Buenos Aires, Octubre 24 de 18i I. 

Aprobado y ratificado por este Gobierno. 

Feliciano Antonio Chiclana — Manuel de Sarratea — 
Juan José Paso — José Julián Pérez, Secretario. 



ARMISTICIO 

Celebrado entre el Exmo. Superior Gobierno, de las Provincias Unidas del Rio 
de la Plata, y el Teniente Coronel D. Juan Rademaker, enviado al efecto 
por S, A. el Príncipe Regente de Portugal. 

(26 de Mayo de <8í2) 



Habiendo oído el Exmo. Gobierno de estas Provincias, cuanto 
tenia que proponerle el enviado de S. A. R. el Príncipe Regente 
de Portugal, después de examinadas sus credenciales y poderes 
necesarios para negociar, y habida la suficiente discusión, con- 
cluyó S. E. con el dicho plenipotenciario el siguiente tratado. 

Art. 1°. Cesarán inmediatamente las hostilidades entre las 
tropas de S. A. R. el príncipe Regente de Portugal ú otros 
cuerpos armados portugueses, y las tropas ú otros cuerpos arma- 
dos de la dependencia del Exmo. Gobierno Provisional de estas 
Provincias; y al efecto se mandará con toda la diligencia posible 
el correspondiente aviso de este ajuste y convención, á los Exmos. 
Generales en gefe de los respetivos Ejércitos. 

Art. 2°. Se observará un armisticio ilimitado entre los dos 
ejércitos, y en el caso de que por algunas circunstancias infelices 
(que no pueden pree verse, y que no permita Dios que sobre- 
vengan) fuese necesario recurrir á las armas, quedan obligados 
recíprocamente y en fuerza de este armisticio, los Exmos. Gene- 
rales de los Ejércitos opuestos, en pasarse los respectivos avisos 



~ 12 — 

de la rotura de esta Convención, tres meses antes de poder rom- 
perse de nuevo las hostilidades : esperando muy sinceramente 
que esta cláusula de pura cautela en ningún tiempo será nece- 
saria. 

Art. 3°. Luego que los Exmos. Generales de los dos Ejérci- 
tos hayan recibido la noticia de esta Convención, darán las órde- 
nes necesarias, así para evitar toda acción de guerra, como para 
retirar las tropas de sus mandos á la mayor brevedad posible, 
dentro délos límites del territorio délos dos estados respectivos : 
entendiéndose estos límites, aquellos mismos que se reconocían 
como tales, antes de empezar sus marchas el ejército portuguez 
hacía el territorio español, y en fé de que quedan inviolados 
ambos territorios en cuanto subsista esta Convención, y de que 
será exactamente cumplido cuanto en ella se estipula, firmamos 
este documento para su debida constancia en Buenos Aires á 26 
de Marzo de 1812. 

De orden de S. E. el Superior Gobierno de las Provincias Uni- 
das del Rio de la Plata, como su Secretario de Guerra y Ha- 
cienda é interino de Gobierno y Relaciones Esteriores. 

(L S) Nicolás Herrera — (L S) Juan Rademaker. 

Nota Oficial del Ministro de Relaciones Exteriores del Principe 
Regente que sirvió de ratificación al armisticio. 

Exmos. señores: 

Hace pocos dias que por conducto de una embarcación de guer- 
ra inglesa, recibí la respuesta de VV. EE. fecha 17 de Julio pa- 
sado sobre el resultado de la Comisión del Teniente Coronel 
Juan Rademaker ; y habiendo entonces llevado á la presencia de 
S. A. R. el Príncipe Regente de Portugal mi amo, la Convención 
del armisticio que ahí se ajustó entre ese Gobierno y aquel ne- 
gociador Portuguez en 26 de Mayo, se dignó S. A. R. aprobar 
los términos de aquella Convención cuyos saludables efectos tu- 
vieroh luego su ejecución, pues que habiendo cesado las hostili- 
dades entre los dos ejércitos, las tropas portuguesas comenzaron 



— 13 — 

si» pérdida de ticinpo su retirada para dentro de sus respecti- 
vos límites, del modo que el rigor de la estación y alguna falta 
de transportes se lo han podido permitir. 

Esperando pues S. A. R. que á este paso se sigan, por un 
efecto de la buena fé, coa que el se dio, todas las ventajas que 
con este arbitrio se procuraron á los dos paises, renovándose 
aquellas relaciones de amistad y buena inteligencia que tanto 
conviene á recíprocos intereses de dos naciones vecinas, y unidas 
por vínculos tan sagrados, ha determinado que se retire el ne- 
gociador portuguez como que no es ya necesaria ahí su perma- 
nencia; y ordenándome que así lo participe á VV. EE., tengo 
yo con esta gustosa ocasión, la de renovar á VV. EE., las protes- 
tas de la mas distinguida consideración, con que tengo el honor 
de ser de VV. EE. mayor y mas seguro servidor. 

Conde Das Cálveos. 

Exmos. Señores Presidente V Vocales de la .Tuntíi de Buenos 

*/ 

Aires — Palacio deBio Janeiro, Septiembre 13 de 1812. 

(Este armisticio se llevó á efecto en todas sus partes) . 



CAPITULACIÓN DE MONTEVIDEO. 



{2oaeJuníocle<8l4.) 



Plenos poderes otorgados por el Gobierno de las Provincias Unidas al General 
D. Carlos Alvear. 

El Supremo Director de Jas Provincias Unidas del Rio de la 
Plata : 

Por caanto siendo tan grande la confianza que me merece la 
persona del Coronel D. Carlos Alvear, General del ejército de 
estas Provincias sobre Montevideo, y considerando la utilidad 
que resultará en que este Gefe se halle completamente autori- 
zado por mi parte para tratar y emprender cualquier género de 
negociaciones, estipulaciones ó convenios con los autoriza- 
dos, subditos y habitantes de la plaza sitiada, he venido en con- 
ferirle mis plenos poderes al objeto expresado: por tanto, hago 
saber á cuantos el presente vieran ó puedan ser informados de 
su contexto, que el referido General Alvear está autorizado 
completamente para tratar á nombre mió, y empeñando las al- 
tas facultades que por elección de los pueblos residen en mi 
persona, con el Capitán General de Montevideo, su Cabildo, 
Autoridades Civiles, Militares y vecinos estantes y habitantes en 
aquella plaza, y que reconoceré por válidos todo» los convenios 
y negociaciones que celebrare bajo este respecto, sean de la 



— 16 — 

clase que fueren, sin otra restitución que la precisa de obtener 
mi sanción suprema en los casos que la naturaleza de los nego- 
cios la requiera, y sea de esperarse. A cuyo efecto le he hecho 
expedir el presente Diploma firmado de mi mano, sellado con el 
sello de las armas del Estado, y refrendado por mi Secretario 
en el Departamento de Gobierno. 
Dado en la Fortaleza de Buenos Aires a 28 de Mayo de 1814. 

Gervacio Antonio de Posadas — Nicolás de Herrera. 

Pleno poder dado por el General D. Gaspar Vigodet á sus comisionados. 

Por la presente confiero el mas pleno y amplio poder á los 
Sres. Diputados D. Juan de Vargas, D. José Azevedo, D. Miguel 
Antonio Vilardebó, y D. José Gestal, para tratar con el Sr. 
Comandante General de las tropas de Buenos Aires con arreglo 
á las instrucciones que al efecto les tengo dadas, reservándome 
la facultad de ratificar lo que pactasen. 

Montevideo, Junio 20 de i 8 14. 

Gaspar Vigodet, 

Proposiciones que se hacen al Sr. Comandante General del ejército sitiador de 
esta plaza de Montevideo, D. Carlos Alvear, para su entrega, por los Dipu- 
tados que suscriben, autorizados legal y plenamente por el Sr. Capitán Ge- 
neral de estas Provincias, D. Gaspar Vigodet, para el efecto. 

Artículo 1 y Preliminares. 

Antes de entrarse á tratar de los artículos subsecuentes de 
esta convención, y por preliminar de todos ellos, ha de entender- 
se, y sancionarse que, la plaza de Montevideo se entregará al 
Gobierno de Buenos Aires bajo la expresa condición de que éste 
reconocerá la integridad de la Monarquía Española, y por su 
lejítimo Bey el Sr. D. Fernando YII siendo parte de ella las Pro- 
vincias del Bio de la Plata en cuya virtud el Sr. Comandante Ge- 
neral del ejército sitiador, D. Carlos Alvear, hade hacer ese reco- 
nocimiento en nombre de aquel al firmar este convenio, y obli- 
garse bajo su fé y palabra de honor, por sí y por las tropas de su 



mando , á cumplir relijiosqmentQ tan sagrada y solemne pro- 
mesa — ConcediiOf 

Artículo V, 

La anuQciada entrega da la pla?^ b^ de cop^iderar^Q solo én 
calidad de depósito, y verifienda que sea ha de remitir á £$pafi£i 
el Gobierno de Buenos Aires los Diputados de que tratan los ba- 
ses acordadas en el Janeiro entre nuestro Jlioistro plenipoten- 
ciario D. Juan de Castillo y Carroz y D. Manuel de Sarratea wn 
e| objeto en ellas indicado — Concedido. 

A&Tícup) 3*. 

Se conservará á todo ciudadano á mas de su religión , que no 
es punto de controversia, todas sus haciendas , privilejios y ar- 
muf^^^Coneedido. 

^' Se eoncederA un ofto d^ término á todo ciudadano sea de la 
cla3§ que fn^^re, y prescindiendo del estado en que puedan que- 
dar est4S provioiaiait p^a que si así le acomodase píleda vender 
su» bienes, tanto muebles como raices, y se 1© permitirá resti- 
tuirse mn m producto á EspaQa, ú otro destino^ que' ie^ acomode 
y reconozca por su lajitímo monarca al Sr. D. Fernando VII, y 
en su9U3enciaycafitiv6no luBegenamde Im Eipaflas, nombradas 
por las cortes Genérate dQ la Jíonarqnía^-^Concadída, 

Artículo 5*. 

No exigirán á los habitantes déla plaza y su término ó territo- 
rio jurisdiccional mas contribuciones que las que acostumbran 
pagar ó se les han exigido por el Gobierno Peninsular antea 4e 
las presentes desavenencias ; ni se les cargarán nuevos imi>n9isitos 
en comestiblesi mefcancias ú otros frutos del paíg, 

S^rd tratdAQ MontmdeQ como cualquUr(í jpt^blo da ¡oí fMs 
privikgi^h yno^c tei podrd imponer ningum eontribueion esm 
trmrdimria pqr cmlquim ^m hVjlW ijda itM írntrniintoi ú 

opintonts políticas. 

2 



— 18 — 

Artículo 6*. 

M por sus opiniones, ni por sus escritos ó acciones que antes 
de este convenio hayan tenido ó ejecutado los ciudadanos exis- 
tentes en esta plaza y sus dependencias contra el Gobierno de 
Buenos Aires ó bien contra las tropas ó territorio que lo recono- 
cen ha de hacerse á aquellos cargo alguno ni la menor reconven * 
cion ó ultraje ; ni así mismo ha de poder ejecutarse represalia de 
ningún orden contra la guarnición de tierra y mar, por algún 
pretendido motivo de haber las mismas tropas, ú otras españolas, 
dependientes del Gobierno que esta plaza reconoce , faltado al 
cumplimiento de anteriores capitulaciones ó tratados — (Concf- 
dtdo. 

Artículo V. 

Deberán ser perdonados los desertores del ejército sitiador, y 
emigrados de Buenos Aires, y ha de quedar á su arbitrio seguir á 
la guarnición ó restituirse al ejército, y á dicha ciudad ú otra de 
su antigua residencia actualmente dependiente del gobierno de 
ella. O bien deberá permitirse la salida del buque que elija el 
Sr. Capitán General, sin ser registrado ó reconocido para la Pe- 
nínsula ú otro punto dependiente de su Gobierno, franqueándole 
los víveres de que necesite y exija para su navegación , que se- 
rán pagos al mes de su arribo á la Península, 

ConceAidú cH tenor de su primera parte hasta él punto y transa'* 
eion ; igualmente la segunda parte si les acomodase irse. 

Artículo 8*. 
A toda la guarnición de tierra y mar se le ha de permitir reti- 
rarse á Maldonado con banderas desplegadas , tambor batiente, 
todo su armamento y cuatro piezas con sus montages, avantre- 
nes y carros correspondientes, cien tiros respectivamente de ca- 
da arma, y diez granadas cada granadero, facilitándole en aquel 
puerto los buques y víveres necesarios para dirigirse á la Pe- 
nínsula ú otro punto que se acuerde, ó bien han de proporcio- 
narse á dicha guarnición los buques y víveres expresados para 
embarcarse en este puerto dentro del término que se asigne, y 
dirigirse á Espafia. 



— 19 ~ 
Suipendidú para ctmultar al Sr. Capitán General sohre él me- 
dio término que podrá tomarse quedando las armas^ después de 
concedidos todos los honores de la guerra, de que trata este arti- 
culo, en depósito dentro de la plaza hasta que al mes ó antes se 
embarque con ellas la guarnición, y serán custodiada hasta este 
momento por una guardia de su actual guarnición. 

ArtícüIíO 9'. 
Qué igualmente todos los oficiales y soldados , á mas de sus 
respectivas armas, sacarán su ropa, alhajas, dinero, esclavos, 
caballos, Ubros, papeles y cuanto pertenezca a sus personas ó 
compañías— Concedido en todas sus partes. 

Artículo 10. 
Los buques, víveres, y demás que necesite la guarnición para 
su transporte, han de facilitarse por el flete y precio regular del 
pais, debiendo hacerse el pago en la Península á los dos meses 
de su arribo, y restituidos que sean dichos buques á este puerto 
ó cumplido todo lo pactado, se han de conceder libres pasaportes 
¿ los rehenes de la guarnición para seguirla ó restituirse á su 
domicilio — Concedido. 

Artículo 11. 
Los enfermos de la guarnición que no puedan embarcarse se- 
rán alimentados y curados en los hospitales militares de la plaza 
mediante al tanto al dia que se estipule por cada oficial 6 soldado 
enfermo ó convaleciente, y á los que sanen se les concederá pa- 
saporte, y la embarcación y víveres necesarios para su transpor- 
te, que serán satisfechos en la Península por el precio corriente 
de este pais en. el plazo ya indicado— Concedido , no solo^ sino 
igualmente se ofrece que serán curados de cuenta del estado ó go- 
bierno de Buenos Aires sin reintegro alguno por parte déla nación 
á que todos correspondemos. 

Artículo 12. 
Con arreglo al número de enfermos que queden en los hospi- 
tales estará en el arbitrio del Sr. Capitán General el dejar en la 



j^áM itt laiitdtlOla y eüidaáo ^ Ctfnaidiád. 

Árxígvlo 13. 

Débefáa ^Iíotm en libertad lu^go que se veiifique este eoAte- 
nio, y sea firmadO) los prisioneros heehos á la pbisai j por este á 
sus sitiadores de tierra y inar« 

Concedido con la condición dé 6úMuUar$e al Sr. Capitán Gene- 
m Mbté él que pW éU pafié oficia cóñ el úíeñéttíl FéJSttaíd ptfi'a el 
múm éangé áé toddé 101 prUiúnerúé áñ imbo$ eji^úitóí. 

Artículo 14. 

No ha de permitirse á las tropas ó marinería dejar de salir ó 
no embarcarse ú ocultarsd pdra quedarse en tierra, ni menos po« 
di*án admitirse ó tóinai^ laá arma^t ó partido en las tropas dé Bue- 
úóÁ ÁititA'--- Concedido con arreglo ál articulo que sé eitténdéfd 
déipués ie éslae ptbpoiitioneii 

AaxíGULo 15« 

La guarnición se dirigirá iria reota para la Península^ ó biéü 
con la escala que se estipule ó fuese precisa^ sin qke en él óaáO 
de haber de emprender su navegación pueda obligársele a veri- 
ficarla hasta que el tiempo sea favorable, aun cuando se cumpla 
eltdrmit&o prefijado al efecto -^Conceetído. 

Artículo 16. 

Las dudas que puedan ocurrir en este tratado, ó so orijinen de 
imprevista ó defectuosa csplicacion de sus artículos, se han de 
entender ó interpretar ú favor de la guarnición — Concedido. 

Artículo 17. 

Deberá quedar libre ó fuera de esta convención la corbeta 
Mercurio^ para escoltar por sí al convoy, y trasportar al Sr. Ca- 
pitán General y demás Gefcs de la guarnición á la Península, 
bien que debiendo darse á este buque como á los demás , los ví- 
teres de que necesite á ese efeeto bajo las mismas eeadioiones-^ 
Concedido^ 



— 21 — 

Artículo 18. 

Si la guarnición hubiese de ser conducida por tierra á Maído- 
nado, no ha de obligársele á marchar , durante su tránsito, mas 
que cuatro leguas al dia, á lo que según los puntos poblados 
que haya en el camino, se acuerde y sancione como justo, y de- 
mas conveniencia, y utilidad de la misma guarnición para no 
causarle molestias arbitrarias en su yiáje, debiendo facilitársele 
para realizarlo la escolta, carruages, bagages y víveres corres- 
pondientes ^ara el camino, y subsistencia allí por el precio cor-» 
riente del país— Concedido. 

Artículo 19. 

A ningún oficial casado y particularmente á aquellos que lo 
estén con hijas del pais ó tengan algunos bienes raices con él, se 
le obligará á evacuar la plaza con la guarnición y será reputado 
en ella aun prescindiendo de su carácter que ha de respetarse 
como ciudadano si le acomodase, ó lo necesita poder permane- 
cer en la misma durante el propio término de un año; áfin de 
que pueda si le fuese dable vender sus haciendas sin mayor sa- 
crificio por la precipitación de su marcha, debiendo durante ese 
tiempo socorrérsele mensualmente con la paga por cuenta del 
Erario Nacional — Concedido. 

Artículo 20. 

Si llegasen buques de guerra con tropas ó sin ellas á este Rio, 
han de quedar libres unas y otras, han de facilitárseles en este 
puerto los víveres de que necesitan á los precios corrientes, bajo 
las mismas condiciones para regresar ala Península, ó dirijirse al 
punto que sus Comandantes tuvieren por conveniente. 

Concedido debiendo irse despachando los transportes con propor- 
ción d su número para que haya mas facilidad de ^habilitarlos de 
lo que necesitan según se esplicará á continuación de estas propo" 
siciones. 

Artículo 21. 

Si los buques que arribasen fuesen mercantes nacionales carga- 
dos de efectos ó frutos, ya sean peninsulares, ya del continente 



í — 22 — 

americano, 6 sus islas, podrán vender libremente en este puerto 
sus cargamentos pagando los derechos establecidos ó bien remi- 
tirlos á Buenos Aires para el propio efecto, y habiéndolo verifi- 
cado podrán salir, ya en lastre, ya cargados cuando les conven- 
ga, para los puertos de sus procedencias ó fletamentos sin que 
puedan ponérseles embarazo alguno en la adquisición de los ví- 
veres que necesitan, p 

Concedido debiendo efectuarse en la Península con los buques 
procedentes de Montevideo y Buenos Aires el pago de los derechos 
como exigidos á buques nacionales. 

Artículo 22. 

El Sr. Comandante General del Ejército sitiador deberá tomar 
cuantas medidas le sean posibles á fin de evitar todo desorden por 
parte de sus tropas, cuando entren á guarnecer la Plaza, ó bien 
de los paisanos ó vecinos de la campaña que vengan á ella; prohi- 
biendo con graves penas que deberán ser efectivas y publicadas 
por medio del respectivo Bando, el que insulten de palabra ú obra, 
ó por escrito, á ningún vecino ó soldado de esta plaza— Conce- 
dido en todas sus partes. 

Artículo 23. 

Desde el momento en que se firme la presente Convención, se 
ha de permitir que entren á la plaza francamente cualquiera es- 
pecies de comestibles, carbón, leña y demás que se desee intro- 
ducir; y el Sr. Comandante General del Ejército sitiador, dará 
inmediatamente sus disposiciones para que se provea el pan, 
carne, grasa y demás necesario alas tropas, hospitales y vecinda- 
rio que se pagarán á los precios corrientes — Concedido en todas 
sus partes. 

Artículo 24. 

« 

Todos los buques mercantes que se hallen en el puerto ancla- 
dos, como de pertenencias particulares tendrán entera libertad 
para salir cargados ó en lastre, cuando les acomode á donde ten- 
gan por conveniente, ó sus mismos fletamentos exijan, no de- 
biendo pagar otros derechos para ejecutarlo que los hasta ahora 
establecidos — Concedido . 



: — 23 — 

Artículo 25. 

La entrega de la plaza no se yerífícará hasta dos días esclusí- 
vos después de firmado el ¡presente convenio, para cuyo exacto 
cumplimiento dará por su parte el Sr. Capitán General cuatro in- 
dividuos en rehenes que serán un Gefe militar, un Rejidor, un 
Consiliario del Consulado Nacional y un Hacendado— Concedido, 

Artículo 26. 

Los cargamentos de todos los buques anclados en el puerto y 
procedentes de alguno de Europa ó América, y si estuviesen aun 
á sus bordos en el todo ó parte, deberán igualmente quedar li- 
bres, y si sus capitanes ó consignatarios en aptitud para vender- 
los pagando los derechos establecidos al presente en la plaza con 
prevención de que si los hubiesen ya pagado aun sin haber de- 
sembarcado aquellos, no han de deber exijírseles de nuevo — 
Concedido, 

Artículo 27. 

No podrán bajo pretexto ó motivo alguno sacarse de esta pla- 
za ningunas armas, municiones ó pertrechos de guerra, de las 
que en ella existan, y deberán inventariarse en la forma acos- 
tumbrada por los Comisarios que se nombren al efecto — Conce- 
dido para Ja defensa de cualquier nación estrangera. 

Artículo 28. 

De las mismas tropas sitiadoras que se posesionen por via de 
depósito según queda dicho, de esta plaza hasta que se decidan 
en España los puntos que allá deban ventilarse por el medio 
enunciado, ha de componerse su guarnición en número de mil y 
quinientos hombres bajo las órdenes iumediatas de un Goberna- 
dor militar sin que bajo pretexto, motivo alguno ó pacto anterior 
por solemne quesea, pueda el Sr. Comandante General del ejér- 
cito sitiador, ni el actual Gobierno de Buenos Aires, ó cualquie- 
ra otro que le suceda, entregar la plaza ni permitir sea guarne- 
cida por ningunas tropas, ya. nacionales, ya estrangeras, sino las 
que ahora se designen para ese servicio, han de permanecer has- 



— 24 — 

ta que el predicho Gobierno termine sus asuntos en la Península 
por el medio ya indicado, bajo la inteligencia de que para el 
cumplimiento exacto de este convenio, y particularmente de este 
y del artículo anterior, ha de entregar dicho Comandante General 
Jos rehenes correspondientes, y ha de obligarse a responder de 
todo ello bajo la garantía de S. M. B. y en su representación de 
su Ministro Plenipotenciario en la Corte del Janeiro, Mylord 
Stranford. 

Concedido bajo la prevención de que si fuese necesario por cir- 
cunstancias de algún acometimiento estrangero ú otro motivo, se 
aumentará la dicha guarnición del modo que sea conveniente, ó 
se disminuirá del número asignado en este artículo si no fuese ne- 
cesario. 

Artículo 29. 

Deberán ser religiosamente respetados cualquiera intereses 
que puedan tener en esta plaza el comercio ú otras personas asi 
de la Península como de cualquiera otro punto de la Monarquía 
sin que ahora ni en tiempo alguno pueda obligarse á los tenedo- 
res á que los exiban ó entreguen aun con la calidad de reinte- 
gro; bajo la inteligencia de que el actual Gobierno de Buenos 
Aires ó cualquiera otro que en adelante pueda sucederle, ha de 
responder de la menor infracción de este artículo, bajo la garan- 
tía ya expresada — Concedido . 

Artículo 30. 

A la división del Capitán de navio graduado D . Jacinto Roma- 
rate, deberán facilitarse los víveres ó cualquiera otros pertrechos 
de que pueda necesitar para evacuar cuando lo tenga por conve- 
niente ó le sea posible el Rio de la Plata, y dirijirse á donde se le 
ordene por su respectivo Gefe, y en el caso que haya sido apre- 
sado antes del momento en que se firme esta convención, así 
dicho, señor Romarate como los oficiales y demás individuos que 
componían aquella, y tiene á sus órdenes, han de quedar en 
libertad como parte de la guarnición de esta plaza, y de consi- 
guiente en estado de seguirla bajo iguales auxilios, en la primera 



— 25 — 

ocasión que estime oportuna — Concedido en la primera parte y 
en la segunda debe entenderse como el articulo 1 3. 

Artículo 31. 

El comercio, tanto interior como exterior será libre y podrá 
girar con todas las naciones Ínterin S. M. no disponga otra cosa, 
del mismo modo que el de la Capital; debiendo nivelarse los 
derechos que se exijan en los cargamentos extrangeros, por las 
reglas que están establecidas en la Aduana de Buenos Aires, á 
fin de que cual corresponde haya una exacta igualdad entre ella, 
y la de esta plaza — Concedido. 

Artículo 32. 

Iguales inventarios á los que han de realizarse en el Departa- 
mento de Artillería, se practicarán en el Parque de Ingenieros. 
Arsenal de Marina, Hospitales, Administraciones de Rentas ú 
otros ramos pertenecientes á la Hacienda Nacional, por las per- 
sonas que al efecto se nombrasen, bajo las formalidades de 
práctica, á ím de que por este medio conste en todo tiempo el 
estado en que queda la plaza — Concedido. 

Artículo 33. 

los archivos púbücos serán respetados, y sus papeles y demás 
pertenencias quedarán á cargo de las personas que se ocupan en 
la actualidad de ese servicio, ya sea en calidad de Secretarios, 
Escribanos, Oficiales ó Escribientes — Concedido. 

Artículo 34. 

El Rey ó la Nación, y la guarnición de esta plaza, cobrarán 
de sus vecinos y demás habitantes cualesquiera créditos que ten- 
gan contra ellos hasta el dia en que se firme este convenio — 
Concedido, pero no debiendo exijirse con violencia sino ciuindo 
buenamente puedan ejecutarlo. 

Artículo 35. 

En la plaza no se arbolará jamás por pretexto ni motivo al- 
guno otra bandera que la nacional — Concedido. 



— 26'— 

Artículo 36, 
Ni por el ejército sitiador, ni por los baques del bloqueo, ó en 
Buenos Aires deberá hacerse salva por la entrada en la plaza — 
Concedido. 

Artículo 37. 
A la guarnición se darán treinta dias de término para prepa- 
rarse á partir ó embarcarse, y un mes de socorro antes de em- 
prender su navegación, con que pueda habilitarse para ella, cu- 
yo desembolso quedará á cargo del Erario Nacional, ó deberá á 
su tiempo ser reintegrado por este— Concedido. 

Artículo 38. 

• 

Se restituirá á los vecinos y demás habitantes de esta plaza, 
todas las propiedades que les hayan sido secuestradas por dis- 
posiciones del Gobierno de Buenos Aires, anteriores al dia en 
que se firme este convenio. 

Se devolverán d sm lejítimos dueños todos los bienes raices de 
los cuáles no se haya enagenado el Estado, haciendo lo mismo con 
todos los efectos que se hallen en igual caso^ pudiendo todos los 
vecinos y habitantes de Montevideo revindicar sus fincas por el de- 
recho de tanteo en que los tenedores las hayan comprado ; final- 
mente^ sobre todo lo enagenado, el Gobierno de Buenos Aires cui- 
dará de indemnizar todo lo perdido ó gastado^ cuando j ó del mejor 
modo que le sea posible. 

Artículo 39. 

Todos los empleados civiles, políticos y militares de los cuer- 
pos de estas Provincias, y Eclesiásticos que quieran quedarse 
en la plaza podrán hacerlo hasta la resolución de S. M. ó la re- 
gencia de las Españas, y á mas de mantenerse en la tranquila 
posesión de sus empleos, disfrutarán sus respectivos sueldos, y 
serán con ellos socorridos en la forma acostumbrada, pagándose- 
les el transporte á la Península, á aquellos, que desde luego quie- 
ran retirarse á ella de cuenta del Estado, y debiendo ser todos 
tratados con el decoro respectivo á sus clases — Concedido, siendo 
prevención que con respecto á los que quedan en sus empleos deberá 



— 27 — 

entenderse el deber mantenerlos en ellos ínterin por su mala com-> 
portación no se hagan a>creedores d ser separados. 

Artículo 40. 

Así mismo se satisfarán sus respectivas pensiones á las viu- 
das que las disfruten, á los inválidos ó retirados, y pobladores 
que no se hallen en estado de poder seguir á la guarnición hasta 
su destino, ó no deban ejecutarlo — Comedido. 

Artículo 41. 

El presente convenio ha de ser extensivo en todas sus partes 
al establecimiento del Carmen delBio Negro en la Costa Patagó- 
nica, debiendo estimarse libre ó fuera de él, tanto los oficiales 
y tropas existentes en aquel destino, como también la zumaca 
nacional Carlota del mando del alférez de fragata D. Pablo Gui- 
llen, quien podrá dirigirse con ella trasportando aquella á la Pe- 
nínsula ú otro punto que se le prevenga, por su gefe, poniendo 
en su noticia este tratado — Concedido. 

Artículo 42. 

Todos los emigrados, milicianos y demás individuos que al pre- 
sente se hallen reunidos en el Cerro-Largo ó campos del Yagua- 
ron bajo las inmediatas órdenes del Comandante de aquella 
guardia, deberán asi mismo estimarse inclusos en este convenio 
y disfrutar de cuanto en él queda acordado en los mismos tér- 
minos que si se hallasen en esta plaza. 

Montevideo, 20 de janio de 1814. 

Juan de Vargas — José Azevedo — Miguel A. de Vilar- 
debo — José Gestál — Carlos de Alvear. 
Concedido. 

En cada una de las notas marginales hay urui rúbrica del Co^ 
mandante General del ejército sitiador D. Carlos Alvear. 

Artículo adicional. 

Que todos los naturales de estas Provincias de cualquier clase 
que sean, si gustasen quedarse podrán hacerlo. * 

Los infrascritos hemos convenido unánimemente en todos los 



— 28 — 

artículos de estas proposiciones al tenor de las notas que se han 
puesto á sus márgenes, y hemos rubricado, debiendo quedar 
suspensa la resolución de solos aquellos qufe se han reservadlo 
para consultarse al Sr . Capitán General ; sobre los que yo Var- 
gas quedo obligado á volver mañana á las 9 del dia con su reso- 
lución, á fin de quedar de acuerdo acerca de dichos artículos 
pendientes con el Sr. Comandante General del ejército sitiador 
D. Carlos Alvear, siendo prevención que mañana por la mañana 
han de entrar víveres de todas clases á la plaza por su socorro, 
y quedará corriente el punto de los mutuos rehenes que de parte 
á parte deben entregarse. — Casa de Pérez en el Arroyo Seco á 20 
de Junio de 1 8 1 4 años. 

Carlos de Alvear — Juan de Vargas — José Azevedo--^ 
Miguel A. Vilardebó — José Gestál, 

{Esta capiítilocíon no se llevó d efecto. El general Vigodet pro- 
testó desde él Janeiro ante el Gobierno de Buenos Aires, por la 
falta de cumplimiento á ella por parte del Ge fe vencedor; el Go- 
bierno de Buenos Aires pidió á éste esplicaciones^ y el General Al- 
vear publicó una esposicion en Noviembre de 1814 con todos los 
documentos relativos^ en que negó la existencia de tal capitulación 
y calificó las preposiciones negociadas, como un ardid de guerra 
de que se valió para apresurar la caida de una plaza que ya estaba 
para rendirse, ahorrando así las desgracias de la guerra civil, y 
scdvando su ejército de la posición peligrosa en que el General Vi- 
godet queria ponerlo en combinación con las fuerzas de Otorgues, 
El esclarecimiento de este punto pertenece d la historia.) 



TRATADO PARTICULAR 

Utn el BsUdo le Chile y el 4e lai FreTiaciu nnidu éel Uo 4e la PUtt. 

(6 de Febrero 4<i8lf). 



filfixmo. Mor Director iáüpreinodel£siadod[e<ÜhiIe yel Éxmo. 
Señor Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la 
Plata, en uso de las facultades que les conceden las donstitució- 
neB proyisorlas de sus respectivos £stados , deseando poner tér- 
mino á la dominación tiránica del Gobierno Edpañol en el Perú, 
y proporcionar ú sus habitantes la libertad é independencia de 
qué tan injustamente se hallan despojados , todo por medio de 
una expedición dirigida en la forma y términos mas convenientes 
al logro de esos importantes objetos, han resuelto proceder á la 
conclusión de un Tratado particular sobre el asunto. 

Por lo Cual, laá Partes Contratantes han fioinbfádó per sus 
Plenipotenciarios á sabei* : 

Bl Exmo. Señor Director Supremo del Estado dé Chile al Señor 
Coronel Ddtt Antonio José de Irisarri, Sub-^Oflcial dé la Legión 
de Mérito dé Chile y su Ministró de Estado ; 
* T el Exmo. Señor Director Snpremo de las Provincias Unidas 
dd Rio de la Plata al Señor Don Gregorio Tagle, Ministro de Es- 
tado en Ids departametitoé dé Oobietuó y Reladones Eitelrtbreii 



— SO- 
LOS eualeSt después de haber canjeado sus plenos^poderes, j 
hallándolos en buena y debida fonna, han acordado los articulos 
siguientes : 

Artículo 1*. 
Conviniendo ambas Partes Contratantes con los deseos mani- 
festados por los habitantes del Perú , y con especialidad por los 
de la Capital de Lima , de que se les auxilie con fuerza armada 
para arrojar de allí al Gobierno Espaftol, y establecer el que sea 
mas análogo ¿ su constitución f isica y moral , se obligan d ichas 
dos Partes Contratantes á coslesr una expedición , que ya está 
preparada en Chile con este objeto. 

Artículo 2*. 
£1 ejército combinado de Chile y de las Provincias Unidas , di- 
rigido contra los mandatarios actuales de Lima , y en auxilio de 
aquellos habitantes, dejará de existir en aquel país , luego que se 
haya establecido un Gobierno por la voluntad libre de sus natu- 
rales, á menos que por exigirlo aquel Gobierno, y siendo conci- 
liable con las necesidades de ambas Partes Contratantes, se con- 
vengan los tres Estados de Chile, Provincias Unidas y Lima, en 
que quede dicho ejército por algún tiempo en aquel territx)rio. 
Para este caso deberán ir autorizados los Generales ú otros Mi- 
nistros de Chile y de las Provincias Unidas para tratar sobre 
este punto con el Gobierno que se establezca en Lima, sujeta 
siempre la ejecución de aquellos tratados á la ratificación respec- 
tiva de las Supremas Autoridades de Chile y de las Provincias 
Unidas. 

Ariígulo 3^. 
Para evitar todo motivo de desavenencia entre los dos Estados 
Contratantes y el nuevo que haya de formarse en el Perú , so- 
bre el pago de las costas de la Expedición Libertadora , y que- 
riendo alejar desde ahora todo protesto, que pudieran tomar los 
enemigos de América, para atribuir á esta expedición las miras 
interesadas que le son mas extrañas, se convienen ambas Partes 
Contratantes en no tratar del cobro de estos costos hasta que 
pueda arreglarse con el Gobierno independiente de Lima ; obser- 



- 31 - 

yando hasta entonces el ejército combinado la conducta conre* 
niente á su objeto que es el de proteger, y no el hostilizar á aque- 
llos habitantes. Sobre todo lo cual se darán las órdenes mas ter- 
minantes por ambas Cortes i sus respecÜTos Generales. 

Artículo 4**. 
Las cuentas del costo de la Expedición Libertadora y de la Es- 
cuadra de Qiile que la conduce, después de haber franqueado el 
mar Pacifico al efecto, se presentarán por los Ministros ó Agen- 
tes de los Gobiernos de Chile y de las Provincias Unidas al Go- 
bierno independiente de Lima, arreglando con él amigable y con- 
venientemente las cantidades, plazos y términos de las pagas. 

Artículo b\ 
Las dos Partes Contratantes se garantizan mutuamente la in- 
dependencia del Estado que debe formarse en el Perú, libertada 
que sea su capital. 

Artículo 6." 
El presente tratado será ratificado por el Exmo. Seftor Director 
Supremo del Estado de Chile, y por el Exmo. Sefior Director Su- 
premo de las Provincias Unidas del Rio de la Plata, dentro del 
término de sesenta dias, ó antes si fuere posible. 

Fecho y firmado en la ciudad de Buenos Aires, ¿ dnco de te^ 
brero de mil ochocientos diez y nueve. 

(L. S ) AüToifio JosE i)£ Irisarri. 
(L. S.) Gregorio Tagle. 



RECONOCIMIENTO 

De la ladependeDcia de la República Argentina por S. M. el rey de Portugal. 



Abril ie de 1821. 

Departamento 
de Gobierno 

£1 28 del corriente se presentó al Secretario de Gobierno, el 
señor Juan Manuel de Fígueiredo con el carácter de Cónsul , y 
con encargo de promover los intereses de la Corona de Portugal 
según sus credenciales, que contienen también el reconocimiento 
de S. M. F. que hace déla independencia de nuestro Gobierno, 
según se manifiesta en la siguiente comunicación del Ministerio de 
Estado de los Negocios Estrangeros. 

Nota oficial del Ministerio de Relaciones ExterioresdeS.M.F. al 
Excelentísimo Señor Gobernador y Capitán General de Sumos 
Aires. 

limo. 7 Exmo. Señor. 

Aunque S. M. F. el Bey mi amo haya deseado en todo tiempo 
mantener relaciones de la mas estrecha amistad con los pueblos 
circunyecinos de este Beino del Brasil, entre los cuales las Pro- 
yincias de Buenos Aires ocupan incontestablemente el primer 
lugar, ha acontecido que, por un concurso fatal de circunstancias, 
así dentro como fuera de los dos países, y principalmente por la 
vacilante política de los Estados de la Europa, no haya podido 

3 



— 34 — 

S. M. F. manifestar antes de la presente época toda la estension 
de sus miras liberales, con que de muchos afjos a esta parte es- 
taba premeditando establecer, sobre las bases inconcusas de una 
sana política, y sobre la inmutable relación de los intereses de 
ambas naciones, enlaces de comercio, de alianza y de amistad, 
que pudiesen asegurar á los ciudadanos de una y otra parte el 
perpetuo goce de aquella paz, que constituye el principal objeto 
de los deseos de la masa general del pueblo entre todas las na- 
ciones. 

Penetrado de esta verdad y persuadido el Rey de que no es 
lícito á ningún Gobierno contestar la legitimidad de otro, cuya 
existencia como tal es comprobada con el hecho de la obediencia 
de los pueblos, solo esperaba una conyuntura tal como la pre- 
sente, que parece demostrativa de la unión de todas las volunta- 
des en torno del Gobierno de ese Estado para abrir con él aque- 
llas relaciones externas de Gobierno á Gobierno generalmente 
recibidas y practicadas entre todas las naciones civilizadas. 

Y. habiendo acontecido además el concurrir en esta misma co- 
yuntura aquellas circunstancias que el Rey, al transferir su re- 
sidencia de Portugal al Brasil, habia indicado como la época de 
su regreso á Europa; y acabando S. M. deresolver el regresar 
efectivamente en el decurso del corriente raes, cumplía el no di- 
ferir por mas tiempo el establecimiento de las relaciones de ar- 
monía y amistad de los pueblos del Brasil, con sus circunvecinos; 

En conformidad de estos principios es que S. M. tuvo por bien 
nombrar por su agente cerca de ese Gobierno al señor Juan Ma- 
nuel de Figueiredo, autorizándolo, como lo autoriza por vía de 
esta mi carta credencial para solicitar y promover todos los inte- 
reses del comercio y de la corona, mientras no se le expida, por 
lo que toca á su calidad de Cónsul, stt carta patente en forma, en 
razón de la premura del tiempo. 

Las instrucciones que él lleva para ejercer cerca del Gobierno 
de esa Provincia su importante empleo, son de procurar persua- 
dir, por todos los medios de aserción y de hecho, que los habitan- 
tes de ella serán tratados en sus Estados con todas las considera- 
ciones que en ellos gozan todas las otras naciones, y que de 



- 35 — 

ahora en adelante los agentes,^ así comerciales como diplomáti- 
cos de ese Gobierno, serán recibidos y tratados por esta Corte 
con todas las honras, consideraciones y crédito, que por el dere- 
cho general de gentes acostumbran serlo los correspondientes 
3Iinistros y agentes de los supremos Gobiernos de los pueblos. 

Después de esta primera y general recomendación, tiene por 
instrucciones el señor Figueiredo, hacer todos los esfuerzos para 
que este ejemplo de liberalidad con que S. M. F., por el hecho de 
la autoridad ejercida por ese Gobierno sobre las respectivas pro- 
vincias no hesita en reconocer su independencia, produzca el de- 
seable efecto de mutuo reconocimiento para con los demás Esta- 
dos circunvecinos, que de facto se hallan establecidos, instalados 
y obedecidos por los respectivos pueblos, cualquiera que pueda 
ser la fuerza, ó la grandeza de cada uno de ellos. 

Llevando al grado de su mayor ostensión estos sentimientos 
de sagrado respeto, de que siempre se hallan animados los Go- 
biernos y los pueblos unos para con otros, ha mandado S, M. F. 
expedir sus reales órdenes é instrucciones al Barón de la Lagu- 
na, General en Gefe del Ejército de ocupación de la Banda Orien- 
tal, á fin de que, haciendo congregar en la ciudad de JFontevideo 
Cortes generales de todo el territorio elegidas y nombradas de 
la manera mas libre y popular, estas hayan de escoger, sin la 
menor sorabjra de coacción ni sugestión, la forma de gobierno y 
constitución, que de ahora en adelante se persuadan ser la mas 
apropiada á sus circunstancias. 

Una vez escogida por aquellas Cortes su independencia del 
Reino del Brasil , ó sea para unirse ú algún otro Estíido, cual- 
quiera que él pueda ser, están dadas las órdenes á las autorida- 
des portuguesas, tanto civiles como militares, para que hagan 
inmediatamente la entrega de sus comandos y sus jurisdicciones 
á las correspondientes nombradas, por las referidas Cortes del 
nuevo Estado, y se retiren para dentro de la frontera de este 
Eeino del Brasil, con la formal y mas solemne promesa de parte 
de S. M. F. que jamás sus ejércitos pasarán esta divisoria, mien- 
tras aquellos pueblos mantuviesen la actitud de paz y buena ve- 
cindad, á cuya sombra únicamente puede prosperar la agricul- 



— 36 — 

tura y la industria, cuya prosperidad hace el principal objeto de 
sus paternales cuidados. 

Séame lícito añadir que tan lejos de que el Gobierno de S. M. 
se sienta dispuesto á la bárbara satisfacción de los que se regoci- 
jan de las disensiones entre los pueblos circunvecinos, como si el 
reciproco enflaquecimiento de estos equivaliese á un aumento 
de fuerza absoluta de ellos ; verá en todo tiempo, con grande 
amargura, que los Estados de este bello Continente se intenten 
despedazar unos á otros como se ha practicado hasta ahora des- 
graciadamente. 

Las armas de S. M. F. jamás tomarán parte en semejantes ri- 
ñas: pero no pudiendo este Gobierno ser indiferente al ver en la 
proximidad de sus fronteras la incalculable alternativa de victo- 
rias y desastres, se verá á su pesar en la dura necesidad de dis- 
traer de las artes y labranza un proporcionado número de brazos, 
sin otro fin que el de asegurar el resto de la nación el sosegado 
empleo de su industria, y que no puede dejar de traer consigo 
inquietudes y gastos á cargo del comercio de aquellos que hubie' 
sen dado origen á estos violentos pasos. 

Espera por tanto S. M. , que los Gobiernos de las Provincias del 
Bio de la Plata se hallen animados del mismo espíritu de conci- 
liación y de paz, que ha dictado á su real corazón este primer paso 
de relaciones políticas, leales y francas que se gloria de haber 
dado ejemplo á todos los Gobiernos de uno y otro hemisferio. 

Yo puedo asegurar á V. E. que me reputo por inuy feliz de ser 
el órgano de la expresión de estos generosos sentimientos de 
S. M. ; así como tendré también por venturosas todas las ocasio- 
nes que se me ofrezcan de poder consolidar los vínculos de amis- 
tad de ambas naciones. 

Dios guarde á Y. E^ muchos años. 

Rio de Janeiro, á 16 de Abril de 1821. 

Silvestre Pii^heiro Ferreyra 

Ministro Secretario de Estado de los Negocios Extrangeros y de la guerra. 

Sr. Gobernador y Capitán General de la Provincia de Bmnoi Aires. 



r 



RECONOCIMIENTO 

DE LA INDEPENDENCIA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA POR LOS 

ESTADOS UNIDOS DE AIÉRICA. 



Mensaje d la Casa de Representantes de Ja Union . 



Washington, 8 de Marzo de 1822. 



Señores : 



c< Al transmitir á la casa de Representantes los documentos 
pedidos por la resolución de esa casa de 30 de Enero, considero 
de mi deber el invitar la atención del Congreso á un asunto muy 
importante y comunicar los sentimientos del Ejecutivo sobre él, 
para que, si el Congreso concurre en lo mismo, se verifique la 
cooperación entre los dos departamentos de gobierno, que se 
requiere por sus derechos y sus deberes respectivos. 

El movimiento revolucionario en las provincias españolas de 
este hemisferio atrajo la atención, y escitó la simpatía de nues- 
tros conciudadanos, desde el principio. Este sentimiento fué 
natural en ellos, y les hace honor, por razones que no es preci- 
so comunicarlas á la Casa. Es grato al ver el avenimiento ge- 
neral que se ha manifestado, con la política que las autorida- 
des constituidas han creido propio el observar con respecto á 



— as- 
esta lucha. Luego que el movimiento tomó una forma sólida y 
permanente, de manera que hacia probable el buen éxito de 
las provincias, se les estendieron aquellos derechos, que por la 
ley de las naciones les competían, como partes iguales de una 
guerra civil. Se permitió á cada una de las partes el entrar en 
nuestros puertos con sus buques particulares y de guerra, y 
tomar dé ellos todo artículo que podría ser objeto de comercio 
con otras naciones. Nuestros ciudadanos también han comer- 
ciado con ambas partes, y el gobieruo ha protejido este tráfico, 
con cada una de ellas, en artículos que no fuesen contrabando 
de guerra. Durante todo el curso de esta lucha, los Estados 
Unidos han permanecido neutrales, y han llenado con la mayor 
imparcialidad todas las obligaciones que competen á este ca- 
rácter. 

Esta luchaba llegado ahora á tal estado, y ha tenido un éxito 
feliz tan decisivo de parte de las provincias, que merece la con- 
sideración mas profunda, y su derecho al rango de naciones 
independientes, con todos los privilejios anexos, en su comuni- 
cación con los Estados Unidos está completo. Buenos Aires to- 
mó aquel rango poruña formal declaración en 1816, y lo ha- 
bía gozado desde 1810, libre de invasión de la Península. Las 
provincias que componen la República de Colombia, después de 
haber, separadamente declarado su independencia, se unieron 
por una ley fundamental del 17 de Diciembre de 181 9, Una 
considerable fuerza española ocupaba á la sazón ciertas partes 
del territorio dentro de sus límites, y sostenía una guerra des- 
tructiva. Semejante fuerza ha sido después repetidamente der- 
rotada, y el todo de ella ha sido, ó hecho prisionero ó destruido, 
ó espelido del pais, á escepcion de un número pequeño sola- 
mente, que está bloqueado en dos fortalezas. Las provincias 
sobre el Pacífico han sido igualmente felices. Chile declaró sm 
independencia en 1818, y desde entonces la ha gozado sin ser 
molestado : últimamente con el auxilio de Chile y Buenos Aires 
la revolución se ha estendido al Perú. De los acontecimientos 
en Méjico nuestras noticias no son tan auténticas ; pero sin em- 
bargo se sabe muy distintamente que el nuevo gobierno ha 



— 39 — 

declarado su independencia, y que ni hay allí oposición á ella, 
ni fuerza que la haga. En estos tres últimos años el gobierno 
de España no ha euTiado un solo cuerpo de tropas á ninguna 
parte de aquél país ; ni hay razón para creer que podrá enviarlo 
en lo futuro. Está pues manifiesto que todas aquellas pro- 
Tincias se hallan, no solo en pleno goce do su independencia, 
sino que , considerando el estado de la guerra y otras circuns- 
tancias, no hay ni él mas remoto peligro de que puedan ser 
privadas de ella. 

Desde que el resultado de tal contienda está manifiestamente 
fijado, los nuevos gobiernos tienen un derecho á ser recono- 
cidos por otros poderes, que no debe ser resistido. Las guer- 
ras civiles también muchas veces exitan sentimientos que las 
partes no pueden reprimir. La opinión formada por otros po- 
deres en cuanto al resultado puede suavizar estos sentimientos, 
y promover un acomodo entre días, útil y honroso á ambas^ La 
dflacion que se ha observado para decidir en esta importante 
materia, se presume que dará á la España, como debe haberlo 
hecho con otros poderes, una prueba inequívoca del alto respeto 
que los Estados-Unidos profesan á los derechos de ella, y de su 
determinación de no mezclarse en ellos. Las provincias pertene- 
cen á este hemisferio, son nuestros vecinos, y cada porción del 
país, según iba consiguiendo su independencia, ha instado suce- 
sivamente por su reconocimiento, apelando á hechos que no 
pueden disputarse, y que creían les fundaban un derecho para 
ello. En cuanto á motivos de interés, este gobierno ha protes- 
tado no tenerlos, pues su resolución ha sido no tomar parte en 
la controversia, ú otra medida relativa á ella, que no debiese 
sancionarse por el mundo civilizado. A otros resortes siempre 
se ha manifestado justamente sensible, y francamente los ha di- 
cho; pero estos por sí mismos nunca pueden ser una causa adec- 
enada de acción. Correspondía á este gobierno el atender á todo 
hecho importante, y á toda circunstancia a que se pudiera fun- 
dar una opinión sana, y esto es lo que ha hecho. Si miramos 
pues al gran espacio de tiempo en que esta guerra se ha seguido; 



— 40 — 

d completo tríanío que ha resaltado en favor de las provin- 
cias; la presente condición de las partes, y la entera inhabili- 
dad de la España en hacerles cambiar de aspecto ; estamos obli- 
gados á concluir que su suerte está ya fijada, y que las provin- 
cias que han declarado su independencia, y se hallan disfrután- 
dola, deben ser reconocidas. 

De las ideas del gobierno español en este punto, ningún parti- 
cular conocimiento hemos recibido últimamente. Puede presu- 
mirse que el progreso sucesivo de la revolución, en tan larga se- 
rie de años, ganando fuerza, estendiéndose en todas direcciones, 
y abrazando por los últimos importantes eventos, con poca es- 
cepcion, todos los dominios de España al Sud de los Estados- 
Unidos en este continente, poniendo por lo tanto la completa 
soberanía del todo en las manos del pueblo, concillará á la me- 
trópoli á convenirse sobre la base de su independencia abso- 
luta. Tampoco se ha recibido ninguna noticia auténtica última- 
mente de la disposición en que se halle. — Se tuvo un sincero de- 
seo de obrar en concierto con ellas en el reconocimiento pro- 
puesto, y á algunas se les hizo saber así debidamente, pero se 
entendió que no se hallaban dispuestas para ello. El inmenso 
espacio que reina entre estos poderes, aun los que están sobre 
el Océano y aquellas provincias, hacia este paso de menos in- 
terés para ellas que para nosotros. Hay pues probabilidad que 
no han estado tan atentos como nosotros á sus progresos; aun 
que puede conjeturarse que los últimos acontecimientos disipa- 
rán todas las dudas en cuanto al resultado. 

Ái proponer esta medida no se intenta alterar con ella en 
ningún modo nuestras relaciones amistosas con algunas de las 
partes, sino observar en todos respectos, como hasta aquí, en 
caso que siguiese la guerra la mas perfecta neutralidad para 
con ellas. Así se hará entender á la España, y se cree que, 
como es debido, se demostrará satisfecha. 

Esta medida se propone bajo la firme persuasión de que 
está en rigorosa consonancia, con las leyes de las naciones, 



— 41 — 

que es justa y equitaÜTa con respecto á las partes — y que los 
Estados Unidos deben adoptarla por el lugar que ocupan en el 
mundo, por su carácter, y por sus mas elevados intereses. Si 
el Congreso conviene en estas miras, tendrá sin duda muy 
presente la necesidad de hacer ciertos gastos para llevarla á 
ejecución. 

James Monroe. 



^ I 



TRATADO 

ENTRE U REPÚBLICA DE COLOHBU T EL ESTADO DE BUENOS AIBIKS. 



Marzo 8 de 1823. 

Habiendo el Gobierno del Estado de Buenos Aires reconocido 
y hecho conocer, en virtud de credenciales presentadas y 
legalizadas en competente forma, por Enviado Extraordinario y 
Ministro Plenipotenciario de la Sepública de Colombia al Hono- 
rable Joaquín Mosquera y Arboleda, miembro del Senado de 
la citada Bepública, hizo este presente al Ministro de Rela- 
ciones Exteriores en dicho Estado, B. Bernardino Bivadayjiaf 
los deseos de su Gobierno, y habiendo ambos conferenciado y 
espuéstose recíprocamente cuanto consideraron conducir al 
mejor arrreglo de las relaciones de los Estados espresados; 
usando de la representación que revisten, y de los plenos po- 
deres que les autorizan, han convenido y ajustado definitiva- 
mente el tratado que determina los artículos siguientes : 

Articulo r 

La República de Colombia y el Estado de Buenos Aires rati- 
fican de un modo solemne y á perpetuidad, por el presente 
tratado, la amistad y buena inteligencia que naturalmente ha 
existido entre ellos, por la identidad de sus principios y co- 
munidad de sus intereses. 



— 44 — 

Artículo T 
Una reciprocidad perfecta entre los Gobiernos y ciudadanos 
de uno y otro Estado reglará las relaciones de amistad que so- 
lemniza el artículo anterior. 

Artículo 3« 
La República de Colombia y el Estado de Buenos Aires con- 
traen á perpetuidad alianza defensiva en sosten de su inde- 
pendencia de la nación española y de cualquiera otra domina- 
ción estrangera. 

Artículo 4** 

Todo caso de esta alianza será reglado por tratado especial, 
conforme á las circunstancias y recursos de cada uno de los 
Estados. 

Artículo 5** 

Este tratado será ratificado por el Gobierno de Colombia tan 
prontamente como pueda obtener la aprobación del Congreso, 
en virtud de lo dispuesto por la Constitución de la República 
en el artículo 55 parágrafo 18, y por el Gobierno del Estado de 
Buenos Aires con arreglo á la sanción del Cuerpo Legislativo, 
en la sesión que debe abrirse en el próximo mes de Mayo. 

Artículo 6** 
' Para el debido efecto y validación del presente tratado se fir- 
man dos de un mismo tenor, sellados por parte del Ministro de 
Colombia, con el sello de la Legación, y por el de Buenos Aires 
con el de Relaciones Exteriores. 

Buenos Aires 8 de Marzo de 1825: 

JoAQum Mosquera. Berwardiko Rivadavia. 

(Sello de Colombia). (Sello de Buenos Aires). 

RATIFICACIÓN. 

Buenos Aires 10 de Junio de 1825: 

En virtud de la ley de esta fecha que autoriza al Gobierno, 
queda ratificado este tratado. 

Bericardiico Rivadavia. 



CONVENCIÓN 



PRELIMUliR ACORDADA ENTRE EL GOBIERNO DE BUENOS AIRES 
T LOS COMISIONADOS DE S. H. C. 



4de Juíio de 1823. 

Habiendo el Gobierno de Buenos Aires reconocido j hecho 
reconocer en virtud de credenciales presentadas y legalizadas 
en competente forma por comisionados del Crobiernode S. M. G. 
á los Señores D. Antonio Luis Pereira y D. Luis de la Bobla ; y 
habiéndose propuesto á dichos Señores por el Ministerio de Re- 
laciones Exteriores de dicho Estado de Buenos Aires, el arreglo 
de una convención preliminar al tratado definitivo de paz y 
amistad que ha de celebrarse entre el Gobierno de S. M. G. y 
el de las Provincias Unidas sobre las bases establecidas en la 
ley del 19 de Junio del presente año; conferenciado y es- 
puéstose reciprocamente cuanto consideraron deber condu- 
cir al mejor arreglo de las relaciones de los Estados espresa- 
dos ; usando de la representación que revisten, y de los poderes 
que los autorizan, han ajustado la dicha convención preliminar 
en los términos que espresan los artículos siguientes : 

Artículo V 

A los sesenta dias contados desde la ratificación de esta con- 
vención, por los Gobiernos á quienes incumbe cesarán las hostili- 
dades por m,ar y por tierra entre ellos y la nación española. 



— 46 — 

Artículo 2" 
En consecuencia el General de las fuerzas de S. M. C. existen- 
tes en el Perú guardará las posiciones que ocupe al tiempo que 
lesea notoria esta convención, salvo las estipulaciones particu- 
lares que por recíproca conveniencia quieran proponerle á acep- 
tar los Gobiernos limítrofes al objeto de mejorar la línea respec- 
tiva de ocupación, durante la suspensión de hostilidades. 

Artículo 3^ 

Las relaciones de comercio, con la escepcion única de artícu- 
los de contrabandos de guerra, serán plenamente restablecidas 
por el tiempo de dicha suspensión entre las Provincias de la 
Monarquía Española, las que ocupan en el Perú las armas de 
S. M. C. y los Estados que ratifiquen esta convención. 

Artículo 4* 

En consecuencia los pabellones de unos y otros Estados serán 
recíprocamente respetados y admitidos en sus puertos. 

Artículo 5® 
Las relaciones del comercio marítimo, con la nación española 
y los Estados que ratifiquen esta convención serán regladas por 
convención especial, en cuyo ajuste se entrará en seguida de la 
presente. 

Artículo 6® 
M las autoridades que administran las Provincias del Perú á 
nombre de S. M. C. ni los Estados limítrofes impondrán al co- 
mercio de unos y otros mas contribuciones que las existentes al 
tiempo de la ratificación de esta convención. 

Artículo 7® 
La suspensión de las hostilidades subsistirá por el término de 
diez y ocho meses. 

Artículo 8** 
Dentro de este término el Gobierno del Estado de Buenos 
Aires negociará por medio de un Plenipotenciario de las Provin- 
cias Unidas del Rio de la Plata, y conforme á la ley de 1 9 de 
Junio, la celebración del tratado definitivo de paz y amistad 



— 47 — 

entre S. M. G. y los Estados del Continente Americano á que la 
dicha ley se refiere. 

Artículo 9® 

En el caso de renovarse las hostilidades, estas no tendrán lu- 
gar ni cesarán las relaciones de comercio sino cuatro meses des- 
pués de la intimación. 

Artículo 10. 

La Ley vigente en la Monarquía Española, así como en el Es- 
tado de Buenos Aires, acerca de la inviolabilidad de las propieda- 
des, aunque sean de enemigos, tendrán pleno efecto en el caso 
del artículo anterior en los territorios d^ los Gobiernos que ra- 
tifiquen esta convención, y recíprocamente. 

Artículo 1 1 . 

Luego que el Gobierno de Buenos Aires sea autorizado por 
la Sala de Representantes de su Estado para ratificar esta con- 
vención, negociará con los Gobiernos de Chile, del Perú y de- 
mas de las Provincias Unidas del Rio de la Plata la accesión á 
ello; y los comisionados de S. M. C. tomarán al mismo tiempo 
todas las disposiciones conducentes á que por parte de las auto- 
ridades de S. M. obtenga el mas pronto y cumplido efecte. 

Artículo 12. 

Para el debido efecto y validación de esta convención se fir- 
man los ejemplares necesarios ; sellados por parte de los comi- 
sionados de S. M. C. con su sello ; y por el Gobierno de Buenos 
Aires con el de Relaciones Exteriores. 

Buenos Aires 4 de Julio de 1825: 

Beriíardino Rivadavia. Antotíio Luis Pereira. 

(Sello de Relaciones Exteriores). Luis de la Robla. 



RECONOCIMIENTO 

DE LA INDEPENDENCIA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA POR S. I. BRITÁNICA. 



DepartaiíK-nto do Reía- ; 
ciont^s Esteriores. j 

Dicííí-nbre Ui de 1825. 

Señor : — 

El Bey mi amo, habiendo resuelto tomar medidas para ia 
protección efectiva del comercio de los subditos de S. 31. en 
Buenos Aires, y para conseguir informaciones exactas del esta- 
do de los negocios de ese pais, á fin de adoptar las medidas que 
pueden eventualmcnte conducir al establecimiento de relaciones 
amistosas con el Gobierno de Buenos Aires, se ha servido nom- 
brar y designar al Sr. Woodbine Parish al puesto de Cónsul Ge- 
neral de S. M. en ese Estado. 

El Sr. Parish entregará esta carta á VE., y yo le suplico 
de tener la bondad de acordarle lo que necesite, á fin de que, 
siendo debidamente autorizado, entre en ejercicio de sus fun- 
ciones. 

Tengo el honor de ser, Señor — de V. E. humilde y obe- 
diente servidor. 

George Gai^iniiig. 

A S. E. el Secretario del Gobierno de Buenos Aires. 



J^-^ 



TRATADO 

n Umikt, COMERCIO T NAVEGAaOM, CELEBRADO ERAR LAS fROTIRCUS 

URIDAS DEL RIO DE LA PLATA T S. M. B. 



rcbrcroidf 1825. 



Habiendo existido por muchos años uu comercio estenso entre 
los dominios dé Su Majestad Briüinica y los territorios de las Pro- 
vincias Unidas del Rio de la Plata, parece conveniente á la se- 
guridad y fomento del mismo comercio, y en apoyo de una bue- 
na inteligencia entre Su Majestad y las espresadas Provincias 
Unidas, que sus relaciones ya existentes, sean formalmente re- 
conocidas y confirmadas por medio de un tratado de amistad, 
comercio y navegación. 

Con este fin han nombrado sus respectivos Plenipotenciarios ; 
á saber: 

S. M. el Rey del Reino Unido de la Gran Bretafla é Irlanda al 
Sr. Woodbine Parish, Cónsul General de S. M. en Buenos Ai* 
res ; y las Provincias Unidas del Rio de la Plata al Sr. Dr. Ma- 
nuel J. García, Ministro Secretario en los departamentos de Go- 
bierno, Hacienda y Relaciones Esteriores del Ejecutivo Nacional 
de las dichas Provincias* 



ó'¿ 



Quienes, habieudo caugeado sus respectivos plenos poderes, 
y iiallándose estos estendidos en debida forma, han concluido y 
convenido en los artículos siguientes : 

Artículo T 

Habrá perpetua amistad entre los dominios y subditos de 
S. M. el Rey del Reino Unido déla Gran Bretóiña é Irlanda y las 
Provincias Unidas del Rio de la Plata y sus habitantes. 

Artículo T 

Habrá entre todos los territorios de S. 31. B. en Europa y lo|5 
territorios de las Provincias Unidas del Rio de la Plata una re- 
ciproca libertad de comercio. 

Los habitantes de los dos paisas gozarán respectivamente la 
franqueza de llegar segura y libremente con sus buques y car^ 
gas á todos aquellos parajes, puertos, y ríos en los dichos terri- 
torios, á donde sea ó pueda ser permitido á otros estranjeros 
llegar, entrar en los mismos y permanecer y residir en cual- 
quiera parte de dichos territorios respectivamente. 

También alquilar y ocupar casas y almacenes para los fines 
de su tráfico ; y generalmente los comerciantes y traficantes de 
cada nación respectivamente, disfrutarán de la mas completa 
protección y seguridad para su comercio siempre sujetos á las 
leyes y estatutos de los paises respectivamente. 

Artículo y 

Su Majestad el Rey del Reino Unido de la Gran Bretaña é 
Irlanda se obliga ademas á que en todos sus dominios fuera de 
Europa los habitantes de las Provincias Unidas del Rio de la 
Plata tengan la misma libertad de comercio y navegación estí- 
pulada en el artículo anterior ; con toda la ostensión que en el 
dia se permite ó en adelante se permitiere á cualquier otra na- 
ción. 

Artículo 4^ 
No se impondrán ningunos otros ni mayores derechos á la 



— 53 — • 

importación en los territorios de S. M. B., de cualquiera de los 
articulos de producción, cultivo ó fabricación de las Provincias 
Unidas del Rio de la Plata ; y no se impondrán ningunos otros 
dí mayores derechos á la importación en las dichas Provincias 
Unidas de cualesquiera de los artículos de producción, cultivo ó 
fabricación de los dominios de S. M. B. que los que se paguen ó 
en adelante se pagaren por los mismos artículos, siendo de pro- 
ducción, cultivo ó fabricación de cualquiera otro pais estrangero, 
ni tampoco se impondrán ningunos otros ni mayores derechos 
en los territorios ó dominios de cada una de las partes contra- 
tantes á la estraccion de cualquiera artículo'en los territorios ó 
dominios de la otra, de aquellos que se pagan ó en adelante se 
pagaren, á la estraccion de iguales articulos á cualquiera otro 
pais estrangero, ni tampoco se impondrá prohibición alguna á la 
estraccion ó introducción de cualquiera de los artículos de pro- 
ducción, cultivo ó fabricación de los dominios de S. M. B. ó de 
las Provincias Unidas á ellas, ó desde las dichas Provincias üni* 

das que no comprendieren igualmente á todas las otras na- 
ciones. 

Artículo 5"* 

No se impondrá mayor ni alguna otra clase de derechos ó car- 
gas por razón de toneladas, fanal, puerto, pilotaje, salvamento, 
en caso de averia ó naufragio, ni otro algún derecho local en 
cualquiera de los puertos de las dichas Provincias Unidas a 
los buques británicos de mas de ciento veinte toneladas, que 
aquellos que se pagaren en los mismos puertos por los buques 
de las dichas Provincias Unidas del mismo porte ; ni en los 
puertos de cualesquiera de los territorios de S. M. B. á los bu- 
ques de las Provincias Unidas de mas de ciento veinte tonela- 
das, que aquellos que sé pagaren en los mismos puertos por los 
buques británicos del mismo porte. 

Artículo 6° 

Los mismos derechos se pagarán á la introducción en las di- 
chas Provincias Unidas de cualquier articulo de producción, 






cultivo ó fabricación de log dominios de S. M. B. ; ya se baga 
dieha introdnocion en buques de las Provincias Unidas ó en bu^ 
ques británicos ; y los mismos derechos se pagarán á la introduc- 
ción en los dominios de S. M. B. de cualquier artículo de pro - 
ducoion, cultivo ó fabricación de las Provincias Unidas, ya sea 
que tal introducción se haga en buques británicos ó en buques 
de las dichas Provincias Unidas. Los mismos derechos se paga- 
rán, y las mismas concesiones y gratificaciones por vía de reem- 
bolso de derechos se abonarán á la esportacion de cualquiera 
artículos de producción, cultivo ó fabricación de los dominios 
de S. M. B. á las Provincias Unidas, ya sea que la referida es- 
portacion se haga en buques de las dichas Provincias Unidas ó 
en buques británicos : y los mismos derechos se pagarán y las 
mismas concesiones y gratificaciones, por via de reembolso de 
derechos se abonarán á la esportacion de cualquiera artículos de 
producción, cultivo ó fabricación de las Provincias Unidas á los 
dominios de S. M. B., ya sea que la referida esportacion se ha- 
ga en buques británicos ó en buques de las dichas Provincias 
Unidas. 

Artículo T 

C!on el fin de evitar cualquiera mala intelijencia por lo tocante 
á los reglamentos que puedan respectivamente constituir un 
buque Británico ó un buque de las dichas Provincias Unidas, se 
estípula por el presente que todos los buques construidos en 
los dominios de S. M. B. que sean poseídos, tripulados y matri- 
culados con arreglo á las leyes de la Gran Bretaña, serán con- 
siderados como buques briüinicos ; y que todos Jos buques cons- 
truidos en los territorios de las dichas Provincias debidamente 
matriculados y poseídos por los ciudadanos de las mismas, ó 
cualquiera de ellos, y cuyo capitán y tres cuartas partes de las 
tripulaciones sean ciudadanos de las Provincias Unidas, serán 
considerados como buques de las dichas Provincias Unidas. 

Artículo 8* 
Todo comereiante, comandante de buque, y demás subditos 



~ 55 — 

deS. M. Bm teudráa eu todos los territorios de las dichas Pro- 
Yíncias Unidas la misma libertad que los naturales de dios para 
manejar sus propios asuntos^ ó confiarlos al cuidado de quien 
quiera que gusten, en calidad de corredor, factor, agente ó in- 
térprete ; ni se les obligará á emplear ninguna otra persona para 
dichos fines, ni pagarles salarios ni remuneración alguna, i me- 
nos que quieran emplearlos ; concediéndose entera libertad en 
todos los casos, al comprador y vendedor para contratar y fijar 
el precio de cualquiera efecto, mercaderías ó renglones de co- 
mercio que se introduzcan ó estraigan de las dichas Provincias 
Unidas, como crean oportuno, 

Abtígulo S"" 

En todo lo relativo ¿ la carga y descarga de buquesi seguri- 
dad de mercaderías» pertenencias y efeotoSi disposición de pro- 
piedades de toda clase, y denominación por venta, donación, 
cambio^ 6 de cualquier otro modo ; como también á la adminis- 
tración de justicia, los subditos y ciudadanos de las dos partes 
contratantes gozarán en sus respectivos dominios de los mismos 
privilejios^ franquezas y derechos como la nación mas favoreci- 
da, y por ninguno de dichos motivos se les exijirá mayores dere- 
chos ó impuestos que los que se pagan, ó en adelante se pagaren 
por los subditos nacionales ó ciudadanos de la potencia en cuyos 
dominios residieren : estarán exentos de todo servicio militar 
obligatorio, de cualquier clase que sea, terrestre ó marítimo; 
y ^e todo empréstito forzoso, de esacdones ó requisiciones mili- 
tares ; ni serán obligados á pagar ninguna contribución ordina- 
ria, bajo pretesto alguno, mayor que los que pagaren los súb^ 
ditos naturales ó ciudadanos del pais. 

ÁRTÍCUtO 10. 

' Cada una de las partes contratantes estará facultada á nom- 
brar cónsules para la protección del comercio, que residan en 
los dominios y territorios de la otra ; pero antes que ningún 
cónsul pueda ejercer sus funciones, deberá, en la forma acos- 
tumbrada, ser aprobado y admitido por el Gobierno cérea del 



— 56 — 

cual haya sido enviado ; y cada una de las partes contratantes 
podrá exeptuar de la residencia de cónsules aquellos puntos es« 
pacíales que una ú otra de ellas juzgue oportuno exeptuar. 

Artículo 11. 

Para la mayor seguridad del comercio entre los subditos de 
S. M. B. y los habitantes de las Provincias Unidas del Rio de la 
Plata se estipula que> en cualquier caso en que por desgracia 
aconteciese alguna interrupción de las amigables relaciones de 
comercio ó un rompimiento entre las dos partes contratantes, 
los subditos ó ciudadanos de cada cual de las dos partes contra- 
tantes residentes en los dominios de la otra, tendrán el privile- 
jio de permanecer y continuar su tráfico en ellos, sin interrup- 
ción alguna, en tanto que se condujeren con tranquilidad, y no 
quebrantasen las leyes de modo alguno, y sus efectos y propie- 
dades, ya fueren confiados á particulares ó al Estado, no esta- 
rán sujetas á embargo ni secuestro, ni á ninguna otra esaccion 
que aquellas que puedan hacerse á igual clase de efectos ó pro- 
piedades pertenecientes á los naturales habitantes del Estado en 
que dichos subditos 6 ciudadanos residieren. 

Artículo 12. 

Los subditos de S. M. B. residentes en las Provincias Unidas 
del Rio de la Plata no serán inquietados, perseguidos ni molesta- 
dos por razón de su religión, mas gozarán de una perfecta libertad 
de conciencia en ellas ; celebrando el oficio divino, ya dentro 
sus propios casas, ó en sus propias y particulares iglesias ó ca- 
pillas, las que estarán facultadas para edificar y matítener en 
los sitios convenientes, que sean aprobados por el Gobierno de 
dichas Provincias Unidas : también será permitido enterrar á los 
subditos de S. M. B. que murieren en los territorios de dichas 
Provincias Unidas, en sus propios cementerios, que podrán del 
mismo modo libremente establecer y mantener. 

Asi mismo los ciudadanos de las dichas Provincias Unidas go- 
zarán en todos los dominios de S. M. B. de una perfecta é ilimi- 
tada libertad de conciencia, y del ejercicio de su religión pública 



0/ 



ó priTadameute, eu las casas de su morada, ó en las capillas y 
sitios de culto destinados para el dicho fin, en conformidad con 
el sistema de tolerancia establecido en los dominios de S. M. 

Artículo 13- 

Los subditos de S. M. B. residentes en las Provincias Unidas 
del Rio de la Plata, tendrán el derecho de disponer libremente de 
sus propiedades de toda clase, en la forma que quisieren» ó por 
testamento, según lo tengan por conveniente ; y en caso que mu- 
riere algún subdito británico sin haber hecho su última disposi- 
ción ó testamento en el territorio de las Provincias Unidas, el 
Cónsul General Británico, ó en su ausencia el que lo re{)resentar 
re, tendrá el derecho de nombrar curadores que se encarguen 
de la propiedad del difunto, á beneficio de los lejítimos here- 
deros y acreedores, sin intervención alguna, dando noticia con- 
veniente á las autoridades del país y recíprocamente. 

Artículo 14. 

Deseando S. M . B. ansiosamente la abolición total del comer- 
cio de esclavos, las Provincias Unidas del Rio de la Plata se 
obligan á cooperar con S. M. B. al complemento de obra tan be- 
néfica, y á prohibir á todas las personas residentes en las di- 
chas Provincias Unidas, ó sujetas á su jurisdicción del modo mas 
eficaz y por las leyes mas solemnes de tomar parte alguna en di- 
cho tráfico. 

Artículo 15. 

El presente tratado será ratificado, y las ratificaciones cangea- 
das en Londres dentro de cuatro meses, ó antes si fuere po-. 
sible. 

En testimonio de lo cual los respectivos Plenipotenciarios lo 
han firmado y sellado con sus sellos. 

Hecho en Buenos Aires el dia. dos de Febrero en el afio de 
nuestro Señor mil ochocientgs veinte y cinco. 

Manuel J. Garda (L. S.) 
Woodbine Parish (L, S.) 



— 58 — 

Exteo&iire commereial intereoarse havíag been esUblii^ed 
for a series of years between the domiaions of His Britamiie 
M ajesty , and the terrítories of the United Provinoes of Rio de 
la Plata, it seems good for the securíty, as well as encoarage- 
ment of sncb commereial intercourse, and for the maíntenance 
of good understanding between His said Britannic Majesty and 
the said United Pro\inces, that the relations now snbsisting be- 
tween them should be regularly acknowledged and confirmed 
by the signature of a Treaty of Amity, Commerce and Píaviga- 
tíon. 

For this parpóse they ha ve named their respective Plenipo- 
tentiaries, that is to say : 

His Majesty, the Kingof the United Kingdom of Great Bri- 
tainandlreland, WoodbineParish Esquire, His said Majesty's 
Cónsul General in the Province of Buenos Ayres and its depen-' 
dencies;— and the United Pro vinces of Rio de la Plata, Sr. D. Ma- 
nuel José Garda, Minister Secretary for the Department of 
Government, Finance, and Foreign Affairs, of the National 
Executive Power of the said Pro vinces: 

Who, after having communicated to each other their respec- 
tive FuU Powers, found to. be in due and proper form, have 
agreed upon and concluded the foUowing articles : 

Article r* 

Their shall be perpetual amity between the dominions and 
subjects of His Majesty the King of the United Kingdom of Great 
Britain and Ireland, and the United Provinces of Rio de la Pla- 
ta, and their inhabitants. 

Article 2"** 

There §hall be, between all the terrítories of His Britannic 
Majesty in Europe, and the terrítories of the United Provinces 
of Rio de la Plata, a reciprocal freedom of commerce. The in- 
habitants of the two countries respectively, shall have liberty 
freely and securely to come with their ships and cargoes to 
all such places, ports and rivers in the territorios aforesaid, to 



- 59 ~ 

which other foreigners are or raay be permitted to come, to 
eater into tbe same and to remain and reside in any part of 
tbe said territories respectively ; also to hire and oocupy bouses 
and warehouses for tbe purposes of their commerce ; and ge* 
neraly tbe mercbants aad traders of eacb nattoa, respectively, 
shall eujoy tbe most complete protectiou aad security for tbeir 
commerce ; subject always to tbe laws and statutes of tbe two 
couDtríes respectively. 

Article 3'** 

His Majesty tbe King of tbe United Kingdom of Great Britain 
and Ireland, engages furtber, tbat in all His dominions sitifated 
out of Europe, tbe inbabitants of tbe United Provinces of Rio 
de la Plata sball bave tbe like liberty of commerce and nayiga- 
tion stipulated for in tbe preceding article, to tbe fall extent in 
wbicb tbe same is permitted at present, or sball le permitted 
beréafter, to any otber nation. 

Article 4*** 
No bigber or otber duties sball be imposed on tbe importation 
into tbe territories of His Britannic Majesty, of any articles of 
tbe growtb, produce or manufacture of tbe United Provinces of 
Bio de la Plata, and no bigber or otber duties sball be imposed 
on tbe importation into tbe said United Provinces, of any arti- 
cles of tbe growtb, produce or manufacture of His Britannic Ma- 
jesty's dominions, tban are, or sball be payable on tbe like arti- 
cles, being tbe growtb, produce, or manufacture , of any otber 
foreign country ; ñor sball any otber, or bigber duties or cbarges 
be imposed in tbe territories or dominions of eitber of tbe con- 
tracting parties, on tbe expertation of any articles to tbe territo- 
ries or dominions of tbe otber, tban sucb as are or may be paya- 
ble on tbe exportatioá of tbe like articles to any otber foreign 
country : ñor sball any probibition be imposed upon tbe expor- 
lation of any article, tbe growtb, produce or manufacture of His 
Britannic Majesty^s dominions orof tbe said United Provinces, 
which sball not equally extend to all otber nations. 



— 60 — 
Article 5^'' 

No higher, or other duties or charges onaccount of tonnage, 
light, or harbour. dues, pílotage, salvage in case of damage or 
shipwreck, or any other local charges, shall be imposed, in any 
of the ports of the said United Provinces, on British vessels of 
the burthen of aboYC one hundred and twenty tons, than those 
payable in the same ports, by vessels of the said United Pro- 
vinces, of the same burthen ; ñor in the ports of any of His Bri- 
tannic Majesty's territorios, on the vessels of the United Provin- 
ces of above one hundred and twenty tons, than shall be paya- 
' ble kí the same ports, on British vessfels of the same burthen, 

Article 6*'' 

The same.duties shall be paid on the importation into the said 
United Provinces of any article the growth, produce, or manu- 
facture of His Britannic Majesty's dominions, whether such im- 
portation shall be in vessels of the said United Provinces or in 
British vessels ; and the same duties shall be paid on the impor- 
tation into the dominions of His Britannic Majesty, of any article 
the growth, produce, or manufacture of the said United Provin- 
ces, whether such importation shall be in British vessels, or in 
vessels of the said United Provinces. The same duties shall be 
paid, and the same drawbacks and bounties allowed, on the ex- 
portation of any article of the growth, produce, or manufacture 
of His Britannic Majesty's dominions to the said United Provin- 
ces, whether such exportation shall be in vessels of the said 
United Provinces, or in British vessels, and the same duties shall 
be paid, and the same bounties and drawbacks allowed, on the 
exportation of any articles the growth, produce or manufacture 
of the said United Provinces to His Britannic Majesty's domi- 
nions, whether such exportation shall be in British vessels, or 
in vessels of the said United Provinces. 

Article 7*** 

In order to avoid any misunderstandíng with respect to the 
regulations which may respectively constitute a British vcssel, 



— Gl — 

or a \essel of the said United Provinces, it is hereby agreed^ 
that all vessels built in the dominions of His Britannic Majesty 
andowned, navigated, and registered accordingto the laws of 
Great Britain, shall be considered as Brítish vessels ; and that 
all vessels built in the territories of the said United Provinces, 
properly registered and owned by the citizens thereof , or any 
of them, and whereof the master and three fourths of the mari- 
ners, at least are citizens of the said United Provinces, shall be 
considered as vessels of the said United Provinces. 

Article 8*" 

All merchants, commanders of ships, and others, thesubjects 
of His Britannic Majesty, shall have the same liberty in all the 
territories of the said United Provinces, as the natives thereof, 
to manage their own affairs themselves, or to commit them to 
the management of whomsoever they picase, as broker, factor, 
agent or interpreter ; ñor shall they be obliged to employ any 
other persons for those purposes, ñor to pay them any salary or 
remunera tion, unless they shall choose to employ them ; and 
absolute freedom shall be allowed, in all cases, to the buyer 
and seller to bargain and fix the price of any goods, wares or 
merchandize imported into, or exported from, the said United 
Provinces, as they shall see good. 

Article 9*"* 
In whatever relates to the loading and unloading of ships, the 
safety of merchandize, goods, and effects, the disposal of pro- 
perty of eijery sort and denomination, by sale, donation, or ex- 
change, or in any other manner whatsoever, as also the adminis- 
tration of justice, the subjects and citizens of the tviro contrac- 
ting parties shall enjoy, in their respective dominions; the same 
píivileges, liberty, and rights, as the most favoured nation, aád 
shall not be charged, in any of these respects with any higher 
duties or imposts than those vehich are paid, or may be paid, 
by the nativo subjects or citizens of the Power in whose domi* 
nions they may be resident. They shall be exempted fromall com 



— &1 — 

pulsory military service whatsoever, -whether bj sea or land, 
and from allforced loans, or military exactions or requisitions ; 
neither shall they be compelled to pay any ordinary taxes, un- 
der any pretext whatsoever, greater than those that are paid by 
nati\e subjects or citizens. 

Artigle 10"' 

tt shall be íree for each of the two contracting parties to ap-* 
point ÉODSub for the protection of trade, to reside in the do- 
minions and territories of the other party; bnt before any 
Cónsul shall act as such, he shail in the usual form, be appro- 
ved and admitted by the government to which he is sent ; and 
either of the contracting parties may except from the residence 
of Cionsuls, such particular places as either of them mayjudge 
fit to be so excepted. 

Artigle 1 1 *' 
For the better security of commerce between tbc subjects of 
tiis Britanuic Majesty, and the inhabitants of the United Pro- 
vinces of Rio de la Plata, it is agreed that if at any time any in- 
terruption of friendly commercial intercourse, or any rupture 
should unfortunatelly take place betwen the two contracting par- 
ties, the subjects or citizens of either of the two contracting 
parties residing in the dominions of the other, shall have the pri^ 
vilege of remaining and continuing their trade therein, without 
any manner of interruption, so long as they ))ehave peaceably, 
and commit no offence against the laws ; and their efifects and 
property, whether eutrusted to individual or to the state^ shall 
not be líable to seizure or sequestratión, or to any other demandil 
thon those which may be made upon the like effects or proper- 
ty, belongiúg to the nativo inhabitants of the state in which 
sujch subjects or citizens may reside. 

Artigle 12*'' 

The subjects of His Britanuic Majesty residing in the United 
Provinces of Rio de la Plata, shall not be disturbed, persecuted^ 
or annoyed on account of their religión» but they shall have 



— 63 — 

perfect liberty of conscieDce therein, and to celébrate Diviut 
Service either within their own prívate houses^ or in their own 
particular churchesorchapelSy which they shall be at liberty to 
build aud maintain in convenient places, approved of by the 
Government of the said United Provinces. Liberty shall also be 
granted to bury the subjects of His Britannic Majesty who may 
die in the territories of the said United Provinces, in their own 
"burial places, which in the same manner they may freely esta- 
blish and maintain. In the like manner, the citizens of the said 
United Provinces shall enjoy, within all the dominions of His 
Britannic Majesty a perfect and unrestrained liberty of conscien- 
ce, and of exercising their religión publicly pr privately, within 
their own dwelling houses, or in the chapéis and places of wor- 
ship appointed for that purpose, agreeable to the system of to- 
leration established in the dominions of His Majesty* 



AftTICLE 13 



til 



It shall be íree for tlie subjects of His Britannic Majesty, re- 
siding in the United Provinces of Rio de la Plata, to dispose of 
their property, of every descriptiou, by will or testament, ás 
they may judge fit; and in the event of anyBritish subjects 
dying without such will or testament in the territories of the 
said United Provinces, the British Cónsul General, or, in his 
absence, his representative, shall have the right to nomínate 
curators to take charge of the property of the deceased, for 
the benefit of his lawful heirs and creditors, without interfe- 
rence, giving convenient notice thercof to the authorities of the 
country ; and reciprocably. 

Article 14*'' 

His Britannic Majesty being extremely desirous of totally 
abolishing the slave trade. The United Provinces of Rio de la 
Plata engage to cooperate with His Britannic Sfajesty for the 
completion of so beneficent a work, and to prohibit all persons 
inhabiting within the said United Provinces, or subject to their 



— Oi — 

jurisdiction, íq the most effectual mauuer, and by the most so^ 
kmn laws, from taking any share ín such trade. 

Article 15*** 

Ihe present treaty shall be ratified, and the ratifications shall 
be exchanged in London within four months, or sooner if pos- 
sible. 

In ^ítness whereof , the respective Plenipotentiaries have sig- • 
ned the same, and have a£Sxed their seáis thereunto. 

Done at Buenos Ayres, the second day of February, in the 
year of our Lord one thousand eight hundred and twenty-five, 

Woodbine Parish {L. S.) 

(U. M. Cónsul Geni.) 

Manuel José García (L. S.) 



"'-^Ml ./v3> 



'■"s 



TRATADO 

D« Amistad, Alianza, Comercio y Navegación entre las Repúblicas de las 

ProTincias Unidas del Rio de la Plata y Chile. 



(Febrero 1« ilfi Í827.) 



El Presidente de la República de las Provincias Unidas del Rio 
de la Plata. 

Por cuanto entre las Repúblicas de las Provincias Unidas del 
Rio de la Plata 7 Chile ha sido concluido y firmado en Santiago 
de Chile á veinte de Noviembre del año de mil ochocientos vein- 
tiséis, por medio de los respectivos Plenipotenciarios, suficien. 
temente autorizados al efecto un tratado de Amistad, Alianza, 
Comercio y Navegación, cuyo tenor palabra por palabra es como 
sigue : 

Siendo conveniente a los intereses de las Repúblicas de las 
Provincias unidas del Rio de la Plata y Chile solemnizar y re- 
glar por medio de un Tratado las relaciones de Amistad, Alian- 
za, Comercio y Navegación que naturalmente han existido entre 
ambas Repúblicas desde su gloriosa emancipación. Y habiendo 
á este efecto nombrado los respectivos Plenipotenciarios; á 
saber — 

El Excelentísimo Señor Presidente de la República de las Pro- 
vincias Unidas del Rio de la Plata al Señor GeuendD. Ignacio 
Alvarez y Tomás, su actual Ministro Plenipotenciario cerca del 

5 



— 66 — 

Gobierno de Chile, y el xcelentísimo Señor Vice-Presidcnte de 
esta República á D. Manuel J. Gandarillas, Ministro de Estado 
en los Departamentos del Interior y Relaciones Esteriores. 

Quienes habiendo cangeado sus respectivos Plenos Poderes, y 
hallándose estos esten(Udos en debida forma, han concluido y 
convenido en los artículos siguientes : 

Artículo I. 
Las Repúblicas de las Provincias Unidas del Rio de la Plata y 
Chile, ratifican de un modo solemne y á perpetuidad, la amistad 
y buena intelijencia que naturalmente han existido entre ambas 
Repúblicas por la identidad de sus principios y comunidad de 
sus intereses. 

Artículo IL 
Las Repúblicas de las Provincias Unidas del Rio de la Plata 
y Chile contraen Alianza Perpetua en sosten de su Independen- 
cia contra cualquiera dominación estranjera* 

Artículo III. 
Las Repúblicas contratantes se obligan á garantir la integri- 
dad de sus territorios y á obrar contra todo poder estranjero que 
intente mudar por violencia los límites de dichas Repúblicas, 
reconocidos antes de su emancipación, ó posteriormente en vir- 
tud de tratados especiales. 

Artículo IV. 
Las Repúblicas contratantes se comprometen á no celebrar 
Tratado de Paz, Neutralidad ni Comercio con el Gobierno Espa- 
ñol, si no precede el reconocimiento por parte de dicho Gobier- 
no de la Independencia de todos los Estados de la América antes 
Española. 

Articulo V. 
En el caso de la Alianza se reglará la cooperación conforme á 
las circunstancias y recursos de cada una de las partes contra- 
tantes. 

Articulo VI. 
Las relaciones de Amistad, Comercio y Navegación entre am* 



— 67 — 

bas Repúblicas y reconocen por base una reciprocidad perfecta, y 
la libre concurrencia de la industria de los ciudadanos de dichas 
Repúblicas, en ambos y cada uno de los mencionados terri- 
torios.* 

Artículo VIL 
Consiguientemente los ciudadanos de las Repúblicas Contra- 
tantes gozarán en cualquiera de los dos territorios, de los mis« 
mos derechos y privilejios que conceden las leyes, ó en adelante 
concedieren á los naturales del pais en que residan, y no se les 
impondrá, ni exijira mas contribuciones y deredios que los que 
se impongan y exijan á los mismos naturales. 

Artículo VIII. 

Las propiedades existentes en el territorio de las dos Repú- 
blicas Contratantes que pertenezcan á ciudadanos de ellas, serán 
inviolables en paz y en guerra ; y gozarán de las inmunidades y 
privilejios que conceden las leyes á los naturales de) pais donde 
existan. 

Artículo IX. 
Los ciudadanos de cada una de las Repúblicas Contratantes 
estarán exentos en el territorio de la otra de todo servicio militar 
oUigatorío en los cuerpos de línea ó armada ; de todo emprésti- 
to forzoso, ó requisiciones militares. 

Artículo X. 
Los artículos de producción, cultivo ó fabricación de cada una 
de las Repúblicas Contratantes que se introduzcan ó estraigan 
por los Puertos de mar del territorio de la otra, no pagarán mas 
derechos que los que se pagan, ó en adelante se pagaren por los 
mismos artículos siendo de producción, cultivo ó fabricación de 
la nación mas favorecida. 

Artículo XI. 
Todos los artículos de producción, cultivo ó fabricación de las, 
dos Repúblicas Contratantes, que se introduzcan por tierra del 
territorio de la una al territorio de la otra, serán Ubres de todo 



— 68 — 

dereclio ; y lauto en su tráusito, como á su ejiportacion á otro 
pais, serán considerados para la imposición de derechos, como 
si fuesen de producción, cultivo ó fabricación del territorio en 
que se hallen. 

Aetículo XII. 

Los artículos que no sean de producción, cultivo ó fabricación 
de alguna de las dos Repúblicas Contratantes ; y que se intro- 
duzcan por tierra del territorio de la una al territorio de la otra, 
pagarán un diez por ciento sobre el avaluó de la Aduana del pais 
á donde sean introducidos. 

Artículo XIII. 
La ejecución de los artículos once y doce no altera las restric- 
ciones que tienen los efectos actualmente estancados en alguna 
de las Repúblicas Contratantes. 

Artículo XIV. 

No se impondrá prohibición alguna á la introducción ó ex- 
tracción de los artículos de producción, cultivo, fabricación ó 
procedencia de cualquiera de las dos Repúblicas Contratantes, 
que no comprenda igualmente á las demás Naciones. 

Artículo XV. 

Los buques pertenecientes á ciudadanos de cualquiera de las 
dos Repúblicas Contratantes gozarán de la franqueza de llegar 
segura y libremente á todos aquellos Parajes, Puertos y Rios de 
los dichos territorios á donde sea permitido llegar á los ciudada- 
nos ó subditos de la nación mas favorecida. 

Artículo XVI. 

Los artículos de producción, cultivo ó fabricación de las Re- 
públicas Contratantes que se introduzcan ó extraigan por los 
Puertos de cada una de ellas, pagarán los mismos derechos y 
gozarán de unas mismas concesiones y privilejios, siempre que 
se introduzcan ó extraigan en Buques Nacionales de cualquiera 
die las dos Repúblicas Contratantes. 

Artículo XYII. 
Los Buques de las dos Repúblicas Contratantes, y los carga- 



— 69 — , 

men tos que en ellos se iatroduzcan ó extraigan, no pagarán mas 
derechos por razón de tonelada, fanal, puerto, pilotaje, salva- 
mento en caso de averia ó naufrajio, ni otro algún derecho local, 
que los que pagan, ó en adelante pagaren los Buques de la Re- 
pública en cuyo territorio se haga la mencionada introducción ó 
extracción. 

Artículo XVIII. 
Cada una de las partes contratantes estará facultada para 
nombrar Cónsules en protección de su Comercio en el territorio 
de la otra ; pero antes que ningún Cónsul pueda ejercer sus 
fancioneSy deberá en la forma acostumbrada ser aprobado y ad- 
mitido por el Gobierno de la República cerca del cual sea envia- 
do ; y cada una de las Partes Contratantes podrá esceptuar de la 
residencia de Cónsules aquellos puntos de su territorio que juz- 
gue oportuno. 

Artículo XIX. 

Siempre que en el territorio de alguna de las Repúblicas Con- 
tratantes muera un ciudadano de la otra, sin haber hecho su 
última disposición testamentaria, el Cónsul General respectivo ó 
en su ausencia el que lo representare, tendrá derecho á nom- 
brar por sí solo curadores que se encarguen de los bienes del 
espresado ciudadano á beneficio de sus lejítimos herederos y 
acreedores, dando cuenta á las autoridades respectivas de una y 
otra República. 

Artículo XX. 

El presente Tratado será ratificado en el modo y forma que 
establecen las leyes de las respectivas Repúblicas, canjeándose 
las ratificaciones en esta Ciudad dentro de cuatro meses ó antes 
si fuera posible. 

En testimonio de lo cual, los respectivos Plenipotenciarios lo 
han firmado y sellado con los sellos correspondientes. 

En Santiago de Chile el dia veinte de Noviembre del año de 
mil ochocientos veintiséis, y diez y siete de la libertad de ambos 
Estados. 

(L. S.) --^ Ignacio Alvarez. (L. S.) — J. M, Gandarillas. 



t •- ^0 ~ 

Por tanto habiendo visto* y considerado el referido Tratado 
de Amistad, Alianza, Comercio y Navegación, y obtenido en vir- 
tud de la ley de treinta de Enero del presente año, la competen- 
te autorización del Congreso General Constituyente para rati- 
ficar y confirmar dicho Tratado ; el Presidente de la Repíiblíca, 
por el presente acto, lo ratifica y confirma en toda forma, y del 
modo mas solemne ; prometiendo y obligándose á nombre de 
las Provincias Unidas del Bio de la Plata al fiel cumplimiento é 
inviolable observancia de todas las estipulaciones y obligaciones 
contraidas en virtud del mencionado Tratado. 

En fé de lo cual se ha espedido el presente instrumento de 
ratificación, firmado por el Presidente de la República, sellado 
con el gran sello de la Nación y refrendado por el Ministro Se* 
cretario de Estado en el Departamento de Negocios Estranjeros. 

En Buenos Aires á primero de Febrero del año de mil ocho* 

cientos veintisiete. 

Firmado — Bemardino Rivadavia. 

Firmado — Francisco d$ la Cruz. 



-^-v^L^^VJl-^^^ 



PRIMER TRATADO 

Se Pal entre la Rej^üUica Argentina y el Imperio 4el Brasil, reekaxado por 

la primera. 



MkMa^wa^ 



• (24 ae Mayo i 827.) 



En nombre de la Santísima é indivisible Trinidad. 

La República de las Provincias Unidas del Bio de la Plata y 
S. M. el Emperador del Brasil, deseando sinceramente poner 
término á las desaveniencias suscitadas entre * ambos Estados : 
hacer cesar cuanto antes las calamidades de la guerra, y resta- 
blecer la armonía, amistad y buena intelijencia que deben exis- 
tir entre naciones vecinas, especialmente cuando la riqueza y 
prosperidad de ellas están tan íntimamente ligadas, resolvieron 
ajustar una convención preliminar, que sirva de base al tratado 
definitivo de paz, que debe celebrarse entre ambas las altas par- 
tes contratantes ; y para este efecto nombraron por sus plenipo- 
tenciarios; á saber: — 
La República de las Provincias Unidas del Rio de la Plata, al 

ciudadano D. Manuel J. García. 



— 72 — 

Su Majestad el Emperador del Brasil al Ilnstrísimo y Exrao. 
marquez de Queliiz, de su Consejo de Estado, Senador del Im- 
perio, Gran Cruz de la Orden Imperial del Crucero, Comenda- 
dor de la de Cristo, Ministro y Secretario de Estado de Ní^gocios 
Estranjeros. Al vizconde dej San Leopoldo, de su Consejo de 
Estado, Grande y Senador del Imperio, Oficial de la Orden Im- 
perial del Crucero, Caballero de la de Cristo, Ministro y Secre- 
tario de los Negocios del Imperio, y al Marquez de Macaio, de su 
Consejo, Gentil hombre de su Imperial Cámara, Oficial de la Or- 
den Imperial del Crucero, Comendador de la de Cristo, Caballero 
de las de Torre y Espada y San Juan de Jerusalem, Teniente Co- 
ronel del Estado Mayor del Ejército, Ministro y Secretario de Es- 
taco de los negocios de Marina. 

Los cuales después de haber cangeado sus respectivos plenos 
poderes, que fueron hallados en buena y debida forma, acorda- 
ron y convinieron en los artículos siguientes : 

Artículo I. 

La República de las Provincias Unidas del Rio de la Plata re- 
conoce la independencia, é integridad del Imperio del Brasil, y 
renuncia á todos los derechos que podría pretender al territorio 
de la Provincia de Montevideo ; llamada hoy Cisplatina. S. M. el 
Emperador del Brasil reconoce igualmente la independencia é 
integridad de la República de las Provincias Unidas del Rio de 
la Plata 

Artículo II. 

Su Majestad el Emperador del Brasil promete del modo mas 
solemne, quede acuerdo con la Asamblea Lejislativa del Impe- 
rio, cuidará de arreglar con sumo esmero la Provincia Cisplati- 
na, del mismo modo, ó mejor aun, que las otras Provincias del 
Imperio, atendiendo á que sus habitantes hicieron el sacrificio 
de su independencia por la incorporación al mismo Imperio, dán- 
doles un réjimen apropiado á sus costumbres y necesidades, 
que no solo asegure la tranquilidad del Imperio, sino también 
las de sus vecinos. 



— 73 — 

I 

Artículo III. 
La República de las Provincias Unidas retirará sus tropas del 
territorio Cisplatino, después de la ratificación de esta conven- 
ción, las cuales principiarán su marcha veinte y cuatro horas 
después que fuesen notificadas. La misma República pondrá 
las dichas tropas en pié de paz, conservando solamente el núme- 
ro necesario para mantener el orden y tranquilidad interior del 

pais. Su Majestad Imperial por su parte hará otro tanto en la 
misma provincia. 

Artículo IV. 
La isla de Martin García se pondra^en el statuquo ante béllum^ 
retirándose de ella las baterías y pertrechos. 

xÍRTÍCULO V. 

En atención á que la República de las Provincias Unidas ha 
empleado corsarios en la guerra contra el Imperio del Brasil, 
halla justo y honorable pagar el valor de las presas que se pro- 
bare haber hecho los dichos corsarios á los subditos brasileros, 
cometiendo actos de piratería . 

Articulo VI. 

Se nombrará una comisión mista de subditos de uno y otro 
Estado, para el establecimiento y liquidación de las acciones que 
resultaren del artículo anterior. Se acordará entre ambos Gobier- 
nos el término y modo que se juzgue mas conveniente y equita- 
tivo para los pagos. 

Articulo VII. 

Los prisioneros tomados por una y otra parte en mar y tier- 
ra, desde el principio de las hostilidades, serán puestos en liber- 
tad inmediatamente después de la ratificación de esta convención. 

Artículo VIII. 
Con el fin de asegurar mas los beneficios de la paz, y evitar 
por lo pronto todo recelo, hasta que se consoliden las relaciones 
que deben existir naturalmente entre ambos dos estados contra- 
tantes, sus gobiernos se comprometen á solicitar juntos ó sepa- 
radamente, de su grande y poderoso amigo el Rey de la Gran 
Bretaña (soberano mediador para el restablecimiento de la paz) ^ 



^ 74 — 

el que se digne garantirles por espacio da quince aAos la libre 
navegación del Río de la Plata, 

Artículo IX. 

Cesarán las hostilidades por mar y por tierra desde la data 
de la ratificación de la presente convención. Las de mar en dos 
dias hasta Santa María, ocho á Santa Catalina, quince á Cabo 
frió ; veinte y dos á Pernambuco, cuarenta hasta la línea, 
sesenta ¿ la costa del Leste, y ochenta á los- mares de Euro* 
pa. Y quedará restablecida la comunicación y comercio en- 
tre los subditos y territorios de ambos Estados, en el pié en que 
se hallabaa antes de la guerra : conviniendo desde ahora las al- 
tas partes contratantes, en celebrar con la brevedad posible un 
tratado de comercio y navegación, con el fin de dar á estas reía* 
eíones toda la estension y arreglo que exige su mutuo interés y 
prosperidad. 

AaTícuLO X. 

La presente convención preliminar será ratificada por ambas 
partes, y las ratificaciones serán cangeadaa en la ciudad de Mon- 
tevideo, en el espacio de cincuenta dias desde su data, ó antes si 

fuere posible. Verificado que sea el cange, las altas partes con- 

* 

tratantes nombrarán inmediatamente sus respectivos plenipoten- 
ciarios, para ajustar y concluir el tratado definitivo de paz. 

En testimonio de lo que, nos, los abajo firmados, plenipoten- 
ciarios de la República de las Provincias Unidas del Rio de la Pla- 
ta, y de su Majestad el Emperador del Brasil, en virtud de 
nuestros respectivos plenos poderes, firmamos la presente con- 
vención con nuestra mano, y le hicimos poner el sello de nues- 
tras armas. 

Hecha en la ciudad de Rio Janeiro á los veinte y cuatro dias 
del mes de Mayo del año de Nuestro Señor Jesucristo mil ocho- 
cientos veinte y siete. 

(L. S.) Manuel J. García. 

(L. S.) Márquez de Queluz. 

(L. S.) Vizconde de San Leopoldo. 

(L. S.) Márquez de Macaio. 



— 75 — 

Kesolnciea del (roblerno General de la República Argentina, rechaiando el 

precedente Tratado. 

Buenos Aires, 25 de Jimio de 1827, 

Vista en consejo de ministros la antecedente convención pre- 
liminar, celebrada por el Enviado de la Hepública á la corte del 
Brasil, y atendiendo á que dicho Enviado no solo ha traspasado 
sus instrucciones, sino contravenido á la letra y espíritu de ellas, 
y á que las estipulaciones que contiene dicha convención destru- 
yen el honor nacional, y atacan la independencia y todos los in- 
tereses esenciales de la República, el Gobierno ha acordado y 
resuelve repelerla, como de hecho queda repelida. Comuniqúe- 
se esta resolución al Soberano Congreso Constituyente en la for- 
ma acordada. 

, RiiHidavia—Julian S. ie Agüera— 

Frwei$eo de la Cruz^^edvador 
M. del Carril. 



Beaolncion del Genérese General, aprobando la del Presidente de la República, 

Exmo. Señor: 

Con no menos sorpresa y asombro que V, E., ha visto el 
Congreso la convención preliminar, celebrada y firmada por el 
plenipotenciario de esta República, B. Manuel José García» con 
los de igual carácter del Imperio del Brasili que en copia acom- 
paña la nota que Y. E. ha dirijido en 25 del corriente, con todos 
los documentos que le son adjuntos, y que han sido atentamente 
reconocidos. 

Afectado este cuerpo de un sentimiento profundo, no ha po- 
dido, vacilar un momento en espresarlo con aclamación unánime, 
en apoyo de la justa repulsa con que V. E. ha desechado la citada 
convención. Felizmente se advierte esta misma impresión en 
todos los habitantes, y no se vé ni percibe mas que una voz de 
indignación en uniforme jeneral consonancia. 

Tan lejos de que este incidente ominoso pueda obrar resulta- 
dos funestos, él producirá necesariamente un nuevo entusias- 



— 76 — 

mo, que incrementando la gloria de nuestros triunfos, Jiaga sen- 
tir al enemigo todo el peso de la cólera, escitada en un fuerte 
contraste. Entonces es cuando el espíritu público, redoblando 
sus esfuerzos, los lleva hasta el heroísmo. 

V. E. está en estas mismas ideas y sentimientos ; y el Congre- 
so en su conformidad se apresura á manifestarle la disposición 
en que se halla de cooperar eficazmente á las medidas que V. E. 
proponga, y promover- de su parte cuantas juzgue convenientes, 
y estén en la esfera de sus atribuciones. 

El Presidente que suscribe al comunicar á V. E. esta resolu- 
ción a nombre del cuerpo nacional, tiene el honor de reiterarle 
las protestas de su mayor consideración. 

José María Rojas — Presidente. 
Juan C. Farrfa— Secretario. 

Exmo. Sr. Presidente de la República. 



N. B. — Las imlrucciones que tenia el Ministro Plenipotencia^ 
río de la Repilblica Ai^^enlina, d que se refiere la resolución que 
recha¿ó él tratado^ son las siguientes : 

Instmceiones que deben rejir al Sr. D. Manuel José García, en el desempeño 
de la Comisión qne se le ha confiado á la Corte del Janeiro. 

El objeto principal que se propone conseguir el Gobierno por 
medio de la misión del Sr. D. Manuel José García á la corte del 
Janeiro, es acelerar la terminación de la guerra, y el restableci- 
miento de la paz entre la República y el Imperio del Brasil, se- 
gún lo demandan imperiosamente los intereses de la nación. El 
gobierno deja á la habilidad, prudencia y celo del Sr. Garcia la 
adopción de los medios que pueden emplearse para la ejecución 
de este importante objeto, y por lo tanto se reduce solo á hacer 
las siguientes prevenciones: 1* Luego que elSr. Garcia arribase 
al puerto del Janeiro, en el carácter que inviste de Enviado Es- 



// 



traordinario y Ministro Plenipotenciario de ia República cerca 
de S. M. I., se pondrá en comunicación con el Sr. Gordon, Mi- 
nistro Plenipotenciario de la Gaan Bretaña en la Corte del Bra- 
sil, y en el momento que obtenga por su intermedio las segu- 
ridades de ser dignamente recibido por S. M. I. para tratar de la 
paz, y en consecuencia el pasaporte competente, procederá á su 
desembarco, y á dar los demos pasos que corresponden al Heno 
de su misión. Si . desgraciadamente no puede e3to obtenerse, 
regresará á esta capital en un buque de guerra de S. M. B. á cu- 
yo efecto pedirá los auxilios necesarios al espresado Sr. Gordon. 

2* En el caso que el Gobierno del Brasil se allane á tratar de 
la paz, el Sr. Garcia queda plenamente autorizado para ajustar 
y concluir cualquiera convención preliminar, ó tratado que 
tienda á la cesación de la guerra y al restablecimiento de 
la paz, entre la República y el Imperio del Brasil, en términos 
honorables, y con recíprocas garantías á ambos paisesi, y que 
tenga por base la devolución de la Provincia Oriental, ó la erec- 
ción y reconocimiento de dicho territorio en un Estado separa- 
do, libre é independiente, bajo las formas y reglas que sus pro- 
pios habitantes elijieren y sancionaren, no debiendo exijirse en es- 
te ultimo caso por ninguna de las partes belijerantes compen- 
sación alguna. 

3* El Sr. Garcia podrá asegurar al Gobierno del Brasil, que 
allanado este paso, se entrará en seguida á tratar del arreglo de 
límites entre la República y el Imperio del Brasil, y á establecer 
y reglarlas relaciones de amistad, comercio y navegación de un 
modo que consulte la prosperidad y engrandecimiento recípro- 
co de ambos paises. 

4. Celebrada que sea la convención preliminar ó el tratado 
de paz, que se espresa en el artículo segundo, el Sr. Garcia lo 
remitirá al Gobierno con el secretario de la Legación, instruyen- 
do segun-corresponde, y esperará su ratificación y órdenes. 

5"* Si desgraciadamente el Gobierno del Brasil, sin dar lugar 
á la razón, se negase absolutamente á una transacción honorable 



^ 78 — 

y digna, el Sr. García pedirá su pasaporte, y regresará á esta 
Capital á iostroir á su Gobierno. 

Buenos Aires, 19 de Abril de 1827. 

Ritadatia-^Francisco di ta Cruz. 



£stá conforme al orijinal que se halla inserto en el registro de 
instrucciones que existe en el Ministerio de Negocios Estran- 

jcros. 

Dimingo Olitera. 



CONVENCIÓN 

FrdtaiUitr de ptt eeltkrada tñitt el GoMerne de las Pretincias DaldM del 
lie de la Plata, j Si lagestad el Kmperader del Brasil. 



27 de Agosto de 4828. 

CONVENaON PRELtMm4K . 

£1 GiAiemo Encargado de los negocios generaies de la República 
délas Provincias Unidas del Rio de laPlata^ ¿-a. ¿-a. ¿^a. 

Habiendo convenido con S. M, el Emperador del Brasil entrar 
en una negodacion por medio de Ministros Plenipotenciarios, 
saficientemente antoriíados al efecto, para restablecer la paz, 
armonía y buena inteiíjencia entre el Imperio y la República y en 
su virtud habiendo ajustado» concluido y firmado en la Corte de 
Rio Janeiro, el veinte y siete de Agosto de 1828, una conven- 
cioB prelirainar de paz, cuyo tenor, palabra por palabra, es co- 
mo ngae: 

En nombre de la Santísima é Indivisibie Trinidad. 

£1 Gobierno de la República de las Provincias Umdas del Rio 
de la Plata y S. M. el Emperador del Rrasil, deseando poner 



— 80 — 

término á la guerra y establecer sobre principios sólidos j du- 
raderos la buena intelijencia, armonía y amistad que deben exis- 
tir entre naciones vecinas, llamadas por • su interés á vivir unidas 
por lazos de aliansía perpetua, acordaron, por la mediacipn de 
S. M. B., ajustar entre si una. convención preliminar de paz, 
que servirá de base al tratado definitivo de la misma, que debe 
celebrarse entre Ambas Partes Contratantes. Y para este fin 
nombraron sus Plenipotenciarios; á saber: el Gobierno de la 
República de las Provincias Unidas, á los Generales D. Juan 
Ramón Balcarce y D. Tomas Guido. S. M. el Emperador del 
Brasil, á los Ilustiusimos y Exelentisimos Sefiores Marques de 
Aracaty, del Consejo de S. M. , Gentil hombre de Cámara Impe- 
rial, Consejero de Hacienda, Comendador de la orden de Aviz, 
Senador del Imperio, Ministro y Secretario de Estado en el De- 
partamento de Negocios Estranjeros; Dr. D. Clemente Pereira, 
del Consejo de S. M. Desembargador de la Casa de Suplicación, 
Dignatario de la Imperial Orden del Cruzero, Caballero de la 
de Cristo, Ministro y Secretario de Estado en el Departamento 
de Negocios del Imperio, é interinamente encargado de los ne- 
gocios de Justicia; y D. Joaquín Olivera Alvarez, del Consejo 
de S. M. y del de Guerra, Teniente General de los Ejércitos Na- 
cionales é Imperiales, Oficial de la Imperial Ordeu del Cruzero, 
Ministro Secretario de Estado en el Departamento de los nego- 
cios de guerra. 

Los cuales después de haber cangeado sus plenos poderes 
respectivos, que fueron hallados en buena y debida forma, con- 
vinieron en los artículos siguientes: 

Articulo 1"^ 

Su Magostad el Emperador del Brasil declara la Provincia de 
Montevideo, llamada hoy Cisplatina, separada del territorio del 
Imperio del Brasil, para que pueda constituirse en Estado libre 
é independiente de toda y cualquier nación, bajo la forma de 
gobierno que juzgare conveniente á sus intereses, necesidades 
y recursos. 



. — 81 — 

Articulo T 
El Gobierno de la República de las Provincias Unidas concuer- 
da en declarar por su parte la independencia déla Provincia de 
Montevideo, llamada hoy Cisplatina, y en que se constituya en 

Estado libre é independiente en la forma declarada en el artículo 
antecedente. • 

Articulo 3"^ 
Ambas Altas Partes Contratantes se obligan á defender la in- 
dependencia é integridad de la Provincia de Montevideo, por el 

tiempo y en el modo que se ajustare en el tratado definitivo de 
paz. 

Articulo 4" 
El Gobierno actual de la Banda Oriental, inmediatamente 
que la presente Convención fuere ratificada, convocará los Re- 
presentantes de la parte de la dicha Provincia que le está actual- 
mente sujeta; y el gobierno actual de Montevideo hará simul- 
táneamente una igual convocación á los ciudadanos residentes 
dentro de esta, regulándose al número de Diputados por el 
que corresponda al de los ciudadanos de la misma Provincia, y 
la forma de su elección por el reglamento adoptado para la 
elección de sus Representantes en la última Lejislatura. 

Articulo 5** 

Las elecciones délos Diputados correspondientes á la pobla- 
ción de la plaza de^Montevideo se hgo'án precisamente estramu- 
ros, en lugar que quede fuera de alcance de la artillería de la 
inisma plaza, sin ninguna concurrencia de fuerza armada. 

Articulo 6® 

Reunidos los Repressntantes de la Provincia fuera de la plaza 
de Montevideo y de cualquier otro lugar que se hallarcí ocupado 
por tropas, y que esté al menos diez leguas distante de las mas 
próximas, establecerán un gobierno provisorio, que debe go- 
bernar toda la provincia hasta que se instale el gobierno per- 
manente, que hubiere de ser creado por la constitución. Los 
gobiernos actuales de Montevideo y de la Banda Oriental cesa- 
rán inmediatamente qué aquel se instale. 

6 



— 82 — 

Articulo ?• 
Los mismos Representantes se ocuparán después en formar la 
constitución política de la Provincia de Montevideo, y esta antes 
deserjurada, será examinada por Comisarios de los dos gobier- 
nos contratantes para el único fin de yer si en ella se contiene 
algún artículo ó artículos que se opongan á la seguridad de sus 
respectivos Estados. Si aconteciere este caso será esplicado pú- 
blica y categóricamente por los mismos Comisarios, y en falta 
de común acuerdo de estos, será decidido por los dos gobiernos 
contratantes. 

Articulo 8* 
Será permitido á todo y cualquier habitante de la Provincia 
de Montevideo, salir del territorio de esta, llevando consigo los 
bienes de su propiedad, sin perjuicio de tercero, hasta el jura- 
mento de la constitución, si no quiere sujetarse á ella ó asi le 
conviniere. 

Articulo 9^ 
Habrá perpetuo y absoluto olvido de todos y cualesquiera he- 
chos y opiniones políticas, que los habitantes de la Provincia de 
Montevideo y los del territorio del Imperio del Brasil, que hu- 
biere sido ocupado por las tropas de la Bepública de las Provin- 
cias Unidas, hubiere profesado ó practicado hasta la época de la 
ratificación de la presente Convención. 

Articulo 10. 
Siendo un deber de los dos gobiernos contratantes auxiliar y 
protejer á la Provincia de Montevideo, hasta que ella se constituya 
completamente, convienen los mismos gobiernos en que, si antes 
de jurada la Constitución de la misma Provincia, y cinco aüos 
después, la tranquilidad y seguridad fuese perturbada dentro 
de ella por la guerra civil, prestarán á su gobierno legal el au- 
xilio necesario para mantenerlo y sostenerlo. Pasado el plazo 
espresado, cesará toda la protección que por este artículo se pro- 
mete al gobierno legal de la Provincia de Montevideo, y la mis- 
ma quedará considerada en estado de perfecta y absoluta inde- 
pendencia* 



— 8S — 

Artículo 11. 

Ambas las Altas Partes contratautes declaran muy esplícita y ca- 
tegóricamente, que cualquiera qup pueda venir á ser el uso de la 
protección, que en conformidad al artículo anterior se promete 
á la provincia de Montevideo, la misma protección se limitará 
en todo caso á hacer restablecer el orden , y cesará inmediata* 
mente que este fuere restablecido. 

Artículo 12. 

Las tropas de la provincia de Montevideo, y las tropas de la 
República de las Provincias Unidas, desocuparán el territorio 
brasilero en el preciso y perentorio término de dos meses, conta- 
dos desde el dia en que fueren cangeadas las ratificaciones de la 
presente Convención, pasando las segundas á la margen derecha 
del Bio de la Plata ó del Uruguay : menos una fuerza de mil y 
quinientos hombres, ó mayor, que el Gobierno de la sobredicha 
República, silo juzgase conveniente, podrá conservar dentro del 
territorio de la referida provincia de Montevideo, en el punto 
que escogiese hasta que las tropas de S. M. el emperador del Bra- 
sil desocupen completamente la plaza de Montevideo. 

Artículo 13. 

Las tropas de S. M. el emperador del Brasil desocuparán el 
territorio de la provincia de Montevideo inclusa la Colonia del 
Sacramento, en el preciso y perentorio término de dos meses, 
contados desde el dia en que se verificare el cange de las ratifi- 
caciones de la presente Convención, retirándose para las fronte- 
ras del imperio, ó embarcándose; menos una fuerza de mil qui- 
nientos hombres, que el Gobierno del mismo Señor podrá conser- 
var en la misma plaza de Montevideo, hasta que se instale el Go- 
bierno provisorio de la dicha provincia, con la espresa obliga- 
ción de retirar esta fuerza dentro del preciso y perentorio tér- 
mino de los primeros cuatro meses siguientes á la instalación del 
mismo Gobierno provisorio, á mas tardar entregando en el acto 
de la desocupación la espresada plaza de Montevideo in statu 
quo ante bellum, á comisarios competentemente autorizados ad 
hoc por el Gobierno legítimo de la misma provinciaé 



— 84 — 

Artículo 14. 
Queda entendido que tanto las tropas de la República de las 
ProYinciaé Unidas como las de S. M. el emperador del Brasil que, 
en conformidad de los dos artículos antecedentes, quedan tem- 
poralmente en el territorio de la provincia de Montevideo, no po- 
drán intervenir en manera alguna en los negocios políticos de la 
misma provincia, su gobierno, instituciones, etc. Ellas serán 
consideradas como meramente pasivas y de observación, conser- 
vadas alli para protejer al gobierno y garantir las libertades y 
propiedades públicas é individuales, y solo podrán operar acti- 
vamente si el gobierno lejítimo de la referida provincia de Mon- 
tevideo requiriere su auxilio. 

Articulo 15. 

Luego que se efectuare el cange de las ratificaciones de la pre^ 
senté convención, habrá entera cesación de hostilidades por mar 
y tierra. El bloqueo será levantado eü el término de 48 horas 
por parte de la escuadra imperial, las hostilidades por tierra ce- 
sarán inmediatamente que la misma convención y sus ratificacio- 
nes fueren notificadas á los ejércitos, y por mar dentro de dos dias 
hasta Santa María, en ocho hasta Santa Catalina, en quince hasta 
Cabo Frió, en' veinte y dos hasta Pernarabuco, en cuarenta hasta 
la Línea, en sesenta hasta la costa del Este, y en ochenta hasta 
los mares de Europa. Todas las presas que se hicieren en mar 
ó en tierra, pasado el tiempo que queda señalado, serán juzga- 
das malas presas y recíprocamente indemnizadas. 

ARTiguLo 16. 

Todos los prisioneros de una y otra parte que hubieren sido 
tomados durante la guerra en mar ó en tierra, serán puestos en 
libertad luego que la presente convención fuera ratificada y laS 
ratificaciones canjeadas, con la única condición de que no podrán 
salir sin que hayan asegurado el pago délas deudas que hubieren 
contraído en el pais donde se hallan. 

Articulo 17. 
Después del canje de las ratificaciones, ambas Altas Partes 



- 8S - 

Contratantes tratarán de nombrar sus respectivos Plenipotencia- 
rios para ajustarse y concluirse el tratado definitivo de paz que 
debe celebrarse entre la fiepública de las Provincias Unidas y el 
Imperio del Brasil, 

Articulo 18. 

Si, loque no es esperarse, las Altas Partes Contratantes no 
llegasen á ajustarse en el dicho tratado definitivo de paz, por 
cuestiones que puedan suscitarse, en que no concuerdeuj á pesar 
de la mediación de S. M. B., no podrán renovarse las hostilida- 
des entre la República y el Imperio, antes de pasados los cinco 
años estipulados en el art. 10; ni aun después de vencido este 
plazo las hostilidades podrán romperse sin previa notificación 
hecha reciprocamente seis meses antes con conocimiento de la 
potencia mediadora. 

Articulo 19. 

El cange €(e las ratificaciones de la presente convención será 
hecha en la plaza de Montevideo dentro del término de setenta 
dias, ó antes si fuere posible, contados desde el dia de su data. 

En testhnonio de lo cual nos los abajo firmados, Plenipoten- 
ciarios del Gobierno de la República de las Provincias Unidas, y 
de Su Majestad el Emperador del Brasil; en virtud de nuestros 
plenos poderes, firmamos la presente convención con nuestrai 
mano, y le hicimos poner el sello de nuestras armas. 

Hecha en la ciudad de Rio Janeiro á los veinte y siete dia.s 
del mes de Agosto del año del Nacimiento de Nuestro Señor Jesu : 
Cristo mil ochocientos veinte y ocho. 

L. S. — Juan Ramón Balear ce. 

L. S. — Tomas Guido. 

L. S. — Marques de Aracaty. 

L. S. — José Clemente Per eirá* 

L. S, — Joaquín de Oliveira Alvar ez. 



- ~ 86 - 

ARTICULO ADICIONAL- 

Ambas las Altas Partes Contratantes se comprometen á emplear 
los medios que estén á su alcance, á fin de que la náyegacion 
del Rio de la Plata, y de todos los otros que desaguan en él, se 
conserve libre para el uso de los subditos de una y otra nación, 
por el tiempo de quince años en la forma que se ajustare en el 
tratado definitivo de paz. 

El presente artículo adicional tendrá la misma fuerza y vigor 
como si estuviere inserto, palabra por palabra en la convención 
preliminar de esta data. 

Hecho en la ciudad de Rio Janeiro, á los veinte y siete días 
del mes de Agosto, del año del Nacimiento de Nuestro Señor 
Jesu-Cristo, mU ochocientos veinte y ocho. 

L. S. — Juan Ramón Bálcarce. 

L. S. — Tomas Guido. 

L- S. — Marques de Aracaty. 

L. S. — José Clemente Pereira. 

L. S. — Joaquín de Oliveira Alvarez, 

Por tanto: vista y examinada detenidamente la Convención 
Preliminar aqui copiada, y después de haber obtenido la com- 
petente autorización de la Convención Nacional, la ha aceptado, 
confirmado y ratificado como lo hace por la presente, prome- 
tiendo y obligándose á nombre de las Provincias Unidas del Rio 
de la Plata á observar y cumplir fiel é inviolablemente todo lo 
contenido y estipulado en todos y cada uno de los artículos de la 
mencionada convención preliminar, sin permitir que en manera 
alguna se contravenga á lo estipulado en ella. 

En fé de lo cual firma con su mano el presente instrumento 
de ratificación, autorizado según corresponde, y con el gran sello 
de la República. En la casa de Gobierno de la Capital de Buenos 
Aires, á veinte y nueve del mes de Setiembre de mil ochocien- 
tos veinte y ocho. 

Manuel Borrego. 
José Maria Rojas. 



~ 87 ~ 

CANGE. 

Los infrascriptos autorizados con poder general, y especial- 
mente que presentaron, examinaron y aprobaron recíprocamen- 
te, para efectuar el cange de las ratiñcaciones de la convención 
preliminar de paz, celebrada y firmada en la Corte del Rio Ja- 
neiro, á27 de Agosto último, entre los Plenipotenciarios déla 
Bepública de las Provincias Unidas del Rio de la Plata y los de 
S. M. el Emperador Constitucional y Defensor Perpetuo del 
Srasil, la cangearon efectivamente en la forma de estilo; y para 
que así conste firmaron y sellaron este a^to, en Montevideo á 
cuatro de Octubre de mil ochocientos veinte y ocho, ix las dos 
horas de la tarde. 

L. S. — Miguel de Azcuinaga. 
L. S.Sarao Do Rio daPrata. 



GONVENgAO PRELIMINAR 



Nos o Imperador Constitucional e Defensor Perpetuo do Bra- 
sil etc. Fazemos saber aos que esta presente carta de confir- 
macao, approvacao e ratificacao virem, que aos vinte e sete 
dias do mez de Agosto do corrente anno, se concluio e assignou 
nesta Corte do Rio de Janeiro huma Convencao preliminar entre 
Nos e a República das Provincias Unidas do Rio da Prata, com 
o.saudavel fim de se por termo a guerra que subsiste entre 
este Imperio e a mesma República, da qual Convencao o tbeor 
be o seguinte : 

Em nome da Santísima e Indivisivel Trindade. 

Sua Magestade o Imperador do Brazil, e o Governo da Re- 
publica das Provincias Unidas do Rio da Prata, desejando por 



— 88 — 

termo & guerra e estabelecer sobre principios solidos e duradou- 
ros a boa intelligencia, harmonia e amizade, que debe existir 
entre nacoes yizinhas, cnamadas pelos seus interesses á yivir 
unidas por lacos de perpetua aliai^a, accordarao, pela medlacao 
de Sua Majestade Britannica, ajustar entre si huma conyeng ao 
preliminar de paz, que servirá de base ao Tratado definitivo da 
mesma, que ha de celebrar-se entre ambas as Altas Partes 
contractantes, e para este fim nomearao por seus Plenipotencia* 
rios a saber : Sua Magestade o Imperador do Brazil aos niustris* 
simos e Excellentissimos Senhores Márquez de Aracaty, de Seu 
ConseUio, Gentil Homem da Sua Imperial Cámara, Conselheiro 
da Fazenda, Gommendador da Ordem de Aviz, Senador do Im- 
perio, Ministro e Secretario de Estado dos Negocios Estrangei- 
ros ; Doutor José Clemente Pereira, do Seu Conselho, Desem- 
bargador da Casa da Supplicacao, Dignitario da Imperial Ordem 
do Cruzeiro, Cavalheiro da de Christo, Ministro e Secretario de 
de Estado dos Negocios do Imperio, e interinamente encarre- 
gado dos Negocios da Justica; e Joaquim de Oliveira Alvarez, 
do Seu Conselho, e do de Guerra, Tenente General dos Exer- 
citos Nacionaes e Imperiaes, Official da Imperial Ordem do Cru- 
zeiro, Commendador da de Christo, Ministro e Secretario de 
Estado dos Negocios de Gnerra ; — e o Governo da República 
das Provincias Unidas do Rio da Prata, aos Senhores Generaes 
Dom Juan Ramón Balcarce, e Dom Tomas Guido, os quaes, de- 
pois de haverem trocado os seus plenos poderes respectivos, que 
íorao achados em boa e devida forma, convierao nos artigos se- 
guintes : 



Artigo 1. 

Sua Magestade o Imperador do Brazil dedara a provincia de Mon- 
tevideo, chamada boje Cisplatina, separada do territorio do Impe- 
rio doBrazU, para quepossa constituir-se em estado livre e inde- 
pendente de toda e qualquer nacao, debaixo]de governo que jul- 
gar mais conveniente a seus intereses, necessidades e recursos. 



— 89 — . ; ; 

Artigo 2. 

O Governo daBepublica das ProYincias Unidas do RiodaPrata 
concorda em declarar pela sua parte a independencia da Provin- 
cia de Montevideo, chamada hoje Gisplatina, e em que se con- 
stitua em Estado livre e independente, na forma declarada «o 
artigo antecedente. 

Artigo 3. . 

Ambas as Altas Partes contractantes obrigao-SQ a defender 
a independencia e integridade da provincia de Montevideo, pelo 
tempo e pelo modo que se ajustar no tratado definitivo de paz. 

Artigo 4. 

O Governo actual da Banda Oriental, immediatamente que a 
presente convencao for ratificada, convocará os representantes 
da parte da sobredita provincia, que Ihe está actualmente sujeita, 
e o governo actual da praca de Montevideo fará ao mesmo tem- 
po huma convocacao igual dos cidadaos residentes dentro de esta, 
regulando-se o numero dos deputados, pelo qup for correspon- 
dente ao dos cidadaos da mesma provincia, e a forma das elei- 
coes pelo regulamento adoptado para a aleicao dos seus repre- 
sentantes na ultima legislatura. 

Artigo 5. 
A eleicao dos Diputados correspondente á populacao da praca 
de Montevideo será feita precisamente extramuros em lugar 
que fique fora do alcance da artilharia da mesma pracB, sem 

nenhuma assistencia de forca armada. 

Artigo 6. 
Beunidos os representantes da provincia fora da praca de 
Montevideo, e .de qualquer outro lugar que se achar occupado 
por tropas, e que esteja ao menos dez legoas distante das mais 
vizinhas, estabeleceráo hum governo provisorio , que deve go- 
bernar toda a provincia, até se installar o governo permanente 
que houver de ser creado pela Gonstituicao. Os governos ac- 
tuaes de Montevideo e da Banda Oriental cessaráo immediata- 
mente que aquelle se installar. 



~ 90 — 

Artigo 7- 
Os mesmos representantes se occuparáo depois em formar a 
Constitui^ao política da provincia de Montevideo ; e esta antes 
de ser jurada, será examinada por comisarios dos dous gover- 
nos contractantes , para o único fim de ver se nella se contem 
algum artigo ou artigos que se oppunhao á seguranza de seus 
respectivos estados. Se acontecer este caso será explicado pu- 
blica e cathegoricamente pelos mesmos comisarios, e na falta de 
commum accordo destes, será decidido pelos dous governos con- 
tractantes. 

Artigo 8. 
Será permittido a todo e qualquer habitante da provincia de 
Montevideo sahir do territorio desta, levando comsigo os bens 
da sua propriedade, salvo o prejuizo do terceiro, até o tempo do 
juramento da constituicao, se nao quizer sujeitar-se á ella, ou 
assim Ihe convier. 

Artigo 9. 
Haverá absoluto e perpetuo esquecimento de todas e quaes^ 
quer opinioes políticas ou factos que os habitantes da provincia 
de Montevideo, e os do territorio do Imperio do Brazil que tiver 
estado occupado por tropas da República das Provincias Unidas 
tiverem profesado ou praticado até a época da ratificacao da pre- 
sente convencao. 

Artigo 10. 
Sendo um dever dos dous governos contracta^es auxiliar e 
proteger a provincia de Montevideo até que ella se constitua 
completamente, convem os mesmos governos em que se, antes 
jurada a constituicao da mesma provincia, e cinco annos despois, 
a tranquilidade e seguranca publica fór perturbada dentro della, 
pela guerra civil, prestaráo ao sen govemo legal o auxilio ne- 
cessario para o manter e sustentar. Passado o prazo expresado, 
cessará toda a proteccao que por este artigo se promete ao Go^ 
vemo legal da provincia de Montevideo, e a mesma ílcará con-- 
siderada no estado da perfeíta e absoluta independencia. 



— 9Í — 

Artigo 11.' 
Ambas as Altas Partes Goutractautes dedarao muito explícita 
e cathegorícamente, que qualquer que possa \ir a ser o uso 
da proteccao que, na conformidade do artigo antecedente, se 
promette á proTincia de Montevideo, a mesma proteccao se U? 
mitará em todo o caso a fazer restablecer a ordem, e cessaréi 
immediatamente que esta for restablecida. 

Aetigo 12. 
As tropas da provincia de Montevideo^ e as tropas da Bepubli* 
ca das Provincias Unidas desoccuparáo o territorio brazileiro no 
preciso e peremptorio termo de dous mezes, contados do día em 
que forem trocadas as ratificacoes da presente convencao ; pas* 
sando as segundas para a margem direita do Rio da Prata ou do 
Uruguay : menos una forca de mil e quinhentos homens ou ma- 
ior, que o governo da sobredita república, se o julgar conveni-- 
ente, poderá conservar dentro ''do territorio da sobredita pro^ 
vincia de Montevideo, no ponto que escolher até que las tropas 
de Sua Magestade o Imperador do Brazil desoccupen completa-* 
mente a praca de Montevideo* 

Artigo 13. 
As tropas de Sua Magestade o Imperador do Brazil desoccupa- 
ráo o territorio da provincia de Montevideo, incluida a Colonia 
do Sacramento, no preciso e peremtorio termo de dous mezes, 
contados do dia em que se verificar a troca das ratificacoes da 
presente convencao ; retirando-se para as fronteiras do Impe- 
rio, ou embarcando ; menos huma forca de mil e quinhentos 
homens, que o governo do mesmo Senhor poderá conservar na 
provincia de Montevideo até que se installe o governo provisorio 
da sobredita provincia ; com a expressa obligaQao de retirar estd 
for^a dentro do preciso e peremptorio termo dos primeiros qua-» 
tro mezes seguintes á installa^ao do mesmo governo provisorio 
a mais tardar: entregando no acto da desoccuparáo a expresada 
praca de Montevideo, in statu qtio ante beUum^ a commissarios 
autonsados completamente ad hoc pelo governo legitimo da refe- 
rida provincia. 



-é2- 

Artigo 14. 

Fica entendido que tanto as tropas de Sua Magestade o Impe- 
rador do Brazil, como as da República das Provincias Unidas 
que, na conformidade dos dous artigos antecedentes, licao tem- 
porariamente no territorio da provincia de Montevideo, nao po- 
deráo íntervir por forma alguma nos negocios politices da mesma 
provincia, seu governo, instituigoes etc., ellas seráo consideradas 
como meramente passivas, e de observacao, conservadas allipara 
proteger o govemo, e garantir as liberalidades e propiedades 
publicas e individuaos, e só poderáo operar activamente se o 
governo legitimo da referida provincia de Montevideo requisi- 
tar o seu auxilio. 

Artigo 15. 

Logo que a troca das ratificagoes, da presente convengao se 
effectuar, havera inteira cessagao de hostilidades por mar e por 
térra, o bloqueio será levantado" no termo de quarenta e oito ho- 
ras por parte da escuadra inperial ; as hostilidades por térra ces- 
saráo immediatamente, que a mesma conven^ao e suas ratifica- 
9oes forem notificadas aos exercitos ; e por mar dentro de dous 
dias até Santa Maria, em oito até Santa Gatharina, em quinze até 
Cabo Frió ; em vinte e dous até Pernambuco ; em quarenta até 
aLinha; em sessenta até á costado Leste; e em oitenta até os 
mares de Europa. Todas as tomadlas que se fizerem por mar e 
por térra, passado o tempo que fica aprazado, seráo julgadas 
maas presas, e reciprocamente indemnisadas. 

Artigo 16. 

Todos os prisioneiros de huma e outra parte , que tiverem 
sido feitos durante a guerra, no mar ou na térra, seráo postes 
em liberdade, logo que a presente convensao for ratificada e as 
ratifica^oes trocadas, com a uniqa condigao, de que nao pode- 
ráo sahir sem que tenhao segurado o pagamento das dividas que 
tiverem contrahido no paiz aonde se acharem. ^ 

Artigo 17. 

Depois da troca das ratificagoes da presente conven^ao as Al- 
tas Partes Contractantes trataráo de nomear os seus respectivos 



— 93 — 

plenipotenciarios para se ajustar e concluir o tratado definitivo 
de paz, que deve celebrar-se entre o Imperio do Brasil e a Be- 
publica das Provincias Unidas. 

Artigo 18. 
Se, o que nao he de esperar, as Altas Partes Contractantcs 
nao chegarem a ajustar-se no sobredito tratado de paz, por que- 
stoes que possao suscítar-se, em que nao concordem, apezar da 
media^ao de Sua Magestade Britannica, nao poderáo renovar-se 
as hostilidades entre o Imperio e a Bepublica antes de serem 
passados os cinco anuos estipulados no artigo décimo : e mesmo 
4epois de passado este prazo as hostilidades nao poderáo romper- 
se sem previa notiñca^ao feita reciprocamente seis mezes ante» 
con conhecimento da potencia mediadora. 

Artigo 19. 
A troca das ratifica^oes da presente convengao sera feita na 
praga de Montevideo dentro de tempo de setenta dias, ou antes 
se for possivel, contados do dia da sua assignatura. 

Em testemunho do que, nos os abaixo assignados Plenipoten- 
ciarios de Sua Magestade o Imperador do Brasil, e do Governo 
da Bepublica das Provincias Unidas, em virtude de nossos ple- 
nos poderes, assignamos a presente convengao e Ihe íizemos 
por o sello das nossas armas. 

Feito na cidade do Bio de Janeiro aos vinte e sete do mez de 
Agosto do auno do Nascimento de Nosso Senhor Jesus-Christo 
de mil oito centos vinte e oito. 

(L. S.) Márquez de Aracaty. 

(L. S.) José Clemente Pereira. 

(L. S.) Joaquim de Olweira Alvarez. 

(L. S.) Juan Ramón Bálcarce. 

(L. S.) Tomm Guido. 

ABTIGO ADDICIONAL. 

Ambas as Altas Partes contractantes se comprometen á em- 
pregar os meios ao seu alcance, afim que la navcgagao do Bio da 
Prala, e de todos outros que nelle vao sahir, seja conservada 



— 94 — 

livre para uso dos subditos de huma e outra na^ao por tempo de 
quínze annod^ pela forma que se ajustar no tratado definitivo de 
paz. 

O presente artigo addicional tera a mesma forga e vigor como 
se fosse inserido palavra por palavra na. convensao preliminar 
da data de boje. 

Feita na cídade do Bio de Janeiro aos vinte e sete do mez de 
Agosto do auno do Nascimento do Nosso Senbor Jesús Quisto 
de mil oitocentos e vinte oito. 



(L. S. 
¡L.S. 

(L. S. 
(L. S. 
(L. S. 



Márquez do Aracaly. 
José Clemente Per eirá. 
Joaquim de Oliveira Alvarez. 
Juan Ramón Bakarce, 
Tomas Guido. 



E sendo Nos presente a mesma Convensao, cujo theor fica 
ácima inserido, e sendo bem visto, considerado, e examinado 
por Nos tudo o que nella se contem, sendo ouvido o Nosso Con- 
selho de Estado, a approvamos, ratificamos e confirmamos, assim 
no todo como en cada hum dos seus artigos e estipula^oes ; e 
pela presente a damos por firme e valiosa, promettendo em fé 
de palavra Imperial observal-a e fazel-a observar e cumplir por 
qualquer modo que possa ser. Em testemunho e firmeza do 
sobredito> fizemos passar a presente carta por Nos assignada, 
passada com o sello grande das armas do Imperio e refrendada 
pelo Nosso Ministro e Secretario de Estado abaixo assignado. 
Dada no Palacio do Bio de Janeiro aos trinta dias do mez.de 
Agosto do anuo do Nascimento de Nosso Senhor Jesús Christo 
de mil oitocentos e vinte oito « 

PEDRO. Imperador. 

Márquez de Aracaly é 



RECONOCIMIENTO 



fie la Independencia de la República Argentina por S. M. el Rey de Cerdeña 



Mayo 12 1857. 



Noi Cario Alberto per la grazia di Dio Re di Sardegna, di Cipro 
e di Gerusalemme, Duca diSaYoia, di Genova, ecc, ecc. , principe 
di Piemonte, ecc, ecc, ecc. 

A tutti coloro che le presentí yedranno salute. Avendo il ba- 
rone Enrico Picolet d'Hermillon nostro consolé genérale negli 
Statí «della Confcderazione Argentina, assieme al ministro degli 
affari esteri del Governo di Buenos Aires firmato un protocoUo 
dal quale risultano le dichiarazioni da essi scambiate concernenti 
il trattamento che avranno da godere la bandiera, i nazionali della 
Confederazione e le loro proprietá he* nostri dominii ; e viceversa 
la nostra bandiera, i nostri südditi e le loro proprietá negli Stati 
alia medesima Confederazione appartenenti, il qual protocoUo é 
del tenore seguente : 

Presentes en el Ministerio de Relaciones Exteriores el Exmo. 
Sr. Ministro de Negocios Extrangeros Dr. D. Felipe de Arana, y 
el Sr. Barón D. Henrique Picolet d'Hermillon, nombrado Cón- 
sul de S. Mi el Rey de Cerdeña en la República Argentina, y au- 



— 96 — 

torizado por su Soberano para reconocer oficialmente y de la 
manera mas esplícita la Independencia de la Confederación Ar- 
gentina, después de haber hecho conocer las justas y amigables 
intenciones de su Gobierno, y solicitado de S. E. el Sr. Ministro 
saber las del Exmo. Sr. Gobernador y Capitán General de esta 
Proyincia Encargado de las Relaciones Exteriores de las Proyin- 
cias Confederadas en cuanto á la autorización de que se halla in- 
vestido para el espresado reconocimiento; prestó á presencia de 
S. E. la siguiente declaración formal por la que en el real nom- 
bre de S. M. el Rey de Cerdeña, reconoce á la República de la 
Confederación Argentina como Nación soberana, libre é indepen- 
diente. 

El Barón Henrique Picolet d'Hermillon autorizado solemne* 
mente por notas del Exmo. Sr. Ministro de Relaciones Exteriores 
del Reino de Cerdeña de 23 y 25 de noviembre último, para re- 
conocer en el real nombre de S. M. el Rey de Cerdeña la inde- 
pendencia de la República de la Confederación Argentina, que 
he presentado originales en nota de 30 de marzo último ; de- 
claro que S.M. el Rey de Cerdeña, Cipre, Jerusalem, etc. ^ etc., 
etc. , reconoce como Nación soberana, libre é independiente á la 
República de las Provincias de la Confederación Argentina con 
toda la estension de territorio que le pertenezca ; y consiguien- 
temente declaro que en los puertos y territorio de S. M. el Rey 
de Cerdeña, el Pabellón, Ministros, Autoridades, Agentes y Sub- 
ditos Argentinos, gozarán en sus personas y propiedades las in- 
munidades, consideraciones y derechos que conforme á la ley 
común de las Naciones dispensa á cualquiera otra Nación sobe- 
rana é independiente, y que respetará las leyes y disposiciones 
particulares de la República Argentina como lo hace el Rey mi 
amo con las de cualquier otro Estado. Y por cuanto la ausencia 
accidental de S. M. en Genova, no ha permitido una comunicación 
directa al Gobierno de la República sobre este asunto, á los ocho 
meses de la fecha presentaré la expresa ratificación hecha por 
S. M. el Rey de Cerdeña de la declaración del reconocimiento 



— 97 — 

que por su real y solemne autorización hago de la soberanía é in- 
dependencia de la República Argentina. 

En fé de lo cual firmo y sello el presente en Buenos Aires á 
doce de mayo de mil ochocientos treinta y siete. 

(L. S.) Firmato — Báron Picolet d'Heemillojn. 

Admitida por S. E. el Sr. Ministro autorizado por el Exmo. 
Sr. Gobernador y Capitán General de la Provincia, la precedente 
declaración con la calidad que ella expresa de ser ratificada ex- 
presamente por S. M. el Rey de Cerdeña, habiendo acordado á 
nombre de su Gobierno, Encargado de las Relaciones Exteriores 
de las Provincias de la Confederación las mismas inmunidades, 
consideraciones y derechos al Pabellón, Autoridades,^ Ministros, 
Agentes y Subditos de S. M. el Rey de Cerdeña, y el debido res- 
peto á las leyes y disposiciones particulares de la Nación Sarda, 
del mismo modo que lo hace con las de los demás Estados, dieron 
fin á la presente conferencia que firmaron — 

(L. S.) Firmato — Felipe Arana. 

— Barón Picolet d'Hermilloin. 

Avendo JNoi veduto il precedente protocollo ed approvando 
pienamente la dichiarazione in esso fatta dal predetto nostro 
Consolé Genérale, rabbiamo accettata, confermata c ratificata, 
come per le presentí firmate di nostra mano, controssegnate dal 
nostro primo Segretario di Stato per gli Afiari Esteri, e munite 
del nostro sigillo, Taccettiamo, confermiamo e ratifichiamo, pro- 
mettendo in fede e parola di Re di osservarla e farla religiosa- 
mente osservare. 

Dat. dal real nostro palazzo in Torino il diciotto del mese di 
setiembre Panno del Signore mille ottocento trentasette e del re- 
gno nostro il settimo. 

C. ALBERTO. 

El Conde Solar de la Margarita. 

7 



— 98 — 

Nos, el Gobernador y Capitán General de Buenos Aires, En- 
cargado de dirigir las Relaciones Exteriores de la Confederación 
Argentina. 

Habiendo el Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de 
Buenos Aires, Encargado de las que corresponden á la Confede- 
ración Argentina, firmado junto con el Cónsul General de S. M. 
el Rey de Cerdeña en dicha República, por especial autorización 
que este recibió de su Soberano, el protocolo de que resulta ha- 
ber reconocido, expresa y solemnemente la independencia de la 
Confederación, y la mutua declaración concerniente el trata- 
miento de que ha de gozar el pabellón y ciudadanos de la Confe- 
deración y sus propiedades en los dominios de S. M., y viceversa 
el pabellón, subditos y propiedades sardas en la misma Confede- 
ración ; cuyo protocolo es del tenor siguiente : 

( Aquí el protocolo). 

Nos, visto el precedente protocolo, y aprobado lo en él estipu- 
lado, hemos venido en aceptarlo, confirmarlo y ratificarlo, como 
por la presente, firmada por nuestra mano, refrendada por el Mi- 
nistro Secretario de Estado en el Departamento de Relaciones 
Exteriores, y sellada según corresponde, aceptamos, confirma- 
mos y ratificamos, prometiendo observarlo y hacerlo observar y 
cumplir en todas las Provindas de la Confederación. 

Dado en Buenos Aires, á 20 de enero de 1838. -— Año 28 de la 
Libertad, 23 de la Independencia, y 9 de la Confederación Ar- 
gentina. 

(L. S.) JUAN MANUEL DE ROSAS. 
Felipe de Abasta. 



v.Sí^''^*'55¿^ 



1 



TRATADO 

Gntre la Gran Bretaña y la Confederación Argentina, para la abolición 

del tráfico de esclavos. 



Estando Sa Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bre- 
taña é Irlanda, y la República Argentina, igualmente animadas 
por un deseo sincero de cooperar á la estincion completa del in- 
fame y pirático tráfico de esclavos, han resuelto concluíS* un tra- 
tado con el fin especial de obtener este objeto, en cuanto tenga 
relación á la total y absoluta abolición del tráfico de esclavos en 
la Confederación Argentina y han respectivamente nombrado para 
este fin , como sus plenipotenciarios: por parte del Gobierno de 
Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña é Ir- 
landa, al Excelentísimo señor Ministro plenipotenciario Caballero 
Juan Enrique Mandeville, y por él de la República Argentina, al 
Excelentísimo señor Ministro de Relaciones Exteriores Camarista 
Doctor D. Felipe Arana. Quienes, habiendo cangeado debida y 
recíprocamente sus respectivos plenos poderes y encontrándolos 
en debida forma han convenido y concluido los siguientes artícu- 
los : 



— 100 — 

Artículo 1. 

Habiendo sido abolido legalmente el tráfico de esclavos en todo 
el territorio de la República Argentina, se declara desde luego 
hallarse desde ahora, y para siempre, totalmente prohibido á to- 
dos los ciudadanos de dicha Bepública, en todas partes del 
mundo. 

. Artículo 2. 

La Confederación Argentina se obliga por este, á que inmedia- 
tamente después del cange de las ratificaciones del presente tra- 
tado, y en lo sucesivo, de tiempo en tiempo, como sea necesario, 
adoptará las medidas mas eficaces para impedir que los ciudada- 
nos de dicha República se mezclen en este tráfico, y que el pave- 
Uon de aquella República sea usado para egercer en manera al- 
guna, el tráfico de esclavos y la dicha Confederación se obliga es- 
pecialmente, á que dentro de dos meses después del arriba es- 
presado cange de ratificaciones, renovará la publicación en todo 
el territorio de la República, de la ley penal, por la que el tráfico 
de esclavos ha sido declarado acto de piratería, y que las penas 
establecidas á la piratería, serán impuestas á todos aquellos ciu- 
dadanos déla Confederación Argentina que, bajo cualquier pro- 
testo tomasen parte alguna en el tráfico de esclavos. 

Artículo 3. 

Para asegurar mas completamente el objeto del presente tra- 
tado, las dos Altas Partes contratantes convienen mutuamente, 
que aquellos buques de su marina respectiva, que serán provis- 
tos de instrucciones especiales para aquel objeto, según se desig- 
nará mas adelante aquí puedan visitar aquellas embarcaciones 
mercantes de las dos Naciones, que con fundados motivos se sos- 
peche hallarse ocupadas en el tráfico de esclavos, ó haber sido 
equipadas para objetos de él , ó haber durante el viaje en que 
son encontradas por los espresados cruceros, estado ocupadas en 
el tráfico de esclavos, en contrariedad á las provisiones de este 
tratado; y que semejantes cruceros puedan detener, remitir ó 
conducir tales buques á efecto de que ellos sean juzgados en la 
forma aquí mas adelante convenida. 



— 101 — • 

Artículo 4. 

Para arreglar el modo de llevar á ejecución las provisiones del 
artículo anterior, se conviene : 

Primero: que todo buque de las dos Naciones, que sea en 
lo sucesivo empleado para impedir el tráfico de esclavos, se- 
rá provisto por sus Gobiernos respectivos con una copia del 
presente tratado, en los idiomas inglés y español ; de las instruc- 
ciones para los cruceros adicionales á él, letra A ; y de los regla- 
mentos para los Tribunales mixtos de justicia, adicionales á él , 
Letra B, cuyos adicionales serán considerados como partes inte- 
grantes de este tratado . 

Segundo: que cada una de las Altas Partes contratantes de 
tiempo en tiempo comunicará á la otra, los nombres de los di- 
versos buques que han sido provistos con aquellas instrucciones, 
la fuerza de cada buque, y los nombres de sus diferentes gefes. 

Tercero: que si alguna vez existiere justa causa para sospe- 
char que alguna embarcación mercante, navegando bajó el pa- 
bellón de cualquiera de las dos Naciones, y procediendo bajo el 
convoy de algún buque ó buques de guerra de cualquiera délas 
Partes contratantes, se halle ocupada, ó intente ocuparse en el 
tráfico de esclavos, ó se halle equipada para objetos de él , ó ha 
estado durante el viaje en que fuese encontrada, ocupada en el 
tráfico de esclavos, será permitido al Comandante de cualquier 
buque de la marina real de la Gran Bretaña, ó de la marina de la 
Confederación Argentina , provisto de las predichas instruccio- 
nes, participar sus sospechas al Comandante del convoy, quien 
acompañado por el Comandante del crucero, procederá al exa- 
men del buque sospechado; y en caso de aparecer bien fundadas 
las sospechas, según el tenor de este tratado, entonces el dicho 
buque será conducido ó enviado á uno de los puntos donde estén 
establecidos los Tribunales mixtos de justicia, para que sufra la 
sentencia aplicable al caso. 

Cuarto: se conviene ademas mutuamente que los Comandan- 
tes de los buques de las dos marinas que sean respectivamente 



' ~ 102 — 

empleados en este servicio se adherirán estrictamente al tenor 
exacto de las predichas instruccones. 

Artículo 5. 
Como los dos artículos anteriores son enteramente recíprocos, 
las dos Altas Partes contratantes se obligan mutuamente á indem- 
nizar cualquier pérdida que sus respectivos subditos ó ciudada- 
nos puedan sufrir por la detención arbitraria é ilegal de sus em- 
barcaciones ; siendo entendido que esta indemnización será su- 
frida invariablemente por el Gobierno cuyo crucero fuese culpa- 
^ ble de semejante arbitraria é ilegal detención. Se conviene ade- 
mas, que la visita y detención de buques, especificados en el ar- 
tículo 3® de este tratado, serán efectuadas solamente por aquellos 
buques Británicos y Argentinos que constituyan respectivamente 
parte de las marinas (real y nacional) de las dos Altas Partes con- 
tratantes de este tratado, y solo por los buques determinados de 
aquellas marinas, que estuviesen provistos con las instrucciones 
especiales adicionales al presente tratado. 

La compensación de perjuicios mencionados en este artículo, se 
hará dentro del término de un año, contado desde el dia en que 
el Tribunal mixto de justicia pronuncie sentencia sobre el bu- 
que por cuya detención se reclama aquella compensación. 

Artículo 6. 

Para proceder á la adjudicación con la menor demora é incon 
venientes posibles, de los buques que sean detenidos según el te- 
nor del artículo 3® de este tratado, se establecerán dentro del tér- 
mino de un año cuando mas, desde el cange de las ratificaciones 
del presente tratado, dos Tribunales mixtos de justicia, compues- 
tos de un número igual de individuos de las dos Naciones, nom- 
brados para este objeto respectivamente por las dos Altas Partes 
contratantes. 

Estos Tribunales residirán, el uno en alguna posesión pertene- 
ciente á Su Majestad Británica ; el otro dentro del territorio de 
la República Argentina; y los dos Gobiernos, al tiempo del 
cange de las ratificaciones del presente tratado, declararán cada 



— 103 — 

uno respecto de su territorio, ea que destinos residirán dichos 
Tribunales respectivamente ; reserrándose cada una de las dos 
Altas Partes contratantes el derecho de variar, según sea de su 
agrado el punto de residencia del Tribunal establecido dentro de 
su propio territorio; con la condición* no obstante, que uno de 
los dos Tribunales será siempre instituido en la Costa de África, 
y el otro en el territorio de la Bepública Argentina. 

Estos Tribunales juzgarán de las causas que les sean sometidas, 
según las provisiones del presente tratado, sin apelación y en 
conformidad con los reglamentos é instrucciones que son adicio- 
nales al presente tratado, y que son consideradas como que for- 
man una parte integrante de él. 

Artículo 7. 
Si el Oficial Comandante de alguno de los buques de las ma- 
rinas de la Gran Bretaña y Confederación Argentina respectiva- 
mente, que sea debidamente provisto de instrucciones según las 
provisiones del articulo 3^ de este tratado, se desviase en modo 
alguno, de las estipulaciones de dicho tratado, ó de las instruc- 
ciones adicionales á él, el Gobierno que se considere a$?raviado 
por aquel desvio, tendrá derecho de pedir reparación, y en tal 
caso, el Gobierno á que dicho Oficial Comandante corresponda, 
queda obligado á hacer indagaciones sobre el asunto, materia de 
la queja, y á imponer al dicho Oficial una pena proporcional á 
cualquiera transgresión intencional que hubiere cometido. 

Artículo 8. 
Se conviene ademas por este artículo mutuamente, que todo 
buque mercante Británico ó Argentino, que fuere visitado en vir- 
tud del presente tratado, pueda ser legalmente detenido, y ser 
enviado ó conducido ante los Tribunales mixtos de justicia esta- 
blecidos en cumplimiento de las provisiones de él, si en su equipo 
se encontrase alguna de las cosas aquí adelante mencionadas, á 
saber: 

Primero: escotillas con enrejados abiertos, en lugar de esco- 
tillas cerradas, que se acostumbran en buques mercantes. 



— 104 ~ 

Segando : divisiones ó mamparas en la bodega, ó sobre cu- 
bierta, en mayor número del qne es necesario para buques ocu- 
pados en tráfico legal. 

Tercero: Tablazón de repuesto, preparado como para construir 
una segunda cubierta, ó cubierta para esclavos. 

Cuarto: Grillos y esposas para las piernas y manos. 

Quinto: mayor cantidad de agua en pipas y cisternas, que la 
necesaria para el consumo de la tripulación del buque como bu- 
que mercante. 

Sesto: un número estraordinario de pipas de agua, ó de otros 
receptáculos para contener líquido, escepto que el capitán exhi- 
biese un certificado de la aduana del destino de que zarpó, que 
manifieste que suficiente seguridad ha sido dada por los duefios 
de tales buques mercantes, de que aquella extra cantidad de pi- 
pas ó de otros receptáculos, solo seria empleada para contener 
palma, ó para otros objetos de comercio legal. 

Séptimo: una cantidad mayor de tinas de comer ó canecas, 
que la necesaria para el uso de la tripulación del buque como bu- 
aceite de que mercante. 

Octavo: un caldero ^ú otros instrumentos de cocina de un ta- 
maño no común, y mas grandes ó preparados de modo que pue- 
dan hacerse mayores que lo necesario para el uso del buque, como 
buque mercante, ó mas de un caldero, ó de otros instrumentos 
de cocina, del tamaño ordinario. 

Noveno: Una cantidad estraordinaria de arroz, de harina del 
Brasil, tapioca ó casada comunmente llamada* fariña de maís, ó 
de algún otro artículo cualquiera de alimento, mas del que pro- 
bablemente pudiera necesitarse para el uso de la tripulación ; no 
estando comprendidos en el manifiesto aquel arroz, harina, 
mais ú otros artículos de alimento, como parte del cargamento 
para tráfico. 

Décimo: una cantidad de fresadones ó gergones, mayor que 
la necesaria para el uso de la tripulación de un buque como bu- 
que mercante. 



N 



— 105 — 

Si se probase haberse encontrado á bordo, una ó mas de estas 
Tarias cosas, será considerada como evidencia prima facie del ac- 
tual empleo del buque en el tráfico de esclavos; y desde luego 
el buque será condenado y declarado presa legal, escepto que se 
produzca á satisfacción del Tribunal, claros é incontestables tes- 
timonios, por parte del capitán ó dueños, de que semejante em- 
barcación se hallaba empleada en algún giro legal al tiempo de 
su detención ó captura ; y que aquellos artículos de las cosas ar- 
riba enumeradas que fueron encontradas á su bordo al tiempo 
de su detención, ó que habían sido puestas á su bordo, durante 
el viage que seguia cuando fué capturado, se necesitaban para 
obgetos legales en aquel viage especial. 

Articulo 9^ 

Si se encontrase alguna de las cosas especificadas en el pre- 
cedente artículo, en algún buque mercante, no se concederá en 
caso alguno indemnización por pérdidas, perjuicios ó gastos con- 
siguientes á Ja detención de semejante buque, ya sea al capitán 
ó á sus dueños, ó á cualquier otra persona interesada en su equi- 
po ó carga, aun en el caso que el tribunal mixto de justicia no 
pronunciase sentencia alguna de condena á consecuencia de su 

detención. 

Articulo 10. 

Se conviene por este artículo entre las dos Altas Partes Con- 
tratantes, que en todos los casos en que un buque sea detenido, 
con arreglo á este tratado, por sus respectivos cruceros, por 
haber estado ocupado en el tráfico de esclavos, ó por haber sido 
equipado para objetos de él, y haya de ser consiguientemente 
adjudicado y condenado por los tribunales mistos de justicia que 
hayan de establecerse, según queda dicho, aquel buque será, 
inmediatamente después de la condena, deshecho enteramente, 
y será vendido en lotes separados, después de haber sido asi 

deshecho. 

Articulo 1 1 . 
Los negros que se hallen á bordo de un buque que haya sido 
detenido por un crucero, y haya sido condenado por los tribu- 



— 106 — 

nales mistos de jttfiticía, ^a conformidad con las estipulaciones 
de este tratado, serán puestos á la disposición del gobierno cuyo 
crucero hizo la captura, bajo la precisa intelijencia que serán in-< 
mediatamente puestos en libertad, 7 serán de allí en adelante 
considerados Ubres. Las dos Altas Partes Contratantes respecti- 
vamente garanten la libertad completa y permanente de tales 
negros, y con la mira de asegurar la debida ejecución del trata-* 
do en este particular, cada una se obliga á proporcionar de tiem^ 
po en tiempo, y siempre que así lo exija la otra Alta Parte Con- 
tratante, los informes mas completos respecto del estado y con- 
dición de tales negros. El reglamento letra C, adicional á este 
tratado, relativo al tratamiento de los negros libertados por sen- 
tencia de los tribunales mistos de justicia, se declara formar una 
parte integrante de este tratado. 

Las dos Altas Partes Contratantes se reservan el derecho de 
alterar ó suspender por mutuo consentimiento, pero no de otro 
modo, los términos de aquel reglamento, 

• Artículo Í2. 

Las adiciones á este tratado que se conviene mutuamente, 
constituirán una parte integrante de él, son las siguientes: 

A — Instrucciones para los buques de las marinas de ambas 
naciones, empleados en impedir el tráfico de esclavos. 

B — Reglamento para los tribunales mistos de justicia que de- 
ben tener sus asientos en Ja costa de África, y en una de las po- 
sesiones de la República Arjentina. 

C— Reglamento para el tratamiento de los negroslibertados* 

Articulo 13. 

El presente tratado compuesto de tuece artículos, será ratifi- 
cado, y sus ratificaciones serán cangeadas en Buenos Aires tan 
pronto como sea posible dentro del término de ocho meses de 
la fecha. 

En testimonio de lo que, los respectivos plenipotenciarios han 
firmado orijinales duplicados en ingles y español del presente 
Tratado, y han impreso en él el sello de sus armas . 



— 107 — 

Concluido en Buenos Aires, á veinte y cuatro de Mayo en el 
afio de Nuestro Sefior de mil ochocientos treinta y nueve. 

(L. S,)— Felipe Arana. 



ADICIONAL A. 

Al tratado entre la Gran Bretaña y la Confederación Arjentina^ 
para la abolición del tráfico de esclavos en la Confederación 
Arj entina. 

Instrucciones para los buques de los marinos británicos y ar- 
jentínos empleados para impedir el tráfico de asclavos. 

ADICIONAL A. —Articulo 1 " 

El comandante de todo buque perteneciente á la marina de 
Su Majestad Británica ó de la Confederación Arjentina, que se 
halle provisto con estas instrucciones, tendrá derecho de visitar, 
examinar y detener cualquiera embarcación mercante británica 
ó argentina que se halle actualmente ocupada, ó que se sospeche 
de hallarse ocupoda, en el tráfico de esclavos, 6 de ser equipada«i 
para objetos de él, ó de haber estado ocupadas en el tráfico de 
esclavos durante el viaje en que fuese encontrada por aquel pre- 
dicho buque de la marina británica ó arjentina, y dicho coman* 
dante desde luego conducirá ó enviará aquellas embarcaciones 
mercantes tan pronto como sea posible, para que sean juzgadas 
por el tribunal misto de justicia establecido en virtud del artí- 
culo séptimo del dicho tratado, que se halle situado mas cerca al 
paraje de la detención, ó al que dicho comandante, bajo su pro* 
pia responsabilidad, crea pueda llegarse mas pronto desde dicho 
paraje. 

ADICIONAL A.— Articulo 2^ 
Siempre que algún buque de cualquiera de las dos naciones, 
debidamente autorizado como queda dicho/ encontrase alguna 
embarcación mercante sujeta á ser visitada según las provisiones 



— 108 — 

del dicho tratado, el examen será conducido del modo mas sua- 
ve y con toda la atención que debe observarsie entre naciones 
aliadas y amigas, y el rejistro en todo caso será efectuado por 
un oficial de no menos graduación que la de teniente en la ma- 
rina de Id Gran Bretaña, ó en la de la República Arjentina res- 
pectivamente (escepto que por razón de muerte ú otras causas, 
aquella graduación recaiga sobre un oficial de graduación infe- 
rior) ó por el oficial que á la sazón fuere el segundo en mando 
del buque por el que se hace el examen. 

ADICIONAL A.— Articulo 3« 

£1 comandante de todo buque de las dos marinas debidamen- 
te autorizado, como queda dicho, que detenga embarcación mer- 
cante alguna, en cumplimiento de las presentes instrucciones, 
dejará á bordo del buque asi detenido, al maestro ó contra- 
maestre, y dos ó tres al menos de su tripulación, todos los es- 
clavos, si alguno ó algunos hubiese, y toda la carga. 

El captor, al tiempo de la detención, estenderá por escrito 
una declaración auténtica, que manifieste el estado en que en- 
contró el buque detenido, y dicha declaración será firmada por 
él, y será entregada ó enviada juntamente con el buque captu- 
rado, el tribunal misto de justicia, ante el que dicho buque sea 
conducido ó enviado para ser juzgado. El captor entregará al 
maestro del buque detenido una lista certificada de los papeles 
tomados abordo del mismo, asi como un estado del número de 
esclavos hallados á bordo al tiempo de la dotación. 

En la declaración auténtica que el captor está por el artículo 
obligado á hacer, como también en la lista certificada de los pa- 
peles tomados, deberá insertar su propio nombre, el nombre 
del buque capturado, la latitud y longitud del punto donde la 
detención hubiese tenido lugar, y el número de esclavos encon- 
trados á bordo del buque al tiempo de la detención. 

El oficial á cargo del buque detenido al tiempo de entregar 
los papeles del buque, al tribunal misto de justicia entregará 
también un papel al tribunal, firmado por él, y justificado bajo 



— 109 — 

juramento, manifestando todo cambio que pueda tiaber tenido 
lagar respecto al buque, su tripulación, los esclavos (sí los hu- 
biere) y su carga, entre el período de su detención y el tiempo 
déla entregado semejante papel. 

ADICIONAL A.— Articulo 4^ 

Los esclavos no serán desembarcados sino después que el bu- 
que que los contiene haya arribada al destino donde debe ser 
juzgado, y aun después de haber Uegado el buque á dicho des- 
tino, no serán desembarcados sin permiso del tribunal misto de 
justicia. 

Pero si urjentes razones, deducidas de la estenciojQ del viaje, 
del estado de salud de los esclavos, ó de otras causas, requirie- 
sen que ya el todo ó una parte de los negros se desembarque ó 
se trasborde antes que el buque llegue al destino en que uno de 
los dichos tribunales se halla establecido, ó que después de su 
arribo allí, y antes de ser juzgado, el comandante del buque cap- 
turante pueda tomar sobre sí la responsabilidad de así desem- 
barcar ó trasbordar los negros, con la condición de que tal nece- 
sidad y las causas de ello, sean manifestadas en un certificado en 
debida forma, y que este certificado se rcjistre en el acto, en el 
libro de diario del buque detenido. 

Los abajo firmados Plenipotenciarios han convenido, en con- 
formidad con el artículo 12 del tratado, firmado por ellos hoy 
veinte y cuatro de Mayo de mil ochocientos treinta y nueve, 
las precedentes instrucciones, consistentes de cuatro artículos, 
sean adicionadas al dicho tratado y sean consideradas como parte 
integrante del tratado concluido el dia veinte y cuatro de Mayo 
de mil ochocientos treinta y cuatro. 

(L. S.) — Felipe Arana. 



— iio — 

ADICIONAL B. 
Ál tratado entre la Gran Bretaña y la Confederación Arjentinay 
para la abolición del tráfico de esclavos en la Confederación 
Árjentina. 

Reglamento para los tribunales mistos de justicia que deben 
residir en la costa de África y en las posesiones de la Confedera- 
ción Aijentina. 

ADICIONAL B.— Articulo P 

Los tribunales mistos de justicia que han de establecerse con 
arreglo á las proviciones del tratado de que este reglamento se 
declara ser una parte integrante, se compondrán del modo si- 
guiente: Cada una de las dos altas partes contratantes nombrará 
un juez y un arbitra dor, que serán autorizados para oir y decir, 
sin apelación, cuantos casos de captura ó detención de buques 
que, en cumplimiento de las estipulaciones del predicho tratado 
fueren presentados ante ellos. Los jueces y arbitradores antes 
de entrar en los deberes de su oficio, prestarán respectivamente 
juramento ante los majistrados principales de los destinos en 
que semejantes tribunales respectivamente hayan de residir^ de 
que juzgarán justa y fielmente, que no obligarán preferencia al- 
guna, ya en favor de los demandantes- ó de los captores, y que 
en todas sus decisiones obrarán en cumplimiento de las estipu*- 
lacionesdel predicho tratado. 

Se agregará á cada uno de tales tribunales, un secretario ó re- 
jistrador que será nombrado por el gobierno del pais, dentro de 
cuyos territorios dicho tribunal haya de residir; aquel secreta- 
rio ó rejistradorrejistrará todos los actos de dicho tribunal, y 
antes de entrar en sus funciones, prestará juramento ante el 
tribunal paca el que es nombrado, que se conducirá con el res- 
pecto debido á su autoridad, y que obrará con fidelidad é impar- 
cialidad en todas materias relativas á su oficio. 

El sueldo de secretario ó rejistrador del tribunal que ha de 
establecerse en la costa de África, será pagado por Su Majestad 



— 111 — 

Británica, y el del secretario 6 rejistrador del tribunal que ha 
de establecerse en las posesiones déla Confederación Arjentina, 
será abonado por el gobierno de esta República, 

tlada uno de los gobiernos costeará la mitad de la suma agre- 
gada de gastos incidentales de semejantes tribunales, 

ADICIONAL B— Articulo 2^ 

Los gastos incurridos por el oficial encargado del recibo» man* 
tención y cuidado del buque detenido, esclavos y cargamento, 
y de la ejecución de la sentencia y todos los desembolsos ocasio- 
nados para conducir el buque á ser juzgado, en caso de condena 
serán pagados de los fondos resultantes de la venta de los ma- 
teriales del buque deshecho, de las provisiones del buque y de 
aquella parte de la carga que conista en mercancias, y en caso 
que los productos resultantes de esta venta no fuesen suficien- 
tes para costear esos gastos, entonces la diferencia será subsana- 
da por el gobierno del pais dentro de cuyo territorio el juicio 
haya tenido lugar. 

Si el buque detenido fuese declarado libre, los gastos ocasio- 
nados para conducirlo á ser juzgado, serán^ subsanados por el 
captor, escepto en los casos especificados y de otro modo pro- 
visto por el artículo noveno del tratado á que es adicional este 
reglamento, y por el artículo VII de este reglamento. 

ADICIONAL B —Artículo III. 

Los tribunales mixtos de justicia han de decidir sobre la lega- 
lidad de la detención de aquellos buques que los cruceros de am- 
bas naciones detengan en cumplimiento de dicho tratado. 

Estos tribunales sentenciarán definitivamente y sin apelación, 
todas las cuestiones que emanen de la captura y detención de 
tales buques. 

Los procedimientos de estos tribunales se efectuarán con la 
menor demora posible, y con este fin se exige de los tribunales, 
que decidan cada caso, en tanto que fuere practicable, dentro del 
término de veinte dias que ha de datarse desde el dia en que el 



— 112 — 

buque detenido haya sido traido al puerto donde el tribunal que 
ha de decidir resida . 

Si á consecuencia de aquellos procedimientos se descubriere 
que el buque cuyo caso se presenta ante el tribunal habia estado 
empleado en el tráfico de esclavos, ó habia sido equipado para 
objetos de él, dicho buque, su carga de mercancías, y su equipo 
serán condenados por el tribunal , y serán declarados presa le- 
gal, y todo esclavo que haya sido puesto á bordo de semejante 
buque para objetos de tráfico será emancipado. 

La sentencia definitiva no será, en caso alguno, demorada mas 
allá de dos meses, ya sea á causa de la ausencia de testigos ó por 
cualquiera otra razón escepto á petición de alguna de las partes 
interesadas, en cuyo caso, si dicha parte ó partes diesen seguri- 
dad satisfactoria que tomarán sobre sí los gastos y riesgos de la 
demora, el tribunal á su discreción podrá conceder una demora 
adicional que no exceda de cuatro meses. Será permitido á cada 
♦ parte emplear al defensor que considere conveniente para que la 
asista en la dirección de su causa. 

Todas las partes esenciales de los procedimientos de dichos 
tribunales serán escritas, en una acta, en el idioma de) pais en 
que residan respectivamente los tribunales. 

ADICIONAL B — Artículo IV. 

La forma del proceso será como sigue: 

Los jueces nombrados por los dos Gobiernos respectivamente, 
en primer lugar procederán á examinar los papeles del buque de-, 
tenido, y á tomar las disposiciones del capitán ó comandante, y 
de dos ó tres al menos de los principales individuos á bordo de 
dicho buque;'así como la declaración bajo juramento del captor, 
caso que aparezca ser necesaria semejante declaración, para que 
puedan juzgar y declarar, si el buque ha sido justamente dete- 
nido ó no, según las estipulaciones del predicho tratado. En caso 
que los dos jueces no se conformen respecto de la sentencia que 
deban emitir con respecto á la legalidad de la detención de cual- 
quiera embarcación, así como acerca déla factibilidad de la con- 



— 113 — 

dena del buque, con respecto á la indemnización que ha de con- 
cederse á los dueños, ó también acerca de cualquiera otra cues- 
tión que provenga de cualquiera captura ; ó si alguna diferencia 
de opinión se suscitase entre ellos, respecto al modo de proceder 
en el dicho tribunal ; en cualquier caso de estos, elegirán á la 
suerte el nombre de uno de los dos arbitradores nombrados se- 
gún queda dicho en el artículo r de este reglamento adicional ; y 
el arbitrador cuyo nombre quede así elegido, después de haber 
considerado los procedimientos que han tenido lugar, se asociará 
con los dos arriba mencionados jueces, y la sentencia definitiva ' 
ó decisión será pronunciada en conformidad con la opinión de la 
mayoría de los tres, 

ADICIONAL B — Artículo V. 

Si el buque detenido ha de devolverse por la sentencia del 
tribunal, se entregarán inmediatamente al maestre ó á la persona 
que lo represente, el buque y cargamento, en el estado en que 
entonces se encuentre ; y dicho maestre ú otra persona podrán 
reclamar, ante el mismo tribunal, que se haga un avaluó, á fin de 
determinar el monto de perjuicios á que pueda tener derecho. 

El mismo captor y en su defecto, su Gobierno, quedarán res- 
ponsables por los perjuicios que definitivamente se declaren de- 
berse al maestre de dicho buque, ó á los dueños de él ó de su car- 
gamento. Las dos altas partes contratantes se obligan á pagar, 
dentro del término de un año desde la fecha ^ de la sentencia, los 
costos y perjuicios que sean declarados por el predicho tribunal, 
estando mutuamente reconocido y convenido, que tales costos y 
perjuicios deberán subsanarse por el Gobierno del pais de que el 
captor sea subdito ó ciudadano. 

ADICIONAL B — Artículo VI. 
Si algún buque detenido fuese condenado, será declarado 
presa legal, juntamente con su cargamento, cualquiera que el 
sea, con la escepcion de los esclavos que fuesen encontrados á 
bordo; y dicho buque, en conformidad con el reglamento en el 
artículo décimo del tratado de esta fecha, será enagenado, como 
también su cargamento, en venta jAiblica, en beneficio de los 

8 



— 114 ^ 

dos Gobiernos, pero sujeto el productx) de esta venta al pago de 
los gastos aquí mas adelante referidos. Los esclavos recibiráa 
cada uno del tribunal un certificado de emancip&cion y serán en- 
tregados al Gobierno, ¿ que corresponda el crucero que hizo la 
captura, para ser tratados según el reglamento y condiciones con- 
tenidos en la letra G adicional a este tratado. 

ADICIONAL B — Artículo VIL 

£1 maestre y la tripulación de un buque detenido con arreglo 
á este tratado y todas las personas encontradas á bordo que hu- 
bieren sido cómplices en su empresa de tráfico de esclavos, luego 
de condenado el buque, serán enviados como presas al estableci- 
miento mas próximo del país de que son subditos ó ciudadanos, 
y serán allí entregados á las autoridades del lugar, para ser juz- 
gados según las leyes de su país por las ofensas que han cometido 
contra aquellas leyes. 

El comandante del crucero que hizo la captura del buque, tan 
luego como se lo prescriban los miembros de los tribunales mix- 
tos de justicia, tomará á su cargo el maestre, tripulación y cóm- 
plices á bordo del buque capturado y los conducirá y entregará 
como queda dicho. 

Los gastos causados por la mantención y viaje de retorno del 
capitán, tripulación y cómplices así remitidos como presos, serán 
satisfechos por el Gobierno de que son subditos ó ciudadanos. 

ADICIONAL B.— Artículo VHI. 

Los tribunales mistos de justicia tomarán también conocimien- 
to, y decidirán definitivamente y sin apelación todo reclamo 
por indemnización con motivo de pérdidas ocasionadas á buques 
y cargamentos que hubieren sido detenidos bajo las provisio- 
nes de este tratado, pero que no hubieren sido condenados como 
presa legal por los dichos tribunales, y en todos los casos en que 
se decrete restitución de tales buques y cargamentos (escepto 
como queda mencionado en una parte subsiguiente de este re- 
glamento y en el artículo noveno del tratado á que este regla- 



- 11^ - 

mentó es adicional) el tribunal adjudicará al reclamante o re- 
damantes, ó a su procurador ó procuradores legales, para 
suy ó sus usos, una justa y completa indemnización de los costos 
del pleito, y por todas pérdidas ó perjuicios que el dueño ó due- 
ños hayan realmente esperímentado por aquellas captura y de- 
tención, á saber: 

Primero: En caso de total pérdida, el reclamante ó reclaman- 
tes serán indemnizados: — 

A — Por el buque, su aparejo, equipo y provisiones. 

B — Por todos los fletes debidos y abonables. 

C — Por el valor de la carga de mercancias, si las hubiere, de- 
duciendo todos los cargos y gastos abonables sobré la venta de 
semejante cargamento, incluyendo comisión de venta. 

D — Por todo otro cargo justo en tal caso de total pérdida. 

Segundo — En todos los demás casos no de total pérdida, que, 
se refieren aquí mas adelante, el reclamante ó reclamantes serán 
indemnizados : — 

A — Por todo perjuicio y gastos especiales ocasionados al bu- 
que por su detención, y por perdida de flete si debida y pa- 
gadera. 

B — ^Por estadias según la lista adicional al presente artículo. 

C — Por cualesquiera deterioro en la carga. 

D — Por todo premio de aseguradores sobre riesgos adicionales. 

Ademas, el reclamante ó reclamantes tendrán derecho al in- 
terés, á razón de cinco por ciento por año, sobre el capital ad- 
jiidicadot hasta que dicho capital sea pagado por el gobierno á 
que el buque capturante corresponde: el monto total de seme- 
jante indemnización será calculado en la moneda del pais á que 
corresponde el buque detenido, y será abonado á razón del 
cambio corriente al tiempo de la adjudicación. 

Las dos altas partes contratantes sin embargo han convenido, 
que si se comprobase á la satisfacción de los jueces de las dos 
naciones, y sin recurso de la decisión de un arbitrador que el 
captor ha sido inducido á error por culpa del maestre coman- 
dante del buque detenido; el buque detenido, en tal caso, no 



— 116 — 



recibirá por el tiempo de su detención, las estadías estipuladas 
por el presente artículo, ni otra alguna indemnización por pér- 
didas, perjuicios ó gastos consiguientes á semejante detención. 

Lista de estadios ó concesiones diarias para un buque de — 
100 toneladas á 120 inclusive L. E. 5 



121 


<c 


150 


« 


« 6 


151 


« 


170 


(C 


« 8 


171 


4C 


200 


« 


« 10 


201 


« 


220 


C( 


« 11 


221 


« 


250 


« 


« 19 


251 


« 


270 


« 


.< 14 


271 


« 


300 


« 


« 15 


Y asi en proporción. 










ADICIONAL R.- 


-Artículo IX. 



Por dia 



Ni los jueces ni los arbitradores, ni los secretarios de los tri- 
bunales mistos de justicia , reclamarán ó recibirán de parte al- 
guna interesada en los casos 'que sean deducidos ante dichos tri- 
bunales, emolumento ó gratificación alguna, bajo ningún pre- 
testo, para el cumplimiento de los deberes de tales jueces arbi- 
tradores, y secretarios tengan que ejecutar. 

ADICIONAL B.— Artículo X. 

Las dos altas partes contratantes han convenido, que en los 
casos de muerte, enfermedad ó ausencia con permiso ú otro im- 
pedimento legal, de uno ó mas de los jueces ó arbitradores que 
componen el ya referido tribunal, el cargo de dicho juez ó de 
tal arbitrador, sera suplido ad interinif en la forma siguiente: 

Primero: Por parte de Su Majestad Británica, y en el tribu- 
nal que resida en una de las posesiones de la dicha Su Majestad 
Británica^ si la vacante fuese la de juez británico, (su destino 
será llenado por el arbitrador británico) y ya en aquel caso, ó 
siempre que la vacante fuese originariamente la del arbitrador 
británico, el destino de tal arbitrador será desempeñado sucesi- 
vamente por el gobernador ó teniente gobernador residentes en 
aquella posesión, por el majistrado principal de la misma, y por 



— 117 — 

I 

el secretario de gobierno, y el dicho tribanal asi constituido 
como queda dicho, se reunirá y procederá á juzgar todos los ca- 
sos que le sean sometidos para ser juzgados, y emitirá sentencia 
según el caso. 

Segunflo: Por parte de la Gran Bretaña, y en el tribunal que 
resida en algún destino dentro del territorio de la Confedera- 
ción Arjentina, si la vacante fuese la del juez británico, su en- 
cargo será desempeñado por el arbitrador británico, y ya en 
aquel caso, ó si la vacante fuese orijinariamente la del arbitra- 
dor británico, será desempeñada sucesivamente por el cónsul 
británico ó vice-cónsul británico, nombrados allí y residentes en 
aquel punto, y si la vacante fuese de ambos, el juez británico y 
arbitrador británico, entonces la vacante de juez británico será 
desempeñada por el cónsul británico, y la de arbitrador britá- 
nico por el vice-cónsul británico, si hubiese algún cónsul britá- 
nico ó vice-cónsul británico nombradas para el dicho lugar y 
residentes en él, y si no hubiese allí cónsul británico ó vice-cón- 
sul británico para desempeñar el destino de arbitrador británico, 
entonces el arbitrador argentino será llamado en aquellos casos 
en que habia sido llamado un arbitrador británico, si lo hubiere, 
y encaso que la vacante fuese de ambos, el juez británico y 
arbitrador británico, y ni existiese cónsul británico ni vice-cón- 
sul británico, para desempeñar ad interim las vacantes, enton- 
ces el juez arjentino y arbitrador arjentino se reunirán y pro- 
cederán á juzgar todos los casos promovidos ante ellos, para ser 
juzgados, y emitirán sentencia según el caso. 

Tercero: Por parte de la República Argentina, y eji aquel 
tribunal que resida dentro del territorio de esta Bepublica^ si 
la vacante fuese la del juez arjentino, su destino será llenado 
por el arbitrador argentino, y ya en aquel caso, ó si la vacante 
fuese originariamente la del arbitrador arjentino, el lugar de 
tal arbitrador será llenado sucesivamente por la autoridad civil 
mas alta residente en dicho territorio, por el principal majistra- 
do de la misma y por el secretario de la misma; que cuando resi- 
diere en Buenos Aires, será desempeñado por el presidente del 



~ 118 - 

tribunal de apelación, por el decano de este tribunal j por el 
fiscal general déla provincia; y el dicho tribunal asi constituido 
como queda dicho, se reunirá y procederá á juzgar todos los 
casos presentados ante él para sentencia, la que emitká segua 
corresponda. 

Cuarto: Por parte déla República Arjentina, y en aquel tri- 
bunal que resida dentro las posesiones de Su Majestad Británi- 
ca, si la vacante fuese la del juez arjentino, su encargo será 
desempeñado por el arbitrador arjentino, y ya en aquel caso, 
como si la vacante fuese originariamente la del arbitrador arjen- 
tino, el empleo del arbitrador argentino será desempeñado suce- 
sivamente por el cónsul argentino y vice- cónsul argentino; si 
hubiese cónsul argentino y vice-cónsul argentino nombrados 
para aquella posesión, y residentes en ella, y si la vacante fue- 
sede ambos, el juez argentino y arbitrador argentino; entonces 
la vacante del juez arjentino será desempeñada por el cónsul 
argentino y. del arbitrador argentino por el vice-cónsul argenti- 
no, si hubiere un cónsul arjentino y un vice-cónsul arjentino 
nombrados para aquella posession, y residentes en ella, y sino 
hubiere cónsul arjentino ó vice-cónsul arjentino para desempe- 
ñar el puesto de arbitrador arjentino, entonces el arbitrador 
británico será llamado en aquellos casos en que seria llamado un 
arbitrador arjentino, y en caso que la vacante sea de ambos, el 
juez arjentino y arbitrador arjentino, y ni hubiere cónsul ar- 
gentino ni vice-cónsul arjentino para desempeñar ad interim 
las vacantes, entonces el juez británico y arbitrador británico se 
reunirán, y procederán á juzgar todos los casos producidos ante 
ellos para ser juzgados, y emitirán sentencia según el caso. 

La mas elevada autoridad civil del establecimiento en que se 
reúna cualesquiera de los tribunales mistos de j usticia, en el caso 
de una vacante resultante ya del juez ó del arbitrador de la otra 
alta parte contratante, lo manifestará inmediatamente á la au- 
toridad civil mas alta del establecimiento mas próximo de seme- 
jante otra alta parte contratante, á fin de que tal vacante sea 
provista á la mayor brevedad posible; y cada una de las altas 



— 119 — 

partes contratantes conviene en proveer definitivamente, tan 
Inegocomo sea posible, las vacantes que provengan en los ya 
referidos tribunales por muerte, ó por cualquiera otra causa. 

Los Plenipotenciarios abajo firmados han convenido, en con- 
formidad con el artículo duodécimo del tratado firmado por ellos 
hoy veinte y cuatro de Mayo de mil ochocientos treinta y nueve, 
que el presente reglamento, consistente de diez artículos, será 
adicional al dicho tratado, y considerado como una parte inte- 
grante del tratado firmado hoy veinte y cuatro de Mayo de mil 
ochocientos treinta y nueve, 

(L. S.)— i^rfíptf Arana. 



ADICIONAL C- 
Reglamento para el buen tratamiento de los negros libertados. 

Artículo I. 
El objeto de este reglamento es asegurar á los negros liber- 
tados en virtud de las estipulaciones del tratado á que este re- 
glamento (designado b^jo la letra G) es una adición, un buen 
trato permanente, y entera y completa libertad, de conformidad 
con las intenciones humanas de las altas partes contratantes. 

ADICIONAL C-- Artículo II. 
Inmediataniente después que la sentencia de condena hubiere 
sido dada por algún tribunal mixto de justicia, establecido con 
arreglo al tratado de que este reglamento es adicional, sobre al- 
gún buque acusado de estar ocupado en el tráfico de esclavos, 
todos los negros que se hallasen á bordo de dicho buque, y que 
fuesen puestos á bordo para objetos de tráfico, serán entregados 
al Gobierno á que pertenezca el crucero que hizo la captura, 

ADICIONAL C— Artículo III. 

Si el crucero que hizo la captura fuese británico, el gobierno 
británico se obliga á que los negros serán tratados en conformi- 
dad exacta con las leyes vigentes en las colonias británicas, apli- 
cables á los negros libres de nacimiento ó emancipados. 



. — 120 — \ 

ADICIONAL C— Artículo IV. 

Si el crucero que hizo la captura fuere argeutiuo, entonces los 
negros serán entregados á las autoridades argentinas del lugar 
en los dominios de la Confederación Argentina, en que el tribunal 
misto de justicia se halla establecido ; y el gobierno argentino 
se obliga solemnemente á que tales negros serán allí estrictamente 
tratados según los reglamentos vigentes á la sazón en la Confe- 
deración Argentina, con respecto á negros libres. La República 
Argentina á mas se obliga á que aquellos reglamentos sean siem- 
pre trazados con la mira de asegurar honrosa y fielmente á los 
negros emancipados, libertad tranquila, buen tratamiento, un 
conocimiento de los dogmas de la religión cristiana, adelanto en 
moralidad y civilización, é instrucción suficiente en las artes 
mecánicas, para que los dichos negros emancipados puedan ga- 
nar su propia subsistencia como artesanos, ^mecánicos y sir- 
vientes. 

ADICIONAL C— Artículo V. 

Para el objeto que se esplica en el siguiente artículo, se lle- 
vará eq el Departamento del gobernador de aquel punto de las 
posesiones de la Confederación Argentina, donde el tribunal 
misto de Justicia resida, un registro de todos los negros eman- 
cipados ; y en tal registro se insertará con escrupulosa exacti- 
tud, los nombres dados á los negros, los nombres de los buc[ues 
en que fueron capturados, los nombres de las personas á cuyo 
cuidado hubiesen sido encomendados, y cualesquiera otras cir- 
cunstancias que puedan contribuir á la completa y permanente 
libertad y bien estar de semejantes negros emancipados. 

ADICIONAL C— Artículo VI. 

El registro á que se refiere el anterior artículo, servirá para 
formar una lista general, que el gobernador de aquel punto de 
las posesiones de la Confederación Argentina, en que el Tribu- 
nal misto de justicia resida, estará obligado á entregar cada se- 
mestre á la ya dicha comisión mista, para comprovar la conti- 
nuación de libertad de los negros emancipados con arreglo á 



— 121 — 

este tratado, la mejora efectuada en su condición, y el progreso 
hecho en su instrucción religiosa y moral, y en su adquision de 

las artes de la yida. La predicha lista tamhien especificará los 
nombres y descripciones de aquellos negros emancipados que 
hubiesen finado después del periodo dé la última lista. 

ADICIONAL C— Artículo VIL 
Las altas partes contratantes convienen que si en lo sucesivo 
pareciese necesario adoptar nuevas medidas á consecuencia de 
que las establecidas en este adicional resultasen ineficaces, las 
dichas altas partes contratantes consultarán juntas, y conven- 
drán sobre los medios mejor adaptados para el completo logro 
de los objetos que tienen en vista. 

ADICIONAL C— Artículo VIII. 
Los Plenipotenciarios insfrascritos han convenido en confor- 
midad con el artículo décimo-tercero del tratado firmado por 
ellos hoy veinte y cuatro de Mayo de mil ochocientos treinta y 
nueve, que este adicional, consistente de ocho artículos, será 
unido al dicho tratado, y considerado como parte integrante del 
tratado firmado hoy veinte y cuatro de Mayo de mil ochocientos 
creinta y nueve. 

(L. S.) — Felipe Arana. 

Articúlos adicionales al tratado concluido este dia veinte y cuatro 
de Mayo de mil ochocientos treinta y nueve, entre Su Majestad 
Británica y el gobierno de Buenos Aires^ encargado de las reía- 
dones exteriores de la Confederación Argentina, para la usur- 
pación del tráfico de esclavos. 

Artículo I. 
Está convenido y entendido, que si mediase alguna demora 
en nombrar el juez y el arbitrador que debe elejirse por parte de 
la Confederación Arjentina para emplearse en tal carácter en 
cada uno de los tribunales mistos de justicia que deben estable- 
cerse según el tratado, ó si alguna vez, después de ser nombra- 
dos aquellos oficiales se ausentasen, entonces, y en cualquier 



~ 122 — 

casos semejantes, eljuezy el arbitrador que hayan sido nombra- 
dos por parte de Su Majestad Británica, y que se encuentrea 
presentes en el dicho tribunal, procederán en ausencia del juez 
y arbitrador arjentino, ¿ hacer la apertura de dichos tribunales, 
yá adjudicar en aquellos; casos que sean producidos ante ellos, 
según el tratado; y la sentencia pronunciada sobre tales casos 
por el dicho juez y arbitrador británico, tendrá la misma fuerza 
y validez, como si el juez y el arbitrador por parte de la Confede- 
ración Arjentina hubiesen sido nombrados y hubiesen estado 
presentes y ejerciendo su encargo en los tribunales mistos en 
los casos en cuestión. 

ARTÍCUI40 ir. 

También se conviene, no obstante las provisiones del primer 
artículo del adicional B, que mientras que no hubiesen sido nom- 
brados juez y arbitrador, será innecesario que la Confederación 
Arjentina nombre el secretario ó actuario designado en dicho 
artículo, que^n el interim el secretario ó actuario del tribunal 
que existe dentro del territorio de la Confederación Arjentina, 
será nombrado y pagado por el gobierno de S. M. Británica, y 
que todos los actos de ambos tribunales que deben establecerse 
según el tratado, serán sufridos por el gobierno de su Magestad 
Británica. 

Artículo III. 

Si al vertirse este tratado al idioma español, se incidiese en 
algún error involuntario en la traducción, el testo ingles deberá 
ser seguido. , 

Los presentes artículos adicionales formarán una parte inte- 
grante del tratado para la supresión del tráfico de esclavos fir- 
mado hoy, y tendrá la misma fuerza y validez como si estuviesen 
insertos, palabra por palabra, en aquel tratado, y serán ratifica- 
dos tan pronto como sea posible dentro del término de ocho me- 
ses de la fecha del presente tratado. 

Hecho en Buenos Aires, hoy veinte y cuatro de Mayo de mil 
ochocientos treinta y nueve. 

(L. S.) — Felipe Arana. 



7J:íP . — 123 ~ 

Victoria, by the Grace of God, Queen of the United Ringdom 
of Great Britaiu and Ireland , Defender of the Faith, etc, etc. etc. 
^0 all and singular to whorathese presents shall come, greeting ! 
Whereas a treaty between Us and the Argentine Confederation, 
for the suppression of the traffic in slaves, was concluded and 
signed at Buenos Ayres , on the twenty fourth day of May, in 
the year of Our Lord one thousand eight hundred and thirty 
nine, together with three forms of instructions and regulations 
andthreeadditionalarticles thereunto annéxed, by the Plenipo- 
tentiaries of Us and of the said Confederation, duly and respect- 
ively authorized for that purpose ; which treaty, instructions, 
regulations and additional articles are word for word as foUows : 

TREATY 

between Great Britain and the Argentine Confederation , for tbe abolition 

of the traffic in slates. 

Her Majesty the Queen of the United Kingdom of Great Bri- 
tain and Ireland, and the Argentine Confederation, being equally 
animated by a sincere desire to cooperate for the utter extinction 
of the infamous and piratical traffic in slaves , have resolved to 
conclude a treaty for the special purpose of attaining this ob- 
ject, so far as relates to the total and final abolition of the slave 
trade in the Argentine Confederation ; and have respectively 
named for this purpose as their Plenipotentiaries, to wit : John 
Henry Mandeville, Esquire, Her said Majesty's Minister Pleni- 
potentiary to the United Provinces of the Rio de la Plata ; and 
Señor D. Felipe de Arana, Minister for Foreign Affairs, and 
Member of the Council, who having duly communicated to each 
other their respective FuU Powers and found them to be in 
proper form, have agreed upon and conclnded tbe following 
articles, 

' Article i. 

The slave trade having been legally abolished throughout the 
territories of the Argentine Confederation , is hereby declared 



— 124 — 

to be henceforward and for ever totally prohibited to all the 
citizens of the said Bepublic in all parts of the world. 

Article II. 

The Argentine Confederation hereby engages, that immedia- 
tely after the exchange of the ratifications of the present treaty, 
and from time to time afterwards, as may become needful, they 
will take the most effectual measuresfor preventing the citizens 
of the said Republic from being coneerned, and the flag of 
that Bepublic from being used, in carrying on, in any way^ the 
trade in slaves ; — and the said Republic especially engages, 
that within two months after the above mentioned exchange of 
ratifications, they will renew the promulgation throughout the 
territory of the Republic, of the Penal Law, by which the slave 
trade has been declared piracy , and that the punishment attached 
to piracy shall be ínflicted on all those citizens who shall, undei: 
any pretext whatever, take any part whatever in the trafflc of 
slaves. 

Article III. 

In order more completely to accomplish the object of the pre- 
sent treaty, the Two High contracting Parties mutually consent, 
that those ships of their navios, respecti vely , which shall be pro- 
vided with special instructions for that purpose, as hereinafter 
mentioned may visit such merchant vessels of the two nations as 
may, upon reasonable grounds, be suspected of being engaged 
in the traffic in slaves, or of havingbeen fitted out for the purposes 
thereof, or of having during the voyage in which they are met 
with by the said cruisers, been engaged in the traffic in slaves, 
contrary to the provisions of this treaty and that such cruisers 
may detain and send or carry away such vessels , in order that 
they may be brought to trial in the manner hereinafter agreed 

upon. 

Article IV. 

In order to regúlate the mode of carrying the provisions of 
the preceding article into execution, it is agreed : — 

First , that all ships of the navies of the two nations, which 



— 125 — 

shall hereafter be employed to prevent the traffic in slaves, 
shall be f umished by their respective government with a copy , 
in the English and Spanish languages, of the present treaty, of 
the instructions for crnisers annexed thereto, letter A, and of 
the regulations for the miked courts of jnstice, annexed thereto, 
letter B, which annexes shall be considered as integral parts of 
the treaty. 

Secondly, that each of the high contracting partíes shall from 
time to time, communicate to the other the ñames of the several 
ships, which have been furnished with such instructions, the 
forcé of each ship, and the ñames of their several commanders. 

Thirdly, that if at any time there shall be just cause to su- 
spect that any merchant vessel, sailing under the flag of either 
nation , and proceeding under the convoy of any ship or ships of 
war, of either of the contracting parties, is engaged, or is in- 
tended to be engaged, in the traffic in slaves, or is fitted out for 
the purposes thereof , or has, during the voyage on which she 
may be met with, been engaged in the traffic in slaves, it shall 
be lawful for the commander of any ship of the Royal navy of 
Great Britain , or of the navy of the Argentine Confederation, 
furnished with such instructions as aforesaid, to communicate 
his suspicions to the commander of the convoy, who accompanied 
by the commander of the cruiser, shall proceed to the search 
of the suspected vessel ; and in case the suspicions appear well 
founded, according to the tenor of this treaty, then the said 
vessel shall be conducted or sent to one of the points where the 
mixed courts of justice are stationed, in order to undergo the 
sentence applicable to the case. 

Fourthly. It is further mutually agreed, that the comman- 
ders of the ships of the two navies, respectively, who shall be 
employed on this service, shall adhere strictly to the exact tenor 
of the aforesaid instructions. 

Article V. 

As the two preceding articles are entirely reciprocal, the two 
high contracting parties engage mutually to make good any 



— 126 — 

iosses, wlúch their respective subjectsorcitizensmay incur, by 
the arbitrary and illegal detention of their vessels ; it being un- 
derstood, that this indemnity shall invariably be borne by the 
government, whose crui^er shall have been guilty of such arbi- 
trary and illegal detention. It is f urther agreed, that the \isit 
and detention of vessels specified in the 3d. article of this treaty , 
shall be efifected only by those British or Argentine Ships which 
may forra of the navies (royal and national) respectively, of the 
two high contracting parties to this treaty ; and by such ships 
only, of those navies, as shall be provided with the special in- 
structions annexed to the present treaty. 

The compensation for damages menlioned in this article shall 
be made within the term of one year, reckoned from the day on 
which the mixed court of justice pronounces sentence on the 
vessel, for the detention of which, such compensation is claimed. 

Article VI. 

In order to bring to adjudication, Mrith as little delay and 
inconvenience as possible, vessels which may be detained accor- 
ding to the tenor of the third article of this treaty, there shall 
be established, within the space of a year, at furthest, from the 
exchange of the ratifications of the present treaty, two mixed 
courts of justice, formedof an equal number of individuáis of the 
two nations, named for this purpose by the high contracting 
parties respectively. 

These courís shall reside, one in a possession belonging to 
Her Britanic Majesty , the other within the territories of the 
Argentine Conf ederation ; and the two governments, at the 
period of exchange of the ratifications of the present treaty, shall 
declare, each for its own territories, in what places the said 
courts shall respectively reside ; each of the two high contracting 
parties reserving to itself the right of changing, at its pleasure, 
the place of residence of the court held within its otvn territo- 
ries; provided, however that one of the two courts shall always 
be held upon the coast of África, and the other in the territory 
of the Argentine Conf ederation» 



— 127 — 

Thesecourtsshalljudgethe causes ^ubmitted to them accor- 
ding to the provisions of tlie present treaty , without appeal ; aud 
ia conformity with the regulations and instructions which are 
annexed to the present treaty, and which are considered as for- 
ming an integral part thereof . 

Article vil 
If the commanding oflScer of any of those ships of the navies of 
Great Britain and of the Argentino Confederation, respectively, 
which shall be duly provided with instructions according to the 
provisions of the 3d. article of this treaty, shall de viate in any 
respect from the stipulations of the said treaty, or from the 
instructions annexed to it ; the government which shall conceive 
itself to be injured thereby, shall be entitled to demand re- 
paration ; and, iu such case, the government to which such com- 
manding oflBcer may belong, bind itself to cause enquiry to be 
made into the subject matter of the complaint, and to inflict 
upon the said oflScer a punishment proportioned to any wilf ul 
transgressioi^ which he may have committed. 

Article VIII. ^ 

It is hereby further mutually agreed, that every merchant 
vessel , British or Argentino, which shall be visited by virtue of 
the present treaty, may lawfuUy be detained, and be sent or 
brought before the mixed courts of justice established in pur- 
suance of the provisions thereof ; if in her equipment, there 
shall be found any of the things thereinafter mentioned, namely; 

First ; hatches with open gratings instead of the cióse hatches 
which are usual in merchant vessels. 

Secondly ; Divisions or bulk heads in the hold, or on deck, in 
a greater number thau are necessary for vessels engaged in law- 
ful trade. 

Thirdly ; Spare plaük fitted for being laid down as a second, 
or slave deck. 

Fourthly ; Shackles, bolts or handcufifs* 

Fifthly ; A larger quantity of water in casks or in tanks^ thati 



— 128 — 

is requisite for the consumptíon of the crew of the vessel as a 
merchant yessel. 

Sixthly ; An extraordiaary number of water casks, or of other 
receptacles for holding liquid, unless the master shall produce a 
certificate from the custom house at the place from which he 
cleared outwards, statingthat suiDScient security had.been given 
by the owners of such merchant vessels, that such extra quantity 
of casks or of other receptacles, should only be used for the 
reception of palm oil, or for other purposes of lawf ul commerce. 

Seventhly ; A greater quantity of mess tubs or kids, than are 
requisite for the use of the crew of the vessel as a merchant vessel. 

Eighthly ; A boiler or other cooking apparatus of an unusual 
size, and larger, or fitted for being made larger, than requisite 
for the use of the vessel as a merchant vessel ; or more than one 
boiler or other cooking apparatus of the ordinary size. 

Ninthly ; An extraordinary quantity of rice ; of the flour of 
Brazil, maniox or cassada, commonly called farinha, of maize or 
Indian corn or of any other artícle of food whatever ; beyond 
what might probably be requisite for the use of the crew of the 
vessel; such rice, flour, maize, Indian corn, or other articleof 
food, not being entered on the manifest, as part of the cargo for 
trade. 

Tenthly ; A quantity of mats or matting greater than is ne- 
cessary for the use of the crew of the vessel as a merchant vessel. 

Any one or more of these several things, if proved to have been 
found on board, shall be considered as prima fojcie evidcnce of 
the actual employment of the vessel in the slave trade ; and thé 
vessel shall thereupon be condemned and be declared lawful 
prize, unless clear and incontestible evidence on the part of the 
master or owners, shall establish, to the satisfaction of the court, 
that sucK vessel was, at the time of her detention or capture, 
employed in some legal pursuit, and that such of the several 
things above enumerated , as were found on board her at the 
time of her detention, or which had been put on board her on 



— 129 — 

the voyage on which she was proceeding when captured, wer^ 
needed for legal purposes on that particular voyage. 

Artigle IX. 
If any of the things specífíed in the preceding article shall be 
íoand in any merchant vessel, no compensation for losses, da- 
mages, or expences consequent upon the detention of such ves- 
sel, shall in any case, be granted, either to her master or to her 
owner, or to any other person interested in her equipment or 
lading, even though the mixed court of justice should not pro- 
nounce any sentence of condemnation in consequence of her de- 
tention. 

Article X. 
It is hereby agreed between the two high contracting parties, 
that in all cases in which a vessel be detained under this treaty, 
by their respective cruisers, as having been engaged in the slave 
trade, or as having been fitted out for the purposes thereof, and 
shall consequently be adjudged and condemned by the mixed 
c^rts of justice to be establíshed as aforesaid , the said vessel 
shall, immediately after condemnation, be broken up entirely, 
and shall be sold in sepárate parts, after having been bro- 
ten up. 

Article XI. 
The negroes who are found on board of a vessel which has 
been detained by a cruiser, and has been condemned by the 
mixed courts of justice, in conformity with the stipulations of 
this treaty, shall be placed at the disposal of the government 
whose cruiser made the capture ; on the distinct understanding 
that they shall be immediately set at liberty , and shall be 
thenceforward kept free. The two high contracting parties 
respectively guarantee the f uU and permanent liberty of such 
negroes ; and with a view of assuring the due execution of the 
treaty in this respect, they each engage to afford, from time to 
time, and whenever required to do so by the other high con- 
tracting party, the f ullest Information as to the state and con- 
dition of such negroes. — The regulations, letter C, annexed to 

9 



— 130 — 

this treaty, as to the treatment of ncgroes liberated by sentence 
of the mixed courts of justice, are declared to form an integral 
part of this treaty. 

The two hígh contracting partíes reserve to themselves the 
right to alter or suspend by common consent, but not otber- 
wise, the terms of such regulation. 

Artigle XIJ. 

The annexes to this treaty, which it is mutually agreed, shall 
form an integral part thereof , are as follows : 

A. Instrnctions for the ships of the navies of both nations, 
employed to prevent the traffic in slaves. 

B. Regulations for the mixed courts of justice, which are to 
hold tbeir sittings on the coast of África, and in one of 
the possessions of the Argentino Gonfederation. 

G. Regnlations for the treatment of liberated negroes, 

Artigle XIII. 

The present treaty, consisting of thirteen articles, shall be 
ratified, and the ratifications thereof shall be exchanged at Bue- 
nos Aires as soon as possible within the space of eight months 
from this date. 

In witness whereof the respective Plenipotentiaries have si- 
gned in duplícate origináis, English and Spanish, the present 
Treaty and have thereunto affixed the seal of their arms. 

Done at Buenos Aires, thetwenty fourth day of May, in the 
year of our Lord one thousand eight hundred and thirty nine. 

L. S,—/. H. Mandevüle. 



— 131 — 

ANNEX A- 1 

i 

To the Treaty between Great Britain and the Argentine Confederation , 
for the abolition of the slave trade of the Argentine Confederation, 

Instnictions for the ships of the British and Argentine naviesj 
employed to prevent the trafjjic in slcsoes. 

ANNEX A — Article L 

The Commander of any ship belonging to the navy of Her Bri- 
tannic Majesty, or of the Argentine ConfederatioD, which shall 
be furnished ^ith these instructicms, shall have a right to visit, 
search, and detain , any British or Argentine merchant vessel, 
-which shall be actually engaged, or whieh shall be suspe^ted to 
be engaged, in the slave trade, or to be fitted out for the purpo- 
s'es thereof , or to have been engaged in the trafSc in slaves, du- 
ring the voyage in which she may be met with by such ship of 
theBritish or Argentine navy; and such Commander shall there- 
npon bring or send such merchant vessel , as soon as possible, 
for judgment before that mixed Gourt of Justice, established in 
\irtiíe of the 7th article of the said Treaty, which shall be the 
nearest to the place of detention, or which such Commander 
shall upon his own responsabiUty, think can be soonest reached 
from such place. 

ANNEX A — Article II. 

^enever a ship of either of the said navies duly authorized 
as aforesaid, shall meet a merchant vessel liable to be visited un- 
der the provisions of the said Treaty, the search shaU be conduc- 
ted in the mildest manner, and with every attention which ought 
to be observed between allied and friendly nations ; and the 
search shall, in all cases, be made by an officer hoiding a rank not 
lower than that of a lieutenant in the navy of Great Britain, or 
inthat of the Argentine Republic, respectively (unless the com- 
mand shall by reason of death, or otherwise, be held by an of- 
ficer of inferior rank) or by the officer who, at the time shall be 
second in oommond of the ship by which the search ís made. 



— 132 — 

ANNEX A — Article III. 

The commander of any ship of the two navies, duly authorized 
as aforesaid, who may detain any merchant vessel in pursuance 
of the present iastractions, shall leave on board the vessel so de- 
tained, the master, the mate, or boatswain, and two or three, at 
least, of the crew thereof ; the whole of the slaves (if any) and 
all the cargo. 

The captor shall, at the time of detention draw up in writing 
an authentic declaration, which shall exhibit the state in which 
he found the detained vessel ; and such declaration shall be si- 
gned by himself, and shall Be given in, orsent, togetherwith 
tñe captured vessel, to the mixed court of justice before which 
such vessel shall be carried or sent for adjudication. The captor 
shall deüver to the master of the detained vessel, a certified list 
of the papers seized on board the same, as well as a statement 
of the number of slaves found on board at the moment of deten- 
tion. 

In the authenticated declaration which the captor is hereby re- 
quired to make, as well as in the certified list of the papers seized, 
he shall insert his own ñame, the ñame of the captured ship, 
thelatitude and longitude of the place where the detention shall 
have taken place, and the number of slaves found on board the 
vessel at the time of the detention. 

The ofBcer in charge of the vessel detained shall at the time 
when he brings the vessel's papers into the Iniíed court of justice, 
deliver into the court a paper signed by himself, and verified on 
oath, stating any changes which may have taken place in respect 
to the vessel, or her crew, the slaves (if any) and her cargo, 

between the period of her detention, and the time of delivering 
in such paper. 

ANNEX A — Article IV. 

The slaves shall not be disembarked till after the vessel which 
contains them «hall have arrived at the place of adjudication ; 
and even after the vessel has arrived at such place, they shall 



[ 



— 133 — 

not be landed without the permission of the mixed Court of Jus- 
tice. 

But if urgeut reasons, deduced f i'om the length of the voyage, 
from the state of health of the slaves, or from other causes, 
should require, that e^ther the whole or a portion of the negroes 
shall be desembarked , or be transhipped, before the vessel can 
arrive at the place at which one of the said Courts is established, 
or after her arrival there, and before adjudication ; the coraman- 
der of the capturing ship niay take npon himself the re^ponsabi- 
Uty of so disembarking or transhipping the negroes, pro\ided 
that such necessity, and the causes thereof , be stated ín a certi- 
ficate in proper form and that this certifícate be entered at the 
time on the log-book of the detained vessel. 

The undersigned Plenipotentiaries have agreed, in conforinity 
with the 12th article of the Treaty .signed by them on this day, 
the twenty fourth of May 1839, that the preceding instructions, 
consisting of four articles, shall be annexed to the said Treaty, 
and shall be considered as an integral part thereof. 

The twenty fourth day of May, one thousand eight hundred 
and thirty nine. 

L. S. — /. H, Uandeville. 

ANNEX B. 

To the Treaty between Great Britain aad the argentina Cenfederatioa , 

for the abolition of the slave trade of the Argentine Cenfedersitleii. 

Regulations for the Mixed Courts of Justice tohich are to reside on 
the coast of África^ and in the possessions o f the Arg entine Con- 
federation. 

ANNEX B — Article I. 

Tlie mixed Courts of Justice to be established under the pro- 
\isions of the Treaty of which these regulations are declared to 
be an integral part, sliall be composed in the foUowíng manner. 
Each of the two High contracting Parties shall ñame a judge and 
an arbitrator, who shall be authorized to hear and to decide, with- 



— 134 — 

out appeal, all cases of the capture or detention of vessels which, 
in pursuance of the stipulations of the aforesaid Treaty, shall be 
brought before'them. The judges and the arbitrators shall, before 
entering upon the duties of their oflSce, respectively mate oath, 
before the principal Magistrate of the places in which such Courts 
respectively shall reside, that they will judge fairly and faith- 
fuUy; that they will have no preference either for the claimants 
or the captors, and that in all their decisions, they will act in pur- 
suance of the stipulations of the aforesaid Treaty. 

There shall be attached to each of such Courts a secretary or 
registrar, who shall be appointed by the Government of the Coun- 
try within whose territories such Court shall reside, such secre- 
tary or registrar shall register aU the acts of such Court, and 
shall, before he enters upon his oflBce, make oath before the Court 
to which he is appointed, that he will conduct himself with due 
respect for its authority, and will act with fidelity and impartia- 
lity in all matters relating to his said oflSce. 

The salary of the secretary or registrar of the Court to be esta- 
blished on the coast of África, shall be paid by Her Britannic 
Majesty , and that of the secretary or registrar of the Court to be 
established in the possessions of the Argentino Confederation, 
shall be paid by the Government of that Republic. 

Each of the Governments shall defray half of the aggregate 
amount of the incidental expences of such Courts. 

ANNEX B — Article II. 

The expences incurred by the officer charged with the recep- 
tion, maintenance, and care of the detained vessel , slaves, and 
cargo, and with tbe execution of the sentence; and all disburse- 
ments occasioned by bringing the vessel to adjudication ; shall 
in case of condemnation , be defray ed out of the funds arising 
from the sale of the materials of the broken up vessel, of the 
ship's stores, and of such parts of the cargo as shaU consist of 
merchandize; and in case the proceeds arising from this sale 
shottld not prove suflSicient to defray such expences, then the de- 



— 1S5 — 
ficíency shall be made good by the Goyeríiment of the Gountry, 
within whose territories the adjadication shall have taken place. 
If the detained vessel shall be released, the expences occasio- 
ned by bringing her to adjudication shall be paid by the cap- 
tor, excepting in the cases specified and otherwise provided for 
by article 9 of the Treaty to which these regulations f orm an an- 
nex and by article 7 of these regulations. 

ANNEX B — Article III. 

The mixed Courts of Justice are to decide upon the legality of 
the detention of such yessel, as the cruisers of either nation 
shall, in pursuance of the said Treaty, detain. 

These Courts shall judge definitively and without appeal all 
question which shall arise out of the capture and detention of 
such vessels. 

The proceedings of these Courts shall take place with as little 
delay as possible ; and for this purpose, the Courts are required 
to decide each case, as far as may be practicable, within the space 
of twenty days, to be dated from the day on which the detained 
yessel shall have been brought into the port where the deciding 
Court shall reside. 

If, in consequence of such proceedings, the yessel whose case 
is brought before the Court , shall be f ound to haye been em- 
ployed in the slaye trade, or to haye been fitted out for the pur- 
pose thereof, such yessel, her cargo of merchandize and her 
equipments, shall be condemned by the Court, and shall be de- 
clared lawful prize ; and any slayes who may haye been put on 
board such yessel for the purposes of trafile, shall be emancipa- 
ted. 

The final sentence shall not in any case be delayed beyond the 
periód of two months, either on account of the absence of witnes- 
ses, or for any other reason; except upon the application of any 
of the partios interested ; in which case, if such party or parties 
shall giye satisfactory security, that they will take upon themsel- 
yes the expence and risks of the delay, the courts may, at their 
discretion, grant an additional delay not exceeding four months. 



— 136 — 

Either party shall be allowed to employ such coQnfiel as he máy 
thínk fit to assist him inconducting hís cause. 

AU the essential parts of the proceedings o£ the said Courts, 
shall be written down (in one act) in the language of the covm- 
try in which the Courts shall respectively reside. 

ANNEX B — Article IV. 

The form of the process shall be as follows : 

The judges appoiuted by the two Governments respectively, 
shall, in the first place, proceed to examine the papers of the de- 
tained vessel, and to take the depositions of the master or Com- 
mander, and of two or three, at least, of the principal indÍTiduals 
on board such yessel ; as well as the declaration on oath of the 
captor, should such declaration appear to be necessary in order 
to enable them to judge, and to pronounce whether the said ves- 
sel has been justly detaiued or not, according to the stipulations 
of the aforesaid Treaty. In the event of the two judges not 
agreeing as to the sentence which they ought to pronounce with 
respect to tlie legality of the detention of any vessel, as to the 
liability of the vessel to condemnation, as to the compensation to 
be allowed to the owners, or as to any other question which may 
arise out of any capture : or if any difference of opinión should 
arise between them as to the mode of proceeding in the said 
Court, they shall , in any such case , draw by lot the ñame of 
one of the two arbitrators appointed as is stated in article I of 
this annex : and the arbitrator whose ñame shall be drawn, 
shall after he has considered the proceedings which have taken 
place, consult with the two above mentioned judges; and the 
final sentence or decisión shall be pronounced in conformity 
with the opinión of the majority of the three. 

ANNEX B — Article V. 

If the detained vessel shall be restored by the sentence of 
the Court, the vessel and the cargo, in the state in which they 
shall then be found, shall forthwith be given up to the master, 
or to the person who represents him ; and such master or other 



— 137 — 
person may , before the same Gourt , claim to have a valaation 
made in order to ascertain the amount of the damages to which 
he shall be entitled.| The captor himself , and on his default, his 
Government shall remain responsible for the damages which may 
definitively be pronounced to be due to the master of such vessel, 
or to the owners of the vessel, or of her cargo. The two high con- 
tracting parties bind themselves to pay, within the term of a year 
from the date of the sentence, the costs and damages which may 
be demanded by the aforesaid Court ; it being mutually under- 
stood and agreed, that such costs and damages shall be made good 
by the Goyernment of the conntry of which the captor shall be 
a subject or citizen . 

ANNEX B — Article VI, 

If a detaíned vessel shall be condemned, she shall be declarad 
lawful prize, together with her cargo, whatever it may be, 
with the exception of the slaves, who shall have been found on 
board ; and the said vessel , in conformity with the regulations 
in article X of the treaty of this date, shall as well as her cargo, 
be sold by public sale for the profit of the two Governments, 
subject to the payment of the expences hereinbefore mentioned. 
Each slave shall receive frouLthe Court a certifícate •of emanci- 
pation, and shall be delivered over to the Government to whom 
belongs the cruiser which made the capture, to be dealt witii ac- 
cording to the regulations and conditions contained in the annex 
to this treaty, letter C. 

ANNEX B — Article VIL 

The commander and the crew of a vessel condemned under 
this Treaty, and all persons found on board who shall have b^en 
accomplices in her slave trade undertaking, shall, oncondemna- 
tion of the vessel, be sent as prisoners to the nearest settlement 
of the country of which they are subjects or citizens, and shall 
be there delivered over to the authorities of the place to be tried 
according to the laws of their country, for the ofifences which they 
have committed against those laws. 

The commander of the cruiser which made the capture of the 



L 



— 138 — 
vessel, shall on the requisition of the members of the mixed 
Courts of Justice, take charge of the commander, the crew, and 
accomplices on board of the captured vessel ; and shall conTey 
them and deliver them over as before mentioned- 

The charges incurred for the support and return voyage of the 
commander, the crew and the accomplices, thus sent as priso- 
ners, shall be defrayed by the Government of which they are the 
subjects or citizeDs. 

ANNEX B — Article VHI. 

The mixed Courts of Justice shall also take cognizance of and 
shall decide, definitively and without appeal, all claims for com- 
pensation on account of losses occasioned to vessels and cargoes 
which shall have been detained under the provisions of this Trea- 
ty, but which shall not have been condemned as legal prize by 
the said Courts; and in all cases ^herein restitution of such ves- 
sels and cargoes shall be decreed, save as mentioned in a subse- 
quent part of these regulations, and in article IX of the Treaty, 
to which these regulations form an annex, the Court shall award 
to the claitnant or claimants, or to his or their lawfal attorney or 
attorneys for his or their use, a just and complete indemnification 
for all costs of suit , and for all losses and damages which the 
owner or owners may have actually sustained by such captare 
and detention ; that is to say : 

First : in case of total loss : the claimant or claimants shall 
be indemniñed : 

a. For the ship, her tackle, equipment, and stores. 
6. For all freights due and payable. 

c. For the valué of the cargo of merchandize, if any, deduc'^ 
ting all charges and expences payable upon the sale of such 
cargo, includ!ing commission of sak. 

d. For all other regular charges in such case of total loss. 

Secondly : In all other cases not of total loss, save as herein 

after mentioned, the claimant or claimants shall be indemnified : 

a. For all special damages and expences occasioned to the 



— 139 — 

ship by her detention, and for loss of freight when due or pa- 
yable. 

b. For demurrage, according to the schedule annexed to the 
present article. 

c. For any deterioratiou of the cargo. 

d. For all premium of insurance on additional risks. Further, 
the claimant or claímants shall be entitled to interest, at the rate 
of 5 per cent per annum, on the sum awarded, until such sum 
is paid by the GoYernment to which the capturing ship belongg; 
the whole amount of such indemnification shall be calculated in 
the money of the country to which the detained vessel belongs, 
and shall be paid at the rate of exchange current at the time of 
the award. 

The two high contracting parties however have agreed, that if 
it shall be preved to the satisfaction of the judges of the two 
nations and without recourse to the decisión of an arbitrator, 
that the captor has been led into error by the fault of the master 
or commander of the detained vessel, the detained vessel shall, 
in such case not receive, for the time of her detention the de- 
murrage stipulated by the present article, ñor any other com- 
pensation for losses, damages or expences, coosequent upon 3uch 
detention. 

Schedule of demurrage^ or daily allowance^ for a vessel of 

100 tons to 120 inclusive £• 5 
121 — 150 _ — 6 
151 — 170 _ _ 8 

200 — — 10 V ^^,. Ai^^ 
220 _ - 11 ) Perd^em. 

221 — 250 — — 12 
251 — 270 — — 14 
271 — 300 ^ _ 15 

And so in proportion. 

ANNEX B — Article IX: 

Neither the judges ñor the arbitrators, ñor the secretaries, of 
the mixed Gourts of Justice» shall demand or receive, from any 



171 — 200 — — 10 
201 — 



— 140 — 

oí the partíes concerned in the cases which shall be broiíght 
before such Gourts, any emolument or gift , under any pretext 
whatsoe\er, for the performance of the duties which such jud- 
ges, arbitrators, and secretarles have to perform. 

ANJNEX B — Artigle X. 
The two high contracting parties have agreed that in the 
event of the death , sickness, absence or leave, or afteí legal 
impediment, of one or more of the judges or arbitrators com- 
posing the above mentioned courts, the post of such judge or of 
such arbitrator, shall be supplied, ad interim, in the following 
manner : 

First : On the part of Her Britannic Majesty , and in that 
Court which shall sit in one of the possessions of Her said Ma- 
jesty; if the vacancy be that of the British Judge, bis place shall 
be filled by the British Arbitrator; and either in that case, or if 
the vacancy be originally that of the British Arbitrator, the place 
of such Arbitrator shall be filled, successively by the Governor, 
or Lieutenant Governor rcsident in such possession ; by the 
principal Magistrate of the same ; and by the secretary of the 
Government ; and the said Court so constituted as above, shall 
sit ; and shall proceed to adjudge all cases brought before them 
for adjudication, and shall pass sentence accordingly, 

Secondly : On the part of Great Britain , and in that Court 
which shall sit in some place withia the territories of the Argen- 
tine Confederation ; if the vacancy be that of the British Judge, 
bis place shall be filled by the British Arbitrator; and either in 
that case, or if the vacancy be originally that of the British Ar- 
bitrator, the place of British Arbitrator shall be filled, successi- 
vely, by the British Cónsul and British Vice-Consul, if there be 
a British Cónsul or British Vice-Consul appointed to and resident 
in such place ; and if the vacancy be both of the British Judge 
and of the British Arbitrator, then the vacancy of the British 
Judge shall be filled by the British Cónsul, and that of the Bri- 
tish Arbitrator by the British Vice-Consul, if there be a British 
Cónsul and a British Vice-Consul appointed to and resident in 



— 141 — 

such place ; and if thero shall be no British Cónsul or British 
Yice-Consul to fill the place of British Arbitrator, then the Ar- 
gentine Arbitrator shall be called in , in those cases ín which a 
British Arbitrator, if there were any, would be called in ; and 
in case the vacancy be both of the British Judge and British 
Arbitrator, and there be neither British Cónsul ñor British Vice- 
cónsul to fill ad interim the vacancies, then the Argentino Judge 
and Argentine Arbitrator shall sit , and shall proceed to adjudge 
all cases, brought beforethem for adjudication, and shall pass 
sentence accordingljr. 

Thirdly : On the part; of the Argentine Republic , and in that 
Court which shall sit within the territories of that Bepublic, if 
the vacancy be that of the Argentine Judge bis place shall be 
filled by the Argentine Arbitrator, and either in that case, or if 
the vacancy be originally that of the Argentine Arbitrator, the 
place of such Arbitrator shall be filled , successively by the 
Highest Civil Authority resident in such possession ; by the prin- 
cipal magistrate of the same ; and by the secretary of the Go- 
vernment ; which if the Court is held at Buenos Aires, will be 
executed by the President of the Court of appeal ; by the sénior 
member of that Court ; and by the attorney general of the pro- 
vince ; and the said Court constítuted as above, shall sit , and 
shall proceed to adjudge all cases brought before them for adju- 
dication, and shall pass sentence accordingly. 

Fourthly: On the part of the Argentine Republic, and inthat 
Court which shall sit within the possessions of Her Britannic Ma- 
jesty, if the vacancy be that of the Argentine Judge, his place 
shaU be filled by the Argentine Arbitrator ; and either in that 
case, orif the vacancy be originally that of the Argentine Arbi- 
trator, the place of Argentine Arbitrator shall be filled , successi- 
vely, by the Argentine Cónsul and Argentine Vice-Consul, if 
there be any Argentine Cónsul or Argentine Vice-Consul ap- 
pointed to and resident in such possession ; and if the vacancy 
be both of the Argentine Judge and of the Argentine Arbitrator, 
then the vacancy of the Argentine Judge shall be filled by the 



— 142 — 

Árgentine Cónsul , and tbat of the Argentine Arbitrator by the 
Argentine Viee-Consul , if there be an Argentine Cónsul and 
iin Argentine Yice-Consul appointed to and resident in such 
possessions, and if there be no Argentine Cónsul or Argentine 
Vice-Consul to fiU the place of Argentine Arbitrator, then the 
Briüsh Arbitrator shall be called in , in those cases in which an 
Argentine Arbitrator would be called in, and in case the vacancy 
be both of the Argentine Judge and Argentine Arbitrator, and 
there be neither Argentine Cónsul ñor Argentine Vice-Consul 
to ful, ad interim, the vacancies, then the British Judge and Bri- 
tish Arbitrator shall sit , and shall proc#ed to adjudge all cases 
brought before them for adjudication, and shall pass sentence ac- 
cordingly. 

The highest civil authority of the settlementwherein either of 
the mixed Courts of Justice shall sit, shall, in the event of a va- 
cancy arising either of the judge or of the arbitrator of the 
other High contracting Party, forthwith give notice of the same 
to the highest civil authority of the nearest settlement of such 
other High contracting Party, in order that such vacancy may 
be supplied at the earliest possible period, and each of the high 
contracting parties agrees to fill up definitively, as soon as pos- 
sible the vacancies which may arise in the above mentioned 
courts from death, or from any other cause whatever. 

The undersigned Plenipotentiaries have agreed , in confor- 
mity with the twelfth article of the treaty signed by them on 
this day, the twenty fourth of May, one thousand eight hundred 
and thirty nine, that the preceding regulations, consisting of 
ten articles, shall be annexed to the said treaty, and considered 
as an integral part thereof . Signed this day, the twenty fourth 
day of May, one thousand eight bundred and thirty nine. 

L. S. — /. H. Mándeville. 



— 143 — 

ANNEX C. 
Regulations for the good treatment of liberated negrees. 

Article i. 
Thé object of these regulations is to secure to negroes liberated 
by virtue of the stipulations of the treaty to which these regula- 
tions form an annex (marked C) permanent good treatment, 
and full and complete freedom, in conformity with the humane 
intentions oftheHigh contracting Parties. 

ANNEX C — Article II. 
Immediateiy after sentence of condemnation shall have beeh 
passed by a mixed Court of Justice established under the treaty 
to which these regulations form an annex, on a vessel charged 
with being concerned in slave trade, all negroes who were on 
board such vessel, and whó were brought on board for the pur- 
pose of traflSc, shall be delivered o ver to the Government to 
whom belongs the cruizer which made the capture. 

ANNEX C — Article III. 
If the Cruizer which made the capture is British, the brítish 
Government engages that the negroes shall be treated in exact 
conformity with the laws in forcé in the British Colonias, ap- 
plicable to freeborn or to emancipated negroes. 

ANNEX C — Article IV. 
If the cruizer which made the capture is Argentine, then the 
negroes shall be delivered over to the Argentine authorities of 
that place in the dominions of the Argentine Confederation , in 
which the mixed Court of Justice is established ; and the Argen- 
tino goyernment solemnly engages, that siich negroes be there 
treated strictly according to the regulations in forcé at the time 
being in the Argentine Confederation, further engages, that those 
regulations shall always be framed with the view of securing ho- 
nestly and faithfuUy to emancipated negroes, unmolested liberty, 
good treatment, a knowledge ot the tenets of the Christian reli- 
gión, advancement in morality and civilization and sufficient in- 
struction in the mechanical arts, to enable the said emancipated 



— 144 — 

negroes to earn their own subsistence as artizans, mechanícs, ot 
servants. 

ANNEX C — Article V. 

For the purpose which is explained in the foUowing article, 
there shall be kept in the office of the goyernor of that part of the 
possessions of the Argentine Confederation where the mixed Court 
of Justice resides, a register of all emancipated negrees ; and in 
such register shall be entered, with scrupulous exactness , the 
ñames given to the negroes ; the ñames of the vessels in which 
they were captured ; the ñames of the persons to whose care they 
have been committed ; and any other circumstances likely to con- 
tribute to the f ull and pcrmanent liberty and welfare of such 
emancipated negroes. 

ANNEX C — Article VI. 
The register to which the preceding article refers, will serve 
to form a general return which the governor of that part of the 
possessions of the Argentine Confederation , where the mixed 
Court of Justice resides, shall be bound to deliver every six 
months to the aforesaid mixed Commission, in order to shew the 
continued freedom of the negrees emancipated under this 
treaty, the improvement effected in their condition, and the pro- 
gress made in their religious; and moral instruction, and in their 
acquirement of the arts of Ufe. The aforesaid return shall also 
specify the ñames and descriptions of such of the emancipated 
negroes, as shall have died since the period of the last return. 

ANNEX C — Article VII. 
The High contracting Parties agree that, if in f ature it should 
appear necessary to adopt new measuresin consequence of those 
which are laid down in this annex tnrning out ineflScacious, the 
said High contracting Parties will consult together, and will 
agree upon other means better adapted for the complete 
attainment of the objects they have in view. 

ANNEX C — Article VIII. 
The undersigned Plenipotentiaries have agreed in confarmity 
with the XIII article of the treaty signed by them on this day, 



— 145 — 

the tweuty fourth of May, oiie tliousaud eight huadred and tbirty 
ninc, that this annex, consistíng of eight articles, shall be uníted 
to the said treaty, and be considered an integral part thereof . 
This twenty fourth day of May, one thousand eight hundred and 
thirty nine. 

L. S. — /. H. Mandevüle. 



Árticíes additional to the Treaty conclvded the twenty fourth day 
of May, one thomand eight hundred and thirty nine, between 
Her Britannic Majesty and the Argentine Confed^ration, for the 
suppression ofthe slave trade. 

Article i. 

It is agreed and understood, that if there should be any delay 
ia appointing the judge and the arbitrator to be nominated on 
the part of the Argentine Confederation, to act in each of the mi- 
xed Courts of Justice to be established under this treaty; or if 
those oflBcers, after being appointed, should at any time be ab- 
sent ; then, and in either of such cases, the judge and arbitrator 
who shall have been appointed on the ^art of her Britannic Ma- 
jesty, and who shall be present in the said Courts, shall, in the 
absence of the Argentine Judge and Arbitrator, proceed to open 
the said Courts, and to ad judge such cases as may be brought 
before them under the Treaty; and the sentence pronouuced 
apon such cases by the said British Judge and arbitrator, shall 
have the same forcé and validity, as if the Judge and the arbi- 
trator on the part of the Argentine Confederation had been ap- 
pointed, and had been present and acting in the mixed Courts, 
in the cases in question, 

Article II. 

It is also agreed, notwithstanding the provisions of the 

first article of the annex B, that so long as no Argentine Judge 

and arbitrator shall have been nominated, it will be unnecessa- 

ry for the Argentino Confederation to nominate the Secretary or 

10 



— 156 — 

actuary meutioued in the saiá article, tliat iu the meauwhile, the 
Secretary or actuary of that Court wlüch may exist withiu tJie 
Territory of the Argentine Confe^eration, shall be uained and 
paid by the Governinent of Her Brítaunic 3Iajesty, aud that the 
cntire expcnce of both the Coarts to be established under this 
Treaty, shall be borne by the Government of Her Britaunic Ma- 
jesty. 

Arxigle III. 

If in the drawíng up of this Treaty íntlie Spanísli lauguage, 
any involontary error has beeu made in the translation» the £n- 
glish text is to be adhered to. 

The present addítiouid artícles i»hall form an integral part of 
the Treaty for the suppression of siave trade sigued this day» 
and shall have the same forcé and validity, as if they were inscr- 
tcd word for >vord, in that treaty, and shall be ratified as soon 
as possible within the térra of eight nionths from* the date of the 
present Treaty. 

Done at Buenos Aires, this twentyfourthdpy ofMay, in the 
vear of Our Lord one thousand eidit hundred and thirtv nine. 

L. S. — /. JET. Mandevüle. 

We, having seen and considered tlie Treaty aforesaid, as avcU 
as theinstructions, regulations, and additional articles thcreunto 
annexed, have approved, accepted, and confirmedthe sameiu 
all and every one of their respective articles and clauses, as Vfe 
do by the present approve, accept, confirm, and ratify them for 
ourselves, ourheirs, andsuccessors:— Engaging audpromising 
tipon our Boyal Word» that vre will sincerelyand faitlifuUy 
perform and observe all aud singular the things which are con- 
tained and expressed in the Treaty, instructions, regulations^ 
and additional articles aforesaid, aud that we will never suffer 
the same to be violated by any one, or transgressed iu any man-^ 
neri asfar as itlies in our power. ¥ov the greater testimony and 



— IÍ7 — 

validity of all which, vve ha ve caused the great seal of our Uuited 
Kíngdom of Great Britain and Ireland to be aflSxed to these 
presents, which we have sigaed with our Royal Haud. Given at 
our Court at Buckingham Palaee, the twenty niuth day of Fe- 
bruary, in the year of Our Lord one thousand eighthundred and 
forty, and in the third year of our Reign. 

Victoria — R. 



c^-tT 



CONVENCIÓN 

lAtrt la Francia y el Gobierna de la ProYincia de Bnenoi Aires, Encargada dt 
lai Belacioneg Esteriores de la Confederación Árjentina. 

29 de Octubre f 840. 



Su Majestad el Bey de los Franceses y su Exelencia el Gober- 
nador y Capitán General de la Provincia de Buenos Aires, En- 
cargado de las Belaciones Esteriores de la Confederación Ar- 
gentina, con la mira de arreglar y terminar las diferencias acae- 
cidas desgraciadamente entre la Francia y el dicho Gobierno, 
han nombrado á este efecto por sus Plenipotenciarios, á saber: 

Su Majestad el Bey de los Franceses, áMr. Ángel BenéAr- 
mand de Mackau, Barón de Mackau, Gran oficial de la orden 
real de la Lejion de Honor, Yíce-Almirante Comandante en 
gefe de las fuerzas navales de Francia empleadas en los mares 
de la América del Sud. 

Y su Exelencia el Gobernador y Capitán General, á su Exe- 
lencia el Ministro de Belaciones Esteriores del dicho gobierno, 
Camarista Dr. D. Felipe Arana. 

Quienes después de haberse comunicado sus respectivos ple- 
nos poderes que han encontrado en buena y debida forma, han 
convenido lo que sigue: 



~ 150 — 

Artículo I. 

Quedan reconocidas por el gobierno de Buenos Aires, las in- 
demnizaciones debidas á .los franceses que han esperimentado 
pérdidas ó sufrido perjuicios en la República Arjentina, y la su- 
ma de estas indemnizaciones que solamente queda para determi- 
narse, será arreglada en el término de seis meses, por medio de 
seis arbitros nombrados de común acuerdo, y tres por cada par- 
te entre los dos plenipotenciarios. 

En caso de disenso, el arreglo de dichas indemnizaciones será 
deferido al arbitramiento de una tercera -Potencia que será de- 
signada por el gobierno francés. 

Artículo II. 

El bloqueo de los puertos arjentinos será levantado, y la isla 
de Martin Garcia evacuada por las fuerzas francesas en los ocho 
dias siguientes á la ratificación de la presente Convención por el 
gobierno de Buenos Aires. 

El material de armamento de dicha isla será repuesto tal co- 
mo estaba el diez de Octubre de mil ochocientos treinta y ocho. 

Los dos buques de guerra arjentinos capturados durante el 
bloqueo, ú otros dos de la misma fuerza y valor, serán puestos 
en el mismo término, con su material de armamento completo, 
á la disposición del dicho gobierno. 

Artículo III. 

Si en el término de un mes que ha de contarse desde la dicha 
ratificación, los arjentinos que han sido proscriptos de su país 
natal en diversas épocas, después del primero de Diciembre de 
mil ochocientos veinte y ocho, abandonan todos ó una parte de 
entre ellos, la actitud hostil en que se hallan actualmente contra 
el gobierno de Buenos Aires, encargado de las Relaciones Este- 
riores de la Confederación Arjentina, el referido gobierno ad- 
mitiendo desde ahora para este caso la amistosa interposición de 
la Francia relativamente á las personas de estos individuos, ofre- 
ce conceder permiso de volver á entrar en el territorio de su pa- 
tria á todos aquellos cuya presencia sobre este territorio no sea 



~ 151 - 

incompatible coa el orden y seguridad pública: bajo el concepto 
de que las personas á quienes este permiso se acordare no ser^n 
molestadas ni perseguidas por su conducta anterior. 

En cuanto a los que se hallan con las armas en la mano den- 
tro del territorio de la Confederación Arjentina, tendrá lugar el 
presente articulo solo en favor de aquellos que las hayan depues- 
to en el término de ocho dias contados desde la oficial comunica^ 
cion que á sus gefes se hará de la presente convención por medio 
de un agente francés y otro argentino, especialmente encargados 
de esta misión. 

No son comprendidos en el presente articulo los generales y 
gefes comandantes de cuerpos, escepto aquellos que por sus he- 
chos ulteriores se hagan dignos de la clemencia y consideración 
del gobierno de Buenos Aires. 

Aetícülo IV. 

Queda entendido que el gobierno de Buenos Aires seguirá 
considerando en estaco de perfecta y absoluta independencia 
la República Oriental del Uruguay, en los mismos términos que 
lo estipuló en la Convención preliminar de paz ajustada en vein- 
te y siete de Agosto de mil ochocientos veinte y ocho con el 
Imperio del Brasil, sin perjuicio de sus derechos naturales, toda 
vez que lo reclamen la justicia, el honor y seguridad de la Con- 
federación Arjentina. 

AllTÍCULO V. 

Aunque los derechos y goces que en el territorio de la Con- 
federación Arjentina disfrutan actualmente los estranjeros, en 
sus personas y propiedades, sean comunes entre los subditos y 
ciudadanos de todas y cada una de las naciones amigas y neutra- 
les, el gobierno de Su Majestad el Rey de los Franceses, y el de 
la Provincia de Buenos Aires, Encargado de las Relaciones Es te- 
nores de la Confederación Arjentina, declaran: que Ínterin 
media la conclusión de un tratado de comercio y navegación en* 
tre la Francia y la Confederación Arjentica, los ciudadanos fran- 
ceses en el territorio arjentino, y los ciudadanos arjentinos en el 



— 152 — 

/ de Francia, serán considerados j tratados en ambos territorios 
en sus personas y propiedades, como lo son ó lo podrán ser los 

/ subditos y ciudadanos de todas y cada una de las demás naciones 
aun las mas favorecidas. 

Artículo VI. 

Sin embargo de lo estipulado en el precedente artículo, si el 
gobierno de la Confederación Arjentina acordase á los ciudadanos 
ó naturales de alguno ó de todos los Estados Sud-americanos, 
especiales goces civiles ó políticos, mas estensos que los que dis- 
frutan actualmente los subditos de todas y cada una de las nacio- 
nes amigas y neutrales, aun las mas favorecidas, tales goces no 
podrán ser estensivos á los ciudadanos franceses residentes en el 
territorio de la Confederación Arjentina, ni reclamarse por ellos. 

Artículo VII. 

La presente Convención será ratificada, y las ratificaciones de 
ella serán canjeadas en París, en el término de ocho meses, ó 
mas pronto si se pudiere verificar por eLintermedio de un Mi- 
nistro Plenipotenciario del Gobierno de la República, que á este 
efecto será acreditado cerca del gobierno de Su Majestad el Rey 
de los Franceses. 

En testimonio de lo cual, los respectivos Plenipotenciarios lo 
han firmado y sellado con sus sellos. 

Hecha á bordo del bergantín parlamentario francés «La Bou- 
lonnaise,» el día veinte y nueve de Octubre de mil ochocientos 
cuarenta. 

Felipe Arana — Barón de Machan. 



Nos, Juan Manuel de Rosas, Gobernador y Capitán General 
de la Provincia de Buenos Aires * Encargado de las Relaciones 
Exteriores de las Provincias de k Confederación Argentina, ha- 
biendo, en cumplimiento de la ley fundamental de 23 de Enero 
de 1825, dado cuenta de la precedente Convención á la H. Junta 
de Representantes de esta Provincia para su conocimiento, v 



— 153 — 

obtenido su pleno poder y aprobación para ratificar y confirmar 
dicha Convención, por el presente acto la ratificamos y confir* 
mamos en toda forma, prometiéndonos y obligándonos, en nom- 
bre de las dichas Provincias Confederadas del Kio de la Plata, á 
que todas las estipulaciones hechas, y obligaciones contraídas en 
ella, serán fiel é inviolablemente cumplidas. En féde lo cual 
firmamos de nuestra mano el presente instrumento de ratifica- 
ción, haciéndolo refrendar por nuestro Ministro Secretario de 
Estado en el Departamento de Hacienda: — en los Santos Luga- 
res de Rosas á treinta y uno de Octubre del año de Nuestro Se- 
ñor de mil ochocientos cuarenta. 

JUAN MANUEL DE ROSAS. 
Manuel Ijísiarte. 



OONVENTION 

Entre la France et le GouTernemeat de la Province de Buenos Ayres Chargé 
des Relations Eztérienres de la Confédération Argentine. 

Sa Majesté le Roi des Francais et Son Excellence le Gouver- 
neur et Capitaine General de la Province de Buenos Ayres, 
Chargé des Relations Extérieures de la Confédération Argentine, 
dans la vue de régler et terminer les différents malheureusement 
survenus entre la France et le dit Gouvernement, ont nommé, 
á cet effet, pour leurs Plénipotentiaires, savoir : 

Sa Majesté le Roi des Francais, M. Ange-René-Armand de 
Mackati, Barón de Mackau, Grand Officier de FOrdre Royal de 
la Legión d'Honneur, Vice-Amiral Commandant en chef les for- 
ces navales francaises employées dans les mers de TAmérique 
du Sud. 

Et Son Excellence le Gouverneur et Capitaine General, Son 
Excellence le Ministre des Relations Extérieures du dit Gou- 
vernement, Camériste Docteur Don Philippe Arana. 



— 154 — 

Lesquels aprés s*étre communiqué leurs pleias pouvoirs res- 
pectifs qii'ils ont trouvés en bonne et due forme, sont conveuus 
de ce qiií suit : 

Article ^^ 

Sont reconnues par le Gouvernement de Buenos Ayres les in- 
demnités dues aux Francais qai ont éprouvé des per tes ou 
souffert des domraages dans la République Argentíne, et le chif- 
fre de ees indémnités, qui reste seul á déterminer, sera reglé 
dans le délai de six mois, par la voie de six arbitres nommés 
d'un commun accord, et trois pour chaqué partie, outre les deux 
Pléní potentiaires . 

En cas de dissentiment, le réglement des dites indémnités 
sera déféré a Farbitrage d'une Tierce Puissance, qui sera désignée 
par le Gouvernement Francais. 

Article 2. 

Le blocus des ports Argentins sera levé, et Tile de Martin 
Garcia évacuée parles f orces francaises, dans leshuit jours qui 
suivront la ratification de la présente convention par le Gou- 
vernement de Buenos Ayres. 

Le matériel d'armement de la dite ile sera rétabli tel qu'il 
était au dix octobre mil huit cent trente huit. 

Les deux batiments de guerre argentins captures pendant le 
blocus, ou deuxautres de méme forcé etvaleur, serontremis, 
dans le méme délai, avec leur matériel d'armement au complet 
a la disposition du dit Gouvernement. 

Article 3. 
Si dans le délai d'un mois á partir de la dite ratification, les 
Argentins qui ont été proscrits de leur pays natal k diverses épo- 
ques, depuis le premier décembre mil huit cent vingt huit, 
abandonnent tous ou une partie d'entre cux Tattitudc hostile 
dans laquelle ils se trouvent actuellement contre le Gouverne- 
ment de Buenos Ayres, chargé des relations extérieures de la 
Confédération Argentine, le dit Gouvernement admettant des 
aujourd'hui, pour ce cas, Tinterposition amiable de la France, 
relativeraent aux personnes de ees individus, s'offre k accorder 



— 155 — 

la permission de rentrer sur le terrítoire de leur patrie á tous 
ceux dont la présence sur ce terrítoire ne sera pas incompatible 
avec Tordre et la sécurité publique ; de telle sorte que les per- 
sonnes á qui cette permission aura été accordée ne soient mo- 
lestées ni poursuivies pour leur conduite antérieure. 

Quant h ceux qui se trouvent les armes á la main sur le terrí- 
toire de la Confédération Argentine, le présent article n'aura 
son effet qu'en faveur de ceux qui les auront déposées dañs un 
délai de huit jours, a dater de la comunication ofiScielle de la pré- 
sente convention, qui sera faite á leurs chefs, par Tintermédiaire 
d'un agent francais ou d'un agent argentin, spécialement chargé 
de cette mission . 

Ne sont pas compris dans le présent article les généraux et 
chefs de corps, excepté ceux, qui par leurs actes ultérieurs, se 
rendront dignes de la clémence et de l'indulgence du Gouver- 
neur de Buenos Ayres. 

Article 4. 
II est entendu que le Gouvernement de Buenos Ayres conti- 
nuera á considérer en état de parfaite et absolue indépendance 
la République Oriéntale de 1' Uruguay, de la maniere qu'il Ta 
stipulé dans la convention préliminaire de paix conclue le vingt 
sept aoüt mil huit cent vingt huit avec TEmpire du Brésil, sans 
préjudice de ses droits naturels, toutes les fois que le demande- 
ront la justíce, l'honneur et la sécurité de la Confédération Ar- 
gentine. 

Article 5. 
Bien que les droits et avantáges dont les étrangers jouissent 
actuellement sur le terrítoire de la Confédération Argentine, en 
ce qui concerne leurs personnes et leurs propriétés, soient com- 
munes aux cifoyens et sujets de toutes et de chacune des natioüs 
amies et neutras, le Gouvernement de Sa Majesté le Roí des 
Francais et celui de la Provínce de Buenos Ayres chargé des 
relations exterieures de la Confédération Argentine, déclarent 
qn'en attendant la conclusión d'un traite de coramerce et de 
navigation entre la France et la Confédération Argentine, les 



— 15G — 

citoyens franjáis sur le territoíre argentia et les citoyeas argen- 
tins sur le territoíre francais seront consideres et traites sur 
Tun et sur Fautre territoire, en ce qui concerne leurs personnes 
et leurs propriétés, comme le sont ou pourront l'étre les sujets 
et les citoyens de toutes et de chacune des autres nations, ménie 
les plus favorisées. 

Article 6. 

Nonobstant ce qui est stipulé dans Farticle précédent, si le 
. gouyernement de la Gonfédération Argentino accordait aux ci- 
toyens ou naturels de tous ou partie des Etats de l'Amérique du 
Sudy des droits spéciaux, eivils ou politiques, plus étendus que 
ceux dont jouissent actuellement les sujets de toutes et chacune 
des nations amies et neutres, méme les plus favorisées, ees droits 
ne pourraient étre étendus aux citoyens francais établis sur le 
territoire de la République, ni étre reclames par eux. 

Article 7. 

La présente convention sera ratifiée, et les ratificatíons en se- 
ront echan gees á Paris, dans le délai de huit mois ou plutót si 
faire se peut, par Fintermédiaire d'un Ministre Plénipotentiaire 
du Gouvernement de la République, qui sera accrédité á ceteffet, 
prés du Gouvernement de Sa Majesté le Roi de France. 

En témoignage de quoi, les Plénipotentiaires respectifs Font 
signée et scellée de leurs sceaux. 

Fait h bord du brick parlementaire francais La Boúlonnaise, 
le vingt neuf octobre mil huit cent quarante. 

Signé : Barón de Mackau. 
— Felipe Arana. 



RECONOCIMIENTO 

De It Independencia de la República Arjentinapor la Dinamarca. 



20 de Enero de 1841 



Protocolo de la conferencia tenida en el Ministerio de Relaciones 
Esteriores de Buenos Aires, con el Comendador de la Orden de 
Danebrog del reino de Dinamarca. Capitán de navio y Coman- 
dante de la fragata ^^Belona^^ D. Christiano Wnlfí\ el dia 20 del 
mes de Enero de 1841 — Año 32 de la Libertad, 26 de la Inde- 
pendencia y 12 déla Confedera^cion Arj entina. 

Hallándose presentes en el Ministerio de Negocios Estranje- 
ros, el Exmo. .Sr. Ministro de Relaciones Esteriores, Camarista 
Dr. D. Felipe Arana, y el señor Comandante de la Orden de 
Danebrog, Capitán de navio y Comandante de la fragata dina- 
marquesa c(Belona>» D. Christiano Wulff, autorizado espresa- 
mente por S. M. Christiano Octavo Bey de Dinamarca, para visi- 
tar el Gobierno Encargado de la Relaciones Esteriores de la Con- 
federación Arjentina, tratar con él de los medios para estender 
y favorecer las relaciones de amistad y de buena corresponden- 
dencia entre ambas naciones, según resulta del diploma que ])ro- 
seutó en iiotii de 24 de Diciembre pp'do., deque se ha dejado 



— 158 — 

copia autorizada y devuelto el orijinal por serie necesario para 
hacer igual uso cerca de los gobiernos de las Repúblicas del Uru- 
guay, Chile, Solivia, Perú y Ecuador, después de haber espre- 
sado las justas intenciones de su Gobierno, y el deseo que lo 
animaba de cultivar las mas cordiales relaciones de amistad con 
el de esta República, y haber solicitado de S. E. el Sr. Ministro 
presente, saber los sentimientos del Exmo. Sr. Gobernador y 
Capitán General de la Provincia, Encargado de las Relaciones 
Esteriores de las Provincias Confederadas, acerca de la autori- 
zación de que se hallaba investido dicho Sr. Comendador Wulfif, 
para el reconocimiento de la independencia; luego de haber sido 
suficientemente instruido de las mismas amigables' disposiciones 
de S. E. el Sr. Gobernador, y de haber hallado bastante la ante- 
dicha autorización para el espreso reconocimiento de la inde- 
pendencia de la Confederación Arj entina, prestó a presencia de 
S. E. el Sr. Ministro, la siguiente declaración formal, por la que 
en el real nombre de S. M. Christiano Octavo por la gracia de 
Dios, Rey de Dinamarca, y á virtud de su plena autorización 
conferida el 18 de Agosto del año de 1840, reconoce á la Repú- 
blica de la Confederación Arjentina como Nación Soberana, libre 
é independiente. 

Yo el Comendador Christiano Wulff, decorado con la Cruz de 
plata de la orden de Danebrog, Capitán de navio de la real ar- 
mada Dinamarquesa, y Comandante de la fragata «Belona» auto- 
rizado solemnemente por plenos poderes espedidos en 18 de 
Agosto del año de 1840, por el Exmo. Sr. Ministro de Estado y 
de Relaciones Esteriores de aquel reino, para visitar el Gobierno 
Encargado de las Relaciones Esteriores de la Confederación Ar- 
jentina, tratar con él de los medios de estender y favorecer las 
relaciones de amistad y buena correspondencia entre ambas na- 
ciones, declaro: Que S. M. Christiano Octavo, Rey de Dinamar- 
ca, délos Vándalos y délos Godos, Duque deSlevie, Holstein 
Stormarn, de los Ditmaros, de Lauemburg y de Oldemburg, re- 
conoce como Nación Soberana, libre é independiente á la Repú- 
blica de la Confederación Arjentina con toda la estensiou de 



— 159 — 

territorio que le perteuece; y consiguieutemeutc declaró qUe 
en los puertos y territorios de^ S. ^M. el Rey de Dinamarca, el 
pabellón, Ministros, autoridades, agentes y subditos argentinos, 
gozarán en sus personas y propiedades de las inmunidades, con- 
sideraciones y derechos que conforme á la ley común de las na- 
ciones, dispensa á cualquiera otra nación, igualmente soberana 
é independiente, y que respetará las leyes y disposiciones paili- 
culares de la Bepública Arjentina, como lo hace el Rey mi Sobe- 
rano con las de cualquiera otro Estado. Y por cuanto S. M. ha 
manifestado su disposición de estender y favorecer las relacio- 
nes de amistad y de buena correspondencia con el Exmo. Go- 
bierno de esta República, tan luego como queden espeditas di- 
chas relaciones de amistad por medio de esta franca y esplícita 
declaración, yo Christiano Wulff prometo con la misma solemni- 
dad que a los ocho meses de la fecha, será dirijida por S. 31. el 
Rey de Dinamarca, mi augusto Soberano, áesteExmo, Gobier- 
no, la ratiflcaciou hecha por S. M. de esta declaración, y espreso 
solemnemente i'econocimiento que por su real y soberana auto- 
rización hago de la soberanía é independencia déla República 
Arjentina: en fé de cual firmo y sello la presente en Jjuenos Ai- 
res á 20 del mes de Enero de mil ochocientos cuarenta y uno. 

6\ Wulff. 

Admitida por S. E. elSr. Ministro la precedente declaración, 
con la calidad que ella contiene, de ser ratificada espresamente 
por S. M. el Rey de Dinamarca, habiendo acordado á nombre de 
su Gobierno Encargado de las Relaciones Esteriores délas Pro- 
vincias Confederadas las miámas inmunidades, consideraciones y 
derechos al pabellón, autoridades, Ministros, agentes y subdi- 
tos de S. 3L el Rey de Dinamarca, y el debido respeto á las leyes 
y disposiciones particulares de S. M., del mismo modo que lo 
hace con todos los demás Estados, dieron fin á la presente con- 
ferencia que firmaron en el mismo dia de la fecha. 

Felipe Armm — Christian Wulff, 



— 160 — 

Protocolo de la conferencia tenida en el Ministerio de Relaciones 
Estertores del Gobierno de Buenos Aires, con el Sr. J>. Juan 
Ja^cobo Klick^ Encargado de desempeñar temporalmente las fun- 
ciones de Cónsul de Dinamarca en esta República, el dia íí de 
Diciembre de 1841 — Ano 32 déla Libertad, Iñ déla Indepen- 
dencia y 12 déla Confederación Arjentina, 

Habiendo comuiíicado elSr. D. Juan Jacobo Klick, Encarga- 
do de desempeñar temporalmente las fanciones de Cónsul de 
Dinamarca en esta República, por nota dé 5 de Agosto pp'do., 
haber recibido las ratificaciones de S. M. el Rey de Dinamarca, 
del contenido del protocolo firmado en el Ministerio de Relacio- 
nes Esteriores de este Gobierno, el 20 del mes de Enero del cor- 
riente año; y pedido designación de dia y hora en que pudiera 
presentarse con dicha ratificación, á efecto de cangearla debida- 
mente con la del Exmo. Gobierno Encargado de los Negocios 
Estranjeros de la Confederación Arjentina; al poner en este dia 
en manos de S. E. el Sr. Ministro la ratificación de su Soberano, 
la saludó pronunciando la siguiente alocución: 

«Señor Ministro — Me es sumamente satisfactorio haber mere- 
cido de mi augusto Soberano, el alto honor de poner en manos 
de V. E., el instrumento de la ratificación por parte de S. 51. del 
Protocolo de la conferencia tenida en este Departamento el dia 
20 de Enero último, en cuvo acto el Sr. Comendador D. Christia- 
noWulff, á nombre de su Exelso Soberano, reconoció solemne- 
mente la Independencia y Soberanía de la Confederación Ar- 
gentina. 

«Al dejar cumplida esta parte de la .misión honrosa que S. M. 
se ha dignado confiarme, me complazco también en espresar á 
V. E. los vehementes deseos que animan á S. M. de que este acto 
afiance cada dia mas y mas las relaciones de amistad entre ambos 
Estados igualmente interesados en estrecharlos.» 

Recibida por S. E. el Sr. Ministro, la ratificación de S. M. el 
Rey de Dinamarca, y al entregar al Sr. D. Juan Jacobo Klick, 
Encargado de desempeñar temporalmente las funciones del Con- 



-- 161 — 

» 

tul de aquel reino en esta Kepública, la del Exmo. Gobierno Ar- 
jentino, contestó S. E* 

«Señor Cónsul — Con grata satisfacción pongo á mi vez en ma- 
nos de S. S. la ratificación del Exmo. Sr. Gobernador de la Pro- 
vincia de Buenos Aires, Encargado de las Relaciones Esteriores 
de la Confederación Arjentina, del Protocolo de la conferencia 
que me cupo el honor de tener en este Ministerio el 20 de Enero 
del corriente año, con el Sr. Comendador de la Orden de Dane- 
brog del reino de Dinamarca, Capitán de navio y Comandante 
de la fragata «Belona» D, Christiano Wulff, por el que este señor, 
á nombre de su augusto Soberano reconoció del modo mas so- 
lemne la independencia y soberanía de esta República. 

«S. E. espera confiadamente que al elevar S. S. ásu Sobera- 
no aquel instrumento, lo presente como un testimonio inequívo- 
co de la sincera benevolencia de este Gobierno hacia S. M. el 
Rey de Dinamarca y de los sentimientos de j usticia de que se ha- 
lla animado en favor de las personas y propiedades de los sub- 
ditos de aquel Estado amigo, quienes encontrarán en todos los 
pueblos de la Confederación Arjentína, la mas franca, cordial y 
jenerosa hospitalidad. >» 

Concluido lo cual verificaron el cange en la forma de estilo, 
firmando ambos el presente para la constancia debida. 

Felipe Arana — Juan Jacobo Klick. 



.>^-frC^^^ <y>^.. 



11 



RECONOCIMIENTO 

De h Independencia de la República Argentina por la Cindad libre j Anseática 

de Bremen. 

Abril H de I84S. 



Por cuanto: £1 señor Cónsul de Hamburgo nombrado Gón^ 
sul de la Libre Ciudad Anseática y Bepública de Bremen en la 
República de la Confederación Argentina, Don Juan Cristiano 
Zimmermann — con fecha 11 de Abril 1843 ha dado á Protocolo 
en nombre y por encargo del Senado de la citada ciudad Anseá- 
tica de Bremen, la siguiente declaración: 

Yó Juan Cristiano Zimmermann Cónsul de Hamburgo, auto- 
rizado solemnemente por plenos poderes espedidos á mi favor 
en 24 de Julio del año de 1839 por el Presidente del Senado de 
la Libre Ciudad Anseática y Bepública de Bremen, declaro en 
nombre de aquella Honorable Bepresentacion, que reconozco 
como Nación Soberana, Libre é Independiente, á la Bepública 
de la Confederación Argentina, con toda la estensipn del Terri- 
torio que le corresponde, y asi mismo declaro, que en los Puer- 
tos y Territorios de la Bepública de Bremen el Pabellón, Minis- 
tros, Autoridades, Agentes y subditos Argentinos gozarán res- 
pecto de sus personas y propiedades las mismas consideraciones, 



! — 166 — 

H. Felipe Arana y el Sr . Pro-Cónsul de Hambargo y Bremen 
B. Garlos Bodewald, autorizado plenamente por el Gobierno de 
la libre ciudad Anseática y República de Hamburgo, para re- 
conocer solemnemente á su nombre la Soberanía é Indepen- 
dencia de la Confederación Argentina, según así anuncia en la 
nota que ha elevado á este Gobierno con fecha 13 de Diciem- 
bre último, después de haber manifestado las justas intenciones 
y deseos que animan a su Gobierno de cultivar las mas cor- 
diales relaciones de amistad con el de esta Bepública y ha- 
biendo solicitado de Su Exekncia el Señor Ministro saber los 
sentimientos del Exelentisimo Señor Gobernador y Capitán Ge- 
neral de la Provincia, Encargado de las Relaciones Exteriores 
de los demás pueblos de la Confederación Argentina á cerca de 
la autorización de que se encuentra investido para reconocer á 
nombre de su Gobierno la Independencia y Soberanía de la 
República de la Confederación Argentina, luego que Su Exe- 
lencia le instruya de las mismas amistosas disposiciones por 
parte del Exelentisimo Señor Gobernador, y de considerarse 
suficiente la autorización que tenia del Gobierno de Hamburgo 
para el reconocimiento espreso de la Independencia de la Be- 
pública, prestó en seguida á presencia de Su Exelencia, el Se- 
ñor Ministro la siguiente declaración formal, por la que á nom- 
bre de la libre ciudad Anseática y República de Hamburgo, y 
á virtud de la plena autorización de que se halla investido, re- 
conoce á la de la Confederación Argentina como Estado Sobera- 
no, Libre é Independiente. 

«Yo Carlos Rodewald, Pro- Cónsul de Hamburgo y Bremen 
en esta ciudad, autorizado plenamente y solemnemente por el 
Gobierno de la libre ciudad Anseática y República de Hambur- 
go, declaro: á nombre de aquel Gobierno, que recoeozco co- 
mo ]!<(acion Soberana, Libre é' Independiente á la República de 
la Confederación Argentina con toda la estensiou del territorio 
que le corresponde ; y así mismo declaro : que en los puertos y 
territorio de la República de Hamburgo, el pavellon, Ministros, 
Autoridades, Agentes y Subditos Argentinos gozarán respecto de 



• 



— 167 ^ 

sus persouss y propiedades, las mismas consideraciones, in« 
munidades y derechos^ que couforme á la ley común de las 
naciones, se dispensa por el Gobierno de aquella Bepública á 
cualquiera otra Nación Soberanu é Independiente, y que respe- 
tará las leyes y disposiciones particulares de la Bepública . Ar- 
gentina, como lo hace el Exdentísimo Gobierno de la de Ham- 
burgo con las de cualquier otro Estado* Y por cuanto d 
Gobierno de la libre ciudad Anseática y Bepública de Uam- 
burgo, ha acreditado su disposición á estender y favorecer las 
relaciones de amistad y buena inteligencia, con el Exelentísi- 
rao Gobierno de esta República, tan luego que queden espeditas 
tales relaciones mediante esta franca y esplícita declaración, 
yo Carlos Rodewald prometo con la misma solemnidad, que 
¿los ocho meses de la fecha, salvo algún acontecimiento impre- 
visto y casual, será dirigida por el Gobierno de la República de 
Hamburgo la ratificación de la declaración, y espreso solemne 
reconocimiento, que á nombre de aquel Gobierno hago de la 
Soberanía é Independencia de la Confederación Argentina. 

En testimonio de lo cual firmo y sello la presente en Buenos 
Aires, el dia, mes y año de la fecha del presente ini^trumcnto. 
(L. S.) Carlos Rodewald» 

Admitida la precedente declaración por S. E. el Sr. 31inis- 
tro con la calidad que contiene de ser ratificada espresamente 
por el Exelentísimo Gobierno de In libre ciudad Anseática y 
República de Hamburgo, habiendo acordado á nombre del su- 
yo, Encargado de las Relaciones Exteriores de la Confedera- 
ción Argentina las mismas inmunidades, consideración y dere- 
chos al Pavellon, Autoridades, Ministros, Agentes y Subditos 
de la libre ciudad Anseática y República de Hamburgo y el de- 
bido respeto á las leyes y disposiciones particulares de dichas 
Repúblicas del mismo diodo que lo hace con respecto á las de 
los demás Estados, dieron fin á la presente conferencia que fir- 
maron en el mismo dia de la fecha. 

(sig.) Eflipe Arana. 

(sig.) Carlos Rodewald. 



>^ ~ 168 ~ 

Consiguientemente declaramos del modo mas solemne por 

Nos y nuestros Sucesores, que por la presente, aprobamos, 
aceptamos y ratificamos este protocolo en cuanto toca á la libre 
ciudad Anseática y República de Hamburgo, prometemos tam- 
bién cumplirlo y hacerlo cumplir fielmente, y de ningún modo 
contrariarlo, como tampoco permitir que sea contrariado de nin- 
guna manera, y bajo ningún pretesto. 

En testimonio de lo cual, el presente documento de ratifi- 
cación está firmado por nuestro Surgomhestre Presidente y 
sellado con nuestro sello de Estado. 

Fecho en Hamburgo el diez y siete de Junio de mil ocho* 
cientos cuarenta y cuatro. 

El Burgomaestre Presidente del Senado de la libre 
ciudad Anseática y República de Hamburgo — 

Firmado — J. H. Bartels, D^ 
(Sello) E. Schúterj Secretario. 



J 



RECONOCIMIENTO 

be h Indepeode&eia de la BepúUica Aijentina )^er la Suecia. 



3 de Enero de 1846. 



¡ \l\K LA CoNFEDERACIOjN ! 

Protocolo de la conferencia tenida en el Ministerio de Relaciones 
Estertores de Buenos Aires^ con el Capitán de la marina real 
de Suecia, Caballero de la Orden de la Espada^ Comandante de 
la Corbeta «La Carlscrona,y) D. Erico Gustavo Klint, el dia 3 
del mes de Enero de 1846. — Año 57 de la Libertad, 31 de Ja 
Independencia y 17 déla ConfederoÁ^ion Ar ¡entina. 

Hallándose presentes en el Ministerio de Relaciones Esterio- 
res el Exmo. Sr, Ministro de Negocios Estranjeros Camarista 
Dr. D. Felipe Arana, yelSr. D. Erico Gustavo de Elint, Capi- 
tán de la marina real de Suecia, Caballero de la Orden de la 
Espada, Comandante de la corbeta «La Carlscrona,» autorizado 
espresamente por S. M. Osear V Rey de Suecia y de Noruega, 
para tratar con el G.obiemo Encargado de las Relaciones Esterio- 
res de la Confederación Arjentina, de los medios de estender y 
favorecer las relaciones de amistad y de buena correspondencia 
entre ambas naciones, según resulta del diploma que presentó 
en 6 de Diciembre del año pp'do., después de haber espresado 
las justas intenciones de su Gobierno, y el deseo que lo animaba 



' — 170 ~ 

de cultÍTav las mas cordiales relaciones de amistad con el de esta 
República, y haber solicitado de S. E. el Sr. Ministro presente, 
saber los sentimientos del Exmo. Sr. Gobernador y Capitán Ge- 
neral de la Provincia, Encargado de las Relaciones Esteriores de 
las Provincias de la Confederación Arjentína, acerca de la auto- 
rización de que se hallaba investido dicho señor Capitán de la 
marina real de Suecia D. Erico Gustavo de Klint, para el recono- 
cimiento de la Independencia: luego de haber sido suficiente- 
mente instruido de las mismas amigables disposiciones deS. E. 
el Sr. Gobernador, y haber hallado bastante la antedicha autori- 
zación para el espreso reconocimiento de la Independencia de la 
Confederación Arjentina, prestó á presencia de S. E. elSr. Mi- 
nistro, la siguiente declaración formal, por la que en el real 
nombre deS. M. Osear V por la gracia de Dios, Rey de Suecia 
y de Noruega, y á virtud de sus plenos poderes conferidos el 1 5 
de Julio del año pp'do. 1 845, reconoce á la República de la Con- 
federación Arjentina como Nación Soberana, libre é indepen- 
diente. 

Yo Erico Gustavo de Klint, Capitán de la marina real de Sue- 
cia, Caballero déla Orden de la Espada, Comandante de la Cor- 
beta «La Carlscrona,» autorizado solemnemente por plenos po- 
deres espedidos en 15 de Julio de 1845, por IS. M. el Rey de 
Suecia y de Noruega, para convenir con el Gobierno Encargado 
de las Relaciones Esteriores déla Confederación Arjentina, los 
mejores medios de atender y favorecer las relacienes de amistad 
y buena correspondencia entre ambas Naciones. Declaro: que 
S. M. Osear r, Rey de Suecia y de Noruega, de los Godos y de 
los Vándalos, reconoce como Nación Soberana, libre é indepen- 
diente, á la República de la Confederación Arjentina, con toda 
la estension de territorio que le pertenece, y consiguientemen- 
te declaro que en los puertos y territorios de S. M. el Rey de 
Suecia y de Noruega, el pabellón, ministros, autoridades, ajen- 
tes y subditos arjentinos, gozarán en sus personas y propieda- 
des, de las inmunidades, consideraciones y derechos que con- 
forme y la ley común de las naciones,, dispensará á cualquiera 
otra nación, igualmente soberano é independiente; y que res- 



petará las leyes y disposiciones particulares de la República Ax^ 
jentina, como lo hace el Bey mi soberano con las de cualquier 
otro Estado. Y por cuanto S. M. ha manifestado su disposición 
de estender y favorecer las relaciones de amistad y de buena 
correspondencia con el Exmo. Gobierno de esta República tan 
luego como queden' espeditas dichas relaciones de amistad por 
medio de esta franca y esplícita declaración, y de sus deseos de 
que sea admitido y reconocido en esta República el Cónsul ó 
Ájente público que nombre á tan importantes objetos: yo Erico 
Gustavo de Klint, prometo con la misma solemnidad, . que á los 
doce meses de la fecha sera dirijido por S. M. el Rey de Suecia 
y de Noruega, mi augusto Soberano, á este Exmo. Gobierno, 
la ratificación hecha por S. M. de esta declaración, y espreso 
solemne reconocimiento que por su real y soberana autorización 
hago de la soberanía é independencia de la República Arjentina, 
en fé de lo cual, firmo y sello la presente en Buenos Aires, á 
tres del mes de Enero de mil ochociencos cincuenta y seis. 

(Hay un sello.) E. G. de Klint. 

Admitida por S. E. elSr. Ministróla precedente declaración 
con la calidad que ella contiene, de ser ratificada espresamente 
por S. M. el Rey de Suecia y de Noruega, habiendo acordado á 
nombre de su Gobierno Encargado de las Relaciones Esteriores 
de las Provincias Confederadas, las mismas inmunidades, consi- 
deraciones y derechos al pabellón, autoridades, ministros, agen- 
tes y subditos de S. M. el Rey de Suecia y de Noruega, y el de- 
bido respeto á las leyes y disposiciones particulares de S. M., del 
mismo modo que lo hace con todos los de los demás Estados, y 
convenido en reconocer en su carácter el Cónsul ó Agente pú- 
blico que S. M. el Rey de Suecia y de Noruega acredite cerca de 
la Confederación Arjentina; después de la ratificación de esta 
declaración, dieron fin á la presente conferencia, que firmaron 
en el mismo dia de la fecha. 

Felipe Arana — E, G, de Klint, 



J 



CONVENCIÓN 

Para restablecer las perfectas relaciones de amistad entre la República 

Arjentina y la Gran Bretaña. 

Noviembre 24 de 1849. 



Por cuanto: habiendo sido concluida una Convención, eidia 
veinte y cuatro de Noviembre del año de Nuestro Señor de mil 
ochocientos cuarenta y nueve, por el Ministro de Relaciones £s« 
teriores, Camarista Dr. D. Felipe Arana, Plenipotenciario de 
parte del Gobierno de la Confederación Arjentina, y S. E. el 
Honorable Caballero D. Henrique Southern, Plenípontenciario 
por parte de Su Majestad Británica, cuya Convención es literal- 
mente como sigue: 

CONVENCIÓN. 

Para restablecer las perfectas relaciones de amistad entre la Con- 
federación Arjentina y 5. M. Británica. 

El Exmo. Sr. Gobernador y Capitán General de la Provincja 
de Buenos Aires, Encargado de las Relaciones Estertores de la 
Confederación Arjentina y S. M. la Reina de la Gran Bretaña, 
descando concluir las diferencias existentes y restablecer las per- 
fectas relaciones de amistad, en conformidad á los deseos mani- 
festados por ambos Gobiernos, y habiendo declarado el de S. M . 
Británica no tener objetos algunos separados ó egoístas en vista, 



ni ningún otro deseo que ver establecidas con seguridad la paz é 
independencia de los Estados del Rio de la Plata, tal como son 
reconocidos por tratados, han nombrado al efecto por sus Ple- 
nipotenciarios, á saber: 

Su Exelencia el Sr. Gobernador y Capitán General de la Pro- 
vincia de Buenos Aires, al Ministro de Relaciones Esteriores, 
Camarista jDr. D. Felipe Arana, y S. 3Í. la Reina de la Gran 
Bretaña, al Exmo. Sr. Ministro Plenipotenciario nombrado por 
Su Majestad cerca del Gobierno de la Confederación, Caballero 
D. Henrique Southern, quienes después de haber comunicado 
sus respectivos plenos poderes, y halládolos en buena y debida 
forma, han convenido lo que sigue: 

Art. 1® Habiendo el Gobierno de S. M. Británica, animado 
del deseo de poner fin á las diferencias que han interrumpido las 
relaciones políticas y comerciales entre los dos paises, levantado 
el dia quince de Julio de mil ochocientos cuarenta y siete, el blo- 
queo que habia establecido en los puertos de las dos Repúblicas 
del Plata, dando así una prueba de sus sentimientos conciliado- 
res; al presente se obliga, con el mismo espíritu amistoso, á eva- 
cuar definitivamente la Isla de Martin García, á devolver los bu- 
ques de guerra argentinos que están en su posesión, tanto como 
sea posible en el mismo estado en que fueron tomados, y á salu- 
dar al pabellón de la Confederación Arjentina con veinte y un 
tiros de cañón. 

2° Por las dos partes contratantes serán entregados á sus 
respectivos dueños, todos los buques mercantes con sus carga- 
mentos, tomados durante el bloqueo. 

S** las divisiones auxiliares arjentinas en el Estado Oriental, 
repasarán el Urugury cuando el Gobierno francés desarme á la 
Legión Estranjera y á todos los demás estranjeros que se hailen 
con las armas y formen la guarnición de la ciudad de Montevi- 
deo, evacué el territorio de las dos Repúblicas del Plata, aban- 
done su posición hostil, y celebre un tratado de paz. El Gobier- 



1A ► 

no de S. M. Británica, en caso uecesario, se ofrece á empleaí 
sus buenos oficios para conseguir estos objetos, con su aliada la 
República francesa. 

4^* £1 Gobierno de S. M. B. reconoce ser la navegaeion del 
Rio Paraná una navegación interior de la Confederación Arjenti- 
na, y sujeta solamente á sus leyes y reglamentos, lo mismo que 
la del rio Uruguay en común con el Estado Oriental. 

5° Habiendo declarado el Gobierno de S. M. B., quedar libre- 
mente reconocido y admitido que la República Arjentina se halla 
en el goce y ejercicio incuestionable de todo derecho, ora de 
pazo guerra, poseído por cualquiera nación independiente; y 
que si el curso de los sucesos en la República Oriental ha hecho 
necesario que las potencias aliadas interrumpan por cierto tiem- 
po el ejercicio de los derechos belijerantes de la República Ar- 
jentina, queda plenamente admitido por los principios bajo los 
cuales han obrado, en iguales circunstancias habrían sido apli- 
cables ya á la Gran Bretaña ó á la Francia; — queda convenido 
que el Gobierno arjentino, en cuanto á esta declaración, reserva 
su derecho para discutirlo oportunamente con el de la Grau Bre- 
taña, en la parte relativa á la aplicación del principio. 

6^ A virtud de haber declarado el gobierno arjentino que ce- 
lebrarla esta Convención siempre que su aliado el Exmo. Señor 
Presidente do la República Oriental del Uruguay, Brigadier 
D. Manuel Oribe, estuviese previamente conforme con ella, sien- 
do esto para el gobierno arjentino una condición indispensable 
en todo arreglo de las diferencias existentes, procedió á solici- 
tar el avenimiento de su referido aliado, y habiéndolo obtenido 
se ajusta y concluya la presente. 

70 Mediante esta Convención, queda restablecida la perfecta 
amistad entre el Gobierno de la Confederación y el de Su Ma- 
jestad Británica, á su anterior estado de buena intelijencia y 
cordialidad. 

8"* La presente Convención será ratificada por el Gobierno 



— 176 — 

Arjentino á los quince días después de preseutada la ratificación 
del de S. M. Británica, y ambas se canjearán. 

9' En testimonio de lo cual, los Plenipotenciarios firman y se- 
llan esta Gonvencion, en Buenos Aires, á veinte y cuatro de No- 
viembre del aúo del Señor mil ochocientos cuarenta y nueve. 

(L. S.) — Felipe Arana. 
(L. S.) — Henry Southern. 

Por tanto: el General Juan Manuel de Rosas, Gobernador y 
Capitán general de la Provincia de Buenos Aires, Encargado de 
las Relaciones Esteriores de la Confederación Arjentina, hablen-' 
do dado cuenta de la precedente Convención á la Honorable 
Junta de Representantes, y obtenido su aprobación y pleno po- 
der para ratificarla, por el presente la ratifica en toda forma, 
obligándose el Gobierno de la Confederación Arjentina á cum- 
plir fiel é inviolablemente todas las estipulaciones contenidas 
en ella. 

En fé de lo cual, el General Juan Manuel de Rosas, Goberna- 
dor y Capitán General de la Provincia de Buenos Aires, firma 
la presente ratificación, sellándola con el sello del Gobierno En- 
cargado de las Relaciones Esteriores de la Confederación Arjen- 
tina, en Buenos Aires, á diez de Mayo del año de Nuestro Señor 
mil ochocientos cincuenta. 

Juan Manuel de Rosas. 



— 177 — 

Victoria, by the grace of God, Queeix of the United Kingdom 
of Great Britain and Ireland, Defender of the Faith, etc. etc. etc. 
To all and singular tp whom this present shall come, greeting ! 
TVhereas a Gonyention between Us and the Argentino Gonfede- 
ration, inras condiuded andsigned at Buenos Ayres on the ^wenty 
fourth day of November, in the year of Our Lord one thousand 
eighthundred and forty nine» by the plenipotentiaries of Us and 
the said Gonfederation, dtdy and respectively authorized for 
that purpose, which Convention is, word for word, as follows : 



OONVENTION 

for re-eitablishing the perfect relations of friendship between Her Britannic 

Hajesty and the Argentine Confederation, 

Her Majesty the Queeu of Great Britain and Ireland, and His 
Excellency the GoTernor andGaptain General of the ProTince of 
Buenos Ayres, charged with the foreign relations of the Argentine 
Gonfederation, being desirous of putüng an end to the existing 
differences, and of restoring perfect relations of friendship, in 
accordance with the^ishes manifested by both governments, and 
the government of Her Britannic Majesty having declared that 
it has no sepárate or interested object in Tiew , ñor any other 
desire than to see securely established the peace and indepen- 
dence of the States of the River Píate as recognized by treaty , 
have named to that eflect as their Plenipotentiaries, yiz : 

Her Majesty the Queen of Great Britain and Ireland, Henry 
Southern Esq., Her Majesty's Minister Plenipotentiary accredited 
to the Gourt of Buenos Ayres ; — and His Excellency the Govcr- 
nor and Gaptain General of the Province of Buenos Ayres, His 
Excellency the .Minister of foreign affairs. Doctor Don Felipe 
Arana, — who after having communicated to each other their 
respective Full Powers, and found them in good and due form, 
have agreed as follows : 

Article i. 

The government of Her Britannic Majesty, animated by the 
desire of putting an end to the dififerences which have inter- 

12 



— 178 — 

rupted the poliücal aud commercüd relations between the two 
countries, baYing on the fifteeatii July one thouwid eigbt hun^ 
dred aud forty aeyen, raised the Wockade which it had esta- 
blished of the port$ of the two repiddks o£ the Plata, thei«by 
giyiog a proof of its ooaciliatory seütimenta, now hereby faiiids 
itfiwdf , itt Üie same amicable spirit, definitÍYely to eiracüate the 
island of Martin Garda, to return the Argeütine vessels of ivar 
whidí are m its po3Session, as far as possible in the same statc 
tbey were in when taken, and to sálate the flagr of the Argén- 
tine Gonfeder^ition with twenty one guns. 

Anticis: n. 
By both Contracting Parties shall be delivered to their 
respective owners, all the merchant vessels, with their cargoes, 
taken by them dnríng the blockade. 

AHTtCLB III. 

The áttiíliary Argentíne diví^ons exísting in the Oriental 
State» shall retom aeross the Uruguay when the Freneh Crovern* 
ment disarms the Foreign Legión, and aU other f oreigners who 
may be under arms, and fbrm the garrison of the town of Monte- 
video, evacuates the territory of the two repnblics of the Plata, 
abandons its hostile position and celebrates a treaty of peace. 
Her Brltannic Majesty's government in the event of its bdng 
necessary^ offers to use its good oflBces in bringing about these 
Objects, with its aUy the French Republic. 

Article IV. 

Her Britanníc Majesty*s government recognízes the navigatíon 
of the river Paraná to be an inland navigatíon of Argentine 
Cqnfederatíon, subject solely to its laws and regulations, in the 
same manner as that of the river Uruguay in common with the 
Oriental State. 

Article V. 

Her Britannic Majesty^s government having dedared <rthat 
«it is freely acknowledged and admitted that the Argentine Be- 
«public is in the unquestioned eiyoyment and exercise of every 
«right, whether of peace or war, possessed by any independent 



r 



— 179 — 

«natioa ; and that if the course of events in the Oriental fie- 
«poblic has made it necessary for the allied powers to interrupt 
«for a time the exercise of the belligerent rights of 4he Argén- 
«tine RepuUic, it ¡s f ully admitted that the principies on which 
«theyhave acted would under similar circumstances, havebeen 
«applicable either to Great Britain or France,» — it is hereby 
agreed the Argentine Government» with regard to this declara- 
tion, reserves its right to discuss it opportunely with the Go- 
Temment of Great Britain in that part which relates to the 
appUcation of the principie. 

Article VI» 

In virtue of the Argentine Government having dedared that 
it would celébrate this convention on condition that its ally , His 
Excellency the Presiden! of the Oriental Republic of Uruguay, 
Brigadier D* Manuel Oribe, should previously agree to it^ — 
fbis being for the Argentine Government an indispensable coa* 
dition in any arrangemeut of the existing differences, it pro* 
ceeded to soUcit the assent of its said ally, and having obtained 
it, the present Convention ís hereby agreed upon and concluded. 

Article VII. 

Under this Convention perfect friendship between Her Britan- 
nic Majesty's Government and the Government of the Confede- 
ration, is restored to its formar state of good understanding 
and cordíality. 

Article VIII. 

This Convention shall be ratified by the Argentine Govern- 
ment within fifteen days after the ratification of Her Britannic 
Majesty's Government is presented, and the ratiflcations shall 
be exchanged. 

Article IX. 

lü >Vitness tvhereof the Plenipotenffaries sign this Convention 
and affix the seáis of their arms thereto. 



— 180 — 

Done at Buenos Aires on tlie twenty fourth of November, 
in the year of Our Lord one thousand eight hundred and forty 
nine. 

(L. S.) Henry Southern, 
(L. S.) Felipe Arana. 

We having seen and considered the GonTention aíoresaid, 
have approved, accepted, and confirmed the same in all and 
every one of its articles and clauses, as We do by this present 
approve, accept, confirm, and ratify it for Ourselves, Our heirs 
and successors, engaging and promising upon Our Royal Word, 
that We will slncerely and faithfuUy perform and observe all 
and singular the things which are containcd and expressed in 
the Convention aforesaid, and that We will not sufier the same to 
be Yiolated by any one, or transgressed in any manner, as far 
as it lies Our power. For the greater testimony and validity of 
all which, We have caused the great seal of Our United King- 
dom of Great Britain and Ireland to be affixed to these presents 
which We have signed with Our Royal hand. Given at Our 
Conrt at Buckingham Palace, the fourteenth day of February, 
in the year of Our Lord one thousand eight hundred and íifty, 
and in the thirteenthof Our reign. 

VICTORIA. 



CONVENCIÓN 

Para restablecer lu j^rfectas relaciones de amistad entre la Repáblica ' 

irjentina y la Francia. 

Agosto 3i de 18^« 



£1 Exmo. Sr. Gobernador y Capitán General de la ProYÍncia 
de Buenos Aires, Encargado de las Relaciones Esteriores de la 
Confederación Arjentina, y el Exmo. Sr. Presidente de la Repú- 
blica Francesa, deseando concluir las diferencias existentes, y 
restablecer las perfectas relaciones de amistad, en conformidad á 
los deseos manifestados por ambos Gobiernos y habiendo decla- 
rado el de Francia no tener ninguna mira separada ni interesada, 
ni otro deseo que ver restablecida la paz y la independencia de 
los Estados del Plata, tal como son reconocidos por tratados, han 
nombrado al efecto por sus Plenipotenciarios á saber: 

El Exmo. Sr. Gobernador y Capitán General de la Provincia 
de Buenos Aires, al Ministro de Relaciones Esteriores, Camarista 
Dr. D. Felipe Arana; y S. E. el Sr. Presidente de la República 
Francesa, al Exmo. Sr. Contra- Almirante F. Le Predour; quie- 
nes después de haberse comunicado sus respectivos plenos pode- 
res, y halládolos en buena y debida forma, han convenido lo que 
sigue: 



' ^ _ 182 — 

Articulo I. 
£1 Gobierno Arjentíno con la conformidad de su aliado, ad- 
herirá á una inmediata suspensión de hostilidades entre las fuer- 
zas orientales en la ciudad de Monteyideo, y las en la campada, 
luego que dicha suspensión de hostilidades haya sido firmada por 
su referido aliado en la oportunidad correspondiente. 

Articulo II- 
Convenida la suspensión de hostilidades, según lo establecido 
en el artículo anterior, queda acordado q^e el Plenipotenciario 
de la Bepública Francesa, reclamará de la autoridad en Montevi- 
deo, el inmediato desarme de la Lejion Estvanjera y da todos los 
demás estranjeros que se hallan con las armas, y formen la guar- 
nición de la ciudad de Montevideo, ó que estén en armas en 
cualquier otra parte de la República Oriental, y que el acto y 
términos de la ejecución delespresado desarme se arreglarán por 
el aliado del Gobierno Arjentino, de acuerdo con el Negociador 
Francés, en la Convención que le concierne. 

Articulo III. 

Cuando el desarme estipulado en el precedente artículo, con 
la conformidad del aliado déla Confederación, empiezeá efec- 
tuarse, el ejército arjentino que existe en el territorio oriental, 
menos una división igual en número á la totalidad de las tropas 
francesas y á una cuarta parte de los marineros de la escuadra 
francesa, se retirará sobre el Uruguay, donde permanecerá hasta 
que completamente efectuado el desarme, el Plenipotenciario 
Francés lo comunique al aliado de la Confederación — El ejército 
arjentino entonces pasará á la márjen derecha del Uruguay. La 
división esceptuada continuará de auxiliar del aliado de la Con- 
federación hasta que regresen á Europa las tropas francesas, lo 
que será á mas tardar dos meses después del retiro del ejército 
arjentino á la márjen derecha del Uruguay. 

Articulo IV, 

Habiendo q1 Gobierno de Francia levantado en diez y seis de 
Junio de mil ochocientos cuarenta y ocho el bloqueo que había 
establecido en los Puertos de Buenos Aires, se obliga á levantar 



— 183 — 

tambíea símiiltáiieftmeate con la suspensión do hostílidados, el 
do los de la RepúUíea Oriental^ á eyacuar la Ma de Martin fiar^ 
cía, á devolrer los baques de guerra arjeútinos^ que ostia en su 
posesión» tanto coaaio sea posible en el mismo estada en que íue-« 
ron tomados, y i saludar al pabellón de la C!onfedeoracion Ai^gen^ 
tina con yeinte y un tiros de callón. 

ArtiouIiO y* 

Por las dos partes contratantes serán entregados á sus respec- 
tivos dueños, todos los buques mercantes con Sus cargamentos, 
tonmdos durante el bloqueo. Y respecto de los buques y carga* 
mentes que hayan sido vendidos^ se entregarán á sus legítimos 
dueños las sumas importe de lasyentas. 

Articulo VI. 

El Gobierno de la República Francesa reconoce ser la navega- 
ción del rio Paraná una navegación interior de la Confederación . 
Argentina y sugeta solamente á sus leyes y reglamentos, lo mismo 
que la del rio Uruguay en común con el Estado Oriental. 

Aeticulo VII. 

Habiendo declarado el Gobierno de Francia, ser plenamente 
admitido y reconocido que la República Argentina está en pose- 
sión y goce incontestable de todos los derechos, sea de paz, sea 
de guerra, que pertenecen á un Estado independiente ; y que si 
el curso de los acontecimientos que han tenido lugar en la Re- 
pública Oriental, ha puesto á las Potencias aliadas en la necesi^ 
dad de hacer una interrupción momentánea en el egerácio del 
derecho de guerra de parte déla República Argentina, es plena- 
mente admitido que los principios bajo los que eUas han obrado, 
hubiesen sido en circunstancias análogas, aplicables á la Francia 
y á la Gran Bretaña, queda convenido que el Gobierno Argentino, 
en cuanto á esta declaración, reserva su derecho para discutirlo 
oportunamente con el de Francia, en la parte relativa á la apUoa- 
cion del principio sin que esta discusión pueda dar lugar á recla^ 
mos ulteriores de indemnizaciones por los hechos terminados^ 

Abticulo VIII. 

Si la autoridad en Montevideo rehusase licenciar las tropas es- 



— 184 — 

trangeras, y partícularmente desarmar á las que hacen parte de 
la gaamicion de Monteiideo, ó retardase sin necesidad la ejecu- 
ción de esta medida, el Plenipotenciario de la República Francesa 
declarará que ha recibido la orden de cesar toda interrencion ul- 
terior, y se retirará en consecuencia, en el caso que sus recomen- 
daciones y sus representaciones quedasen sin efecto. 

Abtigulo IX. 

A virtud de haber declarado el Gobierno Argentino que cele- 
braría esta convención siempre que su aliado el Exmo. señor 
Presidente de la República Oriental del Uruguay Rrígadier D. 
Manuel Oribe, estuviese previamente conforme con ella, siendo 
esta para el Gobierno de la Confederación, una condición indis- 
pensable en todo arreglo de las diferencias existentes, procedió 
á solicitar su avenimiento, y el Gobierno de la República Fran- 
cesa á arreglar con dicho aliado de la Confederación la conven- 
ción que le concierne. Y habiéndolo así obtenido el Gobierno 
Argentino, y verificado el de Francia aquel arreglo, se ajusta y 
concluye la presente. 

Articulo X. 

Habiendo declarado el Gobierno de la Confederación espontá- 
neamente, y de conformidad á sus constantes principios, que no 
son de la competencia del Gobierno Argentino, y sí del de la Re- 
pública Oriental del Uruguay, los puntos relativos á los asuntos 
domésticos de ella, quedan estos á la decisión del Exmo. señor 
Presidente de dicha República Brigadier D. Manuel Oribe, en la 
convención que celebre con el Gobierno de Francia. 

Articulo XI. 

Queda entendido que los títulos y denominaciones dadas, en 
cada uno de los textos de los dos ejemplares de esta convención, 
á las autoridades en la República Oriental , no imponen obliga- 
ción alguna á las dos partes contratantes, pues que el Gobierno 
Argentino reconoce por Presidente del Estado Oriental del Uru* 
guay al Exmo. señor Brigadier D. Manuel Oribe, y mira sola-* 
mente una autoridad de hecho en la que manda en Montevideo; 
y el Gobierno de la República Francesa reconoce por Gobi^*no 



\ 



— It5 — 

en Montevideo i la autoridad que ajli manda, y mira eú el 
Exmo. sefior Presidente B. Manuel Oribe solamente él carácter 
de Brigadier. 

Articulo XII. 
Mediante esta convención queda restablecida la perfecta amis* 
tad entre el Golnerlio de la Confederación Argentina y el de 
Francia á su anterior estado de buena inteligencia y cordiali- 
dad. 

Articulo XIII. 
La presente convención será ratificada por el Gobierno Argen- 
tino á los quince dias después de presentada la ratificación del de 
la República Francesa, y ambas se canjearán. 

En testimonio de lo cual los Plenipotenciarios firman y séUaa 
esta convención. 

En Buenos Aires á treinta y uno de Agosto del afio del Sefior, 
mil ochocientos cincuenta. 

Felipe Araha. 
F. Le Predour. 

Nota.— Este tratado está pendiente. 



OONVENTION 

Pour rétaUir les parfaites relatioas d'amitié entre la Fraace et la 

Confédération Irgentine. 

Son Excellence Monsieur le Président de la Bépublique Fran- 
caise et Son Excellence Monsieur le Gouvemeur et Capitaine 
General de la Province de Buenos Ayres, Ghargé des Belations 
Extéríeures de la Confédération Argentine, désirant terminer 
les différents existants et rétablir les parfaites relations d'amitíé, 
conformément auxdésirs manifestéspar les deuxGouvemements; 
le Gouvernement ayant declaré n'avoir aucune vue particuliére 



L 



— 186 — 

ou intéressée, et aocim autrd désir que de voir établlr ayee sé^ 
eolito la paix et Findépendanee des Etats de la Plata^ telles 
Qu^elles sont reconmies par les traites, ont nommé k cet effet 
pour leurs Plénipotentíaire^, «avoir ; 

Soa ExoeUenoe Moo^eur le Pré«idei^t de la ^¿publique Fran* 
(aise le Goatre-Aiuiral Fortune Le Prédoujr> et Son S^seUeiioe 
MoQsieur le GoEveroeur et Gapitaioe General de la Province d« 
Buenos Ayres Son Excellence Monsieur le Ministre des BelatíoaB 
Extérieures, le Gamériste Docteur Bon Felipe Arana ; lesquels 
aprés s'étre communiqué leurs pleins pouvoirs respectifs et les 
avoir trouvés en bonne et due forme, ont arrété ce qui suit : 

Article i*"" — Le GouYemement Argentin d'accord avec son 
alUéf adbérera a une suspensión immédiate d^hostilités entre 
les forces Orientales de la ville de Montevideo et calles de la 
campague, auaslt^t que la dite suspensión d'hostilitéa aUra été 
signée par son dit álUé en son temps convenable. 

Article 2 — La suspensión d'hostilités étant convenue, comme 
il est établi á Tarticle antérieur, il reste accordé que le Plénipo- 
tentiaire de la République Francaise reclamara du Gouverne- 
ment de Montevideo le désarmement immédíat de la Legión 
Etrangére et de tous les autres étrangers qui se trouveraient en 
armes, etformeraient la garnison de la ville de Montevideo, ou 
qui seraient en armes dans toute autre partie de la Bépublique 
Oriéntale, et que Facte et les termes de l'exécution du dit désar- 
mement seront regles par PaBié du Gouvernement Argentin, 
d'accord avec le négociateur Francais danS la convention qui le 
concerne. 

AaxiGi^E 3-*-Lorsque le désarmement stipulé dans le précé-* 
dent article, d'accord avec TalUé de Ja Gonfédératiou commeneera 
k s'effeotuer, Tarmée Argentioe qui existe sur le territoire 
Oii^tal, moins une división ^gale en nomine á la totaüté d^ 
trottpes Fxan$aises et au quart des marins de l'esoadre Fran- 
caise, se retirera sur FUmguay oh elle restara jusqu'á ce que le 
désarmement étant complétement effectué, le Plénipotentiaire 



— 187 — 

Franjáis en donne communication áPallié déla Gonfédératfotr; 
L'armée Argentiiíe passera alors sur la rivc dioite de rUragaay; 
La división exceptée continuera comme auxiliaire de Tallié de la 
Confédératíon jusqu'á ce qae les troupes Francaises retournent 
en Europe, ce qui aura lieu aa plus tard átva. m€Ís aptés que 
Tarmée Argentine se sera retirée sur la rive droite de rUru^ 
guay. 

• 

ÁnTicLB 4~Le Goaveriiement ayant levé le aeii&e juin mílbuit 
cent quarante huit le blocus qu'il avait étaUi devant les port» 
de Buenos Ayres, s'engage k lever aussi simultanément aveo la 
suspensión d'hostilités, le blocus des porto de la Bépublique 
Oriéntale, í évacuer Tile de Martin Garoia, k restituer les navi- 
res de guerre Argentins qui sont en sa possession, autant qu^ü 
sera possíble, dans le m£me état qu% ont été pris» et á saluer 
le pavillon de la Confédération Argentine de vingt et un coups 
de canon* 

Article 5 — Les deux partíes contractantes remettront á leurs 
propríétaires respectifs tous les navires marchandt aveo leurs 
oargaisons pris durant le bloeus. Pour les navires et les eargai^ 
sons qui auront été vendus, on remettra ¿ leurs propriétaires 
legitimes les sommes provenant de la vente. 

AaxiciiE 6 — Le Gouvernement de la République Fran$aise 
reconnalt que la navigation du fleuve Paraná est une üavigation 
intérieure de la Confédération Argentine, et sujette seulement i 
ses lois et réglemento^ de méme que oelle du fleuve Uruguay 
en oommun aveo l'Etat Oriental, 

AaxiCLB 7*— Le Gouvernement Franjáis ayant declaró « qu'il 
» est pleinement admis et reoonnu que la République Argentine 
» est en possession et jouissance incontestable de tous les droits, 
m soit de paix soit de guerre, qui appartiennent k un Etat indé* 
» pendant; et que si le cours des événements qui ont eu lieu 
» dans la République Oriéntale a mis les puissances alliées dans 



_ 188 — 

» la Qécessité d'mterrompFe, momentanément, l'exercicedudroit 
» de guerre de la part de la Bépublique Argentine, U est pleine- 
» ment admis qae les príncipes sous lesquels dles ont agí au- 
» raient été, dans des circonstances analogaes, applicables a la 
» France et a la Grande Bretagne, » il reste convenu que le 
GouTernement Argentín, yu cette dédaration, reserve leur droit 
pour le discuter en temps opportun avec le Gouvernement Tran- 
cáis dans la partie relative á Tapplication du principe, sans que 
cette discussion puisse donner lien & des réclamations nltéríeures 
d'indemnités pour les faitg accomplís. 

ÁATiGLE 8 — Si le GouYemement de Montevideo se refuse á 
licencier les troupes étrangéres et particúliérement á désarmer 
celles qui font partie de la garnison de Montevideo, ou s'il retar- 
de sans nécessité Fexécution de cette mesure, le Plénipotentiaire 
de la Bépublique Francaise déclarera qu'il a recu Fordre de ees- 
ser toute intervention ultéríeure et se retirera en conséquence 
dans le cas oü ses recommandations et ses représentatións reste- 
raient sans effet. 

A&TicLB 9 — Le gouvernement Argentín ayant dédaré qu^il 
eonduerait cette convention en tant que son allié Son Excellence 
Monsieur le Brigadier D. Manuel Oribe y aurait consentí préala- 
blement, ce qui est pour le Gouvernement de la Gonfédération 
une condition indispensable de tout arrangement des dififérents 
existants, á proceder, á solliciter son consentement, et le Gou- 
vernement de la Bépublique Francaise á régler avec le dit allíé 
de la Gonfédération la convention qui le concerne. Le Gouver- 
nement Argentin ayant obtenu ce consentement, et le Gouver- 
nement Francais ayant reglé cette convention, il est donné 
cours et conclusión á la présente. 

Abtigle 10 — Le Gouvernement de la Gonfédération ayant 
declaré spontan^ment, et oonformément á ses principes cons- 
tants, qu'il ne trouve pas de la compétence du Gouvernement 
Argenfin, mais de celle du Gouvernement de la Bépublique 
Oriéntale de T Uruguay, les points rdatifs aux affaires domesti* 



— 189 — 

ques de cette Répoblique, ees poíntá restent á la decisión de 
Son Excellence Monsieur le Brigadier Don Manuel Oribe, dans 
la convention qu'il fera avec le Gouvemement Francais. 

AaTiCLE 11 — II reste entendu que les titres et dénominatíons 
donnés dans chacun des textes des deux exemplaires de cette 
convention aux autorités de la Sépublique Oriéntale n'imposent 
aucune obligation aux deux partios contractantes ; puísque le 
GouYemement de la Bépublique Francaise reconnait pour Gou- 
vemement de Montevideo Tautorité qui y conunande, et ne voit 
dans Son. Excellence Monsieur le Brigadier D. Manuel Oribe que 
ce simple caractére de Brigadier , et que le Gouvernement Ar- 
gentin reconnait Son Excellence Monsieur le Brigadier Don Ma- 
nuel Oribe pour Président de l'Etat Oriental de FUruguay, et ne 
voit qu'une autorité de fait dans celle qui commande a Monté- 
video. 

Article 1 2 — Moyennant cette convention , une parf aite amitié 
entre le Gouvernement Francais et celui de la Gonfédération 
Argentino rétablit Fétat antérieur de bonne intelligence et de 
cordialité. 

Ahticle 13 — La présente convention sera ratiíiée par le Gou- 
vernement Argentin quinze jours aprés la présentation de la rati- 
fication par le Gouvernement de la Bépublique Francaise, et les 
deux ratifications seront échangées. 

En foi de quoi les Plénipotentiaires ont signé et scellé la pré- 
sente Convention. 

A Buenos Ayre» le trete-un du mois d'Aoút de Tan de Notre 
Seigneur, mil huit cent cinquante. 

(L S) F. Le Priáour. 
(L S) Felipe Arana. 



k. 



CONVENCIÓN 

Celebrada entre el Brasil, la República Oriental del llnica«j T Entre-BfaM, 
para una alianza ofenslta y defensiva, á fin de mantener la Independencia 
j de pacificar el territerio de aquella República. 

Mayo 21 da i85«, 



«ímmM«*< 



Nos el Emperador Constitucional y defensor perpetuo del 
Brasil etc. , hacemos saber á todos los que la presente carta de 
confirmación viereU) que á los veinte y nuete dias del mes de 
Mayo de 1S51^ se condnyó y firmó en Monteyideo» capital de 
la República Oriental del Uruguay, entre este Imperio, aquella 
República y el Estado de Entre^-Rios, debidamente representa- 
dos, un conyenio para los fines que abajo se declaran, cuyo te^ 
ñor y forma es como sigue: 

S. M. el Emperador del Brasil, 'el Gobierno de la República 
Oriental del Uruguay y el Estado de Entre-Rios, en virtud de 
los deredios de independencia nacional^ reconocidos por el tra- 
tado de 4 de Enero de 1831; y habiendo reasumido esteuitítno 
Estado por su parte la facultad concedida al Ctobemador de Bae-» 
nos Aires para representar i la Confederación Arjentina por lo 
que respecta á las relaciones esteriores, interesados en afiamalf 
la independencia y pacificación de aquella República^ y eñ coo- 
perar para que su réjimén político vuelva al círculo traiado por 
la Constitución del Estado» colooAndose de este modo en sitúa** 



L 



- 192 — 

cion de establecer un orden regular de cosas, propio por su na- 
turaleza para asegurar la estabilidad de las instituciones, los 
intereses peculiares de la República y las relaciones de buena 
intelijencia y amistad entre el gobierno de dicha República y 
los gobiernos de las naciones Tecinas, resolvieron ajustar y 
firmar un convenio para dicho fin; y en virtud de esta delibera- 
ción, los señores Rodrigo Souza de Silva Pontes, del Consejo de 
S. M. el Emperador, comendador de la Orden de Cristo, desem- 
bargador de la relación del Marañen, Encargado de negocios del 
Brasil cerca de la República Oriental del Uruguay, socio efec- 
tivo del Instituto histórico geográfico del Brasil, el Dr. D. Ma- 
nuel Herrera y Obes, Ministro y Secretario de Estado en las re- 
particiones de Gobierno y Relaciones Esteriores de la República 
Oriental del Uruguay, y el ciudadano D. Antonio Cuyas y Sam- 
per, suficientemente autorizados, estipularon y convinieron 
en los artículos siguientes, sujetos á la ratificación de sus res- 
pectivos gobiernos, dentro del plazo de tres meses á contar des- 
de la presente fecha. 

Artículo I. 
Su Majestad el Emperador del Brasil, la República Oriental del 
Uruguay y el Estado de Entre-Rios, se unen de una alianza ofensi- 
va y defensiva para el fin de mantener la independencia y pacificar 
el territorio de la misma República, haciendo salir del territo- 
rio de esta al General D. Sfanuel Oribe y las fuerzas arjentinas 
que manda, y cooperando para que, restituidas las cosas á su 
estado normal, se proceda á la elección libre del Presidente de 
la República, según la Constitución del Estado Oriental. 

Artículo II. 
Para llienar el objeto á que se dirijen los gobiernos aliados, 
concurrirán con todos los medios de guerra de que puedan dis- 
poner en tierra ó en mar, á proporción que las necesidades lo 
exijan. 

Articulo III. 
Los Estados aliados podrán antes del rompimiento de su ac- 
ción respectiva, hacer al General Oribe las intimaciones que juz- 



— 193 — 

garen convenientes, sin otra restricción que darse conociaüento 
recíproco de esas intimaciones antes de verificarlas, á fin de que 
concuerden en el sentido, y haya en tales intimaciones unidad y 
coherencia. 

Articulo IV. 
Luego que eso se juzgue conveniente, el ejército brasilero 
marchará para la frontera á fin de entrar en acción sobre el ter-. 
ritoriodela República cuando sea necesario, y la escuadra de 
S. M. el Emperador del Brasil se pondrá en estado de hostiUzaf 
inmediatamente el territorio dominado por el General Oribe. 

* Articulo V. 

Pero tomándose igualmente en consideración que el gobierno 
del Brasil debe protejer álos subditos brasileros que han sufrido, 
y todavia sufren la opresión impuesta por la fuerza y determina- 
ciones del General D. Manuel Oribe, queda ajustado, que dado 
el caso de los artículos anteriores, las fuerzas del Imperio, ade- 
mas de las que se destinan á las operaciones de la guerra, podrán 
hacer efectiva aquella protección, encargándose (de acuerdo con 
el General en gefe del Estado Oriental) de la seguridad de las 
personas y propiedades, tanto de brasileros como de cualesquie- 
ra otros individuos que residan ó estén establecidos sobre la 
frontera hasta una distancia de veinte leguas dentro del Estado 
Oriental, y esto se hará contra los robos, asesinatos y tropelías 
practicadas por cualquiera grupo de gente armada, sea cual fue- 
re la denominación que tenga. 

Articulo YI. 
Desde que las fuerzas de los aliados entren en el territorio de 
la República Oriental del Uruguay, estarán bajo el mando y di* 
reccion del Geneiral en gefe del ejército oriental, escepto el caso 
de que el total de las fuerzas de cada uno los Estados Aliados es* 
ceda al total de las fuerzas orientales, ó dado el caso de que el 
ejército del Brasil ó de Entre-Rios pase todo al territorio de la 
República. 

En el primer caso las fuerzas brasileras ó aliadas serán man- 
dadas por un gefe de su respectiva nación, y en el segundo por 

13 



— 194 — 

sus respectivos Generales en gefe; pero en cualesquiera deesas 
hipótesis, el gefe aliado deberá ponerse de acuerdo con el gene- 
ral de ejército oriental por lo que respecta á la dirección délas 
operaciones de guerra, y para todo cuanto pueda contribuir á su 
buen éxito. 

Articulo VII. 
Abiertas las operaciones de la guerra, los Gobiernos de los Es- 
tados aliados cooperarán activa 7 eficazmente para que todos los 
emigrados orientales que existan en sus respectivos territorios, 
y sean aptos para el servicio de las armas, se pongan á las órde- 
nes inmediatas del general en gefe del ejército orientalf auxilián- 
dolos (por cuenta déla República) con los recursos que necesita- 
ren para su transporte. 

Articulo VIII. 
Los contingentes con que deban concurrir los ejércitos aliados 
serán suministrados por simple requisición del general en gefe 
del ejército oriental, cuando y como lo requiera, previniendo con 
anticipación y poniéndose de acuerdo con los generales respecti- 
vos siempre que sea posible. 

Articulo IX. 
El artículo anterior y el artículo 5" no se deben entender de 
modo que perjudiquen la libertad de acción de las fuerzas im- 
periales, cuando el acuerdo y previa inteligencia con el gefe de 
las fuerzas orientales no sea posible, ó para las operaciones de 
guerra, ó para la protección á que se refiere el citado artículo 5^ . 

Articulo X. 
El Gobierno Oriental declarará roto el armisticio de acuerdo 
con los aliados, y desde ese momento la mantención de la isk de 
Martin García, en poder de las fuerzas y autoridades orientales, 
incumbirá á cada uno de los dos aliados (según los medios de que 
pueda disponer) de acuerdo con el Gobierno de la República 
Oriental del Uruguay, siendo principalmente del deber del co- 
mandante en gefe de la escuadra brasilera protejer dicha isla, su 
puerto y fondeadero, así como la navegación libre de las embar- 
caciones pertenecientes á cualesquiera de los Estados aliados. 



j 



— 195 — 

Articulo XI. 
Llegado el momento de la eyacuacion del territorio J)or las tro- 
pas argentinas, tendrá lugar este acto en el modo y forma que 
se combine con el Gobierno actual de Entre-Rios. 

Articulo XII. 
Los gastos como sueldo, mantención de boca y guerra, y res- 
tuario de las tropas aliadas, serán hechos por cuenta de los Esta- 
dos respectivos. 

Articulo XIII. 
En ei caso de que tengan que prestarse algunos socorros es- 
traordinarios, el valor de estos, su naturaleza, empleo y pago será 
materia de convención especial entre las partes interesadas. 

Articulo XIV. 
Obtenida la pacificación de la Kepública y restablecida la auto- 
ridad del Gobierno Oriental en todo el Estado, las fuerzas aliadas 
de tierra volverán á pasar á sus respectivas fronteras, y perma- 
necerán allí estacionadas hasta que haya tenido lugar la elección 
de Presidente de la República. 

Articulo XV. 

Aun cuando esta alianza tenga por único fin la independencia 
real y efectiva de la República Oriental del Uruguay, si por 
causa de esta misma alianza el Gobierno de Buenos Aires decla- 
rase la guerra á los aliados individual ó colectivamente, la alianza 
actual se tornará en alianza común contra el dicho Gobierno, aun 
cuando sus actuales objetos se hallan llenados, y desde ese mo- 
mento la paz y la guerra tomarán el mismo aspecto. Pero si el 
Gobierno de Buenos Aires se limita á hostilidades parciales con- 
tra cualquiera de los Estados aliados, los otros cooperarán con to- 
dos los medios á su alcance .para repeler y acabar con tales hos- 
tilidades. 

Articulo XVI. 

Dado el caso previsto en el artículo antei'ior, la guarda y segu- 
ridad de los rios Paraná y Uruguay será uno de los principales 
objetos en que se deba emplear la escuadra de S. M. el empera- 
dor del Brasil, auxiliada jpor la fuerza de los Estados aliados. 



L 



\ 



— 106 — 

Articulo XVII. 
Como consecuencia natural de ese pacto, y deseosos de no dar 
pretesto á la mínima duda acerca del espíritu de cordialidad, 
buena fé y desinterés que le sirve de base, los Estados aliados se 
afianzan mutuamente su respectiva independencia y soberanía y 
la integridad de sus territorios sin perjuicio de los derechos ad- 
quiridos. ' 

Articulo XVIII. 

Los Gobiernos de Entre-Rios y Corrientes (si este consintiese 
en el presente convenio) consentirán á las embarcaciones de los 
Estados aliados la libre navegación del Paraná en la parte que 
aquellos Gobiernos son ribereños, y sin perjuicio de los derechos 
y estipulaciones provenientes de la convención preliminar de paz 
de 27 de agosto de 1828, ó de cualquier otro derecho proveniente 
de cualquier otro principio. 

Articulo XIX. 
El Gobierno Oriental nombrará al general D. Eujenio Garzón, 
general en gefe del ejército de la República, así que dicho gene- 
ral haya reconocido en el Gobierno de Montevideo al Gobierno de 
la República. 

Articulo XX. 

Siendo interesados los Estados aliados en que la nueva autori- 
dad gubernativa de la República Oriental tenga todo el Tigor y 
estabilidad que requiere la conservación de la paz interior tan 
conmovida por la larga lucha que se ha sostenido, se comprome- 
ten solemnemente á mantener , apoyar y auxiliar aquella autoridad 
con todos los medios al alcance de cada uno de los dichos Estados, 
contra todo acto de insurrección ó sublevación armada, desde el 
dia que la elección del Presidente haya tenido lugar, y por el 
tiempo solamente de su respectiva administración, conforme á la 
Constitución del Estado. 

Articulo XXL 

Y para que esta paz sea proficua á todos, consolidando al mismo 
tiempo las relaciones internacionales en la cordialidad y armonía 
qué debe existir, y que tanto interesa á los Estados vecinos, será 



— 197 — 

también obligación del Presidente electo, luego que su Gobierno 
se halle constituido, el dar seguridad por medio de disposiciones 
de justicia y de equidad, á las personas, derechos y propiedades 
de los subditos brasileros y de los subditos de los otros Estados 
aliados, que residan en el territorio de la República, y celebrar 
con el Gobierno imperial así como con los otros aliados todos los 
ajustes y convenciones exijidas por la necesidad é interés de 
mantener las buenas relaciones internacionales, sítales ajustes y 

convenciones no hubieran sido celebrados antes por el Gobierno 
precedente. 

Articulo XXII. 

Ninguno de los Estados aliados podrá separarse de esta alianza 
mientras no se haya obtenido el fin que tiene por objeto. 

Articulo XXIII. 

El Gobierno del Paraguay sera invitado á entrar en la alianza, 
enviandósele un ejemplar del presente convenio; y si así lo hi- 
ciere, conviniendo en las disposiciones aquí insertas, tomará la 
parte que le corresponda, en la cooperación, á fin de que pueda 
gozar también de las ventajas mutuamente concedidas á los Go- 
biernos aliados. 

Articulo XXIV. 

Este convenio se conservará secreto hasta que se consiga el fin á 
que se dirige. 

Hecho en Montevideo el 29 de mayo de 1851 . 

Rodrigo de Souza da Silva Pontes. 
Manuel Herrera y Obes, 
Antonio Cuyas y Samper. 

Y teniendo presente el mismo convenio, cuyo tenor queda pre- 
inserto y bien visto, considerado y examinado por nos todo lo que 
en él se contiene, lo aprobamos, ratificamos, así en el todo como 
en cada uno de sus artículos y estipulaciones, y por la presente lo 
damos por firme y válido para que haya de producir su debido 
efecto. En testimonio de lo cual hacemos pasar la presente carta 
por nos firmada y sellada con el gran sello de las armas del impe- 



— 198 — 

rio, y refrendada por nuestro ministro y secretario de Estado 
abajo firmado. 

Dada en el palacio del Rio Janeiro á los ocho dias del mes da 
julio del ailo del nacimiento de nuestro Señor Jesu- Cristo mil 
ochocientos cincuenta y uno. 

(L. S.) PEDRO, emperador. 
Paulitío José Soarco de Souza, 

Este convenio fue ratificado por la República Oriental del Uru- 
guay y Entre-Ríos. 



Á 



CONVENCIÓN 

Para establecer el modo de satisfacer los deberes de Aliania celebrada entre 
Entre-Rios y Corrientes con el Brasil y la República Oriental del Urasaay. 

NoTiembre21 de 1851. 



Nos el Ciudadano Justo J. de Urquiza, Gobernador y Capitán 
General de la ProYÍncia de Entre-Rios: Hacemos saber, que el 
Encargado de Negocios de esta Provincia y de la de Corrientes, 
cerca de la República Oriental del Uruguay ha celebrado, ajusta- 
do, concluido y firmado en la Ciudad de Montevideo, á veinte y 
uno de Noviembre de mil ochocientos cincuenta y uno, con el 
Plenipotenciario de S. M. el Emperador del Brasil y con el de la 
República Oriental del Uruguay, una Convención, cuyo tenor 
es como sigue: — 

En nombre de la Santísima é Indivisible Trinidad 

Los Gobiernos de los Estados de Entre-Rios y Corrientes, Su 
Magestad el Emperador del Brasil, y el Gobierno de la Repúbli* 
ca Oriental del Uruguay, reconociendo que las declaraciones oñ* 
ciales del Gobernador de Buenos Aires y el carácter de los pre- 
parativos bélicos que está haciendo, los coloca en el caso de la 
alianza común estipulada en el artículo quince del Convenio de 



— 200 — 

veinte y nueve de Mayo de este año, contra aquel Golrierno,. cu- 
ya existencia ^e ha hecho incompatible con la paz, la seguridad y 
el bienestar de los Estados aliados, acordaron establecer en una 
Convención especial el modo y los medios de satisfacer a los de- 
beres de esa alianza, malogrando las intenciones y disposiciones 
hostiles de dicho Gobernador; y para este fin nombraron sus Ple- 
nipotenciarios; á saber: 

Sus Exel^cias los Señores G obernadores de los Estados de 
Entre-Rios y Corrientes al Selnor Doctor Don Diógenes José de 
Urquiza, Encargado de Negocios de los Estados de Entre-Rios y 
de Corrientes cerca del Gobierno de la República Oriental del 
Uruguay. 

Su Magestad el Emperador del Brasil al Ilustrísimo y Exelen- 
tísimo Señor Honorio Hernieto Carneiro Leáo, de su Consejo y 
del de Estado, Senador del Imperio, Gran Cruz de la Orden de 
Cristo, y Oficial de la Imperial del Cruzero, Ministro Plenipoten- 
ciario del Brasil, encargado de una misión especial cerca del 
Gobierno de la República Oriental del Uruguay. 

Su Excelencia el Señor Presidente de la República Oriental 
del Uruguay, al Exelentísirao Señor Doctor Don Manuel Herrera 
y Obes, su Ministro Secretario de Estado en el Departamento de 
Relaciones Esteriores, los cuales, después de haber canjeado sus 
respectivos Poderes, que fueron hallados en buena y debida 
forma, convinieron en declarar y ajustar lo siguiente: 

Articulo I. 
Los Estados aliados declaran solemnemente que no pretenden 
hacer la guerra á la Confederación Argentina, ni coartar de cual- 
quier modo que sea, la plena libertad de sus Pueblos, en el ejer- 
cicio de los derechos soberanos que deriven de sus Leyes y pac- 
tos, ó de la Independencia perfecta de su Nación. Por el con- 
trario, el objeto único, á que los Estados aliados se dirijen, es 
libertar al Pueblo argentino de la opresión que sufre bajo la do- 
minación tiránica del Gobernador Don Juan Manuel de Rosas, y 
ausilíarlo para que, organizado en la forma regular que juzgue 
mas conveniente a sus intereses, á su paz y amistad con los Es- 



' 



— 201 ~ 

tados vecinos, pueda constituirse sólidamente, estableciendo con 
ellos las relaciones políticas y de buena vecindad de que tanto 
necesitan para su progreso y engrandecimiento recíproco. 

Artículo II. 

En virtud de la declaración precedente, los Estados de Entre- 
Rios y Corrientes tomarán la iniciativa de las operaciones de la 
guerra, constituyéndose parte principal en ella; y el Imperio del 
Brasil y la República Oriental obrarán, en cuanto lo permita el 
breve y mejor éxito del fin, á que todos se dirijen, como meros 
auxiliares. 

Artículo III. 

Como consecuencia de la estipulación precedente, Su Exelen- 
cia el Señor General Urquiza, Gobernador de Entre-Rios, en su 
calidad de General en Gefe del Ejército Entre-Riano-Correntino, 
se obliga á pasar el Paraná lo mas antes que posible fuere, á fin 
de operar contra el Gobernador Don Juan Manuel de Rosas, con 
todas las fuerzas de que pudiere disponer y los contingentes de 
los Estados aliados que se ponen á su disposición. 

Articulo IIII. 

Estos contingentes serán: 

Por parte de S. M. el Emperador del Brasil, una División 
compuesta de tres mil hombres de Infantería, un Regimiento de 
Caballería y dos baterías de artillería bien provistas de guarni- 
ción, animales y todo el material necesario. 

Por parte de Su Exelencia el Señor Presidente de la Repúbli- 
ca Oriental del Uruguay, una fuerza de dos mil hombres de In- 
fantería, caballería y artillería, con una batería de seis piezas, 
provistas abundantemente de todo lo que precisaren. 

Articulo V. 
La División del Ejército Imperial de que trata el artículo an- 
terior, jamás podrá ser fraccionada ó diseminada de modo que de- 
je de estar bajo el inmediato comando de su respectivo Gefe. 
Sin embargo, dicho Gefe, obrará siempre de conformidad con las 
disposiciones y órdenes superiores de Su Exelencia el Señor Ge- 



— 202 — 

neral Urquiza^ escepto en el caso en que sea imposible la prém 
inteligencia y acuerdo. 

Artículo VI. 

Para poner á los Estados de Entre-Rios y Corrientes en situa- 
ción de sufragar los gastos estraordinarios que tendrán que ha* 
cer con el movimiento de su Ejército, S. M. el Emperador del 
Brasil les proveerá en calidad de préstamo, la suma mensual de 
cien mil patacones por el término de cuatro meses contados des- 
de la fecha en que dichos Estados ratificaren el presente Conve- 
nio, ó durante el tiempo que transcurriese hasta la desaparición 
del Gobierno del General Rosas, si este suceso tuviese lugar an- 
tes del vencimiento de aquel plazo. 

Esta suma se realizará por medio de Letras libradas sobre el 
Tesoro Nacional á ocho dias vista y entregadas mensualmente 
por el Ministro Plenipotenciario del Brasil al Agente de Su Ex- 
elencia el Señor Gobernador de Entre-Rios. 

Articulo VII. 
Su Exelencia el Señor Gobernador de Entre-Rios se obliga á 
obtener del Gobierno que suceda inmediatamente al del General 
Rosas, el reconocimiento de aquel empréstito como deuda de la 
Confederación Argentina, y que efectúe su pronto pago con el 
interés de seis por ciento al año. En el caso, no probable, de 
que esto no pueda obtenerse, la deuda quedará á cargo de los Es- 
tados de Entre-Rios y Corrientes, y para garantía de su pago, 
con los intereses estipulados. Sus Exelencias los Señores Gober- 
nadores de Entre-Rios y Corrientes, hipotecan desde yá las ren- 
tas y los terrenos de propiedad pública de los referidos Estados. 

Articulo VIII. 
£1 Ejército Imperial, estacionado actualmente en el Estado 
Oriental, permanecerá en él, ocupando los puntos de la costa 
del Rio de la Plata ó del Uruguay que mas convinieren; y su Ge- 
neral en Gefe suministrará los auxilios que le fueren requeri- 
dos por Su Exelencia el Señor Gobernador de Entre-Rios, ya 
sea para la defensa de este Estado y el de Corrientes, ya para 
las operaciones de la Banda Occidental del Paraná. Queda sin 



— 203 — 

embargo entendido que independientemente de aquella requi- 
sición, el General en Gefe del Ejército Imperial podrá trasladar* 
se con todas las fuerzas que estén bajo su mando, al teatro de las 
operaciones, si asi lo exijieren los sucesos de la guerra. En es- 
te caso, dicho General conservará el mando de todas las fuerzas 
de S. M. el Emperador, poniéndose siempre que fuere posible de 
previo acuerdo é inteligencia eon Su Exelencia.^1 Señor General 
Urquiza, tanto en lo que respecta á la marcha de las operaciones 
de la guerra, como sobre todo cuanto pueda contribuir á su buen 
éxito. 

Articulo IX. 
La Escuadra Imperial se colocará en los puntos mas conve- 
nientes á juicio de su Gefe, con quien se entenderá Su Exelencia 
el Señor General Urquiza, á fin de que él pueda prestarle todo 
el apoyo que fuere posible, ya sea para el pasage del Paraná, 
ya para la seguridad de sus territorios y costas, ó para cualquie- 
ra otra operación que tienda á llenar los fines de la alianza. 

Articulo X. 
A mas de los mencionados auxilios, el Gobierno Imperial en- 
tregará al Ejército Entre-Riano-Correntino dos mil espadas de 
caballería, y posteriormente el General en gefe del Ejército de 
S. 31. el Emperador se prestará á hacer los suplementos de ar- 
mas y municiones de guerra que le fueren requeridas y tuviese 
disponibles. El importe de estos suplementos será considerado 
como adición al empréstito de dinero y pagable del mismo modo. 

Articulo XI. 

S. Exa. el señor General Urquiza suministrará los caballos que 
fueren necesarios al cuerpo ó cuerpos de caballería de la división 
imperial, de que trata el artículo 4**, y de cualesquiera otros con- 
tingentes que sean requeridos por él, cargándose su importe en 
pago de la deuda que hubiere contrahido con el Gobierno Impe- 
rial. 

Articulo XII. 

S. Exa. el señor Presidente de la República Oriental del Uru- 
guay contribuirá, por su parte^ con todos los recursos de que 



— 204 — 

pudiere disponer, á mas de la fuerza mencionada en el artículo 4**, 
y suministrará de su parque de artillería, todas las municiones 
de guerra que le fueren pedidas por S. Exa. el señor General 
Urquiza. 

Articulo XIII. 

Los gastos de sueldos, subsistencia y artículos de guerra de 
las tropas con que contribuyeren los Estados aliados, serán he- 
chos por cuenta de los mismos Estados. 

Articulo XIV. 

La estipulación contenida en el artículo 1 8 del convenio de 29 
de mayo continuará en vigor. 

Y á mas de eso los Gobiernos de Entre-Rios y Corrientes se 
comprometen á emplear toda su influencia cerca del Gobierno 
que se organizare en la Confederación Argentina, para que este 
acuerde y consienta en la libre navegación del Paraná y de los 
demás afluentes del Rio de la Plata, no solo para los buques per- 
tenecientes á los Estados aliados, sino también para los de todos 
los otros ribereños que se presten á la misma libertad de navega- 
ción en aquella parte de los mencionados rios que les pertene- 
ciere. Queda entendido que, si el Gobierno de la Confederación 
y los de los otros Estados ribereños no quisieren admitir esa li- 
bre navegación en la parte que les corresponda, ni convenir en 
los ajustes necesarios para ese fin, los Estados de Entre-Rios y 
Corrientes la mantendrán en favor de los Estados aliados y con 
ellos solamente tratarán de establecer los reglamentos precisos 
para la policía y seguridad de la dicha navegación. 

Articulo XV. 

Si las fuerzas aliadas por cualquier vicisitud de la guerra tu- 
viesen que abandonar todo el territorio que ocuparen en las már- 
genes derechas del Paraná y del Plata, la Escuadra Imperial pro- 
porcionará y protegerá esa retirada. 

Articulo XVI. 

En el caso arriba supuesto, las fuerzas orientales y las de S. M. 
el Emperador se reunirán, siendo posible, en un solo cuerpo, y 
quedarán bajo el comando del gefe de mayor graduación, y siendo 
esta igual, bajo el de aquel que comandare mayor fuerza. 



— 205 — 

Articulo XVII . 
Las dichas fuerzas así reunidas deberán guardar y defender 
los Estados de Entre-Rios y Corrientes, si ese auxilio les fuese 
pedido por los gefes de los ejércitos ó por los gobernadores de 
los dichos Estados, 

Articulo XVIII. 
Las condiciones de la paz serán ajustadas entre los gefes de las 
fuerzas aliadas, solicitándose para su ejecución la aprobación de 
los Gobiernos respectivos ó de sus repreisentantes debidamente 
autorizados. 

Articulo XIX. 

El ejército de S. M. el Emperador, mientras se conserve esta- 
cionado en la República Oriental, prestará todo el auxilio posible 
y que le fuere requerido por el Gobierno respectivo, para la con- 
servación del orden público y del régimen légala si durante ese 
tiempo y antes de la elección presidencial ocurriese cualesquiera 
de los casos especificados en el artículo G"* del tratado de alianza 
existente entre el Imperio y la República. 

Articulo XX. 
El Gobierno de la República del Paraguay será invitado á en- 
trar en la alianza, enviándosele un egemplar del presente conve- 
nio, y si así lo hiciere conviniendo en las disposiciones arriba enu- 
meradas, deberá tomar la parte que le corresponda de coopera- 
ción para el fin de la dicha alianza. 

Articulo XXI. 

Este convenio se conservará secreto hasta que se consiga su 
obgeto : su ratificación será canjeada en la Corte de Rio de Ja- 
neiro en el plazo de treinta dias, si no pudiere ser antes. 

En testimonio de lo que nos, los abajo firmados, plenipoten- 
ciarios de los Estados de Entre-Rios y Corrientes, de S. M. el 
Emperador 9el Rrasil y de S. Exa. el señor Presidente de la Re- 
pública Oriental del Uruguay, en virtud de nuestros plenos po- 
deres, firmamos el presente convenio con nuestras mancfs y le 
hicimos poner el sello de nuestras armas. 

Hecho en la ciudad de Montevideo á los veinte y un dias de 



— 206 — 

noviembre del año del nacimiento de nuestro Señor Jesu-Cristo , 
mil ochocientos cincuenta y uno. 

Diógenes J. de Urquiza. 

Honorio Hernieto Carneiro Leao. 

Manuel Herrera y Obes. 

Por tanto, vista y examinada ]a convención aquí literalmente 
copiada, con la competente autorización y en uso de la soberanía 
que inviste la Provincia de nuestro mando por el tratado de cua- 
tro de enero de mil ochocientos treinta y uno, lo hemos acepta- 
do, confirmado y ratificado, como lo hacemos saber por la pre- 
sente, prometiendo y obligándonos á nombre de la Provincia de 
Entre-Rios; y en virtud de la autorización y facultades que te- 
nemos por parte de la de Corrientes, nuestra aliada, nos adheri- 
mos á toda ella, y prometemos observar y cumplir inviolable- 
mente todo lo contenido y estipulado en todos y cada uno de sus 
artículos. 

En fé de lo cual, firmamos con nuestra mano el présente ins- 
trumento de ratificación, autorizado en debida forma, y con el 
gran sello de la Provincia. - 

En la ciudad de San José de Gualeguaychú á primero de di- 
ciembre del año de mil ochocientos cincuenta y uno. 

JUSTO J. DE URQUIZA. 
Akgel Elias, Secretario. 



Articulo adicional relativo al articulo sesto del Convenio firmado á 
los veintiún dia del corriente mes^ por los Plenipotenciarios abajo 
firmados. 

Articulo único. 
Se ha convenido en que atendiendo á la brevedad del tiempo 
y á la urgente necesidad de comenzar las operaciones de la guerra 
el Plenipotenciario de Su Magestad el Emperador del Brasil rea- 
lizará la primera entrega mensual de cien mil patacones del em- 
préstito estipulado en el artículo sesto del mencionado convenio^ 



— 207 — 

entregando las respectivas letras, inmediatamente después de la 
ratificación por parte del Gobierno de la República Oriental del 
Uruguay; quedando así alterado en esta cláusula dicho artículo 
y subsistente en todas las otras. 

El presente artículo adicional tendrá la misma fuerza y valor, 
como si fuese ingerido en el convenio de veinte y uno de noviem- 
bre corriente. 

Fecho en la ciudad de Montevideo á los veinte y cinco dias del 
mes de noviembre del año del nacimiento de nuestro Sefior Jesu- 
cristo, de mil ochocientos cincuenta y uno. 

Diógems J. de ürquiza. 

H. H. Carneiro Leao. 

Manuel Herrera y Obes. 



Nuevos artículos adicionales al Convenio firmado á los veintiún dias 
del mes de noviembre corriente, por los Plenipotenciarios abajo 
firmados. 

Articulo I. 

Si el Gobierno de la República del Paraguay adhiere á la invi- 
tación de que trata el artículo veinte del mencionado convenio, 
queda desde ya estipulado que á mas de cualquier otro auxilio 
que quiera prestar deberá contribuir con el contingente de tres 
á cuatro mil hombres de infantería, pudiendo ampliar este con- 
tingente de fuerza si así lo quisiere. 

Articulo II. 

La división paraguaya marchará sin perdida de tiempo á reu- 
nirse al ejército de reserva de las fuerzas aliadas en operaciones 
sobre la margen derecha del Paraná y será puesta á la disposi- 
ción del señor General en gefe para ser empleada como convi- 
niere á los fines de la alianza. 

Articulo III. 

La disposiqion del artículo trece del convenio del veinte y uno 
de noviembre corriente, relativo a los gastos de sueldo, subsis- 
tencia y provisiones de guerra de las fuerzas aliadas, es literal- 
mente aplicada al contingente que, según queda dispuesto en el 



— -208 — 

artículo primero, diere el Gobierno de la Kepública del Paraguay, 
y en esta conformidad será ajustado entre el encargado de ne- 
gocios de la Bepública del Paraguay y Su Excelencia el señor 
General en gefe el suplemento de las provisiones de boca y de 
movilidad para el dicho contingente. 

Articulo IV, 

Anuyendo el Gobierno de la Bepública del Paraguay al conve- 
nio del veinte y uno del corriente y concordando en los presen- 
tes artículos, á mas de las ventajas que como aliado le compete en 
conformidad de las estipulaciones de dicho convenio ; los Gobier- 
nos de Entre-Rios y de Corrientes se comprometen a emplear 
toda su influencia cerca del Gobierno que se organizare en la 
Confederación Argentina, para que este reconozca la independen- 
cia de dicha República, y en todo caso los Gobiernos de Entre- 
Rios y Corrientes se obligan á defenderla contra cualquier agre- 
sión de mano armada, y á cooperar para ese fin con el Imperio 
del Brasil y la República Oriental del Uruguay que por tratados 
ya se hallan ligados á ese compromiso. 

Articulo V. 

Los presentes artículos adicionales tendrán la misma fuerza y 
vigor como si fuesen insertos palabra por palabra en el convenio 
de veinte y uno de noviembre corriente. 

Hecho en la ciudad de Gualeguaychú á los treinta dias del mes 
de noviembre del año del nacimiento de nuestro Señor Jesu-Cristo 
de mil ochocientos cincuenta y uno. 

DIOGENES J. DE UBQUIZA. 
Honorio Herkieto Garneiro Leao. 



— 209 



Emnonie da Santissima e índivisivel l'rindade. 

Sua Magestade o Imperador do Brasil e os Governos da Repú- 
blica Oriental do Uruguay e dos Estados de Entre-Rios e de Cor- 
rientes reconhecendo que as declaracoes oflBciaes do Governador 
de Buenos Aires e o carácter dos preparativos bellicos que está fa- 
zendo, os collocao no caso da allianca commun estipulada no ar- 
tigo quinze do convenio de vinte nove de maio deste auno, contra 
aquelle Governo, cuja existencia se tem tornado incompativel 
com a paz, a segurancá e o bem-estar dos Estados alliados, ac- 
cordárao estabelecer, em urna convengao especial , o modo e os 
meios de satisfazer os deveres dessa allianca, mallogrando as in- 
tencoes e disposicoes hostis do dito Gobernador; e para este fim 
nomeárao seus Plenipotenciarios; a saber: 

S. M. o Imperador do Brasil ao Illustrissimo e Excellentissimo 
Sr. Honorio Hermeto Carneiro Leao, do seu Conselho e do de Es- 
tado, Senador do Imperio, Grao Cruz da Ordem de Christo, e 
OfiBcial da Imperial do Cruzeiro, Ministro Plenipotenciario do 
Brasil, encarregado de uma missao especial junto do Governo da 
República Oriental do Uruguay ; 

S. E. o Sr. Presidente da República Oriental do Uruguay, ao 
Excellentissimo Sr. Doutor D. Manuel Herrera y Obes, seu Mi- 
nistro Secretario de Estado das relacoes exteriores : 

Suas Excellencias os Sres. Govemadores dos Estados de Entije- 
Ríos e de Corrientes, ao Sr. Doutor D. Diogenes José de Urqui- 
za, encarregado de negocios dos Estados de Entre-Rios e de Cor- 
rientes, junto do Governo da República Oriental do Uruguay, os 
quaes depois de lerem trocado seus respectivos poderes, que fo- 
rao achados em boa e devida forma, convierao em declarar e ajus- 
tar o seguinte : 

Artigo I. 

Os Estados alliados declarao solemnemente que nao pretenden 
fazer a guerra á Confedera§ao Argentina, e nem coarctar de cual- 
quer modo que seja a plena liberdade de seus povos no exerci- 
cio dos dereitos soberanos que derivem de suas leis e pactos, ou 

da independencia perfeita de 3«a nacao. 

14 



— 210 — 

Pelo contrario, o objecto único a que os Estados alliados se pro- 
poem é libertar o Povo Argentino da oppressao que supporta sob 
a dominacao tyrannica do Govemador D. Juan Manuel de Rosas, 
e auxilial-o para que, organizado na forma regular que mais jul- 
gen convir aos seus interesscs, a sua paz e amisade com os Estados 
ycsinhos, possa constituirse sólidamente, establecendo com elles 
as relacoes políticas e de boa yisinhanca, de que tanto necessitao 
para seu progresso e engrandecimento reciproco. 

Artigo II* 

Em virtude da declaracao precedente, os Estados de Entre- 
Eios e de Corrientes tomaráo a iniciativa das operacoes da guer- 
ra, constituindo-se parte principal n'ella; e o Imperio do Brasil 
e a República Oriental, tanto quanto permittir o bom e mais 
breve éxito do fim á que todos se dirigem obraráo somonte como 
meros auxiUares. 

Artigo III. 
Como consequencia da estipulacao precedente, S. E. o Sní. 
General Urquiza, Govemador de Entre-Rios, na qualidade de 
General em Chefe do Exercito Entre-Riano-Correntino, se obri- 
ga a passar o Paraná, no paso o mais breve que f or possivel, á 
fim de operar contra o Govemador D. Juan Maouel de Rosas, 
com todas as forjas de que puder dispor, e com os contingentes 
dos Estados alliados que sao postes á sua disposicao. 

Artigo IV. 
Estes contingentes seráo : 

Por parte de S. M. o Imperador do Brasil, uma dívisao com- 
posta de tres mil homens de infantería, um regimentó de cavalle- 
ria e duas baterías de artilharia, bem providas de guarnicao, 
animaese todo o material necessario. 

Por parte de S. E. o Sur. Presidente da República Oriental do 
Uruguay, uma forca de dous mil homens de infantería, cavalle- 
ria e artilharia> com uma batería de seis pecas, providas abun- 
dantemente de tudo que precisaremi 



r 



— 211 — 

Artigo V. 
A dívisao do exercito Imperial, de que trata o artigo antece- 
dente, nunca poderá ser fraccionada, ou disseminada de modo 
que deixe de estar sob o commando immediato de seu Chefc res- 
pectivo. Este porém obrará sempre em comformidade da« dispo- 
sicoes e ordens superiores de S. E. o Snr. General Urquiza, ex- 
ceptuado o caso jem que seja impossiyel a previa intelligencia c 
accordo. 

Artigo VI. 

Para habilitar os Estados de Entre -Ríos c de Corrientes á 
occorrerem ás despezas extraordinarias que teráo de f azer com o 
movimento do seu exercito, S. M. o Imperador do Brasil Ihes 
fomecerá por emprestimo a somma mensal de cem mil patacoes, 
durante o praso de quatro mezes, contados da data em que os 
ditos Estados ratificarém o presente Convenio, ou durante o 
tempo que decorrer até o desapparecimento do Governo do Ge- 
neral Bosas se este successo tiver lugar antes do vencimento 
d'aquelle praso. 

Esta somma será realizada por meio de letras sacadas sobre o 
Thczouro Nacional á oito dias de vista, e entregues mensalmente 
pelo Ministro Plenipotenciario do Brasil ao Agente de S. E. o 
Snr. Governador de Entre-Rios. 

Artigo VII. 

S. E. o Snr. Governador de Entre-Rios, se obriga a obter que 
o Governo que succeder imraediatamente ao do General Rosas^ 
reconheca aqueUe emprestimo como devida da Confederagao Ar- 
gentina, e effectue o seu prompto pagamento com o juro de 6 
por cento ao anuo. No caso nao provavel, de que isso se nao 
possa obtener, a divida ficará a cargo dos Estados de Entre-Rios 
e de Corrientes, epara garantia de seu pagamento com os juros 
estipulados, Suas Excellencías os Snrs. Governadores de Entre- 
Riose de Corrientes desde ja hypothecao as rendas e os terrenos 
de propriedade publica dos referidos Estados. 



— 212 — 

Artigo VIII. 

O exercito Imperial, ora estacionado no Estado Oriental, ahi 
permanecerá, occupando os pontos da costado Rio da Prataou 
do Uruguay que mais convierem, e seu Generalera Chefefor- 
neceráos auxilios que Ihe forem requisitados por S. E. o Snr. 
(ioveraador de Entre-Rios, ou seja para defeza deste Estado e o 

de Corrientes, ou seja para as operacoes da banda occidental do 
Paraná. Fica, porém, entendido que, independente de requisi- 
cao, o General em Chefe do exercitq Imperial poderá passar-se 
com todas as forcas sob o seu cómmando para o theatro das ope- 
racoes, se os successos da guerra assim o exigirem. E néste 
caso, o dito General conservará o comando de todas as forcas de 
S. M. o Imperador, pondo-se, sempre que for possivel, de pre\io 
accordo e intelligencia com S. E. o Snr. General Urquiza^ assim 
no que diz respeito á marcha das operacoes da guerra, como sobre 
tudo quanto possa contribuir para o seu bom éxito. 

Artigo IX. 

A esquadra Imperial coUocar-se ha nos pontos que mais con- 
vierem, á juiso de seu Chefe con quera se entenderá S. E. o Snr. 
General Urquiza, á fim de que elle possa prestaí-lhe toda a coad- 
juyacaoque for possivel, quer para a passagem do Paraná, quef 
para a seguranca de seus territorios e costas, ou para qualquer 
outra operacao que tenda a conduzira o fim da allianca. 

Artigo X. 

Independente dos mencionados auxilios, o Governo Imperial 
fornecerá ao exercito Entre -Riano-Correntino duas mil espadas 
de cavalleria, e posteriormente o General em Chefe do exercito 
de S. M. o Imperador se prestará aos supprimentos de armas e 
municoes de guerra que Ihe forem requisitadas e tiver disponi- 
veis. A importancia destes supprimentos será laucada como addi- 
cao ao emprestimo de dinheiro e pagavel do mesmo modo. 

Artigo XI. 

S. E. o General Urquiza subministrará os cavallos que forem 
precisos ao corpo ou corpos de cavallaria da Divisao Imperial, de 



— 213 — 

que trata o artigo 4°, e de quaesquer contingentes que sejao 
por ellerequisitados, encontrando a sua importancia no pagamen* 
to da divida que houver coiitrahido com o Góverno Imperial. 

Artigo XII. 
S. E. o Snr. Presidente da República Oriental do Uruguay, 
contribuirá pela su a parte, com todos os recursos de que poder 
dispor, além da forca mencionada no artigo 4°, e subministraré 
do seu parque de artilharia todas as municoes de guerra que Ihe 
forem pedidas por S. E. o Sr. General Urquiza. 

Artigo XIII. 

As despesas de soldó, subsistencia e provisoes de guerra das 
tropas com que contribuirem es Estados aliados, serao feítas á 
custa dos mesmos Estados. 

Artigo XIV. 

A estipulacao contida no artigo 18 do convenio de 29 de Maio 
continuará em vigor. E além disso, os Governos de Entre-Rios 
e de Corrientes, se comprometten á empregar toda a sua in- 
ñuencia junto ao Governo que se organisar na Gonfederacao Ar- 
gentina para que este accorde e consinta na livre navega^ao do 
Paraná e dos demais difluentes do Rio da Prata, nao só para os 
navios pertencentes aós Estados aliados, se nao tambem para os 
de todos os outros Ribeirinhos que^se prestem á mesma liberda- 
de de navega^ao de aquella parte dos mencionados ríos que Ibes 
pertencer. Fica entendido que se o Governo da Gonfederacao 
e os dous outros Estados ribeirinhos nao quizerem admitter essa 
livre navega^ao, pelo que Ibes diz respeito, e nem convir nos 
ajustes para esse fim necessarios, os Estados de Entre-Rios e de 
Corrientes a maiíteráo em favor dos Estados alliados, e com elles 
somente trataráo de estabelecer os regulamentos precisos para a 
policía e seguranca de dita navegacao. 

Artigo XV. 

Seas icáreas alliadas, por qualquer vicissitude da guerra, tive- 
rem de abandonar todo o territorio que occuparem ñas margens 



— 214 ~ 

dirdtas do Paraná e do Pratat incumbe á Esquadra Imperial pro* 
perdonar e protejer essa retirada. 

Artigo XVI* 
No caso ácima supposto, as forjas orientaes e as de S. M. o 
Imperador reunir-se-hao, sendo possivel, em um só corpo, e fica- 
ráo debaixo do commándo do Chefe de maior graduagao, ou, sen- 
do esta igual, sob o d'aqueUe que commandar maior forga. 

Aatigo XVI. 
As ditas for9as assim reunidas deveráo guardar e defender os 
Estados de Entre-Rios e de Corrientes, se esse auxilio Ihes for 
requisitado pelos Chefes dos exercitos ou pelos Governadores 
dos ditos Estados. 

Artigo XVIII. 

As condi^oes da paz serao ajustadas entre os Chefes das for- 
gas alliadas, solicitando-se para sua execugao a approvosao dos 
Governos respectivos, ou de seus Representantes devidamente 
autorisados. 

Artigo XIX. 

O exercito de S. M. o Imperador, em quanto conservar^se es-' 
tacionado na República Oriental, prestará todo o auxilio possiyel 
e que Ihe for requisitado pelo Goyerno respectivo, para a manu^ 
tengao da ordem publica e de régimen legal, se durante esse 
tempo, e antes da eleccao presidencial occorrer qualquer dos 
casos especificados no artigo 6^ do tratado de allian^a existente 
entre o Imperio e a República. 

Artigo XX. 
O Governo da RepubUca do Paraguay será convidado a entrar 
na aUianca, enviando*se-lhe um exemplar do presente conve- 
nio; e se assim o fizer, concordando ñas disposigoes ácima exara- 
das, deverá tomar á parte que Ihe corresponda na cooperacao 
para o fim da dita allianga. 

Artigo XXI. 

Este Convenio se conservará secreto até que se consiga o seu 
objecto; sua ratificagao será trocada na Corte do Rio de Janeiro 
no praso de trínta dias, se antes nao poder ser. 



— 215 — 

En testemunho do que nos abaixo assignados, Plenipotencia-* 
ríos de S. M. o Imperador do Brasil, de S. E. o Snr. Presidente 
da República Oriental do Urugnay e dos Estados de Entre-Rios 
e de Corrientes, em virtude de nossos Plenos Poderes, assigna- 
mos o presente Convenio com os nossos punhos, e Ibe fizemos por 
o sello de nossas armas. 

Feito nacidadede Montevideo aos 21 de Novembro do anno 
do Nascimento de Nosso Senhor Jesus-Chrísto, de mil oitocentos 
cincoenta e umo— Honorio Herméto Cameiro Leao — Diógenes J. 
4e Urquiza ^Manuel Herrera y Obes. 



Artigo addicionál relativo ao artigo sexto do Convenio firmado aos 

vinte e um dios do corrente mez pelos Plenipotenciarios abaixo 

assignados. 

Artigo üwico. 

Conveio-se em que, attenta a estreiteza do tempo e a urgente 
necessidade de comecar as opérameos da guerra» o Plenipotencia* 
rio de Sua Magestade o Imperador do Brasil realisará a prímeira 
prestagao mensal de cem mil patacoes do emprestimo estipulado 
no artigo sexto do mencionado Convenio, entregando as respecti- 
vas letras inmediatamente depois da ratiflcagao por parte doGo- 
verno da República Oriental do Uruguay, flcando assim alterado 
nesta clausula o dito artigo sexto e subsistente em todas as en- 
tras. O presente artigo addicionál terá a mesma forga e vigor 
como se fosse inserido no Convenio de vinte e um de Novembro 
corrente. 

Feito na cidade de Montevideo ao9 vinte e cinco dias de mez 
de Novembro de anno do Nascimento de Nosso Senhor Jesu- 
Christo, de mil oitocentos cincoenta e um. — Honorio Herméto 
Carneiro Leao — Diógenes J, de Urquiza— Manuel Herrera y 
Obes. 



— 216 — 

Novos aríigos addicionaes ao Convenio firmado aos vinle e umdias 
do mez de Novembro cúrrente pelos Plenipotenciarios abaixa 
assignados. 

Abtigo i. 

Se o Governo da República do Paraguay adherir ao convite de 
que trata o artigo Tinte do mencionado convenio, fica desde ja 
estipulado que, alem de qualquer outro auxilio que queira pres- 
tar, deberá contribuir com o contigente de trez á quatro mil ho- 
mens de infantería, podendo ampliar este contingente de forjas 
se assim o quizer. 

Artigo II. 
A divisao paraguaya marchará sem perda de tempo á reunir- 
se ao exercito de reserva das forjas alliadas em opera^oes sobre 
á margem dereita do Paraná, eserá posta á disposi^ao de S. E. o 
Snr. General em Chefe para ser empregada como convier aos fims 
da allianza. 

Artigo III. 

A disposigao do artigo treze do convenio de vinte e um de 
Novembro corrente, relativo as despesas de soldó, subsistencia 
e provisoes de guerra das forcas alliadas é litteralmente applica- 
daao contingente que, segundo fica disposto no artigo primero, 
prestar o Governo da República do Paraguay e nesta conformi- 
dade será ajustado entre o Encargado de Negocios da RepubUca 
- e S. £. o Senhor General em Chefe o supprimento da provisao de 
boca e de mobilidade para o dito contingente. 

Artigo IV. 
Ann^iindo o Governo da República do Paraguay ao convenio de 
vinte e um do corrente e concordando nos presentes artigos 
alem das ventagens que como alliadolhe competem na conformida- 
dedasestipulacoes do dito convenio, os Governos de Entre-Rios 
e de Corrientes se comprometten a empezar toda sua influencia 
junto ao Governo que se organizar na Confederacao Argentina 
para que este reconheca a independencia da dita República, e 
em todo o caso os Governos de Entre-Rios e Corrientes se obli- 



— 217 — . 

gao a defendel-a contra qualqiier aggressao de mao armada, 
e a cooperar para esse fiíu com o Imperio do Brasil e a República 
Oriental do Uruguay, que por tratados ja se achao ligados á esse 
compromisso. 

Artigo V. 
Os presentes artigos addicionaes terao a mesma forga e vigor 
como se fossem inseridos palabra por palabra no convenio de 
vinte e um de Novembro corrente. 

Feito na cidade de Gualeguaychú aos trinta dias do mez de 
Novembredo anuo doNascimiento do Nosso Senhor Jesus-Ghristo 
de mil oitocentos cincoenta e um. 

(L. S.) — Honorio Hermeto Carneiro Leao. 
(L. S.) — Diójenes Urquiza, 



•ML€,.^V3>->^ 



CONVENCIÓN 

Arreglando el derecho de aillo de los reñiclados políticos, y la estradlcioii do 
los criminales, entre la Confederación Argentina y la BepiüUica de Solivia. 

Mayo U de 18^2, 



En el nombre de Dios Supremo Legislador de las Naciones. 

£1 Exmo. Señor Brigadier D. Justo José de XJrqam, Gobema-* 
dor y Capitán General de la Provincia de Entre Rios, General en 
Gefe del Ejército Aliado Libertador, y Encargado de dirigir las 
Belaciones Exteriores de la Confederación Argentina; y el 
Exmo. Señor Presidente Constitucional de la República Bolivia-* 
na, Capitán General de sus Ejércitos, Gudadano Manuel Isido^^ 
ro Belzu. 

Teniendo en consideración las actuales relaciones de amistad 
y buena inteligencia de la Confederación Argentina y la Na** 
cion Boliviana, y deseando evitar todos los motivos que pu- 
dieran interrumpir tan fraternales relaciones, han acordado es- 
tablecer y determinor en una Convención especial, el Derecho 
Público de ambos Estados, respecto al asilo de emigrados po- 
líticos, extradición de delincuentes y sus emergencias. Y con 
este fin, nombraron sus respectivos Plenipotenciarios que son : 

Su Exelencia el Señor Doctor D. Vicente Fidel López, Minis- 



— 220 — 

tro de Instrucción Pública del Gobierno Provisorio de Buenos 
Aires, y Encargado interinamente del Ministerio de Relaciones 
Exteriores de la República, de parte del Exelentísimo Señor 
Gobernador, Encargado de dirigir los Negocios Extrangeros de 
la Confederación — 

Su Señoría el Señor Doctor Don Juan de la Cruz Benavente, 
Encargado de Negocios de Bolivia en la Confederación Argenti- 
na de parte del Exelentísimo Señor Presidente Constitucional 
de la Nación Boliviana, 

Y habiendo dichos Señores Ministros presentado y examina- 
do sus respectivos poderes, que fueron encontrados en debida 
forma; convinieron en declarar y ajustar lo que aparece de 
los artículos siguientes : 

Artículo 1** 

La Confederación Argentina y la República Boliviana, reco- 
nocen solemnemente el derecho de asilo que la humanidad y la 
civilización han proclamado en favor del infortunio político. 

Artículo T 

Los delincuentes políticos que de una á otra Nación se acogie- 
ren, en busca de asilo que ampare su desgracia serán recibidos 
y tratados con las consideraciones que su situación y circuns- 
tancias demanden. 

Artículo 3** 

Las armas, municiones y otros pertrechos de guerra que con- 
duzcan los delincuentes políticos, y los caudales públicos que 
llevaren consigo, serán tomados por la Autoridad mas inme- 
diata de la frontera en que se busque el asilo, y en su defec- 
to por cualquiera otra, guardados con seguridad y devueltos al 
Estado á que correspondan, previa reclamación justificada. 

Artículo 4® 
Los Argentinos asilados en Bolivia, y los Bolivianos asilados 
en la Confederación Argentina, gozarán de todos los derechos 
y garantías que las leyes de ambos países otorguen á los extran- 
geros residentes en sus territorios, con la restricción que con- 
tiene er artículo siguiente. 



— 221 — 

Artículo 5® 

Los Bolivianos asilados en la Confederación Argentina, no 
podrán residir en las Proyincias de Jujuy, Salta y Catamarca; 
y los asilados Argentinos en Bolivia, tampoco podran fijar su 
residencia sino desde la ciacad de Potosi, inclusive, al interior 
de la Bepública. 

Artículo 6** 

La Confederación Argentina y la Bepública Boliviana, no re- 
conocen derecho de asilo, en favor de los delincuentes que han 
violado las leyes de la naturaleza, los sentimientos de humani- 
dad, y las restricciones fundamentales de la sociedad — Y con- 
vienen en declarar como inhabilitados para gozar del beneficio 
del asilo, á los que cometieren los crímenes siguientes : 

JO Parricidio y asesinato alevoso 

T Incendio 

3** Falsificación de escrituras auténticas y públicas, de paga- 
rées mercantiles, de billetes de banco y de papeles del crédito 
público. 

4** Fabricación y emisión de falsa moneda 

5° Bobo en cuadrilla, y salteamiento en caminos 

6"* Sustracción cometida por los depositarios y administrado- 
res de caudales públicos ; pero en el solo caso que por las le- 
yes del pais en que se hubiere cometido el crimen, sean casti- 
gados con pena corporal é infamante. 

T Quiebria ó bancarrota fraudulenta. 

Artículo 7*^ 

Los delincuentes que hayan cometido uno ó mas crímenes de 
los mencionados en el artículo anterior, serán entregados por 
el Gobierno de la Nación en que se acogieren al del otro Estado 
en que se cometió el crimen previa reclamación, acompañada 
de un ^testimonio legal de la sentencia condenatoria de pri- 
mera instancia — Si faltare este indispensable justificativo, el 
Gobierno á quien se dirija el reclamo, podrá negar la extra- 
diccion. 



— 222 — 

Artículo 8^ 
£q los casos quinto y se^^to y séptimo del artículo se:Lto» se 
restituirán también los objetos robados en uno de los dos paí- 
ses, si pudieren ser habidos. 

Artículo 9* 
En caso que tenga lugar la extradición, conforme á lo dis- 
puesto en el artículo séptimo que precede ; se hará la entrega 
del delincuente ó delincuentes, bien sean subditos del Estado 
que la conceda, del que la solicite, ó de cualquier otro Estado 
— La entrega se ejecutará sobre la linea divisoria de las fron- 
teras en Laquiaca, señalándose un dia fijo, y á la Autoridad 
que se designare por el Gobierno reclamante. 

Artículo 10. 
Si el individuo ó individuos cuya extradición se pidiere, es- 
tuviesen procesados ó condenados en el pais de su refugio, por 
crímenes cometidos en ese mismo pais, no podrá tener lugar 
la entrega, sino después que haya sufrido su condena. 

Artículo 11. 
En el caso previsto en el artículo anterior, el Gobierno que 
suspenda el efecto de la extradición, acreditará al reclamante el 
juzgamiento del delincuente ó delincuentes, con uú certificado 
del Juez de la causa, en que se inserte el auto cabeza del pro- 
ceso qué se hubiese pronunciado. Y la condena, con un tes- 
timonio legal de la sentencia de última instancia. 

Artículo 12. 
Si se hubiese suspendido la entrega por el juzgamiento de 
los reos, se pasará testimonio de la sentencia definitiva que los 
condene, concluida la causa ; mas si la sentencia que cause eje-» 
cutoria fuere de absolución, se dará aviso de ella, haciendo sa- 
ber al mismo tiempo el dia que se designe para ejecutarla. 

Artículo 13. 
liOS gastos que ocasionare la extradición, hasta que se eje- 
cute la entrega del delincuente ó delincuentes, serán de cuenta 
del Gobierno que la conceda i 



— 223 — 

Artículo 14. 

Los desterrados por causas políticas, que procedan de una de 
las Naciones, y sean acogidos en el territorio de la otra, que- 
dan comprendidos en la restricción establecida en el artículo 
quinto, respecto á emigrados políticos. 

Artículo 15. 

La presente Convención tendrá valor y fuerza de ley por diez 
años á contarse del dia del cange de las ratificaciones de ella ; y 
continuará en vigencia por otros diez, en caso que seis meses 
antes de espirar el primer término no se hubiese declarado por 
uno de los Gobiernos estipulantes al otro, no considerar con- 
Teniente continuarla ; y así sucesivamente de diez en diez años. 

Artículo 16. 

La ratificación de la presente Convención, será cangeada en 
esta capital en el término de ocho meses contados desde la fe- 
cha, si antes no fuere posible. 

Y en testimonio de lo estipulado en los diez y seis artículos 
que contiene esta Convención ; los infrascriptos Plenipotencia- 
rios, del Exelentísimo Señor Gobernador Encargado de dirigir 
las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina, y del 
Exelentísimo Señor Presidente Constitucional de la República 
Boliviana, suficientemente autorizados en virtud de sus plenos 
poderes la firmaron con sus propios puños, é hicieron ponerle el 
sello de sus respectivas armas* 

Es convenida y ajustada en la Capital de Buenos Aires el dia 
primero del mes de Mayo del año del Señor de mil ochocientos 
cincuenta y dos. 

Vicente F. López* 
Jé DE LA Cruz Beiíav£nte« 

£)sté tratado ño ha sido ratificado* 



TRATADO 

De Limites, Amistad, Comercio y Navegaeioii con la República del Paraipiay. 



Julio 15 de 1852. 



Por cuanto ha sido ajustado, concluido y firmado en quince 
artículos en esta Ciudad de la Asunción, el dia quince del cor- 
riente, un Tratado de navegación y límites entre la República 
del Paraguay, y la Confederación Aij entina, por medio de los 
Plenipotenciarios nombrados por arabos Gobiernos, cuyo tenor 
á la letra es como sigue : 

S. E. el Señor Director Provisorio de la Confederación Arjen- 
tina, Genéralo. Justo José de Urquiza, y S- E. el Señor Presi- 
dente de la República del Paraguay D. Carlos Antonio López, en 
el interés de fijar definitivamente Jas relaciones entre ambos Es- 
tados, fundadas en principio del interés recíproco, comunidad 
de origen y demás que naturalmente les unen, han resuelto es- 
tablecer en la parte mas necesaria los límites territoriales, esta- 
bleciendo al mismo tiempo las bases sobre que debe arreglarse 
el comercio y navegación entre arabas Repúblicas ; y al efecto 
nombraron para sus Plenipotenciarios, á saber: S. E. el Señor 

15 






— 226 



Director Provisorio de la Confederación Arjentina alDr. D. San- 
tiago Derqui; yS. E. el Señor Presidente de la República del 
Paraguay á D. Benito Yarela, Ministro Secretarlo de Estado in- 
terino de las Relaciones Exteriores de la República ; los cuales 
habiendo cangeado sus plenos poderes, y hallándolos en buena 
y debida forma, acordaron en los artículos siguientes : 

Articulo 1®. * 

El Rio Paraná es límite entre la Confederación Arjentina y la 
Rej^ública del Paraguay desde las posesiones brasileras iiasta dos 
leguas arriba de la boca inferior de la isla del Atajo. 

Articulo 2**. 

La isla de Jacír^tá queda perteneciendo al territorio Paragua- 
yo ; y al Arjentino la de Apipé. Las demás islas firmes ó anega - 
bles, pertenecen al territorio á quesean mas adyacentes. 

Artículo 3®. 

Queda estipulado como condición especial de este tratado, la 
comunicación franca entre las \Ulas de la Encarnación del Para- 
ná y San Borja del Uruguay, para los correos paraguayos y bra- 
sileros, con las escoltas necesarias para su resguardo. 

Articulo 4^ 

El Rio Paraguay pertenece de costa á costa en perfecta sobera- 
nía á la República del Paraguay, hasta su confluencia en el Pa- 
raná. 

Articulo 5®* 

La navegación del Bermejo es perfectamente común á ambos 
Estados» 

Artículo 6®¿ 

La Otilia tef restre desde la desembocadura del Bermejo hasta 
el Rio del Atajo^ es territorio neutrcd, en la latitud de una le- 
gUa* de confQrwidad que las altas partes coatyatantes no podrán 



hacer allí acaiitonaiiiicutos militares, ni guardias policiales, ni auu 
cou el intento de observar a los bárbaros que habitan esa costa. 

Articulo 7^ 

La Confederación concede á la República, la libre navegación 
de su pabellón por el Rio Paraná, y sus afluentes, otorgándole 
todas aquellas franquicias y ventajas que los gobiernos civiliza- 
dos unidos por tratados especiales de comercio, se conceden unos 
á otros ; no detendrá, ni impedirá, ni impondrá derechos sobre 
el curso de ninguna espedicion mercantil, que tu\iese por objeto 
pasar por el territorio fluvial ó terrestre de la Confederación á 
puertos paraguayos, ó de estos á cualquiera otros estranjeros, sin 
sujetarlos á fiscalizaciones, gavelas, rebuscas, desatamieuto de 
bultos, etc. etc., que á la vez que incomodan al comercio, lo ani- 
quilan alarmándolo, y ahuyentándolo de frecuentar las vias mas 
productivas. 

Articulo 8°, 

En los mismos términos del articulo anterior la República con- 
cede al pabellón Arjentino hi Ubre navegación del Paraguay, y 
sus afluentes, y d tránsito libre por su territorio terrestre. 

Articulo 9"^. 

Queda bien entendido que ambos Estados cstáifen su derecho 
para dictar los reglamentos que creyeren convenir para evitar 
en los tránsitos el contrabando, proveer á su seguridad etc., 
con entera reserva del uso lejítimo de su perfecta soberanía en 
su territorio fluvial, que no esté limitado por el derecho univer- 
sal, ó tratados espresos. 

Articulo 10. 

La Confederación dará libre tránsito por el Paraná á otros pa- 
bellones extrangeros, tan luego como iiaya hecho los an*eglos que 
él demanda. 

Articulo 11. 

£1 Gobi<3rno de la República del Paraguay, d^ acueixlo pqii «t 



— 228 — 

de la Confederación Aijentina, cooperará con los medios que le 
proporciona la situación topográfica de la República, á facilitar la 
navegación del Rio Bermejo, destruyendo los obstáculos qué se 
hubiesen creado en ^u canal, haciendo algunas obras que fuesen 
practicables para navegarlo, y estableciendo poluciones que sir- 
yan de puntos de arribada á las embarcaciones, en los lagares y 
parajes que acordaren y señalaren ambos Gobiernos. 

Articulo 12. 

El Gobierno de la República del Paraguay, cuando llegase el 
caso de ser invitado por el de la Confederación Arjentina^ habi- 
litará con previo acuerdo, y guarnecerá un puerto en el rio Pil- 
comayo, á la mayor altura que sea navegable, de manera que 
desde él pueda darse al comercio una via terrestre por territorio 
paraguayo, la mas corta posible, hasta la frontera de Bolivia. 

Articulo 13. 

Los Paraguayos residentes, ó transeúntes en la Confedera- 
ción, y los Arjentinos residentes, ó transeúntes en la República, 
gozarán personalmente délas ventajas y regalías que ténganlos 
mismos ciudadanos, respetándoseles sus derechos individuales, 
quedando tan solo sujetos á las leyes civiles que imperen, y al 
modo de proceder que ellos demarquen. 

Articulo 14. 

En razón de la hermandad que establecen entre ambas Repií- 
blícas, la comunidad de origen, intereses y situación respectiva, 
los ciudadanos paraguayos que su Gobierno quiera destinar á 
cultivar sus talentos en los establecimientos de facultades y es- 
tudios mayores que sostuviere el Gobierno General de la Confe- 
deración Arj entina, serán considerados á la par de los ciudadanos 
Arjentinos. 

Articulo 15. 

El presente Tratado será ratificado por S. E. el Señor Presi- 
dente de la República del Paraguay, á los seis dias de su fecha ; 



— 229 — 

y á los sesenta por S. E. el Sr. Director Provisorio de la Confe- 
deración Arjentina, debiendo ser cangeadas las ratificaciones en 
la Ciudad de Corrientes. 

En testimonio de lo cual, los infrascriptos Plenipotenciarios 
firman por duplicado el presente Tratado, sellándolo con sus ar- 
mas y refrendado por sus respectivos Secretarios, en la Asun- 
ción, Capital de laficpública del Paraguay á los quince dias del 
mes de Julio de mil ochocientos cincuenta y dos. 

Santiago Derqui. 
Lugar del S. { Manuel Cabrál 

(Secretario.) 

Benito Várela. 
Lugar d^l S. <{ Mariano González 

(Secretario.) 



Por tanto, el ciudadano Carlos Antonio López, Presidente de 
la República del Paraguay, habiendo visto y considerado deteni- 
damente el antecedente Tratado de navegación y límites entre la 
Bepública del Paraguay y la Confederación Arjentina, y confor- 
mándose con el dictamen del consejo de Estado: acepta, aprueba 
y ratifica el Tratado referido, prometiendo, y obligándose á nom- 
bre de la Bepública á observar y cumplir fiel é inviolablemente 
todo cuanto le corresponde en virtud del Tratado, sin permitir 
que en manera alguna se contravenga á lo estipulado en él, en 
la firme confianza de que el Honorable Congreso Nacional, á quien 
la ley patria ha reservado la atribución de demarcar el territorio 
de la República y fijar sus límites, se hará un deber de aprobar 
la presente ratificación del Gobierno de la República, el cual to- 
ma sobre sí la responsabilidad de hacer todos los esfuerzos para 
que la presente ratificación sea confirmada por el Congreso, lue- 
go que se reúna en el término ordinario de la ley 

En fé de lo cual, firma con su propia mano el presente instru- 
mento de ratificación, autorizado y sellado con las armas de la 
República, en la Asunción, Capital de la República del Paraguay , 



L 



-r- 230 - 

á los diez y nueve dias del mes de Julio de mil ochocientos cin • 
cuenta y dos, el cuadragécimo de la Independencia Nacional. 

(L. S.) CARLOS ANTONIO LÓPEZ. 

Benito Yaheia. 

Nos Dr. 1). Santiago Derqui, Encargado de Negocios de la 
ConfederacionArjentina, en misión especial cerca del Gobierno de 
la República del Paraguay, y D, Benito Várela, Ministro Secre- 
tario de Estado, interino dé las Relaciones Exteriores de la Re- 
pública del Paraguay, en uso de la Plenipotencia que nos fué 
conferida para ajustar el tratado del 1 5 de Julio del presente año» 
y autorizados por nuestros respectivos Gobiernos para proceder 
al cange de las ratificaciones, que por acuerdo posterior debe 
efectuarse en esta capital, hemos examinado las ratificaciones he- 
chas por el Exmo. Sr. Brigadier General D. Justo José de ürqui- 
za, Director Provisorio de la Confederación Arjentina el 20 de 
Agosto último, y por el Exmo. Señor Presidente de la República 
D. Carlos Antonio liOpez el 19 de Julio próximo pasado : y en- 
contrando exactamente igual en uno y otro el texto del expresa- 
do Tratado, y sus respectivas ratificaciones en buena forma, se- 
gún uso y derecho internacional, hemos verificado su cange, y 
en fé de ello firmamos la presente acta en dos ejemplares de uu 
tenor, que hacemos sellar con nuestras armas, y refrendar con 
nuestros respectivos Secretarios, en esta Ciudad de la Asunción 
ú catorce dias del mes de Setiembre de mil ochocientos cincuenta 
y dos. 

(L. S.) Sajstiago Derqui. 

Man\kt}f Cabrálf 
(Ti, S.) Bemto Vahela. 

Mariano González 
(Secretario.) 






DOCUMENTOS 

ReiatWos i la Independencia del Paraguay. 



ÁlExmo. Sr. Director Provisorio déla Confederación Argentina^ 
Generen D. Jud(0 Jwé de Vrquiza. 

Asunción del Paraguay, Julio 28 de 1S52. 

De mi particular estimación : 

Como anuaciéa V. E. en mi anterior del 21 del corriente, tu- 
yo lugar el 1 7 el acto solemne del reconocimiento de la Repúbli- 
ca del Paraguay por la Confederación Argentina : este importan- 
te acto fué celebrado con entusiasmo en esta ciudad, y en toda la 
campaüa. 

Tengo el placer de felicitar á ¥• E. y en su ilustre persona a 
la Confederación Argentina, por el fausto suceso del restableci- 
miento de las buenas relaciones de dos Repúblicas hermanas, 
llamadas por la naturaleza y por la comunidad de origen ú culti'« 
var 8tt mutuo engrandecimieatOi 

£1 15 fué conoluidOi y firmado por los Plenipotendarion de 
6i6 y este GobieraO) ua tratado de navegación y límites entre la 
República y la Confederación, el cual queda ratificado por este 



— 232 — 

Gobierno con data ¿el 19, como Y. £. será informado por el 
órgano competente. 

Me tomo la libertad de recomendar muy especialmente á la 
consideración de Y. £.» la conducta amistosa, las maneras agrá- . 
dables, el patriotismo, y noble desempeño del Sr. Encargado de 
Negocios de la Confederación Argentina, Dr. D. Santiago Der- 
qui ; mediante esta acertada elección de Y. £. se han llenado 
felizmente los objetos de su importante misión cerca de este Go- 
bierno. 

Quiera Y. E. darme ocasiones de acreditar el fino afecto, y leal 
amistad con que me repito. 

De Y. E. atento servidor. 

CARLOS ANTONIO LÓPEZ. 



Al Exmo. Señor Presidente de la República del Paraguay^ D. Car- 
los Antonio López. 

Buenos Aires, Agosto 20 de i 852. 

Mi estimado Señor y amigo — 

He recibido con agradable satisfacción la carta confidencial de 
Y. E. fecha 28 del próximo pasado, en la que me participa que- 
dar concluido y firmado por los Plenipotenciarios Argentino y 
Paraguayo, un tratado de navegación y límites entre ambas Re- 
públicas, habiendo sido ratificado pon ese Gobierno en;fecha 19 
del próximo pasado. 

El Gobierno Argentino después de haber considerado con re- 
flexivo examen ese tratado, lo ha encontrado tan justo y conve- 
niente á los intereses recíprocos de ambas Repúblicas, que tam»- 
bien se ha apresurado á ratificarlo por su parte, quedando de 
este modo sancionada la convención celebrada. 

Inútil considero el enumerar las inmensas ventajas que ambos 



— 233 — 

países reportan de ese tratado. Llamados por la naturaleza, y por 
un cúmulo de circunstancias á Henar un destino importantísimo 
entre las Ilepúblicas Americanas, es preciso propender á la 
unión natural que debe existir entre ellas, á lo que tiende in- 
dudablemente el tratado celebrado. 

La recomendación especial que Y. £• hace de la conducta ob- 
servada por el Encargado de Negocios de la (Confederación Ar- 
gentina, es bien merecida. El Gobierno Argentino no solo lo ha 
aprobado en todos sentidos, sino que aplaude el éxito feliz que 
fundadamente se esperaba de las distinguidas luces y patriotis- 
mo que adornan al Sr. Dr. D. Santiago Derqui. 

Las felicitaciones amistosas que Y. E. dirijo á mí y á toda la 
Confederación Argentina por el restablecimiento de las buenas 
relaciones entre ambas Repúblicas, las acepto con la mas viva 
complacencia. Por mí parte también felicito á Y. E., y en su 
nombre á toda la República que preside, pues es bien plausible 
el Ter ligadas con vínculos de amistad á dos Repúblicas tan pode- 
rosas y de tan ilustres antecedentes. 

Aprovecho con placer esta oportunidad para ofrecer á Y.E. 
mi mas distinguida consideración y afecto. 

JUSTO JOSÉ DE URQUIZA. 



^ 234 - 
Viva la República del Paraguay, 

El Ministro SeofeUrio 
de Estado, interino 
de las Relacionáis Ex- 
teriores de la Repú- 
blica del Paraguay. ^ Asunción, Julio 22 de 1852. 



^I Sr. Ministro de Inslniccion Piíftlíca, Encargado interinamente 
del Despacho del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Con^ 
federación Argentina^ Dr. D. Vicente F, López. 

El abajo firmado ha recibido con data del 24 de Abril próximo 
pasado^ la iiota ea que Y. £. le ha comunicado que el Exmo. Sr. 
Gobernador y Capitán General de la Provincia de £ntre**Bios^ 
Encargado de las Belacioneá Exteriores y actual Director Pro-* 
visorio de la Gonfede^i^acion Argentina^ Brigadier General D. Jos* 
to José de Urquiza, deseando sinceramente la paz y buena armo* 
uia con todos los pueblos, y muy singularmente con los que 
reconocen un mismo origen común ; y para borrar de algún rao* 
do los antiguos enconos y animosidades con que el dictador Be- 
sas sistemáticamente los dividía, ha tenido á bien nombrar al 
ciudadano Argentino Dr. D. Santiago Derqui, Encargado de 
Negocios de la Confederación Argentina en misión especial cerd- 
ea de este Gobierno. 

S. E. el Señor Presidente de la Bepública, impuesto del conte- 
nido de la nota citada, y en la credencial espedida por el Exmo. 
Sr. Director, páralos importantes objetos que ella designa, le ha 
prestado su entero asenso, y ha dado toda buena acogida á 
S. S. el Encargado de Negocios. 

Ul día 1 5 del corriente se ha concluido y firmado un tratado 
de navegación y límites entre la Bepública y la Confederación, 
redactado en quince artículos, por los Plenipotenciarios nom^- 
brados por ese y este Gobierno. 

£1 dia 17, el mismo Ministro Argentino, munido de plenos 
poderes, ha reconocido en nombre de la Confederación Argenti- 



— 235 — 

na, la independencia y soberanía de la Kepública del Paraguay, 
como un hecho consumado competentemente comunicado al Go- 
bierno Argentino en demanda de su reconocimiento. 

El predicho tratado queda ratificado por el Exino. Señor Pre- 
sidente de la Kepública, con data 19 del corriente, como V. E. 
de todo será informado por el S. S. Encargado de Negocios, á 
fin de que se sirva elevarlo al alto conocimiento del Exmo. Sr. 
Director Provisorio de la Confederación. 

Este feliz acontecimiento muestra á la faz del iliando ilustrado 
los sentimientos de justicia que han determinado al Gobierno 
Argentino por el reconocimiento de la República del Paraguay } 
7 que impulsado de principios grandemente filantrópicos, ha 
promovido las relaciones amigables y mercantiles entre dos na- 
ciones llamadas por la naturaleza» por la comunidad de origen y 
de intereses recíprocos á un mutuo engrandecimiento. 

La República del Paraguay al presentir este importante suce- 
so, lo ha acogido con noble entusiasmo^ y el Ministro qtte sus- 
cribe ha recibido orden de su Gobierno para recomendar á V. E. 
que al elevar dichos actos ante el Exmo. Señor Director, se sir- 
va asegurar a S. E. que la República cumplirá fielmente bus 
compromisos, confiada en igual desempeño por parte de la Con- 
federación. 

El infrascripto tiene la satisfacción de retribuir á V. E. las se- 
guridades de su aprecio y consideración. 
Dios guarde á V. E, muchos años. 

• BekitQ Varri-a. 



ii<i » < iiH ! ¿ *y 



— 236 — 

YlYA LA C!01IF£D£RAGI01¥ ARGENTINA. 



Ministerio de Relaciones ) 
Exteriores de la Con- 1 
federación Argentina. \ 



Buenos Aires, Agosto 20 de 1852. 



Ál Exmo. Sr* Ministro Secretario de Estado^ interino de las Be- 
laciones Exteriores de la República del Paraguay. 

£1 infrascripto, Ministro de Relacioues Exteriores de la Gonfe* 
deracion Argentina, ha tenido el honor de recibir la nota de 
^. £. fecha 22 de Julio, en la que Y. £. acusa recibo de la que 
se le dirigió el 24 de Abril próximo pasado, comunicándole el 
envió del Encargado de Negocios de la Confederación Argentina, 
cerca de ese Gobierno, y eá la que participa haber concluido y 
ratificado por ese Crobiemo un tratado de navegación y de lími- 
tes entre ambas Repúblicas. 

El Exmo. Sr. Director Provisorio se ha impuesto de su conte- 
nido, y en carta confidencial ha expresado al Exmo. Sr. Presi- 
dente del Paraguay cuales son sus sentimientos á este respecto. 
Considera que el tratado celebrado es de grande importancia 
para ambos paises, y lo ha ratificado á nombre de la Confedera- 
ción Argentina. 

El reconocimiento de la independencia de la República del Pa- 
raguay, es un hecho de tanta trascendencia, que ocupa un lugar 
distinguido en la historia contemporánea de estas Repúblicas- 
Era exijido imperiosamente por la naturaleza misma de las cir- 
cunstancias, y el Gobierno Argentino al sancionarle, no ha he- 
cho sino reconocer un hecho consumado. 

El tratado pues, que reglamenta los derechos de ambas Re- 
públicas, es de mayor importancia considerado bajo todos aspec- 
tos. Fortifican los lazos que ligan á ambos Gobiernos, y esto dá 
ventajas inmensas á los intereses mercantiles é industriales que 
son la base de la felicidad futura de estos paises. 



— 237 — 

Ese paso dado por el Gobierno Argentino tiene simpatías en 
toda la Confederación, pues no ven en el reconocimiento de la 
independencia del Paraguay, sino la sanción de un hecho con- 
sumado. 

El Exmo. Sefior Director ProYisorio de la Confederación Ar- 
gentina, deseando que quede concluida definitivamente esa ne- 
gociación, ha ordenado se devuelva el tratado original al Señor 
Encargado de Negocios de la Confederación Argentina, para que 
tenga lugar el canje de la ratificación. 

El infrascripto aprovecha con placer esta oportunidad para 
presentar al Sr. Ministro los sentimientos de su mas alta consi- 
deración. 

Luis José de la Peña. 



VrVA LA GOT7FEAERAGI05 ARGETITmA.' 

£1 Encargado de Negocios de 
Ja Confederación Argenti- 
na en misión especial cerca 
del Gobierno de la Repú-I 
blica del Paraguay, | Asunción, Juüo 26 de 1852 

Al Exmo. Señor Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno 
Provisorio de la Confederación Argentina. 

< 

Según anuncié á V. E. en nota de 12 del corriente, el 17 del 
mismo hice el reconocimiento formal de la independencia del 
Paraguay en la declaración que en copia legalizada adjunto, á fin 
de que V. E. se digne elevarlo al conocimiento del Exmo. Sefior 
Director de la Confederación. 

Dios guarde á Y. E. muchos anos. 

Saüitiago Derqui. 






— -23*^ — 

klDr. /). Saníiago Derqui, Encargado de Negocios de la Confe- 
deración Argentina, en misión especial cerca de la República 
del Paraguay. 

Ew virtud de los plenos poderes que me Ua oouferido el Exmo. 
Señor Gobernudor y Capitán General de la Proviwcia de Kntre-r 
Kios, £ucurgQdo de Ias Relaciooes Exteriores de la Confedera- 
cioa Argentina, y actual Director Provisorio de la misma, Bri- 
gadier D. Justo José de Urquiza, rcconojico en nombre do la ex- 
pi'esiida Confüderaciou Avgüntiua, la Intlqpcndcnciu y Sobera- 
nía de la licpúblicu del Paraguay, como un hecho consumado 
competentemente comunicado al Gobierno Argentino, en deman- 
da de su reconocimiento ; hallándose ademas establecidos los 
límites territoriales entre ambos Estados : — Declaro en nombre 
y por orden del Exmo. Señor Director, que si bien este recono- 
cimiento ha de ser llevado al conocimiento del próximo Congre- 
so General de la Confederación Argentina, será en el, concepto 

de un hecho pvacticddo qqi\ la adhesión dp Jos Gobiernos Pro- 
vinciales que lo encargaron de representar á la Nación : toman- 
do sobre sí el mismo ]\[agistrado Supremo la responsabilidad de 
instruir de todo ello al mencionado Congreso General, soste- 
niendo su justicia, ventajas é importancia ; declarando por tan- 
to, que la República del Paraguay está en el derecho de ejercer 
todas las grandes prerogativas que son inherentes á su Indepen- 
dencia y Soberanía Nacional -^ En fé de lo cual, y para que así 
conste perpetuamente, firmo en nombre del Exmo. Señor Di- 
rector ol presente reconocimiento de la Soberanía é Indepen- 
dencia de la Bepúbliea del Paraguay, y que hago sellar con las 
armas de la Confedevaeion Argentina, y refrendar por mi Se- 
cretario cu esta ciudad de la Asunoion, Capital de la expresada 
Bepúbliea, á diez y siete dias del mes de Julio del ano mil ocho- 
cientos cincuenta y dos — Santiago Derqui — Manuel Cabral — 
Está conforme — Manuel Cabral, Secretario. 



— 23Ó — 
Viva la Cokfederaciojí Argejítijna. 

Ministerio de Relaciones ) 
Exteriores de la Con- 1 
federación Argentina, i 

Buenos Aires, Agosto 20 de 1852. 

Ál Señor Encargado de Negocios de la Confederación Argentina 
cerca de la República del Panaguay, Dr. Z>. Santiago Derqui. 

El infrascripto ha tenido el honor de recibir la nota de V. S. 
fecha 26 del próximo pasado, en la que dá conocimiento de ha- 
ber hecho el 1 7 del mismo el reconocimiento solemne de la In- 
dependencia del Paraguay, adjuntando copia legalizada de dicha 
declaración. 

Ha sido elevada á la consideración del Exrao. Señor Director 
Provisorio de la Confederación Argentina, quien impuesto de su 
contenido, ha ordenado al infrascripto conteste á V. S. que 
aprueba dicho proceder, en el modo y forma como ha sido obser- 
vado. 

El infrascripto aprovecha esta oportunidad para ofrecer á V. S. 
sus respetos. 

Luis J. de la Peña. 



TRATADO 

Do amistad, Comercio, y Havegacion entre la República Arjentina y Su la 

gestad Fidelísima la Beina de Portugal. 

Agosto 9 de 1852. 



Nos Justo José de Urqoiza, Presidente de la Confederación 
Arjentina hacemos saber á todos los qui el presente instru- 
mento de confirmación viesen : que á los 9 días del mes de Agos- 
to del año mil ochocientos cincuenta y dos se concluyó y fir- 
mó en la Ciudad de Buenos Aires, entre la Confederación Arjen^ 
tina y el Reino de Portugal y de los Algarves etc.| debidamente 
representados, un Tratado de Amistad, Comercio y Nayegacion 
cuyo tenor y forma es como sigue : 

En nombre de la Santísima é indivisible Trinidad. 
£1 Exmo. Señor Director Provisorio de la Confederación Ar- 
jentina, Brigadier General D. Justo José de Urquiza y Su Magos- 
tad Fidelísima la Reina de Portugal y délos Algarves etc., igual- 
mente animados del deseo de estrechar los lazos de amistad que 
felizmente existen entre las dos Naciones, y promover los inte- 
reses comunes de su comercio y navegación, por medio de un 
Tratado que regule dichas relaciones é interéses,y teniendo tam- 
bién en consideración que el Gobierno de Su Magostad Fidelísima 

Ir» 
O 



u« I 



— 242 — 

fué el primero que reconoció la independencia de la República 
Arjentina, han nombrado para ese fin, por sus Plenipotenciarios, 
á saber: El Exmo. Sefior Director ProYisorio de la Confedera- 
ción Arjentina al Ministro de Relaciones Exteriores de la misma^ 
Dr. D. Luis J. de la Peña, y Su Magostad Fidelísima la Reina de 
Portugal y de los Algarves etc. , á Su Señoría el Comendador de 
a Orden Militar de San Benito de Aniz, condecorado con varias 
Medallas de diferentes Campañas, y su Encargado de Negocios y 
Cónsul General en la Confederación Arjentina, D. Leonardo de 
Louza Leitte Acevedo, los coaled después de haberse cangeadó 
sus Plenos Poderes, y encontrándolos en buena y debida forma , 

conthifettíott en lo» artículos siguiente* t 

Articulo 1^. 

Habrá libertad recíproca de comercio y navegación entre la 
Confederación Arjentina y los Estados de Su Magostad Fidelísima. 

Los subditos de cada uno de los Estados respectivos podrán 
frecuentar libre y seguramente todos los lugares, ensenadas 
ríos, puertos y parages del otro, donde el comercio extrangero 
es permitido, ó lo fuere en lo futuro, y gozarán aUí en cuanto á 
stís ]»ní^ldbKies, áe ln rsám» proteedoft^ y de las «ftísmas garan- 
tioB que 1(M» Mdotiales^ conformA^osc», i^n embargo, á Im leye^ 
y rej^menttKi del pkh^ j pt^tkúo los náismos iii»ptteslos» 

ItoeeoeMpt^moLdeni «in emlMtfgo en olidas fteoquictos dddfts al 
camerdo extrangero hs que al pregunte tenga^ 6 ptdkte tetter el 
cOMdnm 4e los Estados ribereños dd Rio áe k Plata y t&em 
afluientes. 

Articulo 2®. 

Los buques respectivos^ de porte de mas de ciento y veinte 
toneladas^ que fueren á los puertos de la una ó de la otra parte 
contratante, en lastre^ ó cargados, serán tratados, tanto á su en- 
trada como á su salida, bajo el mlsmo'pié que los nacionales^ en 
cuanto a los derechos de puerto, detonelage, de fanales, de pilo- 
tage, asi como en cuanto á cusdquier otro derecho ó impuesto de 
cualquier e^ede, ó denominación que sea ya se cobre para el 
Estadoi ya para cuaWsqui^a corporaciones o individuos. 



— 343 — 

Todas las mercaderías y objetos de comercio, que fueren pMdne- 
cion del suelo, ó de la industria de los dos Estados respectivos, 
cuya importación ó exportación €S pcsmitida á los buques nacio- 
nales de una de las partes contratantes^ podrá^ igualmente ser 
importados ó exportados en buques de la otra, sin ser sujetos i 
mayores ó diversos derechos, de entrada ó de aalida de cualquier 
denominación quesean, como si las mismas^ mercaderías ú dsje-* 
tos, hubiesen sido importados ó exportados en buques nacionales. 

Autigulo 4*. 

Todas las mercaderías y todos los objetos de comercio, que no 
fuesen prodncckm del suelo d déla industria délos Estados some- 
tidos al dominio de una ó de otra de las dos Partes GontratanteSi 
cnya e^pi^tadon es permitida á los buques nackniates de ttbo de 
los EstiMlos respectivos^ podrán igualmente ser exportados en los 
baques del otro^ sin pagar derechos de salida, mayores ó diver-- 
sos^ de cualquiera denominación que sean, lo mismo qne si las 
mercaderías ú oiíjetoSy hubiesen sido exportados en buqnes na- 
cionales. 

Amicülo 5^. 

No se impondrán en los Estados de cada una de las partes con- 
tratantes, mayores derechos sobre la importacioui ó exportacíoiif 
legalmente hecha, por buques de la otra, de todos ó cualquier 
género, y mercaderias, que los que fueren pagados por h>s bu- 
ques déla Nación mas favorecida, en la importación ó export»* 
cion, de iguales géneros ó mercaderías* 

En ninguno de los dos países se pondrá restrícdon ó pfo« 
híbicion alguna en la importación ó exportación de géneros 
de producción del suelo ó de industria del otro« que no aen 
aplicable á cualquiera otra nación. La importación de aier<* 
caderías del Asia en Portugal, y la exportación que del aáuu^ 
reino se hace del vino de Oporto, quedan sujetas i so» raipee** 
tivos reglamentos. 

Sexta eon»dcrado8 iRiqnie» de ki OooMktBééñ Ai^etttfita 6 






— 244 — ^ 

Portugueses, para gozar del beneficio de este Tratado, los que 
navegaren bajo la bandera, y según las leyes de cada uno de los 
respectivos paises á que pertenecieren. 

Articulo 7*. 

Ninguna de las estipulaciones del presente Tratado será aplica- 
ble al comercio de, cabotage entre los puertos pertenecientes á la 
Confederación Arjentina, ó al Portugal, porque cada una de las 
partes contratantes, hacen de él expresa reserva para los buques 
nacionales. 

Articulo. 8**. 

Será permitido á los buques de la Confederación Arjentina ir di- 
rectamente á los puertos de los dominios ultramarinos de Su Magos- 
tad Fidelísima^ que están ó en adelante lleguen á estar abiertos para 
los buques de cualquiera nación estrangera, é importar todas las 
mercaderiaSjy objetos de comercio, que fuesen producción del sue- 
lo ó de la industria de la dicha Confederación Arjentina, no siendo 
dichos géneros de aquellos, cuya importación sea prohibida en di- 
chos dominios, ó de los que solo sean en ellos admitidos de los 
demás dominios de Su Magestad Fidelísima ; y tanto los mencio- 
nados buques de la Confederación Arjentina como las referidas 
mercaderías, y objetos de comercio, asi importados, no pagarán 
allí mayores ó diversos derechos, que los que pagaren los buques 
Portugueses, que importaren iguales mercaderías ú objetos de 
comercio, ó que lo que estos pagarían siendo producción del 
suelo, ó industria de cualquier país estrangero, cuya importación 
en dichos dominios fuese permitida en buques portugueses. 

Será igualmente permitido á los buques de la Confederación 
Arjentina, el exportar de dichos dominios ultramarinos de Su Ma- 
gestad Fidelísima, para cualquier lugar que no pertenezca á la 
Corona de Portugal, cualquiera mercaderías ú objetos de comer- 
cio, cuya exportación no sea generalmente prohibida en los mis- 
mos dominios ; y tanto los mencionados buques de la Confedera- 
ción Arjentina, como dichas mercaderías y demás géneros asi ex- 
portados, no serán sujetos á pagar en aquellos domhiios, derechos 
mayores ó diversos, que los que derian pagados por los buques 



~ 245 -^ 

portugueses que exportasen iguales mercaderías ú objetos de co- 
mercio, ó que los que pagarían estos siendo exportados en buques 
portugueses ; y tendrán acción á las mismas restituciones de de- 
rechos, ó gratificaciones que á estos serian concedidas. 

Articulo 9*. 

En retribución de la concesión hecha por el gobierno de Su 
Magestad Fidelísima en el artículo anterior, y deseando también 
el gobierno de la Confederación Arj entina promover y fomentar 
el incremento de las relaciones comerciales entre ambos países, 
se establece que los vinos, aguardientes y demás productos agrí- 
colas del reino de Portugal y sus dominios, pagarán en su intro- 
ducción en la Confederación Arjentina los mismos derechos que 
iguales productos pagaren, de producción de España, debiendo 
el avalúo de aquellos productos de Portugal, y sus dominios, pa- 
ra el pago de derechos, ser regulado por el minimun en que lo 
fueren los de España en la misma época ; y en los productos in- 
dustriales y manufacturas, gozarán del mismo favor que se conce- 
de, ó fuere concedido á otra nación. 

Articulo 10. 

Cuando sucediere que un buque de guerra ó mercante perte- 
neciente á uno ú otro de los Estados contratantes, llegase á nau- 
fragar en los puertos ó en las costas de sus respectivos terrítoríos^ 
las autorídades y oficiales de las Aduanas del Distrito, darán todo 
el auxilio posible para salvar las personas y efectos naufragados, 
y proveerán á la seguridad y conservación de los efectos salva- 
dos, á fin de restituirlos á sus respectivos gobiernos, si el buque 
naufragado fuere de guerra ; ó si fuese un buque mercante, á su 
dueño ó á su procurador debidamente autorizado, ó en falta de 
esto á los respectivos Cónsules de la nación á que pertenezcan los 
propietarios de dichos buques, embarcaciones ó géneros, asi que 
se reclame su entrega, luego que estén pagados' los gastos y gra- 
tificaciones de salvamento, conservación y almacenage, los que 
nunca serán mayores que para los buques nacionales. Las mer- 
caderías salvadas del naufragio no serán sujetas á derecho alguno, 
sino encaso deque sean destinadas para comercio. 



— 946 — 

AftTiGTtO 11. 

To4o buque mereante de los subditos de cada una de las partes 
contratantes, que entrare por arribada forzada eu un puerto de 
los Estados déla otra parte, será escento en él, de todo y cual- 
quier derecho de puerto, ó naTegaoion, si las causas que lo obli- 
garon á arribar fueren reales 7 evidentes, y con tal que no reali- 
ce ^n el puerto de arribada operadou alguna de comercioi car* 
gando ó descargando mercancías ; siendo bien entendido^ que 
la3 di^scarga» 7 cargas motivadcu por la necesidad de reparar el 
buque, no serán consideradas como operaciones de comercio, pa- 
ra dar motivo al pago de derechos, 7 con tal que el buque no 
prolongue m permanencia en el puerto, mas que ^1 tiempo preci- 
$Qi fif^nlascinu^asque originaron su arribada. 

Articulo 12. 

Cada una de las partes contratantes, conceder^ ¿ la otra la fa« 
cnltftdde tener en su puerto 7 placas de comercio, Cónsules Gene- 
rales, Cónsules ó Vice-Cónsules, reservándose sin embargo, el 
derecho de escluir de la residencia de ellos, las localidades que 
juzgare deber esceptuar de esta conoeslou para todas las nadones. 
Losdiehog agentes oonaulares de cualquier dase que sean, estan- 
do debidamwte nombradoa por su respectivo gobierno, 7 des- 
pufiade tiabie obtenido ele^^equatur de aquel en CU70 territorio 
á§b§ii TOridiri 8W»rán en él, tanto como respecto á sus personas, 
como ^jwoioio deiUifanoiones, de los privilegios que gozaren loa 
Agontea Gonaulwes do igual categoría de la naoion mas favoreció» 
df^, JiiM wcbiyos y papóles de los Couaulados, serán respetados 
Inviol^owíftte^y por ningún protesto podrá ningún Magistrado 
«alipgiurlos» ni 4o Qtro modo intervenir respecto de ellos. 

Artículo 13, 

l^ot aúbdítoa de eada una de Jas partes c<mtratantes^ gozarán 
en los dominioa de la otra, de todos los privilegios, inmunidades 
y protección qik^ gozaren los de la nación mas. favorecida -^ Se-» 
I^B escento» de impuestos forzados, é de contribuciones extra^ 
ordinarias que- no sean generales, ó establecidas por la ley, y 



— 247 ~ 

también exentos de tedo serrído militan compubiTo tanto de 
mar, como de tierra, y ningún examen ó inapeeoion se hará de 
sus librea y papeles, ó eaentas, sia mandato legal de un Tribn« 
nal ó Inez competente. 

AnTícTCO 14. 

Eu el caso que falleciese ab intestato algún ciudadano Argen» 
tino en el territorio de Portugal q algún subdito de Su Magostad 
Fidelísima la Reyna de Portugal en el territorio Argentino, sin 
tener en él herederos forzosos con arreglo á sus respectÍYas le- 
yes, los Cónsules de ambas partes contratantes, residentes en 
uno ú otro territorio, q eu su ausencia el que los representase, 
tendrán el derecho de nombrar curadoras, que se encarguen de 
adminiíitrar la propiedad del fallecido, en beneficio de sus he- 
rederos legítimos ó de sus acreedores. 

El nombramiento de los curadores que hicieren los Cónsules^ 
deberá ser comunicado á los respectivos Gobiernos, para conoci- 
miento de las autoridades judiciales, y los inventarios que estos 
formasen de los bienes del intestado, serán intervenidos por di- 
chos curadores, toda ve? que lo permitan las distancias, y no per- 
judique to demora ^ 1^ ponser vacien de los n^ismos bien0s, para 
recibirse, por ellos, de 1í^ administración. El arreglo de las tes- 
tamentólas queda sugeto á las leyes de los respectivos países, 
así como el pago de las contribuciones fiscales , que deban abo- 
narse por los herederos. 

AüTÍCULO 15. 

1.0S subditos de pada uqa de \m partes contratantes, puando 
aceptaren berenoias ea el territorio de la otra parte, ó cuando 
sacasen de Ü sus propiedades individuales ó bienes , no paga- 
rán otros derechos ó impuestos, que los que pagaren Jos uacio- 
nales, por los mismos motivos. 

AotíQTOO 16, 

Debiendo la Confederación Argentina, y la Nación Portugue- 
sa, considerarse mutuamente como las mas favorecidas, bajo 
todos respectos, en sus respectivos territorios, prometen también 



— 248 - 

las dos partes contratantes, que una no concederá para lo fata* 
ro, &Yor» priyflegiOt 6 inmonidad alguna en comercio ó nayc"' 
gacion, á otra alguna Nación, que no sea también luego esten^ 
siya á los subditos de la otra parte ; gratuitamente, si la con* 
cesión en favor de la otra Nación fuese gratuita, y con la misma 
compensación, ó con el equivalente, si la concesión fuese condi- 
cional. 

Aetígulo 17. 

En el desgraciado caso de guerra de una de las partes contra- 
tantes con una tercera potencia, la que de ellas permaneciese 
neutral; no permitirá que de su territorio se provea á la potencia 
beligerante de artículos de contrabando de guerra. Se declaran 
artículos de guerra; r la artillería, morteros, obuces, pedre- 
ras, trabucos, mosquetes, rifles, carabinas, fusiles, pistolas, pi- 
cas, espadas, sables, lanzas, venablos, alabardas, granadas, co- 
hetes, bombas, pólvora, mechas, balas, y todas las otras cosas 
pertenecientes al uso de estas armas ; 2^ escudos, cascos, cora- 
zas, cotas de malla, fornituras de ropa hecha de uniforme y pa- 
ra uso militar ; 3^ correages de caballería, sillas de montar, lo- 
millos y cualquiera otra cosa relativa á esta arma ; 4^ é igual- 
mente toda clase de armas é instrumentos de hierro, acero, la- 
tón y de cualesquiera otras materias manufacturadas, preparadas 
ó formadas espresamente para hacer la guerra por mar ó por 
tierra. 

Aetígulo 18. 

En el referido caso de guerra, las dos partes contratantes 
adoptan los siguientes principios: V que la bandera neutral 
cubre el buque, y las personas, con escepcion de los oficiales, 
y soldados en servicio efectivo del enemigo : 2** que la bandera 
neutral cubre la carga con escepcion de los artículos de con- 
trabando de guerra. — Queda, sin embargo entendido, y ajus- 
tado que las estipulaciones que preceden, declarando que la 
bandera cubre la carga, serán únicamente aplicables á aquellas 
potencias que reconocen, y adoptan este principio ; pero, si una 
de las partes contratantes estuviese en guerra con una tercera, 



— 249 ~ 

quedando la otra neutral, la bandera de la neutra, cubrirá la 
propiedad de los enemigos, cuyos gobiernos reconocieren y ob- 
servaren este principio, y no la de otra« T que la bandera ene- 
miga no salva la carga neutral, á no ser que hubiese sido pues- 
ta abordo de aquel enemigo, antes de la declaración de la guer- 
ra, ó aun después, si lo fué sin tener noticia de ello. Queda 
también entendido que, si la bandera del neutro no protege la 
propiedad enemiga, serán libres los géneros y mercaderías del 
neutro, que estuviesen embarcadas en buque enemigo : 4® Que 
los subditos del país neutro, pueden navegar libremente con sus 
buques, saliendo de cualquier puerto para otro perteneciendo 
al enemigo de una ú otra parte contratante, quedando expresa- 
mente prohibido molestarle, de cualquier modo en esa navega- 
ción : 5* Que cualquier buque de una de las partes contratan- 
tes, que se encuentre navegando para un puerto bloqueado por 
la otra, no sea detenido, ni confiscado, sino después de la noti- 
ficación especial del bloqueo, registrado por el gefe de las fuerzas 
bloqueadoras, ó algún oficial de su mando, en el pasaporte del 
buque : 6o Que ninguna de las partes contratantes permitirá, que 
se conserven y vendan, en sus puertos, las presas marítimas 
hechas por algún otro Estado, á aquella con quien este estuviese 
en guerra. 

Artículo /1 9. 

Ninguna de las partes contratantes admitirá en sus puertos, 
piratas ó ladrones de mar, obligándose á perseguirlos por todos 
los medios á su alcance, y con todo el rigor de las leyes, así co- 
mo á los que fueren convencidos de complicidad en ese crimen, 
y á los ocultadores de los bienes así robados, y á devolver bu- 
ques y cargamentos á sus legítimos dueños, subditos de cual- 
quiera de las partes contratantes, ó á sus apoderados, y en falta 
de estos á sus respectivos agentes consulares. 

Artículo 20. 

El presente tratado quedará en vigor por el término de diez 
años, contados desde el dia del cange de las ratificaciones, y por 
un año mas después que una de las partes contratantes, inti- 



— aso- 
mare á la otra ra inteneion de darlo por aeabado, reservándose 
cada ifna de lag partes contratantes el derecho do hacer esa fa&<* 
timacíon en cualquier tiempo, después de haber espirado el re*- 
ferido plazo de diez afios ; j del mismo modo queda convenido 
entre ambas, que de un año después de ser recibida, por una d^ 
ellas, la dicha intimación de la otra parte, este tratado, cesará j 
acabará enteramente, 

AüTÍCÜLO 21. 

£1 presente tratado será ratificado por las dos partea contra^ 
tantos, y las ratiflcaciones serán cangeadas en el territorio de 
Buenos Aires en el término de doce meseg, después de ser flr^ 
mado, Q antes si fuese posible. 

En testimonio de lo cual los Plenipotenciarios respectivos lo 
firmaron y sellaron con el sello de sus armas, £n Buenos Aires 
á los nueve días del mes de Agosto del afio del Nacimiento de 
Nuestro Sefior Jesús Cristo de mil ochocientos cincuenta y dos« 

(L. SO Firmado— liUis J. de la Peña, 

(l^. S.) Firmado— Ikqiíaíuío pe Sqvu, Lmxr© Agí;ví;do, 

Y teniendo presente el mismo tratado cuyo tenor queda preiu-' 
serto y bien visto y considerado por Nos, el que ha sido apro- 
bado por el Congreso Legislativo de la Confederación Argenti- 
na por su Ley soberana de dos de Diciembre de mil ochocientos 
cincuenta y cuatro, lo aceptamos, confirmamos y ratificamos por 
ahora y para en adelante ofreciendo y prometiendo cumplirlo 
y hacerlo cumplir asi en él todo como en cada una de sus esti- 
pulaciones, usando para el efecto de todo el poder y medios á 
nuestro alcance. 

En testimonio délo cual, firmamos el presente instrumento 
de ratificación, sellado con el sello Nacional y refrendado por el 
Ministro Secretario de Estado en el Departamento de Relaciones 
Exteriores abajo firmado, 

Dado en la casa de Gobierno de la Ciudad del Paraná, Capital 
Provisoria de la Confederación Argentina, á los seis días del mes 



~ 251 — 

\ 
I 

de Julio del afip de Nuestro Señor de mil ochodentos cineaenta 
y cinco. 

(L. S.) JUSTO JOSÉ DE URQUIZA. 

Juan María Gutierre». 



El Senado y Cámara de Diputados de la Confederación Argentina 
reunidos en Congreso^ decretan con fuerza de — 

LEY. 

Art. 1* Apruébase el Tratado de amistad^ comercio y nave- 
gación celebrado en 9 de Agosto de 1852 por el Director Provi- 
sorio de la Confederación con Su Magestad Fidelísima la Beyna 
de Portugal, por medio de sus respectivos Plenipotenciarios. 

Art, 2* Comuniqúese al Poder Ejecutivo. 

Sala de Sesiones del Senado en el Paraná, Capital Provi- 
soria de la' Confederación Argentina á dos de Diciem- 
bre de mil ochocientos cincuenta y cuatro» 

Salvador María del Carril. 
Carlos Maria Saravia, Secretario. 



Pdraná, 3 de Diciei»br« de i^4, 

Ténguse por Ley de la Confederación Argentina, comum'quese, 
publíquese y dése al Registro Nacional. 

URQUIZA. 

JüAíí 14ARÍ4 GUTimPií, 

ACTA 

Del cange de las ratificaciones del Tratadq ie amistad, comercio y 
navegación entre el Reyno de Portugal, ÁlgQWes ^a., y la Con- 
federación Argmtina. 

A los seis dias del mes de Julio del año del nacimiento de 
IVuestro Señor JesU'-Cristo de mil ochocientos cincuenta y cinco, 



— 252 — 

S. E, el Sr. Crcneral D. Justo José de ürquiza, Presidente de la 
Confederación Argentina, en presencia de sus Ministros recibió 
en audiencia pública al Seúor Consejero, Comendador, D. Leo- 
nardo de Souza Leitte Acevedo, Encargado de Negocios y Cónsul 
General de la Nación Portuguesa en la misma Confederación, y 
Plenipotenciario de S. M. F., á fin de proceder al cange de las 
ratificaciones, del Tratado de amistad, comercio y navegación, 
firmado en Buenos Aires el diez y nueve de Agosto de mil ocho- 
cientos cincuenta y dos, entre el Reyno de Portugal, Algarves 
etc., y la Confederación Argentina ; y presentados los documen- 
tos originales de dichas ratificaciones, fueron cangeados inmedia* 
lamente. 

Enfé de lo cual, los abajo firmados Consejero, Comendador 
D. Leonardo de Souza Leitte Acevedo, Encargado de Negocios 
y Cónsul General de la Nación Portuguesa en la Confederación 
Argentina, Dr. D. Juan María Gutiérrez, Ministro Secretario de 
Estado de Relaciones Exteriores de la dichas Confederación, fir- 
maron la presente Acta y la sellaron con sus sellos particulares. 

Hecha por duplicado en la Ciudad del Paraná, Capital Provi- 
soria de la Confederación Argentina, en el dia, mes y año arriba 
mencionados. 

(L. S.) LE0]N[Am)0 DE Souza Leitte Acevedo. 

(L. S.) JüAií María Gutiérrez. 



Em nome da Santissima e Indivisivel Trindade. etc. 
! Sua Magostado Fidelissima a Rainha de Portugal e dos Al- 
garves, etc., e o Excellentíssimo Senhor Director Provisorio da 
Confederacao Argentina Brigadeiro D. Justo Jozé de Urquiza, 
igualmente animados do desejo de estreitar os lacos d'amizade 
que felizmente existem entre as duas Nacoes o promover os in- 
teresses communs de seu commercio e navegacao por meio de 
hum Tratado que regule as ditas relacoes e interesses e tendo 
tambem em consideracao que o Governo de Sua Magestade Fide- 



— 253 — 

lissíma foi o pñmeíro que reconheceu a independencia da Be- 
publica Argentina, nomeárao para essé fim seus Plenipotencia- 
rioSy a saber : Sua Magestade Fidelissima a Rainha de Portugal 
e dos Algarves, etc. , ao Gommendador da Ordem MUitar de Sao 
Bento de Ayíz, condecorado com varias medalhas de dififerentes 
campanhas e seu Encarregado de Negocios e Cónsul Geral na 
Confederacao Argentina Leonardo de Souza Leite Acevedo, e o 
Excellentissimo Senhor Director Provisorio da Confederacao 
Argentina ao Excellentissimo Senhor Ministro de Belacoes Es- 
teriores da mesma Doctor D. Luiz Jozé de la Peña, os quaes 
despois de haverem trocado os seus Plenos Poderes que achárao 
em boa e devida forma^ convierao nos seguintes artigos : 

Artigo I. 

Haverá libertado reciproca de commercio e nairegacao entre 
os Estados de Sua Magestade Fidelissima e a Confederagao Ar- 
gentina. Os subditos de cada hum dos dois Estados respectivos 
poderáo frequentar livre e seguramente todos os lugares, ensea- 
das, ríos, portes e paragens do outro, onde o commercio estran- 
geiro he permittido ou o sea no futuro, e alli gozaráo quanto 
as suas propriedades da mesma protecgao e das mesmas garan- 
tías que os nacionaes ; conformando-se todavia ás leis e regula- 
mentos do paiz, e ao pagamento dos mesmos impostes. Nao se 
comprehendem todavia n'estas franquicias dadas ao commercio 
estrangeiro, as que ao presente tenha ou pudesse ter o commer- 
cio dos Estados riveirenhos do Bio da Prata ou de seus afluentes. 

Artigo II. 

Os navios respectivos de porte de mais de cento e vinte to-» 
nelladas que forem aos portes de huma ou da outra Parte contra- 
tante em lastro, ou carregados serao tratados, tanto a sua entrada 
como a sua sabida, no mesmo pé que os navios nacionaes, quanto 
aos direitos de tonellagem, de faroes, de pilotagem assim como 
cuanto a qualquer outro direito ou imposto de qualquer especie 
ou denominacao que seja j quer se cobre para ,o Estado ou para 
qoaesquer corporagoes ou individuos. 



— 254 — 

Artigo UI. 

Todas as mercadorias c objectos de commeido que forem pro- 
dti(;cao do solo on da industria dos dois Estados respectivos cuja 
importacao ou esportacao he permittida aos navios nacionacs de 
hnma das Partes contratantes poderáo igualmente ser importadas 
ou esportadas nos navios da outra, sem serem sujeitas a maiores 
ou diversos direítos d'entrada ou de sabida, de qualquer deno- 
minacao que sejao, do que se as mesmas mercadorias ou objectos 
tivessem sido importadas ou esportadas em navios nacionaes. 

Artigo IV. 

Todas as mercadelas e todos os obyectos de oommercio que 
nao forem producfao do solo ou da industria dos Estados sub« 
mettidos ao dominio de huma oti de outra das duas Partes contra- 
tantes, cuja esportacao he permittida aos navios nácionaes de 
hum dos Estados respectivos, poderáo ser igualmente esportadas 
nos navios do oatro sem pagarem direitos de sabida maiore^ 
ou diversos, de qualquer denominacao que sejao do que se as 
mesmas mercadorias e objectos tivessem sido exportadas em na<* 
viod nácionaes. 

Amigo V. 

Nao se iraporáo nos Estados de cada huma das Partes contratan- 
tes, direitos maiores sobre a importacao ou exportacao legal- 
mente feita pelos navios da outra de todos e quaesquer géneros 
e mercadorias do que os que forem pagos pelos navios da Nacao 
maís favorecida, na importacao ou exportacao de iguaes géneros 
ou mercadorias. Em nenhum dos dois paizes se pora restriccao 
ou prohibicao alguma na importacao ou esportacao de géneros da 
produccao do solo ou da industria do otro, que nao seja appli- 
cavd a qualquer outra Nacao. A importacao das fazendas da Asía 
em Portugal, e a exportacao que do mesmo Reino se faz do 
vinho do Porto ficao sujeítos aos seus respectivos reguIamentoSi 

Artigo VI. 

Serao consideradod navios portugueses ou da Cionfederacao 
Argentina para gozarem do benefieio d'este Tratado WBpwüa que 



— 265 — 

lumgMcfii de bako da Bmdém e segundo ftsleísdecad« faom 
dos respectivos paizes a que pertenerierem. 

Artigo VIL 

Nenhuma das estipulacoc« do presente Tratado sera applicavel 
ao commercio de eabotagem entre os portos pertenoentes a Por- 
tugal ott a Gonfederacao Argentina por que cada huma das Partea 
contratantes forma d'elle espressa reserva para os navios nació* 
naes. 

Aktioo ^Tll. 

Sera permittido aos navios da Gonfederacao Argentina irem 
directamente aos portos dos dominios ultra-marinos dé Sua Ma- 
gestade Fidelissima que estao ou de futuro Tieem a estar abor- 
tos para os navios de qualquer Nacao estrangeira e importar to- 
das as mercadorias e objectos de commercio, que forem produccao 
do S0I09 ou da industria da dita (Gonfederacao Argentina^ nao 
sendo os ditos géneros d^aquelles cuja importacao seja prohibida 
nos ditos dominios ou dos que só sejao n'elles admittidos dos 
mais dominios de Sua Magestade Fidelissima e tanto os mencio- 
nados navios da Gonfederacao Argentina como as referidas mer- 

* 

cadorias e objectos de commercio assím importados^ nao pagarán 
alli maiores ou diversos direitos do que pagarem os navios por*- 
tugueses que importarem iguaes mercadorias ou objectos de 
commercio ou do que estos pagariao sendo produccao do solo ou 
industria de qualquer paiz estrangeiroi cuja importacao nos di* 
tos dominios fosse permittida aos navios portugueses. Sera 
igualmente permittido aos navios de la Gonfederacao Argentina 
de esportar, dos ditos dominios ultra-marinos de Soa Magestade 
Fidelissima para qualquer lugar que nao pertenca á Gorona de 
Portugal quaesquer mercadorias ou objectos de «aunercio coja 
esportacao nao seja geralmente {urohibida sos mesmos dominios ; 
e tanto os mencionados navios da Gonfederacao Argentina como 
as ditas mercadorias c mais géneros assim esportados nao serao 
sujeitos a pagar n'aqudles dominios, dirdtos matores ou diver^ 
sos do que os que seriao pagos pelos navios portugueses que ex-» 
portassem iguaes mercadorias ou objectos de coaaiei^io ofi ^ 



— 256 — 

que estos pagariao sendo esportados em navios portugueses e te-- 
rao jnz ás mesmas restricsoes ^e direitos ou gratificagoes que a 
estes seriao concedidas. 

Artigo IX. 

Em retnbucao da coneessao feita pelo Goyerno de Sua Mages-* 
tadeFidelissima no artigo anterior e desojando tambem o GrOYemo 
da Gonfederacao Argentina promover e fomentar o incremento 
das relacoes commerciales entre ambos os paizes, s'establece que 
os vinhos e aguardentes e maís productos agrícolas do fieino de 
Portugal e seus dominios pagaráo na sua introduce ao na Gonfe- 
deracao Argentina os mesmos direitos que iguaes productos pa- 
garem de produccao de Espanha, devendo a avalua^ao d'aquelles 
productos de Portugal e seus dominios, para o pagamento de 
direitos, ser regulada pelo minimo em que seforem os de Espanha 
na mesma época, e nos productos industriaes e manufacturos 
gozaráo do mesmo favor que se concede ou for concedido a ou- 
tra Nacao. 

Artigo X. 

Todas as vezes que succeder que hum navio de guerra ou 
mercante, pertenecente a hum ou outro dos Estados contratantes, 
venha a naufragar nos portes ou ñas costas de seus territorios 
respectivos, as authoridades e ofiiciaes das alfandegas do dis- 
tricto daráo todo o auxilio possivel para salvar as pessoas e fa- 
zendas naufragadas e proveráo a seguranza e conserva^ao dos 
objectos salvados a fim de serem restituidos aos seus respecti* 
vos Governos se o navio naufragado for de guerra^ ou se for hum 
navio mercante ao seu dono, ou ao seu procurador devidamente 
authorizado, e na falta de estes aos Cónsules respectivos da Na- 
gao a que pertenegao os proprietarios dos ditos navios, embár- 
caseos ou géneros logo que se reclamar a sua entrega e logo 
que estiverem pagas as despesas e gratificasoes de salvadejo e 
conservasao de almazenagem, as quaes nunca serao maiores do 
que para os navios nacionaes. As mercadorias salvadas do nau- 
fragio nao serao sujeitas a direito algum salvo se forem destina- 
das para commercio. 



---V 



— 257 — 

Artigo XI. 
Todo navio mercante dos subditos de cada huma das duas Par- 
tes contratantes, que entrar por arribada forjada em hum porto 
dos Estados da outra parte, sera nell^ esento de todo e qualquer 
direito de porto ou navegá^ao se as causas que obligárao a arri- 
bada forem reaes e evidentest constando que nao realíze no porto 
da arribada opeiha^ao alguma de commercio carregando ou descar- 
regando fazendás, ficando todavia bem entendido que as descar- 
gas e cargas motivadas pela necessidade de reparar o navio, nao 
serao consideradas como operagao de commercio para darem oc- 
casiao a pagar-se direitos; e constando que o navio nao prolon- 
gue a sua estada no porto alem do processo, segundo as causas 
que originárao a arribada. 

Artigo XII. 
Cada huma das Partes contratantes concederá v outra a facultado 
de ter nos seus portos e pravas de commercio Cónsules geraes, 
Cónsules ou Yice-Consules, reservando-se todavía o direito de 
excluir da residencia d'elles as localidades que julgan deber ex- 
ceptuar d'esta concessao para todas as Na^oes. Os ditos Agentes 
Consulares de qualquer clase que forem estando devidamente no- 
meados pelo su respectivo Govemo e despois de haverem obtido 
o exequátur d'aquelle em cujo territorio deverem reáidir, goza- 
ráo n'elle tanto pelo que respeita as suas pessoas como ao exer- 
dcio de suas func^oes, dos privilegios de que gozarem os Agen- 
tes Consulares d'igual categoría da Na^ao mais favorecida. Os 
archivos e papéis dos Consulados serao respeitados inviolavel- 
mente e por nenhum pretexto podera qualquer Magistrado em« 
bargar-los ou de outro modo intervenir a respeito d'elles. 

Artigo XIII. 
Ós subditos de qualquer das Partes contratantes gozaráo nos 
dominios da outra de todos os privilegios, immunidadas c protec- 
9ao de que gozarem os da Nagao mais favorecida. Serao esentes 
d'emprestimos forjados ou de contribuÍ9oes extraordinarias que 
nao sejao geraes ou estabelecidas por lei, e bem assim de todo 
servicio militar obligatorio, quer de mar quer de térra; e nenhum 

17 



I 



— 258 — 

exame ou inspec^ao se fara nos seos livros e papéis ou contas, 
sem ser por mandado legal de hom tribunal o juiz competente. 

Arhgo XIV. 

No caso de fallecer ab-íntestado algum subdito de Sua Mages- 
tade Fidelissima a Rainha de Portugal no territorio da Gonfede- 
ra^ao Argentina ou algum cidAd^o argentino no terrítcnio de 
Portugal sem ter n'elle herdeiros forjados segundo as leis res- 
pectivas, os Cónsules das Partes contratantes residentes em 
hum ou outro territorio e na sua ausencia quem os r^res^atao» 
terao o direito de nomear curadores que se encarreguem d'ad- 
ministrar a propriedade do fallecido» em beneficio de sens legíti- 
mos herdeiros ou credores. A nomeagao que os Cónsules fizerem 
de curadores deverá ser communicada aos GoTernos respecti- 
Yos para conhecimento das authoridades judiciaes e nos inyen- 
taríos que estes ftzerem dos bens do fallecido, interreráo os di- 
tos curadores sempre que o permittao as distancias e a demora 
nao prejudique a conserva^ao dos mesmos bens para por elles 
tomarem conta e administraQao. A liquida^ao das testamenta- 
rias fica sujeita as .leis dos respectivos paizes, e bem assim o 
pagamento das contribu^oes fiscaes abonaveis pelos herdeiros. 

AaiiGo XV. 
Os subditos de cada huma das Partes contratantes quando ae- 
ceitarem herangas nos territorios da outra Parte; ou guando 
d'elles fizerem sabir a su propriedade individual ou. a sua &r- 
zenda nao pagaráo outros direitos se naq os que forem pagas 
pelos nacionaes pelos mesmos motivos. 

Artigo XVI. 
Devendo a Na^ao Portuguesa e a Gonfedera^ao Argentina con-> 
siderarem-se mutuamente como as mais favorecidas a todos os 
respeitos, nos seus respectivos territorios, promettem tambem 
recíprocamente as duas Partes contratantes que huma nao consi- 
dera para o futuro favor, privilegio ou immunidade alguma em 
commercio ou navega^ao á outra alguma Na^ao que nao se|a tam- 
bem logo extensivo aos subditos da outra Parte ] gratuitamente 



— 259 — 

6e a concessao em favor da outra Nagao for gratuita, e com a 
mesma compensagao ou como equivalente se a concessao for 
condicional. 

Artigo XVII. 

No desgrasado caso de guerra de huma das Partes contratantes 
com huma terceira Potencia, aquella que permanecer neutral nao 
permittirá que do seu territorio se fornegao á Potencia belige- 
rante artigos de contrabando de guerra. Sao declarados artigos 
de contrabando de guerra: V artillería, mateiros, obuces, pe- 
dreiros, trabucos, mosquetes, rifles, clavenas, espingardas, ter- 
rados, langas, benabulos, alabardas, granadas, foguetes, bom- 
bas, pólvora, mechas, balas e todas as outras cousas pertenecen- 
tes ao uso d'estas armas; 2^ escudos, cascos, coura^as, cotas de 
malha, correamos e fardamentos, para uso militar; 3^ correagem 
de caballería, sellas e qualquer otra cousa relativa á esta arma ; 
4^ e igualmente toda clase de armas e instrumentos de ferro, 
ago, latao, e de quaesquer outras materias manufacturaos, pre- 
paradas ou formadas espressamente para fazer a guerra por mar 
ou por térra. 

Artigo XVIIL 

No referido casó de guerra as duas Partes contratantes adop- 
tao os siguientes principios: 1** que a bandeira neutral cobre 
o navio e as pessoas, a excepsao dos ofiBciaes e soldados em eíFec- 
tivo servido do inimigo ; 2'' que a bandeira neutral cobre a 
carga, a excep^ao dos artigos de contrabando de guerra. Fica 
todavía entendido e ajustado que as estipulagoes que precedem, 
declarando que a bandeira cobre a carga, serao únicamente ap- 
plicaveis a aquellas Potencias que reconhecem e adoptao este 
principio ; porém se huma das Partes contratantes estiver en 
guerra com huma terceira, flcando a outra neutral, a bandeira da 
neutral cubrirá a propriedade dos inimigost cujos governos re- 
conhocerem e observarem este principio e nao o de otros; 
3^ que a bandeira inimiga nao salva a carga da neutral, se nao 
no caso de que ésta fosse posta a bordo d^aquelle inimigo antes 
da declara^ao de guerra, ou mesmo despois se assim sem ter no« 



~ 260 — 

ticia d'ella. Pica tambem entendido que se a bandeíra da neutral 
nao proteje a propriedade inimiga, serao livres os géneros e 
mercadorias da neutral que estivessem embarcados em navio 
inimigo; 4** que os subditos do paiz neutral podem navegar li- 
vremente com seus navios sahindo de qualquer porto para outro 
pertencente ao inimigo de huma ou da outra Parte contratante, 
ficando expressamente prohibido molestarlos de qualquer modo 
n'essa navega^ao; 5"^ que qualquer navio de huma das Partes con- 
tratantes que se encontrar navegando para hum porto bloqueado 
pela outra nao seja detido nem confiscado, se nao despois da no- 
tifica^ao especial do bloqueio pelo chefe das forgas bloqueado- 
ras ou algum official as suas ordenes no passaporte do navio; 
6° que nenhuma das Partes contratantes permittirá que se con- 
servem ou vendem nos seus portos as prezas marítimas feitas por 
algum outro Estado á aquella com quem estes estiverem em 
guerra. 

Artigo XIX. 

Nenhuma das Partes contratantes admittirá em seus portos, pi- 
ratas ou ladroes de mar, obrigando-se a perseguirlos por todos 
os meios ao seu alcance e com todo o rigor das leis assim como 
aos que forem convictos de cumplicidade n'esse crime, e aos 
ocultadores dos Bens assim roubados, e a devolver os navios e 
cargas a seus legítimos donos, subditos de qualquer das Partes 
contratantes, ou a seus procuradores, e na falta d'estos aos 
Agentes Consulares respectivos. 

Artigo XX. 
O presente Tratado ficará em vigor por tempo de dez aonos, 
contados do dia da troca das ratifica^oes; e por mais hum anno 
despois que huma das Partes contratantes tiver intimado á outra 
a sua inten^ao de o dar por acabado, reservando-se cada huma das 
Partes contratantes o direito de fazer essa intimaQao em qual- 
quer tempo despois de haver expirado o referido prazo de dez 
anuos ; e do mesmo modo fica convencionado entre ambas, que 
hum anno despois de ser recebida por huma d'ellas da outra Parte 
a dita intima^ao, este Tratado cessará e acabará inteiramente. 



~ 261 — 

Artigo XXI, 

O presente Tratado sera ratificado pelas duas Partes contra- 
tantes, e as ratificagoes serao trocadas em Buenos Aires no prazo 
de doze meses despois da sua assignatura ou antes se for possi- 
veL 

Em testemunho do que os Plenipotenciarios respectivos o as- 
siguárao e firmárao com o sinete de suas armas. Feito em Buenos 
Aires aos nove dias do mes de agosto do anno do nascimento de 
nosso Senhor Jezus^Christo de mil oito centos cincoenta e dous, 

(L. S.) — Leonardo de Souza leite Acevedo, 
(L. S.) — Luis José de Ja Peña^ 



vi=í^^^'5*¿^ 



TRATADO 

Para la UbrenaTegaclmi la las riaa Paraná y Uruguay, antrala Confalera- 

cion Argentina y loa Estados Unidos. 

(Julio, 10 de 1855). 



£1 Eimo, Sr, Director ProTÍsorío de la Confederación Argen- 
tina 7 el Presidente de los Estados Unidos, deseando estrechar 
los Tínculos de amistad que tan felizmente existen entre sus 
Estados y países respectivos, y conyencídos que de ningún mo- 
do podrían mejor alcanzar ese resultado, que tomando de común 
acuerdo todas las medidas propias ¿ facilitar y desarrollar las 
relaciones comerciales, han resuelto fijar por un tratado las con- 
diciones de la libre nategacion de los Sios Paraná y Uruguay, 
y apartar así los obstáculos que hasta ahora han embarazado 
esta navegación. Con este objeto han nombrado á sus Plenipo' 
tencí arios, á saber: 

£1 Exmo. Sr. Director Provisorio de la Confederación Arjen- 
tina á Iqs Sres. Dr» D. Salvador Haría del Carril y el Dr, D« 
José Benjamín Gorostíaga. 

Tel Presidente de los Estados Unidos, áRobert C. Schencks 
Enviado Estraordinarío y Ministro Plenipotenciario de los Esta- 
dos Unidos al Brasil^ y á John S* Pendleton, Encargado de Ne- 
gocios de los Estados Unidos en la Confederación Arjentina. 



I 



— 264 — 

Quienes después de haberse comunicado sus plenos poderes, 
7 hallándolos en buena y debida forma, han conyenido en loa 
artículos siguientes: 

Artículo I. 
La Confederación Argentina en ejercicio de sus defechos so- 
beranos, permite la libre nayegacion de los rios Paraná y Uru- 
guay, en toda la parte de su curso que le pertenezca, álos bu- 
ques mercantes de todas las naciones; con sujeccion únicamente 
á las condiciones que establece ese tratado, y á los reglamen*» 
tos sancionados ó que en adelante sancionare la autoridad nacio- 
nal de la Confederación. 

Artigulo II. 

Por consiguiente, dichos buques serán admitidos, á permane- 
cer, cargar y descargar en los lugares y puertos de la Gonfede-^ 
ración Arjentina, hd)ilitados para ese objeto. 

Artículo III. 

El Gobierno de la Confederación Arjentina, deseando propor- 
cionar toda facilidad ala nayegacion interior, se compromete á 
mantener balizas y marca que señalen los canales. 

Artículo IV. 

Se establecerá por las autoridades competentes de la Confede- 
ración, un sistema uniforme para la recaudación de los derechos 
de Aduana, puerto» fanal, policía y pilotaje, en todo el curso de 
las aguas que pertenecen á la Confederación. 

Articulo V. 

Las altas partes contratantes, reconodendo que la Isla de 
Martin Garcia, puede por su posición embarazar é impedir la 
libre nayegacion délos confluentes del Rio de la Plata, conyienen 
en emplear su influjo para que la posición de dicha Isla no sea 
retenida ni conservada por ningún Estado del Bio de la Plata ó 

/ de sus confluentes, que no hubiera dado su adhesión al principio 

V de su libre nayegacion. 



~ 265 — 

Abtígulo VI. 

Si sacediere (lo qae Dios no permita) qae la guerra estallase 
entre cualquiera de los Estados, BepúbUcas ó Provincias del 
Bio de la Plata ó de sus confluentes, la naveg^adon de los rios 
Paraná y Uruguay quedará libre para el pabellón mercantil de 
todas las naciones. Pío habrá escepcion á este principio sino en 
lo relativo á las municiones de guerra, como son las armas de 
toda dase, la pólvora, el plomo y las balas de cafion. 

ArtíguIiO vil 

Se reserva espresamente ¿ S. M. el Emperador del Brasil y á 
los Gobiernos de Bolivia, dd Paraguay y dd Estado Oriental del 
Uruguay, el poder de hacerse partes al presente Tratado, en d 
caso de que fueren dispuestos á aplicar sus principios á las par- 
tes de los nos Pwiná, Paraguay y Uruguay, en las cuales pue- 
dan poseer respectivamente derechos fluviales. 

Artículo Yin. 

Los principales objetos, en vista de los cuales los rios Paraná 
y Uruguay quedan declarados libres para el comerdo dd mun- 
do, siendo los de desenvolver las relaciones comerciales de sus 
paises ribereños y de fomentar la inmigración, se conviene que 
no se concederá ningún favor ó inmunidad d pabellón ó d 
comerdo de cudquiera otra nación, que no se estenderá igual- 
mente á los de los JSstados Unidos. 

Artículo IX. 

El presente Tratado será ratificado por el Eimo. Director Pro-> 
visorio de la Gonfederadon Arjentina, á los dos dias de la fecha, 
debiendo presentarlo para su aprobación d primer Congreso Le- 
jislativo de la Gonfederadon, y por parte del Gobierno de los Es- 
tados Unidos dentro de quince meses. 

Las ratificaciones deberán cangearse á los diez y ocho meses 
en el lugar de la residencia del Gobierno de la Confederación 
Arjentino. 



— 266 — 

En fé de lo cual, los Plenipoteneíarios respeotiyos han firma* 
do este Tratado y le han pnesto sos sellos. 

Hecho en San José de Flores, el dia diex de Julio del afio de 
Nuestro Sefior, mil ochocientos cincuenta y tres. 

(Ii. S.)— Salvador ufaría del Carril 
(L. S^'-Joii Benjamín Goroítiaga, 
(L. S.)— fiofterí C, Scheneh. 
(Lt SO— /oftn & Pmilem. 



^m^mmmmmmammm 



Aetíf dé Hünfe ie rátífieadmes entre lo$ Eitúioi üñiáúi y la 

Confideraeion Árjentína. 

£1 nü&rcoles, dia veinte de Diciembre dd afio de mil ocbo^ 
cientos cincuenta y coatroi S. E. él General Urquizai Presiden'* 
te de la Clonfederadon Arjentina, en presencia de sus Ministros 
recibió en audiencia solemne al Hinistro de los Estados Unidos, 
con el objeto de proceder al canje de las ratificaciones del tra- 
tado concluido el diez de Julio de mil ochocientos cincuenta y 
tres, entre los Estados Unidos y la Confederación Arjentina con 
relación á la libre navegación de los ríos de la República, Los 
instrumentos orijínales habiendo sido debidamente presentados 
fueron inmediatamente canjeados. 

/ En virtud de lo cual, los abajo firmados James A. Penden, 
Ministro Residente de los Estados Unidos en América, y Juan 
María Gutiérrez^ Ministro de Relaciones Esteriores de la dicha 
Confederación, han firmado el presente certificado de cange y 
sellándolo con sus respectivos sellos. 

Fecho por duplicado en la ciudad del Paraná, capital actual de 
la Confederación Arjentina en el dia, mes y afio arriba men- 
cionados. 

lírmtáo— James A. Peden--{L. S.) 
Finnado-**Jiian María Gutierresi^-^{L. S) 



._^_ I 



— 267 ~ 

Ite Presiddnt of the United States aud Hifl Eieéilency thé 
ProTÍsional Director oí the Argentine CoDfederation« bdng de<- 
sirous of strengtheniug the bonds of friendshíp which so happily 
rabsigt between their respectiye States and Goantries, and con- 
Tinced that the snrest means of arríTíng at thi^ result is to take 
in concert all the measures reqoisite for faeilitating and develo* 
ping commercial relatíons, bate resolved to determine by treaty 
the conditions of the free naiigation of the rívers Parani and 
Uruguay and thus to remove the obstados which have hitherto 
impeded this navigation* 

Wifh this object they have named as their Plenipotentiaried^ 
that is to say : 

The President af the United States Bobert C. Schenóki Envoy 
Eitraordinary and Minister Plenipotentiary óf ihe United States 
to Brasil, and John 8. Pendleton, chargó d'ASaires of the United 
States to the Argentino Gonfederation. 

And His Excellency the Provisional Director of the Argentine 
Confederación Doctor Don Salvador Maria del Carril and Doctor 
Don José Benjamin Gorostiaga. \ 

Who, after having communicated to each other their full 
powers» found in good and due form, have agreed upon the fo* 
Uowingarticles: 

Arxigle i. 
The Argentine Gonfederation, in the exercise of her sovereign 
rights, concedes the free navigation of the rivera Paraná and 
Uruguay, wherever they may belong to her, to the merchant 
vessels of all Nations, subject oncy to the conditions which thíi 
treaty establishes, and to the regulations sanotioned or whieh 
may hereañer be sanctioned by the National Authority of the 
Gonfederation. 

Artigls II. 
Gonsequently, the said vessels shall be admitted to remain, 
load and unload in the places and ports of the Argentine Gonfe« 
deration which are open for that purpose. 

Ahtigle III. 
The Government of the Argentine Gonfederationi beingdesiróUd 



•^ 268 — 

topro^de every fadlity for interior naTígatíon, agrees to main-^ 
tam beaconsand marksfor sitting ontfhechannels. 

Artigle IY. 

A umform system sball be establíshed by the competent autho* 
rití^ of the Confederatíon for the collection of the custom 
houscy duties, harbour lights, pólice and pilotage dues along 
the whole coorse of the waters vrhich belong to the Confede- 
ratíon. 

Articxe V, 

The high contracting parties, considering that the island of 
Martín Garcia may, from its positlon, embarrass and impede the 
free navigation of the confluents of the rivers Píate» agree to 
use their inflaaice to prevent the possession of the said island 
írom being retained or held by any Státe of the river Píate or 
its conflnents which shall not have given its adhesión to the prin-> 
ciple of their free navigation. 

Artigle VI. 

If itshouldhappen (which Godforbid), that war shonld break 
ont between any of the States, Republics or Provinces, the ri- 
Ters Paraná and Uruguay shall remain free to the merchant 
flags of all nations, excepting ín what may relate to munitions 
of war, sudí as arms of all kinds, gunpowder, lead and cannon 
balls. 

Article VII. 

Power is expressly reserved to His Majesty the Emperor of 
Brasil, and the Goyernments of Bolivia, Paraguay and the Orien- 
tal State of Uruguay, to become parties to tíie present treaty in 
case they should be disposed to apply its principies to the parts 
of the rivers Paraná, Paraguay and Uruguay over which they 
may respectiyely possess fluvial rights. 

Artigle VIII. 

The principal objects for which the rivers Paraná and Uru- 
guay mre dedared free to the commerce of the worid, being to 
extend the mercantüe relations of the countries which bordar 
them, and to promote inmigration, it is hereby agreed that no 
fatour or immunity shall be granted to the flag or trade of any 



— 269 — 

other nation which shall not equally extend to those of the Uni- 
ted States. 

Artigle IX. 

The present treaty shall be ratified on the part of the GoTern* 
ment of the United States within fifteen months from its date, 
and mthin two days by His ExceUency the Provisional Director 
of the Argentine Gonfederation who shall present it to the first 
Legislative Gongress of the Gonfederation for their approbation 

The ratifications shall be exchanged at the seat of Goyernment 
of the Argentine Gonfederation within the term of eighteen 
months. 

In witness whereof the respective Plenipotentiaries have 
signed this treaty, and affixed thereto their seáis. 

Done at San José de Flores on the tenth day of 'Jnly in the 
year of our Lord one thonsand eight hundred and fifty three. 

Robert Schenek. 
John 8. Pendleton. 
Salvador Maria del Carril. 
JoséB. Goroitiaga» 



TRATADO 

rara la libre navegación de los ríos Paraná y Umgnay, entre la Confederación 

Argentina y sn Magostad Británica. 

(10 Julio, 1853). 



El Exmo. Señor Director Provisorio de la Confederación Ar- 
gentina 7 su Magestad la Reina del Beino Unido de la Gran 
Bretaña é Irlanda, deseando estrechar los vínculos de amistad 
que tan felizmente existen entre sus Estados y países respec- 
tivos, y convencidos^ que de ningún modo podrían mejor alcanzar 
ese resultado que tomando de común acuerdo todas las medidas 
propias á facilitar y desarrollar las relaciones comerciales, han 
resuelto fijar por un tratado las condiciones de la libre nave- 
gación de los ríos Paraná y Uruguay, y apartar así los obstá- 
culos que hasta ahora han embarazado esta navegación. 

Con ese objeto han nombrado por sus Plenipotenciarios, á 
sabert 

El Exmo* Sr. Director Provisorio de la Confederación Ar- 
gentina, álos Sres. Dr. D. Salvador María del Carril y Dr. D. 
José Benjamín Gorostíaga; 

T su Magestad la Beína del Beino Unido de la Gran Bretaña 

é Irlanda, á Sir Charles Hotham, caballero comendador de la muy 
honorable Orden del Baño, Capitán de Marina de sa Magestad, 
y uno de sus edecanes, acreditado eü misión especial cerca d^ 
la Confederación Argentina. 



■■<. 



— 272 — 

Quienes después de haberse comunicado sus plenos poderes, 
y hallándolos en buena y debida forma, han conyenido en los 
artículos siguientes. 

Artículo I. 

La Confederación Argentina en el egercicio de sus derechos 
soberanos permite la libre navegación de los ríos Paraná y Uru- 
guay en toda la parte de su curso, que le pertenezca, á los bu- 
ques mercantes de todas las naciones., con sugecion únicamente 
á las condiciones que establece este tratado, y á los reglamen- 
tos sancionad9s ó que en adelante sancionare la autoridad nacio- 
nal de la Confederación, 

Artículo II. 

Por consiguiente dichos buques serán admitidos á permane-* 
cer, cargar y descargar en los lugares y puertos de la Confede- 
ración Argentina habilitados para ese objeto. 

Artículo III. 
El Gobierno de la Confederación Argentina deseando propor- 
cionar toda facilidad á la navegación interior, se compromete á 
mantener balisas y marcas que señalen los canales. 

Artículo IV. 

Se establecerá por las autoridades competentes de la Confede- 
ración un sistema uniforme, para la recaudación de los dere- 
chos de aduana, puerto, fanal, policía y pilotaje, en todo el curso 
de las aguas que pertenecen á la Confederación. 

Artículo Y. 

Las altas partes contratantes reconociendo que la isla de Mar- 
tin García puede por su posición embarazar é impedir la libre na- 
vegación de ios confluentes del Rio de la Plata, convienen en 
emplear su influjo para que la posición de dicha isla no sea rete- 
nida ni conservada por ningún Estado del Rio de la Plata ó de 
sus confluentes, que no hubiera dado su adhesión al principio 
de su libre navegación. 



— 273 — 

Artículo VI, 
Si sucediere (lo que Dios no permita) que la guerra estallase 
entre cualesquiera de los Estados, Repúblicas ó Provincias del 
Rio de la Plata ó de sus confluentes, la navegación de los Bios 
Paraná y Uruguay quedará libre para el pabellón mercantil de 
todas Jas naciones. No habrá excepción á este principio, sino en 
lo relativo á las municiones de guerra como son las armas de toda 
clase, la pólvora, el plomo y las balas de cañoil. 

Artículo VIL 
Se reserva expresamente á su Magestad el emperador del Brasil 
y a los Gobiernos de Bolivia, del Paraguay y del Estado Orien- 
tal del Uruguay, el poder hacerse parte al presente tratado, en 
el caso de que fueren dispuestos á aplicar sus principios á las 
partes de los Bios Paraná, Uruguay y Paraguay, en las cuales 
puedan poseer respectivamente derechos fluviales. 

Artículo VIII, 

Los principales objetos en vista de los cuales los Bios Paraná y 
Uruguay quedan declarados libres para el comercio del mundo, 
siendo los de desenvolver las relaciones comerciales de los países 
ribereños y de fomentar la inmigración, se conviene que no se 
concederá ningún favor ó inmunidad al pabellón ó al comercio 
de cualquiera otra nacionque no se estenderá igualmente á los 
de su Magestad Británica, 

Artículo IX. 

El presente tratado será ratificado por el Exmo. señor Director 
Provisorio de la Confederación Argentina á los dos dias de la fe- 
cha, debiendo presentarlo para su aprobación al primer Congreso 
Legislativo de la Confederación y por S. M, la Beina del Beino 
Unido de la Gran Bretaña é Irlanda á los seis meses. 

Las ratificaciones deberán cangearse á los diez y ocho meses en 
el lugar de la residencia del Gobierno de la Confederación Argen- 
tina. 

En fé de lo cual, los Plenipotenciarios respectivos lo han fir- 
mado y sellado con. los sellos de sus armas. 

18 



i 



^ 274 — 

Hecho en San José de Flores el día diez de julio del año de 
nuestro Señor, de mil ochocientos cincuenta y tres. 

(L. S.) Salvador Marta del Carril. 
{L. S.) Charles Hotham. 
(L. S.) José B. Gorostiaga. 

Acta del caage le las ratificaciones. 

Los infrascriptos habiéndose reunido con el obgeto de cangear 
las ratificaciones de un tratado entre la Confederación Argentina 
y S. M. la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña é Irlanda 
para la libre nayegacion de los Rios Paraná y Uruguay, concluido 
y firmado en San José de Flores el 10 de julio de 1853 y habiendo 
sido comparadas con atención las respectíyas ratificaciones del 
dicho Tratado y encontradas estar exactamente conformes una 
con la otra, el dicho canje ha tenido lugar este dia en la forma 
usada. 

En testimonio de lo cual han firmado el presente certificado 
de canje, y lo han sellado con sus respectivos sellos. 

Hecho en la ciudad del Paraná capital interina de la Confe- 
deración Argentina el undécimo dia del mes de marzo en el año 
del Señor de 1854. 

Firmado : Juan M. Gutiérrez* Roberto Gore. 

(L. S.) ' (L. S.) 



Her Majesty the Queen of the United Kingdom of Great Bri- 
taln and Ireland and His Excellency the Provisional Director of 
the Argentino Confedera tion, being desirous of strengthening 
the bonds of f riendship which so happily subsist between their 
respective States and countries, and convinced that the surest 
means of arriving at this result is to take in concert all the mea- 
sures requisito for faciliting and developing commercial rela- 
tions, have resolved to determine by treaty the conditions of the 
free navigation of the rivers Paraná and Uruguay, and thus to 



— 275 — 

remoTe the obstacles which have hitherto impeded this navega* 
tions. 

With this object they have named as their Plenipotentiaríes, 
that is to say : 

Her Majesty the Queen of the United Kingdom of Great Bri- 
tainand Ireland, Sir Charles Hotham, Enight Gommander of the 
most honorable Order of the Bath, Captain in Her Majesty 's 
Navy, and one of Her Aides de camp, accredited in special mis- 
sion to the Argentino Confederation. 

And Hia Excellency the Provisional Director of the Argenti- 
ne Confederation Doctor Salvador María del Carril and Doctor 
D. José Benjamín Goriostiaga; 

Who, after having communicated to each other their f üU po- 
wers, found in good and due form, have agreed upon the follo- 
wing articles: 

Article I. 

The Argentino Confederation, in the exercise of her sovereing 
rights, concedes the free navigation of the rivers Paraná and Uru- 
guay, vrherever they may belong to her to the merchant vessels 
of all nations, subject only to the couditions which this treaty 
establlshes, and to the regülations sanctioned or whích may 
hereafter be sanctioned by the national authority of the Confe- 
deration. 

Article II, 

Consequent by the said vessels shall be admitted to remain^ 
load and unload in the places and ports of the Argentino Confe- 
deration which are open for that purpose. 

Article III. ^ 
The Government of the Argentine Confederation, being desi- 
rous to provid every facility for interior navigation^ ogrees to 
maintain leacons and marks, pointing out the channels. 

Article IV. 

A uniforme system shall be established by the competent atí- 

thorities of the Confederation for the coUection of the custom 

house duties, harbour, light, pólice and pilotage dues along the 

ifhole course of the waters which belong to the Confederation.* 



— 276 — 

Article V. 
The high contracting Parties, considering that tlie Islánd of 
Martin Garcia may, from its position, embarrass and imped the 
free na^igation of the confluents of the river Píate, agree to use 
their influence to prevent the possession of the said Island from 
beíng retained or held by any State of the, river Píate or its con- 
fluents, which shall not have given its adhesión to the principie 
of their free navigation. 

Article VI. 

If it should happen (which God forbid) that war should break 
Out between any of the States, Ilepublics or Provinces of the ri- 
yer Píate or its confluents, the navigation of the river Pavana 
and Uruguay shall remain free to the merchant flag of all na- 
tions, excepting in what may relate to munitions of war, such as 
arms of all kinds, gunpowder, lead and cannon balls. 

Article YII. 

Power is expressly reserved to his Majesty the emperar of 
Brazil and the Governments of Bolivia, Paraguay, an the Orien- 
tal State of Uruguay to become parties to the present treaty, in 
case they should be disposed to apply its principies to'the parts of 
therivers Paraná, Paraguay and Uruguay, over which they may 
respectively possess fluvial rights. 

Article VIIL 
The principal objects for which the rivers Paraná and Uru- 
guay are declared free to the commerce of the world, being to 
extend the mercantile relations of the countries which borther 
them, and to promote inmigration, it is hereby agreed tliat no 
favour or immunity shall be granted to the flag or trade of any 
other nation, which shall not equally extend to those of Her Bri- 
tannic Majesty. 

Article IX. 

The present treaty shall be ratified by Her Majesty the Queen 

of the United Kingdom of Great Britain and Ireland within six 

months from its date, and within two days by His Excellency 

the Provisional Director of the Argentino Confederation, who 



^ 277 — 

shall present it to the first Legislative Coiígress of the Confede- 
ration for their approbation. 

The ratifications shall be exchanged within eighteen months, 
at the place of resideiice o£ the Government of the Argentine 
Confederation, 

In witness there of the respectives Plenipotentiaries ha ve si- 
gned the same, and have affixed thereto the seáis of their arms. 

Done at San José de Flores, on theteath day of july in the 
year of our lord oue Tousand eight Hundred and fifty Three. 

(L. S.) Charles Hotham. 

Salvador Maria del Carril. 
José Benjamín Gorostiaga. 



TRATADO 

De amistad, comercio y navegación entre la Confederación Argentina y lot 

btadosUnldoi. 

(27 de Julio de 1853,) 



Hallándose establecidas hace tiempo relaciones comerciales en« 
tre la Confederación Arjentina j los Estados Unidos, ha parecido 
conveniente asi para la seguridad y fomento de aquella cor* 
respondencia comercial, como para mantener la buena inteligen- 
cia entre ambos Gobiernos que las relaciones que ahora existen 
entre ellos, sean regularmente conocidas y confirmadas por un 
Tratado de Amistad, Comercio y Navegación. Con este objeto 
han nombrado sus respectivos Plenipotenciarios á saber : 

El Exmo. Sr. Director Provisorio de la Confederación Arjenti- 
na, al Dr. D. Salvador María del Carril y al Dr. D. José B. 6o- 
rostiaga: y el Presidente de los Estados Unidos á Robert C. 
Schenck, enviado extraordinario y Ministro Plenipotenciario de los 
Estados Unidos á la Corte del Brasil, y á Juan S. Pendleton, en- 
cargado de Negocios de los Estados Unidos cerca de la Confede- 
ración Arjentina. 

Quienes después de haberse comunicado sus respectivos plenos 
poderes, hallados en buena y debida forma han convenido en los 
artículos siguientes. 

Articulo I. 
Habrá amistad perpetua entre la Confederación Argentina y sus 



— 280 — 

ciudadanos por una parte, y los Estados Unidos y sus ciudada- 
nos por la otra parte. 

Articulo II. 
Habrá una libertad recíproca de comercio entre todos los ter- 
ritorios de la Confederación Argentina y todos los territorios de 
los Estados Unidos. Los ciudadanos de ambos paises podrán li- 
bremente y con toda seguridad ir con sus buques y cargas á todos 
parajes, puertos y rios en sus respectivos territorios, adonde sea 
ó fuere permitido llegar á los buques ó cargas de cualquiera otra 
Nación ó Estado; podrán entrar, permanecer y residir en cual- 
quiera parte de los dichos territorios respectivamente ; podrán al- 
quilar y ocupar casas y almacenes para su residencia y comercio ; 
podrán negociar en toda clase de productos, manufacturas y mer- 
cancías de comercio legal, y gozarán en todas sus ocupaciones de 
la mas completa protección y seguridad ; sujetos á las leyes gene- 
rales y costumbres de las dos naciones respectivas. Los buques 
de guerra de ambas naciones, buques, correos y paquetes podrán 
así mismo llegar libremente y con toda seguridad á todos los puer- 
tos, ríos y puntos á donde entren ó les sea permitido entrar á los 
buques de guerra ó paquetes de cualquiera otra nación ; podrán 
entrar, anclar, permanecer y repararse sujetos siempre á las le- 
yes y costumbres de las dos naciones respectivas. 

Articulo III. 

Las dos altas partes contratantes convienen que cualquier fa- 
vor, exension, privilegio ó inmunidad, que una de ellas haya con- 
cedido ó conceda mas adelante en punto á comercio ó navegación 
á los ciudadádos ó subditos de cualquier otro Gobierno, Nación ó 
Estado, será extensivo en igualdad de casos y circunstancias, á 
los ciudadanos de la otra parte contratante, gratuitamente, si la 
concesión en favor de ese otro Gobierno, Nación ó Estado, ha sido 
gratuita ó por una compensación equivalente, si la concesión 
fué condicional. 

Articulo IV. 

No se impondrán ningunos otros, ni mayores derechos en los 
territorios de cualquiera de las dos partes contratantes, á la im- 
portación de Iqs artículos de producción natural, industrial ó fa- 



w 281 — 

bril de los territorios de la otra parte contratante, que los que se < 
pagan ó pagaren por iguales artículos de cualquier otro pais ex* 
trangero : ni se impondrá otros ni mas altos derechos en los ter- 
ritorios de cualquiera de las partes contratantes ¿ la exporta • 
cion de cualquier artículo ¿ los territorios de la otra, que los 
que se pagan ó pagaren por la exportación de iguales artículos 
de cualquier otro pais extrangero ; ni se impondrá prohibición 
alguna á la importación de cualquiera artículos de producción 
natural, industrial ó fabril de los territorios de una de las par- 
tes contratantes, á los territorios ó de los territorios de la otra, 
que ^no se extiendan también á iguales artículos de cualquier 
otro pais extrangero. 

Articulo V. 

No se impondrán otros ni mas altos derechos por tonelaje fa- 
rola, puerto, práctico, salvamento en caso de avería 6 naufragio, 
ó cualesquiera otros gastos locales en ninguno de los puertos de 
cualquiera de las dos partes contratantes á los buques de la otra 
que aquellos que se pagan en los mismos puertos por sus propios 
buques. 

Articulo VI. 

Se pagarán los mismos derechos, y se concederán los mismos 
descuentos y premios por la importación ó exportación de cual- 
quier artículo al territorio ó del territorio de la Confederación 
Arjentina, ó al territorio ó del territorio de los Estados Unidos, 
ya sea que dicha importación 6 exportación se efectúe en buques 
de la Confederación Arjentina, ó en buques de los Estados Uni- 
dos. 

Articulo VIL 

Las partes contratantes se convienen en considerar y tratar co- 
mo buques de la Confederación Arjentina y de los Estados Uni- 
dos, todos aquellos que hallándose munidos por la competente 
autoridad, con su pasavante en debida forma ó patente, puedan 
según las leyes y reglamentos entonces existentes; ser reconoci- 
dos plenamente y bona Hde como buques nacionales por aquel 
pais al que respectivamente pertenezca. 



Articui^o VIH. 

Todos los comerciantes, Comandantes de baques y demás cin« 
dadanos de la Confederación Arjentina, tendrán plena libertad 
en todos los territorios de los Estados Unidos para cuidar por s' 
mismos de sus propios negocios ó para confiarlos ¿ la dirección 
de quien mejor le parezca como corredor, factor, agente ó intér-« 
prete ; y no serán obligados á emplear otras personas para aque<* 
líos objetos, que aquellas empleadas por los ciudadanos de los 
Estados Unidos, ni á pagarles otro salario ó remuneración que 
aquella que, en iguales casos se paga por los ciudadanos de los 
Estados Unidos. Y se concede absoluta libertad en todos los 
casos, al comprador y vendedor, para tratar y fijar el precio co«- 
mo mejor les parezca, de cualquier efecto, género mercancía im* 
portado ó exportado de los Estados Unidos, con observancia 
de las leyes y usos establecidos en el pais. Los mismos dere- 
chos y privilegios en todos respectos se conceden en los territo- 
rios déla Confederación Arjentinaá los ciudadanos de los Esta- 
dos Uoidos. Los ciudadanos de las dos partes contratantes re- 
cibirán y disfrutarán recíprocamente la mas completa y perfecta 

protección para sus personas y bienes, y tendrán acceso franco 
y libre á los tribunales de justicia en los respectivos países para 
la prosecusion y defensa de sus justos derechos, y tendrán la li- 
bertad de emplear en todos casos los abogados, apoderados ó 
agentes que mejor les parezca, y á este respecto tendrán los misH 
mos derechos y privilegios que los ciudadanos nacionales, 

Articulo IX. 

En todo lo relativo á la policía de puertos, carga ó descarga de 
buques, seguridades de las mercaderías, género y efectos á la 
adquisición y disposición de la propiedad, de toda clase y deno- 
minación, ya sea por venta, donación, premuta, testamento ó 
cualquier otro modo que sea, como también á la administración 
de justicia, los ciudadanos de las partes contratantes gozarán re- 
ciprocamente de los mismos privilegios, prerogativas y derechos 
que los ciudadanos nacionales ; y no se les gravará en ninguno 
de esos casos» con impuestos ó derechos mayores que aquellos 
que pagan ó pagaren los ciudadanos nacionales sujetos siempre á 



~ 283 ~ 

las leyes locales y reglamentos de cada pais respectiyamente. Si 
algan ciudadano de cualquiera de las dos partes contratantes fa<« 
lleciera intestado en alguno de los territorios de la otra, el Gón« 
sul general ó Cónsul de la Nación, á la que pertenezca el finado, 
ó sea el representante de dicho Cónsul general 6 Cónsul, en au» 
sencia de estos, tendrá el derecho de intervenir en la posesión 
administración y liquidación judicial de los bienes del finado, 
conforme á las leyes del pais, en beneficio de sus acreedores y 
herederos legales. 

ArtiguIiO X. 

Los ciudadanos de la Confederación Arjentina residentes en 
los Estados Unidos y los ciudadanos de los Estados Unidos resi- 
dentes en la Confederación Arjentinai serán exentos de todo ser- 
vicio militar obligatorio, ya sea por mar ó por tierra, así como 
de todo empréstito forzoso, requisiciones y auxilios militares ; ni 
serán compelidos por ningún pretesto que sea, á pagar ningunas 
cargas ordinarias, requisiciones ó impuestos mayores que los que 
pagan los ciudadanos naturales de las Partes Contratantes res-* 
pectivamente. 

Artículo XI, 

Cada una de las Partes Contratantes podrá nombrar Cónsules 
para la protección de su comercio, con residencia en cualquiera 
de los territorios de la otra parte, pero antes de funcionar como 
tales, serán aprobados y admitidos en la forma de costumbre, 
por el gobierno cerca del cual están acreditados ; y cualquiera de 
las Partes Contratantes, podrá exceptuar de la residencia de Cón- 
sules, aquellos lugares particulares, que juzgue conveniente ex- 
ceptuar. 

Los archivos y papeles de los Cónsules de los respectivos Go- 
biernos, serán inviolablemente respetados, y bajo ningún pre- 
testo podrá majístrado alguno, ni autoridad local alguna, apode- 
rarse de dichos archivos y papeles, ni tener de modo alguno, la 
menor ingerencia en ellos. 

Los Agentes Biplomáticos y Cónsules de los Estados Unidos 
gozarán en los territorios de la ConfederacÍ9n Aijentina, de to- 
dos los privilegios, exenciones é inmunidades que se concede á 



— 284 — 

los Agentes del mismo rango, de la nación mas favorecida ; y de 
igual modo, los Agentes Diplomáticos y Cónsules de la Confede- 
ración Arjentina, en los territorios de los Estados Unidos, go- . 
zarán, conformes á la mas escrupulosa reciprocidad de todos los 
privilegios, exenciones é inmunidades que se concede ó se con- 
cedan á los Diputados ó Cónsules de la nación mas favorecida. 

Articulo XII. 

Para la mayor seguridad del comercio entre la Confederación 
Arjentina y los Estados Unidos, se estipula qué, en cualquier 
caso en que por desgracia aconteciese alguna interrupción de las 
amigables relaciones de comercio, ó un rompimiento entre las 
dos Partes Contratantes, los ciudadanos de cualquiera de ellas, 
residentes en los territorios de la otra, tendrán el privilegio de 
permanecer y continuar su tráfico ú ocupación en ellos, sin inter- 
rupción alguna en tanto que se condujeren con tranquilidad, y 
no quebranten las leyes de modo alguno ; y sus efectos y pro- 
piedades ya fuesen confiadas á particulares ó al Estado, no es- 
tarán sujetos á embargo ni secuestro, ni á ninguna otro exacción 
que aquellas que puedan hacerse úógual clase de efectos ó pro- 
piedades pertenecientes á los naturales habitantes del Estado en 
que dichos ciudadanos residiesen. 

Articulo XIII. 

Los ciudadanos de la^Confederacion Arjentina y los ciudadanos 
de los Estados Unidos, residentes respectivamente en el territorio 
de una de las Partes Contratantes, gozarán en sus casas, per- 
sonas y propiedades de la protección completa del Gobierno. 

No serán inquietados, molestados, ni incomodados de manera 
alguna, con motivo de sus creencias religiosas, ni en el ejercicio 
de su culto particular, ya sea dentro de sus propias casas, ó en 
sus propias iglesias ó capillas, las que podrán libremente edificar 
y mantener en los sitios convenientes que sean aprobados por el 
Gobierno local, respetando la religión y costumbre del pais don- 
de tengan su residencia. También será permitido enterrrar á 
los ciudadanos que muriesen de ambas partes contratantes en el 



— 285 ~ 

territorio de la otra, en stís propios cementerios, que podrán del 
mismo modo libremente establecer y conservar. 

Akticulo XIV. 

El presente Tratado será ratificado por el Exmo. Señor Direc- 
tor Provisorio de la Confederación Arjentina, á los tres dias de 
la fecha, debiendo presentarlo para su aprobación arprimér Con- 
greso Lejislativo de la Confederación, y por parte del Gobierno 
de los Estados Unidos, dentro de quince meses. 

Las ratificaciones deberán canjearse á los diez y ocho meses en 
el lugar de la residencia del Gobierno de la Confederación Arjen- 
tina. 

En fé de lo cual , los Plenipotenciarios respectivos han firmado 
este Tratado y le han puesto sus sellos. 

Hecho en San J osé del Uruguay, el dia 27 de Julio del año de 
Nuestro Señor mil ochocientos cincuenta y tres. 

(L. S.) Salvador María del Carril. 

(L. S.) José B. Gorosiiaga. 

(L. S.) Robert C Schenck» 

(L. S.) John JS. Pendleton. 



Acta de canje de ratificaciones entre los Estados Unidos y la Confe- 
deración Arjentina. 

El Miércoles dia veinte de Diciembre del año de mil ochocien- 
tos cincuéüta y cuatro, S. E. el General Urquiza Presidente de 
la Confederación Arjentina en presencia de sus Ministros recibió 
en audiencia solemne al Ministro de los Estados Unidos con el 
objeto de proceder al canje de las ratificaciones del Tratado de 
Amistad, Navegación y Comercio concluido el día veinte y siete 
de Julio de mil ochocientos cincuenta y tres, entre los Estados 
Unidos y la Confederación Arjentina. Habiéndose presentado 
debidamente los instrumentos orijinales de dichas ratificaciones, 
fueron inmediatamente canjeadas. 



— á86 — 

Efi virtud de lo cual ios abajo firmados Juan A. Peden y Juan 
María Gutiérrez Ministro de fielaciones Exteriores de dicha Con- 
federación han firmado el presente certificado de canje y sellado 

con sus respectivos sellos. 

Hecho por duplicado en la Ciudad del Paraná, Capital actual 
de la Confederación Arjentina en el dia, mes y afio arriba men*- 
cionados. 

Firmado Juan Á, Peden. {L. S.) 

Firmado Juan M, Gutiérrez. (L. S.) 



Commercial intercourse having been for some time established 
between the United States and the Argentine Confederation, it 
seems good for the security as well as the encouragement of such 
commercial intercourse and. for the maintenance of good under- 
standing between the two govemments, that the relations now 
subsisting between them should be regularly acknowledged and 
confirmed by the signing of a treaty of friendship, commerce 
and navigation. For this purpose they have nominated their res-* 
pective plenipotentiaries, that is today: 

The prei^etit of the United States, Bofaert C. Schenck> envoy 
eltraordinarjr and minister plenipotentiary of the United States 
to Brazilf and JohnS. Pendleton, chargé d'aiFaires of the United 
States to the Argentine Confederation, and bis excellency the 
provisional director of the Argentino Confederation, doctor JD. 
Salvador María del Carril and doctor D. José Benjamín Goros-* 
tiaga 5 

1^0, after having comínunícated to each other their f uU po^ 
wers, found in good and due form, have agreed the following ar- 
ticles : 



- áá7 ^ 

Artícle I. 
There shall be perpetual amity between the Upited States and 
their citizens on one part, and the Argentine Gonfederation, and 
its citizens on the other part. 

Article IL 
There shall be between all the territories of the United States 
and all the territories of the Argentine Gonf ederation a recipro- 
cal freedom of commerce. The citizens of the conntries respecti*- 
vely, shall have liberty, freely and securely, to come wlth their 
ships and cargoes to all places, ports and rivers, ín the territories 
of either, to which other foreigners, or the ships or cargoes of any 
other foreign nation or state, are or may be permitted to come; 
to enter into the same, and tb remaia and reside ín any part 
thereof, respectively; to hire and occupy houses and warehouses 
for the purposes of their residence and commerce, to trade in all 
kinds of produce, manufactures and merchandize of lawful com-- 
merce; and generally to enjoy ín all their business the most com* 
píete protection and security, subject to the general laws and 
usages of the two countries respectively. In like manner the fes- 
pectíTe ships of war, and post office or passenger packetsof the 
two countries shall have liberty, freely and securely to come to 
all harbors, rivers and places to which other foreign ships of war 
and packets are or may be permitted to come ; to enter into the 
same, to anchor and remain there and refit, subject always to 
the laws and usages of the countries respectively. 

Article IIL 
The two high contracting parties agree that any favor, exem* 
ption, privilege, or immunity whatever, in matters of commerce 
or navigation, which either of them has actually granted, or may 
hereañer grant, to the citizens or subjects of any other govern^ 
ment) nation or state, shall extend, in identity of cases and cir*^ 
cumstances, to the citizens of the other contracting party^ gratui'^ 
tously, if the concessíon in favor of that other government^ na-* 
tion or state shall have been gratuitous or, in retum for an equi- 
iralent compensatíon , if the concessíon shall have been conditio' 
nali 



— 288 — 

Article IV. 
No bigher or other duties shall be ímposed on the importation 
into the territories of either of the two contracting parties, of 
any article, of the growth, produce or manafactore of the terri- 
tories of the other contracting party, than are or shall be paya- 
ble on the like article of any other foreign country ; ñor shall 
any other or higher duties or charges be imposed ia the territo- 
ries of eithér of the contracting parties on the exportatíon of any 
article to the territories of the other, than such as are or shall 
be payable on the exportation of the like article to any other fo- 
reign country : ñor shall any prohibition be imposed upon the 
importation or exportation of any article of the growth, produce 
or manufacture of the territories of either of the contracting par- 
ties, to or from the territories of the other, which shall not 
equally extend to the like article of any other foreign country. 

Article V. 
No other or higher duties or charges on account of tonnage, 
light or harbour dues, pilotage, salvage in case of average or ship- 
wreck, or any other local charges, shall be imposed, in the ports 
of either of the two contracting parties, on the vessels of the 
other, than those payable in the same ports on its own yessels. 

Article VI. 

The same duties shall be paid and the drawbacks and bounties 
allowed upon the importation or exportation of any article into 
or from the territories of the United States, or, into or from 
the territories of the Argentine Confederation, whether such 
importation or exportation be made in vesseis of the United 
States, or, in vessels of the Argentine Confederation. 

Article VII. 

The contracting parties agree to consider and treat as vessels 
of the United States and of the Argentino Confederation , all 
those which, being f urnished by the competent authority with a 
regular passport or sea letter, shall un4er the then existíng laws 
and regulations of either of the two governments, be recognized 
f uUy and bona fide as national vessels by that country to which 
they respectively belong. 



— 289 — 

Article VIII. 
All merchants, commanders of ships and others, citizens of 
the United States, shall have f uU liberty, in all the territories of 
the Argentina Confederation, to maiiage their own affairs them- 
selves, or, to commit them to the management of whomsoever 
they please, as broker, factor, agent or interpreter ; ñor shall 
they 5e oblíged to employ any other persons in those capacities, 
than those employed by citizens of the Argentino Confederation, 
ñor to pay them any other salary or remuneration than such as 
is paid in like cases by citizens of the Argentino Confederation. 
And absoluto freedom shali be allowed in all cases to the buyer 
and sellerto bargain for the price of any goods, wares or mer- 
chandize imported into or exported f rom the Argentino Confede- 
ration, as tliey shall see good, observing the laws and established 
customs of the country. The same rights and privil^ges, in all 
respects, shall be enjoyed in the territories of the United States, 
by the citizens of the Argentino Confederation. The citizens of 
the two contracting parties shall reciprocally receive and enjoy 
full and perfect protection for their persons and property and 
shall have free and open access to the courts of justice in the 
said countries respectively for the protection and defence of their 
just right, and they shall be at liberty to employ in all cases such 
advocates attorneys or agents as they may think proper, and they 
shall enjoy in this respect the same rights and privileges therein 
as native citizens. 

Article IX. 
In vvhatever relates to the pólice of the ports, the lading and 
unlading of ships, the safety of the merchandize, goods and ef- 
fects, and to the acquiring and disposing of property of every 
sort and denomination either by sale, donations, exchange, testa- 
ment, or in any other manner whatsoever, as also to the admi- 
nistration of justice, the citizens of the two contracting parties 
shall reciprocally enjoy the same pri\ileges, liberties and rights, 
as native citizens, and they shall not be charged, in any of those 
respects, with any higher imposts or duties than those which are 
paid or may be paid by native citizens, submitting pf course to 

19 



— 290 — 

the local laws and regulations, of each country respectively. If 
any cítizens of either of the two contracting partíes shall die 
without will or testament, in any of the territories of the other, 
the cónsul general or cónsul of the nation to \?hich the deceased 
belonged, or the representative of such cónsul general or cónsul, 
in his absence, shall have the right to íntervene in the possession, 
administration and j udicial liquidation of the state of the decea- 
sed, conformably with the laws of the country, for the benefit 
of the creditors and legal heírs. 

Article X. 

The citizens of the United States residing in the Argentine 

Gonfederation, and the citizens of the Argentine Ck)nfederation 

residing in the United States, shall be exempted from all com- 

pulsory military ser\ice whatsoever, whether by sea or by land, 

and from all forced loans, requisitions or military exactions; and 

they shall not be compelled, under any pretext whatsoeyer, to 

pay any ordinary charges, requisitions or taxes greater than 

those that are paid by nativo citizens of the contracting partías 

respectively. 

Article XI. 

It shall be free for each of the two contracting parties to ap- 
point consuls, for the protection of trade, to reside in any of the 
territories of the other party ; but, before any cónsul shall act 
as such) he shall, in the usual form, beapproved and admitted 
by the government to which he is sent , and either of the con- 
tracting parties may except from the residence of consuls such 
particular places as they judge fit tobe excepted. The archives 
and papers of the consulates of the respective governments shall 
be respected inviolably, and under no pretext whatsoever shall 
any magístrate, or, any of the local authorities, seize, or in any 
way interfere with them. 

The diplomatic agent and consuls of the Argentine Gonfede-^ 
ration shall envoy in the territories of the United States, whatsoe- 
ver privileges, exemptions and immunities are, or shall be graü- 
ted to agents of the same rank belonging to the most favored na- 
tion ; and in like manner, the diplomatic agents and consola of 



— 291 — 

the United States, ín the terrítoríes of the Argentina Confedera- 
tion, shall enjoy, according to the strictest reciprocity, whatsoe- 
yer privileges, «xemptions and immunities, are, or may be gran- 
ted in the Argentine C!onfederation to the díplomatíc agenta and 
consuls of the most farored natíon. 

Artícle XII. 
For the better security of commerce between the United Statea 
and the Argentine Gonfederation, it is agreed, that if at any 
time any interruption of friendly commercial intercourse, or any 
ruptare, should nnfortanately take place between the two con** 
tracting parties/the citizens of either of them residing in the ter- 
rítoríes of the other, shali haye the prívilege of remaining and 
continuing theír trade or occnpation therein, withont any man- 
ner of interruption, so long as they behave peaceably and com- 
mit no ofifeuce against the laws» and their efiects and property, 
whether entrusted to individuáis of the state, shall not be liable 
to seizure or sequestration, or to any other demands than those 
which may be made upon the like eSécts or property belonging 
to the native inhabitants of the state in which such citizens may 
reside. 

Article XIII. 

The citizens of the United States, and the citizens of the Ar- 
gentine Gonfederation, respeclively, residing in any of the terrí- 
toríes of the other party, shall enjoy in their honsea, persons 
and properties, the full protection of the goTernment. 

They shall not be disturbed, molested ñor annoyed in any 
manner on account of their religious belief , ñor in the proper 
exercise of their peculiar Worship, either within their ownhou* 
sesi or, in their own churches or chapéis, which they shall be 
atliberty tobuild andmaintain,in conyenient situations, to be 
approyed of by the local goyernment, interfering in no way with, 
but respecting the religión and customs of the countvy in which 
they reside. Liberty shall also be granted to the citizens of either 
of the contracting partios, to bury those who may dle in the ter- 
rítoríes of the other, in burial places of their own, which in the 
same manner may be freely established and maintained. i 



~ 292 — 

Article XIV. 
Tlie present treaty shall be ratified on the part of the govern- 
ment of the United States within fiftecn months f rom the date, 
and within three days by his exceliency the provisional director 
of the Argentine Confederation, who will also present it to the 
íirst legislativo Congress of the Confederation for their appro- 
\aL 

The ratífications shall be exchanged at the seat of government 

of the Argentine Confederation within the term of eighteen 
months. 

In witness whereof the respective plenipotentiaries ha ve sí- 
gnedthis treaty, and affixed thereto their seáis. 

Done at San José del Uruguay on the twenty seventh day of 
July in the year of Our Lord oue thousand eigth hundred and 
fifty three. ( Note « del Uruguay » in the fourth Une above of 
this treaty to be considered as erased). 

Robert Schenck. 

John Pendleton. 

Salvador Maria del Carril. 

José B. Oorostiaga, 



Áct of exchange of rcuifications beíween the United States and 

Argentine Confederation. 

On Wendesday the twenty eigth "day of December in the year 
One Thousand eight hundred and fifty four his exceliency General 
Urquiza president of the Argentine Confederation in presence of 
his ministers received in solemn audience the minister of the 
United States with the object of proceeding to the exchange of 
the ratifications of the treaty concluded the tenth of July One 
Thousand eight hundred and fifty three between the United Sta- 
tes and the Argentine Confederation in relation to the free navi- 
gation of the rivers of the Republic. 

The original instruments having been duly presented were 
tomedíately exchanged. 



~ 293 — 

In virtue of which the undersigned James A. Peden miníster 
plenipotentiary of United States of America and Juan Maria Gu- 
tiérrez minister for foreign relations of the said confederation 
have signed the piesent certificate of exchange and sealed it 
with their respective seáis. 

Executed in duplicate in the city of the Paraná present capital 
of the Argentine Confederation on the day of the month and year 
above mentioned, 

Juan Maria Ouíierrez (L. S.). 
James A. Peden (L. S.). 



V!*^'^^^''^'^^:^ 



TRATADO 

Para la likre iia?6gaciOB de los Rios, Paraná j Umpiay, entre la Confedera- 
don Argentina y S. M, el Emperador de los Franceses. 



(Julio 10 de 1035). 

En nombre de la Santhima Trinidad. 

8, E. el Sr. Director ProYisorio de la Confederación Argentina 
7 S. M. el Emperador de los Franceses. 

Deseando estrechar los vinculos de amistad que tan felizmente 
existen entre sus Estados y paises respectivos, y convencidos que 
de ningún modo podrían mejor alcanzar ese resultado, que to- 
mando de común acuerdo todas las medidas propias á facilitar y 
desarrollar las relaciones comerciales. Han resuelto fijar por un 
Tratado, todas las condiciones de la libre navegación de los Rios 
Paraná y Uruguay y apartar asi los obstáculos que hasta ahora 
han embarazado esta navegación. 

Con este objeto han nombrado para sus Plenipotenciarios, á 
saber: 

S. E. el Sr. Director Provisorio de la Confederación Argenti- 
na á los Sres. D* Salvador María del Carril, y D. José Benjamín 
Gorostiaga. 

Y S. H« el Emperador de los Franceses al Sr. Caballero de 
Saint Georges, oficial de la Imperial Orden de la Legión de Ho- 



t 



— 296 — 

ñor, Comendador de la Imperial Orden del Cristo del Brasil, su 
enviado estraordinario y Ministro Plenipotenciario, en misión 
estraordinaria y especial cerca de la Confederación Argentina. 

Los cuales, después de liaber canjeado sus plenos poderes y 
haberlos hallado en buena y debida forma, han convenido en los 
artículos siguientes: 

Artículo I. 
La Confederación Argentina en el ejercicio de sus derechos 
( soberanos permite la libre navegación de los rios Paraná y Uru- 
guay, en toda la parte de su curso que le pertenezca, á los bu- 
ques mercantes de todas las naciones, con sugecion únicamente 
á las condiciones que establece este tratado y á los reglamentos 
sancionados, ó que en adelante sancionare la autoridad nacio- 
nal de la Confederación. 

Artículo II. 
Por consiguiente, dichos buques serán admitidos á permane- 
cer, cargar y descargar en los lugares y puertos de la Confedera- 
ción Argentina, habilitados para ese objeto. 

Artículo III. 
El Gobierno de la Confederación Argentina, deseando propor- 
cionar toda facilidad á la navegación interior, se compromete á 
mantener balizas y marcas que señalen los canales. 

Artículo IV. 
Se establecerá por las autoridades competentes de la Confede- 
ración, un sistema uniforme para la recaudación de los derechos 
de aduana, puerto, fanal, policía y pilotage en todo el curso de 
las aguas que pertenecen á la Confederación. 

Artículo V. 
Las altas partes contratantes reconociendo que la isla de Mar- 
tin Garcia puede por su posición, embarazar é impedir la libre 
navegación de los confluentes del Bio de la Plata, convienen en 
emplear su influjo, para que la posesión de dicha isla no sea re- 
tenida ni conservada por ningún estado del Rio de la Plata 6 de 
sus confluentes, que no hubiera dado su adhesión al principio 
de su libre navegación. 



— 297 — 

Artículo VI. 
Si sucediere, (lo que Dios no permita) que la guerra estallase 
entre cualquiera de los Estados, Repúblicas ó Provincias del Rio 
de la Plata ó de sus confluentes, la navegación de los Rios Paraná 
y Uruguay, quedará libre para el pabellón mercantil de todas 
las naciones. No habrá ecepcion á este principio, sino eú lo rela- 
tivo á las municiones de guerra, como son las armas de toda cla- 
se, la pólvora, el plomo y las balas de cafion. 

Artículo VII. 
Se reserva espresamente á S. M. el Emperador del Brasil, y á 
los Gobiernos de Bolivia, Paraguay y del Estado Oriental del 
Uruguay, el poder de hacerse partes al presente tratado, en el 
caso de que fueren dispuestos á aplicar sus principios á las partes 
de los rios Paraná, Paraguay y Uruguay, en los cuales puedan 
poseer respectivamente derechos fluviales. 

Artículo VIII. 
Los principales objetos en vista de los cuales los rios Paraná / 
y Uruguay quedan declarados libres para el comercio del mun- I 
do, siendo los de desenvolver las relaciones comerciales 'de los t 
paises ribereños, y de fomentar la inmigración, se conviene que 
no se concederá ningún favor ó inmunidad al pabellón ó al comer- 
cio de cualquiera otra nación que no» se estenderá igualmente á 
los de S. M. el Emperador de los Franceses, 

Artículo IX- 
El presente tratado será ratificado por el Exmo. Sr. Director 
Provisorio de la Confederación Argentina, á los dos dias de la fe- 
cha, debiendo presentarlo para ¿u aprobación al primer Congreso 
Legislativo de la Confederacipn, y por S. M. el Emperador de los 
Franceses, dentro del término de quince meses. 

Las ratificaciones deberán cangearse á los diez y ocho meses, 
en el lugar de la residencia del Gobierno de la Confederación 
Argentina. 

En fé de lo cual, los plenipotenciarios respectivos han firma- 
do el presente tratado y lo han sellado con el sello de sus armas. 



~- 298 ^ 

Hecho en San José de Flores el día diez de Jnlío de mil ocho* 
cientos cincuenta y tres. 

(L. S.) Salvador María del Carra. 
(L. S.) Cheválier de SL George$. 
(L. S.) José Benjamín Gorostiaga. 



Acta 4e canga daratificacioaes catre la Ccafederacica Argentina j la francia. 

£1 jueves veintiuno del mes de Setiembre del afio de mil ocho*- 
cientos cincuenta y cuatro, S. E. él Sr. General Urquiza, Presi- 
dente de la Confederación Argentina, en presencia de sus Minis- 
tros, recibió en audiencia solemne al Sr. Ministro de Francia A 
efecto de proceder al Gange de las ratificaciones del tratado con* 
dnido en diez de Julio de mil ochocientos cincuenta y tres entre 
la Gonfederacíon Argentina y la Francia á cerca de la libre nave* 
gacion de los ríos de la República, y presentados los instrumen* 
tos originales de las dichas ratificaciones fueron cangeados inme- 
diatamente. 

En fé de lo cual los abajo firmados, D. Juan María Gutiérrez 
Ministro de Relaciones Esteriores de la dicha Confederación, y el 
caballero Augusto Le Moyne, enviado estraordinario y Ministro 
Plenipotenciario de S. M. el Emperador de los Franceses, han 
firmado el presente proceso verbal y lo han sellado con sus sellos 
particulares. 

Hecho por duplicado en la ciudad del Paraná capital inte- 
riña de la Confederación Argentina, en el día, mes y afio arriba 
indicado. 

(L. S.) Juan María Gutiérrez 
(L. S.) Chev. A* Le Moyne. 



¡ 



— 299 — 

Áu Mtn de la tres JSainte Triniti: 

Sa Majesté FEmpereur des Franjáis et son Excellence Ifon^ 
sienr le Directeur Provisoíre de la Gonfédératíon Argentine. 

Désirant consolider les líens d'amitíé quí existent si hereose- 
ment entre leurs Etats et pays respectifs, et persuades qu'ils 
ne sauraient atteindre plus sürement ce résultat qu^en preuant 
d'un commun accord toutes les mesures propres k facíliter et dé« 
yelopper les relatíons commerciales. 

Ont résolu de détermíner par traite les condítions de la libre 
naTigatíon des rivíéres Paraná et Uruguay, et d^écarter aussi les 
obstacles qui ont entraré jusqu^á présent cette natigation. 

A cet effet ilsont nommé pour leurs Plénipotentiaires ásavoir: 

Sa Majesté TEmpereur des Francais, Mr. le Chevalier de Saint- 
Georges officier de Tordre imperial de la Legión d'Honneur, 
commandeur de Fordre imperial du Ghrist du Brésil. Son en- 
voyé Extraordinaire et Ministre Plénipotentiaire, en mission ex- 
traordinaire et spéciale prés la Gonfédératíon Argentine. / 

Et son Excellence Monsieur le Directeur Provisoire de la Con* 
fédération Argentine, Messieurs Salvador María del Carril et 
José Benjamín Gorostiaga. 

Lesquels aprés avoir échangé leurs pleins ponvoirs et les avoir 
tronvés en bonne et düe forme, sont conyenus des articles sai* 
yants. 

Article V 

La Gonfédération Argentine permet, dans Fetercice de ses 
droits sonverains la libre navigation des ríviéres Paraná et Uru« 
guay, sur toute la partie de leurs cours qui lui appartíent, aux 
nayires marchands de toutes les nations, en se conformant uni- 
quement aux conditions qu'étnblit ce traite et aux réglements 
déjá decretes ou qui le seraient áFayenir par Fautorité nationale 
de la Gonfédératíon. 

Article 2. 

En conséquence, les dits bátiments seront admis k séjoumer, 
eharger et décharger dans les lieux et ports de la Gonfédératíon 
Argentine ouyerts k cet effet. 



— 300 ^ 

Article 3. 
Le Gouvermént de la Confédération Argéntine désirant pro 
curer toute facilité ala navigation intérieure, s'engage á entre- 
tenir des marques et des baliscs indiquant les passes. 

Article 4. 
Les autorités competentes de la Confédération établiront un 
systéme uniforme pour la perception des droits de douane, de 
pprt, de phar, de pólice, et de pilotage. dans tout le cours des 
eaux qui appartiennent á la Confédération. 

Article 5. 
Les hautes parties contractantes reconnaissant que Tile de 
Martin Garcia peut, d'aprés sa position, entraver et empécher la 
libre navigation des afELuens du Rio de la Plata, conviennent 
d'employer leur influence pour que la possession de cette ile ne 
soit pas retenue ouconservée par aucun £tat du fiio de la Plata 
ou de ses affluens, qui n'aurait pas adhéré au principe de leur 
libre navigation. 

Article 6. 

S'il arrívait (ce qu'á Dieu ne plaise,) que la guerre éclatát entre 
quelques-uns des Etats, Bépubliqucs ou Provinces du Rio de la 
Plata, ou de ses affluens, la navigation des riviéres Paraná et 
Uruguay n'en demeurera pas moins libre pour le pavillon mar- 
chand de tontos les nations. II ne sera apporté d'exception a ce 
principe, qu'en ce qui concerne le trafic des munitions de guerre, 
telles que les armes de toute espéce, la pondré de guerre, le 
plomb et les boulets. 

Article 7. 

Sa Majesté rEmjJereur du Brésil et les Gouvernements de So- 
livie, du Paraguay et de l'Etat Oriental de TUruguay pourront 
acceder au présent traite, pour le cas oü ils seraient disposés á en 
appliquer les principes aux parties des riviéres Paraná, Para- 
guay [et Uruguay, sur lesquels ils peuvent respectivement possé- 
der des droits fluviaux. 

Article 8. 

Le principal objet pour lequel les riviéres Paraná et Uruguay, 
sont decláreos libres pour le commerce du monde, étant de dé- 



I 



— 301 — 

volopper les relations mercantiles des coatrées riveraines et de 
favoriser rinmigration, 11 est convenu qa'aucune faveur ou in- 
iDunité quelconque ne sera accordée au pavilloa da commerce 
d'ime autre nation, sans qu'elle ne soit égalemenl étendae au 
commerce et pavillon fran9ais. 

Article 9. 

Le présent traite sera ratifié par Sa Majesté l'Empereur des 
Francais dans le déiai de quinze mois á partir de sa date, et par 
son Excellence Monsieur le Directeur Provisoire de la Confédé- 
ration Argentine dans celui de deux jours, sous la reserve de le 
présenter á Fapprobation du premier Gongrés législatif de la 
Confédération Argentine. 

Les ratifications devront étre échangées au siége du Gouver- 
nementde la Confédération Argentine, dans le délai de dix-huit 
mois. 

En foi de quoi, les Plénipotentiaires respectifs ont signé le 
présent traite et l'ont scellé du sceau de leurs armes. 

Fait á San José de Flores, le dix juillet, milhuit cent cin- 
quante trois. 

Le Chevaliep de St Georges. 

Salvador María del Carril. 
José B. Gorostiaga. 



j 



TRATADO 

Be pal, amistad, comercio y naTegacion con la República de Chile. 

(Agosto 50 de Í8£f5). 



Nos Salvador María del Carril Vice-Presidente de la Confede- 
ración Argentina en ejercicio del Poder Ejecutivo. Hacemos sa- 
ber á todos los que el presente instrumi^nto de confirmación vie- 
ren: que á los 30 dias del mes de Agosto del afio de 1855 se 
concluyó y firmó en la ciudad de Santiago entre la Confederación 
Argentina y la República de ChUe, debidamente representadas, 
un tratado de paz, amistad, comercio y navegación, cuyo tenor y 
forma es como sigue: 

En él nombre de ía Santiiima Trinidadt 

Habiendo existido íntimas relaciones de amistad y coniercio 
desde que se constituyeron en naciones independientes, la Bepú- 
blica de Chile y Confederación Argentina, se ha juzgado sumar- 
mente útil favorecer su desarrollo y perpetuar su duración por 
medio de un tratado de amistad, comercio y navegación, fundado 
en el interés común de los dos países, y propio para que los ciu- 
dadanos de ambas Repúblicas disfruten de ventajas iguales y re- 
cíprocas* Con arreglo á estos principios y á tan laudables pro^^^ 



— 304 — 

pósitos, han conyenido en nombrar Ministros Plenipotenciarios^ 
¿ saber: 

S. £. el Presidente de la Confederación á su Encargado de 
Negocios, el Sr. D. Carlos Lamarca. 

Y S. E. el Presidente de ia República de Chile al Exmo. Sr. 
Presidente del Senado, D. Diego José Benavente. 

Los cuales, después de haberse comunicado sus plenos pode- 
res, canjeando copias auténticas de ellos, y habiéndolos encon- 
trado bastante y en debida forma, han convenido en los artículos 
siguientes: 

Artículo I. 
Habrá paz inalterable y amistad perpetua entre los Gobiernos 
de la República de Chile y el de la Confederación Argentina, y 
entre los ciudadanos de ambas Repúblicas, sin escepcion de luga- 
res ni de personas, por la identidad de sus principios y comuni- 
dad de sus intereses. 

Artículo II. 

Las relaciones de amistad, comercio y navegación entre ambas 
Repúblicas reconocen por base una reciprocidad perfecta y la 
libre concurrencia de las industrias de los ciudadanos de dichas 
Repúblicas en ambos y en cada uno de sus territorios. 

Artículo IIL 

Los Chilenos en la Confederación Argentina y los Argentinos 
en ChOe, podrán recíprocamente, y con toda libertad, entrar con 
sus buques y cargamentos en todos los lugares, puertos y rios 
de los dos Estados que están ó estuviesen abiertos al comercio 
estrangero. • 

Podrán como los Nacionales en los territorios respectivos, via- 
jar ó morar, comerciar por mayor ó por menor, alquilar y ocu- 
par casas, almacenes y tiendas de que tuviesen necesidad, efec- 
tuar transportes de mercaderías y dineros, recibir consignacio- 
nes, tanto del interior como de los países estrangeros, y en gene- 
ral los comerciantes y traficantes de cada nación respectivamente, 
disfrutarán de la misma protección y seguridad para sus per- 
sonas, comercio é industria, que las que se dispensarán á los na- 



~ 305 — 

^ionales, siempre con sujeccíon á las leyes j estatutos de los paí- 
ses respectivos. 

Serán enteramente libres para evacuar sus negocios, presen- 
tarse en las aduanas y en todas las oficinas públicas, ante los tri- 
bunales y juzgados. Podrán también hacerse representar por 
otras personas, conformándose á las leyes vigentes de los países 
respectivos. 

Serán igualmente libres en todas sus compras como en todas 
sus ventas para establecer y fijar el precio de los efectos, merca- 
derías y objetos cualesquiera que sean, de lícito comercio, tanto 
importados como nacionales, sea que los vendan en el interior ó 
los destinen á la esportacion, conformándose siempre á las leyes 
7 reglamentos del país en que residan. 

IVi estarán sujetos en ninguna cosa á otros ó mas fuertes dere- 
chos, impuestos ó contribuciones que los pagados por los ciuda- 
danos ó subditos de la nación estrangera mas favorecida. 

Artículo IV. 

Los ciudadanos de ambas Bepúblícas tendrán libre y fácil acce- 
so á los tribunales de justicia parala prosecución y defensa de 
sus derechos; serán arbitros de emplear en todas circunstancias 
los abogados, procuradores ó agentes de todas clases, que juzga- 
ren á propósito: en fin, gozarán bajo este aspecto de todos los 
derechos y prívilejios concedidos á los nacionales mismos. 

Artículo V. 

Los nacionales de cada una de las Repúblicas contratantes es-* 
taran exentos en el territorio de la otra de todo servicio personal 
en los ejércitos de tierra y armada, y en las guardias ó milicias 
nacionales, lo mismo que todas las contribuciones de guerra, 
préstamos forzosos y requisiciones militares, con cualesquiera 
motivo que se exijan. 

Sin embargo, los Chilenos ó Argentinos con domicilio estable- 
cido y que tuvieren mas de cinco años de residencia en una ciu-» 
dad ó villa de cualquiera de los dos países respectivamente, esta- 
rán obligados á prestar sus servicios en protección de las perso- 
nas ó propiedades de sus habitantes, cuando corran algún peli- 
gro directo ó inminente. 

20 



— 306 — 

Artítíulo VL ^ 

Las propiedades, muebles ó raices existentes en el territorio de 
dos Repúblieas contratantes^ que pertenezcan á ciudadanos d6 la 
otra y serán intiokblcs en paz y én guerra, y no podrán ser oca-* 
pados ni tomados por la autoridad pública, ni destinados i nin-* 
gun uso, cualquiera que este sea, coütrá la toluntad de su due^ 
ño, ni por la circunstancia de pertenecer á Chilenos ó Atgentí* 
nos dejarán de gozar de todas ks exeneioüdsi protección y segu-* 
guridad que las le^eS respeetiyas de cada pais acuerden á la pro« 
piedad de sus nacionales* 

Los ciüdddátios dé üüs dé las partes contratante!^ qtte residan 
en el territorio dé la otra no serán sujetos á tisitas ó rejistros te^ 
jatorios, ni se hará examen ó inspección arbitraria de süS libros. 
T m tAÉo qttd la visita, réjidtro ó iüspécdon hubieté dé practidar- 
sé por etijirlo asi la averiguación dé un crimen d delito graté^ 
deberá pri^dét'sé á ella pot éMen d^ autoridad Cüttípetenté y 
verificarse con las formalidades legales de cada pais, y no se pro- 
cederá á éstos actos de otra manera respeéto de tos (Menos 6 Ár- 
géntinasi que respectó de los mismos nacionales. £1 Cónsul ó Yi* 
ee^^Gikisttl de la nadon á qué pertenezca él reo podrá presenciar 
la visita^ rejistro ó inspección » si concurriere al acto en la opoítu^ 
mdad sefldada por M autoridad qué la deeretare. 

Aítícüló tlí. 
Los Argentinos en Chile y IdS Chilenos en la Confederación 

Argentina podrán ad^rir en toda espééié de bienes por venta, 
p^rmuta^ donadon^ testamento, 6 por cualquier étro título^ dü 
la misma manera que ios habitantes del pais^ y del misino modo 
conservarán los que hasta ahora tengan adqtiiildos^ 

Los hacederos ó legatarios no estarán obligados á pagar mJm 
los bienes que adquieran por herencia ó legado^ dtros 6 masáítoé 
dereíAos qitó im tos queéfi ^aséS atiálc^ sé pagan pw los tia- 
cionalM mlsmeSé 

Artiéttío Vm. 

tidS ciudadanos dé la tina y dé ta otira fiépúBlica no estarán 
réspdctivdméfiíte sttgetos á ningún embargo ni podi'án ser rete- 
nidos con sus naves, cargamentos, mercaderías 6 efectosi arreoá 



j 



— 807 ~ 

de ganadois ó bagajes, para una espedicion militar caalqiderai ni 
para algún usó público 6 particular que Vaya uñido & un servicio 
público ó urjente, sin una indemnización previamente ajustada 
y consentida con los interesados j suficiente para compensar ese 
uso 7 para indemnizarlos de los dafios, pérdidas, demoras j per* 
juicios que pudieran resultar del seryicio á que fueren obligados. 

Artículo 1X. 
£l comercio Chileno én la Confederación Argentina y el toiñet^ 
tío Argentino en Chile, se sugetará á las reglas de recíproca 
igualdad. En consecuencia no se impondrá á los buques Chile- 
nos en los puertos de la Confederación Argentina, ni ¿ los buques 
Argentinos en los puertos de Chile, otros ó mas altos derechos 
por razón de tonelada, faro, anclaje ú otros que afecten al cuer-* 
po del buque, que los que en los mismos casos se cobraren á los 
buques nacionales. 

Articulo X. 

Se ha convenido igualmente que en la importación de merca** 
derlas ó efectos que es ó pueda ser lícito importar en el territorio 
de cualquiera de las partes contratantes, se pagarán los mismos 
derechos, ya sea que la importación se haga en baques Chilenos 
ó Arjentinos, y que en la exportación de mercaderías ó efectos 
que es ó pueda ser lícito exportar de los territorios de cualquiera 
de las partes contratantes, se pagarán los mismos derechos, ya 
sea que la exportación se haga en buques Tlhilenos ó Argentinos. 

Be la misma manera, las rebajas ó escenciones qué se otorgar 
ren á las mercaderías importadas ó exportadas en buques nacio- 
nales, se estenderán otorgadas á la importación ó exportación 
eñ buques de cada uño de las países contratantes respectiva** 
mente^ 

Ninguna prohibición^ restricción ó gravamen^ podrá imponer* 
se al Cóñiercio recíproco de ambos paiseí^, sino eñ virtud de dis- 
jK)sióñ general aplicable al comercio de todas las ótraiá naciones^ 
1t si está prohibición restricción ó gravamen recayere Sobre la 
. importación 6 exportación, ño quedarán sujetos á ella los buques 
de ios i'espéctivós jpaises siño se aplica también á la importación 
6 e&póftfteioñ eñ bttqttes nacionales. 



— 308 — 

Artículo XI. 
La Bepública de Chile se obliga á eximir de todo derecho la 
introducción que por tierl'a se hiciere en su territorio de artícu- 
los de producción, cultivo ó fabricación de la Confederación Ar- 
gentina, á nó gravar con derecho alguno, sea en provecho del 
Estado ó de cualquier localidad, los artículos de producción ó 
fabricación Chilena que se espertaren por tierra para la Confe- 
deración Argentina^ y á eximir igualmente de todo derecho al 
comercio de tránsito que por tierra se hiciere desde su territorio 
con la Confederación Argentina, de artículos ó efectos de produc- 
ción ó fabricación estrangera. La República Argentina se obliga 
por su parte, á no gravar con ningún derecho la introduccien que 
por tierra se hiciere de Chile en la Confederación Argentina, de 
artículos ó efectos de producción, cultivo ó fabricación Chilena, á 
eximir de todo impuesto ó derecho, sea que se pague á favor de 
la Confederación en general ó de alguna provincia en particular, 
los artículos de producción, cultivo y fabricación Argentina des- 
tinados á introducirse en Chile, y á eximir igualmente de todo 
derecho al comercio de tránsito que por tierra puediera hacerse 
con Chile de artículos ó efectos de producción estrangera. 

La escencion de derechos estipulada en este artículo no se 
aplicará á los derechos de peaje y pontazgo, que para la conserva- 
ción ó mejora de caminos y puentes se cobraren en los respectivos 
países. 

El tabaco en rama ó manufacturado, y los naipes, qUe mien- 
tras que exista el estanco, no son de libre comercio, se escep- 
tuarán de lo estipulado en este artículo, pero gozarán de la 
escencion de derechos acordada á las importaciones ó exportacio- 
nes qué se hicieren de cuenta del Gobierno Chileno. 

Artículo XIL 
El comercio de tránsito de artículos de producción estrangera 
q;ue la Bepública de Chile se obliga á permitir libremente por su 
territorio, podrá hacerse desde todos los puertos mayores en 
que haya establecido depósitos de mercaderías estrangeras, pero 
su internación en la Confederación Argentina deberá precisamen- 
te verificarse por los pueetos secos de Uspallasta y boquetes de 



^ 309 — 

Paipote y Pulido, ú otros que el Gobierno de Chile designare 
mas adelante pura este comercio. 

La internación ó exportación de productos ó manufacturas de 
las partes contratantes en los territorios de la otra, podrán ha- 
cerse por cualquiera de los boquetes ó caminos de Cordillera 
que al presente se practican ; pero deberán siempre presentarse 
los pases libres de la respectiva aduana, á los empleados del res- 
guardo ó aduana del pais en que se internan^ 

Artículo XIII. 

En la mira de impedir que las mercancías estrangeras despa- 
chadas en tránsito por tierra para la Confederación Argentina, 
se destinen al consumo interior de Chile con defraudación de los 
derechos de internación, se internen clandestinamente en el ter- 
ritorio de la Confederación Argentina con defraudación respeto 
de ella, de los mismos derechos de importación, se estipula:— 
que ambos Gobiernos podrán disponer que los Agentes Consu- 
lares que tengan respectivamente en los puertos Chilenos de 
donde se despachan mercaderías en tránsito, ó en los puertos y 
ciudades Argentinas que deben manifestarse para su internación, 
intervengan en el despacho á mas de los funcionarios de aduana 
de cada pais, y visen las piezas ó documentos después de verifi- 
cados los reconocimientos necesarios para cerciorarse de la exac- 
ta conformidad entre las mercaderías despachadas y las inter- 
nadas. 

Dichos Agentes se conformarán á las instrucciones de los res- 
pectivos Gobiernos y egercerán su intervención de una manera 
amplia sin poner embarazos ni causar retardos al comercio. 

La intervención de los Agentes Consulares en el despacho será 
provisoria y mientras por acuerdo de los dos Gobiernos se esta- 
blescan aduanas comunes para los do$ países en los puertos de 
Cordillera por donde se hiciere la internación en la República 
Argentina. Estas aduanas se compondrán de emplados nom- 
brados por mitad por ambos Gobiernos, y los gastos que exijan 
serán t ¡mbien satisfechos por mitad. Establecidos que sean bas- 
tará su intervención en el comercio de tránsito. 

Respecto de los otros puertos secos en que no pudiera aplicarse 



« 8tO~ 

tí establécimidiito de muí kdaana eommi ptfa rastdtrixar el ee«-' 
memo, se empleará la interyencum de los Goasiiles ó de Agentes 
Consulares designados por los respeatiros Gobiernos» 

Artículo XIV. 

Los buques pertenecientes á ciudadanos de eualquiera de las 
Bepúblicas contratantes, gozarán la franqueza de llegar segma 
y libremente á todos aquellos pueiiios j ríos de los dichos terri^ 
torios á donde sea permitido llegará los dudadanos ó subditos de 
la nación mas favorecida* 

Artículo XY* 

Habiendo la Confederación Argentina en egercioio de sus dere* 
chos soberanos, permitido la libre navegación de los ríos Paraná 
y Uruguay, ea toda la parte dd curso que le pertenece, i los 
buques mercantes de todas lasNaoíones, queda GUle en posesión 
de este mismo derecho como la Nación mas favorecida, pero suge^ 
to á los reglamentos sancionados ó que en adelante sancionaren 
las Autoridades nacionales de la Confederación. 

Artículo XVI, 
Serán considerados como Argentinos en Chile y como Chilenos 
en la Confederación Argentina, los buques que naveguen bajo las 
respectivas banderas y que lleven los papeles de mar y docu-- 
inentos requeridos por las Leyes de cada uno de los paises, para 
la justificación de la nacionalidad de los buques mercantes, para 
lo cual se comunicarán sus leyes respectivas de navegación^ 

Artículo XVn. 
Los buques, mercaderías ó efectos, pertenecientes á los ciuda- 
danos respectivos que hayan sido tomados por piratas ó conducidos 
6 encontrados en los puertos de uno ó del otro país, serán en- 
tregados á sus propietarios [pagando, si en efecto los ha habido, 
los costos de represa que sean determinados por los Tribunales 
respectivos], habiendo sido probado el derecho de propiedad ante 
los Tribunales, y á consecuencia de reclamación que deberá ha- 
cerse, durante el lapso de dos sños por las partes interesadas, 
por sus apoderados, ó por los Agentes de los Gobiernos respec- 
tivos» 



Artíeido XVIIL 
Los buques de guerra, y lof paquetep del Bstudo de h una de 
las dos potencias, podrán entrar, morar y carenarse en los puer*- 
tos de la otra, cuyo acceso es permitido i la nación mas fiíyo» 
redda. Estarán allí sujetos á las mismas reglas, y gosarán de 
las mismas yentajas. 

Artículo XIX. 
Si sucede que una de las dos pdrtes eontratantes esté en guerra 

4)00 alguua tercira moioui la otra ^\q m podrá en mngunisaso 
autorUar á sos Racionales á tornar ni aceptar comisiones ^ letras 
de marca para proceder hostilmente contra la otra, 6 para in<}uie- 
tar el oprnercio ü las propiedades de m oíadadanos. 

Artículo XX. 

las des partes contratantes adoptan en sus mutuas relaciones^ 
el principio de que el pabellón enbre las mercadorias. Si uñada 
las dos potencias permanece neutral cuando la otra está en guer- 
ra con alguna tercera potencia, las propiedades cubicartas por el 
pabellón neutral^ también se reputan neutralesi aun cuando 
pertenezcan á los enemigos de la otra parte contratante. 

Se contiene también en que la libertad del pabellón asegura 
también la de las personas, y que los inditiduos pertenecientes 
á una potencia enemiga que hayan sido encontrados i bordo de 
un buque neutral, no podrán ser hechos prisioneros á menos que 
sean militares y actualmente alistados en el senrieío enemigo^ 

En eottseeuencia del mismo principio sobro la asimilación del 
pabellón y de la mercaderia, la propiedad neutral encontrada á 
bordo de un buque enemigo, será considerada como enemiga á 
menos que haya sido embarcada en tal buque antes de la dedil- 
cion de guerra, ó antes de que se tuviese noticias de la declara- 
don en el puato en donde sarp^i el buque» 

Las potendas contratanbM no aplicarán este principio por lo 
que concierne i las otras naciones* sino á las que igualmente lo 
reconocieren, 

Artícub XXI. 
En el caso de que una de las Repúblicas contratantes esturiere 
en guerra con otra nadon, los cuidadanos de la otra AepúUii^ 



— 312 — 

podrán contínuar su comercio y nategacíon con ella, escepto en 
las ciudades y puertos que estuvieren realmente sitiados ó Mo- 
queados, entendiéndose que esta libertad no comprende á los 
artículos llamados de guerra, 6 usados para ella. 

Es entendido también que solo se reconoce que un puerto está 
bloqueado, cuando tiene á su frente fuerzas de guerra para sos- 
tenerlo y para poder notificar al buque que intente entrar. 

Artículo XXn. 

Para la mayor seguridad del comercio entre las dos partes con* 
tratantes, se ha estipulado, que en cualquier caso, en que por 
desgracia aconteciere alguna interrupción de las amigables rela- 
ciones de comercio, ó un rompimiento entre las dos naciones 
contratantes, los ciudadanos de cada una, residentes en el territo- 
rio de la otra, tendrán el privilegio de permanecer y continuar 
sus trabajos sin interrupción alguna, en tanto que se conduzcan 
pacíficamente y no quebrante las Leyes del pais de su residencia 
en manera alguna, y sus efectos y propiedades, ya fueren confia- 
dos á particulares ó al Estado, no estarán sujetos á embargo ni 
secuestro, ni á ninguna otra exacción que aquella que puedan 
hacerse á igual clase de efectos ó propiedades pertenecientes á 
los nacionales del Estado en que dichos ciudadanos residieren. 

En el mismo caso las deudas entre particulares, los fondos 
públicos y las acciones de compaflias, no serán nunca confiscados, 
secuestrados ó detenidos. 

Ambas partes contratantes en el deseo de dar amplia protec- 
ción al comercio y garantir á la propiedad de los ciudadanos res- 
petivos, adoptan entre sí el principio de la abolición del corso, y 
declaran que los contraventores serán tratados como piratas. 

Artícnlo XXIII. 
Podrán establecerse Agentes Consulares de los paises en el otro 
para la protección del comercio. Estos Agentes no entrarán en 
el egercicio de sus funciones sino después de haber obtenido la 
autorización del Gobierno Nacional . 

Artículo XXIV. 
Los Cónsules, sus Secretarios y Oficiales, estarán escentos de 
todo servicio publico, y también de toda especie de derechos, im- 



-- 313 ~ 

puestos y Gontribacíoiies, escetaando aquellos que están obligados 
á pagar por razón de comercio, industria ó propiedad, y á los 
cuales están sujetos les nacionales y estrangeros del pais en que 
residen ; quedando en todo lo demás sujetos á las Leyes de los 
respectivos Estados. 

Los GónsuleSf sus Secretarios, y Oficiales, gozarán de las 
demás franquezas y privilegios que se conceden á los de las mis^ 
mas clases de la nación mas favorecida en el lugar de su resi- 
dencia. 

Artículo- XXV. 
Los archivos y en general todos los papeles de los Secretarios 
de los Cónsules respectivos, serán inviolables, y bajo ningún 
pretesto ni en ningún caso podrán apoderarse de ellos, ni visitar* 
los las Autoridades locales. 

Artículo XXVI. 
En el caso de fallecer un ciudadano de la nación del Cónsul, 
sin albacea ni heredero en el territorio de la Bepública, le cor- 
responderá l^ representación en todas las dílijencias para la segu- 
ridad de los bienes, conforme á las Leyes de la República en 
que reside. Podrá cruzar con sus sellos las puertas por la Auto- 
ridad local, y deberá ocurrir en el dia y hora que aquella indique 
cuando fuere del caso quitarlos. La fulta de asistencia del Cónsul 
al dia y hora fijado, con una espera prudente, no podrá suspender 
los procedimientos legales de la Autoridad local. 

En el caso de morir intestado algún compatriota suyo, podrá 
el Cónsul intervenir en la formación de los inventarios, en los 
avalúos, nombramiento de depositario, y otros actos semejantes 
que tienden á la conservación, administración y liquidación délos 
bienes. El Cónsul será de derecho representante de todo com- 
patriota suyo que pueda tener interés en una sucesión, y que ha- 
llándose ausente del lugar donde esta se abre no haya constituido 
mandatario. Como tal representante egercerá todos los derechos 
del mismo heredero, menos el de recibir los dineros y efectos de 
la sucesión, para lo cual será siempre necesario mandato especial. 
Dichos dineros y efectos, mientras no hubiere este mandato, 
deberán, depositarse en una áre;a pública ó en manos de una per- 



— «14 ~ 

lOM i sflt!áflieioii d§ Ib Autoridad local y del Cóniul. El Juzgado 
á petíolon del Censal, podrá ordenar la venta de los bienes mué-» 
U^ lieraditaríos qne estuTieren espnestos á deterioro, y el depé«- 
siio ée 8fX valor en tina arca pública ; ^pero no podrá adoptarse 
igual disposición respecto de los otros bienes, sino después de 
transmirídos eaatro aflea contados desde el fallecimientOi sin ha« 
bine presentado heredero. 

Artículo XXVn. 

Los Agentes Consulares tendrán focultad de requerir el ausilio 
de h$ Autoridadi^s lQcaIe9 para la pnsíon, detención 7 custodia 
á^ los de^rtores de I09 buques^ y para este ol^jeto se dirigiráu 
á las AQtoridadea oompetenteSf y pedirán los dicbos desertore3 
por escrito y con documentos comprobantes de qne es tal deser^ 
tor, y en vista de esta prueba no se rehusará la entrega. Seme- 
jantes desertores luego que §ean arrestados se pondrán k dispo- 
sición de dichos Agentes Consulares, y pueden ser depositados en 
las prisiones públicas á solicitud y espensas de los que Ips recla- 
men, para ser -enviados á I03 buques á que correspondan 6 á 
otros de la misina nación, pero si no fueren enviados dentro de 
dos pieses contados desde el dia de su arresto, ser^n puertos en 
libertadf y BQ volverán á ser presos ni molestado» por la mi^roa 
mmf 

Artíewlp XXvm. 

Todas las operaciones relativas al salvamento de los buques 
naufragados ó encallados en las costas de los paises respectivos» 
seráii dirigidas por los Cónsules. La intervención de las Autori* 
dados locdes, tendrá solamente lugar en ambos paises para ma^ 
tener el orden, garantir los intereses de k» salvadores, si estos 
no fueren del número de la tripulación náufraga, y asegurar K 
egeeucion de las disposiciones que deben observarse para la en- 
trada y salida délas mercaderías salvadas. En la ausencia y hasta 
la llegada de los Agentes Consulares, las Autoridades locales 
deberán tomar todas las medidas necesarias para la protección de 
los individuos y la conservación de los efectos naufragados. 

Sb establece ademas que las mercaderías salvadas no estarán 



* 315 - 

wolmá á ningún diredio de adcumsi é tteMftqw MdMtíam*} 
dOQsvmo interior^ 

Aiftícttlo XXIX. 
Se coüTiene entre las partes contratantes^ <|^e independientes- 
mente de las estipulaciones que preceden» loi Agentes Diplomi*- 
ticos 7 Consulares, los ciudadanos de todas las alases, Iqb buqnes, 
los cargamentos y mercaderías de uno de los dos Estados, gow^in 
ampliamente en él oti*6 de cnalquiera ftiinquicia, itimunidadeB y 
privilegios que se concedan ó concediesen en fiítor de la nación 
mas fayorecida gratuitamente si la concesión es gratuita) y con 
la misma compensación si la concesión es condicional. 

Artículo XXX, 
Ambas partes contratantes reconocen el principio de la invio- 
labilidad del asilo de los acusados ó refugiados por causas ó 
crímenes políticos, pero dichos refugiados serán obligados i res»- 
petar la protección de esa garantía, absteniéndose de atentar 
contra el orden interior del país que les di el asilp» ni el de hacer 
armas contra el de su nacionalidad. 

Artículo XXXI. 

Igualmente bao convenido que siendo requeridos entre sí res* 
pectiyamentet ó por medio de sus Ministros ó de sus Oficiales 
públicos, debidamente autorizados al efecto, deberán entregar á 
la justicia las personas acusadas de los crímenes de homicidio ale- 
TOSO, de incendio voluntarioi de fabricacioUi introducción ó es- 
pendió de monedas falsas, ó de 3ello3 falsos, de substracción de 
valores cometido por empleados ó depositarios públicos, ó efe(í- 
tuada por cajeros de estaUecimientOB públicos ó de casas de co- 
mercio, cuando las Leyes seSalen á este crimen pena aflictiva ó 
infamante, y los acusados de bancarrotas fraudulentfMS»* 

Ademas, se estipula espresamente que la eatradicion no tendrá 
lugar sino exhibiéndose por parte déla potencia reclamante docu- 
mentos tales, que según las Leyes de la nación m que se haoe el 
reclamo, bastarían para aprehender y enjuiciar al reo, si el delito 
se hubiese cometido en ella« Becibidos estos documentos» loa f»" 
pectivos magistrados de los dos Gobiernos, tendrán poder, auto- 
ridad y juiisdiedon para, en virtud de la requiaicion que ai efecto 



— ále- 
se les haga, espedir la orden formal de arresto de la persona 
reclamada, á fin de que se le haga comparecer ante ellos, y de 
que en su presencia, y oyendo sus descargos, se tomen en con- 
sideración las pruebas de criminalidad^ y si de esta audiencia 
resultare que dichas pruebas son suficientes para sostener la 
acusación, el Magistrado que hubiese hecho este examen, será 
obligado á manifestarlo asi á la correspondiente Autoridad ege* 
cutivapara que se libre la orden formal de entrega. Las costas 
de la aprehensión y entrega serán sufridas y pagadas por la parte 
que hiciere la reclamación. 

Cuando el delito porque se persiga á un reo en Chile, tenga 
pena menor en la Confederación Argentina, y vice-versa, cuando 
el delito de un reo en la Confederación Argentina tenga pena me- 
nor según las Leyes Chilenas, será condición precisa que los Juz- 
gados y Tribunales de la nación reclamante señalen y apliquen la 
pena inferior. 

Si el reo reclamado por Chile fuere Argentino ó si el reo recla- 
mado por Confederación Argentina fuere Chileno, y si el uno y 
otro solicitare que no se le entregue, protestando someterse á los 
Tribunales d su patria, la República á quien se hiciere el recla- 
mo, no será obligada á la extradición del reo, y será este juzgado 
y sentenciado por los Juzgados y Tribunales de dicha República, 
según el mérito del proceso seguido en el pais donde se hubiese 
cometido el delito, para cuyo efecto se entenderán entre sí los 
Juzgados y Tribunales de una y otra nación, espidiendo los des- 
pachos y cartas de ruego que se necesitaren en el curso de la 

causa. 

Artículo XXXIL 

Arabas partes contratantes, teniendo en sus fronteras hordas 
de bárbaros que las hostilizan, robando su propiedad, y sacrifi- 
cando la Yida de sus ciudadanos, han convenido en que mientras 
acuerdan entre sí algún medio eficaz de remediar este gran mal 
definitivamente, si emprendiesen alguna espedicion militar, se 
den previo aviso para tomar las precauciones convenientes á la 
seguridad. 

Artículo XXXIIL 

Para dar facilidad y fomentar las comunicaciones ][>Q)r correos 



~ 317 — 

de tierra entre ambos países, se ha convenido en que las cartas 
y demás correspondencias que desde cualesquier punto del terri- 
torio de Chile se dirigieren á la Confederación Argentina por 
dichos correos, y que las mismas cartas y correspondencia que 
desde cualquier punto del territorio de Chile, y que tuvieren la 
nota de francas puesta por la Administración de Correos del 
lugar de donde hubieren sido despacliadas, correrán libre de por- 
te por los correos de tierra de cada pais respectivamente. 

Artículo XXXIV. 
Si las cartas ó correspondencia que desde puntos de uno délos 
Estados se dirígieren por los correos de tierra, en tránsito por el 
territorio del otro pais, para ser encaminadas á un pais estran- 
gero; fueren franqueadas en la forma que espresa el artículo 
anterior, la Administración de Correos del país en que girasen en 
trámite, serán obligadas á dirigirlas por los correos interiores á 
las Administraciones de Correos de su propio territorio que halla- 
re mas cerca ó tuviere mas facilidades para hacerlas llegar á su 
destino, y será obligada esta última Administración á remitirlas 
en primera oportunidad por los correos ú otros medios en que no 
fuera indispensable el franqueo previo para que sean conducidas* 

Artículo XXXV. 

Las cartas ó correspondencia á que se refiere el artículo anterior 
deberán ser remitidas por los medios que mas espédita y pron- 
tamente la haga llegar á su destino, aun en el caso de ser necesa^ 
rio pagar previamente el porte ó una parte de él. 

La Administración de Correos Chilena ó Argentina que este caso 
despachare la correspondencia Argentina ó Chilena pura un pais 
estrangero, anticipará el pago del porte con cargo á la Adminis- 
tracion Argentina ó Chilena de que las hubiere recibido. 

Los cargos mutuos que respectivamente se hicieren las Admi- 
nistraciones Chilena ó Argentina, se liquidarán por trimestres, y 
Administración que apareciere deudora, remitirá ¿ la otra, en la 
forma que acordaren los respectivos Gobiernos, el saldo que re- 
sultare á favor de esta. 

Lo estipulado en el presente artículo, solo empezará á tener 
efecto desde que los Gobiernos de los respectivos paises se hayan 



— 318 ~ 

edmtiüi«ftdó la tarifa dé porte de loa rapores qaa toeáreü 
en flus puétlios y qué cobduzcan coi^respondencía para el es« 
ttatigéro, y se hayan comunicado estad tarifas á las diversas Ad-* 
iillidátracidnés de Ciorreos que hubieren de intervenir en el des- 
p¿icho dé córréspondenda Chileña d Argentina. 

Artículo XXXVI. 

Para qué lo coütenido en el artículo anterior Surta él efectd 
que se déSea, cada páis sé obliga á tegularizar el servicio de suü 
correos de tierra que hubieren de conducir correspondencia veni- 
da por los táporés para el otro pais^ 6 que haya de remitirse para 
Ser conducida por los dichos vapores^ de manera que los correos 
de tiérta guarden coirespoiidencia con llegada 6 salida de los 
taporeS, para qué los ciudadanos de uno y otro país puedan apro* 
techarse de éste medio de comunicación. 

Artículo XXXVII. 

Se obligan igualmente ambos países á Costear por mitad loa 
gastos qué eligieren los nuevos correos que habrán de establecer- 
se entré las ciudades de Chile mas inmediatas i la frontera y que 
estuvieren én dirección á un puerto mayor desdé el cual pueda 
hace)h3é el comercio de tránsito, y la ciudad de la Confederación 
Argentina designada por el Gobierno de esta República para ma- 
nifestar ó inspeccionar la introducción de las mercaderías estran- 
geras conducidas en tránsito^ Las ciudades que en virtud de este 
artículo fueren centro dé las oomunicaeiones respectivas de-un 
país para otro, serán ligadas por él Gobierno en cuyo territorio 
estuvieren^ eoñ las étras ciudades á que sé estendiereñ las rela- 
déües del comercié de ambos paisas^ por medio de correos regu- 
la^mésíKté establecidos. 

Artículo XXXVIII. 

Séfá libi'é la éOndüccioú por los correos de tierra de áinbos 
países, y circulaicán libremente poí^ todos los correos de tierra del 
país á qué van díílgidos los oficios 6 éoüiunicaciones oficiales de 
jOS respectivos Gobiernos y sus Agentes ttiplomáticos. 

Lo serán igualmente los diarios ó periódicos, laS püblicacioUés 

dé doetunéütos oficiales de uuo y otí'o paísi las revistas^ folletos ú 

oti^s impresos destilados á la drctdadoUé 



— ai9 - 

AtliGula xxxix. 

Ambas partes contratantesi reeoiioeea como limitds de sQft r^ 
peoüTOs tdrritorios, los qile poseen cdmo tales til tiempo de Sepa*" 
rarse de la dominación española el año ISIO» y convienen eñ 
aplazar las caestiones qne han podido ó puedan Süseitarsé sobre 
esta materia^ para disentirías después paeífiea y amigablenienté^ Siü 
recurrir jamás á medidas TioIeñtáS, y en easd de nO ttltibaí^ á W^ 
completo arreglo. Someter la decisión al arbitrage dé una naclea 
alniga« 

£1 presente tratado durará doce aAos, contados desde el dift del 
canje de las tratiflcacionesy y ú doce meses antes de espirar es« 
te término, ni la una ñi la otra de las dos partes contratantes^ 
antincia por uñd deelaracioñ oficid^ su intención de hacer oesai^ su 
efecto, el dicho Tratado set¿ todavía obligatorio durante un afioi 
7 a» sucesiTameñte hasta la espiración de los doee iñeses (Jue 
siguieren á la declaración oficial en cuestión, cualquiera que sea 
la época en que tenga lugar. 

Bien entendido que en el caSo de que esta declaración fuere 
hecha por la una ó por la otra de las partes contratantes, las dis- 
posiciones del Tratado rdatiyas al comercio y á la návegadon, 
^erán las ánioas cuyo efecto se considere haber cesado y espirado^ 
sin que por esto el Tratado quede menos perpetuamente obligad- 
torio para las dos potencia^n oon respecto á los aiticulós ooneer** 
sientes ¿ las relaciones de paz y amistadi 

Artículo XLé 

M presente Tratado seta ratific^o y las ratificacidkíes leráh 
canjeadas en el término de doce meses ó antes ó ai fuere posible 
en esta éiudad de Santiago* 

£a lé de lo eual nosotros los infrascriptos Píenipoiencdirios de 
la Coi^edef ácion Argentina y de la fiepúbliea de Chíle^ heüiós 
firmado y sellado en virtud de nuestros plettOS podei^es él pj^é*" 
senté Tratado de paz» amistad^ e^mercio y naveg&eÍon« 

Hecho y concluido en esta dudad de Santiago de Chile, el día 
treinta del mes de Agosto del año del Señor de mil ochocientos 
cincuenta y cinco. 

(L«S.) Carlos Lamarcaé 

(L, S.) D, /é Bmavente. 



i- 320 — 

Y teniendo presente el mismo Tratado cuyo tenor queda pre- 
inserto, y bien visto y considerado por Nos, y habiendo sido 
aprobado por el Congreso Lejislativa de la Confederación Argen- 
tina por su Ley Soberana de 20 de Setiembre de 1855, aceptamos, 
confirmamos y ratificamos dicho Tratado, para ahora y para ade- 
lante, ofreciendo y prometiendo cumplirlo y hacerlo cumplir» 
asi en el todo como en cada una de sus estipulaciones, usando 
para el efecto de todo el poder y medios á nuestro alcance. 

£n testimonio de lo cual firmamos el presente instrumento de 
ratificación, sellado con el sello Nacional y refrendado por el Mi- 
nistro Secretario de Estado en el Departamento de Relaciones 

Exteriores. 

Dado en el palacio de Gobierno de la ciudad del Paraná, capital 
provisoria de la Confederación Argentina, á los treinta y undia 
del mes de Enero, del año delSefior, mil ochocientos cincuenta y 
seis. 

Salvador María del Carril. 
JuA»' María Gutiérrez. 

Beunidos los infrascriptos Plenipotenciarios en el Ministerio 
de Relaciones Esteriores de Chile, con el fin de canjear la ratifi- 
cación del Tratado de amistad, comercio y navegación, celebrado 
entre la Confederación Argentina y la República de Chile, en 30 
de Agosto del año próximo pasado, y habiendo los infrascriptos 
leido y examinado cuidadosamente las respectivas ratificaciones 
de dicho Tratado» procediendo al canje, y lo practicaron en la 
forma acostumbrada. 

En testimonio de lo cual firman el presente certificado de canje, 
por duplicado, y lo sellan por sus respectivos selles. Fecho en 
dicho Ministerio en Santiago, á veinte y nueve de Abril de mil 
ochocientos cincuenta y seis. 

fL, S.) C(irlos Lamarca. 

( L. S. ) Antonio Varas* 



j 



TRATADO 

De amistad, eomereio y navegación entre la Confederación argentina 

y Sn lagestad el Bey de Cerdeña. 

(21 de Setiembre, de «855). 



Nos Justo José de Urquiza Presidente de la Confederación Argen- 
tina^ hacemos saber d todos los que el presente instrumento de 
confirmación vieren, que d los veinte y un dias del mes de Se- 
tiembre de 1855 se concluyó y firmó en la Ciudad del Paraná^ 
entre la Confederación Argentina y S. M. el Rey de Cerdeña, 
debidamente representados, un tratado de amistad, comercio y 
navegación, cuyo ten^r y forma es como sigue : 

Existiendo antiguas é importantes relaciones comerciales en- 
tre la Confederación Argentina y Su Magestad el Rey de Cerde- 
ña, es conyeniente tanto para fomentar y garantir ese comercio 
recíproco como para mantener buena y leal inteligencia, que las 
relaciones actualmente existentes entre uno y otro Gobierno, 
sean establecidas con regularidad y conñrmadas por un tratado 
de amistad comercio y navegación. Con este objeto han nombra- 
do sus respectivos Plenipotenciarios, á saber : 

El Excelentísimo Señor Vice-Presidente de la Confederación 
Argentina, al Sr. Dr. D. Juan María Gutiérrez actual Ministro de 

21 



— 322 — 

Relaciones Exteriores del Gobierno de la misma Confederación 
y Su Magestad el Rey de Gerdeña al caballero D. Marcelo Ger- 
ruti Caballero de la Orden de San Mauricio y San Lázaro, Co- 
mendador de la Orden del Salvador de Grecia, Oficial 4e la Or- 
den de la Legión de honor de Francia y de Leopoldo de Bélgica, 
etc. etc. 

Quienes después de haberse comunicado, sus respectivos ple- 
nos poderes, y hallándolos en buena y debida forma, han conve- 
nido en los artículos siguientes : — 

Artículo h 
Habrá amistad perpetua entre la Confederación Argentina y 
sus ciudadandos por una parte y Su Magestad el Rey de Cerdefia 
y sus subditos por la otra parte. 

Artículo IL 

Habrá libertad reciproca de comercio entre todos los territo- 
rios de la Confederación Argentina y todos los territorios y Es- 
tados pertenecientes á Su Magestad el Rey de Cerdeña — Los 
ciudadanos de anüx)s paisas podrán libremente y con toda segu- 
ridad ir con sus buques y cargas á todos aquellos parages, puer- 
tos y ríos, desús respectivos territorios á donde sea ó fuere per- 
mitido llegar á los buques ó cargas de cualquier otra Nación ó 
Estado ; podrán entrar permanecer y residir en cualquier par- 
te de los dichos territorios respectivamente; podrán alqui- 
lar y ocupar casas y almacenes para su residencia y comercio ; 
podrán negociar en toda clase de productos, manufacturas y mer- 
cancías de comercio legal, y gozarán en todas sus ocupaciones de 
la mas completa protección y seguridad, con sujeción á las leyes 
generales y costumbres de las dos Naciones respectivas* — Los 
buques de guerra de ambas IJf aciones, buques-correos, y paque- 
tes, podrán así mismo llegar libremente y con entera seguri- 
dad á todos los puertos, rios y lugares en donde entren ó sea 
permitido entrar buques de guerra ó paquetes de cualquier otra 
Nación ; podrán entrar, anclar, permanecer y repararse, siem^ 
pre con sujeción á las leyes y costumbres de todas las Naciones 
respectivas. 



— S53 — 

Artígüio in# 
Las dos altas partes contratantes eonvienen en qne eoalqoier 
fayor, exención^ privilegio 6 inmunidad qoe uno de ellos haya 
concedido ó conceda mas adelante, en punto á comercio ó naye- 
gacion, ¿ los subditos ó ciudadanos de cualquier otro Gobierno, 
Nación ó Estado» será estensivo en igualdad de casos y circuns- 
tandas á los ciudadanos de la otra parte contratante gratuitamenr 
te si la concesión en favor de ese otro Gobierno» Nación ó Esta** 
do ha sido gratuita» ó por una compensación igual ó equivalente 
si la concesión fuese condicional* 

Artícui«o rV. 
No se impondrán otros ni mayores derechos» en los territorios 
de cualquiera de las dos altas partes contratantes á la importación 
de los artículos de producción natural» industrial ó fabril de los 
territorios de la otra» que aquellos que se pagan ó pagaren por 
iguales artículos de cualquier otro pais estrangero» ni se im*^' 
pondrán otros ni mas altos derechos en los territorios de cual- 
quiera de las altas partes contratantes á la exportación de cual- 
quier artículo á territorio de la otra» que los que se pagan 6 
pagaren por la exportación de iguales artículos á cualquiera otro 
pais estrangero ; ni se impondrá prohibición alguna á la impor- 
tación ó exportación de cualesquier artículos de producción na- 
tural) industrial 6 fabril de los territorios de la una de las altas 
partes contratantes á los territorios ó de los territorios de la 
otra, que no se extiendan también á iguales artículos de coal* 
quier otro pais estrangero* 

AetíguIiO y* 
No se impondrán otros ni mas altos deredios por tondage» la« 
h)s, puerto^ práctico 6 cualesquiera otros gastos locales en mn<- 
^no de los puertos de cualquiera de las dos altas partes contra** 
tantos A los buques de la otra^ que aquellos que ie paguen en 
los mismos puertos por susptropios buques. 

ASTÍGÜLO VI. 

fié pagarán los mismos derechos y se eoooedtrátt descuentos J 
ptemioe pcNT la importación 6 exportadon de cualquier aftíeulo 
•1 territorio ó del territorio ée la Gonlederacion Argentina» 6 al 



— 324 — 

territorio ó del territorio del Reyno de Cerdefia, ya sea que 
dicha importación ó exportación se efectué en buques de la Con- 
federación Argentina ó en buques de los Estados Sardos. 

Artículo Vn. 
Ambas altas partes contratantes se convienen en considerar y 
aceptar como á buques de la Confederación Argentina y de los 
astados de Su Magestad el Rey de Cerdefia á todos aquellos que 
hallándose munidos por la competente autoridad con patente ó 
pasavante extendido en debida forma, puedan según las leyes y 
reglamentos entonces existentes ser reconocidos plenamente y 
bona fide como buques nacionales por el pais á que respectiva- 
mente pertenecen. 

Abtículo VIII. 
Todos los comerciantes, comandantes y capitanes de buques, 

4 ■ 

y demás ciudadanos de la Confederación Argentina, tendrán 
jplena libertad en el territorio de los dominios de Su Magestad el 
Rey de Cerdefia, para manejar por sí mismos sus propios nego- 
cios, 6 para confiarlos á la dirección de quien mejor les parezca, 

como corredor factor, agente 6 intérprete ; y no serán obligados 
á emplear otras personas para dichos objetos que aquellas em- 
pleadas por los subditos de Su Magestad el Rey de Cerdefia ni á 
pagarles otra remuneración ó salario que aquel que en iguales 
casos pagan los subditos de Su Magestad el Rey de Cerdefia se 
concede absoluta libertad en todos los casos, al comprador y 
vendedor para tfatar y fijar el precio, como mejor les pareciere 
de cualquier efecto, mercancia ó género importado ó exportado 
de los Estados de Su Magestad el Rey de Cerdefia, con observan- 
cia y uso de las leyes establecidas en el pais. Iguales derechos 
y privilegios bajo todos respectos, se conceden en los territorios 
de la Confederación Argentina á los subditos de Su Magestad el 
Rey de Cerdefia. — Los ciudadanos y subditos de ambas altas 
partes contratantes recibirán y disfrutarán recíprocamente la mas 
completa y perfecta protección en sus personas, bienes y pro- 
piedades y tendrán acceso franco y libre á los tribunales de jus- 
ticia en los respectivos paises para la prosecución y defensa de 
sus justos derechos, teniendo al mismo tiempo la libertad de 



— 325 — 

nombrar en todos lod casos , los abogados, apoderados ó agentes 
que mejor les parezca, y ¿ este respecto gozarán los mismos 
derechos y priyilegios qne los ciadadanos ó subditos nacionales. 

Artículo IX. 

£n todo lo relativo ¿ la policía de puerto, carga y descarga de 
buques, seguridad de las mercaderías, géneros y efectos, á la 
adquisición y modo de disponer de la propiedad de toda clase y 
denominación, ya sea por venta, donación, permuta, testamento, 
ó de cualquier otro modo que «sea, como también á la adminis- 
tración de justicia, los ciudadanos y subditos de ambas altas par- 
tes contratantes gozarán recíprocamente de los mismos privile- 
gios, prerogativas y derechos, que los ciudadanos ó subditos na- 
cionales y no se les grabará en ninguno de esos casos con im- 
puestos ó derechos mayores que aquellos que paguen ó pagaren 
los ciudadanos ó subditos nacionales con sujeción siempre á las 
leyes y reglamentos de cada país respectivo. 

Artígulo X. 

Si algún ciudadano de cualquiera de las partes contratantes 
falleciere intestado en alguno de los territorios de la otra, el 
Cónsul General, OSnsul, ó agentes consulares de la nación á que 
pertenezca el finado, ó sea el representante de dicho Cónsul Ge- 
neral, Cónsul ó agentes consulares en ausencia de estos, tendrá 
el derecho de intervenir en la posesión, administración y liqui- 
dación judicial de los bienes del finado conforme á las leyes del 
país, en beneficio de sus acreedores, y derechos legales. 

Artículo XI. 

Los ciudadanos de la Confederación Argentina residentes en 
los dominios de Su Magestad el Rey de Cerdeña y los subditos 
de este residentes en la Confederación Argentina, serán exentos 
de todo servicio militar obligatorio ya sea por mar ó por tierra, 
así como también de todo empréstito forzoso, requisiciones y au- 
xilios militares, ni serán compeUdos por ningún pretesto á so- 
portar carga alguna ordinaria, requisición ó impuesto mayor 
que los que soportan ó pagan los ciudadanos ó subditos de las . 
partes contratantes respectivamente. 









AíaíGULO Xn. 

Cada una de lat altas partes contratantes poavA nombrar G<hi« 
snles para la proteoeíon de su oamercio con residencia en los 
territorios de la otra ; pero antes de funcionar como tales debe- 
rán ser aprobados y admitidos en la forma de costambre por el 
Gobierno cerca del cual están acreditados — cualquiera de las 
partes contratantes podrá negar la residencia de los dichos Cón- 
sules en aqueUos determinados lugares donde lo tuviere por 
conTcniente, 

Los archivos y papeles de los Consulados de los Gobiernos 
respectivos serán inviolables, y bajo ningún protesto ni mag^- 
trado ni autoridad local alguna podrá apoderarse de dichos ar- 
chivos ó papeles, ni tener la menor ingerencia en ellos. 

los ajentes diplomáticos y Cónsules del Gobierno de Su Mages^ 
tad el Bey de Cerdefia gozarán en los territorios de la Confede- 
ración Argentina de todos los privilegios, exenciones é inmuni- 
dades que se conceden á los ajentes del mismo rango de la Nación 
mas favorecida, y de igual modo los ajentes diplomáticos, y Cón- 
sules de la Gon&deracion Argentina, en los dominios de Su Ha^ 
gestad el Bey de Gerdefla gozarán conforme á la mas estricta re*« 
ciprocidad de todos los privilegios, exenciones é inmunidades 
que se conceden ó se concedan á los diplomáticos ó cónsules de 
la Jí adon mas favorecida* 

AMíGüto XIII. 

Para mayor seguridad del comercio entre la Confederación 
Argentina y el Beyno de Cerdefia queda estipulado que, en 
cualquier caso en que, por desgracia^ sobreviniese alguna inter- 
rupción en las amigables relaciones de comercioi ó un rompi* 
miento entre las dos altas partes contratantes los ciudadanos de 
cualquiera de eUas residentes en territorio de la otra, tendrán el 
privilegio de permanecer y continuar en su tráfico, ocupadon 
ó ejercicio sin interrupción alguna áempre que se conduzcan 
pacificamente y sin quebrantar las leyes en manera alguna ; y 
sus efectos y propiedadeSi ya estén confiados á particulares ó al 
Estado, no eatairin sujetos i embargo ni secuestro ni á ninguna 
exacción que no pueda hacerse á efoirtes y pnqpiedades de igual 



— 3M — 

dase pertenecientes á los cindadadanos ó subditos del Estado en 
donde sus propietaiiós existen* 

Artículo XIV. 
£1 presente tratado durará el término de doce afios contados 

desde el día del cange de lai ratlfieaeionM j será ratificado por 
las dos partes coi^tratantes y las ratifioaeiones cangeadas deotaro 
de diez mesesi ó antes si f «ere posible en el lagar da la r^*- 
deniáa del Gobierao de lit Confederación Argentina. 

£n U de lo enal los Pleiüpoteneiarios respectiTos kan firmado 
este tratado j le han puesto sus sellos -^ En la ciudad del Pa<» 
rana Caj^tal Provisoria de la ConCsderacion Argentina á los Tetun- 
te j nn dias del mes de Setiembre del afio dd Sefior mil odio^ 
cientoa dncurata 7 einoo. 

(L. 8«) JuAii Haiía fiírru&Bnnz. 

(If. S.) SUacsLi^o CBRauTi. 

Y teniendo presente el mismo tratado cuyo tenor queda pre*» 
I inserto 7 bien yisto y considerado por Nos« y habiendo sido apro* 

bado por el Congreso Legislalivo de la Confederación Argentina 
por su Ley soberana de 29 de Setiembre de 1855, aceptamos, 
confirmamos y ratificamos diciio tratado para ahora y para en 
adelante, ofreciendo y prometiendo cumplirlo y hacerlo cumplir 
asi en el todo, como en cada una de sus estipulaciones, usando 
para el efecto de todo el poder y medios á nuestro alcance. 

En testimonio de lo cual firmamos el presente instrumento de 
ratificación, sellado con el sello nacional, y refrendado por el 
Ministro Secretario de Estado en el Departamento de delaciones 
Exteriores. 

Dado en el Palacio de Gobierno de la Ciudad del Paraná, Capi- 
tal Provisoria de la Confederación Argentina, á los veinte dias 
del mes de Agosto del afio del Sefior de 1856, 

(L. S.) JUSTO JOSÉ DE URQÜIZA, 

(L. S.) BEBifABÉ López* 



i 



-328.— 

Acta de cange de las ratificaciones del Tratado de amistad, comer" 
do y navegación celebrado entre la Confederación Argentina y 
el Reyno de Cerdeña. 

Á los cuatro días del mes de Setiembre del afio del nacimiento 
de Nuestro Señor Jesu- Cristo de mil ochocientos cincuenta y seis, 
S. E. el Señor Brigadier General D, Justo José de Urquiza, Pre- 
sidente de la Confederación Argentina en presencia de sus Mi- 
nistros recibió en audiencia pública á SS. el Señor D. Marcelo 
Cerruti, Encargado de Negocios de S, M. el Rey de Cerdeña cerca 
del Gobierno de la misma Confederación, á fin de proceder al 
cange de las ratificaciones del tratado de amistad, comercio y na- 
yegacion, concluido y firmado en la Ciudad del Paraná por los 
Plenipotenciarios de ambos países á los yeinte y un dias del mes 
de Setiembre del año de mil ochocientos cincuenta y cinco y te- 
niendo presentes los instrumentos originales de dichas ratifica- 
ciones, fueron inmediatamente cangeados. 

En fé de lo cual el Doctor D, Bernabé López Ministro Se- 
cretario de Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores 
de la Confederación Argentina, y SS. el Caballero D. Marcelo 
Cerruti Encargado de Negocios de S. M. el Rey de Cerdeña, de- 
bidamente autorizados por sus Gobiernos, firmaron la presente 
acta y la sellaron con sus sellos particulares. 

Fecha por duplicado en la Ciudad del Paraná, Capital Provi- 
soria de la Confederación Argentina, el mismo dia, mes y año 
arriba indicados. 

(L. S.) Marcelo Cerruti. 

(L. S.) Beriyabe López. 



i<an«Mi^Bi«N 



i 

J 



' 



~ 329 — 

Esistendo antíche ed importanti relazioni commerciali fra Saa 
Haestá il fie di Sardégna e la Goafederazione Argentina, egli é 
conyeniente tanto per fomentare e garantiré questo commercio 
reciproco come per mantenere la buona e léale intelligepza che 
i rapporti attualmeute esistenti fra Tuno e l'altro govemo sieno 
stabiliti con regolaritá e confermati da un trattato d'amidzia, 
commercio e nayigazione. A tale intento hanno nomínate a ri- 
spettivi loro plenipotenziarii : 

Sua Maestá il Be di Sardégna il signor Marcello Gerruti cava- 
liere dell'Ordine de'Santi Maurizio e Lazzaro, commendatore 
dell'Ordine del Salvatore di Grecia, officiale delI'Ordine della Le- 
gión d'Onore di Francia e di quello di Leopoldo del Belgio, e 
l'ecceUentissimo signor yice-presidente della Gonfederazione Ar- 
gentina il signor Giovanní Maria Gutiérrez attuale ministro degli 
affari esteri della stessa Gonfederazione, ecc, ecc. 

I quaU dopo essersi comunicati i rispettivi loro pieni poteri ed 
averU trovati in buona e debita forma, hanno convenuto degU ar- 
ticoliseguenti: 

Articolo i. 

Vi sará amicizia perpetua ira Sua Maestá il Be di Sardégna ed 
i suoi sudditi da una parte e la Gonfederazione Argentina e suoi 
cittadini dall*altra parte. 

Articolo 2. 

Yi sará liberta reciproca di commercio fra tutti i territorii e 
Stati appartenenti a Sua Maestá il Be di Sardégna e tutti i terri- 
torii della Gonfederazione Argentina. I cittadini d'ambi i paesi 
potranno con tutta liberta e sicurezza approdare coi loro basti- 
menti e carichi a tutti quei punti, porti e fiumi dei loro rispettivi 
territorii, ove é o sia per essere permesso approdare ai bastimentí 
e carichi di qualunque altra nazione o Stato ; potranno entrare, 
fermarsi e risiedere in qualunque parte dei detti territorii ríspet- 
tivamente ; potranno prendenri in affitto od occuparvi case e 
magazzini per loro residenza e commercio; potranno negoziare 
in ogni classe di prodotti, manifatture e mercanzie di commercio 
légale, e godranno in ogni loro affeore della piü completa prote- 



L 



-380- 

ámB e «bmtana» iobtedinalameiite «Jla teggi gmienill ed wi 
déUe áw lispettite nazioiii. I bastünentl di guerra di ambd le 
nftxkmi, i psechetti postali e di pa^siaggeri potranno in ignal 
modo approdart liberamente coa totta stonrfósa in ttttti i porti, 
fiooü e liiogki o>« é o pao easere parmesao di apptodara ai imM^ 
m^Mi di gaemii pacdietti postali e di passaggari di qnalanqae 
altra natioila* Potranno antrare negli itoasi , aneorarvi » riiña«« 
nervi e raddobbarvisi subordinatamente aempre alie leggi e nai 
dalle du0 aaaani mpetÜYamente. 

' Artícelo 3. 
le due alte partí éontraenti oonTengono che ógni favore, ésen- 
zione, priirileg^o od iaamnnitá qualunqne in fatto di commercio o 
navigasione die tina di esse abbta coneednto o possa d*or innanzi 
coneedere ai eittadini o andditl d'ogni altro governo, nazione, o 
Stato, si estenderanno in identitá di casi e circostanze ai dtta* 
dini áell*altra parte eontraente gratoitamente se la ooncessione 
in faV(Hre di (jadl'altro goremo, nazione o Stato sará stata gra^ 
tuita, o contra nn compenso egaale al equivalente se la conces** 
sione sar& stata condizionale. 

Ajrticolo 4# 
jEVon s'iipporranno alia importazione nei territoríi d'ttna deila 
due partí contraenti sulle derrate, prodotti o mani&ttate áü ter« 
rítorii dell'altra parte contraente dirittí maggiori o diversi da 
quelli che sonó o saranno pagatí per símilí articoli d'ogní altro 
estero paeae, né slmporranno altfi o pfft forti dirittí nei territo- 
ríi d'una deUe alte partí contraenti sulla esportazione di qualun^* 
que aftieolo per i territoríi deU*altra» ehe qnelli i quaii sonó o sa-- 
ranno pagati per Tesportazione di simile artícelo per qualunqne 
straniem paese ; né a' imporrá proibizione alcona sulla importa-^ 
zioiie od eaportazione di qualunqne articok) di produziene natu- 
ral0| indostriale o f abbrile del territorio di una delle alte partí 
contrraiti ai territorii o dai terrltoirti ddl'altra che non si estenda 
egnalmente a tlmlle artícelo d'ogni paese atraníero. 

Artícelo 5, 
Rbtt a^ímporranno neí portí d^una delle due alte partí con- 
traenti sni bastímentt dett^altra altri o plü fórti dirittí per tonnel- 



— 3M •- 

agglOi tKtOf porto« pOoteggío^ o a^Ivatiggio iii mm i'ñmAtí o 
miofragíOf od altri gravafú iQcali «lie qttelli cbe si {MigaiiQ íie|jU 
stew iK^rti dai propm iMuitimeutt. 

krtíttíí6 6é 
U pagliOfÉnno gil gteftsi diritti e ti eottcederaUnó le stéftse ri- 
messe e premii alia importatione od 6sportaziotte di qüaltmqae 
arücolo al territorio o dal territorio del regno di Sardegna, al ter- 
ritorio o dal territcurio della (kn^edenudotie Argentina, ehe la 
detta importazioiie od esportaaione m fiíeoía eon bastimenti degli 
Stati gardi o eon bastimáiti d^a Goafod^a^ióM Argeotína» 

Artíeolo 7. 
Ambe le alte partí eonla^etiti eonTengono in considerare e trat- 
ttíte dieeome bastimenti degli Stati di Saa Maefitá fl Be di Sarde^ 
gna e ddla Úonfederatione Argentina tatti qaeBi che ptorvedüti 
dalle antoiitft competenti di patente e pasaavanti in debita forma 
poMano fiecondo le leggi e regolamenti in alloma Tigentí essere 
rióonoflciuti plenamente e bona fde come bastimenti nazlónali 
dal paeae eni rispettivamente appartenganó. 

Artícelo 8. 
Tatti i commercianti, comandanti e capitani di bastimenti ed 
altri nazionali dei domlníl di Saa Maestá il Be di Sardegna avranno 
piena Iibert& neí terrltorii della Ck)nfederazione Argentina di 
trattare da per sé i proprü affari o commettérli alia direzione di 
chiloro placerá, come sensali, fattoil» agenti od ínterpretiy e non 
saranno obbligati ad adoperare per tali f anzioni altre persone che 
qaelle adoperate dai dttadini della Cionfederazione Argentina, né 
di pagar loro altro salario o mercede che quella pagatá in casi con- 
simili dai cittadini della Gonf ederazíone Ai'gentína ; sari accor- 
data assolata Ubertá in ogni caso al eompratore o yenditore di 
trattare e fiíaate il preazo^ dome piú loro place, di qnalnnqne 
effetíOf genere o mei'camia importati od ei^ortatí dalla Goníe-* 
derazione Argentina, sotto rosservnnza delle leggf ed ttsi stabi* 
liti nel paese. Gli stesai diritti e prívilegi si godranno sótto tygni 
rispetto im territorii deg^ Stati di Sna Maestá 11 Be di Sardegna 
dai cittadiiii e aaddití delle due alte partí eontraentl ; ríoevcmniíó 
e godranno reáproeaoiente piMae perletta proteiione per le loro 



persone, e' propríetii dd arranno franco e libero áccesso ai tribu- 
nali di giastizia nei ri3pettÍTi paesi per proseguiré e difendere i 
loro giusti dirittí ed avranno nel.tempo stesso liberta d'impiegare 
in ogni caso quegU ayyocati, procuratorí ed agenti che loro me- 
gUo placerá e tí godranno a questo rispetto gU stessi diritti e pri- 
Tilegí che i dttadini o sudditi uazionaU. 

Articolo 9. 
In totto ció che si riferisee alia polizia dei porti> al carícamento 
e scarícamento dei bastimenti , alia sicnrezza delle mercanzie, 
beni ed effetti, aU'acquistare ed al modo di disporre délla pro- 
prieta di qualunque sorta e denominazione, sia per venditai do- 
nazione, permuta^ o testamento, od in ogni altra maniera, come 
pare alia amministrazione della giustizia, i cittadini o sudditi 
d*ambe le parti contraenti godranno reciprocamente degU stessi 
privilegi, prerogative e diritti dei cittadini o sudditi nazionali, né 
saranno gravati, per alcnno di tali titoli, di oneri o diritti mag- 
giori di qnelli che pagano o possono pagare i cittadini o sudditi 
nazionali, sottomettendose sempre reciprocamente alie leggi e re^ 
golamenti d^ambi i paesL 

Articolo 10. 
Se qualche cittadino d^una delle due parti contraenti morisse 
ab intestato in alcuno dei territorii dell'altra, il consolé generalOi 
consolé, od agente consolare della nazione a cui appartenga il de- 
funto, o in loro assenza il rappresentante del detto consolé gene- 
rale, consolé, o agente consolare avri il dírítto d'interveníre nel 
possesso, amministrazione e Uqnidazione giudiziale dei beni del 
defunto in conformitá delle leggi del paese, in benefizio de' suoi 
creditori ed eredi legaií. 

Articolo 11. 
I cittadini degli Stati Sardi residenti nella Gonfederazione Ar- 
gentina, ed i cittadini della Gonfederazione Argentina residenti 
negli Stati di Sua Maest& il fie di Sardegna saranno esenti da ogni 
servizio militare obbligatorío sia per mare che per térra, come 
puré da ogni imprestito forzato, requisizione od esazione mili- 
tare ; né saranno obbligati, sotto alcun pretesto, a sopportare 
qualsiaai tassa ordinaria, requisizione od ímposizione maggiore 



— 333 — 

che quelle che dubidcóno o pagano i cíttaidiai o sadditi délle dae 
alte partí contraenti rispetÜTamente. 

Articolo 12, 

OgDQna delle dae alte partí contraenti potra per la protezione 
del proprío commercio nominare dei consol! da risiedere in qua- 
lunqne dei territorii deU'altra parle ; pero prima che entrino in 
funzioni, come tali dovranno essere approvati e riconoscinti nelle 
forme nsnalí dal govei'no presso cui sonó accredítati. Ognuna 
delle due alte partí contraenti potra eccettaare dalla residenza 
consolare quegli specialí puntí che crederá conveniente di eccet- 
taare. 

Gli archivii e le carte dei Gonsolati dei ríspettiyi govemi sa- 
ranno inTiolabili e nessan magistrato od antoritá lócale potra 
sotto alean pretesto impadronirsi dei detti ardÜTÍi o carte, o 
prendere la minima ingerenza in essi. 

Gli agentí diplomatici e consoli della Gonfederazione Argentina 
godranno nei territorii di Saa Maestá il Re di Sardegna di tattí 
i privilegia esenzioni ed immnnitá che sonó accordatí agli agenti 
d*ugaal rango dalla nazione la piü favorita, ed in agaal modo gil 
agenti diplomatíci ed i consoli di Saa Maestá il Be di Sardegna nei 
territorii della Gonfederazione Argentína godranno, colla piü 
scrnpolosa reciprocitá, di tatti i privüegi, esenzioni ed imma- 
nitá accordatí o da accordarsi ai diplomatici e consoli della na** 
zione la piü favorita. 

Articolo 13. 
Per maggiore sicnrezza del commercio ñ*a il regno di Sardegna 
e la Gonfederazione Argentina, si conviene che se per awentnra 
sopravvenisse disgraziatamente qaalche interrnzione deUe waú* 
chevoli relazioni di commercio o ana rottnra fra le dae alte partí 
contraentí, i cíttadini di qaalanqne di esse residentí nei terri- 
torii delPaltra avranno il privilegio di rimanervi e contínnarvi il 
loro traflSco, occapazione ed esercizio senza interrnzione alcana 
fino a che si diportíno tranqnillamente e non offendano le leggi 
del paese in modo alcano, e i loro beni e proprietá affidatí sia ai 
partícolari, sia alio Stato non andranno soggettí a confisca o se- 
qaestroi né ad altra qnalonqae paasibilitá die a qaelle a cal sog* 



^ SS4 — 

giAcembbeiú émSá bctoi e proprietá apparteiieBtí al dttadiiii e 
sudditi dello Stato in coi esístono i loro proprietarii. 

▲fücoIo 14. 

n presente trattato darer& peí termine di dodiei anni a datare 
dal gíomo deUo acambio deUe ratíficazioni e sará ratificato dalle 
due partí contraenti, e le ratíficazioni cwanno scambiate entro 
dieci mesi o prima se fosse possibile nel Inogo di residenza del 
goveroo della Ck)nfederazione Argentina* 

In fede del che i plenipotenziarü nspettivi hanno firmato 
guesto trattato e tí hwno apposto i loro sigilli. 

Dato nella cittá del Paraná, capitale proyyisoría della Gonfede* 
razione Argentina^ addi ventnno del mese di settembre deU'anno 
del Signore mille ottocento dnqnantacinqne. 

Marcello Cerruti* 
Juan María Outicmz. 



.T 



TRATADO CON EL PAfiAGUAY. 



(tr de Julio dé ISSSJ 



Nos, Justo José de ürquiza Presidente de la Confederación 
Arjentina — Hacemos saber á todos los que el presente znstra«- 
mentó de confirmación vieren que á lo9 29 dias del mes de Jtt«* 
lio del presente afio se concluyó y firmó en la ciudad de la Asun- 
ción entre la Confederación Argentina y la Bepública del Para- 
guay, debidamente representadas, un Tratado de amistad, eomer^ 
cío y uaTegacicNPif rayo tenor y forma es ecnao úgm. 



En et nombre áe la Sanñstma Trinidadé 

Deseando el Gobierno de la Confederación Aijentína y el de 
la Bepública del Paraguay estrechar, intima, y sinceramente 
las relaciones tan necesarias pata el desarrollo y progreso de una 
y otra Naoíotí^ sobre las justas bases de oomun interés^ y de una 
reciprocidad perfecta, por an Tratado de amistad^ eomercid y 
ñaTegaeion 3 8, K el Sefior Presidente de la Confederación Ar^ 
jratina ha noiübrado por su Enyiado Extraordinario^ y Ministré 
Plenipotenciario al ciudadano ArgentinOt General y Senador D^ 
Tomás Guido: y S. E. diSeftor Presidente de la RepúUtai del 
PaniuilT pw su PtenipotciMáaria d dndjidiido Partg^^ 



— 336 — 

lás Vázquez, Ministro Secretario de Estado de Relaciones Exte- 
riores. 

Los cuales después de haber examinado y canjeado sus res- 
pectiTos plenos Poderes, y hallándolos en buena y debida forma, 
han ajustado y concluido los artículos siguientes : 

Articulo 1**. 

Habrá perfecta paz, y sincera amistad entre la Confederación 
Arjentina y la Bepúblicu del Paraguay, Los respectivos Gobier- 
nos se comprometen mutuamente á emplear toda eficacia en con- 
solidarlas mutuamente. 

Articulo 2**. 

La Confederación Argentina, y la Bepública del Paraguay, 
adoptan por base de sus mutuas relaciones, la mas estricta y 
franca reciprocidad. 

Articulo 3". 

Si aconteciere que una de las altas Partes Contratantes se ha-- 
liase en guerra con una tercera Potencia, la otra parte contra- 
tante se conservará perfectamente neutral. 

Articulo 4'*. 

En el caso establecido en el anterior artículo 3^, los ciudada- 
nos de la patencia que se conservare neutra, podrán continuar su 
comercio y navegación con el Estado en guerra, esceptuadas los 
puertos y ciudades que se hallen bloqueados por agua ó tierra: 
empero en ningún caso será, permitido el comercio de artículos 
reputados de contrabando de guerra. 

Articulo 5*^. 

Para que no haya duda sobre cuales sean los objetos, ó artí- 
culos llamados de contrabando de guerra, decláranse tales : 1^. 
cañones, morteros, obuses, pedreros, mosquetes, rifles, carabinas, 
íaisiles, pistolas, picas, espadas, sables, lanzas, dardos, alabardas, 
granadas, cohetes, bombas, pólvora, mechas, balas, y todas las 
otras cosas pertenecientes al uso de estas. armas : 2"* escudos ca- 
-pacetes, corazas, cotas dé malla, fornituras, y ropa hecha de 



— 337 — 

uniforme, y para uso militar : 3°correage deJcaballería, caba- 
llos, lomillos, sillas de montar, y cualquiera cosa perteneciente 
á esta arma : 4® y generalmente toda calidad de instrumentos de 
hierro, acero, latas y de cualquiera otros materiales, manufac- 
turados, preparados, ó formados expresamente para hacer la 
guerra por mar ó por tierra. 

Articulo 6^. 

En el mencionado estado de guerra entre alguna de las Altas 
Partes Contratantes, y una tercera Potencia, ningún ciudadano 
de la otra, aceptará comisión ó carta de marca para el fin de ayu- 
dar, ó cooperar hostilmente cx)n su enemigo, so pena de ser tra- 
tado como pirata. 

Articulo T. 

No serán admitidos en los puertos de la Confederación Arjen- 
tina, y en los de la República del Paraguay, piratas, ó ladrones 
de mar, y los Gobiernos de ambos Estados se obligan á perse- 
guirlos y aplicarles rigorosamente la ley, y del mismo modo á sus 
cómplices, y á los ocultadores de bienes asi robados. Igual- 
mente se obligan á la devolución de buques y cargamento á sus 
lejítimos dueños, ciudadanos de cualquiera de los dos' Estados, ó 
á sus apoderados, ó respectivos ajeutes consulares. 

Articulo. 8\ 
Si desgraciadamente sobreviniese la guerra entre la Confede- % 

4 

ración Arjentina y la República del Paraguay (lo que Dios nó \ 
permita) las hostilidades no podrán empezar entre ambos paises, 
sin previa notificación recíproca, seis meses antes de un rompi- 
miento. 

Articulo 9^ 

En el caso del anterior artículo 8®, ó de cualquier desacuerdo, 
quiebro de amistad ó rompimiento entre las dos Altas Partes 
Contratantes, los ciudadanos de cada una de las mismas Altas 
Partes Contratantes, residentes en el territorio de la otra, po- 
drán permanecer en él para arreglar sus negocios, continuar en 
su comercio, ó ocupación en el pleno goce de su libertad y pror 

22 



> 

4. 



— 338 — 

piedad, con tal qae se porten pacificamente. Sas bienes de 
cualquiera clase que sean, ya estén bajo su propia custodia, ya 
confiados á particulares, ó al Estado, no estarán sujetos ¿ embar- 
go ó secuestro, ni ¿ ningún otro cargo ó exacción, sino í aque- 
llos que puedan gravitar sobre propiedades semejantes, pertene- 
cientes á los ciudadanos nacionales. Pero en el caso de que su 
comportamiento dé motivo de sospecha justificada, se les podrá 
hacer salir del pais concediéndoles tiempo suficiente para sus ar- 
reglos, y la facultad de llevar consigo sus bienes y propiedades, 
y de disponer de ellos por cualquier medio legal. 

AetiCülo 10. 

Los Argentinos en el Paraguay, y los paraguayos en la Con- 
federación Argentina, serán perfectamente libres para manejar 
sus negocips por sí, ó por apoderado, contratar^ comprar, ó ven- 
der por mayor ó menor, ventilar, y defender sus derechos, en 
conformidad con las leyes del pais de su residencia y con la 
misma libertad y derecho que los ciudadanos naturales. 

Articulo 11. 

Se observará igualdad perfecta y recíproca por ambas Repú* 
blicas en la mas amplia protección y seguridad de la propiedad 
de los ciudadanos de uno y otro pais ; y no podrán ser gravados 
en los derechos úe importación y exportación, sobre las mer- 
cancías, en los de tonelaje, puerto y demás imposiciones esta- 
blecidas, ó que se establecieren, tanto sobre el comercio directo, 
como sobre la carga; depósito, importación, en las costas de una 
y otra Bepúblicaí con imposiciones mas gravosas que las que pe* 
saren sobre los ciudadanos naturales. 

Abtigulo 12. 

Los ciudadanos Arfentinos en el Paraguay y los ciudadanos 
paraguayos en la Confederación Argentina, gozarán en los res- 
pectivos territorios del mas pleno derecho á la posesión y uso li- 
bre de los bienes que introduzcan, Ó adquieran por compra y ven- 
ta, permuta^ testamento^ donación, 6 de cualquier otro modo 
legal^ en conformidad á las respectivas leyes vijentes^ 



/ 



— S39 — 

Los bienes adquiridas por herencia, ó legado, no serán gra- 
vados con otros, ó mas altos derechos que'los qne pagaren los 
nacionales en casos semejantes. 

Artigulo 13. 

Los Argentinos residentes ó transeuntos en la República dd 
Paraguay, y los Paraguayos residentes ó transeúntes en la Con- 
federación Arj entina no podrán ser obligados ¿ servicio personal 
en el ejército, y armada, ni en las milicias nacionales, y estarán 
exentos de contribuciones de guerra, préstamos forzosos, alQJa- 
mientoSi y requisiciones militares. 

Articulo 14. 

Ninguna propiedad arjentina sea de la naturaleza que fuere 
podrá ser detenida ó embargada en la Bepública del Paraguay 
para el servicio público, ni aun á caso de urgente necesidad, sin 
previo ajuste con los propietarios, apoderados ó consignatarios, 
para el resarcimiento de daños, y perjuicios que aquellos sufrie- 
ran, lo cual deberá constar en estipulación escrita y legalmente 
autorizada ; y ninguna propiedad paraguaya sea de la naturale- 
za que fuere, podrá ser privadada en la Confederación Arjenti- 
na, de las garantías acordadas por el presente artículo á las pro- 
piedades Arjentinas. 

Articulo 1 5. 

Ambas Altas Partes Contratantes se comprometen á no emplear 
en el servicio militar de mar ó tierra, á los desertores del ejér- 
cito de la otra, y convienen en la extradición de los soldados y 
marineros de guerra, desertores, cuando fueren reclamados 
por los Cónsules ó Yice-Cónsules respectivos* 

Articulo 16* 

En el caso de fallecimiento ab intéstató de algún ciudadano Ar- 
gentino en territorio paraguayo, ó více-versa, el Cónsul Gene- 
ral, Cónsul ó Yice-Cónsul de su nación, intervendrá en el inven- 
tario, depósito, sellos, y enagenacion de los bienes del finado, 
de mancomún con el aUrncea^ ó curador que el gobierno nombre 



— 340 — 

hasta la distribución dé los bienes entre los herederos legítimos, 
ó entre los acreedores. 

Abtigulo 17.. 

La navegación de los rios Paraná, Paraguay y el Bermejo es 
completamente libre y común para los buques mercantes y de 
guerra, arjentinos y paraguayos, en conformidad á las disposi- 
ciones vigentes en ambas Repúblicas. 

Articulo 18. 

Ambas Altas Partes Contratantes respetarán mutuamente los 
reglamentos fluviales que establecieren para seguridad de los 
intereses fiscales en las riberas de sus respectivos dominios, no 
pudiendo trabarse en manera alguna el libre curso de la navega- 
ción y comercio legítimo, ni con imposición de derecho de trán- 
sito, con detenciones, registros, embargos, ú otros impedimen- 
tos, en perjuicio délos intereses comerciales. 

Articulo 19. 

Los puertos y canales habilitados para el comercio extrangero, 
ó que se habilitaren por el Gobierno Paraguayo, quedan abier- 
tos para todos los buques, cargamentos y efectos que naveguen 
bajo el pabellón Argentino : los buques paraguayos gozarán de 
igual beneficio en los puertos y canales de la Confederación Ar- 
gentina, habilitados ó que en adelante se habilitaren para el co- 
mercio extrangero. 

Articulo 20. 

Las Altas Partes Contratantes admiten como buques arjenti- 
nos ó paraguayos, los que naveguen con pabellón de una y otra 
República, que fuesen patentados, mandados y tripulados de 
conformidad con sus respectivas leyes. 

Articulo 21 

En caso de que una de las dos Altas Partes Contratantes estu- 
viese en guerra con alguna tercera Potencia, los dos Estados acep- 
tan el principio de que la bandera neutral cubre las mercaderías, 



— 341 -- 

á escepcion de los artículos de contrabando de guerra, y délos 
oficiales y soldados en servicio del enemigo. 

Por la misma ra^on, la propiedad neutral, bajo pabellón ene- 
migo, será reputada como enemiga. Este principio no es aplica- 
ble á las Potencias que no lo reconozcan y observen. 

Articulo 22. 

Se admitirán mutuamente agentes Consulares para la protec- , 
cion del comercio respectivo, quienes en el lugar de su residen- 
cia gozarán de las inmunidades que se otorguen á los de igual 
clase de la nación mas favorecida. Los papeles y archivos serán 
inviolables. 

Articulo 23. 

Los. Cónsules, y empleados en el Consulado están exentos de 
todo servicio público, y de todo derecho impuesto, y contribución 
esceptuando los que están obligados á pagar por su comercio, in- 
dustria y propiedad ; y los demás quedarán sujetos á las leyes de 
los respectivos estados. 

Articulo 24. 

Queda aplazado el arreglo de límites entre la Confederación 
Argentina, y la República del Paraguay. 

Articulo 25. 

No obstante lo acordado en el artículo anterior, se declara que 
la isla de Apipé en el Paraná, pertenece á la Confederación Ar- 
gentina, y la de Jaciretá al Paraguay. 

Articulo 26. 

Las Altas Partes Contratantes se comprometen á establecer y 
costearen sus respectivos territorios, uno ó mas correos terres- 
tres mensuales, que conduzcan la correspondencia pública y ofi- 
cial de uno y otro Estado, en los dias y hasta el punto que se 
acordase por separado. 

Articulo 27. 
. Las cartas y correspondencias que llevasen la nota de francas 



-342 — 

del lugar de donde partieren, girarán libres de porte por loi cor<* 
reos de cada país. 

Articulo 28. 
lascartas y correspondencias condncidas por los correos de 
nna y otra de las Altas Partes Contratantes^ de tránsito para el 
extrangeroi ó para diversos pantos de ambos Estados^ serán en- 
caminadas á sn destino por los mismos conductores establecidos 
para la dirección de la correspondencia de la administración de 
correos donde se recibieren. 

Articulo 29. 
Si las cartas y correspondencias á que se refiere el artículo an« 
terior, para un pais extrangero, ó para [cualquier punto de uno 
de los Estados Contratantes no pudiesen seguir á su destino, sin 
previo pago del porte, no será por esto detenido su curso. En 
este caso la administración que la despachare anticipará el porte 
correspondiente, formando cargo de su valor á la administración 
de donde procedieren, llevándose á este fin la cuenta respectiva, 
cuyo monto será liquidado cada seis meses, y pagado en la for- 
ma que acordaren ambos Gobiernos. La base de esta francatu- 
ra será la tarifa en vigor en la administración que interviniese en 
el despacho de la correspondencia. Con este motivo las tarifas 
se comunicarán mutuamente. 

Articulo 30. 
La correspondencia oficial délos respectivos gobiernos y la de 
sus Agentes Diplomáticos, los periódicos, publicaciones oficiales 
de uno y otro pais, panñetos, revistas, lii otros impresos destina- 
dos á la circulación, circularán libres de porte por los correos de 
ambos paises. 

Articulo 31. 
El presente Tratado será ratificado competentemente, y las ra- 
tificaciones canjeadas en la ciudad del Paraná Capital Provisoria 
de la Confederación Arjentína, dentro de tres meses, ó antes si 
fuere posible. 

Articulo 32. 

la declaración hecha en el artículo 25 de este Tratado, es de- 



— 343 — 

finitiva: todas las otras estípuladones, salvo lo acordado eu el 
artículo 24, serán vijentes por seis afios, contados desde el canje 
de las ratificaciones. 

En fé dé lo cnaly nos las Plenipotenciarios de la Confederación 
Aijentina y de la República del Paragnaj, en virtud de nuestros 
Plenos Poderes» firmamos por duplicado este Tratado, y le hici- 
mos poner los sellos de las armas respectivas. 

Hecho en la Ciudad de la Asunción, Capital de la República del 
Paraguay 9 á los veinte y nueve dias del mes de Julio del afio del 
Señor de mil ochocientos cincuenta y seis. 

Tomás Guido. Nicolás Vázquez. , 



Y teniendo presente d mismo Tratado, cuyo contenido queda 
preinserto^ y bien visto y considerado por Nos, y habiendo sido 
aprobado por el Congreso Legislativo de la Confederación Aijen- 
tina, confirmamos y ratificamos didio Tratado para ahora y para 
en adelante ofreciendo y prometiendo cumplir y hacerlo cumplir, 
así en el todo como en cada una de sus estipulaciones, usando pa- 
ra el efecto de todo el poder y medios á nuestro alcance. 

En testimonio de lo cual firmamos el presente instrumento de 
ratificación, sellado con el sello nacional y refrendado por el Mi- 
nistro Secretario de Estado en el Departamento de Relaciones 
Exteriores, abajo firmado. 

Dado en el Palacio de Gobierno de la ciudad del Paraná, Capi- 
tal Provisoria de la Confederación Aijentina, á los treinta dias 
del mes de Setiembre de mil ochocientos cincuenta y seis. 

JUSTO JOSÉ DE URQUIZA. 
Bebuabé L0P£Z« 



mmmfttmmmimmmé 



~ 344 ~ 

PROTOCOLO 

De adhesión y EocpUcaciones al Tratado con eí Paraguay en 1856. 

Los Ministros PlcnipoteDciarios de la Confederación Arjentíua 
y de la República del Paraguay, reunidos en la Sala del Despa- 
cho del Ministro de Relaciones Exteriores, después de~ haberse 
terminado la discusión sobre los principios de comercio y de na- 
vegación de los rios interiores, afluentes al Plata, y convenido 
en la redacción del Tratado de amistad, comercio, navegación y 
aplazamiento de límites entre la dicha Confederación Arjentina y 
la República del Paraguay, quedaron de acuerdo en que se pro- 
tocolizaren las declaraciones siguientes. 

1* Que en caso de que la isla de Martin García fuese ocupada 
por algún poder decidido á impedir la libre navegación délos rios, 

el Gobierno del Paraguay no será indiferente, y antes bien se 
pondrá de acuerdo con los Estados rivereños, para concertar los 
medios de remover esta dificultad. 

2* Que el Gobierno Arjentino no acepta el artículo propuesto 
por la Legación Arjentina para no apoyar directa, ni indirecta- 
mente la desmembración de Sección alguna territorial de cual- 
quiera de las Altas Partes Contratantes, ni la creación en ellas de 
gobiernos independientes en desconocimiento de la Autoridad 
Soberana y lejítima respectiva, por ser consecuente con los prin- 
cipios de neutralidad estricta en las desidencias internas : de los 
Estados limítrofes, que observa el Gobierno Paraguayo ; en esta 
conformidad declara quede ninguna manera apoyará el fraccio- 
namiento de Estados amigos. 

3* Que la neutralidad acordada en el artículo 3® no se estiende 
á negar puerto y provisiones de boca á los beligerantes, que por 
ley de la Nación neutra, tengan derecho al tránsito libre para el 
Estado en guerra. 

Hecho en la Asunción, Capital de la República del Paraguay, 
.á los veinte y nueve dias del mes de Julio de mil (Tchocientos cin- 
cuenta y seis. 

Tamas GuLido. Nicolás Vázquez. 



— 345 — 

Áeta de Canje de las Ratificaciones del Tratado de Amistad, Comer* 
cío y Navegación, celebrado entre la Confederación Arjentina 
y la República del Paraguay. 

A los seis días del mes de NoYÍembre del año del Nacimiento de 
Nuestro Señor Jesucristo, de mil ochocientos cincuenta y seis, 
S. E. el Señor Doctor Don Salvador María del Carril, Vice-Presi- 
dente de la Confederación Arjentina, en ejercicio del Poder Eje- 
cutiYo, acompañado de su Ministro Secretario de Estado en el 
Departamento de Relaciones Exteriores, recibió en audiencia par- 
ticular al ciudadano paraguayo D. Félix Egusquiza comisionado 
por el Gobierno de aquella República á fin de proceder al canje 
de las ratificaciones del Tratado de amistad, comercio y navega- 
ción, concluido y firmado en la ciudad de la Asunción por los Ple- 
nipotenciarios de ambos paises á veinte y nueve de Julio del pre- 
sente año, y siendo presentados los instrumentos originales de 
dichas ratificaciones fueron inmediatamente canjeadas. 

En fé de lo cual el Doctor D. fiernabé López, Ministro Secreta- 
rio de Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores déla 
Confederación Arjentina y D. Félix Egusquiza, Comisionado del 
Gobierno déla República del Paraguay, debidamente autorizados 
por sus Gobiernos, firmaron la presente acta y la sellaron con sus 
sellos particulares. 

Fecha por duplicado en la Ciudad del Paraná Capital Proviso- 
ria de la Confederación Arjentina, en el mismo dia y año arriba 
mencionados. 

Félix Egusquiza. — Berivabé López. 



TRATADO CON EL BRASIL. 



(Partniii 7 de mino de f 8S6.) 



Nos Justo José de Urqoiza , Presidente de la Confederación 
Argentina, hacemos saber á todos los que el presente instm* 
mentó de confirmación yieren ; que á los siete dias del mes de 
marzo de 1856 se concluyó y firmó en la ciudad del Paraná, 
entre la Confederación Argentina y S. M. el emperador del Bra- 
sO, debidamente representados^ un tratado de paz, amistad, co- 
mercio y navegación, cuyo tenor y forma es como sigue: 

En él nmbre de la SantUifM i indivisible Trinidad. 

£1 Presidente de la Confederación Argentina y S. M. el empe- 
rador del BrasU deseando afianzar sobre bases sólidas y dura- 
deras las relaciones de paz y amistad que existen entre ambas na- 
cioues, y promover los intereses comunes de su comercio y na- 
vegaciouj por medio de un tratado que regule dichas relaciones 
é intereses sobre las bases establecidas en la convención prelimi- 
nar de paz de 27 de agosto de 1 828 y los convenios de 29 de mayo 
y 21 de noviembre de 1851; nombraron á este fin por sus pleni* 
potendaríosj, á saber: 



— 348 — 

El Presidente de la Confederación Argentina al Exmo. sefior 
D. Juan Maria Gutiérrez, ministro secretario de Estado del go- 
bierno de la Confederación en el Departamento de Relaciones 
Exteriores, y S. M. el Emperador del Brasil al Exmo. señor Viz- 
conde de Abaeté, de su Consejo 7 del de Estado, gentilhombre 
de su imperial cámara, senador del imperio, dignatario de la or- 
den imperial del Crucero, y gran cruz de las órdenes de Cristo, 
del Brasil y de Nuestra Señora de la Concepción de Yilla Yicosa 
de Porti^gal ; quienes habiendo canjeado sus respectivos plenos 
poderes y halládolosen debida forma, han convenido en los si- 
guientes artículos : 

Artículo 1^ 

Habrá perfecta paz y firmí^ y sincera amistad entre la Confe- 
deración Argentina y sus ciudadanos y S. H. el emperador del 
Brasil y sus sucesores y subditos en todas sus posesiones y terri- 
torios respectivos. 

Artículo 2^ 

Cada una de las dos altas partes contratantes se compromete 
á no apoyar directa, ni indirectamente la segregación de porción 
alguna de los territorios de la otra, ni la creación en ellos de go- 
biernos independientes, en desconocimiento de la autoridad so- 
berana y legítima respectiva . 

Artículo 3^ 

Las dos altas partes contratantes confirman y ratifican la de- 
claración contenida en el artículo V de la convención prelimi- 
nar de paz, celebrada entre el Brasil y la República Argentina á 
27 dias del mes de agosto de 1828; así como confirman y ratifi- 
can la obligación de defender la independencia é integridad de la 
República Oriental del Uruguay de conformidad con el artí- 
culo 3* de la misma convención preliminar y seguu lo estipula- 
ren ulteriormente con el gobierno de dicha República. 

Artículo 4* 
Se considerará atacada la independencia é integridad del Es- 
tado Oriental del Uruguay en los casos que ulteriormente $& 
acordasen en concurrencia con su gobierno y desde luego y ter- 
minantemente en el caso de conquista declarada, y cuando al- 



VJ 



— 349 --y 

gana nación estrangera pretendiese pandar la forma de sn go- 
bierno, ó designar ó imponer la persona ó personas que hayan 
de gobernarle. 

Artícnlo 5° 
Ambas altas partes contratantes confirman y ratifican la de- 
claración y reconocimiento de la independencia de la República 
del Paraguay en los términos que lo hicieron el encargado de las 
relaciones exteriores y director provisorio de la Confederación 
Argentina por medio de su encargado de negocios en misión es- 
pecial cerca del gobierno del Paraguay á 1 7 de julio de 1852 y 
S. M. el emperador del Brasil, por acto de 1 4 de 4»etiembre de 
1844, hecho y firmado por el encargado de negocios imperial 
cerca del gobierno de aquella República. 

Artículo 6° 
Ambas altas partes contratantes deseando poner el comercio y 
nayegacion de sus respectiyos paises sobre la base de una per- 
fecta igualdad y benévola reciprocidad, convienen mutuamente 
en que los agentes diplomáticos y consulares, los subditos y ciu- 
dadanos de cada una de ellas, sus buques y los productos natu- 
rales ó manufacturados de los dos Estados gocen recíprocamente 
en el otro de los mismos derechos, franquicias é inmunidades ya 
concedidas ó que fueren en lo futuro concedidas ¿ la nación mas 
favorecida; gratuitamente si la concesión en favor de la otra na- 
den fuere gratuita, y con la misma compensación si la concesión 
fuere condicional. 

Artículo 7° 
Para mejor inteligencia del artículo precedente, convienen 
ambas altas partes contratantes en considerar como buques Ar^ 
gentinos ó Brasileros aquellos que fueren poseídos, tripulados y 
navegados según las leyes de los respectivos paises. 

Artículo 8^ 
Los Argentinos establecidos ó residentes en territorio brasilero 
y recíprocamente los Brasileros establecidos ó residentes en ter^- 
ritorio Argentino estarán exentos de todo servicio militar, obli- 
gatorio, de cualquier género que sea y de todo empréstito for- 
zoso, impuestos ó requisiciones militares. 



«- 350 ^ 

Artículo 9« 
Cada una de las alta& partes contratantes se obliga igualmente 
á no recibir á sabiendas y yoluntariamente en sus Estados^ y á 
no emplear en servicio suyo á los ciudadanos y subditos de la otra 
que hubiesen desertado del servicio militar de mar y tierra, de- 
biendo ser aprehendidos y devueltos los soldados y marineros de 
guerra desertores si fueren reclamados por los cónsules 6 vice^' 
cónsules respectivos. 

Artículo 10. 

Si sucediese que una de las dos partes contratantes estuviese 
en guerra con una tercera, en ese caso observarán ambas entre sí 
los siguientes principios : 

P Que la bandera neutral cubre al buque y á las personas, 
con excepción de los oficiales y soldados en servicio efectivo del 
enemigo. 

2® Que la bandera neutral cubre la carga á excepción de los 
artículos de contrabando de guerra. Queda entendido y ajustado 
que este principio no será aplicable á las potencias que no le re- 
conocieren y observaren, y por consiguiente que la propiedad 
de enemigos que pertenezca á esos gobiernos no se libertará por 
la bandera de aquella de las dos altas partes contratantes que se 
conservase neutral. 

3^ Qué la bandera enemiga hace enemiga la carga del neu- 
trO) á menos que haya sido embarcada antes de la declaración de 
guerra ó antes de que se tuviese noticia de la declaración en el 
puerto de donde zarpó el buque. 

Queda entendido igualmente que si la bandera neutra no pro* 
tqe la propiedad del enemigo, por hallarse este comprendido en 
la cláusula del principio 2^, serán libres los efectos ó mercaderías 
del neutro que estuvieren embarcados en buque de la bandera de 
aquel enemigo, á excepción del contrabando de guerra. 

4^ Que los ciudadanos del pais neutro pueden navegar libre- 
mente con sus buques saliendo de cualquier puerto para otro per- 
teneciente al enemigo de una ó de otra parte, quedando espresa^ 
mente prohibido el que nieles moleste de manera alguna en esa 
navegación. 



■^ 351 ^ 

5^ Qae cualquier buque de ütía de las altas partes contratan*- 
tes que se encuentre nayegando hacia un puerto bloqueado por 
la otra, no será detenido ni confiscado sino después de notifica-* 
cion especial del bloqueo, notificada y registrada por el gefe de 
las fuerzas bloqueadoras ó por algún oficial bajo su mando» en 
el pasaporte de dicho buque. 

6^ Que ni una ni otra de las partes contratantes permitirá que 
permanezcan ó se vendan en sus puertos las presas marítimas he- 
4iis á la otra por algún Estado con quien estuviese en guerra* 

Artículo 11. 
Para no dejar dudas sobre cuales sean objetos ó artículos lia* 
mados de contrabando de guerra» se declara como tales: 1^ la 
artillería, morteros, obuses, pedreros, mosquetes, fusilesi riñes, 
carabinas, trabucos, pistolas, picas, espadas, sables, lanzas, ve- 
nablos, alabardas, granadas^ cohetes incendiarios, bombas, pól- 
vora, mechas balas y todos los demás objetos relativos al uso de 
estas armas; 2^ Escudos, capacetes, corazas, cotas de malla, ta- 
halís, uniformes y ropa militar hecha; 3® Tahalis de caballería, 
caballos, sillas de montar, lomillos y cualquier otra cosa pertene- 
ciente al arma de caballería; 4® Toda clase de instrumento de 
hierro, acero, latón y de cualesquiera otras materias manufactu- 
radas, preparadas ó dispuestas expresamente para uso de guerra 
terrestre ó marítima. 

Artículo 12. 
Guando alguna de las partes contratantes estuviese en guerra 
con otro Estado, ningún dudadai^o de la otra aceptará comisio^ 
nes ó letras de marca para ayudar ó cooperar hostilmente á fiívor 
del enemigo de aquella, so pena de ser tratado por ambas como 
pirata. 

Artículo 13, 

Ninguna de las altas partes contratantes admitirá en sus puer- 
tos piratas 6 ladrones de mar, obligándose á perseguirlos por to- 
dos los medios á su alcance y con todo el rigor de las leyes, así 
como también á los cómplices del mismo crimen y á todos aquellos 
que ocultaren los bienes así robados y á devolver los buques y 
cargamentos á sus dueflos l^timosi ciudadanos de eoalqutera de 



— 352 — 

las altas partes contratantes, ó á sus apoderados y en defecto de 
estos á sus respecÜTos agentes consulares. 

Artículo 14. 
Las embarcaciones argentinas y brasileras tanto de guerra 
como mercantes, podrán navegar los ríos Paraná, Uruguay y Pa- 
raguay en la parte que estos pertenecen á la Confederación Ar- 
gentina y al Brasil, con sujeción únicamente á reglamentos fis- 
cales y de policía, en los cuales se obligan ambas altas partes con- 
tratantes á adoptar como bases aquéllas disposiciones que mas efi- 
cazmente contribuyan al desarrolló de la navegación, en favor de 
la cual se establecen dichos reglamentos. 

Artículo 15. 
En consecuencia podrán dichas embarcaciones entrar, perma^- 
necer, cargar y descargar en los lugares y puertos de la Confe- 
deración Argentina y del Brasil que fuesen habilitados al efecto 
en dichos ríos. 

Artículo 16. 
Deseando ambas altas partes contratantes proporcionar todo 
genero de facilidades á la navegación ñuvial en común, compro- 
métense recíprocamente á colocar y mantener las balizas y seña- 
les que fuesen precisas para esa misma navegación en la parte que 
á cada una correspondiere. 

Artículo 17. 
Tanto por parte de la Confederación Argentina como del Brasil 
se establecerá en dichos rios un sistema uniforme de recaudación 
de los respectivos derechos de aduana, puerto, faro, pilotaje y 
policía. 

Artículo 18. 
Beconociendo las altas partes contratantes que la isla de Mar- 
tin García puede por su posición embarazar é impedir la libre na- 
vegación de los anuentes del rio de la Plata, en que están intere- 
sados sus ribereños y los signatarios de los tratados de 10 de ju- 
lio de 1 853, reconocen igualmente la conveniencia de la neutrali- 
dad de la referida isla en tiempo de guerra, ya entre los Estados 
del Plata, ya entre una de estas y cualquiera, otra potencia, en 



— 353 — 

utilidad coman y como garantía de la navegación de los referi- 
dos ríos ; y por lo tanto acuerdan : 

I"" Oponerse por todos los medios á que la posesión de la isla 
de Martin García deje de pertenecer á uno de los Estados del 
Plata interesados en su libre nayegacion. 

2® Tratar de obtener de aquel á quien pertenezca la posesión 
de la mencionada isla, que se obligue á no servirse de ella para 
impedir la libre navegación de los otros ribereños y signatarios 
de los tratados de 10 de julio de 1853 y que consienta en la neu- 
tralidad en tiempo de guerra, así como en que se formen en ella 
los establecimientos necesarios para seguridad de la navegación 
interior de todos los Estados ribereños y de las naciones com- 
prendidas én los tratados de 10 de julio de 1853. 

Artículo 19. 
Si sucediese { lo que Dios no permita) que estallase la guerra 
entre cualquiera de los Estados del Rio de la Plata ó de sus con-^ 
flüeütes, oblíganse ambas partes contratantes á mantener libre 
la navegación de los nos Paraná, Uruguay y Paraguay en la parte 
que le pertenece ; no pudiendo haber otra excepción á este prin- 
cipio sino con respecto a los artículos de contrabando de guerra, 
y de los puertos y lugares de los mismos rios, t[ue fueren blo- 
queados conforme á los principios del derecho de gentes, que- 
dando siempe salvo y libre el tránsito general, con sujeción á los 
reglamentos de que habla el artículo 1 4. 

Artículo 20. 
Ambas altas partes contratantes se obligan á invitar y á em- 
plear los medios á su alcance para que la República del Paraguay 
adhiera á las estipulaciones que preceden, concernientes á la li- 
bre navegación ñuvial, de conformidad con el artículo adicional 
de la convención preliminar de 27 de agosto de 1828 y con el 
artículo 14 del convenio de 21 de noviembre de 1851, celebrado 
entre el Brasil y los gobiernos de Entre -Rios y Corrientes. 

Artículo 21. 
El canje de las ratificaciones del presente tratado tendrá lugar 
en la ciudad del Paraná dentro del término de seis meses conta- 
dos desde su fecha ó antes si fuese posible. 

23 



— 354 — 

En testimonio de lo eual nosotros los infrascriptos plenipoten- 
ciarios del Presidente de la Confederación Argentina y de S. M. 
el emperador del Brasil, en Tirtnd de nnestros plenos poderes 
firmamos de nuestro puño j letra el presente tratado y lo sella- 
mos con nuestros sellos respectiyos. 

Fecho en la ciadad del Paraná á los siete dias del mes de marzo 
del afio de nuestro Sefior Jesu-Gristo de mil ochocientos cincuenta 
y seis, 

( !• S,) Juan María Gutiérrez. 
(L. S,) Vizconde de Ábaeté. 

Y teniendo presente el mismo tratado, cuyo tenor queda 
preinserto y bien visto y considerado por nos, y habiendo sido 
aprobado por el congreso legislativo de la Confederación Argen- 
tina por su ley soberana de 23 dd presente mes, aceptamos, con- 
firmamos y ratificamos dicho tratado para ahora y para en ade- 
lante, ofreciendo y prometiendo cumplirlo y hacerlo cumplir así 
en el todo como cuacada una de sus estipulaciones, usando para 
el efecto de todo el poder y medios á nuestro alcance. 

En testimonio de lo cual firmamos el presente instrumento 
de ratificación sellado con el sello nacional y refrendado por el 
ministro secretario de Estado en el Departamento de Relaciones 
Exteriores* 

Dado en el palacio de gobierno de la ciudad del Paraná, capi- 
tal provisoria de la Confederación Argentina á los 25 dias del mes 
de junio ddafio del Sefior 1856« 

Justo José bs Urqüiza. 
Juan María Gutiérrez. 



Aóta á¿ canje de las raUficaeiones dd tratado de amt^tod, tcméf" 
do y navegación, célebraáú mtre la Confederación Argentina y 
él imperio del Brasü. 

A los veinte y cinco dias del mes de juiíio del afio del nacimiento 
de nuesto Sefior Jesu-Crísto de mil ochocientos cincuenta y seis 



su excelencia el señor brigadier general D. Justo José de Ur- 
quiza, Preltídeilte d6 te Golifédera^tf Argentina en pr^encia de 
sus ministros recibió en audiencia pública á su señoría el co- 
mondado)^ fi* loaquin Tomás de Amaral, encargado de negocios 
de su magestad el emperador del Brasil cerca del gobierno de la 
misma Confederación, á fin de proceder al canje de las ratifica- 
ciones del tratado de amistad, comercio y navegación concluido 
j fítinado en esta ciudad Aél Paraná por los plenipotenciarios de 
amÍ)os paídes á 7 de marzo del presente año^ y teniendo presente 
ios instrumentos origínales de diclias ratífi:eaGÍ0Hes fueron inine-' 
diat&mente canjeados. 

En fé de lo cual D. Juan Mana Gutiérrez, mmistro secretario 
de Estado en él Bepártamenttí de fiéíacíones Exteriores de ía Con- 
federación Argentina y su señoría el comendador í). Joaqmn To* 
mas do Áitaaral, encargado de negocios del Brasil, debidamente 
autorizado por su gobierno firmaron la presente aeta y le& sella- 
ron con sus sellos particutare». 

Hecho por duplicado en ía ciudad áéí Paraná, capital proviso- 
ria dé lá Góñféderadon Argentina en el mismo dia y a£o arriba 
ifidicadd^ 

(L S«) Juan Maria Gutíitr$x, 
(£4 É.) Joaquín fanm dé Amaróle 



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— 356 — - 

Em nome dá Santissima e indivisivél Trindade. 

O presidente da Gonfedera^ao Argentina e Sua Magestade o 
Imperador do Brazil desojando firmar em bases solidas e dura- 
douras as relacoes de paz e amisade que subsistem entre as duas 
nacoes, e promover os interesses commnns do seo commercio e 
nayegacao por meio de hum tratado que regule as ditas relacoes 
e interesses sobre as bases establecidas na convencao preliminar 
de paz de 27 de agosto de 1828, e os convenios de 29 de maio e 
21 de novembro de 1851, nomeárao para este fim, por seos ple- 
nipotentiarios, a saber : 

O presidente da Confederacao Argentina ao illustrissimo e ex- 
cellentissimo senhor D. Joao Maria Gutiérrez, ministro secreta- 
rio de Estado do governo da Confederacao na Repartigao de Re- 
lacoes Exteriores, 

E Sua Magestade o Imperador do Brazil ao illustrissimo e ex- 
cellentissimo senhor visconde de Abaeté, de seo conselho e do de 

Estado, gentiUiomen da sua imperial cámara, senador do impe- 
rio, dignitario da Ordem Imperial do Cruzeiro, e grao-cruz das 
Ordens de Christo do Brazil e de nossa Senhora da Conceicao de 
Villa Vinosa de Portugal; os quaes depois de terem trocado os 
seus plenos poderes respectivos, que farao adiados em boa e de- 
vida forma, conviérao nos artigos siguientes : 

Artigo r 

Haverá perfeita paz e firme e sincera amisade entre a Confe- 
deracao Argentina e seos cidadaos e Sua Magestade o Imperador 
do Brazil e seos successores e subditos em todas as suas posses- 
soes e territorios respectivos. 

Artigo 2^ 

Cada huma das altas partes contractantes se compromette a nao 
apoiar directa nem indirectamente a segregas ao de por^ao al- 
guma dos territorios da outra, nem a crea^ao nelles de gover- 
nos independientes em desconhecimento da autoridade soberana 
e legitima respectiva. 

Artigo 3° 
^ As duas altas partes contractantes confirmao e ratifícao a de- 



— 357 ~ 

claragao contida no artigo ]i>rimeiro da conven^ao preliminar de 
paz celebrada entre o Brazil e a Bepublica Argentina aos 2:7 dias 
do mezde agosto de 1828; assim como confirmao.je ratificao a 
obliga^ao de defender a independencia e integridade da fiepn- 
blica Oriental do Urngua^ de coníormidade com o artigo térceiro 

da mesma conYen9ao preliminar, e segundo estipulárao ulterior- 
mente com o goyerno da dita Bepublica. 

Artigo 4^ 
Considerar-se ha atacada a independencia e integridade do Es- 
tado Oriental do Uruguay nos casos que ulteriormente se accor- 
darem em concurrencia com o seo goyerno, e desde logo e desig- 
nadamente no caso de conquista declarada e quando alguma na- 
* 9ao extrangeira pretender mudar a forma do seo goyerno ou de- 
signar ou impor a pessoa que hajao de gpyernal-o. 

Artigo 5^ 
As duas altas partes contractantes conflrmao e ratificao a decla-< 
rasao e reconhecimento da independencia da Bepublica do Para- 
guay nos termos que fizerao o encarregado das relágoes exterio- 
res e director promisorio da Confederasao Argentina por meio do 
seo encarregado de negocios em missao especial junto da goyerno 
do Paraguay aos 17 de jullio de 1852, e Sua Magestade o Impe- 
rador do Brazil por acto de 14 de setembro de 1844 feito e as- 
signado pelo encarregado de negocios junto ao goyerno daquella 
Bepublica. 

Artigo 6^ 
As duas altas partes contractantes desejando por o commercio 
e nayega^ao de seos respectiyos paizes sobre a base de humaper- 
feita igualdade e beneyola reciprocidade, conyem mutuamente 
em que os agentes diplomáticos e consulares, os subditos e cida- 
daos de cada huma dellas, seos nayios e os productos naturaes 
ou manufacturados dos dous Estados gozem reciprocamente no 
entro dos mesmos direitos, franquezas e immunidades já conce- 
didas, ou que forem no futuro concedidas á na^ao mais fayore- 
cida; gratuitamente se a concessao em fayor da voutra nagao fór 
gratuita e com a mesma compensasao se a concessao fór condi- 
cional. 



Afilio 9^ 

r api mellm ifi«9lUe0nm i|a artigci prnaadnnto «mttmM^M» 

i8 altus partes 6c»ito«itiiit0S em eoiiii4mtt' oram wñosí vtn^Ü^ 
HQi OH ^adlirirdi «q^qUi» qw ^Pf m posifli4Mi tripoliidei § w^ 
vQI«(toB iMHuida M bi^dcHi rciap«f$tivoipHMit 

Artigo 8a 
Os Argentinos estableddos qu residmitas no tl^teRO bnsí«- 
leiro e reciprocamente os Bmnilüiroi establecidos ou residentes no 
tomtorio argootíao ostavAo «soatos de todo o lerfiQO militar 
obrigatorío de qoaesquef geiíaKi quo s§ja o do todo o emprestímo 
^ado, úpposto OH poqniíiQiio ¿iUtaf, 

Artigo 9a 
Cada hnma das altas partes contractantes se obrigt igaalmaite 
a nao receber seiente e Toluntariamente nos seos Estados, e a nao 
empregar em servigo seo aps ddddaos e subditos da ontra que 

tiipofem deaertado do iiarf íqo militar d^ mar o« dQ temu doirinido 
mf iprohepdido^ @ dQ^cd^idc^ oa moldado» e maiinb^PH» de 
ipmn deíawtom se jbrom TfKiliimadQa polos coniotes ou ^it^ 
fleniüles r^pi6tí¥90« 

Artigo 10. 

Bo snoeeder qao huma das altas partes oontraetantea asteja em 
gnerra oom hnma tereeira, nesse caso obserrarAo ambas entre ai 
os sigoientes prineipios : 

1^ Que a bandeira neutral cobre o navio e as pessoas eom a 
excep9ao dos ofSciaes e soldadoi em servido eflectiyo do inimigo. 

9^ Que a bandeira no^tral eobro a carga eom exeop^ao dos ar« 
tígoa de oputrabando de guerra, 

fíoaei^tondido o ajustado que este principio nao sori appUoa* 
^ áa potendas qa^ o nao reconheoerem o oham^yurem, o eonsoí^ 
qoonlNmiQnto que (t propriedade de inimigos» que pertenesao a 
OiSM goyeimos nao aorá ÜTre pela bandeira daquollaa das duas al* 
tas partf s eontroetantes que se fansarvar neutral. 

S^ Que a bandeira inimiga ba inlmiga a carga do neutro^ a 
menoa que tenha sido embarcada antes da dedaragao da giierra 
im «ates que se tifosse noticia da declare^ao no porto donde sai^ 
pase o nayio. % 



— JS9 — 

Fica entendido igualmente que se a bandeira neutra nao pro- 
teger a propriedade do inimigo por achar-se este comprehendtdo 
na clausula do principio seguido seráo livres os géneros ou mer- 
caderías do neutro que estiverem embarcados em navio da ban- 
deira daquelle inimigo com excep^ao do contrabando de guerra. 

4^ Que os cidadaos do paiz neutro podem navegar livremente 
com seos navios sahindo de qualquer porto para outro junta- 
mente ao inimigo de huma ou de outra parte, ficando expressa- 
mente prohibido molestar-os de qualquer modo nessa navegagao, 

5^ Que qualquer navio de huma das altas partes contrac- 
tantes que se encontré navegando para hum porto bloqueado pela 
outra nao será detido nem confiscado se nao depois de notifica- 
gao especial do bloqueio intimada y registrada pelo chefe das for- 
jas bloqueadoras ou por algum official sob o seo commando no 
passaporte do dito navio. 

6** Que nem huma nem outra das partes contractantes permit- 
tira que permanecem ou se vendem em seos portes as presas ma- 
rítimas feitas a outra por algum Estado com qaem estiver em 
guerra. 

Artigo 11. 
Para nao haver duvida sobre quaes sejao os objectos ou artigos 
chamados de contrabando de guerra, se declarao como taes : 1* a 
artilharia, morteiros, obu^es, pedreiros, mosquetes, rifles, I^aca- 
martes, carabinas, espingardas, pistolas, piques, espadas, sabres, 
langas, venabulos, alabardas, granadas, foguetes incendiaríos, 
bombas, pólvora, mechas, balas, e todas as demais cousas perten- 
centes ao uso destas armas ; 2^ escudos , capacetes , peitos 
d'aco, sazas de malhas, boldreis, uniformes e roupa militar feita; 
3° boldreis de cavallaría e cavallos, selius, sellas, lombilhos e 
qualquer outra cousa pertencente á arma da cavallaria; 4"" toda 
a quaUdade de instrumentos de ferro, acó, latao e de quaesquer 
outras materias manufacturadas preparadas ou formadas expres- 
samente para uso de guerra por mar ou por térra. 

Artigo 12. 
Quando alguma das altas partes contractantes estiver em guerra 
com outro Estado, nenhum ddadao da outra acceítará commis- 



— 360 — 

soes ou cartas de marca para o fim de ajadar a cooperar hostil- 
mente com o inimigo daquella sob pena de ser tratado por ambas 
como pirata. 

Artigo 13. 
Nenhuma das altas partes contractantes admitirá em seos por- 
tos piratas ou ladroes de mar, obrigando-se a perseguil-os por to- 
dos os meios ao seo alcance, e com todo o rigor dasleis; assim 
como tambem aos cómplices do mesmo crimen e a todos aquellos 
'que occultarem os bens assim roubados, e a devolver vios e carua- 
gas a seos dono^ legitimes, cidadaos de qualquer das altas partes 
contractantes, ou a seos procuradores, e em falta destes aos 
seos respectivos agentes consulares. 

Artigo 14. 
As embarcacoes argentinas e brasileiras tanto mercantiles como 
de guerra, poderáo navegares rios Paraná, Uruguay e Paraguay 
na parte em que estes rios pertencem á Gonfederacao Argentina 
e ao Brazil com sujeicao únicamente aos regulamentos fiscaes e 
de policía, nos quaes ambas as altas partes contractantes se obri- 
gao a adoptar como bases aquellas disposicoes que mais eficaz- 
mente coutribuao para o desenvolvimento da navegacao em favor 
da qual se establecem os ditos regulamentos. 

Artigo 15. ♦ 
Consequentemente as ditas embarcacoes poderáo entrar, per- 
manecer, carregar e descarregar nos Jogares e portes daConfe- 
deracao Argentina e do Brazil que para esse fim forem habilitados 
nos sobreditos rios. 

Artigo 16. 
Ambas as altas partes contractantes desejando proporcionar 
todo o genero de facilidades á navegacao fluvial commun com- 
promettem-se reciprocamente a collocar e manter as balizas e 
signaes que forem precisas para essa mesma navegacao na parte 
que a cada huma corresponder. 

Artigo 17. 
Estabelecer-se ha nos sobreditos rios tanto por parte da Gon- 
federacao Argentina como do Brazil hum systema uniforme de 



w 361 — 

airecada^ao dos respeetivos direitos de aUandega, portOf pharol, 
pilotagem e policía. 

Artigo 18. 

Reconhecendo as duas altas partes eontractantes que a flhade 
Martín García pode por sua posicao embarazar e impedir a libre 
navega^ao dos afluentes do río da Prata em que sao interessados 
todos os ribeirinhos e os signatarios dos tratados de 1 de julho 
dé 1853, reconhecem igualmente a conyeniencía de neutralidade 
da mencionada ilha em tempo de guerra quer entre os Estados 
do Prata, quer entre hum destes e qualquer outra potencia, em 
ütílídade commun e como garantía da navegagao dos mesmos 
ríos, e por tanto concordao: 

1^ Em oppor-se por todos os meios a que a posse da ilha de 
Martin García deixe de pertenecer a hum dos Estados do Prata 
interessados na sua liyre navega^ao. 

2^ Em procurar obter daquelle a quem pertenga a posse da 
mencionada ilha que se obrigue a nao servir-se della para impe- 
dir a lívre navegagao dos outros ribeirinhos e signatarios dos tra« 
tados de 10 de julho de 1853 e que consinta na neutralidade da 
mesma ilha em tempo de guerra; assim como em que se formem 
os estabelecementos necessaríos para seguranza da nayega^ao in- 
terior de todos os Estados ribeirinhos e das nanees comprehendi- 
das nos tratados de 10 de julho de 1853. 

Artigo 19. V 

Se succedesse (o que Déos nao permitta) que a guerra reben- 
tasse entre qualquer dos Estados do río da Prata ou dos seos con- 
fluentes, as duas altas partes eontractantes obrigao-se a manter 
liyre a nayega^ao dos ríos Paraná, Uruguay e Paraguay na parte 
que Ihes pertence, nao podendo hayer outra excepgao a este 
principio se nao a respeito dos artígos de contrabando de guerra 
e dos portes e logares dos mesmos ríos, que forem bloquados 
conforme os principios do díreíto das gentes, ficando sempre 
salyo e liyre o transito general com sugeigao aos regulamentos de 
que falla o artigo 14. 

Artigo 20. 
Ambas as altas partes eontractantes se obrlgao a conyidar e a 



í» 



dsimgar todos oí mdos a seo detmce ¡son que a Bci^iiUka do 
Paraguay adbira as estípulagoes que precedem conoernentea a 
liTre navega^ao fluirial, de oonformidade com o artigo addicional> 
i coQveuQao pr^miuar de paz de 27 de agosto de 1828» e com o 
artigo U doconyeiiiode21.deiioyembro de 1851 celebrado en- 
tre o Brazil e os goTernos de Eutre*Ríos y Corrientes. 

Artigo 21. 

A troca das ratífica^oea do presente tratado sera feita na ci- 
dade do Paraná dentro do praso de seis mezes contados da sua 
data, ou antea se fdr possiveL 

Gm testimunho do que, nos abaixo asignados plenipotenciarios 
do Presidente da Gonfederagao Argentina e de Sua U agestado o 
Imperador do Braztt em Tirtude de nossos plenos poderes as* 
signamos o presente tratado com os nossos punhos e Ihe fizemos 
por o sello das nossas armas. 

Feito na cidade do Paraná aos sote días do mez de mar^o do 
anno do nascimento de nosso Senhor Jesús Ghristo de mil oito- 
centoa cinooenta o seis. 

(L. S,] Viseonde ie Ábaeté^ 
{hy SO Jwxa Maria Gutiérrez. 



vs^^^'^^^a^ 



TRATADO 

Hfte y lilFrwte y loi hMm M loUnnta aloMH yor li otra. 

(19 de Setiembre 4e (957.) 



^ti JRiMlifUfia #1 |VfiM#fil# d# la Cmfeám^m ÁfffmHfiíap^f' una 
porlA, y pMF 2a e^ra Ai Jfayeiíadl #1 Bmf de jPnMift j»of if y á 
nom6r^ y en representación de los pai$e$ i€¡h$ram)$ y parirá <le 
países sobef anos agregados é 9^ túffma adtmnero d saber: el 

Gtm Dwmdú di iMsm^rg,^ hi territorio Meeüwnhwñffmses 
Ati^Qio, NetM^hmd y 5t<iilom6ef y, él Frlnfípado CMd(m6iifyii«9 
Birimfiid, lot HNummíoi iánAaZl-<l)««iaie, foalAm y 4n/iatt«- 
Bornimrg, los Prineipados Wtídeek y iH/rmcml, il i^'neípodo 
J^íjppa y el Oberami Mmsenheimi dep^ndemia de JLangrmiada d$ 
Bemn eamo temi^ien m el wmhiñ d$ los otroi mmkfps iM 
Jlo0vafWn y JffotidalJiMiñejn aleiiuim «f decir: Ja Carona dé B^^ 
" frfera, la Corona dé Sajomia, la Corona de Hannmtf y 7a C^ 
roña d<? IIE^tiertemftery» el Gran Ducado de Baden^ él Ehotorado 
ie Hesse^y 4 €rran Duendo de Hessenj y el Ámt Homburg de» 
pendemia de langra/eiodo de Homhurg represenU^de^ per ei 
GranDuoado de Heseen^ en nembredelee Eetaébe gue forma» 
ét loV y Wwdehioerein de Tkueringesí, A saber : é Gram Duoaée 
de Sajtmia, he Duea^es Saoksm Jf ejnúiyin» Saebeen^ltembwrff 
Saehsen^Coümg y GoíkOf loe Prineipaáée SdkmmiiirgKftm-- 



— 364 — 

denhausens Reusi linea mayor s y Reuss linea menor, el Ducado 
de Braumchtoeig, el Dwado de Oldemiurgy el Ducado Nassau 
y la libre ciudad de Frankfurt — animados del deseo de esten- 
der y confirmar las relaciones de amistad, de comercio y de na- 
vegación entre la Confederación Argentina y los Estados del Zoll- 
verein han juzgado oportuno y conveniente negociar y concluir 
un tratado que llene este objeto : y al efecto han nombrado por 
sus plenipotenciarios, d saber : 

Su Exelenda el Presidente de la Confederación Argentina^ al 
Exmo. Sr. Dr. J). Bernabé López, su Ministro de Secretario de Es- 
tado en el Departamento de Relaciones Esteriores y Sa Ma- 
gestad el Rey de Prasia al Señor Hermann Herbert Friedrich 
von Gülích su Encargado de Negocios y Cónsul General, los cua- 
les después de haberse comunicado sus respectivos plenos pode- 
res» que fueron hallados en buena y debida forma han acordado 
y convenido en los artículos siguientes : 

Artículo 1" 
Habrá amistad perpetua entre la Confederación Argentina y 
sus ciudadanos por una parte y los Estados del ZoUverein y sus 
subditos por la otra parte.^ 

Artículo 2* 

Habrá entre todos los territorios de la Confederación Argenti- 
na y los Estados del ZoUverein una libertad recíproca de comer- 
cio. Los ciudadanos y subditos de las dos partes contratantes 
podrán libremente y con toda seguridad ir con sus buques y car- 
gas á todos aquellos parajes, puertos y ríos de la una ó de la 
otra parte á donde sea ó fuese permitido llegar á otros extran- 
geros ó á los buques ó cargas de cualquier otra Nación ó Estado; 
podrán entrar en los mismos y permanecer y residir en cual- 
quiera parte de ellos, podrán alquilar y ocupar casas y almace- 
nes para su residencia y comercio, podrán negociar en toda 
clase de productos, manufacturas y mercancías de toda dase 
sujetos á las leyes del pais y generalmente disfrutarán en todas 
sus cosas la mas completa protección y la mas completa seguri- 
dad con sujeción siempre á las leyes y reglamentos del pais. 

Del mismo modo los buques de guerra, los buques de comer- 



— 365 — 

do, correos y paquetes de las partes contratantes podrán lle- 
gar libremente y con toda seguridad á todos los puertos, nos y 
puntos á donde es ó sea en adelante permitido entrar á los bu- 
ques de guerra y paquetes de cualquiera otra nación podrán 
entrar, anclar, permanecer y repararse sujetos siempre á las 
leyes y costumbres del pais. 

Artículos*' . 
Las dos partes contratantes convienen en que cualquier fa- 
vor, exención, privilegio ó inmunidad que una de ellas haya 
concedido ó conceda mas adelante en punto de comercio 6 na- 
vegación á los ciudadanos ó subditos de cualquier otro Gobier- 
no, Nación ó Estado será extensivo en igualdad de casos y cir- 
cunstancias á los ciudadanos y subditos de la otra parte contra- 
tante, gratuitamente si la concesión en favor de ese otro Gobier- 
no, Nación ó Estado ha sido gratuita ó por una compensación 
equivalente sí la concesión fuese condicional. 

Artículo 4* 
No se impondrán ningunos otros ni mayores derechos, en los 
territorios de cualquiera de las dos partes contratantes á la im- 
portación de los artículos de producción natural, industrial ó 
fabril, de los terrritorios de la otra parte contratante, que los 
que se pagan ó pagaren por iguales artículos de cualquier otro 
pais extrangero ; ni se impondrán otros ni mas altos derechos 
en los territorios de cualquiera de las partes contratantes á la 
exportación de cualquier artículo á los territorios de la otra 
que los que se pagan ó pagaren por la exportación de iguales 
artículos á cualquier otro pais extrangero, ni se impondrá pro- 
hibición alguna á la importación ó exportación de cualquier ar-^ 
tículo de producción natural, industrial ó fabril de los territorios 
de la una de las partes contratantes á los territorios ó de los 
territorios de la otra, que no se extiendan también á iguales 
artículos de cualquier otro pais extrangero. 

Artículo 5" 
No se impondrán otros ni mas altos derechos por tonelage, 
faro, puerto, práctico, salvamento en caso de averia ó naufragio 
ó cualesquiera otros gastos locales en ninguno dq los puertos de 



ettiüqtileiM dé ím áóñ partes cofltr atftntéd á loi húqúéi de la 
otuei, qué siqtiéUós qnt sé pagan éti loá ttiisíños puertos pof sttis 
ppopiois buques. 

Artículo 6^ 
Se pagarán los mismos derechos y sé consideran los lUÍsmoá 
descuentos y premios que la importación 6 exportación dé cual- 
quier articulo al territorio ó del téfrítorio de la Confederación 
Al^iitind ó territorio ó del territorio dé los JBstáddS del 2óllve- 
rdn, ya sea que dicha importadótt ó eiportadon jSé efectúe éü 
buqués dé la Confederación Argentina ó én buques de los Esta- 
dos del ¿oUyeréín. 

ARtÍGULO 7* 

Ambas partes contratantes se convienen en considerar y tratar 
como á buques de la Confederación Argentina y de uno de los 
Cstados del Zollverein á todos aquellos que hallándose munidos 
por las competentes autoridades con patente ó pasavante exten- 
dido en debida forma, puedan gégtin las leyes y reglamentos 

entonces existentes sér f écdnoddcís plenamente y ¿ona ádé co mo 
buqués nadonalés por él país á qué respectivamente pertenezcan. 

ARTÍCUtO fio 

fúAoñ los éomérciantes, comandantes y capitanes dé buque y 
démas personas de la Confederación Argentina tendrán plena 
libertad en los Estados del Zollverein psyra manejar por sí mis- 
mos sus negocios, 6 para confiarlos á la dirección de quien me- 
jor les parezéa, como corredor, factor, ageáte ó intérprete y no 
serán obligados á emplear otras personas para dichos objeto^ 
qUe aqueQas empleadas por los subditos de los Estados del 2¡dli^ 
verein ni á pagar otra remuneración ó Salario que dqueí que 
en iguales casos sé pagan por los Subditos de lo» Üstados del 
Zollverein* Se concede absoluta libertad en todos los casos aí 
comprador y vendedor para tratar y fijar él precio como mejor 
les pareciere de cualquier efecto. Mercancía 6 género importa- 
do á los Estados del Zollverein 6 ésportado de los Estados del 

Zd^erebí tm obsérranda y uso dé í^á féyés éstdrfeddaéí en d 
pite: tM itímoñ áeteám yprftffégffóii én tadof^ «^¡rpéétoSf «6 



todos del Zolverein. Los ciudadanos y rabditoft deanúMpartel 
contratantes reeitnráti y disfratarán redprocatsoite la maa üom^ 
pleta y perfecta protección en bus personas bienes y propied»* 
des y tendrán acceso franco y libre á los tribunales de justida 
en los respectiTos paises para la prosecosion y defensa de sos 
justos derechos teniendo al mismo tieinpo la libertad de em* 
plear ea todos casos los abogados, apoderados ó agentes qne 
mejor les parezca y á este respecto gozarán los misaMB dorachoi 
y prírilegios que los ciudadanos ó subditos nacionales. 

▲BliGULO 9^ 

£n todo lo relativo á la policía de puerto carga y descarga de 
buques, seguridad de las mercaderias, géneros y efectoS| á la 
adquisición y modo de disponer de la propiedad de toda clase y 
denominación ya sea por venta, donación, permuta^ testamento 
ó de cualquier otro modo que sea, como también á la administra-* 
cion de justicia, los ciudadanos de ambas partes contratantes 
gozarán recíprocamente de los mismos privilegios, prerrogativas 
y derechos que los ciudadanos ó subditos de la j^acion mas favo- 
recida y no se les gravará en ninguno de esos casos con im-, 
puestos ó derechos mayores que aquellos que pagan ó pagaren 
los ciudadanos ó subditos nacionales con sujeción siempre á las 
leyes y reglamentos de cada pais respectivo. Si algún ciudada- 
no ó subdito de cualquiera de las dos partes contratantes falle- 
ciera intestado ó sin última disposición en alguno de los terri* 
torios de la otra, el Cónsul General, Cónsul de la Nación á la 
que pertenezca el finado, ó sea el Representante de dicho Cón- 
sul General 6 Cónsul, en ausencia de estos, tendrán el derecho 
de intervenir en la posesión, administración y liquidación judí* 
cial de los bienes del finado, conforme á las leyes del pais, en 
beneficio de sus acreedores y herederos legales» 

En caso de cuestión sobre la herencia ó sobre alguno 6 algu- 
nos de los bienes que la componen, ó sobre algún crédito activo 
ó pasivo de la sucesión na pudlendo ser dirimida por arbitros, 
qnedo* sometida á k^9 tribunales de! pais* 

AOtíCÜLO ÍO* 

Los dadadanos de la Confederación Argentina residentes en 



— 368 — 

los Estados del ZoÜYerdn y los subditos de los Estados del 
ZoUT^reín residentes en k Confederación Argentina, serán exen- 
tos de todo seryicia militar obligatorio, ya sea por mar ó por 
tierra, así como de todo empréstito forzoso, requisiciones y au* 
xilios militares, ni serán compelidos por ningún protesto que 
sea á soportar carga alguna ordinaria, requisición ó impuesto 
mayor que los que soportan ó pagan los ciudadanos ó subditos 
naturales de las partes contratantes respectivamente. 

Artículo 11. 

Cada una de las partes contratantes podrá nombrar Cónsules para 
la protección de su comercio» con residencia en cualquiera de los 
territorios de la otra p^rte, pero antes de funcionar como tales 
deberán ser aprobados y admitidos en la forma de costumbre por 
el Gobierno cerca del cual están patentados y cualquiera de las 
partes contratantes podrá exeptuar de la residencia de I09 Cón- 
sules aquellos puntos particulares que juzgue conveniente exep- 
tuar. 

Los archivos y los papeles de los Consulados de las partes 
contratantes serán inviolablemente respetados y bajo ningún 
pretesto podrá empleado público alguno, ni autoridad local al- 
guna, apoderarse de dichos archivos ó papeles ni tener de modo 
alguno la menor ingerencia en ellos. 

Los Cónsules de los Estados del Zollverein en la Confedera- 
ción Argentina gozarán de todos los privilegios, exenciones é 
inmunidades que se conceden ó se concedan á los Cónsules del 
mismo rango de la Nación mas favorecida, y de igual modo los 
Cónsules de la Confederación Argentina en los territorios de los 
Estados del Zollverein gozarán con la mas escrupulosa recipro- 
cidad de todos los privilegios, exenciones é inmunidades que se 
conceden ó se concedan en los Estados del Zollverein á los Cón^ 
súles de la Nación mas favorecida. 

Artículo 12. 

Para mayor seguri,dad del comercio entre la Confederación 
Argentina y los Estados del Zollverein se estipula que en cual- 
quier caso en que por desgracia aconteciese alguna interrupción 



— 369 — 

de las amigables relaciones de comercio, ó un rompimiento en- 
tre las dos partes contratantes, los ciudadanos y subditos de 
cualquiera de ellas residentes en los territorios ó los Estados 
de la otra, tendrán privilegio de permanecer y continuar s» 
tváñco ú ocupación eu ellos sin interrupción alguna en tanto 
que se condujeren con tranquilidad y no quebrantaren las leyes 
de modo alguno, y sus efectos y propiedades, ya fueren confía-- 
dos á particulares ó al Estado, no estarán sujetos á embargo 
ni secuestro, ni á ninguna otra exacción que aquellas que pue- 
dan hacerse á igual clase de efectos ó propiedades pertenecien- 
tes á los habitantes nacionales de los respectivos Estados. 

Artículo 13. 

Los ciudadanos de la Confederación Argentina y los subditos 
de los Estados del ZoUverein respectivamente residentes en los 
territorios de la otra parte contratante gozarán en sus casas, per- 
sonas y propiedades de la protección completa del Gobierno. 

No serán inquietados, molestados, ni incomodados de manera 
alguna con motivo de su religión .y tendrán perfecta libertad 
de conciencia con tal que respeten debidamente la religión y las 
costumbres del pais en que residen y se abstengan de tornar 
ingerencia en esa religión y costumbres. 

Con respecto á la celebración del culto conforme á los ritos y 
ceremonias de su propia iglesia, ya sea dentro de sus casas 
particulares ó en sus propias iglesias y capillas ; con respecto 
á la facultad de edificar y sostener tales iglesias y capillas, y 
finalmente con respecto á la facultad de adquirir, ocupar y man- 
tener sitios para sus propios cementerios, los ciudadanos y sub- 
ditos de cada una de las partes contratantes que residan en los 
territorios y dominios de la otra gozarán de las mismas liber- 
tades y de los mismos derechos y se les concederá la misma pro- 
tección que á los ciudadanos y subditos de la Nación mas favo- 
recida. 

Artículo 14. 
El presente tratado estará en vigor por el término de ocho 
años contados desde la fecha : y en adelante por doce meses 
mas después que una délas partes contratantes diere aviso ala 

24 



— á70 — 

otra de su iutencion de terminarlo, reservándose cada una de 
las partes contratantes el derecho de dar á la otra tal aviso á la 
espiración de dicho término de ocho años ó en cualquier tiempo 
•después* 

Y por esto se estipula entre ellas que á la espiración de do- 
ce meses después que tal aviso haya sido recibido este tratado y 
todas las estipulaciones de él cesarán y se conchiirán entera- 
mente. 

Artículo 15. 

El presente tratado será ratificado y las ratificaciones serán 
cangeadas dentro del plazo de dos años de su fecha en el lugar 
de la residencia del Gobierno de la Confederación Argentina. 

En fé de lo cual los Plenipotenciarios respectivos han firmado 
este tratado y le han puesto sus sellos en la Ciudad del Paraná 
á diez y nueve de setiembre de mil ochocientos cincuenta y siete. 

(L. S.) Behabé López. 

(L. S.) Hekmai^n Herbert Friedbigh voi^ Gueligh. 



Artículo separado (Al artículo 3 del tratado). 

Las estipulaciones del artículo 3 del tratado celebrado y fir- 
mado hoy entre la Confederación Argentina y los Estados del 
ZoUverein son también estensivas á los derechos que el Gobier- 
no del Reino de Hannover tiene á cobrar bajo la denominación 
de derechos de Brunshausen (antes Stade) de una manera tal, 
que los buques de la mencionada Confederación con sus carga- 
mentos serán tratados del mismo modo con respecto á estos de- 
rechos que los propios buques del Reino de Hannover con sus 
cargamentos, quedando entendido que la aceptación de este ar- 
tículo por parte del Gobierno Argentino y por el término del 
tratado, no importa en manera alguna el reconocimiento de un 
principio siendo la libertad fluvial una de las bases del derecho 
público de la Confederación Argentina. 



- ili — 

Él presente artículo separado tendrá la misma fuerza y validez 
que si estuviera insertado palabra por palabra en el tratado fir- 
mado en esta fecha. 

Será ratificada y las ratificaciones serán cangeadas ai mismo 
tiempo. 

En fé de lo cual lo firman y sellan los respectivos Plenipoten- 
ciarios en la Ciudad d^l Paraná á diez y nueve de Setiembre de 
mil ochocientos cincuenta y siete. 

(L. S.) Bericabé López. 

(L. S.) HERMAXfiv Herbert Friedrigh von Gueligh. 



Acta del cange le las ratificaciones. 

El Señor D. Elias Bedoya Ministro Secretario de Estado en el 
Departamento de Hacienda Encargado interinamente del de Re- 
laciones Exteriores de la Confederación Argentina y el Señor D, 
Hermann Herbert Friedrich von Gülich Encargado de Negocios 
de S. M. el Rey de Prusia se reunieron hoy para cangear las 
ratificaciones del tratado de amistad, comercio y navegación 
concluido y firmado en el Paraná á diez y nueve de Setiembre 
de mil ochocientos cincuenta y siete entre la Confederación Ar- 
gentina por una parte y la Prusia y los Estados del ZoUverein 
Alemán por la otra. 

El Señor Von Gülich Encargado de Negocios de S. M. Prusiana 
entregó al Señor D. Elias Bedoya Ministro Secretario de Estado 
en el Departamento de Hacienda Encargado interinamente dei 
de Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina los do- 
cumentos de ratificación en buena y debida forma de S. M. el Rey 
de Baviera, de S. M. el Rey de Sajonia, de S. 31. el Rey de 
Hannover, de S. M. el Rey de Wuertemberg, de Su Alteza Real 
el Gran Duque de Badén, de S. A. R.el Elector de Hessen, de 
S. A. R. el Gran Duque de Hessen y de los siguientes socios del 
Zoll y Handelsverein de Thueringen á saber: de S A. R. el 
Gran Duque de Sachsen, de SS. RR. los Duques de Sachsen Mei- 
ningin, Sachsen Altemburg Sachsen Coburg y Gotha y de los Se- 



— 372 — 

renísimos Príncipes de Schwarzburg Rudolstadt, Schwarzburg 
Sondershausen, Reus Greiz, Reus-Schleit, de S. A. R, el Duque 
de Braunschweig, de S. A, R. el Gran Duque de Oldemburg, 
de S. A. R. el Duque de' Nassau y de la Ubre ciudad de Frank- 
fort recibiendo en cambio veinte documentos de ratificación de 
S. E. el Vice-Presidente de la Confederación Argentina en ejer- 
cicio del Poder Ejecutivo, uno destinó para la Prusia y los otros 
diez y nueve para los otros respectivos Estados Alemanes. 

En fé de lo cual los espresados Señores firmaron la presento 
acta por cuatroplicado siendo dos ejemplares para el Gobierno 
de la Confederación Argentina y dos para la Prusia y demás Es- 
tados Alemanes á los cuales se pasará copia .por el Gobierno de 
S. M. Prusiana, 

Techo en el Paraná á los tres dias del mes de Junio de mil 
ochocientos cincuenta y nueve. 

(L. S.) Elias Bedoya. 

(I. S.) Hermaisií Herbeht Friedrich vok Gueligh. 



/ 



^ 373 -- 



jtt>tí(í)en ber Sírgentírtífá^cn ©onfeberaííon einerfeíí^ 

unb 5J}rcugcn unb ben üfcrígcn ©taaten bc$ 

beutf(í>cn 3í^íti)ereíng aubcrerfcít^» 



©cinc Sjccttcnj bcr ^práflbcnt bcr 2trgcnttmf ^cn Sonfcbcratíon cíncr^ 
feító/ unb ©cinc STOajcfiat bcr ííonig üon íprcugcn, íott)oí)t für fxS) nnb 
in SScrtrctung bcr 3^^^^^ 3^0*' nnb ©tcucrfvíicm angcf(^íoffcncn [onijc* 
rdincn Sánbcr unb ganbc^tkiíc, nantíic^ bcé ®ro6^crjogtí;umé Sujcm* 
íurg, bcr grog^crjoglid^ nic(fícnBurgif(í)cn Sncíaücn JRoffctt), 9íc:^clanb 
unb ®c^5nbcrg, bc^ grog^crjogíii^ otbcnburgifd^cn gürflcnt^uní^ ©ir* 
fcnfclb, bcr '^crjogtíiüincr ?lní)alí SDcffau, fíotl^cu unb ^{nf)aít Scrn^ 
Burg, bcr gürfieníl^ümcr SBalbctf unb ^rmont, bc^ gürflcnt^um^ 
gíppc, unb bc§ íanbgraflíc^ ^ef|ifcf;cn DBcramt^ ajícifcnljcim, afó aud; 
im 9?antcn bcr iibrigcn aWitglicbcr bc5 bcutfr^cu ^oü^ unb ^anbcfó^93cr- 
cinS, namíi(^ bcr ^ronc ©ad;fcn, bcr ,^ronc Saicrn, ber ^ronc »^anno- 
Dcr unb bcr ííronc SBürtcmtcrg, bca ©rog^crjogí^umS 93abcn, bc5 
ílurfürflcntl^umg «^cífcn, bc$ ©rog^erjogtl^umé '^efícn, iuc^kiáf ba5 
lanbgraflid^ ^cfjífdfic 3lnit «^omBurg tjcrtrctcnb, bcr bcn 2^ñringi](^cn 
30II' unb ^anbcfói)crcin biíbcnbcn ©taaten, nantcntlié^ bc§ ®ro9I;cr* 
jogtí)um^ ©a(í)fcn, bcr ^crjogt^üTncr ©a(^fen STOciningcn, ©ac^fcn 9lí- 
tcnburg unb ©a(^fen Eoburg unb Oct^a, bet gftrflcntíiünter ©c^n^arj* 
Burg ÍRubDÍjíabí unb ©cítDarsburg ©i>nbcr§í;aufcn, 9lcu§ aitcrcr unb 
3leu6 jüngcrcr ginie, bc$ •^crjogífiuntg 93raunící)n)cig, be§ ¿pcrjogt^unt^ 
píbcnburg, be^ ^crsogt^ums Waffau unb berfrcicn©tabtgranffurt 
anbrcrfcité, — t?on bcm S[Bunf(í)c bcfcclt, bie grcunbícbafté^, ^anbclé* 
unb ©á;ifffaí;rtv3bejicf;ungen jtt)ifdí)cn bcr 2lrgcntinifí^cn Konfebcration 
unb bcn ©taaten t)cé^t>U\>nm^m^uM)\KnvLtit>pxht^t^^m, í)abm 
c§ fur jtt)C(finagig unb angcmcffen cra(í^tct,llntcrí;anblungcn ju croffncn 
unb jugcbad)tcni Scl^ufc ciñen 9Scrtrag abjufd^Iicgcn, unb ^atcn p beni 
Gnbc ju SctooQntac^tigtcn ernannt/ namíic^ : ©cinc Sjccltenj ber gJra^ 



— 374 — 

flbent bcr Strgentínifcíiett gonfeberatíon bcn ^erm Br. SamoBe 2o}>ejf 
S^ren SDKnifier ber auétcaríigen ^Síngelegenl^etíen, iinb ©eíne SWaj[epat 
ber ^omg üon ípreu^en ben ^ctm ^crmattn ^crbert gricbrtc^ von ®ñlx^, 
SCffet^S^il 3í)rcn ®cfc&afí«trager unb ©enetatKonfuI, tt)etíí>e^ uaí&bem 
fie í^re JBoflmai^íen ji(^ mííget^yeilt, unb fol^e ín gutcr unb gefiSrtgeTc 
gorm befunben ^aben, ñber naí^lte^enbc Strtif el fibereíngef ommen flttb* 

ílrttfel 1. 
3tt)if(íien bet Strgcrttinífcíien Sonf ebcration unb beren S&rgem eíner* 
feíí^ unb ben ©íaaten be^ ^oílt>txm§ unb beren Unteríl^aneu anberer* 
[eitó, füU fortbauembe greunbf c&afí ht^c^txu 

Síttífeí 2. 

3tt)ífí&en f ámmtlí¿&en ©ebieten ber Slrgentínifíí^en Sonfeberation unb 
ben ©taaten be§ 3^^^^^^^^^ f^íí gegenfeittge gret^eít beí ^anbefó fiatt** 
flnben* SDíe Sürger unb Unteríi^anen ber tjeríragenben í^eíle foDen 
mít t^ren ®(3&íffen unb gabungen freí unb in aüer ®í(íier|)eít mñ) aUm 
benjenígen ípiajen, ^afen unb gluffen eíne^ ober beé anbern Zí)áU 
fommen bürfen, beren 93eíu(^ anberen Stu^íanbern, ober ben ©(S&íffen 
ober Sabungen irgenb eíner anbern Catión ober eineí anbern fremben 
©íaate^ gegentoarttg gejiatteí ífl, ober fünftig gejlattet loerben moc&te, 
jie foKen ín biefelben eíniaufen unb ín irgenb eínem Sl^eíle berfelben blct** 
ben, jlc& bafelbjl auf^alten, ^áufer unb SBaarenlager jum ^rotitt í^re^ 
Slufent^altó unb í|>re^ '^anbefó míet^ien unb benujen, unb mít i^iren 6r- 
jeugníffeu; 2Kanufaftur^ unb gabríf»aaren aHer Slrt, fotoeít e^'bíe ®e- 
fe^e u^ Sanbe^ gejiatíen, ^anbeí treíben bürfen, unb fíe foffen über* 
^anpt ín aüen í|ren Stngelegen^eiten ben i)oHjlanbígiien ®(^uj unb bíc 
i)oEflanbígíle (Ziá)tx^út geníegen, mobeí fie iebo(^ ben attgemeínen ®e* 
fejen unb ©ebrauc^en be^ fianbeS untertoorfen bíeíben. 

3n gleíc&er SBeífe fott c^ ben ^ríeg^**; 5pofl=- unb ípaffagíerfÉ^í jf en ber 
^ertragenben 2;|ietle geflaítet f eín, freí unb fí(^er ín alie ^afen, glüffe 
unb ípiáj^e ju fommen, beren Sefud^ anbern S^ríeg^fc^íffen unb ^aitU 
booten gefiatteí í ji ober fünftig getiattet »erben moí^te, unb fíe foHen 
ín bíefelben eíniaufen, barin oor Slnfer gel^en, bafelbfl üerbíeiben uttb 
fiÉ& toíeber au^ruflen bürfen, toobeí fte j[ebo(íi ben ®e[f:^en unb ®ebrau* 
^en beé Sanbeé untern)orfen ikibtn* 

%xtiUí 3. 
$>ie beíben íertragenben Sfieite fommen bal^ín überein, bag jebe 33e- 



— 375 — 

gfittftíguiig unb Sefteíuttg, fowf e jebeí SBürre^t unb Jebe gmtttuttitát in 
^anbclé» Dbet ®d^íffa^rté»2tttgcíegett^etten, íútlá)t efnet berfeíBen beit 
Sfirgern obcr Unteríl^anen eincr anbcni 9tcgterung, etne^ anbcten aSot 
f e5 über (Staatt^ gcgenwártíg bercííé jugejlanbcn ]{)at obcr f ünftig juge» 
Pe^en mocíite, beí ®Ici¿&^ett beé gaHe^ unb ber Umiiánbe auf bie Sür- 
ger unb Untert^aneu beé anbern Z^ütí au^gebcl^nt xotxitn fcH, unb 
gíDat uttcntgelíli¿&, tcenu baí 3ugejianbnig an jene anbere Stegíerung^ 
ajpíf ober ^taat imenígeltííi^ geuia^t n>orben, obcr gcgcn fieíjhjng eínet 
entfpre^cnben SíuígíeiÉ^ung, »enn ba« S^geftanbnig bcbingungeweííe 
erfoígt ipar» 

Sltítfcl 4 

®é foHen auf bic (Sxnfn^x ^on ííatur* unb ©ewerbíetjeugttiffcn bcr 
fianbcr etne^ ber tjcrtragenben í^eile ín bie be$ anbern Xl^eífó íeíne í)i^ 
i^ete ober anbere Slbgaben ató bíejenigen geíegt yerben, weíc^e i3on 
gleíÉ&aríigen 9laíur- í>ber ®ett>erb¿erjeugniffett anberer fianber gegen* 
wárttg ober funfíig gu eníríÉ^íen jinb ; auc^ foE ín ben 2ánbcrn f eíne^ 
ber Deríragenben Z^eíle bieSlu^ful^r írgenb toeíÉ&er ©egenjianbe ín bie 
gánber be^ anbern S^eító míí anbern ober l^ol^eren ^QUm unb ílbgaben, 
ató mít benjenígen belegí toerben, xoü^^ beí ber Slu^ful^r gíeí(í)artíger 
©egenjianbe na(S& anbern fremben Sánbern gu entríc^ten jtnb* @ben fo 
tpentg foH bie (íínful^r ober Sluéfu^ir írgenb toeíc^er ©egenjianbe, bie 
ba5 íftCLtwc* ober ®ett)erb6ergeugní§ ber Sanber eíne^ ber t)eríragenben 
í^íeíle finb, mé ober nac^ ben Sánbern be^ anbeni Z^titó mít áxitm 
SBerbot belegt toerben, toeíc^eS níÉ^t gteíc^ma§íg aud& auf bie gleíd&artí* 
gen ©rjeugníffe jebe^ anbern fremben Sanber Slnwenbung ftnbet 

2lrtífeí5. 
3ln Xonnengelb, Seuí&tt^urmgebü^ren, ^af enabgaben, Sooífengebü^^ 
¡ ren unb Sergegelbem ín gáHen ber ^at)aríe unb be$ ©(í^ípbruc&¿, fo 

toíe an 5rtlí(í)en SlbgaBen, foHen ín ben ^afen eineS iá>m ber ijertragen»» 
ben X^eííe í>oxí ben <Sá)\^m be$ anbern %í)t\tí feíne anberen obér ^í)t^ 
ren Slufíagen, ató biejenígen er^ioben ioerben, xotlá)t ín benfetben ^áfen 
aucí> t)on ben eígenen ©dí^iffen ju ert^eííen jxnb* 

Slrtífeí (u 
5Beí ber Sínful^r unb Slu^fu^r ))on SBaaren unb ergeugníffen atter 
9írt aué ben ©ebíeten ber Strgentínífc&en Sonfeberatíon nací) ben ^taa^ 
ten be? 3oI(t)erein«f imgUi^en aM ben ®tx(itm be« lej^teren m^ í>m 



— 376 — 

(SeBicten ber ílrgettíinifdíiett Konf á)eratíon, fotten Mefcíten «fcgabett ge* 
ia^tt unb bfefeftctt Siüdf jdttc unb ^ramicn BctDtaígt yerben, bie Qm- 
ober 2Iuéfu^r mag ín Sd&iffcn ber ítrvjcutinifdKn Sonfebevation ober 
eine« Staatt^ beé Botoeveiii^ crfoígen. 

9írtífeí 7. 
' S)ie »ertragenbén Xí;eiíe fínb batübcr cín^eritanbcn, «lie bíeíenígen 
Sc^tffe afó Sí^iffc refpecttDe ber Slrgentinifd&en Sonfeberation unb etne^ 
©taaté beé 3ottt)ereiu^ ju betrac^íen unb ju be^anbeln, treí^e i)on ben 
guflanbigen 93eí;orben mit t)oaflaitbtg au^gefertígten ^affen Dber^eleit" 
bríefen »erfel^en fínb, unb bcé^aíb má) ben jur 3ett in ben beíberfeítigeu 
Sanbern bejie^cnben 33orf(í;riftcn, »on beni Sanbe; bem fie bejiefiung^* 
mi^t angcpren, t)oIlflanbig unb bona íiclc aU mtiomU ®^tffe te* 
írad;teí merbcn. 

9írttfcl 8* 
9ÍIÍe berSírgcntinifAengonfeberatícn ange^origcn ^aufíeute, ®(íip* 
fü^rer unb anbere íperfonen folien »oIíe grcifteit genie^en, ín fammtli^en 
Síaaten beíi 3^fl^^^^<í"^^ ^^^ í^anbeí^* unb fonfligen ®efd;aftóangcle* 
gcnf;citcn fclbft ju fufiren, ober bic ?5uí;rung bcrfcíben má) cígener SBaI)í 
anberen ÍJÍerfoncn, afó 5Wafícrn; ©cfdíaftéfü^rcrn, 9(geníen ober Doí- 
metfc^ern ju ftbcrtragcn, unb fíe folien niá^t geí)aften fein, tn biefcn 
(Sigenfc^afícn anbere M fo(á}c ^petfonen ju i)ertt>enben, beren fíc^ aud^ 
bie Untertl^anen ber 3í>Ií^erefn^ftaaten bebtencn, ober benfelben anbere 
So^ne unb SScrgütungen al5 bicicnigcn ju jafjíen, n^elc^e in gteid^en %aU 
íen t)on ben Untertí^anen ber 3c>fít>erein^flaatcn gejaljlt n>erben» San* 
fern unb 23erf aufcrn foU eé in aííen gallen freifteí^eit, nacj) eigenem ®\\U 
bcfinben ju banbeín, unb icn ípreís ber gr^eugniffe, ®üter unb 3Baaren^ 
n)el^e fíe in bie 3i>ll^ercinéflaaten eín*» ober au^ benfetóen au^fü^reU; ju 
beflínimen, n^enn fíe bie ®efe:^e unb Me ^ergeí>ra(í)ten ®en?o^n^eiten be$ 
Sanbe^ babci bcoljad)íen. SDic Untertí)anen ber 3oIÍ»crein§fiaaten folien 
in ber 9lrgcntinifd}en Sonfeberation biefel&en Síedjte uub 5prit)ílegien ge* 
niegen, S)ie 93ürger unb Unteríí)anen ber tjertragenben S^eile folien 
tjoüftanbigen unb i>ollf oumenen (B6)n^ für i^re ^erfonen unb il;r Sigen^^ 
tl)um erl;altcn unb geníegcn, unb jur SScrfolguug unb 9Sertl;eibigung 
il)rer Sícdjte f reten unb offcncu 3utritt ju ben ®eri(^ts3^6fen ín ben HU 
berfeitigen Sanbern t}íibttif unb e§ foll ífjnen freífle^en, in alien gallen 
fi$ betjienigen ^bDofateit; @a($tt)aUet ober agenten ju bebienen^ bie fie 



- 377 — 

l^terju für gccxgnct erad&ten, unb fie foHen ^íerín btefetten Sleí^tc unb 
^miíegicn genicgeu; míe bie eíngcíbrcnen 93urgct unb UnUtt^mm. 

3n 3íttcm, tt>a^ bíe^afenpolíjeí, baá 93cíabcn unb Sof^en berSiS^íffe, 
bie ®id;cr^eíí ber 2Baarcn, ®üíer unb Sffeften, fon>íe bie (Swerbung 
t)on Sigcní^uní attcr $lrt unb jeber ÍBencunung unb iit 93erfugung bar*» 
fi6er mííteíjl 93crfauf^, Sd^eufung, Saufd;, Sepament ober fonji; fomic 
wa^ bie ©ercc^tigfcítópfíegc bctriffí, folien bie. 23ürger unb Untert^ianen 
ber íoertragenben Sl^eiíc gcgcnfeitig bie namli^en ^primlegien, grei^eiten 
unb 9le^te genie^en, n)ie bie Sürger unb Unter-tf)ancn ber ineíflbegün- 
Un Slation. ©ie foHen in feincr biefer Scjic^ungen niit ^o^cren 9lufla- 
gen obcr 2lbgaf>cn alé benjenigcn betroffcn njcrbcn, \x>d^t »on ben eige^* 
nen 23ürgern unb Untert^anen ju entrié^ten jiub, u^obeí jte fi(^ íebi>^, 
n)ic tíd; i)on fclbjl üevficbt, im oxílii)tn ©efc^en unb ?ínorbnungen be« 
bcíreffenben Sanbee ju untcin)erfcn ^aben» 23erfiirbí ein Sürger ober 
Untertí;an eíneé ber t)ertragenben S^^cilc in ben ©íaatcn ober ©ebieíen 
beé anbern %í)c\í^ o^ine Sejiament ober íe^twittige SJerfügung, fo folí 
ber ©cnera^^onfuí ober Confuí beé Staaíeé, toeld^cni ber 93erjiorbene 
angel^oríe, obcr in 9lbn?efent;eií beffelben beffen Stclíoertrcíer, foweit bie 
©efe^e beS Sanbeé bíeé gefiatten, baé diti)t fiaben, an ber 93eji^na^me 
ber SSerwaItung unb ber geriá;tli(í;en fiiqnibation ber 33erlaffenf^aft beé 
SSerflorbencn im S^^^^^^^^íí^ ber ©Icíubiger obcr ber gefc^lic^en (Srben 

!l[;eií 5u nc^nien* 

Sntjle^t ^iebet eine S)ifferenj über i>it Srbfc^jaft ober über eineé ober 
cinige ber ©üter, au^ benen fie bejie^t, ober über ein ©ut^aben ober eine 
©Éí)ulb ber (Srbfcíiaft, unb fann bicfe burc^ Sc^iebéric^íer ni^t gef(í^tic&* 
teí n?erben, fo faUt jte ber Sntfd;cibung ber ©eriá;te be6 SanbeS anl^eim» 

Slrtifel 10, 
S)ic Surger ber Slrgentinifc^cn ©onfeberaíimt, loeíd^e ft(^ in ben ^oU' 
üereinéñaatcn, unb bie Untert^anen beé 3^^^^^^^^/ tt)elí>e ji¿^ inber 
?lrgentínifc^en Sonfebcration n>ol^nf)aft aufíialten, foUen i)on allem unb 
jebeni unfreiwillígen SKilitarbienfl jur @ee unb ju Sanbe, ijon 3njangé^ 
aniebcn, SRequifltionen m\i Slriegífontributionen befreít bíeibcn. 2tu(3^ 
folien fie unter feinerleí 93orn>anb gejwungen toerben, l^o^erc getoo^nlic^e 
Slufíagen, 9tequijitionen ober ?íbgaben ató biejenígen ju ja^len^ n^elc^e 
í>on ben eigenen Sfirgern ober Untert^anen ju entrí<3^tett flnb* 



— 378 — 

«ttífel H. 

6í foH febcm ber tjettragettben %fytiU freíjle^en, jum Od^u^e be« 
^anbel§ Sonfuln ju Bcjictten, wcí^c in ben OeBieten cber ©taaten be5 
anbcrtt S^^eitá tejíbiren; BeDot Jeboí^ efn ítonfuí feine amtíií&ett gunf * 
tionen auíúBí, foH berfeíbe in ber gctoJ^nttc^ctt gorm ©ettetií bet 9le»- 
flíerung, an weld&e cr gefenbct worbeit, beflátigt unb jugelaffen toerben^ 
unb eítt icbct bcr ^crtragenben J^eiíe lann nad& eígcnem ©rmefíen Don 
ber Weflbenj ber ítonfuín eingeíne befonbere ípidje (luífíS^IieBett* 

2)íe 9lr(^{t)e unb íí>m^pa)(^kxt ber Confuíate ber t)ertragenben 'Sfyútt 
foUen afó unt)erle^li(| betrad^íet, unb e8 foH letn íffetitltí&er Seamíer 
unb feíne Drtóbeí)¿rbe unter trgenb eínem SSortcanbe bere(3&íígí fein, bie^ 
felben ín Sefd&Iag ju ne^men ober ju beeintra^ftigen* 

t>it ^onfuln ber (Staaíen Ué 3oII»ereni6 foDen in ben ©ebíeten ber 
9lrgentinif(^en Sonfeberatíon aHe fBont^U, Sefreiungen unb Sttgaben* 
frei^eiten geníegen, n>eíí&e ben, ben mei jlBegíiníiigten Slattonen angeí)6« 
rigen ítonfuín beff elben fRange^ gegenwartíg jugejlanben jlnb, ober fünf- 
tig yerben jugefianben werben, unb in gteíd^er SBeife foHen bie ííonfuln 
ber 9írgenítn{fd&en ©onfeberation ín ben Staaten be^ 3ottt)ereín^ m^ 
ber flrengflen Sleciprocitát alie Sorred^te, 95efreiungen unb «bgaben- 
freifjeiten genie§en, ml^t in ben ©taaten be^ 3oat)ereiné ben fionfuín 
ber meiflbegünitígíen ÍWation gegenwartig jugejianben fínb, ober fünfttg 
yerben gugeflanben njerben* 

5lríifeí 12. 

3w grí^erer ©iij^erl^eit beé ^anbefó jn>ifd&en ber 5lrgentinif0en ©on»» 
feberatiouunbben®íaatenbe^3^0t)erein§tt)trb\)ereinbart, \>a% tóenn 
gu irgenb einer ^út eine Uníerbre¿&ung ber freunbf É&aftliiíien ^anbefó* 
Begiei^ungen ober unglñrflií^erweife 93ruc& gtoifc^en ben üertragenben 
2;f>eilen .eintreten foUte, bie íBürger unb Untertl^anen eineS jeben berfet 
ben, toelÉ^e jlc^ in ben <Staatm ober ©ebieten be^ anbern %í)tit9 tt>o|in« 
íiaf t auf falten, baá JBorreÉ&t geniegen foHen, oi^ne irgenb eine ©torung 
bafelb|l ju i^erbteiben, unb i^r ©ewerbe ober i^re Sefc&aftígung fortju*' 
felpen, fo tange toie jl(^ frieblid^ »erí)aften, unb jídji nií^t einer Uebertre* 
tuug ber ®efe;^e f^utbíg maí^en, unb e« foEen i^re ®ff ef ten unb ífir 
®gentf>uni, e^ ntag ^oli^td ípritjatperfoncn ober bem <Siaatt an»ertraut 
f eiu; weber ber Sefí&lagnaíime ober <Seque|lration unteríiegen, not^ an* 
beren ^nf)>rü0en <A9 f o{i|en untern)orf en fein, loel^e au<^ m glei^ai* 



— 379 — . 

fianbcí einwolpnettt bet refrefttben 6taaten ge^írt. 

Stríífeí 13* 

2)íe Sirger bcr Sírgeníinifí^ett Sonfcberatíotí utib bie Uitíetíí^anen 
ber Qoílutrn^^aatm, wcld^e fx^ Bcjieíiuitg^tocife ín ben gdttbem 
btó anbern í^eítt auf^alícn, foüen in i^rcu $áuf ern, íperfoneti uiib m ' 
i^rem ©gení^um ben üotten 6c&u:^ bcr JUegierung geníe§en* 

®íc foHen i^rcS. rcítgiSfen ©íauBen^ tccgen tn leíner SBeífe geflírí, 
beíáfligt obcr gefranft tperbett; fonbern tJoHe ©etDÍffenéfreiíieíí genie^en, 
n>obei pe fl$ íebo(^ ebenfomenig ín bte Mcítgton^angcíegen^eíten Unb bie 
®ebrau(^e be^ fianbe^, in miS)tm fíe íeben, gu mifd&cn, fonbem bíefct 
ben ju Tef))ectlren ^aben* 

^in1i¿&tíí(íy ber geíer beí (Sotteíbienile^ na^ bent 9íttu« unb ben ®e* 
íráuÉíien i^irer ^ixá)e, fei eá in i^ren eígenen ípri^at^áufem, fei e3 ín 
i^iren eigenen Befonberen Kirc^en unb RaptUm, f)inp¿&ííi^ ber ®efugni§ 
jur grbauung unb Unter|)alíung folc&er ^x^m unb ^aptUm, enblí^ 
l^ínil¿&tíí(íi ber SSefugnig jur Stniegung, Unterl^aítung unb SSenu^ung 
i)on eigenen Segrábm§})íá:^en, foHen ben ®urgem unb Uníertíianett eíneí 
ieben ber toeríragenben S^^eile, votli^t fíc^ in ben ©ebíeíen ünb Sánbem 
be6 anbern I^eifó auf^alten, bie uámli^en 8lec&íe unb greí^ieiten ju* 
jle^en unb ber namliÉ&e ©d&u;^ gen)aí>rt tperben, tt)ie ben Surgem unb 
Untert^anen ber meijlbegünfligten 9laííon* 

Slrtífeí 14 

2)er gegentt)aríige íBerírag foH für bie SDauer »on 2l(3&t ^aí^xtn Don 
bcm SJatum beffelben an gereí^net , unb bann ferner ii^ jum Sttiaufe 
üon gn)5lf ajíonaten befíeí)en, naí^bem einer ber i)ertragenben íl^eiíe bem 
anbern bie Stngeige genta(|í ^at, bag e$ feine 2lbjicí)t fei, benfeCben ni¿&t 
meiter fortgufejen, tt>obei jeber ber »ertragcnben Z^ált ^á) ba« 3ttá)t 
^í>xUí)CiÜ, bem anbern X^eile bíefe Slnjeige Bei Slblauf ber gebaÉ&ten aá)U 
jla^irígen grijl ober gu j[eber fpateren 3eií gu ma¿^em 

Unb e« tpírb l^iermit gwífÉ&en í^nen i)ereinbart, bag mit bem ííbíauf 
ber gtüSíf abónate nadj) bem ®m})fang einer f oliven 9lngeíge ber gegen»^ 
wártige ÍBerírag unb alie Sejlimmuugen beffetten gángííd[) aufí^pren unb 
enbigen foHen» 

Slríifel 16. 

SDer gegenioártíge SBerírag foQ »on ben tertragenben í^eiíen ratifl» 



_ 3»0 — 

áxt itttb e6 folien bie Slatíficaíioneíi infieri^tt bc^ 3^^^^^^^ ^^^ Sti)eí 
Salaren am ®i^ ber fRcgícuíng ber Strgeníinifí^eu gonfebcratíon auége* 
wcd&feit toerben* 

3^ Urfunbc bcffcn ^aben bie Beíberfcitígen SBeüoUuiac^tígtett ben S3er* 

írag unterjei(]^net unb i^re (Stegct bctgefügt, ín ber Stabt íparana ben 

.neunjei^níen ®eí)teniber ©inSaufcnb a^íl^unbert unb jteben unb fünfjíg* 

(L. S.) ^erntann^^erbetígríebríd; i)on®üIíc^* 

(r. S.) SarnabeSov^i- 

®eí)arat*5trtifet jum Stríífeí 3. be5 Sertrag^. 

2Die Seflinnnungen im 5{rtif el 3 be^ ^euíc jmifcíien ben ©taaten beé 
3oí[üereín§ unb ber Slrgenthüfd^en Sonfeberaíton abgefí^ toff enen unb 
uuterjeídjneten S3ertrage§, flnben auf bie Síbgaben, tod^c bie ^oniglic^ 
•^annoüerfc^e 9iegierung unter ber Senennurg be^ SrunS^aufer (e^ie* 
niafó ©íaber) ^t>Ut^ ju erí^ebcn ^at, ín ber SBeífe 2lnn)enbung, t>ai bie 
Stbiffe ber gebad&íen Sonfeberation unb beren Sabungen ]^infi(fitlí(^ 
bíefer Slbgaben ebcnf o bel;anbclt tt)crben foHen , ató bie cígcnen Sc^iffe 
•©anncDer^ unb beren Sabungen* S)ie 5lnna^me be^ gegenn)artígen 2ír* 
tif eí$ ® eiten^ ,ber íírgcntiniféen Siegierung unb für bie S)auer be5 SSer* 
írage^ fcí^líegt üBrigen^ buri^au^ nic^t bie Slnerfennnng cine^ 5princií)§ 
cin, id bie grei^eií bér ©trome eine ber ©runbtagen be§ Staatóred^íS 
ber Strgentinifd^en Sonfeberation ifl* 

35er gegcnn)artige ®eí)arat^9lrtifel foH biefeík fíraft unb ©ültigfeit 
I;aben, afó oh berfeíbe SBort fiir JÍBort in bcm I)euíe unterjefc^ncícn 9}er* 
trage aufgenonunen roaxt. 

JDerfelbe foH ratificirt unb bie SRaíificaíionen fotten ju gtciéer 3eít 
au^gewc^ifelt tt>erbcn. 

3u Urfunbe bcfíen uníerjeid}nen unb Beficgeln bie6 bie tctreffeuben 
Se\)ollma(í)íigten, in ber Stabt ^Paraná, ben neunjeí)ntcn ®e))ícmBer 
6in laufcnb ad;tf;unbert unb fiebcn unb fünf jig» 

(L. S.) t^ erin aun «^erBe rí gr i ebr i ^DonOiií i ^* 

!h. í^.; ©enabc So^Jej. 



2)er ginaniminijler unb interiniiflifd;e SWinifier ber auénjartigcn 3tn- 
getegen^eiten ber Sírgeníínifc^en Konfeberation, ^err @tia$ Seboipa, 
unb ber ©eíc^aftóírager ©einer SMajefiat beé ^pnig^ ijon ^reugen, 



— 381 — 

treten, um bic 9íattficaííong«=ltrfunbcn bc§ ant ncitnjc^ntcn ®cí)ícmBcr 
bc^ 3al;rc$ 6m S^aujcnb a(j^tí;unbcrt unb jíebcu imb fünfjíg jiüífí^cubcr 
9trgcnímif(|cu Sonfeberation cinerfctt^ unb ^reugcn unb ben ubrigcn 
aWitgliebcrn beé bcutf($cn 3í^ff»crcín^ anbererfcitó abgefcí&íojfcnen unb 
unterjeí(^neten grcuubfí^aft^^, ^anbcB* unb Stí^ífffa^rtó^^SScrírageé 
au^jmDCc^feln* 

SDcT ®eíd;dfíatrager 3^rer ípreugifá^cn Tta\t^át í)at bcm ginanj^ 
niinijler unb intcrímiflifd^cn SKíníflcr bcr au^wartigcn 2lngcíegcní)citen 
bcr 5(rgentiníf(í>en Sonfeberatton, bíc iu guter unb gcl^ortger Drbnung 
befunbcnen 9iatificaíion3*Urfunben ®i% aJíajcfiat bc^ ^5nig$ üon (5ad&^ 
[en, ®r. aRajeliat bc§ «onigg t)on ^anno^er, ®r. 2Kaj[cjlat bc^ fi:6ntg3 
t>on SBürtemberg, ®r* Slínigííc&cn •^ol^ett be§ ©rcél^erjog^ y)on 23aben, 
@r* ^oníglicí^cn ^ol)tit bcé ^urfurficn X)mi ^cffcn, ®r, ^oniglit^en 
|)o^ett be^ ©rogbcrjog^ t)ou ^^cfícn, unb ber naíí)bcnannícn ajíitgliebcr 
be^ 2;f;uríngtíc^cn 3í>IÍ« unb «g)anbefó»93creín^, nantíící) @i\ ^5ntgtí(íí)cn 
«^o^cit bc^ ®rogf)crjogé t)on ©a^fen, 3^rer ^puíglíc^en «g^o^eiíen bcr 
^crjoge »on <Baá)\m Slltcnburg unb t)on ®a(I;fcn 6oburg unb ®ot^CL, 
3í)rer 3)ur($tau(3^ten bcr gürflcn v>on @c^n)arjburg*9íuboIílabt, i)on 
@(í^tt)aribirrg=^@onbcré]^aufcn, »on Sícu§ ®rci^, tjon 9tcu% ©c^lcíj, @r* 
^o^eíí bc^ 'S^erjog^ \)Dn 23raunf í)tt)Ctg, @r» S* ^oí)út bc^ ®ro§]^crjog5 
»on DIbcnturg, ®r. ^o^cít bc$ «^erjog^ t)on Síaffau, unb bcr fretcn 
Stabt granffurt, ubcrgcbcn, unb bagcgcn jwangtg 9latíficaítong:=Urfun* 
bcn Scíncr (Sjcciícnj bc^ ín 5lu^übung bcr @jcf uííon bcfinblíd^cn ajijc* 
í)raftbcntcn bcr 2lrgcnítnif(í^cn Sonfcbcratton crí;attcn , bcrcn cinc für 
^rcugcn bcfltmntt tjl, unb bic ncungc^n ñbrtgcn für bíc 9lcgícrungcn bcr 
anbcrn bcti^cíligtcn obcngcnanntcn ©taatcn» 

3u Urfunb bcffcn I;abcn bíc untcrjcíí&ncícn ba^ gcgcutt^artigc {proío- 
fott aufgcnommcn, unb ín t)ícrfac^cr 5tu5fcrtígung untcrjci(í>nct, mmíiá) 
jtt)ci Sjcm^jtarc für bíc Oícgicrung bcr 2lrgeníínífcí)cnScnfcbcraíÍDn unb 
jwct für íprcn^cn unb bíc übrígcn bcuíf^cn ©taatcn, bcncn bi>n bcr SlC'' 
gícrung S^rcr íprcufeíf^cn aWaícjlat íjícrtjon ílbf^ríft miígct^cílt n)cr- 
bcn foH. 

®cf¿íic]^cn ín íparana, bcn bríttcn ^mú 1859* 

(L .S.) $crniann^crBcrtgrícbríc^\Jün®fiít(í» 

(L.s.) glíaaScbD^a* 



J 



I 






CONVENCIÓN FLUVIAL CON EL BRASIL 

(20 de Noviembre de 1857.) 



En él Nombre de la Santísima é Indivisible Trinidad. 



El Vice-Presidente déla Confederación Argentina en ejercicio 
dd Poder Ejecutiyo y Su Majestad el Emperador del Brasil, 
deseando estrechar cada vez mas las relaciones de amistad qne 
felizmente existen entre las dos Naciones por los yinculos natu- 
rales é indisolubles de la mas perfecta armonía en el deseuTolvi- 
miento de los intereses de su comercio 7 nayegacion y recono- 
ciendo la conveniencia de un perfecto acuerdo y concurso entre 
todos los Estados del Plata y sus afluentes, para las medidas que 
cada uno de ellos debe adoptar y llevar á efecto entre los límites 
de su territorio fluvial, en utilidad común, y en el intento de 
proveer á su propia seguridad é intereses fiscales, concordaron 
establecer por una convención el referido acuerdo, sobre bases 
conformes al Tratado de 9 de Marzo de 1856, y á los principios 
generales consagrados por cada uno de los dos países en otros 
actos internacionales vijentes« 



— 384 — 

Para ese fin nombraron sus Plenipotenciarios, á saber : 

Su Excelencia el Sr. Vice-Presidente de la Confederación, á 
sus Ministros y Secretarios de Estado en los Departamentos del 
Interior y Relaciones Exteriores, Doctores, D. Santiago Derqui y 
D, Bernabé López, y Su Majestad el Emperador del Brasil al 
Sr. Consejero D. José María da Silva Paranhos, Comendador de 
la Orden de la Rosa, Gran Cruz de la de Santa Ana de primera 
clase de Rusia y Diputado á la Asamblea General Legislativa del 
Imperio etc. etc. 

Los cuales, después de haber cambiado sus plenos poderes que 
hallaron en buena y debida forma, convinieron en los artículos 
siguientes : 

Artículo 1°. 
La navegación de los rios Uruguay, Paraná y Paraguay, es Ubre 
para el comercio de todas las Naciones desde el Rio de la Plata 
hasta los puertos habilitados ó que se habilitaren en cada uno de 
sus dichos rios para ese fin, por los respectivos lisiados, confor- 
me á las concesiones hechas por cada una de las Altas Partes 
Contratantes en sus Decretos, Leyes y Tratados. 

Artículo T. 

■ 

La libertad de navegación concedida á todas las banderas no 
se estiende respecto de los anuentes (salvas las estipulaciones es - 
pedales en contrario), ni de la que se haga de puerto á puerto 
de la misma Nación. 

Tanto esta como aquella navegación podrán ser reservadas por 
cada Estado para su bandera, siendo con todo libre a los ciudada- 
nos ó subditos de los otros Estados ribereños cargar sus merca- 
derías en las embarcaciones empleadas en ese comercio interior ó 
de cabotaje. 

Artículo 3^ 

Los buques de guerra de los Estados ribereños gozarán tam- 
bién de la libertad de tránsito y de entrada en todo el curso de los 
rios habilitados para los buques mercantes. Los buques de guer- 
ra de las naciones no ribereñas, solamente podrán llegar hasta 
en donde cada Estado ribereño les fuese permitido, no pudiendo la 



~ 385 — 

concesión de un Estado estenderse fuera de los límites de sil ter^ 
ritorio, iii obligar de forma alguna á los otros ribereños. 

Artículo 4". 
Cada Estado ribereño se obliga, en tanto cuanto le sea posible 
á conservar y mejorar los canales navegables y á colocar y man- 
tener les faroles, balizas, boyas y cualesquiera otras señales pre- 
cisas en la parte del territorio fluvial que le perteneciere, á fin de 
que la navegación se haga lo mas libre y seguramente que se 

pueda conseguir, atentos los obstáculos naturales de los rios. 

« 

Articulo 5**. 

Cada Gobierno llevará á efecto a la mayor brevedad posible las 
obras y medidas que juzgue mas urjentes, en conformidad al 
artículo anterior para conservar espédita y hacer mas fácil la 
navegación de los rios en que tuviere soberanía. 

Artículo &\ 

Serán objeto de ajustes ulteriores y especiales, las obras que, 
por su situación en territorio misto, ó por su importancia, deban 
hacerse a espensas de dos ó mas ribereños. 

Artículo 7^. 

Los buques que se dirijan deuu puerto esterior, ó de uno de 
los puertos fluviales de la Nación á que pertenecen para otro de 
la misma Nación, ó de tercera, no serán sujetos en su tránsito 
por las aguas de cualquiera de los Estados intermediarios á nin- 
gún examen ni demora fuera de la que fuese indispensables para 
exhibir su carta de sanidad, tomar práctico, y conocerse su nacio- 
nalidad, procedencia y destino. 

§ Ünico — Todos los Gobiernos se obligan á facilitar del modo 
mas eficaz, tanto la navegación de tránsito, como lo que fuere 
peculiar á sus puertos, y consiguientemente providenciarán para 
que los sobre dichos actos se practiquen, por parte de cada Esta- 
do, en uno solo ó dos lugares de la costa, ó islas que en los tres 
rios les pertenecieren y con la mejor prontitud posible. 

Artículo 8^ 

La nacionalidad, procedencia, destino y tonelaje de los buques 
que se hallaren comprendidos en el caso del artículo 7, serán 

25 



— 386 ~ 

comprobados por un certificado de la autoridad fiscal del puerto 
déla procedencia, siendo este documento Tisado no solo por el 
Ájente consular de la Nación á que perteneciere el buque, cuan- 
. do la salida fuere de puerto estranjero, sino también por los 
Ajentes consulares dé los Estados por cuyo territorio tenga que 
pasar, si los hubiere. 

§ Primero. — Solo en falta del certificado, ó cuando bona fide 
haya sospecha fundada contra su yeracidad, se podrá exijir la 
exhibición del pasaporte del buque, rol de equipaje y manifiesto 
de la carga, , 

§ Segundo. — ^La exhibición de la carta de sanidad, del certifi- 
cado y de los otros documentos, en el caso escepcional ya previs- 
to, será hecho abordo del buque, ó en tierra, por el Capitán ó su 
apoderado. — En el punto en que esta operación tuvi( re lugar, 
recibirá el buque un pase que será dado gratis^ para entregarlo 
á la salida del territorio intermediario al de su destino, en la es- 
tación competente. 

Artículo 9°. 

Las formalidades prescriptas en los artículos T. y 8**, serán 
arregladas de modo que los buques que subieren ó bajaren, en 
los lugares donde las dos márjenes del rio pertenecieren á mas 
de un Estado, no queden obligados á tocar en mas de dos puntos 
ó estaciones délos territorios fronterizos é intermediarios al de su 

destino. / 

§ Único, — En en el rio Uruguay v. g., los buques que pasa- 
ren para los puertos Argentinos, llenarán dichas formalidades 
ante las Autoridades Argentinas, y en la misma forma practica- 
rán los que se destinaren á los puertos del Estado Oriental. 

Los buques que subieren para los puertos Brasileros ó proce- 
dieren de ellos, se presentarán para el mismo fin á las estaciones 
Argentinas ó á las Orientales, según mas les conviniere. 

Artículo 10. 
La policía de cada Estado, contra los embarques y desembar- 
ques clandestinos de mercaderías ó de personas^ será en general 
ejercido en tierra á lo largo de sus márjenes, y sobre el rio por 
medio de embarcaciones mercantes ó de guerra. 



— 387 — 

Artículo II. 

En los pantos en que tal precaución se juzgue necesaria, se 
podrá obligar al buque á recibir un guarda del país por cuyas 
aguas transite, ó á cerrar y sellar las escotillas ó los lugares en 
que estén depositadas las mercaderías, y se podrán emplear estos 
dos medios conjuntamente. 

Artículo 12. 

£1 serricio de los guardas se limitará á vijilar que los buques 
no tengan comunicación con tierra, (salvo los casos en que esta es 
permitido) ó cometan cualquier otra contravención. 

Los capitanes de buques estarán obligados á dar alojamiento y 
sustento de su mismo rancho á dichos ajentes policiales. 

Artículo 13. 

Las dos medidas indicados en el artículo 1 1 , no se estenderán 
fuera de los límites de cada Estado. ' 

En los lugares en que las dos márjenes del rio no pertenezcan á 
una única soberanía, dichas medidas solo podrán ser aplicadas por 
la Autoridad del Estado á cuyo puerto fuere destinado el buque, 
6 por cualquiera de ellas á elección del capitán del buque, cuando 
este se dirija para los puertos de un tercer Estado. 

Artículo 14, 

Los empleados que por parte de cada Estado hicieren la poli- 
cía del rio en embarcaciones podrán exijir de cualquier buque 
que encuentren en las aguas de su país la presentación del pase, 
de que habla el artículo 8°. y declaraciones de la procedencia y 
destino. 

Podrán también exij ir, donde las márjenes del río pertenecie- 
ren á su Nación que se les exhiba el pasaporte del buque, el ma- 
nifiesto de la carga^ el rol del equipaje y la lista de pasajeroSi 
cuando la exhibición de alguno ó de todos estos papeles del buque 
fuere necesario para prevenir ó averiguar algún fraude de que 
haya fundada sospecha. 

Estos actos, sinembargo, deben ser practicados de modo que 
no se cause el menor vejamen ó embarazo al tránsito y comercio 
licito de otros Estados. 



— 388 — 
Artículo 15. 

El buque que se dirija á los puestos de un Estado podrá entrar 
á los puertos habilitados de cualquiera de los otros ribereños, 
permanecer allí, cargar ó descargar, parcial ó totalmente, con- 
cediéndoseles la misma protección y ventajas de que gozaría si 
viniese directamente con ese destino, 7 quedando sujeto á las 
leyes fiscales y policiales de la autoridad territorial. 

§ Único. — Es espresamente entendido que, si la entrada hu- 
biese sido causada por fuerza mayor y el buque saliese con el 
mismo cargamento, no se le exijirá derecho alguno de entrada, 
de estadía ó de salida. 

Artículo 16. 

Cada Gobierno designará otros lugares fuera de sus puertos 
habilitados, en que los buques, cualquiera que sea su destino, 
puedan comunicar con la tierra, directamente ó por medio de 
embarcaciones menores, para reparar averias, proveerse de co- 
mestibles ó de otros objetos de que carezca. 

§ Primero. — En estos puntos la autoridad local tendrá derecho 
de exijir, aunque el buque siga en tránsito directo, la exhibición 
del rol de equipaje, lista de pasajeros y manifiesto de la carga, 
y visar gratis todos ó algunos de estos documentos, 

S Segundo. — Los pasajeros, no podrán desembarcar allí, sin 
previa licencia de la misma autoridad territorial, á quien para 
ese fin, deberán presentar sus pasaportes para ser vistos y visa- 
dos por ella. 

Artículo 17. 

Los Gobiernos ribereños se darán conocimiento reciprocamente 
de los puertos que destinaren para las comunicaciones previstas 
^n el artículo anterior, y si cualesquiera de ellas juzgare conte- 
niente determinar algún cambio á ese respecto, lo prevendrá á 
los otros con la anticipación necesaria. 

Artículo 18. 

Toda comunicación con tierra no autorizada, ó en lugares no 
designados, ó fuera de los casos de fuerza mayor, será punible 



— 389 — 

con multa fuera de las otras penas en que puedan incurrir los de- 
lincuentes según la legislación general del país. 

Artículo 19. 

jXingnn buque podrá cargar ó descargar fuera de los puertos 
designados eh el artículo 15. 

Será sinembargo permitido tocar en cualquier otro lugar, y 
descargar allí todo ó parte de la carga, si por causa de avería 6 
otra circunstancia estraordinaria no pudiese continuar su yiaje, 
y siempre que el capitán (donde esto fuere posible) se dirija pre- 
viamente á los empleados de la estación fiscal mas próxima, ó en 
falta de estos á cualquiera otra autoridad local, y se someta ¿ las 
medidas que esos empleados ó autoridades juzgaren necesarias 
para prevenir alguna importación clandestina, según las leyes 
generales vijentes en ese territorio. 

,^ Primero. — Las medidas que el capitán hubiese tomado de su 
propio arbitrio, antes de prevenir á los empleados fiscales, ó en 
falta de esta á alguna otra autoridad local, y sin esperar su ínter* 
vención, no se reputarán justificables sino probase que fueron 
indispensables para la salvación del buque ó de la carga. 

§ Segundo. — Las mercaderías asi descargadas, si fueren espor- 
tadas en el mismo buque, ó en embarcaciones menores, no podrán 
ser sujetas á derechos de entrada, tránsito ó salida. 

Articulo 20, 
Toda importación ó esportacion de mercaderías, por las már- 
jenes de los ríos, ó sus islas, asi como los alijamientos y trasbor- 
dos, sin previa autorización, ó sin que se hayan observado las for- 
malidades proscriptas en el artículo anterior, estarán sujetas á 
multas, fuera de la pérdida del contrabando, y de las otras penas 
que impónganlas leyes generales del país. 

Artículo 21. 
Toda tentativa de importación ó esportacion fraudulenta, por 
la costa de los ríos ó sus islas, manifestadas por actos esteriores 
y seguida de un principio de ejecución, sino fuese llevada á efecto 
por circunstancias fortuitas ó independientes de la voluntad del 
autor, será castigada como verdadera importación ó esportacion 
fraudulenta. 



— 890 — 

Artículo 22. 

El buque que después de haber salido barra á fuera, ó d 
cualquier punto del curso del rio, fuese obligado por causa de 
fuerza mayor, á arribar á puerto del Estado de cuyo territorio 
hubiese salido, ó á puerto de otro ribereíLo, será esceato de todo 
derecho de puerto, cualquiera que sea su deuominacion, si allí 
no cargare ni descargare. 

S Primero. — Será escento de parte de las aduanas del lugar, 
de cualquier formalidad que no sea la de una declaración indican- 
do los moÜYos de su entrada, formada, saWas las precauciones 
usadas allí, para editar las importaciones ó esportaciones clan- 
destinas, 

§ Segundo. — En falta de la sobre dicha declaración ó de la 
arribada, ó si la arribada no fuese justificada, los capitanes sufri- 
rfn las penas impuestas por la legislación del pais contra los que 
por escala forzada entraren á sus puertos sin llenar las prescrip- 
ciones que en él seobseryan. 

Artículo 23. 

Los trasbordos ordinarios por causa de averia, ó que pueden 
ser temporariamente necesarios por cualquier otro accidente im* 
previsto como falta de agua ó encalladura, no serán reputados 
como carga ó descarga en el sentido del artículo 19 y serán en- 
teramente Ubres, una vez que se Iiagan sin tocar en las márgenes 
del rio ó mediante el consentimiento y bajo la vigilancia de los 
empleados fiscales del lugar y en ausencia de estos bajo la vigi- 
lancia de cualquier otra autoridad local. 

§ Primero. Sí las escotillas ó lugares de depósito de las cargas 
hubiesen sido cerradas y selladas, deberá el capitán en los casos 
precitados, dirijirse previamente (si fuese posible) á los emplea- 
dos de la estación fiscal competente, que quedase mas prói^imo, 
para hacer levantar los sellos y se someterá á las medidas que 
estos empleados juzgaren necesario á fin de evitar el contraban- 
do en 3u territorio. 

S Segundo. Las mercaderías trasbordadas de este modo, áe^ 
bercín ser reembarcadas en el mismo buque. 



~ 391 - 

Artículo 24. 

Sí por causa de coatravencíon á las medidas policiales y fisca- 
les concernientes al libre tránsito fluvial tuviese lugar alguna 
aprehensión de mercaderías, buques ó embarcaciones menores, 
se concederá sin demora el levantamiento de dicha aprehensión, 
mediante fianza ó caucian suficiente del valor de los objetos 
aprehendidos. 

S Ünico. Si la contravención no tuviere otra pena que la de 
multa, el contraventor obtendrá, mediante la misma garantía' el 
continuar inmediatamente su viage. 

Artículo 25. 

En los casos de naufragio ó cualquier otro acontecimiento des- 
graciado, las autoridades locales deberán prestar todo el au- 
xilio á su alcance tanto para la salvación de las vidas, buque y 
carga, cuanto para la recaudación y seguridad de lo salvado. 

§ Primero. Cuando el acontecimiento desgraciado tuviere lu* 
gar en aguas que pertenezcan á mas de un Estado, las autorida- 
des de una y otra margen comunicarán su jurisdicción y concur- 
so de modo que su auxilio sea el mas eficaz y propio de las inti- 
mas relaciones y de la humanidad de pueblos vecinos y cultos. 

§ Segundo. En la hipótesis del párrafo anterior, siempre que 
haya de desembarcarse la carga del buque, quedará sugeto á la 
jurisdicción del lugar en que fuese depositada, que será aquel 
para donde pueda ser transportada con mas prontitud y segu- 
ridad. 

Y cuando estas circunstancias fuesen iguales para las autori- 
dades de una y otra margen, preferirá la jurisdicción de aquella 
que hubiese prestado los primeros auxilios, ó que los interesados 
escojieren. 

§ Tercero. Si el capitán, el dueño de la carga, ó quien sus ve- 
ces haga, quiere transportarla directamente al puerto de su des- 
tino, ú otro cualquiera, lo podrá hacer sin pagar derecho alguno, 
y sí solo los gastos de salvamento. 

§ Cuarto. No estando presente el capitán del buque, el duefio 
de las mercaderías naufragadas, ó quien sus veces haga, para 
correr con los gastos de salvamento serán estos pagados por la 



_ J92- " " "^ 

autoridad local, é indemnizados por el dueño ó quien lo repre- 
sente, ó á costa de las mercaderías, rematándose en pública su« 
basta, cuantas basten para ese fin y para el pago de los respecti- 
Yos derechos. Con respecto al resto de las mercaderías, cuando 
tenga lugar el ante dicho remate, se procederá conforme á la le- 
gislación del pais concerniente á los depósitos en sus aduanas. 

Artículo 26. 
El capitán del buque naufragado ó quien sus veces haga, esta- 
rá obligado á remover el casco del buque, ó sus fragmentos j 
cuando él no pueda hacerlo dentro del plazo que le fuere señala- 
do por la autoridad local, ni responsabilizarse por los gastos de 
ese trabajo se juzgará abandonado el buque y la misma autori- 
dad hará á su costo esa remoción cuyo provecho le pertenecerá. 

Artículo 27. 

El practicage de los rios, donde se juzgare necesario, será 
ejercido por las personas que cada Estado ribereño habilitare pa- 
ra ese fin. 

S Primero. Los prácticos de un Estado serán reconocidos en 
cualquiera de los otros Estados en vista de los títulos de nom- 
bramientos que les fueren conferidos por sus respectivos Go- 
biernos. 

S Segundo. Es enteramente libre á los capitanes, tomar prác- 
ticos que sean de su confianza- 

S Tercero. Los prácticos de cada Estado ribereño podrán ser- 
vir á bordo de los buques de su Nación y de cualquiera otros 
que naveguen para sus puertos. 

§ Cuarto. Los Gobiernos ribereños prestarán reciprocamente 
particular protección á sus prácticos, pudiendo los de un Estado 
desembarcar en territorio de otro, permanecer allí y recibir nue- 
va comisión. 

Artículo 28. 

El derecho de practicage será percibido según una tarifa for- 
mada para cada rio, y fijada en relación al calado del buque, á las 
distancias y á las dificultades de la navegación en las crecientes y 
bajas de los rios. 

§ Primero. La tarifa del derecho de practicage será adoptada 



— 393 — 

de común acuerdo por los respectivos Gobiernos ribereños y nin- 
guno de ellos la podrá alterar sin el consentimiento de los otros. 
§ Segundo. En todos los casos de averias graves acontecidas 
al buque por alguna falta del práctico, perderá este el derecho á 
toda retribución. 

Artículo 29. 

Es libre á cada Gobierno declarar facultativa, para todos los bu- 
ques, entre los límites de su territorio, el servicio del practicage, 
y en que todo caso quedarán escentos de tomar práctico: 

!• Los buques de guerra. 

2*» Los buques que no demandasen mas que lo correspondien- 
te al maximun de las bajas de cada rio, y cuyos capitanes, hayan 
hecho ya dos viajes en los mismos lugares. 

3* Los buques empleados en el cabotaje de cada rio. 

Artículo 30. 

Los prácticos serán responsables ante los tribunales de su 
país, ex oficio ó á requirimiento de las partes interesadas, por los 
daños resultantes de mala fé ó negligencia en el desempeño de sus 
obligaciones. 

En los delitos comunes estarán sujetos á la autoridad local, 
considerándoseles entonces como perteneciente al equipaje del 
buque cuando este fuere de su nación. 

Los Gobiernos ribereños velarán escrupulosamente que dichos 
empleados no se entreguen al abuso de bebidas espirituosas y 
que sirvan con celo y probidad, castigando rigorosamente á los 
delincuentes. 

Artículo 31. 

Cada Gobierno instruirá un comisario general, y comisarios 
parciales, dándoles las instrucciones precisas para que inspeccio- 
nen la navegación fluvial, entre su respectivo territorio y velen 
por la conservación del rio, faroles, balizas, boyas y cualesquiera 
otras señales, 

§ Primero. Los comisarios de cada Estado, en las inspecciones 
que hicieren, observarán con el mayor cuidado los cambios que 
hayan ocurrido en el lecho y régimen de los ríos, y examinarán 



— 394 — 

sí en consecuencia de tales cambios, las boyas y demás sefialas, 
están ó no colocadas conveniente. 

§ Sefí^undo. La superitendencia de los comisarios, por lo que 
respecta al servicio del practicage se limitirá á examinar, si los 
prácticos cumplen bien sus deberes. 

§ Tercero. Cuando los comisarios de un Estado tuviesen cono- 
cimiento de alguna contravención, ó de algún hecho contrario á 
los deberes de los prácticos pertenecientes á otro Estado ribe- 
reño y cuya costa goze de la competencia de las autoridades de 
este Estado denunciarán oficialmente á los culpados, con las 
pruebas que puedan suministrar á sus respectivos comisarios. 

Artículo 32. 

Cada Estado podrá establecer un derecho destinado á los gas- 
tos de la conservación del rio, faroles, balizas y cualesquiera otros 
auxilios que faciliten la navegación, pero dicho derecho solo será 
cobrado de los buques que fuesen á sus puertos directamente ó 
de los que entraren en ellos por escala (escepto los casos de fuer- 
za mayor) si estos cargasen ó descargasen allí. 

Artículo 33. 

Fuera del derecho de que habla el artículo anterior y del con- 
cerniente al servicio del practicage, el tránsito fluvial no podrá 
ser gravado, directa ni indirectamente, con otro impuesto, bajo 
cualquier denominación que sea. 

Artículo 34. 

En "todo el curso de los rios Uruguay, Paraná y Paraguay, 
tanto cuanto sea posible se adoptará un sistema uniformado poli- 
cía fluvial. Y cada Estado por su parte, procurará ademas satis- 
facer á esta conveniencia de uniformidad en lo que respecta al 
sistema y régimen fiscal de sus aduanas. 

Articulo 35. 

Los buques de guerra están escentos de todo y cualquier de- 
recho de tránsito ó de puerto; no podrán ser demorados en su 
transite bajo pretesto alguno; y gozarán en todos los puertos y 
lugares en que sea permitido comunicar con la tierra de las otras 



— 305 — 

esendones, honores y favores de uso general entre las naciones 
civilizadas. 

Artículo 36. 

El régimen sanitario, aplicado á las procedencias sospechosas, 
será arreglado de una manera uniforme, y por común acuerdo 
de todos Estados ribereños, de modo que cada uno de ellos se 
concilien las precauciones sanitarias con los deberes de humani* 
dad y los bien entendidos intereses del comercio y navegación 
general. 

Artículo 37. 

Las dos altas partes contratantes se obligan á observar las pre- 
sentes bases en la parte de los dichos rios que les pertenezca, á 
convidar y á emplear todos los medios á su alcance para que los 
demás Estados ribereños adhieran y se conformen á las mismas 
estipulaciones, afianzándose las relaciones internacionales en la 
cordialidad y armonía que tanto interesa á pueblos vecinos. 

Artículo 38. 

Queda espresamente entendido que esta convención no perju- 
dica á los favores mayores ó diversos que, en virtud de estipula- 
ciones especiales la Confederación Argentina y el Brasil, se hayan 
comedido ó en adelante se concedieren recíprocamente. 

Artículo 39. 

Cada Gobierno organizará en conformidad á las bases aquí es- 
presadas lo mas brevemente posible, los reglamentos correspon- 
dientes a su territorio fluvial, y por medio de sus agentes diplo- 
máticos, tratará de entenderse con los otros Gobiernos que ten- 
gan soberanía en el mismo territorio, á fin de que haya la mas 
perfecta inteligencia y combinación sobre todos los puntos que 
debe comprender el desenvolvimiento de dichas bases y designa- 
damente para que se lleven á efecto los actos que quedan depen- 
dientes de ulteriores y común acuerdo. 

Artículo 40, 

Si aconteciese, lo que no es de esperar, que los otros Estados 
ribereños rehusen su adhesión á este acuerdo^ la Confederación 



— 396 — 

Argentina 7 ^1 Brasil» procurarán realizarlo por sí solamente en« 
tre los limites de sus respectivos territorios. 

Articulo 41. 

La presente convención será obligatoria durante seis años, á 
contar desde el dia del cangé de las ratificaciones, y por mas tiem- 
po, basta que una de las Altas partes contratantes, anuncie la in- 
tención de modificarla, como también durante las negociaciones 
que se hicieren para ese fin. El dicho anuncio deberá tener lugar 
con anticij^acion de ocho meses y especificar las bases que se juz- 
gue conveniente modificar, y el sentido de la modificación. 

Artículo 42. 

El cange de las ratificaciones de la presente convención, se ha- 
rá en la ciudad del Paraná en el plazo de ocho iñeses, contados 
desde su fecha, ó antes si fuere posible. 

En testimonio de lo cual nos los abajo firmados, Plenipoten- 
ciarios del Vice-Presidente de la Confederación Argentina y de 
Su 3Iagestad el Emperador del Brasil, en virtud de nuestros 
respectivos plenos poderes, firmamos la presente convención de 
nuestra propia mano, y le hicimos poner nuestros sellos. 

Hecha en la ciudad del Paraná á los veinte dias del mes de 
Noviembre del año de Nuestro Señor Jesus-Cristo de mil ocho- 
cientos cincuenta y siete. 

(L. S.) Santiago Derqui. , 

(t. S.) Bernabé López. 

(L. S.) José María da Silva Parenhos. 



Acta de cange de las ratifica^ciones de la Convención de navegación 
fluvial celebrada entre el Imperio del Brasil y la Confedera- 
cion Argentina. 

A los veinte dias del mes de Julio del año del Señor 1858, el 
Exmo. Señor Enviado Estraordinario y Ministro Plenipotenciario 
de S. M. el Emperador del Brasil, Consejero Dr. D. José María 
do Amaral y el Exmo. Señor Ministro Secretario de Estado en el 



— 397 — 

Departamento de Relaciones Esteriores al cange de las ratifica- 
ciones de la Convención de navegación fluvial, concluida y firma- 
da en esta ciudad del Paraná por los Plenipotenciarios de ambos 
paises á 20 de Noviembre de 1857 y sido presentados los instru- 
mentos originales de dichas ratificaciones fueron inmediatamente 
cangeados. 

En fé de lo cual el Exmo. Sr. Consejero Dr. D. José María do 
Amaral Enviado Estraordinario y Ministro Plenipotenciario del 
Imperio del Brasil y el Exmo. Sr. D. Bernabé López Ministro Se- 
cretario de Estado en el Departamento de Relaciones Esteriores 
de la Confederación Argentina, firmaron la presente acta y la 
sellaron con sus sellos, 

Fecha por duplicado en la ciudad del Paraná, capital proviso- 
ria de la Confederación Argentina, en el día y año arriba indi- 
cados. 

(L. S.) José María do Amarai. 
(L, S.) Bernabé López. 



398 — 



Em nome da Santissima e indivisivél Trindade. 

Sua Magestade o Imperador do Brazil e o Vice-Presidente da 
Confederacao Argentina no exercicio do Poder Execütivo, dese- 
jando estreitar cada vez mais as relacoes de amisade quQ feliz- 
mente subsistem entre as duas nacoes pelos vinculos naturaes e 
indissoluveis da mais perfeita harmonía no desenvolvimento dos 
interesses de seo commercio e navegacao, e reconhecendo a con- 
veniencia de hum perfeito accordo e concurso entre todos os Es- 
tados do Prata e seos affluentes para as medidas que cada hum 
delles deve adoptar e levar a efeito dentro dos limites de seo ter- 
' ritorio fluvial, em utilidade commun e no intuito de prover a sua 
propria seguranca e interesses fiscaes, concordárao em estable- 
cer por huma convencao o referido accordo sobre bases confor- 
mes ao tratado de 7 de marco de 1856, e aos principios geraes 
consagrados por cada hum dos dous paizes em outros actos inter- 
nacionaes vigentes. 

Para esse fim nomeárao seos plenipotenciarios, a saber : 

Sua Magestade o Imperador do Brazil, o Exmo. senhor José Ma- 
ría da Silva Paranhos do seo conselho, commendador da Imperial 
Ordem da Roza e da de Sant'Anna da Russia de primeira classe, 
deputado á Assarablea general legislativa do Imperio, etc. 

E o Vice-Presidente da Confederacao, os Exmos. senhoreade 
Santiago Derqui e D. Bernabé López, ministros e secretarios de 
Estado nos Departamentos do Interior e de Relacoes Exteriores. 

Os quaes depois de terem trocado os seos plenos poderes que 
forao achados em boa e de vida forma, convierao nos artigos si- 
guiantes : 

Artigo 1, 

A navegacao dos rios Uruguay, Paraná e Paraguay he livre 
para o commey'cio de todas as nacoes desde o rio do Prata até aos 
portos habilitados ou que para esse fim f orem habilitados em cada 



_ 399 — 

hnm dos ditos ríos pelos respectivos Estados conforme as conces- 
soes já feitas por cada huma das altas partes contractantes em seos 
decretos, leis e tratados. 

Artigo 2. 

A libertado de navegácao concedida a todas as bandeiras nao se 
entende a respeito aos afluentes (salvas as estipula? oes especiaos 
em contrario) , nem da que se faja de porto a porto da mesma 
nagao. 

Assim esta como aquella navegaqao poderáo ser reservadas por 
cada Estado para a sua bandeira, sendo com tu do livre aos cida- 
daos e subditos dos outros Estados ribeirinhos carregar suas mer- 
cadorias ñas embarcaQoes empregadas nesse commercio interior 
ou de cabotage. 

Artigo 3. 
Os navios de guerra dos Estados ribeirinhos gozaráo tambem 
da libertado de transito o de entrada em todo o curso dos rios 
habilitados para os navios mercantes. Os navios de guerra das 
nanees nao ribeirinhas somonte poderáo chegar até onde em cada 
Estado ribeirinho Ihes fór isso permittido, nao pudendo a conces- 
sao de hum Estado esteuder-se além dos limites do seo territorio 
nem obrigar de forma alguna aos outros ribeirinhos. 

Artigo 4. 
Cada Estado ribeirinho se obriga tanto quanto Ihe seja possi- 
vel, a conservar e melhoraros canaesnavegaveis, e a collocar e 
manter os pharoes, balizas, boias e quaesquer outros signaes pre- 
cisos, na parte do territorio fluvial que Ihe pertencer, assim de 
que a navegagao se faca o mais livre e seguramente que fór exe- 
quivel, attentoá los obstáculos naturaes dos rios. 

Artigo 5. 
Cada Governo levará a efeito com a mais brevedade possivel 
as obras e medidas que julgue mais urgentes, em conformidade 
do artigo anterior para conservar expedida e tornar mais fácil a 
navegagao dos rios em que tiver soberanía. 

Artigo 6. 
Serao objecto de ajustes ulteriores e especiaos, as obras que. 



— 400 — 

por sua sítua^ao em territorio mixto ou por sua importancia 
tenhao de ser feitos a expensas de dous ou mais ribeirinhos. 

Artigo 7. 

Os navios que se dirijao de hura porto exterior ou de hum dos 
portes fluviales da na^ao a que pertengao para outro da mesma 
na^ao, ou de tereeira nao serao sujeitos, em seo transito pelas 
agoas de quaesquer dos Estados intermediarios á nenhum exame 
ou demora além do que fór indispensavel para exhibir a carta de 
saude^ tomar practica, e conhecer a sua nacionalidade, proce- 
dencia e destino. 

§ único. — Todos os Governos se obrigao a facilitar do modo o 
mais eficaz, assim a navegagao de transito como á que fór peculiar 
á seos portes, e consequentemente providenciárao para que os 
sobre ditos actos se practiquem por parte de cada Estado em hum 
só ou em dous logares da costa ou ilhas que nos tres rios Ihe per- 
tengao, ecom a maior promptidao possivel. 

Artigo 8. 

A nacionalidade, procedencia, destino e tonelage dos navios 
que se acharem comprehendidos no caso do artigo 7* serao com- 
provados por hum certificado da autoridade fiscal do porto da 
procedencia, sendo este documento visado nao só pelo agente 
consular da naQao á que pertencer o navio, quando a sabida fór 
de porto extrangeiro, mas tambcm pelos agentes consulares dos 
Estados porcujo territorio tenha de transitar, se os bouver. 

§ primeiro, — Só na falta de certificado, ou quando, bona fidCy 
baja suspeita fundada contra a sua veracidade, poder-se ha exigir 
a exhibÍ5ao do passaporte do navio, rol da equipagem e mani- 
festó da carga. 

§ segundo. — A exhibi^ao da carta de saude, do certificado e 
dos outros documentos no caso excepcional ácima prevista, será 
feita a bordo do navio, ou em térra pelo capitao, ou preposto 
seo. No ponto em que esta opera^ao tiver lugar, receberá o navio 
hum passe que será dado gratis^ para entregarlo en la estagao 
competente á sabida do territorio intermediario ao do seo des- 
tino. 



— 401 — 

Artigo 9* 

As formalidades prescriptas nos artigos 7° e 8® serao reguladas 
de modo que os navios que subirem ou descerem nos logares onde 
as duas márgens do rio pertencerem á mais de hum Esfado, nao 
fiquem obrigados á tocar em mais de dous pontos ou estajees dos 
territorios fronteiros e intermediarios ao do seo destino. 

S único. — No rio Uruguay, p. ex., os navios que passarem 
para os portos argentinos preencheráo as sobreditas formalidades 
perante ás autoridades argentinas, e semelhantemente praticaráo 
os que se destinarem aos portos do Estado Oriental. 

Os navios que subirem para os portos brasileiros ou delles pro- 
cederem, se apresentaráo parao mesmo fim as esta^oes argenti- 
nas ou as orientales conforme mais Ibes convier. 

Artigo 10. 
A policia de cada Estado, contra os embarques e desembarques 
clandestinos de mercadorias ou de pessoas, será em general exer- 
cida em térra, ao longe de suas margens, e sobre o rio, por 
meio de embárcameos mercantes ou de guerra. 

Artigo 11. 
Nos pontos em que huma tal precau^ao se julgue necessaria 
poder-se ha obrigar o navio a receber hum guarda do paiz por 
cujas aguas transite ou a fechar e sellar as escotilhas ou os loga- 
res em que estejao depositadas as mercadorias e poder-se bao em- 
pregar estes dous meios conjunctamente. 

Artigo 12. 
O servido dos guardas se limitará a vigiar que o navio nao 
tenha communica^ao com a térra (salvos escasos em que esto he 
permittido), ou commetta qualquer outra contraven^ao. Os ca- 
pitaes dos navios serao obrigados a dar aloj amento aos ditos agen- 
tes policiaes, e sustento do seo proprio rancho. 

Artigo 13. 
As duas medidas indicadas no artigo 1 1 nao se extenderáo além 
dos limites de cada Estado. 

Nos logares em que as duas margens do rio nao pertencerem á 
huma única soberanía, só poderao ser as ditas medidas applíca- 
das pela autoridade do Estado a cujo porto se ¿estinar o navio, 

26 



— 4t« — 

ou por qualquer dellas á escolha do capitao do navio, quando 
este se dirigir para os portes de hum terceiro Estado. 

Artigo 14. 

Os empregados que por parte de cada Estado íUerem a policía 
do río em embarcagoes, poderao exigir de qualquer naTio que en« 
oontrem ñas aguas do seo paiz a apresenta^ao do pas$e de que 
falla o artigo 8' e dedaragao da procedencia e destino. 

Poderao inesmo exigirs onde as duas margens do rio pertence- 
rem a sua na^ao, que Ihes sejao exhibidos o passaporte do navio, 
o manifestó da carga, o rol da equipagem e alista dos passagei- 
ros» quando a exhibi9ao de algum ou de todos estes papéis do 
navio fór necessaria para prevenir ou verificar alguma fraude de 
que baja fundada suspeita. 

Estes actos, porém, deveráo ser practicados por modo que com 
elles se nao cause o menor vexame ou embaraQo ao transito e 
commercio licito dos outros Estados. 

Artigo 15* 

O navio que se dirigir aos portos de hum Estado pederá entrar 
nos portos habilitados de qualquer dos outros ribeirinhos, per- 
manecer abi, carregar ou descarregar parcial ou totalmente» 
concedendo-se^lhe a mesma protecgao e ventagens de que goma- 
ría se viesse directamente com esse destino e fioando sujeito ás 
leis fiscaes e policiaes da autoridade territorial. 

§ único. — He expressamente entendido que, se a entrada 
tiver sido causada por forga maior, e o navio sabir com o mesmo 
cargamento, nao se Ihe exigirá dereito algum de entrada, de 
estadía ou de sabida. 

Artigo 16, 

Cada Governo designará outros logares fora dos seos portos 
habilitados, em que os navios, qualquer que seja o seo destino, 
possao communkar com a térra, directamente ou por meio de 
embarca^oes miudas, para reparar avarías, prover-se de combus- 
tivél ou de outros objeitos de que care^ao. 

S primeifo* «-^ Nestes pontos a autoridade local terá o dereito 
de exigir aínda que o navio siga em transik) directo a exhibígao 



- 4Ó3 ~ 

do rol da eqaipagem, lista dos passageiros e manifestó da carga, 
e visar gratis todos ou algam destes documentos. 

§ segundo. — Os passageiros nao poderao ahi desembarcar sem 
previa licen^a da mesma antoridade territorial, aquem para esse 
fim deverao apresentar os seos passaportes, para serem por ella 
vistos e visados. 

Artigo 17, 

Os Govemos ribeirinhos dar-se bao conhecimento reciproca- 
mente dos portes que destinarem para as communicacoes previs- 
tas no artigo antecedente, e se qualquer delles julgar conve- 
niente determinar alguma mudanza a esse respeito» prevenirá os 
outros com a necessaria anticipa^ao. 

Artigo 18. 

Toda communica9ao com a térra nao autorizada, ou em logares 
nao designados e fora dos casos de forga maior será punivel com 
multa além das outras penas em que possao incorrer os delín* 
quentes, segundo a legisIa9ao geral do paiz. 

Artigo 19, 

Nenhum navio pederá carregar ou descarregar fora dos por- 
tes designados no artigo 15." 

Será todavía permittido tocar em qualquer outro logar, e ahi 
descarregar toda ou parte da carga, se, por causa de avaria ou 
outra circumstancia extraordinaria nao poder continuar a sua 
viagem, com tanto que o capitao (onde isso fór possivel ) se di- 
rija previamente aos empregados da estagao fiscal mais próxima, 
ou na falta destes a qualquer outra antoridade local, e submetta- 
se ás medidas que esses empregados ou antoridade julgarem ne* 
cessarias para prevenir alguma importagao clandestina, segundo 
as leis geraes em vigor nesse territorio. 

S primeiro. — As medidas que o capitao houver tomado de seo 
proprío arbitrio, antes de prevenir os empregados fiscaes, ou na 
falta destes, a alguma outra antoridade local, e sem esperar a sua 
interven^ao, nao se reputaráo justificaveis, se elle nao provar 
que f d isso indispensavel para salva^ao do navio ou da carga. 



— 404 — 

§ segundo. — As mercadorías assim descarregadas, se forem 
exportadas no mesmo navio, ou em embarcagoes miudas, nao 
poderao ser sujeitas a dereitos de entrada, transito oa sabida. 

Artigo 20. 
Toda importagao ou exportagao de mercadorías pelas margens 
dos rios, ou suas ilhas assim como os alijamentos ou baldeagoés, 
sem preyia autorisagao, ou sem que as formalidades prescriptas 
no artigo antecedente tenhao sido observadas, sujeitaráo a mul- 
ta, além daperda do contrabando e das outras penas que comí- 
nem as leis geraes do paiz. 

Artigo 21. 
Toda tentativa de importagao ou exportagao fraudulenta pela 
costa dos rios e* suas ilhas que tiver sido manifestada por actos 
exteriores e seguida por hum comego de execugao, se deixar de 
ser levada a effecto por circumstancias fortuitas ou independentes 
da vontade do autor, será punida como a propria import^gao ou 
exportagao fraudulenta. 

Artigo 22- 

O navio que depois de ser sabido barra fora, ou de qualquer 
ponto do curso do rio, fór obrigado, por causa de forga maior, a 
arribar a porto do Estado, de cujo territorio tiver sabido, ou a 
porto de outro ribeirinho, será esento de todo dereito de porto, 
qualquer que seja a sua denominagao, se ahi nao carregar, nem 
descarregar. 

§ primeiro. — Será esento, da parte das alfandegas do logar, 
de qualquer formalidade que nao seja a de huma declaragao in- 
dicando os motivos de sua entrada forjada, salvas as precaugoes 
ahi usadas para evitar as importagoes e exportagoes clandesti- 
nas. 

Artigo 23. 

As baldeagoes ordinarias por causa de averia ou que possao 
ser temporariamente necessarias por qualquer butro accidente 
imprevisto, como falta de agua ou encalho, nao serao reputadas 
descarregamento ou carregamento no sentido do artigo 19, e se- 
rao. inteiramente livres, huma vez que se fagao sem tocar ñas 



— 405 — 

margens da rio ou mediante o consentimento e sob a vigilancia 
dos empregados fiscaes do logar, e na ausencia destes, sob a vi- 
gilancia de qualquer outra autorídade local. 

§ primeiro. — Se as escotilhas ou logares de depósito das car- 
gas ÜTefem sido fechadas ou selladas, de verá o capitao nos casos 
precitados dirigir-se previamente (se fór possivel) aos emprega- 
dos da estagao fiscal competente, que ficar mais próxima, para 
fazer levantar os sellos e submetter-se ha as medidas que estes 
empregados julgarem necessarias a fim de evitar o contrabando 
em seo territorio. 

§ segundo, — As mercadorias assim baldeadas deverao ser 
reembarcadas no mesmo navio. 

Artigo 24. 

Se por causa de contraven^ao as medidas policiaes e fiscaes 
concerneutes ao livre transito ñuvial, ti ver lugar alguma ap- 
prehensao de mercadorias, navio ou embarca^oes miudas, con- 
ceder-se ha, sem demora, o levantamento da dita apprehensao 
mediante fianza ou cau9ao sufficiente do valor dos objeitos ap- 
prehendidos. 

§ único. — Se a contravengao nao tiver outra pena que a de 
multa, o contraventor obterá, mediante a mesma garantía, a 
continuar immediatamente a sua viagem. 

Artigo 25. 

Nos casos de naufragio ou qualquer outro sinistro, as autori- 
dades locaes deverao prestar todo o auxilio a seo alcance, assim 
para salvagao das vidas, navio e carga, como para a arrecauda- 
9ao e guarda dos salvados. 

§ prímeiro. — Quando o sinistro tiver lugar em aguas que per- 
tengao a mais- de hum Estado, as autoridades de huma e outra 
margem combinaráo a sua jurisdicQao e concurso de modo que o 
seo auxilio seja o mais e£Scaz e proprio das intimas rela^oes e da 
humanidade de povos vecinhos e cultos. 

§ segundo. — Na hypothese do § antecedente sempre que se 
tenba de desembarcar a carga do navio, ficará esta sujoita á ju- 



— 406 — 

risdiesAO do logar em que fór depositadaí que será aquello para 
onde possa ser transportada com mas promptidao e seguraD^a, 
E quando estas circumstanoias forem iguaes para as autoridades 
de huma e outra margem, preferirá a jurisdísao da aquella que 
houYer prestado os primeiros auxilios, ou que os interessados es- 
colberem, 

S tereeiro. — Se o capitao, o dono da carga» ou quem suas ve- 
zes fasa, quizer transportal-a em directura desse logar para o 
porto do seo destino» ou outro qualquer« o podará fazer sem pa* 
gar dereito algum, e só as despezas de salvamento. 

S guarió. *^ Ifao estando presente o capitao do navio^ o dono 
das mercadorias naufragadas, ou quem suas yezes fa^a para cor- 
rer com as despezas do salvamento, serao estas pagas pela auto- 
ridade local, e indemnizadas pelo dono, ou quem o represente, 

ou á custa das mercaderías, arrematando-se em hasta publica 
quantas bastem para esse fim e para o pagamento dos respectivos 
dereitos, 

A respeito do restante dos mercaderías quando tenha logar a 
presupposta arrematagao, proceder-se ha conforme a legislagao 
do paiz concernente aos depósitos em suas alfandegas. 

Artigo 26. 

O capitao do navio naufragado ou quem suas vezes fa^a, sera 
obrigado a remover o casco do navio ou seos fragmentos» e quando 
o nao possa fazer dentro do prazo que Ihe fór marcado pela auto- 
ridade local, nem responsabilizar-^se pela despeza desse trabalho, 
julgar-se ha abandonado o navio, e a mesma autoridade provi- 
denciará a expensas suas sobre a precisa remogao, cujo proveito 
Ihe pertencerá. 

Artigo 27. 

A praticagem dos ríos, onde se julgar necessaria, será exercida 
pelas pessoas que cada Estado ribeirinho habilitar para esse flnu 

§ primeiro. — Os prácticos de hum Estado serao reconhecidos 
em qualquer dos outros Estados a vista dos títulos de nomeagao 
que Ibes forem conferidos pelos seos respectivos Governos* 

S segundQ. — He inteiramente livre aos capitaes tomar prácti- 
cos que sejao de sua confianza. 



— 407 — 

S urceiro. — Os pratícos de oada Estado ribeirínbo poderao 
servir a bordo dos navios de sua naqao e de quaesquer outros 
' que navegueim pora os seos portes. 

§ qiuirtQ. — Os Go vernos ribeirinhos prestaráo reciprocamente 
particular protecsao aos seos praticos, podendo os de hum £stado 
desembarcar no territorio do outro, ahi permanecer e receber 
nova aommissao. . 

Artigo 28. 

O dereito de pratioagem ser& peroebido conforme huma tarifa 
formada para cada rio e filiada em rela^ao ao tirante d'agua do 
navío^ as distancias e as dificultades da navega^ao ñas crescentes 
e baixas dos ríos, 

S primeiro. — A tarifa do dereito de praticagem será adoptada 
de commum aocordo pelos respectivos Governos ribeirinhos, e 
nenhum dalles a poderi alterar sem o consentimento dos outros. 

§ segundo. — £m todos os casos de averias graves acontecidas 
ao navio por falta do pratico» perderá este o dereito a toda retri- 
btti^ao* 

Artigo 38. 
He livre a cada Governo declarar facultativo para todos os na« 
tíos, dentro dos limites do seo territorio, o servido da pratica*- 
gem, e em todo o caso flcaráo esentos de tomar praticos; 
1^* Os navios de guerra. 
I 3^ Os navios que nao demandarem mais agua do que a corres- 

pondente ao máximo das bailas em oada río, e cujos capitaes 
tenhao já feitoduas viagems aos mesmos logares. 
3"* Os navios empregados na cabotagem de cada rio. 

Artigo 30. 

Os praticos serao responsabiiisaveis perante os tribunaes do 
seo paiz ex ofBcio ou a requirímento das partes interessadas pelos 
damnoB resultantes de má fé ou negligencia no desempenho de 
suas obrigasoes. Nos delictos communs serao sujeitos á autori- 
dade local, sendo porém considerados como pertencentes á equi- 
pageiñ do navio, quando este fór de sua na^ao. 

Os Governos ribeirinhos velaráo escrupulosamente em que os 
ditos empregados nao se entreguem ao abuso de bebidas espiri- 



— 408 — 

tuosas e serao com zelo e probidade punindo rigorosamente os 
delinquentes. 

Artigo 31. 

Cada Governo instituirá hum commissario geral e commissarios 
parciaes, dando Ihes as instrucgoes precisas para que inspeccio- 
nen! a navegagao fluvial dentro dos limites do seo respectivo ter- 
ritorio, velem pela conservaQao do rio, pharoes, balizas, boias e 
quaesquer outrós signaes. 

§ primeiro. — Os commissarios de cada Estado, ñas inspec^oes 
que fizerem, observaráo com o maior cuidado as mudanzas que 
tenhao occorrido no liste e régimen dos rios, e examinaráo em 
consequencia de taes mudanzas, se as boias e mais signaes se 
achao ou nao collocadas convenientemente. 

§ segundo. — A superintendencia dos commissarios, pelo que 
respeita ao servido da praticagem, se limitará a examinar se os 
praticos cumprem bem os seos deveres. 

§ tercdro. — Quando os commissarios de hum Estado tiverem 
conhecimento de alguma contraveníaos ou facto contrario aos de- 
veres dos praticos pertencentes a outro Estado ribeirinho» e 
cuja puni^ao seja da competencia das autoridades deste Estado, 
denunciaráo oficialmente os culpados, com as provas que possao 
subministrar, aos seos respectivos commissarios. 

Artigo 32. 
Cada Estado poderá estabelecer hum dereito destinado ás des- 
pezas de conservas ao do rió, pharoes, balizas e quaesquer outros 
auxilios que preste á navega^ao, 'mais o dito dereito somente 
será percebido dos navios que forem a seos portos directamente, 
e dos qué nelles entrarem por escala (exceptos os casos de for^a 
maior) se estes ahi carregarem ou descarregarem. 

Artigo 33. 
Além do dereito de que falla o artigo anterior e do concemente 
ao servigo da praticagem, o transito fluvial nao poderá ser gra- 
vado directa nem indirectamente com outro algum imposto, sob 
qualquer denominagao que seja. 

Artigo 34. 
Em todo o curso dos rios Uruguay, Paraná e Paraguay tanto 



— 409 — 

quanto seja possivd, se adoptará hirní systéma uniforme de po« 
licia fluvial. £ cada Estado por sua parte procurará outro sem 
satisfazer á esta conveniencia de uuíformidade no que diz respeito 
ao systema e régimen fiscal de suas alfandegas. 

Artigo 35. 

Os navios de guerra serao esentos de todo e qualquer dereito 
de transito ou de porto, nao poderao ser demorados em seo 
transito sob pretexto algum ; e gozarao em todos os portos e lo- 
gares em que seja permittido communicar com a térra, das outras 
eseuQoes, honras e favores de uso geral entre as nanees civiliza- 
das. 

Artigo 36. 

O régimen sanitario, applicado ás procedencias suspeita^, será 
regulado de huma maneira uniforme, e por commum accordo de 
todos os Estados ribeirinhos, de modo que em cada hum delles se 
conciliem as precauQoes sanitarias com os deveres de humanidade 
e os bem entendidos interesses do commercio e navega^ao geral. 

Artigo 37. 

As duas altas partes contractantes se obrigao a observar as pre- 
sentes bases na parte dos ditos ríos que Ihes pertence, e a convi*- 
dar e a empregar todos os meios a seo alcance para que os demais 
Estados ribeirinhos adherao e se conformem as mesmas estipular" 
9oes, firmando-se as relajees internacionaes na cordialidade e 
harmonía que tanto interessa a povos vezinhos. 

Artigo 38. 
Fica expressamente entendido que esta convengao nao preju- 
dica aos favores maiores ou diversos que, em virtude de estipu- 
la^oes especiaes, o Brazil e a Gonfedera^ao se tenhao concedido, 
ou para o futuro se concedao reciprocamente^ 

Artigo 39. 
Cada Governo organizará em conformidade das bazes aqui ex- 
presadas, o mais brevemente possivel, os regulamentos corres- 
pondentes ao seo territorio fluvial, e por meio de seos agentes di- 
plomáticos tratará de entender-se com os outros Governos que 
tenhao soberanía no mesmo rio a flm de que haja a mais perfeita 
intelligencía e combina^ao sobre todos os puntos que debe com- 



~ 410 ~ 

prdiettder o deseavolTimento das ditas bases e designadaiarate 
para qae se levem a effeito os actos qut ficao dependentes de ul-* 
teiior e commum acoardo. 

Artigo 40. 
Se acontecer, o que nao be de esperar, que os outros Estados 
ribdrínhos roousem 4 aua adhesao a este aocordo, o Brazil e a 
Gonfedera^ao Ai^ntina trataráo de reaUzal-o por si somente 
nos limites dos seos respectivos territorios. 

Artigo 4i* 
A presente conyen^ao será obrígatoria durante seis aonos^ a 
contar do día em que forem trocadas as ratíficagoes, e por mais 
tempo até que huma das altas partes contractantes annuncie la 

inten^ao de modífical-a, como tambem durante as negociagoes 
que se fizerem para esse fim. O dito annundo deverá ter logar 
com antícipagao de oito mezes^ e especificar as bases que se 
jnlgoe conyeniente modificar, e o sentido da modífioasao» 

Artigo 42. 
A troca das ratificagoes da presente conven^ao será feita na 
cidade do Paraná, dentro do prazo de oito mezes contados da sua 
date, ou antes se fór possível. 

Em testemunho do que, nos abaixo assignados, plenipotencia* 
ríos de Sua Magestade o Imperador do Brazil e da Gonfedera^ao 
Argentina, em irirtude de nossos respectÍTos plenos poderes as« 
signamos a presente oonvenQao de nossos proprios pui^os e Ihe 
fizemos por os nossos sellos, 

Feita na cidade do Paraná aos veinte dias do mez de novembro 
do anno do nascimento de nosso Senhor Jesús Christo de mil 
oitoeentos cincoenta e sete. 

(L. S.) José Ua/ria da Silva Paranhos. 
(L. S.) Santiago Derqui. 
(L. S.) Bernabé lopez. 



J 



— 411 - 

Paraná, 2t de noviembre de 1857. 

Hallándose la presente convención concluida y firmada por mis 
plenipotenciarios y el de Su Magostad Imperial, conforme a las 
instrucciones y prevenciones que al efecto fueron dadas á aque- 
llas, se aprueba por mi parte y en virtud de mis atribuciones, 
debiendo elevarse á la deliberación del Congreso Federal en la 
próxima sesión para su aprobación definitiva, 

£1 presente tratado será refrendado por el Ministro de Relacio- 
nes Exteriores. 

CARRIL. 
Bernabé López. 



Vi=íí^^^^5^¿^ 



i 



PROTOCOLO 

Mft el •■fréitito Itehoper el Brasil á la Cenfeieraeiea Argeitfaia. 

(TNoviembro, 1«57 ; 



A los yeinte y siete días del mes de Noviembre de 1857, en 
esta ciudad del Paraná, en la Secretaria de Estado de Relaciones 
Esteriores, reunidos los Exmos. Señores D. Bernabé López, Mi- 
nistro 7 Secretario de Estado de Relaciones Esteriores, y Conse- 
jero José María da Silva Paranhos, Enviado Estraordinario y Mi- 
nistro Plenipotenciario de Su Magestad el Emperador del Brasil 
en misión especial, con el ftn de cumplir las órdenes de sus res- 
pectivos gobiernos, respecto del empréstito que el Gobierno Im- 
perial ha resuelto hacer á su antiguo aliado y amigo el de la Con- 
federación Argentina, en virtud de lo que por esta fué signifi- 
cado, convinieron en reducir á protocolo los términos y condi- 
ciones con que es hecho dicho empréstito, á saber. 

Articulo P. 

El Gobierno de S. H. el Emperador del Brasil, facilitará, por 
empréstito, al de la Confederación Argentina, para auxiliarlo en 
las circunstancias actuales de su administración de hacieiída, la 
suma de trescientos mil patacones. 



— 414 — 

Artículo 2\ 

Este empréstito será realizado en seis mensualidades, á contar 
desde el 1® de Diciembre próximo, siendo la primera de cien mil 
patacones, y las otras de cuarenta mü patacones cada una. 

Artículo 3^ 

Las mensualidades de que trata el artículo anterior, serán en- 
tregadas al principio de cada mes al Ministro Secretario de Esta- 
do en los Negocios de Hacienda de la Confederación Argentina, 
ó á la persona que él autorizase, en letras sacadas sobre el Teso- 
ro Nacional del Brasil, á ocho dias de vista por el Representante 
de Su Magestad el £m]perador, «n la ciudad del Paraná. 

Artículo 4^ 

Los documentos de la entrega de las mensualidades, servirán 
de titulo de deuda del Gobierno Argentino, para con el del Bra- 
sil, á fin de ser regularizado y pagados en tiempo competente, 
con sus respectivos intereses. 

Artículo 5^ 

El presente empréstito tendrá el interés de seis por ciento al 
año, á contar desde el V de Enero de 1860, si antes no fuese sa- 
tisfecha, y en estos términos será adicionado al que tuvo lugar 
en virtud del convenio de 21 de Noviembre de 1851, gozando 
de las mismas garantías á este inherentes. 

Artículo 6*. 

El pago de las cantidades que por este acto y por el sobre di- 
cho convenio de 21 de Noviembre de 1 851 debe la Confederación 
Argentina al imperio del Brasil, será objeto de acuerdo ulterior 
entre los dos Gobiernos* 

Artículo 7^. 

Los Ministros que firman el presente acuerdo lo someterán á 
la aprobación de sus Gobiernos, y estos se harán al respecto las 
comunicaciones necesarias» á fin de que el dicho acuerdo se haga 
un acto perfecto y consumado pora todos sus efectos. 

Leído el presente protocolo, y hallado exacto ambos Ministros, 
lo fitmaron en dos autógrafos^ que sellaron con sus respectivos 
sellos^ 

Bernabé Lopez^ 

José Staña da Silva Paranhos. 






lis- 
clones Esteríores. 



Departamento de Reía- 1 



Paraná 28 de Noviembre de i857f 



El Vio6-Preaidente de la Gonfedemoion Argentiim «a qerci* 
cío del P. E. 

Yisto el anterior protocolo, firmado por Nuestro Ministro Se- 
cretario de Estado en el Departamento de Relaciones Esteriores, 
D. D. Bernabé lopcz, y el Exmo. Señor Eni^iado Estraordinario 
y Ministro Plenipotenciario en misión especial de S. M. el Em- 
perador del Brasil, Consejero D. José María da Silva Paranhos» 
arreglando el empréstito de trescientos mU patacones hecho por 
el Gobierno de S. M. I. al de la Cionfederacion Argentina, lo 
aprobamos y ratificamos en todas sus partea* 

Se hará saber á quien corresponda. 

CARBIl, 
JBimahé Lopez^ 



PROTOCOLLO. 

Aos Tinte días do mez de Novembro de mil oitocentos cin- 
coenta e sete, na cidade do Paraná, na Secretaria de Estado das 
Belagoes Exteriores reunidos os Exmos. Senhores J). Bernabé 
López, Ministro e Secretario de Estado das Bela^oes Exteriores, e 
Conselheiro José María da Silva Paranhos, Enviado Extraordina- 
rio y Ministro Plenipotenciario de Sua Magestade o Imperador do 
Brazil em missao especial, com o fim de cumprir as ordens dos 
seos respectivos Governos a respeito do emprestimo que o Go- 
vemo imperial resolvió prestar ao seo antígo allkido e amigo, o 
da Gonfedera^ao Argentina em virtode do que por este Ihe fm 
ponderado, conveniendo em reduzir a protoeedlo os termos e eoD¿ 
di^oes con que he féito o dito emprestimo, a saben 



— 416 — 

Artigo í\ 

O GoTerno de Sua Magestade o Imperador do Brazil fornecerá 
por emprestimo ao da Gonfedera^ao Argentina, para auxiliarlo 
ñas circnmstancias actuaes de sua administrando de fazenda a 
somma de trezentos mil patacoes. 

Artigo 2^ 

Este emprestimo sera realizado em sus prestagoes mensaes, a 
contar do primero de Dezembro próximo, sendo a primeira de 
cem mil patacoes, e as outras de quarenta nril patacoes cada 
hama« 

Artigo 3^ 

As prestas oes de que trata o artigo antecedente serao entre- 
gnes no principio de cada mez ao Ministro e Secretario de Esta- 
do dos Negocios da Fazenda da Confederagao Argentina, ou á 
pessoa por elle autonzada, em letras sacadas sobre o Thesouro 
Nacional do Brazil, a outo dias de yista, pelo representante de 
Sua Magestade o Imperador na cidade do Paraná, 

Artigo 4®. 

Os documentos da entrega das presta^oes servirao de título 
de deyida do Govemo Argentino para com o do Brazil a fim de 
serem regularisados e pagos em tempo competente com os res- 
pectivos juros. 

Artigo 5". 

O presente emprestimo vencerá o juro de seis por cento ao 
anno, a contar do primero de Janeiro de mil oitocentos e sessen- 
ta, se antes nao fór satisfeito, e nestes termos sera addicionado 
ao que tive logar em virtude do convenio de 21 de Novembro de 
1851, gozando das mesmas garantias a este inherentes. 

Artigo 6^ 

O pagamento das quantias que por este acto e pelo sobre dito 
convenio de vinte hum de Novembro de mil oitocentos cincoen- 
ta e hum, deve a Gonfedera^ao Argentina ao Imperio do Brazil, 
sera objeto de accordo entre os dous Govemos. 



J 



- 417 - 

Artigo 7% 

Os Ministros que assignárao o presente accordo submette-lo bao 
á approva^ao dos seos Governos, e estes se farao a esse respeito as 
communica^oes necessarias, a fim de que o dito accordo se torne 
hum acto perfeito e consumado para todos os seos efieitos. 

Lido o presente protocoUo, e adiando o exacto ambos os Mi- 
nistros o assignárao em dous autographos, e sellarao com os res- 
pectivos sellos. 

(L. S.) /oj¿ Marta áa Suva Paranhos^ 
(L. S.) Bernabé López. 



;*<' 






Tsr 



i 

j 



CONVENCIÓN 

CéMrtte o#t te rrancia sobra rodamoi te mMIM fraacaiaf. 

(21 Agosto 1858, 18 Agosto 1859.) 



Sa Magestad el Emperador de los Franceses, y el ü^xeleatisimo 
Señor Presidente de la Confederación Argentina, Capitán Gene* 
ral de sos Ejércitos deseando concordar el medio, modo y forma 
en qne debe hacerse el pago de la deuda que la Nación Arg^ti^ 
na^reconoee en favor de los subditos de Su Magestad el Empera*- 
dor de los Franceses por los perjuicios que han sufrido en tos 
trastornos acaecidos en la República por la guerra civil, perjui- 
cios que ha querido reconocer; siguiendo una política reparado- 
ra y generosa, y comprendiendo la necesidad de fijar ese mismo 
acuerdo en una convención que establezca las condiciones y for- 
ma de ese pago han resuelto nombrar por sus Plenipotenciarios 

á saber: 

Su Magestad el Emperador de los Franceses á su Ministro Ple<^ 
nipotenciario en la Confederación Argentina, Caballero D. Carlos 
lefebre de Becour, Oficial de la Orden Imperial de la Legión de 
Honor, Comendador de la orden de Danebrog, y el Exelentisimo 
Sr. Presidente de la Confederación Argentina á los Exmos, Sefio» 
fes Ministros Secretarios de Estado en los Departamentos de Re- 



^ I 



— 420 — 

ladones Esteriores y del Interior Doctores D. Bernabé López y 
D. Santiago Derqui. 

Los cuales, después de haber canjeado sus plenos poderes que 
hallaron en buena y debida forma, han convenido en los artícu- 
los siguientes: 

Articulo L 

£1 Gobierno de la Confederación Argentina reconoce como deu- 
da Nacional todas las sumas debidas á subditos Franceses por las 
redamaciones que hayan sido presentadas á ó antes del 1 ^ de 
Enero de f 860, y que hayan sido examinadas y liquidadas con- 
juntamente por el Ministro Plenipotenciario de Su Magestad el 
Emperador de los Franceses y por los Comisarios dá Gobierno 
Argentino nombrados al efecto. 

Artículo II. 

El Gobierno de la Confederación Argentina, se obliga á pagar 
el interés de esta deuda á razón de seis por ciento al año, á partir 
desde el T de Octubre de 1858, y á amortizarla por plazos anua- 
les, de los que el primero se pagará el 31 de Diciembre de 1860, 
tomando el uno por ciento de una suma total compuesto del prin- 
dpal de la deuda, y del interés del 6 p7o J^ mencionado, calcu- 
lado hasta el3¡l de Didembrede 1859, desde cuyo término, se 
aumentará cada afio el monto en la proporción de la disminución 
de la parte de intereses á pagar; de manera que el total de la 
deuda sea estinguido en un período de treinta y cuatro afios, se- 
gún el cálculo del anexo adjunto á la presente convendon. 

Artículo in. 

El Gobierno Argentino emitirá para cada reclamo treinta y 
cuatro cupones al t)ortador, representando la suma anual de 
limortízacion pagable el 31 de Diciembre de cada afio, hasta la . 
completa estincion de la deuda y ganando intereses á razón de un 
6p7oi cuyos intereses se pagarán por semestres, á saber: el trein- 
ta de Junio y el treinta y uno de Diciembre de cada año, princi- 
piando el 30 de Junio de 1860, hasta la total amortización de la 
deuda. 

Artículo IV. 

Todos los cupones por reclamos ya liquidados, serán entrega^- 



I 



• 421 — 

dos á la Legación de Francia para hacerlo á quien pertenezca, ¿ 
la época del cange de las ratificaciones de la presente convención 
y ios que corresponden a los reclamos que sean liquidados pos- 
teriormente, serán entregados en el plazo de un mes después que 
cada liquidación se haya operado por el Ministro de Francia ó su 
representante y por los comisarios argentinos. 

Articulo V. 

Estos cupones se admitirán desde el dia de su emisión en la 
Tesorería del Gobierno Argentino, á la par en pago de tierras pú- 
blicas, y también se admitirán á la par en las aduanas principa- 
les de la Ck)nfederacion y por ahora en las de Mendoza, Rosario, 
Corrientes y Gualeguaychú, en pago de derechos de aduanas des- 
pués del primero de Enero del año en que respectivamente ven- 
cieren. Se le abonará al portador; sobre el cupón, hasta el dia 
que se reciba ya por compra de tierras públicas ó en pago de de- 
rechos de aduana. 

Artículo VI. 
Los cupones serán siempre pagados en moneda de plata, ó en 
onzas de oro al cambio legal de diez y siete pesos la onza, asi co- 
mo los intereses. 

Artículo VII. 
Todas las rentas del Gobierno Argentino serán afectadas al 
cumplimiento de la presente convención. 

Artículo VIII. 

Considerando que convenciones análogas han sido firmadas 
hoy por los mismos plenipotenciarios de la Confederación Argen- 
tina, y los respectivos Plenipotenciarios de Inglaterra y Cerde- 
ña, el Gobierno Argentino^ consiente en el establecimiento de 
una comisión compuesta de los Ministros ó Encargados de Ne- 
gocios de Francia, Inglaterra y Gerdeña y de tres miembros nom- 
brados por el Gobierno Argentino á efecto de arreglar amigable- 
mente todas las dificultades que puedan sucitarse respecto de 
cualquiera de dichas convenciones. 

Artículo IX. 

Las ratificaciones de la presente coBYenckm, serán cángeaNfes 



I 



— 422 — 

en el Paraná» dentro del plaío de ocho meses^ ó antes si fuere 
posible* 

En fé de lo cual los Plenipotendarios respectiiTos la han firma- 
do y sellado con sus sellos. 

Hecha en la ciudad del Paraná, capital proYisoria déla Gon^ 
federación Argentina á los Teinte y un días del mes de agosto del 
afio del Sefior mil ochocientos cincuenta y ocho. 

(L. S.) Carlot Lefebre de Becour. 

(L. S.] Bemabi López. 

(I. S.) Santiago Derqui. 



Con el intento de de determinar con mas claridad algunas de 
las estipulaciones, comprehendidas en los pactos concluidos en 
21 de agosto de 1858, éntrelos Señores Ministros Plenipotencia- 
rios de la Confederación Argentina, los Exmos. Señores Ministros 
de Francia é Inglaterra, y S. S. el Sr. Encargado de Negocios de 
S. M. el rey de Gerdeña, y para facilitar su ejecución. 

Los abajo firmados á saber: S.E. elSr. Ministro Plenipotencia- 
rio de S. M. el Emperador de los Franceses, Caballero D. Garlos 
Lefebre de Becour, bajo reserva de aprobación de su Gobierno; 
y S. E. el Sr. Brigadier General y Senador D. Tomas Guido, en 
virtud de los plenos poderes que le ha conferido el Exmo. Sr. 
Tice-Presidente— 

.Han convenido en lo que sigue* 

Artículo I. 

Los artículos 2 y 9 de la Convención de 21 de agosto de i858| 
y el protocolo del mismo dia^ quedan sin efecto y son reemplaza- 
dos^ por los artículos que siguen» adicionales á la espresada con- 
vencicm, los cuales tendrán la misma fuerza y valer como sí hu-* 
biesen sido insertos en ella palabra por palabra. 

Artículo Ih 

41 jwimsjiml deca4« inAmníaacioii avregiaid^y liquidudt tal 



J 



- «3 — 

como está establecido eD el artícvlo t* de la citada conyencion se 
agregarán los intereses en las siguientes proporciones. 

Por las reclamaciones prevenientes de la destrucción y estrac- 
cion violenta de ganados, destrucción de propiedades rarales, se- 
cuestro de mercaderías, robos y otras pérdidas, no se pagará si- 
no un cincuepta por ciento en masa por remota que sea la data 
de los hechos que motivaron la reclamación. 

Por los empréstitos forzados y otras deudas originariamente 
liquidadas, se pagará un 5 por ciento anual calculado desde la 
data de los hechos que han dado lugar á la indemnizacioui ó des- 
de el reconocimiento, hasta el V de octubre de 1859| bien que los 
boletos de empréstito fijen un interés de uno por ciento al mes^ 
ó doce por ciento al año. 

Por las reclamaciones provenientes de requisiciones heckas y 
de otras deudas contraidas durante el ^itio de Buenos Aires des- 
de el 29 de Enero de 1853 hasta el levantamiento del sitio, y por 
los que se hayan ocasionado en otras Provincias posteriormente 
al año de 1852, cinco por ciento anual desde la data de los 
hechos hasta la misma época del Tde octubre de 1859« 

Queda entendido que ninguno de los reclamos del sitio men- 
cionados en el párrafo anterior, comprenderá los que entren en 
los arreglos hechos ó por hacerse entre los agentes de Francia y 
el Gobierno de Buenos Aires. 

Artículo III. 

El Gobierno de la Confederación Argentina se compromete á 
pagar el ínteres de la deuda á razón del 6 p. ^ alano, á partir 
del 1 ^ de enero de 1860 y á la amortización por términos 
anuales de uno por ciento al afio de los que el primero será paga- 
do con el primer término de dicho interés de 6 por ciento el 31 
de Diciembre de 1860; y á partir de la época del 31 de Diciem- 
bre de 1 860 el monto de la amortización será aumentado cada 
afio á proporción de lo que disminuía la parte de los intere- 
ses que quede que pagar, de mañera que el total de la deuda 
sea estingaido ea ua periodo de treinto y matro ados segao 
el cálculo 4d caadlo aneio i la Cmvaaoimí, 



- 424 — 

Artículo lY. 

Toda deuda cuyo principal con los intereses liquidados según 
las bases aquí designadas no escediese la suma de mil pesos, seri 
integramente pagada en dos términos iguales. El 31 de Diciem- 
bre de 1860 ye) 31 de Diciembre de 1861, sin ser sometida á 
los términos y condiciones del presente artículo. 

Artículo V. 
En el caso de que el Gobierno de la Confederación quisiere 
amortizar todo ó parte de las indemnizaciones acordadas |^r la 
presente convención será aceptado como anticipación el pago dd 
capital adeudado. 

Artículo VI. 
Ningún reclamo de la naturaleza de los contemplados en el 
preámbulo déla Cionvencion de 21 de Agosto de 1858, podrá 
ser representado después del 3 1 de Diciembre de 1 860 impror- 
rogable. 

Artículo Vil. 
Las ratificaciones de esta Convención, serán cangeadas en el 
Paraná en el término de ocho meses ó antes si fuere posible. 

En fé de lo cual los Plenipotenciarios respectivos la han firma- 
do y sellado con el sello de sus armas. 

Hecha en el Paraná capital provisoria de la Confederación Ar- 
gentina á los 18 dias del mes de Agosto del año de nuestro Se- 
ñor 1859. 

(L. S.) Carlos Lefebre de Becaur. 

(L. S.) Tonm Guido. 



Acta da once la lai ratiflcadOMi. 

Los infrascritos, habiéndose reunido con el fin de emgear las 
ratificaciones de una Conyencion efttre la C!onfederacion Ai^en- 



— «5 — 

• . 

tina 7 S. H. el Emperador de los franceses para el arreglo de re- 
damaciones de subditos franceses, concluida y firmada en el Pa- 
raná en el dia veinte y uno de Agosto de 1858, como también de 
siete artículos adicionales á dicha GonTencioUi concluidos y fir- 
mados en el Paraná en el dia diez y ocho de Agosto de 18S9, y 
habiéndose examinado detenidamente las ratificaciones respecti- 
Tas de dichos instrumentos, tuvo lugar dicho cangeen el dia de 
bioy en la forma acostumbrada en la inteligencia de que aunque 
no se ha podido por la falta de tiempo necesario para preparar 
los cupones que debian entregarse simultáneamente cpn el can- 
ge de las ratificaciones, cumplir con las estipuladones dd arjU- 
culo 4 ^ de dicha Convención, se verificará la entrega de dichos 
Cupones dentro del mas breve término que sea posible, no pu- 
díendo este pasar de cuatro meses desde la fecha del presente cer- 
tificado^ debiendo también entenderse que el anexo adjunto á la 
Convención y mencionado en el artículo 2 ^ el cual no habitn- 
dose rqnroducido en seguida de la Convención en el instrumento 
de las ratificaciones f rancesai^ sin duda por omisión no ha podi** 
do tampoco serlo en el de las ratificaciones del Gobierno Argen- 
tino, tendrá sin embargo la misma fuerza y valor como si hubie- 
se sido testualmente inserto «i dicho instrumento. 

En f é de lo cual lo hemos firmado el presente proceso verbal 
de cange7 sellado con el sello de sus armas. 

Hecho en la ciudad del Paraná capital provisoria de la Confe- 
deración Argentina á los veinte y siete dias del mes de Marzo del 
afio del Señor, mil ochocientos sesenta. 
(L. S.) Emüiod$ Álvear. 
(L. S.) Ch. Lefehre de Becowr. 



- 426 — 

Sa Hajesté FEmpereur des Franjáis et Son Excellence mon- 
siear le Président de la Gonfédération Argentine, capitaine géné^ 
ral de ses armées, désirant régler les moyens, mode et forme du 
paiement de la dette que la Nation Argentine reconnalt en favenr 
des snjets de Sa. Majesté TEmperenr des Franjáis pour les pré* 
jttdices quUIs ont soufferts dans les perturbations causees dans 
la Bépublique par la guerre cÍTile, préjudices qa*elle a touIu re- 
connaitre conformément h une politíque réparatríce et genérense 
et comprenant ta nécessité de ftxer cet accord dans une conven- 
tion qni établisse les conditions et la forme du paiement, ont ré* 
solü de nommer pour leurs plénipotentiaires, sayoir : 

Sa Majesté PEmperenr des Francais, son ministre plénipoten-^ 
tiaire prés la Gonfédération Argentine, monsieur Clharles Le* 
févre de Bécour, olBcier de l'Ordre Imperial de la Legión d'Hon- 
neur ét commandeur de l'Ordre du Danebrog; ' 

Et Son Excellence monsieur le Président de la Gonfédération 
Ai^ntine leurs ExcéUences messiéurs les ministres secrétaires 
d'Etat anx Départements des Relatíons Extérieures et de Tln- 
tériear, les doctenrs Don Bernabé López et Don Santiago Der- 
qni. 

. Lesqnels, aprto avdr éehangé leurs pleins pouvdirs q(Bñís ont 
trouTés en bonne et dte forme, soiit oonvenus des articles suí* 
vants : 

Artíde T' 

Le Gouvernement de la Gonfédération Argentine reconnalt 
comme dette nationale toutes les sommes dües á des sujets fran- 
cais pour les rédamations qui auront été présentées, le ou avant 
le I*'' janirier 1860, et qni auront été examinéis et liquidées 
conjointement par le ministre plénipotentiairé de Sa Majesté 
l'Empereur des Francais ou son représentant et par les commis* 
saires du Gouvemement Argentin nommés á cet effet. 

Artícle 2. 

Le Gouvemement de la Gonfédération Argentine s'engageá pa- 

yer Tintérét de cette dette au taux de six pour cent Tan, k partir 

du r*^ octobre 1858, et á Famortir par termes annuels dont le 

premier sera payé, le 31 décembre 1860, sur le pied de un pour 



— 427 — 

cent d'une somme totale ccMoposée du capital de la dette et de 
ríntérót de 6 pour cent sasmentionnét calculé jusqu'au 31 dé- 
cembre 1859, á partir de quelle époque le montant sera augmen- 
té, chaqué année, dans la proportíon du décroissement de lapar- 
tie des intéréts restant k payer, de maniere á ce que le total de 
la dette soit éteint dans une période de trente-quatre ans, selon 
le calcul du tablean annexé á la présente convention. 

Article 3. 

lie €k>UTemement Argentin émettra pour chaqué réclamation 
trente-quatre coupons ao porteur, représentant la somme ask* 
noelle d'amortissaiient payaUe le trente**un déoembre de chaqué 
asnee jusqu'á la complete extinction de la dette et portant inté- 
rét 6 raison de úx pour cent, lequel intérét aera peyaUe par se- 
meatreSf h saYOír : le trente juin et le trente-un décembre de 
chaqué année, k partir dsa trente juin 1 860, jusqu'á oomplet 
amortiasement de la dette. 

Article 4. 

Tous les coupons pour les réclamations déjá Uquidées seront 
remis k la Légation Francaise pour qui de droit, á Tépoque de 
réchange des ratifloations de la présente convention ; eteeux ap- 
partenant aux réclamations qui seront liquidées postérieurement 
seront liyrés dans le délai d'un mois, aprés que chaqué liquida- 
tion aura été opérée par le ministre de France ou son représen- 
tant et les commissaires argentins. 

Article 5. 

Ges coupons seront re^us, depuis le jour de leur émíssion, k 
la trésorerie du Gouvernement Argentin, au pair, en paiement 
des terres publiques, et seront également recus au pair dans les 
douanes principales de la C!onfédération et actuellement dans 
celles de Mendoza, Rosario, Corrientes et Gualeguaychú, en 
paiement des droits de douane, depuis le premier janvier de 
Tannée oü ils devront respectivement échoir. L'intérét sera 
compté au porteur sur le coupon jusqu'au jour oü il sera reCu, 
soit en paiement des terres publiques, soit en paiement des droits 
de douane. 



— 428 — 

Artide 6. 
Les coupons seront toujours payés en monnaie d'argent ou en 
onces d*or, au change lega] de dix-sept piastres Fonce, aussi 
bien que les intéréts. 

Artíele 7. 
Tous les reyenus da Gouvernement Argentin seront affectés 
á raccomplissement de la présente convention. 

Artide 8. 
Gonsídérant que des conventions analogues ont été signées 
aujourd'boi par les mémes plénipotentíaires de la Gonfódération 
Argentine et les plénipotentíaires respectifs de FAngleterre et 
de la Sardaigne, le Gonvemement Argentin consent á Fét^lis* 
sement d'nne conmiission composée des ministres ou chargés d'af- 
f fiares de Franee, d'Angleterre et de Sardaigne et de trois mem- 
bres nommés par le GoaTernement Argentin, á Teffet de régler 
amiablement toutes les dificultes qui pourraient s^élever relati- 
vement á quelquMne desdites conventions. 

Artide 9. 
Les ratificatíons de la présente conyention seront échangées 
á Paraná^ dans le terme de buit mois ou plus tót si faire se pent. 
En foi de quoi, les plénipotentíaires re^)ectils Tont signée et 
y ont apposé leurs sceaux. 
. Fait dans la ville de Paraná, capitale provisoire de la Gonf édé- 
ratíon Argentine, le vingt et uniéme jour du mois d'aoút de Tan 
de gráce mil buit cent cinquante-huit. 

(L. S.) Charles Lefévre de Bécour. 
(L. S.) Bernabé López. 
(L. S.) Santiago Derqui. 



J 



— 4Í9 — 

Dans rintention de déterminer avec plus de d£prté qu^elques- 
uQes des stípulations contennes dans les coaTentions (xmclues le 
21 aoút 1858, entre leurs Elcellences messieurs les . ministres 
plénipotentiaires de France et d' Angleterre et monsieur le chargé 
d'affaires de Sardaigne;. et les minfetres plénipotentiaires de la 
Gonfédératioü Argentine, et pour faciliter leor exécatien : 

Les soussignés, saToir : S. E. monsieur Charles Lefévre de 
Bécour , ministre plénipotentiaire de Sa M ajesté FEmpereur des 
Francais prés la Gonfédération Argentine, sous la reserve de Fap- 
probation de son Gonvernement, et S. E. monsieur le Brigadier 
General et Sénateur Don Tomas Guido, en vertu des pleins pon- 
Toirs que lui a conférés S. E. monsieur le Yice-Président, sont 
eonvenus de ce qui suit : 

Article 1*^ 

Les articles 2 et 9 de la convention du 2 1 aoüt 1 858, et le pro*^ 
tocóle du méme jour demeurent sans effet et sont remplaces par 
les articles qui suivent, additionnels a ladite convention, les- 
quels auront la méme forcé et valeur que s'ils y avaient été in* 
sérés mot pour mot. 

Artíde 2. 

Au principal de chaqué indemnité réglée et liquidée, comme íl 
est établi dans. Tartide V déla convention susmentíonuée, se* 
ront ajoutés des intéréts dans les proportions ci-aprés : 

Pour les réclamatíons provenant de destruction et enlévement 
violent de bestiaux, destruction de propríétés rurales, sequestre 
•de marchandises, vols et autres pertes, il ne sera payé qu'un in- 
térét de cinquante pour cent en masse, quelque éloignée que soit 
la date des faits qui motivent la rédamation. 

Pour les emprnnts forcés et autres dettes oríg^nairement li*- 
quides, il sera payé un intérét de dnq pour cent, par an, calculé 
depuis la date des faits qui ont donné lien á l'indemnité, cu de- 
puis la reconnaissance de la dette, jusqu'au V^ octobre 1859, 
bien que les recus d'emprunt fixent un intérét de un pour cent 
par mois ou douze pour cent par an. 



— 4S0 — 

Poup les réclamatioiis provettant de féquisitions fttites et au- 
tres dettes oontractées pendánt le siége de Baenos Aires, depnts 
le 29 janyier 1853 Jusqa'á la leyée du siége, et ponr celfes qai 
anraient pris naissance da&s d'autres proYínces postérieuremeiit 
árannée íBi% dnqpour cent par an, dq^iiis la date des íaíts 
jusqa*á la méme époque da T' octobre 1859. 

II est ^teodu qu'aucuae des rédamations da siége mentioQ- 
nées dans le paragraphe ci-dessas, ne comprendra celles qoi en- 
treront dans les artangemeats faits oa k faire entre les agents de 
la France et le Goayemement de Baenos Ayres. 

Article 3. 

« 

Le GonT^mement de la Confédération Argentine s'engage á 
' paycr l'intérét de la dette á raison de six poar cent par an» á pai^ 
tir da premier janvier 1 860, et k Famortir par termes annaels 
d*an poar cent par an, dont le premier sera payé avec le pre- 
mier termé dadit intérét de six poar cent, le 31 décembre 1860; 
et á partir da 31 décembre 1860, le fonds d'amortissement sera 
angmenté chaqae année dans la proportíon du décroissement des 
intéréts restant á payer, de maniere á ce que le total de la dette 
soit éteint dans une période de trente-quatre ans, selon le calcal 
du tableau annexé á la convention . 

Artide 4. 
Tonte dette dont le prindpal avec les intéréts Hquidés d'aprés 
les bases ci-dessus, n'excédera pas la somme de mille piastre, 
sera intégralement payée en deux termes égaux, le 31 décembre 
1861» sans étaresoomiae aux termes etcondítioas deTarticle ci^ 
dflssad« 

Article 5. 

Dans le cas oü le Gouvernement de la Confédération voudrait 
amortir tont <hi partie des indemnités aceordées par la prémnte 
ccmipentícm, le paiement da capital qai sera resté át sera aceepté 
par antidpationi 

Article 6. 

Aucune réclamatíon de la nature de celles auxquelles se rap* 
porte le preámbulo de la conyention du 2i aoüt 1Ó58, ne pourra 



— 43Í - 

étre présentée, passé le 31 décembre 1860, sans que ce délai 
puisse étre prorogé. 

Artide 7. 
Les ratifications de cette oonyention seront échangées á Pa- 
raná, dans le terme de huit mois oa plus tót si faire se peut. 

En foi de quoi les plénipotentíaires respectifs Font signée et 
scellée du sceau de leurs armes. 

Fait en la TÜle de Paraná, capitale provisoíre de la Confédé- 
ration Argentine« le dix-huitiéme jour da mois d'aoút de Tan de 
gráce mil huit cent cinquante-neaf • 

(L. S.) Charles Ltféwe de Bicaur^ 
(L. S.) Tomoi Guido. 



I 

J 



CONVENCIÓN CON U GRAN BRETAÑA 

Solnre reclamos de los súMitos ingleses. 

(21 Agosto 1858 y Agosto 18 de 1859.) 



£1 Exmo. señor Presidente de la Confederación Argentina, 
capitán general de sus ejércitos, y S. M. la Beina del Reino Unido 
de la Gran Bretaña é Irlanda, deseando concordar el medio y 
forma en que debe hacerse el pago de la deuda que la Nación 
Argentina reconoce á favor de los subditos de S. M, B. por los 
perjuicios que han sufrido en los trastornos acaecidos en la Be- 
pública por la guerra civil, perjuicios que ha querido reconocer 
siguiendo una política reparadora y generosa; y comprendiendo 
la necesidad de fijar ese mismo acuerdo en una convención que 
establezca las condiciones y forma de ese pago han resuelto nom- 
brar por sus plenipotenciarios, á saber : 

El Exmo. señor Presidente de la Confederación Argentina á 
los Exmos. ministros secretarios de Estado en los Departamen- 
tos de Relaciones Exteriores y del Interior, doctores D. Bernabé 
López y D. Santiago Derqui« 

Su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña é Ir- 
landa, á su ministro plenipotenciario en la Confederación Argen- 
tina, caballero D. Williams Dougal Christie. 

28 



— 434 — 

Los cuales después de. habar canjeado sus pleoos poderes» que 
hallaron en buena y debida forma, han conyenido en los artícu- 
los siguientes: 

Artículo 1. 
£1 Gobierno de la Confederación Argentina reconoce como 
deuda nacional, todas las sumas debidas á subditos británicos por 
las reclamaciones que hayan sido presentadas á ó antes del T de 
enero de 1860, y que hayan sido examinadas y liquidadas con- 
juntalliente por los comisarioa del Gobierno Argentino nombsa- 
dos al efecto, y por el ministro plenipotenciario de S. M. K. 6 su 
representante, 

Artíeulo 2. 
£1 Gobierno Argentino se obliga á pagar el interés de esta 
deuda á razón de 6 por ciento al afio, á partir desde el r de oc- 
tubre de 1858, y amortizarla por plazos anuales, de los que el 
primero se pagará el 31 de diciembre de 1860 tomando el uno 
por ciento de una suma total compuesta del principal de la deuda 
y dttl interés de 6 por oieiiio ya mencionado^ caloulado hasta el 
3 1 át diciembi'e de \%h9^ desde óuyó término sé aümenterá c»da 
año el ínonto ei^ propordon de la diittlnucioii de la parte de \tt- 
teres á pagar, de manei^ que ^1 total de la deuda sea extinguido 
en un período de treikita y cuatro años, seguñ el cálculo M 
añeio adjunto á la presente conyencion. 

Articulo 3. 
£1 Gobierno Argentino emitirá para cada reclamo treinta y 
cuatro cupones al portador, representando la suma anual de 
amortización pagable el 31 de diciembre de cada año, hasta la 
completa estincion de la deuda, y ganando intereses á razón de 
un 6 por Ciento, cuyos intereses se pagarán por semestres, á sa^ 
ber: el 31 de junio y el 31 de diciembre de cada año, princi* 
piando el 30 de junio de 1860, hasta la total amortización de la 
deuda. 

Artículo 4« 
Todos los cupones por redamos ya liquidadas «eran entrega^ 
dos á la Legación Británica para serlo á quien pertenezca, á la 



épdca del canje de las ratiftcaciones de la presente eónTeneion, 7 
los que correspondan ¿ los redamos que sean liquidados poste*» 
riormente serán entregados en el pla^o de nn mes, después que 
cada liquidación se haya operado por los comisarios ai^ñtinos, 
y él ministro de S, M. B. 6 su representante. 

Artículo 5. 

Estos . cupones se admitirán desde el día de su emisión en la 
tesorería del Gobierno Argentino, d la par, en pago de tierras pú- 
blicas; 7 también se admitirán, á la par, en las aduanas principa* 
les de la Confederación^ y por ahora en las de Mendoza, Bosarío, 
Corrientes y Gualeguaychú, en pago de derechos de aduana, 
después del 1^ de enero del afio en que respectivamente yencie- 
ren. 

Se le abonará al portador intereses sobre el cupón hasta el día 
en que se reciba ya por compra de tierras públicas 6 en pago de 
derechos de aduana. 

Artículo 6. 
Los cupones serán siempre pagados en moneda de plata, ó en 
onzas de oro, al cambio legal de 1 7 pesos la onza, asi como los in- 
tereses. 

Artículo 7. 
Todas ^as rentas del Gobierno Argentino serán afectada^; a| 
cumplimiento de la presente convención* 

Artículo 8. 
Considerando que convenciones análogas han sido firmadas hoy 
por los mismos plenipotenciarios de la Confederación Arigentina 
y los respectivos plenipotenciarios de Francia y Cerde£ia, el Go- 
bierno Argentino consiente en el establecimiento de una comi- 
sión compuesta de los ministros ó encargados de negocios de In« 
glaterra, f'rancia y Cerdefia, y de tres miembros nombrados por 
el Gobierno Argentino, á efecto de arreglar amigablemente todas 
las dificultades que puedan suscitarse respecto de cualquiera de 
dichas convenciones^ 

Artículo 9. 
Las ralíficaclones de la presente convencioií séráú canjeadas 



L 



— 436 — 

en el faraná dentro del plaxo de ocho meses ó antes si fuere po** 
sible. 
En íé de lo cual los plenipotenciarios respectivos la han firmado 

j sellado con sus sellos. 

Hecha en el Paraná, capital provisoria de la Confederación Ar- 
gentína, ¿ los veinte y un dias del mes de agosto del año del Se- 
ñor de mil ochocientos cincuenta y ocho. 

(L. S.) Santiago Derqui. 

(L. S.) Bernabé López. 

(L. S.) W. D. Chri$tie. 



Tabla anexa a la Convención. 

Cálculo que demuestra el modo en que se amortizará la deuda 
en treinta y cuatro años, principiando en 1860 y concluyendo en 
1893. 

Sobre una deuda de cien mil pesos, los intereses pagaderos en 
el año 1 860 serán seis mil pesos, y á la conclusión del mismo año 
se abonarán mil de amortización. 

La cantidad amortizada en cada año sucesivamente aumenta en 
proporción exacta á la diminución de los intereses por el año; 
los intereses y el dividendo de amortización hacen un total de 
siete mil cada año, excepto el último, cuando solo hay un pe- 
queño remanente de la deuda. 

Año Deuda Ihterei Plazo 

1860 100.000 6.000 1.000 

1861 99.000 5.940 1.060 

1862 97.940 5.876 1.124 

1863 96.816 5.808 1.192 

1864 95.624 5.737 1.263 

1865 94.361 5.661 1.339 

1866 93.022 5.581 1.419 

1867 91.603 5.496 1.504 

1868 90.099 5.405 1.593 

1869 88.594 5.310 1.690 



— 437 — 

1870 ; 86.814. 5.208 1.792 

1871 85.022 5.101. 1.899 

1872 83. 123. .i... 4.987.. 2.013 

1873 81.110 4.866 2.134 

1874 78.976 4.738^....... 2.262 

1875 76.714 4.602 2.398 

1876 74.316...... 4.458 2.542 

1877 71.774 4.306 2.694 

1878 69.080 4.144 2.856 

1879 66.224 3.973 3.027 

1880 63.197 3.791 3.309 

1881 59.988 3.599 3.401 

1882 56.587 3.395 3.605 

1883.. 52.982 3.178... 3.822 

1884 49.160 2.949 4.051 

1885 45.109 2.706 4.294 

1886 40.815; 2.448 4.552 

1887 36.263 2.175 4.825 

1888 31.438 1.886 5.114 

1889 26.324 1.579 5.421 

1890 20.903 1.254 5.746 

1891.... 15.157 909 6.091 

1892 9.066 543 6.457 

1893 /. 2.609 156 2.609 

W. D. Christie. 

Derqui. 

López. 



Artículos adieionáles. 
Con el intento de determinar con mas claridad alguna de las 
estipulaciones comprendidas en los pactos concluidos eu 2 1 de 
agosto de 1858, entre los ministros plenipotenciarios déla C!on- 
federacion Argentina, los Exmos, señores ministros de Inglater- 
ra, Francia y S. S. el señor encargado de negocios de S. Ki el Bey 
de Gerdefia, y para facilitar su ejecución : - -* 



r Log «mo firmados, i gab^r : Su Excelencia el sefior Srigadier 
Genenl y Senador D. Tom^^s Guido, ^a virtud de los plenps po- 
deres quQ le ha conferido el Exmo. sefior Yice-PresideQte y S. S- 
el seQor eocargado de negocios de S. ÍM[. $. D. Jorge Fagap, bajo 
reserva de la aprobacíQU de su Gobiei^po, ban conyenido en lo 
queisigue} 

Artículo K 
Loi artiealos 2 y 9 do la eouv^ucioQ de 2| d^ f^;9sto i^ 1858, 
y el protocob del misou) din, qnedau i^ efecto, y 9on tf e^pplt^* 
zadotí por los artículos que ligueu adieiDpales & la espresade con- 
Tencioiit los cuales tendHu la misma fuerza y valpr cpmo «i hu- 
biesen lido insertos palabra por palatea* 

Artículo 3. 
£1 principal de cada indemnización arreglada y liquidada tal 
como está estableoído en el articulo 1^ de la citada convención, 
se agregarán los intereses en las siguientes proporciones : 

Por las reclamaciones provenientes de la destrucción y estrac- 
cion violenta de ganados, destrucción de propiedades rurales, 
secuestro de mercaderías, robos y otras pérdidas, no se pagarán 
sino un 50 por ciento en masa, por remota que sea la data de los 
hechos que motivaron la reclamación. 

Por los empréstitos forzosos y otras deudas originariamente li- 
quidadas, se pagará un cinco por ciento anual calculado desde la 
data de los hechos quQ han dado lugar á la indemnización ó desde 
el reconocimiento hasta el 1* de octubre de 1859, bien que los 
boletos de empréstito fijen uq interés de uno por ciento al mes, ó 
doce por ciento al año. 

Por las reclamaciones provenientes de requisiciones hechas y 
de otras deudas contraidas durante el 3ÍtÍQ de Buenos Aires desde 
el 29 de enero de 1853 hasta el levantamiento dql sitio; y por las 
que ge hayan ocasionado en otras provincias posteriormente al 
afio 1 852 , cinco por ciento al año desde la data de los hechos 
hiista la misma época de r de octubre 4e 1859. 

Queda entendido que ninguno de los reclamos del ñtio meu^ 
cionad9 en el párrafo auteii^r compireuderi la» que «utrep^ eo 



- «9- 

U» 9miíM iMfdiQs é fov Im^TK ratre tos ^^^tB^ d^ iqglAterra 
y d Gcibierno ü» Buenos Airen* 

Artiaiilo }. 

El Gobierno de la Oonfederaelon Argentina se compromete á 
pagar el interAi de la deuda á tazón de seis por ciento al afio á 
partir del 1^ de enero de 1860, y á la amortización por términos 
anuales de uno por ciento al afio, de los que el primero será pa- 
gado con el primer término de dicho interés de seis por ciento el 
3 1 de diciembre de 1 860, y ¿ partir de la época del 3 1 de di- 
oiembfa de 1860, el meato da la amortixaoioo lerá aumwtado 
oa4a aílo á proporoíon de lo qne disminuya la part9 ÚQ tofi imt^- 
fesaa que quede que pagar, de manara quQ el total d# la de^da 
sea eatifiguido en un período de treinta y (suatro a&09, seguio el 
eálcolo del cuadro anexo á la oonTeneioQ. 

Articulo 4. 

Toda deuda cuyo principal» con los intereses liquidados según 
las base$ aqui designadas no excediere la suma de mil pesos será 
pagada integramente en dos términos iguales, el 31 de dicieoí* 
bre de 1 860, y el 3 1 de diciembre de 1 86 1 , sin ser sometida á los 
términos y condiciones del precedente artículo. 

Artículo ^f 

En el caso de que el Gobierno de la Confederación quisiere 
amortiiar todo 6 parte de las indemnizaciones aoordadaa por la 
presente convención, será aceptado como antieípaeion el pago del 
capital adeudado. 

Artículo 6. 

JUingiin reclamo de la naturaleza de tos contemplados en el 
preámbulo de la convención de 21 de agosto de 1858 podrá ^r 
presentadp después del 3 1 de diciembre de 1 860 ímprorogable. 

Artículo 7. 

Las ratificaciones de esta convención serán canjeadas en el Pa- 
raná en el término de ocho meses, ó antes si fuere posible. 

En fé de lo cual los plenipotenciarios la han firmado y sellado 
con el sello de sus armas. 



i ■• 



— 440 — 

Hecha en el Paraná capital provisoria de la Confederación Ar- 
gentina, á los diez y ocho dias del mes de agosto del atio de nues- 
tro Señor mil ochocientos|cincuenta y nueve. 

(L. S.) Tomas Guido. 

(L. S.] George Fagan. 



^ Los infrascriptos habiéndose reunido con el fin de cangear las 
ratificaciones de una convención entre la. Confederación Argen- 
tina y Su Majestad la Beina del Reino Unido de la Gran Bretaña 
é Irlanda para el arreglo de reclamaciones de subditos Británicos 
concluida y firmada en el Paraná en el día veinte y uno de Agos- 
to de 1858, con un anexo adjunto á ella, como también de siete 
artículos adicionales á dicha convención, concluidos y firmados 
en el Paraná en el día diez y ocho de Agosto de 1859; y habién- 
dose examinado detenidamente las ratificaciones respectivas de 
dichos instrumentos, tuvo lugar dicho cange en el dia de hoy en 
la forma acostumbrada en la inteligencia de que, aunque no se 
ha podido por la falta del tiempo necesario para preparar los cu- 
pones que debian entregarse simultáneamente con el cange de 
las ratificaciones, cumplir con las estipulaciones del articulo 4* 
de dicha convención, se verificará la entrega de dichos cupones 
dentro del mas breve término que sea posible, no pudiendo pa- 
sar de cuatro desde la fecha del presente certificado. 

En fé de lo cual han firmado el actual certificado de cange, y 
lo han sellado con el sello de sus armas. 

Hecho en la ciudad del Paraná el dia veinte y siete de Marzo 
de mil ochocientos sesenta. 

Emilio de Álvear^ 
Eduardo Thomton. 



441 ~ 



Her Majesty the Queen of the United Kingdom of Great Britain 
and Ireland and His Excellency the President of the Argentine 
Gonfederation and Gaptaín General of its armies, being desirous 
of agreeing on the means, mode and form of payment of the debt 
which the Argentino nation acknowledge in favour of Brítish 
subjects who have snSered losses inthe commotions of civil war 
which have befallen the Republic, losses which the Argentine Na- 
tion, adopting a.healingand generous polícy, has coásented 'to 
recognize; and judgingitnecessary to establish their agreement 
in the form of a Gonventiou which shall determine the condUtíons 
and form of payment, have resolved to ñame as their Plenipo- 
tentiaries: 

Her Majesty the Queen of the United Kingdom of Great Bri- 
tain and Ireand, William Dougal Ghristie Esqnire, Her Minis- 
ter Plenipotentiary to the Argentine Gonfederation ; ánd his Ex- 
cellency the President of the Argentine Gonfederation the Secre- 
tarles of State in the Departments of Foreign Belations and of 
the Interior, Doctor D. Bernabé López and D. Santiago Derqui. 

"Who, after having exchanged their full powers, which they 
found in good and due form, have agreed in the foUowing articlés: 

Artícle 1. 
The Government of the Argentine Gonfederation recognizes as 
a national debt aU the sums due to British subjects on daims 
which shall have been presented on or before the T* of January 
1860, and which shall have been setüed jointly by commisioners 
of the Argentine Government for that purpose appointed, and by 
the Minister Plenipotentiary of her Brítannic Majesty or his re- 
presentatrve. 

Artide 2. 
The Government of the Argentine Gonfederation binds itself 
to pay interest on tbis debt at the rate of 6 per cent, per annum, 



- 44?- 

from and after the 1'* of Oetober 1858, and to redeem it by 
annual instalments the first of which shall be paid on fhe 31*' 
of December 1860, beÍDg 1 per cent, of a sum composed of the 
principal and of the af oresaid interest at the rate of 6 per cenl| 
computed up to the 31'' December 1859, and which instalment 

isbaU «iftenrwrds l)e ippr«a#e(| ^verv year by th? «moupt by which 

^ ÍPt^rest oft tliQ portíoü of m (íebt remainin^ uiip»i4 is 
dimini^hed, m that the wbole débt wiU l)e re4eemed in ^ period 
of thirty four years, according íq a table ann^^ied to thU con- 
y^Dtítoil exhibitipg the c^QMlatign , 

Articte 3- 

Thfi Afift^ntim Cppfpder^tipn wiU mw fw facb diúm Mvij 
Unx cQwppfis, payable to bearer repr^wting th^ rams %q be 
pai4 OH the 3 r' of Ji^mmb^r of «acb je^x^ tUl tbe tptal extinctíon 
of tjip d^bt wd ))^rí9g i«t6re9t lit 6 p«ar i^e^t, whi^O» jupiti^rQ^t wiU 
b« paid hiJf ^ywly, yj?, onth^ 30*' of Juq© and 31"' of Decem- 
ber of each year beginning with the SO'*' of June 1860| tiU tbe 
total «utip^tíon of tbo debt^ 

Tbe coupon^ fpr f U olaimii already settlod wiU be deUYor^d t^ 
jlier JBrítannic Majosty*^ I^ogation for the daiqaants at tbi^ timo of 
tbo o^cbapgo of tbo ratíficatíoiift ot tliis ConvontiQQi and thoio of 
otlior oteims wiU feo yeppootiyoly doUy^red within one month 
f^flar oaqb bp b#o,9 sQttled by tbe Argooti^o Cowf^íwopor» of U- 
QBidatiow apd bpr PritAnnie MRjesty'p Ministorpr hw roprosen- 
tativQ. 

Anwl* 4. 

:i^»^ oo^poQ8 wUl bo rqcoiy ^, from tH 4»y of Vm^ wrw, at 

th« trowwy of tho Argwtjpe (jov^mroeat >t par, ip puyiwoot for 

publíe Iwd8 ai^d Uioy ifAl aiUo bo wwived, at pw in tbe prtaoi- 

píd Ottitom bouso^ of the Ck^afederation, and feo* the pre^ent, ín 

tboM of Mendoza» BonaríQ, Comentea* Gnalegnayebú» in pay- 
ment of cnstoma dnea. after the &*«t of January of tbe year in 

which they respectiirely fall due. The bearer wiU be eredíted 
with the'interest on the coupon iip to day on which it is receíved 
either foír the purchase of pubhc Iand$ pr payment of cu^toms 
dneii. 



449 

The coupoDS and interest will^ always be paid in sÜTer dollara, 
or in ounees at the legal valué of seventeea dollars to the ónnce. 

AFÜele 6. 

AU the revennefi ef the Argeñtiiie Goverament ave loiado eiíaír' 
geable fer the falfllment cf the pvesent OoQTenHoQ. 

Article 7. • 
In as mnch as similar GonYentíons are this day si^ed by Ihe 
same Plenipotentiaries of the Argentlne (üonfederation and Plenf* 
potentiaries of France and Sardinia respectíTely, the Argentine 
GoYernment agreestotheappointment of a commíssion eoinposed 
of the Minister or Chargé d'Áffaires of Great Britain, France and 
Sardinia, and of three members named hj the Argentine Govern^ 
ment ivhich shall have for object to endeavour to settle amicably 
any differences whlch majr arise with renard to any of Ihe three 
Gonventions. 

Article 8. 
The ratíflcations of this Gonvention will be exchanged at Para* 
ná wíthin eight months or sooner if posslble. 

In witness Avherepf the respective Plenipotentiaries have 

signed the same, and have afflxed thereto the seáis of their arms. 

Done at Paraná, provisional Gapital of the Argentina Confede- 

ration, on the twenty first day of August, inthe year of oar Lord 

One thousand eight hundred and fifty eight. 

(L. S.) W. D. Cristie. 
(I,. S.) Beri^gbi JLopez. 
(!<• S,) SofitiiijiígQ Derqui. 



■ \^ 



• • « 



— 444 — 
Table annexed to the Oonvention . 

Galcolatíon showing how the debt will be paid off in thirty four 
years, beginníng ín 1860, and endiog in 1893. 

Oa a supposed debt oí 100,000 dollars, the interest payable in 
the year 1860 will be 6000 dollars, and 1000 will be paid off 
at the end of the same year. The amonnt paid off in every suc- 
ceding year increases exactly as tbé amount of interest for the 
year díminishes ; interest and instalment of payment making a 
total of 7000 every year, except the last, when there is only a 
small re mainder of the debt. 



Year 

1860 

1861.... 
1862.... 
1863.... 

1864 

1865 

1866 

1867 

1868 

1869.... 

1870 

1871 

1872 

1873 

1874 

1875.... 

1876 

1877 

1878 

1879 

1880 

1881 . . . . 

1882 

1883 

1884.... 



Debt Intebest Instalement 

100.000..... 6000 1000.. 

99.000 5940 1060.. 

97.940 5876 1124., 

96.816 5808 1192.. 

95.624..... 5737 1263.. 

94.361 5661 1339.. 

93.022 5581 1419.. 

91.603 . 5496 1504.. 

90,099 5405 1595.. 

88.594 5310 1690,, 

86,814 5208 1792,, 

85,022 5101 1899,, 

83,123 4987 2013.. 

81.110 4866 2134.. 

78.976 4738 2262.. 

76.714 4602 2398.. 

74.316 4458 2542.. 

71,774 4306 2694.. 

69.080 4144 2856.. 

66.224 3973 3027.. 

63.197 3791 3209., 

59.988 3599 3401.. 

56.587 3395 3605.. 

52.982 3178.. . , , 3822.. 

49.160 2949.. . , . 4051.. 



i 



1885 

1886, 

1887. 

1888 

1889 

1890 

1891 

1892 

1893 



— 445 — 

45.109 2706.. . , , 4294. 

40.815 2448 4552. 

J6.263 2175 4825. 

31.438 1886 5114. 

26.324 1579 5421. 

20.903 1254 5746. 

15.157 909. . . . 6091. 

9.066 543. .. . 6457. 

2.609 156. . . . 2609. 

TT. D. Chrütie. 

Derqui, 

López. 



« « 



• • 



Additional articles. 

In order to determine more olear] y some of the stípalationd 
contained in the Gonventions eoncluded on the 21"' of August 
1858 between their Excellencies the Ministers Plenipotentiary 
of England and France and the Chargé d'Afiairs of Sardinia and 
the Minister Plenipotentiary of the Argentine Gonfederationf and 
in order to facilitate the carriyng out of the same 

The undersigned that is to say George Fagan Esquire Her Bri- 
tannic Majesty's Chargé d'Affaires, subjeet to the approbation of 
his Government, and his Excellency Brigadier Gral. and Senator 
D. Tomas Guido, in virtue of the f olí powers conferred on him 
by his Excellency the Vice President have agreed in the foUowing 
Artides: 

Article K 
Articles 2"" and 9 of the Convention of the 21** of August l85 
and the Protocol of the same day are chancelled, and are re* 
placed by the following additional articles to the said Gonrention 



whioh «rticleil shiál have the same forcé and valué as if they had 
been inserted thereín Mford for word. 

4 

Artícle 2, 

To the principal of each sutn avarded as compénsation setUed 
and liquidated in action, interest shall be added in the following 
proportions : 

In the casé of claims arising out of destruction and forcible 
seizure of cattle destruction of farm property, seqoestration of 
merChandise, thefts» and other losses, lifty per cent, interest in 
the aggregate may be paid the date of the acts which gave rise to 
the claim. 

In the case of forced loans and other debts whose amonnts ^as 
clearly defioed originally, fire per cent per annum shall be paid 
calcolated from the date of the acts whích have occasioned in- 
demnity, or from the date of their recognition, of the V* oí 
October 1859, even although the certificates given on account 
of the loan may fix the interest at one per cent per month, or 
twelve per cent per annum. 

In the case of claüoo» arisiiig out of requisitíons made, and 
other debts contracted, during the siege of Buenos Aires, from 
the 29*** of January 1853, to the raisingof the siege, and in the 
case of those which may have arisen in other Provinces subse- 
gnent to the year 1852, five per cent per annum shall be paid 
from the date of the facts to the same date of the 1^* of October 
1859. 

It is understood that none of the claims mentioned in the fore- 
going paragraph on account of the siege shall insude those which 
are coioprised in the arrangements made, or about to be made» 
between the agents of England and the Government of Buenos 

* 

Aires» 

Article 3. 
the Government of the Argentino Confederation binds itself 
to pay interest on the debt at the rate of six per cent per annum 
froM and after the r* January 1860> and to redeem by annual 
instalfflents of one per cent per annum, the first of which shall be 
inadeiritlitheflrstpayinent of the said interest of sil per cent 



— 447 — 

onthe 31'* of December 1860, and from tbe 3r*of December 
1860 Ihe amount of these instalmeats shali be augmented everj 
year in proportion as the part of the interest wbich remains to be 
paid is diminished, so that the arbole of the debt shall be redeemed 
in a period of thirty four years accordíng to the calcuRtion in the 
table annexed to the Gonvention. 

Article 4. 

Every debt of which the principal, with the interest liqaidated 
on the basis herein laid down shall not exceed the sum of one 
thousand doUars, shall be whoUy paid ofF in two equal payments 
to bemade on the 3 P* of December 1860, and onthe 3P* of De- 
cember 1861 withont being subject to the terms and conditions 
of the preceding article, 

Article 5. 

In case the Government of the Gonfederatíon should wish to 
pay off the whole or a part of the indemnities awarded by the pre- 
sent Gonvention, the amount of the principal owed shall be accep* 

ted as payment in advance. 

Article 6. 
No claim of the nature of those considered in the preamble of 
the Gonvention onthe 21'* of August 1858 shall bepresented 
after the 3r* of December 1860: this term shall not be extended. 

Article 7. 
The ratifications of this Gonvention shall be exchanged in Pa- 
raná within the space of eight months, or sooner if possible. 

In vfitness whereof , the respective Plenipotentiaries have sig- 
ned the same, and have affixed thereto the seáis of their arms. 

Done at Paran4, Provisional Gapital of the Argentine Gonfede- 
ration, on the eighteenth day of August, in the year of our 
Lord one thousand eight hundred and fifty nine. 
• (L. S.) George Ftigan. 

(L« S.) Tomas Guido. 



CONVENCIÓN 

•okre reeltmos de lúbditos sardos con el Estado de Buenos Aires 

(SI de Agosto f857 y 18 Agosto 4950). 



V 



El Exmo. Sr. Presidente de la Confederación Argentina Capi- 
tán General de sus ejércitos y Su Magestad el Rey de Cerdeña, 
deseando concordar el medio , modo y forma en que debe ha- 
cerse el pago de la deuda que la Nación Argentina reconoce á f a* 
Yor de los subditos de Su Magestad Sarda por los perjuicios que 
han sufrido en los trastornos acaecidos en la República por la 
guerra civil, perjuicios que ha querido reconocer, siguiendo una 
política reparadora y generosa y Comprendiendo la necesidad de 
fijar ese mismo acuerdo en una Conyencion que establezca las 
condiciones y forma do este pago, han resuelto nombrar por sus 
Plenipotenciarios á saber : 

El Exmo. Sr. Presidente de la Confederación Argentina á los 
Exmos. Señores Ministros Secretarios de Estado en los Departa- 
mentos del Interior y Relaciones Exteriores Doctores Don San- 
tiago Derqui y Don Bernabé López. 

T Su Magestad el Rey de Cerdeña al Caballero Don Marcelo 
Gerruti, su Encargado de Negocios en la Confüderacion Argen- 
tina, Comendador de la Real orden de San Mauricio y San Lá- 

29 



— 450 — 

zaro y de la del Salvador de Grecia, Oficial de la Orden de la Le- 
gión de honor de Francia y de la de Leopoldo de Bélgica. 

Los cuales después de haberse canjeado sus plenos poderes que 
hallaron en buena y debida forma, han convenido en los artícu- 
los siguientes: 

Artículo r. 

El Gobierno de la Confederación Argentina reconoce como 
deuda Nacional , todas las sumas debidas á subditos sardos por 
las reclamaciones que hayan sido presentadas á, ó antes del 1.° 
de Enero de 1 860 » y que hayan sido examinadas y liquidadas 
conjuntamente por los Comisarios del Gobierno Argentino, nom- 
brados al efecto y por el Encargado de Negocios de Su M agestad 
el Rey de Cerdefia. 

Artículo 2*. 

El Gobierno de la Confederación Argentina se obliga a pagar 
el interés de esta deuda á razón de 6 por 100 al año, á partir 
desde el 1 .^ de Octubre de 1858 y á amortizarla por plazos anua- 
les de los que el primero se pagará el 31 de Diciembre de 1860, 
formando el 1 por 100 de una suma total compuesta del principal 
da la deuda y del interés del 6 por 100 ya mencionado calculado 
hasta el 31 de Diciembre de 1859, desde cuyo término, se au* 
mentará cada año el monto en la proporción de la disminudon 
de la parte de interés á pagar^ de manera que el total de la deuda 
sea extinguido en un período de treinta y cuatro años, según el 
cálculo del anexo adjunto á la presente Convención. 

Artículo 3**, 

El Gobierno Argentino emitirá para cada reclamo , treinta y 
cuatro cupones al portador, representando la suma anual de amor- 
tizacion, pagable el 3 1 de Diciembre de cada año hasta la com-^ 
pleta estineion de la deuda y ganando intereses á razón de un 6 
por 100, cuyos intereses se pagarán por semestres á saber: el 
30 de Junio y el 31 de Diciembre de cada año principiando el 
30 de Junio de 1860, hasta la total amortización de la deuda* 

Artículo i^^ 
Todos los cupones por redamos ya liquidados , serán «ntrega** 



— 451 — 

dos á la Legación Sarda, para serlo á quien pertenezca á la época 
del cange de la ratificación de la presente Convención y los que 
correspondan á los reclamos que sean liquidados posteriormente 
serán entregados en el plazo de un mes después que cada liqui- 
dación se haya operado por los Comisarios Argentinos y el En- 
cargado de Negocios de Cerdeña. 

Artículo 5«. 

Estos cupones se admitirán desde el dia de su emisión en la Te- 
sorería del Gobierno Argentino á la par en pago de tierras pú- 
blicas ; y también se admitirán á la par en las aduanas princi- 
pales de la Confederación y por ahora en las de Mendoza, Rosa- 
rio, Corrientes y Gualeguaychú en pago de derechos de Aduana, 
después del T de Enero del año en que respectivamente vencie- 
ren. Se le abonará al portador los intereses sobre el cupón hasta 
el dia en que se reciba ya por compra de tierras públicas ó en pa- 
go de derechos de Aduana. 

Artículo 6^ 

Los cupones serán siempre pagados en moneda de plata ó en 
Onzas de oro, al cambio legal de 17 pesos la onza« así como los 
intereses. 

Artículo 7*. 

Todas las rentas del Gobierno Argentino serán afectadas al 
cumplimiento de la presente Convención, 

Artículo 8**. 
Considerando que Convenciones análogas han sido firmadas hoy 
por los mismos Plenipotenciarios de la Confederación Argentina 
y los respectivos Plenipotenciarios de Inglaterra y de Francia, el 
Gobierno Argentino consiente en el establecimiento de una Co- 
misión compuesta de los Ministros ó Encargados de Negocios de 
Cerdeña, Inglaterra y Francia y de tres miembros nombrados por 
el Gobierno Argentino á efecto de arreglar amigablemente todas 
las dificultades que puedan suscitarse respecto de cualquiera de 
dichas Convenciones* 

Artículo 9®, 

Las ratificaciones de la presente Convención serán canjeadas 



— 454 — 

en el Paraná dentro del plazo de ocho meses, ó antes sí fuese po-^ 
8ible. 

En fé de lo cual los Plenipotenciarios respectivos lo han fir- 
mado y sellado con sus sellos. 

Hecha en la Ciudad del Paraná, Capital proYÍsoria de la Con- 
federación Argentina á los veinte y un dias del mes de Agosto del 
año del Señor mil ochocientos cincuenta y ocho. 

(L. S.) — Santiago Derquú 
(L. S.) — Bernabé López. 
(L. S.) — Marcelo Cerrutí, 



Anexo. 

Calculo que demuestra el modo en que se amortizará la deuda 
en treinta y cuatro años principiando en 1860 y concluyendo 
en 1893 sobre una deuda dada de cien mil pesos los intereses 
pagaderos en el año de 1 860 serán seis mil pesos, y á la conclu- 
sión del mismo año se abonarán mil de amortización. La cantidad 
amortizada en cada ano sucesivamente aumenta en proporción 
exacta a la disminución de los intereses por el año. Los intereses 
y el dividendo de amortización hacen un total de siete mil cada 
año excepto el último cuando solo hay en pequeño remanente 
de la deuda. 

Años. Deuda (supuesta). Interés. AmortiíaciOD. 

1860 100,000 6,000 1,000 

1861 99,000 5,940 1,060 

1862 97,940 5,876 1,124 

1863 96,816 5,808 1,192 

1864 * 95,624 5,737 1,263 

1865 94,361 5,661 1,339 

1866 93,022 5,581 1,419 

1867 91,603 5,496 1,504 



j 



— 453 — 

Í868 90,099 5,405 .. 1,595 

1869 88,504 5,310 ...... 1,690 

1870 86,814 5,208 1,792 

1871 85,022 5,101 1,899 

1872 83,123 4,987 2,013 

1873 81,110 ...... 4,866 2,134 

1874 78,976 4,738 2,262 

1875 76,714 4,602 2,398 

1876 74,316 4,458 2,i42 

1877 71,774 4,306 2,694 

1878 69,080 4,144 2,856 

1879 66,224 3,973 3.027 

1880 63,197 3,791 3,209 

1881 59,988 3,599 3,401 

1882 56,587 3,395 3,605 

1883 52,982 3,178 3,822 

1884 49,160 2,949 4,051 

1885 45,109 2,706 4,294 

1886 40,815 2,448 4,552 

1887 36,263 ...... 2,175 4,825 

1888 31,438 1,886 5,114 

1889 26,324 1,579 5,421 

1890 20,903 1,254 5,746 

1891 15,157 909 6,091 

1832 9,066 543 6,457 

1893 2,609 156 2,609 



(firmado) — CerruH. — López. — Derqui. 



— 454 — 

Sa tf ajesté le Boi de Sardaigne et Son Excellence moosiear le 
Préddent de la Goofédération Argeotine^ capitaíne general de 
ses armées, désirant régler les moyens, mode et íoviüq du paie- 
ment de la dette qae la Nation Argentine reconnaít eu fayeur 
des sujets de Sa Hajesté le Roi de Sardaigne pour les préjndices 
qu'ils ont soufferts dans les perturbatíons causees dans la B6- 
publique par la guerre civile, préjudices qu'elle a voulu recon- 
naitre conformément ¿ une politique réparatrice et genérense 
et comfirenant la nécessité de íixer cet accord dans une oonyen- 
tion qui établi3se les conditions et la forme du paiement , ont 
résola de nommer pour leurs plénipotentiaires, savoir : 

Sa Hajesté le Boi de Sardaigne, monsieur Marcel Gerruti son 
chargé d'affaires auprés de la Gonfédération Argentine» comman- 
deur de son Ordre des Saints Manrice et Lazare et de celui du 
Sauveur de Grece» 0£Bcíer de la Legión d'Honneur de Franco et 

de rOrdre de Léopold de Belgique. 

Son Excellence monsieur le Président de la Gonfédération 
Argentino, leurs Excellences messieurs les ministres secrétaires 
d'Etat aux Départements des Belations Extérieures et de Tinté* 
rieur MM. les docteurs D, Bernabé López et D. Santiago Derqui. 

Lesquels aprés avoir échangé leurs pleins pouvoirs trouvés 
en bonne et dúe forme, sont conTenus des articles suiyants : 

Article I*-- 
Le Gouyernement de la Gonfédération Argentine reconnait 
comme dette nationale toutes les sommes dúes á des sujets 
sardes pour les réclamations qui auront été présenteos, le ou 
ayant le premier janyier 1860, et qui auront été examinées et 
liquídeos conjointement par le chargé d'afifaires de Sa Majesté le 
Boi de Sardaigne ou son représentant et par les bommissaires du 
Gouyemement Argentín h cet effet. 

Article 2. 
Le Gouyemement de la Gonfédération Argentine s'engage h 
payer Tintérét de cette dette au taux de six pour cent Tan, k par- 
tir du premier d'octobre 1858 et ál'amortir par termes annuels, 
dont le premier sera payé le 31 décembre 1860 sur le pied de 1 
pour cent d'une somme totale composée du capital de la dette et 



— 456 — 

de Fintérét de 6 pour cent susmentionné, calculé jusqu'au 3 1 dé- 
cembre 1 859, h partir de qaelle époqu» le montant sera aug-' 
menté chaqué année daña la proportion da déeroissement de la 
partie des intéréts restant á payer, de maniere á ce que le total 
de la dette soit éteint dans une pérlode de 34 ans, selon le cal- 
cul du tablean annexé ¿t la présente convention. 

Article 3. 

Le Gouvernement Argentin émettera pour chaqué réclama- 
tion trente-quatre coupons au porteur, représentaut la somme 
annuelle d'amortisgement payable le 31 décembre de chaqué 
annéa jusqu'á la complete extinction de la dette et portant inte- 
rét á raiflon de 6 pour cent^ lequel intérét sera payable par se*- 
mestrés, k savoir : le trente juin et le trente et un déoembre de 
chaqué année á partir du 30 juin 1860 jusqu'á Complet amor* 
tissement de la dette « 

Article 4, 

Tous les coupons pour les réclamations déjá liquidées seront 
remis á la Légation Sarde pour qui de droit, á l'époque de 
Féchange des ratificatíons de la présente convention , et ceux 
appartenant aux réclamations qui seront liquidées postérieure- 
ment seront livrés dans le délai d^un mois aprés que chaqué lí- 
quidation aura été opérée par le chargé d'affaires de 8ardaigne« 
cu son représentant et lea commissaires Argentins* 

Article 5. 

Les coupons seront re^us, depuis le jour de leur émission, h 
la trésorerie du GouTernement Argentin, au pair, en paiement 
de terres publiques; et seront également recus au pair dans les 
douanes principales de la Confédération et actuellement dans 
cellos de Mendoza, Rosario, Corrientes et Gualeguychú, en 
paiement des droits d^ douane, depuis le premier janvier de 
Fannée oü ils devront respectivement échoir. L'intérét sera 
compté au porteur sur le coupon jusqu'au jour oü il sera recu, 
soit en paiement de terres publiques, soit en paiement de droits 
de douanes. 



— 456 — 

Artíde 6. 

Les coupons seront toajoars payés en monnaie d'argent .ou en 
enees d*or, cu ehange legal de 1 7 piastras l'once, aassi bien que 
les ínter éts. 

Article 7. 
Tous les revenus du Gouvernement Argentín restent affectés 
á Taecomplissement de la présente convention. 

Article 8. 

Clonsidérant que des conventions analognes ont été signées 
anjo.nrd'hoi par les mémes plénipotentiaires de la Confedera- 
tion Argentine et les plénipotentiaires respectifs de TAngleterre 
et de la France, le Gouvernement Argentin consent á Tétablisse- 
ment d'une commission composée des ministres ou chargés d^af* 
íairas de Sardaigne, d'Angleterre et de France et de trois mem* 
bres nommés par le Gouvernement Argentin á Teffet de régler 
amiablement tontes les difiScultés qui pourraient s'élever relati- 
vement á quelqu'une desdites conventions. 

Article 9. 

Les ratifícations de la présente convention seront échangées á 
Paraná dans le délai de huit mois, ou plus tót si faire se peut. 

En foi de quoi les plénipotentiaires respectifs Tont signée et 
y ont apposé leurs sceaux. 

Fait dans la vUle de Paraná, capitale provisoire de la Gonfédé- 
ration Argentine le vingt et uniéme jour du mois d'aoút de Tan 
de gráce mil huit cent cínquante et huit. 

(L. S.) Marcéllo Cerruti. 
(L, S.) Bernabé López. 
(L. S.) Santiago Derquu 



~ 457 — 

Galcul démonstratif da mode d'amortissement de la dette en 
trente-quatre ans qui cotnmeaceront ea 1 860 et flaíroiit en 1B93 
sur une dette donnée de cent mille piastres< dont les intéréts 
payables en 1860, seront de six mille piastres, et ramortisse- 
ment de mille piastres h l'expiration de la méme année. La 
somme succrasivement amortissable chaqué année s'accrolt en 
proportion exacte de la diminntion des intéréts afférents k l'année. 
Les intéréts et le dívidende d'amortissement font un total de 
sept míUe chaqué année á I'exception de la derniére pour laquelle 
il ne reste qu'an petit reliquat de dette. 

Anné« DeHe (sappotée) Intértts Antortitsement» 

1860 100.000 . 6.000 1.000 

1861 99.000 5.940 1.060 

1862 97.940 5.876 1.124 

1863 . . 96.816 5.808 1.192 

1864...... 95.624 5.737 1.263 

1865 94.361 5.661 1.339 

1866 93.022 5.581 1.419 

1867 91.603 5.496 1.504 

1888 90.099 5.405 1.593 

1869 88.594 5.310 1.690 

1870 86.814 5.208 1.792 

1871 85.022 5.101 1.899 

1872 83.123 4.987 2.013 

1873 81.110 4.866 2.134 

1874. 78.976 4.738 2.262 

1875 76.714 4.602 2.398 

1876 74.316 4.458 2.542 

1877 71.774 4.306 2.694 

1878 69.080 4.144 2.856 

1879 66.224 3.973 3.027 

1880 63.197 3.791 3.309 

1881 59.988 3.599 3.401 

1882 56.587 3.395 3.605 



~ 468 — 

t 1883 52.982 3.178 3.822 

. 1884 49.160 2.949 4.051 

1855 45.109 2.706 4.294 

1886 40.815 2.448 4.552 

1887 36.263 2.175 4.825 

1888 31.438 1.886 5.114 

1889 26.324 1.579 5.421 

1890 20.903 1.254 5.746 

1891 15.157.' 909 6.091 

1892 9.066 543 6.457 

1893...... 2.609 156 2.609 

Signes : Cerruti — Iope% — Derquú 

Noag ayant va et examiné la convention qni precede» Fayons 
approuTée et approuYons en toutes et chacune des disix)sitions 
qui y sont contenues. Déclarons qu'elle est approuyée, ratifiée 
et confirmée et promettons <le Tobserver et de la faire obsenrer 
inviolablement. En foi de quoi nous avous signé de notre maín 
les presentes lettres de ratification et y avons fait apposer notre 
ficeau royal. 

Doniié en notre palais royal de Turin le trente et uniéme jour 
du mois d'octobre de Tan de gráce mil buit cent cmquaute^buit. 

VICTOR-EMMANÜEL* 

P«r le Roí : 

Le Pré^dent du Conseil des Míoiatres, Ministre Secrétaire 
d'Etat des albires étraagérea, 

C. Gayoüb. 



ieti it etnje de las rttifieaeloiies. 
Los infrascriptos habiéndose reunido con el fin de cai^ear las 
Ratificaciones de una Convención entre la Cionfederacion Argen- 
tina y Su Magestad fel Rey de Cerdefta para el arreglo de recla- 
maciones de subditos sardos, concluida y firmada en el Paraná 
en el dia veinte y uno de Agosto de 1858, con un aneto adjunto 
¿ ellai^ como también de siete artículos adicionales á dicha Con* 



— 459 — 

Tención concluidos y firmados en el Paraná el día diez y ocho de 
Agosto de 1859; y habiéndose examinado detenidamente las 
Ratificaciones respectiyas de dichos instrumentos, tuyo lugar 
dicho canje en el dia de hoy, en la forma acostumbrada, en la 
intelijencia de que, aun no se ha podido por la falta de tiempo 
necesario para preparar los cupones que debían entregarse si- 
multáneamente con el canje de las Batificaoiones, cumplir con 
las estipulaciones del artículo 4 de dicha Convención, se yerificó 
la entrega de dichos cupones dentro del mas breve término que 
sea posible, no pudiendo esto pasar de cuatro meses desde la 
fecha del presente certificado, 

Bn fé de lo cual han firmado el actual certificado de canje y lo 
han sellado con el sello de sus armas. Hecho en la ciudad del 
Paraná el dia veinte y siete de Marzo de mil ochocientos sesenta. 

(L. S.) Mareello Cerruii. 

(L, S.) Emilio de Álvear. 



Artievlos adicionalH á la Conyencion sobre loi reelauot cm leajiúMitoi Sardos. 

Con el intento de determinar con mas claridad algunas de las 
estipulaciones comprendidas en los pactos concluidos en 21 de 
Agosto de 1858 entre los Sres. Ministros Plenipotenciarios de la 
Confederación Argentina y los Exmos. Ministros de Inglaterra y 
Francia y 8. 8a« el Sr. Encargado de Negocios de Su Majestad el 
Rey de Cerdefia, y para facilitar su ejecución; 

Los abajo firmados á saber: 

S. E. el Sr. Brigadier General y Senador D. Tomas Guido en 
virtud de los plenos poderes que le ha conferido el Exmo. Señor 
Vice*Presidente yelSr, Eneargado^de Negocios de S« M. el Rey 
de Gerdefia, bajo reserva de la aprobaron de su Gobierno, han 
convenido en lo que sigue : 

Artículo P. 
los artículos 2 y 9 déla Gonvencípn de 20 de Agosto de 1 858 



i. 



— 460 ~ 

y el Protocolo del mismo día, quedan sin efecto y son reempla- 
zados por los artículos que siguen adicionales á la expresada Gon- 
TencioUy los cuales tendrán la misma fuerza y yalor, come si 
hubiesen sido insertos en ella palabra por palabra. 

Artículo 2*, 
Al principal de cada indemnización arreglada y liquidada tal 
como está establecido en el artículo 1^, déla citada Convención, 
se agregarán los intereses en las siguientes proporciones. 

Por las reclamaciones, provenientes de la destrucción y ex- 
tracción violenta de ganados, destrucción de propiedades rurales, 
secuestro de mercaderías, robos y otras pérdidas, no se pagará 
sino un cincuenta por ciento en masa, por remota que sea la data 
de los hechos que motivaron la reclamación. 

Por los empréstitos forzosos y otras deudas originariamente 
líquidas, se pagará un cinco por ciento anual, calculado desde la 
data de los hechos que han dado lugar á la indemnización, ó desde 
el reconocimiento hasta el 1*^ de Octubre de 1859, bien que los 
boletos de empréstito 4]jen un interés de uno por ciento al mes ó 
doce por ciento al año. 

Por las reclamaciones provenientes de requisiciones hechas y 
de otras deudas contraidas durante el sitio de Buenos Aires, des- 
de el 29 de Enero de 1853 hasta el levantaminto del sitio, y por 
las que se hayan ocasionado en otras provincias, posteriormente 
al año 1852, cinco por ciento al año desde la data de los hechos 
hasta al T. de Octubre de 1859. 

Queda entendido que ninguna de las reclamaciones del sitio, 
mencionadas en el párrafo anterior, comprenderán los que estén 
en los arreglos hechos ó por hacerse entre los ajentes de S. M. 
el Bey de Gerdeña y el Gobierno de Buenos Aires. 

Artículo 3^. 
£1 Crobiemo déla Confederación Arjentina se compromete á 
pagar el interés de la deuda, á razón del 6 por ciento al año, 
á partir el 1®. de Enero de 1860, y á la amortización por térmi- 
nos anuales el de las que de l7o« será pagado con el primer térmi- 
no de dicho interés de seis por ciento el 3 1 de Diciembre de 1 860; 



— 461 — 

j á partir de la época del 31 de Diciembre 1860, el monto de la 
amortización será aumentado cada año á proporción de lo que 
disminuya la parte del interés que queda que pagar, de manera 
que el total de la deuda sea extinguida en un periodo de 34 años, 
según el cálculo del cuadro anexo á la Convención. 

Articulo 4°. 

Toda deuda cuyo principal con los intereses liquidados según 
las bases aquí designadas, que no ascendiese la suma de mil pesos, 
será integramente pagada en dos términos iguales, el 3 1 de Di- 
ciembre de 1860 y 31 de Diciembre de 1861» sin ser sometida 
á los términos y condiciones del precedente artículo. 

Artículo 5^ 
En el caso de que el Gobierno de la Confederación, quisiese 
amortizar toda ó parte de las indemnizaciones acordadas por la 
presente Convención, será aceptada como anticipación al pago 
del capital adeudado. 

Artículo 6^ 

iVingun reclamo de la naturaleza de los contemplados en el 
preámbulo de la Convención de 21 de Agosto de 1858 podrá ser 
presentado después del 31 de Diciembre de 1860, improrrogable. 

Artículo 7^ 

Las Batificaciones de este Convenio serán canjeadas en el Pa- 
raná, en el término de 8 meses ó antes sí fuere posible. 

En fé de lo cual los Plenipotenciarios respectivos lo han firmado 
y sellado con el sello de sus armas. 

Hecha en la ciudad del Paraná capital provisoria de la Confe- 
deración Argentina, á 18 dias'del mes de Agosto del año de 
Nuestro Señor, mil ochocientos cincuenta y nueve. 

[L. S,] Tomas Guido. 

[L. S.] Mareél Cerrutú 



-r 462 — 

YietoF-Emmanuel II par la gráce de DíeuRoi deSardaígne, 
de Chipre et de Jérusalem, etc., etc^ Duc de Savoie, de Genes, 
etc., etc., Prince de Piémout, etc., etc. 

A tous ceux qui les presentes lettres verront, salut. 

Ayant tu et examiné les articles additionnels condus et signes 
á Paraná par notre plénipotentiaire et celui de la Gonfédération 
Argentine le dix-huitiéme jour du mois d'aoút mil huit cent cin- 
quante-nenf , portant des modifications aux conventions conclues 
le 21 áoüt 1858 entre la Sardaigne, la France et la Grande-Bre- 
tagne d'nne part, et la Gonfédération Argentine d'autre part, 
aínsi qu'au protocole du méme jour qui s'y rapporte. 

Articles additimnéls dont la teneur suit : 

l)ans rintention de déterminer avec plus de ciarte quelques- 
unes des stipulacions contenues dans les conventions conclues le 
21 aoüt 1858 entre monsieur le chargé d'affaires de S. M. le Roi 
de Sardaigne, ainsi que LL. EE. messieurs les ministres pléni- 
potentiaires d'Angleterre et de France, et LL. EE. messieurs les 
ministres plénípotentiaires de la Gonfédération Argentine, et pour 
facUiter leur exécution, les soussignés, savoir : 

Monsieur le chargé d'affaires de S. M, le Roi de Sardaigne sous 
la reserve de Tapprobation de son GouTernement et S. E. mon- 
sieur le Brigadier General et Sénateur D. Thomas Guido, en vertu 
des pleins pouToirs que lui a conféré S. E. monsieur le Vice-Pré- 
sídent, sont convenus de ce qui suit : 

Article V 

Les articles 2 et 9 de la convention du 21 aoút 1858 et le pro- 
tocole du méme jour demeurent sans effet et sont remplaces par 
les articles qui suivent, additionnels h ladite convention, lesquels 
auront la méme forcé et valeur que s'ils y avaieñt été insérés 
mot á mot, 

Article 2* 

Au principal de chaqué indemnité réglée et líquidée, comme Ü 
est établi dans Farticle V" de la convention susmentionnée, se- 
rdnt ajoutés des intéréts dans les proportions ci-aprés : 

Pour les réclamations provenant de destruction et enlévement 



— 4es — 

violent de besttant, destructiotí de propriétés rurales, séquestre 
de marchandises, vols et autres pertes, il ne sera payé qu'un in- 
térét de cinquante pour cent en mass^, quelque éloignée que soit 
la date des faits qui motivent les réclamations. 

Pour les .emprunts forcéSi et autres dettes originairement li«< 
quides, il sera payé un intérét de cinq pour cent par an» oaloulé 
depuís la date des faits qui ont donné líen á l'indemnité» ou de* 
puis la reconnaissance de la dette, jusqu'au V^ octobre 1859, 
bien que les recus d'emprunt fixent un intérét d'un pour cent 
par moís ou douze pour cent par an. 

Pour les rédamations proTenant des réquisitions faites et au- 
tres dettes contractées pendant le siége de Buenos Aires, depuis 
le 29 janvier 1853 jusqu'á la levée du siége, et pour cellos qui 
auraient prís naissance dans d'autres provinces postéríeurement 
áFaunée 1852, cinq pour cent paran, depuis la date des faits 
jusqu'á la méme époque du 1" octobre 1859. 

II est entendu qu*aucune des rédamations du siége mentíon- 
nées dans le paragraphe ci-dessus, ne comprendra cellos qui en- 
treront dans les arrangements faits ou á faire entre les agents de 
S. M. le Roí de Sardaigne et le Gouvemement de Buenos Aires* 

Article 3, 

Le GouYernement de la Gonfédération Argentino s'engage á 
payer Fintérét de la dette á raison de six pour cent par an, á par- 
tir du premier janvier 1860, et á Famortir par termes annuels 
d'un pour cent par an, dont le premier sera payé avec le premier 
termo dudit intérét de six pour cent, le 31 décembre 1860, et h 
partir du 31 décembre 1860 le fonds d^amortissement sera aug- 
menté chaqué année dans la proportion du décroissement des in- 
téréts restant á payer, de maniere k ce que le total de la dette 
soit éteint dans une periodo de trente-quatre ans^ selon le cal- 
cul du tablean annexé k la convention^ 

Article 4i 

Toute dette dont le principal avec les intéréts liquides d*aprés 
les bases ci-dessus, n'excédera pas la somme de millo piastres^ 
sera intégralement payée en deux termes égaux, le 31 décembre 



— 464 — 

1860 et le SI décembre 1861, sans étre soumise aux termes ei 
conditions de rarticle ci-dessus. 

Article 5. 

Dans le cas oü le GouTernement de la Gonfédération Tondrait 
amortír toot ou paitie des inderanités accordées par la présente 
conTention» le paiement da capital qai sera resté dü sera accepté 
par anticipation. 

Article 6. 

Ancune réclamation de la nature de celles auxquelles se rap- 
porte le ]|^réainbale de la conyention du 3t aoüt 1858, ne pourra 
étre présentée passé le 31 décembre 1860, sans que ce délai 
puisse étre prorogé. 

Article 7. 

Les ratífications de cette conventian seront échangées á Paraná 
dans le terme de buit mois ou plus tdt si f aire se peut. 

En foi de quoi les plénipotentiaires respectifs ont signé la pré- 
sente et y ont apposé leur sceau. 

Faite á Paraná, capitule provisoire de la Gonfédération Argen- 
tina, le díx-huitiéme jour du mois d'aoút de Tan de gráce mil 
huit cent cinquante-neuf . 

Marcél Cerruti — Tamas Guido. 

Noiis ayant ponr agréables les articles additionnels qui pré- 
cédent, les avons approuTés, acceptés et ratifiés, et par les pre- 
sentes les approuYons, acceptons et ratifions, promettant de les 
observer et de les faire observer inviolablement. 

En foi de quoi nous avpns signé de notre main les presentes 
lettres de ratificátíon et y avons fait apposer notre sceau rojal. 

Donné au palais royal de Turin le onziéme jour du mois de 
décembre de Tan de gráce mil huit cent cinquante-neuf. 

VICTOB-EMMANÜEL, 

Par le Roí: 

Le Minídtre Secrétaire d'Etat poar les afiteiresétringéres 

Dabormida. 



'. f 



TRATADO 

De Beconocimieato, Paz y Amistad con la Eipant. 



BARTOLOMÉ MITRE. Presidente de la 
República Argentina, á todos los que la pre- 
sente vieren, salud. 

: Por cuanto entre la República Argentina y S. M, la Reina de 
las Españas se negoció, concluyó y firmó un Tratado de Reco- 
Hocimieñto, Paz y Aiüistad, en la ciudad de Madrid el dia 21 de 
Setiembre de 1 863 por medio de Plenipotenciarios competente- 
mente autorizados al efecto : Tratado, cuyo tenor es el siguiente : 

S. E. el Presidente de la República Argentina por una parte, 
y S. M. la Reina de las Españas por la otra, animados del deseo 
de remover las dificultades que se han suscitado para la ejecución 
del artículo 7 ® del tratado de Reconocimiento, Paz y Amistad» 
celebrado en Madrid el 9 de Julio de 1859, y teniendo en cuenta 
que el restablecimiento de la unidad argentina, felizmente lleva- 
da á cabo en virtud de la reincorporación de la provincia de Rue- 
ños Aires, hace necesaria la modificación del mismo artículo, 
han nombrado .p8r sus Plenipotenciarios. á saber : S. E. el Presi- 
dente de la República Argentina á D. Mariano Ralcarce, Enviado 
fistraordiñário y Ministro Plenipotenciario en las Cortes de Pa- 
ris, Londres y Turin, nombrado con el mismo carácter para la 



_ 466 -- 

de Madrid etc. etc. y S. M. G. á D. Manuel Pnndo Fernandez de 
Pinedo, Álava y Dávila, Marques de Mirafloresetc, Grande de 
España de 1^ clase^ Caballero de la insigne Orden del Toisón de 
Oro, Gran Cruz de la Real y distinguida de Oírlos III, Gran Cor- 
don de la de la Legión de Honor de Francia y de la de Leopoldo 
de Bélgica, Gran Cruz de la de Pió IX de los Estados Pontificios, 
de la de Cristo de Portugal, Senador del Reino, su Embajador que 
ha sido, Presidente de su Consejo de Ministros, y su primer Se- 
cretario de Estado y del despacho etc. etc., quienes después de 
habersecomunicado sus Plenos Poderes, y de haberlos hallado 
en buena y debida forma, han convenido en que dicho tratado 
se modifique, y quede modificado en los términos siguientes: 

Artículo 1**. 
S. M. Católica reconoce como nación libre, soberana é inde- 
pendiente á la República ó Confederación Argentina, compuesta 
de todas las Provincias mencionadas en su Constitución federal 
vigente, y de los demás territorios que legítimamente le pcrte- 
Tieceii ó en adelante le pertenecieren ; y usando de la ñicultad que 
le compete coíi arreglo al Decreto de las Cortes Generales del 
Reino de 4 de Diciembre de 1836, renuncia en toda forma y para: 
siempre, por sí y sus sucesores, la soberanía, derechos y acciones 
que le. correspondían sobre el territorio de la mencionada Re* 
pública. 

Artículo 2\ 
Por la alta interposición de S. M. Católica, y como consecuen- 
cia natural del presente tratado, habrá absoluto olvido y comple-* 
ta amnistía para todos los subditos de S. M. y ciudadanos de la 
República Argentina, cualquiera que sea el partido que hayan 
seguido durante las disenciones felizmente terminadas por la pre- 
sente estipulación. 

Artículo 3*. 

La República Argentina y S« M. Católica, convienen en que 

los ciudadanos y subditos respectivos de ambas naciones conser**- 

ven expeditos y libres sus derechos para reclamar y obtener jas-» 

ticia 7 plena satisfacción por las deudas bonafidé contraidas entre- 



— 4«7 — 

sí, como también en que no se les ponga por parte de la autori- 
dad pública, ningún obstáculo en los derechos que puedan ale- 
gar por razón de matrimonio, herencia por testamento ó abi-ian* 
testato, ó cualquiera otro de los títulos de adqui^idon reconocí* 
dos poF las leyes del país en que haja lugar ¿ h reelamacion^ 

A.rtíquIo 4®. 
I^a, Conf^4eracipn, Argentina, considerando; que asi copio ad- 
quier^elQS derechos y privilej|Q3 correspondientes á la Coronadla 
España, conjtrae, tpdps sus deberes 7 obligaciones, reconoce so- 
lemneqiente como deuda consolidada de la República, tan prívi- 
lejiada como la, que mas, conforme á lo establecido espontánea- 
mente en $us, IpyeSt tpdjsis las deudas de cualquiera clase que 
sean contraída^, por el gobierno EspaQol y sus autoridades en la^ 
antigui^ Provincias de J^paQa que forman actualmente ó consti- 
tuyan en, lo si|ce3Íyo el terrilx^rip de la República Argentina» eya- 
cusido por aqmalla en 2,£k de Mftyo de 1810. 

Serán consideradosi como cemprob^nteisf.d^ lasf deudas», loii 
asic^tps.de los UbTPS de cue^tfi^ y razón de las oficinas del anti- 
guo Vir^inato de Buqnos. Aires, () delos.espeQialesrdelas Proviur 
das.que Aop^tituyeaó.^r^ieaen adelante la ReptíbUca Argenti- 
na. aM^>no4Q$ajuste& y certificación^ originales. ó c(ipias legü- 
tip[i9i)[)#ote aiitqrízadfts^ y todos los documentos que^ cualquiera 
q^e i^Qan,s^ua,fecb(is^bagiEm fó con Arreglo 4 Ips principios, de d^ 
recj^Qunljíersalpí^nt^ admitidos» sien^pre que estén firmados por 
ai:^tQiridades espadólas re^dentesen el territorio- 

lia: cajifi^cipn de eptos cf éxitos, jse hará, oyendo 4 las^ pai'^es in^ 
teresadas,. y las cantidades que de esta liquida^^)n resulten ad- 
niitidas y de[ legitiniQ pa,go, devengarán el interés legal corresr 
ppildieinte^ desde un año después de cangeadas.las ratificaciones 

del presente Tratado, aunque la liquidación se verifique cou 
posterioridad. 

- No formarán parte de esta deuda las cantidades que el Go-^ 
faterno de S. M; Católica invirtiese después de la completa evar 
xuacion del territario Argentino por kj» autoridades Espaftolas^ 



j 



— 468 — 

Articulo S^. 
Aonqne las lachas y desavenencias felizmente terminadas, no 
f oeron tenaces ni desastrosas en el antiguo Vireinato de Buenos 
Aires, y es de presumir por consiguiente que hayan sido insígni- 
ficantes los secuestros y confiscaciones de propiedades á subditos 
Españoles ó á ciudadanos Argentinos, deseando evitar todo daílo, 
la República Argentina y S. M, Católica se comprometen solem- 
nemente á que todos los bienes, muebles é inmuebhs, alhajas, 
dinero, ú otros efectos de cualquiera especie que hubierun sido 
secuestrados ó confiscados á subditos Españoles ó á ciudadanos 
de la Bepúblíca Argentina, durante la guerra sostenida en Amé- ^ 
rica, ó después de ella, y se hallasen tpdavia en poder de los res- ? 
pcctivos Gobiernos en cuyo nombre se hubiese hecho el secues- 
tro ó la confiscación, serán inmediatamente restituidos á sus an- 
tiguos dueños, ó á sus herederos ó lejitímos representantes, sin 
que ninguno de ellos tenga acción para reclamar cosa alguna pbr 
razón de los productos que dichos bienes ó valores huyan podido 
ó debido rendir durante el secuestro ó confiscación/ 

Los desperfectos ó mejoras causadas en tales bienes por el 
tiempo ó por el acaso, durante el secuestro ó la confiscación, no 
se podrán reclamar ni por una ni por otra p:srte, pero los anti- 
guos dueños y sus representantes, deberán abonar al gobierno 
respectivo todas aquellas mejoras hechas por obra huinana eá 
dichos bienes ó efectos, después del secuestro ó confiscación, asi 
como el espresado gobierno deberá abonarles todos los desperfec- 
tos que provengan de tal obra en la mencionada época. Y estos 
abonos recíprocos'se harán de buena fé y sin contienda judicial á 
juicio amigable de peritos ó de arbitradores nombrados por la^ 
partes y terceros que ellos elijan en caso de discordia. A los 
acrredores de que trata este artículo, cuyos bienes hayan sido 
vendidos ó enajenados de cualquier modo, se les dará la indem- 
nizacion competente en estos términos y á su elección, ó en pa- 
pel de la deuda consolidada de la clase mas privilejiada cuyo ín- 
teres empezará acorrer al cumplirse el año de cangcadas las ra^ 
tificaciones del presente tratado, ó en tierras del Estado. 



r« 



— 469 — 

8í la indemnización ta^iese lugar en papel, se dará al intere- 
ñdo por el Gobierno respectivo un documento de crédito contra 
él Estado, que devengará un interés desde la época que se fija en 
el párrafo anterior, aunque el documento fuese espedido con 
posterioridad ¿ ella ; ; si se verificase en tierras públicas, después 
del afio siguiente al canje de las ratificaciones, se añadirá al va- 
lor de las tierras que se den en indemnización, de los bienes 
perdidos la cantidad de tierras mas que se calcule equivalente al 
rédito de las primitivas si se hubiesen estas entregado dentro del 

año siguiente al referido canje ; en términos que la indemniza- 
ción sea efectiva y completa cuando se realice. 

Para la indemnización tanto en papel como en tierras del Es- 
tado, se atenderá el valor que tenian los bienes confiscados al 
tiempo del secuestro ó confisco, procediéndose en todo de buena 
fé y de un modo amigable y conciliudor« 

• S. M, Católica por su parte, se compromete á efectuar igual re- 
conocimiento y pago respecto á los créditos de la misma especie 
que pertenezcan á ciudadanos Argentinos en España. 

Articulo 6\ 

Cualquiera que sea el punto en que se hallen establecidos los 
subditos Españoles» ó los ciudadanos de la República Argentina^ 
que en virtud de lo estipulado en los artículos 4^ y 5* de este 
tratado tengan que hacer alguna reclamación, deberán presen- 
tarla precisamente dentro de cuatro años contados desde el dia 
en que se publique en la Cnpital de la República la ratificación 
del presente tratado, acompañando una relación sucinta de los 
hechos apovados en documentos fehacientes que justifiquen la le- 
gitimidad de la demanda. 

Pasados los dichos cuatro años, no se admitirán noevas reda- 
maciones de esta clase, bajo pretesto alguuo. 

Articulo ?•. 
Con el fin de establecer y consolidar la unión que debe existir 
eotre los dos pueblos, convienen ambas partes contratantes en 
qae, para determinar la Nacionalidad de Españoles y Argentinos, 



)^ 



— 470 — 

ge observen respectivamente en cáela país los disposícionest ood - 
signadas en la Constitución y las lejes del mismo. 

Ajcpiellos ^sp^^fi^ napidos en Iqs ^tuales^ domipios. de Bspar 
4a que ImbiescQ ri^sidj^o en la República J^v^nÜM y adojp^do 
su nacional^(lad, podrái) recobrar la siijaprimítiva siasiJeftco©- 
vipierjei, par,a 1q cu^l^t^ndrAn el plaip de un aQo Jo3 presealeay 
dpslps i^iisentesi. 

Pasada e^te término se eotendeiú diflnitívamente adoptada la 
nacionalidad d^JaJRepública. 

La simple inscripción en la matríonla de Nacionales que debe* 

\ rá establecerse en las Legaciones y Consulados de uno y, otro Es- 

/ tado, sei^ formalidad suficiente para hacer constar la nacion^di- 

( dadrespectiva. 

Los principios y las condipiones q^e qstabj(^ce e^.ai^i9^^9^ se^ 
rán igualmente aplicables á los ciucÍadanos..Af*gejattf^QS y Cfisibi- 
jos en los dominios Esp^j^Qles. 

ArtMo 8^ 

Los ciudadanos de la República Argentina en España, y los 
/ -subditos de S. M. Católica en la República, podrán ejercer libre- 
míente ;au9tcfi0ios y prófesienes, poseer, comprar y vender por 
I ina]9ir. yi menor, tinla especie de bienes y propiedades, muebles, 
é.iienniiebles^esteaer )del''país sus valores íntegramente, disponer 
dfiddlos,ea vida ó por oruerte, y suceder en los mismos por testa- 
mento óid>>-»ite8tato, todo con arreglo á las leyes del país, en 
/ lo&mismo» términos y bajo de iguales condiciones y adeudos qu^ 
usan ó nsareí» los de la Nación mas favorecida. 

I Artículo 9\ 

Los ciudadanos de la República Argentina noestcirán^ suj^os 
to E^afia, ni los subditos» de esjta en la ^pública, Argentiosip^ 
servicio del ejército armado ó milicia nacional. Estarán igual- 
mente exentos de toda qurga 6 contribución estraordinaría ó 
pr^i^l^^ forzps^^ y en los impneat^a ordinarios que satisfegau 
por razón de su industria, comercio ó pjropiedades, serán trata- 
dos cpmo los ciudadanos ó subdítc^s deluNaiáon mas fairorecídap 



— «71 — 

Artfeiilo 10. 
En tanto la República Argentina y S. H. Gatóliái no ajusten 
un tratado de comercie y navegación, las altas partes contratan- 
tes se obligan recíprocamente á considerar á los ciudadanos ó 
subditos de ambos Estados, para el adeudo de derechos por las 
producciones naturales é industriales, efectos y mercaderías que 
importasen ó esportaseo de los territorios respectivos, asi como 
para el pago de los derechos de puerto en los mismos términos 
que los de la Nación mas favorecida. 

Toda exención y todo favor ó privilegio que en materia de co- 
mercio, aduana ó navegación conceda uno de los Estados contra- 
tantes á cualquiera Nación, se hará de hecho ostensivo á los sub- 
ditos del otro Estado ; y estas ventajas se disfrutarán gratuita- 
mente si la concesión hubiese sido gratuita, ó en otro caso con 
las mismas condiciones con que se hubiese estipulado, ó por me- 
dio de una compensación acordada por mutuo convenio. 

Articulo 11. 

El presente tratado, según se halla estendido en once artícu- 
los, será ratificado y las ratificaciones se canjearán en esta corte 
en el término de un afio ó antes si fuese posible. 

En fé de lo cual nos los infrascritos Plenipotenciarios de la 
BepúBlica Argentina y de S. M. Católica, lo hemos firmado por 
duplicado y sellado con nuestros sellos respectivos en Madrid á 21 

de Setiembre de 1863. 

♦ 

Mariano Balgarce. El Marques de Miraflore^. 

(L. S.) (L. S.) 

Por tanto : visto y examinado el Tratado preinserto y des- 
pués de haber obtenido la competente autorización del Con- 
greso Nacional, lo ha aceptado, confirmado y ratificado como lo 
hace por la presente, prometiendo y obligándose á nombre de 
la República Argentina á hacer observar y cumplir fiel é inviola- 
blemente todo lo contenido y estipulado en todos y cada uno de 
los artículos del mencionado Tratado. 



— in — 

En fé de lo cual firma con sa mano el presente instramenlii 
de ratificación, sellado con el gran sello de las armas de la Bepú- 
blica y refrendado por el Ministro Secretario de Estado en el De- 
partamento de Relaciones Esteriores. 

Dado en la casa de Gobierno de Buenos Aires, á siete de Odn- 
bre de mil ochocientos sesenta y tres, 

BARTOLOMÉ MITRE. 
Rufino de Elizaldk« 

NoTA--Eetá auo pendiente U ratificación por parte del Gobierno Bspaftol- 



índice. 



«MíhMb 



CóÁTencioii 6lilre lá« &xmi8. tuntas GabernttÍTaa ¿9 Buenos Aires y 

del Pa^igaáy. (99 de Octubre 1 811} I^ 4 

Tratado de la'iiáciBeáoioií énirela fisoná. Jfanta EJjeeutÍTa de Buenos 
Aires, y ei £zmo. Sr. Yiri'ey D. Francisco Javier Élio. {ÜO de Oc- 
tubre de mi) 5—9 

Armisticio celebrado entré el Extúo. Supeiior Oobiertio de las Prorin- 
«ias Unidas del Rio dé la Plati, y el Teniente Coronel 0. Juafi Rá- 
demaller, enriado al efecto por 8. A. el Príüteipe Regente de Por* 
togaL (2e de Mayo de 1812) 11— 13 

dsilitttlacion de Monterideo (26 de Junio dé 1814) 15— 28 

Tratado particular entre et Estado de Chile y el de las Provincias Uni- 
das del Rio de la Plata, (ft de F'ebrero de 1819) 529— 31 

ReeoDoeimiento de la independencia de la República Argentina pot 

S. M. el Rey de Portugal. (Abtíl de 1821)..... 33— 36 

Reeonocimiento de la iadependenela de la República Argentina por }os 

£«tados Unidos dé AméticS. (8 de Marzo de 1822) 87— 41 

Tratado entre la Ret)übl¡ca de Colombia y el Estado de Buenos Aires. 

(Marzo 8 de 1828) - 4$— 44 

Convención preliminar acordadft entré el Gobieind de Buenos Aires y loa 
Comisionados de Si. M. C. (4 dé ^ulibde 1823).. « 4Sl 

Tratado de Amistid, éometeio y navegación, Celebrado entré las Pro- 
vincias Unidas del Rio dé la Plata, y S. M. B. (Febrero 2 de 1825). 51— « 64 

Tratado de amistad, alianza, comercio y navegación entre las Repú- 
blicas de las Provincias Unidas del Rio de la Plata y Chile. (Fe- 
brero 1* del88r).«o^»...* 4....U MU4». 4 .« lí»^ 78 



^ 465 <- 

CfiHYenoion pvtllmlntr i» pas <ielebradt tntre el Gobierno de Iti Prn 
vioeUe Unidas del Rio de la Plata y S. M. el Emperador del Bra» 
8Ü. (27 de Agosto de 1828) 79— 04 

Eeoonocimtento de la indepeadencia de la Repiiblica ^^rgentina por 

S. M. el Rey de Cerdeila. (Mayo 12 de 1857) i 95—» 98 

Tratado entre la Gran Bretaña y la Confederación Argentina, para la 

abolición del tráfico de eaclavoa [24 de Mayo de 1859J 99—147 

CoDvencion entre la Francia y el Gobierno de la Provincia de Baenos 
Aires» encargado de las Relaciones Exteriores de la Confederacioo 
Argentina (39 de Octubre de 1840) 149—156 

Reconocimiento de la independencia de la República Argentina por la 

Dinamarca (20 de Enero de 1841) 157—161 

Reconocimiento de la independeoicia^O' la- ¿Rejpública Argentina por la 

ciudad libre y anseática de Bremen (11 de Arilde 1843) 163—164 

Reconocimiento de la independencia de la República Argentina por la 

ciudad libre y anseática de Hamburgo (I** de Marzo de 1844) 165 — 168 

Reconocimiento de la independenoia de la República Argentina por la 

Suecia (3 de Enero de 1846) 169-172 

Convención para restablecer las perfectas relaciones de amistad entre la 

República Argeotina y la Gran Bretaña (Noviembre 24 de 1849). • 178—180 

Convención para restablecer las perfectas relaciones de amistad entre la 

República Argentina y la Francia [Agosto 31 de 1851] 181—189 

Convención celebrada entre el Brasil, la República Oriental del Uruguay, 
y Entre Rios, para una alianza ofensiva y defensiva, á £n de man- 
tener la independencia y de pacificar el territorio de aquella Repú- 
blica (Mayo 29 de 1851) 191—198 

Convención para establecer el modo de satisfacer los deberes de alianza 
celebrada entre £ntre-Rios y Corrientes con el Brasil y la República 
Ori-jntal del Uruguay (Noviembre 21 de 1851) 199—217 

Convención ari'eglando el derecho de asilo de los refugiados políticos, y 
la estradicion de los criminales, entre la Confederación^ Argentina y 
la República de BoUvia (Mayo 1° de 1852) 219—233 

Tratado de límitea, amistad, comercio y navegación con la República 

del Paraguay (Julio 16 de 1852) , 225—230 

Documentos relativos á la independencia del Paraguay 281 — 340 

Tratado de amistad, comercio y navegación entre la República Argentina 

y su Magestud Fidelísima la Reina de Portugal (Agosto 9 de 1852) 241 — 261 

Tratado para la libre navegación délos ríos Paraná y Uruguay, entre la 

Confederación Argentina y los Estados Unidos (Julio 10 de 1853)... 263 — 269 

Tratado para la libre navegación de los rios Paraná y Uruguay, entre la 

Confederación A rgentina y Su Magestad Británica (Julio 10 d e 1 853) 271 — 277 

Tratado de amistad, comercio y navegación entre la Confederación Ar- 
gentina y lod Estados Unidas (27 de Julio de 1863) 279—293 

Tratado para la libre navegacioD de los rios Paraná y Uruguay, entre la 



— 475 — 

Confederación Argentina y Su Magestad, el Emperador de los Fran- 
ceses (Julio 10 de 1853) 295--301 

Tratado de paz, comercio y navegación con la República de Chile (Agos- 
to 30 de 1865) 303—330 

Tratado de amistad, comercio y navegación entre la Confederación Ar- 
gentina y Su Magestad el Rey de Cerdeña (Setiembre2l de 1855). J21^334 

Tratado con el Paraguay (Julio 27 de 1856) 335—845 

Tratado con el Brasil (Marzo 7 de 18?6) 347—362 

Tratado de amistad, comercio y navegación entre la Confederación Ar- 
gentina por una parte y la Prusia j eos Estados de Zollverein ale- 
mán por la otra (Setiembre 19 de 1857) 363—881 

Convención fluvial coa el 'Brasil (Noviembre 20 de 1857) 383—411 

Protocolo sobre el empréstito hecho por el Brasil á la Confederación Ar- 
gentina (Noviembre 7 de 1857) 413 — 417 

Convención con la Francia sobre reclamos de subditos franceses ^21 

Agosto de 1858 y 18 Agosto de 1859) 410—431 

Convención con la Gran Bretaña sobre reclamos de subditos ingleses (21 

Agosto de 1858 y 18 Agosto de 1858) 433—442 

Convención sobre reclamos de subditos sardos con el Estado de Buenos 

Aires (21 Agosto de 1858 y 18 Agosto de 1859) 446—464 

Tratado de reconocimiento, paz y amistad con la España (Setiembre 2t 

de 1863).,. 465—472 



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