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Full text of "Comedias de Don Pedro Calderon de la Barca"

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AUTORES ESPAÑOLES. 



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BIBLIOTECA 



AUTORES ESPAÑOLES. 



DESDE LA FORMACIÓN DEL LENGUAJE HASTA NUESTROS DÍAS. 



COMEDIAS ^* oj 



DON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 

Colmon mas uispltla ^e lod» Iss aDlehoits 

HECBA É ILUSTRADA 

POR RON JUAN EUGENIO HARTZENBUSCH. 



TOMO SEGUNDO. 



MADRID. 

. RIVADENBVIU-1MPRES01\ — EDITOR. 



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EL ACASO Y EL ERROR. 



FISRERTO. 00(011. 
CAItlO. criado. 
<:áHLOS, galán. 
UÜfihbO. criado. 
CLOTALDO, dujuí de Uidena. 
rLOR, dama. 



PERSONAS. 

SILVIA, criada. 
DUNA, dama. 
LAURA, msdd. 
(¡ILECTA, tillana. 
i:\. fíVWE DE HANTUA. 
PEUOíE, viUano. 



CELIO, vitlano. 
FABIO, vejete. 
UiJAHniNERO. 
Un ALCAIDE. . 

r.MAIKIS. 

Gektb. 



M en MAdena, en Mantua y otmpuaM. 



JORNA DA PR IMERA. 

NídCDi.— Parqot dd pílldo del DDqse. 

ESCENA PRIMERA. 

FISDERTO T FAFtIO, de camÍM. 



En tanto qae los cali.illos 
Descansan , vrr solicito 
Esl« narqui^ del Alcizar 
De Hotlfiiu, porque be oído 
Que de tixla llaliu es 
£l mas deleitoso sitio. 

FABIO. 

Si te conocen, señor, 

ÍNo echas de ver el peligro 
qoe tepooes? 



¿Por qué? 

Porque son tau enemigos 
Modera j Mantua ,que no 
Dudo que habiéodose dícbo 
Ya que en Mantua casas , seta 
S06|iecboso eu sus diuritos. 

nSBERTO. 

Ese es engaño, por qué 
Hl padre, de amboi atniso. 
Antes fué quien sospendiú 
Los amenainilos bríos 
De EOS pifados encuentros , 
Cuando <le Clntaldo el hijo 
FuA prisionero de Mantua : 
Fuera de que es desatino 
Temer sepan quién boj, cuando 
Paso tan desconocido, 
A causa de ver amante 



i&itraDiisaon lus caprichos 1 
¿Pues no bastó, sin querer 
Hal>er EU relr.-ilo visto 
Ir á verla i ella , sino 
Arriesgar en el camino 
La autoridad, por lómenos, 
De ser de Uguien conocido! 

FrSBERTO. 



Si quisiera jo pott, 
En razón mis desvarios, 
Dijera primero qoe 



No puede el mas parecido 
Retíalo copiur el alm» : 

Y mas halH^ndose visto. 
Feo el liueúo, rstar hermoso 
El retrato, porque al viso 
Del aire sabe esmerarse 
Lisonjero el anillcio. 

Esto, cnanto al primer jerro 
De lio haber, F»hío, querido 
VcrdeUianaelrelrjlo; 
Cuanta al secundo, lo mismo 
Pudiera decir; pues quiero 
Ver el alma , ler el brio. 
El agrado de la voi 

V del ingenio el aviso. 
Engáñeme yo, y no otro; 
Pues hasta boy niidie ba habido 
Que desafie al pintor 
Porque Ycrdad no le dijo. 

Que responder, no faltara; 
Mas ;a que qderas, movido 
De curiosidad, ver algo 
Desiejardin, allí miro 



UnJARDIMERO.— Dicuos. 



íQué 

Un forastero 
Os ruega (qoe acaso vino 
Por aijui] le bagáis favor 
De guiarle en lus laberintos 
Desu bella esfera, donde 
Vea de sus artificios 
La fibrica. 



l^nseñaros lodo ^ sitio; 
Pero á esta suele bajar 
Flor, y no me determino 
A que paséis adelante. 



Si para hacer lo que os piílo 
¡Csbuea tercero un diamante. 
El por mi os lo ruega. 



JÁBDinERO. 

Digo 
Qne persuadís de manera, 

Sue es lísiima no serviros, 
enid por aquesta parte; 
Pero ba de ser advertido 
Que habéis de volveros luego. 

FTSBEBTO. 

¡Qué suniQoso edificio! 
¡ÍJué bien MI estas estatuas 
Desmiente el cincel lo vivo, 
V qué bien ftieates y flores 
Campean i opuestos gir«s. 
Colores siendo y cristales. 
En primores competidos. 
Matiz perenne unos , y otros 
Penachos de nie«e y vidrio! 

Pero ;qoé música es esta? 

íTrisle de mi, que ha salido 
Flor al jardín , y i esta parte 
Se acerca para Impedirnos 
Lasalidal 

risuRTo. 
íQuébedebacerf 



S llega á veros, perdido 
Soy; y asi entre aquestas morí 
Que os escondáis os suplico. 
Mientras que pasa. 



Tamliiea me embarazo al verla. 



Y yo de aqol me retiro, 
lÁp. Porque ya queje vean, no 
Sepan que jo le he Irstdo.) 
(Vat«el Jardinrr0,|>(« eteonienFit' 
berlo ¡/ rabio.) 



Desde aqiii podéis cantar, 
Va que amor al uso quiso 
Tratarme i mi como á todu. 
Pues entrando en el estila 
De común belleía, vengo 
A galantear i mi primo 
Coa nüsius y floeías. 

D,B,l,z9dbyGOOglC 



No tu aliivci i pariltlo 
Tan bajo se dé; que no 
Hay (tut'ln doiulc hay cariúo. 
Si la priuiu es ya, geoora. 
Tu esposo; si de laii digno 
Empleo la dilación 
La dispensación lia sido ; 
SI euire otros accidentes 
Con que la suerte previno 
Vengarse de tanta Jicba 
Como hacerle lu marido, 
Es el mayor una prave 
Melancolía, ^qué indigno 
Asunto es de lu decoro 
Este agasajo festivo 
A titulo de remedio? 

BieD boy, Silija, bularas dicho, 

Si Be quedaran aquí 

Tu discurso y mi martirio; 

Pero g< tan adelante 

Pasa el dulof con que vivo, 

Sue cuando tíi me adivinas 
I lia, aun no es el principio, 
^Qué qoieves que diga? 

Yo, 
Como no sé lo escoodido 
De la peclio, babki no mas 
Eli disculpar el motivo 
De£ttj amoroso festejo. 

Si sabes ( Ap. ¡ Qué mal resisto 
His penas!) que siendo bija 
Yo del duque LudoTioo 
De Müdena , ñor su muerte 
Quedé en poder de mi lio 
■^totaldo; que él, alegando 
Que hembras no heredaban , quiso 
Lnirarse en ia poaesiou; 
Que el Coaseio á resistirlo 
Sailú, y queuurandoelpleito. 
Viendo el de Mantua diviso 
El pueblo, ínieuló lograr 
' TanlDS rencores antiguos 
Como ha entre estos dos estados 
La vecindad mantenido 
Por tantos años ; si sabes 
DuecoDCurrieudo al peligro 
Mas cercano la asistencia 
l)e las armas, tuvo el jDÍcJo 
Suspenso, en cuyo intermedio 
El Estado se convino 
En que ( para que ni«jor 
Pudiese acudir unido 
A las ofensas de Mantua) 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE ! 
• Ambos nos criamos juntos, • 
Y si el romance prosigo, 
I Amor en nnestras niñeces 
Con dos arpones distintos 
Hirió nnesiros corazones. 
Haciendo el oro en el mió 
Su eütcto, como en el su;ro 
El plomo >, con que ijiies tído 
A declarar el contrato 
Mi Queita j sus desvíos; 
iQué dudas mis sentlmleniosf 
Pues cuando en Cirios esiimo 
Has la conveniencia que 
Estimara mi slbedrlo 
La sentencia en mi favor. 
Modas sus penas me han dicho 

Sonando Siempre cooUtinos 









Cirios, mi primo; si sal)es 
Que él, generoso y altivo, 
gie empeñó desde este di a 
Tanto, que arriesgado vino 
De Mantua i ser prisionero. 
Cayo acaso fué moüvo 
Para qne los poteutados 
Buscasen nuevos arbitrios 
Hasta darle libertad , 
Dejándonos Indecisos, 
Amigos en la apariencia , 
Si no en la verdad amigos; 

Y si finalmente ¡ay Silvia! 

' Sabes que de amlws partidos 
Fulla mas interesada. 
Creyendo que sos de^gniot 
His esperaioaa librasen . 
Cattodome con mi primo 
Con quien ya estoy concertada, 

Y un al contrario ha sido, 
Que fué lograrse mis quejas. 
Pues como alli tu poeta dyo : 



A la voz de m 
Los ecos di 



Ya Imagino 
Cnanto me puedas decir, 
Y cualquier consuelo es tibio. — 
Cantad, cantad, que ningnno 
He de hallar, porliaber visto 
Que quien mas quiere escucharlos 
Es quien menos quiere oírlos. 
TkBto.{Ap. d ni ama.) 
HennoU es Flor. 



Y no tanto 
Por serlo lo ba parecido. 
Cuanto por estar quejosa. 



Como es el mas limpio 
Afeite en lo lindo, verse 
DescooQado lo lindo. 

Hilsicos. (Caníon.) 
¥o quiero bien, 
MoM ne he de decir á juién. 



CARLOS. — Dichos. 

CARLOS T FLOB. (ilp. OmllM.) 

f ;Yo quiero bien; 
Mas no be de decir i quién! > 
PLO». {Ap.) 

Bien se ve que no por mi 
Aquesta letra se hizo... 

CÜRLOS. {Ap.) 

Por mi esta letra sin duda 

Se escribía... 

Fwn. (Ap.) 
Pues su sentido 

Dice qne no ba de decir 

Lo que quiere 

CÍ*LOS. {Ap.) 

Poes su alivio 
Es decir que ha de callar 
Lo que ama... 

FLoa.(4p.) 
Con que es preciso... 
ClHLOS. { Ap.) 

Con qne es forzoM... 

FLOl. {Ap.) 

No sea 
Yo, pties yo mi pffia digo. 



. BARCA. 

CjÍklos. {Ap.) 
S«r yo, pnes yo mi mal callo... 
fto«. {Ap.) 

Y asi por mi do habrá escrito... 

círlos. {Ap.) 

Y asi por mi escrito habrá..'. 

LOS nos. {Ap.) 
La letra, el qne en ella dijo... 
los dos t los ndsicos. 
Yo quiero Um, 

Y noheie decir á quién. 

{Aeireate Cártoi d Fltr.t 

CiHLOS. 

Parece que trasladando 
Estaba et concepto mío 
El que escribió aquella letra. 

FLOB. 

Parece que adrede qniso. 

Quien tono y letra escribió, 
Satirizar mis delirios.— 
Callad:no,noprosigais.(Aíú*iiiií«ieíii.) 

iPor qué, Flor, si tan rendido 
Su concepto es, no te agrada! 

No sé; pero á mis oídos 
Disuena que hava quien calle 
Tanto. 

clnLos. 
La primera has sido 
A quien disuena el silencio. 

Silencio siempre remiso. 
De poco mérito es, 
O de poco amor, indicio. 

cAklos. 
El miedo reverencial 
N! de uno ni de otro es btjo. 
Sino solo del respeto. 

Sin tocar en atrevido. 
Puede nn amor ser osado. 



Qnien pudo acabar consigo 
Callar tan del todo, que 
Solo se lo supo él mismo. 
Diga que tiene otra cosa. 
No amor. 

Sugetos altivos. 
Basta amarlos. 

Basta amarlos, 
Pero no sobra servirios. 

Servirlos es no otenderios. 



Eso ea amar i lo antiguo. 
Entonces se amó. 



dbvGoogle 



Y ahora; 
Que del decoro el peligra 
No esü eo decirlo. 

cArlos. 

jEnqaé esli1 

FLOR. 

Bd el moflo de decirlo. — 

De tono j leira mudad. {Á Utmúiicei.) 

Vo iba i mandarles lo mismo. 

¡AjseDtimiento! 

CÍRLt». (jlp.) 

¡Aj amor! 

FLOII. (Ap.) 

i Qué mal safra I 

CilLOS. (Ap. ) 

iQuémal Unjo! 
rANO. {Ap.dFitberto.) 
Paladeas discreciones : 
Poco fruía j mucho ruido. 



■DSJCos. {Cantan.) 
Mero, n no *aben que quiere : 
Yt tolete queme muero. 

Urlos. 
Callad, callad. 

Pues (por qué? 

Porque es maj necio el estilo 
De quien se da por d idioso. 

Has lo es el de quien lo ha Sido, 

Y so da por desdi cbado. 

Una cosa ea el sentirlo, 

Y el jiublicarlo otra cosa. 

Pohlicar desvanecido 

Uno del favor el duerio , 
Ya fuera en amor delito; 
Has festejar el favor 
Es gala. 

El que el favor djio, 
Diria el do^o. 

Es locara. 

SI , pero locura en juicio. 
rLoa. (Ap.) 
¡Qué Dial Unjo mi tormento 1 
CiSLOS. (Ap.) 

;Qué mal mi dolor reprimo t 



EL ACASO V EL ERROR. 

Luego TOS lo sois , pues vos 
Favor j dueño babas dicbo. 

CÁBLOS. • 

íYoÍ 



iCaindo' 6 cómo? 



I Uu Doble aoianies deütM. 

Sal, haciendo la deshecba 
I Que yo biciere, pues consigo 
bl sacar con mi engaiüo 
A ¿I T i mi de dos peligros. — 

(Salen Fubertty Fabio.) 
Si él no parece, ;omaero.(£l>aUuwi.) 



Hetrato que está caído 

A vuestras plantas, diri (leUvttnta.] 

Si sois un desvaneddo. 

Grosero, necio, villano, 

Deicorlét... 

Tus des ta ríos 
t A qaé mas pueden llegar 
{Ap. jAv, hermoso dueño mío!) 
Que i oeclr que este retrato 
Se me cayó i mi T (Ap. Perdido 
Estoy : mas menos importa 
Que pierda yo en tal conDfdO 
El retrato , que Diana 
La fama, habiéndole visto 
Eq mi poder.) 

i Luego DO 
EsvuestTOT 

Mloe«,D¡faaBido, 
Ni bt de ser. 

FIOB. 
Pue« n) verdad 
One no es trasto tan jarUb 
Para negado, |iorqae es 
(Jurando gentil ]r lindo 
Aquello de , en mi conciencia) 
Glauca la tez, ne);ro el rizo, 
V entre lo dormido y bello. 
Agrio el ce6o y dulce el viso. » 
Cobrad color y retrato. 

esquitarme el sentido. 

iCómo tengo de decir 
Que ese retrato no es miot 

jPnescnyo queréis que >ea> 

CiIklos. 
De ilgiúen que le baya perdido. 



Entrar los criados miro) 

g aeréis que pierda retrato 
e diamantes guarnecido? 
cíhlos, 

jSerl por dicba (Ap. ¡ Ai de mi ! 
El Gnaír algo es preciso) 
Novedad que vanas gentes 
Entren i ver este sillo ? 
Pues hoy de esa saieria 
(Ap. Déme amorTudoitria) he tÍsi 
Pasear por estos jardines 
Porasteros bieu locjdos 
Y galanes. 

ruBio. (A tu ame.) 
lOyes esto? 



julpa, 

He disculparé, advertido 
Do cuÉDio debe amparar 



(AFitbertotFOio.) 
Pnes icAmo tan atrevidos 
Aqui entráis? 

CiBLOS. (Ap.) 
i Oh 1 j quién pwUen 
Darles de mi pesa aviso! 

Perdonad, hermosa dama; 
Oue el DO baberos intes visU> 
Üíscalpa mi aire rim lento. 

Y vos i¡ob joven invicto!) 
Perdouad tamtnea anjerro. 
Que no llega i ser delito. 
Forastero soy en este 

P*is, taolo que boy be venido 

Y bi^ he de volverme ; pero 
De la f^ma persuadido 
Dest« Alciiar, quise verle , 
A causa qae mi camino 

Es dar una vuelta i Italia , 
Con el inquieto capricho 
Que los franceses tenemos 
[Ap. Asi nombre y patria finjo) 
De ver ajenas ciudades. 
Parques , templos y ediücios. 
Con aquesta inclinación. 
Entré donde, divertido. 
Del pecho se me cay 6 
(Sino le bailo, soy perdido) 
Un retrato de una ilama. 
Humildemente os suplico 
Deis licencia de buscarle; 



Qne 

Son 






perdón y licencia. 

(Ap. Este hombre es entendido, 

Y sin duda en esta parte 
Debe de habernos oído. 
Convenir con él importa.) 
Hira, Ingrato dneño, implo, 
SI vuelve el cielo por mi, 

Y si era el retrato niio, 
O de aqueste caballero. 

ruM. 

ÍAp, No sé lo que me imagino: 
Im si es cierto, por ai es cierto, 

Y si no, porque es fingido. 
Lo be de guiar dtuta auerle.) 
Hncho, caballero, estimo 
Haber yo hallado et retrato. 
Si es este, lomadle, é Idoi, 
Sin qne un Instante paréis 
En todos estos distritos , 
Pues del haber aqui entrado 
Seri el hallai^o el castigo. 



dbvGooglc 



i CUHLUJAS DE l>ON PEDRO CALUEBWl DE lH BIRCA. 

mBMTO. ■ j ÍLOB. (íp.) I * 

Hil Teces vuestros pies beso, ¡Qué nueva turbación ; cielos! 

U (]ui> ns sirvo Bs la que en Cirios admirof 

I ¡.Suena* dítUro látigo y cuneta de I 



Al ponto. (.4p. ^i i'ukíare Cirios 
Poríl, al iusianie mismo 
I.edaré; pero si no. 
No lie de perder nii camiDD.) 

(Yante Pitberlo y Fabia.) 

ESCENA V. 
FLOR, CARLOS, SILVIA, ai 



tPan q/xé quieres seguirlo! 

Para que . habiéndome dado 
Vida, quiero aeradecido 
Agasajarle, dp noble 
Viendo eii ét tantos indicios. 



Pues JO le he de hablar siquiera. 



CLOTjtLDO. 

¡CuíDto, hijos. 
Rallar jualos i los dos 
En esta ocasión estimo! 
l>ornue d(! I favor de ambos 
Igualmeaie necesito. 

Pues yo; en qué, señor, le importo? 

Pue« jo¿Gn qué, seilor, te sirvo? 

rLOB. (Ap.) 
No euljenda mis sentimientos. 

ciBLoa. (íp.) 
No alcance mis desvarios. 

Va sabéis en el estado 

Sue aquellos bandos antiguos 
OT cao Mantua nos muntieneQ, 
MillKaDdo i nuestros biioi 
El canje de tu persona , 
Que alu prisionera vimos , 
Enlónces i retirarnos , 
V agora á no desabrirnos. 
Pues sabed (que esto no a 
Del caso ) que hoy be sabido 
Que Pisberlo , ilosire Joven , 
Del duque de Hilan hijo , 
Casa en Mantua con la hermosa 

CÍNLOS. 



Digo 
Lo que en las lennus del tiento 
A vocea la finta (^. 



I 



0.J 

os. (Ap.) 

I ;Ay de mi ! reiraio j dueño 
Eu un día se baii perdido, 
l'ui'S cuando sus bodas oi|{o , 
Irse al forastero miro. 



;, n« qué tan sobresaltado 
KstüE« 

CARLOS. 

Hame dado el frió 
Del accidente,; asi 
l.icncia , señor, te pido 



Aguarda, 
Que lireve es lo que le digo. 
\ ii'iido |iues quf de Üilan 



lluspedándolcis e n ellos 
Mostrar cuerilo determino 

8ue nmica el mojo noble 
a de allt'rar los estilos 
l>c la nolile urbanidad; 
Pues siempre blasón fué altivo 
Del lalor, ser mas corteses 
Dos, mientras mus enemigos : 
lanera de que el de Hilan 
Siempre profesó coatniso 
Grande amistad ; y por el 
V por lodos solicito.,. 

(Suena la corneta. ) 



CÜRLOS. (Ap.) 

is lejos ya la posta 



Der 



Atiende i lo que digo.— ' 
Festejarlos cuando óaseii 
Por aqui; — ¡r asi l9 pido, 
Carlos, que de tus lri:<Ie;ias 
Pidiendo al dolor eSJ|Uivo 
Licencia, bien coiuojóveu 
Tan airoso y tau lucido , 
Prevengas ilesias que liacerles ; 

V tú , Flor, con este miemo 
Fin , i tal huéspeda tengas 
Hospedaje prevenido 

Kd lu cuarto. Y no los dos 
Envidiéis inadvertidos 
Ajenas dicljas, que presto 
Serán propias; pues )a lie escrito 
Por dispensación, y haréis, 
Al amar agradecidos. 
Igual la dicha, pasando 
Con el gusto que Imagino, 
De enTidíosos á envidiados. 

FLOB. 

Til verás cómo la asisto. 

Y c6mo JO te oliedezco. 



¿i» la catisa do has sabido? 



j S(^re haberse el hombre Ido 
Mp. A quien si tü le siguieres, 
Verüs que yo á 11 le sigo). 
Pienso que, casar Kísiierto 
"no Diaua, y tú conmigo. 

{VanteFlor, Silvia y múiieoi.) ' 
ESCENA TU. 
CARLOS. 
EnRÍñasie , que son cuatro , 
Añadiendo a las que has dicho. 
Haber de ser quien fesl^e 
Hi misma muerte yo mismo. 
;Na bastó ;cÍL'los!'(|ueÍi vista 
De un tirano basilisco , 
Porque no su pierda todo 
Seguir no pulida al que vino 
A oejanne de una vez 
Quejoso y agradecido, 
Riéndole ir con el retrato? 
j,No bastó el haber oido 
(^ue casan Diana v FIsberio, 
bino c^ue por los motivos 
Superiores de mi padre , 
Haya de ser yo, yo mismo 
Quien de mi amor las exequias 
Celebre con regocijo? 
Pero ya que lie de morir 
A manos de mi destino 
En medio de aquestas dudas , 
Sabré buscarme camino 
I .ue lodo li> iiahe b lodo 
Lo pierda ; pues si Iwiiigno 
El sol de Diana no es hoy 
El Iris de mis suspiros, 

. ta noche cuando i verla 
Vaya ( pues que laii vecinos 
Los estados, y ios medios 
Que Lisurdo me previno 
'obciliían), no da 
, lanías penas alivio, 
O he de intentar... Pero esto 
..uu no lo he de hablar conmigo. 
Porque el labio ha de callarte, 
V el efecto ha de decirio. (YMe.) 

Maatna.— Jardia deljialacloéaol. 
ESCENA TIU. 



Si alguno en el mundo huerc' 
Tan mezquino y desdichado , 
Que namorado e«totiere, 
V el remiendo saber ouiere 
De no estar euamorado... 



Asi de los dos lo fio. 

Dadme los brauís; — y lú (: 

Beliraie ahora. 

círlos. (Ap.) ■ 
¿Qué he nido • 
Cielos? ; Cielos I ¿qué he «escuchado? i 



dbyGOOglC 



Qua dell amor la emponuna 
Pesadnmbre la amobioa , 
y quiere muilar forluaa... 

j PESÓTE. 

V^ngise 8 mf , j le diré , 
Hijor que Ovillo, cuál hué 



A ral se venga , que jo 
Sé iin remeüio. con que dó 
Se siei'la mas cltüde allí. 
Que es el mismo con que i mi 
bll-ainorsemequiíó. 

Mas no quiero ' her desear 

A uadie una meteciim 
Tauraraj laii singular... 

Has no quiero escatimar 
\inudquees tau peregrina. 

Sepan pues los que lo están, 
B remedio de su afán. 






Oiga el que siente su II 

pEHore. 

Despósese cou su dama. 

eiLETA. 

Vélese con su Raían. 
Esia es la mijor recela. 



Que asi hice ju con Gtleía. 

Que asi bree ;o con Perote. {Ven 

¡k qué perp6sÍio fué 

El noDibranue , caríllucia ? 



; Mal haya yo qae os nombré 
Con aquesta lioea sucia , 
Sin por qué. ni para qué 
Has vos , ¿con qué iuleau 
He pemuQciasteis A mi? 



aquí 



Por el cogote á hablar venga 
Luenga que os loma en la luenga. 
Va que os enojáis asi. 



iPor qué conmigo lo beis sido 

CILETil. 

Porque sos dii niaridu. 
Vo, porque sos mi mujer. 

Cea cómo antes de casaros 
o era resquiebra rme , 

Y en fiéndome embelesaros 

Y como UQ hausau andaros ? 



EL ACVSO Y EL ERHOR. 
: Como era iutea de casarme. 
I Pues buen remedio, Peroie. 

CEROTE. 

: Venga , y sea malo, Gileta. 



I áCou el' Barrote 

Vaisi decirí Sois discreta, 
I V lu haré, pues vos gustáis. 



! ¿De qué os quejáis ? 

Oo que darme imagináis. 

; i Oh , mal magín os dé Dios 1 
J (Üalraiella. 



ESCEKA IX. 

CELIO. — Dichos. 

I iTodo aporrear ha de ser? 

fEHOTE. 

Algo de gnsto ha de haber. 

PEEOTE. 

Ya que asi me vi. 

No me be ile quedar asi : 
Kuernaesqueesiehadecaer. {Pigala. 

¿En las espaldas me da? 
i No era mejor, buena píe/a , 
Acabar con todo ya, 
Y una vez en la cabexa 

Todo se andará. 

Ved qoe i casa os he traído 
Un primo que á ser soldado 
Se rué.— Entra acü , pan perdido. 

ESCENA X. 

LtSARDO. — DiCMus. 

rEROTK. 

Vos seáis, primo, bien llegado. 
Vos seáis , primo, bien venido. 



No toque : ; válgame Dios ! 

i Ir i ver no será hien 

Lo que habéis de hacer los dos? 

Til, Perote, veáplaniar 

El cuadro que dibuja il» 

Quedó ayer, jiii a regar 



Las calles ; porque ha de estar 
Limpio lodo y adornado , 
Por si esta larde también 
Baja Diana al jardín 
CoD lanías damas , á quien 
Deben clavel y Jaunin 
Nieve y purpura. 

EsiA bien , 
Yo iré; mas Gileta aquí 
>o ha de quedar : cabe mi 
Que tayas , Gileta , quiero. 

CILCTA. {Ap.) 

A fe qae es el jardinero 
De los mas lindos que *l. 

(Yaaie Gileta y Ptrou-i 

ESCENA XI. 

LISARDO, CELIO. 



Por se 

La villa y lealtad he puesto. 
Con Ileso aue agradecido 
A sus didivas ( el tiempo 
One estuvo eii estos jardines , 
IJe Diana prisionero , 
Mas que del Duqne ) quedé ; 
Pero no bastara esto. 
Sin segunda inclinaciou, 
A hacer tan nolable ompeflo. 
Y asi te pido, Lisardo, 
De tanta fineza en premio , 
Que en ningún tiempo me des 
Por autor désie concierto, 
Porque en ileganüo que lleguen. 
Las cosas a rompimiento , 
He de decir que no supe 
Quién eras. 

Otra vez vueliu. 
A darle, Celio, palabra 
De mirar por ti, primero 
Que por mi ; que el riesgo tuyo 
Ho facilita mi riesgo. 



Dices bieu; y por no bacer 
Sospechosa el trato nuestro , 
No hablemos mas. 



LISARDO. 
¡ Aj, lealtad ! 
íK qué no obligas , pues veii^o 
Hoy á buscar, disfrazado , 
En mi peüero el remedio 
De oíro amor? Pero ya en vano 
Recelo, dudo, ni temo ; 
Que es eiicusado en e! golfo 
volver á mirar el puerto. 
Esia noche, por si acaso. 
Como otras , viene al terrero 
De aquestos jardines Carlos , 
Va que de parte de adentro 
I^lsioy, le he de abrir h puerta ; 
V asi reconocer quiero 
C6mo queda, con el día. 
Para qne de noche el tiento 
No me falte. Has Gileta 
Es... 



ibyCoogle 



GILETTA. — LISARDO. 
ou-m. (Ap.) 
Par diez, aci me vuelvo. 
Porque rae Irae sin querer 
A terl«esiej»niiiieco 
Que hoj bí venido. 

UMBDO. 

{Ap. Infonnarme 
D* alguDU cosa* pretendo, 
VeogiBw esta villana 
Es facilitar mi intenlo.) 
Gilela del alma mfa, 
lili aSii» os guarde el cielo. 



En verdad que le debéis 
Todo ese amor al que na tengo ; 
Que tí no fuera por voS , 
So bubiera venido I es cierto) 
A servir i estos jarclines. 
Por vos solamente vengo, 
Porque hi diaa que os adora 



Porque 
El arma 



DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA 
ESCEHA XV. 

PEROTE , eiLETA. 

íQné es k) que babraba , Gileta 
Con vos ese jardinero 
KocíD-T^iüdoI 



BARCA. 

Albmbrai mauladas de eolar«s. 



lEi derlo? 

LISMBO. 

Y tui cierto. 
Que podrá ser que algún dia 
Sea mi amor de provecho, 

Y que servida os t eai* 

Y estimada en otro puesto. 



Pues sin pax j sin sosiego, 
SI tienen lu abnss pulgas. 
Pulgas en el lima tengo. 



L ZIT. 

PEROTE.— Dicho* 
«wre. {Ap.) 
¿Volt vos también ! Halo es esto. 

usiRDo. {Ap. á GUela) 
Vuestro marido. 

tüxit.. {Ap. á Utario.) 



LDIMK). {Ap.) 

¡CieloBl 
Bo} veré si la Fortuna 
kjw* al atrevimiento. {Vaie.) 



jAaoua 
De la ni 

Espera un poco 
En tanto que lo concierto ; 
I El jumólo de la noria 
lD6 tiene su alojamiealot 
— Vo i vos también.* No cae bien. 
Por estotra parte vuelto, 
ci Adonde, Gileta, está 
>íl de la noria jumento? 
-Yo i vos también.! Tampoco alwra. 

Su¿ estáis maliciando, necio? 
dijo: (Decid, Gileía, 
; Dónde esl¿ para saberlo. 
El jumento déla noria? 
" — ' ir vo» adonde yo vengo, 

dijera allá de lodo 

Cnanto pescudarais.) A esto 
Le dije : I Yo i V03 también ». 

Pues si dijo lodo eso. 
Digo que tenéis raion. 
Basteo pues losrecovecos; 
Que si va i decir verdad , 

Como.i el alma misma os quiero. 

«ILBT*. 

^ á eso va , JO i vos también. 

FIBOTB. 

Ke}or entra ahora, por cierto. 
El ijoáTDB tarobieni. 
ciürru. 

Callad. 
Id, en tanto que jo enredo... 

Hu; lejos queréis que vaya , 
Si be de gastar laoto tiempo. 

Estos Jardines regando 
Vos. 



Pues cantemos. 



iQné importa ¡ay Dios! que bermoM 

Borde la primavera 

La alfombra lisonjera 

De jaimin y clavel., de nieve } rosa. 

Perdiéndose felices • 

Por hacer un matiz , muchos matices? 

iQué importa que los vientos , 

En sutil consouattcia, 

Armonía r fragancia 

Contlindan, siendo aromaselnstrumen- 

Al concenlo sonoro [ to» 

Con cuerdas de ímbar sobre traste* de 

ÍDué importa que las fuentes, oro? 
;u8ndo yo llego t verlas, 
Rian llorando perlas, 
■lúe en cliusulas j acentos diferente» 
¿1 compás lleven graves 
Al métrico discante de las aves , 
Si la varia hermosura 
Délas tejidas Sores, 
Sí los dulces amores , 
Si el auca blanda, si la plata pora. 
La pompa , la belleza , , 

Todo es pesar en mi , todo tnsieía? 

■neis moclia raion 
uu i,^oer tal sentimiento, 

Y mas, si es porque pretenden 

Casaros : no os acousejo 
Que hagáis tal. 

¿Por qué, Gilela? 

Daba un dia un caballero 
El parabién i ana dama 
De qne hacia el casamiento 
Con un galán que tenia; 

Y ella respondió riendo : 

• iDe qué me dais parabién? 
;ue que un buen amigo pierdo?» 



Aqui tengo yo mal pleito. 

Al novio vny á buscar, 

Para decirle lo mesmo. (rew-) 

nSCEHAXTIL 

DIANA, UURA, GILETA. 



ga¡ , aue nii 



Cantemos. 
(Cnafatn.) 



¿Qué qtHereí, bella tagalaf 
Que le Mfot noramala. 



xn. 

DIANA, LAÜBA.-PBROTB, GILETA. 

Ru esta verde esfera , 

Donde hermosa ipjió la priroiiveTi, 

CoQ eleccicHi de llores , 



El vestido Que dijiste» 
Que me liaríais, al tiempo 
Que tratabais de casarme. 

i Es bueno aqueste? 

Y tan bu 
Que no me le daréis. 

Laura, 
Este vestido da Inego 
A Gileta. 



dbvGooglc 



Siüaré; 
Nal con coodicioo que puesto 
Lo ha de traer cualfo uias. 



áQué dices I 

LiOR*. {Ap. uta ama. 
Con desatinos 
Templar tus penas pretendo, 
Pues no dejari de ser 
De algna entreletiiniiento 
Tal despropósito, como 
Ver lin róslico sngelo 
Vestido de dama : luera 
De auc no es novedad esto 
De llar i un trnbaii vestidos 
Con condición de Iraerlos. 

61LET*. MP.) 

Aun lu de no traerlo Tuera 
La condición, el condeno 
Fuera mas inncil : ya 
Por ponérmete me muero. 
Apostaré que en pensarlo, 
Eu loda la oocbe duermo. 



ESCENA XVIIL 

LISARDO.— DIANA, LAURA. 



i Lisatdo aqui! Pues { qué es estol 

Serdemldneño el amor, 
y mío el alrevimlenlo. 
A asistirte de su parle 
En aqueste traje vengo. 
Porque i todas horas tengas 
Su cuidado i tus pies puesto. 
Bien recelé que lo habías 
le eitlraiiar quejosa ; pero 



Y asi eoire una y otra duda 
A darte un aviso vengo , 
Porque cargue hicia el agrado 
La bslauía , conociendo 
Que coa el dlsrraz le sirvo , 
Si con el disfraz te ofendo. 
Natural soj de Hilan, 
Por disgustos que no cuento , 
Después de varias fortunas 
En HóUena tomé pnerto 
A loa umbrales de Cirios. 
Pero no es del caso esto, 
Pues sok) lo que es del caso, 



Conocido aquí i Fisberto. 
En aquesa puerta estaba 
Del jardin , cuando le veo 
Llegar, bacieudo deshecha 
De que viene con un pliego 
Para el Duque, embajador 
De si mismo. 

¡Qué bien, délos! 

8ne llene lodo dos visos , 
IJo un cortesano ingenio, 
Y que al viso que se toma, 
Eioaeno ú malo. NI afecto 
Lo diga, pues siendo una 
La acción en los dos , j siendo 
Una en los dos Ja Bocza , 



EL ACASO Y EL ERROR. 
Una estimo j otra siento ; 
Una agradezco, otra eitraBo; 
Una admito , otra aborrezco ; 
Uoa disculpo, otra acuso. 
Has ¿qué mucho si las veo 
Una al viso del amor. 
Otra á la luz del desprecio? 

V ji que en aquesta parto 
Tu lealtad, Lisardo, apruebo 
(Que no me quiera quejar 

De quien sin rencor me quejo ) , 
Que es Fisberto ese hombre , íi nadie 
Digas; que lampoco quiero 
Darme jro por ciiteodida. 

Y por SI acaso (supuesto 

Que queda á la puerta) entrare. 
Ven , Laura . No aqui su intento 
He baile; que no ha de lograr 
La curíosioad, si puedo. 
De venir i hacer eiámen , 
Dudoso en lo que merezco. 

Dices bien, que basta ser 
Quien eres, sin que grosero 
Inteute Inquirir... 

ESCENA XIX 



Diana... 

DIUCA. 



,Qué roe mandas? 

De Hilan 
Ha venido un caballero 
De parte, según me ban dictan. 
Del Dnque tu esposo ; j quiero 
Hacerle el favor de que 
Bese tu mano, admitiendo 
En tu presencia visita 
V cartas. Que entre al momento , 

(4 HB críúdo.) 
Decid , aquese criado 
Del duque de Wlao. 
íVau el criado, y vuelve á talir cvn 
FUbertB V Fabio.) 

FISBERTO, FABIO.-Dicnos. 
viSBEBro. (Ap. á Fabiv.) 
Hnerlo 

Condeso, Fablo, qae vof. 
De turbación j de miedo, 
■ - -^ i Diana. 

¿Por qué? 

FiSBento. 
Porque no sin causa temo , 
Cuando en Flor tanta hermosora 
Admiro, jr cuando cootemplo 
En el retrato que trnue 
( Por no enviar por él A tiempo ) , 
Tanta belleza, que falte 
Perfección para mas , puesto 
~ le Flor J retrato toda 
u* apararon. Has ;o llego.— 
Dadme, señor, i, besar {Adelantóte.) 



Alzad dflt luelo 

Sus en los brazos os aguarda 
13(0 reconocimiento 
De mi obligación. 

nSBEBTO. 

Porml 
Tanto fiTor no merezco; 
Pero habré de recibirlo 
Por quien i lograrlo vengo. 

t' Cómo queda el Duque , 1 cómi 
isberto queda? 



Besad la m 

FISBBBTO. 

La tierra que pisa beso. 
Porque aspirar é la mano 
Fuera osado atrevimiento. 
A vuestras plantas, señora. 
Yace en nombre de su dueño, 
Con poderes de rendido. 
Humilde nn esclavo vuestro, 
A quien granjeó su fortuna , 
Que no su merecimienio, 
Oozar da primer vasallo 
La dicha. 

Gttirdeoa el délo. 

FIÍlEaTO. {Ap.) 

[ Aj de mi ! i Qué es lo qne miro ? 

DUNA. 

Y seáis bien venido. 



Habiendo 
Venido i veros... {Ap. Turbado 
Esto; : no acierto i baldar. ¡ Cielos! 
¿No es este el origioal 
Desla copia! ) 

' DiAHA. [Ap. í Laura.) 

* Tao sus^ienso 

i) al verme , que parece 



Cuando no supieras que es 
El novio, }a fuera cierto 
Haberlo su turbación 
Dicho. 

nsB»To. {Ap.) 
¡A; de mi, queestojr maerto. 
Pues aunque quiera dudarlo , 
No puedo dejar de verlo ! 

DUKt. {Ap. á Laura.) 
Una y otra vez me mira, 
V vuelve i mirar atento 
No sé qué , que esli en sn mano. 

Ya he leído , muy contento 

De haber sabido que gozan 

Salud el Duque y Fisf«rlo.— 

EsU cuta es para U. {A Uaná.) 

nsH^RTo. (Ap.) 
y para mi este veueno , 
Que ne han dado por los ojos. 



dbvGooglc 



'dmlo.— Flaposentn 
rcreuga en palacio, 

e i aquestos jardines. 



COMEDIAS Dt: DON PEDRO CALDEHON DE LA 
I Ftú nnesiro di verij miento , 

ruindad en mi decirlo , 



Peroefóntenque JO traigo, 
Es de ToivPiise al momenlo : 
y asi , üciíor... no por qué... 
CnaiKlo... i prooiiaciar ao acierto... 

(Áp, Bien en sa turíiacioD muestra, 
Arectado su respeto , 
La admiración con que ba visto 
A Uq soberano dueiío 
Gomo Diana. ) Aunque sea 
Aqoese el orden , os ruego 
Que descanséis por abora ; 
une vo os despacharé presto.— 
Ven, Diana. 



No Sé , Laura , {Ap. d ella.) 
Si á sus acciones atiendo, 
Uué diga de sus acciones. 



fie amor. ¿Qué bas <le decir? 
{Vaiue el Duque, Dima, Laura 
S eriadút.) 
L>S*ÍDO. {Ap.) 

Cirios 
Sabrl de mi todo esto. {Vate.) 

E8C:E!«A xzi. 

KISBERTO.KABIO. 

SeRor, ¿pues qué turbación 
Es estaT ¿Til tan suspenso. 
Tan elevado ; absorto , 
Que apenas tuviste aliento 
Para babiar entonces , ¡ ataora 
Para respirar! ¿Qué es estol 



i Tan divina es la bermosura 
Ue Diana, que te ba hecho 
Perder , al verla , el seniiiio , 
V al no verla el sentimiento f 



No , señor ; 
One sobre quedarme lejos , 
Siempre de espaldas la tuve. 

Paea sí la vieras, sospecho 
Que no eilrañaras la causa 
Coa que, al verla, el juicio pierdo. 

, ObKgaTiisme i que vuelva 
Al contrario el alimento. 
¿Tan fea es , que te ba ili<jado 
Ha vista Uu mal coaienioT 

No es porque e* hermosa , Fabio, 
Ni es porque no lo es . ni puedo 
Decir por qué ; que en pensarla 
He parece que me ofenao. 
Sabris... Has si lo sabris 
En llegando i verla, puesto 
f}ue cii el camüiu un retrato 



No me digas mas , 
Que sin decirlo , In eniiendo. 
Pero, señor; soberanas 
Deidades, altos sugetos. 
Nacen i vivir pintados . 
Uas por vanidad de maestro 
({nebor propia elecdoii. ;: Vht; 
bu Carlos mas que un afecto 

Pudo (y Bera'lo mas cierto) 
Llegar siu voluntad suya? 

nSBEHTO. 

Dices bien; mas con todo eso. 
Morir de desconfiado, 
M de conliado quiero. 

¿Pues qué bas de hacer? 

Ko To sé ; 
Que no baii de tomarse presto 

Las grande* resoluciones , 
Sin consultarlas al tiempo. 
El es quien mi: ba de decir 
Lo que he áe haciT. 

ESCENA XXI!. 

PEROTE. — Dichos. 

Caballei-DS, 
Mirad que el Duque us aguarda, 
V que de cerrar es liempo 
El jardin , pues ya la noche , 
Buscona de poco precio , 
Por no tener maoleltiim 
Dlanca,eilieude el manto negro. ( Va ji 



ESCENA XXIII. 

DIANA , >tt;s:cos. 

Ya que el ave de la noche 

Las alas nocturnas tiende , 

A cuya caduca sombra 

t^dávercl mundo duerme, 

Aqni os quedad , desde aqui 

(A hi aúiicot, que te quedandeitíro.) 

Cantando, para que suenen 

Mi'jor de léjus las voces... 

[Kfi. V 00 es sino porque Keguea 

A dejarme sola, y sola 

Decir pueda á la corrienle 

Deste cristal, que mi pena 

Está murmurando siempre...) 



I envidia de mis ojos. 

que tu raudal perenne, 
iene de mi celosa , 

paca causa te ofendes. 
Pues me llevas de ventaja 

precipitarte puedes. 



BARCA. 

Cuando mis obligaciones 
Tan de su m'ano me tienen, 
Que no me dejan á mi: . 
I)e suerte ¡ ay de mi ! de sut 
Que tú ere.'i la despeñada, 
V jola envidiosa al verte... 



Y ya que tantos consuelos 
A mis desdichas les debes , 
Mira ¡qué puco te pillo! 
Dame uno lao solamente. 
Dtme, pues, st dijo el viento 

Como va can mis suspiros 

V sin mis suspiros vuelve, 
iSi hay un triste en otra parte 
Que de mi dolor le pese , 

í sienta comu yo? 

ESCENA XXIT. 

CARLOS.— D1A^\; hOsicos, Aentr». 



Si, 

Y aun mas, pues por ambos siente. 

Y díganlo aquesas voces. 
Que nabiaudo do mis placeres 
r^n mis pesares, le dicen 

A mi pe ns;i miento, al verle 

Arrojado de tu pedio, 

Ku cuyu seno de nieve 

Un tiempo estuvo : • No ya 

Blasones que fellt eres , 

Pues ya entre iibrojos y espinas 

Viviríis, aunque otras veces... 

ÉL T a tísicos. 
F.ntTe taucet y asucena* 
Tuviste mat dulce albergue. 



Pues. cómo a pasar te atreves 
Los cotos de aquellas rejas, 

Y osado intentas y emprendes 
Tan vanas temeridades, 

Y mas cuando ( i proa fuerte ! ) 
iíabes ya que muerta í manos 
De tantos inconvenientes 
Como hiy en la enemistad 

Oe padres y de parientes. 
Tu esperanza ( d)í esjieraitu. 
No acierto i decir) tallece; 

Y queclmio (¡oh' ¡ni 



Traidor alcaide del alma , 
Por trato entregarla nu'rere 
A ajeno dueñoT Si sabes 
Que te pirrdoy que me pierdes. 
Porque soy quieo soy, y no 
Puedo no serlo; iiiué quieres? 
¿Qué quieres, Carlos, demlT 

Que me escuches solamente; 
Que habiéndome diclni ya 
LLiardo quien es el huésped 
Que en tu casa disfrazado 
Ya posesión del la tiene , 
Solo en despi-iliila quiero 
Que de lo que fnl te acuerdes » 
Porque mi diruiilo amor 
Solo este consuelo lleve 
De que al fln supo quejarse. 



¡ 01, mas sea brevemente. 



b/Googlc 



EL ACASO Y EL ERROR. 



Espera uo poco.— Laura... 
ESCENA XXV. 
LAURA. — Dichos. 



¿Qué es, seBora, lo que quieretT 
Que porque con el silencio 



El día que por los trancas 
l'e nueslnis armas crueles , 
ik- Amor y Harte en lu corle 
Kiil prisionero dos veces , 
Te rendí lan luego el alma, 
Qne no díslingul cuál rUese 
Primero, verle 6 amarle... 
¿Qué mas amarle que verteT 
—Desde entonces... 



íA qué efecto 
¡ A; Garios! Dclosameule , 
Supuesto que no lo olvido, 
Quitres que dello me acuerde? 
Ño me digas lo que sé. 

Si los amanles no hubiesen 

De hablar siempre lo que saben , 

iQué lendrian que h^ibtar siempre ! 



Yo seré mas breve. 
Alguoo fuá , que aie hablase 
Laura en ti... 

CiüLOS. 

La TOK suüpenüe i 

Se á mi me loca drcir 
t mi cniítailo prudente 
Supo granjear á Laura. 

Y í mi decir que rebelde 
Al principio la escuché. 

I Cuánto sentí Uis desdenes ! 

Pero no negaré ahora 
De que llegó h merecerme 
Tu culdadn algún cuidado. 



i Con eninias almas escrili 

Y di lugar que ondieses 
Hahlarme i>or esas rejas 
Algunas^oches. 



Vmias: 


1 Qué me dices? 


PuestuliberUd.eneste 




Tiempo, lu padre Irató. 


¡Qué me quieres? 




Que del coarto dwide esüi 
Pisberlo,bas3Udo gente. 


)ue ialil>erladoot'S 
Dadiva i quien no la quiere. 


Ausentó, pues, ¡ay de mi!... 


Qne de la parle de afuera 
Huido en la puerta se sieute. 


CARLOS. 


DIANA. (A Cdrht.j 




Vele , por l>ia« , no te vea 


Pues siempre conmigo esubas. 


Alguien aquí. 


Venias de nocbe á teme. 


¡Cómo puede 


cArlos. 


Salir, si hayg«iilB en (acalle? 


V plegué i Dios que él me falle. 


LAURA. 


Si no Ib pedí mil veces. 


Pii estarse , si hicia aquí vienen. 


Pomo volverme sin II, 




Que aquí me dieran la muerte ! 

DURA. « 


i MesUT puedo. Di salir? 


!nesie tiempo también 

Mi padre ( i tirana suerte 1) ' 
Al r«cs del lujo... 


niATC*. ■ 

iAj,infelil! 

LUARDa. 




Hay un medio : i mi aposento 


:Cúmo 


Veu. 


Al reíes? 




BIJLl», 


Dice bi'D. 


Bien claramente. 


CARLOS. 


PuesáUeltuvolehbra, 




Cuando i rol el mió me prende , 


Hedeirhnveodo.ilusoios, 


l'raió casarme en Uilaii. 


Üc otro que en lu casa lienes ! 


oírlos. 


DIANA. 


jY es justo que tú lo aceptes? 


¡Fiíialmenle, vas acaso 




Dunde bay otra que le espere I 


Qué puedo hacer! 


GARLOS. 


CARLOS. 




Lo que JO, 


DIjUÍA. 


(jue también mi padre quitre 


Si. 


Casarme ton Kior, mi prima. 


oírlos. 


Vio... 


Rúen remedio. 






¡Qué dic's* 


¡Qué! 




CiSLOS. 


Mil muertes 


Atreverte 


Aoies padeceré. 


A todo. 


W*K*. 


DIANA . 


i Aj, Cirios! 


i Cómo es posible 


Eres hombre , j hacer puedes 


Que eso i quien soj aconsíjes? 


Resisleocias. 




CiBLOS. 


Pues no te quejes de mi ; 


¡Ay, Diana! 
ParahaeerloqueiioqniLren, 


Que si tú no te resuelves , 
Quila JO... 


No tienen mas privilegio 


Los hombres que las mujeies. 





¡Yo, Cirios? 

ESCEIfA XXVI. 



' ¡ Que no be de volver i hablarle 
I ¡Que 00 be de volver i verte 1 



DigilizsdbyGOOglC 



COllEDIAS ÜE 0(»4 PEDRO CALDEHON DE LA BARCA. 



ESCEHA PBIHERA. 



Apenas Ti escrarecido 
El primer ¡irlior; y api'>nas. 
Como si no nivriiii rubias , 
El sol eumbiá sus trenzas, 
Cuando en el cuarto de Laura 
Ya estaba: ¡mal haya ella, 
Que 110 me vistió hasta agora ! 
¿Qué dlríi , caatid» me vea, 
Perole! que con cuidado 
No be querido que lo sepa , 
Hasta que me vea vesiituí 
Con este sajo de lela. 
Uizarra está. Solo traigo 
tina co^a que me pesa, 

V es que Laura, poV hacenne 
Comprída toda la Gesta, 
Tamíiie/i me pringó la cara 
Con un betún que se pega 

A las manos, y el pellejo 
Ue estira de tal manera, 
Que parece que le importa , 
Que a otra cara major venga. 

ESCENA II. 

PEROTE. — GILETA. 

►E»ntE. (SíneírdCiíí/n.) 
Apenas el sol dorado 
Urjo (Ox aquli á las estrellas, 

V ellas como unas gallinas 
Huyeron, cuando Cileta 
Saltó fuera de la cama , 

V siendo mas de la media 
Tarde ya, no lia parecido ; 
¡Prega á Dios que |>or bien sea ! 
Este primo.. Yo no sé 

Qué se me ba puesto en la testa , 
Que,es temerario, y no fuicio. 
Has esta es Diana : i ella 
De los dos me he de quejar. 
Para Ter si lo remedia. 
Yo llefio, y por no calurhianne 
Di^ respleulo ó de TergOeoza 
Mientras que la habrare, no 
La leré tacara. 

elLETA. {Ap.) 
Ea, 
Amor : ramos i buscar 
' Al primo para qae vea 
] Que, cada cosa en su tanto, 
\ 6oy la diosa Viernes mesma. 



ÍAp, Por Diana me ha tenido 

Tai) presto la cara, j Oh I ; quién 
Fingir gravedad supiera I J 
Tomad, Perote. 

penoTK. (Ap.) 
Por Dios , 
Que buele i cochambre esta 
ConioladeGlIa; pero 
TaDibien las ducas son bembras. 

jQaé es lo que queréis! 

.rEROTE. 

Sos; y como laíqu-siera, 



tEscircuDitaucia?... 

Que agraria. 

GILETA. (Ap.) 

Aqui es menester prudenda. 

Básenos venido i, casa, 
Sin saber de dó nos venoa 
M cómo ni cu&odu, un «leudo. 
Que mas parece que es deuda 
Según lo que á todas boras 
Afnge, pues no nos deja 
£omer ni dormir; j asi 
Vuijera con tu Ucencia 
(Que sin pedirla no es justo, 
Siendo la seüora nuesa } 
Añublar el matrimonio; 
Pues, cuando no baste esia 
Razou , de mas del primazgo, 
No hay en ella cosa buena ; 
Porque empues de ser, señora. 
Mal segura zagaleja, 
Fea es sobre mal segura. 
Mentecata sobre fea. 
Puerca sobre mentecata, 
V atrevida sobre puerca. 

Meniis como na maridi'lo 
lie por ahi, que la lengua 
Pone en su mujer asi. 

i Por Dios', que es ella por ella '. 

Craro está. 

^Y baslo oído todoT 

De pe á pa. 

;Sln quedar lletfal 
eu.ETA. 
SÍd quedar Uetra. 

rKitoTC. 

¿NengujiaT 



Pues 

Lo dicho, dicho, G lleta. 
Y dejando en este estado 
Dimes y diretes, lensan 
Dares y tomares. ^Cóino 
Viidín y de qué manera 
Aquesos batos i casa? 

etLETA. 

Mal seguras zagslejas 
No dan de lo que se visten , 
A SUS maridos la cuenta. 
No quiero pues, ni me loca 
Decirlo, por si te pesa. 
PERont. 
Pues daréte yo con el 
Garrote, por si le huelgas. 



¡Hay tan gran bellaquería. 
¡Ray tan grande desvergüenza! 
¡Coa el palo da al vestido 
üe la señora DuquesaT 

Séanme testigos lodos. 

¿Luego es el suyo, en concienda! 
El mismo. 

PEROTE. 

Ya arrepraiido. 
De haberle dado me pesa. 
Pero í cómo i tu poder 
Pudo venir í 



Cuando etla fuese 

Salen te le diese, ¿no ecbas 
e ver que es descortesía 



jVestido de miesa ama 
V c«n condición expresa 
De traerte ! i Erra lugtan ? 

iQuéeslueu-ctara? 

Pracentera. 

CILETit. 

¿Que es praza enteraí 

PKROTB. 

Presona 
De bumoT. 



Bufona. 
tQuiéreslo mas craro, bestia . 

Ni aun lauto. 



DIANA, LAURA. -PEROTE, GILETA. 



'/^. á Dian: Si no te rtes. 
Imposible es tu tristeza 
De divertir, porque estl 
Extremada.) ¿Oyes, Cilela? 



Tan duca como ella si 

Aquel refrán te desmienta. 
De que la mona testida 
De seda , mona se queda. 

DtA^it. {Ap. á laura.) 
iQue digas que ¡lupite dar 
Gusto tríaldad como esta? 

DigmzíídbvGOOglC 



A ouien esli triste, aadt, 
SeDora, baj qae le divierta. 
Pero i qué hay perdido eo esi 



Solo el jnido de Gilela; 
Pero él ea lao poco, 6 nada, 
Que DO impona qne se pierda 

ontu. 
El ei maa que nereceis 
Vos descaltar. 



Que esii triste la Ddi|dcu. 
Yo me iré ; tú DO te vayas. 
^Por qué! 



Ko sé que es , y i buena caenla 
Oigo qne míeutes... {Ap. V voy 
Donde el deseo me lleva. 
Hasta encontrar coa el prinlo. 
;0h '. ¡Quiera amor que parezca ! ) 

ESCENA IT. 
DIANA, LAURA. 

Cuidadosa, Laura, estoy 
Y lo estaré, hasta que sepa 
A qué bora salió Cirios, 
Ya que, como Tiste, fuerza 
Fué retírarse (liasta que 
Seguro el naso estuviera) 
Al miserable hospedaje 
Donde Lisardo s« alberga. 

Con ese mismo cuidado 
He Mtado; y como basta esta 
Hora, en que ya el sol declina. 
Novedad , señora , hiera 
Bajar aljardiu, no pude 
Saber nada. 

niA^A. 
Pues atenta 
Mi» a por abl parece 
Lliardo, que nos dé cuenta 
De i qué Dora salió y si pudo 
Verle ilguten , ya que aquella 
HÚEJca, qne dos sirvió 
De armoniosa deshecha , 
Vino á ser coaira nosotros 
En la parte de que ella 
Fuese quien Se aqoese ctiarto 
La gente sacase , y fuera 
Parase i tos que pasaban. 



LISARDO. — DIAHA, LAUHA. 
LiSUM. 

Etperando i que estuiteras 
Sola , no ll«!ga¿ , señora , 
Antes de tbora i tu preseikcia. 



EL ACASO Y EL ERROR- 



I Hasta qne el alba saliera , 
I nsberio en este jardín 
Se estuvo, dando mil vueltas : 
Con que, declarado el día. 
Fué preciso se estuviera 
I En mi aposento hasta agora, 
' Esperando que anocheica. 



Aun si vieras 
Lo tierno de sus suspiros. 
Lo rendido de sus quejas, 
Kejor lo dijeras. 

Otra 

Y otras mil veces ¡ob adversa 
, Suerte mial vuelvo i hacer 
I De tus lisonjas ofensa. 
I i Para qué,, quien soy, me hiciste, 
I Si babia de vivir sujeta 

Al mismo ser de quien soy? 

I Qué alivia, qué lisonjea 

Que le dorcD la prisión 
' Al ave que vive presa. 

Ni qne la reja le bru&au. 

Si no le liman la reja. 

Pues la cadena dorada 

No deja de ser cadena? 
" fuera yo alguna bnmllde 



i.qu. 



La curiosidad de lautos 
A mis acciones atenta! 

tNo fíiera Cirios, pues Cirios 
aslaba, onl... Pero la leogoa. 
Viendo i Fisberto, aun el corto 
Alivio de bablar, suspenda. 



(Ap. Aqni esti Diana, y me ha visto. 

¡Quién disbnntar safdera! ) 

Icuando tu Alteza, señora, 
, barí i mi atención licencia , 
' Qne por su respuesta acuda? 

T>or que volverme quisiera 
. Lu^o; pues como antes dije, 

La instrucción que traigo es esta, 
I Y sé que Fistierto esti 

Pendiente, basta que yo vnelfa. 

' Por mi luego podréis iros, 
I Y porque velis que en esta 
I Parte yo no os tengo, iré 
! A mi pjLire de la vuestra, 
I Y procuraré enviaros 
Su respuesta y mi respuesta. 

[Vbm, V Laura. 

LISAIBO. {Ap.) 

Aunque deje solo á Cirios 

Por tan largo tiempo, es ttiena 

No ir al aposento, pues 

Andando por acá fuera. 

No me busca tin i mi 

A riesgo de que i él le vean. (Vaw. 



FISBERTQ, FABIO. 



FUBENTO. 

ÍQué be de hacer, si aqnl no estoy 
ien, adonde baya quien pueda 
Conocerme? 

FABIO. 

i Y qué has resuello 

Acerca, dime, da aquella 
Consulta que remitiste 
Al tiempo, pues toda entera 
La noche eu vela has esudo 
Con él para resolverla? 
nsaenro. 
Pues auD DO be resuello nada. 
Por una paKe me cerca 
El duelo de que el retrato 
Por un acaso i mi venga; 
Por otra lo que dijiste 
I De que puede ser que sea 
' Sin Tolontad suya, me bace 
{ Agrado, pero no fuerza; 
I y asi entre una y otra duda 
' No hay nada a que me resuelva. 
Si ya no es, iules de irme, 
A nacer, Fabio, una experiencia. 
Para saber si el retrato 
Cirlos0in gusto le tenga, 
U sin gQslo de Diana. 



lie Diana. 

tiBIO. 

¡Qué experiencia ba de ser esa? 

> FISBERTO. 

Bascar algún modo, en que 
I Ella en mi poder le vea. 
I Si al verte se sobresalta , 
I Admirada en cómo pueda 
¡ Haber venido i mis manos, 
ISertseñal(cosaescierW) 
De conocerle; si no 
Se turba . asusta ni altera. 
Sino al verle lo ve como 
Otro retrato cualquiera, 
Seri señal de que im 
Sabe nada : de manera 
Que su semblante ha de ser 
El crisol de la experiencia. 

Para que le vea, ; qué medio 
Será posible que tengas! 

FISBEBTO. 

Uno solo se me ofrece. 

FABIO. 

iCuil es? 



las tal vez que Iqs estudios. 



CARLOS— Dichos 



(Ap. fít&eabrien4o la puerta del eaaría 
detjartinen.K la pequeña 
Luz que me dispeiü^u breves 

■ UglizodCyCiOOglC 



Lofl KsquIdM desU puerta , 
Vi airaveuri Uiana, 

Y sintiendo eui 1 1 apríesa. 
Exhalación de mis ojfn , 
Se me deshizo, por veri» 

He be de atrever á t'iilreahriria. 

Ed toda esta verde estm {Sale.) 

Ya DO parece : ¡ ay de mi ! 

Has jQué es I" que miro eo ella? 

Soio el francés caballero 

Su iuciiiiacion, que no es mas 
Que andarse de tierra en tierra 
Viendo lo mejor de Italia. 

Y pues que me da lan l'uena 
Ocasión amor, que nadie 
Hay (]ue por aquí jiarezca, 

^o la he de perder, pues puedo 
Cobrar nii perdida prenda.) 
¡Ce, cahaliero! 



Quien i vuestros brazos llega 
Ouejoso y agradecido : 
Agradecido, i la deuda 
Eu que le pusisteis, cuand» 
Le enmendú vuestra advertencia 
El susto de aquel acaso ; 

V quejoso, de la priesa 

Tiempo de enviar tuviera 
Par el retrato Y supuesto — 
Oue uno estime y otro sienta ,• 
Viyase lo uno |ior lo otro: 
Que uo son muy malas Terias 
Lt (pie un aRradeciu:ienlo 
Se trueque por una queja. 

Y supuesto [jue liasia aiiui 
lie tenido por las señas 
Siguiínd&s, dadme el retrato, 

Y adiós.. .Ñas Diana es esta. 
No. no le saquéis agora. 
Por que con tos no me vea ; 
Pues sabiendo quién eoi, ya 
Sabéis lo que aqui se arriesga , 

V asi me retiro en taulo 

Que pasa. Por vida vuestra, • 
No os vnis basta aue le deis. 
Si ;l no queréis dé vuelta 
Tras de vos también i lialia.- 



COHEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE L 
I ESCENA IX 



Va 
Tenéis aqui la respuesta; 
Que ancianos achaques hoy 
l'anio i mi padre molestan. 
Que manda que por él supla 
Enfehn edades y ausencias. 
Üi'spacbado estlls , y asi 
Podéis siempre que os [lareica 
Quo os está mejor, partiros 
Donde Fisherto os espera, 
Poroue no es razón que esté 
Pendieute de la respuesta. 
ciii-OE. {Ap.) 
iQaé es aquello? ¡Vive Dios, 
Uue le habla Diana bella 
Como i quien vino de parte 
De Fisberto '. Con que es fuerza 
Que en quien retrato y secreto 
Vino i dar. él mismo sea. 

La vida quitarme intentan. 

FISBERTO, (Ap.) 

Va lo que quise decir. 
Bien claro se manillesta ; 

Pillas cuando no sepa Cirios 



Isherlo criado 
Con que y» medio no queda 
Del á mi sino la espada. 
Pues si ha de acabarlo ella . 
Por Dios que ha de ser 
Llegando h&cía la pendencia 
5<ahido. si Diana sabe 
El que íl el retrato tenga. ) 
Yo vov muy favorecido 

pues corre i cuerila 



lodo. 



•'".["'■' 






(Nohie soii y caballero) 

Algo os dijere, en las senas 

Por entendido no os deis ; 

Pues ya prúsperas, ya adversas. 

Fortunas de amor, al uoble 

Le toca favorecerlas. (Eicóadeu.) 

t Quién se habrl visto en el mundo 
a confusión como esta? 
Dejo aparte que me fie 
En secreto mis ofensas ; 
Dejo aue dar el retrato 
(Siendo cuyo i-S) es bajeza; 
Dejo que es no darle empeño 
V íojáqne... 

Diana llega. 

Aun para discurrir ¡cielos! 
Tiempo mi dolor no deja. 
En lo que debo hacer. 



Todo de Fisberto , él 
Lo estimará , cuando advierta 
Oue mi tratamiento ha sido 
t^oino á su persona mesma. 
Dadme la mano... iUas ¡ cielos! 
¡ Qué notable inadvertencia '. 
' {Saeaelpañuelo.caétele el retraía, y 
tímal» fingieadú Wrbaeim.) 

i Qué es esto? 



¿Qué hay (fue os asaste y suspeoda? 



¿Re trato mió? 

¡ Qué pena I 

CARLOS. (Ap.) 

-Vive Dios, que se declara 
CoamiBo a un tiempo y con ella , 
Valiéndose del acaso 
Hio, para su cautela! 

Vuestro, que sabiendo cuánto 
h'isberto eslima tal prenda , 
Un artlllce extranjero 
He buscó ahora en la bella 
Esfera desos jardines , 
V biio del conmigo ferias. 
Siu saberlo vos , pensaba 



Llevarle ; mas ya que esta 
Descuidada acción acaso 
A vuestros ojos le muestra. 
Os suplico le toméis 
En vuefitra mano siquiera 
Un instante , porque vo 
Llegue i recibirle della, 
Y pueda allí decir que 
He le dié la mano vuestra- 
DiAM. (Témalt,) 
Para que no le llevéis. 
Le tornaré... (Ap. ¡Vo estoy muerta! 
¡ Cielos ! j,no es este el retrato 
Que di a Carlos?) 

riSBEITD. (Ap.) 

No salió mal , pues salió 

Tan bien, que al mirarle, tiembla. 

cAblos. (Ap.) 
¡Cielos! ¿qué debo hacer cuando, 
En confusión como esta , 






ioyui 



Me empeñan y me despeñan! 

DtAH*. (Ap.) 

Bajamente de sus celos 
tlirlos ¡ ay de mi I se venga. ' 
i Ob ! ¡ nunca anoche quedara 
Aqui , donde hacer pudiera, 
Píntddo artífice, aqueste 
Despecho! 



Suieo celos i buscar llega ! 
ue si no se hallan , no alivian 

YsisehallanatormentaQ.) 

Vuestra mano me le vuelva. 
Dadme el retrato, y adiós. 

(Ap. Aunque no darle quisiera 



Por 



del can él, 



Ya que Carlos le enajena . 

Le he de dar : castigue ¡cielos! 

Su bajeza a su tiaje;ta.) 

Tomad. 

(Sale Cirlot, y quítatele déla mano.) 

CjIKLOS. 

i Qué es esto? 

CARLOS. 

jQué ba de -wr? Ver que su hacienda 
La puede cobrar un hombre 
Donde quiera que la encuentra. 

A lan {i^nde atrevimiento. 
Soto la espada es respuesta. 

* (Saca la etpaáa.) 



¡Ay,infelicedem[! 

Vocet dentro. 
; En el jardín bay pendencia 
Llegad lodos. 



Uuecto soy. (t^ae.y 
IfiyGoOglC 



EL ACASO V EL ERROR. 



; Qué desdiclia ! 

¡Qué tragedia! 
«Qué has becho , Cirios! 

Perdida 

Tú, mas que lodo se pierda. 
(Qué había de hacer al mirar 
IJue lu relralo Ií eiilregas! 

^^Dca JO se 'e entregara. 
Sin ver que lú le desprecias. 

Fué un acaso. 



;. Viendo la pcr^oiia muerta 
De Fisberlo , en su vengania 
No muero? 

. ESCEHA X. 

LISARDO— Dichos. 

VeCri dentro. 
Todos se tengan. 

MSillIDD. 

SeBor, la gente que estaba 
Cuidadosa de In ausencia , 
Hasta el jardín ha Iteftadn 
En tu busca. Pues tan cercs 
Esta, ponte en un caballo; 
Que yo quedo en lu defensa. 

cíbliis. 
Tu no te empeñes por mi , 
Ni le declares quién seas: 
Que mas me Importas, Lisardo, 
Sirviendo de espía secreta , 
Donde me avises de todo. 
Tú, ingrata, lú, alere, piensa 
Que no roy mas *ito so 
One el que muerto i tus pies queda ; 
Que él queda muerto en la vida . 

Y ;o llevo el alma muerta. (Vate.) 

Aunque me manda quedar. 

No lo ha de hacer tni ohediencia , 

Y be de seguirle hasla que 
Partir seguro le tea. 

Teas ellos be de ir. 

E»CENA Xt 

EL DUQUE, CELIO, criados.- DIANA, 
FABIO;PISBEnTO,<:0ii(a«a íltueü. 



Teneos. 

íQué confusiones son eMas? 

Esta desdicha lo diga. 

V aun es mas que lú Rospechas ; 
Que es Fisberto mi señor 
A quien mató su ílereía. 

D.A-.*. (Ap.) 

Declaróse la fortuna 
Contra mí. 

DCqOE. 



Darle «quila muerte? 



Albricias, porque aun alienta. 

Llf'vadie donde se cuide 
(Siesposihiequela tenga) {Uivanle. 
Desu viila;y tú, llran». 
Tú, aleve, tu, injusta , piensa 
(Jue sí mis Bosiiechas... Pero 
No es tiempo de mis sospechas. 
Ni las doy liuen nombre, pues 
Va DO son sino cvldenrias. 

(Vame todo», mena» Diana.) 

ESCENA XU. 

DIANA. 
/Qué es lo q^ne pasa por mi! 
Bien dijo quien dijo que eran 
Muy cobardes las desdichas , 
Pues nunca solas se arriesgan; 
.'iiempre acompañadas andan 
En cuadrilla , de manera 
Que unas de otras se eslabonan 
Ijnas de otras se encadenan : 
Con que , dándose la mano , 
A cana paso se aumentan. 
Digalo yo , combatida 
De tantas como me cercan , 
Que no es posible contarlas , 
Siéndolo ¡ay Dios! padecerlas. 
I Fisberlo muerto en mi casa , 
I ¿No esfuerza ¡ av de mi! que sea 
I El lobresalto de Europa , 
I Su tragedia y mi tragedia? 
I Carlos su homicida , ;, no es 
[(Olra veí¡aydemi!)fuerM 
Que sea el terror de Italia 
O su ufi'usa . ó su defensa ! 
Mi padre de mi ofendido , 
i Fuerza no es que sus riolencias 
Sean de mi vida asunto! 

V sobre todas aquestas 
Fortun.is que me persiguen , 

I Desdichas que me atormentan , 
I ; No es fuer^.i ser imposible 
I Ya el que Curios me mereica , 

V It^re Flor su esperanza , 

V que se case con ella ; 
Porque, segnrn el Estado, 
Mejor defenderse pueda 

De sus contrarios? | Hal haya 
Esta villana potencia 
De la memoria , que ahora 
Amor y celos me acuerda ! 
Has ¡cuáles deben de ser 
Mis ansias, cuáles mis penas. 
Pues 'a de celos y amor 
La tienen por <a postrera, 

V viniendo siempre antes. 

La riñen que aun después venga? 

^' Qué he de hacer, cielos, sitiada 
e tantas , de lan opuestas 
Ojeriías de los hados 

V ceños de las estrellas. 
Como contra mi conjura 
Kl cielo, siendo la piedra 

I Del escándalo mi vida? 
I Pero ¿qué dudo ? La negra 
I Noche ¡no baja en mi avuda 
I De pardas sombras cubierta ! 



' í No andan con el sobresalto 
I Üueá todos los amedrenta. 

Tan turbados, lau coofusos. 

Que ¡10 hay quien i nada atienda ? 
, Pues aunque segunda vei. 

Villana memoria , quieras 
¡ A tan mal tiempo acordarme 
i Quienso«,no hade bastar. Ea, 

Deshecha fortuna mia. 

Trátale como deshecha , 
I V sin que nuda repares, 
¡ Nada mires, nada adviertas, 
¡ Arroja la ropa al mar, 
I y de su saña soberbia 
¡ Salva la vida, que está 
: En poder de la tormenta. 
I Sujeta 3 laníos embales, 
I V a tantos golpes expuesta, ' 

Como mi padre amenaza, 
, Capai < yaVe sus ofensas ; 
I Como Fisberlo previene , 

I Como á toarlos adivino. 

Ya imposible que aquí vuetra ; 
I V coreo propone Flor, 

Dueño ya de sus finezas. 

V siendo asi que ya todo 
' Eslá perdido, no temas. 

Sino ve i disponer cómo 
. Tal temeridad emprendas ; 

Uue no faltará de quien 



Iras su Sfnor, no parezca. 
[ V nadie, y mas si ama.eilr 
Kesoluciun tan violenta, 



n tantas novelas 
I (.orno contiene la fama. 
De amantes sucesos llenas, 
[V-n las alas de sus plumas 

is lenguas. (Vate.) 



Númi 



S' en In 



CELIO. 

En notable confusión 

Esta desgracia me ha puesto , 

V no sin causa, supuesto 

Qne fui quien dio U ocasión 

A ella , con tiaber tenido 

A Lisardo disfrazado, 

Pues él ha facilitado 

El que haya Carlos venido 

A estos jardines ; y asi 

Ks bteo para asegurar 

El secreto, procurar 

No quede un instante aquí, 



todo el jarmn no eslá , 



. Ha cerrado , 4 ver no llego 

, Mas que los bultos. ¿Quién vio 

Icual la duda? A mi pues 

I Todo me asusta. ¿Quiénes? 

ESCEKA XIT. 

PEROTE. — CELIO. 

¿Quién ha de ser sino yo. 
Que venpo de haber llevado 
A este Gil Huerto, ó Gillierto, 
A quien parece hizo muerto 
La sangre que le ha faltado! 

Perote, ¿sabes, medí. 
Dónde aquel pariente está? 

I Saltídor. 



eyCOOglC 



Gile» te lu «lirl. 



ESCENA XV. 

CAnLOS, LISAHDO— PEROTE. 

Ed Gil, ¿aquí vielvesT 

SI, 
Pues ja que tfi no quisiste 
Dejarme, j que mi; seguiUe 
Hasia que mi geuLe vi , , 
£a bien volverme i valer 
De U , de la itoche jr della : 
Ho digt mi opuesta esirdU 
De mi que dejé de liacer 
Nada que i ini me tocase. 



ledt 



Pues iqné por bacer te qu( 
De cuanto tocarte pueda? 



Yo lo diré cuando pase 
La gente que al pato esU. 
Ual»a tíi, que jro te sigo. 



Ya be dicho que ¡quiéu n allát 

Yo loj. ¿Quién aquí ba de ser? 

Seüor y primo , ¡ qué error ! 
Hoy que mi suegro j leiior 
Os SI habido menester, 

tNo teuta basta ine el diaf 
e mu de que muy fnquJeia 



ToTeci 

i QoiéD Tiene afal i 



COHEDUS DB DON PEDRO CALDERÓN DE I 
ESCENA XVL 

CARLOS, LISARDO. 

No pudimos excusar 
El veroie. 

No importa nada , 
Que aqueste es un simple; y ya 
Que aquí estás, aunque te lalgas 
De decir que al delincuente 
Ningún sagrado le suarda 
Xassegoro, que ellugar 
Donde nizo eí delito, salga 
l)e5ta confusión. ¿Qué inieniia, 
Cuaado á lodos volver mandas 
Contigo, ; que la carroza 
[Que en ese monte emboscada , 
O por venir mas secreta 
O por ser postas de Italia , 
Dejaste) mandas te sigat 

8ue nunca pueda la liimt 
ecirde mi que volví 
A mi peligro la espalda. 
Sin atender al peligro 
En que ha quedado Diana, 
Confieso que anduve mal 
En salir de aquesta estancia 
Sin ella ; mas i quién esli 
Tan en si , cuando se halla 
En caso como el mió, que 
Tan cabal la facción haga. 
Que algo que enmendar no encuentre. 
Siempre que vuelva i mínrla I 
Pendencias y borradores 
Tienen una semejaDia, 
En que i la postrera vista 
Se mejoran, ó se rasgan. 

V aunque es verdsd que me acusa 
En lo principal la falla , 
Pues i todo Ira < I ce debe 
Ser lo primero la dama; 
Sobre que el yerro conozco , 
Recíbaseme que estaban 
Contra mi , i cuenta del yerro 
Cdos, amor y venganza. 

V pues es fiíerza que eslé , 
A vista desta desgracia , 
De su padre combatida , 

V quiza t riesgo que haga 
Algún extremo con ella : 
Vuelto por ti , vuelvo i oaUarta , 
A ver qué quiere de mi : 
Que i precio de vida y alma 

de asegurar la suya , 



¿Luego ya bay otro pariente! 



fíaotE. 
¡Han visto lo oue se va 
Creciendo la alcurnia mía T 
Vo i decir i mi mujer 
Que hay otro pHrno en campafia , 
Que venga t abrazarle. ¡ EiiraBa 
ñmUiaSebcdeser! (V«e.) 



Pues teniendo yo i Diana , 
Con ella lodo me sobra , 
Slu ella todo me falta. 

usiano^ 
A tanta resolución 
No be de responder palabra , 
Sino morir á tu lado. 
Has, sí las sombras no engadUn, 
La puerta i la galería 
De su cuarto abren. 

Dosdamu 
Salen al jardiu. Aqui 
Te retira entre estai ramu, 
Basta aseguramos bien 
De quién son. (Eieinienn.) 

ESCENA XTO. 

LAURA f DUNA. -CARLOS i U&KR- 
aO,oetiUa$. 

DIANA. (Ap.) 

¡oh noctie 1 ampara, 
Pnes de los hurtos de amor 
Eres la noctqma capa , 
El mió , ya que dispuesto 

gueda todo con tan rara 
sutela , que aun Laura no 
Lo ba de saber ; que me cansa 
El que nadie me acoos^e. 

¿A qué vuelves i esta estancia. 
Teatro de una desdicha 
Tan notable! 

Kosé, Laura, 
Si va no es aue mi dolor 
Solo en mi dolor descansa. 

LiSkano. (Ap. d Cdrloi.) 
Lanra y Diana son. 

Las voces 
Conocí, y ya rae acobarda. 
Para salir, el pensar 
Que la be de bailar enojada. 
¿Quién crérí que quien no teme 
Riesgos , peligros y armas , 
El cebo de una hermosura 
Tema con üaqueza tanta. 
Que tiemble al verla! 



La vea sola , he de sacarla 
Una vea de tanto empello 
Como su vida amenaza. 

i Ah , sefior ! ¡ cuinio mejor 
( Puesto que un padm no maial 
Fuera apelar al olvido 
De una vet y !... 

cisLOS. 

Calla, cafla, 
No prosigas; que ya sé 
Que vas i dedr la eilraüa 
Knemiilad que hau tenido 
Nuestra sangre y nuestras casas; 
Que dejando conlra mi 
Que|osos Hitan y Parma 
Y HMena , no me queda 
Tierra en que poner las plantas. 
Todo lo tengo mirado; 
Pero todo Importa nada , 
Como k Diana no pierda ; 



¿'Qué es lo que mandas, sdlora! 



Un paliuelo qi 

Como si no fuera alhaja 

Tan del servicio del llanto, 



Que es 

Habla quedo. 

{Bablaa Uuáo$enutretii.) 

LiSAuo. (Ap. í Cdrlof.) 

Que la que quedare sola , 
Diana es. 

CÍBLOS. {Ap. á Litofit.) 



Hi osadií en ocasifia 



.TCoog le 



Que sola he podido hallarla, 

¡ Vive Dios, ^ue lie Je atreverme 

A todo! 

Pues mientras Laura 
Se va , cousidera que 
Se queda i uiucba disUiicia ; 
Y al salimos de aqui , 
Al ver dos bultos, es clara 
Cosa que se sobresalte . 
Pues no te espera , ; que baga 
Defensa al intento. 

Pue« 



Por las espaldas 
De aqueste cenador, toma 
La vuelta, para qae salgas 
Tan cerca de ella, que puedas. 
Antes de verte , abraiarla. 



Aquí aguarda. {Vate.) 

Pues ira qnedé sola, va 
Ir paedo i la puerta talsa , 
Donde uu caballo me espera. 
Uas ¡quién seti estotra dama 
Ijue tras mi vieueT 

ESCENA XVni. 

GILETA.— DIANA; deipuet, PEROTE. 

CILST*. (Ap.) 

Harto sieolo 
El quitarme aquestas galas 
Sin que mí primo me vea 
Con eltaa ; que la borrasca 
De boy no diü lugar i verle 
Hasta abara , si esll en casa. 
(SaU Perote.) 

FEHOTE. {'Ap.) 

Hasta ver adonde va, 
Voi siguieudo esta picaBa. 



(Ap. ^Mk que viene 
A estorbarme esta villana?) 
Si, JO soy. 

CBCETÍA XIX. 



EL ACASO Y EL ERROR. 
I Dun*. (Ap.) 

I ¡Déme ■lievimieuto amor' 



V de mas cerca mirada. 
Lo dice mejor el mudo 
Brillar de lelas y galas. 

BU«*. (Ap.) 

Quien DO supiere de amor. 

Ño acuse, no, de liviana 

l^ta acción : aprnida á amar 

La que hubiere de Juzgarla. {Vate.) 



tJtiRA. (A weei.) 
, Traición ! ; traición ] Acudid , 
Ijue se llevan i Diaua. 

Mejor lo biio Dios conmigo : 
Glleta es con la que cargan. 

1 Quién querías que i ella UereT 

Gente del Refugio , que anda 
Quitando por caridad 
A las mujeres que cansan. 



PEBOTB. (Ap.) 

iQué hari iqul anta GileíaT 

ciaLoa. 
(Ap. Va no se descubre Laura : 
Agora es tiempo.) Perdoua, 
{Uega Cárto* , V toge á Gileía en hi 

bratoi.) 
Hermosisima Diana; 
Que no has de quedar lü al riesgo, 
Cuando mi vida se salva. 



Con tu esposo va». 

Se engaEan 
Vuesas mercedes , si no es 
Que también conmigo cargan. 

LtSAHUO. 

OcaHar,tosmeterin 
En el cuerpo cuatro balas. 

Uas IScil es lo primero. 

Lisardo, excediendo al aura 
Ponta en la carreta, y vuela ; 
Yo te guardaré la espalda. 
Va sabes dónde , al primero 
Fuerte entre Húdena y Mantua. 
Vensa ahora el mnndo , pues ya 
Estafen mi poder Diana. 
(Vame Cáríet y Lúsrdo, tlevániote 
á Gilelo.) 



Gileta, aqui aguarda, 
Y 00 te quites de aqui. 
Ya Tuelvo. 



Otra cosa. 

Que i mi w 

Por mi, sino por un prim 

A quien Gileta bari falla- 



mandan 
da nada 



LA rRA.— PEROTE. 

Va el lienzo... —Pero ;qué ruido 
Es aqneit 

, No hables palabra , 

I Laura , si iio quieres ver 
! En tu cuerpo cuatro balas. 



FUHI T SI LVIA , vetlidút de cata. 
FLoa. 
Slvia , j no me dedas 
Que eran livianas presunciones mias 
Las que astrólogo el pecbo adivinaba. 
Pues i, Cirios de mi solo ausentaba , 
Por vencer sus Irísleías, 
La caza de estas bárbaras malezas , 

?ue al sol el paso impiden, 
queá Mantua y i Módena dividen? 
Pues mira si lo fueron , 
O si fueron verdades , pues no vieran 
A Cirios estos di as 
Dése fuerte ni desaa caserías 
Los moradores; peroicuándo, ¡cielosi 
Miuiió la astrologia de los celos ? 

Si te digo verdad, yo bien temía 
Que oira ocasión ausente le tenía ¡ 
Pero muy necia fuera 
Sí templar tu pasíun no pretendiera 
Cou alguna disculpa. 

Hasqneteabsueheesalealtad.teculpa, 

Porque no tiay mayor daño 

Que un engaño curar con otro engaño. 

¡Guiólo mejor ha sido 

Que haUendo yo fingido 

También que mi mortal melancolía 

La caza templarla , 

Haya venido donde 

El dolor al recelo corresponde ! 

Pues, si verdad te digo. 

Nadie en mi condición puede conmigo 

Has que mi mismo daño. 

Duela pues, como sane, el desengaBo. 

Hinque dicen que es médico incierto, 
y son mas los que ba muerto 
Que DO los que ha sanado. 

FLOB. 

También dicen, halilandoen mi cuidado, ' 

Sue es mejor, quien padece los recelos, 
orirde celod,que... 



DIANA.— DiCB«a. 
día KA, {Denlre.) 

¡Socorro! ¡cietoe! 



os vientos ha corladQ laalimost^T 

UglizodCyCiOOglC 



COMEDIAS DE DON fEURO CALDERÓN DE LA DARCA. 



Eo ese mODte ha sido. 



Ya no solo es asomhro del oído ; 

Has Umbieo de los ojos, 

Pues enirando i laparleeiisnseaojos, 

Miran precipitado 

lili bruio, i|ue sin riendi, desbocado. 

Desde una en oira (leña 

Por despeñarse mas, do so despeña. 



Desde la cumbre al suelo 
A nuestras plaoLas da. 

{Sale cayendo Diana. ) 



iTnr<>Ili: hermosura. 

Si rayo no de la rf ¡jion m: 

Lii mis brazos dcitcausa. 



Ni liahla, oi oye, ni mira. 

Poco rieso me espanto ; 

ifue ifuiíi a mi me sncediú otio UUtO , 

Pu«s 10 lambifii , al vella 

En la tierra, tan bella, 

r.asi eibaiiindo el último suspiro, 

Ni miro, ni oigo, ni hablo, ui respiro. 

Relleza que desmavada 

Te me ha entregado un rigor. 

Porque me acuerdes mejor 

Las especies dé pintada. 

Yo le vi otra vez [lostraija 

Al suelo ; ; porque el destelo 

No dude ser lú , recelo 

Que muda diciendo est&s , 

Para parecerie mas , 

?ue te leíanle del suelo. , 
D lo liar¿ , j pues hasta aqui 
Todas lu^ señas se ven , 
Sé parecida Umbiei) (Leváiitaata.) 
En que alguien lenga por tí. 
No sea Carlos ¡ ay de mIJ 
El que desmieuia esta seBa; 
Oue seri ansia no pequeña , 
Si coiiii^ no la traes. 
Ser lú siempre la que caes , 
Y yo la qtie se despeña . 

:Qué os to que decir quisiste 



Feliz soy. 
Pues me hallo Un mejorada 
De ulieuio, vida j Ibrioua. 

Poca mejora ó ninguna 
En ral vuestra suerte ball6; 
Mas la qae pudiere yo 
(Si yo puedo dar alguna). 
Os la orretco. 

A vuestros pies 
Humildemente rendida, 
Doy voluntaria la vida 
Que intes di fonada ; y pues 
Justo que ignore no es 
A quién debo igual favor. 
Sepa yo quién sois. 

FLO». 

¡ Negaros mi nombre (uera. 
I Flor soy. 



iFlorT 



SI. 



Pues 

ii que la viste, 

j^^Tanla aprensión della hiciste. 



i lania aprensión iieiia 
Que la has conocido!- 



Que si con celos la vi, 
iCniíido borraron ios ciclos 
Lo que se mira con celos? 



Yo creyera 
Que erais estrella , y no Flor, 
Tauío por la mejoría 
De sus bellas competencias. 
Cuanto por las inOueucias 
De la nueva dicha mia. 

Preguntar quién sois querría , 
Has def pues me lo diréis , 
Que mas reparada estéis 
Í3e lan rigurosa suerte. 
Venid pues hasta aouel fiíerle 
(knmigo, donde poaréis 
Cobrar aUento y sentido. 

De ser en aquesta esfera 
Peregrina y forastera , 
Bástanle alimento ha sido 
El no haberos conocido. 
Lo demás que eoj ú fui 
No queráis sal>er de mi ; 
" ~ no es licito al valor 

itro oir loriunas de amor. 
iAp. i El me dé industria ! ) Y asi 
Pues mejorada me hallo. 
Sin que mas noticia os dé , 
Dadme licencia de que 
Vuelva i cobrar el caballo. 

Y creed que lo que callo , 
Es respeto y es lemor. 

Por no decir que i uo traidor 
Sigo. (Ap. Nombre y calidad 
Desnieuta con la verdad.) 

Dejaros fuera rigor, 
" mas cuando agradecida 
tas senas que rae dais. 
De que tras un traidor vais. 
Quitáis un susto i mi vida, 

Y me doy por entendida 

I De que conozco al ingrato; 



Bien que desconoico el trato 
De la queja entre los ilot. 
Pues no volviendo |ior vos. 
Vuelve por vuestro retraio. > 



De quien seguis. Has oo es I 
Deteneros tanto aquí. 
Venid coomlgo. 

»ui.*.(4p.) 
¡Aydemi' 
I Dónde iré ; cielos i que no 
Me dé «I relralo. que yi6 
Cirios en so poder, muerte? 

la al alcaide del fuerte. 



ESCENA XXIV. 

EL ALCAIDE. - Dichos. 

i Quién llama? 

FU». 

Yo. 

Esa dama que ha caido 
Despeñada de un caballo. 
Aunque cobrada la hallo 
En su acuerdo y su sentido , 

Sue aquí la alliercueis os pido, 
asta que proseguir pueda 



Nosotras (puesto que ya 
Nada hay que bieu nos suceda) 
A la corle ( i oh ansia fuerte ! ) 
Volvamos , Silvia . sio que 
Sepamos adunde Alé 
Cirios. 

De dos , que te advierte 
Va por lo menos lu suene , 
El un detec^ño gana, 
non. 



Ir segura del n 

Si ira lo voy de Diana! 

{VanuFlcT^SiMa.) 



DIANA, EL ALCAIDE. 

Venid, señora, donde 
Veáis que al precepto la atención res- 
Si rviéndOE. [ponde 

La fineza 

Mayor quepnedehacer vuestra nobleu 

Por mi 1 por quleu lo manda, pues me 

[hallo 

Hi-jor, es ijue cobréis aquel caballo. 



dbyGOOglC 



Oue «lelio, el inmte por tan SUJO tiene; 
Óac pasar tilílaiiLe me conviene. 

Íme importe 
a corte.) 

HbI el orden que tengo ejecutan , 
No ilniíndús iirimero. 

V»et* lUnlro. 

Pura, para. 

iQoé es aquello? 

Una tropa , que e\ camino 
De Hantua tritio, jÉestalorri^ tiuu. 

i Ay, infelii de mi! Yo estoy |>er<li(1*. 
Si esa gente me ve , de quien seguida 
Suj... La fineta tea [vea, 

üue habeisde bacerpormi, que noine 
Porque rae va el honor, me va la \iila. 

Entrad poes i escoodprns : 
Que )•! noDca diré quL' llegué á veros. 
(^P' iQu¿ avenlui'a seri i'sta, perrurí- 
(V'awe.) [nuTJ 

Sili del caillllD. 

ESCEHA XXVL 

LISARDO, El. ALCAIDE; dttpua. 
GILLTA. 
LiSÁBno. (Dentro.) 
Mngnnu corra al cocbe la cortina , 
Hasta que vo prevenga 
Al Alcalde. 

/.ucMe.íSaUmdo.) 
¡Llsardo! 



„ . Oue se tenga 

Una (tama que Tiene 
En aqnesia catruza le conviene. 
Del ftierte en lo mas intimo y secreto, 
Pwque es cusa de Cárlus. 

Vo prometa 
Hacerlo. Ficit es el concerurlos , 

(Vate LUardo.) [los. 

Pues lo mismo que Flor, me manda Car- 

UBiHiio. (DenirQ.) 
Bien puede ya apearse vuestra Alteza. 



iQaéot; 



Pues aqnl es donde oculta estar con- 
HiéntDs que Cirios tiene, [Tiene 
Que asegurando el paso se ba quedado. 

(Salen Litarie y Cilela.) 
— Pero ¡ qn¿ es lo que nitro ! 

^^ ^ íHemos llegado. 

Primo, do me traéis! Sí , pues disaeta 
Se paró en esta casa la carreta. 

(iíp,¡ Cielos! iquépslo que reo, ' 
¡^le miriodolo mas, menos lo freoT) 
Villana, ¡c6mo,cn4ndo,de qué ■ 



EL ACASO V EL EBBOR. 
Puei Teisloaqulcumprido y efectuado. 
Siraeamais.idequé estáis laueaojadoT 

Dejadle alli a Parole que le pese. 

(Ap. iQae aquesto sucediese! 
iQué bari luirlos ( ¡ay cielos!) cuando 
Que esia villana la robada seaT [vea 
Retirarme preieudo [tiendo 

Antesqoeél llegueiverla, porque eo- 
QneaunqueélJgualconmlgobitoelen- 
[^ño. 
Sobre mi solo ha de curgar el daño. 
Sin mirar que su colpa me itisculpa; 

?iie los amos jamas tienen la culpa, 
asi sepa el error con que me envía 
lie otro primero , y eo ausencia mia.) 
Llevad aquesta dama, y escondelb 

(.4; Alcaide.) 
Tratad donde ninguno pueda vella. — 
Vete deaqui. (A GiUla.) (Ap. ; Qué pe- 
toas! ¡qué molestias!) 

I Rao TÍdo!Yasefríin,quenosonbes- 
lasipara qué, ^ jadevermeospesa. 
Fué ul el traerme, ni llamarme vtetaJ 

ALCAIDE. (Ap.) 

En grandeconfusionmi lealtad sebaila. 
Lisardo AtUia dijo al apcalla. 
i Diana es! Si llega esto í saberse , [se; 
Hilan. Módena y Mantua handeperder- 

Y asi al Duque avisar de todo qulrro. 
Para que lo remedie ; que esto loDero 
Que, a ley de buen vasallo. 

Debo hacer. Vov al punto á t-jec uta lio. 
(\atue el Alcaide y Cilela.) 

LISARDO. 

SiagDardoíCárlos.ímimaerteaguaT' 

V asi no me baile aqoi. [do; 

. ESCENA XXVU. 

CAHLOS. — LISAROO. 



iDórrde, Lisardo, 
El sol está que adoro? 
¿Dónde la estrella cnja ausencia lloro? 
Uúude el hermoso din? 
búniie la luz que al alba desafia? 
— ; Cómo no me resiiondcs? 
; El color mudas, y la acción escondes! 
Dime, j dónde escondido 
Está el rayo del sol que hemos traidof 
i Adóude la has dejado 7 

Ese ravo que al sol hemos hurtado. 
En este Tuerte está. Al Alcaide dije 
Que en ella retirara. 

¿Qué te aflige. 
Si en él esti? ¿Qué teme Ui cuidado? 
Iré i Tella , y eu lagrimas baSado, 
La pcdiri perdón mi alreviniienlo. 

LISAMO. [Ap.) 

Mientras él llega i Terla,yo ne ausento, 

{Vate.) 

esceha xzvni. 

DIANA.— CARLOS. 
«UNA. (Ap.) 

Parece que ya el raido 
' Se ha nuégado. 



•UM. Mí.) 

[SI pudiera salir; Pero ¡qué veo! 
¡NoesCárlos? 

CjIhlos. (Ap.) 

¿No es Diana? 
MAMA. (Ap.) 

Hidoco 
Ciimplió amor. 

ÚRLOS. (Ap.) 

Mi esperanza 

Su mayor dicba alcauu. 

DIANA. (Ap.) 

Pero cobarde al verle me sustieoda , 

Porque no sé si mi osadia le oreada. 

CÁBU». (Ap.) 

Pero el temor al vella me desTia, 
Por *¡ ofendida esta de mi osadía. 

MA^tA. (Ap.) 

Ponga ameren mis labioiyen mis ojos 
Alectos que disculpen üu» enojos. 

CÁBLOS. (Ap.) 

Ponga amor en rola «jos y en mislabio* 
Afectos que discolpen su* agiavioi. 

MAltA, (Ap.) 

Mas Taño es mi temor. 

cilLOt. (Ap.) 

Hipeoa e* «ana. 

MAIU. 

Oye, Cirios. 

Escucha , til , (Hau, 
Que inles que tú bables es justo 
Que yo las disculpas dé 
A tan grande alrevimienlo 
Como verte en mi poder. 

Pues si tú das las disculpas, 
Pirme amante , galán Gel , 
Dése atrevimiento antes, 
íQué te (Hré yo después? 

Nada me dirüs , Diana , 

es lo que yo Intento, en lo 

a escucharte qaejosa. 



No hay culpa ninguna, j Quién 
'—ira (^ue es el amor 
. , pasión tan cruel , 
Que tíraua 00 se rinde 
A razón, consejo y ley? 

Nadie lo ignora , mayor- 
Menle si en mi extremo ve 
Atrxpellado el decoro 
De tan prludpal mujer. 

Es verdad , mat ctmstdera 

8ue i uu yerro de amor no ea bien 
I nombre darle de yerro. 
Pues trae dorada la tez; 
V mas si al de amor añades 
El del peligro también 
En qaeqaedabaseipneita, 
Ue tu padre «n el poder. 
El ceño de sos rlgnm, 
Sobre acaso tan cruel 
UonM el que viste ; y asi 

ü,B,l,z9dby(SOOglC 



18 



Poet ¿ ané mudio, Dluw , qua 
■Etaaeaautü^ aquel orliiiero 
Error, de que le ilijé 
Kn uuio puligro, le lialles 
Hoj eo mi EstadoT 



GOVEDtAS DE DON PEDRO CALDBaW DI LA B&HCA. 

Canrue eo tílod : no BiUleiidi 
Que yo ful el que le iviié.} 



¡QuéUen. 
Eti el eettlo salan , 

Y en el termina cortés. 

No me bis dejado que diga ! 
En mi ifida no ubre, 
CaíDtú he eslimada el <drte, 
¡A; CJirloi! encarecer; 
Que me hallaba embarazada 
Coomlgo, por do saber 
Qué discul|ia habla de baltar 
A lal otadla, 

citihM. 
lUbqaébiea, 
Tft ea iM aneíaa cooslame . 

Y en los exiremos fiel . 
No te dw por eotendlda 
De t a olénsa I que pensé 
Que DO te deaeiitilarM. 

«YoT¿QnéoreaMt 



La caide fué cruel; 
Pero ífiaé culpa tuviaie 
Ddltlú, para lemer 
Qoe ew bibia de «renderme* 

ciRLoa. (.4p.) 
Sin duda, lacauaarbé 
Haber caído en el camino, 
De que tan larliado hallé 
A Luardo. 

PeroiáU 
Quién te dJJo que aquí esté? 

cilios. 
Yo tes di i>se orden , j yo 
Nunca lie irgoir dejé 
La camtia. 

MAKA. 

iQué.caTroiaV 
La qoe te trajo. 

Nohten 
Informado estás, que yo... 



Lbtoi, Uaaa.delén; 

?ae parece tgte «aira geale, 
no lodos le ban de vef . 
Retírale 1 aqnesa sala, 
HmU queiepa quléo es. 
{yauDíand.) 



?' 



USAR DO. — CARLOS. 



(Áf. Ya qne él te ha desaiRañado, 
Be de entrar ; que aunque lateotá 
Holr, lo he pensado mejor, 
Y asi me atrevo i volver; 
Qne no me be de hacer culpado, 
Aonque la maerte me dé.J 



Sefior,a< 



•soioo estio 
I de DD. hombre. 

Pnes 
íQuién le culpa i li , Litardo, 
Siendo tú por i|uien hallé 
El ser, el alma y la vidaT IMráiale.) 

Cuando enojado pensé 
Hallarte, venaaudoenml 
Aquel descuido cruel , 
¿Coa los braios me recibes! 

Anuque gran descaído flié , 
Que [ludo costar sQTlda. 
jTú qué colpa llene* del! 

UUIBO. 

Yonlaguna. 

CitLOS. 

Todo ya 
Cesó, coando i Diana halle 
Coa salud; que la calda 
No la hiio mas mal, que haber 
Cao el susto desmayado 
^ divino rosicler. 



jAellamlsn 

A ella misma , díso. Pues 
lünédiacaltadhabaNdo 
(si aquí la mandé traer, 

Y Iñ fa ir 

Que aqui 



Irajlste .iqul ) ' 
ui la baile! 



Hirahien, 
Seírar, sí has tlsto á Diana 
Aqui, porque yo... 



j Qué estés 
Tan necloT Si has presumido 
Que mariú del Rotpe , y es 
Esa la cansa de bailarte 
Con tanta lorbacioii, ven 
A aquesta Süia , j verisla 
Buena y sana. 

LISA «DO. (itp.) 

Perderé 
El juicio, si la veo aquí. 

CÁKLOS.' 

Espera ; el paso deten , 

No entres, que entra gente , v I 

Solamente la has de ver. 



ELALCAIDE. — CARLOS, LISARDO. 

Señar, Flor in prinia , habiendo 
I Hoy estado aquí (porqae 
, La fniüo en este cuidada 
¡ Fallar tu dos dias ó tres), 
I No sé si te vio llegar, 
' Con esta dama ; mas sé 
; Que ella y el Duque han Tenido . 
; Por U preganlando. (Ap. Esto es 



Pues i cómo lo ha de saber. 
Si yo, con andar en ello , 
Vive Dios, que do lo sél 



Cirios, uala bien venido. 

cíblos. 
Hnmllde beso los plés. 

CLOTALDO. 

C~ ' ide habéis aquestos días 
do! 

da LOS. 

EsUbien.— 
(A h$ jue U acemptlU 
Todu las puertas tomad. 

íA qué propúsiloT i qué 
fia, sehor, armas j gente 
CoDira mi! 

CLOTALM. 

Los hombres qoe 
Tienen las obligaciones 
Que yo tengo y ios tenéis, 
l>e cualquiera enemisiad. 
De cualquier enojo, es bien 
Hauer arbitro el acero. 
Siendo la campaíia el Juei, 
No al engaño i la traiciou ; 
Porqne las vidas aqnel 
Quita , y el honor estotras ; 
\ el honor siempre ha de ser 
Reservado al enemigo , 

Y no ba de locarse ea él. 

Y asi , si el duque de Mantua 
Es vuestro enemigo, haced 
Guerra al Duaue ; pero do 
En la opinión le toquéis; 
Oae si el vencer sin matar 

kinsigne sacro lanrel , 

Qué conseguiríi victoria 
Jue es matar y no vencer! 
Robada os baMs traído 
(Ya todo. Urlos.losé) 
' "* ina , su hija bella ; 

ar Diana, no rs bien 
En mi Estado , cou desaire 
Tan grande , como eo poder 
" estro, forrada; que claro 

qne ana ilustre mujer 
Tanto como ella, no habla 
De ser de acción tan inOel 
Cómplice ni sabidora. 

Y asi qne psreica haced. 
Porque quiero i lodo el mundo 
Con ^to satisfacer 

D; que DO fui parte jo 

En taa osada altivez. 
I Viéndola con mas decoro 
I S,n mi corle , eo mi dosel , 
! Basta qne la restituya 
I A sus estados; porqué 

Esto de ser vuestra esposa, 
I Ni ba de ser , ni puede ser 



,t,zodb,GoOglC 



S«noT,]joi01aDiT: Vo 
Robada? 



No lo neguéis.— 

[A iot que ie acouipañan.) 
Toüo eilt fuiTle mirad. 

Cíhlus. {Ap. d Lltardo.) 
Si laballaa, ¿(|aé he de hacer* 



CÍALOS , 

¿Olra re» 
Vuelves i quitarme el juicio? 



EL AC\SO V BL ERROR. 
Tanto ijuc Iras su gilan 
Camina, i'ii cuvo poder 
Vo mislna vi su rfiraio, 
V )o misma la dejé , 
Para ri'parar su tida , 
Hoii al Alcaide, porqué 
Kn el niouie iiiedio muerta 
l>e una caida la hallé. 
I)e modo que |ior salvar 
A Diana, j por poder 
Uui-iiarsc cuii ella , ha bccbo 
Que esta Gtija que lo ea. 

CLOTAUO. 

¿Qui- (leds, Flor* 

La verdad.— 
Alcaide , ¿no te entregué 



Todaí las puertas romped. 

Esperad, esperad : no 
Lleguéis i esta ; que no es bien 
tíue llegue i tanto sagrado 
Ninguna acción descortés. 
(Entra m el citarti> adonde te retiró 
Dtana, g tale con ella.) 



Esta dama? 

I Si , seBora ; 

■ Que la que vino después 
! bn la carroia (Ap- supuesto 
Que negarlo no iiolli'é , 
Perdone Carlos), es esta. 

(Éntrale, y mea ú Gileía.) 



DUNA. - Dichos. 

Esta , seílor, es Diana : 
Encubrirla imaginé 
Pot excusarme este enojo ; 
Uas puesto que ya la ves , 
A peligro succdiilo 
Trata el remedio; porqué 
El volvérsela á su padre 
M ha de ser, ni puede ser. 

USA»»0. (Ap.) 

I Viven k>sdelos,queesella! 

(Ap. ; Habrü en el mundo mujer 
Hasinti'liceT) Señor, 
Humilde yo i vuestros plég... 
Porque... si... cuando... 

CLtfTALBO. 

Del suelo 
Alzad , y no, DO os turbéis; 
(Jue si ofendida, señora. 
Da iiD alpve, de un ináel 
l>s liallais , también servida 
üs hallaréis de mi fe , 
De cuya deuda los brazos 
Una y mil veces... 

ESCENA XXXm. 

FLOR. — Dichos. 



Detéo 
La acdoD ; que ai retirada 
A esa puerta me quedé 
(Habiendo contigo vuelto 



Al lado dcsD deíden; 
Viendo que Carlos, no i mt 

üola engaña, mas lanibien 

Que oculta mas tiempo esté, 
lisia, señor, no es Diana, 
SlM una romuD majeri 



GILETA.— DicBOí. 

CILETA. 

¡Bravos guisados , Dar diei. 
Conmigo haceo todos hoy ! 

CARLOS. (Ap.) 

; Cielos 1 i Qué es esto T 

(Ap. á Carlos.) ¡ Cruel r 
Rusca Otro engaño, supuesto 
Que este do te valió. 



íVes 
Quién eres ! ¿También á mi 
Ene>iiar pretendías! 

(Ap. Pues 
He ha dado la vida Flor, 
Por darme la muerte, haré 
La desliecba,) Si de un yerro 
Nacen mil, j,qué mucho fué 

8ue de mil yerros . svñot , 
azca uno «Verdad es 
Que esta es Diana, 1 quien yo 
Ocultar solicité 
(No sin causa) de tus ojos. 
ludiendo i esta dama ( i quien 
No conozco) que Ungiera 
Que ella era ; y pues ya veis 
One mi culpa y mi disculpa 
Nacen de una causa, pues 
Tan soberana hermosura . 
Mi culpa y disculpa es. 
No severo... 

CLOTALIM. 

Basta . basta. 
(Ap. Esto en fíu es fuerza.) Dé 
Vuestra Alteza , grao señora , 
La mano a Iwsar, i quien 
Desea su honor y vida. 



; Que me place y me rcptiee ! 

i Qué agasajo tan cortés! 
, CLüTALDO. (A Diana.) 

I ¿Qué os ohligaba i fingir 
: ( Tin siéndolo vos ) el sur 

CARLOS. (Ap.) 

I Apurar esto agora 

I Nos ha de echar i perder. 
: i Cielos! ¿qué le ha de dedrT 
i DiAHA. (Ap.) 

I i Qué disculpa le daré? 
I Gn.ETA. (A Diana.) 

liTu también estüaci? 

I CLOTILM. 

I Pues ;de qué la coaoceisT 

I CILHA. 

i. No queréis que la coooica , 
¡ Si la que me viste es? 

Duiu. (Ap.) 
Va es preciso disculparme 
Con esto mismo. 

CLOTALDO. 

Hablad pues. 

DUtlA. 

Laura soy, de Diana dama , 

Y cuando i verla llegné 
Robada, de leal y Qna, 
Seguirla quiSK en aquel 
Rruio, de quien despeñada 
A los pies de Flor llegué , 
A quien düe , por uo dar 

A lo que venia i entender, 
Que trances de amor me bac¡;in 
Seguir i nn hombre. Esra es 
La verdad; y.porque aqui 
Se pudiera ella esconder, - 
Fingí ser ella ; mas ya 
Que el intento nO' logré, 

Y que ella queda con vo* 
Tan segura, volveré 

A Mantua , i dar de todo esio 
Aviso. 

CLOTALDO. 

_. palo tened ; 
Que ha de pensarse el aviso 
Que |>al>ei5 de llevar : v pues 
Su dama sois , i palacio 
Venid con ella tambleu. 

;A qué, si queda con vos? 

CLOTALDO. 

A que la sirváis en ¿I. 

CARLOS. (Ap.) 

Al amor ha e^do mal , 
Lo que á la disculpa bien. 

CLOtALM. 

.legad . la carroza. — 
1 Alleu... 



Venga su Alu 



SI b*ré. ' 



dbvGoogle 



COUBDUS DE DON PBDItO CÁLUEBCUf OS U BARCA. 



Donde , biíti pscríbir al Duque , 

Huéspeda dn Ploi' seréis.— 

Y vosiiueiilreiserilacoiletA Cártot.) 

Hiéulru Diana eo elUeslé. 

Venid TOE, venid cou ella. 

DIAUA. (Ap.) 

lue yo voy í ser 
!a áv mi misma. 



Buta.i 



CCIETA, (.ÍP ) 

Á la hé. 

Que pienso que lodos éstos 
EEtin bcnrachas , pur iliei. 

FLOB. (Ap.) 

Ed pine templ* mis ceiM 
Ser esta quien me los dé. 
{Vatue lo4ai, minat COrloitlÁtario.) 

CÁBUW. 

Liurdo. é4Ué confusiones 
Sou e---* 



l.iqu 



Puei jo¿q<ií séT 
cíhu». 
íQoiéa trajo t Glleía aquí? 

USüRBO. 

Kosotros mismos. 

CABLOS. 

Pues j quién 
Trujo Ji DiaD*? 

LltABDO. 

.íQaétéyoT 
cilios. 
íC6mo iraer nosoiros Iné 



Traer Flor k Diana después, 
0¡, icúmoriié! 

USAIIBO. 

Por acaso.. 

No digas mas : cierto es 
Qae un acaso y un error 
He empeñaron una vez , 

Y oua un error y un acaso ; 

V pues contra m) se ven 
Errores y acasos , ¡ quiera 
Amor que paren en bien! 

JORNADA TERCERA. 
Salí CD el piJicio del daque de Mídeni. 

ESQBHA . PRIMERA. 

SILVIA, FLOR. 



je vino solo 
n argumento. 



Dices Un. 

Fton. 
Y después desto, 
Si hemos de acudir á lodo , 
Porque nada baya suq»«nio, 
A la dama del retrato ' 
Vamos. Doy que lo |ir¡mero 
Fuese verdad, y ([ue fuese 
Aquel bombre forastero 
Del retrato dueño : jjiay cosa 
tomo ser la dama luego 
Dama de Uiana , y que , 
A su señora siguienao , 
Hubiese de dar conmigo 
Casi ea el úllimp aliento , 
Hurlarme ella , j yo albergarla, 
Para que después , fingieiulo 
Que érala misma Diana, 
Quisiese librar su dueñoT 
¿Cabe que el venir con elli 
Solo me sirva de acuerdo 
De que ella también me dio' 
Celos alguna vez* ¡Cielos! 
Si lan desusada cosa 
Hubiere ningún ingenio 
Inventado para bacer 
Alguna fábula , quiero 
Perder la vida i j si acwo 
Llfgise i escribirse esto. 
Doy licencia al auditorio 
Que por aqueste momento 
Pueda no enlendiTlo, pues 
Aun yo misma no lo eutleudo. 

ESCEIfA n. 

CLOTALDO. — FLOR , SILVIA ; o 



Hartos cuidados mi pecho, 
Vengo í consultar contigo 
El mayor de iodos ellos. 



bay de nuevo! Vete, Silvia. 

(Vaie .Silvia.) 

CLOTAUM). 

Huebo y nada. 

FLOR. 

«Cómo es esoT 

CLOTALDO. 

Mucbo, poniuc importa muclio ; 
Nada, porque nada es tiuevo 
Eu las locurds de Cirios 
lin Brande amigo que tengo 
Eu Üantua (peiv la carta 
Lo diri ) , me escribe t^to : 
(Ue.) t Las mucbas obligaciones 
•Que a nuestra amistad couúeso, 
•No me permiten que deje 

• De avisaros eu d rlessio 
•Que Cirios vuestro hijo, i Mantua 
iÜódena y Hilan ha puesto. 

• Sabed pues que en ios jardines 
•Del palacio diú i Fisberto 

■ (Que por ver i Diana estaba, 

• Embajador de si mesmo ) 
lUua herida; f aunque della 
•Queda ya mejor, no es esto 

■ Lo mas , sino que aunque el Duque, 
(Prudente , advertido y cuerdo 
■Ha echado tdz que Diana 

■ Con el grande sentimiento 
iDe la herida de su esposo, 
I No sale de su aposento ; 
■Hay quien diga que la noche 



I >Da aquel lafeUt mucm 
tFalI¿ de jMklacio, y que 
•Cirios, sui coosetitjmteiito 

I iSuyo, la robó. El aviso 

; ]>He toca , mas no el conseje ; 

: I Y perdonad el dolor, 
>Pnes va á buscar ei remedios 

I Dos novedades añade 
I A la que acá nos sabemos : 
i L'oa, el recato del Duque 
'En ujr a entender discreto 
, One de su casa Diana 
: No falta ; y otra , el despecho 
I Con que en el mismo palacio 
Hirió Cirios á Fisberto; 
Y i mi parecer las dos 
Tienen sulamente un medio. 
(Ap. iUb! icuiu ji costa del aliu 
La vanidad hace esTuenos!) 

CLOTALIH). 

íQuéesí 

rLot. 
Que parezcan casados, 
I Pues acabíriii con eso 
, De una vei quejas , rencoreí 
Agravios y sentimientos, 

CLOTALDO, 

Til eres mi hija, no Cirios, 
Pues toda til eres consuelos. 
Cuando él todo es aQicciones. 
El consejo estimo ; pero 
(Si tengo de hablar contigo 
Como con quien da el consejo. 
Dejando en su estrmacioD 
Tu respeto y mi respeto) 
Si parecieren casados 
Hoy con mi consentimiento, 
í No fuera decir que era 
Yo cómplice en sus intentos í 
' ¿Han de presumir Hilan 
> Ni Blantua que yo consiento 
I Ea qur les roben su bija 
I y su esposa? Fuera desio, 
¡ Si Diana eali forzada, 
, Como dicen los extremos 
I De una pasión que la tiene 
I Turbado el entendimiento, 
{Cómo puede sin su gusto 
Intentarse el casamiento. 
Ni con el mió, faltando 
Contigo al primer coDCÍerlo? 
Y asi, Flor, no, no ha de ser; 
Aunque el valor te agradeico i 
Coa que hacer tu aitlie/, sabe 
De las ofensas desprecio. 



V porque mejor lo veas. 

Yo la asisto y la festejq 
Tanto, que no hay hora alguna 
Que este sin divenimieuto. 
Esas músicas lo digan ; 

(.Suenan ituirumemiot.) 
Que mientras se esli ristieudo, 
He mandado que la cauíeu. 

CLOTALDO. 

I Uno y otro te agradezco, 

I Y yo también quiero hablarla , 

I Por ver si averiguar puedo 

I Algo de aquestas tristezas, 

' Que en tal privación la han puesto. 



dbvGooglc 



ntrcí». (Caalainlenlro.} 
oro*, púa que Galaua 
me manáa qur ao ta vea. 
Cegad, m ot lie meneiler. 
Que no me queda qiie vrr. 

ni. 



i Vo noslcas y }'o galas '. 
i Yo durado» paramentos ! 
i Yo cama blanda y mullida ! 
i Vo dantas I Si Ih«d me acuerda. 
Carecer quiere este paso 
Algo de La vida et turna; 
Mus dure lo que durare, 
Uiiina suj micutrai despierto. 

El Duque j Flor tian Tenido 

Mucho me huelgo. 
Mp. Ouiu me diriii del primo 
IJue en este esuido me lia pm'sto.) 

Ta le be dicho que bableg poco 
\ mesurado. 

Va eniieiido. 

,CL0T*I.BO. 

Cómo ha pasado la noche 
Vuestra Alteza , á saber vengo. 

Poco j mesurado. 

i Ha estado 
Has allríada de aquellos 
Holeitos pesares i 



EL ACASO Y EL ERROR. 
A quien Us grandenas debo 
bin que meballoí 

oíA^A. (Ap. á Clotaldo.) 

Por Cirios 
Pregunta. 

CLUTALDO. 

Ya jD la entiendo , 
Con la cx|ieri encía de que 
IJuien pierde et entendimiento , 
Con las «species.se queda 
l>e lo quB trató postrera. 

FLOR. {Ap.) 

No tendría mot Torzada, 
fues aun loca fe echa menos. 



Si , ciDlen mas; adiírliendo 
yue sea poco y mesurado. 
Sentios, mientras yo IT ~ 



1. {Can 



«■) 



T mesando. {Ap. á Mana. ¿Ya buenn?) 

Vuesias alienas no admiren 

Despropósitos lan ciegos; 

Que hallarse sobresaltado 

Un tan delicado pecbo 

De armas j gente; TCiiir 

A poder suyo corriendo. 

Adonde segunda vez 

La sobresalta olio estruendo 

Igual al primero; y verse 

Sn su patria y padre , expsesto 

Su decoro Alas censuras 

Varias , no es mucho hayan puesto 

Desurden en la armooia 

Del mas claro cniendirniento 

Que tovo mujer, y tanto 

ílft*! basta el estilo es grosero , 

Villauo; rústico... 

CLOTALVO. 

A mi 
Harto me pesa de terlo. 
no: (Ap.) 
A mi no : este de ansias loca. 
Pues que yo lo estoy de celos. 

«ILETA. 

Ahora que me acuerdo, tío , 
íSaheis de un primo que teuuo, 
üuenKSacóJemicau, 



OJoiipuei que GelaUa, ei 

GIUT*. 

No sabéis to que os cantáis. 

Lo que mandes can tarémoi. 

I Pues cantadme aquella copla, 
üue decia, si me acuerdo : 
I JÍBirDi, que Mngw iguala (Cania.) 

\ ¡Sefiora! Pues ¡vuestra Alteza 
líiedi-scompoiie! iquáesestu* 
: ¡Uué lástima! 

j Qué desdicha '. 

\ CL,0TAL110. 

I íQué pesar : 

i t^». (Ap.) 

i iV qué contento! 

I CLOT1I.1I0. 

I Flor, baja lü con Diana 
Al jardín , por si con eso 
; Es posible qne divlerU 
Sus tristezas; que yo tengo 
Hoy muchos cuidados para 
Tratar de divertimientos. 
i-Lo». (Ap.) 
¡En fin , be de festejar 
Vo á la causa de mis celos! 
Pero menos eso importa. 
Que el que piensen que lo sieuto. 

MÚSICOS. {Cantan.) 
Oru, puet que Calatea . etc. 
( Yfliue Sileia , CUeta . lat damai y lot 
múiieot.) 



(yote.) 



¡N'unca mi lealtad me hubiera 

'1 raido ; ay Dios ! k Oírlo ni 1 verlo ! 

(Ap. Por mas que aquí sus simplezas 

Disculpar quiera , no puedo. 

Mas , como doren creídas 

Hasta que pueda mi miedo 

.Salir de aqnl, poco importa. 

.Mas \ ay de mí ! mal lo intento , 

Pues no puedo ver i Cirios , 



Que errores y acasos son 
Tu patrlmomo, advlnteadn 
Que un acaso j un error 
fcln lautas ansias me bao puesto. 

i Habrá pasado por nadie 
Que una loca le dé celos? 
Si viera Cirios cómo boy 
EsU Diana, bien creo 
Que de su amor j mis ansias 
Se eumendaran los eitcf mos , 
El mudado y yo vengada. 
íQué hiciera, divinos cielos. 
Para que llegara averia? 

E8CEIU nr. 

CARLOS, USARDO. — FLOlt. 



. .A¡l°'«engo: 

Qne no puede haber castigo 
Mayor para mí deseo , 
(Renovera Diana bella. 
jEn qué habri parado el trueco 
bella y GileuT 



DeseogaBosj respetos. ( Vate Utardt.) 



De 



i , supuesto 



CARLOS, PLOn. 

Flor hermosa, i. quien el cielo 
Guarde , sin que su esplendor, 
Por bermosa ni por Dor, 
Pague vasallaje al hirió: 
Mi desvelo 

Restaurar quiere sus dailoi, 
Sin engahos 

Habtindote en esta parte; 
Que ftiera traidor dos veces en darle 
Engaños , seüora, y no desengaños. 
Para aquesto me be atrevido 
A haber entrado basta aquí , 
Sin que el destierro ; ay de mil 
De mi padre baya temido. 
Solo pido 

He oigas : y luego mi error 
Castigue amor. 
Si tiene que castigar 
A quien por amar, hoy deja de amar 
i Oh, SI me escucharas, «strulla, t no 
Yo, como en primera suerte [Sor; 
Vasallo tuyo nací, 
A adorarte me atreví; 
Has no me atreví i quererte. 
Y asi el verte 
Superior, me hizo temer. 
Por conocer 

Que i una deidad singular, 
Sin merecer, bien se puede ador» ; 
' Sin merecer, mal se puede querer. 
A mi me importa avisar 
A Diana de un secreto 
Que toca en su honor, i efetS 
De un gran daño remediar. 
Tú has de dar 

Licencia; y porque agraviada 
No esté en nada 
La fe con que le veneror ■ 

ü.nt.z.AlLyGOOglC 



COMEDIAS 1)P. DON PEDRU TALDERON DE LA BARCA. 



III ileauf r- 



Negar, Cirios, que baja sido 

^irOMra tu pelicion, 

Kuen neuaT la tuúa 

Pe tn amur t de mi olvido. 

\« le lie oiilo 

Tau puco atenta i la colpa 

(Jne te culpa , 

Uue si fuer» [lecir Tuera 

Cuil Tná la dÍKul|)a , laii solo dijera 

?uitilEl>edL'balirm,niaaiioqueüiscul- 
asi, poniue vi |iensaa~>ieiitu [)«. 
No pueda decir jamas. 
De U que celos me das , 
NI de mi que '¡o los siento , 
Ser iiiieuio 

Tercera de tus desvelos. 
Vean los cielos 
b'n el valor que en si enci 
UipeEbo.decuantisIosvii 
.Siquiera uaa vez de pax i los 
No solo ¡ aj de mi ! has de hablar 
Con Laura n>ena tiranal 
Uos para hablar con Diana , 
\o misma . jo le he de dar 
Tiem^j luear; 

aue íi de mi iujusla estrella 
aj centella 
Que me acuerde tu mudjnza. 
Ño quiero tomar de ti mas vcngiotai 
UuesolopDiiertedoadebables con ella. 
Con esto curar intento 
Hi pesar, si ea mi baj pesar; 
lAp. Pues celos no putde dar 
iluien no llene eutendimiento.) 



No i ellos le arrojes postrado. 
(AI levantarle can lotbraiotFttr, $ 
Üiana.) 



.DUNA.— FLOR, CARLOS. 

DU3*. (Ap.), [liado! 
¡Oh i qué mal tiempo á Carlos be ha- 

círlos. (Ají.) 
.'(ttiáquémil tiempo Diana ha venido! 



Sea moj eciborabuena 

La pux. Flor, entro los dos, 

fues asi cesará... 



CÁRMIS. [Ap.) 
¡A; Dios! 



Moj -de Diana la pena ; 

1;iHos su amor, claro eslá 

Que 'Cesará 

La pisiun i que ha venido. 

Pues esto, Flor, es Id que vo te pido ; 
LicenclAle hablar con Laura me da. 

Ya he dicho. Cirios , que jo 
Aun para hablar la daré 
Con Diana, 



l'ieue hicia nosotras. 



Di 
Que esti aqnl Cirios. {Áp. Tirana 

iCsto me obligas i hacer ! 

Uas si i saber 

Llega cómo Diana esll , 

Venganza esquetomo,CKibienquedoj.] 

Ya 



GILETA.-CARLOS , FLOR , DlAMA. 

GILETA. 

{Quién me quiere ver? 

í,Ap. Dar i enlf nder que i esta quiero 

Mientras esli Flor delante, 

Es Tuerza.) Et inas lino amante. 

Que cou amor verdadero , 

Lisotijero 

Tu esplendor sigue : testigo 

Cuanto digo 

Es , que tu luz soberana 

Hendido IdolalTD, hermosa Diana. 

eiLCTA. (A ¿liana.) 
Respóndele lA, pues habrá contigo. 

íf/imo dudas que tú eres 
El sol qne adoro! ¡ Aj de mi ! 
¿Quién te me ha eclipsado asi ? 

Ahora es bien que consideres, 
Si esto quieres. 
Cirios , y esto le ha tenido 
Tan rendido. 

Y de Ril tan olvidado, [do! 

¡QuéagraviosdeonaneciahabrélloTa- 

íQué celos d^ una loca habrí tenido! 

(Vate.) 



CARLOS , DIANA , GILETTA. 

¿Fuese Flor? 



Pues aparUle, villana. 

Pues i por que te ha de apartar T 



No tienes que hablarme Dada, 

CARLOS. (A Diana.) 
SI tengo. — AparU. (A CileU.) 

No apartes. 



Permite, hermosa Diana, 
Deja, bello due lio mió. 
Que entre tus brasas... 

Aguarda; 
Que pensaré al ahraiarme. 
Según boj liberal andas 
De ábralos, que mas por aso 
Que por elección me abraias. 

t Plegué i Dioa , Diana mía , 
Que el me destruja, si haj cans» 
A tu enojo! 

i Causa haUa 
De haber? Uis ojos se eogaüto. 



Claro esti, que como ella 
Con los ojos no se trata. 
No ha de creer i los ojos. 

51 , mas la disculpa aguarda : 
Entrará por los nidos. 
Pues di'sta Tibrica humana 
Los didos son las puertas. 
Si los ojos las Tcutanas. 

filLET*. 

Ahora bien, jo quiero irme. 









iQné quieres que i U le diga. 
Monstruo, de nís penas causa í- 
y volviendo i mi disculpa... 

jQué disculpa? ■ 

Oje j sabriila. 
hifomiado ja de lodo 
Cuanto entre los dos nos pata , 
Que lü te viniste aquí. 
Que JO robé esta villana , 
Sio i^e los cehw át Flor, 



dbyGOOglC 



De mi Midn li amenazi 
He ■cobardascn (que é un nu 
Amor uaJí le acobarda), 
Arrutndo de mi arecto , 
Ya que no de mi etperaaxk 
(Pues 00 la traje de Terte) , 



LonkgtsT 



; Qae «in do 

Ko , porque ecbar& 
A mal mi verdad , sí en una 
Mentira rniiitar pealara 
Sa ipojo... 

Coa lodo eso. 
He holgara que lo negaras 
Aanqoe lo ti , y que miniiem; 
Que «n el duela de laa damas 
l^ieda bicD puesto el que míenle» 
üi miente k desenojarlas. 

^Noea mejor desenojar 
Coala Terdadí 

SI; mas^hajUT 

A Florabracé, en albricias 

De qoe licenda me daba 

De hablarle; porque coo ella 

Bascando d ioeeuio trazas 

De qoe el desengaño fuese 

Tratatde coo la mudanza, 

Me declaré como supe; 

T ella, ó presumida , á Tana, 

Daodo i entender que no siente, 

U ((ue siente sja Ténganla , , 

Lo concedió : ja lo üsie. 

Y arrojándome i sus plantas 

(Que MU nofoé abraza), mefUTo... 

Urios, i quien tiene gana 
De perdonar j oye. presto 
Cnalqnier disculpa le bastí. 
No hablemos en lo que ya 
Sacedl6 ( cotas soo raras 
El ver cninio tras aaiotros 
Acasos j errores andan); 



la de saberse quién 
Y lo que dura es i cansa 
De haber dicho yo qae esU 
Loca del ansto Diana. 

Bsélgome de saber eso , 
Qh poede aer de importancia. 

T asi intes que el desengalio 



^■1 



cÁauw. 

iNo tabes 
Caiots» lisias , culatas gnardas 
TtHKs f Paes mas boporible 
Es sacarte de mi casa, 
Dh de la inp. 



EL ACASO Y EL ERSOIt. 



De la locura ó Irisleía 
Uesa rústica villana. 
Diré que nada podrí 
Divertirla ni alegrarla 
<:oiDD la caxa, porqué 
Es eo extremo incluiada 
Al campo : cwi que podrí 
Ser que, sacándola a caza, 
Como en el monte tuvieses 
Caballos y gente, hallara 
Yo ocasión para escapar 
De la gente que nos guarda. 

Dices bien; y ;o en k> faculto 
De la mas frasbsa e&ianda , 
Gente y caballos tendré 

?ae DOS guarden |as espaldas. 
asi la seña seri , 
Porque no puedas errarla. 
Dos caballos , alendados 
Amhos i una misma mala. 
Y ahora deja que A la industila, 
A la Uueza y la traza 
Tus pies bese, agradeddo. 

Alza del suelo , levanta. 



ESCENA IX. 

FLOR— CARLOS, DIANA, GILETA. 

Sea muy eifborabueDa. 

DOivU! 

cilios. (Ap.) 

¡Qní pena 1 

ouiu. lAp.) 

• íQiri ansiar 
cJlHLos. {AGOeta.) 
Belk) dueOo... 

¡ Ahora entro yo . 
Qoe 00 estaba aquí, aunque estaba 1 



¿Qué Ingenio ú salú? Unas veces 
So duquesa, otras villana, 
Unas monstruo, otras mi daeDo. 
Só acaso vuesa pendanga 
lue del pala qae queréis, 
le bacels cou voesas barajasT 

ciaioi. 
Me ha dado vida el pensar 
Lo que me asegura Laura, 
Que M qae tales aeddeirtea , 



Como patioDei de) alma , 

Te han dado otras veces : cuya 

Notida , con la esperanza 

De que vuelvan i vivir 

Tu ingenio, hermosura y grada. 

Con tos brazos la agradezco 

Y la vida. 



Vteoeei 

Mude la razón de objeto , 
Pero DO mnde de rabia.) 
Pues í qné aire vimiento , Cirios , 
Es este T ; Tü en esta eslauda. 
Tú en el cuarto de su Alteía 1 
Diré al Duque cuanto pasa. 

iQué has de decirle, si t&T... 



CLOTALDO.— Itacns. 

CL0tjU.D0. 

iQné voces soo estas T 

FLOR. 

TiMs 

EsdeClrtosIsMadia, 
Señor . que loco i esta atla 
Se ha entrado , sin advenir 
Une soy yo la qoe la guarda. 

olauM. [Ap.) 
¡Vive Dios, que hé i avisarle-, 

V que no me dio de huinana. 
Sino de cruel . licenda ! 
Mas yo lomare venganza, 
Dando color de camiDO 

A aquestas locuraE, pan 
'^ue cuide mi padre aellas 
■esdeboy coo mayor lusiaocli, 

CLOTALDO. 

Por cierto , Cirios, oub vos 
No lo miráis bien. ; No trasla 
Pooer boy eo cootingenda 

S^sberto herido, Diana 
ifbndida y Flor qnejosa } 
De perderse toda Italia ; 
^o que tula aieodon sola. 
"— ' mi licenda resguarda , 

es el decoro con que 
Servirla ¡Bleuto y guardarla. 
También qnenls deslnilrT 

tQtié te admira, qué te espanta 
le que rompiendo tu ley, 
Ta decoro y tu palabra , 
Locos extremos , no ya 
De amor, de dolor los hagaT 
&i la torre donde yo 
Aobediendaiuys eslabs. 
He acaban de dedr ahora 
'Que noDca i infelices falla 
julen lleve las malas nuevas, 
3 ellu se van , siendo mstas ; 
Que las desdichas , seitor , 
Ue (odMsabea la casa, 

V ellas se vsnpor su pié, 
" — es menester llevarlas), 

>V>r ( pues DO es tiempo ya 
De que dlslmole nsda, 
Ed ligrirass y en suspiras 
La verdad deshecha salga ), 
Envldlosameote fien 
Rencorosamente Ingrata, 
En vengauíB de sos celo» 
Veoeno ha dado i Diana. 



dbyGooglc 



COHEDIXS DE OOII PEbaO CALOBROM DE U UHU. 



Tú, cruel, 
n, eaemiu, lú, tirana. 
No lo creí nasu que aosioso 
Ueganda i verla j hablarla , 
BilTé sJD Inces al lol , 
Sin albores la manaDa, 
La pttrpnrt tía matices , 

Y sin candores el nlcar. 
Hira esa bddad, señor, 
Tau rendida y tía postrada 
Que entre couftuas especies , 
l)e nada la sirve el alma ; 

Y advierte ¿qoiéa aventara 
Tu honor, U oplnhm j Tami, 
Flor , é joí pues para el mundo 
Ni delito ha sido amarla , 
\ el de Flor aborrecerla. ■ 
iQuédlrl Hilan í ¿qué Mantua, 
Viendo ane boj en tu poder 
Perdió el Juicio ii la llraoa 
Faena de un venena, quien 
Hojr vive en tucoiiQaniaT 
Pero yo la vengaré , 
Si no me das á toa plantas 
De mis delitos justicia , { 

Y de los suyos venganza. (Vai«.] 

BBOEIIA n. 

CLOTALDO, UIANA, FLOR, GILETA. 



Oye, aleve, aguarda, espera. 



Espera tú , Of e , aguarda ; (A Fl»r.) 

Qne aunque uo creo de ti 

ijue anduvieses tan tirana ; 

El resultar la sospecha 

Cootrb mi seguro, iMsia 

Para sentir que se diga. 

Mal has becho ^ ii-merarls , 

Ko mostrar tan lo tus celoB. 

FUIB. 

!V«!;QoÉcelosí 

CLOTitLM). 

Calla, calla. 



Como «so dije v 
Para no avivar I 
Contra ti, de la 
Que él traia. 



¡Ay desdichada! 
Aun por eso estada yo 
Hecha oa veueno, una rabia. 

CLOTALDO. 

{DequéT 

De que me dejais 
Sola con Cirios y Laara ; 
Pues en estando con gente . 
Só la ducs , aá la infanta , 
V en quedindomt! coa ellos, 
Como ellos quieren rae tratan. (Va«.) 

ESCEHAZIL 

CLOTALDO, FLOR, DUNA. 

DtÁM. 

Locuras son cnanto dice. 

CLOTjtUM). 

¡ Qué desdicha ! 



i Qué desgracia '. 

La desgracia j la desdicha , 
No es sino que nodo no baya 
Para que yo decir pueda 

Las contradicciones varias 
Que hallo eu las dos ; y pues es 
Fuerza por ahora dejarlas 
Al tiempo que lii descubra. 
Lo que haré será, agraviada 
De tan villana sospecna , 
No verla, oiría, ni hablarla 
Todo el tiempo que estuviere 
Es palacio, porque no haga 
Mas consecuencia k mi noble 
lisruerzo, tau vil veugania. (Vi 



Como es cosa clara 
>iie mostrar no tener celos 
Is mostrar tener veugania. 



Solo Imitaba que tú 



1 Va me espanisha 

Yo que del susto no mas 
t^sluvleM Uu postrada 
Ij I ni de su entendimiento. 



Bu aii)rK;ias de que este 
Accidente la malí rula 
Otras veces, ¡.cóoto agora 
lie veri* con él te csiianlasT 



CLOTALDO, DIANA. GtLETA. 



Dlme, lü, Laura (que auniiue 
Siempre su salud deseara , 
Nunca mas qu* ahora , por no 
Dar i este motivo causa ), 
^ Qué haré para divertirla 1 

MANa. 
Su inclinación e« la caza : 
Sicala al campo, quiu 
El , seBor, podrá alegrarla. 

CLOTALDO. 

Al ¡tetante mandaré 
Que al monte oon ella salgan 
Nis caladores. Fortuna . 
Dame aUvio en penas tantas. 



FISBERTO, PABIO. 
nsMaro. 
lArrendstte kw cabillosr 

A ana mata los até 
Juntos i lis' dos , por que 
Podamos juntos bailarlos. 

I>nes ve y pregunta por tí ; 

V mientras yo aqai te espere , 
Donde quiera que estuviere. 
Dale, Fabk), ese paprl. 

Yo lo haré ; pero , seBor . * 
Primero ifiie le nbeilezca , 
Una licencia mercira 
O mi lealtad ó mi amor. 

iQaé quieres decimieY 

. . Cuando 

Apenas convalecido . 
Sin despedir te has salido 
De Mantua , solo , liando 
De la noche U venida, 

Í' Qué es tu intención en llamar 
. Cirios aqat? 

Lograr 
El hallazgo de mi vida. 
De Uilau , Fahio , salí , 
Yak) sabes, solo á I er 
A Diana... Pero hacer 
Memoria de tixio aqui, 
Excusado es; puesnoesbiea 
Decir, cuando abreviar trato, 
M cómo gané un relrnto. 
Ni cómo perdi un desden; 
Pues basta para el rigor 
De Vii Tortunas que paso . 
Que le bailé |ior un arasu, 

V perdi por un error. 
En ha herido ( porqué 
Tiene cosas el acero 

De acrédor, pues el prímeni 
Es el mas Telit ) que<lé : 
Cuyo accidente oliligó 
Tu lealtad i declarar 
Quién era, para oblígLir 
A Diana (que se vio 
Convencida ) i retirarse 
Tanto, quedesiie a<[ui'l dia 
^o la viú la luí Je) día. 
Vo viendo pues mejnrarse 
Hi salud , y que no esialu 
Con buen propúsilo alli. 
Sin despeoinne salí. 
Por peosar que el Duque estaba 
De parecer de tenerme 
Basta que con Diana llera 
Casado á Milán volviera; 

V asi, ¡''ahio, por no verme 
Obliíi;ido i decir cuil 






t Porque es lo de sentir mal 
e una dama, nunca nliliga 
Que se presuma ni entienda, 
l^es uno es que elta me ofenda , 
o es el quejo lo diga), 
anlaa. en (in, me salí. 



dbyGoogLc 



Coa qne vuelvo, n 
Cooiulur i mi opinión . 
Que me llega á aconsejar 

AiguoB saüsñiccion. 
A este efecto , en esta parte , 
Término de Mantua, quiero 
Verme con Carlos, primero 
Que me auseuie; \ »»i ¡larte. 
Pifes ya sab«i que se ftuida 
Mi accíDD en que el badn quiera 
Vengarme de la primera , 
O morir en la segunda. 
V pues ya en ese papel 
Hi amor eavuello en mi ira , 
Büscate j disele ; j roira 
Que lú no TneJvas con él. 
Si él con oiro no vinieri!. 



Pues nada que sucediere 
Me está peor que i Milán 
Volver íiu crédito j fama. 
Desairado de la dama 
y ofendido del (laUo. 

Rl que te obedeici es bien ; 

Has soto esta vei quisiera 

Poder excusarlo. {Vate.) 

ESCEIfAXT. 

FISBEItTO. 
[ Fiera 
ííuerle mia '. ^fíahiit olro á qnien 
Jamas baja sucedido 
iKual novela de amor, 
Oíos, rorlona y rigor? 
Has bicia esta parle ruido 
Siento : retirarme quiero 
Entre estas ramas , uo sea 
Kiie llKUieii por aqui me vea. ^ 
Mas ja tograrlo no espero, {hatrate.) 

ESCENA XVI. 

OUNA.-FlSBERrO, W(M loi irbala. 



Se (firierteo , y ya alcanzo 

Dos caballos arrendados 
A noa mata , en. uno quiero 
Ponerme ; v mas si reparo 

8ne al venir vo, los desala 
n hombre. Gente es de Cirios 
Sin duda la que eslá aqui. 
Pues ¿qué lemoTpues ¡.qué aguardo? 

iSaU FUberto.) 
Caballero , si sois quien 
Tiene orden... Has ¡ cielos sanios ! 
¿QuémiroT 



EL ACASO Y EL ERROR 
ESCENA XVIL 

CARLOS. — DIANA, FISDERTa 

(Para (f. iCahallos aqnf. y Diana 
Con ellos? Elle es Liiardn, 
Sin duda.) Amifio, es ya licmpo 
De poner mi amor en «alvo. 
Sin que error ni acaso pnedan... 

nsBF.BTO. 

Pues upé mas error v acaso 
Qne haber acaso y error 
Traidote i dar en mis manos? 
Vea el mundo que si aj ver 
A Diana me acoDardo, 

Pues un corazón hidalgo 
Has se acobarda de ver 

la dama, que 1 nn contrario. 

Yo me huelgo de que tengas, 

' "^ila del descngaBo, 



iSleí 



iCielos:¿Oné vei 

UIA^A. iAp.) 

» ilusión! 

risiEiiTn. (Ap.) 
;Si es engaño' 

DiAS*.(Ap.) 

Ponjue DO creo ¡a; de mi ! 
Que tea verdad tanto pasmo. 
FISBEaTO. (áp.) 

Porque no creo que sea 
Kana ta que eilo; mirando. 



Os podéis poner, ceguro 
j De que jo la esfñlda os gurdo. 

{ FISIRBT». (j4p.) 

I {Haj bidalgnia tan Rrandef 
Has decidme, ¿en qué quedamoiT 
Eoentígos como inles. 

CARLOS. 

Adiós, Fisberto... 

rmaiRTo. 
Adiós, Cirios. 

(BaeequéieBQ.) 



Iguales «1 eso estamos, 

Qite la de favorecido 

Tienes tú. (Riñen 

;Flsb<Tio!iCirios!... 
¿Segunda ven de mi vida 
Y vuestra muerte teatro 
Hacéis la campana? 

ESCENA XVm. 

FLOR tFAIIIO. par Ivdot üiliníM.- 



¡Aqui atrevimiento ü 
¡A; infeliz 1 



jFisbeno! iQaé escucho? No 
Os vais, detened al paso; 
tíue ya en »ez de otra vénganla, 
Serlu la privón mis braios. 

Vo de vos los recibiera. 
Si pens.ira que obligaros 
Con ellos pudiera; pero 
Enemigos declarados, 
Miéatras mas lejos esún. 
Están mejor. 

CLOTALUO. 

Vo no os llamo 
Para enemigo, sino 
Para, i vuestros pies postrado. 
Mostrar que soy vuestro amigo. 
Pues nadie es por boj de Cirios 
Mas enemiffo que jo.— (Se ojreíi caja$.) 
Has ¿qué bélico aparato 
De c^asjde trompetas (f»«Fít(«rl».) 
Se «je? 

¡Otro asombro' 
onoB. 

,'Otro espanto! 

ESCEITAXX 

LISARDO.— DiCBOs. 

Señor, el duque de Mantua 
Con una trolla ba llegado 
Al término dése fuerte 
Que divide los estados , 
V dice que de paz quiere 
Hablarte. 

CLOTALDO. 

Yo me adelanto 
A recibirle. Deddie 
Que llegue. (VarueClolalOot Lüarde.y 
cJLulos. 
Pues se ha auseniado 
Mi padre , ja es el silencio 
Inqlll. 

cu>T*u>o. (Dentre.) 
Dadme los brazos. 

De sa vista me retiro. (fmic.) 

Vo de sus ojos me aparte. ( Vate.) 

ESCENA XXI. 

EL DUQUE DE MANTUA, acovm^i- 
■iSKT-, CLOTALDO, LISARDO, - 

FLOR, FARIO, CABALLEROS CaUDVM. 



Ser quien sov; que acompatlailo bi'Oue. 

No lie de embestir á quien solo Clotaldo, las «iperiracia^ 

He busca.— En ese caballo (.t Fitberte.) Que debi'mas i 



vG'oOglc 



K • COMEDIAS OG DON PEDBO CALDERÓN DE I 

Hm enwBn que el bonor 

Sa cara mejor con blaados 

RemedfM que con crueles; 

Y asi solicito faabliros 

De ituz, Antes que oira vei 

La Ruehra i romper volvimas : 



,a [i decirlo vuelva) 
Ma liria en público os hablo; 
Qne tta de serlo el desempeüo 
Cusnio lo ba sillo el asravio. 
Cirios,.. 

CLDTILDO. 

Va sé que atrevido 
■■" JO aguardo 



Os oreude; 



Va que no por é\ , mostrando 

El respeto ; el decoro 

tlon que el de Uluiia ^ardo. 

Hobada la [rojo; pero 

Sal>iéiidolo yo, i palacio 

La llevé, donde lan grande 

Fué su pena , fué su llanto , 

Que ha penurbado su Juicio 

hl dolor, asegorando 

La violencia su disculpa; 

y así os entregaré i eiili'ainlios, 

Vara que en ella estiraeis 

Su virtud 3 sa recato, 

V en él toméis Is venganza 

Que qoerais. — Llamad *olandu 

(AUtardo.) 
k Diana j Uriot. (Vate lUarde.) 

j Quién 
Pudiera hacer que escuchando 
Flsberw* 



LISARDO. r.lLETA. SILVIA, dahas. 
— CLOTALDU, EL D1IQUK DE MAN- 
TUA, FLOR, f-ABIÜ, 



iQuiéo deds qne me ba llamado! 

Vuestro padre. 

1 Quién acl 
LetmjoT 



De hermosura y ilíscrecuMi... 



li liija? 



CARLOS, DIANA. — DiCHoS- 

F^ta, 

8ae yo A las plañías postrada 
e ambos, pon^o, porque en mt, 
Y no en ella, os venguéis ambos. 



ps iqité os obligó á decir 
le no era ella? 

Un acaso. 



CLOTALDO. 

y o indipado.. 



y del error... 

n ella lei^rme aguardo. 
CLOTáLno. 



FlSBEItTO.-DiCMas. 

nSBGSTO. 

Teneos los dos; 
Que habéis de verme i su lado 
Bn sn defensa. 

Fisberto, 
I Vos aqui , y vos amparando 
Al enemigo^ 

FJSSESTO. 

SI, que 
Una herida nn es agravio. 
Sino desgracia ; y una 
llítlalKula, que le pago. 
Siempre es deuda. 

CLOTALDO. 

Ríen. 
Los blasones soberanos 
l)e vuestra sangre. 

FiSSERTO. 



Pues jcóroo? decid. 

nsBUTo. 
Llevando 
A Flor por esposa y dnefio. 



Yo soy di^osa. pues pierdo 
A qnien no me quiso, y gano ' 
A quieu me imo. 

¿Con qne yo 
He vengo i quedar en blanco T 

CiMLOS. 

Coa qne enmendada t> soerte 
Del Errorj del Acato, 
k vuestras plantas rendldoi 
Nos ptHMmos, suplicando 
"lue lo que se escribe aprisa 
' • — ■- de etiiaclo. 



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LA SEÑORA Y LA CRIADA. 



DIANA , daqaeta de Stanlva. 

FU)H . $oMnaiteláague'ie Parma. 

LAUBA . criada. 

PORCIA, wisiJn. 

SILVIA, 0na4B.' 

CALRTk.vUlana. 

t'ABIO, ñfíO. 



FISBERTO, ¡lijo delduqu* de Múan. 
EL DUQUE DE PARMA.íieí» 
-EL DUQUE DE MANTUA, vtrjp- 
LISAHDO, eñaia de Cutaldo. 



CELIO , críatfp de Fuberle. 
FLOHO.criadf. 
Uit ALCAIDE. 
Acomr\9i,mtjno. 



nFama.enMmlaayoi 



I Quién nujor pen» padece, 

JORNADA PRIMERA. gue el que se vio i co»lquier bora 

Alísenle de lo que adora , 



ESCENA PRIMERA. 
CROTALDO; uttíido de negro; LISAR- 



Que iiuüo bailar lu cuidado. * 

LISARPO. 

Tenilris en lin un criado. 
Ladrón de casa , de quien 
Puedas liarle. 

CROTAtDO. 

Esli bien. 
Al punto le Tuelve, j no 
Pierdas ocasión ; que yo 
tío; me partiré lamblea. 
Pues la noche apenas Tria , 
KnTuella en neoro arrebol. 
Siendo boniicituí i<<;l sol , 
Acabará con el día. 
Cuando en la preslfiía mía 
Iré i Mantua ; que aunque fuera 
Sesto de Abido, y hulilera 
ELesirecho, le pasara , 
Pues mi ruego le abrasara , 
Pues mi llüuto le excediera. 

Poco hay que suplir en esto 
Para hacer lo que bas pedido. 
Pues que ^u salir de JioMcfa , 
Kn cualquiera estrecbo, presto 
Navefia un amante é teste. 

is (|ue saber , 

__> _. jjrum neo: 

SI hay <» 

Referirlo no coaviene ; 

Y pues sé lo que be de hacer. 

Vele presto, iiorqiie no 



ESCENA n. 

FLOR.— CROTALDO. 



SI to esli 
El sol de tus ojos ja , 
De cup luz soberaua 



No, si argujo 
Y claramente ooncluro 
Que no es hoy, en nuestro esU( 
El madrugar mi cuidado 
Conaecueocia para el tujo. 

CnOTALItO. 

4 Por qué T 

ru». 
Porque til rendido 
Al snei5o, y yo desvelada ; 
Vo, en ün , como enamorada , 
Til como Tavorecído, 
Estibamos bien. 



Sí ha sido 
Argumento de un cuidado, 
Flor, el vivir destelado. 
No es justo juígarme, no , 
Tan dormido, poniue yo 
Estoy muy enamorado. 

Yo me erré ; lú dices bien . 



Claro esii que es lu desden. 
Ui desden, CrataMo! 



Amando mi desdeo , amia 
Solo lo qae no bay en mlT 

CBOTALM). 

,,ae mas favorecido 

Esté el gue ettá enamorado. 
Ha de estar desconflado. 
Necio es quien se ha persuadido, 
Flor, i que vive qnendo. 

Y necia es la que advertir 
Ño sabe, llegando & oir 
Tan desmayados afectos , 
iufl hay muy distintos efectos 
¡nire el hablar y el decir. 

CROTjtLIKI. 

.Entre el decir; el hablar 
Hay diferencia, si son 
Los dos una misma «ccion* 



CHOTALDO. (Ap.) 

, ¡Qué pesar I 

8ue hay enlre el ver $ el mh-*r ; 
ue el que ve , solo desdice 
Ser cieno, y el que iofelice 
Mira , alguu cuidado entabla ; 
V asi dice mas el que habla. 
Que el quesienle lo que dice. 

CHOTALDO. 

fisLieo argumento ; 

Que si entre ermirar y el ver 
Diferencia podo hacer 
Ser con cuidado, yo siento 
Qoe el que méuos mira atento, 

?ne el oue ménofl decir pudo, 
¡ó y dijo mas; pues no dudo 
Ciego y mudo es amor : luego 
"~ uas el que esti mas ciego, 
dice el que esti mas mudo. 

I pudiera responder, 
li liono viniera, 

caoTALM. 



Cuando roí imante le nimai 



hyCoogle 



Hacho me alegro 
' A Flor, Crowldo, 
Por cjue leiigo con los üos 
Uuo I- '"- 



_ Pues ¿cuándo 
Ko psioy, sufior, ^idurandu 

¡Pluipiiera i Dioi! 

PVQIIE DE MRIA. 

Ya gnbeis la eiiemísUd 
(fue faeredaija lieaius leiiiüo 
VX Daqae <le HaDiua y yn, 
PorquR el esiar Un vt cilios 
Ksios Estados de HsntUii 

V Parina . la causa ha sido 
lie leiier eiiire los dos 
Modernos bandos j antipios ; 
TaDlo que los )>oleuiadus 
lie t04l> lulia, divisos 

V parciales, muchas vfces 
Para perderlos se han visio ; 
Cujo amenazado horror, 
Qne estaba ]>a preveniuo 

Al escíndalo de muclio, 
Se desvaneció va si mismo : 
Porque lumaiido la mvuo 
El l'oDtifice, uoshixD 
Amifios en la apariencia , 
Has no eii la verdad amisos ; 
Uue <re1 odio & la aniisiau 
Es diOcil el camino. 

Y asi , aunque cesó la guerra , 
No cesó el mpgo esitoiididu 
En los pechos; qiie un volcan. 
Cuando no despide activos 
Kajos UD tiempo, íl lo menos 
Los guarda en su seoo tibios : 

Y ta obediencia uo pudo 
KeiJncír ) mas los bríos , 

?ue eniúnces i refirarlfts , 
ahora i no descubrirlos. 
Esto no es del caso : voy 
A lo one importa. Hov be oido 
Que Kisbrrlo, flostre ¡oven , 
Uel duque de Milau hijo, 
Casa eu Haniua con la hermosa 
Diana. 

CAOTArDO. 

¿ Qué dices ? 

DOgUe DE TAIMA. 

Díko 
Lo que en la* lenEnaa del viento 
A voces la hma dijo. 



SI DO es por Estado* míos ; 
Hospedándolos en ellos. 
Mostrar cuerdo determino 
Que Dunca el enojo noble 
Ha de alterar el estilo 
Oe la noble urbanidad ; 
Pues siempre blasón fué digno 
Del valor, ser mas corteses . 
lloE , mientras mas etiemií;os. 
Fuera de que el de Hilan 
Siempre profrsó coii mitin 
Grande amistad , y iior el 
Ypor los dos, solicito 
pKHejaria cnaiido pase 
Diana. V asi te pido. 



COMEDIAS UE DOM PEDRO CALBEROH BE LA BARCA. 

Qaedandose dcuira «lio , 
Como ;o, que trabajando 
' En restejarmi homicidio, 
Ra de ser mi afín mi mucrtí 
y mi labor mi uariirin? 
Pero ya que he de morir 
A manos de mi deslino, 
Flor, mariposa y gusano , 



. Tan airoso, tan lacHi 
Tan galla, tan c( 
V i-ii Un , bijo en todo mió. 



. con este mismo 
Fin . á lal buéspeda too 
Aposento prevenido 
Ku tu cuarta. I en efecto. 
Los dos haced lo que os digo. 
V no los dos, como amantes. 
Envidiéis inadvertidos 
Ajenas glorias; que presto 
SerAn proprias , pues ya he escrito 
Por dispeosacion , y liaréis, ' 
Al amor agradecidos. 
Igual la dicha , pasaado 
1 -"■> el gusto que imagino , 



ESCENA IV. 

CBOTALUO, FLOR. 

CaOTALDO. {Ap.) 

iQuébe oído, 
Cielos? iCielos! j([ué he escuchado? 

Pésame de haberle visto 
Tan perdido de color. 



Antes que del soi>Ín 

Antes que del centro i-squiíu 

.'%ienia el abrasado ardor, 

Pader.ca el desden Im]jlo, 

Llore la prisión oscura. 

Ábrame el cielo camino 

Para rondar mis desdichas > 

Para halagar mis pelíE^os, 

Para festejar mi muerte. 

Que es lo mas que solicito. (Vd««,) 

Jirdin del pilidodnulsaNaatBi. 
ESCENA VL 



.SI alguno en el mundo hnere 
, Tan me7.qulno y desdichado 

?ae niimorada estotiere ,' 
el remiendo saber quiere 
De no estar enamorado... 



Que lo niegas imagino. 
Porque son las causas dos, 
y es uno el color perdido. 



i Dos las cansas? i Cu&les son T 

g.011. 
Annqne me pesa el decirlo , 
Casar Diana coa Fisherto , 
y t£i, CroUldo, conmigo. (Vete.) 



CROTALDO. 

Pues tü engaitas, que son tros. 
Añadiendo A la: que bas dicho. 
Haber de ser quien festeje 
Hi mismo pesar vo mismo. 
;,Oiié mariposa, batiendo 
Las blancas alas de vidrio 
Que el sol Ilumina í rayos , 
Que el Tiento dibuja t risos , 
HalagSeiía coa su muerte , 
tarcos i la llnma hir.o'. 
Como yo, pues he de hacer 
Festejos í mi ¡wligro? 
¿Qué flamante flor, igiie ser 
Kstrella del prado quiso . 
Inclinando la cabeza 
Al soplo del cierzo frió , 
El malogro de sus hojas 
Solioriió con desperdicios. 
Como yo . qae obedeciendo 



, Si hobiere en el mniUo alguna 
I Tan desdichada y meiqíüna , 
j Que dell amor la emportuna 
I Pesadumbre la amohina, 
V quiere mudar fortuna... 
I fEBOTE. 

' Véngase A mi , y le diré 
I Hijor que pililo , cual huú 
¡ Kl remedió dell amor, 
I Porque vo mucho mije 
' Que el m^ """'- ^- 



oUtlIloTosé. 



■""un MmX' ' 



.11 que a 



Eil amor se me quitó. 

Has no quiero ber desear 
A nadie una meleclna 
Tan rara jr tan singular. 



o de ni 



Halagos 1 mi castigo? 
O í qué gusano , afanada 
Cou codicioso ejercicio , 
Parca de sa misma vida. 
Labró U) muerte hilo i hilo , 
Cuando en la breve prisión 
Del acabado capillo, 
Fuésu.tambara tarea, 



I Oiga el que siente su Hama. 
' Despósese coa su darnti, 
.Vélese con sn galán. 
Esta i's ta mijor receta. 

I GILETA. 

Esta (nadie se alborote) 
I Es la cura mas perfela. 

D,B,l,z9dbyC00glC 



naote. 
Que ul bice jo coa Gileta. 

-'í • ■ CILETA. 

Qqc asi hice jo coa Pevte. (V«im«.) 

;. A qué perpAsito Tué 

£1 oombruiDe , carillucia* 

I Mal baja ;o que os nombré - 
Coa aquesta boca sucU, 
Sin por qué , ui |iara qoé '. 
Has vos i coa qué iniento aqoi 
He pernuaciastcis t mi? 

Por el cogote i hablar TeDRí 
Luenga que o» loma en la fc«ea , 
I a que os enojáis asi. 



; Por qué conmigo lo beis rido 

Porque sois mi marido. 

yo , porque sois mi mujer. 

Pues i cómo, átiies da casaros. 
Todo eraresquielirjrme, 
l'ecildiiniie . <-mbei<saros, 

Y como un bausán andaros? 

Como era antes de casarme. 
¿CuAl dimofio os etigañó 

Teuicudo lo luisuH) un no? 

Los que se andaban tras mi, 
Para que ns quíjera jo. 
Cuál me decia de vos 
Oue erais un ciervo de Dios , 

Y que éramos de cousnuo 
Ambos i dos para en uno ; 

Y auu somos para otros dos. 
Cual que érades, me decía. 
Muy sabida jr pracenlero , 
Siendo un bonico , i fe luia ¡ 
Pero ¿qué casajueulero 

No engaña asi cada dia ? 

rtaOTE. 
Y 1 mi iqué no me dirían 
l)e vos! ¡Uué era oirías habrar 
A cuantas á esio veniaii , 

Y las cuentas que me hadan! 
• Para poderlo pasar 

Vos tenéis (dician), Perote, 
La ración de jardinero 
Kn pallado , i ella en dote 
Trae todu el ajuar entero 
Que pudiera uu sacerdote. 
Vueso suegro morirá , 

Y su hadenda os quedará : 
Con esto, j iuego de aqui 
Un poco j otro dealli. 

La ¿rada de Dios se hará.* 
Traje vuestro dote i casa , 
Que de uoa sartén no pasa, 
Cuatro pratos , una artesa , 
lina cama T una mesa, 
; Ved qué bacienda tan escasa! 
Con lo cual , la ración mía 
Vine i partirla con vos ; 

Y to que yo cada dia 



LA .tEdOIlA Y U CRIADA. 
Sotdemenle me conla , 
Comemos entre los dos , 
Sin que mi suegro se muera, 
V sin que de aqui ni allí 
Hos venga un maravedí ; 
Pero j qué casrimentera 
Ka suele engañar asi? 

Pues buen remedio , Perote. 



Venga, y sea malo, Gileta. 

GILKtA. 

Volverme todo mi dote , 

V darme... 

¿Cou un garrote 
Vais á decir? Sos discreta , 

Y lo haré , pues vos gustáis. 



i De qué os quejáis? 
3 imagináis. 
¡ Oh mal magín os dé Dios! 



Deqoed 



EflCmATH. 



:Qué es esto? ¿Siempre ha de ser 
Pendencias las que ha de haber 
Entre los dos? 

Si, bay pendencias, 
porque no hay corres|jondencias 
En mi suegro y mi mnjer. 

ruio. 
Pues ^qué leoeit^que sentir 



¿Qué! Veros vivir 
Noventa ; que no me vieran 
Casado, si no dijeran 
tjue os habláis de morir. 

Y era buena condición, 
Para puesta enescriitua. 

Ya , Perote , eo concludon , 
A vos y i Gileta el cura 
"~ echó la bendición. 



Que á ayudaros he Iraido. 

«ais muy bien hallado. 

eais muy bien venido. 

Gileta, no os loca i vos 
Dar i nadie parahles. 
Gitna. 
No toque : ¡rtigamos Dios ! 



Tü,Perote, vé 1 plantar 
El cuadro que dibujado 
Qaed6 ayer . y tú á regar 
Las calles; porque ha de estar 
Barrido todo y regado. 
Por si esta larde también 
B^a Diana al jardh) 
tJon tantas damas, i quien 
Deben la rasa y jauoln 
rTieve y púrpura. 

puon:. 
Euábiea. 
Yo iré; mas Gileta aquí 
No ha de quedar : cahe mi, 
Gileta , que vayas quiero. 
CILETit. lAp.) 

A fe que es el jardinero 
De los mas lindos que vi. 

(fanw Perote n Gileta.) 



LISAROO. FABIO. 

Ya , Lisardo , en casa estis, 
V ya ves i cuanto riesgo , 
Viir servir i tu señor. 
La vida y lealtad he paesto. 
■Solo le pido, Lisardo, 
De tanta nof7.a en premio, 
Oue en ninicun tiempo me dés 
Por autor (leste concierto ; 
Porque yo, siempre que lleguen 
Las cosas i rompinik'iilo. 
He de decir que no supe 
Quién eras. 

LlSAHon. 
Otra ven vuelvo 
A darte, Fabio, palabra 
De mirar por ti primero 
Oue por mi; que el riesgo luyo 
No facilita mi riesgo. 
Fuera de que yo también 
El mismo peligro ifiigo. 
Pues por servir a Croialdo, 
Hago tan grandes empeños. 

Ellos son bien lemeraríos. 

Pues estando los conciertos 

De la boda de Diana 

Ya efectuados, no entiendo, 

Lisardo, lo que pretende 

Crotaldo. 

Yo solo deiM) 
Obedecer á mi amo. 
sin euminar su intenW. 

Dices bien , y por no hacer 
Sospechoso el trato nuestro , 
Quiero dejarte. Lisardo, 
Ten recato j ten secreto. (Vnjc.) 

ESCENA DE. 

LISARDO; y taego, GILETA. 

¡ Ob lealtad de un Bel criado , 
A cuánto obligas , pues vengo. 
A buscar con esta industria [ 
En mi peligro el remedio 
(le otro amor! Pero ya en vann 
Recelo , dudo , ai temo ; ^ 

Que es excusado en el golfo 
Volver á mirar el puerto. > 

Esta Doche , por ú acá» ^ 

U,B,l,z9dbyL-.OOglC 



(SaU Cfleta.) 
niLETÁ. (A'p.) 
Par diei que ici me meho , 
Porque me Irae, sin querer, 
A Terle este jardinero , 
Que bo; b* venido. 

(Ap, Inrormanne 



Ed Tcrdad que le debeit 
Todo eK amor al que oi tengo ; 
Que si no fuera por vos. 
No hubiera Tenido, es cierto, 
A servir i estos jardines. 
Por vos solanicnle vengo. 
Poraae hi días que os adora 



y tenderlo. 
Que podrí ser que algún dU 
Sea ni amor áu ¡irovecho, 
Y que servida os v^ais. 



Ko en vano, par diez^ etl alna 
No me cabia en el pvcbo 
De«de el puotu aue os miré ; 
Pues sIq paz y sin soregó. 
Si tienen las almas polgas , 
Pulgas eo eH atma tengo. 

USlUDO. 



DE DON PEDRO CALDERÓN DE I 
ESfXKA XI. 

PEROTE.CILETA. 



(nieta, ;qn¿ es lo que babraba 
Con vos estejardiuero 
Rocia- Tenido! 



Elspera un poco, 
Eo tanto que lo concierto. 
•Eljunento déla noria 
íM tiene su alojamiento! 
— Vo 1 vol también.! No entra bien. 
Por otra parte lo vuelvo. 
*iAd6ode,Gneu, esti 
El de la noria jnmenloT 
— Vo i vosianblen.a No entra bien. 



„ . le eili para sabellOi 
Éi jumento de la noria T 
tjuH i ir Vo9 adonde ;o vengo, 
Vo os diria allí de todo 
Cuanto buscarais.» A eso 
Le dije : cYoi vos también.» 



Pues si dijo todo eso , 
Diga que tenéis raioo, 
V que JO soj el jumeaio. 
Koosamoüneis.üileta. 
Bastea ;a los recovecos; 
Que si va 1 decir verdad. 
Como all atma misma os quiero. 

SI t eso ra, JO i vos también. 



Callad, j mientras 50 enredo .. 



cnna. 


Este jazmia, digo, vos 


Vo i vos tamUen. 


Regaá. 




KIOTK. 


ESCENA X 


rentemos. 


PEROTE. - Dicao». 


CIUCTA. 


MaoTE. [Ap.) 


Cantemos. 


¡ Te i vos también ! Halo es esto. 


citaw. (Canta.) 


usiiDo. [Ap. d Gilela.) 
Tueatro marido. 


Zonal, que ninguno iguala 
Pambriofiuvertü... 


BUT* 


PEaoTí. (Canto.) 


Id coa Dios: 


¿Q»i tiiereí, bella íagala 


No os vea conmigo. 


eU-ETA. 


U8A»p0. (Ap.) 


Que te vagat twramala. 


¡Cielos! 




■oj veré, «1 la rortnna 


VeU ti. 


Ajnit* al atrevimiento. (Vaae.) 






Ua$ vete ti. 



DIANA , LAURA.- CILETA, PEROTB. 

En esta verde esfera , 

Donde bennosa tejió la primavera , 

Con elección de Dores, 

Alfombras matluda» i colores. 

Podrís , sefk>r> mía . 

Divertir la mortal melaocolb. 

ÍQaé importa ¡ay Dios! qne bermosa 
lorde la primavera 

La alfombra lisonjera 

De iiunin j clavel, de nieve j rola. 

Perdiéndose felices. 

Por hacer un mallc mucbos maticM? 
I ÍQué importa qne toi vientas 
4 Coa sutil consonancia, 

Amonia j fragancia 

Confundan.slendo aromas; InKmmen- 

Qne hacen ruido sonoro , [10*, 

Con cuerdas de Imbariobre iraatesdi- 

Lpué importa que las fuente*, [amf 

Cuando vo llego 1 verias , 

Corran deshechas perlas, 

" le en cllusulas j acentos difereates 
compás eelten graves 
'~ música diestra de las aves; 

ai ■• varía hermosura , 

Si las tejida* flores. 

Si loa dulces amores. 

Si el viento alecre, si la plata pura, 

Cniendo su heileaa , 

Todo es pesar eu ni. todo ei triste»* 

■ Nunca has visto una rosa, 

' ! verde cielo estrella, 

vM otteoliadose bella , 

Al aire desplegó vanagloriosa 

Las bojas ciento 1 ciento. 

Ociosa vanidad de su eleraeoio ; 
j Xnja amUdon eitraBa 
^üourse i tiempos deja 

l>e ta oBcioaa abeja. 

De la enconosa arafia , 
. Una j otra libando de su seno 

A un liempOi aquella miel, esta veneno? 
: Ad en el armoola 
] De la naluralexa 
' Saca el triste trísieaa, 
i V el alegre alegria; 

Que artiOce cada tuto de su suerte . 

La BoT lozana en su pasión convierte. 

' Pardiobre , que jo be escachado 
' Vaesa voi ; v amique no entiendo 

Bien de arañas ni de abeja*... 
ratón. 

Lo de las araSas, Diego. 

CIUtTA. 

Vo* tenéis mucha raxon 



14,¡,V 



,íi« VI 

^ r.,; 



EnU 



■rtals. 



. porque pretenden 

Casaros : no os aco.'sejo 
Que US caséis. 



i Por mucho. Mas oye aqneiln. 
I Cría nu padre ana hija suya 
■ r.on grande recogimiento, 
I Gulrdala del mismo sol, 
I Trata daría estado, t lui'go 
: Toda la guardada hija 
I Entrega á un l.umiire el primero 
¡Dia(inelavt-'- ■-'-- 



dbvGooglc 



Doncella , qne aun no vió al cielo ', 
Dentro de i¡ cama al novio 
Le escucha el primer mquiebro •' 
¡Hnegode Dios cu la hacienda! 

reaoTE. {Ap.) 
Aquí lenifo yo mat preiio. 
El novio voy i buscar. 
Para decirle esto raesmo. {Vate. 

ESCEKA na. 

DIANA, LAURA, GILETA. 

MANA. 

Graciosa eati la villana. 



Dices bien ; ¿qué qnieres T 

Di 
Vn Testldo qoe dijlsieia 

Sue me daríais , al tiempo 
oe trataba de casaime. 



Laura , 
Dale an «estido al momento 
A Gileta. 

SI daré; 
Has con calidad , que puesio 
Le ba de traer cuatro días. 



Si traeré , y aun cuatrocienlrs. 
„ , nusA, 

íQué dices * 

LADHA. {Ap.dDIma.) 
Con desatinos 
Templar, señora, pretendo 
Tus penas ; fuera de que 
No es nuevo en palacio «to 
De dar 3 nn trasto vestidos 
Con la pensión de traelloi * 
Y DO dejará de ser 
De algún euiretecloiieuto. 



La condición , el concierto 

Fuera mas Infícil. Ya 

Por ponérmele me maerir : 

Apwtaré qne en pensarlo. 

En toda la uoChe duermo. lYue.) 

ESCENA XIT. 

DIA>A, UURA. 

Ya que estls sola , seBora , 
Decirte nua cosa quiero. 
YaíabesqueyoenHiUD 
He crié, donde i Tisberto - 
Conocí : pues esta tarde 
Desde el balcoú del terrero 
Le ^e Tisio. Sin duda i verte 
Ha venidu de secreto. 



LA SBRÜBA Y LA CRUDA. 



Sue tenían dos semillantes , 
no malo j oiro hueno, 
V que i la luí que las mlnn 
Parecen bien! Mis afectos 
Lo prueban , pues siendo una 
La acción en los dos, pues siendo 
Una en los dos la Unesa, 
Una estimo, ; otra sienloi 
Una agradezco, otra lloro; 
Una admito, ntra ahorreico; 
Una adoro, j otra culpo. 



A buscarte 
A aquestos jardines Tengi>. 
Un mercader ba llegado 
Roj i Mantua , que sabiendo 
De toa bodas , ha traído 
El mas caudaloso empleo 
En joyas, qae ha vlstn el sol: 
Y ;o, como siempre atento 
A tu gusto vivo, be dado 
Licencia que entre aquí dentro , 
Porque le quiero feriar 
Las que Iti escogieres, — Luego 
Le decid que entre , que jo, 

{A Laura , que te van vmHm.] 
Porque al Duque eacríbir quiero 
DeHitan, no quedo 1 ver 
Las jo5as que escoges. (Vose.] 



¡Cielos! 
Pues todos juntos amáis, 
Dad favor á mia deseos. 

cEuo, (A Fitberl».) 
Llega ja. 

ntniBTO. (A Diana.) 

Cobarde j turbado Upe». ' 

i.AuaA. {Ap, ó tu ama.) 
Sei^ora. 

1 Qué dldbs, Laura* 

Que el merca<ler ea Fisberto. 

No te des por entendida. 

CELIO. (Ap. á tu amo.) 
Ciego estás. 



Eo las alai del deseo, 

(Ap. Si DO eo las del ciego dtoa.) 

Co[i6adD llego i vos 

De hacer el mayor empleo. 

Que busqué , seDora , creo. 

Para atreverme k llegar 

Aquí , cuanto el singular 

Planeta del oro encierra, ' 

En los senos de la Uerra, 

Y en las entraüas del mar. 



Pues no sé st habéis venido 
A tiempo (|ne hacer podáis 
El empleo que eslierais: 
Porque yo (¡ pierdo el sentido') 
De otras joyas que ba traído 
Igual artillce, creo 
One salisUce el deseo , 
V anduve tan lllieral , 
Oue DO me quedé caudal 
Para hacer segundo empleo. 

nsBiaro. 
Verlas, precio* soa bastantes, 
Desias joyas : vedlat puea. 

4 Qué es esta primera T 

riIBERTO. 

Es 
Un dios de Amor de diamaites. 



Ved esta extremada 



riSBEATO. 

Porqtie uo fuera firmeza , 
Si no fuera desdichada. 
Un ÍHQila, que esti vieodo 
Al sol, gran señora, es 
Esta de esmeraldas ; pnei 
El verde color, entieudo 
Qne está aquí como diciendo ; 
■ La espcraiiia es el crisol 
De tanto hermoso arrebol* 

DIADA. 

Bastante disculpa alcanm. 
(puédese con su esperanza 



Quien solo ha di 



■Ist 



risaEUTO. 
Un pelicano, que abierto 
Tiene el pecho de rabies, 
En su sangre carmesíes. 
Es este, que yace muerto 
De su amor. 

iQué mal advierto. 

Por los sangrientos despojos 
De su pecho sus enojos '. 



Mal en el pecho se ve 

Lo que no se ve en los ojos. 

FISBEKTO, 

Pues tales las joyaa son 
Que bien no faan de parecer. 
Aunque peniaba esconder 

ulgmzíídbvGoOglc. 



SI COHEDUS D£ DON PEDRO CU.D£HON DE LA BARCA. 

Esta e*'¡» mi MMteion. «non. i 

Vi. e» üe toseñarla ocaslDO ■. con tos. t*,í; m» cooinii 

n«col.rii..U mis tlBíve os. ;„„ 4 ^0». qoe Uü ik. que 
Be zaliros , que i loe cielos ^ ^ 

Ül cbl'ir hurlan sutil. nsBESTO. 

Ks aqueste Áspid geiiill. Divertidos ea mirar 

(4p. Que áspid j avii soq los celos.) Esios cuadros excelentes , 

• i»\hil. Nosdeluvi[ 



uuaiw. 
Pregnotó Gileu cdno 
Ni nombre, Perote. Aiew; 
V ipéau-tBeaitot dije, 
Cundo ella dijo : • De iqorM 



Atrevido mercader, 
Tamhien la podéis enardar; 
t|<ie vDesira no tía de quedar 
\a iiiuKUtia en mi poder. 
Has jojas no be menester, 
EniKtnas de olnK desvelos , 
Cifras de otros descousuelos ; 
üi son dignas üe mi tionor 



k XTU. 

nSBEltTO, CEUO. 



VQué mucbo, si tü has andado 
an ciego y inadvertido, 
Que sabiendo que lia corrido 
Voz de qiw aaul est¿s, aeítor. 
La hablas asi T 

IVa eo rítior 

íT : ■ 

Siempre . 

Y pues el jirimero fuá 

( \ {}'ié curiosidad lao vaita !) 
fio casarme cou Diana , 
Sin verla , no admires que 
Dcsle error mucbos que haré 
n Se sigau , que desde aquí 
Cesarlo , pues ja la vi, 

Y decir puede m) ardor. 
Que be sido César de amor , 

.^ues que llecué , ti ; veDCi. 
Hermosa la uuaginí ; 
Has no pudo, no, igualar 
Üe mi idea el ejemplar 
Al objeto que admiré. 
¡FeiliyonuelMraró 
Su beloadl Que caber venido, 

Y estar ó no conocido , 

No importa ; que no baii daüadn 
Kioeías ile enamorado 
Los uiériloa de marido. 



La belleta singular 
De tan merecida te 
En alas del viento iré; 
Aunque si el ir considera 
Que es alejarme, ¡oh lljeTo 
GéHro , que i ti te igualas ! 
No me des para ir las alas , 
Que para volver las quiero. 

ESCENA XVIIL 



¿No es hon de qne salgáis 
Del Jardín? 

Sin duda qnieTen 
Quedarse! dormir, Perole, 
Con Dosotroi s«m mntedcs. 



. _ .1 diji 
Nombre un prir 
Que fué seis ibos bl ú 

(VanM Fiílierío. Celio y Per0te.) \ ApíramoTliñalmeni^ 
Luego que fiíera loa dejM. 



moiro. 



USARDO.— GILETA. 

LIURDO. {Ap.) 

Ya que el ave de la noche 
Las alas nocturnas tiende, 
A cuja confusa sombra 
Cadiver el mtindo duerme. 
Recorrer quiero el jardin , 
Por ver si el amor ofrece 
Li oca^on qoe he procurado. 

CtLETl. {Ap.) 

El jardinero es aqueste. 
Que con estar tan velada, 
Tan desvelada ne tiene. 



I 



Te abraura 
En albricias muchas veces. 



Pues empezad á abrazarme ; 
Qne TOS sois, aunque le pese 
A Perotó, 

ebceuaxx. 

perote. — gileta , lisarda 

(Pora f<. Ya MUecbaüa 
La tranca... aunque me parece 

Íie levaotada estoviera 
ijor: si, para molerles... 
[Av, honor ! disimulemos. ) 
GlFet*. 

GILETA. (Ap. d LUarde.) 
Perote vuelve. 



El me parece 
Que se anda abraundo i ro 
y velloso. 



, Luego ja Mino* parientes? 



I Qne somo* pilmoa. 

reaoTE. 

í Camales!. 

Pesca dales sotdemcnle 
Rasura. 

Porque IHana, 
Heofdo, une al jardio vnelTe 
, A lomar el fresco sola , 
I Como algunas noches suele . 
I Con sus damas, j ban mandado 
I Que solo el Jardin te quede , 
. Selior primo, no lá agora 
; Has largo en agr»decerlt 
' El prínaigq. 

Dios le guarde. 
mcn. 
\ Ven , GlIeU . A recogerle. 

BiLsra. 
Adiós, primo. 

Mraa, acHos. 
mor(.(,t|i.) 
i Prega 1 Dios que 00 rae méate 
Caro el primo! Qne no sé 
Qué se me ha puesto en la trente. 

(Veníe PereU n GileU,) 
uuaso. 
Viento R) popa oorre anor 
En d mar de los desdenes; 
V pues i Cronldo el cielo 
Tan buena ocadon le olVece , 
Que baja al jardin Diana, 
A gozar dicboso llegue 
La ocasión , y hafta después 
Fortuna lo que quisiere. (Vaw.) 



DUNA, LAURA. 

Nadie me siga : jo sola 
Sobre el catre que guarnecen 
Los mullidos transponiíies 
De rosas 3 de claveles , 
Recostada miraré 
Si el aura ooe sopla alegre . 
SI el cristal qne suena blando. 
Si el jardin me espira fénil. 
Sueño inrunden; que aunqueescí 
Que el qne e«U dormido muere, 
Lii ral es al revés ; que un irisle 
S9I0 vive cuando duerme. .' 

(Vate Laura.) ~^ 



Vez de cuantas se vl 
Qne baj t>n triste en otra parte , 
Preguntadle, ¿si ser puede, 
Que sienta mas que joT 



dbvGooglc 



OtOTALDO. - DUNA. 



tui"<!u ^ cua hora... desta snerle..^ 
AquiT... ;Cómo !... Habíar no puedS]. 
¡ Cuinlo UQ umor enmudece ! ' 

i Quién el T 

No te tarlfes, bella 
DUm ; que aunqae no puede 
Qoiéa es referirte... 

¡AjUlite! 

CKOTALM. 

Podri al méoos responderle 
Quién ka lido ; i|ue en efecio, 
Haerto i sus pasados bienes , 



CroUldo , ¡ tú en el jardín ■ 
Pues ¿cdmo i pasar te atreies 
El coto de aquellas rejasT 
¿k qué propósito emprendes 
Tan vaaas lemeridsdesf 



Delaotoi 

Tus esperanzas Mas inias. 

Decir quisiera ) nllecen ; 

Si sabes que |a mi padre 

(No sé si 1 decirlo acierte) 

Traidor aloaide de un alma , 

Por trato ( ¡ ay de mi ! ) la vende 

A ajeno dueño ; si miras 

Que te pierdo y que me pierdes, 

iQué quieres de mi , Crotaldo ! 

CIOTALDO. 

Que me escucbes solamente ; ..^ 

Que annqa* otras Teces te he dicho 
Mis penas, y aunque otras reces 
Las ñas escuchado (mudos 
Testigos son estas redes ) , 
Hoy por despedida , quiero ^ 

Que aquí de todas te acuerdes. 
Porque mí difunto tmor i 

Solo e«e consuelo lleTe 
De que descansó al decurias. 

DI, Crotaldo, breTemente. 

caoMLim. 
Haz 16 breves mis desdichas , 
Y haré jo mis quedas breves. 
Vn dia i, Panna lleaú 
Va pintor tan eicelente . 
Ooe hurtó i la nikuraleta 
Los matices y pinceles. 

DIAK*. 

Ya lé que por vanidad 
De uD arte tan eminente, 
Uevó retratos decnaolas 
Hennosisimas mojeres 
Hene Europa ; y nue ano mío 
Uevó, me has dicno otras veces. 
No me digas lo que sé. 

CaOtALDO. 

Si los únanles no hubiesen. 
De hablar siempre en lo que saben, 
il ()aé tendrían que hablar siempre T 
Delante del tuyo, lodos ~j 
Bmtan , bioi Como suele [ • 



LA SEKOHA y LA CRIADA. 
Coutusa tropa de flores, *^ 
Hal pulidas y silvestres. 
Ante la rosa su reina , 
Que el caduco imperio llene 
De las Dores. 



CROTALBO. 

Piolada (e vi , en efecto 
Porque mas Vitoria fiíese 
Rendirme asi, y at retrato 
Le dÜe de aquesta suerte : 

Beíllsima deidad, que repetida ) 
De unn y oiTO matlx, vlv^ pintada :' 
" deidad, que iluminada 
._- — colorida 












Tienes mi vida á tu beldad postrada'. 
iGómo , di , en ese bronce inanimada , 
Tienes el alma t tu poder rendida? 

Sí nació con estrella tan segura 
Tu dueHo, I él no roas es seSor della , 
El influjo que debe i lut mas pura , 

Vuelve iluori^nal, ¡oh copia bella: 
Queesmucba vanidad de una hermosura 
Querer estar pintada con su eslrella. 

Dije... Pero poco dije , 
Que no hay voces elocuentes. 
Que i satisfacción de un alma 
Digan nunca lo que sienten. 
De un ardor en otro ardor . 
He ful empeñando de suerte. 
Que sabiendo que i tus años 
(Por sislos desde hoy los cueutes), 
Se celebralMn en Mantua 
Unas justas excelentes , 
He atreví en ellas i entrar 
Aventurero dos veces. 
Una por la justa , j otra 
Por mi peligro. 

De|enle : 
ine yo tambi 

- Ivldo, meat 

Al tiempo que ya en la plaza 
Galán mi primo Don Félix. 
Prinelpe de Crsino , y cuantos 
Ilustres llalia tiene. 
Daban con las rolas astas 
De uno en otro freno fuerte 
Flechas A Amor , una trompa 
Sonó... 

cnotALno. 
Yo seré mas brete. 
T sin padrino, calada 
La sobrevista, en un fuerte 
Bridou entré. 

Tan gai lardo, 

8ue Venus dudó que fueseí. 
Adonis por lo galán , 
O Harte por lo valiente. 
Tres lanzas corriste, dando 
En rotos pedazos leves 
Tanlos átomos al sol. 
Cuantos en rayos enciende , '? 
Pues las que suben astillas , 
Vuelven ascuas, ó no vuelven. 
Ganaste el premia, que fué 
De oro un reloj , que guarnecen 



Y ofredeodo 
El premio i tu sol lucieDle , 
Con el trompeta otra vea 
Me sal! , sin cMiocerme. 

Cesó la Beata,; apenas 



He vi con soledad , cuando 
Dije al reloj désU suerte : 

Basilisco del tiempo , tb que doras 
Con la leí hoy del oro j los diamante* 
El veneno que i todos por inslanlea 
Dalamnerie, que i todos das por horas; 

jCómoel punto que muestras, ese ig- 

Pues noabreviaa aquel, en que iiecons- 
[Untei 
Influyen su rigor asiros asaantesf 
Pero cuéntaslos tA , no los mejoras. 

Si la casa de Venus terminada 
(}uieres saber, loh slbia astndof^! 
10 en un rolnj la lenao señalada. 

Tu astrolabÍD será la suerte mia : 
Mira en mi , y el de un alma enamorada 
El minuto, el instante, la hora, el día. 
Dije, y no liiucho, pues mas 
Senil el no saber quién titesea. 
Luego lo supe , porqué 
Laura me habló en ti. 
camAilM. 

Detente. 
Que i mi me loca decir 
Que mi cuidado prudente 
Pudo granjear I Laura. 



1 

DU1U. 

Has pudo (;qné oo podrán 
Ansias de autor? ) merecerme 
Tu fineza algún cuidado. 

CaOTALM. 

¡Cuinto estimé jo sibeiie I 



¡Cou culntas almas escritos! 



A pesar de inconvenientes! 

¡Y plegne i Dios que él me blle. 

Si no te pedí mil veces, 

Por no volverme sin ti. 

Que allí me diera la muerte ! 

En «ste tiempo, mi padre 
Trató... 

caoTAt.no. 
¿QnéT Decirlo puedes. 

DIANA. 

De casarme con Fisberto. 

CaOTSUMI. 

¡Oh qué rigurosa BWrte ! 
iQtié pude hacer T 

CROTALDO. 

Que también mi padre-qulete ■ 

ü,lt,Z..MLytaOOglC 



COMEDIAS DK'DOH PKD&O CALDKROH DE LA BARCA. 



GIIOTJUAO. . 

. Hü muntes 
ledarA. 



Ikj, Diana! 
Pan bacer lo que no quieren, 
No Llenen mas privilegio 
Les bombres, qae las mnjeres. 



CROTALDO. 

No me has dlcbo lú i mejor. 
Que nsberta te merece. 

Tobien... Pero aqnesteiuldo 
Mi foi, CrouMo, EDipende. 
Vele , por Dios ; no le hallen 
Aquí. 

cioTauk). 
Btpera , oye , Ueieüte. . 
jEo qué quedamos? 

Te^erdadajdemll) jme pl 
y en que te suplico yo..- 

CaOTALbO. 



Que M raelfKS i term^ 

' CROTAtOO. 

jNo ba; remedio T 



Diana , adiós para siempre. 

; ¿Que no he de nUtt i hablarteT 
, cnpriLbo. 

iQud 00 he de volver i verte? 



JORNADA SEGUNDA. 

ESCiENA PaniERA. 



Apenas TÍ escnreddo 
El primer albor, y apéoaa 
En su tocador el sol 
Desbiio las roblas tremas. 
Cuando en el coarto de Laura 
Ya estaba : ; mal baya ella , 
Qoe no me vistió basta agora '■ 
:Qué diri cuando me vea 
Perote? que con cuidado. 
No he querido que lo sepa , 
Basia qae me vea Tesiida 
Con este sayo de lela. 
■¡Qué liDda etib i Solo traigo 
tina cosa que me pesa ; 
V es, que Laura, por hacerme 
Comprida toda la fiesta. 
También me lavó la cara 
Con un betún que se pega 
A las manos, y el pellejo 
He estira de tal manera , 
Que parece que le importa 
Qne i otra cara mayor venga. 



iCoUet? 

CattMLDO. 

Atreverse 



No me acoosejei 
Tu t costa de. mi booor. 

CaOTALDO. 

Puei no me digas que quieres, 
Tan i costa de mi vida. 

jPvna iojBUal 



En as, aseria dentro doefio? 

Yoloscrí.Tlüloeres, 
Pnei DO le obliga mi amor. 



PEROTE. — GILETA. 
pERore. (Para ti.) 
Apéoas el sol dorado 
Ujo : tOn de aquit ü las estrellas, 

Y ellaí como unas gallinas 
Huyeron, cuando (> lleta 
Sdlóveloidelacama; 

Y si«ido mas de la media 
Tarde ya , no ha parecido : 
¡Pregue i Dios que por bien sea ! 
Este primo que mos vino, 

Sn saber por do mos venga , 
Creo que deste reloj 
Es despertador ; Dios quiera 
No hacerle de campanada. 
Pues basta que sea de muestra. 
Ni ella ni el primo parecen. 
Has esu es Diana, I ella 
De Olleta he de quejarme. 
Para ver si lo remienda : 
¥ porno enturbiarme , no 
La veré la cara, 

ciLETA. (Pora ff.) 
Fea 



Peróte! I _ 

Tan pitsto la cara. ¡ Ob quién 



Toma*), Perole. 

raaOTC. (Ap.) 
Pardiei 
ue hoele á cochambre eala 
orno la de mi mojer. 
.^n ñn, las dncas son bembraa> 

V tienen sus humedades. 

Decld,jqué queréis! 

Quijera 
Que vuestra gran Duqnerta 
He remediara mis penas. 

jCniles son? 

Esto casada, 

V casado con GíleU, 

le es circonstancia que agravia, 

GILET*. {Ap.) 

[ul es menester paciencia. 

Hiscnos venido i casa 
Un primo, qoe no nos deja 
Comer ni dormir ; y asi 
)n lento, con tu licencia 
'" ~ sin pedirla no es jnsto, 

O la sehora nuesa ) , 
Anublar el raatrimiAo; 
Porque probando la Jueraa 

Sue me niio el casam ¡entero , 
ue fué barta ; por cosa deru 
Dice el Iletrado, que es nuirfo, 
" '""O locarle apriesa. 

is de aqneste primo, . 
No hay en ella cosa hueiia ; 
;s Tea sobre borracha , 
!cata sobre Tea, 
Puerca sobre mentecata, 

V atrevida sobra puerca. 

«LKTA. 

Mentís como un maridillo 

De por abl , y qoe la lengua 

n .^ mujer detras. 

i Por San Babiles que ei ella! 
Craro esti. 

;Y hasb oído todo* 

pa. 

¿Sin quedar Deira? 



Dares y tomares. jU 
Vienen, y de qué roanera). 
3S09 natoeí 



Decirlo, ttor«i te pesa. 



dbyCoOglC 



lAj, qué gran bellaquería ! 



Cuando aqaeso lerdad sea , 
For la Truia que e«tá dentro , 
Parto U ciscara fuera. 

Dadla, no importa : el vestJdo 

Se quejará t su Excelencia, 
Que le traisüs desta suerte. 



Ya arrepentido , 
De haberle dado me pesa. 
Pero icAmo i tu poder 
HojM Teoldo? 



Helodló. 

' Cuando ella joese 
Quien te le diese, Grieta, 
iNo Alé Rnm descortesía 
PoMrtelét 

No, porgue ella 
CoD calidad me le ai6 
De que puesto le trajera. 

' :Ve*tido de noesaama, 

V con ciudad expresa 
' Detraerle? lEresjuglaraT 

¿Qué et Juen-dara T 



iQaléreslo mas craro, bestia? 
Hi MU taoto. 

esgeha m. 

DUNA, LAl])tA.-GILETA, PEROTE. 

Ri no te ríes , 
ImfMisible ei tu tristeía 
De dinrtir. 

Tu arpumenlo 
K* (herle : nada te níesa 
Hl dolor. 



LA SEUORA y la criada. 



MUKA. {A Gtleta.) 
Por la merced 
Besa la maiio i su Alteza. 

Ráseme ella i mi la mano; 
Que vesKila de oro v seda , 
Woiia, 



nnque me lian 
au boca so; c 



Al que está triste, nada baj. 

Señora , que te divierta. 

Pero ¿que hajpeniida en estoT 

Solo el juicio de Gllela, 
V él es. señora, tan pocn, 
Qtie no importa que se pierda. 



Salios fuera 

ÍKHOTE. 

Para reBir, 
Aquí estamos bien. 



¡Qué p( 



Es la que me aflige t 



Que está triste la Duquesa. 



Vo me iré; lü uo le Tajas, 
Quepar» abora son, Gileta, 
Las bufas : enjerce , enjerce. 

No sé qué es ; á buena caeota , 
Digo que mientes, y voime, 
{Ap. Porque mi afreuto me lleva 
Hasta enconlrar con Renilo, 
Para que hermosa me vea.) 

( Vaiue GiUla t PercteJ 

IV. 



m\THK, LAURA. 



Ya estás sola ; dime agora 
Bella Diana , qué nueía 
OcasioD dan tus pesares, 
A que de nuevo los íienias. 

Aunque no ves añadir 
Nueva causa i mi dolor. 
Cómo puede ser majuí', —^ 
Laura, te quiero decir. 
iNunca bas llegado á advertir 
Uua hoguera en que está ciego 
El humo, aventarse , ; luego 
Alxar grande llama, j no 
Porque el fuego se anadió, ' 

Sino porqne se tió el fuej^o? 
Vo asi, pI tiempo que obligada 
I1i> Crol a Id o T asistida 
Viil, viví enmudecida ; 
Hoy (¡av de mi!) que olvidada, 
Huero, muero dcciarada. -^ 



Mis cenÍ7j» su rigor 
Sopló , avivaudo el ardor ; 
Has ao añadiéndole : luego, 
Aunaue no es mayor el fuego. 
Puede parecer mayor. 
Bien pensé que no pasara 
Aquella galanlcria 
De una libre fantasía, 
Que en si misma se acahara : 
Bien pensé que no tocara 
En mas que ser liberal , 
Galante afecto leal : 
Bien pensé... Mas jpara qué 
Digo tauto bien p¿¿*i. 
Puesto que pensé tau mal? 

Y basta ílizcir que al ver *^ 
Se sigue luego el mirar; [ 
Del mirar el preguntar, 

Del preguntar, el saber; 
, Del saber, agradecer; 
Uel agradecer, venir 
A hablar; del bablar t oir, 
A sentir ; porque en ngor. 
Es toda la edad de amor 
Desde el vef haslu el sentir. \ 
En este estado rívin, -> 

Caaodo mi padre trató 
Casarme en Hilan , ; yo 
Prudente le obedecía; 
Que aunque á Crotaldo quería , 
Como Crotaldo me api aba 

Y verme casar lloraba, 
No via mi mal cruel ; 
Que verle sentir á él 
Por consuelo me bastaba. 
Entró una noche basta aquí : 
Amante me persuadió 

Híl locuras, á que yo 
Constante le respondí. 

Y rogándole f ¡ay de mi!) 
Que eu su vida no me viera, 
1*6 despedí ingrata y llera. 

i Mal baya , mal baya , amén , 
Quieu manda una cosa fi quien 
No quisiera que la hiciera! 
Dígalo yo, que be llorado 
El ver que me obedeció, 

Y eo su descuido nació 
Segunda vez mi cuidado. 
Cuando rendido y postrado , 
El lloró , ^mió y sintió , 
Consuelo mi pena halló; 

Mas ya qneno {;hado cruel!) 
Siente , gime y llora él , 
Lloro, gimo y siento jo. 

Y asi estoy determinada... 
Uf . Pero ¿qné digo! No estoy ; 
Oueen efecto soy quien soy. 
Detente, lengua turbada, , 
Porque no ba de súber nada 
Laura.) Este en efecto ha sido. 

1 ardor que be sentido. 



Propria cendidOD del bien , 
Señora, es no conocetle.,. 



Agora si has dicho bien. 
Pues yo DO aupe... Has joi 
Hace en esas bojas niidoi 



faUo el jardbero ha 



erohaiide. i 

,z..db,™OOglC 



COHEDUS DE DON PEDRO CALDEROH DB hk BUtCA. 



BriUile, pan saber 
C¿ino CrotaMo aqtii enri, 
Y li otras Docbes llegfr. 

Eb todo be de obedecer. 



FABIÚ. — DIANA. 



Pablo. 

FAMO. 

íQnémaiMlu.teiion* 
Mu; «Kyada coa ios 



FtBIO. lAp ) 

iVilgaiae Dtos! 

Loe qoe algonai Doches bt 
Gntnroa ieste jardín? 
I Con qné intento, ó i qué Oa 
Abierta m pverta tela , 
Sabiendo qne snelo en él 
Gsur jo! 

FABIO. 

Señora , JO 
(Am. Uiardo i perder me ecbó) 
Smo sé que so j flel 
Criado tnjo;jaae serla. 



k; 



NomBeía 
dEsmlpeU este día. 
ira lo que jo be pensado, 
Fabio , en que vos me sirváis, 
Discnlpas no preveogilB ; 
Qne os%e menester culpado. 



Ko os entiendo. 

MANA. 

Pues JO si 
0( «MJetMÍo, ?Mo , S TOS. 
Bdos estamos los dos . 
Yo sé que eotra geoie a<nil , 
T que TOS qtttén son sabéis, 
Qoe TOS el paso les dais. 
Une la puerta les gnardais , 

Y qtie espaldas les bacels. 

Y pues «riscniparos no 
Podéis , y pties esa puerta 

Psra qne otro entre está aUerts, 
Estelo para que jo 
Salea tamicen , adiirtíendo 
Que habéis de ir donde jo Itaere ; 
Que valerse de vos qi^re 
Ni osadia , porqne entiendo 

Ana u( .1 iSaa..^ «.Anil... 



Para nn delito, de qnlea i 

Es cónjpllce en el delito. 

V pues ja la oocbe Tria 

Con desmajado arrebol | 

Da prisa , diciendo al sol 

Qne se vaya con el dia , : 

AquMtaJoja tomad. 

líos caballos prevenidos 

Haya en el paroue escandidas. I 

Obedeced j callad, | 

forqne mi resolución , i 

De vos valiéndose asi, | 

intenta bacer desde aquí 

Lmllad la que era traidoo. 

Esto no salga de vos, 

Pues i callar os convida 

Hi opinión j vuestra vida. 

Cuidada j secreto. Adiós. {Va$e.) 



Qne Mi 
PiMia< 



FABIO. 
j Qué es lo que pasa por mi ? 
Diana qoe M jo, ba pensado, 
Quien paso i Crouldo ba dado 
( Y ba pensado bien , pues fui 
Qaien a Lisardo le dlú), 
V que de mi se Ga , argayo. 
Como conlldenle sujo : 
iQné baré en este Tance jóT 
Si descubro su secreto, 
Es solicitar mi muerte; 
Si le encubro , es caso tuerta 
Lo que encobro : ¡ extrafio aprieto ! 
A Usardo be de buscar. 
Para darle cuenta desto; * 

Has no sé dónde , supuesto 
Que boj no le be podido hallar. 



PESÓTE. — FABIO. 
rABio. 



Adonde Benito estif 



Si, 
Que es su primo muj amado. 

¡ Qné eitosado impertinente ! 



Í4p. ;Qné pnedo bacerT Mas jquÉ dado 
iacer lo que debo jo! 
Diana de mi se Bó, 
Cuando de otros mnciios pudo : 
Pues que be de ayudarla es liana, 
y es el mas bonrado acuerdo. 
Pues si un clu(|ue en Mantua pierdo, 
Otro duque en Panna gano. ) 
iOjes. PeroteT 

rnioTE. 
SeBor. 



La gente, por si salir 
Al jardín quiere Diana; 

Í adiós, que de prisa esloj, 
DO me esperes por boj. iVau.'' 



Antes cíe verte ir me alegro. 
Porque no es Hlhaia nu su^ro 
Para contarle la ausencia. 



CBOTALDO, L1SARDO.~PEROTE. 

Pnes qoe tan de noche es ja , 
Bien puedes entrar conmigo. 

i Quién va allí! 

Perote amigo , 



Benito : ¿quién ha de serT 

rSelior j primo! ¡qué errorl 
Roj que mi suegro j seSor 
Os ha habido menester, 
; Ño venís en lodo el dia ! 
En verdad aue muy inquieta 
Habéis tenido i Gileía , 
Vnesa prima , y mujer mía. 



Tuve cierto ioconreaieuie. 

l>KBOT(. 

¿Quién vieoe con vos? 



I Luego ja bay otro pariente T 

CaOTALBO, 

Íque desde aqueste dia 
uj vuestro amigo seri. 

tRan vido lo que se va 
reciendo la alcurnia miaT 
Vo fi decir ¿ mi mi^jer 
Qne hay otro nrimo en campaSa, 
Que veuga i abrazarte : ¡ eiIraBa 
Familia debe de ser ! ( Vate.) 

ESCEHA IX. 

CROTALDO,LISARDO. 



LlgilBO. 

No importa nada. 
Pero ja qne en este tr^e, 
Bien como el sol entre pardas 



Va ijne dentro dd Jardis 
Tener ocnhaa ■wMB n d M , ■ 

ü,nt,Z..MLyCOOglC 



Pan tos dot premldu. 
De icero y <¡e fuego arma»; 
Ya qne É sd poíria bu dejado 
Criados que las espaldas 
Te gnaníen , y eu ese parque * 
Una carroza emboscada; 
Ulme.seíior, ¿qué es tu Intento? 
l'ara hablar hoy i Diana , 
Después de s?is á ocho diaa 
' Uue de loB jardines faltas , 
• Has habido menester 
Hacer preveodones tantas f 



is empeik) 



A mas rir^go se despeña 
y mas peligros le arrastrau ; 
Que el (tolienie , i cuya vida 
Imposible es la esperaoia , 
Ue otro imposlUe na de hacer 
Conlraveneno i sus ansias. 
No quise decirle, cuando 
Tu llamé aquesta maüjna 
A iquege fuerte que es ti 
lie Uanlua y parma i la raya ; 
Cuando te dije que hicieras 
La prevención de las armas , 

V cuando traje , en efecto , 
Esa gente que me aguarda. 
La causa, porque tu entonces 
Dihcnlladei no hallaras ; 

l'nes auiu(ue buenos, oo fneniD 
Tus consejos de Importancia. 
Agora ti, le diré 
Oe mis Intenloit la causa , 
Porque deoiTO del peligro 
Es necio quien le repara ; 

«ue una cosa es prevenirse , 
lato desde afuera, para 
No entrar en él , y otra cosa 
Ks dentro del , cara i cara 
Mirarle , para salir 
llél con valor ó con mafia. 
Desios dos estados , pues , 
Lisirdo, en el qne le bailas. 
Es en el de mirar cúmo 
Hemos de salir ; pues hasta 
Decirte qne en él estamos. 
Con tan grande , tan extraña 
Hesolucioo , que no hay otro' 
Medio para mi desgracia 
Que morir , pues que no habernos 
Pe tolverie la-" espaldas. 
Yo adoro i Diaiía , amigo , 
De tal suerte , que es Diana 
Elalieniodeml vida,' 
La Inspiración de mi alma : 
Luego no tlvo sin ella ; 

V mas cuando con tírana 
Acción otro duefio tome 
Posesión en mi esperanu. 
Decirme qne el tiempo puede 
Hacer qne llegue i olfidarla, 
lis delito, no consejo : 

; Oh mal baya , amen , mal haya 
Kl primero que asenta 
Tan vil, tan torpe, tan baja 
Profosicion, como bacer 
Ariiumeiiio de qae haya 
Consuelo Jamas de Ter 
En otros brazos sn dama '. 
Miente quien dice que bay 
Olvido : la prueba es clara; 
Qae si amor es una estrelb , 
Que influye en mi esta tirana ¡ 
Pasión, y esta estrella Siempre /_ 
EiU en el cielo clavada , Q 

Ínúmo tittarl mi amor , ' ^ 

Jénlras mi estrella uo falla? 

V siendo asi que es fonoso 



Qaeiu 



in ella k 



LA S^lúRA Y LA CRIARA. 
B» fonoso que cm ella 
Huera : luego es ciencia Tana , 
Que lo que hov ha sido amor ' 
Ser pueda olvido mañana. 

Y asi. Intento aquesta noclie, 
Pues no puedo sin Diana 
Vivir, morir de una vei , 

Y no. Lksardo, de tantas : ' 
A cuyo efeclo be dejado. 
Dése liosqoe entre las ramas. 
La carroza,y Aesaspueitas 
La gente que me acompaña. 

i Qué es lo que habernos de bacet? 

CaOTALVO. 

Lisardo amigo, robarla. 
No me repliques r ya sé 
Que vas á decir la extraña 
h^nemistad que ban tenido 
Nuestra sangre y nuestras caitas. 
Que tenleudo en esta acción 
Quejoso i Hilan y i Mantua, 
Ha de quedar destruida , 
Sin defensa alguna, Parma. 
Todo lo tengo mirado. 

Y lodo no importa nada , 
l^mo i Diana no pierda ; 
Pues logrando yo i Diana, 
Con ella todo me sobra , 
Sin ella todo me falta. 

A taala resolución , 

No be de responder palabra , 
Sino morir i [u lado. 
Has permite que te haga 
Sola una pregunta. 



Di. 



¿Luego no es su guslo que bagas 
Esta TÍolencla! 



Es asi; 
Mal 00 temo sn desgrada. 

USAMK). 
GBOTALH. 

Contó cuantas veces 
Pedí esta licencia , lanías 
Llorando me la negó ; 
V supuesto que lloraba 
Kl no dírmela , Lisardo . 
No me llorará el tomarla. 

_.. lin , si como oirjs nocbe%. 
Esta noctae al jardín baja. 
Perdonar! su respeto ; 
Que aunque le tiene quien ama. 
Tal vez quien ama le pierde. 

LISARDO. 

Si las sombras no me' engañan. 
La puerta ii ia galería 
De sn cuarto abren. 



: Encubríraonos los dos 
I Eoire estas espesas nmu 
: Hasta asegurainoa bíln 



ESCEKA X. 



EJ mío., ¡gue biandamenU 
Hiere en las bojas el anr>! 

íY (¡né bien suena en lis íkíenUa 
Su apadUe eonsonanda ! 

caorTAi-ao. (Ap. á ClHftla.) 



Las dos son. 



Bien las dos * oces 



Solo nos falla 
Reconocer detlas dos 
CuU ea Diana y cuál Laura ; 
Que fuera muy bueno errarlo. 
Sobre prevenciones tantas. 

No lo presumas , y deja 
Ese engaño allí a la* farsas. 
Acerqttémooos an poco. 

MANA. 

Lanrt. 



Por ver si de mis tristezas 
Pnedo divertirme, llama 
Los múdeos.— i Oyes? mira. 
(Áp. iQai haré yo para engaBirlj, 
Y qne se detenga roas? ) 
IDiaaa IwUa baja ton Laura, • Cn~ 
laléc aporte Mn Utarát.) 
autULvo. 



Supnesio que no ea posible 
Engañarnos ya , repara 
Eu que saliendo de aquí, 
Al rOido de las ramas 
Podrí ver que se le acercan 
Dos bultos, y es recelarla : 
y asi es mejor por detras 
Detle cenador, qne espaldas 
Nos bace , salir mas cerca 
Ddla. 

CtOTAtPO. 

Bien dices. 



Lótm 



(RtUroMe Jm Hm.) 



• Toy 



Atraer. 

DUIU. 

Yo no esperaba 
Has trae envlaru,>paTa inw 
Adonde Fibto aa amirda. , 

,zodb,LiOOglC 



COHEDIAS DE DON PEDRO CAUtEBON DE LA SÁRCJL 



GILETA, V úetrat PEROTE, ttgviiii- 
4toIa.~DIA!U; detpue*. CRU'l' AL- 
DO T lisarJd. 



¡Oh <]iié mal que se me bace 
beaaDdflTine aquesias galas , 
Sla qoe Benito las lea! 
Yo he de wt si esla ja eo casa. 

PEGOTE. {Ap.) 

Buu ver 111611116 vi , 
Vo; ilgui«Klo i esta picaBa 



{Ap. jMas que viene 
A moHnrme esta villaoBT) 
SI , JO soy. 

iVmelve» por el olro lado Crotalda 
Liiardo, ¡r fttiblan aparte.) 



Auii se están juntas 



Gileta , aquf aguarda, 
Y nu te quites ile aquí : 
Va voeiVD. 



De buena gana. 

DIUIA. (Ap.) 



1 Ves cómo Laura se aparta , 
YioloDianaqaeda! 

MOtaLDO. 

Y de mas cerca mirada. 
Lo dice mejor el mudo 
Briliar de telas y galas. 
Ya no podemos etrarlo. , 

l^ia que se aleje Lanra. 

BIM... {Ap.) 

Quien no saplere de amor 

Ao acuse , du , de liiiaiía 

Filia acción : aprenda i amar 

Bi que hubiere du jungarla. (Yate.) 

FEHOTE. (Ap.) 

jQué hari aquí i soias Gileta T 



KaOTE. (Ap.) 

Marido só del Paular, ^, £, 

V aun mas, que el paular me falL^ 



Lisardo, tü en la carroza 
La pou , y excediendo al aura , 
Vuela ; que yo iré detras 
Guardantote las espaldas. 
Ya sabes dúiide , al primuro 
Fuerte , término de Parma. 
Venga iiliora el mundOi pues ya 
tUlá ea mi poder Diana. 
(Varue Croialdo v Utarit, Üevimltite 
i Gileta.) 

Vajao muy enliorabnena 
Sus murcedes, y si mandan 
Otra cosa , me la atisen ; 
Que á mi no se me da nada 
Pnr mi, sino por un primo 
A quien Gileta hari falta. 

ESCEIlAXn. 

LAURA.— PEROTE. 

Va ios músicos detras 
Deüe cenador.,, ¡ Diana ! 
; Señora ! Pero ¡ qué veo ! 
¡Estruendo dé úeJiie y armas 
A las puertas del janlin \ 
¡Traiciou! 

Ko bables palabra , 
ILaur); que te metería 
En el cuerpo cuatro balas. 



Miior lo hiio Dios conmigo : 
Gileta es i la que agarran. 

Tú eres traidor, y por qne 
Vo DQ dé voces , me engaitas. 



El engañada to fuera. 



Perdona, 
Hermosisüna Diana, (A Gileta.] 

Ono perdones. — La puerta (A Uiarde.] 
Coge , y nueslra gente llama. 

GILETA. 

jAj! ¡ay de mi! 

CHOTALIM). 

I No dé» voces. 

Con tu esposo Tas. 

S« engañan 
Voesas mercedes : adviertan ' 
Que es... 



Como estos deben de ser 
Gente del Refugio , que anda 
paitando, por caridad, 
A ias mujeres que cansan. 

No es ano temor que tienes. 

De qne la vuelvan mañaua. 



St.iDiosgrací: 

Veré el palacio, v vpré 
Si \vn el hiido Diana 
Huyó, y si el vestido lii/o 
Este engafto ; mas si falta 
De su cuarto, diré al Dnqge, 



Por libranne , cuanto pau , 

V que el que á Diana lleva . 
Es el principe de l'arnia. 



Callado. ¡Miren I Si halirara. 
Pudiera ser que me liicierun 
Algún disgusto en la pania;- 
Que esto de haberse llevado 
A mi mujer, no me agravia ; 
Que e1lu« los cargados soa. 
Pues ellos llevan la carga. 



csceha xm. 

FLOR, SILVIA, PORCIA. 



Uelancólica salgo con el día , 

Por ver si la templada cetrería. 

República del viento. 

Que sus esferas [>nebla ciento á ciento 

De azores y l)oniies , 

De sacres, gerifaltes y neblíes 

Divierte generosa 

la presuucíou de una pasioa celosa. 



Quien & los cielos puüo 
Obligará sentirlos, no lo dudo. 
Y pues i hablar tan claramente venco, 
Sepau el sol, la aurora, el alba, el día. 
Que tengo celos, y de quién los tengo, 
crotalilo , dueño iuGel de mi albedrJo, 
Crotaldo. injuaio ardor del pecho mío. 
Esquíen crius me ha dado. 
Viendo que de Diana enamorado 
( Va lo lie sabido) cada noche pasa 
A Mantua disfrazado. 
Mariposa del fuego eo que se abrasa. 
Sepan también la causa; que esta ha si- 
De haber i aqueste foerteyo venido, [do 
Quees término de Parma yHauíua.doii- 
[do. 
Para ir de nncbe.lodo el día se esconde; 
Y.sepan Unalmente que boy espero. 
Pues muero, verlapen^de que muero. 



' Por lo que ha de perder 



DIANA. — Dichas. 
PIAHA. (D«n(re.) 

¡Socorro, cíelos! 



ue tunbii;n4os ojói , 

,t,zodb/GoogJc 



Se meten 1 la ^iHe en lo* enojo*. 

:No let precipitada 

lio bruio, que sin Tienda, deibocado, 

Subiebde peña á peiia , 

Por deipebarM mas, no se despeña I 

Si la teioddad iajr Dios! penuiLe 

Bieo el Déjelo que li vista admiie , 



Ya ca;6 el caballo, j ella, 
Ei&alacion , si no arrancada estrella, 
Predpiíada al suvlo, 
A naesiras plantas da. 

{Sale Diana, eayeHÍe.) 



¡Vilgameeldelo: 



hihlice bemosura . 



Si rajo Qo de la región mu paral C 
«QuieiieresT ■ '^ 



Llu» eio« ciudoT««. 



Llegad lodos, llegad. 



ESCENA XT. 



¡Qué miserable suerte! 

Esa mujer llevad i aquese fuerte, 
Y al alcaiOe decid que bu remedio 
Trate, buscaiido el mas extraño medio 

?ne 1 su salud importe, 
después volveremos á la corte; [ro, 
{Ap.Qoevermiscelosjaporbuynoquie- 
Habiendo tropezado en este agüero.) 
Llevadla pues. (U^wnla, vMtefoMe.) 

Gallardas caHiloras , 

ÍVisleis,puessaisdeste horiionte a oro - 
lumnjerquvoncélirocorriat fras, 



íQiúén es « 






Una bija mía, 
Qne 1 la caza inellnada 
Ñsciú, para morir tau Uetdicbada. 

Esa mujer ¡ob miserable anciano ! 
En ese roerte esti, y aunque uo es vai 
El temor de su villa, 
A su aliento veréis restituida. 
No os aDijais, sin acndld i velta, 
TraUd de sn salud , y cuanto en ella 
Jlnblereis menester, pedid en nombre 
De Flor; ; porque triste no me asombre 
Lüstima semejante , lo qne Imbíere 
He avisad , si mnríere ú si viviere. 

(Vate Mn m dantai.) 

¡A; iatelii ! aj triste ! av desdichado ! 
iOué buena cuenia de Diana he dado ! 
Como vtá que ja el día 



LA SEflOAA. Y LA CRIADA. 
Declaraba el peligro i que venia, 
DIO los pies al cabiillo, que irritado 
Se le desesperó, toa desbocado , 

Que dejlndnme airas, vi sucedida 
La misera tragedia desuvida. (Vue.) 



Sili en el faene. 
ESCENA Xn 



Este es el rueriü , donde 

En triMe ocaso tanta lut se esconde. 

(Sale el Alcaide.) 
Decidme, amijio, ¿qué aposento ba sido 
Donde esli una mujer que ahora han 
Desmajada! [traído 

Eo aqueste recogida 
La dejo, por si acaso la caída 
CoD el descanso un poco se repara. 



No vifiré basta teria. 

Vtcet dentro. 

Para, para. 



ESCENA XVXL 



usAiDO. (Dentro.) 
Ninguno corra al coche la cortina. 
Hasta qne se prevenga 
Al Alcaide. 

¡ Ob Lisardo ! 

Qne te tenga 
Una dama, que viene 
En aquesa carroza , aquí conviene , 
Del herte en lo tnas laiimo j secreto, 
Qne es cosa de Crotaldo. 

Yo prometo 
Servirla en cuanto pueda. 

Hai bien Uegar el coche. 

Ya lo queda. 
Usaudo. (EntránioK.) 
Ken puedes apearte. 
Bella Diana, porque en esta parte 
Ocultarte conviene (Saca á Cíleta 
Mientras llega Crotaldo, que ja viene 
Porque'atras se ha quedado 
Asegurando... ¡Aj Dios! 



(Ap. ¡Cielos ¡iqué es loqiw veo, 
Qoe mlrtadolo mas, menos h> creoT) 
villana ( ] lance tuerte 1 }, 

tCómohas venido, dónde.úde qnétuer. 
:u aqaesa carroiat [te 



cmxM. 

iPeosaban <me traían otra m 
Poe* JO ló la traida. 

USAIIIO. ( Ap.) 

Hój perderé la vida. 



(Ap. iQuí aqnesto mcedieseT 
¡Qué barí Crouldo ¡clelosl cuando vea 
Que esta villana la robada sea? 
Retirarme pretendo [Ueiido 

Antes que él llegue i verla; porque en- 
Queaonqoe él igual conmigo biio el eu' 
[liana, 
eldaSo. 



Sobre mi solo ha de cargar i . 

Sin mirar que so culpa me disculpa ; 

?De el potferoso nunca llene culpa, 
asi , sepa el engaéo deste dia.; 
Has de otra boca, j en ausencia nia.) 
Llevad aquesta dama, j de escondeüa 
(AlAltaUe.) 
Tratad donde nhwwio pueda fella.— 
(A Gileta.) Veta-de aqiii. ¡ Qué penu! 
[qué molestias! 

{Han vidoT Sise Irlo, que noson bestias. 

' ¡ A lé que de otra suerte moi habnba. 

Guando villano en muesa tierra estaba! 

lYaie Gileta etn ríAlatíée.y 



Debute de Crotaldo, porque infiero 
Ni muerte, ai <e aguardo. 
Aquinomehade ualtar. 



CROTALDO, caiuos.-LISARDO. 



¿Dónde, Lisardo, 
El toiesttqneadoroT 
Uóckde la estrella, cuja autendjjloro! 
Dónde el bermoso dia? "^ . 

Dónde la luí qne al alba deaalliT-J 
Que JO , porque viniera 
Has segura, pensando ¡ a j Dia« ItpiMra 
Gente qae la «egola , 



¿Cómo no me respondes? 

¡El coler mudas, j la vo7 . 

bime, ¿dónde escondido 

EsU el ravo del aol que bemos baido 

Dónde le has ocultadfoT 

Ese tajqqu ft^Lgol bemos hurtado v. 
En esufnerte esU ! al Alcaide dije 
Qne ea él la retirara. 

CROTitUIO. 

¿Qué le aaige, 
SI en él esti T Qué teme tn cuidado * 
Iré i verla . j en ligrimas bañado , 
La pedirl perdón rol atrevimiento , 
Atmqoe mi amor disculpari mi in lento. 
(Cmí.) 

Yo, iniei qne llegue i verla, ne retira. 
(Vate.) 
CRUM I.» (Ap.) 
EHraHas cosas son esiai que miro 
De CroUldo engañado, 



dbvGooglc 



Pinna, HUan y Haouu iiui de perderse; 
Y a^ al Ouqae avisar de todo <fni«ri>. 
Para que lo remedie; qoe cmo nliero 
Om en ley de baen vasidlo • 

Sebo bacér ; luego es justo ejecuullo. 
{Vante lot niaéot, v wte CroUtldt.) 

E8CEHA XOC. 

CROTALDO , y luego FABIO. 



COHEÜlAS DE [H)N PEDRO C&LDEBOH DE LA BARCA. 

Que pudiera la calda 
GosUTte la vida. 

MUU. 



Triste k Liaardo veo, 
YaI Alcaide no hallo; algún mal creo. 
Ko 9 nd sospecha vana. 
{Sale FaHo.) 

tlMO. 

¡Gradas * Uoi, que en si t oliió Diana ! 



Je eaUuní moler, uo cielo humano. 

Que trajeron ahora 
AquiT 



Ya sin duda sabia 

Qne Diana véala , 

I qne caro lamtiieo, pues que pregunta 

Por eU>0 £^ mujer , medio difania • 

Al SBStO que la du l«n gran caída , 

Llega aquí ; pero ;a resiiiuida 

A an alieuto se ve. (Voie.) 

caoTiLoo. 

¡ Cielos !^Qué be oído! 
La carroia sin duda había caldo, 
Y eata la cansa era 
Porqtie Lisardo habló desia manera. 



ESCENA XX. 
DIANA.-CROTALDO. 
nUHA. 
iGradaial délo, que otra *ez respiro! 
iOéadn tOoj, tíd^s! i Cómo! (Ap. Has 
(¡qué miro! 
Este es Crotsldo : presto le dijeron 
Qne estal» aquí, las gentes que me TÍe- 
[roo.) 

CaOMLBO. {Ap.) 

Coa temor la be mirado. 

. DI*M. [Ap.) . • 

Coo Tei^enia le he vielo. 
CaoTjtLDO. (Ap.) 

Pero ¿qué me resisto... 

BUHA. (Ap.) 

Pero jquá me he turbado— 

rCBOTALaO. (Ap.) 
Hi imante ; Qnne doraré con ella 
El noble atreTimieolo de Lraella? 

VUIU. {Ap.) 

Pues doraré con él amaiUe ; Grme 
£1 noble atrevimicoto de «enirmef 

cnoi.LDo. (Ap.) 
Ponga amor en mis ojos y en mis labios 
AImÍm qne disco Ipen sus agravios. 

auiu, (Ap.) 
Pongaimorenmiilabiosyenniis cyos 
Alectos que disculpen sus ettojos. 



Oje , Crotaldo. 



(Ap. M pena es vana.) 



CBOTALDO. 

Escúcbanie , Diana ; 
Que inles qne tü hables, es justo 
Qoe yo las discnipas dé 
A tan grande atrevimiento. 
Como verte en mi poder. 



Pnes si tú das las disculpas, 
Firme amante , galán liel , 
Dése atrevimiento áiites, 
4 Qué le diré yo después? 



Nadamediris, Diana; 

Que es lo qne jo Intraiio , en fe 

De no escucharte quejosa. 



Aquí 

No^ay culpa ninguna : , quién 
Ignora qne es el amor 
Una pasjon tan cruel, 
Qoe Üraoa , no se rinde 
A razón , consejo y ley T 

Nadie lo ignora , y m^yor- 
HenLe , sí en mi eilremo ve 
Atropellado el decoro 
De tan priucipal mujer. 
cioraLM. 
Es verdad; mas^considera 
Que i un yerro de amor, no es biej 
El nombre darle de robo, 
Pues trae dorada la tez ; 

Y mas si al de amor se aSade 
El de los celos también. 
Porque jquién podía esperar 
Verte en ajeno poder? 

Y asi , previniendo el dai^o , 
iQué mucho, Diana, que 

A tanto riesgo te hallases 

Hoy eumi Estado? ■ 



¡Qoébien, 

Rnel estilo galán, 

Y en el término corles, 

No me has dejado que diga ! 

En mi vida no sabré 

Cuánto he estimado el oírte , 

i Ay Crotaldo I encarecer ; 

Qne me bailaba embarazada 

Conmigo , por no saber 

Qné disculpa había de hallarso 

AlaljMidla. 



¡Qué bien 
En las flneíaa constante, 
Y en los extremos fiel , 
No te das por entendida 
De tu ofensa ! que pensé 
Que no te desenojaras. 



La de haber 

Atreridome i traerte , 
Con un riesgo tan cruel, 



Aquesees 
Va criado mki. Has idóode 
Te halló t 

CHOTALUO. 

Al Instante llegué 
Al fberte tras ti; que yo 
Nunca de seguir dejé 
La carroza. 

jQuécarroiat 

CKOrALDO. 

La qne te trajo. 

No bien 
Informado estls, que i nL.. 

CnOTALDO. 

Suspende, Diana, deten 
La voz , porque siento gente, 
¥ no todos le han de ver. 
Relirate i aquesa cuadra, 
Hastaque sepa quién es. (Yete 



LlSAROO.-CROTALDO. 

(Ap. Ya estari desengaAado 
Crotaldo; y aunque intenté 
Huir, lo be pensado mejor, 
Y asi me ali-evo i volver; 
Que no he de hacerme culpado , 
Aunque la muerte me dé*.) 
SeBor, los acasos no 

CROTALDO. 

Pues 
¿Quién te eulpa i ti , Lisardo , 
Siendo tú por quien hallé 
La pai de toda mi rida ! 



Aunque gran descuido fué , 
Que costar pudo sn vida, 
¿Tú qué cu^a tienes délT 

Wngtma , setior. 

caoTiLDO. 
Y todo 
Cesú, cuando i Diana hallé 
Con salud ; que la caída * 
Ño la hizo mas mal , qne haber 
Coa el snsto desmayado 
Su divino rosicler. 



iQuéD 
Tunoh 



{A Dlanaf 

dbvGooglc 



A t)luu,dls«:pDe> 
iQaé dificulltd ka babida , 
Si aquí la manüé traer, 
Y lÚU trajiste aquí, 
Que aquí la hable? 

ua:tni>o. 

Mira bleo, 
S«fior, ai bit visto 1 Uiaua 
Aquí , parque 30... 

CBOTALDO. 

i Qué esiét 
Tan Dedo ¡ Si has sospechado 
Dné moría del golpe , Ten 
A aquesta cuadra , ; verisla 

UIAIIIK). (Ap.) 

Perder* 
El Juicio, si la hallo aquí. 

GIOTILIKI. 

Esp«n nn poco, deten. 

No eotrea, que entra geate, j tft 

SotaoMute la bas de ver. 



Un CRUiw.— GROTALDO, U3ABD0. 



u seSoba y la cruda. 

Y el hoDOr siempre hk de ser* 
ReaelNido al enemigo, 

Y no ha de tocarse ea él ; 
Que si el vencer sin matar '1 
Coiuigae noble laore), 

i Qué cons^jnlri victoria ^ 

Qoe et mate, ; DO vencer? J 

Y asi . (i el duque de Mantua 
El vuestro euemiso, haced 
Guerra é su^tado; mas no 
A la opinión te toquéis. 
Hobada oe babels traído 
(Todo , Croialdo , lo sé ) 

A Diana, una bija snja; 

Y estar Diana no es bien 
En mi Estado, con desaire 
Tan grande, como en poder 
Vuestro escondida j oculta ; 

Y asi, que parezca haced. 
Porque quiero i todo el mundo 
Con esto satisboer 

De que no ful parte jo 
En luí osada alUveí, 
Viéndola con mas decoro 
En mi corte, en mi dosel. 
Hasta que la reitituja 
A soa Estados; porqué 
Eato de ser vuestra esposa , 
NI ha de ser , ni puede ser. 



idre salt6 también. 
caoTjiuto. 
i Aj de mi , si algo ha sabido ! 

Pues ;eámo lo han de saber, 
SI JO COD andar en ello. 
Vive Dios, que aun 110 lo sél 

ESCENA XXnL 



FU». Mp.) 

A ver mis desdichas vengo, 
Supuesto que vengo t ver 



MMO. (Ap.) 

In gran peligro 



^da. 



;D6nde habéis estado. 
Que tan tarde parecéis* 

CnOTALDO. 

Ea estos montes i cau. 

n.m.(Ap.) 
iAjfalso.iograto; cruel! jli 

(Ap. Elle es el mejor remedio.)!" 

Crotaldo, loa hotnnres que 

Tienen las obligaciouea 

Que yo teugo ; vos tenéis. 

De cualquiera enenústaü , 

De cualquiera enojo, es bien 

Hacer trbitro al acere, 

A la campaña jüex. 

No al engaBb v la traición , 

Porque las vidas aquel 

Quila , j el honor estotras : 



Robada i 

No lo neguéis. 
caoTu.Do. (Ap. d Uurie.) 
v infellco de mi I 
la hallan, iqué he,de hacerT 



Hola ! ó abrid , 6 romped 






■tHOlülA XXIV. 

DUHA.-Di(»t>a. 



. JnfeliceT)Sellor, 
Ki humilde puedo i tus pié* 
Hallar piedad , ;o... 



FLOR. (Ap.) 
Esta es 
La que boy cayó del caballo, 
Y la qne yo retiré. 



ÍAp. No ha de valarta d iipBa , 
'rildor.) SeBor.-esia no ea 
Diana. Por dar lagar 
A libraría , quiere hacer 
Estos extremo* Crotaldo ; 
Porque esta es una mi^r 
; Hija de aquel hombre viejo , 

Sue yo t este fuerte eavM 
oy desmayada , y esotra 
' Lle^ó en un coche después. 
j Busca , seltor, i Diana , 
! Porque esLa no puede ser. 

! (Ap. librarla ahora del riesgo 1 
: Es lo que yo he menester.) 
' E* verdad, esta es mi bija. 

¡ UUSBO. (Ap.) 

I [Qué es lo que mis ojos venT 

lAqul Diana! Aqui PabioT 

ielo* , jcómo puede ser? 

cinuJM). 

¡Que digan que no es Dianal 

Alealde... 

ÁLCAIDI. 

Dame tua pié*. 
iQnémqjereseauT 



Crotaldo mandó guardar. 
Pues negarla no podré, 

(Entra , t taca é GÜela.) 
Es esta , sehor , que miras. 

EBCEHAXXT. 
GILETA.— DiciOf. 



Conmigo nacen todoa hoy! 
F*am. (Ap.) 
EttatnoMGflaiaT 
ruta, 
i Ve* 

Como te qneria eogahar. 
Para escondería de*pa*st 
( Ap. Hal te ha salido este en 
fotaido enemigo.) 



Al pellnosL.. .._ 
Trata el remedio , porqué 
El volvérsela á su padre, 
m ha de ser, ni puede ser. 



CBOTALDO. 

(Ap. Pues 
HehadadalaTldi Flor, 
Por darme la muerte , haré 
La denhecha.) Va , sefior, 

Sne et tan injusta y cruel 
I suerte , que en tanto nal 
Nada me tncede bien , 
Advierte , mira... 

Ya basta. 

Esto, en fin, ea tiieria. Ué (A Gilfta.) 
Vueaira Altexa , gran señora , 
La mano, que espera, i qoicu 
Desea su bonor y vida. 

4 Con qué comeré de»iaes , 

V baré tas demás hacMM><t*>1 . 

u,nt,zodb/L-.OOglC 



COMEDIAS DE DM PEDRO CALDERÓN DE LA BAKCA. 



iLnego no me cooipnréitT 

Flor. Ileea i biblar » Diana. 

lAp. Y ni eHa i hablar lleeará 
AlacaiwadeiniscHos.) 
tenga Ui Alteza i-uii iilen. 

GILETA. 

One roe prae»-. (Ap. Todos esto» 
Kuiu borrachos , par djei.) 
nooge. [A Diana.) 
iQoé oa obligaba i llogir. 
No tiéndalo «os, el ser 

* DURA. 

Pues ne lo uregunlw 
lo.Mfior, telodiré. 

CkontM. {Ap.) 
El aparar esto ahora, 
Not ba de echar a perder. 

MUU. 

Criada loj de Diana, 

V cuiuido i lerla üegai 
Itobada, por no vitir 
üjn ella la sesni: bien 
l<o dice el haber llegado 
De la suerte que llegué. 

Y porque ella se librara , 
Uulse JO culparme. 



CaOTjtLDO. (Ap.) 

Al gmio le ha esudo mal , 
Lo que I la discolpa bten. 



GILET*. 

iAlahéT 

Donde, hasta eacribir al Dnqne, 
Huéspeda de Flor seréis — 
YvostioettAseola corla i A Cretaldt) 
Ül tiempo qne en ella esté 

CaoTALSC. 



Entrad. 
ciurÁ. 

Si haré, 
rioii. lAp } 
Ed parte templa mis celos 
Ser esta quien oie los dé. 
CROTjtLDO. (Ap.) 

lEn qné ba de parar aquesto T 

DUtU. (Ap.) 
Basta que jo toj i ser 
La se&ora j la criada : 
i Quiera amor qne pire en bien 1 



JORNA DA TE RCERA. 

Sala en d jmIicIa del daiae de Puma. 

ESCENA PBIIIBBA. 



íCémo i palacio le atrevt-t 

CaoTALDO. 

Síguletulo vi^ngo 
El remedia de mi vida. 

Adnerte.que... 

CaOTAUtO, 

„ . , Wada lemo. 

Dejadme lodos, en tanto 
Qne t aquesta acción me resuelTO , 
Pues ja ¡iiliirmadD de todo , 
Sé en lo que consiste el trueco. 
(Vo«* IM áet, y uie Flor.) 
»M». (Ap.) 
iHabrl pasada por nadie , 
Que una loca le dé celos T 
Si hOT tiera Crouldo cómo 
Esli Diana, bien cvn 



Qoe de su amor j mis ; 
Acabnraa los extremos. 



Flor 



EIOTALM). 






uetdelo 



Porcjue por bernlosa j Dor, 
Naciste sujeta al hielo : 
Hajor fnera tn desvelo , 
Si yo tratara tas daBos 
Hojp con meoUrat j enga&os. 
DeiengaDos Tengo i darte ; 
Que fuera Injusto negarte 
EngaBoa j desengaños. 
Para aquesto me he atrevido 
A haber eotrado basta aqnl, 
Aunqoe el destierro baja asi 
Hoj de mi padre rompido. 
Solo qoe roe oigas te pido : 
Oje.jlneao tu rigor 
Casligtie mi necio error 
Con tu desden importuoo , 
Pues ja castigo nmguno > 
Para mí seri ma^or. J 
Yo , desigual á in saerie , 
Desde el dia que te ti , 
A adorarte me atreví, 
Has no Dte atreví i quererte : 
Poi^ioe mi respeto al verte , 
Bella deidad , me hito ser 
Cobarde .por conocer 
Qqe una deidad singular. 
Aunque se dpje adorar, 
Ko se dpja merecer. 
i:on esta desconfianza , 
Cuando mi padre trató 
Casarme contigo, bailó 
Ocupada mi esperanza - 
í Qué culpa , teüora , alcanxa 
tCI que querer no ba sabido. 
Porque primero ba querido T 

t' Mayor agravio oo hiciera 
n quererte el que quisiera 
Sacar tu amor de otro olvjdot 
De Diana enamorado 
(Perdóneme tu hermatora : 
Si lo dice mi locura. 
No lo calle mi coidado) 
Vivo ; j puesto qne be llegado 



A iii «• importa aviaar 
A Ulina de un secreto 
Qoe imporu i su honor, t tltt» 
De nn ¿ran daDo retaedlar. 
Licencia, pues, ene has de dar. 
Piadosamente obligada. 
Y por no ofender en nada 
Tn respeto, hablar oo espero 
A Diana; tolo quiero 
Habier i aquella criada 
Qne vino con t-lta. No 
Te paretca grosería 
Ver qne la desdicha mía 
De tu amparo le valló; 
Porqne il pudiwa jo 
ríe que la adoré , 
negara ; mas i qné 
Te importar! I ti , Flor bella , 
El saber qne hablé coa ella, 
"■sabes qne la r«béf 

fLO>. 

Croialdo. negar que barido 
Descortés tu petición , 
Fuera negar la raían 
Que de quejarme he tenido. 
CooBeao qne jo be vivido 
Loca de amor, j aun ea poca : 
Tú cnerdo ; pero si boj toco 
(tue amor lu suertes trocó , 



Qoe ja que celos me düe .' 
No has de saber que loa siento ; 
V Mi , ser tercera intento 
(Ap. Sepa quf Diana esii asi ) ; 
Porque cnainlo hables de mi 
En razón de mis desvelos , 
Digas que me dísle reíos , ^ 



'•■1 






Na solameoie faas de hablar 
Con Laura ( ¡ oh pasión Urana ! ) , 
"" para baliiar con Diana, 
nisma , jo le he de dar 
'Hempo. Obsion j lugar ; 
" e si de mi irijusta estrella 

quedó ateuiia centella 
De agrario* de tu nnidanza, 
No quiero ja mas wagfma... 
Ap. Que mirarle hablar eoo ella.) 
!>>n eslo curar intento 
Mi pesar, si en mi bai pe<tar. 
( Ap. Pues celos no puede dar 
Quien no tiene entendimiento.) 

CBDTAUM). 

Al UTO, Flor bella , ateotii. 

Quisiera , i tus píes reiidiiln , 

Qne los brazos que te pido , 

Mejorando mi cuidado , 

Fueran hoy de enamorado , 

Como son de agradecido. 

(Al irtt é dar U>t traiM , itle Dianm.y 



DIANA. - FLOR , CROTALDOv 

BUHA. 



dbyGOOglC 



tío; cpuri nuíitra wna ; 
Que si Crol3l<lo enajena 
Su volunUü, claro está 
Que eí desiietro cesari 
Ue OiiM. 

CKOTALtH). 

lAp. ¡ Estoj perdido ! ) 
Si esio es lo que te ne pedido 
Licencia de liablar me da 
CoD Uura. 



CnOTALIHI. 

Basiaqae 
Tluhle eoo Laura ; qne no 
So; Un grosero. 



L'A StlSORA Y LA cnUDA. 



Crotaldo. eso es lo qae quieres 
Consillera aliara advertido, 
! Pues eso es lo qae tías traillo , 
, j Qué airavins lialiré lioraito ! 
; i'ues eso es lo que Ijas aoiado, 
I ¡Uuí celos iiabré lenido! 



I ■ 



IV. 



Has lu u 



Si ball6 
r,j, qué duda agoraT 

CÜOTALDO. 

Tu respeto no se ignon. 

A mi no se me da nada. 

Dista bablar con ia criada. 

Mejor es con la seBora. — 
Laura, jdóode esU Diana? 

Mp. IJuclin haré en templanne.) Aquí 
Viene h&cia nosotras. 



Que yo la llamo. (Ap. ¡ Oh tirana 
Lejr de uaa presunción vana ! 
lEsto me otillgas i bacer!) 



iQuiéa es quien me quiere ver! 

Crotaldo. 

íQniéo es r.oQlali)of 
Presto decikin. ó cailaldo, 
Porque lo quiero salier. 

CI<1T*LD0. 

(Ap. Decir qni" osla es la que quiero, 

Hiénlras estú Flor delante , 

Es ruerza.) El mas (irme auaole, 

(¡ne con amor vei'dadero. 

Tanto esplendor lisonjero 

Adoró ; el cielo es [esligo 

De las verdales qne 'li)[0, 



Bespoode 1ü . paes cooligo 
Habla , que 1ü Diana eres. 

ClOTALM. (.Ip.) 

\ esla verdad. 



DIANA , CROTALDO, G1LETA. 

CXOTÁLIK). 

iFDéteja FlorT 



Deja lá , hermosa Diana, 
Deja, hermoso dueño uiio 
Que entre tus branos... 



Que pensaré al abrazarme. 

Según boj liberal andas 

Ue abra;tos , que por costumbre , 

y uo por gusto , me abrazas. 

CB0T*L»O. 

i Plegué i Dios , Diana mia , 
Í)ue é\ me deslrnja, si hay causa 
A tu euojo ! 



Engañarse el alma. 

■""■ "7 

<'.laro esta : que como ella 
Con los ojos no se trata , 
No ba de creer á los ojos. 

CHOTA LDO. 

Si , mas la disculpa aguarda : 
Entrar! por los oiilos; ~ 

Que destii fálirica humana, ^ 

Donde bués|ied de aposento 
Vive de prestado el alma , 
Los oídos son las puertas , 
Si los ojos las ventanas. « 



No le vayas , qne 1 loa doi 
Importa que no lo varas. 
Para hacer ouesin desbecha 



t SILETA. 

jHe de estar hecha una esiaola? 

CaOTAIJM. 

' V volviendo i m\ disculpa... 
i Disculpa ha;! 



I Oye j sabrlsla. 

•.] ' Informado ;a de Fabfo 
i V Ltsardo en cnaiilo pasa : 
! Que tú te veniste, j que 

Hoharoii 1 esta villana ; 

Y Tii'ado traerte i palacio, 
¡ 1'u disculpa fué la causa 

Para que fueses en él 
I La tetioTtt B ¡a criada ; 



! Arrastrado de m 
Osé euirar hasU e 
Sil Flor abracé... 






No, porque echara 
A perder nna verdad. 
Si en una meiiUra bailara 
La disculpa. 

Con todo eso . 
He holgara que lo negaras, 
Aunmie mintieras , porqué 
En el duelo de las damas 
Queda bien puesto el que mimlc 
Si miente í desenojarlas. 



St, mas i Italia* 

CROTALDO. 

A Flor abracé, en albricias 
De que licencia me dalia 
De hablarle ; porque con ella 
He declaré cata k cara. 

\ Qué cariñosas albricias .' 
Pero i quien ja tíeiie gana, 
Crolaldo, de perdonar. 
Cualquiera disculpa basta. 
No hablemos en lo que ya 
Sucedió(cosa fué rara). 
Sino al remedia acudamos 
De lo qne suceder falta. 
Este engaOo nfi es posible 
Durar, pues da hov i maiíana 
Se ha de descubrir quién sov ; 
Y aun lo qne dura es por traía 
De haber dicho yo que esii 
Loca del susto Úiana. 



Hiélgome de saber eso , 

Que puede ser de tmporiaDda. 

Y asf inles qne el desenga&o 
rierre el paso A la eB¡<cr3nza, 

Y mi padre con Físberto 
Hagan irhiiro las armas. 
Tratemos salir de aqui. 



lO sabes ruint-JS cuardas 
n puestas en pslaein. 
I si vo caminí) hallara 
ntrar aqni , ¿hablar» i Flor T 

D,B,l,z9dbyL-.OOglC 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DB 
i.Ta decoro ; in pilabn , 
' Locos mlremoi , no ;> 
\ De amor, ile dolor los baga, 
caoTALbo. Viendo í mis ojos ; »j triste ! 

Agti-irila. Présenle la mas tirana 
-■ ■ ' i.lam 



a úe hacer t 



U 



Yot 



le tronco. 



Que es siempre Dabl aullo ci>ntj(p>.— 
Sermosisima Diana, (A GiUta.) 

A solo verle he venfíio. 
Traído aqui de ntis loslas. 

Pnei ¿qué es iqueitoT Unas lecw 
SÓ princesa, otras tlllana ; 
Cnas Diana , otra£ Giteta : 
i,S£ acaso vnesa pendanga, 
One del palo qae qnereis 
He baceis , en dando lu cartasT 



Bl Dnqae ( ¡ Tílpame el cielo '. ) 
Viene al coarto de Diana. 
lÁp. Asi he de diiimotar 
Que di licencia de baMarla.) 
Crotaldo, iqiié itreviniieula 
Es este ? jTa en esta isla T 
TA en el enano de so AUeía T 
Diré ai Duque cnanto pasa. 

CIOTjILDO. 

Pues t& nlnni... 
EL DUQDB,T cauMs. — Diatos. 



La osadia de CrotaUo, 
One hasia el coarto de la Infanta 
Se ba entrado, sin adieriir 
Qne toj JO la que le gnarda. 

GROTAU». (Ap.) 

Vive Dios , que fué i aiitar ' c 
Al Duque , ; que no de buinana , 
Ho, '^no de vengativa , 
He dejó ratrar. ; Oh tirana ! 
Vhe filos , que be de lomar 
De ti la ma)ror vf 



Vvt derla, Crotaldo, ras 
Ño lo nini* biea. t H» lusta 
Poner bo; en contigencia 
De perdñse i toda lulia. 
Sino que una sola accloo 
Qae en ni diicalpí goinlaba , 
Que es el decoro conque 
Trato en mi Bstado i Diana , 
TamMeo quer^ desiniir. 
Perdiendo con arrogancia 
El respeto k aqueste cnartof^ 



Cruel que ba contado la Tima, 
Por Cuantos espacios vuela , 
De lenguas vestida y alas , 
Desde el alba basta la noche, 
Y desde la uocbe ^1 alba ? 
Klor, señor... Mo es llenq>o;a 
De que dl^muie nada ; 
Kn ligrimas j suspiros 
Mi verdad deshecha salga. 
Flor, celosa de mi amor, 
( { Qué rigor ! ) le diú i Diana 
Veneno, con que rindj6 
«Juicio, ilnfam 



iQoé dices, Crotaldo t 
crotalho. 
Digo 
La verdad. Donde jo estaba 
He lo dijeron ; que nunca 
En palacio ;8; cielos ! Taita 

8uien lleve las malas nuevas 
ellas se van , si son malas ; 
Que l3J desdichas , señor. 
De lodos saben la casa , 

V ellas se van por su 

Siio no es menester II 
ira esa beldad , seilor,'' 
Tan desbecba , tan postrada , 
Queentre cooTusas especies, 
Ue nada la sirve el alma. 
Advierte, ¿quién aventura 
Tu honor, tu opinión , tu lama , 
Flor, 6 yo T pues para el mundo, 
Hl delito ha sido amarla , 

Y el de Flor aborrecerla. 
iOné diri Milán ; Haotaa , 
Viendo míe hoj en tu poder' 
Perdió el juicio & la tirana 
Fnena de sus celos , quien 
Hojr vive en tu conQanial 
Pero JO la vengaré. 



T llevarla/' 



CBOVALH. 

Llega tú ii hablarla , j yettrn 
Quien ea , aeSor, quien te eugaEa. 

También lo podri fingir. 

nnoce. 
Finja 4 no, yo llego á hablarla. — 
Vuestro Altexa , gran señora , 
Qué gusta , diga , j qué manda. 



Pues en viéndome sin gen 
Como ellos quieren me tr: 

DCQoe. 
Esto no es Ongido, no. 

CBOTALOO. 

¡Quédesdlcba* 



¡Qué desgracia !<V«e.) 



El juicio perdido tiaia. 
Para creer que fué cierto. 
Haberse ja dicho basta. 
Tos , Crotaldo, porque asi 

Ho atropelleis mi palabra, 
Preso en esa torre quiero c 
Que estéis. 

CaOTÁLDO- 

Sl está presa el alma , iX 
¿Qué importa qaelo «té el cnerpoT 
iAf belísima Diana ! (vsm.) 



PESÓTE. — EL DUQUE, FLOIt, 

CRUDOS. 

r»OTE. (Denlfo.) 

Soien hubiere vldo una 
ujer mía... 

¿Qué es aquello T 

Gooim primo, porniasseaas. 
Que se la lleva a otros reinos , 
De edad de veinte y seis a&os. 
Véngala restituyendo : 
Le darln su buen hallazgo ; 
O i quien la tuviere , luego 
Se la pedí rio por hurto. 

Bola. 

Se&or. 

Ved que es eso. 

Dn villano anda por Pama , 
En destemplados acentos 
Pregonando i su mujer. 
Cosa con que todo el pueblo 
Ha dado en seguirle ¡ que es 
Mu} gracioso , fuera drsto. 

Y como estas sabandijas 
Dan luego en palacio, creo 
Que& palacio ^e han (raido. 
La (tran tristeu sabiendo 
De u!ans , por si acaso 
Divierte su senthnlrato. 

Tr&eseletúipor tu vida, 
A Ulaoa ; que yo tengo 
Hoy machos cuidados, para 
lYaiar de eotretenimienLo; 
Pues i casar con Diana 
Dicen que pasa Fisberlo, 

Y que ya entra en mis estados, 
(iQué pesar!) al mismo tiempo 
Que el de Mantua con su geiiLe 
Vieni- marchando hiela ellos. 
Entre nn padre y un marido 
Ofendidos, ¿cómo puedo 
Defenderme yo!; Ay Crolaldo, 
En qué de dudas me has puestn! 

(Vflse.) 



Yo ü la causa de mis r-'lns '. — 
Decid que el villano , Floro, 
Entre aquí. 

CBUM. 

Y» te obedezco. 
{Lli$ate á I* puerta, llama, y tale 
Perele.) 
Entra , que te Oanu Flor. , 

ü,nt,Z..MLyt_-.OOglC 



PBROTE.— FLOR, CRUMM. 



Soy DO majadero , 
Pues bascaoao i mi majer. 
De tiem eo Uerra me vengo. 
Cono bombre dM<Uchado. 

iPoM dónde Be (léT 

Yo creo, 
Segnn tm primo, seQo». 
Se DOS mtMJá de por medio , 
Qne i Rtoia por todo. 
ntm. 

¿Cómo 
LabusctliaquiT 

man. 

Que si etla Tinten di Panna , 
Fuera yo i¡ Roma al moneólo; 
Qae no la busco por mas 
Que por solo cnmprimiento. 



4 No U Teis! 

PElOtE. 

Hucha de verla me buetgo. 



(Áp. Este es Perote : sin doda 

Qne aqni se icabó el enredo, 

si yo , iates que se declare , 

Agón no lo remedio.) 

¥a le he dicbo que bables poco 

y mesurado. (A GileU.) 

Va entiendo. 



LA SEÑORA Y Lk CRUDA. 

El Dnque mí tío , que siempn 
Pretende vuestro contenta , 
Sabiendo que esli hoy en Parma 
tlü villano, |ior eiiremo 
Gracioso , le envía i qoe temple 
Parte i vuestros seaiunleDlos.— 
Llegad , y besad la nano (A Perete.) 



¡ InTaal^llama i Giteía ! 

DUNA. (.4^. d Pervte.) 
Mirad que tiableis con respeto 
Alalnbuta, ii os daría 
Hoerte; ime ya es otro tiempo. 
Ni yo soy llfaiía, ul ella 
Gileu. 

lAp. á Diana. Huy bien lo óitlendo : 
Ni TOS sos GileU, Di ella 
Oiaox) Dadme con respeto 
Hoy li besar vnesa mauo, 
luíanla, si la merezco. 



A buscar i su mujer 
Un feo bajó allutiemo, 
y i otro reino i, buscar viene 
A su Mujec otro feo. 

¡ Bien gracioso ba esudo el simplel 
Por el gnsio que me lia hecho, 
Flor, quiero que ya en palacio 
Se quede : higasiile luego 
Un sayo de loco, y ande 
Goo su capirote puesto. 

¡A mi capirote y sayo.' 

GILETA. (Ap. á i¡.) 
Desta manera veremos 

Snién es el buroii, Perote, 
1 jQglar y el [wacentero. 
Enjerce , enjerce. 

rnoTE. 

iLnemetet 
GileUT 



íY i qnéT 

Pues;quéséyode*oT 
%é que como | bebo bien , 
Qoe bien visto y que bien dnenso, 
Y que me llaman Diana; ) ^ 

En lo demás do me meló, ^ 

iDlaaa te llaman T 

«1UTA. 



Taelpor qní, GIteía, creo. 

iPorquéí 

Porque Diana fué 
IrUÓ-' - 
Peroie. 



PKIOTE. 

Y en fin , ¿en tr^je de loco 
Tengo queandarT 



ESCENA X. 

EL DUQUE.-DICMS. 

BDOtlI. 

iNo l« ha agradado el villano? 
No, seDor. 



iQaépodrifi 
Dlveiur, sebo 



cima. 

Nada 

Tanto , como que k ese loco 

V(^teen en uoa maou. 

mont. 

¿Estás borracha , mujerT 

Man. 
¡Qué desdicha! 

CMADO. 

Pues la Inbaü 
Gmia, venga un repoUera. 



' Pdm ¿quién te lr«joT 

i GlIXTA- 



I Al brato seglar de pajes 

I Eítils ya entregado t — vaya , 

I ToUéenle. — Enjerce , ejerce. 

i CBIAM». 

I Fiesu boy coa el loco haji. 



::.':^bogic 



*• COMüDIAS DE WU( PKDtlO CALDEROS DE L 

El bKfaa de tu nmter; \ Diina mt : de muim 

Mu tutierii mala traía. ; Que si lu le b»s Ue Iii>si>edar, 

(VoOM lot criado* ¡levándote d Pr~i \ detengiAarle quiertE, 
rolt. ) Hpjnr remedio no esperes 

"■ie ponrnne en su lugar. 



En repo»t«Tendo al loco , 



I Vo le desengañaré. 



?1 presume que S05 
I Diana hasla ahora ; con qu 
ESCENA XL Eo lance UuimporluDO, 

Tu temor «e mpioró, 
t'LOnO.— EL üdQUB, DIANA, FLOR, l>tKS de <Iiis ixligrí», yo 

n luí ü<is. pDcs Id ni 



Fisbprto , de Uilaa duque , 
Que i Haniua i casarse pa&a. 
Con grande acompañamiento 
Hoy dicen que entrar* en I^rmí, 
Como ;a te tiene escrito. 

iQniéu ti6 confusiones lantasT 

Íyué be de hacer? porque decirle 
on hombre en su misma cara : 
(Vuestra mujer os robaron. 
Aun íDies de serlo > , es rara 
Proposición. Pues callarlo , 
Teniéndole *o en mi casa , 
Donde ella está , ;a es segunda 
Traición. ¡ El cielo me valga I 
i Uue bata una duda . tan una 
l'or l's dos parles contrarias , 
Que ofende cuando se dice, 
^ ofeiiile cuando se calla! 
lm|ios¡Ues pretendí. 
Puesto estoy en conrusioo : 
;Qué puedo hacer! 



Has de estar solo. 

(A KM uña del Duque , te 

tat dama».) 

EBCEHA xa. 

DUHA, EL Duque. 

DIAIU. 

{Ap. Vo intento 
Pedirte , ingenio , favor. ) 
Ojeme atento , (cGor ; 
Qoe Importa Mpil utar atento. 
Al Uemim qne se trataba 
De lai tudas el concierto 
DeDianaydeRsberto: 
nsberto , que iniaghiaba 

81W la bmi le mentía 
a la beldad mas <iae buouna 
Que poblicó de Diana , 
DisAmado i veiia ud día 
VinD> donde no faliú 
Alguien que le cooociera, 
Y a Diana lo dijera. 



Klm 



árdelo 



n mi jardin 
Con unas joyas entró , 
A uii Ungir me mandó 
Su misma persona, i. fin 
De que Kiaberlo volviera 
Sin verla. Yo hice el papel 
DeDlaoa, jbojconél 



I Que mueve al Du(|ite al rigor 
Devenir con tul furor. 
, Es el camiilir con Fi^erlo. 
I V boy de nii desengañado , 
' Aun de tu pane se hará, 
j Pues, sin remedin. vprá 
! El Da de su amor borlado 

I Cuando eso suced.t asi . 
I i Al llegar al desengaño. 
' En pié no se queda el daño , 
Loca Diana? 



Coo casar 
A Diana y Crotildo, pues 
Este et desengaño es 
De los d"S ; i|oe esto de calar 
Entonces loca ó no ella , 
No les loca ¡¡ los dos . pues 
A Crolaldu toca, que ei 
El que ha de vivir con ella. 

Eso, en fin, babri de ser; 
Que son necios desatinos 
Andar buscando caminos , 

tiene en qué escoger. 



Flor y *ü^¿¡|' 



xin. 

LISARDO.— DIANA , EL DUQUE. 






Va por palacio e 
Eísuei-to. 

DUODB. 

Pnet que tú ( ¡ ay triste ! ) 
Tan buena criada bicistey 
Empieza i hacer la seúor». 

{ReUrante et Duque y Usard«.\ 

ESCBHAXIV. 



niSERTO. 

ítamano... ¡Qué miro! 
la! ¿Tú cueste palacio? 
iQué ha sido la causa? Qoé 



Uye.ysabráslo 
(:*p. ¡Qué teme mi amor?) Físberlo, 
Cuando mi padre, tirano 
Dueño de mi libertad , 
Trató de darte mi mano, 
Vo no te la pude dar , 
Porque estaba.,. ; Eo qué reparo? 



Desposada ci 
La Deredada 






>n Crotaldo. 
Deredada enemisiuil 
De nuestros padres , niif 
Tuvo a Italia, fué la 

Deite stcreio, basta 

Que como mina oprimida •^ 
Bu el centro de los años, 
Heveniu con mas poder, ' 

V obró con majur espanto.^ 
N'o fué parte el lluque eo esto ; 

Y si i decir mas me alargo , 
Ki Crotaldo ha sido parte ; 
Yo fui el todo, pues mirando 
Tan cercano mi prliuru , 

( Perdóname que le llamo 
Peligro) una noche pude 
Llegar con solo ui) rriaUo 
, A Parma.'Súpolo el Duque,") 

Sue prudente y cortesano . C 
e trajo* BU cone/dondfT 
Por ptMler desengañaros 
De su inocencia , me tuvo 
Con tal decoro y recalo, 
Que (H>r DO turbarle en oada , 
Hoy tiene preso i Crotaldo. 
Esta es la verdad , y yo , 
No solo renilida aguardo 
Que como príncipe ioiicto, 
' — 10 joven pllardo. 



N'o ir 



He busca , 



islas 01 



I Hoy i ana mujer amparo; 
; Pues boy intes que ofendida, 
I Te has de uuslraT obligado, 
I Supuesto, invicto FisbCTlo , 

Sue ñiera maior agravio 
ue enamoraoa de otro , 
A H te diera la mano. 

DDQOI. {Ap.) 

¡Qué bien lo ha flngida, cíekM! 

usaano. (Ap.) 
Con la verdad te ba engaüado. 

nSIEBTO. 

Bien ba sido menester 
Eacochar de U este caso , 
Para qne yo respondiera 
Con sentimiento j sin mano» ; 
Porqne de una dama solo 
Se escuchan bien deseonñoc 
Al Duque tu padre be T&to .^ 
Y en mi su queja ha librado-' 
Deatos disgastos el medio O 

Ha de ser qne des la mano, 
Diana, k Crotaldo; quejo 
Haré gala de mi agravio. 

Tu noble pecbo descubres. 
unoní. {Ap.) 
tenso remediado, 
lar loca Diana 
Fuese eiceso de on eogaBo, 

(Sale il s litvdt^ 



Cnt.zodhyGoOgle 



FLOIl , CROTALDO, GELETA, I 
TK. — DIAMA, flSBEKTO, El 
QUS, LISAHUO, *coiF^iiiE 



Con mit bnioe to auratlezco 
y debutes U doy li mano. 



U SBflOBA T LA CRIADA. 

man. (Ap.) 
DescntnWie la maraBa. 

CILI». {Ap.) 

i Uu que me qnitio el balo T 

BDOtn. 
iCaédicefT 

CHOTáLM. 

Qa« esta es Diana. 

FLOR. 

iE«ta ti Diaoa? ;Qi]é aguardo T... 

jPues cómo es esto? 

Haber sido, 
ScEkir. M este palacio 
La criada g la teñtra , 
Donde mi oombre ba tomado 
lUia lillana, qne faa sido 



Haílgome de haberte hallado. 



Yo i Flor, eoo vuestra Heeoeia, 
Para hoDor de mis estados. 
Daré la mano, con que 
Deudos j anflgos qr -"-" 



ta uñara y la criada 
Aqnl Bu con esto ha dado : 
Mereica Tueslro perdón , 



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EN ESTA VIDA TODO ES VERDAD Y TODO MENTIRA. 



nJcAs. 

HERACLIO. 
LEOMOO. 
ASTOLFO, 
LISIPO. 



LVQVP.TE, greelato. 

SAtí\fiO:i , oraeitit 

crNfU. 

LIUIA. 

ISMl^MA - 



SoLunos. 

HUNCOS. 

ACOl FAJAMIENTO. 



Im eteena et en Steilia. 



JORNADA PRIMEUA. 



ESCENA PBIUERA. 

Teca» 4 un lado caja» y trompelat, y 
á otro iiutrvttento* miticot, y talen 
por UM parle tOLUÁDOS, y FOcAS de- 
Irat; y par otra, ISHl^MA, damas, y 
úetrai clNTIA. 

soLDJiH». {Dentra.'i 
Vil» Focas. 

rócAs. (Denlrg ) 
Ciiiila viva, 
Ueci J , siilJjilus , at verla. 



a Uiilia 



s. {Dentro.) 



u. (Oentra.) 
Fúcas viva, 
Rrpilan las toces vuestras, 
usos. (Dmlre.) 
Vivan Ciitiia y Focas. 

OTROS. (Oenlra.) 

Vivaii. 

fúcAS. {Dmiro.) 

Y bagín silva i su b«tleza 
Los luililarps esiniendos 
he cajas y de Iroropeiu. 

ciMTiA. {Dentro.) 

V hagan i su vlsia salva 
Himnos, canciones j leiras. 
(Salen tadot, y canta la múitca. ) 

MlisiCOS. 

¡Elnunea tencido Uarle, 
El íiempre vencedor Citar, 
A lót mantei de Triaacria 
En hora dUlwia venga! 

En bora venga dichosa. 

Tanto qne baile i su oliediencia, 

l^u siempre rundido atecio. 

Su pairia A sus plantas puesta : 

Rn re de cuyas lealtades 

Tenoo de ser la primera 

Yo qae . besando su mano , 

Mí corona i su pié ofresca , 

Porque poslrliidoDie jo 

(Ap. ¡01) temor, cuánto me rnenu. 



Viendo d |>odiír de ud lii 



10!) 



A la m^siait n , 

lie tan ({lorioso liíroe, el mondo 

Fu mi rciiili miento vea 

(Juu teda 1'riiiacria en mi 

Yace rendida ; sujeta, 

Uicii-'ndo rn la voz de todos , 

Ufana, alegre j contenta : 

ELLA 1 MDSICOS. 

El nuiís vencido Marte , 
El tlempre veneedar, etc. 

( Tocan e^ai f elarlaet ) 

Fuerza es que en hora d idiosa 
Venga, hermosa Cintia bella, 
Quieu viene i lograr aplausos . 
Uonde pensó bailar orcueas. 
Uien temf, aunque coronado 
De laníos laoreles venga 
A ver ta eminente cumbre 

SuefiíámlcuDa primera, 
aliar en sus campos antes 
Oposiciones que liesias ; 
Porque nadie es en su patria 
Tanreliicomoenla-ijena, 
Hajorraenle cuando vuel\e 
Tras tantos arlos lie ansei)C.'a. 
Pero viendo que ba sabiih) , 
Politicamente cnerda , 
La raxon de estado hacer 
Sacrillcla de ta faena ; 
En premio del renilitnicntD 
Con que me admitfi y aceptas 
Palabra, Ctiitla, te doy 
De que en la paz te mantenga - 
t)e tu reino, sin que en U 
Saiisriiga,nÍeDtu tima. 
La liidrúpica sed de sangre 
t)n mi heredada soberbia. 

Y porqoc conozcas sí rM 
Tan nunca usada clitmencia 
Privilegio que níniínDO 

Hasta boy gozó, escucha alema ; 
Que quieren mis vanidades. 
Va que mi origen me acuerdan 
Estos piramos, gloriarse 
De que á mi solo me del)a , 

Y no al lustre de mi sangre , 
Las adquiridas grandezas 

Con (pie , aborto destos montes, 
Doy i esi.is montes la vudla. 
Aquellas dos altas cimas 
Que, en desigual competencia, 
De fuego el volcan corona , 

Y ciñe de nieve el Etna , 
FLiírnn mí primera cuna 
(Ya lo dije), ^11 que en ellas 
Tuviese mas padres que 



Las víboras qne i 
Leche de lo1ias<, infante. 
He alimentó alli en mi lienia 
Fdad, y en mi edad adutta 
El veneno de sus yerbas : 
En cava bruta críanu 
Dudóla naturaleza 
ftí era (ler^ó si era bombre; 

Y resolvió, al ver que era 
Hombre y fiera, qne credese 
Para 'rey de hombres y lleras. 

Y asi, en primer vasallaje 
He juraron la obediencia 
Cuantas, desnudas las garras. 
Cuantas, armadas las testas, 
l'ríbutaron , destrozadas, 

A mi sañuda violencia 
Vestido y vianda en piel 
y cadJiver: de manera. 
Que i mi furia sin segunda 
Dos frutos daba inl dwstra 
Fn el horror que me adorna , 

Y el manjar que me alimenta. 
En esta , pues , crianza bruta 
He batió bandida la lien 
Milicia de unos soldados. 
Que en la intrincada maleía 
Uei monte se mantenía 

De hurtos , robos y tragedias. 
De ta Justicia acosados. 
Iban ite nna en otra tierra , 
Cuando encontrando conmigo. 
Absortos á la extra Beia 
De ver racioi>al lo bruto , 
Para que tos defendiera 
He hicieron su capitán : 

En ta Ttia ir la farltimt, comedí) ht- 
rOIrl de Don Anlanio Miri de 3lesrBi,qu( 
"auhriin nreeenlealMcribitlaiiliUl, 
la este diiilo;o «Ira et empendurMau- 
rteio j Púas. 



Un monstna hl. 



Con palma ■ j k 
tleátitwiilu^ 



"izodb/Ciooglc 



tiOHBUIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 



Cija bmllla pequeQa , 



iii ianitjiua , 



Crecía A 

Que iHise f II wiiiiriiiiicioii , 
^o MI o (l<^ bs aldeas 
Vecinas Utaído ti vutgn, 
Hh pasando míe eni|i rusas 
A populosas ciudadi'G, 
Las redoje i mi oliediencla. 
Dejemos eii este esladu 
1'lrauUadus violoiiciks, 
Sia i|ue lii padre , (¡ue rnlóuccs 
' Ueiiiutiá en lalslu, ¡luüiiTj 
Üi mi orgullo rt'sisijr 
La li-aiilora iuoliudiencb ; 
Y tainosiqne Mauricio, 
De Ci>ustaiiiliH)|ila César. 
A Italia iiasv. eo vtnittanza 
De i|iie iitfgalia s(il)erJ>ia 
Los feudos di-l sacro imperio. 
Talando laiisiit-dereiisi 
Sus campañiis, que no liubo 
BniÓHces uiuro ni almena 
Qac no riase Ifemolada 
La tguUa de sus banderas. 
Tu ii^idtei.ulcnlo ai peligro 
Oui! ¡a llamaba i íus poerus, 
Ciiit Renei'nli^s perdones 
(¡Olí rjzniL de estado necia! 
íOm: ni> linris , di, si hacer saltes 
Del itelilo-coLiveiiieiiclaí) 
Llamó auxiliares mis tropas 
Eipsu Tavur; y jo, al verlas 
Empleadas en mas nolile 
Generoso asunto, vuelia 
La que empeT.ú por infamia 
Kn lilason, salí con ellas. 
Incorporado en las hoestus 
De sus mlilcbítaa levas 
Al opósito i Mauricio , 
COD tan favor^lile estrella, 

Sue de poder i, poder 
edidas eniramba» fuerxas , 
Hurló en campaña ü mis niancw : 
Uoa qi^i; sus pompas deshechas 
DesTanecidos sus triunfos, 
Aclamándome la inmensa 
Voi de tantos su caudillo. 
Ya iior níar j ya por tierra , 
Pude seguir el ulcsnce 
Hasta dar vista 1 ta excelsa 
Corte di; Consianiñiopla , 
Que soberbiamente opuesta 
A. tanto raudal de estragos. 
Trató ponerse en defensa. 
Real sitto planté i sua moros 
Sin que retirar pudieran 
HIs armas de eus- recintos 
De cinco estíos la «era 
Safla del sol , ni de tinco 
Iniiemos la helada, yerta 
Ira (te nieve y escarchas ; 
Hasta que en ruinas enrnelln , 






Desahuciada del'j 

Y de las armas opre 
A pesar de mil lealtailr«. 
He coronó por su César : 
Ed cujas altas coni¡uisias. 
Desde la Taccion ¡iriniera 
Hasta la liltima , <pic Dié 
Dejar reducida j imieta 

La oriental parle oe Europa , 
Seis lustros gasté por treinta 
Oréalos que vi del sol : 
Testigo las caiias sean 
Que la mano desali&a 
Cuando juego que las R^ii». 

Y aunque volviendo íi Tiinacria 
Hoj, bulante viso tenga 

Esa presnocion de que 
Vengo i conseguir «n ella 
La lanidad du que quien 



. Bandido me tió, me vea 

¡ Curonadd re;; haj otras 
Dos rfzoiies que tns muevan , 

! Cara cujas dos (Mnlrarias 

; Proposiciones opuestas 
Del rencor j amor, sejjunda 

' Vez te lie meneslier aleula. 
Eodocia, que de Mauricio'' 
Tan a nian'te esposa era, 

, Que eu las lides le seguia ; 
La noche (según me cuentan 

I Diversos vasafíos'sujos) 

■ tjue él murió, en su fuga ella, 

! Con los dolores del parto 
Ni bien viu, ni liieii muerta. 
En braius de Asiolfo ( un uolile 
Andano.cnya experiencia, 
AntesdedárlabaUlla, 
En no se qué conveniencias 
Vino é hablarme embajador, 
De suerte quK si le viera , 
l^ conociera) dio i luí , 
( Si es ipil' haj luz en las tinieblas ] 
(In tierno hifanle , j cnn él 
La ^ida : el cual , viendo apenas 
De En dueño en au poder 
Kl hijo, con tan deshedia 
Korlnna : porque jamas 
A dar en mis manos veuga , 
Dicen que con él del ntoote 
Se retiró i la aspere/a , 
Donde hasta hoj' no se ha sabido 
Que uno ni otro viva ó muera. 
Quédese esto aquí , y pasemos 
A otra tiollcla, aun masque esta 
Kitraüa ; pero i ninguno 
Inverosímil luireica 
Que ci'ncurrun paiccidos 
Dos sucesos; que no hubiera 
Admiración , si tal ve?. 
La liistoría mas Verdadera 
No se hiciera provechosa 
En los prodigios que cuenta. 
Iridie . una aldeana 
Tan divinamente bella , 
Que i ser la liermosnra imperio , 
La jurara amor por reina , 
Dueüo fué de mi albedrio; 
Que no ha; tan 'ruda lierera 
Que no se rinda al amor, 
Ni tan constante belle7.a , 
i}ae del tnto persuadida ; 
A (|uien la adore aborrezca. 
Esta intes , el día i|ue yo 
Llamado vine, en so atdea 
En cinta quedó , asistida 
De qnien, con nii conlidéncia 
Atento, me aseguró 
Que a|>énas llego la nueva 
Demí vlcioriaasuoido. 
Cuando , sintiendo la ausencia 
Que el alcance ocasionaha , . 
Trató seguirme , resuelta 
A no quetlarse sin mi , 
Al precito liesgo- expuesta 
De sus deudos, cou el parto 

?ue va esperaba tan cerca ; 
que con ella viniendo , 

Erró del monte la senda , 

Donde cerrando la noche , 

Entre dos Inculiaa peñas 

La asaltaron los dolores : 

V él , con la súhiía iiena 

De su desabrigo , vendo 

A ver si por dicha hidiiera 

Donde albergarla, siguió 

Una luz , en cuva ansrncia 

(SpRiin ella dijo cuando 

Volvió con gente por elU), 

Un lioml>renieg6 al íieniido , 
I A qnien, turbada ó alentn , 
I Porqu< el ütierva, é el uicilo 



Demi enojo, lepotiera 
En mayor obligación , 
Le reveló cuyo era 
El fruto infeliz que ja 

Lloraba sobre la yerba : 

Añadiendo uue*5i auaso 

L^ dejaba el dolor muerta, . 

Para que fue^ creidn 

De mi . le daba por .«eñas 

[Jna cifra de mi nombre 

Kn una lámina Impresa 

De oro , que yo la habia dado 

De mi mali'imonio en prendas; 

Y que llnatinenic, oveiido 
Cente se volvió á la sierra , 
Ladrón del parto y la joya , 
Sin que tiur mas diligencias 
(}ueliicieseH , lo que duró 
La Tida a IriOlc bella , 
Pnese posiMe el bacer 

Que huno ni ladrón parezca. * 

Y siendo asi que hasta hoy 
No me dio el valor Itcpncia 
Para que dejar pudiese 
Tantas victorias sus|iensas; 
Ya que, cumo he dicho; todo 
El Lm ante i mi óiden queda , 
Vuelvo con los dos afectos 

De amor y odio, ira y'ternejía, 
A buscar hoy en Trinacría 
Dos vidas que nie atormeniau 
Ignoradas : uua , en tit 
l>e la medrosa snspeclia 
I De que haya de Mauricio 
Sucesión qrie alterar pueda 
En ningún ta'nipo el imperio 
Que le loca |>or heretieia ; 

Y otra , en fe del sentimiento 
De que la mia perezca. 

Y asi para coronar. 
Osea varón ó sea hembra, 

* A Quien con mis seftas halle, 

Y dar muerte i quien sin eDns 
Esté también, Teiit,o expuesto ■ 
A que en la Trinacria tierra 
No me ha de quedar pot)lado. 
Monte , risco , gruta y peUa , 
Que no registre , no busque , 

■i Xo solicite, no Inquiera, 
I Tronco a tronco y rama a rama , 
¡ Hoja i lioja y piedra 1 piedra , 
' Hasta que hallado ó no hallado , 
' l'^n el uno el temor venza , 
i O Pii el otro la esperanza , 
! O bien se logieó le pierda. 



'r,cnantas ditigencias 
__ ..imano poder ftiesen 
Posibles ; mas va que llega 
Tan tarde i mí la noticia , 
Lo que puedo hacer en ella. 
Es nshtirle. Y en tanto 
Que general bando se echa , 
tUm premio y cas ligo !i quieu , 
II suspechnso lo sepa , 
(1 ob'dinntc lo deficubra , 
Ven donde deseaosar puedas 
De tantas prolijas marchas. 

iOué descanso habrá que tenga 
Quien temeroso im^iaa. 
Ni quien codicioso piensaT 
Mas vamos, Ciniia, porqué ' 



dbyCoOglC 



VosotTH , ( A túi damat. ) 
Para que desde aquí teiii ^ 

El alegre regocijo 
Coo que mi corte le espera , 

Volveil al lono y la letra. 

róCAS. 
V vosotros í la salía [Áloi. 
lie caj^s } <le irom|>el;i 

Diciendo en sonoros eci 



VIDA TODO ,ES VERDAD Y TODO MÜNTIRA 

I Ue adminclon ; tie asombros 
\ Ksiuve OD rata susiiensa, 
les ll'Sta que el horror y haUgO 

I Ue la \jat y de la Ruerra 
Tercera »fi decnTió 






I esUs socorrida , 
aiiinia j alieola. 

i Hal podré: que aunque de li 
I FaTorecida me lea, 
, No asegurada dtl riesgo 
I ()ue lili.' si)jue. 



Dieieiiilo ei 






(Tflínn «tfoí tf í«»íwía», y al í««ríT 
f airar, $e nupenien d la* veeei de 
Ubia.) 

BSCENA U. 

LIBIA.— DwBos. 
UDiA. {Dentro.) 

i<Hd, esperad, sosiiended 

Que , desmandada del eco , 
No es lo qae oye lo que alieuta? 
Sino Antes tao al coiitrariu 
Artícuia la respuesta, 
Uueal dfcir <|iic t'ócas viva. 
Ella lia repetido... 

UBU. {Dentro.) 

A manos de mi desdiclia. 

A lo que de aquí se deja 
Ver, lugiiiva liermosura 
IK uita pejia en otra peña , 
Para descender al llano 
Dascando viene la^eiida. 
Tan cieaamenle turbada. 
Tan lo ruad a mente riega, 
Que rs el monte el i|uc la liiisca . 

Y es el aire el qne la c- — ■ ■ 

Pues precipitada del , 
Cayendo va. 

A socorrerla , 
Por desmentir el agüero, 
Uegart el primero. 

uBi«. (Dentro.) 

ni desdicli:t 



M de u 



1 fiera. 



r4cA3. (Dentro.) 
No barüs. que en mis braios ju. 
Delclelodetubelleu 
Aliante , sabré parar 
|.-| rigor de su violencia. 



I.iliia , del saljio LisÍ[io 
( Aquel que en mágicas ciencias 
Kue aborreciito porleuto 
De Calabria , porque eit ella 
Predlio isu excelso Duc^ue 
No sé qué iurelir. tragedia , 
K.n úrduu á que neuabau 
Dar i FlTcjs la olicdieiJcia ) 
liya soy, que de sus ruinas 
Cduipliee , le a^sto en esta 
Soledad, donde lomó 
Puerto su infelíE tragedia, 
hl dia que echado al mar 
Sil) norte, ngujanivcla. 
Timón n< jarcia , encallando 
tn las tostadas arenas 
Uesa plava , abandonó 
l.os poblados por las selvas. 
Aquí pues , sin mas caudal , 
Has patria, casa ni hacienda 
Que sus libros ó sus labias , 
Sus orbes , globos y esferas , 
Astrolabios y cuadrantes, 

V aquella choza peaucñu 
(Que parece que del monte 
Ha descendido la cuesta, 
S''gUD en su verde falda. 
Como cansada, se asienia]. 
Vivimos los dos, partiendo 
El el cielo, y yo la tierra ; 
Pues JO la cuento sus ri.scos, 

V él sos luceros le cuenta. 
Siendo pautado caríicler 
De sus lineas y mis neclias. 
En miel vulgo de las flores, ■ 
Venéleldelasesirell-js. 
Con esta Inclinación (si es 
Que es inclinación la fuer/.a , ■ 
Pues no hay otra compaAia 
Que nii soledad diiieria) 
Salí hoy al monte , seguida 

' De la moDtarai; caterva 

. De sabuesos y ventores, 
()ue atraillaba la simplma 
De dos rústicos villanos. 
Que son la ramilla naestra. ' 

I ^ bablendo sido el primero 
Laoce una manchada cierva , , 
A quien preslarMí mis pUiinas 

I Añadldalíjerexa; 
Tras ella siguiendo el rastro 

. De la sangre por la yerba , 

I Por el aire del latido, 
' He hallé , perdida la senda, 

I Sola en lo mas intrincado 
De unas maraitadas breñas , 

' Cuyo hermoso laberhito 
Cerraba el paso A la vuelta. 
Aquí llegaron los eeos 
De dos cláusulas lan nueras, 

Oir de una parle trompetas 

V cajas , y (le oira parte 
Inurumentos : coo que, llena 



La duda, escuchando dclla 
' Dus nombres, cuyo sentido 
I Ahora oo se me acuerda. 
! Hasta salier que aplicando 
' El oído, de la espesa 
' Maraña tas limas quise 
I Apartar, cuando funesta 
! fhica , A quien dura murdata 
' I De un risco tenia enirrahieru 
: Como esperezo por quien 
\ Melancólico bosieta 
I Elmoiiie, arrojó de sJ, 
I Eiiibríon de su pereza. 
! t'iia llera en forma de hninbre, 
I l.'ii hombre en forma de llera. 
r Vivo caduco esqueleto 
I Kl especlüculo era 
I l>e animada anaton)la, 
' Sobre cuya iriel grosera 
! Barba t cabello llegaban 
I Desmelenados á crenchas; 
\ Llena de arrugas la íat 
I (Que el tiempo en la humana tierra, 
; Mal labrador, dejar suele 
'. A medio arar la tarea 
' He los sulcos de la vida , 
Pues lo« abre y no los^rmbra); 
j DiU desplomado edilico 
I Dudoso puntal la seca 
I Mano, af revés de otros troncos 
I Trataba al que le sustenia ; 
Pues de corteza y nU 
I equivocadas las muestras, 
' Donde iban las.manos, iban 
: La raiz y la corte/a 
i Vlóme, T la voií perturbada, 
¡ Tardo, ej paso, macilenln 
í La fax', víniéiiilose á mi, 
! Fué tal mi temor... 
, tixii». 

! No prosigas ; que no sabes 
Cuinio en mi ofuscada idea 
Revuelves de coofusioues, 

! Hujer, con lo que me coenias. 

' i Especie de Pera y hombre 
VoilKlauraiinrá 
Doiiile hombre y llera iiaeiT 
íQué fuera , Cinlia , qué fuera 
Que donde vengo i buscar 
Hi perdida descendeucia , 
Con mi ascendencia enconlrara, 

V que ese prodigio fuera 
Origen de tan exiraua , 
Tan nnnca vista , lan nuc» 
Naturales, como hoy 

Ul semejante me acuerda ! 

Y asi , soldados , conmigo 
Venid, porque hasta que sepa 
Qué parecido portento 
Cuanla mis primeras señas , 
No he de pasar adelante. 

i Ya que averiguarlo quieras, 

1 Si las cajas y las voees 

\ Le sacaron de su cueva . 

I Haz que prosigan , ¡lorqué 

i Su mflsiea le tliviiii^i 

' Engailadu, sin saht'r 

. Que el monte en su hnsea cercas. 

, Dices bien ; y asi entre tanto 
: Que yo sus cervices venza , 
, Prosigan entnmbas salvas. 

u,nt,z9dfiyG00gle 



T«ieré, j* qoecMhiUní», 
Lt qne liroesn; onlirte , 
Dando hada el Htlo liTuelti. 

rima. 
Guia pvn. — n , bermoM Qulú , 
Dbpon , ja qoe aqni ta quedas , 
Que el aparatoso ruido 
Ue c^ai j «ocei vuelva. 
{Vate Fáeatctulo» ttliMM.t Ltbia.) 

Diiponerin si haré ; t>ero, 

Ínedanne, no ; porque alenia 
complacer I uii tirano , 
Cuando él Euhe por aiinella 
Pane, lisoiijeaJo el rk-i)j(0. 
Tengo de subir por esta. 

Y todas procura remo* 
(Pnea todas arcos y f1ei-ba!< 
■anejamos ) eo na busca 
Ser, feiiora , \ti primeras. 

Pues aefiuidme , sin que cnen 
VocfS , cajas y (rómpelas ; 

8ue vendo deUnie yo, 
utxi terJi )a acción nneslra. 
■^icos. 
E¡ tíempr» treneeáer Marte, 
ElnunM wneido Cé*ar, etc. 
{Vantt, repitiendo la mírica y locando 
taja».) 



DB IXm PEDIO CALDKHÜlf DE LA B 

Cuando, en la edad mwOorida ! 

De la bermoM prímuera , 
Coii mas suavidad lai auras 
V los cristales coueoerdaa 
Clausulas, i cajo blaodo ' 
Compás , con arpadas lenguas 
Las ares la bienvenida 
Dan i rosas j axncenas , 
Itisai risa, lianio i llamo, 
KIor i Oor, ; perla i perla , 
Nunca en ni iní trico eaaui 
Oi música que suspenda 
1'aiiio como esia , uue hoj, 
r.on ta reulaJa que lleva 
Lo sentido i lo trinado, 
Se entiende sLo que se entienda? 
(Suena Ib miínca dentro.) 



(Has qué nmcbo, si 70 babiendo 
Tantas veces eo la deosa 
Kslacion del aUo oiüo 
' El rumor con uue se quejan 
I Atormentadas las copas 
I De las ráfagas violentas 
¡ De los vientos , las montañas* 
I I)e las avenidas Qeras 
i De los arrojos, las nubes 
De las cóler;<s inquietas 
He los relámpagos, nunca. 



IPorm 






Otras ci . . 
Ui estré|ñto que mueTa 
Tanto como el dése, que tior. 
Trueno de nube serena, {,U 
I' a rece que al coraron 
Enciende, anima j aljeuU ! 



\K] de mi! que 
' líne uno iriiía , ali'o 

Temo que han de sei 
, De los tres. 



dosel 



Detente, Leonido. 

Aparu. 

1 Es posible que í tan tit^» 
HesolDeion , eicediendo 
Los'cúloa de mi licencia , 
Ht^ temerario* nil vUla 
Aveiitoreisvla vneun, 
LI>>¿*ndoadoDJe?... 

LEonoo. 

¡Qué qaieres 
SI esa mAsica que suena 
Tan mievamente i mt oido , 
Apacible j lisonjera 
Tanto mf espíritu moeve. 
Tanto mi atención eleva , 
Y unto mi aféelo inclina , 
Oae Iras au aceoto me lleva 
Absorto j suspenso? 



i Qué (Dttttro loe e»iat. ) 
Qoferes, il ew borror que llena 
De nuevo eacándalo el aire, 
TÜía de mi me enajena. 
Tanto de ni me arrebata, 
Y tanto de mi en mi fiíerzn , 
Que tras in estruendo, inflamado 
Con no sé qní ardor, ínieDia 
Ser volcan , que endeude todo* 
Wi leulidos j potenciasT 

LtOniDO. 

¿Pero qaé mucho, si habieudo 
Tantas veces oMo en esta 
Soledad la dulce salva 
O» ({US la aurora desirierta. 



Porque saliendo 1 buscaros 
Al ver que de pil os alejan , 
He vio en rsa oculta CiUiUi'i^ 
Una mtijer, y es bieu b'uia 



Que me vló ; que... 



Aguarda , eipem, 
iPor qué. ii una mujer viste, 
no me llamaste i gue viera 
Yo cómo es la mujer? puesto 
Que de cuantas cosas cuentas 
Que hav en el mundo, ninguna. 
Siempre que la nombras, llega 
A igualar con el bálago , 
La caricia y la terneza 
Con que su nombre se escucba ; 
Pues su blaodo rumor dfja 
Segundo ruido eu el alma. 
Que sin dar raían entera 
De lo ifne quiere decir. 
Aun coa la mitad deleiía. 

LEONIBO. 

Yo te asradeico que & mi 
No me llamases al verla , 
Porque al contrario parece 

Sne en mi sus afectos muestra ; 
ues siempre que mujer dices , 
Al oír su nombre , tiembla 
El corazón , como que 
De algún contrario se acuerda , 
Dejándome su sonido 
No sé iiué susto, qué peiis, 
Qne acá va el alma parece 
Que, aun no sab" '- 



iCCmo puede ser, si son 
CcDtrarlaa lai aiuias nuettiaa, 

Siue él diga bien , y jo j lodo 
uigue bien? 

jiiTM.rD. 
• Como es cualquiera 
Mujer pintara k dos visos. 
Que, vista i dos haces, muestra 
De una parte niia hermosura 

Y de otra parte tuta Pera , 
Sin que se sepa en cuál puso 
El arte muí excelencia. 

El roas familiar amigo 

De nuestra naturaleza 

i£s, V el enemiso mas * 

Familiar de la fe nuestra; 

La media vida del alma 

Es tal vez , tal vA la media 

Muerte del alma ; no baj 

Regalo. Heladio, sin ella; 

Ysmeilanohay, Leoüdo. 

Dolor ni ansia : de maWra 

8 Be, mirada í enlnmlMS luces, 
ace Iñen el uue la tema , 

Y hace l)lr-n el que la estime. 
Cuerdo rs «I que se (ta della. 

V cui-rdo el que desconlia ; 
Port]ue, eti ittual compeiencl^i, 

I Ella da la viJa j mala ; 
Ella es la paz j la guerra. 
La cora y la t-ntermedad , 
La alegría y la Irísleza , 
La triaca y el veneno. 
La quietud y la tormenta ¡ 

V para di:c irlo todo, 

Bien j mal de contingencias. 

Que , íirhilro del Ijien j el mal , 

Da el honor j da la afrenli , 

Que es cuanto bay qne dar. De suerte 

Que, á imiíadou de I» lengua, 

Loable o nociva, no hay 

Cosa en el mondo iinc sea 

Tan buena como la buena. 

LEonito. 
Va que de hoy la novedad 
Facilita la materia 
A que nos hables laas claro 
Que otras veces , no se pierda 
La ocasión de verte añble. 
Si es bien v mal , i por qué iriegaa 
A los dos del bien tas dichas . 
Ni del mal las eiperíenuas T 



Has dicho bien. — ¿Hasta cnlnüo 
Padre , negarnos intentas 
La libertad? íNo es ya hora 
De que sepamos quien teas 

V quién somos, y por qué 
A vivir aquí nos fuerzas? 

«i^LFO. 

jAy, hUoa míos! sin que hoy 
Esa novedad me mueva , 
La de mi cercana muerte 
Os adquiere la respuesta. 

V pues ya , Jóvenes ambos , 
Hi vida mi edad abrevia, 
Oid quién sois , j el peligro 
— al salir de aqui os esjH'ra , 

n porque tuve 



dbyGOOglC 



i ESTA VIDA TObO ES VEDOAD V TOpO 
ESflENA TL 



GcnrK, dt»ln>. — Dichos. 



Toda 
La montana esU cubierta 
Ul- gene. 

V vencieiiiJo tieneo 
Su ciiinlirr ii'opas diierMD 



Stu duda aquella 
Uujer contra mi aiuotiot 
Eie tulgo. 

■.osóos. 



Qae aunque tan deMmejaüo 
Monte , edad , traj e me tengan , 
Como hiij» (jiiien me conoica, 
Peligra uua vida luestra. 



Aunque batta aquí es para mi 
Enigma cnanto nos cnenutt, 
No en defrosa de mi tida, 
Kis de la tufa ea defensa , 
Al paso les saldré , en tatito 
Une cuu Leoiiido i la cueva 
>aelvFS. V de hojüsv rumas 
La eiconJida boca cierras. 



Pnes JO por estotra:. 



Si el riesgo e^ne te 

MTOLFO. 

Esperaos. 

Snelis. 

ISTOLTO. 

Ved, mirad... 

Salva (D vida , 
Qne Imtioria musqoe las naestn*. 
(Vam ef4a un» p»r t» parte ) 



LUQUETE. 

Hicia aquí una toe 

SUAÑOH. 

Hicia aquí un eco soeni. 
¡Lcoai<lo1 íHeraclio! 

LVOIIETK. 

I Aooqaeno 

I Sea Leonido... 

! ' sábaSok. 

\ Aunque no sea 



Sepa 
La senda de qaien le llama. 

LOSkoS. 

Decidme, por vida vuestra... 

I LOgVETE. 

! Has iqné ea esto? 

sisaSon. 

Lo qae estotro. 



yEMTIBA. I 

I De ambos sepa 

Qué trompas ; c^at soa, 
i Qne se hiin escuchado, estas. 

Yo no cutiendo bien de cajai, 
(toe uo sean de EMiaer*a. 

SIBJLÜOX. 

NI JO bien de trompas , que 
Trompas de París no sean. 

íQué ffeole es esa qne et mouie 

LDQOETl. 

tQutóQ hay que lo eutiendal 

Pastores fuimos los dos. 

Dejando cabras j ovejas , 
Dimos en servir i un magro... 

No quitando su prvseitcLi: 

LUetWTE. 

Este tal tiene una hija... 
Hariinacba deslas selvas. 

LUOliBTE. 

Saliamoute dettos (MMpos. 

MB4.10II. 

Vmieodo * ctia con ella. 



íQné ordena I 

íUuién sois, que basta aqiti venisteiaf 

LvgnsTK. 
Un gran asno. 

Uua grau bestia. 



¿Qaiénsuis? digo otra vei. 
Oirás veinte. 



Yo 



SABAÜOH. 

i Yo Otras treinta... 

! luOOETE. 

Qoe oD mentecato. 
i Que un tonto. 



A qué por anneslas tlems 

r'eiiIsieU? 



LÜQOETa. 

A ver visiones. 

SAaiRon. 

A sacar almas en penas. 

ASTOLFO, 

;Cómooslbmaiaf 

LDOOni!. 

Yo, Luquete. 
uiáAon. 
SabaDon jo. 



LOQOIÍTE. 

Sin saber qué causa teugan... 

uaAfioK. 
Esoirai , qne van diciendo... 
aoaann. [pentn.) 
Sube al monte... 

■ojeaii, (Dentro.) 

El risco cerca... 

Que aUi baj gente. 



Yase escncban de mas cerca. 



fue Intento oeuliaruie es líiena , 
. lies no baj contra ellos iodielo 
Hi¿otr«s que jo no paresca. 
Pero estos diño de mi. 
Has buen remedio. {JuelM.) 

r» entréis oonmlito. 

siados. 
Excusada diligeocia 
Es, cuando de nieve somos. 
El llevamos k la coeva. 



I Que }a «s tarde. [UMm^ i U gnaa.) 

uigmzíídbvGoOglc 



m 

ESCENA Vn. 

CINTIA.HERACLIO. 
cmTiA. (ll«iilra.) 
La primera 
Tengo de ser, |)ues allí 
And* gente, que trasclenila 
Lo Inlfiucado de sub senos. ■ 
uERACLio. (Dentro.) 
No haris ; que haj quien lo deflenda. 

ciSTiA. (DealTí.) 
¿Quién podrt coulra mis irasí 
HiBicuo. IDentro.) 
i Ni quién se opondrá i mis fuertas! 

iSalat Cittiia t Heraeliti.) 
{Ap. HuiquémíTO!) 

cmiA. [Ap.) 

Hal ¡qué reo! 

HERICUO. (Ap.) 

¡Qué bello animal! 

cim*. [Ap.) 

¡Qué liera 
Tan espantosa '. 

HBRACL10. {Ap.) 

Asombro ! 

cunu. (Ap.) 
\ Horrible presencia! 

{Ap.). 



COMEDIAS DE DON PEDBO CALDEHON DE LA BARCA. 



) brulo igiiorjs. 
No como brulo discurres , 
' i Quién eres , que al paso ocurres 
Tati ÜeroT 



ciitnA. (Ap.) 
Cuanio vine 
Osada , aliira v resuelta , > 
Ya 4in mi mi vida dura. 

flEMjkCUO. (Ap.) 

¡Quéliei'mosuraí 

cisfi*. lAp.) 

¡ Qué fiereza '. 

Cizaña de dos spniídos, 
^ues con hurtados despojos, 
Antes de vene lo* ojos 
Te miraron los oídos , 
jQuién eres, que susiicudidos 



Los dejas! 



iQaién he de ser? 

guien , sin Refianic i valer 
e honor que después sahris . 
Es una mujer uo mas. 



1 V qué msa que una mujer? 

y si todas son aat . 

|Cómo buba boinbre^ue vltiúT 

1 Luego otra no has »isloT 

HEBACLIO. 

No. 
Aunque presumo que si. 

iCómoT 



' i Quién filé 

; Un anciano qne escucbé 

, Ser desie monte borror fuerte! 



Como al ciclo vi, 
Y siendo el liomhre en el suelo 
¿revé mundo en su azul velo , 
Bien que vi la uinjer fundo ; 
Pues si el hombre w breve mundo. 
La miijer es brete rielo. 



¿Nad» sabes? 

No, indiftnada , 
Culpa tut iras me dea; 
UUH no sabe poco quieu 
Sahe que no satie nada. 
Y aunque eslaviera informada 
De mi mi Iffnoraiicia... 



Volviera , al ver que te vi , 
A ignorar. 

4DequémaiieTaT 

HEUCUO. 

Como de mi no supiera. 
Aunque su|iiera de mi. 

Pues TO tengo de saber 
Quién eres, ó de lu vida 
Ui valor me hará lioniicída. 



LEONIDO, LIBIA. — CINTIA, HEBA- 
CLIO; gbnte, díRlrc 

' LtOMBO, 

Bello escíindalo del día, 
Que has venido anticipado 
A esa gente que le sigue , 
Porque el mirarte me ohllgne 
A que me halle mi cuidadu 
Suspenso , absorto y turbado , 
i Quién eres ? 

Quien i buscar 
Vino á otro , ; en su lugar 
Te halla, porque eu susto tanto, 
Doblindose en 11 el espanto , 
En mise doble el pesar. 



Lpuet qué cuidado le d.-i 
^e no busque á quien no \ i T 

LIOMDO. 

mi 

Tu arrogaticia , como ^iu 
Cuin dulce muerie me daba , 
Seulla que me mataba, 
Sin sentir que lo sfntia ; 
Mas cuando buscando vas 
A otro , tan otro el mal es , 
Que eciiD niénos que me des 
La muerte que no me das. 
jA quién, iH, buscando esifcs? 



I i Luego lü tienes á BIT, 
I Bello heoiiizo. la mujer 
Que él dice que le vi/i ? 



I i Qué poco tendrls que hacer '. I 

I (tiwíío /lecha el areo .yalirá ÚU- 
\ pararte, deja eaif tedat tai flethai.) 

El lemor me hiío perder | 



¿Henos las echas? 



Laego bien ce 
Si ser vida v i 

\ Bella Cintia 



umign lucho , 
:aBS. (Dc«/r».) 



No; qne si ipruvechu 
Los ojos en dar desmayos. 
Quedándola con sus rayos, 
¿Qué falta te hacen las llecbaí! 



Ilesa piel no es desa voü : 
Con que el discurso telox , 
üeui:aen otra l^ntasla, 
\>c nieve una estatua fri:i 
Cu mi va labrando ciego. 



Mas ¡qué veo! 
HOHBrES. {beniro.) 
; Libia hermosa ! 

LEORIDO. 

Has; qué escacho' 



V.-a mi la labra de fuego. 
I {Quéiatue nupentoi Itn diw.) 



Hacho es rol recelo. « 

Mncho 
Mi tamor. 

HUJERes. (DeiUre.) 

noHBHES. (Q«níre.) 
Aguarda. 
cnnik. 



[ Cenle es que seguirme inlpM». 



Pnes si tu lux me amcdreota... 
Pues si in luí me acobarda... 

HKRACUO. 

Preuo-rerás que no lia sido 
Vil temor el que me ha dado... 
LEoniM). 



Que nlni^untf ha de pasar 

El té rmiiio que pasaste. (Vi 

Coraxoó . el lemor baste. 

UBU. ■ 

Recelo , baste el pesar, 

V purs salicjido al camino , 
Con otros <iará , d^l qu'Cro 
Huir, que á su asombro muero. 



'ratean puetlo Itu iht*.) 

HuJESES. {Deulro.) 

HoaBREfl, (Deitíre.) 

Libia! 
ttt Heraclio y Leaniílo , ti Ai- 

Uanlat trocadat.) 
oemcLio. ' 



Solo aqui la voi llt^ó ; 
Y pUes pot ultOra'oaila' 
llaj que temer, vuelva i 

Al eiicanlo ilegla si^lva. 



• Lo que va de «ti <tera> hisM iiqnl . t 
eilc juego da itllro, se comprenden HciL- 
nenie, iipoaiendo puesla la deeo radon como 
nDosidedr. En el pioscenlo, 1 la liqslerda 
del espectador. I> entrada 1 ii grata - — -' 
medio del tablado aa grapa ilsiadi 
tiseipesat Ttrt>olcSi ()>* formen . 
pared, princlpiínda 1 derla dlilanda del 

Sraseeafo ; M (bodo ; rnMadns del teatro, 
e monte. Aal , quedando Ubre el praieenio, 
vendría íqnedarinas arriba et Ira tro. dividido 
en das. Heraclio y Cinlia eíbirlan 






iitlslon 



„ < Lfbla, 

,... „ , 1. Hetacll» ; Lcooldu 

sD retirarían por los enslailos del Icítra á 
deleaerl loi qae ven<«n: Clntla enltint» 
paiarla per el proscenio al sitio donde esta- 
•leron Libia v Leonldo , v Lll>la , al misma 
tiempo, paisrta por el fanilo del IcaUo al pi- 
nje Junde it hablan bablldo Heraclio i Cln- 
üi. Relrocedleado en esto Uanldn jHeri- 
cilo, cada aso por donde ;e fot, no podiía 
minos de bailar i ClnUa en lo^ar de Libia t 
i Libia en lagar de-la reina. 

Voltalre, qie Indojo ntractada nía co- 
laedia.noenlcndid esle pasaje ni olrot, ¡r 
lupBiaqaeCIntia rUbii trocinanlos mantos. 



V pues Yuelvo a pretender , 
Cobradas (Ipciías)' aljabas. 
La muerte que Antes me dabas; 
Pqrquc la agrade>ica mas 
Nu me mab'S como esijis: 
Hálame como te estabas. 



Has DO es tiempo de argiUr.. 



De tu bruto discurrir 



VIDA TÜDO ES VERDAD V TCIDO I 

LROKiBO. (A Cinlía.) 
[nao ftiésn rosicler... 

heracuo. {A Libia.) 
NoTie ha tido mi deseo... 

Que aqtii lo que dudo creo. 

(Jne aquL lo que toco admiro. 

LIBIA. iAp.) 

j Cielos, uuevo monstruo miro! 

CISTIA. (4p.) 

¡Cielos, nuevo monsiruo veo! 

LEUnlDO. 

if^mo en tan breies iiistaates 
Truecas las señas primeras 1 
Dien me dije ron que eras 
Animal de dos sembla otea. 

HCRACUO. 

Justo es que al verte me capantes : 

Que aunque las rudezas mias 
Ya sabiau que podías 
Ka&iT la cura ii dos haces, 
tio sé si bien ó nial liaces 
En trocar la que tenias. 
Leonino. 
HaS'jusioes agradecer 
La mudanza que hallo en i¡ : 
Pues aunque bella te vi, 
Ñas liella i« llego i ver. 



imoa. ÍDenlro.) 
¡Libia! 

OTIM. {D«Mlr«.) 
iCbítla! 

UBU. 

Hicia esie puetU» 
Venid... 

Llegad, lleead presto... 

Que aqui las Gerasrstin. 

(Salen por una parle laldedn, y por 

■ tira Fóeas y gentr. Cinlia y libia, 

Uguidat ie Heraelia y Leoaido, u ' 

recaen en el proseeaio.) 



ÍQuéesesto? 

LAS IKK. 

Qae babiendo el monte corrida.., 

..SEBACUQ.. 

Dame albricias , corazón... 

LEOMpO. 

Alma, dame albrkiaa... 



Qne 
Dos los semblantes no son... 



Que DO son dos las mudanus... 

LOS DOS. 

Sino laa mujere» dos. 



Yoiesleliorror, 
Siu que el anciano pareu»; 

.Fieras, en quien viendo ettof 

De mi primero linaje 

La bruta especie , ^quién soiat 



No sabenoa tlenosoiros 
Mas de que solo nos dio 
Bste monte la prbhera 
Cuna, allmenio el verdor 
De ns plantas, ;«eie traje 
De sos brniot lo feroa. 
f6cae. 
Hasta abi supe yo de nt¡ 
Pero vosotros mejqr 
Lo sabréis, pues un caduco 
Anciano hay mas que bs dos. 
i Dónde estaT 



¡Cómo 00 f— 
Registrad gratas j quiebras 

(.1 Un toldaáfi.) 
Desie risco, que mon» -v,-i|,-. 



Que porma* lmimielralili> 
Seti en ií su liwiíaciuii. 

UX SOLPjUH). 

Aqui rlc ramiiH cubierta 
llajr giia boca. 



Y si JO 
Vui'lvu a n-i'orrcT las Mñís , 
etla i's (le iluade »1iú. 
r6c'A5. 
Knirad pue«, rolrai) su centro. 
( Púueute Heraelia y Uoniio d la 
boca de ¡a etieva.) 
tEoniBO. 
Naclie ose llegar, sino 
Uniere ínies morir. 

rócu. 

1 Pues quién 
1^ lm|>edira * 

Mi valor. 

HERtCUO. 

V el mío ; [mrque primero 
Que 1 eiia lóbrega mandón 
Magano ei.irc , en su defensa 
Hemos Je morir los dos. 

f6c». 
Dos Teces bruto», ¿ no reís 
Cuinto vopstia preienMoit 
Es imposible r 

Llegad , 

Y lo íerérs 

r6CAa. 



No quede flechado arpnn 
Que no se vibre en »us pechos. 

¡ Uoeran pues '. 



ASTOLFO, queie potie delmie dr RB- 
RACI.IOT l.i;ONJim.-Dicnos; dít~ 
purg, SABANON i luquete.- 
AtmLro. 

Si Hlns ban de morir. méiiOA 

Impuria qut> muera vo. 

Ujladmc i mi. y ellos vivan. 

( Quidaate tutprnstí todoi mlráuileJe.) 

^Qné e& In que rob'ando aslMF 

IIBM. 

Al que JO *1. 

CtSTI*. 

; Qaé portento.! 

IIOMHES. 

¡Quéasomtiro! 

¡Quéadm(racjon^ 
(Salen Sabañenn Luquete.) 
skaaSon. 
¡Apunten bien loi que buMerea 
De tirar, por solo au Dios! | 

Porquemedariniml, i 

Sií^ii desgraciado boj, 

tooi'tte. I 

Que t mi me apwiien , les pi.h>, ¡ 



COMEDIAS DE DO.N PEDRO CALDERO.t DE I 
I Pues con esa mi temor 
S.il>ri que han de dar A otro. 
—Uasjqué calo que tiendo esioj? 

I SAiA^ON. 

! i Qtiü hace aqui coii tanta gente 
; Lugiicri!. 

(fue s^ yo? 



' ítem, dos Mliájl's 

■ inio voy , 
I entre salvajes 



»,- ,|U, 



S(' ipieda ei 

fk <aHw<. 
Dices bieii: {iiu's tiara que 
U saqu.- ik-sia aUicciun, 
U es mágico, ó no es magícn. 
( l'flWM SahaSim g iMqVflr.) 



i Qué si'ri esta sosfieusion ? 

Yerto cadíiter , en quien 
A despecho del veloi 
Tiempo, i pesar de las canas 
E lujuria de escarcha y sol , 
Todavía en mi memoria 
Guarda la imaginación 
A{|ucllas primeras señas 



< Cónw aqui!. 






Que IC 






Cuando debo, auradrcido 
Al no esperado rivor 
Del hallarte, las alhrlcins. 
Alia del suelo, ytn vm 
Me djga si es de Mauricio 
Kl hijo, que reservó 
De mis iras tu leallail , 
L'iin desios. 

SI.vQot; 
El ano de los dos es 
Hijo de mi emperador , 
A quien (ponine nunca diera 
Enmanosdeinftirori 
Crié en eiitos montes, tiu qtie 
Si-pa quién es ni quién sov ; 
IVirque el leitrrle asi tine 
A tiicnnrcniente menor 
IJue el mirarte en in noder, 
M de una gente que dio 
Obediencias i uo tirano. 

Pues mira cuan supi>rinr 
Kl hado a la diligencia 
Uanda. ¿Culi es délos dos? 



esunodellosdiré; 
cuálesdellos.uo. 

r6CAS. 
importa que la lo 
inútil preii-nsion 
Para que no muera? pues 
Halando a entrambos, esinv 
Cieno de que mqera eu uno 
El ijue aiiorreico , y que no 
'lurborl nunca el imperio. 



■Ilc», 



Vengando en mi w rencor; 
Que JO , 1 precio de wr hijo 
De un (upreDW emtierador. 
Daré couieoio la vida. 



•I dicia la ambición. 



¿Porqué I 
ncnACLiu. 
. I'orque yo té que lo aoy. 



jTe lo bi dicho* 

Mi >alor. 

íEnlranilH» (lara morir 
l^ni[>elis iHirel blasón 
De hijos de Haunciu? 



QiM- es uno, mi km ha dicho; 
Cuiles.uodiramiauwr. 

Eso es querer, por sabar 

Uno , que pereican «lo*. 

V pues eoirambos cnnronnes 

Esijín en morir , no soy 
[ Tirano , pues que la muerte , 
: Que ellos me piden . les doy. 

Soldados, mueran entrambos. 
ASTOi.ro. 

Til lo pensarás mejor. 

'; Por qué? 

I Porque no querrts . 

I ) a que el udo le ofendía 
I Kii livir, te ofenda el otro 
I Vm morir. 

l^es ¿por qué no? 

i Ponjue es el otro to htjo, 
¡ f>e cuya verdad te do; , 

{Dale ma fáauiía.) 

Para tesihnonto, esta 

Limiiia que i mi me dio 

Cnu él y con la noticia 

De ser luyo, la aOicciun 

l>r aqm-lla villana, en quien 

Kné tan parlero el dolor, 

Qne. por «o reservar nada. 

El hijo aun uo reseñó. 

Ahora, ron el resguardo 

Une el lino eu el oiro halló, 

!^al1iendo que e» lu hijo el «no . 

Podrís matar líos dns. 

i ; Qué escHi lio y qué núro : 

DigmzíídbvGOOglC 



EN USTA VlllA TUDaES VEBDAD V TOBO MENTIHA. 



Succm! 



r£<U5. 



(Quién, cielos, Tiá, 
Que cnaiiüo üe mi enemigo 

Y miu huscaiiilo to; 
La snct'siou que aDigia 
Hi vuga imaginación , 
'l'aii eiiuivocka encurtiré 

tjue iiii|>¡(Li el golpe del odio 
Él escodo del amor? 
Mas ifi (liras ni>o j oiro 
Quiéa es. 

Eso no haré yo. 
To hijo lia de Kuardar vi liijo 
UeBürcjjnii señor. 

No le TSliJrá lu silencio; 
Que la Datuial iiasioii 
Con eiperiviicisi üiri 
Cuíl es mi liijo, y cuil no , 

Y eolóoces |iudré dar muerte 
Al qae nu baile en mi bior. 

Ko le creas de experleucias 
Uc tiijo i quien olro tirio ; 

8>ie apañadas crianzas lieneo 
UT sin cartiiu el cjIut 
Ue1os padres; y quiíl, 
Uevado de alguo error, 
Itarás la mOKrle i tu bijo. 

Con eso en obligación 
ll« dirlela i II me pones , 
Si no declaras quién son. 

Asi «laedarji el secreto 
K\i seguridad inayor -, 
tjue los secretos , un uiaeno 
Es i|uien los guarda mejur. 

Pues DO te daré la muerte, 
«'.aduco, luco, iraitlor; 
Sino guardaré lu vida 
En lan misera prisluii. 
Que lo iirulijn en morir 
'" saque del corftzoii 



No tu taña le inallrali'. 
róCAS. 
Pues ¡qué I iampavtisk' loados? 

Si él nuestra vida ha gunriLdo , 
iNoesiirimeraoliligaciun 
l)e todas guardar su vidiT 

róCAS. 



De uii sii(iieroo euiperador , 



11 Üo natural. 

Que aunque ser tu hi]o tuviera 
A soberano bi^ison , 
No me tía de eiceder i mi 
DeTaciio en la presunción 



No. 

Üaurício ! 
Áb infeliz Kócas ! i Quién vi6 
Que para reinar, uo quiera 
Ser hijo de mi valor 
Uno, y que quieran del tuyo 
Serlo para morir, dusT — 
V pues de laiilii secreto , (A A»ltlfo) 

§ue ya pasa a ser baldou, 
uto eres ducBo, volviendo 
A mi primera intencioa. 
Te bario hablar hambre y sed , 
Uesiiudei , pena j dolur. — 
Llevadle preso. {A lot toUadot.) 

Primero 
Restados en su Tavor 
Nos veris. 

Eso es querer. 
Que abandonado el amor 
Con que al uno husqué , en ambos 
Se vengue mi iiidlgnacion. — 
A todos tres los prended. 

(A ht uldaiUt.) 



j ESCENA. XL 

i SABaSON, LUQUETE, LISIPO. 
SASAÜON. IDatirt.) 
Llegad presto ; 
I Vue donde Uhia quedó , 
¡ Es donde se escucha el ruido 
! le lus armss. 

I LUODETE. (Denlro.) 

V si no 
He engaño, ella en medio anda. 
{Salea Luipo, SabaÁun g Lagueu.) 

I Yo llego en mata ocasión, 

; Pm|s cjue todo cnaniu encuentro 

I Es ira , saña y Turor. 

I LDOCETE. 

i Los saNi^es se dellendeo ; 

Vrrn coniii menos son . 

No tienen muy buen partida, 
I s«uxo:<. 

o es poca admiración. 



Primero pedazos jo 
He dejare hacer. 



Los castigue' ¡Quéi-speraist 
. se dan i irrisión , 

I (Enbitlen hiii>Idado$ d prenderlo*, f 
ellai lat reliraa.) 

No mi vida, hijos, 
« empeñe. 

Ci:<TiA T l-ieu. 

Señor... 

¡ >'ada me dlgai's : qoe al ver 
Que hay quien desdeñe mi bnnur, 

1 Teiigi) un volcan en el pecho 
V un Etna en el corazón. {Vaie.) 

cinriA. 

f'th quién pudiera Impedir 
antas desventura boy I (Vane.) 

¡ LlniS. 

I ¡Quién embarazar pudiera 
i De tanta llera cuestión 
Los [HÜgros I (VoHM laSut.) 



[Oh', ¡quede vidas ¡teilgraa! 
SI viendo este estrac-o ealor, 
;,Para cuáwlo de mis cienciH 
I.0S ranis prodigios son * 
l'oiiguii )iues püees las sombras, 
V aniicipudurl horror 
De la nuclie al parecer. 
ObedricanimivoK. 



[Suena lerremow, oíturiceu el teatro 
can Iruenet y Te\dmpaga$, y talen 
lodos trape tan A>.) 

ESCENA XIl. 

FtlCAS, CISIIA, HEItAi;LI(l, LEO- 
NIDO, ASTÜLFO, ISWE.MA, 6E.1W. 
— LISIPO, LÜQüETi;. 

FOCAS. 

;Qn$ nuevo escándalo ¡ cíelos ! 
üe un instante A otra tnrl>ó 



Nos a|)aga el resplaiulor 
De los rayos T 

usía. 



¡Qué espsntot 

jiizodciGooglc 



COMEDIAR m non pedro caldehok de La babca. 



Al monie. 

A la pol ilación. 
A la choza. 

Al risco. 



I fíonmigo im rendido, 

Con sus noiiciiis tuii desvanecido, 

Con rocas lan ücvlto, 
I Que osó morir primero 
' tíne crér lo méiius nuble i su destino, I 
i Y eii lili , Uní leai , tan Uno { 

, Con la [)i(.'da(l del venerable anciano, i 
i i:s bien que á 11 le t^nga mas i maiioi 
I l>iir<|ue una ailmir»ciu.i,Libiu,lan grave 
' Aun no la fiahe nir c|Uii'n no la sabe. | 
, V iisi por uuo j oti'o lie de llevarle i 
I l'.oiimigo. j 

Oira y mil VPW'S á besarle I 
Vuelvo la mEiDo. Pero cuando se baila 
Hi padre... 

¡ No prosigas , calla , calla ; 

: Qne la gente dejando , 
Pocas cotí él viene en Secreto balilando. 

Pues si es secreto, demos 

Para él lugar : de aquí nos retiremos. 



Como es el no saber á quién se deba 
1^1 odio ; el amor. 

Para esa ereto... 

Prender mandas teal dueño del secreto. 

Pu^roose los dos en su dtTensa. 



AsielTalorlopienga, 
JnzBaDdo,al ver aun contra mi lus bríos, 
i)ae erau entonces ambos hijus mioE. 
Sobrevino i la lid el Ir 



Viendo del cielo un eje ; otro roto... 

rócAS. rparados.., 

ConqtteeD tualbergneCInilaír jóam- 



Pues en lanta confuiion , 
Rmba razándolas iras, 
buscan lodos su mansión , 
Ea lo que paran . dirá 
Otra tei que salga el sol. 



JORNADA SEGUNDA. 



Con orden... 



[ópi 



■ ESCENA PRIMERA. 

CINIIA.LIÜIA. 

CIStlA, I 

Pues en todo este coló, i 

Solo tu all)eTgue,lierniosaLibia,ha sido 
Eu qne Fócss y \o iienius vencido i 
Kl ceño del pasado lérremoto; I 

Va que de cerca lus/urlunas noto, 
Comiiadecida quiero* I 

Procurar emendarlas. 

Bien in O ero 
El que huéspedes lales 
No acaso pisan miseros umbrales. 

- Pai«cidas furiuon 
Dan k eoieiider ser las estrellas onai 

Y desta simpatía 
Se Nigendrao los cariños. 

uau. 

Pues la mi 
iKn qué , señora , pudo courrontada 
Simbulizar la luya! 

En la pasada 
Acción, donde Uciiando las primeras, 
Fnimoslas quede ai|ue1lascreiilus lic- 
El centro descubrimos , [ras 

Y las primeras que en sii eslilo vimos 
Oue tenia, tratalile la rudera , 
tiSCOMiliila un menos extraQeu 

?Ufl la <|ue el caso iiillere. 
por si alguna vex tialilar quisiere 
(Sobre lenemie, que es lo mas, tu vid 
CoDiO te dije ya , compadeeida ) 
Efl lo turbada que al mirar me tuvo 
Antes (an ñero al que'despnés esloi 



Que in si'pamos 

Quenoliaymasgosio,Lihia,te|irumct( 

' Uue saber, sin lllirnosle, un secrelu. 



' Pues si deso le agradas , 
i Desde aqui los oigamos, amparadas 
I Desie verde cancel, que ha uividido 
! Kuestro pequeño albergue. 
: ( Bicindeute dttrat de lirt drMes.) 

ESCENA IL 



Agradecido, 
üsipo,'iHa oeasloil detu desCierro 
(Uue ¡rasé que fué cu érdeti tiine d 

Bel de Calabria amenazé lo ciencia , 
Por negar de mis reados*!! obediencia) 
Te estoy ; pero aunque «lesto 
A darte el g.ilardon estoy dispuesto, [lo. 
Otro es el Un con que hby hourarte ira • 

A tanto bonor no me ballarüs iiigrato- 

f6cas. 
Yo vine... 

Yá lo sé , cou ansia Tuerte 
De dar una corona ymna muerte. 

Cuando tarde esperaba... 

Quehallasetodeseíii quien bascaba... 

róCAS. 
Vine i enconlrarcou él al prínierpaso. 



Estadio es de los cielos el acaso. 
Mas coiilan rara contusión, tas nueva... 



Qnealqueet 
Traigan. — iQaé lo repites, si el suceso 
Nadie hasta aiiui le Ignora t 

Pues lo que no se sabe empjeia abora. 

Yo sé que la experiencia , 

Lisipo, de tu ciencia 

Lo mas oculto alcanza ; 

V asi libro cu 1u cieucia mi esperanza . 

Quiénes son esos dos júvenes I>ellos 



cixtf*. (Ap. á LWa.) 

:0h! ¿quién pQdlera 

Libia , estorbarlo 'í 



i. De qaé masera T 

IL-ibia i mi padre til , mientras retiro 
A Kócafl y«, puesto <me á mis en([aiVw . . 
Tardari con I-I peso <le los años. (Vaie.) 

Ríen tu noticia miro 

Logrado mi deseo < que has de verte , 

Piensa... 



Kom 



i. Elqi 



; Oue me dan miicrlel 



; ; Pocas ! padre 

jAydeml! Aquella 
Voi es de Libia. 

i Cómo i SDCorrelli 
, .No lojT <Pf .) 

¿Y cómo torpe me acobarda 
Eu no ser yo el primcroí 
(Quiere irte :Mle Cinaa,ji teHinele.) 



EN ESTA VIDA TODO ES VERDAD Y TODO MEKTIRA. 



CINTIA.LISII'O 



iTiiyí w! 

Si, si coD ella i estorbar ll^o 
(íue pueda lu nolicíu hacvr que, ciego 
De Ira , Focas <lé muerle 
Al liija<]eHauiicLo;qii(!e3muy Tuerte 
Dolor <|ae cuando el desecigaño acuda , 
Valga una vida menos qup una duda. 
Y pues al cielo orendes.si a él le obligas, 
Muéfile la piedad , no se lodl^as. 



Fócu. (4 Li$ipa.) 
Deienie. 
No tu cansaila edad el paso aliente : 
Desvia jra el temor, delirio ba sido 
De un sueño. 

Tan ladrón de mi sentido, 
Rollado le tenia, 

ron la» (>species que lioj mi bntasta 
I.Ipnan ile confusiones 
Verda<l<'$ é ilusiones, 
I'cligrns do tan nunca vista historia. 
Que inrni'uies conservaba la memoria. 
Que debierou velüCfs 
(Yo no lo sé I de itrorumpir en voces. 

Fm allirlcias ilel ([usto 
De verle libre , te perdoiio el susio , 
Que . de nii viila dut'fio , 
Aun guarda en nil las sonibras de tu 
ñetirale ile 3(|Ui. [sueño. 

(Vu« ¿Ufa donde etii Cinlia.) 
uDi*. {Ap. i rjtttia.) 

¿QuO la sucedido? 

One ;> esii del silencio prevr-nido. 
Vuelve i escncbar : veremos riué han 
[loRfado 
Tu industria, hetla Llbia,^ mí cuidado. 



¿ En qué quedamos? 

En que , aun Antes de vellos , 
Los lias de conocer. 



Si , porijne dellos 



[Finge uo púdtr hablar.) 



UKo le basta nacer A un üi'sdichadoT 

¡ l.as |iolllÍcag leyes , 

. yuL- i'sialikdcron cesares j rejea, 

' Dicen que si. una herida 

I Kii un cadlver se halla, j de homicida 
Couira dos el ludido 
Resulta igual , no deben ser en juicio 
rniiileiiadiis los dos ; porque prudente 



in dudosa 



Cierta deidad que esotra tida guaní: 
Tú no la ves ; )0 si ; enojada y lielbi , 
Con eidedo enlos labios.los m'ios si'llj 
No me aQijas,pnes vesque te ohi'<ler.ci 
No me amenaces, puesporii<nmuidi-x 

Y |>ues primero el ciclo , (e< 
Eiilupecido el cristalino velo. 
En su favor las nubes amotina , 

Y abon alta auxiliar, deidad divina 
He niega la- asistencia 
Del espíritu impuro, 
|)uc á la callada voz de mi conjuro 
Invocado, dictalia eii oliedieiicia 
IM explícito pacto de mi ciencia , 
No me mandes que digu . 
Pues 1 callar otro poder 
Lo aue ni sé ni puedo. 
¡Que aiisial (Jué espanto! 



Tuvo la li-> piudos 
l'or mejor que en sciupiii 
Se libre el delimnmnte , 
Que no que la padeica el inocente. 
Pues siendo asl,tu gracia i ambos reci- 
Y 1 sombra del amor el odio viva; [lia. 
s- I Que , en juicio tan penoso , 

íQué le acoliurila'' Hej<ir serü que sepa hacer el liado 

' (Jn dichoso, señor, de un desdichado, 

?uehacer un desdichado de un dichoso, 
en cuanto á que te deje sospeclioso 
La duda que le queda . 
Que de Aauriclo el liijo alterar pueda 
£l imperio, es engaño ; 
Pues no consiaudouuMca el desengaño. 
Podrís dejar de tu laurel la herencia 
Aqnieu mas le inclinare la experiencia; 
Que aunque apagan el fuego las mudan- 
Ue apartadas cnamas , [xas 

i Que bita el luego barí, cuando á ver 
[I lepo 
Que la sangre no mas arde sin fucgoT 

Si capaz estuviera 

Yo de raion , la (u;a me venciera : 

Has jcómof-.. [Suena dentro ruido.) 



obliga , 
(VWÍ.) 



V ¡qué pavor, qué miedi. 
Es el que lia Introducido [tídu 

Tuas"mlirocami!Uas¿cÓRioyo A par- 
iHiy lui furor, si todo el cielo opuesto 
A mi. no ha de poder!... 

ESCENA T. 



Señor, ¿qué a 

t Tú la voz destemplada T 
¿Tú perdido el colorí 



Lisipo. por su migica, la esfera 

Del üijo de Mauricio, 

V perturbado de un leíai^ el Jujcki , 

No sequé alto poder coniierte en Jjíi-Iu 



Que una inocencia ampara. []ia 

íQué culpa i ui| desdichado es nace 
Que i lus cóleras ñatea destinado? 



ESCENA VI. 

S..0,\f!ON . LUQUETE. — FOCAS, 
CINTIA. UlilA. 
Voen dentro. 
Enlrad 

S.MIAÍU> T LoguETE. 

¡Allmeias! 

¿Qué lia sido eso! 



fiu. 

SABAÜON. 



Te trae al que encuevados nos iciil:i. 

jAdó.ide le endlntrasteis! 

No eiic<mtramas. 

jAdóiidc pues le hallasteis? 

No le bailamos tampoco. 

¡Pues cómo, dinie, necio, tomo, loco, 
Le prenilislcis? 



fiyCiOOglC 



COUEUIAS DE DON PEDRO CALOGRON DB LA BARCA. 



i\ desoló eso albricias pret»Ddisti>s! 
¿Ki DOTedid , BeñoT, que liomhrps ile 



ESCENA TIL 



Apenas i ti oscura 

Niebla sluoió di;! tui lii lumbre |>nn , 

Ciian'lo lü monte volviniM, 

Y CH #1 ú Asiuiru deainaj'ado Tlmw, 
Sin acudir á reparar iiu daioi 

El faliRado pfso de ku aio*. 

V como (livUkloe 

Deja el nublad» i Utáoa, eaparcMos 
Por el monte Iw du«, bo parecieron} 
Une qidíá, por bailarle. Ib perdiercHi. 

Sola cBta Tex ufanu , 

PoesU) t Eus pk'S, besara jo lu nuuo, 

IPor qué arano etu Teif 



Pneamíraenla contrario et la recelo : 

A tivir vienes. Alia pues del suelo. 

Yo, Aitoiro, aunque no prudente 

Sea, hoy be de parecerlo 

En mudar contejo. Va 

No solameoie < me ofendo 

De tu lealtad , pera tutee 

Eli la parte le agradezco 

De (a criaou (te uo b^o ; 

Bien que eiopteu el argitmeoto 

He que le tenga por ti , 

Cuando por tf no le tengo. 

Vpuea el semblante miras 

Hudadocwi el consejo, 

Dlme cuil es de los dos , 

V con f I otro tu ofrezco 
Teinplur la cuerda al enojo. 

Si to, señor, poco atente 
A OkM.ttuifeyitl, 
Tratara eoKaíiarte , es cierto 
Une con trocar i lus dos. 
Viera al h^jo de mi daeSa, 
AwKiae con nombre de tuyo, 
Restlialdo en so imperio; 

V qne si al olro matabas , 
Matabas al tuyo. Pero 
Sobre qne no quiera Dios 
One lié ui que quite r^^nos, 
Ks tan igusl , es taa una 

t,a fe conque i los dos quiero, 
Í:omo en tiu , quiero i los dos 
Qae be criado, que priniero 
()ue mi silencio aten ture 
Al uno, moriré. Y puesto 
Une Ro teugo de menUrlc, 
M decirte Tentad tengo. 
Toma la resolitcion 
Qne qniñeres; adtirtienda, 
Se&or, que no seríi mncbo 

Íue cuamlo leal ; cuerdo 
edamisilendounbljo. 
Des otro tú i mi tUeacio. 



Cuantas razones escucho 

Todas me ar^yen , y todas 
He comeiieen ; j auiiqae li-ngo 
Tan en el alma arraigado 
Et rencor, esta vez quiero. 
De Lisipo atento al pasmo , 
De Cintia ai discurso atento , 
De Aetolfo atento al amor. 
Deponer mis seotlniientoS. 
Vive tft pues, I ellos vivan, 
Hasta que dio* el afecto 
De la sángrela tenlad. 



Hal poMlo saberlo vo: 
Pues los biMcara , a saberlo , 
Antes de dar en tus manos. 

r6c*s. 
Pues faena seri, voivieudo 
Al Bkonte, buscarlo todo. 

ccip>. 
Quteá, seBor, es perderlos. 
Pues uo sabiendo á qué Un 
Vuelven gente, armas y estruendos, 
A la fuga ó la defensa 
Los aveotarat. 

Es cieno. 
Pues ¿qué be de hacert 

ASTOLFO. 

Va que reducido creo 
Tu entyo al ircjor partido , 
Daré para bal luirlos medio. 
Tu no lias de ir, ni uta soldados 
Porque al ferte i \i j i ellos. 
Es forzoso que no esperen 
A tan ventajoso riesgo. 
Mejor es qne los vecinos 
De la tierra vayan, j estos 









V para mostrar el serlo , 
Manda que dulcei darine* 

V músicos instrumeatos 
Sonoros suenen , bien como 
Otra vez que los oyeron ; 



festivo) boj sos acentos. 
Lo que bizo el acaso iotes, 
Abara lo baga el intento ; 
Que fué, alisortos los sentidos, 
Dejarse atraer sospeoMU , 
i^ual del escándalo, j cuil 
De la suavidad del viento. 
Con que advenirlos podrí 
Cualquiera que llegue i verlos , 
De tu resguardo. . 

Bien dices. 

Pnei tí u agrada el consejo, 
Supuesto que no has de Ir 
Tú coa ta gente , me ofrezco 



Iré con gente 3 clarines. 

róCkS. 
A entrambas oí lo agradeico.— 
V tú, porque no presumat (AAtlolfi.) 
Qne i vhu de igual suceso 
Esiís presii, oí estás libre. 
Partidos ios dos eitremos. 
No le pondré de soldados 
Guarda , que fuera estar preso , 
M le dejare sin ella, 
Que faera estar libre ; eso* 
Dos villanos , que uo son 
Guardas, ni dejan de serio. 
No te lian de perder de vista. 
LOQcrrt, 



rócis. 
Ea, villanos, id presto. 
Llevadle de aqui. 

eabaSoh. 
Luquete. 

Saba5oo, j, sabes qué es esto 



De gnards de vj 

SABiflon. 
Si: 
Guardarle lü el eje tiquierdo , 
Y JO el derecho. 

UXIIWTK. 

Vusted, M<Uto//b.) 
Pnes que ea Have de un secreto , 
No« coMica por tus giurdas. 
ASTOLro. {Ap.) 

t' Aj lealtad! ¡en qué mebas puesto! 
a qué me bas puesto , fortuna ! 
(VdaM ledM, «tAut FÓai*.) 

ESCENA TOL 

POCAS, g tuegt LISIPO. 

FÓCSS. 

iNo me dhis, pensamiento. 
Cuál «períencla en los dos 
Hielen , que faera medio 
De dar luz al desengaüoT 
' [Sate Utipo.) 

LIHFO. {if.) 

A buscar á Pocas vuelvo, 
Va pesaroso de bsber 



Logre su agradecimiento, 

Coa que vengara qntzá 

Del de Calabria d desprecio. 

Y pues no estoy oldigado 
Mas que i guaraar el secrelo , 

Y le guardo, ipor qué no 
Trataré de mis auoMnloáT 



¿Aqui etlabasTjqné bajdeiweTof 



tqnel IVenesi violento 
He bailo, cátodo cuidadoso 
De haber visto á Astolfb prCM, 
A salier lo que resolta 
De tan gran novedid <reB|o. 

üigrlizíídbvGOOglC 



EN ESTA VIDA TODO ES VBKDAD Y TODO HENTIRA. 



4 Qué ba de rcMittw.iiM 
Üoe (t p«ur dül snfrimieDto) 
Haja de ca|iiialar > 
CoD la p«reu el descoT 
Siendo ati i]ue «n mi no hihrk 
Hiw'o> imtauíe , inomento, 
Une DO M'a ii^a, bada que 
Aquilaudos Im pf«bo* 
bu la fünna de lu boni, 
One son eriaiale* del tiempo • 
■Deslrrii el oro y la liga 
Amor j aborrecí míenlo. 

Annqne todaria me Üene 
Tfidctoso aquel auceM, 
Por *er que a mi cleacia niega 
Qniéfiea ion; coa lodo tio. 
He de ver al tambi^ manda 
Que DO ae anitelpe el tiempo. 
¡Tendría tuiínoT... 

¿Qué dices T 
i Eatta ain juicio , sin spso T 
;Si lendii tuino, prpgualaa 
jLTAcaiT 

Ore.ieraegD; 
Qoe lime el frase en qae dndo 
Eobñi con qne prevengo. 
iTendria ánimo de ver, 
En bntásticoa efecloa , 
A la breve edad de on día 
Kedncido lioj el entero 
lllrcnki de nn aho , en que 
RrpreapDladoa tnceaoi 
Antea de verae, le digan 
1'odM los acaecimienus 
Que en el BAO vierasT 
rócM. 
Va, 
Cuanto al tnimo, te tengo 
Respondido ; } psl paso 
A oin ohjedon qne no entiendo. 
Si lian de arr Ongldas aombras, 
Sia vkla, sin alma j cuerpo 
Las que vea, ^cómo jo 
Delbs haré juicio , puesto 
Qne obrando sin albedrlo 
Los qne i lej ile lo precepto 
Rrprrseniea i hwdos, 
fli saber, ni inferir pnédo 
Lo qoe ellos con él obraranf 

La obiecioo es bneoii, peto 
Ficil Ib reapoesia. 

¡CAmoT 



Otra vea 
V mH, cómo, i dudar vuelvu, 
Sombra j realidad podrln 



Tú . JO j ellos. 

i Ellos , lú j JO T ; cómo T 

Finge, 
BuMando dWerUmfeatos 
A tus penas, una cana; 

V en alcance de un lijero 
Bruto te haUarla, adowle 
Perdido de tul monteros, 
Vrráa una suntuosa 
Fíbrica , que sobre el viento 
Fuudadu... Has gente rtene. 

Más de iqut nos retiremcs , 
No te oigan. 

usipo. {Ap.) 
Fonmia , ai hojr 
Obligo i F6cti, espero 
Enmendarte. (Vote.) 

rócu. 
SlhoT.fbrtiina, 
El curso de) ifto afirevio , 

V en él me dice nn eilnieu 
Lo qoe me calla nn silencio , 
Yo me tengaréde... 

Vtcet dentro. 

¡Astolfoi 

Ya Ike parece qna empiezo 

A oír iiTOverbios del encanto. 

¡Quéilosion! Qué devaneo! 

Voz es <ine le oombró acaso. (Vatr,) 



ADneteco 
Ko m« responde. 

HIRACLIO. 

Aun le faltiA 
Suspiros para mi aliento. 

LEONIDO. 

HetacUn... 



Contigo AiLoUbT 



Preguntara jo . k tener 
Tan bien mamlado el alíenlo. 
Desde aquella oscnrldad 
Que nos dividió , no he vuelto 

LEONIDO, 

Ni JO tampoco. 
■IHUIM. 

' :SI le han prendido , ó le han muerto 
Los qne arrestados le buscan , 
I Segnn mi InfeUi lueetol 



De todo tleikes ia cnipa. 



¿YaTjCómoT 

I.EOHIDO. 

I Pues DO es mnj cierto. 
SI tn vanidad taé quien 
Has advtanló el eiiipeñoT 
iTan mal le estalu al que hace 
Echado al nmbrul de dd jomo, 
Bijo expiailo áe\ hado. 
Hallarse al viso de serlo 
De qoieii coronado t^sar 
Supo hacerse por sos hectios , 
Para qoe «atimamlo mas 
A Haortcio qne i él , el fuefto 
Encendiese de sus Ins 
Al aire de sos desprecios , 
Tanto qoe si no enviara 
En nuestro socorro el cielo 
La recluta de las not»es , 
UabiénuMM lodos muerto! 



Debe, annqne conoica el jerro 
lili noble tiiimo, seguir 
Los ejemplares del riesgo ; 
Qne dicen qoe es mas victoria 
Lo restado que lo cutrdo. 
i Fuer» l)¡en qop presumiera 
Ñidle, cuando ib soberbia 
Osabas morir, que jo 
tio osaba 1 



Pues SMun eso , 
i Qué culpas que obre lo ni 

LEOMDO. 

El que bastaba lo menos. 



SI i ti basUba , 1 mi no. 
Y la plltica dejemos; 
One el duelo de una porfia 
Suele pasarse i otro duelo. 

UHWIDO. 

jY i quién fe estarla peor? 

BER«CLI0. 

No sé, si mim.,. 

UI0N1B0. 

a advienu... 

HIMCUO. 

Qoe mi ansia... 

LEORIM). • 

Quenil imin... 



BÚSICIS. 

¡jifctaiggime,ma» aseéDien 
Pero {qué música eaesla? 



oces é launimentosT , 

,t,zodb/L-.ooglc 



COURDIAS 1)£ DON PEÜHO CALDIiKUN UE LA BARCA. 



jQniéii de halago el aire Henal 

■itsicos. 
ElrepMáquíMieoHdMa... 



Ütt mi el culo me enajena. 

! An eimo giai« , m<u ey cime 
ai reíoB á qut nei eoiikfua 
El níñv Ámur! 

Sigamos (leste rcimor 



ESCENA XI. 

CINTIA.-HEnACLIO. 
ci?tn*. íDenlro.) 
En lanto que yo esle aoKuo 



I llermusa debe ile ser 
I Ave de lan tÍ<innJero [mosa' 

Cama. {Sah Ciiiiia.)\ \cima aie^ber- 
: cixm. (Ap.) 

I Ya al uno du los dos reo , 
I Y 00 le píenlo el lemor. 
¡ Autii)Ue el asoniliro le pierdo. 



Qué él, puegq<te 

Suiri del cui<lad< 
US informará. 



Mientras que calle la duda. 

Pues tiinosla ahora siguiendo. 

¡ A¡/ cima gime, mal agtómoiuenat... 
IXocan dentro an cíaríu.) 



Van 

¡ve con fu 

. Clarín, que rompe et albor... 

Mejor la clí úsala sueoa 
De este nuevo ruiseñor, 

tio tueue ntejor. {Tocan el clarin.) 



SI suena mejor. 

aüaicos 1 LEoniDO. 
No tuena mejor. 

LeoMDO. 

O escucha. 



¡.\S eimo time, mat ay cómo tveaa 
El remo a fue noi condena 
El niño Amor! 

■larin, que rompe el albor, 

•■ - eno mejor. 

(Vuehe i tonar el clarín.) 



Nou 



SI SI 



No SI 



HEkACUO. 

LEOKIDO. 

la me\ot. 



Ysi tu le lo parece. 
Sigúele lú; que va el eco 
llesla grala suavidad 
He de seguir. 

Yo el áceiito 
Desla ignorada armonía. 



Segunda aurora del dia. 
Si esas voees que no entiendo, 
Acaso son salta que hacen 
Nuetos pAjaros a nuevo 
Sol, ^cómo, di, de una causa 
^acetl contrarios precios, 
t'aiilo como que animoso 

V cobarde i un mismo tierapo, 
Ale aliente con lo que escucuo, 

Y tiemble con lo aue veot 
¡y cómo , habiéndote dado 
Esta Dera tanto miedo. 
Vuelves, no digo al peligni, 
SjDO al horror del as|>eciD!' 

I n reliz joven , (Ap. Euqnien 
■■rcso el coraiou contemplo. 
Pues acechaudn resouicios 
Anda un la circel <lel pecho.) 
Aiiiiqu^ tu vista temí , 
Me aseguró lu respeto 
Tanto, que vuelvo ' ' 



o i buscarte. 



Primero hermoso portento 
(jue ti. V postrero también 
Que veré , porque no creo 
Que pueda contigo ir 
La pfrfcccion en aumento, 
(Dígalo pues la hermosura 
Que juzgué mudarse necio , 
Pues al ver un rostro mas, 
Eché muchaE gracias menos) 
¿Tü i buscarme i miT 

A buscarte 
Mas no el desvanecimiento 
'te iHTSuada i que es faior, 
.Sino cuidado, supuesto 
Que si encontrara i tu amigo. 
A él le dijera lo nieuno. 

entendido len^iuaje 
', que le agradezco 

recuque le sli-nio? 
le buscas, y i él 
aras * ;,Lo que espero 
digas, le dyeras» 
,Ay de mi! que agora veo 
Que ja i|ne en mudar semblaoies 
Mi! cngauó el primer concepto , 
Ka me. ha engañado el segundo 
Al cifrar en un sagelo 
La quietud y la tormenla, 
La U'lsleza y el contento. 
La cura y l;i enrermedaü , 
La triaca y el veueno, 
Y lina luiente... 



tfí" 



te bus. 
Q»v 1 



guien ignoA con quien habla , 
ye , y iabrls i aaé vengo. 
Habiendo preodioo i Asiolfo... 

neafcuo. 
1 A; de mil jAstoiroesii preaoT 

Persuadido i sus razones , 
Si no ya i las mías primero. 



Focas ei 



a por ti. 



¡Av de mi ! que seguo eso , 
bebiá-de decirle que era 
Su hijo yo. 



Que cuando desvanecido 



i Y no pudiera ser qne 
Por ti enviara , sabiendo 
Serlo de Mauricio! 



Con tan (irrmoso iiisirumenlo , 
Que le pudiera decir : 
■ No blasones que me has niuerl 
Qne no eres lü et que me matas 
Que yo soy el que me muero. • 



Porque sepas que no es 
Dno ni otro , i decir vuelvo • 

?oe Kócas , á ñus razones 
a las de AstoKa, ha dispuesto 
Que tú y esotro Leonido 
(SI es que del nombre me acnerdut 
Vais ii su palacio , donde 
Con iguales iraiamienioi 
Vivan los do«, sin saber 
Mas de ti que del , baciendo 
Razón de Esiado ta duda ; 
V asi. el enojo depuesto. 
Con señas de paz por ambos 
Envía. Y pues jo te encuentro 
Sea yo la que conmigo 
Te lleve , porque deseo 
Que mi Sneza se logre. 

Buen arhiirio halló el ingenio 

Qne me quiso reducir 

Al yugo de .i^us imperios. 

Pues supo bailar el Imán 

De mis sentidos, que ciegos 

t^írasoles , es forzoso 

Qne vavan al sol siguiendo. 
. (luia, pues; no porque vo^. 

Como dices, i im supremo 

Alcázar, Shio porqué 
I V<^ tras II ; que a no Ser eso. 

Primero que á Focas diera , 

Por un natural despego 

Con que aborrezco su nombre, 

M aun el menor reodimieuto, . 

<i-¡^ .. . 

UigilizidbyGOOglC 



EN ESTA VU)A TOltO BU VERDAD Y TODO HENTIIIA. 



CIHTU. 

Pues i nadie digas 
Tu ociilio alinrrecimiRnlo: 
üue igiioru lo que avenluru. 
Porqu*! vcai... Hüg no puedo 
Í*rnsei;uir; que Iti-üa {trille, 
Y loque uliara no le aJtlrrlo, 
iludiré en olra ocafion, 
'Porgue le iiniKirla el EulK:rlo. 

ESCENA XIL 



UBIA. (A Uoaido.) 
Ya que ;o luve la dicha 
he Lablarie con <i\ íntenlo 
Que le he dicho , de que vas 
ñon<ie en el palacio excelso 
De tocas vivas gozoso , 
blBUKiiie, 

LEOniDO,. 

Ya le obedezco, 
Agradecido i lii cansa 
Uue dicrs, ^ c<insidero 
(Dure ó tió dure la duda) ■ 
Üue i vivir voj por lo menos 
Ksle espacio en reales pompab, 
Ufjiio, ali-|;re j contenió. 



Pues inies 
Otielodigas.elefecio 
Lo dice, j <|ue á ia arnionia 
Acudi6 Leoitido, á liein|io 
Qne i los clarines Heraclio; 
Porque vean que volvemos 
Golosas de halier logrado 
lie Fóciis el jusUi iniento , 
Volvamos con la nlegi'ia 
Oue venimos, repilieodo 
Ambas músicas... 

tmik DAKA. 

La parle 
Que DOS loca obedecemos. 
Siempre lujas , aunque hoy 
De Lihia hemos sido. 

BM*CUO. {Ap.) 

Siirduda Ta mas hermosa 
Tiene rn las demás imperio , 
Pues todas se ta avasallan. * 

leoNroo. (Ap.) 
Ko solo ya el goio lli-vo 
De ir i maiidur, sino el gozo 
Deque voy adonde puedo 
Ver hémiúsura , i quien lodas 
* Parece qne pagan leudo. 

{Tacan dealra ti ciaría.) 
■lisíeos, 
¡A]/ cimo gime , niai ay ciato tue 

ESCENA XIII.' 



Voeet dentro. 
tmos. 
To, lo, Meíampo. 



p6u9. (Uenln.) 
Aunque vueles, velón biolo. 
Iré lus huellas siguiendo. 

SABAÜo:i. {Denlro.) 
Pues ]>3 acosan los ventores , 
Desatraillad lodoi presto 
Los lehreles, a que sigan 
La ladra de los sabuesos. 

TOBOS, (Dentro.) 
¡Al cerro, al jaral, al risco! 



Villanos, íqué es esoT 

LDODETe. 

Que Focas , [K>r divertirse 
De no sé que sentinilentos , 
Sabiendo que de monteras 
Libia nos pasó i nioi>teros , 
Pues desde que la servimos 
AudHinus dados i yerros : 
Sacándonos de la guarda 
Él) que (iilfS nos había puesio , 
Huniló i|ue su montería 
Traigamos, j en el ojee 
Acertó á caer un tigre, . 
llnnchado galán di'lcJtnto, 
Si es i|ue luy galanes manchados. 
V Fúcas lü va sigul'^ndo, 
No sin gran peNgro. 

tEOMPO. 

¡Qué oigo! 
' iFócasen peligroTiCielus! — 

Ven, villano, hasta iiuuermc 

En la senda. (A Luqui 



Por Leunido es fuerza , puesiu 
Que yo le ensehé á seguir 
' is«jemp1ures del riesgo. 

LDQCETE Y SAHA^O:*. 

¿Aun no habernos acabado 

" <n los salvajes? 



Vamos siguiéndolos lodos. 
Ya que este lance ha dispue! 
"'ie sigamos á quien untes 
is íeguia. 

Y «ea diciendo , 
Porque alenienioii la gente, 
" ~ sus alaridos mesmos : 
Voi, rfenfro. 
, lo , Hclampo '. Itareing ! 

lAljaral, al risco, alceiro! 



ESCENA XIV. - 

LEOMDO, LUQUETE. 



t Adunde , villano . ras, 
Que en vez de luberuiH Iraido 
Donde se escuchaba el mido , 
Conmigo en lo ocullo das 
Del moiile, donde no liay gente, 
Ni ladra ni huella hay! 
jDónde, villano, me Iray 
Tu error, pues no solamente 
A la nane me has guiado < 
Donde la caía K-oia, 
Pero i sitio que aun el dta 
Parece que le ha ignorado , 
Sepun lo n|iaco v trjido 
Impide al sol suluiscnje? 

LefiOE». 
; Quién de ooo en otro salvaje 
Anda, que no sea ún perdido! 
Si bien que nu es mucho errar. 
Quien i buscar t oiro viene 
En un barrio que no tiene 
Barbero i quieu preguiilar. 



ESCENA XV. 



Y no en vaoo . que en su espacio 
Un alto ediCcio vi. 

LUQUETE. 

; Quién diablos le puso ahi? 



Sin duda debe <le ser. 
Pues aquella hejdad dijo. 
Que é un aldi/.ar me traia, 
Eslfl por quien lo decía. 

HERACLIO. 

Uue i, un palacio me puial)a 
Fué lo que me díio aquella 
Divina hermosura bella : 
bin duda que deste hablaba. 



eyCOOglC 



LEONIM 

10 él pregmitaré, 
w Ileg6 primero. 

■EÜtCLIO. 



COMEDIAS DE DON VEDRU CALDERÓN DE LA 

, ' SaloB de un pálido tinlliltca- 

ESCERA XTIL 

[SMErilA , V «N dM eoTDi ÍM ansicoa ; 
CRIADOS , giie traerán en faenleí ca- 
DOt, etsadaí y toio adorne de 



A ti 
Te pnf^des lú ríspoiider, 
Puet un* dehc de ser 
Nucsira conhision. 

ÍSOVMO. 

A mi, 
Dei^aei üenn haber lullaüo 
A Fúcus, ni li»lwr ubíilu 
Uónde el l)niln qne lia x^^iiilO 
Le pnede liaher emboscailu. 



De naesira finia 
\,ai fbriunas aparemos , 
tlue igiioranH» j tal>einos. 



IIREKIA. 

Pups han veaido tras ellas , 
A recibirlos saldré. 

pHetua de Mauricio, 

YdeFieatV' 

La tangre e$heriiea. 

Que luitre Ut da... 

cono %' 
1,ot in igMtmente 
Itftiba triunfal 
Trinaeria C«it ¡ieltat, 
I Pompa y majeitad. 



Ypue» V) te tobe 
íii et t» eiHrpe real 
Uenlira i verdad... 



in/nirai f w la dada 
Calta. teantMilUehat 
Verdad y mentira. 



ESCENA Xn. 



MÚSICOS. (Centra.) 
i Quién Itama ! 

■.EONlfiO. 

Quien desea s>l>er... 

Htlsicot. {Oentrv.) 
Di. 

^Quiiu fué un sol que me linjóT 
Clin' I*. {Dentro.) 



Ln^go «no fué ilusión t 

MÚucos. {Denire.) 



Vcl Qiro ¿rué «rilad! 

UBik. [Dentro) 



iSettnn eso , aquí 11eg6 
1.a <|ne eo el monte perdí 
Por seguir i Focas T 

■lisíeos. [Denlra.) 



L> oira i quedóse en íl T 

■dsccos. [Dentro.) 



pops h lina j otrm decid 

Que liemos scgnkio sus haellas. 

[Éntranu UdtM eualrt. 



Cielos ', Lo qnc veo j f^ucno, 
. Es venla{l , 6 es vanidad 
De mi faniasIaT 

cowt 1." 
Verdad. 

\Aa asombros con qui' lin-lio . 
: Son , enaiidn en lal coiiru:jion 
Ll STüilldo los adniira , 
Mentira ¿verdad! ■ 

Menlira. 



i Verdad j menlira sonT 
iCóroo puede serT 

l.EnmDn. 

4 Quimil TÍO 
La duda en que yo me vlT 

ntUCLio. 
tPío eí verdad lo que yeoT 

CORO 1." 

SI. 

LGOXIOO. 

;No et verdad loque olgoT 



MUtUrat que la dtida 
Calla , *ean tw dichai 
Verdad y mentira. 

LOOUETE. 

j,Hubl>Ta el diablo Inveuladci 
Aquestas cosas? 



BARCA. 

SI hubiera. 
Como nuestro amo fuera 
Quit!u se lo faublera mandado. 

LVOUCTE, 

Dicho j hedió : f esie aquí. 

siBnüon, 
¿Quí dlccsTÉles, por Dios. 

ESCENA XVm. 

LISIPO— Dicnns. 

US1P0.(.ÍÍ>.) 

Va qne una ver. esios dos 
Pudieron llegar ai¡iii , 
Tine |ior nii-jor que entraran 
Donde «le in-mpo psiuiiiraii, ■ 
Uue no que volver pudieran 
Donde, un palacio, contaran 
Uue vieron; fiolire el pensar 
Une ya de Eúcas se arcaiiia 
Tan perdida la esperan» 
De que le pueden hallar. 

Principes , i quien el cielo 
Cnn urodlgiosa crianu , 
tic sin suma providencia 
Para grande» cosas guarda. 
Focas , rediiddo i que 
Es mas heroica, mas clara 
Acción honrar i la ajena, 
tjne ver que i su sangre falta , 
por los dos eniié , de cuyo 
tíllenlo , ya en la monlaQa 
De pai os dieron aíiso 
(Ina y otra dulce salva. 

Y aun<|ue jinr entonces pudo 
El acaso de la casa 
Divorür la acciou , habléndüs 
üniado el deslino las (ilanlaB, 
Viniendo donde os tralera 
(Jaieii de liuscaros se encarga , 
Scüis bien veoidos; j puesto 
Que de la sangrienta safia 

De aquel bmio, que siguió, 
Ti-iaiifanli- vulviú i esre alciiar. 
Adonde con alliororo 

V aféelo ¡Kual os aguarda , 
Entrad , |iori|ue di'snudAndW 
La bruia piel , tosca y basia , 
Para llegar i su visu 

Os ordenen ricas galas. 
Joyas j plumas. Aquella 
l'.E la prevenida estancia 
Vuestra ,>L«onido ; esia i's, 
Heraclio.la vuestra. Vaya 
I.a müsica divlrtiendo 
A los dos. 

HGnilCl.10. 

¡ Grandeza eiinña ! 
if^stoidelosl nogoxú 
Tanto (lempo mi ignorancia T 

uo^noo. 
Aunque es macho lo qne veo, 
O poco me admira , 6 nada; 
Porque para mi ambición. 



Pnet ya de Mauricio 
i r de Focal ya 
I Ij¡ tangre e» tierMes , 

Que Inilre le* da. etc. 
' (Vaitie lleraclio y Leonid» cada 
I por su ¡Tie , con nn core de -"• 



idbvGooglc 



i Qué 



iJwio que \euio$1 

LDQDCTE. 

Tú sabes lo que nos ^lasaT 



Voni 



LUQUETt. 

PiKt ni -JO tampoco. [Vante.) 



FOCAS, LISIPO. 

Si'ñoT , í» es tiempo que salgas. 

rócAS. 
Aunqne culpé que dijeses 
Tal *ex , que si me bastara 
El Inimo para hacer 
Un apariencia tan rara. 
Sin extrañarla, disculpo 
Li tme ja , porque es tanta 
La admiraciuii , que ya solo 
He atreviera i ejecularla. 

Puesaliora, sefior, empieía; 
Qav salienito de sus cuadras , 
Avahando de vestirse , 
Los dos i esLe cubrió pasau. 



HeKACLIOrLRONIDO.-riridMdeoii 
le; myCETE, SABASON, cal* 

BÜS.-FOCAS, LISIPÜ. 

Ateudamos mientras liegm. 

CHItDO I." (4 LíOnÍÍ9.) 

Toma el sombrero y la capa. 



jCuil es el sombrero? 

tiste. 

LEDNIDO. 

Ri remotas no me engañan 
Lus noticia!) que del tuve, 
A la so mbradesla raída 
Se aloja la cortesía, 

Y la Tanidail descansa. 
Con gusto i ponerle llego. 
íEh posible que esto haga 

bien vistos, ó mal vlsiost 
¡ Ob ceremoniosa alhaja ! 

1 Lo aoe por ti se merece 

V se desmerece ! ; Que haya 
Qnién peligre en cosa que 
Tan ricilmente se manda ! 

CHijkDO i." (A Beraelia.) 
Ciñe la espada. 



Con miedo 



¿Porqué? 

Porque en los avisos 
One della Astolío me daba , 
Me decía oue era ella 
El tesoro de la fitina , 
En cujio crédito acepta 
Valor todas sus libranzas, 
fíerogllfleo qne fi^il 
HEio el uso, pues te traían 



VIDA TODO ES VERDAD V TODO 
Huchos como adorno, y no 
Como empeño , leu , fiada 
En que sé que hubiera pocos 
Que ciñeran lu hoja blanca. 
Si el día que se la ciñen 
Supieran de qué se encargan. 
LISIPO. {Ap. á Fieu.) 
Va i besar tus manos llegan. 
Eli sus acciones repara 
y en sus razones , porqué 
De.sde aqui olaervaiido vayas 
Sus genios é ÍiicllnacÍDnes , 
Va que con esio adelantas 
La pereza de los días. 



CMiAiio 1." (A Leonida.) 
El Bey, 

Qae llegues, señor, aguarda. 
CRUDO 2.° 

El Rey,que llegues espera. (4 Hrruclto., 

Dame , gran señor, tus plañías. 

Va os liabrní) dicho que yo , 
Principes, la ira templada. 
Quiero Días dar dos bouores 
Que lomar una teiipn»i. 



Va en un pal3c¡< 



le donde 



„• -aliáis : vivid seguros 

De iiue vuestras vidas guarda , 

Rn la piedad de una duda, 

Et rigor de una es pe rama. 



u,i • vez tus plantas beso 
(Ap. Tiranía, ¡qué no 

V en ellas agradecido 
A lanío bonor, dicba tanta, 
Ksclavcya aue no puedo 
Hijo, te doy la palabra 

De reconocer la tida 
Que en mi j Leonído restauras; 
Porque viviendo lus dos 
Dos vidas hoy con un alma. 
Cada uno recibe una, 

V queda deudor de entrambas. 

{Ap. ¡Qné bien suena el rendimiento!) 
> Por qué. Leonído, le apartas, 

V las gracias no me das? 

¿De qué te he de dar las gradas? 
Si es del honor , por cualquiera 
Lado i ni¡ san|^ le alcanza ; 
Si es de la vida, con ella 
Mas que me obliaas, me agravias; 
Pues, 6 por ti, i por Míiuriclo, 
Acrédor soy h la sacra 
Diadema; j mientras me pones 
Eu duda dicha tan alta , 
¿Para qué quiérela vida? 
rúcAS. (Ap.) 
Ko suena mal su arrogancia, 

j,V A mi, que también me han puesto. 
Señor , estas martingalas... 

■ABA ñon. 
;V á mi, i quien también han dado 
Librea aquestas *" "~ 



I Mo daréis nn pié siquiera? 



' ¿Vano nos conoce? 

íPue» 
Quién sois? 

SABAfloN. 

; Lo que hacen las galas 
Los que del monte y Aslolfu 
Fuimos monteros y guardas. 

FOCAS. 

¿Qué iiaceis aqui? 

LVOOETe, 

Tener miedo. 
Ea,tillauos, ya basta. 

ESCENA XXI. 

LIBIA.— Dichos, 
UBI». (A FÓcoi.) 
Habiendo Cintia sabido... 

LDODETG. 

¿También esti ací nuestra amav 

SAIIA>0>1. 

Ahora digo que es el diablo. 

Después que de la montaña 
Los cotos corrió en lu busca , 
Que ya en esta quima estabas , 
V los principes contigo , 
Licencia de entrar aguarda 
A darles la bieuvenida. 



Que no son Cintia ni Libia 

¿Qué te cansas 
Kn advenirme , si eo todo 

Estoy? 

' ¿Quién es la que aguarda ? 



Qntia, reina de Trinaeria, 
ESCENA XXII. 

CINTIA, DAÑAS.— Dichos. 

HEBACLIO. (Ap.) 

i No es la que en el monte vi ? 

LÍOXIDO. (Ap.) 

¿No es la que. vi en la campaña? 

HERACLtO, (Ap.) 

Ella es : muera mi deseo... 

DigilizedbyGÓOglC 



CDHEDIAS DE DON PEDRO CALDUIOH DE LA BAHCA- 



IBOHIBO. (^.) 

8IU ei: viva m) esperaou... 

B*:.ACL10. (Ap.) 

Pues ji uo pueile atrrvene 
Aioor i empresa Uii alta. 
LEonoo, (Áp.) 
Pnn i DO mtaoT waato 
Diera jo mi conllaiiia. 

GtNTIk. ( J FÓCM.) 

Después, sehor, que mis dichas 
Didús et parabieo tiayan 
De vuestra Ykia, á quien (aM> 
En leal desconOanu 
De aquella Bcra el empeño, 
iiadme licencia á qne añada 
El segando parabién, 
De que mere>:ca mi casa 
Dos huéspedes tan gloriosos. 
Ya que quiso mi tirana 
Suerte que no fuese jo. 
Cuando ellos en ia demanda 
Ue luestra vida acudieroo, 
Qnien i esle albergue los inlgR. 



Solo pudiera en disculpa 
De dejar la sotwrana 
Vista vuestra jo, si... cuando... 
(Aliealo I voces me faltan.) 
Perdonad , porque el saber 

?uién sois, me turba yespanla 
auto , que auu hablar do puedo. 



Solo pudiera, eu disculpa 
De dejar la soberana 
Vista -ruestra , alegar jo 
Lo preciso de la causa ; 
Pues por solo dar, seüora-. 
Vida al Itej.me la quitara 
A mi ; y si ei no conseguir 
Kl Dn Ge empresa laii alta 
lia me valió para dicha , 
Para disculpa me valga. 



lip. Lolilen j mat explicada 
De kn dos Umbien me agrada. 
Sin qne nada inferir pueoí 
Para el eitmeo del alma ; 
Porque no esti decidido 
En el duelo de las damas, 
Si es cobarde el que se aireve , 
V osado el aue se acobarda.) 
El cuidado aer' -■■■- 



De ¡a fatiga la c: , 

Seré bien que acompaittnd&s 
Hasta vuestro cuarto vaja.— 
(Ap. á Litlpo. Esto es dar lugar i v< 
Qué obran sin mi.) 

Bien lo traiasi 
Pero anies ñas de ver 
Lo que el tiempo te adelanta. 
(Tocan dentro un clarín.) 

esgeh A xxuL 



Un euliajador, señor. 
Del aran duciue de Calabria 
Audiencia pide. 

n que «n(re. 
(Safe elprtncipt Federicv.) 



UKIFO. {Ap.) 

Su misma forma reiraia , 
Sucediendo lo qne habla 
De tuceder. 

nnuico. 
A tus plantas, 
César, Ui mana meretca. 

Del suelo, joven , levanta. 

rKDEMCO. 

El gran duque Federico 

Sabiendo hoj que en Trinacna 

tsüs , i II y Cmlla dos 

1'arabienes dar me manda : 

De lu salud y venida 

A il ; y del honor iiue gana 

Con lal tiuésped , a ella, en cuyo 

Nombre merezca su blanca 

(Mano besar. V fiasando 

A no menor imporlancia. 

Te representa por mt 

Que siendo lii^o de Casandra , 

Hermana del infelice 

Mauricio, cuya desgracia 

El mundo llora , no solo 

Te debe rendir las parias 



lalia 



8ue puesto que 
ereoero maa cercano , 
El dia que el bijo falla, 
Qne dicen que retiró 
Un vasallo a las mooiaBas, 
Le loca el laurel , bien como 
Dignidad tiered liaría. 
V asi, que le reaiiiuyas 

¡No prosigas, calla! 
One inobedientes locuras 
Tanto como esa, ann palabra* 
üu res|iuesUi no merecen. 
1 esto qne ie digas basta 
LBomso. 
No basta , señor. ;No tiene 
Esle palacio ventanas, 
{■or donde, volando, vnelva 
Has presto? 



Leonido,agDarda, 
Que viene stdire segura 
De embajador, y no agravian 
Los motivos de su dueño 
En su boca. 

usiM. {Ap. á Fécu.) 
jNo reparas 
En la Ira y la cordnra 
De los dosT 

Si.— (A A"'!!.) Pues guéaguar 
-;Ya no llevas la respuesta* [das' 



Estancia desM jardiiws 
Esperad mientras que salga. 

( V'jase FéeoM, Utipo , la» iamoM 
g ¡o* eñadet.) 

Siempre yo he de obedecerle... 

Siempre har¿ lo que me mandtt... 

Hen qne i pesar de mis peuas... 



Bien qne i petar de mis ansias... 

lEOMDO. 



ESCENA XXIV. 

FOCAS T LISIPii , que le qtuia» al 
pBda.-BEIlACI.IU, LI'IOMKO, LU- 
QUETE, SABAflUN; deipucs, AS- 
TOLPO. 

Desde aqui podrís ahora 
Ver cómo en un lance andan. 
Poniéndoles la niedad 
En dos iguales Mlaniat. 

Voeft dentro. 
Sesaidle, y donde le bailareis, 
Haladle... 

{Sale AtMfo,) 



i El cielo me valga ! 



; Qné es a 



i Dichoso yo , 
I llegué i vufstras plantas! 



'PuMqDf 

Supe de vut'íira venina, 
', Y quebrantando las guardas, 
' Rompí la prisión, no lanto 
I Porque esto mi vida salva , 
Cuanto por ver que \(^(có 
Mi silencio su esperania ; 
Pues aunqne ahora me den 
Una y mil mucrlp^, me basu 
Para consuelo el bal)eros 
Visto en majestad un alia. 

' j En qué maícsiad nos miras, 
Sieudo una duda fundada 

?ultar i cuya es la dicha , 
ara neciamente darla 
A cuya no esT 



Sue sepas qne en la campaña, 
lllma rason de reyes 
Son la pólvora y las balas. (I'aii 

¡Bien estál — Ven, Cinlia. 

El cielo 
Os guarde: y pues ol>IÍgada 
Al hospedaje me veo, 
Procuraré qne no haya 
Espacio en que no os diviertaii 
Saraos , paseos y dan7.as. 

TÓCkS. 

No paséis los dos de aqui, 
Qoedios : en la bermoUTaria 



I i Qué le debo ? ¿ Lo tirano 
fíe una rústica criania. 
En que, ladrón de mi vida. 
Violenta en riscos la gaslaT 

'^No fuera mejor, pues supo 
Quién éramos , que empezara 
Nuestras fortunas en otros 
Ejercicios que lograran 

! La siafn ele nuesiros pecbos, 

I Donde lo que nos quitaba 
El hado por convenienda , 

|ResUtuyrse por armaal 



dbvGooglc 



Si es cou clan 
Qae , coaocido 61 , lo roera 
bI bijo iardií que ampara 
De llauricio eiilre lus dos, 
iQa¿ leaJud, di, se comptra 
Al deslemree con él! 

V (U , iqai piedad se igaala 
Timblen euire los dot, que 
Sabiendo por Ja aldeana, 
Uadre del uuo , cujo era , 
Cerno lá íes, le guardara 
Cou iguaJ ÜDetaf 

p6gas. {Ap.) 

Por to cnerdo Heradío liabla. 

I.EONIIHJ. 

i V c* flueía, T es lealtad , 

V es piedad lo que aliora calla? 
No; pues cuanlo anda en ano 
Piadoso, eit otro cruel anda. 
fuera mejor, j era luena 
(Jue de una i«i se eipliEara , 



Por serlo , pues rae lo llamas. 

Traidor, tirano, caduco. 

{EtMsU en el nelo, g InimMe Hera- 

Oel suelo , p*dre, letaota. 



Y ja que mi aaan 
"i, mfsaf 



AllK 

CastigiM Hi tir«no tiere. 

No M maj Ocil la demanda. 

(Smm Uu eepaúat y riñen.) 

qae uo pm 
biJo espada. (V«i«,) 

LDODETC. 

Ko, qoe H dia que la ciñe. 

La bora do *e de sacarla. ~ {Vatt.) 



i. VIDA TODO ES VERDAD Y TODO 



aiiTu. 

rixM. 



jKotecrapeBes! 

■ERAcuo. [das.— 

lA Fécai.\ No haré, pues que tú lo maa- 
[A CmUa.) Viva, porque lú lo quieres.— 

ASTOLfO. (Ap.) 

I CoD el ansia , 
Qne Pocas á socorrer 
A LeoDido se adelanta ! 

USIFO. (Ap.) 

Con el afecto que CiotJa, 
Ann entre las aovbru vanas. 
Deteniendo I Heraclio, biio 
Lo qae jo hiciera ! 

¡QuéraMt.! 

ASToin». (ip.) 

¡Oh secreto, lo que dices! 

, (Vanj« Heraelie p Atlolf». 

usiFo. (Ap.) 

i Ob secreio, lo que callas 1 

LEOniDO. 

Haber tropezado , do es 
PiaqueM , sino desgracia ; 
I ahora lo veris. 

r6cU T CIKTU. 

i Detente ! 

Nadie impida ral vengaoza. 
Que be de sanear el d^ira. 

rócu. 
t Ves que so; quleo te lo manda T 

tVes que so; quien te lo ruega? 

tKOHIlK). 

Ni ta decoro me ataja , 

M tu respeto me mtieTe. {Vuié.) 

r6c*s. 
Oje, espera. 

Fuma. 
Escucha , aguarda, — 
iQné te va diciendo, Fóus, 
La experiencia T 

Mucho v nada. 
Pues que quedo con oils dadas 
Al ver que iguales me agradan , 
En el uno la soberbia , 
" — el otro la lemplioia. (Vm^ } 



» dale orlta t saberlo ; 
Que si el ténnino te pasa, 
Eo tn pauto que esto sobre , 
Verás que todo esto bita. 



MENTIRA. 

JQRMA DA TER CERA. 

ESCENA PHUHEBA. 



Va que al coDJaro de aquel 
Fuerte, poderoso liechizo. 
Fingimos io que no somos, 
Seamos lo que Ungimos. 

Dices bien ; y pues al duelo 
Entre los dos. Focas biio 
Las amistades, sin que 
De aquel ni de otros motiva 
Haya areiiguada mas 
Que la soLierbt* en Leonído 
Y la templanza eit Heraclio, 
Tratemos de divertirlos, 
Hasta que de otra ilastoa 
Dea sus pasiones indicio. 

Baena es pan descubrir 
La interior, la que Lislpo 
Traxando esU. 



i^antad pues. 

Ya tono i letra Bn^mo*. 

OAUS T ailsicDS. ifantan.) 
iM eíet que dan entáoi 
Ai wr V mirar con elle» , 
Mat wiíiera m lenellot; 
Pero bueno e* tener o}m. 



«Uiñ'E, HERACLIO TSABAfiO.N — 
¡caos, 

LBontbO. 
Los ojos que dsD enojos... 

HIRACUO. 

Al ler j mirar con ellos... 

LEÓN IDO, 

Has vallera uo leuellas. .. 

BEIÁCUO. 

Pero bueno es tener ojos. 



LUOOKTt. 

Buena la música fuera, 
Si no tuviera mosicos. 



Ann que pudiera este acento 
Haberme hasta aquí traído, 
Has i seguirle me mueren 
Los ojos que los otdos. 

SABAflOR, 

Haces bien ; porque no ha; solfa 
Como el mi-rá de lo lindo. 

•AHAS T HÍSIGOS. 



Cid , esperad ; 
lúe parece que he sentido 
^iitr« aquella! rum ««u. 

UigmzíídbvLiOOgk 



COHEDUS DE DON PBBRO CALDERÓN DE LA BARCA. 



uní. 
Entre esUt Umldea lia; nildo. 

I Quién es ti aquí! 

LEOHIDO. 

Quien llamado 
Dtl sonoro aceolo tÍdo , 
'Poraue diacutpas del canto 
L« iinan pira el delito, 
isma». 
Yaqnl,¿qtíéiiesiáT 

BEKICUU. 

Quien DO 
Uaealpar sd jeiro qAso, 
Poet iM le alnld el acento 
Has que de darle el aiiso. 

Culpa que del oído toé , 
Mal i negarla me animo. 

Puei pimple k cuestión oo pase 
Duién mayor Bueía bizo. 
El que adelantó la culpa , 
O el que la culpa previno . 
Cantad; que et mu; listo lacee 
ICste de enlre «jos y oidos 
Andar graduando afectoi. 

Yo no he de dejar el mió 
Uesalrida , 7 aunque oauteu , 
Sanearle teago. 

ÜEhACLlO. 

• Lo mismo 
Haré ;o al compás del looo. 

También ese es lance visto. 

IOS nos. 
;Propio4a|enoT 

>osé; 
Has, ipara quí es el dedriof 

LEomso. 
Para que, ajeno, es acierto 
Ver cuinto mejor elijo. 



Prosigo. 
ISUEKU, DjkHtST nijsicos. {CfítUn.) 
Lo* ofM gttt dan enejei... 

Del placer y del pesar 

ArUlros los ojos son , 

Pues sirven al corazón 

De mirar, ver y llorar. 

Y aunque ya al ver, ya al mirar 

Distintos son tus enojos , 

No at llorar : liii^o en despojos 

Siempre unos al peor empeño. 

Traidores son i so dueiio... 

BtlACUO T Hdsicos. 
Lct ofiu que im aufot. 

txaii T M^icos. 
' Xl wr f Mirar mi* eiht.. 



Tres cotas no he de dudar : 
Ver, que es ver, j no cuidar ; 
Hlrar, que es cuidar y ver : 
Luego el llorar, siu tener 
Glosa, es quien llega iexcedellos; 
Que mos que lloran -al vellos. 
Sus enojos ya aliviaron , 
VA daño que ellos causaron... 

íl t ailsicoi. 
M ver s mirar ee» eHei... 
mtMAi tmiSeccos. 
Mai telitra m tmallat. 

Íue el llanto el dolw termini , 
ampoco 00 be de dudar ; 
fero error hwra negar, 
kln fe de la medicina , 
Eriojot que uno imatpna . 
Ames 6 después de tellios 
Ltoraltos , ya es padecellos \ 
V aunque haya de aliviallos , 
Tenellos para llorallos... 
£1. 1 uilsicos. 
Ma* taliera no Unellot, 

DAMAS V BlisiCOC. 

Pero bueno a tener ojog. 



De mi dotor el lorotento 
Ko llego i sentirle yo 
piiriiue le lloro, sino 
Le lloro porque le siento; 
V asi. si aliviar intento. 
Sucedidos los enojos. 
Con lágrimas ciuk en despojos 
Los ojos dan al pesar. 
Malo M tpner que llorar... 

Perobgeniie* tener ojoi. 



1 



Lisipo. (Ap. d Ubia.) 
Tü, 
En voz de Libia , i Leooido 
Lo mismo diri*. 



USIPO.(jlp) 

Asi veré il coDsiao 

La blttana eipenencla, ta 

Que Cintia callar me hlio. ( Vate. ' 



FOCAS. (Ap.) - 

Va á hablarles llegan las dos. 
Con que veré si eiamino 
Su amor ü odio, i cuya causa , 
Para poder asistirlos 
V notarles laa acciones. 
El auefio k su vista flujo. 



No protigas, porque Focas 
En el bello laberinto 
Que hace en esos cenadores 
La amenidad desie silio, 
-Con la dulzura del canto 
Rindió al sueño los seulidos. 

Retiraos todos , porqué 

Si et cauto dormir le híio. 

No es bies aue el canV> le haga 

Despertar ; que fuera impio 

Halago el que convirtiera 

Tan presto en pena el alivia. 

( Vaniü tJbia,¡imeit¡a, datn aismátieot.) 

LmOBTE. 

Vamos,Sabaiion,i ver 
SI hay en jardines tan ricos 
Algo que coiner. 

BABA Ron. 
i Que haya 

guien plante rosas y lirios, 
láveles y tulipanes, 
Y no coles y pepinos I (Vanie i 
Lisipo, [Ap. á CiaUa.) 
Ntra que le has de decir 
A Heradio lo que te digo 
Que en voi de Clntla le adviertas. 



! Leonido, escucha. 

No, Libia, 
Qniem que el nraie que sigo , 
De vista pierda. 

Qniti 
SI oyes lo que solicito, 
Le alcauíar&sintes. 



HEKACLio. (A Qntía.) 
Dijiste (cuando rendido. 
Aun DO sabiendo quién eras. 
Seguía tu sol divino) 
Que en otra ocasión me hablas 
De decir un escondido 
Secreto, que embaraió _ 
La gente que entonces vino. 

Es verdad , j aunque de pasOt 
Decirlo ahora detennluo. 
Oye pues. 



ti de*.) 



¿ Qué es lo que dices * 



Lo que mi padre Llslpo 
Por sus ciencias alcanzó , 
Y 1 mi solamente dijo. 



Viéndose de mi obligado. 
Cuando preM á Astolfo vim 
Porque lulercedi por él , 
O por ü moria, me quiso 
Hacer duefio del secreto. 



Ciatos ! ¡ qné escucho ! 



I De Haurtdo el h^o soy T 

uigmzíídbvGoOglc 



Sf , T por wiia 
T« toca el imperio invicto 
üe CoiutaDüiiopU. 

ciüti». 
SI, 

Y 00 solo de ID alika - 
Valor el imperio es , 
Has (le Tnnacria el dominio , 
Que feudüLaria colonia 
lía soya. 

Pero es preciso 
Dae , mientras que Tócaí tita , 
Esié el secreto escondido. 
Porque le importa no ménoa 
ttue la tida. 

Has convino 
Guardar el secreto , mientras 
Viva Focas, porque impjo, 
BidrApieo de lu sangre , 
Ho ae cebe eii lu homicidio. 

Y asi, secreto, y pensar 
Cómo se podra» tas lirios 
Uedarar. 

Y asi, silencio, 

Y prevenir discursivo 
Cómo podrís declararte. 

uau. 
Que si hallas algún camino... 



EN ESTA VIDA TODO ES VBRDAD Y TODO 

. ;. f6c»*. (Ap.) 

T ' Ya deste engaito iarormados 

' Y contra mi persuadidos, 
I Es fueraa que en dos afectos 

Contrarios , y tan distintos 
I Tomo de enemigo y padre, 
i Haga la sanfire su oficio. 
' A hablarlos Ileso thora. Pero 

So; mejor es adverllriat 
. Recalado, |)ues es claro 

?ue disimn^en conmigo, 
á SDS solas DO. Y asi 
Otra vez el sueño unjo. 

LEIINIDO. (Ap.> 

Conlleso que tuve ii Foca* 

No sé qué interior cariño ; 

Pero ■hora miiozoc ser 
, Re m) S4d»erlMa naddo, 

Por juzgarme el mas cercana 

De la corona i que aspiro. 

Dígalo el que oyendo ahora 

Que rae toca por Hanrícto, 

K1 que cariño jnitgaba , 

Es rencor, cuando imagino 
I Que es tirano, y que me qnlM 

É\ imperio que era mío. 

nsaAcuo. {Ap.) 

De albricias la vida diera. 

Aunque viva aborrecido 

De Focas', tan i su viíia 

■■ - ' ni jieiigr 



■ENTIBA. 6» 

LioRi»a. {Ap.) 
Pero ai me dijo Libia , 

Cuando lo (lemas me dtJa , 
Que , muerto él , es fuerza que 
Sigan iodos mi partido, 
¿Qué eüpi'To'! lias ¡ ay ! que aquel 
Cariño oculto, indeciso 
He Ueoe. iNo vale mas 
Un imperio que un caríAoT 
Si. Pues i qué temo? qué dudoT 
! {Saca Le«Hiá« el puñal; Heraclh td 
verlo, taca también el luga.) 

KESiCLIO. {Ap.) 

¿Qué es lo que intenta Leonido* 



Poi 






<e ba d: 



No dudo que al punto mismo... 

Ai mismo Instante , no ignoro... 

Que te sigan infinitos... 
cmu. 
Que haya muchos que te aclamen... 

UBIt. 

Aunque Impoaibie lo rolro... 
Aunque imposible lo veo... 
Miéntru F6eas esté vivo. ( Yatue.) 



Pues no importa que el invicto 

' I.auret que me toca , goce , 

I Tanto como baber sabido 
La saogre que arde en mis venas. 
Bien que ahora esté el fuego libio. 

FOCAS. (Ap.) 
Tomo hablan entre si , 
\ada en los dos averiguo -, 
Con lodo, vuelvo al acerbo. 
j^Qué Tuera que de fingido 
A verdadero pasara ! 
Pues parece que me rindo 
A la pesadez de un sueño . 
Que mas que sueño, es delirio. 

( A^rmieeie.) 

lEOMIDO. (Ap.) 

Y pne« en mi oo hay mas ley 
M mas raioD ni mas jniclo 

Qne desear reinar, uuísiera 
Para poder conseguirlo... 
HíaicLio. [Ap.) 

Y pues no ha; mas ambición 
En mi , ni deseo mas digno 
Que el de ser quien soy, deje 



HERACLiO, LEONiDO, FOCAS. 

I.EOMD0. {Ap.) 



So^>eiuo GODial aviso... 



( A íai taeet , de^iierla Fieai. \ 
rócu. 

iQué es esto? 

Haber Heracllo querido 
Darte muerte , y ser yo quien 
Tan loco furor impido. 

KEBICLIO. 

Leonido era el que iiiteatalu 
; Bbtarle , v yo quieu te libro. 

¡A) infeliz ! que ni bien 

t)i'S|>ierta, ui hién liomiido, 

Huera y no mvera , en dos vocea. 

Oi , tau i uu instante mismo , 

Que mezclados loa metales , 

Ninguno sonó distinto : 

l)e suerte , que de su acenlq. 

Nada inliero; y si redimo 

A la acción el desensaño , 

Igual en los dos la miro, 
, Pues miro en los dos igual 
' Desnudo el acero litopiQ. 
i LCORino. 

' Yo , al irte t naiar Heradía, 

Lo desnudé en tu «erTlclo. 

UHCLIQ. 

Yo le saqué en tu defensa , 
Ai irte t nutar Leonido. 

Hlentet , mientes , porque ya 

(A asr^elit-i 
Que yo no puedo h^cer juicio 
De la voi ni de la acción , 
Por el pavor lo Bili>h)o 



{yate.) 



Con tal noticia admirado... 
uonieo. 



Por su cansa. 

LEOKIM). 

Ya se ha ido 
Heracllo : solo he quedado. 
{Repara en Féeat,) 
(Ap. Mas no, que quedan conmigo 
Mis concisiones y penas. 
De lai horror me revisto 
Al ver a] traidor por quiea 
El sacro laurel no ciño. 
Que no sé cómo la safia 
De tanto rencor resisto.) 

( Fwbw d talW Beracht.) 

HHACLIO. {Ap.) 

Por descansar 1 mis solas. 
Huí de aquí ; y habiendo visto 
Gente ai paso, por no hablar 
Con nadie , tuerzo el cainlDO. 



Del corazón , , 

Me dice en calladoa gritos 
Que tú eres el tt^dor, lA ; 
Pues en tu mano Uanoldo 
Desa cnefalIU el acero , 
De aqnese puñal d Qlo, 
Tinto me espeluza, tanto 
Me sobraalla. — Leonido, 
Defiéndeme del ; que lodo 
Mi valor estremecido 
No baata contra el amago 
De haberle contra mi vtMo 
Tan laBiidaroente Bero. 
Tan d^amente atrevida, 
Tan ■ ' 



mdo. 



HUACLIO. 

1 Por qué, señor, cuando yo 
No aolo el acero rindo 



dbvGooglc 



nOHEtlIAR DE DON PEDRO ULDBRON OB LA BABCA. 



Clatia , Libia , pues que sois 

Fimiiiares, sed amigos, 

Uue me da lamuene Heraclio! 

Hume LIO. 

A rato ana sei persuadidos, 

Üe ban de malar. ^Dóude i cielos; 

Huiré 4o lanío peligroT ( Vau.) 

; Déi me amparad '. 

Yo. señor, 
lAp. Pues lan Iriei^ba saueilido ; 
Hacer la deshecha iinporla ) 
Le segairé , y en casugo 
De Igual traición, le daré 
Mil muerles. (Va 

Corre , Leonldo ; 
(Jae del aleve la fu^a 



Pues oblígalos i qae 
I Eaoi formados prodigios 
1 Lo digan. 

TODOS. 

i Ya mal pMri 

' Obligarnos ni oprimimos. 
Lisipo T rócxs. 
PorqaéT 

Porque ;■ fatal... 
CumpMel lérmtno preciso,.. 
El dia, en aquel insuaie... 



') EnqueforMdosteolmot... 

A la fueret de un conjuro , 
V de UD encanto al bechito. 
( Deiaparreen loéot de impretUo , t 

te mvd* el Uatri) ,- i/Hedandc uiti 

Fieai v iWpfl.) 



I ¡Oh mal eipllcado aUHNol 
¿Quá de cosas me has callado , 
V qaé de cosas me bas dicbol 

ünaiMidMr». 
E] manchado bmlo A qaien 
Ayer F6cas lignió. be visto 
Calarse otra reí al monte. 

mnu. I Dentro.) 
Pues acoMdlo y seguidlo; 
Que sin duda , pues qne Fócas 
Desde ajer do hi parecido , 
te di6ii)ueTie, ; «aehebambrienia. 

Vocet líenlro. 
¡K i\ , Helampo i 1 él , Barcino ! 

Porque el dn d* lauto asombro 
Se enlace con sa princi|rio. 
Acosado <l(- los canea , 
Vuelve sangriento t hertdo 
A mi el bruto, i ücñipo que 
No puedo acudir, rendido, 
A mi defeioa. :Ali del nooie. 
Vasallos, criados, amigos I 
;Nohajqr' * 



LISITO. 

Selior,jquéeiesto? ' 
rixM. 
No sé: 
Un leurgo, nn parasismo , 
Un rrenesi, una locura. 
Un pasmo, ttii ansia , ud conflicto ; 
Une aunqae no dudo el saberlo. 
Descansaré con decirlo. 
Fiíigi el sueño , y él vendado 
De ver que le babia ungido, 
PeriuHiudas las ideas. 
Verdadero hacerse quiso. 

V en aquel pequeño espacio 
Quu iba acechando resquicios , 
l'jvpúscuios de la vida. 

Ni bien muerto, ni Inen vivo, 
A Leoiiidu vi y i lli-racllo , 
Sobre vuestros dos avisos , 
Con dos puñales ; j aunque 
(U<la uno se previno - 
llu que era suyo el amparo 

V era ajeoo el homicidio . 
Ño sé con qué ocnlia causa , 
Sin asustarme en Leonido 
El acero, «i el de KerarDo , 
Jurara, en mi sangre tinto ; 
l^n que inlíero que al oír 
Uue era bijo de Mauricio, 
KevcQló la saftS en él. 

V pues que jo no me afirno , 
l'eciil vosotros, decid. 

Si Iden ó si mal colijo 
De sus acciones . 

Si ellos 
Llegaron asi, «scondldos 
Sus Intentos . no podemos 
Ei|)llcarlos sin oírlos; 

Sue lo que no sale al labio , 
o lo alcaoia nuestro arbitrio. 
Fócu. (A ¿Mpii.) 
Tú.iqu£ínBerei1 

tMPO. 

SI pddiera 
\a baUar, jt to bmtta dicho ; 



POCAS, L1SIP0, deipuei CINTU, 
LIBIA, T Gum deHín. 
róus. 
Oíd , esperad. 

Es en vano; 



; Y pues te dejo ei 
' ¿ue te encontré , lo que a 
Inlicre de lo qne has visto 



).(£». 



ro.) 



A la selva. 
OTRO. (Denlra.) 
Al moi>le. 

otiio. {Dentro.) 

Al jaral. 

OTRO. {Dentro.) 

Al risco. 

i usu. (Dentro.) 

¡Focas! 

aiiTti. (Dentro > 
i Sefior ! 

En la propia 
Acción , T el propio distrito 
Une perdido me dejaron 
Mohieros ]r criados míos, 
Vnt'lvo á lialiarme, sin que bafi 
i ( l^H Inii nunca visto estilo , 
; yiic fué sincopa de on año, 
II paréntesis de uo siglo) 
M sabido ni alcanzado , 
Ni rastreado ni inferiilo 
Has de (|ue en Heraclio fué 
Piedad iodo, hasta haber visto 
Blandir su mano el acero ; 
Tollo crueldad en Leonido 
Hasia haber vi.ito qne él fué . 
Si he de creerme i mí mismo , 
El.que \x vida me dié. 



lesocomT 



Losaoi. 

Si, 
Que habiendo lu tai oído... 



Vuelvo i stber... Has ; qné veof 
Vuelvo 1 fer... Pera¡qaé miro' 

UBACLIO. 

; Esta DO es mi antigua piel T 
, ; Este no es mi traje antiguo t 

1 " 

Este el monte... 



íQuéoi 



; Si be vislo lo que be s^ado T 

. LtOXIDO. 

¿Si be soñado lo que be vialoT 

¡ HERACLIO. 

i Qné se hito aquel atcitar 
llionde estaba? 



iOué 
Alcixar, ni qué edincio T 
Desde vset a rsla hora aiidn 
Tras ona liera perdido , 
Adonde hallándome anoche , 
Fueron mi lecbo ealot risco*. 
Salió el ailia , y procurando 
Vencer des te entretejido 
Seno el ceno . no hallé sifiula. 
Con que habiendo al aire obla 
Dcloi monteros bs voces. 



dbyGOOglC 



De toi cues los latidos , 

Llamé , no Lanío porqué , 
Yendo el lirulo huyeuiio al río, 
Ue diesen socorro, cuanlo 
-Porqae desle bllCTÍiHo 
Me sacjsen. V sujnieslo 
Que en mi liusca habéis venido , 
Dehajo de ai|arl sesuro 

?ue CJiíiia y Llliia Gahrln dicbo , 
endo de paz i bnscaros 
Con aparatos tesiivos 
De músicos iiislrumenlos, 
Seáis lus dos ble» venidos. 
Iil adonde á oír se Tuelve 
' bl montaraz alarido. 

Veeei ientro. 



¿ Qué |>alac 



ESCENA IX. 

CINTK, LIBIA, LUQUETE. SABA- 
KON , «EHTc— FOUS, HEHACLIU, 
LEONIDO. 

babaSou. 

Biea puede ello ser verdad ; 

Hm jo be de perder mi joicio. 

Yo no ; qnc p no le tengo. 

nucuo. 
¡Cielos! jqné me ba sucedidoT 

LIO.'IIDD. 

i Qué es lo que por mi ha pasadoT 
H*a*AoM. (A Luquete.) 

«Hate tu amo despedido , 

Que te qnilú la tiJirea ? 

LDQpiLrE. [A Sabañón.) 

iQaé se hicieron los TesUdos, 

Jojas j plnmasf 

SÁlkflD)). 

No sé. 
CKTiA. {A Ficat.) 
Alegre, seQor, te pido 
La mano en albricias nobles 
De qae con vida le miro. 
Después que en tu busca Aii , 
Tan asustada registro 
El monte , que U esperaoia 
Perdí de encontrarte vivo. 

A todos nos da tus plantas. 

y o la flncM os estimo. 

T JO estimo i mi Tortima 
El que esté Heraclío contigo; 
Que habiéndole hallado yo , 
V habiendo él en tu peligro 

Sido el que llegó primero. 
He persuado i que be tenido 
Alguna parte en su dicha , 
y lio pequeña en tu alivin. 

Lo mismo h mi me sucede 
Contigo, hallande i Leonido. 

Los dos llegaron ahora, 

LUQDlfTC. I 

iCbtao ahora! ;No esturimos ' 

Contigo en aquel paUdo T 



EN ESTA VIDA TODO ES VKBDAD V TODO HEKTIRA. 
rdCAS. 

¡ Aqueso es lindo 
Uno, qne i Tuer de pastel 
Mandó Alguien hacer hecbiio. 
Donde cuantoa aquí estamos 
Allí estibamos contigo, 
O díganlo Libia j Cinlia. 

LáSDOS. 

¿Estiis, villanos, sin juicio! 

LEOMM. (Ap.) 

Sljono veogttconél, 
A mi me diri lo mismo. 

■BBACLIO. [Ap.) 

Que padesca la sospecha 
También de toco ^ preciso. 

IIOI.IDO. {Ap.) 

V asi disimole j calle. 
BMMUO. (Ap.) 

V asi calle ; floja. 

Digo 

?ue habiendo ahora llegado, 
habiéndoles las dos dicho 
Que quiero mas ser piadoso 



Destas montanas vedno, 
Destos bnilo3cúmp»i)ero. 
Ciudadano destos riscos ; 
Que QO quiero oir aplausos 
De tan mañoso artiScio , 

«ue no sepa cuando sou 
erdaderos ó Qngldoi. 
róCAs. 



los dos , que vengativo 
Con el uno , es bien que vamos 
Donde sean recibidos 
En tu corte con aplausos , 
Festejos •} reRÜcijos , 
V donde muden el traje 
En adornos y vestidos 
De reales purpuras. 

LEONtDU. 

{Ap. ¡Cielos I 
iSiserJirstoloKngidn, 
T lo otro lo verdadero? 
lO si lial)rá, al contrario, sido 



iloci 



),-yloo 



Lo incierto? Has ^qná averiguo! 

Vaya yo donde me vea 

De reales pompas vestido , 

En palacios alojado. 

De varias genles servido , 

Y sea cierto, ú no sea cierto; 

Pueseo los faustos del siglo 

Lo que se gota, se goza. 

Dure ó no dure. ) Rendido {A Fiau.) 



gracias de que te admilo 



nanACLio. 
No , señor, 
rffcks. 

■KUCUO. 

Como cuando miro 
le la púrpura real 
_ polvo ta esmalta en Tiro , 
V que no ha; polvo qne tm 
Se desvanezca en suspiros. 
Siendo tan leve la pompa , 
Que no haj humano sentido 
Que ser mentira 6 verdad 
l^eda aflrmar, te suplico 

8oe mas lustre no me des , 
ue dejarme en mi retiro 
A vivir conM viví, 



ASTOLFO, LISIPO, mtá te fuedan 
oeullBt , eaita uno d lu ítdo.~ Dtcnos. 

UTOLTOn (Áp.) 
Sabiendo que están Leonido 
Y Heraclio con Fúcas ya , 
A verlos vengo movido 
De mi amor ; m;is uo me atrero 
A llegar, pohjue, ofendido 
De que de la prisión salga , 
No se disguste conmigo. 
Desde aqnl me basta el verlos. 

LBiro. (Ap.) 
A qué se habrio persiia<Iido 
Los dos, deseo saber. 



i En erecto, 
Ingrato, desconocido. 
Mi piedad desprecias! 

HEStCLIU. 

No 
La desprecio; Antes la estimo 
Tanto, que no i[UÍero verla 
Aventurada al peliuro, 
De que una riiedad padei» 
Escrúpulos de delito; 

pies arrojado , 



Que m 






pido. 



De ti; porque i 

El reino de mi albedrio. 

Sin mas ambición. 



f6cas. 
No es sino hallarte , tirano , 
Acusado y convencido 
■ líe 



tu traición, (Ap. Has iqnéhaooT) 

V no atreverte (Ap. ¿Qué digo!) 
A ponérteme delante 

(Ap. Mal la cólera reprimo. 
Arrebátame la ira.) 
Al ver qne aun no te be perdido 
Aquel pasado pavor. 

cnrriA. (Ap.) 

I traición pnede haber visto 

t, si ahora ha llegado! 

Y asi, ingrato, por lo mismo 
"— mi favor aborreces , 

ripre conmigo; 

ido td 

, ) registro 

Yo de todas lus acciones , 
Qne si linyeras Ibgllivo 
Donde no sepa il«ti, 



dbyGOOglC 



COMEDÍAS ÜK DON PEDRO CALDERO» DE LA BARCA. 



F.l clia que persuadido 

No eii vano esio; qne lá eres 

£1 hijo de mi eiieniigo. 



Itijo de Mauricio soy, 
V i'Sioi tai) desvanecido 
l)u aurlo, que t>or lograr 
Tm glorioso: t><i iiivlciu 
Dliisotí, d6 mi delaiiTulo , 
lina y mil veces lo alirnio. 

Auii'iiie va pnra saberlo 
Ue basla1)a el inferirlo . 
;De qué lo sabes! 

BERACUO. 

Losé 
De Ud soiierior leslf^o, 
Üue DO padece objeción. 
Oliiüa loé quieu me lo dijo. 



De que le lo dijo Astoira 
A U, cuando preso vino. 
ÍSole AiMfa.) 



Nlinelobaillcbaíl,niya 



¡ En aquel mismo palacio 

¡ Donde todos esluvimoK. 
; Por señas qne me dJiiste 
¡ Une i tí tu padre Lisípo , 
i Sabiéndolo por sus ciencias , 
I Te lo dijo. 
I {Sale Liilpo.) 

(Ap. Aqni es preciso 
I Hacer la desbeelia ya. ) 
' ¡Pues cómo, Libia, bas tenido 
i Tú alvevimiento á decir 
(Juu dije lo que no be diclio? 

. Si dinas, ¡ah traidor! 
Ilaliiéndole yo pedido 
\¡ue lo callases. 

I '{Ap. Volvióse 

Couira mi eleiigafio mío.) 
Vo,señoraTiyo,seftoraT 

LUQUETE. [Ap. á él.) 

^abaAoii, ¿bas entendido 
Algo dcíto t 

Todo, 

LUQUETE. 

iVquées* 
BAS4^u:i. , 

el demonio anda listo 
Y er diablo íuelto 



SI le b« roinjiido (A Citiiia.) 
El Mcreio, con mi muerte 
Lopigolodo.— V tíi, implo (A AiMfa.) 
Piadoso , que me dejaste 
Tantos años este altivo 
Honor; ya queto dijisie, 
j,l>or que alíora tan atrevido 
l.o iiit^as, aventuraiiilo 
lil respeto eu Cintla? 

JlSrOLFO. 

DjIo 
Tú, señora : ;cirinda ya 



A U eu nada te replico ; 

Pero i este que, iras qttilarme 

Kl Itonor, me quila e1 juicio , 

La vida que te |[n»rdé 

ISu aquel alcitar rico , 

L« be de <|uiLar. 

ASTOLFO. 

( En qué iiMfavf 
LEONlbO. ( A Heraclio.) 
Detente , y no inadvertido 
Le maltrates; que aunijue es 
. Verdad que en él estuvimos, 
No es verdad lo <|ue. pasamos. 
Algim superior motivo 
Auda aquí, que uo sallemos. 
Dbulo el *er que lo mismo 
llcdijotiB<lJhia,yMO 
por aqupso lo he creklo. 



A todos confusos miro , 
Alabemos de una ves . 
De salir de Unto ablsnm. 
Yo, Asteiro, para saber 
Tu secreto, me he valido 
De medios que, ser Rericlio, 
Ue bau dicbo , bijo de Hsuricio. 

ASTOLFO. (Ap.) 
.SerS la primer verdad , 
Qne la mentira habrá dicho. 
rócAS. (A Ailolfo.) 
Pero para que no quede 
Escrupuloso en Lconido 
El crédito, dilo claro. 

Yo , señor, ne he de deciilo. 
Sábelo tú , pero no 
De mi. 



Señor, 
Airada contra mi niiro 
La deidad, por quien calló 
El labio, y liuliló el ludido. 
V puesto que me amenaza. 
Sañudo su ciño esquiro ,' 
lluci'a por [6do , saneando 
1.0 iDul)ediente lo Tmo, 



Leonido es tu hijo ; que caso« 

Kn dos tiempos snceilidns, 
Iticu pude uluauzarliis yo. 



Eso es mas. Vasallos mio*t 
': Leonido es mi bijo y vuestro 
; Principe. 

¡Viva Leonido ! 
I Vito , y ¡ mueva Heraclio ! 



6 bas de cumplírsela, ó, intes 
(Jue muera , eu f I pecho mió 
Uas de ensaiigreiitar tu acero. 

¡,Qaé es lo que yo le he ofrecidoT 

Mi matarle, ni prenderle. 

Por ti y por mi he de cumplirlo.— 
Uesamarrad a<tuel barco 
Que estji orilla del marino', 
Dadle un barreno en entrando 
En él.— Va le dfjo vivo , 
Pues no le doy muerte ; y va 
No le prendo , pnes le envió 
Donde pueda correr todo 
Ese campo cristalino. — 
Llevadle, pues. 



No, villanos. 
Ron violencia; que yo mismo 
Al sepulcro por mi pié 
Iré , (Hies sepulcro mi9 
Es ese l>arco , que ahora 
Me recibe comiia&ivo , 
Para qne , vuelta la agt^ja 
En el primero desvio , 
Sea lumba el que fué albergue. — 
Adiós, hermoso prodigio, (A Ciníía.) 
Primero que vi y poslrero. — 
Quédate aiHos, padre mió; {A AtMfo.) 
Que solo siento dejarte 
Kn poder de mi enemigo : 
Piii's, miuliemlo la renlad. 
Verdad la mentira dijo. 



, Aquesle pequeño alivií 

I Llevad con el i ese anciano 

' lladnco vil. 



. ! Purs'elir a morircontlHO. 
; ( iMwte alauBot á Hertelio g A*- 

¡ lolfv.) 



¡ Qué desdicha ! 

LUQUETE. 



DigilizsdbyGOOglC 



FftCAS. • 

Ahora, porque no lleguen 

Los ecos de sus «prnidos 

A nosotros , ein|ie/.iiil 

Desde aquf los reeocijos, 

Coii (iiiees liien Lcoiiido entre 

En la corle. (A Leoaido.) Ven conmlKO 

Para que le reconozcan 

Todos, s lodos reiidid.is 

IJesPii inmaiio, ilicieiidi' 

A volees : i Viía Leonidol 

¡ Viva LeODido ! 

HCHACLio. {Dentra.) 

Dioses! 

ASTOLVO. {Dentro.) 
¡ Oh cielos divinos , 
.Clemencia ! 

Viva Leoniüo. 

■ LE0SiDO.{Ap,) 

Spa mentira ó sea rentad , 

Sra cierto ú sea Dngiilo , 

(I dcsraiiíicase ó no. 

Ya por lo menos me miro 

Stii competencia heredi'ro 

De un imperio: j aniii|uc esquivo 

Rl liado qaiera vt-iigarse, 

Ho m» quitará haliei' visio 

Aquesta reliciUad 

A costa de aqtiel peligro. 

HBAACLiD T ASToi 1^. {Dtnlra.) 
¡Oh dioses saotos , piedad! 
' i Pavor, oh cielos divinosl 

Decid que Leonido viva. 



ESCENA Xt. 



Fdr,*s. 
1. iQué salva es 
_ , á ÍD lejos se ha oidn , 
Coyas lrom|>elas ; cajas 
Al son del hronce han querido 
Trocar en toques de guerras 
Estos ^plai^sos TesüTos* 

Ue compasiva la vista 
SlKuiendo iba el combatido 
Leño de vientos jr Olas, 
Cuvo inúiil desijerdíTM, 
Como juuando con él , 
Conservaba en su Imllicin 
El inquieto afán de lanío 
Salobre campo de vidrlii, . 
Cnaudo alil.ida en los lejos 
De aquel átomo de pimí. 
Descubrió en sos gniros una 
Vaga ciudad de navios, 
Qoe, al reconocer el puerin , 
Salva i sus nHiraltas bi/o. 



BN ESTA VIDA TODO ES VERDAD V TODO MENTIRA. 
I Las hinchadas velas miro , 
I A |>ensar... 

r6cAs. 
iQuét 

Que es la armada 

DpI principe Federico 
lie Caiahria , de quien ya 
MoUcías di. 



Por el mismo 
Trance de pensar (jue es él , 
Ño cesen los regocijos ; 
Que i mi no me asusta nada. 
V mientras la gente. alisto. 
Pues se repiten sus salvas, 
Repitause nuestros liimnns. 

LEONIDO. 

TÚ veris que desempeiSo 
Los cnídttos de tu bljo. 



i Pbri. 

ESCENA XII. 

; FEDERICO, soLDAMKi; HERACL10 



¡ y siendo asi que me ha dado 
I Esta investidura el hado, 
¿Por qué el dia que ha venido 
I Con |)Oca gente de guerra 
A Trmacria este tirano , 
No lia mi valor soberano 
' De infestarle mar v tierra 
! En su vengauxa j la roia? 
t Pues cuando vo no tuviera 
¡ Has razón qué nie moviera 
¡A lan([lovinsa asadla, 
I Qui^ el ajtüero de Lisípo, 
A i|iiien lie i:alnbria eáé , 
Ella bastara . [Hirqué 
Vea el mundo que anticipo 
A su ciencia mi valor. 
V mi ánimo íi unt recelos, 
Uidendo mi fama... 



Esperad. 



Tributo será de alguno 
De tantos reinos vecinos, 
Como feudatarios son 
Al imperio. 



ASTOLFO(On«rii.) 
noEKico. (Dentro.) 
A tierra , á tierra. 

■EBACtlO r ASTOLFO. (Deafrfl.) 

¡Piedad, 
Koses santos jr divinos ! 

Dxos SOLDADOS. {Deiilrv-i 

' ' oraos- {Dentro.) 

i Guerra , guerra ! 

HERACLIO I AITOLFO. (IMüfrO.) 

i Clemencia ! 

SOLDADOS. {Dentro.) 
i Viva Leonido ! 
{Salea Federica y lolilaáet.) 

FEDERICO. , 

; A tierra ! y tan lirevenientr 
Como se vaya tomando. 
Se vaya al punto doblando 
En escuadrones la gente , 
Porque mas desprevenida 
Le coja el susto , sin aue 
Nadie, sino es jro, le dé 
La nueva de mi venida; 
Ya que afables agua y víciiio 
Quieren, franqueada la tierra , 
Queá fuego; sangre la^uern 
Les publique otro elomi'nio. 
Principe me hlio beredero 
De Calabria mi destino ; 
Ue Mauricio soy sobrino : 
V pues por su muerte inliero 
Que el sKto laurel es mió, 
iPor qué tengo de pagur 
Feudo del , y no lengKr 
La pérdida ae mi tío? 
Uayonsente cuando sé 
Que, el dia que se perdió*. 
El postumo que dejó 
Humana víbora fué, 
Que , revenlanilo i su madre , 
En ios montes se ocultó , 
Donde üel le retiró 
Un vasa)l»de su padre. 
De quien nuoca se ha sabt<to. 



¿Qué voten el mnrol 
Que entre tanto horrible estruendo 
Lugar se liacet Aunque ya atiendo. 
A lo que hoy desde aquí 
Mirarse deja, marino 
Motistruo me oai^ece que 
Arroja de si, Dien que 
Sus señas no determino 
Pues es humano en la usada 
Voi , y l>ruto en lo que anbela , 
No es ave , pues que no vuela , 
V no es pe7,, pues que no nada. 
Va del quebrantado hielo, 
A embales de la resaca, 
lino á la orilla le saca. 
{Saca ÁiMfa á Heraeüa en braia».) 



¡ Cielos , inedad ! 

lETOLPO. 

¡Favor, cielos! 

FEDERICO. 

El que parecía embarcado 
tino en el mar , ya son dos 
En tierra. 



¡r>racias i Dios 



Que pude s: 



Prodigios, que entre crueles " 
Ovas, ráfagas y tuinas. 
En vez de armaros de escamas, 
El mar os vistió de pieles , 
¿Quién sois? 

Dos tan desdichados. 
Que los hados han queiido 
Halarnos, y no han podido 
Aun cousegoirlo los liados. 

BEHACLIO. 



Y i otras nos reslittnó. 
Si sois soldados de Focas, 

' tlsad , pues tenéis en él 
Poderes, de la fortuna , 

V en inerte tan oporluna 
Sea la piedad crui'i. 
Pues para que al beneflcio 
lie matarme mi voz hoy 
t)9 obligue, HeracliosoT, 
lUjo iutausio de Haiwicia. 



dbvGoogle 



u 



Ese ini^M á qiden detlierra 
La lealiid mu «ingubr, 

Y que me ha dado en el mar 
Una vida, otra en b tierra, 
Aslolfu es ; |)or él os pido 
ÚDe,3'a que 1 mime raaiels, 
A él la vida reservéis. 

Y pues i esos pi^s rendido. 
Os ruego abreviéis los \i\¡tJ.M 
De mi muene , jqiié euperals? 
iPar qué, pues, me la negáis!' 

FEnEnicii, 
Pnr no negarle los brazos; 
4jae al oírle, agradecida 
EsU el alma de manera, 
Uue so misina lida diera 
hii albricias de in vida. 

Y aunque parezca bo; en nil 
Sobrada facilidad 

r.reer Laa gran novedad 
En el punto que la ol , 
Salvo la objeción, norqoé 
El que ta estime y la cre^ , 
No es posible que no sea 
Causa superior, en fé 
De que el cielo solieraoo 
Quiere, contra una malicia. 
Volver hoy por lu justicia 

Y la dése nuble anciano , 
A cojas lealtades hoj 
l'ambien los brazos aplico. 



COMEDIAS ÚE DON PEDRO CALDEROH DE 1 
ü.veme , j deMaauré 
Has bien coutigo. 

FBDCIICO. 

Si fué 
Para tí alivio , di. 



Federico , 
Duque de Calabria soj : 
(^u (|ue no en vano sospecho 
4)ae lapasada objeción 
Tieiie otra salisfiicdon , 
Pues í» sangro de mi penho 
Tan tuya es, como E*er hijo 
DeCasandra, hennana liella 
De Haarieio : uueiira estrella 
Confronta. 



Si bieu colijo. 
Cobrado el susto , tus sehas , 
Ya me acuerdo iguc te vi. 



>'d es posible ; porque A mi 
Nunca me vieron las penas 
Qae lü habitaste. 

ReHACLIO. 

■ Es verdad ; 

Pero vite i ti sin ti. 



i A mi, sin mi verme! 



HHACUO. 

Si. 

FEDERICO. 

Esa es otra novedad. 

Casi i la primera igual ; 

Has hasta descansar , ihi 

Te la be de pr^oniar jo. — 

A la capitana real (A iMuldaéei.) 
'• Le llevad , donde , después 
I Qae te bajas reparado, 

Y Teslldo y adornado , 

Ueri Justo que me des , 

Se h> que admirando voy , 

Las noticias tan extrañas. 



Escucha. -~ 

Aquella empinada sierra , 

A cuja atalaya están 

De guardj ni Ltita y volcan... 

ESCENA ZUL 

FUGAS, S0I4IADOS SDTOS.— Drc 
deipuei un soldado 4e Feieri 
Vúcei dentro. 
¡ Arma , arma , guerra , guerra ! 

f6cas. (D«n/ro.) 
Llegad, antes que formado 
En escuadrones e»lé. 

{Sale m told 

SOLDADO. 

Ya el ejírcllo se ve 

" mdo 



Vo también te he de salir 
Al paso, porque el denuedo. 
Dicen que es del enemigo 
Primer batallón. 

nKüACLIO. 

Contigo 
Yendo yo , veris que puedo 
Servirte de algo. Ciia espada 
Sola en adorno me dad. 



En los dos mi triunfo espero, 

Gn cuya segura fe, 

Ya tocando el arma, cierra 

Ni gente con safia altiva. 

{Eniranu,t0can armag date labaiatta.) 

tjxos. iDaitre.) 
¡Viva Federico, Tiva! 

oraoi. (Dentro.) 
¡VivaFdcas! 

( Toem cajoi g ctarintt.j 



'oT una parte REHACLIO mh ¡a es- 
pada denuda, g por otra CiM'IA ; 
detpuei, FEUEHICD t soldados, 



Vo. (Tmot.) 

HERACLIO. 

iQaé es lo que llego t vert 
cinn*. 
iOué es lo que llego i mirar? 

HEKACLIO. 

Trocarse la suerte; pues 
paso tedefenilia 



Has tan al contrario, que 
Yo fui allí lu admiración , 
V al mirarte ahora , fué 
Vene la admiración mía. 

■ERACLrO. 

Ko eso admiración te dé , 
Que la farsa de mi vida 
Toda es pasos al revés. 
Dígalo al hallarte aqui, 
Volverme huyendo; con que 
Ituir yo, y huir de ti, serán 
Dos cosas, al parecer. 
Tan opuestas, que ellas digan 
One son sin que puedan ser. 

Orando que de lu vida 
He doy i mi el parabién, 
j, üo seri mejor que el •pito 
Rompas, con que, roto íl. 
Victorioso qtiedes! 

■ERACLIO. 

No, 



Lidia , 
V no huyas ; porque aunqní 



;Por qué no? 

HERACLIO. 

Porque , aunque tan una eatíi 
Conmigo ahora, dirás 
Que no te acuerdas después, ' 
Entre mi bien v mi mal. 
De mi mal ni de mi l^n. 
Yoeet dentro. 
Por aqol Heraclio subió. 

FEDERICO. (Denlrt.) 
Pues subid todos tras ¿I. 

Has ¡ay infelii! que ya. 
Aunque quiera huir, no podré, 
HigeiiteJlega,y la luya. 
Viendo el inmenso tropel, 

Bue mide y que desampara 
1 linea dése cuartel 
(jue guardabas. Huye tú; 
Que tampoco defender • 
l'odré tu vida. 



I 



Eso o. 



Ulna a; oiiv. 

dbyGoogle 



LEONIOO.— Dicho». 
LEOHiiw. (Dentre.) 
Volved, solJado», volved, 
Ose el pues lo en que (^iutia en i 
Han rompido, i dereoder 
So vida, en cujo reiiaro 
Vo el primera moriré. (5aJ« Letuido., 



EN ESTA Vm* TODO ES VERDAD V TODO MENTIRA. 

BEUCUO. j 

El de Leonido, !<olo pratendi romper 

Ooe a1ll era el de cruel. El suyo desie Urano, 

V el mío era el del piadoso; ^o quitarle i cujo es, 

Y uo trovados los ves, V mas tocándote i U . 
Oue soj el qae te da mnerle Por mi le cute. 
Aunque le deüeuda él. {Pelean.) 



Poco el mirarte me asombra 
Vivo, al persuadirme i que 
Debió, porque no me Tuesa 
Sluestelriunro. tener 
El mar lisiima de II. 

BcaACLio. 

Ahora lo veris. {Pelean ¡et dM.) 

cmi.. (Ap.) 

No me puedo declarar. 
Aunque Quisiera , al temer , 



Siv< 



:eker 



Si Leonido, mi esperania, 
a Pues es contra nii Ínteres, 
(Qué he de bacer, cielos piad osos T 
{Tocmi eajai.) 



FÚCAS. — DiMOi. 
FÓMS. (Dentro.) 
Broto, que, i tu dueño Inllel, 
El freno rompiendo, rompes 
Con la obediencia l.i lev. 
Va qne te desbocas . sea 
Hiela el contrario ; nn dés 
A entender que el desbocarte 
Es butr. 

rEBERtco. [Dentro.) 
Cargad i aquel 
Gmem) que gobierna Focas. 
[Sote Fien* atgendo. ] 
rúcts. 
¡Cielos, mi Tjda valed! 



Mi enemigo es: ji 



jAj de mil j.nué pscudict 
Que asi otra vrx ne tus di'S 
Equivoca llego fi ver 
Voi I acción, mufra y no muera. 



Vuelva i dudar otra le/. 

Tu es no lo dudes abrirá ; 
Que si allí quisiste hacer 
Enssvo de tos tragedlas, 
M|ii"'sia 1.1 vi-nlail ea, 
Y íolii mulló un ensaj^o. 
Que se trocara un papel. 



lado, Heraclio, estoy. 

No en vano el presagio toé 
De ver aaogrleoio tu acero. 



ESCENA XVIL 

LIBIA , FEDERICO t Solbado». — 
HERACLIO, FOCAS, LEOMDO, 
aNTIA. 

UBiA. {Dentro.) 



Perdido me llego á ver. 
{Sa¡e»i'rdfrieo, UbiayieUcdot.Fi- 
cat CM btriio per Heraelio. ) 



Llegad todos. Has j<jué es estoT 



Ver un tirano i mis piéi , 
Vengada casi «n la misma 
Campaña li muerte InBel 
De Haariclo, por Heraclio 
Su bijo. 

No es eso. 



Pues ¿qué e: 

Un hidrópico de sangre , 
Que, por Bo poder {¡éber 
1^ de.todoii, rn la soja 
EsU apagando su sed ( Muere. ) 



Retirad « 



Sacudido el yugo qne 
Su tiranía le puso. 
Diciendo una y otra vei : 

voces. {Dentro.) 
I Viva Heraclio , Heraclio viva ! 
Ciüa el sangrado laurel 
Que por hijo de Mauricio 
Le loca. 

ESCENA XVm. 

ASTOLFO, L1S1P0 t soLOAnos .Mna </« 
loe eualeí taca en tina flienle hdo 
eerena. — Dicho*. 



No sé 



Porque aun todavía dudé 
Si es mentira ó si es verdad 
Todo cuanto üe%o i ver. 

rBDEBICO. 

;Cómot 

Como ja me vi 
Eo majestad otra vei, 

V otra vei en un instante 

volvi i mi antigua piel. 

Ese tüé eogaño que hlio 
Aparente mi sallen 

V tiues i il te mintió 

V a Federico también, 

V i quien amcnar.ó ruinas 



BENACLIO. 

Viva, 
Con presupuesto de que 
No use de sus ciencias mv. 



ASTOLFO. 

Yo, ti puedo merecer 
Algo contigo, el perdón 
De Leonido he de tener. 



Leonido TuÓ hermano mió. 
Y siempre en la antigua Te 
De Duestra crianza del» 
Haolenerle. 

LEoniH. 
Yo seré 
Tu mas leal j rendido 
Vasallo. 

HKRACUO. 

Pues JO, porqué 
SI acaso se desvanece 
Este no eaperado bien. 



; Viva Heraclio! ¡Heraclio vita! 



Esperad, leoed; 
}ae ese honor ea Pederko 
Salen le tlrga i merecer, 
raes es suya la victoria. 



„. que entra con desensañf 
De que no hay humano bien 
One 00 parezca verdad. 
Con dnoa de que lo e*. 



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EL MAESTRO DE DANZAR. 



IK)N ENRIQUE, falm. 
DOMUAN, ía/aa. 
UON FEUX,íalm. 
DOtíDKGO.vMo. 
DON FERNANDO, >f^. 



CHACÓN, laeató. 
CELtO.cHod». 
LEONOR, tfona. 
BHATRIZ, doma. 
ENES, ertoda. 



ISABEL, triada. 
IVkSK, criada. 
Alcdaciles. 

fíERTt:. 



La entena e* en Valencia. 



JORNADA PRIMERA. 



DON ENRIQUE t CHACÓN , i 



Ir mIo , wBor , prociim T 



íYoT 
Gucon. 

SI, 
QiMi) be de dpjar locnru; 
t* tberu dejarte i If. 
T para que el argumenlo 
Veu ciUiila rui;ria rscoDde, 
Mientras de noche y i Ueuto 
Vamos, aia »ab«r.aiJóiide . 
Hai cueula que ra de cuento. 

En Madrid, patria de lodos 

( Pues en lu mando peqneíio 

Son bi}M (le igual caiiño 

Matnrales V eitranjeros), 

Noble uacuie , si bien 

Al «Dtigiio odio injeto 

Con que, al repartir Mu'dooM, 

Re m&aa de mal aspecto 

Natimleía j foriuDa : 

COD que be dicho que te dieron 

La UDgre lin el caudal ; 

Y anaqM es lo mejor , no teo 

One jainu le llegue el día 

Ed qae se le Inxca el serlo. 

Pero esto atiora no es del caso. 

■lastre j noble en efecto. 

Bien qaisto coa tm iguales, 

Coo tus mayores atento , 

Cortés COD tus inferiores , 

En blanda pai virlai , cteatro 

De In esfera , tolerando 

Lo im rico an lo cuerdo, 

Cuando, porque este atributo 

Aon DO goiarat, el ceAo 

De tn foriuDa al aúr 

Le bu^ de nn encaeiitro. 

Vkt«nea<taiu,soi>rli» 



De un incisno caballero, 

«ae enrrente de nuestra eau 
ino i vivir ; y tan ciego 
Onedasle, que lazarillo 
Desde aauel punto le adiestro, 
[nromiado de qui¿n era 
El belllsiino portento, 
Soptate, como ja dije, 

Sne era sobrina del viejo , 
Ija de un bennano suyo , 
Que en Indias eo un gobieroo 
Estalla, j que por ser ella 
Embarazo para el rieago 
De lauto» mares , la habla 
Dejado, con buen acuerdo , 
A la tutela del tío. , 
A este informe sncedleroa 
Las edades de un aiBor, 

Sue nace díÍo pequeño, 
01) el uso de la vida. 
Sin el del entendimiento ; 
Crece, sin saber hablar, 
Eiplicindose indiscreto 
Porsebas, hasta qaeemplen 
Torpe i pronunciar; y puesto 
A andar, no hay cosa en que no 
Caiga ; Iras cuyos troolezos 
Se s¡)(ue el ponerle 1 lér 
Y escribir : con [|ae sospedm 
Que eu poco tiempo te he dicko 
Lo que pasó en mucho tiempo; 
Pues tu amor correspondido, 
FlncICiaiido los inquleloa 
Golfos suyos , arribó 
De baena esperanza al puerto 
Ya ni amigas , oi visitas. 
Conversaciones, ni juegos 
Cursabis , siendo un bateen 
Acomodado terrero, 
Donde en coclie de ladrillo , 
Puesto al estribo de hierro, 
Tenias para torio el 3Bo 
Tus estanques en ínvieruo. 
Tu rio en verano, Iti prado 
En primavera , lu ameno. 
Camino del Pardo y fuente 
De Reina en oloiío . siendo 
Las orillas de In casa , 
Salvo el arroyo de en medio, 
Tus estanques y tus ríos. 
Prados, fuentes v paseos. 
La seha para poder 
De noche hablar [wco y recio. 
Era cuando lú i deshora 
Tocabas un instrumento. 
Como acaso, en el balcón; 

Íue aunque no eres nada diestro, 
ara que eHa le entendiese 
Bastaba . y para que oyendo 
Algniea follti de arriba. 



Dijera ; lEI primer barbero 
Es este que vive en lo alto. ■ 
En fin , 1 la seha , en viendo 
Que el lio donnia y que tú 
Eaperabas , entrealiierto 



:o de SI 



Hiibttbais lo que el silencio 

Ue la noche pérmiliú. 

■ iOué diérades, majaderos 

{Decía yoj, porque esta calle 

Fuera barrio de Toledo, 

Adonde no peligrara 

El temor de hablaros redoíi 

A este tiempo, cuando mas 

Alegre, ubno y contento, 

Creuie acabara tu amor. 

Como farsa, eu casamiento. 

Vino la flota, y en ella ' 

Su padre : con que , en habiendo 

Dado cuenta de sns caicos , 

V sus caudales com|iuesLo , 
A descansar y gozar 

La Utima edaden soregó , . 
A Valencia , patria suya , 
Se Tino i vltir, trayendo 
Su hija consigo. Aqtii entra 
El cómo qiwdaite ; pero 
Ausente y enamorado 

V favorecido, ello 

Se eslt dicho ; y de no estarlo , 
Lo habri de decir su efecto. 



Pues sacando de li 

.:._:_algun ( 
Tras ella hsbemí 



Hacienda atgun caudalejo , 



En alai de aquel prorerbio : 
c¡VedCDnqnl¿n,y tía quién !i 
Aplicado al viaje nuestro. 
Es con muchísimo amor, 
y poquísimo dinero. 

V esto 1 ciudad, donde no 
Tienes ni amiao, ni deudo. 
Ni conocido ninguno; 

Pues aun eLpadre, sospecho 
Ouenolecooozca.icausa 
Del recato con que cuerdo 
■'Siempre del te recelaste 
Aquel no lái'go ¡utermedio 
Que se detuvo en Madrid , 
Por no entrarle en loe recelos 
Que ya el tÍo se tenia : 
A que se «nade, sobredio, 
Que apenas le has apeado 
En ese mesón primero, 

V dejado las maletas 



De noche, 1 oscnns y i tiento, 
Vas buscando la del Mar, 
Donde te arísó en el pliego 
Ultimo que en ta oi^. 



b/Googlc 



COMEDIAS DE DON PEDaO CALDERÓN DE LA BARCA. 



HIra pues si raiou teufo , 
Canudo locuras me mandas 
Dejar, en dejarte, puesio 
Que con dejarte i ti , en U 
Todas las locuras dejo 
De Eaplaodian ; Ueliaidí, 
Amadis ; Belieuébros, 
Qne , ¿ pesar de Don Üqijoie . 
Hoy i revivir Lan vuelto. 
KOI BiougoE. 
Aanque debiera no haher 
Oido discarso Un necio. 
Te perdona la molestia 
Por el gusto del acuerdn. 
<iCómo eiiseüariiíj'Oá hvhlar 
A mi hijo!» uu exlvanjero 
PregonLó, porque entrevia 
Qne era pesado y molesto. 
• EuteSadle (respondió 
Un cortesano discreto) 
A que hable i cada uno 
Siempre en su amor^ <|ue cou eso 
Haburi i Rusto de lodos. > 
Y volviendo al arEumeiiio 
De qne es locura mi amor. 
La consecuencia concedo ; 
P»o tocara lan puesta 
En razón, <^ae al mismo tiempo 
Que me esta acusando loco , 
He esli acreditando cuerdo , 
No tanto por la bermosura 
De LroQor, por el ingenio , 
Cordura y oobiexa , cuanto 
Por las Eueiss que debo 
A BU amor. Y asi no culpes 
Pasos que sin liuo pierdo; 
{fue i mi me basta pensar 
Üue i sus umbrales me acerco, 
Para engaBarme este ralo. 
Hacia esta parte dijeron 
Qne era de la Har la calle. 

;No reparas , por lo méuoa.. . 

* DON EmiQDi. 
¿Qué! 

CHACOn. 

One es hablar de b luar, 
Por el tal ralo, la ÍDl«nlo! 
Pero vamos. 

MN «nuavE. 

¡Aj Chacón 1 
Qne si b oyeras , al tiempo 
Oel despedirse, decir 
Co» mil ligrimas .. 



BEATRIZ, DON JUAN. DON FÉLIX, 
DON ÜltlGO. — DON E:4I1|QUE, 
CHACÓN. 

BEAtan. (Dentro.) 

\ Los cielos 
Me valgan 1 

{Dtnire cuehiUaáai.) 

Don JUAN. [Denlra.) 

¡Muere, liranaJ 

bou lius. [íienlra.) 

I No hará, qne yo la defiendo. 

tio;( naiiQOK. 

;Qn¿esaqnelloT 

CHACDN. 

Cuchilladas 
Y voces se escuchan dentro 
Des ta casa. 

DON fílii. (Deitir».) 
Hnve, que yo, . 
De cien mil vidas í Heigo, 
Sabré defender la tuya. 



non JOAN. [Dentro.) 
En vauo será el Intento ; 
Qne en ti y ella be de veogarme. 

cucoM. 
í Dónde vas? 

non EKiiigvE. 
A ver si puedo 
Estorbar una desdicha. 
Va qne la puerta bao abierto, 
Y sale el ruido i la calle. 

r.nACOlf. 
El OQceno mandamiento 
Es: < No estorbarás. ■ 

SON MEOO, ( Oentr».) 
Bajad ■ 
Las laces , y acudid presto. 

{Sale Bealfii, ¡mtenáo.) 
BRATaia. [A Don Entibe.) 






Que el mas bvorable efecto , 

A tan riguroao embate , 

Ha de ser por fuerta adverso , 

Pues que jaá Impedirie (jay IriUel) 

De aquesa casa de juego , 

Como ves, coa luces y armai 

Otros acuden, te ruego 

?ue á estas horas , aOigida 
sola, eo manos del riesgo 
De ser quien me dé la muerte 
El que me venga siguiendo , 
No me dejes ; basta qne , 
Si no me klu el alieoto , 
Eo la casa de naa amiga 
Tomen mis desdichas pnerto. 

DOX EiniODE. 

Palabra de no dejaros 
Doy, señora , hasta poneros 
Donde vos qnerajs.— Cbacotí , 
Ven conmigo. 

Solo esto 
Le bliaba i in fortuna. 
Para ser hecbo y derecho 
Caballero tndante. 

yoeet dentro. 



Es el ruido. 



Alii 



SattH riñend» DON FÉLIX t DON 
llIAV.ji por otra porte llegan DON 
DIEGO , CELIO, y CERre can lueet. 

I>etenéos, 
Poes basta haber yo llegado, 
non Fíux. (Ap.) 
Va en salvo Eleatriz, supuesto 

Suelomóla calle, mal 
aré si aqui me detengo , 
Habieodo llegado gente 

V luz. Testigos los cielos 
Sean de que no es bnir, 
Sino retirarme esto ; 
Pues el no ser conocido 

Y el seguirla, solo es medio 

De que pueda restaui 

Tan gran desdicha. 



DON DIEGO , DON ItlAN , gehti. 

Teneos, 
Pues ya bny¿ el bombre cou quien 
Reillais. 

Señor Don Diego , 
A mi me imnoru seguirle , 
V «si os suplico que en medio 



Va es vano interno. 
No tanto porque be llegado 
Yo , que en yei de deteneros , 
SeBor Don Juan , il os importa , 
Como encarecéis , á vuestro 
Lado estaré aieniiire, cuanto 
Por la ventaja ; pues cierto 
Es que ya será Imposible 
Alcaotarle. 

non lUAn. 
Dadme, os ruego, 
Paso ; qne yo, podrá ser ' 
Le aicauce. 

Imporiándés eso 
Tanto como á entender dais. 
Vamos los dos. 



Eso DO. 
i Cómo , siendo quien soy, puedo 
Dejaros ya T 

non ÍDAN. (Ap.) 

lAy iofélice! 
Que si conmigo loa llevo 
Y no le encuentro, no hago 
Has que ruido ; y tí le eocnentro , 
Vau á solo ser testigos. 
Que me agravia, ; no me vengo; 
Pnes 00 be de poder matarte 
Pueeia tanta gente en medio. 
¿ Qué debo hacer ! ¡ Ay de mi ! 

1 Qué 08 detcneit T Vanan presto. 

Por no empeñaros á todos. 

He mudado de consejo. 

Ya yo me quedo , id con Dios. 

lt>nes DO sabré yo qué es esto! 

Reportaos , y decidnos 



Antes qne (Ap. jEa, etfoen*. 
Da ávito al dolar!|llaiMa«, 

u,B,i,z9dbyC_-raoglc 



i iraictOD {Áp. ¡Qué mal me aüenlo 
l'u bombre llegú, sacando 
La espada. Permiilú el cielo 
Due le scnü , con que pude 
Ponerme en defensa ; j sendo 
Asi que jo declarado 
Ningún enemlüO lengo. 
Encarecí lo qoe importa 
Conocer al que eiicubieno 
Lo es tanlo , nue i no volver 
La cara, me uubicra muerlo. 
Según me embisLlú Turioso, 
. Uesesperado y resuello. 

CILIO. lAp. á Don DUgo.) 
Cnanto le ha diebo, señor. 
Es engafio, porque deulro 
De su casa filé el dlsausio ; 
Por señas que Bviió Gujendo 



{Ap. No mas. 
Dnn Juau (¡ene enlendiinieolo, 
Kspera y valor ; j si él 
Oisiroula, ¿cóniu pui-do 
Darme yo por eatendidoT 
Esie es el mejor acuerdo.) 
Ño dudo que la ocasión 
Ks grande , y no lia; otro medio 
(Jue tidr, DoJí Jnau, desde ho; 
Sol>r« aviso. V uue» el cielo 
Restauró una alevosía , 
Uejad el cuidado al tiempo, 

Y venid ; que he de dejaros 
Rn vuestra casa, prlmoTO 

Que de vos, lion Juan, me aparte, 
Seguro , acostado ; quieto. 

Antes, que os tais, os suplico , 
Pues que ja en ella me quedo ; 
No con verme acompañado 
De VOS} esos caballeros, 
Mi hermana , que va esLari 
Recogida , elgii el estruendo, 

Y sepa qae ftié conmigo 

El disgusto : que no quiero 
Darla ese cuidado. 

i«:t DKCO. 

Qucdios pnes , jr sea advirtiendo 
Qae i todo trance, Don Juan, 
He hallaréis al lado vuestro; 
Porque , antes que á Indias pasase. 
Amigos muí verdaderos 
Fuimos vuestro padre y yo. 
Adiós pnes. 

Gulrdeos el cielo. 
Don mico. (Ap. á tí.) 
Por si hubiere novedad , 
Esii con cuidado , Cello, 
Para ailsarnie. 

Si haré. 



Volvamos i nuestro juego 
nosotros. 

(Vante ím(m, min«t Don Juan.) 

Forlana mía, 
¿Aun no perdonaras esto 
De qoe Don Diego llegara, 
De. quien mas recalar debo 
Mi desdicha . por Leotior, 
A. quiénT,.. Mas ¿cómo me acuerdo 
Ue cosa que honor no sea! 



EL MAESTRO DE DAEfZAR. 



luiéu es el agresor O ero 
Je n)l fama v de mi vida. 
Temblando a buscarlas entro. 
¡Ah Qera hermana! Ah liraual 
Abcrnell Ahhbal (Vm. 



DEATHIZ, DON ENRIQUE, CUACOiY 



El tiento 
De la casa , que buscando 
Voy, con el susto j el miedo 
Perdí, ó con el poco curso 
Que yo de las calles tengo. 
I'Oiiedme vos, ya (¡ay de mi!) 
Que generoso y atento 
Me acompañáis, en la ptaia 
De la Olivera : con eso 
Codré cobrarme y llegar 
Aduude voy. 

¡Eso es bueno' 
¡Querer mw os guiemos, cuando 
Para los dos es lo metmo 
La plaza de la Mlvera 
Que tascoplas de Oliveros! 

MU) EnMQVI. 

Tan forastero, señora. 
Os sigo , que los primeros 
Pasos que en Valencia doy. 
Son los del servicio vuestro , 
V tanto, que, aunque yo quiera 
(En fe de ser caballero. 
De quien pudierais liaros) 
Por esta noche ofreceros 
MI posada, i ella tampoco 
Sabré ir. 

csACon. 
Lo del sereno 
De la luna de Valencia, 
Debió decirse por esto. 
Si estrella errante sois vos, 
Ser toda la noche habremos 
Serenísimos seBores. 

DOM miQtn. 
Pero creed qne , aunque ciego 
Has que vos, donde estoy dudo 
No dudo qnn por mi tengo 
Obligación de asisilros. 
Serviros y defenderos. 
Hasta que (¡uedeis segura. 
BUTKIZ. Mp) 

Sola esa ventara el cíelo 

Ha dejjdo i mis desdichas. 

Cuando de tantas dependo. 

Que tntre mi amante y mi hermano. 

Cualquiera que sea el suceso , 

Slenfpre ha de ser contra mi. 



Pnes nos importa el saberlo . 
¿No' daremos un uregon, 
AuiKjue algún hallazgo demos, 
A quien sepa de nosotros. 
Que estamos perdidos? 
I non nmiODK. 

I Necio, 

, ¿ Ahora de humor esils? 



ESCENA VI. 

Alodacilee de HoniA.— Dicho*. 



La justicia, caballeros. 

KEATRB. {Af,) 

¡Ay infelice de mi! 

cuACoi). (Ap.) 
Albricias , qae ya tenemos 
Adonde pasar la noche , 
Pues estos señores creo 
Nos harin el hospedaje. 
{ Pónaue ilelante de Bealrix Dm En- 
rJfiM y Chaeon.) 

jQuién vaT 

Un hombre forastero , 
Qne abora acaba de ll^ar. 

alcojicil 1.° <A Chaem ) 
Vos, ¿quién sois! 

CHACOK, 

■OlroyeloKSino. 
i Cómo el mismo y otro ! 

CHACÓN, 

Como 
Soy otro, pues lUena es serlo, 
y el mismo, iiorque también 
Forastero soy. 

A1.CIMCIL 1.* 

I)e enmeilio 
Os quitad , apañad. Esa 
Uaier... 

íMknLit. (Ap.) 
i Hoy sin duda muero ! 
AUDACIL l." 
Decid , ¿quiéa es! 

CBACOH. 

La comadre. 
Vamos i un parto secreto... 
¿V no ven que la justicia 
Aun no puede deieiieruos! 
Vamoe , señora , que está 
Eu gran peligro. 

ALCUACIL 3.* 
Teneos; 

?iw hemos de saber quien st»s , 
quién es ella. 

POK EN1I0DG. 

Si el ruego 
De un bombre de bien , que os pide 
Que DO os empeñéis eu eso. 
Algo merece, miod 
En lo que serviros puedo , 
Y no me impidáis el paso. 

Mas sospechoso os ha hecho 
Ya ese estilo. 

DON EimODE. 

{ Cuindo fué 
Sospechoso el rendimieiito? 

I ALGUACIL 1.* 

[ Cuando pretende afectado 



dbvGoogle 



COMEDIAS DE DON PED»0 CALDERÓN DE U BARCA. 



IH^iiiiilane : ji babemoi 
De Mber quiái sois. 

BON IHBIODE. 

Va be dicbo .. 



Que M>T un foi 
Ello tcM li oe mi. 



No quiera con lo* ajenos 
Propios (lisguítos, 1 Mi 
Kn casa me enirare. Pero 
llicU «lia M acerca el raido. 
A Tigu estaré. 

TUL 



La pnerlt, j correil foriuiu ■ 
Doade quiera el badu vuniro. 

I iLCDACiLC». (i>enlr0.) 

I Por aqni, por aqal Tan. 

I non rtui. 

I La gepte acude : eolrad presto. 



CHXCO». (Ap.) 
*LCI1M1L 1.* 

Losint. 

Aquesta srfiora 
No solo ink coii ios ', ihto 






ilS." 



iion E>aiUUE. 

Sa puesto 
(Jite va la ilania , Cliacou , 
Hjlirá )a calle iraspueslo, 
Ittriiréinoiiub nosotros. 
CUCOR. 
: i Buena bacieiida babemos hecho! 
! Huerto uuo y dcscaluhrados 
I Uus ó tres quedan. 
i iwn ENaiQím. 

Ueriito Umbicn; 

l)e cuidado , que 

I Piquete es no mai 

(Pónete m 



i Oíreudcrlo, 
Cómo podrvií* 

Ofiü E.^alguE. 

Dcsta suerla. {Hiñen.) 
aijiTRiz. {Ap.) 
Echó nú fortuna el resto. 



¡PaToralrey! 



Hoj se veri por lo menos 
La novedad de un lacavo. 
Que uo buje j tira recio. 

DO^ ENHiguE. 

Huid , sefiora , pues ja veis 
Que en nada serviroG puedo , 
Has que eii hacer que uu os .si Han. 

BEATBO. (Ap.) 

¿Dónde he de ampararme, i cielos! 
SI , donde quiera que voy, 
Coumigo mi estrella llevo , 
Que es mi isayor enemigo f ( Vate ) 

«LfiOACILl.* 

¡A; iureliz, que me han muerto! 
CUCOM. 

Ya va uno, j voj por otro. 

{Eairaate nüeaio.) 

ESCENA VU. 

DOS FÉLIX. 
Por donde quiera que intento , 
Ir, eiicoeotro con mil sustos, 

Y coa un gusto no encuentro. 
Ed alcance de Beatriz 

Una j mil calles revuelto ; 

Y cuando, sin que haya bailado 
Lux della , i mi casa vengo , 
Por si acaso algún aviso 

De adonde fué la mereiico 
(Pues claro esU , que de roi 
Se ha de oler), nuevo estruendo 
Hajr en mi calle. Heiciar 

■ Do solo ■* Irí- 



an iiequcño 

Heato en elrúilro.) 



(Denlro.) 
Seguidlos. 

(ütHlra.) 
Por aquí vau. 

CHjICDII. 

Peor es esto. 
La calle nos han turnado. 

M>!l ENKtQUK. 

Alh i escasa luz. aliierto 
Se mira un portal : eu el 
Ocullaruos procuremos. 

ÍAp. En mi casa se han eiitrudo 
Los de la pendencia. ¡ Cielos : 
Siesresiiiía <le la mía 
Y i mi me buscan , no tengo 
I.) íQuién asi 



De huir el re 
Eo ■ 



DOÜ ENHIaDE. 

Caballero , 
Un infeliz, que este umbral 
Le dio aquesta luz por puurio. 
Honrada ocasión lia sido 
Lii que en un trance me ba puesto 
T-i — — la justicia 

inga ^guiendo. 

I J por nolile.' 



Por tora 



ÁLCujtctLES. (Benira.) 
Por aqui fueron. 
Doa Fíiti. 
No prosigáis; que no da 
La (iriesa i noticias tiempo. 
Y yj que esta casa lia sido • 
tlasüal amparo vuestro. 
Lo que pui:du haré |>or vos, 
Uo lo que quisiera , ¡lueslo 
(Jiie de liaberiis visto eoirar 
Alguno impedir no puedo 
{Siendo resistencia) el que 
La allanen; que es contra tuero. 
Por noUe que si:a, en tal caso. 
Dcrcnderla ; j asi ofrezco 
Sslo dar paso ¡i otras cusas ; 

8ue aunque seáis forastero , 
o ignoraréis que se van 
Unos i otros sucediendo 
Los terrados de Valencia. 
Subid pues , mientras yo cierro 



KalaeaciudcDonDlcio. 
EMIEHA IX. 

LEONOR ; INÉS, ton tu*, 

No me eonsoelps , pues ves 
tfue en el coolitiuo desvelo 
Ue un mal , el major consuelo 
Es lio haber consuelo, Inei. 

Baiotí tiene tu pasión , 
I No lo dudo; mas, señora. 

Contra una razón luejura 
j Discursos otra razón. 

I Si otra que tú me dijera 
' l^ortesaoia que esti 
I Tan puesta eu uso, quizá ' 
I Algún crédito la diera ; 
! Pero oyéndola de ll, 
i : Cómo puede , Inei , dejar 
\ De ser segundo pesar. 
I Siendo í¡ar infeliz!) asi, 
I Que na<lie sabe mejor 

8ue tú la razón que tengo 
e sentir jr ilorarí 

I Vengo 

Eo que es grande tu atAoT, 
Pues de Don Enrique amada, 
V él de ll favorecido. 
Forzosa la ausencia h« sido; 
Pero, seBora, porliada 
La imaginación no sea 
Tanto, que ni aun un momento 
Dé treguas al sentimiento. 
í Ga bien que tu padre vea 
Cuín disgustada has venido, 
Yque entiendan tus guardadas 
Penas las nuevas criadas 
Que en Valencia has reciliido? 
Solo i este Qn . procurando 
Que alivio í tus ansias des. 
Mira et discuiso. 

¡Ayines! 
Que nada aprovecha , cuando 
Tan apoderado vi 
De mi al llnnin, que sospecho 
l)ue solo del labio al |ieclio 
Prouttoniar sepa... 

ESCENA X 



íQnlén del acento me hurló, 

DigilizsdbyGOOglC 



¿t respín 



El alivio del siiS|iiro' 

Hicit la parle se djú 
De la «Malera ; (|Uk rsta(i<lo , 
Hasta venir, enlreabíeiia , 
Hi amo, clfl MgiiDn la puirrla 
Alguifu se habrá enlradu. 

Cuatiilu 
Lloro mi suerte lirana , 
i Duro 'se queja por nil T 
{Sale Juana.) 

-, En loJa mi vida vi 

Pena igijal! • 



iQué es eso, Juana? 

Huiílo senil en la escalera : 
áoldo ü ella apliqué, 
~ V el tierno llamo escucité 
De una mujer. Ver quiéu era 

«uise , tomé liu j alirl , 
en el descanso piimero 
Rendida i ui> desmajo Qero 
Una herniosa dama vi , 
Cuyo traje da i entender, • 
Bien que de paso notado , 
Que en lo rico j aliñado 
Es mal que coman mi^er. 

iVquébiciSteí 

anme t U 
Lo diga i qué be de bacer yu T 

Leo:itA 
Hqier j aüi^üa , no 
Ea juslo dejarla asi. 
Id , V si está desmayada , 
En el cuarto eoire las dos 
La entrad.— ¡ Oh , válgame Dio» ! 
(Yante lat dal mnifu.) 

tQue cuando de desdichada 
[e quejo ai cielo, ha querido 
Traerme quiíi quien lo aea 
Has que jo, para que vea 
La raion que no ha tenido 
El que presume qnc él es 
El mas mfelIceT 

(Sacan Juatta i laet i Seatris detma- 
Vada.) 

Aquí 
La tnemoi. 

Trae nD vidrio de agua , Incs.— 

(Vflw/M».) 

Triste , infelice hermosura , 
Cobra «1 sentido ; alienta ; 

^ue ;a ha; quien tna pena) sieiila , 



(Trae ine* asma, y roelanU el rottro.) 

Vi al agua aigulá el sus|riro. 

[ At de mi ! Pero ¡ ))aé mino ! 
I Donde ciU>T ? i Válgame el cielo ! 



EL MAESTRO DE DAKZAR. 
1 Que acaso os ha derrotado 
I lie vuestra fortuna el hado 
I Donde hay nobleita j piedad. 

¡ . BEATRIZ. 

! Perdonad no responder; 

Que como ea ventura mia , 
, V la prlmira, no habla 
I L;cgadolHaconocer. 
t V aoii despups de conocida , 

A excusas del sentimiento 
I Anda el agradecimienio 
, Pregunta nilole i una vida , 

Qneesti pendiente deunbilo, 
- ¿Qué gracias mis ansias den? 
. Porque eli materias del bien 
; Nunca ha estudiado el estilo, 
I Y asi callando consagro 

Alma y t'da á vuestros pies , 

r.omo i quien couoi;co que es 

La deidad desie milagro. 

Alud del suelo j cobrad 

El aliento , asegtirada 

1)0 que ( como dije ) en nada 

Os faltará mi piedad. 

¥ para que desde luego 

V.n mas confiania entréis ' 

lie la casa donde habéis 

Tomado puerto , Don Diego 

De Kocamora es su dueño , 

Yo su hija. Ahora pensad 

Sí estáis con seguridad 

De cuiílquier lance ó empeño 

úue hasta aquí os pueda seguir: 

V lao sin costa ha de ser. 

Que no tengo de saber 

Lo que uo queráis decir. 



Reconozco ci. . . ._ 

Hoy contra mi la sospecha. 

Para que tcnaais razoii 

De no quererla salier; 

Pero eso mismo lia de ser , 

Lo que aliente mi pasión 

Para sanear la disculpa 

De la presuncioQ, en fe 

De que ha; acasos en que 

Lo qae es desdicha no es culpa. 

¥ asi decirlos intenta 

Hi voz, pues talea ( ¡ay Diosl) 

Son , que podéis oirlos vos. 

^Qué esperáis pues? 



Los mas heroicos blasoors 
Del reino! mi sangre dierou 
Lustre , pues ser m ' 



ESCENA XI. 

ISABEL. — Dicios. 

liABix. {Dentro.) 

jLadrooea, cielos, ladrones! 

iQué vocea aquestas son! 
{Sale ¡label.) 



Ropa al sol en el terrado, 
•y habiéndoseme olvidado 

S litarla , por ella ahora 
a, ; apenas abrí 
La guardilla , cuando, al vella 
Con \üi , dos hoinlires por ella 
Se entraron... y aun hasta aquí 



DONENRlQL't:, trayeada la manopuet- 
la dfianle de la cara , cubierta de «■ 
¡ietao tniangreníaia ; CHACÓN. •- ' 

DOn ENniUUE. 

Tu sospecha es vana, 
Uujer. 

GRjtcon. {Ají.) 

Soln Ji mi« paslonet 
Palta en pena tan tirana 

?ne lioj nos prendan por ladtonet, 
HOS ahorquen maíiaiía. 
DON EüniODE. 
No alborotes, que uo ea 
La que presumes, la causa. 
Oje, escucha. - 

LEonon. 
( Cómo asi 

Sitp. Esfuerzos el valor haga, 
I pesar del susto) osáis. 
Hombres, en aquesta casa 
Entrar, sin ver que est... 
DU^ eNHiQUt:. 

No os ofenda la ignorancia 
De DO saber cuja sea : 

8ue en las fu n un as contrarias 
o elige veredas qnh'n 
' Solo toma las que halla . 
Porque van las atenrionra 
Al orden ilc las de agracias. 
La presunción que Tía tenido 
Con raaon esa criada, 
Uirl esta herida en ei rostro. 
Si es verdadera ó es falsa; 
faea vioiendo herido... 

{Detcúbrete el man.; 
I LRONun, {Ap.) 

\ Ciclos <. 

ton ENRIOCR. {Ap.) 

iQué mira el alma? 
¡ Enrique ! 

i Leonor '. 

UOKOR. (Áp.iét.) 

Prosigue ; 
Que bav muchos lestigí» ,^asta 
Que balilar puedas. 

CHACOS. (Ap.) 

i Vive CrÑto 
Que es ella! — (i4p.d^í.Oye,Kñor.) 

Cali». 

¡No proseguís» 



.dbyG60glC 



Del Mgndo que primero 
Abierto encontré. Las pUnias 
f use apenas en Valencia . 
Cuando lue empeñó una dama... 

BEATRIZ. (Ap.) 

;llas que tengo jo la culpa í 

CHACÓN. 

iMaltlilafwsesualiDií! 

BUN ETiBIllDB. 

Knsuaeri-nsu.deque 
It^sulló oltiiganne i q^ue baga 
UesK.teiii:ia i la justicia. 

gEATllll. {Ap.) 
-,Qii6 tras mi mis penas andan '. 

En una grande embusten. 

DON EnnioVB. 
Hojeado pues... 

ESCENA XIIL 

DON DIEGO. — DicBM. 
COK DIEGO. (Afnfro.) 
^Eo mi casa 
Gente ; raido, y todo el cuarta 
Abierlof 

Nadie palabra 
Diga, ; lodos coiiveiiid 
Conmigo ; que [lienso que baja 
Itaiou para que los dos 
Aquí etiéis , y oída la causa , 
Tú quedes conmigo, y él 
¡jin escíndalo se vaya. 

Mucho imitas. 

■OH BtHlODE. 

Uucbo emprendes. 

ESCENA XIV. 

DON DIEGO, CELIO. — LEONOR. 
BEATItlZ, DON ENRIQUE, CHA- 
CÓN, INÉS, JUANA, ISABEL. 

Leonor, ¿pues qué es lo que pasa? 
j,1}ué genic es csia t 

En ese umbral drtmarada 
Cayó la dama que miras, 
Que venia acompañada 
Dése caballero berido. 
A tos ecos de sus ansias , 
Mandé bajar laces : él 
Dijo á uHa (les las criadas , 
Viendo gne ya para liuir 
La cortó el temor las alas, 
(Jue no menos que el honor, 
L:i vida, el sér y la Tama 
Iba, eti que quien la si|juiese 
No <a lialbse, y que ampararla 
Les locaba por mujeres. 
Vo, del ttuceso ioronnada 
(Como esto de las desdichas 
Trae para los noble» cartas 
Tan de favor, que no es 
Posible no ejecutarlas). 
Que la recojan mandé. 
Como sin sentido estaba. 
Fué faena enirarla.él ; y en fln , 
Vuelta del desmayo, pira 
Todo, pues pudo traerla , 
Eu que se vuelva i llevarla... 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE L 



Que auD o 



iQué oigo! 

R ENRioue. (Ap.) 
¡Qaé escacho! 

C8AC0S. lAp.) 

i Qué 
I estotra nos cargau T 

LEONOn. 

Si ja tú, compadecido 

De su bennosura , su gracia , 

Su llanto, su descoosuelo. 

Su aflicción , sa pena , su ansia , 

No haces por mi una Dne/.a . 

?ue humilde |rido i tus plantas , 
es, señor (porque uo luelva 

V ese Eonibre de sus heridas 
Trate mas, que de guardarla), 
Por esla uocbe pirmrtas 
Se quede con tus criadas ; 
Que no habernos de arrojar, 
fina lei dentro de casa , 
En la calle ana mujer. 
Que Iríslc y desconsolada 
Expósita de los hados, 
le tos umbrales se ampara. 

«EATIII. {Ap.) 

Mejoróla petidon, 
Eomeadó mis esperanras. 
)!.. {Ap.} 
Conforme lo que ahora el vieja 
Responda i- 1 a tal demanda. 

DIEGO. (Ap.) 

I ; qué de cosas 
o T se en latan 



iVilgí 
Seesl 
Unas de 



[Ap.úil. Dime, Cello, 
M es verdad , 6 si te eDg.-ifias , 
Que en casa de Uun Juan fiié 
La peodencia.) - 

ceuo. 
No es mas clara 
La luí del sol. 

¡Yes verdad 



I A que quedando contigo 
V al abrigo de tu casa , 
Quien la deja en ella do 
Piense que puede buscarla , 

. Ni vería en ellu , ni oírla, 

, Hasta que... 

I tO\ CKBIOtlE. 

[ Vo os doy palabra 

I De que no vuelva por ella , 

Ni i oírla, ni verla, ni hablarla. 

Pbraíiero soy ; el traje 
I Salga por mi i la lianza ' 

I De que ¡o no la conozco. 
I Acaso la encontré, (A^ Valga 

Lo que fbn h otra pasó , 

Con esta ) y en la demanda 
! De estorbar que la justicia 
, La conociese, la espada 
I Saqué , j can ella esta herida. 
¡ LEOHoa. {Ap. d Btalrit.) 

I DI que es asi. 

Jo."'^ 
[ Que, aanque estoy del •,^„^.... 

Puedo Jnrar a los cielos 
i V i todas sus luces santas , 

Que no le conozco. 

LEONOR. (Ap.) 

Bien - 
Finge- 

OIACON. (Ap.) 
De manera habla 
Que parece ella. 

Eo efecto. 
Otra y mil vecei> palabra 
Vuelvo a dar, de que por ella 
No vuelva, j que... 



Ser pudiera el se 
Ysf 



ufier 



Volvió tras ella la espalda? 
Que aunque es asi, Áiie desdichas 
Venir suelen duplicadas , 
y pueden ser dos , íi mi 
Pensar que es una me basta 
Para que , acudiendo i una , 
Haja cumplido r ' — 

importa, . 

a verdad n: 

js ella , despedirla , 

V si es ella , remediarla. 



Si, Leonor, porque me agravias 
En pensar que jo fallar 
Puedo i deuda lao hidalga. 
Como no desam paral 
A una mujer. Lo que extraBa 
Mi valor, es que jo liabia 
ir quien tu lo rogara , 



Basta, basca, 
I uue no rae estimo en tan poco. 

Que otra cosa inuainara. 

En casa os qucdaiT, seí)ora, 
I En hora buena. — Llevadla 
1 A vuesiro cuarto vosotras. . 

I Humilde beso tus plantas. 
iMp. Ya.por loménps.sepra 
, Esioy, donde espero que baya 
■ ücasíou para sabtT 

Eu qué los empeños paran 

De Don Juan y de Don l''él¡x ; 

V donde, si los restaura 
El cielo, pueda saber 

Cuín noble amparo roe guarda.) 
(Yante Beatrii., Juana i Itabtl.) 
Do;i tiiEGO. ( A Dea Enrique.) 
' Idos vos; pi'ío primero 
I Es bien que á la calle salga , 
1 A ver vo si hoy gente en ella, 1 

Y alguien acaso os aguaiila. (Vate.) , 

ESCENA XT. 



,t,zodb,Googlc 



i Qné Tcnida es esu T 

i Eso 
Pre^Dias? ¿Pues iiucile el alma 
Vivir sia tertet A eso solo 
Vengo, donde ajtrna pairia 
.HaéS[ie(l me admita , i merced 

' lie servidumbreB.cle aasiu, 

. Necesidades j penas. 
Que todas bien empleadas 
Serta, por verle, Leonor; 
Que DO traigo oira esperamt. 

LIOKon. 

Sien, Enrique, á mis nneiu 
Lo qae le debes le pagas; 
Pero I mucba cosía, pau 
Porqae de balde do salga 
El goto d« «erte. ba sido 
A peniloD de la deigracÍR 
uña berída. 

Ñola sieiiiaa. 
Que DO es cosa de Imporlancta; 
Uue haber leniilo del lienio 
Siempre cubierta la cara, 
lia sido poriine tu padre. 
Si oira vez aiial tne bulla, 

LEOitnn. 
Con todo. 

No se asegaran mis ansias. 
Sepa ]o de la islud , 
(jue loes esiará avisada 
Si riere i Cliacon. 






SI, Enrique 



SeBor 
Voelve ja. 

Don ENRIQUE. 

Al paso te salf;a. 
Porque do le halle conmigo; 
Y esli, Leonor, avisada 

Tú, de que mi amor le aguarda. 
Pnei basta mañana, adiós. 



JORNA DA SE GUNDA. 

GbitIo de Don Dlef 0. 
ESCEflA PBUHERA. 

DON DIEGO, LEONOR. 



Eu peligrousjnalcrias, 
Uue i ella esii mal el decirlas, 
V k mi no bien el sabcrías. 
No be querido apurar nías , 



EL MAESTRO DE DANZAR. 



. aunque es detiio de amor, 
Es del! lo con eomleuda , 
Como quien dice que no 
Toca eu marido la oretisa , 
^oo en padre ó en bermaoo. 
En qolen aunque abon la queja 
Tenóa raxon , cesa^i 
El dl> que ella pareica 
Casada coa igual sujo. 



Algo presumo que resta , 
y aunque solo es coidelura , 
No deja de bacernie mena. 
m amante que en su cuarto 
Anoche estaba con elü 
(Qulii porque una criada 
Se le abría sin su liceiieia), 
Debe de ser muj amigo 
Dei oreudido, ]r recela 
Que OD la parle de traición 
A la conliania, quiera 
'las una vengania loca . 

loe una saiisrüCciOD cuerda. 

' asi, hasta que haja quien lome 
En esto la mana, j... 

POH DIECO. 

Cesa, 

Leonor, que ja te he entendido; 
V aunqoe desvelarme quieras, 
Para un Inronne hecho acaso. 
Muy por extensa lo cuetilas. 
Hablemos pues claro. )- dime 
(Porque importa i la bnexa 
Que haga por e<la ,^^1 es 
La que por ciertas sospechas 
)>resuiiio) si quién es uice. 

Mnjeres que i solas <)uedan. 
Curiosa una, otra aQieida, 
Siendo la aQiccion parlera. 
Sagaz la curiosidad... 
Saca tu la consecuencia. 
Iteatrii César es, señor. 
Hermana de Don Juan César. 



r^. Mi rnl estrella 
E^ que sea desdicliado 
Quien, siguiendo su ínDuencia, 
Puso los ojos en mi.) 

Vel gaiau? 



hombre que eneonii'ó acaso 

no» DIEGO. 

iQaé hace ahora? 

I^ONOII. 

Esperando queda 
(Viendo que i hablarte i lu cuarto 
Paso aun tules que amane/ca) 



Lar«solucloa,séSor, 
Que lleve de tu respuesta 
En que te quede ó se vaya. 

DOn DUGO. 
LeoDOr, auDoua estas malerla* 
Estuvieran bien de ti 
Ignoradas, lo que es fueru , 
No es elección. Esa dama, 
Ritfl, priucipal j bella 
Ves... j todo aieniurado 
Por una vanidad necia... 
Pero esto do habla contigo, 
Clara eatt. Ed efecto, esa 
Dama tiene cootra mi 
La obligación de una deuda, 

£e en la amistad de su padn 
ba locado por herencia, 
üarme al partido de que 
Coaliga esié. es dar licencia 
A que sepa yo que sabes 
Lo que no quiero aae sepu. 
Dejarla desamparaoa 
Al dafto que la aconleica. 
Es también darme al partida 
De que se imagine ó crea 
Que huyendo el riesgo en mi caaa, 
nLcaia at riesgo la vuelva. 
Sacar la cara al ajuste. 
Sin saber tutes cutí sea 
La raioD de uno j de otra. 
Es resoludon muy necia ; 
Que no ha de empeBarse un borobra 
Sin saber en qué se empeBa. 

V asi entre tantos eitrenini. 
Hasta que mañoso inquiera 
Qué baj aquí j qué puedo hacer. 
Partamos la diferencia. 

Yo be de decir que se taja, ' 
Sin que Imagine ni eulieiida 
,Que sé quién es; iCi podrís, 
En quedándote con ella. 
Decir que se quede en casa 
Sin saber jo que se queda : 
Con que III t quien es me obliga 
Con la cara descubierta. 
Ni desamparo á quien es. 
Ni aventuro la decencia 
De la 9ue vite conmigo; 
Pues siempre es mejor que tenga 
Este género de colpa 
Tu piedad, que mi imprudencia. 
Con que quedamos los tres... 
— Has disimula , que ella 
Tras ti t mi cuarto ha gusado. 

ESCENA U. 

DEATRIZ. — Don DIEGO, LEONO». 

Perdonadme esta lícenda. 
Que hasta ser agra<ledda, 
A Dtwuna se le niega; 
y dadme , señor, las plantas 
Donde postrada merezca 
Saber, si merezco ser. 
No criada, esclava' voeslra. 
En tanto que... 

Don DIEGO. 

No, no mas , 
Se6ora,(V' I Oh! ] cninto me quiebra 
El corazón !j que ja he dicbo 
A Leonor lo que convenga, 
loe es que pues pasó la nocbe, 
lodréis Iros encubierU 
Donde fortunas de amor 
Incon ven! cales no tengan , 
"ue liene mi casa. El cielo 
.t guarde. [Ap. á rifa. Leonor, detenía, 

Y oe nhigun modo, que 



[ Falle de c! 



,¿)Ogk 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALUEROK DE LA BARCA. 



LEONOR, BEATRIZ, 
ttlule dicbo quien mjT 

LEOKOH. 

No, 
Porqne le vi de manen 
Resoelto i esio, que no quise 
Que al Dombie el decoro j>iei'tl3. 

¡Qdc aun una esperanza sol.-i, 

Sue en forluiia tuii di-slirclia 
e diú el acaso, mií Talti.'! 



Leonor bella 
La (le habernie persuadido. 
El dia que ja ¡i tus puertas 
El bado me encomendó, 
Que se dijese en Valencia 
(fue m disgusto con mi hermano 
Me irajo i casa como esta. 
De donde salí casada 
A susto j i conveniencfa 
Del mismo y de los, parientes. 
Pero arrojándome deila. 
Donde ofendidos, no liabri 
Kinsuno que me deHenda, 
Sera Tuer/a igue se diga 
(Pues me he de valer por Tuerza 
De Don Félix) que liviana 
He sal! con el;; tenga 
Esa raioi) mas mi hermano 
Para qoe irritado quií-ra 
Acabarlo con la espada 
Antes que con la prudencia ; 
Si va DO es que lo esté ( ¡ aj triste I ), 
Pues en renrüa pendencia 
Dejé i los dos, j no sé 
Que resultó. De manera , 
One puede ser que á buscar 
Vaya locamente ciega 
A quien, áha muerto i mibermano, 
O mi hermano i é\ , expuesta 



Que I 

-LROXOH. 

No te desconsueles, 
Ni tan presto le resuelvas; 
ijue compadecida yo. 
He de bncer una Qneza 
■■OT ti. Mi padre en mi cnarto 
Pocas veces .wle ni entra; 
Y sin que él lo sepa, puedes, 
Kn una pequeña pieu 
Que sin'i- ile tocador, 
Kstar, mientras yo pretenda 
SalKr lo que ha sucedida : 
f.wi que, en teniendo ma) ciertas 
noticias, resolveremos 
(jné debemos hacer. 
■bathu. 

Deja 
Que humilde bese tus plantas. 



JUANA.- BEATRIZ, LEONOR. 



I jQuémemaudasT 

i Al tocador I Beatriz, 
I Donde de cuanto se ofrezca 
i Has de cuidar, previnietido 
' A las demás, que no entienda 
Mi padre que qued6 en casa. 

: Asi lo baré. • 

_ ues va presa 

Voy por el ileliio, ; rielo ! 
Ten piedad en la sentencia. 

( Vaiiu Beatrit y Juana.) 

Aunque ni primer aip-ado 

Me hao deliido las finezas 

De Don Juao, eetimo que haya 

Ocasión de mirar cuerda 

Por su honor, que no hay quien, ya 

" ame, no agradezca. 

ESCENA V. 

í , can u» papel. — LEONOR, 
ms. 

Mandaste que con cuidado 
Fuese y viniese illa reja. 
Por si pasaba Chaci>n. 
Pasó , y echúnie por ella 
Este papel. . 

Muestra, loes; 

Que , aunque cosas tan diversas 

(lomo esta noche han pasado 

" ocupar debieran 

. lacioii , ninguna 
iú al lugar de aqudla 

Guardada estancia ^el alma. 

Que al cnidado se reserva 

De las heridas de Enrique. 

I^es para que do le teuKas , 
E] también queda en la calle , 
A la esquina de la vuelta. 
Liosoi. (Ue.) 
Aunque tea vaaiáait darme por en ■ 
tendido de gtie pueda mi talud arre ■ 
cer alauaa Uilima (que no me atrevo 
ú decir euidado) , no tola me he de 
dejar incurrir en ella; pera adelan- 
tarla batía pedir , en albriciat de mi 
poco riei^o , la mucha piedad de íue 
Ir vea. Dtot te guarde. 
¿Cómo haríamos. Inés, 
Uue hablar con Enrique pueda. 
Sin dar nota, en la ventana! 

Enlriudole por la puerta. 

LtOKOB. 

iV si viniere mi padre? 



hemos de liardelb, 
Dar i una oficio de guarda 
De vista, que la detenga. 

oye hablar en el eoarlo 
hombre, psiaiido tan cerca 
De la sala el locador? 

Para eso habrl otra deshecha. 

miaré i la guitarra , 
Como que acaso divierta 
' ~ jipnaa.concuyas altai 

s , las bajas se pierdan 
Ed que lus dos habléis. 

Til 
Lo dispones de tnaneri , 
Que ann cuando no lo deseara. 
La fíciliflad luciera 
Que lo eji'cutase. Ilaile 
"" esa reja una seña. 



Hay geoie en la calle ahora. 

Pues gnirdame, Inés. 
Tu iuduíiria para despue^i 



No hayas miedo que se pierda. 
Harto liari si es dicha mia. (V> 



EflCEIlAVL 

DON JOAN, 
i Oh tirana ley severa 
De que el mas honrado, culpas 
Que no comete , pade/.ca ! 
¡Quién le borrara del munto, 
O ya que aquesto no pueda , 
Al honor y a la malicia 
Les trocara las materias 
Del vidrio y el bronce , haciendo 

?ue el honor de Iviince fuera, 
la malicia de vidrio! 

¡ Has ay 1 ; qué loca prepuesta ! 

Que üun de bronce Ke quebrara 

Al golpe de ¡anta ofeoia. 
I Entré en mi casa , y no hallé 
I Va criada alguna en ella ; 
i Que, cómplices de mi injuria, 
; Se valieron de su ausencia : 
. t'jtn que saber no es |K>sible 
! El agresor que me afi-enla, 
I Ni dónde puede tener 
¡ A una ingrata en salvo puesta. 
¡ Preguntarlo será infamia ; 
! Comunicarlo, bajeza. 
I iíí (|uién se le liabri negad» 
I Hasta el uso de la lengua? 
¡ 51 estoy en casa, presumo 
\ Que pierdo tiempo; si fuera 

Salgo, no sé dónde vo<r; 

V esto con tauía vergüenza, 
Que juzgo que ya entre si 

He notan cnanios me encuenlrao. 
Sabiendo ellos lo que ignoro. 
¡ Oh pundonor, culnto cuestas- 
Para que un hombre le halle, 

V cualquier mujer te pierda^ 
(QiUdate itttptiuo á un Mé.) 



I V 



I De quien liarnos es fuerz.i , 
I Pues Beatriz se queda eu ca.sa? 



[ 



b/Googlc 



D0> FEUX.— DON JUAN. 

m«rÉux.(Ap.) 
ikúimáe, forlmia mia, 
Síenirirf! i mis dichas «puesta. 
Iría Beatriz, que (le mi 
M se vale ni se acuerda!- 
Después que escapé á aquel hombre , 
La noche i>asé á la pueria , 
Sin resolverme nr i entrar, 
M i salir , para que en vela 
He Iiailase coalquí '~ 



Kijo sé dónde tenerla». 
¡(fué fuer» (¡ay de mi!) que bi 
Dado su lierniano "- 



EL MAESTRO DE DANZAR. 
Hablad b^o , porque liega 



De uu iríste, ^cuándo sabris 
Hicia lo mejor la senda? 

IBeMan tjn tier>e ¡oi dei.) 
con JUAX. 
No sé qué hacer en mis dudas. 

No sé qué baga en mis sospechas. 

¡Qué asombro 1 



¡Qué ansia! 



Don JniD. 

Don Félli. 

• DonrÉui ■ 

¿Adunde 
Vals! (Ap. Mal el nlina se esfuerza; 
Que al deilncnente , aun la sombra 
De la vara le amedrenta.) 



DON ríux. 

Coa el cuidado 
Vo; de no sé qué encomienda 
Que me ha encargado un amigo... 

Íilp. Esto es temer que me lea 
li delito eu el semblante) 
Y asi me importa la ausencia. 
Yo oS huscaré eovuesUa casa 



Prefeoir, cuando ii< 
A Beatriz, como Dlra« vei 
Que no la eclie ménod.) 
DOü Htn. 



Amcbe eu mi calle (dp. ; Cielos, 
Fatorl) tuve una pendencia 
De un hombre que me embisttú. 



ESCEHA Vm. 



Wm BXMQBt. 

y Otras mil , hasta la dicha 
be estar Leonor i la reja. 
CBACon. 



El dia de San Antont 

DON ensiQDE. 



ESCENA IZ. 

DON DIEGO.— DON JUAN, DON FELH. 

DON DIEGO. {Ap.) 

¡Qnién en el mundo crevera 
Que tialtara en conrersacioa 
Ai ofendido ) la ofensaT 
Don Juan ; Don Félix , ciekH, 



pía Lie: 






Yl¿ 

Del otro! iSi es conveniencii 

La que tratan, declarador 

Va loa dost Mas eso Tuera 

La botla hacer sin la novfa , 

Pues ninguno sabe delli. 

I. Cámo i dar el pdmer paso 

En restauración de aquella 

Pobre afligida señora. 

Con los dos me ioirodujera , 

Por ai algo rastrease "! {Aeireaie.) 



V ahora llega 
TamUen , en fe de que viene 

De buscaros de la Tuestra , 
! Señor Doo iuan. 



Que mandarme? 

La respuesta 
Os d^lo mismo en qufl habláis. 
Pues dejind6s con la pena 
■Jue os dejé anoche , es preciso 
il que cuidadoso vuelva 
A saber qué ha re.iultado 
¿Habéis sabido quién sea 
" -—n tan cauteloso os basca? 

Agradezco la fineza; 

Y con deciros i vos 

Lo que i, Don Félix dijera, 

Rabré cumplido con ambos. 

Hnyó, sin sahcr quién ei 



; Perdida , me euifé eo mi casa , 
Donde hallé (; desdicha flera!) 
I Segundo mayor pesar. 

I . LOS DOS. 

'iQuéfué? 

A Beatriz medio muerta; 
Que conociendo mí voz, 
V que la |»<nflencia era 
Conmigo, desaleutada 
Bajar quiso; y'üe muieca 
La trabó la lorliacion, 

Soe se cayó en Ib escalera 
esmayada (tanto del» 
A su amor), cuya violencia 
Fué tal , qne i esta hora no hay 
Esperanza de que vuelva. 

DON FÉLIX. (Ap.) 

\ Qué escucho 1 

Ella volverA; 
No desahuciéis tan apriesa 
Esperanzas, que ios cielos 
De no instante i otro remedí ait. 



Tan arrastrado me IIl ... 

Que siendo fuena salir 

De casa i ana diligencia , 

No veo la hora de volver. 

Perdonad, y dad licencia 

De no quedaros sirviendo . 

(Ap. Ya por lo menos con esu 

Prevención no la ecliarán 

Henos los que no la vean, 

Usando, mientras no puedo 

Del valor, de la prudencia.) {Vai 

ESCENA X. 

DON FÉLIX, DON DIEGO. 

OOr. DIEGO, Mp.) 

Cuerdo procede Donjuán, 
Don Félix suspenso queda , 
Y yo , leyeudo uno v otro 
Corazón, oosé que deba 

(Ap. I Ay de mi! ¿qué he oido? 
Beatriz, al tomarla puerta. 
Sin duda qne desmayaiT" 



V viendo ser diligencia 






Gayó, y vn iieiisé que era 
Haber salido, ¡ Que miKlio 
Que sí i mi , lus luces muertas , 
No me conoció Dou Juan , 

Íue tampoco conocli'i'a 
O que Di-alriz se quedaba '. • 
Esl« pMe grande enmicn'hi : 
Pues vuelva ó uo vuelva en si , 
Esti en egfn neliaro puvsta.) 
Perdonadnie a mi lafnbieii 



.Quién ci 



ESCENA XI. 



1 ¡cielos! que Ri^a 

_...._ hombre honrado 

La cosa mas torpe y te», 
Y qne haya trance en que agrade 
Ver que nn hombre bonradn mienta? 
Don Juan lo diga , supuesto 
Oue es prevenir c«n cautela 
l1 une no se vea i su liermaita : 
.icciou i dos Itlcrs cuerda , 
Pues calía i tro tiempo el ipie agravia; 



dbyGoogle 






y uUa el qo« no pireict. 
j06ino yo por eniea elido 
Me daréí Que es co&a reas 
Uocirle i uu bombre eit bu 
I Yo sé las desdichas vuesirai» 
Mayormenle cuando él 
Me esU cerrando la [>ueria. 
Itejirselo de decir, 
Ea dar con el liempo faena 
Al escíndalo. Un camino 
Solo se ofrece. ¡Olí si hnbien 
Sido inles que Don Fílix 
Se fuese coa tanta príela 1 
Mas con alcanzarle , tioco 
Hay perdido. 

ESCENA XU. 



1M)N ESRIQÜE.CHAOON; luego, INÉS. ¡ £í^l|í™''™4|' 



COKEDUS DK DON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 

¡Amoriloqoeuo ve, ' ,Temor;ni 

I El riesgo al cuidado iguala. Decoro ae 

{Cattla Ine» deníre g repretenbm elloí 
adñrliendo que en leí repelicionti 
dtt tono acaben igualeí lot verte. 
4el eantaúo y rfpreienlMdo.) 
U4ES. {Cantando.) 
Guarda eorderoi , isgaUi , 
Zagala, no guarde$ fe... 

iQuéesaqneslo? 

LEonoR. 
(VflW.)] Es qne hay allí 

' De qnlen Darme no puedo ; 
i y porque, aunque hablemos quedo , 
' '" " discurrí 



t aienu al Uel 

1 bellcu... 
Mtts. {Canta.) 



CDACOn. 

El viejo no enira 
D0.1 e:«iiioue. 
Anles parece 

Que la calle abajo echa 

Clin acelerada paso, 

Uas que suele. 

En hora buen» 

Vaya, y mas si de ahí resulta 
Que Leonor salga á la reja, 
\ que el dar vuelta dejemos 
^osol^os i la cuaresma. 

{SeU Inet 6 ¡a reja). 
no^ E.-iBiQue. 
Puemos esta \rr. solí. 

Enrique. 



1 



Nuestras v< 

Don ERHiaUf. 
■ ¡Que temer 

Queda en la lida i (juien ser 
I Uaeíio del alma no ignora? 
i:iES. (Cunta.) 
; Que quienU hítopaitora, 
I fío le libró de mujer. 

i LEONOR. 

: Auiíque del alma lo fuera, 
I Diera cuidado la vid«. 
jQué fué aquello de la herida, 
i V entrar de aquella manera 
; En mi casa? 



I 
1 
I Que, I 



üita embustera. 



iTengo jodeei 



Eotra 
En ese primero cnarlo , 
Que jaesli la ptiertn »Viettz.{.IU«n$e.) 

itrar contigo? 

da qae acontezca 
id bailamos jonlos. 



ESCDIAXIIL 

LEONOB , INÉS ; deipueB^WV EMBI- 
QUE T CHACÓN» 

Ci^dado con la deshecha 
De qne has de cantar, Inés , 
Porque aun to» ecos no paeda 
Oír oe naeslrt vox Bealrte. 

va. 
Para lodo estoy alprta. [Yaie.) 

{Salea Don Eurique y Ckaetn.) 
LtoHon. 
Solo i laulo ítreTÍmlenio 
Pudiera dar osadU, 
Tras la corla dicha mia , 
Kt no corto senlimii'iil» 
itr. tu salud ; y a-'i , i inleiiln 
Í)e <iae crédiio no dé 



Üe andar á ciegas , después 
Nos dejó en gentil aliñg. 

INÉS. (Cjuíh.) 

La pureta del armlrío, 
Qae tan eeMrada.e*... 

DON tNIIIQIIE. 

Calla, loco.— Una aHigida 
Hi^er. qne de mi Uegú 
A talerse, por qidenyo. 
De la ronda defendida , 
Saqué una pequeña herida, 
V escapando del tropel 
De 00 terrado en otra , t aqnet 
Que ?1 luí , la fhga spiico. 
iKEB. {Canta.) 
Vütela Mn eí peltiea , 
- ntí. 



uTcodo lacüblen. lenia , 



1 Pero eso qué Importa abora 
Para malograr , scíiora , 
De otra estrella en la esqwvei. 
El breve rilo que , juei 
De mi amor, puedes decirme.. 
imi. (Caula.) 
'toi 
•tienda que tal vi 

non ENRIQDF. 

Qué piensa! bacer de un tiailo 



Tan neutra hne me dudoso 
Que solo se ve dichoso 
Para «erse desdichado! 

: Diitalo, Leonor, lu agrado 

> V dlgak) tu cruel 



LEONOR. 

, Ya que en extremos advierte 

'l'ales tu pena , bi.'n hoy 
' Disculpada , Enrique , estoy . 

Pues me acobardo y me animo : , 

Osada, porque te estimo,* 
' Remisa, [wr ser milei. soy. 

i i^mo puedo?... Pero es[iera, 
I Aseguraré un cuidado. — 

{Sale Itiei can una ffutfarra.) 

liles, ipor qué lo has ilrj.ido? 



De cualquier suerte que esié. 

No lo dejes un insianto. 
' DON oniQUE. 

i Si lanto Importa que cante, 

Hne3ira,yola templaré. 
' {Toma la gHÍlarra Dm Enrique, y i>S- 
I tieie 6 templarla.) 

lAjdefidiebadaUeml! 

I Cuando entraste , Enrique , en casa , 

Cenaste la puerta! 

BON ENRIQUE. 

Ko. 

IIIEI ¿ 

Pae« contigo descuidada. 
Pensando que nadie fuera 
Tan necio , qne la dejara 
AUerla, ito cuidé della , 
Con que dentro de la sala 
Ya , sehor, esti , y le ha visin. 
El demonio imaginara 
Hallar tocando al galán. 

iQaétleaciiido! 

WM ENMOM. 

[Qué Inorancia! 



iQulén es este caballero, 
< Qne, l*n hallado en mteas 
. Viene t diTerllrse « ella? 

'iDequé de verle le espaoli 
! CUimo en la corle , señor , 
I Si' nsan tan |ioco las daiira 
' ^o aiirfiidi esa habilidad ; 
¡ Y hallándome desairadn 
En Valew-la (donde esráit 



ibyGooglc 



Tía en uso, gue no hay ilaniR 

Qoe no luzca en aus primorea , 

Paes-cuando juntas se liaJIan , 

Todos sus dívertimieiiioa 

Soo Sara petes que llamao, 

Sin tos públicos saraos, 

Eo que suele caerse eit Talla 

De grave é üe descortes, 

Haj'ormeute si la saca ■ 

Persona de aumridad). 

Dije ayer á Doña juaua , 

HJ prima , envíase al maestro. 

Preguntó si habia guitarru 

En casa , ú si la traerla , 

Que el homhrc' que le acomiiaña 

Irla volando por ella; 

Sacóle esta esta criada , 

Y apéuas la loinú, cuando 

í Habrá mas de que du tutl(¡i'' 

CHACOS. {Ap.j 

Mentira mas adecuada 
Al caso, iiD vf en mi tida , 
Pues dio papel eu su Tarsa 
A lagui(arra,iély Aun. 

Una cosa es que me buga 
Novedad, y otra, Leonor, 
Uue }o me canse de nada 
Üue lú gustes, cuando Imlas 
lias de hacer; y ni(- i^eima 
Ijue no eniras(.'S va lus usns 
Ue la tierra, j que w hallaras 
Corta eo ninguna ocasiou, 

V para ver si me agrada 

O uo el que lú te diiierlas, 

Por vida del maesini, laya (Siialaie. 

De lecciou; que aunque culiladus 

Por ahora no me Talidu, 

Para ellos se hUo el alivia , 

Hajormenie cuando pane 

Eu itjenus. Vaja puet 

De lecciou. 

DOK RmtQoe. (jtp.) 

De UD riesgo, me pone en otro; 
Que ha de conocer la Talla , 
Que poco ú liada sé deslo. 

cwiCox.(Ap. d M amo.) 
Tirar coces, dar paladas, 
V cátale ahí dauíaríu. 

LEONOR. 

La primera vea turbada 
He de estar; j asi,seíior. 
Hasta que tomado baya 
Algunas tecdooes, no 
Lo has de ler. 

No lemas nada. 

im no lengo otro galán , 



Tampoco tengo otra dama 
Yo, j en fe de enamorado, 
AuD el desaire hari gracia. 
\a]r>, ponida del maestro. 

Dofl trtnioui. 
VdTeré i templar. ¡ Hai haya 
{Alto la clavija hatla qua hace ullar 

la cuerda.) 
U prima! | 

itii"^ ruét i 

BON SnilOUC. I 

Salló. 



EL MAESTItO DE DANZAK. 



Don CiHKrUE. 
Todas 
Las cuerdas están robadas, 
Y aun la guitarra está rola. 

Fué Iras 10 olvidado en casa. 
Llévela el maesiro, haga que 
La aderecen, y mañana 
O i la larde volver puede. 

DON ENnlQDÍ. 

Si haré , de muy buena gana. 

Mire , maestro , que no deje 
De volver, y lie la paga 
De mi. 

onn EmioVE. 
I Aunque muchas leccioaea 

Tengo, en esii no haré talla. 

¡ PON DIEGO. 

, Vaja con Dios. 
I cmcoH. (ítp.)* 

La primera 
, Ve?, es i'ila, quo una dama 
Diú guitarras de favores. 

! DON KURIQUE. (Ap.) 

'¿Quiéncrérl, que i aprender vaya, 
; (Queriendo lirn».' á Leonor, 
; fa.1 cómo lie de hacer mudaniasT 
{Vatue Üoa Enrique y Chaetn.) 

I ESCENA XT. 

j LEONOR, DON DIEGO. 



Pues siempre el pesar al güilo 
Pisando la sombra anda. 



! A saber lo que hoy en casa 
j Habla di' pasar, le ruego 
; Me digas , ^ qué es lo que alcanzas 
I Deslo i saber? 

I DON DIECO. 

I Que su benuno 

: Tiene laior y coualaocia 
I Para recatar sus penas. 
' A mi me dijo, que mala 
" estji Beatriz; 



Con que cortó la 

De que yo pudiesi. ^ 

Por enlendldo de nada , 



i mucho. 

I.EOtlM. 

i ¿Tü, seSorT 
I non DIEGO. 

'■ i Es circunstancia 

'■ No crér 1 uno, para menos T 
, Kn lin eslt en ignorancia 
De quien es el agresor ; 
Tanto , que con l\ hablaba 
En esie mismo sentido. 
Yo, alentó i uua y otra ansia. 
Como quien estaba dueflo 
De los coraioDCS de ambas , 
Rt'solvl que era mas Tádl 
(Va que bubipse (le tratarlas) 
Que con Don Juan, con Don Félix , 
Por lo mejor que se hablan 
Materias de amor, que honor. 
Has un .i|iriesa ia espalda 
Volvió , que no le alcancé ; 
Y viendo que ni la dama 
Corre riesgo , ni tampoco 



Para buscarle despuM 
Que deje escrita una carta 
A mi hermano , eo que le digo 

No dilate la jornada 
A Valencia; que no puedo. 
Después de ausencia Un larga. 
Como gohenió la hacienda, 
Ni enteuderla, ni sjusiarla 
Sin él. 

LEoHon. 
Será para mi 
El verle gran dicha, 1 causí 
Que por padre tantos días 
Le tuve. —Mejor, desgracia 
[Vate Dan Diego.) 
Dijera , si , tiendo i Enrique , 
Resucita las pasadas 
Sospechas que ya del tuvo 
En Madrid.— ¡ Beatriz < (Ua»aM4a.) 

. ESCENA XVI. 

BEATRIZ, JUANA.-LEON0R, INÉS. 
■UTRIZ. 

i Qué mandas T 

LCOnOK. 

Que sepas que entre Don FéllT 

Y Diw Juan do bubo desgracia . 

Y tan desimagioado 

Esti en pensar que le agi^via , 

Sue se acompaña con é). 
a fingido que en la cama 
Estis, porque nadre le eche 
Henos ; con que el día que baja 

Que airosa de todo saigas. 

BEÁTaU. 

i Pl^e al cfelo , Leonor bella , 

Sue, en premio de piedad tanu, 
DO tengas amOT... 

LBOROR. {Ap.) 

Tarde 
E» iMDdIdon me alcanza. 

O le tengas con ventura! 

Y permíteme, i tus plantas 
Una j mil veces rendida. 
Usar de la conGania , 

Con que el beneflcio de hoy 
Consecuencia al de mafliina 
Hace , siendo el que se goza 
Vlapera del que se aguarda. 
Toda mi dicha, Leouor, 
Eslá en que Don Juan no hagK 
Duelo lie ver ofendida 
Su amísind ; v va que l^lla 
Quien saque la 'cara á eslo. 
Pues tu padre, cuyas caoas 

Y anlorldad ser ¡ludieran 
Medio, no solo me ampara ', 
Pero me deja que tü 

Sin qne él lo sepa me Taigas, 
Puer/a es que yo busque otro; 



SI 



■o pie 



_ Don Félix ; 
A que es forxoso que añadas 
Que no sabiendo de mi , 
iQué sé va si se persuada 
A una indignidad ? Con qne 
Honor, ser, ilda, honra y fama 
Está en tu mano , Leonor, 
Con solo que por mi llagas 
La última flneía. 

LEOINK. 

tQué et? 
< Nv solo W Be SBun. I 

UiBilizedbyLiOOgiC 



■UTMl. 

Oue Kpa que (á m« «raparas. 
1 pan discarrir medios. 
Yo le halilu uii> pilahrj 
Delwte de II. 

iHe ves 
Cuinio en eeo aven ui rara 
KmiiiadreT... 

Va lo veo; 
Pero quien iieceGliada 
Pide, no pide discrtU. 
Tienes razón , no lo hagas ; 
Que JO me dejaré eitar 
A DcHk iuaa con su lniioi~ ' 

Y i ni con el (1^ 

Ue ua baber oti 

UWMl. lAp.) 

\ Uue no li pueda decir 
^ue mi padi'e en esto anda i 
Por DO (ibllgurvie 1 decirla ■ 
Que sabe <)ue se eaU eu c;isal 
Pito si los doí se vvii, 
«Htf podrá ser i|ne iléii Iraia 
V<a ■ Bii pMlre ú«seinpe&e, 

Y que ellos alia SO «al^aii 
Ue-oediosqueáéLuí 



iQ{ii ea lo qus i tus solas bablast 

UOMOK. 

No sé, [teairli, qsí te diga. 
Siento DO bacer lo que inaudas, 
Y temo baeerlo. {Ap. Abora bien, 
Yo leoKO de ver li «ac> 
A mi padre del empalio 
ÉUa reioiocioa. )— Juaua , 
Puea que lii eres de Valenda , 
Di tí 1 Uou Félix dn Lara 
Coooces. 

Ha; bien, seBora. 

¿Sabe* sa calle! 



per señas de quo es lan cerca, 

Que cae de aqu<-si:i íi la ttspalda , 
por cuyos librados íuelo 
Hablarme cuit sus-criailas. 



Pues liúüole <r, sin «K'drle 
Quién es, djle que una dama 
Le (juiert' baMar; que n i'sa rr 
Espere una seiia Manca, 
Qoe será ciuiudo nil |iadre. 
En babieiHlo escrllo, sal{{a. 
lYete Juana ) 



Seatríi, Um extremos baslan; 
Que foriunas de amor lieiipu 
Tullo Imperio en las b unía ñas 
Penas , que lo que nos riiritaii , 
Parece «¡ite nos lo m.nMlan. 
( VaiiK- Lemor g Beatrit. 



COMEDIAS DE DON PEDHU CALDERÓN DE LA 
, I Callt. 



i ESCENA XVn. 

DON PEL». 

Aunque ea casa de Bealrii 
. Gente i inquirir be enviado, 
i HitiguDa raion oie lia dado, 
! No solo de su iofelli 
; Accidente, mas la puerta 
' No abren , ui nadie responde. ' 
\ V pues su hermano la esconde 
' Con tanto recalo , derla 
. Cosa es que para vcngane 
i A salvo, fingiendo va 

Que tao de peligro esU; 



Y ahade, sepulturera 
De amor : ' Hagan bien 
Porque dos depan; Dios 



. aunque mí peua rvsiarw 
Quiera á todo trance , el si 



iUANA, Up«da.-OON FRLIX. 



r DogP< 



BOS rÍLrx. 
4 A mi? 



. Dan rti.li. 
d si soj JO. 



Obedecer 
A las damas es fonoso. 
Una euila 4 suplicaros 
Vengáis donde pueda bablaros. 



. Que de mi se acnenle. ;Quién 
! Lsí me decid. 

' No estí b¡i>u 

Ni ji su estado ni ¡I su txavt. 

El nombralla ánips de velh , 

porque la ime os Itama , no 

La <|ue os llama es. Con que to 

No pui-do elisia ni aqiK'lb 
' Decir mas de ^e siuais 

Mis huellas , donde jiaHaréls 

Una seña, que veréis 
. A una reja, en que sépala 

Cuál os llanta de las dos. 

{tTEUldme pu(4, j esperad, 

V donde jo eoirare, entrad , 
Que á vos 0$ imiiorin. Adiós. 

{Yate Juana,)/ tÍQutla con ¡a vitíaDon 
Félix.) 

Oid, esperad j Qué si-rí 
NoTe<lao tan (¡rande? Pero. 
Aunque niiiKUu bii'n ps|ii'ro, 
' Fuerza e« el seguirla ya : 
Que no me ha do acobardar 
Que Üou Juan sepa qnií'n era , 

V que asi vengarse (jniera. 

' Es la de Don Diego , i cl.-los ! 
I Y i'l ser tan noble j sosura , 
I llrl peligra me asrgura. 



lo baga, t (Vdw.) Pero no de los recelos 



Del llamarme desle mono. 

jHas para qué es discurrir. 

Pues con esperar é ir 

Habré cumpiidu cou lodoT (Vate.) 

Oin calle. 
• ESCSU XIX. 



Repasar desde esie dia 
Lo poco que yo sabia 
Oesia haliiliilud , jser 
Su maestro de daaxar, puesto 
Que en la casi de Leonor 
b Dirada tendrá mi amor 
A (oda horas con esto. 
{Sale Den Félix, t jaédate niira»i» 4 
la caía de Don Diegn.) 



i Oh si lauto repasaras 
Eso puco que sabias. 
Que maestro en breves dias 
Hecho y derecbo te hallaras ' 
Que na fuera mal socorro 
uiseAar, para aprender 
Loa compases del comer. 

DON INHIQUE. 

¡ De ima^njrlo me corro ! 
i, Vo babia de ser maestre . 
De quien do Tuera LeonorT 

EHAcon. 
iHabia mas de andar, señor, 
PrefEuntando ; • ¡, Vive aquí 
Alsuna Leonor, que quiera 
SüWr daoiar con primorea? 
;V maestre- da iiía Leonores, 
Ño <-iisi'ñar á (|ui<'n na Tuera 
Leonor? Cou que comerías, 
Sin ajar et pundonor 
De enseñar, sin ser Leonor. 



'.di, 



0011 E^nianc. 
Deja necias beberías ; 
No et juicio j el tiempo pierdas. 
¿Traes la guitarra? 

Ella e« JocE 
De que es la primera vea 
Que habernos trillado en cnerdas. 
(Ponen un pañuelo en ¡a reja de caié 
de Don Diego.) 

DOn ENRH)IIE. 

Pues volvamos al!*. Pero 
Espera. jEu la reja, df , 
No hacen una aefla? 

CBitCON.. 
SI. 

Ya avisan. (Criiaa ta talle.) 

DON iimiQHe. 
¿Un caballero , 
Qoe esiaba en la calle, no 
Ce ves, (joh tirana estrella!) 
Que se va acercando i ella? 



{EnlraDoaFHixeittaiadeDnDiete.y 

DigmzíídbvGOOglC 



DON^NRfQUE.CKACON. 



PueB al puniD la Laii cerraJo. 

DO.I ENRIQUE. 

¡ Se&a eD la r»ja ( ¡ ay ile mi ! ) , 
Hombre qui- la seña ^S|>Fra , 
y en tiéiiuola ( ¡ ppiia ñrrn' ) 
Entrar iras ella ! {qué vi? 

1.0 (|ue (O, y no me anusié. 
Haz lú loinismo.y rrrus 
Lo poco ijue iinijoria. 

DON ENRIQUI. 

1 Estás 
Borradlo, iiiTime? 



lOequé 
Lo he ilü estar , si » r« fiaj vbw 
Uue tenga esa utilidad. 
Pues no le babla en pnridail 
Ningún hijo de vecino? 
Peroidúiide vas? 

Don E^fKIQDE. 

No sé. 
A llamaT, abrir, entrar, 
y q\>i liombre es este, apurar. 

Eso yo le )o diré : 
Uno, (¡ue en li calle estaba, 
Es¡>eran(lo i ijue le hicieran 
Scua, y la puerta le abrieran. 
Por donde entrar. 



SI cito hay pesar. 
Por Dios i|ue le lie de i|uelirar 
La guitarra en la cábez;i. (Vonsf.) 



Ii tn C9^ de Don DIrfo. 
ESCENA XXL 



Sucesos 
. Que Imaginados aun no 
Los hallara el tienumiMio, 

tQné mucho que ucoiileeidus ' 
aijau novedad? 

Pues presto ' 
Saldréis de la duda; que 
Si deelr suele el |>i'o>('rhlo 
((ue el tíeinpo es precioso, aquí 
i.» mas que precioso el liein|io. 

{Entra , g taca á Beatríx.) 
jConocels aquesta dama! 



EL MAESTRO DE DANZAB. 

Débame vuestro respeto 

Decir qne si, tan remiso, 
(Jueal ver su prodigio bello, 
Knilindole la voz 
He quede con el afecto. 
Si, señora, otra vei digo , 
1'urbado, absorto j suspenso 
De ver aquí a quien juzgaba 
En otra parte, á mas riesgo. 

Pues en albricias, Don Félix * 

Dése deseiigafio, quiero 

He liéis (ved ¡cuan poco os pidof) 

Lo que os debéis i vos mesiDO. 

Ella es mi amiga, de mi 

Se ha favorecido, y menos 

Que honrada, airosa y casada 

Con gusto de hermano v deudus. 

No ha de sa<ir<le mi J^ilo. 

Los medios que para esLo 

Fallan, babeis üu dar vos. 

(Llaman.) 
Pero jquién con tanto estruendo 
Llama?— Por aqneaa reja 



i Quién es? 

ESCENA XXIL 

CHACÓN , denlrt. — Diciius. 
cuAco-t. (Otn/ro.) 

Kl maeslrn 

De danzar. 



I No llago, Bealrii; porque lodos 
I Los pagan mis sentimientos. 
[Vaate Bealrii, Üon Félix g Juana.) 

Alireiúla puerta, Inés, 
Y eSli a la mii'a , adviniendo 
Si eutra mi ¡laiii'e en la calle. 
(ValUfid abrir.) 

ESCENA XXIV. 

DON ENRIDUE. CHACON.-],i:()Mm. 

I DOl E:iRIDVIt. 



«■ (M>-) 
¡Ay iufelice: 



Que sutil halM tu intienio,' 



Don Enrique eí 



Aunque quien Ibma no es 
Persona de cumplimiento. 
Por lo mismo no es ra/un 

?uc tenga parte en secreto 
an reservado, qoe aun no 
Le sabe mi padre ; j ¡«esto 
Que el fin i que os lie llamado , 
^s sulo á tratar lus medios 
Que mas convengan, Don Félix , 
Al desenojo ó al d»elo 
De Don Juan, y cmi Bealrit 
Se han de liaSliir, miétitrai yo isieulo 
(Porque ui i vus ni i ella veaa 
Al primer recibimieuto 
Salir al paso i quieu llama, 
En esa sala de ahí ilentro 
Esperad i que yo vuelva.— 



ESCENA XXIII. 



Facilíiar un ri'oiedlo.' 
Pues no , Leonor, otra cansa 
Es la que me trae. 

iQuéesesicj? 
i Tú tan perdido el cnlor, 
T.>ti fatigado H alíenla. 
Tan tuiliadas las acciones '. 
iHaie puesio en otro em[ieño 
Uira dama? 

I DON EDRIQUE. 

> SI , Leonor. 

i F.n olro empeño me ha puesto 
I Otra dama , y tal , que del 
! Vivo no saldré, ti atiendo 

8u« mal podrá salir vivo 
uieii entra á buscarle mué rio. 

|;Quélraes,quéÜeiies,qué mir: 

I non ENRIQUE. 

Nada y mucha. 



I . noN ENHioni- 

' Yo si te entiendo , Leonor, 
. A ti, iiuesta al paso A efecto 
¡ De que no pase adelante 

i Dónde has de pasar? 



Adentro, 
í A qué T 

nON ENniQUE. 

Si lo he de decir, 
A buscar un cab:<ll(To , 
Que esperando eii trsa calle 
La seña , que le hixo na lienio 
En tu reja , entró en tu casa , 
Della llamado; y supuesto 
Que abusos del mundo mandan 
Que los liuinbres ajustemos 
Lo que ofenden las mujeres. 
Con que contigo iiu itngo 
Has acciou que basta quejimw, 
Deja que |iase resiK^Itu 
A la que con él me queda. 



H¡ bien, mt se&or^nii dneQal 

D,B,l,z9dbyL-.OOglC 



n IK cwuché agrados ! l>>:rQ 
Favores de iiiI^U/ jcuíikIh 
IJogiiroii i mtúor livmim? 
Apaila. 

No has de iias^ir 
De aqui, sin oírme [irim.TO. 

DON KNHIuaE. 

iQuú puedes dücirmeT 

Qne 
Snv (|iiieii SOT, y no le oreiida. 

DON EKRigDE. 

AuiKiuP fueras ta que luere 
He dijeras eso mesmo; 

V palabras generales 

Une á cualquier predlcameiiio 
Vienrii, j,qué liaccs iii en decirlas? 

Y asi , pues y» he dicho que esto 
tia se ha de acabar conligo. 
1lal>i<;i)ilo con (luiéii , no tengo 
Üeutrie. 

¡Uiral... 



COMKIilAS l)K DON P^DKO aLOEKON DE LA BAUCA. 

Y siempre, rl nido aienlo 

Aler - - - - ■ - ■ 



ESCENA XXV. 



; No es buenn 
One después de halxT lenido 
Kscríla y ci'rrado el pliego, 
Si'ineoltidaief Has vava, 
: Kl descuido rae agradeico , 
I Pues vengo i buena ocasión, — 
I i, Qué le ba parecido al maesirot 
Que «I aire luego se deja 
Conocer. 



■).«■ 

¡Uii-ii! Kn l.aLiei4lo acahtdn 
La reveiviicia, el iziguicrdo 
Piédeianlt!, pasear 
la sala , midiendo el cerco 
En su proporción . de cii>co 
Kii cinco los pasns. ¡ BuetMi ! • 
(V-<i<"4'iAhin|:Tiila?40Liiéni 
Cor li se pusiera i eslo!') 

t-EONIIR. {ip. d il ) 

iV quién sino yo, jior li , 
Sin lien lo que yo siento? 

Mtn ENRIOVE. 

F.ti cobrando sa luiiar. 
Hacer cltosula eo el punió 



ESCEHA XXVI. 

CELIO. — IhCBos. 



iVo 
Habla de hacer lal? No quiero. 

LEOWOF. 

Enrique mió , si algo 
A lus Qneías meruico . 
IMsimula con mi padre , 
Valiéndonos del primero 
EngaSoique yo le doy 
Pafabra , ()ne saiisreclio 
Quedes. 

íQuIeres que le halle 
Qui^n le dejó ayer maestro 
Se daniar, maestro hoy de esgrima? 

De la dama lo primero 
Ha de ser siempre el honor: 
Uíra por él. 
(Tuina Don Enrique la ffuUarra.) 
Do.i iKiiigirE. 
jHabrí, cíelos. 
Otro, i <]uien hava obligado 
Tan no iinaRÍnado empeño 

r, i que baya 
á sus celos T 



Vo la he íisio ejecutada. 

Si, pero llena de yerros. 

Vo lo veré ; que lamliirn 
Algo supe allí en mis [iempos 
l>e lo cierto 1 ¡e galano. 

a basta lo cierto. 

MiH meco. 
ís !a primer lección ? 
Don unJDUE. 
Ser solía el alia; pero 
No es danza que ya esti en uso. 



i Y qué c! 



lili criado 
LÉOSoa.Mp.) 
; De Don Juan César? Y) lengo 



(Ap. ;Qué querrá?) 
Proseguid pues, que ya vuelto. 

(\ Me con Celi*Sf 

. ESCENA XXVU 



De hacer festin á 

Si mandábanle bailar, 
Por otro dijo el proverbio , 
1 Qué mucho que por ti diga , 
Maii4ábanle domar f 



4¡ la baja , 1 lo que en¿l«ido. 

DON unuosE. 

V atl son \oa dnco pasos 

Loa que do; y los que pierdo , 

' Por la gallarda empeundo. 

i:ies. (Ap. d Chacón.) 

se hablan son Itoreoii, 

Yo pensé que eran pavanas 

Yo no estorbo ; vaya, maestro. 
(PóneMe en tu» puetíot , g hacen f « 
que dicen loi veno$.) 
otm Exaigoe 
La reverencia ha de ser. 
Grave el rostro , airoso el cuerpo , 
Sin que desde el medio arriba 
Reconozca el movimiento 
De la rodilla; los braxos 
Descuidados, como ollo! 
Maiuralmeote cayeren ; 



i i'" 

I Pasara el esUr hacienda 
' Festín , Ingrata , i tu amante ? 



. Qttien escondido en tu a 

Considerando, advirtíendo 
I Que intes de ahora te dijo 
I lie Inés la voi que hay sugelo 
I Dentro, CJirique, de mi casa , 

De quien recatanne debo. 

fion ERBKtUK. 
Quiíi serla el m 



Xo serta , y aujiq'ie eslo 
I s largo para de paso, 
¿Drjasie, Enrique, tú mesn 
Aqui una dama la noche 
Queveiiisie? 

IH>n I.'ISIOUE. 

Va eso es viejo 
culpa i otra dan 



I 



dbyGOOglC 



Peusado mi-jur üisou 



Caando sea lodo es 
I''llo ba üe decir, i 
í Qué hnces ? 



EL MAESTRO DE DANZAR. 
Y i na<la que pscuchu salga.) 
VijasHcuii Dios, macElro; ' 

{A Doa Enrique.) 
Que ja por hoy la lección 
Basu. 

no:* ENRiOUe. 

En todo ití obecieico- * 

{Yate hacia donde entraron Beelrli) 

y Doa Diego.) 



[ION DrEGO, CELIO.- DON JUAN 



HIra que ruelvc mi paJre. 

«0:1 EMIIOÜB. 

i Que haya ile ser fueria eai 



ESCENA XXVnl. 

DON DIEGO. —Dichos. 



(Ap, DOD Juan mi> ivis» une en r. 
L<^ rspcre. ¿ Si sabrá , cidos., 
Ühe vHí ai|ul Beairi/.!' Mits ito 



Y es i lo que To no acierio. 

DON ENBIQDK. 

SI acierlas. Con quebradillo 
Eoirar aliura en el paseo. 
Udo, dos, tres, caalro, cinco, 
Sebiladoi , j i coiidirlo. 
im:i nir.GO. 
DJBo qne eD mi «Ida vi' 
Hejor aire, y me prometo 
Qae ha do salir liien con iodo. 

non EMiifítr. 
Si Uldi'l. 

ESCENA XXIX. 

CELIO — Dic nos. 



Dile que me esiiire dentro 
Demicuarto.quejra voy. — ( Vate Celio.) 
iAparteáelia. Leonor, oosí que recelo 



Di, kigraia, 

amante, que le espero 

En la calle, donde vea 

Qne el que, i tu opinioa atento, 

UaeslTO es de daiitar en casa , 

Ku la caHt; es caballero. ( Vate. ) 



Vayan lodos con el cuento. 
Beatriz escondida en casa, . 
So Balan eiksu aposento. 
Su bermaiio con mi señor, 
Hí señor con sus recelos, 
Hi ama con sgi sobresaltos, 
Et no aun mi amo con sus celos, 
Vo coD mi temor. Señores, 
i. En qué ha de parar aquesto, 
" inte ¥ cuatro horas 



Uue dala trova de ttempoí 



JORNADA TERC£RA. 



I Coarto dr Don Diego. 

i ESCENA PBlilEBA. 

' DON JUAN. 

Coasrja Dniíla el mas sabio. 

Sagrada sentencia dijo, 
I Para enseñarnos que nadie 
I Se pague del sujo uiisnw. 
I V siendo asi que vó taiilu 
I De consejo necesito, 
! iDe quién, como de Don Diego, 
i í'uedo tomarle , si miro 
I Que por su sangre , sos canas, 
I Sus experiencias, so juicio, 

V bailárseme dado en esta 
Ocasión por tan amiga, 
Kadie le djrí niejort 

Que aunque es lerdad qne él ha sido 
De quien mas , por Li;Onor Iwira , 
Recatarnie solicito. 
Llegando i honor, no haj amor ; 

V lio |ior un requisito 

Lo priiicipul de una esencia 
Ha de torcer los designios. 
Fuera de qne, í qué verá 
K11 mi, que no sea un testigo 
De honrado, atento y restado' 
Qni- esp^'ru en su cuarto dijo, * 

V él vi>!ne ya. ¿(Jnién crérá 
Que, al ver cercano el peligro, 
De haber de hablar desto, ruunio 
Vine osado, estoy remiso? 



I Llega esas sillas, y aguarda (A Cefí«,i 
'. Alia Tuera.— En mucho estimo, 
I Sei)or don Jo^m , este hünor. 
{Siéntame Ivt do», y rate Celle.) 

I En nada.seíior, os sirvo; 
I Que habiendo honrado mi casa 
' Hov, como vos roe habéis dicho, 
I Hiciera mal e-u ÍAUt 
A cumplimiento tan digno 
' (.uino pagar la vi&lia. 

Aunque el cnru-sanoeüiJto 

' En eso seBatisr:iga, . 

, (jue me deis liceiK'la os ¡lido 

i A que la puntualidiid 

'■ Me baya, Don Juan, persuadida 
tíue debe de halier si'giinda 

' Causa. jHaheis a\no riiiuidido 

I De aquel ignorado i-mpeño! 

; Hirail que soy vuestro amigo, 
Qne lo fut <le vuesiiu padre, 
l{ue so^ qni«>ii soy, y los briui 
No están del Iodo apacndos. 
] (Ap. Para que él me de motivo 

I Á que en la nlicltca entre, 

; Harioselolacilito.) 

Scüor Don Diego, el haberot, 
: Como decíE, persuadido 
', Hi punluaJidad á que 
1 Sea de otra cansa indicio, 
; No he de negároslo; pero 
I Es tal , que , cuando conmigo 
I Resolví fiablaros en ella , 
: Jurgué fácil ei camino. 

Que hallo tan diñculloso 

Al pisarte, que o« suplico 
• Ne hagáis merced de [|ue no 
¡ Past> adelante el deaij^iio. 
i A pediros un consejo, 
< UcHconliada di-1 mió 
[ (Que en efecto nadie es 
i Buen méilico de si mismo), 

Víne,CB verdad, por saltar 
; Kt acusado capríc&o 

De quien no se aconsejó 

Con algún prudente juicio. 

Para eslo os elegi , y (como 

Dije) lo que se me hÍ2o 
1 Tratable allá, aquí es tan otro... 
I Perdonad, si solo os dñu, 
I Tengáis listinia de un liomluv 

A quien bao acontecidu 
I Sucesos tales, que siendo 
I Vos i quien buscando vino 
' Para decirlos , no osa , 

IV se vuelve sin decirlos. 
( Levánlanie.) 
Oid, esperad, Don Juan, 
I V mlrau qne enternecido , 
I Has que vos me habéis callado, 
I Vuestras lágrimas rae han dicbo. 
i iPara qué ipiereis que quede 

Vacilando díscorsivo, 

Y aea lo imaginado 

Aun mas que lo suce<tido? ' 

Vo no me espanto de nada. 

De nada, Don Jo.in, me admiro : 

Soldado sny de fortuna , 

Mucho muMiio rs el que he visto. 

Todo me cabe en el pecho, 
) Vo os embaracéis conmigo, 
1 y ved que haberme buscado. 



b/Googlc 



9Í COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN Di LA BARCA 

Hillarroe, ; !tfre|>eaiiros. 

Es ofi^iKieriiie en el flii 

Has que os liebi eii el principio. 



üi Rolo en daelos de hoiior 
Al ci>r3ioii mas allivu 
Uísculpa el lUiilo, n\ué b.nré 
Vo en Cdliui' l'i iiue él liu Uicliur 
Auuclic en mi cas» eiiirv, 
En li pDt-rla »cn1l ruiílo 
De un retrete .le mr Ihtiiuii». 
La luit loma, el paso aplieo, 

. ■:uaiido un Hle\c, a|ia)|atiilo 
l.uz y rostro á un tiempo ntisnio , 
HIm) servir el enibnxo * 
l)e la c:ipM > Ui'« ulicios. 
•Valedme. ¡delos:> tomamlo 
La paena , la ínttraU dijo : 
Con i|ue, puri|aiT nu escapase. 
Hago á él cara ¡ i ella 5¡nu. 

' Ue suerte ijue , embarazado. 
Por acudir incieciso 
A do» acciones . lugar 
Le doy de alirlr el |iostlgo 

V tnm-ir la calle, doiiJe 

Tras ella ( ¡ aj de mi !) salimos 
Kiñeudo los dos. Aquí 
Llegasteis, j asi oo digo 
llue él, en su picanee, veloi 
Corriú sin ser conocido, 

Y jro , de ros estorhado , 



Seta 



«Unjo; 



Bien como Unjo ser otra 
La del morial parasisnio. 
Por dar visos a su ausencia 
(Bienqne transparentes visos). 
Siendo asi que ya en mi casa 
No habla un [an solo testigo. 
Habiendo Tallado todas 
Las cómplices del delito. 
Con que rollada mi hermana , 
Sin presuncioa, sin indicio 



Ved vos lo <|ue debo hacer. 
Pues de vos solo me lio , 
Ku Te de quien sois, j en fe 
De que i esos píes, afligido 
Trigie, cooruso y.... no acierto 
Cómo decir oteodido. 
Deseando hacer lo mejor. 
Vida , honor, ser j alma os riodo, 

^' 6DM MICO. 

Don Juan, en dd hombre honrado 

La desdicha no es delito; 

Que no aja la virtud 

El que no comete <'l vicio. 

Vos liabeis hasta aquí andado 

Cuerdo, valiente, advertido. 

Caballero, honrado, átenlo; 

Y siendo asi, proseguidlo. 

Due aunitiie allá la ley del duelo 

figa que el que tiié emhestido 

De un fracaso, y hixo entonces 

Lo que pu lo , salislizo 

Su empeíio , sin que por eso 

De quedar deje en preciso 

Trance de que itespues haga 

Lo que por entonces no hizo; 

Esto ba de entfnilerse cuando. 

El agravio reciUdu 

Eu lo personal, contiene 

Que eílir vuelva [lor si mismo; 

Has cuando el agravio es 

Culpa ajena, aunque él sea mío, 

Lo que le resta de hacer 

Al mas uoble y nías altivo , 

Ex enmendarle ; por qué 

Naj sucesos inflaitos 

En que dijo la rengania 

ta que el agruilo do dyo. 



' Hombre tt quien dio esa licencia 
! Beatrii, uu sugelo indigno 
I Ha de ser tanlu, que vos, 
I ItomeñáudQs al partido 

ll>> un leve desden , no bagáis 

Viitnniariolo preciso. 
i Y asljni primer roiisejn 
I Es, que cautos j advertidos 
, Sepamos quién es; que á esto 

Vo, Don Juan, alo vos me obligo; 

Y siendo nullle (que solo 

, Faltando el serlo, |>erniito 
f Que no loméis mi consejo), 
: Sin escándalo y sin ruido 
Vuelva Beatriz i su rasa, 

Y dadla vos por marido 

Al que eligió ; que no es poco 
Logro hacer de uu enrmiuo 
Vil obligado : con que (otra 
Vei y otras mil lo re|iÍio>, 
La venganza no dirá 
Lo que al agravio no dijo. 

', ¡Pluguiera al cielo, Don Diego, 
IQne.yaelcasosuei^dido, 
: Nos volvii^ramos i bailar 
En ese primer principio! 
Que no digo yo su hacienda, 
Pero el patrimonio mío , 
Mi vida , mi alma , mi honor , 
Cuanto soy y cuanto he sido 

Y be de ser , por restaurar 
Un algo de lo perdido 
Pusiera i los píes de quien 
Noble, Ifusire, claro y limpia. 
Antes que fuese memoria 

Mi ofensa, la hiciese olvido. 
om< Dirco. {Ap.) 
\ Oh quién hubiera i Don Félli 
■tablada ! pero no ba habido 
Ocasión ; que aqui quedara 
Toito el lance concluido. 
Si yo supiera de qué 
Animo esit... Has si digo 
' A Don Juau ahora quién es 
! V él alM per los moiivos 
' l^ue puede tener , no tiene 
i Ln los conciertos, me obligo,- 
I Habiéndolo dicho yo , 
A hacer qne baya de cumplirlo. 
I Y asi, basta hablarle... 

, Tanto os habéis sospendido? 
. íRe dicho algo mal 1 que quiero 
Retractar haberlo dicho. 

BOU WECO. 

No, Don Juau; antes estoy 
¡ Tan admirado de oíros 
< Hourado y discreto , que 
I Casi el desaire os envidio. 
I Dadme pues plazo , que sepa 
, Quién es ; tan breve os le pido , 

Que 4 vuestra casa S esperar 
; La respuesia podéis iros. 

í No será mejor qne vos 
, Ño os canséis, j to, adverlidn 
¡ Del cuándo , vuelva por ella? 



Volved dentro de una hora. 
(Jfaedad con Dios. 



Dejad que raya i serriror 
' Salgamos junto* de casa.— 
¡Leonor! — Id lus, que ya os sigo. ■ 
(Vate DaitJitam.) 
i Dichoso yo, si hallar puedo 
En lauto pesar alivio' 



LEONOR, 1NES.-D0N DIEGO. 



(Ap.) iQue por mas medio* qne demos, 
Eu ninguno convenimos!) 



Del cuidado 
Sacarte, que liabrls tenido 
De la viiHia. Don Juan 
(Que en toda mí i ida he visto 
Caballero mas atento) 
A perdonar reducido 
■..a ofensa esU. A buscar voy 
A Don Pelix.é imagino 

8ue ha de salir de tu lado 
onrada Beairbi. 

I Bien fio 

De tu cordura y rotisejo 

Sn reparo; que no imnio 

: El cielo ta eiicon dó 

l'A tu sagrado.— A decirio 

¡ (Vete Dm Diee«.} 

I Vnetvo 4 los dos , par* que , 

' Haciéndose encontradizo, 

' Se deje hallar de mi padre. 

Has i cómo me determino 
; A que salga , si en la calle 

Enrique csiiT 
I nes. 

;' ¡Buen arbitrio! 

I Vayase por los terrados, 
I Con que señor, que habrá ido 
I A su casa, le hallar! 
' En ella. 



, DO» C^HigilE. 

Habiendo salido 
Tu padre , Leonor, de casa 
t:oo el que i buRcaríe vino. 
Bien puedo yo entrar en ella 
A decir i ese escondido 
Caballero que se deje 
Hablar ; que no es buen estilo 
Hacer esperar i un hombre 
Tanto tiempo. 



Ser el escondido yo ¡ 

üigmzíídbvGoOglc 



KL HAESTnO DE DANZAR. 



Rsosson los solecismos 



T<ii aquesa ra/,oii m:is, 
V haíiestiniiieli'siiLilico; 
Uue abiena Lriiiiratla |iuerta, 

tíe sosiicclia , íulir iiukJüí. 

i Mira cuál es el lieohiio 

De (US encaulos , Leonor 1 

Uuc con siT un basilisco 

kl (|ue roe esii abriendo el pecho, 

Te obedece , adormecido 

Al coojafo de tu \ot, 

. LEOnoB. [ACiaeon.) 
Entra, que bas de eer tesllgo 
Til lainbieu de mi verdad. 



jQuéiDieiilasT 

Hallar arbitrio 
Qoe i Enrique le satisfaga, 
A mi me excuse el peligro 



Deist 



lodem 



Bealrii (ciiua UD buen viito, 
V Félix vaja i eocoulnt 
Coa lui padre. 



; Félix, Beatriz! 
Salid que vengo á pediros * 

Albricias. 

ESCEH A V. 

DON FÉLIX I BEATRIZ. - LEONOR , 



Deque 
Cuantos medios discurrimos, 
Todos sobran. 

i Cómo? 

Don Juan esti reducido 
A la'conveuiencia. A esto 
Ki padre á liuacarte lia ¡do ; 
Procura bailarle , j de Dada 
Te daris por entendido 
Hasta que H lo di^a. ii¿aé 
Esperáis? A tu retiro, 
Beatriz;— tú i buscarle. 



Déla.. 



Que agradecido.. 



Al reparo de mi bonor... 
De mi amor al beneOclo... 



Diga I grilos. 

Que eres la deidad hermosa... 

Que eres el bello prodigio... 

Por quien vivo, cuando maero. 

Por quien , cuando 

, (V<nw loi dot.) 






No estA en roano del dolor 
< El nivel lie los sentidos. 
i Leonoh. 

I Hasta quejarse cortes 
I Yo perdonara el delito. 

! DOn EmiQUE. 

Celos j consejos, íquién 
; En el mundo los ba \istaT 

¡ Nadie; que no ha visto iiadie 
Tanto decoro ofendido. 

DOtl ENMIODE. 

' Desaires de desatento 
buelen ser galas de lino. 
' Mira, Leonor... 

Ea, señora. 



ESCENA VL 

DON ENRIQUE, CHACÓN. -LEONOR, I „ ^ '^f*'^""- 

INKS Faraona de poquito, 

■ Euteroécete. 



t' Ve usted cómo aquella dama 
ue usted convojaudo Tino , 
Hasta que le fué forzoso 
Dejar el convoj, j lierldo. 
Dando al terrado escalaila, 
Knlrar por asalto el sitio. 
Fué la que llamú t su amante 
Coa consentimiento mío; 
Pon|uc babiéiidose amparado 
De mi padre, era preciso 
Que de mi lado saliese 
Su honor puro, claro ; limpioT 
Pues si lo ve usted , j vr 



Como tener escandido 

Un hombre en mi mismo cuarto, 

Quescvaja, le suplico, 

V no tuelva donde eacuche 

Otra vet los desatinos 

De tan licenciosos celos. 

CHACOS. {Ap. á laet.) 
! Oigan, que lia cobrado bríos 
t)e jirovincial , la que antes 
No hablaba mas que uo novicio I 

En liéi'dnnos disculpadas, 
l'odas baeemos le niisrao : 
Ño hay Uiablo que se averigüe 

Duráo mío , 
Mi bieo , 0)1 Leonor , seüora. . . 

LEONOR. 

¡A mu; buen tiempo ha venido 
El halago! Pero & un triste, 
iCuiíido i mejor tiempo viuoT 

DON EHBIIIUE. 

;No hubiera «do peor. 
Que á tanto aparente indicio 
Itespondiera el sentimiento 
Perezosamente tibio , 
¥ dado ilaconSansa, ~ 
Que es la ruindad del cariño. 
Sucediera al no exirañarlo 
El desden del uo sentirlo T 



111 padre espera i mi ijo; 

Mi tio . ;a receloso 

De onestro amor , saheis que hiía 

Tantos eilremos; aquella 

Mentira , que de un ikIírto 

Nos sacó, durar no puede 

Con quien es tan conocido. 

V pues hoy tengo , ofendida , 

Ocasión para derirlo 

(One quila sin ella no 

Me atreviera), uo ea„. Mas ruido 

ISuena dentro Tuido.) 
Siento en la escalera. 



i Que 
Importa? Guitarra pido .' 
Goroo iglesia. 

Don Juan es. 
Aqni DO entra lo fingido. 
Retírate, que Él se irj 
En oyendo que aun no vino 
Mi sei^or. 

¿Ves, Leonor, cuánto 
Ibas i decir y has dicho? 
Pues venga tu enojo , venga 
Tu ausencia , venga tu olvido. 
Como no vengan tiu celos. 

[Eicindente él y Chacea.) 

Til. 



DON JUAN. - LEONOR , INÉS. 

Perdonad, si Inadvertido, 
En fe de tener licencia 
Del señor Don Diego, piso 
Estos umbrales. 

Señor Don Juan, no ha venido. 
Si teneU que hablar con él. 
Aquel es su cuarto , idos 
En él i esperarle. 

DONmi..{^p.) 

Licencia de hablar te pido. 
De albricias de la esn^aota 

u,nt,zodb/C.-.OOglc 



Con que de cobrane ilio , 
lln breve ralo en tnl amor; 
Que no bailaré eu mucbos siglos 

íOué esperáis! 
Ru cuario es aqufl- 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DB LA DARCA. 

Y pues sé de qué li* nacido A cuaniai lecclonei Ta, 

El Jesiiedirme , cruf I , i TnmsnOo dfllas tiiiso» 

Con lau uD usado desvio, 1 Oe adunde tiaj festíuti. 

Padiendo (ú pronunclario , don dimo. 

i Oné haré jo , Uera , en cumplirlo' | . 

Aaíos pues. 



Que pues 3 
llabfis i, r 



Deciros 
I, b^la Leonor, 
a ri-ja oído 
3 de mis ansias. 



Lii verdad cnn que os adoro. 
La llneía con quR os sirvo; 
Por orendida no os deis. 
Si acaso mis desvarios 
(Adelaaundo favores 
De otras boaras que recibo 
De vuestro padre , que ios ■ 
No habéis tíe oir liasU el lijo 
PuDlo que suene primero 
Di dicba en vuestros oídos 
Que mi desdicha) me atreven 
A ofrecer en Mcriiicio 
Al templo de vuestro amor 
Kl mas postrado albnlrlo 
Que vio arder en sns altares, 
A cavas aras asi^ro, 
Eo Te lie que podrí hacerme 
Dicboso, |>ero no di^io. 

ESCENA Vin 



' Y poco aguardar nos bito. 

y ahora , sefiora Leonor , 
¿Qué haremos de lo^enúdol 
;,Ve usted, como aquel amante. 
Que lanías veces lia oido 
A esos umbrales sus ansias , 
A esas rejas sus suspiros, 

Eu fe de queí... 

LKOHOK. 

Enrique mk)... 
Don EiiatoDí, 
Aquí no hay Enrique , puesto , 
Ingrata, que liaber flngido, 
l'ara arrojarme dc'li, 
1^ venida de tu lio. 
Sobre eilremus que eslimarlos 
Debieras mas que aeulirlos , 
Solo ba sido que la boda 
De quien lan átenlo j fino 
licencias que tiene pide. 
Te estaba nublando al oído. 

¡Plegué al cielo!... 

DO.I EMHlQUE. 

Ko, nojnres; 
Que no liaj.niba de haj)er,niba habido 
Ai|nl otra dama : eu lu cara 

Y con tu noinhre te b.i dicho 
Si has oido , ó no , sus peoas. 

V ya que es(a ra/on vino, 
Leonor, aquí la caion 
Tenga que no babia tenido : 
ñatilicado el dolor . 

Yo también me railBco 

En que eres falsa y mudable 



Escucha. 

Espera. 

_ . vano es. 4 No habéis oído 
Que su padre i su lio aguarda? 
i Que receloso su tio 
"- hade dudar en mi engaBoT 

Ha« iqué lo repiloT 

ñas ver. 



iOuejo!.. 
Adiós, i ni 



Que no es culpa ser alnada. 

MHI KIMOOt. 

lo es serlo , et oírlo. 
Suelta. 

iNobasiaminiego 
A detenerle? 

DOlt EiniQDI. 

Es delirio. 
LBonoi. 
Pues vete ; que no he de verte 
Que del haps desperdicio. 

DOH tnaigui. 
Xhora no me quiero ir, . 
Slu que sepas... 

LCOROI. 

No be de ofrlo. 

DON EIlLIOtil. 

Ni yo decirlo tampoco. 
Adiós. 



DON DIEGO, CELIO.— Dichos. 



Maestro ! 

DON ENntguE. 
Habernos acabado 
Con lodo ya. 



Mire que le be menester, 
y que Iraisa los amigos 
Con lodos los insirumenlos ; 
Porque mtiy presto. Imagino 
Que tendremos boda en casa. 

DON EHHIQUE. 

Siempre «loy para serviros. 



Qué et, hidalgo, vuestro oBdot 

Toco el violón , » soy roaesiró 
De los demás viuloncilloi, 
Y t las bodas desta casa 
Traeré todos mis mlniuroa. 
{YatéHUnet.) 

ESCENA X. 

DON DIEGO , LEONO& , CELIO. 



SI Inego lo be de dedr 
A Don Juan, el repetir 
Exenteraw. 

LEO»l>. 

Rato bl que en tu cuarto espera. 
¡Has cómo lo sabré yo , 
Sin repetirlo , si no 

Lo iMgo alli ? 

DesU manera : 
Di, Celio. 1 ese caballero, 
Que entre aquí.— (Vafe CíJl».) Tú, con 
(ALroB(»-.)[Beatriti, 
Oye 1 esa puerta el felii 
Reparo que dar espero 
A este amoroso desmao. 
Del librando i Beatri): bella. 
Casando i Félix con ella, 
Sin sospecha de Don Juan 
En que él fué el que le ofendió. 

- iCÓmo es posible consigas 
Esoí 

I Coo solo que digas 

j Tu , que , sin saberlo yo , 

i A ReairíR has amparado, 

I Cuando veas que coniiene. 

¡ y relirate.queél viene.(VaMUaN0r.) 

ESCENA kl. 

DON JUAN.— DON DIEGO. 

Por excusar el pnfado 
De un hombre que ha de venir 
- A buscarme, eslar no quiero 
En mi cuarto; y pues inüero, 
Para lo que he de decir. 
Que este es lo mismo , escuchad. 
Advertido y recalado 
Toda la ciudad he andado. 
Sin que en loda la ciudad 
flava un hombre que de vos 
Ki bealríi se acuerde ; y bien 
Se ve bay yerro, pnes no hay quien 
Tome en la Ijoca a los dos, 
Ni en fusa , ni en galanteo ; 
Porque luego se djjera , 
Se hablara, ó se traslucierl 
A quien itia con deseo 
) De saber qué se decía. 



e JO llegué í oir y wr, 

jt.zdlyGOOglC 



Beairii uu casa. 

fton niaeo. 
Oíd abora ; 
Üue ya que pm nnevi no 
Os IralKa, os traigo olra. Yo 
Volvía & casa (¿quién lo ignora?) 
Triste de que no alcanzara 
A imaginar ni riitf nder 
Lo que os ofrecí saher. 
Cuando Don Félix de Lara , 
Que Juzgo que es tucsIto amigo... 



Bon MIGO. 
Al paso salló, 

Y en una cosa me babló . 

Que, innqne bago mal í¡ la digo 
Ka esta ocasión , peor 
Haré en callarla , porqué 
Sobre aviso estéis . 

iftaétuél 

DOS DUGO. 

Que , en fe de ser servidor 
Vuestro, os hable (dejo aquí 
Los mas nobles cumplimientos 
llbsequÍDi j rendimientos 
Que en toda mi vida vi) 
Kn qne , pues que vos sabéis 
Rñ hacienda ysu calidjil, 
Hagáis deudo la amiíiad ; 

V que licencia le deis 
Ue pediros por esposa 
L Beatrii divina y bella. 

pon JMN. 

ÍAy, Beatrix, culi es mi estrella 
'ues siendo aquesta ta cosa 
Que mas pudiera desear, 
Solo por ser dicha mia 
Viene en'lan iofausto dia. 
Que me es Tonoso negar 
Lo que pidiera , pnes no , 
En pena tan inhumana , 
Uaj quien sepa de mi hermaiM. 



LEONOR.'— DONDIEGO, DONJUÁN. 



Si hay, seüor Don Juan. 



Que aunque aVeniore dos quejas. 
Con mi padre una , que baja 
Escuchidole curiosa, 
V otra , que tenga en su casa, 
Sin que él lo seña , á BeatHi ; 
Ni esia n< aquella me espantan 
Para que no sean primero 
Su honor, su opinión y Tama, 
Que ambiw encyos. 

í Qué dices? 

UONR. 

Qne otgais , j sabréis la causa 

SJD que Beairíx lo supiera, 

La traición de una criada, 

A aquel hcimbrí' (s<-a quien fuere. 

Que no es bueno para nada 

Añadiros nn rencor ) 

Introdujo en vuestra casa. 

Ella , temiendo el enojo 

■as que la razón , turbada , 



'EL MAESTRO DE DANZAR. 
Habiéndonos hecho Anigas 
Los estrados de otras damas , 
Hiénlras dispone un convento 
Adonde i morir se vaya, 
Por no «i>ir con quien tuvo 
Una presunción tan baja, 
Se vino i valer de mi. 
íQué consecuencia mas clara 
Hay, que no irse i valer del , 
Pura saber míe no estaba 
tíómplice?» Ni qué decoro 



1 Y dulces.-Y ta avisar (Á Utno 
Al maestro de dauíar maada, 
I Por si quieren divertirse. — 
j Vamos, Don Juan. 

{ Cuanto mandos , 

■ Obedezco agradecido. 
{Ap. Pues ya vino una eiperauu, 
I EuscBe el camino i otra.) 
boN DUGO. {Ap.) 
I Todo presumo que tarda ; 
I Que la hora de echar po veo 



BSCEifA xm. 

BEATRIZ, INÉS, JUANA. — Diciüs. 

¥ porque veas 
Que el temer que no escucharas 
Mis disculpas , me hizo buir 
Has que el temer que me bailaras ' 
Culpada en Igual delito. 
Humilde estoy i tus plautas. 
Pidiéndole íelbs, en Te 
Que otro empeño no me arrastra , 
Que me cases con Don Félix , 
Si es Don Félii quien te agrada ; 
Porque en mi no bay eleccioa. 

Aunque debiera con causa 
Quejarme, Leonor, de ti. 
Que tal huéspeda me (-uardas 
tso, y la curiosidad 
De oir lo que i Don Juan haNaha, 
En hallazgo te perdono. 

^Qnlén creyera dicha tantj 
Cuando mas desesiierado 
He vi de poder hallarla? 
Deja , Leonor, que i tus piés 
Una y mil veces... 

Don Juan ; que no á mi , á Beatrií 
Ha de ser í quien se ham 
El rendimiento , y pedirla • 

Perdón de que imaginaras 
Delta semejante acción. 

Seíiora, Beatriz, hermana, 

t Quién en tan no ímai;Ínado 
.anee tan cuerdo se hallara , 
Que tm se arrojara ciego '' 

■UTIIZ. 

Quien viera que en mi se guardan 
Su sangre y su obligacioD. 

HIES. (4p.) 
¡Ay, pobreclllos, y cuántas 
Veces rogáis orendidos 1 



Justos sentimientos bastan ; 

Y pues Don Kélix, Donjuán, 
Con la respin-sla me aguarda 
(Que claro esta que no habiá 
De darle á entender la Talla 
De Beatris \ , habéis de ser 
Vos el qne hab<ás de llevarla ; 

V las vistas de las bodas 
Han de se^oy en mi casa , 
Diciendo que Beatriz vino, 
Por convaíecrr sus ansias, 
A visitar á Leonor. — 
Inés, com|ion tú la casa. 

Por si él avisa il sus deudos.— 
Tú preven bebidas, Juana , 



XIV. 

I LEONOR, BEATRIZ, INÉS, JUANA. 

. Bien , Leooor, ha sucedido. 
I uonoi. 

Solo una cos« nos falla. 

I ' BElTin. 

¡ ;Qué es? 

LEOnOR. 

Qu? licencia me des 

, Para ofrecerte una gala; 
Que no has de estar de visita , 
Si itguien viene, como estabas 

' Ikiando de ca^ s.iligte. — 

iJuana, ven con rila, y dala 

' Aquel vestido que aun no 
He estrenado. 

En lodo andas 
I Tan cabal , que solo puede 
Darte el silencio las gracias. 
I < Vaste etia g Juana) 



] ;Es poílble que te atrevas 
: A volver aquí! 

nm ETIRIODE. 

I SI nada 

Tengo que perder, perdida 
iLeoDor, di, jde qué te espantas! 
I Pues no digo, habiendo visto , 
! Que fuera su padre salga , 
; Pero, aunque en casa estuviera, 
I Hoy desesperado enlrara. 
I LRonon. 

I ;A qué , feAor Don Enrique 1 
i Bon EHaiuvi. 

I A solo decirte ( ¡ ab falsa ! ] 
: Que , pues quieres que me ausente 
, A no estorbar la tratada 
¡ Boda dése nuevo amante. 

Fingiendo para eso causas 
¡ Oue ni son ni serán , teas 
j Que es mi pasión tan hidalga , 
. Tau caballeros mis celos, 
. His penas tan cortesanas, 
' Que, porque nunca un testigo 
1 En pasadas dichas haya , 
I Te traigo hasta las memorias. 
I (R«aipe unoi papelii , y ilialn ¡net.) , 
I Estas , son , Leonor, tus cartas , 
; Estos Fus (rápeles . estos 

Tus favores. Toma , ingrata 



"■ííooglc 



Si joeiimimaiio tuiiefa, 
Riiri(¡ue, la soberana 
Hiíjesiad de iw ajenos 
AlUedrÉos, yo mandara 
(Jue nadie me amase ; pero 
Si yo... 



COMEDIAS DE DON PEDUO CALDERÓN DE L 
DOR juftn. lAp.) 
¡Didiosoj'O, qneuU 
De coiirusloDeí ; «nalas! 

Seiiiaos , 1 tos cumplimienlos 
Cesea, luiénlfas... 

Vei deniro. 

¡Para, pan! 



>s ataja; 

Que como iban í bascar 
A quieJí aguardando rütalta 
Clin gana de que le liallaseii, 
Cun él vaelrea lodos. 

Nada 
ImporLari que te veao ; 
Que intes i litucatie audao , 
Para que esta noche asistas 
Aquí. 

dd:i enmqds, 
iQaéi querías, I 



;Qii¿ intebtul Di. 

ow ENaiQDe. 

Pues que una 

Wl por tu gusto me maudas 

Esconder, yo por mi gustD 

He e!u:Dnilo otra : ya la cuadra 

Sé, que huéspedes reserva. 

Este cuarto... {Éiarate.) 

Espera, aguarda. 

Entróse : con que es forzoso | ; 

Sue yo también iras él vaya, 
o por el dolou pregunteo, ( Vate.) : 

ESCENA XVL 

DON DtEGO,D0NFELlXTD0N JUAN, 
por una parle, y per otra BEATRIZ. 
— LEONOH.INKS. 



^Pero qué alboroto es estef 



CELIO. — DiCBOt. 

Albrician, Epñor, me manda. 
Dou Fernando, nii señor. 
Es quien de apearse acaba. 



DON nuM. 
Bajemos A recibirle 
Todos. 

INÉS. (itp. d ella.) 
Solo nos Taltalia 
Esto, seitora. 



SI yo pensara 
Que era mérito la dicha 
Sella Beatrii, disculpara 
A los que presumen necios 
Qne merecen lo que alcanr.an ; 
Pero eonocicodo que es 
Dicha, y no mérito, nada 
Podrí acusar i, quien llega 
Hoy tan rendido á mlrarll, 
Que la ve como lortana , 



I Ya mi hermano por mi hablado 
I Habrá, y no es bien en tal causa. 

Siendo sayas las rnxones , 

Sean mias las palabras. 

Vos perdonad , Leonor bella , 
Ho ser la primera que baya 
Saludado ; que aquí, dicen 
Qne la turbacioa es gala. 



EBCEHA XVIIL 

DON PER^ANDO. — Dicbos. 



Y á todos las plantas. 



A <roa , hermano , j A todoa , 

Sóbrelos brazos, el alma. 
¡Leonor mía '. 

{.KOKOII. 



¿Qué desgracia t 



I Apenas una 

'■ Lesua de aquí, en una xanja 
: Uel camino cayú el coche , 
Desde una quiebra tan alta , 
Que fué milagro no hacernos 
¡ Pedazos. Traigo estropeada 
, Una pierna, y dolorido 
1 Todo este lado : Importara 
I Sangrarme luego. 

I Mil veces! — Abre esa cuadra; 
i Que estos señores dariu 
' Licencia , Inés. 



Pena de lodos. 

Al ponto 
La adema, y hai la cama. 

Lzosoa. lAp.) 
¡A; de mi lofelii ! 



Sí haré. Pero porque no 
Desa suerte esiés, levanta. — 
Perdonad no conoceros ( A Beatrít. 
A TOS , señora , aunque basta , 
Para ser vuestro, el nallaros 
Honrando i Leonor. 

BEATniZ. 

Esclava 
Suya y vuesin. 

DON DIEGO. 

La seüora 
Doña Beatriz, es hermana 
De Don Juaa César, y esposa 
Hoy de Don Kélii de Lara. 
V digo boy, porque he tenido 
Yo la dicha de que se hayan , 
Para las primeras vistas, 
Valida de mi y m) casa. 
Ved si puedo recibiros 
Coo mas gusto, pues nos fa|^a 
De Besta vuestra venida. 



Aparta: 
Echar la puerta en el suelo. 
{Atire la puerta, yveá Don Enrique y 

ú Chatón.) 
Hat ( ¡ ay de mil) otra ts la cant«. 
jQuIén se.oculla aquí? 



Hncho siento el perturbarla ; 
Pero ea Torioso mezclar 
Sn Teotuira y mi desgracia. 



¡ DON ENRIQUE T CHACÓN.— Dicnos. 
I cucon. 

I El maestro 

' De danTary el camarada 
. Del violón , que hemos entrado 
Solo i buscar la gui larra. 

Ya no es tiempo dcso. Qaiea 
A pesar de todos , salga. 



jCúmo podrís cooseguirlo? 

BCN EHUOUB, 

A costa de vida y auna. 

Deteneos todos ; que no es 
Duelo de tanta iinpbriancia ; 
Que el maestro es de danzar 
De Leonor, jr esta criada 
Le biüwá ua loelido : bien dice 

uigmzíídbvGoOglc 



■a tnrtwdoa con n iallnnla.' 

Y asi nits currdo y mejoc 
b, qae ewiigido i»j» 

Coa ella , qae muerto ji manoa 
Nneaina.— íQaé esperáis pdestDadla 
La mano, } cai^ad con ella. 

Por Bil de mu; buena gan*. 
i>o:( ■naiQuc- 

V por mi... 

■DR miuNao. 
¡Qníveo, iraklorl 
£Ui aqalT 

MR BISCO. 

jQoKdmT 



,je(ie Ayala. 

Y pttcs coa ese díifrai 

be bailo escondido en ta casa , 

Dentón de mncbas sospecbaa 

En b mia, de qae ama 

k Leonor ; ella le admite. 

No es tiempo de callar nada , 

Sino de Tcogarto lodo. 

CMoc , ¡qué escucho!— En ti. Ingrata, 
(j4 Leñar.) 
Eupezarl inl reitcoT. 
(DaiiAus, ieltiOe de Lémur, ieUme 
i Den pUgo ) 
MM naxAHDo. (it IXnt Bmijue.) 
YenU, tirano, lasaña 
Üe nis primeras bertas. 

Ttín , el bonor restaura 
Da qoien restanrA mi honor. 
(Dm FiUx. delante de Dm Ei^itM, 
deUate d Den Fernatiie.) 



EL HAESTDO DE D.UiZAR. 
non JDAK T pon fílii. 
¡Quién vio courustones tauíu ! 



Otro que pudiera bacerio 
Con presuDciOD mas iiidaiga , 
Pues baila so obligación 
Donde pierde sn esperariia. 

n^óno contra mi , Don Joan , 
Después de Gneus lanías 
ComoTosmedebeiaT 

Conio 
Con esto Intento pagarlas , 
Paes os do; lo que iqe disteis. 

Yo os di et boDor y la fama. 

nON JDAR. 

Yo también aquesa dends 
Os tuelio en la misma paga. 



Que bagáis [a desdicha 
Que es precisa , vohinlaria , 
V lo que calla el agrario. 
No lo dlii la venganza. \ 

Ese consejo cavé 

Sobre sangre Ilustre j clnra. 



gi él Tué bueno, j eso tt 
Lo que al admitirle falta , 
lAsl fuera la tntenclOQ 
Del que tu respeto agraila , 



Como es su sature! porque es 
De las ramillas de E^iaBa 
Has iiustri'S. ' , 

DOH Bteco. 
Mal podré , 
Si con mi razón me atajan , 
Dejar de tomar consejo 
Que di i otro.— Dale, ingrata, 

{AUeiur.) 
La mano i ese caballera ; 
Porque no quiera maBana , 
Lo qae el agraviano diga, 
Que lo diga la veagiaza. 

Ponle, Toes, Impedimento, 
Pues que COD otra se casa. 
Después de casar contigo. 



Se vio 1 pique la criada 



que solo 



De 03 



inel gi 



Hubiese estorbo? ¡Mal haya 
Hialma j m< vida, ti loauie 
Le dejare hablar palabra 
En Arden á que dea todos 
A so fortuna las gracias , 
Viéndose Félix dichoso 
Con su Besirix, coDBU amada ( 
Leonor Enrique, Donjuán / 
Con su opinioD restaurada, i 
Don Diego con Igual yerno, 
Fernando con tal ver * 



Pnesiquéhasdebacerl 

Decir sola 
Yo, llena de penas j ansias, 

?ae aquí El uatitra de áanttr 
eutu rosamente acaba. 



TOPOS. 

Pidiendo 1 esos reales pies 
El perdón de nnestrss altas. 



byGdoglc 



b, Google 



AFECTOS DE ODIO Y AMOR. 



CARÍHIRO, áaque de Ratia. 
SEGISMUNDO, fir/ncj;»!! de Ceeia. 
Fie Ut: RICO, principe de Mbauit. 
AUHKSTO.lifj*. 



■Wmti, criado. I LESBIA, doiM. 

ROBERTO, erloiía. FLORA, criada. 

CHISTKHNA , reina de Suena. tiiSE , criada. 

AUlllS l'IÍLA. Iteriaa'iade Catimiro.l lJ«ti*s. Sulbaikm, etc. 




La actio» pata en Rutla y en variot puntee de Suevia. 



JORNADA PRIMERA. 

PilidDioritlitdtlTlnilit. 
ESCENA PRIMERA. 



iQué liace mi liermanfi? 

'Ya 
Ociota preguiiia esa. 

Como ya se sabe 



le estt .. 



AnnisTEU. 



Relirile. j no bagas ruiílo: 
iíw |>ups qne, sin qne me sient 
Hasta aqiii llegué , W dé ver 
DesLos canceles culiif^rln , 
Si por (¡icba i^ por di-sdiclia 
t^s |iosnili^ [|ue algo eniiendi 
De siu irislrxus , liando 
A sus solas sus Irisleras 
A<guii cuidaJn i Ins ojos, 
U algún descuido i la lengua. 

Bien podrá ser ; pero mucbo 
Lo dudo , Bc^uu en ^sta 
Galería, que del Tinais 
Sobre la orilla se asienta, 
SieDipre enterrado , ni babla , 
Ni te, nleseuclia, ni alienta. 

Afnusnu. 
Con todo eso, he de deber 
A mi amor esta experiencia ; 
V pues entre si siis|iira , 
Quiero escucliar de mas cerca. 
{Vflíí Amata.) 



AURISTELA, CASIMIRO. 



AuQ al labio be de inipcdirle 
tluu respirar me cooíieDla , 

{Levántate y patea.) 
Formas que el volcan dei pedio, 
Por mas que del alma el Eina , 
Al aire de mis suspiros , 
Kuego apague y nieve encienda. 
Huera pues... i Uas quimil aqui 
Está? [Llega Junta á AurUteta.) 

ADBISTCLA. 



¡jCuándo, Casimiro, atenta 
A la pasión que ti^ alliije, 
Al dolor que le niormenta , 
Pendiente no eslnj de tod;is 

lociones, por si fuera 
lai vez posilile inSírirlas, 
Para procurar ponerlas , 
Si no medios que las s^uien, 
Alivios que las dÍtit>rtanT 
V ya que boj, mas declarada 
Que otras Teces, mi fineza 
He ha descubierto el acaso 






No he de 
Mi fe y m 
Atgnna breve noticia. 

Y para que te convenzas 
De mi ruego ü de mi llanto. 
He de usar de una caiilela. 
Que es ponerte en el paraje 
Ue mi estado, porque tengas 
Andado el media camino ¡ 
Qne DO es poca dillt;encia 

A quien perdido te halla , 
Guiarle basia dar con la senda. 
Del tercero Casimiro 
l>e Rusia quedaste, en tierna 
Edad, sucesor, gozando 
Conmigo , en la primavera 

"~ 'nhnles años, 

, mas suprema 
rroviiicia uei norte, paes 
Siempre ceñidas las bellas * 
Sienesdelaurelif oliva, 
Es en sus dos academias 
El certímen de las armas. 

V el batallón de las ciencias; 
Bien que de tanto esplendor 
Fui^ pensión la antigua guerra 
l)c aquel lieredado odio 
Que hay er'-~ »— =- - ''■i- 



re Ru»a s Sücvia 



Itas. 



A cuya cansa, queriendo 
Adolfo, &a anciano César, 
Gozar la ocasión de vertit 
Sin manejo ni experienda 
De militar disciplina , 
Intentó invadir tus tierras 
En tu primer posesión. 
Cuyos estragos ucuenlan 
Desmanteladas ciudades. 

En polvo V cenita envi — 

En esta eÍlad fué i los dos 
Ponernos en fuga fuerza , 
Porque el rencor no acaluse 
Con la sucesión eicelsn 
De los coronados liuqnoi 
De Rus!" ; y asi la cuenla 
Política de los jueces 
Que gobernaban en iiui-slra 
Pupi^r edad , dispuso 

Sue yo, fiaila i la iiiclem<>nula 
el Tilláis, pasase a tiuvia 
A criarme en la tutela 
De Gustavo, nuestro tÍo; 

V tú, iiori|ue con tu ausencia 
La leallad no peligrase, 

Sio qne de vista te pierdan. 
Te retirases ai doro 
Corazón de las solierbias 
EotraBas del Merque , cujas 
Nunca p>>ne tridas breñas 
Fuesen tu sagrado; puesto 
Oue muro, que hizo defensa 
Contra las fuerzas del tiempo , 
iQué no liar,i contra otras fuerzas? 
Dejemos en este estado, 
Vo entre estrados, líi eiitre.pcñas. 
Tu crianza y mi crianza ; 
Dejemos también con ella 
Los ased)<is, los asaltos. 
Las desdichas, las miseiias, 
Que tras si avr^i.tlra ese horrílile 
Monstruo, esa Sañuda llera. 
Que de solo vidas de hombres 

V caballos se alimenta; 

V vamos i que entre tanto 
Terror, siendo eJi la primera 
Cuna , tus gorgeos las cajas. 
Tus arrullos las i rómpelas, 
Creciste tan invencible 

Hijo de Harte , que apiñas 
Pudiste, ocupando el fuste. 
Tomar el tiento i la rienda , 
Ni la noticia al estribo. 
Cuando calzada la esnuela , 
Trenzado el am<'s. el asta 
Blandida , empezaste, ea muestra 
De que eras rayo oprimido, 
A herir con mayor violencia; 
Rien como el que apri^ooado 
De tupida nube densa , 
Cuanto mas tímido tarda. 
Tanto mas veloz revienta. 



,t,zodb,CboglC 



COMEDIAS DI DO» PEDBO CALOKROM DE LA DARCA. 



CÍIIC0C1._._ 

Lo dlgaD ; dlfanto tuelUs 
A tu primero Uominlo 
Itiei ciodades: y si ellu 
Hobustan, dígalo yo. 
Oue ea fe il^ uue lu» froiilpni 
Yi resgaardaJas ksuIkiii , 
til i sus umbrales la viiilli; 
No taoto alema al cariím 
De la patria, cuanUl atenía 
A lio sé qué vanidad 
Di^ mi heredada noliIeM; 
Pues muriendo nueairo lio, 
No me pareciú decencia 
De mí decoro dorar, 
Ni haéspeda ni eitranjpra. 
En iHHler de SegiamoiKlo , 
Joven de lan alias preudis 
Como pulilic* la Tama, 
Llena de i>lania3 y leiif;uas: 
Maformeiite cuando el vnlgñ, 
Hoiislruo (ambii-ii, que de nueva 
Se maniiene, dio en decir 

8ue seria congruencia 
e todos , casar eonmifco : 
Cuja voí me dio mas |iriesa , 
( ; Al) Urano! } poriiue cuando 
Eso con mi gusto sea , 
fio se presania de mi 
Que fué rál casammitera 
La ocasión ; ; asi previne 
Que medios y cwiieuieacias 
Se traieo desde tu casa , 
Porque si le admito. >ean 
Que es porque me pide, j no 
Porque en su poder me tenga. 
Pero esto altora no es del caso; 
V asi , cobrada la bebra 
Al hito de tus lietnrías, 
A atar el discorso vuelva. 
Desde Mpiella pues adulta 
tillad teocednr, basta esta - 
Játen edad . coniiuuidas 
Las generosas emrn'esa-: 
De tu siempre iuviclo aliento , 
Llegaste i la mas suprema, 
uae podo ofrecerte el culto 
íku vana deiilad cíexa . 
Qué (sean dichas ó (íesdichas) 
Lo que empiexB i dar, aumenta. 
Esa üliina victoria 
(.De quien con tantas tristezas ' 
Vuelves, debiendo volver . 
Con mas getierosas muestras 
De vencedor que vencido) 
Lo piilitique; y pues en ella, 
Empeñado ^ solo un trance 
Tollo el ri-sio de ambas fuerzas 
En aplazada I>aia1la ' 
De poder 1 pmler, llegat 
A coronarte triunfante 
Con tan slnmiiar priieía 
Como qne Adoiro i ios manos 
Huerto en la campaba queda. 
Todas sus huestes vencidas, 
ToiTas sos armas deshechas , 
¿Qué pasión ha;r que te postre ? 

?u¿ dolor hay ijoe te lenza? 
mas cuando i Soevla ya 
Tan poca esperanza resta 
Pan volver sobre li; 
Pues larde 6 nunca Crlsiema, 
De Adolfo heredera hija , 
Podrí... 

CASlalRO. 

Suspende la lensua. 
No la nombres , calla , calU, 
No la acuerdes , eet^ , cesa. 
Pero iquc digo? Qné aféelo. 
Comunera de mi idea , 
ke. amotina el vasallaje 
-'Im temido* y |iot«ncias, 



Con desmandada ol 

La lev del silencio T ¡ Oh uuuca 

Traidorameaie hala^úefia, 

Hubieras , cOmo dijiste, 

Poesto í un perdido en la senda , 

Porque nunca hubiera yo 

Complacido i tu cautela. 

Declarándome , al mirar 
I Culnlo de mi me enajena , 

Cuinto tras si me arrebata 

Soto el nombre desa Qera ! 
I Has ; ay! que al de la justicia , 
I iQué deliocneme no tiembla T 

V ya (¡aj Infeliz!),, y ya 
I Que no es posible qiie pueda 
I ttelractar la voz (que tiene 
I No sé qué cosas de piedra, 
I Que disparada una vez. 

No bav como cobrarse vuelva), 
I Oye , y vülgaie tu maña ; 
I Perú con lal advertencia , 
I Que lo que escuche el oído, 
I Ño lo ha de saber la lengua, 
i Después que en contadas marchas 

Adolfo y yo la ribera 

Ocupamos del Danubio, 

Frente liaclendn de banderas, 

El lo intrincado de un monte , 

Vo lo inculto de una selva ; 

Atentos tos dos i nn mismo 

Principio de U>da buena 

Disciplina militar, 

Esiovinros en suspensa 

Acción , procurando entrambos 

Saber por sus centinelas 

Los movimientos del otro : 

En cuya quietud inquieta 

Solo eran guerra galana 

Las escaramuzas üieslras. 

En esta pues pausa astuta 

(Porque hay precepto que enseña 

One Oemílica lia de ser 

La cólera de la guerra) 

Esiibanios, cuando sujie 

De no sé qué espía secreta. 

Que Cristema:.. Pero intcs 

Que llegue a hablarte en Crisiema, 

Es bien que le ia'deOna, 

Porque lo que diga della . 

No haga notedau , sabiendo 

En nue condición se asíelita. 

Es Cristeroa lan altiva. 

Que la sobra la belleza : 

t' Mira si h sobra pnco 
ara ser vana y soberbia ! 
Desde su primera infaiiela , 
No hulto en la Inculta maleza 
De los mmiies, en la vaga 
Región de los aires, fiera 
Ni ave que eu ]iiel redima. 
Ni que su pluma delienda , 
Sin regiairar unas j otras 
En el din leí desús puertas, 
Va desplumadas las alas, 
Ya deslrujicadas las testas. 
No solo pues de Diana 
En la venatoria escuela 
Disclpuia creció ; pero 
- II en I, alüvez severa . 
n que de Venus j Amor 
. blando vugo desprecia. 
No tiene 'principe tí Norte 
(fue 1)0 la idolatre Iwlla, 
Ni principe tiene qne 
Sus esquiveces no sienta , 
0¡cien<lo que lia de quitar. 
Sin que i sujetarse venga, 
Del mnndo el infunic abuso 
De que las mujeres seuu 
Acostumbradas vasallas 
Uel hombre, y que ba de poderlas 



En el absotnto imperio 
De las armas y bs leirai. 
Con esta noticia abora 
Caerk mejor lo qne aqodlt 
Kspla me düo, y fué. 
Qne habiendo movido levas 
I tlenipo eu todo su Estado, 
a i reclutar con tí\*i 
Las tropas de Adolfo , stendo 
Su capitán ella mesma. 
Yo, viendo culniu predas 
Tan último esfueno era 
Ser numeroso , Inies que 



Dejando por la desierta 

Campaña, al frondoso abrigo. 

En Orden mi gente puesta. 

Bien qnísieraél do acepiarii, 

" ~ iti tibio eu la aspereza 

nonle esper* i que yo 

Le embístase dentro della 

Uicelo asi, y de primero 

Abordo fué tal la fuerza 

Del ataque , que ( ganadas 
I Las surtidas, qne nabia hechas 

En el recinto de algunas 

Cortaduras jt irincEeras, 

Coya movediza broza 

Era su entrada encubierta) 

Eu desórdeu ta vanguardia 

Se puso : V una vez esta 

Rota , ella misma Iras si 
I Llevó tas demás defensas : 
; Con qne , meidsda mi gente 
I Va con la suya, en la esfera - 
¡ Oel cuerpo de la batalla 

Adonde estaban las tiendas. 

Corle de Adolfo, me hallé 

Casi apoderada deltas. 

Si el batallón de sa guarda , 

Según las heroicas señas 

De los^rabadosameses. 

Plumas y bandas , no hiciera , 

Con desesperado empeño. 

La ultima resistencia . 

Disputábase rsie lance. 

Cuando vimos en la sierra. 

De infantes y de caballos 

(tronarse la emínenQia. 

Reconoce su socorro 

Su gente, sin que la nuestra 

Por eso el tesón dejase 

Que i no mismo tiempo unas trapas 
Con la oposición se alientan ; - 
Otras con tas auxiliares 
Amias , qne miran lan cerca. 
Se reparan; j otras viendo 
A cuiu buena ocasión llegan. 
Aceleradas avanzan : 
Enlre cuyas tres -violencias 
Quiso . no sé Si mi dicha 
O mi desdicha , que hubiera 
Puesto los ojos en nn 
Caballero , por las señas 
Que de particular daba , 
Coronada la cimera , 
Sobre un penacliu de acero , 
De plumas blancas y negral. 
El, no sé si con el mismo 
Deseo, mascón la mesina 
Acción, i mi se adelanta; 

Y echadas ambas viseras. 
Cala el can . y cato el'Oan , 

Y al tomo de media vuelta . 
Con dos preguntas de fuego 
Italilú e( plomo en dos respuestas. 
Kué mas dichosa la mía , . 

Pues repitió al eco della : 
■ i Ay de mi ! > desamparando 
Borren , fuste, estribo j rinda. 
u.nt.zodb/CoOglc 



Ptrecnlis que itU* 
Ojreodo aisuna novel*; 
Y mis si úiiese alora 
Que Adolfo , por las cailiTas 
Del cahalto, vino i dar 
CmI i los pies de Crislerna , 

Sne rn>áiices llegaba : pues 
o, liermaiia, le lo paretca. 
Porque tal tez liay verdatles 
Que parece que se iiiictitau. 
Hecoiioce las üiiisas, 
y sanuilameote llei'a . 
Por pasar á la veiigatiia. 
Ño se embaraia eii la oreiisa. 
¡Oh I ¡quién supiera pintarla; 
(j j impropieilaíl necia 



Digiera 



Deleiicnne aliora ei 
Que (ó porque no ' 
La sobrevista , í¡ vi 
Con la veuiaja mas cierta 
be dejarse ver) Iraia 
Sobre las doradas tremas 
Sola una media celada , 
A la hoi^&ola puesta ; 
Uua hungarina O casaca 
En dos mitaUet abierta , 
He acero et pecbo lesllilo 
Mostraba . de cofa tela 
Un tonelete, que 00 
Pasaba de media pieiua. 
Dejaba libre el balido 
be la bota j de la espuela. 
Esta pues nueva Tomlris, 
Esta ¡lues Florines nueva, 
DesempeSara el acaso 
ne la pasada tragedia , 
Si al avance de su gente , 
Y oposldoa de 1i nnestra. 
No se Inlerposiera OBCora 
LaeomaraBada tinlebla 
De la noche, en cayo espacio. 
Aprovechada la tregua , 
Pandó á sus generales , 
Que i Pusa, primera Tuerza 
Defeiisable d« su Estado, 



Sen 



nella 



ti cadiver de Adolfo, 
Ed cnyas aras funestas 
La jurasen rrfna , Iniea 
Dne, sin jorarla, pudiera 
El trance de una batalla 
Aventurar la obediencia, 
H ayormente en reino donde 
Tao poco bk que fué depuesta 



Dejóse vencer forzada. 
De suerte, que cuando tierna 
La aurora en té del estrago. 
Sobre la teSida yerba 
Salió llorando 1 oiro dia 
nranates en tez de perlas, 
Bailé la campaBa fk^nca 
De mil despejos cubierta. 
Coa que canté la victorta ; 
Hascr ^''- 



Snedó la Imagen de aquella , 
Ole li Venus, ni Pilas, 
Has Pilas j Venus era. 
Tomando de noa la ira , 

Y de otra la belleza. 

SI me persuado i que puedo 
Olvidarla, acción es necia; 
Loca acción, si me pennado 
A que puedo merecerla : 
De suerte, que yo rendido 

Y ella ofendida, no queda 
Otro medio i nil esperaora 
Que morir de mi irtsteía. 



AFECTOS DE (DIO T AMOR. 
Supuesto que en dos extremos 
De odio j amor, llanto } queja. 
Rencor y lendo, reiiganiu 

Y piedad, dolor y ofensa, . 
Siendo -Toenanue vo adore, 

Y fuerza qoe ella alwrr 



. Retiró p1 campo Crislerna , 
V une al cadáver de Adolfo 
8e uicieron reales exeignias. 
Mezclando á un tiempo el Eitado 
Dos acciones tan diversas 
Como Hinebre y festiva. 
Allí la jurú por reina 
Ap¿na° — *""" '" '- 
La 



Aunque tan extrahos son 

Vo no he de rendirme 1 que 
Mas esi>eranzas no tengan; 
Por cuanto pudiera ser 
Que esos afectos abrieran 
F.\ paso 1 nna universal 
Paz hoy del Norte. 

Aunque sea 
Foriado consuelo , basta 
Pensar que consuelo sea 



Koasaro. 
Un soláido, por las seSas 
lieste anillo , dice que 
Le des de hablarle licencia. 

Dlle que entre.— Este soldado 

Es el espia. Aurí«teta, 

De quien sé cuanto alU pasa. 

aOBEKTO. 

(Ap. No alalies la diligencia; 

Que tampoco fulla aqui 

Quien dé allí de todo cuenta. (Vate.) 

(Omito.] Tomad, y llegad, soldado. 

EBGENA tV. 

TURIN. — AUniSTELA, CARIHIRO. 

Dame tus plés. 

I Con bien-Teogat. 

' Uega 1 mis brazos. 



i ¿Pues 

: Qué bay? qué dudas? qué recelas? 
'■ Habla, que mi hermana puede 
¡ Oir cuanto decir quieras. 






I , cuando puesta , 

En pié, la mano en la espada. 
Dijo en voz desla manera : 

• Yo Cristema, i quien leal 
Admite y jura Süevia , 
C^mn 1 VgiUma hija 

Ue Adulfo , acepto la herencia , 
No tanto del reino, cuanto 
Del dolor de su tragedia ; 

Y asi bago pleito homenaje 
Sohre es[BS aras sangrienta 
De no darle sefiul^ira. 
Hasta que vengada vea 
Lavar su sangre con sangre 
Del agresor de la ofensa ; 

Y aunque nunca al mairimoiiio 
Di plltica , porque vea 

El mundo cuíulo tras si 
Esta esperaui:.-) me lleva . 
Mi mano le ofrezco al ntd>le 

?ue le mate 6 que le prenda ; 
al no noble, cuantos puestos, 
Merced i'S y honras prettiiida. 

Y porqne otras veces vieron 
Los teatros de la guerra 
Ser et delincuente mismo 

FJ que se entregue , i cautela 

Deser él el perdonado; 

Para que esto no acontezca , 

A Casimiro, de Rusia 

l)ai|ue, excepto , porque sepa 

Que no le vatdri, cerrando 

A lo ya visto la puerta.* 

Hasta anui, señor, contigo 

MI noticia hal>ló; ahora entra 

J,D que i Auristela le loca ; 

y es, que i este tiempo eo la iglesia, 

De Segismundo de Cocía 

Entró en busca de Cristema 

Un embajador, pidiendo 

De paz paso [ibr sus tlerraa 

(Que ya se ve , que esU en medio 

De Goda y Rusia Süevia), 

Para ve^ en persona 

A casar con Auristela, 

Y llevarla por su Estado. 
A que respondiú soberMa 
Que se fuese, qne no habla 
De venir eo conveaieucia 
Alguna de Rusia ; j él 
Prosiguió , al verla resuella : 

• Que supiese que traía 
Orden , si el paso le píegsn , 
Para intimar 9ue las armas 
Tomarían la licencia 

8ue ella negase • . Coa que 
tra vez eo arma puesta 
Queda Cristema ea campaña, 
Al ver que va sus fronteras 
Va ocupando Segismundo. 

Aoainu^. 
i Famosa ocasión es esta 
Para acabar de ana vez 
Les dos con toda Sñevia, 
Uivlniendo por estotra 
Parte tú! 

cismiaa. 
Bien me aconsejas 
A la razón de mi Estado, 
No i la razón de mi pena; 
Porque í cómo puedo yo , 



lOOglc 



Oefio i ceAo, qoeja i qDej*. 
\niira.»gn\iotta^rivlo, 
Ua&o i daÜD > fuvna a ftienal 



cohedías DB don PEUnO CALDERÓN DE LA BARCA. 

Lh nujíret 4^a valor 
>E Ingenio , ellos soo tt caiiM , 
'Pues ellos BOU quien lai qolu 
>De miedo libros j espadas. 
Dispone que la mujer 



* ADRISTKL*. 

Que tina pasión 
Kd ha de aliaiiJonar ta eieroa 
Fama de un heroico pecho , 

V mas cuando el que se arriesga , 
Es [lor honrarse contigo. 

;Pero cómo hablo yo en esla 
l'ersuBSioD? Til eres quien eres, 

V harts , como el sedo acuerda , 
Siempre lo mejor. El cielo 
reguarde. (Ap. Qu« i mi en mis quejas 
Me basia, qoe Segismundo 

Tan Huo i búscame veiiga.) (Vjm.) 



CASIMIRO, TURIN. 
C:tsiH(mo. 
P.n fin, Turín, jqne la blanca 
Hjiio desa hermosa flera 
Ks la talla de mi vida? 



El premio de 



'ris I" que te precia , 



jVei. 



ün , porque yo no \>lga 
PYOvali!o,Hieeicepla 
le' lili! 

TDaiM. 
Fué ror'.oso. 
CASimao. 
;Cónio! 

, Como si no hiciera 
Esto , m nn insluiiie estaba 
Acabada la comedia. 
V yo lili' bolgam , por ver • 
Una deslu antor iiéqnefia. 



¡Pues vive Dios que lie de ver, 
Yii que i'se )iaso me ci''rran , 
Si se shrir uro a mis aiihiiis 1 
Ven , Turin , comniuO' Ciega 
luiiiulnacloii il« un luco, 
M sales con lo (lae inifiilas. 
Preven al grawle teatro 
fiel muiiilu que cuando vea 
La mas rara, mas exiraha. 
Uas caprichosa , mas nueva 
Locura de amor que podo 
(lanar nombre de Huesa, 
No la eeusure; poroné 
Si novedades nu hubiera , 
La adtuiracion se quedara 
hiúlH al mundo : thera 
l>« que uo es oran novedad 
Due UD desdicnadn pretenda 
Cañar un alma por armas, 
Vj que por armas la pierda. 



ActDpamenta de Crltitrni. 
' ESCENA VI 



„.,., . _OBA, tilSK T D*»AS ÍBB bIb- 

mat s etpaaoá.y deirai CRISTERNA 
con bengala, KSlidcs lodat de negro. 



En tanto oue enamorado 
Segismu'ido á romper llega 
Paso, que en mi Esiado niega 
La misma raxon de Esudo , 
Por halier considerado 

10 me puede esur bieu 
Que Husla ] Gocia se den 
' - —ano , y mas penetrando 
Jaias, viendo^ uotando 
De qu¿ calidad estén: 
Ouiero empelar i mostrar 
Si tiene ó uo la mujer 

lio para aprender , 

I para gobcroar 

V valor para Udiar. 

Y asi , porque m presuma 
Suevia que ciencia un suma, 
Quien la publica la isnora. 

He ba de ver lomando , atiora , 
La espada , y ahoTJ la |<lun>a. 
Veme purs , Lesbia, leyendo. 

Las tropas, que estoy detras 
l>e aauella montafia viendo. 
Esas leves que pretendo 
Poner én mi monaniuia. 
One si de noche escribía 
César lo que de día obralia, 
Vo, mientras el día no ar alia. 
Aun DO be de perder el dia. 

(rana Letbia nn Ubr«.) 

LESBIA. (tíC.) 

■Nuevas leyes, queCrisiema, 
> Keiiia de Sfievla , manda 
1 Promulgar en sus estados. 



■ (Jue se aplicare, inclinada 

>Al estudio de las letras 

•O al manejo de las armas , 

■ Sea admitida k los puestos 
iPúblicM, siendo en su patria 

iCapaxd ' ■ - 

.Vpaim 



Si el mérito drlie d;ir 
Los premios , y esie se halla 
En la mujer, Ipor qué el serlo 
ti mérito ba de quilarla! 

' i No vio Roma m íus rsirados, 
no vio Grecia en sus camiMhas 

, Hujeres alegar h'yes , 
Hujereí vencer baiallast 

' Pues lidien y estudien-, que 

; Ser Tállenles y ser sabias 
Es aci'iuu del alma, j no es 
Homlire ni mujer el a'lma. 
Ltsm*. (£,«.) 
•V en lanío que esta eiperieocil 

' >Knsn laiorse declara, 
• Manda también que >e borres 

' lOuelus . qnfl mían de iulamia 

I lAI marido que sin culpa 
(liesdichado es por desgracia. 



doctrina por fa 

One ser ingrato j ser juslo 

Son dos cosas muy contraría 

Di adelante. 

LESE11*. íLee.) 



Di, por sl.halto en qué Mimendarlas, 

LMSE*. (tí/.) 

• Prímeramente, aunque lioy 

• Kn Sñcvia no se guarda 
>La Salla le; que dispuso, 

• Con las mujeres tirana, 
>Uue las mujeres no hert^len 

■ Reinos, aunque Únicas naxcaii; 
tt^n lodo eso, pon|ue nunca 

• Recurso en su Estado huva 
tDe que en nincun tiempo pudo 
•Ni admilirla ni guardarla , 
(Manda , no sdo se borre 

• De sus libros y sus labl^is, 
•Pero que i voa de i>re[ion , 

• Y & son de Irompas y cajas, 

• Se dé por traidor i toda 

■ La naiuraleía humana 

• Al primi'r legislador, 

• Uue al>orreci6 las enirañas 
•1'anlo en que anduvo, <iue quiso 

• Del mayor honor privarlas. 



E^la es la mas justa ley 
I Que previno mi alabauía. 
; Hombre , si por ser inútil 
i La mujer, ñola has nada, 

K~ómo lodo se lo fias, 
esto que el booor la encargu! 
'■ ¡Buena es que quieras que no 
Tenga ingenio ú valor para 
. Darte lionra por si . y ¡íor si 
' l.ns tenga para unilarlá ! 
U pueda darla, o uo pueda 
Perderla. Di. 

IHÍD1». (Uí.) 

• Reni, licdam, 
•Porque no en todo narezca 
■Que á la mujer adelanta , 

■ Que la que desigualmente 

■ Se casare enamorada, 
•En desdoro de sn sangre, 

• Lusire, honor, crédito y fami , 
•Sea comprendida en pena 
•Capital, sin que le \n\¡p% 

• De amor la necia distulpa • 



En bronce )>sa ley i-siampa ; 
tfue han de saber que el amor 
Ño es discul|ia para nada. 
Porque «qué es amor! ¿Es mas 
Que una ciega ilusión vana. 
Que vence, uoniue ¡o quiero 
Uue teusa! DI... Pero agnarda. 

(Suena íentro niáa.) 
iOuí caballero es aqnpl 
Que de una allianesa ulfaua 
A nuesii-a vista su apea T 



Como iinéspeda en tu patria 
Ha tan |iocns días que vivo. 
De in piedad amparada, 
A nadie conoicu en ella. 
Mas él . )ines cjiíe }^a se aparla 
De la liíi'n incida tropa 

Quedecun- " 

Dirá quién 



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rEDERtCO.— DicBAs. 



La menos imiimia MÍimpa 
Un nue\a MÍdadolatn . 
Permitele qae en lu fariu 
Ftorrs qoe lu pié gtMmeceii 
A CDf Illa de (fae ia» «ja-, 
touer Ua labios meri:i.i:a. 



{Bíeaae rettreneia», $ et 



Federico soj, de Albania 
Principe heredero. Haliieodo 
Oído que atisla ta Tama 
Gealeenla B»Tt¡rio, no 
Solo en favor de !■ saAa 
Que con Cuimíro engendra 
Aquella infoün ilenRracia , 
Sino contra la iii fusión 
De Segisnando , en demanda 
lie h;icerle paso en M lilsiado ; 
VeiiHO, auxiliar i tus anuas, 
A senrirle aventurero 
Oin natM v con csca^idras, 
Uue Teri (íocia en su<¡ puerto* , 
Verá Kusia >■» *ai camímñas, 
V.\ (lia que In licencia 
Teutian . dhtmimenie vanas 
De miliiar » tu órdeu; 
Sin que el ennducirlas haga 
Consecuencia [lara que 
Presumas que rs cnullanza 
De que leiiK" ^ merecer 
Tanto triunfo, dich» tanta 
Como tu m;>no promete 
At que logre lu Ténganla ; 
Porque lulo i servir vengo, 
Siu ignc el sagrado me valga 
De que i vista del peligro 
No es grosera la esjieranza. 

cnnTERiti. 
Iln^ Tccps agradecida. 
Principe, ámeslra bizarra 
Acción, una en et socorro, 

Y otra en la df sconñania 
Con que le ofrecéis, no sé 
A cuil primero obligada 
Delia responder primero; 

Y ja que no puedo k entrambas, 
A ll menos sospechosa , 

?ue ahon rreponda, hasta. 
D« si'aíti mu; bien f eniílo ¡ 

Y piie!> es ]uBio que a Bada 
Yo al suelda de aventurero 
Alíciina Koble venlaja 
Diffna de 'oa , esta es, 
F«lL'TÍeo, la ben|{sla 

De gener.ll de mis tropas. 

n DE RICO. 

Otra vex beso Ins plantas, 

Y otra y mil veces en ellas 
Acepto mercrd tan alta, 
Por lo que fio de mi 

Que sahré desempeilarla 
Con el alma ; con la vida. 

ipaUr» una trompe ft.) 



AFECTOS DK ODIO Y AHÓ». 

Quién de ros... Has j,qu¿ bastarda 
Irompa es aquella? 

Un trompeta, 
Que de lasgúiicag armas 
l»e Segismundo guaiiiece 
La baiidcrulu y caMca, 
Llamada de jiáz ha hecho. 
caiSTBBn*. 



Ya con et seguro un joven, 
Qoe Tino en su retaguardia , 
"w apea, y Idcia aquí viene. 



Anles que llegue... 



¿Qu¿ Iratai! 

4>;eme aparte. Va sabe* 
Que mi padre rn la embajada 
l»i; (iucia murió, y que jo 
Sirviendo quedé Ju dama 
A Aurisiela, que i este tlemjio 
t^n Goda huéüiicdj estaba, 
l)e tuja coi I a mis deudos 



Qup sepas , si no me engaQa 
La vista, que et geiililhumhre 
Que llega eu fe Jo la salva 
l)et seguro que le has dado, 



Segismundo. 

CniST£R:4il. 

- alia, 
V pues no puedo prenderle, 
llcclia va lu salvaguardia, 
o le des por eDleudida. 

No liaré._ [Ap. Y iiites retirada 



■EDWHDNDO. 

Puei divinamente humana 
Permites (|ue tus piíi bese, 



caisTEMA. 

V la ocasión que te trae 
Di, j lio mas. 



Que humilde el eeodetsaombfo adort. 
Romper contigo siento 
Lapaiqueimmemorialauardó pmden- 
Su vecindad cu amigable trato; [le 

Y porque nunca baldonar de Iturato 
fuedas su estilo, el fin de lo que üilenU 
Si-gunda vex por mi te representa. 
Dice pnes.qne su prima 
Auristela, deidad (jue amaute estimaii 
Fué desde su primera 

Edad el punto , el término , la esfera 
De toda su esperanza : 
Tan desde su críjuua 
Niiio amó, que hasta boj no se ha acor- 
Haber vivido, no haber amado, [dado 
A este primer empeño 
Añade aue juzgándose va dueño 
De igual Gorretpoadenda , 
La posesión le malogra la ausencia : 
La causa , de otros visos honestada, 
(Poriiue no quiere recatarte nada > 
Te dice (que pretende 
Satisfacer , que lu amistad do oleiNle) 
No fué , como sin duda habrás oido. 
Querer su pundonor desvanecido 
Casar dt^de so casa , 
Sino querer, si Ji otro sentido pasa 
Castigar no sé qué ranos recelos, 
Oue i lio ser suvoc , loa llamara celos, 
Con <|ue turbó la paz en qoe vivía 
lina traidora fe que la servia, 
Pingii'ndo (bien se deja su cuidado 
Adivinar) que della enamorado, 
(íHaa qné no bari quejosa una líermO' 
Sufavorpretendia. iQoélocura! [sarat) 
Con este sentfmiemo, 
Sin bastar nada a disuadir sn intento. 
Dejó ji olra tut burlada su Hneza; 
Has iqiK^ no hiA querida una hellezat 
;Oli mujer, siempre bt-cbizo de la «lila, 
O amada rst<>s. ó estés aborrecidal 
Esto me dio tlceiicia de di>clrlM 
Como público ya , pnr persuadirte 
A que niteiidas que vive m aii estado, 
Oue ella ceh'Sa , y él piiamni.ido. 
Ño bnj cilro medio de gatisracella, 

?UB íe» que eu persona va poretta. 
siendo asi que no hay quilla qui' lioj 

Los betadns carámbanos del Norte, 

Ni inipa que se acerque 

Al rrií.ado ceño con que el Uerqne, 

Has qiip el Tlnals tielado , 

Le luiplilen H rodeo, pues cerrado 

Uno y Dli'o ljnri7.onte , 

f eiSasco el golfo es , piébgo el monte, 

Te pide que i su amor compadecida 

(Pues 1)11 es snamorquien ledejóofeo- 

V entre ignates seQores [dídi. 
Sueleo lidiar corteses ios rencores; 

?ue luia cota es la saña , 
olra la urbanidad de la campaña) 
O que pasar le dejes 
Con su ramilla sola , ó no te quejes , 



No prosigas, [obligas: 
Que mas me ofeiidi-s, cuanto mas me 
Pues cuando mi rencor, mi ira no fuera 
Tal, que también i él le comprendiera, 
¥ tn.is uyeiidn ahora 
Cuiinlo la ¡Kingreque aborrezco adora; 
Solo por ser comees <u Intención rara 
Trance de amor, el paso le negara. 
Demás que , ya so gente 
A Ril visla, otorgar no me es decente 
Lo qae negué primero ; 

Sne i la tez del acero 
sentar bu color ii cortesía , 
No es mas que una afeclada cobardía. 
y sflidilequelnieiue~ i 

XiOOglC 



COMEMAS Ue ÜOH PGDItO CALDBHON DE LA BARCA. 






Péume de Iterarle esa respueiU; 
Que fié b tía de «emir por serconttgb 
u guerra; igne si Tuers olro enemigo 

ale una dami no fuera , 
■DB esu salva jurgo ja qae hiciera. 



Noesbenquefaltetiaiiamaole (hielo, 

DJriste de mt parte 

Qtte dejanilo lo Adonis |>ar lo Harte, 

Podri folmlar laii generoso afelo, 

AlMolTieodo el escrapulo al respeto; 

Pues ;a Cristerna bella 

No mantiene el rencor de soquerelta, 

Sino un soldado aTeiilorero suyo. 



Hoélgomedesaberío.yslesqaeaiigiijo 
Ijue eres lú quien i tanto te prefleret, 
iQaiia le diré que eres? 
revea ICO. 



Federico de Albania soy. [ito, 

UGiamRM. {Rácele eorleHa.) 
Estimo 
El conocerle; j porque veas que animo 
Do parle de mi re; el geaerosa 



SRGISNIiMM>. 

Ob represento, 
Por el poesioqneaqiil suplo en su au- 
A tí ia lid, á If esta reverencia < [sencia, 
Como en albricias que á esas nuevas de- 

[i)0. 

Y porque sepan quA respaetta llevo 



VEDERICO. 

Eo la lid uos veremos. 
( Vau Sefitnmáí con el trompeta.) 



Yo también; (|ue coriese« (ui extremos 
No lian de atajar mi brío. 
Y pue* mis armas i tu acuerdo (lo. 
Ve i ¡KMier el elírcilo en batalla ; 
Qtip lialieudo la estrada, i asegiiralla 
Yoconla)(U(rdavoy.I)adnieunc3l)aUo. 
ÍYmí.) 
reanico. [lio I 

Amor, 1 en huetms dos empelto* me ha - 
Uno el de aquel ba«qne}0, aquel dibiüo, 
üiw conCnsiernaámereceroMtrmo, 
mttúett e«perai»a 
l)e que pueda ser mia nt veugaau, 
Votro del cargo en que este bonor — 



Bu obtigacioa. dentro ild pecho encier- 

Amory honor T [ra 

(Tacan eefei y darine* éenlre.) 

Yoeei dentro. 

¡Arma, amia! ¡Guerra,eaerra! 

Y poes apenas el campo 
Ue Segismundo oyó vi eco 
De loques de guerra , cuando 
Desciende en buen orden puesto, 

Y elta , balleodo la estrada 
Harctia ya , en su seguimiento 
Ir^. Amor, pues que le precias 
De amante y ioldado, siendo 
Hijo de Yéuua y Harte , 

Mira que dice este acento... 

Vteefúentra. 
¡Arma, arma! | Guerra , guerra ! 



Pon k tu caenta mi riesgo. 
( Vate , y flngete ienire la Malla.) 
oimt. {Dentro.) 
i Viva Segismundo, Tita! 

ortos. {Dentro.) 
¡Viva Cri«tenia! 

E0CEIIA X. 



CASIHIBO. 

A buen tiempo 
Henins llegado. 

¿Qo¿ llamas 
Buen tiempo, *e&or, si vemos 
Llover entre nubes de humo 
lirauizo de plomo el cieno* 

íPues 6 ([oé mejor, si es esa 
La jireteusioo coa que vengo*? 

UNOS. (Oenlre.) 
¡Viva Segismmido! 

(¿M eajat.) 
onM. {Dentro^ 
i Viva 
Crislerna '. 

Advierte , te ruego. 
Si liallarte con Segismundo 
En esia acción es tu intento , 
Que no vas bi«n, porque eui 
tía Cristurua el campo en medio. 



|Ay Turín, cuín ai contrario 
H:i8 discurrido ! que ciego 
Vciiiío i servir i Grislerní 
Coiiiva Segismunoo. 



'^ Presto 

RniidrTM i icr cuñado. 
¡Uuédicesl 

CAKiHiao. 
Que ver deseo 
Si es verdad que ta lorluua 
A^vuda al atrevimiento. 

Dioü, ó tea l'icura , 
O caprlclio , b devaneo , 



A tantos noble* vautktt , 
No bav que encargarte el secreto 
De quiín soy, puesto qoe eu injñ 
Pobre, humilde y extranjero, 
Nadie habri qoe me cooosca. 



Eso ha de decirlo e1 tiempo- 

V ahora, pues ves que ya emi>ietan 

A repartirte los pueitioo. 

Pues que ya los batidores 

Han atacado el encueiiiro , 

Pasemos i la vaiíguardia; 

One hoy, si amor me ayuda , «otiendo 

SeBalarme laiuo , que 

O quede inunrunte, ó muerto. 

Atéogome á lo segundo. 

CRisTEKíu, {Dentro.) 
¡Aydemiiofelii! 

CSCENAXL 

CRISTERNA, d«Nír»:— Dicooi. 
{Cafa* y rulia grande ianlro.') 
CASiuiao. 
iQaíeswt*! 

Que, herido el caballo, viene 
De aquel ribaio cayendo 
Una mujer. 

V tras ella. 
Volante escuadrón peqaeBo 
lieloftnterla.ómataila. 
O prenderla inteuta. 



[hi . 
¡Pero qvé dmla el que i ciihi)) 



U capnciio , 6 devanee 
Qoe he de ver si valgo 
(^n ella Mas qne yo niesm'i 
V pni'S , en fe de qne sabes 
[puesto Lengua y país, te prefiera 



Qué te importa i UT 



ESCENA ZIL 

CRISTERNA, cagrwlo; alounot s- vnk- 



ÜÚ. — CA!»>riRO,TURUÍ. 



Teda. 

SBGHHUKDO. 

Apartaos , deteneoí, 
Qoe i reales {lersoiiaa solo 
Las rinden lus rendimientoa. — 
VofStra Hajesuü.,. 

C:tU«1K0. (Ap.) 

Qní esciietN)! 



Va qne Se 
Hablar, y 



Segismundo puedo 



_)ierw,)L6ii:tnna. 

,t,Z..MLyL--OOgTC 



manteuliiosdeslo, 
Huera i so horror. 
cumiMo-iActBieaeiiiBáSegimiindo:) ' 

Eso no, 
Sio qoe JO mnen primero.— I 

{A Crittem:) ' 
Cobra un caballo, entre tanto 
Que JO lu villa deOenüo. 



Loco , i contra tantos , góido 
fosible (ST 

CA31UIB0. 

Como mi intento 
Solo es de morir matando. 

CRISTER1I4. 

Y el mió lambfeu. 

ESCENA XIU. 

DiCiOS. —FEDERICO, dtniro. 
Llegad presto. 
Que efti en peligro su vida. 

UK WLMDo. (A Stgtmuaida.) 
Cardando con todo el grueso. 
Señor, su ejército avaiiía 
Sobre nosotros , i liem|>o 

?ue apartado de tu gente 
e bailas. 

BEGisMiinno. 
¿Qué saldada, jcie'osl 
Es ette , que ba emliaraiaüo 
El mas glorioso tnireoT 
TUHIN. {Ap.) 



FEDERICO , soiBíBos. — Dichos. ; JO 



AFECTOS DB ODIO V AMOR. 
Cara i cara, y cuerpo i cuerpo. 
Con Segismundo á loa hra^ni 
Llega, jl'ero qué oí aliento 
Eu su socorro (¡ajdaml!) 
Si en su misma sangre envuelto , 
Cnn él despeñar se deja 
Del monte! 

ESCENA XV. 

CASmmO, SEGISMUNDO.— Dichos. 

CASI11II0 1 SECisHunDO. [Denln.) 

jValedme, cielos!. 

' Voeet. 

¡ViTsCristemal 

TnaiH. 
¡Ylcioria 
Por los mas I | 

(Safan atrttaioi SegUnttmio g Cati- . 
«tr» , y e*U entangrenUáo.) \ 

CVISTERNjt. 

;Qué es estof ¡ 

CkSUIMO. ' 

Esto 
Es ser persona que hago, 
Y penona que padezco. 
A tus plantas ¡ a; de tnt '. 
Gaal eo el niiinio aliento 
De mi vida , la persona 
De Segismunüu le orreico. 
Con la victoria de ver. 
Cuando con él me despeño, 

?ae ha desmajado su gente , 
la laya en seguimiento 
Suyo... si... Has cuando to... 
Proseguir ni alentar puedo. 
: Peitce quien dlA la vida 
En lo sen icio ! {Cae ietmasaút.) 
caisTKBKi. {A Segúmundo.) 
Pues estos 
Trances de guerra j fortuna 
Sitn,enla vaina el acero 
'Que i reales personas solo 
Las rindeo los rendimientos) , 
Os dad t prisión, pues Teis 
Que A vista de Igual socew 



le retira 



impo 



{Ap. Aqni entro yo.) ¡A ellos' 
m soLBwio. {A SegitMunií.) 



Desbaratado j deshecho. 

TDBi:(. {Ap.) 

' ¿Ho ruera bueno ponerme 

' Ahora i su lado diciendo : 

« Huve. mientra» yo te amparoí • 
l;Hasquiénmemetei mi en eso? 



Que con mas vidas que un gato , 

Ksii vivo como un perro. 

{Ap. Calle quién es y quién s«>y,) 

CniSTERKt. 

Pues retiradle , adtirlieiido 
(Va que en siituiendii el alcance. 
Volver A la corte iiUinto) 
Que cu mi tiend» de campaña 
Se cure con los remeilius 
Que si fueran para mi : 
Porque m» su vida precio 
Que prisionero y victoria. 
( Levatila» loi taMada* á Catiíairo . f 
vitelM en *l.) 

Pues con nxones no poi-do , 
Tan grande Tavor , señoi'a , 
Con i-l alma os agradezco. 

I CMSTERK*. 

■ Id , cuidad de vuestra vida; 

, One en vos, si vivís, espero 
I Vengarme de Casimiro. 

' . CtSIUlRO. 

¡ Yo de mi parte os to ofreico. 

CRISTI*»*. 

I To lo acepto de mi parte. 

I TDIIB. {Ap.) 

■ Maeho ha* qne decir en Mo. 
' I VAIgale Dios por nótela ! 

I En qué ha de parar tu enredOT 
¡ cMKiao. {Ap.) 

i Vilgaie Dios por ventura, > 
Qué poco gozarte espero ! 

I CRLSTF.n». (Ap.) 

¡Vilgaie Dios |ior saldado , 

Ed qué obligación me has puesto ! 



JORNADA SEGUNDA. 

Jardia ea la corte de Saeiii. 

ESCENA PHIMEBA. 

CASIMIRO. TUHIN. 



¡ Notable ocation perdí! 
{Yanit StgitmuniÍB g iu§ leldaéi 
CASiaiKO. (^p.) 
Piies aun jo no estoy confuto. 
Has adelante, fortuna, 
Pase tu valof , si es cierto 
Que dar ono , es delier otro. ( Vate 

FEDEniCO. 

Va qne llegué A tan buen tiempo, 
Hiéntras un caballo cobras, 
Dinie , señora , i qué es esto ? 
{Tteaa ti^at y trcmpttat ) 
cnisTGii:<*. 



Aquel de la roja liaiula, 
One desesperado en medio 



Muy descortes mi desdicha 

) I Fuera en moslrur sentimiento 

(Va que prisionero loy) 

En serlo , señora , vuestro. 



';Donde, de tantas heridas 
I Apenas convalecido. 
Vienes, señor? 



Si k Cristerna 
En tantos días no be visto , 
Puesto que en su ausencia muero , 
jParaqué ensuauseticla.vivo! 
A verla v«igo , Turin , 
oi que es uo i.,.~ ..,_ »,.v»... Vt que, para hablarla , be oído 

Llevadle vos donde tenga (AFederlco.)} Que A cualouier.hora al soldado 
■■ -" '■- Audiencia da. 



corte , lo es la torre 
Del Homenaje. 

raniKico. 
Eo mi mesmo 
Alejamiento teiulréía 
Quien os sirva. 

StGB»01*0O. {Ap.) 

¿Quién vlú,lCie1os! 
De la dicha í la desdicha - 
Pasar i nadie tan presto ! 
(Van« Federico , Segiémundo y m¡- 
dadut.) 



I 



Si ese ha sido 
Tu IniPiilD, A buen tifinpo Itegw; 
Qae rila al apacible sitio 
lleste janliii . donde dicen 
Que suele andar de continuo , 
Leyendo una %arta sale. 



Hasta qne acabe de Térta ; 
Que no es cortesano estilo 
Llegar estando letendo. 



stando letenflo. . 

jiizoaeyLiOOgiC 



CSHTEMA. (Lee.) 
« I)c»1e el día que supimos, 

■ Si-üora, aquel bomiiiiaje, 
>Que Tuesira M^Miad lii/.u , 
■Con isn granJe premio i <|iticii 
>Se iu diere muerln ó viio, 

■ M vivo Di inaeria déí 

CASWIRO. (Ap.dél.) 
TaríD , i has tísio 
Hns snlx-rano, mas I)e1 lo , 
Has lii-rraosa, am divino 
Sugeloí 

luQnitas veces. 

¡Uallui'aa tú! 

canTEUR*. {Lee.) 
■ Varío* juicios 
(Se lian tiecbo en su aasc'ucia ¡ pero 
lEI que corre mas vsiido 

■ Kr, itue ana melancolía, 

■ Une itoiencias j sentidos 

■ Le tenia perlarbiidos , 

■ Pasándose í ser <k-lirio , 

■ Debíú de preci|iÍiario 
iltesde una ([alerla al rio, 
■Dojiüe K encerraba & solas.* 
Con jusia raxon admiro 

Tan gran novedad. Mas luego 
Discurriré; altora iiroslgo. {¡.a 
ctsuimo. 



¡Por qué ! 

Purque i'l que rerilio 
Cuando alguna cana leo, 
Le pago cuando Iu escriho. 

CHlSTKRTA. (tíff.) 

«Aurlitela. que en su ausencia 
• Tiene de Rusia el dominio, 
■Sabiendo que Segismundo 
■A ser prisionero vino 

■ Ite lus armas, siendo ella 

■ Ucsa lineiía mo[ito, 

■ A ponerle en lil>eriad 

■ Marcha , j boj* en lus distritos 

■ Rajíin alio sus l>aiideras.> 

CASIMIRII. (Ap.) 

¡Qué aire ! «jué beldad ! qué lirio ! 

IKeliz quien compró esla dictia 
\ cosu de aquel peligio ! 



. íUe.) 
(Pero apenas llegar! . 

■ Cuando yo, que leal le sirvo, 
■Cumo pongas ei) la ra;n 
■EiuboEcsitos j escondidos 
>Kn sus malezas algunos 
■SoldadoH, con lui caudillo 

■ l)e sbKs facción , haré 

• Que de una seña adverliiln, 
'Que seri una banda blanca, 



ÍKDIAS fíK DO.^ PEDRO CALDBRÜM DE 
■ Pueda carearse conmigo; 
iV dándole nombre, sena 

'j. — .V cuiitrasi-ña , atrevidos 

■Lle^iar i su lienda , donde 

I La noclie liaeiendo su ollcio, 

• O la prendan ü la mateo.) 

AlmM. discurso mió, 

Kii laníos, ea lau extraños 

l.n breve deste papel, 



LA BARCA. 

CASiHinn, 
\o soj tan recien venido, 
Que oficio, puesto ni plaia 
l'engo ; puis apenas piso 
VuesLro, para mi extranjero 
País, cuando ct bado previno 
Hostrar que * serviros vengo , 
Con que empetase 1 serviros. 



Uiscí 

ctSHiRO. <,Ap. á Juña.) 

Ya ha leído. 

I Traía. 

Llega pues. {Ap. á $u mu.) 

CASMiao. (Ap.) 

Un monte muero 

En cada planta que animo. (Acércate.) 



I Casimiro, desde el dia 
Oue sopo que Tengalivn 
Mi rencor lia de bnscarie , 
No parecer! {Sibabri sido 
Ardid j cautela? 

CASIS ino. 



Si i la deidad del milagro 
Llevar de he agra<lecido 
La tabla de la tormenta 
El nlufrago peregrino, 
Bien^yo i tus aos, señora. 
En piadoso sacriQcio. 
Pues vida j alma te debo , 
La alma i la viüi te rindo. 

CBHTKMA. 

(Ap Acaso lia sido : suspenda 
De mis discursos el juicio.) 
Hncbo me buelgn de veros ; 
Que vuestra persona estimo 
Mas (ya lo dije, v ahora 
Vuelvn de nuevo* decirlo) 
Que vidoria y prisionero. 

Bien nn cortesano dijo 

SLC nuncJ á los reyes falla 
udal de premiar servicios. 

CHISTE R^A. 

jCómoT 

CASIMIRO. 

Como premian solo 
Con dejarse ver benignos. 

CRISTEHNA. 



CHIS TERNA. 

Bien es que se den la mano 
Honores ; beneQcios. 

Sf ; pero siempre . señora , 
is digno es lo nías digno. 

CHISTEINA. 



„ !ii i|ué compañía , en (|uc tercio 
SenisTiQué pu''Sln, qué ollcio 
tSnmi e.érdtü ICiieis! 



¿De qué nación soisT 

La banda, 
r.rei nue os lo hubiera dicbo. 
Vasallo de Rspaña mj, 
Borgoüa es mi pairio nido. . 



Coma nunca el pobre 
Es, ni bien, ui nial oacido; 
Bien, (lorquc otro ba de dudarlo: 
Nal , poruue él no lia de decirlo. 
Un soldado de rurtmia 
Soy, no mas, nue ¡leregrlno 
Vengo bascando la Kuirra, 
I Sin mas Tavor, mas arrimo, 
I Mas lustre ni mas caudal , 
I Que esta espada , de quien Ba 
, Que ella ha de decir quién soy , 
, Si es (lue el enigma no irivide 
: Del sabio que preguntó 
i iQuién después d<> haber nacido 
I Habia en|.'t-iidrado á sus padres* 
I V otro . el .snldailo . le dijo; 
i Que los padres di-l soldada 
Solo son sus birtius mismos, 
' Con tan ^raii nori-dad cumo 
, Nacer primero los bijos. 



Siildado siT : 
Sangre , nombre y a|H'[|¡do 
A esto se reduce todo. 



Segunda vei os estimo 
(Va que buscando la guerra 
Venís, como me balwis dicho) 
Que mis armas eligieseis , 
Y no las da Casimiro 
.0 Segismundo. 

i Quién tuvo 
Kn su mano su alliedrio. 
Que lo mejor no eligiese? 

CMSTEnnA. 



Poderosos enemigos 
Sitiada está? 

CASmiRD. 



(T perdonad el estilo, 
si i prívilegios de reina 
l.os <le innji'r anllcipn); 



"CSoglc 



AFECTOS DE ODIO 1 AHOlt. 



Tin de bvor, qae do baj hombre 
Con quien no hable el sobrcscriio. 
Servir por inclinación 
Es tan maüosu arii licio , 
Que de la penalidad 
Sabe labrarse el alivio. 

V cuand'i reina no fuerais, 

V reino de quien lie otilo 
Por TuMiro iuKenio milagros. 
Por inesiro valor prodigios; 
Solo por mujer, señora , 
Libre ona vez ea mi arbitrio , 
Os eligi<-ra por dueño; 

Oue lieoe casi divino 

Su ser, no sé qué alMolulo 

Imperio sobre v\ di'Stino, 

Bue, sin saber á quién mandao, 
andan con Unlo dominio, 
?ue senrirlas no es lioeza , 
e* uo servirlas deliio. 

CniSTERX*. 

ÍY no sabéis que sois noble? 
nes JO si ; porque es preciso 
Que el hábito de eslimarlas 
Caiita siempre en pechos limpios. 
Yo doy por vistas las pruebas , 

V piten }□ las califico... 

— Kl capitán de mi guardia , 
Al ver mi caballo herido. 
Por llegar i socorrerme 
En el pasaito coiiDictu, 
Nuria; r paes que vos qnedais 
Reredero del peligro, 
Es bien lo quedéis del poesto. 

CASUIhO. 

A vuestras plantas rendido... 

{Arredíllate.) 



No, no mas; 
Que esto no es mas que principio ; 
Y sí una iiitfrpresa, quelioy' 
Os be de fiar, consigo . 
Vaque al dispoiierla halléis 
A laii buen Uem|M) venido. 
Habvis de ver... Pero esto 
El efecto ha de decirlo. 
Esperadme aqnj . entre lanío 
Que á consultar los desiyuios , 
Como en Un inl general , 
Voy della con Federico. 

m. 



Aliad , levantad del suelo. 

V vo, que ha mas de mil siglos 
(jiie.uvciido hablar en discreto, 
('.allanJn he estado (martirio 
Que noalcanzó Üiocleciano, 
Pui-sio que i haberle sabido , 
Cnn llenara i pasar inti'S 
A conceptos (jue i cuchillos } , 

También ]Kir rocín - venido , 
Sur vitaiidero siquiera! 

CASIIIBO. 

Quita, uedo. 



Dejadle. — i Quien sui.-T 



riHRico. 
¡Una T mil veces dichos» 



CnlSTERIIA.. 

Accidenles sucedidos 
Acaso, ni dicliasson 
Ni desdichas. 

FEOEtlICO. 

Ravan sido 
I.o que fueren , {lor lo menos , 
Cuando el nombre oo sea indicio 
De memoria, i mi mfl basta 
El que DO lo sea de olvido. 

CaiSTEBNA. 

Eso es exceder los fueros 
De aquel hidalgo moiito 
De servir sin esperanza. 

VEDeaico. 
Vo ; coQ qué esperanza sirvo ? 

CHtsTrnTu. 



I. Vo si 



- i-ie , 



El sii've sinlenilo, cuando 
Como )■ liHio, catío y visto ; 
Luego el senido sov yii. 
Puesto que él no i>s'ei sen ido 
Y aunque él sea el servid iir. 
Estoy yo i vuestro servicio. 



Buen bumur tenéis. 



KOT( 



Di! dos grandes novedades , 
De que un conGdente mió. 
Vasallo qne en Husia leu|ja 
1 Ke da en esta carta aviso. 
I c«imao.{.4p.<l«.) 

! Fsio me importa , Torin, 



¿Pues hay mas de oírlo? 

Pero para lialilar en ellas 
Asegurar solicito ' 
Que Segismundo ( que en fe 
De la guardia le permito 
D<'sa torre de palacio , 
Qne es de su prisión retiro. 
Salir íi aquestos j;irilines) 
Nonosoiaa.yimaüino. 

8ue desde que estoy ¡o en ellos , 
uire sus redes le be visto. 
Y asi, ciimo acaso, quiero. 
Dando breie vuclia al sillo. 
Asegurarme de que 
tio rslé (liHide pneda oimwt. 
Esperad los dos; que iinpiiria 
Que esté su efecto escondido 
De Segismundo. 



SEGISMUNDO. — DicBOS. 

i InfellE 
Quieu á tan mal tiempo vino , 
Que oyó en tus labios su uombrel 

CRISTEHN*. 

Eso otro al contrario dijo. 



jCómoT 

SECISMiniDO. 

Como lo que es 
En el dichoso cariüo, 

ño eu el desdichado ; 

V asi bien puede baber sido 
Dicha en otro, eu mi desdicha, 

:on afectos distiiilos 
Habléis del como parcial, 

V de mi como enemigo. 
Has ya que lo soy, señora , 
Dar a entender solídlo 
Qne lo soy bien, como deba 
Serlo yo. Un criado mió , 
Que preciado de leal, 
Henosfireciaudo el peligro. 
En tr^e de jardinero 

Osa entrar aqui, me ha dicho 
Dos novedades que os locao, 
y habiéndolas yo sabido 

ÍAp. Hagamos del ladrón Hel, 
'ues saberlo ella es preciso 
Dia maí ó'ménos), fuera 
Ignorarlas vos delito; 
Havnrmnite , cuando dellas 
Puede si-r que el hado lm|>io 
Desarrugue el ceño, jr sa{|ue 
De un estrago dos alivios. 
Una es que no se sabe. 
Señora, de Casimiro, 

V se eré que perturi>ado 
De melancolía el juicio , 
Kuríoso se arrojo al Timáis, 
Pues cerrado y escondido 
En una galería , nadie 
Salir, señora , le lia visto. 
Otra es que Aurístela tiene 
En su ausencia , con motivos 
Ue [loiienne eu llberiad , 
Cuyo ejército, tecíno 

Va i vuestra raya , esperando 
Las diversiunes'del mío 



i Qué mas? 

CHISTEHNA. 

._is hay <|ue saber. Lo mismo 
Iha i decir yo á los dos , 
Que liabeis vos ¡¡ los tres dicho. 
iRo. (Ap. á TuHa.) 

t1%n fin por muerto y por loeu 
le ticneír? 

Pues no han mentido 

Mas que en I» mitad del precio; 
' itia, verdad han dicho. 

SEGISMinM). 

{Ap. lAqol estaba este soldado? 
Con tanto rencor le mhv. 
Como causa de n ' ~ 



'•"títTOgle 



Qae bai4 mucba si otro fluju.) 
Vue lo supieseis, srfinra . 

KiUriiotiunleiiiil avisa 
nohlt^ df 1.1 iiiiIK'Íh ; 

V mus si (lelli coihíli> 
Uue |>ues Casimiro lué 
Ouieii laii gran pesar oí iiiw. 

Y é\ falla, no Laj- conlra i|iiieii 
Vnriva la guvrra al t>riiici|iio. 
Aurisicla y jo, no solo 
PHíioiii'ros , mas cautiuM 
Si'rúiiius VLi<:'Sirus , si danilo 
Sentimientos al olvido . 

Ve el norte que oua pti... 
ckisteuna. 

Rasu. 
No prasiRBis: [|iie al oíros 
Darme aqal laa nuevas vos. 
Proponiéndome el detigulo 
De (i |iai, me da i eniender 
Que todo esto es arlllicio. 
Creído tuve que pndi* 
Ser verdad el precipicio 
De Casitniro ; j ahora 

?ue en vos la noticia miro 
e¡ preteilo, me persuado 
A que lodo sea Ungido. 



cnjIKDtAS HE DON PEDRO CAl.DRRON DE LA BABCA. 



Ni saber dálaadl«r 



One el temor le haliri eseomlido, 

Al ver que contra él no lia; 

Principe , qae conmovido 

Al interés de mi mano, 

O al blasón de su lionrickiio < . 

No ine solicite asunto 

De su militar auxilio. 

Kt-derico, ya lo veis , 

l'ui-s que mis armas le fio , 

A tiempo que Hungría me escribe 



yuc»! 



Druv< 



Kl de bularía j Polonia 
1'amliíen me avisan 1u mismo ; 
D<- luorie, que al ver que taiiii 
Puilerosos enemigos 
l.e lian de buscar, el l^mor 
Kin duda esconder le hixo. 
Por ver. si en este intenneilio 
Mor 1 la pUlict oidos 
belapat... 



V fio lo afirma 
Ver que nadie dé por fijo 
Su ileipeüo, que es dejar 
La pnerta abierta ■l.ariiiirio. 
Para qae pueda despoft 

Sue se bajan deavaMc'idn. 
ecba l« pal , los socorros , 
Vivo parecer, >l viso 
De otra disculpa. 

CAíiimo. (4p. á Turín.) 
¡Que oiga 
Esto JO ! 

iUajmasdeno oirloT 

iCémoI 

nnU sordo. 
KcisMVKiK). (Á-Federieo.) 
Que han 
Críslema, priocipe , el jaiclo 
One quisiere , es dama y puede ; 
Has que tos te hagáis , no es digno 
De vuestro valor: qae ¡lecbos 



< Tan generosos j altivos 
('réii desdichas, no ruindades, 

: V pn ellas el fu^o activo 
l)e io rencoroso, apagan 

: Llantos de lo compasivo : 
Koera de que ei argumento 
Contra el propio interés mió , 
t^rér que mi enemiga hiciera 
Lo quu no hiciera ;o mismo. 

rEOESIGO. 

Va sé que el tener jo bonor 
; tCs tenerle mi enemigo ; 

Pero cuando el caso sea 

Tan jamas aCoiiLocido , 
■■ Puede ariillrar la so^edia. 
] seeisunitDo. 

No puede; t asi os suplico 
' Que advirtáis que pTÍ<minero 
' ^J' J que aunque sea mi prime, 
. Amigo y cuñado, no 
I l'engo acción para pedir 



De cualquier suerte que vo 
liaWe... ■ 

I ciisresits. 

I BasU, Federico, 

: Basta, Segismundo. Ved 
Que estoy ¡ro aqnl. 

I CMiMiao. {Ap. d Turia.) 

I iQolén, ¡ilivin 

I rielos ! crérá que yo esté 

I De todo esto por testigoT 



Vn, señora... 

! ■ CniSTER^A. 

¡ Btenesii, principes, idos, 
I Idos vos también, y ved 
! (Segunda vez lo- repito ) 
; Que estoy (te por inedia yo. 

FCDRRICO. 

Obligaros solicito. 



CRISTERNA.CASlMinn. 



Oscilé. 

CASI VIRO. 

Hasta saberla. 

CniSTERTA 

1'iinihirn 
Sabéis que con Federico 
Iba i CDOSuliarla. 

SI. 
caisTERiiA. 
Pues sabed que , Interrumpid» 

Aqu^l intento con <>sta 
llesason que aquí lia liéis viüo. 
Va coiisnllai'la no quiero . 



V bsceis bien. jQué mas consejo, 
' Scíiora , que el vuestro mismoT 

I CRISTEKNA. 

I Pues oid. Pero primero 
i Que me resuelva i decirlo, 
; Ne habéis de bacir juramento 
i Del secreto. 

I CASIaiRO. . 

! A InK divinos 

¡ Cielos , Id nxUlta en tierra , 
lina mano sobre el linijilo 
Acero, en las vuestras otra, 
Lo otorgo, juro y confirmo. 



Obedeceros deseo. 

FSBHtKO. {Áp.} 

íltenme los cielos camino 

Para que yo mantener 

Pueda lo que hubiere dicho ■ ( Vaur.) 

SEGISUIMPO. (Ap.) 

Por no ser i este soldado , 

Has gustoso me retiro , 

Que sentido de no haber 

Vuelto mas por Casimiro. Yau.) 

csisTñnA. 
Soldado. 

iQai me mandáis? 
CRiSTEBNA. (A Turitt.) 
Retirlos vos. 

TURra. (Ap.) 
iSecreÜcoT 
¡Quiera Dios que i hablarse nielran 
Secretos, y no entendidos; 
V ya que anda el diablo snrito. 
Que no ande el amor listo ! (Vine.) 



Ceremonias d 



ii^ri 
Sabel 



!lsT 



homenaje 



Tsl ves he teido 
Que esta es su Torms. 

cniítsh:<a. [Tímale la maiio.] 
Pues yo 
Con (oda elki le recibo. 

CASIMIRO. (Ap.) 

Por lo menos ya esta dicha 
No lias de quitarme , hado impio 
y como el ¡acto me dejes. 
Te doy los demás sentidos. 

CHISTE RRA. 



1 Pues qné bace en adelaotarto 
Quien sabe que fat de ci)ni|iliriaT 
* CKismnA. 

fue en )a demanda de la 
iCcIoD que de vos conllo , 
Perderéis Is vida tutes 
Qneelef'^to? 

CASIalRO. 

Asi lo aOrmo- 

Pnes con los soldados, que 
Yo o« entregare «seogidM , 
Iréis i b raya , en cuyos 
Harsüados Uilierintos 
Emboscado, ei^eraréfs 



dbvGooglc 



BmU our en elti M dé iTtoo 
Tnsmolad» hljne* »efia ; 

Y habiéiidte vnrcado j nsto 
Coo quien la big* , lomaréii, 
Caulamnite prereuido, 
Seba, conirasMía j nombre , 
Uou ipie en «4 Iréniulo abri|[0 
De la nocbe llegaréis, 

Bieu informado del sillo, 

A la tienda de Aurisiela , 

Dande osado j atreviilo 

La prfndal* ó mátela. Este 

El orden ed, advíttido 

One aneda 1 mi caeDla el premio, 

V TI i la VDesin el peligro- (Fue.) 



CASIMIRO. 
Oid.etperad, Ted..,— Fortmii, 
iQaiÍQ en et mundo M ha visto 
gn tau nuevo, Un exmño , 
Tan raro, tan e:(qulsito 
Empeño de amor ; honor , 
Sangre j patria? Mas ¿qué>dmiroT 
Hai «qué dudo! Uw n]iié eitraOoI 
Qaé discurro t qué imagino. 
Si sangre, patria v honor. 
En este confuso abismo, 
Uonde amor todo es porientoi , 
Hirída todo prodigios. 
No pesan , no mooian tamo 
Como haber Criiterna dicho 

?ae e*Ü i su cuenta el premiarlo, 
va i iDicaeniaet cumplirlo! [Vue.) 

JUaapaacBto t otiUu ití DaaaUo. 
ESCENA TU. 

AR^E3T0, AURISTELA, soldados. 
{Tectn ctja* y Irempelat.) 



AFECTOS DE ODIO V AUOR. 
En lid campa), dejándole i mf estrella 
Las armaa, ponjua A Un de empresas la- 
De mujeri mujer lidleu igiialifS. [I«s, 
V pues (sea verdad 6 no lo sea 
Su despc&o ó su amor) es bieu que vea 
Crislema , tí blasona 
Oe que ella Pi\tx ei , que soy Deiona , 
No lia de saber que se rimtiú mi pecbo 
Al ocio Mando del mullido lecho. 
Poned ahi anas luces y un asiento ; 
Que ese le basta i mi cansado alleirlo, 
Cujjido porQado el sneüo 
Se quierabacer de mis senUdos dueño. 
Salios todos afuera. 
ISaeaalucet.tiéalaie Auriite¡a,f van- 

i Oh vasa oscoriiTad, corre tijera, 
Üue la llora no ve la saña mia 
De que me vuelvas i traer ul dia 1 

ESCEHA vm. 



_ ,iej del 

Cuyo Inmenso raudal j cuy» cumbre, 

Del mar las olas y deutol la lumbre 

Udo Iguala, otro mide, . 

Y i Suevia y jtusia en térmiuM divid(. 

Alto haga Duesira gente , 

Va que elsol líos campos do occldeue 

Hoyeodo baja de la nocbe Tria ' 

En el postrer crepúsculo del día : 

Que apenas el aurora 

Veréis que las mas alus cimas dora , 

Cuaodo mi orgullo ciego. 



Él próvido verdor de la caropalia , 

Siu perdonar al bélico tributo. 

Ni hoji, Di Ddes, ni vid, lu flor, ni fruto. 

Va la gente atojada 

Por sn maleza csU.f tu tienda armada: 

Entra , aebon, i descansar en ella. 

IDnUTELA 

Mi qulvlud solo estriba en no tendía 
B (Ha qne , mentidos mis desvelos , 
lt« di pot saiisrecha de lot celos 
De Segismundo, al ter cuín maniOetta 
flalUbcdon la libertad le cuesta ; 
1 e' db lambii'u que irlgico mi herma- 
Va de hifelioe Ata de cortesano, [no. 
Ño parece : iohlice , [ce ; 

SI el despeSo es verdad qae el vnlgo di- 
Cortcsano, si es qae retirado. 
Por vlTtr ife Cristema enamorado. 
Verse eicnsa con ella 



En Süevia tOá; jinai fuUm 
Pudo blaianar de amante , 
Que prUioaero no esti T 

ADRISTIIA. 

¡Hola! 

[SaU ArMeila.) 

ADaistiu. 
Qaléo canta. 
Mirad. 

AIKUTO. 

El soldado ha sido 
De posta , que , persuadido 
A que sus males espanta 
Si el adagio no mlntiú , 
. Con ese slivio pequeño 
I Esuauía cansancio y sneño. 
-Uiréle que calle? 

AUniSTStZ 
No; 



- AaHssTO. 
lA qué novedad, seüora. 
No hacen versos al Insume 
Ociosos iugmios? Y es 
Uarto que en la ardien'te esfera 
De aqnesa encendida hoguera, 
Adonde reparar ves 
lr;is del liielo y la escarcha , 
Nosí - 



Id , y no le digáis nada ; 
Qae DO 1e quiero quitar 
Eseabvioisapessr; {Vm« Armtlo.) 
Ni aun al mió , ti llevada 

Clarín so concento ñiera 
Que mi espíritu encendiera , 
Acordiodose teloi 
Que en Süevia Segismundo , 
PrisloqeroesU... 
Variai voeet (dmlrv) t AtitisrELA. 
. ¿Km fuUn 
Pttia tltianar te amante, 
Qte pritlttuTO tu ati T 



loi.DADo. (Dentrt.) 
Bita qae altadirndo á la catM 
A quien debe et padecer, 
DMleemenle te eentaela , 
Dieiendc una y otra eet : 

Tedas Uu voeet. (petín.) 
Prietenerome tíenen 
Por un buen querer. 

soLBADo. (DMtra.) 
Yre$paniten ledo» 
Envidiólo* dil : 
Si el querer ei delito... 

Todat lat voce». (Dentro.) 
Príndanau tamUen. 

ADHISTELÁ. 

on lodos (¡ay triste I ) 
._ , responder 

A las finiasmas del su<>fio , 
Que ya en mi irinnfur se ve : 
Todat lat vocet (dentro) i eliji. 



fSCl 



CASIMIRO, con una bando en el rot- 
tre; ROBERTO t souiam». — AT- 
RÍSTELA, dormida. 



Aonqne de mi recatado. 
Descubrirle no has querido 
El rostro , el haber venido. 
De quien vienes euviado, 
Basia u:ira que pretenda 
Cumplir lo que prometí. 
Llega conmlxo, qne aquí 
Es de Aurisiela la licuda. 

CASIHiaO. 

El no descubrirme ha sido 
Temer, si el rostro me viera 
Quiítalgono, que pudiera 
Ser por él niny conocido. 
Porque eu campaña me ti 
Hucnas veces cara i cara 
Con tu gente. 



Falseando a las centinelas , 
De nombre y scBa las guardas. ' 
Yaelcampoenquielnd.jquÉaguarduT . 
Durmiendo esU.iqué n-celasT 

CASK-no. (-tp.) 
Blf*n , guerra , ladrón atrox 
Del siglo , In horror le muestra. 
Pues llave hicisle maestra 
De lodo el reino noa *oi. 
Sujeta á uua lil cautela, 
i A quién \ cielos 1 no da espaolo» 
El mirar qae duerman laníos. 
Solo en fe de qne uno vela ! 



CASiNiao. (it fM Miiaiot-) 
Retiraos, y soto Iml 
Me dejad ; qoe si consigo 
MI Intento , yo os llamaré 
A su tiempo. 

{\ttjue loi toldaiot.) 

BOBIKTO. 



A li ocMion que se ve , 
Tienes áAuríilclaMIa , 

... ü,nt,Z..MLyGOOglC 



COUKDIAS DS Wm PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 



El órdpn e» 
De maralla. ó tle prendulla: 
V pues mi! (I iii ik tacogiír, 
'l'oiio lo lie (lií cji-caiar, 
QuK preuder leitgw y matar. 

Em i cómo pn«(le setT 
Halar y prender jiio ca 
Coiilrario? 



Traidnr. malindole i lí, {Hiérele.) 
Y pKiiiJieuclo Jl Pila di-spurs. 



j Miteno sojí I ( Cae dfn/r«. ) 

CASIXIRO. 

Nadie se e^nlp 
One en tan nunca visto Hinprfio 
Male á un iraiilor como dueño, 
Preiidn ji uit alma coido amante — 
{Quilate la bonia g se la echa al toi- 

tro á AurUMa.) 
Dale , Au ríatela , i prieion. 

AUH13IEU. 

¡Ajdemi! 

CÁSivmo. 
Llegad, <r vamos 
Hoiule la escolla dejamos. 
fSateu lu* toliaái't , ulUiiaiue á Au- 



¡ Traicioo ' 
ESCENA X 

ABNESTO.— AtlRlSTELA, dealra. 

i Ah de la itiiarda ! Entre el ruido 
La vnx de Aurlstela oí. 
Acudid. Hms (¡a; de mi!) 
Rii un cadirer lieiiilo 
Tropecé, 1 tiempo qae ella 
De aqnt hila. ¡ Qué recelos ! 
¡ Aaristela ! 



amiESTO. 
Sn *(M ( ¡ aj de mi r ) es aqiiellt , 
Que ja en ecos desma vados 
DeDtro le oye de la sierra. 
¡Traición, Irafcion! 

{Vate Ámett», y Uean eajat.) 
Vteet dentro. 

¡Arma, guerra 1 
»ui.i^Tr.i». (M/M.) 
;A;deml<nrelli:! 



ESCE3VA XI. 

CASIMIRO T SOLDADOS ean AURISTELA, 

detmasnda. 

Soldados , 



No teoemos que lemer 
"ue la puedan socorrer, 

á ella el atiento desmají 
Tanto , que casi sin vida 
Ha quedado , aquí podemos 
Repararla , pifs tenemos 
Por nuesira esia enlreiejida 
Esiancia del monte, en quieo 
Defendernos, cuiudo fuera 
Posilile que la siguiera 
Su ejército; y asi es bien 
Que las dos tropas montadas 
Kstéo. en lauto [ ¡ ay de mi ! ) 
Quo vuelve ó no vuelve en si. 
Porque, sus luces cobradas 
CoTiiis del sol, i quien vemos 
Que ya comíenia i hicit. 
Pueda en un caballo ir. 



I sMincLs. 

ECso es querer persuadirme 
' A que sucho todavía. 
' V pues tes la mortal lucha 
, De hallarme »|nl en tu poder, 

Scjia )0 qué es esto. 

CASutinn. 

Escucha. 
, Un desordenado amor 
I Ue lleva , arrastra y deslierra... 

i ESCENA Xm. 

, SoiDAiK».- AURISTELA, rASIMIRU. 

{Voeei 4f toUadút dentro.) 

mot. {Dentro.) 



No, > si. 



;; No y sí ? 4 Cómo puede ser 

Que seas y que oo seas, 

S) no es que en sombras me veas 

Obligándome í creer 

Que es verdad que despeñado 

Moriste ? V pues dices que eres 

Y no eres, ¡quí me quieres, 

Y para qué me has sacado 
De mi tienda i esta montana , 
Haciendo al lueSo testigo 

De que era el campo enemigo 
"* que me preudiat 

CASiaino. 

La extraña 
Duda (¡ayAuristels bella !) 
De ser y no ser, no estriba 
En que muera ó en que viva . 
Sino en que quiera mi estn-lla 
"le viva y muera , no siendo 
siendo yo. 



El cómo ignoro. 



Siendo yo . pues que te adoro ; 
No siendo yo, pues te ofendo : 
Con que en tu suene y la mía 
Causa hay que uno y otro afirme. 



I 



En lodo te obedecemos. 
{Vantelattoldadoi.gdetcúbrtta el 

rottro.) I 

ESCENA Xn. 

CA5IU1R0, AURISTELA. 



fieldad que postrada eslAs, 
HecilN: en descuento hoy 
Ue la pena que te doy, 
L.a Itstima que me das. 
V si el sueño , que era duefio 
Tuyo , fué al desmayo ensayo , 
^^ represeule el desmayo 
U.is de lo ijue escribe el sueño. 
Despierta pues y... 

ADHISTELA. {Vuthe eH ti.) 

iAy demi! 



„ . , . iOoéoigo» 

i Sueño , ó velo ! i Casimiro , 
-Cielos! no es este! 



Acude presto, seüor, 
Que la gente de Anríslela 
Kl campo corriendo viene ; 
V pues ya su acuerdo tiene , 
Ponía en un caballo j vuela , 
No se pierda lo adquirido 
Con volver! avenlurallo. 

CAS taino. 
Dices bien , llega un caballo. — 

{Vate el leldado.) 
Vea conmigo. 



Si bas oído 
Que es nuestra gente , ¿ de quién 
Huyes? 



fonmifo, Auríslelí, ' ._. 
Donde veas que gobierna 
Ni acción superior poder. 



;A qué he de Ir yo huyendo? 



Ahnr* creí 

?ue ftié cierto H frenesí . 
a que no lo fué el despeño. 
I De Crlsterna prisionera 
Yo por ti» 

CASlIlflO. 

No di^asmas. 
Que presta vengar podr&s 
Ese horror. 



'■ Solo con decir quién soy ; 
I Pues en el iostuile que 

ü,nt,zodb/L-.OOglC 



Lo s«p> elli , moriré 
A BUS Irán : cea que boj 
Tras la oren» t\ae te alean» , 
Que va la venganza pienu ; 
Pues le llago apenas la ofenu. 
Cuando teBojí la veuganra. 
Ven , dirto quien so;, ; aii 
Halanne al punta veris , 
Y irngada, quedaría 
Duqueu de Itusia 

{Selt el ioIila4ii.) 



EsU ya el caballo. 



No hagas resistencia , 
O volverA la violencia 
A BU primera acción. 

AtlBllTei.t. 

Ten 
La mano, qae si dormíüa 
Te dejé atrever i mi , 
En mi acuerdo no. De aquí 
Vamos pues. 



Qne i vengarte vas. 

jtDUSTEL*. 

Noté 
Lo qae haré : allí lo veria. 

Y aquí , porque ¿qué esperaoia 
Hahrá en mnjer oreudida , 
Que esli en que calle mi vida , 

Y en que bable su veng^aniaf (Van 

lardlD de Crisltm. 

ESCEHA XIT. 

GRISTERNA, LESBIA. 



CHISTEKNA . 

Un cuidado 
Pocas Tecei , Lesbia , supo 
Gnarüar al SBeho el descauso. 
A aijuel soldado extranjero 
Envié i nna bccloa. Dando 
Del j dolía dos erectos , 
Bien cooBiderrbles ambos ; 
Uno, porque ca él estriba 
La quietad de mis estados. 
Si le consigo ; v el olro , 
Porque si por éi le alcanio, 
Desempei^o erhocnenaje 
De dar t nadie la oMno. 

caincaiu. 
Como, siendo él 

Suien logre el Iriunfo mas atlo 
oy en mi servicio, qnedn 



AFECTOS DE ODIO Y AMOR. 

I Ubre; que siendo un soldado 
De forlnm i <]ulen le deba 
1^ el |>rimero fracaso 
Libertad , victoria ; vida , 
¥ despuus honor y aplauso , 
Claro esli que con merced» 
A menos costa le pago , 
Qae si Tuera oo igual inlo 

I A quien le debiera tanto. 



' iV no puede ser, seBArt, 

< Sf^iun lo que me has contado, 
I Que quien habla tan átenlo , 
; Oue quien lidia lan binarro, 
I Sea mas de lo que diceí 



Andando, 

Dijera, si va no fuera 
Viija ri'ialaad desie paso. 
Un amu busco, que Dios 
He dio, si da Dtos los amos; 
Qne desde que itjví ajer larde 
Le áeié con vos halilando, 
Y salió de aqui i moiiiar 
En cólera, v é caballo 
(Porque de unas campaBtas 
11)3 al principio por cabo), 
No ha vuelto. V asi, señora , 
Le vengo á buscar. Si acaso 
Sabéis vos del, no perdáis 
Las albricias del hallazgo, 
U os io pediría por liurto. 

Gasiante desembarazo 
Tieiie el hombre. 

CaiSTERNA. 

No loa solo 
Sé • del To para inforiMroi . 
Has vus me habéis de informar 
Del i mi. 

; Vo ? í Cómo ó cníiido^ 



Piando de mi secreto 

Su patria, Domhre j estado. 

T0»I1C. {Ap.) 

K fbera comedia esia, 

1 Cuil estuviera ahora eLpaiio. 

Tamañito de pensar 



Al alma me est&s hablando; 
Que si A su valor atiendo , 
üue iS en su ingenio reparo. 
Entro en la misma sospecha. 
Y poes es aquel criado 
(Que en fe de hombre de plaoT , 
Debe de haberse tomado 
Licencia de entrar aquí) 
Sujo, liihlale como acaso ; 
\)mr.i entre los dos podria 
Ser que averigüemos algo. 

EBCEHA XV. 

TUHIN.—CRISTERNA. LESBIA. 



Ha qu<> si^o altrunos años 
VuMtro ejército, de que 
Hallaréis testigos baños. 
Viendo pues que uu mochiller 
Lo pasa con gran trabajo , 
He ^luliqué i servir & este 
l>on Soldado de soldado. 
De quien no sé mas que vos , 
V aun pienso que no sé tanto. 
Lo que solo auadir puedo , 
Si la malicia adelanto, 
[Ap. No se pierda lodo, <ra 
Que se pierde el hablar claro) 
Es que debe de ser mas 
Que dice. Y esto lo saco. 
No tanto de ricas joyas. 
Que tal vex te he visto, cuanto 
{ Porque es lo que mas estima 
I De una madama el retrato, 
; Con quien i solas suspira 
Yllora;y esto del llanto, 
[Con su jay denjí! noes.seüora. 
, Pil^ana de hombre bajo. 

I ESCENA XXn. 



;Jojasjretraio?— Pero [AUibia.) 
Segismundo viene : al paso. 
Le di, que cstoj aqui. 

LEMU. (Con lurbachn.) 
Si él 
, él se iri. 

CniStlRRA. 

Haz lo que mando. 
'Ap. Desde qua esU aqtil, he tenido 



iTe 



' lAp. Desde 
I De que no 



Has ya no es posible. ¡ Cielos .' 
iQue hará al verme?— Éiitreesoscua- 
(A Segitmaudo.) [drua 

> Cristeroa estl. Vuestra Alleza 
No pase de aquí. 

I secisBunao. 

j Admirado 

' Al verte , Gera enemiga , 
Primer causa de mis daüos , 
Ausencia, prisioo j muerte. 
No sé cómo... 

Habla mas bajo; 
Que en sabiendo que he venido , 
A pesar de tus agravios, 
A darte la libertad 
(Ap- Desla manera le engaAo, 
Por olillgarle i que no 
Descubra mi error pasado) , 
He estarás agradecido; 
Porque sé donde está el paso 
De una mina en esa torre , 
Como quien desde sus aAos 
Tiernos se crió aquí. Pero 
Esto es para maa despacio. 
Vuélvele ahora. 



(Ap. i Qné fuCTa , 
Que dispusieran los hados 
Hi aiilidoto en mi veneno?) 
Vo volveré i, haUaHe cuando 
Estés mas S(da. 



tí..,Coo§T' 



tn 



Y JO [Cielos I 
Ti qne etio Miceoió auM , 
Puei con méríloB no puedo, 
Le be de obligir con engaios. 
cunniu. (A Tiirla.) 
Yen nn,ies lan belIsT 

' Undli 
Que él esiaba embelesado,' 
MeávéqDeditiio.yvl 
El mas perntdoM) trasio 

Sne <riú «mor en sa armería 
ptre lat flechas j rajoi 
De iu muolcioD. 

CIOTHNA. 

paes bien , 
iQoé K me da i mi! ¡Qué enfado 
Tau necio j impertioenie ! 

Hlimi. 

{Tocan un elariii itntrt.) 

CRISTXHU. 

Id i ver b1 ha Uetttdo 
Vuestro amo ; que ene ciwin . 
Y e«ii tropas de i caballo 
Quiíi son suju- 



COMEDIAS DE UUN PEDRO CALDERÓN DE LA 
Tal hoésped*. Mas los braiot 
Suplan la bita. 

CASIMIRO. 

El deseo... 



Ko tratéis de dlacnlptros. — 
Vos seai* mof bien tenida... 

(A AuritUIa.) 
cisiaiau. 
Uega. Anrístala. {Áp.S el llanto 
Deja, paen ves que mi miierte 
O mi vida esU eo tm labios.) 

CHISTIK^IA. 

Donde, aunque Reais prisionera. 
Seáis tan dueita de mi Estado , . 
(loma de mi ilda doe3o. 
(Ap. i Cómo desia suerte hablo 
A sangre de mí^nemigoT 
Has aa^cosa es mi agravio 
\ otra mi urbioida)).} 

AUaiSTCLA. 

l_Ap. ¡Cielos, 
Que sea esto fueru!) La mauo. 
Lomo i prísiouera , solo 
tic dad. 



CASIMIRO can AflRISTBLA t iolsa- 



.;Qué hacéis? LevantiM, 
y creed qne en tul tenebí , 

(Abritaaie lat Au.) 



BARCA. 

De que le booret* por ni nainna 
Aun mas que por vos... 

Biend«« 
ATgmnento es del valor 
Saber honrar al contrario. 
General, en vuestro nombn, 
De la caDallerla le hago. 

Ta mano beso , ; la tuya , 
Por tanto honor. 

«anisTUÁ. [Ap. i Ca iM n.) 
¡Ab tirano! 
¿Creíste que había ]ro de ser 
n vil como lili 

A mi enano 
Venid, donde reparéis, 
Seüora , «oto' ; cansando. 

AUKUTCLÁ. 

Con la merced qne babeb becho 
A lao valiente soldado. 
He descausado de todas 
Hls torlunas. 

OíSTKsnA. (Ap.) 
I Qué afectados 



RIN. 



íl ST¿RNA iKBIATni- Sino albergue. (V B«elcoot«.to 
I Que comanica a mi pecho 
' La \i\ sangre de ¡a hermano.) 



Ko vayas : — 
Yo reswnderé, besaiido 
Antes la Üerra qne pisas , 
Después, señora, tn roano, 
SI esl^s albricias merece 
Onteu llegú , víú j venció , dando 
Felit Un a la fnlerpresa , 
Pnes prisíouera te traigo 
A Anristeia. 

ÍUBIB. (Ap.) 

flasia aquí loco 
Esuba: ya está borracho. 
;Aau bemaua prisionera? 

LESS.A. (^P.) 

Solo esto me babia taludo. 
¡ Aurístela aquí , fortuna ! 
cniíTEnNA. 
Levantad, Maestre de Campo; 
Y aunque debo sgradeceroa 
Dicha en que intereso tanto , 
Por lo m^os de ooa queja 

Soe tengo dé vos, libraros 
opodiSls. 

TUBIR. {Ap.) 

¡Qué fuera, cielos. 
Que diera lumbre el retrato! 

tQoela de mi? 



De todos cuantos íavores 
Recibir de vos aguardo , 
Solo uno lograr espero. 

CHISTEaNA. 

íQuéesT 



SI, dtfvo 



iQuéesI 

Oue no hieiésedes alto , 
Y envfisedes atiso 
Antes de entrar en palacio, 
Para qne saliera jo 
Con mas festivoi aplausos 
AtecilHr, GOOMdebo, 



Que la que|a dejando. 
Pues yo doj por recibida 
La pompa de reales fausles , 
Sepáis que es quien pnaioueta 
Melraeimi... 

GUiniao. (Ap.) 
¡Esto; temblando 1 
kvnattUí. .... 
Merecedor de mas honras 

Sue hacerle Maestre de Campo , 
arquees... 

nnuR. {Ap-) 
Abora caer te deja 
A plomo. 

caisizBNA. 
■ iQoiént 

tnauíTEu. 

Quien me ha dado 
Has crédito con vencerme, 
A costa de riesgo tanto. 

Ke si fuera él el v«iciao; 
rque i quién tan temerario 
Osara entrar en mi tienda T 
Quién sacarme della en brazos T 
Quién , i vista de mi gente , 
Kin acelerar el paso. 
Retirarse tan en si. 
Que i reparar mi desmayo 
Hiciese uto en la espesura * 
Y asi en empeSo me hallo 
{ Porque Tean qne es su prehiio 
¡ El CTédilo de mi llanto } 



Entren i ver 
Callar mis dama, á cuarto. 

{Ap.dCati 
Sefior, ¿qué aventura es esta, 
Que I* loco y no la alcanzoT 

no sé cómo, 

_ , , iberse halladi 

Ni una mujer lan prudente, 
NI un hombre tan desdichado , 

Ke ella se alce con el nombre 
constante, j él de vario. 

(r«MM In 4h.} ~ 

iQuIío creyera que Auristeb 
Viniera, por tan extraños 
Lances , donde Segismundo 
Y loT 



SEGISHUNDO.-LÉSMA. 

Oculto j reiirado. 
Sin saber aué nuvedad 
Tocó ese clarín , be estado 
Solo atento. , Lráhia hermosa... 
( Ap. iQné he de hacer? alma, Hqjaim», 
Por .ver si lo que por ella 
Pierdo, por ella io gano , 
Y huyendo de aqui pudiese, 
Eo la falta de su hermano. 
Irá asistir i Auristela, 
A quien ausente idolatro] 
Solu atento, oira vez digo, 
A ha'blarte. V pues has quedado 
Sola, dime ¿como puede 
Hallar mi libertad paso! 
Lísau. (Ap.) 
Pnes qne ya hice el empeCo , 
He de seguirle, callando 
El que eaii Auristela aquf ; 
Que no es bien qtie el mal qne paio 
Le dé eM msto, it e* gusto, 
"'íMitrespeM- 

nt.zodb/LiOOglC 



ESCENA XIX. 



Que Crisierna (i miitn vinieroa 
A llamar para uii despacho) 
Vuelve , i mis solas entre eslos 
Mal entretejidos ramos. 
Donde dijo oue la espcrp , 
r Veri sí puedo algún ralo 
I Suspirar conmigo, flores, 
Deste vprde ciflo asiros, 
D«cídinp... ¿Mus Seuisniundo 
No es aquel que e«lá atli liablando 
r.on unadama*¡Esloniaa, 
Fortuna ! 

Digo que andando 
Undia porosa lorr». 
Siendo della castellano 
Hipadre, allá en mis niñeces, 
VI, entre las ruinas del cuarto 
UlUmo della, una quiebra, 
V supe... 

«dristelx. lAp ) 
• Iríme acercando, 
■r si entender jiudlese , 



Te suspende? 

Hacia allí pasos 
Sentí, y laK ramas se mueten.- 
Ver¿ quién es. {Ap. ¡Triste hado! 
Aurillela es. } 

AUHESrELA. {Ap-) 

i Hado injusto ! 
. ^□ es Lesbia? 

LEsm. (Ap.) 
Muda he quedado. 
Y así, huyendo <lella . sofu 
Habré de hablarla callaudo. (Van 

lEGISaUNDO. 

Oye , agaarda , Lesbia. '; No 
El gusto, con que escuchando 
Te esioy , dilates \ i De quién 



AUBISTELA, SEGISMUNDO 

ADIISTEU. 



4 Guindo filé ilusioD el daño? 

SÍGISNDNIIO. 

[^ duda una viva estatua 
He deja de bronce y mármol. 



AFECTOS DE ODIO V AMOR. 
I No hay que aver^uarmu el cuáiii^. 
j Kn lili , con Lesbia le cnciientio, 
j Diciendo, <lunde escucliavlu 

Pude (¡ah cruel!), qn^irosi-ia 
I El gtisto , con que ( ¡ ah tirano ! J 
. La estabas oyendo, i Bien 

He pagas, si , lo que paso 

Por ll , pues |>or ti he tenido 

A llar prisionera en niaiios 

De mi eiienijjja ! 



Bien dicen 
Oup Tuera el dolor amago, 
.Si supiera venir solo. 
íTuprisioDvra? 



Asi enmendara yo esotra 
Como esj enmeiidar ai^uardo. 
I A Lesbia hallé ai[Ul, y... Has ¡cielos! 
Crislrrna viene. 

«tmiSTRL*. 
>o hablando 
Te vea conmigo. 



: Uien dices; 
i Vo buscaré mas de espacio 
1 ücasícHi ni que cr 



Mucho harás en iierauadir 
A un corazou desdichado; 

Sue cnaudo su nial no viera , 
reyera i su sobresalto. 

ESCENA XXI. 



CASiBino. 
Viéndote sola , no pierda 
(Pues tuerce Crisierna el paso , 
Viniendo bicia aquí, A oln parle) 
La ocasión , en que postrado 

A tus pies, niia j mil v 

Ponga en su estampa o 



¡s labios. 



V yo baga de sus tres puntos 
Para mi rostro tres clavos. 
Con que anden frente y mejillas 
Como tres con un zapato. 

JtUtlISTELA. 

No tienes qoe agradecerme 
Tú, lo que yo por mi bago. 

(Vuelve SegUmunilo.) 

SESISJIODO. <<!?.) 
Hiela otra parte lolviú 
Crisierna , quizá buscando 
A Anrístela , y yo , por ver 
Si logro otro brev» espacio , ' 
Vuelvo otra vez. Mas coA ella- 
Hablando está aquel soldado. 
Que en lin , como aborrecido, 
En cualquier parte te hallo. 
Esperare 1 que se vSys. (Etdndete.) 

ESCENA XXIL 

CRISTERNA.— Dit^BOS. 

0BISTM1.A.WP.) 

Hacia aquí dicen que ha rato 
Que me eepora ilivertkia 



Auríslela. Has bablaudo 
Está el soldado con ella. 

SICtSlUHUO. (Ap.) 

¿Qué será secreto tanto? 

caiSTEBS». (Ap.) 
iQuéso plática serS! 

sEGisitNDo. (Ap.) 
Oigamos , alma. 

CilSTERI». {Ap.) 

Alma, oigamos. 
CAE mi no. 
Aunune obres tú por ti misma , 
Siendo yo el interesado, 
i No seré el agradecido 
Yo? 

ACMISTEU. 

No, vil traidor, no, biso; 
Porque auu agradecimiento 
No quiero de tan villano 
Término como conmigo 
Tiene tu alevoso trato; 
Pues por servir á Cristeroa, 
A mi me ofendes, faltando - 
A láDtaa obligaciones. 

CIL18TCBIIA.(4p.) 

¿ Qué es lo que oigo? 

(Ap., 



Esto i no es pedirle celí 



los? 



Y si eu esta parte callo 
Quien eres, es por vengarme 
Coa estilo mas hiilalgo 
Del que un ingrato merece ; 
Que no hav castigo á un ingrato 
Como hacerle ai> benebcio, 
Cuando él espera un agratio. 

■ SECISIIUBOO. (4p-) 
iQue calla quien es > Aqui 
Secreto hay que jo no alcanzo.* 

cmsTERnA. (Ap.) 
;Qae calla quien es? Sin duda 
Que es verdad lo que el criado 
Dlio . y yo temi. « Qué fuera 
Ser de Aurisieia.ei retrato? 

IV qué hiera que á sentirlo 
legara el imaginarlo? 



Por mas que te enoje ver . 
Cuánto vo á esa deuda fallo , 
Aun el (fia que te ofendo , 
Has de ver lo.que le amo. 

CRISTESNA. (Ap.) 

¿Qué mas claro ha de decirlo? 

SEGISUIIHOO. (,4p.) 

I Cómo be de oirlo mas claro ? 



¿En qué* 

En mi a üradeei miento, 
Paes señora de mi Estado , 

Alma y vida.,. 



Calla, calla. ' 
V si bas de loosirarle ea algo, 
Sea... 

CASIMIRO. 

¿En qué! 

«chístela. 

En que con mi qOiJ^ 
He dejes. Vel " 



eyCotlglc 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 



Ea eso , Bdioa. 



Adiós. 

{Ál ir á entrarte por dülinle$ ladot, 

encuentra Aurittela i Seakutundit, 

f Caiimire á Crütena.) 

■eatraenoo. 



Teu 



La pluu. 



¿Quiéa aqui me estaba ojendoT 

CASIMIRO, 

iQuiéaeslaba iqnl escuchandoT 

ICGlSHOniM. 

• Qdííii j» sabe lus traiciones , 



I * CUUHO. lAp.) 

I No desconBemos , peau. 

«IISTILA. (Ap.) 

I Esperemos , desengafios. 
j w»». (Ap.) 

I Viendo bablar í cada uno 
[ Enrre si, jo también bablo 
Euireml. Pero iqué es esto? 

cniSTinxA. 
¿Quién sin órdea toca i bando 
A esas ptiertasT 



(Ap. Disimule mi recalo) 

Ha oído niif un cargo os hace , 

Quien iates os di6 otro carga. 



(Ap. ¡Alli noble, aqui qnejosal ...) 
Saliiucer pienso i entramiMS. 
UGISHDNDO. (Ap.) 

lQuÉpcasion,si!... Has Cri»terna. 

mam«K.{Ap.) 
Segismundo. 

sccisaimio, (Ap,) 
Caile el labio. 



Safra el alma. 

CASIMIRO. (Ap.) 

¡ Qué temor ! 

llllllSTEt.A, (Ap.) 
i Qué ansia! 

cursTEM*. lAp.) 
i Qué peoa! 
SKGuaunoo. (Ap,) 

i Qué agravio! 
Tuaix. (Ap.) 
; Dueñas cuatro caras liara 
Una mascara de i cuatro! 



ESCOIA XXUI. 



FEDERICO, v UN PjUR, a.-m-» >~~ 
uno redelM , g en ella hd eerlet, y él 
HIT» en la robo, — Dichos. 



, artudo con 



Quien habiendo 
Ed presencia tnja liablado 
En la líBlima ó cautela 
De Casimiro, ba pensado 
Hodo con que de noi vei 
De aquesta duda salgamos... 

rmiTs. (Ap.) 
'.Miren con lo que abora esutlro 
Se viene para enmendarlo '. 



Por lo méuos , Segismundo , 
No diréis que bien no os trato 
En la prisión , pues i ella 
Tan buena vi^ia os traigo. 

SBGISaOIlDO. 

SI,seBora; mas no sé 
Si con afectos contrarios 
Perdonara el propio gusto 
A costa del propio dan o. 
(Ap. Corazón , disimulemos. ) 

caiaTKi.>,. {Ap.) 
Igpioradi mal, suframos. 



Y es, que en fe de la venganí* , 
En ese cartel fe llamo 

A publico desalío. 
Si es verdad que despegado 
Murió . ¿qué bav peroido T y si es 
Verdad que está retirado, 
Ks fuena , siendo quien es , 
Que silga en sabiendo el bando 
Pnes no ba de querer, ai vire. 
Quedar inhábil indo 
De parecer jamas, viendo 
Que )'o, para averiguarlo, 
Le mato en el honor, mientras 
En la vida no te malo. 

Y porque en in corle tú 
Seguro bas de hacerle el campo, 
Sitio que vo para qne 
Juzgues el duelo seiialo. 
Vengo A tomar in licencia 

Para ^arle. Veamos 

De una vez si es do Infelice , 

O de cobarde el recato 

De no parecer, j ai 

Yo sustento lo qne hablo, 

A cujo efecio , porqué , 

Señalado i\Üo v plaxo 

(Que las armas i él le tocan). 

No pueda nuoca ignorarlo , 

Te suplico que en tu corle 

Y en so corte publicarlo 
Mandes , para cuya instancia , 
Como arbitro soberano 

Que has de ser del desafio , 
Pongo el cartel en tus manos , 
Dejando sn original 
A la» puertas de palacio. 
(Drja el pafiel y vate con el paje, y 
tocan Mjat.) 
CMMIBO. (Ap.) 

iCidos, qué oigol 

tdmu. (Ap.) 

Viei>do estoj ' 
Ene! color de mtamo. 
Que burlado se ba de bailar 
Este , si envida de falso. Cw*,) 

I Vo me alegro; pues si viva. 



Veri qué ba de hacer mi hemuno.— 

(Ap. Vllegarl i Segismundo, 

Siu darle }0, el dewngaño.) (ToM.) 

Yo lo estimo ; pues pondrl. 
Si vive, su bouor en salvo- 
[Ap. Y '¡o lo que debo hacer 
Demiscelos, veré en tanto.) (VaK) 

ESCENA XXIV. 

CRISTERNA, CASIMIRO. 
ciBraKü*. 
Ya veis que siendo el que reu 
Federico, ; el relado 
Casimiro, yo no puedo 
Impedirlo ui excusarlo \ 
Pues no se nirca en buen duelo 
Al noble que pide el campo. 

Sl.seBora. 

CalSTCMA. 

Pues de ros 
Fio este cartel , lijadlo. 
(Ap. Aquesto es disimular > 

Que hice , en lo qne ol , reparo.) 
Rusia le ha de ver umbieu 
A puerlas de su palacio... 
CASiiiao. (Ap,) 
Nada entendió, pues que vnelte 
A Darme empeño tanto. 

CalSTERNA. 

A cnvo efeclo, porciué 
Os asista aquel vasallo 
De ta iiiierpresa , os daré 
Pira él carta. 

CAMBIRO. 

Es ei rosado. 
Qnenomeesitbipnlleiarla, 
Pues solo para esto basto. 
Yo me pretiero i ponerle, 
Y veréis qué presto iraiKo 
Respuesta, Qrme ó uo Grme 
Casimiro. 

CniSTEWHA. 

Yo la aguanto , 
Con esperanzas de (|ne 
Este úhimo deseiicano 
Nos diri, si vive ó miiire 
Traidor que aborreico lanio. 

Desdichado es , mas dichoso , 
Quien en servir empleado . 
Mereció qne pongáis siempre 
Los empefioB A su cargo. 

CaiSTEHKA. 



CAEINIHO. 

Pues id previniendo ríelos; 
Que aun quedan qne pagar hartos. 



¿Cómo T 

CAsnnRO. 
No puedo decirlo; 

CmSTONA. 

Ni vo esencbario. 
Ed con Dios. 



Quedad con Dios. 
fiyCiOOglC 



cusniB*. Md.) 
VH recelo... 

CÁSiawo. {Ap.) 

cnimnMA. (Ap.) 
Considera que eres mío... 

cksmiRo. (.lp.) 
Adviene qnp ya lias llL>t;a<lo 
k ver la cara al liouor... 

cwsTr.nn*. (Ap.) 

Y qne JO mtB que jn valgo. 

CASUUKO. {Ap ) 

V que él ba de ser primero. 

CRISTRUA. {Ap.) 

\iai, en Unto... 

cuwuo. {Ap.) 

Visl.en UdIO... 

cnisrenNA. {Ap.) 
Que se explica este dolor... 

CASiaiHO. {Ap.) 
Que te declara este pasmo... 

caurnNÁ. Ifip.) 
Esia ansia... 

uamiRO. {Ap.) 
Esia duda .. 

CIUSTEBn*.(Ap.) 

Este 
Uiedo... 

CASiawo. {Áp.) « 

Effieasotnhra,.. 
cnisTniM. (ApO 

Esie encinu 
CMiimo. {Ap.) 
Apriesa , apriesa , desdicliu. 

CRIftTEHK*. {Ap.) 

A espacio, peois, t espado. 
JORNA DA TE RCERA. 

Saloi del pilado de Ciiiteni. 



AFECTOS DE OWO Y AUOR. 
Todo eso que puedo cdr. 
Dejadme, digo oira vex , 
Sola; que DO ha; para uiÉ 
Compafila , que no sea 
Soledad. Todas os id. 

{Hablan aparí^lat trM.) 

; Eitraüa melancolía ! 

I iUejor üirisfreneat! 



Que podemos borrar... 



CBISTERNA, LESBIA, NISE, FLORA. 

CaiSTEUNA. 

Dejadme todas, nlagma 
Quede conmigo. 

No asi 
De nna trisic)!* te dejes 
Posiru, seftora ,- y rendir. 



iQai he de hacer ( ¡ ay de mi ! ), [sentirá 
SI no ba; mas remedio al sentir qneel 

FLOSA. 

Cuando tienes «n lu mano 
Hacer tu reino fern. 
Prisioneros i tus dos 
Enenügos, ¡deslucir 
Quieres con pCass las dicbas ' 

Mse. 
T mas llegando i advertir 
Om de Casimiro do bay 
NneTi qne pueda impedir 
El capitular con etios 
Cuanto quieras. 



Aquí 
Donde ya i mis solas puedo 
Desabitar y descubrir 
El pecbo con suspirar. 
El corazón con sentir, 
PreRunurme i mi pretendo, 
iOué es lo que pasa por mil 

Sue aunque 50 misma i mi alsma 
o me lo sabré decir, 

íQné be de bacer, ; ay de mi ! 
I Si no baj mas remedio al sentir que el 
I iQnjén eres, ó tú, ignorado [seuilr* 
I Nal, que con traidor ardid 
I Rn los imperios de una alma 
' Has sabido introducir 
[ La mas sediciosa plebe 
I De una batalla civHT 

iQuién eresf digo, no solo 

SQue es mm^lio ignorar qué baésped 
lejnr |)n<liirra decir 
ne ispid) es el que en el pecbo, 
ü geni-rosa admill^, 
O inadvertida abrigué. 
Que no acierto i distinguir 
Sus seibas : porque tal vez 
NnblH , ipdere á'rsuadir 
Que es aüi'adecidn afecto 
De mi fida : tal. que es vil 
Casticen de mi allive?,; 
Equivocando entre si 
Con tos embozos de noble 
Los desembozos de miii : 
En cuya duda no sé , 
Ni desecUar, ni elegir. 
jQué Imporlú que itn extranjero 
Bn los trances de una Ud 
He diese la vida? Üné 
Que originase de allj , 
Envuelto en propio y ajeno 
Raudal de humano carmin. 
La prisión de Segismundo 
Ni la victoria ? y en liu 
iQué importó que prisionera , 
Con el orden que le di, 
A Anristela me trajese T 
¡YanoseloagnideeJ 
Con puestos y con booores? 
iPoet qué tiene que añadir 
La imaginación, si rs 
O no es lo que presnini , 
Para andarse vacilaudo • 
En haber llegado fi oír 
{¡ae Anriit«la qoien es calla , 



Y qne por terrUme i at 
Falta i, sus obiigacloBesT 

Y cuando todo sea asi , 

Que él sea mas y que ella tea 

bl alma de aquel matin , 

í Ko es mas par» Attradecido 

Que para culpada? SI. 

Pues bien, ¿qué me aflige* P«ro 

SI aun no me üfjo afligir, 

iQoébedehacer(javdeml!), 

Pues no hay mas reimidiu al sentir que el 

Has iqné digof ^ Dónde esli (seutirf 

De mi espíritu gentil 

La altivez t Dónde el denuedo 

De mi tnimo varonil, 

M dónde, cuando pretenda 

De todo ese atul viril 

(A instancia quizi de Venus, 

Deidad que no eoiiocl ) 

Familiar astro de aotor 

Agoviarme la cerviz, 

Astro, qne lomar mereica 

Hi inOujo i su cargo? 



CASIMIRO.— CRISTERKA. 



; En qué , seBora . os ofende 
Quien os sirve , qne aun no oís 
Que aquí la respuesta esU 
De gquel orden con que Tui? 

CKISTERNA. 

;. Qnién os ha rlicbo que vo 
Me orendoí que inies dédr 
Que sois nd oriculo , es 
Mostrar que siempre veois 
A dar respuestas , «fie soa 
Sus oficios. 

CAsnuRo. 
Siendo asi , 

Y qne i oriculos les toca 
Responder y 00 argfiir, 
Lienné i ftasia , entré en an cort 

Y disrraiado advertí 

El general desconsuelo 
De ver perdidos... 



A AanstelayCaainliro. 

(Ap. Y es verdad ; que Aracsto asi 

Lo dijo, i quien me 11^ 

Y i quien mandé prevWr 

Cómo be de entrar en gúevla.) 



V «D Qn , ¿ qué os sospcndel 



Divino el sol , trascendió 
Loa términos del cénit, 
A los del nadir pasando, 
Eu cuyo opuesto coaUn , 
Al ir sepultando luces 
En panteones de xaOr, 
A palacio llegué , donde 
Pude grabar y esculpir 
En sus liminas de acero , 
Haciendo el puñal buril. 



njo señur - . 



COHEDUS DE DON PBDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 



T*rioi JoicUi blio el pueblo , 
SId que niugoDO ile allí 
Le qullue. Pero apénts 



Cuando eo fesiiTOConcono 
De llboroiido moUn , 
A lu puertas del palado 
Veo el «algo eoucurrir, 



ESCEHA IV. 



Cid, 
Que el mío Umbíen parece 
Qoe en Igual inmnlto alil 
Viene coicurrieado ít iropas. 
A ver qaé sucede , id. , 

{Saie Federico.] 



Como mu ÍDtereMdo, 
Yo te lo vengo i decir. 
En que haya qoe merecer. 

Ya que no <|ue consf guir. 
Sobre el tljado cartel 

Sue k aqaPSDS umbrales di , 
a amaDecido oLro, en que 
Casimiro oigo admitir 
El duelo , sjendo las armas 

8ue nombra para reñir, * 

esabrochadüs loa pechos. 
Espadas y dagas sin 
Guarnición, porque no baya 
Reparar que no sea herir. 
En cuja oovedad ves 
Unos ; oiroi discurrir 
Ed si es su letra 6 no. 

Ésto 
Ef , seBora, prosegair * 
Lo que iba dicieiido yo; 
Y lo que puedo a&adir 
Es, que el cartel que Ojado 
Allí amaneció , rompí 
A otra nocbe, nara qne 
Pudiendo traerle aqui, 
Cotulase del cuan cabal 
Coo todo el órdeu cumplí 
Que me disteis. 
{Saca el cartel jf ddule á CritUna.) 



* i Cuándo TOS 
HeDas airoso Tenia T 
LPIogniera al cielo qoe en alg 

cAsnito. 
Advertid 

8ae es daros por no sertlda 
nerer que jerre el servir. 

CKISTCa:TA. 

Es que hace inrelix al dueño 
El que sirve tan fe1l7. , 
Que atrase los galardones. 

CASINItO. 

Eso ;es bmriT ó reñir? 
cawrEnn. 
Nosé. Peroxquiénpcdri 
<'.on mai certeu decir 
Síef esusufinDiT . 



CRismn*. 
t y es ella? 



Tan suya es , seitora , que 
Juran que desde aquí 
Le estaba mirando ;o, 
Cuando ¿I la Ilesa i escribir. 
Y asi , e<i albricias i quien 
Con este pliego venir 
Pudo , eila pequeña joya , 
Que acaso rrtenú en mi 
El adorno , con licencia 
Tuya, be de darle. — Admitid 

{ÁCuiaira.) 
El don de una prisionera. 
En premio de qnn venís 
Con nuevas que Casimiro 
Vivo esti, para acudir 
A su bODOr. 

CKisna^iÁ. 
Yo nada os doy 
Por ahora , si advertís 
Qne no sí si es viiir él 
Go;ío ó |fe[ia para mi : 
Pena porque vita . ó gozo 

Sue viva para morir, 
asi abora suspendo el premio. 



A ninguno mas que i mi 
Toca , pnesSDv yo á quien trae 
Esia ocasión de lucir ]• 
Pero el que yo os he de dar. 
Se ha de cirrar en pedir. 

CASIUIBD. 

;Qué me mandáis? 



De mi padrii 



a lid. 



CASIMIRO. 

Fuera el mas supremo honor 

Sue pudiera conseguir 
i humildad; mas perdonadme. 
Os suplico , el no admitir 
Tan grande Tavor. 

CUSTEBNA. 

¡Por quéí 

CASIMIRO. 

Porque el haber vuelto iqni , 
Ha Sido solo por dar 
Entera cnenla de mi. 
Haciendo falla en mi palria,- 
Üuiide me es Torroso ir 
A toda prisa. 

C1USTIHIIA. 

tQuéos mueve? 
CASratRo. 



lonor también ; 
Y nopuedo, siendo asi. 
Dar de padrino palabra. 
Has si pudiere venir. 
La doi de b^arme ra e) dueto. 



iV cuindo os pensáis partir ? 
Al iiMltote. 

CMlmNA. 

El cielo o* lleie 
Ton bien. {ip. Y lleve j ay de nd ! 
Todas mi* penas con vos.) 

CASiaiio. 
Eloshagalaorelii. 
Qne no os sirva con errar 
Quien DO os sirve con serdr. 
(Vate CritUna.) 

riBERICO. 

Ya que Caicimiro es Tuena 
Que al duelo haya de asistir. 
Prevendré lo que me loca. 
Que es , por donde ha de venir, ■ 
Tenerle hecho el hospedaje, 

V saliríe 1 recibir 

Y festejarle, hasta qne 
El día puMique el fin 

De mi vida á de mi muerte. (F«í.) 

ADRUTCU. 

¡•Amo te sabré dedr 
Cutntn agradecida, al ver 

Sie trates de deacubñr 
rostro al empeño, eaioy! 
CAsiamo. 
iPuet pudiste presumir 
Nunca qne i trances de bonor 
Habían de preferir 
Los de amor? Tú verte cómo 
Vuelvo, Aupíalela, i rumptir 
Hi obligación , y veris 
Qué hace esta fiera de mi, 
Al ver que yo la oblieué , 
Siendo yo quien la ofendí. 

ESCEHA TL 
TUREN. — CASIMIRO, AUHISTELA. 

Ya cuanto i Ameslo BundMM 
En Ja entrada prevenir, 
Vleoe marchando,' sefior. 



AimmxLA. 
¡Qniéu 
Coa los braios Inauir 
Pudiera su coranoa 
En lu pecho! Porque asi. 
Lidiando con dos, tuvieras 
Ese mas para la lid, 
Aventorando primero ^ 

El mío que el tuyo. , {Abriíarnte.) 

ESCENA TIL 

SEGISMUNDO. — Djcbo^ 



(Cómo es posible suhir 
giiil dolor, sin que lodo 
Se pierda, piMi^la perdiT^ 

u,nt,zodb/L-.OOglC 



Disfraud o aventurero, [iCaiimm.) 

A qaieii hUo tan Telii , 

O EQ amor 6 su Tavlana , 
, Coaiiio dísülchailo i mi, 
' Saca la espada; que auuque 

Pudiera maurte aquí 

Sin esu salva , no quiero 

Que eu Sera presumir 

Pueda que el ser vil su ofeau 

diiD mí venganza vil. 

teun. {^.) 

jQuién en «I mnodo i nn bermaoo 

i:el(W le llegó 1 pedirT 

«DaiSTELi. 

.Tente , Segiflnundo, do 

Coaira él k espada ( ¡ aj de mi I ) 



AFECTOS DE ODIO Y AHOlt. 
cMSTEiN*. {Á CaiimiTe.) 
Decid TOS, ;qn¿ha9idoT 



Pues de mi 
Tenéis experiencias que 
Ño lo haré por no reliir, 
Créd que hay cauM que me moeta 
Cnerdamente i reprimir, 
Sirndo qul<tí el otemlido , 
Voesira culera: y asi. 
Hasta ocarion en que os pueda 
Salisracer, remitió 
Este emiieño. 



Y mas cnindo llego i oir 
Que el orendldo sois vos. 
l)ue es lo mismo que decir 
Que sois el fiíTorecido? 
Sacad laespaday reftid, 
O no l:t saquéis, que yo 
Cou avisaros cnmpli, 

CAlMMO. 

Para defenderme solo 
Lasacarí. 

luntsTEU. ' 
(Ap. Ya es aqut 
^ecla el silencio.) Detente, 
SegtMQundo, porque ea mi... 
IRiñea lot do$.) 

ESCENA VIIL 



¿QvéeaesluT 

AUmsTiM. {Ap.] 
Ya no es posible, 
Porque eami faennano, decir. 

TD».:,. iAp.) 
Como iba jr^aniar en solfi, 
Qne«IAie la sol en oii. 

CASiaiHO. {Ap.) 
Dicha Alé. 

(UitaDNiío, {Ap.) 
¡ Qué ansia ! . 

ADtlTSTEL*. (Ap.) 

¡Qué pena! 

CIISTEBUA. 

iQoA (■ eiloT digo. 



Esto es ir 
Uoo i'oorir ; i matar, 
Y aan 00 lograr el raoHr (V«e.) 



Decid. 

Ser el tropiezo de todos 
'. La vida de ui) inrHiK. 
¡ Y pues que para no serlo, 
' No baj mas remedio que tin¡ 

El rostro i todo, quedad 
' Con Dios. 

¡ CaitTEMCjt. 



I Ved, mirad , oid... 

CASiNrno. 
I Perdonad , que voy i errar 
Cuanto imeole desde aquí, 
{ V ba de ser mi primer yerro . 

Ni ver, ni mirar, ni oír. ( Vate.) 

caisTEUu. (A Tttrín.) 
! Decid vos... 

No digo ni bago; 

Que soy nn mirón tan vil 

De los garitos de amor. 

Que sin bacer ni decir, 
; Dependo de suerte de otros. 

Donde i merced de im cuairio 

1'raigo mi vida en nn (ras , 
: Y mi cjiudal eo un Iris. { Yt»e.) 

\ ESCEHA IX. 

¡ CltlSTERNA, AUniSTEUl* 

CRtsTeH^A. 
En lia , Anrisiela , i nadie 
He dice qué es esiot 

AtWISTELA. 

SI. 
Segismundo, que conmigo 
Hablaba , oyendo que (ni 
Dése ignorado extranjero 
Presa , siendo él adalid 
De aquella inierpresa , tanto 
Le aborreció, ane al oír 
Doe se ausentaba , no pndo 
Consigo mismo sun-ír , 
Sin qne la ofensa y mi ofensa 



Veonase, verle partir; 
Yasf ciego..' 



Bien esti ; 
V aunque debiera sentir 
Verle exceder las licencias 
De prisionero, hay en mi 
Valor para tolerar 
Mayores quejas. 

*iJnmíi,A. (Ap.) 
i Oh si 
La vuelta de' Casimiro 
Pusiese & lodo esto flo '. 



CalSTIRRA. 



iQoé seri [ ; valedme , netos ! ) 
Lo qne me qoieren decir 
Este lance j esta ausencia f 
¿Pero i qnién mejor que i mi 
EsÜD , pues acalráré 



i de dis( 



ir! 



ÍQué he de hacer ( ¡ ay de mi ! ) cuando 
lo hay mas medios T... — «Qué clarín 
Es este r {Toaat im clarín.) 



esQENA Z. 

LESBIA. — CRÍSTEBNA. 



Si quieres ver. 
Señora, el mejor jardin. 
Que en los campos de la aurora 
bosquejar supo el abril , 
, Por mas que vario mezclase 
En uno y otro matíi 
Los claveles ciento t ciento , 
Los jazmines mil i mil , 
Ponte en ese mirador. 
Veris la esfera pulir 
De la plaza de palacio 
El mas hermoso pensil 
De plomas y ije colores. 
Que vlA el sol desde el turquí 
Campo azul, adonde fénix 
De la Arabia de zafir, 
O muere para nacer, 
O nace para morir. 
Larecimara es , seBora, 
De Casimiro, eo quieu vi 
Cifrar sus púrpuras Tiro, 
Y sus madejas Ofir; 
Porque en 111 



Paramentos, que cu sutil 
Dibujo ornan los blasones 
De sos annis , siendo asi 

Que la plata que di^mman, 
tael eiron, y ¡a el perlii. 
Las planchas y los barrotes 
La lomarou para si ; 
Kn cuya correspondencia, 
Nicar y plata vestir 
Veras la familia, siendo... 

.CaiSTERKA. 

No tienes que proseguir 
Los lucimientos con que 
Vendri, pues son para mi 
Lutos de aquellas exequias. 

ESCENA XI. 

FLORA.— ClftSTERNA , LESBIA. 



No dejes de ver, señora , 
En bosquejado pais , 
' 1 segunda primavera . 
._ la primera seguir. 
La caballería es 
La que , ocupando el coofln 
Da|. lerrerty deja al sol 
Deslucido de lucir ; 
Pues tama es la pedri^ria 
Del méHOs rico lerlix , 
Que le tuílte los reflejos 
Cobardes, de competir 
Por lo blanco \úi diam 
Por lo rojo los rubls. 
"' demás bagaje... 



Cana, 
Que parece que venís 
Unidas i encarecer 
Lo qne tengo de sealir. 

ESCENA Xn. 



Un anciano caballero , 



,zodb,'GoOglc 



COHEDIJIS DE RON PEDRO CALDERÓN' DE LA BARCA. 



tíne de ana cirros kbera 
Se apea, pide, ¡leSora, 
Licencia <le bálilaftK, 



|F1 



(itp. Hoj mneni 
De varios temores llena.) 
DJle que eolre. {Ap. í Ho bastaba 
Ver que una peua acababa , 
SÍD que empeuse oini penal ) 

{VMeNise.) 



FKMiiíCu. (Á Arneile.] 
iSois vos ei que venir mfro 
De C^isimiro enviado! 



Déme vuestra H^estad , 
Sefiora , i beaar au inaiu>. 
Pues me di¿ el cielo, do en vano , 
Ksu dieba. 

CBtSTElUI*. 

Levan Ud, 
Y decid lo que quereia. 
«aiiRno. 
Ei gran duque Casimiro, 

Caosu qae al verle sabréis, 

be federico retado. 

Con 6U obligacioD campllendo , 

Ya al duelo viene ; j bauendn 

A vuestra corle llegado. 

No pur la seguridad. 

Sino por la coriesla 

(Pues bien claro está que el día 

Que hizo vuestra Majestad , 

Como irbilrg soberano , 

Seguro el campo, no queda 

Receto que temer pueda ) , 

Por mi vuestra blanca mano 

Humilde besa ; j en muestra 

Del gran respeto que os ooarda , 

Para presentarse, aguarda 

Ssgn:ida licencia vuestra. 

Le) es en todo buen duelo 

Que el (lue i resiionder se ofrezca , 

Ante el arbitro parexca , 

Donde salvando i'l recelo 

De que Otro salRíi por ét , 

De ser ét mismo presenu; 



Que solo iicne moriito 
Del empefio de su bonor. 
Sin traer en su fhvor 
A nadie, ni conmodüo 
Tener el pueblo, ni haber 
Df earacléres usado , 
Pacto ó nómina , ayudado 
Del ilícito |H>dei' 
De vaga superstición . • 
Y que en las armas que trav 
Ninguna ventaja haj'. 
Pues de iguales temples son. 
Peso y marca ; ti cuyo inletiio 
Licencia de parecer 
Pide ante vos, para hacer 
\i.[ usado juramento. 

GHISTEt:!*. 

Si pensara lo que había 
De sentir el que viniera 
Donde le hablara y_ le vier:i . 
Nunca la culera mia 
HuMera dado liipr 
A que Je viem y liablura : 
lias va que en eso ropaní 
Tan sin tiempo mi pesar. 
Que la licencb le nfreieo. 
Le decid. {Ap. Hal me reprimo, 
Pues cuando huye lo que estimo. 
Se acerca lo que aliorri-tco ) 
( Yante CrUterna , LíiMa s Flora.) 



SSois TOS el que liabeis llegado 
e parte de Casinüro ? 

AMESTO. 

SI , JO soy. ; Qué me mandáis ? 
sEGMaoNiio. (A Feifriet.'i 
Hablad vos, se5or, primero; 
Que yo retirado espero. 



Que ei nrrncipe Fedei'ic< 
A recibirle salió. 
\ puesto que no he tesiito , 
Noblemente cortesano, 
Dicha de besar sil niaun, 
' je sea muy bien venido ; 
. qae sepa que en mi casa 
Tiene lieclio el aposento. 
Adonde servirle intento , 
Uiéiilras del término pasa 
El plazo que lomar quiera ; 
Pues toca i su bizarría 
Dentro dét nombrar el día. 

Si Casimiro supiera 

Sue liablades de salir, 
o hubiera ileterniinaiio , 
Átenlo al justo cuidado 
De bacer la salva , y pedir 
LiceíAta I Crlstema , entrar 
De secreto. V hiendo asi 
Que disculpado hasta aquí 
Quede , en cuanto al aceptar 
Vuestro hospedaje , yo creo 
Que le dé por recibido ; 
Porque ei orden que he traído 
Has conforme 1 su deseo. 
Es, señor, aposentaile 
Al pié de aouesa montaña 
En sus tienuas de campaña; 
V asi habréis de iierdonalle. 
Que en ella os veréis los dos. 



A mi me tor.a hospedar, 
A él despedir ó aceptar. 
Quedad con Uios. 



ESCEKA XT. 

SEC1SHUND0, ARNESTO. 



:» lo que vos me mandáis? 



Que de mi narle también 
Le llevéis el parabién 
Ileso venida, y digáis 
Que por estar prisionero, 
No voy i ser sa segundo. 

iQuién diré soiat 



Alud, 
YcomoMblesea. 
Cbante tutes pueda me tea , 
Le decid ¡ que hay novedad 
Que Importa traur lo« do«. 
Sin que otro delante esté. 



EBCEMA XVL 

SEGISlTL'tlDO. ' 



(Vo«.) 



tCI que tan di 

A Cas'-'-- 



o diré 
Le haga tegoÍT y matar. 
Pues 30 no puedo, hasta d*r 
Vénganla i mi honor, sin que 
Le diga de mis agravias 
Mas que la prisión- íOníéu ¡délos! 
Leí dio poder i kn celos 
Para cerrarme los labias? 
¡Bueno es que tenga una fien 
Licencia para agraiiar. 
" que haya de bonestar 



Yosi 



'.be a 



Que la ruindad, que me obliga 
A que otro la satisfaga , 
,Vo lo es porque ella la haga , 
Sino Dorqne vo la diga. 



LESBIA. — SEGISMUNDO. 
LEsau. iApi) 
Aqui (Sli 
Segismundo. 

sEciSHtmiKi. 
i Pues por qné , 
Lesbia, el paso tiiercesT (Ap. i Cielos 
A qué buen líeiiii>o viniera 
Hoy sn aviso, si puiliera 
Con él seguirle ! y 

Recelos 
De que Auristcla me vea 
Contigo, nte hacen volver. 



:, que Importa saber 



IDRISTELik. (Ap.) 

Que estaba el ejnbaia<lor 
Aqui de mi bermano be oído, 
V a hablarle y saber quién fué 
Vengo. — Pero lesbia esii 
Cotí Segismundo. 

sFCisao'oo. 

I VBoya 

jPena Aúnatela te dé; 
Que no importa que conmigo 

I Te rea; que ya su amor 

D,B,l,z9dty/GOOglC 



AFECTOS DE ODIO Y AHOR. 



No es inor , T en tu hfor 
Hi Tlda eatl. 

jumsTiti. (Ap.) 
Vo lesiigo , 
Avoque sea parte ; jaei. 
LEKB1*. (,t;i.) 
Pnes bobo otra ret de esiar 
Tía á mano mi pesar, 
Hi^ sn Tisla otra let. (Vsw.) 

ESCEHAXIX. 

AURISTEU, SEGISMUNDO. 



{ Por qué , biso , aleve , ioüel t 



¡AbUraao! 
iPoditane negar ahora 
fioe ja mi amor no es amor, 
Y la Tjda ea el láTor 
Den ioinsia (e traiilora 
EfÜT 

SEGISBUnSO. 

Qae lo ri^e , do 
Podré DTKar ; mas pudiera 
Dar iaiisaccíoii que Tuera 



Omm 



Onten de utisraeer deja 
Por vFDnr BU queja, olrj 
U emrao, que no bace di 



Has Hno coDiigo. Pero 

*~in eso tampoco quiero; 
^.le H hidalsoia uiuj cara 
* que i UD Domlire ha de costar, 

Quejoso de una moier , 

El quitar eu lu placer 

Los caudales del pe»r. 

israeer deja 
« queja, olrls 
. jue no bace dms 
Que echar i perder su qu^a. 

SECISHDIIDO. 

Aun bien que in tinnia , 
Porque OMS cruel *e argoja , 
-ño ediart i perder li Uija 
Por saiiibcer b mia. 

ADBISTeU. 

^Porqué? 

SEGISUODO. 

Porque no podrí 

AlIBItTELA. 

iPhiinlera ■) cielo no fuera 

Taa clara , que anuque do quiera , 

U^deWr! 

suaaintiM». 
Tarde terl. 

iOailTELA. 

No roncho. 

SaCISIIDNDO. 

iCórooT 
ÁirBifnLA. 
No sé; 
Qoe no tengo de abreviar 
Tu pesar i mi pesar. 



Todo 



eso es «nigma , 
■Uafrastndo en 






Vo le vi eo ajenos brazos. 

• «DBISTEI.Il. 

Vo te oi decir Tavores. 
Quiíi tuvo otra intención. 

tUllISTCLA. 

Quiíl tura otro senLido. 
Yo oi tu agravio 7 mi olvido. 

AmitTEÍJí. 

Vo h\ mi olvido T tu traicioo. 



¡ No es malo ioiilarme el modo ! 

inntsTELA. 
Ni los agravios son malos. 

ESCEIf A XX. 



A costa de cuatro palos , 
Por Dios , que lo he de ver todo. 
(Tecon ehirmlai, caiat g clarinei 

dentro.) 

aUBISTILA T SECISUDHDO. 

tQueeseso? 

TDHIN. 

QnaCasimiTO ' 
Entrando viene eo palado, 

Y en el siempre ameno espacio 
De su florido reüro, 
Cristerna , bieu que i pesar 
De lo que lo ba de spuiir. 

Le ha salido li recibir. 

Y JO desetodome bailar 
Eo todo , sin que me dé 
Hiedo una j otra alabarda. 
Mequetrefe de la guarda , 
Por un lado me escapé , 
Como el que , sin ser seüor. 
Entrada tiene, no lanío 
Por mejor Ululo , cuanto 
Porque arrempuja mejor. 
Ya llega. 

(Vuefiwi d toear.) 



■¡ Nunca llegara ! 



' ¿Temes que oiga tu traición? 

, AUBISTELA. 

{TemolaSBlisraccion, 
Que no merecea. 

ToaiH. (Ap.) 
i Qué cara 
I PoDdrl Cristerna al mirar 
Que el soldado es Casimiro? 



Aquí a ver j oÍr me retiro. 

ADBISTSLi. 

Vo i ver, oir j callar. 

(ReUnnue al palle Amitieia v Seglt- 



RICO, CRISTERNA , LESBIA , y m- 
MAS, y por la otra. CASIMIRO, AH< 
NES'fo T HDLDikiMis de acensa- 
mífltfa.— AtiniSTELA,SEGISllUN. 
DO T TlIRIN, retirado*. 

CniSTEBKA. {Ap.) 

En ña , fortuna , b»s logrado... 

CASINIHO. [Ap.) 

En Gn, fortuna , has sabido... 

CRISrEKDA. {Ap.) 

Hacer qne el que he aborrecido... 

CASIMIRO. (Ap.) 

Hacer que la que he adorado... 

CaiSTSSKA. (Ap.) 

Ha ja i mi vista llegado. 

CABiaiao. (Ap.) 
Haja de saber quien so;. 

caSTsaiu. (Ap.) 
! Huerta llego I 

CAsivrao. (Ap.) 
¡Ciego vojl 

CatSTKRIlA. (Ap.) 

Qué temores! 

(Ap. ¡Qué recelos!) 
Humilde i vuestros pies... 
caisTSanA. (Ap.) 

¡Cielos! 
;Qné es lo que mirando esLoj? 

CASuino. 
Despojo intes que trofeo , 
Yaco el duque Casimiro. 

CBISTCMA. (Ap.) 

Otra j mit veces me admiro, 
renmco. (Ap.) 
,No es el soldado el que veo? 

SEGISaDKDO. (Ap.) 

His Tentaras dudo j creo ! 

AoaiSTCLA. (A StgUmii»4«.) 
1 Qnieióte ja el que le diú 
Celos? 



Si. 

ADiisnu. 
Pues I mi no. 
LESBIA. {Ap. á Tarin.) 
Esterna es el exiraqjero. 
Que servia aventurero? 
TDin. 

Y sino, digalo JO. 

CAStUlHO. 

A todos admira ver 
Que boT á que era ajer no soj, 
Oonw El estas plumas hoy 
No fueran señas de ajer. 

V para saUsbcer 
Que en mi Qo bar n 
De mi fortuna impo 
j,DlJe ser soldado^ Pues 

i En quémenli?iQué rev no es 
Un soldado de fortuna 'f 

Mirimt, letal, 

. tr ni pUTM fu mnl- 

Ukevtax. CiMenin iba BUt >IJa 4B« Vol- 



,t,zodb,Googlc 



»>Ad1AS de 1>0M PEDRO CALDERÓN DE U BARCA. 






Pero digo [lorque oí 
Si dichoso os ¿Teiull, 
Of sdlcbado lo he lio raí lo ; 
Porque i qué nías desilichado 
IJue el gue ii un Jelirk) rpndiüo, 
Did fuerza al lialH-r creído 
l)ae te hubiese üesperiado t 
A esle error (si es que Toé error 
Oculiaiioe dniHie fuera 
F.\ valor el que me diera 
Lo que imtndiera e) valor) 
Causa dio vuestro reiitor; 
Que viendo cuín'.o ofrecía 
Al que la persona mia 
Viva ó muerta os entregara, 
Ko nuise que oiro loiirara 
'l.n ilícha que yo.pcrdia. 

V asi , al Ter oué la ley era 
Kxeeiiclnn, faliú, no laiMo 
Purque i niachus lemi . 

V para que no pudiera 
Dar nada lemuí' en mi, 
Vos sabéis cómo os serví , 
Sin que vo os acuerdr^ que 
Aquí Segisimioduesté, 

*j| que esi¿ Aurísiela aqui. 

Pues para que sea verdad 

El que os iiudo dar mi fe 

Vida y libertad, <(ucdé 

81n vida v sin libertad : 

Eli cuya felicidad 

Todo mi viili viviera , 

Ki i mi honor tal vo/ no diera 

He Fetli'tiro el.ialor. 

Que me olili|;a á que mi honor 

Le rpspoild», aunque ño quiera. 

V pues fe a vos, á él y á liins 
lie ser yo lia de dar mi vida , 
Séaulo'üiia y otra herida 
Üii« he ri-eibido por vos. 

V si al dni'lo de liis dos 
■ lie di- juranio irjer 

Ventaja, déjase ver 
En que no la tiaerA , creo . 
Quien viene con mas deseo 
De morir, que de vencer, 

CniSTEHÜt. 

De Catimiro ofemlidn ' 

V de un soldado ol>IÍgada, 
. Tinto i»ntra el uno airada 

Cuanto al otro sBradecida, 
También estuvo mi vida 
Ayer! mas huy viendo ¡ay Dios! 
Que el uno y otro sois t os , 
No hallo mérito en ninguno. 
Pues no obliga como uno, 
l}uien ofeude como dos. 
y dejando el ceüo duro 
(km que , Casimiro, os miro ; 
Pnes ya como Casimiro 
Kn te eslito de mi se);uro. 
Como toldado procuro 
ColpanM, sin que liajeza 
1>aK«» de mi emndi'za ; 
Poet dedtrada en mi dai^o 
Fineía que híui dii engaño , 
Ni e« e^jalto ni es linexa. 
Demás, que si alguna hicisteis, 
Ui valor desempuiiasteis 
Con los pni'stos que ocupasteis, 
Los honores que adi)uirisieis : 
Laego si ya conseguisteis 
Su premio, y ccn él se aleja 
La obligación, libre doja 
Kl campo i mi indignación 
Pues pagué la obligación, 
para que cobre la ciucja. 



ivuu cosa es ijiii: tuii, COnniigO 

Doble , oséis hacer (|ue viva 
Tan ciega, que el bien reciba 
De mano de qii enpmigu, 

Y que á un IVeni-sí testigo 
lie vuestro destieho hagáis , 
Siendo , cuando publicáis 
El ün con que me servís , 
Allá domlele liogis, 

Y aqui doiidu os despeñáis? 

Y pnes es fuerza , al miraros 
A vos . de vos distinguiros , 
Casimiro, he de admiliros. 
Soldado, be de castigaros.— 
i Hola! 

ESCENA XXIL 

Soldados. — Dicnos. 

iQué quieres! 

caiSTeimjk. 

Mandaros 
Que al que mi seguro he dado , 
Goardcis, no al que me ha engai 

Y pues en uno i dos mira . 
, Rcspeíando i Casimiro, 

Prended i aqui'&- --'-'"'- 
I (Ap. Resta maneo ni> <j 
I Si el duelo estorbar pui 
. Que aunque aborrcíco 
I Ko sé si sienta su muer 

- Daos á i>r1sion. 



Pues tampoco el fuero guardas 
Del seguro que prometes. 



I 

Quiíi la queja de en tunees 
Éa esta duila se vuelve. 

CKi<TEn:i*. (Ap ) 
Ya sé porqué, y ito bago mocho, 
• Une hi mismo me acontece 
' b.n ciarlas sospectias, que 
I !>e ganan cuaudo le pierden. — 
' i. Pero qué esjieraist Haced 

(A lo*t»lia¿M.) 
Lo que os mando. 

sEoiSHDmo T rcDEaico. 
Nadie llegue. 



e soldado. 



I Delené"s, 

i V nadie á él llegar inleiile 
' Sin que primero me mate 



Si, señora, porque el'dia 
! Que vino de mis carteles 
i Llamado, me loca i mi 

! (O pese 
i Salier q 

Que sel ., 
[ Del seguro que lirmc. 



I Vo tío prendo, siloadiii'rtes, 
I A Casimiro, sino 
I A un traidor , soldado aleve , 
Que me ofende j que nic engaña. 

i FEDERICO 

I Hl mismo argumento es ese ; 

?ue no ileDendo lam|ioco 
o al soldado que te ofende. 
Sino i Casimiro, que es 
Quieo de mi llamado viene. 

{Adelántate StgiimaiHr.) 



Y yo í tu lado . en tan noble 
Demanda , es justo que arriesgue 
■ Hmior y vida. 

I A mi y todo 

I Toca * su lado iinncrme. 
I Pero iqué criado hace 
I Lo que le toca * 
-; í\miitt.t.it. (Al paño.) ■ 

I PendUnte 

I De igual trance estoy. 

cniSTEn:A {A Segitmando.) 

Rl fuero i romper te atreves 
De la prisión! 



ipeflos 



Bien pusiera ambos 
Vo en psx con dejar 
Porque de una vez t 
lino V otro enojo venjíues; 
Mas ño me aireio, sefiora. 
Porque temo que i I guien piense 
Que es por excusar rl duelo; 
Y así (^ fiinoso |>onerme 
Ed defensa. 

Alliel caballo, 
Seüor, que trajiste tienes : 
Poiltf en él, pues en falt.-indo 
Tú, no hay riesgo que no cese. (Vo**.) 

Dices bien , y no es huir 

Aiiuest» cobardemente ; 

tjue quien por lidiar no lidia , 

Solo rxtmña el que se cuente. 

Si hav quien huyó de cobarde , 

Que hay quien huvade valiente. <1'Mf.) 



1 



(VWA) 

Sean ustedes 
Testigos, que h;iy uno que huya, 
Y lacayo que se quede. {Vbsí.) 

CRistehia. 
Seguidle , á pesar de entrambos , 
Hasta matarle ó prenderle. 



Su orden obedes 



{rinde*! \ 



No os quiero tan obedientes, 

ICsperail, no le sigáis 

(¡Ay de mi iofelii!), queese 

Es a quien mi honor la vida , 

Lilierlad y fama del>e. 

Pero ¿que digo! Seguidle; 

Que es también contra quiea tiene 

Hecho mi honor hooienaje. 

{Adelíalate Aurittela.) 



IbvCiOOgle 



iVo! 

CMnGBNIl. 

Si. iHws abaUdamente 
Colúrde, llmida, humilde. 
Ño osaste decir quién fuese 
Quien prisionera te trajo. 

. jlDBISTtU. 

Si cnando tu indulto tiene 
Nu eslá seguro , i qué fuera 
Caaitdo DO le teoiaT 



Naecbes 
A perder el ejemplar 
Deque callen las mujeres; 
Qoe si JO tengo la culpa , 
Podri ser que jo la enmiende. 

¿CómoT 

acaisTEU. 
Elel^Glolo.dlga. 
ÍAp. Pues su íjiuilia j su gente 
Es roer7j estar i mi ónlen.) 

caisTEKNA. (A lot $oUaÍci.) 
Tenedla , no inllel , no aleve 
Tanto séiiuilo amotine. 
Has dejadla , qur üv pierde 
Tiempo de segnirle i él, 
Y DO M justo que se ausente 



AFECTOS DE f^DTO Y AMOR. 
No es dcil que nos encuentren, 
Esperemos algún ralo 
Que loa caballos iKenIcn. 

SECISNUNIMI. 

Bien lo han menester , según 
En su lijereza exceden 
Al mismo viento. 



; ignal fineza. 

I SEGISIDüDO. 

I No tienes * 

' Qu" agradecerme i mi ; pue« 
Él dia que sé quién eres, 

Y que tus jerros doró 
Amor, es fneraa que cesen 
Todas mis quejas. 

lEDKaiCO. 

Ni á mi ; 
Qae nadie 1 mi me agradece 
LO que me debo á mi misino. 

Y porque veas que tiene , 
llalHT dicho que paremos, 

; Sei^nida intención, alieiide. 
i Yo. Casimiro, he pensatlo 
' One no es jiisio que se cuente 
i Ni que yo desafié, 
I Ni que tñ saliste , j piense 
I Algún cobarde (que nunca 
I Piensa mal el que es valiente) 
i Que agradecidos quixi 
1 A laníos inconvenientes , 
Yo me quedo sin reitir, 

Y tú sin reñir te melves. 

¡ Y asi , pues que Segismundo 

Efi quien es, v nadie debe 
I Mas (lUe él mirar por tu honor 
¡ ¥ mi honor , -que esté présenle 
I Poco importa . puea podrá 



(Vau 






M.) 



Dejad que se va\a v II 
Consigo uiia contusfoni 



Qoe i mi me deis un caballo; 
Pves halliudome presente 
Yo al empello de seguirle 
Y al duelo de dffeaderle , 
Probaré entre dos ah'ctos 
Tan poderosos , tan fuertes 
Como odio V amor, en6l es 
El vencido o el que vence. 

(VoWf Critterna y Itt toldaiot.) 

^Írnosla todas, no 
Hoj b dejemr- 



Si buMese. 
Un segundo. Con quien jo 
Sacar la espada podiese. 
Nunca sin reñir mirara 
Heñir; mas puesto que haiierle 
No es posible, seré de amhos 
Padrino , que i partir llegue 
1^ sol, y las armas mida. 

Aunque mi valor suspende 
Seros deudor de fineta 
Tan hidalga , me parece 
Que no falto .al ser quien snj 
Hlñendo con vos , pues pende 

pada j mi pecho es este. 

FeoEKtco. 
* mi pecha j mi espada. 



Detente. 
Déjale que se levante. 

CAS)«R0. 

íTú lo que be de hacer me adviertes! 
Contigo riliera ahora 
Mejorque con él, mil veces, — _ 
Levantad j reparad {Afedmee.) 
l>el acaso. 

FEDERICO. 

Nada del>e 
Va vuestro valor al mío. 
Ciksiaiao. 
No esto agradecido os muestre : 
Que lo que me debo i mi , 
Nadie i mi me lo agradece. 
V pues sé que no desluce 
Al valor el accidente. 
Volved i reBir. 

FEDEIICO. 
Si haré, 
Solo para del^Klenne. 

ESCENA XZT. 

AURISTEU. — DicBOS- 
AOHiSTEiÁ. {Denlro.) 



Siüados somos. 



Retirado aitio, donde 



Pues yo, porque no me lleve, 

r.omo al que mira jngar , 

El afecto de la suerte. 

La espalda os \-uelvo. Reñid. 

[Vuéáeletla etpalda, griñe* let i»i.) 

Cjtsmino. 
i Qué animosa ! 

FEpeaico. 
i Qué valieule ! 
i Vilgime el cielo ! (Cae.) 

tEGlS«i;iDO. 

iQu^ ha sido? 



Dejad el duelo pendiente , 
Puestos los tres de una banda. 
(Solí Auriitela.) 

ADHISTELA. 

it^tra quién es lodo esc 
iJltimo esfuereo , si soy 
Quien en vuestro alcance viene 
A dar un medio, con que. 
Antes que Crísterna llegue 
Con tanla gente que no 
Es posible defenderse', 
CesoelempeñoT 



iQoédi 



iQué pretendes? 

ADBIStlLA. 

Que Casimiro coproigo 

Se venga ; que yo sé en este ~* 

Monte , cóm« quien en él 

Tuto alojada su gente , 

Seguro paso i la raya. 

V como éi solo se ausente , 

Contra quien es la ojeriza 

De Crisienia , es evidente 

Que dlciéndola los dos 

Que ya está eu salvo, se temple. 

I.0SBOS. 
Dice bien. 

ÁDBISTELA. 

Venie conmigo. 



k mi pesar le obedece 

Di amor ; que cnmulldu el duehí 

fie 



ntaytli 



OOgU 



CUHEMAS DE DON PRDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 



Morir , ti el medio que tietie 
£t que DO se vengue nunca , 
Es perderla para siempre. 

(Vmuc ¡ot do* beriBanot.) 

ESCENA XXVL 



Allí estin : llegad , soldados, 
Vnadle.tisedefieode, 
Qaede con tida. . 

Lafiesu 
Seri bo; de Iw Inocentes. 

Teiitn, uBora ; qne si es 
Casimiro de qnieo quieres 
Vengnrie , ja no es posible. 
Pues ya penetrando el Herque , 
Habrá llegado i su raja. 
Si soj TO, i tns plés me Ueneti 
Cumplida la oUigacion, 
Primero de deSüaderie , 
Oeipaes de reBIr con él , 
Porque escnipulu do qnede 
En su honor ; el mió. 



Ysiyo 
So; en quien vengarte emprendes, 
Aqal estoy ; que no le ia 
Quien i la prisión se Tuel*e. 

caían RPi«. 
Si bnhiera de mis rauwes . 
La cólera que me enciíaide 
Satisfacer ioj, no lia; 
Hartas vidas en dos muertes. 
Y asi, para no quedar 
Hat veogada , es mejor qaede 
Bien quejosa. 

BSCEITA XXm 

AURISTELA, CASlHIftO. — Dkhoi. 
UStalBO. 
Qne bas perdido 
La senda , Aurisiela , advierte ; 
Pues en ve« de que dé! huyas, 
Hiela el peligro te vnelres. 

AOMSTEUl. 

No be perdido. ¡Quél ^pensaste 
Jrigrato , tirano . aleve , 

ge DO babias de pasarme 
libertad qne me ^besT 

1 Pues dónde me traes T 



ffser... 
Prosigue , 4 qné te suspende T 



ADMsrcLH 

Desia snwte. — 
Ikllo prodigio del mrUAAVrüUma.) 
Alto honor de las mujeres. 
Que hicieron sabias ; altivas 
Tus victorias ; tus lejes : 
Corrida de que baldones 
Hi silencio, porgue llegue* 
A ver si de tu venganza 
Ui valor la suya aprende, 
A Casimiro , mi berma no , 
Prisionero es bien te eptregue. 
Donde no es posible ja 
De tus armas defenderle 
Nadie. Y porque teai si té 
Venganne iutea que te vengues. 
Mírale puesto 1 tos plantas. 

CASiniRO. 

V en ellas es bien que [^nse , 
Ri tengo de qné qnejarme, 
O tengo que agradecerte , 
Pues me da« la vida, cuando 
Piensas que me das la muerte. 

REGISHDiniO. (Ap.) 

¡ Quién creyera que Aurislcla 
Tan grande traición hiciesa 1 

nnnico. {Áf.) 
Vengativa una mqjer. 
No babri crueldad qne no intente. 

TOE,». (Ap.) 

Si esto tenia guardado 

La que calló mas prudente , 

i Qué bay qne fiar en las que babiaa t 



tAp. ¡ Ay de mi , kifelix I qne al verte 

Segunda vei, del amor 

Y el odio la duda vuelve. 

El empeña qne be traido, 

A castigarle me mueve; 

Mí nbli^cloo, i amoararle. 

; Quién un medio hallar pudiese 

A lodo t Mas todo el tieoipo 

Lo ha de hacer.) Marche la gente 

A la corte. 

AOUSTEIJl. 

Antes que marche. 
Permíteme que le acuerde 
Que i quienle dé muerto ó vito, 
Tu mano ofrecida tiene*. 

. CaiSTESHA. 

; Cómo puedo yo negar 
Mi homenaje! 

AUHISTELIL. 

Luego rteoe 
A ser mia, pues yo soy 
Quien te le entrega. 

niSTTBIIit. 

i Quien puede ■ 
Dudarlo! Y mas cuando cslá 
Tan bien i mis altiveces , 
Que cumplida mi palabra , 
En mi libertad me quede. 

ADSISTKU. 

Pues si ya lu ntano es nia, 

¿Qué hay para que i darla esperes! 



Yo ta doy. 



Caslndose dos mqierest 

Y snpueUO qne ]« e« mi» , 
Sin qtie nadie el serio niegw. 
Llega, Casimira, toa& 
Esta mano. 

CHISTE IIU. 

i A cao te atreves! 

Si, qne en lanM es mía una Joya, 
En cuanto , si bien lo advienes. 
Tengo el uso della , y puedo 
Dlrsela i qnlen yo quisiere. — 
Llega,! qué esperas! 



CU) al 



No sé 



Cobarde llego i (ocaria. 



Pues 00 ea de quien |< 
Sino de quien le la adquiere. 

Y pues que mis vanMade* 
Se dsD i partido, puedes, 
Lesbia , borrar de aqud libro 
Las eiencinoes. Estése 

El mundo como se estaba, 

V sepan oae las mujeres , 
Vasallas del hombre nacen ; 
Pues en sus afectes, siempre 
Que él odio y amor compiten , 
Es el amor el que vence. 

tnaiK. (Ap.) 



CUIHlMt. 

Pnes porqne con mas aplana 
Aquesta acción se celebre, 
Auríslela y Segismundo 
Se den las mauos. 



Bien puedes, 
Segura de que tus celos 
Fueron engaño aparente, 
En orden que Lesbia habla 
De librarme. 

AURUTCU. 

No, no tienes 
Qne disculparte i que uoa 
Cosa es que dama me queje , 
Y Olía, esposa, desconfíe. 

Pues soy (luien lodo lo pierde , 
La dicha siquiera gane 
De merecer ofrecerme 
Por padrino de ambas bodas. 



Diciendo todos qne siempre 
Que el odio y amor compitea. 
Es el amor el qne vence. 



byGoogle 



TAMBIÉN HAY DUELO EN LAS DAMAS. 



DON FÉLIX. 

DON JUAN. 

DON PEUHO. 

DO.V FKKNANUO, nejo. 

TRISTAN.Jt»^. 



W*0».¡aeayi>. 
VIOUME.dana. 
LÜONOR , iama. 
ISABEL, erfodu. 
INES.erfadd. 



IHW ALONSO, titíe. 

V.\LUQ,crittio. 

Alguaciles. 



JORNADA PRIMERA. 

, Sala en «tu de Don AIodm. 
ESCERA PRIHERA. 



nOLAUTI. 

Llega , babd , esa luz. 
40tn m k Urie vuelves t 

TIOLAItrE. 

Y no te parezcan oiucbus 

ülra Tei j oirás mil vecM ; 

Que un papel discmo es 

Amigo uo elocuente, 

f>ue aiemprc esti deleitando , 

Por mu que esij liablaiiJo siempre. 



Quien aleí 
Üieieodoi 



ffar% no aabes (jne el iilionw 
Ue aiiKir Uo corlo es , tan tírete ■ 
Oue i cuarrn luces lio niU3# 
Se reluce! Porque [ii-ne 
Cosas de música amor. 



¿Deja nn templado íngtrumenLo , 

De souar armouIoM, 
Porque nn b> )f)rerenci<-n 
C»da vez las fauíaslas? 
iDeja el ruiseílor alegre, 
' Porque no mude de leira, 
Deser dulce? El aura l.'re, 
rorque el conipu de las liojas 
L*t etiowilat no la meque , 
J>e)* de s« tpacIbleT 
Kl crUtal , caja corriente 
flho trastea de emeraUa 
AoneBí gnfia, aquel césped , 
i Deja 4e correr sonoro, 
rwquea 



Un mismo aceoioTNo: IU9) 
Bien en metafor» puede 
Ser, de música un papel. 
Suave, dulce, cuerdo y breve, 
üicieiido siempre una cosa , 
SI Cbo ella agrada siempre , 
A ejemplo del tiisirumenlo. 
El aura , el ave ; la AieuLe. 



Pues convénceme con él. 
Ya que sId él me convences. 

VIOL*llTB.{Le<.) 

• Hlblen. . ■ 

¡Teniisima cosa! 

No cou falsedad empieces 

Va ft murmurarme ; que aunque 

No te agrade , do lias de hacerme 

Desconriar; que bien lé 

Que el mas entendida suele 

SiT Trialdad d« quien le oye 

Sin la acción de quien le siente. 

{(^e.) • Su término it que llegar 

•Todas las pasiones tienen ¡ 

>Y asi su lénnlno luto 

>La paciencia de un ausente. 

• Y pues sin verle no bu; vida, 

• Aunque tras la vida arriesgue 
■ El enojo de mi padre , 
iHafiana partiré i verte. 
■Porque NO sepan de mi 
•Tamos como lo pretenden , 

• A la casa de Don Pedro 

• De Mendoza Iré í ser huésped. 
•Slmoncilio í prevenir 

>Vai los dos; mas cuando llegue 
•El, ja habré llegado To, 

• Con la veotaja que adquiere 

• El que vuela , del que corre. 

• Esta advertida , si ojeres 

• 1.a seña. El ciclo te guarde 
•Mas que i diI,i 

Aunque me moirjrs 
De necia de primer clase, 
Dime , ;bicia qué parte tiene 
Lo discreto este papel. 
Si su estilo ed tan corriente , 
Que pudiera haberle eacriio 
A Kari'Hernand» Juan pereif 
Cuando esperé To que baliia 
De bsber muchísimo fénix, 
Ctu descrédlK.s brillantes , 
Falsedades reftilgentct, 



VI o une. 
Imprudente, 
El que quiere lo que dice , 
Es quien dice lo que quiere 
Sin mas retóricas (rases ¡ 
Porque en amiir, aolameut« 
Es, quien siente como escribe. 
Quien escrÜK como siente. 
Ü sabes que la ocasión 
De vivir *u padre enfrente , 
Hallándole a todas horas 
Tan ano ; tan asistente , 
Hizo en mi ferdad aquella 
Canción que repetir sueleo : 
Juntó á miíttta viiÁa 
Porque ma» cerca muriete; 
Si sabes que aunque al priocipio 
Siiiti¿ mis iras crueles , 
El amistad Ue su hermana 

ÍA qul«n Mtimci de suerte , 
|ue es mitad del alma mia) 
Supo hacer mañosamente 
Que declarara en lavo res 
Lo que afeclilia en desdenes ; 
Si sabes que el no casamos 
Es porque su padre qniei« 
Casarle con Laura , i quien 
El resl>>jó inles de verme ; 
Si sal>es que en este estado 
Fué fuerxa ausraiarse Félii, 
Poraue en la casa del juego 
Dio 1 un caballero la mnerle, 
y su padre retraído 
En uu convento le tiene 
Fuera de aquí , p'ir temor 
Oe muchos nobles parientes 
Del muerto, y por la justicia; 

V ai sabes Snalmeiile 

One ÍL pesar de tamos riesgos. 
Peligros é locnn venientes , 
Viene por verme nn mas , 
jQué mas discreto le quieres? 
Venga la Qnexa , j venga 
En el traj^ que quisiere ; 
Q^ie mejor élpeor vestida . 
No es esencia, es accidente, 

Y Ím|>OTta poco el estilo. 
O yérrele ú no le yerre ■ 
Que nada yerra un ornante , 
Como la nneía aderie. 
iQué dljistei Simoncilio* 

Ahí fuera esU. 

VIOLARTE. 

Díte que 



bvGooglc 



134 

Qiie temprano es para qiic 

Mi padre *qiii punila verle, 

fneaio que de aquestas iiuclies 

La prolyldad iiíMeiie 

&a coaversaciuii <ti> aniigns. 

C8CEHA It. 

SIMÓN. — VIOLANTE, ISABEL. 



. Ya ja acosaba (mpaciente 
La mora de la licencia , 
Y bien mora, pues hacfrmp 
l>i>sbjuüur pretendía, 
Uila ti adorne que bese 
li el itorno del jazmín , 
O la azucena de nieve. 



Del inelo alia. jCómo víeties! 



Kaj canudo ; que be venido 

Caballero en un arenque 
Ensillado y eulrenado , 
Tan Qaco pecador débil. 
Que en cualquiera leotacion 
Caia nuj ñcilmeBle. 



Frnisimo Imperlineole, 
Paea de paro enamorado ' 
Ni anda , ni come , ii¡ bebe , 
Como el caballo de Vamlu. 
Tan Sjo tu nombre lieoe 
En EQ memoria , que un día , 
Como de caza viniese 
Con unas perdices, dijo : 
(Hat, Sioion, para que cene, 

Sue'me asen-eaas Violantes.! 
Ira vez entrando á verle 
El padre prlgr : ■ Arrastra 
( He dijo muy Impaciente ) , 
Necio , una Violante, en que 
Su paternldiit se sfente.* 
tiolaute. 
Aunque »on locuras luyas 
Las que por suyas me vendes , 
No me ha pesado de oírlas. 
Toma esta sortija, y vete (Dátela.) 
Antes que tenga mi padre. 

Y dir&sle { cuando llegue 
A la casa dése aniiHO, 
Adonde viene ík ser huésped) 
Que ya vo quedo advenida , 

V i cualquiera liora que fuere , 
Haga, la seña en la calle. 

Vivas 00 millón de meses. 
Todos mayos, sin que tenga 
Que Ter coo ellos diciembre. ' 

Alumbra y cierra , Isabel. 

iAy, Simón , lo qae me debes 



llOHf IIIAS DG UON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 



tEsA'mi, 



Es achaque 
De loüas las Isabeire , 
Suspirar i>ot alhajados. 

Rngjiñasle ; (jue si atiendes 
A que vo quiero pedirle 
Que i mi ¿ guardar me la dejes 
No es por codicia , sino 
Porque! toes no se la lleves. 
La criada de Leonor 
Tu >m.i ; que sé que la quieres 
Mas que á mi. 

Pues porque veas 
Cuinto tos celos te mieotea , 
No te he de dar la sortija ; 
One quiero sallsfacerte 
Con el desaire de que 
La vea, V no se la entrefpie; 
Que por lo demás ■ ya llú 



Buena no, mas tofi cíente : 
La que basta por ahora. 

{Vatue lot dai eriaáet.) 

S'% amor, qué poco me debes' 
igolo, purque viniendo 
A tanto riesgo Don Félix, 
Me lia alegrado su veoida ; 
Siendo asi que intes ponerme 
Debiera en desconflsnu 
El peligro i que se atreve, 

SUB no en agraileei raleólo, 
as (quién en el mundo tiene 
Mácia el caríi'io el arpcLo, 
Cuando hiela el temor le tuerceT 
Venga Félix, y... 

{Suena ruido 4e etpailai.) 

EBCEKA m. 

DON FEKNANDÜ., LEONOR, DON 

PEDRO, DON JUAN t cents, </»- 

Ir».— VIOUNTl!,;<fe«pii«t,lSAREL. 

-DON reBRiHDO. (Detitrt.) 

Traidor, 

Vo (abré darte la muerte. 

LEOüon. {Deairo.) 
jAy iufelice de mi! 

vtOLAint. 
¡Qué escucho! 

DoiKBRO. {Denlro.) 
¡Cielos, valedmel 



¿Qué es eso, Isabel! 

Que apa na* 
Salió, cuando Intes que cierre 
La puerta , escuché en la calle 
Voces y espadas; y al veinie 
Con luz, malindola un hombre. 
En nuestro portal se mete 
Con otro bulto en los brazos 
Due uo dislingo : de suerte 
Que atropelUndonie... Pero 
El , señora , basta aqui vieoe. 

ESBENA IT. 

DON JUAN, CM LEONOR deiM^ad^ 
en bratM , y ¡a etpada demuda. — 
VIOLANTE, ISABEL. 

K» muí. 

VtoUote . prima , seSora , 

Los precitos accld^tes 

No dan lugar al respeto. 

Perdóname, si í airevenne 

Llego i tu casa , cuando elU 

Sola ser sagrado puede 

besta difunta hermosura ; 

Qoe el ver que tan cerca eocDenlre 

Abierta lo puerta, es 
I La disculpa qne me ofrece 

Mas i maoo mi desdicha 
, Para que llegue i valerme 
i Delta y de ti. Por ti misma, 
I Y lo que 1 tn sangre debes , 

Mira por mi honor v vida, 
I Y hai que esta beldad se albergoe 
I V repare aqol esta noche ; 

Que yo... es preciso volverme 

A socorrer un amigo - 

Qoe dejo empegado. 

{Pene á Leener tabre unatolmekattat.) 



No es posible 
como con vida quede, 
le volveré i buscar. 



VIOLANTE, ISABEL; LEONOR, 



Cuchilladas eo la calle 
May. {Sí raí desdicha l\iese. 
Que hubiera llegado, donde 
matasen 6 prendiesen! 
, eniTi. (DfliA-o.) 
Fuen.— Téoganse. -j. Qué es esi 

Do.tiuMi. (Oenin).) 
Be de entrar, 

(SaUhahelaivtlada.) 

¡Jesús mil veces! 



Paea Haja k ceiVar la puerta. 



Infelii beldad , i quién eres T 
Mas i ay infella Iqoe yó 
Lo soy también, cuando i verla 
Ll^o aal, ¡Leonor, amitta. 
Til en rol casa desta suerle ! 
¡Tú sin alieolo y sto vkia t 

- (V%elMltabel) • 



Va por lo ID 



dbyGooglc 



TAUBIEN HAY DUELO EN LAS DAMAS. 



lemer qne otrO entrarl , 



« lemer ai: 



Aunque consueles 
10 poilr^ otro 
I y roas venteóle 



Leonnresla dama 
A quien mi primo pretieiie 
Mi casa para sagrado 
De tas ¿esdichas. 



Haber sncedido ? 



El pregcDlt que no tiene 
Linile. Puede haber sido 
Cuaoiob(T que ter. Por símenle, 
Procura abriila la maito. 

Uu tUve ea ella üeiie. 



Coaeriila coa ella 

Enla maco el accidente, 

Y es natural apretar 

Cualquier cou que se encDeotre.- 

¡Leonor, amiga , atñora ! 



¡Cielai,Ttledme! 

Albricia! , que ji respira. 

Tente , seflor : padre , tente ; 
No me matea. — Pero ¡ cielos ! 
¿Dónde esto jT 

Cúbrate , ; Tuelve 
En II , Leonor ; que estás donde 
Hai que tú tos penas sienten. 

iVIolaiite mía! Paes|quiéa 
Poé conmlsb tan ctemeote 
Qoe en un tostanLe me trajo 
De los braxos de la muerto 
AlosbraEoadelaTiiIat 

VIOLAWTI!. 

iPues no aabei Iñ qajín.fuese? 



Que negando ¡ a; de mi I i verme 
Sin sentido j entre dos 
AtMtot, qiw uDo me ofende 



S 



NI yo sabré respondcrtí^ ; 
Que mas turbada que lú 
RstOT ; y asi , basta que llegues 
A ÍDlormarme tú primero 
Qué rs lo que i ti ;e sucede , 
Puera empeur por el Bn 
La relación. 

Pues atiende. 
I'u amigo de mi hermano. 



de buscarle , 
La tuio i ay de mi ! ile verme 
Kn cujo primero instante 
(Según el dice) úu suerte 
Rrudido «luedú i mi vista. 
Que sin que repare ó piense 
Amor en Ij obligación 
De la amisiad que le delte. 

Porque n. . ,. . . ._. , 

Qué sai^a en n>¡ pecho eitciende 

La vanidad de mi duelo 

(Si es que hay duelo en las mujeres , 

Que gustan verlos galanes 

Airosos y honrados siempre ) , 

Que al verle ó traidor amigo, 

O mal seguro ó aleve. 

Antes jjue darle la mano. 

He diera ¡ ay de mi Ha niueMe. 

El, valido de la usada 

Disculpa, que inconvenientes 

No ve amor, pues iiites dellos 

Monstruo alimentado crece , 

l^rfló... Pero ya desLo 

Hemos hablado oirás veces 

En este mismo sentida , 

Dieo que no tan claramente ; 

Y asi iré 1 oira cosa, pues 

No hay para qué detenerme 

Eu decirte que es Don Pedro 

De Heodoia el que pretende. 

Que hoy le aborrei^ca mas 

Le aborrecí , pues aleve . 

Loco, atrevido, tirano. 






ESCENA VL 

DON ALONSO, dentrú. — Dimu. 
oONALOTisu. (Denjro.) 



Ui padre es < 
DON atoNM. (ÜeiJT».) 
Baja, Isabel, uu* luz. 



Bajar brevemente; 

Sne no importa que i Leonor 
alie aquí. 

SI le parece , 
Mejor es que no me vea , 
Porque i decir no me fuerce 
La ocasión que aquí me fraju- 

Purs retírate, íntes queentrt^, 
A mi cuarto, donde nnnca 
El entrar nt salir suele. 

íVateUonor.) 

ESCENA VU. 

DON ALONSO, ISABEL.— VIOLANTE. 



¿Era hora, seBor, 
Para que i casa viuieses ! 

DOn «LONSO. 

(Quién las noches de tía Invierno 



Asi es. Has i quién no lo Siente , 
Siendo i costa de la ausencia 
De quien mas te eslima y quiere T 

MKt ALOMO. 

Pídeme celos, bien haces , 

?ue yo me liuetgo de verte 
ina conmigo; que al Qu 
Hoy hija v esposa eres. 
No ha naliido rifa esta noche 
Que pueda mi amor traerte, 
Sino solos estos guantes. 



Aquesto mas parece 

Sne es tratarme como k dama ; 
ues para que no me queje , 
He acallas con Ínteres, 



Que lleves; 
S^rlbien, luí í mi cuarto, 

V tutes de cenar me acueste. 
Entra tli después allt, 

Y hai que etas puertas se cierren. 



Quién créri que cuando espero 
Con lanío gusto á Don Félix , 
Le espero con un pesar 
Tan jgrande como tenerle 
Huida i tn hermana en mi casaT 
No sé lo que debo hacerme. 
Si se lo digo i mi padre , 
V.a Ibnoso que le pese 
De ver delitos de amor, 
V mas siendo el delincuente 
Su sobrino ; si to callo , 
Es querer yo sola hacerme 
Dueño del duelo de entrambos. 

ESCENA IX. 

LEONOR. -VIOLANTE. 



Ya se Tué : tilen puedes 



En que i Don Pedro aborreces, 

V él temerario te' ha puesto 
En el riesgo que padeces. 

V es verdad , pues en el medio 
De amarme él y aborrecerle 
Yo, y en el medio lamliien 

De vivir mi hermano enirente, 
Don Juan , tu primo . de Italia 
Vfno i Madrid. También tienes 
Noticia de que me vió 

V me amó; pero de snerie. 
Que 00 concorriendo ei 



iglc 



COHEUUS DE ttUN PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 



iiect 

para «u «tuiniie ofenderle, 
O cuDCnrríendo j *; de mi ! 
Eii £1 otros accidentes 
i)ae ■mor ae sabe ain dar 
Razón 1 qaien los padece 
De por qué nietTce uiiu 
Con lo que «tn» deimerece, 
CorTÍ6 con mejor Tortuiia 
En mi amor: iiues para verme 
Ledil)ceacia(r- -' 



ISABEL.— VIOLANTE. 



I Hipad re f 



C6mo ; aj iuTel» ! lo cuente ) 
Para que en el apoiicnio 
De un escudero (que lieiie 
Uoa puerta iiondeuada 

Ke Süle A un corto reirem 
mi cuarto) euirase, sieudo 
EalA (qae no ~' 



Por instrumental testigo 
De mí desdichada suerte , 
En mi mano) la lercer»: 
De cuja acción imprudeate , 
JDon Pedro (qae ya lü sabes 
Cainpoco un celoso duerme) 
Atrevido enli>6 fi ocasión 
Que también mi padre... 

{Llaman d la rejit.) 

Tenie. 
No proaigaB basta que 
Sepa yo qué mido es este. 

LKONOB. 

i A; inriice de mi ! 



I Pienso que duerme ; 

{ Porque apenas se acoató , 
Cuando al «uño me parece 
I (Jue qnedú reodido. 

TIOUnTE. 

Pues 
,u ,„.„„ Abre la poeru i Don Fílix , 

lYauUaba.) 
i. Qtüéo en el mundo se viú 



Que hacer mi hiTi 
A tu reja,<«ia pü 



viounrc 
Lo peor es que es ella ; él, 

LEDKOR. 

{YquÉhudebacerT 

nOLARK. 

Que paes Tiene 
íloj tan desima Binado 
lie tuB sucesos a verme, 
No he de ponerle en sospecha 
Qoiil con no respondene. 

T has de decirle qne aqni 



iThas 
EsiojT 



fioiJLinE. 



De ningona suerte , 
Hasta que lo que has de hacer 
Con mas espacio se píense ; 
One también tengo jo duelo 
Para que i mirar no llegue 
(Y masen trances de honor) 
Desairado á quien me quiere. 

lUra que me va la TJda 

En que aquí do lleene i verme , 

Uue aun ha; mas de lo qae sabes. 

nOl.XKTC. 

. Palabra i« doy mil lece» 
' De ampararte j de guardarte , 
Aunque mil vida* me cueste. 
Vuelve í retirarte , pues. 



iDónde ñé }o que 

Entre mi padf« v mi hermano , 

CoD la sombra de mi muerte T (Fue. 



ESCENA XL 

DON FÉLIX.- VIOLANTE. 
noNrtux. 
Violante mía , los braios 
He da. 

TIOLANTC. 

. Y en ellos, DonFéüi, 
Un alma que agradecida 



Te recibe. 



n Huí. 



Que i pesar de inconvenieates, 
La ausencia toja, ViolaiHe, 
Has que t su^ contrarios teme, 
¿Cómo esiis? 

viounri. 
Como quien vive 
Sin U. Di tú , i c6mo vienes t 

Don rtui. 
Como quien muere sin ti ; 
"lue eo algo debo eieederie, 

asi eslí puesto eu ratoa 
Que coando mas me encarece* 
TA que eslis como quien vive , 
Esie yo como quien muere. 

En decir bien podrt ser 

Sue la Tentaja me lleves, 
o en sentir. 

i Hermosa eslAs : 
Permíteme que me pese 
De mirarte tan hermosa. 

Cuando yo estarlo pudiese, 
{Porqué habla de pesarle. 
Si desa perrecciou eres 
DueBo! 



El ali&o no atecudo 
Es condición solameoie , 
No cuidado. Esté desmuU 
La verdad de la que quiere , 
Qne esa es la gala del alma. 

Eio na no es Miisfiuxrme; 



Hal color para verdad. 

Altes bueno, si se allende 
A qae es culor de los celos. 
Que son los que aaoct mieoteD. 

vtoLun. 
Yo he visto menlir algooM. 

Yo también ,- mas pocas vece*. 

VIOUKTl. 

D^ame pensar i mi 
Que son muchas, porii tiene 
Pacte en aquesta Jloeía... 
Don rtux. 
j. Quién? 



Como tbé primer amor... 

DondLK. 
Primen 7 Utimo es este. 
Y si ha de temer aigono. 
Deja que sea jo. 

nouutn. 
iPuet UeiiGS 
Taque temer? 

Se ti no. 
De mi el ; que no ta prudente 

gnien no merece una dicha , 
1 i todas horas no teme 
Que como alhaja de.vidrfo. 
Entre las manos se quiebre. 



¿Y qnien tañí 



iHas quién es quien la maieceT 

Tú, qne la goui sexaro. 

;J>eqaé suerte? 

Oe«a uame. fn, 
Siel amor se perdiera, en mise halla' 
Porque á mi como i centro se viniera 
De otros pechos en quieii tratar se viera 
Con témenos constante, menos rara. 

Ysidrspueade*eneeanil,iiitenlara 
Eipbjar so podier á Doera ecfera , 
De mi trato uckwaapreoiMem, 
Con que wan dei 



Desde allí U 



(M 



ue traiciones, agravíDS j temores. 

Que ociosos t<»infliiJDsdelosciclos, 
Descuidando en queyatodo era amores, 
No dejaran qne nada Hiera celos. 

non Fáui. [n 

Poes si amor se perdiera. m> se halla- 
En mi, porqne yo qaiero.<)e manen , 

goe desde faego soy pnoto y esfen 
n quien BU sér,c(Mno en su centro, para , 
y asi COD mu constante fe , mas rara . 
ApenierK, eDinJhaUíne: 



„..,„, L,oog 



nop* 

le 



Paes pin saponer que él se p«T<lier>i 
Era fonoso que de mi Talura. 

Y cuindo BUS bálagos y bvores, 
Eoteñados de mi, dieran des reíos 
A tos deman , amara con temoTfs , 

Baealro dtfsobreiallos j recelos; 

Soa aprende mal una lición de amores 
oien DO leme el azote de unos celos. 
I iUamaa i la rrja.) 

Yes verdad, pui 
Que bao rcspond 
MMgolpesdeu VI 

VTOuirrE. 
Seri ilusión ¡ que no puede 
Nadie iliroar ¡ ■> de mi \ 
A eiui hons... 

¡ Peoa fuerte t 

VMUHTC. 

A la r^a de mi cuarlo. 



TAHDIES HAY DUELO BM LAS DAMAS. 

Claro' estii; que no parece 

Bien en ninguna ocasión 

Ser las damas descorteses. 

Y pues salir no me dejas , 

Hi entrar donde yo quisiere , 

Responde; que vive Dios, 

Uue aunque t tu padre desplene, 

Dá voces. Por eso < escoge 

Lo qi ■ 

tíuei 

O que oiga lo (jue le dice. 

'..'{Ap.) 
íQuéhedehacer? ¡Cielos, valedme! 
Si sale , i Don Jiuu es fuerza 
n la calle ¡ay de mil 



nríLn 
! Pluguiera i Dios que lo fuese ! 

(Vuelven á llamar.) 
Pero icAmo lo ha de ser, 
SI i llamarolra vez vuel>eD? 

Keri ilniieii que acaso pasa 
V « ir dando se entretiene 
Golpes i la reja. 



MHJUH. (Denln.) ■ 
¡Prima, 

iKín rtux. 
i Es acaso esie ? 
Porque es mu; l>e1laco acaso 
Tu nombre j el de pariente. 
MI jDAit. (Deatro.) 
¡Prñna, Violante! 



Qoe nada qae temer tienes 
De mi. 

BOM rtLri. 
Claro estl , que tú 
La qoe han nombrado no cm. 

[Haecfueupa.) ' 

iDóoderasT 

BOX rÉ.11. 
A DO eslortiar. 
Rnponde; que no es decente 



Si hablo , [JIM algo i entender U 
roDira su bonor; <r si i todo 

I, que deaplerle 
.. .,..«: ;«*i,mé[i(M 
importa míe jo atrepelle 
A lo que Don Juan me diga, 
'^-'e lo demás. 

nos rii-ix. 
1 Qué resuelves f 



Abrir la reja, 



(Mre ¡a reía, y Uega i ella Dm Juan.) 
Qué desacoardo, Don Juao, 
le llamar i esta hora, es este. 
. mi reja, y que de mi 
[ Ual la veciudad sospeche T 
txninut. 
Como al salir esta uDcbe 
De tu casa... 

• iioLAim. 

Vele , vete : 
le d^t nada. 

non Tiha. 
Calla. 



No has de irte. 

MM ríut. 
Cundo la puerta me cierres, 
lie ediar¿ por el balcón 
De aqnella ooadn de enfrente , 
Que ja sé que está sin reja. 

VKLUrtK. 

TMipoco es Uefl que aqnl entres. 

iPnes quét {Doupwirtiimedems, 
Cuando una ventnia debes 
Abrir T 

1 Yo abrir ta ventana ! 



. jx en la «alie no liabla 
Peligro, ruido, ni gonle', 

V con esto, asegurada 
De que nada me sucede , 
HIrame bien por mi tida. 
Pues en tu poder la tifnel : 

Y adiós, hasta que majuana. 
Prima mia, vuelva i lerle. 

( Cierra Vklanle.) 



VIOLANTE , DON PELIX. 

BOU ¥ÍUX. 

Itiuién o;6 Igual ileseugaBoT 

TIOUBTE, [Ap.) 

i Quién se vio en trance tan fberte ! 



DOh tilAX. 

¡Fiero agravio! 

TiOkunv. {ip. ) 
■ Dura pena! 
vonrlia. 
iTrisleamor! 

VIDUICTB. (Ap.) 

¡Inreiji suerte! 
non ¥iui. {ReiñiUaái).) 
(Como al salir esta uocb« 

V.OLÍBTE. (Ap.) 

i Qué he de bacermí 
Que el decirle la ocasión... 
Don riuj. 



TioMitn. {Ap.) 
No es posible. 
noawiiM, 
>No be querido recogerme... 

TIOLAKTB. (Ap.) 

Y callársela es hacer 
Que contra mi la soapwhe. 

BOFrtUI. 



víOLUnr. (Ap.) 
Callárselo e* agraviarle ; 
Y decírselo es perderle. 
DON fílii. 
■HIrame bfen por mi vida, 
■Pues ea tu poder la tfetws. 

VKLAirrc. (Ap.) 
i Quién en el mmdo se itó 
£d una ocasión lau faene 1 

Y adiós, hasta que maSana, 
Prima mia , Tuelva & verte. > 
Mora bien , aquí tM hay 
Que discurrir, ni qué espere. 
Quédate, Vioiame, adiós. 

VIOLAnX. 

No le bu de b; 

Pues iqué me quieres 

íiOLiHtrE. 

Que lleves tabld<k.. 

iBaymaE 
Que saber T 



Que no le ofende 

Claro f sU , porqué 
Venir i satisbcerte 
A estas horas este primo 
fSin salier qué primo es este) 
De que ai salir de tu casa 
Nada es lo que le sucede , 
Y rematar en 'decir 
Tan tierna T reudUaMente ; 
•Mírame bien pw mi vida , 
Paes en in piMer la tienes ■ , 
No es nada. Tienes moa : 
Dices bien que eres girien enk- 
Hienie la nodie , la n¡t 



Sigo verilad. 

Calla, aleve: 
C*11> , Gera : calla , ingrata. 
y t\ disculparte quieres, 
¿Qué verdad es la que dices? 

Ningún* , que aunque lo Intente 
Por ti , por U he de callarla. 

Y déjame, no me aprietes i 

?De me esli mal enojarle , 
l>eor satisfacerte. 
Culpada sin culpa psIot. 

(Ha; buen retruécano es ese! 
I A buen tiempo discreciones! 

Y poesto que ;a no tienes 
Qae temer el qoe le alcance 
SI por eso me detieopa , 
Qvédite, Violante, adiós. 



iftné me quieres? Qué me quieres? 
Qae creas que no te oFendo. 

PON ftUt- 

Suelta. 

Escncba. 

non ríLii. 
Aparta. 

nOMHTK. 



COUeOIAS DE DON PBDRO CALUEROH DE 
Quédate adiós... (i ob, qué mal 
Se pronuncia un para siempre !í 
Quédate, digo. Violante ¡ 

Que le mires por su vida , 

Hlrame A mi por rol muene. ( Vate. 



, ._ mal liajra quien obliga 
Que liayí duelo en las mujeres. 
Para que i una amiga am|>aren , 
Con lu que i un amaute ofeudeii ! 

(Vnnií. 

Siii IB casi de Dob Peln. 
ESCENA XV. 

DON PEDRO, SIHON. TRlSTArt. 



ISABÍL.— VIOUNTE, DON FEUX. 

¡Estiis locos! i No miráis 
Que es foraoso que despierte 
A esas Toces mi seüorí 

DON T^LIX. 

Pnei dila tú que roe d<je. 
Déjale ir. 

ÍIOMItT*. 

SI haré , que ;o 
Atenía, flna i prudente 
Le desengaüaré. 

iio:<Ftt4X. 
¿Cuindo? 

Caando pueda. 

Si bo; no puedes, 
^Cátodo podrís? 

VIOLANTE. 

Algún dia. 

PON pClii. 
Tarde 6 nanea podrís verle. 

tioulkte. 
i Por qué? 

DONFÍLIX. 

Porque tarde 6 nunca 
Vt4wrii, tngrai», * «nne.. 



LA BARCA. 
j,Cómo? 

Si con dos renia 
Hi amo, ipiídome obligar 
O El duelo a mas que i af arlar 
Al uuo que me cabia? 

No. 

. oes si el uno importuno , 
) . En corriendo yo, corría 
iTi-asmi.iquitn niega que jo, 
{ Apartando al dicho uno, 
¡ De aquella niuecte cruel 
El cómplice d lengi ful , 
Pues el que corrió tras mi , 
Dejó de tirarle i él? (Vím.) 



i Quién duda ctue entretenido 
Le habri letddo su amor? 

Pues mal hace, que ja el di* 
Se ha declarado : no sea 
Qne ilgulen en Madrid 1c vea. 
Siendo asi que la porfía 
De parte Tjusficiaesliiii 
^iienipreen cuidado detallarle, 
Y no dejjD de buscarle , 
Por mas que pasando van 
UuoB Iras otros los días. 

S1I0N. 

Seis meses bi jra que estamos 
Retraídos ; faltamos . 

De la corte. 

no:* peno. 
Tú podías 
Irle, Simón, t buscar; 
Que puede ser no venir 
Porque no pueda salir 
De donde entré. Y si es que i estar 
Llega en peligro, es raion 
(llomo delio aviso haya) 
Que vo i la calle me vaya ; 
Que hasta entonces no bajr acción 
En que >o deba inquirir. 
Sin lance particular. 
Lo que él quiere recalar. 

A mí pesar habré de ir. 

¡ Pesar UPor qué! 



¡ Quisiera que al verme... 



; A ti ! ¿por qué ? í Pues lü fuiste 
De la pendencia . si buiste 
Uella , y todos de ese modo 
Lo cuentan! 

Cuentan mu; bien. 
Pero por haber huido . 
I Dejo JO de haber tenido 

Dai-in an la mnprte (amblen? 



ESCENA XVL 
DON PEDRO, TRISTAN. 

«Cómo es posible , seítnr, 
lúe tan triste i casa vienes. 
Cuando por tu huésped tienes 
Al hrrmano de Leonor, 
Siendo asi que es cosa llana 
( Spgun penetrando voy ) 
Que de'ta amistad de boy 
Pase al deudo de mahana? 
I Si no es que como cu&ado 
Le miras y>... 

BOU FEDmo. 
Si supieras 
Cutíes son mis pen*s, fieras 
(En lo presto que han trocado 
El gusto que tuve aver 
Ko su hospedaje , al pesar 
Que boy tengo ] el poco lugar 
Que hay del pesar al placer. 

Pues ¿qaé hay? ¿No te dejé 
En la calle de Leonor 
Quieto y seguro, señor? 

Seguro j quieto quedé. 
' Perú j.qné seguridad , 
Qué quietud ha; en amor, 
Oue ira no sea y rigor 
De uo hjEianie i otro? 

Es verdad. 

Pero diñe lo qne ba sido. 

Con temor te lo diré. 



¿Deque? 

DON PEDRO. 

De que no he de ser creido. 
Porque es tan sin ejemplar 
El lance, que bas de saber 
~ t es ficil de suceder, 

En la calle de Leonor 

ti anochecer estaba 

.^or ver si oca^on hallaba 

De lograr el dlíTavor 

Con que siempre me ba tratado 

( Que Du amante aborrecido, 

[al vez aun del.infsmo olvido 
,t,zodb,GoOglC 



Siciiw nrfrifM oltliltdu) , 
Cuaiiüu vi que itiueí Don Juun 
(put; |>rt'«um(i que n narienie 
De la otra iliima de eiiirente) , 
Muy airoso ; muv ga\»n 
Ptsi h calle. Va sabes 
Une liá lio ié qué laníos Jiai 
Une aiinicnia Im ansias ralas , 
l'orquf eiilre nenas lan cTivel 
Ko talle la lie tos celos. 
Este pues, mas recalaJo 
üuelHteB, volviii, y i un criado 
Habló i su umhial. His rccelus, 
Para adverlirlo Diejor, 
Tras UD coclie me pusieron , 
Desde cuya soDibn rieron 

8ne et criado Je Leonor 
n el portal le meüa. 
Fui Iras üél , : pena cruel I 
V llegué cnan/o con él 
Por la escalera subía. 



La nocbe , pnile :^l [lié di'lla 

Ver, sin ferme , ¡dura csirellal 

One i un iposenlo, que i'sU 

En el primer paso, abría 

La puerta el hombre, y que eotr 

Los dos, la cerraba. ¿Cuando 

Isualó i la pena niia 

Úira ninguna! No sé 

Lo que senil ó no senil , 

Porque solo sé de mi 

Que trniicundo llegué 

A la puerta, con iob^ito 

de llamar ; de sacallc 

Del aposenio i la calle ¡ 

Has mudé de pensamiento 

Al advenir que podía 

Seriuieresdelcmilo 

Et que allí le liubiera dado 

Ocasión, en que seria 

Ficil que viura t Leonor, 

Sin que Leonor io supiera, 

Pero aun dpsia iismúeni 

Breve disculpa, el dolor 

He dejó apenas goiar : 

Pues advirliundo que habla 

Luí dentro, porque se via 

Por una quiebra lirillar 

l)e la piierla , apliqué i ella 

La vista (¡ luepo HiJiara 

Por donde uo trisie acechara 

Su man ), y vi i Leonor bella , 

Que abrieikdo fay de mi '. olea ptti 

lie nue ella misma lorcia 

La llave, 1 hablarle salia, 

Dejiíidoseln eiitreabierla. 

Aquí pues el sentimientu 

T._. — g ptivóde mi. 



Huerta la íi», v mus niueru 
Leonor, |iorque desmayada 
Cayó en tierra. Pensares 
Que en la riña mi irisleía 
Acalla; pues afaora empieía 
Deste suceso io mas. 
Apenas con saña llera 
Knlvambas nos enil)estimoi , 
Cuando de su padre oiruol 
Las voces cu la escalera. 
Yo que con uno refiia. 
Viendo <]ue uiro no menor 
Enemigo, él y su honor, 
A las PS|ialdas tenia, 
i}uise hacer tisia á los dos, 
■•adeindome { mas no fué 
Neceiarto esto, porque 
Kldeadeniro, en viendo ¡ay Dios! 
U oe era el padre j pena rara ! 



TAHBIEH RAV Ol'ELO EN US DAHA8. 
La primer puerta cerró, Ot 

Con que 1 bon Femando ¡a 
Le pude volver la cara. 
Solo procurando hacer, 
Antt-s que me conociera , 
Lugar, jr salinne Tnera. 
No sé SI esto pudo ser ; 
Que I US y gente llegando, 
Aunque mus lo pretendí , 
No sé si bien me encubrí. 
Ed lin, leiillendoy dudando, 
1.a calle tomé : de suerte. 
Que desmayada Leoiior 
itejé , "renilido un honor, 
" ' iin traidor íin darte mnertí 



'smlpenaumbriiel, 
-)is amigo fld. 



in que Félix tengai si.. 
Hi huésped 1 pues si conflejo 
La rerdad, la mas impla 
Fortuna que por mi pasa , 
Es que he orendido la casa 
De quien se entra por la iuia. 

Que es graiHie emneOo, no niege 
, Pero si Don Félis tiene 
De secreto, por<iue tiene 
Que guardarse, i pensar llego 

Que nada deslo sabrá. 
Lo que hemos de liacer, señor. 
Es ponerle gran temor, 
Pues cou aquesto se iri 
Presto ; y en ese intermedio 
El tiempo dari ocasión. 



EBCEItA Xm. 



Don Pedro, seáis bien bailado. 

DOS reotio. 
Vos, Don Félix, bien veoldu. 
Con cuidado ine Icnefs. 
Pues ¡tan tarde! 

jA^ospInguiera, 
, Que ni ano agora viniera, 
Siao muerto ! 

non peno. 
jQuitraelsT 
DON TiLts. • 
Traigo la pena mayor 
Que me pudo suceiler. 

DON rEDRO. 

iQnién la causa T 

Don Huí. . 
Una mujer 
Aleve, un Qero traidor. . 

non FEMÓ. 

[Áp. \Aj de mi! ¿Si alno ha entendido, 
y esto lo dice pur mit) 
¡Uo traidor y mujerT 

D0.1 rtun. 
SI. 

Pnes^quéesloqueliabelssabldn! 

pon rdux. 
Nd lé : dejadme por Dios; 









Al momeólo 
¡ Poedes volver t ensillar; 

Sue no tengo de parar 
n Madrid. 

Con ese Intento 
( Vendría i ser el primero 

?ue i Madrid haya veuido, 
no se haya detenido 
i Uas que pensó, 

• Majadero, 

No me repliques. 

MU nofio. ' 

; Pues no 

Sabré yo lo <iue os oUigat 

iH>ii rtLix. 
No sé, Don Pedro, qué os diga; 



, a|,ána 



, Hasta paraesla veitganza 
Qne eq mi he de tomar, saber 
Que quien va i decir mujer, 

' Empieza i decir mudanza. 
Di en que de sos accidentes 

' No me be de quejar jamiis; , 
Que no liabia de ser yo el mas 
Dichoso de la* atisentes. 
Huerto ó ausente, aun no e*U 
Visto cnal á cnal pretiere; 
Que honras hacen al que muere, 
\ agravios al que ac va. 

. (Ap, Aleniemos, cnra/.on; 
Que ya esto i otra parte mira.) 
' Sin nombrar, puede la Ira 
Desaüogar lanía ¡lation . 
Por scfias... 

j,Pues tan peqoéDas 
Son las que llepais i ver, 

Sufl entre mndaaia y tnujer 
abéis menester nns seftas? 
^^o hasta (cuando i oiii bella 
iera hay LSlro que me incline) 
Saber que por velia vine 

Y me inelvo por na veilaT 
i Don repu. 

SI de agrai ios y de celos 

I^s eitremos padecéis , 

Bien en volveros liaré^; 

Porque no lian heclio hgi eidoa 
' Contra los celos y agravias 

Cura de mas esperieocia. 

Que el remedio de la ansenda. 

huera de qué si mis latiios 
' No <is dijeron hssia aquí 

E\ grao ¡leligro en que esllüs , 
, Es porque no presjimais 

Que nace solo de mi. 

La justicin os iia Imscado , 

V busca con diligencia : 

A todo es buena la ausencia : 
De un cuidado , oiro cuidado 
Os asegure.— Ea, Simón, 
Ve i ensillar ; que aunque yo baja 
De sentir el que se vaya. 
Detenerle no es razoo. 

ytnen achaque te has balUdo , 
coUpriaaHreran, ■ 



COMEDIAS DE DON PEDBO CALDERÓN OK LA BARCA- 

V aunque porree <n<* b**li 

Cualifuleri á dfelirar qoe 
ItesuoitCD en mi Taina 



¿Eso biE de pensar en mi? 

Es un loco. — Vfl volando , 

y h», Simón , lo que te manJo. 



Pues ill , 
;e hace Tolvi-r 



DON rlLix. 

Pues saber 

Ko pudo que estoy aqui , 



Pul jl'ira ! 

Dox riax. 
Itan Pedro, dado 
Que mi padif hava sabido 
Oue esto; en Hadri<l, no quiero 



Llega unas sillas , Tiistan , 
V espera alM fuera. 

nox Ttui. (Ap.) 
¡ Raras 
Prevenciones 1 

TWSTAI.. iAp.) 



Aquellos p.isados brios.. 

8ue entre aquesta iiirvu belada, 
Ufn impedidos tacen, 
O mal dormidos descansan ; 
Aiilfs d(> ani'Iar i ellos, 
Ouiero ai>eiar i la anciana 
Edad mia, j que b«|[a el juicio 
Lo que hahri de hacerla estiaila: 
Porque no ha; voiig:iiir.a como 
Ko haber meaesicr vennann. 
Don ríLis. (Ap.) 



á quien le impida 
! Aunque me acosen de liaja 
La acción: que en roi no hav mas ilurlo ' i Adúode Iri i parar 
I Que estorbar una desgracia. (V«e.) ,^^ ^^p 



indo... 



iOu'bsceisT 

non fcr\a:ido. 
' Cei'rar esta pucrl». 

DOK FÉ1.1Í. (Ap.) 

^ i Qoiéu vio duda tan extraña ! 

DOH PEcao. ',Ap.) 
■ iQuiéu viú lance tan tornlile! 



Qnem 



iS podéis 



Decir que nada sabéis 
'a escondi 



En esia ci 



i cova causa esneri 

cuadra escondijo 

Estar, hasta que se vaja. 

(Retíraute Dan FUix y Simón.) 

jHabri en el mundo , quien baja 
Igual enipeío tenido! 



¡ [Ap. iOvién tió tan rúenla v<>iijj:iii 
; Señor Uotí Pedro , niaterLis 
I Dul Iranor, en quien niaíti'^'la 
I Hanleiierle como iiolile, 
, Son materias tan sagradxt, 
. Qav ni se dicen ni sien leu 
' Sin la coBla de que baga , 
; O novedad el oírlas, 
! O ver^iüenra el ¡iru monetarias. 
Pero cuando este res|ielo 
I Que se les pierde al tocarlas , 
i ^s por liondire de mis pri-ndas, 
■ [)e mi s:iiiRre y de mia canas , 
; üe nii valor ; raí honor. 
Parece que asegurada 
' '- ' sí qué uceada. 



Que, i) CDoeedida ó negada , 
Hace tratable el camino 
Que bay del honor ft la jnhmla. 
non FÉLIX. {Ap.) 
DONFlíIlN*NDO.-J)0NPI5DRO.rRlS-| y» esto es muy <h otra materia. 



TAN ; DON PELIX , ocalto ielrai ie Escuchemos 
«Na patria. 

SeBor Don Pedro... 






'. (Ap.) 



j,Paea tos en aquesta casa? 

(Ap. ¡Qué mal Unge un delincuetiii' !) 

SON rEMM.-(j>o. 
No 01 admire que me iraif^a 
(Ap. Mal disimula un queji)s<i) 
A ella no cuidado. 

uonftux. (.ip.) 

Si teníais que mandarme , 
iWn criado no liasialia 
Que viniese, para que 
^oi VQCstra obediencia vaya? 



i Vo 00 me espanto de iia<la. 
[ MoKO lif sido, viejo soy : 
< 1'odo calie en la edad larga. 
' Escuelas son de la vida 

Los años , en cuya sabia 
, Academia, la experiencia 

■ ' — -T cMeiIra sentada. 



Hijo ttn{!o, moro es: 
Mucho por virlr le Talla; 
Quirl menester babri 
Vuesira prudencia mañana 
l'omo hoy tos la mia, y asi 
Quiero en vos depositarla 
Para que le sirva i él , 
Si llega i necesitarla. 
Dos quejas tengo de vos 



SeBor... yo... sí ., 

luui ntnHixM. 

Nada. 
Hasla oirme, me digáis. 

uo^ FÉi.tx. (Ap.) 
Escuchemos lo que falta. 

DOX FCRXAünO. 

La ptimrr qorja es que si mi (I o 
Vos quien snis, de ciiva rtara 
Sangre Hendiif.» las orlas 
De tantos liiidnes se esmaltan , 
Pií-is lan t<oei> de mi 
O de vos. que con lan ÍKijas 
Acdones ix'iisi'is que puede 
Merecer vuesira esiierania 
I Uat coD Leonor que conmigo. 

PON TiLiX. (Ap.) 

¡Leonor, dijo! Ya esto pasa 
A mas superior empeito. 

Do^ ferhahoo. 
La segunda es que se valga 
De la amistad de Don Félix 
Yui'slra preteii.sion, fundada 
En que i'lla en mi casa s<-3 

?ulen os {(uarde las espaldas, 
a lo dije: ya no puedo 
Volver airas las palabras. 

DOM rÍLti. (.Ap.) 
Ni yo pasar adelante. 

Donrcnao (Ap.) 
Sin vida estoy y sin ahna. 
non m.'iANiio. 
Demás de e^iar informado 
.De criados y criadas 
De que vuestro galanteo 
Hi casa y mi calle agravia. 
El lance en c¡ae os hallé anoche. 
Sabéis : y aunque allí la saBa 
' Se vengara, sí pudiera , 
; Muy olra es mi conlianu; 
Que enseña muelio una noche 
Al que en dlscnrrír la gasta. 
Yo no quiero que Don Félix, 
Que vendri i Madrid mañana 
(Porque ya en mi poder lei^ 
tnstrumenlo en que se aparta 
La ¡larte), llegue i entender 
Lo <tue en sos ausencias ¡usa. 
Porque no sé Si tendrá. 
Si acaso i saberlo alcanxa. 
La espera que yo ; j asi 
Salgamos ¡i repararla. 
Y pueslo (ine contra vos 
Todos los inrornips paran, 
Leonor sera vuestra espofia, 
l^n todas cuaulas ventajas 
Pueda dar de si mi hacienda, 
Con solo que vuelva i casa , 
Anies que d baJier bhad« 



dbvGooglc 



TAMBIÉN HAT DUELO EN hk% VAHAS. 



MI» «ilre lo* eaoUlbita* 

Da iniKbe, il^uien... 

{Sale Don Fílix.) 

¿Cúmo M etoT 
Don mnAKDo. 
, ¡Qnímlro! 

Do:irlux. 
iQulénetqiitenralu 
D«caM,s«GDrT 

non i>»Ro. (Ap.) 
Va aquí,. 
Solo ««'■turarla espalda 
He queda que hacer. - 

jLMMior* 
Piiei ¿qui> esperas? m, ;.<|ué ufuarilas, 
Si coiMr» Don Pe<lro csiá 
La pri-siiiicion? ^o ItMalga 
El rupro de la amisiad 
Al que i la tmlsiad agravia. 
iTraiitür amigo!... 

BOH FCtNjtRIMI. 

DcieiJie. 

Km FÉLIX. 

Snetu. 

COK rEaminBo. 
Nu sannei la espada ; 
- Qoe esto ba de quedarse aquli 
Antes que i ta calle ulgí 
Nuestra desdicha. 

Esoet 

Lo qae ha tocado i tu* «mas; 
Estotro (oca 1 mis briol. 
iFatoo amigo 1... 

• Bon resKAHiK). 

MU ntux. 

Apuu. 
¡Tt Me llenes! 

non TOMitma. 
To te lengo , 
Porque ti prudencia hafñ 
Lo que ha d^hacer el valor. 
¿eHor Don Pedro , mi casa. 
Mis brazos, mi hija, mi bucicnda, 
Ul honiir, mi vida f mi alma, 
Todu es mestro, nada es mió, 
Conlo con vos Leonor vaya 
A ser el dueño de todo. ' 

DON fíduo. {Áp.} 
i Qnléii vi6 conrusioaes lanías! 
i Que me ruegnen con la dicha , 
Cuando no puedo lograrla > 

PON wiiM.. 
iCómo, dándose i partido. 
No se ha arrojado i tiu plaulasT 

DON rcaNANm. , 
Un coDMDCido BO tiene 
Tan i mano las palabras. 
Espérate. 

DonrRDM. (4p.) 
iCómopnedo 
Vo empefiarme ei> dar palalira , 
Que no he de cninplirT ;Nt cómo 
Puedo orrecerme a llevarla , 
Si 3un , que Ñillase , no sé? 
«y cómo, cnando li hallan, 
Pnedo con quien me iborrcica 
Casarme , cuando i olro ama ? 
Ofrecerlo, será miedo; 
Decírtelo • serl infamia . 
Porque es cosa inaj erad 



Para diclia can i cara ; 

Y lunoue me maien, oo tengo 
De distamar niia dam*. 

Por mas ijue ella me abormca. 
iQué haré! Los ciclos me valgan. 

Mnclio In piensa, se5or. 
Dtjame Uegai'. 

CON FERKAKMI. 

Aguarda.— 
i A qalen ruepa con la dicha , 
Taulo en responderle lardas! 

Hav mucho que responder, 

V no he de responder nsda. 
Hi nmerle ei el mejor medio. 

DON rti.i\. 
Yn el snírímiento n» lias la. 

(Sircan lat tipedat, g rtñeu.) 



o-m FÉ\n. 
Porqne no me leuien nuocs 
Que lu respelo me Tilín. 
Ooiltndole á li H «ombrerOt 
Sabré qoilarle i él el alma, 
»:i r»iiA»o. 
FéKx, tente. 

Mx rtLix. 
Quila. 

DON. FE«MTOO. 

Hiri 
Cuc destruvLf! i la hermana. 

No me (ten rajen elta 
PrinJero i mi. 

ESCENA ZX. 

SIMÓN. TRl^TAX. »LilOirii.FS. cf.\tii 
-IKIN FF.nNANüO, DUN FÉLIX, 
DON PFJ)nO. 

tlaoN. (Dentro.) 
Cuchlttidas 
Dentro de b casa hay. 

raisTA.!. (DeMn.) 
En tierra la puerta caifci; 

Sae deiiii-o eslA quien le dio 
ucrle i Don Djego de Lara. 
liso. {Dentro.) 
Entrad (odo5. 



. i Qué p«'SBr I 

¡Qué senllmípolo! 

¡Qué rabia! 
(S*leii Sbitan , algatcUei g grole.) 

Itl.GDACILr.S T CENTH. 

Faror al Rej. 



Os dad. 



A prisión 



Poco me acobarda 
Ver tantas armas ni gente. 

DOW FEMANDO. (.íp.) 

; Oh si bailase mi amor traxa 
Para asegurarle, en tanto 
Que esotros medios se tratan 



Uno que me íia de caber. 

Tras mi i la calle se salga. (Fow.) 

ALGDACILES. 

A prisioD OS dad. 

DON rtLix. 
Primero 
Pedatot i cnebiltadas 
Me babeia de bacer. 

DO:i FEOM). 

Y 1 mi T todo. 
tMN reiiRAltDO. 
Félri , no con nueva causa 

Íuieras volver al tirlncinlo 
a que tienes f a acabada. 
Tu perdón tengo : oo imporla 
Qae te prendan. 

No me espHM 
La prisión , sino el pensar 
Que con ella se dilau 
Li fengaoia de un traidor. 



i Paei qué bu de hacer ! 

•ONI><UI. 

Procnnría, 

PooléndMM en salvo ahora. 

iCómoT ^'^ 

DOHFtUX. 

Por esta ventana. 

DON FEMAmo. 

Ko te arrojea. Tente , Félb : 
TeAte.hijo. 

(ArrifauDoHFéUs.) 
oaxftLn. {Dentro.) 
¡ El cielo me valga! 
noN Kpno. (Ap.) 
V k mí aquesta conru^on ; 
Que esto no es volver 11 espalda 
Al rieiso. Bino al decoro 
De no culpar nna dama , 
Obligtindome t decir 
Por qué no puedo aceptarla. (Vaia) 



Stgimosle por aquí. 



j, Quién viú confusiones tantas? 
Entre lu vida j mi honor , 
No sé ¡ av de mi ! tras quién vají , 
Cuando Don Félix se arroja, 
Y de aquí Dop Pedro falta. 
Has hay que temer, desdiohi. 
De lo qae temí. ¡ Ob ingrata '. 
¡Quien te quiere, te desprecia! 
i paciencia , deto , 6 ventanía ! 



JORNADA SEGUNDA. 

Sili en t*ia de Don Jaan. 
ESCENA PBIHEHA. 

DONniAN;cr,irTe ienlm, p Jeipue* 

DON FÉLIX. 
{Ógevie vocet dentro, y ule Den Juan.) 
{Dentro.) 



Por ai 



le todos. 



; Qué estruendo, 
z9db,G00glc 



' Qdí raido M Kle en It valle , 

(Sale ¡Ion ViíU coa ¡a eipinla d't- 

, Caballero, 
SI la.1 bonraib^ Jesdicbas 
Deben ubligar... 

Qué v( 



ualqulf^r MUe... ¡QuAmlru 



COHEUIAS DE DUN PEDRO CALDEROS DE I 

Ed la casa d« Violante... 
Amor, no mu acuerdM esio; 
ftue hay mas superior' pesar 
lín el alma , y es desprecio 
Dd honor ijuerer que tengan 
Kl primer lugai' Iüs fetos. 
Mas ;ay de mi! muy bJKU hacri 
Ed dar el luóar primero 
Al menos nolilc enemigo; 
Purque si mis seiiii míenlos 
Por el mas noble eni|)eEaraii , 
He babia de tallar tieiupo. 
" compañía 



i La prbner veí que en Maibiü 



Viene i ser por mi üesdícba ? 
jQué traéis? 

Hablar 00 puedo; 



Quem 






... a quilaniln el alíenlo. 
La josiicia es de ([uien buyo. 
Claro está, porigne mi pecbo 
Nanea puilo (tt> cobarde , 
y iíenipre [lodrá de atento. 

Cobrins; que Cuando aqal osslgí, 
Ño liaheis llpgado á mal puerto. 
Pues i tuesiro lado estoy. 

ixs% rtL«. • 

De luesiro i5lnr lo eren, 
De inestra sangre . de nueslri 
Ainisud aiiligua; pero 
Sí me iiudleíie rscapar 
Antes la maña que el rie^o, 
5eri mejor ; oue justicia 
Ifp pone tau digno miedo, 
Qne *1 decir : < 1'eneos al Rey , ■ 
De |iiÉs j de manos tiemblo. 

La cuartana di- los nnhles 

Llaman i aquesi> respeto. 

Y puesto que i»die os stgae. 

Esperadme aquí ; que quiero 

Ver la calle y lomar vox 

De los que os buscan ; que paeslo 

Ke nadie os vio entrar , será 
ly positili' iros sinuiendo 
Por otra [larie ]ier(Íidos. 
Mp. Ya presumo , á lo que entiendo , 
Ocie este acaso ha de impedirme 
fsi ahora vinií'Se Celio, 
A quien en c;is de mi lio 
De Huarda he dejado puesto), 
La obligación de acudir 
A Leonor , y ver qué medio 
Puede tener el eiiraSo 
Lauce de ayer.) (Vate. 



WiS KüLIX. 
{ Habri , cielos 
Ronibre. 1 quien en una noche 
Asalten tantos sucesos , 
Todos infelices , todos 
Triglcos, todos adversoiT 
j Ay rorliiua \ Vamon 
A ver ki e* que es mébo* 
Diflcil decirlos 
Que ht el padeeerlot. 



Pues para segundos 
He traen i los celos! 
¡ Leonor fuera de «i casa 1 
¡Ui padre, prudente y cuerdo. 
Rogando cou elia á qiueii 
En Tex de agradecimieuio , 
Remonde con omisiones \ 
Poco i poco ,' nensamieuto , 
Que tas descuorieodo eo muí 
Distintos visos y lejos 
Huchas luces ¡ y aun con ser 
1'antas, que lian de ser rt-ce)o 
Has las sombras que'las luces. 
Si miro , li oigo, si adtierlo 
Que amante á quien ruega 
Su mismo di-seo , 

V calla, ó esta 

Huy loco ó muy cuerdo. 

Y por lo que digo , ay trisle ! 
De amante rogado, buenos 
Oebeq de ser dos pesares 
Que dejan para tercero 
Acrédor de mis desdichas , 
En el graduado pleito 

De amor, honor y amistad. 

De hallar traidor i un aniigo. 
Que en lo intimo del pecho 
Abrigué, para que fuera 
La víbora que me ba muerto. 
¡Qué infame debia 
be ser el primero 
Que al amor ingrata 
Le doró los hierros ! 

V pues de-mis Lres forlnnas , 
A! tocar los tres exireí 
lino por otro me dejan 
Con vida , como dicienuo : 
• Si otro no le mata , viva 
Por mi,> afectando violentos. 
Mañosamente piadosos. 

Ser dañosamente ñeros ; 
La vida que ellos me dan , 
Sabré volver contra ellos , 
Vengándome de Violante. 
¡Otra ve;;, dolor, has vuelto 
A darla el primer lugar! 
Has como eres vil a&cio , • 
Nacido en bajoc pañales , 
No sabes de cumpliniieulos , 

Y asi siempre tomas 
ti lugar primero ; 

Que es muy Je les ruines , 
Si hacen caso delloa. 
Vengándome de Violante 
(Digo otra vez) con desprecloc, 
Con olvidos, con mudanzas 



Para ejemplar escarmiento , 
Con iras j coo rencores; 
Pues aunque la esconda el centro 
Sabré buscarla y matarla : 
V vengándome en efecto 
Anlesj después, teñido 
En sangre este limpio acero 
De no traidor amigo ; pues 
Aunque él quiera, yo do quiero 



I espada. ;Mas cómo; aycletol 

i'i'rezco ohidar, 
I V malar ofrezco, 
I SI JO el olvidado 

Soy, iutei que él mueriot 



I DO.N JUaN.SIHON. — DÜNFBLIt. 

nuil iws. (Denfru.) 
i Picaro , desvergonzado, 

I Yo* tenéis atrevimiento 
e entrar aquí! 

siuoH. (DíBfrp.) 
Si importaba 
No entrar, no estuviera abierto. 
MJ iu*B. (D«n(ra.) 

t- Vive el cielo , que a mis mano* 
labeis de morir I 

(Sale maUraianio i 5J«Mn.) 
IKIN tiux. 

iQué et eatoT 

M>1 JDIN. 

■ Saliendo i mirar la calle, 

I Vi i ese hombrecillo inquiriendo 

! Todos tos portales della , 

I V en este , al volvir, le encuentro : 

De manera que echadizo 
! Viene i ver , i lo que iuBr^ 
I Ddnde estáis; y por si acaso 
I Os vio , le he entrado aci dcutra , 
I Para que volver oo pueda 
! Con respuesta. 
I MN rttii. * 

J Deteneos , 

Que ese es on criado min , 

Cuya lealtad le liabri puettii 

En cuidado de buscarme. 

: Buen socorro, y i buer) Ueiapo, 
Después de di'scalabrado ! - 



Que me perdonéis , os raego. 

Eso dijo ano , después 
Que habla cortado por yerro 

Don Félii , 
Bien podréis cobrar aliento , 
Que siendo vuestro criado 
Aquese hidalgo , es muy cierto 
Que todos los que os seguían , 
Por esotra calle han voeíio , 
Desesperados de hallaros. 

Dicha fbé entrar, conugulendo 



Y dicba 

Veros yo ; que desde el tiempo 
Que en Salamanca estudiando. 
Amigos tan verdaderos 
Fuimos , que con sola un alnM 
Animaban am1>Qa cuerpM. 
jlizodCyCiOOglC 



TAMBIÉN HAY DUELO EN LAS DAMAS. 



Y que la escueta dejimot 
Por dos caminos diversoa. 
Vos de cortesano , j yo 
De soldado, no nos liemos 
Visto mas; V aunciue en Uadi 



Dev( 

No os cs|)anteU desb ; 
Uue como siendo csrudianie , 
Gozaba en mis años licriios 
Un patronato (lue tir-iie 
Rravimeiió jinvílegio 
De nomine t armas, iinuaba 
AiliJ'^lixdeTúieiloi ' 

V hal>iéndole renunriailo 
Por el iraje ijiie abura li-iigo. 
Volví al iiomlireldR mi cnsa ; 

V asi muchus de aqnel tiempo 
IHehaii equifiicado, liijo 

De mñ padres. 

y el no hal>ero* 
Visto en las «oaversacianes 
Kieo los públicos paseos 
De calle Sajor y Prado, 
i Quilla sido? 

Un triste snceso. 
De qnien aun l)o;ries resulta 
Ir de la Justicia iiuyendo, 
Hi seis meses qoe me tiene 
Anseule de Madrid. 

Esos 
Son los que bi qoe yo á Madrid 
Vine . poco mas ó menos , 
Con a launas esperanzas 



■a licencia. — Dlnte 



nél! 

U>-ja eso 
(Qoe aanoae bas de salierlo, dd 
Soj yo del que has de sabeiio , 
Si ya no es que sin mi vo¿ 
Te lo diga mi silencio) , 
V dime ¡ay Dios! idómle queda 
Mi padre í 

ti quiso resuello , 
Trasll ectaarae, y yo le^te. 

{.VoItíó i babtar con ¿I Don Pedro ! 

No , qae Do'o Pedro de niu 
Filtú al inslaMe, y el viejo 
Llorando Iras la justicia 
Ir quiso ; mas con el peso 
De años j penas,. no pudo. 

Calla, calla , que iñe has muerto. 
{Át hacer extremo* ecn tai manei , á 
«B gtipe en la cara 4 Slmoti.) 
smoN. • 
I No me hubieras muerto lü 
Mas t mil 

DON nr*n. 
iQui batido esoT 



No es sino mucho. 

DON rim. 
Ací son mis seotimientos. 



I Vcncf.«to, ■ 

I ¿Qué es lo que jlensais liacert 
I Une yo i todo estoy resucito. 
1 Bo:* rt, n. 

No sé qué os diga, por qué 
Me importa estar eneuliierlo 
Por una parle; y por otra 
He importa ir adonde dejo 
pendiente el alma. {Ap. Es rerdad : 
Que altl eu mi padre la tenga.) 

V asi, entre quedarme 6 irme 
No sé i lo que me resuelvo. 

En cuanto i qoedaros, yo , 
Félix ,'mi casa os orreico; 

Pero no es nada -íenurn 

Porque es casa de posadas , 
Cuyff Irifagoes inmenso, 

V es Cnerza salir y entrar 
Criadas i este aposento ; 
One aunnne pudiera vivir 

algunos deudos, 

Í soldado 
os preceptos 
De concertadas ramitias; 

V asi yo por mejor tengo 
Vivir en mi libertad. 

Ku citanio i Iros, lo que puedo 
Hacer, es acompañaros. 
(i4p. íQué i mi pesar se lo ofreico! 
Has^CÓmo puedo excusarlo?) 
Ahora escoged vos. 

Habiendo 
Riesgo en quedarme. Oh» Juan,' 
Mejor es esotro riesgo : 
Ir adonde mas me importa 
Acudir. Mirad, os ruego. 



DON PEDRO, TRISTAN- 

TBISTAH. 

i Eso intentas T 

Esto Intento. 

SOué importa perder la rtda, 
ii dama y amigo pierdo T 
Y asi á buscar a Don Joan 
Ahora i su casa vengo. 
Con rcsoludoo de que 



Pues es el dichoso duello 
De una ingrata, se declare, 

de no querer liacerlo , 

Se renga al campo conmigo ; 
Que i>o tiene lo mal hecho 
Ñas disculpa (¡ne la enmienda 
Uel valor; y asi pretendo 
Ver si en parte satisfiígo 
A quien i'n el lado ofendo , 
Dando i sla satisfacción 
De que )o i Leonor no tengo. 

El viene atli eon Don Kélii. 

¡Con Don Félix! Pues dejemos: 
Kspcra al lance : quiíá 
Has bien liirormado, ha puesto 
La mira en el Diayor blanco, 

V hasta llegar i saberlo. 

Uno y otro ue uos vean. {Vmut. 

ESCENA T. 

DUN JUAN, DON FÉLIX, StHON. 

bOMJuii. [Ap.) 

1 CAmo hicieran mis deseo# 
Que para ver i Leonor, 

Sin queme estorbe el respeto 
Del enojo de mi lio. 
He desocupara ^iresiot 

poit'i^La. (Ap.) . 
iCómo hicieran mis pesaría 
Que nie'dejar»! que siendo 
Fuerza buscar i mi |>adre, 

Y hallarle eo caga, es mas cierto 
)ue lo sepa, y no quisiera, 
.■erque buscándome luego , 

No entendiera mis desdicbas. 

SIMÓN. (Ap.) 

jQué será Uf que suspensos 
Van dbcurrieude los dos. 



Vieoo aquí,) Señor... 

¿Qué hay, Celio T 
ceuo. {Ap. i D»n Jum.) 
Oue de alli no me he quitado , 
V hasu aqueste Instaoie raesmo 
No saliú el viejo de casa. 
Va puedes ir. 

A mal tiempo 
Vienes ¡ que ya no es posible. 

Mn rtux. 
«Qué 03 obliga i hacer esiremoi* 

Es que tenia un criado 
De posta i una oaile puesto. 
Por ver si gn hooibif siHa 
De su casa , porque leiüo 
De haUar en ella i una dama 
A ocasión que él uo está dentro; 



Por el 

DciDior qu jimas oiréis. 
Porque habeUüeubrv... Pero 
Ello es para mis despacio. 
Id líonde v»i8, j se» lireslo, 
Porque en drjiudte i ios, 
Poeoa volver. 

iK>ir rtux. 
Yo me buetga 
De tener esa ocasión 
Pan pediros, mai cuerdo 
Que 01 lo pidiera sin eíia, 
Qae Bw dejéis solo, puesto 
Que tamUen me imtraria ir solo. 

non min. 
Yi sd que ese es cumplimiento. 

Noes, por Dios, sinn verdad. 
. Y qnc andaba discurriendo 
Cómo decíroslo jo. 
Y asi, id coii Dios. 

¡Cúmo puedo 
Dejaros jroSn!... 

tiox FÉUI. 

Vos A mi 
No me dejais ; qae yn oi dejo 
A «os , paes }'0 os lo suplico. 

. Mirad que estoy en empeBo 
Quf* acepluré la licencia , 
Si me aseguráis que es cietlo 
Que 01 importa. 

. va rtLB. 



Pnes con eso , 

Y con que s.ihpls mi cns» , 

Y que soj amiao «uesiro , 
Quedad con Dios. 

vos TÉIJX. 

. El OS guarde. 
MniDtN. {Ap.) 
¡Aj Leonor, cuJnto despo 
Saber lo que tú j Violanle 
Eita lio el I e li abéis dispuesto. 
Para acudir i lu amparo 
Antes que k mi sentimiento! 
(vanie D«a Juan g Celiü.) 

ESCENA Vn. 
SmON.-DON FELnt. 

Dinte , seior, por tn vida , 
iQoün es elle caballero* 

Es on grande amigo mió. 

swo^. 
¡ Y se le luce |»or cierto ! 
Que daltndos mojlconri 
A ins criados. 



Importa el quejírmí!. Prro 
iParaqnéleapil:isrtpl, 
íii vais nn ramiuo mi'smo ? 



IKOIAS DR DOS PEDRO CALOEBOX DB U BARCA- 
non rtut. 
UCómo! 



En mieslra eaUe ha enirado. 

A que salga d<-lla quiero 
Ksperar, uorque no sepa 
(fue eS DU casa donde veogo. 

SIMOM. 

Pnes sibas de esperar que salga. 
Dei|i3clo estis ; que sospecho 
Que es en ella l> visita. 



Pienso qne si , 1 lo que pienso. 

PON TÉUt. 

Mientes, infame : de largo 
Pasú. 

Claro esti que miento. 
De largo pasa. 

non FELI1, 
: Hicia dúude 
FuédtmdeecboT 

Hicia allí demroi 
Don rÍLU. 
l^jinfetice de mi! 
¡Decir qui' tenia puesto 
Un criado ijuc avisara 
Cuando (oliúgueme mi aliento) 
Saliera un hombre ( ¡ qué peoa ! ] , 
Para baliiir ( i qué spiíiimicnto ! ) 
A una ilum.-i I ; qué dolor 1 ) 
En un eiiraüo suceso 
Üe amor ( ¡ qué rabia ! ] ; en la caM 
Kiiirar de Vlulaine , j_ esto 
Sobre lo que i o » i anoclie ' 



Vi be dlcbo qie lii sin mi 
Ño bas de ir. 

Boartui. 
Yo vendré presto. 
m:i naiuiiMi. 
Entra en casa . por mi «ida , 
Porque hay mucho que peosemoi 
Del arrojo de Leonor, 

V el recato de Don Pedro. 
Mira que tu bonor le Dama , 
A cuidar de su remedio. 

Mnrtui. 
^ mi honor me llama , vamos. 
(Ap. Adiós, agravios; celos. 

Os he drjado, no [lieiiMi 
Volver jamas á liiiscaros ; 

Y para que en ningún tiempo 
[ He acusen lie calwrdia, 

! Que me liacen Tuerza protesto, 
: Las instancias de mi bonur, 
< V las ligrima! de un viejo. 
¡ {Vtnte pt4re i l^e.) 

' ESCENA tX. 

SIMÓN. 
Ve aquí dus cuartos i qnleit , 
Sea ciego ó no lea ciego , 
Me diere la r.'i ación 
De lo uue quiere ser esto. 
Ahora bien , solo he quedado : 
Discursos, soliloquiemos ; 
Que uadie i un picaro quita 
Hablar con su pensamiento. 

Y querer volverse luego. 
Llegar su padre k buscarle, 

V cerrados por de dentro , 
En cucAlbilas r«gar 
Ul hospedaje i Don PedroT 

\ ¿Quéseri <|ue la justicia 



Sobreloqueiovlanociie! I ¡Quéseri .lue la justicia 

Pues ¿quí aguardo* l'uM ¡qní espero ¡ yegase i tan lindo tiempo 
Que no voy?... Mas ¿donde he de Ir? ; y ^„^ „ |,¡,||;,se uu amigo. 



amigo. 
Que por igualar el |ieso 
De las alforjas , nos diese 
Amiciclieiesy íélcelosT 
¡Qué seri que el viejo ande 
■ solicito j suspenso 



Mlt rCtn. (Kndow.) 
Yo Umbien ; pero ya vengo... 

Tente , que oo bas de ir sin mi , 
Dondequiera .. 

non riux. (Áp ) 
;Hay tal 

liON rEH:*\!<l)0. 

Que vavas . porque no es 
Quedar dudando y ti'mieudo 
Cuidado para dos veces ; 

Y puesto que conociendu 
Que me hablas de buscar, 
Va que no quedabas preso. 
En casa estuve i<s|ieranilo, 

Y della t salir me vuelvo 

Por no estar entre mii ruinas, 

Y c* oneslro On uno mesmo , 
No le hablemos en la calle. 
Ven * casa. 

Ya je vuelvo. . 



TrasélliY quéseriT... 

ESCENA X. 

imS.tap«ila.—&mOH. 



No prosiga nced, la ruego. 
La suerte ¡ quo es mi aur es 
Letra. 



' Concepto de baratillo, 
I Raido, renu'ndvdo y tie 
I Has si le pongo U mano 
Vo le pondré como nuei 

jA mi , á al concepto T 



dbyGOOglC 



PuM JO, mojcr. ^ipié le he hecho* 



;Viveelcj«1o, 
Que es Tnesilla ! ¿Pues eúmn 
(-Iji.AqnlenlroYoj, ¿oh ispiJ ñun. 
Cocodrilo ú basilisco. 
U otro cualquier epiíeio 
De sabandija del caso' 
Fuera de casa le eacueniro, 
Besctr^ada ? 

lHoáe\tes 
Tü de saber, según eso , 
Lo que hay en ella? 



TAHmi:» HAY UUI^LO E» LAS DAMAS. 

Y el verme ahora en la calle 
Ks i una cosa i|iie tengo 
Iteflardelt.jaaue 
Te me ha deparado pI ciclo. 

jQoé es? 

ISE5. 

Como buyendo salí. 
No saqué mas que mi miedo. 

' BtREL. (Ap.) 
Otra sin diamanle , vaya ; 
Has con diamante, es desprecio. 



M.-is no lo digas i nadie , 
Pnrque-se fiíé de aecrelo , 
V aun digo mas , que se fuá... 



Como un cabalMro 
Se la llevó. - 

ídem per iárni. 

[Quí es McM per idem , nt- ci( 

Quiero decir que irse ell« 
O llevársela es lo mpsino. 
Nudlme.icúdiofué? ' 



ESCeifA XL * 
ISABEL, ai bakon. — SINON , INÉS. 

SAKL. (Para tí.) 
De posta al balcón me bao pnetio 
Por %\ vieoe ul wBor, 
Kéntru están discurriendo 
LeenM, Violante jr Don Juau 
Lo qne han de hacer. Has ¿qué tcoT 
SimonciUo á ana tapada 
Hablando e«tji. iCómo, cielos. 



I, <U celoeT 



A la cólera ael v>e}o. 

tSAKI.. {Ap.) 

^ortija 7 otra I Eso im. 
0e ira y cMera retienlo. . 



?ne aun este manto es prestado ; 
asi vini! con Intento, 
?-\ el viejo no estaba en casa , 
De ver si {lodla entrar dentro 



Ojreal 
ISABEL. (Ap.) 

SI mp la hubiera il>>]ado , 
Aun fuera el agravia menos. 



Leonor en él . por mas fresco , 
Bn ausencia de tu heraiano. 
Ha vivido. 



iyuerras que jo le abra el arca 
Y te saque lo que hay deniro T 



iNo el mejor, pues los amos, 
Esta» dése coarto lijos , 
Hablando i puerta cerrada , 
Que entres tiif Qaeyo no quiero 
Que después te falte algo. 

Í'Ah, ploro, ya le eniiendo ! 
'ero vamos , pues en liii 
Soy quien soy, y nada tema ¡ 
Que conmigo la mi honor. 

SHOK. {Ap.) 
Annqne mas 1 Isabel quiero 
Que á Inés, no es malo iiiesearme 
Uiéutras no me isabelco. ( Vonie.) 

ESCENA Xn. 

ISABEL, V iueg» VIOLANTE, dentro. 

;Qaé es aquello de • mi honor 
Vacoomigori ¡Esto consientol 
¡Diamante, jotra & mis ojos! 
v»i^KTí. (Dentro.)» 
kabet. 

Llamó i¡ buen tiempo 
Ui ama ; que de aquí me echan, 
A no estar tan boado el suelo. 
Has yo tomaré vengan» 
De amhos, tan á sangre y ftiego. 
Que digan lodos al veril ; 
• Parece que somo* griego*. > 
{Quime de lo Mtínu. 



li en uii i» Dan Alus«. 
ESCETIAXin. 



, VIOLAirtE. 

Isabel. 

ISAIEL. (Penlre,) 
Va toy, seEora. {Sale.} 

LEONOR. 

J> qué la llamas, si viendo 
Esta si viiiie tu padre ? 

VIOLANTE. 

A que abra ; que no quiero. 
Estando aqnl con Don Jniii , 
Oirle mas atrevimientos. 

BOX IKÁH. 

S'ié itrevimienlo es decir 
e i todo trance risiielio, 
Pondré mil veces la vida 
Por asegurar el riesgo 
De Leonor, y qne ella^lija 
(Pues no puede durar esto 
De tenerla tú escondida. 
Sin que lleguen I Bal>erlo 
Tu padrey la vecindad) 
Ñas á su gusto el convenio 
Que quisiere T Porque en cuanto 
A que casarme es el medio 
Has digno , y el que yo mas 
Deseo, estimo, busco y precio. 
No ha de ser (Leonor, perdoui), 
Sin asegurar primero 
Qué ocasión tuvo otro amante 
Para tanto atrevimiento 
Como romper «ni puerta 
Dentro de tu casa. Y esto 
Tú me lo hss de agradecer. 
Si me quieres : ^fucra bueno 
Para deudo y pai;^ esposo. 
Quién fuera menos átenlo! 

VIOLANTE. 

iTan poco duelo, Don Juan , 
Tengo yo, que hablara en eBo, 
A no constarme ver que es 
Tu amor su iborrecimleuio 1 

Si i Uteconsu, i mi no. 



No es desprecio la atención. 
Bien sabe amor que en mi pecho. 
Idolatrada Leonor, 
Vlies con tan grande extremo , 
Que comprara la disculpa 

* i^ios grande precio 

Tida; y para que 
. _ ..._1 mirada tratemos 
Hatería tan petigroia 
Sin rí decoro y respeta 
"" debo á quien mas adoro, 
te guardo á quien mas debo ; 
lor, mi vida y mi alma 
) es : de todo eres dueBo ; 

mi temor es mió. 

Sathflganse mis celos , 
V entúnces podré lej tuyo ; 
Porque en laio tan esirecbo. 
No es bien entrar tropüaiKlo 



j Pira uo Mlir 



,zodb,LiOOglC 



I» 



COMEMAS »B DON PEDRO CALOERÜN DE LA BARCA. 



ESCXHA XIV. - 
LEONOR, yiOUNTE, ISABEL. 

0|*, agutrda, ncucba, espera. 

Hu veh» parte que el vienh^ 

VlOLAtlTE. 

jCerruie la puena 1 



na mettea 



Y abara pedirle qukio, 
Seíiora , que una m"— ' 
Me Lagas. 

V10UKTK. 

Di : JO le la otretco. 
isiaF.i. 
t=ni ama nue iiíies serví , 
*!■■ flebe alBiiiHB dinero» : 
Uuisiera ir allá , porqué 
Sé gu« ahora los tiene , y pierdo 
ürasiai) para cobrario». 

Ve pue» , como vengas ptealo. 

Al pUDtowiKlré. (Ap. Por »ld» 
l)e cuantos hay, nui> los leDgo 
De poner... Ello wH- 
Solo ahora una cosa lento , 
y es que mi ama me oonoíca , 
M asi me ve ; mas aqneso . 
CiHidisTraMrme. lendft ■ 
. FacUIsbno remedio.) (•■" 

ESCEHA XV. 

LEOKOB, VldUNTEU 
LEono*. 
1 Aj Infelice de mi! • 
¡Qué cierto, amifia, qué cierto 
Es que (liieías y agravloa 
SoD ispídea encubierlos, 

?ae engañao con la bermosara , . 
malan coo et teueno '. 

TIOUIITI. 

No le digo que no llores, 
. Porque quIUrie no uiiedo 
Amas que contra et dolnr 
Nos di6 en iilKmo r<-mcdia 
üneilro tér. Solo te di^o 



Ponine triieniDS 
Tan piadoso, qui 



ir del seiitlmieiiK 
ciWo 



lan |Ma^iu»u, que no envía 
El daito sin el icineilio. 
1'ti (le lu iiJeliz rortuiia « 
(Sea acaso, ósea mi-itiTio) 
Derroiada , «no tomaste 
Eu estos umbrales puerto^ 
íTt df mi no le hai validoT 
. Y dueüo de in suceso , 
n« tu fama y de tu vida . * 
iNo íOjT 

SI. 

vioijtrcre. 
Puea cobra aliento; 
^¡nr JO K><;nré tu boi>or 
IK' Im luriíados reflejos , 
Qve le empa&aron la luí 
A tu beldad , tas eieuo. 
Que la altWei de Don Jnan 
VueWa á ti con rendlmienlof . 
Y la queja de tu padro 
Ba mai aerailecimioiUt. 



, No iieni's que agradecerlo: 
Que aunque le lo ofreico i ll ■ 
' No ert'S tú 1 quien yo lo btreico. 

- Puesdime, li quién T 

vioLA!vre. 
( A tu hprmanui 

' Y ann 1 él no es . segmi lo «dvietlo , 
\ Sino i mi misma uo mi.s 

i^r mi misma , itorque nienilo 
' Félix mi amante, no fuera 
1 PosihiK que mis atíbelos 
j Le miraran cotí carífio. 

Si le miraran temiendo . 

Qne liabia deTfCio en su bma, 
' Sin cuidar jo del defecto ; 
i Aunque con lo que le obligo, 
I E\ presuma que le ofendo. 
j i A quieo JO estimo , ha de haber 
I Quien desestime , crejeodo. 

Que padece su opinión ! 

i A naién jo he dicho que quiero, 

Ha de haber quien le murmure! 

i A quién miro como doeAo, 

Ha de ter como ofendido 

La ojeriía é sobreceño 

De la malicia^ Eso no. 

LlOItOI. 

Y aEade, Violante, i eso. 
Sabiendo él mismo d agravio ; 
ion tf mas desiucimiealo. 



iiOLim. 
1 En euaesll Félix! 

LEOROB. 



1 Qué dioet ! 

Lo qne e* avtia- 

TIOLAXte. 

iT4 le TisM» 

LKONOR. . 

Yo le vi 
Desde aquella reja , i tiempo 
Que tú, de espaldas, hablabas 
Con 10 primo. 

¿Pues qué espero 
( Si sobre el Unce de anoche , 
Tan cerca ahora te lenco) 
Que i cumplirle la palabra 
No voj, de que tus recelos 
Tengo de satisfacer, 
Con lodos cuantos extremo* 
Pueda U fe de mi amor'! 
Haber dado a Isaliel , siento , 
Licenciw pero coa otra 
Criada Iré. 

jAj de mi! qae temo. 
Sil verle YUS, que peligre 
Entre el cariño el aecrem ; 

, Que nunca fueran amigos 

I Amor, majer y silencio. 

VIOLAKTe. 

No lo temas, porque cuando 
m fuera porque lo ofrezco , 



N'o, sino el mismo concepto. 
Pues n< el ser yo tan 1n amiga. 
Ni el ser lu hermano uii duSio, 
H\ el haberle por mi puerta 
Knlrado i valer del riesgo , 
; Me pone en la obligación 
Que mi desvanecimiento, 
Al presumir que por mi 
Ha de quedar salisfecbo . 
Tu honor, Don Kélis seguro. 
1)011 Juau calado , j contento 
Tu padre, cuandn por mi , 
En loi archivos del tiempo, 
Tambiea hay durlo en lai 4am 
Quede al mundo por proverbio. 



(I'fli 



a tt Don Fcraiaéa. 



EBCCRA XVL 
INÉS, SIUOM. 



lAy,SinH>n,loqueicqviero! • 

L Eso , Inés , qp me hace á m< 
: Novedad; que ha muchos diaa 
Que lé lo que tú querías. 

' Desde el pantoque te vi... 

Con (ortija... 

Te adoré , 
Sino que uie dló temor, 
Qat i lubel üenea amor.. 

i ESCERA XVU. . 

I ISABEL-INES.SIUON. 

^iSÁatt. {-Ap. fuedándeie á ¡m pwfiu.\ 
1 1 A bneoa ocasión llegué ! 



il sospecha cruel; 
' Que si ¡ro quiero i.Isaliel, 
i No ha sido <]i- enamorado, 
', Sino por ver la lincia 
i Con que la gran mentecata... 
I (SASEI.. lAp.) 

, Hónrete Dios. - 



Cuida ) traía 
. De (ni regalo i Hmpiena. 
t Si la rieras cada dia 



b/Googlc 



^AHBISK HAY DUELO EN LAS- DAMAS. 



Acudir 1 la penon 
Con cimÍM ó con yalona , 

con otra niñería 
Sac6lica , qDi> por jerro 
Fingir suL'lt! el Kf vH trato 

$ue se lo ha comido el gato , 
^M que se lo comió el perro, 
S'd que por eso Jamas 
Ha viese alegro la cara!... 

ISMEL. iAp.) 

1 Quién, laLtroii, te la corlara I 

iPufs por quéí 

Porque tabrlt, 
51 la verdad le coulli'So , 
Que , tobre ser ana toca , 
La liuele mar mal la Iroca. 
isAiei,. {SaUettdo y eattiganda d Sí- 

Cuando pido scrl eso. 
Uucho mus que cuando do; : 
Que uno j otro es gran menlira. 



Picado, iiifimp, atrevido , 
'l'ü j Inés sabréis aquí 
como se lia de hablar de mi, 

i:tRS. (Quitándote un tápalo.) 
Ve uqiii que lo hemos sabido. 
iQué liay para eso t 



iPara mi cuchillo! 

iSAsei.. 
1 Chinela i mi! 

ESCENA XVm. 

DOH FliLIX.-DiCHa*. 
DON rtuí, [Dentro.) 



Cierto es que me ha de n' 

Y t mi me ba de presumí 
Lo do anoche \o dueTud , 

Y JO 00 lo be de liecir. 

Pues ti ocullaros queréis, 



iSdo le has de quedar? 
Don Hux. 

lo que 

quiero quedar, 

Hiéntras mi padre escribiendo 
Eait ; que i solas pretendo 
Que roe mau mi pesar. 

Pues solo aquí, ¡qué has de hact-rT 

Llorar , Simón , j sentir. 
Sin que lo pueda decir 



jPorqnét 

Porque mi lealtad 
Solonopnededcyarte, 
Aunque quiera, en esta parte. 

Dices bien; que soledad 
De un triste ja es compañía. 
^Mo te vasT 

SINDH. 

Sahe primero 
Que aquí do esiisliien. 



Tan oeda ! 



iQuéporlIa 



[isquerelí 



Suspeodamos el reiUr 
Para mejor ncasion ; 
Y hasta [|ue de aquí salgamos, 
Ue eMa tunda nos hagamos. 

Olees bien. 

Presio. 
{Bteiniteiue Jof dm, y tale Daa Filix.) 

DON tiLIX. 

Simón, 
Salte alU ftiera, j no digas 
A Dadle quu esto; aquí. 



Corre de aquí 
Mor mal aire. 

;Qulénse enIrA 
Ed aqueste cuarto t 

XIX. 

DON FÉLIX, SIUON. 



SHOK. lAp.) 
i Buena haciemla habernos hecho. 
Si Metta i ver encerrada 
Cada cual i su criada! 

(Ap. La roz se ha helado ttt tí petho.l 
Si I ver venís i mi hermana 
(Que i otra cosa no vendréis). 
La visita errado habéis , 
Porque df sde eslp mañana 
tio esU eu casa ; que saliiendo 

Sue una denda i fueiie ealrelbi '. 
ala esll', i estarse cou ella 
Fué unos días. 



TiOLAim. 

Soe con eso babeis querido 
aros por desentendido 
De que es la visita i toa. 

iiON fíia.. < 

Yerro es ese. 

viouniR. 
;CómoasfT 

No sé; peroma] haréis, 

Si la visita debéis 

A otro , en pagármela i mi. 

ÍÁp. Has volved airas, eitremos; 

Ko despeüíiodoaos vamos. ) 

ESCENA XX. 



—VlOLANTIi.DUlf FÉLIX. SI- 



MÓN. 

' LtBS. (Ap. í haM.) 
En graode pfligro estamos. 

Lo que hemos de hacer 



La vislla que miráis , 
Ho i vos vengo i hacerla ]te 
Porque os la deba , siiió 
Porque vas me \j débala. 
V esotra que presumís , 
ilen podéis iiuagtiiar 
Que jamas la be de pagar. 

Si es (lue i decirpe vi 



enlldo 



¡ ! mis oidos burlado, 
! Va yo estoy desengañado ; 
' V asi solamente os pido 
i He hagáis merced ae quiU' 
u de hablar en esl 



Cfrradós los labios, 
: DadJiccocia a mis pafíones, 

Sue huyan las sati^^faccioues , 
ues huyerou los agravios. 

■esperad; <pe cuando jo 
A salfibceros vnigu, 
, Sin conseguirlo no tengo 
De dejaros. 

Cuando no 
Hay queja de parle mia , 
Hatier ea la cuestión nuestra 
; Satisbccion de la vuesira , 
Ocioca cosa serla. 



DON r<LIK. 

Yo lo creo : esli bien. 
Pero Tamos i atf» cosa. 

iQuíesT '"■* .' 

nottrlLn. (^;i.) 
Que declí'bi no sé, 
iti,m..{Ap. i ¡net.) 
iAireveriste 1 esto? 



1- , ■*" '•^"- Oue JO , por salir de aquf ; 

i iUuéhajquflMtemleraqolT(¡Av Dios') Cualquier coh hitPMiié. 



IIPMIM. ] 

i,~i00gle 



coNEuiAs aa 00:4 PEuno cau)er07I de la Varga. 



MWrtUI. 

■ Yo l«ngo na peur , Violante , 
Tan flrande , que no nie deja 
Aliento para 1> queja ; 
Y asi ahoi-a no (e esiiante 
l>e qiK me Talte laniLien 
l'ara la salís laccioii- 
PerdoiiiJ i mi pasión 
Que i lu que me tsiÁ lao bien , 
^D dé oídos. Alguu ilia, 
Ijue mis üeiilicbu sabréis , 
(jniKit me aoradecerélB 
fío (Ifcirosla voi niia 

Sue ; [ura qué mo Imscais , 
i'siines (|ue yo anoche vi 
Lo que vi y oí lo que oi f 
Pnes vi que i Don Juan ie dais 
Licuiicia <Ju que ei[ii'rera 
A que vuestro judre liutiicn 



Lo que iligo que no illt;o. 
vioLAirnt. 
Pues ya qne ros , sin decir, 
Di'cis lu que se queréis , 
Kscucbadine , porque hahelí 
De oir aliora siu oir. 
l'élii, mlH obligaciones 
Mi; |ioiteu en ocasión... 

{Salrn Ineg i Ittítel lapada 
iSAiiEL. (A Den FéUx.) 
beoidme luego que son 
Heuüras vuestras traiciones. 
[Vanie lae* i Itabet.) 



XXI. 

VIOLANTE, DON FÉLIX . SIMÓN. 
Donrtux. 
¡Hujerlií^líDeresT 

VIOUNTI. 

Tras ella 
No habéis de ir... 

Soltad. 

VIOLARTE. 

Queaqol 
No es ]nsto dejarme i mi , 
Por ir i salislacella. 

siaon. (Ap.) 
¡ExIraBaretolacioa! 

No gotero mas de saber 
Qnléo es aquella mujer. 

TIOLAKTE. 

iQaí necia tatiaraccioo ! 
Con ella escondida , iw 
^abeit quién es? 

DOH TÍÍMi. 

No. 
Tiounc 

En verdad 
Qne es poc* enriosidad. 

Violante mía , ti jo 

Sjé quien A... 

TioLtirv- 
Cemd et ItMo ¡ 

Ooe DO qoiero.- 

»H0H. (Ap.) 

(Undoalilto! 



Que el oíros un caribo 
Me cueste boy nu agrario. 
i Abora VioloHle tata ! 
DOHrtux. 



Tan inrelii:, lanioipta 
Suerte, lialierlo prounnciado. 
i.\p. Arrebatóme jay bonor! 
l::i dulor tleitt; dolor.) 

Pues ti deMl os ha |iesado , 
FÍcíI eumleiiüa ba tenido. 
Haced vo« cueaia de que 
No lo dijisteis; yo baré 
üueiila de quo no lo lie oíilo ; 
Y con aquesto los do* 
Volvemos bien i quedar 
Hoj, vos con vuestro pesar, 
\ yo cou mi agrario. Adiós. 

MN ¥Él.n. 

Es|iera, Violante , y deja 
Une acuda i tn desengaBo; 
(Jutt no quiero que un eiigáfto 
Me eche á perder una queja.— 
¡ílmoii... 

siion. (Ap.) 
Ahora entro vn. 
Don rtux. 
{Quién es aquella mujer? 



i Posible V 



No. 



Pues Laura, wBor, sabiendo 
Que i Madrid habías vealdo. 
Con aquel amor rendido 

«ue sleaq)re le esit qoeriendo. 
Ido i terle. 

OOH FÉLII. 

i A lerme i mi ! 



i No, ^110 i mi ! 



Pues {porqué 



Fué i tiempo 'tiio 
MI amo andaba por aquí, 
Y para que no la viera , 
"a esa cuadra esperando 



Í' Pues cómo, cuando 
, no salió fuera , 
Ni tú f mi me lo dijiste? 

Ys yo te lo iba i decir, 
V no lo quisiste oir. 
{Acuerdaste lo qne hiciste , 
' S<^re no dejarme hablar? 
Entró en aquesta ocasión 
Violante, etcétera. 



Todas lai utbfteekmes, 



Pues venirme i rer A mi. 
Movida de sus pasiones, 
No es tener la culpa yo. 



Si es; pnes es tener la colpa 
El querer que esa disculpa 
Me salUfaga. 

DOS yíux. 

{Pues no 
Ks bastante no saber 
Vo que ella estuviera aqolt 

viouns. 
SI por cierto , ; siendo tai 
Qoe yo no puedo tener 
Queja ( pues en tus acckmes 
Decir con resolncioo : 
lüecidme luego que son 
Henllras vuestras traidonesi 
No da i entender haya sido, 
Kn TBzon de mi naslou , 
Aigmia satisraedou 
De que mí amor es olvido, 
O es desprecio ó es desden , 
O es agrai io I» (|ue vos 
La habréis dicho), adloB, adiós. 

bou p^Lii. 
Es|iera, \íolanle, teu; 
Hira que es muy imperioso 
Poder el que ha pretendido... 

rioi.AMV. 
íQuéT 

6U« ÍÍUX, 

Que niegue un ofendido, 

V desenoje un celoso. 
Vo no he dado... 

VIOLAnTK. 

Esti muy bim. 

DON Flux. 
Cansas que lu agravio apogea. 

vioLikim. 
Mis nidos que lo oyen , 

Y mis ojos qne lo Te<i, 
Mienten ; vos solo decís 
Verdad. 

DON Hux. 
[Al cielo plngniert 
Que aun aquesa no lo íbera ! 

TiOLARri;. 
Soltad. 

DON wílix. 
Mirad que venís 
A satisfacer, y no 
; Es bien volverás ria que 
¡ Consigáis el liii é que 

I Dessire es qne ya 

I Perdonaré agradecida ; 
! Que es cos> muy rigorosa 
Qne desenoje quejosa , 
' Ni satísSiga oTi-ndlda. 

Pues ved que si porllais... 

Decid, 
I bOiirftJI. 

ÍQue os dejaré ir. 
Idos . que uo be de saMr * 

Qne vns de un agrario bagáis 
lanío duelo, y quede ros 
No haya yo da hacer nfaignoo, 

'uig'lizsdbyGOOglc 



TIOLANTK. 

El mas declarado el ano. 
Quedad con Dios. 

B03 F<US. 

Id ci 



TAHBItN HAY [KJELO EX LAS DAMAS. 
ESCENA XXm. , 

LEONOB. -ISABEL. 



ibios. 



Snpursto i|iii.' mi> iliyjís, 
Mi rail (;uo A satisraciros 
Con mis agravios |iriu)eros 
No lie lie tolver. 

Ho volrds. 



Ese á DTl no me buscó. 

N) fe esotra yo.Y sí es asi, 
lAquiíu buscó ese! 

TIUI.A1ITS. 

NoȎ, 
Que es sagrado i que no loco. 
¿Quién trajo a esotra? 
noNFÍux. 

Tampoco 
Lo sí JO. 

Ved ifK me Iré 
Sin saberlo. 

Mirad vos 
Oue sId saberlo Umbien 
He qoeüaré ;o. 

Esli bien. 



¡Oh injusta estrella! 
Pide licencia al dolor 
Que paso, 7 perdona, honor; 
Porque leiig.- de ir Iras ella. -(Vate.] 

.'IBOí. 
'La ciuña i]ue dernima 
Isabel , no es nui-v» , paii 
La primer muxa iiu is 
fiue da celos á su ama. (Vnw.; 



Ko. 






¡Olí. Isabel 

ISABKL. [da.) 

(Jp.Deudometiedehacerdesenleiidi- 
¿Adóade esife, bella Leonor, mi auia? 

Fuera de casa fiíé; su lionor la llama , 

Porque jo esioj mu; cierta 

Que Laura... (Uaman.) Uas jio liaman 

[A la puerta T 



I Pues nue entre , Isabel , dejí , 
bienvenida. A h.blar i VWante. 

ISJkVRU 

¡Ahora 
Te Tienes con esa flema , 
Di'Spues du halwrla rtiviado 
De asravios ; celos muertal 

DonnliJi. 
Déjame tú. 

lUega d la puerU VUlaaU.) 



Lnnon. 
Pueimira, 
Autes que abras, quién es. 



Silicr 



» lie DoR Alim 



ESCENA XXn. 

ISABEL. 
Grande ventura ha sido, 
' Si mi ama i?l lalte ó vu/ no ha conocido, 
A casa liaber llf{tado. 
Y fentesqnevenija, haberme desandado 
Del disfraz nne llevaba. 
lii)!o ([ue fiíÉ (no es alabarme) brara 
Id'SnIíKion lamia; 

Ponjuí' alil me esiuTlera todo el día, 
A ilrsgo <jue me vieran 
Klh y Dou Félix, porque no invieran 
IHsciilpa mis desvelos. 
íQniéodíócelosjaraas.jcndoporcelos, 



VIOLANTE.— LEOSOB, ISABEL. 

viobiUiTi:. (Denlro.) 

Abre, Isabel. (Va Itabeí á abrir.) 

La von es de Víotautc. 
: Quiera Dios qur i su amante 
nomehayadi'Sonbierto en dolor tjnlo! 
{Scle Violante can mantv.) 

TIOLAHTI!. 

Huerta rengo, Leonor. — Quita este 
Isabel. [maato, 

¡fie qué nacen los enojos t 

VIOLAmK. 

De oD luego introducido por los ojos, 

D^ im volcan que bebieron mis oídos, 
('.un que abrasaron los ilcmas sentido-i. 



Pues sepa JO la cansa , de tos labios. 

Mal animan la voi celos j agravios. 
Sabrisquei Félix vi...(¿/ana)idMfr)>.) 

[i^as no han llamado? 



Yel cuenA han degtrilado. 

Ve tú , Isabel , i abrir ; — tú i retirarte. 

i Y ese manto hiela all^ puedes llevarte, 
I Porque si es mi señor, no me le vea, 
I Y que mi ama ba salido fuera crea. 
I LeoNoa. (íp.) , [los! 

! ¡Guindo saldré de aquesta prisión, cie- 

I VIOLAUTE. 

\ llasU boj no ti la cara de los celos! 
I (Eieindue Uomrenunnotento.Ue- 
vAaíQte el manta; «bre UabeLv tale 
DmFMx.) * 

ESCENA XXT. 



Yo. 

TIOUHITIt, 

¡ Don Félhi ! Pues iian apriesa 
Pagáis las visitan? Pero , ' 
Bien hacéis, j no me pesa 
De ver que en algo tengáis 
Conmigo correspoiideucia. 

D'lM ríui. 
Siempre, Violante, la tuve 
Yo contigo, j siempre (Hiena. 
(Ap. Déjame, honor, uu instante, 
Pueii ja tu peili licencia.) 
A durme salisfuccioiiea 
fuiíte ; solo entcndi deltas 
Que las tienes j las guardas; 
.Si las guardas , no tas pierdas. 
Duélete de mi, Viulanie, 

V de lástima siquiera 

Diroe algo , aunque sea mentira ; 
Que cualquier cosa que sea , 
Antes que lü me lo digas , 
Doj palabra de croerln. 

Amique de mis quejas, Félix , 
Yoiio tivasatisreclia, 

V t^nga muchas ra7.oues 
Para pensar que son ciertas. 
Quiero segoir tus motivos , 

V para dejir ementa 
u pncer la taya. 



Don Joan, aquel mic 
Llamó anoche, y a ni 
Vino-lioy . mi prlmi 



arela 



isfaccion, Don Félix 
( Que en la corte , es cosa cierta 
Haber tramposos amores. 
Que se mantienen de deudas ), 
Alo que vino, es... 

LEONoa. {Al pañú.) 
¡Ay triste. 
Si mis sucesos le cuenta 1 

viotwtte, 
A que mi padre... 

ISASEU 

Señora, 
Hl señor i casa llega. 

Sin dnda era dicha mia 
La que decirme deseas , 
Pues viene quien lo embarae», 

sube por la escalera. 

Pues en aquese aposento 



I" 



Bo:iF¿ui. {A ¡apiierln.) 
\ 1 Esti en casa tu seüor? 



E'moet Nlo! Vívp Din», 
por de d«ulro 1» |>uena 
cerrado. 

«OLABIÍ. (Ap.) 

¡Aj lie m[, cielos! 
■0.1 rtux. 
He de abrirla. 

«lOLANTG. 

Considera 
Que viene , Fílit , m) pailri*. 

MU rÍLin. 
Uiti (]iip (odo el mundo lengí ; 
l,itii^ j» , iwrdiilo lo mas, 
no impoi'la qne esto se pierda. 



SI pionlo dos mil , no liai 



BSCEHA XXVL 

DONALONSO.-DiCHS. 

DOn ALONSO. , 

iQaétocesnmestMT 
<lHe de enLrár, j no ba de entrar? 

MjM rtux. [Ap.) 
rrrdido esto}. 

ÍMLAÜtt. (Ap.) 
nOlf AUMRO. 

iOné ei MtoT iPups vos, Don Félii , 
Kn mi casa, con tanciegn 
Kesolurion! ¡T6. Viólame, 
Tan loca j Un desatenta I 

VIOLASTE. {Ap.) 

i Quién vi6 confusión como esla '. 
S< diso lo qué es, deKculu'o 
Que Leonor esli eiicubierla . 
V la (Jesculiro á su hermano. 
Si lo callo . es cosa derhi 
Üuc mi padre i aj de mi irisle ! 
jílgo de mi amor enliepda, 
Si Unjo algo, que es Don Joan, 
Pensar Don Félii, es fuerza. 
¡Pues cúmo satisfaré , 
Dejándola libre Ji ella, 
A (Km FAJiíjim! padreT . 

jlfiagiino rae üa respuesta? 

Yo U lo diré , seBor. 

DON itux. {Ap.) 
(Qué M lo qne decirte inienlaT 

VIDLAltTE. 

Tapada sqal con el manto 

(Ap. ¡Oh, quiera amor qne rneeniiend: 

Leonor, j qne sele pOHga, 

Pues en la mano le IFeía ! ) 

Una dama entró, sehor, 

luciéndome (jD estoj nioerta) 

Que la amparase; j asi, 

(aaro eslj] i su rle^(o aieoU, 

' - cerré en ese aposeaio, 



il.\.S.l)p: DOS PKftltO rALDKRON HE LA DARCA. 
' K estorbar una desdicha non rtui. 

' lie quien K. ha amparado duUa , 
I Lfl'|H.'dlqueae tuiicse. 
I Kl cou la cólera ciesa , 

• He de entran, dijo ; xiohas 

De entran, respondí soberbia, 
I Que es lo mismo qne tú oiste. 
' Y para que aqiiesio veiis 
jOuoes asi, salid, señora. 

ISABEL. {Ap.) 

i Si ella i estas liaras no.linbirra 
Tui^siose el manto , iior Dios, 
Que halila hecho linda hacienda ! 



Porque otra pena 



Coando Don Féib tras rila 
Eotró, Adeudo qoe habla 
Da malaria. To, tcmmIu 



T^nle tú, mientras que saín. 

(Sale LtoHor, lapada coa >í menlo de 

Vlaiaitte.) 
(Ap. de/id. Vele, amijia, y da la vuelta) 

(Ap. Huerta voy; pero alentemos 
La disculpa.) Pira esla. 

{ADeuFéiix, gvau.) 

DOS ALonso. 

Por cieno , seflor Don Fílk, 
Hahei'os visto me pesa 
Tan ciego. Pues ¿qué oeasion 
A un caballero destempla, 
A querer poner'las manos 
Ku mujer?,- Vos ulbajetat 

Wf itaa. 
SeBnr, la cólera... 



TÜ, Violante, basta que Toelra 
Vo ; que hasu quedar secura , 
No es bien de vista la pierda , 
Va que la valió el sagrado 



De mi c: 



Considera 
lEu qoése fundan tus celos < , 

MXrtLtl. 

Todos son desla manera. 
Ib*iquién es esta mujer, 
Para recatarme el vei'la? 

VIOLl^TTE. 

Pae»¡qQÍ< ^no la bas conocidoT 
Laura es, que estaba h mi puerta 
Esperándome, OBn Félix, 
Para pedirme muy tierna 
Coii lágrimas, que te olvide; ' 
Porque la tienes á ella 
Obligaciones , á que 
No e^Ktdble que lli vuelyas 

Don rtLii. 
¡Vo obligaciones'. 
vioLAirre. 
Así me \¿ dijo ella. 

Dios , que he de buscarla > 
V hacer.... 

K alguna Bocza 
Be de deberte , palabra 
Me da... 

.DOR riixk. ■ 
i De quéf 



' Ni yo quiero ya saberla. 
I V vete, porque mi jiadre 
I No te baile aquí cuando vuelva 

Vo me Iré; pero, violante, 
¿En qué mis desdichas quedan? 

Eu mi, que quiero, y do ofendo. 

En mi, que quiero, amiipie ofi-nd: 

iAjr,aaior,loqu9me debes! 

i Ay , amor , lo que me cuestas '. 



JORNA DA TE RCERA. 

. EMZttA PRIMERA. 

LE0N08 CB* manto, y VIOLAM'K 
liníL 
LEonoa, 
Esto ha de ser. 

VIOLAKTE. 

No ha de ser. 

¡Cómo quieres tü que, expuesta 
Cada insiauíe i nuevo riesgo . 
Jugada la vida tenga? 
Son Juan, de honrado ó de iibfa>, 
No se resuelve á que sea 
Nuestro casamiento quien 
Ponga á*mi desdlolia eumicnda. 
Mi liermano celoso del . 
Seguii yo he visio j tú cuenUs, 
Ed su alcance anda; y auuesio 
Contra ti y coaira mi es fuerza 

Sne resulte : que no siempre 
I Je haber una cautela 
Como la de aqueste manto . 
Qoe á ét y á Don Alonso pueda 
Asegurar i fuera dcsío, 
Til padeces la sospecha 



Dem 



' ; y m 



Que por mi disgustos lengai , 
Qua un dia ú otro hao de obligarte 
A que, po)- salvar tu ofensa' 
Hayas de decir la mía ; 
y asi en irme estoy resuelta , 
Donde de.HU vivo cadáver 
Sepultura sea una c Ma. 
Acabe todo conmigo, 
O yo con lodo. Licejicia 
Me da : que á aquesto no mas 
He dado, amiea. la vuelta. 
Va que me bailaba en la calk, 
I De aqueste uanto cnUarta. 

Uis.tizíídfiyGOOglC 



S .lo M pido qne dina 
A Don Jikín, qoe si ueMft 
ll:ilUniie, cuuijilo le Üiforme 
L1 cielo ele mi inocencia. 



Oje,«sp«ra; 
Que puM no me ttas'euienüido, 
Leonor, lo que en mil ilitersis 
Ocasione* dije , aiiui 
Seri el mielirlo luena. 
Yo te lie aaclo la palabra 
Üe ampararle; y si perdiera 
MU veces por il^la vida , 
Mil veces esloj dispuesta , 
Leonor . á perderla ; que Mto 
No es porque me lo aKradeicu 
(Tainlui'ii lo lie dicbu), pues ei 
(Si de mi duelo te acuerdas) 
Por el honor de (u liermano. 
Porque i mi sola me deba. 
Ya que me úrba el cariiio , 
Oue su opinión no se pierda, 
¡vive Dius, que de mi casa. 
Va qui^ se eniró por sus puertas 
De mi i talerse su honor. 
No lias dt; silir , sin quti sea 
Con todas cuantas mejoras 
Fuere posible que leiiga! 

1 Pues qué medios pan eso 
reuemos* 



Escucha atenta. 
Dou Juan a<|Ui no nos oye : 
No el St-r deudo mió va Tuera . 
üe camino : tu no lienus 
A su acusación respuesta 
(Pm-B no es Lril que Don Pedro 
liilnile satisfacerla), 
Has i|ue rogar y llorar. 

Surs llora, l.potior, j rue){a¡ 
ue i una mujer principal 
Que una vex a terse llega 
Ya declarada, no Im cosa 
Que no la esté liieu hacerla. 
Antes que se empeüe , mire 
Lo que hace : eiajieñada, atienda 
A que es iiiK'Stra voluntaa 
Una prisión lan estrecha. 
Que tenemos homeii^e 
Jurado de ito romperla. 
Valgimonos de las armas 
Qne nos dio naturaleza : 
Líiirímas j sentimientos, 
I, ansias y quejas. 



TAHDIEK HAT DUELO EN LAS DAMAS. 
I VH6rale tu desdicha, I 

Laméntale tu inocencia, 

V déjala á tu verdad , 
I Uue ella misma ¡>or si vuelva. 
. Que ^ ligrimas mentidas 
I Sdtlen' tener lanía Tuerta , 
: Li|{rímas solire verdades, 

;Uué pedio babri queuo venianT 

[.EONOK. 

i Temo que aunque yo le escriba, 
I Don Juvii i verme uo venga, 
' Según la resolución 
: Uou que de las dos se auMiita. 



Edu 






Descubre el cielo . en que puedas 
Satisfacer i UonJu»; 

Y cuando no valgan estas 
Primeras instancias blandís, 
Kos valdremos déla fuerza; 
Que yo, por Félix , no hal)T* 
Cosa i que no me resuelva , 

, Aunque tea i que le mate. 

Deten , Violante ,'la laigiia ; 

8ue i ese intiiacado camino 
ue hay del llanto i la violencia. 
Amor mal ú tarde 6 nunca 
Le supo nlaar la senda. 
Has i que me aconsejas que haga T 

VIOLAKTE, 

Hl padre ha salido fuera ; 

Y asi cscrfhcle á Don Juan 
Qn« i T«rte esla noche venga ; 



Pon ten esa raion mas. 

S'Qué hemos de liacer de mt hermano, 
¡i ve que sale 6 que entra! 

Vo aseguraré á tu hermano. 

jCónio* 



De aquesta manera. 
E\ está de mi celoso, 
V yo empefiada en que tengan 
Stis celos satisfacciones. 
KskJS lioy lio puede haberlas 
Kii mus que mirarme lina 
1'odo el tiempo que no pueda 
Declararme mas; y añado 
A esto, que umbíen e« fuena' 
Estarlo yo, pues que vi 
\ Laura en fu casa meima. 



ISABÜL. 



Eslo tiene para mi 
Mil y tantas conveniencias. 
Ponerme el inaiilo es la ana; 
(fuo no hav inof.a qne oo tenga 
P;icIo impiiciio de manto. 
La líos, para salir fuera. 
La tres , sin ama. V la cuatro, 
A llevar papel, i|ue es fueru 
Que tenga jiorte. La cinco. 
Cuando mu porte no Icoga,' 
Hacer una buena obra ; 
Y lener lugar, la seicla , 
Para ver á SimoiKillo, 



La Siete . Pero ja cierra 
Leonor el papel. Aquí 
Queda esto : haya huena cnanu 
Qne ya poqnitilas falún 
Hasta las mil y iiuinieutas. 

ESCENA IT. 

LEO^0R. - ISABEL. 



Pui 

V otra que el alma reserva 

Para Si Ipnr no decir 

Que Félix i tanta pena 

Postrado, aun en sus despechos 

Tiene no sé qué v.ei^pienxa , 

Que vo entiendo, aunque él la calb), 

¿Quien culpará que me atreva 

(Con lislinia solire celos, 

O sobre amor conveuÍencia\ 



Toma , Isabel , y t Don inaii 

V olí ndii este papel lleva, 

Y ven presto, por lu vida. iVut.) ■ 

, Tú verás mi diligencia. 
t Santiguo el papel, y salgo 

Vjm pié derecho, l^on esii* 
, Dos prevenciones , Jamás 

Ue sucedió cosa buena. (Cm«.) 









. cuando anocbeica, 
A la suya t Con que tü 
Bien asegurada quedas 
De que él acá no veadri. 
Como yo allá le detenga. 

V á tu padre , ¿qué dirémot , 
Si cuando viene estás Aieraf 



Pues yo escribiré nn papel , 

Encareciendo cuan llena 

Ue pesares podrá ser 

Hallarme á sus manos muerta. (Vate.) 

TIOLAMTE. 

Isabel. 

ESCENA II. 
ISABEL. — VIOLASTE. 



«Qué es lo que mandas! 

I Ponte et manto, j aquí espera; 
Qne bas de llevar á üon Juan 
Lopgo un papel. {Ap. i Quién creverá 

! Que una ofensa facilite 

; Para curar otra ofensa '.) ( Van:.) 



Sepamos, ya qne en la caB* 
I üstoy de páticas puesta, 
1 (Dóndtí delie una criada 
: Acudir con mas presteza? 

¿Adonde su ama la eovja, 

Madniídesu amor la lleva T 
I Ñas ¡qué frialdad de pregunta! 
: Déla calor la respuesta. 

Vendo á ler á-Simoucillo. 
: En el umbral de su puerta 
' Está : yo quiero posar. 

Disimulo. 

ESCENA TL 

•ISABEL. — SIUON. 

(^p. i Qne no entienda 
Lws Kcretosde mía- amos!) 
Cé.mireina. Cé.mirelui. 

íEsámiT 

No, siuú á usted. 

' Y bicn,¡,qué manda! 

Qoetepa 
Qne Kene en mi un escudero , 

Y que si me da lleeiiela. 
Habrá hipocras j c^íib^^ , I 



MMON. 

Lb gracia et e» 
Porqae como luied sea oira , 
El DO baberla vlsio ea veiía. 



GOHEDIAS DE UON fEDRO CALDERCW DE LA 
ESCENA Vn. 

INÉS. - ISABEL, SIMÓN. 



igt , porcf 
le unlf!». 



Tensa • 
Qoe me ba locado rn el alma 
i \ quiéa concKe por prenda 
Ue la persoua ■ ■ 

AlsaM 

¡lubell ¡buena pobreta 




One aun por eso ucé engastada 
Trae en oro esa cenletla 
De viilrío, iFnédeaperdicio 
Ue alguno que «e le <|u<etea 
A esa mi señora DoHa 
Licenciada Vidrlení ! 



Tío doro coma una pleura. 
A »er. 



Poraiie no aea 
A xtr no mas , a ro» ver. 
( Quítale el iiananU, y quiere irte.) 



Esa diacDtpa es rouT vieja, 
Y no qnlero mis Tenaaua 
De todas tus desvergüeoias 
Que dejarte. 

Ko es üejatma 
Déjame desta manera , 
Sino llevarme tras U 
Arrastrando. 



Ver quisiera 
Si sacó Simón mi arca. 
Has ¡qoé miro! 

(itp. í No e« aquella 
|[ie«T SI ; para escupürme , 
He viene hien Ij dcsbecha.) 
Va le he dícbo qoe me deje, 



tiene qne ver aquí 
-. . -Di sortija la puerca 
DelnesI 

i:iES. ( AeereándMe ) 
Hable bien , si salte. 
si,on. {.*(».) 
Cayóse la casa i cuestas. 

Amiga mía, i bnen tiempo 

Has venido, donde Eq>as 

Que 50 no le quiero dar 

Disgusto ; V iKirque lo veas , 

Hai que DO veuga tras mi. (Vaw.) 

¡Isabel! ÍQuUfe Uínirta.) 

No has de ir Iras ella. 

Hira que me lleva el alma. 



Ksa'esla mia. 
Tea la mano ; que se. lleva 
Ella el diamante, j parece 
Que le traes tú , según pegas. 



DARCA. 

MKi vdui. 

Has4. 

pon FHIIIáMN). 

Dime , Fílii, por consuelo 
De mil canai ( asi el cielo 
Das ventura i entrambos dé) 
Si vienes de haber buscado 
A Don Hedro. 

Si, señor; 
Ha* como amigo traidor. 

Se ba escondido y st " 1 

De suerte, que desde ajer, 
IJue de la justicia buyendo. 
Le dejé , aunque mas preteudu 
Hallarle , no |iuede ser 
De efecto mi diligencia , 
Porque no parece. 



Sino para que me dé 



lOnierai) los cielos que ni 



; Boeos haeieiida 
He hecbo ! Por esto no puede 
Quien de galanie se precia , 
Tener dos damas no mas, 
Poroae i una vei qu 
Queda ua bombre celibato. 



si-üii. í,Ap.) 
Va me viú rol amo, j es fuerza 
No seguirlas. ¡Quiera el cielo 
Que lo qne tratan entienda. 
Para que con lo demás 
También el Juicio no pierda ! 

Mit FEíiunoo. 
{DeddndevlMwsT 



^Por qué T 

DON raaHkKoa, 
Porque de su an 
Resulta otra pena Mu. 

BOR riux. 
iQaéesT 



Retiraos de aquí. 



SI. 
Uli,Stnw».tedesTla. 

(HathtaitdDenFéH*.} 
siaoH. {Ap.) 

K" ! caimio ad han estorbado 
los bienes dí en los matea 



No diga* 
Mas ; que esa sospecha ya 

Tan dentro del alma esU, 
Que lio bar para qué prosigas; 
Porque el baber oiro alli 
Con (|uien Don Pedro riflera , 

V bajar por la escalera 
Solo, bien muestra ¡ ay de ral ! 
Que otro faé quien la ocultó ¡ 
Porque Don Pedro, ni hiciera 
Desaen de Leonor, ni btijera 
El rostro al lance, Si no 

Le obligaran i callar 
Sus mismas obligaciones, 
non FC«M.i*o. 

Y ana con eso mis psskmcs 
De no pesar t otro pesar 
Pasan. ¡Qué ialelii serla 
Hide«dldia,slnofaera 
Hombre que sacar pudiera 

La cara, el que ¡ aj Leonor ■!• 






.1 rtLfi. 
Calla ; que m 



Pennítir que tan sagradas 
Materias hasaa, tratadas, 

8ae la» perdamos el miedo, 
I aun nosotros las hsbemoa 
De hdvlar, por solos que están 

BOU FEaiíAnoo. 
Pnes al basta qne sintamos , 
SintanM, tí¡o,j call«noi. 

D,B,l,z9dbyC00glC 



OOX FÉLIX, %IHOM. 



{Puedo ja llcftarf 

Aliora si, ¿por qué nof 

Abora a<v(nlero jfo. 

non rti.ix. 
¡Qué loco! 

moM. 
¡ Bueno e> estar 
SuMáudole todo el a&o 
l!ua ; oira boberia, 
V apañarme lolo el dii 
(fue puedo oír el deiengilio 
De lo que taoio deseo! 

DON FÍUI. 

;Quí eiT 

Saber en lo que aodab 
Tó; lu padre, itíiié tratáis. 
Que i todas horas os veo 
Ed secrcUllos! 

toarit-n, 
¡ Pluguiera 
Al deki que lo ijue son , 
Supieran ménoi , Simón ! 
(Jue dicba de todos tnera... 



«QuéT 



Haini 



Nos Iriuel délo justicia. 

No adelantes la roaliciu , 
Que bien declarada está, 
Sino, sfai meterte en na* 
De solo lo que te mando, 
T« TUelve i casa volando , 
V alli espera. 

siHo:i. 

¡Dónde vas? 
IION tiux. 
A qnerer que lo supieras , 
Fueras eonmígo. 



TAMBItlM HAT DUELO EN LAS DAMAS. 

Que mal hallados é iaqnletos , 

He esté quitando la viJa 

La sit-mpre nial atenida 

Kamilia de sus afetoi. 

Lo que el lionor quiere , impido 

Amor ; lo que amor desea , 

Impide buaor, porque sea 

Mal que á niueuno se mide , 

El mal de mí ü-enesi ; 

Pues cuando entre ambo* me vei 

Conmigo mismo peleo 



) 



De notable conclusión. 

ESCENA X. 

DON FÉLIX. 
Quien en sus locas quimera 
Pudiera bacer que su amor 
Dentro del iiedio viviera 
Sin que el bonor lo supiera , 
Pudiera hacer que snlioitor. 
Sil) que el amor lo alcauíara , 
l>entrn il<-l i>ecl<o también 
Viiirr* ; puiiiue no es bleu, 
Si el estado se repara 
Kn m<: me Ui'nen los dos , . 



Tan ofendidos ¡afDhtsl 



, Podrii i casa emlar ; 
I Que él por ella eaviari «H 
I po:4 rtut. 

! ¡Doo Pedro me escribe! 



Deüéfl 



le Dios de mi. 



Con faltar Don Pedro, c 

Fiero un dolor í mas Itero ; 

Hi padre llora , yo muero , 

Y mi hermana no parece. 
Violante , cuando culpada. 
He satisface, es de un modo, 
Que me lo asegura todo , 

O lio me asegura nada. 

Si no roy tns mi cuidado 

Sus disculpas á saber, 

Es ( como intes dije ) ser 

Infame, de puro honrado. 

Si quiero <r Iras él , tampoco 

He dejji este; inies meaOlge 

Has : con que es . como intec djít 

Ser de ]>ura cuerdo, loco. 

De suerte, que siendo asi 

Que huyo ambos y ambos deseo 

ConroÍRO mismo peleo ; 

Defténaame Dios de mi. 

Pero sea lo que Tuere, 

A Violante no he de \vt 

Hasta ¡ a; Dios ! satisfacer 

Mi lioiior ; que si acuso liiUere 

Algo de [o sucedido. 

No quiero eu ningún estado 

QiK' nie vea enamorado , 

La que me viere ofendido. 

Di- un grande seúor se ñola 

\)ue nruel)as íi un liijo hacia , 

V quiso matarle nn dia 
Puxin» lo 1i»li6 en la pelóla. 
Vu asi con causa argüido 
Seré, teniendo mi amor 

De las coslumbres de honor 
Kl híblin detenido. 
Mus ¡aT de mi! mal podrís, 
O amor, slt á tsia acción üel. 



Adonde él está. 

I DON FÍLII. 

¡ ¿Por qué? 

Porque esii füeía de aquí. 
Sin saber jo dónde esii ; 
Que un hombre que viene } n , 
Aun no lo fia de mi. 

r«n tollo aqueso, esperad , 

Sea verdad 6 no lo sea , 
I A que JO su papel lea. 

^yué será esta novedad ? 

(L«e.) 1 Dlcenme que me buscáis, 

iFclii : no en <'So os cansebt; 
I 'Que no quitru tiuc me halléis, 

• Hiéiiiras no os uesengaiials 

' >De que no liuvo de cobarde, 

• Sino de atentó. En salMemlo 

■ Que no soj yo el que os ofrado, 
•Yo os buscaré. Dios os guarde. • 
(.4;*. ¡ Válgame Dios! <En sabiendo 
lUge no My \a el que os ofendo, 
> Yo os buscuré. Dios os guarde > 
Mudko se ra dei-iarandu 
I Con esta satisfacción 
I La pasada presunción, 
, Lo que debo hacer, dudando 
. Esto;. SI i este criado obHgo 



Y él calla, fuerza será 
Darle muerte , J no consigo 
Nada, sino que de mi 
Digan, muerto el críadii , que 
Por lo mánoa emiiecé 
Hi vei^ania ; j sicudo asi 
DON PEDRO t TBISTAN . rellradci p« ■>?" Pflro « *>' ««»»*> 
• . di - DON FÉLIX. K»T" ,d««"!P"se . fu"a 

, Buuidad mía que yo biciera 
«OH PEDRO. ! Prenda del en un criado.) 

¡ Decid al que os diú el papel 
< Que digo qoe le tei. ^ 

I Quedad cou Dios. (F( 

I Don riut. 

iAydemlI 
1 Dónde , sospecha cruel . 
I Van á parar tos villanos, 
I Tus mal nacidos desvelosf 
! i Quién s«á este homlve , délos ! 

XII. 



Alii está : dale el papel. 

^DóndetebalIaréT 

Detras 
Desa esquina i esperar tot : 
V aniiqne él inquirirlo quiera , 
Tti de ninguna manera 
Le diKas adonde estoy. 
{Ap. l¿inpecen>os , fiero engaño , 
Mientras mi muerta esperauía 
No loma mejor venganza, 
A sembrar el desengailo ; 
Que no es justo padecer. 
El rato que do me vengo. 
La culpa que yo no tengo. ( V 

Esto en efecto ha de ser ; 
Esto lia Se ser, si me cuesta 
Mil vidas, Üéjame, amor. 

THifTAn. (.1 fi*n FiHt.) 
De Don Pedro mi seBor 
Es esle, cuya respuesta 



I Doa Félix, bes6s las manos. 

DOH rius. 
I Dios os guarde. 

' Con cuidado 

, Vuestro lance me ta teuido. , 

ü,nt,zodb,T^-.OOglC 



COIIEDUS DE OOil PEDRO CALDERO» OS LA BASCA. 

U noche criHl del ilU; 



Inadrerlitlo 
Ful en DO haberai iirruuntado 
Vaetuii cas4, ilouJe ru.-r;i 
Abiucaros. 



Tru ti be de ir. 



JonlM esiin. 

00:1 rEDRO. 

Que M aparlcn ; [)ori]in.' quiero, 
Hacieiiilii á mi taWr ja«x, 
DevIaraTiix; (■■■ uiiü v i'E 
Ohi ■iiaesie cahalli-ro , 

V hieii niataiKlo ó muriendo. 
Ir la terdxl drccir^audo ; 

Que no et Mpii que csié él eo'atKio 
Lo que vo mIov nadvcieudo. 

Y 5a que la |>üne Tiif 



Rllodebedeesinr jra, 
Pors con él i balilar te va 
Tan amigo. 

Ms pEbno. 
Loque linga, 
Mo ré ; iifirque si eso fuei», 

V demecliot íe Iraltra, 
La hoda r,e declarara, 

V Leonor i casa hubiera 
Vacilo ya ; que el prímer día 
He oM'^á e»lo i tM buscarle. 
Has, puesie larda, he de hablarle. 



L» penona», ¿por oné no 
Podrli ver! V cuando quede 
Soto, avita. 

ESCENA Xm. 



Tan bien. Eaeflii el alo , 
i Plni;uiera al cielo luvtera t 

;Pqps qué ha habido? (.Ip. ^Oh quién pn- 
Am:irrar el alhcdrla [diera 

A la razón [ Pero ¿ quién 
No balilar en su ainur preTleae, 
Si él i las manos se ticue!) 






va lan bieu 



Darme ;a cuidado , pueslo 
Qps mi padre ha coueguido 
Elperdo». 



i ¿Cómo? 

I Etcochad, 

, Y el mas iiaeio empeño oiréit 
' Que oislcis nunca ; j 00 culpeia 
I ue rácii mi volnniad; 
I tíue aunque un secreto abandoui, 
I Én buenas mai:o» le dejo, 
I Horqui- desiiues del cousejo, 
, He impona Tucsira persona. 
; Yo vine íi y»drid, Dou Vtíii, 
i.V visitando la casa 
' De mt deudo... 

non tílii. (Ap.) 

Con buenas leAat 
I Lmpieía. 

Mmniáii. 
I Vi CD ella... 

MH rÍLU. {Ap.) 

¡ExtraBa 
ConAisloat 

Una hermosura. 
No oa encareico cuín rara , 
CiAa üiscrela , cuín airosa... 

i*N ríui. (.íp.) 
Tampoco estas son mujr malas. 

Que DO es ilrmpo de piniuras; 
Pues cuando la oocbe luja, 

Y yo espero i que me llamen. 
No es bieo gastar eo palahrai 
Lo mas preciosa; j asi 

Solo diso vi una dama; 
Que todo lo demás soIh^, 
adonde esta tolo basta. 

nonríux. (Ap.) 
CoriEon , bebe el veneno , 

Y batía el Qn sufre , oje ; caDa. 

Empecí su galanteo 
Con buena rorlnna j mala : 
Buena , pues fui no mal visto; 
Hala , pues i poca instancia 
Supe que olro la escribía, 
Cujos celos son lio;r causa 
De no casanne con ella ¡ 
Pues i querer, cosa es clara 
(Joe lo estimara su padre. 

DON FtLIX. (Ap.) 

No va refiriendo nsda 
Que 1 Violante no convenga. 
non Kkn. 

Y no porque ne acobarda 
El fenejo ; que ya té 

Que son nublados, qoa pauD 
Leverneule por el sol , 
Las Uñetas cortesanas • 

De públicos ealaoteos. 
Que ni deslucen ni «jan 
Esplendores, qne intes roai 
Brillan entre nubes pardas. 
Bien como cada día es 



Sino ponine i fUt ', aj Je mi ! 
Quieie el cielo que se añadaa 
Llercauias de las nuiles , 
Con no sé qué circuiislaiKia 
Que be de consultar coo vos; 
Pongue ja que voj i hablarta. 
Llamado por uiip&fid, 
itirormado, Félix , vaya 
De qué debo responderla, 
ÜanüD al casamiento largas. 
Hasta un desengaño : á caja 
Fin cid tedu lo que pasa , 
Para que sobre mejor 
Informe el consejo caiga. 

V mitad que en lueslras manos, 
n r ' -f^ vida j alma. 

ox ríux. 
Dedd To« ; que ya peusaodo 
Esioj qué m« toca qiK baga. 

En^cé su galauíeo 

Cou buena fortuna j mala, 

V pasando h» comanes 
Lugares, papel, criada. 
Reja 3 Doche ; prasol 

De puertas j deventanaa , 
A poca costa de penas, 
A poca costa de amias, 
Hereci que de favores 
Coronase mi espera nía , 
Ülndome , a riesgo del p*dr«, 
En su mismo cuarto ealrada 
Una noche... 

M rtui. lAp.) 
¡AyinfeOee! 



Ptws entra. jQtié agnarda» T 

I Eso DO, parque primero... 

Vo os contaré lo que falta 
Después. No os va s, v mirad 
Qne fio de vos la espalda. 
(Estrm Don Juan i liabet.p cfcrraa.) 

Vive Dios , fme con la puerta 
Los doi me han dado en ta cara, 
Ytin quebrarme los ojos, 
Pedaios me han hecho el alma. 

ESGEHA XV. 



TucTAN. {A Dom P*én.) 
DonJtiaafaéelqiM entró, V Doo Féttx 
Quedó. 

Pues aüeode j calla. (Aetírwe.) 
DOR réui. 
iQné haré* Pero ^la do es ti 



ttíSó^t ■ 



TAMBIÉN HAT DUELO EN LAS DAMAS. 



y pi-'rilase denn) tez, • 
Perriida Viólame, herniaiia. 
Padre, bonor, hacienda j vida. 
Todo ea iwco... 

ESCENA XVI. . 

DON ALONSO, deniro.-OOH FÉLIX; 
TRISTAN T DON PEDRO, reliradot. 
DON *u>no. {Denlrú.) 
Para , par*. 

Pero ¿qoé ncuchoT La vox 

De su padre parar manda 

Ud coclie, que hasta su puerta 

No llega , por uoa zanja 

Qae baj en la calle. ¡Áv de mi! 

Que ati respet» acobarda 

NI resolución , en cuto 

Tiempo es bien reparo haga 

Uue me eai haciendo el a);ravlo 

Quien me hizo la confianza. 

Impedirle yo la puerta 

A un hombre en so misma casa. 

No ea posible. iQué he de hacer, 

CielosT 

ESCENA XVU. 

DON ALONSO, gente.— Dichos. 



Milagro ha sido no hacernos 
Pedazos, j une iiuebraüa 
La can'oza , babenios pueda 
Vuelto i Madrid. 

Yt en mi cua 
Quedo yo : Id 1 repararon 
Vos i la vuestra. 



{Sale habel can tus.) 

DO» ALONSO. 

; Adonde, 
Isabel, esti t>i ama, 
Que viendo en mi novedad, 
ATecIblrmenobaja? 

Arriba esi&, {Ap. No me atrevo 
A decir que no esti en casa. 
Aunque Leonor y Don Jnaa 
Pudieran suplir lu ftilta.) 



Ve, 
V« delante. iAp. Suerte airada , 
Nunca pisé mis umbrales 
Con tan perezosas plantas.) 

(Vante Dan Alerüo é ItaM.) 

iQa'ién en el mundo se ba tisto 
Kn acciones' tan contraria) t 
:Mi dama í riesgo por otro. 
Y ¡cy empttfiado en que baya 
De amparar i quien me ofende. 
Si acaso el paifre le halla 
Deolro! Y ya debe de estar 
Sucedida la diMgracia, 
Pues ruido de espadas oigo. 

BON ALONSO. (Deaire.) 
Traidor, aunque la lux malas, 
A oscuras eabré quitarte 
La vida i U j í esa ingrata. 

ESCEHA XIX. 



oon nna. {Ap. á TritlM.} 
¿flaslo visto todoT 

TWSTiN. 



i.to:iOB. (4p.) 
i Don Pélbc, dijo ■ 
me faltaba. 
DON rit.a. 



iQnéei 



Ij'ua nena... Pero 
!S tiempo de h adiar de nada , 
> de acudir i Iodo. 
Ya sabéis que upa posada 
Donde vivo , do es decente 
Para llevar á esta dama , 
En ocasión i|De es preciso 
Ponerla en salvo y fardarla. 
Y asi vos (ya que mi dicba 
En esta ocasión os halla 
En mi bvor) i la vuestra 
He baced merced d« llevarla 
r esta uocbc, hasta que 
sqae dónde esté mañana. 
DON Ftux. 

haré. — Conmigo, señora. 
Venid. 

Mira, Donjuán... 

Nada 
Receles. Segura vas; 
"iueiqulen ' 
a otro yo. 

Huerta voy. 

DON FÍLia. [Ap.) 

En lln, iDorata, 
Ras Tenido i mi podA. 

LeoiWB. {Ap.) 
Vidayalleotome falta. 



Id con Dios. 

El cielo 
Os guarde. 

(Vate la gente.) 

Presto cerrada . 
Tiene Violante la puerU. 

DON FÍLII. (Ap.) 

Ya llega, 

^ CtiiiBto me agrada . 
Su recato y su virtaíl— 
Isabel, una hu saca. (£» vn alia.) 



Abrí la puerta, y.paes pude, 

Cubriéiidome con la capa , 

>r la lui'á Isabel, 



ISABEL. (Onuy».) 
Aj desdichada de mi, 
Qiie es mi sehor el que llama ! 

DON rtLii. (Ap.) 
Per querer hacerlo todo , 
Ho me resuelvo i Maccr nada. 



Flspera, Don Juan, agtiarda; 
Que quedo en peligro, pues 
No estando Violante en casa , 
Es fuerza «enñe. 

DON jmil. 

Bien dices, 
y pues él i oscuras anda , 

Vente conoiigo.; que aa . 
Es bien dejarle cmpeHada; 

?ue uno es reparar jnls niiedos, 
otro reparar tus ansias. 

Gola pues , ya que los cielos 
( Por dos veces destinada 
Abuir demicasay la ajena) 
Quieren qne contigo Taya. 
. Dop rtux. (Ap.) 
Con mqjer sale i la calle , 
Si la Docbe no me engaña. 



ESCEHA XX. 

DON ALONSO , den/m.— Dicnos. 
.DON JiLiiNao. (Deaira.) 
Traidor, aguarda, 
. Y qtiita e| alma i quien <|ullas 
La mejor, prenda del alma 

Tras nosotras Don Alonso 
. Sale. ' 



A hacer que iras ti ni 

i Cámo ptiedo yo i quien queda 
A reBIr, volver la cara? 

■DON niAIl. 

La primer obligación 
En todo trance es la dania. 
Ponía tú en salvo , que es 
Lo mas ; que, ella asegurada. 
Lo demás importa poco. 



dbyGanogic 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 



__.. j. (dp. Veo.ftlM; 

Qu« primero que te veas 
En poder de quien te nma 
(Tomindo , pues él no sabe 
One es Mi eiirrenle mi casa , 
La vuelta, porque me pierda 
De vista ), tic mi vengima 
Habré cousuilado el modo. 

LEOBOn. (áp.) 

Sin lilla (oy j sia alma. 

[Vante Don Filix n Leetwr.) 

XXI. 



LiUo, Fabio, DO criados 
Ya, sino bijos, dms aosias 
Os muuTan. 

Contigo iremos, 
CRIADO 1.' 
Huera qaten la honor agravia. 

lAp. iQuién creyera que de suerte 
Eíte lance se empegara 
Con hallarse de visita 
Violante fuera de casa. 
Quesea contra m< sanijre 
Forzoso sacar la espada ! ) 
Deténganse, caballeros: 
Que de aquí ninguno pasa 
Sio et riesgo áe. su vloa. 

La luja seri venganza 

De mi valor. {Riñea 

{Ap. Tres le embisten. 
Ya es rorzoso que jo salga; 
Que aunque es mi enemigo, está 
Solo.) A ruestro laJo se baila 
Quien os ayude. 



EMXNA XXIL 

CELIO. — Dichos. 



Aquí son las 

( Rtíiran á Don Mamo {i iiu eriaioa. ) 

Caballero, 
A mi haber dado ice basta 
Tiempo para que no sigan 
A un amigo j i una dama : 

Y asi os suplico conmigo 
Os retiréis; que empeñada 

No es bien que vuesira persona 
tíuede, porque i mi me valga. 

tUm PEDRO. 

To no tengo aquí facción , 
Mu que mirar la ventaja 
Con qne tres os embistieron ; 

Y asi , pues la gente carga , 
BeUraos. 



De buena gana ; 
10 es lo que jo deseo. — 



Gente llega. 

Poes 
Porque no entiendan la causa. 
Va que no es posible ; cielos 1 
Ni seituirla ni alcanzarla , 
Iréisaber ¡ay denil! 
De alguna de sus criadas 
Quién es quieu mi honor ofende. 

I VoJWí.) 

OlT) calle. 

ESCENA XXin. 

DÜ.N JUAN, DON PEDRO, CELIO. 

No sabré daros las gracias 
Del socorro, si no es 
Hcliándome i vuestras plantas , 

Y que me digáis quién sois. 
Para que siempre obligada 
Ui atención os reconozca. 

Don Juan , cumplimientos bastan ; 

Que quien allí os dio U vida , 

Quizá iué para quitarla 

Kn otra parle; y asi. 

No hay que agradecerme nada, 

Sino solo la hidalguía 

De que i mi enemigo valga. 

Don Pedro soy de Mendoza, 

Con vos teiigci dos palabras 

Qae ajusiar; y par<|ue está 

Ya esta calle alborotada , 

No será bien que sea en ella. 

lüsco^ed vos la campaña, 

Y guiad donde quisiereis. 

Señor Don Pedro, la causa 
Que tenéis conmico sé , 

Y la de llamarme basta 
Para que yo os siga; pero 
No ignorará quien alcanza 
Lo que son obligaciones, 

Que en buen duelo es asentada 
Cosa que mientras pendiente 
Está un empeho, nofilu 
A otro quien término pide 
Con que del primero salga. 
Dádmele por esta noche; 
Que yo os buscaré mañana. 
^ IKirque no presumáis 
Oue es con poca circunsUncia , 
Leonor { pues entre nosotros 
Importa poco nombrarla ) 
De la casa de Violante 
I Donde, al fallar de su casa 
Se albergo), por otro empeño 
Ha sido tuerza el sacarla 
Esta noche Yo no puedo 
Dejar de seguiria . á causa 
De que asegure su vida 
Un amigo, á quien la encarga 



Mí amisud. 



i Lnego Leonor 



iQue habéis hccho.queessnliemuMT 
i Hermana Leonor de Féliil 



Matómb mi ignorancia. 



doy la manoy paSabrj, 
V ayudaros, hasta qne 
Leonor dése riesgo salga , 
Amparándds esta noche , 
Para mataros mañana. 

Sois quien sois. — Tú , Celio , aquí 
Que venga Violante aguarda. 
Cuéntala mí error, porqné 
Si es que mi valor no basta 
A cobrarla y defenderla , 
Ella ingeniosa dé traza 
De enmendarle. Hoy veré, amor. 
Si eres dios, y tloaes alas. 

Doit reo no. 
Yo , si amparar al que ofende , 
Es la mas noble vengaiua, (Vowe.) 

SiliCDusjdtDon Fernando. 

ESCENA XXIV. 

VIOLANTE; SIMÓN, con In. 

VIOLA KTE. 

Supuesto que no ba venido 

y es tan tarde , le dirás 
Como he estado aqui. 

1 No mas? 

VIOLASTE. 

No , que i, quien tan díventdn 
Debe Laura de leuer, 

•■ la nocbe en verla gasta, 

oque le digas, basta. 

le haya ido, no puede ser. 



Si allá bublera 
;no eía fuerza, di. 
Decirle que estoy aqoi , 
Isabel! '^ ' 



jYnopnilkn , 
,t,z..db,CiOOglC 



Ser que ete ruido que ha hahüto , 
Le baja UelciiMol 

Ko, 
Porque )'a el mida ceiú, 
Y él i casa do ha venido. 
Abre esa puerU , i porqaé 
Ninitano salir me vi'a , 

Conocerme ilgaieD. 

SI baré. 

(Apaga ¡a lut.) 
Seguidme abnra. 

VIOtAÜTB. 

Tras II 



Voj. 



Bulai 



(Ruido dentro,) 
tiMo:i- 
GcDle haj en la escalera. 

r quiía es, espen. 



ESCENA XXV. 

DON FÉLIX. -Dichos. 
Don FÉLii. (Dentro.) 
;,r6ino una luí no bay aquí T 
' -, Hola, Simón t 

Va á iraerla 
Toj. Con gente tiene. 
Tioi>.-rrR. 

Pues 
Hasta QtM TeanKts quién es . 
He oculio aqai. {Reilrate i un 
iton TÉiiiL. (Dentro.) 
Ve por ella. 

Vientlo que tú no lenias. 
La maié. (VnM.) 

TiOLAHTE (Reliradú.) 
Callat coDTíene 
Haaia saber eco quién viene. 

ESCENA XXV. 

DON FÉLIX. LEONOR.- VIOLANTE; 
ietpue», SIHON. 

Entra , ingrata. 

LEOIWB. (Ap.) 

¡Ajáoslas miu! 
viOLARra. (Ap.) 
Ingrata , dfjo. 

pon rtiii. 
Entra, aleve; 
Que DO en vano... 

TIOLiXIÍ. (Ap.) 

áQaéesiqneabit 
Con nqjer habla. 

He rodeado 
Diverjas calles, primero 
De haberle Iraido ü casa. 
Porque puedan mis tormentos. 
No convencer tus [raicioaes 
(Qne convencidas las tengo} , 
Sino pensar de qué suerte 
Debe disponer mi pecbo 
La venganza de un agravio 
Semejante ; pnei primero... 



TAHBIEH HAY DUELO EN LAS DAMAS. 
No puedo bablar. — ; Ab Siman '. 
¿No traes la lint 

BiaoH. (Dealre.) 
Ya la llevo, 

VIOUHTÍ. (Ap.) 

Hojer es : celos la pide. 

LE0:<OK. (Ap.) 

Aquí ya no bay mas remedio. 

Que morir... Pero si bay. 

Ksle 1,110 es el aposento , 

En el cuarto de mi bermano, 

De quií^i una llave Leugo, 

Que lio acaso cl hierro sujo 

Se compaso de mis yerros T 

Si : ipues qué aguardo? Korluní, 

A cuenta de laníos rieigot , 

Dame solaiiwiite amparo. 

La puerta bailé. 

(Saca la Uane. t trato dt ábrtr oon . 
Unció. Entre tanto llega Don Félix 
adonde ettá Violante, eregenáe qite 
e» Leonor.) 

Pues primero , 
Digo oira vei , que ese amante , 
Ingrata... 

VMiwte. (Ap.) 
;No ef malo esto t 
Con la otra piensa que habla. 

. UUN PÍUI. 

Logre el Tavor de que es dueño. 
Sabré ocultarte i sus ojos , 
O i sus manos quedar muerto. 
Si es que deja algo que bacer 
A mi muerle tu desprecio. 
V.PULllTE. (Ap.) 

No le be de responder nada. 
Conveníale mi silencio; 
(}ueél.eutraireBdolaW, 
Veri la racon que tengo. 
LEOiAn. (Ap.) 
Va hallé la puerta , y ya abrí. 
Salga una vez por lo menos 
De aquí , y vayan donde fueren, 
A parar mis seutímientos. ( 

iNo respondes* Haces bien; 
Porque í la raion que tengo. 
La disculpa es no negarlo. 

XXVL 



roes ¡ como ti 
íTan poca novedad hacen 
A mis ojos tus desprecios 









hallas aquí dentro. 
Como si hablaras con eUa , 
Conmigo hablas? 

Solo eso 
De [jue me hicieran creer 
Que es otra con quien yo vengo . 



dos boras que te espero , 

¿Pnei dónde eslá! ¿qué se ha becboT 

iQné sé yo? ;Soy yo sa guarda? 

smoN. (Ap.) 
Caín DO dijera mas que eso. 



Harásroe pcnler el juicio, 
y tCi t mi el entendimiento. 



Simón . i qué tanto hí que aoiri 
Estoy? 

MNON. 

Una hora , i lo menos. 

Calla , infame : no de parta 
Te pongas de sus enredos. 
¡Ah domésticos tiranos. 
Criados y damas ! 

El cielo 
He falte... 

Vete de aquí; 



i Que quieras quitarme el seso ! 

(íne la verdad... 

Nada digas. 

Es... 

DON riui. 
Salte alli. 

(Echa á empeUeitei á Sil 



VIOLANTE, DON rELlX. 

VIOLAnTE. 

SI Laura (i quien lú traerlas) 
Viendo en ti tamos despechos, 
Mientras sacalun la luz 
Por esa pueria s>' ha vnelto. 
Sigúela : vuelve i traerla : 
Que yo me iré. Has no quiero 
Que desbagan tus traiciones 
Hi verdad. 

Por Dios te rano 



n'T^OOglc 



I IR 



Yqueí.. 



Porqae no sé aaé accidente 
" in joroada le ba cuello, 
leí... 

VIOtAKTI. 

¡Mi padre! |Aj de mi, 
FélíiT ;SLdecasainéaod 
He habrá ecliado? 

i Hazle de nupi 
Cuando con Don Juan . Iitiyéiuio 
Del . salisie, y.jro te traigo 
Aquí ! 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA B\RCA. 

Aii mi 4emor meno.) 
Sino <]ue al verla Dueza, 
Féiii , que a TOS ; t ella debo 
No sé por cuál empezar 
Dando e) agradecimiento; 
Pero vos perdonaréis. 
Violante mia, no teiioo 
Razones coo que decirte 
Cuinto t lu amor agradezco 



Ha Tenido... 

Calla.lriRraia; . 
Calla, aleve; que no quiero 
Oir que'me eche i perder 
Tantas quejas nn afecto. 

Y pues no puedes negarme 

Lo que estay tocando v-vtendo, . 
Hn me llores ; qae está vez 

S>erdánenme tns extremos) 
a de quedar demirado 
El llanto. 

TIDULiVTK. 

Por Dios te ruego 
He quites. Félix, la vida, 
Pero no el entendimiento ; 

Y mira qne no soy yo 
La que piensas. 

;Esa esbaenol 
iPnes quién quieres que ea la ea;a 
SeaT 

No sé. - 

HeiOT es e«>. 
Déjame por Díqs, Vi.ol3nIe, 

VIOl*SIE. (4p.} 

iOh mal haya tanto duelo 
De por no hablar en tu honor. 
Ver el loio padeciendo ! 

EgCCNA XXVIII. 

DON JUAN; 8IM0N. — VIOLANTE , 
FÉLIX. 

He de entrar. 

EMON. (Dentro.) 
Espera un pctco. 
(Sale 5jiniin,) 
DON TÉUJ. 

lOuéesesof 

Aquel eiiballero 

8ne da mojicones, viene 
nscindoie. 

ao:* Féi.i>. 
Vo me huelHn, 
iniirata , qne rae baya Imllado 
Donjuán; y aunque Tué mi inleuto 
Eteonilerie del , ya es otro. 
Pues aunque darte no tengo 
SI tintes no me da la muerte, 
O no te la dey primero ; 
Coo todo . para que <ieae 



No le digas 
Tal, ni es bien. 

¡Hira qué presto 
Onieres ya satirte Tuera, 
Viendo el eximen postrero 
De tus traiciones! 

No es 
Porque el desengaflo temo. 
Sino porque aquí mi primo 
No me baile. 

Do>c rÉui. 
No importa eso; 
Que en llegando i ser amante. 
Pierde uno la acción de deudo. 
Dile que entre. Aliora verás 
SI mientes lü 6 si jú miento. 

VIOLIknTEi 

Aunque me pese por mi. 
Entre ; qne por ti me huelgo , 

IVue^moit.) 
A precio de que 16 veas . 
Ya que culnada me Wo 
Con mi padre j con mi primo. 
Que no soy yo <]uien te ofeciJo, 
Sin que le lo diga yo. 



La fineza de salir 

De tu casa por mi, i tiempo 

Qne pueda* darme la vida. 

•o» ttíAS. 

Mira si so; yo el que miento. 

viola:.™. (Ap.) 
¿Cómo me hahla asi Don JuanT 
¿^ué es esto ¡cielosl qué es esto' 
i Verme aquí, y decirme amores! 

. DO» itiÁrt. üp. á ella.) 
No medirás, (wr lómenos, 



(Ap. á él. Pues iqoé sé yo de Leonor t) 
{Ap. ¡Quién se vió en iifiiai aprieto ! 
Si convengo con Don Juan, 
Que presume que yo he lirclio 
Kste engaño, pierdo A Félix; 

I Si cou Don Juan no convengo, 

I Pierdo con él mi opinión.) 

i (Ap. Avisar quiero á Don Pedro 



DON JUAN-, DON PEDnO,fu«<e «n/- 
■fa d la puerta. SIHÜN. — VIOLAN- 
TE, DON FÉLIX. 

Do:< PEDHo. [Ap. á Don Juan.) 
Entrad vos ; ^e aquí me quedo 
(Va qne amigos y enemigo» 
tln inismo amor uov ba hecba ) - 
Para acndiros bn cumio . 
Importe i Leonor. 

ÍAp. d Don Pedro. El cielo 
luiéra que nú haya lomado 
La resolución qne temo.) 
Don Félix, {dónde una dama 
Que os entregué , cstl ! 

EIHOll. (Ap.) 

Esto es hecho. 
(Retírente Don Pedro y Sime».) 
non ttu\. 
iDe qué azorado venis? 
Veisla aqni. 

non IDAS. (Ap.) 
i Qné es lo que veo ! 
Violante, volviendo! casa. 
Prevenida ja de Celio 
De lodo lo SDcedido 
Con mi tiO, liabrt dispuesto 
Que de Leonor y de mi - 
Pase á reparar el riesgo 
Con algún engaño ; pues. 
A no ser asi , es muy cieno • 
Que ella lio estuviera' aquí, 

¿Pues de qué os quedáis suspensoT 
¿No es esta la Jama!' 

Pues 
: Quién dnda one ella es el dueBo 
De mi sima y oe mi vMaí 

ÍKp. Seguir el engaño quiero, . . 
'ues venga tomo viniere. 



iQuen 

Félix, decidiere: . 

Prodigio, dueño de un alma 

Qne la adora , que los mie<los 

Puede perder, pues 'a flo 

De vos , en tauU que vuelvo: .(Vate.) 

ESCENA XXX. 

VIOLANTE, DON FÉLIX. 

iK qné m 



r ¿Ves lodo aquesto , Don Félix T 

*o;iT<ux. 
'sl,VioUnte,bleuloveo. 

I Pues eon lodo esto , aun uo sof 
j Vo la culpada. . 
■ pon rÉLix. 

! El alieoto 

Ten; qne verte convencida 

Y soberbia, i 



iQaéT 

Que mas qne con la voa 
Me dieen con e1«ilencki. 
¡Olí plegué amor sea ú no sea 
Lo que dudo y to que pienso! 

Hiiiiiime claro. Vio ' 



.,L,oog 



¡le 



TAHBIECt HAY DUELO EN LAS DAMAS. 



TIOUItlE. 

Pues man í¡ 



VIOLANTE. 
BOU FÍLII. 

> me animo, 
non rÉLii. 



El secrelo jucé. 
iKuirAiJi. 
tHqjer 00 implica, jaecreto? 

VIOLANTE. 

Ko, qne soy jo quien le' giinát. 

DON rtLix. 
Ko le enUendo. 

Vo uie entiendo. 
' i>o:< ftu\. 
i Oh mal haya laato eugaQo ! 

TIOUNTE. 

i Olí mal ba;á Unto daetot ' 



(A/i. Uasia dejarme en mi casa, 
Uejarme aa quiere, alentó 
A su obligación, y asi 
De lia importa salir presto.) 
Dotí Félix , agradecido 
A vuestra aniitiad, confleso 
(Áp. tlieti es sacarla- Jp aquí) 
La merced que me habéis Leclio. 
Pero con vuestra licencia, 
Ya dond« llevarla tengo; 
Yasl.adiosquedad.—Violame, . 
Veo conmigo, 

DON rita. 

Deteneos ; 

Que hay mnclias cous, Don Juan... 



Que averiguar primero. 



I'udo nunca un caballero 
Entregar su datna á otro. 
Sin que matando 6 muriendo 
Muestre que no bay amistad 
Sobre declarados celos. 
Y Bsl ved cómo ha de ser; 
Que Violante , vive el cielo 
No ha dé salir de mí casa 
SiD que intes me dejéis muerto. 
DON iUAN, 

Cuando no fuera la dama 
Oue i vuestra' amistad entrego, 
Por ser qníen es, no podia 
Dejar osado v resuelto 
He llevarla yo. 



La espada 



LEONOR. — DtcHus. 
LEoiioN. {Dentro.) 
¡Favor, cielos! 
DON riui. 
gnozCo aquella voz. 

DON ^tlAN. 

laabi». 

{Sale Leonor.) 

íQué es aquesto? 

LEONOR. 

Volver i echarme i tus plantas, 
Don Félix, porque mas quiero 
Que me des la muerte til. 
Que no tá vida Don Pedro, 
A quien... 

boNKui. 
¡No es esta Leonorf 

LEONOR. 

Saliendo dése aposento 
Por el coarto de mi padre , 
Eu aqucse umbral e 



Leonores. ¡Cielos, qnémfro! 

LEOnOR. 

Don Juan es. ¡Cielos, qué teo! 

t, alevosa.. 

LEonon. 
Don Juait,. 
Hi Tid» ampara, supuesto 
0"e de ti quiero admitirla: 
Üe Uon Pedro no. 

Teneos , 
Porque no habéis de orenderla. 
Sin que entes me dejéis muerto. 

00!» rtlAX. 

Hoinbre, ^qué quieres de mi. 
Que 1 mramor y honor opuesto. 



DON JUAN. 

Que sepas qne entrambas son 

EmpeAo mío, y pretendo 

Que ui ii una ames, ni i oira oT 

DON TilÁX. 

Hucho te arriesga tn esrueno. 

LEtlNOa. 



Porque á hay duelo en los hombreí , 

I Esta vei probar intento 
Que hay lamblea duele en let damat. 

Itálix, ya estás saUsTecho 
De que uo soy jo la que 
Te entregó Uon Juan; j siendo 
Asi que también lo estas 
(Porque lo ha dicho el suceso, 
T no yoj que Don Ju»ii quiere 
A LeoQor.osado y ciego, 
(Leonor, la amistad iierilnne: 
Donjuán, perdone lo üfudo; 
Que Antes que todo es mi amante) 
Véngate del, adviniendo 
Qnelias de quedar á mis ojos 
O déMgraviado ó muerto. (Riñen.) 



DON PEDRO. ^Dkkos. 



iOnéai 
bouJui 



Juan, pues contigo vengo, 
A tu lado estoy. Leonor 
Salga libre. 

, Qné Digo y veo ! 
jTii eres quien le das tu amparo? 

DON PEnao, 
Si, Félix, porque pretendo 
"^le sepas que yo uo soy 

que tu amistad ofendo. 
Aunque al lado de Don Juan 
Eqsu favor me ves puesto; 
Que siendo yo amigo tuyo. 
Yanto que me empeñó el serlo 
Mp. >o perdamos lajipinion. 
Va que la dama perdemos) 
A que eu cJ ausencia tuja , 
Mirando por tu respeto. 
Alborotase tu casa. 
Dar satisfacción deseo 
De que yo á Leonor no amé. 
Pues i quien la ama delieudo 
Eii orden ¡i que ella salga 
Asegurada dd riesgo 
En que la puso mi error, 
Vas de amigo que de cuerdo. 

DONJUÁN. (Áp.) 

:Qué dichosos desengaños. 
Verá Leonor del huyeiidOi 
Vpuestoéial ladomio! 

De saiisfacclon no es tiempo; 
Pues por ti á por quien delleodes , 



DON FERNANDO.— DrcBos. 



- JN FERNAMiO. 

■ QnéesatjuestoT 



Has no me lo digas, pues 
I Viendo i Leonor j t J)m Pedr* i 

ü,nt,Z..MLyGOO§k 



Bifn se drp ver.—Traldor, 
jpues cúmo i nú ciM bai vuelto 
A repetir el a|;ravia! . 

Uuerui los dot. 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE I 



ISABEL, DON ALONSO. — DiCBD). 
uiiBRL. IDaiiro.) 
¡Piedid.tíelí»! 

DON ALONSO. (DídITO.) 

Hoj iDOiiTis i mis niaiHM. 

isAUL. (Denttv.) 
Aqut entraré , pues abierto 



ESCENA XXm. 

DON ALONSO, GEItTt.~DiCHOS. 

Fuerza ser6 que lo diga. 
Que ja i esa alere siguiendo, 
Pretendo rengar en ella 
Los agravios que padezco. 
Porque diga de Violante... 
Has IDO es aquella qne TeoT — 
Muere, ingrata. . 

»onr«uiuiM. 



Hiere, IqJuU. 



Deteneos... 

DDD mut. 
Deteneos... 

Doic rtux. 
Porque JO i Violante amparo. 

Porque yo i Leonor defiendo. 

Y JO deriendo i Isabel , 
Pero detras della puesto. 

non ALONSO. 
A mis ojos,.. 

non nKHAHM). 

A mi flsta... 



Nadie ha de atreverse i eso. 
Que uo sea su marido. 

DON Ttm.. 
Si en eM estriba el remedio. 
Yo de Violaule loso;. 

Y yo de Leonor (4p, Poes paedo 

Sin el escrúpulo ya 

De tos celos de Don Pedro.) < 



Don Alonso , aqui no hay mas 

Que escoger ; pues no Itay mas media 

Que obedecer loe acasos. 

Vo con Don Félix le aprecio... 

Do:i mxAXDO. 
¥ yo también con Don iuan... 



Lo que os ha dicho el si 
Quise deciros : si ios. 
Porque os llamé... 



En pago de aquel estoenó. 
DO^ rroM. (Ap.) 
Aunque en materia ile anxir 
Kl mas di^sairado nucdo, 
Gn'úo quedo disculpado. 

Con cuyo raro suceso. 
Sacando la moraleja. 
Quede al mundo |>or ejemplo 
Que hubo una ves £U el muudo 

Poroue baboDueio en bu 4«mai, 
Perdonad sus muchos jerroi. 



byGooglc 



LA BANDA Y LA FLOR. 



ENRIone, galm. 
PONLEVl , gracmo. 
EL mWE UE f LOHENCIA. 
OCTAVIO, eriaio. 



FADIO, vieje. 
L1SIDA , daaa. 
CLORl.tfams. 
NISE , aanu. 



CELIA, ertadj. 

Uiiiicoi. 

AcoHPuUaiiNTo. 



La acción pus en Flerencia g exlramurei. 



JORNA DA PR IMERA. 

CiBpo i tiili da Financia. 
ESCENA PUMEHA. 

ENRIQUE T PONLGVt, cmIMoi 



13 eran par 

- - -, i! Ed nil vi__ 

Tuve Uu grande placer. 

NI JO tan grande pesar, 
Puei después de Líilii* auteacia , 
Hojl vtsia de Florencia 
Koiqaedamos.siu llegar 
A aaber lo que ba; de auero. 

Pues por no saberla jo , 
Quiw detenerme. 

ronuil. 
No 
Culpo el nsto, ni le apruebo; 

?m ello n*; laoio que temer, 
es dama tan nial srgitra 
Doña Ausencia, qae es cordura 
El no llegarlo i aaber. 
Mas porque en cosas lan graves 
Hables conmigo, Mbris 
Qoesé el estado en que esli*. 

ENRIQVK. 

Pars escucb:! lo que sabes. 

Yo miré i Llslda bella , 

De Clori faermaDa , es verdad. 



Pues coma son do9 hermanas, 
Klechas de amor j detd<>ii , 
Une siempre juiílas se ven 
Ka paseos }\enlauu, 
Eo el principio encubrí 
Pnr cuil de los dos liacia 
fliicxas , ni i culi servia. 
El Ui-ro rigor veod 
íte l'.lori : era cosa clara 
Spr Uori, porque sí fuera 
r.lorí á la que ;o quisiera , 
Clori pniónces me oltidara. 
Amé i Lisida , y asi 
Liinla no se oliligú ; 



iiempre el amor troca 
Lai suertes. Clori ; i] de mi ! 
Ne Tavoreciú. No es 
Tiempo de decir que Fabio, 
Su padre, síaliü su agravio; 
Vuelvo i mi discurso pues. 
Favorecióme en érelo. 
Con lo cual luego cerró 
El naso á nii amor, que tío 
Fiel sepulcro eu mi secreto. 
, Porque DO pudiendo ser 
Con una dama grosifro 
Que se declaró primeru , 
Ni menos pudiendo hacer 
Con nira unexas, pues 
Viendo que estaba su benuana 
Declarada , Suen vana 
Ht esperanza ; de cortés 
O cobarde, detenido. 
Ciego, triüle y mal premiado. 
De Lisida enamorado. 
De Clori Tavorecidu, 
A una miro, i otra quiero, 
A una sirvo, i otra adore , 
A una sigo, i otra enamoro, 
A una busco y i otra espero, 
V asi, partido el placer 
En <lns . y entero el pesar , 
M i¡ Lisida sé olvidar. 
Ni i Clori puedo querer. 



ENRIQUE. 

Pues i qué bldem túT 
rostid. 

i Qué bícleraT 
enamoraran las dos. 
V si Lisida me aman, 
Pnr Lisida me muriera ; 
Si Clori me aborreciera, 
Al punto i Clori olvidara : 
Porque no puede lener 
Has mérito, fama ó nombre 
Con una mujer un hombre i 
Qne quererie oln mujer. 



El mayo llorido' ;a 
A la tisU. 

ExiiQue, [Ap. á PatiUvl.) 
Aguarda , espera. 
CLoai. 
No pudo esta verde esfera 



Del sol se muestra. 

Paet ^rtiera 
En ningún tiempo mejor 
Horade goiarlaT 

- CLOai. 



Es , prima , engaBo, e» error 
Que ella se corone, pues 
La reina *del campo es 

La noche. 

No bagáis, se5ora. 
Ese desprecio alaurora , 

?ue es dama , ; so; muy corlé* , 
no dejaré agraviar 
Una liermosura, i quien delMD 
Todo cuanto aliento beben 
El clavel , jazmín y azlr. 
Su luí, deidad singular. 
Es breve imperio uel dia , 
De los campos alegría , 
Pulimento oe las obres , 
Estación de los amores. 
De las aves armonía : 
Ved si es justo qoe ofiíodais 
Tal perfección. 

CLOKI. {Ap.) 

[ Ay de mi ! 
Enríqoe ¿no es este? St. 

LÍSIPiV. (Ap.) 

Ojos , iqué ea lo que miráis! 
Enrique es. Pero si amáis 
imposibles, jpara qué 
He matáis! Huera mi fe 
A manos de un ciego dios. 

CLORI. Mp.dIHM.) 
Habla tü , porque i laa dot 






nm. 



{Ap. á aori. SI bar4.) 
Don Quijote de la aurora, 
iQué le importa que al albor 
Beba una j otra flor 
Las ligrimas qna ella Uoraf 



dbvGooglc 



COHEWAS DE DON PEDRO CALDERÓN DR LA BARCA. 



¡Oité impem d uber <iac dora 
Monies . ni Ft vor que derrama 
i'nriti que la (ierra an» ' 

V (iMpUtfs el sol enjuga, 
... .. — II uii ijy^ mídn 

e ser muj llama? 

EmiODC. 

Hadnigar entre lai bellas 
Sellas , llenas de colores , 
Cambiando (ropis Uc Dores 
Por <>JércUos ife esirrllas , 
No es desaire , si entre ellas 
Basca sn amante pastor : 

Y el madrugar, en rigor. 
Cala es de fe verdadera , 
Pufs qu« manos dama fiíeía 
Si durmiera con amor. 

Tnes mailrilgae eolioia bnena. 
Buscando al albor primero 
Sus amores ; que yo quiero 
Con mas gasto y minos peoa 
r>o/ar en tarde serena 
l.os mios ^ sin desvelar. 
Missenlldi», ni. envidiar 
Las aorons , ponjue en Ba . 
Se Mu para gente rulo 
La fiesta del madrugar. 

íHuiílo denlre.) 
Pero iqué e» este rumor? 

La carroza vteiM alU 
Del Duque. 



Pues tornar serA mejor 

I.J nuestra. —.(JuedioSiSeliof, 

Y perdonad. 



Pprqne lia Venido 
Siguiéndome : no me vea. . 
Si es que esla ociision desea. 

r.^KíouE. ■ 
Ya que yo acaso he idiído 
i, a «easwii-qiie él procuró, 
Kn lo que serviros puedo 
Ks en quKaros el jnkdn 
. f¿n« su venida os tiató ; 
Pues snliéodo al paso yo. 
Con mt venida podré. 
Divertirle ási; porqué 
Kn tanto tomir podáis 
Vorsli^ carror.A, y os vais. 

CLOMI. 

Ese gusio os pagaré 

Con esta banda (|»e os doy... 

IÁp. De albricias desta venida, 
|ue «s rescate de mi villa.) 

(Dole una banda atul.) 

BIIKIODK- 

Dicboso en serviros sojr. 
H:is sepa i quién debo. . 
. cto». 



ÍAp. Ahora, cielos , 
Se repiten mis desvelos. 
Mis temores, mis agrarios ; 
Poca circel son mis labios 
Para nii abismo de cpIos. 
Pero pnps puedo tapada 
Dar celos i quien los da , 
Huera quien me mata ya 
De necia y de din liada.) 
Tamo á las dos nos agrada 
Hallar «i vos el favor 
Que nos oDccPis , sefior. 
QuK con un mismo cuidado , 
Si. una esa banda os ha dado. 
Yo os quiero dar esia Itor 

(Daleuna.) 

Esperad. 



. No me 
SI orenderme ni 



iYa*»líii<la.) 
l-ONLEvI. (A Celia.) 
Deteneos vos, no os vais. . 

EnsiOOE. [Ap' á Ponttví.) 
Hiéntras salgo i detener 
Al Duque, mienta saber 
Quién son. 

PONLEvt. 

Si aquesta tapada , 
Por una 'parte es criada 
Como por otra mtijer, 
llai cnenU que lo he sabido. 

(Vaan Enrique.) 

ESCENA IV. 
PONLEVl.CKLIA 



I Pierda , galán, 'deso el miedo; 
I Que criada y mujer, puedo 
I llar lecciones á nn marido 
', De callado y desurrido. 

1 MKtEVÍ. 

B' ■'\aé civil es el conecto t ' 
:iS puesto que San Secreto 
Nunca CíiDesia de guardar, 
Empjéiale 1 1 rabear ; 
Dime. quién son en ercfo, 

¡Gran tentación! 
. ronLivi. 
Porque prosigas mi intento... 

I Qué lie dv lomarT 

Toma aliento 
Para bacer la relación. 



Paei digo, si he de tomar 
El aliento, que ha de ser... 

FOnt.EVÍ. 

¿Para qué! 



tfflie.) 



¡Oh criada del Paubr I 

Fuese Jiuyeiido como uu rayo. 

Diré , pues me drja en calma , 

Tenedia : cielos! que me lleva ct alma. 

Mas por la fe de lacayo 

Y por la vida del bayo,. 

(Jue ha de hacer la relación. 

l-'l Duque y Enrique son. 

Voy i seguir la lapada ; 

Que al Bn secreto y criada 

Implican coolradician. (^"f) 



Otn tei me da é besar 



Enrique, muy bien venido. 
. CHkiainE. 

Suiea con lauto aumento llega 
e honor, señor. A tus plantas. 
Que son el dosel y e^rera * 
De mas luí y mejor sol , 
Que venga con bien es foeraa. 
(So/í FeMa.) 

I Siguiéndote a(|iil he venido; 
Que no fuera bien me fuera 

' Sin besar tu mano. 



lia sido «ine Enrique venga 
A tiempo que su venida 
Podra divertir tu auset|cia. 

i rjtsto. {Ap.) 

No h.i sido sino desdicha, 

I Pues quedandti él en Florencia. 
No estjré seguro yo .■ 
Eli Kápules Jé sospechas. 
Pero en lio, Clori es mi hija , 
V ella liari que toibs mienlau. 



I jCómo eu Espi 



vive y se eoiplea 



Llegué A tiempo que podiei 
Ser, aun no yendo A servírt 
Bien empleada u< auseocia 



Hallé, sefior, i EspaBa 
Llena de ap1ausüs.y fiestas, 
Noble afecto de su amor, 
\ De au lealtad noble muestra. 

! DCOUK. 

I Diea ha declarado , ánlet 
■ El di-seo que la lengua , 
Que fué la causa de lanío 
Aplauso la jura excelsa 

.u.nt.zodb/GoOglc 



Del Priiuero Baltasar >, 
Principe inrante , qae sea 
Hijo dtl alba j del sol, 
Ka)'0 üe luí t belleza. 

V pues para loi aegocioa 
kqne |iarilate, no i'i esta 
Ocasiou, ; jo he perillda 

La <|ue me irajo íi estas s«l*as 
Buscando uca dama, quiero, 
Enrique, que me Uhierias 
El disgDSto de no bailaría.. 

Escúcheme vuestra i I leu. 
De aquel veoiarosn dlii 
ün que la mmaua Iglesia 
Üe la TrausBfiU ración 
La jura de l>ios ceiLbra 
UaroanUo á caries al cielo, 
. Fué rasgo; sombra peque&a 
La jura ríe Baltasar, 
Has si son ea la fe nueitra 
Dioses liuroaiios los reyes , 
No poco misterio enseni 
Que el dia que i Dios el cielo 
iura , ii Baltasar la ilbrra. 
Este pues (lia felice. 
De panUa sombras cubierta 
El alba salió, y la aurora 
Embozada ea nubes densas. 
No le dio Teniana al sol , 
Ni los luceros apiñas 
Indicios de su hermosura; 

V aunque otras veces pudiera 
Atribuirse i accidenÍH 

Del tiempo esta parda ansencia , 
No fué accidente este día , 
Sino precisa obedieucla. 
(Haz paréntesis aqot 
La causa, pues sera fuerza 
üot antes que a<'.abe el discurso, 
Al paréntesis me vuelva ) 
Bn el real templo de aquel 
' Doctor cardenal*, queosienta 
Ya su piedad , ja su celo , 
En Jos hombres j las fleraa. 
Se preiino et niayor acto 
Uue vio el sol %n su carrera . 
Ursde que en el niar madruga, 
H;jsia <iue ea el mar se acuesta. 
Al (lié del altar mayor 
Se armó un tablada, que fuera 
Sitio capaz i la jura, 

V luego á b mano Izquierda 
La cortina de los reyes,.. 
-Ho digo bien, porque era* 
Una nube de oro y ntc^r, 
Pu<-s al tiempo que desplie^ 
Las tres Miojas 'carmesíes , 
Luz V incestad ostentan 
DaiiiJo como el oro rajos , 
Dando como el nácar perlas. 
Salió de su cuarto el Key, . 
Acomiiañantlo ^Ja, Reina, 
Üoiiel Prfuci pe jurado, 

A quMD de las manos llevtn 
Los dos infantes sus tina. 
No se lió la prima t era 
De mas Dores curbuada. 
La luna da niasestrellas,- 
Ude la.lifrmosd lis de Francia, 
. Seguida de la lielleza 
De sus damas, que aun lucían 
Con esur qíi su [iresencia. 
Tomaron, pues, sus lugares : 
El Rey la mano derecba . 
De la Reina, y los Infantes 



LA RANDA V LA FLOR. 



De Itoma, Francia j Vcoecia, 
Se siguieron los Consejoc; 
Lue^D por la otra acera 
Los grandes, y enfrente dello* 
Los títulos, iras ane llegan 
Los reinos : i nauie nombro . 
(fue aqui es la lisonja ufeusa. 
La conllrmaciun sagrada 
Fué del acto la priniern 
Ceremonia d ipiua meii te . 
Luego, siguiéndose á esta 
Las de la jur», galán, . 
Ikín m^estad, con modestia. 
Airoso y en lodo amable. 
Haciendo la"- '- 



> Lajal* del principe Don BalUsuCirloi 
! ctítbiá to Madrid , 1 ' de nano de 16jt. 
* El cdiiTCBlii de SiD Jrriíniíu 



A jurarle la obedi 
Siguióse Fernando * luego : 

V como España se precia 
De católica, al mirar 

8ue i un tiempo íi jurarle Llegan, 
no ceñido el acera, 

V otro la sacra diademas, 
He pareció que decij , 
Haciéndose toda lenguas : 
tiUh Mice tú, ub felice ' 
Otra vez y otras mil sea. 
Imperio, en quien el primero 
triunfo son armas y letras !• 
Dejemos en este estado 

Las ceremonias, pues estas 
Fueron al patrón ile ludas, 

V saleamos donde espera 
Hadnd, Insta divino. 
Todas las calles cubiertas 
De una bella confusión. 
De noa coufusa, belleza. 
Haciendo campos t mares . 
Las plumas y las libreas. 

Va del acomouñamieiito 
Empezaban S dar señas 
Las músicas militares 
De clarines ; trompetas. 
Por el ónlen que estuvieron 
Sentados, por ese em[rteca 
El paseo, basta llegar 
La carroza de la Reina. 
Delliiile on poco renian 
Los Infantes junto i ella ' 
A ciballo, y al eslribo. 
El Rey... Calle aquí mi lengua, 
V'el paréntesis pa sido 
(Donde dije, si te acuerdas, 
Que ntf salió elBol,;qüeelalha 
No se vio, que do dio niibvas 
Del día ninúun locero. 
Que no brilló luces bellas 
La noche) abre, ; i esia visia, 
En .el paréotejis cierra , 

V veris que no fué acaso 
El no salir, sino fuerza. 
Porque en Cirios y en Feroaodu 
Los dos luceros se ostentan. 
Hermanos del sol hermosos. 
Que i sus rayos se alimentan. 
Salió, en lugar de I» aniora, 
iUejoraaroruenhelleía, 
Isabel en plaustro de oro, 

?uc mil Cuptdillos cercan. 
ti es.de la aurora oQcio 
Dar Dores, Dores engendra 
Su hermosura : flores son 
Pompas de la lis francesa. 

V «I del plaoeU cuarto 
Es iluminar la esfera 



, One loca, el Cuarto Plllpo 

Filé deste cielo el planeta. 

Hijo del sol y la aurora , 
[ llia la mas pura estrella 

De cristales amparada, 
! Guarnecida de vidriera). 
' Luego si i Ules luc 

„._ . ._. ..jisoí,, 

_ . . tal, que i 

Flores i llores apuesta ; 
Si i tal sol, Que r3>o i rayo 
Los ravos del sol desprecia ; 

V si t 'tal estrella, en Un, 
tíue va jura de sol, eran 

Las del cielo sombras breves , 
-Mudas pompas, luces muertas, 
No fué accidente del tiempo 
Rebosar la competencia. 
Sino estudio, pues fallaron 
De temor ú ue lergúenz*. 

V (aparté la alegoría) 
Permite que me detenga 
En piularte de Filipo 

La gala, el brio y deslreza 
Con que iba puesto i caballo ; 
Que como este afecto »ea 
Verdad en mi, y no lisonja, 
No importa que lo parezca. 
Era un. alazán tostado. 
De ferot UL.Iuraleza 

" il. 



Eltt.. . . 

En cuto color se muestra 

CLa colera disculpando 
■'I sol que la tez le tuesta) 
?ue hay estudio en lo feroz, 
en lo bárbaro hay belleza. 
Tanseberbio se miraba. 
Que dio coa sola soberbia 
A entender que cooocia 
Ser, con lodo im cielo á coesUi, 
Monte vivo de los brutos. 
Vi (O Allaute de las lleras, 
i Cómo te sabré decir 
Con el desprecio v la fuera 
Due, Sin hacer dellas caso. 
Iba quebrando las piedras. 
Sino con decirte solo 
Que en lances conocí que ei* 
Ceairo de fijego Madrid! ' 
Pues donde quiera que llega 
El pK ó la mano, levanu 
Un abismo de centellas. 
V como quien loca al fuego. 
Huye la mano que acerca. 
Asi el valiente caballo 
Retira cda lanía priPsa 
El pié ó la mano, del fuego 
Que la mano ó el pié engendra, 

Sue becba gala'del temor, 
¡ el uno ni el otro asienta. 
De leu ¡endose en el aire 
Con brincos y con córvelas. 
C<m tanto imperio en lo bruto 
Como en ló racional, vieras 
Al Uev regir lanío monstruo 
Al arbitrio de la riendu. 
i Diré que como iban lejos 
Los ¿la riñes y trompetas. 
Le hizo daiixar al compás . 
Ui'1 freno, que espuma engendrat 
No, que esií dicho. ¡.Ulrc 
Que eran de solo una pieza 
El caballo y caballero f 
No, que aqui fui-ra indeceucU. 
i Diré que hacían un mapa 
Mar la espuma, el cuer|io tierra. 
Viento el alma y fuego el piéT 
No, que es comparación necia. 
I Ojli qué galán brídwi * 
CRadas botas y espuela. 



,t,zodb,GoOglC 



La noiieia eu el estrilio. 
En los eslrlbos h rucr7.:i. 
Airoso el lira/.v, la mam 
Bajat ajustada la riruda. 
Terciada la capa, rl cuerpo 
iKual, ; la visia aieiita , 
Paseó Balan ías calles 
Al eslrilH) de la Reina ! 
SI, iiorque solo el decirlo 
Es la [iliitUT* mas coertla, 
V no tengas » lisonja 
Qae da briiion le eacareiea 
A Filipo; que no l<aj 
Agilidad ni Jeslrrza 
De buen cahalli-ro, que él 
r.iM) ailniiraciou DO tenga. 
A cal>altn, en tas do$ sillas 
Ks , en su rústica fscnela , 
Kl mejor que se conoce. 
Si lúa armas, sefior, juega, 
l>Toporciona era la blanca- 
les lecciones de la negra. 
Es laiiigilen la caía. 
Viva imigeii de la guerra, 
Qne registra su arcabui 
Cuaiiio corre y cuanto vuela. 
Con un pincel , es segundo 
Autor de naturaleza. 
Las clausulas mas sñaies 
I)R la mftsici 1 enfira. 
V.n i^clo, de las arles 
Ño liaj altjuna que no sepa, 



COHEUIAS DK DON PEDIIO CALDEBON DE LA DARCA. 






|] Hila das por excelencia. 
lOli< quiera pues la fortuna, 
¡llb! propicio el cielo quiera 
yup, pues le han dejailo »er 
Jurado, coi) tantas muestras 
De amor j lealud , al helio 
(■ríHCipe de Asturias, rea 
j.a campaña el mejor Hartr. 
Ilinilieudo i su heroica huella 
Los rebeldes, levantando 
Los pendones de la Iglesia, 
Porque iodo venga í ser 
llonur suyo ; gloria nuestra. 

DKQUB. 

Mucho ni •hubiera alegrado, 

Knrique, tu relación. 

Si por dicba buliiera hallado 

Ñas seguro el coraron 

lie las ohras de na cuidado. 

Mas si en cidm como esta 

Querer siempre un caso li 

La pregunta y la respuesta. 

Óyeme un pesar i mi 

En alliricias de una liesla. 

Kosé por donde da; de mi!) 

Kmpicci' ; |>eru si aqui 

Ks SueTJ.3 expresar su atitto, 

Mejnr I» dirii ilii 

Que ni mismo iu 



Uas no i quién tienes amor. 
Va ocultarme nada es bien : 
merezca saber ii quién. 

' Pensé que cuando le ojeras. 
Luego al dueño conocieras ; 
' Qu<- til le conoces bien. 



: i Dos hijas Pabio no tlencT 

MtNLBtf. {Ap.) 

■ Aquí se turba mi amo. 
süBigne. 
' </tp. íQuéeaesto, piadosos cielosT 
I , Seri Lisida, ó seri 
U'.loriT Hílenme mis celos 



Clon el due5o de tu amor. 

La duda solo es tu error. 
;,Quiéo dudará, cuando vé 
Junio i una Oor una rosa , 
Junto i nna rosa una estrella. 
Quién tiene mas imperiosa 
Jorisdicionei de bella , 

I Y privilegios de hermosa* 

) Litida... 

I ENIIQUE. {Ap.) 

' ¡Ai de nil ! 

i t.s temprana 

I Flor ; Clon es la rosa ufiína. 
I rsyauE. {Ap.í 

. Eso si. Has ¿quién creyera 
' Que >o de mi dama o.vera 
' liesprecios de buuna gauaT 



¡Qué poco entiende*, Octatto, 
De amor ! Un ananle sabio , 
Viendo BU amor, mas quitim 
Que favor 6 agravio luera. 
Que no ni favor ni agravio; 
Porque no hay cnsa peor 
Qup no leiiiT un amor. 
Ni favor de quien goiirse , 
Ni agravio de quien quejarse ; 
Pue8sinagra>iuy favor, 
"' la pena deeroiiria, 

it goia la alepiia : 

10 hay mas bajo (] riere r, 
Que consolarse con ser 
Uno, amado «i cortesía. 
[Vmuee¡Dtigueytuacempañamiínto) 



ENRIQUE, OCTAVIO, PONLEVl. 



Yo lo dijera mejor. 
Aunque al revés ; pues quMrra 
III dolor, auniiufi pudiera 
VlTÍr ja sin mi dolor. 

EMIOVE. 

iLuego TOS enamorado 



I Clort. - 

! Seoür, padecer, llorar. 

[ t::iiiiauE. 

¡ Llorar, padecer. 












lUr, 



nlo escribí. 

.... ^ _.ia inunLaña fría. 

A quien de oieve el tiem|>o coronaba, 
Miéi!tr:[S ni cori'ton alimeulaha 
L^s ceniuis del fuego que lenia. 

Uii rayo benaoso. escándalo del dia, 
La mina penetró que oculta estaba ' 
Kl fuego, ardiendo r- '- "' — ■■"'-' 



, Pues ¿qué m 



s morir que amar' 

OCTitTIU. 

Aunque callando escuché 
Tu.i quejas, por no qniUrie 
Ese consuelo, no sé 
Con qué jusücia quejan* 
Pui'das de Clori , porquí 



_ni'.'ve, helaba; St en'lu amóñwá porfiL, 

.-, helando eutrp la llama, nrdia. ^^s bmiesia que cruel, 

Ktna pues de mi amor jmis enojos, Ailniílc galantería; 

Volaron ánti'S mis cenizus; luego _ si da licencia i un papel 

Ardiendo el pecho, bí/o llorar losojos. icn los términos del dia; 

iPuescómo, vivo monteó »olcancie- ¡ \ si de noche, seSor, 

(£0. ' Siempre atenta á tu cuidado, 
Bi eres fuego, das agnas iwrdespoiosí ■ gon cortesano favor 
Uas bgrimasdeamor también soafne- II ¡lee academia so estrado 
CHIQUE, [go. ! lie las cuestiones de amor, 

Bien al discurso, señor. ' Tu queja, señor, es Tina. 

La llave de oro previenes ; i U iwm un monte allana. 

Ha* del soneto en rigor ¡Vio de su parle estoy ; 



te 



El qne ré 
logar ■) que esti i su lado. 
Suele picarse de que 
Pierda aquel que él ha mirado. 
VI jngar al Duque ' 



le per. 



i.ji 



perdí 



; aquella eslrell.i me abrasa 



OCTAVIO. 

eo;<i.evi. (.1;..) 

Ya que una traza falló, 
' OIra i lo menos queilú , 
I Pues habrá en su voluntad 

Duelo de amor j amistad. 

I RNHIODB. 

(.4p i Quién maior desdicha vióT) ' 
Si del sol de Clori bella 
Os abrasa un arrebol, 
Llslda , que fué su estrella 
Entonces , será ya el sol. 

¡Ay, amigo I qtwaoesella! 

cmiotnt, {Ap.) 
Buenas nuevas te dé Dios. 

ponLcvl. (Ap.) 
iT.^mpoco ella ? Va van dos 
Trazas echadas á mal. 

I OCTAVIO. 

Pues sois mi amigo leal , 
Nada lie de ocultar de vos. 

E-ialQUE. 

Va sabréis cuin vnesiro be sido. 



dbvGooglc 



Por hoésned , qae det cabello 
Al pié milagro oa nacitlo 
De la hermosura ( en ta cau 
Vive con ellas) . lao bella, 
Qae i ser mas que humana pata. 
Ésla. ^a rajo, ya estrella, 
P.sel cielo qun me abrasa. 
No la (lulero enearpcer, 
Pups la linlM'mos de ir i ver, 
Don lie mi amisiad espera 

Rué di(;ais que do la quiera, 
orque ta vuelva i querer. 



ESCENA Vn. 

EMIltjUE.PONLEVl. 
EnniQDE. 
: Fuisle . PonlevI, lestigo 
De los dos SUMOS? 

Va vi entre amistad j amor 
A lii ilueño jr 4 lu amigo, 
Ohliiil II lióle i eDMyar 
Soliloi|uios , j i lljmar 
Los seiilidoc cada Jia 
A cueiilas. 

EflBIQDC. 



mniouE. 
íQuién i li le loconlót 

POKl-Ill. 

La criada , arrepeiiilda 
De lialier aijul aposlaLado 
Ue criada, muy fruncida. 
Que sOB ellas me ha contado. 

V dime .va por tu iida , 
¿Ciiil i«ln llanda me ili^? 
iCail la flor? 






Etlimar ó des|ir( 

Yo 1 decírtelo me alri'in. 
Si las voy i ht y lialiltr 
Hoj, y haciéndiinie de nuevo, 
Gd ios favores, {^alante 
Las hablo ; porque sospecho 
Qae en los embates de aoiaale , 
Al viento que corre, el pi'Clio 
Se descubre en el serohlünle. 

H i descubrir tierra vas, 
1*07 lo m^ios me dirás 
Uue de dos tivores, es 



LA BANDA T LA FLOR. 



ui muerte. {Vaiue.) 



i VUI. 
CLORI.NISE. 



Es Enrique en er^io 
(Aqniquedau)os,NÍsc)el mas discreto, 
Has salan , mas vafienie 
De KTorenci*,6la romaeniodomiente. 
No digo yo que estaba 
Knamorada del , ni que deseaba 
Que él de mi lo i'sluiiest' ; 
Mks que no me pesara, cuando fuese. 
Di'sie modo vivie, 
Uue ni bien olvidaba ni quería , 
Cuando Amor, niño ciego. 
Las ceuiiius sopló y avitó el ftieeo. 
No lenjto ime (feeir que a^radeuiUa 
Le respondió nti vida 
Con favor», de amor prendas suaves: 
Pues sabes mi dolor, ludo la sjbes. 
Esta dulce lioleucia , 
l!:i efecto que tuvo , fué lu amencia : 
En ella el Duque ba dado , 
Cu4l tes , en visitarme , enamorado ; 
V ja de su lealtad lay primal temo 
Que elexlretnode autor pase iolroel- 
[iremo. 

E8CZNA IX. 



No ya la noche oscura 
Del alba envidie pomua v bermoínrai 
SI hace i la noche salva' 
Has luz, mejor aurora y mejor alba *. 
(Sate PonteiH.) 

si llene un reciemenido. 
Que poca verRÜenu tiene, 
Mnrlia licencia de entrar 
Itasta donde le parece, 
luidme las Lres tres chapines. 
Porque en un iusianle beie 
Las tres büsas de ataujía 
De tres columnas de nieve. 

¿Quién ea este loco, prirois* 

CLORI. 

Es criado de nn ausente. 



{Ap. DisImulemDa, 
r.oraton ; qae esta es lu suerte 
iCómo vienes , PonlevIT 

< ik qní vient trio, para no dC' 
Si aqDl no falu un unta, ralliii si 
ea «irot piiajri it tsi9 tonedia. 



rOHLETf. 

Con salud, sehora, alegra 
V contenió vieue... 

iOulént 

Hl señor, que es de quien qnlereí 
Saber; que i 11 mi salud 
Poco te importa. No tienes 
Que hacer puntas, como halcón 
De Noruega. 



roKLEvl. 
I virtud nunca se pierde 

{Es EspaKa buen país! 

Es por eitremo excelente. 

, Buenas damas? 



Mi seBor, que es de qufeo 
Tú asegurarle pri'tendes. 
No tomes los tornos largos. 
Cuando el picadero es breve. 

No tiene el hombre mal gnslo. 

PUXLCvl. 

Bueno en eilremo le tiene , 
V mas en quererte. 



¿A mi 



La gracia es esa ; 
Que nada hiciera en quererte 
Viéndote, y por nacer ciego, 
VI que te quería sin verte. 

Covlat tres una malicia, 
¿Cómo, di, se compadeceT 

POICLEíl. 

Rame mandado mi amo 
Que ti ninguna deaconsaele , 
Porque él es tan cuidadoso. 
Que por si alguno se pierde , 
Trae favores duplicados, 
Y JO, por ohedeccríe. 
Hablo asi Deuia de Dtú, 
Que es decir, di deade diere. 
V 
ESCENA X. 



El Duque i ta puerli^citt. 

. UglizodCyCiOOglC 



<:01I]KUIAS DE DON PEOHO CALDERÓN DE LA BARCA. 



Ala 



(<tp. ¡ (iracian 



Ríen la visita ilvl Duiíue 
Alguna vez!) Dile que enlre. — 
ISalen el.Duqiu, Octai-io, Eañque 9 

críaim.) 
AqDi podrí vdMlra Alicia 
Gozar del fresco mejor. 

No liene elección mi amor, 
Ni alhc<lrio mi irlüíei.a; 

Y como yo tu belle?.! 
Miresieoinre, nn sabré 
Si jardín <¡ estrado fué 
Donde estáte , pups recelo 
Que cuatc|üiera esfera es cielo 
Donde taulo sol se vi. 
(Ménlttte el Daqueen «na lilla, i¡ Clt- 
ri en otra, yUiida gNüe i toi laiet.) 

Aqnesia es el dueño mió : 
^Noos |>arece, Enrique, bella T 

{Ap.áét.) 

ENIIiaOE- 

Ken merece ser esirplls , 
Si m Immnsun * ¡ni brío 
Inclina Tuesiro albcdrlo. 

OCTAVtO. (Jp ) 

A hablarla quiero llegar. 
Pues me dan tiempo •j lugar. 

' ENaiQDE. 

To, eu Un, como rorastero, 
Favor, ni lagar espero. 

Pnes ¿quién os le liabia de dar 
A IOS, Enrique, sabiendo 
Que hajr i¡ quieu dar celos? 

■naigoE. 

Por darlos hidera bien. 

LÍSIII«. 

Yo desengailos pretendo, 

enriiÍdc. 
Yo no os entiendo. 

Celos dais , t do vengánuí : ' 
La banda tid)le. 

ENRigOE. 

{A Ter no atj^DZ! 
La Bor que me coronóT 

LiSIM. 

Y siendo verde, trocú 
En cék» sus esperanias. 

nMK. (Ap.) 



iQtté es lo que os divierte asIT 

CLON. 

Nada. 

DOOOB. . 

¿Qué mírab allü 
(.-IpriVurrtc dolor! pona brava!) 



A Enrique, señor miraba, 
i yue como recienveiiido , _ 
Esie afecto me ha debido. 

EKaigoE. 
V yo ocasión esperaba 
Para besaros la mano. 

lISIDil. (Áp.) 

Corazón ; ^ esto sufrís T 

One de la corte venis 

De Eiipuña, mostráis bien llano. 

Con md faiores ufano. 

ENKIQai. 

Presta lo habéis visto. 

.CUMt. 

Ile'heclio 

Experiencias, j sospecho 
Que [10 atienten. 

BnaiouE. 
^CnilessonT 



Y cuando lo fuera , 
¿Cuil deJog dos preürieraT 

I' EniQDI. (Ap.) 

tCámo podré yo cortés 
:esponder i las dos? 

Pues 
iNorespondeii? 

. EnaigaE. 

No he dadado 
U respuesta , ; me ha admirado 
Que eso pregunte quien aoaa. 
Preflero aqurl que ana dama 
Tapada hoy me hubiere dado. 

lAp. El me conoció. iQué espero?) 
i V si hubipsen sido uos? 

EimoDE. 
Mp. ¡Huthoapríeta, vive Dios!) 
Tendri en mi el 1us»r primera 
El de la d^ma i 'quien quiero. ' 



Pues de amor A de desden 
Siempre una cnesiion ha sido 
IjO que al Duque ba divertido , 
Sepamos de los dos, quién 
•'- -as perfecto. 

PÍHIQDE. 

No es bien 
Gastar el tiempo en favores 
Ajenos : propios amores 
Uivienau al baque. 

duqoe. 
Yo 
GusUré dello. 

EMigeE. (Ap ) 



CI.DEI. 

Pues si por los dos colorea 
Se ba de arsúir la que quiere, 

leo accidentes son, 

- jzul es, en mi opinión, 

La que i las olraa pretiere. 

Yo, li del color se infiere 
Li elección del alma, digo 
Que es lo verde. 

VOCOIMÍgO 

Ver en esia competencia 
De tu Ingenb la «celencia. 
Prosigue. 

Yo asi prosigo, 
erde es eoltir prímerí 
Del mundo , y en quien consiste 
Rn hermosura , pues se viste 
"- "erile la primavera. 

Es aquel verde ornamento, 
Pues sin voi y con aliento 
Nacen de varios colores 
En cuna terde las flores. 
Que son estrellas del viento. 

Al nn , es color del suelo , 

?ue se marcblia y se pierde,, 
cuando el suelo de verde 
Se viste , de aiul el oielo. 
Primavera es su azul velo ,' 
Donde son las flores bellas 
Vitas luces : mira en ellas 
iQué trofeos son mayores? 
lOn campo, cielo de floree, 
ü un délo, campo de estrellas? 

üsiu. 
liíse es color aparente, . 
Que b vista, para objeto 
Pinge; que el cielo, en efelo 
Color ninguno consiente. 
Coa aiul niigido miente 
La hermosura de sií esfera : 
.Luego en esa partí-, e^era 
Ser )a tierra preferida, 
Puesla una es'beldad finitída, 
V otra es pompa verdadera. 

Confieso que no es color 
LoAznldel.ci^lo, y confieso 
Que es mucho mejor por eso; 
Porque si fuera en rigor 
Proprio, no fuera favor 
La elección : j de aquí infiero 
Que si le elició primero. 
Fué imriiue lo azul ha tido 
Aun mejor para Ungido, 
Que Otro para verdadero. 



^s el mas inmenso bien 
Del amor ; digalo quien 
Ni la tiene, afla alcanu ; 
Lo azul celos j mndaoza 
Dice, que es tormento eteroo, 
Sin paz, quietud ni gobierno: 
iQué impnrta, pues, quíelamc 
l'enga del cielo el color. 
Si tiene el mal del tofieniu? 

nien con esperanza vive, 

neo le debe su dama, 
Pero quien con celos ama , 
En bronce sn amor escribe : 
Luego aquel que «c apercibe 
UoiizBdCyLiOOgle. 



A amar celoao , hace mas 

Bd cuja raion ver^ 
Cui[iio alcanian sos desrelos. 
Pues et inOemo de celos 
Ko es]ieTa Tarnr Jamas. 

E::s|ier»r pncde el cortés. 

Con celos ama el discreto. 

lísida. 
La fior es verde en efelo. 

Y la banda, ¿azul DO es T - 

¿Pues qué adquiere eaeeoT 



- Fia 
Que la flor no es mia... 

NimU 
La bapda. [Levánlame. 

Qae si lo fuera... - 

i Qué bubiera? 

No sé qué hubiera. 

Cne. por DIof , la poffla : 



LA BaKDA y Lk FLOR. 
JORNA DA SEG UNDA, 

ESCENA PHIMEBA. 

fONLBVI.ENRIQOE. 

Cootenlú en extremo esiái. 

Estaj dichoso ei 
■■ ■ * ■ ■ ■ I dii 

¡el 

iTanlo moDta de nna dama 

El deci; : 'Doe hablaros lengo : 

1(1 porel jarfliti, Enriqueta 

ehkiodb. 
Que me bable orendida temo 
Lisida de mis flnetas, 
Porqne desde el argameato 
De la banda j de la flor, 
De la espennza y los celos. 
Declarado amante sujo, 
A tantos rajos me atrevo. 



Llxma. 
Enríqne. 

iinuODB. 
No en vano, al ^er 
Coronada de reflejos 
Sq aucora , el sol se retira , 
r.Dino quien dice : (Yo debo 
De baber hoy errado el dia, 



No« 

El deseo me lleva. 
De DO oir mas necedades. (Yoae.) : Ko de lisonjas, Enriqi 






Hal contigo te persuades 

A nooirlasmas, jasl. 

Que taya buyeado'de aqui 

Dé liccDcia vuestra Alteza. {Vate. 

Siempre es snja la belleza. 

EniHlUE. (Ap.) 

iCuí ei lo que pasa por mi? 

Dichoso sois en amores. 
Enrique, |>ues por galao. 
Unas favores os iian , 
Y oirás riieo los bvores. 



DUODÍ. [Ap.) 

iQué rigor! (Vate.] 

OCTAVIO. (Áp.) 

iQuéMierte! iVate' 

nsE. (Ap.) 



1 aféelos; 
Desnuda la verdad vive, 
A imiíacion del silencio. 
Y porque de mi intención. 
Vi aun este instante pequeño 
Hagáis juicio (retiraos 
Vosotros) , estadme átenlo. 

(Retirante PotUevi y Celia.) 
Vas . Enrique , Antea que i España 
Fuésedes, si bien me acuerdo 
füue para ofensas del alma 
Es bronce el metal dei pecho) , 
De ClDri,ea efecto, amanleT, 

EMSIOUE. 

Esperad, por(|ne no quiero, 



I Lin i luí mejor lucenJio. 

Pues ^eómo podéis negarme 
Lo luunKi que yo estoy viendo ' 



INBtaUE. (Ap.) 

>\ cielo por banda I 
el cielo por flof! 



Estatua de sa terrero 
iNo os halló el alba? 
EnaiiiDE. 

Es verdad. 

;No la escribisteis f 



íNo fué la noche , 
De amantes delitos vuestros 
Capa oscura? 

Que la bable 
Alguna noche, os oonficso. 

¿No es suya esa banda? 

ENaiaoi. 

Suya 
I^enso que lai. 

■ ¡Puesqué esesloT 
Si ver, si hablar, si escriliir. 
Si traer su banda al cuello. 
Si seguir, si desvelar. 
No es amar, yo, Rnríquc, os ruego 
He digáis cómo se llama , 
Y no Ignore yo mas iiemi>o 



Uuacc 






liemiio 
n»cH. 



enrío UE. 

Respóndaos un argumento. 

El astuto cazador. 

Que en lo ripido del vuelo 

Hace á un Alomo de ¡iluma 

Blanco veloz dt-l acierto. 

No adonde la caía esU 

Pone la mirS , ¡idtiriiendo 

Qne para que el viento peche , 

Le Importa engañar el viento. 

Kl marinero ingenioso, 

Qne al m:ir deshocado y fiero , 

Monstruo de naturaleza , 

Halló yugo y puso frei>o. 

No al puerto qui- solicíM 

Pone la proa ; que haciendo 

Puntas al agua, desmiente 

Sus iras , y toma puerto. 

El capitán que esta fuerza 

Intenta ganar, primero 

En aquella toca al arma, 

V con marciales estruendos 

Engafia í la tierra que 

HaT prevenida del nesgo 

Le esperaba : asi la faerra 

Se da i partido al ingenio. 

La mina , qne en las entrañas « 

De la Uerra estrena el centro, 

ArtfScioso volcan , 

Inventado Hongilielo, 

No donde preñada ocnlta 

Abismos de horror inmensos 

Dace el efecto , porqué 

Engallando al niisnio fuego. 

Aquí concibe, alli aborta . 

Allí es rayo-, y aquí trueno. 

Pues si es catador mi amor 

En las campañas del vieltto ; 

Si en el mar de sus fortunas 

Inconstante marinero ; 

Si es caadlllo nctnrioao 

En las guerras de sus celos ; 

Si fuego mal resistido 

En mina de tantos pecios, 

■Qué mnctio engafiue en mi 

Tanto» Mitote» afc^Mj^ ^^ g [ ^^^ 



cuui:dias de do» pedro caldero.^ de la barca. 



Sea esta banda lesUfio , 
Porque Toluan , mannero , 
Capiían y caiador, 
Ed fuego, agua, tierra y viento, 
Lo^re, teaga, alcance y tome 
Huiaa, caía , [riuiiro y puerto. 

{Dale ¡abatida) 

Ríen pensaréis que mis quejas. 
Mal liionjeailas con eso. 
Os rcnijlan de mi ugravio 



No, Enrique; yo soy mujer 
Tan suberlila, que no «¡uiei'o 
Ser querida por vciigaii7,a. 
Por lema , ni por dcs|ireeÍo. 
El <|ue i mi me ha de querer. 
Por mi ba de ser, no tenteiido 
Conveniencias en quererme 
Has que quererme. Si el tiempo 
Que vos, am3[iiti de ClorJ , 
Fuisteis alma de su cuerpo. 
Os declararais conmigo. 
Bien pienso, Enriqne, bien pienso 

8ue poco ingrata mi fe , i 

ue poco cruel mi pecbo, I 

Que poco esquivos mis ojos, 
Estimarau.. . Has no (luion* < 

Decir mas : bario os he (lidio. { 

V, apurando el argunieuio, 
Sí delta favorecido 
Os hallirades, sospcrlio 
Que os oyera ; pero no 
Desvalido , porque creo 

8UC (luerer lo que otra ijuiere 
s gala- de nuestro duelo; 
Lq que otra deja , es desaire : 
V asi , Eiiriqut' , os aconsejo 
Que tío busquéis , ní pid^s 
Hemedio. porque yo pienso 

Sne el remedio os matara 
as que el mal , y será necio 
El que podiendo morir * 
Del mal , muere del remedio. 



Noof 



I, esperad, oídme. 



1 Qué decís T 

* KrcniQUE. 
Que plegué al cielo... 
{Salea Celia y PouUví.) 

Ctorl viene : deja aliora 
De plegar el juramento. 

EKRIQUr. 

Mientras pasa , estos jazmines 

¿Qué el 

,— -«■ "' 

^omigoT 

ENmODB. 

No : tanto lemo 
Bnojaros, pues por vos 
He escondía; mas supuesto 
Qne i vos lio m Importa , á m 
Tampoco; y asi me quedó. 
Tea Clori que os adoro. 



Seaumi cancel. 



lEso hi 
Pneini 



SI no me e«condo , os ofendo , 
Y si me escondo también : 
iQnéhe dehacerT 



iQuéT No esconderos, 
Ni estar conmigo. 

EMBIQDE. 

¡ Pues quéT 

ritRKttiK. 
SI baré. 

Di' teneos. 
Que no ba de svr drsa tuerte. 
Sino i espacio, porque quiero.. 

CMUQUE. 

Dedd. 

LlSIDA. 



¡ Pues la primera lición 

.i Sea. que aunque Lus desveloi 

! Te obliguen i tener celos, 
No has en ninguna ocasión 
De cooresar que los tienes , 

. Sino inles disimular. 
Hienda de tu pesar. 



i ¡Extraías cosas previen 



enr.ioui. 
Desta manera veréis 
Que me voy , y os obedezco. 



' Luego i LEstda diris 

< Til misma que i Enrique qniera. 

CLOM. 

iVof 

* NI SE. 

Si, pero de manen 
I Que... Has luego lo sabrás , 
I Que Enrique nene. 



{Al quiíane Enrique el tambrer» para 
taludar á Clan g NUe, cáetele del ' 
tambrero la flor. Varue tí v PoaleH ! 
ptr un lado , y Luida y C*Ut per '-. 



Aqni entra el disintnhr. 
Porque con él bas de habftr 
Como si no fuera él 



ESCENA tn. 

CLORI, niSE. 



msE. 
Tus desdichas j tas celos. 
Tus penas y tus enojos. 
Si yo te dijese un modo 
Para que nnnc» quisiese 
Lisida i Enrique, y pudieso 
Asegurarte de todo 
Con ingenio, ¿qué dijeras 
Entúnces, Clori, de mlT 



Del mas hermoso clavel. 
Pompa de un jardín ameao , 
El ispi<^aca veneno. 
La oliciosa abeja miel. 

(Repara en taller, y leoáiUala i 
V asi , desta verde Oor , 
Que al quitarse tan severo 
El sombrero, del sombrero 
Se le cay6 al tal seQor, 
nao de salir tus consueles 
Pnes ha de dar su color 
Miel A la abeja de amor, 
Veneno al áspid de celos. 
Toma, ponía en tu tocado. 



Desa flor ; mi cuidado 
Tu remedio, con bacer 
Solo lo que le dijere. 

CLORI. 



ENRIQUE. — CLORI, NISE. 
in BICHE. {Ap.) 
Vuelvo corriendo i bascar 
La Oor que se me cayú. 

¿Pues podré Bngtrlo yo? 

Pnes fingirlo, ó no lauar. 

CI»R1. 

Scíior Don Enriqne, idúnde 

j Volvéis! 

Quien bailar espera 

Plores ( bien la primavera 
A su cDiiceplo ri^sponde). 
De un jardín se ta a llevar 
Klores, á dejarlas no. 
Sino solamente jo. 
Que traje esa Oor de aiir... 

, Vo no os enlieiido ; mas creo 
; Que cauteloso venis. 

Con esa Dor que decís , 
A lograr otro deseo. 

ENRIQDt. 

Hirad, Clori faermou... 



LISIDA. — CLORI , MISE, ENRIQUE. 

Lism*. {Ap.) 
Vuelvo á que Clori me vea 
Esta handa , porque crea 
be Enrique... Pero ¡mi rosa 
Tieue ella 1 

ENRIODE. 

Sne el arrebol 
oro y la nieve 
De vuestra frente se atreve 
A ser hoy lunar del sol , 
No eslíen so propio lugar; 
Y pues ya' aquí tuvo hermosa 
Guarda de espinas la rosa > 
Ño le la queriit-vos dw 



ueriit-vos wr i 
tytiOOglC 



LA BAHDA Y LA FLOR. 



D«ra;oi, paraqaeTo 
No la cohre. Bieij se ve, 
Pae4 si alguno se atrevió , 
A guanla de rsitinai fué. 
A piuirda Je vayos uo. 

Íuitailla, j a iiipsiros [•iés 
raSto en mi luaiio iea. 

tiSIHA. (Ap.) 

íQw esto e&cucbe ! Oue ísio ve 

wsE. (Ap. á Clnri.) 
Lbidaieha visto. 

Pues 
¡Qué baréT 

Dejarle con ella. 

iCoD ella le he de dejar t 



O Ungir, ó 



iPluguiei 



I. {AKnrique.) 

nist:. [ip. á Ciori.) 
AIIIPEari vella. 



Muéstrale 1^ tlor. 



Va entiendo 
Qae enseñarla me conviene, 
i Pero ella mt banda tleoe ! 



ReUrnodo has de ir, no huyendo. 

Ohedeicamos, amor. 

nisR. 
Esto mi ciencia te manda. 

¡Que se quede con la baada ! 

lIsida. (Ap.) 
¡Que se raja coa la flor! 
(Vaaie Clori y Niií iteipado, ei 
nando Ciari la flor, [i Utida la banda.) 

ESCEHA VL 

LESIDA, ENRIQUE. 

ENRIQUE. {Ap.) 

¡Quléo vi6 lance mas cruel ! 
Mal caballero, villano, 

«'liel, 



¿Qué tengo de olrf 

E.MIIOUE. 

Mira... 

^Qué he de mirar, pues 
La dijísie que a sus pies 
La pusiera? 

■ imiQDE, 

Fui decir 

?ue de alU jo la tomara , 
de su locado tío. 



'a i Dios que lo fuera ! 

I RNHIQDE. 

Viva abora mi amor 6 muera 
A manos de tu cruelila'í. 

I LfSIDA, 

I Pues moriri, si en rigor 
tia le dan tida los cielos. 
I E^inioOE. 

¡ jQuiéu vio tan iojusios celos ! 

I LtSIDA. 

I íQuiéu vio tan Iqjusto amor! (Va: 
Sili ea el palacio del Dgqne. 



EL l'lIQlIlí, con un pape/; OCTAVIO. 

Soto e: 

OCTAVIO. 

iNo babrl á la mal consuelo T 

Ninguno, Octavio, 6 le dllsia el cielo. 
Porque yo no le tenga. 

OCTAVIO. 

Bien el amor lioj del poder se venga. 
Dando á entender ufano 
Que es rajo cada Occlia de su mano, 
Pues como rayo que violento pasa , 
Lo altivo hiere ylo eminente abrasa. 

MQUE. 

Antes. Octavio, tan cobarde ba sido, 

Que su violencia prueba en un rendido; 

Que uua lorre eminente. 

Si el grave peso de los años siente , 

Si caduca ó declina, 

^o es edíGcio ya , sino ruina, 

Blanco indignode aquella llama,9qui'llu 

Que muros postra y homenajes huella. 

No, señor, tan postrado 

Juzgues el edificio, aun no mellada 

Con. prolijas porfías 

Del venenoso diente de los días; 

Que para darte el tiempo desengaños. 

Basilisco de bronce son los a&os. 

DUOCE. 

Tarde ya los espero. 

Vo cousolarte 6 divertirte quiero. 

DDOUB. 

{Quién en la sala ba entrado? 



Para ir á ver i ISise se ba logrado. 
Vuela, Amoi,|iuesiellaui;iodiosalado. 
(Vb«.) 

ESCENA VUl. 

ENIUQÜE, PONLEVI. — EL DUQUE. 

«.IIQUE. (Ap.) 
¡Cuinlas cosas discurre una trísteu ! 

Déme á besar al punto vuestra Alleía, 

Principe soberano. 

Aquel pié que tuviere mas i mano. 

NoestoT, porque i mí pena otra no igiia- 
De burlas hoy. {|a. 

Pues voyme norirmala ; 
Que burlas; mujeres. 
Cuando son menester causan placeres. 
(Vate.) 



Es verihd, él entretiene I 



EL DUQUE, ENRIQUE. 



„ r,paces mi estrella, 

Partiendo con el día 
Engaños que á la noche me decia ¡ 
Pues hoy, poraue no tenga 
Esie alivio, y » mas extremo venga 
Mi pena, mi dolor v mi cuidado. 
Escucha este papel quemeha enviado. 
(Lee.) Señor, lat conlinvaí vititat de 
vueilra Alleía han ditperladú mat de 
- - malicia; y auuníe mi padre, h 

una vei le /lonrara, le le nturmu- 
do* : yo le etpero ya ; y att le tu- 
plica á vuetira Altesa excaie el venir 
d vtrme. 

Noleomas.Esie agrá vio, esta sentencia. 
Ultima linea ya de mi paciencia 
Te cunGesoqu^ha sido. 
Este desaire solo me hareitdido 
Has que cuantos rigores 
Fueron dulce prisión de mis amores; 

V asi tü, Enrique, quiero 

Que desie inmenso mal , deste severo 
Dolor boy el remedio me procures, 

V de nna ve7 me mates ó me cures. 
Tü has de saberme todo 

Cuanto Clorl imagina : escucha el modo 
De descabrir el pecho de nna ingflia ; 
Que comees guerra amor.ardides trata. 
Nise, una dama bella, 
Prima de Clorí, es toda el alma della : 
Pues como lú la sirvas j enamores 

V en público celebres aus favores. 
No dudo que consigas ser querido; 

?ue eres galán, Enrique, j entendido, 
en Ün, una doncella cuanto siente 
Que es casamiento, admite Qcilmente. 
I'nes teniendo granjeada 
La prima con amor, y la criada 
Que ta toca , con didivas , sospeclio 
Que la mina de nieve de su pecho 
ENiegO reviente en término mas brevo 
Por otra contramina de su nieve : 
Tendri entre nieve y fuego 
Desengaños mi amor, y yo sosiego. 

ENRIQUe. 

Señor, aunque boy alcanza 

La ocasión de servirte mi esperanza. 



CUHEDIAS DE DÜN PEDRO CALDERÓN DE LA DARCA. 

; So; roas pricUco de amor 
Que teórico. 



lefío. 



Quiero qne sepas lü el reci;lo mió , 
Y Octavio no. 

BüliniUE. 

Vo to sabré primero 
De LiMda, seEor. 

DUQUE. 

Tampoco quiero . 
Que Lisida lo enlleiida; 
Que como siempre rjveii en cootieiiüa 
De insenio ; bermosura 
Las dos hermaiiss, deslucir píocura 
La uua a la otra ; y mi lemor celoso 
La lendri por lesúgo sospechoso. 

EMRIODE. 

Pues no puedo eseusarlo, ctaranente 
Diré un Jncon Teniente. 
Octavio sirve i Niee, ; seri agravio... 
DUQnE. [rio. 

No Importa ; que primero soj queOcia- 

EHHIQCE. 

Si, seBor; masiamliien sirvo una dama 
Para esposa, de ilustre nombre y fama, 
A qnieu^juardar mi pretensión 
Dadme liceucia, pues... 

DUQUE. 

E« necio miedo, 
Comparados conmigo 
Disgustos de una dama ; de un amigo. 

Que al cabo del sngaiio, 
Cas gracias lian de dar al ilHsenga5o. 
Pero si importa mas que yo. no es justo 
Que mi gusto airopelle por tu gusto. 

EHIUQUE. 

Señor... 



¡ Has {para oué rendido 
He doy á ims desdichas i, partido, 
- Sirviendo al Duque, uoorendiendolOc- 
[Lavio, 
I NohaciendoiHÍMorehEa,tCloHagra- 

I Hldando(íaTDÍos!)iLlsÍdarece1os? 
I :Hucho, cíelos, decís : cumplidlo , cie- 

posKVflM.) 

Jardin de caía de Fablo. 
ESGE11A XI. 
LISIDA, CELIA. 



[do. 



í Del sombrero ae caTÓ 
La Sor i Enrique, y la alió 
Nise para CloriT 



Que yo en el jardín estaba 
A su criado escncbando 
Hit necias locuras, cuando 
Vi todo lo que pasaba. 
No te lo pude aecir 
Entonces, y abora lo digo. 



Nadan] 






e bables ai me veas. 



ENRIQUE. 

Siento, seftor, qoe mi lealtad do creas. 

¡ Bien se ie, pues mi gusto se desprecia 1 
iQaéDedoamoryquéKmistad laone- 

( Vote.) [cía! 



ENRIQUE. 
iOaién eu el mundo pudo 
Tan fuerte lazo dar. tan inerte nudo, 
(he lealtad, de amislad y amor casUgo) 
ueun señor, de una damaydeunauíi- 
Si aNiseno festejo, [goT 

Quejoso al Duque dejo; 
Si la festejo, i Octario ; 
También, de'Clori eapla, íi Clori agra- 
Si la terdad les digo, [vio. 

Falto al secreto ; si con él prosigo, 
A Lisida aventuro. 
Pues i sus ojos el favor procuro 
De Niae : de manera que es agravio 
Üe Nise, Clori, Lfsida y Octavio. 



PONLEVl.— CELIA. 

FOHLEvf. 

Ap^as dejé en palacio 
A mi aeBor, Celia ingrata , 
Cuando vea aqui qne vuelto , 
Raya de capa y espada, 
A abrazarte como un rayo. 

;Anies de hablarme me abrazas! 



^oes.gracia... 
as (¡ay de mi!) Clori vieoe, 
ae eú estos jardines anda, 
si le fe, yo soy niuerta. 
• ponLEvI. 
Por esc me ba dado gaua 
De que me vea. Blas dime, 
jQuéhedehacerT 

SELU.' 

Entre esas ramas 
Te esconde. 

FONLEVf. 

Turbado estoy. 
Mover do puedo las plautas, 
Rey parezco de comedia , 
Cuando en casa de su dama 
le baila con ella un padre 
Tiritón y barba larga. {Etcónieu.) 

ESCENA XUL 



l,Ap. ;Daré crédito i un testigo. 
Cuando me importa el vivir. 
Celos? SI, pues nopodiera, 
tio babiéiiODse h»hlado áutei. 
Convenir en semeja nica 
Circunstancias con él ; fuera 

[ De que ya para creer 

: Un Iridie lo que desea. 
No import:i que verdad íea; 

' Basta que lo pueda ser.) 

', -,Ab di;sengano felice! 

; Ya üento cuanto cruel 

. Anduve, Celia, coii.él. 

k'VAIgame Dios! : qué mal hice 
^n no creerle! fixcuaara 
El pesar con que se fué. 
Pero yo lo enmendaré. 
Espérame aquí. 

Repara 
Lo que bas de hacer. 

USIDA. 

Escribir 
Desenojada un papel, - 
Vtü, Celia mia, con él 
Hoy á buscarle bas de ir. 
En cuyo afecto veris, 
Dündoie el alma en despojos, 
Que tras nublado y enojos. 
Amor y sol lucen mas. ' (Vm 



¡Ay prima, ay Nise, ay amiga! 

tQue poco sienCes mis ansias, 
ues tanto tiempo me dejas! 



,__ beestado - 

Con Octavio. . 

'Insta causa 
Te ba dlTertldo de mi , 
Si le ama y ai le amas. 

Ni le amo ni le olvido; 
Ditlerto asi so esperauía: 
Pero a ti «cómo te *a 
De lición? 

Ríen estudiada 
La tengo, deseando ya 
Ocasión con que lograrla. 

ESCENA 3aV. 

LISIDA, mu Wi popel gM miría t» 
«ienduii — CLORI t NISE; PON- 
LEVI, Ktilío. 

jEsiaba aqui Celia abora! 

Ahora aqui Celia eatabs. 
Yo )a mandé que se entrase 
Alli dentro. 

Nise. 

Yo i llamarla 

iré.(rip.dCIsrt. Eau^buenaocashw. 

Ya quedas en la campaña. 

Fioge, y eng^tns celot.l (Vase.) 

ü,nt,Z..MLyL-.ÜOglC 



EKVIA ZV. 

USIDA, CLORI ; PONLEVI, ocHUtf. 

Lbida, delenie, aguanli, 
Que tengo mucho qae haUarte. 

Laego es contecuencii cliri 
Oae tengo mucbo qne oirle. 
Knipieza. ■ 

POnLEll. (Ap.) 
Aqui ha; gran batalla. 

Ya, LislJa, estamos solac : 
Hl amiga eres y heriuaiu ,' 

Y como i hermana j amiga , 
Te be de descubrir mi alma. 
Dos aoos ha, bien le acuerdas, 
Que liiirique rué viva estatua 
Üe mis jardiues , tao viva, 

Sae les debieron las plañías 
asMerímasisuso/os, 
Que i Toa suspiros de¡ alha. 
Aoseolóse; i como el cielo 
Nos diú candicÍDn tan varia 
Une es el día del amor 
Víspera de la mndanaa. 
Fácilmente la< ceiiiías 
De la que apenas fué lirasa , 
Con el aire de la ansencia 
DeSTauecieron la llama. 
Sirvióme el Duque ilespues ; 

Y aunque mi honor y mi Tama 
He han resistido, no tanto, 
One alguu efecto no li;iyan 
Hecho en mi tantos eilremos, 
Puesto en mí linexjs tantas. 
Volvió Enrique: y, ya celoso 
l)e ver que el Duque me amaba, 
O ja mas enamorado. 

Por los celos que le causa , 
Intenta tomar contigo 
De mis desprecias veiiganu. 
Testigo sea el jardín 
Donde, i pesar de sos aoslas, 
Por no tenerme quejosa 
De haberte dado esa banda. 
He volvía i dar esta Bor, 
Enigma de su'esperania. 
Si eres mi hermana y mi amiga. 
Como be dicho ; si te alcania 
Parte de mis dichas, como 
El todo de mil desgracias , 
Hu ana cosa por mi : 
Quiere mocho i Enrique, paga 
Con fe y amor verdadero 
■ Amor y fe qoe son falsas. 
No te des por enteodida 
De qne finge, de que engaita 
Snt celos contigo, pues 
Pensar que te quiere , basta. 
Con esto el Dudne teodrl 
De SI» celos minos causa , 
Enrique legnridad 
De su amor y su privanza. 
Yo quietud, tú esposo, j todos 
Mas dicha y míaos desgracia. 



Y ella h^ 

Cierto, Clorí, que' pensé 
Cuando te vi que empeubas 
Con prMogos, con proemios , 
poe en una cosa muy ardua 
Lo qne kabia ile hacer por il. 
Tq ¿ pideamejnas, hermana , 
De qae eonDe na hombre TjHjj 
Coia nasocll? ¿No basia 
B Mber 4|iM ioy ma}erT 



LA BAKDA V U FLUR. 

Pucí tpara <fit me b> encargase 

Has coa todo, por servirle, 

Digo que, aunque no pensaba 

Itallaiie mas en mi vida. 

liaré lo que tú me mandas. 

Desde hoy me verás cou él 

Desde la noche hasla el alba, 

V desde el allra i la noche; 

'' antes qne en esta renaica 
II sol, quemando las plumai 
le oro en hogueras de plata , 

Le he de enviar un papel , 

l>i cié i] dolé con mil ansias 

Que venga i verme, y de modo 

Ce hablaré, que te persuadas 

Tú misma que es verdadero, 

O por lo menos no hagas 

Distinción de mis üiieíaa. 

Si son ungidas 6 lalsas. 

^Quieres mas? 

Ni tanto qníerv. 
MHLevI. {Áp.) 
i Liúda estl, por Dios, la Ir^u '. 
JCon la entretenida i Enrique? 
No en mis días. Mientras hablan , 
He de salir; que reviento 
Por decirle lo qne pasa. 
(£*Jdn fai doi hablando tajo, f Ponutí 
tale por delrai it ellat , |r vau.) 

Pierde cuidado, 7 ds mi 



i De qoé sae rleT 

Viendo i¡ Lisída : enojada 
Conmigo quedd, y si hallo 
Eo sus rigores mudanu 
Sin haberla satisfecho, 
Es verdad. 



¿Quién tendrá paciencia tanta? 

{Adelántate hacia LUUa.) 



Fia. 

Pues adiós. {Ap ¡Mal hayan 
, Venganzas que son amor, 
< Y amores que son veugauxa!) 
I {Vate.) 

I GSCEHAXTI. 

L1SIDA. 
I SI Clori, qne quisieseme dijera 
A Enrique, porque á ella la olvidara, 
. lA¡i desengaños de sn amor llorara , 
, Y los desaires de mi amor sintiera. 
I Pero si Clori divertir espera ■ 
' Tan rara fe con Invención tan rara, 
' Mal hiciera si al daño roe liara , 
' Hal pensara si al riesgo me creyera. 
' Y pues el blanco doode Clori tira , 
Dice el verde favor de aquella rosa , 
Que á hurto cogrú y á posesión aspira , 
' No me tengan sus celos temerosa ; 
Que en quien dijo una vea una mentira. 
La verdad queda siempre sospechosa. 

I ESCENA Xvn, 

I ENRIQUE, PONLGVl. - LfSlDA. 



Enrique, seas bien venido ; 
Que bien parece oue el alma 
Llegó primero k llamarle. 
Por desuienlir la lardania 
Üe til ausencia. 

{Ap. Ya iqué espero!) 
Delente, sirena Ingrala , 
Detente, til nocodrlto, 

si me lloras me matas, 

me cantas también. 
Bien lo dicen lua mudanzas. 
Pues hoy tlorlndome celos. 
He diste muerte, tiraoa ; 

Y boy caolándonie favores. 
También me das muerte. Aparta , 
Qae no estoy de ti s^uro, 
" lloras 6 me camas. 

NI hoy, Enrique, fué Ungido 
Hi llauID, ni ahora es falsa 
Hi risa ; que entrambas son 
Afectos hyos del alma- 
Si hoy JIore agravios y celos, 
Hov canto al amor las gracias 

Y aeseogaños, porqué - 
Celta, que escondida estaba , 
He desengafió; vasi 

Ni la sirena te llama 
Con vOE Ungida 1 sus brazos. 
Ni el cocodrilo le agravia 
Con Ungido llanto, puos 
Solo amor entre estas ramas 
Canta y llora siempre firme. 
Cuando llora y cuando canta. 



T(i me mientes. 
i pontEvl. 

I ' No te miento. 

I EmiQDE. 

iQoeMo «acede T 

I IDKLCVl. 

Esto pasa. 
I iiraionE. 

' iCloH dloet qup me olvida, 
. 1 qae Lfslda me cogaDaT 

Sl,sehor:(|oelasdosson 
Dos graodlsioias bellacM. 



Calta, tjue ese piipel es 
Un tesiÍKo mas iine agrava 
La información lie mi pena , 
Pues le dijiste i tu hermana 
Que t& me le eseríblriai ; 
Y esie no es amor, es traza 
De las dos. 

Pues ¿quién tan preato... 
HKiixvl. [Af.) 
Aqai entro ahora en la dama. 



izodCy Google 



rONEDIAS DE OOH PEDRO CUDIBON DE U BARCA. 



Te hi didio lo qae lu dot 



iQaéit, que pira 
Sobre mi aqucBle nubiadvT 

PonlevI, que le ascochabí 
ReciUao T escondido. 
Lo qae ib j Clori miabais 
Cun mjiuia titaola 
Coatra mi. 

No be dicho nada 
To ; mi amo mieiiie, aerion; 
Que DO he hablado palabra 
De cuaaUs aquí le ba dicho. 

( Vau retlrmia de Utlda.) 

No lemas. DI, ¿dúode hablaba 
Yo eotónceiT 

Si he de decirlo, 
Poesln qne tú me lo mandat. 
Aqni era. 

LlSlM. 

¿Qué laotobabrAT 
po.tlbtI. 
Un hisuale. 

Eso ne basta. 
I.aego ai no me be quitado 
De aquí, ni aqai «scrlto, etiaba 
Escrito ya : luego Tué 
Mi dcseng^iüo la causa 
\ no lo quR dijo Clorít 
FOinXTi, 
Probada esii la coarlada. 

ENRianE. 

1 De suerle qoe bit de creer 
One Bnges para lu bermaua, 
T hablas Terdad para mi! 

¿No ha« Tjsio, Enrique, ana tabla 
Qne 1 uoa lat finge perfecia 
Od> berrooSDravsIrefliada, 

Y 1 oira Ini tm moMirno Qnge, 
Porque le debe la eaiampa 
Tanto arüflclo al pincel , 

Qne hace dos cosas coolrarfisT 

Asi mi amor, > ii luí: 

De Clori, es monstroo qne espanta, 

Y 1 la de Enrique, perfecta 
Herroosura ; que en un alma 
De un amor fingido 1 na cieno, 
Es la diferencia tanta. 

No sé qué lieaen tus voces, 

Íae, con saber que me engafias, 
e be de creer. Deja pnes 
Oue agradecido á tus plantas, 
Bese la flor que producen , 
Por DO decir la qae ajan. 

USIDA. 

i Has cerca no eslió los brazos T 

No, que M esfera mu; alia. 

ESCENA XVllL 
CLOni.NISE.-DiCMS. 



A mal tiempo hemos llegado. 
LÍsw>. (Ap.áEnri^iáe.') 



No nos eobden, hsrls 

Li desbecba, miéalras paaaa , 

Y vaeke luego. 

■iniaiii. 
Slbar^. ' (Vow.) 

Uocho me debes, hermana. 
iQué quieresT Ya le abracé 
Por hacer lo que me mandas. (Vaf«.) 

i Aj Nise ! qoe tú me has muerto. 
Tú me has quitado las armas , 
Tti le has dado a mi enemiga 
La raion coa que me mata. 

Dices bien : mal esle engaite 
He ha salido. Pero aguarda. 
Veamos si da lumbre otro. 
;Traes un papel en la mangaT 

No tengo, sino este, que es 
Uoa memoria. 

NtSI. 

Este basta. 
Vete abora, ; et suceso 
Pnedes mirar retirada.— 
(Vue Clan. 
PoaleTi. 

SeBora mía. 
mse. 



Esto. {Pigate.) 

FONLEVl. 

Mira qoe me ahogas. 

Picaro, Til , I asi agraTlaa 
m respeto! 



ronLBff. 
^Vo me atrevo? 

Calla, infame. (PifoU.) 

¡Ay, que me maun 
Diez puñales de crisiar, 
Con ales remates de nicar '. 



ESCENA XIX 

LISIDA. — KISG.PONLKVI. 



No es naaa. 
Vele, picaro, alcahuete. 
Antes que de una ventana 
Vueles, hecho mas pedaios. 



No respondas palabra. 



No repliques. 
Mm.kTl. 
A los cielos, que t... 



SI haré. [iy. Señores, 
Esta dama esti borracha.) (V«m.) 



ESCENA XX. 

LISIDA, NISE. 

Pues, ¡no me dirit qaé ha sJdoT 



Oue me diese ese pspel ; 
Que como tM qoe no daba 
Celosa Clori conilgo. 
Pasó i mt sos esperaoias. 

tlilBI,. (Ap.) 

Aquesta es otra cantelí : 
Pues no se ba de ver lograda. 

[Levanta latpapeUi.) 

jQbí haces, Llsida? 

Los papeles qne tü rasttas. 

lUR. 

; Con qué efecto! 

Con efecto , 
Nise, de qm-, si levaulas 
Tú uoa flor , que fué ile Enrique , 
Desle suelo, para darla 
A Uori ; por ser de Enrique, 
También coa la misma causa 
Levanto jo este papel. 

nisE. (Ap.) 
¡lesos, j qué desgradada 
Ando en mentir estos dias! 
(Jimia U$ida lat ptdatM delptpel) 

Dice aquí : baüda el wgum; 
Aquí : aii;t« /Veseo : aqnl : 
Solimán molido... Basta, 
Que mas es decir pesares 
Esto , que amores. Pues anda 
Enrique tan cuidadoso 
De que te laves la cara. 
No le has parecido bien, 
Nise. 



M lleve j^'otros ir^gaf 

dby Google 



SI Mrii : repara 
Ed qae te «aleo mu} mal ■ 
Laa oatelai 3 Us traua. 

Rl». 

¿Qoé traías Id qní cántela»? 

LfdU. 

Eaiu. 

Hira no rae hagiE 
Decir que Enrique ha mil dia* 
Que coa MBorous aulas 
He enamora j me Tesieja , 
Heeachlw, en fin, ¡r niecuiM, 
Porane quila te pondré 
Donde escncbes relinda 



Y poM ¿1 nieive , guardada 
Desloa jazmiEie*, feré 
Si te etcrüM, ir ti te babU. 

NISK. 

ijetns, Lisída, qué presto 
lie has lOBiado la pablin ! 
^Ho ves qne me esto; buriaodoT 

No has de esur eoMulgo Usa. 

Yo qnise dirte un picón. 
Esto ai fin no ha ndo nada. 



IJntéo tU pena mas eiiraBa! 



iQaüa Tló pena ma 
Con la meoLlra me 



ENRIQUE, PONLEVI.—NISE: USI- 
DA, eteondida; ietpue* CLORl. 
rtttuMl. 
|0b qué haces de Ir j <renfr 
A este jardín! 

Es mi centro, 
T si H «s , Ponlevl, denifo 
Del , no es posiUe iMt- 
{Sale Clari , r M fMit* «teveltM^.) 

ci«i. (ig.) 
Desde aqui tengo de oír. 

LiSIDA. {Ap.) 

Desde aquí la be de eacóehar. 

nano. 
Aqnt Luda ha de eaUr 
Enterando. 

Pnea no es ella 
La qne est* aqnl : Nlae ee bella. 
- nu. iÁp.) 



(Ap ¡AjDl 
nadie neni 



U UrWA 1 LA FLOK. 

Perderle i mi amor el miedo, 

Y empelar i romper » 
La mma del Duque. Va 
De amor ungido j secreto. 
Buen efecto me prometo , 
Pues (olo y seguro ettoj 
De mi Llslda; que bo; 

No haj ue temer eu efeto.) 
SenDodesiejardin 
Que es paraíso da amor , 
Pues SOIS la guarda 3 la Oor, 
La defensa j el jazmín. 
El Aiego eoTtlnad; ; en fin. 
Templados al sol los l»ios. 
Oíd dnices desiartos, 
Oid afectos temerosos , 
Siquiera por anwrosos, 
Ya, NíBe, qne 00 por míos. 

Kisi. lAp^ 
;Qii¿ es lo qne escnoboT 

CLOW. tAp.) 

1 Ay de mi 

lUiu. (Afi.) 
Yo probar mi nmerte qnise. 
roNLSvI. (Jp. é ÍL) 
■ira , señor, que esta es Hím, 

Y no Llsida. 

EimouE. 
Yo os vi ; 
Cbro esti qne os amo, si. 
Pues desde aquel punto, ciego , 
La vida j almaoaeiib«ga: 
Una j otra eu tos se mueve , 
Qoe Ott ilomo sois de nieve, 
^ndo una esfera de fuego. 
Desde entonces procuré 
Esta ocasión i mi amor. 

FOKLEVi. {Ap. ¿ il.) • 
Mira que es Niae, seüor. 

No estoy ciego , ya lo sé. 

üsm*. [Ap.) 
Verdad caanlo düo fué. 
¡Vive amor, que í Nise adora! 

Guni. (Ap.) 
{ Esto tenemos abnra ! 
¡Ay cielos! i Nise qiüere. 

MHLCVl. (A^.) 

iKas que ya por Nise mnereT 

WBE. (Ap.) 
El sin duda me eoamMa. 
4 (}aiía vi6 tanee BMt «itraBa T 
Lo qne en borlas be Bngido, 
De féras ha sucedido. 
EsforcenM» el ec^Bo. 
tmion. 
Huera con mi detengaBo, 
Pues con mi engsfio vIvl. 

HOE. 

ÍAp. En toda mi vida vi 
tombre mas enamorado.) 
Vos habéis, Enrique, amada 
A Clori en un tiempo. 



Suya fbi mi volnutad. 

axM. (Ap.) 



D«LÍrida,jlaqaWs*eÍs. 



Soya hié mi ilbenad. 
(Ap. Esto stio tai verdad.) 

Usina. (Ap.) 
¡Ay cruel! 



Por igualar k las tMi. 
En vos mi gloria 



[o. Nise, porque baya in 
> dos, no sera perfKio 



i Qué mas defKtoT 
nnnQvt. 
Aoies mérito : ¿ba dejado 
Nanea de ser esiimudo 
Va libro ó una phitnra , 
Una espada 6 nna hechura, 
Porque el artlliúe obró 
Otras inte* dellat No; 



n rigor, 



eiAu, 



, al quereros , 1 
£s crédito de ral anior 
El querer otras primero. 
No por elección os quiero 
Qne esto es fuerza , viv ' 
Porque viviendo hoyen vos' 
O mi amor ó mi fortuna , 
Obre perfecto en la una , 
Lo que be aprendido en las dos, 

CLORI. (Ap.) 

¡Que esto escuche ! 

Usa*. (Ap.) 

¡Que esto vea! 

A tanta soUeterla, 

(Saca lie la mano á UMa.) 
Responde lü, prima mia, 
Y mira si enmi se emplea. 

lIstd*. (A Enrique.) 
Abora di qne te crea. 

(VoK iVlie adeade etli Oeri.) 

FOIOIVl. (Ap.) 

¡ Que esto not tengan aquí '. 

amuvs. 
¡ Vllgame Dloa '. 

tau. (Ap. 4 GltH.) 



Yo btee agravio de su amor; 
A mi no me toca mas. 

(VmutCtM^KIte.) 



b/Googlc 



COMEDIAS DE DON PEDRO CMJ>EROt< DB. LA BABCA. 



lívida, ENRIQUE, PONLEVI, 
Abora, ¿qué me dirisT 



EMRIOUl. 

Nosabí^. 

tllWA 



Di Aon , i qniéo RogeT 



l\ en quién baj rerdidf 
■mion. 



¿Luego babrt diacolpaT 
No. 

LtVD*. 

lO<w DO engiño le TalióT ' 

Falta en b fe verdadera. 

ponfvl. 

, , que no era 

» aqueste logar 

Hablas de enamorar , 

Yoomecreisle? 

Huera 
Tu Uk } BngUlo amuiie. 

■NRigOE. 

Yo (oj Dnne, j lo be de ser. 
Eio;eo qué ae ecba de terT 

ENRIODE. 

En que caltn, y ao; coQiUQtC. 
Ereí ücil. 

ENHiaUE. 

Soj diamante. 
Be cekM j enndla rabio. 



a traía* ; lutiteías 



JORNADA TERCERA. 

Calla. 



EL DUQUE, ENRIQUE, P0NLBV1, 
Dn mtuui. 

No baj fbera que venza i amor. 



Una sola suele baber. 




DoauE. 


¿CuUes 






Ktmmt. 




Quererle »encef . 


Aiilodice.aeaor. 








DOOUE. 




Poes fué error: 


Que eso M lo mismo que dar 



Por remedio el olvidar : 

Y el olvidar no es remedio 
Para amar , sino otro medio 
Para volverse á acordar. 

■NBigm. 
Luego bien se da i entender, 
Si acuerda para orenderle , 
Que el principio de vencerle 
Esti en quererle vencer. 
Porque ;cúrao ha de querer 
Un hombre to que quisiera 
Olvidar? Desta manera 
Dispuesta la voluntad. 
No esii la diiicnltad 
En vencer, sino en que quiera. 

V en fin , di , ¿cómo te ha ido 

Coa Nise 1 i Qué ha sucedidot 

ENatODE. 

Hat mis penas escuchó, 

{Ap. V es verdad , moerle me dlú) 

?necomo Fahio ba venido, 
ha reformado la casa , 
NI É verla ni hablarla llego. 

Pues prosigue hasta que el ftiego 
Apugues, que asi me abrasa; 
Que si a desengaños pasa 
Hi recelo , yo podré 
Vencer i amor , pues qnerré 
Veacerle eiitúuces. 

ENHIODK. 

Escota 
Va.ufior, diScuttosa. 

De Pabio-el cuidado sé. ' 

ENRIOVI, 

Oye, porque al mirador 
Me parece que he sentido 
Gente. 

V hlcia allí oiro ruido 
luforma, Enrique, mejor. 

EHaiQOE. 

tó~6mo sabremos, seüor, 
nde Clorl acierta i «srar. 
Porque la llegues í hablar T 

Dhidténdono*, si , pues 
Llegando los do* deipaea. 
No* podentMMiMr. 



Dtcet bien; j asi, jo vengo 
Por esa parte. 

TamUeo 
Yo por esta. Mas deten 
El paso; que en el Sosiego 
De la Doicbe , oscuro y ciego , 
Templan un arpa. 



CLORlTNISE,dkM««iilM«;LISIDA 
Y CELIA, d «Ira. -EL DUQUE, EN- 
RIQUE, PUNLEVI, EL adsM». 



Un músico prevenido. 
Si cantan, ;caatariT 

SI. 

Pues JO también desde .alU 
Responderé i tus desvelos. 

EnniQOE. 
r.aoia , por ver si los cielo* 
Templan asi su rigor. 

'DvauE. (AI n litio*.) 
Cintame cosas de amor. 

LfsiDt. (A C«Ma.) 
Cántame cosas de celo*. 



I. (AA 



».) 



Canta cosas de irisieía. 

EMiQDE. (A Penleví.) 
Canta cosas de alegría : 
Sepa ja el aoseiiie dia 
t^"' sin é\ hav mas beller.a. 
■ósico. (Canié.) 
Amor, mor, tu ñgar 
Reinoi vente y qtalB leget : 
Mat puede «mor que iot regei : 
Stteet monarca el amor. 

CELIA. {Cania.) 
CeloM, ¿cómo iM 01 penrlra 
VaetíTo nuil, y oi llaman eeht. 
Si para llamarM cieltt , 
O» falta Mola uno letra? 

roHLEvl. (Caitía.) 
Fortuna, iquUn te démela 
Por H.iid tedaí igualatT 
Tu rueda pinta con alat, 
"' ' 00 rmetla, «fa« nula, 
niSB. {Canta.) 
Rau», raían, jkatla eaimU 
El amor le ha de veneer? 
Si i etpacio viene el placer, 
¿Cómo $e noM va volando f 

doque. {Al miticQ.) 
No deje* laterrumpine. 

Lbia*. (A Celia.) 
No itiet, no, de cantar. 

Exaiaoe. (A Ponleti.) 
Prosigue, di nri peur. 



b/Googlc 



CLORI. (.4 Hilt.) 

Canu mu, que el gloria ofrte. 
{Si etptrari algún favorf 
iSi tendré alguiu etperanta 7 
¿Si teArd m mi* eutle* miidaiua T 
¿Si tmtan maleí de omer t 
CíoU, aunque canten también. 
No (»Iles, atuiqoe ellos canten. 

ENUlQUE. 

Mi mal tul voces espanten. 

No callea , paes cantat bien. 
TODOS. (CoMMa.) 
Ri»#n , fortuna , amar, ctloi. 
Son parione* fue te mudan : 
La ratón falla á_iH tiempo, 
Y te cama la furiaaa. 
Et amar ei fuego , 
Lbi eetot le aguda» , 
Cántate la dítlia, ' 
Yct amor te dada. 
DDQUE. (Uegnnáo á la ventana donde 

eiiín CIjri y NUe.) 
Ya i]ue al aire la toi luja, 
O N!se hermosa, se esparce. 
Lleve para mi espera nu 
IlD recado üe mi parle. 

CLOBI. [Ap. i ÑUt.) 
Este es el Daqne : no digas 
Quién soj, porque no me bable. 

No Toestra Alteía, si>ñor, 
Le dé nui patria .taa ücil ; 

Íoaessu centro un ncclio, doadi 
ieoe sn adorada imágeo. 



Et moda j no (abe hablar. 

Sentir es lo qae no sabe. 

i.i»mk.\A. Enrique.) 
Mal dicen estai B' exas 
Con oiraa racilidades. 

Bien dicen esos areetos 
Ooiii con otras verdadei. 

Mlt ojoa creo to qne Ten. 
uiaioM. , 
Y j no ha; aniqjos que engallea f 



LA BANDA Y LA rLOR. 



Luego (oelvo aqni : esperadme, 
Reconoceré a 11 i un hombre. 
IDettíate, y llégate á EnHque d ^n 

habla aparte:} 
Enrique. 

SitaiQDE, 

Señor. 

Consta ote 
Ealá Clon en sos rigores ; 
Oue DO quiere declararse 
Ue que estl con Nise. 
tnaigoi. 

Pues 
«Qué quieretf 

Que (ú te paiea 
A esotra veniana quiero; 
V pues dos cosas Igoates 
Nos traen i los dos (que son, 
O que tú con Mse hables , 
O JO con Clorl ) , y U una 
Va tan mal i nil me sale , 
No las nerdanus entrambas. 
Atli esta : llega , pues sabea 
Que en eso me va h> Tida. 

Eimoüe. 
¡ Haj (Dceao semejante ! 
{Pdtate Clori á la ventana de Uiida.) 

CLOII. 

Lislda. 

iQué es lo que qoleresT 

El Unque en aquella parta 
Ha dado eo reconocerme : 
Vio doi bultos,; por darla 
A entender qne no era ;o, 
Te pido que allí le patea. 

Si lo haces por saber 
"nién «ti coomigo, darla 

liero eta satisbccion. 

iriqoe el, ; porque le bables 
Me Iré. 

CLOll. 

Eso no. 

Yo he de irme. 
(Ap. Mas es i hacer otro eximen : 
Veamos de una vei si mienten 
Los ojos j los cristalei.) 

(Paute á la oira iimttH«.) 
FONi.cTf. (Pora tí.) 
Yo detta noche redonda 
De amor de Ronces-amantes, 
Solo esto; de nones , cuando 
Todos los demás son pares. 
Si ya i Don Honsiur del sueBo 
No llamo, que me acompaíte. 
{Apártate áualadOií/échateái 



ESCENA m. 

OCTAVIO, que te eoleea dtnde atiaba 
dntei Penlevf. — Dichos. 

ocr*v.o. {Ap.) 
SI quien uoos celos tiene. 
No es posible que descanse, 
Qnlen tiene dos celo* { cómo 



Hoy un poderoso wnaote I 
¿Qué esperas ! 

■MBIQDE. 

He vlsio ti(i,bo 

No tienes que recelarte , 
Que es Ponleíl : reUrado 
lustuvo allí siempre. 

EiraittoE, (Ap.) 

Dadna , 
Cielos, palabras Ongidas 
Con que i una deidad engafie. 

¡ Gracias al cielo, que aqni 
No oiré del Duque los males! 

SI oiréis , qne él vendrl i 
Donde estiis. 

Ct.011. (Ap.) 
i Hay semeja uta 
Suceso? ¡Cielos! por donde 
"-su amor asegurarme 

ise , me entregué i su tmat, 
es fneraa que con él hable. 
■nmaDc. 
Yo llego : alféoleme , pnea , 
Ver que Lísida este instante 
No me olrl , pues con el Duque 



ocwio. (Ap.) 

iNise, 
DIJor 

, EMBIOOE. 

Pues tu toK sBaTC 
Imán es de cuapio vive. 
Conduciendo i estos umbrales 
Entre las peBas los brutos , 
Entre las ttoreí lai aves , 
Da logar i nn pensamiento, 
Que tu dulce toi le trae 
A morir de tal veneno, 
Qne es toda su copa el aire. 

Ltsiu. (Ap.) 
iQné es esto, cielos, que 

ÍEsio es Teñir i buscarme, 
I esto es venir t perdermeT 

OCTATW. (Ap.) 

j Oh- fabo smigol Oh amante 
ingrato ! Viven tos cielos , 
Que he de salir t matarle. 

EmigoE. 
Si queréis ver si son ciertas 
Uts penas , la prueba es ñcJL 

No mocho , porque yo sé , 
Enrique , que no ha on Instante 
Qne eran verdades con otra 
Ved si mienten los criatales. 



Hodigun 
Vifen loa délos... 



„,z,„.^8oglc 



fíOMEDUS DE E 



De MtlihcenM bim. 
Ni me veu, ol me bables. 
ÍQhíUu dé la v/nfaM.v Hite la n- 
J«.) 
uiaiOiiK. 
Oje, eicDcba .. llaBj,<iué miro! 
ii pnerU ilel janiin abren. — 

{LUgau ai Duqiu.) 
■ S«Iior. 

PDQUR. 

íQné qaterea? 

INflttUK. 



De cau de Pablo sale. 



Idos, seBiÑ-, 

(QníÍom ielavealaoa.g lambUtt Celia.) 



Los ^boiw ; dtefraces, 

Si le ha de daelr el día 

Cuauío la noche le caHeT 

( Vanu el Duqtu y Bmrt^e, g Oetam» 



De lodas. 

(Ap, Eaie es no loco.) 
OI,;tGDtlqaiere? 

HtüLEtL 

itodat. 
r*Bio. 

Dame 
Cuenta atjui de 1 enil pcetemla. 

h todas, j no le canse. 
Que no quitaré ana sola , 
Porque es gatan I tres hacea, 
De pretériio, presente 
Y roturo. 



ARradece í mi taIof, 
Porque no es biea que se m» 
«K en sangre tan «il. 

POItLKvf. (Ap.) 

Ko es malo tener vil aangre 
Vew poes , TÜlaao , 
Digo que me place. {Vate.) 



rABio. 
tOnt mal, pairla , me reeibesl 
Erdia gne i tus umbrales 
Llego , pticueulro lo primero 
Mil penas , j mix pesares. 
Una sospecha que tme 
De Enrique y de Clori . Jioles 
Que él w fuese iflspaüiiboj 
De Milán aquí ine trae , 
Por ver si el es quiea sqnl 
Dispone escándaros tale*, 
^liéroome . j se anientHon 
Los que esiÁan ta ia calle. 
|0h qidén supiera quién son ! 

(Trtfrieta eo* PtmléPÍ.) 

Fon-svf, 
tOniéoTiT 

rAMo. 
iQmléQ esl 

Va M aiDj tarde : 
■Déjate , sefior, abura 
De decir mas dispáreles 
ANIse.iLlsida.iCtorf. 



HIIO. 

Donde daru 
Pueda ItMnerte, leri. 

: Jeme, i qué TenenMe 
brbal iQaé susto te ba dado. 
Que bas barbado eo un instaniet 

DI. ^criado de quién eresT 

Es una oota nuj Udl : 
De Enrique. 

ruu. 
Enrique ;de cuU 
Q» lies «lamas et amante T 



K PEDItO CiltMBlM DR U I 



El no 



¡a 

D 

D , -- ,- 

UidéndAs que % Ntse adoro , 
Vos, alevoso, la amáis, 
Vos, iograto, la sernt, 
Voc de ala la escribís , 
Y *oe de noche la habláis. 

EIíaiQUI. 

No puedo , Ociatio , oepiTOS 
Lo que vos decís que Tislels , 
Que eseudiasteis ó (sptsieta , 
Ni tampoco puedu daros 
Disculpas , que estlii Buanladas 

ÍDizt para dlsuadirns; 
tro no puedo sufriros 
R alones tan apuradas. 
De quien i ofendenne vengo 
(^ou causa ; nae si sabéis 
Vos la 



FABtO. 
Enrique , con ta pritanza 
Del Duque , i escándalos tale* 
Se atreve contra mi honor 
ladignamente; j pnes intrs 
Que se fuese, awerigU 
Sospechas que j» t ytráadm 
Pasan, (loiigamas remedio. 
Dos caminos ee tan grave 
Dolor hay, de Ja cordura , 
O el valor; ; pues ¡goales 
Son-, acudamos primero 
A la cordura A quejarme 
Iré al Duque de mi agravio ; 



Apelaré 1 



IVw.) 



ENRIQUE , OCTAVIO , PONLGVI. 

Earlqne, bvieindAs fengo. 

■uaioix. 
Pnes, amigo, iqvé quer^f 

ocTa*io. 
Oueese nombre no me deis. 
Pues que jo por tal no os tengo i 

?ue no lo es el que asegura 
hiere, el que naUaa y mata^ 
Bien como serpiente ingrata , 

gue con lisonjas procura 
Dcubrir el corazwi : 

V asi, ese nombre no os loca. 
Pues halagáis con la boca , 

V matáis coa la intencioa. 



Y por saber que una vei 
$e ha de.suArir 1 im amigo , 



onque 



Yo también se la que tengo. 
Y porque en palacio estamos. 
Esto mi amistad rasponde. 

OCTAVIO. 

I nombrad , Enrique , dosdi 
Vos queráis que nos veamoi. 

Sea... 

ESCENA TU. 



No es oada. 

Mon. 

(Aa. Los dos turbadoa 
Eslln : bien de sus cuidados 
Dicen que es caosa mi amiv. 
El daño he de prevenir.) 
Octavio. 

SeBor. 

Traed 
La escribanía , ; poned 
El rocado de escribir.— 
V vns, salios alU Fuera. 

OCTAVIO. (Ap. á Eitriqme.) 
¿En qué quedamos losdosi 

EN a [QUE. 

Eo qné 01 diré adonde. 

OCTAVIO. 

ÁAm. (F«f#.) 



t.(ÁP 



1.) 



Enrique, ¿qué ha sido etlof 

EmUQDi. 
Un daño . aeHor, ^<w ha dda 



dbvGoogle 



HiTor, porque preTtaldo, 
No se remedid. 

I Tan prpnlo 
l.o supo ! Has vo he de bacer 

Esta amistad. 

ENBIODE. 

Co, Kñor, 
PorqDe Ji dolencias de honor 
Ko es bueo médico el poder. 
[Sale Fattn.) 

(Ap. Solo e*ii Kiirioue con i\. ) 
iPodrétebtblar, tenorT 

SI-— 
Setirete , Emlqae , allí. 

INBIQDE. ( Ap.) 

Serl iMcrlMrle un papel. (Vaie.) 
ESCDIAIX. 

RLDUQUB.FABIO. 

Para decir mis enojos, 
Qaislera en lan Irlsie calma 
Qne Tuenn lenguas del alma . 
Las ligrimas de los ojos. 



S«nor, 
Penas lengo, leo(!o honor, 
Y lloro porque le leñKo ; 
One con pensión Un cruel 
fcl alma el honor recibe. 
Que no vive bien quien vive, 
KI con boDor, ul sin él. — 
Boa hijas tengo, seBor. 

(Af, Sin dada, cielos, aqui 

Viene i quejarse de mi 

A mi mlHDo, T que mi amor 

Ha sabido.) Ya To sé 

(IM laesm o^iion segara. 



(Ap. El se declara.) No crea 
Varatro pedio aeoeroao 
Nada coa fadlioad. 



Une i Toestns plantas viniera 
Mal iorormado : escuchad. 
Eiviqne, con alai vuutras 
(Que el *nelo de la privanza 
A mavor esfera alcanza ] , 
OCewie con Incas muestras 
De Biaor, mi caía. 

VOVJt- 

Eslitilen. 
Mai quejarse dél aal 
Aun DO es pndoitanne 1 mi , 
Pseí soy la cansa también. 



Apasionado 
T«Bia ; lUT informado ; 
flM ]w aé qM i Enrique hacéis 



LA BANDA Y LA FLOR. 
i Agravio, porque sé yo 
\ Qae la dama -qne pretende, 
' Ri 01 agracia ni os ofende. 

Dlréos otra itr. qae no 
Viniera desalambrado. 
Si yo sé que r.lori era 
Antes que i España le fuera , 
La esfera de su cuidado: 
Si sé que habiendo venido 
Ka su deseo porfía , 
Porque de noche y de dia 
Ar^os de mi casa he sido , 
¿Podréme engañar, señor! 
iNo ee evidencia bien clara 
Qne JO 00 le levantara 
Tal testimonio i mi bonorT 

¡Qué deds ! 



DugrE. {Ap.) 
¡Qué escucho, cieloR ! 

- PAÑO. 

Enrique no se adelanta 
A Clori en mas que en tener 
Tu privania , tú has de hacer 
Su boda, 6 en pena tanta. 
Habiendo cumplido va 
Con la obligación primera, 
Cobraré de otra manera 
Hi honor, qne penado eslt. 

DUODE. (i4p,) 
iQné veneno estos endos , 
l^ tA^go estos agravios 
Hanbebldo sin mis labios. 
Han mirado sin mis oJosT 
Acuerdóme que en nn coche 
A reciMrie sali6.- 
Si.pneaallilehalléjD, 
Y «lia hufó de mt esta noche. 
Primero la cuestión fué 
De la banda ; de la flor... 
¡Oh , qué de memoria , amor, 
Tienes ! No me digas om ' 
A otro dia me escribió 
Que e) visitarla excusara , 
Muestra j evidenda ctsra 
Que el venir él, ki cani6. 



No, Pablo, porque no %é 
Responder nldncurrir, 
Porqtie aolo sé seatir. 



ESCtSU X. 



maiiKic. (Ap. i P»nhvl.) 
Luego i OcuTto bufcartt, 
V este papel le dari*. 



DconE. (Ap.) 
Enrique es. Hucbo me temo; 
Que ho.v fio poco de mi , 
Y esto no ha de ser aqui. 
Pase pues de extrema i extrema 
HI dolor. 

«nniOUE. 
{Tú laa airado, 
S^or? tCulI la causa esT 

Yo te la diré despnes. t^" 

roüLavi. (Ap.) 
De Ineses nos ba Iratado. 

EHaiQUS. 

Fabio, ;qné es aquesto T 
.' No 



e te babia 
a reparas ! 



buVlíq 



CELIA, Ai}>a<fa. — ENRIQUE. 

Basta bailarle aqui me he entrada. 
Pisando coa pies de plomo. 
Por DO decir que de lana. 



Eateu tofla. 

BKltODB. 

Dichoso 
Soj, aunque vengan en él 
Iras, ofensas genojos; 
Qae no olvida qalen se acuerda 
Aun para dedr oprobios. 
(Lee.) Algún ieipiqve han úe tntr mü 
agrsciM , y e*ie quiere gtie tea el áe- 
arltít : lalid luefo al patet ; qnepom* 
alaraari á la quinta iel Dufae , dornt* 
ws ui eisaii i f ¡o* iiga. 

ÍAp. La hora casi j d Sillo 
lúe yo para Octavio nombro, 
Úsida para mi nombra. 
Pues le escribí que en el soto 
D« la quinta le eq>eraba. 
Otra vez cUoj dudoso. 
¡Excuaaréme cm eilat 
No , que es abadírla otro 
Recelo. V pues no la iti|i> 

D,B,l,z9dbyGOOglC 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDEBON DE U BARCA. 



Hpjor n , pues para todo , 
Safga biCD 6 salgn mal , 
Basunie disculpa niorgo.) 
Di i Llsida , Celia mia , 
One eMoj i servirla pronlo. 

ESCENA Xn. 

PONLBVI. - EMIIQUE, CELIA. 
roNLKvi. {Ap.) 
En mpilpsla del pape) 
Que di á Octavio, iraiRO oiro , 

Üt) tiombre igue no conozco. 
Hat |aué miro! í No es aqaella 
La bella Celia que adoros 

Asi to diré. 



Espera nn poco. 
(Ap. El Ouiiiip conmigo esti 
Dis-(usiad<> ó sospeclioso, 
. Porque de ülori ao aá 
Los desvelos amorosos ; 
Y asi quiero aqai el secreto 
Abrir con llave de oro, 
Pnex esu es buena ncaslon.) 
Celia mia de mis ojos, 
Kn til roano eslA rol vida , 
Hi bien , mi qnieiud , y todo 
Cuanto soj' y cu a di» raigo , 
Que boy i tus plantas lo poiigo 

tCaa tanto «encarecí alienta 
le hablas i mí* 

PORLIvi. {Ap.) 

jCómo, cómo? 



Toma elle ditmanle , hijo 
Del Mil : DO rayo es dq Apolo , 
Aunque piedra. 

Crosera, aeBor, leiomo. 

WJNLEVt. (jíp,) 

;nii ingral^a Celia 1 Grosera 
Kurvus mai que un monicongo, 
Y no lomajona. ' 

En Un, 
Tú , Celia , eres dueño solo 



Vi lú sabes 
Qoe soy tuya. 

FOMLEVI .(Ap.) 

Estoy run'oM). 
¡Tntadijo! iQuí esio no! 
¡Tuya dijo ! ; Qué esto di^o ! 
Darele muerte. Mas no. 

§m es mi seiíor. ¡Cuín dudoso 
nire amor y honor e^tov. 
Aquí necio, j allí loco ! 



Binie , pues couio k 



1 De casa , Celia , es Ibnoto 
I Oue no se le esconda nada 
] Eo ella,.. 

! pomevi. (Ap.) 

! NI & li lampoco. 

I Eimiooc. 

Has i quién habla alllT 

Yo soj. 
I ticaiouE. 

Espera allí. 

¡Lindo como*! 



' Es el amante dichoso 
Que merece que por él 
Üesprecíe al UuqueT Y si loco 

I Por ti aqueste deseng:iñn... 

No roas , y á todo respondo 
: Con decir que soy criada 
I fte LlsUla , y que me corro 
De que traiéndote yo 
De sil parta este amoroso 
Papel . busques desónzanos 
De otros celos, i Qué buen modo 
De desenojarlos'! [Vo' 



xni. 

ENRIQUE , PONLEVI. 

ENRiqUE. 

Oje.. 
{Hay pundonor mas p-aciosoT 
¡Oue Dista una criada boy 
Celos me pida! 

Y yo y lodo : 
¡ Potente rey de romanos t. 
Amo injusto y alevosa ; 
' Falso dueño de abarrisca, 
' Sefior de á roso y velloso , 
: ¡Asi ft un criado leal 
; Se rompe U fe y el voto 

8ue d^es '. i Para esto ( ¡ ay délos! 
00 rois ratones me ahogo ) 
: Te conté que i Celia Igaiero, 
' Te conté que i Celi} adoro? 

BNklQlIB. 

¡Viven los cielos, villano. 
Oue desde la punta al pono 
Éste acero... 

No me jares. 
Todo lo he sabido , lodo 
. Por mis oídos lo oi , 
I Y lo vi por estos ojos. 
EnaiocE. 
Te mate j ba5e en tu sangre 
; Coo fingido esmalte rojo, 
Si no callas ! 

I PONLEti. 

i ¡Yo Con celos. 

Callar !; Dónde , cuíndo á cómo T 

■nnigue. 
iRay tal modo de apurqr 
Mí paciencia t 

roHLni. 
^Y hay tai modo 
De apurar naestras mujeres? 

■Mnioui. 
Déjame ya, necio, loco. 

En dando cneota de mi. 

< Cord*kja,eiittco,nk<eii, 



Tn papel le di, y lonnUo 

Oebvio : al volver, hallé 

En aqni'sa cuadra un moio. 

Que me dio este para ti. (>*«*<.) 

ESCENA xnr. 

ENRIQUE. 
Con temor la nema rompo; 
Que soy Midas de di^dichas , 
Como aqui'l lo fué de oro. 
{Lee.\ N» dije cuando oi hablé, aíre- 
felNcioR, por Ro air vunlrat MlUfie- 
eUmet; f parque en el campo no bu 
hay, riperando estoy ielratíe la fuln- 
la delDuque. Quiero hablarot en oqutt 
arroto que dei toique ¡a diaide. oím 
ot guarde.— Fabio. 
¡Que pudiese la fortuna 
Contra nn infelice solo' 
Conjurar tantas desdichas t 
Contémoslas poco i poco. 
El soto del Duque es 
Kl sitio que i Octavie nombro, 
LaquintaUsidaiml, 

Y Fabio el velot arrovo 
Que desta parte divide 
Su nibríea de unos olmo*. 
Ya de Llsida el pafiei 

Ño tiene lugar : depongo 
Hi amo*, pues para mi honor 
He he menester á mi lodo. 
Vo llamo i Octavio, y á mt 
Ue llama Fabio, uno y iilro 
A (III tiempo, y con una queja ; 
Si este me espera animoso, 
Yo animoso á aquel le espero ; 
jCuúl es lance maj Toraoso? 
¡Acudir al que yo llamo , 
O al que i mi me llama? Todo 
'Tiene su ^'ueria , porqué 
Eo argumentos honrosos. 
Son paraJoJiis de honor, 

Y por ambas panes docto 
El duelo loscaliOcB, 

Pues llene un derecho propio 
Aquel que a mi me ocasiona , 

Y aquel á qiüeD yo ocasiono. 
: Acudir al que yo llamo. 

Es acudir a mi enojo : 
Al que me llama . al ajeno ; 
. Mases engaño i ' 



, tengo vo, pues yo dispongo 



,Eld 



a mi tiei 



I gurs me le dispone, el otro. 

' Fallarle yo al que yo llamo. 
Es dejarle sospectiaso 
Ue que Tullo i mi palabra , 
Pues en fe della, brioso 
.Saldrá : dejar de salir 
Alqüe me llama, tampoco; 
Pues en re de mi valpí' 
He especa : volver el rosigo 
Al uno ni al otro puedo. 
Pues si no iiue do yo solo 
Acndir aao á dos gustos , 
Di , fortuna , i cómo, cómo 
Acudiré i dos pesares ? 

t' LUmo, falseando el esiorho, 
iO oue el gusto no pudiera , 
liare que giueda el aiombroT 
Porparlt'de la razón. 
Ambos sú) ella qufjosos. 
Por Nisc y Clori se ofenden , 
' Siendo asi que ni yo adoro 
¡ A Nis«, nHCIori quiero .. 
I iQoién crérj , ¡ oh cielos nladoso*! 



osnladi 
inWi 



Mando jq^caamontMti 

,„z.dlyLlOOgl 



Tenga doi bomhreí celouii , 

Y Dliigano de mt «lanía ! 

Que eslo tolo hay en mi abono. 

Y por está dicha Kola , 
A mí foitniía perdono 
Todaí las denias desdichas ; 
Aunoue i un mismo tiempo noio 
(}ue Fallió me desengaña , 

Que Octavio me dice oprobios , 
Que el Duque, mal sausFeclio 
Deoii lealtad , me buje el rostro; 
Que Clorí, engañada un tiempo. 
Llora ahora sus enojos ; 
Que Mse . de mi buríoda, 
SieiUe mi amor cauteloso ; 
Que Lísida, mal quejosa, 
''—■i |ini;idus antojos ; 



te Celia 



iniuri! 






Hp pide celos de Celia. 
Todo en Un , Torluna , lodo 
Te lo perdono, sin celos ; 

V mas ahora, qne nn modo 
lie ha prevenido el dlscni^o , 
r.on que osado y animoso 
r.imipla los dos desafios. 
Mucho es lo qne propongo ; 
Pefo vo lo cumpliré. 

I Olí i [juiera el cielo piadoso 
Que acabe Iiot. porque lioj ncalien 
Iras, v<>ngan7.as, enojos, 
Agraiios, injurias, duelos, 
Qnejas, ofensas, oprobios, 
ConrutionM, penas, rahias, 
Rngaflos , sombras , antojos , 
Ilasioiiei, desvarios, 

V celos, que lo son lodo! (Vwe.) 

Enindi i un bosque. 

ESCENA XT. 

FA6I0, V ie^uei ENRIOUR- 

Esta selva oportuua 
El teatro lia de ser de mi tartuna. 
Sepa el Duque que Pablo 
. Sabe saiisTacerse de su afo^fio 
Sinél. AquienrfeciclEnnqueespero, 
Armado de ra/on . j'no de acero. 
Ruido liáña allí he semblo. 
Sl.dos mujeres son', que hahrin venido 
A espaciaiiftá esra qiimta. 
Que pnle ja el abril, t el mayo pinta. 
{Sale Eariqne.) 
EliniUDe. 
Perdonad, sí be tardado. 

" Nunca (arda 

La muerte, aun parael mínimo que la 

. [afiuarda ; 

Si bienba ralo. Ciiiiipie, que osespero. 

Para mostraros .. ' ' 

EMtlQDEl 

1'eiiga vuestro acero ; 
Qne eimav pídilico sitio en el que esia- 
A lo espeso dil basque tanios. [mos. 

Vamos. [YaHM.) 
Claro en in inierinrdcl boH[ii<. 
CSCEHA XVI. 
OCTAVIO; devc'.EKRIQUE i PABtO. 

OCTAVIO. 

Nodigaii que ha; <ralúr,quehaj TalenKa 
Mayor que el eajierar con bizarría 

< Si»p«hiiiai,pnretueipTeiÍ«D,4ieM 
ka «aprimláa Kjal sni Hceu it Usíit j 



U BANDA V LA FLOR. 
Ed el campo al contrario. 
Y no dije reñir, que es lance Tarlo. [ra. 
Sino esperar, por ver que liaee coalquie- 
Aunmasque cuando riñe, cuando espe- 

Genie viene. Enrique es,; trae i Pablo 
Consigo. 

(Sale* Enrique y FaHe.) 

r«sto. (Ap.) 



Ke de Enrique ei 
embosraua I ¡ i 



OCTAVIO. 

(Ap. fih enemigo!) 
Yo solo 05 esperaba , 
Enrique... 

Yjro también solo aguardaba... 

y no con Fabio al lado. 

V no de Octavio ahora acoinpafiado. 

Pera reñid los dos de caalquiermodo. 



Aníino tengo. 

Escuchad y veréis cuin nolo vengo. 

Vo os pscnbl que en este sitio, Ociai .. 

Nosviésenios;a un mismo tiempo t'abio 

He escribió i mi lu mismo : 

Vo en lanía confusión , en tanto abismo, 

Triste, ciego y turbado. 

Viendo que al uno llamo, j que llamado 

Del otro soy, no quiero 

Arbitro ser de adunde iré primera ; 

V asi, aquí os he juutado. 
Ahora ved si vengo acompañado, 

V ved también cual reñirá primero. 
Dos sois, honor tenéis, solo os espero. 



xvn. 

EL DUQUE. — Dichos. 

DDOUB. 

jEstí aquí Enrique? 

e:ihiodi. 

Aqnl MIOj. 

DüQUE. 

A grande dicha he tenido 
Haberle hasta aquí seguida^' 
¿^o os mandé no salir Eo; 
lie palacio! 

Solo doy 
Por disculpa... 

. Blen.eiii 

iTodo esta eulendido ya ; 
V yo ofendido de lodo , 
Casügaré de Otro modo 
A quien pesares me da, 

SeRor... 



Vente Id s^o conmigo. (V«te.) 

ENRione. 
Sombra de lu loa te íigo. (Vwe.) 

i Que esto pueda la prifanis ! 

¡Qne esto uii poderoso alcanuT 

OOTAVIO. 

¡Qué ileadicha ! 

;Qné desvelo*! 

Ya no hay iiengania 1 mis celos. 

Ya no hay 1 mi honor Teoganu.(Vdiue.) 

Caartn a li qninla del Daqne. 

ESCENA XVUL 

LISIDA, CELIA. 

Hasta el Ñllimo aposento 



IS SPCUl 



isbien 



De mi padre. Kl jardinero 
Que aquí no» dejó, y se lUé 
A saber lo que pasaba 
(Porque con una mujer 

Es un villano piadoso. 
Es mi rústico cortés), 
jNo larda mucho? 

Nottnlo, 
Que ja nu sienta torcer 
La llave 1 la galería , 
Y aun entrar por ella... 



¡ A Enrique y al Duque ! 

¡Ay blsle ! 

Ílfae he de decir, si me ve 
¡errada en su mismo coarto 
En este traje? No sé 
Cúmo el cielo careé 
Contra mi suerte cruel 
Tanto* instrumentos ionios. 

¡Qué barémos! 

Ove : este es 
Uii camarín , y está abierto 
Rnlrémonos, Celia, en él ; 
Quiri pasaría sñt vernos. 
A «aliar, y no i perder 
Voy, pues ta duda de ahora 
Remito para después. 
(Entrame per una purria qne aterran 
per detilro.) 

ESCENA XtX. 

ELDUQUl'I.l'I.MUQUE. 

enniOUE. 
¿Qué es lo que tienes, señor. 



'•*^í!5lc 



170 



COHEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DB LA BARCA. 



Yt es (lempo, 7a ocasión ei 
De que me reveles cuanto 
Has alcanzado i sabrT 
De los imares de Clori. 
iQuiíuet pues su amanlc , quién 1 

nniQUE, 
Aunque i NIse he rpile;«1n, 
Solo por obedecer 
Tu precepto, no sé nada. 

Pues yo si , lodo lo sé. 

ERHIOOl. 

«Y llene CloH galán 1 
SI, Rnrbrne. 



Un traidor, un alevoso. 

¡Vive el délo, qae i saber 
Quién era , le diera muerte I 

No, que jo se la daré. 
Porque i dolencias de bonor, 
No es buen médico el poder ; 
Y porque el valor lo sea , 
Desta manera ha de ser. 
Saca , tillano, la espada. 
Procúrate defender. 
Un hombre Igual soj contigo, 
Soto estoj, «ola le ves. 

(Saca lae^uuta.) 
itniíouE. 
SeÜnr, señor, tente , espera , 
Mientras que puesto i tus pié!. 
Te ruego que 110 me mates , 
Sin qne me digas por qué. 

Porque riendo tú el amante 
I>e l.lori aun Antes de hacer 
La jomada i Espai^a , cuando 
Hís amores le conté 
He lo negaste, encubriendo 
Los tuyos con Talsa fe. 

R?(RH)DK. 

Deten la espada , señnr ¡ 
Delen el hrazn, deten 
La von , que me aflige mas. 
IHré la verdad. 

EHHIODe. 

Yo amé á I.isid:i , «eñor. 
Desde la primera tpx 
Que la vi. Clori , qnni 
BuHindo de mi , al desden 
Suyo recogiá el r^tnr. 
I Correspondila corté* 
■Solamente , porque vo 
ntmca i Clori quise bien. 

Duom. 
^ancí la quisiste? 

KtaiQUC. 

No. 

Luego po^ble no es 
Que ni dama 6 jo no esterna* 
Ofco(UdosdeU,pnes 
a li analta, me ofeodlsie ; 
,81 no li ■malte , tambieo. 



INHIQUE. 

Testigos hago i los cielos, 
Que no te puedo volver 
La espalda. 

Va bier* en vano. 

BNRIQIIR. 

H3{^ i mi lealtad juei, 
Qar a srr baleos esta reja 
Hnj me despenara dét. 

Arrojirsmc Iras ti. 

E>mooE. {Detenvaiaando j 
Yo hice cuanto pnde hacer, 
(Retírate hállala puerta áeleemarin.) 
Pues de li me he retirado, 
Hasta encontrar la pjred ; 
Qne Juro á Dios y á esta eras , 

?ue para esto la saqué, 
no mas ; que mas no pueda 
Retirarme. 

Eso esperé : 
Ver en tu mano la espada , 
Para tirarte mas bieo. 

EiiRioDE. (Entrániíne.) 
Los cielos guardan mi rida , 
Ellos se saben por qué. 
{Riñea, álireie la puerta del eamur'tn, 
éntrale Enrique, t vuelven á cerrar.) 

iViven ellos, que babia geate 

Aquí dentro! Romperé 

Li puerta , haréla pedatot 

Con las maoos j los pies. 

{Da golpeí en la puerta con la daga.) 

ESCEHAXX. 

LISIDA, v luee» FABIO.-BL DUQUE. 

LlstDi. [Dentro.) 
JardlD«ros dcsta quinta , 
Acudid presto, romped 
Estas puertas, porque el Duque 
Hata i Enrique. 

; Aquella es 
Voi de Llsida I Los cielos 
Vidaj Teoinra te den. 

MMO. (Dentro.) 
Romped lu puertas, entremos 
Todos. 

Pues no puede ser 

?ne ja me rengue el valor, 
éngueme el ingenio. Bien 
Lo he peosado. (AIir« ¡a puerta.) 

EBCESA XXI. 



¿Qué ei 



Ya esiii abierto. 
squeiiLo! 

Doora. 

iQué ha de ser? 
Sallslbeer Tuesuo mmío, 
V TOeslroi celos también.— 
Huélaome, divina Clori, 
Que a aquesta ocasión lleguéis. 



AquIlLisiila dejé. 
Porque en esta quiulaqulM 
Hoy la tarde enireteser, 

V vuelvo por ella. 

Es justo, 

V qne i darla el parabién 
Vengáis, que ya estl casada. 

¡Casada, sehorl {Con quién* 

Con Enrique ; que engallado 
Pensasteis, Fablo, que i qnlen 
Amaba Enriqui; , era i Clori ; 
Pero en fin. Llsida fué. 
Yo supe hoy el dfs:iria 
Desie criado. 

PtinLEvI. 

Parlier 
Puedo ser de vui'sira casa. 

V previniendo el fín del. 
Dispuse que se quedase 
En este jardín , porqué 
Vuestro enojo i>o estorbara 
Cosa que os tsd tan bien. 

CLOSt. (Ap.) 

Yo perdí I Enrique. ¡Ay de mt! 

Nada no* sucede liieu. 

{Uegándeu á la puerta del eamorla.) 
Salid, Enrique, salid, 
Litída hermosa , porqué 
Ueseis i FaMo la mano. 

ESCENA XXn. 

USIDA. KNHIQDE, CELlA.-mcnoi. 

V primero i ti los pies., 

límua. 
I^fla , principe supremo , 



(Áp. Aunaoe nada desto creo , 
Estime bien el creer, 
[>nes desmiento las sospechas 
Del nlgo, qne ja le ve 
Casado con bija rola.) 
Tuya ha sido esta merced.. 

OotaTio firme esta pat . 
Y i NIse la mano <fá : 
Pan la bennoss Clori bella 
Tanto lo es , que no bay quien 
Laniereica. (Ap. Bien, Uraua, 
De tu rigor me vengué.) 



Pároli . . - -. 
Porque, como dios, en lio, 
Triunfa de todo después. 



dbyGOOglC 



EL MÁGICO PRODIGIOSO. 



CIPRUNO. 

KL DEHOHIO. 

FLUBO. 

LEUO. 

Hoscon. 



JUSTINA, ilaaM. 

LIVIA, ¿riada. 

I-L GOBERNADOR DEANTIÚQUU. 

USANüHO, »ít¡«. 

FaBIO, erUd«. 



clarín. 

Un CRIADO. 
Un SOLDADO. 

SOLSAMM. 

GBim. , 



La MMM a en Aníiaqula g exhrmnirot. 



JORNADA PRIMEJU. 



Botqia cemno i Aotloqnli. 

ESCENA POIRIEBA. 

CIPRIANO , tetlU« de egmíiaitie ; 
CLAHin 1 MOSCÓN, á« B»nue*. 
MU UM» Utret. 

cipauHO. 
Ea la ametii Mledid 
De ■quMU apacible estandt, 
Belitoimo laberbiU) 
De irboIfS, flom j plantM, 
Podeii dejirine, deiiudo 
CoDinigo (qne allot rae baiun 
Por coapaDlit Um Ubroa 
wkLím -' 



Que 03 maiKlé tacar de can; 
Que T«, en lanío qoe AntioqnU 
Celebra con lettai unua 
La flbrica dew wAplo 
Qh boj i Júpiter ctwum. 

V li translacloD, lleíaooo 
PúMicameule su eBUtaa 
Adonde coa mis decoro 

V booor esté colocad* ; 
Hojendo del gran bu I Helo 
Qae ba; en ua callea } plazaa, 
Paiar efladlaodo quiero 

La edad trae al dia le bita. 
Idos los A» li Anlioqqla , 
Gozad de aut fleaias varias , 

V KÁvtá por tnl i eup «¡lio 
Cuando el aol cayínd» n¡t 
A ■epallane en la* ondas. 

Qae entre osearas nubes par.las 
Al gran cadifer de oro 
Son nMMumeniog de plata. 
Aqnl me haliaiéii. 



No puedo, 
AnnqiK leuipi muclia ^»n» 
De TPr laa pesias, dej^r 
De decir, tules que vaia 
A ferias, «e&or, siquiera 
Cnatro ó cinco mil palabsas, 
lEa posiltle que eo un dia 
De tanto snsu), de tanta 
pMtiildad y contento , 
Con cnatro librea te salgas 
Al campo solo, loliiendo 
A ia aplano las espaldas T 

Race mi sc6orinDj bien; 
Que (M> ha) cosa ñas «ansada 



En Un, Clarín, ; en priaclpra. 
Viviendo con arte jr m^íia, 
Eres un témpora lato 
Lisonjero, pues alabas 
Lo que hace, j nunca dices 
Lo que Sien Les. 

Tú te engaBas 
(Que es el meutls mas cortés 

?ae se dice cara i cara), 
jro digo lo que tiento. 

CIPRIANO. 

Va baaia, Moscou, ja basta. 
Clarín. ;Que siempre los dos 
Habéis con vuestra Ignorancia 
De estar porfiando, y lomaodo 
Uno de otro la contraria ! 
Idos de aqnl, y (como digo) 
Me buscaréis cuando caiga 
La noche, envolviendo eu sombras 
Esta llbrlca gallarda 
Del nolvetso. 



Que aunque oeTendido bayas 
Que es bueno no ver las Qestas, 
Uue vaa á retías! 

Es clara 
CooBrcnencla : nadie hace 
¡ji que aconseja qoe bagan 

■oacoH. (Ap.) 

Por rer i Liria, 

VcMlraw qulaiera de atas. (Voftf.) 

CLAanr. (Ap.) 
Aunque, si digo verdad, 
Llvia es ja que me arrebaia 
Los sentidos. Pues ya tienes 



j^ds 

Uega, LUia, 



"sé.'UrS',' 



ESCENA U. 

C1P81AH0. 
Ya FSloj solo, ys podré , 
SI tanto mi ingenio alcanta , 
Estudiar esta cuestión 
Que me trae suspensa el almi 
Desde qne eu Minio leí 
CoD misteriosas palabras 
La dIBnIcioa de Dios ¡ 



Porque mi iniíeolo no halla 

Ese Uios en qnien convengan 

Misterios ni señas tantas. 

Esta verdad escondida 

Be de apurar. [Pónete é leer.) 

ni. 



. _ __ _ llegar a alcMiarla , 
Que yo te la esconderé. 

ciraiAHo. 
Ruido sieoto en estas ramas. 
iQoiéo vat quién esT 

oamonia. 

Caballero, 
Un loraalero es, que anda 
En este moote perdido 
Desde toda esta ma&ana. 
Tanto que rendido ja 
El caballo, eo la esmeralda 
Que es tapete des Los montes, 
A un tiempo pace j descansa. 
A Antloqvia es el camino 
A negocios de Importancia; 

V apartlndoroe de toda 

La gente qne me acompaBa, 
Direrlido en mis cuidados 
(Caudal iine i oiognno falla). 
Perdí el camloo y perdi 
Criados y camarüdas. 

Mocbo me espanto áe que 

Tan 1 vista de las altas 

ToTT«s de AnUoqnla, asi 

Perdido andéis. No bsy de caanias 

Veredas i aqueste moitte 

O le linean 6 le paulan , 

Una que i dar en sus muros. 

Como en su centro, no vaya ; 

Por cualquiera qoe toméis. 

Vais bien. 

anomoL 
Esa ea la Ignoranda. 
A la vista de las clenciss. 
No saber aproveeharias. 

Y supuesto qne no es bien 

Que entre yo eo ciudad eitraHa, 
^oade no soy conocido. 



venia al dii 
Aquí eataré lo que bha 
Qne en el Iraie ] cb h» 



r'Te'ft^lc 



m COÜEDIAS DB DON PEDRO C&LDERON DE 

Qae os divierten j icompaBaD, 
Jui^o que dt^beis de ser 
Grandr esludiante, y el alma 
EsU Jiictiiiücion me Meva 

De tus que en esludios iraian._ cimiAifo. 

(Stónfflw.) Esa respoesii DO bastí", 
[ Pava eJ decoro de Dios 



I Eu que tas letras nroriD» 
Cou ios nonibres de los dioses 
I Eiileudieron disrratada 
I La moral lilosofla. 



Aun estad lindóse una 
Uucbo lieiqpo. no se alcanu , 
lY tos ( ¡srande vanidS'l ! ) 
Sin estudiar sabéis unías T 

Si, que de una patria so; 
Donde las ciencias mas atlas 
Sin estudiarse se saben. 

I Oh quién fnera-ilo r^a |iatria! 
Que acl mientras mas se rsiuilia, 
Has se ignora. 

Ventad tanta 
Ks esta, que siji estudios 
Tuve tau grande arroganrli 
One i la cítedra de prima 
He opuse, ; pensé Itrvaria, 
Pori|ue tuie nucbos voios ; 

Y aunnue ia perdí, me basta 
Haberlo intentado; que hay 
Périlidas con alabaiixa. 

Kl lio lo ituereis creer. 
Decid qué estudiáis, y vaj^ 
De argumento; que aunque no 
Sé la opinión que os agrada, 

Y etta sea ta segura. 
Yo turnaré la contraria. 

CIPRIANO. 

Hucho me liuelgo de que 

A eso Tuestro ingenio saiga. 

Vn lugar de Pliiiio eo 

Kl que me trae con mil .ansias 

De entenderle, por saber 

Quién es el Dios de quien habla. 

Ese es un lugar que dice 
'< Ken me scoprilo) estas paiabras ; 
' iDios es una txindad suma 
Una esencia, una sustancia. 
Todo Tista, todo manos. ■ 

cieaiino. 
Es verdad 



JIallaiaene«toT 

No hallar 
El Dios de quien Pllnio trata; 
Qne si ha de ser bondad suma, 
Aon i Jbplter te falta 
Suma bondad, pues le vemos 

8ue es iiecaminoso en tantas 
casione<< : Uinae babl« 
Rendida. Europa robada. 
Pui's ;,c6mo en suma bondad, 
Tuyas acciones sagrad ai 
Habian de ser divinas, 
Caben pagues homanasT 



¡ Debiera ser lat, que osadas 

No llf g'jran i su nomlire 
' Las culpas, aun siendo falsas. 
; Y apurando mas el caso, 
' Si suma bondad se llaman 
] Los dioses, siempre es lorídso 

Due i querer lo mejnr vayan; 

Pues i cómo unos quieren uno, 

Y otros olroT Esto se halla 
En tas dudosas respuestas 
Que suelen dar sus estatuas. 
Porque no digáis después 
Que alegu^letras profanas. . 
A dos ejércitos, dos 

■dolos una batalla 
: Aseguraron, y el uno 
I La perdió : ¿no es cosa din 
! La consecneucia de que 
¡ Dos volnntades contrarias 
, No pueden i un mismo Go 
I ir? Luego yendo eoconiradas, 
: Es fuerza, si la una es buena, 
; Que la Otra bade mi mata. 
; lílala voluntad en Dios, 
I Implica el imaginaria : 

Luego no hay suma tKMidad 
; Bn ellos, ti unión tes fatta. 

í ItEaOKtO. 

I Niego ti mayor, porqué 

! Aquesas respuestas dadas 

' Asi, convienen i Dnes 

I Que nuestro ingeoto no itcania, - 

I Que es la provídeocii ; ; mu 

j Debió Importir it batalla 

; Al qne la perdió el perderla, 

{ Qile al que b ganó el ganarla. 

I ciPRUno. 

Concedo: pero debiera 

Aquel Dios, pues que no entiaüan 

Los dioses, o o asegurar 

La victoria; que basura 

La pérdida permitir 

Allí, sin asegurarla. 

Luego si Dios todo es vista. 

Coa ¡quiera Dios viera clara 

Y distintamente el Un ; 

Y al verle, no asegurara 

El que no habla de ser : luego 
Aunque sea deidad lauta. 
Disliiila en personas, debe 
En la menor circunstaacía 



, Importó para esa causa 
Uover asi tos afectos 
Con tu voz. 

i ClmiANO. 

Guando imporiark 
I El movettos, genios hay 
(Que buenos y majos Itaman 
\ Todos tos doctos) . que son 
. Unos espíritus que andan 
Entre nosotros, dictando 
Las obras bneius y matas, 
j ArgnmHnlo que asegura 
I La inmortalidad del atma : 
< Y bien pudiera ese Dios , 
: Con eliós , sin que liegara 
I A mostrar que meolir sabe, 
I Mover afectos. 



I Nít implicaa ai ser 1» ucni 
I Deidades una, supuesto 
Que en lis cosas de importineía 

I Nunca 'disoaaroQ. Bien 
I En la fibríca gallarda 



Luego si ese fué uno toto. 
Ese tiene mas ten tala 
A tos otros; y si «OH 
IguileB, puesto que bailas 
QtiB se pueden oiMner 
(Esia no puedes iKsaría) 
En algo; al hacer el hombre. 
Cuando et mío lo inlenlan , 
Pudiera decir et otío : 
• No quiero yo qucsebaga. > 
Luego si Dios todo es mioot, 
Cuaudo el uno le crían , 

Pues eran mauos enlramba* 
Iguales en el poder. 
Desiguales en la insuncii, 
iQuiea venciera deatot dosT 

Sobre imposibles ] falsas 
Proposiciones, no hay 
Argumento. Di, iqué sacas 
D«oí 

Pensar que hay uo Dios, 
Sama bondad, sama gracia. 
Todo viiti, todo manos, 
Inhlibte, qoe do ea^s. 
Superior, que ím compite. 
Dios i quien ninguno ignata, 
Un principio sin principio. 
Una esencia, una snstaDcía, 
Uo poder y un querer soto ; 
Y cuando como este bayí 
Una, dos 6 nus personal. 
Una dtídad soberana 
Ha de ser sola ea esencia. 
Causa de todas las cansas. 



{Tinto lo semisT 

DENonio. 
1 Quién deja 
De sentir que otro le haga 
Competencia en el ingenio? 
y aanque responder no falta , 
Dejo de hacerlo, porqué 
Gente en este monte anda. 



Qnedad en pai:. 
iAp. Pues lamo lu estudio alcaiiaa, 
Vo haré que et estudio olvides , 
spendído en una rara 
toad. Pnes tengo Ucencia 
De perseguir con mi rabia 
A Justina, saCaré 

efecto dos venganzas,)' {Vate.j 

No ti hombre tan notable. 
Has pues mis criados tardan. 
Volver k repasar quiero 
[>e tanta duda la causa. 
(Vuelve é leer, dm reparar Ot lot que 
Hemtñ.) 



b,.Googlc 



EBCBHA IT. 

LELIO, PLORO.— CtPRUNO. 



No pasemos adelante ; 

?ue esui p«fias, estas ramas 
an IntTJncadaí, que al mismo 
Sol le derieodeii la entrada, 
Solo pueden ser testigos 
De nuestro duelo. 

Sacad; que aquí son las obras, 
Si allá Tuéroa las palabras. 

* Va sé que en el campo, muda 
La lengua , el acero tiahla 
Desta suerte. (Alá 

cirBiAiio., 
iQuéea aquesto? 
Lelio, lente; Floro, aparta, 
Que baata que esté vo en medio , 
Aunque esté ea medio si a armas. 

¿De dónde, di, Cipriano, 
A embaraiar mi veogaaia 
Has salidor 



HOSCO», CUniN. — DiCH 



Para acercarme i esas cotas 
No lUrlo JO correr nada; 
H» para apartarme , si. 

■osGOH 1 CLJtniíi. 
SeBor... 

ciraiANo. 
Ho Labieis mas palabra. ■ 
Pues ¿qué es estot Dos amigos, 

8ue por su sangre y su fama 
ojsoo (le toda Autioquia 
Los ojos V la esperania , 
Uno del Gobernador 
Hlio,;r otro de laclara 
Familia de los Cola! toe, 
¡Asi aveutnran y arrastran 
Dos vidas que pueden ser 
De tanto lionor i sn patrlaí 

Cipriano , aunque el respeto 
Que debo por mucbas causas 
A tn persona , este instante 
Tiene suspeusa mi espada , 
Vo la tienes reducida 
A la quietud de la vaina. 
Tti sabes de ciencias mas 
Que de duelos , ; no alcaniai 
Que i dos nobles en el campo 
Ito hay respeto que les bagjia 



Lo mismo te digo, y raego 
Qoe ctm tu gente le irayai , 
I*nM que riBendo nos délas 
Sto traidOQ j sla veolaja. 



EL MÁGICO PRODIGIOSO. 

cirnuiro. 
Aunque os parece que ianoro 
Por mi prolesioa las vanas 
Leyes del duelo que estudia 
El nalor y la arrogancia, 
Oi engañáis; que uaci 
Con obligaciones tantas 
Como los doE , i saber 

$ué es honor y qué es infamia. 
no el darme á los estudios 
Mis alieiitdS acobarda; 
Que muchas veces se dieron 
Las manos letras y armas. 
Si el baber salido al campo 
Es del refiir circanstancia. 
Con haber reiUdo ya 
lí^ calumnia se salva. 

V asi , bien pedéis decir 
Desia pendencia la causa ; 
Que yo, si baliiéndola oído, 
Reconociere al contarla 
Qoe alftuuo de los do^ tiene 
Algo que se satisfaga. 

De dejaros i los dos 
Solos, os doy la palabra. 

Pues con esa condición 
De que en sabiendo la causa , 
Nos has de dejar reñir, 
Yo me prellero i contarla. 
Vo quiero i una dama bien , 

V Floro quiere i esu dama : 
Mira tú ¡ cómo podrís 
Convenirnos ! pues no hay traía 
Con qne dos Dobles celosos 
Déu i partido sus ansias. 

Vo quiero i esta dama, t quiero 

Sí aun el sol ; y pues no bay 
Hedió aqui , y que la palabra 
Nos has dado de dejarnos 
ReQir, á un lado te aparta. 

Esperad , que hay que saber 
Mus. Decidme, ¿es esta dama 
A la esperanza posible, 
O imposible ti la esperanisT 

Tan principal es , tan noble , 
Que si el sol celos causara 
A Floro, aun del no podría 
Tenerlos con justa causa. 
Porque presumo que el sol 
Aun no se atreve a mirarla. 



AbJ estl mi con Q anta. 
íY tüT 

LELIO. 

i Pluguiera i los cielos 
Que i tanta dicha llegara '. 
Que «unqne es en extremo pobre , 
La Yirluü por dote basta. 

Pues si i casaros coo ella 
Aspiráis los dos, ino es vana 
Acción, culpable é indigna. 
Querer intes disfamarla ? 
i Qué dirji el mundo . si algnoo 
Oe los dos con ella casa. 
Después de haber mneno al otro 



y festejarla 
A un tiempo, pontue no quiera 
Que de mi. partido salga 
Tan cobarde; qne el galán 

8 ue (le BUS celos pasara 
rimero la contingencia , 
Pasari después la infamia ; 
Pero digo que sepáis 
De onkl de los dos se agrada. 



A quién escoge la dama , 
Pues ba de escogerme k mi 
O i Floro. Si i mi, me agrava 
Has el empeño en que estoy, 
l>nes es otro empeSo que bajía 
Quien quiera i la que me quiere- 
Si í Floro escoge, la asHa 
De qne i otro quiera quien quiero. 
Es mayor : luego eicusada 
Acción es que ella lo diga. 
Pues con cualquier clrcucstaucla 
Bemos en apelación 
Ue volver i las espadas : 
El querido por su honor , 
V el otro por su v< 



Confieso que esa opinión 
Recibida es y asentada. 
Mas con las damas que amores 
Elegir T dejar tratan; 
Y asi, noy pedírsela intento 
A su padre. V pues me basta 
Habiendo al campo salido. 
Haber sacada la espada 
(Nayormenle cuando hay 
' reñir embaraza) , 



En parte me ba convencido 
Tu raion; j aunque apurarla 
Pudiera , mas quiero hacerme 
De su parle , ó cierta ú falsa. 
Hoy la pediré á su padre. 



En que Ins dos la sirváis 
Ella no avenlora nada. 
Pues que confesáis los dos 
Su virtud y su cunsuncla , 
Decidme quién es; que yo. 
Pues que tengo mano tanta 
En la ciudad , por los dos 
Quiero preferirme A bablarla. 
Para que esté prevenida 
Cuando i eso su padre vaya. 

LlUO. 

Dices bien. 



iQuién esT 



De Liíandro hija. 

Al nombrarla 
He ronocido coAd pocas 
Fueron vuestras alábanlas, 
Qne es virtuosa y es niMe. 
Luego TOj i tUurla. 

sto.0. iAp.) 
El délo en mi hvor mam 
So condición liempre ii ' 



ij^f^.) 



COHBDIAS DE DON PBDBO C&LDESOH DK LA BUCJL 



Corone tmor al aombranne , 
Da laurel mta eiperauui. 
ciPitino. 



ESCENA VL 

MOSCÓN, CLABIM. 



iQaé baj, qae njt b qne no tijaT 



¿Por qQéctuuT 



Porque jo por Livia noen 
QUK es ue Jusiina criada, 
¥00 



Baila , que no he de reíilr 
En iiiogun tiempo por dama 
Que ba (le t6r etposa mía. 

■oacoR. 
AqneM o|ihiioii me agrada , 
Y ati es bien que d<ga eBa 
Quién la obliga , i quite la caau. 
Violónos alli los doi , 
y ella elija. 



¿Ya lienei deso cotiflaniaT 



ESCEIU VU. 

JUSTINA, LISANDRO. 

No me puedo consolar 
pe haber hoír líalo, señor. 

Coo que todo ese tugar 
Temiilo consagra jr aliar 
A ona imlRen que ua pudo 
Ser deidad, nur» qne no dudo 
Qae al Dn, ti slgon lettimoofo 
Da de serlo, es el demonio, 
Qne da alíenlo t ua bronce mudo. 

UIAHIMIO. 

Kofuerai, bella jDsb'aa, 
Ótit«n eres, il no llorarM, 
SloUerw j lanenuras 
Eu tragedia , esa mina 



e Críalo p 



«boj. 



Es deno , pae* al Qn loj 
Hqa luja , ^ M lo teen , 



,Ay jDslioa! no ba Dadd 
De ser tá mi bija, DO, 
)ne no so; Un felis jo. 
I aj Dios ! ¿oómo be 



Machsa reces le be cMochado 
Lo qne abora te escocbé, 
V nunca quite, seior , 
A cotia de un sufrimiento 
Apnrar lo tcaiimieuto, 
Ki eiaminar mi Oolw ; 
Pero viendo qae et error 
Qne de eoieoderte do acabe. 
Aunque sea culpa grave ; 

?ne parlas, ti'nor. te pido, 
n secreto con mi oído , 
Va que en ta pedio no cabe. 



Jnttina , de un oraa aecreio 
U efecto te callé, 
La edad nue tienes, porque 
Siempre be temido el érelo ¡ 
Has viéndole ja sugrlo 
Capai de ver j advertir, 

Y viéndome i mi que el ir 
Con este b^iculo dando 

En la tierra , es Ir llamando 
A lat puertas del morir. 
Ño te t^nso de dejar 
Con esta ignorai:cia, do. 
Porque no cumpliera jo 
MI obligación con eallar : 

V asi , atiende t mi petar 
Ta placer. 



SeHor, desia oonÜuioD 
He rescata. 

utAxeao. 
Puetescndia. 
Yo BOJ, bermoM Jiutina, 
Litaadro... No de que empiece 
Desde mi ntonbre le admires; 
Que aunque ja sabes qne es este. 
Por lo que se sigue al nombre 
El justo que le le acuerde. 
Pues de mi no sabes mas 
Que mi nombre solamente. * 

Litandro soj , natural 
De aquella ciudad qne en tleta 
Honles et bidra de piedra. 
Pues siete cabezas tieae : 
De aquella que es ilHa hoj . 
Del ronuno imperto, albergue 
Del cristiano digoo, poea 
Solo Roma lo merece. 
En ella nact de faotildet 
Padrea , ti c* que Mmbre adquieran 
De humildes los que dejaron 
Tantas irirtodes por bteñea. 
Criilianot MCleron ambo». 



Lai fatigas de la vida 
Con los trluafos de la muerte. 
En la religión crisUaua 
Creci instruido, de tuerto 
Que en tn defenta daré 
La vida nna j ronchas reces. 
Joven era, enando 1 Roma 
Llegó encabJerlo el prudente 
Alejandro , papt nuestro , 
Que la apostólica sede 
Liobc ruaba . sin tener 
Donde tenerla pudiese; 
Qoe como la lirauia 
De los gentiles crueles 
So sed apaga .con sangre 
De la qoe i mirtiret vierte , 
Hoj la pr¡mitit~ ■-■--'- 
Oeultoa sus hlji 

No porqne el ni . 

No porqne el martirio lemei 
Sbio porqne de uua ves 
No acabe el rigor rebelde 
Coo lodot, j déiiruida 



Lal{ 






Lle^ ; j jeudo 01 
Recibí su bendición, 

Y de SD mano clcmesle 
Todos loe órdenes sacros, 
A cuja dignidad tiene 
Envidia ef iogel , pues solo 
El hambre serio merece. 
Handéme- Alejandro pnet 
Que É Antioqnla me partieta 
A predicar de secreto 
La lej de Crisln. Obediente, 
Peregrinando i merced 
De taaias ditetwt gentes , 
k Anlioqola vine; j enando 
Desde aquestos eminente! 
■ontes llegué t descubrir 
Sos dorados cbapiteles , 
El sol me faltó , > llenado 
Tras si el día, por bacenne 
Compafila me oejú 
A que le sos i¡ luje ten 
Lat estrrllas, como en prendaí 
De quf presto vendría i venne. 
Con el Mi perdí el camino , 

Y vagueando Irislemenle 
En lo Intrincado del monia. 
He hallé en m oculto albelde. 
Donde loa trémulos rajos 
De tanta antorcha viviente, 
Ann DO se dejaban ja 
Ver, porque confusamente 
Serviaii de oubet pardas 
Lat que fueron bajas rerde*. 
Aquí , dispuesto É esperar 
Que otra vei el sol saliese. 
Dando i la imaginación 
La juris-lkclon qoe tiene. 
Con las soledades bice 
Htl discursos dírereniea. 
Detla suerte pues estaba. 
Cuando, de un suspiro leve 
El eco mal Infonnwlo, 
La mitad al dueiüo>nclr«. 
Hetraje al oido lodos 
Mis sentidos juntamente, 

Y volví i oír mas dlsUnlo 
Aquel alien lovmas débil. 
Mudo idioma de loa tristes, 
Pues con él solo se eniieai' 
De mnjer era el gemido , 
A cnjo aliento sucede 
La vDi de nn faombre , que i media 
Vos decia detla tuerte : 



dbvGooglc 



I Primer mwebt d« U sucre 
■u noble, ÉmlsmaDoaniaere, 
AnliM que i norir li manos 
De iabracs verdugos tlcgnes. ■ 
La iiifi-IU mujt^r decía 
En medias razones hreves : 
■ DoéleW tíí de ui sangre, 
Yaqnedemino te dueles.! 
Llegar pretendí yo eniónce* 
A eilorbar rigor Un Tuerte ; 
Vas Dopude, porque al punto 
Las voces se desvaoeceu , 

Y vi al bombre en un caballo. 
Que entre los troneos se pierde, 
finan fué de mi piedad 

La voz , qoe ya balbuciente 

Y defimajada decia , 
Gimiendo j llorando i veces ; 

' Hártir maero , pues que muero 
Por cristiaDS j inocente ; > 

Y siguiendo de la ?oi 

El Dorte, en espacio breve 
Llegué doode una m^jer. 
Que apenas dejaba verse, 
Esuba 1 brazo partido 
Lachando ya con la muprte. 
' Apenas me sinti6, cuando 
Dijo, esforzándose: tVuelve, 
Sangriento homicida mió , 
Ni aun este Instante me dejes 
De trida. — Mo soy { le dije ) 
Sino quleu acaso viene , 

Íuizl del délo guiado, 
taleros en tan fuerte 
Ocasión. —Va que imposible 
Es (dijo) el Ü10T que ofrece ' 

- Taesira piedad i m< vida 
Pu^ que por puntos fallece. 
Lógrese en esa Infeliz, 
En quien boy el cielo quiere , 
^ac(endo de mi sepulcro , 
Que mis desdicbas herede. > 
I espirando, vi... 

ESCENA Vni. 
UVIA,-JIISJ1NA , LISASDRO. 



Se flor. 
El mercader i quien debes 
Aquel dinero, i buscarte 
Hoj con la justicia viene. 
Que no esias en casa, dije: 
Por esotra puerta vete. 

tCninto siento oue 1 estorbarte 
En aquesta ocadan Hegueo, 
One estaba ji tu relación 
Vida , alma j razón pendiente ! 
Mss vete ahora, seBor: 
La Justicia mxe eaeoealre. 



Ifo son eHos , Oprlano 



EL MAGICO prodigioso. 
B8CEICA IX. 



cirnuKO. 

Servirof 

Mi deseo es solamente. 

Viendo Mlir la justide 

A entrar aqui m! amistad, 
Por lo que i Ltsandro debe, 
A solo saber (Ap. Turbado 



Si eu algo serviros puede 
Hi desee. íAp. ¡Qué mal dije! 
Que DO es hielo , fuego es este.) 



Guárdeos el cielo mil a5os ; 
Que en mavores intereses 
Habéis de ounrar i mi padre 
Con Tuestros bvores. 



El ahora no está en cau. 
ciraum. 
Luego bien , seliora , puede 
Mi voz decir la ocasión 
Que aqui me trae, clarameote; 
Que no es la que habéis oído, 
La qa.% sol* k entrar me mneve 

I Pues ; qué mandáis ^ 

j CIPSIAHO. 

i Que me oigáis. Yo «eré breve. 

Hermoaiaima Justina , 
; En quien hoy ubsieott nbna 
' La naturaleza humana 
í Tantas seBas de divina : 
i Vuestra quieliid detemdna 
i Hallar mi deseo este dia; 
I Pero ved que es liranis , 
I Como el efecto lo muestra , 
' Que os dé yo la quietud vuestra , 
: V vos me quitéis la mia. 
: Lelio , de su amor movido 

(i No vi amor mas disculpado '. ) 

Floro, de su amor llevado, 

f :Nq vi error mas permitido!) 

Kl uno y otro han querido 

Por TOS maiarae los dos : 

Por TOS lo he estorbado ( ¡ aj Dios !) 

Pero TCd qne es error fuerte 

Que yo quite i otros la muerte , 

Para ijue me la dt^is vos. 

Por excusar el qne hubiera 

Escándalo eo ellugsr, 

De «u pane os vengo á hablar 

ti Oh nunca á hablaros viniera '.) 
ort|ne vuestra elección fuera 
Arbitro de sos recelos, 
Como Juei de sus de|velos; 
Pero ved que es grsn rigor 



Y vos dispongáis mis celos. 
Hablaros pues ofrecí, 
SeBora , para qne tos 



De tal manera he extrañado 
Vuestra vil proposición. 
Que el discurso y la razón 
En un punto me han faltada. 
Ni á Floro ocasión be dado 
Ni i l.ello , para que ast 
Vos os atreváis aquí : 
V bien pudiera dea tos 
Escarmentar en ks dos 
Del rigor que vive en mi. 

SI yo, por baber querido 
Vos á alguno, pretendiera 
Vuestro favor, mi amor fuera 
Necio, Infame y mal nacido. 
Antes por baber vos sido 
Firme roca á tantos mares. 
Os quiero , y en tos pesares 
No escarmiento de los dos; 
Qoe JO no quiera que vos 
He querais por ejemplares. 
1 Qué diré áLeUoT 



Caálquereti(¡ÍnCeliilbl!), 
Qneá viuitropadre(¡a}de mJ! 
US pida. Aquesto pretendo ; 
Pera ved (esto; muriendo ) 
Que es Injusto (estoy temblando) 



iSerámasdkn para TOS, 
Que para los dos lo ba sldoT 

CIMIAKO. 

81. 

JOSTINA. 

Pues ya yo he respondido 
ALello,irioroyá vos. 

(V4fe, jr (oisífM Cartea».) 

ESCEHAX. 

CLAJUN, HOSCOM , LIVU. 



Pwaiqné queréis vosT T vos 
iQuéquereuT 

CLASirt. 

Que usted ahora, 
Por si por dicha lo ignora , 
Sepa que Meo la queremos. 
Para matarnos nos vemoe; 
Pero atentos á no dar 
Escándalo eu el lugar. 
Que uno escoja preieodentot. 

UVIA. 

Es tan pwide el seoliagiento , 
De que asi me hayáis balrtsdo.^ 1 ,-, 



m 



Que mi dolor me ha dejado 
Slii ruó» ni eniendimiealo. 
¡Qoe uno excoja ! tita; sufrimiento 
En lance lan iMporluiiO ? 
lUnoju! iPD«>*oporlur)o 
Ko es para teiier ( i ay Dios !) 
Este ingenio t un liemiio iIm 
Qoe queréis que escoja uno! 



COHEDIAS DB DON PEDRO CALUEHOH DB 
uuo. {Áp.) 
Ruido en aquella teauna 



He leoiido. 

PLO»0.(Ap.) 

Ruido han becbo 
En aquel balcón. 

ESCENA Xn. 



balcón sa lleuda . 
I Lo que }o (lierdo llorando 
I A ellas rejas ! 

{ ¡ Bueno «■ eto, 
\ Querer deslumhrar ahora 
La luí de mis seuiimieniot, 
I Atríbujéiidome i mi 
' Deiiio que solo es TUMlro! 
' ■' -"■■ —' ó de saber. 



Áe«oT 



iCómOT 

AlUmalivf. 

Purs 
iQué es aUenative? 

'es 
Querer i cada uno un dia. 

MOSCÓN 

Pues yo escojo esle primero. 

cuHi:'. 
Hajor será el d« matiana : 



Yo le doy de bi 






LWia.en lln, por qoiwi jo muero , 
Hoy me quiere , t hoj la quiero. 
Bien es que lal diclia goce. 

0;e usted , ya me conoce. 

■oscon. 
iPor qué lo dice T CÓuclojia. 

CLAIin. 

Porque sei)a que no es su ja , 

Atl como diu .1» doce. (Va» 



UU. 

LILIO. (A^.) 

Un bullo 
Sale del , i lo que puedo 
: DisüuKuir. 
; FLOBO. {Áp.) 

' Gente se asoma 

! A íl, que entre sombras veo. 
Di«owo.(Par«tí.) 
\ Para las peraecusiones 
I Que liacer en Justina Intento. 
\ A disfamar tu rirtud 
¡ Uesta uiauera me aireTo. 

{BajQ p«T tata eteaUt.) 
i*uo. (Ap.) 
[Ilas;aytnrelix! ¡Qué miro! 

nono. (Ap.) 
Pero \ a y lufelii • i Qué veo I 
(Va««.) I LEuo. (Ap.) 

I El negra bulto se arroja 
' Ya desd« el balcoo al suelo. 
; Fi*iio. (Ap.) 

Un hombre «s, que de an caaa 
Sale. No me matéis, celos. 
Hasta que sepa quién es. 
LEUO. (Ap.) 
Reconocerle pretendo, 
V STeríguar de una vez ' 
Quién logra ct bien que jo pierdo. 
{Llegan lo» dot cq^ Im etpadiu ieinm- 
dai á rteenoter quién baji.) 
DEHOTiio. (Parati.) 
No sola he de conseguir 
Hoy de Justina el desprecio. 
Sino rencores y muertes. 
Va llegan: ábrase el centro. 
Dejando esta conhislon 



y dar ni 






ESGEHA XI. 

FLORO T LELIO , de nocbe , tada w 
por Ju parU. 

1.ILC0. (Para tí.) 
Apenas la oscura noche 
Extendió su manió negro , 
Caaudo jo k adorar la esfera 
De aquestos umbrales vengo 
0/M aunque boj por Cipriano 
Tengo suspenso el acero, 
Ho el aféelo ; que no pueden 
Sospeoderse los arectos. 

FLOKO. (Para*/.) 
Aqni me ha de hallar el alba ; 
Que eo otra parte viólenlo 
Estoy, porque en Bn , en otra 
Esioj toen de mi centró. 
I Üdera auMr qna llegue el día 
T la respuesta que eiHiero 
Coo CIprIatfo , ucando . 
Olt*entvra6elriet|o! 






FLORO, LELIO. 

Caballero, 
Quien uuiera que seáis , i mi 
*He ba Importado conocehts \ 
Y á lodo trance restado 
Con esta demínda vengo. 
Decid quién sois. 

rLaao. 
SI os oIiGrb 
A lao valiente deq)ecbo 
Saber en quién ha caido 
Vuestro amoroso secreto, 
Has que i vos el conocerme. 
He Importa t mi el conoceros ; 

?n6 en vos es curiosidad , 
.«) mi mu , porque sou celoi. 
¡TiTe Dios, qoe be de saber 
Quién et de la casa dueBo, 



j Qué necio 
Recato, «icubnrae, cuando 
Esli el amor descubriendo ! 



Soleo ba sido, saber tengo, 
oj el admllido amante 
De Jostina. 

PLoao. 
Ese es mi in léalo, 
re, ósabré quién aoii. 

ESCENA XIV. 



cipaiitNo- 
Cabaileros, deteneos, 
SI i aquesto puede obligaros 
Haber llegado á este tiempo. 



¡¿Floro! 

Si, que con la espada 
P.n la mano , nunca niego 
Hi lumbre. 



HéDot 

le temer me daréis todos, 
le él me daba solo. 



Ya no mloy i tn lado, (k Floro.) 
Porque es fnerea estar en medio. 
iQué esesioT;&i dd dia dos veces 
Rede hallarme á componeros! 

IKilO. 

Esta la niUnia sert , 
Porque ya estamos compuestos ; 
Que coo haber conocido 
Quién es de Justina dueño, 
o le queda 1 mi esperanu , 



Ntai 



w ta iiat)Ws.M mego 
,t,zodb,GoOglC 



De parte de ml$ laniios 

V miadcsi1)rhas,1ialilendo 
Viuii que Moro ineKce 

Sus favores en si'Crelo. 
I>ese tialcoD lia tiajado 
Oegoiarel'bien quepierdn; 

V no es mí afnor lan iiirame , 
Que haya de querer , iteoio 
A celos aTerigaados , 

'Coa deseugteioa Un detios. {Vate.) 



No has de M 



Ciraiuio. 






(íp. De liaberleoido esloy nioerlo); 
Que si es él el que ha perdido 
Lo que bas (taoado, j dispuesio 
A olvidar esú, no es biea 
Aparar lu suTrlmienlo. 

TA T él apuráis el mió 

Con estas cosas i od tiempo; 

V asi , i Juslina do bables 

Por mi ; que aaaque yo pretendo 

A cosía de mis agravios 

Venga míe de mis desprecios, 

Va la esperanza de ser 

Sujro cesó , porque creo 

Qae DO e» noble el que porfía 

Sobre averiguados celos. (Vate.) 

ESCEHA Xn. 

CIPRIANO, HOSCON, CURin. 
cirauno. 
( Jo.iQué es esie, clelosT iquéeuncbo T 
; h\ uno del otro i un liempo 
Unos mismos celos lieneuf 
i Vo de uno y olro los tengo! 
Loi dos sin duda padecen 
Algún engiño , ; jo tengo 
Uue agradecerles, pues ya 
Los dos desisten en esto 
De su pretensión. Desdichas, 
Aunque baja sido consuelo 
Este diEcorso, bascado 
De mis ansias, le agradezco.} 
MoscoD , prerennie m a nana 
Gab«; Clarín, Iráeme luego 
Espadar plumas; que amor 
Se regala en el objeto 
Airosoy lucido; v ya. 
Ni libros ni estudios quiero. 
Porque digan qae es amor 
Homicida del ingenio. 



JORNADA SEGUNDA. 



Ap. Altos MDsami 
Dónde, dónde mi 



SI ja por cierto teiteis 
Que son locos desvarios 
Lm qae osado* inteatais, ' 
Pues atreviéndóa ál cielo . 
Precipitadas de nn vnelo 



EL MÁGICO PRODIGIOSO. 
Hasta el abíNno bajai^T 
Vi 1 Justina... ¡A Dios pluguiera 
Que nunca viera i Justina 






■a divii 



La luí de la cuarta csfrra '. 
Dos amantes la prf tepdeii , 
Uno del Olro orendidn ; 

Y JO á dos cdos rendido. 
Aun no sé los que me ofeudru 
Solo sé que mis rúcelos 

He despeñan con sus furias 
De un dtsden í las injurias, 
l>e un agravio i los desvelos. 
Tudo to di'inas ignoro, 

V en tan abrasado empeüo, 
Cíelos, Justina i^i mi uueBo, 
Cielos, a Justina adoro.) 
Moscón. 



No ei ; 70 iré , porque Moscón 
Hoy no puede entrar allí. 

cirKUüo. 
¡ Ob qué cansadk porfía 
Siempre la de los dosTué! 
^Porqué do puede?¿por qué7 

CUB1.'<. 

Porque hoy , seKor, no es so día : 
Hio si,j de buena gana 
A dar ef recado voy; 

?ue yo alli puedo entrar hoy. 
Moscón no, hasta mafiaoa. 
ciniuno. 
j Qué nuera locura ei esta , 
Añadida al porliar? 
»l tíi ii{ él liabeis de entrar 
Ya , pues su luz maninesla 
Justina. 



De faera viene 



ebceha il 



lablaré en mi amor, 
^ lo permiten mis celos.) 
Na en vaiM , s^ora , ba sido 
Haber el traje mudado , 
Para qae , como criado , 
Pueda i vuMiroi pies rendido 



Mereceros no olvido. 
1 De qué manera queréis 
Que os diga cuanto es en vuo 
La asisieocla , Cipriano , 
Que i mis umbtalct teneisT 
SI días, sf meses, si ^m. 
Si siglos 1 ellos eetiis. 
No esperéis que i ellos olgaii 
Sino solos desengaños ; 
Porque es mi rigor de suerte , 
De suerte mts males Qeros, 



Esto lleguen mis suspiros : 
Did tíceucia de serviros , 
Pues 00 la dais de quereros. 

Poco, Beiior, han podido 
Hit desengafios con vos. 
Pues que no han podido... 



(Vm 

ciPBiAM). IStguÜHieta.) 
La esperania que me dais. 
Ya dicboio puedo hacerme. 
SI en muerte haheis de quererme . 
Muy corto plazo tomáis. 
Yo le iceplo, y si á advertir 
Lleg^ cuín presto ba de ser. 
Empelad vos i querer. 
Que ya unpieiD yo d morir. 
(Vate JtutiBa.) 



CIPHUNO, HOSCON , clarín, LIVU. 



En tanto que mi sebor, 
Uvia, triste y discursivo, 
Esli de esqueleto vivo 
DesengaSando su amor , 
Dámelos brazos. 

Paciencia . 
Ten, mientras que considero 
Si es tu día; que no quiero 
Encargar yo mi conciencia.— 
Mirles si, miércoles uo. 



iQué cneotas, pues ha caHado 



Puede haberse errado, 
V no quiero errarme yo ; 
Porque no quiero, si aivuyo 
Que lostida he de guart^r, 
Cooaenarme por Do dar 
A cada DÚO lo qu« es suyo.— 
Pero bien dices, tu día 
Es boy. 

CLlRffl. 

Pues danft los braios. 






bien ve nsarced con la gana 

Sue boy aquesos tauw baco * 
igoto porque me abrace 
Con la misma i mi mañana. , 

Excusada es la sospecha , 

De que 1 usted no satisfaga , 

Ni quiera Júpiter que baga 

Ve ana cosa tan mal hecha 

Come Dstr de demasía 

CoD nadie. Yo abrazaré 

Con nracha equidad i uité ■ 

Cuando le toque sn dii. {^*-} 



aByCíbOglC 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA DAHCA. 



CIPRIANO, UUSCON, CLARl». 

Por lo menos, no he de vello 
Yo. . ■ 

Para eso iqaé hi imporudo? 

Í Puede i Dil nabemie agraviado 
amas, si 'reparo en ello. 



Que no na sido en daño mío 
Le qQe no ha sido en mi día. 
Mal ; qaé hace noestro amo allí 
Tan suspenso T 

Por sJ I hablar 
Llega algo, quiero' escuchar. 

, HOSCOK. 

Y yo Umliien. 

ciraune. 
i Ar de mi I 
lAI irte acercando cada mu por tu la- 
da , Cipriano eoñ la acción let da á 
tatramboi.y 
\ Que lunio, amor, desconfíes! 

;Aj.l 



mf ! 



CIPRIANO. 
Conrusa memoria mía. 
No tan poderosa mis, 

8ue me persuadas que es 
tra alma la que me gui*. 
Idúl^iira me cegué. 
Ambicioso me perdí, 
Jiorquc uua hermosura tí, 
Porquu una deidad miré; 

V eulrc cotirusoR desvelos 
De un equivoco rigor , 
Conozco A «tuifo tengo amor , 

V DO de quien Wngo celos.' 
T tanto aquesta |>asion 
Arrastra mi pensaniienlo , 
Tanto ( i ijr ae mi ! ) este tormento 
Lleta mi imaginación. 

Que dieM (despecho ea loco , 

Indigno ele nn noble ingenio} 

Al mus dialiéliro gepio 
I (Harto al liiüemo provoco), 
j Va rendidu, j ya sujeto 

A penar y.padecer, 
: Por gozar esia m<Oer, 
; Diera el alma, 

I ESCENA Vn. 

I EL DEMONIO. — CIPRIANO. 

DEHoTiio. (Dentro.) 
I Vu la aceto. 

{Suena ruido ie trueno», mn lempet- 



l'orque su horror se asombre, 
Barlaudo in poder,esca|iaun hombre, 

Y el bajel, que en Usondias ya se oltasUi 

El camarín de los I rilonei liusc» , 

V en crespo jemoliiio. 
Escadáverael mar, cascado el pino. 

{Sale el Demonio, migado , como que 
tale del mar.) 



. ¿ Ay demil también. 



j.AquieslAhailcs)o3dos? 
Vo bien juraré que esiaba. 
Yo y todo. 

ClFHIA^tO. 

Desdicha, acaba 
De mía tn conmigo. ; Ay D' 
iVtóse en tan ni 



tadg raga».] 



I bando al dia desmayM 
refái 






CIPRIANO, CURIN, MOSCÓN. 
ikáéñit tamos. Moscón t 

MOSCÓN. 

En llegando lo fiabrémos. ' 
Pero mera del lugar 
Camina. 

Excusado es 
Salimos al campo, pues 
No tenemos que estudiar, 

cimü.fo. 
Clarín , vele p casa. 

i Y yo? 

{Tú te hablas de quedar? 

LosUos me, habéis dü dejar. 

A entrambos nos lo mandó. 

{Vaaie Clarh w Hoteoñ.) 



. Los truenos , los relámpagos y rayos 

¡ Abortan de su centre 
Los asombros que ya no caben dentro. 
Ot nubes todo el cielo se corona, 
Y preñado de horrores , no perdona 

' El riudii co|>e[e desLe monte. 
Todo nuestro horizonte 
Es ardiente pinc«l del Moogibelo, 
Niebla el .sol, humo el aire, fuego el cie- 



llasta el mar sobre nubes se imagina 

Desesperada ruina , 

PueBcres]K) sobre el viento en leves plu- 

Lepasa por pavesas las esDuinas.' [mas. 

Naufragando una naref 

En todo el mar parece que no cabe ; 

Pues elamnaro mas seguro t cierto 

Es cuando uuye la piedad del puTlo. 

El clamor , el asonfbro y el gemido 

Fatal presagio bau sido 

De la muerte que espera; y lo que tarda 

Es pofqueeslé muriendo lo 



lo que aguar- 
[da. 



Y aunen ella también vienen porienioa; 
No son lodos de cielos y elementos. 
Sin duda se vistió de la tormenta ■. 
A chocar con la tierra 
Viene. Ya do es del mar solo la goerra, 
Pues la que se le ofrece , . 
Un peñasco le arrima en que tropiece. 
Porque la e^umaen sangre se salpique. 
(Suexa la lempeilad, f dan vocet 
dealro.) 
Voeet dentro. 
Que nos Tsmos i pique. 

DEUOKIO. 

En una tabla quiero . {Dentro.) 

Salir i tierra , para el Cu que espero. 



{Para ti. Para el prodigio que inte 
Hoy me lia importado iTiigir 
Sobre campos de T.aÜr , 
Esle espantoso porienlo; 
Y en fui-ma desconocida 
De la que otra vez me vio , 
Cuando en este, monte yo 
Miré mi ciencia excedida , 
Vengo i hacerle nue«a guerra, 
Valieodome así mrjor 

I De su ingenio y de su amor.¡ 
Dulce madre, amada tierra, 

I Dame amparo contra aquel 

I Monstruo que de ^ me arroja. 

i crea uno. 

j Pierde , amigo, la congoja 

I Y la memMia cruel 
De tii,reeit>nlc fortuna, 

I Vieudo en tu mavor trabajo 

8ue DO hay firmé bien debajo 
e los cercos de la lana. 

DEMOHia. 

t Quién eres lü , I cuyas plantas 
HI fortuna me h* iraido? 

CIPRIA :io. 
Quien, de b piedad movido 
l)e penas y ruinas tantas , 
Serte de alivio quisiera. 



Todo mi liien he perdido... 
Pero sin raxoo me quejo, . 
Pues ya con la lida dejo 
Mis memorias al olvido. 

Ya que de aquel torbellino 
El lerremoLii cesA, 
V el cielo i su p» volvió. 
Manso , quieto y cristalino , 
Coi) lal priesa , que su gravé 
Enojo nos da i entender 
Que solo debió de ser 
Hasta sumergir tu nave, 
Dime quién eres, siquiera 
Por la piedad que me daf. 

onomo.. 
Mas de lo que baa visto y mu 
De lo que aeMr pudiera ^ 
He cuesta el llegar aqnl; 
Que en mi fortuna cfuel ■ 
La menor es del bajel. 
;Quleres ver al es derio ! . 



SL 

Yo soy, pues sabcrio quieres, 
I t)n epilogo, un asombro 
' De ventoras y itesdíchasi 
I Que unas pierdo y otras lloro. 
' Tan galán tul por misuartef 



! Por mi hutre. 



I hutre lan bernco. 

iz.dlyGOO^k 



Tan Doble por mi lioitir ' 

Y por nii iiigi^nio l»n docto , 
üde aliciouuüa i mis preuilai 
Va r(.7 , el ma^or de todos 
(l'ueslo que luüos le temen , 
M le ven airado el rostro), 
Eu lu palacio culiieriu 

De diaiiiaiites y piropos 
(Y auu si los llaiiiue estrella 
Paera el lilpértiulu corlo J, . 
Me Itaitió talide saro. 
Cavo aplauMi generoso 
He di6 tan gra>iile soberl)!!, . 
(Jiie ciimppll al regio solio , 
QueHemlo iioiif r lasptantas 

Fué bárharo vtniriiitieiilo-. 
Castigado lo conozco. 
Loco auduve ; pero fui'ra, 
ArrepeiitidOi'nias loco; 
Has (¡ulero ei> mi ohstinacioa 
, Coii. mis alientos liriosi^a 
DeaiM'ñanne de liixurro , 
Que retid irme di; medroso» 
a ruaron lemt'rídades , 
Nu me vi en ella» lan solo , 
Que de sus misinos vasa'los 
^o tuviese mnchosvulQS. 
De su corte, en lin, vencido-, 
Aniiqne en parle victoriulo, 
SM arrojando venenos 
Por la bucu y por los ojos , 

V iiregonaiido veiigaiiziis , 

l^graiiiiu eij las gentes suyas 
liiKullus', muertes j rulioa. 
l.os auclios cam|H« del mar , 
Sangriento pirata corro, 
Ai'BOS ya dosus bajíos, ' 

Y liiMe de sus escollas. 

Kn a<|nel hajel que el viivito . 
Disvaiiecíú eu leves snplu-; 
Eu aquel bajel que el mar 
Coavirti6 en mlua sin |iolvo, 
Fsas campañas de vidrio 
•tiu)' corría codiaiuso. 
Hasta examinar un monte 
Piedra i piedra y ti-ouco i tronco; 
Porque eu él uu Immhrv vive , 

V i buscarle me djs|iongo, 
A que cumiila una palabra , 

Une t\ me lia dado j yo le otorgo. 
EaibiEtiúme esla lui''n>enui¡ 

V auoque pudo prodigioso 

lli higeuio eufreiiar i un tiempo 
Al euro , al cieno ] ti noto , 
,\ Ko qntM desesperada , 
Por otras cansas, por oltos 
Fines, convenirlos boj 
' En rejal-jdoS Tavonlos. 
{Ap. Que pode, dije, y no quise : 
Aquí de su ingenio noto 
Los riesgos, pues deata suerte 
A mlgicas le aHdono.) 
No le espantes del despecho , 
Ki d«l prodigio tampoco : 
De aquel, porque yo con ira 
He diera muerte i mi propio; . 
Ni deste , porque eou ciencia* 
Daré al sol pilido asombro. . 
Soy en la magia que alcairio, 
El registro poderoso 
Desos orbes : llnet i Unea 
Los be dlicarrido lodos. 

Y porque no te júreica ■ 

Sue sin ocasión blasono, 
ira si « esU mlsoto lostaMe 
Quieres que lo inculto y tosco 
Desie Nembrot de pefiüqos. 



EL HAGICD PRODIGIOSO. 

Este soy , huérfano buésped 
Oestos fresaos, desms cliopos; 
V auui|ue este soy , 1 tus plantas 



. . .11 estudio, 

Qoe en eiperlencias abono ,' 
Trayén'düte á tu albedrio 
(Ap. Aquí en el amor le toco) 
Cnanto le pida el deseo 
Has avaro y codicioso. 
Y en tanto que no le aceptes. 
Va de cortés , ¡a de corlo , 
Págate de los deseos. 
Si es que en ll no los malogro ; 
UuK por la piedad qoe muestras 
[Que agradctco y que coDOico), 
Seré lu amigo tan llrme , 
Que ul el repetido nwnstruo. 
De sucesos, la Torlmia , 
Que entre baldones y elogios, ' 
Próspera y adversa niuesloi 
Lo avaro y lo generoso; 
Ni en su continua tarea 
Corriendo y volando á ternas 
El tiempo , «man de los siglos ; 
Ni el cielo, ni e ! cielo proprio. 






unao 



o aqol me des amparo ; 

Y aun lodo aquesto i'S muy |ioro 
¡ Para lo que yo Intereso , 

Si mis pensamientos logi'U. 

Puedo decir que al mar albricias pida 
De que te Itayas ¡lerdido', 

Y 1 este moiile llegaras, 

.Ooode veris bien claras [ro. 

Muestras de la amistad que ya te orrez- 
Si feliz por mi huésped te merezco : 

Y así-, vente conmigo ; 

Íue bedeeslImarteporsegurosmlRO. 
i huésped hasde ser, mientras quisic- 
Sertine de mi casa. [res 



Por lojoT 



^Ya me quier 



Coif los brazos 
Firme nuestra ainísiad eternos lazi^s, ' 
(Ap. i Ohsi i alcanzar llegase Ifi^ise! 
Que aqueste hombr^la magia me ense- 
' l'ues con éltaffaizl mi amor podría 
En parte divertir lu penantia ; 
O pudría mi amor (luixá con «Ha 
En todo conseguir la causa bella 
De nit rabia , mi fnila y mi tórnenlo ) 

DEHOKie. (Ap.i 
Va al líbenlo y amor le miro atento. 



Í:URIN T MOSCÓN , Mds MO par tu 
parle, eorritni: —CiVVAKHO, EL 
UEHONH). 

¡Ellla vivo, señor? 

■oscoN. (AC/arin.)' 

¡ CiiHidades 
Gastas por novedades! 
Claro está, pues le miras, que esU vivo. 



Pues el mirarle ¿no te desen)Turi:i T 

Estos son mis criados, — 
ík qué volvéis? 

A darte mas cnfjdót 

DEMOtltO. 

Tienen alegre bumbr. * 



Cansado, porque siempre ikcíus vie- 

íQuiéu es aqueste liomhre, 
Se5ur! 

cieauBO. 
Un huésped mió, i 



iPara qué quieres huéspetfes ahora! 

crpwisn. (AIOcDiníifn.t 
Lo que merece la.yalor iftnora. 

Hl señor hace bien. /Has de heredsUe? 

No ; pero tiene talle 

f.\ tal huésped, si aca.'M no me enttatte. 

De estarse en c^m un año y oiro año. 

«De qué lo iqrieres't 

(^nmido aprisa pasa 
lln hiiéspeil. decir suelen :• No hará en 
Mucho liuinu':a y de atiuesle... [casH 



Para que te refiawt- 

De tas iru del mar y lus pesares, 

Venté' coomlBo. 



Voy* 
cirat*<(rt. 
Tu deseauto procuro. 

HH<WID. (Ap.) 

Yo tu moerte. 
Y pues ya he eonseguiíto 
El mirarme contigo intitiducido. 
Ir i alterar mi safia determina 
De Otra suerte también la de Justina. 
(ron» ViprbuM f el Demeuio.) 



i No sabes qué be pensado? 
1 ■ . xoscon. 

¿Qué? 

cutint. 

Que del terremoto Ija reveiilado 

Algm volcan ¡que aiadio azufre be olí- 

■oscoH. [do. 

Que es cllraéspeilliiiitinebapanciito. 

u,nt,zottb/C-.OOglC 



COHEDUS DE DON PEDRO CALDBBON DE L 

jgtnn*. 
llalli putnM gisu. Hai ji (aflero 



iQué«T 

El pobre caballero 
Debe de teaer sarna , ; hase unUdo 
COD Dngñenlo de Mafíe. 

Ed ello bu dado. (Yante.) 

CiUa. 

ESCEIf A IX. 

LELIO.PABIO. ' 



En lo , 1 fnelTM i esta calle ! 

La vida íD ella perdí, 
Y vuelvo i bnicarla aqnl : 
Qnien amor qoe jo li halle. 
líj de mi! 



I MI i ver be llefado 
otro de nocbe ae fla , 
Re es mucho qoe vo de dia 
Deiabogue mi cuidado. 
Retírate Ifi, porqué 
El entrar «oto ei mejor. 
Hi padre es gobernador 
De Antioquia : bien podré 
Con este aliento j la ftirla 
Ooe Ir despeCapns camina, 
Ed caía entrar de Justina , 

le de lu Injuria. (Van. 



EHZEIA X. 

JUSTINAivJMffO.LELlO. 



Sefior, qné temeridad 
. ObllgaT.. 

Cuando me abraao 
Tanto, t mis celos sujeto. 
No lo he de pstar i tu honor. 
Perdona , que con mt amof 
Ha eaplrado tu reipeto. 

iPuei cómo tan atrerldo . 
Como esto; rurloso. 



Como esto; perdido. 

SJD advenir ; sin ver 
KE escíndalo que da 
QueT... 



Mira, Lelio, mi opinión. 

Justina, eso mejor/aera 
Que tu VI» 16 h) dii«ra 
A quien por ese balcim 
Sale de noche. No quero 
Has de que sepas qae s4 
Tus liviandades, porqué 
Henos ingrato j severo 



Tub< 






tu desden mas injusio 
Porque tienes oiro gusto , 
Que porque tienes bonoit 

Calla , calía , no hables ma^. 

Ni quién en mí orensa mueve 
Paso } voz? jTan ciego estki. 
Tan atrevido, tan loco,- 

8ae con ungidas quimeras , 
clipsar las iuc(-s quieras 
Ooe aun al sol Uencn en pocol 
iUambre de mi casa... 



Por rol balcón T... 

HI 
Lo diga , ingrata. 



Da hombre deMe apoaealo 
Iba i salir : como i^ 
Gente , embozado volvió 
A retirarse. 

En el viento 
Te Unge tu (anlasfa 
Dusiooes. 

¡ Peua brava ! 
lurrinik. 

tPues de noche no baalsha , 
elio , mas también de dia 
Li luí quieres engaüart 

añoÓM 



No te lo quiero excusar, 
Porque la hiocencla mia , 
A costa desta licencia . 
Desvanezca la apariencia , 
De la noche con el dia. 

BSGEIIA Xn. 

USANDRO.— JOSTINA; LEDO, dfU- 



ivnmí. {Ap.) 
Esto me faltaba. 
: Aj de mi', si Lelio sale , 
Estando Lisaadro aquí '. 



iQuétii 



ELf)EliOtil0.p«rlapiieTtsqiie etldá 
eipaUa» de Juttma. — Dwbds. 
viuomo. (A/i.) 
Acudiendo mi hiror 
A los doi cargos que lei^, 
A esta casa 1 entablar vengo 
El escándalo major 
Del mundo; j pues ya este amaue 
Tan despechado v tan ciego 
Está , avívese su mrgo. 
Ponerme quiero delante , 
V como bujeado , düSptiel 
De ser visto , retirarme. 
[Hace cerno que va i laBr , y eit viin- 
dole l-e¡U>, »e rebna g vuelte ó e»- 

jrsTuu. 
Hombre , i vieues i matarme T 

No, lino á morir. 



Los.engañoa injoa veo. 
Di ahora qiM mi deseo 
HiiobHttsbahí 



Pasar no puedo adelante. 

(Aparece Lelio á U¡ puerta del atarte.) 

LELIO. (Ap,) 

Abara acabo de creer 
Que sombras los celos hacen , 
Pues no esU en este aposento, 
NI Invo por donde ecfaane 
El hombre que vi. 

nsTiKa. (Áp. d Uliú.) 

Hostigas, 

Lelio , que esti aquí mi padre. 



usikxiiao. 
Tenso el dolor mas sensible. 
Traigo la pena mas grave, 
"ne vio la dema piedad , 

ra ejemptoi misArableí, 
Con que la cnieldid se bali 
De tanta lanceóle sangre. 
Al Oobemador envía 
B1 César Vedo inviolable 
CndecKfo... H>^ 



,.,L,oog 



sT 



mniu. (dp,) 
iQoIén rió peo* semeJioieT 
Liundro, compadecido 
l>e los crtetianos nlirajes, 
Coamigo bKbU , tío saber 

Soe Lelio puede eicaclMrle , 
i)o del Gobernador. 

LBANttkO, 

En fln , Instlni... 

jutniu. 
No pues. 
Señor, ñ asi bas de sentirlo, 
Coa el dUcnrao adelanle. 
. Lisommo. 
Déjame ifue le repli* ; 
Que Gontrgo, es ativiarle. 
h» i\ manda... 

No prosigas, 
Cjiando, es tin justo que eiigaBes 
To vejez cou ma$ sosiego. 

LisANna, 
Cuando, porque me acom|iaBct 
En los sentimientos tí tos 
Que basta» para matarme. 
Te doy cuenta del decrelo 
Has cruel que vio la mtrgeu 
Di'l Tiber. con sangre escrito 
Para manchar sus cristales , 
i He diviertes '. De otra suerte 
Solías , Justina , escucbarthe 
KÍH3» lástimas.' 



LEUQ. {Ap. a¡paño.) 
Kooisolodoloqueliablan, 

Sino desiroucado i parles. 



rLORo. (Ap.) 
Ucencia b'ene un celoso 
Que llega i de^iigañarse 
De unaliipócrita virtud , 
Kn qne mas resuetos guarde. ' 
Con esLe intento basta aqui... 
Has con ella está su padre ; 
Esperaré, otra ocasión. 

íQuién pisa aquestos umbralesT 

(Ap. Va no es posible ¡ ay de mí'. 
Que me vuelva sin hablarle. 
Darílaalgniu disculpa.) 
Yo soj... 

jTúeD mi casa? 

Atablarte 
Vengo , tí me das licencia , 
Sobre un negocio importante. 

JtaTUIA. (.4;.) 

Duélete, de mi , fortuna ; 
Que son estos muchos lancea. 

LiSAnnao. 
Pues i qné mandas? 

noKo. (4p.) 

1 Qué diré 
Que ilesie empello me saque? 



EL HAGICO PRODIGIOSO- 
IXL». (-4I/W*..) ■ 
¡Floro en casa de Justina 
Coa libertad entra j sale I 
SI SOD fingidos aquellos 
CebM, ja estos sod lerdades. 

USUDIO. 

Hadado traes et color. 

No te admires, no le espantes, 

8ue vengo 1 darte un aviso, 
ue es 1 la vida Importante, 
De un enemigo qae tienei. 
Que de tu moerte en alcackce 
Anda. Esto basta que diga. 

<Ap. Slirduda qo» Plortí sabe 
Que ;o soy cristiano, y -viene 
Con esta causa á avisarme 
De mi peligro.) Pros^oe , 
Y nada, Horo , me calle*. 



Sefior, el Gobenador 

He ha mandado que te tlsme , 

Y i la puerta esta esperando. 

FLoao. 
Mejor teri que yo aguarde : 
(Ap. Pensaré eo unto el mgabo) 

Y a»l es bieu que le despaches. 

USÁNDRO. 

Estimo Ui corléela. 
Aqui Tolveré al tosíanle. 

(PoBM Uimdr» v./Mi.) 

ESCENA ZV. 

JUSTINA ; FLORO; LELIO,- al paña. 

lEres tula virtuosa, 
Que i las lisonjas suaves 
Del templado viento llamas 
Descomedidosul trajes ? 
Pues ¿cúmo de tu recato. 

Y de tu casa las Uavea 
Rendiste? 

Floro, delente : 
No tan descortés agravies 
Opinión de quien etsiA 
Hiio .el mas costoso examen 
De pura y limpia. 

Ya llega 
Aquesa vanidad larde , 
Ehies ya yo sé t oniéa hasilido 
Libre ea irada... 

iQné asi bables? 

Por na balcón. 



iQue asi me trates? 



LHJO. (Ap.) 
Floro, no fué el del balcoo. 
Sin duda que hay otro amanta, 
Puesto que ni él ni yo fuimoi. 



tQÚe noble mtijer le llanei, 
uando i tus tn-aios le admite*, 

Y por tus balconea sale I 
Rindióte el poder) qne cono 
Es goberuador su padre. 

Te IteTó la vanidad 

De ver que k AaiJoquia mande.. . 

uuo. <.1f .) 
De mi habla. 

rLOio. 

Otrot derectos mM grandes , 

Sue la autoridad etkñibre 
u sos costuntbrea y sai4[r«. - 

(Solí Ulie.) 

Floro, detente, 

Y no en mi anar-ncia me agravie* ; 

Sue habbrdel competidor 
al , es de pecBos cobardes. 

Y salgo I que no prosigas. 
Corrido de Untos lances 
Como contigo be taiido. 
Sin que eu ninguno te mate. 

ICBTINk 

iQuIén , sin culpa, se vlú annea 
En tao peligroMs lancea? 

Cnanto yo de ti dijera 
Detras, le diré delante , 

Y et verdad no sospechosa. 

{Empuña» lat apaiat.) 

Tente, Lello; Floro, ;qné haces? 

Tomar la saiisraccion 
Adonde escucho el desaire. 



Soslenlaré lo que dije 
Donde lo dije. 

IIMTIItJl. 

I Libradme , 
Cteloa , de laaus fónunaa ! 

V yo sabré castigarte. 

E8CEIU. XVL 



TODOS LOS oca SALUI. 

Teoéot. 

¡AybireUce! 
coaniiitsoa. 

Jai es esto? Has ¿no es bastante 
icio eapadat desnudas. 
Para que pueda luTormarme T 

Qué desdicha I 



„JÍÍt?S^le 



cmiEmiDOn. 
Basle , l.elio, baste. 
Til inquino . sieudo lai bijo 
i ü lie mi favor le vales 
•ar;i allenir i Aiitioqiiia? 



Strior, adviene... 

fiOBEHMDOR. 

Llevn liles ; 
Que no lia de balwr Mcepcioo , 
M tiriiilenlM de sangre, 
r»ni nD ÍRiialar caBl^gos, 
Pues sosias colpas iguales. 

LEiio. lAp.) 
Celos irsje , y HfO üRravios, 

FLoao. {Ap.) 
Venas i penas se añaden. 

En difüff mes prisiones , 
' \ cníi ueute que los guarde, 
A los dos fiieil.— V vos , 
l.isniíilni , i,ian nobles parles 
I-:» ¡•nuM'- que manchéis, 
Sqriiendot. . 

usAiiono. 
No.Douseiigariei 
npslambradas apariencias, 
l'orque Jiisliiia nó sahe 



:OME0IAS DIv DON P£DRO CALDEiKW DK 

, IVSTIM. 

Para acrisolar verdades. 

MSUtDRO. 

Por lo que vi te condeno. ■ 

jusrixA. 
Yo k ti por lo que ignoraste. 

USANDKO. 

que vo; marieodo, 



Donde mi dolor me acabe. . 



^Dentroeiisticasa 
Queréis que viva ignorante, 
Hoxos ell(» , y ella hermosaT 
En peligro tan culpable 
He lemplo , porque no digan 
Que sentencio como parle. 
Siendo apasionado juex ; . 
Mas vos que esto ocasionasteis . 
Va perdida la veigüenza. 
Sé que volveréis i darme 
DiMsinn (que la ih-soo^ 
Para ijne nns di'Sciigaüeii 
De vnesira virtud mentida 
Verdatlera» Üviamlartes. 
{Vantf el Gobrraadnr g la gente,! 
Lrliii ¡/ Fhro.) 

ESCENA XVII. 
JliSTINA.USANORd. 

HU lágrímas os rr^iniiduii. 

■.isANnnii. 
Ta lloras sin Mil* j tarde. 
¡Uh qué nial , Jusilna, hice 
ICIdlaqueailuriarailH 
Uegoi qnien rrasl lOh nuitC!) 
Te cunura que en la mirgen 

De on arrojo , eñ '" 

Fntsle parlo de a 



Yo... 






Los cielos han ik abonarme. 



Vara castigar dcDuii 



Desde que en tu casa eiuré , 

Te he visio sin aleafla : 

Profunda melancolía 

Kn in semlilanlc se ve. 

Tu alivii) lio es bien que estorbes, 

Queiiéiidomelo ocultar, 

Pues sabr¿ destacbon^c 

La clavaiou de los orbes. 

Por solo el menor deseo 

Que te ofenda y te tatlgiic. 

cnviMO. 
No babri niSglca que olilitíno 
Al impotílilu ipie M<) : 
Son mis ansias inMices. 

Tu amistad me las roiitlese. 

ciriuATHi. 
Quiero i una mujer. 



El imposible que dices T 

SI l6 supieras quién es... 
CEMOÜID. 

Curiosa atención te doy, 
HiéiUras que hurlando esioj 
De que tan cobarde estés. 

La hermosa cuna teropraiid 
I Del infanti' sul que enjuga 
' Lagrimas cuaudomadru^'u, 
Vestida.de nieve y grana ; 
La verde pri»on ufana ' 
De la rosa cuando avisa 
Que ya sus jardint's pisa ' 
Abril, y entre mansos hielos 
Al allú es llanto en los cielos , 
1 1,0 que rs en los campos risa; 
I El detenido arroyuelo, 
i Que el murmurar mas suave 
I Aun entre dientes no sabe, . 



k:s estrella de coral; 

Elavp,'quellberal 
{ Vestir ifiaUces presuma , 
I Veloz citara de pluní* 
I Al órgano de cristal ; - 
: ti risco que al «ol engaib , 
■ Si á dei'retirle se atreve, 
' l>ni<s{{:isIíindok-la nii've, 

.Niili-gltsialamonialia: 

t-:l luitrel (|ue el |iié se Im&s 



iBige 



LA BARCA, 

> 'Ron la nieve qve-atn^idhi, 
■ : Y verde Narciso della, 

Duria sin temer desmajos, 

Eo esta parte los-i-ayos , 

Y los hielas en aquella ; 

Al Un, cuna, giaiia, nieve. 
Campo, sol, arroyo, rosa. 
Ave que canta amorosa. 
Risa que alióTares llueve. 
Clavel qUe tristalts helie ,. 
Pe Basco sin deshacer, 

Y laurel que sale fl tir 

Si hay rayos que le coronen , 
Sqn las partes que comiioneu 
A esta divina iñnjer. 
Estoy tan ciego ; perdido . 
Porque mi pena te asombre. 
Que [lOT parecer i otro hombre , 
Me engailé con 1 1 vestido. 
Jlis estudios di al olvido 
Como al vulgo mj opinión , 
t ' Kl discurso i mi pasión . 
I A mi llanto el sentimienlo , 
I Uis esperantas al vienlo, 
I Y al desprecio uii rawMi. 
I Dije (y haré lo que dije) 
I Que ofreciera liberal 
i El alma i un genio itifi-rnat 
I ( De aquí mi pasión colige ) , _ 

Porque esieuom- ■■ "■"■ 

IPremiasecon mc-iri..ii.i, 
I pero es vana mi quiiela, 
I T;inlo (|ue pvcsuino que e« 
i Kl alma corto ínteres, 
] Pues no me ta dun por ella. 
I »Eao.'<io. 

jTu valor ha de seguir 
Los pasos desesperados 
! De amantes que s<- acob^irdau 
' Vm los primeros asaltos? 
' ¡Tan lejos ejempl-* viven 
< Ue belleías que postraron 
I Su vanidad i los ruegos. 
I Su altivez A los iialagos? 
' ¡OufiTes lograr tus iteieos. 
Siendo su prisión tus hraxusT 

ijEsoduilas? 



■ [dos allá fuera i-nlranihos. 

I Yo obedewo. 

' Y yo lamlilen. 

f ^. El tal huésped es el diablo.) 
¡ (t»c6a4eif f 

le fueron. 

cKUonio. (jip.) 
Poco importa 
Que Clarin se haya quedado. 

ESCENA XIX. 



Va sohis estamos. 
nt.zodb/GoOglC 



Por gbzir i esu mujer, 
AcieU dijeron tus labios , 
Uue durit el alma. 



{^eijo leacepioelcoiiirato. . 

Cl MIAÑO. 

iQoédicei? 



r.omu |iu<'üu tiiiilo , 
Oue te eiisefiarc una ciiriicia 
tion qoe podrís t Lu niaudo 
TrKr )• miger que adoras; 
(jae JO, aaiique laii docto y sabio . 
Traerli para otro oo iiaedo. 
Las etcnturas hagamos 
Auie DDSüires dos mismos. 

j,Oaiores i!on nneros agravios 

¡tibiarlas pifias diIjíT 

Lo (lue ottecl está en mi maito , 

IVrii lo nuir Ib me ofreces 

Ni) <-sli eu la lava , fines liallo 

Que s()l.re el libre altieilrio 

Ni liiy conjuros, ni liay enraolo]*.' 

DEIINIU. 

UaMne la c¿dul:i tú ' 
Cou lal coodicioii. 

cuRia. (Ap. al paño.) 
¡Mal año! ' 
SegDU k> ()uc sliora tie lísto , 
. >a es uay holio.aqueste diablo. 
iVo darle cédula : Aunque 
Se me estuvieaiii mía cuartos 
Sin alquilar veiiiie siglos , 
No la Hiciera. 

Los engafios 
Soo para atrgn-E amigos , 
No para des euii Dados. 

Quiero darte en testimonio 
De lo qui- JO ])ut(lo y valgo , 
k\gan lint i cío, aun(|ue sea 
De mi podi-r breve rasgo. 
¿Qué Tes d«SLa galeriar 



jQoé ea lo que mas te ba agradado t 



Soberbio conipeifdor 
D« la MtaUon de -los aSot, 
Qoe te coronas de nuhes. 
Por bmto rey de los campot i 
Deja el «leio, mide rl viento ; 
Mira qne soj qtilen te llamo. 
V mira t&sl * una dama 
Traerla', ai jo 1 nn monte traigo. 
(Máidtt V» monte it m»b partt á el 



ro.) 



aútitt 

: No tI mas cooroso asombro ! 
No TÍ pTOdigto mas raro \ 



EL HAGICO prodigioso. 

I auau. {Ap.) . 

' Cor el espanto j el miedo 

I l£Uoj dos veces temblando. 

ciraiuio. 
P|^aro qoe at viento vuelas , 
Sifndu los pimnas (us ramos ; . 

I Bajel que en el viento suicas, 

i Siendo jarcias tus peuachos. 
Vuélvele 1 Ui centro , j deja 

' La admiración ; él espaato. 

I (VuiJvue eimttUe i tulugar primer: 

: SI esta ao es prueba bastaote , 
I Pronuncien otra mis labios. 
¿Quieres ver esa mujer 
I Que adírtasí 



' Pues rasgando 

Las duras entrañas, tü, 
- Hoiislruo de elemeutos cuatro, 
\ Haniüesta la hermosura 
, Que en, tu oscuro ceotro guardo. 
i [,^)Tue ua peñatee , n aparece hulina 
I áurmienio.) 

' ¿Es aquella la que jidorast 

. Aquella es la qne idolatro. 



Divino Imposible mió. 
Hay serln centro lus lirazos 
De mi amor, bebiendo el sol 
Lúa 1 luí y rayo 1 rayo. 

DEMOMO.. 

Detente, que hasBi qne Drmes 
La palabra que' me has dado. 
No puedes locarla. 

{Quiere llegar, g eiirrase elpeñateii.) 
cipaum. 

Parda nube del mas claro 

Sol que amaneció a mis dichas.— 

Nai con el viento me abraio. — 

Va creo tus ciénidas, ya 

ConUeso que soy lu esclavo. 

¿Qué quieres que haga por ti! 

ííuémepldesV 

aaaoxiq. 

Por resguardo 
(Toa cédula Armada 
Coa tu sangre y de la maoo. 

CLAin. (Ap.) 
Eí alma le diera yo, 
Por DO baberme aqal <ptedailo. 

cirauNo. 
PIhiu aerl esie puBal, 
Papel esLe Uenao bhmoo, 

Y unta para escríUrh) . 

La sangr» e« ya de mit braioa. 
(Eteribi M« Ja d«f « ei p( lietuo, Ao- 
biéndate ttcaáe »a»gre i« mn brota.) 
tAp. ¡Quéhielo!quéhorror!qaéaiom- 
Oigo to el oran Cipríauo, . - [bro'> 
Que daré el alma lumonal 
(Qoérrenesi: ¡quéleUi^!) 
A qalea me eti«eíiare ciencias 
í i Qué confusiones ! qué espacios '. ) ' 
Con que pueda atraer 1 mi 
A Jusihiá. dueño ingrato: 

Y lo flrmii de mi nombre. 



I (Ap. Y a se rindió, i mis engaSes 
El homenaje valieule, 
Donde estaban tremolando 



!l homenaje valieule, 
hmde estaban tremola 
SI «físcurso y la raiou.j 



Pues tuyo es el sol qoe adoras. 

cmuHO. 
Tuya por elernos a&oi 
Es el alma que te ofreico. 

Alma con alma te pago , 
Pues por la luya le ooy 
La de Justina. 

cirauxo. 
¿Qué Unto 
Témino para eosellarme 
La maiija lonasf - 

PIUOHID, 

Un alio. 



Qoe en una cueva encerrados,- 

Sin estudiar otra cosa , 

Hemos de vivir eiitranfbos ' 

Sirviéndonos solamente 

A los dos' este críado , (Saca é Ciaría.) 

Qoe curioso se qaedbV 

Pues con nosotros llevando 

Su persona , este secreto 

Des la suene aseguramos. 

CLAIIH. {Ap.) 
jOh nunca yo me quedara! 
¿Que habiendo veduoe tantos 

Se acechen, dq baya demotirn 
B venga al punto¿ ilevarlos? 

CIPRIANO. 

Estl bien. Dos dichas junlas 
Ingenio y amor lograron. 
Pues Justina serA-mia , . 
V yo vendré ü ser espanto 
Del mundo con nueras ciencias. 

DlNONIO. ' . 

No salló mi intento vano. 

El mío si. 

Ven con' nosotros. 
(Áf. Ta vencí eL mayor cootrarfo.) 

ciPBiana. 

Dlebotos aeréis , deseos , 

SI lal posesión alcanzo. 

DiHomo. 

ÍAp. No ha de sosegar mi envidia 
lasta qn^ los gaue 1 eolnmbaa.) 
Vamos, y de aqueste monte 
En lo oculto y lo Intrincado 
Oirls la primer Ilcioo 
Hoy de la giagica. 

DrNiaNO, 

Que coa tal maestro mi Ingenio, 
Hi amor con dueflo un alto, 
Elerao serl en el mundo 
El mlgico Cipriano. 



b/Googlc 



CüHBtMAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA 
JORNADA TERCERA. u «)»d del wi qbe i 

Puea corriendo leloi i tu discurso , 
.Con el rápido curso, 
B. En tí fomlo na» initi. i^^ j¡e]oa cad» día , 

Retrocediendo st^mpre^ la porfifl 
bel natural, eii qae m juxe' '^^^ 
El término tául cumple bo; del año ; 
Lograr mil aosiai quiero ,- 
AtrMendoimlvoielbieLiqaeí . 
Hojr la rara, hoy ln hella, boj U ditlna , 
Hoy I* beróiou JubI'~' 
En repelido* labios 



aPRlANO. 
Inórala beldad aila, 
Llegó el felii . llegó. el dichoso día. 
Linea de mi esperanza , 
Término de mi amor j lu mudania , 
Pnes boj >eri el poUrero 
Eüi que trionbr de tu deideo cflpao. 
Este monte «leTado 
Bn «I mismo al alcázar estrellado, 
Y amiesU cuen oscura , 
De dos vItos funesta sepultara. 
Escuela ruda bao sido 
Dond* la docta tai^ict he aprendido , 
Bn qne tanto me muestro , 

?ne puedo dar Icccioit i mi maestro, 
triando ja quu lioj una «uelu entera 
Cumple elsol de una esfera en otra es- 
A eiaoiioar de mispr islonessalgo [fera. 



BARCA. 

Haber IM cienelas bijM aprendido. 
Porque, en Jin, no le be hecho 
Cédula con la sanfire lie mi pecho. 
En este lienzo uliora 

(Saca un lienia lucio ) \\U>t») 
(^un(^a le trae mas limpio quiea bieu 
La haré, para qup mas te escandalices. 
Dándome un inojicoo en las uriceti 
Oue no será emliarazo 
&tlír de tas narices ú del brazo. 
[Eicr^ en el He%ioe»»et 4<d», ka- 
biénéóu heelta un/re.). 



Conla loi lo que puedo j loquen 
Hennosos cielos puros. 
Atended t mis mágicos conjuros; 



Blandos aires veloces, 
Parad al sabioesirueudodemlSTOces; 
Gran pe&asco violento , 
Estremécete al ruido de mi acento; 
Duros troncos vestidos, 
Asombrios al horror de mis gemidos ; 
Floridas plaoias bellas, 
Al 04» os asustad de mti querellas ; 
DulCM huioras aves. 
La acción temed de mis prodigios era- 
Bárbaras, crueles fieras, ^<^S! 
mirad las señas de mi tba primeras, 
Porque ci^os, turbados. 



El estudio inrernal de Cipriano, 

ESCENA U. 

BL DEMONIO. — CIPRIASO. 



«L qiu; , uauíiuu U11 a *i-a< 
as que de mi preci'lo, 
On<tné fio, iiorqnc causa,} i qnéefelo 

Osado ú Ignorante, 

Sales S ver del sol la tai brlllantet 

Viendo qne j» yo puedo 

Al infleroo poner asombro ; miedo, 

l'nes con tanto e ni ¡Indo 

La mágica he estudiado, 

Qne aun tú mtsmo no puedes 

Decir, si «sque metguiílas.quemeev 

Viendo qne ya no haj parle [cedí s ; 

Della, que con fatiga, estudio j arte 

Yo no la baja aioanzadn. 

Pues fa nigromancia lie [leneirailo, 

Cuifas lloe-is oscuras 

He abríriu tas Tuiíesias si'patinras. 

Haciendo que su centro 

Aborte los cadáveres , que dentro 

Viniwnente encierra 

1^ avarienta, codicia de la tierra , 

itespoodlendii por pontos 

A Mi* Tooet los pálidüs difuntos; 



Llamada de mi amor, vendrá á mis bra- 

8ue permitir no creo [«» ; 

edilacioo un punto á vA deseo. 

CEUONIO. 

NI TO que te permliaa 

Quiero, si es este el fin que solicitas. 

Con caracteres mudos 

La tierra linea pues, T con gados 

Conjuros hiere el viento, 

A lu esperanza j á lu amor atento. 

Pnes allfnw retiro. 
Donde verás que cielo j Üerra admiro. 
(V«í.) 

DEHOniO. 

; V JO te doj licencia. 
Porque sé de tu ciencia j de mi ciencia 
Que el intlernolnclj-menle, . 

I A tus invocaciones obediente , 
Podra por mi entregarte 

, A la hermosa Justina en esta parte ; 

8ue aunque el gran poder mió 
o puede hacer vasallo un albedrlo. 
Puede representa i le 
Tan eiirai^oa deleites . que se halle 
Empeñado á buscarlos, 
y inclinarlos podré, si no fnnatlot. 

""feSCENA m. 
CURIN. — EL DEMONIO. 



lógrala deidad mia, 
No Libia ardiente, sino Liiia ftia, 
LlegA el plaio en que us|ii-ro 
Alcanzar si tu amor es verdadero; 

Pues ja sé lo que hasta 
I Para ver si eres casta, ó haces casta ; 
I Que con tanio cuidado 
I Aqui la ciencia mágica lie estudiado. 
I Que porellá he de Terdaj ilc mi IMstc!) 
I Si con Moscón acaso me ofendisli'. 
; Aguados cielos (ta otro dijo puros), 
I Atended á mis lóbregos conjuros : 
I Montes... 

{ DUOltlO. 

i Clarín, iqué es eso T 

' cuni:<. 

I i Oh sabio maestro! 

I f^)r la concomitancia estoy tan diestro 

I En la magia, que quiera ver por ella 
Si Livia.lan ingrata como bella. 
Comete alguna vez snpereberia 

' En la fatal estancia de mi día. 



Asiste álu señor, para que veas 
' (Si tanta admiración lograr deseas] 
r.l Qnile Ku cuidado; 
Que sulo quiero estar. 



Yo to haré : no te Hieres. 

Pues que tomar mi cédula no quieres 

Cuando darla procuro, 

Shi duda que me tieoea por seguro. 

iVaie.) 



EL DEMONIO. 
Ea , Infernal abismo , • 
Desesperado imperio de ti missao. 
De lu prisioo lofirala 
Tus lascivos espíritus desata. 
Amenazando ruina 
Al virgen edillcio de Justina. 
De miltorpes Aniasmas que en el viento 
Su casto pensamiento 
Hoj se Ibrme, su honesta f. ¡nlasia 
Se llene; j con dulcisima armonía 
Todo provoque amores. 
Los pájaros, las plantas j las Dores. 
Nada miren sus ojos. 
Que no sean de amordulcesdespojos; 
Nada oigan sns oídos, • 
Que no sean de amor liemos gemidos ; 
Piirque sin que defensa en sn fe.leaga , 
Hoj á buscar á Cipilüiin venga, 
1 De sn ciencia invocada , 
V de mi cíe [{O espíritu guiada. 



é. porque empiece vt 



\vst,.] 



JUSTINA ; udsicA , denír*. 
(Cantan deiOra.) 



Amfr, OMOT. 

Na hay tugelo n qne no impt 
El fuego de qmer tu llama , 
Puet vite mat dondr ama 
El hombre, que tiende anima. 
Amor solammle ftlima 
Cuanto ¡ejier riúa *abe. 
El tronco, la Por y el ave : 



Dee 






Araor, amor. 
jesrm, (ktambradtt t.ia^nitla.) 
Pesada imaftinacion . 
Al parecer lisonjera , 
I j, Cuándo le be «Mo octsiod 

,nt,z9db,G00glc . 



Pin que desU roueni 
Aní}Mni< coraMwr 

tCuil es la causa , en rigor, 
esie fuego, desie ardor. 
.Qae en mí por iasiaatea creceT 
¡Qué dolor el qoe padece 
Mi jeuüdoT 

coto. (Dewlra.) 



(SttetináMe.) 
Aquel ruiseñor imaaU 
Es quien respuesta me da. 
Enamorando consiaule 
A su consorte, que esti 
Un raroo mas adeiante. 
Caila , ruiteAor; no aquí 
Imaeiiiar me hagas ja. 
Por las quejas i|ue le ol, 
C6mn un hombre sentirá. 
Si siente un píijaro agí. 
Has no : una vid fué lasciva. 
Que buscando ruffitiri 
Va er [ronco douae se enlace. 
Siendo el verdor ouu que abrace, 
El peso con que derriba. 
No asi con lentes abrazos 
Me hagas pensar en quien amas, ' 
Vid; qui- dudaré en tus lazos, 
Ki asi abrazan ^iias ramas, 
romo línramai) unos braios. 

Aquel girasol , que está' 
Vii'iidii cara 1 cara al sol , 
Tras cuyo lif rmoso arrebol 
Siempre moviéndose va. 






i.iuseí 



EL MÁGICO PHODIGIOSO. 
, Pero si fiíera piedad , 
' La misml piedad tuviera 
; De Lello <f Floro, en verdad; 
I Pues en una prisión (iera 
I Por mi están sin libertad, (SotUgate) 

Has, ¡3} discursos! parad : 

Sí basta stf filedad «ola , 

h'o acompañeii la piedad ; 

Que os alargáis de manera 

Que nosema) de mi'.), no sí 

SI ahora A buscarle íbera, 

SI adonde ¿I esU coplera. 



Flor, con marchitos despojos 
Que (lensarin mis congojas, 
$1 nsi lloran unas hojas. 
Cómo lloran unos oíos. 

Desúnete , vid Trondosa, 
Párale, Inconstante flor, 
t]d.-cld,j, qué venenosa 
Fuerza usals! 

qoHo, {Denlrt.) 



Pues siempre despojo han sido 

De mi desden y mi olvido 

Leijo, Floro t Cipiiano. 

lA Lelio no desprecié? 

lA Floro no aborrecí* 

T i Cipriano i no traté 

(Pirata al ntabror i Cipriano, gietie 

allí MüMa inquifta otra vti.) 
Con tal rigor, que de mi 
. Aborrecido, se hié 
Donde del no se ba sabldoT 
Has < i a; de mi ! } ya yo creo 
Que esta debe de haber sido 
La ocasión con que ha [lodido 
Atreverse mí <lcseo ; 
Pues desde que proniHicié 
Que vive ausente por mt , 
Nosé(¡ayínrelir,1), nnsé 
Qué pena ea la que senil. 

{Sotiigate otra mí.) 
Has piedad sin duda fué 
De ver que por mi olvidado 
Viva un nombre, que se vi6 
De lodos tan celebrada i 
y que i aus olvidos yo 
Tama ocailDO haya dado'. 

iVueiM á itifHitlarte.) 



EL DEMONIO. — JUSTINA. 



Kslando lodo cerrado í 
i, Eres monstruo,'! 
Ul confuso desvar 

ntaoBKi. 
No soy . sino quien movido 
l>ese afecto .que tirano 
Te ha posirwlo y te ba vencido, 
Hoy llevarte lia prometido 
Adonde esli Cipiíano. 

Pues no lograris in inlenlo; 
Que esta pena , e^^la pasión 
Que afligió mi pi'nsaniiento, 
Lletó la im^inaf' 
Pero no el cr- 



En haberlo in „ 
Hecho tienes la milad : 
Pues ya el pecado es pecada , 
No pares la voluntad , 
El medio camino aodadó. 

DesconHarme ea en vano , 

Aunque pensé ; que aunque ea llano 

Sue el pi'nsar es empeiar. 
o esta en mi mano el pensar, 

V eslá el obrar en.ml mano. 
Para iiiilieric de seguir, 

El pié tengo de mover, 

V esto puedo resistir. 
Porque una cosa es hacer 

V otra cosa es discurrir. 

Si una ciencia peregrina 
Fu ti su iioder esfuerza , 
;i:ónio bas de vencer, Justina, 
Si inclina con tanta fuerza , 
Que hierxa al puso que inclina T 

JusTiriji. 
Sabiéndome yo ayudar 
Del libre albedrio mto. 

DEMONW. 

Fonarile mi pesar. 



Es mu; costoso ese gusto. 



Es un cautiverio lojuilo. 

DEMOIIIO. 

Es dicha. 



¿Cómo te lias de defender, 

(Tira eim mas tuerta^ 
S le arrastra mi |H>deTÍ 

Mi defensa en Dios consiste. 

Vencíale, mujcc, tencisle (Suéllal'i-Í 

Has ya que disia manera 
DeUioseslisdrlendlda, 
Mi pena, mi rabia llera 
Sabi-á llevarle lingkU, 
Pues no imede ri-rdadera.' 
Unes¡i|rtlU vitús. 
Para este efecto no mas . 

?ue de tu forma se informa , 
en ]a faiiiáslira forma 
Disfamada viviiis, ' 
Lograr dos triunftis espero. 
De In virtud otoiulídn : 
Deshonrarte es el primero , 
V liacer de un t;nslo flngido 
Un dcllln verdiicU-ro. ( Yau ) 

ESCENA Vli. 

JUSTI.NA. 
Desa ofens} al cielo apein , 
Porque desvanezca rl cíelo 
1.a apariencia de nil fama . 
Bien como al aire la llama , 
Bien como la flor al hielo. 
No podrás... Mas ¡ay de mi! 
¿A quién estas voces doy? 
1 No estaba aliora un hombre aquí? 
^1. Mas no : }0 sola estoy ; 



iSí le engendró mi temor? 

MI peligro es maníHesio. — 

¡ Lisandro, padre, señor! {A vteei.) 

I Livia ! 



iQuAesesto? 

íQaíesealoT 

i Visteis im bomb^ ( i ay de mi !) 
Que ahora salió de aquí ? 
Mal mis desdichas resiato. 

¡ HcHnlire aquí! 

iNolehabebflslof 



Puesjost. 

LISUNMO. 

;Gomo puede ser, al ba estado 
Todo este coarto Mnmlo f ■ 
, :, mT_iOOglC 



(AHKblAS DE UON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCi^ ^ 



UTU, (ilp.) 

Sin du3a qoe á Hosco» vio. 
Que lengo eucemdo jo 
En mi apoaeoto. 

LÚA nono. 
Fonnado 
Cnerv" de lo fínLasla 
El bomhre dehió di: ser ; 
Ooe tu grau niHancolia 
U lupu TorDiar y bac«r 
De4oíáioinoadeld¡a. 

MI sciat tiene ratoii. 

Ko lia sido (laj de mi!) iiluion, 

V mayor daflo Eospecbo, 
Por[|ue i pedazos del p«cbo ' 
He arrancan el eorazoo. 
AlKun beclitio mortal . 

Se estl badeudo contra mi , 

V filtra el conjaro tal. 

Que a no liaber Dios , desde aquí 
He dejan ir Ir» mi mal. 
Has él me ha de defeuder, 

V no solo del poder 
UesU tiraiD víolvidi; 
Pero mt iiunilide innceiicia 
Pío ha de dejar padecer,— 
Lilia, el Diaiito, poritiA en tanto 

(VateUeía.) 

Sne padezco estos extremo», 
eogo de Ir al templo santo. 
Que tau secreto leiieuos 
Los Heles. 

(SaU Unía eeu el wanta, g p6ue*tU á 
Jtatma.) 



i Vive Dios , qae do he salida 
lio instante , Livii mia , 
De donde estuve escondido I 

Pues ;quiéD el hoiabr« «erliT 

■o^;v. 

mismo dialilo babri sido. 

)ná sá joT No maeslreí ya 

ir eso, mi l>ien, euFado. 



iQuéseríT 

iQné pregunta, si hi que esl* 

Un dia entero encerrado 

Conmigo! ;Noecba de ver (U«r8.} 

Que habrt t*m1)ien menester 

El otro, su confidente. 

Que üore boj tenerle aúnente . 

Pues DO lloré en todo ayer! 

t HtM de peoMr de mi 

t>ae mujer tau Qcil tui , 

■Qae en itaedio aho de' ausencia 

Falté k la correspondencia 

Que al ser quien sojr otreci ! 



Las tropas de las esirvitaa, 
Poes me niegan sus iiiDnjos. 
Comunidades ha liecho 
Todo et abismo prorundo, 
Pues la obedieucia no rinde 

8ae me debe por tribnU). 
oa } mil Teces et viento 
Esiremeico k mis cofriaraa, 

V una T mil veces la tierra 
Con mís caracteres saleo. 
Sin que me obvzca k mis ojos 
Vi humano sol que busco , 

El cielo humano que etpeco 
En mis brazos. 

Guam. 

Eso ¿es mocho! 
Pues una y mil veces 10 
Hago en la tierra dibnjoa , 
Una j mil veces el vienio 
A puras voces aturdo, - 

V lanipoca viene Livia. 

cinuNO, • 
Esta vei sola presnmo 
Volver á invocarla.— Escucha, 
Bella Juiiina... 

EBCERAXI 



'o acompafiaT. 



Pu^s vo; á ampararme asi, 
('lelos, ¡le vuestro fa,cor. 



Vaeilra es b causa , Seitor. 
Volved pur vos, y por mi. 

( VtMe Jnitiita g Utaitdra.) 



HOSCON.— L1V1A. 



El posible que talleras 






boude IOS ojos le vieron! 



Ba engaho, pues inliero 
Que vo no debo contar 
Lm oias que no le quiero. 
Vsldeuuaao(¡ay de mi!) 
Te di la mitad k tí , 
Fuera iniuria muy cruel 
Coiiltnelo lodo i él, 

■oacu:<. 
Cuando yo, lógrala, creí 
Que fuera tu voluntad 
loda mia, ¡con piedaJ 
Haciis cuentas!.,. 



Coiiservaa loda amistad. 

■utco.v. 
Pue« que tu constancia es tal. 
Adiós, Livia, baaia maBaiia. 
Solo, te ruega mi mal 
(fue pues eres su tercíaoa i 



QueToruda de tus vocea. 
Aquestos monles discurro. 
¿Qué me quieres! Qmí me quieres , 
- Cipifaoo! 



;u slncopal. 



En lodo hoy no me has 
Has no sea menester 
Enviar maiUna por ti. 



En lo* imperios cerúleos 



Y asi con la toen» cumplo 
Del encanto, i lo iirlrinrado 
Del monte tu vista huyo. 

Espere . aguarda . lu'stini. . 
Has iqué me asombro y dlívurro! 
. Seguiréis , y cale monte. 
Donde mi ciencia la tritio , 
Teatro serlí frondoso 

ne no ijilajno rudo, 
uei mas prodigioso amf>r 
' Qwe ha vislo efckio. (Vas«.) 

., u.nt.zodb/GoOglc 



AbemniicM 
De mujer ifae viene t srr 
NoTia.jTteue oliendo i liumo. 
Pero debió Je cogrrl» 
Del encanto lo absoluia 
Soplando alguna culada, 
O cocinado algún menudo. 
Uas no : ',eu cocñía j con manto ! 
Ucoira suerte la disculiH». 
Sin dada del>e de s*t 
(Ahora be dado ei) vi puntn ; 
Que una honrilla nunca huele 
HiOor); cogida dKsustu. . , 

Va la ha alcan/.ado , y con Pila , 
De aqueste valle en lo liicullo 
Lucbaiido I braios eiileros 
<()ue i braios |>arliUD3 , juiga 
jjue luciera mal en luchar 
Ll amante mas furrudo), 
A este mismo sltioiuelven. 
Desde aqui acechar procuro: 
Qlie deseo saber cómo 
Se hace du4 fueria en el mundo. 



Ya , bclUsima Justina, 

Kn t'slc sitio , que oculto, 

Ki el sol M pendra i rajM, 

h'i ji snjiUis el aire pu^o. 

Va es Inifro tu Ixtlle» 

De uiis niáKicus estuilioi ; 

Que por t.-<His«;utrte , nada 

Temo , iiaita ihttculto. 

El atma, Justina bella, 

Ue cui'Stas ; pero va jn/jcn , 

Siendo lau gramle el empleo , 

<^e no liu Mdo el pivcin mucho. 

Corre i la deidad el velo : 
' Ka entre (larilui , ni entre oscuros 
■ (olajes sv escomía el Sol', , ■ ■ • 

Sn» nsoa oueiUe iíiNor. 
- (It/'tcábrfla, p (•* un eiqueMo.) 

Has ¡a) iiifelIit!i<l<i<^veoT 

:tjii jerld eailiver mudo 

kiiin- MIS lira/os íne espera! 

¿Quién en uii instante PU<lo 

En ricoi'iDes desmayadas 

De lu pulido ; caduco , 

DesvaiiHCer lo^ primnre» 

De lurojoj to purpureo? 
IL EsgutLETO. 

Asi , Cipriano , son 

Todas bs glorias del mundo. 

abreui can él Cipñauo.) 

ESCENA XIV. 

CLARIM.-CIPRÍANO. 



EL MAniCO PROniGIOSO. 



;VÍsteenloraroiiel \ieiito, 
ü del centro en lo profundo , 
Yerto un cadivcr, dejando 
En sefias de polvo y humo 
Desvanecida la pompa 
Que llena de adornos trujo? 

¿ Ahora sabes que estoj 
Sujeto i los Iniortuuios 
De acechador? 

«raiAKO. 

I Qué sd blto? 

Detliliose luego al punto. 

Busqnémosle. 

Tiu biisi|aemas. 
ciraiAMu. 
Sijis desengaños procuro. 



ESCENA XV. 
EL DEU0N10.'-CtPI4UN0, CUniN. 

GCMOSlO. (itp.) 
¡J':«tM cielos! 
Si Juntas nii tiempo tovo 
Hi ser la ciencia y la gracia 
CuandO'ful cspirjlu puro , , 

' ' La gracia sola perd! ,' 
La ciencia no. ^COmo injusto*, 
Si esto es asi , de mis cieudas 
Auu Qo roe dejais el usa? 

CIFiltHO. 

¡Lucero, sabio maestro! (Sin verle.) 

No le llamra; que presumo 
Que venga en otro cadáier. 

DFJIOIIIO. 

4 Qué me quieres? 

cirniAno. 

Que del mucho ■ 
Horror que padezco absorto. 
Hescaies boj' mi iliscursa. 



ESCENA XVI. 

aPRIANO, EL DEMONIO. 

Apenas solire la tierra 
Herida, acentos pronuncio. 
Cuando en la acción que allá esta lia 
Justina, iliviito asDti[o 
Demiamory mi deseo... 
Pero i para qué procuro 
Contarte lo i¡ae ya sabes? 
Vbio, aliracela, y a\ punto 
üuo la descubvo (jay di; mlM, 
En su belleüa di'Seulirn 
ITn esi|uetelo, un» e^iuriia , 
I7na Imagen, uu trasunto 



De 1* muerte , que en disUnut 
Voces me dijo (;oli quésusiol) : 
f Asi , Cipriano , son 
Todas las glorias drl mundo.* 
Decir que en la magia taja , 
Por mt eJeculaJa , estuvo 
El engallo, no es posible; 
Poroue yo , punió [mr ¡Hinlo 
La obrí^, sin qni' errar pudiese 
De sus caracteres mudos 
Una linea, nt una vox 
Ue sos mortales conjuros. 
Luego tú me has engañado 
Cuando yo los ejecuto. 
Pues solo Taiitasmas hallo 
Adonde bermosuras busco. 

' uCMOtiio. 
Cipriano, nibnhnenU 
Defecto , ni en mi le bobo : 
En U, supuesto que obraste 
El encanto cuu agudo 
Ingenio; eo mi, pues et mió 
Te enseñó en él cuanto supo. 
El asombro que has locado , 
Has superior causa Luvo. 
Has M importarl ; que yo ' 
(jue (u descauso procuro. 



No es ese mi intento ya; 

Que de tal suerte confuso 
Este es[)anto me lia dejado , 

?ue 00 q ni pro medios tuyos. 
asi, pui's que no has cumplido 
Las condiciones que puso 
Hi amor, solo de ti quiera. 
Ya qiip de lu vista huyo, 
Qne mi cédula me vuelvas, 






Vo le db'e que te había 
De ensenar en este estudio 
Ciencias que atraer pnilieseu. 
De tus voces al im|iulso', 
A Justina ; f pues el viento 
Aqui i Juslma te trujo , 
Vilido lia sido el contrato, 
V yo mi palabra cumplo. 

Tú me ofreciste que liaTfia. 
De coger mi amor el fiutn 
Que senibrab:! mi et|ieranita 
Por estos moutes incultos. 



Va la ti eo los bri»is tuyos. 

CIPHUXO. 

Fué nua jwmbra. 

I''ué un prodigio. 
cnuuNo- 
4 De quién T 



i\ cuyo fué? 
iiMumia. (TemNitiP.) 

°'"'r^,ís(??&teoglc 



COHEDtAS DE DON PSDRO CALDERÓN DE U BARCA. 



Va Ka», <[De i su cargo tnvo 
A iniiina. 

CIPIUNO, 



Tiene este el poder de lodos. 

LoeRO MlaineDte m nno 
Pues coa una volunlid 
Obra mas que lodos junios. 

tto lé natía, no té nada. 



Ya loilo d pacto rt _._ . 

Que bice coniigo; j t-n nnmhre 
De aqnese Dios te prpgniiio : 
;()iié te ha.obUgado > uuiiNirarla T 



Guardar bu honor limpio ; puro. 

Luego ese es sam» lion^.id, 
Pues i[ue no permite insulto 
Mas j qué perdiera Justina, 
Si aquí se quedaba oculto? 



Luego ese Dios todo es vIíU , 
Pues viú los dafios Tatutos. 
Peroino pudiera ser 
Ser efencBnio tan sumo, 
Que no pudiera tencerle! 

No, que SD poder es mucbo. 

Luego ese DioS todo es manos , 
Pues que cuanto quiso pudo. 
Dime ^qulén es ese Dios , 
Ea quien boj he bailado JuDto 
Ser una suma bondad. 
Ser UD poder absoluto , 
Todo vista j lodo mano* , 
Que bi laoUn áitos que buscoT 

Ko lo sé. 



cmiiNO. 
ipaé et lo (¡ue molerle pudo 
Coaira miT 



Pk» tMMo unpara t los mjoSt 

ísauMn. {RaMew.) 
Si , mas va es larde , ya es tarde 
Para halfarle tú , si Jui^fto 
Que lieodo tíi eubvo ntio , 
No bu de «er vauUo ujo. 



Eu ni poder 
Tu Dnna esli. - 

GiniUKo. 

Ya presumo 
Cobrarla ite ti , pues lué 
Coiutlcional, j no üudu 
QuiUrtela. 

4 De qué suerte T 

Üesia suerte. 

{Saca la espada, tiraU al DemaaU.s 

<u le eneutitíra.) . ' 



F.\ que ps podi'r absoluto, 
V nn depende de otro , 
Veiiceri mil iiirorlunios. 



Desesperen tus discursos, 
Quiero que sepas que ba sido 
E¡ Demonio el dueño lujo. 

cirHuno. 
¡Quédieesl 

DEMOKIO. 

Oue yo lo soy. 
CiraiAno. # 
tCoD cninlo asombro te escucbo í 



1 LueRO ™ 
Pavor, aa 



I» tengo esperanis , 
. amparo 6 recurso. 
Que tanto delito pueda 
liorrarT 



Eslé aqueste acero agudo; 
Pasándome el pecho, sea 
Mi voluntario verdugo. 
Has ;qué digo! (jniítu de U 
Librar i Justina pudo , 
¿A mi DO podrji librarmeT 

No, que es contra ti in ioinllo. 
El no ampata los delitos. 
Las Tirludes Si. 



Y el premiar se 

DEkOHlO. 

También lo será el premiar 
y el'castigar, pues es justo.. 



. Vo la tengo. 

Todo es minos ; 
!] labrl romper tos nudos. 

DEMOIUO. 

nejnréte yo primero 
^utre mis brazos dirunlo. 
{Uiehaa ioi dát.) 



DBHo:(ia. {Arribando de tnlre iw tri- 

M( á Ctprü»».) 
Ek te ba dado la vida. 



Sili (a el pilidn del Gobenidor. 

EBCEHA XTIL- 

EL GOBERNADOR, PABIO, soíumi 

GOBEBKiItlOR. 

iCÓDM ba «ido la prisioul 

Todos en sd tulesia estaban 
Escondidos, donde daban 
A sd Dios adoración. 
Llegué con armadas gentes, 
Toda la casa cerqué , 
Preadllos,;losHevé 
A cárceles diferentes; 

V el suceso, en fin, coocluyo 
(k>n decir que en esta ruina 
Prendi i la bermost Justina 

V i Lisandro , padre sujo. 

coansuDoa. 
Pues Si riquezas codicias. 
Puestos , honores y mas, 
jpómo esas nuevas me das, 
Pabio , stn pedirme albricia* ? 



bo, 4M vat» pntot. 

,nt,zodb/L-.OOglC 



Aunque fO con m casUgo 
Parece que escanneiilar 
Quise UkIo eale lugar, 
üi la verdad , Fabio , digo , 
Otra es la causa tior qué 
presos han vivido ua aíio: 

Y es qae asi de Lelio el Jui^o 
Como padre tBeguré. 
Floro, su competidor. 
Tiene deudos poderosos; 

Y esUDdo lo* do* cetosos 
y empeñidt» e" BU ^<of>f • 
Temt que habían Ue volver 
Oír» Vei* I» cuestión; 

Y basta quitar la ocasioo , 
No me quise resolTer. 
Goo este inieoto buscaba 
Algún color con que echar 
A Justina del Ingu; 
Pero nunca le encontraba. 

Y pues su virtud Ungida , 
No solo ocaston me da 
Hoj de desterrarli va , 
Hm de quiUrla la vida, 
Mo estén mas presos; j ul. 



EflCEHA ZVm. 

EL GOBüRNADOR, soloÚos. 

Gi'BClKAOOll. 

Ya esU en mi poder Justina , 
Pres^ 7 convencida : pues 
¿Qué espera mi rabia flera. 
Que ;a en fila no ha vengado 
Los enojos que me ha dadot 
A.sangnenlas manos muera 
De-un verdugo. — Vos, mirad... 

• {Aun toldado.) 
Que aquí la traigáis os mando 
Hoj i u vergüenza, dando 
Escindalo en la ciudad; 
Porque si en palacio estdi , 
Nada i darla vida baste. 

( Vate tí wldai» etm »trei.) 



PABH) . LELIO , FLORO. — Diuoa. 

FABIO. 

Los dos por quien enviaste , 
EUin i tus píunias y». 

Yo que al Qn solo deieo 
Parecrr tu büo esia vei , 
No te miro como iuei , 
I Con los temores de reo ; 
Sioo como padre airado. 
Con los temores de hijo 
Obediente. 

Y JO colijo, 
^ntodanie de li llamado , 
.Que es part darme , seitor , 
Castigos que no mereico. 
Pero A tos plantas me obeico. 

COHHIUMMl. 

LeHo,Floru, mi rigor 
Joalo con tos dos ba «ido, 
Porqne si no os castigara , 



EL MÁGICO PRODIGIOSO. 
Padre , no juex me mostrara. 
Pero teniendo entendido 
^ los nobles no duró 

Nunca el enojo, j que ja 
Quitada la causa esll, 
intento lúadoso jo 
Haceros amigos luego. 



Deso, fi libraros me obligo , 
Que si et deseo gaBo loco 
""e de vuestro amor tenéis, 
dudo que lo seréis. 



EL DEUONIO, ciKTi. — Dicaos. 
. Kuonio. (Dentrt.) 
¡Guardáellocoiguarda elloco! 

eoiBuuBoa. 
íQuéesestoT 

Yo lo iré i ver.' 
[Uega ú ta puerta, n vuelve luege.) 

COaERIUDOR. 

En palacio lanío ruido, 

,l>e qué puede haber nacido? 

Gran caufa debe de ser. 

Aqueste ruido, señor 
(líscacha un raro suceso) , 
Es Cipriano, que al cabo 
De tantos días ha roetio 
Loco j shi juicio i Antioquia. 



Eu aqueste estada puesto, 
eunx. (Dentro.) 
¡ Gurda el loco, guarda el loco ! 



■ cmiAim. 
Nunca JO be estado mas cuerdo; 
Que vosotroi sola los locos. 



Ciprliuo, tpuesquéesesioT 

CI PRUNO, 

Cobenador de Anüoqula, 
Vlrej de! sran cesar Decío, 
Flora j Lelio, de quien lU 
Amigo tan verdadero, 
Nobleu ilostre , gran ptebt , 
Bsudroe todos ateolos ; 
Qne por hablaros ü lodos 
Juntos , i palacio vengo. 
Yo soj Cipriano, jo 
Por mi estudio j por mi iogenlo 
Ful asombro de las escuelas. 
Fui de lu ciencias portento. 
Lo que de todas saqué , 



Fué una dada , no saliendo 
Jamas de una duda sola 
Confuso en mi eoleudinieDlo. 
VI i Justiua . j en Justina 
Ocupados mis afectos , 
I>ejé i la docta Hinerra 
Por lafnamorada Véous. 
De su virtud despedido, 
Mantnve mis seniimienlos. 
Hasta que mi amor, pasandn 
De DU extremo en otro eiiremo, 
A UQ huésped mió, que el mar 
Le diú mis plantas por puerto, 
Por Justina ofrecí e1 alma , 
Porque me cautivó á un tiempo 
El amor can esperanzas 
y coo ciencias el iogeoio. 
Peste , discípulo he sido , 
Esas montanas vitienüo, 
A cuja docta fatiga 
Tanta admiraciou le debo. 
Que puedo mudar los montes 
Desde uu asiento a otro asiento ; 

Y aunque puedo estos prodigios 
Hoj ejecutar, no puedo 
Ainer una hermosura 

A la voi de mi deseo. 

La causa de no poder 

Keodir eate monstruo bello, 

Ks que ha; un Dios que la guarda , 

Kn cu JO conocimiento 

He venido 1 confesarle 

Por el mas sumo j inmenso. 

El gran Dios de los cristianos 

Es el que i voces conüeso ; 

Que aunque es verdad que jo ahora 

Esclavo SOJ del infieroo, 

V que con mi sangre misma 
Heclia una cédula tenso. 
Con nd sangre lie de borraría 
En el marlirio que espero. 

SI eres juei , si á los crisüanos 
Persignes duro j sangriento, 
Vo lo SOJ ; que un veneraUe 
Anciano, en el monte mesmo 
El caiicter me imprimió 
Que es su primer sacramenlo. 
£■ pues, ¿qué aguardasT Venga 
El verdugo, j de mi cuello 
La cabes* me divida, 
e coo eiirafios tormentos 
Acrisola mi eoosiancia ; 
Que JO rendido j resuello 
A padecer dos mil muertes 
Estuj, porque i saber llego 
Que sin el gran Dios que hosco. 
Que adora j que reverencio, 
Las humanas glorias son 
Polvo, humo, ceniza j viento. 
(Cae ^ea abajo en el tuelo, eom» dri- 
napiidí.} 

COBSBMÁDOR. 

Tan absorto, Cipriano , 

Me dejala atrevimiento,' 

Que ima^nando castigas, 

A ninguno me resuelvo. (PitiniíiU.) 

LevtnUte. 




'.tSS'gle 



COUEDIAS DE DON PEDHO CALDERÜH DE LA BARCA. 



Coo eso títo cadAvi-r 
Todos iota la dejemos ; 

(Áp. á Jm pretenlti.) 
Porque cerradot loa do«, 

«nizjk mudarln de Intento , 
téndose morir el uno 
Al otro ; ó sanado ; liero, 
Si DO idorareo mis dioses, 
Horiráa con mil tonneuiot. 

lEUO. (Ap.) 
Eptre el imor ; el espanto 
ConfitM voj jr sii3|ien»o. 

FLOHO. (Ap.) 

Tanio tenso que seniir. 
Que CIO sé qué es lo que siento. 
(Yante lo4i¡t, miuot intliaa.) 

ESCENA XXllL 



jTodos os Tais sin halilarme? 
Cuando jo coiileola vengo 

■Inerte , puRjue la dirseo \ 

{Repara eñ Cipriana.) 
Has sin duda es nil castigo. 
Cerrada en'e'sie aposi-nio , 
Jiarme moerie dilatada, 
'Acoaipariüda de un muerto, 
Pues solo un caüAver me bace - 
t'^mpaüla. ¡Olí tú, que al ceulro 
De donde sallsle, vuelves! - - 
¡Diclioso ti), si In lia puesto 
Eu este estado la fe 
Que adoro! 

cihiiA^o. Ifittt^indtte.) 
Hoinlnio soberbio, 
íQiié ignardat, qu« do desatas 
Hivldaeu!... . . 

[Ve d Jtnttna, y ¡eeántate.) 
¡Vtlsarae el cielo ! 
{Ap. ;No es Jostinala que miroT) 

íosTiM. {Ap.) 
¿So es CiprlaiM el que veo f 

CIFRIAXO. {Ap.) 

Has DO es ella , qur en et aire 
La Qnge mi peosamiento. 

JDSTIIU. {Ap.) 

Has Qo es él : por diiertirme 
Fanlismai me flnge el Tiento. ' 

Sombra de mi liuttatla,.. 

nnakm'de mi deseo..; 

Asombro de mis sentidos..., 

Hwrar de mis pensanlentM... 

ciFnu:(o. 
lOaé nw qiflerest 

lQuéme<iidereB! 

CIFUUKt. 

Ya DO te Hamo. {A qné efecto 



NI JO i ta JlamtKia Tengo 

CIPKIAJO. 

Pues ¿cómo esli.s aquí ? 



También eBlo<r preso. 
Pero tn jirloil , Justnia , 
I Itlnie ¿qué delito lia hecbot 

\ No es delito, piíes bu sido 

' l>ur el aborrecimii'iiU) 
De la fe de Cristo, a (juien 
Como a mi Dios reverencio. 

Bien se lo debes, Justina ; 
Uue tienes nn Dios lan Iraeno, 
Uue vela en defensa tuja. 
llu tú que escucbe mis ruegos. 



Con ella le llamo ; pero 
Anoque del no desconDo, 
Nia extraBas culpas temo. 



JDSTISá. 

íA (tnéelbctotft 
cuTYientiDopMOSo. 



ia de^il 



i^Aj, qné inmentoE toa 



Son f ns CiTores. 

ciPBUHa 

{Habrt 
Para mi perdón T 

iDsniu. 
Es derio. 

CIFBIjIKO. 

iCAiao, si d alma be entregado 
Al demonio misojo, en precio 
De tu liennosura? 

jusntiA, 
Na ijene 
Tantas estrellas el cielo , 
Tantas arenas el mar. 
Tantas CHitellas el Aiego, 
Tantos Itomoa el día , 
Ni ^ntas-pinmas el viento, 
Cono él perdona pecados. 

cirniANO. 



PABIO, trauendo pTt$M á UOSCON, 
clarín t LIVIA.— CIPRIANO, JUS- 
TINA. 



Si ellos quieren ser crlslíinos, 
^ck qné cdlpa tenemos? 



Un caiAtH). — Dicnos. 

A Justina y i Cipriano 
El gobema''or Aurelio 

¡FelicTomit veces. 
Si el pnra el Iiii qoe deseo! ~ 
Note acobardes ,'Cipriaua. 

ctpiuno. 
Fe, Tgior y inimo tengo ; 
Que si de mi esclatitnd 
La vida ba de ser el precio , 
Quieo \\ alma dló por ti , 
¿Qué hará en dar pir Dios él CUerpoT' 

Que en la. muerte te qiierria 

Oíje ; ; pues i morir llego 

CoQtlso, Cipriano, ya 

Cumplí mis ofrecimientos. 

{Va*te Jiutiua, Ciprinno t et ertaé».) 



HOSCOS, LIVIA, CLAR1M. 



Van! 



Lo* tres t xítIt quedanios. 

CUBpl. 

No muebo ; que falja on pleito 

8 no averiguar : y aunque aquesia 
o es oeasiun , por si luego 
No ba; tugar, no seri justo 
Que ec&emos i mal ef tiempo. 

¿Qné pleito es ese! 



Un aBo entero, 

V un aBo Hoscon ha sido 
Sin mi intermisión lo dneBo ; 

V k tata por cantidad. 
Para' que iguales estemos. 
Otro ano has de s» mía. 

uvj*. 

E'^-es de mi presumes eso , 
habla de hacerte ofensa T 
dias lloraba enteros 
Qtte me tocaba llorar. 



No era bo; dia de plegaria. 

81 m , que si bien me acuerdo, 
El día queme amemé. 



'X^->gk 



V fiííroD pares'los dia: 

Vo me doj por ssiisfeudo , 
Porque iiD lo ha (Je apurar 
Todo el bouibiv. — Mu ¿qné e» «lo? 
{Sueua gran ruido ie Umpetta4.) 

Es<znA xxvn. 

ELR0UeilNAD0K,R4nTB;ÍH('aa.FA- 
BiÜ, LICLIÜT f Limn, Me* alliaTe- 
laéM; éttput*. KL DtSXOmo. 



¡(hi^ conhúiou ! ¡qué [lorteulu ! 



Sin dada m ba desplomado 

La m^uiíia d« los cielos. 

{Siuna la temeitint, g lalen Fabio, 



I temoeiítad, y sal 

Ulh y Fturo.) 



EL MÁGICO PRODIGIOSO. 
De cajo abrasado uno 
Abortos horribles son 

Los relina pagos y inieuos 
Sobre nosoiros cae. 



Della 

Ud disforme monslnio horrenda, 

En las escamadas coiicbas 

Da nna sierpe sale, jr puesto 

Sobre el cadalso, parece 

Que nos Huma i su slleaelo. 

{Dttcübrett ei eaiaUo c«n lat eabeuu 

ueuerpoiáe Jaitíaat apriano, g el 

Demonio, tn I» alto, KbretmaHerpe.) 

DiaoMio. 

Oíd, mortales, oid 

Lo que me mandan, tos délos - 

Que en defensa de Justina 

Haga i todos maniflasto. 

Vo ful quien por disfamar 

Su virLiid, formas nngiendo, 

Su casa escalé,-; entré 

Hasta su mismo aposenlo; 

V porque nunca padezca 

Su honesta bms desprecios, 

A restituir su honor 

De aquesta manera rengo. 

Cipriano, que con ella 

Va'ce ev feliz monumento. 

Fué mi esclavo ; mas borrando 

Cnn la sangre de su cuello 

La cédala que"" ■""■" 



Ha dejado en blanco ellieDE 
Y los dos, I mi pesar, 
A las esferas tobleodo 



Del sacro solio de Dios, 
Viveo en míjor imperio. 
Esta es la verdad , ; yo 
La digo, porque Dios mesnM 
Me tuerza i que ;o la diga , 
Tan poco enseñado i hacerio. 
{Cae veloanenU ', g JUadese., 

¡Qué asombro! 



Todos estos s< 

gue aqueste mígico ba hecbo 
Q su muerte. .' 



Si los dudo ó si los creo. 

LELIO. 

A mi me admira el pensarlos. 

Yo solamente resueko 
Qu» si ét-es migico. ha ddo 
El mlgico de los cielos. 

.Pues dejando en pié la duda 
Del bien partido amor nuestro. 



Pedid perdo 



,t,zodb,Google 



tyGoogle 



LOS EMPEÑOS DE UN ACASO. 



DOM FELTl. 
DON IVKH. 
OOM DIEGO. 



I, criado. 
LISARDO , criada. 
ÜOH ALONSO, Hdo. 
LEONOR , hij* de Don Atonta. 



ELVIRA , litrtun* de D»n Díeg». 

INES,eríarf«. 

JUANA, cria^. 



JORNADA PRIHBRA. 



DDK FÉLIX T DOn DIEGO, aeueht- 
üiadou; detpuet, DONALOíiítO 1 
LEONOR. 

na?! FÉiii. 

O be de malar ó morir, 

O «luiéQ tois he de saber. 

Paea mirad cómo ha de ki : 
Qoe yo DO k) be de decir. 
con ?t\.n. 
Coa loesira laaerie 6 



{iopermiieo. 

DeiU suene 
He de fiiiealar derewlello. 

wjx tClk. {Ap.) 
No be tbto lator igual. 

DOfl MISO. (Af.) 

\ Qoé grao brío ! 

MU u«nso. {Dentre.) 

\ En mi porial 

Cndiitadátl (Qué es KiuelloT 

Dadme una espada y broquel, 

y ncid Ince». 

LBoRoH. [Defitrc.) 
Setior, 
AdTlerU... 

Don 4Lomo. Ifientro.) 
Snelia,' Leonor. 
uonoR- {Dentro.) 
Ho hu d« Mlir. 

NH MICO. (Ap.) 
Vas cruel 
El ya el lance; que al ruido 
Lux bajan, y eii esie esiado. 
Es fuer» ler vo el culpado. 
Siendo yo el aborrecido. 

A euatqDier lance dispueiio. 



DON ALUBISO ; LEONOR . deteniin- 
dale; INÉS, cur íus.— DON FEUX, 
DON UIEGO. 

iQuéesesioT 
BOn DiCGO. (Enftosado.) 

ÍAp. Bten ocnllarme ser! , 
luoqiie i mi valor 1« pese.) 

; Pues cómo ea ni casa!... 



CabaUeroosloúirt. 



Ete 



t>o:i rtLii. 
Si haré, en hahiendús seguido. 

ora ALONSO. 
¡5e¡turDoDFí1ii! 

DonrÉin. 

(QuébasUoesiD? 

LEOROI. (^p.) 

Huerta estoy. 
¡ Cielo*! iqué babri sucedido? 

DON FÉLlX. 

Yooskiiltré.drafttiesque 
Siga i aquel hombre. 

Eso no; 
Que baliiendo salido yo 
A poner paz, pues se fué 
El bombre con quien reflli. 
No e^»on que le sisáis, 
Si yaMlgado no estiís 
A uacHlo; que si decía 
Que os Importa darie muerte, 
El primpro aeré yo 
Que le siga. 

DON FtLIl 

Porque no 
Diacurrais de a qiiesa suerte 
Contra mi reputación. 
De aeguirie dejaré 
V la ocasión os diré. (£nvatN 

I Culi pndo ser la ocasión ? 

Estando ahora Jugando < 



Una duda so ofreció 
Sobre uua suerte , que yo 
Ganaba : solicltiindo 
Defenderla como mía , 
Se atraiesó un caballero 
Que, apasionado , el primero 
Juigd que JO la [lenlia. 
Yo que declarada vi 
La suene con tal rigor 
Contra mi y de otro en favor. 
No sé qué le reapoitdl. 
Que. le obliga i que sacara 
La esparta. Como uos vieron 
Empeíiadoi , acudieron 
Todos 1 que oo pasara 
A mayor extremo el lauce. 
Colérico me salí 
De la casa : é\ hasta nqul 
Vino siguiendo mi alcance. 
De otros dos acompaftado . 
Que te sei;n¡an. Yn putv. 
Viéndome embestir de tres, 
De aqueste umbral amparado 
Me Intentaba defender, 
At ruido salisteiR vos , 
Rellriodose los dos 
Antes de dejarse ver, 

Y él Umbien se reUr¿ 

Eu vléndós. Aquesta ba sfdo 

La causa : perdón os pido 

Del alboroto ; que yo 

Siento mas el ver que vos 

Os hayáis sobresaltado. 

Que lio el dlKansto pasado. 

Con esto quedad con Dio». 

[Quiere Ine.ydeüáiule Den Aloner.) 

r.E'i^ina. f Ap.) 
Albricias, ¡ délos 1 
tina y mil veces os pido 
De que por juego baya sido 
La otaron , y ao por celoa. 

Pues iqué es lo que me mandsitT 

Lo qne yo- os lopllca ea 

Que , puesto que os buscan trH, 

Solo de aquí no salgáis ; 

Íue habiendo mi casa sido 
e vuesiro riesgo sagrado, 

V habiendo al lance llegado. 
Muy necio y inadvertido 
Fuera , si solo os dejara 

Ir. Yo tengo de ir coo voa. 
DonrtLix. 

81 eso i permitir» 



,.,G?)oglc 



COHEDUS DE DON PEDBO CALDERÓN DE U BARCA. 



LEOnoii. 

Tendré , serft de que ao' 
llaga mi pudra... 

DiisríLix. [Ap.) 

i Ah traidora ! 

Rjprapra lo mejor ; j asi , 
Que 01 acoDipaüe le mego , 
Hasta vaeelra casa. 

í^ué se dijera de mi 

Sido que jo, lie temor, 

Dp aquí i salir no liahia osado , 

Sino lau acompañado? 

Y asi os suplico , s^^Sor, 

He hagáis merceil üeqiip<laros; 

8ue conmigo un liabeís de ir, 
i yo lo l)e de permitir. 

R;^ pd rano el excnsiTOi ; 

Íoe ha de ser. V'asl, aunque estoy, 
or estar ya recogido , 
Como veis , medio vestido , 
Os ruego que miéDiras voj 
A lomar dd Terrernelo , 
De aquí no salgáis.— Leonor, 
Tinle Li^. 



ESCENA IV. 

DON FÉLIX, LEONOR, INÉS. 
POS FÉLIX. 
Soelta ;si no, vite el cielo. 
Si me detienes asi, 
Uoe diga la causa... 

iKix r¿Lii. 
Del disgusto; pues me fuera, 
Por Ir hujeudo de ti , 
Cuandfi no porque imagÍDe 



■s la suerte, y no mia. 

I Saqué la espada ( ¡ ay de mi ! ), 
I Llegó tu padre y así , 
■ Con equivoco conceto 
I Hahló a los dos mi dolor, 
1 Torpe conrúndiendo 3 ciego 
: EmpeGos de amor y juego; 
' Que también es Juego amor. 
Pues siempre anda con recelos 
El lahur de sus rigores , 
Dexanaiicia en los favores. 
V de pérdida en los celos. 

D011 Félix . sefior, mi liien , 
: Fálteme cíclelo, si di 

Ocasión para que i ti 

l'esar ninguno te den 
I Sombras iiue en el aire haría 
I Tu misma Imaginación. 

No son sombras las que son 

Tuina ínKi V i...n« Tw.i'i 



ic i.ai 



imigo 



Tu del juego ocasionado, 

Y querer que yo el curado 
Te pague! 

MN Tíia. 
Por no decir 
La ocasión que me obligó 
A sacar la espada aquí, 
Aiupadraesolin^; 

?ue DO, ingrata , porr|ue no 
enga ra;iDn de quejaime. 

Y bien de m¡ voí puilii-ras 
Tu culpa ¡«rtTir, si vieras - 
Que con tos dos declararme 
{folie 1 un tiempo ; pues la suer 
0« yo llngl que ganaba, 

Pra la que aoMr me dalia 
' De liahlarte eu tu casa v verle. 
El caltallero emtxniado',- 
(Jue esperando en tu portal 
Estaba veolura igual , 
Es aquel que inieres-ido 
Inxgo qae yo la perdía: 



Culpa tuya y pena w 

LEONOR. 

\ plegué al cielo, que sí sé 
Uuien pudo ser, quien asi!... 

ESCENA V. 
DON ALONSO. - Dicnos. 

Vamos, DoD Félix, de aipii. 

Bien i mi pesar iré 
Acompasado de \os 



Noesié. 

Perdonad, por Dios, ' 
Señora, el justo cuidado 
Con que es ftieru que quedéis ¡ 
Que vos la culpa tenéis. 
Pues Ir no me habéis dejado. 

SI asi obedecer prevenga 
A mi padre, vos veréis. 
Aunque la culpa me deis , 
Que es culpa que yo no tengo. 

Venid, que dejacos nuiero 
En vuestra casa ; y despued^. 
Sabiendo el hombre quien e; ,' 
Hacer las paces espero. 

LEOItOM. 

Fáciles de bacer se rin, 

Puesto que agravio no ha habido. 

ton ttux. 
tio mucho , pues orendido 
Estoy yo , viendo que eslin A 
Tres enemigos ( ¡ ay cielos !) 
Declarados. 

LcoNun. (Ap. á Don Félix ) 

iCuiles son< 
noN rÍLix. iAp.A Leonor.) 
i Eso dudas! Tu traición 
V su ventura y mis celos. 

(Vjmí Don AlúniB y Don Félír ) 

ESCENA VI. 

LEONOR, INÉS 



El que en mi cwa embotado , 



No sé ; mas aquel Don Diego 
Que tu belleza enamora , 
Solo pudo ser, señora . 
Quien tan atrevido j ciego 
I be atreviese i estar aquí. 

. Dices bien ; pues no estuviera 
, Quien mi desden no sintiera, 
' 1 an desvelado por mi. 

Pues si él tu desden adora. 
No i ti la pen» te des. 
teoNoR. 

Ueste pesar. Cierra ahora 
. Esj puerta , y i peníar 
■ Ven conmigo en mis desveto*. 

Cómo (lodré de sus celot 

A Félix desenojar. 

iiws. 

Eso vo le lo diré. 

No oindole i su nasion 

Ninguna satisbction. 



Porque en la varia fortuna 
De los-celns y el amor. 
La salisraccion mejor 
Suele ser no dar nmguna. 

Es engaño ; que también 
F^s cierta especie de culpa 
No acertar con la disculpa. (Vai 

Si supiera que ful quien 

A Don Diego le avisó 

Que i aquestas horas i hilera 

A darme un papel, ¡qué hiciera? 

Has buena díi>culpa yo 

Me tengo , para quedar 

Del lance desempeñada. 



V sirvo para a\ 



ESCENA VII. 

1 V JUA^A , lapadaá 
JUAN, HtKNASuO. 

Va sabéis que h licencia 
De seguirme, caballero. 
No dura mas que hasta aqui , 

V asi que os volváis os ruego. 

Va sé que lodos los dias 
Que cnese Parque os encuentro, 
Dando en su florida esianda 
Al mayo Hores, al cielo- 
Rayos, cristales al rio, 
Lux al sol , envidia at viento , 
Me dais licencia ds hablaros 

V de veniros (iguicndo 
Hasta aquesta calle, donde 
He despedís con precepto 
De que no os siga ni sepa 
Quién sois, cu»|ey aieulu 



byGooglc 



TmIo me loTO, que bice 
I)«llaflnpxa,crt'jenda 
Que. algún;) vei at\ descuido 
Naciera el merecimieiilo. 
Vos, por ra(s nue yo procnre 
ServiriM j obedeceros. 
Nunca os áan por enienJida 
I Ue mi corlas reiiüimientu; 
Aiile» ofeiidiila jingo 
,(jiie me casLi|;jis , supupslo 
()ue aun uo me tial)ei» permitido 
Lli-gar cBesculiteria » veros , 
Como en veitgaiiz» lie laiiia 
Obediencia ; poniue es ci 



n pülilic. 



Suele» tViter uuos Tuerus 
Las damas, que oliliga mas 
Uue el guardarlos, el rnpiperlos, 

V asi , viendo (|ue ya el majo , 
Tiranantenle depuesto 

IK'1 imperio de Ui llores. 
Le drja á junio el imperio , 
TemeroüO de ter que entre 
Abrasando i sangre y fuego 
En las fírliles caiiipaüas 
Los Ti-rdes uinnfos del tiempo ; 
Ko quiero esperar i que 
Desle hermoso sillo (meno 
La esiscion cese, y pasando 
El MU siglo de acera 
(Mejor que el de oro), me quede 
Llorando yo en el de iiierro 
Kl no Jiaherus ronocMo. 
Uíscíilpemc un argumento, 
Por ver si con la raioii 
Vuestro recalo convenzo. 
Vqs me maii'lais ipie no os siga ; 

V yii, que seré , os conQeso , 
O descorlés en seguiros, 

O necio en obedeceros. 
De necio á de descortés 
Estoy peligrando al riesgo : 
¡Ved vos la distancia- que haj 
l>e un defecto á otro defecto ! 
Pues de descortés -podré 
líiimeiiilarme con no serio, 

V de necio no, pues nunca 
Puede el necio no ser necio : 
Con lo cual veréis, seitora. 
Que en dos daños, escoRÍendo 
bl que to puedo enmeodir, 
Klijo dA mal el menos. 

U US babréúi de descubrir 
Ó derir quién sois , A tengo 
De seguiros donde pueda 
Mí curiosidad saherlo; 
Porque haberos -dado el alma 
Por fe del eniendimienio, 
E ignorar i quien la he d.tdo , 
O es pereda del deseo , 
O es desaliño del gusto, 
O et tibieu del afecto, 

V nada os esil mejor 

Que en mi no baja cosa desio. 

Señor Don Juan , quien btiscú 
Esta ocasión parí veros 

V para hablaros, dijera 
Quién es, f poder hacerlo. 
Ni vos li) podéis saber, 

m yo decíroslo puedo ; 

?ue hav nmcbos inconvenientes.-. 
de uiu solo os advierto. 
Con que , si queréis que os diga 
Quien toj, decíroslo ofrezco. 



Pues éu el loMante que 



LOS EMPEGOS DE V» ACASO. 
i Sepáis quién soj, estad cierto 

«ue otra ven en t uestra lida 
, olveí 1 hablaros uo ten^iu- 

: ;Terrible es la condición ! 
I V sin pensarla iiríinero, 
': No me atrevo a resolverla. 



iQué? 

Pnisadlj, y sea presto. 
{Hábtanu le* 4ot baja.) 
nen^CAMKi. (A tnei.) 
Hiél .iras que piensa mi amo, 
V mi''ntras yo tainbipn pienso 
Este liayo que no ensillo , 
Tripada menor, le ruego 
Hagas |iur iiil una lineía. 



Hernando, yo se to ofreico. 
Porque le quiero asi asi. 



Por lo propio 
Pensaba yo que el saberlo 
Kuera mas licU. 

Aporqué» 

HF.MXANPO- ' 

Porque oo hay gusio en el suelo 
Como quebrantar Ir^ cosas. 

1 Calles son T 

nea:<Atipo. 

Un juramento. 
Un destierro y un ayuno. 
Mas no presumas qiie es esto 
Lo que te quiero pedir ; 
Pues antes es mi deseo 
El que tanta merced me hagas, 

Sue me lo tengas secreto : 
ne estoy, si verdad te digo. 
Temblando iine he de saberlo. 

Que lauto le 



Oeslo. , 
Desde et dia que empecé 
A navegar e) estrecho 
Golfo de amdr. sin saJir 
De Abido para ir k Seslo, 
Supe quién era rol dama , 
Su cara, su entendimiento , 
Su calidad y su estado , 
Y todas cuantas encuentro 
Son Franciscas, Juanas, Luisas; 
Con que (poco maí ú menos) 
Todas ai Úalcuchiado 
Tienen sus alojamientos. 
Quisiera una dama yo 
Exlravaganle, y sngelo 
Capai de novela , poniue 
Es mi amor tan novelero , 

?ue tne le escribió Cerrtnies ; 
asi le pido y te ruego 
Que sin saber iq qi^én eres , 



He sdales mis pensamieotoi. 
Dame i entender que le llamas 
Paniasilea: y creyendo 
Ser infanra distraída, 
Viviré ufano y contenió 
De pensar que andas tra* mi 
Puesta en trabajo ; y con esto. 
Por no olvidar el beber. 
Beberé i>or ti los vientos. 

Pues por mnclio que imagine , 



8ue si tcn)io de perderos , 
o slguiéiidfis de cobarde , 

V de atrevido siguléndGs, 
Mejor es que de atrevido 

Oí píenla \ que en igual riesgo , 
Es civil Ma cobardía, 

V noble el alrevinilenlo. 

HIrad que aVenturais mucho. 



Ks verdad: 
Pero no por mi defecto , 
Pues hago yo de mi partti 
Las diligencias que puedo. 

Pues yo también de la miai 
He de hacer otro ai^menin. 
O es verdad nne para hablaros 
Busqué estpdisft'ai: que tengo, 
O DO. ül es verdad , segura 
Podéis estar de mi afecto. 
Si no es, i qué ox importari 
El saber quién soy , supuesto 
Que el Kalier quién soy no es 
Circunsuincia de quereros? 
y asi , señor , fiad de mi 

?ue os buscaré en otro pueilo , 
uo me sigáis. 

Aunque 
Adoro el Ingenio vuestro^ 
Aun no me doy por vencido 
De la réplica. 



ESCENA TtlL 



Ya es mi desdicba ir 



jlizodCyGOOglC 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALOEHON DE LA BABCA. 



BascÍDdSs retí)»!, 
Sabiendo que al Pirque fuiíleít , 
Y i (iognUir dicha tengo 
Bl btberoi encotí irado. 

lfujiiialo.M(tora,es«u>. íAp.deUa.) 

uniu. 
¿Si mi hermano not babri 
Conocido T 

Rtrlo lo temo. 
i>o:i itun. (Á Den Diego.) 
iPtttt qu¿ miudilat 

DON DIEGO. 

Un coidado 
Que eo toda el alma padetco , 
He imporu comoDícar 
Con TOS. 



Vo^rurfo 
Que en dejando aquesa dama 
kn su usa... 

RI.T1BA. (Ají.) 
¡ExlraBo aprieto! 

Conmigo vengáis; que yo 
A lo largo os voy alguiendo. 

jUAn*. {Ap. á tu affls.) 
iNo es nada! ¡seguirnos quiere 
Nueilro hermano por lo menos'. 
KLT[RÁ. (Ap. á Den Juan.) 
No permitaía que nos siga , 
Por Dios, ese cahallero. 
Señor Owi Juan ; que quien ta*u 
De vos solo igual recelo . 
iQué hará de otrof Y presumid, 
Aunqui; os diga mas i|ue puedo. 
Que importa mas que peiisr^' 



«.ME 



■o.) 



Por quitaros ese miedo. 

Auiiuue sabéis llegado á tiempo, 

[A Den Meto.) 
Que iba tan bien diveftido, 
Ui-sa manera vlnieiidoi 
I Cómo puedo dilatar 
tr con 1^1 



Ya yo la tengo 
Desia dama ; que iniea ella 
Agndeceri el encoeniro. 
Porque no la siga yo. 

Es verdad ; mas no por eso 
De mi estéis desconilado. 
Piles ya nueva causa lengo 
De buscaros, por sulwr 
Que os quiere ese cal)ailero. 

tPun qn¿ os importa i tosT 



Et cuidado con que quedo, 
l>e prcNunii que es augusto. 



(Jneni 



lasjga. 



CLVIIA. 

Si lo eslimo : 
Has también, Don Juan, lostmio.— 
Ven, luana. 

(Eeltaii d andar.) 

No hay que temer 

8ae nos conoció, supuesto 
ue nos deja ir tan seguras. 

iQnIén creyera qoeí un empeíio 
kual mi hermano me bJciera 
^paldasTpnes por él quedo 
Libi« ya de que Don Juan 
No me siga. Vamos presto. 



A sacanne del peligro 



Vuestra Alteza, oculto docBo 
De mit sentidos , en mi 
Tiene un esclavo. 

(Yante Elvira fJuMaa.) 

ESCElfAlX. 

DON JUAN, DON DIEGO, HERNANDO. 

Ya quedo, 
Don Diego, desocupado. 
i Qué mandáis T 

dI>:< DI reo. 
Estadme atento. 
Ta sabéis (como quien es 
Ni amigo tan verdadero, 

V i quien he franrjueado lodos 
Los archivos de nii pecho) 
Qae adoro i Doña Leonor 

be Mendoia , padpciemto 
Las iras ile sus desuenes , 
Las safias df sas desprecios. 
Consolado en sus rigores 
(Porque no es amor perfecto 
El que no se juxga bien 
Hallado en sus seoijmienlos) , 
La idoUtralia , pensando 
One en lan soberano empleo, 
Nadie hahia que ganase 
Las venturas quf yo pierdo. 
Mas ¡ ay de mi ! ¡ cuín burlado 
Vi«!a mi pensamiento, 
De si mesmo persuadido, 

V engañado de si mesmo ( 
Que 01 ro es mas feliz que yo. 
i Cómo mis celos reliero , 

I Ay de mi I ün que me mate 
La ponxofla de mis celos? 
Cómo lo supe , escuchad : 
Veréis 1» raxon que lengo 
De srnlirlos, ruando no 
lt:<sl:irii la de salierlos. 
Una criaila cpu.- sirve 
A aqiiese liíanu dueüo 
De mi vida , soboniaila 
Ue y.i d.idiva y p| ruego. 
Me ofreció darla un pa|)e1. 
Diciendo que su apoeento 
Tiene una reja que cae 
Al porUl; ) eo el lütatío 



D« la noche, le llenae; 

ten ella, una seria hádenlo,* 

iria i tomarle. Vo ful 

A llevarle el papel; pero 
Aunque bice la seña, ella 
No me respondió lan preito. 
Presumiendo que eaiaria 
Con sus amos, hice tii'mpo 
Dentro del mismo portal , 
De su oscuridad ciil)íerto ; 
Coando con la escasa luz 
De la calle , un hombre veo ' 
Entrar. Vo, mas recalado. 
De la puerta me deHendo ; 
Pero no lamo que ei 
No me sintiese, y diciendo : 
I No puede estar aquí nadie , 
}ue matarlo ó conocerlo 
ía no me importei, ta espada 
Sacó : yn eulünces, reauello 
A que habia de encuiñirme , 
La mía saqué. Al eslruendo 
De los dos , se all>oroló 
Toda la casa allá dentro; 
Salió su padre, y Leonor, 
A sn padre deteniendo. 
Salió con luí y criados. 
Vo entonces, reconociendo 
Que era dar noei* materia 
A BUS ahorre ciailentos 
Et ser cúDOcido, lomo 
La puerta y la espalda vuelvo. 
Rien claro está que seria 
De atención , y ito de miedo. 
Pues me obligó i retirarme. 
Mas que el temor, et respeto. 
Lo que sucedió no sé 
Coo el otro caballero, . 
Que detenido de todos, 
Se quedó ¡ ay de mi ! con dio*. 
Desle suceso pendiente, 
Hasta saber el suceso 
Ksluy i y i buscaros í\a 
Para que me deis cousejo, 
O me digáis qué os parece 
Uno que pensado lengo. 
Porque de cuantos caminos 
Previene mi entendimiento , 
He elegido el escribir 
A la criada, diciendo 
He avise de cnanto ba habido 
Desde anoche en casa ; pero 
Hallo mil diQcultades 
En el llevarle yo mesmo 
Ei papel, ni criado mió; 

V asi se me olreció un medio , 

V es que deis licencia á Remando 
De llevarle ; pues es cierto 

Que no siendo conocido. 
Podra dársele sin riesgo , 

V traerme la respuesta. 
Veré si con ella venzo 
Este tropel de desdichas, 
ICste raudal de recelos , 
Este piélago de penas, '- 
Abismo de sentimientos, 
Y. para decirlo lodo. 
Esta borrasca de celos; 

?ue donde ellos son los mas, 
odo lo demás es menos. 



El lance ha sido ootjdile, 
r jnigo por buen acuerdo 
El que lialieis tos elegido; 

V asi . aunque el disgusto sii 
He huelgo que nos h;dleis 
En ocasión que podemos 
Serviros.en algo yo 

V Hernando. 



Ye no me bl 



dbvGoogíc 



One no (lUtotera kervlr 
AuD lo qae sirro. 



Toral, HernaiKlo, por lii vida; 
Que ;o uu vesiido te orreico , 
Si mes respuesia. - 



Pues lomo, voy j rengo. 
iCiaao ba nombre la criaüai 

Inei. 

^Deqoéf 

Nosé.derlo. 

4 Pne* cómo fae de pregnatiT T 

^Abora reparas ea eso? 

Si,Mn)Dea1que 
Le dan ilempre. 



Corre preaio , 
T batea alguna invención , 
Con que pueüai eoirar deairo. 

■EMAniK). 

Aborabien, (ello iia de BerT 
A los do( cíu mi ingenio 
Que teais en la res|)uesU 
Hi iiidnstna j mi airevirnteoio. 
^Dóude me. esperáis los dosT 



Pnei 1 cHa al iastanie melro^ {Va*e.) 

Venid , Don Joan ; qne también 
Que TOi me eonielí deseo 
Qoé dama era esta tapada. 



Calle en fu Mtt li asi de Don Alonso. 



HERNANDO, 

t A j, Tntido , 
Ba qné eonfotlon me has puesto 1 
IfasídeqoéestaconfaslonT 
iSeri «le el papel primero 



LOS EHPElNOS DE UN ACASO. 
E80EKA XL 



i Dúnde last 

No sí. Usardoi 
loe aunque voiiia diciiii'lo 
Joe no be de ver en mi viila 
A Leonor, al punto mesmo 
Que lo proiiuuuian lus labios, 
Lo desmiemeD tos aféelos. 
mUíSi-SDo.' (Ap.) 

t Válgame Dio^ ! {Si «I vestido 
erí de color, ó negnrí 

tQDí es esto , cielos í ; hajr dos 
oraioqea en mi pechot 
Hay en mi dos albedrtos , 
Uos almas? No. Pues ¿qué es esta 
De proponer yo ana cosa , 
V contra mi mismo acuerdo 
Hacer otra cosa jo T 
Mis ¡ay! ¡que loco, qtie necio 
Ignoro que soy quien puede 
Menos yo conmigo mesmo ! 
BiaRjtnoo. {Ap.) 
Esta es (le Leonor la casa. 
Aqui me santiguo, v entro 
Con pié dereclio: Dios quiera 
^'o salga con el Izquierdo. 
Ahora bien , esta es la puerta. 
Llego ; llamo. 

¡Qué es aquello] 
I No llama mi hombre en la caM 
DeLeoDorT 



Que mis celos no presuman 

Sue es la sombra de mis celos. 
e aqueste umbral amparados. 
Por qnlén pregunta escúchenlo*. 



xa. 

fNES. — Dichos. 
nei. 
i Quién llama t 

■nuunito, 
¡Eincé, mi reina, 
Una Incf i qolen yo Tengo 
Buscando T 



baya dado io delante 

ua suegra de otro üempoT 

stiegras deste , ellas mfainu 



&•;; 
llevaran ; porque es cierto 
tne en la provlDcla de amoTt 
I alguacil de ra celo 
Toro Tara crinlna) , 
Pera T* ea dTÜ h ba f«e)io. 



Yo si. Para que ma tenga 
Tal Ine» por su cordero. 
En Btu brazos me reclino. 

; Qné ancianísimo concepto ! 
Vamos al caso, i Qué manda 
Vueaa merced después de aso T 



To no mando , riño lirrs. 
Aqueste papel... 

MK rtux. (Ap.) 



iCnyues! 
{Llega Don FÜU;, y tama apapiL\ 
non rdui. 
Yo lo veré presto. 

IMS.(^.) 

lAy deml! 

ueaicjtNDo. 
i Por qué me toma 
(Jcé el papel * 

Dox rttiz. 

Porque quiero. 



Es ccncluyenie razón : 
Yo me doy por saiisfecho. 
Ucé le lea, y responda 
Lo que le estuviere i cuento. 

Esperad ; no os vais , — ni tA 
Te entres , Inés , alli dentro. 
Hasta que yo baja leido. 

(.Ubre el papel.) 

IMS. (Ap.) 
Como una azogada tiemblo. 
. BiatuNDO. (Ap.) 
¡Oh quién fliera ahora valiente > 
Mas quiKÍ Importa no serio. 
DON rtiu. (Letatde.) 
ToM pude exeuíar el ¡anee de ano- 
che, porgue ettanáa etperanáo pera 
hablarte, cttne toe kablai oft-eeide, 
entró aquel eabalterú; y taeeude U e*- 
pada, M fúrtoto que yo me iefeet- 
diera. Avílame enqui lú parado; mé 
halla aieguranue de tu peligre , *» 
quiera hablar en mié lentímienloe. Dtet 
te guarde. 

A Leonor viene el papel. 
No fué en lauo mi recelo. 

IXES. (Ap.) 
i Cíelos I lamaBiu eatoj. 



Cierto, que yo pensé, viéndOi 
Abrirle asi, que venia 

i™. (Ap.) 
iQuéseriestoT 

(Ap. Apuremos d« una ves 
Al vaso todo el veneiio.) 
Inés, ;qa¡én es el que escriba 
Tan cuidadoso y atento 
A tu ama? 

ms. 
iQuéaéyo? 

Oid TOi : decidme presto. 
íA quién, hidalgo, sarrlsT 

A Don Juan de Silva. Pero , 
Si aqui be venido... 

MHltUI. 

No mis. 



Ra tldo... 

KMntuz, 
Oiroi 00 qidero. 

miumo. 
De pane... 



>. EatadoM «tmo. ■ 

. llyLlOOglC 



JmMIv 1 Don Juan de Silva , 

Que Dan Félix <lc Toledo 

t.e dice que si iira\it-sa 

Ella calle en iiintcon llempo , 

Le milart a cacbilladas. 

V eu Te de que eabri hacerlo , 

Tomad , llevadle ep señal 

Aqaesiaí dos. [ÍMle con la daga.) 



¡Vosoj nuerlo 
¡ Confesiou ! 

IXEÜ. (Ap.) 
¡Has que me da 
A mi tambieu? 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE 
Cuto S''a , ni A qué pfeclo , 
Ni conozco í quien le trajo. 

Aun bien que lo dice él mes 
Eí «alan que para hablarte 
Bslaba anoche encubierto. 
De ti llamado, te escribe 
Muy cuidadoso, diciendo 
Lf avises eu gué par6 
L-i I — .. y aoade luego 



ÜUP 

Hablara ei 



Don Félii. 



Vo lo sé bieo. 
Ue ha dado de corle y recio. 
i No babri |)ur aquí una silla 
Del Refugio, que i un barbero 
Mu lleve , ; le daré dada 
Toda la sangre que fierlo , 
Solo porque me la lome? (t 



Ten , seBor ; que vo no sé 

Nadi. 

non FÍLIX. 



. ESCENA XllL 

I.E'jMlIt. — DON FEUX, )NKS. 



íl, pues de día ; de noche 
Diis ocasiou para habertus. 

teu^oH. 
íQuéocajiloiiT 

Este papH, 
Qne ahora nara U iTajenm 
A Inca, looiri. 



I viéndote asegurada , 



Aquí no \Vij 



Plegué i los cielos... 

Nada creo que me digas^ 
Solo lo que miro. creo. 
1'aina el papel j resiwnde ; 
Que es bien que ese caballi'ro 
Salga del susto eu que está. 

LEOHOH. 

¡Hi bien . roí señor, mi dueño!.. 
¡Mi mal, mi muerte, míraliia!.. 

LEONOn, 

Nada que dices entiendo. 

Pues bien claro te lo digo , 
V a refi-rl rielo vuelvo. 
Don Juan de Silva , tu amante , 
Está del nasado encuentro 
Cuu mucuisimo cuidado. 



Ahora le entiendo menos. 
': Don Juan de Silva i 
10 le conozco? 

IKIII FÉLIX. 

¡ Es bueno 
Quien lodo lo nipga , todo 
1,0 coullpsa. ¡Que aun ' - 
De enga&ar. con ser l.iii incii 
Le h:i)'a fallado i lu ingenio 
No fuera mejor, decirme : 
«F^lix, esecahaHero 
He sirve ; jo no le admito. 
Si anoche estuvo 'encubierto 
V ahora escribe , diligencias 



Uévems al diablo si 



eue 






l)iscu!|>ánsie i 

De la lerdad, fuera menos 
Hi dolor, imaginando 
Que en (larte podrá ser cierto; 
Pero negar el principio , 
Es huir el ai^umenio. 

Pufs si es el principio falso. 
I No he de negarle t Los cielos 
He fallen, ti tal Dnn Juan 
Conozco : á decir Don Diego 
De Lara, que es el berniuno 
De una amtga <ine yo lengo , 
Vo confesara, Don t'élix. 
Que es verdad que mira atento 
Uia balcoiiea. 

BOB OU.1X. 

I Ef buen modo 
De discul|i >r unos celos. 
Con dañaros! 



LA BARCA. 

Que la «erdad es el medio 
Mejor de satisfacer? 

SI , mas lo contrarío siento ; 
Porque en efeclo , no hay col 
Qne esté bien i un sentlm' 
Si lo sabe , por dudarlo , 
Si lo duda \H)t saberlo. 
Y asi dudar ni saber 
Quiero ja; que solo quiero 
Uuir de U. 

Detente. 
Dotí rtm. 
SuclUi 
Que si le disculpas, temo 



Mira... 

BON rtLlI. 

HaKo miro, pues miro, 

IngraU, tus Gngimii-nlos, 
Tus mentira!^ . tus eng:iños , 
Tus falsedades, tus jeiTot. 

Pues til veris mis linezas. 

Ya vendrán tarde ; sio Uempo. 

LBONoa. 
¡ Oh mal baja mi fortuna , 
Qne en tal opinlou me lii puesto! 

¡Ob mal haja mi desdiclia, 
PuesporellaaLeonor pierdo! {Yatue) 

Sala en casa üe Don Dicto. 

E8GEHA XIT. 

ELVIRA, am ttrt eeitiis; JUANA. 



NoU-ible VI 



ra, Jua 



. habernos couofido 

MI hermano ; j pues ha saUdo 
De casa tan demañana 
Que en mi aposento no ha entraüu. 
Pensando que yo durmiera; 
Nadie le di fia que fuera 
Aquesta mañana he estado; 
Que aunque aquesio importarla 
Poco , pues salle que voj 
A andar; negái'selo hoy 



Este 



'Odia 



Solas esiamós ahora : 
Ha? me gnslo du derir 
Desle embozo el priisamiento. 

Yo, Jii.ina, le lo dir^: 
Que habi'rlu callado fué 
Pensar que lu en tiin ti miento 
Lo hubiera ja conocido. 

No he sido laii necia yo 
Que d lin no alcance , mat no 
Los medios por que ha venido; 
Pues el buscarle iai>!ida 
Y eneul>rine denle mmlo. 
Aunque me lo dice Indo, 
Ne diJB sin sab^f^nada. 

D,nt,z9dhyCOOgle 



■LtlM. 

Ya i»bet que es et amigo 
Mayor que nii hermuno lienn 
1)011 Juun. Como á verte vieite 
Liis ta»i ilias , y lesli^o 
De su gala ; discreción 
Es siempre mi soledad. 
Lo que iiiles ociosidad , 
Fué ilespui-s inclinación, 
A uuieii luego pasar veo. 
Habiéndose declarado. 
De iaclinavinn i cuidado, 

V de cuidado á deseo. 
Por una pane me via 

A ser quimil soy oliligada ; 
Por otra , i un dolor posteada 
Que en la privación crt'Cla; 

Y enire mío y olrn lirino 
Iti>!or, niii|!UiiOi Irmer 
l.le);ué taiilo , como el ser 
'l'uii ami)(0 <le mi liermann, 

Y asi , |>or cumplir conmigo , 
Con mi propia estimación , 
Con mi ciega inclinación, 

V con las leyes de amigo , 
Uusiiué... 

ESCENA XV. 



Bien podéis entrar, 
Don Juan, parque para vos. 
Siendo quien somos los dos. 
No hay en mi casa tugar 
It «servado. 

KHC lUlH. 

Ya yo sé 
La connania (|ue os debe 
Mi aniisiail : mas no se airove 
A iisai* delta mal nii le. 
Y asi * enlniT no me airevla , 
Viendo que aiiai estaba abura 
DoBa Elvira, mi s<-ñoTa. 

Ella es lan hi'rin:ina mia , 
Que es i a licencia oa dura 
Porque gnslo della yo. 



Porque esii 
Quejosa hoy la Toluntad 
De ti mucho. 

jpor qué, hermana* 

Porqoe en toda esta ma&aDa 
No me has vislo. 

DuH DIEGO. 

Es la verdad. 
Has la en usa de salir 
Bio entrar en tu aposento. 
Fué HUÍ- cierto seiilimieiito 
No me dejú discurrir ; 
V porque lamhieo pensé . 
Como andas aquestos dtas. 
Que ya tú fuera estarlas. 
(Vaif Jaatia.) 

Hoy DO be ulido, porqué 



LOS EHPEROS De UH ACA^O. 
N'o me he sentido muy buena. 
Pero dime tú el cuidado, 
Qiw i mailrutptr le ha obligado. 

No quiero hablarte en mi pena. 
Cosas de tu amiga son. 

'j,Que castigar no has sabido 
Un desdeu con un olvido t 

Harto e>dpo su pasión 
Vo; pues de un ri{;or tirano 
üi|{ue el baldio interés 
Tal) sin cs|>eraDza. 



Uuy Giiisimo nt I hermano. 

Cúlpame tü, Elvira; pero 
Vos, Don Juan, no me culpéis; 

Sue por qué callar tenéis, 
i el suceso considero 
Que me teníais contando ; 
Pues mas que amar no desden. 
Es amar sin ver í quién. 



Dudando 
Fsigy, cómo puede ser. 
(Ap. Lo que h.i contado, qitfsiem 
íiaber de aquesta manria ) 

Pues si lo queréis saber, 
Estadme aleólos los dus; 
Que es suceso para oirse, 

V tal que puede decirse. 
Aunque estéis delante vos. 
La ocÍosi<lad cortesana , 
Estas mañanas de mayo 
He sacé i ese verde sitio. 
He llevó i ese verde espacio 
Que , rep&blica de llores 

V laberhitii de ramos. 
De dosel sirviendo al rio. 
Sirven de alfo(nhra i Palacio. 
Entre las confusas tropas 
Que erraaiemente biyaudo, 
Coros de ninfas tejiau 
Mejor que en elisios campos , 
Van lapada beldad 

Al Parque bajó, ostentando 
Eiieldescnido lo airoso 
Aun inics de lo bizarro. 
A pesar de la herm9sura 
De las que ver se dejaren, 
Ventaja i todas hacia , 
Venciendo^ desempeñando 
Aquella opinión de que 
I^ hermosura uo es el dardo 
Ha«or de amor , pues sin ella 
El brío llene sus lazos, 
Sus viras el desatino, 

V sus heridas el garito. 
Aunque yo quiera pintarla. 
Será imposible , no tanto 
Porque el aire no se pinta 
Con matices ni con rasgos. 
Cuanto porque eu toda ella 
No vi mas se&as que daroa , 

?ne un descuido en el vestido , 
una atención en el manto; 
Si bien no dejó tal vez . 
l)e romper el negro claustro 
Del mal transparente velo 



Una hemiou blanca maiiOi 
Que de azucenas y rosas 
Heina fué, y i quien esclavo 
Se confesó de la nieve 
Bozal etiope et ampo. 
I Bien hubiese un arrovnelo 
Que is\M de cristal pisado. 
Entre unas humildes yerbas 
Del rúsLicn pié de un irbol. 
Quiso inunler el ribete 
l>e sus iidonios. manchando 
No sé qué ceiicPa lie oro 
('«n saliva de alabastro ! 
Pues la oblij;ó. |ior huir 
La ponzoña de sus laliios, 
A la brújula de un pié 
Tan breve y lan bien calzado , 

8ue deeia : ijazminsoy 
el bolón desie zapato. ■ 
Aunque la perdí ile vista 
Una vez, el mismo prado 
He la enseñó solo i mi ; 
Pues cuantos la iban buscando 
Por lo ajado de la yerba 
Que pisaba , no la hallaron ; 
Pero yo mas advertido 
Del breve hermoso con lar lo , 
La hallé ; pues la iba siguiendo 
Por lo florido del campo, 
Porque era senda mas suva 
Lo Oorido que lo ajado. 
No sé al pasar qué la dije ; 
V ella con corles agrado 
Respondiéndome, me dio 
Licencia para itla hablando. 
I En mi vida vi mujer •« 

De Igual ingenio, mezclando 
Lasliceocias del buen gusto 
Con las leyes del recato 1 
Hasta Madrid la seguí ; 
Pero >l puolo que llegamos 
A tocar de Leninitos 
La calle (que antes fué campo) 
He dijo : iSeiior Don Juan , 
Merced me haced de (¡uedaros; 
Que como no me sig;iis 
Ni vos , ni vueslro críadu , 
Ni queráis saber quién soy. 
Cada dia vendré á hablaros. • 
Yo, cogido de improviso 
Con un favor Un extraño , 
La coodlciou otorgué , 
Desvanecido y uf^no. 
Algunos di as volvió ; 
Mas con el mismo cuidado . 
One el primero, tuvo siempre 
Cubierto el rostro del maulo. 
Vo pueí^, ^iendu^ne duraba 
Va mucho tiempo el engaho, 
Hoy me resolví i seguirla 
A |)esar de sus enfados ; 
Has ella... 



Saldré i baUarle.— Vos, Don inao 
No prosigáis , basta tanto 
Que vuelta; que esto; pendiente 
r«- -iceso tau eitraüo. 

[Vantt Das Dítgo y Juna.) 



b/Googlc 



COIIBDIAS DE IK)N PEDBO CALÜEROH DE LA BARCA. 



eSOBHAXTIL 

ELVIKA, DON JUAN. 

ELVIM. 

M;i. A mi atajarlo me imporia ; 
Que las Küas que va dan Jo, 
Podrá aer que algo desculiran.) 
Dou Juan , auuque me ba aümirado 

El tactao , mas me admira 
Otra cosa que en él hallo. 

BOX iU*H. 

iQDé e* , aeBoraT 

Un caballero 
Tan noUe, Un corletano, 
Tan Halan, Ud entendido. 
Tan alentó y tan bizarro , 
i Tan públicamente cuenta 
Loa favores (tve ba alcanzado 
De una dama , sea quien Tuere ! 



No lo aabeia , 
Segan inflcro del caso ; 
Por eso no lo decía ; 
Qae el que el favor lia conlido , 
Coalara , i saberlo , el nombre. 

Y asi quiero aconsejaros 
Calléis, ií quereia wterle; 
Porque <|aien os ba butcado 
Ho sepa que oa alabais, 

Y Tiendo que (oís tan lano 

gue blasocMis de que os buscan , 
eje, DoD Jnan, de buscaros; 
Que aaiea no calla lo minos, 
Dirl lo demás; y es claro 
Que los favores de «luicn 
Os busca con tul recato , 
Herece no merectrlos 
El que no sabe callarlos. {Vate.) 



DON DIEGO.-DOM JUAIf. 

IHHIDIE60. 

Volved al eaw. 
Don Joan; oue ja despedí 

A quien me onscó. 

Acabatbi 
Kvi ja, pnes que no tengo 
Otra cosa que contaros 
Has , de que do té qoléo es. 

MKDiaeo. ' 
¿Y Elvira? 



Sa SDccgtmleQtQ. 

Urna Ms éenlro. 
K este enano 
Entrad. 



Va soy ¡ a; de mt! que ler 
Eniillailo y enrrenado , 
A |>edíros que el vestido 
Sea mortaja. 



íQué baj, 
HEBnumo. 
i Qoí ba de haber? Gran mal. 

No bagaii 
De aquestas locuras caso ; 
Que él babri buscado esta 
Industria para haber dado 
El papel. 

BEMIAmiO. 

i SI, industria fué 
Qoe se me pegó á los cascas! 

Ea, di presta, iqoé ba babido? 

Hernando, uo estás burlando. 



Es verdad, burlando estoy; 
Pero sod buríis de manos 
Huj pesadas. 

DON niRCO. 

jTaoto esperas 
Pira contar qué ba pasado ? 



No IMM rompas las cabe/as. 



A eso dijo an cl _ . 

■Coo ese recado , al toro. > 

DOR DIEGO. 

;Qné recado traes? 



Huj malo; 
Has no diréis por to méuos 
Que vengo sin mt recado. 

roH lOAK. 
Di, i qué traes? 



, El papel le daba, enando 
Uo caballero llegó. 
He le quitó de las manos, 
LcTÓleíodoi la leira. 

Y Jijóme luego : iHidalgo, 
>iA quién serrlsTi Vo ín dije : 

• Uon Juan de Silva es mi amo;a 

Pero , queKeu<lo decirle 

De quién era alli enviado , 

No quiso cirio ; y tiacieiKlo 

Un solo compuesto de amboc , 

El fué el colérico , y yo 

El sanguino, pronuuciando 

Muy hosco, muy Uero, ma; 

Iracundo v temerario : 

I DeCHTá Don Joan de Suva , 

[)e quien decís sois criado, 

Que Don Félix de loledo 

Le dice que si da un paso 

Por esia calle en sa vida , 

Ni aun por todo aqneste barrio. 

Le matarí i cuchilladas , 

Sustentándolo en el campo 

Cuerpo A cnerpn , cuaiulo importe 

V en te de que pjecularío 
Sabri , llevadle por muestra 
Aquesta;! y asi os la traigo 
l'ara ver cuil de los dos 

Se quiere vestir d<^l puSo. 

Calla, HeruandD , no prosiga*. 
Calla : no bables mas , Hernando, 



: Habiendo dicho mi nombre , 
Y que eres lü mi criado. 
Te ha tratado desa suerta 
Don Félix I 



Si aniicslo es mi 
Por lo menos no (liras 
Qu^ vengo sin mi recado. 

Habiendo ido de mi parte, 
¡ Desta suerte te ba tratado 
DonFéllil 



DON DIEM). 

^Quién? 

El cirajano. 

A mi el vengarlo me toca. 

A mi me toca el vengarlo. 

Eso no : mi nombre oyá 
Don Pélii,;r el desacata 
Se hizo iml nombre , j I mi 
Es É quien envía A recado : 
¥ asi , JO he de responder. 



Creerlo , aquí eitio los cascos. 

aon JBUi. 
iPnea quién te ha herido? 



Escuchadme 
I Los doa, <[iie DO seré largo, 
i Llegué, llamé, sali6 loei : 



V a^inp toca el l>¿icsil«. 

u,nt,zodb/L-.OOglc 



No Laríis bit, porque jo eitoj, 
Pues conmigo nablú, empeñado, 
Y me he de uiisracer. 



La Intención tace el agratto; 

V asi , annqne con vq^ habló , 
Hablú del nombre engaitado; 

V la intención es conmigo. 
Pac* soj quien a Leonor anw 

XEinuiDO. 

Amqne jo no oi puedo dar 
Por ahora consejo sano , 
Os d;ir¿ un consejo herido. 
iB»j mas de buscarle eniramboa , 

V darle eulrambei i uoaf 

Eso no; guceslilo b^o, 
Que i quien cnnmi{(o hatilá Hilo, 
Le liasi|ne ¡o acampanado, 
Fuera ; j mas liabiendo dicho 
Que lo harí bueno en el campo. 
iSabes dóiiile vivef 

No; 
Doode mata , al. 

Buscando 
&■ casa ¡té. 

DOM DIEGO. 

No me hagili 
El desaire de empefiaros 
Voa por mi. 



Por 00 acaso eso luá. 

E( Tcrdad ; pero es bien claro... 



Pwt, volando, dame el manto. 
iPnraqné iuteotasT 



LOS EMPEifOS DE UN ACASO. 
JORNADA SEGUNDA. 

Cilla. 



ELVIRA T JUANA , ean manloi. 



La pena 
Pocasteees deja, Juana , 
Discurrir con mas prudeocla. 



Una desdieba 1 mi hermano, 
1 DoD Juan ; pues de cualquiera 
De ios dos me toca tanta ■ 
Parle en su riesgo ú su ausencia. 



Que bal de remediarlo! 

■LTIRA. 

Lien, 
Llama i esa puerta , j sabraslo. 

;Puei qnUn vire eo esa poerta T 



;De qué la sabes* 

e que un día Leonor bella 
V yo en un coche pasamos 
Por aquí , j de sus trisiexas 
Dándome parte, me d^jo 
Que parásemos en ella. 
De adonde salió Don Félix, 
A hablarla al estribo. 



Yo le bascaré primero, 
Si tanta Tentara alcnnza 
Que sepa su casa Inte*. 

^icahuetes desdichados , 
Escamienlad, pues me veis 
Demodo ; descsialrudo. 

[Vaiue ¡M Ira.) 

ESCENA XXI. 

ELVIRA, JUANA. 



El icdondiKiía de ti. 
Venirte desla manera 
Eu casa de un hombre m 



La de escoriar 
|nie uta desdicha (aceda; . 
jae habiendo escuchado jo 
De mi berma no la contienda 
Y de Don Juan , sobre cuil 
Le ha de dar muerte, ¿do ec Iberxa 
Que por Don Juan ó mi faermaoo 
EiiiMraurlo pretenda , 
Ya que el no aabersu casa 
E)k>s, da Ingar que pueda 
Haber lo. Intes que ellos Uegnen 
PrcTeiudo la Tioiencia T 



iLTita. 
Af islndole de qse 
Se guarde. 

Esa dilieeneia 
Has es en tavor, señora , 
De Don Félix, si le llegas 
A avlsur, que de tu iiermano. 
Ni Don Juan. 

No es como pienuí ¡ 
Oae pendencia prevenida 
Nunca llega i ser pendencia 
Tan eiecuilva,'como 
La no prevenida : Tuera 
De que el modo iM aviso 
Sanear! esa contingencia. 

{De qoé suerte T 



Excusad n ha sido, 
Porqne la puerta esti abierta. 

{Éatrm 

Sala es casa da Doi Félii. 



DON FÉLIX, USARDO. 

No bajr consuelo pan mi. 

jTanto te aflige una penaT 

iCnindo la pena de. celos 
ADigecon menos fuerza! 
Kn IlD , yo perdí i Leonor, 
Pues después de haber... 



nonrtux. 
¡Aj Dios , si ella fuera alguna I 

No dudes, seDor, que es allí. 

iCimo no es fiíeriLa dudarlo? 
tiue no es posible que sea 
Leonor esa dama, pues 
No la hace el alma mil Deatas. 



í'ELIX.LISARDÚ. 

¿Sott TOS el seBor Don Péliit 

Kin rlui. 
Perdonadme , que aanqne qnlert 
Decir que para lerTiros , 
No teogo tanta licencia. 

A solas qulsien babiareí, 

BOU Flux. 
Salte, Lisardo, ali* Ibera. — 

(VcM UMnt*.) 
Ya Mltii (Ota. jQaéJii 



Qoéjnaadatat , 



raHEDIAS DE DON PBDRO CALDBRON DE LA BARCA. 



A pedir, seBor Don Félix, 

fue hicierais una UnM.a 
ürella, ¿Mciéruislu? 



Y si rsla liiieu Tuera 
Fnililada cu uueslru |irnvcrlio, 

tPudiúraos p*J¡r |JOt i'Ha 
loa palabra? 

DON fi;lix. 

ConFurnie 

Lo que la palabra furra; 

$ae para lialwr áe ciiin|)lirla, 
uerea es balier de salarla. 



Poes JO Bé que doi quejotns 
Tenéis, que rengarse iiiieniao 
Ue soi , porqué en una acción 
Habría beeho dos ofensas. 
Que os guardéis , vengo i pedkus 
Esta ba de ser la Uiieza. 

iCuilT 

Mirar por niestra vid». 
La palabra que por ella 
He liabeis de dar, rs que habeU 
De iiacer de Mailríd ausencia 
Unos dias, miéniras paaa 
Esta cólera primera : 

Pues de cualqui-^r — 

Es medicina la ausencia. 
- pon r¿t,is. 
A rneslra propaúci.Da 
No sé qué dar por respuesia. 
Porque IJO sé si tS que dehn 
Seiiiirla ú agradecerla. 
Agradecerla, porqué 
Viene de pli'dades llena ; 
O senlirla, porque viene 
En vanos miedos eiiturlla. 
Y asi enirenna j otra duda 
Partida U direrencra. 
Digo que cnanto al aviso. 
Aunque nu sé lo que os mueva , 
Lo agradeico; pero en cuanto 
A que me ausente, lici'ncla 
Me daréis p:>rrnti li acería ; 
Porque hombres de mis preudas 



iiiguna. 



Yo pensé que en una mesma , 
l'ucs LIO se da estimaciiy) . 
Üonde nq se da obediencia. 

No tienen obligación 
l.as damas, por mas que sepan , 
A saber en qué consisleu 
Xvi¡ ciertas [ejes nuestras. 
\iis lial)eis err^ido el modo 
tíc muhdar. 

tlnu mujer euuudo quiere 
lliblar en eslas materias. 
^ pues errado el principio. 
Tarde los mt-dios se aciertan, 
No ha; (|ue esperar i los Unes. 



. V asi , adiós. 



N FÉLIX 



Antes que ausencia 
tlacais, tengo de salKr 
, Quiéa sois. 

ignorancia fuera 
I Darine i conocer, despui's 
I Ue molejida de oeci). 
liasla saber que soy una 
Mujer, i quien hojie cuesta 
Esta atención rueslra vida... 
Y no quif i por ser vuestra ; 

Íue no quiero que qncdrii 
ampoco con tal soberbia. 

Enlgmas'sou, que es ronoio- - 
Que poitle, hasta que... 



pocas 

Porque los buscaí 

Y ja que os be respondido. 
Permitidme ijue moreica 
Saber mi aitradecimienlo 
A quién una atención deba 
Tau piadosa, v i <|n1én ho; 
Hl Tida el cuidado cuesta 
D< Yeuirfon el aviso. 

Alisos que le desprecian, 
Ko deben de ser pl:idosos ; 

V pues a merecer llexan 

Tan poco con vos, que vuelven 
Burladas sus diligencias , 

8ui-dad con Dios: que no importa 
ue sepáis el dueño deltas. 
Niquela obliga. 

DONrtux. 

ESOIK 



Y otra cota n no etUmarlu. 



LEONOR « INÉS ; LISARDO, d Ja Biier- 
ta, deteniindolat. — DON FÉLIX, 
ELVIRA, JUANA. 

LiSAHDo. (ALeoaor.) 
Dirélo que esLíLs aqui. 



Pues JO i he menester licencia* 
iQvé et eso, Lísardo? 

Yo 

rtencia 

,- , — , — „ que esi. 

Tan bien divertido, lulenla 
Kiiirar hasta aquí ; mas va 
Uue i lan mala ocasión llega , 
Se vuelve por no estorbaros. 

tHIN FÉI.II 

Esperad. .. 

Ei.via*. (Ap.) 

aqui conocida 
Ueimiiorta, 

tM)M FÉUX. 

Porque aunque piieJa 
Aprovechar la*oc>siun , 
Vcn);ade de mis ofensas, 
Mis <|uejas me han de deber 
No echar i perder mis quejas. 
Aquesta dama... 

ELtlR4. 

DoD Félix . tened la leuitna 
Que vals, según imagino 
! A desairar las finezas 



8ue me debds. (Ap. Asi intento 
acer de los dos ausencia.) 

Y íiites que vuestros desaires 
Mi rendimiento naiiezca. 

He de ganaros de mano . 

V hacérmelos jo. — Mi reina, 
A mi me importa tan poco 
Don Félix, que pt>rque vejiu 
Vuestros celos qOe uo es 
Sugeto de quieii los tenga. 
Me vov, dejaiid6s con él. — 

Ahora satísraceilla ; ÍA Don FiOx.) 
I Une una vei aus<'nle ro, 
■ Para todo os doy licencia. 
I (VanMe Eluh-a t JfO'ia.) 



I No la sigáis. 

[ MtM rÍLix. 

' Importa que... 

i Aqueso mera 

Hacerme, señor Don Félix , 
£1 desaire i nil , no i ella. 

S< lu intento, no es porqué 
Verla ir enojada sienta, 
Slao porque, como he diclio. 
No he de barajar las quejas 
Que de \os tengo ; y asi 
Quiero que diga ella mesma 
Como ;o no la conozco. 

itao lindo sois, que se entran 
Tapadas en rueStro cuarto 
Las damas, sin conocirlasf 

Sin ser condanxa en mi , 
Puede ser piedad en ellas. 
Cuando vienen i decirme 
Que son dos ios que hov iiiteiilai 
Celosos de vos, m;lt;l^m<^ : 
Que haga de Madrid ausencia. 

¡Lindos frailes capuchhins 



Señor Don Pélix. cuando 
Una mujer de mis prendas 
Tanto decoro aventura , 
Tanto respeto airopella , 
Como salir de su casa 
Disfrazada ; encubierta, 
" ' ' )s saüsfacciones , 

. e i entrar en la vuestra , 
Bastaiitemenieacredita, 
Sobradamente sanea, 
Kn examen de su fe, 

n experiencia , 



Que un embozo y uti papel 
Engailosameote engendran. 
A desenojaros vine ; 
No será la vex primera 
Que Impiece en uu agravio 

?Dicu va i harer una fineza, 
o vuelro muj consolad* , 
Hn; nEma y imiy.contMU , 



y nHiy.contMU , 
byCiOOglC 



De hibcr vlsia culnto estiis 
Divertido : de miiH>ra , 
Due si me daba cuidado 
Vuestro dÍsi¡asio, ai|iit cesa ; 
Pues si vos no lé tenéis, 
No es justo que yo lo sienu. 

I l>n:( FÉLIX. 

'nclenéns : que no en bien 
Que volváis lait sniÍF.r<>c1ia 
be que rolveis disculpada. 

Ya, cuando vo do lo vnehí , 
Importa poco. 

No- importa 
Sino mucho. 

jDe manera 
One ha de ser deltlo en mi 
lina Talsa ilusión ciega , 

V en vos no ha de (er delito 
Una lan clara evideociai'' 

filujinn Ule en vuestra casa, 
lili 1:> oseiira noche negra 
llaüjr un hombre embozado? 

V ha'Tar vo en la casa tuetlra 
Kn el elaní hermoso día 

l'pia mujer encubierta, ■ 
,Ser.i ilusión? 

DfiS FÉUI. 

Yo im té 
Aiuella mujer quién sea. 

Ni JO quién Tuese aquel hombre. 

Allí U11 palie! lo conrieía , 

V un criado lo publica. 

Aquí también ella mesma , 
Pues ilice qite la pa|;ais 
Haisus reiidiilas lioeíaí. 
M!» rti-u- 
Yo DO sé quién es. 



oiiigeni 



in los iT 



De salisfacerT ¿ ^o Fuera 
Hejur decirme : • Leonor, 
Esta bermosa dama bella', . 
Aborrecida <le mi. 
Después que vi tu belleía , 
Me persigue y jo U olviilo?» 
I>uiliera ser qu" crevera 
A la luí de h leiiinii 
La <liRcnim ; m;is i|tilen iiiena 
Los [iriiicipios, lanleñ nunca 
Con el argumento acierta. 

Eso sf : vniéos ahora 
Vos de mis rainnes mesmas. 
Pues con eso qiteilaréis 
Mas slriisanii'nie cx^jiia 
De alRunai ohlijtnciones , 
Y podréis am:ir sin ella» 
A üquesie Don Juatide Siba. 
Que os sirve j os galaniea. 



El esa dama encobierta. 



LOS EMPEGOS DE ÜH ACASO. 
LEO^ion. 
Eso es herir por los lilos, 
Y si con eso se vengan 
Vuestros celos , ) o me doy 



t^nsidera , 
Leonor, que soy yo el <|uejoso , 
V Dial los quejosos rue^tan. 



i Digo JO que me rogueis? 
Nolo llagáis. — Vamos anrles» , 
lúes. ÍAp, i ella. No me dejes ii.) 



iOné» 

Que no se| 
Quiéu es aquesta mujer. 

«Tú también conlr.i mi alegas ? 

Yo digo lo que ser puede. 



Como pudo ser que Tuera 
Verdad no conocer vos 
Aquel hombre. 

Hite manera. 
Que ya i confesar tenis 
Que puede ser qjie no sena 
^ o <|Uién sea aquel caballero 
Del papel y U pendencia? 

B0^ FÉLIX. 

No confieso tai ; que hay 
Ed los dos gran direrencia. 

Es venlad , ser vos mas dama , . 
V no halier quien se os atreva 
A decir su pensamiento 
i^ara á cara ; y ast es fuenta 
Que de emlrázo y disfraiadas 
A veros y li.iblaros vengan. 
¿No es esto?— Vamos, lúes, 

DOH FÉLIX. 

Idos : que es mucha solierhia 
(Querer que niegue uu quejoso. 

lEOflOR. 
Vamos , Incs. 

Considera... 

N'i lienep que detenerme; 
Que ahora lo digo de veras. 

Yo también ; no hay que mirarme.— 
Inés, que se vaya, deja. 



vm ftu\. . 
Pnes , para estar discul|tado... 

Pues para que rauín tenga... 

Yo vi un lionilire en vuestra casa. 

LEONOR. 

Vo una mujer en la vuestra. 
{Ap. d Inés, i Viene tras nosotras?) 
i.vcs. 
■ Ko; 
Firme que firme se queda. 



Eso quiero yo. 



E! demonio que os entienda. 



No es posible que los venia. 
Saldré tras ella i la calle... 
— Pero dos hombres se entrai 
Dentro de mi mismo cuarltt. 
Perder la ocaaon es faena , 
Hasta saber lo que quieren. 

ESCENA. VI. 



i Por qué? 



Porque no «[ui^era 
Halil.ir ron él : qm- este es un 
Quebradero de cabeza. 

DON KM. 

1 Sois TOS el señor Don Félix 
De Toledo? 

Nunca niegan 
Sus nombres , i quien los buscan , 
Caballeros de mis prendas. 
Yo soy . i Qué maudais f 

Todo boj 
Os buscó mi diligencia! . 
Y liasta ahora ignoré la casa. 
Con Bi'rla mía lan cerca. 

.-.FÉLIX. 

Esa es culpa de la corle. 
Has si yo, sehor, supiera 
Que me buscabais . prespmo 
Que hubiera hallado la vuestra. 

HERNANDO. [Ap.) 

Visita de cortesía 



is que pendeocla. ■ 



COMBDIAS DS DON PEDRO CALDERÓN DK LA BARCA. 



(CoBocelintectia'luT 

Bien le codozco; piir señas. 
Que boy le descalabré. 

8EB.1t:<U0. (Ap} 

Ualu soii , iwro non ciiTtas, 



Sea ma; eDhorabDt'ua. 

Y para ver si cum[>lis 
Aquella gran Je iiiomesa 

l>e susldrLarlo en d üimpo , 
Vengo i ptxlirus <|ae sea 
Detrás de los Reculelos; 
(jneiuiiqDenn reñir jiuilje». 
Sino , sin reBIr, tomar 
SaUsraccion d«sla ofensa. 
Siempre yo bago lo mejor. 

Faes guiad ; que yo en cualquiera 
Pártelo que dije entdnces 
Cumpliré; porque se crea 
Ue mi que quien se atreviera 
A mirar i Leonor bella • 
Se atreve Idarme pesar. 

DON taiv. 
Aqueso es de otra maierti. 
Yo veii^o i reñir, y no 
A averiguar comtwiencias ; 

Y asi basta que bable el acero. 
Vaya cailando la lengua. 

noy FtLlI. 

l)ecit hicii. Estos criadoi 
iHandelralIJi! 

Cto quisiera , 
Pues solo es llevar testigos. 

■KUI lÉUI. 

Y es la DTQveiicioa muy cnerda. 
Despedid al vuestro vos; 

Que yo haré que nada entiendan 
Acá en mi casa los míos. 

(Va <t hitlari LUarde.) 

Hernando. 



uuuo. 
Habiendo otdo que te lien 
A rebir, y adonde vas, 
Kuera d dejarle bajeza. 

Aquesto importa i mi bonor. 

F.\ solo hacerme pudiera 
(Cobarde a mi. 



>É lAp.á lUOMÚ.) 

; Muy linda lleroi 
Gasus! Cuando fmagiué 
Que llegaras y le dieras, 
■ 1'e andas en cortesanías . 
Haciendo mil reverencias! 



Vuélreie desde aqnl i casa . 
Ven lodo hoy DO salgas della, 
Porque nadie l^ pregunte 
Adonde 6 cómo rae dpjaa. 
Y mira lo que te mando : 
Que de ninguna manera 
He sigas; que, vive Díos, 
Que te cortaré las piernas. 



Fuere hacer nn disparate , 

V aun do» disparates fueran ; 
Pues al inslanle quedara 
Sin tener pií^s ni cabeza. 

V asi palabra le doy 

De que el precepto obedezca. (Vim.) 

LISAHDO. 

i Eso balde mandanneT 

DOH I^LtX. 



MMDIE<;0.-DO>FEUX,DOMJÜAr(, 

OUN DIEGO. (Ap.) 

Tarde hallé la casa , pues 
Estí ya Don Juan en ella. 

DOK JDA». (íp.) 

¡ Cnlnto siento que Don Diego 
A tan mala ocasión venga! 

DON MRCO. 

Señor Don Félix, con voi 
Necesito hablar; y aunuuá 
Tarde pienso que llegué 
Pues juntos hallo i los dos , 
He haced merced de escucharme. 

Don Diego , i mal tiempo, inflero. 
Que venlsieis. 

DOX FÍLII. 

Caballero, 
Vos habréis de perdonarme; 

Íue aunque el negocio he ignorado 
ara que me buscáis hoy, 
rio puedo oiros; que voy 
En un negocio empeñado 
Co» el señor Don Juan. 



non»! 



Vo, 



Para el que os busco ; y pues no 
Ha de tener un eiígaño 
Mas fuerxa que una venlad , 
El desengaño escuchad. 

Tarde ilega el desengaño, 
Don Diego ; que ya conmico 
El señor Dou Félix va. 



, je vaya 

Hadeoirfot „.. 

Señor Don Pellx , yo soy 
Con quien anoche reillsteia. 
De aquel papel que leísteis 
iCn casa de Leonor boy. 
Dueño fui también; porqué 
Comí lili elido vuestro amor. 
Soy jo quien sirve i Leonor. 
Aquel criado que fué 
Con el papel este día, 

V i quien habéis maltratado. 
Aunque es de Don Juan criado, 
Iba alli de parte mia. 

V asi , pues soy el galán 
Oue los celos da , advertir 
Debela, si os toca refilr, 
Oconmigo, ó C4U Don Juan. 

DO^vreui. 
¡A>- Bien me dyo la mujer 
Tapada , que de una acción 
Dos lotoTendldos son. 
Vilpmie Dios! ;Qué ho de hacer!) 



I A la verdad el engaCo 
Ko he (Je prererirle vo, 

Y asi , puesto que llégá 

Tan 1 tiempo ei deseiigaiSo , - 
y que sois quien sois los dos , 

Y uno solo ha de reüir ; 
Habiendo yo de elegir, 

Eljjo el reñir con vos. (4 Dan Diego.) 

I Habiendo (tic h o el criado 
Hi nombre , i mi me ofendistejí; 
Pues cuando mi nombre oísteis 
No está hades informado 
Si iba de mi parle ó no : 
Luego, si conmií'o hablasteis , 
El Itombre i qnien agreviasteii 
Fué * mi , y á mi se me di6. 
Conmigo del>ela reñir; 
Pues aunque otro os dé d pesar. 
Debéis siempre sasteotar 
Lo que enviasteis á decir. 

Es terdad : con vos hablé : 

Y annque aUl el dolor me aflige. 
Cumpliré aqui )a que dije. 

Guiad ; que con vos Iré. (A Dos Jium.) 

Dejar uno de n-ñir 
Por dejar de rrfiir, fuera 
Cobardía ; mas si espera 
Sanear j desmentir, 
Riñendo después, aquella 
Opinión , yerra la acción , 
Pues riñe sin ociision . 
Pudíendo reñir con ella. 
Yo os la doy, que Don Juan no : 
. Ved cuín mus preciso sea. 
Pues Don Juan no galantea 
Vuestra dama , sino ¡o. 

DO:i TÍLIX. 

Oecis bien, v eso lude ser; 
Que vos me nacéis el pesar, 

Y yo Bo roe he de qniíar 
'La razón para vencer. 

Y asi con vos he de Ir. 



£1 duelo primero et'miu, 
>ueB primero os desafio. 

Y tí acabáis de decir 
~ con quien da la ocasión. 
Se ha de reñir: siendo asi. 
Vos me la bflteis dado 1 qtil , 

Y es mía la obligación. 
Pues en duelo tan cruel, 

' ' mismo amptñto en los do* 
Bay de reñir yo con vos, 
""" YOS de reBir con él. 

De aqnesa razón se arguvi 
Qae en mi liivor viene llena ; 
Pues no tía de reñir la ajena 
Causa , podiendo la suya. 

D0.-< )U«If. 

Snya es, pues quien le llama. 
Pone su honor en recelos; 
iba de reñir por celos, 
Primerv que por su rima. 

) le desaliáis, 

mhÍHn : con que el honor 
Queda igual, y es el amor 
La ventiija que me dais. 

Pues confórmeos los dos 
En duelo lan importuna; 

e Siendo yo solo uoo , 

puedo reKlr^ 



lyCTOOglC 



Eso «M lo babeíi de hacer : 



t! oTüriiliilo. 
Teniendo mi duelo accplado; 
Y habiendo uii ilurlo aplüxado , 
Aceptar no ha liéis podido 
Utro. Vo liiBuii pviinero ; 
y para ohlij^arus mas, 
Vuelvo ií dt'cir (|ue üeirai 
De San Agustín espero. 

Satiifecho igueJjré 

(kin decir que os esperé , 

y uo ulisieis. AdÍos_ ( 

DONFíX. 



No le sigáis, sin que 
Primero me oigáis i mi. 
Qolen rihú anoclie , yo Ail , 
Con vos ; jo i|olen adoró 
A Leonor nermosa ; mío 
Era el papel que vos visteis ; 
Para rengar lo que bicisteis, 
Vo umbien os desiflo. 
Vos sois discreto > gallartlo : 
ÜetraS'.de San Bemardiiio, 
Apartado del camino 
de las cruces , os aguardo. 
Consultad ahora vos 

Sien es primero enemigo : 
tercero, fi yo que os digo 
Uaeamolvoestradama.Adios. (Vate. 

(Qué he de hacer (¡valedmecleInsiK 
Caafido mis conirarios son, 
(le niia parte la raion , 
V de otra parle mis eelos? 

ESGEHA Vlll. 
DON ALONSO.-DON KEI.tX. 
Do:< ALonso. 
Don Félii , bascándüs vengo ; 
Porque h:>l)iendo anoche dicho, 
t'.uando aquí en casa os dejé. 
Que volreriu advertido. 
Por si queréis que ^o trate 
De amistades , solicito 
Saber en qué estado esi&u. 

D01 FÉLIX. 

A buen tiempo habéis venido : 
Que mas que para las paces , 
De vos, seíior, necesilo 
Para tomar nu consejo. 

Tos veréis quR en todo os sirvo , 
Puesto que no Igiiorais cuanto 
Ful de vuesiro |)3dre auiigo. 

DOS FÉLIX. 

(Ap. Pondré el caso en otro caso. 
Pero en un propio sentido,) 
Va os dije anorhe que iiabia 
Aquella ocasión tenido 
Sobre el juego , de que vos 
Salisteis i aer testigo. 
Ya os dije que acompañado 
De un criado 5 de un amigo , 
He siguió el hombre. 

IIO:< ALOMO. 



O «Ugo 6 faadvertido. 



LOS bhpeRos db un acaso. 



¡ Üye... 

Que i cuchilladas * 
I A él T i quien hubiese sido 

Sulei) le iiuliiese acompañado , 
liarla. Tomar auiso 
t Un criado, que alli estaba, 
I La causa; ]o mas mobino, 
! Creyendo que era un criado 
i De mi conipeliilor mismo, 
. Le di una herida , diciendo : 
' • Con vuestro amo haré lo mismo. • 
le.) Es su amo un caballero 
; De mucho lalor y brio. 

Con quií'ii no tengo disgusto, 

Ñi teiiiTle solicito. 

El cual, viniwiido i buscarme, 
. Uesia manera me ilijo ; 
: • Para sabersi cumplís 
I Lo que á un criado babeit dicho, 
I V vengar lo que habéis hecho, 
' Venid, Uou Fi^llx, conmigo.! 
' El desatiu acepté ; 

Pero cuando Iba á cumplirlo, 
! El dut'bu de la pendencia 

Llegó a los dos de improviso. 

Tuvieron entre los dos, 
< No queriendo' amlms conmigo 
! Reñir boy aventajados, 

Mil argumentos prulljos, . 

Y resolviéronse en lin 
A esperarme divididos. 
Alegando cada uno 
De su causa los motivos. 
El uoo dice que él es 
El principal enemigo : 

Y el otro, oue con él tengo 
Aceptado el desalío. 
Quien es primero en la cansa , 
Segundó en la instancia ha sido : 

Y quien ea segando en ella. 
Primero á buscarme vino. 

cuil de aquestos dos debo 
' cuando á un mismo 



1,",; 



No es Riflil de responder : 
y asi Intes de hacerio ,os pido 
Me salisragais á ana 
Duda, y luego el voto mío 
Os diré; que sohre ella 
Caeri mejor el juicio. 
Hablemos, Don Félix, claro. 
En el primer lance iba babldo 
Algo, que toque al nonori 

non rtLli. 
No, que ;■ os lo hubiera dicho. 

Pues no alendo aquel primero 
Emneíio , empeño preciso 
De honor, y el segundo si 
(Puesto que el seanniJo vino 
De intento i desalbros, 

Y el habérseos atrevido 

A esio , ya es caso de honor ; 

Y aunque es verdad que i lo mismo 
Vino el otro , fué después). 

Asi, Don liélix,osdigo 
Une . pues el caso no rae 
De lion^r desde su principio, 
Kl que se atre^lú i llamaros. 
Ya caso de honor le biso ; 

Y asi debéis ír primero 
Al primero desaflo. 



i Vo MÜmo el consejo. Adloa. 

I BOX ALONSO. 

: Esperad. ^Qaién os ba dicho 
'■ De mi que solo sov bueno 
; Para aco»sejar peligros, 
¡ V no para hallarme en ellnlt 
. Pues no es de quien soy estilo 
' Aconsejar que otro riña , 
Para no reñir. 

' Los briol 

De vuesiro lalor os lleraq 
Tras sus impulsos aiiivot; 
Pero ved que espera solo* 

ÍNo son dos los enemlgolt 
untémoslos, y riñamos 
Dos i dos. 

No ser! digno. 
O decidme : ;, fuerais vos 
Acom [lañado coomigo, 
A ser yo vosT 

No por cierto. 

Pues respóndaos eso mismo. ( 

ESCENA IX. 

DON ALONSO. 

El bice bien , j vo mal 
SI i k> largo no le sigo, 
Pero esto es llevar las cosas 
Hay ha'sta el lin , y es indigno 



Como virjo delermiiio 
Enmendarlo ; que ja es (lempo 
De que haga la edad su oDclo.— 
LUardo. 



USARDO.— DON ALONSO. 
Señor. 

CON ALONSO, 

TQ y yo. 
Por criado y por amigo , 
Uoy habernos de sacar 
A tu amo de un peligren 
Lisnaio. 
] Adonde va Y que quimera 
Seguirle. 

DOH ALONSO. 

Eso es desluciric. 
Dame de escribir recado ; 
(Pme LUardo en un bufete retado 
de eaeritir.) 
Qae has de llevar un aviso 
A quien el daño remedie ; 
Que no es de quií'n soy indigno ; 
Supuesto que aqueste empefio 
No es lance de honor preciso. 
Ponte la capa y espada , 
Hléotras uu renglón escribo. 
{Yau LUardQ, v eterice Dem Almm.) 



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SM CUHKDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA 

XSCEtA 3CI. I ' LiSARDO. (Ap,) . , 

LEOmR t INÉS. - DON ALONSO. | l,"«lS'so^V?,rt l'-lf.^'*" I 



(Habtande em t» anta á la entrada.) 

Ed fin , 1 vuelves ! ■ _A 

' * TJl valor ei 



i Que haya Iiabido ¡ 



i Oué he de bicer, - 
Sr lin dísconés le miro. 
{iae íalieiido jo quejosa 
Ue su casa , no Jia seguido 
Mis iiasos? A veríe rueiro 
Para no llevar ennmigo, 
í^in aiTa>iCBTli> cli^t alma , 
Esie niorlul basiliscMi. 

{Áp.d llenar, reparando en Dan AleTtto 

que e*tá de espalda* d ella».) 
Etciibienda «stá. 



I Quién duda 
Qae esuii escribiendo lino 
Satisracciones que da 
A la qae hoy 1 verle vino? • 
¡Ciega esloy ! Lér leugo—bigrato 

iUega á lomar el papel.) 
Don Pílit... Pero ¡ qué miro ! 

{Qaién asi?... ; Pero qué veo) ' 

LEor<oii. ÍAp.) 
¡Valedme, cielos divinos!. 



ESCENA Xn. 

LISARDO. — DiCBOi 



Cobarde aaintio 
Las plantas; que ea cada paso 
Sombras de mi muerte piso. (' 

'DON «LO^ItO. 

Suelta, villano. 



;Nd bay criados bien iiacídosT 

Pues yo be de salir. 

No liarás. 

{Cómo podrás impedirlo, 
Üin tu muerte? 

iismDO. 

Desta suerte. 
(Rellrate día puerta, piiate, eerrán- 

dala.) 

ESCENA XnL 
DON ALONSO. 
Fnése , llevando consiga 
La puerta , que con el golpe 
Dejó cerrailu el pestillo; 

Sue comu ladrón de casa , 
aberle en ella previno. . 
Mas yo la gcharé en el nielo. 
ICn vano lo solicito, 
SI ya no la abre primero 
El fuego de mis suspiros, 
Qne la rucrta de mis manos. 

tHabrAse algtm hombre vislo, 
e cuantos Tiasla hoy tiacierou. 
En mas ciego laberinto? 
Las cuchilladas Ue anoche 
En mi casa, el desano 
De hoj, 1 el ver aqui íi Leonor, - 
Eii<lencias son , no indicios 
Ue que ella es causa de todo : 
V por ultimo delirio 
De mi fortuna , me veo. 
Habiendo liasla aqui venido 
Por un amigo, encerrado 
En casa de un enemíao. 
Pero pues es imposible 
La puerta abrir, y sqni miro* 



BARCA. 

Como es el pensamiento del que 9gna^ 

UmcIio Don Félix'tarda. [da 

Sin duda que lia escogido. 

De Don Dii'gO celoso yurendfdo, 

Verse con él |irlniero. 

Slas yo no cumpliré , si no le espero. 

^Ifuién en el mundo ; cielos! 

Se Viú sin dan» , sin amor, sin celos. 

En tal laiKÍe i'mprñido? 

• üun el prestar a un amigo mí criado 

De suerte lo dispui^ga , 

(Jue mi opinión en tal empeBo ponga! 

Di^io <|ue aquestos días 

Toda mi vida es caballerías; 

Pues no lialto en i-llu cosa , 

Que parecer no pueda l'abniosa. 

Mna dama lapad«i me ha dejado. 



(Porque asi su ignorancia lobadisfiuet- 
Eii trance de perderme ; y un amigo. 
Sin quererio, me ha dado un enemigo. 
Has jqué me admiro, si liallo t cada pa- 

One estos Son losempeüos de un acaso! 



' Una VI 



nreja. 



Arrojarme determino 

Por ella , y en seguimlrato 
i Ue mi siempre bonor Invlcio, 

Hacer estragos, portentos, 

Escíndalos y prodigios. 

Ea, corazón, no lemas 
I Este breve precipicio ; 
' Que mayor calda has dado ; 

Pues la mayor siempre ha sido * 

Verse caer un hombre noble 

Del estado de al mismo. 
', {Vate par la ventana. 



10 de Recoicloi. 



ESCENA XIV. 



Aunque fueran de diamante 

Tus brazas, el valor mió DONJUÁN. 

Se desenlaiara dellos. ^ - , . j ,. . 

Cuestión fue no apurada basta este día 

""'""'■ iCoil hace mas? ¿Aquel que desafia 

jQoé importa eso, si atrevido, a otro í un sitio aplaiaüo, 

Al que embaracé abracado, O el que al sitio sali6 desatiado? 

Con la espada le resisto {fííñen.) y bien iliora pudiera 

El paso ? La cueslioi) resolver el que me viera 

poiv ikuiHSO. Batallando coniDÍgo; 

Vo sabré hacerle. Porque no hay tancruel Dero enemigo. 



I DON FÉLIX. — DON J UAN. 

Perdonad , si he tardado , 
! DonJu3n;que por haberme aconsejado 
I De un amigo que tengo 
i Eu lo que debo hacer, tan larde rengo. 

: De haber, Don Félix, sido 

I Yo el que elijáis , estoy agradecido. 

Siempre en mi era Tor/oso 
-! Proceder mas honrado que celoso; 
I Y por mostrarlo, quiero 
I Que callando la.voi , haiile el acero. 

I Esperad. 



^ Uahomlire,quéilosdossign¡eiidavíe- 

: Bien créreia de mi brío 

' Que nüle traigo, aunque es criado mío. 

i Su lealtad le na obligado; 

' Pero no os dé caidado, 

, V hasta que yo le mande que se india, 

I A nada vuestro acero se resuelva. 

: En todo sois gallardo. 

ESCENA XVI. 

LISARDO.-DON FÉLIX, DON JUAN. 

USÁHIlO. 

Hücia esta parte le he Ue hallar. 

Lisardo, 
Otro paso no des mas adelante. 



Escücliame primero; 
Luego, si le orpndi,'mancha Ui acero 
En mi sangre, sefior. tiabiendo oídp 
La causa que á seguirle me ha movido. 
Pensando que mi celo le alcaoiara 
Antes que i verte con Dou JJUD Degwa. 
u,nt,zodb/L-.OOQlC 



Porqnecoñstei Don Juan, en e«U parte 
VeiiirtÍD'órJeii m'a, be de estucharle. ' 

Ta M acuprdao cómo deatro 



Uec; 



01-, ilHas 



t^uamlo de cí 
A IKiH AriMKo, su padre 
Iti- Leonur; y'yii fe acuerda* 
Que l.poiior, liifii (inco ánm, 
Ue alli st iiartiú quejus«. 

Si. 

Tues lotTlfiiilo i buscarte 
Leotiur. vino i hallarse denlro 
Ue tu cuadra can su padre. 
Sacó pan ella la daga, 
A lieni|iu que ye abra7,arme 
Pude cou 4\ , cuya acción 
Dio lugar i qup escapase 
■.eonor trayendo, bl entonces 
Ue rpjs brazos se desase ¡ 

V sacando las espadas, 

Le erabariTO que arrogante 
La siga , basla que previne 
Oue al empeSo de lal lance 
Le diese lugar el liempo 
Con la industria j sin la taogre ; 

Y asi adiertrdo cerré 
Tras mi la paeria : ¡ra sabes 
Cómo aqui'Slo podría ser. 
Por ser de golpe la llave. 
De suerte que bou Alonso 
Cerrado queda ; v si sale 

De altl, rompiendo lapneria, 
O previnien<to oli-a parte, 

Y va siguiendo i Leonor, 
No dudes de (]ue la male. 

Don Joan , el ser dpsdicliado 
Un hombre iio es ser colranle , 
Pu^ liarlo tallen IH es quien 
A reñir cou oiro sale. 
A reñir rengo con tos ; 
Esto en desengaño basie 
l>e qne no puede ser miedo 
Pediros que se dilate 
Noesiro duelo. Yo no lengo' 
En ocasión setnejinle ■ 
Acción mia : todo soj 
De mi honor, y en esta parte 
Vos sois el Irbjlro suyo. 

V pues estar escuchasteis 
En peligro de la rida 

Leonor, j sois quien sois , dadme 
Licencia para que acuda 
Donde su riesgo restaure ; 
Que TO mi palabra os doy 
De buscaros , al tnilante 

?iie ponga en salvo á Leonor, 
cuando aqoeslo no lias le 
A obligaros, lomaré 
Resolución de arrojarme 
A inestros pies j rendiros 
La espida ; porque se acabe 



Traed : no rindáis la espada ; 
(Jne i mí no me es impórtame, 
Félii , qae nú bizarría 
C«aste de vuestro desaire. 
Ño soto que vais permito. 
Has de Leonor en alcance 
lr¿ cou (OS, i ajudaroc 
A que su vida se sllie, 
Und6l palaAra de que 
De vüHiro lado no talle 



LOS EUPEflOS DE UN ACASO. 
Rasia que ella est¿ segura; — 

Qoe leDgopor hombre inraine 
tjuien ve ¡¡ su enemigo eu riesgo, 
" i su enemigo no vale. 

Feliz mil veces aquel 
A quien , ya que hubo de darle 
Enemigo su desdicha. 
Se le oió de bnen» sangre ! 

Vuestro enemigo \ amigo 
Soy, dividido en dos {lartes. 

uti:t íÉul. 
Si; mas con lai ilferencia, 
Qne diré, coando os lo llame, 
lli enemigo por acaso; 
Pero mi amigo por arte. 

Con vos voy. 



Haj amigos I 

Tarde, Kélir, 
Eso seri; porque |o 
Ea el instante que os deja 
Del lance desempeBado 
En que os halláis, que me vengue 
Sera preciso de esotro 
Que heñios dejado pendiente. 

I CuanOo en él llegue i mirarme, . 
] Modos habrá con que os deje 
i Sattsfccho y obligado. 

I Ahort bien , tratemos deste. 
I Mirad qut queréis hacer. 
Don rtus. 

fio sé, Leonor no parece; 

Ni yo sé dónde buscarla. . 

I Si acaso m< lealtad tiene 
I Licencia de hablar, diré 
' Lo que he pensado. 

DO:i FÉLIX. 



I JORNA DA TE RCERA. 

I c*u«. 

' ESCEKA PRIMERA. 

I DOS iUAH, DO» FÉLIX, LISARDO. 

* VON FÍLIX. 

! No hay bomltre mas Inrelii. 

1 Un Snimo tan valiente, 

■■ Un coraron tan constante, 

;,¡Se ha de rendir desta suerte, 

. Del amor ni la Torluna, 

! A niiignu grave accidente! 
No desconfiéis de bailarla 
Tan presto, donde quisiereis, 
Vamos los dos. 

Si habéis visto 

Íue de amigos y parienlea 
nautas casas supe be andado ; 

No ha vuelto , ni está en la saya ; 
Que su padre ( ; dolor roerle !) 
Después qne por el halcón 
Se arrojó, según relleren 
Los criados, lambíen anda 
Buscándola, «cómo pueden 
Consolarse mis desdichas? 

No digo que se consuelen, 
Has que no se rindan, digo. 

ooK riiix. 
áPuesqnéhiré? 

Lo^ue quisiereis. 
Obrad vos; que^o me loca 
Aconsejaros pradeate , 
Sino ayudaros restado. 

Solo ese TaVor le debe 
A mi desdicha mi estrella. 
\ Oh quiera el cielo qne llegue 



Vete 
A casa ; pues ella es Tuerza , 
Donde quiera que estuviere. 
Valerse deti.^ues tú 
Cansa de sus riesgos erps : 

, V (M podrán por acá 
Hallarle lau fácilmente 

I Sus avisos. 

I Dice bien. 

I Don fílix. 

SI , mas hay incoDrenienie 
I Para estarme yo en mi casa. 

itCnálesT 

I Si su padre viene 

' A ella, el encontrar conmigo. 



[» que mejor os parece. 
Yo me volveré á in¡ casa. 
Quedad con Dios. 

I Sin qne os i]eje 

, fCnella, no he de apartarme; 
Y á la hora que dijereis 

?ue habéis de salir, vendré ; 
en cnanto se OS Ofreciere , 
I Palübra me habéis de dar 
I De avisarme. No se cuente 
De ni, que haciendo lo mas. 






DON tiut. 



8ae yo esa palabra os doy, 
s pido la de valerme 
1 Eu cualquier caso , basla que 
i Leonor en mi poder quede. 

I DOX MAN. 

I Yo la ofrer.co . y dn ayudaros 
; La doy una y innchasVeces 
Con la manñ, 

nnn ríLiT, 
Yo la aceiito. 



ioiaace[HO. ■ 

jiizoaeyCiOOglC- 



COMGUIXS DE DON PCOBO CALDERÓN DE I 

. Sacábamos, diligenle 
. tt criado le slgulú 
DOK DIEGO. — DON FEUX , DOit > Hasia ei Minpi>, tiara hacerle 

JÜAM , USARDO. ' >i.ki.l™ .1. n..P iíonnr 



DON DIE«0- '~r 

iPhm, «eitor Don Juan ! ¡Don FéltKl 
¿Ya tan amig' s los ilos 
EíIííbT Cuando jo impaciente * ■ 
Esperando hasii ahora eslure, •-■ 

Y por pensar que no fuese 

¿I preferido de \05 , r ■' 

Determiné de volverme ?. - 

A ver en qué lialiia parado ..',t i 
Voestro duelo, por si Üene 
Acaso el mió lugar .^ 

i)e»pngarae, ¡aMia suerte ' ■ 
Os hallo, dadas las manos! 
Aunqne na es bifji que ue pese 
De que vufstrii (tesarlo 
Acabe, porque el mío empiece, 

Y pues ¡quien esperé 
Eaeloaui|)i.,seJrliene. 
Ken |iuedt> la muerte darle 
DÓtide quiera que le encuentre. 

(V'fldMM-'--- 

DON FÉLIX. 

SeBor Don Diego, tened 
La espada: que aunque os parece 
Que estas son paces, no sou 
Soo tregnas enlámente. 
El señor Don Juan ba sido 
Primero acrédor en este 
Pleito de los dos; y puesto 
Une él las treguas me coucede , 
Vos no podtis impedirlas. 



, Sahidor de que i^nor 

I t'Utaba en un trjnce fuerte 
üe perder honor y vida. 
( La causa, m eslilen la cuente , 
[■(vqoe iw loca et hacerlo.) 
Pidióme en Hn que le diese 
Licencia para ampararla. 
í Qué noble , honrado y valleole , 
Viendo humilde á su enemigo , 
>o le ampara y fovOrece? 
No solo pues la licencia 
Que me pide, le concede 
Mi valor; mas la palabra 
De ayudarle y de valerie, 

. Hiisia que i su dama libre. 

I Kl caso , Don Diego , es este. 

I Uirad, ¿cómo raftar puedo 
A su amparo, cuando liene 
Privilegios de enemigo 
V de amigo cr ~' "-' "' 



n mi Dou FéliiT 



'j\ empeño eu que os halláis. 



Voy á usar de' ellas^. —V hacedme 

Merced , Don Jnan , de decirle 

Con el modo mas decente 

Al respeto de Leonor, 

De mi amor los accidente*. 

Para que yo no padezca 

El escribo lo mas leve 

De que en ei campo le Mte, 

Y que en la calle le deje. 

{Vante Do» FéÜJ; v LbwA.) 



I„ mnada 1 ti' empCDO eu q 

lo BifiiKíu.i nggougjgo; y poT no hacerle 
.Mayor, no le sigo: pero 
No ba de ser Un ficilmenle, 
Que no os ha de cosur algo 
Mi reputación. Hacedme 
Merced de decirme , cuil 
De Leonor el riesgo fuese ; 
Porque al que sienta, dudando 
PA mismo daño que siente. 
Lo que sabe y lo que ignora 
Le está afligiendo dos reces, 

DON JUAN. 

De los celos fué , Dou Diego , 
Errado motivo siempre 
Querer uno saber áuies 
La que es füerxa que le pese 
Después de balarlo saliiuo ; 
Pero porque no se queje 
Vuestra toiisud de que yo 
CiUDio me pida le niegue , 
Y por Ter si de camino 
Cun deiengaitos pudiese 
Curaros una pasión 



ESCENA m. 

. DON JÜAM, DON DIEGO. 



*^derié. 



Porque yo he de dennderie. 

DON DIUO. 

ÍTan modado eslitis , que ya , 
:n ves de darle la muerte. 
Le defendéis? 

DOM IDAII. 

Si , Don Diego ; 
' Que tales acciones debe 
Al ser quien soy, mi valor. 

DON DIEGO. 

I De qué suerteT ^ 

DON miK. 
DesU suerte. 
A reüir salió conmigo, 

Y al tiempo que ya valientes 

Y reitadofl las espadas 



Jabed que informado y. 
Don Alonso de que fuese 
Leonor desios desaHos 
Cansa , y su amante Don Félii , 
Matarla quiso eaia tarde. 
Lleg6 i ocasión tan urgente 
Un criado , que á él le tuvo , 

Y á ella dio lugar que huyese 
Dúnde se fué , na se sabe : 

y en Bn , como oo parece , 
Su padre y FéUx la buscan , 
Uno para darla muerte, 

Y otro para defenderla. 



Cutnto K 

8ue amparan 1 quien me ofen 
eblérameesu Uñeta 
MI dolor; y pues me ofrece 
Lo Imposible de mis dichas 
Por remedio sqjp este , 

Y gs nadas las criadas 
Tengo, iré i ler si pudiese 
Averiguar dónde esia , 

V librarla ; pues no liene 
Otra vénganla mas noble 
Un celoso , que el ponerse ' 
En ocasión que su dama 
Coooica qué amante pierde. 



le aquel acaso primero! 



HERNANDO. - DON JUAN. 



SeBar, dame una y mil veces 
Los juanetes i besar. 
Si se besan los juanetes. 

,Qué ha habido? ¿Qué ha sucediüoT 

■ ipueslo ijue -■ 






: Lilire . 

Bien i la el: 

Que el rompe- cal I e/as no 
I Las rompe lan fjcil mente 
' En el campo como en casa. 

Cuéntame el suceso en brere , 
[ Y en Isi^o te contaré 

Otro que i nil me sucede. 

Fio de menor imporiaucla... 
' Porque has de salier que llenes 

Una huéspeda en tu cuarto^ 

Son lautos los accidentes 

De mis sucesos, que no 

Sé . Hernando, por dónde emplea 

Y contigo, es excusado 

Que la memoria renueve 

Mis pesA'es. Dime tü 

¿Que mujer es la que viene 

A buscarme? que seria 

Grande ventura «ne fuese 

Aquella enigma del Parque , 

8ne en su fresca estancia verde 
aliamos; pues ella sola 
Es la que mi vida liene, 
SI la verdad te confieso, 
De su esperanza pendiente. 



qne ahora está ei 
SI, Hernando. 



Wt% I VAN. 
Dilo presto. 

HB«NilNDO. 

No es ella. 
^ Quién es T 



Oye . 

Hand&sleme, seoOT, que le dejara 
t^on Don Félis;yya (¡obediencia rara!) 
Lo hice asi, cou no estar nunca enseñado 
Ahacercasadecoantomehas man dado. 
Fulme hiela casa , donde 
MI valor, que t mi miedo corres^de. 
Tan triste, lan suspenso me l«iia. 
Que DO dijera :fA9uesta espada es mias 
Aunque reillr te viera 
Con treinta mil Don Félix que tuviera. 
Entré en casa, pensando 
Cómo la ropa en salvo pondría, caando 
La nueva me lle^sra [clara 

De haber muerlo i Don Félix; porque e« 
:Cosa,sq[nncollJo, Do. 

lí.) ^Qaeaonqn«elreírtnpor«Bidarie«- 

u.nt.zodb/GoOglc 



Mm e« qn» del uilu en toda Earop» 
La gala di>1 reüir, ga.irdar b ropa. 
Ea esto pensativo estuw an ralo 
(Si es que sabe pens»r nn nen(ecalo), 

Y al Ter i|ue nada el illsctirrír remedia. 
Como amante celoso de uomedia, 
Que cuando varios soliloquios pan, 
Ñod^pesa en la calle uieu so casa, 
Qtiise sal irme luera. 

' Apenas puei bajaba la escalera. 
Cuando al ponal una mujer Upada' 
Entró, de una sJrvlenie acompahada, 
Sin mas acción (ñ intento 
Que haber allí n.ltiilole el aliento. 
DJen de las <los ta turiíacion decía 

?ne a%un fracaso sucedido había , 
que el dicho fracaso 
Les hacia venir ñus que de paso. 
Senllndose en et poyo, deimairada 
Se queda la señora; j la criada. 
Con un turbado espanto , 
Cerró la puerta, y la compuso el manto. 
Yo, Sos acciones viendo. 
Llegué i las dos, diciendo : 
■ Ette cuarto , señora , 
Podrí mejor aersiros por ahora 
Se'alherKne : en él, os rne);u 
Orne os enlreisi. La criailaaceplólueito, 

Y entre ella v ¡o car|{andu &>■• el ama. 
Fuera de pulla, la llevé i, la cama. 
Donde de aquel mortal , triste retiro. 
De Allí i an rato volvió con un su^lro, 
Oúiide eitialia dudando. 

Saiislice an duda, aseiinrando 

Que e«ialia en parte do serla servida. 

Mpstróseme en eilremo agradecida, 

Y aceptando el cortés ofrecimiento, - 
Dijo con blanda voi y bajo acento : 
4l-'uerza será que la desdicha mia 
Use, hidaiRo, de vuestra cortesía,. 
En lamo solo que esta 

Criada larde en lolver con la reipnesta 
Ue un recado i que es Tuerza que la en- 
Ypufseajuaioquedevosmene, [vie: 
También vos habéis de ir i asegurarme 
SI un cabalteto viejoanda S buscarme, 
Sabiendo dónde be entrado : 

Y en tanto el cuarto me dejad cerrado.! 
Servirla la prometa ; 

Y después que las dos alU eo secreto 
Hablaron, la criada y jo salimos. 

Y los doi por dislimas sendas lUimoa : 
Yo , i rer ^ acaso via 

El viejo caballero que decía ; 

Y tili^ según Inñero, 

A ver si vu ai mozo caballero. 
Uaai^inil vnelCas i la calle be dado, 

Y con nadie he topado, 
EÍdosoIo eoiitjso, 

A quien , si tooás mts sospechas digo , 
Sabrás que la criada. 
Algosa vet del manto descu id ada^ 
Hepareciá la loes de aquel recado 
De doode ;o lolv i descalabrado. 



BERIMKDO. 

Pnes lay, M6or! si pido. 

Pero i U, iqué te va eo lojoccdtdot 

teflero por tu (eBas que eslAsdmdo 
Que esa es Leoctor, en cnva huica ando; 
Qae el ser i las espaldas de mi casa 
U de Don Félix, loqueen ella pasa. 
Haber venido huyendo, 
A nn caballero viejo esiar teniendo , 
Babene parecido so criada 
TMer iienpre tapiada 



LOS EHPBROS de tftl ACASO. 



iCoil? 



Uuevieneroaltocada... 
VimoDOS pnes i casa , y siendo ella . 
Rajia pastel; pellai 
Que es cena de repente , ' 

Y véngale de FélU. 

Calla, lente. 
Villano : nopronauCies disparate 
Igual; quevive el cielo, que témale. 
iSoy borobrejro de lan cobarde Urna. 
Uue del me babis ¡in vengar sn dama! 
Antes parte i su casa... 
iiemn*?iuo. 

iVof 

MU JUAn. 

Volando , 

V dile qne le quedo ^o esperando 
En la mía. 



Que > ella venga 
Luego, sin qoe un instante se detenga. 
V si te le negaren ique seria 
Posible), di que yas de parte mia. 

SI otra vei, aun no ifendo de tu parte. 
He rompió la cabe^^a por nomlirarle, 
iQné me'roroperl ahora si te nombro 
y de tu parte voy? 

Como In asombro 
Duda lo que 1 lo» dos nos ha pa.sado, 
Temes. 

BE«7Un>0. 

Para temer un hombre bonrado, 
Ha qieneiier adjaqnesT 



«OHMáS. 

Dame primero 
La llave de rol coarto : eú él te espero, 
y veu presto. 



No eslji en mi mano esto, 
%M es en que £1 me descalabre presto. 

DONICAH. 

Segundo acato ¡cielos! ha venido 
A buscarme. Favor eo él os pido, 
Pues, que me traiga, espero. 
Hayoret confusiones que el primero. 

(Vos*.) 



Si fué á reñir con él, jcómo de ainlgo 
Hace ahora llnerjis? 
¿Hofueraelmonstruoyodedoscaheiait 
[üh , ouinlo lo estimara m< fortuna, 
Pues para discurrir tuviera una , 
y ntra para aparar! Si coa bien salgo 
Uesta . no mas papeles. 

ESCENA VL 

ELVIRA, JUANA. - HERNANDO. 

Oid,fiidalg«. 
HEiiuno. 
Ni seBora lapada , 
Si Tenis de otra parte desmayad* 
A que os socorra yo, larde sospeoho 
Que venís ; que ese paso esU ya becbo. 



HERNANDO. 
Rota cabeía mia , 
PasémoMM por ana barbería 
A decir al quirurgo se prevenga ,' 
Y que estopas ; baevo4 punto teuga 
Para li raelu. ¡Cfelos! ^qné es aquesto 
^ne hoy 1 lal amo en ocasión ha puesiD 



De vos salver quisiera 

iQoé pesadumbre ha sido 

L'na qne vuestro amo hov ba tenido, 

Y ea qué, hidalgo, ba páradot 



F^lor.yqneilr meal.^w 
Donde m<> descalabren bien de ooevo; 
No en qué paró el disgusto. 
Pero si de salierlo tenéis gusto , 
Mi amo va i casa ahora : 
Dél mejor lo podréis oír, señora; 
" yo voy i un recado mny aprisa, 
grande , que no es cosa de risa , 
Sino cosa de llanto : 

V isi .quedad con Dios. ( Yate.) 

ESCENA TU. 

ELVIRA, JUANA. 

. ELTiajk. 

¡Ay, Juanalicuinio! 
imagiooé Intento, 
Para qoleiar mi loco pensamlénln , 
En raion de saber en qué ha parado 
Este pesar qne unto me ha collado 1 
Nada dél saber puedo. 

Y oon la duda tan cabal me qneds. 
Como lotea U lenl).— 

Pero h> he de saber con mi porfía. 
Veo ea cas de Don Jnrn. 



Sf , pnes si me acordara 

De mis obligarlones , no Intentara 

AcdoiKS semejanti s. 

Veo.y donada, Juana mía, te esptoies: 

Potito oue el cieluquiso 

One sirviese de nada aquel aviso 

Qaé le llevé i Ikm Félix ; v eo efeio, 

Sio atención, sin juicio, siaresiieto, 

P(ieiJ[iinanMr,paesina temor rendida 

Perdí la Uberiad, pierda la vida. 

(''-«'■) 
U,anzodb/Ut)OglC ' 



COMEDIAS DS DON PSDftO CALDEAOM DE Li BARCA. 



Cíala Bi ca«i Úe üuD iuin. 

ESCENA VUI. 

1JlOmVí,lapaia:aetpue$, DONJUÁN. 

Abrtr TI la pnerU veo 
DesU leDoraiIa prisíou , 
Adonde mi coJirusiojí 
Tiene aUtJa mi ileseo. 
¡ Coa cuantas dudas peleo ! 

tSi será loes, que i avisar 
uéá Don Félix mi pesar? 
^SiserJié! Óelcnado, 
Uue de mi iianlo obligado, 
Me dejó aqui j Tué i mirar 
Si mi padre me seguia! 
{Ap. Mas ¡ ay de mi ! que no rs 

{Sale Don Juan.) 
Ntogimo (le lodos [rea 
El que abre. Dtsdíclia mis , 
iHasu cu indo lu porfía 
He ba de perseguir* Va entró 
Un caballi-ro, i «uien no 
Coaoico. Encubrirme quiero. 
i A; ! ¡de cuántas veces muero 



No , leBora , ponjue jo 
EDlre , o* recatéis asi , 
NI os di el mirarme cuidada; 
Que del suceso informado 
Oue os lieue encerrada aquí. 
Vengo a que os sirváis de mi. 
Dueño Uesla casa soy, 
V espero ser\iros boy 
Auo mas de lo que pensáis; 
l>ucs (kl riesgo enqoe os halláis 
Libraros, palabra os doy. 
SI bien no tenéis, seílora , 
Une agradecerme, por Dios; 
Que i otro, primero que i vos, 
be la be dudu Antes de abora. 



o valor mi vida . 
Esté; que n olilEeacinn 
Valer los que nobles son 
A una mujer afligida. 
Yo lo estoy tanto, que espero 
El amparo vuestro, no 
Porque lo merezca yo, . 
Cuanto por ser caballero 
Vos. V pnes rendida mnero, 
Perilon del recato os pido ; 
Que el encubrirme no ha sido 
Duda de vuestro valor, 
Sino mujeril temor. 
Que de veros be tenido. 
Y para mas obiigaroii 
A Favorecerme eu este 
Trance , aunoue el vivir me caesic 
La veraüenu de informaros,- 
Sabed... 

•oajDAK. 
Nada )ic de escucharos ; 

?ne I precio no he de comprar 
o aqui de vuestro pesar 
Saber quién sois; f porqué 
■ Lo eicusiHs, sahieis quesé 
Cotnlo me podráis contar. • 

Si Tueitro criado ha sido 

El que de mi os ba infonnado > 

;Qné sabe Tuctiro criado! 

Bonnun. 
H KtMda be merecido 



De darme por entendido, 
Con ella me atreveré 
A decir de quién lo sé. 

1.B0II0*. 

Aborraréisme un gran temor. 

Pues ya sé , bella Leonor... 

Ya que mi nombre escuché 
En vuestros labios, bien puedo 
Oecirconmasconliania (Deieúirete.] 
>e dueño de mí esperanza 



Retirios, basta ver 
Quiénes. 

utoNoa. 
¡Cíelosi^québadeser 
De mi fortuna y de uiif {lUUrue.) 

DON J04II. 

i Quién es? 



LEOKOi. 

La fortuna , siempre avar 
Del bien , quiso que adorara 



Era Don Diego de Lara. 

LEOKOR. 

Esie pues ( ¡ lance cruel ! ) 
De noche cu mi casa enUú, 
'■ 1e... 

DOn tOATI. 

Dni Félix le halló, 
Y riñó eoléiices coa él. 

Envió otro día un papel... 



'Mi ciüdado 
A satisfacerle fué 
A su casa , donde bailé... 

A vuestro padre, que airado 
Os viera i sus manos muerta , 
Si un criado no llegara , 
(lúe i vos salir os dejara , 
V á él le cerrara la puerta 



Porque por acasos raro» 
Tuve , intes de conoceros , 
El riesgo de defenderos 
Sin el mérito de amaros. 



Qnirn h*de daros 
Vida , bonor j esposo aqui. 

LEonoM. 
íPne^cómoT 

'LUman.) 



Es, señor Don Juan, 

iba mujer emlxiuda , 

Que ha remrtídü ü las tardes 

La estación de las maüanas. 

La última que os hablé, 

A vuestro estilo obligada, 
' Porque no fuerais tras mt 
]K supiérades mi casa. 

Palabra os di de buscaros, 

Y vengo i cumplirla para 

Desengaftaros de que 

Sov mujer de mi palabra. 

Si bien aquesto oo es solo 

Lo que me obliga á qoe haga 

Esta flneu; que hay otras 

Razones que aqui me traigan. 

Yo he saludo que hoy babelí 

Tenido por una dama 

Un desalío; y aunque 

Para la descoofiauM 
, De mis celos es temprano, ' 

No lo es para <[ue salga 

Del cuidada en que me ha pneuo 

\'uestra vida. Aquesto aguarda 

Saber mi curiosidad. 

Decidme en qué estado se baila 

El disgusto, porgue tengo 

Pendieute dé) vida y alma. 
Lío:iüH. (Al paño.) 

Mujer es la que entró , t como 

Suedo y apartados hablan , 
o oigo lo qOe dicen; pero 
Bien se deja ver que es dama 
Desle caballero , pues 
Asi se ba eolrado eu su cata . 

Annque jamas deseé , 

Cosa con mayor instancia 
Que volver, señara, á veros, 
En esta ocasión tomara. 
Que DO hnbiérades venido; 
Porque es fueru que no os baga 
Agasajos que merece 
Una Ifner.a tan rara. 
Del disgusto de que ya 
Mostráis venir inrormada , 
Aanque no bien , cierto lance 
Hls discursos embaraza 
Tanto, que he de suplicaros 
(Bien á costa de mis ansias) 
Me hagáis merced de volveros. 
Sin que por aquesta causa 
He atreva i saber de vos 
Quién sois , ni i veros la cara ; 
Que tio ha de pedir quien niega , 
Ni ha de Togtr quien agraria. 

ÍLÍtlIA. 

. aginara que eu fos 
Tan grande deapego bailara , 
Antes que... Pero ¡qué miro! 
Uo hombre entra en esta sala , 
Que importa que no me vea. 

{Yuehácia tiende etlá LeiHur.) 
Ltonom. (AJpaflo.) 
Aunque no eoiendi palabra , 
,i,z.,deyG00glc 



Oíd. • 

( Tapada aitreabrie»da la puerta.) 
Aqni 
No habéis de eotrar ; que tomada 
Esta posada eBÜ.j 00 
Se puede verileo guarda. (CJcrra-) 

i No eo Tino me reclbisi? U , 
íhM Juan , coD esquife! lanu ! 
Peio oo «• Üenipo de quejas. 

A serlo, bleo disculparlas 
Podie». 

Hiced que no entro 
Em hombre en esu cuadra ; 
Qae Imporiaroaa... 



DON DIEGO.- DOM JUAN: ELVIBA ^ 

JUANA, fapodat. 

KLTiB*. {Ap. á Juana.) 



Cbbreie Ueo, Jnain. 

IDANA. 

I Irme, no aeríi mejor, 

Pu^ me dan la puerta ñtnca T ( Va$e.] 

DOn DIHO. 

Don Juan, si vuestra amistad 
Ha sido eu et mondo Unía, 

Ee i ser eo tiempo de César 
hubieran labrailo esiatnas, 
Boeua ocwiOD se o* ofrece 
Aben para mostrarla, 
Pues en Toettra isauo esti 
Ni honor, mi vida ji mi fama. 
Uoa hermosura, eti qniea lodo '. 
Esto consiste , se halla 
En vuestro poder. 

¡Aj triste 1 

MR DltCO. 

ReoJido Tengo k buscarla, 
Infonnado de que aqol • 

Eolró. 

ELvia*. {Ap.) 
tQuéetpcrumbaotlaBf 



LOS empeKob de un acaso. 



Den 

ELVUk. (Ap.) 

yante bacoMicidD. 
DonioAR. 
iAp. Pues qae á1 ee et que se eag»b» 
V que no te eogaílo jo , 
Su mismo enaaüo me valga , 
Pues asi con Félix j él 
Cumplir mi valor aguarda.) 
Teneos. 

OOK HIGO. 



No, señora, buyaii asi 
Ue quien tan rendido os ama. 
Que os busca para serviros 
Coa la vida ; con el alma. 
«LViw. lAp.) 
¡Qoi es eílo, cielos'. No tiem 
Por mi , pues asi me trata. 

No i hablaros vengo en mf amor: 
Que no aspira mi esperanza 
A mas mérito, i mas dicha 
Que i serviros ; pues me basta f 
á otro tiene ios favores, 
Que tenga jo I ai desgracias. 

ELVim*. (Ap.) 
Qae me enamore mi hermano , 
Es solo lo que me falla. 

Don Diego, esperad ; qne ioles 
Que os respouda aquesa dama. 
He loca i mi responderos. 
Las espías (uéroo Msas, 
Si os Ajeron que era quien 
Doscals, qoien conmigo estaba: 
PuM e* aquesta seAora 
Aquella dama tapada, 
Cnva novela os conté 
Delante -de voeura benoana. 
A verme ba venido, haciendo 
HoT por mi finesa lanu ; 
Y así, pues dichas de amor 
Loe discretos no emharaian , 
Idos coo Dios ; y advertid 
Qae cubierta j coDgpjada 
Tenéis i aquesta s^ora. 

DON MIOO. 

Don loan, si no imaginars- 
Que esa ei deshedia que hacéis 
Pormie yo os deje y me vaya . 
Dando luftar í cumplir 
A Don Félix ti palabra, 
Vo lo hiciera, claro esti; 
Has si es tan cruel , tan rara 
Hi desdicha , que nii anügo 
Por mi enemigo me falla , 
Faena seri que el dolor 
De las ruooea se valga. 
Vuestro enemigo es Doo Félix ; 
No diga de vosli 



En ocasión un biaalga 
O mi aroioo ó mi enemigí 
No siéndolo, es ezcusioa 



noN Diiso. 
I Cámo ser pveda 
No ser ella ! La criada 
Misma que aqui U dejó 
He lo dQo- 

BOHJIUH. 

KUaosengaBa, 
Por<iue no es ella. 

non DIEGO. ' 
Haced algo 
Por ni , para qne to vaya 
Consolado, sin la duda 
De haberla hallado y dejarla. 
Si BD quiere descnlinrse , 
Hable solo una pala})ra ; 
Üespidáme ella. 

DOM IBM. {Ap. 4 SMra.) 
Seüora, 
Bien tenéis ooiicias hanu 
De cnanto mi cortesía. 
La ley qiie le ponen , guarda. 
De un empeüo me sacab , 
V bien grande, con qoe salga 
De aqoesia duda Don Diego, 
Porque me importa se vaya 
Antes que venga aquí nn hombre, 
One ya por iostanies tarda. 



ELViu (Ap. i Dm Jna».) 



Quei 



Dadme lugar de qae haga 
Yo por Leonor la Anexa 
De servirla j ampararla. 

Cuando ella taera Leonor, 



iPorqoíT 

unai. 
Por eala. (OneittrcM i Dm /mmm.) 



Be#Klado! 

Ei.VtnA. 

Yo.Don Jnaa, 
Soy la que eocabierla os ama. 
Veo ahora si os está bien 

8ne Don Diego en vueatra cata 
i me oiga ni me vea. 
ooH muí. 
Cubrios , no babMs palabra ; 
Piérdase lodo, y no on solo 
Alomo de vuestra fama.— 
Don Diego, esta dama au no 
Qnlere hablar ; j si arriesgar* 
Hii lidas, nn la han ije hacer 
Fuerza alguna ; y asi hasta 
Que yo os diga que no es ella. 



ESCENA ZL 



_ . _ -éisoue ._ 

Don Jaau, fué por prevenir 
C*M adonde Leonor vaya, 
V ana lUU qae la lletr 



qae la llm. ■ 

jnzdlyClOOglC 



»I 



M>s i qué t«o 1 , 
I t>0D Diego aqnl ! — no pensan 

(ASok/mh.) 
De Tot JaniM que teniendo 
A Leopor en vuestra caía, 
Habiéadome dada i mi 
(Como tan noble) palabra 
De ajudarme hasta tenerla 
Ea mi poder, Taera tanta 
De Uon Diego U amistad , 
Que diera lugar de bablarla. 

ESCENA XIL . 

LEONOR, enlreaSriende la puerta del 

cuarto en que tttá. — DOK F£LIX, 

ELVIAX, DON JUAN, bON DIEGO. 

LEOnon. (Ap.) 

La Toide Félinfaeoido, 

Y Ul no impotla que abra. 

ÍAp, Decir ahora que es Leohor, 
'orque deste rietgo salga 
Elrira, ee bien; que ao reo 
La bora que de aquí se vaja, 

Y deanes habri ocasión 

De que el traeque se desbaga.) 
V* B¿, Don PéiÍK, mu} bieo 

Sh debo hacer. Si se halla 
nf Don Diego , no. ha sido 
Uamado; ; áotes eataba 
N^íikIoIÍb qae es Leonor 
Etu ieiort. 

BLTiii. <Ap. é Om /no.) 

íQoé traiatt 

non iDitN. 

(^. rf EMiv.Bebarle de aqni : lb,1t)^^ 

Quellacr" " -' -- 



LleTidli donde quisiereis, 
i Cómo se entiende, i tetarla T 

LUNOR. (4p.) 

jClelos! iqué traición eseslat 
al ■gMmienlo ik qné agnardaf 

non rtux. 
Veiüd, BeÍMra, conrolgo, 
Qqa i rielgo de Tida j alma 
Pondré en salvo vuestra vida. 

.LVI1I*. {Al,.) 

iQaiM ?IA coohisloDes tanlts : 

iwn«iECo. 
Don Félls, que baya renido 
Yo aquí llamado , o que haya 
Teaioo shi que me llamen , 
Ya esloT aquí , y i esa^ama, 
Asnque me abcrreica, no 
Be de consentir llrvarla 
Hléntrai ella uo me diga 
Qae la dejet pues efi clara 
Cosa que me esU mejor 
Que eDa el desaire me baga , 
Que Toa ui Don Jnan : ó tengo 
Pe morir en la demanda. 

IK)1< FÍLnt. 

1 Qué di Acuitad habri 
Qm ella [ ■ ■■ - 
Leouort! 



COMEDIAS OB DON PEDRO CALDBB(»I DB U 



lespondé, Leonor. 

ELviu. {Ap. á Dm FilU.) 
Wrad 
Que soy de Don Diego hermana , 
I soj la que os aviso 
De que los dos os buscaban. 
Supuesto que me debéis 
Finesas anticliiadas , 
Sacadme de aquí ; que luego 
Volveréis per vuesiía dama. 

(4ri.d£fti.Nobleso;;siharé.)Donl}l(ge, 

Ni hablaros una piláhra 
Quiere Leonor; y asi, aquesta 
" — desengaño Diisia. 






No basta. Leooor ei 
Lo ba de decir. 

(Sa¡e teowr.) 



Leonor lo dirl , sacando 
Tres efectos de una cansa. 
TJno, enmendar la traidon 
De quien con otra te engifia; 
Otro, dar satisfacciones 
De que Don Diego me cansa , 
Y nunca tuvo licencia 



Aquí hay mas que 30 pensaba. 

po:i JUiS. 
Félfí , en vuestro poder 
Esii Leonor: estu basli 
Para que contento vais 
y gustoso de mi casa. 

Y pues es Hiena volver 
A cumplirme la palabra 

De que en librando i Leonor 
Hedlrémos las espadas , 
De mi i vos fo 03 diré eniAuces 
De aqueste engallo la causa. 

tWMFÍUI. 

To vov i que tome solo 
La rila , porque se vaya ; 
One no haré amencia de aquí ' 
Hasta que mi valor haga 
Cnanto sabe que le toca. 

(Ywí eenUonoT.) 
DOHjntn. 
Yo os guardaré 'las espaldai. 

ESCENA Xm. 

DONIUAN-, DON DIEGO, ELVIRA. 

DOH JUEGO. 

1 De quién, si yo no la siso', 
Viendo qne me desengaña 
Lpooor, y que uo le queda 
A mi amor Otra ésperanuT 

Ese es el mejor consejo. 

Y pu>^ vuestro amor acaba , - 
Permitid que empiece el mlu. 
Dejadme con esu dama. 

Hay mocho qne ver fa eso. 

' con nía. 
¿Qué hay que ver? 

. Sospechas birlas. 
Negumt i solu quita en 



BiBCA. 
Primero ; Inego Irecada 
Verla que se entrega I om» , 
Y de mi tolo se guarda 
Tanto, que ann no ba pensitiilo 

Siie la oiga una palabra, 
e (*ltga... 
{Deittro ruUo ie euch^aéai.} 

EBGEHAXIV. 

DOH ALONSO, v Uugo, RERNAHDO.- 

DON JUAN, ELVIRA, DON DIEGO. 

m kUKKO. {OenlTO.) 

¡Huere, traidor 1 

LOSÓOS. 

tQt>é es aquello t 

Htaiuimo. (SaHenit.) 
Cuchilladas 
A la puerta de la calle. 

Fueria es que i ver lo que essalga. 
Vamos i esle empello, que es 

que cdn prisa me llama ; • 

Que yo os saiisfaté luego. 

baré , por no dejar nada - 
Que hacer nunca mi valor. 
' '-1. Vive Dios, que tntes que salga 

aquí, he de saber quién es ) 

Elvira, dentro te aguarda; lÁp.della,) ' 
"-I vo guardaré tu vida. 

(Varue Dtn Juan y tíon Diego.) 



¡«ufet 



■ate Elefra aionie rítala LetttoT. ) 

i Buena va la dansa ! 
Puesto que mi amo qoedanne , 
Cuando va i reBlr, me raaoda , 
Qnieni obedecer. — SeBores, 
iQaé efettoT 



¡El cielo me valga ! 
lei son mis desdichas lates , 
íes son tantas mis desgracias 
le «rsallr Félis conmigo .'. . 

padre (¡ ay d& mi !) pasaba 

Porlaealte,y paraél 
Sacó, en viéndole, !a espuda , 

Y Impidiéndome á nú el |iaso, ■ 
Ritiendo allí lodos andan. 

Y aun sel; qne toilos se entran. * 



(Ti^odo, entreabrieni» Itfuerla.) 

Tarde venia ; 
)ne esta posada tontada 
Uti ya. (Ocm.) 



iMtAMSiSMUS 



EaCEIlAXVI. 

WW ALONSO, DON FBLIX, DUN JUAN 
I ¡ton DIEGO , Tiñendo. — HEA- 
NANUO ; LEONOR t ELVIRA, oeut- 



i^TC Dios, qne alrop«l)>o<}o 
Por todas Toestrtí espadas, 
De nira ingrata 5 de mi iraidor 
Tengo de tomar Tengaaza ! ' 

DOS ftllX. 

Sefior Don Alonso, (|a¡ea 
OiteDla cordura tanta , 
Hejor con la ccMiTenieoda 
Remedia qoe con la espada , 
Loa lances de hooor.- Leonor 
Et mi enlosa. 

DON Ai^no. 
Si se caga 
Coa TOS, dlré.qne me obltoa 
Bl que dije qoe me at^rav^. 

Poes ew ha de ler el ntedio , 
Be^UaiiM las espadas 

BON ALORSO. (il HenuMdt.) 
iDÓMleesti 



HernaiMlo, ; por qni no baUasf 

BK*IIAIIIK>. 

iQuébedebablarT 

OON JDAK. 

{Notequedasl* 



LeonorT 

lERNtmiO. 

No sé si preguntas 
Pm la boéna ó por la mala , 
Por la derU ó ia Snsida , 
Por la Boa 6 por la nlsa ; 
r «il, por no errar, respondo 
Qm aquí , j aqui esiAu entramlia*. 



LOS EHPEflOS DB UN ACiSO. 

Sin 'dada aqui está Leonor, 
Qne es la parle donde estaba 
Primero, j aquí babri luelto.— 
{Uii/ate a¡ cuarlo donde Má Elvira , 

t habla recio.) 
SeDora, ja es bien qne salgas 
Sintemor-deque le vean 
Los mismos de quien te guardas; 
Pues f a eres Teliz esposa 
Del que tú quieres ; amas. 

(SaU lOvtra.) 

Contenta, ahna j alegre. 
Salgo en esa conflanu ; 
Que claio esU que sois tos. 

■WD Dueo. 
Bien so^ecbd.— jVU berminar... 

netiuMH). 
1 Aon DO babemos acabado t 

UOB BIXSD. 

Asi mi amistad se agraiia t 

BOH JUAl. ' 

¿En gnésgrafio la amlsiadT 

mmbuco. 
8d el honor y en la fama. 

SI de mi ofenu, Uon Diego , 
' ~ ~isma parle m alcanta , 

lama satísfícciqíi 
Es la mas cuerda Tengania. 



Con la mano j con el alma. 

muí diego. 
V yo quedaré cooleoio. 

ttOB rtux. 
Que pamc* Leonor, Gilta. 

HBHHAIRK). 

me das hallaigo , jo 
Les diré que aqni se guarda, 
'(Sale Imanar.) 



Dale la mano i Don Félix. 



Pensaiin que esU acabada 
La comedia con casarse 
Los galanes j las damas; 
Pues escucben *ucsarced« , 
Qse otro pedacilo falta. 
Mit rÉui. 
Don Juan , jo os tengo ofendido , 
y TOS en la misma instancia 
He tenéis ^ mi obligado. 
Yo be de cumplir mi palabra 
De que en cobrando i Leooor, 
VolTer tengo k la campafia ; 
Has st el ir JO alU bade ser 
Pan rendiros la espada 
^nes DO he de refiír con qnieo 
Debo honor, ser. nda j alma) , 
H^w es que aqni os la rinda. 
Los dos qoedandu en tal csnst 
Bien pnesios. tos amparando , 
T J9 rindléiMte las amua. 



No todo ; que ahora bita, 
SI con Don Juao hi cumplido 
Que i reñir conmigo salga. 

Ese duelo, jo, Don Diego, 
Seré quien le satisfaga. 
Eso fué una competencia 
'Do amor, i que nunca causa 
DI JO, permitida entonces 
'\M era de Don Félii dama, 
'ero ahora que soj so esposa, 
lo seri bien qoe la baja ; 

V asi cesari el efecto. 
Pues ha cesado la causa. 

BERIUNSO. 

A pagar de mi dinero. 

La suerte esii bien juigada, 

V uadle queda mil puesto 
Sino JO en estas demandas , 
Poes quedo descalabrado r 
Con cayos duelos acaban 
Lm empeño» de un acato. 
Perdonad gas mochas Etius. 



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LA CISMA DE INGALATERRA. 



EL REY ENRIQUE Vm. 

EL CARDENAL VOLSIÍO {Wtlug). 

CARLOS, embajador áeFraneU. 

TONAS BOLENO Ifiole^), viej: 

DIOMS.erúrfd. 

PAÍiljUJN.^acfiifa. 



UNC*PITA»._ 

LA REINA DOSa CATALINA. 

LA INFANTA HARÍA. 

A»A BDI.ICnA {Bottrtl. 

MAIIGARI I A POLO {Ptle), de» 



JORNADA PRIMERA. 



ESCEHA PRIMERA. 

EL REY ENRIQUE WU, durmiendo; 
delante una meta con recadt de et- 
eribir, táun lado LA FIGURA UE 
ANA OOLBNA; despua, EL CAR- 
DENAL VOLSEO. 



»a. {SeSanáa.) 



Mira Que al sol oreiidís. [dL_. 

CaaDUoborrartanio esplendor pretea- 
¿Por qué conlra mi pecho airada vive» ! 

Yo tengo de borrar enasto (ú Mcribes. 
(Vmí.) 
reí. {Soñando.) 
Agnirdi , eicucha , Apera. 
^o destaaeieas en veloi esfera 
Es> deidad Un presto. 
Oje... 
{Detfierta. Sate el cardenal VoUeo.) 



te este retrete? Di. 

Del suelto ha sido 
liuilon, porque nadie aquí ba llegado. 
Cuénlame pues, señor, lo que tías so- 
Bíi. [nado. 

¡ Aj Cardenal ! escucba , 
Conoceris si fué mi pena mucba. 
Ya sabes ( pero es forioso 
Repetirlo, aunque lo sepas) 
Como yo soj el Ortavo 
Enrique de Ingabiem , 
Hijo del áéptimo Gnriiiiie, 
QuB por la muerte violeiiu 
De Arturo , de^ en mig sienes 



La soberana diadema 
Sleodo heredero, no t... 
De dos imperios por ella 






SIDO de la mu bennou 
YmaicatUlcaReitia, 
Q«M tovieroa loe Inslúes 
Desde que en m edad primera 
Fueron mi hombros columna 
De la militante Iglesia ; 
Porque Doña Catalina, 
HtJalamassaoUjrbelta- 
De los CaióKeos Reyes, 
Nuevos soles de la tierra , 
Casa cou mi hermano Arturo. 
El cual por su edad tan lierua , 
O por SD poca salud , 
O por <»usaB mas secretas , 
No consumó el matrimonio, 

SnedandC entonces la Reina , 
ueri'i el principe de Walla* 
A un tiempo viada y doncella. 
Los ingleses 3 españoles , 
Viendo las paces deshechas. 
Los deseos malogrados 

V las esperaoias muerlai , 
Para conservar la )>ai 

De los dos reinos, conciertan 
Con parecer de hombres doctos 

?ue JO me case con ella ; 
atento á la utilidad, 
Julio Segundo dispensa : 
Que lodo es posible a quien 
Es vice-Uios en su Iglesia. 
De cuja felice unión 
Salió para dicha nuestra 
Un rayo de aquella luí 

V de aquel cielo una estrella , 
La infania Doña Haría , 

Que habéis de jurar princesa 
De Walia, con que la immbre 
Mi legitima heredera. 
Esto De diclio por mostrar 
Cou el giislo y obediencia 
Que se reciben las cosas 
6e la re en Ingalaterra 
( Pues dicen asi que Tué 
Legitima, santa t cuerda 
La dispensación del Papa, 
Pues todos vienen en ella ), 

V para decir también. 
Cardenal , de la manera 
Que la dellendo. asistiendo 
CoD el ingenio ; las Fuen^as '. 
Pues ahora que Uarte duerme 
Sobre las armas sangríeoias, 
Velo yo sobre los libros , 
?:scríbiendo en la defeosa 

De los siete sacramentos * 
Aqueste, con que hoj Intenta 
Ui deseo confundir 

> Aban decimos Glla. 



Los errorea y las sectas 
Que Lulero ha derramado ; 
Pues en él , para so ofeosa , 
Todo es refular ernire* ' 
De nn libro que se interpreta 



es peste fiera 

De los bombrcs. Escribiendo 
Estaba... <He, que aqol empteía 
Ei horror de mas espaulo. 
El prodigio de mas fuerza , 
Que entre las sombras del ane&o 
Imlgeoes dio i la idei. 
Escribieodo estaba puea , 
(En ei sacramento era 
Del matrimonio : | aj de 0)1 !) 
y cargada la cabexa , 
Entorpecido el Insenio 
De no pesado sueno, apéoas 
A su mena me rendi , 
Cuando vi entrar por la puerta 
Una mujer... Aquí el alma- 
Dentro de mi mismo tiembla. 
Barba ; cabello se eriía. 
Toda la sangre se hii^ta , 
Late el corazón, la voi 
Paila, «imudece lalengna. 
Esta lle^ó A mi ; y turbada 
De considerarla v verla. 
Va no acertaba i escribir; 
Pues cuanto con la derecha 
Hano escribía ; notaba , 
Iba borrando la IzqnieMÚ. 
Con esta imaginación 
Que hizo caso y.tu>o tuerta 
De Terdad, estoy displerto 
Considerando las señas . 
Tanto que atiera la miro 
Con aquella forma, aquella 
Imlgen qne Inles la vi , 
V ano pienso que el alma sueña : 
Pues en tantas confusiones , 



No haga la imaginación 
Desos discnrsiis empeSo ; 
Due las quimeras del sueúo 
Sombras j Gauras son. 
Estas cartas han renido , 
Con cuya ocasíoD en iré 
Hasta el retrete , porqué 
La brevedad , he entendido 
Qne Importa. 



n.zodl^yGoOglC 



Ds Lmd Oédiuo et 



COHEDIAS DE DON PEDRO CALDEKOH UT LA BABU. 

Qoe buscan en eaia acción 
Sn mismo centro , pues son No m ir 

{Dáulat.) ""« p;*^" -7 °y' '"""°- 
No enire ntdle i terme boj. 
Sino lú ; que escribir quiera ' 
A Leou Décimo ; Lulero. 



[ Tiu fAéa bcM. 



, Si Ibera lidio dar 
Al neSo inlerpreUclon , 
Viens qae esus cartas son 
Lo que acabo ile soflar. 
La ñauo con que escribii 
En li derecha, vera 
La doctrina verdadera, 
Qoe celosa defendía : 
Aqaetto ta cana ;nDestra 
De1 PonUBce. Y querer 
Deslucir j deshacer 
Vo con la mane siniestra ■ 
Snluz, bien dice que Ileso - 
De coufb^ones verla. 

. Juntos la Docbe j el dia , 
La triaca f el TeueiKi. . 

. Has por decif lui graodeta 
Can la Titoria e(. 



Triste eitoj. (Vom.) 



Baje Lotero í mis pies , 
Y Leoo soba i ni cabeza. 

(rw arrajar la caria de Ltaert á tu """ «"^%o 
vSi* V poner la del PoiiUpte tobre §"« »l Rej - 



VOLSEO. 

Aunque f o desde la cnna 
I lonilire humilde j bajo Mt, 
Subiendo i ta cumbre voy ' 
Del monte de mi Tortiina. 
A Eu «xiremo soberano 
Solo Talla un escalón : 
Dame la mana, ambición , 
Lisonja, dame la mano; 
Que si por vosotras medro 
A tan excelso lugar, 
He flienu altivo sentar 
En la dtla de San Pedro. 
Un pobre estudiante fui. 
De padres bumildes faijo. 



laeabeía, tattrueea.) 
Ahora veré lo que dice 
Su Santidad. HaSiiqaé esesIpT 
En nueías dudas me ha puesto 
Otro suceso initelice. 
¡La caria fué de Lulero 
La que sobre mi cabeza 
Puse ! ¡ Qué error ! qué trlsieía ! 

ÍOtrif prodigio , otro agüero ' 
le nmenaiia! Muerto soy. 
I Santos cielos! ,-Qné ha de ser 
Lo que boy me ha de sucederl 

Oue tendris mil gas los hoy. 
;Qué cometa has vislodat 
' Con macilentc^ desmavos 
Al alba trémulos rayos'! 
Qaé ntonte has visto temblarf 

tEn qné ei'li|>sail'i arrt^l , 
reviniendo óira fortuna , 
Lloró á los pies de.la tuna 
Diluii<is desaiiRre el sulT 
Pues si no, iqnC agüero es ' 
•'■'--■' si'ilor, 



Bien me consuelas , Volseo ; 
Fuera ite qne aqnPSIé error 
Ya le juzítri n\ mi favor, 

Y por mi dicha le oran. 
Pues ni el I'onilllce es 
Rasa llrme V fundamento 
De ta fe , cómo cimienln 
Oniso ponerse i los pies. 
Üue él es la'piedr» rnniieso, 
Vo la columna; ; asi, ' 

Es bien que él me tenga i mi , 
Para que yo sufra el peso 

Se pone sobre mis hombros 
la bestia , est» pórtenlo , 
Que ho.v en las alas del viento 
Carga ñontaüaii de asombros. 
Bsje U piedra oprimida , 
Soba la llama abrasada, 
Kua en rayo* dilatada , 

V aquella del peso herida ; ■ 
Que |0 de Lis dos presnmo 



viese: que ai 



tau alto lugar tendrii , 

8ue excediese á mi deseo, 
asta aquí, Toioas Volteo, 
No cumplió la asirologla 
!Sa prometido Ingar ; 
Pues aunque tan alio eslcij. 
Mientras que papa no soy, * 
Me queda que desear. 
Dijome que uní mujer 
Serla mi destruifion. 
Si ahora los reyes son' 
Los queme dan su poder, 
¡Qué funesto, lin ofrece ■ 
Una mujer i nil e^ladoT 
r.ardeíial soy y l<^3do , 
Enrique me favorece, 
Francisco, que es rey de Francia , 
Y Cirios, emperador 
De Alemania, mi fator 
Pretenden ; que con InM.inuia 
Cada uno it hnriqne quiíTf 
Contra el •>lro-, y en u<i eslü 
Sn (¡usto : duel^ s>'rj 
Quien ponlllíce me luciere- -' 

ESCENA IIL 



i El embajador francés , 
; Oue hi días nue se detiene 
, En la corte, i pedir viene 
I Audiencia. 

Tni.seo. 
' Venga después , 

Sue ahora É su Jlajeslad 
o se puede hablar. (V< 

! i Quién fui 

Quien 08 respondió T 

Nosé 
Si ps la misma vanidad , 
¡^ soberbia , ó la arrogancia ; ' 
Qne todo eslo . según creo , 
fci el cardenal VsIho. ' 



A no hombre tan celebrado , 
Tau prudente v advertido , 
Tan docto j santo , que bien 
Lér eo.escuelas {«día 
Cluones, Olosuíla, 

Y leologla también. 

Y pues nahiar es fono«o 
De otra casa , suplicarol 
Quiero, monsinr, y rogarot. 
Como i francés {(eneroso. 

Me lioiireis con vuestra persona 

Esta tarde. Ya supisteis 

( Puesto que en Francia la vlsteh) 

Que tengo una hija , corona 

De cuantas bellexas dio 

Al mundo natural eia , 

Pneit suraral>elle» 

Otra ninguna igoaló. 

Esta poea por dama viene ' 

Hoy i palacín ; que asi 

Honrarme pretende i mi 

La qne menos causa tiene; 

Pues la Reina (que Dios guarde) 

Honrar ni saonre ha querida , 

Y i palacio la ba traido. 
Donde ha de entrar esta tarde. 
En el acompañamiento 

Os suplico que os baJeis , 
Para honramos. 

Yasabeb, 
Boleno, qne solo inlenlD 
Serviros. . v yo seré ' 

K1 que asi de vos reciba 
Honra , y merced excesiva. 
Por criado vuestro iré. 



Felice os deje vivir. 



ESCENA IV. 

CARLOS, DIONIS. 

(A;l ¡Qué triste mi amo Hii!) 
Señor, i no me dices nada T 
iOyóte el Rey la embajada? 
;Esits despachado yi* 
: Daremos presto, señor. 
La vuelta & Francia? 

¡Ajdenill 
No lo quiera Dios. 

DlOilIt. 









I.n liiio la suene conn.igo. 
Ni el Rey mi embajada oyó , 
Ni estoy despachado yo. 
Ni i FraiiGia me vuelvo. 

MOR». 

Qd« no ta «uMenJo . bI lé 

D,B,l,z9dbyGOOglC 



Ba iiué eu nun caultte. 
L* embajidi preiendisie. 
' V noDCa supe por qué 
r.ou Unio guKlo veuias 
A iDgilaierra, jMlis 
-En díli con mucho mas' 
Al rabo (le laníos üias ; 
V cuando <le Francia tratas , 
Te eolHslrces en itcnsar 
Que <lu ai|ul te has ile ausvniar. 
iQaé es «xa? «Por t\úé dilaias 
Uecirme h cauta i mt, 
Si al cabo ta be JesalicrY 



[pone, 

., , »lToim- 

le bonor y <le |iruJeiicía lleiw, 
Be Ingalaierra i la rnnicirsa corle 
Fué iMc embajador 'I'oiims Bulcno. 
^o sé de los cartmlKitKis úri norie , 
Cómo en ruego tlevó lanío veneno; 
Pera ese mdvit de crisial j plata 
En su curso los cielüs arreliaia. 
ivsie lleTÚ iras si, pur ini ventura, 
(Siempre la lave to para mas jiéna) 
Usurpada de Landres la liennosura 
En su fcallanla lijja Aiia Boleiia : 
En aijuella deidad hermosa y pura , 
De los hombres bellJSJnia sirena , 
Pues :iduernie i su eiK-'anin los seniiiloa, 
Uiega los ojos j abre l"s oídos. 
Vila en Paris un día. i A Dios plu;;niera 
^a (|ue (como se dice) áiiies cenara, 
Sinoqaeitantasplumasrayosdiera, 
. Que al ave mas'hermosa asf imitara ! 
Faeraelpa vun de Juno en tunees, Itiera 
El aura cetestial en nnclie clara : 
Queparaverdeunsollaslucesliellas, 
líieii fueran menesier lautas estrellas. 
En un feslln acompnñaila eiiLralia 
De la mayor Iwtleta que vio el suelo. 
De piala y scüa azul vestida estaba : 
iCuándo no se vistió de azul el cielo? 
'! libre blasonaba, 
nvuelio en Tuejío y 
ibielo; 

Qne como amor es rajo sin vioreticia , 
(>ece y crece en su misma resiitencia. 
Facilhaceuiidiamanteáolrodiamante, 
V posible ui) acero hace i otro acero 



U CISMA DE INCALATERRA. 

La noelie apenas trémula bajaba, 
A solos mis deseos lisonjera. 
Cuando un jardiii , rt^lilica de flores. 
Era tercero lie) de mis nniores. 
Allí el sjieuciu de la «oche Tria, 
El jaamin nue eiklas redes se eidaiaba , 
El crisial ue la Tuenle que corria. 
El arroyo que i .solas murmuralia, 
El Tiento que en las hojas se movía, 

VI ,j„g ^„ jj^ (1^,^ rcítiiralia 

aanior:¿qu¿ rauclio,sie«i 

(calma 
Aves, fuentes y Doresiienen alirta!* 



lé galán 






Etin 



"!i*"' 



Felice es^empre el que \hgi> primero : 
Pues ¿qué mucho que amor en un ins- 
[nnie 
Postrase bamilde coraron tan fiero, 
SI en tanta conAislon dispuso el ciego 
■man I rayo, diamante, acero y Fkiego? 
4)anzo, dancé con ella. Na quisiera 
Decirte cómo allí mis conlian/as 
Resucitaron, conociendo que era fías. 
Mujer quien supo hacer lamas mudan- 
Prenda con iiueaniínómls esperanzas, 
Y astrólogo ravor cuyos despojos 
Anunciaron r1 llanto de mis ojos. 
Amé , quise , estimé mansos rigores; 
Serrusuh-i, esperé locos desvelos; 
Mostré, dije, escribí hit'os amores; 
Sentí, lloré, teini Ünmii cel<is; 
Gocé, tuve , alcancé dulces Rivores, 
Dejé, perdí, olvidé vanos recelos : 
Testigos fueron de la glr' — '- 



Muda la n< 



íl día. 



¡a la estación piiuiera, 
Cuando yo en sns umbrales adoraba 
Segundo sol en abrevia>1a esfera. 



No has vislo providente v «licioía 
Jo\er el aire iluminada aliej'a , 
Vue hasta briHT la pünnira t la rosa , 
)a se acerca co!)arde,T ya se aleja? 
i Pío has visto enamorada'marí|insa 
i la luí , basta que deja 
en lo fácil abrasadas 
Las alas de color, tornasoladas? 
Asi mí amor cobarde, muchos días 
Tnruos hizo i la rosa y a la Dama . 
Temor (\it« ha sido entre cenizas nías. 
Tantas veces llorado de quien ama ; 
Pito el amor (¡ue vence con porfias , 

V la ncasion, que con disculpas llama, 
Heanimaron;.;, abeja y mariposa, 
(jui'nié las alas, v llegué i la rosa. 
:0b mil veces felUaquel que alcanza 
lhiim|iosíli1e,t tanto amnr rendido! 

Suieu dice que muriendo la esperanza, 
ate de sus cenizas el olvido; 
Quien dice que !e igualan la mudanza 

V posesión, ni quiere, ni baqueriilo; 
Porijue ;cómo nnerria enamorado. Ido' 
Quien lo niega después queesii obliga- 
Bn este tiempo acaba la embajada 

Su padre, y ella vuelve ji Ingalalerra, 
Quedando yocomo en la nocfie helada, 
Ausente el sol, suele quedar la tierra. 
Cnnsidi-ra de un alma enamorada 
Cuantos discursos imagina j verra ; 
Que tantos hice, |>orque no la via. 
lifjnéniucho, sieselnonequemeguia? 
I'edi al Rey laemhajadaque he traído : 
Diúniela , tíne i Londres ,t gozoio 
Kstoif de ver que el Rey me ha detenido. 
I Ojalá fuera un siglo tierezoso > 
\unque parte del liienmeha suspendido 
Verijuehoy viene i palacio mi amoroso 
Dueño. H¡ pena es esta , v mi cuidado - 
Mira si estoy con causa enamorado. 

pid:iis. 
Si al lin has de ser su esposo, 
i Por qué vives con temor? 

Tiene mi padre mi amor 
" esa parte dudoso, 
s Ana mujer altiva. 
So vanidad, su ambición. 
Su arrogancia v presunción 
La hacen á veces esquiva , 
Arrogante, loca j vana; . 
Y aunque en público la ves 
Católica, |Menso que es 
En secreto luterana. 
Yo enamorado, y dudoso 
De condcion semejanie. 
Quisiera gozarla amante, 
Anies que llorarla esposor 

{Dentro ruido.) 



,v"=n-—iVoy, imi ver! 

Has i, que es esto? ¡ Lindo cnanlo I 

í<'.úina el acompañamiento 
^ Sin mi se ha poilído hacer? 
talf'^"*^^ ■''"^■•Justicia y ley, 

VAyanse mas iwco i poco , 

Que falto vo... 



Este es un loco. 
De quien gusta mucho el Hey. 

- MSQUIS. 

Que soy galán de galanes. 

¡ Qué un rey, que es tan singular. 

Se deje lisonjear 

De h)COS y de truhanes! , 

Viéndole en el correilor 
De palacio, pregunté 
Quién era : desto lo sá. 
^ es hombre de tal liumor. 
Que siempre anda adivinando : 
Decir las cosas futuras 
Son sas temas y locuras. 

Mira que vienen entrando. 

rasoDii. 
Higaome luego lugar 
En esta pane los hueoos ; 
Que aquí un loco mas ó menos 
Poco les puede esiortiar. 

A recibirla ha salido 
La Reina. Hujpr divina 
Es la reina Catalina. 
i Notable Rivor ha sido! 



Que llega 



£1 sol que me abrasa i mi , 
Et res|ilandur que me ciega. 



• íflJaiíMro/ro.LA reina".' LA IN- 

"■ — 'kARI- 

■ÑÍS. 

-. fnoT tan soberano 
Hoy merece mi bumíhJad, 
Déme vuestra Majestad 
A besar su blanca mano : 
Llegar! mi aliento ufaoo 
A la esfera de la luna, 

V no babri pena ninguna 

Íue lema mi suerte , pues 
endré la envidia á mis pies, 
la fortuna. 

— majaslad 

La que asi honrarme procura, . 
Cuanto el sol eir siglos dura 
De una edad en otra edad : 
Cuente su posteridad 
El Uempo, y en él prefiera 
Al ave qne en blanda hoguera 
La sucesion'etemiza , 
Porque en caliente ceniza 
Siempre viva y nunca muera. 

Los brazos , Ana , tomad , 

Y el alma misma en los brazoi, 
Porque confirme eo sus lant 
So imperio , sino ai ' ' ' 



•■t?6oglc 



De la Uerra M IcvoHlad ; 
One esas Mremouiaa son 
De quien coa vana ambición 
A ío iliviunse alreve. 
Porque Mío i Dios se delw 
Tan debida adoración. 
En vano el hombre procora 
Esin para si nsurpar. 
Porque no debe adorar 
La criatura i U crialora : 

Y mas quien en su hermosura 
Trae favur lao soberano, 

' Uue muestra en sugeio huniano, 
Loa belUad y resplandor, 
Amados de su Criador 
En los rayos de su mauo. 
Besad h suya i Haria, 

Y i las d;imas, que esperando 
Esün , dad los brazos. 

iCnindo , 
Princesa trseBora nía. 
Merecí ver en un día 
Dos sutes? Pdés de bonor llena , 
Apenas uno enajena 
Su luz , cuando i oiro me airero 
Dadme ta mano. 

ncr*sTA. 
Yo o» debo 
Loa bnios, Ana Bolena. 



La que ahora os Ilesa hablar, 
Ana , es Uargariía Polo. 

iMí. 
Décima musa de Apolo 
La Tama bacerla procura. 

■ MGAHITjk. 

Svrt mi opinión segura 
Va , iiues que Tríbtr inienlo 
Lnt i vuestro enleudiml^'nio , 
Rayos i vuesira hermosura. 

PASDDIN. (Ala Reina) 
Aunque le suele cansar 
Verme 1 mi en conversación. 
Solo en aquesia ocasión 
He da licencia de hablar. 
Keina niia singular. 
Permíteme que hnMe un poco; 
Pues con causa me provoco , 
Porque en prece[ito tan fiero. 
Si tw diao lo que [|uiera, 
i De qu£ me airve ser locot 

Vonomecaoso de ti. 
Pasquín; mas me pone triste 
Pensar que hombre docto fuiste . 

Y nue culi juicio te vi , 

Y áe verte ahora asi 

Me pi'sa, y que estés contento. 
1^10 es , Pasquín , lo que siento. 

Por eso nos biio Dios, 
A mi loco, y cuerda á vos, 

Y para esto tieni> uij curnto. 
IIii ciego en Lúndrrs lialiia 
Tal ,'que do delermioaba 
I.OS bultos con quien hablaba 
En el resplandor ilel dia : 

y una nocbe que liovia 
(Como una de las pasadas ) 
Acinlarosyá lanzadas. 
Por las calles caminando. 
Se iba mi ciego alumbrando 
Con unas pj^as quemadas. 



IKDIAS »E OOn PEDRO CALDERÓN D 
Uno que le conoció. 
Dijo : ( Si no os alumbráis , 
iPara qué esa luz ItevalsTi 

Y el ciego le respondió ; 
■ Si no veo la luz yo. 
La ve el que viene; y asi 
No encuentra conmigo >qui : 
Con que aquesta luz que ves , 
Si no es para ver yo, es 
fura que me vean i mi. > 
,¥o soy ciego (aplico el cneoto), 
Vsimellegohíciavos, 
Para eso os dejó Uios 
La luz del eutendimiento. 
Apartad, si estoy contento. 

Y estáis triste ; y cuando estéis 
Alegre, no os apartéis; - 
Porque yo con mis locuras 
Soy ciego , y alumbro a oscuras . 
Huid de mi. pues qne veis. 

Y ahora dadme licencia. 
Pues que la ocasión me obliga 
Para que i Boleoa diga 
En vaesira misma presenda , 
Senw mi astróloga ciencia , 
El nado que la previene 
El cielo , j el Qu que tiene 
Reservado i su bermosq,ra. 



Aquesta fué sn locura. 

jQue aquesto DO te en^tre tiene? 

Lo primero qne saca 
La profecía que veis. 
Es, que vos, Ana, tenéis 
Cara de muy gran bellaca. 

V aunque vuestro amor aplaca 
Con rigor y con desden 

La hermosura que en vos ven ; 
Mity hermosa y muy ufana 
Venis i palacio, Ana : 
¡ Plegué i Dios qne sea por bien ! 

V El seri, pues espero 

Que en é) seréis muy amada 
Muy querida y respetada , 
Tanto , qne ya os considero 
Con aplauso lisonjero 
Subir, merecer, privar. 
Hasta poderos alzar 
Con todo el im|>er1o inglés , 
Viniendo i morir después 
En el mas alto lugar. 

Vo tomo por buen agüero 

Aquesu vez su locura ; 

Pues siendo yo viiestra hechura , " 

Tanto levantarme espero , 

Que en el sol me considero. 

Vos merectís mas honor— 
Nunca esti ocioso el amor, 

V mas el que desconíla. 
Dlgolo, porque este dia 

No he visto al Rey mi seiior. 
Entrar en su cuarto intento 

V saber de su salud. (Va d A'r.ar.) 

Qué belleza !' 

TOM*S. 

¡ Qué virtud ; 
pasquín. 
Ob qué raro entendimiento . 
{Yante Timau Balen», Cárlot, Dion!». 
el Capitán ff el ecúmpañamientu.) 



iTSey! 



VOLSEO, 9N« te qneia á la puerta 4a 
ío cámara det R^g. _ LA REINA, 
LA INFANTA. ANA, «ARGAHETA 

PASQÜIN, BABAS. 

i(}ué hace Enrique? 

TOUCO. 

_ ,, .,., . Ensuiposenlo 
EsU escribiendo, seBora : 
Tu Majestad no entre ahora , 
Porque mandó que no entrase 
Persona qne le estorbase. 

¿Conoceisme? 

i Quién ignora 
Qne vos mi Reina habéis sido? 
Que el respeto y majestad 
Nunca encubren so deidad. 

t Pues cflmo tan airevMo , 

Volsco, habéis detenido 
Uii pasos T 

Guardo el preceio 
I A (|ue me tiene sujeto 



¡ Loco , necio , vano ' 
Por principe soberano 
De la Inlesia, hoy os respeto ■ 
Aquesta púrpura sanu. 
Que iwrfalsoylisimjero. 
De hijo de un carnicero 
A los.cielos os levanta. 
Me turba, admira y espanta . 
Para que deje de hacer... 
Pero bastara saber, 
Ya que Aman os considero , 
""» tos preceptos de Asuero 

> entienden con Ester. (V«í.i 

SeBora .. 

Basta , Votseo. 

Tu Alteza advierta que ya 
* sus plantas... 

Bien está. 

Solo «errirla deseo. (De rotliUas ) 

i:<FAtn'A. 
Levantad, que yo lo creo. 

{VoHíe todat la» damtu.) 

TÁSQVIX 

Y cnando hablar al Rey quiera. 

Nadie estorbe mi carrera ■ 

Que si Aman os considero , 

Los preceptos de Dou Suero 

No se entienden con Estera (l'ffif , 



ESCENA Vm. 

VOLSEO. 
i Qué escuché* Quí \i<Qnéo 
iQue la reina Catalina 
Piadosa i todos se inclina 
Solo airada para mi! . 
■ 'lúe su corazón fiel 
fenojadn, terrible) 
ra lodos apucilile 
Para mi solo 



b^íoog le 



El ITO que me crió 

He dijo que uua oiujer 

Mi dettraicloii iia <le ser ; 

Si eo lo demás acertó , 

Tenterlo en etlo también 

Es preveo don acertada ; 

I'ues atan es tü. Reina airada, ' 

titulen puede airevefset Qoieii* 
a Reina tio duda es 
l.a qae oitosicion me liene , 
|j c)ae ruinas me ))reiieue : 
Padezca la Reina paes. 
Ganarla de mano eipero, 

Y svri con ci>i1 sut'rra 
Aftombro de InKalaterra 

£l bijo del carnicero. fVa 

ESCEHA nc. 

TOHASBDLENO.ANA. 

Ana , j^a esUs en palacio ; 
Abora en ta mano tiepes 
El loconstanie albedrío 
De la rortuua ; la luerle. 
El Itejr me boiira i mi . la Belua 
Te eslima j te Tavorece : 
Vo be hccbo la que he podido : 
Hai Ib aliora lo que debes. 

No por([ue de padre sean . 
No serin impertinentes 
Tus consejos, cuando sor 
Tan sin propMilo »empre. 
i A qué im|)erio me has traído , 
Donde ce&idas las sienes 
De rajos del sol, me vea 
Adorada de las sanies. 
Para decir qne procaras 
Mi aumento* Llegar i verme 
A los i'iés de una iniiji-r, 
i Qué gloría , qué triutiru es este ? 
¡Tola rodilla en blierral 
Yo l)e£ar con rostro sli'iire 
La mano i la Ki'in» aiin<|iie 
De cuatro imperios lo fuese ! 
Llevárasiiie i un monte ánies; 
Que mas estimara verme 
Reina de lleras j bcnlos . 
A mis plantas obedientes , 
(Jiie adorando majes radea 
KiUre sagrados laurrlvs , 
Nunca envidiada de alauíia , 
De alguna envidiosa siempre. 
Mas 5a que de mi fortuna 
El mayor aplauso es i>s(e , 
Yo serviré ;qUM mi imiiorln, 
Supuesto que tú lo qniercs 

Siempre de tu condicioo. 
Por los discursos crueles. 
Temí lastimosos Unes. 
Has puesto que cuerda eres. 
Sabe venceile ; j pues hoj 
Te poiuso un trlinsua rente 
Crisul en la Reina santa, 
Uiraie ea él ; que bien puedes 
Componer rus (lensam rentos. 
De sus virtudes aprende ; 

?ue vo hice lo qne pude : 
á verás lo que conviene. 
Dios hajF, j -jiiiiqui' Mtj tu padre , 
1 al tet podrá si-r que nlrg 

Y n ""'' """^ ^ 



LA tJSHA DE INGAUTEBÜA. 
BSGEHA X. 

CARLOS, DIONIS.-A^A■ 

Sola ha quedado. 

Pues llega. 

.iPodré en palacio atreverrqe. 
Podrí el alma qne le adora, 
Con el respeto que del» 
A estas paredes (que en Itn 
Sou sagrado estas paredes). 
Decirte, perdido dueño. 
Los suspiros que me debes. 
Las lágrimas que me cuestas. 
De tus dos soles auaeoteT 
Sin ellos, Doli'mt, vivo 
A oscuras. No de otra suerte. 

Rae p1 girasol amarillo, 
ñau que abrasado mueve 

Las hojas,' siguiendo el norte 

Del sol , j cuando le pierde 

De vista . marchiía y seca 

Granos de oro v hojas verdes; 

Asi JO, atento í tus layos. 

Vivo aquel instante brete 
I Que tu vista me (lermlte. 

Siendo girasol que muere 
I CMf la luz, para vivir 

Otra tez que lli-guc a verte. 

; jY JO podré , noble Carlos , 
¡ Decirle , cuando se ofrecen 
I Del honor j liel ri'spelo 
I Tan grandes inconvenientes , 
; Due sm una llama fAcil 
I Entre dos suspiro* leves , 
' One con el un*<e apaga, 
I Y con el otro se i'iicieade? 

Pues esiando en tu presencia , 

Vivo; V & tu vista ausente, 
' F.\ fuego es pavesa , es humo , 
'_ Hasta que tu aliento vuelve 

A darme Ur,, alma j vida, 
I Siendo la llama qne rooere 
\ Ausente, paia vitir 
I Otra vez que llegue i verle. 

I j^ué consuelo tendri guleo 



Pues ama , espera j confia , 
Que en ella vives. 

No puede 
Dejar de temer quien ama , 
De dudar quien vive ausente , 
Ni puede estar couUado 
Quien sabe que no merece. 

Ame Grme et que es querido, 
'Quien vive admitido espere. 
V confie el que constante 
Mira el cielo que pretende. 

Pues j.quiéu es querido^ 



Tantos Imposibles. 

CitHLOS. 

i Cómo? 



1 A quién? 

Ea fiíerza perderte 
El reqteio : tü lo sabes. 

iHndaristeT 



ilendris otro dueño?' 

Pues iqué seris? 

Tujo siempn 

ABi. 

¡Quién lo asegura? 

EsU mano 



Que si , aunque mi pudre ingrato 
En Francia casarme quiere. 
Has abora esloj en Landres. . 

La Reina con et Rej vuelve. 

Pues hasta qne me dé andleocla , 

Que no me vea conviene. 

Adiós, señora. . (Vate.) 

El te guarde. 
Ya seri fuerza que llegue 
A pedir la mano al Kej. 
i Otra vez tengo de verme 
Con la rodilla en la tierra '. 
iEsta es gloria ? Agravio es este. 

ESCENA n. 



ASA. (Di rodilla*.) 
Vuesira Majestad , señor. 
He dé la mano. 

{Turbado al ver i Ana.y 
; Qué miro, 



i 



Si puede.. 



AU. 



I Hi voluntad en ii 



jt.zdiXiOOglC 



COMEniAS DE DON PEDRO (lALDERQN DE U BARCl. 



Merecer Unía rii<or.^ 

BST. (Ap.) 

Aipd el uombro mayur. 

Una esclava...' 

IEI>A. (4p.) 

¡Qué elevado 
El Bej de verla ha quedado! 



La dichosa Ana Bolena ^ 
Pnes i esos pié» lie llegado. 
Dadme i besar vuesira maDO. 

(Ap. i Oin vez , alma , ot iurbaisí 
()ju8, aOira vez miráis 
.Soniliras en el aire vaiioT 
iOlra tex, prodigio humano, 
Reii>rido i tu visia eMO][ T } 
{A Volite. Esta es la misma qnehoj 
Alma de mi sueño ha sido. 
Pws ahora no f sloj dormido ; 
Despierto esloy,,vivo esloy. 

t Quién eres? iCümo le numbras 
lujer que deidad pareces, 

Y con beldail me enterneces , 
Si con agüeros me asomliías? 
Entre laces, eaire soDibras 
Cautas gusto j das liorror; 
Entre piedad j rigor 

He enamoras j me espantas ; 

Y al Un CDtre dichas tatiias 
Te tengo miedo ; amur.) 

voueo. [Ap. al Re¡/.) 
Disimula. 

Íitp. d Valtea. A tanta nena, . 

lisímuiar uo es consuelo.) 
Alzad , no esiéia ea el suelo , 
Bellísima Aoa Boiena. 

Y si el cielo me coudi-na 
A ha1>er sus luces lenido 

A mis pies , disculpa ha sido 
V.\ balier, Ana, quedado 
Entre tanto fuego helado, 

Y en tanta nieve encendido. 
Pero esta disculpa en mi , 

Mas que me absuelve, condepa. 
Pues no es esta , Ana Bolena . 
1.a primera vez que os vi. 
Levantad, no esKís asi. 

SI en ins brazos me levanlas. 
Tocaré las luces santas 
Del sol \ mas no serl bien 
' Oue vuele mas alto quien 
Esii, sefloT, i¡ tus plantas. 
En ellas vivo dichosa , . 

Y en ellas {Ap. \ Rabiando muero ! ) 
Hajor esfera no quiero. 



Envidiosa 
De sus brazos estuviera , 
Si en la majestad cupiera 
Envidia. 

Y en mis desvelos 
Pienso que tuviera celos , 
SI «mr hMa «qol sapiera. 



Mirad, seAora, por Dios, 

Uue agravio 1 mi amor hacéis. ^ 

Al mió no, {Ap. ¡ Qué bien tebeft 

l>1os y envidia las dos!) 

Vmassiosiniraiiivot, 

Ana, tandikinay bella. (Vate.) 



Con muf favorable estrella , 
(lolena , en palacio entráis. 
Ruego al cielo que salttais 
( (}ue es lo que miporla ) con ella. 

JORNADA SEGUNDA. 



EL REY, VOLSEO. 



Sosiégale. 

MT. 

Mal podré, 
Que quien sin disenrsv ama , 
Solo en tus penas sosiega. 
Solo en su llanlo descansa. 
Kn las muertes de los reyes 
Se ven sombras y fantasmas , 
Ave* de hieao que vuelan , 
Cometas de luz que pasan. 
Vo vi el cometa j las lumbres 
De mis desdichas presagas , 
Cnando aquel sueño Introdujo 
Miedo al cuerpo, horror al alma. 
Déjame pues que yo muera 
A manos de quien me mata ; 
Que srri lisonja, siend» 
Ana Uülena la causa. 



ESCERA n. 

pasquín. — EL REV , VOLSEO. 

{Ap. Triste esü el Rey. ¿De qué sin 
Cuanto puede, cuanto manda. 
Si no puede estar alegre 
Cnando quiere?) Pues ¿hay causa 
Que os tenga i vos triste ! 

Si, 
Que las pasiones del alma. 
Ni las gobierna el poder. 
Ni la majestad las manda. 
Triste etloy. 

PUOCIN. 

Paes ahora digo 
Que i mi no se me da nada 
De DO ser rey, cnando estoy 
Alegre : y un cuento vaya , 
Que me ocurrió en este punto. 
Un niüsofo qne estaba 
En un ptonte , ú en un valle 
(Que no importa i la marsi^a 
' Que esté en bajo ó esté en alto), 
¡ VIó nn soldado que pasaba, 
I Se puso i parlar con él , 
i Val Ande platicas largas, 
I Le dijo : ««Posible ha sido, 

Sue nunqfi has visio la cara 
e Alejandro, nuestro cesar, 
I De aquel cuyas alabanzas 
' Le coronan de laureles , 
, V rey del orbe le aduDM?' 
I El filósofo le dijo : 
¡ ■i,Na'esnnbombre!iQué Imporianci 
I Teadri al *«rlc , iaas qna átlT 



O ti tío ( par* que salgas 
Desa adulación común). 
Del suelo una Sor levanta. 
Llévala v dile k Alejandro - 

haga 



Sola I 






o ella ; 



Veris luego que no pasai 

Trofeos, aplausos, ¿lorias. 

Lauros, triuiiCos y aTal>anzas, 

De lo humano ; pues no puede , 

Después de victorias tantas. 

Hacer una llor tan ftcil , 

Que en cualquier campo H halla.* 

Asi vos , después de ser 

Uo soberano monarca , 

Rey temido y eslimado 

Por el ingenio; las armas, 

Ko podéis estar alegre , 

Cosa tan vil j tan baja , 

Oue en on picara , desando 

Y muerto de hambre, se halla. 

Gusto me bas dado, Dasquio. 

Ytboo me hastiado nada. 
Por JM darme gusto 1 ni. 

DI qné qoierel. 

rASOUlH. 

Que me bagas 
De tu corte Ogurin , 
Te soplico , y de tu casa ; 
Que esto es ser denunciador 
be Qguras ; qne es bien que baja 
Juez de Bgoras , que tenga 
Del qne ñiere declarada 
Ftgun, solo un dinero. 



Pues pagadme. Cardenal. 



jPor qué? ■ 



pManra. 



Porque traéis la bariía, 
Na mas de porque se usa , 
Como chivo, eslreeha y larga. 
Has si es uso, no me e^anto. 
Vo vi muy triste i una dama 
(Y esto es verdad , vive Dios ) , 



La enfermedad que se usaba... 
Pero vo me voy; que viene 
Con docientas y tres damas 
La Reina , por divertirte 
De aquesta grave, pesada 
HelancQlla que tienes : 
Y ^empre i la Reina cansa 
El verme aqol. 

Esosert 
Por no.darme gusto en nada. 
No te vayas , Cardenal. 
Dime ( porque yo no baga 
Algún extremo, volrienoo 
A verla), jqui¿i acompab 
A la Reina? 

TOLSSO. 

La primea 
Es mi seliora la Infanta, 
Laego HargarJla Polo. 



¡Cntato eu beldad m 



„,„«e,oog 



sT^ 



El filida de la Reina. 



^Qdííd f« sigue laego! 



Aunque no ea bermoi 
Tiene algnu donaire j gracia. 

Luego viene Ana Boiena, 



Por asomarse ik. _.... 
rJ corazón detampara. 
Por «sie gasto ¡,qué quieres 
UuetedáT 



De una m aquesta hechnra , 
Que etniíeíasie i hacer de lints 
por la muerte de León 
Décimo, ahora esii vaca 
La ni La pon tinca I , 

V si til , íeiüor, me amparas 
Coino Iq baceii Carlos Quinto 

Y Francisco, re; de Francia , 
Ño babríi dada de que ciña 
La« tres difioas tiaras. 

Eso es lo que mas deseo. 
Mi bvor tendri». * 



Leíanlas 
Al lugar mat soberano 
Un lasallo-qne te ama. 



U REINA.U INFANTA, ANA, JUA- 
NA SENEVRA , MARGARITA , ba- 
■i>.-EL REír, VOLSGO, pasquín. 



\ ¡Qué cansada... 

mta de gusto j salud 
B» aqiiesia ! 

ntnu. 
; Qalén llegara 
A poder partir con vOs!.. 
No el gusto; que si élosb^la, 
Ual podré tenerle yo. 
Coumigo Tíeoen las damas 
A divertiros cao juegos. 
Versos , léttjnes j daous. 
La bella Semejra es 
Dulce sim» que eocanU 
Cdb sus voces los oídos. 
Hai^ariu e« celebrada 
Por sus versos, pues con ellos 
ñoj i todos avant^a. 
Au Boiena... 

MT. (Ap.) 



LA CISHA DE INÜAUTERRA. 

Extremadamente danza. 
Y si festines j versos 
No te divierten , tii agradan , 
De moral fliosof ia 
Tiene principios la Infanta , 
Yo sé lenguas diferentes : 
Escoge enlre cosas varias 
Qué pneda alegrarte. 

■ET. {Ap. á VaUet.) 
Ya 
No puede aleorarme nada... 
Si DO es que d^oce Boiena. 

voLSEO. (Ap, al Reg.) 
Paes para que no se haga 
Novedad de tu elección , 
Dilest las otras damas 
Que canten primeru, y-digao 
Los versos. 

uiiu. 
i Qué es lo que babta 
Tu H^estad coa Volseof 

Negocios son de importancia. 

Ciirdenat, salios afuera. 
Los negocios no se. tratan . 
T»n acaso; j donde esto;. 
No ha de tener mas privanza 
Vuestra H^estad.— ; No os vais ! 

', VULSCO. {Ap.) 

Yo me irá donde dé traza 
UpI modo que ba de tener 
Tu castigo J mi venganza. {¥<Uf.) 



IV. 

LOS REYES, LA INFANTA, ANA, 
JUANA.MARUARITA, mías, PAS- 
QUÍN. 



Justas causas 
He mueven : tengo k Volteo 
Por lisonjero , ; que entabla 
Hat in aumento que el provecho 
Uet reino : que soto trata 
Dé subir al sol, midiendo 
La soberbia y la arrogancia. 
Esto es daros mas pisar, 
Que gusto. Empiecen las damas 
A diveniros.— Semeyra , 
Toma un instrumento, y. canta. 

Cantaré un tono, aunque antiguo, 
Por ur la letra extremada. 
(Canto.} En un fnjl«r)ia ¡tu Um, 
G'oria Mbeme* de tener ; 
Vdj tf «trme padecer, 
Yt§taver que ¡o veis i>M. 

I Exlreiuado'tono y ietrat 

acnu. 
Y no )o es menos la gracia 
DeSemeyra. 

PASODIH. 

Si por cierto. 
Como un gilgueriUo canta. 



A tu H^estad , diro 
Una glosa suja. 

rAsooir. 

Vaya. 

En un iñflern» le* dos , 
Gloría habemtt de lener; 
Vat en verme padecer, . 

Y g»en ver ^ae lo vei» w*. 
A dos* imposj lillas lieros 

?uiere mi amor atn-verme, 
son , cuando lIcüo 1 veros , 
Que dejéis de aborr.T erme , 
O que deje de quereros. 
Sin esperanza yo 'y vos, 
Aboifecemos y amamos ; 
V'pues uos eoiideua un dios 
A tanta pena , ya estamos 
£n un infierno Icidei.- 
De un lisoivlero clavel 

8ue hermoso i- la vista engaBa , 
na dulce , oira cruel , 
Saca ponzoña la araña , 
La ab^a destita miel. 
Asi) de veros querer 
Tener pena, cuando no 
Yo de verme aborrecer, 
Uis pensamientos j 50 
Gleria babemtt de lener. 
SI vos, por solo vengaros. 
No dejáis de despreciarme) 
Ftcilesel castigal-os; 
Pues yo, ñor solo vengarme. 
Nunca dt'jaré de amaros. 
SI e1 olvidar y querer 
Castigo entre das alcanza, ■ 
Yo en veros aborrecer , 

He veiigo, y tomáis venganza 
Vm en verme padecer. 
Aunque yo contento espera 
l>e que mudaros |>odeií ; 
Pues en tormento tan flero. 
Si sé que me aborreced. 
Vos también subeis quf os quiero 
El Amur vite, que es dios. 
Has no el aborrecimiento ; 

V asi, esperemos los dos , 
Vos en verlo que yo siento, 
Fya en ver que lo ttU rM. 



PueiiqnéiienenT 

rASQDW. 
Soy poeta , 
V asi, ningunos me agradan. 
Si no son mis propios versos : 
Los demás no. valen nada. 

Dance Ana Boiena aboro. 

Danaaré , pues tú lo mandas. 

nav. (Ap.) 
Disimulemos , amor. 

FASODin. 

¿Qué tocarán! 

UM. 

La Gallarda. 

(OmM Am Belena ,ye4tátPt p'u» 

del R«F-) 

Kir. 

A mis plantu haieaKta. 1 



Hrjor diré qne i tuo pianlas • 

2 'lies son esfera diiina) 
e he leraniado... (jtp. Tan alta, 
Qoe entre los rajos ilei sol 
His pensamienlos «c abrasan. 
Mas remontados,) 

No lemas. 
Si mis brazos te Itivantan. 
(Ap. Quiera amor uuf sra, Doluua, 
Al pecho isa qni! iuolatrada 
Vivet.) 

Va sé loq'it'os debo. 
SeSor, por ahora liasia. 

jBi daniado bien Botena? 
Que JO no eiititiido de danzas. 
'Itxlasine parecen unas. 
Pues todas veo que pJraii 
En ir saltando hacia aquí 
O Uda alli. Una tgz se alargan 
Con carreras, j oirás veces , 
fiando sálticos , sv pnrao, 
' Siendo pelota de viento 
Al compás de uua guitarra. 

ESCENA V. 

TOHAS UOLENO. — Dichos. 



Dias n& que le detiene 
Yolseo, j no sé ta causa. 

MSQUIH. 

Entrando cosas de veras, 
Sobro yo. Quiero ir i cau 
De Qguras : ojo alerta, 
SeBures, que soj la parca. 

RET. 



ESCENA VL 

TOilAS BOLERO, con CARLOS. 

UicHOs, mino* PASQUÍN. 
cíhlos. 

A lus invictos piét , 
Crisiianisimo man arca , 
Beso ta mano que ha sido 
Con la pluma ; con la rspada 
Admiración de dus mnndosi 



Ui deseo esta ocasión. 

Hi poca salud T largas 
OcupaciODes, trances. 
Vuestro despichu dilatan. 

C:IRL0$. 

Pues ya, se&or, que he llegado 
< A .verte, en pouas palabras 
Diré lAüni que be venido... 
(Ap. Si puedi! decirlo el alma.) 
Francisco, de Francia rey. 
Para lograr la esperanza 

$ue onecen rosas j Dores , 
■ coa las lise« de Francia , 
Ya con los ingleses lirios , 
En las vencedoraa trinas 
Quiere unir dos prlnuTerss 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 
, De juventudes lozanas, 
1 A quien ni el Üempo se oponga. 
I Ni se atreva la mudania. 

V asi, para conservar 

La paz, excusando lanías 



ANA.— VOLSEO. 



I Disensiones como tiene 

I Iloj la religioD crisUana; 

] Para el principe de OrMens 

¡ (Siil á quien los rayos (altan) 

¡ Kn casamienio te pide 

: A mi señora la Infanta. 

' Vuestra Hajesiad abora 
Con su parlamento haga 
La unión deslos dos imperios; 

' Que esia es, señor, mi embajada. 

Vo lo veré mas de espacio. 

El cielo le dé tan larga 
Vida, que inmorlal eicedas 
A aquel pijaro de Arabia , 
Que el fuego en que nace y muere 
¡ Sopla ét mismo con sus alas. 

KEi:4A. (AI Rey, que te retira.') 
Triste vais ; Iré con vw , 
Que .el alma nunca se aparta 
De donde vive. ' 

■«T. {Ap.) 
SI hace: 
Que ti lü ta ti^es, Ana , 
Cjerlo es qne con alma muero , 
Cierto es que vivo sto alma. {Yante.) 

ESCENA Vn. 

VOLSEO. ; 

No bay cosa que me suceda 
-Bien :'ya es mi suerte Importuna. 
No des la vuelu, fortuna , 
Deten nn poco la rueda. 
CoDlra las humanas lejes 
Al embajador tenia 
Suspenso : asi prelendia 
Tmer amigos dos rejes , 
Porque no determinando 
A quién la Intinia le daba, 
A Cirios lisonjeaba 

V i Francisco, procurando 
Que tos dos bvoredesen 

Hi prelension; que después. 

El eapaüol ¿ eJ trances 

No importa oue se ofendieseD. 

Y DO solo el Rey ha oido - 
Al embajador de Franda , 
Estorbándome esta instancia , 
Pero Cirios ha querido 
Hacer 1 su maestro Adriano 
(QuilAndome a mi este houor) 

Del ponllQce romano. 
YpueslaHeinaesledia 
Venganza i todo me ofrece , 
Huera, pues que me aborrece, 
" lera, porque es su lia. 

in contra el Papa me airev<^ 

lermi competidor, 
A introducir un error 
El mas prodigioso j nnew. — 

t' Bolena 1 A buen tiempo viene ; 
arece qne la llamé. 
En una industria veri 
SI valor J inimo tiene 
Para -ajud arme; que en ella 
Pando toda mi esperanza. 
Hoy veré si mi venganza 
Tiene hnena ó mala estrella. 



Vnestra Hajeslsd, seHora... 
—I Qué es esto ? Como dejé 
Aquí á la Reina , llegué 
Tan inadvertido ahora , 

?ue bable ciego. Perdonad, 
mi iDrbacion abone 
El descuido. 

i Que perdone 

gnereis, una • majestad >, 
uando en discursos tací claros 
Los oídos lisonjeros 
Tienen mas que agradeceros. 
Cardenal, que perdonaros! 
etíué ofensas al? ¡Pluguiera 
A los cielos, que llorante 
Os turbarais cada instante, 

Y cada instante os oyera ! 

Y al Un, mas desvanecida. 
Por ley, por descuido no, 

1 Oyera ese nombre vo... 

Y cosiárame b vidal 

¿ A quién le pesa de oír 
Nombre tan dulce y suave? ■ 
{Ap. ¡ A j dolor \ Áj peni grara ¡ ) 

No dices mal. {Ap. Proseguir 
Puedo.) De lo que quisiera 
Pedir perdón, jo lo sé ; 

Y de que por yerro fué 
O por acierto , pudiera 
Decirlo en otra ocasión ; 
Pero el peligro me obliga 
A callar. Basta que diga 
Que aquestas cosas no son 
Para tratadas asi. 

El cielo te guarde. Adins. 

{flaoe que te t 

Solos estamos los dos , 

Y no has de salir de aquí 
Sin declararme el secreto. 



l\ lendrls. 
Ya que secreto me ofreces , 
ValorT 

Digote rail veces 
Que en mi lodo lo hallarás. 
Secreto tendré j valor, 
Porque no me puede dar 
ai lodo el ciclo pesar. 
Ni lodo el inGemo horror. 

Pues i6 mi reina seris : 

n Ingalaterra espero 

n ron arte, si primero 
._anoy palabra me das 
De que no hasde seriogrlU; 
" le temo que una mujer 
destruí Clon ha de ser : 
_ jr eso mi ingenio Irau 
De asegurar ese agravio 
Con amallas y querellas ; 
Porque sobre las estreUss 
" lu domioio jl sabin. 

Tt,zo<!b, Google 



Palaltra [e daré aquí, 
Con solüdine jurami^nln , * 
De ajudar lu penninieiilo. 
VOLSEO. 

j De qué sume T 

Escucha. . 



?ae leiiga ei ceiro i mis plés 
la corona en mi li'cnle], 
líue el aplauso y el honor 
(joe tama diclia concierta, 
Tiisienieuie se conviena ' 
En pena, llaoio ; dolor; 
y por lln ma; lasliniosn 
De lo que al cielo le plugo. 
Huera i manos de un verdugo 
En desgracia de mi esposo ! 
Esto juro, esto prometo. 

V JO saiisÍBcho esWj. 

V para que empieces boj 
A tener dichoso eFeto , 
Oye la major maldad 

Que hombre mariil inlontó. 
Ni que el sol veri ni vio 
Ue una edad en oira edad. 
Solo obedecer procura. 
Va sabes que el Rej te quiere 

V que enamorado niutre 
Por lu divina hermosura. 
Va salles ifue Enrique es 
Hombre fjcil, i se ciega 
Tamo, que sí a querer llega , 
No haj respeto ni iu teres 

A que se rinda su amor. 
Pues como tá Oniasbien 
Que le quieres , j también 
Que por tu sangre y tu honor 
No puedes Tavorocerle ; 

V que si su esposa fueras , 
Le amaras Jr le quisieras ; 
Vo sabré después ponerle 
A los ojos tal eogafio , 

Que brote el alma del pecbo , 
Para que nuestro provecho 
Resulte en ajeno daño. 

iHA. 

¡Yo pensé que babia de hacer 
Prodigios ! porque pedir 
Que solo sepa Bngir, 
Sabiendo que soj mqJBr 
. Y que SOJ Bolena jo , 
Bleu excusarse pudiera ; 



I "ANA. 

Carlos, perdima 
Si tu Arme amor ofendo. 
Cuando hoy aspirar pretendo 
Al lustre de una corona. 
Mujer he sido en dejar 

Quem- ' " 

"'alo. 

9éaU ___. 

le cuando lleguen i n. 
Que el interés me ha vencido, 

?ae he olvidado y'be Ungido, 
odo cabe eo ser mujer. 



LA CISMA DE INGALATERHA. 

ESCENA X. 

EL REY. - AMA. 



ando m 



iaha 



Doodf lu Inr.'ardia ; 

Que en laii feliz encuentro. 

Llama ha sido mi amor, suIhó isn cen- 

íAj. Ana liprmofia y Itella! (irc. 

Nuevo prodigio ba sido 

De amor el que ha rundido 

Mi pedio : lio una estrella 

Favorable me inclina, 

Sino toda la esfera crisUllua. 

Puesto que mi albedriu 

A quererte me fuerza 



Deten, sefior, la luya, porque en va 

Kl labio helado mueves 

Con amorosas quejas. 

Cuando de U le alejas 

V á lanto honor te atreves ; 

Que si amor te provoca, 

ts rayo amor, y abrasa cuanio tuca 

No porque jo no estimo 

Tu amoroso desvelo; 

Que también sabe el cielo 

"me venio j reprimo 
que quiero y que quieres; 

Pero soy lu vasalla , y mí rey eres. 

Ojali no lo fueras! 

'ñeras (¡ay Dios!) un hombre 

De bajo estado y nombre : 
I Pobre (¡ay de mi!) nacieras; 
I Que qtileii tus parles tiene. 

Poca deidad el cetro le previene. 

Vo entonces te estimara,. 

Vo entúnces le quisiera, 

Ksiiosa tuja fuera . , 

V como tal te amara. 

¡Mira i lo que bis llegado, 

S Depara U es desmérito el estado! 
as i para qué es ponerte 
En desdichas terribles 
Discursos imposibles? 
Pues aunque merecerte 
Como reina pudiera. 
Mas vale que l6 reines , y yo muera. 
{Hace gue le na 



Ana, detente, aguarda. 
Aquí esilquieit le estima. 
Tu heriposura me anima... 
Tu deidad me acobard:t.., 

Ay Bolena! á adorarte. 

Ay Enrique '. tt perderte y á olviitarie. 



í *'''*■ 

I Hi respeto humillara , 

I V lu humildad subiera , 
Porque en eitrcmot lales 
El amor i los dos hiciera iguales. 

Pues menos 



SI faiorea previenes 
Sio humillarle, j vienes 
A mas boniMT. 

Procaras 
Tú mi deshonra clara; 

gue el ser tu esposa, ya me disculpara : 
ero no el ser lu dama. 
¥ asi , piedad no esperes. 
Si me eslimas j quieres 
Nu borres hoy la fuma 
Que limpia j clara vive. 

líY. 

No es descortés mi amor; (amblen es- 

Fineus amorosas. [cribe 

i^i fUera único dueAo 

Del mundo ( honor peqneDo 

A tus plantas hermosas}. 

Como libre me hallara. 

Pe los rayos del sol te coronara. 

No puedo : tengo esposa; 

Soy casado : no ¡luedo. 

Pues disculpada quedo. 



ti casado, esposa tíenct. 



No puedo : 

NI lu puedes CL , 

Ni yo puedo quererte ; 

V en lan dudosa suerte 

Es roñoso dejarle : 

No digan losenojos, 

QuecalloGon la lengua y con tasajos. 

Adiós, adiós, rev mió, 
i Hi señor y mi <lue&o. 
I gu/i3ga en il nuevo empuño 



V d cielo sabe si rabiando muero. 
ESCENA XI. 
VOLSEO. — EL KEV 

(Áp. ¡ Con qué prave Irisieía 
Diverllilo ha quedado! 
Lh-üaré descuidado; 
Que aqui mi engaño empieza. 
Si ha obrado como creo.) 
íQuéhace tu Majestad* 



Todo el inliemo junio 
No padece en su llamo 

Comojoenesle pimío, 

Purqne eu muerte desliedlo. 

Si es Etna el coraíon. volcan el pecho 

: Av (Jt*nií. JII1M im. 'ii.*..«:n t 



Al^iiui ileinonio lia 
E.«|<lriluqueeniii¡ 

Sosiégale. 



Sosieca 
Pides t la forluiia, 
Consiancias U la lima , 
üliediencfas al rueuo. 
Leyes al marsalai^; 
Que estoy de Ana Bolena enamorado. 
«Quieres raber i¡ oginto. , 

u.nt.zodb/GoOglC 



ZM 



• CUHBDUS DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA DARCA. 



Eitk desdiclik «xcede? 
DnJem ler lo que paede 
Pena t lorinento tiDlo? 

Si lilire en eile punto me mlnra : 

V aun no lé lo que biden. 
Con no esUrlo. Oonneio 
Que etto; loco, tía seso. 

S«nor, pena un Aera 

ÍAp. Valor, mi lengua mueve: 

Aquesta es la oeasloa ; al Sul le •IrftTe.) 

Fiero remedio ]>iiJe. 

Uis importa la vifla 

De un rey, que vit perdida 

1^ majestad i(uu os mide 

Cetro y laureles de oró. 

iQué me quieres decir T 

Señor, OQ iüoom 
Que sabe Tuesira Alteza 
Has que vo i saber llego. 
Vero escnchame , j luego 
Cúrtame 1* cabeza; 
Que pOr darle la- vida, 
EsUrl nal guardada y bien perdida. 
II i1 feces ba querido 
Mi lealtad, que te adora. 
Decirte lo que abort; 
Pero DO me be atrevido; 
Que, por Injustas leyes, 
Ho se dicen verdades i, los rejes. 
Has hov que en tu proTecho 
Puedo Enfilar li)>remenie , 
Salga aqueste vémeuie 
Escrúpulo del pecbo. 
Tü esUs , sei^or, soltero : 
Vo taé tu matrimonio verdadem. 
Hi bumana ni divina 
Le; faabri que conceda 
Que ser tu esposa pueda 
LareioaCatalitia, 
Siendo caso tan llano 
Que fbé primero esposa (le la berroano. 

■11. . 
Al alma me bas llegado 
Coa aqoesa ran». Si ba dispensado 
El Papa... 

4 Qué recelas 1 
Esa opiaioQ se trate en las escuelas , 
Noaqul,porqueenandandoconraxones 
Equivocas la causa en opinioue*. 
Todos, cuando se arguya. 
Por nejf.por docto, han de tener la luya. 
Ciuodo verdad no fuera , 

Y degamenle tu aOclon quisiera 
Deshacer la ntoit y la juaiicia , 
íQuién peusari de ti que fué' malicia T 



_ la conciénclsí 

SaL del. yugo, sacude la obediettcía, 

Hepudia i Catalina : 

Kn un convento esté, pues es divina; 
. Que cuandoesie partido se la ofrer.ca, 

No dudo yo, seBor, que le agradezca. 

Sin gusto, sin amor eslis casado ; 
. Repudíala, señor, pues has It^^do 

A Un ootablu eitremo. 

lÜvé tienes que lemerT 

UT. 

Yo nada temo 
Eainteatarloiodo; 
Solo lemo , VoUeo, hallar eT modo. 



Uaná tu parlwieoto , 



Y Junto, bai un retórico argumento 
Diciendo que le aOige la conciencia 
A tomar contra el Pana esta licencia ; 

Y mostrando i|ue es celoaqueste Intenlo, 
Hax extremos , sefinr, de sentimiento. 
Apirtala de U: quedarisluego 
Libre para apagur el vivo fuego 

(^ue te abrasa; y después se teod tk modo 
Para que el Papa lo componga todo ; 
(}ue yo.solo deseo 
Tu gusto ]' tu salud. 

Parle , Volseo , 
Pues tü solo procuras dar la vida 
A tu Key, que la tiene ya perdida 
A manos de un amor desatinado. 
Junta los consejeros de mi Estado, 
Porque las confusiones con que lucho, 
Nunca permiten que se piense mucho; 
(i4]t.Que en cosas graves siempre lasdis- 
La prisa con que se hacen.) [colpa 
TOLSío, lAp.) 

Va me culpa 
A mi la dilación j la lardanu. 
Mi vida ae asegura y mi privauía. 
Aunque se pierda todo; 
Pues pienso hacer de modo, [da. 

Que el que engañado ahora y ciego que- 
Cuaudosií quiera arrepeiitir, no pueda. 
(V«r) 

- ESCENA Xn. 

EL REV. 
Coofleso'que estoy loco y esto; dego, 
Pues la verdad que adoro, es la que nie- 
[go. 
Pero si un hombre el daño no alcanzara. 
Aunque errara, parece que oo errara ¡ 
Que en tan confusa guerra. 
Solo errara el que sabe cuíndo yerra. 
Bien sé que me ha engañado 
Volseo ; y he quedado 
De so falso argumento satisfecho; 
yesqueelfuegoiarernalque estl en el 

Hace que cfeea mi luriíada Idea , 
Kiegue verdades y mentiras crea. 
Ríen sé i^ue no repugna (caso es llano) 
Elcasamicuto une haceel un hermana 
Con laujerdelnermauo, porque Jadas 

Í liara satisfacción de aquestas dudas), 
irán patriarca, dijo 
Que coa Tamar, \iud> d; Rer.subijo 
Clasase. Era también hijo segundo. 
Todo en ley natural también lo finido 
T en' Escritura , pues iiue fué forzoso 
Qne<amujer.d>'SpD<'S,<)el muerto 
(Ymascuandosinbljossequedasi 
Con el hermano suyo se casase. ' 
Luego si esto no fué cqntra el derecho 
Escrito y natural , por el provecho 
Común el Papa puao 
'Coiillesoqueesverdad,ynolo dudo) 
tn la ley eclesiástica v humana 
Dispensar : es verdad, es cosa llana, 

Y cuando en mi argumeiitn no se quede* 
El Papa es vicC'Ui<is, lodo lo puede; 
Pero aunqne lo confieso. 

Faiteen mi la raion. pUesfaltAcl seso. 

Padezca Catalina 

Por cristiana, por santa, por divina. 

SI, pues quieren los, cielos 

Hoy acabarme ; si , pues mis desvelos 

He ponen desla suerte ' 

En Us últimas lineas de la muerte. 

Catalina , perdona 

Si quito de tus sienes la corona. 

Para ponerla ea otras, pues el délo 

Qm mira IOS det^cbM j ts eolOi 



^, 



Hedari i mi castigo, 1 ti venganti; 
P ues si la pierdes tú por virtñwa , 
Otra podra perdella 
Por vana, por lasciva y ambiciosa. 
Esta fufe mi desdicha, esta ni estrella. 



PASQUIN.-ELREV, 
Msgni:!. 
Con una ddda vengo 
[tel cargo IÍgurir.-io que tengo : 
El que es llRUra doble. 
Figura de dos hierros , de dos filos , 
De dos fasces, cansados los esiilos, 

{Debe pagar dos veces? Porque he ha- 
lo Ggura de i dos. [liado 
ait. (Ap-) 

jTerril>te estado ! 
Si no alcanzo el efecto que hoy espero. 
Huero de amor; yxl lo alcanzo, muero 
De dolor. Pues ya estoy desla minera. 
Huera de gusto . y no de pena muera ¡ 
Pues de cualquiera suerte 
Voy pisando lassombraade la muerte. 
IVttu.) 

No quito responderme. ¡Peligroso [sai 

Alcance sigue el hombre quersgracio- 
Pues llega en ocasión donde seéufrla. 
Cuando dice una gracia, yuo liay quien 
Pero i palacio virne (ría. 

Uucbageote.Aesiapuertamecontiene 
Esiar, y como vayan hoy entrando. 
Del que tUere Ggnra Iré cobraudo. 

ESCENA XIT. 

Per UN* parte , TOMAS BOLENO v fl 
rAPITAn,v;>i>r0fra,CARLOSTDIO- 
KIS.— pasquín. 



Cosa, grave serl. 

Voló la fama. 
Que dice que te mueve su candencia 
Una gran uovedad. 

rASgnn. 

Tened ptcienda , 
SeQor Tonias Boteno , 
Que estas soDcosu que haceDios; con- 



ll cabello. 






;PorqnéT , 



[ No ha reparado 
(Juefué alazán, y es hoy racio rodado? 
Pero no me responda ,.poKque vienen 
Las damas : todas sus pericos Iteoeo. 
Llegaré * cobrar d ellas. 
Pero jcutndo no bay soplo porierlw- 
{Vmut.i [llaiT 



ibyCoOglc 



ESCENA XV. 

ELREYrLAREIKA, ms Mronw» 
eeiret; I.A LSFANTA , tentada jun- 
io á la Reina; Vflr.SEO, irfrat dtl 
Reg.en pié; ANA. MaBGAUIIA, 
CARLOS . TOMAS , DIONIS , damas, 

CABUiXUM. 



V* la corle, seüor, esi¿ iktute. 

■ ET. 

VimUm, deades ; (itiigM, 
Cuyos valerosos hombros 
Son las basas de un imperio, 
I^* columnas de dos polos : 
Ya Mbeis (jiie jo en el mundo 
Calólico T religioso. 
Por ser obediente al Papa, 
Oistiaiitsimo me nombro ; 
Vi sabéis que vigilan le 
A los errores me opongo 
Con que nuestra Te perturba 
Ese prodigio j ese monsinio 
De Lulero : v ya sabéis 
Que advertido y cuidadoso 
(Bien lu dicen los escritos). 
He llaman Enrique el Docto. 
Pues JO , [{ne en lanías accionei 
D« las muestras quuosproponf;o , 
He sido quien ha evitado 
Tantos errores j asombros , 
Bien cierto es que no pteleodo 

Causar nuevos alborotos 
En la cristiandad ; pues iiile* 

Pira «icusar los estorbos 

A tantos beresiarcas 

A quien la fe causa enojos, 

^ aqueste parlamento, 

A que os be Mamado, Alo 

Asegurar mi conciencia 

Pretenda : escuchadme lodos. 

Catalina, luestra Reina... 

Aquí tuiíiado y dudoso,. 

HaMen Inies que tas roces, 

Lu ligrimas ea los ojos. 

Catalina, naeio ejemplo 

De virtud (que mas mchoso 

3ae |)0r Rej de dos Imperios , 
e tengo por ser su esiwso). 
Fué de mi hermano mujer : 
Esloi todos es notorio; 

Y asi conmigo no pudo 
Ser Tilido el matrimonio. 

Y Tiendo que jo no esioj 
Casado cún ella , ponso 
En liberlail mi coocieTicia 
( Sabe el cielo si lo lloro) 
Con apartarla de mi: 

Y asi abora la despojo 

Del Imperio , ; i sus manos 
Quito el cetro y laurel de oft , 
Porque no siendo mf esposa , 
Esti en BU poder impropio. 
Esto es ser cesar crlstiauo. 
Pues 1 ima mujer <|ue adoro 
Has que 1 mi , pues i una santa , 
De mis Estados depongo. 
i Sabe el cielo si slnflera 
Apartarme de mi propio 
Tiate ! pero donde es le}, 



LA CISHA DB INGAUTERRA. 

Es obedecer fortoso. 
La infanta Doña Haria, 
Verde rama desie troDCO , 
Hi sucesiou asegura; 

V asi, aunque es de matrím ' 
Disiielio , priiicusa queda ; 
Tal la juro t reconozco. 

V tú, Catalina, vele, 
Eu hado tan riguroso, 
Uoiide lloras tu fortuna 

V des i la envidia asombro». 
Cirios Quiolo es lu sobrino : 
Vele á líspaña, ó con piadoso 
Olo, vive en un convento , 

Que es á tus costumbres pto[rio ; 
Oue ;o triste y condolido 
De un acto lan laslimosn. 
No puedo verle, porqué 
Tus furtuuas siento v lloro. 

V el vasallo que sintiere 
Ual.advi. 



Escucha , señor, si puedo 
Hablar; que el aire, medroso 
I)e tus preceptos .jiarece 

?ue se niega A mis soltólos ¡ 
]'o, por obedecerte. 
Leyese mi lengua pongo , 
l^ignmasmcanego, 
suspiros me aho^o. 
Hi (Enrique , mi rey, mi dueño , 
, mi dulce esposo 
,e nombre entre los dos 
Como 1 sacramento adoro), 
is plantas 



na y c. 



tro de 01 
is Estados, 



ueirt 



Trofeos d< 
He apañen , pues de 1* mnerte 
Serlo caducos despojos^ 
Siento verme sin tu gracia. 
Siento verte con eoojM, 

V haberte dado ocasión 
irnos tan rigurosos. 
, para saber 

Culi destas desdichas lloro, 
Ponme «i oscura privón, 
-Donde los rayos hermosos 
Del sol me nlegnea sos luces : 
Llévame i lo mas remolo 
Del mundo, donde entre Beris, 

Y en un monte , duros troncas 
Me escuchen ; ú ya en el mar, 
Entre nevados escollos , 
Desnudas peñas habite; 

Pues va en uiMw á ya en otros , 
Viviré pobre y cántenla. 
Como sepa que mis ojos 
Están , señor, en lo grada, 

$ue pueda llamarte esposo. 
cuando quiera mi amor 
Que por darte gusto eu lodo , 
Ko sienta el estar sia U 
( :Qué de Imposibles proponoon, 
it&oo deJirSTseñor, ^^ 
De sentir el peligroso 
Eitremo en^ne vires , dendo 
Causa i Dueíos alborotosT 
Tú, cristianismo rey, 

Ke prudente y religioso , 
s columnas de la iglesia 
Traite sobre tus hombros ; 
Tú , qoe sabio connwdiste 
Con estudios cuidadosos 
A Lulero , ¡ pones duda 
Solm los rayos de Apolo ! 
Héno*s«(|aeiú,sdIor; 



Has cuando las cosu toco 
De la fe y su religión. 
Creo, cerrados los ojos. 
Que el peregrino en el mar 
Fin tuviera [asUmoso, 
SI el gobierno de la nave 
Tlraniiara al Hilólo. - 
Las cismas y los errores 
Cou miseá ras de piadosos 
Se introducen; pero luego 
Se van quitando el emb4»o. 

DestiEando poco i poco; 
Porque el volver sobre U 
Seri mas díGcultoso. 
El ponliSce Dios es : 
Pues si Dios lo puede todo. 
No hay duda, todo lo pudo : 
Esto sé y esto conosco. 
Para él apelo, y i Koma, 
Arrastrando con los ojos , 
Partiré peregrinando 
A pedir justicia solo. 

V ati, aunque* España pudiera 
Irme, adonde el viioríuso 
Cirios me diera su amparo , 

M le pido ni le in\oco. 
Por no pedirle vengante 
Conira U ; pues si animoso 
Solicitara veogamie, 
Hi pecho , mi pecho propio 
Fuera tu escudo , y en él * 
Deshicieran tos eonjos 
Golpes de templado acero , 
Iras det ardiente plomo. 
Irme i un convenio, seBor, 
Por religiosa... tampoco. 
Porque Si ya estoy casada. 
En >auo oiro estado tomo; 

V asi en palacio lie de estar 
A vuestros umbrales propios, 

V sabrin, muriendo en ellos. 



fó 



dueño, por mi bien. 
Por mi rey y por mi esposo. 
[Vutlve el Rey la eipalda, gutaent 

Veliegpoeo ápeet.) 
iLas espaldas me volvéis! 

ÍNo merexco vuestro rostro! 
unque-, si he de verle airado. 
Por mejor partido escojo 



.: [m 



ayo. 



Y vos -DO tengáis enojos! 
Púsose el sol ; i ay dentl ! 
Tinieblas y sombras toco. 

CÁtUIS. {Af.) 

No he visto en toda óü Tida 
Teatro mas lastimoso. 

CAMTAl.. iAp.) 

i Qué Urania! 

TOHU. (^.) 

i Qué agrario: 
nioMS. (Aj).) 
Qué maravilla ! 

CillLOS. (Ap.) 

¡Qué asombro! 
Volveré 1 Fraada con esto; 
Que DO siendo el matrimonio 
Cegllimo.uoquerrJi 
Hi principe ser esposo 
De Haría : i Francia voy, 
y acabados los enojos 
Del Rey, vendré loeso adonde 
Celebre mi desposorio. 

{Vatm Cártoi t DtamU.) 



jt.zodb/QíDOglc 



LA RKINA. LA INFAMA, AN, 
GARITA. TOMAS, <:.K< 
Ku; detpaet, VOLSLU. 



roMi; uiAs UB uün Pedro calderón de la darca. 

Quotl'i á Horarias contigo. 
Mi lilla , Kfitora , \tonga 
A tus|ités: eslaieofrer.cD; 
Que espero un nombre l^moi 
Cuando por Dios t por ti 
Muera Hargiriía t>0lo. 
¿Uótide iremos! 



Kl postrer abraxo. 

Podri halilaros ijuieii os pierde t 
Sirvan de leiiRua ios ojos. 

[Ettanúo abraiaáa», tale Vvtito 
y apatía d la Infanta.) 

El Rej, sefiora , os <.-s)>tTu. 

I1£JXA. 

jAamMaeu'rdxi^-ü'iuikpoco! 
¡Asi, liruMO ci'uel , 
La ifal desxsis tlcl olmo ! 
Asi del inir de mi llaiiio 
Sacáis ese breve arroyo I— 
Hija, aükis. 

. Seíiora, adiós. 

Higa te el cielo piadoso 
Has diciiosa qui; a lu madre. — 
Cardenal, por Dios, iiuc es solo 
Juex supremo, os tu^o jr pido 

ess"' 

Bien ai [|K.v. 

El lti'.v i'S docto 
f.\ se acoiiüeja cousí^'o, 

V con él vo [lueilü poco. 
Perdonadme, que fsle gnsto 
Os quito. ( Va»e cait la ¡iifanla.) 

Vo os lo perdono, 
Aonqoe veo t^te el cordero 
Va entre las manos del lolio.— 
Boleiio, pues que las canas 
Son el Ireno de los motos, * 
Decir al Kejr cuánto yerra. 

El Re)' es sabio, ; conozco 
' La rawo; mas no me atrevo 
Asu cspirílu Turioso. 
Diosos consuele; que asi 
A riesgo mi vida pongo. (Vate.) 

Aoa, pues que la hermosura 
En los oídos mas sordos 
Halló piedad, id al Rey, 

Y en discursos amorosos 
Habladle to mi, 5 de mi parte 
Kilos suspiros <|Ue arrojo. 

Le Iteíad. Decid <|ue en llanto 
Un mur de ligrima* formo. 
{Xante Ana Balena.ht ceballemí 

¡I lat úamat.) 
En fin, ¡que todos me dejan! 

Eme desamparan todos! 
majestad vive ya 
Tsn sin aplausos jr adornos? 
lAno no tengo á quií^i quejarme. 
Que es «1 consuelo , que soto 
A un deidicbado le quedal 



Vo , qoe tus ilndiclias oiuo , 



Al 
¡ Ay, palacio jirocelf 

mar de engaños y d 



I castillo, 
imciojiroceíoso , 
.- — —engaños y desdichas, 
Aiaud con paüos de oro, 
Bóveda dmide se guarda 
La majestad vuelta en polvo! 
Ay, entierro para vr-"= ' 



le, ay, I 






; Dios mire por ti i i Ay, Enrique : 
;tt ciclo le abra los ojos! 



JORNA DA TE RCERA. 
EflceifA PRIMERA. 

CABLOS, DIOKIS. 



Lo que |)asa. 

\ Boten! en tan breve tiempo 
^^ ™ndó ! Has i qué me espanta 

1 de mitjer erectos! 

Kui i Kranria , y á mí rey dije 

nudanzas , los extremos , 
:>rcin:iones y alborotos 
De Enrique, y luandú al momento 
(jue uo se traíase mas 
{>■; la lidanta. £11 este iiem|io 
.Murió mi padre : jo triste 
Y alegre en un |iuoto, viendo 
Vamtarolliliertad, 
El tratado casamiento 
Iiije al Dey. Dióme Ucencia : 
De.snedime de mis deudos, 
Toifos contentos de verme 

it^s venturas duViiu. 
<<--ii.i por los caminos 
F.n alas de mis deseas... 
; Gil cuántas veces, Dionii, 
Me pareció torpe el viento ! 
i Uuó alegre rae imaginaba 
l^t sns.lirazbs! Qu'! coutinito 
Peiisí, qne me rec¡l>iera 
Ana , agradecida , en ellos ! 
•Y. esta casada! 

BJOMS. 

Después 

>ue ló dejaste reiuflto. 

jon et repudio infelix. 
Todo este cristiano imperio. 
Con Ana Bolena el Rey 
Se desposó de secreto ; 
dicen-que eiramorado 
' atiuel notable extremo , ' 
Que de Catalina santa 
Vimos en el parlamento. 
A todo esto, el reino estaba 
En liandos, y á iodo esto. 
El Rey vive con Bolena. 
La Reina . firme en su intento , 
Esti en un pohre casiijla 
Junto á Londres, padeciendo 
H11 desdichas. Esto pasa , 
Señor, en tan breve tiempo. 
No hay sino tener paciencia , 
Y volverle k Francia luego , 



Fuena seri que me vuelva , 
Uionls, si ya no es que quedo 
Huerto en Londres a las mano* 
De mí amnr ó de r^s celos. 
Mas antes que á Francia vaya. 
Veri á la Heinn Resuelto 
Estoy : con ella he de hablar... 
y denme mil muertes luego. 
Nag¿qnién i palacio viene 
Coo tauto acompañamiento T 



Déjale , Tente conmigo , 
Con tárete cómo picoso 
Hablar A Bolena. 



Tu peligro. • 

Va le veo; 
Has Dionis, no me aconsejes ; 
"■■" ni loco pensamiento 

..lia ocssliio noesU 
Para admitir tus consejos. (V«im«. 



Sufriros ; nadie me siga, 
Qué tiranía! 



) I." 



(Vm*.-! 



¡ Qué cruel ! 

SOUIAOO S.* 

lY qué soberbio! (Vose.)" 
pjtsouiK. 
A mi, señor Cardenal. 

Pasqui», ¡qué hay de nuevo* 

Vengn. 
Tan elevado y absorto 
Como admirado y suspenso , 
De una cosa que hoy he visto. 

Pues 1 qué has visto! 

FjkSOUI^. 

Vuestro eutierro, 

¡Oh qué gran capilla liaceis ! 
Para un pájaro pequíño 
Huy grande jaula es aquella. 
Has j, lio sabéis lo que pienso T 

?ue no os ffbbeis de enterrar 
os eu ella. 



Sal de palacio, Pasquiu : 
«- "tres eo él. 

rAssDiN. ' ' 
, £sto «s hccLo. (Vm 
,t,zodb,GOOgIC. 



EKENAm. 

ANA. — VOLSEO. 



6e ios rajM M sol dora 
La Trenle, pediría quiero 
üui merceil. 

Pues {qué bibrl 
Que pueda nruros! Va 
Silier mesiTU suMo espero. 
Cardenal. , 

TiiLseo. 
1a presidencia 
Del reino, en aqnesie dia 
Al Rey pedirle quería; 
V tiendo en nuetira presencia , 
Si ajndais mi pretetüioa'; 
Tendri efecto. 

No teodrl, 
Que la tengo darla ya. 
Siu Mlier vuestra iulancion, 
A mi padre se la di. 

Yo , leBora , no ere jera 
Que tn HiijÑtid la diera 
Sin sal>er IntCíi de mi 
Si la quería. 

íPorqoéf 

Porque mi pecho entendió 

Que estalla mas cerca yo 

Que tu padre ; pues si él fué 

{juien de mujer Le dio el ser, 

\nelde reina ; j así estis 

Obligada, lo que tas 

De ser reina S ser muleí. 

Pero vuestra Majestad 

Con mayor cuidado advierta 

Que lio se cerró la puerta 

Por donde entró esa deidad , 

Y que el mismo que la abrió 

Para una reina liraoi. 

Abrirla podrí mañana 

A quien por elia salló; 

Pues quien i la tiranía 

Halló paso , claro esti 

Que mas franco le bati*ri 

A )a jusücia otro dia. (Vate.) 

ESCEHA tV. 



£ 



ANA. 

|0b qué cosa tan pesada 

£n la gloria conseguida, 

((■ quedar agradecida 

Una mujer y obligada ! 

Porqu? j, a quiín no causa enbdo 

Cada punto, cada Instante, 

Ver uu acrédor delante 

De las sloiras de so esiadoT 

Muera Volseo. ¡Tirana 

Mellamauf ilngralftsoyT 

t Quien la puerta me ahiló boy, 
odri cerrarla maüana! 
^es no pueda. Esto ha de ser : 
Firme en mi venganw estoy. 
Derriben mis marus lioy 
1 qnien me lef aoió a)«r. 



LA CISMA DE INGALATERRA. 
ESCENA V. 
FX HBY. — ANA. 

lET. 

Esta carta recibí 
UeCaialIna.y sin veili. 
Quise , Ana hermosa , traelia 
l>ara rnlregánela i ü. 
Ábrela tü , que es razón 
Que nd amor y mi obediencia 
'le pidan esta licencia. 
Quejas ¡[lütiles son 
De una mujer despreciada- 

jPara qué quieres que vea 
Cosa que íistima seaT 
No solo (|ue esié cerrada 
Deseo, sino también 
Que la leas y respondas 
A ella , y que correspondas 
A la piedad ; porqne rs liien 
Qué le atienda i lo' que ha sido , 
Pues un perdió con el ser 
Baber sido lu mujer 
V mi reina. 

Agradecido 
A esa piedad sol>enina , 
Te rindo un peclio Tiel. 
: Que digan nue eres cruel , 
.Siendo tan aralile, Ana ? 
Tanto estimo lo que has becUo, 
Que por lURUsti — '" ■"■ 



Tü la respuesta veris 
Que la entio , pues me das 
Licencia de que la escriba. 

Si , yo la doy, como tea 
La carta para saber 
Qué la escribes. 

i Qué ha de ser 
Sino nn engaBo, quesea 
Alitlo a nii pecbo lau lleno 
Üe deadiclias! 

Yo rere 
La carta, {Ap. V seri porqué 
En ella ponoa veneno.) 
Y agradecida , stíior, 
A la merced de eavisr 
A la Jn^nta , os quiero dar 
Los brar.oe. Pero mayor 
Mi gusto } el vuestro fuera. 
Si en aqueste mismo dia 
Otro iiites que Haria 
De vuestro pecbo saliera. 

KET. 

ÍA qaién podré reservar, 
1 i, mi hija desterré 
Üemil Prosigoe : i quién fué 
Quien i ti le pudo dar 



El que llegó 
A babianne un libremenie 
Y sh) respeto... 

Detente. 
; Hombre humano se atrevió 
Al sol miamoT i Desleal 
Hnbo, que con vil etelo 
A ti te perdió el respeto ! 
íTbI escucho ! ¡ Que oigo tal '■ 



Temo decirle que es... 

MT. 

i Quién T 

El cardenal Volseo. 
ni. 

1 Que Volseo se atrevid 
A ti, y quejosa le ofreces? 
Pues sf ya tú le aborreces t 
Ko podre quererte yo. 
Vete , no te vean conmigo , 
I que boy seri Volseo 
ii vanidad trofeo. 

Beso tus pies. lAp. Si consigo 
Las tres cosas que Intenté , 
Las tres muertes que emprendí , 
Dichosa diré que ful , 

V mas dichosa seré 

Si cual roi pecho Imagina , 
En el imperio ma veo 
Sin el cardenal Volseo 

V la reina Catalina.) {Vlw.j 

ESCENA Tt 



EL REY. 

¡Podré lieear hasta aqnl , 
Sin lener liceDcia, yoT 

¿Quién tutela negó? 

PASODIN. 

Suieu te la negara á li , 
orno i él se le aiiiojara : 
Pues si el Cardenal quisiera , 
De aquella misma manera 
Que a mi , i ti te desterrara. 
{Selea lo* do* uldaévi.) 

SOLDADO 1.* 

Tú, seBor, eres mi rey : 
SiiU.seBor, teservi, 
Poniendo i riesgo por ti 
La misma vida, ¡qué le; 



Siendo Tu soldado , mal t 



ESCEHA TIL 



tQué es eslo*¡No he dicho ya 
ue ninguno entre basta aqnl T 
tGnirdiuse y ctunplense asi 
lis órdenes r 

KEf. [Muy itver».) 
-Bien está , 
Cardenal : basta , Volseo. 

Como solo be procurado 
Excusarle del eofado , 
Que mendigos. .. 

■EV. 

Yo lo creo, 
Y mejor lo excosari , 
ReroediaDdo su pwfia. 
La hatíeodi que leMlínila^^ I ,^ 



' COMEDIAS DB EHM PEDRO CALENERON DB LA BARCA. 



Ho Mb cmcelarlo ;a. 
VneítrM bienes, orenjeadot 

CoD codicia j amtilcitH] , 

Ho los goiarÉis . que son 

De aquestos pobre* soldados-— 

A saquear podréis ir 

Sus casas. (A loi iMadot-i 

Pues jqué me dejas 
Entre ligrimas ; quejas, ' 

Para qne pueda tíiít? 

KEf. 

Annqne os pudiera quitar 
Vida que es tan atrevida , 
Quiero dejaros la vida , 
Por dejaros mas pesar. 
Vivid , morid ; que es penoso 
Esudo llegarse á ver 



Un ai 



d poder 



Y sin manilo im ambicioso. (1 

SOLDADO 1." 

' Llegó el deseado efeio . 
Qne mi suerte pretendió. 

(Voie, lUKitaáo burla.) 

Apiñas esie me rió, 

IV sin leuior , ni respeto 
■itsa delante de mi! 



Cutigo del cielo fué. . (l'He.) 

iQue estos me traten asf '. 
Llegue de mi vida el lin, 
Poniue sirva de escarmiento 
Al ambiciosa. 

pasquín. 
Al momento 
Sal de palacio. Pasquín : 
No entres en él mas. — A fe 
Que todo mando se acaba. ( Vu#.) 



Hal dijiste; - 
Margarita , el e: 



Esta cadena le enTia 
Mí lio Reinaldo Polo 
Con grande secreto. 

A él se 
Debe la tristeza mía 
.S5 alegría. 



Euo tolo me altaba : 
Un soplo mi vida fué. 
i Aj, dudosa astratogia , 

Y qué bien me prevenlste! 
¡Que coa tiempo me dijiste 
El que ima mujer sería 

HI dettndciou < ¡Aj Bolem! • 

Por engrandecerte 1 ti 

Sobre las uulieK, cal 

Al abismo de mi pena. 

¡Plegué i Dios . que pues Ingrata 

MI infame muerte deseas, 

Sue como me veo le teas: 
ñera asi , qirien asi mala. 

Y pues al cielo le plugo 
Darme Qn tan lastimoso, 
A ti le mate tu esposo 

A las mauos de un verdugo. ( Vate.) 

Cinpo I ntu de ana iorr«. 

ESCENA IX. 

LA REINA CATALINA', UAItGARITA. 



Divierte ai 



■thcuMrr*. 
. lesa pa^oD 
M campos, seBora, 
ir tablaijca aurora: 
torre no es prisión , 
mea delta saliste. 



Dios 
Os pague tanta [dedad ; 
Y en tanto que estos claveles 
Ñalixo enlre aquestas rosas 
Apacibles y amorosas, 
Dimc aquel tono que sueles. 

:Que consueles 

Tu llanto T tus |>enas hoy 

Coa aquella letra! 

Si, 
Porque se escribió por mi ; 
Pues en tal estado estuy, 

$ae ayer maravilla ftii, 
boy sombra mia aun no soy. 
■A«c*f..TA. (.Cauta.) 
Aprended , ficrm , de mi 
La g«e va de afer á hoy, 
Üue ayer aiaravUla fai , 
t hoy lombra mia aun no lag. 

ESCENA X 



(E$euchanÍo de lijot la caneioa.) 
•¡Que ayer maravilla fui, 
V iiof sombra mia aun no soy ! • 
Siguiendo el acento voy 
Desta dulce vot que oi ; 
Pues que asi 
De los ecos el rumor 
Arrebató mi sentido. 
Que eo mi ba sido 
fin reloj despertador 
De mi sueüo y de mi olvido. 
Vuelve con vos homicida. 
Serrana hermosa, a cantar; 
"uelve , y vuelve 1 se5i1ar 

os instantes de mi vida , 

lie perdida 

luye de mi. 

HARGáHITÁ. 

Gente viene. 
HEmA. 
Cubre el rostro. 

{fi^trente ambu.) 

■UUDTA. 

A lo qne creo , 
EsteesVobeo. 

HBMik. 

Novedad el verle tiene : 
Ijaber la causa deseo. 

Bellas lerranas , si baa sido 



Vuestros dlviDoi detft^ct 



i un peregrino amparéis , 

Cobre y tau ■ " 
a llegado 



¡hado, 



A pediros que le deis 
Henos de lo aue ba dejado. 
Hoy limosna a pedir llega 
Quien ayer la pudo dar, 
Quiea escapado del mar, 
£ii vuestro arroyo se anega : 
Una luz ciega 
A quien el sol le vio asi. 
Enigmas confusas soy : 
Tal estoy. 

j}ue podéis cantar de mi 
■ Que ayer maravilla ful , 
Vnoy Mmbra mía aun uo soj.» 



{Ap. delta.) 
lAél.) 



SI tu muerte solicita , 

Si te quila 

Tu hacienda, causa la ohltga 

A tal furia , i tal desden. 

Antes bien 

Pienso que Oíos me castiga 

Solo porque la liice bien. 



Sospecho. 
Que rI bien hubiera hecho 
A otra persona, tuviera 

En pena llers 
E< si;nlimieuto doblado ; 
Pues en la sutrte que Sigo , 
Advierto y digo 

n__ 1 . ,-u QlillpaJd^ 

enemigo. 






íQne i tal extreDW has HegadoT 

iQué mu te puede decir 
Quien ha menester pedir, 
Que es el mas humilde esiadof 



Tú has hallado 

En mi remedio felice. 

V yo hallé consuelo e 

Pues que vi 

Un hombre tan infellce , 

Que me ha menester i mi. 

¿Consuelo le da mi pena! 



li. 



SI , pues aunque pobre quedo , 
A ti rcnwdiarle puedo. 
Toma, toma esa cadena. 

9, cual liberal, el cielo 
Te hlxo piadosa , que es mas. 
Va que el remedio me das. 
No me niegues el consuelo , 
V en el suelo 

Teadrts dos pUdoio* noBbm. 
ü„„z.aBye,OOglC 



LA CISMA DE INCALATERRA. 



Pues el mió uber qoiereí , 

Si U eres 

El iofellk de IM hombrea , 

Vo k) Ko; de I» maier«. 

La vida } alm* te dler* 

Por eooMlarte, Volseo. 

iCooócesmeT {Deieibrete.) 

Ya eo (I tea 

La piedad mas wrítAera 

Íaemnen 
odo el orbe. tOh cointo jem 
Kl qM Uen bace! Repara 
Si e» cosa dará , 
Poes Boleu ue destierra , 

V Caialiua me ampara. 

MARCAHrrÁ. 

Sefiora, gente de guarda 
Se vt llegando basta aqui. 

Sin dada vienen Iru mi : 
Va aqai el temor me acohirdi. 
Por ral vIeneiJ : si me alcunia 
So Taror. me darl mnerie. 
Pues acabe desta suene , 

V DO logren su esperanza. 
NI reiigaoia 

Vo mismo la be de tomar ; 
Qne no han de Irionru' de nú. 
-Drsde allí 
Deapeitado be de acabar, 

V ¡moencomoTftl! (Vw«.) 

ESCENA XL 



El Rey mi seüor te enría , 
. De ID corte desterrada , 
Del cetro deaberedaJa , 
A la princesa Haría. 

mrAHtA. 
íQné alegría 

Hajor pudo en tales platos 
Darme mi padre ernel f 
Pues riel , 

Como ;d Tlva en tos brazos , 
jQné importan cetro j laurel? 

Pierda jo cetra j caroca , 
Pierda el mundo, 7 viva aquí, 
■Donde no te pierda É ti. 
4C6mo estl el Rejr? 

Bien te alxnia 
Tu «irtod. Esta te envía 
En respuesta. 

Huerta estoy, 
Pnea ea albricias no do; 
La (Ida a tanta alegría. 
•Jtae el rer merecí eo mi mano 
Carta del Rer mi sefior! 

tHa; dlcba , taj gloría mayorT 
lay hivor tan* soberano í 
Decidle i¡ Enrique , i mi bien , 
A mi señor, i mi esposo. 
Cntnto mi peche aoioroto 
Eitbna tan alto bien ; 

?He ettoj tan agradecida , 
tan contenía en eiiremo, 
Dna boj aqueste gusio temo 
Om Be ba de cocUr la tfda. (Fatti«.] 



EBCERA Xn. 



El pecbo de un aleroso 
¡Qué inquieto y confuso lite: 
¡(}aé de «osfieclias le cercan ! 
Mué de temores le rinden ] 
Ueseoso de saber 
Cámo en mi corle se admiten 
Las novedades, pretendo, 
Hecbo Arsos, bectio lince, 
Escuchar lo que de mi 
En el palacio se dice. 
Desde aquí suelo escachar : 
l)e COJOS efecloa víd4) 
A conocer quá vasallos , 
O me niegan , 6 me siguen. 

[Retírate ielru de la$ uUtiUt.) 

ESCENA ZIIL 



Ko taa;r muralla que no bomUle 
La Hajesiad. 

CllLOS. 

Es verdad. 
I , todo lo rthdei). 
uu. 
¿Era vuestra ? 

<UUOS. 

La tenia 

Vo por posesión felice, 
dueito pensaba 
n mi poaer humilde. 

Pero al Do todo se muda. 

Por mi os juro j por Enrique 

De saijsfaceraa boy , 

Si es qne Toestro agravio |dde 

Satiilacclon. 

Mo la tiene. 

ilU. 

^Porqué, Curios I 

No es potible. 



De todo oa doy parabienes. 

-V todo es de quien os sirve 
Como amigo. 

De mi rey 
lirendido, vengo í Enríqoe 
A que en so corte me ampare. 

BIOKIS. (itp.) 

¡Oh qaé bien la exssi Gi^ 
Ue haber vuelto: 



AHA.SBHEYRA.— Dichos. 

fOHjkS. 

Esta es U Reina. 

Deja qne A tas pfés se bumille 

Un nuevo vasallo tuyo. 

Que ahora ha llegado á servirte. 

Dame tu mano, j diré 

(Juc por ella solo vine. 

A. lus pies llego i ampai 

Donde iasiicia le pide 

Mi valor de cierto agravio 

Que me bizo el Rey. 

' DIOSIS. {Ap.) 

íQuébieo Unge! 
¡.Agravio el Rey! 



¿Y qué fué? 

En mi anaenciatrisie 
He quitó lo que era mío. 



Una foruleía , 
Al parecer Invencible. 
Paro al So quedú por 1 tija. 



Vjo 

En aqnesta cuadra quise 

Quedar sola , para hablarte. 

Cirios , y para decirte 

" le no es la satisfacción 

_ j aquel agravio imposible. 
, Si UD rey me quiere , si nn rej 

He adora, si un rey me sirve, 

iQué resistencia tuviera 

Una mujer? 

cisuis. 
íQué toe dices? 

Si me Qljeras... 

EET. (Ap.) 
¡Qué oigo ! 
cAnLoi. 

ttk te ausentaite j te fuist«, 

Cúlpate á l< , pues uo ba; 

Mujer en ausencia firme, > 

Dijeras bien ; pera el Rej 

No es disculpa , que no rinde 

El poder la voluntad, 
. Porque esta siempre foó Ubre- 
Toma esos falsos papeles. 

Toma aquesas prendu vfleí. 

Que en mi poder estbi mal. 

Cuando bgjendo como UUseí, 

pienso cerrar los oídos 

A los encantos de Circe. 

Hainomeqiieio(¡ay triste!) 

&et mojer, 7 como tal blclsta. 

(D«ftffW9ff|Mte,|rMM0M UmI^ 



,t,zodb,GoOglc 



f» 



COHEOrAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 



Eq»en, Cirkw, dpteote. 

[Aj de mi ! oprimida y libre , 

EDlre el amor y el respeto 

a a1m> dudo» vive. {Vate.) 

{SaUetñfsitdimieeaabaeMamdiio.) 

-ESCENA XVI. . 

ELHEY. 



IB desdicbaiT i Terrmle 



'iVo enesBadoír Ajeno dueño 
Lo i^ de aquella que hoy mide 
Loi ravos d«l sol. iQné moclio! 
Era sol , llegó «a eclipse. 
Este papel m c*;6 (Alióle. ) 

Entre aquellos... íQuléa resisto 
Tanto dolor 'T Letra es saya. 
iUe.) Vot lúii , Cárloi, y prosigue , 
Jfj úueñf... ¡Tat pcoDunclé! 
¡Ticruos amores le escribe ! 
Has íqné mucho que le escriba 
Hujei qu<- 3 mis ujos dice : 
• tiiiire el amor y el respeto 
K1 alma dudosa <iveí > 
"lies lio haya duda en mi (ama : 
Ella dude , y yo conQrme. 
¡Ab de mi guarda ! 



EL CAPITÁN. — El RET. 



Sin r\ respeta qiie pide 
La Hainud.á laHeina .. 
_4A la Reina! i Qué mal dyc!— 
A esa mujer, á >^i Aera , 
Ciego encanto, r.<lsa esUiiee , 
A ese haailis«-o. i ese 
Áspid , t ese airado tigre, 
A esa Bolena preuded , 

Y en el castillo invencible 
Ue Lúiidres , que del palacio 
KstA eiifi'eule, en noche triste 
Viva presa , y al Trances 
Oue fué embajada r, y Kbre 
Kstien palacio, taniWn. 

{Vate el CapUait,\ 
• ¡El alma dudosa vive 
Eulre el temor y el rcípelü!» 
La que dada , va concibe 
La orensa, y en esta parle * 
IMslari que se imagine. 

Y mujer qiis á duilar llega, 
iCoindo, cuindo se resiste t 
¡Aj Bolena ! desde el centra 
Te letaniasie y subiste 

A coronarle d« nulies; 
Ñasiqué violento ealá lirme? 



TOMAS. - EL REV. 



|Tú,aeüor, vocea al vient»; 
Crartde mal ei el que riiidi; 
1.3 Hnjestad. 

¡ Ay Bdeno ' 
' Til eren prndeiil», lú rlgcü 
HJiínperi», Ul le g(M«mas. 



Hi presidente le hice : 
Guardarme debes justicia. 
Hoy he de ver cómo mides 
La piedad con e! rigor. 

Ocioso es el prevenirme 

Tou tanlos pairemos. Juro 
A io« cielos que administre 
Justicia eo mi propia sangre , 
Tan limpia desde su origen... ' 

Pues esa palalira acppto. 
Toma, loma, y no eiamines 

Has testigo. (Dal« el papel ) 

Aunque pudiera . 
Como padre, en Hn , reodinne 
A la pasión, no pretendo 
Sino que el mundo publique 
üueheEldojuez.yiiopadre. 
Libre estoy, quedaré libre. 
Lavaré en mi misma sangre 
Las manos. 

ESCENA XUL 



ESCENA XX. 

EL REY. 
¡Ay discurso ! 
¡Qné me alonneoiss y aOfge<i * 
liusioQ, i qué me ameiiaiis! 
Temor, i [lor qué me persigue* í 
¡Taolos enemigos juutos 
A solo un pecho le embisten! 
Socorred , Sefior piadoso , 
Al hombre mas Mellce 
Que veri el mundo eu sni tono*, 
Aonque eternamente giren. 

[Quidaiena p«eo uupenu.) 
Ya nue me inspiras, presumo , 
Mucho aliento con que alivie 
Mis ansias, si yo lo admito : 
Pues comen/ait , concluidle. 
Que vuelva con Calalina , 
He decís. Bien se permite. 
¡EMien consejo! Has el cielo 
iCutodo le dio mato. EuriqneT 
Ea , Iríigaome i nú espi^sa 
Verdadera, i quien humilde 
Pediré que pida i Dios 
Oue con so pifdad me mire. — 
¡Hola, guarda ! 

ESCENA XXI. 



I 



¡Villanos, viles: 
Vive Dios, que en vueHiro pecho 
Hoy nii furor i'xamine. 
¡Vo presa! ¿Quién en el mundo 
Pudo atrevido medirse 
CoD mi poder y mí ntano? 



Si él me escncba , 
El lo diri. — Tú , invencible 
César, ime maudas prender? 



i Quién resiste 
K las preceptos ! Yo esioy 
Siempre i tus plantas bumitde. 
Eii ellas pondré la boca. 
Kas íqué causas hay que obliguen 
Aeue extremo? 

Til las sabes, 

V mi voz no las repite , 
Hasta que ofenda ¡ cu^tigo 

Con tu muerte se publiquen. (Va. 

Aquí dio lin mi fortuna, . 
Aqid los triunfos sublimi's , 
Ai|ui las doradas glorías , 
Aquí las honras insignes. 
¡Ay fortuna, loco almendro! 

^Qué sin tiempo y mtoa diste 
losadas hojas ! ¿ Qué importa 
üue t sus giros ilumine 
Elsnl tusBnrrs,silni'go 
Airados vientos emliisli-n. 

Y lo'Chos cadáver del campo * 
Tus desiTÓocados malices , 
Aves sin alma en el viento 
Fueron despojos sutiles! 

Id con ella , y ese érden 
Se ejecute: 

Coihn dices 
Se cumpllri. 



Aunque mi lida 
Ponga á riesgo, he oe pedirle 
JuMicia i mi padre el Rey. — 

I A tus pies, invicto Enrique, 

; Va no comu hija luya. 
Sino como la mas triste 
Hiijer, le pidojusiicja. 



Venganra De aquesos pies 
1^0 he de levantarme humilde, 
Hasla que me la concedas, 
O que la mia me quites; 
Justicia, señor, justicia. 



In mejor imperio. ¡Ah cíetns! 
¡Qué mal hice ! que mal hice ! 
Has si no tengo remedio. 



Yo negar al Papa quise 

^ testad, yo usurpé 
Iglesia un increíble 
Tesoro , lanío que es ya 
Restitución imposible. 
Si i las grandfs boy les quito 
Las reñías, y i los que lioy viten- 
Libres les vuelvo i puner 
Leyes, haré qoe apelliden 
Lillerlail. ¡ Ángel hermoso, 
' Que en trono de lux asistes. 



byGOOglC 



I Qa4 nul hice ! qué mil biee !— 

(Hablanih con la ¡nfanta.) 
Tú uria de fngalalurra 
Reina , * porq^ue ae confirme , 
Hoi le ha üe jurar et reino. 
Para que ea ti resuciieu 
De tu siempre santa madre 
H«DorÍJS que In acredllen. 

Y cauréte en Espafi* 
Can el Secundo Kelipe , 
Huo de cirios, honor 
De los flamencos paiset , 

V d arele ta vengaiiu 
De la Jeiabel que pides. 
Porque tu coronación 
Tenga princi;>ios fcltces. 
Llamen i la jura al reino. 



En el dia qua tan inste 
Eslis. srfior, j lo eslo). 
No seri Bien qne me obligues 
A Un fes ti tas acciones 
Como los aplausos piden. 
Otro día podrí ser. 

Ko; ha de ser , no repliques; 
Que ja qne á lu midre no 
Pude, aunque lanío la quise. 



Cuando del cielit To mire , 
y para Bolena horror, 
SI ya en el mayor no asiste. 
Vete , <¡ vblete de gala. 



ESCENA XXU. 

TOMAS.-EL REY. 



Ya hice lo que mandaste. 

Callad, mirsü..! 

{Hd>¡m bt¡o.) 
Prevenidme, 
Ya me emendéis , i la jura 



SI hice 
Lomas, en lo que es lo menos, 
iCúmo podré no servirte! (Vmí.) 



EL REY. 

i Cómo tenso de mirar. 
Pues no Terlo es imposible • 
Kl mas funesto teatro, 
Y espectlcub mas Irisle, 
Que del exordio del mundo 
A su periodo mire 
V.n indo el globo Inferinr 
El sol , de sus orlies lince T 
{Tocan dtitlro.) 



Yala^ 



lajur 



rucan Mrinlat y elartne* , y talen EL 
REY T LA INFANTA, que sufren á 
■a iTúna , á eugvt piit , en lugar de 
almohada. Hade eitar ei cuerpo de 
AMA BOLENA, cubierto con unta- 
fetan; y en rilando tentado», la 
deicubrtn ; TOHAS, MARGARITA, 
EL CAPITÁN, CABALLUos. 



Qoá bien vuesira Majesiad 
ialisOio mis ofinsas , 
Pues que me ba puesto i bs piís 
" len peiisó ser mi calKU I . 
__ji tan alegres principias .' 
Nis dichas seríiii eternas : 
Gloriosos triunfos me apardan, 
Trlunfaulus glorias me' esperau. 



Con SI 



* consolado Sngirme. 



LA CISMA DE INGALATERRA. 
Aquí , valor, ayudadme ; 
Aquí , valor . permitidme 
U<ie muestre aq^ui del que tuve 
Alguna seña tisible. 
i Ayuda aquí , poderoso 
Sefior, que el bajel va 1 pique ! 
: En que piélagos navega 
be coDfusianes Enrique ! • ( Vau.) 



I crisUsnlsimo Enrique, 






1 Inglesi 
le. Te vi 



Para dar s; 

Al vulgo , monstruo que piensa 

Uue la reina Catalina 

No fué legitima rema, 

Hoy i, HanasuhUa. 

Iiifanta y señora nuestra , 

tlaica heredera suya , 

Quiere jurarla princesa. 

Para cuya acción heroica , 

Los grandes ite Ingalaierra 

V titulados, í Londres 

onvoca á su obediencia, 
ida como rey suyo, , 
universal cabeza 

En entrambos fueros, que 

Al jorameato procedan. 

Asi ¿la obedecen lodosT 

SI obedecemos. 

Su Alteza 

de cumplir 

Su obligación , que es aquesta : 
Que ba de conservar en pai 
Sus vasallos, aunque' «ea 
A costa de su descanso , 
Obligación de quien reina. 
Que i nadie ba de compeler, 
Con alteracioRes nuevas . 
En mataría de costumbres, 
A la extirpación de stclas. 
Con Roma y con su Prelado, 
Para excusar direrencias , 
Si quiere proceder bien , 
Como su padre proceda. 
Mo ha de quitar á los legos 
Xas eclesiásticas rcn'as. 
Ni ha de presumir que es robo 
Quitárselas i la Iglesia. 
Si esto vuestra Alieía jora 
Cumplir, loda la Dobleta 
Princesa la Jnrarl. 



Poes no quiero ser princesa. 
1 Vuestra Najesiad , sefior. 
Este juramento onieus 

Que naga Y 



Y no pide- cosa noeta. 

?i el reino lüensa de ul 
Que be de Jurarlo , mal piensa , 
Cuando de mil reinos junios 
Imperios me prometiera. 

Y pues vuesira Majestad 
Sabe la verdad, no ouiera 
Que por ra7.ones de Estado, 
La ley de Dios se pervierta. 
Quien Iti líete éocramenlo* 
Escribió con excelencia 

Tan grande , que los mas doctos 
Como milagro reoeran ; 
Quien la inobediencia al Papa 
Condenó de tal manera, . 
Que al hereje mas sofista 
Concluven sus consecuencias; 
Quien aella escribió tan alto. 
Que confundió la protervia 
Del sacrilego Lulero, 
Aquella alemana bestia , 
¡-Hoy ha de contradecirla '■ 

\Ap. Dices verdad ; mas va es (llena , 
Por mi opinión. ¡Pobre Enrique'. 
iQué de daños que te enteran '.) 
Marta, moza y mujer 
Sois, y la poca experiencia 
Qi hace hablar dfse modo. 
Tocaréis las conveniencias, 
y veréis lo que os importa. 

Lo que Importa es qne ii la Iglesia 
H um lides obedes camos ; 

Y yo postrarla por tierra. 
La obedezco , renunciando 
Cuanias humanas grandesas 
He ofrezcan . si ha de co! ' 
Negar la ley verdadera. ' 



Vuestra Majestad modere 
El pensamiento á tu Alteza , 
Porque no la jura el reino. 

Hart muy hien , porque crea 
Qne al qne me jure, y fallare 
A lo que mi ley profesa , 
í^ no le quemare vivo, 
Seri porque se arrepienta. 

«ET. 

Efímeras de la edad 
De Haría son aquestas. 
Ella es cnerda , y sabrl bien 
Moderarse, como cuerda. 
El reino puede jurarla, 
V si , cuando llegue i Heb», 
No fuere del reino igostOi 



COHBDUS DE DON PEDUO CALDERÓN DE U BARCA. 



Üep6ng»li„.^ 

Callaa 7 disimulad , (A ta hfmita.) 
One Üeinpo *eitdri,eD que pneda 
EMCdoeiecatane, 
Ser ioceiidio eu cenleHa. 

CAnTAN. 

* iOniere el reino hacer la JaraT 

TODM. 

SI , pues nuestro re; lo ordena. 



Vo la recibo. {Ap. Sin ellas.) 
[Teeatt ehii1mia$ , s béianla ¡amano 
een lu ceremonial «rdinariai,) 

Ya »Í8 princesa de Walia 
Jurada , ja landres muestra 
Ed SOI aplanaos su gusto. 



Dios os gaarde. 

Y aqui acaba la comedia 
Del docto iRnorante Enrique, 
y muerle de Ana Bolena. 



byGoogle 



Cm QUIEN VENGO, VENGO. 



OCTAVIO. roÍM. 
DONJtlAN.vaJu. 
DON SANCHO , talen. 
URSINO, vJ</<>. 



LÍSABOA.diinia. 
LEONOR . dama. 
MSH: . eñada. 
CELIO, crídit*. 



EL GOBERNADOR DBVERONA. 
Criados. 



JORNADA PRIMERA. 

Stiii *B t*M tt Don Stmcho. 
ESCENA PUHEBA. 



Y> e> pape) esiá (>n mi mano : 

tCtoio bu lie excusarle abura 
e que If vea? 



Henuaaa, Liíanla, advitiru.., 

USAHbil. 

Esto ba de ser üesu suerte. 

LEOSO». (Ap.) . 

i Qvíéii wb deidicbas E)^or» ? 

USARB*. (Lie.) 

Amor, ifñor Don Juan, que de amor 
ne pata 4 alremmienie, iadignametiie 
túquiere ti ttúmbre : úlgala el mío, 
piei me atreve dlanto. que'nía mlrarel 
rletgo de mt vida, el temur de iiii her- 
nana, ni el recelo df. LUarda, ot lu- 
plieo veagait ettanochc porel joriin, 
donde entrarii» á hablarme; y venga 
eon toe el criado, porque cttaiido gv 
mentara mi vida , tratu ¡le asegurar la 



i Notable resolucton ! 
(Ap. Has mal haj del (|U£ peiisé , 
Pues donde solo bu-squé' 
tina sombra, una ilusión. 



Ljonsejo toma el prudente.) 

itisjt contenta, di, 
: haberlo sabido T 



El papel , que b.ibia de ser 
üe disfpisto ; de pesar? 
Pues quien no lo ha de estorbar, 
¿Porque lo quiere saber* 
¡Hira lo que faas conseguido, 
Uue andando yo Cuo secreto, 
(ion recalu t ton respeto. 
Hujeudo de ti , bas querido 
[>erder el ano te be tenido 1 
Pues cuando til un entendiste 
Hi amor, resprlada fuiste; 
Vya que lo sabes, no; 
Porque no lie de oltidar yo. 
Porque tú mi amor tupiste. 



¥ cuando & mi discurso voj, 
Uus del discur«o me alejo. 
l)os veces de II me quejo : 
Uc pane de tiaesiro bonor 
Una . jr otra de mi amor. 
Que i amar j callar te oneces , 
Para ofenderme dos íeces 
Con una culpa , Leonor. 
Cuando tú te aconsejaras 
Conmino para quffrer, 
La primera babla de ser 
líue dijera i^ue do amaras ; 
Mas si i decirme llegaras 
yue amaste una »ei, jo íbera 
La primera y la tercera 
Que echara el manto al amor; 
(Jue si aquello liiera honor, 
lieiotro cordura fuera. 

LEOnOR. 

Hu nacido sla empefio 
EiJ palabras y en acciones , 
Tan dueño df tus pasiones , 
De tus discorsos tao diÜBo, 
Que no y¡ en U el mas pequefio 
Afecto a mi pena igual. 
Para que eu desdicha tal 
Te descubriese lamia, 
V hace mal (|nien w mal fia 



A quien no sabe del mal. 
i Quién ei< libertad se vU , 
Que s« duela del cautito? 
Quién, estatHlo sano y vivo, 
!$e acuerda di-l que muriúT 
Quién en la nrllla rogó 
Por el que eu el mar fallece í 
Quién del dolor se eniiiciece,' 

Sue a otro aOige y desalienta? 
adié, que nadie hay iiiti- sienl 



u te hablé. 



Pon|ue en lilierli 
Huerta, no me llegué i ti, 
Porque con vida te hallé; 
Desue el mar nu te llamé , 
Porque en la orilla vívia^; 
Doliente, en las ansias mias. 
Note pedi que ¡¡atieras, 
Porqne sé que no supieras 
Senlir lo que no sentías. 
Pero ya que yo no he sido 

?ulen te ha dicho mi cnidadn, 
que la ocasión me ha dado 
El lance que se ba ofrecido, 
Sabe que amor be tenido , 
V sabe que fué llon Juan 
Colona, i quien lugar dan 
Uís favores en secreto , 
Por ilustre y por discreto. 
Por valiente y por galán. 
Üi)s ai^os bi que festeja 



A los hierros de mi reja. 

Al ruego, al llanto, 1 la queja. 

Roca, monte y fiera fui ; 

Pero íquién pudo { ¡ ay de mi • ) 

Resistirse tiempo tan I o 

A ta queja, al ruego, al llaulo 

De 00 hombre que Murar vi? 

Vida, hacienda y honra gano 

Con tal duefio : esto prefino 

Hiesperania, cuando vino 

De la guerra nuestro hermano. 

V viendo que ya es en vano 
Hablar por la reja, quiero 

Que entre al Jardin ( no el primero. 

heti mi amoroso error. 

Que le enmiende otro mayor): 

Kn él esta noche espero. 

Has pues te h* dicbo el papel 

A lo que mi amor llegó. 

No es bien que te diga yo 

Lo que ya le ba dicho él. 

Esia es la causa cruel 

De mi sraii melaocolla , 

Este ellin de mi alegría; 

V pues que tu hermana soy 

V humilde i tus pies estoy, 

No estorbes la saeru mía, i 



tu 



CWBUAS DE DON PEDRO ULOBRON DE LA BARCA. 



Aunque et verdad qae pudiera 
or«iHlem)e de lu amor, 
EaUi resuella, y error 
NoUMe el reñirte fuera , 
Poet sé que coii eso hiciera 
■ajoruiMnor^rtare 
De h) que al nrmcipio Tué ; 

8ae aunque de amor iio'lie sabido. 
Be crece mas resislido 



Cu;os templados cristales , 
Naciendo juulos é luaates , 
Son varios y difereules ; 
Pvetcoairarias las corrientes, 
liU de ore, nieve ; plata 
Qoe una montaña desata , 



Qae te UM mata <lc ardor, 
^ la otra de Ueh» mata. 
Yo que aburreico el amor. 
Yo qae ni eslimo ni quif ru , 
Soy la del bielo, fmea muero 
A manos de mi rigor ; 
l'É cfue adoras su sabor 

Y lu mismo daíiii adquieres, 
Eres la opuesta, puea mueres 
Llena de ardor ) de [uego : 
JuuléouMios, (lurque luego , 
Si soy bielo y fue^o eres, 
i;einplat¿mos de manera 
Nuestra condición nociva , 
(Joe el cargo del amor viva , 

Y el de la opinión no muera. 
Olme, pues, -; quién es tercera 
De tu amor i 



lOb qué Infelii i ser vienes, 
LeoiMr, supuesto que tienes 

Sue le calle uuacriadj! 
as oye lo que be pensado 
Para asegurarme i mi , 

V no embaraiarte i ti 

La esperan;ía de lu estado. 
Eu traje disimulado 
Ye ta criada he de ser 
l)e nocb«, ponjue lie de ver 
Sj es (an honesto el empleo 
De lu amor y tu deseo 
Como me das á euleiidei'. 
Seis cosas asi íuusígo : 
Ser con nuestro Uonor leal , 
Ser contigo liberal, 
y ser honruda ctHimigo , 
Dar i¡ tu amor un testigo 
Que temas enamorada , 
Snspender df^puesla espada 
De Don Saiicbo cuando venga , 

V eicusir al Un que teuga 
Que callar nifa criada. 
Envía pnes el papel , 

V empiece el engaño lioy. 

Ksperando un criado estoy, 
Que aquí ha de venir por 'él 
Ahora... Y aun es aquil. 

Atnitae de Don Juan ol 
La fama, nunca le vi, 
NI i «I conoicD ni al criado. 
Dale el papel , con cuidada 
De que te guanlaa de ml^ 



E8CEKA U. 

MSE, CELIO.— LISARDA, LEONOR. 
[ cCLio. (Ap. á NUt.) 

No fullarji una cautela; 
One i los audaces , sin duda , 
Dicen que Toriana ayuda, 
Y 1 tos llmidiis repela. 

Va te >i6. 



Ese, wBora, es mi numbre. 



No sé 
Oué respuesta daros pueda : 
Ténnrmí se me conceda... 
El de la ley... Para que 
En tan estupendo exceso 
Halle tie disculpa indicio. 



No de hurlas respondáis, 
Cuando de veras os hablo. 
ctno.(Ap.) 
Esta mnjer es el diablo. 

Decid presto á quién buscáis, 
O haré que por atrevido, 
jlil palos, villano , os den 
Dos esclavos- 
No harán bien 
En darme lo que no pido. 
Hi conciencia acomoaada 
Corre, porque desto gusta. 
Siempre abierta j nunca justa , 
Por no verse empalitada ; 
Y tanto se sulilka 
ül temor, que de mi casa 
No salgo el dia que pasa 
Por ella Uons de Paliía. 



Sentencia , ved que ninguna 
Causa contra mi tenéis. 
Buscando vengo al cajero 
De Don Nicolás' Ursino , 
Ksie geiioves veciito , 
Para que me dé el dinero 
Que de una llbranta resta. . 
Üijérnnme que >i»ia 
P»rcd en medio, y creía 

?ue fUese la casa esta. 
asi , por ella me he entrado , 
Como quien vieiiR i pedir; 
Has con volverme i salir 
Se enmienda lodo lo errado. 

(Qaiere Irte.) 

Llímale y dale el papel , 

Leonor, sioque yo lo vea. (Ap.della.) 



Cid, toldado. Quien desea 



Castigar boy un erad 
Vuestra osadif , ha mandkdo 

Sue os diga que aqui (advertid) 
o volváis mas. (Oaf« t¡ papel.) 

Pues decid 

?ae yo lo pondré en cuidado, 
cumplida mi rsperaou 
No vendré m:is donde estoy. 
Pues, Dios bendilo. me voy 
Sin palos,.. [Ap. Y con librania.) 
{tí irte Celit.U deliege Do* Sancho.) 

esceha m. 

DON SANCHO.— DiUM. 
•OH aiHcio. 
iQué libran»! 

«LIO. íAp.) 
Este es peor 
Lance: no me voy sin palos. 

íi}iié buscaisT 



i De quién sois criado vos! 

De liíos. 

¡Lindo desonrado! 

Si Dins lodo lu ha criado, 
i Ouí^n no es criadq de DiosI 

V si arsumentos tan buenos 
No os dejan aUgurido, 
Pruebo que sov >a criado 

En que es i ip'iien sirvo menos. 

V al cabo, por verro entré 
Aquí, y ya me be disculpado 
Del ¡erro y de babe r entrado. 
No le lo di^n, porqué 






Eso 

Algnn 

Has si A saberlo te orrecea. 

Mejor lo podris oír 

Desas da:uas, i quien yo 

Lo he dicho ja, j mi capricho 

Se atiene i lo dicho dicho. (' 



Déjale , que aqni se entró 
Pregaotando si sabia 
De un vecino, i quien él viene 
Buscando; y Ul humor tiene, 

8UC estuviera todo el dia 
yéudole, según ei 
De entendido y sazonado. 

. bon SAKCHO. 

Con lodo eso. no rae agrado 
Yo de estas cosas. Despnea, 
O Lisarda , que deje 
La guerra y vine i vivir 
l'.n b paz, para asistir 
Masa vaesiro lado, hallé 
En la calle alguna vei 
A este hombre ; y no quisiera 
Que ocasión mi honor me diera 
Para que haciendo júei 
Al mmido de mi valor, 
Algnn loco pensamiento 
Fuera trágico eacarmienlo 
De las Corlunas (lQ.anor. 
u,nt,z9dfiyC00g|c 



El que te ojen dei-ir 

BaT.ones Itn ponderadas, 

Tan graves 5 lan cansadas , 

Huj bien podri presumir 

Qae ana de las dos previene 

Asunios de lu temor ; 

Cuando en baeha lej de bonor, 

lio solo quien no le tiene 

Lo bi de pensar *, p*'ro quien 
¡ Ve tiene , det>e pensar 
' Qae ei tal le pudo engañar, 

Qiie es lo que le esiá mas bien. 

Y Mi, del aire no argu)as, 
DonSanclio, ilusiones Vanas, 

?ue al fin somos lus iiermanas; 
aunque no por serlo tujas 
Debiéramos proceder 
Ken, por ser iiosolras si) 
Pues no aprendimos de ll 
Ni de tus celoE el ser 
M el lustre con oue nacimos, 
NI nosvstuviera liien 
El aprenderle, de quien 
Viles hazañas oímos. 

Y BSt et valor y la fama 
De que al cielo haces leslígo , 
Cnirdale para el amigo 
A quien quitaste la dama. {Vatf.) 

IKW'SjINCHO. 

Escucha , LUarda , espera. 

i Para qué te ba de escuchar 1 

Para qne ja qne i culpar 
Llegó tan alüva j fiera 
Uoy mis acciones, también 
Sepa, Leonor, que ba mentido 
Kl coronisla fingido 
De mis celos. 

LEnio*. 
Está bieu ; 
Pero allt podiíl mejor 
Que no aqni tu pensamiento 
Ver el Irlgico escaí miento 
' be las fortunas de amor. (Vom.; 



BabiUdondeDoaJnan ei 



DON lUAH, OCTAVIO. 

nnve melancolía 

Es, Octavio, la vuestra: lodoeldií 

Nu hacéis, aquí encerrado. 

Sino dejar las riendas al cuidado , 

Dando coo mil enojos 

Vm j llanto á Ins lühios jr i los ojos. 

Corrido del tiunjilda alojamienlo 
Que en mi c^sa se os hace. 
Poco tamo di>lnr se satisface 
Con tan pequeña queja. 
Pues agraviad» el senIJmleulO deja. 
Haccdine > mi lesiiso 
De (\iesuos leniimieuios. 
ocrATio. 

lAjaiiiigo! 
Hd hagáis (au grande agravio 

< Ka solo igBleii no le tiene (lemo^ w lo ba 
U pMMr, ilBD ni »n <|iilrn Le Ucit , ele. 



CON QUIEN VENGO, VENGO. 
A la amistad de Octavio , • 

Pensando que podía 
Vuestra casa aumeniar la pena mia ; 
Pues como veis que es fuer» 
No verme el sal,mi sentimieutofuena 
El esiar solo j triste : [sislc. 

Has qne en la causa, en la pasión con-^ 

Aunque yo de un amigo 

^Ullca i saburní i preguntar me obligo 

Has de lo que él quisiere 

Decirme, aquí la ley asi predere 

La voluntad, que quiero 

Qne me acuse la parle de grosero , 

SnnliciiHlds merezca mi cuidado 

Saber la cansa con que habéis llegado 

Encubierto i Verona , 

Recalada drl'sat.vuestra persona. 

Haciendo mi aiiosenio 

Voluntaria prisión. 

Esiadme átenlo. 

Bien os acordáis, Doh Juan, . 
I)e aquel venturoso tirnjpo, 
Qne ['Mías escuetas fianiosas 
De Bolonia , patria j centro 
De las arles j las ciencias . 
Euimos ios dos compañeros , 
Viviendo un Cuerpo dos almas 

V dando un alma i do$ cuerpos. 
Bieu os acordáis laminen 

De que en tm mismo correo , 
De vuestro padre y el mió 
Tuvimos mulos dos pliegos, 
Kn que el señor Don Ursino 
Os mandaba que al montento 
Viniésedes i Veruua 
A descansarle del peso 
l)e vuestro estado, porqué 
Os leuian sus deseos. 
De una principal señora 
Tratado ya el easamieiilo. 
En et mió me mandaba 
A mi mi padre que luego 
Trocase plumas v libros 
Por las galas y el acero. 
Vos i casaros ; yo 
A la guerra, en un dis mesmo 
Palmos llamados; ñ bien 
No de contrarios efectos , 
Porque la guerra y casarse 
Tuda es uno en este tienipo. 
Al despedimos los dos , 
En el abraio postrero 
Palabra los dos nos di,mos 
Que bablamos de valemos 
ülunoalotrn, y llamarnos 
Para cualquiera suceso : 
Sobre coya contlanza, 
A buscaros, Don Juan, vengo, 

Sira probar que soy yo 
as vuestro amigo, supuesto 
gue yo d<- vuestra amistad 
oy quien se vale primero. 
Doblemos aqui la hoja 

V i los discursos pasemos 
De mi vld:i . qne son tales 
Üui! imagino , dirdo y temo 
O"'' yo los pueda decir. 

Si no los dice el si leudo. 
Sali de Oolonii )iues 
Para Miiail , donde luego 

Íuo llegué , senté la pTaia 
«enlajas en el tercio 
Del señor duque de Lenna , 
Aquel Escipiun manceba 
En quien Adénis, Mercurio 

V Harte tienen imperio. 
A mi discurso voltamos. 
Que huele i lisonja esto; 
Has satptoezas son (ales, . 



Que aunque callarlas deseo , 
fcs fuerza volver i ellas 
Antes que acabe el suceso. 
Asenté en su compañía 
1^ piara , v mientras el tercio 
EsluiornMítan,enéi 
Divertí los pensamientos 
De la patria y los amigos 
Entre mujeres y juego. 

Algún amoroso extremo 
Turda ja, porque sin él 
Esiá fno cual<[uier cuento ! 
Amor, al lin . que no teme 
Los escándalos y esiruendoi 
De Marte (que ilesde niño 
Le tiene perdido el miedo , 
Como se crió en sus brazos). 
Depuesto el arco y depuesto 
El arpón, quiso tal vei 
Matar con armas de hego, 
V en nnos divinos ojos 
hiiroiliijo taiilo incendio. 
Que hicieron TroyaHas albas. 
Aun untes de verse denlro. 
Vi y amé tan Igualmente , 

8ue vienclo y amando a un tiempo , 
ubo des[iues competencia 
Sobre cuál serla iirlmero. 
Por no cansaros , aunque 
Con gnslo me estéis oyendo, 



Lo que es losares continuos *, 
Ventanas, calles, terrero. 
Señas, p;ipeles, criados. 
Noches, embozos, paseos... 



Va es hibito del amor 
Gozar mts, quien vale menos. 
También sabréis cómo ijallaron 
Buen sagrado niis deseos. 
Creció amor comunicado, 
Y de un lance t otro, ^guiendo 
Al incendio de la visla. 
Por vecindad, el incendio 
Del alma , pasó el que era 
" entre hielo. 






liaba 



Tornasoles y reOrjos, 
A ser Etna , i ser volcan , 
Abismo de lu£ inmenso; 
El qne era volcan y Etna , - 
A ser esfera , i ser centro. 
Oficina y obrador 
De los rayos y los truenos ; 
Tanto, que aunque desigual. 
Si bien no en el nacimiento, 
Sino en la hacienda, la di * 
Palabra de casamiento : 
Cuya llave, que es maestra 
Para entrar i cualquier pecbo 
De mqjer, me ofieciú hacerme 
De tantas venturas dueño. 
Di parte deslo i un amigo... 

tA un amigo díjef Mieiilo, 
orque un amigo traidor 
Con capa de verdadero , 
Es el mayor enemigo : 
Qae al Un, no fuera ei veneno 
Del áspid lan |>onzoñi^o , 



t Na.hatlimassrniltloraionibleealMKls 
verusqneilEien. El verso stplimo. que prio- 
elpli con 1)1 |>)1ibni ram^fn utriU , nos 



M 




lei. Palla «ia dada ilinn 


líoio 


jqul. 




Ti 












El 




t reBere t 


ndui 


i 1* 




.S*.1íilV 












K^blidod 




^"tt. 


t 


nd. 


la einreiioa miicutiDi. 


dlrine 


ola 


> sésil de eae ía 


es se hiD 


omitido al 


funoi 


enot. 




,^l. 





COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA 



Si no malar* encabíerto. 
:Üh ftrmenllilo! Oh i\ev-'. 
bb falso- ¡Ob mal olullero!... 
Pero quédi-se eslo a<|ul, 
Vtiuo, alegre ; couienio 
Esperé que el dios de \}.itne 
Rnire aombras ; bosquejos 
D« una Doebe eetHillase 
Sa luz, siendo monumento 
Todo el mar t lodo el siil , 
Cuando llegase á sii ci:niro. 
Quiso el ciclo el misnio «lia 
(i Oué usado que anda et ücm|>o 
Einasi>eiias!) qnc manilo. 
De honor j prudencia lleno , 
m marques de lus lialbajes 
Que Tuese marclianüo el lerdo 
At Casal de Honferraio, 
Abrasandu y destruyendo 
Cuantos Inga re» liubtcse 
Confinantes; que aunque abierto), 
No tes rallaban defensas. 
lAh le; dura ! Ah duro fuero 
be honor! {Qué no pararis. 
Si sabes parar deseoiT 
Yo, atento i la discipliiia, 
Yo , i laailicfa sigeto , 



Que es al noble cah^líero 
Lt religión mas estrecha 
De coantas admira el tiempo , 
La milicia. A l>oniosiura 
Listamos , donde el ÑTueno 
De nuestro maestre de camiio 
Hlio alarde de su aliento ; 
Puei porque lardó un criado 
Con BU arnés , desnuda el pecho 
Se entró por la batería : 
Debió de tener por cierto 
Que la obediencia del plomo 
Habla de guardar respeto 
A un Sandoval v i un Padilla ; 
Y bien lo iliio el efecto. 
Pues ballindole una bala 
Desarmado ¡r desculiiiTio, 
Cajó , sin hacerle mal , 
Hecha ona plancha en el suelu, 
Dejando (como por Urma 
Que dijese <no me atrevo 
Apasar masadelaniei) 
Un cardi-nal en «I pecho. 
Ganó í Pontostura pues , 
A RoOnar puso cerco 
talego, j ríndlú i RoGoar, 
A San Jorge j otros pueblos 
Del Honfemio. dejando 
Para mayóles empleos 
Descubierta la campaña. 
Has ;qué va que esUis diciendo 
Abura entre vos : (Esie hombre 
iDúiide ra con eíte cuento, 
l}ue ha dejado tantos cabos 
Para su novela sueltos? 
Porque él tiene inlroducidos 
Una dama , por quien muerto 
Pe amoreí esti : un ami(|o. 
De qnien se queja ci 



Pues de la farsa que emprendo 
Todos somos personales , 
Todos nuestra parte bacemos ; 
Y para que lo veajs, 
A mi discurso me vuelvo. ' 
Cuando A Sao Jorge llegó 
Del duque de Lerma el tercio, 
Udus de Toral le esperaba 
Coa loe caballos lijeros 
Del tufo, de no moniedllo 
Anparado j encubierto. 
PescabrUI* noesua gente , 



V en arma los campos puestos. 
Empezó i escaramuzar 

La caballería, y el tercio 

De españoles ; fraiiues<>s. 

Tan valientes como diestros. 

No me quiero detener 

A repeUr por extenso 

La guerra, que vov muy largo; 

Solo detenerme qidero 

A contar en esta parte 

Lo que Importa ü nuestro intento. 

Kl fin de la escaramuza 

Fué que vencido ¡ deshecho 

Kl Toral , se retiró 

Al Casal, j hasta que dentro 

l)él estuvo pertrechado, 

1^ dieron caza los nuestros. 

V cuando ya nuestra gi^ite 
Volvía i ocupar los pufsius, 

, Escuchamos una voz. 

Que entre losfrancesi'S muertos 
' Salía, y vimos también 
I Que se levanta entre ellos 
I Ci) hombre, herido y desnudo, 

l>e polvo y sangre cubierto. 

Este , en mal rorroadas voces ■ 
I Que apenas condbió el eco , 
I Dijo en idioma bruces : 
I • Españoles caballeros, 
; r.oalquíera que baya ganado 
' Por despojo , triunfo y premio 

De su valor, nn joyel 

Que traje pendiente al pedio , 

Véngale í dar por rescate , 

Si quiere joyas de precio 

Has subido; y si no quiere. 

Déme la muerte, primero 

§ue yo vita imaginando 
ue aun pintada , es de otro dueño 
La bellísima madama 
Que lleva por huésped dentro. ■ 
Dijo el francés, y aunque allí, 
PuT las señas, crei cierto 
No poder determinar 
Ser noble , |>or lus afecins 
SI ; que quien noble no fuera , 
No tuviera sentimiento 
Tan hidalgo. Llegó á d 
El Duque, y con muclios ruegas 
Corteses le persuadió 
Que fuese sn prisioopro. 
Híndíóse rl frunces ul Vuquc, 

V njandú curarli> luego, 

V ordenó que á Milán fuese. 
Porque desmintiese el riesgo 
De su vida con mayor 

Cora , regalo y aseo. 
(Va tépemos en la farsa 
Otro penon^e nuero. 
Pues ninguno esU de mas.) 
Echóse un bando , diciendo 



Un joyel co , 

Le diese i reselle luego. 
Prometióse cien escudos 
Por él : pareció al ummenlo 
En el [>oder de un soldado 
Hanchego... V por mucho méuos 
Le diera. Diósele al Unque, 
¥ 4 mi (qne siempre en so pedio 
1'uve n¡ adoso luijar) 
Me dio el retrato, diciendo : 

Partid, OcUvío, i Hilan 
_^n alas de mis deseos, 
V decidle de mi parle 
A aquel francés caballero , 
Que en generoso rescate 
l>e su dama, solo quiero 
"■le lome su libertad ; 

asi , que se vaya luego. > 
Ya veréis si volvería 



BARCA. 
Alegre i Hilan coa mío. 
Pues obedecí codo yo . 
A mi superior y dueño , 
Iba donde me llevaban 
A voces mis pensamientos. 
Con lo cual veréis la m bien 
Que no es lisonja ni afecto 
El haber introducido 
Dama, amigo, guerra, encuentros, 
Ouqne y francés, porque lodo 
Cuanta referí primero. 
Para volver i Hilan 
Fué necesario en el cuento. 
Volví pues i Hilan... , Nunca 
Volvieran Hilan! ¡Primero, 
Pluguiera el cielo, una bala, , 
Remora de mis deseos 
Fuera , parándome el curso 
En el mar de mis tormentos! 
Pues embajador apenas 
lie amor, runipli con el Feudo, 
Cuando partiendo i la rasa 
De mi damn , hallé... El aliento 
Aqnl me falta , y aquí 
La toz desde el labín al pecho 
Es nu tósigo , un puñal , 
Es uo cordel, un veneno. 
Que me aOíge , que me hiere , 
Que me abrasa j deja ninerto, 
Porqilc bailé... 

ESCENA TL 

URSINO. — OCTAVIO, DON JUAN. 



Interrumpióme i buen tiempo. 
Para que vuelva i lomar 
En mis desdichas aliento. 



jTú de mi quejoso? 



^En qué disgustarle puedo , 
Sí como i señor le adamu. 
Como á padre le otiedezcoT 

En haberme dilatado 
Una dicha tanto liein|)0 
Como hi que el señor Octavio 
Esli en casa. ;No merezco 
Tener parte yo de'nn liut'sped 
Que i honrarnos viene? ¿Mu debo 
Dar gracias i la fortuna 
Deste gusto, destc anmentoT 

Con causa Ir quejas. Di^ 
Que le ofendió ini silendo 
Neciamente; pero fué 
Gusto de Octavio. 

Vobeso 
Tus plantas por la merced 
Que me haces ; que como vengo 
A sola una diligencia 
A Veroua de secreto. 
No quiso darle cuidado 



dbyGoOglC 



Hablar tibremeate, quiero 
Que iin cuarto be le aderece, 
Qae por Mr al Pirqne , creo 
Que le divierU; que son 
Sus tisias por todo extremo. 

Can lu licencia, seSnr, 
No Mldri de mi aposento, 
Porque lo* dos lo pasamos 
Bien aqoi ; y alli , recelo 
One al *enir tarde ó tcou^aoo , 
Te dé ruido. 



CELIO. — Dicaos. 
OLM. lAp.) 
Ikqa 
1 De cuindo >ct do 
Escoodo el papal. 



Embaraiar TneUros gustos , 
Pues solameote pretendo 
Que lepáis , 8e5or Oclavio , 
Qae lé que ea oü casa os lei^. 

OCTATtO. 
Los aSi» tivals del sol. 

{VsieüniM,} 

Octavio, 10 te asradezco 
Qae no aliñes £¡1 fénix. 
Arrendador de lo eterao. 

V si quien trae buenas nuefas 

Y quien las dice de presto , 
Albricias nneras merece, 
PapeJ ba;, venga dinero; 
YsiiKi,aohabrt papel. 



iífai es ddM f Priowro 
He de bsM-Mr. 

DON JDtH. (Tona e¡ papel.) 
¡ Qné loco 
Esiis ! — Proseguid t qae tengo , 
Huta saber en qué para , 
Pendiente el alma del citento. 

L«ed primero el papel ; 
Que boenas ouevas. no creo 
Oue«t bien, OoD luán, dilaiarlaa. 

MHf lOUi. 

Coa foesira licencia teo. 

OCTÍTIO. 

Contento leéis. ^ Podré 
Daros parabienes? 

Creo 
Qiip seri sgrtiiar, Oclatio, 
Tama leniura con elJos. 
Ya os be contado otra feí 



■ CON QUIEN VENGO, VENGO. 
Que el tratado casamiento , 
Para que eniúnces mi Mdre 
Me iiamó, no luvo efecto. 
Ya os dije como pensaba 
Casarme i mi gusto, haciendo 
A una dama, i qaien adoro. 
Del almaylatidaduen<i. 
Ya os coLilé c6mo la hablaba 
U>> nocbe , j que por respeto 
De nii hermano que ha venido 
(Coi! quien amistad proteso 
Con exte inleuto no mas, 
Pues le iisit(i j le íeo, 
y apenas sabe mi casa , 
NI conoce, se^un creo, 
A mi padre), por ahora 
Se puso a mi amor sllendo. 
Pues leed , veré's que escribe 
Que balilaria esta nocbe puedo 
O«iiro de su misma casa. 
(Qué os parece T 
\Toma Oelavio el papet , v Ue para ti.) 

i Grande estremo 
De amor 1 

t>ON/DU. 

Hora es ya de ir. 
Perdonadme, que si {ñerdo 
La orasjon, pierdo la vida. — 
Tú, dame la capa presto 
V nu broquel. Adiós, Octavio. 

{YeMeCelie.) 



OCTAVIO, DON JUAN. 



Aguardios, Don Juan, teneos. 
Porque habéis de hacer por mi 
Una Gneu , qne quiero 
Suplicaros. 



Notable, j os da licencia 
Que para el seguro vneslro, 
UeTeis un criado. 



De satisfacción y esliii 

Yo , como vnestro cnado. 

He de ir con vos; pues es cieno 

8ne yo para lodo trance 
s seré de mas provecho. 

Claro esii que lo seréis, 

V aunque os eslimo el consejo, 

Haj nna diflcutud : 

Que le nombran i él, y teme 

Que se dlsgiislen. 

OCTSVIO. 

j Hay roas 
Ole decir qae soy el mesmoT 
Une yo sabré recalarme. 



¿Qué habéis de bacerT 



Licencia i mis salimientos , 



ESCENA EL 

CKLIO.-OCTAVIO, DÍW Jl'AN. 



Sin mas notlQcacion. 
Vamos, Octavio. 

OCTAVIO. 

Aunque llevo 
Tantos pesares conmigo , 
Como sabéis, algún tiempo 
He de gastar buen humor , 
Hlénirai soy criado vuestro. (Yatf.) 

Jirdhi de casi de Don Sancho. 
ESCENA X. 



Hnélgome de q>ie seas 

Testigo de mi am<ir, para que veas 

Desde cerca el intcnin 

Con que seatreieatsolmipensamieo- 

Qne SI me recalaba [to; 

De ti , Lisarda, fué porque pensaba 

Que cuerda roe qu liases 

La ocasión ; pero no porque llegases 

A examinarla y verla , 

Como tú no me quites el tenerla. 

Yo PSlino el haber dado 

Tan haeti corte i tn gasto * roí cuidado, 

¥ue conformando extremos 
an contraríos, Leonor, las dos esle< 
Gustosas de una suerte ; [mos 

Has solo un punlnque me ^ta, advler- 
El día que llegare [te. 



A pensar (jquo espensarT), quelmagl. 
Que yo soy la que ha hecho [nar« 
Espaldas a tu amor, y de lu pecho 



[nar« 



lejosea mujer, y él sea secreto. 

'S que ya recogida 



Jne informar a Don Juan de qmén soy t. 
ete i hacer la desbeclia , [pueda, 
Para qoe se desmlenia la sospecha, 
Con aquella criada. 
Qne para abrirla puerta eaii avisada. 

Ya dije qoe has sabido 

Tú laocation, Lisarda ; que osla hasldo 

La causa de dejalla, 

£on qoe ofi es meneaier **egdrill&^ 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALOEROH DE LA BARCA. 



No vino ; pero aquesp es lemor toiio 

Porque di-l nuesiro tiene 

Sil cuarto muT (lisiante,; cuando vic' 



Vé i abrir !■ pupria. pues. 

Con no pe(| 
TnrbacioD. 

i Puf S di' <\ué, di, vas turbada? 

^OTMqne hago el papi?! de la criada? 
—¿Don Joant [Llega d abrir.) 

ESCENA XL 



non JOAN. {D«nr."f> ) 
St.Nise bella. 
{Salen Dan Juan y Oetaeio.) [lia. 
YoMt; quien buiíca alaulconanaestre- 



Eo p^'lenci^ de Leonor, 
Ser! luz T resplandor 
La ilnlebla oscura y fría. 



¡Don Juan, tenor' 

Leonor , seBora , mi bien , 
Deja due en honestos lazos 
Sopla la re de los biazus 
Lo que los ojos iid ven. 
LioHon. 
iComo sf atreviera quien 
No te esilroara, 1 una accioo 
^emejaoie! 

Dudas son 
Odc i la recalo prevengo , 
, Y solo I pagarlas veogo. 



Atención 
Has de tener con el cuarto 
De Lisarda ; no dlspierie, 
Y i cchamo* rnéoo* acierte. 



Yo tendré cuidado birlo 
Ue Lisarda 

Yo me aparto 
HAcla la puerta a mirar 
Que nidle salir ni entrar 

¿Es Celio? 

Leniior.si. 
(Ap. Hl crianza empieza aquí.) 

iPiícs cómo? ¿no hay mas hablar? 

Nn haj mas hablar , porque mas 
Callar vtene mas a cuento ; 
Que el primero man da míenlo 
De amor es, no eitorbardi. 
h'o Tui tan iircin jamas 

Sue jugu^ con (|uien supiese 
as que yo, ni qne esgrimiese 
Con amigo que estimase , 
Que con mi amo me burlase , 
Que con mi moza riñese. 
Kí con neciiHi porlié , 
Ni con sabios argM, 
M con señor compelí , 
Ni de dama coiiKé, 
M con celos me ausenté, 
Ni tuve, al lin, por favores 
Cintas, cabetloE ni Dores; 
NI en sucesos semejantes 
He puse enlre dos amantes 
Que se están dícíeudo amores. 

PON lakji. (Ap. ó OelaviB.) 
Bien el modo has imitado 
De Cello; mas oye.' 

OCTATIO. 

Di. 

Puesto que has de eslar aquí , 
Divierte un poco el enfado 
Con el humor de criado : 
istn consegoiris 
_ losas, y es que estaros 
Con Mse bien divenido, 
V siendo Cello GiiKido, 
El mismo pareceres. 



(Ap. No sé 
Cómo hablar con él, ponjné 
El callar mas yerro liiera. 
Has sea desta maDera.) 
Ab Celio! 

Nise. 



(Ap. ¡Ay de mi!) 

§ue me entretengas aquí 
ulero. 

i Entretenerte «juleres ? 
>orTeiiiura, Nise, ereJ 
I mujer de Houtenl? 



OCTiTtO. 

Poes miente mi buen huinar 
Como un mal convidador 
One cnno7co en esia vida , 
El cual para una comida 
Tres amigos cumiilA 
De falso, y cuando llegü 
Del comité el aplazado 
Día, él muy descuidado. 
Sin espera rins, comió. 
HliiiraroQ cuando ya estaba 
Al He , comida est; 
Y colórico después, 
A su despensera echaba 
La culpa , con que no hallaba 



Al bl ci 

Antes muerto ijue nacido. 

Hizo este breve epigrama : 

t Tiene Paltlo al parecer 

Despensero k su medida , 

Que al que convida , se oliída 

De traerle aue comer. 

SI en convidar, Kalilo anilg», 

Gastas tan poco dinero , 

Préstame tu despensero, 

¥ veste i comer conmigo. ■ 



Consiento el llamarle bueno , 
Porque be dicho que es ajen 

LISitHDA. (Ap.) 

Bieo va sucediendo, pues 






i Oh ai 



OCTAVIO. (Ap.) 

iOue des, 
ivu aiiiuri (la deidad le abona) 
Nombre y voz de otra persona? 

LlSAdB*. (Ap.i 

En verdad que es extremado 
El picaro del criado. 

OCTATIO. (Ap.) . 

No huele mal la fregona. 

Ü~anto estimas el tener 
la ocasión! 

Don JOAN. 
Si , y ahora 
Que duerme la blanca aurora 
En lecho de rosicler, 
¡ Oh Leonor ! quisiera ser 
De toda esa estera dueño, 
O con el opio y lieleño 
Que da el nionie de la luna. 
Infundir en la fortuna 
Del orbe slleocia y sueño. 

Aonque en mi nrnno tuviera 
f.\ orden del Cielo yo , 
Hoy et carso del soi uo 
Parara ni detuviera; 
Antes mas prisa le diera 
Por sentir el verle auseule ; 
Que quien ama llrmefflente, 
ñon Juan, que trocara sé 
Las glorias de lo que ve' 
A penas de lo que siente. 

LISARDA. 

iAp. Va que mas sepura esioy , 
En lo que sé le he de hablar> 
Pues asi no podr^ errar.) 



,,.!«rq§lc 



Por maynr responda.) iHahta, 
Hermosa K'ac, de hacer 
Cara ¡o desa mujer? 
Toda, al liu, ruéfliflerla. 

No rodcho , porque jo sé 
Qae es muj<T que cumplirá 
Lo que dijere. 



Cnmo ounca enamorad* 
Se vio, y nunca quiso bieo, 
No (uv(7 duelo de quien 

3CTAVI0. 

Ella es naa meiígiiidi. 
í Menguad a T 



Que quien no tiení amor... 



No llene eotendlmleDlo. 

LlSAHDA. 

Ese es Talso fundamento. 



Puesoje, jsabrt» 
Qae 00 se apartan jamas 
Enlendinienlo y amor. 
Es amor una pasión 
Del alma, ua Brme en ella. 
Que i duración df una estrella 
Se mide su duración : 
Un cü riele r ó impresión 
Fija , que Ileya la piílma 
Al liempo ; una dulce calma, 
Que al alma suspensa tiene. 
Tan alma suja. que viene 
A ser el alma del alma. 
Que como si uno se atreve 
ruego j nieve a mezclar, luego 
Vendrá la nieve i ser ruego, 
O el ruego vendrá á se^nieve , 
Porque » la unión se le debe 
Tomar el hielo 6 ardor; 
Asi amor y alma cu rigor, 
Juiíliuduse en una calma, 
U el amor ha de ser alma, 

la ba de s-t amor. 



CON QniEN VEKGO, VEKGO. 
Potencia el enleodimlento ; 
También del amor, atento 
A (lue ya es alma el amor, 
V él, como parle inferior 
Üel «Ima , le ba de asistir; 
Que el criado ba de servir 
Al liuésped de su señor. 
El amor lleva iras si 
Al alma,Jleva después 
Al entendimiento, que es 
Parte del alma : y asi 
Queda bien pivliailo aquí 
Que pucbo en quien nn ballA asiento 
Amor, ó qui-dii tiolento. 
No fué porque fué cruel , 
Sino porque no halla eo él 
M alma ui enteudimleoto. 



ÍAp. Bachilleres el criado.) 
liga contra esa opinión 
La experiencia unn razón. 
Yo vi nn necio enamorado : 
Luego es error haber dado 
Al entei^dimiento fama. 
Que dueño de amor se llama ; 
Pues amar un pensamiento , 
No está en el entendimiento. 
Supuesto que un necio ama. 

;Cuáiiins, por baber querido. 
Su entendimienlo han perdldoT 
Pues estos efectos son 
De uua amorosa pasión, 
;Cómo, dime, puede ser 
^entendimiento el querer! 
Que amor de su mismo asiento ' 
Ño echara el entendimiento, 
Si le hubiera meoesier, 

OCTAVIO. 

(Ap. Bachillera es la se5ora.) 
Cualquiera que un arpa mida. 
Hace que responda herida. 
No que responda sonora : 
Con esto te li,e dicho ahora 
Que un necio amará también , 
Mas no sabrá amar ; que quien 
Ama sin entendimiento . 
Sonar hace el instrumento , 
Pero uo que suene bien. 
{Dentro ruido.) 

Escncba. ¡Ajdemll 

OCTAVIO. 

; Qué es esto? 
La pnerta abren del jardín. 

OCTAVIO. 

La cneation luvo mal fin. 



Nise. 

Hove presto. 
Que la saerte nod ba puesto 
En grao mil. Tn hermano >ie»e 
Por el jartiin , como tieue 
Llave del. 

LEOXOR. 

¡Triste de mi! 

(.isahda. 

Huyamos presto de aqol. 

A los dos ulir contieue 

Por las tapias. 

Salud roa. 



Tente , señor, que no es bieo 
Que basta oue libres estén , 
Ño hemos de salir los dos 
De aquí. 



Adioi. (Vow.) 

Pae» no vnelven á bacer ruido. 
Ahora me Iré, advertido ' 
De que quedas slo cuidado. 
LisAan». (Ap.) 
i Válgate Oiix por criado 
Tan valieaie y enteudidol 

JORNADA~SEGtmDA. 

Sala en ciu ie Don Sudu). 
ESCEHA PBIMEHA. 

LEONOR , LISAROA. 



iNoiable ir 

Es la tuja ! ¡No pudiera. 

Para ayudarte h sentirlas. 

Tener parte en tus iristezasT 
Descansa conmigo á solas, 
i Qué siente»? 

lisahda. 
Si vo supiera 
Decir, Leonor, lo que siento,. 
No fuera mi mal, no fuera 
Grave mi dolor . purqué 
No es posible que se sienta 
Has que se dice ; j aquello 
Que se llora y que se cuenta. 
No es mucho ; que antes' el mal 
Con eso se lisonjea : 
V yo esCoj) tan bien hallada 
Con el mío. que quisiera 
One durara sin matarme , 
Porque lus desdichas nuevas 
De morir, aquel instante 
No me tuviesen contenta. 

LEONOR. 

Esa no es melancolía , 
Es frenesí . es rabia, es fuerza 
De maycr causa ; y snpttesto 
Que decírmela no quieras, 
tio me la niegues , si yo 
La supiere. 

(Ap. Vo estoy muerta. 

tSl mis extremos la ban dicbo 
8 ocasión!) Como la sepas 
Tú, yo ñola negaré. 

Líoiton. 
i Es por ventura tu pena , 
Corrida de lo ^ue has hecho 
Conmigo, siendo tercera 
Estas noches de mi amor? . 



Persuádete que no 



tTfioglc 



COMEDIAS DE DON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. 



Y mpneslo qne mi mal 
Comunicarse no deja, 
Ko apures mi sarrimieoio. 



Dime en qué alegrarle pueda. 

En dpjanne; porque un trisie 
Coiuigo Mío fie alegra. 

Ohedecerte dpseo : 
Contigo, bermaua, te queda. 
(Áp. ¡(irali )iasii-ii es esta, cielos' 
Quiera Dios que por bien 



Mar de desdlcliM mi pecbo. 

Adonde corra lormenta. 

ik un homlire... [aquí me Buspcnde 

Segunda let, la vergüenza) 

Ue humilde eslado, de poca 

Estimación, ) deprendas 

Tan bajas, pudo el oido 

Tanto , que la voi; sujeta 

V el pecbo, que ha sido el qeniro 

De altíveí ; de sohortiia! 

iVo ¡cielos! JO k una pasión 



ESCENA n. 



' Dejaraldolor M rienda, 
Dar al aliento la voi, 
SolUr al ñanto la presa, 

Y en mal pronunciadas voces 
T en ligrimas mal deshechas , 
Dar corrientes ; suspiros 
A los ojos T i la lengua. 
Salgan pues , salgan d^ pecho 
Tautas desdiclias y penas... 
Has no salgan ; que aunque esloj 
Sela, es tan grande la aírenla 
Quefiade/co, que al decirla*. 
Aun de mi lenKO vergüenza. 

Y inles que mi agracio diga. 
El primer aceiilo lea 

La disculpa, cnnio aquel 

Sue en una prisión espera 
orir de veneno , y toma 
Primero la coiitrayerba. 



Otr.o el aue la tísIh admite , 

Y otro el que el oído engendra. - 
Conociendo el de los ojos. 

Les dio ia nainraleía 
Pirpados , porque no fuese 
Disculpa el ver i una ofensa. 
En la lengua puso luego , 
Como i monstruo, como i llera 
Terrible , mayores guardas 
Ue candados j de puertas , 
Tras canceles de coral , 
Otras murallas de perlas- 
Pues siendo asi que previno 
Para los oía* delepsa. 
Defensa para la >oz, 
iCúmo olvidó que tuviera 
Defensa el üldo, siendo 
El que apreude mas apriesaT 
Pues de lo que liace j ve 
Un hombre , menos se acuerda 
Que de lo que oye ; y no solo 
No hay guardas que le deOendan, 
Pito tiene, porque vaya 
La vox mas sonora y cierta, 
tjuiea la recoja , pnes loo 
Arcaduces las orejas. 

V (apurando esteaiscano, 
Llevada de mis Iristeías) 
De lo <ine miran mis «jos, 
Y* coniiarla recompensa 

' Lo que lloran ellos mismos 
De sus agravios tes venga : 
Délo que la lengua dice. 
Con suspiros la consuela ; 
Has el oido no tiene 
Hi consuelo ni defeosa. 
Dtealo yo , que engaüada 
01 la bisa rireni 

De un hombre... Pero aqol el llanlo 
AneBue la voi , y tea 



Que tne desvele un criado. 
Un picaro T La paciencia 
) íVatf.) Me talla. |Obqué bien, amor, 
De- mis drádeues le vengas 1 
Un solo camino bailo 
De vencer esta inclcm enera 
Del cléla , que es verle presto ; 
Que el verle de dia refrena 
La pasión , que de escucharle 
De noche, nace. Con esta 
intención le dije anoche 
Que 1 verme i estas horas f eop , 
Pensando que Ñise soy, 
Y estoy esperando atenta ¡ 
Oue si viéndole de dia 
Con tal traje y lates seüas 
De hombre bajo , mi furor 
Tras si me arrastra y despeña, 
Tengü de darle la muerte. 



D vida m 

os de mi 

_„o» de afi , 

Tantos Emas de desdichas. 
Tantos volcanes de afreutaa , 
Tanto* montes