(navigation image)
Home American Libraries | Canadian Libraries | Universal Library | Community Texts | Project Gutenberg | Children's Library | Biodiversity Heritage Library | Additional Collections
Search: Advanced Search
Anonymous User (login or join us)
Upload
See other formats

Full text of "Coleccion legal de cartas, dictámenes y otros papeles en derecho. Escribiolos el Sr. Dr. D. Pedro Bravo de Lagunas y Castilla, ministro honorario del Supremo Consejo de las Indias, oydor jubilado de la Real Audiencia de Lima, catedratico de prima de leyes jubilado en la Real Universidad de S. Marcos: hoy presbítero de la Real Congregacion del Oratorio de San Phelipe Neri. ; Los da a luz D. Phelipe de Colmenares Fernandez de Cordova, tesorero del Tribunal de la Santa Cruzada, y contador de la Real Casa de Moneda."



T 












c o^c^ 









L<^^"^ 



CI^^CC il -^ ^^, 



c<i ^vccce^c^^.^ 



^^vCM^c^-ceci^ 






c rOí 






<CCC( ( 






Jv 'HLS.- 













r^<C<i 



MUSEO, 

DEL 









r.^|«.wC,^C^ 



:«(i 



<o:^r^05C^^ 



c(jm:m((^<^ 



m<x c 









<- ¿S^ Vr <r. 



CC 



. , .^- CCC»^ C ' C c C(c- «cccc c . 

C C^'( C^ CXC^L^ C c C cCC" ^^U. C.( 







K 


•:C«lf (C c( ^ C CÍLCCi (('. ' C 


^^^ 


^ ' •" 


fi^r^ rf^^t'-^ 


^ 


«. cc ci 


1 


W&. 




yi 


^^E^^^^^M^^^^^^^^^^S^^^^^ 















^^ 






'^^$^^^^^^^^:'^^'^ ^',€mm. 






1 c<t<^ 



. ^, „^ ^ — -- ^ - '<r'^Sgé^:^'^<' 












C^C 






















' r c <f 






C ^ 









cC^SS 















.^.^IW^^^íi^ 










> ■•1»'« 



^c 



[m 













\.- 



rmnwTTnrr 



SQ 



;:K 



.X^ 



^:5ár^ > 3cx^?- MrSxS5:> ^X:3c:?- s^^s^?:^: V 



■X 
X 

X 



'A 

f 



^. 



X 

X 
X 



X 






COLECCIÓN LEGAL 

DE 
Cartas, Didámcne.<;, v otros Páreles en Derecho. 

DEDICADOS 

AL SR. DR. D. francisco DE HERBOSO Y 
Figiieróa^ Chantre de la Santa Iglefia Metropo- 
litana de Lima, Proviíor, y Vicario general del 
Arzobifpado, Comüario juez Subdelegado del Tri- 
bunal de la Santa Cruzada, y Aícfor general del 
Superior Gobierno de tftos Reynos. 

ESCRIBIÓLOS 
EL SR. DR. D. PEDRO BRAVO DE LJ- 

gunasyCaJhlla^y JSáinijlro honcrano del Supremo 
GoñTejo de las Indias , Oydtr iuhilado de la Real 
Audiencia de Lma, Catedrático de Prima de Leyes 
jubilado en la Real ZJniVerfdad de S. Iviarics: hoy 
Presbítero de la Real Cmgregacion del Oratorio de 

San Pheltpe Neri. 

LOS DA A LUZ 

r. THEIÍVE VE COLMENARES FERNANVEZ VE COR- 

dova, Tefí/rero deí Ttihunal de la Santa Ci uzeada, y Cantador de 

la Real Cafa de Moneda, 

Impreíb en Lima con las debidas licencias en la Oficina 
de los Huérfanos. Año de irói. 



Mí 






í: 



rj a LXkVMm i daíVüJMLA\\rMMS>iMLJ^^ 






m 



;5M . 












rA\>ywMg^yvya-^vv/nA>iw^^ 



«■■■ 



AL SR. DR. D. FRANCISCO DE HER^ 
bofo y Figueroa, Chantre de la Santa Iglc- 
íia Metropolitana de Lima, Juez Comirario 
Subdelegado del Tribunal de la Santa Cru- 
zada, Proviíbr, y Vicario General en Sede 
vacante, Afefor General del Exmo. 
Señor Virrey Conde de 
Superunda &c 



"^^ 





%Jando me tomo la liher- 
tad de dedJcar aV. S. la 
colección de eflas Ohras^ 
no es mi intento refguar- 
darles de las detracciones 
¿I déla en'uidota^-inegía fa- 
^ 5 c^^'cr rjaría "vauo mi conato^ pues pa- 
ra fp^ o f adía no hay f agrado que fea aji- 
^ lo. Alia finmo un Jpologo^ que el remonta-' 
' do ^juelo de las phimas d.e la agtula no 
pufo a cubierto fus producciones laxo del 





II imi i<iiiiiiiiiiiiiiii<iiiiiUiiiiBiiiniiiMiiiiiuiiiiil'liiMiilify>iiii>liMiili'Mílfci 



manto de Júpiter^ para que no las infuU 
tajfe un "vil infeño. Mas noble ^ y de/Inte* 
refado motruo me impele. Por qualquiera 
refpeclo que mire el Libro ^ ya fea de par- 
te de fu Autor ^ ja d.e la mjfffia Obra^ ó de 
quien la expone á la publica luz^ 5 no pu- 
diera con mas congruencia tener otro de f- 
tino^ aue dedicar je á V. S. como puro ob- 
fequto^finfolicitar la utilidad de libertar- 
la de la em^ulacion con tan grande patro- 

CÍ?2Í0. 

De mi parte contiene ejta Dedica 
una d.emofiracion pública de mi venera- 
ción a V. S. de ?ni gratitud^ y de mi afec- 
to. En ella me conformo con la intención 
del Autor ^ que depufo fu repugnancia de 
entren' ar los manufcritos , luego que entenr^ 
dio que fe imprimirían poniendo a la fren- 
te el noinbre d.e V. S. a quien ama de f de 
los primeros efmdios^ por el íntimo conoci- 
miento de fus wand.es talentos^ de que es 
fiel Panegirifia. La obra por fu natura- 
lez^a no puede fer mas proporcionada ofren- 
da á V. S. que la mirará como formadla 
a fu infíuxo^ en un tiempo que V. S. ha lie- 

vado 



^ado la dirección de tan jtijlo Gobierno 5 lo 
que le ha dado tanta parte en todos los 
ajfuntos que fe tratan^ a que ha concur- 
rido con fu aprobación^ 6 fu diBamen. Ef 
ta es aquella di f creta proporción^ que gu- 
ardaban aun los Gentiles^ para hacer agra- 
dables fus facrifcios. Por ejfo dedicaban a 
]\/[arte los defpojos de la guerra^ á Neptu- 
no las riquez^as del mar , a Ceres las ef- 
pigas, y a Mercurio las ganancias del co* 
mercio. ¿ Como podían dudar ^ que aceptaf- 
fen benignas fus Deidades^ lo ?nifmo que 
atribuían a fus influxos^ y que poniéndo- 
lo en las aras^ era un culto que confefa- 
ha fu poder ? 

Por fer efla una oblación tan defn* 
terefada^ no pri^ua a la Obra del honor 
que adquiere^ con folo que la autor iz^e el 
nombre de V. S. en cuja perfona fe unen^ 
y refplandecen todas las grandes qualida- 
des^ que pueden ilufirarla. Producenlas la 
noblez^a^ j la 'virtud^ que fon la materia 
^necefaria á los elogios. Aplaudjr de noble 
al que no es ^virtuofo^ es ponerlo a la ver- 
güenz^o porque fe deduce enjuicio públi- 



co 



I III mili nuil niiiiinii<i| niiwn üMiiiiliMiiiüiHliiililiySil^y'^'íli^Wlfc 






I 



cound ohligacmt, y fe mamf.ejia la infol- 
njencta del dcpidor para la paga. Mas 
auando fohra mérito per fonal con que fa- 
íisfacería^ es la me?noria de la afcenden- 
^tia '^"f^a recon'vencton glorlofa^ que de xa 
no folo fatís fecho al acreedor h fi^^o obliga-- 
do a quien fupo aumentar para pagarla^ 
7 ^oher con ufura el caudal de lujlre^ 
me ha recibido. Permítame V. S. a cojta 
de fu moderación , que le acuerde lo que 
es, ya que tanto lo ohida, fino es quan- 
¿0 conduce á obrar como quien es 5 ?nuy 
meno de aquella 'v ana jaÜancia, con que 
otros malqmfian lo que fon, con lo que lo 
celebran. Re faltarán mas las 'virtudes de 
V. S. efiando a la vifta las grandes ohli- 
paciones, en que lo pufieron fus nobilífsi- 
mos Progenitores. 

Ño ferkn mis exf re fiones formadas 
pr aquella torpe lifonja , que fuele defa- 
gradar al mifmo que celebra ,y que remon- 
tando fe á bufcar en la obfcuridad el ex- 
plendor, llenja la adulación hafa do7tde 
no alcanz^^a la memoria. El aplaufo que 
no fe funda en la 'verdad, mas que obfe- 

quio, 



m 



man 



• ^uWy és mjurt^. Déte ele x arfe para la fie- 

^ cien de los Poemas, dar a los Héroes cjue 

ex altan y el origen de fus fingidos Dtofesj 

y que para introducir fe a los Campos Eli- 

feos, diga Eneas k la Sibila en pluma de 

Virgilio ( 1 ) , que ?jo menos que Te fe o ^ y Al- 

cides [que lo habían confeguido) defcen- 

: día también del Júpiter Cuprem-o. 

:• ^. Qnú Therea? Magnüm 

^ Quid mcmorem Aicidem? Et mi genus ab 
Jove íiimmo. 

Si alguno pudJera hlafonar un orí- 
gen del Cielo , es V. S, que le hallará en 
los dos glorio fos iMartires fus afc endien- 
tes Tranquilino , y Ivlarcia , quienes fa- 
crificando fus "vidas en Roma por la Fe\ 
en la fegunda perfecucion de los Católi- 
cos^ imperando Diocleciano^ y Adax'rmiano, 
fueron queinados 'vi'vos de orden del Pre- 
tor Cromando, ■ 

Eluyendo de la perfecucion referida 
pafo a Efpana Aíarcelino Marco Barron^ 
Confuí Komano^' hijo de los Santos Aíar- 
tires ^ acúfVpañado dic fu hip Marco Jobi- 



(i) Lib. 6* iíneid, \\ 125. 



/vr 




'!MWtM:iMK»IiaiJXsit,^UX^ 



ta, amen eligió para fti afsiento el Seño^ 
rio de Vtz^caya ( i ) , acabado de poblar por 
los Lef^uadios . Vi'vio donde hoy es el Va- 
lle de Gerbo ^ y cajo con Marina , Señora 
Romana^ hija de Marco "Tidio, Caballero 
Romano, que por el mifmo re ligio fo moti- 
lo fe había asociado á Marcelino. De efie 
matrimonio nació Jobita Gerbo , que dio 
principio a fu Cafa folariega, tomando el 
apellido de la Anteiglefia de Santa Marina 
de Gerbo, que él ?nifmo fpmdó en memo- 
ria de fu Madre , j á los principios fue 
foto Hermita, ófegun la "voz, antigua. Ro- 
gatorio. Efie fue aquel famofo Héroe, que 
comandó las armas de fu Patria en la 
guerra contra los Cafcones 3 de tan gran 
"valor, y corpulencia, que introducido p{?r 
el def cuido de una Centinela en la tie?ula 
del General enemigo Karnioll, lo faco en 
un braz,o,y en otro a fu efpofa Kojena, 
quien defpertó ■a "voces fus Guardas 5 y 
juntando Jobita fus dos prifioneros baxo 
del braz^o fuuefiro, ufó de la efpada con 

el 
(i) El gran Chanciller de Cartilla D. Pedro López de 
Avala, en los apuntamientos genealógicos de las Caías 
iluflics del Señorío de .Vizcaya^ fol. 540. 



■3B 



ei derecho tan di e Jira y hríof amenté], que 
llegando con la prefa a fk Exército^ logró 
fl triunfo^ j la paZjy dexando los enemigos 
el campo libre ^ j lleno de las admiraciones 

Principio pudiera fer la acción^ 
ennohleciejfe toda una pofl cridad. \Que ex- 

plendor daría á una afcendencia ya tan 
efclarecidaí \ Como fe aumentaría con los 
nuevos enlaces de otras profapias igual-^ 
mente ilujires^ y con las habanas de otros 

famofos afcendientes \ Johita Gerbo cafo 
con Pe laya Konig^ hija de Ermit Konig^ 

fundador del Solar de efe apellido en el 
Valle de Konig: de quienes nació Pelai 

Jerbo ^ heredero del'valor^ y la gloria de fu 
Padre. Gobernó las armas de fu Patria 
én muy temprana edad^y repelió á los Gaf 

sones en la invafon^ que repitieron por mu- 
erte de Jobita 5 y hallaron en el hijo no 

^menor defenfa de fu Patria. Cafó con 
Faufa de ICorbih, 3 cuyo hijo ^varonfue Fauf 
to jerbofo , que anadió las dos últimas le- 
tras a fi apellido 3 pbfjunjo el rnjfmo car- 

(^) López de Ayala^en el lugar citado arriba. 



W lllliP HiiKIHHlil lliiliMII<iilli<lillll!il|lliMililli|lil'ilJ!lií!iili|iiiHilMlftÍl^íll>Mlllfc 






£ú de General de las armas y venció en dos 

batallas a los Navarros h y en la tercera 
peleando valerofamente^ murió al golpe de 
una fie cha. 

Faufio Jerhofo, y Gaudiofa de Ifan- 
fola fu muger tuvieron por f ti hijo pri- 
mogénito al célebre Gaudiofo Gerbo fo^ que 
continuo el empleo de fu Padre , y Avuelo 
con valor tan feliz^y que venció en cator- 
ce batallas a los Navarros^ a los Gafco- 
nes^ y a los Francos^ y triunfó en de fafio 
campal de tres Genérales. Contrako 7na^^ 
trimonio efe Héroe famofó ton Florentina 
Gallor^ de quien hubo feis hijos. El ma- 
yor^ nombrado Florentin Erbofo^ fue el pri- 
mero^ que ufó del apellido como hoy fe pro^. 
nuncia^ fn la afpiracion con que fe efcri- 
he^ y lo comunicó al Valle de Gerbo , de 
quien lo habta tomado Johita fu Bifavu- 
elo [i] . 

Efias fon las verdaderas raices de 

linage tan ?wble, y fecundo^ que referir fus 

ramas llenas de blafones , pide un libro ^ 

y no puede efrecharfe al ceñido ámbito d.e 

y una 

(i) Lopex de AyalíJj ubi ííipra. 



una Dedicatoria. Con todo no pinedo omi- 
tir Id breve 7nenc'ion de algunos brotes^ (ju:^ 
florecieron ?nas en letras^ y armas. Ipólito 
Herbofo llamado el manco ^ que imfojlbiíi- 
fado de fervir e?i la guerra fe aplicó a las 
Ciencias^ íicrmó la Corte del Rey Don En- 
rique IV. de quien Logro dtjnnctones de 
mucho honorh le htzj) fu Confejero^ y S. Aí. 
le cafó de /^ 7nano con Dorotea de Agui- 
, laiz,^ del Señor io de Viz^caja, hija de San- 
,cho de Aguilaiz^, Cavallero de grande fu- 
poflcion^y Confejero del mfmo Rey. Dotí 
Leonardo de Herbofo fue uno de los hom- 
bres mas doBos^ que fe conocieron en tiem- 
po del Rey Don Fernando el Católico, que 
le hiz^o de fu Con fe jo Real, y le cafó con 
la nobiltfsiyna Señora Dona Petronila de 
Guzjman. Su hijo Don Baltafar Herbofo 
fontinuo la aplicación de fu Padre^ y ob- 
tuvo igual dignidad de Confejero de los 
Reyes Católicos y y cafó con Dona Lucia 
Lopez^ de Amfuero, Señora muy iluftre^ 
hija de Diego Lo^e^ de Am^uero, del ?nif 
mo Confejo. 

i Como podra olvidar la Efpana a 
^ Fran- 





iSEKXGiZSXSKSKSCQSiHRS^aZHl^ 



Franciíco Herbó fo. que de folos auince anos 
faltó de fu Patria afervir en el jQtio de Se- 
rvilla al Santo Rey Don Fernanda , donde 
entre otras "valerofás acciones fue la mas 
memorable la reñida contiend^á con tres "va- 
lientes Moros ^ a quienes acometió yendo a 
dar tm orden del Rej^ y los rindió, ad.qmi^ 
riendo defde entonces el renombre d.e in - 
^vencible : lo que premió el Monarca, man^ 
dando poner en fi4^ Efcudo tres cabez^as 
cortadas , que hoy fe vén en el Efcudo de 
los Herbó f os ? Émidaron eflas accioites ft^ 
nieto Don Juan Herbofo, que fe yjallo en 
la toma de Granada , donde perdió glo^ 
rioíamente la vida : Don Fr 



j 

' "ÜOÍO^ CCí 



icifco de 

'íebfe Capitán^ que frvió en laf 
guerras d.e Flandes al Rey Philipó L en 
el empleo de Maefire de Campo de ínfan^ 
tería Efpanola : a quien con noble eftímU^ 
lo imitó fu hijo Don Gerónimo Herbofo^ 
que murió peleando baxo de las vajtderas 
del Emperador Carlos V* en la célebre ba- 
talla de Favía,"j pnfon del Rejí Francif. 
co L de Francia. 

¿ Pero donde fe arrebata la pluma ^fi 



Lt mas autentica calificación de la propen- 
Jicn ^enerúfa de los nobles de efie linaje^ 
es la orla del Efcudo de fus Armas, don- 
de fe halla efia antigiia infcrtpcion : En el 
linagc de Herbofo no hay ninguno ternero- 
ib ? ^4 que puede añadir fe otra ctrcunflan- 
'cid admirable: quaí es^ que los Herhofos 
que fe han mencionado^ ?20 fo?i de aque- 
llos^ que fe reconocen parientes folo por lo 
que fuena el apellido^ fino legítimos afeen-* 
dientes de V. S. por linea re El a 5 y fe ha- 
llan calificadas por me7nGrias públicas^ é 
inconte fiables^ veinte y dos gener aciones ^ 
que han confervado fin d.efcaecer fu puré- 
. ^a en el Señor io d.e V^iz^caya^ defde Aíar^ 
CO' jobita el Romano^ que 'fe avecindó en 
éf hafia Don Juan de Herbofo^ Bifavue-- 
lo de V. S. (i) que nació en la Villa de 
iBalmafed.a el año de i6is. y en Doña 



aa- 



(i) Hozes Sarmiento en la Relación genealógica de 
las Cafas de Herbofo^ Ochoa, Aíímfoloj Y'añez de Al- 
Tnonte, y otras del Señorío de Vizcaya , dónde cica las 
memorias anténricas 5 Miftorias de Efpaña ^ y capítulos 
dé la obra del Chánciüer López de Ayala, de donde 
puntualmente fe deducen las nocidas baña aquí refc-- 
íidas* - 



»i!jtn^£»u»L:A\Mi;ji¥^^ 






Isdaria de Afunfolo^ y Sierra tuzw a Don 
Francifco de Herhofo^ y Afunfolo^ A'vuelo 
de V. S. Caballero del Ordena de Santia- 
go ^ que nació el año de 1639. e?i la mif- 
.ina Villa de Balmafeda. Pafó a Indias^ 
y contraxo matrimonio en ejla Ciudad de 
Lima con la Señora Doña Antonia de Lu^ 
[a, y Ivxend.oz^a : dA qual nacieron el Se^ 
ñor Don Francifco Herhofo, Lufa, y Aíen- 
doz^a ( I ) , Cavallero delOrd.en de Santiago^ 
^linijíro honorario del Supremo Confejo de 
Hacienda, Padre de V. S, el Lie, D. Pe- 
dro Herbofo, del mif?no Orden^ Corregidor 
de la Provincia de Guamalíes, qtíe ahra-^ 
^ Zjando de f pues el e fia do EcleJJaJiico , fue 
Cura de la. Doctrina de A'Ioho ^y falleció 
fiendolo de la de Puno, en el Obifpado de la 
PaK, : Doñajofepha Herbó fo, que cafó con 
D. Ignacio de Xatíregui, Cavallero del Or- 
den de Santiago-, Doña María Herbó fo, mu- 
ger de D. Jofeph de Cartagena^ del mifma 
Orden. 

El Señor D. Francifco en fus prime- 
ros 

(i) Coníla de las pruebas de Hábito, en qne califi^, 
có íii origen^ el de fus Padres^ y Avuelos, 




!^aM^ 



ros anos con la propenJ?on de fus afcendt- 
entes frnjtó a S. Ai. de Alferez^^ j Capi- 
tán de Infantería en el Prefidao d.e VaU 
di'via: obtuvo el empleo de Contador del 
tribunal de Cuentas de efle Reyno^ de don- 
de pafó a férvir el cargo de PreJIdente de 
la Real Audiencia de la Plata^ en que ?nu^ 
rio. Fue cafado con la Señora Dona Ifa-* 
bel Ca'^etana de Figueroay Sánchez^, y fu 
numerofa fKcefon fe halla dJgnamente em^ 
tleada en el fer "vicio de S. AI. (i) 

Aciuí debiera cortar la memoria de 
tan noble afcendencia^ cofjtentandome con 
haber indicado la principal linea de fu v a- 
ron/a r pues por el mifmo decorofo princi- 
pió, que los Progenitores de V. S. que "vi- 
njieron en elSenorio de Viz^caja , confer^va* 

4 . ron 

(i) El Sr. D. Joíeph Herbofo, Contador del Tribu- 
mi de Cuentas de cíle Reyno, Vifirador qne fue de las 
Tkales Caxas de Potosí: D. Gabriel de Heibofo, Te- 
'rieme de las Keales Guardias Eípaiiolas, Corregidor de 
la Provincia de Cochabamba: Dr. D. Domingo de Her- 
bóte, Arcediano de la Santa Iglefia Metropolitana de la 
Plata 1 el Dr. D. Aguflin de Herbolo, Cura Redor que 
íiie de la Parroquia de S, Sebaftian, y hoy de la de Sta. 
Ana de eíla Ciudadi: D. Joachin de Heibofo , Oficial 
Real de la Caxa de la Paz: Doña María Catarina Her- 
feofo, que cafó cOft D. Matías de Añorayca, Oficial Real 



tassdtttt 



^m 



ron f tí explendor, y lo aumentaron en los 
"víncidos de matrimonio , con (jue unieron 
á fpt familia las de Ortigtieroiz^, Helgue^ 
ra^ Paz^, Sierra^ Vaiz^ahal^ y otras d.e no^ 
toriedad mtij iluílre (1)5 api el Padre, y 
AvHelo de V. S. fifuieron enefte Rey no fus 
honrofos exemplos- Pero me precifa a dar 
•alguna hre've id.ea de fus cafdmientos , el 
haber fdo en Indias 5 precaviendo que la 
gente poco ad.vertid.a^ ó 7nuy maligna pre^^ 
fuma, que hayan defcaecido los Indianos en 
ia purez^a de la fangre, como f afámente 
han creido algunos de la fnez,a del inge^ 
nioi quando hay en ef os Key nos familias 
tan efclarecidas^ que remontando de gene^ 
ración en generación hajia fus orígenes^ ha* 

llaft 

*de las C^yiis de Potosí, Alguacil mayor de la Real Au* 
diencia de !a Plata, Conde de S. Miguel de Garma, y 
fu hija la Señora Condefa de Carma acaba de contraher 
matrimonio coa dirpenfacion con fu Tio D. Gabriel: Do* 
fia María Jofcpha Balvina Herbofo, mugcr legítima de D. 
Pedro Antonio Argomoza Zcvallos, Corregidor que ftic 
déla Provincia de finta: La Madre Angela, Religioía en 
el Monaftcrio de Capuchinas de efta Ciudad : y la Madre 
María Melchora de la SantSfsima Trinidad, Religiofa del 
Monafterio de Nra. Sra. del Carmen de la Ciudad de 
la Plata. i 

(i) López de Ayala, y Hozcs Sarmiento^ ubi fupra* 




m^m^ 



lian tn fu anttma ]\/[adre la Efpand atf^e^ 
lia or ata acogida^ que pronojrico elOram^ 
k de A^olo á los njalerofos Troyanos {:i}h 

Qux vos a ftirpe parcntum 

Prima tulit tellus, cackni vos uberekto 
Accipict reduces: antiquam exquirite ma- 
trem. 
T reconocidos en fu noble z,a primitiva^ fe 
admiten a los umbrales^ de donde f alterón 
Á conquifiar nuenjos Mundos^ uniéndolos 
s fu Rejno. ' ^ 

Agnofcitquc fuos, tetufque ad limina diicft. 
Qualquiera por poco "verfado que efe 
tn la Híforia genealógica^ fabe la antigüe- 
dad, y noble z^a del linage de Figueroa, y 
fu derivación del Conde Sonna Fernandez 
de ITemes ^ Ale aj de de Lugo, que fe hallo 
con el Rey Don Pelayo en la cueva deCo-- 
hadonga, principio de la refiaur ación de Ef 
pana , y fe unió a la Real Eftirpe por el 
matrimonio con la hermana del Rey Alón* 
fo I. Su defcendencia fe radicó en Galicia^ 
y algunos Caballeros de ella ganaron la al- 
cuna de Figueroa^ por la memorable ac-- 

ےon 

(i) VírgilXib. 5. Mnúd. v. pj. ^ . 










►-^«^ 






MMn»¿Mü¿*KJi ! vaajiMWL»s^^ 



eton dehaher lihertado el B.ejm de la con- 
tnhucion annual, que hacían a los 2\4oros 
df^ cien doncellas^ a amenes "vencieron en 
una campiña rod.eada de higueras ^ y ex-' 
tinguido tributo tan ignominiofo , ufaron 
en adelante del apellido de Figueroa : tron-- 
co fecundo , cujas ramas fe tnfertaron en 
las familias de muchos Ricoshomes , y fe 
hallan enlaz^adas en las primeras Cafas 
de Efpaña (l), 

Vna de ellas fe fixó en la Ciudad de 
Ü^avira en el Rejno de Portugal^ me pro^ 
duxo a Diego Nuñez, de Figueroa, mari- 
do de Ana MuñeZjy noble linage en la Pro-- 
-n;incia de Mftremadura. Su hijo Gomez^ 
MuñeZj^. de Figueroa fue Te forero , y Con-^ 
fador del Rey de Por tuga f que lo hi^0 
Caballero del Orden de Chriflo. Otro hijo 
nombrado Fernán Nuñez^ de Figueroa fe 
avecindó en Sevilla , donde cafó con Do- 
na Beatriz^ Gutierre z>i de cuyo matrimo- 
nio nació Diego Nuíiez, de Figueroa^ que 
cafado con Dona Antonia D avila. Sena- 
ra 

(j) Seguino, en la Híft, Góríca en la familia de Figue- 
roa, y otros que p-Tedeo verfe en el Dkc. Hift. deMoi 
rcri^ traducido al Caíldlano, vcib. Figáeroai 



^^^ 






cxa 



r4 muy principal, 'vino al Perú (i) , fuff 
Regidor perpetuo de la Ciudad de Lírna,y 
Gobernador de la Provincia de Guajlas (2) . 
Traxo en fu co7npanía á fu hijo legítimo 
Ganzúalo Nuñez^ de Figueroa D avilas 
quien cafó con Dona Beatriz^ de Villa- 
njtcencio. Señora muy dijiinguida, como hi- 
ja de Diego de Morales, j de Dona Ma- 
rina Andrea de Villavicencio, Vecinos de 
la gran Cañar i a, y emparentad,os en aque- 
lla Isla con las primeras, y mas nobles fa- 
milias de ella. Dicha Doña Marina fué 
hija de Francifco de Cafares Arófligui^ 
'Tenientf, y defpues Gobernador de la míf 
ma Isla, y de Dona Beatriz, de Villavi- 
cencio Inojofa, cuyo apellido es de muchaí_ 
familias , y trabe fu origen de efe nobilíf^ 
fimo linage en Xerez, de la Frontera en^ 
los Reynos de Andalucía. Hijo legítimo dé' 
Gonzalo fue entre otros Marcelo de Fi- 

5 g^<^' 

(i) Confta todo de la información á^da ad perpemam 
rei memoriam, é inftrumentos prefentados en ella ante 
clSr. Juan Maldonado de Bucndía, Alcalde Oidinaiio de 
cfta Ciudad, en el año de lySi- . , , ^ 

(2) Confia de I05 libros de Cabildo, y tuulo de Go- 
bierno. 



w 



«r«h»g»^¿«La^fflajiM«^^ 



-:^^i 

^^,;.«>l 

v^^:^^ 









Cí 








s»a^B 




^^ 












gueroaVllUvkencio {\) , e¡m cafó con Do- 
na Ifahel de A-oila, hija legitima de Die- 
)1 ¿f "^^ 4vila,y de BonaJdagdalenaMeu:^ 
/< ¿^ de j^C^tca, Vecinos de la Ciudad de 
( ^^mpa mTdd'las de efie Rejno, que fe 
pho de lamas dtftingida noblez.a, y ha 
Jabí do conferí arfe fm defcae cimiento (2) . 
Dtego de Avila f¡4e hijo de Chrifoval de 
. Ma,j de Ifabel Conz^ales, de la hidal^ 
guia mas limpia de las Villas de la Pue- 
bla de Alcocer, j Efparragofa de Lares en 
los Kejnos de Efpana {i) . 

Del 

n,i'i;?""L'°v'^l''' informaciones plenírsimas, 
que dieron Marcelp de Figueroa V,Ilav¡cencio el ano 
A; 1547. ante D. Franaílo Arce de Sevilla, Alcalde 
Ordmnno y Regador de efb Ciudad de 'lima : y 
Manuel Nunez de F.gueroa, ía hermano legítimo, ante 
Don Jofcplí de Mendoza y Caflilla, Alcalde Ordinario 

fl^o f ^ ^" "';'""'' ^^ ^^^4- en las quales pre- 

fentaron todos los juftifícativos haíía entroncarfe Jhs 
orígenes, y entre ellos la citada información dada por 
el Regicior Diego Nuñez de Figueroafa Avnelo. 

it) Confía de la prueba inflmmental, y de teílfgos 
di^-ia c^ano de 1^5 y. ante D.Pedro de Beraffieui, AI- 
cakie Ordinario de la Ciudad de Arequipa, por Aionfo 
Davila, y Dozíalfibel Davila, donde e.hlbiWon la ExÍ 
cutorm ganada en la Real Chánaüen'a de Granada. 



m^^ 



Del m^trimomo de lidiar celo de Ftgué- 
rúa nació el DoSior D. Pedro de Ftgueroa 
DÁvila^ Protector General de ejla Real 
audiencia ^ Caballero encpm^endad.o en la 
JEncomienda de Aiaruaca^ Regente de las » 
Cátedras de V^ifperas ¿le Leyes], Vi [per as ^ y 
Prima de Sa^rad^os Cánones en la Re al V ni- 
^erjidad^ júfefor delTríhunal delConfuladoy 
del gobierno Eclejiaflico del limo. Sr Ar^o- 
hifpo de los Reyes D. Antonio de Zuluaga^y 
general de los Exmos. Sres. Virreyes Du- 
que de la Palata^ Conde de la Aíonclova^ 
y Principe de Santo Buono (i). EJie va- 
ron fue uno de aquellos injignes Letrados, 
que a la grande doctrina añaden un ca-- 
raéíer particular de gobierno^ que los dip 
tingue para la dirección^ y acierto de los 
Principes. "Un juicio maduro ^ una pru-* 
dencia confumada ^ un ánimo inalterable^ 
una pronta penetración de los negocios ^ 
un efquifto conocimiento de los genios^ y 
cúfumbres de los Paices, una "vafla noti- 
cia de exemplares^ una fecundidad de arbi- 
trios^ 

(i) Confia de fj filiación por los teftaraentos, fees de 
'tafannieatos, y de baudíliio^ y de los empleos por fus 
tíulos. 



KMMraft»£»MiiyKW8ÉymflyB^^ 



! I 






lü 



■ i 



trios y una expedición fiempre arreglada ^ 
fon calidades^ que pocas veces fe unen 5 pe- 
to cfue en el Docior Figueroa fe hallaron 
en fupremo grado. Por ejfo fus decifones 
fe veneraron como Oráculos. Su claridad^ 
folidez^^ y precifon fueron tales ^ que en ca- 
da determinación dexó una regla^ y cada 
Decretó fe efiimó como fórmula. Si fu no- 
blez^a no fuejfe ja tan ilufre^ pudiera for- 
marla^ dándole un principio muy elevados 
j le fuera muy gloriofo fer origen a fu pof 
t cridad 5 como le fobró gloria a la de Cice-^^ 
ron\ por haber fdo fu principio de efe fa- 
mofo Confuí^ y Orador Romano^ de quien 
dixo Velejo Patér culo ^ que debiendofe a sí 
todo fu incremento^ fue un Varón de no^ 
vedad nobilífsima. Pero el DoBor D. Pe^ 
dro folo tuvo que confervarfu noble z^<t an^ 
tiquífsima, por el matrimonio con Do^a 
Catarina Sánchez^ Kuík, Doca^ hija legíti^ 
ma de Francifco Sánchez^ Nava, y Do-' 
na Confanzua Ruizj Dooa^ nieta d.e ^Igj^f 
tin Sanche z^^ que baxó k efla Ciudad de la 
de Alexico, y de Dona Damián a Aden-' 
dez, de Vargas ^ y bijnieta de Alonfo Sán- 
chez^ 



mmm^ 



ion 



cheZj (O, cuyo noble apellido tan ej¡ en di- 
do en Efpana, y muy conocido en Cor do- 
nja, tiene entre fus timbres haber produ- 
cido en la mifma Ciudad de Córdoba aquel 
njaron r eligió fífsimo^ y Principe de la T^eo- 
logia Moral, el Padre Tomas Sánchez^, dt 
la f agrada Compañía d.e Je fus. 

Del matrimonio del Doctor D. Pe- 
dro nacieron la Señora Dona Ifabel Caye- 
tana, Madre de V. S. D. Juan de Figue- 
roa. Corregidor de las Provincias de Gua- 
malíes, y Lampa, Oficial Real de efias Ca- 
xas j Adminifirador de los Reales Dere- 
chos en el Prefidio del Callao, y Comifario 
de guerra : y el Do ¿i. D. Marcelo de F¿ - 
güero a (2), Abogado de efia Real Audien* 
cía^ Colegial huefped, y Reóíor del Colegio 
Real y mayor de S. Phelipe, en aquel tiem- 
po^ en que reducido a fu numero ^y refor- 

6 ma- 

(i) Confia de los teftamentos, y demás inftramen- 
tos piefentados con la información, que dio el Sr. Con- 
tador D. Jofeph de Herbofo el ano de 1744- ante el 
Marques de Sanca María, Alcalde Ordinario de efta Ciu- 
dad. 

(2) Confía de dicha información 3 é iníliumentcs prc- 
(cntados en ella* 



V 



mddo f^gun el rigor de ¡us CG7iJlítuciones 
-por el Exc, Seíior Conde de la Monclo^ja^ 
el "vepir la Veca era .afta pofitivo de no-- 
hleZja^ 7vas que trage decente de Efcuelas. 
Si afeen demos a la Avuela 'paterna 
de V. S, Dona Antonia de Lufa^j Adeudo- 
Z,a^ nos encontramos con no menos ilujíres 
or ¡genes , que fe indicaran para no hacer de 
^una Dedicatoria ( como fe pudriera ) tm No- 
biliario. EJia Señora fue hija legitima del 
Almirante General D. Juan de Lufa , y^ 
JVIefid.oz^a^ y de Doña Gregoria Tañez^ de 
Almonte 3 ( 1 ) cpiyos Padres fueron D. Fer- 
nando Tanez, de Almonte , j Doña Cata- 
riña de Valencia^ Naturales de la Villa de 
Jidadrid.^ que haxaron al Perú , y fueron 
• efimados^ y diftinguidos de los Exc. Seño- 
res Virreyes fegim fu ilufre fangre. D. 
Fernando fue nieto de D. Alonfo TañeZi 
de Almonte , Page del Rey Phílipo L y 
uno de los que mas f obre f alterón en la ledU 
tad^ y amor al Emperador Carlos V, Su 
Padre D. Jofeph Tañez^ de Almonte^ "va- 

ron 

(i) Confía de hs pruebas de Hábko hechas por el 
^x. D, Fiancifco Hcibofo, y Luía» 



ron doSío, y erudito, floreció en' el Kef 
nado de los Reyes Católicos D. Fernando^ 
y Doña Ifabel, con quien conftdtó el Rej Ca- 
tólico los mas arduos negocios^ y twvo partí- 
cular tnfluxo.en qpie fe infiítuyejfe elSan^ 
to Oñcío de Iriqui/lcion en E/pana (i). 

/). Jputn d.e Liifa^ j 2\4endoK,a fue 
Caballero del Orden de "Santiago, j haxó 
al Perú de edad de d.oce anos^ llamado de 
fu Tío el General D.' Bernardo ^ Hurtado 
de JidendoZjay quien^ la: dedico al Real fer-^, 
njicio^ y obtuvo la Compañía de mar^ y guer-^ 
ra^ en que lo nombró Capitán el Exc. Sr.^ 
Virrey Marques d.e\Manz,er a: pafó en la 
' .Armadla del comando del General Z). An- 
tonio de T'oledoy y Lej'va^ hijo del Virrey^ 
Á de f alojar a los corf arios O I ande fes del 
.'Puerto de Valdinjia::y libre ■.■aquella Pla- 
zca del enemigo, , cpntinuQ el Real fer^icia 
€71 diferentes empleos, hajla afcender al de 
Almirante General del mar del Sur. :• Fue 
hijo ' de D-^ Pedro . de Luja^y de DoSa. 



,ae 

(i) Confia todo de la relicbn ceitifieacla de íci vicios 
dejos Padres, y Avuelos de dicho Señor D, FranufcoV 
y pruebas de íu Hábito. • = 



í) \^^ 


11 1 •♦/♦ 

' • • •*■ 

' i ■■'. 


1 |,.vc. 

< 


« 



^MM g Mkȣli^.M^La ! VflaJft^ffi^ 









fe». 






^ 



isV /i^ Brdz^d^j Mendoz^a , fobrina de D. 
jíntonio Hurtado de Mendoza, Secretario 
del Rey Phiíipo IV. j D. Pedro de Lufa 
fue hijo de D. Pedro de Lufa TaneZj, Ca- 
ballero del Orden de Santiago^ me Jirvió 
al Rey Philipo IL en las guerras de Flan" 
des, y Portugafy en el viage a Inglaterra : 
cuyo Padre fue D. Antonio de Lufa, y Al- 
bor, Page del Emperador Carlos V. a míen 
acompañó en muchos de fus ^i ages, y oca- 
fíones de guerra, mereciendo el honor de 
éjue el Emperador le ciñejfe la efpada de 
fu mano (i) . 

ISlo puedo omitir entre otros famo- 
fos afcendjentes de V. S. en armas , y le- 
tras, de efla mifma profapia, á Jacinto de 
Lufa, erudito Canonifa^ é integra Adinif- 
tro, cjue floreció reynando el Rey D. Pedro 
eljuficiero: á D. Al'varo de Lufa,Con^ 
(juiftador de Baez^a, y uno de los Caballe- 
ros que rompieron la cadena, c¡ue los Mo- 
ros echaron defde la Torre del Oro alCaf- 

ti- 

(i) Confia en la hifloria de cfie apellido, trabajada por 
el citado Hozcs SariTíicnto, y memorias ( á que le icfíc- 
ie)dc la Caía de Yañez de Alinome. 



"ís^asK^ 



K9I 



^tUlo de Tríand, y facilitó la conquilla de 
Sevilla va Rodrigo d.e Lufa^ que acompa^ 
fio al Rey D. Alonfo el Bravo en la torna 

^de Toledo. Todos efios^ y otros excelentes 
carones fon originarios de J^iZjCaya en la 
Villa de Caflro Vr diales , y hlafonan fu 
Principio en aquel Señorío de Lufo, hijo de 

'LuzJo AdariOy Confuí Romano, que hiz^o 

fu afsiento en el Valle de Agalcona , que 
quería decir Valle de luZj, y allí contraxo 
matrimonio con María de Cafo, hija de 

^Üafo Emiliano, Caballero Romano, uno de 
los Pobladores de aquel territorio, cuya fe- 
cundidad ha poblado de noble z^a la Ef 
pana (i) . 

Ta fe ha 'viflo hafla que altura ele- 
va^ á V Sf fu profapia. Veafe ahora hafla 
iúte dsfera le exalta fu virtud. Aduchas 

^ 'Veces la grandez^a en la eflirpe, o el po- 

'der, fe halla con defeéíos en la bondad del 
animo ^ decía Bar el ajo 5 como que preca- 

7 ' ''^^'^ ""^ ' "vi- 

(i) Cónfta de los - apuntamientos genealógicos del 

Seáorio de Vizcaya, hechos por el Chanciller de Cafli- 

Ib López de Ayala en el apellido de Liiü, y población 

"det Valle de AgaÍeona:y q\xm H¡ftor¡áS;já c^ue fcreíic- 

cc Hozes Sarmiento» 



MaayxaBik6By8^fliyav¿gfca^^ 


















/viejfe la Providencia , qUe unidas ejlas 
qualidades a lo fumo^ fe creyejfen Divi- 
nos los mortales. Pocos fon los que amo 
el \tijio Jiípitery progoiie de los Dio fes ^ a 
quienes levantó la virtud hajl a los Cielos;, 
re frondio a Eneas la Sibila : 

....... Pauci quos sequus amavít 

Júpiter, aut ardens evexit ad aethera virtus, 

Diis gcniti ( I ) . 

Es precifo incluir a V. S. en ejfe corto nú- 

^mero de aquellos^ en quienes por henefic)^ 

del Cielo fe junta a la diflinguida noble Zj^a 

de la ef ir pe la del animo. Si fe obfervan 

las primeras aplicaciones de fu juventud^ 

fe hará memoria de los veloces progref os 

^defu efudio en el Real Colegio de S. Mair- 

.tin^ manifefados en el público lucimiento 

.. 4^ das- Conclufiones generales de J^^'ifpy^^^ 

dencia^ y. en las funciones pública^ yfiiter 

\ta^ con qu^ obtuvo el grado de Do£tor en la 

Real %Jniverfdad de Lima, de donde pa^ 

fo K. S. a efpa^cir las luces de fu do el riña 

: en la de Chuquifaca en las Cátedras de Inf 

tituta.y de Pri?na de Cañones^ en que exelr-^ 

citó el magijierio. Ea 



.^^•<f".JÍt.-.-ln>A*-i\^ 4»'^'«'^'*'* ^4* 




^laMP 



La purtz^a d.e^lai cofaimhres . y la 
manCedumhre del genio fon la divifa del 
Efiado Clerical, co7no aquella lamina hlan- 
^ ca, que en Jerufalen trahía á la frente el 
¿^ angeliza amado d Éftas 'vir- 

tudes produxeron en V. S' defde fus pri- 
meros anos la modefliaen el trato, la cir- 
'-cunfpeccion en las palabras , capaces de mú- 
^derar los ímpetus de la ju^ventud mas w- 
^^ij^^ a quien contenia fu exemplo, y fu re- 
cato \ y caraBerizjihan a V. S. para la 
^Jglefa, aun fiendo el prim^^^ de fu cafa. 

Acabados de recibir los f agrados Or- 
denes, Ce confirió a V. S. el Curato de Pif- 
nay ¿Qnde Igs^tnifer Indios dieron mu- 

'cha materia a fu, piedad, y ei^ adorno de 
las Iglefas mucho exercicio a fu rnagnifi- 
cencia. Su amor a los pobres, y culto de los 
Altares d^x^aron una „ eterna , y laudable 
memoria en aquella Uoctrina, que jue Ju 
primer enfajo de Paflor de almas : feguro 
pronoflico de que olgjm^dÁa en extendido 
numero de ovejas, y en mas altv régimen 
feria Cabe z^a^ y Mayoral de muchos Pa^ 
tares. Afsí lo anhelan los comunesy votos. 



sim 







m 





















íÜ, 





|i!|.l I 



?51L^ 



II I U I I I I ¡ I li M iiiliH i ni H Milll H i M lli m 'iii|ili M iiil Hi l'i|l|i' MH!ll'MÍI ^ 



La juJTícla det Soberano forma las mas fe- 
'guras ef^eranz^as ifendo mas gloriofo a V^. 
S. quanto fe extraña no "verle colocado en 
el apee de las Dignidades^ que f las hu-^ 
hiefe obtenido. En efio pudiera tener aU 
guna parte la fortuna : en lo otro folo in- 
fuje la notoriedad del mérito 5 como le fue 
mas efimahle a Catón, que fe extranajfe 
ño ruer fu eftatua colocada en el Capito- 
lio, que dehía fer a otros que fe Jixajfen: 
en aquel lugar fus imágenes. ^ 

La Santa Iglefia Metropolitana de 
la ^ lata y donde el Rey le nombró a V.S. 
Canónigo y y le afcendió a las Dignidades 
* de T^eforero , I\daefire Ef cuela, y Chantre^ 
dio extendido campo a la prudencia^ y ala 
jufiific ación de V. X Nutrido dentro de fu 
propria familia con el conocimiento de las 
Kegalías, y alimentado con las praéíicas de 
La jurif dicción Eclefiáfiica , fe formó un 
Jue^ perfeíío, que emplearon con la ma- 
yor fatis facción dos Jlmos. Señores jirz^o- 
bifpos, nombrándole fue cefi^ amenté Trovi- 
for^ y Vicario general de fu Diocefi, ; Que 
difiurbios no ferenó la fagacidad de V* S\ 

\Que 




^i3flP> 



í*» .li ^ 



]Que competencias no corto fu pro^jidenciai 
\ Oue delitos no corrigió fu integridad \ 
i Que arduidades no fuperó fu z^elo ! 

Pero efperaba aK. S. mayor teatro. 
Llamado por bre^e tiempo de la atención 
á fu familia^ 'vino a fer tefligo de la rui- 
na de fu Patria^ y con efia ocafion empe- 
zjó á afsifiir en la Ajeforía alExc. Prin- 
cipe^ que ha ftdo fu refaurador. Su elec- 
ción para efe cargo feria la mayor cali- 
fe ación de la "virtud^ y mérito de V.S.Jl 
no fuejfe medio para otra mas elevada. 
Solo pudiera ferio la del Monarca ^ que 
nombró a V. S. T^eforero de efla Santa Igle- 
fia ^ dando por motivo en fu Real Def pa- 
cho ^ que efcufado de la necefidad de refci- 
tuirfe a Chuquifaca^ le firviejfe en la Afe- 
foría de efe Gobierno : y no contenta la 
Real djgnacion con afcenderlo de una a 
otra Inefia^ le promovió en efla a la mifma 
Dignidad de ]\d^e(Ire Efcuela^ y á la d.e 
Chantre que hoy obtiene. \ Que exacto ob- 
fervador de fus Ke gaitas le defiinó en V. 
S, el Real Patron\ \Oue muro indeficiente 
pt'fo a la I Ae fia para ^ la defenfa de fus 



mp 



^. ■ .>j s .jw8i;^a f jK¿t^^'r.E a 



m^ 




mssmsi 



mm 



hmnunidades , y al njenerahle cuerdo del 
Cabildo para la de fus derechos , y latida^ 
bles cofiwrnhres, en que twviejfe el pruden- 
'te fiifrimiento de V.-S, tanto en o^e ac- 
tuar la "Virtud de la confl ancla \ 

La ' Afeforia de Gobierno fuele fer 
la piedra de toque dé aquilatar las pren- j 
das, i Ouantos en tan extendido manexo 
perdieron aquel concepto^ que en la "vlda 
■privada^ ó en menos duCpendencla les ha- 
bía adquirido la común aceptación^. En 
V. S. aquel minifierlo Jlrvió de def cubrir^ 
y realz^ar 7nas las calidades que le hacían 
tan uyiiverfalmente e filmado. Su definte-^ 
res ha fido de aquel grado^ que no llegan 
a poner en duda los arrojos de la ?naledi- 
cencía. Su agrado de aquel temple , en 
que fi [ale el pretendiente poco contento 
del defpachoy queda prendado de la urba^ 
nldad. Su prontitud en los ?nas arduos ex- 
pe dientes , de aquella julclofa ^eloctdad^ 
que nad.a defrauda a la 7nedttaclon del 
" dictamen^ 7Ú lo retarda a la foücitud del 
íí ti guante 3 á quien fi obtiene^ fe añade de 
beneficio lo que fe le adelanta^ o no fe ati- 

men- 



wtnta la perdida con la del tiempo. Baf- 
te decir , ^ue ha Ik'vado V. S. el diario 
defpacho catorce anos á U mefa de _ un 
Prmcipe, que une a una confiamia inal- 
terable un mo^J ¿miento indeficiente, y que 
folo ha dexado para los di as, lo que por 
^ fir infeparahle de ellos, no permite al def- 
'velo, y a la diligencia fu anticipación.^ 

' 'La ampUjsima exten/ion del Gobier- 
no ha dexado á V. S. mucho ef pació para 
otros graves encargos , porque es mucha 
' mas vafia'fu comprehenfion. La nueva, 
planta del Tribunal de Cruz^ada, en que 
' nombró áV. S. el Rey Comifario Juez, fub- 
delegado, fue un a f unto que pudiera ocu- 
par^ muchos Minifiros. V. S. dieU las nue- 
' vas Ordenanz^as, con que dio a conocer, 
' que 710 es el fuyo de aquellos entendimien- 
tos, que nacen folo para obligar al cumpli- 
'miento de las Leyes; fino también con ap- 
titud para formarlas , y hacen Jueces con 
fondo para fer Legisladores. 

jSfo menor intervención tuvo V.S. en 
la introducción del Real EJlanco de taba- 
cos tan útil al Real Er ano, concurriendo 



saar 









a fus redamentús. f como uno de los lúe- 
ees a la junta en que je determinan tn- 
njat mámente fus caufas. 

Tantas^ y tan gra'ves ocupaciones no 
Jepararon á V. S. de las que le parecieron 
propnas de fu eflado. Por ejjo tomó a fu 
cargo la dirección efpiritual^ como Confefor 
ordinario ^ de uno de los mas aujieros^y exem 
piares Monafierios Recoletos. Si el régimen 
delas4t^7ias es el arte de los artes '^ el de 
aquellas almas que en el retiro ^ y encier- 
ro de unClaujiro hufcan el Cielo por el ca- 
mino mas perfeéío.y añaden a las de lie a- 
dezjts del efpmtu las del fexo^ es lo mas 
fuhlime de ejfe arte^ que requiere tanto de 
infruccion^ como de fagacidad^ y de paci- 
encia. El limo. Mrz^obifpo ^ cuya falta la- 
mentará la mayor , j mas fana parte de 
fu Diocef^ mientras durare fu fanta me- 
moria '-i el firme reflahlecedor de la difci- 
plin4 de la Iglefia 5 el ardiente devoto de 
fu antecefor Sto. Torihio^ a quien fe pufo 
por dechado '-i el fahio en quien compitieron 
la henignid.ad^ y la doótrina^ el fer'vorófo 
que atropellando los riefgos de fu ^ida^fk- 



cri- 



M!i I 



IgiSSHPi 



r«™r^ 



crificó a fu obligación por los pobres bajía 
los últimos alientos : depojitó e?t F^. S. /¡4 
íntima conjianzji y nombrándole en fu au- 
fencia Gahernador de la DioceJI^ y dejli- 
no Provifor para quando cefajfe el carga 
de la Afeforía. Las dos jurifdicciünes co- 
locando a V. S. en los primeros empleos^ a 
competencia han qiíerido apro'vechar de fus 
talentos. \ Que. gloriofa recuerdo para V. i! 
el del Doótor Fifueroa [ti grande Aijuelo^ 
de quien parece que heredo ^ no folo la fan- 
grey fino la virtud^ lafabíduria^y eldef 
tinox 

Ecquicl ia antiquam Vircutem, animorquc 
viriles, 

Et Patcr >Encas, & aYunculus cxcicat Hcc- 
tor (i)? 
Se puede decir a FI X mejor ^ que 
y ana Andromaca- á julio Afcama. 
pofcion digna de hacer fe ^ «: que a aquel 
piiciofo Sabio le confajfe un. Mm&^. Ar^o- 
hifh^a la A fe f orla: del Gobierna 




cíenaíii 



CQ , y tres Excmos, Señores Virreyes la del 
Secutar y y a V. S. le di^e^e Afefor el 

lO 

(i} Virg. Libe j. ^neidt Y» 142» 



^x- 




RVH 



-* -^ ^-- - - 



•' . «A*J «> . -^^ '1 






wjMMMüg »^.Ml^a\^«al^i y #c« ! y f J^«kVJ£:«,valJ^^^^ 



Excmo. Vtrrej\ que nos gobierna ^ y le co- 
metieífenfu firrí felice ion tres limos. Señores 
Arzj)hif^osj con folo aquella diferencia^ 
úue dexandú iguales la eíi'i/nacion. y para- 
telo^ diejfe en cada Uno preferencia por el 
numero al proprio efiado. En el de V. S. ef- 
pero 5 cíue colocado en el Cand.elero de la 
Iqlefa^ y tomando en fus hombros aquel pe- 
fo formidable a los Angélicos^ refplandeZr 
ca para el henefcio común de los Fieles con 
la doÜrina^ y el exemplo. 

Dios mar de a. V. S. muchos anos, co- 
mo de feo. Lima^ y Septie/nbre 7 ^ de 176 i. 



M. S. M 

IB. L. Ai. de V. S. fu mas 

reconocido^ reverente amigo^ 
y aféelo fervidor. 



J 



D. Phdipe de Colmenares, 
Fernandez de Cordova. 



^^^^^>* (MV/'Í^k^M^.^i]^^'^íi\^^y^'¿^ »ÍivA ?>ah%^á/WVA Vii'^'V^r^kx^Yf'm^h 



■33 



san 



•i 
ll 




Eípues de haber falido eíla 
obra de la prenfa , antes de 
enquadernaríe, íc recibió el Real 
Deípacho de S. M. en que nom- 
bra al Señor Dr. Don Franciíco 
F^ei bo'o, Obiípo déla Santa Igle- 
fia de Miíque , con lo que íe ve- 
rificó el prognóñico hecho á S. I. 
en la antecedente Dedicatoria. 









^^Plp^^^^pi^^r^^^'^f^f^fW^^^^ 





]S^H^ 



en 



■nvi 



"5S 



CENSURA DEL DR. D. MIGUEL DE 

Kaldhncfo^ y Torrejon^ Abogado de ejla Real Audien- 
cia^ Confultor^ y Abobado del Ftjco del Santo Oficia 
de la Inqm(¡cio}7^ Ajejor de la Real Caxa^y delCa^ 
bildú de ejia Cmdad^ Catedrático de Prima de Leyes 
dceJiaRealUniverjldddn 



EXC-MO SPK 




Emite V, E. k mi cenílira en on manulcnto íic- 
te piezas, que fobre diferences aíTantos legales^ 
y políticos efcribió el Señor Dr. D, Pedro Bra- 
vo y CaftiHa, del Confejo de S. M« €íi el de Indias^ 
Miniftro j-ibiiado de cfta Real Audiencia, Presbítero de 
!a Real Congregación del Oratorio dcS. Phclipe Neri. 
No es efla la vez primera que paían eííis obras por mi 
vifta; porque el Autora quien defde mi juventud re- 
toñecí por Maeftro, y quien por fu dignación me re- 
cibió en difcipulo,. no habiendo perdonado medio de 
inftruirme, para bien formarme no. me había de eí« 
conder unas luces de igual oportunidad á ííi defeo, 
y mi éníenan^a. Por mandado de V, E. he repetido 
h létura de eílas obras, y en ellas hubiera renovado 
ftíi antigua complacencia, íi al ,ver ú corto refto de 
todas las que Rieron, cada una original en fu rcípec- 
tivo adunco, la viva idea, que de ellas confervo , no 
foizaíle mi memoria. al lamento de fu pérdida. Yo 
creo que cada compoíicion valía por un edificio de 
mas noble archíteélura, y que la ruina del año de 4^* 

I ) no 



masmm^ss^ssmss^SBii^ 



m 



5P- 



M efta partida. Si niQs hemos de contentar con las que 
v^uedan y no habiendo legreíb á lo, perdido, digo que 
nada contienen opiicfto al buen \ gobierno, y que iba 
^OíBO deben íer las obras de un Miriiñro, tan labÍQ 
en tas regalías de S. M. como zgIoÍo, promovedor 
de ellas. 

Con eño había cumplido el encargo de V. 
E. pero quando llevado de mi obligación, y mi con- 
cepto bufcaba uní idea magnifica, capaz de abrazar el 
mérito del Autor, y de la obra , recibo del mifmo 
Autor otro nuevo encargo eficaz, y ferio: quiero dc- 
4¿£^ en agüella ibrma que el Sr. Ú. Redro íabe qi^ 
me aianda, y que yo no dejKaré de obedecerle. Na* 
da mas me ordena, fino que fojetandome preciíamen- 
te ai examen que V. E. ha dcci;etado , no mezcle 
una palabra, que fea elogio iiryo , y de fu ,o¡brxi. Sera 
la vez primeía que el Señor I>. í?edr:0 íc in,fináa, pa* 
la que iin deudor publico no llene íus obiigacioAcy. 
lia que yo reconozco para con .el Señor D. P.edrOjjes 
mn notoria , como rf derecho, qiie ql tiene á una juJ& 
t>a íiSabanza : conque es precifo cjoe pii filencio lur 

"* ia , 






jpx de un golpe idiO;S oftnías , ,uná icontra (u 
y o era contra mi gratitud. Proteflo la foerza que m.é 
Ivnce , y no fé fi Je' arguya de ¡n,con,reqüentie á ígs doc^ 
trinas ^ porque jentr^ Jas niujchas, qné he tomado de 
% labios, npnca 1^ pí íer lic¡t<) h^er a pjcr^ ingr^Lr' 
.t%^ para jaftifíjcapíe mp;^radp. 

Si el Segor D. Pedro repele rni tcfiimcnio 

por dpméfticp, y reputa mi yo?: por fuya, como Icj 

e-^s de} Padre la vd:^ del hijo, y por pñas cívileis cpi^r 

ü^^xmpñC;^ k^: ;^jeí?fdj3 a cpn|cet>iif: f^fp Ij aljlbaí^zíijdi^ 

■■ y ■ '. . * ■■ mi- 



!^saH^ 



"BIS 



i^i.yoz parecerá- nocjáa (fe ílr4)p<^V oo m€ fltr^veic 

á difjtocarle In jiiftcza de naos prindpíos, en cuyapcif 
»erracion confícío cpe me CKcede. Pero con fu licen- 
€ÍD 5 debía haberlos ííplicado antes de dar a la Itizpó* 
Biica el Dijc^rjh Hifiorico Jurídica , y.aGorcifi^le x\m 
xarnbien es del hijo la voz del Padre, pamnpjh^b^ 
.derramado iu plum con .tanta profofíon en un golpis 
Ác elogio y con qoe no fe ,fi mas me booríi , ó m# 
^onftnde. Yo tacnbien tengo pp^r doméílicos ¿los tqíh 
timonio^, que diefle p€>r mi d $r. .D. Pc|Ito. A uíi^ 
líoz no la tengo por agena, y an^ de ^opr¡mirti>€ 
,^on w precepto jfuerte^ debiera trat)^^ la meoíoria 
qtie eldcreebó^ que^ u^ conñituye para fi , ^s A^iñ^ 
eonftkuirlo para ^otro. í^o íe me f íconde que ^l ,v@^ 
to paterno, c|ue deriva jel fav^r de ríos Padres ájlo^ 
liijos 5 impide íti retrocefo , mientras fio fe tarba .^ 
orden .áe la mortalidad ; .pero effa fenvencia del inge-* 
ivoíb Jurifconíuivo Papiniqno tiene lugar en la^ h^ 
Juncias , y no en las ígr^íitudf s jC^ ) i pqrqi^e al cor^ 
ti:^rio entiendo qqé lí>s ibi|o^ 4^ben hacer honot k 
los Padres por jufti(*ia , y f^ Ig5 Padres los: i^pKiíj 
por piedad. 

Aísí lería muy difícil para otro^akan^r el mo- 
tivo ^icon que el Sr. D. Pedro me .embaraza. Con* 
fieíb muy 4efigqal mi pluma y para cerrar mb pan#f 
^ico digrio de íu rn eriro v pero no es mi pequañcü 
la que le mueve i porque acoflumbiiido á honrarme I 
&be de memeria engrandecerme. Aunqtre el elogi^©^ 
cpe me prohibe, feria fiempreobra agena de íu agrgí-? 
do^ eftóy períiiadido á que ir y© le formara, folo p€y# 
Í0 tmo^ ^íg^gms de cpiideoar laempreía, expiaría íli 

-.-6^7^ Lx. t^am ^€r fi 1$. E de inofíic. tí 




ffJ!áKmBMLMSBB^R 



itjsasmimmi^ms^BH^ 






I '■' 



(^onipoíicfen , y decíarandofe Proculiano encontraría 
modo de deftruir la materia con !a forma. 

Tampoco Icria por recelar que mis teflímo- 

--liios por doméílkcs cayeílen Cñ íofpecha ; porqae fi 
yo ponderaíle en cada pieza !a bella reparación de par- 
tés: ííi juña reducción al principal aíliinto : laharmo- 
illa con cpe entronca los Derechos , para deducir de 
unas en otras las verdades t los nuevos inventoSjque 
convence : la copia de dodrina con que difcurre : la 
vaíb erudición con que todo lo adorna, y enrique- 
c%: la limpieza del diaíedo con qne efcribe : lacla- 
iidad con que traílada los mas fuciles peníamientos v 
y el fuego con que anima, allí donde perfoade: íería 
un deciamador en viíía de ojos , que necefítaíle por' 
evidencia de hecho á la fé, que fe me negaííe fobrC' 
mis palabras; no pronunciaría calidad, que en los pa-^ 
fages no la demofirafle con el étáo» Aun en el tiem- 
po de las fábulas, donde tanto reynaban la adulación, 
y la mentirá , no era fofpechoía Clicie, cantando al 
Sol Autor de los dias ; ni Endimion á la Luna prin- 
cipio de la belleza de las noches. 

Pero á mi, que conozco al Señor D. Pedro 
en íii interior , debe ya confiarme que el renunciar 
mi elogio, es para manifeflar que en la impreíion 
no íblícita el aplauíb, fino la común utilidad. Qj.e íii inf- 
tituto no es £i propria gloria, íi no el provecho age- 
no : qualidad coxy que los verdaderos íábios fe diflin- 
guen de aquellos feniido(51os , cuyo ingenio pigmeo 
necefira poneríe en zancos de alabanza: pobres entu- 
mecidos, que folo reípiran el ayre, que les hace el 
íijclle del elogio, y que neccfitandoíe todos para íí, 
íe llevan por termino de fus efcafís producciones. El 

Se- 




en 



"wn 



Señor D. P:dro, que como verdadero Sabio no qien- 
diga aplauío;? ^ íicmbra: dodrínas ^ para" que el Público 
íaqne iicilidades.^ Sii noble ambición; folo mira como 
termino el piovecrio ficuro ; y elqae- no !e apla'jdan, 
es íii períbnat dcli cía ^ Para no malqaiftaifcla, foizoíb 
es que le obedezca; y parare! logio de Íli ffii^ que V. 
E. conceda licencia para la impreíron, q'ie íe íoücica : 
que yo en vez de apla líos dirigiré al Cid a mis votos, 
para qiie refticiyciidote al Pkuoir la GLíI perdidí, íe 
ponga en roba^ez. capir de ordetiar fis preciofos 
apantes y carr qiep redan dirfe á la pT>lica laz pa- 
ra el comm beneficio muchas colecciones.. Eíludio^ 
y Agoíto 14. de i-jái. 



Dr. D. Aítpirl de T^aUlVie- 
Jq^j Torrejon. 



i) 




BMgMfcCTXLliMaLa^flSJllW ' ^^ 













CENWRA^ DEL DK. IX PEDRO DE- Al> 

Xf^garaj^ E>,S,n2tnador Sinodal dceíic Arz^pbíjfado^ y 

Dignidad de Tcfm^ro de cíla Santa> IglcJU 




on el cfpccioíb nombre de íoÜcitar mi nproba- 
don me rcaiició, y pufo en mi mano el Sr. Dr. 
IX Franciíco de Hcibofo, yFigiieióa, Provifor, 
y Vicario general de efte Arzobifpacío, Comiíario ge- 
neral del Tribunal de !a Santa Cruzada, y Chanac 
Dignidad de cfla Santa Iglefia ívíetropolitaná, el fiyne 
mas eflímabie, y el mas pieciofo don, en el Libró 
cuyo título es : Colección legal : y habíendcme con 
.eftaocaíion anricipado el ínteres, y el guflo de leerlo, 
no fe extrañará que yo lo recibieíle como un prccio- 
fo doHj como ni que llame título cí[)eciofo el de íb- 
licitar mi didámen fobre la Obra ; porque trayendo 
eña gravado á fu frencc el nombre de fu Autor V íe 
trabe en compendio, no fo!o las aprobaciones ^ íinó 
la cckbridad, y aplauíb de los Sabios. 

Todo es debido al eminente grado de la mas 
cfcogida literatura fi que lia llegado fu'Autor. Soy tef- 
tigo ocular de f is mara\^illofas adiiacioncs , y de los 
paíos de Gignnte con que corrió la íenda de las Cá- 
tedd-as en las ñculradcs de Leyes, y Cánones á que 
fe dedicó, y en que fe hizo fu preeminencia tiin no- 
-to-iia^ qite no íe le podía difptar íin ii/jufticia. Tal íiie 
íiempiela penetración de fus luces, el juño, y perí- 
picaz diccrnimicnto de los Dercclios^ Ia"fici¡idad, y 

(i) enci> 



r^mm^mm-%m 




KlrJmV B dUR ' MÚMiUa^/ S M 3BEI9 



i»v/*'^.\r/y;^^ 



^saxswsEBmKmssMSSíS^^lÉ^m 



m 



energía al explicarles, cl pcío, y juicio de fus rn7_c- 
"ncs, en que íiemprc le admiramos la viveza fin los 
rcíibios de la fofíftería. Mas qiie hay que extrañar los 
progrcfos que fu eíiudio infaugable hizo en las facul- 
tades de ía profefion, íi en ninguna de las mas gra- 
ves^ las mas ferias, y delicadas difcurre como forafrero, 

Pero donde voy! que ya los Ciíticos ccnfu- 
rarán al Cenfor, atribuyéndome el freqücnte crimen 
de exótbicar de mi minifterio, tomándome cl de Pa^ 
negirifía ; Tolo porque híze una corta memoria del re- 
levante mérito del Autor. Dexolo pues,y no por mie- 
. do de eftos; que quando fe aplaude una literatura tan 
poco común, tan exquifita, y tan notoria, no me cui- 
do de fus cejas, ni temo fus diderios. Dexolo por- 
que efcrupulizo, no femé dé por ofendido el mifiíiO 
que celebro. Tal fue fiempre fu moderación deaufte- 
ra, que tocaba ya la raya de la delicadeza. ¿ Pues que 
no debo temer hoy, quando arrancandofe de la uni- 
verfü aclamación, y de una eftimacion que coníiguie- 
ron pocos, falió huyendo délos aplaufos á cfcondcríe 
en el retiro del venerable Oratorio^ donde nos es ad- 
miración, y exemplo? 

Hablando pues como rígido Ceníbr, digo : 
que el Autor de la Colección legal, afsí en efta obra, 
como en quantas ha dado á la luz pública, hace jufíi- 
cia, y fatisfice dignamente lo que debe á Dios, y al 
Público. A Dios, por los particulares talentos, por 
las grandes luces de que lo adornó liberalmenre ; y ía- 
be bien que no da Dios tan brillantes luces, lino pa- 
ra que alumbren ; íabe, que á los primeros Macñros 
que pufo en fu Igleíia, les mandó por un ferio pre- 
cepto que cnfeñaílen^ y que enfcáaífcn á todo el Mun^ 

do# 



Í^ESH^" 



ido *, ílibe, que nqucl Jeíídicfo que efccndió d talen- 
to, que íc le había dado^ fue íeveramente reprehendi- 
do, y caftigado. Paga pues á Dios en cftas obras, coa 
un reconocimiento de los dones que recibió de íli 
mano; co ni o paga el árbol en fiuros íazonados^ al 
que lo planta, lo riega, y lo culriva. 

Debe también al Publico una muy particular 
effimacion, y aprecio. Educado en efia Real Univer- 
íidad, le vimos colocado entre íiis mas célebres Ma- 
eftros. Aquí Te hicieron conocer fu gran talento para 
el magifterio : la penetración de las materias, la perf- 
picuidad, y facilidad al explicarlas á fos oyentes : la vi- 
vera para difcernir los puntos mas intrincados, y ííi- 
tiles, el pefo, y juicio de fu inteligencia. Eftas tan no- 
bles quaüdades le produxercn liempre en las lides li- 
terarias la univerfal aclamación, que era un feguro 
anuncio de fus triunfos. Entre los mayores ' debe nu- 
meraríe el de fu moderación, con que dexó ubre el 
paíb á los Maeílros mas antiguos ; con que fe abrió 
wn campo lleno de palmas, y laureles en que corrió 
veloz baña la cima. Es publico nuiíbien el reconocí- 
niiento con que agradeció eftos honores; dedicando- 
íe con tanto empeño á la eníéñanza de todos los oue 
querían aprovechar de fu inftiuccion, que hizo fu ca- 
ía otra mas fieaüentada Efcuela ; las puertas fíempre, 
y á todas horas flaneas para los que nccefii:aí]en fu au- 
XÍUo, y fu dodrina. Pero hubo de cefar en mucha 
parte eíla utilidad pública , qiiardo por honrar fu mé- 
rito, y manifeñar el aprecio de fus efcogidos talentos, 
facó el Rey de la Efcuela efta brillante" luz, para co- 
locarla entre otras muy reí¡)landccientes que iluílran 
cíle Real Senado, 



- -'^«- ^» n^mír-^rcmw^wr\^ 










C« ! «jn»l»a«KJKWWJ»W ! ^^ 



• hhs como el oficio Je la luz es cJuaibrnr^ rFo 
om^hió merics e5cáá:aQieí-JiC con cílc iníniíicrio en el 
Senado^ y cu d Foro. Allí íc hizo diftinguir cu uiii 
iluilre Címipami ía ifífatigablc apÜcacbn á fjs debe- 
res en b admíníruacion de la j.iíikia: el pleno , y- 
pcifcdo conocimienco de las Leyes del Reyno : fu ze- 
ío por el Real Parronnro , y los intej cíes de fu Rey : 
la jüftcza de Ílí penetración, y vigiiaiiria para no der 
.xaríe loj-prender del artíncio : ima exáditud religioíli, 
una derechura inflexible , una integridad inviolable , una 
Üimeza incapaz de doblarfe por la amiílad, ni el rue- 
go. Abi fueron íiemprc fus refolucioncs en los ne^ 
gocios de mayor iiiiporcancia, ya en las Audiencias, 
como en los Reales Acuerdos, las mas fóiidas , las 
mas llenas de verdad, y de juPiida; pudiendo quedar 
cftas, como las de los mas fabios juriíconíiikos de 
Atenas, y de Roma, de reglas para decidir en caíbs 
ícmejantes. Eílas iluíires qualidádes, juntas á una per- 
feófa compreheníion de codo efte dilatado Reyno haf- 
ra íus mas remotas Provincias , hicieron íienipre en 
líis Excelentifsimos Principes, y Gobernadores, fiar de 
íabio Confejo, y de fu confumada expeiiencia el acierto 
de fus rcfolucíones ; porque con lu dirección, creye- 
ron, y lograron llenos de zelo, y de bondad, corres- 
ponder digíiamente la confianza del Rey , y afcgurar 
la felicidad de fus Vaílíllos. 

Si como dixo el grande Caíiodoro , í()mos 
obligados á beneficiar íiemprc á los que alguna vez 
benefíciaiBos ; ¿ conque derecho no fe juzgaría el Pu- 
blico íobrc eíle íibio MiniÜTO, defpucs de tantos anos, 
que recibió de el tantos^ y tan útiles fervicios? ^Coii 
que íémbbntc miraría fu leciro á la Rcal^ yVencia- 

ble 




m^t^ 



:»w 



ble Congregndon del Onitorio ? ¿ RccLutiaría la uíTir- 
pación flecha en detrimento del bien Público ? No Ue^ 
gó el caíb ; porcpe ó ya íea delicadeza de concien- 
cia, ó genio íabiamenre benéfico, y dedicado á la co- 
mún utiüdad, previno la queja compenílindo, ó conti- 
nuando con los libros que ha dado á la cilampa, fu$ 
ícrvícios. Aísí ha imitado perfcci-amente al grande Ca- 
fiodoro (i) , Senador de una fabiduría nniveríal. Se- 
cretario de Eñado, primer Miniftro, toda la confian- 
za de los Reyes Atalarico , y Teodorico , y Monge 
fínahiientc, que con libros líenos de íabiduría, y de 
piedad fomentó, y promovió la común utilidad. 

Efla es el único objeto de todos los libros 
que ha dado á luz. Efta fe vé en todas las_ páginas ") 
del Vhtoconfid^^ fin es la preferencia~^To$~^ / 

trigosTeír Patnajobre los del Reyno de Chile; y / 
á la verdad, que fus fundamentos convencen nina- / 
ion en efte aíTunto, ¿A quien fe le haofixcido, que te«v 
niendo en fu caía una fuente de agua pura, y íaluda- 
ble, haya de fer obligado á bufcar en diílancia una 
ngua arriefgada, y con bañantes dudas de mal fana > 
I No es lo mifmo promover la venta de los trig^____ 
extraños, y ultramarinos, habiendo los patricios? ¿Se-"» 
rá razonable, que por mantener un comercio no nece- 
íaiio,eftuvie(íe ociofo el Labrador, deícanfada en elfeno 
la mano de la efteba, y que durmiefle pobre, y hambrien- 
to íbbre fus inútiles arados ? ¿ Será creíble efta con- 
trovcrfia á la Política de las Naciones eftrangeras ? Lia- I 
niaríannos tiranos de la Patria, Cin que padieíTemos <. 
culparlos de arrojados ; pues nos alegarían para fin- J 
cerarfe al grande Orador S. Gregorio Nazianceno, que / 

( s dcC- 

i) Moreri. 



—■■■ *^^^»-«»^j 




defcribiendo la mefa de los poderof()s, dice : q^^e no 
contentandoíe con los dulces vinos de fu Patria ^ 
por laxó 5 por pompa, y vanidad traben de lexos 
vinos extraaos, y peregrinos ; á los ^quc llama tira- 
nos : Detnmentoqtic ducemus (i) , nifi ad patnum Ví- 
íium^ exterum etiam quodádm velut tyranus accedan 
y íii Comentador el fabio Niceras aclaró toda la men- 
te del Santo Doñcr por eñas palabras : Vl^ha tjra- 
fm accedat > patrmn vinum fcUicet expellens^ ac de 
medio tollens. >^Si:{{s\ki-\m eñe Santo Doólor de los 
vinos extraños, que juzgaría de los trigos ? 

La mifina mira , y fin tiene el libro de la 
fundación^ reed¿^cion^ y derechos cid fIofpita£de 
S. Lazjiro deftinado á la curación , y afsiftencla de 
los inélcS^Leprofos^ Quien ferátan ciego, que no 
vea en el objeto de efta. obra el mayor bien del Pá- 
buco? porque todos eftamos expueftos á la extrema 
iiiiferia de efta enfermedad, y fiendo contagio^, ya fe 
vé quan de la utilidad común es tener recogidos á 
fu Hofpital eíl-os dolientes los mas infelices. En otros 
,1a comunicación eílá de parte de la dolencia ; en los 
Leprofos íé vuelve contra ellos fu miferia ; pues quan- 
do fe prefentan al ruego con aquellas rencas, y mal 
formadas voces, con el horror de fu monftruofo af. 
peólo ciegan los ojos á la compaíion, y ponen en fu- 
ga á la piedad. Mas infelices que los brutos : eílos 
pacen en los campos ívcl reparo ; y á los Leprofos les 
fon vedadas las comunes fuentes, que no fe niegan 
.á los brutos. ¡ Que defgracia pues feria para tños, ver- 
fe por felta de habitación , y de fuftcnto, obligados 
á vagar, y correr toda la Ciudad ! ¡ Y que peligro pa- 
ra codos fcs vecinos! Múk hace conocer^ que bien 

tan 




tan cfiimable es, verlos hoy, por el xclo, y piedad de 
efte Míniílio, recogidos en una Caía ia ivas fuerte, la 
mas afeada, y h mas coaimoda h fus afi>iñencias efpi- 
rituales las mas prontas, y las corporales las mas fc- 
guras, y confiantes. A Qffo mira el nuevo reconoci- 
miento que hizo de íiis archivos, y íbs rentas; las 
cautelas para fu ajufiado manejo, y diñribucion arre- 
glada á la intención de fus piadofos Fundadores, y la 
exención que gozan, como libres de toda contribu- 
ción. ¿ Quantas fatigas cofiaría á eñe zclofo Miniftro 
la reedificación de un Hofpital refucilado, como que 
efiaba caíi en polvo ? ¿ Quanto de proÜxa induflria la 
comodidad de cfios infelices, que de pies á cabeza fon 
dolientes ? ¿ Quanto de meditación , y de congoja, 
quando inflaba la reedificación , y no había medios 1 
¿ Quantas noches paíaría en deívelo, para elegirlos, y 
para habilitarlos ? A cña deícripcion no alcanza mi plu- 
ma; y eftaiía de fobra donde eílán los ojos de roda 
cña Ciudad, que vio lo que era el Hofpital, y lo que 
hoy es. 

Pero no puedo efcuíar hacer memoria del fin- 
guiar empeño de un zelofo Miniflro de la Francia, que 
hará mucho honor al nueílro* Por el año de 9j. del 
figlo paíádo (i) llegaron á noticia del linio. Sr. Obif- 
vo de Auxerres los clamores de los defamparaíos en- 
fermos de la Ciudad de Clameoy , que diíperfos ca 
algunas particulares enfermetías^ carecían cié remedio, 
/ y de f.ííknto, ni podían recogerfe al grande Hofpital^ 
por eílar también inválido, deíhudo de íiis pofeíiones, 
■y diíipadas fas rentas. Efte tan tocante clamor obligó 
al Obifpo á ponerfe en camino para remediar ta-n gran- 




{i) Arengas de Mr. Vaiimoricre. 



^c$ 



pOiSS^F» 



zxpsrar 















■••X'-'^T' 



Jes danos-; 



y llegado que íac^ paíIS á viíTtaiio el Se-- 
ñor Fí^inihot^ Procurador dá Rey, ó Fiíc«l íuyo en eí 
Nivemois, que le dio ei bicín'enido con una. ciegan- 
te^ y pacctica oración, á fin de crxcnder mas íli ze- 
I05 para que remedbííc males ran urgentes. 

Admiró la Francia oír en boca de un Sena- 
dor un aííunto, y unos razonamientos, c|ue parecie- 
ran bien en labios de un Nazianceno. „ No es mss 
55 público Señor ( !e di:#' ) el gozo de efia Ciudad 
55 con , vuefiro arribo, que lo es la cauía de vueftra ve- 
5, nida. Yo no puedo eícuíarme de deciros^ que en la 
5, Ley deMoiíes íe prohibió íeveramente, c]ue hubief» 
55 fe alguno del Pueblo de Dios vagante por las ca- 
53 lies 3 de enfermo , ó de neceficado. Efi-a mifma fiíe 
35 la voluntad de nuefíro Soberano, quj:: fundó eñe gran- 
3, de Hofpital mas ha de fíete figlos. A efte fin repi- 
3, tieron íiis Sucefores muchas Cédulas , y ceclaracio- 
3, nes para Íli coníervacion, y ÍLibfíítencia. A efte fin 
3, concurrieron la piedad de los Eclefiafticos, la libera- 
3, lidad de las Señoras, los piadofos focorros de los 
5, Vecinos : generofidades que fe renovarán, fi vos Sc- 
^, ñor, como íe eípera, remediáis eftos daños, rcco- 
3, giendo al Hoípital los enfermos , y las rentas que 
3, originariamente le fueron deftinadas por la piedad 
3, del Rey , y de fus Fundadores. Efte tan perfuaíí- 
vo, y tan eficaz razonamiento hizo admirar á los Sa- 
bios de la Francia : efta oración que mandaron im- 
primir, y juntar á fus mas celebradas oraciones , no 
tanto por fu eloqüencia, como porque fupieíTe el Mun- 
do tuvo un Togado con el alma mas propria de un 
Eclefiáftico. ? Y que diiía la Francia , fi hubieííé vifto a 
meftro Miniftro Americano por mucho tiempo en- 

vuel- 



^^giP 



vuelto en- el polvo ác bs luíVns ¿e efíe Hofpitnl ^ y 
defpucs con un tefon infaiigrble aíiiftir pciToralmcn- 
te todo el dia á fu reedificación , hafla que fe peifr 
cionó la obr», añadicndoíc á eílc el del fuíiento de 
aquellos infelices enfermos ! Nofotros no ncccfitamos 
hacer eñe cotejo : quédame el coníiielo, de que algún 
dia lo podra hacer la Francia quando lea eñe libro. 
^^ Con lo que he dicho hafla aquí de eñosdi^s 

libros 5 poco me reña que decir del prefente remití^ 
do á mi cenííira; porque mira por el lado mas imf 
portante el mifiíio objeto de la utilidad pública, diri-» 
giendoíe todos los diélámenes ¡x evitar, aísí las com* 
petencias de Jurifdicciones , como las contiendas de 
los particulares, tan freqüentes entre los Ciudadanos 
mas amigos , y ain entre los parientes mas cerca- 
nos. Regularmente pons las razones de dudar el in-* 
teres, y nunca falta quien fbílenga al deícaminada 
pretendi^pte^ por una razón d^e dudar aunque lige-» 
ra , qnc fe llama probabilidad , y aun derecho mani- 
fiefio 5 y fe alarga por muchos años el litigio, en que 
las partes fe deftruyen , lamentandoíe de que no 
conozcan todo lo que en el pierden de honor, y de 
caudal, y que los parient^^^ y hermanos no elijan 
una moderada compoficion , prefiriéndola á las fati- 
gas, y gaftos de un mal pleyto. Que de diftinto mo- 
do k) peníaba el Santo viejo Abrahan, qnando por 
evitarlo llamó á fa íbbrinó Loth á una bien pealada^ 
y juila eompoíicion , porque eran hombres , y pa- 
rientes ( I ) : Me c¡U(eJo ftt prgmm inter me^ & te^ 
qtiia bomines fratm fumus. Como que íer parientes, 
es fobndp para na quebrar la paz j y aun baña hn 

(i ?a- 

{i) Gen. 13. Septuagiiita, 



j^ 



I im I MM I Í..J1 mm^Mt! IMSulMl JMJJ» l l»MlJMM^i«amM¿J*Vja»WJKlMV/iBi, ]BMflliiÍMWBHBlJ^M 



racionales i y afsí en Abrahan celebra 5. Ambrofío, 
■que como ir.as prudente él alegó las caiiHis para la 
<ompoíicion , y la concordia. Aquí pues efíe fabio ' 
y •experimentado Miniftro ofiece bailantes lnGes,pa^ 
4-3 no quebrar ta paz por entlar en litigios mal £in- 
dados. 

Pero donde yo celebro mas fu dodrina , es 
Jdonde mira á evitar encuentros mas íenfibles , y d? 
mayores confeqüencias: quiero decir lásraydoías'com-i 
fccenaas de las jurirdicciones entre los Prelados Re- 
gulares, y los Obifpos, y de eftos con el Keal Pa- 
tronato. Nacen eíias de que ningún Superior iuzra 
tener muy efirechos los términos de fu jurifdiccion 
antes fi extenderla mas, y mas, y repugna ceñirla á 
ius verdaderos ¡imites;. lo que ha ocafíonado- tan rui¿ 
dolos fucefos, y algunas veces reeurfos mal fondados; 
Mucnadodíina miniftra para tales cafos eíte piecio- 
ío ibro , que leido con atención , y defeo deapro- 
vechaiíe de fus luces, no dudo evitará muchas difcor- 
dias, y que mantendrá k verdadera concordia, que 
es todo el fin á que mira fu ¡mpreíión.,- Que aflíinto 
niasglonofo, y pioprio de un noble Ciudadano de 
wn Miiiiftro tan experimentado, de un Sacerdote dig- 
no de ocupar el lugar de tan venerable Oratóiio 
como el de folicitar la paz pública ! en cada íücefo 
de los que en él fe leen nos repite lo que el Apóflol 
rros aconfcja lleno de amor , y zelo de la paz (i) t 
Sohaté fervare mitatem JpirtUís in "vinculo facU. Y, 
ÍJ en los Santos que la reftablecicron en las Provin-' 
oas, y Ciudades donde fe había perdido, es efia una 
yuxtná tan recomendable, y útil á nnefia enfcnanza ,• 

(x) Ad Ephcí: 4. 3, . íl"^ 



^IBl^P 



qnc nunca omite la Iglefia publicarla en fiis vidas pa- 
ra nueftra edificación, y provecho ; j qnanto debemos 
agradecer al Autor de !a Colección^ nos enfeñe tan- 
tos defcnganos de fu qniebra p:u'a evitar litigios, y nos 
dé reglas feguras para coníervarla? Por tanto, y por 
no contener eííe libro cofa contraria á la Fé , ni á la 
Regalía de S. M. fino ¡os mas útiles documentos pa- 
ra el bien comiin , juzgo que fe debe dar la licencia 
para que fe imprima. Ojalá , y fe reftablezca fi íaliid^ 
para que nos dé otros muchos, que ferán de la utili- 
dad común, y para honra de fu Patria* Lima^ y AgoA 
to 27. de 1751» 



í)r. Z). Pedro de Al^u^ard^i 



iü 



II 11 II mili 111 1 I l lil HMilíMWi^iyÉ^ 




lümP 



í- 



<xx^ 



CMRTM ESCRITA AL AZ/TOR POP^ EL SEnOR 

Dotior D* Jofeph de J^agle y Brecho ^ del Cmfcjo de 

S* M' Oydor que fue de la Real Audienáa de Ií^ 

Platdyj hoy Subdecmío de la de Lima* 




UY Señor mío, y dueño de mi veneración : he 
tenido particulor güilo con la nocich de eñarfe 
imprimiendo, baxo del rírdo de Colccck>n le- 
galj varios difciTrfos jiirkficos, que íormó el fabio, y pru* 
dente zclo de Vni^ paríi direccioii' de coníjkas, regki 
de Abogados, y íicierto de Tribunales i pues fe ha de- 
ícado fu edición por cí beneffcK) púWico, como fe la 
cxprefé á Vnu en; muchas ocafiones,. ofreciéndole al 
nijíliio tiempo fu cofto prrra que fe vaiffcafle. 

En efta Colección no foto encontraran fus lec- 
tores b do&ina pai a iníliuirfe; íino también obfervarán 
la amiííad , Cjue en ella íe dcmiieftra tienen en la alma 
de Vm- el don de lengua con el confejo; pues al pafo 
que la íiiavidad del eftilo obÜga á la atención del con- 
cepto, k folidez: dcí fundamento preeiñi l\ feguii^ la opi- 
nión, con que fe cierra el aflunto: calidades que hacen 
de mucliO" aprecio cíla obra, pues foio fe pueden buí- 
car en el Eícrrtor, que en el fcntir de los Sabios es ca- 
bal ; porque muchas vcqqs vemos, que cI que íe expli- 
ca con propriedad en el idioma, dcgencja en el inge- 
nio, y el que íobrefale en la perííiaílva , fe abate en la 
razón con que la indica j haciendo pacenté que nunca 
d:in el pcfo cabal de una prenda grande, fin el contrá- 
llelo de lo que en otra merma. 

En la obfeivacicn de femejantcs piezas^ ü pare- 

% CCÍl 



s^sFmsmrnBSBSSBR 





















ccn biienrs íepsmáas , ejícití^n iinklíis la íidímimcícn ^ v 
rxontccc á los que las eKáoiínsn, lo que á Dios en la 
creación del Mundo : que íí quaíido obró íus pnrtes las 
juzgó buenas, quando las revino congregadas las decía- 
lo por mejores. 

El dolor Olio, y de los que fondan fu fondo, 
poniendo la. debida atención en el bien comun^ es, que 
la producción de otras iguales fe contempla como im- 
pedida con la penofa enfermedad^ que tiene gravada la 
lendida naturaleza de Vm.pero í¡ los exfiíerzos, que en 
ella infunde el carácter de íu efpíritu, las proporcionad 
fe, le fuplíco á Vm. rne las comunique para paito de 
mi alma, premio de mi gratitud, encaiecim.iento de mi 
gozo, y objeto de mi am^or. Tibi gramlor, mthi gau- 
deo^ te ¿imo^ ma tutor a te amari^ & quid agas^ quid- 
que agatur^ certíor Jierí )?oIo (i). 

Nueílro Señor guarde la vida de Vm. reílitai- 
da á peifefta fanidad^ por muchos años. Lima, y Agof- 
to %¡. de jjói. 



B. L. M. de Vm. Íli mas verda- 
dero, reconocido, y amante ami- 
go, diícípulo, y fcividor. 



(i) Cíe. BoüUof cpiíl. 15. 



Don Jofeph de Taüe Bracho. 



üsai^ 



uo 



CARTA DEL SR. CR. D. P£DRO BRJ^ 
\o del Rtvero, del Conjejo.de S.. Ad. Oidor De- i 
cmo Ae U Red Judtencia, de. Lima ^ Auditor 
Generalde Guerra <^c. 




'ÜY Señor mío. Amigo, y Tocayo : dcr 
vuervo ái ¥m, el Di£UmenlcgalÍQhx.c\3. 
JLirifdiceion privativa de los limos. Seiio- 
res Obifpos en los Curas Regulares , en quanto 
toca in offício officiandoy que Vm. efcribió por 
c;omiíion del Real Acuerdo , exponiendo los fun-« 
cjamcntos del voto que dio al Exmo. Señor Vir- 
iiey, á. que conformó £1 refoludon. Ni los MiniC- 
mo^ que Gompuíicrori aquel ferio congrefo, pu- 
diei^oia: fiar 4c mas digna pluma la explicación de 
h mente 5 y fo doétrina ;; ni pudo tener mejor de- 
fempeño efta jufta conifíanza^. 

Avifepdome Vm. que fe le pide eñe pa- 
pel , á fin de darle con orros á la prcnfi , aunque 
fes obras de Vm. no necefitan de examen para fa- 
lir a la pública luz r por obedecerle lo he recono- 
cido una y otra vez, con tal complacencia como fi 
nunca le hubieífe leido. Eítees un privilegio délas 
obras originales , que fiempre agradan. Su aprecio 
cñá libre de la jurifdiccion del tiempo 5 que rodo 
lo coníiime. Para explicarme con cxemplo de 1^ 
afición ^ V buen ^ufto de Vm. fon como las pin- 
turas de los grandes Maeürcs del Arce , qup fin 
añadirles un raigo , ni retocarlas con una pincela- 
da 5 hallan fiempre en ellas los inteligentes nove- 

fí dad 



B¿»i i! WAaaÉi 5 (ByBftflajift/iflMa^^ 















'dad, y embelefo^ y el tiempo les. vá añadiendo 
mayor eíMrnácícn ^ y-rcaize. . - 

..-vEíta la modcáGion de Vm* may libre-dc 
que le mortifiquen iiiis verdades. ¿Quien ílibien- 
do nucriro antiguo j ¿ imnuitable afcdo deíJe la 
jiriiiicra edad ^ no reptitaría intereíados mis aplaii- 
ios 5 aunque los conozca inferiores á ív^s mereci- 
mientos ? Nunca ferian mas inútiles á viílá del Real 
Refcripro con que Vm. acompaña el Diclimen. Si 
en el juicio de Cafíodoro (i) no hay calificación 
mayor del mérito , que haber hallado la gracia de 
quien reyna.^íqua! ferá haber hallado la^ufticia? 
Si ha merecido la obra ^ no folamente la apro- 
bación del Rey , fino fi elogio (2) ; ? qual otro no 
feria atrevimiento ? Donde habla el Soberano di-' 
ciendo,: Qm je fmsfmc dd ^ ^ y áel trabajo^ 
es pi:eciíc) que yo calie^ y íTie reduzca á pedir á 
Dios la reíiauracion de la quebrantada f iliid de Vm. 
cue tanto me compadece ^ y que le guarde mu- 
chos 2ñGs. Cafi, y Junio 6. de 1751. 
^ (i) Gaíiod. cpill. Non cfl mapu merimm.^ pUm (rra^. 
tiam mvcni^ff^e reonamikm. 

(2) Denicjtie laudarl fa^cratoCeflirls ore & mernl, O vid, 

.ad Liv. 

Soy de Vm, fu mas Amante Tocayo, 
y fcguro fervidor qucB. S.A4. 



Dr* D. Pedro Bravo del 
Ri)?ero. 



Sr, Dr. P. D. Pedro 

Cafiilla» 



h Bravo de paganas, y 



EL AUTOR AL Qp tBYE^B. 



SOLO un papel de los que íe hallan en cfta colec- 
ción, íe libertó el año de 1 745. de las 1 uynas de 
mi caía. En ella perecieron varios, que fe eícribie- 
ron con el deílino de darlos algún dia á la pienfa. La 
pérdida de unos entibió el ánimo para trabajar otros, 
y me flie muy deíabrido tratar de nuevo los mifiíios 
afliintos, que ya había concluido, deíconfíando que pu- 
dieflen falir como los primeros, cuya memoria no sé por- 
que me embarazaba mas, que me íervía. El empleo de 
Oydor con que S. M. me honró, fue impedimento pa* 
ra íeguir las anteriores ideas, y eícrupulizaba divertir m¡ 
aplicación á otros eftudios, que ¿aquellos, que pedían 
las obligaciones del cargo ; para las que no fobra ti- 
empo al que quiere cumplirlas con exáditud. Por eflb 
los demás papeles, y los que me quedan en íolos apun- 
tes, y lemifiones, fe eíciibieron conlaocaíion del mif- 
tiio minifterio. Defpues fue preciío variar de eíludio, 
como varié de eftado : y últimamente íufro entre los 
dolores, que padezco por mi quebrantada fólud,el de 
íepararme de la guftoía tarea de los libros ; lo que no 
poco aumenta mis congojas, y leo íblamente aquello 
que conduce alguna vez á divertirlas, ó á fortalecer mí 
rcfignacion. 

No pudiendo entregarme á la fetiga de recono- 
cer efías pequeñas obras con prolisidad, las diftribuí á , 
perlbnas , de quienes pude fiar íli examen , antes de 
entregarlas á la que quifo hacerme el honor de impriv 
niirlas. La duda que pude tener para^ aceptar favor tan 

(1) ' in- 




wasmwamnBSBBSspsaKmsi 



■.^.•^.w..=>.v^T//.r-vW 



KSSSDSi 






inerperado; ladepufc enteramente ávifía c!e fas ref^:>aer- 
tas 3 no folo por lo que confií) de fu íincciidad, coa 
la que me adveriirian lo q'je vieíívn digno de nota; íino 
principalmente porque eftoy perFaadido, á que ponien- 
do a b ftence de cada una fjs Girta-s^ haré una obra, 
eftimable al Publico, y delufíre á la Patria. Creo, que^ 
me fiicederá lo que á quien forma un ramo, que aun- 
que el fondo fea de delgreñadas hojas de recamado de 
las muftias ramas del romero , lo tachona con cfqui- 
fitas flores á ciertos eíj^acios^ de modo , que lo hace 
grato á la viíh, dándole fragrancia, y hermofura. ^ , 
¿ Como íiif iría el amor con que miro la PatrLi, 
que me ha dado el sév, la infiruccion, y quanto he (ido, 
que la privaíTe del luftre, de que vea el Mando un bre- 
ve, y primorofo rafgo de los ingenios que produce, y 
la cultura, la dodiina, y el buen guífo que los ador- 
na? No falcan en la Europa algunos íublimes Genios, 
que libres de preocupaciones conozcan la verdad, y les 
hagan el honor C) , que merecen. El c|ue repite el limo 
Feijoo en la Carra lo del tom. 5 es déla mayor efti- 
macion, por qualquiera parte que fe coníideren eílos 
cxctfwos términos en que fe explica. Dicho efcrito me 
confirmo mas en el ajpnfo ¿ una verdad , ^ue mucho 
tiempo /;¿í, por el trato , en parte de palabra , y mucho 
mas por efcrito^ con algunos Caballeros Indianos^ había 
comprehendido ; eflo es^ que la cdtura en todo genero de 
letras humanas^ entre los que no fon Profcforcs por def- 
tino ^ florece 7nas en la Arntrica^ que en EJpaha. El con- 
cepto de eñe fimofo literato fea de algún confuelo á 
la inevitable defgracia , de que haga menos conocido, 
y quiza menos apreciado el mérito de nucílros com- 

pa- 
(*) Tom. 4. delTcatr. cric, difc 6. Efpañoks Ame- 
ricanos. 






patriotas, h^ difbiicia c!e ¡os ojos del Sobenno • por !o 
que teniendo en condnao exercicio fa innata fídclidad 
con veneinr fu Real imagen, pueden envidiar como Ovi- 
dio en el deílierro, h aquellos felices, que gozan fuim- 
liiedí.icion, v íii preíc-ncia, 

felices t/Ii, qmmnfa-MiUcra^fid ipfos^ 

^Aque Leum coram corpora Vera Videnu 
^od quomam mbts hwdtt inutilc fatumi 

^os dcdtt ars 'Vot'n^ efjjgiemque' coló. 
Stc komwes poWre Leos, quos ardtms cether 
Occuhc: & colitur pro Iq\^q forma ¡ovis^ 
'Advierte Letor piadofo, ó indolenie, !a niítc habiriia. 
Clon, en que me tienen mis males ; pues empezé un bie^ 
ve piólogo^ y lo acabo en tono de lamento. Vale, 



'wm ^MB ' MXiJ ' MíMSJ l ML;M»&J I MXk^Mmai¡gaJXSfML^ 




WSKI^ 



CARTA DE DON JOSEPH ANTONIO DÉ 
Borda Orofco y Peralta^ Doítor en ambos Derechos en 
la Real ZJmver/Jdad de S. Marcos de 
Lima^ 





UY Señor mío , y mi mas venerado Ami- 
go : Vm. me dio m\ papel que efciibicS , y con- 
dene el Parecer expuefto alEcxmo. Señor Vir- 
rey, Conde de Supernnda porkjanta, que mandó for- 
mar, fobre la prelentadon de un Curato ; ^ara que re- 
conocido, le dixeíTe lo que juzgaba de líi contexto, y 
que hallándolo fin reparo, fe lo devolvieífe para inipi 1« 
mirlo; porque la quebrantada ílilud de Vm, no le per- 
mite ni aun eíle ligero trabajo. Eícuféme quanto yo 
puedo éfcufarmeá Vm. y mas, quando me añadió que 
fucííecon una carta, en que 'iiicieííe juicio de él, la 
que había igualmente de imprimir. Si la carta fe redu- 
x^íÍQ á /un Panegírico de Vm. tendría para mi menos 
derproporcion ; pues lo que me ñltaíTe de expreíion, 
me fobraría de amor, y de concepto. El conocimien- 
to íntimo, que tengo de fus amables prendas y talcn- 
cos, me daría mas^materia que á otro alguno ; y ro- 
das eftas circunfrancias juntas m^e harían el perar e! acier- 
:o.Vm. huye los elogios. Los mios, aun qüando fief- 
kt\ muy cumplidos, nada adelantarían ; pues todos ía- 
ben que el amor, y beneficios, que debo á Vm, def- 
de mis primeros años, m.e hacen tan intereíado , co- 
tilo puede ferio un Hijo refpedo de un Padre. Ceñi- 
réme pues á decir únicamente lo que juzgo de la Obra. 
Ni de las perfonas confultadas, ni de quien to- 
no á fu cuidado explicar las razones de fu juicio^ po- 

1 1 ák 



Kygifisys^fiatJS^iAa^ 









:! 



c3ia ciperaiTe coia niris templada^ iiifin, y por qualquic- 
ra paite qae fe mirCj mas opoitima. No es fácil re- 
folver, qiial íca mas digna de alabanza, íi ía efcrupulo- 
cidad del Exc. Gobernador que coi'ifükn5 ó la libertad 
difcreta^ prudente, y arreglada de los que refponden. 
Tal vez alguna parte del vulgo necio atribuiría á fu 
inñiixo la retardación 5 ó dada de !a providencia ; qaan- 
da aplicaban todo íii conato,, á facilitar la-, y allanar tro- 
piezos. Eli todo el papel fe maneja Vm. con la folidez^ . 
claridad., y eficacia que le es propria, La materia es de 
Jas mas importantes: e! .afitinto no. decidido^ ni trata- : 
do 5 y por todos, eño^capitiilps muy digno de darfe á 
iu2. Aquí tenía yo ,c:ojncIüida iiii Carta^ y fitisíccho el . 
orcíen, de Vm, pero , reíta aun ,. otro mas.arduo, y en , 
cuyo^cumplimienío adiio quanta deferencia debo xe- 
TiQí' á Íli eufto. 

El:aflííinto de Patronato de los Reyes de Ef- ; 
papa fn Indias, tpcips íusderccho^ y exerdcío,j es uno, . 
de.lps puntos mas «tratados de. Ios< AA^ Eípañoles , y 
en, que mas cuidado poneo, los Monarcas^ íús Gober- : 
Fuidorcs^ y Miniftros: por.efip el mas recomendado en 
kis- Cédulas^ y Le} es ,de! Rcyno. Ver que en un aíTun- 
to -tan tratado no había providencia^ que reíblvieíie el . 
caíp propue/ípcn la ConfrJta^ de que habla el papel . 
de Vm. me hizo hacer reñexíon fobrc algunos pun- ^ 
tos de igual naiui aleza, .que eftaban fin ella ; fobre los < 
defectos que padecían muchas Leves de las Recopila- 
das > y fobrc los remedios que podían apücaríc á eftos 
males: todo lo quc.díxe ;i Vm* en cooverfacion, con 
aquella libertad que ¿k hablar, con quien no cenfura, 
íino corrige. Vm., quiere que k lo lepita por efcrito. 
Hize preícnte quan, diftante de aii fituacion era entrar 
í tratar de ua aíRmto de tanta gravedad^ y delicadeza; 

to- 



n 



mM¡^ 




tóelas las pñas notas a que me cxponííi, no fofo en 
la cxecucian 5 fino aun en el intento. A todo íatisfízo 
Vin. y fe cerró en dcdniíe que lo execiitaíTe. Plagó- 
lo j pero con la proteíla, de que aunque los defcdos 
en que incurra me fean imputables, fu publicación lo 
fcrá á Yin. El aílunto es muy vaflo. Algunas de las 
propoficiones, que pueden parecer arreígadas, necefitan 
de explicación, y prueba^ j^ra no efcandalizar á los 
menos infhuidos^ Me ceñiré quanto pueda, y folo di- 
ré lo que haga al fin principal. 

La conquiíla de la America íe hizo, no por 
deíignio, fino por cafualidad. Un (iKcfo feliz dio ali- 
ento para otro; y con unas fuerzas, y por unos nic-- 
dios, que no alcanzarían á rendir una Ciudad, diípufo 
la Providencia íe íiijetaíTe un Mundo. Un pequeño nú- 
mero de gentes no^ necefiraba de Leyes, ni las quería. 
A la voz, y fama de las riquezas de la América íé 
defpobló la Efpaña ; y cílc concurfo formó del Perú, 
y de México, no dos Colonias, fino dos Imperios. Ne- 
cefitaron por configuiente de un eftablecimiento polí- 
tico, y militar conforme al Gobierno Efpañol. Afsí co- 
mo efie tiene un Tribunal fuperior de Juñicia, otro de 
Guerra, otro de Hacienda, donde íe ven en úkimia iní- 
tancia todas las caufasreípeé^ívas, fe formó uno de In- 
dias, en que íe unieron todos eííos ramos. Antes, y 
deípues de íii eftablecimiento, los Soberanos dieron á 
la América quantas órdenes pedía ia ocurrencia de los 
cafos ; y deípues- á fii confuirá, y el mifmo Tribunal 
en nombre de los Reyes defpachó fis providencias, las 
que íe archivaron en fos Oficinas. No todas eran ge- 
nerales, que fe publicaren como Leyes en ambos Rey- 
nos ; ni quedando manuícritas én ios archivos, podían 
llegar fácilmente al conocimiento púbiico. Efto pro- 

duxo 



I 



\h ( 1 







••■Xi''»^ 



i^irji 



v^:;^^ 



duxo un clamor univtrlá! por fu colección, é impreííon; " 
la que fe intentó el año de 1570. y üevó mas adelan- 
te elde 1595. Diego de Encinas, Oficial mayor de la 
Efcribanía de Cámara del Confejo de Indias, quien las 
recogió en quatro tomos. Eños no fe imprimieron por 
orden del Confejo, y folo fe facaron de ellas algunas 
Cédulas, que fe repartieron á los Confejos, y Tribuna- 
les de Indias. Délos quatro tomos de Encinas formó 
otros quatro mas ordenados, y metódicos el Lie. Die- 
go de Zorrilla; los que no fe publicaron, por haberfe ; 
dado la comifion al Lie. D. Diego de Aguiar y Acu- 
ña, del Confejo de Indias, para que formafife una dife- 
rente colección en compañía de otros Miniftros. No ■ 
llegó á concluir toda la obra, y folo dio á luz el año 
de 1628. un íumario de los quatro primeros libros, ea 
que eftaba dividida* En efta confuíion fe mantuvieron 
las Leyes, hafta que el año de idSo. fe formóla Re- 
copilación, que hoy tenemos. El principal Autor de ella, 
y quien dexó formado el orden de los títulos, y dif- 
tribucion de las materias, fue el Señor D. Juan de So- 
loizano. Concurrieron a íú revifion, y últirno comple- • 
mentó diferentes Sabios Miniftros, y entre ellos el Se- 
ñor Ramos del Manzano. De una atención tan madu- 
ra, de la intervención de tantos Sabios, printipalmen- ' 
te.de los dos últimos (cuyo nombre ha hecho hafta 
aquí, y hará fíempre mucho honor á la Efpaña ) ¿ que 
podía eíperarfe, fino una obra como la que tenemos ? 
No hay cofa mas caduca, y mudable que las 
Leyes; principalmente aquellas que miran al gobierno 
político, y militar de una Nación, ó á fu comercio. Qual- 
quiera pequeña alteración en uno de eftos ramos, no 
folo hace impofible fu cumplimiento, fino también nc* 
cefarí¿i fu violación. No ferá pues de adaiiiar que la^ 



^^^J^g«^^w^^^»«^^^^^^^ " >' ^^ 



Leyes de Indias^ qinndo todas, ó hs mas tratan íbio 
!c cilos puntos, padezcan eftas vicificudes, y que to- 
la la íabiduría, y prudencia de los que las hicieron, y 
ccopilaron, no alcanzaíTc ¡i librarlas de las mudanzas 
le los tiempos. Por cflo dcfpues de la Recopilación, 
é han viílo preciíados los Monarcas á abolir, cmmen- 
lar, y aclarar muchas Leyes de las contenidas en aquel 
ucrpo. Eílo ha íído tan repetido, que recopiladas hi- 
icran un volumen bien crecido. Fuera foftidiofo, é inii- 
il á mi intento el referirlas. 

Todos íliben las diferentes órdenes pofreriorcff 
n las Encomiendas, en los Reparti^iientos de Corre- 
;idores, en facultades de nuevo concedidas ¡x los Exc. 
ieñores Virreyes, en las mutaciones ck Triba:iaie.^, y 
3ficinas, y otras que eíián á la vifta ; la ímpofible prác- 
ica de las que tratan de fabricas de Igleíias de Indios, 
^ue ha neceíirado de variarfe por Provifiones de Go- 
bernó, para íalvar fu virtual, ya que no fu formal cum- 
plimiento i muchas de las Ordenanzas para la labor de 
ninas, y otras femejantes. Eñe es affjnto que todos 
:onocen, y de que po íé duda; de modo , que ü vi- 
niera hoy el Señor Solorzano, íe viera preciílido á fun- 
iir de nuevo fu PoÜcica. 

Tienen las Indias algunos puntos, peculiares á 
a condición de fus habitadores, á íii comercio, y fu de- 
enfi, que ó eílán enteramente omitidos, ó lo que hay 
iiandado es inconducente para el cftado adual. 

La diveríídad de los colores de los conquií^ 
iwidos, y Coiiquiíladorcs ha mantenido hafta aqui (y 
iinntendrá fiempre) las dos Naciones divididas. Efla 
produce uqa infinidad de diferencias en el gobierno po- 
ítico de una, y otra; añadiendo que el genio, é igno- 
rancia de los Indios es muy difícil de fujetaríe al ór- 



JÜÍi 



jpigMMMMH E nyxiSMaL^^ 















deh a¿ dná'fódécláíl 5f reglada. Por eíío las Leyes los 
reputan como menores. Pero los xafos3\eri que pue- 
dan ampliarfe, ó reftringiifa fus privilegios, ó fus parti- 
culkres derechos, fon de fuma incercidumbre, y nece- 
litan de nueva explicación. Pudiera proponer diferentes; 
y íblo referfré el ^up? oí alguna vez á Vm. acaecido clJ 
íiglo paíáclb en cfta Real Audiencia, donde^un^Meííizo,, 
á quien le difputaban el íngreífo á la fuceíión dclCacicaz- 
gc^ dé fi Madre, obtuvo íentencia favorable; no obftante 
¡afey qne ordena, no^fean Caciques los Meftizos, ñtx 
diflinguir el Cacicazgo ^ hereditario del eleéiívo que fe 
delomina. Gobíeri^o k oa habiendo rascón ninguna pa- 
raque íeá de peor condicioa el hijo ífegítimo de EA 

ñol, y de India¿ 

El cuidada de! aumenra de los Indios es uno 
d^ los capítulos mas recomendados por las Leyes; 
perO) tos ,mgdios, que hoy íe nec^íítan para; lograrlo^ : 
ííQ eftán allf :indicadx)S, y fuera, largo referirlos. . 

I Los Negros es otra Nación, diferente de losr 
Efenofes, ydelos Indios, que produce otras muchas 
diécli!cadci.en ííi gobiernoo Su eíclavitud, íegun las re- 
glas áé Chriftianiínlb, es de muy diftinta naturaleza de la 
der los Romanosv Con todo ni en las Leyes Efpaño- 
lás (excepto algo que hay en las de Partida, ficado de 
las Romanas) ni en las de Indias hay regla alguna, 
^kk determine;: y en quantos caíbs ocurren, no hay 
oti'o récurfó que el Derecha Cjvil. 

E(h Nación ha venido á la América para fu- 
plir la falta deles Indios; pero defpues de una im- 
menfa entrada, na folo no aamcntan , y pueblan, fino 
que cada dia (defpies de no faltar nunca el ingrefo j: 
van á menos ; de forma que la África fe deftruye, yU 
America no fe pacbla. Los principios de donde efto' 
■j. * ría- 



•>.li-VÍ ,OlX-.k r>AVv^ A rí¡X--\J-''iW\k r'yíiiVvV 



LjMUML^mni 



nace, es odiofo, /y dilatado referirlos; pero nadie cIit^' 
dará que neceíita de providencia, y que merece toda' 
la atención del Soberano. - 

Dexando otros aíTuntos muy íuflanciales , ño 
debo omitir dos del principal interés de eftos Rcynos^^^ 
y de la Corona, que ion Minas, y Comercio^ Eñosv 
dos ramos a mi parecer fon los que mas padecen hoy 
eri Indias.' La mayor parte de los motivos de 'íít dé-^ 
cadencia; todos la conocen ; y para exponerlos con 
diftincion, íe necefita" mucho papel, y mucha pítima* 
No puedo sdexar de hacer una reflexión general , que 
me parece tjue todo lo comprehénde. 

Todas las Gordilleras de la América fon plata, á' 
oro. En qualquiera parte qvie fe buíque, altífe encuén-' 
tra; y íblo fe trabaja en donde la fccilidad de la ex- 
tracción, ó la bondad del metal dexa algún logro. Efte 
es un trabajo, que fe hace á fuerza de manos; y las 
únicas que íiivcn, fon las del Paiz, Indios, Mefiizos, 
y Eípañoles. Efpaña nunca puede enviarlos. Los Ne- 
gros no fufien los temperamentos fríos de las Cor- 
. dilleras. De modo , que fi la gente del Paiz fe coníti- 
me, todo fe pierde. Efta gente neceíita alimentarfe, y 
veftirfe; por configuientc la abundancia de frutos, y la 
facilidad de un comercio arreglado es ncceíaria. Como 
la plata, aunque por si no fignifíca nada, no obflan* 
te es figno de todo ; fi efla no circula en el Rcyno,^ 
y fe extrahc luego que íale, falta toda el alma que ha- 
ce mover el cuerpo de la fociedad. Qi-ialquiera de eftos 
tres ramos, minas, labranza, ó comercio, que fe átf^ 
truya, ó deteriore, lleva traz de íii ruina á los demás. 
Hallar un medio para que las minas fe trabajen del mo- 
do conTcniente ; que el comercio fe arregle fíendó útil 
4 todos lo§ qtie lo hacen ; que la plat^ falga del Rey- 



\\ i 



no 













iii ! »gn»rjaaig*K.a ! V¿«j»v/«i» ! ^i^^ 



rjo fin aníqnilaiio ; que la Iabraní:a íc promueva ; y 
que en todos eños ramos íc diíhibaya la gente, que 
habita cííos dominios, con orden, y proporción ; es 
el último primor de la Política, difícil de executar ; pe- 
ro neceíario en los términos, en que hoy fe halla la 
America. 

Eñas, y otras reflexiones han hecho deíear una 
expofidon de las Leyes del Reyno. Una, ú otra fe ha 
tocado en alegatos imprefos, hechos en las controver-» 
cias, que han ocurrido de negocios particulares ; pero 
pocos íe han arrojado á Íli general expoficion. 

Yo no daré efte nonibre á aquella, que dicicn-» 
do en extrajo lo niifmo que la Ley, trate lü materia, 
y recoja qunnto los AA. han dicho de ella, y puede 
iacümente veife en íis libros; á lo que le reducen al- 
gunos manuíciitos, ce que tengo noticia. Es verdad 
c]uc eftá encargada íli continuación, ó emmienda á plu* 
ma digna de tan grande aíliinto. La que juzgo que me- 
rece cl nombre de verdadera expoíícion, es la que con 
un pardcü::'!- comento de cada Ley exponga Itis razo- 
nes 3 y fin , iluíírandola con otras Leyes , ó dodri- 
nas, y aclarándola con íus práólicas ; que explique 
las palabras que lo neceíiten , reíblviendo las du- 
das que en ellas íe excitan; que extienda, ó limite las 
decilioncs, ó porque lo pide fu mente, ó por los in- 
convenientes, que en algunos cafos tiene íú literal ob- 
Icrvancia; que la exorne, ya con los que fegun ella íe 
han decidido., ya con las Cédulas modernas, que h 
aclaran , ó la templan. Tiabajo tan iitil emprendió un 
Sabio de tal excenílon de noticia, y <lodrina, de tal 
prfiáica de Tiibunales, y conocimiento de Gobierno, 
que en fu pluma fe aífeguraba el acierto. Los públicos 
miniücrios le quitaron el tiempo : la muerte le aircba* 

tó 



tó la pluma. No obñantc tenia concluidos mnnufcritos 
<que harían un tomo en folio. La mina del año de 4^. 
deftrozó lo mas; y folo ha quedado uno, ú otro flag- 
meneo que Vm. conferva por memioria del magiñerio 
que le reconoce, y gratitud á la protección que hizo 
a (lis eíludios. Fue eñe mi Tio el Señor Dr. D. Tho- 
mas de Salazar, Oydor de efta Real Audiencia, á quien 
Vm. cita en efte Parecer, y en íir Voto confulrivo. 

¿ Pero efta eípecie de comentos baftaría áreme* 
3iare!daño? No folo no los j-izgo conducentes á efíe 
fin, fino que al contrario lo pondrían de peor condi^ 
cion. Pues a que contribuirían? Efto lo explicaré mas 
adelante, j No íirviendo los Comentarios, bailaría hacéí 
nueva Recopilación, añadiendo las Ccdobs pofrcriorcsf. 
V Quitando las derogadas? Eíle medio no parece ílm- 
cíente. Las dos propofíciones pnedcn parecer arreiga- 
das á ios de menos inftruccion. Para quitarles toda no- 
ta, y poder explicar el penfuiiiento con claridad, es 
precifo decir (aunque con toda la brevedad á que ob!í4 
ga lo ceñido de una Carta) lo que fjbrc elafiunto pien- 
ftn hoy todos ios grandes hombres, y que efta foera 
de duda entre ios verdaderos JarifperitOs. 

Todos convienen en los defedos, é infuficien- 
cia, afsí del Derecho Romano, como de los demás quei 
defpues del fe han formado las Naciones. Prcfcindien- 
do de algunos principios particulares que han concur- 
rido, los dos prinxipales á quienes lo airibuyen , íóri* 
las compiliciones, y los Comentarios. Lo cierto es, que" 
unas Leyes hechas por divcrfos hombres, en diferen-. 
tés tiempos, con diftintas pailones , é intereíes, no pae-1" 
den tener un miímo fin, ni una propria auna ; y por 
un efvdo neceíário, fi colección no formará un coer-* • 
po uniforme^y arreglado. Es de admirar^ cpe una Na- 

-|- o cioa 




1Í 



^\.\>v.= *--.w.-'^^ 



ixBsgaswsaBs^iss^ssssmsfí^SiÉtam 






II. ''í i 













don tan fcbia, y pclíricr. cerno la Remrinaytio pcnfaííc en 
foimar un cueipo de Dciccbo cierto, cfto, es, difpuefto 
en forma de íiftcma, que . CQntuvicííe todos los fanda- 
mentos de la Jimfomdcncia^ y que, con un orden nar 
tural, y conveniente cxplicaíle los principios generales, 
y dedüxeííc las confeqüencias. Lo que vemos es^ que 
Mcierontqdo lo contrario,. 

Sus primeras Leyes fueron las deciüones arbi- 
trarias de fus Reyes, reS:ogida5, por Papirio.» . 

Expelidos los Reyes, enviaron á mendigar Leyes 
de otrps.PüeblQs ; y la cortedad de bsvde.las. doce Tablas 
que= recogieron^ dio.ktgar a iaS interptemciones-de los 
Pnid^nsesj i la% deciíipncs del Senado, que. fe llamaban 
pijopxiapeníeieyes's; a IcPs Edi¿tas Edilicios, a los Pler 
Kícicós, y -á Ips Editas Pr^QnQ>-;Eíla:CQnfLiíion de de- 
cifene^ fué .notatla'por Qc^ro% quien .conoció bien la. 
me^e^cjad de on; Derecho ■ uniforme, y '^^^^gl^do. , 

A ^uli^ .Ccíar^ , y Aüguíio . no fe-Jes. eícondier* 
iQn-eflps defeílos. Et primero prohibid, las. refpncftas 
de los Jurifcónrulcps, á fin de que no feaumentaíTe la 
confijíon,; y .hubiera refbj*mado.eK Derecho^, li la iiioíí 
crte violenta .que .fafiió, no hubiera, fiúrtrado eíle, y 
©tros pran des penfami^ntos. El fegundo quifo mante- 
íier; al : Senado ; la , fombra de autoridad en la publicacioa 
d-c las Leyes; y volvió la ñcnltad de . refponder, no á 
tpdos los Jníiíconrjlios 3 .fino á los que preocupados. 
piOfcRis intcreícs, reíponderían iiempre conforme á íus 
defignios* Lo .miímo exccuraron fus f.iceíbres. 

Délas Leyes proniiilgadas en nombre del Sena-. 
d9y,de los E liólos de los Eaiper;iJores,y de las refpaeílMS 
de los Jiidíconfilcos, f. f>fmó una felva de decifioncs. 
I>e las fegiindas hicieron^ fas colecciones Hcrniógerics, 
y Gregorio, 



^:y Adriano creyó rcmcclLir en algo cfie dcfórden^ 
jnntando en fu EáiCco perpetuo las deciíiones^ que le 
parecieron mas jiiflas, generales, y arregladas. Pero efla 
colección hecha por el lariíconriilto Salvio Juliano, y 
facada de los Ediftos de los Pretores, tenía los miA 
mos dcfcíños ctue las antecedentes, y dexaba en íli fu- 
erza las demás Leyes. 

Sobre el Edido perpetuo empezaron los pri- 
meros Comentarios, que hicieron los Juiiíconlukos 
Pomponio, Califiraro, Paulo, Ulpiano, y Cayo. Cada 
lino amplió, explicó, y limitó el Edido perpetuo á íii 
fantasía, y íe vformó otia fciva de opimones. 

TéadoSo el Joven recopiló todas las deciííone$ 
de los Eárp^radores Chriftianos, con el mifiíio defór- 
den que -íu¿ antecefores* -Dio fuerza de Ley á las de- 
cifiones "desleimos de -los- "furiíconfultos » mandando 
que en primer kigai- prevalecicfíerí las de Papiniano, y 
en fa futa las de la 'mayor parte. Que confulion para 
buícar, y contar las- opiniones ! ■ 

Jufliniaño conoció^ bien el daño ^ que refuka^ 
ba de tila multitud, y confuíion de decifioncs j pero 
defpues de un fumo trabajo, y aplicación, no logró mas 
que hacer nuevas colecciones. De los Códigos Grego- 
liano, Hermogeniano, y Tcodofiano comipufo el quf. 
publicó, y al que defpues anadió íus Novelas. ^ 

De los ducientos- Vólumiencs que reconocie» 
ron Triboniano, y fus ccmpañeros, hizo otra recopila- 
ción en los Dige,ñds, y Pandeólas. Preícindo ahora de 
los defcdos, y errores' de que unos acufan a e ñas co- 
lecciones, y á fus Autores^ y de que muchos los vin- 
dican. Lo innegable , y que hace a mi propofito es 
que ninguno de cPíos cuerpos forma un Derecho ge 
ncral, y ordenados afsí por fer pareceres de diferente' 

hom 
s 



V 













^ -'*->« 
••.>».-^ 









^^^ 



li^|iay;g|yM« » n«c«ajaiLa ^ ^ 



fjoirtbres, como por ícr todas, ó las mas cleclfionés de 
caíbs particulares. Es cierto, que eftos libros contie- 
nen un grande teforo de. Juriíprudencia , y todos loi 
principios de la naturaleza, y la razón ; pero ninguno pue- 
de llamarfe ííftema entero de Derecho. Los pofterio- 
res Emperadores del Oriente hicieron á poifia muchas 
compilaciones , que aunque contenían los mifmos de* 
feélos que las antecedentes, prueban !a infufíciencia de 
las de Jüíüniano. No es del cafo hacer memoria de 
ellas í porque las pi"imeras fon las que hoy íc eftiman, 
y repuran como el verdadero Derecho Romano. Tam- 
poco referiré el defprecio en que las tuvieron los Go- 
dos, Longobardos, Normandos, y otras Naciones, haf- 
ta llegar á prohibir con pena de muerte fervirfe de eüas'; 
por pafir al fegundo ramo del defcóto que hace a mi 
intenro ' que es el de los Comentarios. 

Defpues de ¡argos tiempos que eííaban defter- 
radas del Occidente las Leyes Romanas, empezó al prin- 
cipio del fíglo 12. á CK-pHcar los Digeílos en Bolonia 
el célebre Trnério. De las Efcuelas üitfaroná los Tri- 
banales, y fe hizo tTcneral fu eíliidio en toda Europa. 
Su inteligencia pareció difícil, y dudofi^ como en efec- 
to lo era ; y para aclararla, en vez de I cv^s chras íe 
formaron Comentarios óbícuros. A Iniéiio -fi.'^uieroa 
BalríiíiovRoeério, Azon^ V todos los de' íirtieuvoo. En 
el íiglo ,14. continuaron el mifmo método Baldo, Bar- 
tolo, Jaíc>n, y los demás contemporáneos : todos los que 
en vez de aclarar , y explicar fencülamente los Dere- 
chos, llenaron f is obras de fiitilezas , y de opiniones; 
nietafíllcis. Los pareceres diferentes formaron difrií!- 
tds partidos. Flicieronfe feótas, como la de los Filofo- 
fos, y los Jnrifconfultos ; y todo el empéff^ era refu- 
tar al contrario. Raro modo de explicar Leyes, que de- 
cidan 



s. 




^mawimms^ms^^m 



cvaa 



m 



cidan de la fortuníi^ y de la vida de los hombres ! En 
el ílglo 1 5. paiccieron otros mas íabios^ y prudentes, 
como AlcíatOj Otomano, Cujácio, Fabro, Antonio Aguí» 
tino, y otros varios^ 

La Eípaña fignió el mifino deftino, que los de- 
mas Reynos de la Europa. Prefcindiendo de las Leyes 
Godas, contrarias enteramente á las Romanas, y de 
fo última colección hecha por Egica en el Fuero juzgo, 
anterior á la rcíiirrcccion del Derecho Romano; como 
también del Enero viejo de Caíiíüa, de otros menos en- 
tendidos, que dieron los Reyes á Ciudades particulares 
deí^uies de la reftauracion deEfpaña, los que ya no (e ob' 
íervan; el ReyD. Alfoníb el Sabio formó el Fuero Real,< y 
las Leycsde Partida. En nno,y otro es opinión común, 
que tuvieron gran parte Azon, y ílis Difcipulos. Efta es 
lina obra grande, y mucho mayor para aquel tiempo ; pe- 
ro ni es íiftemática , ni univeríal , y toda le compone 
de extractos de Leyes Civiles, y Canónicas, y opinio- 
nes de Comentadores. Los defcdos que padece , íe 
procuraron emmendar en las de Toro, y demás pofte- 
riores, que eflan hoy recogidas en el cuerpo de las 
Recopiladas de Caflüla. De modo, que hafta el figlo 
prefente no hay Nación, que tenga -cuerpo de Dere- 
cho m^as eñendido. 

De todo lo dicho fe deduce, que las compila 
Clones de Leyes es medio infuíiciente para arreglar el 
Derecho de una Nación. 

Lo primero, por faltarle la unidad de defígnio 
de intención, ó fin. 

Lo fegundo, ^1 método de principios genera- 
les , y deducción á materias íingulares. 

Lo tercero, por componeríe de decifiones he- 
chas en diftimos tiejiipos^ y circunflancias^ y en cafos 
p^icoiaresé , 1 4 - . Lo 





J^AÜUVL ; r^^— 









> 8-'»'« 



Lo qu'arto, por la dificultad c^e balear en dife- 
rentes volúmenes, lo que puede tcnctfe en uno folo. 

Los defedios de los Comentarios íe reducen, 
á que debiendo fcr las Leyes dccifioues confrantes, da- 
ras, é inconteñablés, los Comentadores hacen de ca- 
da palabra una qüefíion, íbbre. la verdad mas patente esi- 
tan una diíputa, y añaden limitaciones á cada claufula t 
de iiiodo3.que ha íido nota contra un Autor, que pit* 
fo tantas ampliaciones , limicaciDnes, y íiiblimitaciones- 
á la regla, que entre ellas íá confunde, ó dexa muy ra- 
ro el caío-enquepuedatencr ui% itde que reíiilta, qu^^ 
las opiniones de los Comentadores dan medios para de- 
íeiider qaalqii¡era.::catií33 ana contra d. feíiüdo literal de 
fas, 'Leyesá... 

EílosdefiSos/hallántüdós'Iós -grandes hombres- 
de íá. Europa á íasc^mpilácion^s^ y á Jos Comentarios. ¿ Y" 
foia reaiedis p.ara IaM:eforma^del Derecho- de Indias^ 
sáadiie c<)mentos,. y cam^pilaciones ?■ No puedo omitiif^ 
iina reflexión ^qiie me parece muy; delícaíb.^ Sí los So- 
beranos que tienen á la viftaÍLíS' dominios^ que mandafi 
íbla una N'acion,.que conocen -fíis coflimi^es^ futem»* 
peramento, fiís incliníiciones^ vicios^ y viraidesy tienen 
tanta..digi:iJiad para Jor mar cuerpo de Derecho que \^ 
regle > ¿ qual ferá la que encierra el dar Leyes áPrbvin- 
das tafí^ diíkintes, y dilatadas, áHacioncs tan diferentes, 
en cliiiías. tm diftintos, y contrarios^ y con coftuimbres 
tan diveiías ? 

? Mas como ocurrir á cñas dificultades? Aquí 
éntrala utilidad que dixc^ de los Comentarios del Sr. Sa- 
kzar. Eí}os,,y> otros de igual naturaleza darían luz eii las 
materias dudoías^ harían conocer el eftado adlual de ef 
tos dominios, los auxilios, j orden que r>ecelitan para 
íu feguridad, régimen, y aumento : por fin moftrarían 



todos los daños, é indicarí an los remedios. Cada Rcyno 
no dudo tenga fus Saladares, y de rodos íe neceíiraa 
las noticias ; porque ni las neceíídades de Chile fon las 
dé Caracas, ni los remedios de México fetvirán todos' 
para Lima. Efta Ciudad Ha perdido maichos grandes hom- 
bres, que pudieran hSev dado todas las luces necefa-'^ 
rias. Acabaron los Ibarras, los Coronados, los Huertas^ 
los Carragenas, los Pinelos^ los Roxas. Les ííicedieron 
les Aílorgas, los Monteros, los Nitñez, los Romeros, 
los Figueroas, los Reyes, y los Embires. Siguiéronle^ 
los Salazares, los Zarates, y los Mti ni ves. Nías hoy tie- 
ne en las Audiencias del Reyno , quienes íiiplan eftas 
faltas, y principalmente en eíla de Lima. En ella vene- 
ramos juntas- la prudencia de la edad madura, las expe- 
riencias- ác lá antigua obfervácion, la brillantez del ingé- 
rio, la cultura de fá bella inftruccion, y la completa no- 
ticia de todos los- Derechos s unidas tan grandes cali- 
dades á ta deígracia* de nacer, y fervir á diílancia tan 
grande de los ojos del Soberano. Todos eños fon I05 
que con fus obfervaciones, y noticias pueden dar lós 
materiales para la reformadla que una vez emprendida^ 
no dudo íe haga de! modo conveniente. 

Todas las Naciones de la Europa han cono- 
cido eLdaño, y procurado emmendarlo en parte corl 
fús pragmáticas, y ordenanzas, de quehan fórmado íií|: 
Derechos municipales, fundando en las Univeríidadef' 
Cátedras para fií explicación , y eníeñañza. El Rey dé 
Ptúíia, cuyo cípíritn trahe hoy en exercicio á la Euror 
pa, y ocupara íiempre la admiración de la poñeridad, es 
él primer 5 Soberano que ha exccutado efta reforma en 
toda fii exteníion, formando un cuerpo de Derecho ba- 
xo de las reglas propueftas. Todo lo ha reducido á un 
fiílcma entero en quantas partes pueden interefar la fo^ 

cic- 



^ 



iÜ' 








> B''>'i5 



■B h»g»iMiLak\^a!JiiM#K« i sy^^ 



ciedadj difpnefto en un orden natura!, y metódico, fa* 
cando del Derecho Romanólos principios generales, y 
fcáciendo Lis aplicaciones fegun las coílumbres, y práéti- 
cas del Paiz. A eíla obra es prefamible que le fiíke aquel 
caraíter de Jufticia, que es el Sello de la Religión, y To- 
lo fe encuentra entre los que la proícían en toda fu pu- 
reza. Qaando podrán los Efpañoles íifonjearfe con mas 
razón, de la execucion de eñe, y mayores aííuntos; que 
Ibaxo de la dominación de un vSoberano, que pofecen 
grado foperior todas las calidades de Sabio Legiflador, 
de valerofo Capitán, y Político confumado? ¿Y como 
no k podrá aíTegurar la reforma tan defeada por los mas 
íábios Eípañoles, y que efta alcance hafta las Indias? 

Tengo cumplido el orden de Vm. En aíTunto 
tan eílendido, la dificultad no es juntar los materiales, 
íino elegirlos; y cíTo requiere mas diícernimiento que 
el mió. Tal vez lo que ó no lie dicho, ó no alcanzo, fe- 
rá lo mas neceíario, y conveniente. Lo que no puedo 
dexar de añadir es, que nadie podía concurrir al fin pro-> 
puedo con mas proporción que Vm. Una noticia críti- 
ca de todos los Derechos; un conocimiento delReyno 
adquirido en tantos años de manejo de Tiibunales, y 
de Gobierno ; un juicio práélico tan maduro, y acertado; 
una infiruccion qual fe requiere para un peifefto Políti- 
co ; ion ¡todas las prendas dcíeables , para emprender 
obras íémejantcs. Ya veo que f.i vocación, y íu retiro lo 
apartan áVm. de q&os defiinos ; y que la falta continua de 
(alud lo inutiliza para todos. Afsí no nos queda á ííis 
amantes otro ¿c&o^ que el de fu repoíicion, y que fe 
coníetve ina vida que tanto eílimamos ; la que pido á 
Dios, dilate áVm. poraiuchos años. Caía, y Junio 2ji# 
de 17/61. 




3 







Mfi§ 5 f Siflar mío I -hf vite to Oria jiiri^ 

Jos híjo§ # b /fá^^ ¿fer^i í|vie m§ @nTO|é^ pa^ 

■ j^of 4teytí&5. con mk§ i^i^prfiipne^ $ qa^ awn psriciiroa 
■ liíoíwer^s atadc^ !íl Cfp.faid de mi gmor propriü^Mi? 
talentos ípn muy cari0$5 p^m !Gs..e|e<5to§ que Vni, deíca^ 
bad§ ellos i yla fopeiiondad conocida. 4e -:lo.^ d^ Vni, 
170 poede íiijetarfe á o^rP íliguno para'cíperar coiTe:^^ io« 
' nes>en-pbra''íuyC^iu acierto ' en- ^odo lo que „e%ibe, 
le cykaías ccníaras ^ y debe eñar niay í^tisfecho ^ de 
lo que produce para daíJpíúniíBcdiacarii^nie á la p^€a^ 
' ía fin otra^probacioiiii^ quaíitomas fin la mia dliían- 
■■. te de'>apreííát;|a.'aan''der' ,;de -meno| nota? Por 

,*-:>í^íloí/debq ^dii^wrir^ "qae 'quando '-yin » . m.c : hace aquel 
■^¿-¡r^ncaí^gcí'j: !á5;é0id;}aeion:qyc^jfe:m€rezcA,, íolo -quiío ade- 
^-dantarme .erguño/de'' fo^^^ no 'piidietido 'perlaadir- 

^ mejoda la vanidad qoepodria ipílrndirme efia deniopP' 
' Ví'^!áo^:^^,:b^:<¡^'M^^^ á •Vm/ a':nii 

favor 5" que quando' fo^diícernimiento acierta en-todo^^ 
folo yerre en el concepto que; forma de mi inftrucdon, 
y dpótrina. 

^í>igQ pues que !a he ieido, y releidp machas 
veces, y' qué he hallado en dicha Carta mucho mas 
de lo que al principio Labia diícurrido. Juzgué enton- 
ces, que trasladando Vm. al papel las dódrinas que: íe 
oí qoando fe voto la cauía de que trata , íc>!ó encon- 
traría de vnúeyo ,1a feciiidad que ofrécelo eícríto para 
repetir . con .gaño ili Ictiira ; porque Vm.que habla co- 
mo 'efcribe , folo quita efcribiendo e! diíguílo de 00 
poder á íu arbitrio oír ^ re petidaraente do que diícurre: 
lo que fe compenfa ¡uflameáte con las ventajas cyiie 
entonces le dan la acción , y la voz, que no puedea 




§2 



tras- 










^3 



M^»AM^yMiLakVMftJ»V/ ' ^ g KtMa^^ 



imsladarfe al papeK y hacen írreíiftible h perfilaron. 
Tengo tantos cxcmpíos de efto ^ quantas facron hs 
canias, en que !a pieciíion de fer Conjaez con Vfn. 
me traxo el honor, de oirlcr fos Votos.. ¿En qiial de 
ellas, la mas intrinGada' no fe hacía notar, con admiiíi- 
clon -en Vm. la mas pronta penetración de4ós hechos, 
íegwra inteligencia de las Leyes, y 'jiifra aplicación de 
las Dodfinas ? Todo eño fobre tm fondo . de integridad ¿ 
qnc le hacía^ mirar ^ con indiferencia- los mas podero» 
fo litigantes ,, y . ana intención íana, y-pura^ de. hacer. . 
lo mas jüílo, le hubieran, conffitaido ártítrp deks c¿m-» .. 
fis, íi,&-n:^deraaon .fofe^igiial á las..ífc|ws calidades „• 
díí^ qiiC.,ie...aáí^íK?,: y^el^afto^ concept0-:4%-l¿i...„i"Ci2:itud3;;._ 
cigíii^i^.,y^ii;ci^níknciíiSi>,d%,fevi^o no le^ki- .. 

big{ilH:^ohligadí^\4i*^ota|laf ^.dS;po^ decía- ; 

íüe0e''prael:)a:-.../aiament%rd^^ -votaba' por ca- . 

pdchoo Pera,>y%libirojL!e_,íaquett.í&nsor,.. copia ¥m. al pa-- .. 
peí tod0;Jqi.-ipc=:^entonces.püd3iihaber4^ 5.y aísí en- 
cuentro en, fefiarta mucho nuevo ^ y .todo (ingular. 
Su, afíiinto- na puede íer ni mas útil , ni mas necefa- . 
rio. El derecho tratado por Vm. por pieciíion tratado - 
con claridad, método, y docrrina ; pero el motivo por , 
que Vm. lo publica, el mas jufto, mas conducente5 y 
qqe múis ipg.,afegiira de íii juicio, íii intención, y difcer-, 
nimiento. 

No es el iin que Vm. le propone explicar íím- 
jJeipente la mateiia que trata, paraque quede regla ^yi'X 
en Tidelante. Conoce Vm. que no, es Jacil - eíigañaríe , 
ios Jueces, fi fe les propuííeire í:?í{o ¿z .¡a mifma m- 
mraleza. Tiene Vm. experiencia dalos que votaron- el, 
prefente. EPdba tan claro el hecho^ y el derecho, que 
no fe podía tropezáis al íentenciarío» Ninguno puede 

du- 




3 



diKht'qüch cfclava de la difputa era ftatu libera \ ni 
entender la Ley Capital de otro modo que no haga 
cíclav.os los hijos que tiivieírc. Vm. con ííi penetración 
mira otro blanco, y fa amor al publico, no le permi-^ 
te dexarlo expiieílo á los perjuicios que íiifre. Cono- 
ce que fu Pluma- que íicmpre ha de cauíir el efeílo 
que fe propone, nunca la eiiipleam mejor, que en be- 
neficio deJacauíií publica, y quiere evitarle con (\jís 
coníejbs todo^el daño, que le oeaíiana la pncocupacian 
de los. Abogados^ Nada^ jfe puede confiderar de mas 
utilidad al Público, que el ahorrarle-de pleytos¿ Quien 
ignora,, q^e ^eüe .^beneficio es- el mayor que le puede 
procurar á tina. República. Los gr^indes Monarcas déla 
Eúfopa^^ na h$xwmmáQ'^ orro-firí en .fo nuevo eftableci- 
xii¿emo% de7íjajfej.ey es, yi.no. há^^íido^eña la acción que 
iiienos há .caaciamdas á. hacerle^ grandes. Los Reyes 
^evNapí^%^Jt%í>füfia,-y de>í>rdeña,.ij no han de- 
bido folamc^nteá -fos Códigos eña pre^ogativa ha con- 
tribuido en mucha parte.; y por si fbla Icsha grangea- 
dOíCU verdadero amor de fus Vaíailcs. ■. 

¥in*., mientras efpern Juftamente igual reforma 
en nueíír© ©erecho , procura conciurir por Íli partea 
eñe beneficio* Pdcas fon las caufas que fi no deben £i 
©rigen á los Abogados, á lo menos no les deben íli per- 
manencia ; y quando no fea £i malicia, ó ignorancia la 
que }8s mueva, no hay duda en que proviene de fu 
preocupación. No puede Vm. dar cxemplo mas apro- 
pófito que el de íu/ Coarta : el hecho claro, el derecho 
confiante, y d Abogado ni ignorante ni maliciofo : con- 
que ^B. prccifo recurrir á la preocupación^ que hacién- 
doles confundir las razones de dudar con las probabi- 
lidades , entran fin efcrúpuLo á una deíenfa^ de cuyas 



i 



jáJi 



müranBsasKCJBKB^ 




bVA^^^íY/.^j 



visüsassaossssj^ssssmí 



cencía, Y íi eíla fqced^ á im Abog^ido de fama , de 
:'pá&m,y dejüido, ^ que no fe pu(?de temer de la tur-, 
baque ínfefta los Eñradosl. El fuego de la juventud, el 
exercicio en los Colegios ^ y el deíeo de parecer iíige^ 
íiiofos^ los ciep^a enteramente p;ira no dlftinguir extre-» 
mos tan diftantes. A§í es mas coman, y cafi precifb 
en ellos, efte defeéto, Ttenen toda duda por probabk 
lidad^ que afegure fui conciencias rfo ingenio halla r<i-» 
zon de dudar á toda cauía, y entran fia temor átoda 
defenfa. De efte modo fe aumentan aquellas^ y fufiela 
República lo§ males que todo^; lamcntaa de. la muki-^ 

tud de lo3 litigios,/ 

¿Que utilidad pues nó le procura, quien cot 

,Hia*Vm, dirige íus talemos á precaver edos daños > 

- Ym. enderefa fcis reflex^ la ¡uveomdj donde con- 

íHera mas común el engafto ^: pito- no xJuíÍQ que te 

d^ fcr mayor el ;efe(ño.- que píod^sean^^Todo: concurre 

en,: efta á hacer íu error ineyitaple > pero nó íblamente 

en ella íe encuentra con fieqitencia . también .las canas 

le fingen íus probabilidades ; ó p^^^ anos, y el ef 

tudio novhán fidof oderofes i borrarles te primeras im- 

preíiones^, 4 porque ía.niíkiia profefion les : há hechc 

[. adífiíirir^un^lübítade hallar en todo razones de dudaí 

I paní formarfe {alias opiniones. Los Abogados codo: le 

! disputan ^. y €fto no pueden hacerlo, (in que duden di 

todo^Lqs hombres adquieren un cierto ayre particular 

y proprio de las profcfiones que abrazan ,- qué los ha- 

ce diftinguir de los demás ; y los .Abogados como no 

ta el, Sócrates moderno (i) adquieren el de la difputa 

d 
(i) En el difc. .3. del Tom. 3. ed.de Par. del aao-,d 
I754-. 



w^ 



de modo, que aun en las conveiraciones pm^das ma^ 
nificñnn el foego con qae defenderian una caula en :el 
Toro. Por eíTo les aplica los Verfos de Horacio (i),ea 
que pondera efte Poeta las facilidades que muchos diK 
putancon tanto calor, que no cederían de ííi di^ar 
men aun oneciéndoles porque lo hícieílen treinca aaos 

de vida, , ^ , 

No fe puede negar que es algo exceíiva la 

con^paracionv Un Sócrates fiempre es rígido 5 pero tam- 
poco fe puede dudar que es efte el principal defcdo de 
los de efta profefion. De aquellos digo, que quedan- 
do contentos en los límites earechos del eftudio,que 
aquí fe hace de efta facultad^ no fe adornan el efpíritii 
de otra inftruccion, que les emmiende eños dd^áos^ 
¡Ojala y efta haflafle a remediar á los demás qiae. tiene 
la luriíprudencia, y concurren al miímo daño de multi- 
plicar los fleytos, y demorarlos todos! Pero es otra 
mano íuperior la que puede confeguirlo ; y nueftra fe^ 
licidad ponimdo en el trono al Monarca, que hoy nos 
gobierna, nos debe hacer eíperar ei remedio, que, go- 
za Ñapóles, y de que tanto necefitan nueftros Reynos. 
Entonces vetó ZevaHos cumplido fo defeo (2) en la re- 
forma de nueftra Jurifprudencia ; y no le comprehen- 
derán las ce^furas de los Muratoris 5 Laa§ , >y Barba- 
diños (5). ^uv y.^ '.y)n uCí:; 

Díípeníeme Vm-efl:á corta digrefion, a^queim- 
penfadamente me llevó el aífunto; pues conoce el orí- 

§3 gen 

[i] Enla Epift. iS. Lib. 1. 

[2] En lapref. ad Spec, Aur. 

[3] Murar, en fu Trat. difFertí de k Guirifp. Luca. cti 
íu Doa.VuIg. Cap. 9. Barbad en fu Carta is.delverd. 
mct. de eftud. 




' MmlkMM¡iilkU,Mí,•^lk'^li l MÍM^PMXmMm BHgi 



■TWfy-.^' 



mjssBssxsm 







gen 'de donde nace, y mas que otro alguno fe inte- 
refa en el beneficio de la cania pública. Buen tefiigo fon 
fus fabias obras. De la prefente ya fe ha vifto que no 
es otro el fin que fe propone. De las demás lo dice 
'fobradamente el aííunto que contienen. ElJV^toXfín- 
fültivo (1)5^^ qne otra mii^a tiene que la Lulíldadpiiblica ? 
TTerdebe Vm. el nombre de verdadero Padre de la 
Patria. El Difcuifo Hiñórico legal fobrc las rentas del 
HofpiBrHe^S. Lázaro , haciéndolo á Vm. también Pa- 
dre de PobresTTí^o^ce mas que otro alguno fu inten- 
"Hon^ y h defeo? Por efio ferán eternas las obras de 
Vm.'Efte es el privilegio de los que efcriben á favor 
de fa utilidad publica (2) 5 y podrá Vm. decir con rnas 
juñicia que el Poeta: £xe¿t mmimentum ¿ere penmius. 
Y á ía verdad, fi los hombres fe gobernaran por razón, 
€ñas obras que aífeguian. ía paz y felicidad de los n^orca- 
les, mas bien que las que folo perficionan el gaño ^ y 
la eloqüencia, debieran^ como fe ha dicho de las de Ho- 
mero, Virgilio, y Cicerón, refpetarfe por el tiempo, pa- 
ra no perecer, fino con el naufragio univerfal de la na- 
turaleza. 

Todo cfto hace mas juño el dolor del Públi- 
co por los males que le molefian i pues acrehedor á 
fus producciones, por el aprecio con qpe las recibe, 
debía efperar que fu retiro condugefle á eñe logro^ ya 
que fu vocación k priva de otros confuelos. Ninguno 
m^s que yo í^ intereía en fu falud , ni puede hacer por 

ella 

[1] Obra que cfcribió el Autor fobre la preferencia, 
que deben tener los Trigos de eños Valles, á los del Rey-* 
no de Chile, para fu venta en eña Ciudad. 

[2] Xen. in vir. Imp. Ag. Nam mtus ^tatls fnní^^unfortí-' 
ter film : ^hx vero ¡ro nülitau fMica fcrihmtur <&tírnafunt. 




ella mas continnos votos ; pero ninguno pnecie con mas 
razón inflar a Vm. paraqne figa haciendo al Público 
partícipe de ííis talentos. Sé bien todo lo que Vm. tie- 
ne trabajado en otros aíTuntos ; y he vifio los apuntes, 
que coníerva de los Votos, con que fentenció todas las 
cauías en los machos años que virtió la Toga. Todo efío 
le da á Vm. una facilidad, que difícilmente podrá otro 
coníeguir: y quando fulamente con diélar puede for- 
mar una obra,¿ como puede difculparíe con íiis males 
de los cargos del Publico? Afsi eípera que Vm. cor- 
reíponda á fas defeos, que llevan tanto de jafticia, quan- 
ta es la eftimacion, y refpeto con que lo venera. Y yo 
ruego á Nueftro Señor guarde á Vm. Lima . de Ma- 
yo de ijói» 

B. L. M. de Vm. £i amante 

amigo, y fervidor 

Don Domingo de Orrantia^ 




Señor Don Pedro Bravo de Caflillt* 



tt^^amam 




.. ^^M. ^anr-.W 



VMLXJ 



' jv wB iaLwiiijjiiLs^ñjmMMMMS/m 




CMTA DEL SOR. DOCT. £?. MANVEL DI 
Gorma j Bcjría , del Confqo de S^ jVL Ojdor di 
la Real Audiencia de 
Lma% 




TJY Señor mío ^ y mas venerado Dueño : he 
Icido la Diíeitacion, qucVm.. eíciibió á la con-- 
fulta que fe le hizo, fobie íi el eíclavo por fo 
lo fivor de {i\ libertad podía pieciflir al Señor á que 
reciba íli jufio precio, y por fu refiílencia (depoíitado 
file) compelerle el Juez á ello, y conccderíela de Ofi- 
cio : he leido la preuicion, ó preludio que Vm. le pre- 
vino á cita Difcrtacion, figuicndo el confejo del lurit 
conCuko Cayo (i) : IntcrprctatiGiiem promitenttbtds in-^ 
ccnvemens erit omifsis initijs^ arque ongme non rcpeti-^ 
ta^ arque illoris (ut ira dixerim ) manthus\ protmus ma-^ 
teriam interpretationis traEiare. ¿ Como ¡lubía de entrar 
Vm. á efclarecer la materia de eíla Diíeitacion ím dar 
razón de fu origen ? que fon los Profefores Forences, 
que fin infiruccion de los Derechos patrocinan tales 
dcíenías. No me de^a menos de com<p!acencia el pró^; 
logo 5 que me llena de doótrina la Diíertacion; eña íe 
'Corrrahe á un caíb particular ; aquel mjniílra una luz uní- 
veiíal ; debeiía no folo daife á la preníii, fino es fixar- 
íe en los Cantones de eíla Ciudad á verdadero bene- 
ficio del Publico, 

La precipitación con que le arrojan á juzgar em^ 
los Tribunales inferiores , tanto mas me laffima, quan- 
to mas recuerdo el tiemipo en que logré la fortuna de 

< (?) I tc- 

(i) Leg. i. íF. de orig. 




m 









^l 



I 



i' 






tenerlo por Colega en mi Salí : fi le notaba en cada 
cxpedience la mas rigoroía crícica para defcubrir la verdad 
de los hechos : íi le admiraba la vivcía, con que expen- 
día los Textos del Derecho Real Canónico, y Civil 
que terminaban á aquella materia : fi le obfervaba la co- 
pia de dodrinas de los Autores mas recomendables, con 
que la ilufliaba; mas me cubría el animo de afombro 
fu moderación : iriftabame por mi didimen que fe for^ 
maba de fus proprias luces ; y fu conformidad parecía 
le (erenaba fu delicada conciencia : Maeílro de Jueces, 
cuya doétrina iluÜra para bien penfar, y cuyo exemplo 
dirige para bien obrar ; pero ya lo vén á Vm. mifmo 
en efte Prólogo: 

Tum ptetate grax^em^ ac 7neritis ft forte Virum quem 

Confpexere^ /tlent^ arreEiifqm auríbus adfiant. 

Ule reait dtñis ánimos^ &* pcEiora muícet (i). 
y yo efpero íe logre un fruto muy útil al Público, y 
que con una juiciofi, y chriftiana premeditación, conot 
tan que el cargo de Áfcfor ^y.cQác á fus fuerzas. 

Aíajus eral nofiris viribus illud onus (2) . 
Entré en la Difertacion ; hallé lo que efperaba : fu ma- 
teria tratada con magifterio, iluftrada á fu perfección ; fu 
concluüon efclarecicla á un golpe de tantas luces, quan- 
tos cexros efcogió fu erudición del fixundo campo de \i 
Junfprudencia para demoílrar fo verdad : que penetra* 
cion tan perfpicaz para dcícubrir el efplritu del Jurifcon- 
fiúío non Verba tener e^fed \fim^ ac po^eflatem (j) : que 
explicación tan clara para maniíeílar fu concepto : que 
doólrinas délos Autores de mejor nota afsí teórico?, 
como prá¿iicos para comprobarla : que íati:>&cciones taa 

(i) Virgil. T. uEncid. 

(i) OvrJ. lib. 4. Trift. Elcg. 1, 

(3} Lcg, fcuc íÉ de Icg. 




evláentes á hs rnzones óe cadar, que dieron mérito á 
la coníiika, y a las que de nuevo aumentó fu ingenio, 
que pioliiianiente refiere los cníos particulares, que li- 
mitan la regla general del Derecho, bafii y fondamen-» 
to de ííi conduiíon : que elegantes las razones jurídi- 
cas, que los exceptúan de aquella univerlal reglai y fon 
ctios tantos apoyos de la verdad de la conckiíion, que 
ha íínvado. Quien no confcfará haber llenado Vm. ea 
el grado mas cumplido la obligación de la Conliilta 5* 
ptio íli zelo de la mayor infiruccion le llevó la pluma 
á añadir los dos corolarios, con que la cierra como inci- 
dentes de h materia, para último complemento de ía 
ebia ; tanto mas cílimables, quanto mas obvios en el 
fiieío. Quando Vm. no iluftraíTe el diftámen, que en 
ellos íbima, con tanta copia de deciíiones, y dodrinas, 
y con tan aneglado juicio: ¿Quien venerándole cabal 
Maefiro, Autor grande ^ no juzgará con él muy fegurp 
en el acierto? .<! 

Mam fatts Autorís dicere nomen erat. { 
Afsí fe defcubre la verdadera dofirina ; efcribiendo las 
niaterias á íu fondo; penetiando las reípueflas de los 
Jurifconíultos baila conocerles iu fuerza, íli poteftad, ííi 
proprio y vb^dadero ícntido , internandofe en los lu* 
gaies de los Áiitores hajta deícubrirles h\ juicios, por 
los mifmos textósJe que fe valen para comprob.;.rlos: 
efios fon los Eícritores del mas verdadero aprecio, de 
la mas ícgura confianza in conjulendo , & pdicandov 
eílos fon los que fe aííemejan á los que bufcanelorOj 
y las piedras preciofas; no en la fupeifície de ía tierra, 
Sno cavando haíía fus últimos, y efcondidos fenos : ZJt 
^i geramas \>el ¿tmum (^u<í^nint , non fummam terr^ 
cutcni^ IfVtter Jlringunt ; fed in Vifccra eius penetrante 
C^ immcrgunt : Jic qtá \ycran7¿ manjuramque doBri- 

namy 



^.^¡L^tíú^ 








mam^ ahius ncceíjhm ejl infcriptorum loca, & fénía 
jefe tmmitant (i) • 

.; He dicho mi juicio fobrc la Díícrtaclon : y íi- 

guiendo el eftílo común, mi afedo llevaría la pl'-ima á 
eícoger elogios para aplaufos de fu Pcrfona , y de íli 
mciito: nunca llenaría eíia obligación ; pero Gcistiría 
mis á^kos. Qje ameno campo prefeiua á mi intento 
eftc orbe literario, donde le conocí ocupando, por el 
orden de fus afccnfos, todns las Cátedras de fu facul-^ 
tad, hafia la de Prima de Leyes, en qae fe jabiló; no. 
venía fu Perfona á preíenciaife en la Cátedra, íino es^ 
á llenar fn literatura el cargo de Maeílro ; en Ílis ac- 
tuaciones fiempie atiahía el concuifo, ó la curiofidad 
de oirle, ó el deíéo de aprender ; ¿ que prevenido eflii- 
dio del auditorio bafraba para uo hacerle ver las ven- 
tajas déla infíruccion, é ingenio de Vm ? ¿Con quan- 
tas laces de dodrina fe hallaba de nuevo, que no ha* 
bía alcanzado fu aplicación > Verdaderam.ente era tiem- 
po perdido el que íe dcftínaba al eíludio privado de las 
materias, que onecía Vm. en eíla Real Academia; allí 
íe admiraban iluílradas dcfie íii origen; cfclarecidos quan- 
tos textos de ambos Derechos le pertenecían ; exor- 
nadas con tan elegante erudición , que no había Sabio 
á quien no le obligaíie íli ingenuidad á covifcfai', y pu- 
blicar íer el in.genio de Vm. de otro orden muy íjl^ 
perior. 

En el Fuero no han fido menos liáles las !u* 
CCS de íu düóirina ; que diólámenes tan fabios, y tan 
juftos; á los negocios en el tiempo que firvió la Plaza: 
de Miniftro de cRa Real Audiencia. Si el Público logra- 
ba el beneficio en fus juilas demandas ; no era menor- 
en el que íe interefaban fus Colegas ; hallaban en fu Vqí- 

(2) Lipf. ex Cent. i. ad Eclg. cpift. 49. 



mmmgf^wm^m^mmsFff^sm^ 



r wM. mtM^ í mí\Fm ií 



'^sag© 



foimunk Biblioteca vmi^qiTC pronbhiente 'daba los tex« ^ 
tos, V do¿ir¡nas mas terminantes para aquel expedicn.-ts4 
té; dexando no menos convencido el entendimientOi'Sí 
que ^ícrena la conciencia. En los Palacios: que confe-- - 
jos tan jaicioíbs : que arbitrios tan prudentes paia un 
buen Gobierno-, afsí lo publicaend juicio, de Refidenh 
cia la Sentencia de tanto honor, que obtuvo del Real 
y Supremo Coníejo del Exmo. Señor Marques de Vi- 
Ihearcia, de quien fue Afefor GcneraL Siendo admi- 
rable, ya que apenas fe hallará exemplo, que defpues 
de un Gobierno de diez años entraífen los autos de 
Rcfidencia al Supremo Confejo, fin una demanda de mal 
juzeadd^^*'"t^í> ^^^^ ^ ^ 

Sic /ora 77Üranttir^ fie te P alalia ¡auiant (i). 
Encomio, que juftamente merece, quien no convierte 
íii dodrina en proprios lucimientos , fino en fcr luz.^^^ 
de otros, á provecho del Piiblico : 0ucmadmodum fte^>^ 
lU non fíbiy fed huie orbi luecnt ; (te ad alios ingeni] 
lux perveniat (2) Efperael Publico le dexe*^Vm. en tef- 
timonio de fu gran zelo, á fu mayor bien perpetuamen- 
te efta Difertacion , y las demás obras que ha cfcrito, 
dándolas á la prenfa : ^latenus nohis denegatur dm v> 
yere ; rclinquamus aliquid^ quo nos vixiffe tejlemur (5) . 
]ubi!afe Vm. en la Plaza de Oydor de efta Real 
Audiencia , huye del maindo, renuncia las Comifiones 
de mayor honor, retirafe á efta Santa Ca(a de la Con- 
gregación de S. Phelipe, Seminario de Varones Exem- 
plares en todas virtudes. O ! y que vuelo tomaría en 
cfte lugar mi pluma, fi no la detuviera el defagrado, con 
cjue Vm. había de recibir mis exprefionesjy la mortifi- 

(?) 2 ca^ 

(i) Martial. lib. 7. Epíg. 2S. 
(2) Lipf. cjc Cent. a4 Belg. epift. 56^ 
{3} GiC. iu 54II. 




' """-— ^-^ ^^j^w«-hm^ 




cacron, qae había cíe fafrlr 1li modcílía : IUmsf^'4 omnl^^ 
tus projicit vita •yjtc a reUquisdehet experi cjuafijua Ci) : ; 
aísí vo con fervientes dcíeos rae«;o á Nro. Señor íe la 
guarde muchos años. EíludiOj y Julio 7. á^ 1^61. 






i:í ^.11 



V h. 






(4} D. Grcg, in Mpral^ 



B. L. M. ííi mns nmante Ami* 
gOj y íeguro íervidor* 

Z?r. D. Manuel Gorení^ 
j Beyría* 



$r. Dr. D. Pedro Bravo de CañiHoj 



iiii^ íjI t?b oinoftiii 



J:> ^'}- 



riíjij/-! 



*^.a 



",f) r.' 



é^t.ií'^ 



W!m^£i^am¡r^sa¥xss¡iwKmaii^iBssMmta\m\\ i ii ^m 



im.wmMím wfnrm 



^mEn 



f^ 



:AKTA DBL DR. D. fPaMC/SCO XAVIER 
ie GorQJlizji^ Abobado de la Red Audiencia de Lt-- 
na^ C^rayj Vicario de la DoBrína de S* Jmn.dt 

"iatmana^ , ' ^~- ■ 




ÜY Señor mío, y toda mi veraeracion : V. S* 
me remite un apunte en derecho en cauía de 
nulidad de Matrimonio , para que reconocien- 
icio le anote, advierta, y emmiende (voces fon foyas) 
:odQ io que haUaíre menos a propóíito para que íeim^r 
jrima.Nó fe que admire mas: íi el cpncepro, que ¥•■ 
ii- forma de fi^ ó el que de mí hac^. Creerme en ap- 
itud deque íli obra pueda recibid correcciones de mí 
aiano, es' un éxcefo de favor, P<^rfuadirfe á que obra: 
ie fo mano pueda recibir correcciiones de btras, y mu-* 
dio menos der la mia^ es un excjeíb de defconfían^ ^ 
auexaliíica íií gran -íabiduría. . ,.;i:.-iiui:i;>^-.^i^n. ,v-" 

i3 ii, El hombre verdaderamente fabío con táríta be- 
nignidad mira las producciones agenas, con quanta def- 
confíanza las proprias. Tan generofo es con las prime- 
pasj como» rígido con las íegundas. De qualquiera rcci^^ 
be corrección, yícon todos tiene condefcendencia. La 
coftumbr'e de juzgar con equidad^ y temer íiempre de 
fij le hacen incíulgente^ y compaíivo^al pafo que dócil, 
y defconíiado. Nunca olvidare la grandeza de ánimo con 
que celebrando V, S. un efaico de Petfona de quien 
acababa de íúfiir upa. injufta detracción 5 dixo á qtiiea 
le hacía el recuerdo: Acjuello lo merecerla yo y j ejio 1$ 
merece, fíi.. ak^r La .que Vt S. me ha remkido es ana 



mi^ 



jfl2í 











Toiks las obrrts de li niitatale^a, y ccl arte re- 
ciben del método fu vaior^ y fu precio. A cfle deben 
íü perfección, y fin el ni agradan, ni fe eíliman. Quan- 
do mas, íe nprecíará la materia por fa valor, pero íe 
defpreciará lo que reprelenta. Lo miiino ílicede en las 
obras de eípíritu; y uno , ú otro penfaniiento que íc 
baria notar en otra difpoíicion, aíií le obícurece por el 
improprio lugar que ocupa; quando en un difcurfo me- 
tódico íe haría /entir toda la hermoíura que contiene* 
Son como las %uras en un lienzo, que reciben nueva 
gracia, y explendor por la fituacion en que fe hallan. Pe-» 
ro eñe orden, y eíle método nunca es mas necefario , 
que en los diícuríbs jurídicos, ó alegaciones. Su fin es 
mover los Jueces, y perÍLiadirlos; y íin método no puc-» 
dex'onfeguiríc. Donde efte falta, todo es coníliíion, y 
obícuridad. ¿ Como pues podrá perfiiadir un diícui fo 
que no íe entiende? Podra contener una razón ftieite, 
ünú reflexión íoiidaá pero por no deciife'enííf lugareño 
íe penetra. , / 

V. S. cña muy lexos de temer á.íti obra efta 
/deígracia; porque aun el hombre de menos inftruccion 
confeíará el método conque eílá efcrita. No podrá:de- 
cir, porque no lo alcanza, íi contie^ne ea.órdío, nana- 
don, medios, refpuefia á las diíicukaáe.?;,'' y peroración; 
pero dirá que la entiende, y qucdíl convertido i y eíio 
es confefir fu método, y fi difpoíicion. Y. á la verdad, 
^ quien fcrá el que ñola confiéfe, la ndmií^^ y !a guííe ? 
"Su exordio previene la atención , y dando una idea de 
toda la cauíli con abfeaccion de perfonas, hace ver el 
medio dcciíívo á fu fivor, y el ínteres que fe ha de to- 
mar de las pruebas, qne íe han de deducir. El hecho íe 
capone con punudid^d^ fi^-í^ridíid, yveaiad, (¡uc es la 




mm^Mmm¡sím^mawm&s!ssm^^mss^^ 



LVA MU ! M!Jil/Ml !i 



"^saE 



principal hcrmoíiira, auc debe reynar en c!. Se toma 
el origen dcTdc el tiempo que conduce al intení:o , í> 
guicndo en los hechos el orden cronológico, para ha- 
cer la claridad mas perfeóla, no tranftornando los tieni- 
pos, y las datas. El medio de la defenfa fe propone en 
íli lugar, fe examina, y íe perfiiade ; y íacando de la ef- 
fera de opinión la dodrina, que fe adapta unicaiiienie 
al afiunto^ la aplica con naturalidad, y esfuerza con pro- 
prias reflexiones. Las objeciones fc firisfacen fm réplica, 
deíliienazando para efto los dichos de ios teftigos, gu- 
ardando el niifmo orden délos tiempos., y dando ala 
materia tanta luz, que queda el letor infenfiblemente 
perÍLiadído de la verdad, aun quando cutre con preocu- 
pación contrai-ja á la cauía. Últimamente cierra el difcur- 
ío con el hermoíb pafige del Cardenal de Luca, cuya 
autoridad defranece C|ualquiera imprefion 9 y hace los 
eíe¿los que caufiría la peroración mas enérgicas y per- 
fuaíiva.* 

Eña exañitud, que be notado en el método de 
cfie informe, fe hace reparar mas á viña de lo poco que 
cuidan nueftros Profefores de obfervarlo en los quedan 
á luz. Todo fu fin es aglomerar Autores , Iiechos , y 
reflexiones fía orden ni conciertos como fi el venci- 
miento ílguieííe fiempre al mayor númcrOj y no ma- 
íiifeftaífe la experiencia, que eíie cede á la buena diipo- 
ficíon regularmente la victoria. No quiero decir por ef- 
to que todas eílas obra^ hayan de guardar aquella exac- 
titud en todo fd rigor ; de modo que eíludien el hacer 
una pieza á ¡miración de una oración Sagrada, ó Acá* 
démica. Si fiefle otra la prádica de nuefiros Tribunale^-^ 
üfsí debía fer: afií íc efcríbe, y fe alega en otros Rey- 
nos ; y toaos &ben que la eloqüencia íajeta con unas 

2 iiiiG 




ü! 



1 .« 



i ''-. 



HhBiL 



^¡imii 



pgSB2Psg9mira 



^^01f:■.w^^^y'/J.^'■y:o. 



^\MMKWayftWi B itlgft¿«^^ 




.zggl 



;^:"l 



m 



mlfxnos leyes el Pulpito, y el Foro. Pero el nueílro no 
pide tanto, aunque cpiere algo ; no pide un rigoroíb 
método, pero quiere orden. Orden en la dirtribudon 
de h obra : y orden en todas £is parres. Eíto es que 
c4 hecho, las dodrinas, las pruebas, las objeciones y y 
fas refpneílas fe expongan con orden, y diñincion para 
que fe perciban, y hagan impreíion en Jueces, y leto- 
les. Aun las converfacioncs privadas piden método, íi 
quieren los hombres cntenderíe. Lo demás fcrá decir 
voces, y articular palabras; y aunque form^en algunos 
períodos, no compondrían un razonamiento. ¿Con quan- 
ta mas razón, íi es un punto ficultativo el que íe tra- 
ta ? El hombre mas dofto trabajará mucho en exponer 
dodrinas , y decir íentencias ; ; pero que inúdl trabajo , 
ií tiene la defgracia, que algunos, de no íer metódico 3 
Los que le oyen apuran fu paciencia para fufíiilo^ y al 
fin quedan tan ignorantes como al principio , porque 
no lo entienden. V. S. es cxemplo délo contrario , pe- 
ro inimitable. Si habla privadamente, ¿ quien no ílüe en- 
cantado de fu converíacion ? Si trata un punto políti- 
co, legal, moral, ó canónico, ¿ quien necefica de otro cA 
tudio para penetrarlo ? Quando V. S. fe explica , mas 
parece que introduce las eípecics, que las expone ; por- 
que los que le oyen, fin otra reflexión fe hallan infen- 
íiblcmente con un fondo de doíflrina, que fe les impri- 
me mas bien, que ñ empleaíícn muchas horas para ef- 
tudiarlo privadamente. 

La tercera particularidad, que he obfervado en 
efte informe, es la fobriedad^ con que cita V. S, los 
Autores, que apoyan fas peniamientos. Libre de la co- 
man preocupación de nueftros profefores , folo apunta 
los que fon indií|)enfablcs 5 ; y quien dudará que á poca 

cofia 




r uM. ai\/^LW\wii . \^/AX^ 



! 

coila podía V. S. abultar otro tanto pape!, fo\o con 
las citas, y paftges de A-ttorcs q'ic podía íeñalaiíPc" 
ro conoce que cíle es nuKho dcfc¿lo ; y quieie que 
.en ía obra no íe encuentre alguno. L^s operaciones de 
un Efcritor deben diiigiríe á herir en el fin que fe pro- 
pone, evitando lo fuperBuo, é inud!, y ufando únicamen- 
te lo pieciío, y necefario. No ha de fer como los pró- 
dio^os-j é imprudentes, cuya liberaücad daíia, y fe cor- 
rige. Cargar un eícrito de citas y y DO, es querer faplir 
la razón con la autoridad: no trabajar en cÜícurrir, y 
reñexíonar i fino en buícar nombres, que tranfpiantar a íii 
papel. Los malos Eícrirores fimdan £i prueba en los AA.> 
que dicen lo que pienfan, fin cuidar de la razón porque lo 
dicen. Buícan el mayor número, no el pefo , y aunque un 
Luca, ó un Covarruvias diga lo contrario, aquello defíen- 
'den, porque fon veinte los quedifcurren, que fe lo apo* 
van : y quizá hecha rcfiexíon en las circunftancias ea 
que hablan , no quedará uno que fiínde fu opinión. 
Veaíe fiel caíb pardcular que tratan ,íe adapta al déla 
difputa : fi quando afsientan la doótrina, la ponen como 
lazon de dudar, ó como argumento : fi fe gobierna, ó 
fe funda en las Leyes, y coñumbres de otros Paifes 
diflintos de los del Eícriior : y finalmente fi fon de tan- 
ta autoiidad, y pefo, c]ue fupere la del Autor, que dice 
lo contrario ; y haciendo rebaKa del número íegun eíias 
confideraciones, apenas encontrará apoyo £i deienía. 

Son los Autores como los teíiigos enun pley- 
to. Aunque por una parte haya muchos, fi fon negati- 
vos, ó de oídas, fi fon varios, fiilf3s, ó fofpcchofos por 
fu cualidad perfonal, no valen tanto como dos ó tres, 
que haya por la otra, de buena fama, de integridad co- 
nocida^ que hablen de cierta ciencia 5 y pofitivaiiiente. 





AfjH i ' MaMAíi vL\iMí ' A\xM!Ma\i i MXk%FjawasigK:aafMLií^^ 






i 




Del ínifiíio modo un Autor cíe rcputacicn, por el pefo, 
y juicio con que trata !a materia, que habie oportana' 
iiiente, y con razones fólidas , y fandaiiientos le^^alcs , 
debe preferñfe a muchos, que digan lo contrario T porl 
que no poíeen aquellas calidades , y regularmente fon 
relatores ó copiftas de los dichos de ot'ros, ó hablan a 
áivcno propóíito, y efecto. Lo demás es un abufoper^ 
vÁcioü), y dcfpreciable. Es querer agradar únicamente á 
ignorantes, y necios, que íbl o aplauden un Sermón, por- 
que han oido ai Predicador decir muchos textos, y 
autoridades, que no entienden, y las mas veces no vie- 
nen ai aífunro: ó un difcurfo jurídico cfcrito caíi to- 
do en ietra baftardilla, que es la que diffingue las citas 
del fondo de la obra; y defprecian, y miran con afeo 
al Autor, que folo pon^ las oportunas, y conducentes. 
Diíguñados fín faber ellos mJíinos la razón de que ef- 
tas no fean muchas, quando no cuidan de reconocer 
las pocas que fe feñalan ; a femejanza de aquel, que llo- 
raba ia pérdida de las diez Decadas de Tito Livio, quan- 
do ^n el Parnafo fe decía la oración fúnebre á efe in- 
tento ; fm que hubieñe abierto alguna ycz las que te- 
nemos de aquel Hifioriador, 

Efe, y los demás defcíftos de íiilta de méto- 
do, y eftilo, que fe nota en nueñros Efcritores, cau- 
fan á nueílra facultad la dcfgracia de que fe mire con 
defprecio de las otras ; y pone á nueílros Autores en 
€l deíayre de fer Iddos iiriicamente por los de nucA 
tra pi-ofeíion, juzgando fas obras ios otros literatos in- 
dignas de fu atención , y íii letura. Y una facultad co- 
mo la Jurifprudencia fufle ün mcriro eíia injuria, única- 
mente por el modo con que la tratan fus i)rofeforcs ; 
¿porque cpien podrá negar las ejcceleacias que la dif. 

tin- 



msamm 



[UA_nVA9«VMU 



fingnen > Sin entrar á odiofos paralelos, ni juzgar por los 
excefivos elogios, que le dan los nucflrros, nadie nega- 
rá que las materias que tiaca fon altírsinias, y rcfpec- 
livamente mas oportunas, y graves que otra alguna al 
Genero Humano; como concernientes al Gobierno po- 
lítico, y civil de las Repúblicas, á la vida, y muerte de 
los hombres, á los honpres, grados, y dignidades ; con 
todo, como fi les cau&ííe naufea á los otros literatos 
la vifta fola de un Autor legal. Jo arrojan con enfado, 
aun quando fe ios pone entre las manos la prccifion, 

ó el entretenimiento. , ■ c \. 

Por efto el Emincntífsimo Luca no latisfccho 
con habernos dexado en (as difcurfos tantas rcglis, cu- 
ya obfcrvacion nos coflearía el acierto, compufo de pro- 
pófito un tratado del Eftilo legal, que corre imprefo 
■en fus obras, íKinque en idioma Tofcano. Movido de 
cftas nñüms leflexíones , dcxó en el á los Junftas un 
direñorio completo para h compoficion de toda Inerte 
de cfaitos, alegaciones, y difcurfos s notando ílis defec- 
tos, y feñaSando el modo de evitarlos. Lo miímo ha- 
bía hecho, aunque con menos orden, y extenlion ea 
d Proemio a fu Do^or Fulgar-, y quifo repetir coa 
nuevas reík?áones los mifmos penfatnientos, por tacili- 
tar la ernmienda á foerza de dcfengaños. _ ^ 

Si hubielTe vifto efta Obra de V. S. confefana 
que fus quejas , y confejos no hablan coii todos, por- 
que hay algunos que por fus particulares talentos fe apar- 
tan de la esfera vulgar de los Efciitores que lamentas y 
feguramente, aun huyendo tanto efe Autor de llenar de 
ci¿as fus efcritos, pondría efte informe de V. S, por apo- 
yo de fus reglas, y por exemplo mas^ feguro para la 
uxiiíacion. Efte es nuevo motivo, que debe obligar a V. í>. 





:-&^A 



f y« ■w i»g»^.M^LftVJlLa>^/ ? #tn l ^Jgg|^/JOl,v^^^ 






' ! ' 



a dar'o quanto antes á la luz pi'ibüca. V. S, que tati- 
to fe intcrcfacn la comun utili^dad ; á cuvo £ii dcílina 
■h\s obras, que mas Ó menos, ííempre producen aifuii 
parucubr beneficio á la República , demás de! s»eneral 
aprovechamiento , que le refulta de la materia que tra^ 
ta, y hace el fondo principal de fu dodrina. 

Con efio he dicho á V. S. mi fentir, folo por 
obedecerle. La ílicisficcion que me queda, es que afsí ade- 
lanto mi inftruccion con la coreccion, que efoero de 
.V. S. á lo que he dicho. A efto obliga á V. S. la cor- 
idpondencia que debe á la rcfignacion con que )c he 
obedecido, y (icmpre me lifongearía la cftimacion que 
le merezco para eí¡7crar de V. S. cfta nueva dcmoftra- 
cion de £r cariño. V. S. ñbe que folo á fu imperio po- 
día lujerarfe mi obediencia para entrar á mojar la plu- 
m.i en femejante aífunto ; y folo á V. S. podía ani- 
marme a decir con tanta ingenuidad lo que fíento. Co- 
noc^ mi moderación, mi defconííanza, y quanco tcmc^ 
Jia íc me notaíTe de odiofo uno, ú otro rafgo de crí- 
tica a que infenfiblemente me llevó el aflunto ; aunque 
podía _juííificarla , V hacer ver quanto he í.iavizado las 
expreliones, con que fe explican los Autores de primera 
nota, que tratan la materia. V. S. dirá ü fon iuí>os mis 
recelos; y vivirá períliadido del refpeto , y veneración 
que !e profefo, y de los votos con que concurro, como 
ti mas interefido, á pedir á Dios la falud que le dcfeo 
y que le guarde muchos años. San Juan de Matucana,y 
,V^goflo 16. ác i-jSi. '^ 

B. L. M. de V. S. fu mas reve- 
rente Servidor, y amante Capellán. 

DoB:. D. Frmcifco Xa-vier de Goroftizjt. 

Su Dod. D. Pedro Bravo de Lagunas, y Caflilla. 




jSBBSBZSiSZaSSB^^ 



mTKVRTVm 



lam 



CARTA, mjE ESCRIBIÓ ALAVTOR DEB^ 

te Mamfie/io el Dri Don Manuel de ^ Siha ^ y la 
Varida , Ahogado de la Real Audienda de Lima , 
Catedrático (juefhé de las CUedras de Injiituta^Dey 
creío, y Prima de Sagrados Cmoncs en la Real Vni% 
verftdad de S. Marcos , fu Procurador 
General , y Retior. 



MUY Señor mío : dos cofas me encargó Vm. 
antes de ayer, qiiando me hizo el honor de con- 
fiarme el Manifiefto jurídico Apologético por 
la Jurirdiccion Real, y Difcordia tms acorde contra 
h concordia mas diíTonantc , que con título de Con- 
cordia déla Difcordia, en un punto grave de immu^ 
tiidad Eclefiáftica efcribió el Licenciado D. Alonfo de 
la Cueva Ronce de León. La una que lo reconocief- 
fe con brevedad; la otra que dixefle mifentir, y jui- 
cio que formaíTe cíe la obra , ingenua é imparcial- 

mente. 

La primera fue oficíofa, porque luego que 
cmpezé á leerle, no tuve libertad para dexarle; probé 
las criftalínas aguas de fa enfeñanza , y haciendofe hi- 
drópica la leaura, continuó la fed de la doarina,haf- 
ta agotarle fjs raudales : palion fue del ánimo con- 
ctuiíle, no elección; conque no tuvo que deberme 
el precepto ea l^ que folo fue fatisíaccion del gufto, 
ygnorabaíe Vm. áfi miíiiio (efeéio natural de fu pru- 
dencia ) y me encargó que leyeífe toda la Apo- 
toeía/como que empezada una vez , püdieífe inter- 





••■X«-Í' 










>^j» 'M Mag«LW ! jttL»\AiKja ! i/ ! «ji ' ^j«»^/jL:w ; vr^^ 



mn-^piifc ó ncabnrfe; pero jr^ycndoü- h obraíii reco- 
n.ciidadon, 110 tuvo que hacerla obediencia; iio me 
íiMniiio; bien pudo el Antor defconfiar, y fer la obra 
de íítisiaccioiu He cumplido con el primer precepto, 
paío al rcgundo, 

. Eíle no fue menos ociofo, porque enlabue^ 
na amiílad 3 y ^orreípondcncia fiel, que tan religiuía, 
y fencillamente he profeíado á Vm. debía haber co- 
nocido que no cita en los Altares de mi culto la fal- 
f:i Dioft de la Adulación ; mis incieníos folo íe le han 
quemado á la verdad , y aunque aquella me propufo 
felicidades, ha mucho tiempo que le dixc F^aleyhlm 
que á crecida cofia, pues por no haberle hincado la 
rodilla , y negado la adoración á la verdad^ fa&e Vm. 
qiianto he perdido. 

El juicio pues que formo de la Apología , y 
b mejor que me parece, es la buena f¿ , con que eA 
tá tratada la materia del fuero en la reftitucion w m^ 
Ugmm pedida por la ígleíla. Raras vtcQs feencuentnt 
aun entre los que efcriben tratados tal dcíinteres, quQ 
no fe les. note alguna paíion en uno iV ©tro paíage 
de fus obras; ya porque tocaron algún punto, que 
en cafo pai ticulaf habían defendido; y^i porque hay al- 
gunos caprichos de efcuelas en que fe hace empeño 
de los^ ingenios !a defenía; pero efta obra la^ veo erí 
lo Jjrídico tan . deíapaíionada , que la juzgo ofrenda' 
digr]a de la verdad, y del Monarca. A una y otra opK, 
nion fe le dá francamente todo el Heno de fu p;oba* 
bilidad con fingular pureza, y íinceridad : ni fe laílima 
la ígleíla , ni íe oíende la Real Jurifdiccion : tan ilcíi 
queda la immunidad , como la regalía ; no es nudo 
que fe corta, fino defita : hacefe ícnfible lo acorde de 

los 



m^TKVTCTWR 



lcs^Mihiftros en In Diícordííi , y de bii!to h'Difim 
día de la Concordia : !o: exqtúíko tic bs notioos ha 
hecho tan plena !ii materia , que en el carro volómcn 
que coiiciene, le vé mejorado todo lo que en lantos 
efcribieron los AA. que la triuaron : vindicáníc eílos' 
de las impoftnras , que les hace el Autor ách Con- 
cordia de la Dtfcordm^ y quedan leílkuidos 4 & per* 
fcda inteligencia. 

Bien íé defcnbren los motivos porque nOqw< 
fu Vm. manifcflíir £i didámen : el título de kvobra, yd 
fin á que fe dirige, afsí lo pidenj pero yo no pneáo 
dí'xar de fentii que en materia tan rara, qüc la obfcá- 
ridad^es hija de las luces, en que k conciben ambas 
opiniones, fe añada otra luz en la Apología, que haganrks 
tenebroÍLt la cpeíHon. Si un cuerpo opaco fe pone eh- 
ne dos luces , queda fin fombra : el Sol en el Zenit 
deílierra las íbmbras de los Montes, c]ue hace crecer 
en f.i oriente, y en fu oca lo ; y el cuerpo de la 
qüeftion , que entre las dos luces era opaco, y que 
poniendofe fobrc ella un ingenio Sol debieia quedar 
k todas luces claro , fe ha hecho mas obícuro por 
el mayor concuifo de efplendores. Dcfde hoy ferán 
noóturnas Aves las " riías perfpicaces Águilas , y fcra 
tan temido íli íémblance por los rayos de luz , que 
le iluminan, que ferá atrevimieáto regiñrarle. En^^^á 
íe opone ii: lo acorde de la difcordia , ni lo-r^ícccion 
de un cftremo , ni mucho menosiin medió con que 
conciliar las opiniones. Recomendar mas al Mundo 
literato, al gravírsimo dóngréfio de Miniílros , y gre^ 
niio de Abogad4^$./lá dificultad, y dexar cafi inex- 
pedible la materia ; tiene tantos vifos de avaricia , co- 
mo de moderación ; al contrario ^ manifeflax el dic- 
ta- 




i u.\ 







ij-s:^ 




•••.X*'Ci> 



úvrev er? pcifvx^mcvtc vírtriofo ; y efte extretrn es mas 
propr ío de un tan gran Miniftj o , que no debe íg- 
t?craííe, qiiaí.do da á conoceríc en lo que efíribe. 
Si folo acukafíc & díélánien a! Autor déla Concordia^ 
fuera judo , para que íubiendo, y baxando con la pie- 
dra el aípero Monte de la dificultad, nunca encontiaír 
íeíbíiego^nideílanfo , y rerpondiendole conforme á ííi 
necedad, le deíéngañaííé de fabio ; pero efta, que pa^ 
ra el fuera merecida pena, no debe fer mauiíio de 
los que con finceridad aípiran al verdadero coñoct- 
tniento. Viii. es deudor de los (abios, y de los igno- 
rantes: efta obligación eftá fatisfecha; aquella vea co- 
mo la paga ^ fi cumplo con decir lo que fiemo con 
ingenua llaneza. . :.: . > 

Vm. previno, coiT la autoridad del P. Coifte* 
lio (obre el 26. de los Proverbios, la nota que íelc 
pudiera hacer fobre el eftilo : con lo que rompo el 
niio deíeando que Nro. Sr. guarde á Vm. muchos 
aóüs. Lima y Agofto 14. de 17JO. 



M. S. M. 

B. L. M. de Vm. fu fiemprc 
amante amigo 

Dr. D. Mamel de Ji7v4, 
j la Vianda* 



m 



siai«ffi^JWK»»g»taK;»wroiBi»^^ 



g trji.ji\/^L«\/Jiiü 



oi^ 





DICTAMEN LEGAL , QVE EN 

el Real Acuerdo de njoto confultwo 
expu/ieron al Excmo. Señor Com ' 
Superunda^ Virrey del Pera, los 
ni jiros de la Ke al Audiencia de L....^., 
que . lo frmaron el dia 5 • de Qcluhrü 
. de 1752. fohre la jurifdiccion 
. de los Ohiffos en los Curas 
Kegulares. 



MO. COR. 



!N el mes de Marzo de éíie 
año proveyó V. E. atíto con 
voto coníuitivo de efte . Real 
, Acuerdo; previniendo , y man- 
dando que el Señor Prefiden- 
te de la Real Audiencia de la Plata, quati 
do los Indios ocuiricílen con c|ueias de íü 
Dodrineros Religioíos, :íi los delitos decpe 
los capitulaíícn, foeííen en ílis coftumbres, 
íe diririeílin las Proviíiones de ruego y en- 
carcTo^'al Prelado Regular, paraque ios av^ 









1. ' .íi . 










i^ 



^^ 



i 



'I 



lif 



¡yfi»» 



Wí^/ T.^■Y?y/■'».\^'^^^^»-•.W/.'*^' 



z 



:*.\>V(V,t: 



riguaííe , y corrigicíTe : pero íi faeííl'ii in ofr 
ficio ojjiciando^ [cAxmiíkíka al limo. Señor 
Arzobirpo de aquella Diocefi , ea . la inifma 
forma. 

Procedió V. E. a cfta refoliicion en vir- 
tud de lo difpaeilo en la Ley 51. Ub. 1. ¿c 
la Recopilaeron de Indias, en que S. M. man>. 
da : que los Prefidemes^ j _ Audiencias fuhrdi-* 
nados ádos J^irrejes Je Lima^ j J\déxicQ ^uar^ 
den las órdenes^ que los J^itrejes les enviaren 
en lo que toca al Patrona:<^^o^ y p-ohierno ^ene^ 
ral y y en viíla de la .rcprcíentacion de aquel 
Prelado; por el inconveniente dé la demo- 
ra, que daría lugar á que llegaíTe á los ma- 
yores excremos el calor, coa, que fe ha re- 
conocido que efte aíliinto fe maneja.. Na pa- 
reció necefaria infpeccion alguna de autos ; 
porque en efte cato dio V. E. la orden que 
toca 9.1 Gobierno ^e-wiT^/, dexando al juicio 
del Señor Prefidcnte la aplicación ; (O pues 
fiada podía ocurrir contrario i la reda firme, 

que 
^ (1) DD. in cap. 2. de refcHptis; que en los de jiiP- 
ticia ficmpre fe entiende h ckiúúa, /i preces Veri- 
tare mtam/ér^ Pirhing con Felino , que fe expiden 
ad in¡iruEiionem (jmmodo ludex fecundum Wlh 
tkm procederé déeoí. 



SBBSBBBSWSESamm 



S^PVHVH 



'^^sasE^ 



que V. E, mandó obíervar cu lo abfoluco. 
Efta Providencia la pudo V. E. dar á preveiv 
cioii, (i) aun qiiando no fe hubicíle fufci- 
tado concroverlia 5, y^ i ñn ¿c extinguir ea 
fu origen la principiada , que podía fer de 
pcrniciofas confeqaencias. 

La decerminaeion de V. E. en mate- 
ria tan grave es conforme al Santo Conci- 
lio de Trento, a las Bulas Apoftólícas y que 
lo declaran ,(1) i las Reales difpoGcioncs de 
S. Mv en el Derecho municipal de indias, y 
prádica iinconcuía dé cfte Superior Gobier- 
no. Anualmente fe figuen algunas caufas en 
el Juzgado ^Arzobifpal, por Pro vifioncs de 
ruego 7 encargo- que-V. E íe ha férvido 
librar á beneficio de los miferables Indios, 
que fe han quejado de fus Curas Religiofos 

en 

(i) Leges utgemrdes ab ómnibus ^quabiUtcr 
in pofterum obferVenmr, qu^ Vel mtjft J nobis ad 
Vcmrabílem C^tum oraüone condimmr^ Ví?/ in cer- 
tú ediíii ^^ocabulo nunctfpantur^ JJy^é cas nobis fpo}> 
taneus moms ingejprir^fn^éis prcecatw^ fiVe relatio 
Vellis mota l^is ocafionem po/íula^^erit.XcK Lcges 
5. Cod. de legíbüSj &conñicutíonibLis Piincipum. 

(2) El Sr. SoIor^anOj el Sr. Pakfox^ el Sr. Monte- 
negro, & alij relati á D. FmíTo de Regio Pacromm 
Ind. cap. Ó2. n. 2. & alijs ibidcm amis. 



UHAK 



1^01^ 



«La&^ByMiflaASM ! fflLa^^ 












cii materias pertenecientes á fu oficio ; y las 
quejas por exccíos pcríonales fe han remiri- 
do á los Prelados Regulares. 

Todo el cuidado fe ceñirá á cxámi- 
minar , fi los autos originales , cjue con fu 
informe ha enviado el benor Preiidente, juf- 
tifican lo que refolvió con parecer de algu- 
nos de los Señores Miniftros del Real Acuer- 
do de la Plata, remitiendo los capítulos pu- 
eftos al Religiofo Cura de Tarabuco por ex- 
cefos ,m cfjiáo offidando^ á:fu Prelado Regu- 
lar y fin embargo de las rcpréfentacioncs , y 
contradicción del Metropolitano; >íin iquc 
tampoco obftaífe ( como fe .exprefa en di- 
cho informe) el auto deV. E. por .no con- 
trahcffe á las dudas , que fe controvirtieron; 
de modo ^ que fcgun el mérito , que minií- 
tran los autos, no eilan comprehendidas en 
la providencia acordada ác V. E. y piden 
divcrfa decifion. 

Para efle intento acompaña el Señor 
Prefidente i fu informe , y como parte de 
los autos, un Difcurfo jurídico del Señor Fif- 
cal de aquella Audiencia, en que hace prc- 
fentes los iiindamentos de la refolucion, que 
dice haberfe tomado conforme áfu Fifcal diBa- 

meñ» 



Bg^apeaK^ 



min. Sc hace precito carear la infcripcion áo: 
fu primera plana con el tenor de la Real Ce* 
dula de S. M, expedida en jo, de Noviembre' 
del año pafado de ly^o* que pofteriormente' 
ha demoftrado el Hmo» Scíkír Arzobiípo, 

La infcripcion es ; Difmrfo jundico^ er$ 
que fe funda no fer j^rivativa^ fino reípefliva^^ 
mente fmulmnea , la jmfdkdon de los IlmoSé 
Señores Ar^ohif^os.y O^ifpos m la viftacion 
de los Kegpilares Párrocos Ucfirineros , con fm 
Reverendlfsimos Prelados^ en losCnrmos , me 
con difpenfac'ton Jáj^ojlólica obtienen a infama. 
de S. M. ' Católica. en eflos Jmencanos Do^ 
mnios. 

La RearCedula es la figuiente. 'Re^e^ 
rendo en Chrifa Padre Ohifpo de la Iglefd 
Catedral de la Ciudad JeiCu^co en las ProX 
Vincias del Perü^ de mi Confejo. Con carta de 
11. de Enero del ano próximo pafado remitís^ 
los autos executados fohre el irregular modo^ y 
ahufoj que práflicameme habéis reconocido execu^ 
tar los Viftadores Regulares ; quienes no contení^ 
endofe en las ViftasUe las Dominas encomendé'- 
das a fu cargaren praólicarlas folo en lo pertene^ 
dente a vida^j cofmmbres de los DoBrineros fus. 
Subditos^ fe efiendená execut atlas en lo que toca 




BB 



moa 



K^BBI 





xl'^: 



sw^.^ :-:^iíÁ* }y:o 



KVMUIKífiAáSd/ini»¿^^ 







in cf&io officiando, f,^ contra dela autoridad^ 
y regdlUy aue pertenece k los Ohijpos^j dc lo 
que f revienen los Sagrados Cañones^ y ejlá.cr--- 
dmado por . mi y Juplicando je torne en jujiída la 
mas breve refolucion en ejia dependencia^ para 
evitar los tropie:^0s^ que puedan, ofrecerje con 
los; Superiores de las Religiones^ Y habiendo íe^ 
Vijh en niiCoyi jejo de las: Indias^ con lo cjue^ 
dixg fu Fijcal: he Venido, en declarar {como de* 
eUro.) que en las vijúas de. las De firmas y que 
ejlan a cargo de los RegulareSyJehen contener* 
fe fus V^ifitadores en lo que corre fpondc folo a 
¡4 : vida^j cofiumhres de. los .DaBrlneros fus- 
fuhditos^ fm meT^clarJe en lo que toca in officia- 
ofíickndo, por ■ tocar- ejlo privativamente al 
Ohifpo^ fegun los Sagrados Cánones,^ y difpo^ 
ficiones Reales.. 

Con folo efte rafgo de pluma pudiera^ 
concluirfe efte diclámeni. porque fon cn-^ 
vano diícurfosj ni dodnnas, donde hay de- 
ciíiones cxprefas. (i) Es irreverencia;, poner 
en duda, . lo que el Soberano declara > y at- 

Tunca 

(]) ZJhi cafas lejiis eji^ nuil a dubkatio^ autdif" 

pytatio cadit.Lcx ilíe, aut illa?, §. cunvin verbis ff.. 

de Icgát. 5* Lex Ancillae C. de furtis. Gracianas com»j 

5. diícep* 857, ñ. ÍÍ4. & pafsim DDc 



i^jig^^wroiaigRaiwroiwgH^^ 



Ig^H 




-isHaíiK 



fumo ddinquente (i) faniar en contrario de 
lo qiie tan eKpreííameiice ha dcxidido. Pao 
coiueniendofe en el cuerpo del Difcarfo ju- 
rídico algunos puncos 5 que neccíican expli- 
caiTe, fe procurará darles aquella luz, que 
no permite el método^ y-eftiío, con que allí 
fe exponen. 

Es confiante, que íiendo la primera 
obligación del Scfior Fifcal pedir, e inftar 
que fe de a los- Reales Dcfpachos el mas 
exádo cumplimiento, no fe tuvo efta mo- 
derna Cédula, preíente en^ Chuquifaca 5 pues 
no fe hubiera emprendido' fundar , y ^ cíla- 
hkccty c^uc es' Jimnltanea ^ y no privativa la 
junfdÍGCÍon,que S. M,.dice, que roca al Obif- 
po privativamente. Tampoco fe manifeil:6 á 
Vé E* ya los Miniftros de efte P.eal Acuer- 
do al tiempo 'de la primera providencia ; pe- 
ro como nada decide-de nuevo , íino decla- 
ra lo que íe contenía en las'Sa<>rados Cá- 
nones , y diípoficienes Reales: tuvo el ho- 
nor de conformar fu inteligencia con la ver- 
dadera, que eftaba anticipadamente preve- 
nida 
(i) Difpuare de Principali pdicig non eportet; 
facrilegij injlar e(l d/j-bitarc'LQK 2, C. de crimine 
íacrilcgij. 



^wJ^^^r-wr^^mm^wMmrw^T^^KrwM^^^w mm^ M WJ\W Wl a/ 




fc-í'- 



ni 






ili»iai¿a»MM^^ 



I 



ú 



m 



-Vi SI,' 






i^ 



nida con fólido juicio en h declaración del 
Supremo Confejo, 

Efta es la miGiia , que confidcrada h 
naturaleza de los Beneficios, y modo con 
que fe permitieron fervir a los Regulares en 
las Indias, quedando pleno jure fujecos á la 
jurifdiccion Ordinaria: (i) habían. dado ála$.: 
Bulas, y alas Reales Cédulas los AA. Reg- 
nícolas. 

Aunque en los términos de Derecho co- 
mún fe qücílione : ^ fi la juriídiccion de los 
Obifpos para .caftiear á los Rehilares los de^ 
litos cometidos in officio officiando^ fea priva- 
tiva^ (z) ó cumulaciva? pero para evitar difr 
putas mas perjudiciales en ellas Regiones re- 
motas , del Soberano, íe ciñeron los modos 
de opinar á mas cftrechos limites ; .dexando 
todo lo que toca á coftumbres del Párroco. 
Religiofo á fu Superior Regulara y lo que 
pertenece al oficio, en que el Religiofo no 
delinquiera, fino fueíie Cura, al Obilpo Dio^ 

cefa- 

(O Los citados al n. j. 

(2) Bordonias,ML3rga,.& alij apud D. Frailo dic- 
to cap, 61. n. 6. & íl^qucntib. Em. de Lucadiíc. 
4- de judicijs apad D. Th. de Rofa de rcfidentia 
Epifccpi fc¿l. 6, ri. 141. 



S 



'iSRZSE^ 



9 

ccfano: (i) como fe puede notar en el 
tiento, y precaución , con que fe formó ^ y 
fe explica la Ley 2, 8, del título de los Rcli- 
giofos Dodirineros de las Recopiladas de Ini 

días. . I 

Es digno de advertencia que de las 
-miímas opiniones, que fe deducen en el Dif- 
curfo jurídico, fe valió el R. P. Provincial de 
San Aauftin en k controverfia con el Seño i' 
Obiípo del Cuzco. Los Dodos Maeílros, {i) 
y Catedráticos., que trabajaron la carta efcri- 
vta á S. J. esforzaron con veheniencia las ra- 
nzones, ^para.perfuadir que no era la jurifdic- 
cionde lo§ Obiípos privativa, íino cumulati- 
iVa, y fimultanea : y teniendofe prefcntesen 
.el Supremo Gonfejo -de las Indias, fe decía- 
^ró lo contrario en la citada Real Cédula 3 ef- 
tiniando el fentir opucfto, de que es p7V4- 
tivay mas ajuftado á lasdifpoíiciones Reales, 
y á la naturaleza, en que S. M. ha queri- 
do dexar los Beneficios Curados en eílos Do- 
minios, quando en virtud de las Difpoficig- 

C lies 

(i) Videndiis D. F-i*aíÍ0 cap. 60. á n. i. 

f2.) Ei R. P. M. Vr. Bartolomé Sánchez, Ca- 
tedrático de Prima de Teología en la Real Uni-- 
verfidad de San Marcos ry el R. P. M.Fi% Baka» 
^ar Pavón. 




^mtntrwMnM iMn%mA 



"*-*» «^Ji^mw »ynm»^«#i^»^^^m»^^^mw^^Txmy-«yjn^wyj\.rfW7'A<^J 



PHSSSiliSQKJBSKS] 
















NMaTXW^^Á\)W. * ^x<¿r^ 



lO 



fsmoB^ssüssssBssasaiÉm 



lies Pontiíicías concccüó á los Regulares poí 
íaltade Clérigos Seculares^ que los firyieflcn. 
De lo que dimana^ que el mas.fabio 
'FolídcOj cuya do£la obra íir ve de norma pa- 
ra el mejor gobierno de eftos Reynos 5-.:íU- 
.ga:(l) que en nueftras Dodlrioas de Religio- 
íos no tienen otro Ordinario á quien reea- 
*^ríocer en quanto á la cura de almas, que 
-^fcxcrceu 5 fino al Obifpo de fu partido; y afsí 
^ ¿ucdan del todo fujetas 5, i\ que en . elias fe 
guarde la dírpoíicioa deL Concilio. 

El Dodo Miniftro que dedicó :ía pla- 
':jfna, á la expoficion. de las- regalías del Real 
"Patronato 3 no es menos terminante : (1) pues 
afirma , que el Regular que le hace Párroco, 
en lo perteneciente al cuidado de las alixias 
' le exime de. la obediencia del Superior Re- 
gular, y fe. fujeta del todo a la jurifdiccion 
del Gbifpo Dioceíano : de modo que eíla es 
una exención de fu exención, que no dexan- 
dole otro Ordinario que reconocer en quan- 
to Cura, que al ObÜpo Diocefanor es con- 

íigui- 

(1) Sr. Solorzano lib. 4. de fu Política indiana, 
"C. 17. vcif. Y cílc es el cafo de nueftras Dodrinas 

de Religiofüs &c. 

(2) E! Sr. FráíTo de llcgio Pacronatn, C. 5<5. á n. 
5, exAege 2 5. tit. y.part. i. 



S^;iigR^l»WWg»QaiWB^iPis?B^ 






I 1 



^ííguicnte iiccefirioj que lo exíaia del Prela- 
¿o Reaulra* en el mifrao icfoeólo. 

Tambicn limita la opinión de los Re- 
gulantes: y ícgiin iiis doótrinas ios expliqa 

:(:i) de ciqueilos Beneficios, que no quedan 
plemjí^ireác la juriídiccion Ordinaria. Deque 

, infiere para los Curatos de indias, que ios 
Prelados. Regulares no puedan corregir, .y 

"Caltigar a los Rciigioios que delinquen <en la 

.adminiftragíon de SaGramentos, y en auan- 
to 1 arrocosv porque no tienen , ni pueden 
pretender algún dereclia en las Dodrinas que 

':tocanj al conocimienca dedos? Obiípos pleno 

Efte modo de opináis es mas conforme 
á las últimas Difporiciones de S. M. en quan- 
gto á los Curatos, (i) queíirven los Rcgula- 
reSjv cftablccidas: íobre los:^ principioSj queíe 
han infinuado. No pueden los MiniPiros de 
S. M.. promover los contrarios. Aquellos fon 
los que V. E. haniandado- obfervar , y los 

que 

(i) ídem D. Fiaflb C. 62. n. 7. & 10. - 

(2) Las Reales Dirpoíicioncs, que mandan, que 
feenn fueren vacando las Dodrin.is de Regulares 
en el Aizobifpado de Lima, fe confieran á Clérigos 
Reculares : y fe ha pradicado en vaiias. 



i, ' 



^n^'mwmn.mm «^nrnw ^^m».w wm^^m^^w^ 



KMJV^w^riK my-^JClJgMy^WTO'A 




m 













1 1 



que S. M- ames ha declarado. Conque folá-^ 
mente refta ver, que es lo parcicular de la 
difputa, que pueda excraheria de tan incon- 
¿teftable regla. 

El medio de que fe vale el Difcurfo 
jurídico 5 Te reduce a decir que la facultad 
íle los Obilpos no llega á la de removerá 
los Regulares de los Beneficios curados que 
obtienen; porque uíaBdo de la jarifdiccioa 
delecrada , no eftando en ella exprefa cfta- 
^pena de remoción , no pueden imponerla; 
apara lo que toma el argumento de la po- 
^ceftad de imponer ceníuras (que muchos Ja 
niegan por elle ffondamento ) ala de privar 
de los Beneficios , en que fe dice , que hay 
-mas Pcnderofd canfd^ por conjiderarfc mas gm- 
Vofa m lo fuccejíVo .del afeóloy queja pena me- 
dicinal , de La cenfura. Son palabras .formales, 
y defpues pafa i cxiinm^i]: ] lo que en-el Real 
Derecho Indico fe contiene , y dice-, eJlÁ Jtn 
.controverjía dd.miúdo en la práéílca.ie cjios Do^ 
>minioSy que los Prelados Regulares remuelan por 
ccnccrdia con el .Patrón ReaL 

Se prcfcinde déla difputa, fi la jurif- 
diccion de los ©ioceíanos es ordinaria en ef- 
tos cafos^ 6 delegada. Algunos afirman, que 



es 



!]2aSHB| 



•«-'— ""i^saj^ 



es ordinaria, (O y que derogandofc la exen- 
ción de los Regulares 5 ó no extendiendofe 
en quanto á la adminiftracion de Sacramen- 
tos ; la jurifdiccion propria del Diocefano , 
que no fe extingue, y eftá folamence impe- 
dida en quanto á fu ufo por el privilegio 
de la exenciona removido efte, queda expe- 
ndida. Mas comunmente (i) fe eltí á lacla- 
ra exprefion del Sumo Pontífice Gregorio XV» 
: que la fupqne dclegada.Gtros tienen (5) por 
inútil efta controveríia de la calidad ¿c la ju- 
rifdiccion, para lo principal del aíTunto. En 
el es necefario no confundir, mas antes fepa- 
rar lo abfoluto de remover del Beneficio al 
Cura RecTular, del modo particular de remo- 
verlo por concordias porque puede el Dio- 
cefano .proceder, ó por un Derecho ordina- 
rio, formando caufa, y oyendo judicialmen- 
te al acufado, o por un modo extraordina- 
rio, y fuera del común Orden de Derecho 
que fe denomina (4) concordia. 

Tratando del primero : fi el Cura Re- 
■ D g^5^^ 

(i) Fagnanus m cap. Cum MeElus^ de Rdigio£ 
idomib. ex n. ^%. 

(2) íclem D-. Roíli ubi fapra n. 144. ^ 
■ . (/) Em. de Lucadircarfu 4. de. Judicijs. 

(4) D, FraíTo, & aüj ab co citad Cap. ^S- 



h: 



^""^^-"-™"— ^^-^'""''^—^■^"^'^■'"■^^^"^*^*— ^^^"«^^^^^*^^^^^^^^*^^^^^^ 



^láUú^ 



jjPaiiflBEBfflMiM^^ 






•^ a«»^5 














ICOS m cfficio ojfx'unac'^ que 



g-.lar Gometfeíle 

Igun fu gravedad merccicíícn ía pena de 
tcmocion/parece que fcgun la dodnna del 
Difcurro jurídico^ y el fundaínento ya refe- 
rido, rso pudiera tener conocimiento, el Pre- 
lado Dioceíaño V porque dirigiendofe la cau- 
ía al caftigo de la culpa, fi no hay facultad 
delegada para imponer la pena, quc: es el 
íin (O no la hay para elconociniicnco, quc; 
tsjel medio,, 

Efta es contra el principal aílunto; del 
papel, ^ y lo. que. abfolutairiente rotula fu Inf- 
fripcion ? pues en. efte cáíb. no;íería.la juriC. 
dicción. íimultanea 5 fino privativa, de parce 
delJPreJado Regular, Es un. raro, extremo , 
pero que fe incide en el de necefidad, y i 
ia pagina = io.,íe alienta aísíicon. las pala- 
bras íiguientes : . Regijlrados. en lo textual, los 
fmdAmemos^ que. en ¡os ejfr echas, términos de^ 
la difpHta exclancen. la¡Verdady de que comr 
freheudiendoje en la naturaleza de las quejas^ 
mérito ^ ara la remoción^ teca en Primera mf 
tancia privativamente el conocimiento de eftas al 
Regular Prelado &CC.. ' Se 

(í) Barbofa axiom. 99*^?erho fnis^ n. 2. exle- 
ge Or<itk3, de Sponfalib. &Cap. Pr^rerf^, deoffi- 



cío delegad. 



la^QUM 



'^ssm 



Se fcguiría tambicnj que mientras mas 
«ave fucile, el delito del Cura Relimofoea 
íu miniilerio, y cuidado de almas, careciera^ 
el Dioceíano de la Eicukad- de caftigarlo, le 
falcara quando^ le; era mas ( i ) necefariaj y to- 
da la jurifdiccion para conocer i?^ ofjiáoofji- 
ciando (cnei. tam limitada- que únicamente íe 
rcítringiríai á. las^culpas ligeras, que no me- 
recicflen privación de Beneficio ^ ni ^ mayoe 
pena.. 

Dependería, de la: malícrnidad dé un ca^ 
pitulantc, , con abultar; el delito,, privara! Dio- 
cefanoide la . jurifdiccion r porque fiendó nc- 
Gcíaria? akingreío del pido probar, íu calidad í 
atributiva^ (i.) la pena de- remoción ( que no 
fe fabe, fi. correfponderi: examinada, la^ can- 
ia) pprUola la; naturaleza^, que le daría una 
acufacion voluntaria , Hubiera de. recular en 
d principio.^ la decifion. (3),en: puntos tan 



(i) D. FraíÍD: Oip. 55. n^ ¡27 Si cmm fdus- ¿ 
Dotlrinario pcrpetríttum . graviori : pcena quam^- re-- 
7mtwma doEirina. dignwn eji^non -^etant jceduU 
pr¿e/at£e^ ,. aut ¿tli^e emn i mponi pojje, :• 

(2) Ex.lege Aliena íE de Judiajs,,& aüjs apud 
CortLida de ciiO 30. T). yp. «ubi- Dü.\ 

(5) Contra legem fin. Cod. de> Accufat. & alias 
2piadD..Valenmela condliG is?i. exn. 50,^ 




T^n.mm^mmi^^^Mj\^iw^mwi^:»M^M^tmM^mM^^mm^M^^^-mm^rmw^mwi\^VjVX* 





;?':i^' 

^,1.^ 

c^^ 



*"''*^« 

■••A.»-'^" ^ 

,^i^: 




flMM(»A1BM(By8ft¿»^ 



l6 



delicados, ccmo fon los jurifdiccionalcs, 

Eftos e^^vifsimos inconvenientes no lo 
fon en opinión del Autor del Dilcurfo ju- 
rídico. Peto fe deduce con fobrada claridad 
lo . contrario, reconociendo lo que .dicen los 
Sam*ados Cánones, entendidos íeaun lasDif- 
poíiciones Reales , que ion las fuentes,, de 
donde fe derivó la Real Cédula moderna 
4^1 año de 1750. que maniíieíla la jurit 
dicción privativa de los Obiípos en losCu^ 
ras Regulares , para todo lo que es in offi^ 
xio offidanáo (i) fia limitación de cauías le- 
yeSj y que no merefcan pena de privación. 
,La Bula del Sumo Poniificc Gregorio 
XV. declaratoria del Santo Concilio de Tren- 
to (i) dice,: que en todo lo que toca al cui- 
dado de almas, y adminiftracion de Sacra- 
xiientos, los Curas Religioios fe fujctan á I05 
Obífpos .Dloceíanos, fkné in ómnibus^ (3) j/ 
¿ ík omnímoda corrección \ la que no admite 

la 

(i) Cap. 'SoUt£ ^ de majoritnte^ & obcdicntio, 
vcib. nihil cxcipiens cuaivulgütis Thomas^ & re- 
gula 172, 

(2) Basbofa in didionibns plcnc, & omnímoda. 
Fagnanus in di¿>o cap. Cum dilcEtus^ n. 57. 

(?) Apud Fraíío Cap. 54. n. 8. 



ixzioaiHj 



la limitación , que fe afáenta como una ver- 
dad exclarecida. 

La Ley ^8. que es la llave de todo 
cfte punto , dice : Qnc ejlando affemado por las 
declaraciones de los Emtnentífs irnos Cardenales 
del Santo Concilio de Trento fie los Curas 
Reli^iófos dekn fer Viíitados en todas las cofas^ 
que^fon in officio ofEciando , 7)í no frieran 
hacer ni en que pudieran ^r obedecidos y ni 
tuvieran execucion, ft no-fuejfen tales Curas % 
conforme a efla regla deben ^proceder los ¿ér^- 
hipos, y Ohifpos en fus vijttas,cdfligmdo,^ 
formando y removiendo ^todo ^lo ^que farederc 
jujh, guardando el Santo Concilio de Trento en 
las apelaciones conforme a jus éfcBos y j fian- 
do les pareciere que con fm remover al Reli- 
rriofo Cura, fe fattsface nuéfka Real concien- 
cia, y la de los Prelados , elegir m el camino 
prudencial, que les pareciere mas á prcpófttOy 
fin faltar á la Jufltcia, y cafÜgando fever amen- 
te á los que ippif eren impedimentos Violentos. 

De eftas textuales palabras fe eviden- 
cia que aunque para reniover fe dexe ala 
elección de los Prelados Dioceíanos el ^cami- 
no prudencial,^^que'les ¡pareciere mas a pro- 
poíito > fe incluyen en la esfera de fu co- 

E no- 



Wá 



^^timm-m^^^m^mTK^^-mr^wm a*/\tf 



aíál 

















^i8 

nocimiento todas las cofas, que fon in ofn^ 
cío officiando^ Y ^^"^^ fegun la naturaleza -dalos 
delitos merecen pena de rcniodon del Ec- 
ncíicio, / porque de otra, fueiTC no fe fatisfa- 
ce la concicücia» 

Pero otras palabrasde la Ley miniPcrau 
un argumaico irreparable. Continua aísi : En 
qtianto d los- excefos per Júnales de vida, y cofjf 
mmhres de los Reltnafos Curds, no han de que- 
dar ftíjetús á las Ar^mjpos^..y, Gbifpos^ parar 
^ue los- cdfliguen por Us Viftas ^ aunque fea á 
Uttdo de (^). Cutas j Jíno que, tmiendo.- noticia, 

de. 

(^..Nbta^ que cftasv palabras de la Ecy dcílruyea 
d argumento de los que opinaron, que el Cura Re- 

^ guiar ícíiijctaba fimakaneanieiue por los cicliros in 
úfficio of¡¡cianda al Prelado Regular ; fiíndandoíc, 

<-6n que fer Cura no. !c hace menos Religioíb , y 
que es idcntia la pcrfona delReügofo Cura. Por 

.jQue del. mifmo modo clícr ReÜgiofos no los Ha- 
ce menos Curas, y es una laperíona de! Cura Re- 
ligiofí) ; fin embargo los Religiofos por delitos m 
monbus no fe fujecan á los Obiíjios, ni pueden caf- 

-tigarlos á título de Curas , fcgun la Ley : con que 
no íe füjctarán en los deücos in ofjicio offícimvdo 
al Prelado Regular , aunque fea á líiulo de Rcligio- 
ios. Por eíío declara el Rey la jurifdiccion de los 
Obifpos /?nVí^f/v¿ en todo !o que toca in offici^ 






( ili 



ut» ^tit mrmtwn 



'isazaE 



^ Í9 

de-cHo^ Jln ejcribir, ni hdccr procefjs^ aVifen Te- 

cretamente d los Prelados R,e(ri/Jares paraaH^ 
10 remedien \ y ji no lo hicieren , pcdran ujar 
de la facdtad^ qae les dá el Concilio de Tren- 
to de la formay y en los cajos , que lo deben 
hacer en us ixelirhfos Curas ; 7 en ellos acu- 

^ o J ,/ J 

dirán al l^irrey^ Prejtdente^ o Gobernador y míe 
en nuejiro nombre exrrciere en ejla parte el B^eal 
Patrona^^^)^ y tu.rnere^ facultad de poder nom-- 
brar . los Dicínneros ^ ó reprtfe-itarles canias 
paraqtdt jean^ y deban, pr remo'ñdos^ paraque 
parecieridAe mjias^ y ejiando de una conwrnn^ 
dad^ los remuevan^ como fe ha hecho^ y Te ¿i- 
ce en el Perú, 



En dui parte de la Ley^ en vigor de 
la alternativiv de o^iic ufa,. íc maniíicita que 
quando por negügeacia del Prelado Re:^:ubr^, 
á quien, dá noiicia el Dioceftno de los ex- 
xrcíüs m mor ibas del Cura P^eli^iofo, fe le de- 
vuelve coníoniic al Concilio la'frxultad de 
conocer :-ó puede hacerlo por Derecho or- 
dinario formando caiiíaj y acudir al Patrón 
Pvcal o^iie tiene ufo de la regalía de nona- 
■ brar DoclrinerOj lo que íuponc la remoción 
. e aquel, en cuyo lugar íe nombra : ó pue- 
de proceder por modo extraordinario^ rcpre- 

ícii- 




"— ~"^"^"^~*^^*^"^"^ 



'Wfmmmmn^srmMsv*M^MKm:w-m^j\^tiw^rf\^w mm^mm mmj\.^ 




¡ÜÍÍ3^**I 



f^Ml»MaalMlu^v^Kai^/ ^iL» ! w s ii»^^ 



zo 






fcntar al Patrón las caufas , y remover, cf- 
tando dc una conformidad fobre fu juílicia, 
que es la concordia; y alsicnta la Ley de po- 
limo, que aísí íe ha hecho, y fe hace en 

el Perú. 

El argumento , que miniftra la Ley , 
es: que el bbiípo Diocefano puede refpedo 
de los Curas Religiofos, conociendo de los 
delitos in officio ofjiciando , que pertenecen á 
fu jurisdicción privativa : lo que puede, quan- 
do íe le devuelve por negligencia del Prela- 
do Reo-uiar el conocimiento en los que fon 
de morikis, y que fin .ctta omiíion no le to- 
caran 5 pues no es mayor la extenfion del 
conocimiento .devuelto, que del .proprio, 
los que fulamente fe diferencian por las di- 
verfas circunftancias, en que fe ejercitan, 
pero no por fu mayor , ó menor extenfion 
en orden a la pena. Y fiendo cierto que 
fcgun efta parte de la Ley por un conoci- 
miento ordinario, ó extraordinario puede el 
Diocefano remover, quando conoce de los 
dciicos tn moriíns del Cura Regular : lo es 
itrualmcnce, que quando conoce de los que 
fon in ofjkio ojficidndj kgim el medio pruden- 
cial GUw eii'ñere, ordinario o de concordia, pue- 
^ "" de 



'C^ 



w 



KSfiemigwmnamrtmBMeiiswení 



tjeismmm 



3c prañícar la remoción. 

Equivalentes íreflexíones íc pudieran for4> 
mar en otras Reales Cédulas^ ^ue Guidado?» 
famente fe omiten , por fer anteriores á 1% 
Ley Real, que es también muy notable ei:% 
fus ultimas claáfulasj pues habiendo fuplica^ 
do los Regulares que le declarafle : Queenla^ 
falabras de las Ktdles Dífpóftciones ^ que dp^^ 
em que los Ohijfos ujen de corrección^ ji cdf* 
im en lo me fuere necéjkrio dentro de ^los üm 
mites del exercicio de Qur4s\ no Je les di ,m^ 
mano en lias mjitas que la que kajla entona 
fes habían tenido y y que laxorrecüoyifuejfe^ii^ 
ternaly y yerbal^ remítiendah demos al Preloñ 
do^ fi fuejje necefariareníomniparecU nohM 
her lugar la deekracton fcdida. I^a que. con| 
vence, que aunque la Ley quiere que lof 
Obifpos ufen en la remoción de la mayof 
prudencia, moderación, y templanza 5 perQ 
no quifo eftrechar íix juriídiccion en la que 
tocaííc in officio c^á^^^ío, excluyendo de ella 
k remoción, y que ^efta:;iercíer valle única^ 
.mente álos PreladosIRegularcs^y aísí íen^ 
^ó la rdcclaracion que ellos folicitaroné 

La deciíion en cfta parte de la Leyy 
«uc es taa, mcQntcílabk para el. aííusito fe 

F de* 



I il é 



^ 



f 



t^^/rmM^itmm^^wnw^-mr^^M ^M^KmrwMrKxrmmTí^rmr^^xrmw. 



-r^ílS^Í 



nMgii»iiKkMMa&«yi ^^ 









Í ;!i 









deduce can muy divérfo fentidó en el Dit- 
curio jurídico í porque en la opinión rcfueU 
ta de negar a los Obiípos kfacukad de re- 
mover los Relio-iofos Dodrincros . reglan-" 
dola por la d¿ tulminar eeníuras , fe dices 
Qm en ejla parte prefcindió el Real , j; Supre-*, 
mo Conjejo de las Indias^ negando fe i. la de-* 
cUf ación* 

Pera fi la mifma Ley había dcxado an* 
tes á la prudencia del Obifpa el camino mas 
á propóíico de remover al Religiofo Cura por 
los delitos in ojfáo oficiando : ^ como negaríc 
á k declaracidti feria prcícindir de efte pun^ 
té? £ Como imencaédo la Ley f fcgun enun- 
cia ) declarar algunas diferencias que fe ha- 
bían ofrecido, ocurriendo con el remedio 
conveniente paraque las Religiones fe con- 
ferven en paz, y quietud , había de prcfcin- 
<^ir en aquello, que principalmente conducía 
á tan importante fin ^ Si en virtud de las pa^ 
íabras corrección , y cafiigo fe contenía la pc^ 
lia de remoción, que ya elliaba declarado an- 
tes que podían pradiearla los Obifpos :<• co- 
mo negarfe á la declaración contraria, feria 
•|)rt:ícinüif , y anees no feria -dcxarlas en toda 

|l amplitud que comprehendea? 

^^^ ^ Mas 



>o:^í 



KXtflgRl#lflíiroiTOC»igliWig^^ II K |l 11 i il 1^1 



Mas bien enterado eflaba de la men- 
te del Rea!, y Supremo Conicjo de las lu- 
dias, el Sabio Miiiiiko, y Defcníor verdade- 
ro de lasRecralías del Patronaco, qiiando ha- 
cicndo memoria de efta jufta providencia di- 
ce [í) : Que fe denegó U decUracion^ que pdie^ 
ron hos Keligioíos de Nueva Efoana^ como inü^ 
tily impertinente^ y contraria a la Realvolm^ 
udyj defeo.Ho- es eftemodo de pceicindir 
de la diiputa. 

A el argumenta con que fe niega al 
Prelado Diocefano la faeukad de remover, 
con la paridad délas cenforas, fe fatisface; 
porque el citado Autor recoge (2) en copió- 
lo numero los que hacen mas probable la 
opinión, que deíiendc la £iculcad de fulmi- 
nar cenfuras en todos los cafos, que los Re- 
gulares fe fujetan á los Obifpos, para los aue 
no pueden ufar de fus privilegios. 

Demás que (3) eftas opiniones proce- 
den de quaiefquiera Regulares, hablando en 

lo 

(i) D. Frailo dido Cap. 62. n. 18. ^^amta^ 

men declarationem tanatíam intttilem^ impertinen-' 
tem^&*Kegi^ Voluntan contrariam repulit Senatus, 
(2) D.FraíTo dióto Cap. 62, ex n. i6, Begaudc-- 
lii verbo Regulares, ex Bulla infcrutabili, 
. ( j) ídem D. Fraifo n. 48. 



w^Kmw^mM^^VM^mTK^w mmr^.mMmmi\.ViWáVX^ 



^ ^^ ^í My Mtf iMiii ' ii^ iiiiai ft ii^ i^ ^ yifca Mi^i i it<iP /it M/i' *M iy^ ^ ^ ^ 






i4 

lo abíoluta^ y general. Pero en los Regula- 
res Curas de almas concurre eípecial razón, 
porque reípeólo de eftos pueden los Obifpos 
uíar de la miíliía autoridad, que con los Curas 
Seculares^ en todo lo concerniente al oficio j 
fegun la declaración de la Sagrada Congrega-^ 
clon del Concilio de Trento, pafada por el 
Real, y Supremo Confejo de las Indias, ex- 
pedida á confuirá (i) del limo. Sr. D, Fer- 
nando Arias de Ugarcc, Arzobifpo de Lima» 
Efta declaración prueba igualmente la facul- 
tad para las ceniuras, que para la pena de 
remoción. Afsi Xe ve, que es una propofi? 
clon dudoía, ^ó.menos probable , la que íc 
afsicnta para deducir la paridad. 

Dcxando en fu probabilidad las opi- 
niones, en quanto á las cenfuras, no vale 
bien el argumento á la remoción. Lo prime- 
ro, porque en eftas materias no firvcn los de 
pandad *, mucho menos de una pena efpiri- 
tual, que laftima, y grava el alma, {%) á la 

pri- 

(i) Eíla declaración, qiic citnn el Sr. Fraííb, y el 
Sr. Palafox, fe confcrva origina!. Es cierto haberfc 
paíado por el Conrejo Supremo de Indias, y larc- 
.fiere Barbóla vor. 125. 

(a) S. Agurdn en el lib. de correp. & grat. Capí* 
I j. dice de la Excomiwon : (^apwnafmlUm^i^ 



»!^;^i«K^tfia!K^#igwwg^^^ 



K— 



privación de Beneficio, que por perpetua que 
-lea, no íale de la claíe de temporal, Y ne- 
cefita de explicarfe en mas claro íencido la 
propoficion, en que fe dice: Qj¿e no fe exti- 
ende la corre-ccion y cdjligo k la pena medicinal 
de la cenfura^ ni menos como- Pías gravólo en lo 
■juccej%o del afeólo' en U ahfluta privación de 
ios ja adquiridos Beneficios^ 

Lo ícgundo , porque los Rcguíáres fe 
valen de los Privilegios exprcíos^ :que a legan, 
para wo íer compelidos con ceniuras en los 

G ca- 

jor efl. Ref! m cap. Corrípiantl^r.,C^i¿\, q. -3¿' ídem 
S. D. fup. Joann. Nihilfic debecformidítre Chrijlia^ 
n'JSj qmm feparari a Corp ore Chrijli. Et cap. 2f. 
Iaic. A4agis timenda eji excornmunicatio^ qumjjl 
ferirctur gladio^ fi a feris deVoraretur^Ji dflammis 
-cxurcrctur* 

Card. Turrecremata in rap. Corrlp. quíeric n. ti 
an íit verum, qiiod cxcoiiimanicatio fit major poD^ 
na? In 2. rae. diibic. ait : J^el excommunicatio 
non e/i mdjor píena^ ama in perpettum^ durat. N, 
'2. affiniiativé reípondet I. Quia animadvertio cla^ 
di] futritíidis^ c¡f4Í magts timendtís e/i., quím tem^ 
foralis. ^N. . 5. ad 3,. N'onpoteíi dici ex Parte dura^^ 
tioms 7na]or^ Ucet non omnis depo/irio (¡t ferpetíM^ 
fiec ctiam cx^iommünicmo femper efl temporaüs^ 
quia quandocumque eji perpetua Oc« Caftio dilp» 



fI\vw-mMlVl^^Mw^mw^^JV^i3rwr^\^'w wm^mm^ri\^lMWJ'A^ 



'^m 

^ ^^« 










^105, quc fc fujccan á la Junfdiccion de los 
pbiípos, por el Derecho coirain, ó por el 
Sanco Concilio de Trento, y Conftitucioncs 
Apoftólicas, y encienden los Regulariftas (i) 
las í^culcades de los Obiípos, donde no hay 
privilegio, que los exima de una pena fiemr 
^rgraas cemible, que qualquiera otra tempor 
ral. No fe muellra efpecial privilegio, que ex^ 
prefaineilce exceptúe los Regulares Párrocos 
de la pena de privación de Beneficios; an- 
tes en las Leyes de Indias, que encargan U 
prudencia en fu prádica, fe íupone , y deci- 
de la facultad de remover. 

Lo tercero, que aun los mifmos AA. 
que en el Difcurfo jurídico fe citan, convio. 
nen (i) en la remoción en viíica, quando lo^ 
Beneficios fon amovibles d¿ nutum \ admiti- 
endo la remoción, no folamente en el cafo 
de la infuficiencia, (^) fmo en otros delitos, 
que merezcan la mifma pena; y las Dodiri- 
ñas de hidias, aunque fe den ya en título 

coa 

CO Porte!, Villalobos, 5c alij apud D. FraíTo n. 
45. cap. 52. 

{^) D. de Nicolis verbo Regalares. 
C*) En eíio es exprefla la Ley 6. del título dc 
os Kchgiofos Ooóiancros. D. FaíTj. 



I lili lililí II i ili— 



^'is^aaF 



2.7 

con colación canónica, tienen la efpecialidad 
de coníbrvar la amovilidad adnutum (1) ; pre- 
vinicndoíe por Ley, que le obíerva cuidado- 
famente, poner la clauíula de la amovilidad 
en los títulos , y preíentaciones, que por el 
Patrón Real fe defpachan: !o que da luo-ar 
á la remoción, que fe denomina Concordia^ 
Entremos ya á invcftigar, í¡ los Obif- 
pos deben intervenir en las remociones dfe 
los Curas Religiofos, que fe hacen por con- 
cordia, ó toquen privativamente a los Prela- 
dos Regulares : para inferir , fi defeando el 
Señor Preíidenre de la Real Audiencia de !a 
Plata, remover al Religioío Cura de Tarabu- 
co por concordia, pudo feparar del conoci- 
miento, de los capuulos/;^ ofjkio cfpciando al 
limo. Sr. Arzobiípo, y efta circuiiitancia del 
modo de reriiover, cxrraheel caíb de la re- 
gla, que dio. V. E. caadidámende clk Real 
.^cuerdo. 

La remoción por concordia ha tenido 
graves dificultades, dcípues que las Dodrinas 
de Indias fe mandaron proveer por colación, 
7 canónica inílitucion. Muy graves AA, Se 

cuU- 

(i) Ley 58. y la ^j.ddtit. ddHeal Patrcnato 




n^wM^nvwwnu 




'^fnK¥^.fjs\wwwn\rw;n^sxT£]^Íííi\iÍ\ 




^^^lSfss9KTEmmsBssmsma 



^ÁV/y.*-0)r//.'*'j 



kVMbB^i B UiMgMKyaMaf^ ^ 




?^3 









M 




^5 

bulares, (i) y Eclcfiáfticcs han fido de fcir 
tir , que defpucs de las Ccdulas del ano de 
1609. debía ccfar enteramente, y proceder^ 
fe por las vias jurídicas^ y íu legítimo orden, 
Eíxe modo de diícuriir difícilmente fe pue- 
4c foílener , defpues que S, M. reduxo las 
antiguas Cédulas a las Leyes recopiladas, que 
manda obfervar como regalías de fu Real 
'Patronato, que fe han pucfto en prádica. 
Pero fiempre fon dignas de tenerfe pre- 
fentes las prudentes advertencias , . que tanto 
:{i) fe recomiendan, de los Exmos. Sres. Vi.- 
reyes Marques de Montefclaros, y Marques 
de Guádalcazar, que dicen fe debe proceder 
con mucho tiento ; porque la ^ remoción íc 
hace ün formal audieacia del reo ; ; fe le de- 
niega todo recurío de apelación, ó por vía 
de fuerza ; y queda en inhabilidad el remo- 
ldo de obtener , otra Dodlrina. Afsí fe tie- 
:ne por mas feguro no ufar de ordinario de 
efce poder, que por lo que tiene de abfolu- 

to 

(i) ElSr. Sülorzano, el Sr. Vilhrroel; los que 
cita, y figue novífsiaiamente Hofpinaen fu Pário- 
co pradico lib. i.q. 5. 

(2) Las refieren á la letra los Sres. Solorzano, 
y FrafTo.cap. 6¡, n. ji.y jj. 



w¡^assx!g%msw!f^sfíímeí^^ 



ms^^m 




co es odiofo ; y qnando la materia no con- 
fcrva el figilo de los medios extrajudiciales, 
reduciéndole á fuero contenciofo, pide la ra^ 
zon, que fe oiga al acufado en jufticia, ad- 
miciendofe por la via de Derecho fus def- 
cargos (i). La experiencia manifieftaj que el 
iifo de la Concordia no ha fido en las acii- 
facioncs ruidofas v fino en las averiguaciones 
refcrvadas, que fe iian hecho en viGias , @ 
por delitos, cuyo cfqandalo no los ha dexa- 
do ocukar a la zelofa vigilancia de los Su- 
premos Gobernadores. 

Los capiculos opuefios al Religiofo Cu- 
ra de Tarabuco fon los mas in officio ojjician^ 
do-, de aquellos, que fegun la calificación de 
la Ley Real no cometería ,íi no Cieíle Cura* 
Eftos en xm dilatado Efcrico fe llevaron an- 
te el Sr. Fifcal, que fe prefenté al Sr. Preíi- 
dcnte 5 quien confukó el expediente al Real 
Acuerdo, donde fe proveyó auto, mandan- 
do librar Provifion de ruego y encargo, para 
que el Prelado Regular recibiere información 
a los capitulantes en Ghuquifaca, y en la Doc- 
trina úc Tarabuco^ y que en Ínterin (2.) fa- 

H 1 ' 

(i) Videndas D. Fraífo dido cap. JJ.n. 57, 

(2) Confia de los autos« 




lEicAuacoaxi 




i£mjvxrw^n^irw^jK\ww^n\rwwj^ys9WWJ{.'íÍ^l^Íp 



'i(:->w.'*'\wj 



ismn 



SSlLrn-M/.^ }-y(r/. * .--.v^ 



JO 

UeíTe el capitulado focra de ella. 

No parecen eftos los medios de prac- 
ticar la Concordia, íino un principio foimal 
de procefo criminal, que publicamente íc 
fublbncia por fus primeras elbciones ;, que 
llegando á la naticia del Unio. Sr. , Arzobif- 
pp, y pidiendo que fe. le remitieíTc la caufa, 
dcíendió la jurifdiccion privativa, que S. lyí.i. 
le ha declarado, que es igual, en vifica^j), 
y_ fqera de ella.. Y, fegun .la do£lrin.a dedu- ^ 
cida de diverías Reales Cédulas (i) quando 
la, caufa fe deduce á foero judicial , y con-, 
tí^ncÍQfoi aunque coaveoga el 5r. Vicepatron .. 
con el Prelado, np, es el modo de proceder: 
ppr Concordia, ni le queda mas de eftc: ex- 
traordinario conocimiento, que deneo-ar á un 
Cura Religioío la natural defenfa deíu fama„ 
honor,. y Beneficio; quando .al capitulante* 
fe je oye, y fe le admite la prueba de fu acu- 
facion en la información , que fe le recibe. 

Su. 
(i) Regia Schcdula zu Fcbínaiij i6yí. BaíTp 
cap. 02. n. ao. 22. & 24. 

(2) D. Fraflb ibidem n. 57. Procedendum fore 
cauja cogmta m cafa reíalo , lü" alijs /imilibusfc 
cmdum junstcrmmos, (jma nernpé ad forum ;«- 
díctale dediidum juerat negoúum. ídem FiaíT© 
cap. 5j. . 



'^iiii^msgussarm^sñefsmiivsKíí^smi^^ 





Supongamos no obflante .que fe crarl 
caíTc de la reinocion por Concordia 5 porque 
aisí io pidió (i) el Sr. FifcaU y á cffo ex-^ 
prcfa el auto del Sr. Prcfidence que fe diri-, 
ge fu providencia. Admiramos también^ que 
aunque íea grande la dificultad de praólicaí: 
la Concordiaj es menor en un Dodlrinero Reí 
guiar, que en un : Cura Secular. Pero íiendo 
los delitos, que dan merico á la remoción: > 
c;ometidos í?2 Qf/ido. officidndo^ es uriá vcrdaci 
legal, que no íe puede íeparai: fu avericruacion 
del Diocefano. - 

La. razón es mas clara, que la luz me^ 
tódiána ; porque el: modo de proceder po)¿ 
Concordia dimana de la naturaleza del Bene-- 
ficio, y denota la parte de amovilidad, que 
S. M. le dexa (i)> pero no hace variar la 
calidad de la jurifdiccion, que S. M. ha de- 
clarado. Se conoce por di verfo camino, íin 
guardar el común orden de Derecho 5 pero 

fe 

(i) No hay memoria, ni prádica en eíle Supe- 
rior Gobierno, de qué rJgan Sr.Fifcai, ó Protcd-or 
General poniendo capítulos , y ofreciendo infor- 
mación de ellos, haya pedido remoción por con- 
cordia. 

(2) De la amovilida 1, y íiis cfcdios late Amoíla- 
io de cauíis pijs, lib. 5. cap. i. Príecipué viden- 




mCAJEXCÜSKSi 




^ir^niíww^j\xr^£T\^T^^j^>xw¥J\.'^V^^l 




IIS|J%(9iUiaX^VMZni»£HUiIMLA\«SJSn9 



5^ 



bV.v*'-..>4V..- '^'^ 



! ^VWM . V/JM»MH B M«aMflM M8aiM 








fc conoce con la miGiia jurifcliccíon, y fa- 
cultad, que quandü con mayor cxá¿lítud fe 
obícrvan las formalidades .ordinarias de la 
íubílanciacion. , 

Se hará eíla razoíi ^fóiáls viGble , íi fe 
confidera la que con tanta delicadeza, como 
folidéz, refilexioria una . de las mas eminentes 
plumas, que ha tenido la Jurifprudencia(i),, 
que ha hecho Xus obras teatro de verdad, 
y de jufticia. La jurifdiccion privativa, (dice) 
que fe da en cpanto al. cuidado de almas .,^ 
y adminiftracion de Sacramenros fobrc los 
Regulares exentos, confifte en que fc miran 
las perfonas, en las quales fe xxercita aquel 

.CUH 

ñus n. 5 y. El Rey en la remoción por concordia 
cjuiere examen muy íerio de grave caufa , que la 
pida necGÍarianiente ; y aísí no es la amovilíciad co-* 
iiuin admU'um^ en que baila aÜqual cauía, íino 
otra eípecie de amovilidad particular, queíbloin- 
fluye en quanto al modo de removerfe , eícuílindo 
:cl orden judicial ordinario.; y aun es mas ^prolixo 
-el conocimiento , añadicndoíé á la jurifdiccion del 
Prelado la grande autoridad del Patrón Real, que 
,íe íatisfaga de las caufas, y de fu íxindamento. 

(i) El Em. Card. de Luca en las anotaciones 
al Concilio, y principalmente en el DHcuifo 4. de 
jurifdiñ. n. 4. 



(^NWgHXSTORXlflSWeiWRMii^^ 



¿DÍdado,quc fon las ovejas encGmcndadás 
al Obifpü, á quien como á primer Paftor 
pertenece examinar, íi los inferiores fubordi- 
nados les dan bien el.pafto crpiritual: y él 
que quiüere excluir de algún modo al Obif- 
po , en rodo lo que mira" á eftas perfonas., 
cuya infpeccion hace fu miniílerio , conoce 
de lo que no le toca. Pues que el conoci- 
miento fea -ordinario, obfervado el orden ^ác 
Derecho, ó en la Concordia He un modo 
cxtraordinariq. fin puardar fus comunes efta- 
ciones: : difminuye en alguna parte crPalto- 
:ral cuidad o. ?.c Hace nxnos fubordinados ld§ 
Paftores íubalternos, menos encomendadas 
las ovejas, y refpeólo de otros no dcftinado^ 
al miniílerio Palbral m.ei^os abenas? 

;Urgc aquí con igual vigor el argumen- 
to de la jurifdiccion, que cxercita el Diocc- 
íano por la negligencia del Superior Regu- 
lar en el Cura 'íleligiofo, por los delitos quQ 
ion in morihus. Es Ley exprefa , cuyas pala- 
bras fe han copiado, que puede caftigarlo ^, 
y removerlo del Beneficio por Concordig 
con el Patrón ReaL :^ Pues como fe le hade 
excluir eíle modo de conocimiento en aque- 
lla jurifdiccion, que no aeccfita de q[uc fe 

j 



m 




„v^^^^mM,x^.r^tMnií:wwmnxrmrnvr «#n%y^^/v%»Tr^w%ir ViTAvrrirw^y^ifXWt WWK^^\^Í 



'f^^'MMMllí'Ms&J:MLA^^ ^Mx^PMiM^^Mm^iMJaLVMJB^^ 






14 

le devuelva , qne por razon del cuidado de 
^lmaSj y adminiftracion de SacLamencos le es 
privativa ? en ja qual S. M; pone en fu arr 
ferio el camino pmden^ aue mas ápro- 
poííto le pareciere ; y fegun las circunftaa- 
das reguladas por un prudente arbicrio, puc-^ 
cíe pareccrle mas conveniente el camino de 
la Concordia. ,, _ 

Es también digna de obfer varíe la ra^ 
zon Canónica 5 que íe tiene como aííentada 
principio, de que á quien toca en los Bene- 
ficios colativos inftiiuir (1)5 toca deftimib y 
vale bien el argumento de la inílitucion á la.. 
'áeftimcion, ó remoción. Y fi puede el Obif- 
po .Dioceíano por modo extraordinario, y de 
concordia con el Patrón R.eal dexar de inC- 
tituir .en el Beneficio, á que íe ha preíenta- 
do el Regular ; le íerá igualmente facultati- 
vo dcPcituir por caufas inofjiáo ojjicia-ndo^qno 
tocan i fu privativo conocimiento. 

El caío es muy notorio, y moderno en 
elle Superior Gobierno del año de 1725. 
en que el Exmo. Sr, Virrey Marques de Caf- 
telfuerce de tres propueftos por el R. Padre 

Pro- 
co Cap- I. de C:ipell. Monachor. Miilti apad 
traflb de Regio Patronacu Indiaruai cap. 54. n. 49. 



IgR^WgR^BiTOiaPlglIWigHWIlgít^^^ 



jS^Sil^^ 



■"■r 



Provincial de la Merced prcíencó para el Cu^ 
rato de Vira al M. Fr. Fraiicilco Domante, 
á quien el limo. Sx. Don Fr, Jaynie de Mírn- 
tekij Obilpo de Truxillo, negó la colación, 
y cauóaica inftimcion/ relacionando las cau* 
las al Virrey, negandofe á dar fu juílificacioii 
por el figilo > y íe deípachó hafta fegunda 
Pro vifion, porque la Ley de la Concordia^' 
manda comunicar al Patrón Real^ no fola- 
mente las canias, fino el fundamento de ellas, 
Remicieronfe las canias felladas con protef-* 
ta, y viítas por el Sr. Virrey con reíervaj^ 
le parecieron íuficientes; y con efta Concor- 
dia fe dio á otro Relieíoío el Beneficio : lo 
que aprobó el Supremo Gonfejo, y fe pone 
ya por addicion (i) en la edición nueva de 
la Política indiana. 

Es tan eficaz efta razón canónica, que 
con refpcílo á ella, quando el Prelado Fie- 
guiar intenta remover por Concordia en las. 
cauías 5 que tocan á íu conocimiento , aun- 
que por Cédula antigua baftaba que dicííe 
al Obiípo Diocesano noticia del hecho de 
la remoción 5 y no de las cauías ; mandó S. 
M. en la Ley o. de los Religiofos Dodlrine- 

ros 
ti) Lib. 4, cap. 15, al n, lo. in fiíie. 



^srn^ 



I n 



í^: í 




I II) 



fc .11 



^ 



!-í 




w,vM^^mM,x^^rmt^^1¡wwMlv^^^Mnvwmfí\\:r^^J^.%ww^nww^^J^.\ww^^\\w^f^^iwwrJ<:S^ 



:1'^Mrz^AV 



MKMWiaaifig|J8ftAlL«ft/A! i&VJ^^ 



I I 






56 

ros variar efta prádlica, y que fcobfervc^ti 
qiianto á los Curas Regulares lo mandado 
en la Ley 38. del Real Patronato, en que 
fe difpone la Concordia entre el Virrey, y 
Prelado Diocefano, y que le fatisfagan nui- 
^ tuamente para la remoción. 

No le ocultó al Autor del Difcurfo ju- 
rídico que efta Ley hería en el corazón el 
intento^de feparar del conocimiento del limo. 
Sr. Arzobifpo k caula de capítulos, c]uando 
la remoción ,fe iiicieííe por Concordia j y 
por eílo pafa á darle interpretación, dicien- 
do: ^^(ry en .ella neutral la Vc^ .Prelados^ 
y que ajsí pueden adaptarje los delitos^ que ef* 
tr echen á ejia pró>yidencidy a lasr/:ejheérivas cU-^ 
Jis^ en que [egmi el ICrid entino ¡os dividen ef- 
tas y y como en unas ^ y otras pueden fer las 
grados de malicia acreedores a la remoción : P4-' 
rece debiera con U nújmd j^c par ación proceder* 
(h privativammte en Tu conocimiento , tan fácil 
en lo miverjal cjlpeculativo^ como d\jicií en U 
angular de lo práéíico. 

En efta claútula ya fe confiefa, que cu 
alguna claíc de delitos ( y no ferá otra, que de 
los cometidos in ojjicio oj^ciando ) aun cpando 
fe remueve por Concordia, es ( íegun la Ley) 



r/^^tfigRxgiaR:giifgft^iWKaw»giTOigiw^ 



wm^ 



v^am 



?7, 
k jurirdiccion de iQsPrcladQs.GhifpGS ^nvdtm^ 
y no fimultanea..VcXQ poco dura el coníüclo 
de db intcligcnck , V ícparaciotí de claíes 
fecTuii el ConGiUo,(c^u;e tan conducente es £ 
mantener la paz de la República , y la hue- 
lla harmonía de la jariBiccion Eclcíiáftic^ 
con las Sagradas: Religipncs) porque immCr 
diacamente:, aííentando^/gue cfta Ley es un 
Derecho ambiguo, ^íe; ocurre,, á que la ohfervm- 
cid le dé la interpretación mas fegura , dicí- 
cndoíe : Que Jegm :elU.ha.Jtdo de los Préla^ 
dos, Re^uldrej ejie partigdar conoiimientOyj^ que 
(ji. preteráiddy dterdclon es ofenja,, cjcandaioja de 
U Redi rcj^refentdcmi, y. no^ddd^ (jue ^rodii^ 
ce/d^fcordidSyjydifemiones.. 

Efta obfervancia fe comprueba con la 
providencia dada por el Exmo. Sr. Duque 
de la Palata, para extirpar el abuib,, de quc^ 
las Dodrinas de Regulares fe proveyeflen eti 
cada Capítulo como oficios, que fe ponen 
en la tabla, y Frovifion, que fe defpacho,' 
para que no fe removieíTen los Dodlrincros fin 
cauía, caque convinieílen elPat^on^,y.Ero-: 

lado. 

Con el Auto proveydo por el Exmo. Sr* 

Marcmés de Caftelíuerte con voto coníultíva a 

- K 



1: lir 



fl 



I m\ 




EI£AlEaCÜSKXl 




r^J^XWlf^miWW^JKXrWWKXT-mWJ^^XWWK'^^^^Úi 




iiiiin^ii4i!iiiiiHiiiifflwypiÉiii 






£ 



i 



^ 



IK 



^W' 



«[. 



I,plll 

! 



)!■! 



de ePcc Real Acuerdo^ en que mandó def- 
pachar Provifiaii de mego y encargo, para, 
que el R. P. Provincial de San Agullin- re- 
pufieíTe lo hecho, reliituyendo á fu Curato^ 
al P. Fr.Franciíbo Romero, y eftando en po^ 
feüon de él, hicicíTe la caufa que merecief- 
fe, y dieííe parte de ella al Sr. Viceparron^, 
paraque de acuerdo de ambos fe le remo^ 
vieíTe : y íe añade, que había delicosde unaj 
y otra clafe. 

Con la práólica de la Real Audiencia 
de la Plata, de que fe teftifica en veinte y 
quatro anos de Eifcal miniftcrio^ como apar 
rece de los autos para las remociones de los 
Guras Dodñneros, que fueron de Pocona^, 
Capachica, y Píicarani. (^) 

Einalmence por la addicion á- la Polín- 
ca indiana, cuyas claufulas ion; También fe 
praíííca que el PYelado remueve al DoélrinerOy 
guando tiene motivo para ello y dando Verhalmen^ 
u las cauCas al V^ke^atrono ^ fin comumcdrlo 

con 
(*) No íe manifieten los autos; y en la Doc- 
trina de Piicaráai no fae inofficio off ciando c\ dc^ 
UiOy que dio mkico á la remoción, fino de tra- 
tos, y con:raros efcandaloíos ; y la hizo el Prela- 
do Regí-llar á inlbncia del Diocefano, por lo que 
jeconoció m la viíica, fegua la Ley 28. 




¡SSSS!^ 



msíMmm 




59 

con el Dioceíano : fjhe aue ejlosje quejdn^ um- 

que Van dijímnlando. 

Haíía aquí es donde fe puede ampliar^ 
h facultad de los Prelados Regulares, y ref- 
tringir la jurifdiccion de los Arzobifpos , y 
Cbifpos y pues en trarandoíe de la remoción 
por Concordia, íe hace j^rivativa de les Pre^ 
lados Remlares^ y no Jímultanedy Jtn dijlincion 
de canias , en lo que teca también al cuidado 
¿9 almas^ y adminijtraáon de Sacramentos, Pe- 
ro es arduíísimo aíTanto, y muy agcna de la 
Ley de la Concordia la inteligencia de la voz 
Prelados^ haciéndola neutral , porque en ella 
no fe trató de los Prelados Regulares, fino 
de los Diocefanos. Con ella voz fe explican 
las Cédulas ( i ) antiguas 5 y en la Recopila- 
ción de Indias al hn del título del Parro- 
' iiazgo Real, en las addiciones remifivas le 
pone elle íum.ario: Que para proponerj ¿re- 
mover Keliñofo Docínnero , je d¿ noticia al 
Diocejdno. Ley c},tit. i^. de ejle libro. 

Qualquiera duda, que pudicíle haber, 
por no exprefarfe cita calidad de Dioceíano 
gropria de los Obiípos , ctfa enteramente á 

viita 
(i) Schedulaip. Maij 1505. & 5. Junij i6zj. 
S>i: Ácom^anandoje con el Prelado Dioccjuno» 



^^fsxim 




iifi 




§] 




v^w-m*,vm^^M,xmM^M,TJií^^riv^w^*nwwmfn^i:w^wj\XMir^nwr^^j^\wwwjK^T^W^\XWf^ 



fiíMía 




A>^í^> vV 




vifta,- de k citada Ley 9. del titulo, de íos^ 
Religiofos (i) Doftrineros. Tratóíe al com- 
pibíía^j.dc íi el Prelado Regular quifieíTe re- 
mover por Concordia á un Gura Religiofo,, 
(y fin. duda íería por delitos, que na perce- 
nccieíTen.fegun la mente del R.eyáotra ju- 
riídiccion privativa) cumplía con avifar al 
Dioceíano el hecho de la remoción , ó ií 
también había de darle las caufas. Loa Prelar 
,dos Regulares intentaban aviíar íblamente el 
hecho de haber removido, fin d^ar canias al 
Dioceíano, ílindados en una Cédula del ano 
de :167o. ep que aísí eftaba dirpuefto, y que 
folo dieíTeh las canias al Patrón .Rea!. Pero 
fin embargo manda el Pvcy, que fe obfervc 
la Ley 3 8^ del Patronazgo Real , derogan-' 
do de elle modo la antigua Cédula., 

Luego cñ virtud de cfta Ley ,. que es 
la capital de la Concordia, el Prelado, a qui- 
en le deben iar las cauílis, es ~el Übifpo 
Dioceíano, que fe fatisfaga de ellas con el 
Patrón Reah pues fi la voz Prelados fe en- 
tendieffe allí de los Regulares, era decir la 

Ley 

(i)Lex T.aliam fapplct, & nd ejas ¡ntelligcntiain 

ex iUius difpofitionc neccííiiio adftringiimir. Lcx 

non cft aun íequentibas íf. de Icgibus. Velafcus 

de Judicc pcrfcótOj rub. 5?. anot. 3. n. 2.8. 



opan 



r^Saf 



^Lfey 9. ^c ib dieííen fas ictuíás'^á; C vmf- 
<tí>ds (í') , ó íe figuicra que hartáiiiío qué m 
-tuamence íe íacísí^gan Patrón Rral, yPída^ 
)áoi ni caulas; ni noticia ddJbech9;d^^ 
4emovidójíe debiera yár al DíotóíipQx 
•no lo f)rayie«e ía Ley de la GoiKQrdi^ ^m 
>fe Fftanda obícívar, apartaiidofe de: Ja anti- 
er usj-ptácaicav^ée la Cédula. Lo que fería^coqr 
It^a 4#ií[^e^4 ffiiíkmil^ ^decide:: icp^llíü 
Hfe¿cdnfeiiiai^tcb que ie ic dé iioCKii^al Dio- 
^tefeióvy quiera demás, que.fe lemarníkl- 
<teri^ l^s'^xáut¿;:|&aque ^fa: fe guarde kli^ 

niutuatBente ^Ac aellas el Patrón Reáj- y l^r^ 

b V r?£)¿ ,¿í^ qcKí es la <^er|Jad¿ra int^i^^ 
'^m^^de^ la Ley: 9 ¿:^ dek tímfe deHos Relígiofe 
^Doi^rineros, con la 3S. del Patronazgo Kél 
-Ique advkrtq bim la nota marginal (i de- 
ten ver juntas, y unidas en ^uo^corite^to. Con 
' lo que ño parecerán íus palabras ^Mihi^as , 
ni-mHtmhs) le figue que fi el Prelado Dio- 
'^^í^fíé J/M^^ fuera de milita recdnói:^ 

*- 't^jí trienim^lc^l Níim ;aÜardun3!ín ik fecmis-H^ 
• fcfrrpruwvi 6c ^€onQQfdant€$: %yardyS;^ 




Tfíxrmfííwru i m li kw irrtii n 




Má¿ 





^^ 




^M 




^M 




Kfll^w 




llj^^^ 




^M 




^^ 




^^ 




^m 




^M 




^S 




«K 




^P 




^ 




^ 






<WMi/i'*MiyrfU^ilWiWiMIIÉa 



que un Cura Rcligiofo comete tales excefos 
in officio ofíiciando^ que con folo removerlo 
íe fatisfacen fu conciencia, y la del Rey, fi- 
no le fugiere fu prudencia otro camino para 
el remedio: fon las Leyes muy exprefas, para 
que fe pueda contra fu decifion intrépida- 
mente afirmar, que no tiene jurifdiccion de 
remover por Concordia, dando las caufas al 
Patrón Real, y el fundamento de ellas. 

Pero al contrario, íi el Prelado Regu-»' 

lar es de quien dimana el intento de re- 

tnover al Cura Religiofo, ctlando al rigorofo 

¿tenor de las Leyes combinadas , han de ia^ 

tervenir tres: el Prelado Regular, queaveri-» 

guadas las caufas di el fundamento de ellas : 

el Patrón Real, á quien fe expongan : y el 

*Diocefano, á quien fe debe participar, no el 

hecho de la remoción como antes, fino las 

íiiifmas caufas paraque fe haya de acordóte 

con fatisfacion mutua. 

Sin que á efta legal difpoficion fe opon- 
ga lo que exprefa el Exmo. Sr. Duque de 
la Palata en la difcreta relación de fii Go- 
' bierno 5 ni el auto proveydo con voto con* 
fultivo de efte Real Acuerdo por el Exmo. 
Sr. Marqués de Caílelfuerte í porque folamen- 

ce 



URM. MMM^n rwnr. 



^fKSSm 



4i, 
tc han mirado Tas providencias ,á falvar en 
lo mas fubftancial la regalía del Real Patro*- . 
naco; impidiendo la libertad defpóticaj con 
que los Prelados Regulares querían en los Ca- 
pítulos Provinciales proveer las Dodrinas, y 
mudar los Doótrincros, como en oficios d^ 
Religión, ó deípojarlos á fu beneplácito ( ca^ 
yos gravifsimos inconvenientes no es neceía- 
rio explicar); y precifar los Prelados, i quf; 
dieíTen al Gobierno Superior lascaufas déla 
remoción, ó mutaciones ; fin que aquellos S(^ 
ñores Virreyes excluyeíTen en fus provide^^ 
cias (i) el concuríb, que debieífe tenei; ,gl 
Diocefano, ni embarazaílen la comunicacioa 
de caufas, que eftando al tenor de las Lcyesj 
fe le deben dar. 

, ..,Mas íi fe pregunta, fi las remociones 
;pdr Concordi;! fe han pradicado con efta 
concurrencia de tres Superiores, cada uno en 
fu Itigarres ncceílario CQnfefar que en ma- 
tches cafos, y por lo mas frequente , no , y 
? que los Dioceíános fe han dcícntendido. Pa^ 

y^ojy ra. 

' {¡) Facit Icx Illam Cod. de coibt, Lcx fi fervum, 

. gr non dixit, í£ de adquircnda h^i cd^ Preñas iii 

axiomatibus, verbo Lex.n. 51. & omiííum cft fub 

difpoíitione jaris communi§, Lcx cum PiS^tor^'dc 

judicijs» *OkdaJ^ 



t 







:^^^ 

f "^t 



masssBssmssssffKt^sassfaB^íÉm 



íípucÜe acallar |)efjuicio á la juriídicciórfdc bs 
Diocéíanos^ es íléceí^rio ;algim cpfíocimicoi- 

f ,^^^^iQuabH(>'los^íBÍfemWe¿-lndi^ 

■Regulares, prcíeiicando lus cjuejasv en vpíeió 
-étít^ €ÍcTÁóyin¿>-ha felidóbacc/ríé- lugar á ia 

%tm ^¿ efláS-cauías :há íido • deüftíiríc j .6' re- 
^Mdferftí ¿tos 'oa|kdaiit:ci5j ^ expr e&ido ■ que los 
•tói^^íttdyciiié, ^y értgtif^do^^ó^ .<|;^c -ítes aoála- 

^s vcce¿"<¿0n Ids tóíbóís cdfoo^ lüí- 

;?ftí¿ÍHas^ que lia íí^ quedado ábluekps. 

,Pero quando enviíita^vó dccc&ciiEí pdr 
^HÉéHüf|3íí^a¿ioií^fe^%anar^ 
ftiaddíb záb fe¿ <)pef ^cíoñics f ^6 Qchdííbüdaí 
^d ellas ba llegado á| nóticm del Superior ^íSq-^ 
-bienio^ qu# ba^5dáíado^i^l©^ JPreladosííl^egü- 
lares ;^ h las Sfík3n#y(tión0s; /y ; Qtix)s:^nKdte^ 
prudentes 4W?^ Han -b^0^^^ ba^itracádo ^la 

materia con fecreco , y fe ha acordado con 
^MjPa^rprí '^^eáll^^ del ¡Curato al Qoc- 

'trift^^o.^^^^ ... 

M6^ tín cuidar de la iíitcívcación M D 

ceíaao. . .M>^ 




■"•«nhaí^' 



4$ 
Como cfta operación llega a la noticia. 

¿Q los Obifpos dcfpues de efeduada, ó bicti 
por el refpecQ del Sr. Viccpacron, con quien 
le ha conferido, y acordado f ó porque re- 
mediado el daño, no han querido difputar 
el modo, depuefto el efcrúpulo, con verlo- 
grado el fin á favor de la Feligresía , ó por 
no malograr con la competencia el recato 
de la remoción, en que (c mezclan deiec.-^ 
tos, que no es bien fufcitar por el decoro 
del cftado: fe han defentendido, |)revalecien< 
do fu cordura á fu refentimiento. 

Eftc difimulo ni perjudica la jurifdic^ 
cion, ni deroga la Ley: por loque la expre?- 
fion del Sr. Miniftro (i) , que adiciona la 
Política Indiana con tan íítil iluftracion , no 
fe debió poner en el Difcurfo jurídico trun- 
cada, y diminuta rpues ni de las Leyes, ni 
de las dodlrinas de los AA. fe forma cabal 
concepto, fino fe reconoce íntegro el con-- 
texto (z) .El Adicionador dice : Qne los Dio^ 
(pepinos je qucjany,mnme van dijímulando ^ pe-* 

M ro 

(i) Cap. i6. lib. 4, n. 57. D. Ramiro Valen»» 



iíuela. 



' (2)Incivile eñ, nifi tota Icge perípeéla, unaali^ 
qua partícula cjus propofita, judicare^vcl rcípondc*» 
ffi^ I-cx 24. ff. de legibus. 



vmm mmfnm wi 





íHMaiaÉfiflys ^gyiaMgiíBMai^^ 



4S 

rp profiguc : y ¿, faVor de los Dioccjanos ef* 
id la Ley 9. nr. 15. /i¿. 5. dé la Recopila'^ 
áon^ ,oue derogo la Cédula de 4. de Julio de 
[i6 6y.j/ también ejiá á fu faVor la Ley \o. 
De la qtie íe figue que los Diocela^ 
nos, aunque difiniuleii, ficnten. con razón ; 
pues tienen las Leyes á favor de la queja* 
Sipuefe cambien quc% en el jufto concepto de 
aquel Autor, el diíimuío np.ha derogado las^ 
Lcycs^ qoela favorecen. Que cfland o lásLe^ 
^x"S;9. y 31 o» á.favor de los, Diocefanos, di- 
ciendo ja . una que ^ fe obferve . h Ley 5 Si 
del R-cal Patr€na:sg0^ y la otra que' fas re- 
njopones de los Rcguíarcfs fe íiacran confór^ 



nie:á las. reg 



Real Patronatos íegua 



eftas reglaSj. y Leyes, en que fe contienen , 
que fe deben cumplir^ el Obifpo Diocefano 
( quando;. no dífimule ) fe debe , concordat 
con el; Patrón Real en las caufas de la re- 
moción del Cura Regular. Finalmente fe fi- 
gue que al Adicionador no Ic pareció cA 
la Ley la voz Prelados neutral/ 

La coníeqücncia mas eficaz de las Le- 
yes, y de la Dodhina es que fi al principio 
de una averimacion llega a noticia del Pre- 
Jadp Dioceüno, que íe trata de inquirir d^ 

Ikos 




>VA/ÍAVVí^ /'iiiV^/AVV-ik 0)X\ * yj¡^'K\*.OkK^ ^ / J.A ■■.- • v.V' J /vUV,. iU -.i .0\^" a ^jk\-'X 'Va» • í.'<íUVÍ />íHV> 



UBtj^ mn 



''»15823^ 



47,. 
Utos in officio cfficiardo^ tn -que el P,ey le de-^ 
elaia. la juriiaiccioa privativa,^ reclama, y cftá 
pronto á conocer^ y calrigar, ó por un mo- 
co ordinario. íoruiancio proccío, ó extraor- 
dinario , concordandoíe coa el Patrón Real 
para remoyer.i fin impedir que pra¿liquG| 
por fu parte lo mifmo el Regular en rodos' 
\o% ¿^\iios in mor ibus^ No le es lícico áUFií^ 
Cíí/ querellante pluma infiCdr en que conoíca 
d Prelada Regular, y no el Dioceíano:> pues 
no han eie preferir á las deciísiones Reales 
no.derogadaSj las prudentes connivencias de 
los Gbilpas./ Ni, en taleS; xircunftancias pue-í 
de p^iri^cL Sr¿ l^iícal el cumplimiento de los 
¿ijtmuloSyjii[tQ. de las Leyes , y Je las regalías , 
teniendo á la vifta la celebre fentencia dd 
Oráculo de .la.lgleíia 3 ,que decide, (i): Se 
toleran muchas cofas por padenciayM 
das á juicio Jegm Derecho no meden tolerar fe» 
.^,, , Siendo digno de reSexíon, que no nie- 
las efta prevenido por las reglas del RealPa- 
ironaio^ que el Prelado Regular en las re- 
mo- 
(i) Cap. Cum jíipi duduiiTj dePrcbcndis. Cum 
wulta per patientiam tokremtir^ quaf/áeduRa fue- 
rint w pciicíum exigente jujlitia mn deberera tole^ 
rari. De quo D, Salgado derccent/p« i. c. z, fccp 
j.n. iSo.& 2o8. 



^ 




l^mmiims^síimMev^ ^ 






48 

mociones de las caufas al Patrón Real; que: 
el que eftas fe concuerden con el Dioceías 
no ; principalmente intentandofe hacer la re- 
moción por delitos, en los quales el Rey ha^ 
declarado, que tiene el Diocefano jurifdiccioní 
privativa. Y del miímo modo, que Igf 
Exmos. Sres. Virreyes diímiulaban con deC» 
cuido, y los Prelados Regulares removían coa 
toda libertad á los Curas fus íubditos; hai^ 
difimülado los Prelados Dloceíanos (aunque 
con cuerdo refentimiento ) las remociones he* 
chas fin fu intervención. Y fiempre que á 
los Prelados Regulares fe les permitielle, re-i^ 
moverán á fu arbitrio fin Patrón, ni Diocc^ 
fano ; como lo denota el cafo de Fr. Fran- 
cifco Romero. Pero ni al Exmo. Sr. Duquo 
de la Palata, ni á los Exmos Sres. Virreyes, 
íus fecéfores les iian férvido de eftorvo loa 
anteriores difimulos, para hacer cumplir lat 
Leyes del Real Patronato ; ni á los- Sres. Arr^ 
zdbiípos, y Obiípos les íeran impüdimentié^ 
quando llegue el cafo de folicitar, que fe 
obferven en la parte, que les tocan > á lo 
que deben concurrir (i) los MiniílroSjá quic- 

r.cs 

(2) Lex 1. in fine del Patronazgo Real. Lex 299 
Át Frícales de la Audiencia. 



f¿-t 



ímanmv\SNMáKW¥MWtím^m^wdrí^im\\)¡»iWJik}a^miwmmá)\maA 



Tir 



ne$ S. M. tiene mandado que zclen fu carn- 
plimiencQ. 

Qi^ando todos fe mueven por un mi^ 
jno eípírku de :zelo, fin necefidad de difi- 
mulo, las Leye$ fe obfervan con puntualidad, 
j fu fin fe logra fin cfcandalo, ni competen- 
cia. No tiene efta verdad menos autoriza- 
do teílimonio que el de V. E. á quien conf 
ta, que el Üuftre Prelado de piadofa memo» 
ria, cuya reciente pérdida llora la Diocefi de 
Arequipa f), y fu exemplo puede fcrvir de 
norma, no permitió remover á un Cura ; y 
íu Superior Regular conociendo la inflexible 
integridad del Obifpo, fe vio precifado á 
manifeílarle las caufas: y íicordadas entoiv 
CCS con V. E, fe efeótaó la remoción con 
verdadera Concordia, que dexó falvo el h©- 
lior del Doítrinero. Efte hecho no permite 
que fe deduzca con mayor individualidad , 
por no malograr la circuDfpeccion de aquel 
recato; pero le fpbra para calificación que 
i y. E. miímo fe le exponga ; y lleva de 

N la 

(*) limo. Sr, Dr. D. Juan Bravo del Rivero, .0¡« 

dor que fiíe deja Real Audiencia de Chtiqui- 

-faca, y defpues Dignidad de aqueUa Santa Iglefía, y 

ObiípQ de Santiago de Chile, y de Arequipa. 



[^ 




50 

la mano, á advertir la circunílancia mas par- 
ticular de lo fuccdido en Chuquiíaca con el 
Rehgiofo Cura de Tarabuco. 

En el de Arequipa, viendo V. E. con-» 
cordes ambos Prelados, Diocefano, y Regu- 
lar, cumplió coda la Ley, examinando el fun- 
damento de las caufas, y confintieiido en la 
remoción i con que fe coníiguió el remedio 
fin efcandalo, ni competencia. Pero en Chu- 
quifaca , conviniendo el Prelado Regular en 
que conociefle el Diocefano, y lo que es mas, 
negandoPe repetidamente á conocer, fundan- 
do con un parecer en Derecho confulcado 
con fu Comunidad ( que fe halla en los au- 
tos) que la jurifdiccion era privativa del Ar- 
zobifpo ( I ) i fe infillió por el Sr. Prefiden- 
te á inaancia del Sr. Filcal, en que cono- 
ciera , aunque no quificfle ; conque dimano 
la dilcníion, de donde habían de producir- 
fe la conformidad, y el fofiego. No fe ca- 
minó con derechura al fin del caftigo, y re- 
para 

(i) Confia afsí de los autos ; y es notable la dif- 
cordia 1 9. de Clericato en bs ck jatifdia. en que 
fe terminó una Controveifia muy reñida ; porque 
los Prclidos exentos djxeron : §l^e reducLtn fifí 
prmie^iss á lost¿rminis de i'i'liñ'uno qiericnd» 
conocer de lo tocante ;Ví ofjido of¡i:iii:UJ- 



•^rrEmnmofM 



"•"«jsisaí 



paro del ¿zao ; que quanáo íe duaap, que 
pudieíle tenerlo de mano del Nktroipolkano 
(lo que no fe diría fm injuria) S.M. ha pre- 
venido el remedio, íi la gravedad del caib lo 
neceíita, en la Real Cédula de 17. de Mar- 
zo de 1619. vulgarmente denominada (i) 
la de Tambobaraba, en que advierte lo que 
el Sr. Filcal debe pedir para exercicio de íu 
regalía, (z) y ileal Patronato. 

'^ Aquí eftá en íu aias eficaz adaptación 
lo difpuefto en la citada Ley i 8. de bs Re- 
ligiofos Doarineros. Pues íi en los delitos , 
que fon invita, & moribas, en que no tie- 
ne el Diocefano jurifdiccion fi requerido el 
Prelado Regular omite conocer, procede el 
Diocefano, y fin que íe le atropeíle no íe le 
pudiera apartar de cíle conocmucnto , aun 
para remover por Concordia ; i como en aque- 
llos delitos, que fon in offiao cff.cundo.y vsv. 
tcnecen á fu jurifdiccion privativa, íi el Fre- 
- lado Resular incitado no quiere conocer, po- 

útX 

(i)Vidcnda apud D. FraíTo ap. í5^ n. ^6. ea 
/que fe manda defpachar Piovifioa de ruego y eíicar- 
go, paiaquc el Eclcriáftico avife el caítigo^ envian- 
do la fentencia al Patrón Real. 

(2) Es la Ley 8. üb, i. tk. 11. de la Recopi- 
Ucion de Indias. 




EZSaKXEI 



gy&>!MMS&fl8y&^j^i»asfl^ ^ 






■;5 2; 

dri fiii grave oFenfa del Diocefano, quefo- 

iicita el conocimiento, inriftirfe en que aquel 
conozca? Ya fe vé^quanto es mas, no querer 
cdnoeer cónfeíando , y fundándola inconv 
■peténcia, qu^s dexar de conocer por omiíion. 
Si las Leyes abren las fendas, que eC» 
tan fiíi embarazo \ feguir orros caminos es 
^xtraviatÍG á tropezar en los inconvenientes, 
que fe procuraron precaver, quando íe cfta- 
fclecieron. Separado tila lo que á cada Pre- 
lado toca: prevenido cftá de lo que debe 
conocer, y no en mas. Efta Ó2k\A^ no en m<xs 
fe repite en la Ley (i) , paraque los contenga, 
^ limite á los términos, que íe leslchalan. Y 
fi requerido el Regular no conoce, no po- 
ríe la Ley por remedio que con Proviíio- 

ncs 
(i) Citata Lex 28. áb que fin duda dio ocafion 
el modo de opinar por los Dioceíanos, querien- 
do que conodefifcn délas coílnmbres, en qiianto 
ertas influyen á feívir mal el oficio; y por los Re- 
galares qut decían, que fcrvir mal el oficio, es ex- 
cefo de la perfona. Vldendus Em.de Lucadiíc.4. 
de jarifdiéí:. Et D, Rofa ubi fupra. Los Maeílros 
Aguftinos aplicando el lugar: ^td in uno delicjuity 
fkBus eíi emniumreus» V eño intentó reftringir el 
el Rey. D. Solorzano^diólocap, 17» verf./f^«fí^íí-' 
fCe* Ñotófe en el n, 8« 



f¿^ 



MMWroiTOl|glJIIW»/ttWliWIIWtf«llMtfiVllliri/flWlJMI^ 



nRKnnan 



""íiíBaF 



nes de ruego y encargo íe le obligue; an. 
tes !e priva del conocimianco por la'omifion, 
y repugnancia ; y fe dirige á que el Dio- 
ccíano conozca conforme al Concilio, fui en^ 
trar en el empeño de repetir Provifiones , 
que eltrechen i .ufar de todas las faculta^ 
des de la Soberanía. 

Máxima, que también íe obferva ca 
otra pane del exercicio de las regalías ;poc 
^le íi los Prelados no quieren inftituir en 
los Beneficios á lc« Sacerdotes, que obtienen 
las Reales prefemaciones; pafados diez dias fe 
recurre al Obifpo raas cercano (i), que dé 
la colación canónica, fegnn las Bulas del Real 
Patronato. Efte es el mas íaarve, y prudente 
camino :(.x), dexados otros violetitos; pues 
cefan los monvos (3) , que pudieran indu- 
cir á emprenderlos, ©efviarfe de aquella re- 
gla en I© que el Rey declara, que es de ju- 
riídiccion privativa, es dexar muy expueftas 
ks providencias, á que fe prefuma , que fe 

(i) ley ^5. de Patronazgo Real. 

(2) D. FtaíTo cap. ¡6. n. ^6. ex D. Salgado 5. 
pait. de Regia pioteíSlione C. 10. n. 217. 

(3) De qiiibus late eidemD.Pi-aíTo, didlo «ap. 3<í. 



w$ 









iiobicrnan con imoulío menos jufto por oui- 
en cxercica la Keal reprcicntacion , á fin de 
privar al Dioccíano cíe lo que le toca. Re- 
mitiendo á cada Tribunal lo que le pertene^ 
ce^ y le corrciponde fegun la calidad de los 
delitos y fi el acníado^ es culpable, tendrá doí 
varias manos el caftigo , y fi no lo-eSjqueda-^ 
fi mas acriíolada ía inocencia. 

A que no es impedimento, el que pro* 
pone en uno de íus informes el Sr. Preíideni 
je, de fer la mayor parte de los capítulos 
pertenecientes á cojhmhres^ y que no k pare- 
ció dividiB la continencia de h caufa.- Porqiíé' 
demas.de conftar de fu infpeccion, fer los 
iTias ím cffiáo cJJtciandG y,c^2i, materia, no es 
de aquellas, que pueden regularfc por cflbs 
principios; qiie no íe hacen accefianes unoá 
¿e otros los delitos (i) para que cítray^ta 
la mayor parte á la menor ; ni las culpas en- 
tran, como votos en la Gomperencia de las 
jurifdiccioncs para que prevalefca (z) aque- 
lia que tuviere mayor numero. 

Dón- 
(i) ExLcgei^. cumconcordanábmy de adquh 
"^" rerum Dominio. ^ 



(2) Ex l^QgQ- ^od míijor^^. zá mmiQi^úciriy 
cum vulgatis. 






"fissaF 



r ^ 5 

Dónele no fe conoce de un mirmo de- 
lito, íiao de diverfos, que tocan á diílinras 
jüní dicciones , no hay continencia (i)^ que 
pueda dividirte ? 'fe- producen varias cauías ^ 
que cada una tiene íü fuero. De los bieíief 
del Mercader fa'ido conoce privacívatnciictí 
el Tribunal der Coníuládo: y del delito, que 
rcfuka de. fu quiebra doleía (i)^ ja RealSá^ 
la del Crimen, íegun la Ordenanza./ Si^ef 
niatador agrava íu delito con la blasfemia,; 
conoce el Santo Oficio de efta culpa: y la 
Juftieia Real le forma caoía , e: (5) impo- 
ne la pena capital del homicidio. Innume- 
rables exemplos pudieran producirle ^ pcró 
no los neceíita una verdad tan notoria. ' 

La identidad íola de la perfona no ha^ 
ee continencia de cauía; y mucho menol^ 
k que teniendo dos repreíentaciones, de Cu- 
ra, y Religíófb, reconoce con diveríbs reA. 
pedos dos Superioridades (4) . Aísí fe íalvá^ 

(i) Ex Dod. D. Thóma de Carlebal tir. 2. dé 
jiidi'cijs, difp, 2. 

(2) Evia lib. 2. cap. 15. del Confalado n. if. 
Facit lex 24. lib. 9. tic. 6. Recopilar. Indiar. 

(j) Cortiada á^ci^s. 50. n. j^^.cx coneordatis. 

(4) I>. Salgad, de retent.p. 2.'eap, ij. LateD* 
Fiaflb^ locis íupra citatis. 









56 

en cl Común fcntir la .monftruofidad, que fe 
alegaba, quando los .Regulares fe admitieron 
a los Beneficios, y excuíaban fujetarfe i los 
Obiípos, diciendo que feria un cuerpo con 
dos cabezas (i). Conque no quedaría en 
Ips Capítulos del Cura de Tarabuco otra 
continencia de caufa, que la material del pa-? 
|).el, en que fe efcribió la acufacpn, que pue-^ 
de dividirfe, fin romperfe. Es digno de ve- 
nia el Sr. Preíidente de la Placa > porque ef- 
tas materias no fon de fu reforte, y folocs 
reprelienfible qualquiera^ que coníukado le 
dieíle xan mal encendidos los Dercclios/ 

Se ha procurado exponer áV.E. cori 
la pofible claridad , que es decifion expreft 
de S. M. y regla indubitable: que en los Cu- 
xacos de Indias de los delitos cometidos por 
los Doctrineros Regulares in officio offíciando^ 
conoce el Obifpo Diocefano con jurilHiccioa 
privativa : que eíla incluye la faculcad de re-< 
mover del Beneficio por el medio mas pru^ 
dente, y de |ufticia : que los Obifpos pue- 
den remover por Concordia j y fu difimulo 
no perjudica la juriíHiccion , iii deroga las 

Lc- 
(2) D. Solorzano dido cap. 17. lib. 4, Politic* 
vcrfict T p¿íí'^ ^Jio : Pero Jin embargo^ 




,.^: .. /, ,... .57 

Leyes, y regalms del Real Patronato: qué 
^Itá más íin duda cfte exercieio de la jurít 
¿iccion privativa, cjuando la cauía íe redun- 
de á foaro eünteíaciofo , fi no fe obíerva \^l 
modo conveniente á U remoción por Coit-^ 
cordia, y el Prelado Regular refifte el cono^ 
cimiento. 

^ Todo lo jque nos x>blíga á formar -el 
•CíSaámenf de que^V- E. &ndo férvido, mm- 
de guardar, y cumplir el Auto proveydo coíi 
-^to coníultivo de eftc Real. Acuerdo ; que 
tn los cafo, que en adeknrc fe oíréciereí4 
^& ohíferven las Leyes cietlReal Paüfc^naioiy 
íiempre que & pidiere íu cumpliniiento, fe 
les dé mny puncuah obrando con la cír- 
tcmipeccion, que feacotiducente á tuanteno: 
ch la mas ^ ínmc müún la ^ buena h armoná 
lie las jurisdicciones 5 fíii que fe perturbe I¿ 
informidad entre los Ecli^íiáfticos : y qug 
^. E. dé cuenta al Rey Con los autos eú^ 
yá foberana decífion afegure , ^^ excl^réfea 
la mas acercada práaica de las Leyes del Rey- 
uno/ Lima-, ^ Oaubre 8. de Í75Z. Dóót. 
p. Pedro Bravo del Riveró- Doól:/©. ^d^ 
%h Tagle Bracho. ^Doél. D. íSaípar Uir- 
^izu Ibañez. ^Dód. Don Antonio Hérmé- 



^ 



nC' 





jpaaMaaiaiB«MMaiM8yg&^^ 






5^ 

ncgildo Qacrejazu. Doft. D. Manuel Zur- 

baran y Allende. Do¿l. D. Pedro Bravo 
Caftilla, Dod. D. Manuel Gorena y Beiría. 
Poát. D. Manuel iridoro.cic-; Níiroaes. Doól, 
D^ Donúngo Qrrantia. 

REAL CÉDULA- 

L REY: Conde de Superunda, Te* 
nicnre General de mis. Reales Exerci- 
tos, mi Virrey^ Gaberaador , y Capt- 
tan General délas ProviaGÍas del Perú, .y 
.Prefideiite derni Real Audienxria^ que refi- 
de en la Ciudad de los Reyes :. Eii Carca 
dc: 11. de Noviembxc de 1752,. partici- 
páis , que liabiendo. üdo una de las. diver- 
las difputas fuícitadas en la Audiencia de los 
Charcas con el M. R. ArzobifpOjla que pear 
íionó, la queja de los Indios del , Pueblo de 
iTárabuco contxa fu Do&inero Fr. ' Viccn^ 
.Pacheco, del Orden de Santo Domingo, ^ en 
que infinuó el mifma Prelado al Preluknte", 
tocarle fegun Leyes,, y p radica inconcufafa 
conocimiento, y determinado no obftante 
cíle, i pedimento Fifcal , y con. parecer d? 
algunos Miniftros^ conocieííc el Superior Rc^ 



Vs^i -'JIIX-'. <^'¿á\AOk\\ t^ í'iKKS <k .■••>k\ ♦.//A\^ <^ /jiÁ\ M. ■"-í'A^' i rnix,. iU -i .Oah^ a Oa*'-'í -Vá»- í.'^'juVí />/V>> 



5 9 

guiar ; le ordcnafteis, fe ajuftaíle á mis Rea?- 

les Ordenes, y remitieííe en fu coafcqüen- 
cia al Diocefano el conocimiento de todos 
los delitos de los Religiofos Curas in offich 
cfficiandoi ^\ Prelado Regularlos tocantes .á 
^u vida, y columbres; y á vos los autos ori^ 
ginales.del referido cafo particular de Tara- 
buc% paraque no quedaíle allí tan pemicio- 
fo ^x,emplar 5 pero que ha biendo iníiftido 
CQn= íus informes , y un Diícurfo del referi- 
do Eiícal,. que fe pufo como parte de los 
fuifmos autos, en foftener,, y querer juftiíi- 
.car^ ík pxionciía. rdobcions los hiciíleis exámi-^ 
nar cr^ cfle Real Acuerdo con toda la aten- 
ciort,.. qué pedk una. mataia,; deque podían 
diraariar perjudiciales xontroverfias entre l^ 
juriídiccion Ordinaria Eclcíiáftica>|ii^ la. de 
los Regulares;; y con íu. Di¿tÉnejii mandaf-í 
teis obíervar vueílrp primer Auto^ que el 
Preíidente íc . ajuftaííe al puntual curopiimifeí 
énto de las Leyes de mi Real Patronato, t^ 
que fe me dicHe cuenta con autos ^ lo q c;; 
cxecutabais, acompañando el Dictamen Icgái^t 
que os ¿ió el Acuerdo aporque comprcfaen-' 
4iendoi<:ph íolidezjtyf.claridad H Derecli%, 
y práiftiea, y cftilo de cílc Reyno en els^^i 
'^ui fun- 




ü s 



'J!SiÍíl} 



iwy#A«WJü 













i 



?pa&kiagBMUiM¿y^ 



'■6o 

íuíitb, me puáiejOfe fcrvir de plena: in(lruc> 
Cioh para las legarás reglas, <^ue elperabais, 
id: dignafle toniar en cfta materia..^Y viG 
to én mi Conlejo de las Indias, con otra e-ar* 
ta <le k dicha Audiencia >dc Ja Placa>de . z o 
de Junio del «miímo ano, tos teftrmdnios di 
autos, que acompalió , y xlo que dixoniiíif 
cal. 'He refuelro, reprobando quanto por í# 
íluxo del de aquel Tribunal D. N. w.¿^ y pare 
cer del Acuerdo fe cxecutó ' en el aíTunto/í 
mandarla obfervar puiuualmente lovquc dé> 
, terminafteis ,iy íadyercirla ( como íe hace pó^ 
Deípacho de la fecha de eflie ) haber r M^ 
muy reparable fu conduda en efte negocio 
^ cftando aneciaras, y exprellas las Leyes er 
contrario : ^y os k) participo, á fin de que o 
halléis enterado de ello, y s manifefteis en m 
.Real nombre a los Miniftros de efla Audí 
eneja, que os dieron el Didámen íundado^; 
Jaríatisfeccidn, con que íe ha vifto, y íe qué 
da /de fu. zelo, y trabajo. Dado éaBuen.Reti 
to i 7. de Agofto de 17 56 . YO EL REY 
Por mandado del Rey Nueftro Señor Doí 
Joachín Jofeph Vafquez y -Morales. !*' 

Al Virrey del Perú y aprobándole íudetermí 
nación en orden, á quien debía <;onocer di 

'^Íj.ÍíjÍ i lo 




üsamoBsam 



los capítulos pucdos por los Indios ¿c Tara- 
buco a íu Cura Dodrinero, y previniendo* 
le lo demás leíiielto con efte motivo. 

Notefe, que eftando efte punto deci« 
^ido por el Rey, y declarado lo que debe 
obfcrvarfe en Indias ; mientras no ie revo- 
care lo mandado, feria vana, é inútil infif- 
tcncia, citar doólrinas en contrario; princi- 
pálmente de A A. extrangeros, que hablan en 
términos generales, y de Derecho común, 
y carecen de toda probabilidad para eftos 
Dominios defpues de las Reales decifiones. 




i 



vf«fwáJVi^^ 





missssswsmsssmassmisímxsjsiÉmi 











jL nmELEm 

ifsí?no Señor Vtrrej del Per ü Conde de 
Supenmda dJerori en la Junta, quem^ri^ 
lo formar f obre la ^refentaciqn de un 
burato, los Srés,t)od. D. Pedro Brdir§ 
leí Mi'u.ero, Oidor .Decano de la Resl-^^- 
üe neta de Lima , s^udttor General dís 
Vuerra^ Don. D. Pedro Jofeph Bravo dé 
Lagunas j CafiiUa , -Oidor de la mtfma 
Audiencia , y Adinijiro honorario del Su- 
iremo CQnfejo de las iridias, DdB. -Don 
Francifcd Herhojo y Figueroa , A'Iaejfr'^ 
Efcuéla de la Sarita I^lefia Metrópoli^ 
"^ana de Lima/Comifario Subdelegado Ge- 
"leral de la Santa Cr uzeada , j Afefor 
general de Gobierno. 




'r^ MO. Q 



OR, 




N cumplimiento Hel íupenor ór-^ 
den de V. E. hemos conferido 



ron €1 mayoriecreto que nos man- 
da obrervar, el aílunto de Cura- 
tos 5 que hace hoy iá común ef- 
peo 



que 

a 




trifffiiwggi: 



E&dMi^ 



Sf^ftisiiMgwfiami^^ 



S 








^5 

pedladoii» Y expondremos á V. E^nueftro dic- 
tamen y dcfpues de haberlo medicado fegun lo 
demanda la gravedad de la materia, y fus coa- 
íeqüencias , paraque la alca prudencia de Y, 
E. reíuelva con el acierto^ y juftificacion , que 
cleíea. 

Nos contraherémos al Curato de N. que 
es el que caufa á V. E. el mayor efcrupub. 
No nos mezclaremos en notar , ni defender la 
.conduda, del limo.. N. Suponenios que V» E. 
tiene excrajudicialmente por muy feguros con- 
dudos bien averiguado^ y por medios fecretos 
eílá cerdíicadó, de que fe han aparcado, é in- 
timidado los Curas mas dignos, beneméritos, 
y antiguos de la Diocefi , de íalir á la opo- 
ficion de los Curaros adualmente vacantes, y 
que fe ha procurado, y confeguido ceñir el con- 
curfo á fujccos mozos , que no ion Curas, y 
á Curas nuevos no del mayor mérito, para pro- 
poner en primero lugar con menor dilbnancia 
el Familiar del limo. N. a quien fe pretendo 
conferir el Curato. 

V. E. fabe bien la cautela, conque de- 

. ben oirfe los informes privados, y diftinguirlos 

que vienen de perfonas movidas de zelo, y fin 

refabio de queja ^ ó refcntimiento » particular- 

fnencc coacra los que gobiernan, que fonblan- 

C(>S 



.O'.H^ A "Jkl-'i ''Jk^- i.'ó\i\ A/'>lV^ > 



'™'n*iHa(^^. 



eos expueftos á las faetas de los malignos ; pues 
no pudiendo complaGer á todos, y eílando obli- 
gados por fo oficio á corregir á muchos, incur- 
ren en fu odio , y padecen lus depravadas afe^ 
chanzas. Suponemos pues el hecho como cier- 
to, y folamence vamos á examinar los medios^ 
de que V. E. pueda vale ríe para remediarlo i 
y fi pafando por la propoíicion del limo, pue- 
de quedarle algún elcrupulo. 

Quatro medios fe coníidcran al propóíí- 
to: dos legales : y dos, que de nuevo fe piea- 
fan conformes alas Leyes. Los legales fon: el 
primero, variar las nóminas, prefentando al del 
íegundo,, ó tercero lugar; el íégundo, devolvci* 
la nómina paraque íe propongan otros. Los 
nuevos fon: uno, no pafar por el concurfo, 
mandando que fe abra, y admitan otros Opo- 
fitorcs : y el otro, fufpendcr la proviíion , y 
dar cuenta á S. M. informándole paraque pro- 
vea de remedio^ 

En quanto al primer medio, no efl:á V. 
^ E, en los términos de pradíicaílo ; ni remedia el 
inconveniente, que motiva fu cfcrupulo ; porque 
en la nómina del Curato de N. vienen propu- 
eftos en fegundo, y tercero lugar , fajeros de 
. equivalente, fmo de inferior calidad al Familiar 
del limo, quien no ha querido cxponerfe á 





üisMüL^ 



jf^f\ViBpW »»Vyil»y»Li^\AAM\/^L»V^^ 





íqiie la'juíliScación- tíe V. E. practique lo qué 
en el Curaco de N. prefentandóle ai niasdig-* 
iibj fi le volvÍGÍTe á pro'poaer a 'V, E. en úl- 
timos lugares íujecos délas circunftancias de 
'N. f N.' 

Conque folo ferviría efta inverfion de nó-^. 
mina 5 de que fe glofaíTe que el fin de V. E; 
no jefa'dar el Curaco al mas benemérito, finó 
mortificar al limo, lo que es muy ageno, y 
diftante' de la fanta intención de V. E. y ni íe 
^remicdiaba el daño, ni fe lograba el fin; porque 
fton excluidos quedan los Curas antiguos, y be- 
^ineméritos por el, Familiar, como ppr otro qual^ 
quiera del bgaríegundo, ó tercero. - 
^' Y fi el Prelado íe maneja del miímo mo- 
'Só^ que balia aquí, en vacaiido otro Curato 
de la claíc de; los dos antecedentes ( en que 
es natural que guarde tenaz conleqücncia ) y 
V..X. pbíeiwaííe la :miíma pradicaó íucedería 
en :iqs mejores Curatos del Arzobiípado lo .qtíe 
' en el de N. 'No los obtendrán los Familiares 
cd V¡mó; pero no los lograrán los Curas mas 
'-'dignos, que quizá fe hallan en vcftado dcde- 
feár con deípecho que fe les quite de por mé- 
:-^j.:^t^l xh\hi\r2izo de eftc Fami iar, para quedar 
'as poíibilidad de confe^uir otros buenos 
:í:¿cíüs, que próximamente vaquen fegun'la 

an- 



^^I^^^M%yf^wy/K\vY/R\ip^ 






ancianidad, corta Talud, ó promoción á Preben^ 
das de los fujctas, cjue adiualmente los firven. 
El fcgundo medio es de mas difícil prác^ 
tica^ y no menos inúdl que el antecedente ? es 
mm Mcil m íu prádica ^ porque es menefter 
que en ninguno de los tres propuefto§ie pue- 
da íalvar la Real coeaencia .para devolver la 
nómina. Efta es Ley (i) exprefa. Para llccrari 
ral C5ctremo, han de íer todos tres poíiti va- 
mente iníuíicientes, [i] 6 indignos del Benefi- 
sio. Ni el Familiar, que el limo, ha propuefto 
^en primero lugar, e^ indigno de obiencr Bene- 
ficio, aunque tenga grande deíproporcipn para 
el Curato de R comparado con tantos mas be- 
nenjerito^, y aatiguos, qae lo deícan j ni los 
dos prepueftos en icguado, y tcrGcro lugar fon 
de otra clafe, que el' del primero. El S¿ ViUar- 
^oel tratando del caíb de la devolución de né- 

(í) Ley 28. lib. i. tic. 5. del Real Patronato. 

(2) La Ley citada : Ninguno fea a propófeo, nifu- 
f dente ^ Sean todos tan infufáentes. El Sr. Dr. D. To- 
mas de Salazar en fos expoficiones manufcriptas á las 
Leyes de Indias, en ^üa Ley ¿í n. 7. 'Mí4l¡us ex tri- 
bus nonñnatis fit dignus^ & ido-mus. El P, Avenda- 
ño enel Teforo Iiidico, tom. 2.tir. 16. n. 48.ElSn 
FraíTo de Regio Patronatn cap. jj. n. 44. ídem D. 
Salazar in leg. 20. Indignos^ Vel fahi?n irifuffici- 
€ntes. 



MM 



rjvvrw^nvw^^jK-t^^g^mwvM^x y#. 



'JSSiiÉ 




:t\vr,^*AV/> ♦ vvv>tvr';^v\T/y y vw> -^ v\v.' ♦A>r/y ♦ov. -♦ \.>v/i' v,vf..- ♦\NV/'*xvr-' ♦ \>v, >t ..v.' 



i-./^'^ 

</.,:, 






I 



i< 



^ 









67 

minas, dice: (1) Que no fe perfudde cjue ktya 
PrcUdo^ que nombre tres^ que Jean todos india- 
nos 5 ni P'lrrej tan md Chrijliano^ que mátdiído^ 
le al Ohijpo Ju derecho j?or folo fu g^fto^ repela 
los tres nombrados^ 

La indignidad j y- mayor, ó menor dig- 
nidad de los. propuellos folamente fe ha de exa- 
minar entre los tees (i) j no entre eüos, y las 
que na fe han propucfto. Eílc juicio pertens- 
ce á foia el Obíípo (3). Por eífo las Leyes., 
cpanda tratan del juicio^ que pertenece al Vi- 
cepatcen ?• no hablaa.de todos, los . opuejlos , y 
a^vohddús-^^ fina limitadaaiente de las. prapucjioscy 
f^ geminadamente £on eftudioía. repetición, di- 
ceog^^que. fc devuelvan Jas aóminas, Ji/^ningunú 
ié M^propHeflps jea a prapofitoj ü todos fean tan 
iníuíicicntes, que con ninguno de. ellos fe íalve la 
conciencia (4) : reduplicando fiempre [obre los 
tres ^ropuejlos... 



(i) En la 2. parte del Gobierno Ecleíiáflíco, qiieft. 
':i9* sriic 4. n. .27. 

(2) Confia déla citada Ley 28. ibi : délas propth 
eftos. El Sr. Salazar en las notas al n. 16. v en la Ley 
^4- §• 4- 

(i) ídem ibidem al n. 11. y 14. ex Patre Avenda- 
notorj. I. lit. 3. cap, 9. n, 47. 

(4) Vcanfe las palabras de la Ley 28. donde lo 
advierten las notas del Sr. Salazar al n, i5. 



^Sai^\l%y/^ÑVV/)V\VT/A\^flBW\í^^ 



ngwwTOPai«iinM||^llitH(|ii|HII^ 




^^^Riiat^^ 



í^ ^ 
V U 

Dc que fe íigiie^ que fi wo {t:: puede in- 
terponer el juicio del Parrón entre los oroDu- 
cílos, y los no propucftos , pero que coniDa- 
recieron al concarioj^y íe aprobaron > ; como íe 
podrá hacer juicio, compaLaiido los propueftos, 
con los que no han comparecido , ni hecho 
o-viif?¿pP^ y aísí no pueden íer propueftos? 

Los AA>.. Regnícolas, que tocan cfte puñe- 
te, advicitcn, que en variar una nomina xio(q 
hace uijuria al Prelado; ni íc le ofende alte- 
rando el orden de íu propoficion (i); porque 
puede eonftaile al Vicepatron Real de la indicr- 
nidad de. algún propucifco , que fe le ocultare 
al ObiípOj^porque el íegundo, ó el tercero de 
los que elige el Patrón, es de losmifmos, que 
el Obiípp le propone, a. fin de cjtie elija quaU 
quiera de ellos (como es clauíula coníueta , e 
indiípenrable de las nominaciones ) (2.) ^y el vo- 
to del Obiípo es confultivo, y el del Patrón 
deciüvo 5 finalmente, porque puede el Patrón , 
fuponiendo la idoneidad en todos, hallar mas 
proporción rcípediva al Beneficio en alguno* 

Al 
(i) D. Sala2.irn, 13^ ex. P. Avendaño tom, 2. tir. 

16, cap. 2. rié 48. 

(2) ídem dido n. 15. ex Macrobio in praxí, 

requüTto 4. dub. 5. Barboía de Parocho p. i, C. 

^.n. 92. & novifsime Hoípina de Parocho lib. i. 

1^. 3 1 5. 



§?3 



^.,-»>^^— n«,„— ^,^M..ww^n.mw..^nm»^»a>Fim.^^»r^m»w^nm»^w^Mmw»^«my-«^^WW# 



r£SS5MÍ' 



l^'hi^vm^sy/^ i^/^mtí^/í^^ 




m 



m 






^ 






i 



69 

Al contrario, en devolver una nomina fe 
hace injuria al Prelado ; Tuponiendo que fue 
tan injuílo, que propuío tres, todos tan indig 
nos, que en ninguno fe falva la conciencia 
(1)^ ó que fue tan inadvertido, que no cono^ 
ció la indignidad de todos ios que propufo : 
quienes quedan infamados en la repulía, cí 
tando á lo que las Leyes previenen paraque c 
Vicepatron la haga y efto es, que con ninguno 
de ellos íe exonere la Real conciencia (1) . No- 
ta, cjue en parte ofende á los Eáminadores Si- 
nodales, cpe los examinaron, y aprobaron. 

Mas demos cafo, que llegafle V. E- á ef- 
te extremo. No fe logra fu jufto íín, de que 
el Curato recayga en ios Curas antiguos mas be- 
neméritos; porque los que fe pueden propo- 
jicr de nuevo, fon de igual^ ó menor mérito >, 
y los de mayor dignidad, y mérito m.uy noto- 
rio, no fe han opuefto, ni comparecido en el 
concurfo. 

Entramos Sr. -Exrno. en el centro de la 
mayor dificultad ; porque fi confta al Patrón 
Real que el Obifpo impidió que falieífen al 
concurfo los mas dignos, ya fabe que hace frau- 
de 

(i) lácw D. Salazar lege 28. diélo n. 15. P. Aven- 
daño d'iCco cap, 9. n. 75. 

(2) ídem D. Salazar n. 14. 



:3f^SKif^i\>i»yáj\\^ní/K\wwñyixw^/v^ 



tif - ^aitrj 



ixi^Sj^B? 



kú^mm^o. Y fi quando ílolofamente, "y por ^ 
nuitaf.rb; elección al ¥iccpatron, propone chGbrP-: 
)0. U5< digno ,: .y;:dos úndignos, :;puede volverie ; 
a^ nói^^inaj aunque con el digno fe falve !a Real ^ 
:ancicncia5 íegun la opinión de graves AA..( i ) fe- ' 
nejamemente podra volverla ^ , íi con- - dolo, por ^ , 
picar al Pairan la elección mas libre, embarazara 
}ue Glgan al con cu río los mas dignos , entre V 
luienes el .Prelado debe elegir, y el Patrón pre- ;^' 
encar (2,) de dos tres elegidos el; cpe le pareciere* J^ 

. Con la reflexión, de que m efte caío es ,i 
nayor el fraude al Patronato, y mas cavilofo el '. 
nodo de eludirlos porque fi ¡á ninguno íe em^ - 
xiraza la opoíicíon,. puede el Prelado: faber. al^ 
^un defedo oculto del íujeto, que cpmanme:ncc 
.e. reputa por tnas beneipérJco , que le, haga. def- ^. 
nerecer la promoción, ó íer . menos idóneo pa- ¿ 
:a tal .determinado Beneficio (3.)- Pero./quando ;t 
d Prelado por fecrecos, y artiíiciofos medios im- , 
3Íde, que fe opongan los mas, dignojs, los intimida, ."• 
f comprime con fus demoílraciones, y fu auto.-.;, 
^^ ■: > ,■ •:.. ■ . , .:..S. ..■.■/ ■" " -tidad, > 

(i) Mem D.^Sahzar in Icge 20. §.4. CK P; Aven^ *• 
iaño dido tir. 5.a o. 75. & j6. D. FiiíTq cp. 33^^ 
exn. 27. & Montcmayor vigilia 45. que dicCj t:€n;-la- 
gar en efte cafo la Ley 28. 

(2) Diña lex 24. lib. i.tit.5. del Real Patronato* 

(j) P. Avendaño en el dicho 0.77« 



; I 



Üüíl 



L«-»>,..m.^— »>»«^r.>ww^n.mw-«^fr«^«>«KW-«i«ir»^w«w^^^mT«Tt^y-Tj<m.w»#. 



'j!sa¿}^ 



\r^ l ^\il^:pl^rJW la ML¡suMU^^ 




m 





7» 

fidad j tcnie cl pcfo del mérito, recela la cenfura, 
y la repulía del Patrón Real En la primera hi- 
potefi ptiede prefumjrfe buena fe: en ia feguqda 
todq es falta de ella, y de la debida fincendad : 
todo es dolo, y fraude contra el Real Patronaco. 

E^merzaíe eíta leflexion, cop que 

fí por cftq medio, u otro equivalente no íe pre- 
cifa al Obifpo a cutpplir con la intencigq del 
Rey... de que fe coafieraa los Curatos á Jos mas 
aliónos > eltuviera en manos de los. Prelados dif- 
tribuir Ips beneficios por fplo fu arbitrio;^ defrau- 
darlas facultades del yicepatroivj^ y p^f^feni^ .^füs 
Familiares,., y recomendados Me . corto mérito, á 
loi ancianos y ge mérito reconocido, . 

Po^ ip gufe.U^ pajreqeae^ difícil^- expedi(;ÍQíii 
Ir fuGcefivámenté devolviendo las nóminas baf- 
ta.^^que, no habiendo lujemos, de Jos ^Qpiie(i:GS^ que., 
proponer, fe vea el Óbifpo neceficado á abrir el 
coíicurlo, admitir todos Ips que quiíieren.oppner- 
fc,. y no há^eí plício publicp, ni privado, £;onquc 
embarazarlo j no (era agenodf las facultades ¿d 
Pat;ron Real, que conoce, yeftá cierto, del dolq,. 
evitar (i) circuitos, jc interponer fu autoridad deC-' 
de Juega, praque el concutfo fe abra, . y fe admi- 
tan 
Ci)^DD,ippniniuniícr c?c Icgc Domims. S. de con- 
tíidvfodebiti máxime '\t\ fupcriüriori tiibunali Conílan- 
t¡nu$ ad ftatuta, urbis decjín 17. n. i. 



!SnSf^^ií¡fnsNyá3\:^i%iK\gw^^^PUKi 



ÜÉIIhWlillfcílKllillíilhniíllÉIII^ 




■«^«^'nnigacs 



71. 
tan los Opofitorcs, que antes no fe prefentaroii 
:Qaiprimicios del temor, que es el tercero medio. 
Para lo que puede tomarfe eficaz argumea- 
:o de lo.dirpuelto en la Ley 15^ del lib. i.tit. 
S^delRccil Patronato 5 en quf fe manda que 
i dio hubiere masi.de, un Opoütor al Beneficio 
cacante, y el Obifpo no hallare, otros, envié la 
naminacipn i al J/irrey paraquq jo preíentc,. y íe 
ié la inliitucipn v-pero quQ/.na haga la preíenta- 
cion, hafta que ¡fe Je propongan tres, fi por los - 
autos, que iiizp el Prelada, por las. diligencias^ . 
que hiciere, el Pacrorn tfiendo iiecefario, paréele- . 

re^ quís Jpsiiubpf ... 

Si íle !lpá:^u^s,-que i:hizáíd Prelado (^quQv 
(bií los ediétp^^y demás, diligencias .del concurib) ; 
no, apareare ^. que hubo mas. Opoficor que <? uno , .■ ^ 
lasi diligerK*ias que iia de hacer el Patrón , no . 
pueden íer'otms ^que ^exáminar;..extraju4icial , y 
Ibaretamente (1), (i hubo Opofitores, que no v 
íc iquifieron-admitir^^y; no .tuvieran aliento paca ; ' 
apelar , ,ó fe ^.apartaron, con. fraudulentas ..diligen- -^ 
cias , sde. que comparecieílcn , ó, fe intimidarori , - 
pap que. noie opuíieran.^jiír eftó. bafta paraque, 
no I fe baga la prefeutacion^ hatta que íe admitan 

otros 
(i) D. Soléríano lib. 5,de jure Ind. cap. 15. tom, 
a. ibi; Omni fraude cejjante ^ S< ex €o D. Momema- 
yor di¿i. vigil. 45. m 2. 




;< 



I 



^m^-m^,^^,^^mm.^^^^m^i^^^m^wn.^^w^mwnmwm:ti\^,x-mMraiM-WMnmw^^Jva^mT\^^ 




Ifei^Wfí^SWIí^*"''* 



^CTJSkgJg ^"'^ 'BsrjL tsuMuwrjk ja\/^ g «iVJi«\¿¿tixva Kan 



'•twf/ ♦ \\w*\vr/ ♦ v\t< * _, .",- 





'<« 




Otros Opofitore^ , abríendoíe el conGurfo. = 

Elía inteligencia es ya mas conllante por 
la moderna Cédula de S, M. dirigida al Prefidcnr" 
te de 'la Real Audiencia de la Piara (i) , dcíapro^' 
bandole que hubieíTe admitido la nominacioa 
de un folo Opofitor en el Curat^o de Puno;* no 
obftante de que por los autos de la opoíicion, 
que itianifeftó en el Supremo Coníejo de las. In- 
dias el Sr. Obifpo de la Paz, Gonllaba que no 
había comparecido otro 5 y fe mandó abrir el 
concurfo 5 con la prefiancion de que íicnd® el pro- 
puefto hermano del Qbifpo, y el Curato de los 
mas eftimables, exíftiendo Curas beneméritos, 
que habían comparecido en las antecedentes opo-, 
liciones, no era creíble que fi; tubieíTen libertad, 
y no eftuvieíTen comprimidos del temor^ no com- 
parecicílen. 

Sien efte cafo no deben hacer los Virre- 
yes las prefentacionqs ; i porque no deberán tam-. 
tien omitirlas, fi el dolo, y fraude fon mayores?. 
Si el dolo, y fraude coníkn por feguras diligen-. 
cias extrajudicialesUi fecanQCcnpor mas vehe- 
mentes prefuncioncs , fegun las jcircunftancias de 
> . . def- 

(i) Se expidió efta Real Cédala en 1 1 . del mes de 
Odnbre de 1742. mandando también facilitar el con-- 
curio de opofitorcs, y mantener al Cura Interino, mi- 
entras fe aftuaba nueva opoficion, y 



^^3ílg?KS^IW/^svv/AWT/A\W1gm\an«/l\ 



>igiiwwRwnii¡iii^imiiiinnj— 1 



iácdínar el limo, públicamente un Fattiiliát para 
cl Curato de N. y ver que no fe oponen rodos 
los Curas antiguos, y mas dignos que lo defea- 
ron ; ; porque no fe fufpenderá la prefentacion 
hada que ellos fe admitan, y haya opofitores, coa 
que llenar las nóminas, fegun las intenciones del 
Rey, y las reglas de fu Real Patronato } 

Todo lo que pudiera obftar para feguir eflc 
medio, feria no elHr diípuetlo en Ley terminan- 
te, y folo tomarle por argumento de la Ley ci- 
tada , que es para el calo particular de que fe 
proponga folo uno; y no para quando fe nomi- 
pen tres, en que áiay í¿eyes expreías, que-deter- 
minan, qoe ^1 Oíido del Vicepatron fe ha de ce^ 
ñir á prefentar uno .de dos tres propucftos, y no 
fe extiende i, difponet:, que fe vuelva i abrir el 
concurío. 

A que puede refponderfe, que las Leyes no 

obligan, ni fe entienden en los calos dolofos(i),, 

porque, las mifmas Reales Conftituciones no dea 

ocahón de delinquir. En qualquicra difpoíiciou 

de Ley fe, entiende íiempre exceptuado el dcéo, 

fea verdadero, ó prefunto, paraque no íubfifta lo 

que direda, ó indiredamcnte fe hace en fraude 

liela Ley; y no debe admitirfe el fraude, aue 

T /fe 

(i) Antunes de Donationibus Rcgijs lib. 2. cap. 10,» 
t% n. la^» 



h»-^* ' ^«— " ""^"^*»-»"^"^»»-»^ w^»^ ^■*rt»¿»^^^^»^^w«r'«^?v^y^^T\^T-«y^^» y#A^ W; l^ 



MPPÍ"M 








fe hace á la ¿irpoficiGii, obfervanclofe folo tóa 
palabras de la Ley, y quebrancandore fu alma, e 
intenciones. Ni. fe ha de, abrir, hno. cerrar la pu- 
„erca á tales fraudes,, particularmente en. materia 
de Pacronatc) Real, que es regaiía tan. delicada. 
Xftamos en los términos .de elbs doólrinas, que 
ion todas (i), deducidas .de Xeyes darás ; íqbre 
difupueftq, ,quq queda afentadp.de, conftar áV, 
Ef ei modo, con que;xl Prelada ha procedido en 
€5e^C9n|:ui-(0^, á,,hp,,de;.^ á íu Fami^ 

^^fJ^f:^^9íMJ^. juftificacioíi „ de^:^ Vi E, que 

■ ^L F^4^^^ :r:^í^!>JolvoppíifQres- 'Cs ^íina .de^^ ká 
accion§^|jy^:>,eQ-JavprQyi|i|^ iG^^^^Cgr^tos eí- 
taft,.eDC0¿cndada%,al f^fl^áftko ^^r^,^ ,Np hay 
.diíppíicip%^4;P^P^&3.qi^ provea ^e ^ reme- 
dio, para quando/c; propone en .^ nómina como 
aprobado^, j ^foficient^v^ij. ignorante^. en ^ r ia len- 
gua Indica ^.fía embarga, íi d. Viccpatron Re^ 
CQu ^íuficicqte.iiindaípentQ .concibe el fraude, que 
CQ.efta par^ cprpec^. el Ecleíiáftico, no ha pare^ 
^iáp .^^HQ .de íu,. autoridad, y del cuidado; que 

cl 

^^nhPii^ú^^. ;.v¡ > ciini^ aüjs, plüiii^iis ^ipud Antuncs 
ubi íop'^^,^,. 

(2) Dida íe>: 24. , ex Concilio Tridentino, & com^ 
niuniter DD, 



ft^ 



L^3f|^^!(^^>%yncw/?i\VT/ji\^^ 



Jílliil ■lililí 1111111(111111 Mi IIÉi — 



t^JTJUVJ i 



76 

el Pvcy , le encarga de la juila provifion de las 
Doctrinas , difponer, que íe abra el coiicurfo , 
fujctando el propucfto á nuevo examen 5 y lo que 
es nuicho , mas,, llegai: á la providencia de hacer-r, 
le comparecer en lu Palacio^ y prefencia, . y que 
allí Xe examine. ..( x ) . Afst lo. pradicó el Excmo. 
Sr. Virrey Conde . de Alva de. Lifte. en dos ca^ 
fo.s acaecidps en. la Sede ..vacante de la Iglefiade 
rrruxillos quedando aprobada en uno, y en el 
otro reprobada la , fuficiencia del propuefto.: co-i 
niQ lo refiere el Padre Diego de Avendano, 

Efteyataii reiigiosiTsimo. recomienda. el zc-í 
ía .delL^PatrQn;^ |)ero impugna lai. pipvidencia , y - 
exemplaresj leixi quc^ie. iundó .( 1).;. mas no caní^ 
ta^^quc ieareprchendieíle pgc.>S. M. ni íe pro- 
hibicílc^ para; adelante en alguna X^édnla, ó mo-^ 
derna .diipQÍiCion- Xuego fi .labe .el Vicepatron 
ki violencia, ^y temor, qnp han: padecido los Cu^ 
ras, no .íkú c^araho de ius. .£iculudes ,: antes i%rá - 
mny proprio de íuzelo, y juílicia, dlfponcr que ■ 
eLcoacurfo: íe abra^ y le opongan con encera li- 
be^ 

(i) Rcfért PrAvhnáañá áiáé c^^:i6% ex in. 45; 
vcrfíc. Citca'Cju^d. 

(2) Citatus Pater ibi: ^od ctrnt ka faÜMm Jt^^^^ 
&: Zflus debmt fie agentls comníendari : an tamen fe- 
€imdu7n jhentiam fuerk^ duhitamnt multi alij aper'- 
tius injiciati. Et n. 48. Moveré ptuit nefáo\, quód d-^ 
tmii$ Prorregis exemplar <&c^ \ 



^^^im 



Wf^'^'y^M^^mr.^M^^m^T^^m^wii.m^r^mmwtmmm^r^^íM^mMix^^MnmM^MFK^^iw^m^^w-mMM.^Km 



jgiissMi 



^, ., AJ^....;.^;iM »!>i«»^ii>^i»^M 



«ÍI^«P 








77 

bertad los Curas beneWrkos 5 aunque no fe pre^ 

venga en Ley expreía, y los ancos previos al con- 
curio eftéa encomendados a los Obifpos en ca^ 
da una de fu Diocefis j pues los praclican en 
nombre del Rey ^ y en los edidos (i) paraque 
compare fcan los Curas á oponerfe , fe les man- 
da, que pongan la ^oüáw^i cx^rcüon^ Je que pro^ 
ceden de orden, j por comijwn de S. Af. por lo 
que feria congruenrífsimoj que quien tiene fu mas 
viva reprefencacion, en fu mano las riendas del 
univerfal gobierno del Reyno , y exercicio del 
Real Patronato^ efté á la mira, y cuide, de que 
los limos. Síes, Obiípos cumplan con el Real ór-^. 
iden, y comiíion, fui abuíar de ella. 

Uno de los motivos, en ^que fundan Jos A A» 
la devolución de la nómina (íi á fin de elegir 
un Familiar, pariente, ó dileólo, propone el Obií-. 
po un digno, y dos indignos, ó de ínfimo mé- 
rito ) es, que entonces fe aparta de la (1) /orma 

(i) Conílat ex diéla lege 24. ubi rationcm reddic 
D. Salazar ex delegatione Pontificia , qua gaudent Re- 
ges tiüfiri. D. Frailo late. 

(2) ídem D. Salazar in legc 24. §. 4. ex Montema- 
yor, Frailo, & P. Avcndaño , ait : Etenim ex eo quod 
Patronus certo ccrtius Vidcat ^ fciaty&^ a^nofcat^ Ordi- 
narium a forma prcejcripta -per Kegem^ & legem penitus 
ccfífTe &c. Forte cjuia familiar em , \el cognatmn , \>cl 
alium féi charnm pr^fcere exoptavu C^c. In hoc cajú k^ 






KQBUjQSfiílHH 



RZKSr 



^^^1582885 



^ 78 
que el Rey, y las Leyes le prefcriben, mandán- 
dole, que ejcoja tres los mas dignos^ y flificientcs ^ 
entre quienes el l^icepatron elija. ^Quanco mas fe 
aparta de la forma, cjue el Rey , y las Leyes íc 
^ previenen, mandando me ponga ediBos mélicos , 
í con WTmno competente^ parame fe Vengan 4 opo ^ 
.-ner^jy fe efcojan los mas -dignos^j Jiijieimtes^ quan^. 
<Ao i ellos les embar^^a, e impide la opoíicioa 
i'Con unas diligencias privadas, enrer^iiience con- 
trarias i los mifmos ediélos públicos, y que los 
hacen ¥^nos, iilufeios | Si eftole cenfta al Pa- 
^íron Real, ^lo dexará íia n^i^edioir^Permiciráqtic 
Ti:orra tú concuríoi 

No puedíS4iegarre,, que eftos fandamentfs 
¿tienen iabrada-efpeeipiidad^j y que efendo ala 
vxjue di¿la la razQE, ^y miniftra la verdad, debie- 
.ra abrirle el concurio. Mas mirado el puato ai% 
:iegladp á lo que mandan la^ Leyes (que ponen 
la razón en eonfliclo ) condene grave dificultad 
la prácl:ica del medio. S. M. en la forma que 
últimamente íe ha férvido de eflablccer para la 
provilion de los Beneficios curados de fu Real 
Patronato, ha feñalado cuidadoíamente le que á 
cada uno le coca (i); á Igs Examinadores la 

y apro- 

cí^mJíkiVmdicctt decifsioleg, %Z,'Ei ibidem : ^ia alio^ 
^uim forma tlli pr^f cripta per legem non adympletur* 
(O Diéla kx .28. in principio^ ubi notac D. Solazar^ 




g 



fm^-m^t^^^-mmM^m^^MM^v^^w^mi^^w^mwnwm^^^n^iw^^j^^w^Mm^w-m^^^^^mm^^^^mmj^VMW*. 



'£Siíími 



fíu 







matma» 



^'rvvr-•♦•^^Vy'♦^vr. 





ni / 




79 

aprobación: al Obifpo la elección délos cxaim 
nados: y al Vicepaci'oa la prerencacioa de une 
-de los tres propueilos : y ítaala los términos, d 
falque no deben excederfe.. 

No) todo lo quepudiem. d Rey como Pa 

tron, puede el Vicepatron ; quien; le ha, de con 

..tener dentro de los límites, que las Leyes le & 

ífelan (i). Ellas íolaments. le conceden la pre 

¿fentacion deuno de los rres, que íe le proponen 

^ la. devolución, íi en ningu^no de los.prapuefto 

le exoíiera la Real comcienciai Le permiten tam 

bien furpender la. prefentacion, fi con:; fraude ü 

le propone. Tolo uno.. Pero no hay igual permifioi 

>|><^itiva, fi, le pr^ ni ü 

í:íiien(lionaf el caíby de que con. pdvadas diligen 

ciasvíe apareen, de la. opoGcion otros mas dignos 

.^que pudiera n íer propuellos. 

Efte punto no es de aquellos, en que íc pue- 
i'de proceder por argumentos. Conviene gober- 
' liarle en el por expreías decifiones ; particularmen- 
te deípues que S. M. reduxo la materia de pro- 
vi- 
VP. Avcridaño dido cap. 2. út. 16. n. 43. ib! : Z/nde 
tnim Patrono- ])oteftas talisy cum foU partes in pr^fen- 
tatione funt pofiu. 

(í) b. Salazar in didalege 24. ex P. Avendaño ubi 
'proxime, n. 45. ibi : ^dquid enh?z de Kegibus nojlris 
Jit^ Prorregibm cera funt fines pr^fcripnyC¡Hos ultra ci^ 
'f^afHe mj}^it cojijiflere cura minifierij. 



!ia^Cffi^^#%ynsyv/AWY/ji\^rwww^A\yia^^ 



larmaiKyM^aiwa 



So 
vifion de Beneficios de fu Real Patronato á Le- 
yes recopiladas (i) . No carecía de probabilidad 
que el Patrón Real quando experimenta injufti- 
cia, y fraude en el Obiípo que excluye de la 
propoíicion los mas dignos, pidieííe el catálogo 
de los examinados , y aprobados, y prefentaíle 
uno de elloSj que no vinieífe propuefto; como 
S. M.. lo ha. executs^do algunas veces en las Ca- 
íiongías de oficio (i) . Efta prádica la tienen to- 
dos por. muy ardua^ y dificilmente expedible > tan- 
to que el Padre Avendaño advierte que el Sr. 
Solorzano no íquifo traducirla al Caftellano en fu 
Política Indiana,, como la había puefto en los to- 
mo s^latinos: del Eterecho de las ludias ; porque 
los Vicepatronos Reales no uíaííen ( 3) fécaménte 
de tal poteftad para extenfion arbitraria de fu po- 
der. Mas el Sr . Salazar, ^ que había tratado de la 

mif- 

(i) P. Avendaño ubi proxime : Et cum n€(rotmm pe- 

rkulojum [tt^non €¡l h¿ec amplianda^ fed cum omni mo^ 

deratiene traSlanda potejíás.D, Salazar in lege 2S, Cum 

, tamen nec in prefenti^ nec in alia lege quid Jlmile farh 

xitum reperiatur^ exiflimo ÉS^c. 

(2) D. Salazar in diá:a lege 24. Y en efta Iglefia de 
Lima lo pradicó S. M. con el Si. Sarricolea, Obifpodet 
pues del Tucuman, Chile, y Cuzco/ 

(5) P. Avendaño in dido cap. p. tit. 5. n. 77. in fine: 

iProut ex Illuftrifsimo Zapata, tradit idem Solorz^anoi 

nefcio autem^cur D. Solorzjtno pr^efatam limitationem 

•mijferit in Politica §. (¡ui latino correfpondet. Ubi D» 







^— " r~^"TÍl 11-1" ■"-""*'^"«*^^^^^^*^^^^""^"m»^»*n*^*^^^^*T^"'^^^^J^^^^*T'^^^»^J^^^»^ 



■zs^a^ 







IV V ♦ vNVy ♦ vVi'' ♦ vv< 







►4-^ 



mifmapráaica en la expoficion de la Ley to. d 
tículü del Real Patronaco, y explicado los térm 
nos, en que podía correr, aclaró mas fu juicio, 
lo reftringió en las anotaciones á la Ley i8. d 
cicndo, que no habiendofe en ella, ni en otra e; 
tablecído, ó permitido cofa íemejante,, creía aqu( 
lia facultad propria del Rey, y no de los Vice 
patrones (i): exhortando quei procuren no exten 

••iiS^er la decifion de la Ley,, ofendiendo fu conci 
cncia, lalHroando la fama de los Prelados, de qui 
reiulten competencias, y difcordias efcandaloías 

^iiiuy agenas ,,de Ja piadofa mente del Rey. 

•Salazar ild ^uefor/itam . illí pmclam Amor maturo fia 
dto pratermifstt,, ne fmk ad ufumMjufmodi potéa. 
tts Patrom^de^>emans fmUm.x^ pr^potmia plu 
.i^uodpar eji blandietites.-'Hom, que aunque cííii\ ieíTe ct 
lengua Grkga, . ó Arábiga, no falcara quien al Virrey' k 
■dixcíle: y el limo. Zapata, y el Sr. Solorzano hablar 
„£xprelaroení,e .del Rey, 

(i) .13. Salazar ¡niege. 28.. n. 24. £x¿ftimo, fí mic 
met^pdmj eft,tljam facukatem folt Kegí concedí, mr. 
'Vero ahjs, íjm ex mandato, aut commifúone ns remi 
Patronatus exercent. Et jbidcm : Maonopeve tra ocfdíi 
haoeri debetm non protendenda nojír^ km dcciísicne, 
fieclaxandis hahems m em praxu Ne m offenflonem 
conJcientM deVcmanr, aut inpmam fam^ fLíatormn 
tmmmto ^ irrogent, /carMlape, & difádia orimtur, 
pemhime Regís pfstmi, &^ menti minimi ut par eíi 
i/Dtempcramwus, ^ ^ 



't^ 



>Sl%y;^ÑyY/A\v\/jt\^tw»vro-A>aft»irwwr^ 1 1 1 1 II 1 1 — 



««^'wnsgjgEs 



8l 

El PrelaJo en el cafo de que fe trata , y 
otros femejantes, obrará mal 5 no fatisface a la 
confianza del Monarca. Quanto mas fe defiere á 
fu juicio, y preíiime por la reditud de fus pro- 
pueftas; es mas eftrecha fu obligación de praíti- 
Carlas -con mayor eftüdio de /integridad ( i ) , pa- 
ra p ro(¿ecler ' con fiel corirefpondencia á todo lo 
que íe ^encomienda á íu tuidado en materia de 
tanto ipeíb, en qué íe ^trSta de la íalud de las al- 
iñas, é inftrticcion de los ííibditós. ^Los AA. advi- 
erten que no era néceíario que él Santo Con- 
cilio ;previñi¿íle á los -Obiípos, y ^el Rey les 'ma- 
niféftaíie xon tan ircp^idas, y refld^Svasexpréfib- 
nes, que denótaíi ^íus ¡Reales, :jüílds , y eficaces 
defeos (i),^/^^ efcójdhy '<que-dijan los mas dignos , 
los mas ■fuficientes j porque ello es fold declarar- 
les la obligación, que los elVrechá por Derecho 
natural, y Divino j y que no tendrán efcüfa, íi 
dexando de proponer los más dignos^ eluden 
con una ptópoíicion áíe¿lada la fidelidad, que á 
Dios, y al Rey deben. 

Execütará püeis él Óbiípo una grande in- 
¡ufticia, en que ;grave fe conciencia ; pero niJaf* ' 

X tiííía 

- (i) D. Salazar in d¡¿la Icge 24. verfic. kd co ipfo. 
Paz Jordán, tir. 8. h. 528- lib. 10. 

(2) DD. ¡n legc Balliíla fF. ad Senátüs confultLim Trc- 
Dellianüm. D. Salazár ubi fupra, verfic. tuque accuratiuj. 
Van Elpcn. part. 2. tir. 22. cap. 4. n. 7. 



I ! 

íi I 



ir 



f^M^j ,.«^«^#%m»-«^TT«w^^n.w-w wmw m»n^¿w^Mj^.^w^MnmLW^Myy^iw^MTK-»w^mn^^^ y#. 



2Sflíffi 





I 



^^4 



^ 






tima CQíi ella., la conciencia del Viccpatron ; ni 
efte para evitarla^ eíU obligado a valeríe de me-- 
dios diftintos de los que las Leyes cxpreían ( i) . 
El Rey pudo prevenir el, iuconvcnieriLCj de qus 
los Prelados abufaílcn ( del modo que le figur 
ra ) de la parce^ que les . encomendaba en la pro-' 
vifion de los Ciiracos. Y como dio providencia,. 
para quando íe proponen tres indignos, oJe no-» 
iiiina uno folo digno ^ pudo darla también 5 para, 
quando fe proponen tees íuíicientcs de corto» 
mérito, y íe excluyen otros muy dignos , ó fe. 
embarazan los tilas beneméritos de que compa- 
rcícan* Efte extremo no; lo cautelo, la. Ley > por- 
que hay ejcceíoSj que no los^dexa prerumir> co*. 
mo pcLfibles: la razón, mientras, no los. hace creí-, 
bles el íuceÍQ (^)r y parece, que. anticipando el| 
remedio, es, excitar el maU y que fe recuerda 
el delito paraG^uc fe cometa^ quando fe teme. O 

no, 

(i) Maxiai^c 2íÍ rem P. Avendañó dido tit, r^.toiiv. 
2, cap. 2. n. 45-, .Me(¡tie Pdtroni confcimtia ex eo grar^ 
yatur^ dumjc jure Inaiarmnfatis froy^ide difpojtio^cum 
ewa'íionc turbamm^ quas noyitas excitare Joletyaccom-* 



(2) Ex Cicerone pro JXóCio^ & aÜjs , D. Solorzano de 
crimine Parrkidi} lih. i* cap. 4. ubi raíionem reddic 
cum SoIoníSj^Draconis , & Romuli leges parricidio poe- 
nr.s non ftabilieiint, Ihi: Cumdeeo fuhil fánxerint (juod 
antea commtfflim 77on eraty ne non tamfrohibere^ amm 
aá.monere facinus videretnr^ 






feal^'S^RlyniVV/A\VV/Jl\yWRWWAW^^ 



i o 



xando á Ist'^écMiciehcia dei Prelado ['que 'díeíÍ¿ 
cuenta á Dios dé fo conduda,, y ?ií Rey íi la pi, 
diefle. Pero no eneró la conciencia 'del Vicepa- 
cron coíí iél ciiidadoi de exámiiiatlaSrramdiaal^ 
nieiJtei3 ni lé-eftaMéciÓ^féftiédlo': fo-(^^^ 
E. á quien no le muevB otro Jmpulfó, que eldl 
la jufticia, y no gravar íu delicadííkima: conci^n:, 
ciaj es el tflayor defahogo. uoi oiVvSilp 

^'•' 'De: eftas fcguras r^la¿ reíülta'l difeSndaí 
del ca{o,ven q^ie el Prelado^ohe en nominado^: 
lolamenra un digno, y dds indignos, y eí prcfen-.: 
te,; en= qu&> propone' tresífiífícientes de 'cortotiie-' 
rito, habiendo antcf a|áríad&/ae topoficion los' 
teneraéntos; ma^ dignos. Kii^ ánfe'' cafó¿ hace 
traude al Patronato, y obra con injufticia. Pero 
en e primero el fraude esimtaedíaramente con- 
tta el dereebo del Vtce^atcon.'a nuieh con dolo 
qima da; libertad de elegir 5 y no cumple, fino 
hacerla proporicion de tres dignos ( i ) entre auie- 
líes ie aaue la elección ; pues, el digno qu¿ íc 
Piopoflfe con dos indignos, no feía tanto pre- 
tendo, quanto folo (íj , reputándole los índig- 

•|i);D. Sa!aMr_in diáa !ege .8. cum íl^pra dtaús^^^ 
rij, ^• ,• ^} Potioies &c. m^tam poúor aukm 





h^m 



r^m^.v^M,^m».mw-m^^m:m^wn.^^^mMKmm^m»ixww^mMj%Mm-mMnm.w^^m^mm^mwi>^^^^mmri^^wM. 



'i^ííM 











Vi 



«5 

nos como no propueftos. Conque viene árecíu- 

círfe efta hipoteíi á la otra, de que en la nómi- 
na haya folo un propuefto: en que manda la 
Ley que no fe haga la prefentacion , mientras 
r|o fe proponen tres. En el preíente qaío d ftau- 
de es contra el Patronato ; en aquella parte que 
él Rey ha querido confiarle al Obiípo,ii^ 
la Real confianza ; pero dado que nomine tres 
que no :fean indignos, jcI .Reyno pro\^ee de re- 
medio contra aquel íraude, y abuíb.íObra(?l Pre- 
lado dentro de la esfera de fu comiíion (i), y 
en el Juicio Eclefráftico con injufticia; peronielí 
Vicepatron éftá obligado i ;rep^rla¿, rii^^íi la, to-^ 
lerancia )cíf ende jíu conciepcia. .^^ c í n!>¿ 

•Pára mayor jlerenidad de üa de V. £• es 
digna de íu memoria la reflexión, que hace un 
tan timorato, virtüdÍQ, y doílo Expoíitoi:, como 
filé el Sr. Salazar, á la Ley 28. en aquellas (r)» 
palabras: Pí^^í/^r//oj V^trnjeSyFrejidentes &c. in^ 
formarfe extrajudiádmerite y not2índoy que la pala- 
bra puedm en las propoficiones afirmativas regu- 
larmente induce arbitrio^ j no necefidad ; princi- 
palmente en las Leyes, y refcriptos (5).De<jue 

co- 

(i) D. Salazar ¡n Icge 28. n. 1 1. P. Avendaño 'cap. 16. 

(2) D. Salazar in lege 28. n, 2. ex Barboladiót. 258. 

D. Caftillo 15-. controv. p. 2. cap. 114. ex n. 5. cum 

plurimis. 

(¡) D. Salazar cum Gratiano cap. 5 jo. a n» 2* dif- 









feilÍ^^^I%y/^vvv/A\VY/A\^n»n^ 



S6 

colige que no impone la Ley necefidad al Vice- 
patrón de hacer inquiíicion íecreta , y excrajudi- 
cial V lino dexa en fu arbicrio , y voluntad libre 
que la haga en cafo de grave precifion ; permi- 
tiéndole que pueda deferir enteramente á los 
Obifpos, á quienes toca elegir, y bufcar (i) los 
mas dignos, y los mas aptos para los Beneficios 
curados- Procediendo de otro modo , cargan fo-. 
bre fus hombros un grandífsimo pefo los Prela- 
dos^ que por si^ y por los fujetos que eligen, foa 
los que debeía reíponder en el Tribunal de Dios, 
Demos no obliantc. aue fuera de lo literal 
de las Leyes V. £♦ en fuerza de íu aka repre- 
íentacion previnieíTe al limo, y £i fe reíifticfle , 
le rogaíTe, y encargaíTc por provifion, que abrief- 
fe el concurfo. Se lograría el fini Nada menos 

Y que 

ceptat. Ex quo coHigituryin hac lege non imponi necej^ 
fitatem Vicip¿Uroms!¡ Jed in eius facúltate^ &" libera Ví?- 
Imtate reltnqtú ^ an cUrent fecreta^ & extrapdtaaU 
modo de qtíaUtalibus propofltormn difc¡mrere. In diéla !cge 
2 2. n. p facii: lex 37. del Patronato Real, M-r St 1$ 
finiere por conteniente informar ¡k^ ¡a pmdan toacer. .^: 
(i) Late D. Salazar in Icge 28, nv 4. ibi; Sedqma 
iü¡spr£ máxime incimbü eligiere, & qu^rere dignio- 
res^& dptiores 4d cmam animarumh alioquim juper 
humeros Juos ingeníis pondens farcinam Ubenter Jh/ci- 
piunt.cí^mpro ?iominatis a fe,& perperam eleíhs be- 
mjkiarijs infirmidando Dei jtmcio débeme re/pondere. 




'i! I 



'1; 1 




m. . ^m»r«^^«^w^T»wwMvmy^yj«w^ wmi\mw-mMJK^*M^Mn^w^M^jv9iM^mT\^w-mmrxm^ y#. 



rJiSiíM 



p? 



rW^ffJ^¡¡gfJ ^M'mkMt'a^UMiLJM\XMLM»fJMKXk^JMMn^JA^ 



';♦ vvfy ♦vNvy^Wf ^ ♦ \v*' ♦ 







fíj^ 



"^7 

que cñb. V. E, conoce bien los genios de la 

tierra, la fumifion de los Curas , el temor que 
tienen del modo, conque proceden algunos Pre- 
lados contra quien les diígutta» Omitimos odio- 
fos excmplós. i Habrá pues Eclefiáftico alguno de 
prudencia, y de juicio, que éfté tan mal coníí- 
'óOy que óponiendofe quiera quedar hecho el ob- 
jeto de la difplicencia del limo, y expuefto a los. 
c^fcáos de fu indignación? 

Puede alegurarfe con moral certeza, que 
tío tendrá alguno tanto aliento > antes harán eítu- 
dio cuidadoto de decir que no han padecido 
comptefion, ni obrado con temor : que con en- 
tera libertad^ y por pura atención debida al Pre- 
lado, han dexado la opoficion fin embarazo á fu 
Familiar. Y fi fola una infinuacion privada , un 
oficio fecreto, un dar con el femblante á enten- 
der la inclinación, fon capaces de fepararlos del 
intento de oponerfe j f que ferá, quando fe haga 
obligación del gremio foftener al Prelado cm- 
\pehado en una competencia publica, y en llevar 
;idelante fus operaciones ? Los Curas mas agra- 
'■Viádos ferian los primeros, que declaraífen ante 
ti Prelado, ó fu Provifor , que habían omitido 
fu opofeíon por un obíequio pfto libre de coac- 
ción. Con lo que fe quedarán las cofas en el mif- 
«mo cftado, que hoy tienen , en quarito á los Opo- 
Ctorcs del concurfo. Si 



t'SWí^^ií^^i^^y/jyx^ 



i\fjLMVjm:mi\r§\^^^j^ 



88 

Si fe procedieíle con" docilidad, experimen- 
taría V. E. en el Curato de N. lo que en la Sa- 
chriftía de la Iglefia N. Propufofe en ella folo 
uno, que en el concepto deV. E. era digno de 
obtenerlas pero refiftió V. E. pafar la nómina ^ 
rnientras ño fe cumplía con la Ley, proponiendo 
tres. Repugnólo en el principio el limo, dicien- 
do que no había comparecido otro Opofitor, y 
que no eftaba obligado a bufcar Opofitores, ni 
podía compeler á alguno a que fe opufieíTe. Pe- 
ro afegurado de la juftificacion de V. E. y má- 
rito del propuefto , halló, luego que quifo, fuje- 
tos con que llenar la nómina > y en la vacante de 
otra igual Sachriftía de la mifma Iglefia^ fobra- 
ron Opofitores. i 

La citada Ley 15. es notable en la claú- 
fula, que manda : Que fi no hubiere mas de un 
Ofofitor^ Cí el Obifpo no hallare mas deuno^ envlc 
la náminz al Firrej > porque fi no hay mas de 
uno, c como puede el Prelado hallar otros ? Con- 
que efta alternativa no hubiere^ ó no hallare de- 
nota la energía, cpe allí tiene: la palabra hallare^ 
y que entre fus dos (i) fignincaciones Ácencon- 



CO Diccionario Caflellano verb. Hallar; latiné in- 
"^emre^váreperire. VideCalvinum in Lexicón veib.m^ 
Vemre. Et quia illis pr^ máxime incUmhit eliaere^ &* 
(¡u^eredignwres. D. Salazar ubi fupra, n. 39. Son opor- 
tunas las palabras de la Cédula del año de 44. para el 






»^»«»^«««»» «^M..w w^ii-mw mm. 



m!ml\^im-mwn:tx^Mn^^^Mf^xw^m^vvr-mm^XM^ mM. 



■¡¡^¡ÍÜ^ 



Éi^MttMÉkMailViaiMVIiM 






t V ^'f y ♦ \ NT/y ♦ \Vf / ♦ \ Nt 




^ 



So 

trar ahmd coja, porque fe hufcd, y folic'ua, ¿ por^ 
me lacafmlídad la ofrece, cttá en la primera, y 
mas nacucal íignificacion. La folicitud para ha- 
llar Opofitores' los mas beneméritos, es muy pro- 
pria del cuidado Paftoral ; y Ti en vez de arre- 
drar los Curas , fe promovieíTert ya que no fe 
bufcaflen, fe hallarían muchos de relévame mé- 
rito para el Curato de N.Pero aunque los Edic-, 
tos fe abrieflen, ui fe arrojarán á oponerle de 
temor; ni fe aleimrán , los mifmos que íehaa 
contenido; porque fe temerá .también de la juU 
tificacion de Y. E. que pofponiendo .al Fami- 
liar, fe prefente el mas digno. ^ _ i 
<:on tan cierto cünociraieiito del éxito mu-, 
til del tercero medio, nos lleva la inclinación e| 
último de fufpendec la provifion, y dar cuenta al 
Rey. Le que parece mas congruente , y ^menos 
árriefoado ; porque para un caío extraordinario, 
á querías Leyes no le previenen el renaed.o, es 
legal, Y conveniente que fe ocurra al SoberanQ 
■( I ) De eftc modo^ ni fe permite el fraude al Real 
Pati-onato ; ni que k .haga injufticia á los Cu, 

rnrato de Puno ya citada. Dice: No pudiendofc dudar. 
Iras June, quena habedos y conatnir ¡o.o uno,por. 

(i) Lex cuín ¿e novo ii. Cod.de legibus. Vicien^ 
dus D. Ciefpi obfeivat. I. _ .., 



■tí- 



K''M%yi-vvY/)tv»nr/A\wwH>anOTv\ 



UIV* 'i.V- J/^iUV^ 'iUVi/^HV 



WMYWwyMWig^mvir^wi 



i^SSE 



90 

ras mas dignos. No fe ácxm de cumplir las 
Leyes , que mandan preíentar uno de \o% 
tres, que lea füficiente, y no grave la Real con- 
ciencia; imo fe fufpende (i) ^ con tan judos mo- 
tivos de dudar, fu obfervancia , mientras el Rey 
..provee de remedio. Afsí fe folicita regla firme , 
paraque en adelante no fe vulnere con fraude el 
Patronato, v los Beneficias fe confieran fecrun la 
Real intención; pues paraque recayeííen en ios 
ma^ dignos, pudiendo S,.M. prefencar {i) libro- 
mente, quifo que fe proveyeren por concurfo, y 
con tan eftudiofa atención previno todas las ca- 
lidades (|) prelarivas, que .fe deben atender en 
eíias provifiones. 

Mas no aos atrevemos a dar á V. E. eílc 
didámen. Lo primero por el riefgo, que tiene ci 
que no fea del Real agrado que V. E. dexe de 
ajuftarfe á la literal obfervancia de Ja Ley, aua 
con tan urgente caufa (4). Lo fegundo por d 

(i) EúmmsStmei, deLegibas, MK 6, cap, %k\. ig, 
Faciant bté tradita a D. Salgado de retenc. bull. v. íu- 
^er cederé. ^ 

(2) üt ctmi D. Fraflo, Solorzano, P. Ávendaño 
& Hofpina animadvertit D. Salazar in dida le^e 24, 

(3) Ex Icge 24, & féqncntibtas del Patronazgo Real 
cumiege 29. Los g¡u€ mas j^e han aventajado enexem- 
fo,y ompado en U corí^^erfion^y dn[lrina de lo^ Indios. 

(4; Re<aé ad propofitum noianda lex 4j.delPatro- 




m 




^fg¡gfM.mm^^mw^m^,x^mmimMrL^M^mrn^^^wiv^w^mwivmm^mwnvM-wtnMr^Mnwrw^j\^iw^w^^w-mw^^tímwM. 



'j!Si5áÉ¿l 










rezclo de agitar mas el ánimo del limo, N.ydc 
que fe prodiiG:aa contra la paz publica dcfabrU 
niicntos, que V. E. procura evitar con íu rem-- 
planza, Y hnalmcnce por. el inconveniente, deque 
a etta luÍDcniíon era coníiiyuíente ia> ac codos 
Ips Bcneocios., que conniuiamente vacan ^ y te. 
guficran en incennatos. (concra (i) la voluntad del 
%.cj) mientras, que deniorafle, y, vinieíTeda-reio- 
ludon de ia Coiíc; ccrrandoíe cH; todo etle ci-^^ 
cjmpp la puerta, a los. Cpras, antiguos^ que quizáí 
íeráa ateadidos por el. nuevo. medtaj^ que han 
añadida eq; íaretiroj íiiíriendo que, íe. íes pre- 
l^era^ un Faniiliai reGieate. ¿el Prelado^ hacienda: 
cñe^ aiinque involuntario íacrificio de fu derecho. 
^ Eargii^j B:0 íe- eiuieAda,. que ;-¥,.,E. conde- 
cicHAC 1111 repugnancia GA' expedir: Upreíenta- 
cion, y na oipitir oficia alguna cauco que permi- 
ta el cftado prefenre de las colas : fomos de fen- 
tk, que.quanda íegun el cílilo del lima, rcco- 
npiende íus.FaiTiiliareSj le explique con. la. lap-a- 



cu 



mxgo Rea!, .ibi • T de lo (jiie dudaren^ nos aVifen m 
nm^TQ Conjeja de las Indias^ donde fe. Verá lo c¡He mas- 
cim^^'g^- conforme a las pretenfwnes de los dichos Prcy 
ladí^jj^-y^^ejure- tamo na hagari novedad xoiUrariaá lo 
contemé0,€n?iHef}ras Leyese, 

(2) h¡X:^Uy 36. y~h 48. del Patronazgo Real áé 
quü D. SoIorzanQ en la Politiíja lib, 4. cap. 15. vcríic.^ 
Qrc^tde los qualeSé. 



t2Píí¡^!^:^ái^^y/j\\Ys/jK\É^^ 



cT^QHSSS^ 



¿idad propria de fii prudencia todos losefcmpu- 
bs qiie punzan, y morcifican fo concierxia : auan- 
to ddca V. E. cumplir debidamente con el ufo 
áá Real Patronato: la propenfion de V. E. á 
colocar los Familiares deillmo. como lo ha prac- 
ticado en dos, de ios mas principales Caratos, íia 
reparo: el d cándalo, que cania que un Sacerdote! 
mozo acabado de ordenar, y de admirir en la fa- 
milia del limo. íe ponga en primero lupar en el 
Curato de, N- . que, es ei premio de los Curas que 
han xoníumido íu vida, y íu íalud en los^ Cura-* 
tos.de. Sfeí^ra^, dodrinando los Indios j y que a 
elte fin, íe aparten con privadas diligencias de la 
opoíieion^ y, con la- pública^emoftracion de po- 
ner. aLEamÜiar^ en d inccrinato,. haciendo noro^ 
no. el defdno del Bencíícío : que aunoue el mie- 
do (á que íe da, nombre de Tcípero ) manrsn^ 
ga losCuras en. filencio, donde pueden fin riet 
go,^íe lamentan con' quejas^ muy íduídas^ y £ 
d limo., los. promovieíle,^ y alcntaíic , vería coa 
que inftancia .íoliciraban el Curato libres de temor. 
Repita .V. E. cfta infinuacion por medio dd 
Religioío que confieíía alllmo, N. Procure in- 
düCirio,á que con d motivo de alguna nueva 
vacante^íe admitan los Opofitorcs, que hay mtimil 
pdop ó contenidos. Oíxezcalc V. H. que al Fami- 
iiar íe le acomodará cu Curato pingüe, que cen- 

0^ 



iili ílí 



m 



^,^^^^mmM^wM-mwnvw^wjv^w-mwjvMww»i\vM-mMJva^^nwww^^^tir^wK^w-^xvM 



jgüSiiííl 






IV y ♦WVy ^ ..Vf . ♦ • >•*- ♦ 









I 








ga menos derproporcion con fu mérito f ) y edad, 
que fea atrazo menos feníihle á los Curas mas 
beneméritos. Y íi eftos oficios íueren fuficientes, 
(i), habrá V. E. logrado fu juftificado interno, 
íin efcandalo. Si no íurtiercn cfeílo, expida V. 
E. las prefentaciones fin el menor efcrúpuloalos 
propucftos en primeros lugares ; y de V. £• cuen- 
ta á S. M. del fucefo, informándole con toda re- 
íerva. De fu Real mano vaidrá concrruo reme- 
dio 5 y fe eftablecerá regla para evitar en adclan-* 
te el mifmo inconveniente, Eíte modo de obrar 
es muy conforme á lo difpuefto en la Ley 51^ 
lib. 3. tit. 3. de las Recopüadas de Jndias.ipues 
la que fe traca es materia nueva, ao decidida, eu 
que no es bien, que V. £• en. las profentes cir- 
cunftancias empeñe fu autoridad. Afsí lo fencimos 
falvo &:c, Lima &c. 

REAL 

f^) Nota : Efla expreííon íiace conocer, qtic quando 
fe ha dicho corto mmto^ no íe entiende el mérito po- 
fitivo, pues fe ÍLipone la faficiencia, fino el comparativo* 

(i) Son notables las palabras del P. Avendaño en el 
citado cap* 16* n. 48. ibi :ln cafibus ergo (¡milibuspo^ 
terit Prorrex pr¿eJentationem dijferre^ ut videat/t ^uid^ 
mam fuerte in nominatione commijfum ^ undc offenfto 
aliquorum de c¡ua ipfi confiat fuerit excitata^ iílo au-^ 
tem legitime omnia perada refcribente ^ & in prtori 
perjiflente judicio^ annuendum quidem 5 quidquid unus^ 
aut alter contradicat* 



:¿yg^\l%y;^NVV/AWY/A\yWMW^A\y1^^^ 



ivjEH^ 



T^nSBJSB? 



iy 



§\^f^\^ >^&i 




V REY i Préücientc (íe'ini ' Rcál ¡AudícnSk 
de la Ciudad de la Hata en la Provinm 
de los Charcas r En canas'de |o,de Abril, 

j I j .de Diciembre del :aao gafado de 1 740. 

:dió cuenta Don Agiiftin Rodriguéz' Delgado , 
Obifpo ^e foe de la Igleíia Catedral de k 
Ciudad de la Paz^ de x^ue no quifiífói^ dar la pre^ 

í íentacion del Cmm ^c ?mo en a:qu6lla Dipeo- 

í fis al^ Doíl. Don Diego Rodríguez íu íierm^no, 
y único Opofitór al rcirrido Beneficio r 
ñando^ cti las citadas cartas; dos teftirnoniós , én 

me juftifiLcaba la Opoíicion dé éfte Carato, y las 
que os eícribió fóciprocametitc , como también 
la reípuefta jque dio el Marques de Caía Concha^ 
Oidor de Limay á quien coníiikafteis en la mate- 
ria ; no contenioado las vueftras rnas de la prcr- 
vención ai referido Obilpo, de que os nominaC- 
fe tres íujetos fegun tas Reglas del Real Vmo- 

^nato, y'q^^ no podiais 

^dar la.preíentacion á fo feermano único propu^ 
ello] pero fin exprefert^ los motivos de ?fta de^ 
negación, fiendo cierto, que aunque ctófta de 

^dichos teftimonios, que^^^p^ Edictos en% 

íprma, j ,por el termino regular dcípüe§%dÍHe^ 



,M.^^^^mmMxmw^M^ww^wn.^wwwiKwww»i\m:rmrivtm^MnwrwMi\^iw^MTK^w-W^^^WM. 



'js^5í¿l¡Ú 



fí%í 







mefes de vacante ct enunciado. Ciiratp, no com- 
pareció mas Ogoíitor que el referido Don D¡q- 
go, 4 q^iefl defpues: de cxámiaado, y aprobadp, 
1q propufo el Obifpo. X aunque porlaLqy 15.^ 
tic.- €» Hb. I., d^ la Recopilación dq índiasie man- 
da, que no. habiendo mas de un Ogoficpr al Be-, 
i^eficio, vacante, el Obifpo le nomine, y que conf." 
^ndo al Vicepatrpnoj íifsí por los, aucos hechos, 
por el Prelado,, como por las diligencias que hi- 
<¿ierQ fipndo. neceCirio^ que na hubo, mas Opo.- 
fitpres,^ hago, k gK:íentacípn .;. t^mbi^ previene 
que íi! pareciemí que: lo^hubo^ no, fa^ haga^ haf- 
tja^que en Ja, npminacipni vaj^aa propueífcs los. 
e*cs^ ' que. prjqvienp) JasL \S^m, ng pidienéj}: dudkr 
que. k miffua ^^^ hdm rmchf^ Opoftme/y y. rtQ pro- 
pomr¡fk mas qm mo f^^- no hakrlgs ^y concurrir 
[olo.moy^pz m hacer je ks dilige-mai dehiddmentu 
Y habiendpíe vifto en= mi, Cpnlejo dfe. fe: In- 
dias las cicadas. CArcas con lo^. tcftimonios que las. 
^ acompaña, cpn h que íobrQ todo dixq mi Bf- 
oai de cíl :, he refuelto prevenirps, fé ha; echado, 
mqnps. quejno hayáis dado cuenca al Confejo de. 
lp,QQurrido CQ.eíte particular, como debiáis har 
bexÍQ. cxecutado. Por Iq que os encargo, y man- 
do lo; hagáis. de fus, refultas:. teniendo encendí- 
dp. que por Defpacho de la fechadcefte fe prc- 
iviene.al aaual. Obifpo.dc la Paz, praólíque lo que 



^^:;MgK^^Wiyfsvv/AWY/A\yw>^vvwA\>w 



pryírapmynttiKy/i^iaiTOnwvyaYx 



$6 

en efte particular previene la Ley 1 5. 'tlt. 6. lib. 
X . de la Recopilación, y no fe vulnere el Real 
Patronato : mandando poner luego nuevos edic- 
tos para la. Opoficion de efte Curato, de forma 
qiie fe facilite el c^oncurfo. de Opofitores , y íc 
pueda hacer la. elecion. con la: regularidad pre- 
venida, por las exprefadas Leyes : y que el interi- 
no que fe enuncia lo eftá firviendo, fe manten* 
ga, y continué haft>v que efto fe execute. De S. 
[Jdefonfo á 11. de Odubre de 1741. YO EL. 
RJEX. Por mandado : del Rey nueííro Señor. D^ 
^guel de„ YilUaueva, 




«,.^-,^.^.^m^,^,^^^,^m^^«^Mi.^^^ii.^^^y«w^»>nMr-««i^%»Tr^nmir^^^^.w^*T^^ymp^^^y#. 



^ASiMiíí 




0Ú 








%^ 



I 



^^'^ 




^::Jl?K^MVy?vvvViQvwT/A\w^wiy^^ 



U-' 



roam^TimTTigí 



97 



:JRTJ, EN QVE SE TRJT^^ SI 
1 que nace de la ilatulibcra , /2^^ libre ^ ó 
fe lavo : y J¡ pueda fer ftatulibera la ma- 
mdmitida defde cierto tiempo. 



^i* \km^ 




K4tgo;^y Smar mío: tiempo ha que 
€Íloy firmemente períoadido , y ia 
Gxperíen'cia íiie afegum en el 
didám^n 5 ^ de que una grande par- 
te de los pleytos que fe íigueii ea 
« Tribunales^ coníifte-ea les Abap*ados 0uc las 
^íienden, aun mas que en las parces que lici- 
m. Debe fer uno -el fin de ^Jueces .^ y Abogá- 
is : todos deben mirar á deícubrir la verdad 
lo particular del que patrocina, es el cuidado 
í períuadirla; pero íuele fer el opuefto , y íu 
ayor conato obfeurecerla. ¿- Qüantas veces un li- 
bante inadvertido, é inocente , recomendando 
\ un privado informe fu jufficia, can la fenci- 
lexpofieion del hecho, dá al Juez cauto aque- 
. luz que le niega el defenfor, quando emplea 
i el Toro los m.as vivos colores de íii cloqüen- 
\, .pintándolo como la adulación al Rey Anti- 
)nG, de un perfi!, que encubre donde eftá cí 



:fe¿lo ? 




Bb 




j^¡f^g.xm.^^mMiv^,.^^Mix^^-mMT^^^m^miv^íw-mrjv^wm^gn\srmMi\\M-mMnwm^^jv^M'9r>^^ 



rJí^íiíHÚ 



f^%í 






í}^2S^^Í^T«r 



? 



A c,iianxw^aits_3Í^^ c^ue podían rcdu- 
ciiíe toTiloTpkytosTOnar en que el hecho es 
cierto , y el derecho <lu(Ioío¡ paraque es mas á 
propóíito el ]ue?i q|<iq tiene iT.ayor uio de libros, 
y eltá veríado eu!. 'la 'inteligencia verdadera délas 
Leyes, en examinan las dcdrinas, y pcfar las opi- 
niones, que vulgarmente denominan Teórko^_Otra 
cwque_el Derecho es cierto , y dudofo~érhe^- 
c|o á que le aplica, por las pruebas ié,jnftm- 
mentos que lo confunden'^ paraque es «las ap- 
to elluez aduado en los negocios , y práaieó 
en manejar lo intrincado de los proeetos^^_LajtGr- 
cera, en que hechos, y Derechos, íe hallan igual- 
mernT^udolos i y apenas bailan para juzgar am, 
bas calidades, y fon defeables Jueces Angeles en 
la claridad del entendimiento, | pureza déla in- 
tención. La quari^^n, que hechos, y Derecho; 
fon conffáíitesi paraque baftaran hombres, li con 
fé depravada desfigurandofe uips, y eludiéndo- 
le; con faifas inteligencias, y aplicaciones otros , 
no aumentaflcn dificultad al oficio del Juez aque- 
llos mifmos, de quienes pudieran tenerfe los au- 
xilios para fuperarla. 

Ll Sócrates moderno dice, que es una tío- 
fervacion muy íólida, y la defcripcion mas exk 
ta, y philoíonca, que cree ha leído en fu vida. 

la cue Moníieur Lok hace del juicio, y del in- 

- -— ge 



li3tffi'iWyittfV^\VT/A\y%a»wwrwin.\ 



^;.kA. 'J.c 



>r^irarm/nwr/iiawc/nwir#av> 



üRTamunmTTii 



^mim 



99 

nio. Explicafc de efte modo : puede fer que 
^'^Icañce la razón de lo que comunmente fe 
obferva:, que las perfonas, que , tienen mas inge- 
nio, .y memoria mas feliz, no tienen fiempre el 
juicio mas neto, y mas pro&ndo; porque lo que 
fe llama ingenio, confifte ordinariamente en unir 
ideas, y juntar con prontitud, y agradable varié-* 
dad aquellas-sen que íe P^^^^ obíervar alguna 
relación, ó íemejanzay para hacer de ellas pintu^ 
ras que diviertan:, y golpeen agradablemente la 

imagfflaciQa r gl j4^io^ ^ ^^ <^if" 

tic^uic cuidadoíamente una ideade otra , íi íe 
puede hallar la menor diferencia, á fin de evitar 
que alguna íemejanza, ó afinidad no nosenga^ 
he, haciéndonos- tomar una cofa por otra. De 
lo que infiero que importa mas, ^^^m decidir J^im 
> el juicio que pl ingenio ; aunque efta^ralidad pue- 
^e auxiliar aquella. Pero i o quanto algunas ve- 
nces daíiaj y quando el Juez procura diftinguir 
ks^ ideas, el ingenio del Abogado fe las mezcla? 
y quando la penetración del uno obferva las 
individuales circunftancias , que hacen fu dife- 
rencia, el ingenio del Defenfor por aluíiones de- 
licadas, por fcmejanzas vivamente inducidas que 
forprenden, folicita alucinarle en los hechos, ó en 
k aplicación de las doítrinas, confundir agrada^ 
blemente fus verdaderas ideas , y con fuave , y 

■dis- 





rfítijai 



i^ww-mMjKM^-mMr,^^r^MMii^.^w^wiv^^^^nwww»n^;w-mwívtm^^nmwiiM^fvmw^»Ti^^ IpP 







i^ 



I4Í-Í 




100 



disfrazado cngsno llevarle por el camino del er- 
ror á la injufticia I 

Los principios de efte deíórden fon el ín- 
teres, ó ía_ vanidad \ pues algunos no repelen cau- 
"Ta que pueda aumentarles la ganancia ;> otros no 
hallan alguna que no fea juftifícable por fu ao-u- 
deza; quando debieran preierir la utilidad pura 
al aumento injufto, y la reputación fana á la 
faifa gloria : y cftablecerfe el concepto, de que 
folamente defienden las caufas que tienen funda- 
mento fólido, y que los Jueces fi ^ fe hubieííen 
de prevenir, iueííe /de la eftimacion debida, que 
da al Abogado fu .buena fe probada , ;y no de 
la defconfianza, de que. patrocina los .procefos., 
€n que lo que fiílta al buen derecho, lo íuplea 
k cavilacioiviy el artificio* 

íEl m^fid de que fe .íirven , es no exámi- 
•mr con indiferencia las razones de ambas par- 
tes, para inferir la jufticia de la propoficion que 
defienden. Invierten el método, y codo lo traf- 
tornan. Primero refuelven lo que han de defen- 
der, yiíacen empeño de fu habilidad, hallar ra- 
zones con que perfuadirlo : y afsí fon los alega- 
tos como pocíias de pies forzados, en que fe po- 
ne la precifion de coníonantes ; y mientras mas 
dirtancia tienen del aíTunto, luce el ingenio, con 
lo que fe neceíita a idearles la congruencia , y. 

íi 



t:;a^^M%ynsvv/AWif/R\ywRNagw 



>«/irnpm#n^Miynwig<iTgirwaY> 



TJLWkMJOL WnT. 



^mam 



1 01 



íi la cafualidací no la da, es precífo ejcpcdirfe eii 
un brillante falfoyó ayrofa extravagancia. Y no 
advierte el Abogado que incurre en la miCma 
•culpa, aue el Juez que primero pronunciara la 
fentencia, y delpues inquiriera los medios de fun- 
darla ,- el Aritmético^ • que- al formar una qüen- 
t^y refultara un akancCj y poíleriormcnre bufca- 
ra la, juílificaGion-dc ías partidas de x^uededacir- 
lo; que han de íer tíeólos de la (x^ntingenda, ó 
íe han de-dar a 'muchas errares ehdisfráz , v el 
díGmulo. 

'^ Gomo tPco fe pra£lica én lo fdrenfey quan« 
io'los puntos cdmrovertidos cf irán íobre los he- 
:hc^5 no es diíÍ€Íl'^de"aonocecíej reparando los 
^Ifos vifos' con ^ue^ie €xplieany y-desfiguran ? el 
íiodo coa^ que aigüíias> graves eircunftancias fe 
Dmiten, ¿ diíminuyen, y otras tíiinaufsimas^ é in- 
:onducentes que cxcican la dDüipafion, ó el ri- 
^or, fe exákanj. y -ponderan. Pero en los apuntos 
k derecho cierto^ ^y xlonde hay -una decifiou 
íxprefa, y que' todos los Interorcies convienen 
m lu clam^ inteligencia j es muy notaole el vicio^ 
^ que no puede referirfe jím indignación. 

Mi obfervacion ■■ es que-aíto dimana del: -ábií- 
o de las; probabilidades. Tienen muy de memo- 
ia los Abogados que lo que al Juez no bafta pan 
a pronunciar íeatencia. á-¿llos es fi^^ 



cia^' a-éiíos es.luhíi^íite:parg, 
"Ce ern- 




« ^»-^^. ^^^m^ , vMm^M,xmw^M^^^^^r1^.vrmwnmww»T^w:w^MJV%iw^Mnmlrw^IVtíw^wnwrmm^^iMW*. 



^ASlMáil 



. . jyj.i./i .liN^^yiiMMiM^MBWBfcttMPMWig» 








emprender una defenfa ; y coafandlcndo la pro- 
babilidad con la dubkabiiidad , los argumentos^ 
que lelo firveii para formar una razón de dudar 
congruente^ los coman, y exhierzan como que 
pudieran hacer modo de opinac probable rv mi- 
€iOTas con mayor energía los inducen, y mas ar^ 
éíieiofa eioqücncia los ponderan, lós^alhagos del 
arnor^wdprio los dcxan muy íatisíechps del in- 
gcxíiOy y creen que han deíempeñado mejor ía 
oficio y y han foiríeniado un pleyb .^ mjufto , y 
fon reíponfablcs en. conciencia á codqs fus da-*i 
ncs^' y reiuitas. : 

Nadie ignom me d entendimiento huma- 
ncí, á excepción de las priiwas vprdades, qaqüC;^ 
Has en qu^! id convence la demoftracion, ó cap- 
tiva la Fe , fcgun los diverfos mcdos conque per, 
cibe, todo lo füjetara á la dirputaj fi para el go-' 
bierno de la vida civil^ y mantener la íociedad-^ 
no íe etkblecieran las LeyeS;^ y íixaran lo que fe 
debe obfervar, y lo qii^ la razón natural dida 
por conveniente, explicada en el ufo de los Pue- 
blos, y dí¿lámencs de fus Legisladores. Supueílá 
pues la dceifion jufla, el contrario fentir no pue-^^ 
ác fer probable, pero no hay eftablecimicnto e! 
mas jufto, y bien reglado, á cuya execudon uo 
fe pueda figurar algún inconvenieute , u oponer 
las razones que tuvo por menos el Legislador, 

quan- 






^;3FBK^^<^;^vvY/AWY/A\yw^^wiEmww 



^iJL!n\rMrmtVi 



^B(CS829^ 



IQZ 



cjiiando otras que concibió de mivorpefoleobli- 
garoa a uecidir io contrario cjue aquellas perlua- 
átú : y pueden difcurrirfe otras, con que impua- 
riar lo decidido ; y cftas fon las razones de du- 
dar, que Jos A A. oponen, paraqüe fus refpuef- 
cas den mayor elclarccimicnto alas Leyes qué 
explicah; y las que la Efcuela permite inducir eri 
los rigores de la Dialédica, para adelantar cófí 
el exercicio la inftruccion, y enfehar á defcubrir 
la verdad entre las fombras, que la efconden j y 
ellas mifmas. fon las que con abafo del ingenio 
íirvenen Jos ..Tribunales^ para obfcuiecer las mas 
claras ^écifiaties, y ocultar las mas ciertas verda- 
des? y con Jasl que Abogados que preíumen de' 
ingeniofos, fomentan pley tos, fe forman probabi-* 
lidades, y les parece que falvan fus conciencias. 
Parece que toda el alma de mis penfami- 
cntos la previno el utilífsimo, y agudo libro del 
Arte de penfaren fus primeras lineas, ^/g//^^ v¡?;^ 
(dice) ocurren ingenios fí4>jetos k errores- míe en 
conocer lo verdadero fe ciegan del todo ^ y todo lo^ 
fienfdn- con orden invertido. Intentan alucinar fe aji^ '' 
ya otros con malos raciocinios: dan las manos a 
qualquier fombra de ra^on : fe ponen Jtempre en el ^, 
extremo^ y nunca en el medio : i la Verdad cono- 
cida dan un infiel ajpnío : U obtienen Por cafuali- \ 
dddy jno por examen: j con tal obfiinacion empe- 




I 



'■4- 


'fe 


i 






... 4 



m 



^rwa— *«! IT"" «^w^*/Amy^i^CT^^fi.^yii^wCT^wifn%y^^jt%»-y^wwywy^%wwirR%y^¡#j^vwy, 



ijsaííÉ^ 



ifit^0gmg0mmfÉimm 






^A 



-^KV^j ♦ v\T/y%vvry ♦ vvr ^* .W/ 




nan con preocupaciones Id fe de los fentidos que cier- 
ran los oídos d las ra:^oneSj aue los aparten de fu 
engaño^ Pero efe ryial ufo no folamente es caufa de 
los errores cpue fe mezclan en las Ciencias ^ fino es 
con mas frecuencia de otros que fe cometen en la Vi- 
da civil ( I ) . De aquí provienen los litigios injujlos^ 
los confejos inconfderadoSyj/ los negocios i emprendí-* 
dos con temeridad y y rara ve^ fe delinque ^ fino e¿ 
quando fe ju-^ga md^.y fin. confep. 

. Porque eftos peiofamiencos no queden en 
puras efpeculacioncsj y dar de ellos alguna idea 
mas fenlible en cafo práílicOj refiero .á Vm, uno 
muy . reciente. Una^ S^eñora < otorgó Jnftrumgüto 
^ . eje übercad ,á fu ^HHavTiiomEraS^ . Jofe- 
pba en^zS. días ^eljne&^de: Mayo íde 173 1. 
„anos, ^íTentando en la Efcrimra que había pedí- 
^o^ y obtenido la venia, :de iu marido, y dixa: 
^5^ que ^. por guaneo había prometido dar dicha li- 
j^ bertad, . por el mucho amor , y voluntad que 
32. cenia á la efclavap; en reniimeracion :de íu íer-. 
3^.vicio,perronal.5 le otorgaba carta de libertad , 
5, paraque la tuvieíTe deídeel punto, y.quando 

di^ 

(i) Hic malus ratioms ufus^ non tantum caufa efl 
errorum^ quos Scicntijs immifcemtd^s^ fed tu -plunmum 
^ltomm^ qui in Vitaci;vtlicommitttintur,Hinc prove-' 
f;iunt mJMJU 5 & malé mot-^ ¡ites^ hmc pr^cocia confi- 
ha 5 bine temen fufcepta negotia ; qtiinimo raro pecca^. 
tur ;j mji cum perperain^ ú^ inconjulte pdicatur. 



fg^ 



??^l%ynvw/AWY/Ji\wyi^vrgmwi»iiw«#i^ 




samuacann 



lansBaE: 



f O <^ 



■^ dicha Señora fallcdeíTe; y que halla que tic 
„ eaííe dicho tiempo, había de íer obligada' i 
,j Icrvirle, como fiempue lo había hecho ^ con 

,„ el mifrno amor, y cuidado, que hafta ailí íe 
'„ había dedicado á fervirla, y que defde cacon- 

.'5, ees para en tal cafo la declaraba por libre , y 
„ fe definía, y aparcaba del derecho de proprie- 
„ dad, y fefiorio, que en ella t:enía adquirido, y 
„ le pertenecía; rodo lo que 4onó, cedió, y íe- 
„ nuncio en la exprefada María Jofepha , y le 
„ dio poder irrevocable,, paraqaedefpues de ííi 

. „ íallecími^nto, y no antes, crataííc, y contracaí^ 
,^ Je, comparecicíTe en Juicio , é hiei^íle codo 

/5^ quáhto upa pcríona libre, no íujerac:á-;cauci- 

t:^, tiverio pucde,;ha?er, obligandafe á que la car- 
eta de libertad, le f^ría en todo tiempo cierta, 

;•„ y fegura , que no la /revocaría , y obligando 
„ íiis bienes habidos, y por iiaber, con ciaiifu- 
„ la de íumi|lon á las Jufticias. 

En ,18, dc;Mayo del ano de 1748. ^ISíií^^ 
rió la Señora otoraante de efte inftrumento. Pe- 
ro en el intermedio vendió á la efclava, la qual 
compró una Rdigíofa, fin que fe le dieíle no- 
ticia del citado inítrumento de libertad. En vir- 
tud de él la reclamó por cafo de corte María Jo- 
fepha en la Real Audiencia y y efte Tribunal ía 
jámparo en fu goze. Ella íníiftió, eo que íe am- 

Dd pa- 



^ 



r.m^..m^^^.^^^mM,xM^mMMxm,^^MM7^^^w^MIv^^^t»n%wmfn\w^Ml^xww^n^lr9^JVKW^^n^w^m^^ 



rjSiSííí^ 













! 



niiiiifi nii i i n ii'ipi n ii ii ii iin iin I iiP in i ii i i I I I mi i wnii j ÉM 

Toé 

parañen también en libertad los hijos que ható 
tenido en el medio tiempo dcfde el ocorgauíi^ 
ento de la carta de libertad, hafta la mueATe de 
la. donan te, Diófe traslado á la Religíora , . con 
q^ien fe conteftó el- juicio fobre la condición de 
1q$ hijos, que pidióie declaraííefí por fiis.erclavQSi 
Omito, los incidentes apuntado^Xobre el va- 
lor del inftrumentq, . que np. eíH firmado del ma- 

^{jido deja ptorgantQy ni tiene aoeptacioa , de Ja 
efclaYa, ó del Eícribano en ; fu • noiribre. s .fobre 
la jedargucioa,de ialípvqua, fe protefto^ J ^el de- 
rechq, que deduxG.M^ífo^^s^^ por ^flentar 

que había ;Xriadpy.aliíXiep|adb^.y^ curado .enfer-- 
xnedades i íus.hijQ^,síia¿que;JaR^igÍ0la 
pradora le contrihuyeíB camidad.álguna.?ry o^ 
-- el gafto de eíla aísiliencia importaba. >mas que el 
precio, en que fe podían eítimar- los hijos , cu- 
ya cfcLiyitudJe pretendía. Ciñóme al aíruntapriar 
eipal que íq. reduce á averiguar^ fi los hijos na- 
cidos en aqiicímedio tiempo ion libres, ó elclavpsé'; 
ECtc punto no admite duda en hecho, ni 

,eri Derecho. Sin embarco fe figuió, un dilatado 
litigio. Ll hecho es, que ia donante otorgó liberr 

-tadá la cfclava para ricmpo feñalado, qual es el 
de la muerte j y que verificada efta ,- fucíTe li- 
bre, y no antes, 1:1 Derecho es ^ que la efclava 

que efpcra la libertad, porque la tiene dellinadd', 

y 



£i3FBK^^I^/^vvy/AWY/A\yvynvvwA\y¥^^ 



luygjiifi 



n^snm 



XÓ7 
y^ eftablcckk psra tiempo fmalarlo 5 ó baxo de 
condiáx:)ny cs JiatHÍiher a j fegun la Ley i. flVde 
ftaculib* cuyas palabras fon : Statuiiher efl^qui Jla^ 
tutdm^ &*y dejlmamm m tempus ^ vel conditionem 
lihertatem habet. Ignalmente por la Lev 16. del 
miimo nt.-Cs indubitable 5 que lo que pare la 
JlaíuWerra^^nzcc fiervo': Stamlibcra quidmid Pepe- 
rerityhoc fervum hundís cfn La razón es mas cla- 
ra que la luz meridiana : porque los hijos íi^aéíi 
la condición de la Madre ; y ninguno debe ig- 
norar . ; que^ úfamlihero mientras que lletra el 
tiempo, ó fe cumple la condición de la libertad^ 
es íiervo; Es-otra Ley expreía la 9. de ftatulib. 
Statuliháum medió temporejerVurn h^redis eíTe^ %e^ 
mo t^-kjú ignorare deheat. i En materia conx) ci- 
ta: puede haber pleyto? Lo hubo. Vamos á ver 
como fe formó icabilando ingenioíamente en 
hecho, y en Derecho r haciendo délas que , ape- 
nas pudieran fer razones de dudar en las Éfeue- 
las, probabilidades con que litigar en los Tíí- 
bunales. ^ 

La Real Audiencia de l&ia detemiinó por 
autos de vifta, y revifta^á fevor de la -Rclicriola 
compradora 5 fin que alguno de los Miniítros 
Conjueces dudaíTen de una verdad tan ciará. Con 
folo recoger en efta Carta las Leyes que fe ci- 
taron^las íólidas,ry delicadas reficxiones que fó. 

bre 



^ 



*'^. 



fj^gll¡^M^^w.^^*,v^^ix^w^íwiA^^^Miv^^it^n^w^w¡n\^x^^Jvxr^^n%wif^j\\MWwn^^^t^^^ 



KfiSÍ^ 



?^.<^u 







♦\VfV>\>V^ 







^jbre ellas fe hicieron, fe ^fcribiria una difertaciei 
hermosiTsima ; ü yo no temieíTe, que mi pluin; 
deformañe fu belleza, y pudiera trasladar al m 

^,pel el eípíricu, y energía conque fe pronunciaron 
Son táñeoslos Textos del Derecho común 

^.que giran fobre las dos reglas inconteftables, qu( 
ú fldtulihro pendiente la condición, ó que e 
tiempo fe cumpla, es hervo, y que lo que nac( 
4e la efclava figuc fu condición; que todas aque- 
llas Leyes que fe eftablecen en las dudas de eílí 
materia, que dieron motivo á íus decifiones, íi f 
reducen á íiis verdad erps principios, fon otras tan- 
tas demoftraciones, que maniíieftan el origen d< 
donde fe derivan. Pero no es mi intento pro 
bar evidencias ; fino hacer patente el modo cor 
que en los litigios fe procuran ofufcar. 

En quanto al Derecho, no atreviendofe a 
negar c^\c h ftdtHlií?era es fierva, porque la Lej 
lo califica de ignorancia: A/i?/^^ efl qui inoran 
deheat'j fe ocurrió á decir que la manumitida def 
de cierto tiempo no es JlatHlibera : \o m^ [c aíitr 
mó con tanta fatisfacion que lo coucrario fe di- 
ce, es hdher entendido la materia Cuperficialmentey 
Tropezófe en la Ley i, de ftatulib. en que el Ju- 
rifconfulto Paulo define al jlatulihero^ aquel que 
tiene deftinada la libertad á tiempo, y baxo de 
condición ; y fe expuío el Texto, diciendo que 

no 






:Jt?R^^iVi^/wvv/AWif/AVwynwiiyAwi^^^ 




^rwoK 



'^''««&U^\ 



tos 
10 habla del tiempo cierto , y que ctertamentc: 
íxííHra y fino del tiempo incierto, que puede exíf- 
rr, ó no exíftir, el qual hace condición. De que 
e infirió que la libertad dada defde cierto ticm- 
)o no hizo á k efclava fiatdikra , ni la dexó 
krva, íma k hizo libre.5 deide que fe otorgó 
d inftrumcnro-: deducieadofe de aquí , que los 
lijos que hubo en el medio tiempo hafta la mu- 
irte, nacieron libres^ figuiend® k condición de 
a Madre, En un breve apunte en. Derecho, que 
e dio a los Jueces al €Íempo del auto de villa, 
b aíWura &r «tilia k expoücion de les AA. y* 
íomun intclio-encia de k Ley i • de ftatukb. 

La .razón en que le fundó efta interpreta-' 
:ion, fue á k letra la íiguiente: „ Según k Ley 
Si pumUis- §, Qju Jub conditiom^ fi. de novat. 
, ibi : Qjü fnh conduione ftipdamr.^ qt4¿£ omúno 
, extimra ejl^ furé videmr fiípHldñ'j todo lo que 
, fe dexa dcbaxo de alguna calidad,, ó término., 
5 que ciertamente ha de exillir^ no fe entiende 
, condicional, fino puramente dexado ; y afá lo 
5 enfcna Antonio Gómez lib. i . variar, cap. ^i-^ 
, de legar, n. .f9- efto es que folo es eondicio- 
„ nal aquella difpoficion, que pende de algún fu- 
, turo evento el que fe haya de invalidar, ó con- 
,, firmar; y fobre todo la Ley z. tit- 4. part* 
, 6. previene lo mifmo en aquellas clauíulas 



^ 



ii 




^-"-'""'-lil in# f 1 CTT^""^-^^^ vwwMn.^witMn^ww¡én\srw^j\xrwjnisw^^jK^MWwn%w^wjí^ 



iaá£aíM¿^ 







^ V vr y ♦ \\f/j ♦ vVf / ♦ wt/ 4^ . w /■ 




I 1(3 



^yNo es lldmddd ProPnamente condición^ jorque aJam* 
^^ lid cojd en que la ponen ^ no es en dpidd &e, 
3, con la <mA concuerdaa la Ley Ex his verbis 
^y'yGoA^QMando dies legdt. cedaty y íu Glofa, 
'V' 55 Y como quiera que en el cafo de que 
35 fe trata, la libertad fe dexoá María Jofepha 
35 por fu dueño remuneratoriamcntej paraque con 
35 toda plenitud gozaíle de ella,- quanda la donan- 
3^ te falleciefíe s cuyo; eyenta na¿^eQ:aba en. cdu- 
33 da,, por fcr conftttucion . cierta ídé: las gentes d 
^5. morir > dev aqt|í> es^xq£|erlá.í ciacion. ; de .libertad 
33. fue íirme^ pura, y no. condicioaal^ íiho^que va- 
33 lioíílu^ga: al p|3iii:% y- rqí|ec deídé. entonces íc 
33; confidero libreóla s dicha&Maria ; ||fópha > , aun 
33^ que^no;>debióv g02^ais d¿l/ufo.:pkno.?de la .líber 
33 ta4 haíVael fallecitnientQ de íií düeño.^. 

Redüzgamos efta razón ak rigoD. de: la for- 
ma íilogíftica, para examinar Íli encacia.t S-erVá 
cuidatur libertas: ex teño tempürey libérd efl abj^- 
que-. moTdy dntequdm temPus ddvenidt: ^ygo non ejt 
flamlíhéra. Probo, antecedens» Libertas data ex cer- 
to tempore Vale t tammum pura:, ergo JerVd cuida^ 
tur libertas- ex ceno tempore^ liberd ^fl ftatim anti 
temporis advemum. Probo- antecedens. Libertas da- 
ta ex certo tempove^ m ejl tempus moms^datur jul 
qualitate necejjario extitura'j at quddibet dijpojttii 
faBa fub quaútatc 'necejfarü extitura ^?ale.t tanqtún 



l¿níK^ÍYj^iy\Yy^A\YX^A\wjf\>iN^/Kys^^ 



aiJILMkKfMCWtVi 



n^WS^\ 



1 1 1 



mre fdBdy juxta chatos texms uU id exprefse de-- 
éditur : ergo libertas data ex ceno temPore , valet 
utPura. 

^^rgetur. StatuUhera illa ejl^ cui libertas fla^ 
tuta.y & dejlinata ejl in tem^us ^ wl conditionem ^ 
jHxta Leg i. de Patultk Jed felum tempus ince^^ 
tum^ quod cmdittonem facit^ lihertatem dijfert: er- 
go j^er\^a cm'lihertas'rdtñquitur ex certo tempere^ 
non ejl^ jlcmúihera. Probo minorem* Temms illud 
péntHm itbéríattm díff^ert/^ exiflere ^ Vel 

mnyexifieret miñime vero Ülud quod necefjofrw ex^ 
murnm^ ejip Jedijalum ^incertum tempus;^ quod con- 
dtí(m0m<f4dt^ potefii lexifikre^ Vel non extjlerej mi-- 
nimé ^>er o tempus^ certtim quod- necefjario extitumm 
ijlti ci/^itMttim t^rhpus' irícertum facims conditio^ 
nf'mf di0rt Ubeftatem y & conjequémer ferva cui 
libertase datuf-irítempus cer.iUm^ non ejl jiatuliheras 
Elle argumento apenas fueta tolerable en 
Eícueks para examen^ ó exfer.cicio de un princi- 
piante j que no neceíiEatiaíer de demaíiada ha- 
büidad, para refpQnderlo ;qn dos palabras/ diftin- 
guicndo en folos dos térniinos las propoficbnes. 
La libertad que fe;dá defde cierto tiempo , co:- 
mo es el de la muercej íe coaíiere baxo de una 
localidad que necefariamente ha de exiftir diftin- 
.gOy calidad que .fe .pone ' í¿^;í¿7^^¿?^ terminus aquQ^ 
ffoncedo^ calidad = que fe pone .per modmi .condimr 

nis 



^ 




Lvtow-m^jvi^^n^tirmMJAvwwwiv^^r^tMn\wirjfí\\x^^j\\s^^niíW^^jv^ 



^.<Síi 






rX MSUMLAWrJk M\rM.'i!k\/MMnAIJ K JK\rX 3Vl 



I 1 1 



'^vvrv ♦ vNT/>% vvr/ ♦ v\v ♦ 



nis dbfolute^ ^S neceffario extitur^Cy negó : y díftin- 
go la menor : La difpoficion que, ic hace baxo 
de calidad , que neceíariamente ha de exitHr, 
vale como pura j íi la calidad íe pone per 
modum conditionis dhjolute , ¿^ ntcefjario exti^ 
tH7'¿e^ concedo-', íi fe pone tanquam tevminus a quo^ 
negó : y fe niega la confeqüencia. Fácil es apli- 
car la mifma diftincion.á la última menor de la 
urgencia que nada añade al argumento, y fo- 
lo fe pone paraque fe haga patente, como con 
una razón fallamente aplicada, fe interpreta una 
•Ley exprefa. c Y efte argumento hará opinión pro- 
bable , con que defender «un Jitigio? El heche 
es cierto. 

Bailara lo dicho para defcubrir la Eilfedad 
'del argumento, fi le diíputaííe en Efcu^^las; y to- 
do fobrara, íi fetrataiTe íiempre con Sabios. Pe- 
ro como fe mira Á la inftrucion, y provecho de 
principiantes incautos, á fin de- que - no figan fe- 
-mejantes exemplos, y den (como .dice el Fcan- 
-ces) en h chicaaería^ fe procurará explicar de raíz 
-la materia. Para lo qual fupongo lo primero que 
ninguna me parece definición mas clara, mas bre- 
ve, ni mas comprehenGva del flai-iíUípcro^ que la 
contenida en las palabras del Juriíconfulto Paulo 
en la citada Ley i. C de ftatuiib. tomada de fu 
lib. 5 . ad Sabia, donde dice : que el -flatidibero 



:^Sre?h\l^/^VVY/AWY/AVyvynW^AW1»l^^ 



«■■■ 



K^jLjnMM rmr^ 



n^snm 



1 1 j 

e^ el que tiene efiaMedda , y dejlinada fu lihenai 
para tiempo^ é condición. Eli efta dermicion por el 
pronombre cjiie fe fignifica, y envuelve eTliorn^ 
bre fiervo, de quien es relativo 5 y fu diferencia 
la hacen las palabras üeüientes : tiene deñmadd 
la libertad &cc. La razón es, porque en la con- 
dición de hombre íiervo conviene el jlatulihero 
(i) con los demás fiervos? y el dcftino de la 
libertad que efpera del tiempo^ ó la condición, 
es calidad que lo diferencia de los otros fier- 
vos que no tienen tal deftino, ni efperanza, 

Aíiadefe que mientras llep-a el tiempo^ ó la 
condición, fe verifica de los jlatuliheros la defi- 
nición de la fervidumbre 5 pues fe fujetan fegun 
la conflitucion del Derecho de las geyítes [^) aage-- 
no dominio. Finalmente la generalifsima, y fuma 
diviíion de Derecho fobrc el eílado de los hom- 
bres es (3), que todos ¿fon libres^ é fierVos : y no 
pudiendo los jlatuliheros comprehenderfe en el un 
extremo de libres? pues fe denominaran enton- 

E f ees 

(i) Lcx 29. íF. de ñatnlib. ibi : Statuliberi a catees 
ferVis noftris nihilo yene dijferunt. 

(2) Florentin. in !cg. 4. fi-*. de flatu hominuiii ^ §« 
2. Inftit. de jure perfonar. 

(3) Lex^. IF. de ftat. hpmin. Princip. tic. ínfl. deju-t 
re perfonar. 



^ 




T.^ 



■^■^ ""^"^-ff T fw^^ M»»^^/^w>^M7Tvw^^n.M-iw wmy«»nvirr^^vv^-y;#w%irv^j\v 



.vr#7\%yw7W íT#X0g^l^J 




1 

i 


I; 







•5^ 



i^/' 



n:i4 



CQS ftdtim Itheros^ y no jldtdikrú- {i) ^ m k ks 
dilatara h libertad a ricnipo, ó condición : csab- 
folutameiue necefario que pertenezcan al otro ex- 
tremo de la divifion, que es el de fiervos. Por 
íer ePta naturakza de los ftamüberostm demoftra- 
ble, dice el Juriíconfoko Ulpiano, que nadie í¿^ 
he ignorarla. 

De lo dicho rcfuka que el fiatMero , co^ 
mo no puede fer aun riemppjfiervo (i) , y-, li- 
bre, no hace, eftadq medio (j) enire libre, y íier 
vo j ni conftituye diferencia alguna . en la con- 
dicioa de fiervos, como.la.-hay éntrelos libres, 
Afsí lo decide el Eniperador Juftiniano (4) • --^^ 
ferVorum condiümemHlU. efi áijjercntiay- in Itheri 
amrrii.multa^ Aqnclh divilion generalífsima,: quí 
todos los hombres ó fon libres^ ó JíerVoSyíc deno 
aiina [mna^. ello es plena, y abíoluta , a ; la qua! 
nada^ le falta (5) > porque como la fervidumbn 
no es mas que privación de libertad, es lo mil 
n:io , ciuc decir, que todos los hombres^ o Jon libres 
o no fon Ubres ; y no puede haber tercera efpe 
cié, pues libre, y fiervo no fon tanto contrario? 

quan 
(i) Notant Accartius, & Ojjada^. 

(2) Lex I. Cod. cié Lst. libere, tollenda. 

(3) Faber in Jarifp. Papin. tir. 5. pritic. i.illat. T. 

(4) §- ^úz, dejare perfonar. Lcx 5. flvde ííat. hómir 
(j) Faber diói. tií. j.princ. i. vcrík. Dtcitur.- * 






L¿yi^K^^I^/TVVY/AWY/A\yvyRWW/lW1» 



MwyyiTor^M^i «#Mw«ynwwa- 



n 



rvnnnaiB^cxKTani 






^V5 

ctianto contradi¿l:orios:(i), que no admkcn me- 
dio. Entre los íiervos hay diiünciones, porque 
unos íc hacen > otros nacen , fon ficrvos por el 
Derecho de gentes, ó por el Derecho civil; y^ 
los diftincTuen también fus oficios, ó aplicacio- 
nes; perp en tados es la condición iguah codos 
fon icTualmence fiervos, una vez cpe lo fean. Los- 
libres pueden tener libertad mas amplia, y plena 
ó,, menos plena, .y mas eftrecha, que hace fu con- 
dición divería. La., razón es , que la libertad es 
qualidad natural, que confifte en pohtivo, y ad- 
mite mas, ó. menos (i) ; la fervidumbre no es 
mas que. privación de libertad cyae no admite di- 
ferencias, porque confifte en -nada, y fu fer es 

uo tenerlo.' 

Reíiika también 4e los mifmos principios , 

que quando los interpretes preguntan, fi los /;íí- 

tuliheros fon libres, ó fiervos (i), no dudan de 

. fu condición ferviU fino van a- averiguar , ü la 

circunllancia extrinfeca á fu adual ellado que Ibs 

tie-- 

(i) Id.Faber ibi : Omnes homincs atU ¡iberos efp^ 

ítut non ¡iberos-, ínter m>£ dúo cum [tnt nontam cmíron 

° ria ^ fM?7'^ contradiíioria ^ medmm:, & teruum nihil 

ejje poteft. 

(2) Id. Faber ubi fup. veríic. fl/MUs aute?n* 
-(?) Ulricüs Unnius lib. i. vdnar. reíblur. írasfl. 2.C. 
4. .& alij apuci Harprechmni in principio tit. dejare p€B 
fonar, n. 10. " ' 



%\ m 



T^M.^m^mm^vt;w-m^í^.\»^mMl\vw^tMl^vw^Ml^A 



ri«yi#nv^^^7vuv^Ai¿yw^^jyy#-A%yw?i«í» 



g£^5ííñ 



^¡g^^fffigmtttmmmt(gi 







Wt 



^ 



^/ 









s'f . •* vvy/ ^wt .•• ♦\\T/y% ..vf •• ♦ \ w. ♦ .V/ 



Í 1 6 

tiene en la efperanza fundada de una libertad pro 
xíma, en alaun refpcco los hacra confiderar co 
-nio libres» Es cierto que el mvor de la libertac 
que eíperan, produce algunos efedos en Dere- 
cho ; pues pueden por íi mifmos comparecer aii 
te el Pretor (i); en los delitos privados íe cafti- 
gan (i) como libres-, y el que debe un cicla ve 
(3) 5 no facisface pagando un rtamlibero? pero í( 
puede dar á la noxa por el daño que hace (4) , 
como otro qualquíera fiervo. En los delitos pú- 
blicos fe caftigan ( 5 ) los fiamltberos con las pe- 
nas de los demás fiervos ; y los puede el Sehoi 
vender^ transfiriendo fu dominio^ baxo de la mif 
ma calidad (6) con que los pofeq^ y dados (7) en 
prendas. Todo lo que hace ver que aquellas dif 
tinciones con que el Derecho los favorece , nc 
dimanan de la libertad que aclualmente tengan^ 

íinc 

(i) Lcx Mulier 22. §. Non efl^ íF. ad Trebell. Fa- 
ber diét. illat. i. 

(2) Lcx Stattdiber 14. fi^ deqn^ftion. Lex Ador is 9 i 
§. Lilt. ff. de poenis. 

(3) Lcx 38. §. pm hominem 5.fir. de í()Iarionib. ^ 

(4) Lex Si cjuis^ cuiii alijs fl". de noxalib. adionibi 
Lex 9. in piinc. f£ de flatulib. 

()) Did:. Lex 29. in princ. ff. de ftatalib. 
((5) Lex Standtberos 23'. íf. de ítatulib. Lex 9.5. Ji 
[iatuliherum^ eod. 

(7) Lex Grege^ §.i. ff.de pignorib. 



:^raÍ^K^^I%y/vvVY/AWY/A\yW^WTOlW^ 



rowssT7iíissgjgg5 



ti y 
fino cíe ía que con immediacion pueden tener; 
y que el milíiio üvorcccúos por la eíperanza 
de que han de fer libres, prueba que en la rea- 
lidad no lo fon 5 á la manera que los queelhn 
en el vientre, por la eíperanza de nacer íe fa- 
vorecen, teniéndolos en derecho por nacidos, pa^ 
ra algunos efedos; y el mifmo exercicio delfa- 
yot elM calificando que aun no han nacido (i). 
La Tazón, ó etimología del nombre JlatMer^ 
ctlá demoftrando fu adual eftado defiervo^por 
que no es que fu elhdo fea de libre. En Ínte- 
rin que llega el dia, ó la condición fe cumple; 
fu citado es de fiervo. Stamliheros fe dicen, por 
q^c úcnm jldtHtam veldefimatam Ithenatem m 
diem^ }?el fuh conditioney por lo que muy oportu- 
namente nota Gujacio (i), que no fe pnedcn' 
dividir las palabras qué íbn compueíias': que mu-' 
chas veces íignifican divididas cofa muy dillinta 
de lo que íigntfican en lu compoficion. Stam 
liher es muy diftinto de flamliber. Lo uno figni- 
fíca. el hombre libre; y b ocro el fiervo que ef- 
pera la libercad^,fí ^^ - 

Supongo lo fegundo que todas las difpóíi- 
clones entre vivos, ó tcrtamentarías fon puras, ó 
par^ tiempo determinado, ó condicionales. Conf- 

Gg ta 

(i) Faber did. illar. i. in fine. 
(2) Lib, 2.qu^íl. Papin. ad Leg. 55. £ deftatulib. 




^^~^^^.mM,v»ommMP,^^^,t^As:wwwi\l^W^r.l.^W^J\\SrW^l\\^ 



:t\vc *.v\v>♦^y< 



vr^.• ^ -Av, T ••.w^ ■♦ vvv.' ♦ vV/. ♦vvr.^vxvyi' vvf/ ♦ WA ♦ -.yf- ♦ -^^v >*■ vW/ 




1 


^ 


1 


«1 


1 


Í 


i 


■1 


o 


'1 



:u8 

.t^^^ísí de las^ diviiiGnes^ que poneci- los Tcn^s 
*(^, %.f ontratos (i>, en hs úkima& voluntades 
(i) , y expcefamente en punta de libertades en 
la Ley Q^d ratio i£ de condition* in^itmion. y 
en kLey Tejlamento, i^^. §, j^,JL de manuniiC 
teííam. Las Leyes eftablecen, quales a^os adiiíi- 
ten^ ó no admiten diasj, y coadidoncs : y. c|ue 
cfpeeie de condiciones ,, ó dias pueden admitir v. 
fegun fus diverías namralezaj^Efe es. materia am^ 
plüsima; eípaicida ea todo el cuerj^ del Dtere^ 
choy' y ítrfceptible de iniK:bas> diviíiones. , y fiafa- 
divifiones ^ qee na es> neceíario tocar ^ fino muy 
brevemente en la páa:te^ cjjie conduce al aíitmto 
^e qpe fe trat^^ 

1 La diferencia principal entre el día , y h 
condición es, que la condición como puede exíf* 
^ o no exiftir,, tiene virtud fuípeníiva del va- 
lor del a¿lo, bafta que la condición fe verifique 
paraque valga, ó falte paraque fea inútil (3)^ El 
dia que ciertamente ha de llegar y. fi lo admite, 
el aáo en que fe pone, no lo fufpende , y vale 
aunque la execueion fe difiera hafta que viene: 
el dia> fe debe lo que fe promete, ó en el tcf- 



V 



ta 



(t) }uffinian. in §. Omnis 2. Inft. de verb. obligát. 
(i) Id. Ji^ftinian. ¡n §. 9. luft. de haered. inftitucnd. 
tibi DD. 

f ?) DD. m citaüs Iqcís* 



LSSre^\J^;^VVY/AWT/A\yififflVVWRW1^^^ 



Q:^!. 



.lamento fe l^ga 5 pero no puecíe fjeaíríii^:' l#ífe 
.qm el; ticeipo llegue. Lo uno fe dice ceder el düi: 
•k> otro vw/r el ¿/^: fegun el Juriíconíuko UlpíaC 
-no (1) fe cxpHea. Hay obligación prefente que 
: produce necefidad de pagar, atento el vinculo de 
Derecho, cjue la indiaee (i); pero el efédb át 
Ja exacción fe. difiere, hatía que llega el día : f 
los Textos. qge niegan, que antes cíel día fe de- 
be, fe entienden de lo- que plenarríence fe é^ 
Be, de modo que fe pwda pedir. Dia cierto es 
aquel qne fe fete qufc laai de llepr, y quandó 
ha de llegar ;, como las; Calendas de Mayo de tal 
año. Taiaibiere fe reputa diacierto, aquel que ne- 
cefariamence ha. de; llegar,, aunque fe ignore q^aixi 
do llegad: { j)f. como el dia de la muerte^Perb 
el día que no fe fabe íí ha de venir , ni quaftt 
do vendrá,, como en efta claúftila , mmdo Ticto 
fuere Confuí, hace el a£lo condicional} fegun Pa^ 
pmiano en la Uj Dtesincenus , f de conditio^ 
mb. .¿T dmmfiraüm (4). La razón es, porque 
lunque fe léñale tiempo, eftá unido á un hední 

■ f i) In \eg. Cederé diem, iE de verb. %nifícac. -^ 
irt? í^' ^ "^"^"^ ^"^ '" "^*^- ^"'*^"' ^ ^ 
. 0>^cr ¡n Ration. ad Leg. i5. ffi de condiá. 'ÍÍ 



aaíT ITTf f 1 f^^*/^MriM7Ti.^^#-n.^^^wR%^wyjivirViW\v^rv^n%inf^^%w^#-A%.T^#xvif y/. 



£SiM^ 






V/JUAMUKVAMN/^K&V»»^^ 



m 




T%0 



deféílible, que puede no exíftir e A tiempo algit^ 
nOvV por eJíTa tiene virtud íuípenfi va. También 
hace condicional al ado aquel dia, que aunqi^ 
defio-ne tiempo cierto, eftá afedo á un hecho dc- 
fedible , que puede hacerfe inveriticable , antes 
.^e que llegue el tiempo defignado y como en ef- 
ta cxpreGon, quando iicio cumpla catorce anos ^ 
que puede morir antes de que llegue el dia, en 
que los cumpliera íi vivieííe. 

De lo d icho fe figue, que (i la libertad fe da 
para tiempo incierto de efta fegunda efpecie de 
incerddumbre, es libertad condicional; y es íue- 
ja4;g:toda diiputa, que hzcc A £m\' o flatHlikrai 
y queSellá comprehendido en la palabra v<?/ con^ 
ditionem de la definición de Paulo. Conque lo 
que relia examinar es, fi la libertad fea fufcepti- 
ble del tiempo cierro, que no hace condición, y 
fe contenga en la .otra palabra in tem¡?Hs j ó ha-- 
ya de fer entendida, y explicada precifamente 
del tiempo incierto, y los AA. expongan de ci- 
te modo el Texto de aquel Jurifconíulto. 

A eftc fin fupongo lo tercero, que unas fon 
condiciones verdaderas, y fegun fueílencia'i ottas 
lo fon folamence en la figuia, por el modo, y 
palabras con que fe exprelan , faltándoles en li 
defc¿libiiidad la eííencia de condiciones, Expli; 
candóme en t¿im_in.os de Efcuelas, de que ufa 



alt^'^l^/^WY/^WT/AtywwwryAYiti^piwwiw 



"WRias^ 



Vinnio (.1) ea medio de k purera Latina dc fu 
eftilo, unas bn conáidDncsjcmndúmejpyyQZíM 
fecundum dici. Dc eita efpecic ion las CGíidicio- 
nes neceCirias : vga. Si no tocares el Cielo con las 
manos^ en c]ue ncceíliriamcntc no fe ha de cocar: 
y en é^íd. íoímú'Ay fi viniere la Nave de Jíia^.y 
Jiña Viniere^ en la qual nccGÍariamcncc fe ha dc 
verificar uno de los dos extremos > y no íienio 
¿n alguno defeitible, pues eiv ambos ha de va- 
ler eiado, np hay eííencia de condición , fino 
Hgura, y vale como puro : lo que corre ijfnal- 
.mente en los contratos,, y las últimas voluiitadei 
Son muy obvios en el Derecho común los exeoi- 
,p!os Ac la condición neceiaria v los qxc recogió, 
y explicó ,(z) coníu acolkm orado laconiínid Fi- 
liberto Brulelia. 

Per© es notable , y digna de adverriríc h. 
•diíerenciadel .áia cierio, y de la condición ne- 
sceíaria. La condición abloiucamrnte neccíaria íc- 
gun los exemplos piopueíloSj y fus femcjanres , 
vx grana, íi el Sol juciere, íi quemare el fuc^o 
occ, como aexa ia dÜpoíicion pura ^ no demora 
..íu execucion, y puede al momeaia pedirle lo que 

H h ha» 

(r) In §. 6. verb. Conditiones^ laPc. de verb. oBli-^ 



o. 



gano 

C^) Lib. 4. de condidon. tic. j. de neceíT. conaíu 
Viiib, 



m^KOlKaEOSaKII^BSl^BEIC 



B^HBssiifzazxeaa 



as^Síñ 






jrmssffSJ^siKJssmassssassnins 



o.'*'\v/j*:^:/.--'^\yf 



K^AA\iaJKiF/LSSk\ 



111 




m 



jíaxó de tJes cosWlcioria Klégá ríT, b fc_p'*0; 
mbít;. El día ^bfo'i^^í*"^^'^^^ <^^^^'^°' cl.qual te (a- 
^ 'ím duda que neceíariamcme llegara, y quan* 
do ha de llegar , como el de las Calendas de 
Mayo, ó deídc hoy en un quinquenio, nohacfe 
la diiDoíicion pura, fino tn diemy no detnora íá 
óblieacion, íino la exccucion, como anees íe há 
'expUcado. A ícr de otro modo, íi porque el día 
cierto es neceíario, hiciera los ados puros , er^ 
menefter borrar de la diTifion , que eníehán hi 
Leyes, el extremo de la dir^oficion en dia cier- 
to, y reducirlas á las difpoficiones puras ; como 
ífe' reducen las que fe hacen para dia abíolufa- 
incnte incierto, a las condicionales; y fe debena 
poner la divifion con folo dos extremos de dil- 
poficioncs puras, y condicionales : lo que me pa- 
' cece que hafta ahora ninguno ha imaginado con- 
Tva los' Textos exprefos, y dodrina univerfal de 
'ios AA. que admiten ella tercera efpecie de dif- 
Ibíiciones en dia cierto, que convienen con bs 
puras en que no dilatan la obligación, y con las 
condicionales en que difieren la exacción (i) • 

El día, cierto que necefariamente ha de vc- 
'ni'-, que es en alguna parte incierto, porque fe 
■i¿ora el titiTro,''y quando vendrá, cómo es el 

(fia 

(i) Bruílc'liiis ubi fupra. Pnga diá. tra¿f. Academ. 

(2) Eibcr in Radon, ad tit. de condiííi. mdebiti. 



K\iW»nQr»n«rT#»i%i 



"■*"*"'*""°" 



nku'^m\Af/i^\p 



'(íía ufe lárhnerte, no hace el afto cpnáiGíbML 
También la condición nccc:íaria, por íer indubi- 
table que exítlirá, y en parte incierca, porque fe 
janora el tiempo de fu exíftencia, no hace ei 
acto condicional. Pero ambas diípoíiciones no 
lo dexan puro, íino ío demoran, halla que lle- 
ga el dia que fe pone como termino, 6 le dá 
h figura de condición. 

Tenemos la celebrada deciíion deí Jttrífcoir- 
fuito Papiniano en la Ley Flores meus 79. ^<? 
condítim. & demofitat. que hablando del leo-a -^ 
do dice : Hieres meus ctim moridtm Titius centum 
ci ddto^ mrwn legatum €Ji\ quia non conditione ^ 
fed mora fiijpenditur : non foteji enim condhio non 
éx;íj¡cre. Por lo que Antonio Fabro (i) nota la 
igualdad que tienen en el Derecho el dia incier- 
to, que en parte es cierto, con la condición ne- 
ícefaria en que es incierto el tiempo de fu exiC- 
trncia^ Apenas puede percibirfe otra., que la fi- 
gura de las palabras, con que fe explican , que 
luenan dia, ó condidon ; e'x ¿l/> mortis^vel cum 
moriar. En ambos cafos fe debe puré j np 
fe puede pedir, hafta que llega el dia; y fi ea 
ínterin fe paga, no fe puede repetir como inde- 
bido , á diferencia de las difpoficiones vcrdadé- 

(íyin Ración/ ád did. jLégv i5. & lfeg[f de coiidiáii 
¡ndebiti. 



rrrmmrnwwiMM mMnwLmmmiLmm — jlm WllMWWCT-WW^ UJUMUMM I^MWÍlCgrt^^ 







XIWX»y;«Li\VA iAVña^VIMX^^^MJ\VMJK^J!LAMaJgA/J 



í 14 



ra, y eiTcncialmente condicionales (0; y corren 
también iguales en quanto a la tranímifion á los 
iierecleros, ii muere el legacario, ó el acreedoc 

que cdebró el contrato, ames de que el día lleguQ, 
Eíta diferencia de las condiciones abíoiu- 
tamenteneceíarias,y las que ion inciertas en quan- 
:to al tiempo de .íu cxiílcncia , íc pudo ádvertii 
en la defenía que dio ocafion a efta carca, exa- 
minando la Giofa de la Ley. Si fumlíus del § 
II. & de novatian. qué 'fe cita. ^^: /^^ condino^ 
ne (¡ipuldtíír^ qu^'omnimoáo extatma efí^ ^^ure vi- 






5 1 



■ déur- fiípulari. Ella Glofa /pone dos iniciigea- 
cias. La primera es^, entendieodo la Ley de lacón 
dicion,, que neceranamence ha de exíllír; aunque 
no fe íabe qimndo : vga. /? mamr , v.^/ ít Aati 
^~!chrijlus nafcetars y entonces dice que la eftí-puia 
cion,es pura ; cPco es no condiciona!, pero quj 
es cri du cierto, y allí no puede pedirle deki^ 
lue^o : Et pura^ id ej} nm coniulondts^ Jed in dlcm 
& ideo non patefi, , flati?n 4gu La otea expoíi 
cion a que la Gioía íe inclina mas, es que 1< 
.Ley habla de las condiciones,, que fon de abfo 
luta, y ooininioda neceíidad, coitíO ella : fi digi 
to Ccclum non tctigero : la funda ^en la palabra om 
nimodo^ de que la Ley ufa \ y es la eftipülacibi 

pi] 

{i) Ex Icx. Siéh coniitionc 1 <^. euai duab. fequcntib 
'de condiól. indebici;j & ibi Faber. 



f^^>ñQK/^VW#?lWT#Jl%TWW1Bgl 



ri^Kfcym/«Mf#Mi»WMuwiiY/y^i;^n^^M 



pura, y puede pedirfc Jídtim lo que Te eílipu a. 
Supongo íinalmentc que el dia en todas las 
difpoíiciones tettamei>carias, y aólos entre vivos, 
fe puede poner como término a quo, ó como cer- 
mino ad quem: vga. en ella fórmula ex Kalen^ 
iis illis le pone como término a quj^ para que 
^eíHe efte día le cumpla la diípoGcion, y no an- 
tes: en elh üfque ad Kalendas ilUs íe pone co- 
mo término ai quem, para que defde luego hada 
aquel término le verifique la difpoíiciGn , y cele 
delpues. Unos ados no admiten ellos tirminos 
otros los admiten ambos. La h::rencia en el fif- 
ccma de la Juriíprudencia Romana, no le podía 
dexac deíde cierto tiempo, ó halla cierno tiem- 
po '{ 1 ) ; y repelido el téiiniíio comoí vicip de la 
inftitucion, quedaba pura. La tutela fe da def- 
de cierto tiempo , y (2.) halla cierto tiempo. 
Otras diipoíiciones particulares fc pueden dexat 
(3)« también indiem. Pao la libertad no íe pue- 
de dar halla cierto tiempo. Es Texto exprefo, y 
muy decantado la Ley Libertas 55. £, ¿c ma- 

(^) LcK Htr editas 54. ff. dé haereJ. ¡afticaeaJ, DiSc 
f. Hieres. 9" í^^* ^^^' ^^^^ Inrerpieces. 

(2) Lex 8. fi% de reftam. t-ucla. g. 3. Lifl-. ^t tef- 
tdmento &c.i cum alijs. 

(^) Lex St pol: dien. ff. Q^anio dies legat.&^c. 
& aií^ pluiim^ apud Paga diÓl, tiuót. de die certo, cap. i. 



'1 ' n 



rmwTLmM mMnwwmmiLmm —MB MllM mMMM MMUMM ■JJLIM WJIM ■i>W»«QCBÍ<^S 



cvuy)URV7j[»u«iL»vAiAN;i<^^ 



tumif. tejlam. Las palabras del Juriftoníulto ^m 
lo Ion : Libertas ad certum temfus iari non fo- 
jejl: y en la Ley figaiauc continúa : Ueoqué fi 
ha ¡criPtumfn : Sthuus ufr^ue ^d anncs dccemlibet 
efio, temfíYis ¿idyBio fuferVacud e^. La ía7Gn es, 
porque la libercad que es taniav^recida en De- 
lecho, una vez que le recibe , no es revQcabl? 
<i.)^ reducicndolc |or ella el hambre i fu prii? 
;i:^^iciv0, y natural eftado* 
: E)e ellos Textos fe dedücCj^cpclalil^rrad, 

;| la herencia corren iguales mámxm\r^mad(¡HP^m 
perp en el termipO' ^ ^/lo fon defiguale$. La he? 
ricncia vale deícle IpegOy y el í¿rmmo k re^ek 
al ' €0n€rari^ la libertad k>b fe confiere detde e 
(dia cierto (|ie fc feríala. La razx)n de d;iferen/:i| 
-Ja da Cujacio en el Comentario a la Ley Líber 
.tas.. En ella difppfieionjje^^ heredero un ano de f 
pues de mi muerte y íi fe efgerara el año, fe B 
ciera lugar al heredero oh intejlato , y moria c 
seftadqr parte teftado, y parte incejftado : ¡q qm 
- no admkia el DerecliQ Romano en^ los que nt 
eran Mílitef., ni en quanto á la herencia , ni . ei 
..^quanto aUicmpo de adquirirla (i) . Pero en la Ij 
*bcrtad no hay elle ineoiivcnientevporq 

tra 
(2) Lex Libertas 106. ff. de rcgi^l. jnr. eiim alijs pin 
. riniis apiid Fabr. did. piinc. i. de jar, peí Ion. ilkt. 2 
^i). Vinnius di¿to §. ^. 



f^^tf^f>VVY/AWT/A\TlBm^eCTmia 



^mmiS^ 



1 2. 7 • 
trns llega el tiempo, dcfde el qual fe ha. de go': 
¿ar, lera el manümicido ficrvo del heredero. Las 
palabras de Cujacip fen {i): Ratio differemia hac 
eL cmia k^reditdte data ex tempore^ ut poji annum 
Qum moriar hd^res mthi ejloy Jt vis hdredem injih 
tmum fpeéídfe amuim ante^am ex tejtamemo M- 
fes exijiat, interim facía locmydegitimoh^ 
femd ddmiffum, pcjlca rdtione tempris Ju^ervetíen- 
tU exduéerr non potesy qua de caupt id prafer^^ 
tur cauU tejlati cat^jk intcjldn, non fpeBdtq anno^ 
k^redem ,fcrtpmm Jidtim pofi mcnem tejlatons ad-' 
.tnitere debes di ddeunddm hareditatem ; qmd i*«- 
cpmmodum nullum exijlity data lihenate fo¡t anmm^ 
y el dliud qmdcumque tempus j inteñm non erit liher% 
fmervenien^e tempere fit Uher v nec interim emergit 
Vi/ij, aut incommcdi quidquam. 

De tan feguros preíupueftos excra¿lemo.s 
cuatro propoíiciones, que pongan en un punto 
de vifta íu dodrina, y aplicación al aílunto c|ue 
fe trata. Sea la primera: La libertad dada á la 
cfclava para el tiempo de la muerte del Amo y 
V no antes, no es condicional j no depei^diendo 
¿e evento, ó dia dcfcdible/ Segunda:^ La libercaci 
(dada para dia cierto no es condicional , aunque 
fea incierto quando ha de llegar el dia. Terce- 
ra* 
(i) In lik ij. quseft, PauU^ zdl^g* Libertas liu 



í' 



^^M-mrrcww^n-KwmwTTa 



eflSiMS 




7^aiSX0S3í^srñ^TPPi^^J!xsas^^ 



II 



^T/v ♦ vvr- ♦ vV( 



1 


i { 


I i 


i 


i i 

^ i 



^ 



I 






^ 



!*/ 



ra: El netmípo cierto hace las dirpoficioncs ¿« ¿í>;>^¿ 
que fon medias entre las puras, y condicionales; 
aunque fe ponga el dia per moáum condiúonis ; y 
no las dcxa puras, como las condiciones que foii 
de abíoluta neceíidad. Qaarta: La libertad no ad- 
mite dia como término áá quem y pero lo admi* 
te como término a quo\ y defde el término, y 
no antes el fiervo fe hace libre, y en ínterin es 
fiervo del heredero. Saquemos dos confeqüencias 
que fon ilaciones necefarias. Un fiervo del hcre^ 
dero, que tiene eftablecida la libertad, y la goza- 
rá defde el tiempo cierto que fe le deitiiia, ^ no 
'ká fiamlibero lEilc Jlamliberj no fcrá el que fe 
explica en la dcSaicion con la palabra in tem- 
px, mas naturalmente que aquel que tiene la li- 
bertad dada para tiempo incierto, que hace rigo- 
rofa condición, y ellí compreh:jndido en la pa- 
labra in condiúonem} Franciíco Acurcio en el ca- 
fo que figura fu Gioía , interpretó las palabras in 
tempHs^ y el conditionerUy por ellas ex die y vd fub 
^ conditione» 

La curiofa aplicación, conque he reconoci- 
do los A A. no me ha hecho encoatiar alguno, 
que entienda el Texto, en que define el jurif- 
confulto Paulo al ¡lattúihero, de otro modo que de 
aquel que la Real Audiencia lo ha entendido. Los 
DD. que fe dice en el apunte en Derecho , ex- 

por 






^ssam 



i z 9 

ponen comunmente 'la palabra mtemms deí tiem- 
po incierto, y que dada la liberod defde cierta 
Cicmpo, queda la dirpoficíon puira, nú k citan ; y 
legua los que fe citan, y Leyes que fe inducen¡ 
inc parece que fe procede con equivocación ^ 
Eonfondiendb el dia cierco con la condición ne- 
ceíaria. Creo que inútilmente hubiera imocndido 
mas eftudio, en regiftrar AA. que dieíFen una in- 
lerpretadon, de la qual fe figuiera que la liber^ 
tad dada extsm'^ore es pura,*' y que fe puede pe^ 
%t flmmyyoxa^xc no' han de decir' los AA. \á 
tontrario de io que manifieftan , y íuoonen los 
Texros. Pudiera traher por inducción' muchos; 
perofolo pondré á k vifta los mas literales , y 
expreíos. 

Sea el primero la Ley 4. §. ScmVí x, £ 
de flamlib. En ella el Jurilconfulco Pai.iío en el 
miímo iib; 5. ad Sabia, parece que precavió la 
Falla inteligcHcia =^ae fe da á fu definición. De- 
ióie la libertad á unTiervo baxo déla condición 
que. firvieflc un año á Ticio:- quien murió ¿zñ- 
Ero de efte término: el fiervo inrencó Íct übrd; 
porque ya m. podía fervir á Ticio, ni le eraiai- 
putaole po fervirlo. El Jurifconíulto decide . que 
L)q fe bucc'ftanm libre, 'y que fe debe eíjierac 
I. qye,,el año fe cumpla. Dá dos razones. La prin- 
cipal es que no parece Iiabetfeíe dado la libertad 

K k folo 



WMHL 



,,... m.:,.mmm,imm mmu.m mMnm.m mmMMM mMmmmmMnmmtmKUM ^iamwrfSa^ 




(^«^ui&^^ajKuyuroM 



aAV/igU^V«»^J«a»¿^iaV7AA\Mi « J\V/^ 



_Kr. 



?5^ 



I 







150 

ig.o fuh condltkm^ fino también fx tem^ore. Li 
otra es reputar ablurdo que adquiera iaiiojrca i 
d ftervo no cumplienda ia condición, antes que 
la adquiriera ft la hubicíle cumpüdo. DecRa ie^ 
gunda ra^on íe evidencia, que ei üe^vo^ no cuni-i 
piló la ccndicion \ íin que le oblk para que le 
competa la libertada porque es condición poa^f^ 
t^riva, y no eftuvo de la parte dcxarla de cum-» 
plir. Solo le embaraza el tiempo cierto^ que en la 
condicioa fe incluye, qual es^ el de um ano» Lle- 
gado e(k% fe hace libre. ScrVire Titio anno , €¿r 
leer ^¡l^p[}j^h Titio mermo non fktim liher [it, fed 
cum mnm tmnjieritr quo£ Vidttur nontmmm Jub 
vcnditicneyfié cumi ex tem^ore áata¿ libertas y ctr^ 
nim ahfurdum. efiy maturius cum Itberum fieriy cum 
ccrJmcnem non implemy^mm frmms f^^ eam 
ex^leret. El de un ano es tiempo cierto en to- 
cia ctíiitáumfei;e : la libertad no la adquiere el ficr* 
vo bafta el año^ y en íntcnn es Ji^mliber. 

La razón en que la Ley expuefta le íundai 
es el principio de donde dimana la inteligencia á 
la obícura Ley penúlúmai, E de fiatídib. En ella 
d Juníconíuka Labeon dice, que fi fe quiere dc- 
>:ar un jiatMlikm por cierto tiempo, loníiiirno es 
mandar que el fiervo lia libre, íi íirviere, ó fi 
contribuyere fus obi as tres años al heredero : Si 
(ucm fervum mum. ad, anum tem^us Ja£9khe^m 



\^^J1fiK/^vvv/Avrr#Ji\wm^prwti 



ri^RMT ■^HOTrnwiMii ww w#Ttw^^^ 



TXJX^^ 



mam 



klmauerí' 'H},yM interifi ^tró mdo-éd'véasi fi fe/h 
\fierit, m f triemio ojeras dedem libcr efio. Om- 
co la'diíiculcadj cóvm nihil inmefi entre íervir, y 
contribuir obras, fiendo ramas en Deirécho fus 
difeüCijeias. La lolucion puede vafe en la cxpofi- 
ciort^ de elte Texto, que eícribia Don Sebaftian 
de Ortega! en lu ingeniofo libro intitulado ai 
Lrf^ro»^, donde recogió mas de propófita que 
otros Intérpretes lia materia de los §:amiiheros:Hzr 
gome folamente cargo de la dificultad, que luego 
|áltá= á los ojos* Si elks fórmulas hácen^ el aét© 
condicional, é como pueden hacerlo de cierto ticrn- 
po en que; hay las grandes diferencias (i) expli- 
tadaS' en los prefupueftos .' La refpuefta la dá con 
toda perípicuidad en fu expoficion (x) el citado 
Ortega; Lo condicional de efta difpoficion tiene 
fus el<aos fegun Derecho,, para abreviar, ó dila- 
tar el tkmpoi en que la libertad fe configuei 
pGTqae fi el heredero impide que lo firyan , eíTe 
ínenos tiempo ijl «ene el fiervo que iervir. Si 
el fietvo fe huye,, eífo dilata fu libertad ;y en reí- 
tjiuyendofe al Amo no la confeguirá, fmo firvi- 
■ cndo 

íi) Dlífercnt. ínter eondit. & dicm, in ftatulibert. 
#pud Ortega in kg. penuk. ff. de liatuüb. ex n. 19. 
. (a) Dia. Leg. penuk. de ftatuhb. fi. 28. 

(3) Lcx Stmliberoi 4,. §• ^ «^ *>• ^* ^^ ^^"^^' 




WfÁ 



rfifcPWJF 



IfJHM— ll«»»IIMMa.MMHMMJH»MMMMJIMMJtW<!^{i 




l^^Ui&kAJCV>UKW/JUKIUBA/AA^^^ 



S5^ 



I 



^. 




cndo todo cl trienio (i), ó tiempo cierto que el 
ceftador feíiala. De que refuka, que nunca le ha* 
ce incierto cl tiempo, que eltdtaJoríehaló para 
-<][ue la libertad fe obtenga. Las diferencias enc.r? 
lo condicional, o dado i;^ re^^^ie- vienen á I4 
diípóíieibn referida ak cxmnfecm'nQ.mj^íímíz^ 
de las palabras, y naturaleza de la condición j ..ni- 
pQt la voluntad del teftador, que mas \miró , 4 
tiempo, que fe ha de fervir que la condición df 
Icrvir. Lo que íc prueba claramente^ jporquv ii 
no (c pufieíic* cal condición, y folamcote dlxclÉ 
cl teftador, que el fiervo defpues de tícs moj 
fucíTe libre, igualmenre eftuviera obligado á fcr? 
JVir, y a.GoiHíiDair¿áusabps tres anos, al herede^ 
4"o«i y aunque efte lo repugnaííe^ ó muricíle, n.^j 
fuera libre , fino defde cl tiempo cierro,. que el 
teftador cllablccei.qae es la razoa de Pauib en 
'la citada L^y 4. íl. de fiamlib:,, f cg4<^; naep d^ 
la verdad jurídica^ que la liberc^d ^djexada^.deíde 
i cierto tiempo hace y?<íí/^/¿¿frí?, quC: eí?í í})t^U'in q^ 
íiervo. ' ^; 

; Expondré otros Textos con ,trias,vei02:.plti^ 
rna. En la Ley Libertas 17, §. P-í¡ annos^ ñ\ de 
manumijl tejían, dice el juriícüníuiio juliano^ que 
íi fe manda que el fiervro fea libre deípucs de 



•S '. V* 4», 



anos 



(i) Lcx Servas 14. §. i.ff. de ftattilib, L'até Ortega 
ubi lupra, din. n. 19. 



S^tKúüBQOMXXI&U 



rt^RMf^mori 



r^a- *.^JU\>»./>iHX> 



mnm 



'ir 

fos, fiit detó-miíiar el tóméro, {5or eíla expre^ 
ion pofi <^^^?20Jifc enciende dada la libercad dcU- 
mis de dos anos r fino es que maniildbmeace 
uníle que foeíTe otra la intención del tcftador. 
Sa razón de rcftringirfe el tiempo a dos aíios , 
s por el £\VQr de la libertad, y que aísí lo per- 
aiten las palabras; pues en el numero de dos- 
i) íe íalva la locución indeiinida. Dos años (ow 
érmino ciercOj y necerario. Deíde entonces vale- 



no ie 



f 



líre. 



La Ley Qm dúos en el §., Sei multo i. IK. 
\á miftna tit, dice, que la libertad dada ad m^ 
nm (palabras que en la foerza Latina (i) íigai- 
¡can hdfta el aho^ en las quales íuená puefto co- 
tío iéntiiño ad quem)- íc interpreta dé modó^ co- 
no fi dixeííe al año, efto es^ delde elañojentcíi- 
Hdo ex mmte teflatoris como termino 4 ^^ó. Del- 
ie entonces vale la libertad, y no antes, 
^ El Juníconfiílto Pomponio en la Ley. Si 
td frerit, íK eod^ dá mucha-^ diferencia entre eí^ 
alocución. Stico mi pervo pa iihre d an^ dnode^ 
:lmo defpues de mi muerte, f t^iovci^ defines del 
^o' duodécimo. En la primera es libre en el prin- 

Ll cipio 

* (t) Léx Z^m mmems^ íF. de teftib. Lex ínter íl'kmy 
\i L:a^ tíe verh. fignificac. ,' : 

W/^. ¿;W ad annam fit likrynoh poteji. 




^^^.^^^--^^.w'mwnxmmmmM ii^M wjLM mmmmm wunmmmmMMM ■^h«w^jim«km — JiM^aK 



'isssím 









H4- 

mo i^ vcnrica ea to^tos^j-y^qualeí quiera ám de 
aquel ano. Todo lo .coivrarip (uccde en k C5C- 
píeíion pojl amnm i que no fq verifica, fino, pa- 
iados todos los días del aíip duodécimo. Ella es^ 
una libertad dada-deídc eierco ciempo, puefto corj 
nio temiinp 4 ^^P- Toda la duda es^ fi íc ve- 
ri(ica .el tiempo, a! prirrier ^dia de} aao, ó pafadp 

el ukimo, día,, p4i'a fabec quandQ,5QippietQ la: li^t 
bercad al fier vo. En vano fe caiifar^n los Junf- 
c^níuko^ ^n averiguar. ja^ fuerza ¿o coda^^^ ellas 
loí aciones^ vil poc deíignar^xlias ciercoSy,que,jie-. 
ceratiam(,nii:e, han de llegar, valieran las liberca* 
des CQvno; pulías^ j , 

. Uii4 de,ja?^:remdas contiroy^rfias entre los^; 
JurifcpníulcGs, fue , íobre la concurrencia del lega- . . 
dó. .y la libertad, fi a un fiervo legado fe le da-, 
ba la libertad en. el mifmo, ceftamento. Ñinga-, 
no dudó que Ti anibas dilpqficione^ fon puras , 
prevalece la liberc^d ,- íin.atqnderfe al orden dq. 
la ercrimra ). fino es que con evidencia confte,, 
que el legado jo pufo el. ceftador con ánimo de-, 
hi:)cradQ (ic revocar la difpoíjcion de lalibertad,^ 
Pero fi el legado es purp, y la libertad es defde 
diji cierto i algunos Jurifconfukos con Q¿imo 
Muelo dixeron, que valía el legado j porque no*: 
rJnía inconveniente , que el fiervo elíavielle ca 

doíTii-"^ 



\?^^WQfí>WYWlWTg^»WWW 



Fyywwm/Tnapw^nwgi/nvirwiivi 






«k<^h^^É. 



rAAwojfíriri 



nE^im 



'^.w. 






Jominió -del íea-aratiOi' como 'pudiera 'éllí^r ''en^et'' 

^j •' i /■■■ 

fominio del heredera, mientras viene el día clcjí;^ 
:Ó5 ettablecido para í'u libertad. Otros figuiendp' 
il Jarifconfulco Jaboleno (cuya fentencia prevale/' 
no) juzgaron que no vale el legados poritofoc 
cbmpatiblcj con la y?4í«/íkrM¿iv cpe el íiervo ad-- 
duierCj eftar fen dominio del legatario 5 pero ádmi-^ 
:tn fm repugnancia como coías compatibles, feí. 
ífatuUBero^ y en ínterin que viene el dia cierto ^: 
rflareri. dominio del heredero j y que efte lo 
pueda transfetirbaxo-de la miíma^ calidad á un|. 
comprador ó danatario. ^- '' 

La,:razon: de-la diferencia de ambos -cafos^^ 
^de qioc valga el legado^ del íiervo , á quieíi' 
[é dexa la Jibercad^^y a>/2^rií>^fj de^modo que ea 
ínterin fea fiátulfl^ero; y que no valga quando fe 
ia la libertad éx cfrm ^ic) la explica muy bierí 
Ortega ad Labeon, exponiendo la Ley final, y la: 
Ley btichus y^.&. de fiatalib^ donde puede ^ ver- 
fe con cxteníion en la fecc. 3. defde el n. 17/ 

Al n, 1 8. concluye que el valor, y prefe*^ 
fencia, que fe le dá á la libertad , hace que eii^ 
:l principio, ó umbral de la difpoficion fe impiíj 
k el valor del legado; y que fea nulo flatm y 
iunque la libertad no competa antes que venga. 
:l día, que ciertamente ha de exiftir* Nada hay^ 
^ue íuípeada el valór-del legado rporquei o m 

váli-^ 





•i ~ -í; 



rif^ ■^....■P^^nMf TT"" »*■»"«*" w^nmmwwK^mwwwmwmMWsm 



wfM^^fSÉ 




KRVSaKV7>XXií^^ 



*/ 



m 



xrálido, y fe prefiere á la libertad : ó es nulo, por 
que la libertad prevalece. Efto fcgiuido es cierto 
en Derecho j y coaio la mente del aftador no 
fue dexar el legado del íiervo , mientras que el 
4ia de íü libertad llegaba, íino abfolutarnentc 
lecrar ;^l íiervo^ deftruido elle legado por la liber- 
tad ex dlCy no hay título, para que ínterin efte j?4f 
mlikro efté en el dominio del legatario , como 
necefariamente eftá en el del heredero. Todas eíbs 
difputas entre los JauLfconfulcos, y dodlrinas de I03 
AA. que exponen íiis Textos, fuponen de abfo- 
lüta nccefidad, que el manumitido ex eerto temf 
i?^r^ no adquiere la libertad hafta que el día' Ile- 
sa, y que en imcún es fiamlihero. De otro mp^^ 
do fueran ftuftraneas, y íobre íalías íapoíiciones. 
' : ,. Sobra de Textos. Cerremos fus citas con la 
'del: Derecho, Real de Eípaíia deducido del cq- 
man. En la Ley j- tit. 2.5. pare. 4- ^^ . elbble- 
cerque loque fe hace á ben. oficio di que cír 
tá en el vientre de la Madre, le aprovecha^ pe- 
ro lo que es en fu perjuicio, no le daña: „ E por 
,^ ende, ( dice la Ley ) (i el Señor, de alguna fi- 
5,^ erva preñada mandaífc a fu heredero, ó dieífe 
,, poder á otro, que la aforraíTe á cierto plazo, 
5, fi el otro non la hcieífe libre aquel día que 
„ el mandó , eftando efperando m alíelo famente 
^quc naciefle aouella criawra, .porque íueíle fier- 



f\!^WBrr\YY/A\TT/J\l 



A JéK\ •» VAN\ « rJA\ A ^JA^ i riH\j. JHh-\ 



fWfjnarm^nv»mmmiv^mmMa^m m^jv 



craoTOiKwnjJiESga^ 



,ij va; dkeron los Sabios antip;iiGs , que ficierun 
,, las Leyes, que dcide el día del plazo en ado- 
,, lance Ion libres, también la Madre como la cria- 
^/turgque de ella nacieffc. , 

I)c eftc Teuo, y ílis concordantes (i) í^ 
deduce lo primero^ que la libéicad fe puede da^^ 
deíde cierto plazo ^ y haíb que fe cumple no 
compete : lo ícgundo, que ios bijas que nacea 
dentro del tiempo ion fiervos* Por eílo íue ne- 
cefana la conftitucion de Derecho, para que fi al 
plazo no fe manumitie.fle por el heredero ^ ó d 
comiíario, la 'Madre .preñada : focílc. .libre M5ara 
evitar la malicia, cob que fevdiiataba la manur 
miíion, i fin de que nacieífei gl hijo efelava. 
Igual conftitucion hay (z) paraijos: que fe ven- 
den con la calidad , de que á cierro ciGoipo fe 
les de libertad. Y íinalmenie la Ley de Partida 
ella clara, para que folo fon libres ios hijos que 
nacen defpues del diaj en que debió la Madre 
manumitirle, y que los nacidos antes fon fiervos^. 

No oblla decir que la libertad iidcicemin. 
lana no h^cc fiamüberqs ( 3) , porque eftond prue- 

Mi^; ba 

(i) Lcx si qmro^atus. jj. -§. .1. Lex Sed Jt jj. ?♦ 
T. fF. de fídeicomir. libcrtatib^ 

(2) Ex cit. Cod. Si fer\>m ea lege wnerit &c. 

(3 j) Ortega aci Labeon, di^ta Leg. pcDuk. f£ de ííam-» 



i. ., 




fW- M. rill\ » f i,^\ A ' jl.V \ é /ikys 



>//kPSM!^m^ 






158 



ba que en el medio tiempo, mientras llega el ¿h 
cierto, y neceíado, dertinado á íii manümiíioil 
fean libres, fino lo contrario ( i ); pues neceucar 
de manumiriríe. Demás que aunque eíbndo ai n 
gor de ia Jurifprudencia Romana, íolamente ü 
tuvieííen por ftamlibercs los íiervos, i quienes & 
daba !a libertad direda, y enceriamento; porque 
en Tolos ellos fe explicó con ella voz k Ley de 
las doce tablas, de donde tuvo fu origen, quan* 
do no eftaban aprobados, ni admitidos los íidci 
comiíos > fin embargo los fier vos, á cpiencsfc 
dexa la libertad íideicamifaria m diem velfuh con- 
¿uione^ íegun advierte Cu jacio (2,), fon en lo má; 
femejantes , á los Jlamühtros^ en muchos puntos 
ion iguales íus derechos 5 y puede decir fe que ob^ 
tienen el lugar de los ftatuliberos. Afsí fe reco- 
noce en el aíTenco que fe trata; pues los quena- 
cen de la Madre verdadera /^^n^fómí , y de la 
que tieiie la libertad fideicomifaria baxo de con- 
dición, ó para diacierto^ nacen ficrvos, y de Ma- 
dre ficrva. 

Lo mifmo á proporción fe debe afírm.ar 
de aqudlos íiervos, á quienes el Señor di la li- 

ber- 

(r) Arg, Lcg, (5„. íE de finta íiomin. & princ. tit, de 
nianumirr. 

^(2) Lvdi¿l, lib. 2-'qaa?rr, Papin. ad Leg. 35. de fia-: 
tiLib. he, B. IJ, Ortega ubi íiip. ex n, j6. 



:iP^^iXfí\xruK\rwáK^Ftár^rwén\TmdB.xmwm\v<g^ 



MMvai:B\mg^JH^^ 



bcrtad mter vivos por donación irrevocable, que 
tenga fu cíeclo deípucs de la muerte del donaii- 
te, ( IcgUD el hecho, que dio 'motivo á eíla car- 
ta) los que cftaraii en lugar de fiamlUperoSj aún- 
ele no reciban la libertad ex tcjlamento. Pero no 
elkrán en tal lugar aquellos, á quienes fe otor- 
gare la libertad monis cauj'a^ que puede rcvocar- 
i¿j antes de que llegue el dia de la muerte j del 
mifmo modo que: no fon flatuUyeros ^ los que 
tienen ia libertad cfcrita en el teftamento , que 
puede el Señor viviendo revocarla , haíla que fe 
confirme por la muerte la difpoficion, y le for- 
tinque por la addicioñ (i), adquiriendo fu irre- 
'yócabilidad i dependiendo lolamente para obte- 
^nerfe del dia, ó de Li condición. 

En efta materia fe pueden citar pocos AA. 
Se efcufan de tratarla en los títulos del Dciechó 
civil, á que correíponde , y apenas ¡a tocan los 
práclicos ocafionaimente> porque cftá la efclavi- 
tud abolida por coftumbre entre las Naciones de 
Europa. Solo fe admiten efclavos en alp^unos Rey. 
"nos, particularmente de indias, y fus Colonias. El 
¿o(ko Padre Fi'ay Juan de Paz rcíiere dos coníul- 
tas, que le hicieron en Philipinas^y en los miff 
mos íémiinoii de nueftro cafo, refuelve oue fos 
hijos nacidos de la Jlamhkra fon íiervos > fupo- 

' - nieri- 

{2) ídem Ortega n, j. &Cüjat- ubi fupra. 



I 1 



rx%^nrríii\ * /^ v,^^ 4, '^^v\ « /fiK^ ^ '/".w 



rwMKm»mMM^M^MH%!rmg^%m «yJCgg^J^ 




wjJSM^ ! uyifAiSVMXiVMmi^uKL\\iÉkj\v/XÁ\\iajs\^A ' ¡ 



rA*vVf 







incndo (como debe) que la efclava, á quien fe 
da libertad por donación inter vivos^ para que 1: 
*goze dentro de dos anos, ó defpues de la mu 
Crte de fu Amo, es flamlihera. Los lugares fon lí 
confuirá 41. de la claíe !• en el parecer 41. j 
la confuirá 17. de la clafe z. parecer 87. Sor 
^dignos de leerfe, y dexan de copiarfe íus pafages 
fiendo el libro tan ufual, por tocar puntos mm 
práóticós, y municipales de Indias. 
''" Las Glofas ( I ) fon m.uy exprefas; princi- 
palmente la de la Ley Libertas ñ. de manumíj 
tejlam. Añadenfe Galganece en el trat. de con 



dic, & demonftrat. 



1 7. n, I 



Ion 



)art. 1. cap< 
de cica la Glofa : Ortega ad Labeon. en la ex 
pofiCion á la Ley penúltima de Jlamlikn. 1.5 
2.8. y en la expoíicion a la Ley ultima,^, fe í? 
pr¿edüue ex n. 17. Puga Feijoo rom. z. en íu trac 
^cadem, de CeíT. legar, cap. z. n. 5?. Baile une 
por muchos, Jacobo Cu jacio , el rcLlaurador de 
la Juriíprudcncia , en la doólrina magiftral que 
antes fe ha dado á la letra. 

Afeniandofc en el apunte en Derecho, par 

(r) Glof. ad Leg. 23. de manumT. teííam. ^^ib. /^ 
diem: ibi : id e¡¡^ ex die^ non ad die/n, Giof ad Lcg 
1 8. cod. vab.adanm^mi ibi: ^ia ad dtem dayinor 
po;efi> ZM_ in:elli^antm' verba ex d¡c^ c¡uoi.e¡fe íJoteji 
Maieiaalis ibid. íic C. Libertas ex die ¿tari po:e!l. 



\^^f¥¡ínKWW7i\ 



4, >4^^^ VAN'' <k/JA 



T/AHriyy\wrir/\wnrf«HEigai]fl 



nnKxrnns^SSB^ 



a interpretar laXcy i. de ptulih. que la cmt 
wn inreiígencia ée los AA. es, que la palabra /»', 
''n^^m fe enciende del tí ia inciedco, que hace con-,» 
;¡cion y fob fe citó al Vocabulario; umufaue jm 
iíy <^e áke fcr ftatuíil>erb aquel, que tiene la Ué 
'tTtzá Jkh £on4inone,:.y notóencioná el tieinnoiV 
i_fueflé la iqcendón ie efe. Vocabulario, excluirt. 
e.la, esicra.de los .Jiatií[ihej¡s« á los manumitiH. 
'QS.ac, ceno tem^oxe:, 'aingun aprecio tuviera x:on-*> 
•a1á¡ íca^on , ;:y, k^ Léj^ ^ pero' -no' íiie ■ efta la 
íente/de íu Aut(^/íDel pijímo ' r^^ ¡ 

e %lvinoJ;'-y fetóe^-eitribir <Sujací©i'ímmie- v 
ftaitáífen; «ponaííe ák verdad; -ni feújáoká^ (üs..„ 
láfaas dp&inasi^-cbfífbím 
oníiiko en las |)a!abras in teñ^Us , i>4 -Adhio^ 
mv: :Buga d®p:ubre :la;cauíai; de pOíKrfe abanas^- 
: :■, , ^^'^^^f'^^^^w-CQMkw^ en' que ^ 

:emjxot^eáe, ^ fe; ifcbe' t:! legado, j- eii ,c¡üal, fe :¿ 

ec^,:,esiel de; ^ár'tranímifian 4l jheredeto.^ Par^.^* 
"G),-íe:í|ircr¡gu2^ -fina ceíi<^'^ies c^ . 






a:-^ 







i 1^1 



«l\ *, / rf,H '. A ' y,> \ « /^»*^^ «k '/■.\" 



I W^WW^JLW^#-MOTiJL>»y/Xgt^^ 



^S! 



uiXRSSj^assr^KiPsmjsssassrifnssrxBT^ 




T^F^SWR 



ry>vMi 



^ 



^ 







«lente fe deben, y ^cden pedirfe. Se ácheri Jijl 
t'm la libercad qa& fe dexa ¿m ííif^w ; pero no ce* 
hiendo el cfcífto jurídico de tcanfmitirfc , no fe 
entiende debida, hafta que venga el día } y ea 
orden á la tranrmifion ad infiar condñmis , d\i 
como fufpenfa la eefiom Oigamos al inaeniofo 
Puga <?n dicho m- 9. Similiter & ex die ?em re- 
liga hherus^ ant€ diem non cedit, & certa dies li' 
hermi adjecla y ejus, (efímem adJnfijtr condinoms 
fttfpendtt (i) i quiacum ferjonalii, & intrdnJmifsU 
hüís Jít, non frim cedit, qmm eomfetat. Poc cflb 
fe concentan algunc» AA. quando hablan del .^^44 
tdibero, con poner la palabra in condiiionem;tm 
qwe pienfeivcpe no baga J?áí»/i¿^ra la libertad 
dada defde dia cierto.- 

Otros no, tienen la mira j de que la JiBer-f 
. tad i» ¿¿f»j cede ád infiar ctrdimms;y S fujcr 
tarfe, á losprecifos términos de la .Ley, hacen 
una defcripcionxomprebcnriva áe\ fiatulikro, en 
q«e fe contiene el tiempo pueft& como termina 
4 qm; como la última quecftá en el preludio al 
tic de ftatultk ibi : Vet fiatdtl^tri, fújimi in (pe 
lihmaús i y la piimcpa, ibi : Smt enin fiuttdtkri^ 

(2) Lcx Sineajerm 36. §. i,Ié. fT. ad Lcg. Falcid, 
Lcx 23. §. 1. de mapirmií: tcíiam. tcx i. §. Jí exdie 
S:. ác fídacom. libcrt. ídem Puga Jn Academia:, de dic 
ccrto, cap. i. n. ult. " • • vw'-y» 



N\«»f>af¥iWtWT#ITW 



JaK\ ¥. ViN' %/JA\i^ ' 'A^ d rm^j, 'Í.1IA 



FTyxMrm/yiwr/iw«#nv^^jtia 



I ' 



i^i fiatim liheri non ^unt^ fed ex die, aut conditió- ; 
nc. Y Orccga defcribe la yíáwtófr/^rf^ fcguii fui 
principios: habitus quídam. Jen caufa fervUm iefla^ 
toris prcf>rÍHm ex dte, Mel cónétmedinfíoex tef--, 
tdmento léertate reUéía &cc. 

No íé me llaga la crírica, de «jue me he di- , 
íatado mucho eii probar una evidencia, contra Id 
que había proceftado; ppríjtie en rodo lo que 
toe he detenido, no he fundado précifámcnte 
i\nc t\ ptulihero es íiérvo^ y qiie nace ficrvj 
él' que nace de la jíatuliheré; que fon los princi-. 
fies innegables, en ^e fe conviene. Unica- 
inente he mirado á convencer de faifa la in- 
icíprcíacion dada á la Ley i. queriendo perfua- " 
¿k, para defender un pleyto, que el manumtó- 
éo deíde cierto tiempo, que no hace condición 
^o es y?i<í»//¿fro. No me canfaré de decir (ojala 
jproveche) que los argumentos, y dificultades que, 
fc^ pueden poner con efpeciofidad, y agudeza cii 
Efcuelas, no hacen probabilidad. Para aquel exer 
cicio Ion laudables; para el oficio de Aboaados 

m vituperables, y dignos de corrección. Bicíi sé 
qne las partes, que lii:igan con injufticia, fe conde- 
nan en coftas. ^ Pero .todos los litigantes tendrán 
advertencia, para dittinguir lo ^dubitable de 1©^ 
probable? En quien recaer^ la culpa ? De ^uicii 
lera la obligación de corregirla ? ' 

Pon- 






Wli; 



%VÍ 



■«iw^BTTiM^^iLfc» mmnmm mMi\%a^MM ^Mnvrmwj^\a^Mi^\w^Ka^fSA^\ 






í«44 

Pongamos el caíp He que á ua Ajbpgadp 

ingenioío le ocurriefle defender la libertad a., loí^, 
tójos -de la j?^f^/¿¿/7r^, y que eran tam-^ * 

bmHibfes, luego (^^ fe cumple ja condición ■] 
ó^fíenc el^diiá, en que es libre la Madre. Diera^y 
por raion que de eíle modo cop rnas iprc^prie^- 
dad íeguía tifd^tod vientre/ y los hijdsjte^ 
la condición de la Madre , pariendo 1^^ íM^ 
Jliimlíh^ra h^s fiatdiheros. Silc ¿^ j^^, 

jl^uBbértoflé's^ calidad del fiervo ^- y no ^m-.^' 
dictónlpírvit, eh^:^^ no hay diferencia i íhí^ráfí^ 
quií á'Jiiiia ^condición íeryií Uaná correlnondé.^ ^* 
el: lijal^e :M^;;5^ ima coiadicipíj^íkvilí;^ 
Uaná 3' |>ero % üiía condioon >fervil ^ de ja^Madi^a' íí 
quáífieáda correíporiHe^.en el ;hijo¡ que ja/ físue^>x 
utó -''t onáicion hpñ también ,qualific4da.,I¿Q ^íj^m-.*! 
preiMm^il^^ ¿ -efckí^a «'^ >na>»> 

ce^^tel' -liilos ;( ij' íanla' M^ 

radxM^^lbsIiítós'de ia' A^ripticia i^^ 



ticias;' Y ;íj íe dieratí v^por las barbas, con el :Tidx?- "^ 
to eif5r||ir, de que , n^die debe ignorar, .qué :¿t ^ 
hijo ié:%:]htulik^^ es Gcrvo ; reípG^iídietá! «q^ 
elao tó Ignoraban pero áüy Texto ^nlíííe ^ién^-. 

^t) Lex r;' Cod. de partu pignor..-I.ex-.i5.,.rir.;ii4> 
pait, < j. . 1 até apiidíD. Araaya, life. j. obía vat. cap. i ..§¡4^ 
2 . n. 40. Lcx ¿^^:^i«;,¿¿ ,j I .,(^d^ J^ ^ : ^^^^ 

tiU>;^ Ut^« 11»' ,. '■ : . n ■» i '. i» •,■'.. ,-. -. A --i -^ •■''•• 




t^fíBmvYTff\mga] 



>4^^ 4K V*N^ « /i*! > A '^A^ ¿ <^¿U^\^ '>U> 



wyHMirwy7tMf«irnwiE#nv^i^#avi 



cendia cíe una fervidumbre abToluta, y perpjiuar 
fino de lina íervidumbre temporal, y quauticada' 
por la jlatulihcrtad\ y que ios AA> encienden aísí 
toniunmente el Texto; valiéndote para elto der 
[avor de la libertad, y de todos los que expo- 
nen d principio gícícOj de que el parto (iguc al 
vientre (*) . No le íairará apoyo en un Aucor prac- 
tico, con el excmplo de ios fiervos de pena, ea 
el cato que refiere en una de las coiíluicas esta- 
das el P. Paz, que' fundó que no habiendo hoy 
rigorolaniente íicrvos de pena , los hijos <lc las 
que fe condenan a la pena por cierto tiempo ,, 
nacen libres; y dice que no pudo convencer el 
dlcftamen de otro homore letrado, que le man- 
tuvo Hime';en que íiguiendo los hijos la condir 
gón de la Madre, lerían igualmente libres, quaií- 
¿G cita cumplieíle el tiempo de la íervidumbré 
dg pena, a que eftaba condenada. 

" A la . verdad que elle argumento puefto qw 
' . ■ ' ^ O^ '""'V ' , ■ tor-- 

X*)Nora. Efiando paraimprimiile eíli Carta, ha !lé- 
gaHo á« mis manos un pí^pel, en que íe ligue eftc míP- 
R10 líuxiio de defenfa. Lo he oído leer con guño ; por- 
•qMC el Abogado^ que ^s áq aplicación inflitígable, con- 
ptrfa.con ingenuidad, que es aíTunto nuevo, que no hay 
Autor ,quc (o patrocine , que lo emprende preciíado de 
óiden fuperior, para defender á una peifona mifeiable: 
y eftá recogida, con prolxidad, y diftrifadida ron mété- 
"^dó quaiita exornación Juiidica peraiitc la materia. 



H.riiV\ m. f iiW A '/»il. \ é ..•.H^> * 'f,\ 



f«#«wwjiw^yM%rfXMiia»tgt 





^ 



g C tfyJUBhfiiÍÉ»^/AA\V>XaV««W«»^^ 



toiño de fiíogifano^ por un ingenio pronto, y 
argüiúvd, cxcrcitario en replicar con ayre , ó de 
los que íabcn íeguir , c infíar a í'utrza de íofifr 
mas qua¡quiera razón de dudar de vacraccla , ó 
por mejor decir porfiar fin término ^ tuviera ma-, 
yor cípecioíidadj y mejor color cpe el argumen- 
to, que intenta probar que es. libre, no, jfatulibc-- 
ro aquel á quien Te da la libertad defde el tiem- 
po de la muerte, que neceíariaiTiente ha de lle- 
gar. Sé lo que í^ pudiera . ref^onder , cumplida-? 
mente a aquel a rgumento, y los medios por d om 
de fe pudieran, impugnai: las foluciones, para ilcr 
nar con aplaufo el cargo dé buen replicante, y 
quedar con la vana perruafion dé que no íc ha- 
bía íatisfecho la dificultad . Gón. todo no me per* 
íuailiera, ni pudiera, peííuadir á tiadie , que cfló 
hacía probabilidad para íeguirua. litigio , y de- 
morarlo fia eb menor, efcrupulo. 

Vamos al hechq.. Elle es ua paiz übrc , 
donde íe cníra con menps temor de encontrar 
una Ley, que fujete. el diícurfo, ó una doclrina, 
que lo coatenga. Para decidir fi efto fue, ó no 
í'ue aísi,- cada uno fe hace Tuezv y aun fe eriae 
Soberano- En .las qiidticnüs /¡¿a/, &. aplicaüonií 
íc ¡Mzga un. Cardenal de Luca. Muy raro es el 
que con mediana iníh-uccion, ó fin ella con al- 
go de habilidad, y va^ ü ie acompaña de la im- 

pavir 



f(^^Í^Bínvw#Jivirr#)i%i 



/»4^A#k'/AN' %/j,iy A 'ía^ i ^m\^ '4'«> 



riE#nvww#7i 



•K 

\7inP 



H. V'4<iV. 



conficíe que el hecho lo percibe ocro 



K..C, 



mejor 



con mayor certeza» conrciara au 
inilaüdo por la mayor eíladio? pero no clira, y 
aunque lo diga no lo cree^ que entiende me- 
jor las cofas, y diicurrc en ellas con mas acier- . 
to* Qualquiera que reflexione (obre fus experieu' 
cias, y vea la fuerte ceníura de un inculco pe- 
dance contra los hombres mas fabios , conocerá 
cfta verdad innegable. Si fe cavila fobre las pala- 
bras de un Jurirconfuko, y de un Legislador^ j co- 
mo fe cavilará íobre el dicho de un tcftigo , ó 
la clauíula de un inftrumcnto efe rico por un mal 
carculario ? i Conque arrojo no fe penfará en el 
efpaciofo campo de la conjetura, y con prcfun-» 
Clones de la intención agena ? 

En el cafo de \a fiatulibera fiíc lo admira- 
ble, fer el hecho claro: el Abogado que defen- 
dió fu caufa, de grande capacidad, de letras co- 
Bocidas, de legalidad notoria , de prendas ir.uy 
cílimables ; pero alguna vez dormitó Homero. 
Empcihó fu patrocinio, en hacer Ubre la eíclava 
defde el dia que fe otorgó el inílrumento > á fin 
de defender que nacieron libres fus hijos. Aun 
confefando que la libertad fe le daba para el 
tiempo cierto de la muerte , bufeo camino de 
fundar que era pura. Obftandole á efte intento 
las palabras exprefas de las claüfulas, en quecli- 



ce 




jt '■rfiíA. *, / .li^^ ♦ ' /íA \ é .•■ Mik^N * '/"«s^ * r i.i 



rw#A%p^rH%r«^««QCgt€^ 



CQZ9KlR&70Si»QK^791S^77K3K^7n^^ 



^ 





ce la ¿omntc tdffde dhor4 fdra entonces me de/tp: 
to^ y aparto del derecfjb que tengo- y lo transfiero' 
^par^ que contrate ' como perfúna lil?re^y no antesf 
cxpvcUñáOy mientras me ha de jervir^ como hajlat 
aquí lo ha'ly echo \ le cxpücan de modo qaé la li-í 
bcrtad le bbccngadeíHe luego, gravada con It 
obligacibn de iérvir liafta la muerce de la do*^ 
liánce, y deíde entonces le configa la libertad pie-»* 
na íín obligación de íervir. Eito es , con ^ uni^ 
fupoíicíón taifa, cdn una inteligencia errada' del- 
Derecho desfigurar el hecho; violentar las pala-"^ 
bras, izándolas de lu íenciüo, y natural lenttdo. 
De üí] principio voluntario no pueden ter otras^ 
las conleqüincias. 

A ia conluita 17. que fe hizo al P. ?2lz^ 
refpondió con gran prudaicia en el n. 101. que 
era 'nccelano ver la cicritura de liocrtad, para reí^ 
póndcr con cevtcza; porque íi íe conccuía dtf 
hecho la libertad a la eiciava detde el dia que le 
Kízo ia eicritura, dexandole obligación de icrviif 
á íu Amo toda lu vida, ci hijo era í.bre dctde 
que nacíó, pero íi la libertad no tiie concedida' 
dclde lu go, íino para deipues de los dias dcí 
Amo, de luerce que por la elcritura coiifte, qu¿ 
no la hacia abre niientras vi^ia, halta deipues d^ 
íu muerte > el hijo que nació antes, nace elciaf^ 
Vo/Etta diíuéaCia qué es cvideiicc, la íuilda eii 



^^iÍXtPvrfM\Mr^MK\wyBmx^^i\\rwMñ%i^méA^arwmiiafmnt^sxw^^^ 



[MvwsuoKAVAÁ^v^gnn^ 



^mnsm 



varias Leyes; 'principafnieñte en h ^ápkal de A- 
U ■materia, que es 'hflamtiknm 9.ñ.dejktuük 
Al n^ t02,. ' dice cite Autor que k iuc nióf. 
rada la Elcrkura, en que fe eonecde biibertací, 
-as elaululas que reíiere, ion míi en 1osmilm<Js 
:érm¡nGS, y aun mas expreíívas a fiívor^de la libe^ 
;ad, que las del inrtrumentt>^ que Aó órícreii a eí^ 
■c imgb; con. íb!a la diferencia, que ^alií le pu- 
fo la- calidad .xle^tervir como Gondicion. 4^cto ec^ 
as míímas doélrinas refoelve el P. Pm en lalif 
>^rtad dada Jefle cierro plazo, ^omo es d dé 
ios artos, en la coníute 41. cGbícr^eíe pues -á 
Jiverío modo, de entender d becltó , y expií^áf 
ps dauíuks..En:í%iÜp3íi^S'íbbre el prineipib cier- 
no, ; de. jque la jeíbri^ra de donáícton áe íiberád 
i^'xmo^ tmpúUjhzccftumtéefd, k ehcknde k ^ 
ipad^ y Condición de íervir, cte un mododfe^ier^ 
Wifpe íyponc defelaj/imd. I11 Lima Mentando él 
stííicípb: fallo,, ^e ;qae la- dbríacion hizo-^h eP 
Hpa\jlibr% ^mó^Jlanuláem^^íc v^ éi^lentíi 

fé> d¿rJas clauluks, prendiéndolas de lih riiodq 
Je) feviTjqpcíiea.: compatible tonel eftado deii-i 
^¿rcádd paira Jaique le cim k Ley 4:é^.^tit.^j^.^ 
4*üarc. 6. 

.....-^^'^^^ ^l^^np^s jnútiles futil^^^^ redargu- 
ríbftcs'le^'dMcmn ;por ambas parces en los eí¿rr-: 

^^yl^^ 4 fojodo del nc^ocio^AEl «íierw que 

Pn r 




:1 



fk\yM.rni\ */•v,^^ A ' , 








XnUAUWAMViQLnVi 






nr/küvv/AAWJKxvrAnvi 




149 

íc a a ce libre, ho pueble fervir por dereclio cíe 

ícrvkiumbre, y que íuponga en iapcríona a quicr 
firvc, el de dominio ( i ) . Ella propoiicioii la di 
c Tnnlconiuko IJípiano (1) coaio razón evidcii-j 
te. Rdtio hims reí ( dice ) evidans cjl: manumifsta 
emm amplnu Jcr)^ire non pcteJI. Pero- no. es pre- 
ciío que la palabra Jírvir íuponga ficmpre domi- 
nio , porque nn íiervo agcao, en quien no fe tie^ 
ne, y aun el hombre libre íu ve. Es también pro 
poficion exprefa del Jurilcontulro Paulo: (5) Narr^ 
& dlierhis íervus JerVire noMs poteji^ ficuti Ithcr, 
Conque todo el punta eíMen ^ conocer, quando 
la palabra yírvir tiene un figniíkado, quando otro, 
Dos reglas, muy claras, .y naturales pueden 
cftablecerfe : la primera es la que infinúa el P. 
Paz. Si la libertad fe da pura, y exprefa, y fe po^ 
ne ia calidad, y condición de fervir algún tiem- 
po, fe reduce la condición á modo, y gravamen 
que fe debe cumplir deípues de la libertad ob- 
tenida : arg. Leg. MdVid 44. fti ác^ manumif tef 
tam. y entonces la palabra je-mr fe entiende del 
hecho de íervir, y contribuir obras, y oble quios, 
ím que haya, ó fuponga dominio. Pero íi ia li- 

bcr- 

(r) Icx Cum Ubertatem 3. Cod. de fídcicom.übcit» 
ibi : PíTcinere ad h^eredes jure domint]. 

(2) \vK S.a^^iilihcros 5.^. Si ita 15. fF. de (latuíib. ^ 
(3) Ltx Ci^m hieres 4. §. Sthicus 4. fí cod. 



^jti>v^^viruK\mwñ\m i/j^ 



/it ■ é>^i\\\ Afi»i^>> 



nZKBIT 



mssSB^ 



bcitacl no fe cla pura por palabras e^prcfas, li^ 
i\o baxo de condición, ó del'de cierto dia, la pa* 
labra Jérv/r en el íncerin que llega el dia, ó lá 
condición fe cumple, fe enciende del hecho de- 
fcrvir, que necel'anamente fupone dominio. EíTa 
es la mente del Juriíconíuko, quando dice qué 
el manumiso no fuede ¡erVir. De ella regla debe 
inferirfe, que la libertad es la que ha de deter- 
niinár el vcrdadcvo fentido de la palalpra j^rVir 5 
y que por^ella tomada en una acepción volun- 
taria, no fe ha de variar la exprefa difpoficioa 
de la libertad, j calidad ex dic ceno con que íe 
dcxa. 

La fcgunda^ regla es, que quando la pala- 
bra y^v/Víc pone reípedo del Señor, ó delhe- 
redcro que fucedc en lu lugar, y es también Se- 
«or, íe entiende por el modo de íervir que fu- 
pone domimor fmo es que por otros principios 
evidentes confte lo contrario. Efto prueba la Ley 
Statuliherosy §, Si ira 1 5. con íus concordantes* 
Ptro ü la palabra ferVir fe pone relpeóto de un 
ti^rcero, que no es Señor de! íiervo, entonces no- 
íupone dominios fino es que por otros princif 
pios confte con evidencia, que el Señor quifo 
^ansfcrirlo: y efto prueba exprefamente la Ley 
(^um hiZ^s 4. §. Stuhus 4. í}. de jiatulih [i) y ác 
; ;,• • ' * ; \ ' - ^ ' ' ' / q^c 
i\) Ibi : Nifitejlator ferVitutis affeÜMiom domrimm 
'magis qmm o^eram intelkxiU 




i 



^^ 



irmi—jai iTTr^¥rr'"^ 



A '^i^ \ * /MA^N *. ' ^,V 



rmMítam^w*m^ww%.T^KíXWfn^iSÍ^ 




Q27]nSi»QKUSlS^7^CXrQnK^77nS^73aV77nxy7KSn^ 



que é$ cpncorddnw !a Ley de Partida citada cií 

d apunte , que debe reducirfe 4 dk parte de ta 

i^iltincion. La tazón es, porque como k condi^ 

^Qyh calidad de fervir fe cumple <en forma ef^ 

peiáác^^por el mero hecho de íervir;(i) , le íal- 

V^i^bií^» foviendp al proprio Señor baxo de cita 

€^Mad, y alí^tói^ero oficiosv, y 

l^s^bras, aunque otro ^fea el Se&or; ^ ello es 

^J^i$^e precilamente prueba la Lcy^ de l^rtidaí 

La aalidad de iervir relpeélb d^l tiercero,, mira 

í^lameace á la cpii^tribudon dé 4asi obras,' i y obí 

%|ui<?s de íiervo,. que >p^ algut^ tít^^ ^rái> 

debicfas : rclpcdo del Señor ó heredero miraa é 

dp3f^prq[tí k' iibercai:pc^^ la íixac 

eL4blequio (ij., y las Obraos qac Iblí ^^^dí^iésí 

,p^ 'títuiio ¿de- dominio* ^ ^- :^;-. Nnj. i?ijp v ■: ryn 

r Por la^pücacion dé att^ba^^m^sp? • é M^^ 

qko de que fe trata, le coíívencd qiíü.kipiÍ£th..fe| 

daciQíi iraer ^i váf de la lü^ertad ^pmA^ á -tietiipDf 

de: la . muerte, en que la AnM ■ fe- a|)ai^*idel dei 

i;echd.que tiene á 4a:c&bva,\pár¿^-(>!|it0hGGS^';y? 

que comercie, y haga todk les áítoá.^:d0^' librcJ 

quandp la donante muera , y no antés'y f>rct:e-i 

diendo can clara, y expreía la libertad ^ada -exi 

4^^>.yiicado ia cqndiciou dCi fervír, hafta ta^mu- 

i^i) Late Ortega ad Labcon. ¡n Icg., pcnt?l{. dcftatulib. 



a 



.; '■>' 



Ai^4j-:r* 



'5íS 



^^l!^l^\!wr^\xlUK\wm0ñ%!^^i 



^Jk\^ ^ '^i\i\Af/i\^^ 



WAja\tjaiJ^\miSí^iíiJ^\ 



crte, como Li cfchv^ lo había hecho antes, áü- 
vor de íu propria Scíioraí la palabra femr Íü^ 
pone^ y prueba neceíariamente el dominio de 
aquel medio . ciempOj defdc el dia que íe otor- 
gó el iníkiuTientOj hafta qae venga el de la mU' 
erre, en el quai íc obtiene la libciTad, 

Infiero cambien que un exemplar que fe ale- 
gó, y no fe moftro autencicamence , de que la 
R.eal Audiencia había fencenciado fer libres los 
hijos de la efclava^ á quien fe haDia dado Lili-^ 
bercad para deípues de la mucrcej ó no fue cicr-^ 
t0 5 ó hubo eu elcircunllancias , que caiiílcaílca . 
claran:ieiire la Ubcrcad dada J7^r4 y elgravameii 
de íervir pueílo como modo , que te cumple 
deípues de la libeniad obtenida, 

-Ei;grande aprecio que ücmprc lie hecho 
del Abogado de la cauta/rnc hizo coiifcnr pri- 
vadamence con él cfte punto 5 y decirle íríhva- 
iTience que le daría la loici]a de un brillantej por 
que me moltraííe Aucox claíico,^ que expuínííe 
la Ley i. ^de fl'atulik como el la incerpretaDa. No- 
dudo que efta conferencia me daría itiuchas lu- 
ces: pero me ocafionó el recelo, de que pudie- 
ra haber faltado á la obligación del Miniilerio.,^ 
y religiofo hgilo que en el deoe obfervaríe ; ó 
á lo menos propalando el diólámen, dar mérito 
para la recu^cibn. Serenaron mi cfcrupulo cíe 

bo-» 



■yw w«a>nCT^*H.« wnmm WJICT^J»» «#«WW#AlJ^^M%rW^»«f>CCt€^ 




'JURUHIhAVAMN/»nVi 




TEKVnCFS^m 







■ deícübrir la verdad; cdñá3tí^trkte''c!' aflíintG par^ 
«acer jiíitícia:; y/ltBtxempiatfes-'áe' carre^^ndej 
■^MiniitroSj^ como 'fiíeroael Señor "Gregorio Lo- 
pez^ y el Señor bovaaiila (;i) quien exürha.^ y re- 
comienda como utií eíía prádica enlcí' Política : 
curre ocres, lugares que odíervé, me ciia maj 
golpe el del P. Fi:agrdo (i), con cuyas palabras 
cierra eíta Carca» Ai fe tamem omnim difülicet ¡uc 
rejoimio^ quando ludex. juam op'mwnem Jinceré ape- 
nt pdrtt anteqmm fentemiam, feraty. . nijt prchetuy 
^^^ j^C^' ^ J^dice dtñmn malitiosé^ ac fríe fmda^ 
memoy ut jpam defijiat^ Vcl ut componamr mm. alte- 
r¿t Parte non hahente jus. Secus (i \?ere , ac íincere 
actegat Vomm Jmm abjqus ulU fraude^ & Malitia. 
Nam id Rom^ Jieri Jolet, ut audiVi a fide. dignis. 
"D'tcunt Auditores Rot¿€ palam quod fenúunt parti- 
hus^ nec ob id libere lo^ucntes foíent ut ftifheéíi re- 
cufarh 

Kos guarde &c. Líma^ y Diciembre 7. de 
Í71S- 

Dcfpues de efcrita efta carta, fe tiene notí-, 
cu Qc haberfe determinado dos cauCis. en la. 
Kcal Audiencia de Lima, fegun los principios ex- 

puef- 

(i) L¡[^^ 2. cjijv 5. n. 50. 

(2) De regim, .Rcipubl. Chrift. part. 1. hb. 5-. difp;: 

12. ji. 21 j. 



\^^)H»j^vvT#?iiirTOi\g ww^i i/j 



r»>iMrm/7VMfyn^»iBgnvipYy^li 



KUMJüVJ g J ITOl 



4 



:0S 



lo cine 






'^Í4 
nota por la grande autoridad 
que cao las deciíioncs ele. tan íabio Senado/ 

A ia dodlrina de Cüjacio f. 1^7. fe aña- 
de la que en los mirmos términos traheD. Gre- 
gorio ivlayans; celebre Juriíconrulto Valenrino, en 
tus Difjutdcwnes áe Derecho mil acabadas de lle- 
gar a tik ileyno, tom. 1. diff. j^.dclihertate dd 
]emp. non danda, donde con ia puieza de eftilo, 
y exácla critica c[ue acoíliimbra, explica varias 
Leyes del aííynto. 

A los AA. citados f. 140. pueden añadir- 
fe algunos doclos Moraliftas, los que tratando 
del impedimento dirimente del Matrimonio por 
el error de la condición fervil, exítan la qüef- 
tion, íi ferá valido el ívíatrim.onio contrahido con 
la Que dentro de cierto, y corto tiempo, como 
el de feis mefes, ha de íer libre. Unos íiguiendo 
ál P. Thomas Sánchez en el lik y.difp. 2.0. num. 
4. como fon Coninch , Silveftre , Dícaftillo , y 
Tancredo lik 7. difp. 19. num. z. defienden 
que el Matrimonio vale > porque no fe figuen los 
daños del Matrimonio contrahido con efclava , 
y los hijos que nacieren deípues de los feis me- 
íes, nacen ya libres. El P. Lacroix en el ItL 6. 
POiT. 3 . de Matrim. num. 563. y los que figue 
el Curfo Salmanticenfe en el trat. 9. di Matrim. 
cap. 10. pmt. z. nurru 41, que foa Bafilio, Pa- 

lao. 





M.^¿*l^ * f ii\^ A ' 





v/JtJ&y;«Ul^VAM^/^^JL^v/JUR^¿¿K«^^l^^ 



Mí 



ko, y Cornejo, tienen h opinión contraria poi 
mas probaDlco Pero todos íuponen neceianamen- 
te para la queftion, y convienen en que la Jla^ 
tulibcra que efpera la libertad dentro de ciercc 
^áenapo, es fierva, y que lolo fon libres los hijoí 
que nacen deípues de cumplido el término de 
los íeis mefes. 





KII^?^^lWfií^virr#n.\y¥#j\%i 



■ y** N ♦ f/h\ ' • / y.k \ A ' i,\^ i f ivi\ 



u 1» msH ^srm^Tammn^m'amnvm^g^Yí 



:arta del sor. dgct. d. domino o djl^ 

Onantia:, del Ginjejo de S. M^ Oydor de la iseal M'' 
dicncia de Lima O^c^ 



A MIGO, y Señor mío : con él nuevo encargo que 
f\ Vm. me'hnce, he hallado el mejor camino para 
vencer -mi deíconfíanza. En la qtie cfaibí á Vm. 
Ikiendo mi concepto fobre la Carta^ qoc intenta dar 
iuzj-y trata de la condición deles hijos de la ftatu- 
f¿£r^expLife con ingenuidad, quanto diftaba de mis 
icultades aquella comifion, que íolo podía llenar tufta- 
líente quien tuvieíFe el caudal de doélrinn, c jnüruc- 
ion que requería : y quando creía^ que lo q^'.e dix^ 
monees hubieíTe convencido á Vm. de efla verdad, 
iie repite el mifmo encargo, fujetando á mi cenfura la 
"arta íatisfadoria, que efcribió á un Amigo, por haber 
otado á Éivor de un Sobrino íliyo, que pretendía fe 
eclaraííc por caduca la merced de un Oficio de Cor- 

ggidor. 

Eflo débí^ Irfongearmc, que podía entrar fia 
imox á juzgar de ella, íi no me lo hicieíTe mantener 
1 conocimiento de fu atención, y íii prudencia- Pero 
ue!.¿ Podré pcríiiadirmc^ á que Vm. me exfjonga fe- 
Linda vez á la cenítira del Público, ficonodeíle qa€ la 
Krecia la primera > ;^ Y el defco de complacerle á pe- 
[r de toda ni djefconfíanza, n^ íciviría de mérito pa* 
i exponerme á un fonrojo > Nadie lo crcerfi, que ha- 




f ) I 




Fll"-. Ü'^^il^. » 



fm*iva^Mam*ñmmm^K%amwik%¡r9M^^a^fíff^^^ 



^ I^^UQl^^AX^V/K liWl»UffUL\VW A!I\77 



m 



-i/ 



I 
Í 



& 

*/ 



gnc mas^ qnc en 1a probkb.d, y buena fé.Efte es el foiv 
do principal de fu caiáder. A eílciguaUnentc. que á fu 
dccftiina, debió Vm. la permanencia en la dirección de 
los Señores Virreyes, c]ue oon fu didámen quifieror 
aílegutar fus conciencias^^y el mejor gobierno de. eftos 
dominios: de los Señores Arzobifpos, y Obirpos, que 
han íblicítado el aciarto por fíis conftilcasi.y délos Tri- 
bunales de eíla Ciudad 3 que ha dirigido de Juez en 
unos, y de Aféfor en otros.. Y fohre todoquando Vm 
manifíeíla en íii Caita,, que las máximas, de la verdade- 
ja amiflad no íe, le ocultan ; 5 como padia.obidarí la prin- 
cipal de codas ellas ? Cicerón, que eñudió.el; darnos er 
un tratado íiis mejores . reglas, deftierra. de. la amiítad h 
íimulacion^.y el engaño (i)o,Xad5s^ los^que tratan d( 
eíla virtud moral ponen á la verdad, y buena fé por fun- 
damento, fin el qual no puede exiflir, Y Vm. . que m( 
favorece con laíuya, no ha de. ufir conmigo de otra; 
reglas^ í'^i pncde fiar, por el miíKio principióla mista 
lentos comifion, que no puedan foftener (2), 

Sin embargo na me, valdré de elbj^p/ira e.xcc 
deniiei de; la que. Vm. me encarga. El' Señor Hontalh 
en una: Carta que efcribió. al Señor Marques de la Re 
^alía, quien rcnititid á íu cenfora el, Tratado fohíe va 
cantes de Iridias, que intentaba, dar, a luz, ícponeimr 
do propóíito á formar otro,, apoyando el di<ííámen de 
Señor Abrcu. .Podía fer,,que.aquel Tratado íufiicííe adi 
ciones., .Podía ícr, . que el Señor Hontalba tuviefle fon 
dos para iiñadir fundamentos , á lo que quería probíi 
ei otro. Mimíüo. Lo que puedo aífegurar es, que á I 

cbr 

(l) Cic, de ami.C, C. 8. /;; ñm'^cma amem m'k'il fiSIum^ nih 

fiymiU'fim , ^ ^nu^íi-íd in ea, ejiy }d ejl Z'crtint^ ac voluntar ¡nn 

■ (¿) lo. C- ZQ.- Oho4 ff ettíim pnfsts qHidvis ckjferre ^d ai 

fernmy vuUndam f¡} tam^n qmd iiU ¡ofsu fnhfiiriire. 



K'^l^f^vinr#Avinr#ji\i 



UBU 



ik\^ M^JU\ M,rAí\^P 



knVJKMVWUAMKJIBTa 



'AAWJBMVXKESgg^ 



obra de Vm-no tengo que íifiadir una letra; porque 
en una niüteiia tan eícafa, y eíléril ha dicho Vm. quan-- 
xo puede decirfe, y fi algo fe puede añadir^ ni es efto 
permitido á mis talentos^ ni en manera alguna fervirá 
parft aíTegurar el didámen ; porque con lo que Vm. di- 
ce, dexa tan eílabiedda la opinión, que defiende , que 
quitaría qualquiera duda á la conciencia mas efcrupulo- 
0. Privilegio, que logra quanto> Vm. efcribe ; porque 
acompañará fu pluma tal vigor , energía , y períiiafion, 
que nunca foftiene opinión íín eílablecerlaj ni la impug- 
na fin deñruir/a.^ 

Leyendo cíía Carta, y haciendo reflexión fobre 
todo lo que. ha eíorito, y pudiera eícribir, no puedo de- 
xari de confiderar. á Vm*. como uno de aquellos gran- 
des> Genios, qua apenas'^ í¿< encuentran en ^ los' últimos 
figlós, y en la antigüedad Rieron ^ niuy^ raros; De la cía- 
le de aqueílbs: digo,^quex añadiendo á la hermoforadc 
j(tís talentos naturales, la le¿iura dec los^ AA, y el cono- 
cimiento de; lásí Artes, y de las Giencias,tíacen las de- 
licias da íiuicmpo, y íerán la admiración de la pofle- 
ridad. De aqtTeIlos,.que á la nobleza de los peníaiiiien- 
tos juntan la delicadeza en láexprefion, y la exáéritud en 
todos fus difcurfos. Y últimamente de aquellos, en quie- 
nes fé admiran el vigor, y naturalidad de los antiguos, 
dirigida por. ecarte de los modernos, donde el orden, 
y limerría relevan aquella fticrza, y aquella naturalidad. 
Parecerá á algunos efta aplicación exceíó deli^ 
fonja;pcro aísí parece á muchos todo elogio, que diC* 
cuiren excefivo, aun quando fe hace á Autor, que to- 
dos conocen que íe debe. Efeólo dénueftra emulación, 
que nota para otros como excefo, lo que feria para no- 
fotros; juflicia debida á nueftro mérito. Qiiantos lean las 
obras de Vm. conocerán juña la aplicación i pero no 

qui^ 





■-^■^^^-^^^iTwniriyf'"''^""**"^"**"*^»*"'"^*""-^"*"*^*^^*^*^^*'^'»^'^^^ 




i i Rr/ig^¿i!fcaV i ¿K»\;;gJvvjinv/^i : vr/LA\vyAA\wjg^^ 



•quifleran todos 'qtíe Te hicieíTe. Hay hombres en d Miin* 
do de tales genios, que admiran las bellas produccio- 
nes ; pero les hiere fu alabanza, y hacen eíliidio de re- 
baxar la obra con una crítica maligna, é injuña^ por de- 
fehogar fu diíplicencia, y hacer imprefion en los que la 
oyen, que buícan fiempre fáciles á poderlos prevenir 
con fus difcurfos. Pero nunca logran el cfeífco, quede- 
fean ; porque la maledicencia, que cfparcen, queda en* 
cerrada en el pequeño círctllo, que forman fus oyentes; 
y el Autor 5^ y fus obras ííguen fu carrera, llevando 
craz fi la admiración, y apurando los elogios, que fe le 
tributan á porfía. 

Lo cierto es^ quí: quando veo la amenidad, y 
degancia del eftilo, con que Vm. trata quanto eícribc: 
h folidez, y eficacia de las pruebas, con que lo ííindaí 
la viveza, y elección de los peníamientos, con que lo 
íbñiene: la claridad^ método^ y erudición, con que to- 
do lo íazona, explica, y perfuade ; me parece que na- 
die podfá extrañar el que coloque á Vm. en la daíc 
de aquellos grandes , y raros Genios. Y !x la verdad 
¿ quien ferá el que no diftinga la hermofura de fus ta- 
lentos naturales? Como los ha formado, lo dicen fus 
obras, Ellas manifíeflan, que íi no pofee Vm. .todas las 
Artes, y Ciencias, en muchas es Maeílro, y ninguna 
le es cíh-angera. ¿Que es pues lo que puede fokar pa- 
ra adquirirfe aquella reputación ? ¿ i\cafo tianftenido mas, 
los que la *han merecido ? Solamente haber vivido en 
Europa. Vm. fobre la dcfgrñcia de haber nacido -en In- 
dias ( donde aun difcurren niuichos^ que icyna h 'bar- 
baridad; fin dar crédito al lUriO. Fciioo, aue nos vindica; 
ya muchos Ertrangeros^ que dok hrcen juílicia) ticnC 
íam.nyor de no haber florecido ch aquellos Paizes don- 
de mas fe cultivan^ y í^pieciaj las -buenas letras. 5 Quien 

duda, 



l^sunsacus^xui^aíEsaai 



msBuasaxik 



' iir ''"^ ^ 



isOT™u2!nwí775ll5¡5BH^ 



duda, qtie allí haciendo Vm.ir.anifcílaclon de Fas ta- 
lentos ^y íus luceSj fe hubiera adquirido aquel bella 
nombí e^ que tan dignamcnre le correfponde, y la cele- 
biidad que otros merecen quizá con menos mérito? 
pero aquí, aunque íe le conozca, y íe le admire , no 
ts campo efte, que pueda ofrecerle aquella gloria j ni 
puedo?: adquirii felá con las obras, que pudiera producir, 
haciéndalas -pa&á, aquellos Reynos, porque ladifícul- 
tsd^^js eícafez de las Imprentas quita la- refókrcion pa* 
ra leftrifaái^j^yi nmieho iiias para publicar lo que^ fe efo>- 
bti5y.;áuWi...p|iriíicularmente .fíi imoderacion, que íblo 
ppe^férhab'erí vencido, para que entregue* aL^Piibjico. at» 
gun0Sá>décíidís:í papeles 5 .óv alguna^ ííipcxior autoridad , 6 
las? rei^tidás inílandas.de . íiís amigos t^qq^^: por ^fi&isfií- - 
ccyj üi mifi¿a:complác€ncia5,íe han: encargado de Ja im- - 
prefioni» .ahbrrandolér con el 'coftó, xjue cs' lo menos, ^ 
ías mortificaciones, y dilguñosfque trahedá poca poli-' 
deZj y exááiitud de nueftros Impreíores* 

Pero: fi todas ; las obras^ de Vm, me adiniran,^ 
tó preíente Carta me admira, y me^ complace* Me ad- 
mira, porquees de la miíiíia mano, que? todo lo demás. - 
Me complace^ por fu origen, yfu affiínto. Vm. íabe, 
qiie fui :del miíhia difamen en el expediente de qué 
trata: que hubo otros varios. Todas las circunñañcias 
de la. caoíi concui i ían á hacer á los Jueces ^ mas ; aten^ 
tos, y circunfpeélos al peíár las razones de ambos co- 
litigantes. Yo como uno de ellos voté ló que Vm. aun 
ignorando ló que Vm. votaría. Deípues tuve la fatiP 
facción de oirlé á Vm. lo miímo, y á otros Miniftros 
de grande autoridad, y pefo, que compafieron la ma- 
yor parte del Acuerdo; y con haberles oido, quedó 
fofegada mi conciencia." 

Eílo me Iiace ya muy intcrelado en la obra; 
O 3 por 



fx\-- d. '^m\ » f *i\^- A ', 



rmsii%a^M.%amMm»w^M.%MmwvwmMníxWJ(S^0í^ 




w^/kJ^^MUXirákiAvaj\vjiJKifaA\\rMJK^^ÁA\yÁ 



por coníT2;uiente no puede íer muy á propóíito mi dic- 
tamen. ¿Pero en qual obra de Vnu no fcié intereíado? 
i^ y donde hallara Vm. voto indifeente, quefcla cen- 
lure? Todos eíliman fa peí fona: ííis obras todos las 
admiran ; y íi han de ejercitar alguna cenííira, íblo pon- 
drá caer fobre fu repugnancia á publií^ar fus produccio- 
ries ; pero principalmente multiplican Ins votos, porque 
logre Vm.. alivio en fus males. Yo particularmente, que 
en ÍLi ÍLitud, me conffeío mas, inteiefado,, que otro algU'« 
nOy ruego á Nro,. Señen fe la cooeeda á Vm^Ja mas 
robuH^,^ y quc: Iq guarde: muchos. tóoScXima^ y Junic^ 
5.0e. da i2^í<i. 



oW^'^^WC^vyrfJiiyTO^^i 



r g^jiMT m/7LM» ■## ii»i«#myYyA¥l 



4 



cv- 



I fS 



CMTJ SOBRE HABERSE DECLA^ 
rada en el Real Acuerdo de Lima cadu- 
ca la ynerced de un oficio d.e Corregidor^ 
en wirtud de Cédula del Rey. 



ESIB9^ 



^ 



i' 




E verendo Padre. Va también mi 
fatisfaccíon, aunque por raro cami- 
no , y opucfta a la que regularmen- 
te fe da a las comunes quejas. Re- 
comendóme V. la caufa de fu So- 
brino 5 y no es mi recelo que me haga V. car- 
ero de que no votaíTe á fu favor, ímo de que 
le haya votado. Conozco el caráder del gemó 
de V. y la integridad de fu ánimo, que fe ha de 
ofender, de que por fer obfequioío, dexaííe de 
fer jufto. Es muy verdadera, y chriftiana ío amif- 
tad , para que quifieffe que yo le facriEcaíIe la 
Juílicia, y que por parecer buen amigo, fuelle 
mal ^uez». ^ '"' 

V'co que V. me pregunta , de donde me 
nace ral temor, quando tiene de mi la experi- 
encia, que en un litigio de tan corto momento^ 
como 'la redhibitoria de una cfclava pertenecien- 
te á fu hermana, que añadía á ella recomenda- 
ción las de Pobre^ Señora, y Viudas le pronun- 
cié fentcncia cpmraria, íin el menor embarazos 

R r y 



lí 



!•• OS 




lVPir/U»MJ%J\VAik\lJ%3SVlIl\V. 




y expenmenié de V* acpel alto grado de, con- 
^fianza quc;reíicre Caíiodoro de uii amigo (i)j 
a qu'cn fe quería malquiftar en cafo femejante, 
y dio eíla.beüa rcrpuefti: No.es pofible que fea 
infiel á mi amiftad una períona, á quien tan fiel- 
mente amo; fi liizo lo que fe. dice, conoció que 
:CÍío me era conveniente. 

Es muy elevada la razón de V. para que 
Ib dexe pueacupar de vulgares fentimientos. Sabe 
-bien que en, las canias entre partes no^ hay ar^ 
bitrio: que. la aplicación de la gracia , y cafos 
<|ue íe figuran fra émico y fon unas exprefiones 
vanas, que ha introducido el ufo para fundar que- 
jas, ó infultar con, difimulo. á la Jufticia. Ei} d 
Juez que deíea cumplir coni^fixi^ obligación , nq 
.obra otro efédo la amiftad, que eUde hacerlq 
mas caucQi^ y circunípedo; porque entre tantos 
dlorbos, como impiden formar un reíto juicio^ 
íe le pone de enemigo doméftico fu miímocor 
razón, mas temible, mientras mas alhagueho. ^ 

Defconfio pnesdemij no de V. á quien 
alguna vez comuniqué mi penfamiento , de que 
Ja defconfianza hace fabios, y la propria íatisfact 
cion, necios r pero que el conocimiento de eftai 

ver- 



.1 



"^ (i) Cañodoim:' iS/on e(i pofsrhUe^cjmd me nonfidc^ 
liter ametj quem fickliter amo: fi jmt ^ $ta txpedine 



!^?^tf^f^vyT#7ivrT»i\gwjww^i 



/A»- -^JUN A/->»i^>/ 



TrKmaBamoBSUxm^naap^ 



TKtmiS^t 



rverdad ha hecho trias hipócricas'; porque íes ma- 
yor ql numero de aquellos, que atéíl^uido exce- 
riores defconíianzas, viven llenos de interior va-- 
nidad quedirimukn, y la defcübre la fuavidad 
de la liíonp, ó brota con ímpetu por el dolor 
de alguna agria cenfura. No es de efta malara- 
-za mi delconíianza; fino verdadera, y bien fun*- 
^adaj pero tan lejos ettá de hacerme íabio, que 
j6 me rebaxa mucho de efta claíTe, ó ^me hace 
.declinar á peor extremo, que es el de iniqüo ; y 
ya tomara por partido, queme falvara la icrno^ 
rancia. 

A V. le confta el merecido aprecio , que 
fiempre he tenido de la inftruccion, de las lu- 
ces, y demás prendas de mis doóíos Gonjueces. 
A mi me confta el defeo, que algunos tuvieron 
de complacer á V. votando por lü recomenda- 
do y pero no hallaron camino. Pues íi entendimi^ 
cntos tan inftruidos, tan finos, tan íublímes que 
fe dedican con tan eficaz conato á examinar d 
punto, para juzgar con reátitud^ no encuentran 
con la lenda, en que yo entré j i que puedo cre- 
er, fino que mi didámen ciego déla paíion, fe ^ 
faa deíviado del camino déla Tufticia^ 
: V Para aumentar mi defconhanza , recuerdo 
á V.la dodrina del Padre Diego de Avendaob 
(jue ppnienda^jfp;fa Tet«^^^'to etíim. 

i^^ cío- 





^ 



-r-r^^^ M rH\-^ L '^>#A*>A'^>il\ */.'l^^ A^/IaV\ é / 





i^iiS^gu i efte«gwyjuRbMML\vAM\/A»vj^^ 



159 



Tg^ 



clones, que á los Abogados Defenfores urgen en 
coaciencia , dice que no pueden feguir la opi- 
nión probable contraria al Filco, aunque confor- 
me á ella íentencien bien los Jueces. Su razón 
es concluyente; porque el Abogadonopuede fe- 
guir la opinión contraria á la parte qu^ defien- 
de. Su obligación es esforzar la probabilidad, que 
la favorece > ó comete prevaricato. Vea V. el otro 
motivo que me defconíía. La defenfa de las ca- 
ducidades es el Derecho del Fifco , á quien fe 
aumenta de interés no menos de un quinquenio 
que beneficia, ó concede de gracia en el ofició 
que caduca; y fe me aílegura oue confulrado ex- 
trajudicialmence un Abogado , de cuya literatura 
notoria, y buena conciencia no puede dudarfc 
fin temeridad j donde yo creí fundamento (oli- 
do para ientenciáij no halló la probabilidad baí- 
tante, para interponer por el Real Filco una de- 
fenla. i Pues no he de temer que mi diálámen 
íiendo improbable, íea una injuiticia? 

No incurriré en el vicio que íe ñora como 
familiar á nuettros profelores j de que quando 
diísienten en las opiíuones , aun en materias du=^ 
doias, y controvertidas^ mutuamente fe atribuyen 
el error i y períuadiendolc cada uno á que de 
fu parte elU la Jufticia, y que la dclcubre con 
claridad entre las tinieblas, en que íc cnvueíve'; 

íin 



K\lf^ffvinr#Riinr#ii^i 



^*% \ *'/A\' ♦ />,i X * d,\'' ¿/^^li^f >'«Nir/i»' 






eranPTOMcwnííiJSggg^ 



leo 

fin que pueda demoílrarla, imputa i los otros los 
miímos vicios de que ettá imputado, y con no 
menor acrimonia es correfpondido. Ni el deco- 
ro , ni la prudencia permiten ufar de otras ar- 
mas en eftas dilTeafiones, que de las razones ío^ 
lidas, claras, proprias de la verdad, y agenas del 
engaño. Elb regla es del Arce depeníár, coa. 
que procura precaver aquellos deíórdenes de la 
vida civil, uíando el difcreco confejo deS. Aguf- 
tin (i): Omitamos eftas exprefiones injurioías can 
comunes, que fe pueden decir por ambas partes, 
aunque á la verdad no debieran decirfe por aic^^ina. 
Pudiera fervirmc, para íoregarel animo, de 
las delicadas reñexiones del Padre Buíier, en el 
examen i.de los Prejudicios vulgares, que funda 
pueden conteftar dos un miímo aííunco, y tener 
ambos razón j con el ingeniólo exemplo de las 
perfpcctivas, donde á diveríbs punt-os de vifta fe 
afirmaría con igual verdad, que fe ven dos ob- 
jetos diftintos, y juraría uno que mira un león, 
y otro que defcubre una Dama ; y acomodar 
la femcjaoza, formando una perípedi va intelec- 
tual, en que fe colocaran de mirones los Santos, 
y iJs Sabios <Je todos los figlos, que enlospuiv 

Sf tos 

(i) Ars cogitandi: Omittamus ifta communia, c¡u^ 
dici ab utrafte parte pofmt, Uch veré dict ab utraque 
parte non poftnt. 



<-\-.- ■'^: -is, H'?'*^;;-- '^»0'\. 



V ' '\K\ k^ "MY'' k. f fX\^-^' f ilV^'^ *./-»,^^ A ', 



Ilífl ' 91 



r»Jl«r«/X%gW^Wiy¥#AVPWKWfX^Jiaqrot 





l\;ajl\v/uks^ajs 



r<^* 



tos mas arcilles han Formado con fundamentos 
may lóiidos, didámencs opucftos ; lo que feria 
entrarme en el eípaciofo campo de las proba- 
bilidades, que fon el alma de todo aquel examen. 

Mas para efto me embaraza no poco la 
confideracion, de que los miímos que diísiencen 
en materias opinables,. conocen reflexamente la 
probabilidad, con que difcurren los del fentir opu- 
eftoj y defde el punto^ en que fe ponen , íuw 
\cen otro objeto que el león/ que los efpanta; á 
le m/cnos: fe períuaden, que otros de perfpicacia. 
verán hermofura, que los alhague. Advierten que 
£iera déla fenda que figueny hay alguna, en que 
fi ellos tropiezan, entrarán otros , y la correrán. 
Gon pafo firme.- Yo no me perfuadb que nueí^ 
tros babios lo canííeílenafsí, fino por una urba- 
nidad exterior 5 y fi fus cxprefiones, por lo que 
lleva la decencia, tienen algún íonido de docili- 
dad, eftará muy diftante de ella la juílificada en- 
tereza- de fas didámenes^. donde fin embarazo 
político puedan explicarlos* 

No me ocurre otro medio, queme fércne, 
y firva a V. de la mas ingenua fatisfáccion, que 
exponer á fu: cenfüra con la, claridad,, que me 
fea pofible, los fundamentos dé mi voto. A un 
Orador Sagrado, en Sermón de Concilio, le oí un 
penfamiento, que ao lie podido apartar, del mió 9 . 



Wt»c**,¿Í 



y. 



^¡Sunscus^oaas} 



f ■^mg«^7q»»rn«r«#nvy Y£^^ 



roararoíKwsTííiHgg^ 



jr he procurado facar de íii prádica algún fru- 
ío. Fue aquel la inteligencia del lup-ar de la 
Eícritura : Ego Juflitias yddicaho , con que exhor- 
taba á los Magiftrados al cuidado , y al temor : 
diciendoles, tuvieíTen preíence que al miíino tiem^ 
^Oy que ellos juzgaban los litigios en fus Tribu « 
^aics, y determinaban el Derecho de las partes, 
reformaba en el Tribunal Supremo, y Divino otro 
¡uicio, en que fe veían fus caufas^ y fe exámina- 
:>a la jufticia de los Jueces j que en aquel fe re- 
:onocían las pruebas, que dan los litigantes j ea 
^fte k prueba que da el Jaez del modo con que 
uzga* No ha de fervír el confejo folo para lo 
iioraU fi he procurado fatisfacer con fu obfer^ 
micia á mi conciencia, aprovécheme también 
3ara fatisfacer á mi amiftad. Erijafe V. un Tri- 
3unal foberano de fu razón, y juzgue de misjuf^ 
icias. Examine por prueba mi modo de penfarj 
jue fi no mereciere la determinación de que aci- 
erto, puede fer que no me niegue la fentencia 
^enigna^ que declare que en quanto de mi dü- 
)ende, procuro acertar, y que con eíío cumplo. 
Aunque V. eftá en el hecho, excite á íu 
pemoria, que en nombre de Santivahez ferepre- 
entó al Rey, que Chabarría tenía merced del 
Corregimiento de Caxamar quilla, anterior á la que 
e le había concedido i pero que por fu propria uti- 
lidad 




•.f *i\\ 4k '/»iV\ á /j 



« ri,v\ 4 //A% 





l ^fyI»^J ! iLal^//KJ ! l^/J 



iv/AA%wjKm//r»v/ 






lidad había dcxado pafar GhaVarría (íi\rerfas oca- 
fiones de adluarlai y que efto no debía perjudi- 
car á Sancivahes, para dexar de fuceder al ulcU 
mo provillo, como enunciaba fu Delpacho. El 
Rey determinó como íe pedía , declarando que 
no obrtaba la merced anterior de Chabarría, que 
hahU caducado por fu Voluntaria no comparecencia. 
La expedición de efte Deípacho fue dos me- 
fes pofterior á otro, en que Chavarría había con- 
feguido del Rey la variación de lugares j efto es 
que fe nombrafíen fugetos diftintos del primero, 
y fccTundo, nominados en la Cédula de merced 
del oficio para fervirlo , íi Chavarría no lo fir- 
vieíTe : fe mandó recoger el primer Defpacho, y 
que fe ufaíTe folamente del fegundo, 

. Los que fucilen de opinión, que la prime- 
ra Cédula de Chavarría quedó extinguida por la 
fegunda, y que la merced fubfiftc en el todo co- 
mo una nueva conceíion i no hallarían embara- 
zo en dar la preferencia á Santivahez, aun fin el 
Delpacho, que fe la declara y porque la merced 
de efte es anterior á la Cédula, en que el Rey á 
inftancia de Chabarría nombró nuevos lugares, 
y mandó recoger el primer Defpacho. Didámeit 
que fundó con primoroía ingenioíidad uno de los 
^liniítros. 

En ddifcoavenimos los demás , creyendor 

que 



KMíT'^rfiPíim]^ 



RSEKnjzissgjg^ 



1 64. 
que cfta nominación de nuevos fügctos dexaüa 
en fu fuerza, y aocigüedad la primera merced , 
y aun la extendía ? porque el legundo Defpacho 
nada enunciaba, que fonaíTe a nueva conceíion; 
(¡no la Gxcenfion de otros lugares á la antigua, 
oue folamente fe mandaba recoger por eícuíac 
los íraudes, que. pudieran rcílilcar de tener fepa- 
ndos los Deípachos. 

No recayó la difputa, en fi el fegundo Def» 
pacho de Chavarría había hecho reVi¥ir fu mer- 
ced, aun quando hubieííe caducado ; que fue el 
punto controvertido en litigio íeniejante con D.* 
Alexandro Várela. En efte fe tuvieion prefentcs 
para la decifion, otras razones fiíndadas en cl 
principio, de c|ue los a¿los no obran fuera de k 
intención de hs agentes ; y que fi al Rey no íc 
le propufo el defecto de la caducidad , ni íe le 
hizo prefente mas qu€ la falta de lugares, la 
conceíion de eftós no refücita el Dcípacho inú- 
til por tan diverfo capítulo, qual era el eftar ya 
taduco. A la manera que la abfoliicíon que íe 
pide, y concede de una ceafura determinada, nó 
libraría del vínculo diftinto de otra, con que el 
impetrante eftuviefle ligado ; y la difpenfacion de 
un impedimento para el Matrimonio no quitaría^ 
el que fucile totalmente diverfo de aquel, que fe 
propone para obtener la dilpeníacion. 

Je [Tuvo-! 



11 



ti 




■'"ffr"*^inrm i rF"""""""^"—""""*"^*^'" 



rji%apwiwerwMwyyXgt<e^^ 




ii vyx»^¿j«jy\«i aisy^ji vjfiRVJ i LiivjkMv gi 




»i/ 





.•^ 



Jes 

Tuvofe tai^bicir^prefcnce, que en él Dcf- 
pacho de lugares no tonaba una voz inclndiva 
de tal diípeniacion de caducidad : que eíle mif- 
mo fin imtnucar palabra, íc pudiera haber obte- 
nido immediaGamente á la primera concefion co- 
rno extenfion de ella, quando no había tiempo, 
para que caducaííe: y que el íervicio pecunia- 
rio menor que íe hace al Rey, porque á un DeC:. 
pacho Tubfillente le añada 5 ó mude lugares íe 
haría mucüo/ mas confiderable , porque una mer- 
ced ya caduca la hicieíTe revivir > pues ya es otra 
merced nueva, diftínta y aunque para obtener la 
gracia con mas equidad en la contribución, pu- 
dieíle fervir de mérito la caducidad, y perdida 
de la primera, - 

Con Santivañcz no fe entró á tanta difcu- 
fion; porque el Defpacho en que el Rey decla- 
ró Ja caducidad, es dos meles pofterior al de 
Chavarría , en que configuió nuevos lugares ; y 
demás de convenirle las razones^ expueltas en el 
cafó de Várela^ hay la concluyente, de que el 
Rey no declarara por caduca una merced, que ha- 
bicíle hecho revivir tan corto tiempo antes, que 
no podía dexarfe de tener prefente j y mas quan- 
do el ícgundo Deípacho es impetrado con lub- 
rcpcion , callando el vicio de la caducidad , fu-< 
poniendo en la lolicicud fu acliial valor. 

La 



K^^WsmonwTiwTO^wwTOr 



-Jk\- *. -^JUN A/-/i\\* 



B 



í66 
• ' La principal excepción coniTa el Dcfpacho 
de Sanúvaíiez fue que cfta obtenido con Eilfa re- 
lación ; porque reprcfencó al Rey, que Chavar- 
ría había dexado pafar diverfas mercedes pofte- 
ñores ala fuyaj que por la certificación del oíí - 
cío de Gobierno confiaba que eran anteriores 5 
por lo que no fe le podía imputar omifion c ul- 
^able. Ni tampoco le era imputable que hubiet 
íe permitido la aduacion de otra merced pofte^ 
rior hecha al Marques de Mofcófo; porque en 
aquel tiempo citaba Chavarna tan gravemente 
enfermo, que al fin vino a morir del accidenta 
que lo maltrataba, fegun conftaba de la prueba 
á que fe recibió la caufa. 

Para hacer cabal juicio de la foerza de efta 
excepción, y de que tenga de verdad en e! he- 
cho , es necefario eftar en el fundamento de la 
caducidad. El Señor Fifcal en la caufa de Vare- 
la, y otros Señores Miniftros la eftablecieron muy 
bien fobre los principios generales de los textos 
canónicos : en que fe decide, que fi fe concede 
Refcripto para el Beneficio, que primero vacare, y 
no fe prefenta, dexando que fe verifique en la 
primera vacante otro Refcripto poílerior 5 en ha- 
biendo fegunda vacante, no tiene efedo el pri- 
mero Relcrlpto^ porque ha caducado: Cum gratia 
fer i^JiHs ncgiigennam fit extinóía ; que fon las pa- 




Mi\: 



^ 



> H r BfftMMil if linT"»"^" ■*"^"""^" — '■" ■»»»■ ■»«.*■ MBMMmM Uffcl WWM 



wMSti^^. 



:l^ wI»wam^«Kl ! lv/^^vJlgLVi 



m 



167 

labras del Papa en el cap. Si Clericus , de Vr<^- 
hmá^ts^ in ó« El cap. Si gratioje^ de Kejcrípns^m 
6, ea cafo equivalente decide por el valor del 
primer Refcripto j pero concluye con efta cicep- 
clon : nif dolus^ vel, notahilis negligentia inrercejserit. 

Moes fu expoficor da la razón : qual.es que fe 
debe imputar á íi mifmo el impetrante , que tra- 
tandofe de íix interés, no fe hicieíTe prefente , y 
opufieíre 'y y que eftando dada forma en el Ref- 
cripto, defignando la primera vacante, omitida ef- 
ta , no hay regrefo a otra ; fegun la regla ge- 
neral de. Derecho, que á los que omiten fus ac- 
ciones quando les toca, no fe les da regrefo. A 
que añade el Padre Paferino .fobre el capit. S¡ 
Clericus^ que por la negligencia fe extingue de 
modo la gracia, que no puede revivir por el an- 
tipüo Derecho, que fe tenia a ella; ímo por otro 
nuevo :1o que comprueba con textos, y Auto- 
res que cita. 

Aífentados el fundamento de la acción de 
Santivahez , y el de la excepción opueila por la 
parte de'Chavarria: fon dos los .puntos que fe 
examinaron para la refolucion. El primero, fi une 
de los cafos de la negligencia, que reprcfentó San- 
tivahez al Rey, fue cierto en !a vacante deloft 
ció, en que Chavarría dexó verificar el Defpachc 
pollerior de Mofcofo y ferá el Refcripto fubrep- 

ticio 



K^^WamvvY^AvirwivnBmvraTO 



i6S 
ticio^ Ü fc relacionaron otros que no fueron cier- 
toSj porque los Deípachos adiuados eran anterio- 
res al de Chavarría. El íegiindo punto , íi ha 
probado la parce de Chavarría^ que eftuvieíTe en- 
íérmo al tiempo de la vacante, en que eneró á 
íervir el oficio Moícofo; de modo que cxcii[c la 
negligencia de- no haber comparecido^ y eíla pue- 
da impucarfcle cftando verdaderamente enfermo.^ 
En quanto al primero punto fe hicieron va- 
rias reflexiones fobre la decifion del cap. Super 
lineris 20. deReJcriptisy donde la regla que íe di 
es, que fi fe expreta una feUedad^ ó una verdad 
fe calía pcír fraude^ y por malicia, en pena de 
k perverfídad no reciben los impetrantes com^ 
modo alguno del Refcripto^ pero ü le proce- 
dió por íimplicidad, 6 ignorancia, íi la exore- 
fion, ó la omifion fean tales ^ que no por cíló 
fe hubiera dexado de expedir el Refcripto en for- 
ma común, procede el delegado íegun el órdeii 
de Derechos mas fi fon de calidad que fm ellas 
no fe hubiera obtenido el Refcripto, 1^0 proce- 
de de alguii m.odo el delegado. Y vea V. aaui 
fe entra en la difputa, de que naturaleza fueron 
las caufas expueftas por vSantivanez> fi procedió 
en fu exprefion mal informado, ó por fraude, y 
malicia, ó ím ellas hubiera confeguido^ ó no el 
Refcripto. 

. yv , Yo 




.>. «>.>».»^t«r«rn«^iiM n^MW^^lLW WRM WJIM mMMM W^WWWAWWWrerWJt»! r/KSt^ 







I ( 



yvrjiLMVüJLHWJ^m/j EKga 



Yo creía que aotiauc de la dodiina de 



cafo, mtí 



eiie texto le pueden deciiicir muy buenos argu- 
mentos, Guc dáii amblen íus concordantes j no 
es íu deciíion cenninante para el caío de la pre^ 
fente diípata; porque cft a la- tengo por dithnta 
de la que alii íe reiuelve vcomo cambien de otta 
Gue fe tocoy y puede induckíe como argunien- 
toy íi qiiando el P^efctipto tiene capítulos fepa- 
radosj el vicio de uno afeóla los demás v en que 
Gs la repla el examen, de íü gonexion^ ó incor 
nexion.,.,. 

La difputa terminante ^ y genuina de eíle 
ne parece que. esiJif para.ua Reícripto íe 
propuíieroa varias caufas^ las que fe expreian co- 
ma motivo, de la decifion 5, y aparece, que una 
es verdadera, y las otras no, íubíifta el Reícripto, 
Q fe deba repeler por obrepticio.^ Precindiendo 
de las dodcinas, y diftinciones , quando una de 
las cauías es final, y otra impulíiva: el cafo fe 
debe eftrechar á dos, ó mas caufas finales ; y la 
refolucion común de quantos AA. yo he podido 
reconocer curiofamente, es que el Refcripto fub- 
íifte.. 

Las razones fon muy claras, y las recogió 
el Padre Pedro Lcurcnio en el titulo de Refcnp- 
nV, q, 5 1 u Primera , lá regla, de que lo útil no 
fe vicia por lo inútil. Segunda, que la claúfufe 



^ÍW^\i^lBmqn«3iWTO^vgwR\»vy« 



-/**^ é. rnw /^fAi%yf 



^UflUIMi^^ 



170 

de los RcfcriptoSj fi preces veritate nitdntur^ fe ve- 
riiica, habiendo una caufa hnal verdadera. Ter- 
cera , que la verdad de fola una caula final mué- 
ve de modoj que íi las demás no exilHeíIen , fe 
mandaría lo miimoj y efta refolucion la exúeiv 
den del calo, en que las caufas fe alegan dtsjunc- 
tive , en que baíia que fe verifique uno de los 
extremos de la difjuncivaj a quando fe alegallca 
copulative aquellas caufas, que cada una po! íi fe- 
ria luficiente ; porque entonces la propoíicion ca- 
pulativa fe reíuelve en diijundva, fegunlafamo- 
fa Ley Sape^ fF. de verh. Jígnificat. que citan Leu- 
renio, el P. SchmalzgrueÍDer, y otros. 

En las caufas morales me parece que no 
hay la duda, de que puedan fer totales para una 
.miíma acción : vga. en el que diera lim.ofna por 
motivo de m.erecer, y de obtener la íalud, que 
la daría por qualquiera de los dos , aunque fal- 
taíTe el uno *, íegun me acuerdo de haber leido 
en Amorc, que toma fundamento de alii para las 
caufas phiGcasj argumentando del Mundo real, al 
Mundo intelcdual. 

De efta naturaleza concibo las caufas ex- 
pueftas por Santivañez, y que les viene ajuftada 
la dodrma de Leurenio. Hago otra obíervacion 
particular, de que la Cédula que obtuvo,, nada 
cftablece de nuevo, fino lupone lo que cnDe- 




.^^^^^...^^w'mMlyM^mMJ^wmMM„M.^mm^^L^ IWM ■^HIUi mJtMMM m^mS!9WK^^9WWVKfXWK^Í^Í 





a wyx»y»L«\/»A%\;^ i j^vjM P LVj 




^ 




171 

recho Comuii antes eftaba eftablecido , que cs k 
caducidad de la merced* Las palabras ion nia\ 
cxprefaSj que hablan de precerico, y dicen; iVc 
pic¿e cbjiar k Santivane:^^ la merced de Chavama. 
que ha caducado por fu Volmtaria no compareícen 
da: y no eftablece de nuevo que caduque. Afs] 
lo advirtieron otros Miniftros. Sobre efta fupofi- 
cion pregunto: i la aplicación de la Ley que tie- 
ne lii|Tar en qualquiera cafo , que fe veriííquer 
los términos de íii dcciilon, dexará de tener lu- 
gar, y no cumpliríe , ü fe proponen eres divcr- 
los como verdaderos, y confta defpues, que dí 
ellos cs cierto folo el uno? Si un reo es acuíadc 
de tres homicidios, y fentenciado con pena ca- 
pital, y fe purifica derpues de dos, porque pude 
aclararle que eran felíos s.i dexará de cumpliríe k 
Ley, y fe librará el reo de la pena ordinaria, por- 
que folo el uno es verdadero? Conque fi la ca- 



ducidad fe induce por la voluntaria no compa- 
¡refcenciaj fi ella fe verifica en un cafo, es preci- 
fo que la Ley fe cumpla, aunque en la Cédula fe 
enuncien tres, y falten los dos. Pues el Rey hu- 
biera declarado lo mifmo, í¡ fe le hubieíle pro- 
pueílo folo el uno (aun fin entrarnos alas cau- 
las finales de los Referí ptos) porque efta Cédu- 
la no es de concefion, fino declaración, ó apli- 
cación de Ley; la que tieae lugar en un cafo 
tanto como en muchos. Va- 



fyjiWBrpwwví 



>«> ^ >é^^#k'/i^- «/>*k 



i\^ i f iiky r y* 



W**' *.^íu> /^r/i% 



kVALnv^II^29^ 



i la voluntaria no comparecencia 
<3e Chavarría , que es la que lo hace aegligcn^ 
te, y caduca la merced. Examinemos íu prue- 
ba. Ella fe reduce, i que el ano de 48. pade- 
ció un accidente, que lo pufo muy en peligro, 
lo dexó débil, y quebrantado; de modo que el 
ano de 51. murió. Pero de parte de SantivaíieT: 
fe ha probado, que en el tiempo medio, defde 
aquel accidente grave al que le ocafionó la mu-^ 
eite, eftuvo en tal conftitucion de falud, que pu-' 
do fervir varios cargos, que piden ejercicio cor- 
poral, y robufta agilidad para el trabajo^ en que^ 
fe mantuvo hafta morir. De poco le aprovecha,^ 
pata efcufar la Bcgligeñcia de no haber compa- 
recido, la enfermedad anterior á la vacante^ ni la^ 
ukima en oue murió, deípaes queiervia el Ofi- 
cio el Marques de Mofcoío provifto pofterior ; íi 
íe le califica con la prueba mas televante, y es 
hecho notorio (de que pueden íer tefbigos el 
Excmo- So:. Virrey^ los Jueces ^e la Obra de 
Paiacio, hafta el ínfimo de los aísiftentes, y peo^ 
iK!s) que no eftaba impedido al tiempo de la va- 
CfcUjLc, en que 110 compareció. Quien puede fcrvit 
ei Oiicio de Sobreftantc, y Guarda de un Preíidio, 
puede íervir el de Corregidor; y como la muerte 
le íobrevino , llegando íu cérmino fatal en uno de 
aquellos, pudo acabar la vida fiendo Corregidor: 




!■« 



I ' 






M :■/'■•' ' <■ ^ *!<> *. '<»*» 



ü. ' /íl\ M. f *l'\ 



piíw wnM mMM.%M m*f^Brwj§j\xr^m^wm*yas 



tíxsiSíñ 




;iiwi»ywL»v/i K^FÁ 



*y 



ni 

fegun á otros ha fuccdido ; aunque para fu alma 
creo que le eftaría mejor lo primero. 

Agregaíe, que la enfermedad, por grave que 
íueíTe, pudo ponerle menos hábil para fervir el 
oficio 5 pero no lo impofsibilkaba de compare^ 
cer, y hacer conftar fu inhabilidad, para que fe 
creyeífe fer legitimo fu impedimento. A eílb no 
fe atrevió 5 porque ^ como había de intentar tal 
calificación, contra la evidencia, y notoriedad de 
hecho, teniendo íalud para fervir de Sobredan^ 
te ? i Como fe había de arrojar á hacer efta fai- 
fa reprefcntacion á S. E. que diariamente le veía 
trabajar en la obra de Palacio ? Conque por na 
perder efta renta annual, con otros gages del Con-f 
íulado, y de fus incumbencias i^ le pareció me- 
jor, y mas útil no ufar por entonces de fu Def- 
pacho. Efta es la voluntaria no comparecencia ¿ 
de que dimanó la caducidad* 

Démosle de gracia que verdaderamente eC- 
taba enfermo, y débilj para fer Corregidor ; aun-* 
que ne lo eftuvielíe para fer Sobreftante. ^Efcu^ 
fafe de fer negligente, no compareciendo á pe-» 
dir el cumplimiento de! Defpacho ? Parece eví-* 
dente que no ; porque en el mifmo fe previene 
para efte cafo, que fi elpro^ifto no pudiere fer- 
vir el Oficio por si, lo hagan en fu lugar elfe- 
gundo, ó mas, que fe nombran i y había otro 



<•/- 



110' 



ESWgK^^W»n\inr»t\TiMii\gwnv«/ni 



WAl é, r n\^ /* '^>'iS>/ 



JT/.tÁVCv.l 



raoRQSISSgg^ 



ríominyo, que era Don Jofeph Vafqüeiz 3e Ol- 
meda, Pariente de Ghavarría, que eftaba fano, y 
hábil, quien tampoco compareció. Pues veafe, G 
aun dada por cierta la enfermedad de Chavar- 
ría, al tiempo de la vacante, en que entró el 
Marques de Mofcofo, hubo voluntaria no com- 
parecencia, que al Defpacho lo hicielle caduco. 

Aquí no puedo dexar de admirarme, de que 
alguno exprefaíle , que fi efta caüía fe hübieííe 
de juzgar por las Leyes Reales de Indias, no en- 
contraba alguna fu defvelo, en que íe eftableí- 
ca, como pena de la negligencia, la caducidad i 
ni tampoco hallaba exemplos de Gobierno , fino 
contrarios , en los quales han obtenido el pafe 
losDefpachos mas antiguos, fin tal embarazo, 

í Habrá cofa mas rara, como que fe bufquen 
ks deciíiones, donde no fe han de hallar 1 Que 
fabiendo que á falta de las Leyes Recopiladas, y 
de Gaftilla, íe han de bufcar las doólrinas funda- 
das en el Derecho común ; ; fe gaíle el tiempo 
en difcurrir por hipótefis, diciendo que íi íe hu- 
biera de determinar por aquellas, que es lo mif- 
nio que decir, f i fe hubieíTe de refol ver por don- 
de no fe debe , y decidir por donde fe confie- 
fa que el punto no fe halla &c. ! El Sr. Fifcal lo 
bufeo donde debía, y halló las decifiones, las 
¿odrinas 3 las fcñaló, y refp&ndió conforme á ellasj 





.>, .^..m^^^^ i yyrTT^iwnrww ii^MW^^ILM WJLM MJIM MJltM MHfMUAl» WTrefWyOai 



r/m^^ 



! MVVA.A%ÜJO ! l\a^«\/JKJ> VJlP^V/KllLVaK^ ! IV/AA%W JMt»/fl 



m 



1 7Í 

defendiendo al Fifco en la caufa de Várela , pi- 
dió el cumplimiento del Real Defpacho. Y un 
Señor Minillro dixo ahora con diícrecion, que íi 
á alguno le parecía, que hacía falca en la Reco- 
pilación Ley, que eftablecieíTe la caducidad , ya 
la tenía en la Cédula de Samivaiiez. Por cierto 
que fupo muy bien lo que fe dixo ; y que el 
cap. 1 5 . del lib. 3 . de legihm del £xímio Sua^ 
rez nada dexaría que defear para el aflünco. 

í No es igualmente raro, que fabiendofe el 
vulgar axioma : legihus^ non exemvlis judicamus ; fe 
buíquen exemplos 5 íe dexe en una Cédula de-» 
ciararoria ^una Ley exprefa; que en vez de darle 
íu xumplimiencQ, fe íoliciten efugios débiles , c 
interpretaciones violentas; y que ib citen cxem* 
piares, que no deben ferio, fi en concradidorio 
juicio no fe les ha opueílo por parte legitima á' 
los Defpachos de Oiicios, quando fe haii prefen- 
tado, el d'jfcflo de caducos , ni alegado contra^ 
ellos la negligencia de íu preléntacion end tiem-í 
po debido! 

i Será bien lamentar la dureza de un Reái. 
Defpacho, quando f; pide fu cumplimiento? Lo 
cierto es que, vilcas Jas cofas á buena luz, el Def- 
pacho de la caducidad es muy juílo.; y íi fe qui- 
íicífj exornarlo con una legal expoíicion , queí 
aa cmpmo proprio de un Miniítro, fe hailaríaiií 

9ki 



K^^¿ififl^vinr#AWT#ji^ 



AOák\*iUk\^ ♦/>*4> 



-/** k.r n\y /^rjn\\^ 



I 76 



eficaces razones de decidir ; que fin duda ten- 
drían prefentes los Sabios Miniltros del Coníejo, 
quando lo expidieron. 

Sería la primera deducida de la fe públi- 
ca, la qual pide que ninguno fe engañe con la 
autoridad del Principe (s)' como íiicedería con 
el Vafallo, que bcnelicia al Rey un Oficio , juz- 
gando que viene á fuceder determinadamente 
al que es adual Corregidor ; legua effo regula 
fu contribución, proporciona fus ideas, y eftable- 
cimientos, y deipues fe halla con un Deípacho 
atrazado, que el nombrado en el ha tenido íin 
•preíentar en las vacantes , c|ue fe han ofrecido , 
ím querer ufar deél , por las particulares fines; 
•con lo que obliga al nuevo provifto á la demo- 
ra, que no imagmaba, que quizá no pudo preve^ 
■nir con alguna diligencia. 

La íecrunda, y principal razón confiftiría en 
los fraudes, 'y ^^^^^^'^^^^^ ' ^ que clluvieran expu- 
eftos los Oficios ; porque el que tiene ^ un Def- 
pacho, í i fe llalla impedido de fervir el Oficio, 
que en el fe le concede, ó le es mas útil enerar 
en cti'o empleo, ó negociación; puede amena- 
zar con el , haciendofelo entender al que tiene 
futura polkrior , ó la gracia del Gobierno para 

y y '^os 

(i) Memo dedpiamr Principis authoritate. Ex Lege 
IWiica, Cod. De hijs qui veníam Scc. 



(wgraenmKg^ 



l<l<«ii 



.>, «.t^^^.wwR^pwyjt w ii^n^^^^n.« mmtam maim máMM ms^%M UAi» WAli ■iJtWliaQCSÍ«QS 





LVVKllVVrnUALAVAA^S/AJÜVJIXI^ 



f LAwny^ m w K^oj sx 




i 77 



dos años i y porque no le prcfente ,, y íe dexc 
.franco el paío, íc' concnbuya con tkula de gra- 
tificación la caDiidad, en que ambos fe convca- 
gan. Efta pudiera no fe hipótefi^fi íueíTe licita 
Tevelat privadas noticias cal vez íe íeñalaría pro- 
yifto 5 que con un Defpacho fagazmente niane- 
jgdoj anrcs de facarlo a luz, lograíTe caritidadeSj 
que fuperabancl ferviciq pecuniario hecho al Rey. 
é: Y fcrá. duro, que el Rey declare^, qiie íi no k pr^:- 
íentare; el %ípacho al cieinpo, que fc le íeñala 
en la, v^cante^. que \q tt^a^ fe dé por caduco j fe 
admita: el iiinrnediato 5. y que fe obferve en los 
QÍiciQs^que ef Rey beiieficiajjo mifmQ que en 
los BeneficioSj de que el Papa^ hace gracia ? 

Hafta aquí íe h^í tocado 1q perteneciente á 
la caducidad , en que fe hizo lugar á la dirpu-^ 
ta; fi hay, ó nq negligencia del proviílo, quando 
ro fe prefenta en la vacante, que le correrpon- 
de. Pero á mi me parece, que fui ocurrir a las 
decifiones canónicas , ni a las dodrinas de íus 
Expoíitores 5 que íe han citado ; confiderando la 
particular naturaleza de ell:os oficios, que fe con- 
ceden para determinado tiempo vfi fe dexa. cor- 
rer aquel, para que íe concedieron, caducan, y 
no fe reintegra el tiempo, que fe ha perdido, 
porque ha pafado. En eítp eiíuvo lo particular 
de mi didánien, v modo de fundarlo. 

El 



K^^^WB^vmwnwrwi^M 



>4* \ * '/*>■' « />.* 



□Honoc 



K^nnssgjais 






8 



El pnto lo trata muy de propáfito Otero 
de Officidlihus. Reipublica^ cap. i i . deíHe e! num* 
it. donde, defpucs de traher las razones, y tex- 
tos, que por una , y otra parte pueden inducir- 
fe , lo reluclve al num. 3X. de la mente de los 
DD, con la diftincion figuiente. Si el Oficio fe 
concede indeterminadamente para un quinque- 
nio, ó un bienio, íin fehalarel immediato, ó qual 
haya de fer? en. qualquiera tiempo puede veri- 
ficarfe la elección. Pero fi efta fe hizo para 
tiempo determinado, feíialando el ano, ó téinii- 
no necefariamente v^rificable *, h pafa aquel, no 
fe admite en otro el eleólo; y fe le relerva íu 
Derecho por el interés^ contra el que dio caufa 
i que el tiempo corricííe, é impidió que tuvief- 
fe efeólo la elección. 

Efta refolucion es uniformemente admitida 
de los DD. La enfeñan como dodrina común, 
y k; fundan Farinacio, Valafco,. el Sor. Salgado,, 
Cavalcano, Suarez, Fontanela, Barbofa, el Abad,, 
y comunmente los Cánoniftas con el Sr. Gonza- 
les en el cap. i. de Judicijs en las palabras :W 
WnpHs reñminis labatur : Bartolo, Baldo , Jafoñ, 
Felinp, Cujacio^ Aretino, el Sr. Caftillo, Gancerio, 
Maftrillo, Franchis, Morquecho, Toro, el Sr. Ama- 
ya, el Sr. Solórzano, y el Sr. Olea; quien dice 
en el tit. 6. queft. 8. n, 2.8. que deeftafenten- 

cia 




v|í 



b^SBÜ 



r«r«»T«»«nm ■■*Mw«n.M «nM wuivíarmn^nnfmM ■jjlím mmii liJ^vyfaffCgK^S^ 




«g • m£M¡Li ! k\rjk ll^^Jr l l^/Jt » ^vJK■i% ' wm.I^^y ggTCya 



^79 

fcia folo fe aparta el Sor. Valenzuela en el con^ 

fejo 44. El Sor. Crefpi de Valdaura, que en fu 
oblervacion 1 1. examinó la maceria con fólido 
juicio, figue la opinión común ; yen eln. 9. di- 
ce que aunque procura fundar lo contrario Va- 
lenzuela con codas fus fuerzas, fon fus doctrinas 
crcnerales, que nada prueban contra la femencia 
común, y recibida i que los pafages de Baldo, y 
de Bartolo los refiere truncados, como Abogado 
confuiente, y no como Juez ingenuo. 

Eftos mifmos AA. refieren dccifiones de gra- 
' "ves, y fuperiores Tribunales, por fer punto tan af- 
íencado en ellos , que ni los Jueces , ni las niif 
mas partes lo dudan. Es particular entre otros ca- 
fes, que pudieran referirfe, el de D. Jufepe Tra- 
buco, Juez de la gran Corte, ( oficio bienal que 
S. M. provee) á quien procefó el Duque de Fe^ 
■^'ria, Virrey de Ñapóles, y el Rey proveyó Decre- 
to con citas palabras, que refiere el Regente San- 
felicio en la declíion 5^. n. 6z. Ordeaejc al Vir- 
^Wey om le reiniem en todas las cajss: por paru 
Me Trahuco fe replicó, queja no podía fer reinte- 
grado al Oficio^ que era por dos anos , los que Ji 
habían cumplido ', j pidió que Je dcclaraffe, queda- 
ha hábil para tener efre^ ü otro oficio ; y S.M.^ro 
Veyó como lo pidió. 

El Texto capital , y mas exprefo de efl:: 

ma- 



Bfl^qnBcivrttKi»wMuwv/q 



§■ >"■ K^K^^ - 



I So 

materia, y. de que todos los DD. fe valen, es la 
Ley : Si ufufruBuse. f de. ufu, & ufifmfÍ(í le¡ra~ 
te: donde íe dice que legado el uíuíruao por 
UM bienio, determinado, el tiempo defde la muer- 
te del teRador , íi por culpa del heredero no lo 
goza ^el legatario, eftá obligado aquel á refareir 
el daño, del mifmo modo que ü por fu culpa 
perecieíTe la efpecie legada i pero no fe puede pe- 
dir otro bienio i porque eííe fuera ufuírudlo dif- 
íinto de aquel^ que fue legado. De la teórica de 
efte Texto deducen todos los práaicos, que en 
los .oficios, que tienen determinado tiempo, no fe 
dá reftitucton, ni reintegración de él. . 

La .razón .es,. porque no fe puede fubro-'' 
gar^- un tiempo por. otro. El tiempo íle hoy es 
diftintQ,>del tiempo ác mañana. Elreo-imen de 
un año no es régimen de otro. Ni las obras, ni 
el uíufrudo de un año, fon obras, ni ufufrudo 
de otro.. En las cofas, que el tiempo dá el fer 
1 la concefion, no fe pone tiempo, por tiempo; 
y íi fe dielíe tal fubrogacion, feria de otro reo-i- 
men, de oíras obras, como fegun la fentencia 
del Jurifconfultó feria el ufuíiuóío diftinco. 

De que íe íigue, que fiel Rey concedió el 
Corregimiento de Caxamaiquüla á Chavarría pa- 
ra fucedcr al ultimo provifto, que cumplía por 
ú año de 5 o. y no el año de 5 5 . corrido aquel- 



^Boe^^rmS^BS^ 





■\^\ M '>»»'k> k '/A^ 



ii*MiLw^^n.M mmmxm wMnmamáMM wwieyfgirww^irw^gf^wyWfaflCSiS^ 



jTrsaxjor^ani^TXTs^rtMw^^xTKsm^Bsv^sTBntai^nfD 



t-t 


^^1 


W'< 


lll^^^^^l 


1 •»•■ 


IH^^^^^^^^H 


.-v; 


ll^^^l 


•:•/'.■._ 


l^^^l 


m 


1 



■r^fí 



í8i 

tiempo, no hay reintegración, ni facultad para re- 
poner quinquenio por quinquenio : y fino fe le 
admicieífc a fuceder al Marques de Mofeólo, 
que es el Derecho, que le da el Real Defpacho 
á Santivañez; feria eíle otro oficio diftinto de 
aquel, que el Rey le concedió, porque ya es otro 
tiempo. Si eftas ¿odrinas corren bien, quando el 
tiempo fe pafa por culpa de un tercero ,- contra 
quien fe referva fu Derecho á falvo al elegido ; 
que diremos, quando el tiempo fe ha pafado por- 
que voluntariamente no compareció el provillo; 
fino lo que el Rey dice ; y q^ue la merced coa 
mas razón caduca. 

/Ni/puede oponerfe, que pues el quinque- 
nio del Oficio, que debia fervir Chavarría, lo fir- 
vió Mofeólo : enere la parre de Chavarría en el 
que ahora ferviría Mofcofo: lo que no es perju- 
dicar á Santivaaez; pues fi las colas hubieílen ido 
en fu orden, deberían correr diez años, para que 
íe hubieífe verificado fu merced: conque en na- 
da fe le atraza, y trata folo del lí4cro cantando y y 
la parte de Chavarría do damno Vitando. 

Porque efte difcurfo feria bueno, para que 
lo hicieífe una Beata defde fu eílrado, ó un Mer- 
cader defde fu moftrador; pero no un entendi- 
miento con inftmccion legal. Y fe puede repo- 
ner lo primero; ü cu el cafo del uíufrudlo, el 

bie- 



K^^iWc^/^ vvT/AWT#ji\g méJK%M 1/ni 



n?9KiR'n?9i5sga^ 



bienio defpues de la muerte del teftador lo o-ozó 
el heredero ; i porque el inimedíaco no lo cieac el 
legatario? y mas quando nada fe le puede impu- 
tar de negligencias pues fi las cofas hubieírcu 
ido én fu orden, el legatario hubiera gozado el 
primer bienio, y el heredero el feguado. El ca- 
lo es idéntico, y la razón la mifma, de que el 
régimen del quinquenio lío concedido, no es re- 
gimen del quinquenio concedido ; corno el ufu- 
rruéto del bienio no legado, no es el u&fruda 
del bienio legado. 

Lo ftgundo : que en facultad del prbvifto 
para el primer ^ qümqüénio, eftá íer virio j pero no 
eommutarlo; y íino firvió-el que le toCa, que 
le eftá concedido, no le queda Derecho para 
íbrvir el que no le toca , ni le eftá concedido; 
ni es del arbitrio de los privados fubrocrar tiem- 
po por tiempo, que folo puede ferió de los So ^ 
beranos, de quienes dimanan las Reales merce- 
des. En mi concepto efta es el alma de la cadu- 
:idad, é inteligencia del Real Defpachó en las pa- 
abras: Qj^c ha caducado .^or.Ju voluntm^^ no cm- 
Parecencia, 

Si^ el que tiene el prefente quinquenio cíef^ 
ie ePaho de 1755. ^ compaclaílc con el que 
juvieífe futura para el immediaro quinquenio Ty 
fe preíentaífen ai Gobierno , diciendo que efta-^ 



^í^' 



bao 







Wf wrfjÉWJBíinyfT*^^"^^^^'^'^^^'^***^*-" ■***» "w 



VtíXSi^ 




T^JirgXB/EBP^rXT^T} 



I 8 5 

ban convenidos en fu permuta, que lo mifmo era 

uno que otio, pues el Rey á los dos les había 
concedido diez anos ry pidieílen que íe les app-. 
baíTe el convenio, y libraflen los Defpachos : me 
parece que no habría Fifcal, que refpondiefíe, ni 
Afeílor, que baxo de fu firma decretaííe que fe 
admirieííe tal pado. Dirían, fi quifieíTen xlecir lo 
que deben, que cada uno firvieñe^el quinquenio 
que el Rey íe había feíialado: que^S. M. no les 
había ^concedido Derecho para otro, que el que 
les ieftinaba, y menos ^para ■comrnutarlo, . 

Advertirían que ^püdiera Suceder, que el pro- 
vino .para el ano^de: 1 760, murieííe deípues de 
haber tomado pofcGon,, y que anteponiendofe á. 
fervir .el quinquenio , del prefénte año de i 7 5 5. 
lo, llenara todo: y eL que tenía efte^ que fuera 
de mas vida, firviera defpues cumplidamente el 
fcgun do quinquenio : y perdiera el Rey el tiem- 
po de la vacante, que acaecería por la muerte 
del pro vifto para el aiio de 60. Es cierto que 
pudiera acaecer lo contrario , y entonces el Rey 
aanara, Pero fi un mifmo acreedor fehalara á dos 
(iv:udorcs fus riefgos en dos diverfas naves: c pu- 
dieran dios mudarlos íin confentimiento del acre- 
edor? Es evidence que no. i Pues como podrán 
dos proviftos mudar el riefgo de las vacantes, que 
corre en fus perfonas, fin beneplácito del Rey , 

íc- 



^cJ 



^aUESaXBSCUZMSESBCBaí 



LfZZSKXOBBUKZB 



- — - - ' — 



184 
fcñalando á cada uno diftinto quinquenio? 

Pues aquí de la buena razón. Lo que no 
pudieran hacer dos proviftos con Ucencia del Go- 
bieroo, é intervención del Señor Fiícal, ni permi- 
cirfeles expreíamente ^ ;fe puede permitir tacita- 
mente que lo hagan, con Iblo no ufar del Def- 
pacho, ni prcíentarlo, que de ello formen fu 
propria conveniencia, y alguna vez lo executen 
por fraude, y negociación i Efta ferá otrarazoii 
de decidir, para la Cédula de la caducidad. 

De lo dicho tefulta la diferencia refpeélo 
de Sanüvañcz , á quien fe dice que no le con- 
cedió el Rey cite quinquenio j fino que íirvief- 
fe fu merced defpuesde diez años, término que 
aun no ha llegado. Confifte la divcrfidad, en que 
la Cédula de Samivañez es á fuceder a la mer- 
ced de Mofcofo último proviílo : y fe veriííca á 
la letra ; pues es quien acaba. Lo principal es , 
que las mercedes pofteriores tiaien claúfula, de 
fuceder al ukimo provifto , ó entrar antes, íi por 
muerte, u otro impedimento no firviere el üíí^ 
ció. Y raneo tiene lup-ar efta claúfula, íi no lo fir^ 
ve el anterior, porque no puede, ó porque ño 
quiere, porque muere , ó porque el Oficio cadu- 
ca-; pue5 corren iguales en Derecho los cafosde 
voluntad, é imporencia. Todos eífos cafos, y fus 
fcmcjantes inducen vacante, fegun Textos, y doc-- 
trinas muy vulgares. A j Pt 




^ 



"ly If ftMIianirff^"""^^"''""*^**"^" wii^y«m%!inwit«nw 



VA'-. ». í #-K s -• ■ >-»L 




vassiSííi 





^¿¿¡¡¿A 






H 






H 





VI »V¿«LK\/Ail\;^KJ ! l VJl WA/JCilVJfc.tfiV . #AAlW JK»VJ a 



Pero no moftrará el primer provifto clau** 
fula, en que le conceda el Rey, que íirva el Ofi- 
cio dcfpues, fi en el quinquenio que le íeñala , 
no pudiere, ó no quificre íervirio. De que fe fi- 
gue 5 que el Rey dá Derecho al provifto en los 
eafos que exprefa, ó íus equivalentes, para ante- 
poner el tiempo de la merced ; pero no para 
poíponerla, ó commutarlaj y íi no comparece, 
quiere que la concefion caduque. Por eíTo no ef- 
tá bien dicho, que Sandvaiiez trata de captar 
lucro , y la parte de Chavarría de evitar daño. 
Lo que debe decirfe es que Santivahez trata de 
aduar el Derecho, que el Rey le ha concedido : 
y la parte de Chavarría de hacer lugar al que 
no tiene, porque ha caducado. 

Si; fe infta, que efto no fe puede admitir, íi 
1^ no comparecencia del provifto es por eftar en- 
fermo, é impedido j y que á efte no le corre 
tiempo, fegun Textos conocidos, cuyas citas omi- 
to : ( deiTias de lo que tengo antes coníiderado, 
fobre lo imputable, que le tue á Chavarría la no 
comparecencia por íi, ó por el que para efte ca- 
fa eftaba en fegundo lugar ; y \le lo que en el 
hecho íe ha probado (obre, la afcdacion del im- 
pedimento V y que quien pudo íer Guarda Ma- 
yor, Sobreftante de Palacio, y aduar otras incum- 
bencias en el Cpníulado, pudofer Corregidor;) 



K»lf7\^f1ttn^fln«3tiari»jvm«wi»^#m 



'/*! é. r n\\ * r^i\y » 



iVJKX(\rj%s^Slg^ 



i26 
ara el punto prefcnte de los OEclos que tienen 
cmpo ieñakdo , el Señor Creípi previno el ar- 
umento. 

Empieza fu obfervacion efte juiciofo, y ref- 
ctable Autor, diciendo en el íi. i . Es axwma vul- 
ir, que al impedido no le corre tiempo ; lo que fe 
uiende, fi el impedimento es de Derecho^ -no fi\s 
nfedimento de hecho : al n. i. Se exceptúan los 
npedimentos de hecho^ que fon a todos comunes, y 
mrios \ como pejle, guerra, ó cij%a : y al n. 3 . 
i autem res pertt intra moras impedimenti , amit- 
tur aflio ad illam^ & añ tantum poten ad in^ 
^ejje, €7* damna, non ad rei reintegrationem, qudt 
tm vel extí?j¿}a, vel pretérita ejl, üi in ufufruclti 
d certum tempus : y paía á dar las palabras de la 
■ey Si ufufruclus, para deducir de ella la dodri- 
a prádlica, y argumento á los Oficios témpora- 
:s. Exáminefe pues , fi la enfermedad de Clia- 
árría es impedimento de hecho , ó de Dere- 
ho: fi fue de hecho común, y toda la Ciudad 
adeció con el la enfermedad, de que adoleció : 
íi cftos impedimentos le libran, de que le cor- 
iéífe el tiempo de fu quinquenio, que ya pafó. 
Siendo cRas dodlrinas tan claras, é innega- 
bles, y fu aplicación tan ajaftada: fe apunto á a 
ifta de la caufa, que todas ellas ferán buenas pa- 
i los Oficios de mera gracia 3 pero no en *las 

mer- 




ismmMJVBmmmn%M'mM}\%!mmmiL%m «phm wnwrWJBCTlf^WlW^^-AWWm^yWM^flryWC^^^ 



!ll VJI l lW«JKN«Il ! l\^^lJIVli l i . VJEIlVifcJHV JSCllg] 



7 



merccdeSj que concede el Rey por cauía onerp- 
la, y fervicio pecuniario ; en que es de mucha 
equidad, que el provifto no pierda el Oficio, que 
beneíicia al Rey. 

Qaando fe decerminó en el Supremo Con^ 
fcjo de Aragón la cautl?, en que fe confirmó la 
íenrcncia de la Audiencia á favor de la Ciudad 
de A^alencia contra Gaípar Juan de Zapata , en 
que fe declaró, que no fe ie debía reintegrar el 
tiempo de tres años, que habían corrido durante 
el litigio , que fe le movió para embarazarle ei 
Oficio de Contador, cuyo ingrefo debía fer el dia 
de Pcntecottes del ano de 1646. la que dio mo- 
tivo á la citada obfervacion del Sr. Reorcnte Creí^ 
pi; refiere cfte al n. ^i* que uno de fus Cole- 
gas inecnró fundar , que las doílrinas expucftas 
procedían en los Oucio5 de Univcrfidades, y no 
cii los de conceíioa Real i porque Je es lícito al 
Princip:: fupiir tiempo por tiempo , y que cííb 
era muy congruente a la equidad ; pero que to- 
dos los demás Senadores concluyeron lo cofítrario. 

Los fundamentos, con que no aisintíeron á 
aquella imaginada ditHncion, Ion tin adaptables 
á la prefence, que defde entonces parece queda- 
ron prevenidos a elle fin. Es el primero: que la 
diftincion no fe halla en . nueftros zAA. ^uia Imc 
dijlinilio doiid A A, noflros prodita non cjL Yo no^ 



eii^ 



r^' 



K^^WC^/^syT#A\yt#j^\* ■íJiw WLti mmnm»\ 



^MflMiyüA». 



ftfllMV«JR ' 



^wKsza;^ 



tncucntro título, ni autoridad, pam introducir cU 
:a nueva limitación^ y puedo afcgurar á V. que 
codos los A A. que le cico, menos el Arecino, qu:: 
no le tengo, los he reconocido letra á letra : no 
a he Iddoi y me .períuado, á que fi alguno otro 
á traxeíTe, los que tocan el punto táii de pro- 
x)Gto, no dexarían de hacer memoria de día. 

jEl íegundo es, que h razón en que íe íüií- 
kn las decifiones, y Tas dodrifías , de que fdá 
Jiverfos el uí^fruálo, ó el regiitlcn del un tiémpd^ 
il del otro i íe veriica igualmente en los (¿>S- 
úos üel lléy;, y ¿le Úniverfidad. Yo dicro, 
:oncedidQs por graaa^ o p jí: beneficioVJ p^^m¿ 
icmpre es diftinco un quinquenio de otro. 

A&^e ti Su Crelpi n. ii. queaiinqiieal 
Principe íi quiíicre, le íerá lícito íuDrocrar ticrn- 
30 por tiempo, lo hará ex grdtidy y tdnaudm ex 
luncj no tdnc^uam ex tmc. Élte ha íido cí mas fe- 
guro camino, por donde los Excmos. Sres, Vir- 
reyes con voto cónfultivo del Real Acuerdó, áñan- 
do íe han púdico capítulos á los Gorregictores, 
que han purificado íu inocencia, y el rccurio cortó' 
tra los Indios ( que íegun la Ley de Indias n3 
afianzan la calumnia ) les íería infrüduoíb por {íí 
tniíeria; les han reintegrado el tieiñpo Unqmm 
txnmc^y de gracia; como pudieran conceder- 
lu en virtud de fus facultades otros xíñclos por 

B , 





Lm»m,>Lm»..«^w.«rn««ynwii^M^w^gJtM WILM W>« 



'^>A-..«./#A\* '>A" 



uesiSííñB 



:i«nnrKQ!E2C^nri!r73K]I^7inBE71I3CCKXC7!mi 



Wi 





¿os anos, con que refarcieíTcn k$ p^'rdklas de tietn- 
ro, y de caudal. , 

Pero defender k fentcnGia contraria, de que 
el tiempo que ha corrido, fe debe reponer cua- 
otro, y que el Oficio jeriiporalj paíado el ciem- 
po para que. fe concedió, ng hcV caducado , coa 
el pretexto de k equidad: concinua..Crerpi , que 
fe abreve ._. á decir que es equidad cqrQbdna ; efje 
^qmtdtem cerehnndm j no ac|uelk.que : cempk ,el^ 
rigor de ks Leyes, íuip vulnera ja Jufticiav lo - que. 
es á'genp de ja, vi^rdadera equidad.., C 
iiela^ quie% dice^que^ ke qiie unp incro- 

duce de íu propria qabeza ^' íe debe : Ikmar ini- 
qpidad doble : j finaliza. .Qeípi^Qu-^ftas. noía- - 
bie%;pakbras en el^ n^.^i6. C^>?2, i4;?im^o?? de Vu 
^mt¡a{ fed d^^ fecmdtm leges 

(criptas jtgaturj jus^ &^ ésqmtas diclam , ut nuiU , 
de tur remtegrdtto tcmporis^ cumjit elapfum tllud adu 
qucd ¡imitate Juerat^ officmm afsigndtum» ^ - . 

A lo; que eftps.AA. eníenan 5 añado que . 
pat^a mtrodaeir en el punto prefence una nueva , 
liñiicacion^ fin que fe cite Ley, ó dodrinaj na . 
¡ráuVCj que las píiciosfo concedan, por ícryicip.; 
peGumarK^,.y no por mera gracia. .Lq prirnero : 
pórqac;.;^ ello, , no . immuca íu nacaralezii. Tengo 
muy prefence k difpatacion 8. feccion única ^lel . 
limo. Araaiü en fus feledla^ morales > donde tr a-, 

he 



li 



ÍW^K^^f^f^vvY#A\yTi-A\M wji w mu 



r»aWT»T»rTTmw^n— m»ii».Y Jgjy^ 



190 

ic dcdaiTcrtc l^s opiniones, modo, y circunftan-. 
:ias ccn C|Ue {rucrie jiirtiikarfc, que cl Rey ad- 
iira corrnbucion en los Ciicios^ que tienen ane- 
ja achxiniu-acirn de Jifticia > y no por tíia ca- 
klad VCD que dcxen de tener todas íus miím^s*; 
écndicicnes , i que le lujctan los que los admi- 
m, aunque entieutn^líos por negociación, y^ 
li) por gracia* : = 

1^1 Jos íeryieíos pecuniarios piicden hacer de' 
es^Gíicicsrigoioíab compras^ ni re(^ucirlos lá la' 
:laie- de Jes que en toda propiedad íe dicen ven- 
libka 5 pi^es- vtmos ^ . que^i mucre el ptovíllc^^ 
lintroíJdek^kjumqueni^/U^ el Derecho de'' 

bvkldíaL^^ha^edero/ííicl Rey no hízo^^eftá ef-- 
)^cial:graGÍa.£s digno ide^ reflexión que- cn^llos' 
e giiar cía xk julio.. Gccoro de no llamar precio, 
iLo ierviciovpecuniaao la coniribucion, nr ven- 
a. la xoncchon*' -Y-íi ha - llegado á entender el 
Uy, que el. nombrado en prirntro lugar ha veñ- 
udo ^ ei Derecho de lervir el O&io al del íegan- ' 
|é)$ no lia ^niandado menos en Cédula deípa?ha- 
la para el Gobierno de Fopayan, que la pena 
1^ que uno pierda el Oficio, y otro el precio, y 
¿confiíqucn. Conque es muy agcno de la mea- 
1 del Rey, aun quando da los' Oficios por fer- 
icio pecuniario, ponerlos en la naturaleza de qua- 
%i^ra coiicracos de cauía oacroía, nidexar foa^ ' 
•'^^-^ da^ 



* 



L»wm>^i»»r«jTwwn«pwyni.. il#mi.»»*ilm mmn^9 mMH\kM V¡fívanr^HVníyKiaW¡^^^írigin^)í9W/KÍÍ^^ 




l^ v 7 x g L^lim^vll ! l^^/KJ^m^^vJ PP 



191 

damento para tan extrañas limitaciones/ 

Noto también , que exponiendo la Ley 6» 
de íijlí y & ufufruólu legato y advierte Cujacio la 
grande igualdad en efta parce de los legados 4 
los cpnciatos de buena fe; conque del mifmj 
n>od<|j que .legada ,el ufufrudlo de un bienio, qué 
np fe eacrega, no fe puede , pedir .mas, que la Sa- 
tisfacción def perjuicio rtambien veadido el ufu* 
^fruélo de un bienio, no íe polrá .pedir la en- 
trega de otro bienio, fino la paga del vendido, il 
interés, porque ni el del iegundo bienio es el 
uíufruílo leaado, ni es el ufuffuuto vendido. Pot 
ér milnao principio , q^e no fe puede demandar 
.pg^ fa acción e^ /^#0 <coía. <diltinta ^de la^lega- 
da, m por hi acción <c:k, emppo izdk, diverü de la 
vendida ; y no in-luye i eíie fin , que el tícula 
fea grataico, ú pacroio, fiao que lo que fe pi- 
de lea dülinco dejo que le concede, le prome- 
te, fe lega, ó íc veode. Bailólo en la Ley St ha 
de vcrk obligdt. corre con la mifma dodrina en 
las obras , qae íe cftipulan, que en el ufufruílo 
que fe Icgai guardando bueaa confequencia. 

En vano ocurro a diícurfos, ni doólrinas á 
vifta de la Ceduia de Saiicivaaez, que tan ofen- 
íiva ha íido al güilo de algaaos , que no quie- 
ren volver á ella los ojos*, en laqualíedeclaM 
hal^uT fadycadQ .kjll^erQed. dfil oficio* /heelia Ja 

Gha- 



itiul 



■jy^K^^^WC^f^VVY^AVYTÜAXM WJl W WH 



ri^Jt.» ■#/lfc» — iiM'Mni.y Uñl^ 



KVWAIV/KJnV^l^j 



¿1 tkmpo de 1a vatantíp^j-con lo ^ue xiexó cor- 
rer el quincjuenio que le pOTeweda: íiendó cier- 
to , y conitodp del itiifeio teuór de lais Cédu- 
las, que nofbe concoáido foí gfaciá, íino pdt 
caüía cinerdía, y ícrvkb pi^Cuniáriá. 

!pudiera oponeríe,^ cpc las doíírínás, y ¿é^ 
cifianes de que íe ha hechü nienciói\íe cnciení- 
dcn efe los üfidos rigoroíamente anales, y otro^ 
í^niejances, que úcmod ticnipos ííkos, é imrnuta- 
Blcsi pero ^e el ricmpo de los oíígíos de Cor- 
regidores es indeterminado, que varia por divfer- 
los motivos , y accidc^ntcs* Alf^unas veces es uii 
quinquenio, ocras un bienio, que enipie^^a á coí- 
fcr, ji <£fHe una fecha, ya deíde otra, en qué 
no hay iixeza > la qjxe es txna diferencia nocaüié 
reípedlo de los Oficios analtas, de ricrnpo íiio. 

ñ que le' reíponde, que cftá diíemicia na 
es ttftanciaí de parce de la conceíión Rea', que 
fcrs da una niiítna pacutaleza. Vuelve el exempio 
original de la Ley Civil , que hace toda la baía 
á la tJo&rna praética. El legado del bienio no 
es de tiempo tów,e inalterable , fino corre d^eí> 
éc b\mt3erce dé' teftador,; que puede 1er ya ert 
Bhav ya en^ otra* fecha , y no le puede pedir eí 
^undo bienio del táifecsr inodo , que íi le le- 
^e^ d^ bienra defíe dir ñto^ £ iiivanable , por 

C j que 



L«m^«r3«jTv^wn»»iErni 



éi\s M.f *iK\ A ■ jii\\ é / J*V 



fj^w¥yiwaFfr#wvpyifw\-ri5W^ 




que el fcgumlo bienio no es el que ^ele(^aJy^e^ 
Udcio del fegundü quinquenio, no es el quc.el 
Rey concede. 

El dia del ufufí'udlQ no e^ de los fixos , é 
inalterables, como el día i. de Enero^ ó deMa- 
yo; y la muerte del tclbdor puede fer anees, ó. 
delpues ; ^ pero íiipuefta la evidencia . de ja muer- 
te, que ciercamcnce. cxiitirá^ es tiempo. determl- 
iiado el del bkniio.-.Eilb ,bafta para, que Xa.dio-^ 
tienipo, cierto, y no le pueda dar uno por: otra 
AÍSL, en el .Derecho .es tieijipo cierto, como tér- 
xmno a ^qua^ ó xorno .término ¿td quem^ pojl auinr 
quenium qmm^ ,• moriar^ yd ., ex Kakndts^ illis^ vcl ufr 
que :ádKá€ndds illas ^ En el §, H^res^ Injl. deh<tz 
ndihljnjtit. y, en ja ^Ucy . H^redkas, 34, ñí eo? 
dem ñt. le dicen hcx.cáctps ex certa tempore, Vcl 
dd ccnum tempus^ ex ^ceno die^ vel ad cermm diem 
Iqs , que íe initituy en con aquellas fórmulas. . 

Lo miímo íucede 5 con el que fe nombra 
Corregidor por un quinquenio, que fe cuenta 
dclde^eí dia, que acaba el ultimo proviftoi por^ 
que es tan cierto que acabará , como es cierto 
ei/di^a^dejla maerce j y por cíTo tilos días,, que 
np/e/abc..qu?aKio bao de cxíftir^ pero que fa 
fabcv._que,cieitame.nte cxiftirán, no ion aquellos 
días incicrros, que hacen los adiós conJiciona-v 
les, fegun ia regla eftablecida en la Ley Dies in-. 



;cc^X3£aix^c£^ 



MMajR B jaawatBiyjiMu ji mv/a^ju/j 



ip4 

cenus 75. jf! clecondit. & demojl. Y el término 

cierto, no menos que el inalterable de los Oíi- 

ciosj lediftingue luUianciaínience, para el afiunto 

preícntcvdei día indecenninado, e incierto, en que 

je ciÁ m-- quinquenio^ ó unhiemoi porque elle íe 

Nxrihca en qiia.qUiera ncnipo , pero el otro na 

le verifica, iuio, prccilamcnre en el que íigue al 

dia de la detcrmuiadon, que lo certiüGa; que es 

d de la. muerte^ en el excmpio del uíuíruélo, ó ■ 

de. la^s^aGante del ukimo provil^ en losCorre-» 
gimicncosxí V 

Hlos fon: ;los fundamentos 5 que tuve pre- 
ícntes;^ para.i-oiiim^rei:<iifiáiixn con tal indepea- 
cencía, quedr.Ghavariiaftk^e elSobrino, y re- 
tcmcndauo de V, .y;;Sánnvancz el más extraño, 
y aun. mi enemigo ; no ■lena otro mi voto , por* 
c^ue para ju7gar, abltraheré íumpre eiircramcnce 
mi dilcario uc eíias relaciones : T^ox, Tinufaue 
mihinuHc díj'cnmine agetur, i Y es poísible, que no 
txne probabilidad ? -i tis poísible, que no le le ha-- 
Ha ia Icnda, cllando tan trillada? <Nihay im pua^ 
to de vítta^ en que colocaríe , donde íi quie- 
ra íe le divííe la JuíHcia? Concluyo pues cotí 
litigo Grocio : Vim teJ¡imonÍQrHm expendes ^ ]t4di^ 
cium feres -^ ego judicamm factdmy y con dócil re* 
{.gnacion rctradaré mi voto en ía fegunda iníhii- 
Cía, íi V. jU7gare,que he errado ca la primera/ 
Lana, y jumo 2.8. de 1753« 



LHrif^Mwi«7r«>wfnfliwiroF«# 



/i^K\ •> />i<\ * />A \ Á 7A0 




[VPl^/lWl^J(uyirn¡^vñiWJllT^^fMJ^vMM^^IAA\\iaJ\^ 



c^^ 



^->; 1 



'\x:ífí\\xvj\\\ 



^«« % « -/éS' • / >.k \ A *.%" * í' <ll 



»94 

CJRTJ, EN' QVE SE TRJTJ: SI 

por el favor de la libertad pueda obligar- 
fe al Señor, á que reciba el precio de fti 
Ciervo 5 y del derecho que ejie tiene 
para fer preferido en cafo de 
enagenarfe. 



^' ' ««Mglg S 







UY Señor mió : he recibido fu pa> 
peí de V. en que preguntándome 
lo que me puede enlcñar, quiere 
inftruirrae con el decorólo cículo, 
de que me confuirá. Induftriacs ef-: 
ta muy de Maellro, que para imprimir en la men- 
te del diícípulo íu milma doílrina , la inquiere, 
Y oye como que la neccfsitara i y aísí examina 
mejor fi le penetra, por el modo con que le ex- 
plica. Mándame pues V. que le diga mi dida-, 
mcn fobre la demanda, que patrocinan aigunos 
Abogados, procurando fundar, que por lo:o el 
favo? de la libertad puede qualquiera enclavo pe- 
dir, que fu Señor le reciba el jufto precio i que 
el 'íuez debe compelerle á que lo admita \ y U 
fe reüfte concederle la libertad de oHcio depoh-'^ 
tado a precio s que ts la prádica, que para los 



L»w«wir^WwnWWIlWlBmCTWHWWItWlWñWWg/Aq^gilW^ 




h 




195 

calos de injufla contumacia (i) feríala la Ley. - 
Los ProhiorLS Forenres que protegen tal ill- 
anco, parece que mas. que reclirair á los elcla:- 
vó^ de la fervidumjre,. íolicicaii. orra eipecic de^ 
libertad á íus diícuríos , con que fe eximan de, 
aquella noble íervidumbre,.quc fcaun dixo Arif- 
tóceles (1) cenemos- a. las Leyes, para, fer racio* 
nalmeote libres; y reípedlivamence. aí: genio, óccm^- 
]peramentp de quien. /lo. advierta?,, ó. por la. parce: 
que ¡Q contemple, podrá cauíar riía^ ó. lágrimas, 
y^ hacer DemÓCHtos, ó Heráclitos,. eÜa delbrdíetii 
dicr, Mundo,., jurídico,. 

Por eítas, y otras. íemejantes propoílcloiies^ 
que fe procuran fundar en losánfbimes., y pro- 
habiüíar en los alegatos, puede deciríe de la í^hi- 
lóíofia 'egal,y verdadera, como denominó Ulpia^; 
lio (3) á ia Jarifprüdencia, lo que Cicerón (4) def 
lá natura! :: que. no. había abfurdoy que no lehu- 
beiTe enfcfiado algún Philóloto^ porque enel ar-*^ 
dor de difpucar, y^'defendeT, llegan con los dif-- 
curfos á ios términos de la excra vagan cía , y del 
error. £j 

(t) Lex I . Cod. de comiiv.ini fervo manumiflo ^ $¡ 
fin auccmx, Lex 2. tic, 22. parr. 4, 

(2) li circo lejiírn o.n:^es Jh^pi Jmm^ ut liberi e!JÍ 
pojsimm. Arift, '^^ 

(3) Lex I. ff. de juílitía, & jare, 

(4) Cic. lib. 2. de divinac. 



!^!^iñSrfsyY/7^\ifi#ii\gWKVYT/y^WT#wwm#^>>»»n¥y^ 



MA1VALn\/»I¿^^ 



19a 
Es cofa riaícula, ó laftimofa ver á un Abo- 
gado, que informandoíe de los hechos , que fu 
clieniulo le rcíitre , no emprcnd.c luego exami- 
nar á fondo lavccdad 5. ni imponerfe en la ma- 
teria por íus íóúdoS' principios. Como fi la Janí^ 
pmdcncia no tuvieííe las reglas cierras , que daa 
las Ley eSj, las reducen en la prádica á un rigo- 
roío inverío GCRticilmo 5 porque no hallan cofa 
que. no lea probab'e. Ni Carneadcs 5 ni Pirron, 
nroiroS' rígidas- Erofeforcs de. aquella íe£la de la 
porfia^y del engaño 5, que afeóiaban dudar de lo 
que cojlI evidencia creianj, kieron mas- tenaces en 
dudar de todo,, que. eftos lo. Ion en defenderlo. 
La demoftí ación mas clara de que aísí lucede,^ 
fe roma de lo que le experimenta pues íiendo 
moralmente impoísible . que quantos litigan cea- 
gan razon^ para ieguir las caulas en que Ion de- 
mandados, ó demandan : ningvino delamparó la 
mas injalb, porque le falcafle quien. promovieC- 
íe como legícinia. fu . defenía. Y aunque algunos 
Abogados cxercicen el cargo con ran piado{a fm- 
ceridad, que los compare Pareja ( i ) a los mas rígidos 
Anacorecasj al miíraj tiempo ceftifica coa fu ex- 
peiicncia de otros, cjue para hacer (como dice ) 
íu vino vendible, acüütcjan á íus clienculos las 
mas veces, de modo q:ie toJo les fea licito. 

Po- 
{i) Tit. 10. refoldt. 2. n. j8» dcinílrume cdir. 










rnirean ittt niTTrní 



tL/¿ii\ */v^^^ «^ '/lAA é /• 



oca. 



mjMsnwA%wvASiWJfy^ 








RVVi J^^J£I^^«^ AV^^KJii/JiMLVJi^^^mjMr^j ' xA^w j^at^/jgj avjxivvj 



Pocos fon los que reflexionan, que las au- 
toridades de los DD. no fon Lty^s, cuyas pala- 
bras fe han de tener por reglas y y qa- folamen- 
te fe han de tomar por norma, é iiu Iracioa de 
nueílros juicios, para medir congrua, y legalmcn- 
te las individuales circunftancias de los liechos , 
que fe controvierten. Arrojanfe á la felva de los 
índices, á caza de doclrinas: las qjceRCuentLaa 
no tanto las aprecian por la razón , en que fe 
fundan , ó por el modo con que fe aplican , ni 
por la eftimacion, que merecen fus AA. quanto; 
por lo que conducen á íus deleos. No las exámi-^ 
4ian como requieren i fino las abrazan fegun les 
importan. Son como los Artííiccs de los edifi- 
cios materiales, que no averiguan el pcfo, y la 
virtud de las piedras, con que fabrican j fino to-í 
man las que mas ajutkn á los huecos, fegun la 
libre idea del plan, que íe han formxdoi y tal 
vez íuplen con barro lo que defmient.Mi, ó corf 
un color fuperficial fingen la íolidez de que ca-í 

recen. 

Lo que regularmente dimana de dos caufaS 
odiofas de decirle, pero ciertas. La una es la pre- 
cipitación, con que fin fuficiente inilruccion de 
los D-rcchos fe arroj ui los Profefores de la Jurit 
prudencia i defender, y aun á juzgar en los Tri* 
üunales: y con corta, mal digerida explicación de 

» los 



^^\VY/Avn«\\gig/KvrvA\r¥#wwrw»\»wwi 



moBwsx 



)s elementos de Juftüiiano , y breve tiempo de 
fsiftcncia ; mas de converfacion, que de trabajo 
I eHudio de un Abogado de nombre; y mas de 
afeo , que de obíervacion en los corredores de 
i Real Audiencia : abren eftudio piibÜco , don. 
e á cotta de la ignorancia de los litigantes fe 
endcn por Apolos, didando en fu mcla como 
eíde la Trípode. No hay negocio grave, para 
uyo manejo no fe crean los mas acertados di- 
sftores. No hay cargo el mas arduo , ^^ara que 
o fe eftimen fobradamente iuficientes. Aqu-Ia 
oáxíma prudente (i) de medir las fuerzas coa-, 
.derando que pefo admiten, ó no lufren íus hom- 
,ros.: la olvidan; y les Parece, ^ue pueden no 
olo cargar un Mundo, fino fubawir aA.cides: 
- nuevos Atlantes ccharfeel Cielo a cuertas. Jo- 
enes arrojados, que con débiles manos tomaa 
is riendas de los carros, en que algaii día ha- 
){an de regir el Orbe político ,« liultrarlo , y le 
írecipitan haciéndole arder en pleytos. ^ 

• La fesunda caufa es la notable falta de Cn- 
ica. Puedefe definir con el infigne Bcnediamo 
^abillon (i): Ciencia conjetural, que enjenaajuz' 

E ^ K^^ 

■ihuL& verfate dik quid ferré recufant, qmdvaleam, 

mmeri. o 

' (2) Eíludios monáftícos 2. part. cap. le. 



199 



§■ 



1 



^ 



^l^ 



f-f 



«*! 









jj^gg¡lg¡^^ ^^vifn%imwrn^srmm}vm w ffLJ^^tmK^WMéi\%vmiXXrV3fKSn^ 





yg V ÍLMLa\FJLJa\rM^\^MMnÁ/MJL\fMJA\/^M^%UM m VA/MWL\¿, 



zoo 




^ar bien de ciertos hechos^ y fche tcdb de los A A. 
y de fus ejcritos, Y en uii íiglo, donde fe pcc^ 
por cxccfo en la Crírica, y en que quanco los pa- 
lados fueron nimiamente créduios, tienen, los pre^ 
lentes de eíciupuloraniente delicados : los Profc- 
fores de la Jurifprudencia fon los que menos ufar 
dt ella. Con la miíma eflimacion, y tal vez con 
mas j !een un pafage de la- Política de Villadie- 
go , que pudieran leer un punto^ tratado muy i 
fondo por el Sr. Glea. Sin el menor examen^ y pue- 
de íer que con mas agrado, fe ferviran de ur 
formulario, que les dé recogida^ aunque indigef 
ta la dodlrina, que de un perfpicacífsimo diicur 
fo del Emmo* Luca , o de una elegante obfer- 
vacion de fu confliólo : y con credulidad muj 
necia quedarán en la íarisfaccion , de que for 
unos praólicos muy fólidos; y á buena luz ferár 
de unos alcanzes muy cortos, ó de unos entciv 
dimientos preocupados, y poco reflexivos.. 

Los Críneos mas famofos advierten (i) iQue 
vara íer una Critica huena^ y legitima^ Ce deben oh* 
Cercar las mifmas. precauciones^ que en un juicio, 
y en unTnbtmai.ij/que es fácil aplicar fus condi- 
cienes a la Critica , que no es en la realidad was 
que un juicio que fe hace déla Verdad Cobre un Pun- 
to dudojo , jy controvertido. Y es notable , que los 

que 

(2) Mabillon ubi faprá, 



}^^¿I^P\ln^^\Y^MK\lnK^^%WT^/^^rr^nvwmn>imwml^ 




^¿J fcJRY«A\Mi»Jrofflli g l»MllW# l lI ! iV^^ 



101 



que han de dar la regla, y el exemplo, fcan los 
qac menos la cbferven, y le íigan. En ocns cien- 
cias fe eíconde la verdad; peuo en la práftxa 
de la Juriíprudencia la procuran obfcurecer los 
que debían aclararla. Conque citando el poza* 
de Ds:mócrico mas hondo, le profundan menos 
los ojos; donde es mayor la obfcuridad , le ca- 
mina con menos luces; y en íuelo mas dclefna- 
bte fe pila' con^ menos precauciones- 
Las pernicioias coníeqüencias contra el bien 
publico, contra los interefes de los que litigan, 
y las' conciencias de los que patrocinan , Ion i 
todos notorias; pero no íé , h han conftderada 
lo" que' redunda hacia los Jueces. Alegurale ía Abo- 
gado á un litigante poíeido de amor proprio, el in-- 
vencible Derecho de Tu caüfa : que es injufto quan- 
to le es contrario. Óyelo prevenidoette de aquel 
concepto, que le movió a elegirle para la fegu- 
ridad de fu detenía: tienele por infalible Orácu- 
lo; Le alhaga el ardor, con que le vé interefar- 
fe enfu cuydado, y exclamar la finrazon con- 
que fe le atropella; y en cada palabra que le 
oye, le gana la cftimacion, y fe intima en lu afec- 
to : y con la firme creencia en que le impone, 
pierde el litigante aquella dócil reíignacion, con 
que debe elperar la fentencia de los Jueces, que 
uenea á fu favor la prefuncjon, de obrar lo juf-. 




^ 







^^ywn BP™^"^"*=**=^"^*^^*'*^*^^^^*^*^*^^^^'^^^^^^ 



•to; y fs induce á indagar, y las mas veces coi 
temeridad á creer, que fe gobernó la decermina- 
cion con un concepio apaíionado, ó por impul- 
ib menos decorofo. Concibefe odio implacable, 
á quien fe debe la mas reverenc;^; fujecion ; fe 
les rebaxa á los Magiftrados aquella fagrada au- 
toridad, que como a órganos de la Ley, e imá* 
genes de la eccrna juLticia los debe hacer invio- 
lablemente refpetablesj y quedan los litigantes 
femejantcs á los Bárbaros, que íi no coníigucn 
lo que ruegan, blasfeman de ios falfos Diofes, que 
antes adoran 5 las aras , que fueron lugares de fu 
Culto, fon objetos de fu maledicencia >; y los hu- 
mos no fon del incienfo que queman , fino del 
funefto ardor en que fe abrazan. 

Sobra ya de preludio, que ha fido brote de 
ingenuidad i ó por mejor decir, ladrar delde la 
cuDa, y dexar las cofas como eíbban. Vamos al 
intento* He reconocido con cuydado , y curioíi- 
dad los lugares, que V. me cita, y la Ley Real 
de Indias, con que fe procura probar, que al Se- 
ñor fe le pueda compeler, á que recibido el juf- 
to precio, de la libeccad al efclavo ; que ion el 
de Azevedo en la Ley i 5. tit. 3. lib. 8. de la 
Recopilación i del Señor Valenzuela en el confe- 
jo 18. n. 4. d^ Kkcj de cune en el trac.xdo d:: 
jure Pdtronatus\ y la Ley 6. tit. 5. lib. 7. de la 



. 1 



i 



K\^WEW^irT#7i\Tir#K\i 



LSra9iXQ70ÍXniSS3KED9ni!O79nR^^ 



Recopilación de Indias. Puedo aíTegurar á V, que 
íne caula rubor decir , cjue no íoíamcme cftiii 
mal cntendidcSj y aplicados , íino que prueban lo 
conr •ario á que íe inducen ; y que emprender 
cfte aílunro, es olvidarfc de los primeros elemen- 
tos , que delde que íe cftudian las inftimciones 
de Juttmiano, deben quedar comiO principios biei^ 

fentados. . [ 

Supongo la regla univerfal, que á ningu- 
no fe le oblicua concra fu voluntad , á que ven- 
da fus bienes muebles, ó immuebles , animados, 
ó inanimados. ,, Fuerza, ni premia non debe íer 
5, fecha á ninguno de vender lo íuyo, nin otroíi dé 
3, comprar fi non quifiere „ dice la Ley 3. tic. 5'*, 
Pare. 5 . De efta regla ( 1 ) fe deduce, que connume- 
randofe entre los bienes los eíclavos, no fe compela 
á fu venta; fiuo es en los calos en que las Le- 
yes lo tienen m^andado. Y aísí el que intentare 
tundar, que folo el hvor de la libertad es fuíí- 
ciente, para que fe compela al Señor á recibir 
lu precio \ ha menefter moftrar el Derecho conG 
tituido; la Ley exprefa, en que dicha regla fe li- 
mita , y lian querido apartarle los Legisladores 
del Derecho común. 

F j , El 

(i) Defumlrur ex Icge M-itimf, Ccd. de contrahenda 
cmpticrc. LtxNeqt^e ciñere de jure delib. & vide copio- 
íifámam rcmiíiionem apud Couiada ácáS* 2^6, a n. i . 



¥rw^R«p^yA^ir^s»n¥yy #K¥yii#R%yWJlWV/X«'lGffroR»X\yy^K 




«f WiUMU B L\ULMSJl 



El faVcr ¿t Id hkrtdd es grande tíorel han 
ejlMeádo mucho los Emperadores contra las redas 
comunes. Son palabras de Juíiíniano (i), que íc 
declara (i) fu favorecedor. Pero eííb miiino obli- 
ga á producir el eftablecimicnto como funda? 
inento de la intenciona y para que folocílefa 
vor fea fuficicnce á compeler al Señor á que li- 
berte el efclavo recibiendo fu precio, no hay Ley, 
i)i fe moftrará- Conque la regla univerfai, de quG 
el Señor invito no venda fu íiervo, es, y fe enti 
pde, que ni por favor deja libertad íe obligue. 
Alsí lo convence el §. Likrtas, de jinm- 
lis rehíis per Jideicommijpim rf/íc?/i-. Enfeña allí juf 
ciniano, que al fiervo ageno no fe le puede dat 
libertad dircíta ; pero puede dexarfele la íidcico- 
mifariai y el heredero queda obligado á redi- 
iTiirlo , y libertarlo. Y if . el Señor no quiere 
vendedo , previene el Texto , que no fe acaba 
efta obligación, ni fe extingue la libertad, hdei- 
comifanai y fe efpera la opormnidad de que el 
Señor quiera venderlo, i Hay coía mas ciara ? 
í Para que íe efpcrara á que quifiera, fi por íolo 
el favor de la libertad pudiera ccmpcicrfele i 
que lo vendicíle? Elle íolamcnte infiuye, á que 
TiP fe extinga la obligación de redimirlo, y fe di- 
fiera. 

(i) In §. fínaÜ de Donntionibus. 

(2) Inlcgc I. Cod. de cQuiiiiuni ícnro manuniilíb. 



V- 



K'^^Jl»rvrT#A\TT#j\\y^í7Tvri 






fiera. Los interpretes dan la razón (x), que con- 
u;a íu voluntad no puede prcciíadcic. 

Es Texto concordante, en que puede for- 
rriarfc el miímo argumento, el del Emperador Ale- 
xandro en la Ley Deherí^ Cod. de fideicommif. li^ 
hcrtatih. donde lo advierte Corvino (i) : con que 
conviene en nueftro Derecho de Eipaha la Ley 
6. tit. 9« de la Part. 6. pues aunque habla éii 
los términos, de que el fideicommilario gravado 
á libertar al fiervo ageno, recibieíTe del tclLidoc 
menos de lo que el íiervo vale*, fupone hemprc 
dependiente la libertad, de que el Señor quiera 
venderlo. Son fus palabras: „ Pero fi tal íiervo 
5, JueíTe a^eno e valieíTe mas que aquello qie le 
j, dieron, de guiüi que el Señor non lo quiíief- 
„ íe dar por tanto: eftonce aquel á quien rogií- 
^, ron que lo- aforraííe non es tcnudodc dar por 
,3, el rnas de aquello que recibió. E fi por elte 
„ precio non lo puede haber débalo guardar, é 
j, trabajarfe todavía de lo haber por aquel pre- 
„ cío, fi pudiere-; ca tales cofas fon que non pue- 
,, de orne acabar en un dia, que las acaba en 

5, otro. 

Si el fiervo ocurre al Juez, que interponga 

(a 

(i) Manzias, Pichardiis, & alij hic. 
(2) Corvinas in mcchodica enarrat. Cod.lib. 7. tit. 4. 
ác fiieicoaimif. libeitat. vcific. 0uodfidomínus. 






^ 






Lm»^*a»aajTHrWB«PWAW«mCTWHWWH%yW>lWVVifflW^ 




f Mi wki¿MiLa\rjLMM\/mm\yam¿sJMjmwMJiej^LJ!kUM a aiajii g ^vjumf J 



106 

fu oíício, y depoíitado el precio lo ¿celare por 
libre, y el Señor no quiere, no cieñe el Juez qus 
hacer. Es exprefion. a la letra del Jariicontuico 
Paulo en la Ley 51. £ de fideicommij. lihenatib, 
$;i 4' Si i^ cuitis Jervus eft ^ nollit eum Venderé ^ 
m manummcremr^ nuIU Pr^torhf artes erunt. Pues 
quando fe interpondrá el Pretor? El miímo Ja- 
rifconíulto lo dice : fi el Señor elM pronto á ven. 
derlo, y le pone precio: Si Dominus venderé par a^ 
tus efi. Entonces moderará el precio á lo jurtoy 
para que fe le dé al Señor, que quiere vender, y 
pueda el comprador darle libertad. "U/r j;/y?a;?r^^ 
tio Volenti domino dáto^ libertas ah emvtore brceíle^ 
tur. De fuerte, que fe ve en eftc Texto , que 
con todo el £wor de la libertad folamence fe te 
da el precio al Señor, que quiere admitirlo : do^ 
mino Volenti ; y fi no quiere vender el cfclavo, el 
Juez no le obliga : fi nolltt eum Venderé m rnantiy 
mittatur^ mdU Prc^toris partes crmt. 

En la Ley 5 . §. Sí fervum 5 . ñ\ de his qu^ 
ut indignis^ fe propone un legado , que cayo eii 
d Filco, porque el legatario ie hizo indigno acu^ 
fando el teítamcnto, en que fe le había rogado, 
que manumiticílc un ficivo. No le obtli á ette 
.ci hecho del Señor ; y recae en el Fifco la obli- 
gación de redimirlo para libertarlo ; pero es me- 
^uefter que el amo quiera venderlo > porque no 

pue- 



^i^^^9^t^\:wr0n.vrwgK\^ 



>A\ 4k VAS> « íáA \ A "VA 



n¿AlKKMAHi 



nnaoRT 



TKISSSZI^ 



t'oV 



^pviciíe conipclcrfclc por folo el favor de klibtt- 
tad 5 aun íicndo el ñko c|iücn io intenta y que 
en ellos cafos ufa íolo ¿el Derecho de qualquiei: 
.períona privada. El mifmo Jurirconíulco le expli- 
ca aísí : Dicendum eji non deberé cheffe prVo fac^ 
sum dominij fed a fifco redimendum ut mdnumittdr 
^r^ J¡ iMnen vellit JcrVHm verulere ^ quia non fo^ 

tejí togt. 

Los Emperadores Severo , y Antonino en 
la Garra á- Urbino Máximo eftablecieron , que 
qiiando un efclavo fe redime con fus propno^ 
dineros, valiendofe de quien io compre en con- 
fianza para manumitirlo, íi no lo cumple, fe le 
concede la libertad. Es la Ley 4, ñ, de manumi^ 
{¡onéus. Propone fe en el §. Si ah ignoto^ ir com- 
pra al fiervo un deíconocido, con quien no lia 
^tratado tal confianza , fi podrá ofrecerle el pre- 
cio que dio por el, para que lo manumita, y reí? 
ponde el Jurifconíulto Uipiano, que no debe fcí 
oído. Si ah imoto empms ft^ ^ ojie a autem pretium 
^fuUm ohtukrit^ dicendum efi ^ "non ejje- audiendkm. 
Mal modo es, de que pueda pedir por favor^.^dc 
la libertad, que el Señor le manuipita TecibiciTf 
"-áo el precio , quañdo no merece íer oido cíi el 

allanto. - ' 

Dexo los Textos, que pudieran probar por 

iüGUCcion, porcpe foiamente lie querido ponec 

G 5 á 



A'á 






* 



^ 



r»w»^#Aw» n«^iwR%yw)nnrw5mww;<wwi^^ 



'lo? 

ala viíla los literales: y cltancío otros cTiceDoa 
García de Maftrillo (i), ^ue hay nuichos Tex- 
tos de oro, y exprefos, por los qualts fe hace 
clanlsima la conclufion de Derecho, que el fier- 
vo con el pretexto del favor de la libertad no 
puede coníeguirla, ofreciéndole al Señor fu pre- 
cio. Pone por el mas notable la Ley Si ex uLh 
y en otras ediciones Si ex Berta iz, ñ.dehkl 
falt cauja, con fu glofa. 

^ El Emmo. Cardenal Pedro Corradino (z) 
Jiiega Igualmente, que pueda obligarfe al Señor 
a vender d fiervo, ó librarle de it lervidumbre. 
>\ntonioGomez (3) dice, que por conceder de 
nuevo la libertad, no fe le obliga al Señor á ven, 
der lu proprio fiervo. Cita algunos de los Tex- 
tos ya referidos, y pafa á dar la razón de dife- 
T"l "r? ^'^'"'^,' y ^' ^«^P^lí'on de ven, 
El P. Molina (4) a quien f.guen Fragofo, iteve- 

<i) Lib 5 de Magiííracibns, cap. 5. n. 52. °' 

wKc S / ',í '^''i'- = ■• S- > • n. 7. ,„ P,e Re. 



>AN * Vá\> « />*4> A "^A 



T/Airirní 



itrs—. 






Bo , y Silvedre, pone bs condiciones, para que 
feauíi Derecho (*) pueda venderfe el hombre li- 
3re á fi miímo ad pretium parñápandtim ; y dice 
que íi intervienen, fe hace de tal modo efclavo 
del que lo compra ( i ) , que aunque defpues fe 
le ofre7xa por el lu jufto precio, no eftá obliga- 
do á libertarlo: y feria mas fácil compeler en 
cfte cafo al Señor que libertaíTe á aquel, que com- 
pró, creyendo que era fiervo ( efta es una de las 
condiciones) que no trata de adquirir de nue* 
vo la libertad, fino de: recuperar la que antes te- 
nía, y perdió i pues mas fácilmente fe reducen las 
cofas á fu primero (i), y natural eftado. 

De la opinión de cños Moraliftas es la Glofa 
en la Ley i. & Si liben, mgen. efjc dicetur. Las 
palabras finales del Texto, en que parece que el 
lurifconfalto Saturnino íe inclina , á que el que 
ie vende ad vretium varticivandum puede pedir la 

líber- 

(*) Lex I. tic, 21» part. 4. cum ccncordant. jtiris 
commnn. 

(i) Molina : ^t eflo el pojiea pret'mm pflum pro 
íllo ojferatur^ non teneatur eum manumitere*. Frngoíb. 
J^on tamen cogitur reciperc dominus preaum im^dun^ 
tarius. RcbeUiis. /ta ferVus fetj ut nec oblato pojicít 
fredoj ejnptor eum mamimitere teneatur. 

(2)Lcx Si unus 27. g. PaBwnff. de pzáis. Gregor, 
lopcz in leg. 5. tic. 11. psrt. 4. glol*. 5. & alij plu^ 
res, que traben las palabras de Séneca : Re\?er¿i ande 
yemns^ qnid gra)>e ejl^. Larrea allegar. 45. a. i^r» 



^ 








issaac^asem 



ww»A wi^M w^#Ri>y^FH%y«>nwiBíwwi»in¡yi«¡^CTi^^ 




rii WLMiLtivjt ta\n 



í ÍO 



Uomai, fí viicívc fu precio: las íntcrprca Accur- 
CÍO, quiitdo ti CüíBprador iccsbc "^ísuntariamc-m 
el precio, cpe ci;ó. La raifma iiucrprcíacbn da 
.Afon , la que funda en la palabra rcddidijjet del 
¡Texto, que íupone que ya el precio íe hubieíTc 
anteriormente vuelto por el hombre libre vendi- 
do, que contendia por fu libertad, y adínitidofe 
voluütariameiKC por el comprador. Sed imerdum 
na contendcndum permijit , ft pretiim fuum reddi- 
dtfet. Aunque otra Gloíli de Juan, con la marai- 
nal, que figue Harpprechco (*) , enriende el Texto 
como iuena; y cree que íiempreque el hombre li- 
bre vendido refticuye fu precio, puede proclamar 
la libertad; conque hacen el cafo de efta Ley 
una excepción de la reo-la creneral. 

Omito también las citas de otros A A. ca- 
yas dodrinas en la expoficion no fe apartan ni 
pueden deíviarfe de lo que los Textos dicen ; 



pero no puedo olvidar , porque veo que fe ol- 
vidan aquellas explicaciones , que forman la 
primera lultruccion de nucítros principiantes. EÍ 
que e tiene entre las manos, con el aprecio 
que le dá fu claridad, es MÜfingero : y en el 
§. Dominas , d; noxalik aHíon. que contiene 
uno de los cafos particulares , en que fe limiti 
la regla univeríal, y d cicla vo le manumito 

-V V ; §. 4. de jar. pci Tonar, n. 8. 



K^^<f%y?^virT^AVVT#ni 



4 >*^> «k VAS> « ráA\ A ^*\^ ¿ rtii 



'y#jUTwni 



fswMXJBCiiñxssa9asswnssr^ncsix3^^ 



contra la voluntad ¿c fu Sciíor; explicando citas 
miímas palabras dice ( i ) : De dquí je colige^ que 
no fe adquiere inteírrOy y (olido el dominio ¿e ejle ¡ter- 
\o á aquel d quien je a^licdj Porque fi djsí nofuej- 
fey aunque muchas veces ofreciera dinero ^ara redi* 
mrfey nunca fe manumitiera contra la Voluntad de 
fu Señor. Amoldo Vinnio, que por la pureza del 
eftilo, y folidez de la dodrina, es para'niiaprc^ 
cío el primero entre los Gomentádófes dejufti- 
niano ( y fe confirma mi concepto con el del doc- 
to (i) Mabillon, y del erudito moderno (3) Gra- 
vina ) comenta las palabras del citado §. Domi" 
nusy de efta m,anera (4) : Singular modo de adqui- 
rir la libertad^ contra la Voluntad del Señor \ elf^ 
erVo no queriendo fu Amo , 7w puede conjeguir la 
libertad^ ofrezca la plata qué ofreciere i y palaá dar 
la razón de efta íingularidad. Don Antonio de 
Pichardo, quien mereció que en la Univcríidad 
de Salamanca, y otras, fe le citaíle con el renorn- 
! (Am'i'y-ldi bre 

(i) Hinc ergo colUgitur nonfoUdtim^ wtegrumque 
dommium hujusjtrvi ad eum ctd dcditus cft traiírcí 
aliocjm enim quamvis fape pro capite pecmi. m rffrret^ 
fiunqufm tamen invito demino mant)httcHU^*h.úi^ i* 

(2) Eftüdios Monáfticos. 
' (5) Trac, ce orig, jar. eii el proemio. ^ ^^ 

(4) Singularis modus addipifccndi Ubertatem invií& 
domino : fcrVus invito domino Ubcrtatejn confeqm non 
poteji^ quaraamcumquepro capitepecuniam offcrat* Vinn. 



^^ 



1 






^^ 



^^m^^Yf^tanf^^^w^a nxsg^jverwífí ^vwwMQiW^t^^ 




r j r m^uMKJMJJL jm/ i 



1 I t 



bre 4p comun.Macflro: cn el mifmo §. haciea* 
dofe cargo de fcr Tcxco Gngalar, añade ( i ) : Qy 
dunc^ue d primer dfpecío parecía imqiio^ que al be^ 
ñor fe le compela k manumitir fu [icrvo y pero mi* 
rado hien^ fe ha ejtahlecido con mucha Ya^on.Dih 
de efta excepción, y concluye (z): a que fe lle- 
ga el favor de la libertad^ <^^ por fi filo no fue^ 
jyt^ficiente. ^ , . job :|i/: . , •■ 

íí h ■ Parece que cftüs tres" Intérpretes íe emula n, 
variando á mi propófito las Gxprefiones. El pri- 
mero afsienta, que el ñervo no queriendo el Se- 
iior^ no coníigue que fe le manumita , aunque 
repica muchas veces la oblación de fu precio : 
iicer f^pe pro capite pecuniam offerat. El fegundo, 
yunque la aumente á excefiva (\jmmM quantam^ 
xumque pecuniam offerat : y el ultimo, donde ivj 
:Ji,iy motivo efpecial, califica la compulfion de 
íniqua; y enícha,qae el favor de la libertad fo* 
4o, lio bafta. 

ov Efta advertencia de Pichardo me conduce 
aotra^ que aclara, y confirma la ,j:oníknte ver- 
dad 

^ f I ) ^^od licet prima fronte im^uum Udeí?atur, n-m- 
fe dommum compelU fir),wn manmmtcre, tornen '' re 
^ene perpenjk Jumma ratione id ¿ndutlum efi. P¡, 

(2) ^ibus fa^^or accedit libcrtms, qd/olusmnítif^ 
^ficerec. ídem. i j j j 



.iygK^^Wcrrvirr#;i\TTB^\i 



>é^^ % Vá\> « rAA^ A ^iX^ i rti\ 



RKZHKraHffQTsnmi 



IVAAW^KJnV^flll^j^- 



II J 



dad, que qiíCíia probada. Divcrfos fon los cafos, 
m que el I>ehor tnvito manumite á lu cfciavo, y 
fe le obliga á recibir el precio ^ pero nctefe, que 
en ellos el favor folo de la libertad, no es fufi- 
ciente i es menefter que concurra otro motivo, que 
juílihque la compulíion^ y es la razón particu- 
lar de la Ley , que la eftablece. Haré memoria 
de los mas principales y y fea el primero el ya 
apuntado del §. Dominns^ de noxalibm aBionihusj 
en que fi el Señor reconvenido por la acción 
noxál, que dimana del daño , que hace fu fier- 
vo, ( no pareciendo de equidad que fe le obli- 
gue á mas de lo que el íiervo vale ) no quiere 
fatis£icer todo lo que el dafio importa : cumple 
con entregar el mifmo fiervo al damnificado i y 
efto íio-nihca noxíC ¿are \ y entonces fe priva aquel 
del dominio, y efte le adquieren pero elefclavo 
puede, refarciendo el daño al nuevo Señor, pre- 
cifarle con el auxilio del Pretor , á que invito le 
manumita. El favor de la libertad ( como dice 
Pichardo) no fuera baftante. De otro principia 
nace la compulíion: ya fea que ccíando por la 
fatisfadcion el daño, que es la caula de la fervi- 
4umbré, deba cefar lu efedo : ya que fe repu< 
ta por dddicicn mientras el daño fe paga , mas 
que por fervidumbre verdadera : ya que la men» 
.te del Señor, que lo da á la noxá^ mas es librar» 









hMrw*«Bg3«jTw««yyi«p<Erww«^HW^#iW!r»WWl«nWWWCT^ 






vv. 




^14 

íe de la acción, que ttansferir fu dominio; y en 
el que .0 recibe es preciíion el admirido, por- 
que lu intento fe dirigió á k integra ílui.Eiccioi 
del daño; que por todos eftos modos le dííair.e. 
Otro de los cafos mas conocidos, en que 
el Señor íe obliga á manumitir el efclavo, es el 
que íe propone en el §. Erat olm final de dona, 
tiombm, y en la Ley i. Cod. de éommmi fcr,o 
manumifo; donde lo que antes era particular en 
los milites fe hizo general á todos, y dandofe 
a libertad a un fiervo común por qualquiera de 
ios Señores la coníigue, aunque los demás lo re< 
pugnen , y fe les obliga á vendci?^ la parte que 
ies toca, recibiendo lo que les correfponde del 
julto precio en que fe tafa (i). Moviófe Mi- 
niano del favor de la libertad en las particulares 
circunítancias, que confidera de remitir el uno 
de los Señores á beneficio del ílervo parte de ía 
dominio, juzgando el Emperador lleno de envi^ 
día, y de peíimo exemplo, que el liberal psr- 
ciieílc, y uti¡izaíT¿ el cruel, adquiriendo lo que el 
otro perdiera ; como antes fiícedía, acreciendoí'e- 
ie la parce del manumitcnte á los condóminos. 
A ucs fi fe romaíle abfolutamente el íiivor de U 
libertad por fi lolo, no fe rcaringiera la Ley al 

T 

(i) De libértate^ data fcrvo communi videndus O, 
i-írrca ¡n deciís. Gunat. po. per tocan:. 



x't<'^f'vvY^;vvin#jAWW><CTT/Avi 



íicrvo común? y por regla univcrfal cílablccicra, 
que ál ficrvo agcno por la exhibición de tu prc-^ 
CIO fe le dicíle iibercad invitó domino \ la que i\o 
hay en todo el cuerpo del Derecho co^nua, ni 
en el Real, que íigue enteramente en efta parte 
al Romano, iegun conita de la Ley i, tit. iz* 
Pare, 4. 

Son también excepciones de la recría, ta 
punto de libertad la Ley 71. ft, ae aaqmrend¿í 
hereiitatCy cuya expoficion puede verle en la re- 
lección de cdptivis redemptis {i) y que imprimió 
Don Franciíco Xaraba, Colegial, y Redor de mi 
Colegio Real, y mayor de San Pheüpe >y (1) trá- 
he por íemejante la Ley S¿ prvus co.n.nuras i§. 
veríic, Otiod [i rf. de vid^ran : la Ley 2.. ir. St /i- 
hertus in^enuus effe dicatur , íegun Harpprechto 
(5) : la Ley Domino 16. í£ dd benatus Conjidtum 
SylUnianum : Ley S¿ duobus 5 . ft. de liherali canjat 
Ljv JMicata ¿9. ft. de excej?tione reí judicata y 
con ücras, que recoge el ingeniólo Oroz (4), y 
cxülica (5) : ia Ley Gmerditer §. Si quis 11. con 

1 j otras 

(r) Trat. j. defJe e! n. 54, 
(2) ídem ibidem ti. 5J. 

(j) c.. 2. de jaiepafonaraai, á n. 8.& una ex Glof- 
üs ciCt. Icg. 2. 

{.) Lib. j. de apicib. pils Civil, cap. 7. á n. ii» 
{j) ídem Ub. 2. cap. Saali. 











|^ari«iT«n« yRW^yA^¡r»nw^gRiyW WWl»nwi»g«^^ 




If' 




oaas concorilantcs, fí-. ¿^c' Jideicommtjdrijs liberta* 
tihtis: la Ley «;. tit. 17. Pare, 4, y allí d Señor 
Gregorio López : el Cz'^. Muhorum 2.. lib, 5»ric. 
6. áe Judais ^ con el Señor Gonzales ea íu co-. 
menurio: la Ley 4. tit. 5. pare. 4. 

Merecen particular mención dos éxccpcid- 
neSj que fuelen cirarfe por los AA, á favor de 
la iíbeicad. La primera deducen del elegante Ret 
cripio del Emperador Antonino Pío á Elio Mar* 
ciaiio, cuyas palabras iniercó juftiniano en el §. 
final de bis qui funt fui Vel díieni imis : y Uipia- 
110 en la Ley z. íl. eodem-^ cnaac por ía cruel- 
dad de los Señores les oblig-an á vender los eC- 
clavos. Pero aunque íea concra la réjala general 
de la citada Ley Imitum^ no enriendo que íe ef- 
tableíca a tavor de la libertad > porque fi el ef- 
clav© no nene fu precio para rediaiiríe , no por 
cíTo fe dexará de vender j pues previene el Reí- 
cripto, que la venta fe celebre con buenas con- 
diciones; efto es que no vuelva á la pocellad del 
Schor cruel ; que no ie vendí coa pado de que 
no pueda fer manumitido, de que fe mantenga 
íípníionado, ó remita á lugares incommodoSj y 
diílanccs. Las razones de elia deciuon (finnom- 
brarfe el favor de la libertad ) fon : lo que con- 
viene á la República, que no fe ufe mal del do- 
minio j y á los miimos Señores no exáfperar los 

íicr- 



ÍWh\<\yTOrt»i\TTB^M 



^*k^ «k VAN' %fA»\^ A ' tX^ m AíJI A> i' 



rAi AW^T^VÁ 



¿17 

ficrvos, e^^pcnienáofe a que mzqjmci] contra fu 
vk-a. Fiícdc íuctdcr , que el eíciavo tenga con 
que redimirle, y ai miimo tiempo liaya quien le 
ccrr^pre ; pero tilo es accidental : y no íc duda- 
rá entonces^ íi por el favor de la iibenad íe ie 
oblicra ai Señor, a qoe lo vendan uno es fopyef- 
to que le ha de vender por íu croeldad, íi iia 
de íer preferido el íiervo para libertarle, 6 el que 
intenta comprarle, á quien el Señor quiere ven- 
derlo ; que es diíüaca diípotaj de qne uaiaré deC- 

pues. 

La íeguiída excepción la concibo de la miC^ 
ma calidad; porque íe cítala Ley única Cod.i^ 
Latina Ithcnate tolknda^ en ci §» llíud 8. para fun- 
dar que por tavor de !a libertad fe compele ai Se- 
ñor a que tnanumíta ; no' idamente parte, como 
en la Ley 1. Cod. de commmú Jervo manumijjú% 
fino todo el íitrvo ^ pero en nai concepto no di« 
ce tal el Texto, ni de él íe infiere. La decifion 
de Tuftiniano íe dirige á quitar la libertad Lau- 
na^ en la qual vivían los manumitida >s corno li- 
bres, y morían como eíclavosj pues no düponiaa 
de lus bienes : los que ocupaban los rrianumiien- 
tes por Derecho de peculio , y no de íuceíion. 
Eílablcce cambien la Ley, que en ciertos cafos^ 
en que antes íe confería eíta eípecie de libertad 
¿imiuuta;^ le coníiga la Romana plena, y perfec- 




I 



ir 




^i!9'iaK^&fW9n^ »^^}\vwm^ Ki^^i^mí91 fí f^^S^áF!Srv¡iWS9^ 




ti 






V 



n/Eii efto confiíle el favor; no cti compeler al 



y a que invito manumita. 



En el §. illui hace m>:aiorhel Emperadarj 
de que íi fe coatcnclia en juicio íobre el ellaio, 
V el licL'Vo era vencido decía raa do ie íu efcia vi- 
tad, V un tercero le pagaba al Amj vencedor ¿ 
precio : era uno de los modos, con que oocenú 
el cicla vo la libeitad Latina : lo que corrigA re- 
putando abiurdo, irracional, e inconíeqiicnte, ré^ 
cibir el precio, y al tiempo dj mj^ár el lioerco 
rtraherlo a tervidumbre. Pero de ninguna palior-a 
del Texto le infiere , que el precio lo recibieíí;^ 
el Amo vencedor invountano ; ni efto lo íiiil 
fica la clauilila : deinde ^reúum Jervi ah ali^uo per- 
füliuum cjl: y la Goíla expone la palab a folu- 
tmn del recibo efpontanco : fpo^n^ accr^ienti. 

Amoldo Corvino explicando elle tículo en 
fu metódica expoíicion del Códi^^^o de Ju.bniana 
dice, que en cita Ley n) el tu)! xió ablolu:a líen- 
te , que por codos aquiíos nio ios, que antes fe 
hacían los Latinos Juuia us, le ai¿an hoy Ga- 
dadanos Romanos > iino Icniió ancos mo ios ds 
nianuu^icir, por los qaiijs tolos go¿e¡^ la lioer- 
tad Romana: que en ellos ó vx^i:, y iz co if or- 
ma con la voluntad del Seño:, ó .a prelu nj ; ó 
no la atiende, y eo inVuj con :ede la liberal. 
Ex:,n^li grana, mjnolprecia la voiuncad del Se- 



i 



^JW^^jWC^VrTJgWTTgTLl 



♦ \#*^^ ♦'/*%» •A^,»^ • 'i,\^ ¿riu 



^iSUiJU 



¡XIWXAW'/KAVAA'^V^K.»;/!^!!;!^^^^ 



1 1 9 

íor en el ficrvo, que arroja de íu caHí por en- 
anillo > que íui iii voliincad ie hace libre, y Ciii- 
jadaao Romano. La prcíunie en los íicrvos^ que 
:ubicrta la cabeza rodean, y acompañan el ferc- 
:ro. La íigue en el que manumice inter amicos , 
S ver epijlolam : y entre los exemplos de ella úl- 
:inia claíe pone la efpecie del cicado §, lílud : 
ídem ohtinet in JerVOj cu'ms dom'mus pretium , pojl* 
luam judicio liherali eum fuüeravity dh aliano ác- 
:epít. Conque en el concepto de eílc recomen- 
dable Autor, y fegun fu difcreca expoficion fu- 
pone voluntaria la recepción del precio ; pues la 
Ley figlie la voluntad, que tuvo el Señor de ma- 
numitirlo : no la deíatiende, ni contra ella le ha- 
ce libre como al fiervo enfermo. 

Permitafe no obftante que en ambas a dos; 
efpecies, del íiervo tratado con crueldad , y del 
vencido tn juicio, fe tuvieíTe prefente el Eivor de 
la libertad. Concurriría efte en la primera coa 
la conveniencia publica, y del Sehoi*: y en la 
f( ounda con las circunftancias de haber eílada 
el hervo en la poíeíion de fer libre : con el de- 
recho dudofo, y probable, que tuvieíTe para fe- 
guir el juicio: y con el recelo de volver venci- 
do á la potertad del Amo. Serían otras dos ex- 
cepciones de la regla general, que decide , no 
fp obligue el Seíior invitOy á que venda el eicía- 



Ky 



vo, 




U%iPW*«»»«T^^WW«iW«W»ifff«Wl€l^WIWWlg^^ 




lio* 




YO, ni por el favor ,ác la libertad. 

Un Tcxlo, que no íc menciona íco-un Ic 
literal que íuena, pudiera oponerle , y apoyaiu) 
mejor ei intento concrario j que es el §, Si qitis z 
cjc la Ley 71 &.' de adqmrenda h^redítate^ cnd 
qual fe dice (1), que íi allano diere dinero á 
lu Señor para C|ue le manumita, juzga el ]urif 
confLiko, que debe f:r auxiliado. En' la Gloia k 
cLi Accurcio cinco inteligencias. La primera es, 
que habla no del Señor aólual que vende, fino 
del que compra en confianza con peculio delfi^ 
ervo, para dcípues manumJ.tirlo j y es libre fec^un 
el Reicripto de Severo, y Antonino en !a Ley 
4 ñy de manumiísionihus. O com.pra el fiervo coa 
. pa£lo de recibir defpues el precio, que hubielíc 
exhibido; que es la fegunda inteligencia, figu- 
rando am.bas efpecies legua la que contiene la 
Ley Vix 5 3 . en los verliculos Sed ¡i quis [uis^ y 
el ¡ed fi qús Hdem ít de judicijs: v íe le Iccorre 
para que ica heredero voluntario, y no neceía^ 
es lo que en la Ley 7X íe trata. 
La tercera inteligencia es, que habla del Se- 
ñor aólual : y fe le íocorre al íiervo para que 
íea heredero voluntario , defpues que el Señor 
k manumitió fin coacción alpuná recibiéndole el 

pro 

(i) Si (jms dedcrtt nt¿mmos domino^ ut 7?m}mmitt¿t* 
n;ry futo hunc omnnó ejje jucamaidum* 



noj' oui 



JW^^'^^tf^rvinr^/iWTETO 



>éiA « VéN'' « />^k • A iX- » ri\\\^ 



RUAJKIMAMMMn 



9miyK]RT779llSg23^ 



ZZ I 



precio ) Dues aunque fuefíe Inflkuido íiencío fi jr- 
vo, quc \o hace nccefario, muda la calidad, y fe 
hace voluntario ^:?/? manumífsionem fronte j^aclam ^^ 
como dice la Giola ; que apunta todas cftas in- 
terpretaciones, . por la lupoficion cierta, y princi- 
pio inconteftable, de que al Seaor invito no fe 
le oblio-a á m-anumitir el cíclavo. 

Separo las otras dos inteligencias: porqué 
tocan un punto prádico muy de la materias eii 
que hallo divididos a Accurcio, y a Cujacio. Re- 
ducefe á inquirir, fi quando el Seíior paóla coa 
íii fiervo que le manumita, y le recibe íu pre- 
cio, fe le compele a libertarlo, Accurcio eftá pol- 
la negativa, fundado en la Ley Interpofitas^ Cod. 
de tranfaBionibus, y en la Ley Pofl cent, Cod. 
de liberali caufa. Solamente admite, que el Ma- 
eiílrado leinduzga, ó exhorte al Amo, áque cum^ 
pía el pacto, fegun la Ley Cum ad firmes 8. Cod. 
de liberali califa, y la Ley S/ Uber 9. Cod. de con- 
ditione cb caujam datormn. Aísí interpreta la pala- 
bra Succmrendum del citado §. Si juts z. que es 
la quarta inteügencia. Cujacio dehcndc, que aun^ 
que no hay acción contra el Schor por el pac- 
to con el íiervo; pero que en eílos C2í[os ftvore 
lihertañs k reconviene, íaiva íu reverencia, extra-* 
ordinariamente por el Magillrado i y que la ex^ 
hortacioa de que habiaa'las Leyes^ es neceíar% 



• ?-^ 
>■>■> 



^ 

■f^ 




mMMDS. 



weg^iK^a'^mBmFfnxww íW9i^i\ysg^;fíQanráwS9^^^ 




%%v 



y j;ro imperio. Efta es la nkmn ínedlgencia , que" 
reprueba Áccarcio, contra quien opina Cujacb en 
la citada Ley 9. de condiúonc oh caufam^ 

A la diííencion entre eftas dos grandes lum- 
breras de la Juriiprudcncia obliga la verdad, que 
fuponen, de que por el favor de la libertad no 
puede compelcríe al Seiior á manumitir el efela- 
vo ; porque fi no fueíle eilo cierto ( no propo- 
niendoíe la qüetlion como hipóteíi ) en vano dif- 
pucarían, que fiierza puede tener el pado del Se- 
ñor con el cíclavo; quando ím paílo alguno, ni 
recepción de precio precedentes, por folo el 
favor de la libertad pudiera compelerfe al Seíior 
á la m^anumifion* En quanto á la mencionada 
difputa, reconocidas las letras de los Textos, y de 
la mente del mifmo Cujacio en la Ley 3 . ñ.dc 
cb fea mis a liberto^ & líberis ejpis pr^fiandis : lo que 
entiendo es, que por el paito íoio, no íe le ooíi- 
ga al Amo a que lo cumipia manumitiendo el 
íicrvo; pero fi hubo recepción de precio, fe le 
exhorta, oblie^ndole por el Prefidenre de la Pro- 
vincia, ó Magillrado fuperior por modo extraor- 
dinario, y faiva la rcvctencia , que le le debe. 
Explicados de eíte modo fe concucrdan congrua, 

y naturalm;:nte los Textos citados (^). 

A'm* 
(*) Eíla ¡ntclis^encía fe comprueba con h doftriaa, y 
expoíicion de Accurcio, y Afon á la Ley 2. ff. ft //- 
i?erM imcnms ejje dicaUír^ que arriba fe ha tocado. 



^^gK'^J^C^T^WT^RVTT^l 



4^ -^*%N «b VAS» %rjéiy 



^t» ^ 



[SasraKffQQfüR 



AaA<\VAnVi 



^IBSSI^ 



1 1 3 

'Aunque los lugares de los AA. que fe aic- 
rail, no loa Leyes, y bailaba lo dicho nafta aquí 
mx que no merecicíícn aprecio, fi dixeílcn co- 
a coQtrariaj pero por el uío forcnfej por la ef- 
imacion, que tieiica lus doclrinas, y en gracia de 
á verdad : liare maiiiíielto, que eftan mal encen- 
lidos, y peor aplicados, coino aíTcncé al pnnci- 
Áo de cfta carca. Me haré cargo del de Aze- 
^edo, que fe cita por mas cermiaance; v fu ex-» 
fiicaciou í'ervirá para el de Valenzu.la, y codos 
os demás, que expreíaren palabras equivalentes, 
rranícnbo con puntuaÜdad el paíage de Azeve- 
lo, en que defpues de remitir á Horozco para 
>clienta íímicaciones de la Ley Z^vií/^??^^ proíigue: 
If iterum limitatur ^ ut non procedat favore líber ^ 
dtis , nam poteji auis compelli venderé fervurn vo- 
\enti eum manurnitterc ^ ex t, in §» findi , de his 
mi funt jTii^ Vel aliem ]¡4ris. L. i. §. liltid. Cod^ 
íe Latina libértate tollcnda. 

Las doddnas de los AA. que tienen ^cne- 
alidad en las palabras, deben encenderle leaim 
os Textos, de que las deducen. Es teórica de 
krtolo en la Ley Non^ §. Liberatio í£ de libera- 
úone legdtd^ que recomienda el Cardenal de Lú- 
ea (i), hguen el mirmoSeíior Valenzuela(i), ci- 

L 3 tadq 

(i) Difc. 25. de ufaiis n. tj* 
(2) Conf, jj, n. 10. 




]í¡EUiSBtXE¡2aSBJ¡L 



«»^«w«ffre*wi«iywwwiwnwwwwi»wwi«MCTf^^ 




m 



1 
« > 



^ 
c 




2i4 

tado de contrario^ Vela (i), y coa que fatisfa-i 
ce el Señor Olea á las impugnaciones (i) de D^ 
Manuel Veaoya. Si los Textos hablan en cafos 
parcicularesj á ellos deben reftnngirfe las dodri- 
nas. Limita Azevedo la rcola de la Ley InVitum^ 
diciendo que puede compelerte al Señor , a que 
venda el íiervo al que lo quiere manumitir , eii 
los dos cafos de la ievicia, y de la libertad La- 
tina. No es buena coníeqüencia : luego fiempre, 
y. en todo calo fe le obligara j eftando las Leyes 
tan claras en contrario. 

No es la intención de Azevedo limitar ge^ 
Bcralmcnte la regla en todos los cafos, que hay 
á favor de la libertad. La principal limitación ds 
que trata, es que ie obliguen invitos los dueños 
de las eipecies de abafto, que eftan expueftas a! 
publico trato, á que las vendan. Añade por exór-^ 
nación 5 que por favor de la libertad también 
fe compele á vender^ y bafta que fe verifique 
en los dos caíos contenidos en las decifiones, que 
cita : los que pueden tener equiparación, en que 
del miímo modo, que aunque los dueños no fe 
cbliguen contra fu voluntad , á vender las mer- 
caderías vendibles , no obllante en los términos 
(de eftar cxpueílas al comercio , por favor del 

abaf-: 
<0 Diíícrt. 42. n. 40i 
(2) Numero 2¡. 



^B?^^^^W^vy«7i\TT^\ywyrCT^mi 



nZOKE^Ei^QQ 



^2f 






fetado público fe compelen ; {acede también por 
el lavor de la libertad en los caíos de la fe vicia, 
y la libertad Latina , de que tratan las Leyes, i 
que Azevedo íe refiere, y á que debe conrraher* 
fe fu do¿lTÍna. Efta es la congrua explicación,' 
a!sí de ella, como de las demás, que le fcan con- 
cordantes ; para que fe vea fu ma!a inteligencia, 
y peor aplicación a lo general de que íe trata. 
Venero como merecen a los Señores Azevedo, y 
Valenzuela: aprecio iu magifterio, y autoridad; 
pero fi hablaílen tan generalmente , preteriría la 
de las Leyes , exculando que me comprehenda 
la rígida cenfura del Emmo. Luca ( i ) , que re- 
pura por necedad bePdaí la demaíiada inliltencia 
en interpretar los dichos de los DD. ciíiendofe 
¿ los llmiites de íus palabras. 

Iníierefc de lo tratado, que bien entendió 
idas las doólrinas con que ie procura fundar, que 
por favor de la libertad debe vender el Señoc 
involuntariamente al efclavo, prueban lo contra-, 
rio '-, porque fiendo excepciones de la regla ^e- 
11 ral, en todos aquellos calos, en que exprefa- 
mente no la limitan, la confirman , no la deftru- 

yen. 
(i) Difcurf. 170. deFcgnÜb. n* 10. Attamenin DD^ 
iion vecefarijs^ fcd prohahtÜhus traditionibus^ (iultiti.^^ 
yel hefíiahta-tis J pedes Videm)\ adh mordicusin litteray 
Vr/ m una^ /¡ve altera eorum díFti interprctaúone ^ ad 
limites verhmm^ vel oráinis fcribendi injt¡iere^ 



^3iy 



m¿L 



m 



^ 
^ 



^ 

^ 



i.%^wyi«r««Ti.^pwrw»www«W«y#R¥y^ 







yen. El que difcurrc dcducicnclo de propoficio*' 
nes pardcidares aíTcrcioncs c^cncralcs, ufa de mali- 
ísima inducción contra las reglas de la buena Ló- 
gica, y neceísica de daríe un baño del Arte de 
pcníar, que le dirija la razón, y le forme el jui^ 
cío* Alli ie ferá prefence , que la verdad de la 
propoficion general no le quita por excepciones 
particulares. Si no quifiere tomar las coias taa 
de raiz, baílale acordarle , que las excepciones 
afirman la regla en contrario, que es proloquía 
jurídico: ver en los Tópicos de Nicolás Everardo, 
como fe forma el araumento de la excepción á 
laYcgla: y en los miimos términos del punto 
que íe trata, efte juiciolo difcurío en el lugar ci- 
tado de ívlallrilio al n. 54. 

Clámale Cun la equidad , que contiene el 
cjue fe reciba el precio, y ie de al eíciavo la li- 
bertad, que es tan favorable. Pero cíla es una 
equidad contra la Ley, y contra la razón en cpe 
íe funda; lo que es totalmente (1) agcno de la 
verdadera equidad. La confideracion ue ella equi- 
dad no puede íervir a los que fe luje tan a las 
Leyes; fino á los que fon Arbitros de ellas para 
derogarlas. Refervenla los Prc^fcílores, para exau- 
do puclla en fa cabeza la Corona, y en la mx* 



no 



(t) D. Soloiznno lib. 5. Pülitic. cap, 8, 3c vitlc in 
raíl, de jure Lidiar, ibidcau 



ilBK'^^Wcrj^WTwwT-w^i 



y**A * váS' « /^ii.1 ^ « ' *A^ ¿rii%y 



msmwsassiWi 



KWAA'^VAlAV>9mU^\ 



no á Cetro, puedan proferir con el EmpcraJoi' 
Víilcntiniano : ( i } Oj^ortet duntiam Icgtim nofira hu- 
manítati incongruam emmendan. 

Ocúrrete finalmente á la Ley Real de Iiv 
días; cuyas palabras {on*. Algunos Efpanolcs tie- 
nen hijos en EfcUvas^ y noluntad de comprarlos pd^ 
ra darles libertad. Adandamos que hahiendofe de Ven- 
der^ fe Prejieran los Padres, que los quifteren com^ 
pr arpara ejle efe tío. { Pero qual Texto puede dar- 
le mas convincente, para inferir de el , cfc no 
fe oblicruen los Amos contra fu voluntad á ven^ 
der los efclavos ? La claufula hahiendofe defender 
es indu¿llva de condición, y equivale á efta (i) 
man^fe vendan^ o fi fe \endan.iScú razón de- 
ducir de h Ley, que en el evento contrario de 
k condición , quando hay en el Señor voluntad 
poíitivamcnte opuefta, porque no quiere vender- 
lo, fe lepbligue á que lo venda? ^La Ley que 
folamente da prelacion, ft fe venden, ó hahiendofe 
fie vender, puede íervir para probar, que fe obli- 
gue á la venta quando no fe venden? lEílo pue- 
de concebirfe, difcurriendo con derechura ? A la 
verdad que efta Ley califica mi principal propo- 
íicion i porque de ella fe infiere, que al Señor no 
^ M5 fe 

(i) Tn Leg, p. de legibus, 

(2) Lex ^t promfsit ñ\ dc condift. indebirí. Bar- 
bofa in his diftipnibus. 










ryaari«nwnit yri«>^ywW»W«^»WW¥ yineyiOTrgi^^ 





ii8 

íe le puede obligar contra íu voluntad , a qué 
venda el eíclavo j y que no quilo el Legislador 
obligarlo. Por eíío le da la preferencia al Padre 
que quiere libertarloj reípecto de otro compra- 
dor, para el caío de c^uc fe haya de vender '-i y 
no manda que fe venda : que es el miímo ar- 
gumento, que fe tomó del §. Libertas, de fimulis 
reb. per fideiccmmifl relié}, y íus comprobantes. 

, Eftas fon las conleqüencias, que falen de la Ley ; 
las que nos enfcfian a deducir N4ilfingero , Vin- 
nio, y Pichardo del §. Dominus^ de noxalib. aBío- 

.mk.^ maiy diftintas de las que fe deducen de los 
lugares de Azevedo, Valenzuela^ y de los Tex- 
tos, en que cüos AA. fe fundan. 

La Ley de Indias me conduce á tratar , fi 
en cafo de venderle el cfclavo, ferá preferido él 
que diere el precio para fu libertad, Efta ha fi- 
do la controveríia muy frecuente; porque la an- 
tecedente no tengo noticia, que antes de ahora 
fe hubieffe ofrecido. La prelacion fe funda, lo 
primero: en la equiparación de la potcftad patria, 
y dotranica*(i): fi el Padre vende aP hijo, puC- 

. de elte redimirfe, ú otro dando el precio liber* 

. tarlo (i) ', luego fe obftrvará lo miímo en el íiervo. 

Lo 
(i) Lcx 5. ñ\ de cíípire minutis. Lex ¡n fuis 11. & 
' 6c libcris, éc pofihumis. 

(2) I ex 2. Cod. de pauib. 'qui filios diílraxerunr 
Lex 5>. tic. 17. Pait. 4. 



ÍlW\\^f\y?^VrT#AVTT#Jl\1 



4é%^ •> Vé\^ • />,l 1. • ' i,\^ é -f t\\ 



v^V/T.-sVr. t ■.vf. 



KVAA\y«nVJQI|¿^U^\ 



Lo fégurtáo: fe funda en el §, Dominus^de 
ncxalib. -dBionih. en la Ley 71. ft. de admir.h^^ 
reda, y !a Ley i. ^. ¡i lihcrtus ingen. ejje dicatur\ 
Ley 9. tit. 17. pan. 4. donde el eíclavo es pre- . 
fcrido al excraño eomprador, ó nuevo Señor , y 
fe le permite por fwo: de la libertad, que fe re^ : 
dima, que es mas que preferirfe, anees de que la 
cnagenacion íe perhcione. '\ '% 

Erfaerzaíe con la Ley i. Co¿.de comfrmt* 
ferVo mmumifo^ el §• final de donaticntb. la Ley 
2.. tit. 2 1. Part. 4. en que por el mifmo favor 
es preferido el Gervo, a quien el Señor remite la 
aparte, que en el tiene aunque fea mínima (0,7 
, je libra dando el precio de las reliantes á los con- 
dóminos 5 luego mucho mas fe deberá admitir 
la redención reí pecio del nuevo coniprador-quc 
Bo tiene parte alguna de dominio en el íiervó. 
Añádele la opinión de Rocco de Gurte:^' 
Lambertiño, y los dmias citados, que en los féf- 
minos del §, final de his c^ui junt jui , en el c^- 
ío de la Icvicia admiren íáprelacioñ dtí-elela- 
vo por íu libertad al extraño comípradx)rV y eiv 
cafo de duda íe lia de eftará'lo que'ck^riías& 

yoíable a la libertad; íegun Textos exprefos(i]': 

ca 
(í) Larrea deciíí. 90. • 

(2) Lcx ^otics 21. de regnl. jtiris. Lex Cum ínter 

14. Cod. de fidcicomimG. Hbcnaub. Lcx Jtmuia 24* 

fi. de manuuiif^iuíú 







■.%»w««r««niywRiaiWAW«wreyww^iywwwiw 




KW i w wx x^u^£I^^«^ A%\/^KJR\/JiJiA^jrj^vmuiiiv#i^tu jMJVLMgi 



150 

tn virrud dc los quales dice c\ Emmo. G#irclcnal 
Pedro Qortadino (i) tratando de los Vaíallos, que 
pueden íer ptefcridos por el raneo, y redimirle 
quando el Rey jos enagena : Et tjia opinio ejl te* 
nenddy cum etjieffemus in duhijs^ favor e lihenms ef» 
(et refpcndendum» 

Quando en los términos de Derecho co- 
mún, tuvicífe la materia duda, no la dexa la Ley 
Real recopilada de Indias, que es e&prefa. Y aun- 
que habla de los Padres, que quieren redimir fus 
hijos, no parece que es privilegio particular á los 
Padres; ni fe mencionan, fino es porque dieron 
ocafion á la Real difpoficion; y fon los que en 
fo regular pueden tener aquel naairal defco de 
libertar los hijos. La mifma razón de equidad 
;^hay, íi el hijo quifiere redimir al Padre efclavo^ 
ó ü el mifmo fiervo quifieíTe redimirfe, babiendo-- 
fe: de 'vender. Eftas fon las interpretaciones dodrb 
nales, que permiten las Leyes (1) . Afsí fe ha de- 
cidido repetidas veces en U Real Audiencia de 
Lima, de que me confta, y los autos elLirán ea 
los Archivos del Oficio de Cámara : lo que di 
un grande pefo á cfta opinión, ex leg. Fdius IF. ad 
LeíT. Corn.de faljís: Sic in^^eni Senamm cenfuijje ( 5) • 

^ Por 

(i) Trad. dejare prítlation* quarft, 47« n. ai# 
(2) Cicfpi obfervat. 1. §. 4. 
(^) Larain compcnd, vitar hominis, cap. i. n. J7¿ 
vcríic. Sed c^uíd. Trifiani dccif. 27, 



.3l^K'>^f^rvy^#-jv%y-»*^r^] 



i**%A •'/*>' %fJA^ « 



□GnraBODnnQisssSi^ 



2 5 r 

Por la parce conmuia 'hacen las íjo-uicnccs 
onfideracioncs. La primera : que íi fe precifara al 
ciioc á libertar, y no cransferir el dominio á qui- 
u le parecieííe, vendiera contra fu voluntad j y 
^ impidiera la libre enagenacion de los bienes: 
> que le reputa iniqüo exLeg. i. ff. /i a paren-, 
? qtiis manumifsus fuerit^ Leg, In re mandata^ Coa. 
Uí dati. 

La fegunda : que las concefiones partícula- 
zs, que por favor de la libertad hacen las Le- 
es en ciertos, y determinados cafos : no deben 
:ahcrre por coníeqüencia á otros ditlintos^ ex Leo-. 
hod \>ero 1 4, £ de legihtís^ mm Vulgatis. 

La tercera : porque es Texto ( como dicen) 
xlondo , y exprefo la Ley 3 • ff. de ol?feqmis a 
hertis^ & liheris ejm , en que el Señor mandó 
ender un efclavo, y deípues rogado por el, que 
) recibieíTe el precio, y le libertaíTe, convino ea 
lio. Sobre lo que dice el Juriíconíulto Marcelo 
lie puede ^acufarfele de ingratos porque fu Se- 
or le conhrió beneficio, aunque no gratuito. Dan 
. razón Cujacio, la Gloía, y Corradino ; que con- 
fte en que, no obftante la oblación deí precio, 
adiera venderlo, y no libertarlo ; luego no tie^ 
e derecho de que fe le prefiera, ni en ei Se- 
:>r hay necefidad de libertarlo ; alias no le con- 
iera beneficio. Argumento Legis. Vi^um ex [a- 






\VM w t s/Jk w ki¿KJk\rjLi!L\rM: M í\^a9L\/M^iv ^ jmjiL\/^M^\\¿jKuiL\/M^m:jaj ^7i 






X 5 ^ 



rf2Ííia§. Si fakidia^ ííde Ie>ratts z» en eílas decTantes 
palabras :, /Ví?^ enirn fdcpiltas necefsdn¿^ ektlionis 
propr¿£ liheralitatis henefic'mm ejl'-y quid ejl enim 
quod Q-2 Ce yideatur relij^uijje^ ata qmd rcliamt om- 
niño reddere dchuit ? Y eii Ío necciario no hay li- 
beralidad : Lex Kem legatam^ íí. de ddirnmdis le- 
gdtis. 

Ni fe adapta bien la Ley i.Cod. de^atrik 
qmfdios dijlraxerunt i porque la de los hijos eia 
una fcrvidumbre imaginaria, y de libres fe ha- 
cían eiclavos j lo que es diversíísimo de pafar fo- 
lamente de un doaiinio á otro igual. Por efta 
reSexíon, en la difputa : fi quando el Rey vende 
una Ciudad , ó Villa , tienen los Vafallos la pre- 
lacion por el mifmo precio ; es la conciliación 
de los DDv(Que trahe Corradino (j), diciendo 
qae en el efcdo convienen los que parecen con- 
trarios ) que fi el Principe vende la Ciudad, que 
fo!o reconocía la dominación Real, á otro inte- 
rior, ó Barón 5 los Vafallos fe reputan como libres, 
y íe preíicren para prefervaríe de la efpecie de 
íei'vidumbre á que vienen, lujetandofc aun infe- 
rior: pero íi ya eftaban en ella, fe pueden ven- 
der, y paíar á oira ieual fajecion, y no fe pre- 
ficj;:n para libercarie de ella, Lucw mucho mas 
íe deberá c!cn.:cTar cita prelacioa a los que eítan 

en 
(i) Loco clia^o á num. 15. 



u 



1; I 



iW?\''^gtgr\yT#.A\T^fcr.\yrr/i«v^ 



kvakA\vm»\ni^ag^^ 



en verdadera fervidumbre ; en cuya condición á 
qualquicr dominio que paíen, no hay diferencia. 
f, In fervorumy de pire perfonamm^ 

En el Derecho municipal no parece que 
fe determina lo contrario > ni íe deben fácilmen- 
te inducir correcciones 5 y en duda deben evitar- 
fe (1)5 reílcjxionandofe las palabras de la Ley' 
Real, que no dicen fean preferidos los que qtiifie-* 
ren comprarlos s fino jean preferidos los Padres ; lo : 
que denota fer particular concefion á ios Padres 
Efpaíioles, que tuvieren hijos en efclavas ? de los 
que habla la Ley. 

■ ^ Eftas fon las principales razones de ambas 
opiniones: y fujetando mididámen al m.cjor, di- 
00 lo primero: que fi la venta del tfclavoesne-^ 
cefaria^ como en la crueldad dd Señoreó fi fe^^ 
proftituyeííe la efclava , donde por pena fe cornal 
pele el Señor á enagenar, y íe priva del dere-^-'^ 
cho en el efclavo ; en eftos cafos , y los femé- 
jantes, por fevor de la libertad, debe preferirle al 
comprador, el que quificre manumitirlo. Es doc-* 
trina del Señor Covarruvias (1), que dice que 
aunoue á la Ciudad no fe le de prelacion en al- 
guna Ley, por íblo que íe le obligue á alguno^ 

■: "■" ^ .' que 

(i) Lex Pr^cipimus Cod. de appclbiionib. cum con- 
cordaniibiis, 

{%) Uh. 5. variaíunij cap. 14. n. 5,; ,._k^^.= 



^ 







' k 


\ 







fgrrajTwwnvwiBfAiarig^nwTOwywif^^ 




i 





• 



X34 

que venda los mantenimientos, fe debe oir a ía 
Ciudad, que pide fer preferida: lo que exótna 
Corradino con otras doitrinas (i) que recoge. 

Si la venta es voluntaria : en los ternñnos 
del Derecho común, y donde no hubieíTe par- 
ticular elkcuto, no fe le debe obligar al Señor, á 
que manumita, fi el quifieíTe vender, y transfe^ 
lír fu dominio á otro, con efte, ó icrual título;! 
porque la Ley Titim 3. ff. de obfequiís a liberis ^ 
&c. es muy exprefa. Concuerda la doctrina de 
Corradino (1) , que da la prelacion al íiervo, que 
antes era libre j y la deniega, al que de una íer- 
VidumJore pafa a otra por medio de la venta. 

Pero citando al Derecho Real de Indias, 
es mas probable la primera opinión j de la que 
no es lícito apartarfe in judicando, & confukndo 
por la Ley municipal, que admire cómoda, y 
amplia inteligencia á fivor de la libertad, fin ref- 
tringirla á folos los Padres, que intenten libertar 
fus hijos habidos en efclavas. El cftilo de juzaac 
en Tribunales fnperiores, y juftificados, es el me- 
jor interprete de la Ley. El miímo Corradino, 
defpues de la citada diftincion, afsienta con Fran- 
chis, Marinis, Maftrillo, Otero, y otros muchos 
AA. que recoge, y cita enlosnum. j.y z^.que 

cu 

(i) QucTÍl. 48. á n. r. 

(2) C^ia^ít, lup, cicata^ num. ^4, 



ti 



^BíE^tu. 



PvyTr./v^TTgr.\»wK-wv/^,^ 



iMP^^ ' UBéimx\tákk\v»íXi\niS^l^t 



235 
en el Reyno cíe Ñapóles perla columbre inve- 
terada de juzgar en íus Tribunales^ íc oá dere- 
cho de preíacion para libcrtaríe á la Ciudad , 
quando el Baroiij ó Principe inferior intenta ven- 
derla á otro igual. Y para fundar ella prelacion, 
fegun la coftimibre de los ileynos de Efpaaa, es 
muy puntual la dodrina del Señor (i) Larrea. 

En confeqüeneia de efta dodrina he vif- 
to intentar, que íi el Señor defpues que ha pu- 
cfto preeio al efelavo, y tratado de fu venta, refif- 
ee venderlo, quando le le ofrcee el tanto para 
libertarlo, diciendo ha mudado de ánimos lele 
compela : y afsí íe debe pradicar j porque ya fe 
adquirió el derecho de prelacion , que no fe de- 
be fruftrar por mutación de voluntad de aquc!, 
con cuyo hecho fe le adquirió; Lex fin. de pac- 
tis: y lo exorna Giurba (i), y fe ha de obviar 
á fu malicia, para que no fe logre la retrada- 
cion en perjuicio del efclavo. Argumento del 
notable Texto en la Ley z 5. Cod. de Ic^atis: la 
Ley Cum hi : el §. Si am his íF. de tranfaBio-^. 
nihtis. 

Eftas reflexiones me hacen limitar la opi- 
nión: fi el Señor no con ferio animo, fino ñor 
amenaza, y corrección dixeííe al eíclavo que quie- 

O 5 re 

(i) Allegar, ^fiícal. 45. pra^cipue n. y. 6. & 7. 
{^) De coniliet. MeíBn. cap. i. gloí. 8. ex n. 55. 



Til 



m£ 




s^^anxswMj^^sruifVifsmw^nuSWW^ 



W SUt W kUMiiA\rJLlSL\fMmMMMmL\JMJ^\¿m.JK\/lI.rL\J^ 



2.36 

re venderlo ; ó el fe valieííc de quien maliciofa- 
mcnte fe lo prcguntaíle, en circunlbncias de que 
con difgufto dirá que lo vende, no teniendo cal 
intención > como alguna vez io he vifto cabilo-, 
falliente difponer- Ella limitación, y la antece- 
dente ampliación dependen de las particulares 
circunftancias, que ha de pefar el prudente ar.- 
bitrio de los Jueces, no permitiendo que fe re- 
trade el ánimo en perjuicio de la libertad, y que 
dcfpues del verdadero animo de vender, fe diga 
que era de burlas- Argumento cap. i. de pre- 
ítmmonih. ibi : Ltidens fecL Teniendofe al mif 
mo tiempo prefente para efte punto, lo que dif 
cretamcnte advirtió el Emperador Trajano á Ca- 
íilio Severo fobre los tcftamentos de los milites, 
que fe refiere en el §. i . de miiitari tefiamento 
crto es que no faltarán algunos, que digan habei 
oído al Amo, que quería vender al eíclavo, & 
per hoc vera judicia Jubvertereñtur. 

Puede dudarle, fi efta preferencia, que ref- 
pecio del comprador extraño fe dá al íiervo, pa- 
ra que fe liberte, ó al tercero que intenta liber- 
tarlo y ha de fer al tiempo de venderfe , ó del 
pues de celebrada, y perfcfta la venta jó fe con 
ceda algún termino , dencro del qual pueda ^ e 
íicrvo redimirfe. Tratando del derecho, que tic 

nea las Ciudades para libertarfej quando los Re- 

ve 



>*. 1 



i 



ÍI£2£^ 



'^-\rrwj\\r9wj^xi 



KVAk\VfXJÁ\mB¿^ff¡J^^ 



^37 
'yes venden fas fcnoríos, refiere el Señor Larrea 

varias opiniones (i) . Unos han querido reputar 
elle un rccraólo, y ceñirlo á los cérnainos de nue- 
ve días, que por el Derecho Real de Efpaña tie- 
ne el letrado de fangre (z) . Otros dicen que no 
habiendo Ley del Reyno, en que fe introduzga 
el retracto de libertad; eltando á los términos 
del Derecho común, el retrado piefcribe en el 
efpacio de treinta años (5). Bobadilla (4) feguii 
la coftumbre de Efpaña íeñala quatro mefes; y 
muchos A A. (5) eníeñan, que el tiempo del re- 
erado fe dexa al arbitrio del Juez. 

En el punto del fiervo : ü fe eftá á lo li- 
teral de la Ley de Indias, parece que efte no es 
retrado , fino derecho de prelacion j y que fe 
.da hahiendoje de vender^ pero no eíVando ya ven- 
dido. El Cardenal Corradino (6) diftingue el de- 
recho del retrado, y el de prelacion; en que 
aquel fe concede , eílando ya la venta no folo 
. perfeda, fino completa por la entrega ; y el de 
prelacion, con folo que efté perfeda por el con- 

ve- 

(i) Di¿l. allegar. 47. n. 16. 

(2) D, Larrea ibidem. 

(j) Caftreníis, Tiraquellus, & alij apud Larrea ibidem. 

(4) Lib. 2. Politice cap. i5. n. 15. 

(5) Fianchis, Curte, Maíirillus-, & alij apud Larrea 
ubi íiipra. , 

{6} üe jare pr¿slationis cap. i» 

















lúe: kO- 






^:.v: 











¿yicymarwnwysriwyirTDfl 



^ Av ik Yi\C\LYJX\ k. ^ iiC 



¡sm 




\rJLM!í\rMiXk\^MKWkXfM.iv\rMJik\/ixA\\¿m rmx7wn 



2.58 

vcnlo de vendedor, y comprador. Scguii la prac- 
tica de niieiiros Tribunales bafta en el Señor del 
fiervo el ánimo fcriOj y maaificfto de vender, po- 
niendo precio al elclavoj lo que regularmente fe 
hace en el papel^ que fe le da para que lolicite 
AniOy 6 quando íe entra en ajufte con quien in- 
tenta comprarlo. 

De peiTonas de antigua pradlica ten gola no- 
ticla, que al tiempo de otorgarfe carta de dote, 
en la qual era una de las partidas un efclavo aprc-r 
ciado, íe ha exhibido la cantidad de la tafacion 
ante el Juez, y fe ha mandado otorgar carta de 
libertad. No tengo exemplar de demanda puef- 
ta, defpues de vendido, y entregado el efclavo , 
en términos rigorofos de retrado. Pero juzgo por 
mas conforme á la coftumbre , á la razón de 
equidad en aue fe funda, y al favor de la li- 
bertad, que íe oiga, y liberte el fiervo, fi imme- 
diatamente defpues de fu venta oftczca fu precio; 
dcxando efta immediacion al arbitrio prudente 
del Juez V porque lo que íe hace immcdiatamcn- 
te ( I ) , fe tiene como hecho en el mifmo adío. 
Y ella immediacion no íe ha de tomar con tan- 
to rigor, que íe requiera lea in conúncnú j ílno re- 

gu- 
(i) Lcx [^ecla^ §. Diceham í£ de rcbíis credicis. Lcx 
Petens, Cod. de padis. D. Faber,- & Valencia ia cxcrd- 
twiüonib. juiis civilis. 



,¿fV¡^^fUr 



^XJE£iXÍ^ÍJJ^M2 



KWAA1VWJlVr¿|g¿¿afe ' ^ 



guiada por cT Ju-z con prudencia (i); íln dar 
lugar á que los Señores vendan el fiervo Cm fu 
noticia, ó fe valgan de otros medios dé emba- 
razarles, que ufen de fu derecho dé píelacióii pa- 
ra libertarle ; ni por él contrarió déxár ábiéttá la 
puerta, á que defpues de eftat en pófefion páci- 
íicá el tiúévó Señora qiié no liérie niéñór (íere- 
choque el anterior, de quien adquirió él eíclavo, 
le le cónipela contra fu vúluntad á qüfe lo ven- 
da^ f que fin txpreía concefionde Dcretlid^co- 
íñó iá hay en eí ííervó dado á lá iioM, y fea 
tiros calos ) íé recindan loi contratos legitima- 
hithté celebrados. Veafe lá Ley fin. %Sedfm¡ue^ 
VoA. 'de jure ÚcübérMdi \ con él Sénoí Larrea éa 
lá citada alegaicíon 45; ni i* 

^ Émpéze üná breve éartá \ y corrió la plu- 
ma á uhá diírertacióil prblixa: en cjut V* tendrá 
que exéréitar lu paciencia, y yo recibiré guftoíb 
(u córi:e¿cioiii t^alé & V/v¿ EHüdio, y Aonl 5 
de Í74¿. . Pj 

ti^ VidéiiduiBárBoádiáioné ijji m li¿& i2¿ 




Ui i UK_ U'^\»y 







vjmv/KJivji»vji^i^igM.»v«^%wjK«vjg»vjxj P7; 



---.f • 



JíTI '¿0'*i 









&..}0 ' 






OV^i^í 



i 



^í>. I 



. V 



r^"^ 






X'iül 









X ,r; .^•'X 'ií.oíi^ih¿í(^óu;^.w^iin 



^i^^v^^ 



\rt»\%yT*T.^ f n^w-»r#\i 



EWAÁivjgunv/ 



240 



BREFB^PV.NTE ENDERECHO SO- 
hr la caufa de nulidad de M.atrimomo 
ie Dona Ivlarisna Belz^%nz^e con el Con-. 
de de Cafa Davalas. 






LT MO 




^H A conrroveríia prefente no es ds 
aquellas, en que puedan temerfe 
los graves rieígos, que rienen las 
caufas de nulidad de Matrimonios j 
en que quede algún efcrúpuloj de 
que una decifion mal reglada, dé por roto coa 
la autoridad de la Iglefia tan fagrado, é indiíb- 
bble vínculo 5 ó precife á los Fieles á iuna de- 
linqiiente unión, y íirva de velo al comercio ile- 
gítimo la fantidad del Macrimonio, ofendiendofe 
en qualquiera extremo fu altíísima repreíentacion, 
y exponieadore á profenacion el Sacramento. 

No es la caula de tal naturaleza, que la du- 
(ía de las pruebas hace titubear el ánimo, y la 
fe de los teftígos , y fus d^poítciones contrarias 
dcxan cierta impreíion enfadofa^ quepormasque 

Pj fe 




ryngriHJTWWTri»i»arnwigm»^^^ 





11 atmm\/Ji.AM/j 





¿41 

íe aíTcgure el aidaiiien* alauna vez perturba fu 
íoiicgo : en que ios varios colores, con que fe 
íieuran los hechos , obfcurecen ia verdad entre 
los miímos conatos de eiclareccrk : en que la ma^. 
licia de los litigantes disfraza los faceíos; y los 
ville de circunílancias, que les dan diverío fem- 
b!ante: en que el Publico divide los fenümientos^ 
y toma aquel partido, á que le inclinan las pa- 
íioaes^ esfo'ixando fu ra^on , y fus Derechos. 

Aquí todo es cierto? todo es conftaate ; los 
tePtigos conformes j las pruebas configuientes j los 
hechos mutuamente confelados ; la verdad paten- 
te 5 la buena fe , y la finceridad entre los cjue li- 
tigan manifiertas ; y el Público todo de la mifmi 
opinión por voz común, y por notoriedad incoa* 
teitablcs. Sobre tan fólidos fundamentos ha de re- 
glar la prudencia de V. S. I. fu jufto arbitrio: 
y efpera Dona Mariana facudir el yugo infoporta- 
ble, que la oprime, de que fe coníidera libre en 
íu conciencia. 

Dona Mariana Belfunze es hija de Doña 
Rofa de Salazar y Muuatones, que falleció de- 
xandola en la cuna ; por lo que no conoció otrar 
Madre, que á fu Tia Dona Margarita de Murga 
y Muíiatones, en cuya Caía, y Hacienda del Va- 
lle de Caiiete fe crió]^>educó, y ha crecido. Si los 
oficios maternos producen la reverencia, la íujc- 

cion. 



¡ixxc 



XW^WJWT ^j^.XM m^n^^ -i#/\^ 



ftVAÁlVgUftVJMR^afe S 



cion, la obediencia, y el refpctoj los ticulos de 
Tía, Madrina de Bautiímo, y de Tutora , autori- 
zan la potcftad, y fortalecen el paternal imperio. 

En la tierna edad de 1 3 . aíios difpuío , y 
'dcrerniinó fu Tia cafarla con el Conde de Cala 
Davalos, viudo, de edad de cerca de 60. añosj 
perfona de nobleza muy diflinguida , que pofee 
quantiofa hacienda j pero entre ius eílimables pren- 
das carece para los ojos de Doña Mariana de 
aquellos atradivos, que inípiran el amor, y arraf- 
tran la inclinación del bello íexó. Doña Marga- 
rica no procuró explorar la voluntad de fu Sobri- 
na 5 porque íupuío fu obediencia : hizo el ajufte 
íin íu confentimJento ; porque no lo dudó. La 
primera noticia la adquirió Doña Mariana del ru- 
mor de la familia, y por voz de una criada; y 
deíde aquel momento le fintió pofeida de una 
invencible repugnancia, que al pafo que fe ade- 
lantaban las prevenciones nupciales, aumentaba fu 
dolor, y fu congoja. 

En efte lance renueva mi parte fu aflic- 
ción , viendofe para eftablecer íus Derechos , 
en la dura neceíidad de quejarfe de una Madre, 
á quien tributó en vida los mas reverentes ref- 
petos, que le eran debidos ; á quien amó con la 
n:ayor ternura; de quien quidera hacer memo- 
ria folo para venerarla, fi no fucile prcciío dar el 

ca- 






m 




iriaiir^vvigfMaiiBíiiwlBWOTWW^^ 




' « Vüg W iUMíM\yJLn\ 71 




S9 




145 

cará¿lcr de fu genio; de que han depuefto to- 
dos los reftigoSj afirmando que era impcrioío, re- 
fiielcoj teaazj que íe hacía obedecer de los pro- 
prios, y aun excraíios, llevando con entereza á 
execucioii lo que una vez determinaba ; y que 
por motivos, que no es fácil penetrar, concibió 
era punto de honor, fe cfeduaíTe el Matrimonio, 
de que había fido única autora, creyendo crá 
contra fu ayre, y reputación, dehftir de tan obf- 
tinado empeña. 

Los extremos de la aflicción de Doña Ma- 
riana , íu continuo llanto , y fu trifteza inconfo- 
lable no fe ocultaron á fu Tia Doña Margarita; 
que esforzó fus períuafiones, fus inftancias, y íus 
ruegos con eficacia tan importuna, que no dexó 
á Doña Mariana libertad, ni aliento para refiftir- 
le, y repugnarle > llegando á la feveridad mas ter-« 
rible de airienazarla con fu indignación, dicien-» 
dole^ que no la conocería por íu hija , ni trata- 
ría como á tal ; excediéndole á unas demoftracio- 
ncs de deítemplanza, y de furor ^ que no dcxa- 
ron á Doña Mariana elección, m arbitrio ; pero 
nunca expreló palabra, ni voz de coníentimien- 
to ; reduciéndote á un melancólico, y profundo 
filencio, que íu Tia interpretaba vencimiento de 
íus importunaciones, y de tu autoridad; fiendo 
debilidad, e impotencia para Contradecirlas , y 

nia- 



^v*^- 



^-^w^^JWT^tMr.xm-mrrrvrwrfv^ 



snTmn^T^gncriTTgiESg]^ 



-> A 4 



nianifeftar íii vcidaclcro ánimo irrcauciblc á coa 
mihcr Mstrirnonio, que le era tan rcouenante. 

No hailviDa Dona Mariana otro dciahooo. , 
en fcparandoie de la preíencia de íu Tia , que 
la tenia en comprefionj íino prorrumpir en ioilo- 
20S, lágrimas, y protcftas de la violencia, que pa- 
decía, delance de 'las criadas de la mayor confian- 
za, e iíTimediacion. Nada ignoró fu Tia; pero 
nada baító a contener íu violenta reíolucion. Cori 
ci miímo impulfo, ruegos , y amenazas la faca 
al tálamo \ la preciíó a mover los labios confa- 
famence, ím explicar un fi claro, y exprefo eii 
prefcncia del Parrochó, y teftigos. Por los miC- 
nios medios la llevó al lecho marital, a lameía, 
a la Hacienda retirada de Calí, propria del Con- 
de, donde la acompañó algún tiempo, y deípues 
dcxó (ola con cL 

Pero Doña Mariana, que no tema valor de 
reGrtir á fu Tia; porque el refpeto, el amor, y 
la coftumbrc de obedecer la teman ím voz , y 
fin acción : tuvo vigor, para negarfe á los hala- 
gos , y perfuafiones del Conde ; dcfendiendoíe 
con tal reíolucion, y explicando fu repugnancia 
eco tantas demoilraciones , cpc llegafie a cono- 
cer la violencia, que había padecido, y que nun- 
ca había preítado fu confentimiento, ni le , reco- 
nocía por fu marido: lo que obligó al Conde á 

0^3 rcf.. 



wm 



»«ÍIlWlBWOTWWWW1!«yiígtT^ 




kVJ g H Vyi W kUMLB\rJLM!i\fMJ g L\fMMWÍ¡ífMJLVM.M\fJU 



¿45 _ ^ 

rtiticuiiia a h Cafa de fu Tia, tratándola íicm- 

pre con el mayor decoro, íeparandolc entera- 
mente de fu preicncia. 

Aüí permaneció Doña Mariana ya guftoílij 
por vcrfe libre de una habicacion, que coníidc- 
raba como duro cautiverio, y de una comjjnica- 
cion, oue cada dia le era mas infuÍTiblCj dicien- 
do : c^tic primero fe dexarU quitar la Vtda^ que Vol- 
ver a Calí. Efte defpeclio, el que el Conde con- 
cibió de fu deípego, el conocimiento de la vio- 
lencia , y las anteriores experiencias contuvieron 
á fu Tia, que no le volvió a hablar en el alliin- 
to una palabra r pero por fu genio, y pundonor 
no tuvo reíolucioit para tratar de la nulidad , y 
confefar la compulficn > ni Doña Mariana tuvo 
aliento, ni medios para comparecer en juicio. 
Luego que con la muerte de íu Tia celó el mo- 
tivo, que contenía a Doña Mariana, manifclló i 
los immediatos parientes fu defeo. Aunque efta- 
ban ciertos de todo efte fucefo ; para aílegurar 
mas fu conciencia, le hicieron conferir la materia 
con perfonas doCtas, y con Confcfor de virtud, y 
de prudencia; á quienes expufo los hechos con 
fcncílla ingenuidad, v manikftó fus invariables in- 
tenciones. El uniforme diclimen, de que por fiU 
ta total de confentimienco no fue válido el N4a- 
trimonio , la aílcguró para producir en el Tri- 
'bunal de V. S. 1. fu demanda. Que 



jSBíMsí 



^xx^tMJwm^ w^.%» mrr^m ^fx^ 



LMy i lKK ! W»«y<«JRVAMV«^ 



1^6 
Que la libertades neecíaria para el Matri- 
monio, es una de aquellas verdades claras , que 
por el Djrecho natural íe fellan en la mente de 
todos los raeioiíales, gravándole con firme, ein- 
deleble impreGon. C^ie el miedo prave qui- 
ce la libercad, es otro principio, que no admite 
duda? pues por el temor capaz de conturbar un 
ánimo íiime, fe excluye el confentimienco, y aísi 
faltan el 1er, y el alma del contrato, que coníer- 
va íu efencia , elevado á Sacramento, 

Todos los aólos de la íociedad civil requie- 
ren la libertad del coníentimiento ; pero efta ge-^ 
neral condición, que los hace revocables , é üv 
fubGft&fcs, anula, y dexa fm ningún valor el Ma- 
crimonio deíde íu princioio. Un concrato que por 
la naturaleza, que le dio fu Autor, y por íus G^ 
nes, y conleqüencias lo hizo indiíoluble , cuyos 
cxítos ion tan infelices, quando no toma fu ori- 
gen en el proprio arbitrio : requiere libertad mas 
plena, y el coníentimiento mas exento de mié- 
•do, y de coacción. Aunque íe conlidere, que la 
elección por evitar el daño que fe reme, ó im- 
pelida del horror que íe concibe, es ado de vo^ 
luntad ; no es aquella voluntad enteramente libre, 
que efte contrato pide, y las Santas Leyes de la 
Igiefia han eftablccido como neceíaria, para que 









vaíga. 



AlgiJi- 




2» 4 7 

Algunas veces acontece, que á miedo obra 
el efcclo, de quitar ia líbenad al coiifeadiiiicii- 
ro : hay conienniiiiento ; pero no Ubrc^ y el que 
el Matrimonio requiere. Otras veces el conímú- 
miento es en aparencia ; porque el miedo infla- 
ve folamentej en que fe proiieran palabras exte- 
ñores con animo poíiavamenre contrario, toral- 
mente excliiíivo de confentimiento. La ío-íeíia no 
creCj ni juzga de lo cjue es oculto ; elH á^ lo que 
ias palabras manifieltan : pero oye, y examina la 
calidad del miedo ; y fi es arave, declarad Ma- 
trimonio nulo , y lepara en el fuero externo á 
aquellos, que en el interno no eílán unidos por 
lecíítimo vinculo. 

Es Decretal exprefa del Sumo Pontífice Ho- 
lii el cap, Co?2Jliltaúoniy z8. de [ponía- 
Itk & matrínu en fu i • parte : c|ue trata de aque- 
llas mugeres, que recibidas ias bendiciones matri- 
moniales, huyen luego antes de la copula cama!, 
diciendo j cpc nunca conGntieron en los varones 
que antes diíinderon en el ánimo, aunque conv 
pclidas del miedo proñrieííen palabras de conlea- 
timiento : y reíuelve, que no fe les niegue la au- 
diencia i que con diligencia íe inquiera la cali- 
dad del miedo ; y íi Íe calificare fu gravedad, fe 
oigan, y íe íeparen. Son llis formales palabras: 
Sane illis qikt bencdiclionc acceota mox afponjtsan- 

fu- 



'b 



norio Ili ^ 



K\^ytrr 



'^^\r^*^^^ ^J^\M mmr^m -i^/v^ 



Eras3n^9gnnT79gissg29^ 



21 4» 

fíigumt dntc -carras co^ulam fuhfecutam , djTcrcniCs 
fe mnquam m tilos Veracicer confenítíle y íecl msm 
ilUto comfuljds^ verija protuufje conj}nftis^ licét mi- ^ 
m3 dijjemirent ; non Jtanm eft atdicntia deneganda^ 
fed de illato metida efi cnm dilifremia inquirendumj 
& ji talis mems inVeniamr illatus , qui potuit ca^ 
dere in conflantem Virmty erum non immcrito 4/^- 
diendie. 

A efta decifíon fagrada, que parece la ter- 
minante en el cafo preíeote, fe le procurará dar, 
arreglandofe al tenor de fus palabras, la mas con- 
grua adaptación, fobre el principio cierto, é iaual- 
mencc declarado por la Igleíia en el cap» Tu^t 
nos^ z6. del milmo tit. de fponfalik & matnm. 
de que aunque fe expreíen apalabras, fino inter- 
viene confentimiento 5 no hay Matrimonia 5 pe^^ 
ro fe prefume por el, fino fe hace coaltar aque- 
lla falta 5 la que principaimente íe caüíica por el 
miedo, y otras circunftancias , que hacen prefii- 
mir, y del modo pofible probar lo que es ii> 
terno. (^) 

Lo primero, fe ha de examinar la calidad 
tá miedo, y fi es ral, que pudo caer en varoii 

R 5 conf- 

O Poi^ efcular el faílidio de ngtomerar textos, y 
AA. íc pondrán folamente las citas de los lugares mas 
exprefos, o reaiidrv^ á alguno, en que eflén otros re^ 
Cü¿idos* ■ . " ^ 








249 

conftante; en que por la común, y recibida in 
teligcncia del texto capital ya citado^ fe afsienca 
que fe dexa ( i ) al arbitrio del Juez, qual fea mic 
do de aquella gravedad ; porque no feria con 
gruo á razón, que el niiímo miedo , y de igua 
gravedad íe requiera refpecio de varón , que d< 
la muger, que es por fu naturaleza mas inconl 
tante, y débil, ni ea una muger de vigor, y cdaí 
que en una niña tierna. La gravedad del mied( 
ha de fer refpediva (2)5 no abíoluta ; en qu 
fe contemplen el fexó, y la edad. Aquellas pala 
bras en varen confiante del texto las omite el Aba< 
(3)j y generalmente fe fubentienden con la Glo 
ía ó en muger confiante , ó en el genero mafcu 
lino fe comprehende también con la proporcioi 
iñebida el femenino. 

Veamos pues, qual fue el miedo puedo 
Doña Mariana, y fi deba reputarle grave. E 
Dcfenfor Eclcfiáílico, que ha conteítado eífa cau 
la fegun fu oficio, exforzando con el mayor in 

(i) Gloíía ind. cn,p. 28 . de hifquc vid. D. Covnnuv 
cap. 5. part. 2. líb. 4. dccrcr. §. 4. n. 8. P. Piíhing 
iib. 4. tit. I. fcól. 4. §. 4. n. 105» not. 4. Spcrclk 
dcc. 5. n. 72. 

(2) P. Piíhing.ubi fup. not. 5. Baiboía lib. 2. Vot< 
♦17. ex n. 7. • 

(s) ídem ibidcm. P. Lobat verb. Matrimon. xnü. $ 
n. 20J. 



C^tf^7^yxyjv%T w^.%1 



rasncfSTmnrn 



i 50 

crenio el alegato , dice : que el miedo reveren- 
cial, en que fe funda la demanda, y mas en ia 
Madre, no rs tan fácil de preíumir: que es ne- 
cefario probar crueldad , auílcridad , y que día 
íicoftumbrada á executar fus amenazas , calidades 
que no eftán probadas, las que eran muy age- 
nas del genio complaciente, y obíequiofo de Do- 
ña Margarita de Murga : y que aunque los ccíH- 
eos de la prueba dicen, que era imperiofa , que 
ie íabia hacer obedecer de los proprios, y extra- 
nos $ efta es propriedad algo común al lexó fe- 
menino, que fe complace de lo íumifo, y reve- 
rente ; pero no indica crueldad , aufteridad , ni 
execucion de amenazas. 

Para poner la materia en toda fa luz , y 
fuera de opiniones, fe ha de tener prefente, c]uc 
la demanda no fe lunda en folo el miedo revé- 
reaciaU fino en los ruegos importunos, é inílan- 
cias eficaces, repetidas por perfonas, a quienes fe 
debe reverencia indudiiva de aquel temor. Son 
capítulos diftintos el miedo reverencial, y los rue- 
gos importunos, que conviene tratar con fepa- 
ración. 

Del miedo reverencial han dicho AA. muy 

graves, que por fi folo bafta para la nulidad del 

Matrimonio 5 porque es capaz de pnvar de la 

.omnímoda libertad del coníeatimiento^ aunque no 

in 




1^1 

incervengan amenazas (i). Otros fe explican dí- 
vcríaaienrc ; pero bien entendidos^ convienen en 



íi íubftancia; y iu diveríidad conrifl:e encimo^ 
¿Oy con que entienden el cemor reverencial. Los 
que mejor Tienten , para evitar la confufion de 
opiniones (x) ^ dicen que ü por temor reveren^ 
cial ÍCi reputa aquel natural pudor, y vero-üenza 
que cauía negar al Padre, u á otras pertonas á 
quienes fe debe reverencia, lo que intentan, y les 
agrada: no anula por ü foío el Matrimonio j fi- 
no es que intervengan oprobrios, amenazas, ó caí- 
tigos 5 porque entonces es fuera de duda , que 
obra efte efeílo. 

Si el tem.or reverencial fe entiende propria-i 
mente por aquel rezelo, que fe concibe de al^ 
giin mal que amenaza, y íe juzga vendrá de ma^ 
no de perfona, á quien fe tiene reverencia: fe 
reputi por miedo grave, y fuficiente , para que 
el Matrimonio fe anule. Los niifmos AA. que alsí 
opinan, y explican la materia, añaden que íe juz- 
ga mal immincnte, ver á la perfona, a quien fe 
reverencia, coa íemblante ayrado; que trate con 
alpereza, ím el agrado ufual y que mire como ofcrí- 



^^l^\V^: 



V%xrfMJ\\w v^.%» mrn^m ^/vi 



251 



Itda, y enfadada^ auíKjue 10 diga oprobricSj ni 
:ailigue, ni amenazc. 

Palenios a los ruegos importunos , y alha- 
jes eficaces > que no pocos juzgan de tal vigor 
3UC bafta lí quitar á los aclos el fer de volunta- 
rios (i) . Otros no les dan tanta fuerza j peroíi 
fe juntan el temor de algún mal, que amenaza, 
6 los ruegos de perfona, á quien íe debe reve- 
renciar, eltán los DD. concordes, en que feeC- 
tima (z) el ado involuntario ; porque no pare- 
ce que es querer, el lendirfe al obfequio (3) de 
quien manda. EíTe ruego es la mas violenta ef- 
pecie de mandar (4) ? y por k mifma razón es 
irriga la Profefion Religiofa. 

En el fucefo de Dona Mariana hallara V* 
S. I. plenamente probado, que hubo ruegos im- 
portunos, temor reverencial, fuertes amenazas, y 
aun accionen violentas, Afsí lo deponen lostefti- 



s? 



gos: 



(i) Matienzas ¡n 5-. recopilar, tit. i.Lcx i.GloíT. i« 
n. i.&alij íipad Bafil* lib. 4. cap. 5. n. 17. 

(2) ídem Baíil, ubi fup. P. Pírhing, loco fap. cit. ?• 
Pérez, & alij apud Clericatam deciíT. 27. de Macrim. n. 
27- Barboía lib. 2. voto 17. ex n. 1 19. 

(^) Lex 4. ff. de reg. juris : Velle non creditur^ cfui 
obfeqmtm imperio. Provcrb. Efi orare Ducumfpecies V/a* 
lenta jabendi, Vidc apudD. Gonzal. in cap. Veniens i j? 
de rponfaiib. n. 4. 

(4) Cap. Puelíe, c. 20. q. 2. ubi Reguar'íl'jc, 





^ 




ll^JI^!WVl£^F»«i«ÍJIWlBmWffyWWl^^ 




gos ; y que fe firvió Doaa Margarita de la com 
minacion mas dura^ y obligante, que poJía ha- 
eerfe á una niña de trece anos, criada en e! ma 
yor engreimiento 5 diciendole con impctuoío ar 
dor : que no la conocería por Madre ^ ni la nombra! 
fe por Tiay que la negaría por Injay que no le Vie¡ 
Je la caray ni fe acordajje de ella mientras vivtejje 
Ello dicho por una Señora que tenia efpiricu pa 
m manejar una Hacienda de quatrocientos nc 
gros, tenerlos en fujecion , apriíionarlos , y cafti 
•garlos fegun fu mérito , íin que para el gobier 
no hicieíle falta el rcfpeto del marido: por un 
Señora de quien todos coníiefan fu genio impe 
riofo, tenaz en hacerfe obedecer de propriqs, 
extraños : que nunca lo calificó mas que en ei 
te fuceío, en que añadiólos eftrujones, el imApul 
lo. de manos, el fcmblante ayrado, la irritación 
y la colera: y á eftos medios unió. por otra ba 
tería no menos fuerte {^) los ruedos, los alhagos 
las inftancias, fin permitir refpiracion, ni aliento 
•mas que para gemir , y llorar: ^-que impréfio 
lies de temor no obraría en una íiuia de trec( 
año.^? i en un lugar diílante de efta Capital, don- 
de no tenía á quien volver los ojos, ni otras pa« 
lientas de pdad, y de reípeto, capaces de refif 

ti 
(^) Tacitus lib. 4. Hiñorix: Preces crant^fed quibu. 
iontradici non J^ojjet. 



£r\rwj\^m^ ^j^.w wm^^x^m^^^ 



-.rr,- tÁVfv.l.v»'/ 



KWaMV^OLnV^ 



íEsa^ 



254 

tir lí fu Tia, ó ¿c quienes tomar confejo ? i Soa 
aquellas acciones de un genio coin placiente y y 
obíequiofo? < Son de ánimo, y ligereza muge- 
ril? <No fon de un carácler pamcular, deuneí- 
pírim varonil , altivo , y de aquellos que alguna 
vez dcímienten el fexo, ó que lo iluftran ? 

Y fi el temor reverencial con la amena- 
za anula el Matrimonio : íi los ruegos importu- 
nos depcrfonas, á quienes fe debe reverencia, 
.caufan la mifma nulidad: ^que ferá, quando to- 
das eftas circunftancias (i) concurren juntas, y fe 
unen confpírando á un fin con eficacia tan ve- 
hemente? Llegara necefariamente el miedo á tal 
gravedad, que dexe la materia íin duda, ponien* 
dola fuera de toda opinión , y controveríia ; en 
que las decifionés canónicas decidan fin tergivej:- 
facion, y las Doctrinas de los AA. concucrdea 

fin difputa. 

No puede dcxar de conocerlo afsíel niif-? 
mo Defenfor del Matrimonio ; quizá por cño re- 
curre á las opiniones por el camino , de que el 
¡miedo no fue puefto por alguna de las perfonas 
¿c quienes fin controverfia fegun Derecho fe de- 
ba prefumir algún futuro mal irreparable, que ha- 

(i) BaOlius ubi fup, n. i<5. Barbóla lib. 2. voto i5. 
ex n. 30. & fequentib, Pitonius difcept. Ecckf. 52* n, 
fin. vcríic. nota. , 




^tnwiíynwiíamwi»ym»i»wwifi^^ 



^ncsxcxc^Tani^TTniRTincQi 




? 




^55 

ga nulo el Matrimonio ; porque aíguivos AA. du- 
dan de la Madre; óteosla excluyen de laspcr- 
fonas, que caufan miedo reverencial ; y el co^ 
man fentir no prefume en ella tan fácilmente el 
miedo; fino fe prueba crueldad, aufteridad, y que 
es acoftumbráda á executar fus amenazas. 

Confidcra , que no habiendo omitido I05 
!AA. perfona de las reverenciales, connumerando 
hafta el Tio, hermano de Madre ; nadie haíla alio» 
ra parece haber hablado de la Tia, y mas ( co'< 
íno Doña Margarita ) hermana de Madre. Y con- 
tcluye el Defenfor, que aunque no fea tan ceñi- 
(do á ¡o literal de los AA , ríi tan eftrido en fu 
tnodo de penfar, que fegun las notorias cireunC- 
tancias de Doña Margarita no difcurra , qae fe 
(deba tener como Madre de Dw>fia Mariana ; no 
puede dexar de hacer mucho pcfo , que los fa- 
píos DD. que tan extenfamente han tratado efta 
materia, como tan freqüente , y de tan graves 
coníeqiiencias, no nombraííen Tia refpcdlo de fu 
Sobrina, criada, y alimentada en fu propria cafa, 
y baxo de las mifmas circunílancias , que habrán 
acontecido en innumerables cafos, que no le el- 
ccnderían al que tpdo lo fupoen punto de Ma- 
trimonio. 

La prudencia cnfcua , que las particulares 
circunílancias han de dirigir el arbitrio i y que 

me- 



"jSSíE^tu 



innriwí 



KWaMVaUMfl BI 



1 '¡6 



menos pcfo debe hacer la relación de !a pcrío- 
r\a, que cauía el miedo reverencia!, y uíli dj los 
ruegos importunos, que las calidades, qus iailu' 
yen el temor de un íumro mal. Pero eftando a 
lo que comunmente fucede, precindiendo de cir^ 
cunltancias particulares, la regla general , y prac- 
tica admitida para los Tribunales Eclcfiáfticos con^ 
forme á los eftilos de la Curia Romana , fceun 
ios AA. que mas modernamente han efcrito , ar- 
reglados á ella, es (i): Q^ las preces imponmas 
con miedo reverencial anulan el Mxmmonio ^ j que 
en el nombre de Padres Je entienden en cjle cafo , no 
fulamente el Padre ; fino también la Ádadre , el 
Abuelo^ el Tio^ ü otros conjiíntos confemejantesvin-- 
culos^ a los quales naturalmente fe debe reverencia^ 
De la Madre (en cuyo lugar la fuerza de 
la verdad obliga al Defenfor á confefar, fe de- 
be reputar Doíia Margarita) es mas cierta aque- 
lla do&ina magiftral , porque aunque para los 
efeólos civiles fea diverfa la poteftadj para los 
principios, de que depende el temor , y eficacia 
de los ruegos, que fon la reverencia , y la fuje- 
don, fe hallan enteramente iguales el Padre , y 
la Madre (2.) . Efta es expreüon literal de las Le- 

T 3 yes. 

(i) De Juflis de ¡mpcdim. Matrim. lib. 2. cap. i :* 

(2) LexFeminie 4. ffide curatore furiofi. 








a7ivvwfiv»iíamwwMwvv^RvwgweyigTroiigiMi^ 




^57 

yes. Mogollón, que como Autor del tratado del 
nñcdo (i) es muy recomcndabie, funda efta igual- 
dad en el precepeo del Decálogo porelhonor, con 
que manda reverenciar al Padre, y á la Madre ; 
y en el Evangelio con el mas iagrado exemplo 
de Ghriílo, que eilaba igualmente lujcto á iu Pa^ 
dre puracivo^y fu Sandisima Madre. De efta doc- 
trina iníiere, que los DD. que dixeron , que la 
Madre no cauiaba juflo miedo reverencial a la 
hija, fe entiendan quando eftá cafada , y habita 
leparada con el mando y no de otro modo > por- 
que fi hablaron de la no cafada, erraron (i), y 
no debe apreciarfe fa dodlrina ; pues fe les de- 
be reverencia ; tienen poteftad para la correc- 
ción y y pueden privar del lucro de la mejora de 
tercio, y quinto; perdida que caufa julio miedo. 
Circunftancia que concurrió en Doña Mariana i 
que teniendo los bienes de fus Padres en con- 
curfo, dependía de la gracia, y afeólo de Doñd 
Margarita para £icilitar fu eftado; y con c;fcdo 
le ícñaió veinte mil pefos de fu proprio caudal 
para dote del Matrimonio con el Conde. 

No fe hace cargo el Defenfor, de que Do- 

ña 
(í) Mogollón ác metu cap. 4. in principio, n, p. e> 

cap. 20. Exodi: Homra patrem^ CJ^matrcm: & cap. 

2. L'jca? : Et crat fubditiis illis. 

(1) ídem Mogollón ubi fiipra^ n. j<^, ; 



^■^1.» wrt-— w^mir^^. 



^«WiyRMMlMMU i aaB«JBA<»aVAJ^ 



^58 

ña Margarita íuc Tutora de Dona Mariana» El 

Tutor íc nuniera entre las pcríonas ^ que caufaa 
iriiecio reverencial (^') , La tutela fe define fuer^d^ 
y potefiad (^J^), y fe dice porácn^j; parte de la 
^otejiad patria. No hace memoria de la calidad 
de Madrina de Bautifiiio, Mogollón (i) numera 



lenes le cie- 



k 



la Madrina entre las petionas^ a 
be reverencia. La jexpericncia enfeña, que entre 
ciertas gantes 5 y nías fi á cíla maternidad eípi-- 
ritual le aíiade ía educación, v crianza, es tanta 
la jujecion^ que Je tiene a la .Adadrina^ Jt no ma- 
yor^ como a la Madre natural. Es finaular, y muy 
citada la Glofa, que afirma (2), fe debe mas re- 
verencia á los Padres efpirituales, que a los car-, 
iialcs, y que es mayor la dilección. 

Siendo el intento facar el caío, de que fe 
trata, de toda difputa, y conflicto de opiniones- 
es digno de advertir, que fi qualquiera de ellas 
relaciones feria fuíiciente para el miedo reveren- 
cia), y para que el ruego importuno, y la ame- 
naza no dexen libre el confentimiento : ; que fe 

debé- 
is) De Jiifiis !ib. 2. cap. 12. 
(i|^) Lcx I. íí. detutelis. LcxPoteñads^ 21j.de verb 
ígnif. ubi DD. 
_ (i) Uem cap. 4, n. 21. 

(2) Gloís.in cap. Pi&cyum cauG 30. q. 5* TiraqueL 
in Icg. fi uniquanij vcrh, fufceperit libcros^ n. 127. 






f^ 




iianif^wi^KaiiíaíitwiiamT^^ 






^59 

deberá decir qtiando retías tres concurren ? Efte 

ts ua triplicado (i) vínculo de reverencia , cue 
no dexa vigoren una niña tierna oaia romperio^ 
ni tiene hcukad para evitarlo* 

No fe puede convenir, en que no hay Au- 
tor, que haga mención de la Tía , tratando del 
miedo reverencial. Gayot de Pidaval en una de 
íus cauías (i) celebres copia el alefato del doc- 
to Moníieur de Terrafon, en que cita la fenten- 
cia de II. de Marzo del ai^io de 1660. donde 
el Parlamento confirmó la determinación del Ofi- 
cial de Vannes. que admitió la prueba de hechos 
de violencias, y amenazas, contra un Matrimonia 
celebrado en toda formaj aunque la compre fioa 
no dimanaíTe del Padre, fino lolamente de par- 
ce de una Tia, á quien la Ley no daba autori- 
dad alguna en la Sobrina. Ella íentencia que íc 
refiere en el Diario de las audiencias, tom. z.cap. 
II. dice Terraíon , que era una preocupación 
decifsiva por la parte , que defendía. 

Qual feria el concepto del Parlamento , fi 
hallaíle unidas en una Tía todas las autoridades 
de Madre, por la fangre, por la crianza, la edu- 

ca- 

(i) Cap. unic. de tregua, & pace : ^.onihn [mi- 
cuIms triplex dificile rumpituvi 

(2) Pi(ftaval. tom. 10. Demande en cafsation de ma- 
riage. £>!. J07, 



^W^v^ 



JkKJBOlLIB^lkBJ 



.>:.v^.-srr,:Tj.vr>,t.vVrv 



tAJi^VMMkVJ%S^¡lS^^ 



z6o 

ación, la tutela^ y h maternidad ctpiritual coii- 
trahída en el Bautifmo ? Son dignas de traducir-' 
fe á nucftro idioma las palabras de Terrafon (i), 
I Que impona en efeéío ( dice ) que U violencia ven * 
ga del proprio Padre de la doncella , ¿ de la Per-- 
fona^ que fe jubroga en fu lugar^y que Por la ji* 
tuacion de fu fortuna tiene aun mas de autoridad , 
y de poder} i La violencia mudara de nombre^ y de 
efe fio fg^^ l^ diferencia de las perfonas , que la 
exercitan ? i No hallará la mijma imprefon fohre la 
Voluntad'^. 

Siendo tanto lo que los DD. han efcrito , 
íi fiicíTe preciío que nombraíTen individualmen- 
te la Tia hermana de Madre ( que la voz Lati- 
na dice [z) Matertera^ y la Gúcg^ Me tradclphe ) 
reípcdo de la fobrina educada, y alimentada en 
[a propria caía, como el Defenfor folicica con ef- 
crupulofa curioíidad ^ no feria difícil producir Au- 
tor, para que fe convierta á íavor de Doña Ma- 
riana, y aclare fu jufticia todo el pefo , que fe 
da á la reflexión, de que no nombraíTen los DD. 
individualmente á la Tía hermana de Madre. Co- 
piaránfe las palabras , con la calidad de que no 
pida el Defenfor, que fe le cite pafage, que ha- 

V 5 ble 

(i) Terrafon apud Piftaval ubi fupra, fol. 309. 

(2} §. 3. de gradib. cognación, lib. 3. Inflitution. 
tit. 6. 







^ 
d 




^vinaii^wnre9>v:m:!mfmíxw^^^ 




'Jf 1VV9I Wki¿MLA\/JLlSL\fM^KfJaWBm 



IKfMLAWUl 



16 I 

b'e de Dona Mariana Belfunze, y ¿c Dona Mar- 
garita de Murga ; pues iolo cílo le faltará al de 
Agullin Barbóla , tan prádico , y eftimado en la 
cxpoíicion de los Derechos Eclefiáfticos, de qui- 
en dice Juliís (1)5 que ella materia del Matri- 
inonio contrahida con miedo, la trató tan ex- 
tenfa, y doclaniente, como acoftumbra. 

En el voto 17. del lib. 1. (que es un lu- 
gar magiftral muy citado para el punto, que fe 
trata) empieza el artic. z.con la fupoficion del 
hecho en las íiauientes claufulas : Pro pr¿ejentis ar- 
ticidi faciliori refolutione in faflo Prdjuponendum 
ejl: N. patre^ & matre carentem tn ^tate teñera 
triurriy Vcl matuor annorum^ fub potejlate eius ma^ 

tenería remanffje ddeo obedientem juis man^ 

ddtis^ ut pra terr'ihilí ccnditione nunquam illi re/tf- 
tere aufa fuerit , qH¿e c^pit N, folicitarey ut cum K 
in matrimonium fe collocare Vellet : fed ea rejíjlemc^ 
&" [lio VotOj & dejiderio annuere nollentey materte^ 
ra pr¿zfatd^ non femcl , fed Jkpe jkpms Verheribus , 
mlnis^ nimiis perfuaJíonibHSy & importunis pr^cibuSj 
cum terribilitdte^ eam dd contrdhendum cum F. com* 
pelkre non dejiitit *, cum ddhuc ejjet qumdecim dn- 
norum^ de fdélo per vim^ & metum tdle mdtrimo* 
vium cum pr¿ejat0y eddem mdterterd fohcitdme^ mdn^. 
ddnte^ cógeme^ contr^xité 

Baila-. 

(i) De Jufiis lib. 2. c^p. 12. n. 22 f 



-M 



-¿W^^^^tft^^ 



-xm-tMn^w^J^.xr^ 



0;.v^.-.rr.- t...vr>,i .oV> 



K^S3ssaam 



i6z 
Bañara, que los AA. hablaílcn de los Tíos ; 
ficndo It^gal, y de la materia que fe trataj que 
en el wnero mafculino íe incluye el femenino , 
(i) quando fe da la mifma razón. For eíío el 
Padre Tomas Sánchez , á quien cira el Deíen- 
for con la grande , y jufta recomendación , de 
que nada ignoró en punco de Matrimonio, enfe- 
ha, que aunque los DD. no hablaílen mas que 
del Tío paterno, ó Patruo, fe ha de entender lo 
mifmo en el Avúnculo^ ó Tío materno (z) , que 
el temor reverencial influye igualmente en el So- 
brino, y en la Sobrina ; y que fe explican mejor 
los que ufan de la voz Patruelis, que com.prehen- 
de ambos k^ios. Barbofa (3)-con los miímos lu- 
gares del Padre Tomas Sánchez , y otros AA, 
que hablan de los Tios, fundan para la Mater- 
tera, ó Tia materna, en quien concurren la edu- 
cación, y gobierno defde la tierna edad j que es 
el fundamento , en que en fcm.ejantes caíos in- 
íitkn las decifiones de la Rota, 

Affcutada la calidad del miedo, y de los 
ruceos importunos •, eftando fuera de duda , que 
feoun el miodo, ccn que quedan explicadas todas 
las circunftancias de ac]uel ado , es el Matrimo^ 

niq 

(i) F.ignanus in diíño c.ip. confuir, n. 15. 
(7) Lib. 4. de Mauim, difp. 6. n. 54. 
(¿) Baiboík diáo voto 17. n. i¿2. 






^MMMTOgnvvi«Mwiíyir»li!^MWV^^)lvy^ 



gRgpww^JWH^ioiraywTOiiyirofigygy fgw^C^&^ 



«f Wll¿M€Jk\/M.M!L\Jl 



nio nulo por defculo de confeadmícnto: fe hi- 
ce precifo reflexionar con mas individualidad íb- 
bre la prueba de los hechos, que ya por si, ya 
:por la prefunfion que producen , califican lo in- 
voluntario. Se fcguirá el miímo orden del efcri- 
to de bien probado, tratando de los hechos, que 
intervinieron antes del Matrimonio, en íu celebra- 
ción, y délos pofteriores; cuya ferie continua el 
Defenfor, impugnando las declaraciones con ge- 
neralidad, por el capítulo, de que los teftigos mas 
fidedignos folo deponen de oidas, y porque Tien- 
do familiares, prueban en Eivor del Matrimonio, 
y no contra el; de fuerte que no hace memo- 
- ria de otro teftigo, que de Jofepha de Valenzuela^ 

El primer teftigo, que en la prueba decla- 
ra , es Don Juan Antonio Vicentelo , Prcsbitero , 
bien inftruido, de integra fe, que no es familiar, 
ni dependiente de la Cafa , y por obfcquio cor- 
refpondiente a fu amiftad con el ducho de ella 
afsiftió al Matrimonio. Eftc depone como teftigo 
de vifta rodos los aólos indudivos de la violen* 
cia , que hacen conftar el grave, y jufto temor de 
Doña Mariana. Merece fu dicho efpecial nota i y 
fe evitará en los demás igual prolixidad, habieiv 
/dofe de fujetar al examen de V. S. I. 

Dice , que fe halló prefente a las muchas 
perfuafiones de Dona Margarita, que llegó al em- 
peño 



.TJ^ffK^^t^T^^^^^^ 11 



JSA^IK 



:aaoKKSBasi0BSSEBas!aiBJsa 



z6d 



peno de decirle muy irritada, y llena de colera a 
Doíu Mariana, que íi no íe calaba con el Coii^ 
de de Cafa Dávalos, no Li conocieiTc por Ma- 
dre, ni la nombraíTe por Tia. Que reconoció un 
grande temor en la niíia, por Tu corta edad , y 
refpeto que tuvo a fu Tia. Que aun para traher- 
h al Tálamo , coíló á Doña Marimarica Tacarla i 
empujones, y arraftrarla de un brazo hafta lucra. 
Que en prefencia del Parrochó fe mantenía ea 
fu repugnancia , fm refponder á las preguntas , 
hafta que con Temblante de amenaza le mandó íii 
Tia, dixeíle que^: y que eftando efte tefticro muy 
immediato, íolamente oyó ely?deDoaa Margarita; 
pero no el de Dona Mariana. Que contra Tu volun- 
tad la llevaron á la cama 5 donde Te revolvió eii 
quanta ropa le fue poísible, para ni aun tocar al 
Conde D. Juan. Que aTsí Te ha mantenido hafta el 
preTente, llorando la violencia, que le hizo fu Tía. 
Y que todo el tiempo, que eftuvo el declarante 
en la caía, veía el poco afeólo, que Doña Maria- 
na tenía al Conde; pues aun íentandore á comer 
en la meía, fiempre fe ponía retirada de él. 

Con efta declaración concuerda enteramen- 
te la del Padre Predicador Fray Bernardo de Ro- 
ías, Religioío Sacerdote del Orden de San Fran- 
ciíco; quien con el motivo de habitar mas de 
doce años en el Convento de Cañete , y de fer 

X 3 ' actual 









■|mMM|ii^niiitMiii^^»'«y^™^»^™i^^ 




«r W LJMÍJ B LMJLmfJi 



H|M 


9KEr 





aftual GuarJian, ha cflado conrinuamente cn la 
Hacienda inimediaca de Cafablanca;y no cs ia- 
miliar, ni pariente,, fino un teftigo por íu cílado, 
y circunftancias mayor, de toda excepción ; y no 
depone de oídas, fino de cierta ciencia, lo que 
fabe, y le contla , aun con inas individualidad, 
que el antecedente j y dice la pofitiva exprefion de 
Doria Mariana, de que no quería cafar je con el Conde, 
Don Lorenzo de la Breña tíuílarnante es 
otro Presbitero , de muy buena razón, y crianza ; 
y aunque vive cn la Hacienda de Caíablanca, 
y por la amiíbd con fu ciueño habita en ella; 
lu cftado, y conduda le ponen libre de toda 
íofpecha, de que por ningún motivo pueda £il- 
tar á la religión del juramento. Declara de viC 
ra, y cierta ciencia fobre todas las poficiones del 
Interrogatorio, como que eftaba mas inftruido de 
los hechos 5 principalmente de la exprefion de Do- 
, ña Mariana: ojac no quería cafarfe con el Conde^y 
de las amenazas, importunos ruegos, acciones vio- 
lentas, con que la comprimieron, y quitaron la 
libertad» 

La declaración de Jofepha Valenzuela cs 
muy clara, y ajuílada a los hechos con puntua- 
lidad. Con ella conviene en todo lo luílancial la 
de Pafquala de Murga, mulata libre. Ambas co- 
mo dcmcílicas íntimas^ deponen con particular 

co- 



:^^n^^^^f^- 



-v»-M^f<.m» ^^^«-^1 



O.'V^.OX :t ■..Vf'>,t vVV> 



^ákM^MJ B LVJ % S¿^ff^X 



t66 

conocimiento. Qaalquiera nota por fu fcxó, y fa- 
aiiliandad, la purgan por la cni?cra conionancia 
[i) de fus declaraciones, con las de otros ccfti- 
gos de coda fe, y crédito : con las que cíM con- 
telle Jofeph Akxandrino, quien dice lo que fa- 
bc^ y le conlb. 

El Docl. Don Domingo de Llano, y Don 
Bonificio de Llano lu hermano declaran muchos 
hechos como teftigos de vifta 5 pero algunos muy 
principales, que deponen de oídas , 110 fon de 
aquellas vagas voces fm origen , que no mere- 
cen aprecio \ íino de la comunicación íntima coa 
Dona Margarita de Murga, autora de la violen- 
cia, y el miedo ; que en privadas converfacioncs, 
en un tiempo que no había licígio, ni lo temía 
Dona Margarita, les comunicaba, y aplaudía co- 
mo triunfo de íu autoridad, y perfuaíiones la in- 
juila comprefion ; cuyos pernicioíos efedos fe 
manifellaron pofteriormente. Eftas dos declaracio- 
nes fon dignífsimas de la atención de V. S. L por- 
que fon tomadas del mifmo origen, de donde 
pudiera íabcrfe la verdad m.as pura j pues fi vi- 
vielTepoña Margarita, debería fer compelida en 
juicio á que la confcfaíTej y cfta confeíion extra- 
judicial por jadancia de la perfona (z), que cau- 

fa 
(i) Farinac. pait. 2. praxis^ qna^íl. 5a. lim. 14, n. 
328- & 337. 

{2) Burat. deciC 85. n. i j* 










an^wvwíiwiíaíwwi»m»ignwwHWitfmai^^ 




f 



<6f 

{• : el miedo, fe tiene por prueba patente^ de que 

no fiíe el Matrimonio eípontaiico. 

Los deinas ccfticros también fidedíenos de* 
claran muehos heehos de vitla, y en lo general 
de publico, y notorio; porque entina tierra cor-i 
ca, un cafo tan reparable, y efcandalofo, en bo- 
ca de criados, y gente de baxa esfera, que todo 
lo propalan : fe hace aííunto de la univeríal con^ 
veríacion, de modo que no hay quien lo igno- 
re , y llega á ponerfe en codo el mayor grado 
de notoriedad. 

Por efta breve idea de la prueba, cuya in- 
dividualidad á la villa de la caufa hará en el juf- 
tificado concepto de V. S. I. la fuerza, que me- 
rece , fe conocerá que es una prueba pienifsima, 
la mas relevante que puede defearfe; y que no 
es necefario ocurrir á las doólrinas, que la foílu- 
vieran , aun quando padecieííe la nota , que el 
Defenfor del Matrimonio apunta con generalidad. 

Seis ion los teftigos de villa, que declaran 
todos los hechos; que califican el miedo, amena- 
zas, violencias, y ruegos importunos \ tres Sacer- 
dotes, un firviente libre, y dos mugercs familia- 
res, delance de las quaies proieítaba con lagri- 
mas Dona Mariana, que no quería cafar íe con el 
Conde. En la caufa del miedo pucfto por la Tia 
hermana de Madre, que refiere Barbofa^ afsien- 



[^K^^^tUr 



^* -«^T>*» ^^ «^ «.^r.-.» 



♦ • ,Y ♦ sW^ f .>V. ^*- 



••.VC- TÁVCv,t.oV> 



IVAMV^flUKWJQU^^^ 



%x (OV que la prueba ác quatro teftigos es exiV 
beraicci porque en caufa inacrimoniai bailan dos 
varones, 6 nuigeres, para que la unión del K4a- 
trinionio lubíitla , ó para que fe fepare : que eíta 
€S opinión común pbíervada en la prádica : ■ y 
que el niiedo fe prueba con un teftigo, y prc- 
: funciones, ü otros que depongan de oidas. 

No ialtan quienes en las caqfas macrimonía- 
, les requieran, que ios teftigos fean perfonas -leo-a- 
■ JeSj^y /mayores de toda excepción (i) rpero quan- 
. do vía nulidad procede por defedlo de coníenti- 
:'Hiii:nto, baftan qualeíquiera teftigos .(/3-) *, prioci- 
: pálmente, los doméilicos (4), y familiares. Ellos 
. icn los que pueden :tener jnftruccion de unos ac- 
.iSos^jque no le praélican regularmente, fino cotí 
-refervas en b interior de jas cafas ; que apenus 
= fe permiten á la vifta de los mas íntimos, y no 
.¿e los extraños. Y la prueba del miedo hecha con 
,. dos -teftigos, ó con uno de vña , y .otros de fe- 
rma, fe prefiere á la de mil (5), que depongan 

: - Y 3 por 

(i) Barboía ubi fnp. n. 114. " -. 

: •• (2) Covaiiuv. Fágníin, qui dicitconmiuncm in diílo 
•cap. Coníiilcadoni. Barboía n. 11 5. 
■ (5) Faiinacius, & alij cum Rota, apud Barbof.n. 117. 

(4)*D. temaíino in cap. Quotíes 5 de ceftibiis, q. i. 
^ti. .14. & I j.D.= Greg. López, & alij apud Barbof. ubi 
-ftipraMi. lio* ■'■■ 

* ' Íf):Dcáii$^ &ahj íipüd Baibof. n. ii8. 







■ Wf WíUMKJL\7JM.WK n 



i' 



por !a lib'jrtad. La razón es, que unos declaran 
¿c aílos poficivos, que fe perciben por el íen- 
tido corporal -, y otros de la voluntad lecreca. ' 
Aunque efta doólrina, y teórica de Inno- 
' cencío, que etM univcrfalmente recibida como 
regla, fe limite (i) quando por la libertad del 
conlentimiento, y excluíion del miedo concurrea 
. conjeturas, y prefunciones f) ; no eftamos en los 
términos de la limitación 5 porque fin haberle da- 
do prueba en contrario, ni examinado mas que 
un teftigo, que es contra prodHcemem/cuyzdcch- 
ración padece varios dcfedos ; hay por parce de 
la intención de Doña Mariana feis teftigos de 
vifta , dos de oídas á la miíma perfona, que exc- 
i cuto los aólos induótivos del miedo, y otros mii^ 
chos que prueban en particular los hechos^ que 
producen las mas fuertes conjeturas , de que el 
; confentimiento fue violentado, y meticulofo. Con- 
vienen todos en la publica fama, y notoriedad} 

r fía 

(i)BoGias, & alij apud Piconium difccpt. Ecclc&ft. 
"52. n. i5. 

C) Hanc Innoccntij docílrinam inventíonem vocat 
Fcnnoíinus cip. 52. de teffibus : ipíe tamen in aequíi- 
libus probntionibus rclinquír íiíbitrio Judicis cj. a. n, 4^« 
qua? prcbano pra'f-ciatiir j & nulla exiñcnte probacione 
pro matrimonio, probatio metus non tnm potior, qnñm 
íola cft. Innoccntij dodrinam ad praxim cxpÜcac Spc- 
relias decir, j, n, 27. máxime ad nofirtmi propoficum 
vidciidust 



3Ph\Ytf^ 



\^\MJ 



isBosimsissmsssSB^ 



^71 
fin que haya fandamcnto, que afiance el valof 

del Matrimonio, ni que influya en fu favor (i); 
ni el que fe celebra coa miedo, es digno de fer 
favorecido; ni en duda fe debe íentenciai- por 
lu valor. 

Infiftc principalmente fu Defenfor en el ac- 
to, que fe denomina del confentimienco, y pre- 
cede al Matrimonio: diciendo que principalmen- 
te fe ha introducido efte, á fin de explorar, íi 
m el hay algún apremio, ó fuerza : y que Dona 
Mariana refpondió, que no era apremiada, ni for- 
jada, habiendofe pradicado la diligencia por el 
Sicario de la Villa de Pifco, Cura antiguo; y á 
cuya difpoficion fe debe deferir, pues tendrá mas 
[irme memoria que Doña Mariana , quien dice 
[10 tener prcfentc, fe le hicieíTe alguna pregunta^. 
Procura el Defenfor falvar el dcfedo, de que íuef- 
c el Párroco pariente del Conde de Cafa Dá va-- 
os, con afirmar que lo regular es, que fe den 
^ftas comifioncs á los Sacerdotes coníanguineos , 
!) de alguna relación con los novios. : 

Se ve Doña Mariana en el eftrecho de acia- 
•ar mas la expreíion, que en el efcrito prefentá- 
3o en autos pufo con templanza, por efcufaral 
Párroco la imputación de una culpa muy repre- 

hen- 
(i) Gobat ubi &p, Spsrclkis decif. j. n. py. Barba^ 
;om, 2. voto i6* ^- ^í; ^^P*^ 





' Jt W L,¿KLa\/M.M»SJi 



i 74 

heníible; por fcr lo cierto, que no le 'hizo pre 

íTunca alguna de las que fu declaracíoii contien^, 

iñ rcduxo á mas la diligencia, que á una íaluta 

cien corcelaaa. 

Importaría poco, que fe le hubieííe pregur}' 

tado, y hubieíTe rcfpondidp no era apremiada 

y que efta diligeiicia fe lacro duxeíTe, para ^e^xplg 

rar la libercad del epnfentimienco j quando al ^ 

empo de aduarfe, cxíftian la comprefion ,- y . e 

miedo. Las miímas palabras exprefsivas del «coa 

fencimiencb mumo hacen la materia, y forma de 

Matrimonio. La prelencia del Párroco,, y ccíli 

gos, la requiere el Sanco Concilio de Tremo d* 

necefsidad , para que confte aucencicamence í 

confencimienco ; y antes del Concilio, por la có 

pula carnal ,• pafaban las efponlales á Macrimo 

nio (i); ceniendofe aquel a¿lo, con j^rcjunám jn 

vis & de jure ^ que no admite prueba. en contra 

.rio por confentimiento libre. Y no pbí1:ance i 

das palabras delance del Párroco, ó la cópula di 

manan de miedo grave, es el iMatrimonio (r) ny 

lo: como lo declara la Igleíia. Por eíTo íirrnj 

'. 1 
(i) Cap, Is qui fidem 30. de iponíalibus i ubi lat 

D. Gonzalcs. 

(2) P. Maitinus Pérez, Baíilius, & nlij úpud Gonza 

cap. Ad id, 21. de fpoaíalib. n. 4, Barbuía voto i; 

'n. 171. & fequencibus. 



JP^^JTfc 



^^^»"»j 



'Tm^m^^ 



l^s capitulaciones matnmonlaleSj y hacer otros aclos 
fcmcjances, que denotan conretuiniicnto, no prue- 
ban el valor del Matrimonio, quando dura ( i ) la 
caufa dd miedos porque fe atiende el principio 
meciculofo, y fe cree, que dura el miedo, mien- 
tras no íe cíla en pleníisima libertad. Doña Ma- 
riana fiempre careció de ella en k poteftad , y^ 
fujecion de fu Tia. 

De que fe infiere, que quando los DD. 
refiriendo la teórica de innocencia, íobreque la 
prueba del miedo dada con on teíHgo , y otros 
de oidas, fe prefiere á mil, que declaren por la 
libertad , la limitan, fi por la libertad concurreil 
conjeturas, y prefunciones \ neceíariamente hablan 
de otras prefunciones ditHntas de aquellas, que 
producen los miímos adiós de la celebración del 
Matrimonio; porque eftos regularmente exífteii 
fin defedo en lo que aparece. Contra ellos fe re- 
cibe la pruebadel miedo; y fi no intervinieíTen, 
no fuera necefaria la prueba, pues no hubiera 
Matrim.onio. 

Lo particular de cíle cafo es, que la miíma 
diligencia, cue aduó el Vicario de Pifco, es de- 
fcéluora, y contra el Defenfor que la produce. Lo 
primero, porque no la pradicó un Notario Ecle- 

2 5 fraf- 

" (i) Ex late addudis per Baibof. ex n. 145. Addcn- 
dus Barat. decifs. 85* 




fe. ve I 



m 







Uj^ 



^w. 



íultíco, íegunla Sinodal de elle Ar^obiípado (í), 
ó en cafo necefario el miímo Cura proprio, que 
lo era el de Cañete; fino otro Cura pancnte del 
Cond/e de Cafa Davales. Y aunque es muy re- 
gular, que la aísillencia al ívlatrinionio fe come- 
ta á un Eclefiáftico de incluíion en la famiiia de 
los Novios; no lo es, que íe ie encargúela dili- 
gencia de explorar el conlentimiento 5 y mucho 
menos , quando hay alguna foípecha de violen- 
cia, ó de otro (1) embarazo; pues entonces es 
conforme i lo prevenido en la miGna Synodal , 
que haga la averiguación, que convenga el Cu- 
ra proprio; y lo común es, que efta aduacion 
la execucc un Notario cauto, é intelicrente. 

Y á la verdad < corneo una muger vercronzofa 
manifeftará fu repugnancia de la perfona del Novio 
á un pariente, y amigo fuyo, á quien confide- 
ra por fus relaciones tan interefado ? c Con que ca- 
ra, con que aliento una nina encogida explicará 
íus fentimientos, fi el mifmo que le los pregun- 
ta, es otro embarazo que la oprime ? ¿ Pudiera" pa^ 
ra cerrarle las puertas á la libertad, y al confue- 
lo, elegirfe conduelo mas al propófito ? Aun el 
Párroco mas experimentado, el Notario mas in- 

telí^ 
(O ^nodales Limaní^ lib. 4. de rponfiílibiis cap. 2. 

(2) Eadcm Conílitutio Synodalis cap. s.exSynodal. 
njípiíiens. * 



A 



-^^^v^^ 



LTTJ^m» ^jt»^ 



tMAiaaíMi#M «iBMflÉfiLMAiMMU18^^ 



77, 



teÜo-cnte neceficarían de mucha íagacidad, y cauce- 
la^ para invcftigar el animo de la Novh^ y manejar- 
íe Ciure pcrfonas de reípcto, y autoridad con pn> 
daicia^, evirando cl efcandalo en tan cftrccho lance. 

Puede coníiarfe poco de ia antigüedad del 
Cura, que fe fupone inftruido en Íli aiiniílerio ; 
porque íalva fu buena opinión, y fama, en fu de- 
claración dá poca efpecie de la mayor intelicrea- 
cia. En aquella dice : Qj^e cumpliendo con fí4. obli^ 
^dcwn^ hÍ7^o en pie^a Jeparada a Dona Mariana 
las preguntas acojlumhradas , jy en tales cafos dif^ 
^ucjias per el Santo Ccncilio de Tremo. Pudieron 
percurbarfe en fu memoria las preguntas, como 
la cita del Concilio y en cuyas íefiones no fe ha- 
ce memoria alguna de efta diligencia ; aunque 
es muy conforma á las intenciones de la Icrleíia.j 
é introducida por coílumbre en alaunas Diocefis 
(i) , ha paíadü á eftablecerfe por conftitucioa ea 
fus Sínodos. 

Jura el Vicarios Verho Sacerdotis taBo Pee- 
tcre^ íegun Derecho , lo que hizo al tiempo , y 
quando adminiftró los Sacramentos del Matrimo- 
nio al Conde, y Doíia Mariana. No fabemos, 
que fea reiterable el Matrimonio entre unos mif-- 
mos Cónyuges, para que fe multiplique el Sacra- 

men- 
(i) Confiat ex dida Synodafi : ibi : La cofl^imbre..'^ 
ue ha habido en efla Ciudad^ 
















17^ 

mentó > ni que fcan tantos Sacramentos, quanros 
ionios contrayentes; porque los dos celebran To- 
lo un Sacramento, como hacen íolo un contra- 
to (i). La materia j y forma, que clan los que corí- 
trahen, fon parciales, y de ellas fe integra el Sa- 
cramento. Delmifmo modo difcurren en quaii 
to á los Miniftros, los que íegun la opinión ma< 
recibida defienden , que fon Miniftros los que 
contrallen el MatrimiOnio : que ambos fon» par- 
ciales, y forman integralmente uno total 

Aun no declara efte Párroco, que Doña Ma- 
riana ■ cbrrefpondieííe á la imperiota voz de ft 
¡Tia, diciendo tamüen ^i; pero habla por fupa- 
íicion, de que dió fu confentimiento, y el si, pot 
dar gufto á Doña Margarita, Quando fcbrabí 
que dixeíTe el hecho, fm explicar fu juicio, qui 
2a por cumplir con fu conciencia , fatisfaciendo 
fu inadvertencia, ó íu defcuido, añade : Qj^e aun- 
cue di tiempo del Matrimonio crejo^ que fHejJe nd- 
tural pudor de la mna no reíponder a la tercer^ 
tre(yunta ^ y necejitar de Vo:^ tan tmperwja^ y pot 
ejjo cafó les NoVios y reconoce por las ccjas^ que hat 
acaecido^ fke repugnancia de la Voluntad que tuvo 
y no pudor ^ j Vergüenza. Efte es un teftigo auto- 
rizado por la íglclia, para que confte ci Matri 

mo 
(i) Difcrc. Clericatus deciís, y. n. 2j. & dcciís. ó 
num. i(^' . 



JW^irirr 



-^w^r^^wmwj^.^m 



T.oyvr^JI^.•. 



iS9 



nionioj que declara un hecho ele violencia , co- 
nio también la falca de ccnícntimicnto. Y aun- 
que efto úlduio lea cíe credulidad^ dando (i) caá 
fuerce razón de fu dicho, hace entera fe. 

Nos hallamos en el miímo aclo de la cele- 
bración del Matrimonio , en que es digno de la 
circunípeda atención de V. S. I. que íiendo el 
medio, de que fe ha valido la íglcGa contra los 
Matrimonios clandePtinos, irritar aquellos en que 
no intervienen el Párroco, y teftigos, y que coa 
fiis depoíiciones confte del m.odo mas iolemne el 
mutuo confentimienco de los Cónyuges, que na 
pueda tergivefarfc, ni ocukarfe ; el miimo que hi- 
zo de Párroco, que es el teftigo de mayor au- 
toridad, á quien graves DD. hacen Miniftro (z) 
del Matrimonio en quanto Sacramento, opina i.^/^e 
el que per entonces crejo consentimiento^ en la rear* 
lidad fue voluntad repugnante: conque aun dado 
que exprefaíTe la voz Si, no fue natural, y ver-- 
dadcra prolacion, explicativa del ánimo ; fino ma- 
terial repetición de una voz imperioía, que le era 
irreíiílibie. En una decifion de la R.ota, decir con 

A 4 voz 



;í;:;3 'ú. 



(í) Lex I. verfic. & ideo, ff. de ventrc infpic. Cap. 

Litccris, de prcíumpt, Farinaciiis de teftibns 3 q* 68. §. 

2. n. 6t, Fcrmofinus ad rub, de teftibus, q. 3. u. 29* 

(2) Melchioi Crtno, & aüj ?pud Clericaiuai, & SS.P* 

crxdia- >aV» m Synodo Diaccfana. 



í 



¿90 




I 




voz iinperiofa k perfona, que ponía el miedo i 
un varón; F^. S, projiera hien las valahras vara 
que fe entiendan ^ de que tefíificaba el Párroco j 
ie tuvo por opreíion, que inducía falca de con- 
íentímienco (i) . ^ Quanta mayor oprefion induíli- 
va de miedo feria ella expreíion de imperio : di 
que sí > acompañada del íemblante, y de la ma-? 
110 de Doña Margarita? Siendo tanto mayor la 
reíiftencia de un Joven robullo, que de una ni> 
ña tierna; y tanto menos, exforzar a que una voz 
fe aclare, que mandar ablolutamente que fe pro¿ 
fiera. 

Es también notable, que entre Cantos tefti- 
gos, que afsift ieron al Matrimonio inimediatos al 
Párroco, y contrayentes, a quienes la noticia d^ 
la > repugnancia ponía en mas atención, y aviva^ 
ba la curiofidad: no haya alguno que oyeííe d 
sí Ác Dona Mariana, Quando las palabras no fe 
profieren bien, e inteligiblemente, arguyen mie- 
do (1). Elle es argumento, que fe toma de una 
Ley exprefa* Conque lo argüirán mucho mas las 
que no fe profieren, y en iu lugar fe vierten lá^ni- 
mas, y repiten follozos. 

Once telligos fe han examinado: y en k 

quin- 
(i) Decifsio 8(5. dpad Eurar. n. 8. & 5?. 
(2) Biiiat. diífta dtaís. .85. n, 10. ex ko^Q De vnmdh* 
re qui toimcnta^ íí. de (¡Lia^ílionibi4í. 



•*k « i 



-^n^<!t^ 



:"V»-M-^vm« MMJ^.'LM ^mmT^^m »yr^m«— ■ — — > 



19 í 



quinta pregunta el. primero dice, que cftando muy 
irnmcdiaco, oyó íoiamence c! sí de Dona Marcr-i. 
rica i pero no el de Dona Mariana. El fecundo, 
que al impuHb de Doña Margarita movió Doru 
Mariana los labios con un gran dcfmayo, y coa- 
fuíion j que no pudo el teftigo perfedamcnce ha-^ 
cer juicio, de que dixcfle ^ ^^ otra palabra j la 
qual fue tan enere dientes , que no la pudo per- 
cibir. El tercero íe excuío de iiallaríe prefente al 
tiempo del caíamiento, por las muchas lágrimas, 
que lloraba Dona Mariana , viendo que contra 
la voluntad la precifaba fu Tia a que fe cafafíc'. 
El quarto (que es el Corregidor del diílrito) dice 
pe iin embargo de la mucha atención, que pu- 
o , en ninguna de las tres preguntas le oyó rcí- 
ponder palabra ; porque tan íolamente ¡o que exe-. 
cutaba Doña Mariana era llorar, moiirando íu to- 
tal repugnancia. El quinto, que á la impcriofa, y 
alta voz de Doña Margarita, llena de tem.orDo-^ 
na Mariana, apenas movió los labios, fin oue le 
pudieííe percibir, fi había dicho s¿, u otra^ pala^ 
bra; porque fue tan entre íbüozos, que no íe pu- 
co oir. El Texto, que Doña Margarita á la pre- 
gunta del Párroco rcípondió, mnadí qtie si\ y na- 
da añade de Doña Mariana. El oclavo , que íiii 
embargo del cuidado, que pufieron los circunPtan-. 
tes llenos de láftima, no íe le oyó decir palabra 




i 



aigu- 




iggisyiiwiignBWfgn:»!»^^^ 



mVJI mLLMKJL\/M.MK n 




91 

Igiina á Dona Mariana, El nono, que i la voz 
ímpcriofa de Doña Margarita , no le oyó á Do- 
ña Mariana orofcrir palabra alguna, fino llorar, 
manifeftando la violencia, con que era llevada. El 
décimo, que a las preguntas que hizo el Cura , 
Dona Margarita con imperio , y eftruxones dixo 
á Doria Mariana, di que si\ pero que la niña no 
rnovió los labios, ímo llorando. El undécimo , y 
último, Guc habiendo Dona Margarita tirado la 
ropa á Doíia Mariana , aun con elte ademan no 
le oyó reíponder, fino llorar. 

Se ha íeparado la declaración del feptimo 
teftlgo ; porque efte con efpecialidad declara, que 
Doña Margarita dio un golpefito á Doña Maria- 
na en las efpaldas, diciendole ¿í c¡ue si : que en- 
tonces el Conde expreíó yd dixo sí : y que íin 
refponder Dona Mariana cofa alguna, paíó el Pár- 
roco á dar las bendiciones. Conviene carear crta 
depoíicion, con lo que el Conde refponde á la 
demanda en el efcrito, auc la contclh : donde 
pondera el grave deíconíuelo que recibió , de 
que á las preguntas del Párroco neccíiraííe Do- 
ña Mariana , de que fu Tía la exforzaíle impe- 
rioiamente y pero que movió los labios con tal 
confuííOLi en ¡o que pronunció, cjue lo!o fe pu- 
do entender, que decía sí^ por la circunllancia del 
adío, en que fé hallaban, y porque no dixo in- 
teligiblemente que no. El 



um¡^mumL 



Kua 



»J»MMBMg 



ElMammonio coniiftecnel muttíó confcq-' 
ñmicnto ; mas en guaneo á la Iglefia fon nece- 
farias palabras, que lo expliquen, y íigntííquen dc; 
preíente. Eíb es la celebre fentencia def Suma 
Pontífice Innocencio III. en la refpüefta al ObiC-'J 
po Brifienfc compilada en el cap. Tu^ fi-atem^^ 
tdti z^. de fponjklth. & matrim: Nos imur in- 
^uifitiom ma talitcr refpondemus^ qmd matnmon'mm 
in veritate contrahimr fer legkimnm yin :, & mu-- 
lieris conferifum ; fed nece/faria fmit quantum ad Ec-, 
ckjtam verba confenfum exprimentia de prafenñ. 

Eftas daúfulas han fatigado ios ÁA. parí 
fü inceligcncia. En fuerza de ellas defienden riiu^^ 
graves Teólogos, y Juriftas , que en los capaces 
de hablar, y que no fon mudos , fe hacen tan 
necefarias las palabras, que por fu defeco fe ir- 
rita el Matrimonio, en que la Iglefia las requie- 
re como forma ( j ) . Sin embargo la contraria opi- 
nión es mas común , y univerlaimente admitida i 
h. que fe compaieba con la práaica de la Igle- 
fia conforme á otras decifiones Canónicas , que 
piden palabras, ó fignos equivalentes , para que 
cí Matrimonio valga; y el fentido que dan al Tes- 
to de Innocencio, es que la ígleha (z) neccílta 
. B 4 exprc- 

(O Apud BaffliuM líb. 2. cap. 7. Acuña ín cap. Si 
Bc¿}or, diíh 4j, 

_ (2) ídem Baííüiis, P, Sánchez, & alijapudD. Gonzal. 
m cap. cuní apud 2¿._;de Iponfaljb. n. 9. 








^Mwm^«y«yH^»«^^twiggnwig^^ 




\/J19LVJnV^71 



e^prefíones de confencimiento como prueba del 
Matrimonio en el fuero externo , y concenciofoij 

Del mifmo modo, que fi hay palabras, ó 
fignos, que explican el conlentimiento de prefen- 
te, y lo prueban, fubfifte el Matrimonio en quan- 
to á la Iglefia ; aunque en el fuero interno no ha-, 
ya tal vínculo por falta de confentimiento (i): 
afsí aunque á ía verdad intervenga confentimien^ 
tb, no reputa la Iglefia Matrimonio aquel, en quq 
no fe le prueban palabras que ¡o fignifíquen, Ea^ 
cíle fentido- fon necéfarias palabras confenfum ex^ 
frtmentia de ^ríejenti. El modo común ^de opinar 
es conforme á la L. 5. de la part. 4. tic. 2. que 
explica con la voz conveniencia^ lo que el Texto 
canónico con la voz necejtdad: „ Conviene que, 
5, lo fagan por palabras para que lo puedan pro- 
5> bar. 

En el fuero interno eílá Doña Mariana bien 
fegura, de que no contraxo Matrimonio. Afsí fe 
lo han advertido Confefores fabios, á quienes ha; 
manifeftado fu conciencia, como íi eftuvieíle ei^ 
aquel Tribunal tremendo ( reprefentado en el de 
la Penitencia) donde fe defcubren los mas ínti-i 
mos fecrctos del corazón , y fe miran fm fomr 
bras, á una luz infinitamente clara , fus mas cf- 



con- 



(i) Di(ít. cap. Tna nos, de íponfalib. & matrimon* 
ubi t)D* De Juftis lib. a. cap. la. n. j^i. 



-^y^^v^^ 



i-^w-cyj^w«^.>^ 



moá 



\iM 



uB' 



— ülfPÉÉaíiiai ■iwi nrai 



T:^vv/r^j_f.^ 



»á^v ! «jeafl 8i 



185 
condidos fenos. Pero cn d fuero externo ^ fe tciir 
¿ti por probado un Matrimonio, en que todos, 
los tclligos , que requiere la Iglefia para prueba 
del confentimiento, ni oyen palabras, ni vén íig-^ 
nos, que lo expliquen? < Juzgará la Igkfia porfub- 
fiftente el Matrimonio, quando todos eííos tefti- 
gos, que habían de hacer fe á f u favor, folo dq- 
claran de palabras, y íignos exclufivos de yokiti^- 
tad, y de confentimiento ? 

El Santo Concilio de TrentQ, que copfide- 
ró los graves daños, que ocaíionan á las concienr 
cías, y a las Repúblicas los Matrimonios clandef- 
¿aosi irrico aquellos en que no intervinieíTen el 
Párroco proprio, y dos, ó tres teftigos (i). No 
fe contentó el Concilio con la aísiftencia de aquel 
número, que en otros ados hace plena ptueba ; 
dos á lo menos quifo, que afsiftieíTen juntos á otro 
de mayor autoridad, y fe por fu caráder, y por 
el oficio que cxercita. Pero no baftauna preíea- 
cia local, y meramente phifica, para cumplir coa 
cfta fabia difpoficion de la Iglefia. Un Párroca 
diftrahido, enagenado , dormido; unos teftigos 
fuera de sí, embriagados, y (z) que totalmente 
dcfatienden el objeto, que fe les prefenta,. ( íi no 



obran 



(i) ScG. 24. de Mntrim. cap. i. ub. Baiboíain colc(5l. 

(2} Boísius, & alij apud Clericat. decifs. 55-. de Ma- 

túm, n, 2 1. Bayo prax. Ecdcf. part. 5. lib, 2. q. 5?4 n. ^. 







z85 

obran con afedacion ) no fon los cuc cí to'ncí. 

^ lio requiere, ni cumplen con fu diípoíjcion. Es 

'mcneíier prcfencia morai con advertencia, y ouc 

puedan dar razón del ado, en que inccrviencn. * 

«Cumplirán pues conei fin deí Concilio éq 
orden al valor del Matrimonio, los que por e! ex- 
tremo contrario coda la aplicación que incerpo- 
iicn, todo el cuidado con que fe dedican no 'es 
dexa percibir palabras, ni íignos de confentimi- 
ento ? En tales circunftancias menos dañan los dif- 
trahioos, que los curiofos. Aquellos ferán como 
otras tantas eftatuas, machinas , ó troncos inani- 
mados, ^que nada digan del Matrimonio, porque 
no lo laben. Eftos lerán muy linces , y fu adver- 
tencia es la que mas perjudica al Macrimonio; 
porque no oyen palabras, ni ven í.gnos, con que 
el confentiffiíento fe explique, íino de miedo y 
repugnancia que lo excluye. Pero por otro ca- 
mino cun<plcn exádamcnte con el fin de la Tele- 
lia; que no menos (i) precauciona, que fe íepa- 
ren por falta de tcftigos los macrinionibV le&í- 
mos, que el que íubÜtan bs que no lo fon por 
ci detecto eficncial de confentimicnro Ubre. 

Es cierto lo que advierte' tí Cardenal de 

(O P. Sánchez l¡b. 7. difp. roo, n. 5. Bayo pnJs 



3l?KüfVnT 



Ty-rtmT ^j-.^t^r^r.^-m w#v^ 



»1 



■" — "— ^ 



•w. ■* .W.f ..w. 



kVAAV/AL»VAJ 



^87 
Laca (á quien cita el Dcfcnfor ) que no hay (i) 
determinada forma de palabras para contraher el 
Matrimonio, y eftá recibido , que con fignos fe 
explique el confentimiento ; porque muchas ve- 
ces las ninas modeftas, de vergüenza no fe acre- 
ven á hablar. Pero ni efta Eminentífsima pluma, 
ni otra alguna ofaria afirmar, que el Matrimonio 
fubfiíte, íia que conftc á la Iglefia de elfos fig- 
nos, y fin tcfligos, que paicben las demoftracio- 
nes externas del conientimiento ; y mucho me- 
nos, quando indican todo lo contrario. Como el 
eftado del Matrimonio en las doncellas es el pri- 
mero de fus mas vehementes defeos, por mucho 
que las contenga el recato, y las avergüenze aquel 
pudor^ que es una de hs mas eftimablcs qualida- 
des de íu fexó ; brilla en los ojos la alegría, y 
entre el color, que la miodeilia enciende en las 
tnexillas, refalta la complacencia. 

También firven de voces las lágrimas: /«- 
terdum Ucrym¿t fondera Vocis hahent. Pero elle es 
el idioma del dolor 9 no del gufto. Afsi fe expli- 
ca lo que fe fíente, y fe repugna. Aísí^ fe mani- 
fiefta lo que fe teme, ó fe padece. Afsí fe cono- 
ce el miedo que comprime , y la violencia que 
fujeta. c Quien ha hecho hafta ahora los follozos, 
y los llantos fignos del interior confentimiento ? 

¿ C4 Qp^- 

(:i) Difcuifu 2j. de Mauim. n. 14. 



^M^™yy(íjfwvm:/fiai«nra 





2. y 6 



Qian Jo admitícíTen duda, debe eftarfe á la comuí 
inccligencia de cftos fignos; como fe manda cu 
quaiito á las palabras; y los que bien encienden, 
ya fabea lo que en femejances cafos figmíicaii 
Jas lagrimas. Quo co^iito, fi alte r non intellextt qmd 
alter fro^ojlm^ ^d communem VfrU imelli^^^^ 
curratur , 0* cogatur uterqne yerba prolata in f o 
fenfu retiñere^ qnern folent reBé íntelhgentihus gem^ 
rare: decía con elegancia el Sumo Pparificc Ale- 
xandrp IIÍ. 

Los días de la celebración de un Marrim©- 
nio fon los de la mayor alegría en las familias ; 
los del adorno, y complacencia de codos los que 
^fsiften convocados de la amiftad, el parc^ncefco, 
P la corcefanía. El gozo fe difunde de los No- 
vios, y lus immediacos á los concurrentes. Pudie- 
ra decir Dona Mariana con Tibulolib. j. pleg» 
3. Há mihi^ diff.cile efi imitan gaudia falff. D^ 
ficilc ejl trijii fingere mente iocmu Nec hens falaci 
Tifus componitur ore. < Que diremos de un íyíatri- 
mpnio , en que codo lo que fe ve, íon violen- 
cias, y follozos, imperios, y lágrimas? eQie ea 
vez de excitar en los aísifteures el regocijo, fcl^- 
rncnce excita afedps de piedad , y compafion ? 
cQue en lugar de pronoíticar entre Ips parabie- 
nes i los elpolos la fuccefion , y las lvl,icid,adc5 ; 
hacen fecrecos prefagio^ de la feparacion , y las 
dcfgracias? ..V'. £] 



"^^""-^TfT' 



EiH 



ECH 



1S9 

El oóbvo teíligo dice, que fue tanto el llaa- 
to de Dona Mariana, que movía á todos ios cir- 
cunlbntes á láftima y y que mas parecía dia de 
duelo, que de placer. Pe la obíervacion que bi- 
-cieroii, y noticia que le dífaüdio de la violencia, 
rcfultó un general pronoftico { de que declaran 
los mas tcftigos á k 5^. pregunta ) Ibbre que et 
te Matrimonio rio ^tendría íiibíiftenciá, y que fé- 
rián infelices fus éxícos. Efta fue una prudente , 
bien fundada conjetura, deducida dé muy íegu-. 
ros principios, ajuftadá á lo que la ríiiíkia^ Igle- 
fía remede íemejantes ft)^tdÉctícktós/y to^ 
•dita con infelices íucefos la experiencia. 

Bien b demueftran los a¿l:os pofteriores ú 
Matrímoñib ,^ que ftteron : temer Dona Margari- 
ta el cícandaló, de (^e fu Sobrina fe levantaílc 
defnuda del lecho marital : cerrar la puerta , y 
quedarfe de cenrincla, veftida toda la noche á vo- 
lada; rezelo que era efedo del miedo, que ella 
había puefto: no rendiríe Doña Mariana á los 
alhagos del Conde: no confumar el Matrimonio t 
envüiverfc el cuerpo, para que no k > tocaíTe : 
huir de fu comunicación: hacerle cada dia reco- 
'Bocer mas fu defagrado, haíta ponerle entera- 
mente en el conocimiento de la violencia pade- 
cida, y en el npble defpecho de rcftituirla á fu 



(i; De Juítis lib. 2. cap/ 12. n, is* 









H32QKQíaSDfi 




WVJJL ni:jlUi\AAXK7] 







^^90 

caía; Gomo los a£los anteriores (i) fon prefun- 
ciones de los cvencos íaturosí los poltcdores {z) 
fon prueba eficaz cíe la verdad de las primeras 
. conjeturas ; y la confonancia uniforme de los fu- 
cefos (5) forma una calificación clara, y dcmoC: 
tracion racional de fu evidencia. 

El Defenfor atribuye la refiílencia de Do-» 
ña Mariana á laeíquivez del fexó, y á fu mino- 
ridad; y la falta de coniumacion á la poca ín- 
duílria, y deftreza del Conde ; no al temor, j 
miedo caufado por Doña Margarita; de fuerte, 
que pudo entrar al principio repugnante por la 
reverencia, y dar el miedo pcafion al contrato., 
Xmfer caufadeel, y obrar defpues libremente, fe- 
gun la diftincion, que alientan los AA. cláíicos, 
en el tratado de Matrimonio* Pero en elle mo- 
do de difcurrir fe procede abftrabidamente , fin 
contracción á lo que miniftran los autos, y las 
pruebas. Un hecho conltante no fe impugna por 
una pofibilidad. Eftando calificado lo que fue , 
no fe debe contradecir con lo que pudo ier. Las 
prefuncioncs legitimas no fe tomíin en la incermi- 
iiable esfera de los pofiblcs. El Derecho deduce las 

con- 

(i) Lex Si cuí, §. ifdem, íf. de accuíai:. Menochíus 
tíe prc^^fumpt. Ub. i. q, 19. n. 5. 

(2) ídem Mcnochius ibidcrn r. 6. 9. & 10. 

(5) Mcnochius lib. 1. c¡. 18. de piicfuUipt. n. 2.5^ 



l¿W?K\Yv 



í-™^trjrK^W^^.m.m 



aanuBu 



WílMi 



Ar. 



1 Ci I 



conjeturas ác aquello, qac por h miimos deno- 
tan los hechos (i), y de lo que fcguii ci co- 
mim modo de obrar íigaifican. El Conde tiene 
dadas fuíiciences pruebas, de que le fobran facul- 
tades para hacerfe aceptable. En fu primero Ma- 
trimonio celebrado en libertad , y con mejores 
proporciones, fupo captarfe la benevolencia de fu 
muger , que lo dexó por univerfal heredero , y 
adquirió la Hacienda de Calí , y otros confide-i» 
rabies bienes. 

En una materia de difícil prueba fe admi- 
ten las prefunciones \ y aunque cada una no fea 
por fi fuíiciente {t) , uniendofe todas las aue mi- 
ran á un fin, prueban pleníísimamente. Sirven pa- 
ra el miedo las pruebas prefuntivas, aunque feati 
imperfetas. Conque juntas las preíunciones á prue- 
bas pofitivas del miedo , y de los ados , que lo 
inducen ; refulta de los que conftan del procefo, 
ma prueba relevantífsima , mas <;lara que la luz 
^neridiana (|); y quanto es mayor la libertad que 
e requiere para el Matrimonio , tanto mas leves 
:piijetura$ íoa neccfarias para la prueba del mJedo. 

D4 Si- 

(i) Menoehias lib. 6. pra^fumpt. 14. n. 20. 

(2) Barboía voto 17. c^c n, 107. plenifsimé. Card. 
¡pada tom. 3. concil. p5. n. 2. P. Sánchez lib. 4. diíp. 
K n. I. SpcrelU deciís. y. n. 74, 
^ (]) Baibofa dióto voto 17. ex n. xj j, SpaJa ubi 
üp. num» 8» 



EKSZi^ 



m 













Siguiendo la miUTia ferie délos tiempos, la pri- 
mera eonjccura íc torna de la nimia averíion^v re- 
pugnancia de Doña Mariana, para contraher Ma- 
trimonio con el Conde, defde que fe le propufo 
De cfta averíion, y repugnancia, aunque no ten 
ga caufa manifielia, íe arguye miedo en el Ma- 
trimonio , que deípues le contrahe , y conduce 
mucho á probarlo 3 como íe determinó en la Sa^ 
grada Rota, que refiere Gregorio XV. en una dt 
íus decifiones : del miümo modo, que la averfion 
al Elbdo Religiofo es conjetura de la profeíion 
meticulofa ^ y vale el argumento del uno al otro 
cRado, 

La fegunda conjetura refulta de la trifteza j 
lamentos,^ lágrimas, y fufpiros de Dona Mariana, 
quando lupo el tratado de Matrimonio con el 
Conde, y experimentó la infiftencia de fu Tia^ 
en que lo contraxeííe . Lo que fe tiene por fgno 
evidente , de que contra la Voluntad frofna fe cele- 
bran las nupcias [i) . Efta conjetura eftá también 
autorizada por la miíma deciíion de la Rota, 
con otras muchas concordantes, y por común opi. 
nion de los AA. 

La tercera conjetura la producen las protef^ 
tas repetidas (1), que hacía Dona Mariana conti- 
nua- 
(i)B|ubof; vot. 17. n. I j5. Card. Spad. conf. 96. n. a. 
(2) Barbóla n. 141. 



>^f\^;-KW -r>^^«w mmj m», 



&■ 



"iTTfnn 



13SSSSESSSSSM\ 



Z9} 

nuamcnte delante de las perfonas , con las ana- 
les podía expUcaríe con confianza , fm etbr 
en prefcncia de quien la comprimicíle: dici- 
cndoj que no quería cafaríe con el Conde, y oue 
fu Tia la preciíaba. Las procedas declaran el áni- 
mo del proctftante (i) ^ y aunque pofteriormence 
callcj y el temor lo reduzca al filcncio, fe enci- 
.ende, que no fe aparta de íus primeras protefta- 
xiones. 

Ellas protcftas clandeftinas pradicadas del 
modo pofible por Doña Kdariana, caufan el efec- 
to jurídico de anular el aólo, quando la perfona 
que da mciito (z) a la proccfta, tiene tanta po- 
teftad en el proteftante , que no fe atreve a lia- 
cerla en fu prefcncia, ni repetirle las exprefiones 
de fu repugnancia (3) . Batk , que el temor fea 
con veroíimilicud, para proteftar fin folemnidad, 
refervadamente, íin que le haga faber á la otra 
parte la protcfta, que es de tal virtud, y eficacia, 
que prueba el miedo prefuncivamente, y transfie- 
re en aquel , con quien fe litiga , la necefidad 
de probar (4) , que el ado fe celebró libremen- 
te , íin algún miedo. Ya fe ha vifto, que no fe 

ha 
(i) ídem ubi ííip. cum Seraphino dcáfs. 29^, n. i8* 
r (2) Irenfo de protcñadone, confidcrat. 47. n. j j. & 
^4. & n. 14. 

(3) ídem ubi fupra, n. i5, 

(4) ídem ibidem^ n. 17. 





majgma^WSSSSSSSSíM 




mjf mLi:MKJi\/M.WLKn 




2-94 " ' 

lu dado pmcba alguna por parre áá Dcfcnfor 

del Matrimonio. 

La qiiarta conjetura dimana de la diftan* 
cia (i) de las edades de Doiia Mariana, y el Coa- 
de j pues fegun la duración natural empezaba 
aquella á vivir teniendo folos trece años , Guan- 
do efte fe acercaba á los fefenta, que es la de^ 
clinacion de la vida. El Matrimonio es un yuo-o, 
que cargan juntos mal los defiguales (i); que fe 
dcíunen otro tanto en los ánimos, como diílaa 
en los años. Solo fe aman con propenfion los de 
un tiempo; y aquella defemejanza es prefuncioa 
legal contra la libertad (3) del Matrimonio.. Su 
aptitud confifte en la igualdad, y una mugcr jii- 
ña reufa no fin razón los afeólos de un ancia- 
no : Et fenum amplexHs cauta pudla fum (4) . Por 
lo que obfervó curiofamente Plutarco en fus Pro- 
blemas (5), que los Romanos no fe cafaban en 
el mes de M^jOy denominado afsí de los mayo* 
res 'y fino en el de Junio, que trahia la denomi- 
nación de los ]óvcnes\ ó júniores. Entre los DD. 
que toncan jurídicamente fus prefunciones de lo 

que 
(r) Barbofa voto 17, n. 140. Jí Vis 4pte mécr canu- 
te parí, Ovidiiis. 

(2) Tam malo jns^quales veníunt ad aratra juvcnti ^ 
qiiam vcnit in niipdjs conjage nnpta minor. 

O) Optime aJ reai De Jaílis lib. 3. cap. 2. n. 54* 
(4) Catullu5. (;) Plutaichuí Problem. Qp» S$. 



L3^\>fV^.^. 



^■^-^"^"^^" 



mjEiM 



íque comunmente fucede, G hay cüfparidad noca- 
ble en las edades, forman argumenco eficaz , de 
cjue hubo iiuedo (r), y admiten á los privilegios 
de viuda á la muacr caíada con un vieio. Éfte 
principio general de dilplicencia le contrahe á 
los autos, ícgun la declaración del tercero teftigo 
á la fexta pregunta, en que depone: Que el día 
jiguiente al Matrimonio le dixo muy comenta Do^ 
na Mariand: Pepa con fl relpo:^Oy que me dijle auan^ 
do me Áeínndajle^ me revolví tan bien^ que el Con- 
de viejo no pudo lonfegutr llegar Á mis carnes^ ni 
aun tocarme. Yo me he defendido muy I^ien j Porque 
no lo quiero^ ni nunca ha Jldo mi Voluntad cafarme 
ton él. La inocencia, fencillez , y naturalidad de 
la cxprefion eftán brotando la verdad. 

La quinta conjetura proviene de la voz có-^ 
iiiun, y fama (i) de que aquel Matrimonio fe 
conrraxo con miedo, y por violencia ? de que de- 
ponen rodos los teftigos, haciendo conocer, que 
aquella fama fue uniforme, inconcufa, conlbnte, 
y íin contradicción, y que tomó fu origen de per- 
fonas fidedignas, de caufas probables , y no de 
•voces vanas, y vagas (3)- La fama es un publi- 

£ 4 co 

f i) De Jaflis ubi fup. n. 5 5 . & ftquentib. Bricius ^ 
Sperellvis, 8i alij. 

{2) Barboía n. 155. 

(j) De juíüs hb. 3. cap. 11. CK n. zj, ' 




I 







rAtMvwjtvv^ynvawfiyii^sPigfB»^^ 




1^0 

co ccílimon'o, que aumenta, y coinpaicba la fe 
de los teíligos ( i ) , y de otras prcíuncicncs ; par- 
ticularmente en quanto a! Matrimonio. En íus du* 
das atiende mucíio el Derecho Canónico (i) !a 
fama de la vecindad, y lo que en ella fe repu-. 
ta cierto. 

La fexta conjetura de los a£los pofteriores al 
Matrimonio (j) fe toma del rezeio de Doña Mar- 
garita, de que Doña Mariana manifeftaífe la vio- 
lencia, levantandofe de la cama defnuda, con ef- 
cándalo, por no confumar el Matrimonio y para 
lo que fe pufo en centinela toda la noche, y 
llevó defpues á Dona Mariana á Cali, donde el 
Conde fe aprovechaíle para vencerla de la fole^ 
dad, y la diftancia. De que eftuvo tan agena, 
que fin el refpeto de la Tia, fue mas invenci^ 
ble. Únicamente anhelaba (4) al regrefo á fu ca- 
ía j y exclamó al pafar el rio de Cañete en pre- 
lencia del Corregidor, y otros teíligos, que lo de- 
claran (5), que primero perdería la vida, que 
Vülvcr á Cali. ^ \j 

(i) D. Gonzal. in cap. cum cauíaní 15. de probat, 

num. y. 

(2) D. Gonza!. in cap. 15. de pra^funipt. n. 4. Spe- 
rellus decifs. n. 54. 

(5) Deciiís, 6¿ Gafeta npudSpada diá. concil.p5. n. 7. 

(4) Mogollón de meai, cap. 10 §. j. n. 22. eís 
Mpfcardo. 

(;} Spetdl. decift. j. n. jp. 



T^^v«w mm^^y 



BH 



^SS^XSSM 



^?7, 
La íéptimí conjetura conGfle en la mifoa 

prontitud de Doña Mariana en felicitar que fe 
cleclaraííe nulo el Matrimonio ( i ) , afsí que fal- 
tó el relpcto de Dona Marorarita con fu muertea 
Lo que prueba fije la caufa el miedo > pues lue- 
go que cefó, cefaron fus efectos ; y puelta en li- 
bertad;, reclamó del contrato. Lo hubiera execu- 
tado antes, fi hubiera ellado en fu fecultad com- 
parecer Cív juicio 5 y no la hubieíle detenido el 
refpero, y temor de fu Tia. Si la dilación en re- 
clamar {z) arguye falta de miedo, ó que fe pur- 
gó el que pudo : haber en el principio > la cele-^ 
ndad con que fe reclama .al momento, que fe 
prefenta la ocafion, hace prefumir , que fiíe in- 
voluntario el Matrimonio (j) > por la regla de los 
contrarios, en que es una milma la difciplina. 

La ultima eficacífsima conjetura es la xcfiC* 
tencia á la cópula carnaU y que ni las diligen- 
cias del Conde, ni los oficios de Doíia Margari- 
ta pudieiTen confeguir, que Doíia Mariana depu- 
íicfíe fus defvríos al Conde , y no aumentaíTe de 
mas crí mas fu averfion; porque no componía 
en fa conciencia dar el ufo de lia cuerpo, ni de^ 

xacr ' 
(t) Spadwi ubi fap. n. finali. 

(2) Ex Rota apud Fannadum part, ti. q- ijp. Bar- 
bola n. 165. 
(2) Lex I íf. de his qu¡ funt fui, LaíC Baiboík moni. j8 






« VVI JWJCÜVJI^IICT 










;icarlo tocar á quien no había entregacloel ánimo. 
Ella conjetura es de íumo peío ; y !a exal»- 
tan coala ponderación (i) debida los DD. Baila 
por todos el Eminenciísimo Cardenal de Luca^ cm 
yas palabras íonen términos can ajuftidos al prcfen* 
te cafo, que mas parecen de Juez que io decide, 
que deEícritor que refiere alguno íemejance {i) . 
Noneceíica Dona Mariana recomendarlas, quando 
'¥• S. I. tiene tan bien comprehendido: que lugar fe 
hacen para la prádica de los Tribunales la exac- 
titud, y juicio de íüs penfamientos. Para no de- 
fraudarles fu energía, cerraré ella reverente repre- 
-fentacion, copiando fus mifmas claufulas, 

In hdc vero materia matrimonii meticulGÍi pro 
€jus nullitdte fcripjí moque in una Romana pro An^ 
gclacum Lucio coram V^tcegerente^ in qua ex paró- 
te mulicris opponekatur de me tu reverentialiy junéh 
cum importunitdtihus parentum adoptivorum^una cum 
minis eam expellendi de domo], ac privandi eorum íuc^ 
cepioney quam ah Ipjis prole carentíhus yerijlmiliter 
pperahat^ mm alijs fafli árcunjlanti]s^ 4 quihus dí^ 
cebam tctum penderé^ ctfm ijl¿e non dicantur qu^f 
tiones juris ^ fed faéli^ ideoque [ut fupra) ccrtara.y 

ac 

(i) Sperellns decifs. 5. n. 60. ibi : Rece/si t\, ac nec 
■deofculata qmdon. ]>i. Sp. JSjdllo ^xhibito benc\fol€n'' 
tiíeftgrw. 

(z) Luca difc. 6. de Mauiíii, n. :jj. 



^^n^>^*^^^ 



-^^" ™^ *- — ^— ^, 



M {renfralem dea storcm non reapiunt^ íed pro ■ 
días ^rudem-i arbitrio pxta mmloruñfn cdjt^um qua- 
Ihatcm Accídmdi£ jum. 

' A¿ ífí-Hd dutem arbkríum re^uUndum pro nu- 
lütate ^ fan> Ponder^bam €dm circmítanHom , auod 

■ J J- J 7 -g 

mammonmm cjjit fdum ratiím^ ddhuc non con (urna- 
tunij ex trifila nttiom^ Prinw ncmfe quid m teñera 
fmUa Vír^inc^ arque Virorum co¡i\?crfatioms tg-naraj 
fdcilior efe úmor^ feu tonmfsio. Secundo^ ama fdci- 
itus diJjomtMr mammonhim ddimc ramm, in c¡ii& 
non intrat ^r.aie^Ptum dmnnm^ m quos Deus cony¿m- 
xit^ homo nonfe^aret. Et ter muquía dhjlemio acó- 
páa^ 0" matrímonij conjiumúonc^ ejl .nidmura indi^ 

lima, y Junio 19. de 175^ 

NOTA. 

Su cmh h ácteriiiínó ,5 y declaró nulo el 
Matrimonio d limo. Sr. Doct Don Pedro 
Antonio Barroeta, Arzobiípo de cfta San- 
ta Iglcíia de Limí, á rGÜcitud de la parre litií^an- 
tc, (|ue íiiplicó á S. S. L tomañc cfte cuidado, y 
proauiíciafic por ü miíxno h fenccncia; porque 
lu integridad, c^ue 00 fe desam inclinar de algua 
humano reí peco íerenaria los auinios, yaíleaura- 
ría ias coacicncias. F4 Apc- 



■v^ 



^SSB^BSESSBS^ 




7.. 






fj' ^^ 





300 

Apeló el Defcníbr del Matrimonio, fccrun lo 
mandado en la nueva Bula de Benedido XIV. y 
fubíbneiada la inftancia, confirmó ía íenrencia 
del Mecropoücano con Afeforia de Abogados de 
crédito el Juez ApoftóÜco de apelaciones, que lo 
es el limo. Sr. Dod. Don Pheiipe Manrique de 
Lara^ Obifpo de Guamanga,. 




1^ 



Jl,- i A»j-J« -J' it» 



"¥ 



m^ 



V 
V 



fío ^íí.':/f'c:!. J »2 2 i iyñr. 



JJH^Kirit,- 



•^*^*^-^*" "^ *«i 



"""^ 







^ 



.± 



7^ 





CONCORDIA. 



co por la Juriíclicion Real, en refpueña de 
un iibro, que con título de Concordia de U 
D'tfioy^dia en un punto grave de ' 
Immunidad Eckriáííica 



EL Lie. D. JLONSO DE LA CVE- 

"Va Ponce de Leon^ Profefor en un úcm- 

j^o de Jurif^ruderfcia. 



Se cícñinó á la publica luz en nombre del 
LiCo D. Francifco de Velafco y Reyna^ Pro* 
feíbr Quondam de Juriíprudencia , y Pro- 
motor Fiícai del Jurgado Edefiáftico 
del Arzobifpado de 



^mmasSBOMEmwam 






ss^^^^^^x^^^^^^s^^^ss.^ . 



Kfponde JluUo mxta Jiuhitiam fuam , ne 
Jibi faptens efje Videatur. Proveí b. cap. 16» 
y. j. id cfi eius \>ecordtam^ irdm^jcurrih' 
tatem^ €on\>ma^ errores &c. fapienter coy- 
rige^ & cum rattone redargue ^ ut jiuld- 
tiam fuam agnafcM^ & agvjtam corrigat* 



Corneliiis. 



Ad calumnias tacendum non cji, non 
ut contradtcend«m ríos ukifcamur , fed ne 
mendacto ino^enfum progrefpím permitta- 
mtís, aut eos qm jeAucki junt d&mno'inha- 
rere Jtnamus. S* Baíiüiis. 



Vi 



¥i 






.^«¥^^^^^¥¥^^^^^:g^:^¥^^^^i^ 



[^QS 



^» m^^^«m ..^.>- — ,., 



lUI 



\aá 



.W.-.^^>T»^/.TXWÁ 




•LN DEL AUTOK D 
eíle Manifieílo.. 



yíS Regalías de S. M, Jon las Precio fas tné-^ 
dras y que adornan fu Corona^ y con glorio- 
fos^ y firmes títulos fe engdfldn en ella. El 
■J^afdllo^ que las impugna y procura apagar uno de 
fus Reales explendores. Reo es de Ma^eflad ofen- 
dida^ jy que hace Jojpecboja la lealtad , el que con 
-:pluma irreverente toca al Soberano en la Diademay 
pero es m¿tyor la ofenfa,, que hipócrita de la fide- 
lidad fe disfra^ü en chfequio. El culto enganofo pro-> 
fuña la Ara^ y es facrílega injuria el falfo facrificiom 
Dedico fe A 5. M, un UbrOyimprefo en la Ciu^ 
4¿td de hiimy Capital del Rejno del Pcra^ intit^-^ 
lado i Coivzox(^u de la Diícordia, en un punüp 
; grave de immunidad Édcíiáftica, cuyos errores no 
fe hartan lugar en la me mor i a^ fno llegafí'en a las 
•.Regalías de 5. Aíf, calumniando de injuflos los re^ 
curfosy en que fe exercitauy lafiím-ando la iluflre fa-* 
■ m4:de los MmiflroSy que las exponen^ y fugiriend:> 
tnal fundadlos efcrüpulos en los ánimos de los füh-- 



. mal junaa(^os ejcrupuios en Los ánimos de Los Im-- 
, ditos j con oprohrio de las Lejes^ en cuya jujlificacion 



e a ep-urM. 






Se ofrece a S, Aí, demoflrar los términos de 



mwvyRvaiw/iviiBgyrowggi 



WVJJl ütUlg-RVJl^l ET] 



ia Rea! Jmrípkám^ y -fe irafpdjkrí^ rompiendo lof 
-muTúS mas' firmes con que Je dejicnieé^^ que fm el 
Derecha j U ccjiumhe ; para dem-mínar las Tri- 
hmdes jupcrmrs en el Ked nombre de S. M. el 
Jue'z a quien toca el conocimiento de las canfds^ qmn- 
¿o el Ecícfiájlko^ j el Secular le pretenden A un tiem- 
po^ y le ccmpiten^ y fe amenaza con dfagra¿ot£- 
mor de las cenfuras a los Ahogados^ que interpo- 
nen ks recm-fis. Ejia es U Vjélma, que fe confagra 
a S. M. como á Patrón de las ídejias : efia es la 
oka.^ que hu fea fu .alta Proteaion/defdeJasdijlan'^ 
. cias de ejie NíéeVo Mundo ¡ lo que es intentar 
.qne acepte S. M, en trage de Macion urut o f adía, 
y que autorice fu Real Benignidad d defacato \ quan- 
do fe hace indigno de la immmidady el que pro fd^ 
m. el Templo a que fe acoge ^ y debe hallar mayxr 
la pena, quien aumenta La cdpa con lafolicitud in- 
folmte del aflo. 

Me he perfnadido a que no puede hacerfe at 
Rey y y al Píblico mas .agradable obfquio^ por ex- 
piacm de aquel delito, que defcubrir fu eno-ana. Se 
injínua en el ,cora:^on mi'iy fácdmente el que feVf 
te con capa de ^^o^ el vfo de piedad fuete fer di^ 
fmtdoderntiy delínqueme intención. El vulg) fujerf- 
tifiofo da fácd deferenciay y aprehende contenmdid 
lo que fe defiende con efpecie de Religión^ y hace 
confiante la muchedumbre {en si mudablcyy varia) 

■ líe- 



n 1 



.SVRitíMi 



^« "^ 



UM 



'L^^^^or.yc^.r'jr-^yo. 



kintfU&MAiiacffiHS«yQÉ«j^^ 



•^, llevándola yor Id puja, fenda de la virtud d extrema 

de la dejilpediema. Por efjo-fíie maxmdde un prU" 

-¿ehm -CóriTejero ( i ) ^ que recordó otro fiel Minif" 

tró^iY: Q^cc&én las Repúblicas, y ios Príucipes 

muy adverados^ y principalmente eix los tiempos 

■prcíentcs, que la polídca íe vale de la mafcara de 

la piedad, y no admitan ligeramente, eftos fuperf- 

iicioíos Caballos de Relieion. 

Es mas nccejdTid tan jujla advertencia en los 

^R.eynos retirados del Adonarca^ donde jlipla el def. 

'l?elo Ha prejencia^ j la atildada obJerVancia de las 

Bregabas ' ha^a ver Me no je entibia el refpeto en 

Ja dtjiancia^ ni fe maneja con menos vigoro fa ma-^ 

•no el freno de la fujecion. Kep-la , que aplicó muy 

\oportHnamente á las Indias un Jabio político {j)ydi- 

wndo que pide la ra^on de buen Gobierno , que el 

Principe no aparte el penfamiento de las Provincias 

remotas donde impera^ J f^^ vmlantíjsimo el cuida^ 

do de los MagijiradoSy en cuya lealtad lo Jobfiitu^ 

jye y porque fin fu entere::(^a [f^g^n ^l diótamen de 

«Piacon (4) ] ejlán las Leyes no folamcnte Jin vigor ^ 

tnas aun Jin alma. A ejle Jin en mas retiro les au^ 

_^ ■: y^h^iít^^: íz men^ 

,/ (f) Sáavedra Emprefa política 26. Sub religiones fpe^ 
'pe. - • 

(2) Hontalva: Diftámcn en Jiifticia, I 

(j)'SoloKzano Emblemas ój^ 

(4) Dialogo 5, de Republica< 






^ 






mentdn el poder. Son los Gohernadores imaHnes del 
^ Soberano'^ qm ¡oreprefcntan en los In^dres^me pre^ 
jiden^ como la Luna 5 c^^ue á la majyor dtjldncía yf-. 
al?e del Sel todo el lieno^ c¡ue puede de fu lu^^ 

De ejia rd:(on de ejlado dimana la defpiena 

Atención^ ccn que en las Reales audiencias ele las 

Jndias fe han cafltgado con merecida feveridad-los 

^ébogdclos ^ reparándoles propojíciones en el calor cte 

las arfen jas ^ que. pedían en fomhras parecer ofenfi^ 

yi^as de la Real Jurifdiccicn^ j no fe han pernütido 

' en los Pulpitos^ fin que den cumplida fatis facción los 

: Eclefdfticos, fi el ardor de fu oficio los ha dtfirahi^ 

do^ abpijando del lugar ^ a Vertir ef pedes menos con^ 

formes á la Real Católica Intención del Rej.Lo que 

debió modernamente á un Minifiro de x^lo ( i ) efla 

exclamación bien fentida : i O Smor, cjuanto íiente 

cfta importancia el dcfcuido de dcxar correr cii 

. crtos Rcynos muciios libros^ mas enemigos de la 

Corona , y de las Autoridades Reales , que fus 

mayores rebeldes, y enemigos I 

El Paladión, aquel ajluto Vulto^ que dio mo-^ 

jivo a la citada máxima^ no fe introduxo xn Tro# 

-ya para fi ruina con menos efpeciofo pretexto^ que 

'fatis facer el hurto cometido de la Éjlatua de Palas, 

Hanc pro Palladio moniti, pro Numine IíTÍo,*^ 

Eífigicm ftátucre 3 ne£is qu.x trifte piaren 



i) ídem Hontalva ubi fupra. 



En 



¿\ 



i¡ 



^WgKvv^ 



" "^^" *-^ >-i 



^iRVWÉ^M^iiiaMWMaai¿»w^^ 



En ejle yano rito percehU la ciega iclolatria^ 
ájHe émdo de aplacar la Deidad ofendida,^ era 
cqlcc4t:0JpJtltar un nucVo SimuUcfo.^ 
Duccnclum ad kács finiulachriim) 
Orandaquc Uxsx Nuinina conclamanr. 

Los Griegos Vencedores acertaron el medio^ 
^Uúntó delinquieron en la intención de la enjrancfa 
ofrenda. Emmendaronla los que abriendo con trmn^ 
jante EJpada^ al corte de dos filos^ camino á DioSy 
y al R.cjy d la Religión^ j al Impmo^ Jtmiieron el 
exem^lo de los primeros Jiglos de la Iglefía^ en que 
fe efahlecU la Fe fohre las ruinas de la Gentilidad. 
En cada torpe adoratorio fe erigía un f agrado Tem- 
f 5 jy por cada ídolo derribado fe colocaba una ima- 
gen propria de Verdadero culto» 








HVJi JILJHLAVJE JK 73 



jl 



¿W/fvV^ 



X» ^y^»» «r j^. m» —HM ■rfjpn 




^KBKfSSBXSSBBSSEX 



AL QTIE LEYERE. 




Ocos días defpues de habcrfe publicado el librty in* 
titulaífo Concordia de la Diícoidia^ye efcribij ef^ 
te Aianijieflo^ y remití j un excmplar para (j/sejb 
imprimiejfe en Efpand- Poflenormente ocurrieron moti- 
vos prtídentes^ para mandar fu/pender la imprcfon h por- 
\am habiendo Jido uno de fus fines contener ¡a animofi- 
dad de mien con tlcítlo de concordia infhhj tan altos 
\refpetpSj como los cjue fe hallan en a^^tsella obra vfin^ 
didos^ fue precifo ceder a un tiempo en (\ue no fe con^ 
feguirla el fin^ y antes podría echarfe materia alfuego^ 
aue fe encendía^ y toda pcrfona de fana intención procu" 
' raba apagar. Pafada ya la oportunidad^ pareció intem^ 
peftivo imprimir el Aíanifiejloj y que cfualcjuiera pican^ 
; /f 5 que permite efla efpecie de obras^ e fiaba ya tibio def^ 
[pues de tanta dilación^ en que habla fallecido el Autor 
, de la Concordia. 

Con todo perfonas de humpicio defearon^y atm 

perfuadier^n-jqae no fe quedajje en Jólo un manufm^ 

to ; porqiíe algunos puntos ktiles fe tratan , jy exbhcan 

de modo^ que fe les di mas luz^^ que antes teman \ y 

ijiíe infiwrla en que algunas gentes fuejjen menos f'ci* 

les en maldecir de las determinaciones de los Tribuna^ 

>'les ^ cíAjos motivos no alcanzan^ 6 los perciben m'iy fu^ 

- ferficialmente : que abrirían los ojos para conocer ' quff 

no es reparable que difcuerden los Jueces^ y Mmiflros 

Reales^ donde difcordaron los Inocencios^ y los Co'i^arrU' 

vias: y que fi á ums les fujeto el ditlimen la piedad 

para propender por el fuero Eclefil¡Uco^ a otros los re* 

/gió el zslo por la prrfdiccion ReaK para no apartarfs 

, de la práctica de las Reales Audiencias de la Alonar - 




O) 



quia 






^ 





,'C,o cjue "profundaron todos hí materia (cowo Jo 
acojiumbran) hafta donde puede dar de/¡, y oue la ci^ 
tendieron de muy dijiinto modo ^ que el Autor de U 
Concordia con bochorno tan inconJJderado. 

Si a alguno pareciere que exhorhitan de picana 
tes una, u otra de las exprefanes de efle ManíMo ^ 
de/pues de haber fe quitado muchas, que eran ya fuer ¿t 
de ocafion, dexando filamente las que parecieron pre- 
cijas para no de/ordenar lo efcritoi tenga pref ente el mo- 
do ayrofo, con que di/culpa femejante nota el limo. Fei- 
" joo, con cuyas palabras ha parecido concluir efte prolo- 
go, porque es encanto que un Sabio de edad tan aban- 
zjída cmferve tanto ^>igor de rar^on, y energía de efíilo^ 
tanta dtfcrecion, y fineza de penfamtentos, que fehicie^ 
tan admirar en > mas Vtgorofa juventud. Ejias fon 
' unas cabezjís de pri\?ilegto, que hacen Ver que aun fe 
funden en los antiguos moldes otras de Vigor, y duración 
Jeme jantes \ pues produce la Francia Fontenclles, Venera 
cí Mundo un BenediEto X]V. y Lima conferva las no' 
dijtantes memorias de fus Xakregm, MudaYr a, Francia^ 
y Peralta C), Dice pues aquel gran Benedictino (i):\ 
Eííos 



■ii " t 



(i) Carta zz. rom. 5. 

(*) Nota: El R. P. Martin de Xaúregiií. de la Com^ 
pama de Jcfus, níigne Teólogo, murió de mas de no- 
venta anos, eftudiaudo diariamente con tanta aplicación • 
como pudiera en la primera edad. El R. P. Joíiph Mu- 
, darra, de la mifma Conipañia, Catedrático de PÍimadc- 
■.Teología en la Real Univerfidad de San Marcos, Varón 
doansimo, follecio de ochenta y quatro años, co;i h 
caDcza tan firme, que preguntado extemporáneamente 
V J H ív=^" ^0''°'^' '"• E^'Poíitiva, Dogmática, y Moral, 
y ea Hiftona Sagrada, y profona, daba ia dodrina , y 
cm puntualidad Ja cita del Autor donde fe hallaria. El • 



^SVh\r^, 



^»"^"" "^ *- 



íáM 



líWffOSSEgSÍSSSXSBSSmBSlSSm 



y^-^^ 



Eftcs exceiios ¿c mis contrarios íirven a difcuípnr tal 
qojl, cí) qoe yo ncafo pude incnnirjicbariendo íus 2,oU 
pes. Qaiikia yo que los que me los notaron , coa 
U iriiagiíjadon íe coíocníTifn en mi lugar ^ y en el 
eíj-X-jo mental de eíui poíuuravieííen hafia donde fe ex- 
tendía la virtud de íii paciencia. Yo me hago cargo de 
la moderación, que en todas ocafiones piden mi edad, 
y mi eftado, Pero también los que me acuñiron de ha- 
ber fido uucíy u ou'ii vez remiíb en el cumplimiento de 
eíta deuda, debieran L^ceife cargo, de que las voces 
del dolor naturalmente fon algo diílc)naníes ; y efpeciai- 
mente quando recibe el alma la herida, es muy difícil 
poner en el debido tono la queja. Añadefeá eílo que 
yo confiderabaen algún modo precifo manifeftar en mi 
léntimiento la injuftícia de mis émAilos ; porque la ma- 
yor parte de los que eílán á la mira, folo miden la 
gravedad de la oíen(a, por lo que el ofendido grita; al 
pafo que íi eíle calla, atiibuyen á iníeníibilidad fu filen- 
do, y nadie fe conduele de los golpes, que recibe un 
tronco, como ni le contempla agraviado del brazo, que 
le deftroza. 



R. P. Fr. Ignacio de Francia, del Orden de S. Agnflin, 
Catedrático de Prima de Dogmas, murió de mas de ochen- 
ta años, y en Jos últimos de íii vida cícribió quarro 
tomos de rcleccíones fobrc el Maeílro de las Senten- 
cias, y varios puiitos Teológicos, y de Phílofofia con 
fuma folidez, y claridad. El Dod. D. Pedro de Peral- 
ta 3a rnuevo, Catedrático de Prima de Matemáticas, mu- 
rió de ochenta años, y coiifervó hafta Jos últimos mo- 
mentos de fu vida la integridad de fu razón , y aque- 
lla portentoía exceníion, y univeríalidad de dodrína, que 
Ic hicieron tan admirable, de que hace puntual memo* 
ría el limo. Fcijoo en el difc. 6. ácl tom. ^, dd To 
tiio Crítico. 






' Jl miUMJk\/JLM\/Á 






■A^wAV^f^^.-^-^y^^., — "^Bigni 



MM 



áMi 



7 



O^ 



^&iiBassmx 






tTcgo qne llegó á mi noticia cí Pape!, 
qiie fe impriiinó intitulado : Concordia 
^ji de ¡a Dtjcordtct^ fobre un punto grave 
5^i|l de laimunidad ELÍeíiáftica, lo. íolicité, 
í^ill creyendo aprovecoar mucho mi aplir 
cacioh con íi\ letura. El eípecioíb tí- 
tulo de la obra^ lo recomeíidable de la peifona del Au- 
tbrj y fe grav^edad de la materia , eran eílimulos de mi 
ctiríoffd^d^ y'deíeó de laber. :.^^,^ 

■ Imaginé, que la grande duda, que en un Tribu- 
mi fuperior, tan venerable, y circunípedo como la Real 
Audiencia de Lima , hubiefie motivado la difcordíá de 
áídámehes entre los íabios Miniftros que la cDiDpo^ 
nen , le terminaría, por algún camino que los concot- 
daíle, y tjae £is bieii fundadas fentencias íé unirían con 
ifilguna nlicva conciliación, que las atraxeííe con inge* 
niofa fofídcz á un miíliio modo de juzgar. Efie(decííi) 
íerá Un hilo de oro ;, que íaque la verdad del con- 
{tifa iabirioto de la opinión ; íciá un medio íiiti!, que 
quante 'diSe de Tos extremos, fe enderece mas feguro 
ú piinro del acierto. Preveníale al Autor los debidos 
aphiafos 5 denominándole Dtdalo de la Juriíprudencia, 
'^'^efio de los Derechos. Comparaba fus útiles trabajos 
^ los del iníigne fvlaeftro Graciano en el Decreto, cu« 
yp •ptírñitivo tkulots: Concorda a de los Cañones dífcor" 
a antes, Biifcabaic paralelo -^n la celebrada obra del gran- 
áe Arzabifpo Pedro de Marca, que feñalando con £1- 

A ^ .^ . b!i^ 







[ imji M^l¿KJ^^/M^K n 



bliiiie pluma ios tcrniinos de dos jauTdiccíones, intcn, 
tó concordar el Sacerdocio^ y el Imperio. 

j Mas ó deígracia de mis vmas aprehcnfioncs ! 
¡ O malogradas efpcranzas ! Que cierto es , que no fe 
ha de preocupar el juicio para formarle de I03 libros por 
el fonido vago de fus títulos, y que !a pompa de laí 
inícnpcioncs no correfponde U$ mas veces á !a entidad 
de las obras. Con que jufta razón fe queja en fu Tea- 
tro Critico (i) el ilufire Feípá de eftos enj^anos^ en 
que es lo mas lamentable la pérdida del tiempo inútil- 
mente confumido, fin que dcxcn otro provecho , que 
el conocimiento, de que no todos los que efcriben fon 
Autores, y que es ea algunos incurable achaque el de 
ocupar las prenfis, que advirtió con agudeza Javenal. 
Tenet infanabile multos 
Jcnbendi Cacoethes. 
Es tan connatural á los hombres diífentir en fus 
diíciirfüs, y tan fácil no convenir en un didámen, que 
cafi no halló éxito el Jurifconfulto Z^Ipiam (2), en que 
dos folos pronuncien un mifiíio arbitrio por los diverr 
ios coloras (5) 3 y refpedos, con que miran quanto fe 
lujeta a fi vana apreheníion. De tres Abogados á quie- 
nes fe hizo conftita, uno refpondió afirmando, otro ne- 
gando, y el último pidió tiempo para deliberar , fceun 
refiere Enymo (4) , á lo que aludia Perf¡o. 

Mille hommum fpecies, & rerum difcolor ufus 
Velle jmm cuiqt^e Cj% nec y oto Vmtur uno, 

y 

(i) Tom. 4. Difcur. 11. 

^''K^'^^' ^^/^'^ ^^* ^- '^^' reccptisarbit. Qju^ res fere üm 
extuijmira efl propter n^tumlem hor^mam ^d difTentimdHm U- 
alnatem, (3) Lcx 4. ff. ad Trcbelianum. 

W In Adag. Qiiot. hominc^, ^ Tcrcnt. m Phormion, 



iW^v>^ 



''•"^"^"^* -»^«-^ 




iH£U 



13S3SS^SXS5BS¡ 



Y mientras que cfta libertad no la íbjcten á noWefcr- 
vidumbrc la dcaioñracion, ó la Lcy^ fe diñinguiíán los 
conceptos, como Io$ fcmblantes, y d fonido de las vo^ 
CCS (i). 

La variedad, que en los ánimos es dañofi a las 
Repúblicas, en los Juicios puede fcr recomendable. Con. 
ella en decente conferencia, y íeria deliberación, fe baf- 
ea por varias fendas la verdad, que la Divina Providen- 
cia no ha querido que conde con evidencia al huma- 
no entendimiento, humiliando con las reflexiones de fi 
limitación, á aquel que mas fe eleva. Como en la Mii- 
ííca diverías voces templadas á un concierto forman agra^ 
dable confonancia ; en los Tribunales diftintos pareceres 
arreglados á un fin componen fu harmonía. 

Afsí fe reconoce lo que intenta, y lo que pue- 
¿e una difcordia acorde, fegun decía el Lírico Horacio* 

¡^id Velk 0^ pofsit rcrum concordia difcors. 
Lo que en el mundo la concordia diícordante de lo$ 
elementos, y en ct hombre, microcoliiio, ó pequeño 
mundo, la de los humores, hace en el cuerpo civil ia 
diíTenfion en los Juicios, cuya variedad tan diftante ef- 
tá de ÍCT dañoía, que fe cüima por recomendable. Sen- 
tir es del Señor Solorzano, que como tan grande Ju- 
rifconfulto, y íabio Político lo expufo muy' á nueftro 
aíTunto en las figai,entes palabras. £1 quod 77unc in fA^f-- 
tionem \>ocamus^ non quidem ad mnmoruyn^ fed ad p^ 
dictorum dijfenjíonem dirigitur^ qu^ tmmmaheft ut in 
Conciliartorum , Senatorumve cetibus pofsit ejje damno^ 
fdy quod potius Jicut in c^teris ómnibus ( ut alias Pltrnus 
lumorjcripfit) umyerfitatem '\> metas ¿pfa cemmcndat. De 
cfte modo explicó ía erudito Emblema(2),en que concilia- 

\i) uc. I. ofacíor. (2} Embiemat» 48'/ 












' c"^ 



dos en unTobuílo arco los mármoles contrarios, h:iccn 
aiins fuerte íii vaíhi iriofe; como divcrfos piircccrcs'á quien 
dirige lía átiiiBo, ponen mas firme ¡a del Reync. 
_ Sdxojam cohiba -molem concordia d'^fcors. . • 
Sim plures Jenfus modo dirígat uncí Voluntas^ 
^\t^:'^cgni mole firmior abjis erit. 
^^^'^ '. ^^^ ^^ ^' concepto, que merece li difcordin, 
examinando con independencia el plinto fobre que re- 
cae, y los Autores aun mas diícordes en refolverle. El 
que formé de la Concordia^ ó Papel qué aísí íe intitih 
1-3,^5 que fin obfervar la moderación que fe pr'efcribc, 
contiene un enfirte de centonesVcopiados muchos cotr 
errada inteligencia, y un agregado de maledicencias, qud 
es parto proprio de un furor defcomedido,. qué en las 
dífputas no ufe de otras armas, que las pefada;s piedra^ 
quxrdiípara en' laís^ injurias* que arroja. '■ ' ^ - "^ 

Saxa volante furor arma minijirat (^) . V 
hiendo ler las del Derecho Arma juris nonfíirórk^ 
e decía Caftodoró (i) . : ^0^n^^>' 'i 

tr liv E¡ Autor es el miíiiio, que en los paíados ailos 
imprimió otro Librete de igual caráéler de eílilo, y al- 
fíia de intención, con el Rótulo de Compendio Htjtíri^ 
co de Aa Fundación y y Progrefos de los CUnaos Sécula-^ 
res^ que ^iven en comuyi^ obfer^yando el inftmto de la 
Congregación del Oratorio del gloriofo San Phelipe Ne- 
rt en la Ciudad de Lima. Quien hubiere te^iido paci- 
encia de leerle, antes de que con muy juñas caufis le 
recogieíTeel Tuburial del Santo Oficio, no extrañará e;l 
prefente, que es fu hermano, y conocerá que diñantes 
eñán eftas obras dé concordar difcordias^ fiendo masa 
propófito para 'introducirlas. La' 

''(^) Vil-gil. ^pcjd, 2. (i) Lib. ..7. cap. I, 



De! 

que 



ÍWh\ru. 



^»» ^»^— «^^ - -^- 



BM 



^íSíKKSBassasxsmsíss^asssm 



La memoria cic un Hbro, y ni ciencia de otro, 
rcprefcntó luego á mis ideas Li bella hiixotipoíi, con que 
Vii'giiip pinta !a difcordia: Difcordia dcmens (i) . Todo el 
trage es de Li locura: deílifcado elveftido, fe complace 
de lo que fe enfurece : Eí fcifa Vadit gaudens difcor- 
dia palla (2) . Sale de fu retiro á perturbar la fociedad 
civil, encender odios, y excitar litigios entre las períb- 
ñas de mas eftrecha, y religioía anión, maquinando nr« 
tifícios en (íi daño : Tu potes unánimes armare mpr^lia 
fratreSy atcjue odijs verfare doraos^ tibt nomina 'mille ^ 
tnille nocendi artes. Lleva en la mano con hipócrita ex- 
terioridad un ramo de oliva símbolo de paz, y de con- 
cordia : Tune ramti^m innetlit oliv¿e. Disfraza fi inten- 
ción con la ancianidad, que fu femblante mucfíra en 
rugas, y fu cabeza en aanas : Frontem obfc<cnam rugís 
arat^ induit ahos cum^ Vita crines \^ con cípecie de. 
Religión, y afedando/ cuidado del templo de una Dio- 
fa : fít templijacerdos^ defpues de arrojar vivoras : An- 
guem coniieit v¿perea?n infpirans animam^efcupk ve- 
nenos : Kabidoqueh^ec addidit ore^ y cauíar incendios: 
Sic effata facem coniecit^ &fmnantesjixit Jub peEiore 
Th^das : habla con foberbio entono, y con falfo nombre 
de concordia íejaóladeuna difcordia perfefta en ardien- 
tes pleytos, que impidan amiftofos, y útiles convenios;^ 
Affatur Voce fuperba : 
En perfecta tibí bello difcordidwfli ' 
dtc in amicitiam coeant^ &^ f¿cdera iungant. 
YTe vuelve á fu horrorofa eñancia^ que con rara pro^ 
priedad deícribe el Poeta. 

■." ''V. ./'..' . .,B" ' ,: (:oc- 

.(i) VirgiL.^iEneid. lib. 6. . 

{z) ídem lib. 8. "& ibí Cerda: Difcordiacum palla/3chac 
ft lía, qualcs par cft eíTe vefaniences. 

















N 



. Coccytt petic fedem: -. 

"Vrget utrimtie latus Nemoris-v 

hic SPECUS horrendiifriy & jafvi fpiracula Ditis 

/yÍ07í¡irantur^ ruptoque ingcns Acheronce 

^UorajTo pefüferas aperit fauces. 

Un Moderno Bibliógrcifo (i) , y no vulgar 
Ciirico, tratando ác los Libros de Juan Pedro Gibcr-; 
to, celebre Teólogo, y Canoniíb , dice que aunque la 
iíuen^ion del Autor fue maniencríe en el medio , pe-^ 
ro que emprendió una obra ardua, y llena de peligro , 
queriendo prefcribir limites á la poteííad Secular, y Ecle- 
íiáíiica, fin dañar h alguna fas Derechos (2) . Porque fon 
pocos los que tratan tales materias, libres de preocu- 
pación. Y el peligro de errar no folamente ameriaza a^ 
los que fe conocen parciales, ó intercíados ; ^fino es 
también á aquellos que ninguna fofpecha de afédo 
les pulfi el ánimo (5) . Las opiniones á queíe accílum- 
bian, el empeño por la Juiifdiccion que defienden, la» 
fiílta de principios conque diícurren por las divcrfis apli- 
caciones en que íe exelíftan, fon otros tantos obílácu-* 
los, que no los dexa en la libertad neccfaria para for- 
mar un cabal, y definterefido concepto, y correr lincas,- 
que no inclinen á algún lado. Y fi á eílas dificultades 
fir añade la de un genio ardiente, y mordicante, un áni-, 

nio 
(i) Auclor Bibiiographicr Critica: facro prophanse. 

(2) Ardi^tim fi-^e^ ac psricnH pUnnm opHí ^f^^ycffus efi^ Voleas 
Por.í/ficia^ RegidicjHe fotejLui limites irrAfcrlbc/o^ & nulliHS fi4rr* 
htis Udc're. 

(3) PaM:l cjuiAün [íínt amad hxc trAFiand^ accid.tnt vaeíí^ 
p-dímdicu mente , -/íeaíis tts -M'rítam errandl per'icaluw imminety 
ijtát partiariüs fefe novcrpint^fid & lis etUm quornm NhIU af€Cr 
tionis fii/jitcio fulfut Arúmnm* 



'^'^f^»--^^^'^^^<rmm 



mo indiíjiuefio^ y cípafionado , es conílguiente qne fe 
dcívíen los cfcricos ;i voluntarias fupoficioncSjtfaliis in- 
tclií^cncias de doíiriiías^ v a les mas enormes errores. 
Lo que íc hará claro al piibüco del Papel que fe nata; 
y que aunque fu Autor llene el Mundo de eftos libre- 
ares ó libel^Sj fiemprc les comprehenderá adcquadamen- 
te la cenfura de Erafmo (i) . Implent mtmdpim libeilis ^ 
non iam dicam mi^alibuSo ft^d incpns^ mdotiis^ makd'h 
cis^ Jamofís^ rabwps. 

f L 



yjy^^-ro ^ ■.yrj:^\yfy:*(\w.'Asy.fj. 



7 






ES precifb referir puntualmente el hecho, que dio 
motivo á la difcordia ; porque hacer diííuríbs, y 
citar Autores fin cflc fundamento de verdad por 
bafa, es edificar íin cimientes 5 y levantar fabricas al 
avre, que fin el menor impulfo íe caygan de fu proprid 
pefo. Por la diverfidad de los cnfos varían en el todo 
los Derechos, y no puede ¿cterminarfe bien ííi qüeílionj 
fi no confta plenamente del he-cho, y fus círcunfoncias ; 
la que es regla incoineftable (2) , y común preludio de 
los DD, en fus alegaciones, y controverfias. Es cofi 
lamentable ver á un Abogado arrojarfe fobrc los índi- 
ces de los libros , ó los que un Diccionario le cita, 
buícando los nafi^es, que le parecen mas adaptables, y 
que fin aquel pérfpicuo dicernimiento, que requieren las 
individuales circunítáncias, fe alucine, y fuertemente íc 
JmprefionCj noíinanguftia de aquellos Profefores, que 
"^ ^'- • ■ í ,. '^ .-efiLi-!. 

(1) Erafm. ia^Adag. Fefir/ialauc.. '' , ,; ^'\ 

(£) Vnl^aris tx. in Lg. Si ex plagiis §. inclivoff ad le- 
gem Aqailiam. Lx. fín. in principio ff. de jure jurandoj Se 
cimi üiultis docct Larrea AUegat. ^5)8. n. 10. ^ H. 



£. AS 



^ 



^ 

V 



cftMian cientifcimentc pof fo príncípros fns mntcms, 
■y es unade Lis mayores, que padecen ai los Tribuna^ 
ks, Declla ^c queja el EmineníírsiiiTO Cardemldc Lin 
ca (í),cdyacofiuinbie era decir: que !a fibidiiría de juz- 
gar confine en la proporción de aplicar io aaivo á lo pa- 
iivo; pues de otra ííicrte, uno de poca literatura, y mucho 
ocio, re/oh iendo libros^ de que hay tanta copia , jun- 
tará un grande montón de aurorídades, eftando el pun- 
to eo fu aplicación; y que de eflo rcfukan en los Mo- 
dernos tan fieqüentes equívocos; porque haciendo ofi- 
cio mas de copiantes, que de Dodores, agregan doc- 
trinas en confüfo, fin diffinguir los términos en que 
^ rcíJ3caivamente hablan. Es traducción ala letra del dit 
cuifo de eíle fiíbio Maeííro, que parece le didó á nu- 
cPrro propófito, y concluye (2) con agraciada ingenui- 
dad, que fon abafos fin remedio, y palabras ad 'Corin^ 
thios. 

El hecho verdadero, que confía en los Autos, 
es que por el mes de Agofto del año paíado de 1747. 
prefentó eícrito ante el Provifor, y Vicario general de 
eñe Arzobifpado Dr. D. Andrés de Munibe, la Madre 
Abadeñ del Monaílerio dé la Encarnación Doña Tere- 
fa de la Cueva Ponce de León, del figuiente tenor: 
Digo quede la Efcritura^que prefentó en debida form¿íy 
confia que el di a 2 5, de Abril^ o cB antes queje bici ef- 
fe la elección de Abadefa , \>endi6 mi Antee cf ora a 
D. Lorenzo^ Jofeph de Aparicio una pofefon de cafts^ 
que e/Un frontero de la Iglefta del dicho mi Monajie- 

rioy 

^ (i) pife. 22. de CCnCy^t>jííe.^ac efl malor dngup:¡a, ejuam 
tn Carta pmmtHr illl Prsfifvres qui fclentlfice.ac' Ver princi^ 

pía fludcnt. • ' ■' 

(2) Difcurf 24^ de CcnfibiísV • ' ' 



'2 



I; 



2-^m ^y^rr»»^ «j ■ -^ 



tiH 



mjmuM 



ioj ds . cuya VenUt h^ rejlütaio (juedcvr nú Aímafttrío 
'nornúfsim amenté lefo.^ rcjpccio de la- mayor utilldai^ 
'j lo'^ro que de la cji^e le refidta del Cenfo perpetuo^ le 
jfrece la refacción de dichas fncas^ para c¡ue fus arrear^ 
íamientos fean triplicadamente' mayores al Cdnon^ cjm 
^e pació en la venté:, que fe hizo ¿ dicho Don Loren- 
IP^ fin traher a confideracion por ahora otros motivos^ que 
i de la exprefada lefion^ valiéndome del remedio de la 
feflítucmi^ cjue compete a mi Aío'nafleno. La qual de- 
iuz^go m forma^ para que í-^. S. je firva de ieftituirlo 
ie dichas cafas^ mandando fe h entreguen rmmediata-^, 
mente j y que el auto de fu entrega^ y reieccion delcon^ 
'rato^ que igualmente pido fe declare^ fe anote al mar- 
ren de la efcritura^ a fin de que en todo tiempo confie 
iel Dominio^ que dicho mi Alonajlerio ttem en la po- 
Qfion de las cafas exprefadas : en cuya atención • A V^* 
J!. pido ^ y fuplico que habiendo por prejcntado dicho inf^ 
trumento Je firVa de rejlitmr ¿ mi Aíonafierio in inte-^ 
griim, poniéndole en la pofcfion de dichas Cafas , y re- 
cindiendo el contrato de venta celebrado^ mandando que 
el auto qu^ afsí fe declarare^ fe anote al w^írfen de la 
Efcritura^ fobre que pido ju¡itcia» I pro a Dios y y a 
ejia t no prpceder de malicia &c. Dona Tcrefa de la 
Cueva^ Abadefa. 

Diófe vifia^al Promotor Fifcal del Arzobifpado, 
quien refpondió íi-iponiendo , que fe había pedido fe de- 
cliraíle por nula la Efcricura, y conviniendo en qae (c 
concedieííe !a refticiicíoa al Monafterio. En el cuerpo 
de ia refpuefla tanda la nulidad por tres capítulos. El 
primero^ porque la información de utilidad fe dio ante 
%\vl Efcribano Real, debiendo fer ante Notario Ecleíiáf- 
tico» El feguadoj, porque fe incluyó en la venta una é- 



9 




qui- 



P 



m 




w^^^Gín^vsf^ssvms^asísmmsmws^^ 




MWJL MkLMÍA\/M.MS :n 



10 



í 










quina pulpería^ cuyo íltio tiene mayor valor, que el de 
varas planas, y edificado le produciría ío!o ai compra- 
dor mas de lo que importaba el Canon ^ por lo que 
no fe había permitido al Monaílerio de la Conpepcion, 
que vendieíle efquinas de pulperías. Lo tercero, poi- 
que folamence puede permitirfe la enagenacion de bie- 
nes immuebles en cafo de urgentifsima necefidad, ííen- 
do tan infruótíferas, que nq tenga el Monafterio á qu( 
pertenecen, para poderlas habilitar ; y que dentro de po 
co tiempo, aunque no tan prontamente, podría el di 
la Encarnación reedificar fincas tan principales , que 1( 
redituaran quadruplicadamenre mas de lo que fe pag; 
ahora decenio : y concluyó, que confiando delaleíion 
V vicios de la Efcritura^ íe debía declarar la nulidad , ^ 
poner al Monafterio en pofefion de fus fincas, para qui 
las habilitaííe fegun mejor qüenta le tuvieííe. 

DiíSfe traslado á Don Lorenzo de Aparicio 

quien interpufo declinatoria para fu proprio fuero {zoxx 

lar. Y con lo que dixo el Monafterio, fe declaró po 

auto proveído en 3. de 0¿lubre, no haber lugar dich 

declinatoria, y fe mandó que reípondieíTe Aparicio de 

rechamente, íín que íc le admitiefle Eícrito en otra foi 

ms. AcuíIuJa rebeldía, fin que fe le notificaífe por fe 

gundo, ni aduaíe otra diligencia , fe expidió el últinl' 

auto, cuque fe determinó: haber lugar la rcftitucion/ 

megmm^ que pidió el Monafterio: quedar recindido t 

contrato, anotandofe en la efcritura : y que exhibieíí 

Aparicio el teftimonio de ella, que le fervía de titule 

fin pronunciarfe una palabra en punto de nulidad, r 

de lefíon enormífsima. , 

Hizofelc (aber eñe auto á Aparicio en 25 d 
Enero de 1748, quien recurrió ala Real Audiencia po 

vi 



r^„ -^^,1^ 



EOI 



¡tSBOSSBSgSBaaSSBX 



via de ítierxa de conocer, y preceder, fínnado el efcri- 
to f^) del t)i% ^* Miguel de Valdivicfo y Torrcjon, Abo- 
gado de la primera aceptación^ Catedrático de CfSdigo, 
y ¿¿lual de Vifperas de Leyes en la Real Univerfidad 
de S, Marcos, hoy Catedrático de Prima de Leyes, 
Afefor del Cabildo de la Ciudad de Limn, y de íiis Rea- 
les Caxas, Abogado de Prefos, y Confultor del Santo 
Oficio de la Inqaiíkion. Provcydo el Decreto ordina- 
rio, qne vinieífe el Notario citadas las partes, y oidí 
Ta relación, fe proveyó auto en 4. de Julio por los SS. 
D. Alvaro Navia Bolaño y Moícoío, del Confejo de S, 
;M, en el Supremo de Indias , Oidor Decano , D. D. 
joreph Tagle Bracho, D. D. Gafpar de Urquizu Ibañes, 
D. D. Pablo de Olavide y Jauregui, remitiendo la cau- 
la en diícordia de votos, fin que por alguna de las par- 
tes fe haya vuelto á infiñir para que fe dirima. 

Efto confia puntualmente de los autos. Lo que 
fuera de ellos es notorio, y mas á los interefados , fe 
reduce á que D. Lorenzo de Aparicio, luego que fe de- 
claró no haber lugar la declinatoria , ocurrió extrajudi- 
cialmenteal Sr. Provifor, á quien expufo: que había com- 
prado aquel fitio con buenafe, creyendo ei a utilidad del 
Monafterio venderlo : que eftaba muy diñante de feguir 
litigio, y pronto á rcfcindir voluntariamente el contrato, 
pagándole lo que había gaftado de jornales para deíinon« 
talólas ruinas, que caufó el Terremoto, ponerlo edifica -= 
ble, falvar algunos cortos fiagmentos de madera, y que 

no 

(*) Es falfo lo que dice el Autor de la Concor* 

^ia al n. 122. porque en la Real Audiencia no fe ad- 

hiitcn recurfos de tuerza íin firma de Abogado, y el pre- 

fente le firma dcCdcfa principio clDr. Valdivieío, que 

no ocultó fu nombre en toda la defenfa. 











k 



HHpmMfiQSl 



?^^5ywHwigm»igR:»igBgpigaw<g^^ 




71 gmjmi\/AJik/j 



It 



ro fc lc$ acabaíTcn cíe robar^ como había íiicedido en 
tochas láscalas, que íe hallaban dcíamparadas; lo que íé- 
gi'n lli apunte üegcba á mas de qnatiodcntos pefos : y 
que fi xio quiíieífe pafar el Monaíkrio por t! , aiandaí'- 
fe apreciar la obra. A que reípondió el Sr. Proviíbr: que 
efcimaba, y aplaudía tan prudente reíblucion: que la ha- 
ría poponcr á la Madre Abadeía^ y le avifaría: que la pre- 
tenfion de que íe le pagaííe lo gaílado en defmontar el 
íitic, era muy juila (i), y arreglada á Derecho» Quando 
cfperaba la refpüeíia D.Lorenzo, fin que en el intcrme- 
, dio permirieíTe la atención debida al Provifor interpo- 
ner diligencia alguna judicial, le le notificó el auto pro- 
veidoen rebeldía, en que fe declaró la reftitucion al Mo'* 
nafterio, y dio motivo al recurfo de fuerza. 

No ignoró el Señor Piovifor quanto Don Lo- 
renzo íentía eñe modo de proceder, y con la innata ur- 
banidad, y benignidad genial, que no diííiiinuía fu reípe- 
to, y exaltaba mas íu autoridad, !e hizo confiar, que por 
medio de un Notario nombrado Juan Evangeliza de Sa- 
las ( que podrá certificarlo ) le había mandado pafar h 
noticia ( que no fc le dio á Don Lorenzo ) de que la 
Madre Abadeíli propendía al convenio; pero lo repug- 
naba fu hermano Don Alonfo de la Cueva, á quien ef- 
taba fubordinada, y temía deübrirj con !o qne no po- 
día tener efedo fa racional allanamiento, 

Pofieriormente d mjfmo Don Alonfo trató de 
vender, y ohecip dicha poícíion de caías al B. Manuel 
de Salinas, aíTeguiandole preferirlo en el fitic; y fiendo 
impedimento el liugío pendiente, fc le habló á Aparicio 
para que coriieífe la compoficion á que antes ertaba 

pron- 
(i ) Cap. Re^mfvlt^ veríiC. VrovUendtim, de ¡n ¡ntcg. rcft» 
& ibi DD» 




<n2h\r^. 



»- «^^„ .-..^. IBniB T^MJMB] 



^3 
.pronto, diciendo íc le darían ciento, y cínqücnta pefos 

por lo gaftado en, el dcímonte, á que rcfpondió fe exe- 
cacaíTe lo que fücííc mas del agrado déla perfona que 
Je interpufo. En efla fupoíícion hizo pafar áfu Monaf^ 
terio la Madre Abadefa !a poca madera que fe pudo fa- 
car de las ruinas, y eflaba en una caíi vecina; pero no 
fe le entregaron los ciento y cinqiicnta pefos , porque 
no ha reconvx-nido, ni hecho el menor aprecio. No fe 
perfícionó el convenio, porque fe apartó de la folici- 
tud del folar, y labró en otro habitación el B. Salinas. 
No fe ha promovido la caufi , ni fe han feguido otras* 
fobrc caías de mucho mayor valor, que enagenó el Mo- 
nafterio, y algunas que vendidas á Eclefiáfticos no te- 
nían el embarazo de la declinatoria, y el recurfo, fegun 
.confia de la liíla inferta en el libelo nombrado Con- 
cordia. Lo que ha parecido hacer notorio por clemonf- 
Jirar la buena f¿ de D. Lorenzo, y que fe reconozca, íi 
.en cfta materia íc procedió por motivos particulares , 
con ardor de ánimo^;^ ó con verdadero zelo á beneficio 
^el Monaftcrio. \ 



r..: 




fe-vs 



llt 




o es la intención de eííe Manifíefto defender h 
enajenación de las fincas que vendió á cenfo 
perpetuo el Monafterio de la Encarnación, ni pa- 
ta el punto de la difcordia de que fe trata influye el va- 
lor, ó infubíiftencia de las ventas; porque no es de la 
firmeza del contrato, fino de la jurif Jiccion ; y averiguar 
fi efta pertenece privativamente al Secular, ó es de íiie- 
fí> mixto, y á prevención toca por privilegio igualmen- 



Fg«y^^iswg™^gs:»^»g^^ 




' Jl Wki^MLJiMMJMfJA 




tc al Eclciíiáíi'ico, de nicdo qac no hnga flierza cn in- 
tiCtindiie a! conocimiento ¿c cauft profira, cn qnc cl 
rco icrnn quien íc pide la icílitncion es layco ; ni !e 
cbíra !o di.^iuefic en la Ley 14. lib, 3. tir. 5. delaRc- 
copiladon de Cafiilb. 

Qunndo la leíion, que fe afsienta ba padecido el 
Monaíleiio en la venta de fus fincas fea cierta, del rnif- 
nio modo au€ el Tuez EcleñáOico concediera la redi- 
íucion, la concediera el Secular de quien debía esperar 
el ^4onn{lerio igual juílicia, y mayor prontitud. No me 
valdré de la deíprcciable cantilena con que íe qiiexa el 
vulgo diciendo : Si o^uicres fer eterno hafte pleyto Ecle^ 
jíajhco* No citaré los graves Autores^ que lo dicen (*) , 
í\ quienes pueda oponerfc la nota de que fon Seculares, 
y adveríbs á la Jiirifcüccion de la Igleíía; fino á un Ecle- 
líáftico de la m.ayor autoridad, como lo es el Doft. Pe- 
dro CenedOj Canónigo, y Prior de - Sta. Matía del Pf- 
lar^ quien concluye lacatorze defus qücftioncs (T)prác- 

ticai 

(^) Viiendus D, Solorz. lib. 4. cap. 9. Politicae, precia 
puc pro Indijs. 

(1) Pro corónide tamen hmus cjUAJllonis ammadvertendHm cen" 

Jecj €jaod atiamvis ah ñlurjmhas reputctur ut fatvor, & friv'desjum 

jwjfe reum convevurs coramEcclefi^i^ico Jpidice^ adhuctamen ad qpiid 

id fi'cjií dí^hiP) Cfim , íbl tdfdius pcfsit /^¡Iiiia okaneríy fit*m noit^ 

^tie^in ¡pfó foro Ecclefiafiíco lites ir/.tnortales^ proptcr lon^^as di- 

¡ationes^d^ fdnres^ppclUnones^ quas jara nofira ctwonica perm-ttiiñt^ 

^ reo coriceduiít'j qv.od fcctis efl m fo-fo fdtcuUtYi hÍ'Í di Oís jhs 

l'cdd/í^ir: m pnlchre profequitur P^Unins Rnb, In Rcg. Cdp. Per 

zejv. i:ot. 2, m fi/je^ ajjtrens cb hanc rMionem wultettcs confalm]-^ 

fe ai'i]HÍbus perfoms EccUfK^.filds A^onAfieríjs^ & pijs locls h^hertr^ 

tibt'ís Bcclefíajitcos IndueSj coram ejHibtís poteraTH ^dvcrfarios Iap" 

eos cor^vemre^ cjuod eos eor^im Judicibus Iñids ¡n jas vocaycH» 

Cii<r.m referí^ & feé^Hífur /lÜos allcg^^rtS Pobadilla Lib i Z, cap. IJ. 

>,«it 1 66, & ib i íidditio in lit» C. - 



"■-■-■^" 



HQM 



aHH 



WUM 



ticas, advíitiendo que aunque todos reputen por £worj 
y privilegio reconvenir al reo ante e! Juez Ecleííáftico, 
todavía duda para que aproveche, obteniendore mas tar- 
damente Juílicia; porque íe hacen en aquel fuero los 
pícytos iaimorrales por las largas dilaciones , y muchas 
apelaciones, que en el fe conceden ; lo que es al con- 
trario en el fuero Secular , donde mas brevemenre íe 
decerminan los pleytos: y añade la notable dodrina de 
Palacios Rubio, que expreíli haber aconfejado á Perío- 
ñas Eclefiáfncas, Monafterios, y otros piadofos lugares, 
en canias de mixto fuero, que demandaífen en el Secu- 
kir. Zegero Van Efpen (i) dice íer admirable, queá ca- 
da pafo los milmos Eclefiáfticos dcíhcn^ y foliciten con 
diligencia grande, que íiis canias íe examinen, y juzguen 
en los Tribunales Reales, y no en los Ecleíiáfticos. 

A mi me parece que fe explica muy reciamen^ 
te el D. Cenedo. También en los Tribunales Secula- 
res íe eternizan los pleytos, y en los Ecleíiáfticos cor- 
ren íin tardanza, quando los Prelados cuidan, como de- 
ben, de que íe defpachen con prontitud , y que aque- 
llos Miniftros, de quienes depende la demora cumplan 
íii obligación.; pero tengo por cierto, que aquel mo-» 
do de opinar ha.fido del Autor de h Concordia* Con 
mayor ardor , que efcribe en dcfenía de las fincas del 
Monaílerio de la Encarnación, efcribió en otro tiempoi 
en defenía de las caías, y bienes del Hofpital de S.Pe4 
¿ro. El mifmo concepto, que hace del Dócil. Izquier- 
do , y el Doóior Don Sebaílian de Alvarado hizo en 

otro 
[i] Part. 3. tit. ^, cap. i. de juriíclicl. Eccl n. 47. Ep 
ífHod wirum ejl pafsim ipfimct Ecckfiafiíci amáinty & $mnem o^e* 
tam Impendunt cAnfas fiMs hentficiñhs^ aliar^ue EccUpafiicas afH'd 
Regía Trlbtindia potiHSj qnHm a^nd Ecclefiaftlca í.\a??mñri^ &\ 
dlj;idícarl. * • 





m^asmam 




mS/Jl ALJKJ&VJKXKn 



16 

otro tiempo de los PP. Prepóíitos Martín de Lacunzá^ 
y ]aan de Morales Rifco, contra cuyas operaciones diC- 
paró no menos envenenados tiros, levantó el grito con- 
tra Cus fraudes, fus dolos, y fus ufurpaciones , ocurrió 
al Rey, íiguió cania en el Tribunal Ecleíiáílico. Y fien- 
do entonces el mifmo Provifor, y Vicario General, por 
¿1 proveido de un eícrito dixo al fin de la adición al 
§. 17. lo figuiente : De eftas^y otras acciones del Sr. 
Provifor^ prudentemeiite fe rejohno D. Alovfo í cjue que^ 
dajfe^ en e/Ie ejiado la caufa, y ocurrir dorde je atten^ 
dajk pfttcia^ excufando fu perfona de mayores ajamien^ 
tos, quelosque ha experimentado por femirla en elTri^ 
hunal Eclefiáfiico de Lima del Sr, Provtfor : con la 
que fe quedó tmmortal^iC^iA litigio^ que es la califica^ 
. cion de Cenedo (*) . 

Es 

(*) Nota. Efte litigio ío fufcitó D. Aíonfa en opor- 
tunidad, que le pcrfuadió f^odría vcngíír fus enconos con- 
tra los PP. del Oratorio, encendiendo con fus antiguase 
iras el zelodc un limo. Prelado. Pero examinada la cau- 
fa en fu Tribunal con el mayor rigor, folamente firvió 
de que fe purifícaíTe mas el |ufto proceder dc-^íos PP. y 
de que S. M. impucílo en la verdad, no admítieñe la di- 
miüon repetida, que la Congregación hizo del. cuidada 
del Hofpital de S. Pedro 5 y para libertar á los Padres 
en adelante de Icmejantes calumnias, y que exerciten con 
fofiego íu íanto Inftituto, tomó la Congregación áá Ora^ 
tono de Lima baxo de fu Real protección ; é íntcrpu- 
éfta íu íoberana autoridad, fe hizo al Hoípital excaco de 
la Juriídiccion Ordinaria, aplícandofc ai Real Patronato* 
y la Santidad de Benedicto XíV. declaró todos los du- 
bíos fuícitados en el Tribunal Ecleíiáftico, á favor de U 
Congregación i íegun confta de los Breves Pontificios y 
i;,ealcs üeípachos expedidos ca el aflliaco, que cftáa ori< 



^¿y^w^-,. 



•^^mw mm^.^m 



ÍAU 



dHcy 



rjM 



ICU 



17 

Es digno de nctnife que en un punto tnndc- 
licadoj como es el de los rccuifos de fí^ciZwi de cono-, 
cer, y proceder^ en ciuefe trata de defender la Real ju- 
lifdiccion con reverente temor de herir en el Sagrada 
de lalmmunidad, y en materia de la ardaidad, que def- 
|)iies fe explicará^ quiera el Autor de h Concordia que 
baile á los Miniílros Reales la i\utoridad del Juez Ecter 
fóilico, que la decidió á favor de la Iglefia, para aííen- 
tir á fu didámen con ciega fé^ y lin mas examen, que 
haberlo afsí juzgado, trayendo á la memoria lo que di- 
Ko el S. Prefidente7^¿íií?^^«^/¿í del Vicario Ecl^fíáíiico 
de, Cuenca : Suffícit V^icdrium Conchenfemata JMdtcajpy. 
y que en punto de mera fubftanciacion entre -Perfonas 
Eclefiáítieas, fobre la entrega de unos autps , tuvieííc 
tan poca deferencia, que no baftaífe Ktcarmm Limerif 
femita judicajfe á favor de los Padres déla Congrega* 
cion del Oratorio para no tratarle de Juez de anden ^ 
ñ! teníranfe^ procurando ofenderle niuchí) mas , en los 
ideftemplesideífe quejas, con la voz que con la pluma* 

La ,diftincion de 'tiempos ha fido concordancia 
'de Derechos; pero no há podido concordar inconfeqüen- 
•cias. Quien es tan cxcdiente , como manifíeñan las ho.- 
jas, que emplea D. Aloníb en efcribirle (*) la vida, no 
ÍLie antes menor, ni fe halla otnii diferencia, que hábei^« 
'le determinado *antes contrario y? y d^íp^^cs íavorable, 

.2;inales en fu archivo : los que fe mandaron guardar, cum- 
plir, y cxecutar por elJlmo. Sr. Dr, Dv Diego del Cor- 
ro, Arzobifpo de efta Santa íglefia, de venerable memo- 
ria, á quien debió la Congregación eípeciaj aprecios y 
íiendo ceftigo ocular, de fus efpi rituales exercicios, con-. 
nvliri TnHnlíTPnrias á todos los que alsiftiéílca á ellos, ^ 



ft 



cedió indulgencias á todos los que alsiftiéílca á ellos, 
(^) Concordia a n. 14-2. adn. 159, 



I 



V 7" V 






Bien lo dcfcubre en !a quexa que brotó, de que el Vi- 
cario Liüíenfeno le cumplicíTe >/ ofrecimiento de proy 
^?eer en la caufa contra los PP. del Oratorio ^ lo que 
D> Aló-ajo c¡mfie¡]e^y c¡ue mudaffe repentinamente el 
concepto^ Jtn haber reconocido los autos^ por relación , ni 
por letura* Y aunque no fe cree de Juez tan integro 
tal palabra, ni mudanza; fe conoce que folamente ha de- 
pendido el concepto de D. Alonfo del temple de fu 
afeóio. EíTo es juzgar con el corazón, y que hagan las 
paflones del ánimo , los oficios de la razón, y "del en-. 
tendimiento, y feguir la devoción de los Cafres, que 
adoran á Dios q^ando les da buen tiempo, y le inja*» 
dan en el que les envia adverfo. Pero es la fuerte de 
los hombres grandes, que ni la detracción los difinínuT 
ye, ni el aplaufo los puede hacer mayores ; tienen ea 
íu virtud fu elevación, que no depende de la agena ala- 
banza* X "^ . 

Por eííb, ni los elogios, que intempeftivamentc, 
reparte el Autor de la Concordia m íív Libelo, alhagan 
4 los que en otros tiempos han íido objetos de fu en- 
cono; ni ÍLis fátiras ofenden á los que pueden coníer- 
var la eíperanza de dar con ííi vida mucha materia á fus 
desgreñados panegíricos. La dcfgracia de los calumnia- 
dores es que ladren (i), y la Luna luzca en fu carre- 
ra, y fe haga forda: que fe queje la lechuza (2) deque 
el Sol eftá obfcuro, y ligan fus rayos con no menores 
lucimientos^ conociendo todos que ella es la cic<^a. ¿ Qii- 

en 

(í) Frujfra latrat V0,v ¡rr¡í4 vcnüs^ & peranlt cUrfmJiixda 
Diand /kes, 

(2) Solem ^hfitírnm di cap Noíiita^ ejro ^ui co?Jtrayhmi pro-' 
frijs octtlrs jfidfo^ ftgn habée minoris -Solis radios ^ fcd Noftm?» 
c acolite dicAnu 



19 
en oirá decir qae Ariflóteles (r) fue eftjpido , Efcoto 
de ingenio tnrdo, que los tenga en menos, y no per- 
ciba luego que es malevolencia , ó ignorancia? A los 
varones doélos é jluftres (^), no cueñan cuidado los 
diderios, en que los mordaces fin ¡animarlos fe ofen-^ 
den á íj mifmos. Las Períbnas exímií?^^ como lo fue en 
doíSrina^ virtud, y tod^s prendas el Doél. D. Andrés 
de Munibe, á cuyo recuerdo no llega im deshacerfe ea 
veneraciones la memoria, quieren mas veríe vituperados 
de ciertas lenguas, que aplaudidos. Penfiniientos Ion del 
llafcírsimo Caramuel (5) , y proprios de fu elevado in- 
genio, c]uizá por eíla efpecic de hombres iníiituiría Hér- 
cules Cq*-^^ ÍLipo defde la Cuna deftrozar íerpientes ) el 
raro íacrifíciO;, donde en vez de elogios^ le cantaban mar 
ledicencias. 

Es Gurioía duda, fi fe puede cauíar injuria coni 
folo hablar bien, y haciendo un verdadero elogio. Y^, 
había pintado Marcial con agudeza á alguno tan malig- 
no, que alababa á todos, por no alabar con verdad á 
alguno ; porque fi ninguno es malo ^ ¿ quien podrá fer 
bueno (4)? 

Mclaudet dignos ^ I atidat Cali¡lratu$ omnes^ 
Cui malus eji nemo^ qms borní s ejje poieji ? 

las 

(1) Coanofctmtis vtrorpira emlncfifnm dpSlrlyíamy & cnm an" 
•dimpcs Anftotelem flupidnrri ftiiJfs-¡ craífam in dijfsrendo Scotum 
non mi^}orls hos facimns^ fsd accafiítoris ignoranuam^ & maleva* 
kntldm perdpifniís» 

{2) Dítíerla virl m¿ígn¡^ & Uhiftres non curant^ & "vlrí Ihigno^ 
fi fibí nocent^ cam alljs noccre feflmamj Immo mí^l-yínt ínter d^trf 
*v\ñ txnnl't a UnGms dolofls vit^psr^ri^ qii.im lapidan, 

(3) Lib. 2. Theolog. fundaiuent. fuadam. ^y. 
\4) Lib. i2. Epigram. óp. 










Lis coíitrapoíicíoncs fon no menos aguJas ; por-- 
que a quien todos fon vituperables^ ¿ quien ferá bueno, 
ó qual íeiá verdaderamente malo ? Éfta la decide Cara- 
miie! 3 con delicadeza como íiiya (i) , contra aquel á 
quien alabare por bueno, trayendo para comprobación 
en nuefiro idioma un feíHvo fücefo : ^uánti hominespróf 
hi^ ettam Seculares^ Lúici faciant tmprobormncalum^ 
ni as hoc nobile apothegma nos docet» El otro rim con 
un gran murmurador/y dixo : Jr. Ftdano han me dicho ^ 
^cjue todos los hombres honrados de ejle lugar os parecen 
mal^ y habláis mal de ellos ^y que foloyo os he pare^ 
cido bien^ y decis' bien de mi* Pues juro a Dios^y ¿ ef^ 
i a Cruz^^ que J¡ de mi habláis bien os he de facar U 
lengua por el colodrillo', que a. quien tan mal le parecen 
tímtos hombres honrados , corrome yo de parecerle bien »: 
decid, mal de ?ni como de ellos ^ para que crea yo ^ que 
foy tan honrado como ellos. • ^ 

' §' iií- ; 

Upuefios los referidos hechos íe ha de afíentaj'^ 
que de unos miíiii0S^ feguncílán circuntlanciados, 
pueden nacer, y cxercitaríe en juicio diverílis ac- 
ciones. En el punto que fe trata, pudiera el Monafle- 
rio deducir la lefion enormifsima, para que íc reícin*^ 
dieíTe el contrato, ó íe fupÜeíTe el jufto precio: ó in- 
tentar ÍLi nulidad, y alegar todos los vicios, y dcfe<ílos 
de íblemnidad, de poder de jurifdiccion, y otros que le 
bicieíTcn ipfo pre de ningún valor: ó dexados eños, que 
ion remedios ordinarios, ocurrir al extraordiíiario de 



(i) Ubi fupra. 



u 



LÜlc^ 



^■^"^"" "^ — TfiUTll 



■yo.Y.^yf.-.'^swyAs^'^fÁ 



,.x 



21 



h reRitocion w:)?ifignm.¡'tn (*jiVé íieñe la Iglefia el prí- 
vi!e?io ¿c menor, y ad inflar ??rf;/á5f75 fc.ieüítiívcnu^n- 
do en d coiurato ha padccilio círave daoo, v uiucIkis la 
adiBítcn^ auaqac. fea kvc. Eftos W.\ primeros principios^ 
y tan Cibidos que fe omite llenar papcl^ y rnárgcii, ci- 
tanda las. dofliinas, y textos capitales, en que íe cña- 
blecen. 

El contrato legitimaniente celebrado no es nu- 
fo porque la íglefia fea enormemente leía , y aísí nece- 
fira de la refíitiicion in integrum. Lo enfeñan común- 
mente los DD. (*) porque quando el contrato es ipfis 
jure nulo no es neceíaria la reftitucion (i) . Es doc- 
trina común de Fagnano^ y los que recoge, que el re- 
medio ordinario de la nulidad, hace ceíar el extraordi- 
nario de la reftitucion, el de la leííon enormífsima , y 
atTxílio de la Ley 2. Cod.de rcfcmdenda'ífendiuoncNo 
íeunen el remedio ordinario de la nulidad, y e! extraor- 
dinario de la reftitucion, que fulamente fe deducen al- 
ternativa, y fubfidiariamente (2) . Antonio Fabro dice que 
íe denegó en el Senado de Sabaya la reftitucion, por- 
que había el auxilio ordinario de la reconvención (5) . 

F Lo 

[=^] Cuní Fagnano ín Capite requifivir, de rcílitutíonc 
in intc^jrum, n. 15. not. 4. 

(O Ex Lg. I. dcz. de fide & jure hafe fífcaíis. Her- 
moíilla, Galeota, 6c alij cum D. Olea de ceíi; jurium, tit. 

2. q. i. n. 4. - 

{z) DeLuca, Rovitus/& alij apud Dejorium de privi- 
Jegijs univerfitatum/pnvilcgioz. n. iiy.Antonius Faber 
in Códice de fine 7. 

(3) Patcr Piihingin hoc tít. n. 2. idcm Cejorius privi- 
legio 2. late ^. 2. ex n. 17. 












•2 2 



Lo qi!e es tp/b pre ntilo, no neceííta de rcícifion (i) ; j 
feria implicatoiio pedir que fe refcinda , lo qiie no tie- 
ne valor ni fubíiílenda, como reflexiona en cl punto prc- 
íentc Perejra (2). 

Es confiante que el Monaftcrio, aunque repre- 
fcntó la ieíion del contrato^ no deduxo el remedio d( 
la enormísima, ni el de nulidad ante el Juez Eclefiáni- 
co 5 y eligió el extraordinario de la reñitucion por fci 
mas úcil. Afsi lo confiefa el Autor de la Concordia a 
n. 85. y que lo praélicó con confulta de hombres doc- 
tos; los que aconíejaron bieili i porque los DD. eníeñan, 
que es mas pingüe privilegiado, y brevemente expedí' 
ble (5) . Afsí confia del primer Éfcrito, en que exprefa- 
mente fe aparta el Monañerio de traher a confideracior 
otros motivos, para reponerfe en la poíefion de las fin- 
cas enagenadas, foera del de la lefion, á fin de obtcncí 
el remedio de lareflitucion inintegrun7^ y refciíion de! 
contrato. Y lo que es mas habiendo el Promotor Fif 
cal fundado la nulidad, y pedido fe declaraíTe , fe defcf 
timó el pedimento por el Juez, ciñendo el auto preci 
íamente al beneficio de la reñitucion. 

Lo que hace demoníírable, que quanto íe aglo- 
mera en el papel de D. Aloníó para fimdar la nulidad 
es fuera del propóíitOj y totalmente inconducente al pun- 
to de li Difcordia , que recayó fobre el auto del Juc2 
Ecleíiáftico, que únicamente íe pronunció en quanto á 
la reftitucion m mtegrum. La nulidad del contrato nc 
{lindaría de neccíidad, que la caufa pertenecieífc al fue- 
ro 

(1) Notus tx. ¡n Lg. Nam & íi, íF. de injufto riipro, cum 
vulgatis. 

[2] De manu Regia lib. 2. cap. 2S. n. 17. 5c 18. 
■ [5] P. Pirhing ubi fupra, n, 4. 



.C^-n^ 



L¡W?K\YV. 



m« -^jwmm mm^.m.^ 



uu 



UM 



ro Ecleíiáfíico, fiendo cl reo Lego ', porque el contra- 
to nulo produce fuero, en que íc conoce íi es válido, 
ó no, fegun la dodrina mngiñral de Bald»:, dc\S,Gre^ 
gorio Lopez^^ y Barbofa^ á quienes cita , y íigue Cark^ 
Val (i), Baxo de unos miíiiios principios íe corre en 
quanto al contrato de que íe pide la reílitucion, y aquel 
contra que fe oponen vicios de nulidad. Es copiofo cl 
lugar de D. Blas de Altimar (2) . Pero fe han de tra- 
tar las materias en ílis proprios términos, y que no di- 
gan una cofvlüs autos, y fe extrahigan á otras los pa- 
peles, que fobre ellos íe eícriben. 

Permitamos que las nulidades fiícíTcn ciertas, 
que las debieífe declarar el Juez á quien pcrtenecieííc 
cl conocimiento, y que de ellas fe deduxeííe algún par- 
ticular fundamento para atribuir la jurifdiccion al Jue?; 
Eclefiáftico. Si el auto de eñe no toca la nulidad , la 
Real Audiencia no puede formar juicio , de quanto fue- 
ra de los autos diga, ó efciiba D. Álonfo, Dexo las doc- 
trinas generales con que fe ílinda el axioma : qu^ extra 
acia fimt^ extra mundum funt (*) . En lo particular de 
los recuríbs de ftierza fe procede mas eícrupulofamen- 
te. En la Ley 36. del Lib. 2. rit. 5. de la Recopila- 
ción de Cafiilla^ que es el firmamento en cuya folidez 
k analizan los recuribs, fegun el Sr. Salcedo , y en la 
14. del Lib. 5. tit. 5. que es la terminante en los de 
Ricrza de conocer, y proceder , hablando de los pro- 
cefos Eclefiáfticos, que íe han de traher á las Reales Au- 
diencias, con miuy advertido cuidado fe repite n que Ji 
por ellos les confiare la fuerza manden alzarla. Lasque 

co- 

(i) Carlcval de ludicijs, tit. 2. difp. z.n. 163. 
(2) Tom. i.de nulitatc, rubrica 3. q. I. n, 40. 
["^J Lucadc ludicijs, diic. 22, n. 4, 





comenta el Sr. Saldado (i) con mucha propricdací: Fír- 
ra^ & indtihitdta probaüo c[t^ qnx ft per aCÍorum mf- 
fcEliomm:, & idea mentó appojita jmU in dicta Lg. 
.¡6. illa \>C7'ba^ y íi de él les confiare, acfidtxif" 
fetnonaliter eonfiet^ quia & Ji alio modo pojjet conf- 
iare^ ad nos non pertmet nec ad noflros conciliarios. Y 
ÓQÓxK^ (2) como muy iitil para la prádica, que aqiie* 
líos autos ó documentos que no fe preíentaron, y ex* 
pulieron al Juez Eclefiáñico, no íe pueden traher alo^s 
Tribunales Reales; aunque fean muy útiles, y aun nc- 
ceíaiios, para la juftificacion, ó impugnación del recui- 
ib. Lo que funda con razones convincentes, y conclu- 
ye al n. 122. que aísí íé praélica, y ad unguem íé ob- 
íerva la difpoficion de la Ley Real, cuyas palabras pon- 
dera f). 

Por el midno motivo es mucho mas importiv- 
no quanco fin primordio , ni color de verdad, fe figa^ 
ra, diciendo que el Dod. D. Fr^ncifco Izquierdo Rol- 
dan, perfona de notoria literatura. Colegial de los Reales 
Colegios de S. Míirtin, y Sto. Toribio, Cura, y Vicario 
de diveríbs Beneficios en el Arzobifpado de Lima, y 
Redoral de la Parrochia de S. Sebañian, Opofitor á hs 
Canongías de la Santa Iglefia Metropolitana de aquella 
Ciudad, Examinador Sinodal , Confiltor del Sto. Ofi- 
cio de la Inquifícion, Redor áá Colegio de Sto. To- 
ribio, y de la Real üniverfidad de San Marcos , Cate- 
drático en ella de Lengua Lidica, Prebendado ad'ial de 
dicha Santa Iglefia, Provifor, Juez Eclefiáftico en vScdc 

Va- 

{i) Cap. 2. part. i. de Regia Prorcd. n. 112. 

(2) Ibidcm n. 120. 

C^j Rcpctit patc. I. cap. 7.0.52. & cap. $*n. 55» & 
56. & palsim. 



^^Ct*i iw 



x^^«» »»^.>» 



W- ^ 0>*(^' f -yiC ♦ \f 'L'-TJO'V' 



iKmjmeixéim«sM^^MJ S3m 



Vacinte dc divcifos Monaftcrios, ya diflinto, fe coki- 
dio con la Madre Abadcíi de la Eiicarnacion Doña Ca- 
tafitia Merino^ ReÜgioíá de ¡luftre calidad, y venerable 
por fo exemplar virtud, y con el Dod. D. Sebafrian dc 
Alvarado íci fobrino , y oíros. Y obrando con dolo ini- 
qüo, y deteílable fraude, por utilizar á íiis parientes en 
las ventas de las caías, maquinaron fin juíios motivos, 
con cfpecie de hurto, y rapiña diñribuir entre ñ^ y ííis 
allegados las principales fincas, en que tiene el Monaf- 
terio fus rentas. A todo efte extremo llega la maledicen- 
cia deíenfrenada, que no perdona el honor de los mu- 
ertos, y no les firve de immunidad, el triíle horror dc 
tos íepülcros : Parce relegañs^ idejl^ iam parce fepultis» 
Poco hubiera tenido que dudar la determina- 
ción del recurfo, fi fueííe cierto lo que dice el Autor 
•de la Concordia'^, porque en confiando tn los autos, que 
'fe fíguiei on ante el Eclefiáftico, y fe llevaron á la Real 
Audiencia; del dolo formal, fiaude, ó rapiña: es dodri- 
-na de todos, que el conocimiento pertenece á pre- 
■vención, á ambas Junfdicciones. El texto es exprefo, y 
-muy íabido en el capítulo: Cüm fit genérale^ de foro 
compétentí^ en que fc efiablece que los malhechores 
contra las Iglefias puedan coñvenirre en los dos fue- 
-ros Secular, y Eclefiáftico. Y el que celebraíTe contra- 
to con dolo formal, fraude, ó rapiña, ó invafion de los 
" bienes , es fin duda delinqiíente , y malhechor coritra 
"la Iglefia. 

Pero como la lefion^ que recibe la Iglefia en 
un contrato, g^ué dá mérito á la reftitucion , no prue- 
ba pred&nicnte el doló formal, fiaude, ó rapiña; y quan- 
do mas, abufivamente puede decir fe dolo queintervic- 
v\tre ipjai fe excita laqüeftion: fi aquel texto, y fu 



* 

1 • 


*^Hi^^^^l 


• - • 




9 -• 




• - » 







privilegio íc ha extendido, á dar cl íiicro mixto en lá 
leíion , por qac íe pide la reñícucion m meg^rum: lo 
que íe fata;á en fu lugar muy de propóíito. Conque 
para poner la niarcria fuera de controveríia, es menef? 
tci piobar la caUdad'atiibutiva de la Juiifliccion, que 
es lo que la fonda. Eíla es laprimcia regla, que nahea 
los AA. por razón de que quando una cofa fe ílipone, 
y otra íe difpone, no íé puede verificar la difpoficion , 
fin la ÍLipofícion (i) . Aunque íe dude quando fe ha de 
probar plenamente, ó baile la probanza femiplena , es 
fin duda que fe deba deducir,^ y expreíár (2) . Y nota 
el Sr. Salgado (5) , que por omitir tan necefario fun^ 
damcnto, y piedra angular, los litigantes negligentes, y 
Abogados ignorantes pierden los recurfos de fuerza en 
los Reales Senados» 

Mas en nuedros términos D. Pedro Tondii* 
to (4) enfeña, con cl Abad, como íe ha de formar cl 
primer efcrico : ^omodo autem formmdus ftt Ubdlus 
hoc cajíi coram judice EcdeJiaJUco docent ihidem Ab^» 
éas^ & Ancharramm nempé ad fundandam prifdiEiio^ 
nem judías Eccle/ialiict in hoc crimine^ neceffe cft alle^ 
gare^ & dedúcete fraudem^ dolum^imafionem^^pd ra^ 
finam contra^ res^ €>* bona Ecclejiiey cjuibus non allega-* 
tis non erit fúndala jurijditlio contra Laicum reum* He 

co- 
(i) Ex Lg. MandpU, Cod. de Servís ftigttlvls, D. Salga- 
do de Regia Proted. parr. 3. cap. 11. n. 52. D. Fcrmo- 
fin. allegat. fiícal. 6. 6c alij quos late congcrit D. Cor- 
tiada decif. 13. n.} 3.&a]í;squas citat decif. 254. n, 19. 

(2) Late Fagnanus in cap. Reqniftvit de reftit. in intcgí 
a n. 

(3) Parr. 1. cap. 2. n. 68. 

(4) Tondutus de prcvcntionc, part. z. Cap. 2S. íi. i6j 
Abbas, Innoccnt. Marta, ^ aljj. 



Cl 



ü^ 



^- ** ^*-"-" *~" laiitj 



lUI 



f opiado fus magiílrales clniífnbs, para que fe vea, que 
habicndofe omitido en el libelo judicial deducir una pa*» 
labra de dolo, fiande, ó rapiñri, íe dexnron tñas vqcgs 
denigrativas, é infulcantes para el libelo infamatorio ( que 
íe rotula Concordia de la Dtjcordia ) coutra el D» Iz- 
quierdo, contra la Madre Abadeía de la Encarnación, y 
otros muchos, y fe publican, é imprimen, no pudiendo 
trvir fuera de autos para radicar la jurifdiccíon , ni im^ 
pugnar el recurfo , ni á otro fin que ofender la íamqi 
de perfonas tan recomendables, en tiempo que la mu- 
erte les impolibiÜta contender por la defenla de fu 
nombre. 

ISlullum cum \nUis certamen^ & ¿ethere cafsis. 

Al león muerto las liebres le inful tan (i) . Es 
cierto que viviendo el Dr. Izquierdo no íe atrevió D, 
Aloníb á tanto arrojo: y á la manera que en las guer- 
ras íe juzga muy ridículo (2) , ó argumento de no oida 
fiereza heiir á los que faltó la vida > aísí fe tiene por deí- 
templanza, ó la mayor demencia imprimir libros, lafti- 
mandólos en ellos con injurias: como notó el Comen^ 
t«ador de Alciato, de que hubo origen el antiguo pro- 
verbio jugulare mortuoSy que pradica tan íin reparo D. 
Alonfo. 

Perfuadiríe á que íin probar , ni deducir en el 

cf- 

(l) Lioní v7ortHo le/^ores ¡n/HÍtant» Apud Alciatum em- 
t mate 153» Cnm Larvis non luviandam. 

(i) Claudius Minois ad Alciat. Q^emadmodum enm m 
hclUs máxime ridlculum efl^& wandh^ferltatls mgnmentpim^ [i 
^ms tnterem^tos ferlat^ áim c^HoqHomodo afji(tñt\ fie wtemperan" 
1m efi^ (^ certe demtniia. maxlmtí mortuos wjííríjs prohnjf^ue la*' 
ctrare^ ut fant cjuí Ubris editis, vel frtvaüs^ /lat p^blias, eolio* 
ffHijs prlfcornm^ aut etmra claroTtim virornm dogmatíi m'dlnnt^ 
ifiHt nigrg dente UccYánu 



27 





mmmBo^^g mvsrí^smeí^^^ma^^ssi^^^K^^ 





cielito h parte del Monaftctío aquellas calidades , y 
ciicanñancias, pudieron aprovecharle en el recurfo, y que 
íin calificación fe le han de creer al Autor de la Con-- 
cordia^ fiendo tan inverosímiles, y contra perfonas que 
tienen toda la preíuncion á lu favor, por mas que lo 
grite, y que lo imprimares un raro delirio. Puede ci- 
tar cierto de que el Público, y paite mas noble de él^ 
hace la Jufticia de derprcciarlas , y que los inteligentes 
faben que fi fe hiibieífen deducido, y no probado , fe 
abfolverían los reos de.la ©bfervancia del juicio. Aísí 
proíígue Tonduto : Immo fi hcec deducmtur'm ttbelloi 
&" pofiea ifta qualitates^ & circunftantU non proben^ 
tur^ tpfum reum ahfolvendum effé ab obfervanone pdi^ 
cij^ Volutt Ancharan. 9. n, 6. y que no habiendofe men- 
cionado, eftá !a JuriOiccion Edeííáftica fin la calidad, que 
iea ciertamente atributiva de la juriídiccion de mixto fíie- 
•ro, quedando en qüeftion, fi la tie^ne en el cafo de la 
reftitucion in integrum^ pedida contra el Lego, que es 
el centro de la diíputa. 

Si baila acuíar, dixo un Cal iminiado, ¿quien já^ 
'mas ferá inocente ? Si bailara para calificar h colufiort 
•infame, y doloíá de un, contrato, y la providencia del 
Juez que lo autoriza, la ceníiira del que mnldice,y 
no prueba: el mas puro honoi- feria deftrozo de la mas 
infolente temeridad. Serían la regla de los Juicios el 
'Arifiarco cruel, el ^oylo impío , el iniqíio Ttmori , y 
rabiofo Momo, El rumor, y fuña, que llega á los oí- 
dos de los Superiores Eclefiáfticos, aun no firven para 
.inquirir, fi dimanan de malévolos , y maldicientes : f\¡on 
'(juidem a rr^alevolis^ & maledicis: dice (i) el Samo 
-Pontifice Innocmcio llU Se omite moñrar al Autor de 



(l) In Capit. Q^tialíter^ & ^ííandof de ^ccíiféítíorílhs. 



U 



ÍMM 



2p 



la Qncordia lú grande templanza, y drainfpeccicii coa 
que lü Igleíia oye, y exíimina las cíclaciones, y lo que 
ijicen los Cánones, y claman en hermcíiGinias íentcn- 
cías los Santos DD. y folo fe apunta el conccpro de- 
íapaíionado, é iniparcialj qae fe forma de aquel hecho , 
fin que íe roze la pluma en perjudicarlos derechos del 
Monaüerio. 

Lo primero no fe debe regular la lefion , por- 
que el folar vendido á cenfo, produzca hoy mucho me- 
nos de peníion de lo que redituaba , teniendo en pie 
;cl edificio, y ajfsí la lilla que fe pone en la Concordiay 
es un inútil trampantojo que no ha de alucinar. Se fe- 
be quiínto menos valor tiene el área, que la fibricá en 
lo general, porque es de mucho mayor cofio el edifi- 
cio oue elíuelo,'Yes desbaratado penfemiento probar 
d daño qu£ fe recibe en la venta , porque rcdiíúe la 
finca reducida á folar plano, dos ó tres tercias partes 
menos de lo que producía ai'rendada quando era cafe 

habitable. 

Sobra para entender eíío.la buena razón, fin 
la infeuccion jurídica ; pero es regla indubitable , que 
.trabe el Cardenal de Luca en repetidos lugares (i), tra- 
tando del contrato celebrado con la Igleíia: que fe ati- 
ende para eflimar la lefion, el tiempo prefente en que 
fc ajufra. Es común doólrina, que fe deduce del capítu- 
lo :. Cum DtleEli , de emptionc, & vendu. en aquellas 
palabras f^^^íc vakntem-, y de la Ley: Si Volm^tate ^ Cod. 
de refcindcnda vendiñone , y otr.is que recoge Ana^ 
■Pinello en la expoficion de eñe título (2)^, cuyas pala- 
bras fon notables: Ego putarem omnim ef 



{i) Qp^s citát difcarfu 14. de alienation^ 
^3) Tcrtii parí'. Lg. 2. prsecipue n. 15 





l^PJ ! l..WLUJ 



\Í 



dum vahrejf^ iuxfa tempus con\>entionis^ v^/ aElus de 
antis refaftone agitur per ditla pra^ c¡u£ non admit- 
tunt refiriciionem^ r/iaxime atiento co quod eademp- 
ra dtcunty & expenentia i?:dicat^ fcepe mutari^ & v¿í- 
nari pretta rerum^ideoQue cefjat argumentum prafump- 
tionts a pr^fcnti ad pr^tentum. Eibs dodrinns hablan 
cie la variación dc los precios, permaneciendo la eípe- 
•cié fin deterioración, y en un miíliio eftado ; porque 
hacer argumento de lo pretérito a lo prefentc, en unas 
fincas ^que fe reduxeron á ruinas con el grande Terre- 
moto 5 tiene mejor cotejo con la mahía del pobre á 
quien dieron de piedad un venido, que el ufo deflroxó 
^cn menudas piezas, y quería que ¡e dieííen para focor- 
ro de fus eñrechezes, con corta diferencia aquel mif- 
nio precio á que lubía pagado al Mercader la rica te- 
la fu primero dueño, y fe quejaba muy recio de. que 
fe le caufaba un daño iñjüfto. 

Para obtener el remedio de la rcílitucion in ifh 
tegmm^ baRa á la Iglcíia que padezca daño, ó pierda 
unlidad. Si efta coníiíle, no folo en refcindir la venta ce- 
lebrada en menos de lo que fe pudiera ; íino en no 
enagenar, aunque fea por el mayor precio, lo que cx^ 
mas ucil retener en fu dominio; fe icñituye in integrum. 
Son dodrinas comunes át Gutierr€Z.^^y otros que cita 
Vvteflner. Y muy digna de tenerfe prefente la ác LeJ- 
fio, y Andina, que íigue el P.Pirhwg>(í) : diciendo, que 
lí los fundos déla Iglefia fe venden en congruo tiem- 
po, y lugar, en aquel precio que prudentemente fe 
podía aceptar, no fe da rcílitucion /Vi integmm^pov ra- 
2on del lucro ceftnce, que dimane de que poflerior- 
. men- 

eo §. 4. aíferf. i. n. 58. verfic. Exemplum, & conciliat 
Lx. -rí;/ Pretor, J* .^/ídj/J/ííw, ff." de miiioribus. 




^^^CltfillL 



x^^— -^^.-^^ 



5í 
inente oflezca alguno mayor precio ; fino es que con 

defordcnado afeóte con aceleración, ó negligencia fe ce- 
lebre la venta, en menos de lo que en otro tiempo fe 
pudiera. 

En eftos principios fin duda convinieron el Dr. 
Izquierdo, Provifor del Monaílerio , y el Aucor de la 
Concordi a^i y dikoxdzi'Qn en la aplicación; porque el Dr, 
Izquierdo formó concepto de que aquella Religioía 
Comunidad , aunque pudieíTe con el tiempo reedificar 
alguna finca, no tenía medios ni de donde con racia- 
nal fundamento efperarlos para reedificarlas todas : que 
«n los folares arruinados, fe hacen montes de baíiiras, 
¿ immundicias, con que cada dia pierden de eftimacion: 
,que fiíe venden en emphiteufis, es muy corto el canon, 
y notablemente mayor la penfion de cenfo irredimible, 
á tres por ciento : que en los emphiteufis, fi feencapi- 
tan las vidas, fe fabrican las caías de poca folidez, y 
^fin firmeza; y fi fe dan como eftá mas en ufo, regula- 
idas tres vidas p^r ciento y cinqüenta años , á pocos 
,que corran con la fieqii-encia de temblores , y corrup- 
ción de maderas, vuelven las fincas cafi reducidas á fo- 
lares, fin la utilidad de adquirir por la confolidaeion los 
xdificios. 

Que aunque en otros tiempos pudie0eeíperar- 
ffe que hubiefle algunos, que labra0en las fincas para 
defquitar el cofto en fus arrendamientos ; en el eftada 
que fe halla la Ciudad de falta de habitadores , y caa- 
'áales ^ es moralmente cierto, que no habría quien entráP- 
fe en femejantes tratos. Qiie fi cño . fe pudielíe confe- 
/guir, las Religiones , y fus celofos Prelados, no vende- 
:; rían con el corto canon del emphiteufis , y á cenfo per- 
,peíuo# Qvie deíquantas ventas fe han celebrado deípucs 
-áá Terremoto^ fon muy raras las que fe han efeóiuado 

de 









VI WLLiM€J!L\LmWk\/2 




3» ' 

ác efía forma en períbna5,"que por aBondar en bienes^ 

y con ci deíeo de poncríe brevemente en hibitacion 
commoda^ no repararon en coito, y dcípues viendo lo 
que ha crecido con el íiibido precio de íniareiiales, peo- 
nes, y Alarifes, íe han arrepentido^ conocíenda que em- 
pleado un caudal de veinte mil y mas peíbs de conta- 
do, k defquitar cada año la mitad de un arrendamien- 
to de quinientos ó íeifcientos pefos, fon meneíler cer- 
ca de quarcnta años para haceríe pago , y regulado el 
interés del dinero á un cinco por ciento, que es lo me- 
nos ^ es notoria la conílderable perdida que fufr en. 

Que íi con cfta mira retardaba el Monaílerio 
vender las fincas que no puede labrar, por una eíperan- 
,7.a inciertíísima, é imaginaria toleraba un daño cierto , 
cíedivo, y de preíente. Y fi antes del Terremoto paft- 
ban las Reiigioías con eftrechez, como quedarían, redu- 
cido el cenfo, que gozan en la Real Caxa, al rédito de 

• tres por ciento, y las fincas arruinadas fin producir pen- 

• fion alguna, eíperando que fe alentafíen tarde, ó nunca 
á labrar alguna caía al defquite de fus arrendamientos. 
Que aun vendidas las cafas á cenfo, cflán las Reiigioías 
cu la mas< laftimoía efirechez, fin que la Comunidad les 
cié mas en pan, y carne, que una corta porción de tres 
quartülos, recogiendo mas de limoíiia qualquier mife- 

. rabie mendigo, que la pida por calles, y plazas. Que 
han eftado cerca de tres años con las cercas caidas, ex- 
puertas ¡X irrupción continua de ladrones , fiíi que el ce- 
lo de la Madre Abadefi haya podido, fino compadecer- 
las, y tener un tiempo mas de martirio que de gobier- 
no, en que mortificar íii piedad, fin poder exercitatla á 
beneficio de fus Reiigioías con algún 'auxilio, para lo que 
ha carecido de ftculrades en aiedio de íiis lautos defeos, 

-y eficaces diligencias. P^^ 




Piicíc pcí ÍLiacürfc cl Dr . Izquierdo á íev eñe dic 
támcn acertado viéndolo feguido de otros Monafte- 
ríos, Comunidades reÜgioíiis , y Heimandadcs pías , y 
rn la del Hoíj^ital de S. Andrés, aprobado por anco 
del Exmo. Señor Virrey fu Patrón , con parecer del 
Real Acuerdo; y dar afifenfo á una información de nti- 
[idad, en queH3axo de juramento declaró el Dr. D. Mi- 
gué! de Valdivierbj ya mencionado, que manexó las ren- 
tas del Monafterio , como Mayordomo de fu Tía la 
Madre Abadefa Doña María Torrejon^ que había reco- 
nocido, y aprobado las cuencas, que dio D. Alonfo del 
Trienio antecedente : fue fegundo teíligo el Dr. D. Aía- 
nuel de Silva y la Vanda , Catedrático de Prima de 
Cánones, de üuftre literatura, y Abogado de confuma- 
da prádica, que exprefó tener la venta, mas que por 
íitil por neceíaria, y haberla aconfejado á Comunidades 
Bienos pobres, como fu Diredor, y Abogado: y el Dr, 
D- Adanuel de Arifmendi^ Catedrático de Digefto Vie^ 
p^ de muy conocida ííiíiciencia, á quien eligió D. Alon- 
fo, para que informaííe á favor del Monafterio , en el 
recurfo, como íii Abogado; los que concordaron con 
el que lo foc en tiempo de la Madre Abadefi Da.Ifa" 
bel AferinOj y dirigió fus ventas, Dod. Z). Domingo 
de Aldunatej Catedrático de Viíperas de Cánones , de 
¡guales créditos de literatura, y prádica , y hoy digna- 
mente promovido por S, M. a plaza de Oidor en la 
Real Audiencia de Chile. Tendrían el exemplar de la 
vtm^^ que fin alguna urgencia hizo el Monafterio á D. 
Alonfo de la Cueva de la cafi en que vive , la que re- 
fiere en íii papel como muy útil á aquella Religiofa Co- 
munidad. Y fino íe procedieííe de buena fe , fin otro 
ánimo que fincerar los procederes, y defender la me- 

J ^^0' 





'm 








34 

morin at un reí[3etal>Ie Edeiiáflico, y' una excmplar Prec- 
iada, €l que fe eligicífe de los quatro Letrados, podría 
convencer con dcmoftracion, que ha fido mas ótil qual- 
quiera de las ventas celebradas deípues del Temblor del 
año de 1746. que la que fe hizo á D. Aloníb de la 
caía del Monaftcrio, que habita, y le pondrían en el es- 
trecho de que aprobando una por úcil, y benéfica , y 
reprobando las demás por doloías, y fiaudulcntas , de- 
fendieíTe ¿os contradiótorios, como los cngañofos Vro- 
ta^oras^ y Anaxagoras^ que dexaron en problema , fi 
cííaba fu leíion en la voluntad, ó en el entendimiento, 
y íe envolvían en íiis contradicciones por ignorancia, ó 
por malicia. Si todo lo dicho no bafta para que obraf- 
{qw el Do(5l. I^fjuicrdo^ y la Madre Merino con fufici- 
cntes fundamentos, y prudente juicio, no hay en el uni* 
verfo conciencia íegura, 

Defele de gracia á. D. Aloníb que íii fentir opu- 
eílo (Qd. mas acertado, lo que aclararán la experiencia, y 
el tiempo. Lo que probará es, que tiene mas viv^a fé 
que el Dod, Izquierdo, y que fin que aparezcan de pre- 
fcnte medios humanos, eípera que al Monafterio le ven- 
gan doícientos ó trecientos mil pefos con que reedi- 
ficar fus fincas , ó tener revelación de que habrá muchos 
que defpreciando interefes, fe dediquen a las flibricas 
-para defquirarlos en muchos anos; y que por eíTo le 
hubiera fido mas útil al Monaficrio manteneiíc con ta- 
les cfperanzas, fin vender a cenfo las ñnc^^s, Pero que 
en fiícrza de cíías ventas íé deba creer, que hubo co- 
luíion entre el Provifor, y la Madre Abadefa para ena- 
. gcnarlas con fraude, dolo, y rapiña, es impofiura, te* 
mcridad, y calumnia; aunque el Autor de la Concor* 
áia^(\v\ aprovechar en íi la doíljina^ no oividandofe de 

ha- 



í^ffHy^ 



AB«]ia^,n^,^0i^ 



íam 



haber íido quordam Padre del Oratorio , platique ea 
fu libelo, y eche al Infierno, ó al Cielo fegun fu anto- 
jo ; pues no le eftá dada la poteftad á íii arbitrio, que: 
finc^ieron los Poetas al Caduceo, ó vara de Merctirto 
para matar, ó dar vida á quien quiere. 

Tune Vir^am capit^ hac animas Ule 'e'\>Qcat orcoy 
Tállenles altas fié tnftia tártara mittit^ 
. BdtfommSy aiirditque^ & lamma morte rejimat* 

f IV. 

LA defenía de la jurifdiccion Real , principalmente 
confifte en no permitir jamas que un lego fea 
convenido ante el ]uez Ecleííáfiico. En eíla regla 
que es de cierto derecho fe ha de fíxar el ánimo, fino 
es que fu falencia, ó excepción fe muefire con eviden- 
cia. Certi pris efty dice el citado Cenedo (i), regulan- 
ter Laicum coram judiee S^culari conVeniendum ejje , 
& w hoc ptifstmum Kegiam prifdjBjonem conjiflere^ 
ne uncfuam Laicus trahatur coram judiee EcclcJ¡a¡iicoy 
cui remU animo inh^rcfidum eft^ nififallenti^ cajus e^n- 
denter oflmdattir. No era necelario que lo confcfaííe 
afsí eñe in^eni^o Eclefiáñico , quando fon tan claras 
las Leyes , y tan repetidos los Reales encargos de S. 
M. á fis Miniftros, y Tribunales, para que fu Real ju- 
rifdiccion no fe permita turbar, introduciendofe los Ecle- 
fiáfticos á conocer de caufas profenas contra Legos. De- 
mas de la citada Ley 14. del lib. 5. tit. 3. que en 
¿efenfa de la jurifdiccion cftablcce los recurfos de fuer- 
aa de conocer, y proceder ; fon del mifmo aífunco las 

Le- 
(i) Dia. q. 14. in principio. 




¡itti 



m 



m 




]: 



.5 



r 






Leyes 5. y ílguicntes, k 12. c ¡nniiedhtps de! lib. 4. 
tit. I. La i5, dcl lib. 5. tit. <5. La 17. dd lib. 5. tic. 
y. La 5. dd lib. i. tir. 5. La 4, del cir. 4. La 15?. y 
20. dcl lib. 2. tic. 20. La i. y lígaientes dcl lib. i. 
tit. 8. La 23. del lib. 4. tic. 25. que recoge el S. D. 
Fíandfco Ramos del Manzano (r). Es muy exprefa la 
2. del tic. 8. donde hablando de los Jaeces Ecleíiáíli- 
eos dice: Tft excedieren de lo que los derechos difponcnj 
y en la nucjira Real pnfdjccion fe entrometieren^ y la 
atentaren ujkrpar entre legos f obre cauj as profanas. Lo 
mas particular es, que fiendo por fu naturaleza prorro- 
gable la jnrifdiccion Ecleíiáflica , cuyos Jueces refpedo 
del Lego tienen incompetencia, pero no'incapacidad^ef- 
tá prohibido por las leyes cicadas , baxo de graves pe- 
nas, que los legos fe fometan en cauílis profiuias a! Juez 
Ecleíiáñico, y al Eferibano que ocorgare Efcricura de 
líimifion fe le priva del oficio, como lo notan los DD. 
(2). Yaunque algunos difputan dd valor de eílas Leyes, 
defienden fu j unificación los Aurores citados con e! Sr. 
Co\>arru'\>ias^ el P. Delbene^ é innumerables Teólogos , 
y Canoniílas, que recoge Cortiada (3) . 

Las Leyes del Derecho Real de Caftilla, cña- 
blecidas en el aíTunro, eílán con efpecialidad mandadas 
guardar, y cumplir inviolablemence en 4a Ley i. del 
lib. I. tic. 10. de la Recopilación de Indias. En la 2. man- 
da S. M. á los Jueces Ecleíiáfticos la conformidad con 
los Seculares, guardando lo difpuefto por Derecho, Le- 
yes, y Provifiones de Caftilla^ y da por motivo de fu 

Real 
(i) Lib. 3. ad Legcs luliam, 3c Papiam, cap. 52. n, 3. 

(2) Carleval de ludicijs, )ib. i. dilput. 2. n, ii2í,D, 
.Crefpi obícrvat. 15. Urricigoici de compcrcncijs, q. 49* 

Rodríguez de Annuis reJdmbus, lib. i. cap. 17. 

(3) Decif. 169. n. 4.7, . 



in^yy. 



Wi ■■ tmum^jmtáM^^mtM 




de xa de executar pfticia, de q^^e fe fí^^ue mucho dam 
al eftado Secular, y fe ufurpa la jmfdicaon Real, con 
d pretexto de guardar la immmiidad Eclcftafica , cu- 
ya reverencia, y acata?niento tiene tan encar orada ¿fus 
:Miniflros. La Ley j. manda, que íi con el pretexto de 
que hacen los Corregidores juramento de no tratar, y 
contratar, pretendieren los Jueces Eclefiáfticos conocer, 
y proceder contra cWos, fe remedie con elrecurfo ordi^ 
nano de acudir a las Audiencias Reales: y de los gra- 
ves encargos que tienen las de Indias, confia en la Ley 
32. líb. I. tit. 7. y Qtras.de que trata el Sr. Solorza- 
no (i), con la Cédula dada en Valladolid á 15. de 
Febrero de 1599. donde fe dice: (j¡ue no fe de lugar í 
que contra ella fe vaya, ni pafe en manera alguna. 

Da la razón eílc Sabio Maeñro con muchos Aui 
tores, que el Rey tiene fundada la juriíHiccion tcmpo^ 
ral en todos fis Reynos, por lo que el Sr. Fifot debe 
fer citado, y afsiftir como parte formal , por la defenft 
de la jurifdiccion Real en los recurfos de fuerza, fegun 
la Ley 20. lib. 2. tit. 20. en que manda S. M. que eh 
favor de la jurifdiccion Real, y defenfa de ella, afsif- 
tan en las caullis^, ;; las ftgan con toda diligencia. En 
la 29. del libo 2. tit. 18.' de la Recopilación de Indias 
ordena á los Fifcales, tengan grande cuidado de la de- 
fenfa de la jurifdiccion, Patronazgo, y Hacienda Real; 
dando en el orden de las palabras primero lugar á la Real 
juriídiccion ; y en medio de las dificultades que han ocur^ 
rido, fe eftableció, y pradica, que antes de entregarles 

K las 

- (i) Lib. 5. Politice Indiaa¿e, cap. 3. veríic. feptimo. 






'4> 



m 



m 





las Rea!c$ prcrcntacioncs, los Srs. Arzobispos, y Obif^ 
pos hagan juramento folcmne, de no contravenir al Real 
Patronato, y de no impedir , ni eílorvar el níb de la 
Real juriícliccion, que es la Ley i. del lib. 7. tit. 7. 

Pero lomas moderno, y muy particular en efla 
materia es una nueva diípoficion de S. Mag. Dexcmos 
í los políticos la diíputa^ de fi es conveniente, que los 
Gobiernos Seculares fe confieran á Eclefiáfiicos, en la 
que tenían unos que fe diftrahigan de lo formal á que 
deben atender íegun fu eftado , y otros eíperen, que 
con mayor íarisfeccion del Publico defempenen los car- 
gos, y aumenten la autoridad con el caráóler de la per- 
Tona: y en un Maniíiefto recientemente imprefo íe lle- 
ga al extremo de proyedar, que debieran íer exclui- 
dos los Virreyes Seculares, y elegirfe folamente Obif- 
pos en el Perí. Lo que no podemos negar es, que 
quando fe han juntado en una mano ebbaíton, y el 
báculo, no ha tenido que envidiar Efpaña con fus CiC- 
ñeros, Eípinolas, Albornozcs, y Mendozas, ci Francia 
fus Maferinis,y Richclicus, y que en Lima en los Vir- 
reyes Ecleíiaííicos fe ha efmaltado la Jufticia con la pie- 
dad religiofi, amor al Rey, y zelo al Público. Y fin em- 
bargo el año pafido de 1739. por Deípacho de 51. 
del mes de Agoflo, que fe hallará en los Archivos de 
los Reales Acuerdos de Lima^ y A4¿xico^ refolvió el 
Rey, que en lo futuro no íe nombraííen Virreyes los 
limos. Señores Arzobifpos, y Obifpos, con la ocafioa 
de un rccuríb interpueílo á la Real Audiencia de A4é^ 
xicoj ni íe unicífcn les dos cargos, dando por uno de 
los principales fines de cíía providencia: j^e pue-* 
dan proceder los Aíimjlros^ y Fifcales con la entcrezjty 
j^ libertad c^ue fe requiere^ Jenaladamcfítc ai las covtrs-* 



r%: 






yerftas de junfdiccmi Real^ Regalías de Patronato^ fu- 
er^aSy y otros negocios^ en c¡ue fe mezsU la Eclc[i¿fti- 
ca de Regulares^ y Seculares-, y en c¡t/,e los Prelados con 
la reprefentacion de las dos jkperiores prifdicciones in- 
tentan^ y perfuaden á cfue afsientan al dt ti amen del 
^clefiíflico^ conteniendo talvez^ á los Fifi ales enfmpe^ 
dimcfítos^ y ultrajando a los cjne fi les oponen. 

Si no fe ciega, no negraá el Autor de la Con- 
cordia^ que el Abogado de Aparicio que firmó, y diri- 
gió el rccarfo en la defenía de fíi cliéntulo, incluye la 
de la jurifdiccicn Real que confine, en que un Lego en 
cauía proíaníi no fea convenido ante el Eclefíáftico 5 que 
en haberle examinado, íe obró como S. M. manda á 
ÍLis Reales Audiencias, y Miniftros que las componen , 
cumpliéndolas Leyes á que eftan ítijetos, que no ob(er« 
varían i\ dcterminaílen con la fe ciega , que D. Alon- 
fo no ha -querido jamás dar á íii Prelado, y Vicario Li- 
nienfe, teniendo por bailante que afsí lo juzgaíTe. Con- 
que fu vano clamor fe ha de fundar, ó en que el mo- 
do de intentarlo es injuflo , ó carece de fólido funda- 
mento fu defenfa; y por conííguiente fue injufta la diP 
cordia de parte de los Miniftros, que hicieron divftámen 
de que el Juez Eclefiáftico en conocer, y proceder ha* 
cía fuerza. Aísí lo exprefa con bañante claridad D. Alon^ 
fo al n. 2pp. donde dice: Mo hay motivo y ni apari^ 
encia d.e leve razjín^ c^f^e 'puedan difiulpar el recurfi 
funiddo en una, voluntariedad mal a.cord.ada en nego- 
cio tan grave» En el n. 121. Efie recurfi es mas ma- 
na (¡%e fuerzjt^y efperar que fe elija otra Prelada de 
fu devoción^ c¡ue celebre nueVa efcritura. En el n. 123. 
^^e fi hubiera confultad.o al gran Letrado de Barcelo- 
na Fontanela^ le hubiera enfemdo el modo con (¡ne fi. 













ii '^ 







^ 



Kt¿- 



i 



4^ 

procede en efli^s cdiifks^ no fu trGp:uay -: inconjider ación 
originada del nmgun ejiuiío [obre cafo tan ardm. Y, 
todo el libelo lo íleaibra ele equivalentes exprcíí oríes* 
Si hay motivo, ó apariencia de leve razón ea 
el reciiífo, ó es todo voluntaiiedad , no depende de 1^ 
poco cuerda calificación de D. Aloníb. El Público, que 
leyere efte Mariifieílo, hará el deíincereíado juicio, de íi 
el recurfo eíiá fundado en claros derechos, razones gra- 
ves, Autores cláíicos, y decifiones de Tribunales, que 
le dan la mayor folidéz, y conocerá íi el Abogado acon- 
fcjó fegun ÍLi grande literatura , y los Miniftros juz- 
garon como correfponde á fu fabia jufliíícacion. C^ue 
ficjje mas mana (jue fue^'zjt-y fe convence de impoñu- 
ra, con la defidia de leguir la parte del Monaflerio el 
recurfo, y dexar el campo llano para otros, que fe in^ 
terpuficííen ; con el allanamiento de Aparicio , á foltar 
defde luego la cafa , pagándole los gaftos que impendió 
en defmontarla;y mucho mas con no haber demanda-» 
do, ni pedido refíitucion in integrum^ contra los Ecle- 
íláfticos, compradores de otras fincas, que no podían 
ocurrir por fuerza de conocer , y proceder á la Real 
Audiencia. 

Hafc confuitado también á Foittanela^ y leid6 
muy defpacio las palabras que copia D. Alonfo^ y no íc 
halla en todas ellas, que enfeñe el modo de proceder 
en el recurfo , y que hicieíTe falta al Abe gado, no 
haber reconocido fu dodrina , que no contiene mas 
que la comuníísima fiempre prudente confideracion del 
grande riefgo que tienen los recuríbs (*) ; por ícr nc- 
cefario correr en ellos por filos taíi delgados, que fe 

DUC"" 

(*) Scfs^, Bobadiüa, 5c ali/, cum Salgado, pait. i. de 
Reg. Protcct. ii. 30Ó, 



il 



Míh^ií^ 



é'Wm MJ^M 



lAM 



piíeda violar el fsgrado de la Immunidad, ti ofender la 
ÍLiprenia regalía del Soberano. El peligro es igual ea 
los EcIeíirJ ticos, y Seculares : todos lo obfeivarj , y lo 
experimentan. Son muy notables las palabras del Emo. 
Cardenal de Luca (i) : Mihi Jcribenú pro eodem Ar- 
chie^ifcopo^ Videbatur utram(jue partcm indebite coriVo-^ 
lare ad extrema vitiofa^ ut jrecjucntifsimus , O conna- 
turalis ejl ftilus modernormn jhibenúmn pr^efertim m 
hac materia JHrifdidiionisy'i^el immunitatis Ecclejiaflic^e^ 
í^mniam Canonift^y Vel inórales nimium unam Ví?/ aU 
teram zs^antes nimtum fe extendere curant ; e conver^- 
Jo autem c'mli¡l¿e ^ fctí laici pariter ad indebita laica 
lempotejlatem extendunty Ecclejtafticam reflringentes y 
ande propterea tot inconvenientia m dies rejultant^ cum 
utriííjque jmjdi^ionis pr^pdicio y cüi corífultum ejjetj 
j¡ ex Jólo amare Ven taris cum congniis difimiionibus^ & 
conciliatiombus procederetur. De que debiera advertir el 
Autor de la ^Concoi^dia , que defconfiar en eftos puntos 
de la dodrina de algunos Canoniftas, y Teólogos Mo- 
ralesj no es tratarlos con voz defpreciable de Moraliílas. 
Eftudioíamente fe omiten otros Autores, y íc 
hace memoria de efte Eminentíísimp Cardenal, afsí por 
fer Principe de la Iglefia, como por fu genio imparcial. 
Los que proceden por folo el amor á la verdad, exá« 
minan los fiíndamentos de la dodrina, apartandoíe de 
la piadoía propenfion á la Iglefia, y zelo fiel á la Real 
jurildiccíon. En el punto de que fe trata, Eclefiáflicos, 
é infignes fueron el Sr. CoVarruVtas^ y el Sr. Gonzales^ 
y. la fuerza de la verdad les hizo opinar, que no es de 
filero mixto la reftitucion in iyitegrum , que folicita la 
Iglefia contra el Lego. Miniílros Reales fueron Fr anchis^ 

L y 

[i] Difcmf. 45 . de jurifdid. & foro coinpct. 















I m\ 










I 



y Nov^irw^ y opinaron por la jiirirdiccion Eclefiáftica 
con entera libertad ; porque al decidir en los Tribuna- 
les efios puntos, ó eícribirlos en las obras, que dan k 
la luz publica, ncuhan de creer que fe les proponen 
qüeíliones capíioías, para calificar íí fon enemigos de 
la Igleím, ó del Rey, haciéndolos términos de'opoíi- 
don j como los Farifeos en la pregunta hecha á Chrif- 
to, de íi era lícito pagar el tributo al Ceíar, de quienes 
dice S. Aguftin : Bicípiti compkxione infidiantes^ ut auod- 
libet elígens caperetur^ fi Ucere refponderet ^ tancjuam reus 
ejjet ad\>erjks populum Dei^ fi autem diceret non lice^ 
re^ tanquam Ccefaris adwrjarius perimeretur* 

Siendo nx^y notable , que el citado Cardenal 
notando el nimio zelo de los Eclefiáfficos Moraliftas, que 
dicen fe ha de refponder en duda por la Immunidad 
de la Iglefia, y á fa/or del reo, que folicita fu afilo, 
es de fentir, que fe ha de reí¡3onder por el bien pu- 
blico, y declarar en duda, que no goza de Immuni- 
dad: fon fus palabras (i) : Non autem ampleElendus e(i 
Ecdefiafltcomm pr¿efertim moralmm ^elus^ ut in du- 
bio pro immunkdte refpondendum Jtt^ cjuomam in can" 
curfí4> boni publici^ & privati prius cjl pr^eferendum^ 
ntque m dubio pro eo refpondendum» Y un Miniftro 
Real tan integro, y doéto, como fue D. Buenaventura 
Trifiani (2), defiende totis Viribus\o contrario, y íe po- 
ne á impugnar aquella dodrina muy de propóíito, y á 
exhortará los Prelados Eclefiáfticos,á que defiendan los 
f rivücgios de fu immunidad , oyendo la voz de Dios 
por el Profeta : Declinantes in obligationcs adduce': Do^ 
minus cum operantibus iniquitatem. Efto es opinar c'bn 

[i] Mifcellan. EccI. Jib. 12. difc. 2. 

[2] Decif. 10. Senatus CataJonia?, a n. 97. 






meh 



^Lim, 



i — MW 



MMHh^UM 



lUI 



libre integridad, ^iin paílcn de fcr EcIcnáfficoSj ó Secu- 
lares ; que variar de difcáiiicncs, y diícordar en canias 
tan controvertibles , Tolanientc puede hacer cxtrañeza 
k quien tenga poco manejo de libros , y de Tribuna- 
Jes , y fe dexe preocupar de ítis pafiones. La razón 
philofófíca de efla variedad la trabe Deciano en la apo- 
logía contra AkiatOé ^De la contrariedad de los ar- 
reaos del Parlamento de Pdris^ de las decifiones de la 
Sagrada Kota^ y de los mas graves Senados puede ver- 
íé la erudita alegación del Sr. D. Juan Bautifta Larrea 
(i) ; que no es mi ánimo llenar hojas, con tranfcribir 
libros: allí cita el paíage particular de Pumo hmior (2) 5 
á que también íe refiere el Sr. Solorzjtno* 

§. V, 

ALgunas de las razones, que fe dan en la Concor^ 
dia^ fon generalidades que no to^an efp^ecial- 
mente el aíTünto de la difcordia, y contradicen 
en lo abfoluto el recurfo de fuerza ; como las amena- 
zas de incurrir en las cenfuras de la Bula inC^na Do-- 
mini^ La incapacidad que tienen los legos del cono- 
cimiento de canias Eclefiáflicas, y otras de la miííiia 
calidad, que generalmente traben los que impugnan los 
rccurfosj feria ociofidad reípondcrlas, quando es ma- 
teria 
(i) Allegat. 118. n. 14. <^ fequentibus. 
(2) Lib. 2. Epift. 6. Sc¿]tiHtHs eji varhis evs^tPis : ?um d-ío- 
lus confilljs vicimus ^ toüdem 'viüt fíéjpus : notMlis prorf/^s^ & 
mr^res^ eadcm in cmfa, iifdem hidiclhns, ilfdem Mvocaíls, co- 
dm tewpcre tanta diverfu as Aaedit^cafa qHidmJU nonutcíi^ 
fm viderctíirt 



m 



bBfü 



m^BM 












nil 







»!// • r'.^Vfc, 






j 



- 



i 



lí 



.Ciii taa tratada por los grnvíísimos Autores, qne de- 
fíeaJea la jaíHficacíoa de kis Leyes de Eípaña. D. Alor^ 
fo no fe atreve á inipugnai los á cara deícubierta, v con- 
fícíli en el num. 201. ^e no duda de la jufltfcacioñ^ 
con que S. M> y fus Aiimfiros conocen por vía de fu-^ 
erzjt^ fin que a efia Jufiicia^ y X^erdad objie^ que ahu-- 
nos Autores que cita^ duden de ella. En lo par acular del 
lecuiTo por via de fiíerza de conocer, y proceder, dif- 
puran, y lo explican íalvandolo de las impugnaciones 
que fe le oponen , el Sr. Ramos del Adanzjtno con la 
feriedad que acoílumbra (i), y otros que recogen el 
Sr. Salcedo (2), el Sr. D. Jofeph Vela, el Sr. Cortia- 
da, y el S. Matheu , con quien debo decir : Cum tbt 
tanúque Viri^ juJHjicaíionem huius recurfus abunde com- 
frobent^ refpondendo ad obie¿ia Dian£^ Barhofce^ O alio- 
ruin contrari<e opinioni fa\entmm \ non debemus no^ 
tratlata iterum revolvere. 

El Autor de la Concordia defde el num. ipj, 
hafla el 201. creyendo que no ferá defágradable , da 
noticia de Pedro Martyr faniofo herege, y Pedro Ve- 
neto , fequaces de Marcilio de Padua^ y de otros de- 
teftables Herefiarcas , de los que fe han teñido en fus 
doctrinas, que ha condenado la Sede Apofiólica, y de 
otros Autores á quienes fuprimiendo fus nombres pro- 
cuia infamar en fus obras, como dignas del fupÜcio del 
fuego, á que refiere haberfe arrojado en la plaza de Ro- 
ma. Y proponiendo algo de lo que fe ha efcrito por 

exáU 

(i) Citato cap. 53. per totiim. 

(2) Salcedo de lege política, lib. i. cap. is. muir ^ 
eortiadci dccif. 2. n. 53. Matheu controv. 78. de re 
cnminali. Vela düícLt. 4+. ex n. ^6. Caftro diíccpt. u 
num. 30. ^ 



»1 ' 



^^^^"^**^*- 'n "-'*-^ -^ 




r ■ 4f 

exaltar la potcñad Real \ms c!c lo juño, íc pone n.uv 

de prcpóííco á icdarguiílo , como íi trataíTc un piü.uj 
de controverím, con algunos fequaccs de aquellos he « 
reges; fobre lo que no es neceíaiio decir pakibia alga- 
na. Se ignora á quienes pueda fcr agradable aquel em- 
butido ; porque ó D. Aloníb ju7ga como debe , que 
los Autores que defienden los recuríbs de fuerza, y la 
protección Real de que S. M. fe fiívc tan jufiameíite , 
efláii diñantes de rozarfe con la dodrina que condenó 
fa Corte Romana ; y entonces no puede agradar que 
incluya en fu papel efpecies tan agenas , y difiantes de 
lo que fe trata : ó fe perfuade a que los recurfos de 
ÍLierza tienen fu origen, ó frifin en alguna parte con la 
doftrina de los Kcreges, que tan fuuamente condena la 
Sede Apofíólica, por lo qne maliciofamentc vierte ea 
£i libelo aquella efpecie ; y entonces á nadie agradará 
tan iniqüo penfnmiento ; pues ningún Autor Católico 
para defender el rccurfo de fiíerza , ha dicho que Dios? 
concedió á los Reyes poteflad, y jurifdiccion en las co- 
fas Eclefiáfticas. Mucho menos lera del Real agrado de 
S. M. á quien dedica la obra, y fuera en vez de obfe- 
quio hacerle ofenfi^y tributarle por culto una eípecíe 
de indigno íácrílegio. ,, Otro fi faría como facrilegío 
f/iaqucl que porfíaííe, ó contendieíTe contra el juicio, ó 

eftablecimiento que ovieffe fecho el Papa, ó el Em- 
perador^ ó él Rey, diciendo á fabiendas mal de ello. 
55 (i). 35 Es ley de Partida. 

Los miíiiios Autores, que teóricamente h^íblan* 
ido, impugnan los recurfos de fueiza, cci,fi€Ía.n lajufii- 
ficacion en la prádica de las Leyes, que conformando- 
fc con h opinión de varones íabios les eíiabkccn : y 

M U 

(i) Lx. 11. tit. iB. part. u '^*-" ^k^■ 








-Ja grande probabilidad, con qnc los Reyes han proce- 
dido para íu promulgación, lo que bafta para quitar el 
mas Icv^e cfcrupulo á ios ííibdicos que las obedecen^y 
a los Magiftrados que las hacen obedecer, á quienes 
no cftá dado juzgar de la Ley , fino obrar fcgun ella. 
.Y íen'a delito, ó dcfcuidarfe de íii puntual cumplimien- 
to, ó abuíiir de íii decifion, praélicandola con algún ex- 
cefo, fin aquel delicado tiento, y madura ciixunfpcc* 
cion, que piden materias de tanta entidad, que es con- 
forme á la mente de las mifiíias leyes, y á la católica 
intención de los Monarcas que las hacen. 

Para que fe vea con que ícguridad fe obra , y 
■qiial es el fentimicnto de la Sede Ápoftóüca , fe hace 
memoria del recurfo de fuerza, inter^neílo al Confeja 
Supremo, de Cafiüla^ del Erainentíísimo , Señor Nuncio 
de Efpnña, por cuyo informe fe indifpufo el ánimo del 
Sumo Pontifice Clemente XL zelofiísimo defeníbr de la 
libertad Eclefiáfiica : y brevemente informado por el eru- 
dito P. T-^, Adigticl de S.jofephy Superior déla Reli- 
gión Trinitaria, .de lo que importaba aquel recuríb tan 
odiofo á Koma^ como útil, y necefario á E/pana , le 
interpeló íu Santidad: qt^e/i nadO' mas contenía laprác* 
tica de Jk nacmP.h que refpondió dicho Padre con U 
moderación, que debiera obfervar el Autor de la Con- 
cordia!: Nihd omnmo- Pater Sánete ^ qninimó hoc ip^ 
fum in Hifpania per regios Adiniftros adeo circtwfpec^ 
te modcrathue exe¿jutturj ut niJiconJietdeVt^ ^S^ opre^ 
jione minime proteElio regia interponatur (^) . Y el Su^ 
iiio Pontifice aprobó el recurfo, teniéndolo por reme- 
dio oportuno para declinar las violencias de los Eclc-*^ 
ííáflicos, contra la intención de la vSanta SedCj á qué 
rio puede acudir con pronto remedio, ^ 

{^} Bibliographu Critica* vcrb. SalgM^^ 



iWghiirL, 



^■ím 



47 
El recurfo en el íicefo" referido lo Interpufic^ 

ton los Padres Trinitarios, porque intentó el Emo* 
Nuncio Aldrobandi rraíladar con violencia á otro la-, 
gar el Sagrado Cuerpo del Patriarca S. Juan de Ma^ 
ta. Es digna de tenerfe prefente la reflexión del Sr. B.a-^ 
mos del Aíanzjino (i) , que obferva fer mas expedita 
la jufficia, y razón de los decretos de fuerza de cono- 
cer y proceder, que los de protección tuitiva; porque 
en eños la caufa es Ecleíiaílica, principalmente fi ador,^ 
y reo ion también perfonas Ecleíiáííicas • y el Princi- 
pado político^ Aunque por un modo extrajudicial , y 
con el derecho de fu poteílad económica defienda á 
los que padecen violencia, fin ufurparfe la jurifdiccion 
que no le toca, entra á íiis límites, é impide el exer- 
cicio á lo menos de hecho í los Miniílros del Princi- 
pado Eclefiáflico. Pero en el recuríb de conocer, y 
proceder, ó auto que fe dice de legos, la cauía es pro- 
lana, y el reo á lo menos layco : conque el Princi- 
pado Político no entra la mano en términos, y lími- 
tes ágenos, fino defiende los proprios ; no preícribe 
forma á la jurifdiccion , fino la aparta de la que le per- 
tenece, para que no la ufurpe, lo que le es licito por 
todos Derechos ; y aunque por diveifos medios, y prác- 
ticas diftintas, obfervan lo mifiio todo los Soberanos 
Católicos, y falvo el mayor refpeto á la Iglefia no per- 
miten, que la jurifdiccion Rea! fe les ufurpe, y difminu- 
ya. Sobre ^ñoi fupuefto en el expreíado recurfo de ma- 
yor dificultad, la Congregación particular que por de-; 
creto puefto de propria manó mandó el Sumo Pontifi-i. 
cc^ fe tuvieíTe en caía del Eminentífsimo Cardenal Afi^ 

mhal 
(i) Lib. 3. ad Lcgem luliaíii, & Papiam/ cap.53. la 
l^rincip/ 






icií 



túbal AWaniy examinado prolixsmf ntc el negocio : rcf^ 
pondió entre otros pintos, que en el rccuiíb racui fe 

.dcfcubría de nuevo , ó deíiiíado , y nada aparecía in- 
decoro ib, ó contrario á la autoridad de la Santa Sede, 
C[ue igualmente no fe hallaííe en todos los returfos del 
miítiio genero, de los que nunca el Nuncio íe hzhiz 
quejado , aunque la parte que protegía , hubicííe perdi- 
do : ^od in recíírrfu faEio nibil novum^ aut infolitum 
detegnur ^ nihilque indecorum Vel contrarium autorita^ 
ti Santi¿e Sedis apparet , quod ¿eque non mvematur in 
c.ttcris eiusgeneris recurjibus^ de quibus numcjuam Nun-- 
tius concjucfitis cft^ &*J¡ inaliquibus pars quam iffe 
tuebatur fuccumbere debuerit. 

AGÍ eícriben, y juzgan los Prelados , y Eclefiál^ 
eos doólos, y prudentes , aun en la inifma Corte Ro- 
mana ; exemplos que debiera tomar e! Autor de la Con-^ 
cordia^ para íaber como debe cícribir, dedicando ííi lí- 
brete á la Magefiad Católica^ y fi le feria mas agrada- 
ble , que procuraííe íincerar á los Muiiftros, que con 
delicadas plumas han defendido la Real jurifdiccion, co- 
mo lo executa eí Sabio Religiofo Autor de la Bibliogra- 
fía, ó que malignamente refiera Ílis obras como inficio- 
nadas del veneno de la heregía, y dignas del foego. Pe- 
ro lo mas que hay que notar es la inconfcqüencia , acha- 
que de que adolece con fieqüencia D.Alonfo» En el li- 
bro que intituló Compendio Htflorico^ defpues de refe- 
rir las providencias dadas por los Jueces Eclefiáflicos , 
dice : T fobre todo^ lo que es 7nas^ el Rey M. S> (que 
Dios guarde) y todas las Togas del Real Conjejo de ín^ 
dias^ por Ju Real Cédula dada en el Pardo en 14. de 
Febrero de ijió, dirigida al Exeyno. Sr, Arzobifpo de 
LJma^ ruega, j emar^a ¿ S» £• lima* decida ejiacau^ 



^"^W^'^^i^ 



¿.Mk^^lAfl*. 




fa.ccn Ids j offipcatiyds yoccs dc Jk Keal kenicnidJd ^ 
por^ ejfas palabras :\Qjie afel lo cumpla^ y cxccute \m€ 
api es mi \^oluntad, Yacuíándolc cl Padre PrcDÓÍIio con 
quien litigaba, que cn caiifa Edeíiáftica, entre 'unaCon- 
gregacion de Sacerdotes hubieíle interpueflo rccurfo al 
Rey, fon entonces la Real Cédala, y Togas del Coí> 
fcjo fobre todos los autos Eclcfiáflico's, y dtce : c^ue ocur- 
rió á DiGS pidiéndole que le alumbrafje^y tu\o impron- 
to el auxilio 5 cjue encontró al momento el confejo , y 
dirección que Jolicitabayen la lección cfpiritual, abrien- 
do el libro de Santa Terefa^ donde refiere la vifion en 
que Dios, eftando en e fiado de deshacerfc el Orden de 
Carmelitas que reformaba^ le mando que acudieffe al 
Rey, a quien hallarla emtddo como á Padre; con ciue 
fe coffoló D. Alonfo^y alentó el ánimo , \iendofe acon-^ 
fijado d.e-laD¿Vma 'Providencia, y fe conformó con U 
inftrucclon que le dio Dios por Santa Terefa de Jefus. 
Cofa es admirable que en un recuifo menos eí^ 
crupulofo, y mas fecilmente jafiifícable , lleguen los Au- 
tores Dodos , y Chriffianos á hacerfele k D. Alonfo foC- 
pechofos de heregía ; y en recurfo de cauía meramen- 
te Eclefiáítica , entre Sacerdotes , aunque igualmente 
jufiifícado en fa práóüca , efté tan diñante Don Alon- 
fo die que fea menos fana la dodrina , que olvidandofc 
de Marcilio de Padua, Paulo Véneto, y de la Juftici¿i 
con los libros condenados al fuplicio de fuego en la pla- 
za de Koma, lo publique como iluftracion del Cielo ^ 
infpiracion Divina, c inftruccion que le dio Dios por San- 
ta Tercia, Pero eftoy cierto que los Efcritores que en 
adelante juftifícaren cl recurfo con la revelación de h 
Santa Doétora, y confejo del Patriarca San Ignacio de 
Loyola^ para que fus hijos perfcguidos ocurricíTen al 

N Rey 



^a 




1"* " ' 



es^nsfn 



r 

i 

c 

<- 
V 

V 

r 
< 

< 

V 


1 



-^•^•^r- 



Rey dc Ej^^am^ qne reficien para cl niliinto el Padre 
Tomas Hurtado^ y el Sr. D* jofeph dc Cajiro (i),no 
lo coriípiobarán con la inípiracion del Autor dd Com-' 
pedio HifióricOj y de la Concordia. 

Lo que parece que algo mas en particular íe 
quiere oponer al modo, con c]uc el Abogado intenta 
el recurfo, es que no hubieííe apelado al Juez Apodó- 
lico; y defde el num. 202. haña cl 204. copiando dos 
hojas del Padre Agia^ intenta pcríiiadir el Autor de la 
Concordia^ que el recurfo no fe ha de interponer, omi- 
tiendo el medio de ía apelación al Juez Eclefíáñico lü- 
peiior. Cita para el intento al Ihno. Sr. Obifpo Arau- ' 
p 5 y profigue con cíla algaravía : Porque pudiendofe 
recfjrnr ¿ otro Tribimal Sckftafttca para el defagraVtOy 
^que neceftdad hay del derecha natural de recmr ir al Se^ 
glar'i: Tfi bien es licito por derecho natural vim vi re- 
peliere, ha de fer cum moderamine incúlpate tutela. T 
afn quando puede el agrayiado refijlirfe ¿ la violencia^ 
y fuerza fin hacer otra violencia y no le es lícito ufar 
de violencia. T afsí entonces no le /era lícito vim vi re- 
peliere y porque excederla los limites^ inculpara? tutelar. 
Da. Noticia de la forma con que fegun la Bula de Gregorio 
XUL íc figucn las apelaciones en los Tribunales Ecle- 
liáílicos dc Indias, y concluye: C^e cl que fe [tente 
.ííoraviado del jue^ Eclejmjiíco , debe folicitar fu de^ 
fagra'ño del Superior ^ y no de los Tribunales , y 'jujii^ 
cías Se<ylarcSy a quienes no toca^ ni pertenece , no ufando 
de la violencia del diretlor de Aparicio , en a'^raVio 
del Sarrado de la Immuntdad Eclefiaftica. 

Ncceíító de cxplicarfe con alguna mas clari- 

da U* 
(i) Hintado dc refidcntia, n. 2. rcfulr. 7. ^. i. jñ. 11 
& 32. Caftio Allegar. Canónica 2. n. 165. 






AMflk 



MM 



t&M 



SI 
dad el Autor de h Concordia-, porque ñ lo que in- 
tenta en efte modo de difcurrir, es qac el recurfo á los 
Tribunales Reales no fe puede juftifícar, porque fe ha 
de folicitar el deíágravio de los Jueces Eclefiáíiicos íii- 
periores por el medio de la apelación , que es tan ft^ 
d! : es un argumento generalísimo^ y que probaría que 
ribfülutamente no fon juMcables los recurfos , y del 
todo los excluiría, como contrarios á lo que permite 
el derecho natura!, y al Sagrado de !a Immunidad ; ó 
los admitiría en un cafo moralmente impoíible de fuce- 
dcr, de que no hubieííe Eclefiáííico Superior á quien 
apelar. De hecho eñe es uno de ios argumentos , de 
que fe íirven los Autores que impugnan los recurfos, 
como puede verfe en el Padre Tomas Delbene (i) , el 
limo. Araujo^ Duardo^ los PP. Sahnaticenfes^ y los que 
eiios citan. Todos coníTefm que es lícito el recurfo de 
fuerza, quando no hay ádito á los Superiores Ecleíiáf- 
ticos, ó es difícil , ó interpueílo el recurfo no quieren, 
ú omiten defender al inocente que padece violencia. 
En eílo no hay difputa. Pero como las Leyes del Rey- 
no no hablan con tanta limitación , y es moralmente 
cierto, que no fe verificarán, ó íerá muy raro el cafo , 
que fe verifiquen, y el ufo quotidiano, y práftica délas 
Reales Audiencias, y Confejos en los dominios de jE/- 
pdna^ á la viíra, y ciencia de nueílros Católicos Reyes, 
Cs que aun habiendo Superiores Eclefiáíiicos, que no ci- 
tan pieíentcs,íe recurre á los Tribunales Superiores Rea-- 
les por vía de foerza , en efie cafo es donde fe contro* 
vierte h duda. Son 

(í) P. Delbene apud Salcedo de Icge política, Jib. i. 
cap. iS. n. 25. nimo. Araujo , Duardus, & alijapud PP* 
Salmanticenfcs in curfa morali, tradi 8. de Ordinc, cap, 
7. dub. 2. pr^ecip. n. 95. '^ 98. 



i^^ 



I. :i. 



i 




Sen bien claros los termines con que fe expli- 
can les PP. Salmatkcníes : ctó <jída ynoraÜtcr vixtm- 
quam accidere poteftj ut bene notant Aior , &* Boiia- 
c'ma^ & cum Clericus \im pañens ab Epifcopo coram 
Archiepifcopo convcniri debcat^ & ab Archiepifcopo ad 
Primatem appellare^ a Primate ad Sfyimnmn Pontifi- 
cem ')>el eias ¡egatum^ cap, SacrofanEla , de fententia 
excomuntcattoins\^ & cap. ad reprimendam^ de ofjjcio 
Judiéis Ordmarij^ & his temporibus etiam cenando pa- 
tet recurfus aA Superiorem EccleJ¡a(iicmn , nibilominus 
ad Judices Saculares qmtidie per ^>iam vioLenti^ recur^ 
ritur^ m hoc cajú pr¿ejens dJfcutitur diíbium. En dios 
tciminos es donde los mifiíios Autores, que fon con- 
trarios á los recui füs, no íe atreven á condenar la prádicwi 
de los Magiftrados de Efpana^ é impugnan la dodrina 
en que fe funda con toda circunfpeccion, juicio, y tiento, 
que correí[3onde apunto tan delicado. El limo. Arau'py 
citado de los PP. Solmaticcnfes , hablando de la opinión 
en que eílrivan las leyes de Efpana , y el íentido en 
que pueden cntenderíe, dice : Ttua confcientia \in pra^ 
xi feqm pote/i i propterca non damnamus Aíagijlratuíím 
f2o[ir¿c Hi/paniíC praxim» Solamente pone las dos con- 
diciones : que températe fe gerant^ & a forma jurifdic* 
tionali abfineant ; y concluye : in qm fen/h etiam ci^ 
tata!, leges noV£ recopilationis ftmt intelliifend^. 

Con la reflexión preciíá, de que aquella con-^ 
troveríia principalmente recae fobrc cauílis Ecleíiáílicas, 
ó de Eclcíiáfticos, por la apelación denegada; q le en 
los de conocer, y proceder en que la cauHi es profa^ 
na , y el reo lego es mas' corriente la materia ; y el 
;n'gumento de la apelación le íatis&cen los Autores cum>' 
pUdamentc, fundando que el Principado Político para 

repc- 



MJH 



3 ''y 

Impeler la fuerza con b ííjerza, contoo'aía moctcrnci^^i 
de una uueb ÚKulpads, no ha mcncikr ocuiiii á Tú- 
tíbiiíiak^ Eckíi^Jlicos ; porque tan agrno es el conocí- 
iiúento de canias profanas contra legos en el inferior, 
.como en el iíuperior á quien fe apelara i y que quaa^ 
iáo h áifpum no es tanto entre las partes que apelan , 
quanto entre los mifiíios Jueces que contienden, fan«. 
dando cada uno que la jurifdiccion le pertenece, n<i 
ihay quien apele, Y es lo conveniente que el Rey ufan^ 
do de fu fuprema regalía, ó los Coníejos; y Audien- 
cias que lo reprefcntan, decidan la controveríia , que 
>es el eílilo de nueftros Reynos (i) . Todo quanto éit 
'€ñc punto fe pudiera exórnarV fe omite como perte- 
neciente á lo general de los recurfos. 

Lo que no fe puede dexar de advertir, es la 
implicanda de D. Alonfo, porque fi conñefi la juftilí-* 
cacion con que S. M. y fus Miniftros conocen de laá 
caufas, que íe traten á -las Reales Audiencias por via 
de fuerza, y dice no duda de ella ; pero fol amenté \i 
admite, quando no fe puede recurrir á otro Ti iluinal 
Ecleííáíhco Superior para el deíagravio : fi en las Indiá^ 
por la Bula de Gregorio XIIL y en todos los Reynos 
<le Efpana íiempre hay Tribunales Eclefófticos Supe-^ 
riores, á quienes ocurrir, íií S. M. ni fus Miniftros pro¿ 
ceden con la juftificacion de que no duda : y fi la ob-^ 
íervan en los recuifos que en la prádica admiten, y 
efto no lo duda D. Alonfo ; luego aunque haya Tri- 
bunal Ecleíiáfíico Superior á que ocurrir, nó' fe- impide 
la j unificación del recurfo. Arroje pues de una vez i¿ 
niaícara D. Alonjh^ y á roftro deílubierto condene por 
injufta, y herética de origen, la prádica de los Tribuí 

fi) D. Ramos, & alij lup, citada 






mamssm 



£4* 



\r% 



54 

nales Superiores de Efpana^ y la obícrvíncia de las Le* 
yes del Reyno, pradicadas á la viña del Soberano Ca- 
xólko^ y ¡ iaJpfb. Pero valgaíe de argumentos con que 
convenza el aífunto, y no quite con la falta de perf- 
,picuidad á los que cñán tanto antes confidcrados , y 
controvertidos, la energía que tienen en fus proprios 
A'Korcs. Si logra el fin, hará un grande fcrvicio á la 
Igleíía, excufará un eícrupulofo pefo á los Tribunales 
del Rey, y hará para S. M. en defcubrir la verdad á que 
ííeaipre aípira fu íbberana intención, muy agradable ob- 
íeqaio. Pero íi no ha de coníegiiir el covencimiento, á 
que no alcanzaron las plumas del Eximio Stsarez^^ y del 
limo* AratíjOy Y otns de muy remontados vuelos, y 
ha de' reducir fis obras á maldecir, y copiar íin orden, 
iii método ; no íe perfilada que dá al Publico utilidad , 
fino eícandalo, ni que pueda agradar al Monarca Efpa- 
ñol, impugnando fus regalías, y la obfervancia incontéf- 
tablc de las Leyes en todos fus íerios , y do£tos Tri- 
bunales. 

Si lo que intenta el Autor de la Concordia^ no 
es poner el argumento común contra los rccurfos de 
fíierza ; fino que para jjftifícar el que íe interpufo á la 
Real Audiencia, crea que es calidad neceíaria apelar al 
Superior Ecleííáílico : es confundir el de apelación de- 
negada con el de conocer, y proceder, (como fieqíi- 
cntemcnte lo hace en fu libelo, aplicando las dodrinas 
de los Autores que hablan en uno, al otro ) porque el 
primero requiere como fundamento la apelación , que 
ruceíariamente fuppne denegada, y la duda de los DD, 
cfli, en fi es necefiria, ó no la protcña del rccurfoj 
pero el de conocer, y proceder, en que fe expide el 
auto que llaman de Icgos^ no requiere otro ^fundamen- 







iKsssssssismBSi^msi^sm 



to, quc introdudrfe el Eclefiáílico á conocer contra le- 
gos en caufa profana. Para que cílé corriente el rccar- 
ib no es mcneíler protefla, ni apelación. Puede vciíc 
cfta dodrina en el Sr. Salgado (i) ^ que cita á ^eba^ 
llos^ k Gajpar Kodrigucz^: la ikiftra con varios textos, 
y la arsienca por verdadera : "Vt non jit neceffaria ap- 
pellatio a judice Ecclefiajiico ^ nec tilla declinatoria ., 
qma ómnibus his deficientibus datur reci4>rfus^ & coa- 
nitio Violentí¿e: dando la razón, porque cí principal per- 
juicio es el del Rey, y Ílv jarifdiccion : §)uía time prin- 
cipale conjiderattsr pr^j%d¡tÍHm Re^^LU El Sr. l^'^ela (2) 
hablando del auto de legos, dice : ^0umimo iiem con- 
fecfuetur^ &* Jl declifiatoriam non objiciat^ ñeque apella^:, 
tionem mterponat : y cita á P\odrlgm'^^ 2^eballos^ y SaU-^ 
gado, Y el Sr. Cortiada (i) tratando de los recuríbs 
de proceder en cauílis de ínimnnidad Ecleíláftica , que 
tienen particular diíicakad en íu práótica, enfeña (./|.) que 
alternativamente puede el Juez Secular, ó la parte, re- 
currir al Superior Eclaüáfrico, ó al Supremo Senado, y 
Reales Audiencias para evitar la fiíeiza^ obteniendo el 
auto de legos. 

Tan lexos eftá la apelación de íer neceíaria en 
el recurfo de fuerza de conocer, y proceder, que antes 
íe tiene como razón de dudar para c]ue íe admita, ha^ 
ber reconocido apelando, la jurifiíccion del Superior 
Ecleíiaftico. Por cíío el Sr. Covammas dice (5) : que 

11 

(r) Salgado de regia protcdione, part. i. cap. z* ex 
üirii. 99. 

(z) Veía diíTert. 10. num. 61, 
(3) Cortiada ácciC 2. n. 52. 5c 5.3. 
• (4) Rain 33. cap. 54,, Math. de coatrov* 
(5) Cap. 37. praü. auiii, ^^. -.ji,,,,!:^- ^- 








fi h nrrfli c$ profana, y el reo lego^ !c Icdán las Pro- 
ViiiOíics Healts, para que el Juez Ecleiiáftico no.coiíoz- 
en. de la caula, y la remita al Secu'ai ; aunque e! grava- 
do ifiterpafieííe apelación ; etia?n J? gra)?ams appelíet, H 
Sr. ü. Pedro Frajp) (i) explica el recurfo, qtie tienea 
Jos preíeatados por el Rey, a quienes los Prelados Ecle^ 
íiáfticos tiiegan la colación, y canónica inñitucion , ác 
pedir derechamente las Provifiones de ruego, y. encarr 
•go en las Reales Audiencias, omitiendo apelar al Sur 
perior ; porque todo lo perteneciente á las regalíasL, es 
tan proprio de la jarifdiccion Real, que no puede cono- 
cer el Ecleiiáftico. Confirma efta p radica con el exem- 
pio^ de lo que continuamente fe obíeiva en las Reales 
Audiencias, en las cauías proEmas, donde (e interpone 
el recurfo de fuerza de conocer, y proceder , íín que 
preceda la apelación. Cita ios Autores ya menciona-? 
dos, y añade que de oficio la Real Audiencia ocurre á 
aquef daño, de íiierte que fi de fatlo^ &* mconfidera^ 
íé, el reo layco apelare al Superior Ecleiiáftico, yíelc 
conceda, adhy.c dantur m Senatu regio literce ^ ut a^^^O" 
cetur proceJJuSj Ecclefiajlicocjue inhibeaturv Co^}arru^?tas. 
De modo que efte Autor eftá tan diftante de tCi.er la 
apelación por neceíaria, que la reputa por interpuefta 
de hecho, la denomina inconfiderada^ y no obftante íu 
interpoficion admite el recurfo de oficio. La razón que 
da, es la que tantas veces fe ha infinuádo., que íe ha 
de tener fiempre a los ojos: G^'?2 time regia inri fáic-- 
tio^ & potejias ufurpata ac violata cenjetur^ húbeatqtte 
omnino locum Económica Potefias^ &* regalía Prmcipis^ 
Efta es una prádica tan corriente , c indubita- 
da en las Reales Audiencias , que es meneftcr mucha 

igno- 
(2) De regio Patronatu Ind. cap. jt'.^íiuiii. 13. vidc. 



atjmM»a^^tm^ita^ 



•^¿aítf-tit»»- 



ígnorancLi del eftilo fürcnfc para no faberla. Lo que es 
ms-Sj íentcncíacl'ti una caula de Capellanía por el Eclc- 
ííáílíco ác la Ciudad de Tiuxilio^ entic el Lie. D. Jo- 
jjeph Aharádo^ y el Dr/D. Gaz^par Kc^.mirez^ y Lare^ 
í¿¿? , Sacerdotes amboSj y Curas ^ trahida por apelación 
al Tribunal Metropolitano de Lima , advirtiendo uno 
de ios litigantes cpe íbgun las claiiílilas de la fiindacioii 
debía tenerfc por aniveríario de legos , exento , de la 
jurifdiccion Eclefiáílica, iarerpufo el recuifo de fiierza ác 
conocer^ y proceder: fe declaró la fuerza: íc radicó Li 
caufa en la Real Audiencia: y fe derenuinó en ella por 
feritencias de villa, y revifta, fiendo Miniftros concur- 
rentes á la refoiucion los que deben á D. Alonfo muy 
jufto concepto, y elogios que eftiman en muy poco , 
teniendofe prefente que el voluntario allanamiento de 
las partes {i) no puede embarazar ia Real jurifdiccion^ 
de cuyo perjuicio fe trata^ 

Sin que pueda obílar lo que regulaniíentc di-» 
cen los prádicos forenfes^ principa:lmen te tratando de los 
lecurfos de fuerza, y autos de legos en caufas de Ini- 
niunidad ás^ los (agrados Templos , que el Fifcal , ó 
la parte declinando jurifdiccion, apelaré interpone el re- 
curfo de fuerza á la Real Audiencia (2) . Porque íegun 
las doílriuAS. expreílidas^ no dimana la calidad de la ape- 
lación,, que previenen, ó f-iponcn, de que fea necefaria 
para- el recurfoj fino de precaución para tener corriente 
.aquel medio d^ ocurrir al Juez Eclefiáflico Superior, fi 
110 obrienen el Auto de legos^ por no conficieraifc no- 
torio de hechoj ó de derecho^ que el reo deba gozar 

P del 

(O Salgado, Hermofilla. & ttVi) innumeri apud Cortia- 
4a did. ác¿ú\ 169. ex num. 44.. 

(1) Yd^; Azevtdü^ &alii apudMath. día. coatiov. 7$. 







4^ 



5» 

del afilo de la inimnnidad ; y porque negada la apela- 
ción íc pneda uíar de un recnríb en fubíidio de otro 
pidiendofe antes que fe declare la fuerza de conocer, y 
proceder, y cafo que lugar no haya, la de apelación de- 
negada, como lo adviene e\ S. Ramos (O- De todo lo 
que fe infiere, que habiendofe el Abogado direaor de 
Apancle valido tan oportunamente del rccurfo, aneglan- 
dofe al Derecho Real de Efpaña, y prádica de fas Tri- 
bunales, es libertad muy injufta, decir que ufó de vio- 
lencia en agravio del fagrado de la immunidad. 



§.Yl. 




Ara herir en la difputa, y no diftraherme á otras, 
que aunque convengan en lo general defliero de 
_ Iglcíia, no dependen de unos miímos immediatos 
principios, me abftendré de entrar en las qücftiones, fi 
la Igleíia puede con\,enir al lego, á quien dio fus pre- 
dios eri emphiteufi^antc el Juez EclefíáíHco; y fi efto 
le ha de entender, quando la controverfia con el em- 
phiteuta es fobre el dominio direño, que la Idefia re- 
tiene; o extenderfe al dominio útil, que transfiere al lay. 
co, htigando^ con la Iglefia fobrc la confolidacion con 
el diredoi o enti-e dos legos que contienden folo el 
iitil. No avereiiguarc que pueda producir en quanto af 
íueio la conexión de ambos dominios. A eíla parte 
tocan los lugares, que cita, y traflada el Autor de h Con- 
cordia en los niimcros 52. 94. 118. zu. 228. 252. 

(O Ciraro cap. ;+. D. Vela diíTcrt. 40. n. z. l^\ 
■m . Pronmcimo frim» decnto durum in fi Afirvet. 






k&M 



iSS' 2^5- 271- ^7^- Es notoria la diferencia de uno 
y otro contrato ; porque en el cenfo refeivativo fe 
transfiere todo el dominio al que recibe el fimdo v 
el anterior dueño referva en el foiamcnte el derecho 
de percebir la cantidad , ó peníion que anualmente fe 
le ha de fatisfacer, y en el emphiccufi fe referva el domi- 
nio dircdo , y el canon , ó peníion fe paea por fu re- 
conocmuento. Afsí lo notan (i) ./ Jbad Pamrmuam, 
el ó. (jOfízales , Jveridano, y Gómez.. 

Explican con mucha claridad efla diferencia Gaf~ 
par Maneto en el tratado de CenJIbus, con otros mu- 
chos que recoge (2), y dicen que por eñe contrato 
ceníuano fe transfiere el dominio pleno , y toda la po- 
íefion civil, y natural; de modo que mhilpns quede 
en el concedente; fino folamente cierta penfion ó cen- 
fo el qual paga el dueño de re propna en memoria 
de aqiiel pnftino dominio, y de que la efpecie cenfuada 
algún tiempo cftuvo en pleno dominio del que lacones 
dio con ta gravamen. No reconoce fuperiorídad,y/,,/«/í, 
foEto puede vender, y enagenar fin requerir á aquel á qui- 
en le paga el cenfo, fin temor de comifo. Pero al contra- 
no el canon lo paga el emphiteuta en reconocimien- 
to del dominio adual diredo, y no puede enain r el 
emphiteufi, fin^ requerir al que riene aquella f meriori- 

fias, e infieie de todas (5) , que no es buen argumen- 

Ertlní P^"^™'^^""^ .'■" "P- R'1"¡fivh de reftit. in inte", 
grita D^Gonzalcsinnons. Avendaño de Ceníibus 
cap. II. Gómez ad Le¿ 08. Tauri n ? ^>-""wb, 

(3) Molma Mantica, Velafcus, Mcochius, Roderi- 

P.Pirhing. tit.de rchgioüs domibus, <^.\ „8 
[3) Maiw. n. 17. ubi liipra. 



iHMei»u»iKWia#Nii¡ffi»ua 



59 





P 



^1 1 



^^mm. 



60 . ^ • /» 

ío ¿el emphmuñ a! cctifo (i) ; qma a feparans nonju 
íllauc^k qücfiíon en qoanto almifoio contiatp em- 
phkeíiücc.^pór lo qoe tiwa k\^i^Mxicm\mme^ti7ny 
que pide la Iglefia contra el lego, la lefiíelve coíi unas 
rniüiias doóhinas^ textos , y Autores Pcrcira (2) , fin 
feíviiíe de la conexión del doaiinio útil con el dircdc, 
tú mencionada -coaTO infíiiyente al fuerp de la leíliiu- 
don in intewun^. q^^c k áúputa. 

Menos me mezclaré en invefxigar , fi la Igleíia 
puede uííir de las acciones pcríonales, reales, ó mixtas 
ante el Jaez Ecieriáftico contra el lego; a que pertene- 
ce lo que el Autor de la ComordU trabe en los nú- 
meros 99^ 196c 226.. ^30. ^31. 272. deque trata Ccr- 
^iada en !a deciC 195- haft-'^ elnum. 11. Efia qücflion, 
y la antecedente no tienen necefaria próxima conexícn de 
principios con la de la reffitucion in integrum', de modo 
que lo que fe reíblviere en aquellas, fe haya de refol- 
ver en eíta; por lo que bs efcriben losDD. con fepa- 
ración, ó á algunos de los que citan por la opinión ne- 
gativa en una, los citan afirmativamente en otra. Y C¿?r- 
tiada dcxando decidida la qüeftion en las acciones per- 
fonales, reales, y mixtas, con que la Iglefia puede pe- 
dir los bienes que k pertenezcan, ocafionalmente pafi 
á excitar lad^ la reílitucion in megrum al num, 12. Hw 
ius occaftcne dubitari potcft ^'c, lefiriendo los Autores, 
que la tratan, y fus opiniones, como controveifia dif- 
tinta, que requiere particular difcufion, y cxáuiCn. 

Aun- 

(1) Pvom.anus fingulnritate $60. Velafcus. q. 37. tu 

50. Evcrardus loco de cmphitcuíi ad ccntiuiv Lex. 85 

<^. 5^/rr^?/?, ff, de verb. íigniñc y cib, fed kec díj sinúlm ¡»nu 

Ix. 20. ff. de minorib'is, ciuii vulgatis. 

(2) Iciciia 2. tomo de manu icgia, cap. 28« 



jm^Aa^j^kharnt 



w'í* \ 



6t 

Aunque el Aitfcr cíe la Concordia aGicnta al 
numero 99 , que la íeotencía que afírina que la Ig!e- 
íía puede ufar de dichas acciones ante el jaez Eccle- 
íiaftico, es lamas coiium, y p radicada ; lo^contrario es 
cierto, y aísí íe ha decidido fegun ^.ezjidd^ y Pilo^ (i) , 
Cornada teftifíca de la pradica de Cataluña , quando 
el lego eftá en poíeíion de los bienes que la Iglefia 
pide, en la cicada ácáCion al niiniero 11. donde fe re- 
fiere á otros; y al numero 6, afirma, que efia opinión 
es utilitati rerum maximt confentanea , y que fi otra 
prádíca íe admitiera, íe confundirían del todo las ja- 
riíciicciones Secular, y.Eclefiáftica; c¡uod a tota juris ra- 
ttone abhorret , y refiltaría que fueííe raro el caíb , ea 
que la Iglefia convinieffe al reo lego en fi proprio fuero. 
Por lo (\uQ Aíarco Antonio Sab€llt{2)^ov\^ h 
conclufion general, que la Iglefia tiene privilegio de fue- 
ro , y elección , quando pide contra el legó : cita mu- 
chos Autores por ella; pero la contrahe, y entiende con 
mayor número en las acciones reales, y mixtas, fi la 
cípecie que pide la Iglefia, fe halle en manos del lego 
demandado,- por dolo _, fiaude , rapiña, oprefion , ú 

?.€tro ilícito título , en que efia calidad dá la juriíciiccion ; 
y quando cefa fin deduciríe en el libelo fe ha de 
eftar a la regla general , que el ador debe feguir el fue- 
ro de el reo; y que íegun efte didámen íe debe enten- 
der la Decreta! en el capitulo : St clericus laicum^ de fo- 
ro competenti ( aunque Cyarlino declare eíla materia de 

-diverío modo á favor de la Iglefia). Cita entre otros (j) 

(i) Pilo differt. 15. n. 2. 

(2) Sabclli verb. Eccles. n. 19. ,i^.?Avn: 

(3) Cala de modo articulandi. §. i. S. Felicius dcciís. 
20. n. 40. Marta voto Piíano 209. 









ü 



f 



«I atLJKJi\AM, Wk\/2 



I 



fe 



él 

h D, Gerónimo de Caía , ni Regenté San FeJiclo^ y 
á Marta^ en que es muy recomendable la autoridad del 
limo. Obirpo Pai^ Jordán (i) : fon fus palabras : ítem 
ratione prmlegi] Ecclejia agens aEtione reali^ v^/ mix^ 
tUy non autem fme perfonali^ liherum habet arhitrmm 
con^>€mendi coram laico^ yel Ecclepaflico^ dummodores 
. ipfa apud laicum reumfit dolo ^ fraude^ rapinnd:, & opref- 
fione^ Vi"/ alio ilícito titulo , ex quo refultct quoddam 
facrilegium chÍus intuitu fublntret priVtlegium pr^dic- 
mm : ita communiter interpretatur textum in cap : Si 
Clericas laicum^ de foro competenti , Archidiaconus^ In* 
nocentms &c. cejfante i taque qualitate pr^editta non erit 
rccedcndum a communi regula quod aEtor fequatur fo- 
rum rei. De que fe figue que ceíando efta calidad ¿tri- 
budva de la jurifdiccion, lafentencia comun^ y en prác- 
tica admicida, es que el lego que eftá en pofefion, fe 
contenga en fu proprio fuero, donde la Iglefia uía de 
dichas acciones; y la miíina inteligencia al Capítulo: Si 
Ckricus laicum figue el Sx.Gonzales^ excluyendo con- 
cl Eximio Suares q\ argumento a contrario fenfu^ que 
de el infieren los Autores de Ja contraria. 

El S* D. Feliciano de F'ega , que en el citado 
capítuto: Si ckricus laicum figue la opinión á favor de 
la Iglefia en toda fu laticud, y rcfponde a los argumen- 
tos de la opuefta, entendiendo el texto con el argu- 
mento a contrario fenfu , de que fi el lego no niegue 
que la efpccie pertenece á la Iglefia, puede fer conveni- 
do en el fuero Eclefiáííico ; manihefta en fu expoficion 
./bien claramente la diferencia de cfta difputa de las ac- 
ciones reales, o mixtas , á la de !a reíiitucion in inte^ 
grum. Lo primero , porque en ei n. 4(5. impugna , c 

im* 
) Pax Jordán, lib. 13, tit. 8. de foro Compcr. n. 281. 



lü 



mi2. 



^ 



imprneba la eirpoíicion del cap. Si Clerlcus, que requie- 
re !a calidad del dolo, y fiaiide, rerpeéio de que\-eP- 
tringe mucho la generalidad , con que eñe texto ha- 
bla ; y lo confonde con la dcciíion del Capítulo : Ctim 
Jit generde^ de foro compctenti. Y fiendo la dodriua de 
que la Iglefia tiene la reñicucion in integrum^ una exten- 
fion, que dan fus Patronos á cfia dcciíion, fe conven- 
ce, que en fu fentir fon qüefiiones diveríifsimas las que 
íe tocan en ambos textos, que no fe deben confímdir. 
Lo fegundo, porque el niiíiiio Autor repite mas expre- 
íámente en el num. 66. que el cafo del capítulo: Cum 
Jít genérale es diverfo , del que fe decide en el Si Cle- 
ricm. Y con buena confeqüencia de dofírina no trata 
la qüeftion de la reílitucion in integrum como ilación 
de eñe, que dependa de fu deciíion ; ííno como am- 
pKacion del Cumfit^ á cuya materia pertenece; v la 
niifiíia diverfida'l advierte el Sr. Gonzjtles (i) . 

En eííe concepto. los DD. tratan la qüeílion 
de la reftitucion in integrum en los precifos términos, 
con íus ftindamentos particulares, y efpecífícos, fin de- 
ducirlos de la que inquiere el fuero de la Iglefia en las 
acciones reales , y períbnales. De los que íe han po- 
dido reconocer, folnmente el S. Fcrmofsino (2) , proban- 
do que puede pedir la Iglefia la reftitucion in integrum 
contra el lego ante el Juez Eclefiáffico, con dos fonda- 
nientos; pone el primero, que íegun dexa eílablecido 
en la qüeftion i . la Iglefia con^^iene al layco con la ac- 
ción perfonal, ó real que le compete, para recuperar ííis 
bienes , fcgun una decifion Pedemontana ; y el fegun- 
do, que el delpojanre por la ocupación de las cofas Ecle- 

fiiíA 

(i) In citato cap. 5/ Cirnaís ^ n. 9. 

[2] D. Fcrmofsino in c«p. fi Clericm. qu^eft. 13 








é 



fiaíKcas, fe dke que comete fscnfegío^ por el qaal pue- 
de fcr co7t\?emdo ame el Juez Ecleiíailíco. 

Pero faiva la reverencia á efte üiiftre Autor , 
aunque parece que va coníiguieate en fu doálrina á fa- 
vor de la ]uiirdíccion Etiefiáftica , efiando baxo de 
dífputa enere los DD. íl la Igleíía pueda r^jwvmír allay-* 
co en el fjero Ecleíiáftico por las acciones perfor.ales, 
y reales i dar por razón lo que refolvió en aquella , 
y no demoñró , es probar una difpata con otra , que 
en nefando ííi reíblucion, y defendiéndola contraria con 
el lilmo. Paz^ Jordán , y los que le íiguen ^ es íalir 
de la prefente , y entrar en aquella. Demás que en \x 
reíHrucion in integrum^ que fe pide contra el lego, por- 
que la Iglefia padeció leíion en el contrato , fin dedu- 
cir calidad de dolo , ó fraude , eílando el lego en po- 
íclion con el judo título de venta ^ ó otro tranílativo 
de dominio , negará bien, y con grande probabilidad, 
que la efpecic pertenezca á la Igleíia; aunque efta pre- 
tenda que íc recinda eí contrato 3 para que íe le refti- 
tuya 5 y vuelva á fu dominio ; en cuyas circunftancias 
no ay acción real , ni perfonal, para pedir ante el Juez 
Ecleíiáftico la reftiíucion contra el lego, en virtud del 
Capitulo : Si Clcricus laicum* En el fegundo funda- 
mento, fi ííiponemos un deípojo, que tenga la calidad 
de facrilegio , y una ocupación doloHi de bienes Ecle- 
íiáfticos , no le negarán al S. Fermojsmo^ el S. Co^ar^ 
ruvias ^ y demás Ancores que eílán por la Jurifiiccion 
Secular, que fe pueda pedir la reíHcucion ijj integruffi 
ante el JaezEcleíiáftico; y á efta parte de el defpojo vio- 
lento íin legítimo título , pertenece lo que trahe el Au- 
tor de la Concordia en el número 142. con doctrina 
de Cyarlnio, 



^^^^^^ T.. 






^5 

Rigcrc-íamcntc haWancfo, cn lo Jurídico la rcf- 

titiicion /;; inte¡^mm no fe dice acción porque es un 
remedio extraordinario , y beneficio que fe concede 
por particular conocimiento del Juez, fegun lo pide 
la materia. Por eíTo notan los intérpretes que en el De- 
recho común no pronuncia el Pretor judicium dabo ^ 
coipo en las acciones ; fino animadvertam. Algunos han 
querido, que haya dos remedios diftintos, uno refcin- 
dente que mira á difolver el contrato, y otro refciforio 
que mira á la recuperación de la eípecie : que ya ref- 
cindido el contrato, no queda título con que retener- 
le : y es remedio que puede intentarfe como acción, y 
como exepcion. Veafe al Sr. Gonzjtles (i), y á Vmnio 
que defiende, íer uno mifmo refcindente, y refciforio. 
Aunque pradicamente hablando, íe denomine acción la 
que fe intenta para refcindir el contrato, es por benc^ 
ficio concedido á la Iglefia, en que los DD. que opi- 
nan á favor del Juez Edefiáftico, confíclan que feula de 
privilegio efpecial de fuero mixto, por el daño que la 
Iglefia recibe , y maleficio que fe le hace. Afsí file la 
qüeftion de la esfera de la general, que inquiere, fi tie^ 
ne fuero mixto en toda acción que le competa, y fi hay 
diferencia éntrelas perfonales, reales, y mixtas. De otro 
modo no infiftirian tanto cn perííiadir la eípecialidad del 
privilegio, y equiparación del dolo formal, y que re ip- 
fa interviene en el contrato, que por la reílitucion in 
mtegrt4>m fe reícinde. 

Rcfta prevenir, que en los números gi. y 93* 
cita la Concordia al Padre Tomas Delhenc^ tom. 2. de 
/mmuniíatCyCzp. 10. dub. 16. n, 20. y al Padre Anto-' 

R ntno 

(i) D. Gonzales in cap. i. de reñitut. iuintcg. Virn 
nius lib. 1. fclcdar. qua:ft. 10. 









\ími> 



W 



i 



^^psBÜS 




nmo Diana en el num. i^j. Pero eftos dos Autores 
en los capítulos^ que fe citan al afltinto^ tratan folamen^ 
-te de las contratos emphiteútkos. Como Don Alonjh 
faej\mtando promifcnainente, y íín orden, quanto en- 
contraba de emphiteufis, acciones reales, y perfonales -, 
dexó de referirlos en los proprios lugares , donde am- 
bos en términos terminantes deciden el punto de la ref- 
•tkucion m miegnim a £ivor de la jurifdiccion Eclcfiáí. 
tica: e! Padre Delbenc en el tom. i. de imrmmuate 
4ub. I, fed:ion. i. n. i8. y ip. fin que fea error de 
imprenta, porque el Autor de la Concordia copia Íús 
palabras ; y lo mas pariicular, porque en quanto al Pa- 
dre Diana corrige la cita del Alphabeto de Caíi'ejon , 
que la pone verdadera en el tom. 5. tratado 3. Vefolu- 
cion 1 66. que es de ía reflitucion in inteffrmn^ y D011 
Alonfo pone tratada 5. é immediatamente añade : dice 
pues el Padre Diana en la citada refotucion que es la 
280., del tra'-ada 2. del tomo 9. en el coordinado al 



fj. 6, h figmente : igitur &c. que es del contrato en> 
phiteútico.. Efcribió con mucho bochorno, y tan infe- 
lizmente en la inteligencia de las dodrinas , como cu 
la corrección de las citas. 

f VIL 

ENtrcmos ya en lo prircipaldel punto, á exami- 
nar las opiniones fobre que recayó la difcordia , 
. ciñendo la qiieftion á los prccifos, y formales ter^ 
minos del remedio que dcduxo el Monañerio , pidien- 
do la reftitucion in mtegrum. Veamos í¡ es tan cierto, 
tan feguroj y fuera de duda, como quiere el Autor de 

b 



<f7 

ia Concordia^ que ficndo el reo lego roque al Jaez Eclc- 

iláífico el conocimiento, de modo que merezca tan agrias 
calificaciones , y crueles ccníiiras el Abogado que inten- 
tó el recLirfo: y fi fea tolerable^ que fe den á la luzpiY- 
blica, comprehendiendo en ellas el didámen de los SS, 
Miniílros que hicieron *la diícordia á favor de la jurifdic- 
cion Real, y que no fe impriman con toda la debida 
moderación los fdndamenios del Monaflerio, como infor- 
mes en derecho ; fino tomandofc D. Ahnfo la vara cen- 
forin, en caufi que eflá pendiente en la Real Audiervcia, 
decida á fu antojo con el nombre de Concordia de la 
dijcordiay íín que la obra correfponda en parte alguna 
á fu engañofo título, á que íe acomodaría mejor el de 
def acato trre)?erente contra la juripikcíon/^€zl ^ y Tri- 
bmales de S. M» ^n i:[ut no íe permite fii quebranté. 
Trataré la materia fin contentarme con copiar 
dilatados pafages a la letra de ágenos efcritos : vicio fiíf- 
tidiofo en que incurre el Autor de la Concordia^ vini- 
éndola de tal manera, que fi le quitan lo que tiene de 
agenas plumas, quedará con fu dcfnudo cuerpo , y fia 
mas alma que fu maledicencia digna de rifa y como la 
Cornexa de Horacio: 

Ne fi forte Jlias repetitum \^enerit olhn^ 
Grex avium plumas movcaí comieda rtfum 
furtivis nudata coloribus. 

Nada difimularc de lo que finde la jurifdiccíon 
del Eclefiáüico ; antes propondré quanto esfuerze la 
opinión que le favorece ; porque es mi deíco proceder 
con verdad imparcial , y libre de pafion en eñe mani- 
fieflo.. 

El texto capital es el capítulo Requifívit i. de 
ín integrum reJ¡ití4tione^ donde el Sumo Pontífice Ale xah* 

dro 




# 



t. 



¿¿r<? iíL ínanJa al OWfpo AKanCnle , que fe rcñítuy^n 
?á la ígleíla las polcíiones concedidas á láyeos por un 
pequeña cenfo , ó pcníion , íi padeció Icfion en los 
contratos , y manifícftamente confta de Íli daño. Efta 
parece decifion terminante en lo que decide , y en lo 
que fuponc. Lo primero , porque íi la penfion con que 
V la Iglefia vende, es corta : laicis fub módico cenfu con- 
- cefsis , padece detrimento , y debe fer reftituido. Lo 
que puede tener duda es el hecho , fi el cenfo es pe- 
queño 5 ó no, reípeóio del valor de la pofefion. Lo 
que fupone , es que pues el Sumo Pontífice , fiendo 
; la reftitucion contra láyeos que eran reos canWmdos , 
cometió ei conocimiento al Obiípo, que es Juez ordi- 
nario EclefiáñicOj la caula de la reftitucion in integrum 
toca a fií fuero. 

A efte texto apunta el S. Co'\>airU)?ias ^ y los 
que le figuen , dos íbluciones: dicen que íe debe en* 
tender, que la Diocefi á que dirigió la Decretal , efta- 
ría en el dominio temporal del Sumo Pontífice , y per- 
: tenecía á la Iglefia la jurifdiccion Secular í por lo que 
el Juez Ecleíiáftico lo era del reo lego , contra quien 
fe pedía la reftitucion: ó que fe llevó aquel juicio al 
Sumo Pontifíce , que lo cometió al Obiípo , porque 
ro había eíperanza fegura de que la Iglefia ante el Juez 
Secular configuieíTe jufticia ; á que añaden Carleval , y 
otros, que aunque el contrato le hubieíle celebrado la 
Iglefia con láyeos, aquellos contra quienes fe pedía la 
jeftirucion , ferian ya Eclefiáfticos , y del íLiero de la 
Iglefia : pues las dcciíioncs íe han de entender en tér- 
minos hábiles. 

El mifino S. CovarruVias confíela, que fon di- 
vinatorias las reípueftas,y de tal modo la dccifionmas 

cía- 



69 

dará fe ekidirki con ñcllidad; por lo que dice muy jui- 
cio (amenté el S. D. ^ofe^h de Retes (r) con la oca- 
fion de que aun texto exprcfo fe le fenalaban muchos 
.términos hábiles en que verificarlo: Nec admodum 
.diffcilc eft m jurifpmdentia Verfato cafus Vel cjfugi¿t 
qucerere^ fed no bis placet fimplicitas legibus árnica:, ^^ 
i^libi juftimanus. La principal folucion no íblamente h 
¡notan de divinatoria , fino la intenta convencer de fai- 
fa Alexandro Sperello (2), diciendo quelaDiocefi kX- 
fmenfe no confia que jamas haya eftado fiijeta á laju- 
rifdiccion temporal de la Iglefia, y que efto íe debía 
aprobar: cita al Iluftre Anajiafio Germonio (3) . 

Concuerda con el cap. Kecjuifíút q\ Conftitu^ 
tus 8. del miííiio título, en que el Sumo Pontifice 
Gregorio manda, íean reftituidos m íWíf^rw^ dos me- 
, ñores Ecleííáfticos , contra la enagenacion hecha de los 
.bienes maternos , y el lapfo del tiempo, para ufar del 
iderecho de retraher los paternos dentro de un año, íe- 
gun la coílumbrc del municipio Parofinenfe , fi en la 
enagenacion , y omifion del ufo del rctraélo habían pa- 
/decido daño; y efla reftitucion íe manda hacer por ma- 
no del Juez Eclefiáftico, fin diftincion alguna de que los 
. compradores de los bienes fueflen Clérigos , ó legos , 
fcgun deduce el Panormitano de la palabra Quihufdamy 
que uía el texto. De que fe infiere, que aun los Ecle- 
liáfticos pueden ufar en fu proprio fuero contra el le- 
go del beneficio de la reftitucion por fus bienes patri- 
moniales 5 y por antecedente neceíario la Iglefia i pues 

S de 

(i) In adverfirijs de inofiic. tell. cap. 17. n. 13. 

(2) Sperello decif U5. num. 9. 

(3) Germonms de Sacroruai iaimunitat. lib. 3. cap| 
15. num. íio» 




JO 



■r, 



iá 




de ella le v'eneefte privilegio á los bíene? del Cléri- 
go: cap. ffnnli (r) de Vita ^ honejlate CleYicornm\& 
fropícr qmd untímqmdque tale^ & iU-mí magts. 

A cíle texto íe refponde generalmente como 
al Re^jHífipit ^ que íe ha de encender en términos há- 
biles, de que la reftitucion fe pidieíle contra otro Ecle- 
fiáftico, íegun Immola: ó que aquel Ingat eftaba fiijeto al 
-Papa con juriícliccion temporal. Eíta folucion padécelas 
mifmas inftancias, y la particular de carecer de funda- 
mentó, que el Municipio Paro/inenfe tuvieííe tal ítijecioa 

- á la Igleíia, fegun Anaftafio Gennonio. 

Otros dicen que había coftumbre prefcripta, de 
que el Clérigo a¿lor pudieíTe pedir la reffitucion con- 
tra el lego ante el Ecleíiáftico: pero repugna á la letra 
del texto, de que confla que la coftumbre era para uíar 
del rctraólo, ó derecho de ofrecer dentro del año, ven 
quanto al fuero de la reñitncion nada dice de coftum- 
bre, lo que dexa al Derecho coman, y la pide el Clé- 

- ligo en fu proprio fuero contra qualquiera^ fea Ecleficií- 
ticOj ó lego. 

Mano Gmrba (2) diícurrió por otro camino, 
y fiínda que en el retraci-o el retrahente íe entiende reo; 
lo que impugna eficazmente el Regente Demmnis (3) . 

El cap. Ad noftram^ de rebtís Ecclefice alie- 

- naniís^ Vel non^ es otro de los textos mas decanta- 
• dos á favor de la Igleíia , y que tienen los Autores 

por muy cxprcfo. Porque el Samo Pontífice Innocm- 

. ció 

(l)Lg, Cam ati-^am ip. §. Pervouamns ^ vcruc. Scmpcr, 
fF. de auro, & argento mundo legato. Autentic. MMto , 
de Sacroían£lis Ecciefs.cum aiijs. 
f (2) Giurb.i deciff 55. , 

(3) Marinis iib. i. rcfolur. cap. 44. 



►#^, -- ^ — . 



€10 IIL ninndó al Jae7 Ecclefiaílíco 5 rcfiitnlr un íiindo 
en cuya cnagcnacion hecha al layco, que había pun- 
tualaiente cumplido las condiciones del contrato 3 ha- 
bía padecido la Iglefia Icfion enorme. 

Eña deciííon admite menos las interpretacio- 
nes 5 que las antecedentes. Porque d que había de ref- 
tituir la poíefion 5 era el lego mifmo que la compró, 
V la Iglefia Mamenfe , que es la que fegun Spereia 
íe denomina hoy ¿Uíamaiíienfe ^ íiifraganea del Arzo- 
bifpado Vcnenfe , y el Monaííerio de la Villa Securien- 
' fe, que foe patria del infígne Canónifta ^í?/í/Vf:i/f3 "^^^"■ 
ca en tiempo del Sumo Vonúfice Celeftmo 11/. á quiea 
" hace Autor de aquella Decreta!, perteneció á la jurifdic- 
' cion temporal de la Iglefia Romana, ni fe había exten- 
dido tanto > y añade que efios Cánones contienen Ley 
general , que fin grande violencia no pueden coartar- 
le á lugares determinados* 

Carkyd varía , y refponde figuiendo á Mart¿t 
\ fin citarlo , que la lefion era en la efpecie dada en feu- 
do, y afsí el layco, como feudatario de la Iglefia ea 
lo tocante al feudo, eñnba fujeto á fu juriídiccion (i) , 
•"- la qué-es inconcuía prádica de todo el Orbe, fegun el 
Cardenal de Luca (2) . Pero la doótrina eííaiía bien , 
ü la controverfia fueíTe fobie el feudo., ó por razón de 
feudo, V fe hubieffe de determinar fegun las Leyes muni- 
cipales*, ó coílumbres de los feudos , como afienta el 
P, Pirhim» O) . Mas aunque fe termine contra cofa feu- 
dal , fi fe deduzca una acción períonal , que no fe h:i 

de 
(i) loxta C2i^.Ex tranfmtjfay cap. f^eram^dc íoí:q Com- 
pctciui; c^.p.C€termi 5-. de jiidicijs. 
{2] Difciidlj 54. de fcudis. n. 12. 
(3) Piríjing. lib.z. tit. 2, felí. 5. §^ i. a. J^j, 






m^ 












' m 



^^^m, 




71 WL>:MJi\/M.J B k\/2 



(- '¿e reglar tcr {ii5 particulares leyrs, fino- por kí? comii- 

- lies, ccniio la acción de depóíito, u otras femejantes, no 

^;tey fuero por razón del feudo^íegun la dodiina de^í- 
nocencio^ y Hoftienfe^ que figae /kj^;^;^^;?o (i) , y- de- 
cíala la regla general. El remedio de la reflicucion in 
integrmn\ que uíli la Iglefia para recuperar la efpecic 
que infeudój no es por motivo pardeiilar de feudo, ni 
fe ha de decidir fegun fus particulares Leyes, y coñum- 
bres; fino por las reglas comunes ; como fi fe deduxeíle 
en otro qualquier contrato que no fuelle feudal, en cpc 
la Iglefia padecieíle lefion. Luego allí el fuero Eclefiáfti- 
co contra el lego, no previene por naturaleza del fea-» 
do, fino preciíamente por el privilegio que tien e la Igle-- 
fia, de afir del beneficio de la reftitucion ante Íli prO"» 
prio Juez. 

-j. También fe induce el capítulo : Gí;;^ caufam 

8. de fentenúa^ & re judtcata^ en que íeve que to«» 

^•4a la caufi fcguida por parte dé la Iglefia con los legos 
compradores de una caía, fe trató en íiis inñancias an- 

• 'te. los Legados de la Sede Apoítólica, y últimamente fe 
determinó por apelación interpuefla al Sumo Ponrificc 

hAlexandro ¡II. que mandó adjudicar la finca á la Igle-* 
fia, que la había enagenado. 

A QÜos fundamentos textuales íe añaden los 
de razón, deducidos de las mifiíias decifiones canóni- 
cas. El primero, y mas principal , es que aunque lea 
general, que el ador debe feguir el fiero del reo, : eí^ 
ta regla fe limita en favor de las Iglefias, á las queef- 
ú exprcfimcnte concedido en el capítulo : Cum fit ge-» 
verale^ de foro competenú^ que puedan convenir a íus 
malhechores legos en ambos fueros, y traherlos á los 

Jri^ 
(i) Eagnanus in did. Cap. Caterum^ n.^i^. 



^í/r\i 



7J 
Tnuünáles Eclefiáfticos; porque fe reputan como facrí- 
kgGs: es afsí que en la leíion que padece la íglcfia, fe 
fopone una decepción, ó engaño á lo menos material, 
que aunque late loqHcndo, fe puede denominar facrile- 
<TÍo, como íe explican el P. Pirhing^ y Redoano^ y po^ 
eon'figuiente el que contrató, latamente fe dirá malhe- 
chor: luego podrá convenirfe en el fuero Eclefiáftico. 

Confirmafe con la razón que da el mifmo tex- 
to para favorecer la Iglefia : y es que los Jueces Se- 
culares en hacer jafticia á las perfonas Eclefiáfticas, m^u^ 
chas veces fon negligentes en fus Tribunales : F^¿;;^ 
auoniam Saculares Judíeos in exhibmda pfikia perjo^ 
nis Ecde/ta[¡icis f^pe in pdtcio funt remifi.^ñ^^ razón 
motiva, y la final del favor de la Iglefia, fe verilícan en 
el facrilegio latefíímpto.ycn el malhechor, á lo me- 
nos por el mifiíio hecho del contrató, que dañó de mo- 
do á la Iglefia, que neceíjta de reponerfepor el bene- 
ficio de la reftitucion m míf^rí/;^. 

La fegunda razón confifte, en que fi en el con- 
trato intervinieífe dolo formal, y exprefb,y cña cali- 
dad fe probaífe por parte de la Iglefia, es fiíera delu- 
da, que podría pedir la refiitucion en el fuero Eclefiáf- 
tico contra el reo lego. Entonces tendría firme el fun- 
damento de £i jurifdiccion, en lo que eflán conveni- 
dos los Autores fin difpnta. Y en la lefion que puede 
dar mérito á la reñitucion , aunque no haya dolo for- 
mal, lo hay re ipfa^ porque el efeSo es el mifmo, que 
es lo que principalmente fe debe atender, y coníide- 
rar (i) ; porque tan dañada queda la Iglelia en el con- 

nr tra- 

5.» -• 

(i) Lx. Cumfcrvm, íf. de vab. oblig., Batbofa axio- 
iuat. 8. num. 3. 






¡5 »)■•<<..■ 





/I 

ti otoñen due interviene un dolo, cómo otro. Lo for- 
mal del dolo en nada hace mayor el daño; por eíTo 
aunque fe diferencien , pero en el efcdo fe equiparan 
(j); y no menos fe repele por la excepción de dolo 
el que, pide en virtud de un contrato, en que intervie- 
ne forma!, que aquel en que re ipja fe halla (2) : de 
que fe (igue que la calidad del dolo que es atributiva 
de la juriídiccion , la tiene fundada la Igleíia en la mif- 
. ma leíion que alega, quando ufa del remedio de h 
reílitucion in integru)n> 

Coníírmafe j porque el fuero qne fe concede á 
Ja Iglcíía, es á lin de que el daño que le produce el 
dolo, lo evite por medio de fus miímos Jueces, fin 
que necefite para repararlo, de ocurrir á fuero extraño. 
Y para confeguir cíle fin no le es menoí necefario el 
/uero, fi el dolo es formal , que íi re ipfa inrerviene : 
por eíTo dicen el Panormitano (3) , y Kebufo, que ea 
quanto al fuero nada difiere uno de otro dolo. 
..^ La tercera razón dimana, de que la reftitucion 

tn mte^um QS por privilegio efpecial, que fe concede 
i Ialgkfía,para que uíc del que eílá en Derecho intro-. 
-ducido á favor de los menores, fe repare de todo 
aquello en que hubiere padecido daño, y admUar mi- 
nar is ^Cc reduzca {4) a íli príftino eflado. Los Autores con- 
cucrdan unánimes, que la Iglefia no pide la leftitucion 

(i) Socinus Júnior, & alij apud Tufch. ub. d.líis. concL 
.571. Valcrón de tranfatl. tit. 6. q. 2. n, 53. 

(2) Lx. Sí i;^tcr, 56. íf. dcvcíb. oblig. (¿ ibi DD Pa- 
normirnnus, D. Vega, & ah'j in pra.'ícnrí, ubi ínfra. 

t3) Panormitanus ad tit. de-rcñit. in inreí^ Rcbuff aj 
tit. de cxccpt. ^ 

"^ (4-) DD. in cap. i.dercñitut. in integrum. 



ESrtyn^i 







m 



MiniÉMnii-i<iTfána]irjiri 'n-' i,^ 



,'víuHiHV^^' 



, 71 

pbí' Derecho ccmlm, íino poi Derecho cfpcchl (i). Y 
es doftrina muy fundada que en pidiendo la Igleíia por 
JDei echo eípecial, puede demandáronte fu proprio ]l]cz; 
de que infiere el Panormitano (2)5 que ufando del re- 
medio del canon redwtegrand¿e^ caufi i.qua^íl. 5. por- 
que procede con Derecho efpecia!, lo puede deducir en 
el proprio foeio Eclefiáñico. Eña doétrina (5) dice el 
V^^áxc V\icjimry que la trahen generalmente como una 
finne máxima : ^ardo Ecclefi^c Jpedaüs fa)?or in cau- 
fa aliqua eji induítus^ pro eo Ecdefiaftkum Judicem 
adirtjpojje general! ter & máxima infiar tradente. &c. 
Pues la miíiiia naturaleza de fer Derecho efpecial en fiívoi* 

" de la Igleíia efiá pidiendo que fe amplíe en quanto ad- 
mita^ y pueda admiicir, com.o es el ufo en fu proprio 
fuero (4); á que es configuiente, que efiando conce- 
dido un privilegio á la Iglefia, para que no fe confide- 

Y /e diminuto^ le toque á ios Jueces Ecleííáflicos ílt ufo, 

¡' y aplicación (5) . 

Lo que fe esfuerza con la confideracion^ de que 
,cn las acciones jeales, y perfonales, aun admitida la fen- 
«tencia ácPaz^ Jordán^ ^tfada^ Pilo Scc. en los tér- 
minos de! capítulo: J/' Clerkus laict^m\ de pdtcijs^ la 
Iglefia coffvtene al reo lego en el fiíero íecubr; porque 
nó pide en ellas c6n privilegio cfpecial alguno que íc 
Je haya concedido para fu exercicio, y ufa'dc íii dere- 
cho 
(i) x\bb. di alij in cit. cap. <5c tic. 

(2) Panormit. ibidcm. 

(3) Innoccnc. Reddoanus ex gloíla i. in fine cap. pe- 
riultimi, éz his quas vi &ic. 

(4) Cap. Renovantes dift.'22. cuní vulgat. Thonias, & 
rcg. 209. 

(5) Ex cap. C/íTw ven'jfent ii. dc judicijs, Caldas ubi inf. 



I I 



fif 



1 I 




^Efn 



IMl 



ih^ como otn pcrfona privada, á quien pcrtcncdeííen; 
Y din-ingüiciidofe canto, afsí en la conceílon, como ea 
la aóluacion, el remedio de la recitación in integrum y 
C{VLt es tan privilegiado en las Iglefias, es coníiguiente 
fu diferencia en quanto al fuero, y que pueda ufar del 
privilegio, deduciéndolo anee fu proprio Juez Eclefiáí* 

tico. 4^,^^?* ^*í^^ . 

De ios' Autores, al que íe cita por primero , y 

original de elía opinion,^^ es Innocencio en el cap. Cum 

ftt genérale^ de foro competenáy vmm. i. Felino ibidem 

pumv 1. EU¿^(Í Panormitañó num. lo. y en el cap. 

l|,,í¿^ reftitutione in integrum^ num. i8> y en otros \\> 

J3M^^:Somno de foro competenti^ num. i^. loannes An* 

^dr^asr^p^d Uellemm in dif^uifit. Ckricali^ tit.défaW'- 

re reáliy nuny, ^6. Butrius in cap. Ad nojiram-idere^ 

J^s J^cclefta alienandis^ vrv^ Franchis incap. i.co- 

"^em ' tit. in 6. Baptifla de Jt Blas in rubrica decretly 

^mm: T'SJ'.Aufrerius de poteJlateEcclef^ laicoSj 

"^sa^<^T^ fn^ularitate 1 1^. ''^ * 

*^ " ^^"^""'jl^aranta de ordine pdiciorum ^^ part^ ó.num* 

115. Dids in regula juris 219. fallenua 2.SfortiaOd^ 

^ dus de refiittitione in jntcgrurn^ part- t^fu^^fí, 32. Sur^ 

do concillo 2^6^ fu^% t^'^^BJct. dect¡\ 30P. Rebuf- 

fus de reftitutime in integrum^ in pr¿ef añone ^ n. iS. apm 

Adorla in Emporio tit. 5 . pdñ^í. nMni.i^ 4* 

^jn fine. Keddoanus de rebus EccleftcC alienandis^ ^'7^* 

cap' 8. pag- ^6p. Anafldjíus Germonius de Sacrorum 

^\tmmunitatibus^ lib. s- cap. i^. Lupus alleg. ^5-^j'tih 

o 'll..''^-:),"AnJaldus d.e prifditlione^ parte 3. cap\ 9. Tb^- 

*^r^ums)ie Pra'ventione^ parte 2. cap. 2^. Sperellus decif. 

^^aspp, Pcreira de jnanu regia^ parte i. cap. 2%. n. 17. 

^'A^endano deexeéjucndisjp'art* i^sap>:^^*Farta iuaddit. 



jSOíí^^ 



'del Ofí>Arru\iaí. Didacus Pérez, ¡n l^- i. tü^ 4. tó. 

-.5. ordinam.emif glojj^ i*. columna 8oj. Gutisrrez^ ¡ib» 
I. canonicarHm qujejlwmtm^ cap. 34. n. 10, & alip 

4ocLi. .hlovarius de eleEíione fon ^ qu¿efl, 49. n. 6. D* 
Vaknzj-ida conf. ^. n* yi. 

Pare)' Bofsius in A4oraUhí4S ^ pan. 3. í/f. i8« 
a n. 542. Patcr Cajiropalao m opere morati.^ pan, i- 
de jiíjinta , & jnre^ tfaFi:aUi 52. difptit. i , fUntle 19- 
§. 8. P¿t/^r Diana tóm» 6, traEl'. ¡. refoltu. i6j, ;^. 
14. P^fíT Aíohna de pftitia-y & jure^ traEi. 2.dif-' 

Tptit. 5J3' n. 2j. P. Delbene de imnmnit. tom. i.cap^ 

^10. dubit. i, fett. I. ;?. 19. Bajjeo tom. 2. fiorum 
morahum y verbo rejhtut. n, 11. Augu¡Íiniis Barbofa 
incap. Caujam^fu 5. de rcJiitHt. mintegrum. D- Fer-- 

'.mofsino in cap. Si' Clericm ^, de foro competenti, B. Fe- 
hciantis de Ke^a m ditio capí te Cum (¡t g^enerale ^ ex 
f¡. %^.jums Capomus m tnfittutts canonicts^ Itb. ^*tit. 
1 8. §. Huitifmodi. Pirhing. P. Schnal^grueber. P. Picler^ 
P. F^vkfiner. p. Knmcr. P. Kaninc, P. Adorillo. P, 
Keijfenftuel in fuis opcnbus ad Decretales. 

Efla fenrencia es la de mas equidad, como fa- 
vorable á'ía íglefia, á que en cafo de duda fe ha de 

-propender, y lo pide la reverencia que íe le debe, 
como lo iloííra con erudición copioía el A^diciona- 
dor al Regente San Felieio ^ decif. ^02. El Sr. l^ega^ 

■Gutierrez^^ y otros aíientan , que no fe debe dexar in 
judicando & conjlilendo. Notario refiere que, fegun 
ella vio expedir hs provifiones en la grande Curia de 
la Vicaría 5 á inflancia del Párroco de Ja Iglefia de S. 
Maceo , contra A4atías de Acampora. Eftá admitida 
en la Concordia de Portugal ^ y es una de fus orde- 
nanzas que expone Pereyra.. Caldas., á quien fe cita por 

y uno 






7^ 

uno de los principales de la opinión contraria, dice fer. 

la verdadera, y común; y efta calidad no fe la niega al- 
guno , ni pudiera b vifta del mayor número de los que 
XL íiguen 5 que la califica de mas íeguraj y digna de abrái- 
zaríé in praxis 

L VIH. ^^P-^'<- 

Inguno délos Autores fia dicho ^ que el Juez 
Ecleiiáftico debe precifa ^ y privativamente -eo- 
,; ^ nocer de k xcftitucionm ¿^f^rí^;^^ que lalgle- 
iia pide, quando ha padecido líefionien^lcontracoqu^ 
celebró coa el lego > y la diípuía íbkmente es , fi por 
privilegio de ia Iglefia' fc ha hecho tó: caiíííi de niixi^ 
^o tuero. ...j^, n€>Í!¿íor}lib ú áM%nt^iVf}^^'^\Kiu-mst 

Las canias en qne íteíifc tr^tade materia propria^ 
mente erpiriiual, ni mcramenreeivilj y política, y porque 
pertenece íü cuidado igualmente al régimen político 3. y 
al fin fobrenatural de la Repóblica Eclefiáñica , íe pro- 
hiben por ambas potcílades; fe dicen de fuero (i)mi^ 
to; entre las que íe nu|Bcra[fe ^del íaerilegio; puesaun-^ 
que no ha felrado Aqt^v- {^^^¡qu^ídi^ ^"íer efta caufi 
Únicamente Eclefiáftica 5 lo eontrario, y que es de fue- 
ípmixto^ €ft4j:ci;Í¡?j;i^o,4e yráefiiil €onfeíitÍMÚento cíe 

-Olí: 

^.i(0 Panormitanus in cap, Cumfit^ de foro rompctcnt. 
n. 8. Farinatius, & ali) apud P. Pirbing. tit;.2. Iib. 2. de 
loro compct. ^. 4. alíerH ifóqro.» m^ :\^^ j^^ 

. (2; Baldus in Aurcnt. CUnms n. 7. Cod. deEpifcSc 
Clericis. AIij apud Barboíá ¡n cap. 2. de privilcg. n. 8. li'. 



Q&^ 



Ii:y 



7P 
•Jos DD, (i) fús proliibicíoncs, y pciins fe haüan efta- 
=fi)lecidas por las dos poteftades Eclcfiáftica, y Secular, 
ca los Derechos Canónico ^ Civil ^ y Real; porque 
zélarqueno fe cometa tan grave delito , concierne al 
régimen de ambos eftados^^y Repúblicas Civil; y Ecle- 
ííaftica. 

Entiendeíe Ío dicho del íácriíegío propria- 
mente tal , en que la ígleiia conoce á prevención con- 
tra los propriamentc facrílegos., cpe fobftrahen, inva- 
den y Ó detienen las cofas fegradas 5 y Religioías. .Y no 
íiendo los bienes muebles 3 é immuebíes^uecflán e*i 
dominio <le las Iglefias ^ de efla claííe^ porque fon pré- 
finos, tetiriporak% íujetos ri enagenáci^íi con Icgítiiria 
cauía:^ y rcarecefi-íde^- aquel earáóterv^' ^%Midad que lü^ 
haga íagrados 3 Rdigioios 3 y pnicanieiitr dedicados; al 
Divino culto i fi k líiatéria íe mira ch fe^g()r|^°|tó¥líl 
naturaleza , y ícpaj'ada la diípoficion de la Ley y qtí¿ 
atiende el favo^Wt^iialglefel^ie^^ pudiera tener cono- 
írimientQ el Jae^^ Ec!eEafttó#f ¿fienfcc^^ Ic^ó^ 
:|^!er0.<:bmQ aquellos bienes efíln de¿3Utadb^ ^lfel^ lílíll 
-mentos de los pobres, de los^ Síícerdotes, y Mihiñros de 
k ígleíia^y de todo lo^ (^ondtíctme al culto Eclefiáftico, 
y fin ellos nópodríaíT íübíiltfi^yW'exeixii;arfe las ftnciones 
Aas {agradas^ ía fcbílraceiénl ii'lMIIén, é detención fe ha 
reputado eípecie deíacrilegio^áuirqueiriiproprio. Por é#- 
ib los Cánones fe ejiplican con palabras que denotarí 
iuipropriedadj y fola fcDiejanza^ fegun notan fus Expo- 

íito- 

Barboía, in did. cap. a. Gepnvílegíjs a. 9vDiCorizales i^P 
czp.Cí4m/!í 8. deforocompet; «iiííHx-.^^ .f il^qnioD 0101 
í (2) D, Gonzales .líbi íup.^-n;;5^ BárboíS ibidatf nv^iií .^P. 
Piíhing,- iibi-ítipra^ib .s «qo m iüoüií^íl ümi^ iúA oBonsí J 






nKacRcnKKn 



£o 






ip 



til 

»11 



ftores '(i]-:'pot conílgoíentees ía conociiyiin-tib .. cjc 
niÍKto fücroj y fe procede contra ios lacifiCgos jii3pic>. 
'prios, como contra los proprianiente ílicí'ílcc^os. 

Ella exrcníion á favor de b hldh^ que fe ha- 
Ma mas exprefa en la céicbrc Decretal del Sumo Pori- 
tíiice Lucio 11/, en el capitulo Cum Jit gmeraje^ de fo» 
ro compeLenñ\ es declaración ác lo que ya antes efta- 
ba eftablecido en otros Cánones por les Sumos Pon^ 
tifices (2) Gregorio^ Bonifacio^ Anadeto ^ y ZJrbanó. 
'De que ha dimanado ^ que quando en el contrato que 
celebra la Iglclía , interviene dolo , fíaude , invafion 
ó rapiña, y pide !a refticucion in ¿ntegrum ^ con cñ^ 
circuníbncia fe juzga el contrato por la nota del íacri*. 
Icgio improprio^ con la calidad atributiva de la juriícüc- 
icion Eclefiáftica. La qíiefiion es^ fi fola la Icfion que pa- 
dece lá Iglelía, por fu £ivor haya de producir la niif- 
'Uia caüdad^por la qual trahiga á fu fuero á aquellos coa 
que celebró el contrato, como malhechores /^///^t^ en 
el efedo, aunque íin dolo, ni flaude. 

Fundafe pues lo primero la fentencia de los 
quenfirnian, que la reftitucion m mtearmn fe debe pe- 
dir contra el lego en el £1 ero Secukr/¡ en el" capítulo 
cM^áo Cum fit genérale , de el qual eonfra , que para 
que por íavor de la Iglefía fe h:iga la caufi de mixto 
fuero , es necefuio , que haya circunflanciíis que re- 
duzcan el contrato al fer de facrilegio, aunque impro- 
priamente, y al contrahente al de malhechor >. (5)... t 

{1) Tayiq-nam facrdegí: f^.crilcgl flm cenfendl : notant D. 
Cíonzalcs, ócBaiboíIi ubi íup. 

(2) In cap. Nulli, QhI Pr<zd¡a,CZp. Qul abíiulerit^ C. 1 1* 
q. I. cap. ^ttendeyídiiín, C:ip. SacrHeaiiim^ C\ IJ. q:\ 

(3) 00. communitcrad di0.üm'ca¡\ Cfimjrac^cr^h. 



jSS^ 



nó padieñdo la lefioíi fbla, defhuda de otra condicioni; 
hacer que en el contrato intervenga facrilegio ; ni al que 
cOntraxo de buena fe con la Igleíia denominarlo, ni la- 
tamente malhechor, lo que dice total repugnancia cotí' 
la buena fé que fe fupone (i) , queda la caufa en ííi 
naturaleza profana, y contra lego, que debe ícr conven 
nido en íí-i proprio fuero fccular. 

Lo íegündo, porque la regla general, que no de- 
be fácilmente quebrantarfc, es que el Ad:orfiga el file- 
ro del reo , y que no fe extrahiga de él , fin expreía 
excepción que la limite (z) ; particularmente la que e$ 
tan natural, jufta, y conducente al buen órdéndela Ref 
pública para mantener divididas, y fin mezclarfe am-** 
bas juriídicciones. Eri el punto de ía reítitucion in in^^ 
Icgrum^ que es rélcifion de contrato, es expreía (5) , ^ 
terminante la Lej^, fin que fe muefrre de contrario algu^ 
na decifion, que claramente la derogue ; como conflaráf 
de las inteligencias, y expoficiones de aquellas^ de quc^ 
fe valen los Autores de la opinión contraria. 

Compruebaíe : porque el Juez que conocierl 
Í3el cumplimiento del contrato, es configuiente que co- 
nozca de fu reícifion, ó diflrato , y que por la miííni' 
iurifdiccion ci^e fe .compeliera, y. precifara i obfcrvar lo 

(i) Lg. 3. c. de pcriculo^ & coiiimodo reí vendira?, L. ífJ 

ipro focio. Calvin, verb/^íj^^ yi^í-f. / 

í -i {2) Lx:. ImU ordlnem c. de jurifdía. omn. judie Lk« 

' m^ tit. 2. patt. 3. Lx. 8. & 9. tit. 5. lib. 4. Nova! Re- 

copílat. Late Dueñas , & Barboíli in axiom. 6c DD.m 

áidí, cap. Cnm fit, & alijs de foro compet, 

(5) Lx. 2. Cod. ubi, & apud quem cogmtio m 



tcgmm. & ex ea D. CovaiTUv. 



Vil" 













8í ^ 

que contrató, ñ rcfi/licra íii cim-:.pliiviicnto (i). Te debe 
compeler, y prccifar á rcfcindir, y ¡cvccar lo quecon- 
-trató, íi iiay jufto motivo para que ro ccntiin'ic !o pre- 
lado. Vale también cíle mifir.o aigumentodel iugardel 
«rontrato (2), al del diftiato rcfpedivamente al Juez. Y 
íiendo cierto que ñ k Iglefo celebrara un contrato, que 
le fueíle útil reducido, á efcdo, ocurriiía al fuero del 
4-C0 , para que el Juez Secular le obügaííc á recibir la 
típecic, dar exccucion a! contrato, y que tuvicfic efec- 
to (3) i fe ha de decirlo mifmo, íl á la Iglefía le conviene, 
por haber padecido leñen, que el contrato con el le' 
£0 no corra, y fe refcinda. 

Otra razón es : que el remedio de la reflitu- 
cion m wtegmm fe le concedió á ¡a lokñi, á la femé- 
janza del que Te concede por Derecho conuin á los me- 
nores de veinticinco años. Se refdtuye lure mino- 
í'« (4) , y ad inftar niinons. Y ficndo cíle un benefi- 
cio tan rcccmendable, y tan útil, no fe extendió al fue- 
ro, y lo deüucen ante el Juez de aquel con quien- ce- 
lebraron los contratos, que intentan refundir (,-) . De 
que fe %ue que la Iglcfia, que ula de! miímo beneficio 
contra ei lego, lo ha de deducir en el fuero de efíe, fcgun 

la 

(4) Ira ex dia. Lg. 2. P. Schmier,& apud cum fia- 
.m ]:b 2. tracl I. cap. 4. & cap. 3. uAro. 

(2) Ídem. P. Sciimier ubi fnpra. Snl-ado de Rc-ia 

protca. part. ,. cap. 3. n. 8. Elerard. % topicis, í'ó- 

: (3] Ex regula capiris «^ y7r, de foro competcnti 
(4)C.ip. I de ¡ninrcg. rcliit.de eodcm tit. in ó & ibi 

ínl^'r ''' ''•'^""'■'- '• "'^' Gregor. López. 

(5) DD. Communiter cum Caldas in Lg. s, cnr.to- 
rim c. de rcílir. m intciTum veri-. „.»; j 



...... 8} 

h cz\má de hs coñccCíóñcs dd mííar (i) , para que 
*no tenga mas lo cxemplado, que el CKemplar. v fe fi- 
■ganen k reftitndon de la Igleíia las mifmas reglns, que 
en la de los menores, de que tuvo orígen^y á'cnva íc- 
liiejanza íe introduxo. 

Tambicn induce /I<f(^r/'^ el capítulo : Si Clencus 
iaicnm^ j. deforo co?npetmti:dkkndo queeftápor la- 
fentencia la deciíion ; porque reducicndorc, aun quando 
mas fe extiende, á queíi e! layco niega probablemen- 
te 5 que la eípecie que pide la igleíia , le pertenece , debe 
fcr convenido en el fuero feciiíar, fi ellego fevale del 
contrato tianflativo de dominio, en cuya virtud eííá ea 
■poíeíion de la eípecie; probabilíüimamente nie^á'quc 
le pertenezca á la Igleíia que la pide , y es conforme 
á la deciíion, que fe íiga el fuero del reo lego, no ma- 
^nileflandofe privilegio; que excepcione á la Iglefia de ci- 
ta r.egla común. 

Sin que convenzan lo contrario las Decretales 
que como exprcfís fe citan, y hacen todo el funda- 
-mentó de la opinión contraria; pues reconocido fu li- 
teral contexto en ninguna de ellas ífe tócala qüeftion, 
m íe uecide fobre el fuero en que fe deba ped?r la rcf- 
titücion, ni íiie la razón de dudar el punto de fuero- 
y. para la derogación de una regla jurídica, conítante' 
y cierta, no bafia lo que fe fupone, fí puede entender' 

e en términos hábiles (2) / íininducirfe fácilmente v 
im neceíidad corrección de los Derechos 0), niefta. 

(i) Abb. in cap, Mer ddeSios n. o de M<^ Íp4 
Batboía in dauíalis ufa freqnent ctif 5 '''^''• 

. (2) Máxima ad rem llluílnísimus íba^,a ad tit de 
Jib. oc polthum. q. 4. ui. uc 

(3) Lx. pr^^cipímtis h fine, Col de appellit. can t Ac* 
noví opens nunciat. cum vulgaris. ^' * ^^^ 



■11;'' 






iP 



84 

Uccctfc privilegios limitativos de otra jnnCdkáon. Ei 
pinito con(iñe en inveñigar qualcs fcm ellos tériiú- 
ivÁno$ habilesj en que fin violencia fe puedan entender^ 
y rener coíignio feniído las deciíiones canónicas. 

Al capítulo : Requtfivit i. de refiitutione in in* 
te<^rum ya apuntamos las refpuefias, que da el Sr. G?- 
%yarr!mas, y los que le figuen. Pero la primera, que 
pareció divinatoria^ entendiendo la Decretal dirigida á 
lugar fajero a la jurifdiccion temporal del Sumo Pontí- 
fice, que Sperelo^ y Anaflaflo Germomo dicen que ne- 
cefita de prueba, íe halla demoftrada por la exquifita 
erudición del S. Z)- Manuel Condales Telles^ en cuya 
íamoíli obra impendió el útil, y prolixo trabajo de dar 
las íntegras de los textos, y teftituir fus epígrafes u'los 
verdaderos originales , de que ha reíultado,en no po- 
cos, averiguarfe la verdadera inteligencia, ofofcada en la 
ínciTiia, y diverfidad de las compilaciones. Dice pues 
cite infígqe Autor en fus curiosífsimas notas , que cree 
no fe ha de leer Alphanenji Epifcopo^ fino AUfam; y 
que Alifa es una Ciudad de Italia^ Sufragánea del Ar- 
zobifpado de Bene^^ento^ que eftá en tierras fujetas al do- 
minio temporal de la Santa Sede Apoftólicavde modo 
que fue acierto lo que concibió el Sr* Covarm\>ías en 
fiíerza de fu razón, y de la verdad que e^itonces tuvo 
por adivinación. 

La mifma fatis&ccion , é inteligencia tiene el 
capítulo : Coffitutus 8, de reflitutione ^ in mtcgrum. 
Efta Decreta la expidió el Sumo Pontífice Gregorio 
IX. á reprefcntacion de un Canónigo PoA'oJincnfe , 
y la glofa marginal lee Paronenfe , ó Perennenfe, y 
Altefiera dice que es un lugar en diftrito de los Vvor- 
mandos. Pero no habiendo allí Iglefia Catedral de don- 
de 



ss^oj<>y!f.^^w^' 



8 



^e ííief?c-¿qiiel GmcnifO,- reflítüyc liktra efe ciletc: 

tó-'de la- anneua: ciudad' de P^r^ en ir^ífoi de cu-* 
■yo oríecnvy fortunj^s dá- puntual noticia, hafia que fe- 

'^x\-{i)V'íí)e¡¡o^ por donación del Emperador Zf^rftíVi- 
Y<? Pio^ y Q:^'^t?5 fa hijo fe ÍLijeió al yugo temporal de la 

S^níalglcfia Romana; ' •• ^ 

"Éíi quanto al capítulo ijdmjiramy de rehs 

'Eccíefí¿s alimandis ^eb non : fi íer la eípecie dada en ^ 
•feudo no pareciere baftante- para dar el concciiiiienco 

de la recitación in inie^mm ú Jaes Eclefiáñico , puc- 

de decirle que en ^íle texto intervino íraude , y dolo^ 
■<jiie''Íe,fiindó la^ jurifciiccion; ;y eíía interpictncion es 

coTiforiiie á íu letra, en que confta que la^ circundan- 

cías de Ja venta,' én' tiempo que el Monañeiio gvavado 
~ con deudas fe vio envla mayer urgencia, hicieron que 
* ti lego fe fiívieífe de ellas, para tomar la erpcde en vi- 

íiísimo precio, ron difí)endio enoimíGimo de la Iglcíia, 
'ii quien pagó con los fucos de íolo un ano , quedan- 
"^du defmies dclródoUbíe. 

De modo que efte texto mas pertenece a la 
're^iíioh del contrato por leíion enormiÍMnra, en quein- 
Vtoviené, y íe Vkduce ddo ?oxmz\, y f ande , que á la 

jcíllution f^ji^i-irr^^^ <^^ ^ '^^'^^^ ^ ^^ %'^^^^ ^'' ^^^% 
■ deí menor, y }^ ^^ pi ivaegio. Lo que es coiif M'me á 

la irePte del^^'i-tó^pretes,^^ Ko.á^ la difítukad de 
' sqUel *xxp^-la cót^feíerarf^en- averiguar^ como fiendo la 

i^Ícncfeivporjufi:cKn í^ íin-tódos 'los futrsr^y 

"^ en la Vemiucion in mteortim ác c^Q goza la ígleíia^- 

^ r^ mrWm , unos teniendo al comprador como pofee^ 

: Y d^^ 

'(t) Vüíelius tom. i» Uaiix facr^a , . ^^^ 









dor óchucm (é (i) díccti, que debe reflítuír fofamen- 
te los fnnos Qñmtes, y de qi:e íc enriqueció i y otros 
ivas prc b?bkn ente (7)^ por razón dé domiiiio, y bue- 
na ft', riegnii que fe haga k refíkucion cotí los fi iiro^. 

Por cfci el Sr. C únzales reduce eíle texto á la 
ctcarina del cípítulo : Q^m jit genérale^ de fcro compe- 
tef)U^ repntai.do al ccn^pr?dor como invafor, é injuítp 
deientor de los bienes de la Igleíia ; afsí le concede el 
fuero í y que no fe hicieCe la reftitucion de los fiírcos 
sntcpirin:ente, lo atribuye á prcyidcncia efpeciílcel Sti- 
iro Por.tiÍTcej por el niotivo particular que exprcfi en 
el con entaiio del mifuio capítulo : Admftram &c. ; 

De lo que infieie, qu^ no eitó bien el Ái^i- 
íor de la Concordi/i num. ::t4j, al Sr. Gcr>zale^ pp^ la 
cpinion, queaRuna puede conocer el Eclcíiáffico coQ- 
íra el lego en la reftitucion in integrum^ que pide to 
Igleíia; porque en elpafagc que traslada, habla del co^- 
trato en que ir^terviene fraude, por d qual fe diga el le* 
go injufto detentor, é invafpt de los bienes de la Igle* 
íia ; comprobando fu expolícion con doéirina del $&• 
liot CoVarru\m^ que con efias calidades del dolo formal, 
y fraude, también concede al Juez Eclefiáfíico ei cono- 
cimiento i pero fin ellas en los precifos t¿rni¡po5 de la 
reftitucion in megrum de que hablamos, es delmirmo 
fentir el Sr. Gon^aki, que el Sr. Co^^arru^^ias. Ambos 
afirman toca el; conocimiento al Juez Seculai, como fe 
puede reconocer ^n las notas de* los citados capítulos 
I. y 8. de reftifutione^ in integrum. 

El capítulo :CWw canfa^ defententia^ ^rep^ 
(Beata ^ ^ de nKnqs dijScukadi^' porque íli eípecie (fe- 

(i) Panormit. Gavarrav/& alíj apud D. Gonzaics. 
(i) Lclio, Molina, Lugo apud P. Pirljins. ' 



gsin el Abad^Pishíng, y tótniínñicnte los Expoíitorcs) 
es de la \cnra que ajiiíló la Iglcfia, en que no llegó á en- 
tregíir la eíjiecie vendida , y el lego le puíb d\-mand^ 
pira que cuniplicíle el contiato : conque era ador , 
y la Igleíía reo demandado ^ cuyo foero fe debe íeguir. 
Y lí optiíiefa el remedio de !a reñitucicn /;; integrum 
por el daño, que padecería ü cntrcgaíTe la efpeciej íe- 
ík coiiio exepcion; pero dedíiciendola como acción 
ífontra el lego, que con Icgírimo drulo poícCj ha d¿ 
ftr en el fiíero Secular. 

Sin que parezcan de efícacía las razones de l;i 
fcetencía contra ia ; porque en la leíion defiíuda de ca- 
lidad, que da mciito k la. reíliciicion in. intemim , nq 
f uede deciríe , que hay ílicrilegio; proprio,. ni iaipro- 
frío, ni late fumptOy faltándole la calidad de dolo, y 
feaudc de que dimana , y íolameníc feria m^aterial, no 
confiderablc para la variación á fr.ero , y excraher la 
cauía de aquel á que por fu naturaleza toca. Ni la Sede 
i^poPólica quando concedió el facro mixto , quifo pri* 
vuléj^iar á las Iglefias en todos los cafos que padccieC- 
.fcn í^llon.v que para repararla bailaba el beneficio de la 
reftku¿jon^ de que goza como los merores; fino fa- 
vorecer con la extenfion^dc filero, quando el daño fe 
lí- cnuíli; con dolo, y fiaude, que confdtuyea una ep 
pecie de íacrilegio , aunque improprio. 

íní puede patrocinarfe con la equiparación del 
vdolo form:íl , y e^prefo al que intei viene reipfa y por- 
que: eíía equiparación no dtbe extralieife (i)delos téi''- 
minos en que p^icdc correr, que es en quantoal efcc- 
vto (2) de que no fubfjfia el contrato 5, per o no parala 




(i| Evcrardüs^ ]9Co a fimili, n. zo. 
(2) Tufchus . ubi fupu, 




a^^'íi'^cion áe nuevo fuero, é ¡ntrodacdon de un pri- 
vilegio áiñinto del qiie'dcísen los menores, poi c.iyas 
redas Te debe gobernar la ígleUa, qie uíi de! míf.no 
deiccho, que á^aqucUos les cíia coiicedid->. 

A efta fcguada opinión la pone el Ajcordeh 
Concordia tan dcfiíuii de D3. qae h dcíicndan, que 
al num. 209. fohiniente le dexi cinco, q'ie f.m Pjr- 
Uiono ,QirleV:i¡, BalbQa , Sjatola, y HermjfilUEs 
cierto que fi le incomodaban , pudo quitaile tanibicn 
eftos cinco, y dexaila fin alguno. Porque fia Cortiaday 
al Sr. Ca]?arn4\^i^s , y or ros que Coa de h mirna opí- 
ilion , los dcfcuenca, cómo ih lee en los números aro. 
y 1 5o. porque dicen que al Eclefiáílico toca declarar, 
que es íliya la j irifdiccicn, y que en diida fehaderef- 
ponder por la ígleíia , no negarán los cinco ^ A icores 
efta doótrina , antes la confcíarán como práólica in- 
concufa en todas las caufas que fe ofiecen (i)- Lo 
que no dcxarán de confcííar también unos y onos , 
•.poique í^ibcn lo que e(í:iiben, es que ellos o inan íe- 
^un fientcn, para que el J lez Ecldiáílico decermine lo 
q-ie jazeare mas probable' (2) ; y qíc la Jecermi-iacim 
del ju-z EclcfiaíHco no im;Mde , ni excl ive , anccv da 
ocasiona los recui ios legídnios por via de f lerza de co- 
nocer, y proceder; y aHsí fe po trán concar en l.i fcn- 
tencin'dc los cimo , amquc a Aioníh no .^^i^'í"^. ^'^^ 
áos lus qic íivui'mence la dependen (3), aunyje di- 
can q'.ic o^^aelh la declinatoria, el J lez Ecieda'Uco 

ia deüa'a. -t j ' a 

El piimcro que dio la.miyor auiondad a cita 



2. 



(i) Carlcval r. 2. tit. 2. difpir. s. n. i 3. 

(z) H.) icalví, aüUuiea en j-ihcia, o.a.íiao viJcii.i.is* 

(i) Cailcval c. z, dú]\ 5. u. ü. . - . / ^ 




2.. icntcnch fac el Su Preiidente &v¿^m.W¿?5., liana 
cuyo lieaipo no fe han podido encontrar otros ouela 
lleven, que Immola, y Bcrois, á quienes cita mW¿i ; 
Caldas Pereira^ aunque con la tiiiiidez que !e notan 
Ci.) ki Ley: Si curatorem, ^nrb. implorandf//m ; Pedro Bar- 
bofa in Ig. H^res a;b¡em, §. Proinde^ a mim, ^^2. fj\ de 
jí^dicip; /Igisfim Barbofa fibi contrams, in cap.\, n. 
4. derejlumiomín integrmjt', Parladorio remm quotidi" 
amrum toni. j.difer- 9. §, 5. n. §. Hermofiiiaiom. 2. 
Igc 15. gloíía I., n, P9. Carle'])d de pdicip lib. i, difp, 
2. an, 19], Balboa in cap. finaü de foro competenti ^ Se 
p£cipiie in rap. Cí^/?^ y5> ^e;^fr^ V, n, ]^5. Scyaiola de fo- 
ro coaipetenci cap. i.. n. 8. .3^ cap. 5:4. nam. 4. Cbm 
üaiad^áf. I9>, n. i^.D.iSrem m tic. de in integrum 
irftitut- apiid D, OJa dei-eftk. in integrnni minoiibus 
dcneganda, qn^ftioñe sy.n. 40.0. FariaadCov^nuv. 
Franxs in ^irirpriídcntiaqumttimpíici,qnem cirat^ 6¿: ícqui- 
Uir MagnifiLiis Í^BtQr Frafmjcm Ef^merín jiirifpixidentía 
Cíiioium civiU, lib, 2. traa. i. cap. 4. fea. j.ex nnm. 
93' O.Gonzjile^s in noris ad capul: i» & 2. de reílíc. 
in integ, /M"^rr^ de juüfdia. pait. 2, cap, 30. per to^ 
mili .5 y el Regen ce Demarims en el lib. 2. rcfoL 44. 
ex nuou 41, 



A verá e! Ercriror de la Concordta die^ y ocíio 

Auroies por efta fenEervcia, que expirfamcnre la 

llevan, y enire dios gravifsimos E^ leíiáílicos. Aun-^ 

que Barkofa eRá inconflante, y Cddas fegtrn in coílunv 

bie uepida, los demás, la úmm por vadadcra />; j?íOir- 

/a 






k 

I: 




to juns. Son imichos mas los que defienden !a contra- 
ría ; pero habrá genios imparciales que cfíimcn los jui- 
cios, y no los cuenten, que pefcn los votos, y no los 
numeren, y digan que para fentenciar no hr.ccíi la elec- 
ción ramcri adnmnerum^ñno rationis ad raáonem^ y 
que ü un Autor pliede concrapcíar la mulncud en algu- 
na parte, fcgun la deciíTon de Juíliniano (i), ¿que ha^ 
rán tantos, y tari fabios, que baftan á dar toda la pro^ 
babiíidad e^trínfeca, que puede defearfe para la feguri- 
dad de un didámen, principafmente fundandoíe en ma-^ 
yor pefo, y eícacia de razón? 

Pero íi quiere entrar en cuentas ^ ha meneñcr 
ícbaxar de fu papel todos los que hablan del contra-' 
ro emphiteurico, y de las acciones reales, y perfonales ; 
fcgun lo que queda prevenidoj^e los que tocan la qiieC- 
íion de la reftitucion in integrum^ ha de feparar a! Sr. 
Geniales, que citó mal citado, á Ihane^ de Faria, que 
íigue á CovarruVias'r ^unquQ confiefa que lo contrario 
es recibídifsimo y porque lo mifiíio confefarán Carle^al^ 
y todos los que llevan íii opinión ^ y íe apartan de la 
mas común, por feguir la mas verdadera. Aparteíe tam- 
bién á Pcretra ds mmm regia^ quien precifado á expo* 
na- la ordenanza de Portugal^ explica la fentencia co* 
niun ; pero inclina á la de Co'i^arruvias^ y dice que ia 
funtto juris es la mas verdadera. 

y ñ apuramos la cuenta, dexarémos á la opi- 
nión contraria fin íii principal Adalid, que fdc ¡nnocen^ 
CIO /Fl Es de fuma autoridad fu dodrina : flre iníigne 
Jurifperito ; criado Cardenal por fu fábiduria : y elevado 
ya al Sumo Pontificado dio á luz fus comentarios fo- 
bre los cinco libros de las Decretales, fin querer que 

1« 

(i) Lg. Única de vctcri jurcenunc. 



ladignidad dieife mas pefo h fjs fentendas, qoe io qae 
inereciefíen como de im Dodor particular deíliudo de 
can alto caráíftcr. Tuvieron no obílance tanto aprecio í,' 
qiíc le llamaron Órgano de la Verdad. Padeció fola la 
nota de obfcuro por íii cuidadofo laconiímo , que le 
comprehendíó en la cenf'ii a de Horacio : Dum brews 
cjje laboro^ obfcurus fio. Efta crítica le hace el Moder-^ 
no Doviat : Hoc uno nomim minus probatur^r^mim^ 
mió bfewatis fiudio objlurior non rarn '¡¡t (i)» Alga^ 
nos dicen que Innocevdo efínvo dudof > ^ y fin refcí-- 
ver ; porque fus palabras fon : ^údam tamen dicuntj 
&* non mak^ quod pro rejlitutione &e (2) . Pero el 
Dod. Marta ( que con licencia del Autor de la Con^ 
m'dia^ tomó muy de propóííco fundai' la íentencia dé 
CoVarrmias) 2\ num. 14. dice, que fi Jnnocencio íe 
ke redámente, no dice aquello para que íe ale^a;por* 
que procede reteniendo los términos del capítulo \Cm7^ 
ft ^efier alende foro competenti^ y que afsí no fe ban de 
entender fus palabras abfoluca, y íimplcmente; fino ba¿ 
xo de los mifmos términos de quehaya flaude, y opre* 
íion, para que la Iglefia pueda pedir en fu fuero concríí 
el lego. 

La inteligencia del lugar de innocencia fe íindat 
en los capítulos que cita , que todos proceden don^ 
de ijnterviene faude , dolo, y oprefion : y en que el 
iSígumento cjue (c opone con el: Si Qencusjdcam^ 
lo delata diciendo que en la acción de depóíito^ y otras ^ 
no tiene la Iglefia algún derecho eípecial ; danda á en* 
lender, que donde filca la calidad de! dolo, fraude, f 
cpiefion 5 que debe exprefaifc en el libelo fegan fu kn^ 

(i) Doviat lib. 5. prenor. Canonicaiuai. 
(2) Pcrcyra de matiu regia, ubi fupra^ a ¿s^ 







tir, no íav.<h jiürlíüíccicn coRtra el reo lego. Valiendo- 
fe Mm-ea de h ácñiim ¿e Fartslo (i) , iiifcic tic cf!a 
que Inmcmciú no lleva abíblutamcnte , que la tcílitu^ 
cion la pide la Igk/Ia ame el Jüce Ecieiiáftko contra 
el lego, fino es en eafo <3e íiüber dolo, foude, y 
cpre/jon : b que conceden también CüV'airuvkis y. 
quantos le íigucn. ' ' 

Las doarinas de los Autores ■, fi tienen ala.in» : 
genciaüdad en fus palabras, dtbcii cntendeí fe confomics 
a los textos de que las deducen, fegun la ckada tcóiica 
de bañólo, qiie recomienda el Cardenal de Luto, y ^\~ 
guen el Sr. VaknzMU {^) , Vela, y Olea 5 y Ü liabfera : 
en caios particulares, á ellos fe r^firingen; porcué dé 
otro modo feria decir el íntéri^rete, lo qiie no Vüce la 
Ley, adelamarfe a lo que no comprehende, oi de ella fe 
Jnnere y fe tirarían muy abfirdas confeqüencias. Con- 
que í¡ hnocemo fe enriende fegun los textos, y aíií di^ 
íc lo nuimo que CoVarmvUs, y Jos Autores antiguos 
que no íon_ pocos, fíguicron puritualmence la dc¿ri„a 
de Innocenm por texto á que fe refíeien fe h'n de 
encender como el procede (j) . De efte modo falta un 
gran Je numero de los que hablan con gcncalidad , y 
bien enterididos no djcer, coft contraria á la femer'cia 
que> defiende: que no deduciendo, ni piolando !a Ide- 
fía la calidad del dolo, fiaude, y opscfion , debe pedir 

rá^S^:^ ^§- ^"«/^^««^ f ^'- /'fe.f/V, fF. ciclibe- 

|5. nj .1 ,0. n. Cica in relponf. ad Vcdoi n .< C 
^' í^'i" ,'^- '•? '™-^ l'^^tronatiís, n. 7. ^' ' 

mí!? "'^ '^' íidexommií; diíc. 56. a 11, cu 





te rertiíiícióá m inté^rmn tóntri él réó !€^gó éñ (a pro- 
ptío fttcro. A eíia parce fe ki de reducir el Padre T^^ 
mas DélheHe y en e! r¿^;^;^. í, d^; iffDnunitdte ^ dubio !• 
yl'írc. I. Y fe conoce con qUiln.fa' r^*zón áiko Aíartd tía 
tfi qtie aparecía iiianíSeíiaiiien te, (^líC riinguno háf!á ctír^ 
toncés había alegado redatiierító á ínñócencíó , y qalí 
los DD. que fe ckari , no confirman la opinión con M 
flamero, porque deben erlteaderfé fegiín la vérdadetS 
opinión de Inmcencio. ;, . >' 

.No fe.comprefiéncfé én eílá élaÉG^/?^#;po|^ 
í|ué áqnqiíG el Aimyr dé fa Úmrdid lé cítáy Cíti ótS 
fjndamento que referir á Dianay y no otro para tí pitn^ 
id, ha querida por añadir, un Áacor>iíia5^, qíie no net 
edita, i^cárb' de f^ esfera de Alfabecof contra (\i iíitérf^ 
cion, qt:iie no fere ópínafr.^ ni ,décWír M pártfe'' ^ 
m de íq obrajíirio apuntar p^á íií privado cítiidió,^ 
tér lasntaterias en los fugífrescjue tuvieífe advertidos^ 
il^uando fe !e oíiccid&, como-ío previene én íti pra¿ 
logo. ^? np habiendo íído ob^a- de prdpóííto, en' dnó^ 
pur^os éíta pleno, feg un lá caíííaíida^ fíi ¿íplicacien|^ 
y e'rt ptros^ muy diminuto. . '' '-*h^- /^ e ^ .:|iv. 

•^ Procediendo el Aütorde la d?:^r<?M¿ poríulíbi^ 
^ntojo, al raiímotiempo que cita á C^^^^^^ admite á 
Corti adáyO^om^ná^lt ¿on el Cardenal (k Luca\ Qt^e }$ 
Jimpíe CokBorfi^ju^^^^ y ^^é no exanma /^v^r«- 
daddel árdelo : quando eftá con liando del miííno lu^ar 
quecopia,<iue refiere los Autores déla opinión que favo^ 
rece al Jaez Ecléfiáftico, y deípués los de la contraria, affr- 
mmio c\-iq: 4IÍJ veírim cenjint ^ & melioribm fmdd- 
fnentnrejhhímty Ü^ id jnra cmtrdria rejpondent ; ¿ont 
q^ie fe evidencia, que ligue aquel difamen con la refle- 
:#fi' de % nías- verdadero^ f íubíiflii: Üx refe>lueiori fó- 

Aa bré 






: il l[ 



•^Krm 



P4 

biC mejores funáíí mentes: y !o ex^iterfca ni n. t6. nña^ 
dicndo, que aun los lüifiiios DI>. de la opiráí^c^it^»^ 
traiia dicen, que es mejor citar al reo lego en ííi pío- 
piio fiício. Con mas razón á no poco¿ de los rEtle-i»^ 
íMHcos Canonifias, y Moialiftaslcscomprehendeln cen'r 
fura, de que no examinaron la verdad del arrkulo , y 
que copiaron con afeólo piadoío la doíSiina ccniun k 
fávoT de la T^lcíía., No íe acordó D. ví/f^/¿ de Ja <alM 
dad de Colcdor, aun en el imúo^ pora cii^riij^^u fíin- 
de Barbo/a', íin que efio embarazc que alguna vc¿ loé-^ 
Colectores refuelvan, y exponiendo fu diñan^n den mas 
probabilidad extriníeca. . ^ ,? .. 

No es ác corto momento la que recibe t(tí 

fentencia con lo decidido en la Chancüleria, y Audién- 
cia Real de Valladolid^ en un recurfo de fuerza en los 
líiiiíjiios términos de efta difputa, donde fe refolvró la 
hacía en conocer, y proceder el Juez Eclefiáflico de 
Ciudad Rodrigo ,7 le declararon por nulos íasau*^ 
ros, tc'mkiendbfe la caufa al fuero Secular dcllcgo* EA 
ta deciíion la citan con toda la reverencia que le cor- 
tefponde, los Autores de ímbas opiniones , que efcri- 
ben con fdo^ como puede ver fe en el VaáreCaflropa^ 
laoy el Sr. D. Feliciano V^ega^y Ftrmajino^ á que no 
es congrua refpueña : (\ue nóf abemos las cimmflancias 
particulares^ que mediaron., para femejante determina^ 
cioru, ni fuera fácil referir^ y expefar las que concurr. 
rían. Lo primero : porque al Autor de la Concordia le 
tocaba conjerurarlas, y exponerlas. Lo fegundo: ya no 
podrá negar qjue hay algunas ^ en que la Iglefía de- 
be pedir la reffitucion contra el lego en ííi fiíero, y ha- 
ce violencia en conocer de ella. ¿Y qiialesmas precifas,' 
que aquellas en que la Igleíiala folicita deííuida deca-. 

:: lidad^ 




^glú^A 



c! Ac dolo^ 6 fiaitdc-, y el reo que poíee con tíai'* 
lo kgkmoymcg^. la Icíion? 

, Demás que bieiv inenudamente refiere todas ksC 
clrcmnftancias d^el hecho Juan Gmerretj,. ác quien k)$. 
«i4S-tpmarQíi aquella nocieia 3 y no dexara de referir. 
hs qyc dcbilicaíftii íiv faerzííy fondo de contrario íen^, 
,í¡r.4 &vor del Jaez Ecleííáüico. Lo muy particular es^g 
^^Gmierrez^vc&ió el caíb átW,allaAolid i pero ^.def^y 
.paes D* Juan de Balboa Mogrovep tefiifíca en A c% 
pículo i;. de forocq^npetentiy que es piaftica de las Rea- 
les; ÁacJiencias ÓQ £Jpaña. Son íus palabras al n. 17^^ 
& ira praxi Jervatur m regis Chancelarijs^ ubi refUtH'-, 
iioniicatifa Judkibus lakis remittitur ^ qumdo ab Ec- 
ckfia petimr cmtra laicos. Y quiere D, Alonfo ,:que. 
digan los Miniftros Reales con gran íe, lo que el Señoc 
p^en^uela: Sujfcit Vkarium Conchenfem itaj^icaf- 
JexSkndo m:ís .mxmú que dixefíen con el Jon^on-, 
Mto Patílo V en la Ley Films ff. ad legem C&rneUarnx 
Sic in'peni Senatum ccnfuiffe. . 

Es cierto que no fe debe juzgar por exempla-- 
res, fino porLeyes r ni mirar lo que fe hizo , fino lo 
quefe ha debido hacer, fegun los textos, y DD, que re- 
cogen el Sr. Cafíilb (i) , y Triftani. Pcw íe declama 
diciendo, que eflo no procede en las fentcncias del Su-*; 
pvemo Confeia, y Tribunales Supeiior es, que ficmpref 
fe han de; venerar, é imitar reverentemente en las deci-. 
fiones de caufas íemejantes. Cabcdo (2) con las elegan-, 
tes palabras de la Ley única rf<? <^fj¡cio Pr^feEli Pne- 
tona^ refuéWe que Jas fentencias de los Senados fe ob- 
féíven por Leyes. Si efiuvieífe en la Real 4^idiencia de 






(i) Tnñ. d€t£,2i6. 

(2) Cabcda apud Triftan. ibid. decif. iii. p. I* 







nV TL¿MLA\/M.Wk\7Á 



96 

Bm^ e! Sr. Preídenre f^alenzjieta P^eLt/cfuetyComo 
D. Alonfo dcfeara, diría lo que en el ionfejo 40. y 
en el 72. iliiftrandolo copiofamcntc : que quándo en 
tmos mifiiios hechos, una, y otra vex determina elSe^ 
nado, tienen fus determinaciones ítieiza de Ley, y fe han 
dcobfervar preciíamente ; con quien concuerda V/>^^^^ 
m (i). ¿Mas que diría, fi hallara Ja obférvancra teftiff- 
c^^ por elSr. 54/¿^(7^, de las Reales Audiencias de^ 
^¿m¿í? A lo menos con el Sr.Xíirmí (2), que la áu- 
tbfidadde lo juzgado en feríiejántescohrroveríias conC- 
ticuyc eíHfo,^ y práftica, dfe que no: es Kcico apartarfe ; y 
con C^:) í>0í;, que donde tenembs dedíione^ en los 
mifmm términos, no fe ha de rcatrrirá argumentos, y 
ii^as- generales, que pueden,/ y fueleri enganir. '' 

De k) que íití duda dimanó , que HermúÑk 
re&iendo la deciílón de ^/Ma^íí, y que fr aparta de 
élh Gunerre^ ííguíeñdolá común, comprobandcfei áy 
ga, que kñ muy dífcil obtenga en la práaíca,;en no: 
interviniendo violencia, y faGrilegio. Debió detener díA' 
trahida la imaginación, creyerido que hablaba ¿A Com^ 
ptndto Hifimco^ contra los Padres • del Oratorio, el ^u^ 
ioT de la Concordia^ quando eícribió de la deciííoa de 
F'aliadohd: cjue es hifldnera qne trabe Gutierre^ ^md$ 
por acuj ación, fAc para doStrina. Con muy diftínto ref- 
peto deben fer tratados los Tribunales Superiores de S- 
M. y no tolerarfc tan deíliiefurada expreííon. Aun quan- 
do el Sr. D. Alonfo de Olea, Varón á todas luces gran- 
de 
(t) Thcfaun.is decif. 32. ^ 

^i) D. Larrea á^áC^r^ n. ij. & 14:. & aíleimt. zi. 
min. 17. T^ D^ j 

(?) Decius CDif. 2. n. tt. Civaícan. Fontaaella-. Ala- 
gomus,.ac al^aj^ud Xiria. n, t_^ ' 



r 



tíe, no coníoimó Cñ eí todo fus do<5irínas en otro pun- 
to, con !o refucUo en aquella Real Audiencia , fcecon- 
muy reverente fálva: Ex his (dice) (i) nimis difjiá- 
lis redditur prcvjem artictilus , &* quamVis audierim in 
hdc regia , & máxima Vallifoled Canccllaria ( caius 
decifsíones in ojmnbus bis regrns ^ & ubique tcrrarum 
t¡uo juftitia colituTj & jurijpmdentia amatur ^ jufííjsi" 
fna ratione ^yerícfdntur ) non Jeme I pofteriorem finten- 
tia^nfutjje fecjuutam^ fateor ingenue apud me fine du^ 
hto non tjp^ quarepro ')?era refolutione fcquentes cafhs con-' 
Jidero.díc, Y D. Alotijb de la Cueva y Olea^ íu Pari- 
ente, trata la refolucion de aquel Senado de hifiorietdy 
(juc fe acufa-i cjuando fe refiere. A quien no Ic hicieron 
foerza las piáéticas de los Tribunales de E/paña^ me- 
ros íc la harían los eftilos de Francia^ de que dice He-- 
buffü^ que por. coííumbre immemorial, quando la Igle- 
sia pide reftitucion, impetra defpacho del Rey ; ni que 
Layman (2) aíTegure, que en todo el Imperio Roma- 
no h rcftitucipn m mr^^r^^;^ contra el lego fe fuele pe-» 
dir ante el Juez Secular; porque fe hará alÜ loque fe 
juzga mas feguro. 

Defde que fe íucicó eña que ilion en los tiem- 
pos de Innocencia^ había algunos que defendieílen, que 
lá re/íitucion in integrwm le podía pedir contra el le- 
go ante el Juez Ecleíiáftico. ^Pero au.n no le merecierori 
la aprobación poficiva , y fe contentó con exprcfir^ que 
no decían mal : ^idamtamen non mate dicmit;\ pala- 
bras, que demucílran que (i algunos introducían efla li- 
mitación , los, mas cfiabíin por la regla deque íé ocur- 

Bb rieC. 

(i) D. Olea de cc^. jar. tit. 6. q. 10. n^ 3S. 

(25) P. Laimati apud Pirhing, tit. de rcbuiEccIcfe :^\icn 
vcl non, §, 2. fcdt. 3. a. jj. 






m 

%-^ ... 

■i-a:'... 




99 

ricfíc al fuero de! reo. U nvitoricfad ¿c ímmni^^ 

tendida con mas generalidad de \'a que permiten fus pa- 

labrns, ó por kr ftvorablc á lá Igleíia , hi^o que kCu 

giiieíle por |os Efcritoicsimmediacós fin mucho exá- 

itien, y llegó al grado de hacerfe opinión común. Pe- 

¥0 defpucs de Immola , P^erois^ y los muy antiguos ^ 

cpe no fe mencionan, el Si-: Co)>arrHU as , cuya doe^ 

mna en nada es iriftfíor á k de ¡nnoccñcio ^ rio pudc»^ 

dcxaiíe llevar déla mtrlritud, y dio exfíierzo á b /^n^ 

tencia contraria. Gon eíla guía ya empezaron otros á re- 

fleccjonar mas RBre él pttuto ; faunque timicfementej 

%nieron a Ca^arrmm, y ya hoy fé ha hecho tan có- 

i^m, como lo tifvauifiefta el numero de Autores, que 

la deficndéfr, calificando^ die mas verdadera. Eñe'con-.' 

<ej^o foe et que fegro Gutiérrez^ ^i). íe tuvo pre/ent¿' 

^ k Red^ Auditmciíi ck TaWadolid, para la exprefódit 

ífe'eííion, que harí afefa:mdb eri fe práélica las^ demás Au- 

_ Es coüfente^ que muchas opÍní#rits: fian cor- 
mo en cíci?É0s tiempos con. tan uniforme conftnrimi-. 
^nto de los Doaros,. que han fido. las comunes ; pero 
la. reteion /febre fe Rmd>,i,^ ¡j^ deflubierto. los 

J^^ hn^ mas Í^Iidb^, y íe acercan mas á^ ía verdad;, 
ítemodo qiue^ en fe práxSica fchan adriiitido las íbnten^ 
ciíis; contrarias, pofíeriores ^^ . Muchos: é^^mplos eit^ 
t^das la^ cjcnciás pudiei^n demoftrar la: propoíicion; 
pcTQ b^an. cn^ lb> moral lü= aWblucion. del moriburído ,^ 

filGuticrrc^ dia,^ m i^. ÍS^ujfwfkm m¡,ffecomécoJ^l 
2. de opimone Coafiliarij, ^, 7- Oí 3üu : . 



■•.Wyr..w.^'-.fr./T, 



que no dio dclmte del S^cciéotc fcñécs de contrición; 
en lo prfi¿lico civil, la que da ' prcbcion a! vendedor de 
h cfpecic, que cxífle entre los bienes dei comprador , 
diie nd tiene con que fei^&cr á otfol Mc^dcytf s íná^ 
;n^íiguü$; y ^^ la Medicina !;V circiüátidn de. !á ñn|réi 
Qué cohtridictiénes no tm^o la pfimefti teto üeiar i fe- 
paraila de tas obiés áé Exímk) Sudrét^ corno inftlnd^ 
fe á la Sede Áfoñélm^ y herida de H céníará de! ía^ 
pa Cleme0é ^ti \m3í 'éé ü^ í^ritá^tdMiüéaMe^í y^ 
tey al pri^fe^i^ Sííc^rdote* cftíe no te pr^i^f^ifé fíétí^f 
€j«e fe ofie^^cá. Sóbie la íegtirída, m>ít hMíá en los Ati^ 
foies,- qi^e efoifc^n d^ eo^cd^fe, ftíófí qtíe' ñ<y p&írn^ 
é^ fe :éé' h pr^imim é M^ceém mn ántf^oí ^ íSS 
Kfederfíos con eí Gái^dert áe Z^ir^^^ to 
moda la equidad^ con qóé ft pretoe # Vendedor érr 
fe elpecie^ c^^ e^^ífte entré ios t>íetié| deí coiívpaddf^ 
m^ ya' fe deterniina^ íeguin efla^ vm feltmente érr loa 
"Sribonales Superi^iré^s, iin<9' en- fós^ lú^fíbfté ^ a qa^ ft 
tedeiivad© el exeniptó; Qne feípngnaciofe^ ^^^^^^ 
fo última tratada^ como error d^in^es í/i¿^ 
llegado al gradoi de* evidencias fobie que córi'e laáf)li- 
cacion de muchds úriteí reni^iós, de lóí riías^ fimofóé^ 
Médicos. I a príi^ca dé TribnñaleS' Superiores (^¿¡•/i? 
m^ta de HiflormSy{^M fe eke'mas per miféUiM \^ cfM 
pura dadhimt)) ts lá verdadera intérprete dé laStey^sf : 
dá^.el mas fíierte Derecho ; y jüz^a iniquaüíeni^ el quS 
jiíiga contra* la opinión recebida en prátíMc^r V %ómb li:i^ 
conifiniian con muchos Di^reehbs^ y dofli inás, J^fi!^'^ 
Zpy Cevedüy iLeon^ Fdm^néld':, ^ ótro^-qué r^cogíifiX' 

(i)Fónttn;dcc:í 9^v ti; r^:* IIeórí'd(?é ■ 2^n; 4' i5c^á1ii apud 
Alvar, dc- Velaic. mb. 14* annor. 7. n. 19. in fine. 



1 , -"■'xv^.- 



^o^ 



F 



i 









f X. 




Icn merece el Sr. Prefidente Co\'hrmvia.v que Te 
haga particular mención de fu dodrina. Acrece, ma- 
cho pcfo de autoridad á la opinión que deíiendc- 
porque ílie un Prelado Eclcfiáftico de célebre nombre* 
á quien dan los eftrangcros de comim ' confentimiertto 
d ticulo de Bartolo de Efpaña (i) . Niieftro Sapien- 
tilsimo Benedidino Feypo le numera entre las nws 
iluílrcs glorias deja nación Efpañola , donde expreVa 
oyó decir, que á efte famofo Varón en el grado deLi- 
cenciado /e reprobó el Clauftro de la üniveríída J de J4' 
¡amanea, y defpues Ic refpetó, y obedeció como fu re-' 
formador, y veneró Xefe en el Supremo Confcjo de- 
La/tMai y porque alguno ha puerto la nota de que ua 
defpreciador de los errores del Vulgo apreciaíTe tan ra- 
ía noticia, /Jn otro apoyo que haberla oido, ¿ontra lo" 
Que tanro impagna en fus obras, fe puede ver aucen- 
fica en el P^áic Andrés Men,io, lib. 2. de me Aca- 
démico, qua?/}. ^j. n. 457. donde rc/ícreel íTicefocon 
individualidad, diciendo que fueron tres los que le re 
pi übaron con la letra R, en las cédulas fecretas fe^iñ 
el eííilo, y quedó aprobado por todo el réíío y ma 
yor^ número de votos, y que apreció tanto obtener e¡ 
grado con tal rigor en tan Eimoíi Academia que hi 
20 poner las tres letras por íimbolo , y „,emoíia á.|¡ 
poítcndad en las jnlignias de ííi cíL-udo.Susefcritosfon ■ 
Igualmente cflimahles por la pureza, y pcrfpicuidad del ^ 
cthlo-y congruo métodoy que por la folidcz del juicio.» 

Eíb 
. (i) Tom. .4. Tíicatro cric. diTcurr 14. n.d. 



Efta catiffcadon Ics dá el moderno Juan Doytat (i), en 
líis prenociones canónicas, refiriendo los Interpretes, y 
Dodores del íigfo décimo íexco : Scripta eius in ¡iré- 
tio funt mn imncr'm ; ufm entm eji /olido judicia^ 
cmgma mcthodo^ ftilo puro^ at^ne perfpícuo. 

Es digno de reflexión que fiendo efte Antor < 
cMco el primero, en cuyo fólido juicio tuvo vigor, 
y eftimacion b opinión contraría á la que fe atribuye 
á Inmcencio , que hafta entonces corría fin contradic- 
don, y fiendo íii eftilo tan claro, y peifpicuo, fe fu- 
jete á dada, qual íea fu diSámen. En el lugar que fe 
ha citado , propone el fundamento de ía doélrina de 
Inmcencio^ y Dodlores que le figuen, con que fe prue- 
ba que la Iglefia pida la reftitucion in integrum contra 
el lego ante el Juez Eclefiáftíco : y lo refponde enten- 
diéndolo, qaando interviene violencia, íácrikgie, fiau- 
de, ó dolo, de cuyas circunñancias dice que no fe tra- 
ta , quando íe difputa meramente de la reftitucion. El 
conHeficon ingenuidad, que no vé como fe pueda de- 
fender la íentencia de aquellos Docflores, fino fecom- 
.^rueba haciendo fierza en lo textual de dos Decre- 
tales: Mm ^tdeo cjmnoio pr^efata fententia defendí 
.fofsit circa vffl tutionem in inteyrum^ jnJIpr^diElis dua- 
bus decretalihus enixe comprobetur. El refponde , y las 
interpreta , para quitar el vigor al argumento textual , 
y concluye que labe que en fu iuteligencia nía de adi- 
vinación , por no oMigaríe contra fu voluntad á feguir 
la fentencia, que otros han admitido : Scio etenim me 
dl^>matione uti , ne in^tti4^ cogar ab alip receptam fen- 
tentiam fcqui. Y que como quiera que fea eu efta du- 
da , aíiima con todo arrojo, que no puede correr aque- 

Ce lia 

(í) Lib. 5. capit, 8. 






\l 




ro2 

lia opinión en los bienes pntnmoniafes ¿'t tos Eclc- 
fúñkos. Si dcfpucs de rodo efto íc puede afirmar con 
tanta intrepidez, que e! Sr. Co^mrrruínds no &vorece 
á los que fon d& ícntir , que la reílitucion in int(frmn 
ladcbe pedir la Igleíia contra el lego en fu pro tío fjero^" 
y que fu dodrina^ y palabras, que nafunta el Aucor de 
la Concordia al n. i66, dicen lo contrario , no reíía 
tnas que afirmar cerno algunos Phdófüfos, por iuego 
de ingenio, que la nieve es negra, y el Sol obíiuro , 
ó confeíar que tiene el ardor de la pafion aqucllcs an- 
teojos, que poniendo los objetos invertidos, los hacen 
ver al revez de lo que fon. 

Los Autores, que llevan !a opinión á favor de 
M Jurifdiccion fecular, citan al Sr. GV/^rriiiV/kf por cíb, 
y dicen que á communi dijpntit. Afbí lo entendió F¿í- 
na^ que como fu Adente fe aplicó mas á explicar , 
y penetrar fu mente, é ituftrarla con copia de DD. Los 
de la opinión mas común á favor de !a jurifdiccion Ecle- 
ííáñica 5 le citnn tam.bien por la contraria , como pue* 
de reconocerfe en el Sr. D. Felkiam de Veg¿í^Gu^ 
tiarez^^ el P. Pirhing^y otros de igual autoridad: de 
que fe debe inferir , que íi algunos le entienden co- 
mo el Autor de la Concordia^ le leyeron de prifa, y 
erraron. No es calificación mia ; Ci del Si*. D. Genmi- 
mo de Cdd en el lugar citado, donde hablando del Sr. 
Co^arrmñas dice : que perperam intclligunt qui ab Eccle^ 
■ Jiafltcis eum fiare autmnant. Otros de cpienes no debe 
• prefiimirfe tal error , no le reconocerían en fu mifluo 
original, y le citaron, porque le hallaron citado, fin cui- 
dai de! modo con que fe ti'ahe el Sr. Co^? arnf]?i as ^^qinn" 
do fe refiere el lugar de fus obras^ en que trata la ma- 
teria. 

• -'Qual 



''*-': -f r'^'Quía^qüiera nifáinmmente infiruícío labe , que 
ios Aotores quando fe apartan de una opinión, y mas 
ii es común 5 no la dan por improbable; antes la re- 
ficjcn como probable, y común, fino defcubren aí« 
*gün fundamento de nueva razon^ ó Ley, que le quite la 
probabilidad , y dando las pruebas en que eííriba la 
"Opinión recibida , fe feparan de ella, y explican el fun- 
damento que les hace mas fuerza, y obliga á ftguir otr^ 
• didámcn como mas verdadero. Los que defpues eícfi- 
-beta, fuelen remitirfe al miímo Autor, porque en el fe 
-hallan- los demás DD. y razones de la fentencia común, 
'que ellos aprueban en la probabilidad que tiene; fia 
'que fe pueda pafar por la imaginación decir, que opi- 
nan fegun el fentir mas recibido, de que fe apartauo 
Eflo es lo que paílv con el Sr. Co\?arrH'\>ia$^ y quelu 

- dado ocafion al error, conque fe toma fu cica en la 
■r queñion prefente. Si el Autor de la Concordia fupk- 
vi-a entender los libros, como íabc rraíladarlos, no di- 

- :íera con tanta civi;fiijn2a al num. i6y. efias palabras: 

- El no favorecer con effa doclrina el Sr. Cavarrpmas 
é. ¿ los contrarios^ ella mifma lo dice ^ y para que mas 
^ claramente fe cono^ca^ y quede del todo def^anccido^ 

lo que la han Voceado a fu favor con el 77tagiftral 

* dej empeño^ que jicoftumbra el R. jefuita P. Luís de 
Molina lo enfemra en el tomo 2. d^c. El doí5to Pa- 

* di e propone la qücftion en los términos mas puntúa* 
les, y píccifos, y dice que Innocencio^ q\ Panormim- 

^: m^ Mamnta^ y Gregorio Lopez^ , y la común fenten- 

- cia, quam Covarruvias refert^ aííeguran, que puede pe- 

• dir la Iglefia la refiicucion in mtegrum ante el Juez Ec-íe- 

• fiáffico. Continúa fiíndando fj dodrina , y^fibiendo, 
; que no es lo niifmo referir una opinión comun^ qor 



I I 




íegiiírla, Jícc ; Covarmvlas remit communi fentem^e con^ 

fentire. Veaíé lo que eníeña el P. Molma-, y que ma-* 
giftral dcfempcño halló el Autor de b Concardia-i y fi no 
le. entendió na mal, como al Su Co^t^mias» 

Igual exemplo en otro Autor mqy citado pa* 
ra el pumo lo hará nías patente. D. Frdpcifco Caldas 
Pereira al n. 32. empieza tan trémulo, ¿orno le nota 

'CarlevaL Dice que le puede reíblver utiHter^ frg^n los 
principios, que dexa antes íentados, que la Igleíía que 
celebró contrato con un layco, debe pedir la reñitu- 
cion in integrum en el fuero del reo; aunque la con- 
traria fentencia fea mas verdadera, y probable ; recoge 
varios Autores, y añade: Et quídam aUj quorum opi- 
nionem probat Covarruvias : da la razón, y Decretales, 
que inducen los Autores, quos refert Coi^arrut^ias ^\y 

- proíígue, que no convencen , y los impugna con el 
iniíino Covarruvías^ y continúa: Gmd agnofcens Co^arru- 
"i>ias di£io locóla communi fenteniia receaere non dubitans 
att: refiere fus interpretaciones, y concluye : ^os fm^ 

fus vir Ule diVmatonos ejfe agnovit'^ minus tamen ma- 
lum tilos fequi judicaVtt^ quam communem DoBorum 
fententiam nulla urgenti ratione fulcttam* ? Podrá aun 
miíiiio tiempo el Sr. Co^?arru'\^ias (eguir la opinión co- 
mún, y apartarle de ella ? ? No ion términos eftos de ir- 
fe, y quedaí fe, que ÍI>lo el amor de Chrifto ílibe com- 
poner con el mayor de los milagros? Es cierto; pe- 
ro lo que no tiene la menor opoíícion , ni repugnan- 
cia, es aprobar, y referir como probable lo que otros 
dicen Co^^arruvias probat^ & refert; y porque no ha- 
cen la mayor fuerza Ílis razones, íéguír lo contrario 
que fe juzga mas verdadero . El Sr. Fermofno íé expli- 
có del miímo modo : De hac fententia magis commu- 
ni 



tos 

'nrfellmturCo\>árnc\>m^ &^ Caldas^ qudmVts hijínuent 
\eram pon effe^ Ú^ contrarium Velim tener e. Afsí en- 
tenderán al Sr. Co^>arru\>ias qnanros tuvieren ojos que 
no padezcan incurable ceguedad (i) , y fe alucinen al 
golpe de la kiz. 

No es menor ceguedad la de intentar, queeri 

quantoal fiíero de la refticucion contra el lego eftá el. 

íyv,, Aíarta por la jurifdiccion Eclefiáftica ; fíendo afsí 

que es uno de los que mas exprofejjo han tratado, y 

Teílielto el punto á favor del Juez Secular. Tradúcele 

el Autor de \2i Concordia en Caftcllano , y en ambos 

idiomas no ha percibido ííi dodrina. Ella íe reduce á 

proponer la qüeñion, íi la reftitucion m inteffrum^ que 

^ide la Igleíia, fea de mixto fuero; y diftiguiendo quan* 

ido la pide contra el lego , refiere la opinión de Inno^ 

¿cencio , y de los que le liguen , los textos, y razones 

ien que la fundan, las que exfuerza y confirma, y deí* 

ipues dice: que conftderando con mayor diligencia la ma-* 

-teria^ no fe ha de abrazar efla opinión i porqne eíláde- 

-leftuoía en los textos que íé alegan , y Dodores que 

>por ella íe citan. Procura comprobarla, y íir refolucioa 

!i€s con eftas pabbras, fegun la traducción de D. Alon- 

^ : Por tanto es ?nas verdadera la opinión contraria^ 

-de que la Iglefia^ que fe hubiere de reftimir contra el lay* 

^C¿?, debe feguir el fuero del reo. ^Y habrá quien diga qiic 

-Jlíarta figue la opinión, que no abraza: la que impug-- 

-oa, coníiderada con mayor diligencia la materia : y que 

?^o figue la que defpues de mucha reflexión funda, y^ 

^confirma por mas verdadera? 

El modo de probar , que Marta lleva la opi-* 
-(tiion á favor del Jaez Eclefiáftico, es el mas extrava^» 

Dd gan^ 

\ (i) Videndus ctiam'Gls^tierrez; locó citato. 






I 



gante, que puede penfarfe. Dice el Autor de hConC'yr- 
día al n. 184, Con \>ifta de la dotirina de Marta\ 
cjue es a la letra la exprefada^ fe reconoce qnan opuef- 
ta es a la imerpretacion que le han dado^ 6 por mejjr 
decir ^ c^ue han querido dar aentevder \ pues en el n. 4. re^ 
ferido ^con fus propnas ^>oces dice x Ó* cum hoc ftt fpe- 
cíale in Ecclejía,& Ecc]efia¡ikis^& ftc ut pripilmum 
in eorum favorem tndultum po/mt renuntiare , ita .pa- 
termt a^ere coram Sacular i, & erit ■ mixú fori. Naáv 
debe inferir que te aproveche, deque Marta dig^ cño 
con fus proprias voces, íi lo dice como fentir ageno, 
para aparrarfe de él , y fcgoir lo contrario por mas 
verdadero. Con efte modo de argüir podrá D. Alonja 
decir, que el P. Molina, y toda la Sapienrifsima Efciie- 
la Jefita defiende la Phlpca Premoción , y no la Ciencia 
Mediar porque en fus Autores hallará con fus proprias 
\OQQs, y con gi ande energía puelíos los fundamentos 
de la DoElrma Thomiftica. Si fe encapricha á entender 
las cofis al contrario de lo que fon, y los argumentos 
que un Autor cfcribe, y exfoerza para fatisfacerlos, de¿ 
pues^ ios toma por razones de decidir de fu opinión, 
podrá también defender que el Eminentífsimo Cardenal 
Belarmmo, y los DD. Católicos, y famofos Conümer- 
íiftas defendieron las mayores heregías; pues en fus obras 
hallará puertos con fis proprias voces, y en todo fu af. 
pedo los penfamientos de los Hereges que no abrazaa, 
y antes los deteíian, é impugnan, defendiendo lo qiic 
es verdadero. De la dodrina, que refiere Marta al n. 
4. dice el Autor de la Concordia: Se figm qm pnedeU 
I^lefia pedir la reftitucion ante el Juez^ Ecleftíjiico , cJ 
Secular, como mejor le conVimere:, y haciéndolo ante el 
Ecleftíjiico^ ha lugar la ¡nrvcmom Es ¡nfcicncia legúí- 

mx 





^rna, pero r o 'ée h dcññm ¿e 2i4dvñt^ íino ¿t h de 
iiqlidics Autores que la llevan ; y el no íígue, íi¡io to- 
cio lo contrario. 

Dice el Autor de la Concordia que fe lea con 
fudor a Marta en el numero i5. y leído muchas ve- 
ces con particuknfsíma atención, caufe grande ver- 
güenza lo mal que lo entiende, y que diga todo lo 
contrario, que quiere hacerle decir ; pues fe halla el ar- 
gumento, que íe ha referido por prueba de la fegunda 
opinión, que es el ííguiente. El capítulo: St Clericus ¡ai- 
cmn^ ^. de foro competmti ^ decide que fi eílamos cier- 

^tos de que io que retiene el lego le pertenece á la 

• Ig'efia , y el mifino deten tor no io niega, toca el co- 
nocimiento al Juez Eclcíiáftico5 pero fi el reo lo nie- 

ega toca al fecular : es afsí que quando ¡a íglefia pide^ 
que por la leíion que ha padecido, fe refi inda el contrís- 

-to, y íele reílituya lo que vendió al lego, eñe niega 
que la efpecie, que compró, pertenezca á la Iglcíia,*'y 

• sfíima que eílá en fu dominio adquirida con legítiau^ 
título; y lo que es mas, la íglefia quando ufa de k 
reílitucion m megrum ^ íiipone lo mifmo ; porque en 
las coí:is que el layco no niega que pertenecen á la 
íglefia, ni tiene fundamento probable con que negar ;, 
no hay necefidad de tal rcfcicion de contrato , ni dd 
fceneficio de la reflitucion en los términos que fe diA 

-puta : luego la leflitucion debe pedirfe ante el Juez lay- 
^co. Eñe argumento es el que infínúa Aáárta^ paia de- 

• cir que por la difputacion que funda ^ efiá el cafo de 
-dicho capítulo : Si Clericus laicum. 

El Autor de la Concordia cuya Lógica es igual 
á fu Juiifprudencia , lo forma afsí, para torcer, y que 
caufc rubor la doítrina dg Marm._ Eñe ^ y fdim di- 
cen. 



mi li W ■ H l ! ■ 



I 



« 



i| 



ió8 

cen, qac qnnio eftamos dcitos qu€ lo qué áetiene 
el layco, pertenece á la Iglefo, y el no lo niega, ó lo 
niega fin alguna probabilidad , puede fer com^emdo en 
el filero Eclefiáftico. Eña propoíicion es no folanien^ 
te de Marta ^ y Feüne-, fino de quantos leyeren ana 
decifion tan clara, como es el capítulo: Si Clerkus Lai^ 
mm. Es afsí (^ue confia por los in¡lrumentos^ y efcritti* 
ra de venta de las cafas , fer efias del Monajlerio^ cá* 
mo no lo :nie<Tanj ni pmden negar los compradores. Ef- 
ta propoíicion no es de Marta^ ni puede lerlo en la 
fentencia que lleva ; fino de el cerebro de D. Alonfo ; 
porque los compradores negarán, y D. Alonfo no pue- 
de quitarles, no folamente la probabilidad, fino la pofi-» 
bilidad de negar que las cafas fon del Monañcrios y di- 
rán que fueron, pero no fon, defpues que las vendió, 
y que por e0b neccfita de probarla lefion, para que fe 
;refcinda el contrato, concediéndole la reftitucion inln-* 
tegrum,, ante el Juez que deba conocer déla caufa, que 
es la difputa, en que Marta defiende que lo es el Se- 
cular , porque el reo comprador es lego. Conque la 
confequencia, que faca D. J/í?;í/¿ , ha de fer necefaria- 
mente la contraria, de la que fe deduce con ilación le- 
gítima de la doéldna de Marta, que entendió tan mal 
como acoftumbra. 

Pero donde llega el extremo de finsficcion mas 
admirable, es en el numero 185-. donde dice : Ss co* 
Ja muy flngdar^ y digna de reflexión , y reparo , cffA^ 
habiendo ciento y treinta y nueve anos , c¡'ie el D. Mar-* 
ta imprinmel tomo de jurifdiftione, y en tan largo efpa-* 
do de tiempo como ha corrido^ en fie han efcrito ere-* 
cid o nkmero de A'Mwes ^ y trabado f obre el p%ntt de l¿$ 

refiitucion ja integruai, y Ji la ha de pedir la /¿lefia 

ante 




w. ^* ■.i*'0 1 '.y/, ^ • sf *:•' T :o%^ r j j; 



*'^c-^\yc ■*' ■•..v^<'„ 



i^iirf r/ J#^ Edefitpca , ó /^^^ ,^ nmgum de k Em- 
ropa Jhbre ejie afpma k ha cuddú , ay.p es fnmki de 
m haber aj^reciahJhdoSlrhiayj en^e/laúcafkjije ha ^ 
hetho ' con éüít^ tanto papel^ que parece refera j la Prú-^ ' 
Vidpncíd fm a^Iatífos para ejia Cmdad,j: 'Letrados, de 
ft^ 'Ardienda. T h mas ponderMe en éfie pdrtktdar ^ 
eSiy'qtie el Sr. D. Feliciano dey^ega^ a amen" jólo me- 
reció rec'Mrd'o^fM fiacidj en Lim¿í ^ y en ella impri^ 
mij^ lo qtíe di/cdpam mi notu. Y paíli á hacer la cíe- 
bida recomendación del Sr. D. Feliciano^, copiando íli 
paíagej-que es á ñvor del Juez Ecleíiáftico. ^ ; ' 

Sobre eftas claufalas ios reparos, que íe ofieceri' 
fon : -d primero, qi^e ahora no fe inquiere, fi la dodri-. 
m dé :Miirfii es ápreciable, ó no i lo que fe nverigaa 
es, íi favorece al Juez Ecleíiáftico^ ó^ al Secular en quan- 
to al fuero, y poco importaría para efte aífunto, que 
n-lugun Aucor dé Europa le citara, quando eftá tan cla^ 
rá ííi doAíína, Lo fegündo : que íi eíía reflexión no' 
Eíéflfe voluntaria, y falía, como fe verá, convenciera que' 
tampoco fe pudiera citar por la opinión^ que favorece 
al Juez Ecleíiáftico, ' coma D. Alonfo quiere; pues no 
feñala alguno de \qs muchos Aurores de Europa, que la 
deífendén, que lo cite por ella. Lo tercero: que quan- 
do ninguno lo .citara, porque no le hubieífe leido,'ío-^' 
bfaría qué le citaííe d Sr, D. j^?ír/^?2/? , de quien íe* 
cree qué lo fabría apreciar , y entender mejor que el 
Autor á^\x Concordia. Lo quarto: que no fe percibe , 
en que hifluye; para' que no Heve Marta h opinión '^' 
4^é el Sr. D. FtUciamy que fue un Varorí tan fabio ,^ 
tó cite, habiendo nacido en Lima\ y que cfto íea'taa 
pc>ñdcr^ble. Debe de perfuádiríe que losde L/;;^¿í na^ 
een con la d¿ígraeia de no^ entender^ lo$ Autores/ que 

Ee.^ cícrK 



;«Vtíi'} 






9:4-^lü\-4 






„ll ii» 






! IK 



i^^'líl 





101 




cíciibcn en Italia. La nprehénüon focra cierta^, fí íos ^ 
entendieÜen, como el Autor de la Concordia entendió , 
á Marta. Elogiando al Sr, D» Feliciano tan jitíl»mien- . 
te, no le ocurrió eñe dilema, O el Sv. F'effa citó bi- 
en ¡xMartay ó mal : fi bien ; ¿porque murmura^ y ex- 
traña que le citen por la mifma opinión los que la íi* 
gucn? Yfi mal ; j porque ferá tan grande error en eftosy; 
que deba cauíarles pjudor, í¡ no lo fue cn^l Sr« D^i^^ ; 
Itciano^ Cítele en Lima^ ó en Roma'i 

Lo que debe íer mas ponderable en el parti- 
cular es 5 que otro Feliciano^ Elefiáñico de grande 
nombre 5 como es Oliva ^ de foro £cclefi<e^ que en la 
tercera parte qüeft. ji* fígue k fentencia común áEi- 
vor de b íglefia, al número ^. diga: Licet in noftro 
€afa,dotIifsimusCovarmvias hanc (mtentiam impugna^ 
re tentavent^ qucm fec¡uitur Caldas^ defendit novif- 
Jtme AÍARTA de jurfdibiione pan. 2, cap. s^* ^\S. 
D. Gabriel Pereyra é^e Cafiro y áú Supremo Confcjo 
de PortPigal^ en el tom. z. deMmt^ Regia:, ^^P* 2?,. 
cita á Aiarta por la mifma opinión^ no una. vez: al. 

• m- tu ' -« 

num, 'XI. mcti Siccjue debet expom hnocentius^ut ex- 
phcat Marta 2. pan. cap. jo. n. 14, Y en el n. 26^ 
Et mfpecie ponderal: Mana ezplicofis hmcentij doc^ 
mnam^ Col^arrt^uas. C> alij cims citdt idem Martai 
qmm intelleEítim 'veri/simtím dtcit Mana-, ubi fupra. 
El Sr. D. Juan de Balboa A^o^rovejo^ ¡nfignc Catedrá- 
tico de Sagrados Cánones en la Univerfidad de Sala-^ 
TnancUy en d citado capítulo : Cum fity de foro cmnpe^ 
tcmiy num. 16 ^ refiere la fentencia común, y dice que 
no fe prueba con los textos, que citan fus Autores, y 
que con razoíi fe apartó de ella el Sr. Co^^arru^?iasv'f 
profiguc ; Copoje vidcndus Marta de jurifdi^ione 2^ 

part: 



^(^^f ■•>x"^^ff^'T/-^:^ 



"O'^'-yo f<yyff.-A^' 



ifí 






|7^*f. r^?. 50 per iotum. El Sn I>. Manud Gwzjiks 
Tdlezjy en las notas al cap. i. de rejlitutione in inte^ , 
fp^wj^ltene la opinión mas íeguida , y luego añade: - 
Sed réBíM centrar ium domerunt Marta^ Balboa^ & 
Covarruvias* Eños Amores ni fon de L/^^m, ni cfcri-» 
bieron en Lima , como el Sr, D. Feliciano ; fino es 
en Efpanay y Portugal; y fi no le reputan Eícritores de 
h£uropa^S{hx¡ití\ lá Gw^cííríi/^ igual la Geografía á la 
Jurilprudencia. 

Aun hay expreíion mas ponderable, y es la del 
n.161, Trafuniare (dice) álaletraal Sr.Co\farru\fiasm^ 
T aj'ú Tmfrm traducido ^íÁ ungucm en nuejiro \ulgar 
Cafíellam al Dr. Marta^ teniendo por cGn^>ement€ el ¿¿i?. 
cerlo afil^ por lo c¡ue fe ha cfparcido entre las perfo^, 
ñas rudas^ y Jtn injiruccion ^ jer contrario í la hnrm^ 
fiidad de lahlejia\ y para perfuadirlo con encarecí-^ 
miento^ y manojo artificio ¿ los pocoktrados^ les hanf^-- 
fuffio haber fido Obijpo^ no habiendo Jido mas (jue un 
Abogado Secular en Ñapóles ^ pareciendoles con ejie oT" 
tifictocaVdofo ^ y fofiflico concüiar los ánimos contra ló 
refu^íto por el Sr. Provifor ^ diciendo que eflos Obi/pos 
Jtn ?nucl)0s^ y gra\es fundamentos^ no podrían efcHbir 
contra laimmunidad de la Jglefia^y que para efte cafo 
folo lo hacen a fu fa^or los Moralipas. Sacar emoslós 
de fu error^ y quedarán def engañados^ como irán Viendo. 

Ninguno de los Autoi es^ que %uen la opinión 
'de Co^^arruyias^ áiú que fon contrarios álá fagradá 
immuñidad: ni de los que íiguen x Imocej^do'\ qué; 
lo fon de la Real jurifdiccion. Háeer un juicio íaciohaí ' 
y fundado de lo que á tina, fi otra' le toca,noesieít* 
íes contrario. Sobre eíh fupofidon no íe fabe , quiéit 
cncaxóen la ccécza de D^ Alonfo lu cfpcgie^ que jvier-í 



lia 



« 



te en eñe niímero. ¿ Qieprot^cfio* IB {^ar& de ínipo- 
ncr á las pciícmas rudas, y íiíí ínílruccion, y poco le- 
rradás eo la inútil falfcdad, de que Af^ria ñic Obiípo,4 
fino habían" de reíblver c! recoiíb de forza? Si entre' 
las perfonas rudas, fin inrtríicdon , y poco letradas es 
fii' 'ánimo coiiiprehender á ios Miniftros, que coneiir-' 
rieion á lá deteraiinadon, y decidieron por la junfdic- 
clon fíéalrferá una piopofícion iíifoíente^ á qoe no le 
correípondem otj^a reípueík, cpe la qoe f éfíete Fhilof-* 
trató, dio por fu ínffgn^ ofádía k Cafiúy un Oiádoc en 
íülá eíla palabra Mfa^iSi^'''-^' . 
'' ' ^ ¿ Que m^nñofo artificio, y íbfíftería cavÜoía es 
neceíarin, para decir can craía mentira, y íacil de depo-'' 
vñ' por él hiehos'infti-uido ? ¿ Tanto anadia la Mitra de 
Aíarta para autorizar la celolucion, que fue necefeiió^ 
fingiríela? Lo que pudó decirre, fe reduce á queá J/^r- 
r^ 'Autor del tratado rf^ pri/UtBlone fe le debe mas fe 
'qife á los que elcribén^ confejos, ó alegatos, ó tocan*- 
imá qüeftíop -de tránfito^ aporque' 4o5 que efcriben tra- 
tíidos, nveríguaH d punto imiy de propóíiro ,;iecogen 
lo tocante al tratado que 'emprehenden , v ¿ónvinan 
^^^}2}' í^ís i-egfcs,^ y principios (i): y por .]a rnzpn que 
ák'juJto Cdpomo: ^ia firibmf amorc Veritasí^^ & 
non ardore cupidkatis. Qne íiie ví/^rr^i fujeto~~de las 
gfandes letras, y ^j'íicio prádico, Ibbje' muy fína inftruc- 
aún teórica, que ma niffe ib n fus- obrase quede los. dos 
VoMmenes que fe comprehenden en el tomo de furlf- 
diíiioné^ ei primero dedicó al. Sumo PgnúñcéPa^lolV. 

" (O O/^tKífj etram^Uloyumm4ih]a4mktt*^d)t'<^tí'a¡npecul¡an- 
bus tiraSlatibiis de eare egeri^nt. 'Cum Gurierrcz, Sanchcz, Rar- 
bor4, Covarruvias, (ícali/s .plunaiis docec' Lauca alegar. 
49- n. ^3. 



w * ■:í^o t '.>!v:-' ^\f r^-T '-ro: r'.yz^ t , 



y- d fegtincjo al Emioeotíísimo Cmitnú' Pár^ídm j ¿k- 
íosíísioios dc h ixnmuni&dd Eciefiáfika; y es claro qoe 
no les ii-irk ei indiícTcto obfcqiiio^ de hablar dclaju- 
riíciiccion Edeiiáítíca , como el Auror de la Comordid' 
de los recüifos de fuerza, en obra, que dedica ala Ma- 
geíbd Católica. Qiie entre codos los Letrados bien 
inflruidosjvque tienea manejo de libros, eftá replica- 
do f /le Autor por uno de ios mas propenfos á laja- 
rifdicciof] de los |üeces Edeíiáfiicos (i) : calidades que 
hacen muy apreciable fu ¿odrina, y que íJgüicíTe al Sr. 
CovarmUas^ dexando el modo común de opinar , en 
fiíerza de la verdad, que aprehendió en la fenccilcia, que 
defiende que la refiicucion in integrum la debe pedir 
h Igíeíia contra el lego en fu proprio fuero. Si el 
Autor de la Cmcordia por agenas c^'p^cks apreliendió 
el Obiípado de Marta ^ como otras falías imprefiones, 
no tuvo preftnre el bello confejo del P, Ddniti Barto-* 
li : ^len corrige al (jm erró ^ ha de efiar adúrnado con 
letras y y doblado ingenio^ para qm el error fea cierto^ 
y la corrección inculpable» \0 aguantas '\>eces fucede am 
púr no haber/e entendido bim el fentido de un Autor ^ 
fe hacen los golees de Mudo Scevola^ c¡ue mtendien- 
do matar al Rejr^ mato a fu criado : [e impugna^ por 
ditiimen de otro ^ lo (fue no fom , ni dixo^ batallan^ 
do defefperadamente con phamafmas^y fombras (2)! 
Por ío que qualquiera á quien el Autor de la Concor^ 
di a oyefle con confianza , no debió inflamar con falíe- 

. Ff da^ 

(í) Itdl ut j^hirhntimTheolGgaftrl^ acP^¡car¡Glt, f^^í/ej Mar- 
ta, Diana, & Jimiíes uf^jat adeo omma imfnunltatts pr<&textu Ec" 
clepa vmdtcant , ut a Regihm exautorandis parum ahfint. D. 
Ramos ad Leg. Jüjiani,-iib. 3. cap- 45. n. r* 

(¿) R. Padre Bartoli en el hombre de ¿tras; cape 



1£& 



sen 



m 



114- 



:., 



dades íii ardiente npreheníion; fi no ^rionerrarle que en- 
vniPiaííc lengua , y plunin, que no tiiTiííe tajos a! ayre 
á huiros íin cuerpo, y íombras fin realidad ^ como 4- 
Eneas la Sibila en pluma de Plroilio (i), 
Et ni docta comes tenues fine cor p ore vitas 
AdmoneM ^^oluare cava fub imamne form^ 
, Jrruati &" fnijlra ferro divcrberet urnbras» 



ER una opinión mas ccmunj no embaraza que otra. 
^_^ fea también muy común : coníifte aquello en el ma- 
yor numero de Autores, que la defienden, y no im- 
pide que la contraria fe defienda por número muy con- 
íiderable (2) . Ya hemos viílo que aunque la fentenciaj 
que afirma puede el reo lego fer demandado ante el 
Juez EcleíMico por la Iglefia, que pide la rcílitucion, 
fea mas común ; la que lo niega, efiá patrocinada de tan^ 
tp numero de Autores tan graves, y dodlos, que hacen 
opinión muy común. Efio pertenece á la probabilidad ex- 
tiinfeca. Examinemos algo mas la intrínfeca, é interne^ 
i^ios en las principales razones : pues fiendo cierto que íe 
debe juzgar por la opinión común (5) , y regularmente fe 
cree con mas firme fé lo que afirman muchos, que lo 
que dicen pocos , y algunos quieren que el que juzga 
contra la opinión común, yerra como fi juzgara contra Ley 

ex- 

. (i) Virg. lib. 6. Mnc'iá. 

(2) Laré videndus Zevallos in fuis communibus con- 
tra comarjnes, & paísim DD. 

(3) Scacia, ac ali; apud Yclafco in Judícc Pcrfeao, n. 



expreía, qnc hace fuyo el pleyto^ y puede ler con^^eni-* 
do en el juicio de reíídencia por los daños, qac cnii^ 
ííi (i) ; no fe dc4ie entender eílo , qiiando juzga con-, 
íbrmandofe con otra opinión común, que tiene por mas* 
veidadera ; pues de otro modo juzgara el Juez por opi- 
nión agena, y no por la propria ; y no íería decente^^ 
que fiieíle niiniftro del fentir de ocro, y cantii^ando la 
mas noble facultad del alma, decerminaíli no tanto por, 
lo que concibe jufe, y reóto, quanto por lo que otros 
han dicho (2) ; con que íe íeguirían las vandadas como 
aves 5 y las manadas como ovejas, y no los dictámenes 
como racionales, que fon exemplos muy oportunos, y 
repetidos. 

Sigueíe de lo dicho, que fegun e! precepto del 
l^xódo (3) no íe ha de aquietar el ánimo con la íen- 
tencia de muchos, para apartarfe de lo que fe juzga ver- 
dadero; ni formar el juicio de lo mejor por la multi- 
tud de los Autores, como previene Juftmiam (4) . Puc* 
de íer una fenrencia mas común , y la común opuefla 
mas verdadera. Efta calificación es la quedan el Sr. Cor 
VarruviaSj Carkval^ Cortiada^ Marta., Pereyra^ y otros 
Autores á la íentencia, con que íe conforma la prádi^ 
ca de las i\udiencias de Efpana. Tengo por muy juila 
la advertencia de los PP. Layman^ y Señen X^)): que 

es 
(i) Videndus Velafca ubi fupra, n. 50. Zcvallos, 6c conii 
jiiuniter DD. 

(2) Late Ídem Velafco alios congerens, n. 51, 

(3) Gap. 23. n. 2* 

(4) Lx. I. í Neqpiey Cod. de vétete jure cnunr. Alva^ 
rez citat, n. 51- 

(5 ) Señeri iii rrad. de opinión, probabili, f . 2. Laymaa^ 
líb. I. t£a£t,2. cap. ^, \ ^^, " 






■■í': : 




•^KTi 




es locüdon impropria dedr, que ana opinión fea tms 
verda Jera, porqie cooíifte la i^erdad en iiidívifible, que 
fío admite nías, ni menos. La verdad es la que fe fo- 
Ikka por medio de las razones, y argiimentos, que fe- 
gun íü fuerza faacen mas veroliniil la opinión, y la conf- 
Utuyeci ñus probable ab intrínfecd^ efto es , mas digna 
de íér aprobada , y íégiiída. Ni b autoridad excríníeca 
tiene otro íer diíünro, ni dá mas fuerza á la fcnrencia 
(i); ííoo en quantK^ fupone mas vigor de razón, pues 
ha fujetado mas eotendimienros á q^je la abrazen. Con- 
que fi reflexionada una coníroveríia, defcubre mas efí- 
cack de razón ^ qae obliga á fepararle de lo que los 
mas opinaron; efta es laeomiin mas probable^ y laque 
liebe legüirfe in pdicand^^ & confulmdo{i)\ 2i la ma- 
niera que en un pun-to^ que no fueíTe de mero hecho. 
y fe recibieííe á praeba de credulidad conteftigos to^ 
¿os fidedignos 5 no fe eftaría á lo que tefeficaran ios 
ti:^s, fi otros muchos aunque hdX^w menos, dicííen mas 
conduyente razón de fus durhos (5) . Máxima que en 
los Tjibunales fe obfervaria paralas fenrendas, fiel con- 
cepto reflexo de los didámenes^ juzgando qual eñaba 
mas racionalmente fundado, no tuviefíe el inconvenien- 
íe grave de hacer inexpedibles las caufas; que no fe ha- 
lla quando el Juez para formar fu juicio ^ . exáaiina las 
ppiniones, y pefa fu probabilidaá. 

Qiie la fentencia que hace de £iero mkto \^ 

reí* 

(i) lílínus. Caramuel in Epiíl z. de probabi litare, n loa. 

(2) Alvarez ubi íiipra. Cap, C^pelUn^s deferijs, (5c alij 
ajiiid Zévallos iu pr.í£Íat. ad couimun. contra conniin. 
4. l'ortei, & P. Torrecilla in traclatu de Epíícopis 8. ^ 
4iItimo, qu^íl. única. Confuir. 3.11.4. <5c paisim DD. 

ii) E^ traduxs a f armado de teftibus , q óS;» 




iJSi 



teíKtiicíon in integrum^ que pide la ígíeíia contra el le- 
go, no íé fande en texto exprcíb, es evidente ^ porque 
no fe fiíjctaria á difputa. Los que dicen que tiene efte 
píivüegio ^ necefitan de manifeftar qual fea la deciíioá 
de la Sede Apoftólica, ca que fe le concedieíTe. En el 
cap. i^ dt re[iítut'iom m integriyirn^ y concordantes, no 
hay tal conccííon ; folaaiente fe inducen para probaí* 
que la kay^ y reciben congruas inteligencias. Ñx) fe fe- 
mía otra que el capndo: Cumfit genérale^ de foro com- 
petenti Eíta es extenííon dd íacrüegio propiio al im-» 
proprio;; en ella confiíte cl privilegio. ¿ Pero qual es 
ia DecretaLj ó Deciíion Pontificia, que conceda otro 
privilegio de extenfion del facrilegio improprio á la ref. 
títucion in integrum ? ¿ Porque ab effeMu k quieran de- 
nominar ácrilegio late fumpto ? Eftc ferá no privilegia,, 
que no dimane de la Sede Apoftólica 4 fino déla men^ 
te de los Autores^ que interpretan el texto con la ex- 
tenííon, que 00 permite. En pocas palabras lo compre* 
hende rodo el gi^ande j dcio de Don Juan de Balhoa^ 
que tonificando la práaica de las Reales Audiencias de 
Efpam^ concluye al n. 17. con eíia verdad :/f/í ^/V^^ 
mm fu noftn texttfs decifsionem procederé contra facri^ 
leps prúpriús, vel improprios , non tamen deberé exten- 
dí ad rejlitmionem in integrum^ & alias (¡miles cafus^ 
Los piivikgios^ que fon contra el Derecho (i) 
común , y periuiican la jurifdiccion , en quanto ia eí^ 
trechan ^ y limitan , ampliando otra para que fe excr-i' 
cite efí pcrfoíias de extraño fuero ^ deben interpretarfe 
e&idamente ; no admiten exteníion por identidad 
. . ] ^g ; ^ de 

i) ^Z^p. Cum dileElust.v, 'jurt commum^'^^ ibi gloíTa dé 

conraftiidinc P, Suarcz de iegibus, lib. S. cap. 27. n. 1, Se 








rm 



r. 



l^ •^ 



I 



.><ide razt^n, y menos por égum anatogín, o ícmejnnisa. 

El privitegio fe líijeta al puntual tenor de fií Goníreíioa 

•40 :> y ^ '^ literal de fus palabras* Lo que no necefita 

:de cjxemplo mas eficaz , y convincente ,. que et que 

/niiiiiftra el mifnio texto ^ de cuya extenlion fe trata. El 

Scrilegio es de iiiixto fuero , y laias proporción hay 

-de el ficrÜegio proprio al improprio y que de efte á la 

-reflirucion in integrum y ó lefion,. que quieren deno- 

fiiinar facrilegio late fumpto : en que eíla fatitud de íít 

idenominacion la toman de una materialidad: , que íi 

.feícííe bañante 5 fipueña h buena fe , y falta de dolo^ 

€an malhechores íe dirían los que venden, como los que 

compran , y de parte de la Iglefia eftaría también el 

Scrilegio iate/mnpto. No obftante fin decifion cxpre^ 

fx de la Sede Apoñéllca no fe hiao de mixto fuero et 

tócrilegio impi^prio (2) ; y fin privilegio claro conoce» 

aia íolo el Juez Secular contra el fcgo impropriamente 

fecnliego r íu€^go fin otra decifion expreñ , y privilegio 

^ualmente ckro^ no fe puede admitir otra extenfiorl 

ínayor á ila ¡reftitncion in integrum , y pertenece el co^ 

iwociaiienix) coním el lego privativamente á fin proprio 

Juez. 

La jurifdiccion feeufar tiene la regla general á 
£1 i&vor ; con clk eíla fundada íii int^encioo , mientras 
que no conflra de la limitación ^ que fe há de probar 
fíor ía Iglefia^ cjue h deduce f y no debe admitirfe, tía 
ííendo jiuiy exprefa , ni predmirfe en cafo de duda, 
frgun ia decifioii aiagi&al de franchis (5) , que apre- 
cia 

{i) Cap. ReeeplmHSr cuiii arlíjs dc privilcgijS, Sanchczdc 
matrim. Jib. %. difpat.i.H. 11* 

(2) Ut notat'um remanct fupra. 

(jj DcciC 1^7, Luca de fctidis. difc. *. n. j- 





-da el Cardenal de Lucd \ y en que tanto iní:ñc. La 
- cjtic corre no folaniente en una materia taa zcioía, y 
' delicada y como es la jurifdiccion ; íino en quaiquiera 
€rra; por lo que es ya axioma univeríalmente recibi- 
do, que fe ha de iníiíilr en la regla, mientras que íii 
-excepción fe demueftre, y pronunciar habiendo duda íc^ 
gun [a regla (i}i en que es célebre el dicho de An- 
thanano^ que el que fe fonda en la regía, puede dcr 
cir al que alega la limitación : dame el texto en que aísí 
*íe diga; y mientras no fe maniíieña alguno, que no ad- 
mita tei giverfacion, nada fe prueba con argumentos, y 
-congruencias,, que no fon fifícientcs para la introduc- 
-£Íon de nuevos pri%'ilegios y ni la exteiiíIoiT de los ya 
rconcedidos. 

El argumento, que toman todos del Panormi^ 
taño y es k equiparación del dolo formal , y exprefo^ 
y el doío re ipfa commijfú , para incluir en la decifion 
Áú c^^\i\á(d: Cum fit genérale h. reílitucion in inte^ 
gtmn'r pero demás que efia incluíion, feguír las do&i- 
^i\zs apuntadas, no fe hade probar por argumentos, y 
-equiparaciones i las deciíiones canónicas, que conceden 
"TÍ fuero por el doto^ proceden del doto formal, y ex- 
prefo, que conflituyen fecriíegio , á lo rnenos impro- 
prio 5 loque no puede verificaífe del que denominari 
íidioio re ipfa interveniente. ' 

*rf ,. . Efía equiparacioíT es comunííSima entre 
/PD. pero no univerlal. Si fe examinan los antiguos, y 
' jiipdertios y fe verá que en unos cafos la admiten , y 
en otros la excluyen» Framifeo (2) Ctírcio Junmr dice y 



(i) L. niíid de Sácrofanais Eecl. Dueñas, & Barbé- 
fe iñ axiomat. 

(2)CmtiusJanioi: concilio fup. citato, &^íi|apEdTtif- 
clium* 











flt«JJ 






170 

que no es ver&cfcra ía pafífiríicíón cíeí áo!o ex propé^ 
fm ccn ci dolo reipfd^ y lo fonda -en d oiifliio tex- 
to' ¿c que íé toma ; pues el dolo ex prúpofito pioáucc 
acción^ y el dolo re tp/k íolamcntc excepción. Para el 
punto preíent^ de h i eftitucian m Í7Jt€ríum ^ no bafta 
decir qiic íe equiparan.; es neeeíario probar que lapa- 
lifícacion es en la calidad , que íea airiburiya de fuero 
por el iacrüegio proprio , ó improprio , y no íé prue- 
ba que en el dolo retpfa íe cosmete^ 

JLo qii^ íe liará mas claro por la definición, ó 
deícripeion del dolo retpfa^y los exemplos de los ca- 
fes en que puede verificar íe. jafon Maim (i) lo de- 
fine:: que es aquella lefion, que acaece en el contra- 
to, fin intención, nipropófito de los contrayentes. Ceros 
interpretan: donde fin voluntad de los qiie contrahen, 
reíiika en el contrato defproporcion , o en lo qne íc 
intenta no íe premedita fiaude ; pero el hecho es tal, 
que en si niifoo ^ por el daño que caoía, envuelve , y 
contiene dolo. Áísí lo diferencian del dolo formal , ó 
de propofít&y que es ia maquinación (2) ^ que con de- 
pravado ánimo mira el driño de otro en él contrato 
que celebra. Y íiendo cierto que no es el daño el que 
caufa el íaciüegio ptoprio^ ni improprio, fino la inten- 
ción, y el ánimo, y que por efte, y el propófito fe dií^ 
tinguen, y conílituyen los delitos {3): fe íigue que no 
habiéndolos enei dolo re ipja^ íegiin eíle modo dedeí^ 

crí- 
(0 Jafon m L<¿g. si ^u¡s 5. ff de V. O/Jodociis, Coc- 
ncus, 6c alij apucj Bargalium Ijb. ^.cap 3. 

(2) Labco in Ig. i. ff. de dolo, & alij apud Bargaliuna 
de dolo, cap. 7, n. 7:. 

(3) bx. DlvHs ad Legcaí ComcH/m de Sicaris. Giwiba coni 
Cilio $z. touvL%ar, 




1,2; I 



cribirlo^ no puede admitirle equipar ación, mtcs ü u .1 
toíal diverfidad entre eí dolo forma! 5 y el dolo re ipjlu 
Mas conio de eílas deícripciones del dolo fe 
jeguiría qiie no mereciera el que interviene re ipfa el 
nombre de dolo , ni comprehenderfe en la deffiíicioa 
l^general de dolo, ó hacer uno de los extremos de fa di- 
t^vifion, en opinión át Cclfo B^rgalio\ lo defcribe eftc 
Ai3Cor diciendo €s el que reíiilta de la pedcion injaíl% 
aunque en el principio del contrato no intervimefle ma- 
quinación, ó ánimo de dañar. El exemplo lo exclare- 
ce nr;j,$ Hí4¡go (i) DoneUo^ lo figura en aqiielj, que eftj- 
pillare oento, que le habían legado en un teftamento, 
ignorando al tiempo del contrato , que en los codi- 
cilois íe quitaron cinqiaenta. Es cierto que al tiempo 
i :del contrato no hubo dolo ; pero en si miíliio lo in- 
'.duye, en quanto (i en virtud de él fe pide, dolofamen- 
tefe procede : afsi entiende la Ley Civil que dice: XJbi 
tiullus intercefsit dolus ftipida/ms^ refiriéndola al tiempp 
del contYUOi fed res ipfa in fe dohm habéis fí fe pide 
deípnes^ conociendoíe lo que antes eftaba oculto. La 
miliiio puede decir íe, íi íe ignoró por los que contra- 
hían el verdadero valor de la eípecie, que deípucs íc 
deícubre con evidencia íer tanto mayor, que reduce el 
contrato á de Agualdad injufta, ó en el conaato por caá* 
i-fí que deípues falta. 

Lo que no carece de dificultad; porque aun- 
que la noticia, que íe ignoró al tiempo del contrato , 
-derpues fe lepa, fi en la petición íe junta el ánimo, es 
ya dolo formal , y entonces no parece verdadero de- 
cir, qiier^i ¿ufa dohn habet i porque también inter- 
viene dolo del cñipulante contra lo que la Ley deno- 

Hh u 

(i) Doaellus in coaiea£. ad Lg. Slqm^ íEdc V.O. 



m 




^112 



\ 



ta cn el dolo re ipfa^ en q!ie mas fe mira el eirfío, qne 
el ánimo. Aun admitido cftc modo de diíciirrir de jj^v'- 
galla Donello , y otros, k figue de él , que en la rcfti- 
tücion in integrum ^ que pide la Iglcfia , no alega ni 
puede alegar mas que el daño ; conque no es dedu- 
cible dolo como calidad atributiva de jarifdiccion. La 
razón es claia ; porque debiendo preexiíiir efta , antes 
de poner la demanda en el fuero que correíponde , -y 
exprefaife en el libelo, ni departe del lego contra quien 
íe intenta aquel remedio , hay petición injuíla, ni excep- 
ción, y refiftencia injufta, á viña de la lefion oculta', 
que poñeiiormente fe defcubrielTe , que re ipfa inter- 
venía, aunque íin conocerfei lo que (e ha de examinar en 
vifta del libelo con los fundamentos, que en él fe de- 
ducen ; y quando fe alega, es niera lefíon fin ánimo, en 
que no hay dolo que tenga fombra de facrüegio , ni 
petición, ó excepción injufta, que fe ha de preponer 
defpues de eílar principiado el juicio , por la preíenta- 
cion del libelo en el fuero del reo. 

Pregunta (i) Bargalio ^ 'f^fi el dolo r^ ipfa ^uc- 
•'da decirfe propriamente dolo? Da la razón de excitar 
laqücfiion , por los eílatutos, que hablan de dolo, que 
ro comprehenderán el dolo re ipfa^ fí íblaniente es 
improprio dolo s lo que debe noraife, porque en los ef- 
tatutos penales , materias de fuero , y demás que foii 
de eftiida naturaleza , fe eftá á lo que con propriedad 
dicen fus palabras, que no admiten cxtenfion á lo im- 
proprio , y mucho menos de lo improprio á lo re- 
moro , ó cn algún modo fcmejante i como decíamos 
del ficrilegio improprio ala reílitucion ¿^ integrum: tra- 
be la opinión de Jíí/^¿^z , que dice no es dolo proprio 

d 
(i) J3nrgí».Iius citíito cap. 3, q. 2. 



U^ 




12^ 

el q'Ae^eipfa interviene: deque Infiere quenóíeconi- 
pichende en los eítíitiitos, que hablan de dolo. En efta 
opinión, y de los que la íiguenj las decifiones Cano* 
nicas, que dan foero mixto contra el reo lego, quando 
interviene, y fe alega dolo , no pueden verificar íé en el 
dolo re' ip/íí, fiendo dolo improprio, 

Cephalo , Celfo Bargalioy y otros qiie van con- 
íignientes á fu ciefinicion del dolo re ipfa , dicen que 
confticuycndoíe por la petición injufta, aunque en el 
principio no hubieíTe ánimo de dañar, es dolo proprio, 
y porque también es dolo prefunto, que reputan pro- 
prio. Y no habiendo petición injufta en el reo lego, 
quando la Igleíia es quien ufa del remedio de la reíli- 
tucion, ni refiflencia injufta hafia que fe oye la excep- 
ción* al empezar el juicio por la demanda, no exifte do- 
lo proprio, que alegar como calidad atributiva de ju- 
rifdiccion, y produdiva de fuero mixto. Si aísí no fuef- 
le, eftaría el efe<5lo ames de lacauía^ que pofterioimen- 
te exiflieífe i lo que es impofible no folamente en lo 
phílico (O , íino en lo jurídico. 

Defentrañando mas efta materia, puede la Igle- 
fia alegar lelion fufíciente, para que fe le conceda el be- 
neficio de la reftitucion in ime^rum^ fin que en ella in- 
tervenga la calidad del dolo re ipfa^ que lea de algún 
;modo equiparable con el dolo formal. Para loque fe 
hace memoria de lo apuntado defde el §. 3. que la ref- 
titucion /^ mí^¿-m;f^ fe concede ala Igleíia, quando re- 
cibe daño, ó pierde utilidad, ya venda en precio menor 
áá que eorreíponde al legítimo valor de la efpecie^ ya 

ai 

• fí) Lx. Rem non mv^ra in fin. C dc jadícijs. Tních. 
conclus. 40. lit. E. Gonz. ad regul. .8. Cancela ria^, gl^l^ 









mnji 



^%4 

cn el 'pño y y kgíümo , fi k fiíera mas ótíl no hik^ 

El dolo re ipfa le entienden comimaieiité \o% 
vAuroies eíi la leiion enorme, ó á lo menos en la iCnor- 
iiiiííiiíiia, donde el precio es miiclio mayor en lo que 
le compra, ó menor en lo que fe vende de la mica(l 
-del juño* Y aunque no hubieííe en los eorttrayenres 
: ánimo de engañar, res, ipfa inje düíum habieti porqu^ 
; mirado el contrato en si, coíí independencia del ánÍT- 
,nio, ó maquinación fraudulofa de los que contrahen, 
contiene una dcíígnaldad injiifla, qne es el dolo, q 
íii cfe(5i:o, que lo hace prefumir, Pero fi la venta íeha^ 
ce por parte de la Igleíía, cr^endo que le es útil, y 
con las folemnidades difpueftas por las Le^^es, y el precio 
esjufto, y legítimo , no puede deciríe que por el capitu- 
lo de la defigualdad injufta, res ipfa in fe dolum habed 
•conque necefira la Iglcíia de ocurrir á fía particular Dere- 
•clio^quees el defedo de utilidad, para que fin contener 
el contrato engaño, ni mala fé, por foloel capitulo dq 
que no le fue útil, pueda reícindiríe, y obtener el be-, 
'fiefício de leponerfe al efiado anterior, como fino ha- 
bieíle vendido. 

Ambos extremos no pueden explicarfe en hi- 

pórefi mas puntual, y clara, que el Derecho que, dio 

iiierito al recurfo de fuerza , y ocafiono efle Maní- 

-fiefto. La venta le promovió por parte del Monafterio, 

•que la cTeyó útil: fe tafo la finca reducida. ya á foLir, 

;por el juño, y legítimo precio, con que fe regulan tQ- 

das las mas ventas en la Ciudad de Lima^ eftimando 

.la vara plana á proporción de la diftancia de quadras 

de la Plaza mayor, apreciando la primera ,eq diez pe-, 

ios, rebaxando uno en la figuiente, y fuccefivamente fe-. 

gun 



giirí fe retiran de aquel centro del Comercio, Tribu- 
nales, y publicas oficinas, que es la regla, que iricrodu- 
%o el P. Ffe Diego Mar oto, iníignc Árchíteólo , que 
íibrazaron los deíiias Artífices, y adaiitió la coftumbre. 
Y habiendorc fucitado algunas dudas en las taíaciones 
poia las ventas, y remate de folares, defpues del Te n« 
bior del ano de '1745. fe examinó en junta de Maeí-. 
tros Alarifes, que dirigió D. Luis Godin^ de la Aca- 
demia Real de las Ciencias de Paris^ y Regia Sociedad 
de Londres^ y Catedrático de Prima de Matemáticas 
de la Real IJniveríidad de S. Marcos ; y oído el Cabil- 
do y Regimiento de dicha Ciudad, fc mandó obíervar 
por Decreto del Superior Gobierno. Por lo que bien 
aconfejado el Autor de la Concordia át fujctos dodos, 
cuyo coníqo no ííguió para eícribir fu libelo, dice en 
el primero efcríto: ^ue de U "^enta de una poje/ton de 
cafas hecha ¿ D. Lorenzo lojeph de Aparicio , ha re^ 
fultado (juedar el Monafterio enormlfsim amenté lefoy 
refpetio de U mayor utilidad^ y logro^ que de la que 
rejulta del cenfo perpemo le ofrece la refacción de dicha» 
fnca^ para que fus arrendamientos fean triplicadamen-^ 
te mayores al cínon^ que fe patio en la Venta. 

No eftando pues el dolo re ipfa en leííon 
cnormífsima, que refolte de la defigualdad grande del 
precio, hadeeftar en la grande pérdida de utilidad. Pe- 
ro fupuefta la buena fe al tiempo del contrato, es ne- 
cefario, que de! mifino modo que el dolo re ipfa pto^- 
viene, de que poííeriormente íe defcubra la leííon en 
el precio, que antes eftaba oculta, fe manifíeíle también 
ckfpues una utilidad, que antes no fe conocía, y exíf-- 
tía al tiempo que el contrato fe perfícionó; para quC' 
afsí pueda decirfe que refpeíSlo de la Iglefia^ que vende, * 

J] m 




LPJI ^LUJ 



MLiJ 



tsn 



EfH 



IíTí; 



^ >| 



»■ 



.1-2- > 




ri"^ /p/k w fe dolUm habet.; y qné- =clv ' comprador qcie 
.pide, ó que íe cxcepciona, dolofamente procede,, dcf- 
f)Lies que fe demueíira la utilidad, que la Iglcííá perdió, 
los cxeniplos excbíecen mas el concepto. .El 
qne ponen Ba^galio^ y Donello.cs: íi fe efti pulan vcientó 
que fe legaron, ignorandofe que en .los codicitos ha> 
.bía el teftador diminuido el legado k cinquenta> áqiié 
es femejante , íi íe vcndieííe un fondo con todos fe 
derechos, y acciones, ufos,, collumbres, y íerviduní-- 
bies , ignorandoíe alguno, que defpúes fe aclaraíle , eC 
ximable en tanto, que excedieíre mucho mas de la m¿- 
-tad del precio pa dado. Con equivalencia deben figu> 
raiíe los exemplos de la falta de utilidad; como íi un 
fundo fe vendieííe por infruólíféro , y defpues íe co*- 
nocieíTe, que era capaz d^ producir fíutos , quando íe 
^Tndió ; ó íi Ic era mas luil á la Igleíía labrar un fo^ 
lar, y le vendió , creyendo que no tenía caudal coa 
que hacerlo habitable , ignorando , que fus fondos po- 
dían fuflagar á la fabrica, lo que poíkriormente fe de* 
:^a con evidencia conocer. Pero no habiendo de nuevo 
mas que el modo de concebir de parte de los Ad- 
miniítradores de los bienes de la Iglefia , íi nada & 
deícubre para proponer el remedio de la reílimcicn , 
que al tiempo del contrato eñuvieíle oculto ; íi nada 
fe demucílra , que antes no eíluvieííe manifiefto, y co> 
nocido ; quando mas el diílinto modo de pcnfar de 
los Adminiílradores aduales hará la materia duddía^ 
que pide conocimiento de Juez, que la examine ; y en-* 
ronces no hay dolo formal, tomo fe fiipope, ni r» 
ipfa; porque no hubo al tiempo del contrato, ni Íl 
tiempo de proponer la excepción demoítracion, que con-} 
venza que el comprador pide, ló.reiicnexwiniuñida; 



V. « 



lAAl 



^ '-^^i^^ t '-.xC "*" Vf *0-'T '■■^y'y T 'Jify T '-X:''' '^fSW/ T ''-y'' 



...... , ^ . 127 

Lo que íe perdmde: pues todos Io(S conip!Ía¿ 
;íipios,0|üc im^iyeron á .conffitdr la buena fé del com^ 
prador al tiempo del contrato ^ y á reglar la.derermi- 
tiacion del Juez Ecldláftico , ^que lo permitió, fubíiA 
ten pnra ñuinrenerla , quando fe defiende íii firmeza. Y 
tíQ habiendo injuíHcia quando el contrato fe peificio- 
íiórtampvico la hay, íí en virtud de éf , y baxo de llis 
rnifmas circunftancias íe cxcepciona. Y fi fe procura per- 
fuadif, para impetrar la refficucion, que el contrato e# 
menos ácif, ó que la utilidad, que la mifma Igleíia con- 
tibió para vender, no fiiefegura, y cierta; en el com¿ 
prador de buena fe no es reíiííencia iríjufta, deducir m-' 
te fu Juez competente aquellas excepciones, que no in- 
tentan fe continúe la lelioa de la ígíefia, íi la hubo; íí^^' 
no que íe examine fi intervino tal fiika de utilidad at 
tienipo del contrato, en que el comprador tiene áíii fa- 
vor las mifinas aftuaciones hechas á íblicitud deíalgle'^ 
fia para vender , y determinación del Juez Eclcíiáfíico,- 
que autorizó la venta por títil, dando licencia p^ira ce- 
lebrada; que hacen prueba probada, y legícimando el' 
título, juftificaii la poíehon( i) der reo lego. • - - 
No íe debiera refcindír • la venta, porque en él 
tiempo^ preíente no fueíTe útil , fí antes io fué (2) ; * 
como fi le vinieííe a la Iglefia caudal conque labrar una^ 
área, que antes no tenia, ni podía efperar -con próxí- 
Tha probabilidad. Ni debe deferiife á la inteneion de 
quien pide ; fino exáminarfe fu demanda por el Juez 

. ... ^^l 

(1) Lx: Sl¿jiH¡s óc JnnTditl:. omninm íadicnru. L^. 7^//!" 

ti II. ffi de adquir. poffcí! Tiraquell. iíi Lg. ,^. CQii^ 
riúb. in principio. Uoíí^í^íií .?' 'r. i 

^^*[23^Bx Lcí^tot-^ Molina-, -P. íirfiing u&i,ijip;'n. -^ 

3$. ibi \ tmc temporis, 4,,.v... - . „..> 




mM 




cm 



R91 



del reo íégon h regía general^ ni desaríc al nrbítí ro de 
los qoc en diverfos tiempos manejan los íntercíes de 
li ígícíia, admiiiiíiran fus bienes temporales, y eftiman 
fus derechos ; que lo que aprecian unos, y folicitan por 
íiril, otros io reputan por iímtíl^ y dafiofo ; y quede el 
dominio de los compradores en tal incertídumbre ; lo 
qac íiiera mucho mas dañofo á la Igleíía ; porque coa 
tan poca feguridad no hubiera quien contratara en lo 
que le fucile verdaderamente útil, por el ricígo di* la 
íacil reícifion del contrato ; como juicioíamente reflexio- 
na el P* Pirhiog (i) i y mucho mas habiendo de per- 
der el proprio fuero. 

Infiercfe de lo dicho, que la reftitucion in in^ 
tegrum^ defnudamente deducida, no tiene fundamento, 
con que proponerfe ante el Juez Eclefiáftico , dexando 
el fuero del reo lego, no haciendofe de parte de la Igle-: 
Ca demofíracion evidente de lo que íe ignoraba, y pue- 
de caufir que res ipfa in fe dolum habeat. La proba- 
|)ilidad de la defenfaá una demanda, que probablemen- 
te propone la Iglefia , aunque obtenga determinación 
favorable, no hará la refiñencia injufta, y que confticu* 
ya dolo equiparable, con el que es formal, y verdade- 
ro ; como las excepciones que fe deducen con racio- 
nal fundamento, y probabilidad, no hacen injufto al li- 
tigante (2); ni debe reputarfe tal en quanto álos efec- 
tos jurídicos de la condenación de cortas, y mucho 

;. me- 

(,i) P. Pirhíng, §. 5. n. 17. ex. Lg. Qtípd minor^ §. 
XQon femj^er^ ff de minoribus. 

(2) Lx. Properandum^ C íie Judicijs. Cap. CaluntKU dc 
Poenís. Barboía ín Lg. Cam qui tmere^ n. 75 -ff- ^^ Ju- 
dií^íjs. D. fcLmorsiao m cap. fin. de dolo, q^- i» n» 5* 




. ^ ■W- ^ -y^fj f '■ yc ^ \f *'-' T ■o:< / r : ji^- 



:it^rtotrPdeíJíee{ príncipe la perdida del 

:pmpíi0^ filero^ fin examinar fe la cxccpci(^íi; y Corrich(Íí> 
-iguíd ticón la acción en á :dolü rei^k^ k^m3arg¿í^ 

-mntia iticuípabteló'qiiG re i}^ pidiera tener dt)!o, no^ífe 
^pclería por la excepción dedolo, ftio' por^a excepi- 
xioo íntfkBlmny como m agí ftral mente advierte J¿í¿:^¿¿> 
-Cüjatio í (^|; al q?ie fc excepcionara coti ex^ptioñ pro- 
'bable 5 ^ racionaliiiente -fiíndada V €jiic hace ignoraneia 
-invencible (5) ; é inculpable, aunque ^p5r la lefíoii de Ik^ 
^utilidad pérdida p^eda la Igleiaíerréílkuída, no íe cá^ 
Jificaría fu excepción de doloía, éinjüíta,' y tonque tó 
íibiBra de la íjidm de tedierario; injuíío litigante , ex^ 
cluiria también la calidad -del doló en la éxcepcidri ^ 
como la excli^ye en la acción. 

Conque ó por fernecerario para el faero mix- 
, tü, que fe alegue dolo "formal conftitutivo de íacrüe- 
gio improprio, q^ue es lamas comun^ ó porque la equi- 
§áradbr^áé! doloVi? /^ no Íq extiende íi áá tí ítie^ ^ 
4o ^ Ó finalmente porque puede la t^ñxnáoh^ 4nfínt0^ 
grüm pediríe por lefionv, que ^no arguya riec^íaliamentc 
'Ú^d re iffa m el comprador de buena fe, qüeíeex^ 
tepciona5;tio íe convence de la equiparación adíniti** 
ida en algüYíos tafos con el dolo formal , que la refti- * 
"tucioh m integrum y 'qife pide la Iglefiá 3 fea de mixtea 
'íuero. ■ ••<^'HvíK4?í»A.,>.^:;>::M-' ^- -• : ■ .mvAj 

- - -;■ \ ^^_^^-^ _^ >>:?■• "-^Kfe^^-i-í [[."'_. ■/■: -nh 

" % i)' 'ídm'^Míj^- ejJB ppifü In éxcéfmné : ^ BS1*gaíÍlll l¡b.í s2i 
•cap %: de dolo Ye ipfa^ n. ^.^. 10. . ^iH-f -r 

1: (i) 'Cujatius ad Lg, Si í^hís 36, ffi de Vw Ov ex Lg. ^^ 
ifi de dolo: Qm cafnnon doli^ fid in fdUt^m ohíiahit exctftia, 
¿ :{5) DD. xoiíimunit. agmtcs de probabilic. P. Scñeri 
.de op^ proba, cap: xq^ ' . . ; ,j 






II 




nrmn 



^ 



ii 
r; 



^ 




No !e he declarado al Autor de la Concordia 
mi difamen ^ y íi llegando al eftrecho de juzgar , me 
ocniriiía alguna media vía con que conciliar ambas opi- 
Ilíones. Efto tocaba al Autor de la Concordia de la dif- 
cordia , y nada menos hizo. Al Autor del Manifícf- 
to folo toca hacer ver con evidencia , y cree que lo 
confeguirá , que los Miniftros de la Real Audiencia de 
Lima^ y el Abogado, que intentó el recarfo , meie- 
cen crítica mas refpetofa, benigna, y acordada, y aque* 
lia mifma de que fuera digno el Sr* Co^>arru\>ias ^ íi ef- 
tando de Preíidente en ella juzgara como opinó , y la 
que correíponde á las Reales Audiencias de EJpam y 
que determinaron los recurfos^ como aquel limo. Prc* 
lado^y íábío Autor juzgara* 

NO me defentendere de Lis objeciones de D. 
Alonfo^ que impugnan la difcordia , y tratan, de 
menos juftiffcado el didamen de los que dixe- 
ron , que el Ecleíiáftico en conocer , y proceder ha- 
cía fuerza. Es la primera: que al Juez Eclcfiáftico co- 
mo mas digno le toca declarar íi es íí-iya, ó no la ju- 
rifd¡;:cion, quien en declararfela no puede cometer vio- 
lencia ; porque ufa de la facultad, que le pertenece, (o^ 
bre que copia los lugares, que corren del num. al 
num. La fegunda: que el Juez Ecleíiáític®, que de- 
termina con opinión tan probable , y común, obra juf- 
tamente : luego no puede hacer violencia , en declarar 
que le toca el conocimiento , fegun los AA. que cita 
en los números. La tercera; que en las dudas fe ha 

^ de 



IKU^ 



^ifc reíbiver á favor de la Iglefia : y no pudictídoÍQ ne- 

^g^jr la duda 5 por mas qac fe cxfaerze la opinión , que 

iá^orece la jarifdiccion íccular, debió en el lecuiro de- 

>^rniinaríe por la Eclefiaftica, declarando que el Juez en 

^panocer 5 y proceder no hizo fuerza. 

;^ í Apuro eftas dificultades con la refiexíonj de que 

-Tcl Juez, queíe arregla á la opinión mas común, y cuya 

probabilidad es innegable 5 obra juíiamente, ícgun íii 

•diíSámen piáftieo : luego no puede cometer yÍGlenciaj 

*|30fque feria una implicante contradicción , obrar bien , 

<y mal : proceder juftamenre , y ufurpar la jurifdiccion , 

r^iie no le toca 5 lo que neceíariamente envuelve in- 

'jufticia. En lo que~-es muy digno de tenerle prefente 

lo que dice el Sr. Matheu (i), acérrimo defenfor del 

auto de legos , quien concluye obligado á confefir ef- 

ta verdad : Uicet^erum fatear^cfuod m his opinabili?' 

bus ou^Jiionibus rationabilker inter DD. difcufsk^cum 

defciat notorietas Juris^ non efi tam faahs additus ad 

trihunalia regia ^ qtiia de violentia in procedendo non 

Mpparct eo ipfo^ (jmdres dubia reddatur ^ tiam fa^pore 

^é^cclefí^ in fmilibus efi judicandum. Y con mas ge- 

íieralidad afsienta, que (2) la diferencia en quanto , al 

ñiodo de proceder en los Reynos de Caftüla , y de 

la Corona de Ara&on confine , en que en aquellos los 

gravados por el Juez Eclefiáftico y folamente tienen ; el 

Tccurfo por vía de fiíerza, para el qual es neceíaria la 

notoriedad de hecho, ó de Derecho, por la qual fe 

pueda decir que hay violencia; y que en faltando efta 

( como filta con efeélo en materias dudofis , pues no 

es compatible la duda con la notoriedad ) los Tribu- 

■ na-í\ 

(i) Matheu contrpv. 7S. derecriminali, n. il^. 

(2) ídem ubi fpp. n. 117. 




cm 



It99 



Fm 



^ f 




^ tiaics luyeos por ÍLípremos qne íean , tienen ligadas b$ 

•manos para cftorvar los gravámenes de los legos, que 

deben apelar á los Superiores Ecleíiáílicos. ; ¿ i. <i 

Qje al Ecleíiúílko coca declarar que es íii)^ 
la juriíJiccion (i), es una de las razones de dudar del 
'Tecarfo de fuerza de conocer , y proceder, que difícul- 
Jta la j iftifícacion del auto de legos : nada tiene partí- 
:cular en la difcordía prefente. En qaalquiera recarfo, y 
.competencia de fuero , en que íe difpiue ñ pertenece 
Ja cauía al Juez Secular , ó Ecleíiáflico, pueden alegar- 
,fe hs miíliías do<^ribas: conque, ó prueban mucho^, 
y defttuyen del todo el Auto de legos , lo que no c$ 
admitible eftando las Leyes tan expíelas; ó no pruer 
iban contra ei que íe interpuíb en la Real Audiencia dé 
Lima por la reftitucion /;;- mrr^mw, que pidió el Mo- 
'Haílerio contra el lego en el foero Ecleíiáílico. : 

Lo que bañaría por reípuefta ; pero íe hará a\- 
^una breve memoria de lo qye refponden los Auto^- 
íres, que tocan eíla razón de dudar* Ha fido controver- 
íia muy dííputada : íi los Miniílros , ó familia armada 
áe ios Señores Obifpos , en los delitos comunes , y 
Hiera de fu oficio gozen de fuero Ecleíiáftico: que tra^ 
ita muy de propóíito el Sr, D. Franáfco Aíarla Cjh 
-riño (2) , en el tomo intitulado : Mexm rerum Eccle^ 
'fiajiicorum jurifdiWonalium , qne dio á luz á princir 
-pios de eíle figlo. Allí hace memoria délos Reales or*» 
•denes , que S. M. expidió al Virrey Duque de V^era^ 
'fuas^ fóbre las quejas , que el Nuncio, y algunos Eclef 
fiáfticos dieron , porque no fe les permitía qne conoy 
ak^f^a de íjauñs contra perf4)nas fiíjetas al fuero Real, 

(i):Ek cap^. 5/í/í*^fA:^,dé fentent. excommunicat. in6. 
(z) Cyriaus iu nex ^ rei;uai Ec;c,.)urUiii<avCap. |.é 



^;,'r 




T ■■w. ^ '-Wj t '->x- ^\f ':/T:--:^r-:r:j^'^- 



MMmm 



y manáo qiicen nirigima' manera Te coníienta, por fcr 
•conria las regalías: dá noúch de ios oficios, qtic pa- 
fó con fu Santidad para iiiaotcnerlis , y previene que 
en todos los cafos, que fe oficderen , fe oairra al rri- 
«al de la Monarquía, que es el rectjrfo equivalente ett 
d Rey no de ^ímo^a/í, y otros, al de fuerza de cono- 
CCfj y proceder en los ác Efpana. 

Infcrta eíle Autor la refpaefta, y alegación ja¿» 
jídica del Fifcal de S. M. en que ñerviofamente defien- 
de la jurifdiccion : y (i) pone la difíailtad ¡nfiniiada; 
diciendo que íi fe dudare del valoi* de lo leíiielro, coa 
:€l preitipueílo de que en la contención , de íi algún© 
|02Ó del fuero de ía Iglefia, el conocimiento pertene- 
ce al ]uQt Eclefiáílico como mas noble; y no al Prin-^ 
cipe, ó Juez Secular, como de inferior grado : íe le reí-- 
ponde diftinguiendo tres c^fos. El primero : fi fe tra- 
te de la jurifdiccion, <S cerca de cofa, ó Derecho efpi- 
fituaí^ ola duda confine en fi el Derecho, ó caufa e¿ 
cfpintuah y entonces es cierto que el conocimienté 
toca al Juez Eclefiáftico. El fegundo : fi la cauía es pro- 
íina, y el reo Clérigo, fin dudarfe de efia calidad, re- 
duciendofe la qüeftion á fi en tal cafo goze, ó no del 
privilegio del fuero; y que también toca al Juez Ecle« 
fiáftico. 

El tercero cafo, que es el tema déla qüe& 
tion, le propone: todas las vcc^s que la contencioti 
es acerca de materia profina , y reo lego de cuyas 
<ircunílancias no fe duda. Entonces afirma que el JuezSe^ 
cularconGce,y dedarafi.es foya ta jurjfdiccion : ota al Sr. 
■Ramos^Cortiada^Olha^ Ze)}allos^ y otros. Dala razón 
íomandola de los dos Prindpados Político, y Eclcfiáfrico, 



*-<-»iiM 



Ll 



íit'l! 



(t) Cyúiius ubi íiip. nüm. f^, 



Ifps 




m 



que componen la República ^ del todo independentes, 
Jos que miran á díveríos fines > uno al erpiriaial ^: <}u^ 
£"exercica en colas üigradas^ y orro al temporal, que mi- 
ra á las proñnas. Y que aun contradiciendolo la-Ley 
Ecleliáftica , quando efta no fe dirige á fin íobíenaui- 
ral, fe hade eílar á la determiíracion del Principado Po- 
lítico 5 que ricíie £indada la jafifdiccion en los láyeos 
de íii territorio. ^ . L,, 

Aunque la doéirina de efte Autor es magiííral3 
no fofiega la dificultad , ni le da toda la claridad, que ne- 
ceíita ; por lo quc iníiíiiendo en la que figuió del Si\ 
Ramos del Aíanfano^ fupongo la diñincion (i) de los 
dos Principados Ecleíiáftico , y Político^ íá feparada it>- 
dependencia , la diverfidad de fus fines , y que cada 
lino tiene los medios necefarios para Íli confervacion 5 
que ambo5 componen un cuerpo civilmente unido con 
obligación de contenerfe dentro de ííis términos , y 
prohibición de introdaciríe en los que no le perte- 
necen. -, 
Puedo el cafo controvertible ^ igual derecho 
con fidera cada Principado , y Juez de ¿1 ^ á quien ;íe 
duda la juriídiccion , para declarar que le pertenece, y 
defenderla por los medios legales , refiftiendo la injufc 
licia de quien cree que fe la uíiirpa (2) , y no íiijetan- 
do/e a fus límites los irafpaía, quebrantando los ágenos. 
Ambos íe eífiman ÍLipremos en fus lineas, y creen que 
les patrocina todo el vigor del Derecho natural , pvi- 
ra refiiftir la violencia, y repelerla. Quiere el Eclefiáfti- 
co que fe le ceda , porque reíJ3e¿to de la jurifdiccion 

fe- 

(i) D. Ramos ad Lg. Jnliam, & Papiam, lib. 5. c. 4i. 

{z) D. Salcedo de Jcge política, lib, i.cap. i8. per to-. 
tum. D. Ramos lib. 3. cap. 52. n. 4. i \sy 




featetíene íncompetenria ; pero no Incapacidad; cin- 
iiireóbíiiente puede excrckar fa conocimiento en per*- 
íbnas {1)5 y canias profanas ; lo que es al contrario 
€n é. Jtí€z lego rcíj^cño de la Eclefiáffica, que fe con- 
trovierte. Repone el layco , qoe tiene ííi derecho fun^ 
dado 5 fiendo la cauía profana^ y el reo lego de ííi ter- 
ritorio , y que hace á íu favor la baía (2) dé la jarift 
dicción que pofée 5 y es lo natural que quien efta fi- 
xo^y fin difpota en ííi fitio, y lugar proprio , exámi- 
re fi oti-o fe le introduce, y no el que quiere incluir- 
íe, fi los términos donde vá á introduciríe , fon ágenos. 
Infiíle el Eciefiáflico que en punto de duda fiempre íe 
aventaja, por k fíípereniinente excelencia de el ñn ác 
ÍLV jurifdiccion , que la hace fuperior (3) , y dexa la fc"- 
cular de inferior grado. Se afianza el Juez Real en la ma- 
yor antigüedad de íti jurifdiccion, y que Chrifio fa de- 
xó en la univerfalidad, que antes tenía , de perfonas, y 
bienes (4) , en lo que no eñá exceptuado fin prudea-^ 
te duda» 

Manteniendofe por ambas juriíclícciones eíle 
-equilibrio de razón, era necefirio que alguno tuviefle 
la autoridad de refolver, y dirimir una difcórdia, que 
terminaría en perturbación (5) de la paz pública. ¿ Qire ÍC 
podría fiar de los Jaeces Eclefiáfficos, fien una mate- 
rna, cuya duda pide que íe pefe con el fiel nías eícru- 
pulofo, dice el Autor de la Concordia ú num. lo^, 

^ - y':,''':' ' - . "„ ■ ■ '■ '"; " . ^ , que 

(1) Eximrul Suarcz in defenf Ramos citato cap. 4.2.' 

•^I6c DD. communit. 

- (2) Salcedo ubi fup. Ramos n. 8. cap. 52, 
(3) ídem ibidcm num. 6. 

'< i^- ídem -num. 7. 

(5} ídem num. 10. Salcedo ubi fup»_ 




jKm 



rm 



I ** 



qoe deben ifidinaríc a fu jurifdkciors^ con ío iyie 'Áría 

inénto í que diga el Fífcat de Cyrino^ que- íín deguftar 

el artículo J}Hí4m more^ fe íigiícn ^ y mns que juzgan, 

_pe!ean por el foero (i) ? ¿ Que fe podra confiar de los 

Jaeces Seculares^ á quienes no ios podemos creer (2) 

mas contenidos ; fino aílentir al Caixlcnal de Lma qiiarv- 

rio afirma, que indebidamenre dcclinaii ambos á -extre- 

;nios viciüíos? ¿A qi^ien pues <*ji tal conflifto fe deberá 

encomendar can pi-eciía Irenarquía^ no peroiitiendo la 

diílaíicia^ y graves negocios de la Santa Sede, hacerfe 

cargo (5) en todas las Provincias de la Ghriftiandad, 

de ocurrir á eílos daños; ni fiendo tonforn-ve á fu ft- 

prema aatondad, que extienda la foíc&sá indireda, fiíq- 

^a de aquellos arduífsimos negccios; que miran al bien 

común déla República Chtiftiana? La refpueíla feráde 

la Ley de Cafiilla en ja íiguiente claufula, á la que el 

Autor de la Concordia deberá dar las manos, y -fujetar 

d juicio. Por (juantü afslfor Derecho^ /Como por cof- 

tu?nhre immemoríal nos pertemce alz^ar lasfuer^as^ qm 

Jos jueces EckfiáJücúS hacen m'lds £mfks Eclcjíafti- 

cas de que conocen^ m no otorgar las apelaciones^ que 

de ellos fe interponen legítimamente^ y afsi mifmo en 

.prohibir que no conozcan los tales Jueces Ecleftafticós 

contra legos fobre caujas profanas : Por ende mandamos 

a los dichos nuefiros jueces &c. El Rey es quien diri- 

liie^ excrcitando efta regalíaj que por Derecho, y por 

cof- 

' (i),Apud Cyrinum foi. 164. 

'(¿)'Oportunc Sabcli vb. Index^ ik'i7t de digendoEc- 
ClCÍiaÍL aut, Hoc /iHtcm^ admtjfo iam eft difimta ad favorem 
ludicis Ecclefiaflíci^ & idem ejjet e contra. 

(3) D. Ramos día. jcap. 53. n. fin. ,D. Hontalvaf y, 

&: 7. ubi alias rcfcrt. i j 




coñombre immcmoral k toca, ponricdio ilc los 
mo,s Senados, á los- qiiales confia £1 ciieícicio. 

Eft que razones íc funde efie Derecho, y cot 
iRimbrc iinmemorkl, no ion dificiles de penetrat s por« 
que es proprio oficio de los Reyes cuidar de la tranquiT 
iidad de las RepubÜcas (i)^ y la principal obligación, 
que reciben con la Corona^ confervar la paz de los Ciu- 
dadanos* Y fi en qaalquiera familia bien reglada pue- 
de el Padre, que es cabeza de ella, con un conocimiento 
económico, que nada tiene de jurifdiccion, determinar 
fus diferencias, reduciendo á concordia fus diííencio- 
•taes (2) , y embarazar que fe perturbe fu quietud, fe- 
fialando á cada uno lo que le pertenece ; con mayor 
razón le tocará eSa facultad a un Principe, que gobier^ 
?na como Padr^, y folicita la felicidad común en la con- 
fervacion de la Paz- Y fi fe ha penfidoí por congruen- 
te medio, quando cada jurifdiccion eftá firme en fus 
Derechos, que fe elijan arbitros (5), en los que pue- 
den adelantarfe, mas que íerenarfe las turbaciones: ? ea 
quienes refídirá mejor, y mas autorizado efte arbitrio, 
que en los Reyes, que por el alto caráder.en que la 
Divina Providencia los conftituye, tienen mas eíb echa 
obligación de concordar los Jueces, que la competen- 
cia hace diííentir, y • contenerlos dentro de . los límites 
de fi propria jurifdiccion, declarando lo que puede íér 
dudofo? ¿A que arbitros con mas refignada íé pue- 
den fujetar las dudas, que á los que por una fíier- 

Mm za 

• (i) D. Ramos, Salcedo, & Hontalva locis citatis. ^ 

• (2) DD. communiter agentes de poteftare Económica j 
Ccefpi obfervac. 3. ex Lg. 19. íf- de interdidis. 

(3) Foataiieüa, Cortiada, & alij- Vidcadus D-Ramo^ 



cap. Já. Hr^ $• 






f|*)-'jr,-- 





nn 



ítrí 



njim m iLPi 



I 
1 



r<'. 



za de la nntnraleza, y eflímulo de la lealtad fe debe de- 
ferir con la mayor rcíignacion ? Pues quando. el Se-^ 
nado Supremo decide, el Rey es quicii económicSj y 
foberananiente determina, en cuyo Augufto nombie ft 
adúa, y íirrepreíciuacion m^as vivamente íe exercita, 

Quando el Derecho no aicíle tan fegiiro como ' 
€s, bafiaiía e! otro extremo juílificanVo, que la ley íe- 
nala en la coíriimbre (i) . ¿ Qual puede coníideraríe mas 
legítima, racional , exercirada con mayor juftificacion^ y 
-prudencia, admitida en la prádica íln repugnancia de ta 
Sede Apofrólica, con mas relevantes títulos en nueftrós 
•Monarcas: quienes como tan CatóHcoS, mas en las ope- 
raciones que en íii gloriofo título, como Defenfoics, Prc>- 
■pagadores de la Fé, Zelcsíísimos hijos de la ígleíla, y 
Proceítores de la Santa Sede, fe han juzgado bcnemé- 
litos de las mas ilufires conceíioncs , y condecendcn- 
cÍ35 de los Sumos Pontífices, con que orlan íti Coro- 
na ? Punto en que debe ceíar mi pluma, habiendo fi- 
do empleo de otras (2) de toda la elevación correípon- 
diente á la dignidad del aíEinto, 

Peifuadome á que el Autor de la Concúrdiay 
no oponiendofe la calidad de buen vaíaüo con la de 
zelofo Ecleíiáfiico, no diíícntirá de lo que fe ha expli- 
cado ; pero dirá que impúgnala di.ícordia en el rccuríb^ 
porque no halla la violencia, donde el Juez EcleíMxco 
procedió con tanta probabilidad. Ya fe le ha reparado la 
confíiíjon con que íi plica las dodrinas, fin adveitir que 
los recurfos de fuerza de conocer, y proceder, y de ape- 

la- 
(i) D. Salcedo, D. Salgado, D. Ramos, & omnia eru- 
dita congcrit L. D.D.Jolcph de Ledcíma in favorem 
llcgalix, & co^c^nitionis violentia?, conciuf. 2. fol. 24. 
(2} Noviísimc D. Marchio RcíjaJiíe in victima kgali. 




,^ -Wr ^ -.^i^o f '■y:í;^\.f'^.. 



facían dencgncfa, nnnqiie fe junten ex) m^ mlfma Lcy^ 
y- fea igiiríl el modo extiaordinario, no jurifdiccioniíl, con 
que ;ie cxerciran, y algunas de las razones conque fe 
jüftífican, los comprehendan ; pero tienen muy nota- 
bles difacncia sí en el §. j fe infinuó, la que hace mas 
cxpedibie ■ el auto de legos, que el de apeLicion dcne- 
.gad^*, P^ cík dimana la que correíponde ala objeción 
^iie íe propone,-<b^nc 2 

y Los DD, preguntan fi fe puede declarar que el 

:Juez Eclcíiáñíco hace fuerza, quando niega la aneía- 
.^'¡4íí}j fondado ep opinión probable, JVi^r^jj^ (i^ defíen- 
^^ique; qo. fe puede declarar que hace fuerza. La con- 
jrária opinión íigui4 y procuró cRablecer cík/rfác? (2)^ 
^con el fundapienro de que eña obligado el |ucz Ecle- 
Jáftico a conformarfe con la opinión del apelante ; co- 
4110 el Confefor, que es Juez en el Tribunal de la Peni- 
4CO03, con la opinión probable del Penitente ; y el Sena* 
4o con ladelrecuri-entejynoccnladeljuez. El Recaen- 
M Crcfpi aprueba la fentencia ¿q Salgado^ é impraeba 
la de Salcedo^ conííderando que hay razón muy diver- 
ia en el fuero interno, donde el Penitente tiene dere- 
^^ícho de- jüíjiaa á pedir que íe le abíuelva; y en el fue- 
„yo extemo ^,, íubdito litigante i^o tiene derecho de 
^compeler al Juez á que %a íti opinión en perjuicio del 
iColidgante (5), y debe formar fu propiio juicio; y ufan- 
ado de ella ficukad, en que conílfte el a¿lo de juzgar 
^0 íe puede decir que hace £ierza. Eíío miínio fíente 
.el (4) Eximio S^^arezj ,, - 

Pe- 

.^, (í) D. Salgado de Regia Proted. i. part. cap. 2. § 3 

^p.,, 26. di zj. 

' (z) D. Salcedo de Lege Politica, Hb. i. cap. 9. 

[3] D..Creípi obíervat, - I. n. 290. 
" '[4j IP. Suarcz in dcfcxrf.íidci lib. 4. cap. 34. n. 33, 



K^ 



Pero es' notable 5 y clara h ' Mctench entre 
dicho rectiifo, y ei ác conocer, y píoccier. Eínelde 
íapeladon dciiegada, la caufa es Ecleíiáflka., los ikigan^ 
tes ííijcros á 5a íuriídkdoo , de lo que nadie duda : el 
Real auxilio fulamente íe íiiipartc ^ qaando coit injufta 
violenda íe impide el ádko al íiapedor^y el remedio 
de la íegkima apelador , que es conforme al Dei^cha 
mcural. Y ñ el Juez EclcíiáGko probablemenite juzga 
que el Derecho namial no fe viola , y que la natura- 
leza de la cauía no permite apelación, ceían todas las 
Tazones, que juñifican el recurfo ; y na fe puede enerar 
■a impartir el auxilio fin un exereicio formal de jurit 
^dkcion, que examine la juflkía, 6 injuñida de la cau- 
fa, que coca ala juriídiccion del Superior Eclefiáftko^ 
-que fe le uíurpara. En el recurfo por fuerza de conocer, 
y proceder, la caufa es profanarla duda es,fi tiene cali- 
dad, que la haga del fuero de la Igleíia. La contienda 
-no es canto entre las partes, que litigan el artículo pre- 
vio de la declinatoria , quanto entre los Jueces , ó de 
jurifdiccion a jurifdiccion , en que no baña, para que 
no haga focrza el Ec lefiáílico, que obre con razones pro- 
bables; como no bafta que. el litigante alegue con pro- 
babilidad, para que obtenga ciertamente. Y como es 
neceíario que entre dos que litigan un punto dudofo, 
"haya Juez, que determine, a cuya fentencia fe ííijetan i 
es igualmente necefarío que entre dos juriíHicciones, 
que controvierten á que fuero pertenece la cauG, ha- 
ya quien haga las partes de Juez. Y aunque el modo 
íea extiajadicial, y el arbitrio de poteftad económica , 
y no jurifdicdonal, el oficio, y el efedo han deferios 
mifmos, rcfolviendo entre dos Jueces , que tienen la 
jurifdiccion dudofa, ó dos jurifdicciones > que proba- 

ble-* 



^*' •■W--"^ '-y^o f "yc'^Kf'^yj ■■-""'^ ■' t; 



blemente la cottipiten; !o que determinma en ¡uñkh 
entre dos ftibdítos , que litigaran dcori o de íu mifnm 
jastídicdon. 

Adaraíc mas el peüíairjient03 paefta la hipóreíi 
<k que los Jueces, que hacen las veces de parrc^ que. 
lirigao , fe fujetaran á un arbitro ; ó los Superiores de 
anibas jurifdicciones cometieflen i>or delegación el co- 
nocimiento á un rercero, que diiimiclíe la duda. No Ic 
bailaría á eñe Arbitro, ó delegado que cuvicííe á fu &- 
yor opinión probable el Juez Ecleíiáftico ^ para deter- 
Hiinar que era Tuya la jurifdiccion : eftaría obligado á pe- 
far fus fundamentos , á examinar las razones de ambos 
Jueces 5 á pronunciar el arbiciio , y refolucion legua 
lo que juzgaíle juílo. Y aunque la poteftad fea econó- 
^licaj y no jurifdiccional , y ei modo del conocimien- 
to extrajudicial , tocando ai Rey por Derecho, y por 
cofttimbre dirimir la contienda para coofervar la paz , 
ka de exercitár efla regalía, no conformandoíe preciía- 
mente con !a probabilidad, que obro el Juez EcleíiáíH- 
co (para lo que tiene igual derecho el Secular con la 
ventaja délo profano de la mnteria, y fcr el reo lego) 
iino haciendo de los derechos de ambas jurifdicciones 
un jufto concepto, íegun el hecho, y fus circunftan- 
cias. Y la re€ta imparcialidad para pacificar las dos ju- 
rifdicciones, íe confía de la Soberana autoíidad del Rey , 
-que la ejercita por medio de Ílis faperiores Tribu- 
nales. 

De lo que dimana en el reairfo de fuerza de 
^conocer, y proceder, y auto de legos, una diferen- 
cia vnvj notable; porque fila caufa'es de immunidad, 
y fe dice que el Juez Eclefiaftico hace fuerza en de- 
^;ílarar que el reo la goza, como la materia es Ecle- 
"•:^ - Mfi - . ' 






s-^. 



t^ 



l^ 



m 



I 



fiártica(de lo que no Te duda) para juílifícaí- el recnrfo^ 
es neceíaiia la notoriedad de Hecho ^ ó de Derecho , jr 
aue fin tergiveiíacion confie, ó que el reo no Ríe ex-^ 
trahido de" lugar ílígrado , ó que el delito es de los ex- 
preílímcnte exceptuados ; porque eílando la qiicftion de 
Hecho dudoíli en las pruebas , ó la de Derecho , por 
las razones, y Autores, que bricen probables las opi- 
niones contrarias, no fe puede decir que hace foerza,. 
m en conocer, íiendo la mateiia Ecleíiáñica, ni en pro.*^ 
ceder, habiendo probabilidad, conque juftamente pro- 
cede. De eñe recuríb en caufas de inimunidad es la doc- 
trina delSr. Matheu^h que explicó con elegante peí t 
picuidad el Sr. Ramos (i), diftinguiendo todos los ca? 
ios, que ocurren , y corrigiendo varios errores de los 
meramente prácticos, y papeliítas, que no penetran 
fii el alma de las razones legales , ni la mente de los 
Tribunales fuperiores. Pero fobre materia profana, y 
reo lego , en que fe difputa fi la jurifdiccion toca al 
Eclefiáílico , ó al Secular, no baílala probabilidad de 
aquel ; es necefuio que fe examine en la balanza de 
la Jufticia , la que patrocina las dos jurifdicciones , y 
íe feñalen los términos, dentro de que deben contenerfe. 
Por conííguicnte , para declarar c]ue el Juez Ecleíufti^ 
<:o hace fuerza en conocer , y proceder , no íiempre es 
^ccefirio que íea notoria la Jufticia del Secular ; baña 
<jue deba obtener en la difputa , y fegun reglas pro- 
nunciarfe la determinación, declarandoíe que le toca el 
conocimiento. En efte Icntido fe dice que íe le hace 
fuerza. En una palabra: en materia Eclcfiáftica es menet 
xer injufticia , y violencia notoria; en materia proEina, 
y reo lego , bafta la injufticia, fin la calidad de notoria , 

., (i) D. Ramos di£lo lib h cap. 54- 



, * -.w.- ^ -y^o f ^>!v:- ^ vrr/ r 



fi-a que fe tíiga <|ü€ ftace ferza el Eclcfiáflico^ incluí 
ycndofe en el cünocimiento , que fegun Derecho no 
k íoxa. Decidiendo en ambos caíos la duda quien de- 
Xíc por Derecho^ y cofttJiíibre la regalía de declarar ert 
unos la notoriedad 5 y en otros la foerza , que cotiíit 
te en la injufticia ; pues el conflido de opiniones (i| 
excuía folaniente de la injuflicia notoria. • 

^, Aun liendo la materia piofena , y el reo leo^o, 

Reguarda á la juriíciiccion Ecleíiáílica, como mas exee- 
4eme en fufin^ toda revereneia, proliibiendofele al Juex 
-Secular que ufe de fc poteftad teiiiporal, yquelaexerT 
cite con Jueces reípeClivamente inferiores en íli esfe?- 
J!a. Solamente fe permite que ante el mifmo Eclefiáfli^ 
i;a le protefle el Real auxilio , y pida la remifíon de 
;fei caula : y denegada^ la Real Audiencia deípacha pro^ 
^iñop de ruego 5 y encargOj para qiie el Nocario tra?- 
Jiiga en relación los autos, que coíi extraorcünai lo co- 
nocimiento examina , y devuelve , ó remiíe al Secular 
JÉ le perrenecen. Práctica (2.)^ qiAe Je recomienda de 
iriuy reípetola. 

¿' _De efla diferencia dereajríps, y caulas, calidail 
i3éí reo, y duda, ó notoriedad de jurifoiccioa , no fe 
fcko cargo Cermímü de ^vallos (3) , explicandofe lia 
h dilcrecion ílificiente. Por lo que fe ba de encender 
fegun las diferencias dadas, ó falva la eílimacion, que 
merece, no feguiife ííi doñrina; porque en la prádica 
¿el conocimiento por via de fíieiza, íli naturaleza , y 
-cuidadofo eflilo de Ips autos, que fe expiden én \zs 

Rea- 

, (1) Crefpi obfervar. i. n. 305. 

IzJ-z) D. Ramos did. cap. 52. n. 10. 

:,. {3) De Cpgm per viarn viplcntiíE, i« ProlQgo, n. 



me 





nyt 



t ^ ^^J^ 



mn 



i4 




(i) Ko pecpe* 



H4 

Reales Atííllenchs , fe k to 

ños deícmdos* 

No obíla finalmente que los tnííliios Reales Se* 

rados en duda deben determinar los recuiíos por ú 

Juez Edeíiaílíco^ íégun la coocluíion comisuíísimamen* 
te recibida á &vor déla Igleíiíij qtie en pimío de com- 
petencias á cada paíb inculca "Urriti^úiti (2) • Pues íi 
cfla dodíina íc cntendíeííc en el abíbíuto, y univeiril 
feíuido, que el Auüor de la Concordia quiere , poco 
niolcíia íeiia la refoiiicion de los recuríbs de fjeiza de 
conocer, y proeeden Solamente fe proveería el auto de 
legos, qiiando el Juez Ecleíiáílico proniinciaíle con ig- 
tiorancia craía, y lupina, necedad bcíHal, é á !o me- 
nos con una tenue probabilidad^ que apenas merezca 
tal nombre, lo queéscreible c]ue rara, ó ninguna vex 
ÍLiceda. No fe daría diflincion alguna entre ios autos 
de fuerza, que fe expiden en materias Ecleíiaílicas, co- 
mo las de immunídad, y las proíánas % pues en todas 
feria neceíaria la notoriedad de Hecíio, ó de Derecho, 
cuya diveríidad queda explicada. Sin mucho examinar 
no habm mas que ver, fi el Eckfiáfiico fe fundó, ó 
no en alguna doétrína probable. 

Otra confeqüencia refukaiia muy abííirda, y te- 
meraria : y es que los autos de legos en los recurfos 
de fuerza han fido injiiüos regularmente ; porqtie no 
habiendo decidido in dubiok íjívoy del Juez Ecleíiáfti- 
co^ han procedido contra las reglas , que deben ob- 
fervar 1-os Supremos Senados, Se difputa ñ con las ac- 
ciones reales j y mixtas puede la Igleíia convenir allay- 

co, 

(í) Omnino vidcndus Salgado de Regia Prored. c. ^^ 
(z) D. Urririgoiti ia tradlatu de competcatijs. 



^^íqftte eflá CT {^o{€ él fiíefo Evíeíiáffico. Ya 

'Jikia-ips mención en el g. 6, de Lis opiídoíies de los 
•DD. y de habéi fe decidí Jo por ci Secular las competen- 
•Áis, que refiere (i) Cornada. Se controvierte, íi el 
•Clérigo que ha tenido alguna adminíftracion fecular, cí^ 
,ta obligado á dar qüenta en eíte fisero. El Sr. D. Jí?- 
j^ph'Ftla recoge con difaía mano los fundamentos, 
y ios- Aurores de las diverías íentencias , y trabe decí- 
filones de las Reales Audiencias de Sevilla^ y Granada^ 
en .que dexándo la execucion por el alcance al Jue?; 
^Ecleíiáftico en quánto á dar, ó liquidar la qiieiica 
(ii) íe declaió que hacía fuerza en inhibir al Seculaif. 
/Dúdale muy probablemenre entre los DD. íi el Juez 
Eclefiáftico puede por una vez, de coníentimiento del 
.^Patrón, alterar las calidades de una fondacion: v afirma 
^MzeVedo^ á quien cita /I<fí?/?^^a(:^)5 haber vifto declar 
-Trar nulo lo aduado; por el Juez Eclefiáflica en recurfc^ 
,^de fuerza interpuefto á la Real Audiencia de Vallado* 
•^iidp Al Sr.D. Gregorio Nmcz^de Roxas^ Oidor de 
^hucjuifaca^ y defpues de Uma^ ( Miniftro de vene- 
'^rable.memória.por íii agudo ingenio, y juicioía práctica) 
■ confulcó íu Tío el limo. Sr D. Aloco de Roxas^ Obif- 
rpo de la jP<a^^^ fi el Juez Eclefiáftico lo íería compe- 
'^tente para que ante él, y en fu Juzgado fe piJa manda- 
>iiiiento de execucion contra los legos dueños de fin- 
ü.iqas, en que los Monafterios, y otras perfonas Eclefiáí^ 
*;tíca$ tienea á fu favor impueftos ccáfos, priñcipaliiien- 



,V'i !?$ 



Oo 



te 



(f) D. Cortiada did. decif. i9f. 
(2) D. Vela duert. Hiípalcníi 45. . - 

í^ í^^J Azevedo in Lg.o^v^tit. ó. lib. i. n. 2ó^ Moflazo 




fe.-: 



[?5 



^<'\ 





te íi en los Seculares h.iy negligencia* En h vc^pmT- 
ta (i) recogió con caiioí;! aplicación quanto conduce 
al punto, y exceptuando los léditos ác Capellanías co* 
ladvaSj en que la Ley i j.tic. lo.lib. k de laRecopilacioa 
de Indias fe praólica á prevención, defiende que por 
los demás cenfos folo es Juez competente el Secular^ 
y que fi algunas veres fe ha irícentado lo contrario, fe 
ha declarado en las Reales Audiencias de eftos Reyíios 
que el Eclefiáftico en conocer, y procedei hace fiíerza» 
•De eílos exeiiiplos íe pudieran producir muchos. 

Conque la palabra in dubijs de aquella doc* 
trina es , la que el Autor de la Concordia ha de 
entender bien, para aplicarla congruamente, y conocer 
que procede de la duda práótica; no de la duda pura-* 
hiente eípeculativa. Axiomas fon taiiibien comunes, de* 
ducidos de expreíás decifiones, que en duda fe ha de 
lefponder por el pofeedor, por la libertad, por la do- 
te, como fe afirma de la Igleíia, y canias piadoías (2)« 
Pero viftos los Intérpretes, que las exponen, fe reco* 
rocera que hablan de efta duda práílica, quando me* 
ditadas todas las circunftancias fean tan iguales , y 
el ánimo del Juez quede tan péndulo, que no alcan- 
ze fu conocimiento, ó incline íli didámen á percibir ^ 
ó determinar lo que fea mas juíío. Efta es la obfcura 
vambigüidad (3) , de que hablan las reglas de Derecho 



5 

ea 



(i) D. Nuñcz de Roxa> in Refpo^^^ manufcripto de 
foro cenfuum pertinentium ad xMonafteria , Óc Religión 
fas Communitatcs. 

(i) Alvarci de Vclafco de Judice Perfecto, & íipud ciiin 
alij. 

(3) Videniís etiain in hoc punto D. Hontalva ubj 
fap. §. 7. alitei* cxplicans n. 18. 



^ ■■w.- ^ ■•wy f ^>T6^ ^ v^r^^T 



-€rj qtte é éfcnfo ío tiene el que fUp necefru lamen- 
íte foípeníb, fin dicernir por que parte militen (i) la ver* 
■¿M^ y la Jafticia* 
-^c^r; . • rRaras Aceces podrá verificarfe oitinimodá igiíal- 
fed de circLinflancias, que dexe en aquella fitnacion el 
;ánimo del Juez; y no indine fu conccpro á algund 
parte , perfuadído á que debe obtener la ícncencia en 
términos de Juñicia; fino hace eftudio , ó capricho 
de mantenerfe problemático , reduciendo los Tribu- 
'tialesáun extravagante fcepticifoo , ó carezca del fin- 
-^tlérefis neceíario , que requiere la Jurifprudencia para 
':^Ei práctica: á que no le eftorvará la diveríidad de opi- 
.'niones,y doñrinas ; porque fin deponer la duda efpe- 
iculativa á que pertenecen, puede formar fa áiéúmta 
-|}radico5 y no confiandole claro el Derecho, dudar ef- 
Reculativamente, y fin quedarle duda práftica, pronun- 
ciar fentencia por aquella parte, que reputa la mayor 
probabilidad, y eftán la poíefion, y la regla ^ como de- 
licadamente advierte Lacroix (2) . La^^^duda que le que* 
daré, íerá de la honefiidad de la obnt, { que es la du-* 
?da de Eícuclas perteneciente á los dedos ) no de la 
•honeftidad de la operación, que es duda peí teneciente 
á do¿l-os, y á ignorantes, que todos deben proceder 
con juíHcia. Ellos fon los términos con que fe explica 
el fabio (j) P. Seneri^ n^tardo de la picbabilidíd de 
hs opiniírnes, para dar inieligencia al común dicho- r 
i^e m las dudas fe ha de jeguir la forte mas fegü^ 

(i) P. RcifFcnñueí adtít. de Reg. Tur. inreg. ii.n. (5. 
(2) Lib. I. de Cfínfoenúa^ q. i¿. n. Ho. 
(5) AJjj vidciidí apudr. Conea m idea confiJiarii, diíb. 
a. n. 375, ^' ^ 







.ra^ Cfit^n ?íea foto 'de íaf 'q^te fon ter^afenñiente'í^i^ 
-das r.ifpciiüVas ; no opin.idv^as, de q ie el homWé fá* 
be íalír con eí híio de las razones fJilas, y prudeílp 
.te&^ cmxíQ TsJ&d ti\ la confjíioa dd L^birlnto* 



§■ 



i 



I fe hiibíeííen de notar todos los errores , y dcf- 
pvopófnos ách Concordia^ (cría obra tan dilatada, y 
molefta eñe Manifíefto, como aquél libelo. Unos 
;fon tan"** notorios, que laftiman ala priniera vifta lo^s 
ojos de las peifonas de ínñruecion, y de juicio r otros 
fe han defcabieito al tratar del reciuTo. Se dexan mu- 
chos que no conducen al panto de jarifdiccion; y fe 
^apuntaran en breve los que en algtia modo tocan á 
él, y fon indiíímalables. 

El primer error es al nnm. 95:. donde íe dice: 
.T'fe defatenduj también el Dr. Y^^merdo^ que habieñ- 
do /ido Jtiez^ de hs contratos de las ventas de las ca^- 
Jas , lo cjue fe pedÁa era incidente de la canija , y p^r 
':e[ia razón detáa también ferio el Eclefi'<jlico. Lo que 
•xZ). Alonfo defatiende es, que la licencia del J.iez para 
,Ia venta no es cania (r) , ni la qne figue el Monaíte- 
rio con el lego para obcener la re^it icion, es ínciieiv 
cia. La folemnidad con que fe debe celebrar el coa- 
trato, precediendo Ucencia del Jiez, no hice caiíli, 
ó pleyto : es un req liííto , q le p^^.K la Ley para aíTe- 
garar la utilidad de la Iglelia en la cnagenacion de fus 
Sienes'. , -qae en aquel conocimiento, que dá mérito' á la 

licen- 
•^:i;i) De Lite, <5c caufa noncllus in Lg. Pof^mm Uú C. 
de Pactis, Baibofa, óc DD. in cap. Forus, de V^^ ¿). 



, f -w^ ^ '.y^fj t '■y:c- ^ \V 



Ecenda, y en ítt coocclíon Íq fenece 5 miqtte haga la 

niaceria Ikigiofi, de modo que ía tefrkocioo^ qiietief*- 
.pi!C? íc pide^ fea incideoda, aunque 



,ca reíaita* La 



-lidad^.y Ikencb del Juez fon también precilas pam 
^1 valor de la venta de los bienes éú menor ^ y h 
reñituicion m inte^ri^^m , que pide 5 no !a propone poc 
incidencia ante el mifmo Juez , que dio la licencia y y 
la éebc deducir ante aquel , que lo es del comprador 
reo en la cania, que contra él íigue (i) • ¿Para que fe 
.fatigaran los Autores en inquirir , fi es de fuero mix- 
:to ia reftitucion , que pide la Igleíia, del contrato en 
-que padece lefion 5 íi con hacerla incidencia de fa ío- 
Iciiinidad , que el Juez autoriza, !a puííera el Autor de 
la Concordia neceftriameote del fjcro Ecleíiáftico por 
'naturaleza de la cauía, fin ocun'ir á privilegio ? 

Al mifmo intento es rara la inducción del lu- 
gar de Salgado (2) , en que pone la razón de dudar, 
^ para que puedan tener efedo las Reales Proviííones de 
•fuerza, fi el Juez Eclefiáftico, que la hizo, carece de jurif- 
dicción para reponer* Aquel Autor expreía que eftos 
' aólos jurifJiccionales no fe pueden exercitar, por quien 
no tiene )urifJiccion , acabado ya fu oficio; pues todas 
4as cofas por las miíliías cauías que nacen, íe difud- 
-\t(\ , y la folemnidad^ que fe requiere al conftruir , fe 
^requiere al dedruir^ y vale el argumento del contrato 
al diftrato. Eftas razones lo mas que prueban es, que 
fi la Iglefia quiere difiratar la venta, ha menefter la mif- 
nia fülemnidad; porcpe ferá otro contrato, que requie- 
re igual licencia. Pero quando no es diftrato por vo- 
luntario convenio 5 fino por compulfion ^ y litigio en 

Pp que^ 

' ' (t) DD. de in integ. reítit. minorum agentes. 
. {%) Salgado pait. i. de Regia proteíl. cap. 3* n. 7. & S* 









m 




vm 



Piy^n 



R^ 



wm 



i^ 




qiie fe pide ta rerdííon del contrato con el remedio 
de la reííitucion, para !o que íe íígue cania, que necefim 
de juicio formal , que cfre fea incidencia de la íbleiUr 
nidad , y licencia , que precedieron al convenio , que 
quedó con^pleto , y confunundo ^ en que hay compra- 
dor , y vendedor , no Ador que demande , ni reo de- 
mandado , cuyo fuero fe fíga ; no fe prueba con la doc- 
trina de Salgadoyíi quien no le paíaría por la imagina-* 
cion que íe le dieííe aplicación tan diftanre. ^h^ " v' 
Es oü'o error a! n. 97 decir (i) : Quüfehizp (rO' 
ye injuria al Juez^Eclefiápco en declinar Jhjurifdicciom 
-citando a SabeliíVAc Autor íigue á Jzievedo en la expo- 
íicion de la Ley 10. dellib. 4. tit, i.-de la Recopilación de 
Cajlilld^ que prohibe baxo de pena, que el lego cité á 
otro en caufa profana ante el Juez Ecleííáílico, y que 
fe le fometa dexando fu proprio fuero Secular^á cuyo 
Juez hiciera grave injuria : conque no menor agravio 
feria de la jurifdiccion Real, dexar de poner la "decli- 
natoria. El mijmo Provifor, y Vicario general, que li- 
biamente penetró la verdadera inteligencia de las doc- 
trinas, no fe tuvo por injuriado ; porque conocía que 
el íigrayio de! Juez de quien fe apela, á quien íe re- 
cufa, ó cuya jurifdiccion fe declina, depende de fonda- 
mentó con que fe procede, porque el que ufa de fu de- 
recho, á ninguno hace injuria (2). Primero había de de- 
moftrar el Autor de la Concordia la falta de razón, y de 
probabilidad de la declinatoria , que no es capaz de 

'-'^'^ ' con- 

■« 

(i) Sabclli allega t. 7. lib. i. 

(i) Lx. N^l/i4s]udcK. J. Lx. Pr ocultis 26, ff. de dañi- 
no mfcdo. VidenJus Jacobus Meílcrfus de juflit. Koram. 
Icgum, Jíb. X. dubit. ^i^ 



,.f/r ^ -^^rj f '■yyy^\yf/Y '-yr/r '--^v.- 



déiwrifefly deípaes potífiilf tifar <íe lóspofees, que 
le kibicHe dado ^cl/Juez Ecleíiáítko para explicar lü 



Continúan en ¿1 miíino níunero mas errores, 
-que- palabras: dice ; ^le el reo ts el 4éonafierio^ a míen 
time de/pojado d€ la pofefon de fus Cafas Aparicio, 
' ^ue a reo material^ y Verdadero Atíor. Es opinión nue- 
va^ y contraria á los primeros rudimentos, que en el 
.juicio de defpojo, el defpojado, que pide, es reo, y el 
defpojantc Ador, tos niños íaben el parrafito de las 
.IníÜtiicioncs de J^í/?m/¿íí7<? (r) : Nam & AElor is e(l 
'4JUÍ rdefderaty áut exhiheriy aut repitui i rcm autem is 
eji a (^üo defidef-amr^ ut refiituat. Vox efioíe reputa 
privilegio en las canias de defpojo, convenir a! reo le- 
V go ante el Eclefiáflico. Es también nuevo que el qite 
poíee con título legitimo de venta, porque fe píela rd- 
titucion in intev^mm^ k vuelva defpojante. Y es novíf» 
■.íimo que en la demanda de nulidad ( que íc alega eh 
el iiiiprefo, y no íé intentó en los autos) el quepoíeé, 
cí: reo material, y el que deduce la acción, es reo for- 
irsaL Toda efta es Juriíprudcncia nueva, que no ticn€ 
otro origen^ que el celebro de ía Autor. 
- : - Compruébala con la docStrina del Cardenal de 
Luca (2) , quien en ícm\ ^^e pata efitmar la mlidM 
de Aviar , no (¡e np^-e fe procede con la reda (renefÉ 
del primera^ que fe prejenta en juicio , ni mira pré- 
tifamente ¿ú nombre ^ fim d efetío. Trábelo pnia la 
vxíifputa del fuero, en que fe propone el remedio de la 
' ley Dtfamari^Coá^ de ingenuis, y !a Ley Si contenda^^ 
'ff de fdeijujjmbus y yá nv- 5. rciíeie,y aprueba In 

" ' ^ " ' piac?» 

»^H'(t| §. 7. Iniíit. de inrerdid. & ibi Interpretes. i 

{z) C. Lucatoiii. 15. dilc. 2. 



wmr 



Byi 



■VR91 



Hm 



. piadka ^e-la Curia Rumdna^ qne ade^áe quien séiiiíá- 
¿ n*ente pofee , y á efe lo juzga reo , y qoicíi ,pide. lo 
que intenta íele cntrcgiie, para pofeer^ylo eílima Acr 
tor. Es bellifsiníia idaptacioa de dodriaa^ para que fao- 
de con ella el Au:or de la Comordia qtae Apando .^ 
que poíee lo qoe el Monaílerío ie vendió, Íí^íx Ador, 
y Tolo reo material, y el MonaGerio que no pofee,, 
y para reponeiíe á la pofeíion, intenta la rcíeiíion deí 
coiírrato con el remedio de la refliLUcioíi m integrum^ 
iea reo formal. Es raro diíeuríb, que á lo menos qui- 
ta diípuras; porque fi en^ verdad el Monaftedo es reo , 
-y viene bien ajuftado el concepto del Cardenal deLí^- 
tta^ no feria, iii puede íer la catífa de la reftitucion de 
.fuero mixto, fino del Ecleíiáftico privativo; y eííb na- 
• die lo ha fundado , fino D, Alonfo cantv^ lo aiifiíioi, 
.que fe fupone en la qüeflion , que fe difputa. ? 

Al num. pB. profigue: ^e pm- la razón df I 
Coi'dcnal de Luca no je dí diferencia entre Atior ¡^ y 
reo ^ cjue fe han de jiiz^gar con igualdad ^ y fon correla- 
tivos i lobie que cita Autores, y textos; y puede ci- 
tar quantos quifiere para una evidencia innegable, qi|C 
es la primera regla de la Jufticia^ que excluye la acep- 
ción de períbnas , y fin diferencia da á cada una to 
que le pertenece» Eflo toca á las determinaciones jvy 
icncencia del Juez en lo principal de la caufa ; mas en 
punto de fuero , fiendo cierto que el Ador figue ^l 
del reo , la obfeivacion del Cardenal de Lí^<^ demii^ir 
algunas veces al efedo , y no al que primero fe pie- 
fenta en juido^ no fe diiige á otro fin, que á la dife- 
rencia de fuero, donde fe hadp feguir la cauía, como lo 
advierte al num, y, de que refulta que por la razón dél 
Cai'dcnal de Líica fe convence lo conaaiio, que in^ 

icn* 



. T ^m- . ^ '-wj t '-y!^. ^ \f </ T , 



15- j 

.^«k ©. ^Ahnfo, iy ^^ iráíR^rencía ác A¿it>r á reo. SÍ 
afiíí no jfíicííc 5 y en qüamo a fjcro íe obíervara cíí^ 
igtiaWad^ é indiferencia, reíiiítaFia la desbaratxidá cofiíe-^ 
qüencúi, de qnc promiíaia, é indiferentemente íinpri-. 
Vilegío fe pu4iefleii p >ner las demandas ante qualefiiiije- 
ra" Jueces , !a que feria otra Jurifpiudencia prádica, no 
iiienos llueva , y de la miíiiia aljava. 

El P^ Pi/<^ P/c/í'r (i) enla deciC 5P/de líi De- 
recho Ganónico, ptádicámente explicado^ propone li 
jqüeftion: íi contra el Clérigo, que opufe) declinatoria de 
faero-^ y no obftante fe mandó dtar, fino rerpondc 
Sícuíada rebeldía 5 fe puede proceder como contra con- 
tumaz. Decide la ríe.'^ariva , como cierta entre Tueces Ca- 
tolicos, que no fean imperitos de Derecha Hizo^e 
xaígo del argumento s*^^^ el cafe práético, que deci- 
jde: y era que el Juez, ó Piincipe territorial feabía he-r 
itho la tranficcíon en el contrato , de que fe trarabí; 
luego ante él fe debía pedir que fe rekindieífe latraíw 
ificúon por la reftitficion inin"e<rrmn^ que fe deJncí^f; 
4)Drqiie io miíliio debe decirfe del diíliato, que del 
coíitrato. 

'- ^Refponde concluventemente que la trandícci'^ri 

a nicreron las partes, qne atitoüzo el Piinup* a; te 
cquien fe litigaba. Y íi def]>.ies fe intenta el ditraí'') t'.>^l 
nCl remedio de la re''Ht kí on , es Aína nqeva acción, en 
.q'ie fe debe feg'iir el fiero áel re<\ feg^in la Ley eXf 
4f reía(2)-ím qije obíie qié í^ traníaccion fe otprgaífe an-*. 
í^e el Jiez Setícilar; p.M -¡lé eífo provino del plc\to^ 
v€|uc fe feguía en:ía fiíbmá!^ éu que el Clérigo era 
/ ' -;Q -^ " ;■; ■ . •hdíox 

. (i) Lib, 2. dccrct. tiü. 1+ de djiTíi, -^ conni^n. 
iífitia iu iatc¿i'aiw« 



1991 



nn 



Hm 



ÍT4 

Aftor, y el layco reo. Pero deípnes fe nuicfa !á fae^r*^" 

te, y condición de ios iidgantes : el layco es AéiorJ^ 

y el Cléiigo, contra quien íe pide la leítitucioií^ es'reoí 

y en eííe íentido íe entiende el argumento del contra-^' 

to al diílratOj y la regla que contrarióme eadcm cJÍ 

difaplma» V-'U, 

Vea pues el Autor de la Cmccrdia en^e^fálf4 
(do diícurfo de efie íabio Padre, que habiendo precedi- 
do litigio, que feneció la traníaccion , la reftitucion qué 
íe pidió de ella, ñola j izga incidencia de la cauía. Me- 
nos imaginaría que lo fucííe , íi el Juez fulamente dief- 
fe licencia para el contrato íin litigio precedente; Ve- 
rá también que quien en el contrato es Addr,^ért él 
liiftrato, y juicio de la reftitucion es reo ; y mudada h 
Tuerte, quien anees fue reo, deípues ie hace Ador ; lo 
que es enteramente conforme al íenciniiento del Car- 
denal de Lvuca bien entendido; y mas evidente, fi el 
que en el juicio de la reftitucion in integrum es reo, 
nunca fie Ador, fino uno de los que celebraron el 
contrato autorizado con licencia del Juez, el qualíe in- 
tenta reícindir con utia demanda ordinaria. 

No pueden ieeríe fin afombro & paFabras del 
num. TOO. que ion las figuientes : En e¡la caufafe'^i 
(jus Aparicio hace dos papeles de Añor^ f uno encjm 
Je finge reo. Es Atiot^ pidiendo cjue fe le Vendan las 
Cafas , y es AEior^ poniendo la declinatoria^ y fe fupork 
reo en la mifma caufa Eclcfia/lica^ porque fe pide la ref* 
ti ilición. T fi es reo^ como pretende^ y perfuade a ello f i 
•Patrocinador^ y Director^ debe faher (jm el reo flenioytt 
citado^ no puede declinar jtmfdiccion : ita Fermofsino &\ 
No fe halla en toda efta caufi, que principia por el péJi* 
mentó de la Madie Abadezá^ folicitando la refiicucion iñin^ 



.m^^ -y^o f '-.^Tv:- ^vf'/T 



mrfm; qp^^P^i^io haya pedicío en juicio contencioíb 
cucfdc vendan las cafas, que al fin del antetedente tiic* 
|i¡G fin contienda alguna de juicio fe le habían vendida 
por ía Abadeza Antecefora, fe le ennegaron, y pofeía 
cerno piopiias, al tiempo de pedirfe la reñitacion in inte^ 
ñvm* Y es el .cafo que el Autor de la Concordia llama 
icaiífa, y piincipio de ella la folemnidad, y licencia de la 
^venta^ paiaque la reflitacion fea incidencia. 

Es AEior poniendo la declinatoria : chúfüh es, 

/que tiene mil donayres. Todo el que citado fe defien- 

Je, opone fo excepción j unas veces declinatoria para 

-irg contcflar eJ juicio ante aquel Juez, que fe le pro- 

VQca^ y otras conteftandolo, para que íe le abfielva -^ 
^y dé por libre de la demanda. Si efto es íer A(5tor. no 
rhay reo que no lo fea. El que fe excepciona, alguna 

cola hace (i) ; pues fe defiende, y no feeftá manofó- 

rbre manOy y no hace poco en defendeiíeo Si con el 

:ado de excepcional fe, aunque fea declinando juiifdic- 

/"xion, le da el Autor ác h Concordia cci los Tribuna- 

^ ,iles papel de Ador, y al que pide, y provoca al juicio^ 

que también defiende los bienes, que dice le f ertene- 
Hcen, y procm a recuperar, le dá el papel de reo; hará 
'*con eíla diftiibucion de papeles en fu imaginativa una 

xeprefentacion muy confofe , en que i inguno fepa ei 

'que verdaderamente le toca; y eííi es ííi doiSrina, pues 

vro admite entre Adores , y reos diferencia , y reduce 

.^los TLiicios ordinarios áinrerdidüs dobles, en t|ue nirt- 

,..guno fe leputaba principalmente Ador, ó reo, y teníár» 

"los litigantes ambas (2) calidades. La que es igualdad de 

' pafr- 
^ "^: l^) Reus In excef^tionthas /ítlor efi. Lg. Si ^umdo^ Coi. 
; de prasícrip. tnginia ann. D. Gonzil. in cap. j.cicDgi'! 
\ Jo, ¿fe eoiVtuai. n. ?. lif. •£ . \ ■ ; 

(¿) Dici. J. 7. de iiUCi'dictiSj 



W91 



tm 



^ ^6 

paite de *a Jiilkía de! Jaez^püra qpc dctefmme^n 3cep^ 
cíoíi dw* peiflmas, la Itace Don Jlonjb indiñindon de 
parte de los que ücigan, para fenaiailcs ficco; licndo 
licito que por íercl primero, que comparece, y prp<- 
4^oca, por el eíédo de íii íiirendon, ó por ler cirado, 
.y provocado, ó quien poíee al tiempo de excicarfe el jui- 
cio, fe regula quien es Ador, ó reo en el íentido ja- 
rídíco. Lo que tiene no pocos efc^^s tdpiincipalc^ 
,el del fuero á queperteneceri, y ca qiie debe íeguiífe^ la 
.cauía. Lo que fe vé en la. prefence es, que ni D. Ahnr 
fo nació para efcí ibirpapeies á^ Concwdar diícordia^, 
M diftiibuir los de Adores, y. reos en Ja jGomedia 4e 
iíus juicios. .\ , ^ 

Que en ks cauías que (on de mixto fuero, la 
/citación previene, y radica la j-irifdiccion ,é impide {a 
declinatoria, lo dice 'F<?r;^<?^w, a quien^íinque nipa^ 
>ra que,traílada el pafage de una plana. Pero íi es coi|- 
itiovertido que la cauía fea de fuero mixto, que la ci- 
ttnoion impida la declinatoria, y no quede tan difputa- 
tble fu valor, como la jurifdiccion del Juez que cica, ru) 
> lo dirá Fcr?nofsim^ ni quautos no íean Fcrmofdm^.i 
tpvjrque la citación no tíeire autoridad decüiva de Ijs 
5<ontif>yerfias. Si vífta la materia , fe declarare que H 
*J'iez hace fjer^a en conocer, y proceder, fe declaa 
q'ie la hace en citar; pues no conoce, y procede de 
ctro modo, que citando, y haciendo los demás ados, 
que fon propiíos de los Jueces. Q le el J lez, q^fe tic- 
.vre la juiífJiccion dudoíá, cita kixo de la miíl na du í.i^ 
-no hay quien lo ignore, íir.o quien aplique de cfte mo- 
do las d(í6Viinas de fermo/sinn. 

Finalmente en el nym. 212. dice el Autor de 
^OncarM^i £n^Ju CUdjJi de JJ^uu m hay ^'íy- 



^-Jiííy ^ ■-.yi^o f '■y:fy"^\r 



mBExsmmasÁ 



il fJCl'lU IJCVi-íhtU'j ífl'i^fMJíi.^ ít*£.T^i** ff »j-^s-*i.=^»-v8^ 

m mtcgíuin centra k'go ante Jas jujiídas Bj^üle^^ cú- 
- mo tampoco haber/e ocurtido a !a Real Atdtencta por 
M^(k fuerza en conocer ^ y proceder el Ecleíiafiíco^ y 
me /¡en algún tiempo ^l^ ¡mbiera habido^ no de x aran 
Je üpmtarlo en fus obras los Amores^ f^e efcribierm 
:m efta Guidd materias Eckpftkas^y pmtos de p- 
rifdícciom con)^Í€ne^á faber el Sr. D* Feliciano:, Solor- 
Z^no^ Frajfú^y pan de Evia. Añade que el Nota- 
.rio Mayor de eíla Audiencia Arzobiíjíal D. Miguel del 
.Mdim^ aíTegura que en cinqüenta años, que ha fér- 
vido fu oficio, no fe ha intentado tal recuifo, ni tiene 
.inotida de que en otro tiempo fe haya práaicado» Y 
^.Ccnckiye en el número figuiente : ^e ejia coftmnbre 
Jerla contra laimmumdad Eclefíajitca^y baña incurrir 
mías cení u^r as impuejias cmtra los que la 's^iolafu 

Yora el Autor de la Concordia^ en liiponer 
ique para que el lego íiendo reo, fea convenido ante fa 
píoprio Juez en iiiareria profana, fea necefaiia coítum- 
jbre. Eftá á í\ favor la regla, y Derecho expiefo en pun- 
to de reftitucion ; y no teniéndolo la Igleíia ígualmeii- 
ie claro, es quien neccíiia de probar la cofliunbre, ó 
que la opinión que Hworece fu jurifdiccion^ eflá adaii- 
tida en f ráaica (i) . Yena en traher, para juñifícar el 
Derecho de la Iglefia, el argumento negativo, de que 
los> Autores derileyno no hagan mention de cpfos, 
jen que fe h^ya pradicado , y que lo mifiíio áíTeguiíí 
¿efü tiempo el Notario Mayar. EíTos mifmos Aaío« 
scs no afiiman, niel Notario cei tífica lo contraiioani 

Rr fe" 

41} Vidsndi Hontalvá, & Lcdefma ubifupra^ 




rm 



RTl 



rrm 



Ciialan cafos en qtie fe bjyn admitido pniBcci á Gvor 
ciel Juez Ecicfiáíljco 5 y que interpiicllo rccuifo á la 
•Real Audiencia , fe dcclarafTc que no hacía íueiza,' co- 
mo era rcceíluio para la coflrimbic. 

Aunque ícíi.ílaíTen íJgunos, en que los legos no 
hubieíTcn ufado de la decünaroiia., y el recuifo , efl o fe- 
ria contra las Leyes de iJ/i^.i?^, que no permiten pror- 
rogación en perjuicio déla jarifdiccion Real, que no iV 
duciría legítima coftambre. Es también cierto aae no 
habiendo en eíie Reyno Ley municipal, fe ocurre á las 
de Caftilla (i) , y que la coftumbre de ju7gar^ y prác- 
tica de aquellos Rcynos, fegun G utierrez^y y Balboa ^ 
es declarar que el Ecleíiáfíico hace faerza en cono- 
cer, y proceder, quando er. fi Juzgado pide la Iglefo 
refncucion in tntegnim contra el lego en caafa proñna. Y 
'íi aquellos Tribunales no han incurrido las cenfuras, 
con que el Autor de la Concordia commina, ni fe han 
tenido por violadores de la immunidad Ecleíiáftica; no 
'le recelaría en el caíb prefente tan temible peligro, de 
que bailará á falvar al Abogado la prudente j^'y pro- 
-bnble duda de la jurifdiccion , fegun comunes doc- 
trinas (2) . 

Qnanto fe ha efcr iro fe ÍLiJeta con reíígnacion 
humilde á la corrección de la Santa Igleíia, de cuya doc- 
trina, y íenrido no fe defvían en un levífsimo ápice )a 
intención, y el penfamiento. Con pronta, y guííoíá ma- 
m fe borrará, y dá dcfdc luego por borrado, quanto 
en fombra, y amago no fe conforme con ííis fantas,c 

(1) Lx. proemialis, & Lx. 2. lib. 2. tír. :i. Recopiíat. Intl. 
. (2) P. Fragofo Jib. i. part. 2. difp. 3. n. 292. P. Sán- 
chez lib. 1. de Matrimonio, difp. 9. p. Correa in idea 
Coníiiiarij, difput...ó. n. Í176S. 



,f-:-.w.-.'^ -.y/y f '■y[í;'^\fOY ••■>'x.-^ r '■.}) 



l^S9 

^rialibfes <í8rc'miníí<:¡ones. Se fibe ckrmncmc qiie^fiá 
.?di&aiuiGima la Concordia úá verdadero cfj)irko de te 
-Iglefo, que es todo de amníednmbre , y benignidad^ 
k difunde á íiis Miniílros, y manifofta en un caráíler 
de fólida piedad, y i editad amable. Es muy a<geno de 
-íi 1 cligioío zelo, excitar enemifiades, ó aumentarlas con 
-la maledicencia; antes eílüdian extinguirlas en la faavi- 
-^^ladj con que fe explican. 

No necefita el Autor áth Concordia de mas 

.oportuno exemplo, que el que le dá D. francifco áe 

-Moflazo^ Eclefiáflico de los que mas han- exforzado 

'fus eíciiios por la immunidad ác (\x foero. En la qiief- 

vtion, que inquieie, íí las diípoíiciones piadoías por hs 

iiilmas de los que mueren ah intcftao ^ íean de mixto 

"ífjero, viendo íeguida la do&ina afirmativa de los Mi- 

^niftros Reales^ refiere fis razones, y no atreviendofe á 

rfeguirla, fe aparta de ella con la debida leveiencia (í)r: 

\£.r^o juper €is ad pr^^^entiomm poferit difponere judex 

.4aicus ^ prout quottdie vtdemfM-m fenatu reoio Ca(lelí <ty 

-^ubi casífk iftt per \>iam '\?toíenti¿e def{;runmr^& Jílai-- 

"CUS pra!Venerú^ ohtinet^ & declarausr Eccleftaflkum vim 

•'■faceré'-, Jedfaha pace infgmjsimi fenatus illuflrifamé-' 

^rum^ & pmúfsimorum )?irorum c¿en4> compofitt^hanc 

'^doElrinam \jujcipere non atideo^ &^ penado fijsimamm 

foro confrimti¿e efje arhicror» 

Puede fer que al Autor de la Concordia fe le 

ofi-ezra decir de la noticia ácAíofiaz^^cmw es htftortetay 

0f^e ¡a refiere' ?nas Por acujarion^.qm para doctrina ; y 

tome por manía uf r de eíle eftiio con los Tribunaic^s 

■ de S. M. abuílíndo de las permifiones de la Imprenta; 

• porque no ha concebido, que las contiendas de los rsi- 

(i} Lib. ó. de fuacribtis/ cap. 5. n. 61. & 6z. 



> 



m 



R^ir^i^pvi 






:m.€ñtú$ no fon como éc 



mt 



^€ *^.'% 



i.-iefOf, <l*ie 



(\ík 



_, iio coaio d'e íalidos bi'oo^es^ que aisnípe anden^ y.^dif- 
ciirraii eiicontradoSj feuncíi, y cíkechan a cxpriuvirla 
íubíiinda de lo que comprdieoden: aí¿í vjaten Julzu- 
ras, y me recen bien c! ooiiibre de líjgenios. Los iiiiis 
íiiblimes^ y de los m.iyores Saotos crs niareiias iiiliy 
íígradas^han contendido con todo el vigor , a.'qaeliian 
rJcanzado fus exfaerzos, fin romper, ni iaftiiiiar ía ca- 
ridad^ ni cícandalizar con fus eíaiios, que íe veneran, 
como pide ia heroyca canonizada virtud de fos Auto- 
res. Y obíéiva ei juicio á^Crefpi {^)^ que las diícpr- 
dias de opiniones^ que hemos viíto entre los Santos,, 
• diariamente las experimentamos entre los Jueces/ 

Entre Jl Pedro^ Principe de los Apóíloles, y 
S. Pabloy el mas Sabio, y DocSor de las gentes , hi- 
bo contienda, de qae hacen prolixa ocpolicion Baro" 
fiio^ y Spondano. Él miíino S. Pablo ^ y i". Bernabé 
diícqrdaron fobre la compañía de Juan Aiarco en ü 
pieJicacion. Los Santos Padres Ap.Mino , y Gerúnuní 
diífintieron agiiamenteen quanto al tiemp-^, en q'ie cc- 
Ciron \os preceptos legales. S. Juan Ómj'/hn') ^ y 
Epifamo á cerca de las obras de Orígenes* S' Bemar* 
do^ y Pedro Oumacenfe ^n la interpretación, y obíérvai- 
cia de la Regla del Patriarca S* Bem:o, Controveríias 
de las quales dice el Cardenal Baromo (2) , que f iero;i 
como unos viaqtQS, que mientras agitan los arbole*?, 
los confolidan, eftableciendo mas immobles, y fíxas ías 
profcuidas raices» 

Con- 
(i) OSfcrvar. i, n, %os. Qih ínter SanElos ofmionumdf' 
fidia v.'drmas^ ¿jHotidk ¡nter 'Judices experímur, 

[¿} C Baro.). aaaot. ii¿6. & iísa. 



" Continimñn pues los íntegros Miniftros tic S. 
M? fin recelos el ufo de ílis eaimables regalías: forma- 
rán de las caiiGs, y teairfas, donde en ía Soberano 
' Hon-.bre las aóióen, el jufto concepto, que nlcanccn, 
examinando fus niciitos con juicio imparcial, y deiapa- 
fionado. Pcfarán las opiniones, y fundamentos, en que 
fublífien, fin abufir de las probabilidades. Giiaroaran á 
- !a klefia, como fus fíeles hijos, los nras reverentes reí- 
' petos. Conoceránlo afsi los Dodos, y pnidcntesEclc- 
fiáfticos. Y fi otros fe toma; en la libertad injuda , y 
digna de corrección feveía, de maldecirlos, deíearan 
'lo que el citado Exmo. Regente de Aragón (i) : tai 
" Deí tít ita Re¿ij Minijln hfti Jmt, ut ^mpjk male- 
dicamur. Ca^i. ^Qui ji^ftiis 9' cauja 11. 

qu¿efl- 5» 



(O D. Crcípi, obfervat. i. infpea. s- n- Jió- 

Ss 



'V. 





ÍNDICE DE LOS PAPELES, g^E CONTIE- 

ne (fld Colección* 




la&mcn legal, qne en el Real Acuerdo expufie- 
ron a! Excnio. Sr, Virrey de Lima los Mitúftros 
de la Real Audiencia , fobie la jarífdiccion de 
las Obiíj}os en los Cutas^ Re^ubixs. Fol, i. 

Parecer, q'je dio al Excmo. Sr. Virrey del Perú la 
Janea fecreca, que mandó formar^ íbbre la prefentaciou 
de un Qjrato. Fol. 62. 

Carta, en que fe traca, fi lo que nace de la Jlatu- 
libera fea libre, ó efciavo, y fi pueda fer (iatulíbera^\-^ 
manumitida defJe cierto tiempo. F0I. 97. 

Carta fobre haber caducado la merced de un ofício 
por la voluntaria no comparecencia del provifto al tiem- 
po de la vacante, y deciííon del Real Acuerdo de Li- 
maj en virtud de Cédula del Rey. Fol. 155. ^ 

Carta, en que fe trata, fi por el favor dejia libertad_ 
pueda obligarfe al Señor, á que reciba el precio de (\x 
fiervo: y derderecho7qne efte tiene para fer preferido 
en cafo de enagenaríe. Fol. 194. 

Breve apunte en Derecho fobre la cauía^e nulidad 
de un Matrimomo contrahido por miedo reverencíaTjan- 
to con ruegos importunos. Fol. 240. 

Difcordia de la Concordja^Manifíefto jurídico apo* 
logético por la junfdiccion Real, en refpuefta de un li- 
bro- intitulado : Concordia de la Difcordia, en un pun- 
to grave de Immunidad Eclefiáítica. Delpueí del FoL 
300. á f. !• 










a«r«R7«r^Hwi 



man 



'H. 



mm 




Rratas de los papeles de la Colección. Fol. ^./_ 
velHs, Ice ve! lis. F. ¿j. aáimadverdó, lee' .arii« " 
madveríio. F. ^i, Aiiioteo^ lee Moílazo.F, 44,^ 
afganos, lee algañas. F. 55. Cídcm, lee idenV. ¥o\»:6^'í> 
encfícios, lee Beneficios. F. <?^. Eánnnadores, leefixá^ 
minadores. F. 70. comummenté, lee cornanmenti?:R 
71. íliperiorióri, lee íiiperiori. F-77. íli,. lee íiis.; Ibi^ 
dem comparícán, lee comparezcan. F. Só/prefenri^ lee " 
pr^efenti. Y\ Si. pientiísiméjdee.pieníiísimL Ibldemmj-^ 
nimi, lee minime/ F. 102.- per^eibe^leepprcibe* F. 108^/' 
conque;, lee con qael F. 1 24, lex, lee íege. F. 1 2 7, 
Paiill, lee Pauli. F. 142. eriirK,.Iee;en|ni.^^F^ Fra- 

.gfofb, lee Fragoíc). F. i 58; daíse, lee cíaíe. F. 16^. 
Santivañes, lee SancíVaíñ^¿. rbddemvCteibarria, lee Cha- 
varria. Ibídctp fugetós, ice ?ííijé£os.;T lee 

revivir. F. 1 7 1 . tómparíeícenritr^dee ;Cümparece:ncia. F.|4 
,1^4. ^ftableíca, tee'éftatóézci¿^^Bí:.i8i. íinp^ Ice íi no.\^ 

. pÍ! 195. ihipofíib!é,"lée iMpoíibíe. F., .204. favor, leefa- '\ 
vór. F. 20iJV mahtfrnit^re, leerá 
l)fendQÍe,'Iee' retíibieiidblé* Fl -^ 

Jijó. Giirdéháíí 'Iw Cai*denálv ;F¿^ 

\ riJepdfició íes. F. 24Í. inflibíífHbíes ^ lee iníabííílentcs^ 
JF..248; fi idt, lee íí iiO. F. 24^. incí. lee ¡n di¿l. Ibi- 
' deirí'Vobác, lee G()bat. F^ 25Í. Pacl^ lee Paellíe. F, 
2^0, Femina?, lee Fcemiía?. F* 259. deciísivá, ke de- 
cifi/a. F. 261. contrahida, lee contrahido. F, 2^5. pre- 
faníion, lee preíiiacion. F. 274. expresivas, lee eX' 
prc'ivas. Tbilen necefsidad, lee neceíidaJ. F. 279. ter- 
givefai fe, lee tergiverílirfe, Ibidem enediól. lee Benedid. 
F. 2PJ. Irenící, lee Iranfo. í=S Erratas del Manifiefto. 
Fol. ^.cctibas, lee coecibiis. Fol. 6, execntan, lee exer- 
cma. F. 18. cjaexa. Ice qneja. F. 27. havo, lee tuvo. 






m 

£:?;.»>:••- 



I, &?r' '^ 




'>5»'^ 



m 



^mm 



mn 



V. 55'- i^^geiiioro,. lee ingenuo. F. 47. Eclcíiáfticss, y 
el Principado político. Aunque, lee Ec!eíiáñic3s ; y el 
Principado politico aunque. F. jo. Compedio, lee Com-- 
pendió. Ibidem Noticia, lee Dá noticia. F. jy.Eclafóf^ 
tiro lee Ecleíiaftico. F. 70. lugar, lee lugar. F. 71. Ce- 
tcrum, lae Cxcerum. F. 78. a, Ice la. F. 84. teiniimi^ 
nos, lee tci minos. F. 8^. iníTere, lee infiero. F. 110. 
juiíciiAione, lee JLirirdidionc. F. 120. Cornclium, lee 
Corneliaai. F. 123. la excepción al empezar. Ice la ex- 
cepción j al empezar. F. 1^4. reffiftir, lee rcfiílir. F. 
139. diferencias en, lee diferencias: en. F. 160. an- 
not. lee anno. Erratas de las Cartas. Carta 2. pl. 5. y 
prueba. Para, lee y prueba, para. Ibidcaí inílruidos^me 
ceñiré, lee inftruidos* Me ceñiré. Pí. i o. cfcogidas, lee 
recogidas. Carta 5. pL t. denionflracion, leedemoftra* 
cion, Pl. (5. acrehcdor, lee acreedor. Ibidem'condugeA 
fe, lee conduxeílc. Carta 5. pl. i. promitentibus , lee 
promittentibus. Ibidem Forences, lee Forenrcs. Pl. 2. 
vivefa, lee viveza. Ibidem conoícan, lee conozcan. PL 
4. ¡iimitant, lee immittant. Carta 5. pl. 7. Eícrirorcs, 
lee Efcritores. Pl. últ. corcccionj Ice corrección. Carta 
7. pU,ir leílura, Ice letura* 






%• 

í 












:>> 






)> »:a^>^ > )>>5^ 









ii 






V 



I 



d:í»j>^j^ o^; 






1»J> ^^^> 












3d> 









1)^:3 





















^^^jD^^^-^^V^ 






^ddd; 


















, :^>^ ^:>iJ>' 









^ I>31i> 3 ^ 
P 3 3 Jg> i> 



D 33 



" ^^..^^ 7:«4JS^_:í>^ 



0»l>3y:^JI »3^^5«>3^ 



: j>v ¿:>j3í0:^w^^ j>^j .^:» 3a^3i> js^ 






;i>»>3>^^' 












'¿>^ 3S>i» ;3>5>^1> 



3» >)3> ^ ^ ^^ J^3) ) 






^i' > . o^-l^^^^b ' v^'._ 



>)) :>.>3^^ 



>i:^>.> 0?^ 



'^Mmr> 



¿^¡^¿2. 






- íM^l^^^í:^^^ 






3^ a>2> J® ^, ^^|^^^)^^^>lfe> ""%> >r^>i> > ^B 


















^M» 



^'vy 












,3 ii ■) *-<-'llH-t,- 






?i>^::!^^^>> 









^^:^^^^^ -r^>. 






^'^^^^^^^?^ 












m:MJ:^^^My> J>-^>J>J^ J>\ 



^^xyS^ym^^^&>: 



^o>^:^i> 









jXOyygjmJX> > J>3 









^.^^f> 



JK^^:jJl^¿m^>l^J>_¿..^.MJ> 



j>i>W'&yw^^ 



^. yj>2:W^ ^^^y>)yi> ^ 






31>