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Full text of "Comedias de Tirso de Molina[pseud.]: Colección ordenada é ilustrada por D. Emilio Cotarelo y Mori"

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Comedías de >t!írso de 3^oUna 



Zomú I 



de anlíiw» t wowoW" 

para los edttQKS 

gr». BamfíBBHUCTC í t>«<»- 

1Q06 



Mo to blitcción MI 
eranu. Si. D. dDdiCVlilh) JDcntMO ! PcldrO- 



Comedías de S^irso de ¿If^olina 



Komo I. 



iColccdón ovOenaDa c ilustrada 



99t 



B, íSmiUo Cotarclo jf 3(bon 



' oc ü Ittsl SíJidnRU EspaüoU. 









a>0dr{d 

pi4i« M S«tti Sia. lAn. 10. 
1906 



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cTic-n-. ~ji^-:\ ."j^rre 'h'- a -arsatVi i^ « «,■•" ^ViW. >¡ •».' i; jii- 
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COKXDUS DE TIBSO DE MOUHA. — TOKO I ^~V ^ ^ ^ 



DISCURSO PRELIMINAR 



SOBRE ESTA COLECCIÓN 



Don Juan Eugenio H<irtz«n1>uscii publicó en l.i Biblioteca de Atitortt etpaÁoles an 
I de Comedias encogida^ de Tirto de Molina, comprensivo iJc treinta y seis obra» 
(franiáticas de esic pocla. Eligió las que mejor le purecúron; y como era hombre de cJaro 
talento y acendrado buen gusto, acertó casi siempre; pero, con ser el lomo de Tirso el 
que más piezas de teatro contiene en toda la fiiblioleca, vióse obli^iado el colector á 
dejar fuera otras muchas, sin más razón que la de que no podfan tener en ^1 cabida. 
A subsanar esta falta y llenar este hueco vienen hoy los dos tomos que i Tmso destina 
esta Nuera Biblioteca de /I u/ores españoles. Comedias hay en nuestra colección que 
no desmerecen al lado de Ui mejores y m.-ls famosas de las ya conocidas. Pero, tra- 
tándose de un autor como Tirso de Mouka, ninguna producción suya debe quedar 
en el olvido. Aun la pieza de plan más desordenado, de menos inier<!s dramático, 
suele encerrar, ya una sorprendente pintura de carácter, ya gallardas descripciones, 
bien animadas escenas villanescas, diálogos inimitables y siempre un estilo rápido y 
nervioso, lenguaje castizo y elegante, torrentes de pocsit y versiñcación armoniosa, 
vibrante, lácil y variada hasta lo indecible. 

A la luz de estas indicaciones es como deben de ser leídas y saboreadas las come- 
dias de Tirso vr. Molina y, en general, las de nuestros dramáticos de la grande 
^poca. No importa que muchas de sus obras no resistan hoy la representación en el 
teatro: el gusto público ha cambiado por completo en la manera de entender y apre- 
ciar este espectáculo. Aquellos discreteos de damas y galanes; aquellas largas relacio- 
nes de los sucesos de actualidad; aquel sacar de espada por el menor motivo; aquellos 
lances maravillosos; aquella mcxcla de temas de la mayor profanidad con otros del 
más crudo ascetismo, eran el mejor alimento dramático para el pueblo cspailol del si- 
glo de los Felipes; y como eso le fuese ofrecido, importaba poco que la acción tuviese 
un desarrollo lógico; que el carácter de los personajes pecase de inconsecuencia, y 



IV 



COMKl>IAS l)l: TIHSO t>t MOLINA 



menos iuin t(UL- el argumvnlo Jvl drama sirviese pura ilcmo^lnimlu 6 luotrit tesis mo- 
ral, social ó pulíticu. 

Kcsfiondi'ii el drama asf concebido i! lo que. cu p.tan parle, presenciaban kus ojo»; 
y el convencionalismo teatral llegaba i lal extremo que admitían sin empacho que en 
un mismo acto, y sin previo aviso ni apariencia exterior, sC cambiase dos y tres veces 
el lu!;ar de la escena; y no íisf como quiera, sino saltando de Madrid i Ndpoles y Je 
' allf al Egipto ó Palestina. L'n lacayo que representaba un ciudadano leonas del ríj;Io i.x 
Kalirizaba con grandísimo donaire las costumbres de la corte de Kclipc IV; un perso- 
naje hebreo de la corte del Hcy David hablaba de bajar «I Prado ii solaparse en las lar- 
des de otoño; otro, egipcio y habitante de Alejandría, ponderaba despacio los talentos 
de) regocijado cnlremcsisla Luis Quiñones de Henavunte, y enumeraba los entremeses 
y jácaras que últimamente había compuesto. 

Buscaban el pueblo y los autores un arte menos retinado, pero miis esencial: y, 
menospreciando la conveniencia de los medios con el lin. ponían iodo su esmero en 
la expresión de los alecto^, en el choque violento y aislado de los hecbos y de las per- 
sonas, en la cn¿f){ica pintura de los caracieres, hermoMiindolo todo con los primores 
de len(;uaje, versificación y estilo. V en verdad que lograron superabundan teniente lo 
que se proponían; y aún mifs, una vcrosimilit;ld interna, tamo nmyor cuanto más 
({randc i inten:sanie es el suceso que describen. Vcase, por cjcmptú, si el último aclo 
de La Venganza tic Turnar, obra deTmso l>k Molina, eso no un trasunto fiel, aunque 
terrible, de la inicliz corte del santo Rey de los Saltuos en la ¿poca de su vejez, no 
obstante los discreteos del diálo^jo, los anacronismos y oirás ¡nconcruencids. 

Asf es como hay que tomar nuestro teatro antiguo. No debemos disputar con 
Aníbal sobre d arte de la f-uerra; sino procurar coicndcr y explicar sui> portentosa» 
hazañas. Y es la prueba mayor áe incultura y grosería de entendimiento pedirte á un 
autor de! sjjílo xvn qtie dramatii^c como un poeta moderno. 

Entre tas comcdi.is que siguen hay algunas que son las mis desordenadas de nues- 
tro TiKso, pero que, i la vez. son de las mejor escritas y versilicadas; y no era rait^ 
que, sólo porque no responden i la pauta moderna de esta clase de obras, quodaiicn 
siempre rclt.-fi;adas al olvido. Además en el plan de esta S'uera Biblioteca entraba] el 
pfiblicar todo el teatro de aquel autor celebre; y esto baste para contestar d los ropa- 
ros que algunos eacrupulosos pudieran hacer. 

Aunque se ha dicho que ninguna de las obras impresas en el lomo dedicado i 
Tirso en la Biblioteca de /<i»<ye'te)rti tendría cabida en la nuestra, hemos debido 
hacer una excc|)ciún en pro del famoso drama /:7 hurtador de Sevilla, urnto fwr M;r 
lu comedia pcormcntc editada por Hari«nbusch, como por la extraordinaria impor- 
tancia de elta. Keprodúccsc, pues, ahora por vex primera el icxto de i63o, cotejado 
con los de 1649 y 1654, tamb¡6i desconocidos i 1 larlzenlmscli. Y d manera de comple- 
mento se añaden una esmerada edición de U rcfundici<'in anónima del íiurlador pu- 
blicada con el titulo de Tan lar^o me lo/iáis, según el único ejemplar cofKjcido. hoy de 
mi propiedad, de esta comedia, no del todo bien reimpresa en 1S78 por los diluntos 



Mtirquús (le U F-'ucnsanta del Vnlk y l>. Jos¿ Sancho Hay&n; y la loédMn (k U. Alonso 
de Oirdoba y MjiMitiiado /.« VejiKainia en el Mpulcro. picjw casi ilescnDociiia li los quo 
modcrn;iiiicnic liiiiiL-scrilo sobre el /ton Juan, tcmiii]iii: fvirccc .tcsiicriJircnc^losdía» 
un jnmr¿s mayor que nunc<i. 

<Juizi con esus ilustraciones ccsari la lendenctu tic ;ilf;unDs escritores cxirañjcrox 
que, poco conocedores de los secretos de nwcNtr» idioma, quieren dcspofar A Tniso de 
I» propiedad Je esia obra, ^in mis raiün que la de no haber sid>> publicada por ijl 
mismo, cuanilo apenas hay otra en que mejor resplandezcan ■sus pcculiurcN condlcío-. 
nes de autor dramáiico, de poeta y de tmbltstu orifjinal 6 inKcníoso, sobre todo en lott' 
dos tiliimus actos de ella. . 

Hcimprimímos también, aunque ya lo habían sido ani>:s en la ItibUoteca de A»- 
tores, uno entre las abras de Ctldcrú» y otro con las dcniis de D. Juan Ruis de Alar- 
cón y Mcndoxa.losdramaíicle 'l'm&o, titulados /.a Venaan^a de Tanutr y Siempre ayuda 
la verdad, para que el lector icnt;a en solos tres tomos lodo el teatro profano del Macs* 

T«0 'rÉLLKZ. 

De los cinco autos sacramcntalej; que m conoce» como indudablu de Tmso, dos, 
loK titulados El CotmeHero dimto y No le arriendo t<t ganancia, publicó D. Eüluardo 
González Pedroweael tomo de /lu/os de la repetida Biblioteca de .lu/or» (volu- 
men Lvui>. Aqui súlo dubi'átnox. pues, reproducir los otros lrc&, uno de ellos inOdtto. 

Con la autoridad de O. llar tolomc iostf Gallardo, tan profundo conocedor del ¡jcniu 
literario de nuestro T1K6O como revelan las imponunics papsiet» bibli0}{r4lkas íw'- 
JUttt que, al tin, licmoü tenido la fortuna de ver, (traerás A la generosidad del gratidc 
y tinlvcrs:il maestro D. .Marcelino Mem'ndez y Pclayo (1). publicamos tanibiiín la co- 
media inédita Dtllaeotois, (Jime^. qno, electiviimenit,*, parece haber salido de la pluma 
del ^ran Mehccnario. 

Las demis comedias, aun al^^unas que nos parecen hdrto dudosas, hemos ínclufdo 
en nuesira colección, porque son tas que ya de antiguo vienen conskIerAndose como de 
l'inso, \v}t críticos tan rc»pi:iables como Üur.ín, hlart/.cnbusct) y Mesonero Komanos. 

Diurnos ahora aljíunas palabras acerca de cómo hemos procedido en la reproduc- 
ción de los textos. A U anárquica y absurda ortografía de los impresos del si^lo xvn 
hemos snstriufdo la hoy corriente en todo lo que no puede afeci.tr al sonÍLlo de las pa* 
labras. Siguiendo ejeniploci de editores ilustres, liemos dividido \m actos en escenas, 
que facilitan la lectura y las citas ó referencias de estas comedias; pero no nos hemos 



(1) Rite, coiaouniMotrinirilcub)! que <le- 
bUn ele it^iiinr en el niiiiilnl > y con lo.to ponen 
\'iv¡ ll*\ny>i Je una IIMi-:t!<.-!i et/ntñoJa J< Hirta 
r.truty i-ari'itfa, hc h4lUi> lioy Uiia la i«j;iir4 
Huaiii* átl ísr. Mcniruieíi y CeLiya. por ilonacÍ<'>ii 
ilfl Si. M4rt|iii!3 tic izitt át Ion Cibtillcrbt. coni- 
|ir*il<ir lie U liibllnlcc» ile ^nchn Itdjrón. Con la 
ciionne MiiiitluJ Je piprlcus mvJlus de OalLir- 
pa nene p«ntado el ictual Director de ta Biblio- 



teca Naclonil tonn»r ün qaini» lotno del rcrerldo 
^.TaMyí. qiir no .icci menoi impofljiíite que Ins 
yjtc'MoclJoi. piirqucvüireoiroHinMcliot, ile*a(4 
3riiculORt1eTi«(ouc>loi.i>it y Ji;<^)iii've<l4. t«l«l- 
meiitcomitldi»*, y otro», como Ion de Ccrvantva y 
I.i>pcdeVc{;a,ió1»pubticadiMen una pcigiiofiJ par. 
lo.Ati «elurd onn r«it<tucl¿n debida i Jiiucl gfnn 
bltilii^rjfo.taii n>al aprccodocn vi di y tan Inya. 
tanionta rccorapccitado aun dcípuéi de inaerto. 



VI 



COMEDIAS 1)R TIRSO OF. MOLINA 



atrevido i cambiar las acotacioni:s (como liizo Hartzenbusch) ni añadir palnbra alguna, 
excepto la de aDíchoí;». para indicar que en )a nueva escena si^jucn los de la anterior 
y alguna repetición de la frase, siempre breve, empleada por el autor al mismo pro- 
pósito , cuamjo creímos <^tic la claridad lo cxigis. Tampoco hemos puesto el lugar de 
cada escena, aunque podía facilitar ti inteligencia del drama, á 6n de que, en todo lo 
posible, sea el testo el mismo i^ue pudo salir de manos de T¿li^z, ó, al meitos. el mus 
antif-uo. 

Cuando hemos podido disponer de más de uno se han seiíalado las variantes en los 
casos dudosos; hemos intercalado algún monosílabo, que se echaba de menos, para 
completar el verso, pero indicándolo siempre, ya por medio de corchetes ó en nota ál 
pie de la plana. Hemos corregido sin advertirlo la'í erratas de menos valor y mayor 
evidencia, como cuando á la palabra tallaba una letra ó estaba mal colocada dentro de 
ella. Sí la errata era de todo un vocablo, ¡generalmente lo hemos advertido en nota. 

Ponderar la dilículiad y enojo que causa reproducir obras de este género, cuando 
se empieza por carecer de buenos copistas y los originales son poco accesibles, ya por 
únicos ó por hallarse en establecimientos públicos sólo abiertos unas cuantas horas, 
y no las más cómodas, en no lodos los días, es empresa i que renuncio por no hallar 
términos iiara ello. Comedia va aquí cuyo cotejo me ha llevado cerca de una semana, 
y no di;;amos cuando se trata de estudiar las variantes de alf{ún manuscrito. Y así y 
todo han quedado bastantes erratas y otros descuidos, que salvaremos al linal con las 
nuevas variantes y correcciones qiK proponemos al texto y no hemos colocado al pie 
de il por no llenarlo de notas innecesarias. 



I[ 



'IDA Y OBRAS DE TIRSO DE MOLINA 



I 
Sacimienlo y primeros aihs.—lj>sprimilims biógrafvs iie Tiuso (r 571-1600). 

Lenta y trabaíiKaiiicnic ha ido formándose la biografía, bien incompleta aún, del 
Maestüo Tirso de Molina, ó sea, el Padhk Fray Gabriel T£i.tM. Mercenario cal- 
ndo. que publicó ms obras con aquel seudónimo- Esta identidad de persona consta de 
muhilud de (iuto» de absoluta certeza que no Iiay para qu¿ presentar reunidos; pero 
que aparecerán de los Jocumcntos que en adelaote liemos de producir ya íntegros ú 
ya en extracto. 

A las breves palabras que é Tirso consagró su amigo y paisano el Doctor Juan 
Pérez de Montalbán.cnel entretenido libro que intituló Para todos, impreso por pri- 
mera vez en it>33 (1); ú las no mucho más cxpUcitasdel insigne biblió^ralb D. Nicolás 
Amonio, quien re>;istró en su lübtiotheea hisp. nova (3) el nombre de nuestro célebre 
Mercenario con el debido elogio, y ¿ las no siempre seguras, aunque nunca desprecia- 



<l> «El pAdre AlAMiro Frajr Gatniel TéWtz. 
Pr«(imlada y CameaátAnt Ju U ÜrJcii át Nue>- 
Ira Scñ'jra de la McrcoJ: pi'cdiíjdvr. irólo^o, 
pnotí y íi*mpr« urandc, lu iin[ircui y ctcrilo con 
rl nomhto nupucsto de Ivi. Mti.iTi>oTi»toi>L Mo- 
uti mocliJ* cofii«i)iat cx<:ctentIiÍmB& y lo» '.'ift'd- 
rrúln Jt TaitJ<>- y licnc para d.ir i i« Cilampa 
una» -Vowdi» rx«iR^>/.i>-n. que con decir que son 
staj-*'- ■tucdiii bulante mente oJjibadAt y encare- 
cida i.> 

l>«, JutH P. u% MoKT\kiiin: Ináiet áe lo» Itfft- 
nin* J* Madrid, al fin de iu Parj k-Jia, MadrM, 
'Hy», J otras muchai vecen imprcw. 

<a> «K. Otaotti. Tiu.u.— Mairii«n<l«, ordlnls 
S^nctac AUriae de Mercedc. Etedempilnnls Cip- 
ItvoTUin. ucrac llieolupie maitiMcr, K«niri el in- 
genio obscitucos. quod nd muurum nrics (erebo- 
tur. ptura Comifediu in iheairis eihibendai. 



limul et alia aeque festiva et lageniou In vulfiai 
edidit. prudcnier hi« ómnibus niudesieque pro- 
priuin nomen tut>duceni. alque ficttllum TnM 
DX Mokirit inicriben*: pueinesi facilitei Inganio- 
tut. Ab co prodierunt; 

<:oiH^iiat de Tirtn de !\Min,\: F.nriim Icmnula: 
pjlal'r.is y pfumat. <H^»tn loi otros once tltulo« 
de la 1.* Parlt.; Matnii in 4. 
Stgunda parPe dt Ijt ComeJiat. Ibidcm In 4, 
Tfivera parle de ht Cúme4ia\ ncngidat por 
rt.FríUieixúLucitdeAi-Íl.t.¡itnuu<!, i6]4,iii 4. 
Soluta eiiam oraiione ediditr 
tnt Cigúrrület de Toledo, Mairlti lo 4- 
DeleyUr aproyechaHd'i; \at\a Itoniii illudufffr 
dulcí. Matriií. apud Re)c>iini lypo);raphum iCjS 
In 4. Iluic tamen operi ptnptmm aointn afflxlt. 
C«MÍt TÍvii circa annuní MHCt..* 
Nic. Ani.: A'of. I. iio. 



Comedías de Ctrso de 3^olína 



2:omo I 



fmpnao n ia Tipbflnfla 

«e «K^iNB t vmemté 

para un cdHorres 

Sres. BaiUífBauucre ¿ isfloa. 

1906 



i 



IRnevfl biblioteca de 'S^ntoiíB lEepañólee 

balo la ofteccUn twl 

Cierno» Si. v. «ibauelino <IDen¿nde) f X>c(»to. 

4 



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Comedías de Oreo de 3^olina 



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Zcmo I. 

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Colección ordeñada é iluetra&a 



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.'..".■.'■'■.'i. 

por 



^» Emilio Cotarelo t ^l^ori , i 



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Plaja oe Santa Sna, nAm. lo. 
1906 


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AL excelentísimo SEÑOR 

1 



1 



DON ALEJANDRO PIDAL Y MON 



Trece años van transcurridos desde que, en 1893, tuve la honra de 
dedicar á V. mi Tirso de Molina: Investigaciones bio-bibliográftcas. 
Hacia votos en este libro porque se publicasen todas las obras de este 
peregrino ingenio. Cábeme hoy la satisfacción de ser editor, si no de un 
Tutso completo, al menos de las obras dramáticas suyas que no han . 
podido figurar en la gran colección de Autores españoles; y con el resul- 
tado de mi trabajo me presento de nuevo ante V., principalmente para 
atestiguarle mi no entibiada amistad y mi admiración, siempre credente, 
hacia sus talentos y virtudes. 

E. COTARELO. 



COMEDIAS DE TIRSO DE MOLINA. — TOMO I %~V % <Y 3 



XIV 



COMROIAS riE TIR&O DE MOI.iKA 



Bl convento Je lu Merced it« (iitiidalajara, bago el nombre de Han AntoKn, lué 
fundado en i3oo por la Inlania !>.' Isabel, scrtora de (Juiídaliijura. Ayllón i Mita, hija 
de Sancho IV. Esta dama, «para facer bien é merced á los Irayrcs de Santa Olalla, 
de Barcelona, é para que sean icnudos de rogar é Dios por mí (dice en la escritura de 
donación I, tcnuo por bien de les dar una casa que yo he en el arrabal de <¡uad.illaiara, 
la cual dicen Santo Anloli'n, para en que la^an una (¡{lesia de Moneslcrio» (t>. 

No mucho después, en tiempo de D. Alfonso XI. el famoso caballero Kcrn jn Ro- 
drfguee Pecha, iinliano de origen, Oamurero mayor del Principe D. Pedro (luego don 
Pedro i'/ Cruel) y su mujer Klvira Marliticz, Camarera mayor de la Reina D.' María, 
fundaron cuatro capetlanias, bien doiad^is. en este convenio, y eli);ieron en <.'l liiK<ir 
para su enterramiento. La escritura de lundación. confirmada por Alfonso XI , lleva 
la fecha de tij de Junio de i337. Todavía la patrona KWiru Marti'ne:í. después de viuda, 
enriqueció el convento con donativo» de cuantía en huertas, viñas y tierras. 

Kn 141J3 la Reina Católica D.* Isabel, por favorecer á la comunidad de San An- 
toKn, «extramuros de la cibdad de Cjuadalaxara, de la Orden de Santa Maria de la 
Mercedo, les cedió «la Sina^joga que se llama de los Toledanos . que los judíos de la 
dicha cibdad dexaron al tiempo que salieron de estos nuestros Rcynw», donde pudiése- 
des (les dice) facer casa de cnícrmcría para que los dichos religiosos se curasen»; pues 
alegaban ellos no tener lugar para los enfermos {2). 

Con estas y otras donaciones el convento de Guadalajara íui enriqueciéndose y 
cobrando importancia, d tal punto que en iStTi se establecieron en ¿I estudios de Ar- 
tes, explicados primero por Fr. Luis de Hcrcdia, despuifs Vicario Apostólico, Kn 1 SSy 
se reunió en Zaragoza un capítulo de la Orden de la Merced. Acordóse en di dividir 
la provincia monacal de H^spaila en otras dos, separadas por el río Guadiana, y desig- 
narlas con los nombres de Castilla y Andalucía. HiKouccabcxa ó capital de la primera 
al convento de Ciuadalajara, y por esta razón se reunieron con frecuencia en el si- 
glo XVII capítulos provinciales de la Orden en dicha ciudad, y acaso por tal causa lo 
eligió Tirso para formular en é\ sus votos monásticos. 

En la eiclaustración fu<! vendido y derribado este celebre convento, del que ni 
las ruinas se conservan hoy, siendo su solar convertido en vulgares eras de labranza. 
Los papeles de su archivo fueron quemados por los franceses en 180K, si no es excusa 
de los encargados de hacer la incautación en 1836, que en otros caios acudieron jI 
este cómodo expediente para disculpar su incultura (3). 



(O Stmtito t SiiMii; Sutvot it-ttai Hi>gr^co$ 
tte Tirv Je Malina. Eo In Rtfiíta át KtptAa. de 
jodcNovicfnbfede 1H94; pfRf. <4> y ilguionlM. 
<i) S»)i,tHO 1 SiH>: 0^. cti.. pift. lAa, 
(j) Don BariotunKÍ Ju&¿ Odlarilo, que en loi 
dlllnlu^añni Je lu vida hibia llcf^kdo i üoipe- 
char, no iab<(noi tíimo. la prüfeiión de Tirio en 
nuadalB¡ii.i. Iiifo aiguiiit ilili((«nt:iu para com- 
probar el liecho: y enire suipipelví le hallj U 
miuJ tle uMurudirifíiilj á u» jinig-j xu}o, ilo&de 



üiuiUlajara, «n i9 de Agosto de 1839 y en ella 
me pirtifo: 

»Ct.n ret pecio i te piriidn de profe«iÓA de Priy 
Gabriel Tfllc;! 1 cuanto iicne reUciAn con au pcr- 
loni nado ve puede averl¡{iiii( en etta ciudad; 
porque en Aiuorliiaciún icio tniítcti lo( Übroi 
de gittii ilcl Coitietiiü y linos títulos de per te 
nencÍJ qat m" fuJirr m uilr,ir Jr lot/roncati. lo» 
íu.irn qHtmaniH el jrcAiiM, ^eB<lll (exulta de una 
informacióii qne eoine co t>u oficinas. No con- 




COHUIIIA^ t>E TIRSO DC MOLINA 



XV 



Y volviendo i )a profesión de Kr. Garhiel Tí.i.lki,, no doiarfa de ser imporLinte 
conocer los motiviu que le oblíKaron <i reirakurla haun los veiniinuevc años, ^i lubo 
tal ver. al({i'in temporal arrepentimiento después de terminados los estudios necesarios 
para su entrada en U OrJen relÍt;iosa? No sería imposible. Lo más común era que el 
ingreso en religión luevc Itecho un la primera ¡uventud. antes de los veinte atlos, y des- 
pués comcn/uban los e&tudtos mia profundos i importantes, especialmente de Teolo- 
fffa. Así, al menos, sucede con ¡nlinidad de caso» que hemos procurado estudiar. Puede 
decirse que casi desde la infancia seguían la carrera Je fraite. 

Con Tinso sucede In contrario. Ksperri ü tener .il(*ún conoctmi<:nto práctico del 
mundo antes de sujetarse 4 una vid.-t que quixjl no siempre tiaUú muy holgada. 

De tOila.i suertes la vacilación, si lu hubo, no debió de durar m^ls de siete ú ocho 
años, en cuyo periodo Je tiempo, no sólo no sabemos nada de su vida, sino que ni aun 
inducir ni columbrar siquiera, con alf{ún fundamento, cuál haya sido (i). 

No cultivó la amena liieraiur¿i en estado de sc{{li'i'- Tihüo no^jozó la precocidad de 
Lope de Vcfta niCalderón de la Barca. Por sus propias palabras sabemos que empezó 
Mrde & componer para el teatro; y, entre las obras dramáticas cuya fecha ha podido 
conocerse, no hay nin|;una anterior & i6o5. Comprueban «tas ideas el silencio que 
acerca de su perdona guardan los diversos escritores que al expirar el si(;lo xvi y en tos 
albores del siguiente nos transmitieron los nombres de los primeros dramáticos com- 
puíleros de Lope. 

Ni dste mismo, en su Jardín, compuesto en los primeros ailos del siglo ^tvii. aunque 
publicado, con lu /■'Uomena, en i6ai: ni el canónÍ);o D. Antonio Navarro en su Ois- 
eurso en/avnrde las comedias, ni Agustín de «ojas, de ejercicio cómico, que escribía 




lento con esto, me bu vino con Frty Rufo. «I 
Mcrccaario. que ^aatdjilMi algunoi apunitt cU' 
rioxoi rcfereiilet «I Gómenlo, i wm poco liu po- 
dido uiiit(ai:«rme. Sin embargo me ha dicfia que 
aun «uponlcndo que eilufrieso al «rcliivo del Con- 
venio no ie iTcrij^utrla oada, poniue nlDgane 
profetaba fuera del NovicUdo que estaba en M*-- 

id, en cuyo convento ciutiin Ui no(Ícia« que 

[Mden- En Álcali umbk'nMenconirari alguna 
co», puei para recittir á cualquiera colegial era 
ncceMrlo practicar iu«tiiív^cione.t delimpie/ade 
Mugre iotraiqaedetcubdrdn notidat referentes 
1 la persona de aqu¿]. Siento no poder compla- 
certe, para que i& complieae» oo<i el Caballera 
que me cibu> (Pápele* lnéililo«de Gallardo.) 

El precepto de hacer la profesión en Madrid 
sería posterior al ligio nm. porque, como liemot 
viiio.TiasopoiitivameDleUhiRoeii QuaJalajara. 

<■) Suponifndolo macho mayor. ÍEn4^Ínaron 
algunok b'iúgialim que Tmxo había ttdo soldado. 
CAudn y lionibre de vida aventurera. Sólo como 
curiosidad literaria y por ser el único oiio en que 
vi.-;iii>ii niicitro fraile converiido en penonaje 
Ji comedia, ciíatciiiM el drainlia de D, Francisco 




h'lores García. El naeimimla 4e Tino. Cuadro 
Jríimétien en un aetny en uerM, orí^fina/, Hepre- 
ttnUJ'i /">r primera vti en <l Te^trn Martin el lo 
de Octubre Jt I itjg. MadriJ, Arregui. edi$or,iSjg. 
4.°, 33 pig*. Intervienen en la oMii, ademts del 
protafioniíta, I.ope de Vega, Leonor, el Conde de 
Aliarado y Ordóñea. Gat>riel Téllea es un gaUn 
enamorado de Leonor, dama casquivana que ama 
también al Conde, lo cual provoca un duelo entre 
ambos que en vano traía de evitar Lope, ya u- 
cerilote.TíLLiimatai lu rival en el mismo Í4rd(n 
de su caía, «n vn desafío si n letiigot, y J renglón 
seguido le manitícsta su ainada que le aborrece. 
Preséntase Lope y le aconMJa que deie el mundo 
y cultives» it'andc ingenio poético, i la vea, y en 
tan oponunu momenio, que impide que el de- 
sesperado moao se traspase el pedio con un pu- 
ñal Bntoncei. como él mismo dice, 
Y* que la plrdsU illvlni 
me mueiira <1 omino ibiHio, 
biiT (iihriil Ti\itt ha HUeno... 
Nan Tmw ua Moi.iiu 

De modo que en realidad no viene ii «er et na- 
ciroieato de Tiaao, tino el de su seudónimo. 



J!T1 



rouKniAs nü rinso t>E mouna 



en 1601 »u célebre Viajt enlrelvnidu, ptibücudoen i6o3, y que en Ia íjmdela Come- 
dia enumera cum todiM lus auiorcs ije su licmpo, recuerdan á iiuesiro fraile, indicio 
cvklcnic de que aúii no IiabÍJ dado al icairo ninguna obra. 

Mucho m;is vxirano es que (^rvanicii le haya omiliJo en el prólo};o de sus come- 
dias, impresasen iiiiS, alseiíalar cnirc \os<^\iq habían ayudado at aran ¡Myeáílevar 
ta máquina licsii leairo, al Doctor Í<emún,Miguel Sincliez, Mira de Amc:>cua, eica- 
nAniíjo Tarreña, Guillen de Castro, Gaspar de Aguilar. Luis Velez de Guevara y Fer- 
nando de Galana, cuiindo yu Tirso había producido y hecho rcpre^ntar un (■rannú- 
mero de pier.aH dramáticas. 

lÜsia omisión del príncipe de nucstrt» nove)ista«se advierte igualmentccon no me- 
nor sorpresa, en otra obra suya publicada el año antes: el Viaje del Parnato, destinado 
i elogiar y censurar li todos los poetas de su tiempo. DÍÓ cabida en él á tii poetas, 
mtichos hoy casi del lodo desconocidos, y en ninguna pane del libro suena el nombre 
lie Kr. G.1BRIKL 'VthLEZ. ni siquiera el seudónimo de Tn*so dk Molin.\. 

Don Cayetano Alberto Je !a Rarrera, en el articulo Téllez, de su famoso é insigne 
Catáhifo del tealrn antiguo español , parece inclinarse á que el Mercenario está implí- 
citamente citado entre aquellos seis autores que. según Cervantes, alandn en divinas 
paestos, y en sacra religión mnitiluidos. tenían, á pesar de ser amigos de las Musas, 
por molevtits !asalaban/.as. Nombró ;i cinco, como fueron: el Dr. Francisco Sánchez 
Je Villanneva, el Maestro (.)rensc, Fr. Juan Elautbta Capataz, el Dr. Andrés del Pozo 
>■ Fr. Alonso Kemón. I-In cuanto ni sexto no dice mdsquc lo que sigue: 

Cl otro euja* sl«ncs ves ccAiJat 
con los bfMúg de Dafne en iriuní'» honroso, 
sus ItUirU* (i«nc «i> Alcili ciculpida*. 

P.a %u iluilrc icdiro vitorioao 
le nombra d ciioe «n canto ao funcMo, 
siempre el primern coiitn i mi* licnoto, 

A lo» doiváifCT Hiyoí ceh6 el reti.j, 
cnn propiedadei «I gorrón dabid«t. 
pat luberloi corapucit'i d dcico(npucMo(i) 

E*tc elos» que. como tantos otros del autor del (tai/ole, parece algo equívoco, 
piK-dc referirse á cualquiera lo mismo que i Tiitso. Desde lucyo hay que rechazar la 
supuesta alusión del ver»o 

En su tlMirelMfrv viiorioso. 

que fué lo que indujo i Barrera i equivocarse. 

La palabra leairo no sisnificaba entonce)., como hoy. el conjunto de las obras dra- 
milticas de un autor, sino, adcmis de los otros sentidos propios (edilicio. espccliículo, 
tnslítución, eto, se aplicaba al tablado, cadalso ó palenque levantado para actos so- 
lemnes y. por extensión, al local (paraninlo) y al aparato donde y con que se celebra- 
ban las más importantes ceremonias universitarias; lomas de ¡grados, oposiciones, ga- 
llos, conclusiones, disputas y otros semejantes. Quiere, pues, decir Cervantes que en 



(O CcavjiMTu: Viafi M f>.frHiMo. Mulríil, i(i4< «P- IV. 



í'.OMKniAS UE TIRS^t l)K MOLIKA 



XVtl 



lo^ulus ik Alcut:! do Mcnures, tal vez cu las <Jc su I nivcrsidaiJ, UM¡k brillailo comu 
uriíJor, coiurovcr&jsu ó uscritur donuiroso i cslilo Je colcgi:il, el poeta cuyo nombre 
calla, quisa por cl carácter irónico del úllimo icrccio, cuyo sentido exacto no pene- 
tramos, ' 

La cdusa de preterición lan sinRular, que pudiera ser indicio Je citcmisiad si no 
supiíframoN que Tiioo nombró variar veces y bicmpre con elogio ó sin rencor á Cer- 
vantes, puede adivinarla olro miis perspicaz (i i; noMitros la ignoramos. 

Y. Min «mba(>;o, ya en i6to vemos citado á Tikso como autor dramiítico por ano 
delotkK). Publicótresafiosdespuís, en Sevilla, el fumoso rtií/oí'íí<;com/\i«ias. ó sea cl 
director ó jefe de ellas y tambiifn escritor de comedias, un librito en vctío titulado f.e- 
tania moral, pero que suena aprobado en a3 de Maytrdel referido año de eiiio, y en 
una lisia de ingenios t\\.K va al linal. nombra, entre otros muchos, al tí Padre fray Ga- 
briel Téllei. mercenario, pneta cimico». ' 

Ks muy probiible que Tmso Imbitasc por entonces cl convenio de Miidrid fa); re- 
hidcncia que pronto hubo de cambiarse por la de Toledo, lugar siempre de su predi- 
lección, donde sabemos que se hallaba á (incs de Mayo de tGi 3, como resulta de la 
protesta de fe que puso al fin Je la primera parte de su comedía Je Saniit Juana. A'lti 



( I > (^tlitis este tílcnijio pudo mover i la dls- 
Uapulda vtcrilora ti * Btiin<.-d de Iq« Kio»i >.-«nii- 
derjr «| M«K»riro l'riwi contó atiior del (>»í/o(t' 
publiud'' biio cl n<inibr« de AlonM Feroifidec 
de Avellaneda. Kn tu trabiji 'ktpjüii moJfrna, de 
>\l>ril do iS'}^. fig, iuj),c<inio en oiroi, lució, 
niu vox iiUx aquella damaiiu buen iníicoioy tnu- 
clia Icoiura: pero no trccmoi h»y% convencido i 
■udifl fibra \u icichperadj solacl&n que propone 
al ci'lcbre cniftma ccoaniino. 

ICn mi iii)Uirii>r eMudin ji'ercí de Tiii»o 1» Mo- 
u<ii Indtijo^ U so<p<vla Je ^i Ceridoiet confun- 
dirla i TítLU con el Dr. Reinón b lUiitón, 1 
quleii atribuye la paterniJjil de ni uc I» » come- 
dia», I.M |s*l4bras que ciiipicú en cl l'r-4<if;%t de 
lai Mirii v>ti ísUi, detpuét del ^fanác i indiscu- 
tible elnj;!'"^' I.ope: *\ si alKUnnt. que Kny mu- 
clio^ liin querido cnirdrí) Uparte 1 clonadciui 
lrnb<tiOk. loiloi iuntoi nu llc(^n i l<i niit.-id que él 
>olo l'ero no pof eslo, pucí no lo concede Dio» 
u>do i lod'i», de|en de lunef se en precio loi tribi- 
jwdcl Doctor ttanión. qut /ueí-«n lormi», de>- 
potis de loi del gran Lope.* 

T^n )c|usc»-t de sereno cierta, cuando el mis- 
mo Cervantes cita luego i OuilKn de datiro y 
Ltfb Vtfiez. »na que del l)r. Peoión no i« cono- 
cen mil que cinco comedu*-, ni nadie le concedió 
fftn íeviiiididud eti rita pirte. ni él se tuvo por 
«iitor Unniilico, 

Cetvjntet ubia que Fr. Atonio Reinún era 
fraile merceiurio, como lo prueba su incoloro 
el u$u) contenido en el Viaje del í'aratim: i\uiií^ 

COMEUIAS DK TIHSO OC MOLINA.— tomo I 



«upiue también que el que en iAi5 tenia ctcn- 
U» y reproentatluí cooicdias i cejiirnjro ora un 
mercenario que ík disfrafaba con cl aeudúntmo 
de Tiiuo ue MoLiHt y tal *ca creyete qn* e^te 
falso nombre (««TQsportdioso al primero. Knton- 
ces tendría rivil y natural e1lplicaci•^n lutntiiitjiio, 
4a) Parece que en ii>»h m lullaba aún en «1 
convenio de Ouadalajara, sorA» lo» Urmiob* en 
que se rxprevi al registrar en dicfio año, y en sn 
Hittoría Jf fa Mrrtr.l, \a muerte de )in compa- 
ñero: *Miiri<i en (JM.tJiif.ijjrj el rtiuclu» veces 
venerable I'. Hro. Kr. Diego Coronel, cuyas ex-, 
ceicncias merecían cuadernot dilatados y mis 
capaces de loque permite nucsirn tiistorla, Cu* 
ii>imo varón,.,. (.'iMi'X'flr iniicli'i y iienipre para 
confusián do uúi i m per rece iones, l'i ■ilguiiJt i/e- 
■m rn m «vUdCl rci rato (dicen qucal natural) del 
gran Pastor Clararatcnie y, i permitírseme, alir- 
mara que no era de eile lanio. sino una viva CO' 
pía de nueiiro Maestro Coronel... Fue lan eatre- 
madoen no admitir moncha crt cl lUbilu. como 
reafirma del primero: pues si decía ^n Bernardo, 
que el mon)e que en lo que se viste coatiente 
alfiún (¡enero de inmundicia liimbién se descui- 
darJ en Ut d,:! alma, nuestro Mro. Coronel, ya, 
que no lo dijeicconU lengua, nos ¡o amtnieil<3ba 
con las obras, porque le daba en (Mra cualquiera 
especie de desaliño. A esta causa. miefU-n monax- 
terio ¡le Gir<iditiafttr\i. de quien (ué hijo, estuvo it 
suene limpio y aseado tnientras cuíd6 de su go- 
biein'j (y fué no ootio)...,t (Torio 11, foli. aoi y 
20Ü.) 

II 



XVlIt COMEDIAS Dt TiRÍO DE MOLIKA 

mismo compúsolas otras dos partes de esta obra, cuya tercera lleva una licencia para 

sil representación fecliada en Madrid el 1 5 de Diciembre ( i ). 



III 



Via/e de Truso á la isla ¡le Sanio Domingo.- - liegreso. — Permanencia en Scyilla. 
A¡nisliiii con el Dr. Salinas (ii"ti5-[(i!7i. 

Propios impulsos, ó más bien órdenes superiores, le llevaron en il5i 5 ú América Sí 
hubiéramos de creer al P. Fr. Pedro de San (¡ecilio, este viaje no se habría efectuado 
sino en if)25, pues así !o Índica este cronista al decir: .'Conocí al Padre Presentado 
Tci.Li:/, en Sevilla, cuando vino de la provincia de Santo llominjíO. y caminé con él 
hasta la villa de Fuentes, donde yo era actual Comendador, el año KiaÜ.» 

Que esta fecha está equivocada (y es equivocación trascendental, pues afecta á )a 
época de la aparición de) lUirlador de Sevilla/, lo hemos demostrado en otra parte(2), 
probando que se hallaba aún en iVladrid el 24 de Sepiienibrc de \(yí^. Pero ahora po- 
demos establecer con certeza esie hecho tan importante en vida del Mert;enario. 

Los pormenores, aunque poco explícilos, de este viaje, están releridos por el mismo 
Tki.li:?; en su alfíún tiempo obscurecida Historia general de la Merced, que manus- 
crita y autóiírala, en dos tomos en folio, se conserva en la biblioteca de la Academia 
de la Historia. 

Copiare el pasaje que, á la ve^. sirve para conocer cómo escribía el autor la prosa 
histórica. 

"I. a [ffal Audk'iiuia (que roside en la isla que llaman hi l^spañola y ijiudad de Santo Do- 
rnjn^^o), L■^crill¡r■> al Suptomu (Consejo dt las indias pruvc;ese Jt KeligKiiON nuL'SLri.'.,eji!mplari-i y 
doctdN para icluvinar lus MunasUTÍusqueeii aquella Pruvincia n(.'i;ei¡Laban de lutr.is y ubsetvan- 
tiii. 1.0 cíltii) i;b que la pobreza sumiiia de aquellas paites descaminaba á lus nui.-sIroi para que 
sin licencia dt; sus l'reladgs se paliasen los que eran importantes á ulras rná^ acu mudadas y que 
quediindo solos los iniíliles padecía la [Kelijiiónl alfíún deiciédilo. [.os exUfiiios siempre desba- 
ratan las leves y viiluiles; el de la mucha abuiiUaneia deseuiiiina á no pucos del l'erú (ciimo ya 
insinuamus) y el de la falla de lo preciso para la vida desbarató at;ora en esta isla lo poliiicii y lo 
rcMíiioso no solo de los nuestros pero aun los de las otras (Irdeiies. Por eso solicnaba á Dios el 
Sal)¡o para si la mediania que tiene el lu>;ar mas soyuro entre la penuria y la abundancia. 

*l'!ra tan puia la suliijiencia de los que vivian en fl .Monasterio nuestro cabe/a de !a Pruvin- 
cia y trccutniado de la ciudad Metrópoli que no podia liárseles si no eta á cual ó cual el minis- 
terio de la l'cnitencia y la devoción con que se veneraba nuestra Iglesia no solo i;n la ciudad y 

i 1 1 Aiii'''^raf<is de la .SiiiiM .luiina e.i i sien íes en hicienibre de iiu 3 se representó en Toledn Id »- 

la ütblioieta Nacional, (-ebníni.e/ iíiebih: I)"n ^'lut.ía ^'afíc; pero es a-ícrción que no fundamenta. 

Jii^m l'ni-; .k Al.iro-a. Madrid, 1K70, 4.", pi^ma (;) />'■.") de Si.<lina. Iiiivstinaii""cs bi<,-hi. 

\^i\ Lste autiir asegura que en dicho día i5 de bluipr.ijií-iis. pijí- ^^- 



COMÍCÜIAS DC Tt""*"! i.c UMI.INA 



XIX 



isis ftro vn todas I» coiiMfcannt y iit)uclU ItimcniUrJ ili- mares, por la iiulogrou iina^'^n d« 
Nuvitrn Rt'dcntora. :]iie con tliuln do I» McriicJt^ p^f¿o-i son lan infoliuct que no Int liayan re* 
dbido de lu manii, t)u« Instiinmlos Je ciu Taita escdhiorotí ta Chancillerik y los dos CsNtdus de 
Ib Cátedra) j Airanuinivnio ti Kcal Consi-jo (como h< dicho) piim qite » fcmedlue. 

•üi'jsG este avliudc parte de los Oidiiic%suproiTM» i nucstiu General Ribera li) y ílpuiolos 
ojoi •en el padre l.vctot < Jcspufs fue PrcwntAdu) fray Juan (iomcx ^ne octiialmunle leia en nuei- 
iro Colegio de McMlá U« I lenaies. para «stas ocurrencias. V nosíUencMa pane anduvo el tietienl 
tan «trenada com» en otras muchi>; p<ji^ue ni la edad ni la <'ii perene ¡a [»j<llan «aUr fihJores su- 
yos {K>[ tM haltcr llanta eni.iiKe^ nikinciadu lu» uDcim y g'ibicitii» menirt consíJcrahl» quchOD 
comu rudimentos para lu« mayor»: pero liendo hombre vi ücn<f al no haMa de Acer lar en todo y 
slnpaiár por (<iime>,1i<>»a«1tari to encumbrado. Ni luvoc&ie Padre ta culpa, ni dcjádnputs mal 
Mti^lcchav á las Provincias de la Nueva titpaAi cuando le encnmendiron sa gobierno, &inu uu 
piKoi aíius y mulok cumpaAiai. i-^n efecto el referido y otros cinco, i quienei %e lu» debe la tet> 
lauraclón lixal de >quellu> Moni»er»oti, pasarxin A la dicha ixla. A costa de ta R«I Mscknda y 
fucrun rcceUdm asi de la Ctiancílterla onto de tudn lo colegiado de agüeita ciudad nuble u>n el 
npUuM) y ffoíQ imaiiinabtc riendo ya en pane complídiu suv dcMo%. 

•tiran los que llevaba el dicho General fray Juan Oomez, lot padre» fr. Dle)to de Soria, fi^y 
Hernando de Can.il». fr. liinn t.opez, fr. Juan Guiivnei y m, fiADiirKi. Tr.i i.i'/ fue cKribf r*la 
xegunelit parle y cl que menos hiiu y vatio menov, pnrque lot cuatro compañeros suyos y el 
Prelado desde que pnslffon los pies en el Convenio dkbo. de lat suerte restauraron pérdldat y 
cntnemtxrun dei^aíioii, que predicando, lcyemk>, amoncMando infailxabtemente te transforma 
(torcllos no sálu aquella cosn, poro las dcma» tle tu obcliencla en comunidad de cfcmptarfi.imo> 
raronct, en e^cuel» de Relt^iok» ubtiH, en cumcrvio de espiritual» inluretes y en un rolratu del 
Paral». Ascntironse estudios que hoy du lucen con lucimknto esiraAodc sus naturales sin ne- 
cesitar ya de l.tctotc» extranjeros, porque aquel cíima Inltiiye in^-i'n^oii cjpacisímus puesto que 
percxosos. V en fin li>s que antes los habían lAslima dopuei la c>jitViniefoi) en envidia, de ma- 
oeta. que no fueron las penccuciuncs p<jcas {siendu yo testigot que se padecieron por algunos 
de 1j mis upiaudiil* religión, que nu quÍMcraD i'iieran nuestras m.-jgr.is tanist- tíipeciatmeuie 
se tntroduin en aquella ciutbd y isla la icvucion du U limpieza prescrv^ula du U Concepción fu- 
rísima de nuestra Madre y Kcina, ciMaCaii IocAk»'*^ en los habitadores de aquel pedazo de 
mundu descubierto* (3^ 

(íuIKirdo. en urní nata Wblinjjriticj Je oía obra (que (amblen comiciA y estudió), 
opina i|in; el viaje i In Kspuñola lo rojli^ó Tinso cu HiMl. Kslo parece inducirse de 
otros Hicesos inmediaiús que cl liiHtoriador dv lu Mcrcvd refiere i dicho afio. 

l*cro cl miimo Tiíi,i.e/ dectirii la verdadera lecha eo otra obra suya, tiluUida lié- 
teilar aprovei-riaitiio (3); dr>iuie. al hablar í« «x/enso de ticrta milagrosa y anli.i;ua 
imat-cn de NiícnU;) Si:iV>f a t]ue lutbtu en Satitu DotiiiiiKo. en el Convento de U Merced, 
y se fcstqaba cada uño en el dfa de mi Natividad (8 de Septiembre), aHadc que se cjt- 
cut6 •teste devoto reconocimiento en et de mí) y seiscientos y tiuince»; y, entre olc«s 



(il I.Uiri.lbase Kr. Fraiiciíco ilcfílliera. I''u¿ 
xxivi> riciieiiil Ji: la Orden y eief;idarn el tiiisnio 
aflo de ■<<(>. en el capitulo gecmrjl celebrad» d 
pfini:ipl4it de Jiini». en ( jlatayud. 



fs) UlMiirij f-rnerjj .h la Sítrt«4, lomo n, fo- 
lio 140 vio. y üguiciiies. 

ijt laipreu en ifljS. y q«c d«CTlbi remos 
opoitunomenie. 



XX ■ COMEDIAS DE TIRSO DE MOLINA 

demostraciones de regocijo, «no fue menos célebre la de una justa literaria que auto- 
rizó la solemnidad con el crédito de los infjenios de aquel nuevo orbe». Tirso concu- 
rrió á este certamen, y los versos que compuso para él tait;unos que obtuvieron pre- 
mio) copia á continuación en dicha obra. Son dos canciones, ircs glosas, dos roman- 
ces '«4 lo rústico», donde se observa el mismo estilo que el que emplean los aldeanos 
de sus comedias, y una canción real en cinco estancias de á quince versos. Lista «lle- 
vóse el premio con todos los votos» (i). 

Si, pues, en 8 de Septiembre de HiiS se hallaba ya Tihso en Santo Domin{;o, 
no cabe duda que en este año, y no después, habrá hecho el viaje. Kl tiempo que en 
ella residió es lo que no nos consta. La importancia de los asuntos que allí le condu- 
jeron, que en modo alguno puede suponerse despachase con brevedad, y el no liallar 
noticias suyas en los dos años siguientes, nos llevan á presumir que en la íispañola 
transcurrieron ambos agradablemente para nuestro poeta. 

Sin embargo, un pasaje de su Historia general de la Merced pudiera hacernos 
presumir que no dos, sino tres años, permaneció en la isla, si bien las fechas no con- 
cuerdan exactamente con otros datos auténticos, líe lodas suertes, copiaremos el lugar 
aludido de su Historia (folios 461 vuelto y siguicnteh): 

• Destrozó el año 1617, á los principios de úl, cuando los vientus nuriua lun por aquel clima 
■ intolerables, la mayor parte de aquella grande y fértil isla y lo mejor de 5u ineirópoli. un terre- 
moto horrible, que dio en lierra con lo mis fuerte y vistoso de sus fábricas; durando esta desdi- 
cha más de cuarenta días con mortales temblores de la licira á ire^i y cuat ro veces en cada uno. 
Viéronsc en manos de su perdición todos los isleños y en especial los de la ciudad que es corte 
suya.» 

Sigue largamente describiendo los efectos de esta desgracia, como quien había sido 
testigo de ella, y recordando los prodigios que la Virgen de la Merced de Santo Do- 
mingo obró en tales días, añade: 

«Después el siguiente año, diligenciando el P. Presentado Kr. Juan Gómez, Vicario gral. de 
aquellas islas y los compañeros que llei-ó consi(;o, todo el cabildo, Jusiicia v Uefjidorvs en forma 
de ciudad y ayuntamiento, la Chancillerla, con su presidente (éralo entonces D. Diepo (ióinez 
de Sandoval) y sus oidores representando la Real Audiencia, votaron á nuestra imagen soberana 
por única patrona y sucedió esta acción debida el día de su Natividad deseada.» 

Al regreso obtuvo recompensa de sus trabajos, siendo nombrados Kr. Juan Gómez, 
Vicario General de la isla y su provincia, y Fkay Gabriel Tki.i.í:/., Definidor general 
de la misma. Con tal carácter se halló en el mes de Junio de lOiS en el Capíiulo ó 
junta de la Orden celebrado en Guadalajara. para la elección de Maestro General, vo- 
tando en favor del P. Fr. Ambrosio Machfn, que fue el .t.'cxvin General de la 
Merced (a). 



([) Deleitar aprovechando. Madrid, 1635, fo- (2| Tiuij: /lisloria f;cne';il de la Merced. To- 

lios i8j y 1B7 vio. mo 11, fol. 2H1. 



Cü.MKDlAS DE TIUSO DE MOLINA XXI 

Si la repetida noticia Jel PaJre San Cecilio es exacta en cuanto d lo demás, en- 
tonces sería cuando Tirso estuviese en Sevilla, si ya no es que pasase lambicn por ella 
en i6i5, al embarcarse para América. Un una ó en otra fecha debió de trabar amis- 
tad con el lamoso sevillano Dr, Juan de Salinas, Capellán del Hospital llamado de las 
Bubas, y poeta satírico y jocoso al modo de nuestro Mercenario. Era mayor que él, 
como nacido en 24 de Diciembre de iSSg, y hombre de excelente contextura, pues 
alcanzó gran longevidad, muriendo, de más de ochenta anos, el 5 de Enero de iG^3. 

Entre sus versos hay una composición suya, «\ cierto papel y Decima que le envió 
el Padre Tmso db Molina, lucido ingenio de la Orden de Nuestra Señora de las Mer- 
cedes», que dice: 

Apenas de tu papel 
gusté lo dulce del verso, 
cuando lo Tirso en lo terso 
ful reconociendo en él, 
("on la antífnna «¡oh Manuel!» 
y ios «¡ohl» de los tercetos, 
senii en júbilos secretos 
dilatado el corazón, 
en la ak^re especi.ición 
Jel pnrto de tus concetos (i). 

No fué. por tanto, en iGaS, sino en época muy anterior, cuando Tirso pudo idear , 
el asunto de su fíitrlador da Sevilla, si, como se asegura generalmente, e.\¡stía enton- 
ces tradición histórica sobre tan célebre personaje. 



IV 

Tirso e;i l'oledi). -Venida d Madrid y larga permanencia en la Coiíe. -Tirso y 

l.ope de l'egd (iGití-iOai). 

En Guadalajara no permanecería el P. Tkllez más que el tiempo necesario para 
el Capítulo. En breve le hallamos en su tranquila y alegre residencia de Toledo. 
Consta por el Libro de la Hermandad de defensores de la Purísima Concepción, 
existente en la Biblioteca Nacional, que Tirso se hallaba en la imperial ciudad por el 
mes de Septiembre de 1618, pues con tal fecha se inscribió por tal defensor y «le 
firmó el convento de Santa Catalina de la Orden de Nuestra Seíiora de la Merced de 
Toledo», firmando á continuación Fu. Gahbiel Tiíllez (2). 

Por estos días debió de componer su comedia Doña Healri^ de Silva, en que re- 
cuerda el movimiento de simpatía que en España produjo la declaración pontificia de 



(1) Pneslas del Dr. Juan da Salinas y Castro. (2) Seriiano: Niieiiox datos, páj;. 71. Firman 

íej-ii/aíBiblirtlilosandaluces), iS6í», a vols,. 11." también otros Mercenarios del convenio de To- 
— Véase tomo 1, pJ^. 28 1. ledo. 



XXlt COMEDIAS DE TIKSO DE MOLINA 

la probabilidad dul lüluro Jo^m,idc la (iiniaculada, y proliibición de escribir en contra 
de él; v como loda clase de ¡nstilutos y coleclivjdades, cabildos, municipios, escuelas 
é indivijiios, se apresuraron á declararse dcfi^nsores de aquella opinión, 
i lin Toledo se liabrán rcprcsjnudo cnioucrs alj;unos de sus autos sacramentales. 

El titulado /.os licrmams parecidos, dice en su encabezado: <ill.epresenlólc Tomás 
Fernández en la iglesia catedral de Toledo, entre los dos coros.» Y el que rotuló; S'o 
le arriendo la ganancia, dice: «representólo Pinedo, en Madrid, delante del líey ['e- 
lipc II I»; pero antes quizá se hubiese dado en aquella ciudad, que tambicn fué cuna de 
su otra obra, que bautizó con el nombre de Cigarrales de Toledo. 

Y antes de pasar adelante, deberé desliacer el error en que incurrí en mi anterior 
estudio de 1"ibso relativo á iiabcr sido nombrado por los años de iIhíj Comendador del 
convenio de Trujillo. Alírmnlo así. aunque sin cimr el año. el cxircmeño D. Fer- 
nando de Vera y Mendoza, en su Panegírico p'ir la poexin, que se empezó á imprimir 
en Madrid y terminó en Moniilla en iÚ2-j {i) dicicndor 

oKl M. Fr. Ortensio Kelix Paravicino, Provincial de la S.'"''' Trinidad y Predicador 
del Rey N. S. hace versos de inf;enio, elocuencia y profundidad; y de facilidad é inj;e- 
niocl Presentado Fk. (íabiuf.e, Tki.lkz, Comendador de la Merced en la ciudad de 
Trujillo.n (Fot. 54.) Pero como en la introducción Je este libro se dice que quedó d 
medio imprimir «habrá seis ailos'i, y por otras deducciones que estableció el erudito 
líarrera, concluí, de acuerdo con este, en que Vera escribía este pasaje en i'lig, poco 
más ó menos. Como liemos de ver más adelante, el nombramiento no lo obtuvo T¿- 
LLEz hasta ifiaO; era, por tanto, reciente, cuando recoció la noticia D. Fernando de 
Vera (2). 
-^ En ifiao residía Tirso en Madrid, según aparece por la dedicatoria que Lope de 
Vega le hizo de su comedia Lo Jin^idu rerdadern. impresa en la l'arte xvi de la 
colección del fénix de los in¡^eniox y suena aprobada por el Maestro Vicente Kspinel, 
en 24 de Septiembre de aquel año, aunque se imprimió dos ilcspués. ICs tambicn 
curiosa esta dedicatoria, porque vemos por ella que Tikso había ya obtenido !a digni- 
dad de Presentado en su Orden: 

«Al PrusL'ntadü Kn. Gabriel Tkli.kz, r<.'lij}iüsu Je Nuestra Scñura de la Merced, Kedoncuin de 
caiiiivos.--AI;;unaa historias divinas lit vtsui de Vucsira Paiemid.id en csic i;énero du pocsia, 
por las cuales vine en conocí míen 10 de su lenilisimo inüenio, pues á cualquiera cosa que le 
aplica le halla dispuesto; y con la alitión que de esia correspondencia nace (aunque á los cnvi- 



(i) l'or Manuel du l'ayva, en M." rriiiUI'). recién o va.: 11,1 da la ciudad por las 1 ro- 
ía) En El misni'i error incurrió 'Jalbnlo. que p.is Jf N.ipnloñn, ak:ib,id:i de iLir la b:italln Je 
lambiéii conoció eslc curiosip dato y ste.\pre,'..il>,i Talawra, rn ravlr'> lU l^s escritos del I', '\'i\.\.i./.. 
así en una de sus papeleías iiiédiías: AkiMup.iríé al Licenciad'! II. José Salusuano de 
•DeconsiHuienie. ya el año ,lf iiiai se decía de Oiceres, que it»a allá dt-f.orreguior. ir.is Inrmo. 
moldequc I"-. <i.iUKiKL'r>' -leí: escribía ver.snscoii que n'iqiiccía lardarla \ara,— lin \aiin - ¡Harn 
facilidad é ingtnio, que era PrcscniaJo y Comtn- constancia de erudiln que durante ireinia y un 
dador de la Merced en Trujillo, at'ios ó in.is, persiguió noticias acerca del lamoso 
«Con estas noticias, pasé yo el año de i «oN d Mercenario! 



COMKDIA.S ht: TII'SO DE MOLINA \XI[I 

(liosos patcztia tmpijsiblc sinipalial qucdü i;u¡JaJiis.) ilc MlríJorli; alHtiiia, y pnr venliiia. t'ii re- 
conocí micn lo de lo que á todiis nos enseña.,, la dov á la osi.nnpa 1.011 el nomlire do V. í';Éieriii- 
dad, y con muehas raziincs para que sea suya, á pesar Je los que enviitian su'i oliras, que lan- 
íos bien inlendnnadiis calilk'an.» 

Tirso correspondió á csic elofí¡o con otro estampado en su comeJia Jf /.a Villana 
de Vallecas, escrita en üstc año de Miao. diciendo por boca de 

I). I'nikf. ^1,1110 li,iy en .M,idrid di; cftiiiediasi' 
1). GíBititt. 1.a curte li.ibia albornudo 

Cürt AV ÁRfnnhríj. l'Mitdu. 

de la limfict Ci:nci:i>ci"ii: 

y fuera la devoci''iii 

del noiDhi^e. aliruianí^ puedo 

qiie en este ^Ollero lleca 

á ser la prima. 
t). i'Knno. ^V de quién;" 

n. G^SRihi . De l.orK. que no esián bien 

l.itu> musas sin lal iv^ii 1 1 1. 

La amistad entre esios dos jirandcs ini;enios debió de liaber comentado en Toledo, *• 
donde Lope pasó alj^unas temporadas, con disiinios niutívos, no siempre conlesables, 
aunque no deshonrosos, desde i(to4 á iCn 1. 

TiKso reconoció siempre la majestad del yenio de Lope, conlesándose discípulo t 
suyo modesto y reconocido. Y Ío era. en cfecio. (^ui/á ninf^uno adivinó mejor la im- 
portancia de la revolución que en el drama íiabía liecho ei Maesiro, y de sefíiir,-) que 
nadie sifjuió sus hucll.as con más decisión, entusiasmo y te en el acierto, así como nin- 
fíiino ,se colocó más cerca del modelo ni en el número ni en la calidad de las obras. 

¡Que alejaría, que satisfacción nu se descubre en nuestro fraile al ver que, í^racias 
á Lope, ya el in^jenio no tiene trabas molestas e inútiles! Kn adelante el escritor có- 
mico podrá dar rienda suelta á su aj;udeza y á su talento, y todo tendrá cabida en 
aquel inmenso campo de la dramática española. Rui;irán las pasiones más violentas al 
chocar entre si; el espíritu caballeresco de raza, cuando no pueda manitcstarse de 
hecho, porque una sotana lijía los miembros del poeta, rcvclárase en maravillosas 
obras de! entendimiento; las tranquilas y dulces emociones ante la contemplación de 
la naturaleza vcstiránsc con las galas de la poesía más inspirada y meliflua; el amor 
se desbordará en requiebros y diálogos animados, salpicados de ironía, aticismo, ter- 
nura y malicias que suspendan y embelesen al que los escuche; el chiste brotará á to- 
rrentes de los labios nunca cerrados de los lacayos y doncellas de servicio; la sátira 
correrá fina y sabrosa en los mil cuentos, descripciones, dichos agudos e inocentadas 
de los villanos y pastores y hasta el idioma se enriquecerá, creando palabras y for- 
mando giros nuevos que el ansia de originalidad y la íuerza expansiva de imaginacio- 
nes fortísimas arrojarán de si como chispas un incendio. 



(I) La Villana de Vitllecas; acto i, esc. vi. 



XXIV 



COMCniAS DF TIRSO DE MOLINA 



Con esta libertad bicnliccliora, y en posesión de los nuevos mundos de la fantasía 
descubiertos, el ingenio español, pródigo en sus conquistas, dará á la escena miles y 
miles de dramas que siglos adelante serán el orgullo de sus hijos y el asombro y envi- 
dia de los extraños. 

Y todo esto era debido al hombre que, con acierto semidivino, había sabido elegir el 
instrumento, el medio y el tema para Su grande obra en fuentes puramente naciona- 
les. iQoé de extraño tiene, pues, que Tinso, cuando reflexiona sobre lo que Lope había 
hecho, exclame de este modo? 

«Y tiabicndo él pu»io la comedia en la perfeci:ión y sutileza que atiura licnu basta para lia- 
cer escuela de por si y para los que nos predamns de sus discípulos nos tengamos por dichosos 
de tal maestro y defendamos constanu'meiue su doctrina contra quien con pasión la impug- 
nare (i). 

¿Ni cómo admirarnos de que, por el mismo tiempo, congregue á todo el pueblo 
de Madrid para oír aquel panegírico del gran poeta que corre por todas las escenas y 
constituye el asunto mismo de La fingida Arcadia-' 



LucsrciA. No se pudo decir más; 

hasia aquí la pluma llega. 

Anhela. Pluma de Lope de V*eg.i, 
la fama se deja atrás. 

Lltfect*. ¡Prodifiioso liombre! iNo sé 
qué diera por conocellc! 
A Rxpaña fuera por veile, 
.si A verá Salomún fué. 
la celebrada etiopisa. 

Anoelí. Compara con proporción; 
que no e^ Lope Salomón. 

LvcHECii. Lo que .>^u fama me avisa, 
lo que en sus cscriio.s leo, 
lo que enriquece su tierra, 
lo que su espfriiu cncicrr.i 
} io que velle deseo, 
mi comparación excusa; 
y á él le da más alabanza 
lo que por su ingenio alc3n;!a 
que á esotro su ciencia infusn. 
'I'an aficion^ida estoy 
d la nación española, 
que porque lú lo eres, S"la, 
contigo gustosa estoy 
lo más del día. 

Angela. .Madrid 

es mi pairia. corte digna 
de Rspaña, madre benigna 
del mundo 

Ll'crf.cia. Di patria ilustre también 
de i.ope, y dirásio todo. 

AniiF.i.t. Si i tu gusto me acomodo 
no es ese su menor bien. 

LijcRici i. Yo, después acá, que estoy 



en el español idioma 
ejercitada, si á l'voma 
á 'i'ulio por padre doy ' 

de la htina elocuencia, 

V al Boccaccio en la inscan.!. 
á Lope en la castellma 

no le hallo competencia. 
Más de un desapasionado 
me lia dicho, de tu nación, 
que en la prosa á Cicerón 
estilo y gracia ha iinitadu. 
y i Ovidio en la suavidad 

V lisura de sus versos, 
sonoros, limpios y tersos, 
confirmando Cita vi-idad 

con lo que en sus libro.s hallo. 

Anníi.a. Si él ese favor oyera 

¡qué bien íe corrcípriiuiiei":i! 
¡qué bien supiera cstini.'illn! 

Li'CKECu, MgridecKÍ' 

An'.ei.i. Auiiqiii: li.iy ^ilgiino 

que .ip.isjonado lo ineg.i, 
e.í tan lértil esta rena 
que paga ciento por uno. 
I'ero équé piensas haccc 
con tantos libras aquiP 

LiciirciA. lodos ::ün suyos y asi. 
ya que no le puedo ver, 
mientras ^asto bien los ralos 
que recreo en su lección, 
si los libros suyos son, 
veré á Lope en .sus retratos (2). 

Angela. 'I'odas estas son comedias. 



(i> I^.stn escribía Tirso por lósanos de ifiio y 
estampó en el primero de sus Cigarrales, al Gnal. 



(*) Siguen enumerando largamente las obras 
no dramáticas de Lope. 



CO.MKilIAS DE TIHSO DK MOE.INA 



XXV 



LücnEcn. íítfiHi.tsu/p/i'iin p.irli: 

ha iiiip[osi>. 
AndELi. No )!;iv que csp.uUíint: 

que .lun cms no son \as iiicdiní 

que lietii: cscí ilas. 
I,r CBECH. I'ues ¿cuánus 

ha conipuescí? 
Air.Ei.\. Novecienlas. 

L I cuten. Si los a íl cu no le aumentas. 



(Junde íiny viiij pai.i lainasí" 
,\níjELi. R^l-i t-s \ci'il:»il i'onrjiida 

en r!s|iaria. 
l.LCRECii, V(i le dkr.i 

por cada una. .si pudii-ra. 

Anfiela. un año de vida. 
AsiíEi.i. A ti'iiei:Ícnlof I1ej;ara. 

siendo 'ilro Matnsalén. 
Lucfieí:h. íin él si; lograran bien. 



Con la parvedad que le permilieson sus deberes asistiría tambicn Tihso por este ^ 
tiempo ii una sociedad literaria particular, pero que se ornaba con el ambicioso título- 
de Academia poética de Madrid. Reuníala en su casa por lósanos 1617 a 16-22 el Doc- 
tor Sebastián Francisco de Mcdrano, clérijío que había residido largo tiempo en Ita- 
lia, de donde trajo el gusto por esta clase de sociedades; que se declaró presidente de 
su Academia y era muy frecuentada por los escritores de entonces. Que Tirso asistió d 
ella algunas veces lo dice el propio Medrano en los preliminares de un libro de poe- 
sía que publicó algo después (1). 

• 

V 

Publicación de /os Cigarrales de Toledo.— ICxamcn de esta obra (1621). 

Deseaba "Pimso dar á la imprenta cierto ensayo literario distinto de las comedias; 
y, aunque no sin algún trabajo, pudo lograrlo en 1G21 ó i(yii, en que salió á luz la pri- ''— 
mera parle de sus Cifíarrales de Toledo [2). 



(1) F.ii'Ori's de /íi.t -Uh.s.h hechos, <f lí. .SVÍ'.is- 
íj.ín í'Viirttistvi rfi' ^fe.lr.iHii Mihíii. Juan lUuiihlj 
M.iljlesl.j, i'Í2¡. H." Kn el prólogo .le cst.i obra 
enumera los con cúrrenles d su Academia, que 
eran casi lodos lus principales poclas de Ma- 
drid. 

(2; Madrid, [G21.N0 he visto esta primera y 
rarisjiiia cdícii'íji ni oi citar ningiin ejemplar de 
tila. Ivl de S.ilví (Cdtil'inn I, niini, [441), tam- 
poco lo era (según dirO iuego;, y además carecía 
de preliminares, l.a primera nienciún que hallo 
de unos CinarralfsJc ¡l'i-ji es en el !'. I larda, co- 
mo se ha visto, y será cierto, atendiendo á la le- 
cha Jel privilegia y aprnbaciones de la que ^igue: 

L.1 SEi;i NiJi EiJicióM lleva esta p.iriada: Cii;atra- 
les I líü T'Hed-i. \ l'rimer.i parle. | Cmiipi-estns por 
el .\f¡>estr<i I Tirso de Molina natural de Ma- 
drid. I Vtinam. | .1 D'in Sren, de Qviñunesy .Icu- 
ña j Caiialíero del Itabitr, de Sanliaf:o, Rei;idor 
ptrpelu",y MJrrej | mayor de ta ciudad de Leiin, 
Señor de Ins Conceii>.t \y Villas de Sena. y //i- 
bias. i En M.idrid \ Por Luis Sanche;, impresor 
del Rty .Vuesfro .Señor, | .Mío de /Caj.— 4." 7 |i. 
preJs. y Sfij págs. 

El íftiaam de la portada es la letra de uiia divi- 
sa: está dentro una corona de I.Turcl que sostienen 
las figuras del Ingenio y el h'afiir. 



l.a hoja siguiente á la portada contiene la 
7jss.?. á 4 mrs, pliego, de 73 que tiene, Techada 
en Madrid, Ti Mar?" iñ24. A la vuelta eoniienüa 
el priviltuio pordie/ años que se copia integro. A 
nombre de O. 'lafcí í.'í Tirs 1 de f^^^/i«lI; Madrid, 
W Noviembre ii'121. — l'rratas: Madrid 22 febrero 
[1I24. 1:1 I.ic. Murcia de la [.lana. — Aprobacioii: 
«l'or comKión del .seíior Vicario de .Madrid y su 
tierra vi un libro inüiulado Cifiarrale^c de Tole' 
do, compuesto por el Maestro don (iabriel Tirso 
de Molina, en prosa, y diverso género de versos, 
en el que no hay cosa contra la fe y buenas cos- 
tumbres, sino muclias dignas del delicado iufte- 
nio de su autor, dispuesl.ls ciin elegante y corte- 
sano estilo, y con iiiuesira de la erudición que 
en todas ciencias tiene el que las trata aquí; y de 
que se mande salgan á lu2 para alentar los inge- 
nios á sutiles discursos y gastar algunos ratos de 
los que ocupa la ociosidad enemiga de toda vir- 
tud, l£n S. Martin de Madrid, á H de Octubre de 
ii'n I .--Fr. Miguel Sánchez.» 

Aprobación: «Por mandado de V. A. lie visto 
este libro, donde no hiiy cosa contraria á la fe y 
buenas costumbres. V.\ ingenio y estudio del au- 
tor es grande, como se descubre en la materia 
entretenida desins discursos, dondi' hallarán los 
aCiclonados aparato notable de invención fabu- 



XXVI 



COMEDIAS DK. TIKSO DE MOLINA 



Ji Es una obra miscelánea, que contiene novelas, poesías líricas, comedias, cuentos, 
relaciones de licstas, poemas cortos y romances descriptivos. Las comedias inierca- 



losa y .irtiÜL-in muy dieslr'i en las coiiieJia'; so- 
léelas quL' enircmeití. I'iicde V. A, dar licencia .1 
su impresión. En jMadiid a 27 de Ooliibre de 
162 1 .--[.'Olí Juan de Jaureiíui » 
Décimis «de l.npe de Ve^a Carpií. 
Con menos liffícil paío 
y rtmcjios horiiunics 
híiy lii'iic cl 'l'ajo cu sus monics 
Jjis ilctdades licl l'arnisti. 
]>a Jira Je i;3rt:jlaso 
junlu á su crislil íucicnit' 
IihiUi' líe un laurel pciiLlieiile 
1^1 liso, V csía lelra escrjíji: 
«Fínix pn N rcsuciu 
Hj.ijiía y cor<jna lu írcnte.* 
l>i!;ni> [uc lie su ilecuní 
el iliKeniu cclcsiiil 
qüc iranís crní plcíiro i^ual 
lan f.raic, .luke y sonurii. 
^ a C'in sos .irenas itc orn • 

cuiiipilfn lirius > llores, 
pflra .L^urrn.iMas mavkres, 
á quicii con niilai^ros lalrs 
lit-i áüpíTus c^i^^arrales 
i:nnt¡i:rie i'n selvas ,le aiimn, •■ 
lltciina «l)e di>n Alonso de Caslill'i Sl.Ioi /ari',: 
Si TítleJo se hcrjiío^LM 
por lener sus l'-ijiarriles, 
con los sobrenaturales, 
I msn, iM.iíln,! se recrea. 
.V^radcLe j vuestra iJca 
i{uc fe ile%e en sucesión 
parioi de recrcjdiVn, 
c^r.tncias de amenidad, 
preceptos de urbanidad 
y ese iiplos de eru-lición.» 
Décima «De Joña .María de San Ambrosio v 
l'iña. nionja en la .Magdalena de .Madrid; 
l.a fama, eterna alabanza, 
ya no espera, no porfía 
SI i'l libro en quien la tenia 
ya es gloria; no eí ya cspcran/a. 
S..I0 vuestro ingenio alcania 
con el arte y U experiencia 
ciencia y ser de la cicicia, 
déllico alíenlo de infusa, 
lauro cierno vuestra musa, 
íuz, líabriei. Je intcl licencia. >* 
DeJicatiiri.i. (No;J¡ee Je particular uiéís de cjne 
le 'lírtire su libro, «t.tnlo por pagar deudas de su 
padre, quanto por el inicré.s que se le sigue de su 
patrocinio. í) 
l'riiloKo. «Al bien intencionado.» 
Texto: l.a pág. SCj, última del tomo, no lleva pa- 
ginación y srilo esiJ tiiipresa su milad. 

3.' Enteló-'. Uecieniementc adquiri yo un ejem- 
plar de una nueva y desconocida edición de este 
libro- Lleva la sij;uien!e portada: 

CíU-lrrales | de Toled'i. j Primera parte. \ C"m- 
pfcslus par el Maestro \ Tirso de Molina natural 



lie m^ídrid. I I h'in Si'pi-o ile '^>\-iÍi'incs y Acríia \ 
Caiiallern del habito de Sanliano, lt¡-¡;i.lor perpe- 
tuo, y A Ife- I re-j mayor de la ciud.id dd Lean. Se- 
ñor de Ikü 'Jnnu'i'-s, j y l'i/í.ii de Seiin.y llibxjs. \ 
Vtinam\<lnn privilefíin. ¡ /;« ^íadrid p t la 
i-iuda de lAiis Sanche^ 1 Inipressor^t del Heyno. | 
Año ,lr M.CDXXX. \ (sk) A costi di Mimso l'c- 
reí. librero de SU Mut;esl,id. 

4.". 4 li, prels, y 1 12 fols. El lllinain de la pt r- 
tada no lleva alcgiria alguna, sino una «ría hecha 
con adornos lipogriificos. 

Eíii cl recio de la lioja siguiente estd la lítJir.i- 
ífji ij á ü. Suero de guiñones yá la vuelia la 'l'assa 
(4 iiir.s. pliego: 5^ pliegos^iiG mrs.) Madrid, li 
de Marino de il>24: la Sum^del Prii'ilei;iii{i\oSa- 
legro) Madrid. S du Noviembre de it')2 i : y la l-'e 
de erralj.i. diciendo que 110 las Itay, A 2:1 de Fe- 
brero de rri24. La hoja siguiente lleva las .|i ru- 
biui'nie^ de Kr, Miguel Sinclie;' y D'ni -liom de 
/íiiiríSiií i'-'ícj y las dos /íecím^is Je l.upedeVega 
V .-i la vuelta las dc ('.astillo Solórí.iiio v U.' Ma- 
ría de San Ambrosio. I,A lioja cuarta ja ocupa 
tod.i el prólogo .1/ íicji intenii'-niido. 

I sia edición de i IÍ;io es la que Salv.l creyó ser 
1,1 primera, al 'ibservar que er.i conipU'tamenle 
dislinla de la anterior y la srguie.tle, si bien su 
'"iempLir carcci.i dc preliminari^s. henmiíslrasc 
porque le asigna el misino nilinero do lolins, 2 i 2, 
que contiene la presente. El tipo de k-tra eí mu- 
cho más peque ñi>, así es que en \ei- de Lu V.-} p;i 
ginas sólo viene á tener 424 .tuiítciadas en 2 1 2 
folios. Los preliminares están también alterados 
y el l'rii-ile/íin abreviado. 

4.' FbiiaóH. ''¡nárrales \ de T'dedn. | l'iimprent-i 
ptir cl Af [icj/i*o I ¡hso de .wo/iii.i, njliiral de Ma- 
drid. 1 .1 Don .S'i'fi-o Je 'Ji'h'fines y .Ifi'ii.i, | '.'.iii.j- 
tlcro del habito de Sa»li.if;'i, Hc(;id''r )vrpelU'-y 
Al/ere^ I m¡ivlir dc 1.1 Ciudad ¡fe l.etm. Se-'i-'r de 
los 'Joncc/os \y villas de Sena, t' //ifti.t.t. | I li'i 1 Ks 
cudn del impresor.)!';.'' I '•" llarcil->iij.\ l'nr 
lieronim'' Marfítiril, I A i:osti ./c liisepe lieii'iiijrt, 
mercader dc libr.-s. 

4.°, V. en b. Aprob. de Kr. Tom.-ls Itoca, en el 
convento de Santa Catalina á 3 de Septiembre de 
1 1330 (Dice que los <: i^arrciles se habían impreso 
■seis años ha en .Madrid* y le llama al autor «l>nn 
Gabriel TiriO de iV.olina»].— .\probacioncs de 
Kr. Miguel S.lnchez y Jaiiregui.— Décimas de 
Lope. Castillo V I1." .\larla de San .\mbrosio. — l>e- 
dicatoria. -Prólogo y teili, que acaba al vuelto del 
folio 2 1 5 con la palabra l-'in, y tres grabidiios re- 
presentando una mosca, un ratón y una gallina 
cubriendo los huevos. La letra es también de 
máí cuerpo que la de la edición de tój» ex- 
cepto en los versos y comedias, que es mis pe- 
queña. (S h. prels. con laponaday aiS foliadas.) 



COURUIAS DE TIRSO DK MOLINA 



XXVII> 



)aá»s son A7 tmrtfon^oio en p^ilacio. Cora/) A.(íi rfí «»■ /oí ttJitJffug y í/ celom pru- 
dente. Incluyó también en cll» su celebrada novciiu /.os /rtu mai-idos biai<iifini, un- 
ías veces reimpresa lutj^o. 

Hay aJcmás en raie libro párrafos y espocics que encierran alf(ún inicrís biográ- ' 
fico. En et prólofto «Al bien inlcncionadoi, y suponiendo que habla el iiiÍmiio libro, 
dice: 

*Oi:Áo ineset ha f u« Ctío)' r» ht maMtilIat dt una imprnila. d»ndo, comu niAa lUtlo i criar, 
me eniciiaion los mnluí te).)ibi<M que en mi de&cuhricrn; m«n(iiui de un i^noianlc comptaítor. 
qm- lil I et aAxIln paUbtAt, Ul xnahit Ivtrat; J ojali pniaia en eMu y mi %v iiitr aoofiicra, Ittt^n- 
daulr i¡ mi padrr r/ ifiutrtí adríaitlUKio de ii»i cnatiKa, <n<Jii> prttio >it mi imprem/n, j nit de- 
jara iabt'ii) A la malicia, U micad de vudl } laotyu ile ru*ldn,obli}(lod<i)e i l)UM:ai'itic iiucvii|lti- 
pilaje. iiuihatfar papel j trampear la cusu. Un padre l«n(|0 y dot ayot » 

Si^uc en este estilo jocoso narrando el libro hus avcnluraü, y al linal ailnde: 
«J'uédnte alirinar que enU yj comenzada On i.' parte üeétl v, en lanío que m> perlfciuim 
dada* ata tmprtnta doce tomtdút^, prime^ra ¡lartr úe miicha'i quequicc-n ver miindi». enfrvJj'ci- 
cfraiAi fiM rn ralorce <iAoi lian diverlkl» melancotlAt y l)on»siB4Ío ocí<wÍdMl«. I'atnhiiin lian de 
seguir ni'tt buenas ñ malas furiunn^ .fixr narfhi, ni Ituiladav A ím Uiscaiiasiit, ni cnHahatla^ 
unas tras nUas. como procesión <lc discipiminics, sino on %u arKumeiilu que lo cuiDprenda 
todo.* 

Uc estos p.írralús»e deduce que Tcnb el I*. T(.txr.T,, en i6ai, compuestas irescicn- ¿ 
fat.com«li:is'irccundidad verdaderamente pnsmosa y sólo comparable i In ■ic Lopel); 
doce rravcla»; cnipcxjdii la secunda parte de tos Cigarrales, y dadas a ¡a imprenta Ino 
d luí, como se supiiüo C'iiuivocadamcnte), doce obras dr^m.tiicas que sc-rían primera 
parte de las suyas. Lü curiosa ctpecie de que tuvo que cjimbiar de imprc.ior, per- 
diendo la mitad Je la ¿osla y el haber tardado lo menos ocho meses en icrniinnr la 
impresión, en combinación con la techa de K de Noviembre de Krji que lleva et pri- 
vilegio, dilicullan el hecho de que el libro pudiese salir Á luz en el rclcrido uño, sino 
en el sijjuientc. * 

Kn el cuerpo de i'l w iniroducc Tirso á st mismo, como ¡te ve por este pasaje: 

•Ti»»', OHiK^tie humilJt p.utor .ir M.uinmam, lialli^ en la llaneza ficnetosa de T[>led'i mr/or 
amolda i]Uf en tu p.ilii,i, un apoderada Je la envidia extranjera: llt^ó cu un pcqiiei'io bniko. 



\) MjIikiu niuii'iti i las iVoiv/m in^ralet <lcl 
cjpltin iiiadrileilo I>. Dl«(t<i ^le Aftrudí y Varoax 
t)iir puHicft doce t<cqiicru> en un volumen «n 
i6iu t^ladrlJ. |Hir Ti<m.íii Junii. S.^jy de ind<:- 
■ dablo caidctct ililiino. Aludía Ureibifn A '>lca 
■•obra del iiiImii» Agtsdu liiulada- Lat mil Jttlet 
amantti /.riicifv y Ctil'ifittU. hiilnria ¡friega, ¡"nr 
■ I galle» Tjcin, MeÍjnJFÍno, traJucUa. mtuira-lii 
y parU enmiméttit (Madrid. Juan déla CUMU, 
'6' 7. K,*), l.a verii¿n Je Agreda noet del origi- 
nal ni del litln. ci>inu hixo Pcllíccr, sino JrJ '/'oi- 
cai»'i, que ei á lo que se refiere Timo. En cuanto 



í é%tt. que nu publica ni la segunda parle orrccl- 
da d« lot Cíg-irralrt ni Ut .Kovtta$, parece dedu- 
eirM dé iu< palalwas que «e ptoponla ücienvol- 
leralguní teiii mural por medio de ejeinptm; 
all^ parccidii .1 I-I que lubla ht^lio en (ñiidnn 
Oanulo de Cí>pcd» y Meneiui en xu l'oema 
trágioi Jet etf^iioí iifraf\i'>. y detpue,> en su 
^ttUaJo í'i»,1ar->. cnjtariando divergís cpiWins 
pof medio de una licci<'>n Minejantc i la quu ii»l 
en los Cigirrales. Nada xe bs conservada de euas 
novelas, 



xxvrri 



COMEDIAS DE TitiSO DT. UOl.tNA 



aunque curioso, hecho lodo un jnrdin que hallara lu^r entre lov lübtcos, y en medio de ¿I una 
pilma ftliUima, M>bre cu>os últimos cogollut eslaba una corona de laurel. Trepaba el piUor 
por ella, vntlilo de un pellico blanco, con unas barras de púipura á Ion pechos, insignia de los 
de su prúftiHiH, y ayudibanic i subir dos alas, escrito en la una ingenia y en la otra Hüuáia; 
VOUndo con ellas un alto, que locaba ;a con la mano en la corona, puesto que la Envidia {i ), 
en su r<irmi acostumbrada de culebra, enroscindoso A los pies procuraba impedirte U glorloM 
ConMCuctón de su irabajo, aunque en vano; porque pisándola, colgaba de ellos esta letra, que 
sirvió umbi¿n para tot jueces: Vtlit, Nolii.» 

Suponiendo Tirso que para celebrar U vucltn á Toledo de cierto cabaltero y el 
l^liz (¿rinino de lo& amores de otros y sus damas, dcicrminaron varios, amigos de todos, 
celebrar un torneo acuático sobre el Tajo y describe extensamente c&ie esparcimiento, 
asi como los sucesos y aventuras que lo prepararon. 

AI verse reunidos, acuerdan pasar los cuarenta d(as de más calor del verano 
NÍn. subir i Toledo, por las varias casas de campo ó cigarrales que ellos y sus amigos 
tenían distribuidas por las orillas del rfo, Y & ña d« gozarlos entretenidamente, con- 
vienen en distribuirse el deber en cada uno de divertir i los demás en cada cigarral 
que le locase en suerte. 

Fueron veinte los que entraron i distribución; y como Tmso no trató mus que de 
lo hecho en los cinco primeros, parece que pensaba emplear cuatro tomos ó p;rtcs en 
describir los juefjos y distracciones propíos de los demás, si no es que abreviase en 
adelante. 

Ks curiosa la enumeración de los cigarrales mds hermosos que había verdadera- 
mente entonces en Toledo, y en los que Tmso supone se celebraron las licstas. 

Comentóse en el Cigarral / por la representación de la comedia /T/ Vergonzoso en 
/u/nciu, ya antigua; pues, como expresa el autor, liabfa sido Rcciebrada con geneml 
aplauso dic/ aóos había, no soto entre los teatros de España, pero en los másci^lebres 
de Italia y de entrambas Indias, con alabanzas de su autor, pues mereció que uno de 
los mayores potentados de Castilla honrase sus musas y ennobleciese esta lácultad con 
hacer 1a persona del Vergon^oK.n Y, lo que es mds curioso, parece que realmente se 
hizo por entonces en Toledo esta representación, pues añade luego que los adhereiites 
con que se exornó tuvieron por autores, «de los tono», á Juan DUs, único en csi.i ma- 
teria; á Alvaro, si no primero tampoco segundo, y al Licenciado Pedro (íonzilez, su 
[guat en loilo, que habiendo algunos aiíos sutilizado la pielodía humani>, después, por 
mcjoralla, tomó el hábito redentor de N. S. de la Merced, y en él es Knís único, si en 
el siglo i\¡i canoro cisne. Los entremeses lucron de 1>. Antonio de Mendoza, cuyos sa- 



lí) E% de notoria imluencia con <)uo Tia- 
«b M queja de lox envldlouii de iu (atento. 
A ella aludid también l.ope de V«^, en la de- 
dicatoria de Lo /i«iti.1a r«rjjáera . como he- 
ñios •riiXo; j TÍLI.X1 no ccsard de iractla i cuen- 
to cu la IfeJictilana de xdi comediax, en lo( 
prólogo» } en moclioi lugareí de ella», liaclfn- 



do4e uclamar en una ocadón l'.IkIoim Gtveltt, 

Pdci Tfn<]«K ahoí* liali 
tnridií á innoiot dlrtrioa, 
qu* hay hoinbrc que hRCiciMo t'<rioi 

y, aunque mát rima le >I4b, 
ct tal lia I ccJid o> dijio) 
4» qiillt rl h*Ha 4 •■ nMlfT» 




COMEDIAS DE TlhSO DE MOLINA 



XXIX 



Ir» y concetos ígualtn á su apacibilidad y nobleza; y los bailn Ue Rcnavcnlc. sazón del 

alma, (kkiic de la naturaleza y, en íin, prodif{io de nuestro T8)0». 

Tirso compuso una /oa para esta representación, que incluye, asi como la comedia. ¿ 
I A continuación, y con pretexto de hacer su defenuí, explana aquella celebre y brio;ia 
rapcriogía del MStema dramitico de Lope, entonces y algo ames rudamente combatido 

por los partidarios de la imituión cliisica. E\ pasaje es tan importante que no debe de 

bltar en una bíot^ralTa de Tinso: 

•Con la apacible suspensión de la rereriila comedia, la propiedad de los rcciunies, las gatus 
rdc lat personas >' la diventdsd de sucefos se les hiao el Ikmpu Un curio que, con habcT»« ftav- 
'ladu cerca de (tes horas, no hallaron »ira falla unu la brevedad dcsu discurso, lisio en Un oytn- 
tes desapasionados y que aúsilan allí mis para recrear d atnu con el poiiico cmretcnimicntu quo 
pirj t:eniurBTle. <,tue \it\ itinR.mos ie ta miel, que dios no ^at>cn labrar y hurlan á las arhllcío- 
sas abc|as,no pudieron dejar de hacer de las suyas; y con murmuradores susurros picau cu tus 
deleitosos panales del ingenio. Quiin dijo que era domastadatnenic larga y quien impropia. Pt~ 
dartiehubo historial que afirmó merecer casillo el poeta que, contra la verdad dclo& anales por- 
tugueses, habla hecho pastor al duque de Coimbia. D. I'edto, siendo avl que muñó en una ba- 
talla que el rey D. Alonso, su sobrino, tedió, sin que le quedase tii)o succior en ofensa de la casa 
de A vero y su Duque, cuyas hijas fúntó tan desenvueltas que, contraías leyes de su honestidad, 
Lbkieron teatro de tu poco recato la inmunidad de su jardin. Como si la licencia de Apolo se es- 
Eirecbase i la recolección histórica y no pudiese labricar sobre cimientos de personas vcrdadetas 

arquitecturas del ingenio fingidas. 
I >Nu fallaran protectores del auienic poeta, que volviendo por su honra concluyesen loe ar> 
' gunieoioi Zoilos, si pueden entendimientos coniumaces, Narcisos de sus mismos pareceres y dis- 
cretos, mis por lai censuras que dan en los trabajos ajenos que por lo que se desvelan en los 
propios, convencerse, "^ 

«Entrt los mochos dcsacterlos, dijo un presumid» natural 4e Toledo, que l« nef;afi la tilia* 
clon de buena gana si no fuera porque entre tantos hijos sabios y bien inierKionados que ilustran 
su lienigno clima no era mucho saliese un abono malicioso, c) que mis me acaba ts paciencia es 
vercuin liccnciosamcnic salió el poeta de Im limites y leyes con que los primeros mveniom de 
la comedia d(«ron ingentoso principio Á este poema; pues, siendo ns{ que íste ha de ser una ac- 
ción, cuto principio, medio y tin ncaej;ca, i to mii largo, en veíniicuairo horas, sin movernos 
de un )u|;ar, nos ha encajado mes y m«c^o, por lo menos, de sucesos amorosos; pues aun en este 
término parece imposible pudiese disponerse una tlama ilustro y discreta á querer tan ciegamente 
á un pastor, hacerle su secretario, declararle por enigmas su voluntad y, últimamenic, atriesitar 
su fama i la arrojada determinación de un hombre tan humilde que, en la opinión de entram- 
bos, el mayor blasón de su linaje eran unas abarcas, su solar una cat>aña y sus vasallos nn po-- 
bre halo de cabras y bueyes. Dejo de impugnar la ignorancia de O.* Serafina, pintada, en lo de- 
más, un avisada que, enamorándose de su mismo retrato, sin más cert;dumtMe de su original, 
que lo que O. Antonio la dijo, se dispusiese á una bajeza indigna, aun de la mis plebeya hermo- 
bnra. cumo ru¿ admitir á escuras á quien pudiera con la luz de una vela dejar castigado y co- 
rrido. Fuera de que no sé yo por qu¿ ha de tener nombre de comedia la que introduce sos perso- 
nas entre duques y condes, siendo así que lasque mis grandes se permiten en semejantes acciones 
no pasan de ciudadanos patricios y damas de mediana condición. 



XXX 



rOMEDIAS DC rmSÚ bK HOUNA 



«It» i proseguir t\ maticiuso ■rguyonte. cuando, aiajinilak D. Alejo (que por ser la licsia i 

ni coiilcmpladóD. le pa/eci^^ locarle el defenilerU) le respondió. I'oca laziin luib^i» tenido I. a 

CDHicdia píeseme ha ^ua^llado lai leyes de lo que ahota U U»; y i\ mi parei:ct, con formando me 
con el itc loa que tin puMÓn :tivnien, el luttar qu; iticrccen \t% que aho>a &c rcprctciilan en nues- 
tra EspAAa, k'omiMradas con la& antiguas, k» hacen conocidas venlatas, aunque vayan contra el 
InMílutu piimero de lu» inventores t'orque íi aquéllos esublcdcton que una cutnvJia no reprc- 
uníase sino la acción que moralmcntc puede luccder en veiniKuatro hora^, ^cuá'itu mayor in- 
eoDveniontc seta que en tan breve tiempo un galán discreto se enamore da una dama cuerda, te 
iglidie. rtftale y Testeje y que. un patar ^iquíe^a un dfa, la obligue y disponga de suene sus ainu- 
lUS qac> comioxando i pretender por la maAana, se case con ella i la noche^ ^Qut lu^ar tiene 
para fundar celo^, encarecer de^eipcruc iones, consolarse con cspeíamas y pintar los demis afee- 
lot y accidentes sin tus cuales el amoioso es de ninguna oUma? jNi cOmo se podrá preciar un 
■mame rfe firme si no pasan algunos días, m«scs y aun aAos en que haga prucl» de su cons- 
UlK-ia^ 

«Estos inconvenientes mayores son «n el juicio da cualquier mediano entendtntienio que el 
que se sigue de que los oyenies,xin levantante de un lugar, vean y oigan cusas sucedidas en ina- 
cbos diu; poe> an«l como el que lev una titsiona en breves planas, sin pasar muchas huras se 
f|l(oTinadcca%os sucedidos en largos tiempos y distintos lu(!arei. la comedia, que es una imaxen 
freprcMimaclón «u argumeniu es fueras que, cuando l«ionu de lut ku :esos de dui amantes, 
retrate al vivo lo que le» pudo acaecer: y, no siendo esto vorosioill en uu día, lieni.- obligsciún de 
(Ingtr pasar lus i«ci'>arÍos parn que U tal acción sea perlela: que no en vano se tlimú la povs'a 
piniutH viva, pues imilamlo á U tnucna, isXi, en el hrese espacio de vara y media de tienio, 
pinta te|o. y distancias que persuaden i la visi» A lo que signilknn: y no es just» que se nie> 
liue lo licencia, que conceden al pincel, á la pluma, sk-ndo ftia lanío niJs signilicativa que 
CSUlTlI 

»V ai nicafgtlhi que i los primeros inventores debemos los que profesamos sus fitcull^ides 
guardar sus preceptos, pena de ser tenido^ |k>i ombictoMn y pout aKradeciikrs i la Iuk que no» 
dicruii [taia pimoguir sus li utilidades. uire^pon<lu que, aunque á lus tales se les debe la venera- 
ción de hal»cr salido cun ladincullnl que tienen todas las cosas en sus principios: con lodo eso, 
«acierto que uun añadiendo perfec\:ioncsá su invención (cosa queptiesjoqucfdcil, necesaria) es 
fticrxaque quedándose la vubstanciacn pií-, se muden luS accMcnte». meinrándolos con la expe- 
fklK'U. iflueiio >ci(a que, porque el primer mAsiCo sacó de U Consunanciii de los martillos en la 
yunque la difciencta de los agudos y graves y la armonía música, hubieren los que agora la pro' 
fesan deandar carga J<js«le lus instrumentos de Vulcano: y mercctesen castigo, en re^de alitl>un/a, 
los que á la harpj lo crun añadiendo cuerdas y, vituperando lo supvrÉluo y iniUil de la anligilediid 
li deiaron en la perfección que agora vemosl 

>KvladirerencÍAhayde la naturaleza al arte: que lo que aqucitu desde su cre*cion constituyó 
nOKcputxIe varinr: y asi siempre el peral producirá peras y la etscma su grosero fruto; y con lodo 
eso, tu diversidad del Icrruño y la diferente iuHucncia del cielo y i:limi á que están sujeto», las 
saca muchas veces de su misma especie y casi constituye en otras diversas 

■ I'ues en lo atllltcial, cuyo ser consiste sñto en la mudable imposición de los hombres, puede ' 
el uso muibr on Un trajes y «Acios hasta la sustancín y en lo natural se piadn,.cn p"r medio de 
lo» Ingertos cada día diferenlet frutos, ^qué mticlio que la comedía, á imitación do entrambas 
CMa»,s arte las leyes de sus antepasados y ln(¡iera indusiriosamenie lo trágico con lo cómico, ta* 



COMEDIAS Ot: TIKSO DK MOUKA 



XXXI 



ctiDdo uní inctcl* Jipacíbtc de estos (ios encontradoh poemas: y quo. panlcipBndodccntrNmbtn, 
'mitodti/ga ya p«fson»K''>vcs-<-'o'no la uní 7 ya (iKo^u y ridiculas comu La otra. 

•AdeiiiáN que 1I el ser un cxcclcnics en Grciña, Esquilo y Unió (sic) conio entre los lilinüs 
SiínccB >' Tvrcncio, t>a\i i pira cxiablccer \íí kycs tan dcfendicUs tic sui profesores U eieclencli 
dL- nuvsira ospaflola Vega, honra de Minianaret. Tulio de (Ustllla y Kénix de nudirj nw:ión. 
luxha<:c uncon<.Kidu vcnujasen cnirambüs materias, ansien la cuantidad como en la cualidad 
de sü'í ntjiica l>icn L''>t>(»:>doi, aunque bien m\til¡ñiSM y rnal raordidc» estudtut^, qtie la autoridad 
con que ac tes adelanta es sulicicniv para dtrogat sus estatuios. V hxbtcndo él puato U come- 
dia en ifl perfección v %utile2a que ahora titne, basta para hacer escuela (l« por tf: v para que, l<i« 
que nos preciamos de suv discipul », nos tengamos por dichou» de tal maestro, y defendamos 
cunMjiniemcntc su doctrina contra quien con p«st¿n la Impu^tnarc. <,tueiá el, en muchas partes 
de sus escritos, dice que el no guardar el arte anli|4uo, I» hac« por conformarse con ul (lusio de 
la plebe, que nunca consintió ct l'ronodc las toycs. y preceptos, dlcelo por su natural inodesliai y 
porque no atribula U malicia ignorante d arroRaiicia k> que ra poMlKa perleccíón- ti). 

Kl Cigarral II, <]tic ikscribc la licsiii en el CÍRarr<il dd Rey «ai-ora ild Marquiís 
de Mulplea*. y se reduce il múHicas y c¡crcicios cabaMcrcüco» y (talantcii. sólo in- 
cluya Iji l'ábutn iU f'an y Sirinfía, obru de O. IMdcido de A^uilor, poctu itiudrilcño, 
hombre del Almirante de Custilb y Jcspucs frdilc mercenario, JiiiCÍpulo, ul |Mifecer, 
i;cnli| de Tiiiso. quien, pur l«l razón, lu publicó jiquí. fCsiJ el pocmu en ociuvns 
reales. 

Una inleresiinte y bien entretejida novela de />. Juan Je Sakedo y la Catalana 
fíianisia lormu el coiiiexto tU:l Cigarral Ul, uprovixlmitdo Uocusión puru ¡(ilcrctihr 
algun;is piresias, como un gracioso romunce -il Maniíitniíres. t'or csM corii[>osJción. y 
otrws tni:lu&.iscn Deleitar aproifechando, libemos que Tirso adoptaba para nutroci- 
njir e«lus versos rúsiicos el svudi^nimo de l'aracuelIcM de Caballas. 

fío el Cigarral IV, rcnuttciiimlo ul mnle^ln cuidu<Io de ir colocando mi» versw 
Krtcosenlrc las niirr^cioni'seii prosa, coinieiizu por cnMirinr seguidas fwMa i3 com- 
posiciones de todo ft<!itoro, y i eontínuación U comedia famosa de Cama han de ser 
/oí amigiix. que untes liabfa eslrcnuda Baltasar de l>Ín«do. umacstro en los dcslc olicio», 
<omo dkc 'IV:li.i.j: en el encabezado de ella. 

Tampoco dejó de buccr el ctof;io y deteiisu d« esta hennoM obra y darnos unJis 
curiosísimas notíctus y juicios sobre el arte de representar «n su tiempo, dk-iendo; 

«La &«E¿n y doUezn de lo» recitantes, las líalas ctm quv sv adorparon y lnfaiiM i/ve ya ta 
c*tmtJí.i leiil<i CiiiuJ,! en loJ^t ^tpañn, (ai t<a i ^tusto del apai:'blc auditorio, que >fn hlll>^ otra 
falla iiinu el qutdaitc tan puco... bntrcteiiidKk dot horas, dijo I). Mclcliur, Ueov tí entendí miento 
en una C(fR>DdÍR cuandü os buena. Maitlrio tic tros ú treinta paiecc el alma, rrplicó I). (jarcia, 
cuando es nulo..... Muchas comedias, dijo t>. Alejo, han corrido con nombre de disphirat«las y 
pe^lilencialcs que, Mendo en si maravillosas, las han desacreditado los imUa reprcseniinto; ya 
pur crrarlatt >h pur no vestirla^. >' ya por sei dcspropusiUldos ios papeles pala las personas que 



(1) AI»N*1«I CllT-irra// 



XXXll . COMEDIAS HE TIRSO DE MOLINA 

los csiudian; las cuales, dcspuiis qoc caen cu otraü mano^í, ú más cuiíladüsas 6 mis acomuda- 

das, vuelven á restaurar eun el logro la fama quf purdieruii. La del Va-¿;on¡iOsij en palacio, d¡|i> 
■Ü. Juan, pasó por esus naufragios, que, no parcv;iendo tii )a toriü como increcia, tu poder del 
mejor autor y representante dcslos liempos, porque ni sabía el papel ni era á propósito sus años 
para ia vcr^üenüa y cortedad primeriza, que en materia de amores trac de ordinario consigo la 
juventud; después, en las demás compañías, que hubo pocas que no la rcpreaeiuasen, ffanú 
rcnunibre de las mejores de su tiempo- 

'•Trcs causas hallo yo, dijo I). Melchor, que todas jutiias y cada una de por si echan á per- 
der un estudio tan digno de nu malograrse. La primera es en vituperio del poeta; que ó no sabe 
trazarla ó escribe impropiedades tan indigestas, que revolviendo el estómago al sulrimiento, 
provoca á silbos y vituperios. \o conozco unu de los más corpulentos y no de los más dignos, 
que en una comedia sacada de un Floí Siiiiclorum en romance, cuyo argumento fué la vida de 
uno de los jueces de Israel, se dejó decir, entre ciertas promesas que el gracioso hacía i no sé 
quién, que le iracrJa el turbante del (irán Solí. lUirad que ncntil necedad profetizar un pastor 
los Sofics que vinieron á l'ersia más de mil años después del jiaciinicnto de Cristo! — Tragarla 
el vul{>o. dijo L>. Vela, con todo el aplauso y risa ima|;inablc la turbantada que le dio el poeiún. 
— Como esas zarandajas caben en el buche (respondió el) de la b.dlena plebeya. Llaman á la 
Tarasca (rj^M-ciiptrtiíii.v, ¿y no queréis vos que el poblacho trague turbantes.' — Vo se le col- 
gara, después de niucno. acudió lí. (Jarcia, sobre su tumba, como capelo de cardenal, graduán- 
dole de presumido, no con borla, poro con borlas. 

»La segunda causa, prosiguió D. Melchor, de perderse una comedia es por lo mal que le en- 
talla el papel al representante, ¿Quien ha de sufrir, por extremada que sea, ver que. habiéndose 
su dueño desvelado en pintar una dama hermosa, muchacha, y con tan gallardo talle que, vc-s- 
lida de hombre, persuada y enamore la jnás melindrosa dama de la corle, salga á hacer esta 
ligura una del inlierno, con más carnes que un antruejo, más años que un solar de la Montaña 
y más arrufas que una carga de repollos; y que se enamore la otra y le diga: «¡A y, que D. (iilito 
de perlasl: es un brinco, un dix. un juftuete del amorra — Ln esa ocasión, dijo IJ. Lorenzo, cas- 
tigar podrían por vagamundos cuantos pepinos pueólan muladares si no la sacasen colores á la 
cara, ya que no se las sacó la vergüenza, ¿Pues qué hiciérades vos, ptosijiuió, si viéstdes enamo- 
rar á una infanta un hombron, en la calva y barriga segundo Vespasianu, y decirle ella amores 
mis tiernos que rábanos de Olmedo? — Sacárale yo á ése por alquitara, respondió, y qued?ra en 
la disposición acomodada para esc papel con una cabellera posti/a. — Y si e^e tal, volvió á decir 
D, Melchor, haciendo á un emperador saliese ves'.ido como un Gome/ Arias; v, queriendo dar 
un asalto á una fortaleza, subiendo pur una escalera á vista de todos, ^le viésedes la espada des- 
nuda y subir con chtnelasi* -Diéraselas yo á comer, respondió, como el oiro señor á su /apa- 
■ tero, guisadas ( i ), — l'ucs lo más intolerable, prosiguió, es ver errar los versos por instantes, es- 
tropeando pasos que merecieran, á recitarlos con fidelidad, suma veneración.— Sabed, dijo don 
Kernando, que, después que se usan representantes, no ha menester el Pegaso de .Apolo herra- 
dores; porque ellos hacen esic olicio, clavándole por puntos; pero castigáralos yo en la costa, 
como albéi tares que mancan las cabalgaduras. —Ahora, señcires, bueno csiá de murmuración, 
dijo la reina; emplead csos aceros en la cena que os llama, y dejad á los pobres, que harto hacen 



I i) 1-:sti> cuentan del Principe l>. Carlos, hijo de Kclipc II y tal vez á él se refiera Tirso. 



<:0»IK1>IAS l>r. TIKSO DK MOLINA 



XXXIII 



ftuardando en U nicmoría un proceso Je papeles lic cincucni* contcdiu, en no pssaisc oo d M- 
blatlo de un dicho i olro, como d«lincu<.'nie «nire dui jurisdicciones* < ■>. 

El Cigarral V comienu <lcsJc luc|{0 con la novela (1« Lot tr<s tmridot buriadns. 
cucnio boccacciano. pero que umbidn tiene su ori;;cn en las anii}¡uas colecciones de 
Hxemphs, Catíiuot y oíros scmejanics de U bxiail Me<Jb. Siguclu, sin inlermisión, la 
comedia Je ¿V Celoso prudcttlv, también famosa, scgün clcncabezado. y aüimiünto es- 
trenada por l'incdo. También parece el autor contento de ella, y termina con csia cu- 
riosa defensa del teatro en general: 

4llt«n aroriunada tai en todo cUa comedia, pii» ni en lot que la representaron hubo que no- 
tar menos que alabanza, ni en clU los escrupulosos hallaron cosa que no fuete i saiisfacción de 
tos ituitos dd ane.'--AlÍlen ap>tt, dijo D. iuan de Sakedo, los Zoilos mu rmu raciones en la pl«< 
dra de la envidia: veamos si hallarán, lot que parten un pelo, alguno en £sta diftno de repren- 
sión. Censuren los Calones osic eni retenimiento que, por mis que le registren, no tendrán las 
costumbres modadas ocasión de distraerle. Aquí pueden spreoder lot celosos i no dejarte lleVaf 
de experiencias mcntirot«<^; los maridos i ^r prudentes; lat damas i ser firmes; los principes i 
cumplir sus palabras; los padres á mirar por la honra de sut hijos; los criados i ser leales, y io- 
dos tos presentes i estimar el entretenimiento de la ccMnedia. que en eslot tiempos expurgada de 
las imperfecciones que en los aflos pasados se conseniijn i los teatros de l^spsña, y limpia de 
toda acciún torpe, deleita enseñando y enseña dando gusto.— Apacibles predicadoras, leplicú 
D. García, son las que en alabanza de sus autores no paun de los limites honestos, pues per* 
sutden y curan los ánimos que so quieren aprovechar de sus consejos dúfraiados* (a). 

Tal es c>te libro, mucho menos conocido hoy de lo que merece y censurado por los C 
que no le han leído, atentos sólo á celebrar en Tirso ct pcwta dramático, como si le 
estuvieran cerrados losdem^s Imcrtos de l.i amenu literatura. No está, como afirmó 
Mesonero Itomanos, escrito en estilo campanudo y afectado, sino con agudeía y ori- 
ginalidad deexpresión, que dclcitaal que sin apresuramicniopucac saborear tales pri- 
mores. Kncicrra un abundantísimo vocabulario y hasta no tiene ejemplos de aquel ad- 
jetivar sustantivos y convertir otros en verbos, de que, aunque siempre con donaire, 
abusó TíDso en ait^unas de sus comedias. Todo queda dicho en su elogio con decir que 
es el mismo estilo que el de su conocida noveliía de ¿os tret maridos burlados. 



VI 



Ti uso ^ lot escritores madrileños,— Viaje á Zaragoza.— Certamen en la canoniza- 
ción de San Isidro {\fti2). 

Por el rites de Noviembre de itiii publicó el Ltccnciailo Pedro Arias una colección 
titulada ¡*rimavera y Flor de l'is mejores romances que /lan salido ahora nuevamente 



ri) Al Un átlViK^rr-tlly. 

COMKUtVS l'K TIRSO DE MOUHA.— TOMO I 



(a) Al Bcuü de la obra. 



IJI 



XXXIV 



COMEDIAS DK TtttSO DK MOLINA 



en esta Corle, recogidos de rarios Poetas-, dirigido al MactíroTinsout Molina (i). 
Gran consideración te merecía nuestro Traile al Licenciado Pedro Arias, á juzgar por 
el respeto con que se expre&a al dirigirse A é\ (i). En esta colección, que en vano he- 
mos re^tístrado buscando alguna noticia del Mecenas de ella, ninguno de los romun- 
ces lleva nombre de autor; pero es fácil conocer «1 d« algunos (3). además de dos que, 
sin dudar, corresponden á nuestro Mercenario (4) y acaso al^ún otro. 

Deberes y atenciones de su prolcsión le llevaron en 1623 á Aragón. Reunió&e en ' 
Zaragoza el i3 de Mayo Capítulo general para dar sucesor en el generalato al P. Am- 
brosio Machín, y saltó electo Fr. Gaspar Prieto. No consta que Tinso interviniese con 
su voto en esta elección, pero si que asistió á ella, pues lo asegura ¿I mismo en el fo- 
lio 33.( de la segunda parte de su ifittoria de la Merced, diciendo: «Yo, que estuve 
presente á todo, puedo alirmar », etc. 

Pero pronto debió de regresar á \a Corte (5). donde, á mediados de Junio, se cele- 
braron solemnes. festejos con motivo de la canonización de San Isidro y las de otros 
Santos. Formaba pune de las fiestas una justa poítíca en honor del primero, y i ella 



fi> M»driá. Alonwi Manió, «.'. H h. prel». y 
iiorotud«t- Del Licenciado Pedro Aríai lubla 
Jim^nei Paidn en tu Kloctitn<ia npaitUa: ; acá- 
10 i«a el miim'> que. «egún Quc«cdo. iiivd por 
ctutdo en Álcali al ramoso I), (-'criundo de ACC' 
«edo. deipui.'!! Arrobíspo d« Burgos jr Presidióle 
del Consei» de CbüIíII*. 

(1) lie aquí la dedicatoria: 

•AI MaesiroTiiisni'íMoLni* — Aristoljle* diitoí 
que la ofrenda que ac dídicaba primero, no lenU 
ptRa equivalente, puei por manque el valor de 
la cormpnndencia le anime i igualarte i¡ ella, 
siempre queda eo píe la ventaja d« haber xido la 
primera. De donde debió de nac«T la estima que 
haxe Dion de la primicia: el labrador de loi fru- 
toi primeros, y loa padreí de sus prímogíniíos. 
Ettia que ofre/co 1 v. m. aunque en ta substancia 
lio diferentes padrón (que sin menoscabo de tu 
honra «c precia de tenerlos) y «n la disposición 
mía. creo que ha Kai^ado la calidad que ponderó 
el h'ilúsofo en iM primeros dones. Pues no sd 
que haita aflora se te aya dedicado i v, m. puedo 
alabarlo sin miedo d« reprehcnsittn.pucii las par- 
tes que le adornan ion de nc.irrco, j no de mí 00- 
s«v~lia, T cspiirar la eiliinaci'^n que sui propieta- 
rios merecen, de la en que lodos los deiapaHo- 
□ados f (¡eniilcf euplritus lienen A V. m. debaxo 
CUfa protección csiJ, i quien Nucttro SeSor 
guarde.— Pedro Arias P£rez.» 

(j) Por eiemplo. el que empieu: 

VeOüKta ta hermoia Klllt 
de lota^rarloade rabio, 



que es de Lope do Veita ion sa noveU üiiimén ti 
Ard*i>>; el de i^ucvodo: 

Lm que quisicrco saber 
d< alguno! amigos muerioi, 

que Duriii dc)ó correr como aoániíDos en su fio-" 

(4) Son el que principia: 

.Mil Hfiufs laijaltra, 
la Oe lo«llDdoioja«l<H, 
Itrati honor rft tos siuiei 
<lulcc iírenta de tai negros, 

y este otro. 

Pero Glt imabí i Meosa 
dcide ti <li> quien la boda 
de KídjiuíIId <I porqucriio 
la tía bailar con AlJonla. 

listos romances, que también estampa Uurin 
sin autor, »e hallan: el primero (en parle), en La 
galltira Mari Htrmándcf (telo it, esc x). yelse- 
f;undo Integro y mds correcto que en Durin en 
HI prtltnJhnlT úl rrwriíacio tu, esc. mi.) 

(5) A 17 de Julio de ii<a) firma €K«, G^xatiL 
Tltixj». con otros mercenarios del conveniu de 
Madrid, la escritura de accptacidn que hace del 
Convento de la donací&n con que le favorece 
cieno I). Alonso de la Cueva. (Árchifo ét pr»- 
lacaloi. ICscrituraj de Felipe Sierra, de 1613 y 
1614, fot. Iij.) Debocjta noticia d mi erudito 
compaAero D. Cristóbal Vírtí Patior. 



COMEDIAS OE TIKSO DK MOLINA 



XXXV 



acudieron mullítuj de ingenios, pues había recompensas para canciones, octatas, dé- 
cimas, sontíos, redondillas, leretíos. ¡iras y oíros metros. Concorrió i la ¡usu «el 
Presentado Tpav Gahhiel Ti^llcz», con CUAiro ocuvas reales sobre tos celos de Sun 
Isidro. Kongorinas y artiñciosas, y en las que sólo liay de notable nquella burlesca pin- 
celada con t)uc termina una de ellas, sobre los «celos de San Isidro»: 

Qoc bravoi ilcbcn ter pin qaien ama 
celos que se apn^ienun un iuama. 

Presentó, además, cuatro décimas que. aunque más sueltas, tampoco sobresalen en 
nada. Asi hubo de opinar el Jurado, que no les otorgó recompensa, y, por consi- 
guiente, no mencionó Lope de Vega á su amor en ct fíomance destinado á ensalzar á 
los vencedores. Llcvóu el primer premio de las octavas Guillen de Castro, y el de las 
ddcimas el Doctor Mira de Amescua (i). 

La continua residencia en Madrid de nuestro poeta le daba ocasión de estrechar 
amistades con los mis distinguidos autores de la Corte, tíralo el ingeniosísimo nove- 
lista y poeta dramático castellano D. Alonso del Castillo Solórzano, que alguna vez 
elogió debidamente al .Mercenario, quien, i su vez. aprobó la colección de poesías de 
Castillo, titulada: /ionaireí de¡ Parnaio. primera parle l^).SascriÍx Tiflsocsta apro- 
bación en Madrid «en este Monasterio de Nuestra Señora de la Merced 4 3 de No- 
viembre de i6a3>', llamándose «El Presentado Vn\Y Gamiel Tklij:z». 

Fué también en r<j-j3 cuando D. Juan tluiz de Alarcón, ayudado de ajenas y poco 
amigas plumas, escribió y publicó su infeliz Relación poética de las ñcstas hechas al 
Principe de Gales, después Carlos I de Inglaterra, cuando vino á Madrid. Demostrado 
ya por llarizenbusch y D. I.uts Fernández Guerra, el primcrocn su Discurso acerca 
del carácter dramático de Atarcón, y el segundo, en su célebre libro sobre el mismo 
Alarcón. que la nube satírica que contra el mísero poeta corcovado descargó con aquel 
motivo, fué una broma de amigos (aunque bien pesada broma); y admitido que algu- 
nos, como Mirade Amescuay Luis Vélcz de Guevara, que le babían ayudado en la 
formación de aquel L'ngcndro, fueron los primeros en zaherirle, ningún inconveniente 



O) Se inctuytTon U» Ara cooiposicíoncs de 
Tüj.(x en la Htiaeh'n Jr las jStstas ¡jue l¡t ins'gne 
vfíÍ4 de fM^irut Jittn^n \iiC''nt-nij,icÍ¿n de... Sdii 
Itiitra .. |vor t.opr de Vtpi. Miilni], Viuda de 
Atonto Martín, líiiS, 4,*, y roimprci» id t^ to- 
mo \ll de \» firtn C'ttteff'/ti Jf Obrai uieliM lie 
Lope, hecha por b. Antonia SancKa. (Madrid. 
• 776-7^, »i vol», eo^.*) 

(1) Madrid, Pof Diego Flamenco, 1 614. un í.*. 
8 h. pntt. y lai foliadai. t.lcva aJcniis uiu 
•protMci4a d« Lope de V«^. La de Tiato es 
como signe' 

•Aproiaeiin. Por CAOiisxión del leflor don 



Diego Vela, Vicario ücneril de Madrid, he *J»o 
va libro íniíiuUdo. Útinairn Jti Pitrntwi. qiM ha 
compuetto don Alonso de Caslillo Solor^ano, en 
que no he liilbdo cou contra nueitra Kt y bue- 
nas cotí umbre». sinoaxudcxasy sales, dignas del 
ingenio de su au(or, ydela cittnijcián que hl- 
zen diíl «n esU Corte lodo* los buenos ingenios. 
Por lo qual nie parece muy digno de que salga a 
luí rmpreiso, i'lc. V-n este Monaslcrío de Nues- 
tra Señora de la Merced, i Ires de N'nieinbro de 
mil y aeilclenios y veinte y tres años. 

F.L P*a.wiTAiH> n*T GtNiítii, T£i.lk.* 



XXXVl 



coMKDiAS oe rrkso di: modna 



hay en conceder que tambiifn vi P. Tf.i.LF.z, de quien hay indicioetcra Alurcóa amigo, 

coUborasc en el cordelejo con la siguiemc décima: 

Don Cohombro <]« Mttcón 
aa pocu «nire iÍo» ptatot, 
cMyos v«CM)s los niltuioi 
letnieron y con taxón, 
CK tibió una ftelacWin 
J« hxjiatiu, que tOi[>«clio 
que. por no tcr ilc provecho, 
le Kjín <tc poner cnirediclio; 
porque ts lodo lan nml diclio 
como el poeta mal hecho(iX 

AI año siguiente de 1634, y con fecha 9 de Septiembre, aprobó también Fkav Ga- 
BHiEL Tiiixtiz la novela p,isioril Experi&iciat de antor y fortuna, cscriía por su pai-ji 
sano el Licenciado Francisco de Quintana, sobrino del cronista de Madrid de igual 
apellido, y que Iue¡>o fue gran teólogo y predicador famoso. Sólo dos años más tarde, 
y con el seudónimo de Francisco de Us Cuevas, publicaba Quintana su obra (3). Y á 
la misma época corresponden los versos de Tinso, laudatorios del poema Orfea. del 
Doctor Juan Pérez de Montalbán, ó de Lope de Vega, pues no está aún resuelta la 
cuestión de paternidad de esta obra (3), que dicen; 

dietUaeftro Tnuo oe Moi.nik.* 
Mienifii rncmoriat rcnaevaí 
del hermano de Facl6n, 
noecbca<leineno«i Aafi6n 



<■) Pattltt »ariat de firaudn ingenlot npúíh- 
A», recogidtt por Jot¿ Alfay. '/.in^ra», 16J4, 
4."~Un comento ani^niíno j utinco, que eiíde 
PMnnKrilo <n U Itib. Nacional, atribuye c>u ii- 
^Ima i un deKconociJo l,uit TiUct,; pero debe de 
ict error del copiante del opúsculo. 

(i> En Madrid, por ta tinda de Alonio .Mar- 
tín, i6i<i.en4.\íi h, preli. jp i9S foliada*. Dice 
\t aprobación de Tibio: 

«Muyl'oderoioSeflor.— E«to*ditcur*oi.proMs 
j vctoi, que te intitulan, lCxf*rit¡KÍas Jt .liuoi* 
y Fortuna, cumplen ingenioumenic con U obl). 
(¡ación en que lot puso lU Autor, dando con po- 
lítico* desengaiios aviM>x diicietos i iuucniudei 
laaduettidai. t enlrcienimicnlot A los ntoi que 
pcrniiien lot citudioial rec>oo,iin halljr cncllob 
ooM conirs nuciira unu Pe. ni buenas coiiuin- 
bfcs, j B»i puede V. alte», ai es teruido. dar la 
Ucencia que tu dueío le Miplica. etc. En Madrid 
á9de Seliembfede i6a4afio«. 

El (■«imhtxdo f. GkMiit. Tu.le>.> 

(j) i>kcie. y parece probable, que Lope diO 
•Xlo poema i tu jo^cn anii(;o para que to iinpri- 
micie como propio, y que MonlalbJii, entonce» 
de 10 aAos, aíl lo hixo, 1,0 cierto es que 4 nom- 
bre de íat Hll6 i lui en 1614, con el titulo de 



Or/eo. . i ta décima muta t/oía tttT7i,triiii f-'e- 
rr^ra de la Cerda. Seium fortHgtoeta. Cc.nura 
de 13 de Agosto de 1614; aprobaci&n de I.ope >lv 
Ve)^i, fechada en Madrid á «1 de igual mes y uño; 
Tersos laudatorios de D, fjabriel del Corral. 
TisM, D, Francisco l.6pe£ de j^irale y U. Jeró- 
nimo de VtlUyxán Gtrcf s; prólof^ de l.ope. Se 
reimprimía et poema rarías vecei con otra obra 
de Mootalbin. Sitcetatx praJigiiM de •luior, co* 
lección de novelas (fueron puestas en el fudicey. 
y, entre ellas, ea Barcelona en 1734 y en Madrid 
en 1738. En U de Uarcclona no se incluyó el 
Oí/iw, pero si la norela de Tiaso, Lm trtt mitri- 
Jat turluditt, con este encabeíado: 

Vnyíla tarletca y entrrttnida, dondí te >le<ciii- 
ran tm/amvsM frif/.H ^ue boaradameate hieif- 
ron á tHi Uarüiút tret \iujeret de tita litiif;ite *'f- 
íf<] de Jdodrid. EKriU y>r un lituenh de eU-i 
Corle. También figura en la de Madrid. 

Kay ademis oirás mueliaa ediciones que con- 
tienen el Orfen (Barcelona, 16]^ y 1O40Í Madrid, 
171).) En Labran biografía Je Lope, por Ü. Ca- 
yetana Alberto de la Barrera, pubikada poria 
Heal Academia EspaíioU, s< insiste en la proba- 
bilidad de ser Lope el autor del repetido pi}cn)a, 
que, te^ün Barrera, habU compueito en compe- 
tencia con el Or/eo de D. Juan de Jiuregui. 



COMEDIAS DE TIRSO DF. MOt.lNA 

iQf itrtcgo* murus ilv )i'l»t. 
Cuando at r.-itigio te aif eiai. 
donde Foridíce auipira, 
cania, sux|>cn Je y admira 
y lilirc In (.ictritn, 
rii U de que csliniA mii 
i lu plflnu qu< A tu Ur*. 



\XXVII 



vil 



Carácter histórico de algunas comedia» de Tittso.—ínveclifas contra el cullera- 
aismu.—TiMo persíguido.~/iefa de escribir f^ra el teatro {i67Í-i(>26t. 

Kn el Urf;ú período que Tifso habitó el convento de Madrid, compuso y X rcpre- 
sentaron grnn número de comedías. Reflejan muchas de estas obras el Citpirttu, ideas 
y suce&os que mis ocupaban la atención en aquellos tiempos. Ahora es la indigna ele- 
vación de tantos advenedizos, impuesta por el omnipotente favorito, el Duque de 
Lerma, y sobre todas, la del generalmente aborrecido Marqués de Sicic Iglesias: des- 
pulís la innoble lucha por la privanxa entre el mismo Duque, su hijo, el de Uceda y 
el P. Aliaga, confesor del Monarca; luego las desacertadas medidas de gobierno d« 
unos y otrok; y, m^s tarde, aquella explosión de odios que siguió al fallecimiento del 
piadoso Felipe DI, en la cual no faltaron cadalsos, licros encarcelamientos, destierros, 
confituiciones, y la destrucción y aniquilamiento de algunas casas principales, sacri- 
ficado todo li los manes de los antes humillados, y en aras del nuevo sol, es decir, del 
nuevo favorito. 

A lodo esto y á otras muchas cosas, como son las modas de la época, las reformas 
Minluarias relativas á coches, lacayos y servidumbre, bordados de oro y plata, blon- 
das, puntas y randas, sucesos militares en Italia y en Flandcs, disputas literarias, 
fiestas, calamidades públicas, hay alusiones más ó menos encubiertas en los dramas 
del fraile de la Merced. 

Kn una de las comedias cscrius en vida de Felipe ID {murió en ifiíi). Veitlura le 
dé f>iot, hijo, cuyo título es ya una alusión, y en la que nos parece ver á Tisso. evo- 
cando recuerdos ¡uveniles y coo e! Ncbri¡a en la mano, sin poder meter en la cahcia 
1m conjujtaciones latinas, exclamar como el Otón de su obra: 

]i^>u« deprentlA yo tan mal 
y que ion bien me enamorel 

En esu comedia, pues, hay el siguiente diálogo entre el profesor y el discípulo: 

Fklviü. ^No oí ttiítñi. ¡impcriineniel, 

¡01 licinpoi del lerbo?— l£stalM... 
üt6h. Ya, yi: na mv acordaba. 
FuLvio. I'uci dedel licmpo pretcnie. 
OfóH. 1^1 preiente ci bien bellaco, 

ai «I cielo no lo socorre. 

Moneda d< rellúii corre 

j teiiun Vcnua j Baeo, 




xxxviti 

L^ra tiuat la lísonfa 0)i 

el |>eicadofi de c«ñ« 

la VMdad; la letlud diAi; 

te amNciíJit te mttiá manfi (i). 

Ei ctencM la preiunciAo; 

ingenio la otsearidMl {^y, 

b1 meniir ui^aciÜMl, 

j grandria el ur lattrán (4). 

Vividor el quu comiente; 

bahonvra la livrnioiura, 

vende Uculo» U usura, 

y... ¡cstoci el líocnpo preMnicl 

No está mal conjugado el verbo satirizar, ni se mordía la ten^jua el supuesto esiu- 
dianie. Debo confesar, üin embargo, que en las demás obras de Téllxx quizá no se 
halle pasaje lan acre como éste, que nada debe A los más violentos epigramas de Quc- 
vcdo ó del procaz Conde de Villamcdiana. 

Memos dicho que las contiendas litcriiríait tcnún igualmente plaza en las comedias 
del Mercenario; y ahora debemos ailadir i:|uc este es uno de los temas que presenta con 
repetición ett escena y aun en sus demás libros. 

Ardfa entonces en la república poética una verdadera guerra civil, provocada por 
aquella grande herejía que se llamó culteranismo, y que, á modo de enfermedad epidé- 
mica, tu¿ poco ¿ poco invadiendo i intcccionando el campo de las letras, incluso á los 
mismos que más rudamente le atacaron en sus comienzos (^). Y mientras reirían bra- 
bas peleas los adversarios de la nueva escuela, como Lope, Quevcdo. Jáuregui, Cás- 
cales, los Argensolas, con el indomable D. Luís de Oóngora, que fue el Lutero de ella, 
ayudado de sus discípulos el P. HortensioParavicino, V'illamediana, [Ribera (Atanasío 
Panulcón) y D. José de Pelliccr, entre otros, Tiitso se burlaba donosísímamente de 



(1) QuizA» aluda al Duque de ITceda, qne por 
enioncet edificaba «I hoy Palacio de lot .Coate- 
\o», pata su vÍTíesda. 

(1) Probat)tenienie el anibicíoMi Fr. I.uis de 
Alia(¡a, perpeiuo aipiranie i primer Minictro. 

()) Con *egtirid4d alude i G^ngora y vxt sc- 
coBces. 

(4) De lal califictron tus enemit;r>s. e>iire elloi 
el poeu satiricoCoade de VilUmedúna. al gran 
Duque de Osunj, Virccv de Ñápale*, penteguido 
despuCt por el Conde de Olnarea. 

(5) Aunque Timo no se dejó arrastrar por la 
cenieniu t:onia algunos (Jiurecui, por ejemplo) 
de los que hicieron opMlci6n i U nuera secta, 
era tal su inlluju que, sin querer, en determina- 
doi aunque no muy Trecuenies caMH, aparece es- 
cribiendo en (ullo. Kit prueba de ello, puede ci- 
tarse el principio de la bcrmoui comedia ^.'/ >imnp 
j' la ivniitíJ. eo que el Interlocutor apostrofa á 
un iDonie de eue modo: 

Alia (trouiKiúo il< olen, 
Piíánuilc lU iliimiate. 



Knc^lado, ¡im K>K*nl* 
al pttaut r>nr *c itrcx: 
ft toJ en iuic>nt4t 1>rlif 
etptriiu* Je caniMr, 
j apeau lu rctplaatlor 
Mk e»a lu( pura y maoM, 
cuando TO luf hombro* Jescanu 
por Mr el Hlial mayor. 

En Oirás tres décimas tigue lublando en etle 
mismo estilo; muy armonioso, ain duda, pero 
muy temetantc al del Hiffigrifo rioUnto, de don 
Pedro Calderán. 

Donde se obiertan mis resabios culteranos es 
en \a poesía» Úricas de Tieso, escritas en diter- 
sa* tpoiTas. En laa obcaí en prosa de sus útiimos 
años domina un conceptismo mitif^adoy el em- 
pleo de algunos neologismos, 00 lodos admisi- 
ble*, por su tendencia k convertir los sustantivos 
en adjetivos y en verbos, defectos que le censura* 
rotí sus coetlneoí y de que i\ se defeodii, no 
mal, en eJ prólogo de la quinta parle de sus co- 
medias. 



COMEDIAS DE TIBSO OE MOUIÍA 

éstos en sus comedias, sacando á la vergúenia pública los vocablos t)ue pretendían y 
consií;uiefon introducir en el léxico castellano. 

Así. en Celos con celos se curan, liace exclamar i un criado: 

Miren luctiriii do* 
cHil Mti* y* nucUro iJíunit'. 
, lodo M brilla, ímula, ammn, 

falil... lOh, mildigB |iÍo« 
•I primer dogmiiizAnle 
que te vitiió lie cmdoi- ( i >! 

Amar por arte mayor (acto v, escena ii). dice Bermudo: 
üruñto cien vataa de loca 
boitndeu ó piclicliiiRA. 
por cuya blanca i;ateca 
M asoma una cara mica. 
Alna uttrla. mueb'icb/i. 
brilhnte. rtpIt'uInrA, aratlit, 
enttáor, ertfiáKHla, .iniiijru- 
aromat. voturní, pira... 
i\a ca CM edad gruAitón? 
iQaí ha áe hacer cuando sea tta? 
iqué cuando suegra 6 inadraura 
«i rapaxa malronluf 

En Amor y celot hacen discretos: 

DuQutjt. |Bijo e»líto! 
VictMii. Bien parece 

que licnct el atnuí culu. 

j^uiíierai lA que cmpoxira 

como otro que me cscrilviA: 

aFl cielo kiptrbolijú 

«magos de au luz clara 

en vueMroi. de mi amur. oJM; 

íKimaiilo lol el uno, 

Norle el otro, á quiea Nepiuno 

fiM/lreat riadiú de»p<ijoif»— 

Rti^uílo. en llegando aquí, 

viendo tan deHtinidoi 

airibuioiesiudiado*, 

y airada le respondí: 

<l.a meidfora que arroja, 

cauM, í mis ojoi. quercllj; 

puetti uno estol yoiroetirelU, 

yo, seAor, scrj bittjjaj 

En La celota cíe si misma, es la comedia en que mis prodí{;6 sus dardos sati'ricos 
contra Gón^ora y sus secuaces: 



DoM MftJTjior. 



VsHTVM (triadia). 



^l>e quí suerte pude ccrla. 
fi me eml>aras4 los oi&s 
aquella blani:ura liema, 
aquel crUial animado, 
aquel... 

Di eaitáor, si intenta* 
Jcrigoanr criiíquicíos. 
DI qot MlUba en esircllut 



<ij Acto III, eicena nt de la edición de Auiorrt Etfáñoln. 



XL 



COMEDIAS t>E TIKSÚ I)K MOLINA 



qu« cniMliiim reip Un dores; 

qucWiTM/díd en csfcr»*; 

que titi'tiritíii diamaiiUt; 

que baOefaba afuccnat; 

¡1t« una in«no (c enamoras; 

por el iebo pnnaüueu: 

dulce por 1* virgen miel 

y amare* por las almentlrtí! • 

Acercase luego Ventura i guiñones, duda ilc D." Magdalena, y le dice: 

jTlene lueuducflcrlii 
U mano, cual tu señora. 
etitlii, atiimaíla, nfiendfra. 
f^ii cíñante y atpta? 

Ventura i su amo: 

Miu, rinJe. ttplewle, trilla; 
licctiiMo rufic'ii Je gloria; 

pira bs llccIiM de atiior- 
sí wHo aquí; criliquiM. 

Habríamos de copiar multitud de fragmentos sí hubiffscmo!^ de reproducir todos los 
que Tinso disemina en sus comedias contra los culteranos (i), pues ni aun dejó de ha- 
cerlo en la última de las conocidos, escrita en i638. cuando tenía setenta y tin aiios 

de edad: 

DjiiTof|MiéorJ. jQu¿ es etto que rcimnbrina? 



ki.*omía. 


Un diamante, piedra fina. 


Bmto. 


jLo quí lUman tiprenJor 




tí cu» y el boiicirio^ 


Atrovio. 


íQuiiní 


B«ITO. 


Un pir de cnieodimicniM 




que, i Í*\X» d« pcnumlenlot, 




n04 lubrdn cxltaordinsti». 



La censura es m;is seria y fundada en sus obras prosaicas, como se observa en este 
pasa¡« de los Cigarrales: 

*So son estos los voisos... comptendkU» «n mi cxpurRitorío; que entre cultos y críticos hay 
direrencia grinde. L> piilkU y elección de vocablos oxquisitoi, acomodadot con propiedad se- 
gún el dialecto natural de nuestro idioma, siempre merece sei celebrada, pagando el caidado al 
curioso jardinero, que. entre multitud de Dores que cultiva, hizo un famltlcie concoriado de las 

mis peregrinas y selectas Pero aquellos escabrosos en U primera dijtestiún que neccMlan de 

Bramilicos intírprclct, obligando iconuruir Brai.mos romandiías, deíacomodando con violen- 
cia los adietivoi de sus sgitantivos. y echando 1"% verbos pot contera de la oración, merecen, 
mientras sus autores nu cantan la palinodia, ridiculas inventivas, como el que, convidando i 
curiosos huíifedes les da guisadas las aves con sus plumas y las frutas con sus ciscnrai. para 
que primero que entren en provecho ilinKenio, se quiebren en ella los dientes del cnietMlimianto: 
¿itos vitupero y esotros reverencio y alabo» (i). 

Pero todavía es mayor el desprecio que le inspira esla secta aflos adelante, viendo 
que en lugar de desaparecer extendía su predominio. Kn Deleitar aprovechando, obra 



(i) V. la curiostiimaeic. ni déla joe. iiide/.d 
fimgidix .1 rcadla. pf gi. 454 y 4S5 del presente vol. 



(>j rifiírrattt, tbl. i^iui. da la«Ud6n4aj 
ibjo. 



COMRUIAS DE TIRSO ItE MQI.IKA 



XU 



escriía en i63i , st^^ún veremoi, y en ku úliima novela Et Bandolero, alude i ella, en- 
tre oíros, en estus p-iujes: 

«Era discreta como hermosa: >- cuantas vecM conreruiba con »u hcchiio, taniat encarecía 
U lisura de íuí palabras que, <kt.nu(lat de pondcf aciones, ni la olocuencta critica se las dilkul- 
laba, ni la penuria de conceptos soMituia amhaíe^ y rodeos pomposos, con meiiforas tndigesiat 
y vocablos udoptivos, <)ue el USO de este siglo orcuiido gasta, salteando los idiomas extranieros 
y españolíKindulos, hacen un címÍüsq mixto que, como monstruo procedido de especies diver* 
las, ni bien et griego ni castellano.» 

Y más adelarttc, suponiendo que Saurins, dama, premia cierta compostción po¿* 
tica del joven Arniengol, dice: 

■Quiero premiar tu fábulncon csu joya que no lian de serian dcsgrMiaih» lus versos como 
los de muchos que, encarecidos j no pjijtadot, mendigan en los teatros la censura del ruigú 
jidíDia, expuestos i la envidia de los internados; miserable cuanto ingeniosa profesión de una 
Pnfte, princesa de las liberales, vuelta ya mecánica, por obligarla la pobreta de «ut dueños A ha- 
cer vendible lo que les concedió el cielo gratuito. Un sol «s de (Hamantts la presea que tu dama 
tt feria por mí mano; un laurel de esmeraldas le corona, para que sirva de jeroglllíco á la tisurn 
y agradable inidigencia de tu poema; pue^ siendo ístos invención de Apolo, no s6 yopor quí 
causa los que af^ra le suceden afectan obscuridades desabridas; y, ptecündose esie ptaneía de ma- 
nifestar i lodos,nosótolab<t)cfa de sus esplendores, pero aun lo mis retirado i las tinieblas, los 
Lqtie agora versifican, adulterando su claridad, tienen por detaire que los eniiendan. Avcsnoctur- 
nías fufíitivas da la lux hermosa, quixá porque con ella temen manifestar lus manchas y lunares 
de su apáreme estudio.* 

Y no contento aún, hace que la mifma dama proponga i unos comp.iñcros de viaje 
que inventen y describan en manera de comparación, lo que st};iie: 

«t/'n exempto i simil que pinte al vivo la escabrosa propiedsd desios ingeniosos modernos, 
que se iniilulan críticos; que estoy tan mal con ellos que, i i)uien mejor los comparare, ufreico 
en premio la píeía que i su gusto escogiere maAana en las ferias vidriosas que nos esperan. Con- 
cluiremos sin salir del pTopO:iil«con el entteienídnatunio que empezamos; y p^irnri nunlra )ot- 
nada (como si fuera de comedia) encitlrcmvs ridiculo denos exagerantes paladines de Ap<>l»,doc. 
tos por fe, que con lenguaje nicsilxu adulteran la legitima purcia de nuestro HÜoma; y, al con- 
trario de la babilónica confusión hacen de muchas lenguas una, para echarlas A perder todas,* 

Los símiles son tres, que los interlocutores exponen asf; 

«tlexcmos simplicidades, replicó Orielio, y repatcn lodos en la p(opi«J»d con que comparo á 
Duesiros ver^iñcodores de ensamblaje. Y«j digo que el boato do su fanfarrona perspectiva se pa- 
rece i todas estas cosas. A tos gigantones del día de Corpus, que fanfarrones y adornados en ku 
exterior de damascos y bto^ateles, si examinan sus interiores, bailarán en un papelón pintado 
una alma de atocha ó heno. iJigo mis que sus poetas son los ganapanes que á poder de sudo- 
res y tatKadillas hacen que parezcan lo que no son, llevlndolos á cuestas, aplaudidos de la ad- 
mifaciúa vulgocha un dta no mis; porque todos los otros del tiempo 3ÍrvM, arrinconados, de al- 
bergue i arañas y ratones. Son castillos y máquinas de püKora, que embutidos de coheces aguar- 
dan que se ponga el sol de la suficiencia i cuya vtsta no lucen; y en pasando el primer ímpetu 
ruidoso de tu aparscncí* se quedan en sola ta armadura, para relieves de muchachos y vecindad 



XLU 



COMEDIAS DB TIRSO DE MOLINA 



d«la basuri. Uliimtmenie, digo que K>n villancico ¿chanioncu que canuda & buUo porta vo- 
cería de una caterva empapelada, i« autorizan con et sonido armóoico de las voce* toiat de toda 
una capilla, sin que baya quien se aUbc de que cntcodió la Icirs: porque ni lieiieii pcnuinienioit 

Di ion mis que espantabobos | 

■A mi me parecen esioi obligados del humo, críticos abortos, dijo Lorino, un lienzo do bos- 
caies y paÍM3, cuyos ksos se nos antojan alcáxareí sumpiuoi(», fuentes, quintas, riot, damas, 
Italanes, atamedas deleiiotat; peio miradas con atención desdccercs. s6lo rienen i ser unos em- 
briones de la pintura, cuyas colores, sin inquietar las ultramarinas, no costean mis que cardeni- 
llos, aiarranes, yeso mate, y lumo de verdolagas en media sibana lurcida de remiendos. Por- 
que, ^quC otra cosa son los versos hilvanados de tanto emplasto de vocablos herm afroditas, sino 
capa de pobre socarrón que con diferentes hilos cove reuzot de loda color y materia, sin reparar 
*n que ct sayal se ladee con la raja, ni el parto con ct lienzo, eslabonando cláusulas ni en ro- 
mance ni en latín: pendilin de sastre jaspeado de iodo género de sisa* ( i )f 

Las burltis y sarcasmos que Tirso lanzaba conira una parte numerosa tic los poetas 
de su tiempo suscitáronle no pocos cncmigosquc acechaban el momento de vengarse. 
AüiiJase d esto «I escándalo real ó supuesto que otros manifestaban al ver á un Traile 
surtir de comedias, y no de las más devotas, tos dos corru/es de laCruzydel Príncipe; 
llenarse el teatro de gente al solo anuncio de obra suya y salir luego d la calle riendo 
ycelebrando los chistes y malicias de aquel apicarado ingenio. 

Tradtíjosc en licchos la mala voluntad que la envidia ó una demasiado estrecha mo- 
ral habían ido acumulando contra el mercenario, yen 162S se presentó al Consejo de 
Castilla una especie de queja ó denuncia en que se ponderaba cuan impropias de su 
estado eran aquellas habituales faenas de Tirso y se pedía que el Consejo recomendase 
i los superiores que recluyesen ó desterrasen al escandaloso fraile, prohibíéitdole ade- 
más componer otra comedia alguna (a). 

Efectivamente, debieron de hacérsele indicaciones que Tikso lomaría quizás como 
ofensas, ocasionándose de todo un drama monacal del que no tenemos completas no- 
tictas, pero sí del resultado, que fué la salida de Ttxso de Madrid, contra toda su vo- 
lunud; la formación de un proceso ó expediente (como hoy se diría) con caracteres de 
verdadera persecución, según lacaltftca el propio interesado: 

^Tempestades y persecuciones in»i4iosas procuraron malograr lost honetlot re- 
crtog de sus ocios; y yo s¿ de alguna borrasca que, á no tener á V. S. por San Telmo, 
diera con él á pique» 

Estas notables palabras van dirigidas por el mismo T^llcx, bajo el nombre de su 
sobrino, d un noble caballero milanis. llamado Julio Monti, á quien dedica la Tercera 
parteác sus comedias. La condición de italiano del Mecenas parece indicar que en 
corle de Roma sería donde Monti prestaría sus favores ul atribulado poeta cómico (3). 



(1) IMettar aprortehumto, «dición d< 163S, 
fotio» i97,)o9. Í13 y 114. 

(i> En et Arcliiro lliitórico Nacional existe 
la nottci* de esu querella. >egún me U lu como- 
meado mi erudito ;imigo y compañera D. Ctisi4> 



bal Pírea Pastor. La noticia ei aislada, Ulundo el 
expediente que debió deicguirdU denuncia. 

(j) Quiíi fuese pariente deCéur Monti, Pa- 
triarca de Aniioqufa y Nuncio en Madrid pof 
lOsailM i6]0á ■6s4. 



COMEDIAS DR TIRSO DK MOLIKA 



XU1I1 




Consecuencia de los sinsabores que esu contrariedad le produjo lu<! la resolución "^ 
■doptada por T¿lli!;c de no escribir miis par» la escena. Persistía en ella durante diez 
■Aos, según atirma en dos lugares de la misma Tercera parte: uno en el prólot^o A 
cualquiera; al decir, siempre por boca de su postizo sobrino, que aen fe de U buena 
tama que adquirió (el autor) se ha echado i dormir no menos tiempo que el de diez 
años, escarmentado de trampas y mohatras»; y otro en lu referid» dedicatoria: «Uos 
lustros han corrido en que ni importunaciones de Interesados ni preceptos acreedoreíi 
han podido obligar sus sales i que reiteren sazones del teatro» (i). 

Como esto se escribía en i634, las fechas no convienen más que aproximadamente, 
por cuanto ^abemos que en iCiaS y en lOxJ compuso algunos comedias (a). De todas 
suertes bien ganado se icnla el descanso nuestro pOKta.MátdecuatrocieHlaa oomaliat í 
llevaba compuestas en veinte aiíos. según Í\ propio asegura (3), cuando renunció á 
s^uir recoííicndo laureles en el teatro. V si se tiene en cuenta 3I viaje i Samo Do- 
mingo, en que emplearla acaso dos, oíros viajes de uno en otro convento, enfermcda- 
jdes y ocupaciones, ul vez no será aventurado suponer que corresponden unas aS pie- *- 

s dnimilicas á cada atlo. Y todas se rcprcscnUron; porque el insaciable apetito del 
público devoraba todo lo que ofrecían poetas tan fccundoscomo Tmso y Lope de V^a, 
que, como es bien sabido escribió, y vio representar úoyó que lo habían sido miíocho- 
cientat. es decir, más que en su ¿poca produjeron los teatros ingltfs, franc(5s i italiano 
reunidos. 

VIH 

Salida de Tinso para SalamaHca.—Ki nombrado Comendador del conrento de Tru- 
jiUo.— Publica la Primera parte (/¿ si» CDntci/dS(i6a<>-i637). 

Antes de Mayo de iñad se hallaba ya Tmso en Salamanca, probablemente deste- 
rrado; pues en dicho mes y año se reunió en Guadalajara un capitulo provincial de su 



(1) V^xc inánadeltma la bibliogriFla drama' 
ua de Tuto: i>r¿l»i;o y Dddicdloria ¿q I* Terct- 
m pitrte de Ui ContcdUi. 

<i) Según veremo»en el Catálogo dramétíeo 
rti(o>ij.fu de Ti»to. lis comedíju llablaJmv «n 
mtrdiirfu. No kajr peor lartlo... te ««cribicioii en 
ifiíi, en que los tnglcies «comeiicron la ciudail 
de CAdíz, como se ve por diverio* pasijc» de 
elUt «)us¡vM i dicho tuccKi; y al niismo lAo 
pertenece tambifo la bcllisima D<íJe ToMo J 
Madrhl, putt en i6i5 k rln^iá il nucsrcan umtí 
la plasa ilc Brcda, Icuyo itic«io hace tu^Unlet 
rcfetencias. La liiiitada La Huerta Je Jk-in Frr- 
M>fn>fet se compuio eii 1616, puct en Uictce- 
nai T T *■ ^*' *eio 11, hay dox carut fecliadaí i 
19 de Mario y 14 de Abfll de 1616, y ca el 
■CIO iii.ncoia 11. w alude i la inundación de Se- 
villa, por d ti bnrJj miento del Cuadalquirir, oca- 
rtida al )} d« Kiicr» del miimo añu. Dopuéi no 
M coooce fscha cierta de ninguna comí día haila 
lijSenqtKtcrmín^ en Madrid la deLoiQuimu 



ét l'arluKoi. I)f modo que tiólo ocbo ar'ios llevaba 
Ti* toen ii>34 de abandono en el cnUtvodel dra- 
ma. Ki prnbabte que luego no volvíate «scrlMr 
otra alguna haau la de 1638,; ninguna, de Mftu- 
ro. d«*p<aé%. 

(j) «GaMnoeiiti autor de «eda: de tu niiaoia 
«ubilancta lia labrado la numcrou cantidad de 
telai con que cuairucienias y mái comediAi *lf- 
(ieron por KtHlrd4iMÍ SUR prorciorcs. Mn demu- 
dar, comefa, ajenoi atuaioi ni disfraxar penaa- 
mienio» adoptivos.* (Dedicatoria de la TVrcvro 
p-iri<.i Si, como betnos concluido, en viila de 
oirus dato*, no empezó Trtiso á etcribir para el 
teatro hasta iCo6ycex6en 1616 comoqueda do> 
mostrado en la nou anterior, rebutían exacta- 
menie los veinte afloii de actividad produciot^ 
que acaba de apuntar. K1 núiniorotuludo scob- 
licne con las palabras del prologo de los Clii«rra- 
/n, etcriio entre i6ao y i6>i, donde asegura lle- 
var compucitas 300 conicdiai en Iok eaiartw añoi 
anlccedemcs. 



XL1V 



COMEItlAS DE TIIISO DE MOLINA 



Ofden, presidido por el saliente Fr. Gaspar Pricio. en cuyo piiísto Ic sucedió l'r. Blas 
Ue Tinco, y entre los incrcenarfos que concurrieron al capi'tulo y (tivieron voto se 
Cticnia i Fu. Gabhicl Téllez, á quien designa el cronista Fr. Felipe Colombo con 
el aditamento de tt/iedenlor tic Salamanca» {i). 
^ Quizá |>ara endulzar la amargura de la anterior persecución, se nombró d Tii*so 
Comendador de) convento de Trujillo. adonde, terminado el capitulo, íe marcha- 
ría á residir. Y entonces y allí le conocerí* D. Fernando de Vera y Mendoza y para 
adornarle con su nueva dignidad, rctocan'a, en esta pane, su Panegírico ya citado. La 
lecha del nombramiento consta en el P. Colombo. De todas suertes la designttción 
-* de Tix&a para Trujillo era una especicdc destierro, del t^ue «■ apresuró á salir cuanto 
^ antes. Y ya que no podía componer nuevas comedias (y eso que pudiera presumirse 
que en esta ¿poca pergeñó la trilogía de los Pitarros, naturales dcTrujillo), se dedicó 
á reunir al({unas de las viejas para darlas á la estampa, como lo hizo, Imprimiendo su 
Primera /Mile dos veces al mismo tiempo ó en el mismo año, itiay, una en MadriJ, 
según toda probabilidad, y otra en Sevilla (a). 



I 



( t) l'ambifo el St. Serrano iAriteiitot cludos) 
*pi>nAila biografU de Timo iodo» lot datoi coir 
icnidotcn I* fraHmcnuríd é ín^djin Hitfu-ia n'' 
itrial .ir U íMci-cetf, qnc ic conserva co nu«iira 
Uíblioiccii S'aoonal F.\ P. Felipe Colombo nncíA 
en UuBtlalijirs en tói^, entró en la Orden de la 
MerceJ o<i 1641 y murió en 30 de Oclubrc de 
1(184, iiciido Comendador del conTcnto de tíua- 
dalajara. V.fctibitt icrmooc* y vidas de Santos. 
(Víasf Oaulina ÍJircl»: Kteriloret de CHuJalila- 
ra. fAg. 84.) L>etempeiió ademái el cargo de Cró- 
nica de tu Urden y gota fjma de buen predi- 
cador. 

i:n loa fra|;n)entoa tl« » HiUoria Irala divcr- 
Mi ««cci do Tf.i.LM. como ireiuoB tiendo, y 5ua 
nolicÍB) ion c I cf tímente preciosas, poique ae re- 
liercn J apocas poco conot:idas de la vtda de 
nucMro gran .Mercenario. 

(1) I .* tDiC)6v, Xüi di jo '1'iii.so en *n% Ciearra- 
iMqueen i5ai tenia Jada 1 i la imprenta doce 
conicdiai que habUn de ser Prhntra parte de las 
suyas. Ignoramos par que la impresión no it 
h I ao par entonces. Uebió de salir, al lin, á tu/ cn 
Madtid cn 1617. según le deduce del priTÜegio, 
laia y crraiatde la edición de Valencia de tCji, 
que luego describiremos. El Conde de Schack.en 
til Hittaría de literatura y arte úraxnitico de Ei- 
^Ad, tomo III. plg. ]9i de la traducción casie- 
llana<Madr>d,iSlf7},clu un ejemplar de esta im. 
pretíAn RiadtileAa que dice le (aciliió el librero 
de.l'arli Mr. Tetnaus Compans; pero no da de 
olla mis sañas tlcrus que el lamalto. \a Techa es 
Riuy dudosa por las sisuiontcs raioncs: 1 .*, esta' 
ría «II la portada, y el Conde no cc^la ¿su 6 la 



copia cquivocadaMenic. ■.*. nodalosUlulosdc 
l.it doce comedias que el lomodebía de contener, 
tino de once, (üllando la ti I lima, lo cual prueba 
que el ejemplar que turo i ta viita no tenía prin- 
cipio ni fin, y y', el Conde no manilietta haber 
conocido ifri'Úti lareimprc-tión de lóji, puctde 
lo contrario hubiera establecido las dircicncias 
entra una y otra. I.o que, al parecer, vi6 ilnica- 
mcnic foi} un ctenipUr falto de la edición de Va- 
lencia d« láji.A sea la icrccia. 

3.* sDiciÓM, Ooee comediat ntvius dti Matttr't 
Tirtíide UotiiM. A D. Mniito de Paj , Hegidurde 
la ciudad d* Salamauía. Primera /•U'Vr. Sesilía, 
Francisco de l.yra, i costado Manuel de Sandi, 
niefcadcr de libros, l(lt^f.—^.', 1 li, prek. y jVO 
roltadas (pnr errata dice 300). Rita edict6n carece 
de mis preliminatct que la JeJk'Jtiriii y los 
ÜlttI'it de la.t comedias que contiene, y se liallan 
en ta hi>)a uguienic J la de la podada. 

Comprende las siguientes: 

Patn'rr.ity pliiiuji. 
Ht frttrnJirnle ai revit, 
t:l ,t^^lJ^ M UKJnrJrnt». 
La rillÁiiij de Yalltcii. 
t:i melaiKiilk". 
ai mayor Jetengiii*>. 
tCI •:attígn drt peiui qae. 
Segunda parle d«l pentt f «r, ^ue es ('Hi>n C'iUa 
alarga. 
1.a gallega Mári-lltrnáadei. 
Tanta el In Je mAt eolia lo de in«iioi. 
/.•I ttiotadr ti mltma. 
Amar fnr rajítu Jt etlado. 
(Saivi: CaU/ofo de su bitrlloteca, 1, S»i.— Du- 



f:<)Mi::niAs drtihso i>c Molina 



XLV 



La edición mdunlcna no4 es, por hoy. soto conocida por lu rcimprc»ión itc Valencia 
ule 1631 ; la de Sevilla ofrece de particular el c:>tar dedicada por Tirso d un don 
Aioflüo de Paz, Kt^idor de la ciudad de Salamanca, siendo mí que había dirigido al pa- 
recer la de Madrid {que comprende las mÍMna& comedias) i su amigo el Dr. Juan Piírez 
de Montalbán. Y sin embargo. Tku.kj: censuraba A los que dedicaban en parlktilar 
cadu pieza á diferenie uiíeio; lo cual es cicrtamenie distinto que dedicar una misma 
obra i diversas personas. 

ICI (al Ue){Ídor de Salamanca debía de ser ami^tad nueva, adquirida por 'riHM en 
Salamanca en il'ii5 ó i62(> cuando allá le enviaron. Termina su dedicatoria, que sus- 
cribe con el nombre de K¡ Maestro Molina, con este p^írralo: xToda^t estas doce (co- 
medias) salen á su nombre Maturas, ó ü lo menoü ejercitadas al sufr imienlo; pues ha- 
biendo pasado libres por los infortunios de) teatro, maliciado ya de envidia y ya ma- 
liciado por la ignorancia, como soldados viejos gozarán la plaza muerta del sosiego y 
f>a^ que les pronieie el nombre y agrado de V, md.» 

De las doce comedia* de esta Primera partt imprimió D. Juan Eugenio HarUcn- 
buschocho y en el presente tomo van las otras ciiatro. todas cxcelcnies.e.vcepto/-r/ ár- 
bol del mejor J'rtilo^ que nos parece mas endeble. í^l Melancólico es superior d Ütío ti 
ijue es negociar, su rctundición, en cuanto á que el carácter está mejor descrito y sos- 
tenido; pero no cstif tan graciosamenlc dialogada. El mayor detengaño. drama impo- 
nente, puede en cienos respectos parangonarse con El condenado por desconfiado, 
Ctjya anti'iesis extremada viene i ser. Si Paulo se condena por demasiado dcíconliado, 
á Dión lesucede lo propio por su excesiva soberbia y desprecio de la omnipotencia y 
miierícordia divinas. Tanto ts ¡o de mdt como lo de menos, en que están relundidos, 
COI) ftrande acierto, las dos historias sagradas del Ili/o pródigo y del ¡tico ava- 
rienl'i, es un ílramj igualmente bueno, salvo algunos dcfectoi de pormenor, y se sabe 
que siempre ha hecho buen efecto en las tabla&: cu el siglo xvtii se representó niuciio. 



rin y IUrt«rft ciinn oito «icmpUr ciiitenle en \» 
Itit). impcml Uc Vicna.) 

TkB':»! Ki>ii:tA)i. liofe | comniiaí | nvevttt .M | 
Maettro Tirui \ i¡e Uollnj. ( A í OoMr IfOH Ptref 
4e .\lr>n ( raJnin, nuturjl Je \ta,lríJ. \ Aia <,Ex- 
<;udo,) ífijí. I Con f rü"i7<xio. I Ck V.iUhcÍ¡i en 
ea$d Jt Ptdro falrkio M^.-^', ■ 1i. prcli. y 

L^ninJ M ¡rrihlruin: Ttcoc privilegio del Rey 
nuctiro Señor el Maestro Tirso de M<riinii para 
Imprimir esuj ilo^ce Oiflieiliiu sufAv Dctpn- 
clidJo cii d Ofii:ii> de Diego Conxálex de VíUh- 
tfool. Su fe^liien ii d« Mano de ifiíO.* 

'f;iw.'(t4 inri, plief!"' y tjeiic 74y tnedjo. En 
M4<1rü i ao de .Vovlembre de i6xC. 

Frrtlat: Abdrld n de Noviembre do n'nñ. El 
Licenciado Murcia de la l.lsna dice i^ue cocrea- 
ponde con «a orlgioal, 



uAtílnetor Juan Perfj Je f-fonlalnan. 

>Por Mr «lai doie Comed iai de un tun aficio- 
nado de V. m. me «trevo á que lalgm á luí de- 
bato de su aiupirA. Recibí cMc pci)uei1o afirtde- 
ciinlcmo de un tmif;o que le desea muela Mlud 
y aumentos en su persona, cuya vida prospere el 
ciclo.— Amigo de v. ni,» 

•Títulos de lMd<u« comedia».» Son las ml>> 
mas doce de la edklAs tcvlllan* y p&r el mitnw 
orden. 

En muy lingular que nu linprc&tán, hecliA en 
Valencia, traiga uiu Te de crraias sii»críia en Ma- 
drid cincr añoi antes. S'óifte umtiíiin que no 
lleva ninguna de las Apr^tbwi'inet ({uc ilebla, 
ToJocttodemucsiraUeiiisiciicia de tinu cdicián 
anterior, cnfrcipondicntc i dicliosdoeunieniCM, 4 
fea U de Madrid. «617. 



XI. VI 



CUMCOIAS DK TIP50 l>i: MOLINA 



rx 

Tinso Je nuevo <n üalamanca. —Fiestas en honor de San Pedn Sotaaeo <l6a9). 

En i6>i) celebró lii ltcli);»ón de la MercciJ. en honr» de su fundador Sun Pedro No- 
tasco, solemnísimas fiestas en diversos lugares de KspaAa, especial mente en Madrid. 
Fu< historiador de estas últimas el Cronista general de Ui Ord<;n y autor dramático 
Fray Alonso Remón, quien rcuni<3 en su libro lodo lo que se acostumbraba en semc- 
jaitles casos: relación de los sermones, justas poéticas, representaciones, etc. Lleva 
además un gran número de composiciones poéticas de mercenarios y otros que no lo 
eran, pero ninguna de Tirso, á quien no nombr» ni una v>la vex en todo el libro (D- 
Prueba evidente Je que no estaba en Madrid. Tampoco continuaba en Trujillo; por- 
que en el mismo año se congregó en (.iuadalajara un Capítulo provincial, en el qucíué 
nombrado Comendador de aquel convento el P. Vcláüqucz (a). Acreditan, pues, que 
se liallaba en Salamanca, aunque no !o dice claramcnie. las palabras contenidas en su 
ya mencionada obra /ieleilar aprovechando, cuando trata de «la Justa literaria (Pa- 
lestra de Apolo la intitularon) que i la canonización de sus dos primeros htfroes el fun- 
dador y patriarca de esta candida milicia San Pedro Nolasco, y su primogénito en la 
gracia San Ramón Nonna/, ó no nacido, celebró la mayor Atenas y católico Parnaso, 
Salamanca; cuya liberalidad en los gastos, en el lucimiento, en la devoción, en Ki ca- 
lidad y en el concurso, si no excedió pródiga á la que la (^ortc dedicó, e¡ mismo año, 
al divino patriarca, compitióla i lo menos en lo obsientaiivo y no s¿ si mereció pri- 
mer lugar en lo aliñoso. Una de las acciones tan aplaudidas de ella fué el desalío poé- 
tico en que plumas ¡Iguilas volaron tan stihlimes que las perdió de vista la envidia 
emuladora; pero ¿qué maravilla, si eran sus plumas las de Salamanca^) 

Tirso concurrió á todos los cwrtilmenes de esta justa, escribiendo veintiún compo- 
siciones poéticas diferentes y llevando el premio en algunas. Siguiendo el método ini'> 
ciado en la justa de Santo Domingo en i6i ^ y continuado en otra celebrada en Toledo, 
con ocasión de la canonización de San Francisco de Borja, presentó duplicados versoM 
para cada tema: uno en serio y otro'en estilo rústico y gracioso (como si dijéramos el 
galán y el lacayo de sus comedias): sólo que aquí cambió su nombre serrano de Para- 
cuellos de Cabanas por el de (Jil Bcrrugo de Texares, sayo^ues. Asi compuso do- 
bles una canción rcul, una glosa, unas décimas, otra canción de arte menor ide esttj 
cla»e tres), un romance endecasílabo, unas octavas, dos clases de sonetos, un madrif 



(i) Lat JInhn jm/i-iudm y gramJtiMiat fuf Aifo 
/it .^ic^r Ai.i ñtlii!l-n de Surtía Señor» ilt U Mer- 
Cft', M tiU lu f'Hrrnl" J< SMrtJ, li »r uloriino 
l'atrUrtJ y primtri) /ui*il,tJor San t'tdro Nolatctt 



este ata de iStg. Por el P. Uaesir» Fray Aíoiuo 

Hrmm.SlitiriJ.ImFitnlide fítyHü.Jil.DC.XXX. 

4-*. ii'J figinti en lodo; iSde prc I i minares. 

(i) Smuiki; Nue^nt tlaliM, pig. 7 j. 



COMEDIAS DC TIRSO DE MOLINA 



XLVll 



y unos sáÍKos. Algunas de estas composiciones, sobre todo las de gusto popular, nos 
parecen buenuí. Todas las incluyó en Deleitar aprovechando ( i ). 

Si Tirso no estuvo en Madrid en el retcrtdo año Je 1I1J9, no croemos pueda ser 
autor de cierta rarísima delación en prosa de las ñestasquc en la Corte se hicieron A 
la entrada, en el mes de Octubre, del Príncipe de Gtiistala, Embajador del Rey de 
Hungría, para acompaílar i la Infanta D.* María, hermana (le Felipe IV', ya caAada 
por poderi» con el futuro Emperador Fernando de Austria, y una Loa en verso al na- 
cimiento del Príncipe de Asturias Baltasar Carlos (a). El autor declara haber visto 



(r) iVadrid, iHj^; ToIím Ji8 y aigoieniei. 

fi) Rl único cicmpUt conocido de CMe opús- 
culo lidlIiM en li biblioivca de h Re*l Academia 
L'sp«noU y »* liioU: fíreve Suma, y HelaM» áe 
t,aiiiratNliouii/ifttM^ueentii:orltiehiii(rcn4 
tú tntraaa dftttúor Prindpt dr GmiitaU, Emta- 
xadoráetu MofnIaJel tenor Rey.1t VnsHa. Com 
mna Loa ai lueimiento del Pilnrí/ff Jt Kipittit. 
Comf.-U€Ho F^r ÜratM (üe) THI*i. Im^ma eo 
Stgoria por Ctrñnimn Murillo. Aio 1619. 8.*, 4 
hoJAs. 

V para qu< se vea que no puede adíudícafíio al 
aaUM del li Gil. U copUremoi Inicfra 

(Piir n<>e«n»r mi lector mtMrlbo PtAtogo laritw. 
Mío rtrilau inlilíUt; li cual, oliia por ku fia*, ei 
'odo al pac lie li IfUt, ileuandn mi corto laRenlo <lir 
(ueloi mt torpe plutni, V et rierioquctl líiieino. S4- 

A«r Pfiocipt de fiuituia, Kcnbiiador por I* M*)tit*d 
Ceslrcí y Hty ú< llanfirtt, entci tn Madild. mlfreo- 
l«» i ] lie o«iabre. Fui trcihido oon la uraadeu y 
iplaiao osAo la otteotbciúa requ>«r« 1 irmtfantc 
ptraona, on juna rtiAa. Le acampaAaban cincuenta 
«atiilkrot d( >u tierra coa *e>tido> tan entino* y ga< 
liaBüairibln:* eabillod Sr. Bmbirailor con lama 
ltati]r bítarrii, iivr inviJuba el tol, i)ln<l(ilc UmIot 
nll parabieoct- Lie riba u pajoM^oi y it lacayo* coa 
librea de lereiopelo ncK'o con ^sarnlciAn 4; oro: de- 
laaKjóacfmllaicoa laxrnua isiperiiltt SallAáre- 
Cehlrtr li itrandMa de KipiR* f cabalkria i San ler^ 
nlow coc laola gala j biiartí* iiirc parecía Midrld 
otrai loJíai.cou machai libreaiijilecenlea y variedad 
de pluii<>«dr mBCboi color», tnireel butlteín y itrt»' 
daia licitaron lo« teAo<t> Ihiqvt di Medloa i(t laa To- 
rrea y el S>. CoiHletiable i uo mi»<no liempo v >e la- 
lailaroD la* cortetio dt^i Ju j lo mnino bieleron Ina 
denaicMAoreique en el acumpaKaRiientoie hallaron. 
Bl ÜDibalatlor f Principe Ib* en un caballo brioao en 
ncdtodc do<itraf>driitAof(*: el Doqui de Medina- 
«ti y el Condntibtt La can oía dtl Sr. Príncipe Bm- 
bafador dtirtí; y «a tan birarra, queeide lerdupelo 
carmal, bardada de oro cao clavaii^n de plata lobre- 
dorada, ym lo* ccmalca ifloilai, arma* impcrlale*; 
cem cuairo cabaltoi loiaaoi; do*cochcroi, coa la mia- 
ña Ubria. Lucro Kfiuia la eafroaa del Sr Conil«*l«- 
ble, biiarra y tío btlla iln comparaeiAo SeKuiaa 
otra* carroiat y niurbo*rochei qst no todlgo por no 
caaMC al leior. Ul Sr. Duque d« Medina Coell llcT*t>* 
toi p>ÍM y laciyoi con librea* de lareiopeto neitro, 
gaaíBccido ilt IMU de ptata y pluniM bUacaa, rovjr 



biiarra en eairemo. For str tanta* lu llbreat ifiie haa 
tall.lo, none alafj»jaete'>biiU«: que *eita iiien«»t«r 
un libro muy urapde. 

rCoo la (nlenlaciún relertdaaUroaintlupoe^la- 
ciuy Platería f pla/a Mayor, halla la calle de luCa- 
trelaaidoadc te HotpedA >« Bxeia en caía del Mar- 
que* de la Fiojiícra. 

>RI ilii de Sao FraDCl*co, i 4, dcipu4* de mediodía, 
á lai tre*, con el mhmo acopa Aaialcn lo qoc eatrA au 
Eacia. el Sr. Embalador ítU a betar i *ui maieitadea 
lai mano* y * la Sea Infanta de CltpaAa y reino de 
IlDOgria. 

•Ltiíoyaaqtae iruloel Sr. Principe de Cioaatala para 
pre*entar á I* Sra. Reina de Itanicrla wn de tanta »• 
lima y valor, que patán de nia de AoLcoa ducado* 

•La noche quebeida loiüre». Keycl la «ano hubo 
una mlacara famou, en la cual en rr A dSr, Principe 
II, Carloi y. i aii lado, el Sr. Conde-tiuque lo* dtaiii 
gfitndei y teRMet le aconipaAabín laJotcon hachM 
blanean cneendidai. en Itt tnanH. en la maleara y 
ne*ta. Kraa tama* laa lútea de palicio, plaiai y caUet 
que, detdeleioi. parecía Madrid que m ardía eafw«)to 
I>i4(e Un i I» (trata* 1 lai doce; laicvalcí fnnoBauy 
itrindtDiai. 

toa atL lf4>ai*IBMT0 

AlHireie toda ^tpaAa, 
Flandet. Mitin v lu InJlii; 
tambiís te > leu re I.ubo* 
oon Saboya y con Sicilia, 
porque la reina laabet, 
deiput* de lo( nucn 4íaa 
que aoduTo la* exaeioM*. 
luTo parto de alcRria. 
A di'ciaiete de Octubre, 
Tlapera de Kiaspeliita, 
a lai *clt d« t* mallaaa, 
cuando va Cebo ulia, 
et Principe aoberanu, 
liljodtiftey de Canilla, 
renodjA toda KtpaAa 

It iMoa lo( preto« dklia. 
uepo 11 (Igvlenle noche, 
por plaraK, callo y coquina* 
larccia Madrid eicli, 
ucea, mAtica. armonía*. 
Duque*. marqu«*«t. t^fiort*. 
repariidoa en cuadtillai, 
do* 1 doa, habo carrera, 

falin el que rrii podía. 
Isrinr* y tacahuc >■-<*, 
trompelai y chirimiu 
rcpirtlfronae por ptaiaa, 
donde lia fiettat *e hacjan. 
Era U corte oira Troya 

['or el Kran fucDoque ardía, 
uminaria* y conelet, 
noequetei y artillería. 
Lo« relotei y campana* 
•uallai, laAen 7 repican. 



t 



'XLVIlt ■ 



COMKDIAS bt: TJItM) DE UOtlNA 



•]>or los ojo&ti lo que devcribc con t;raii brevedad, y la loa, umt>i<!n corU, más bien 
parece romance para cuntar los ciegos por lus calles da Scftovia, donde una y oira luc- 
, ron ímprcsiis, dJndoIcs por padre i un tal Giibriel T¿¡fi!\. lal vez segoviano. que vino 
í\n liesiits rcl'i:ridiis. 

Nada liay en el estilo de la fíelación ni de la tua que recuerde el de nuci^iro merce- 
nario; y wSlo U ciHialidad del nombre hi¿o i{uc. aparte ile ^u gran rarcxa, mereciese 
los honores de una reimpresión elegíante i i ). 



Tiuao vuelrt «i Toledo. - Termina la compo-iiciÓH de sú Deleitar aprovechando. — 

f'xaitiín de este libro (iÍi3o-tf¡y2). 

Probablemente en lüio (»t pudoTtt.i.i:z volver ¡i Toledo, donde $c iMllabu ú prin* 
cipiosde it'>3i. Allí consagró un año entero d la coin|>OKÍciÓn de una ul)ra que concluía 
.1 26 de Febrero de iCtSa, para la cual solicitaba licencia de impresión tres incscs des- 
pu¿s; pero que no sali'a deliniíivamcnte .'t loe hasta tres aAos más tarde. 
>> Titulóla Meilar aproivchando (3), para dar i entender que la enscflanza que el 
libro encerraba iba expuesta en amena forma, ü lin de que mis fácilmente y con nia- 
}for gusto pudiera ser rcco>({ida. 



que >l eco >l< linio tuitlo 
■IIVll«I T ■Qf'loi oí*«. 
Une* l>utcib«n su> ctpit, 
maittc* ta> nunlcltin*!. 
outt fot <ha[tiBn l'UKín, 
ciy(ndD>c il< ir á prio. 
S«|tiiml* Boche, dtl iucvc), 

tot I» nfdta Je It \'ill*. 
libo iniKari fimiyti 
■Ir uní iriowya txqviilla. 
Nacrc aicloiiet JilvrtmnMc'i 
caili una con su inaigoia, 
daorat Je itfan tatoiti 

SrovnciuJu i lodot tíia. 
Tpat. lito», Tihutlai, 
hinJurriat, gulurru. cilaraa, 
violiiit* j tvnij», 
«■Kibelci. («iBpaiiillat- 
Ibin ciniinJo hIü «omi, 
t«ill<> (lallnr*, ilcii nlnlit, 

fettoi toMhin i<lvr<i, 
Dda iMDJoriti cuiiipliila. 
Ko n juito itutilr ta illrncio 
lo que pilo) el prinrr >Ii* 
tusnJa »•<)(• el iirin inanirca, 
c* bien que >t mjíi j Jim*. 
Iluboibleri* pueril franca 
a laiten lasque querían 
beur li mano 1 >« tty 

Ct Oliente (n M^ilJurj■, 
libreóte*, i ■(* o y viernn 
«oltle^n iMOOCheiíJI». 
hachat. farolea y luces 
omI U tul ilcl tal pf iTin 
Pof ti fellf parto itcüre 
tot pcooionlin T Kiilin, 
que lian >lc ttoii' 0<l milulio 
reátenlo J< iuí tlctílicliat. 
A Klniiune Jet jKbo 
«uaiio cooieJIíi aliivaí 



en público (cpreseniin 

por IOS puftios repiititJM. 

.1 tis cunto J* U ttr.le, 

dooiiniiu en el niiiiiia Jii, 

silii'i vi i\<!'i, noolco MAor, 

i ver Is intsMn Jivíni 

Jr .Muclia, (itukn va i .Jir nrKiu 

por 1n nirtíi't'- .■ii"ir''J<»i 

<•■'■ '"^ 

Je- :io 

Frf ilHieoH graitdet Retía*; 
nu pluma j le->Rui ic allAa 
un J«clr I4 J«i»j* 
1 lotque aitturJiBqlMMeribl 

TiasD na pudo eictiblr Ut uadccci y vulgarí- 
diJ«s <|ue hay en este» vcrsoi. 

li) llíioÍBcn iB96 olSr. Mar<)u¿«dc J»rez de 
t(M Cilvillero». co Saír Illa, por I-: IUKo{iri,*. 17 
pAginaii. líranJo sólo <:lacuenld cicniplareí y ob- 
(cquiindfHDC con <1 número i. 

(1) l;n<líi:hoañoiniprJmi4i;aM«dnil,unA< 
•fr coniriVi'Hii. cn ttno <f en (olio. Mgiln aürntan 
«I P. Ilarda y Aliareí B«cna. 

/j) i.'si.íctiS)., IteUxiir \ aproiwliéiuh. i Por 
el .Vaetlr-i \ Tirtn df SMina \ A \ Don i.i-U l-'rr- ^ 
namJei Je Cord'tm. \ y .1 rx,t, Stñar .le la i-illé 
d* Cupio, Cauallero \ J«l Uabiio dt S-tntiiga, y1 
VtyHtít/iutro I rfe Citrdui^. ) Año (Escudo con 
una Flor de V\%.) 163S. | Con Mtiltgio \ fn Ha- 



COHKniAS DE TlItSÜ UE MOLINA 



XUIX 



Tan iTontcnto quedó de su trabujo. que no dudó en arirmar que »¡cndo el quinto 
en el número de le» hitos de su tálenlo, er^ el mayoraxjjo en el unior que le tenia; ¡f, 
al lia de él, ofrece una scgunJu parte, que de seguro no llegó á escribir. 



I 



drid. Em la Imfrtntí fítal. \ A mtU d€ Dotningu 
Gontitn. hírrcultr de LitrM—^.*, S b. pttlt. J 
53a rolLtdt^ .W/Jn: *tn Madrid. | Rn b Impr<n- 
u Real. I Anu M DCAXW.— A la concluiiAn 
del texto lleva una prolesu sointtif rxiotc d la co- 
rrección de la l(ile*ia, y ra Techa: «En Toledo i 16 
de Febrero de 1631 aiioa >, que. al parecer, Cti^ 
cuando lo terminó. 

aSumt del Frirtítfio: tot sofiortt del CanM|o 
dieron prÍviIe|po al padre MicMro rrajr Gabriel 
Tillen de U Orden de nue«ira Señora d« U M.-r- 
ced portiempodedieiañM para poder imprimir 
este libro, intitulado lirlrylar AfrrautfbdiiJo, Úr- 
tnado de m ,Ma{;eiiAd, y dc»p«chado en el Oficio 
de Marcoi de Prado, «ciibino dc Cicnara. IXdo 
en Madrid 1 $eii dlai del me* de Agoiio del añ» 
1634. 

•/^e dtF.rrMK: C«te libro intitulado DrteyUr 
AfrantfhaitJri, ciil bien y !ielmenie impreM con 
au original. Dada cr> Madrid i iS de Juniodeóji, 
El l.iceni:.* Murcia de la Llana. 

iSima de la TMta: Los «eiforeí del CodMJo U- 
laron ene libro intitulado beleytxr Aprinieckan- 
da. compuesto por «1 padre .Micttro fray Gabriel 
Ti.'il(x, i cuatro rDaravedií y medio cada pliego, 
y iicnc óchenla y sci» pliegos, que a< diclio pre< 
G>o monta trecienlox y >>clienta y «ielc maravedlt 
en que ac lu de icnder. Üada un .Madrid i 5 de 
iulio de 1635. Despachado en el Oficio de Mar- 
co^de Pf«do y VelaKO. 

rLktiieía Je lú Orden: Tiene licencia el padre 
CrcKcnUdo fray Gabriel Tíllw, Coronitts Gene- 
ral de iodo el Orden de nuestra ScAora de lat 
Mn'Ctd<^. Hedencián de (auiivot, |>or nucuro 
muy Hvfcrendo podre Maestro fray Pedro .Me- 
rino, calcdrilico en propiedad de Salamanca y 
Proiincial de CaitiUa de la Jichs Or<lcn, para 
preicniar al Keal Contejo un libro iniliulado />«■ 
UyUr .ifrovtfkandQ, deapuo de haberle visi» 
por au mandado religiusoí de la Orden, graves t 
docto* que le apfobiiron, de que yo el infra>.crilo 
Srcrclario ile dicha Provincia doy fe. Su fecha 
en nucMro convento de ,^tadrid i 34 de Mayu de 
631. V.\ Prescnudo fray Uibtiel Adargo de San- 
iMider, Secretario. 

tAfrtt'aei'in del hl.ieura Jattf Je VatJiríeltO. 
CapelUii d« honor del Sereniaima Infame Carde- 
nal: Kfle libro (cuyo titulo es ¡ttltylír Aproue- 
chaiJ", y Vi auioír el reverendo padre iMaoiro 
fray (^abrielTflIeit, Diitnidor dcsia Provincia y 
Comniita de lodo el Orden de nueiiTB Señora d« 
U Merced) merece la licencia que nuptícaí por 




ser todo devMo, auiil y entretenido, ain <iiie en 
él liaya propoiicidn que no sea conforme d Ib 
tana doctrino de nuciira f£. reformación de coa- 
tumbrei y diKia de U« k(r;H y ingenio de *u aa> 
lor, con que el tcAor Vicario General en etu 
Corte <que me le cosvetlA) podrá seguramente 
dar au licencia en loqntle toca, etc. Madrid y 
Abril « de 1634, El Maestro Jo*í de Valdí«iel«>. 

»Apr<Aaci<>Hdti pnJrt/mj- Üttíinimadtla'lrví, 
Ltctor dr Tfotn/ila Moral en el Ne>il Monatterlo 
Je San OerüHlmo Je Madrid: Con provecho mío 
)ic deleiiidome en e*te libro (que ajuitadamcnw 
Cumplo con el m(«mo titulo, y V. Altna me lia 
mandado censurar) y a4lo para su alabanza (por- 
qtie ta comisión que te me ha dado no tuire pa- 
negíricos) diré lo que Gregorio Prcibitero del 
grande Nacianacno. cunndoen su edad poitren 
pociit'> coniTB hs vicios que i-itrodujo el opó*- 
latB lulianot.. Enilíndatoel gramiiico yprepln- 
tcseto el tomancisu. perdonando lo prolijo de U 
■dloridad. pivr to proporcionado al kujeto, que 
merece por iodos caairo cotindo» la licencta que 
i V. Altciaptde. sin perjuicio de la f¿ y coalum- 
bres, ante» para reforniaci6n dcstas y confirma- 
ción déla otra, cic. En SanGorónimoelMraldeMa 
Corle á 11 de Junio de iti]4.— t'r. Uetónimo de 
UCrm. 

*,\ Oon ¿«íi ^'<rwrf«líí^ Je C'irdota y Aij». 
Señor Je la yilltt J*í Carpía. Vab^llero Jel UiMo 
Je Santiaf!", l'mUeHle. Coberuadiu- y CapítJn 
General < que futí Je lat froniKÍas de Cktle, Veía- 
leieuatrii Je la eindaJ Je Córdoba, Wc. 

■Desde el dia primero que en caía de V, & ta- 
menuron sui aicradoti favorecerme, deseé pe- 
gdi riiditos. tiquiora dellue, (lipoioi'ltidolcv lu 
rnc)or de mi caudal (que de tan desvalido dueño, 
es fueria que lo sean lo* retornos). En mi esü- 
maciófl ningitn eitudio mió con más derceho 
merece mis mciuras que este libro. lii|odeaii 
inlcDio corlo, el quinto en número, pern el mA- 
yoraigo en el amor que le he cobrad». Cotti^mc 
un B^o entero de desvelos, sin divertir la pluma 
i nirot en que la inclinación tne ejecutaba. Ena- 
mor<^me la elocuencia hUtórica que San Rasilin, 
obiipo de Scleucla, cKribló en (¡rlcK'i do la ín- 
clita Virgen y Iríunfadorj mJrtir aanlt Tecla, y 
llegó 1 mis manos ya latina Recreábanme lo» 
cntrcteiidos tnccvot, los acfnadot de»camiiiot, 
y las detroiat mluerlosaspor donde el cielo j^tif 
al lacfoianio pontlttce Cleiticntc á sus padres y 
hermanos, para que héroes iodos de la primitiva 
Iglesia, dqii«l fuese tn la iMoaarquU AposiAIlca 



COMEDIAS DE TtHSO DE MOLUtA. — TOMO I 




^ Ei obra de if^ual inibuKÓn y contcxtum que los Ci^arratti de Toledo, sX bien los 
elcmcntoü quv cntrAii Á lormarl.1 M>ti compleíamunie Jí»lítiloc>. En vvz de cuentos ulc- 



et scgundu Vice Ciiiio (oimformc la iliipoiiciAcí 
de iu glotirno Maeilro. Pe«c«d(>r. Clavero, «un- 
que «I cuarto i^nún el nombramiento Je lu c4n- 
cUvcj y to:t otros «dm¡r«ción Je AiU, bUtón de 
Europa, conrusiún déla rortuna. blanco de tn» 
édveriídadei. jue|^ de la* caniingenciiM j triun- 
fo de la viriud yin consuncia. Enicil0i«ábansc 
de mi* afct:t'>i lo» rodeados aujoi por donde U 
p*eiJ>f;ui<^ piri inií luttre Je nuestra Mílícii 
Hedeiiiora los paiot del Bandolero m.irtir, gloría 
de CaiNluiin, ejecutoria de *ui lii¡<>s j Terdadcra 
ImiMciiVn del qtic pendiente de un madero con- 
«trii''i las «rreriias d«l patíbulo en blaKine» y iiu 
«MiBiWo» un dcieoü. logtdndoxele lo» que abra- 
Mbari j nuestro citaldn (riunfanle. de manera 
que ircx dfas, ¡oyet de un Árbol, pájaro celeste, 
Iría del elemento düíario, trofeo de b aurora 
Virgen J >'iva similitud de lu hijo Üio* difunto, 
qtiebró los brloi i li muerte, y alarido los ptiiot 
é la vida para confusión de birbarot j admira- 
tíin de tielei. 

•Itu«cabi. pues, mi pluma alguna disposición 
nucta que la roed ratc crédito con ule) freí itun- 
los: tal tu imaiiinaba liarlot al (estro en otras 
■res comedias: pero■pe^a^ me las coniuluba el 
peniamienin, cuando retrocediendo, él mÍMiio 
me ^verll.i i:uán dct{¡aDado el audiiono á lodo 
la mitrado amcn.i^aba atrevimientos, ya cnvIdlO' 
«ox, ya ignorante* (i; los unos de lo« otrof »e 
diMinguen). lo contín|;enTe del aplauso, lo pelí- 
KroAO de las osientacionei carpinteras y pintora» 
(adoi>de han dado en acogerse como i ponerla 
d« vooicnio. las penurias de las traut y icnien- 
cias>; la poca fe que ganan Us verdades con lo» 
entanches memirasoíi. que en semejantes argu- 
mentos ailaden las musas, pues no hay comedia 
de las ileiia especie en que no pongan mis pro- 
dtgltM de >u casa que encierra un /-'los Sunctnrum 
(conio ten venga i cuento i las tramoyas) sin que 
C»i;ruputlt;en los poelJs las ceniuris que el Con- 
cillo Mcrosaiito Tridenlino fulmina contra los 
que fingen milagros nunca sucedidoi. V Oltima- 
mentc recelaba el «abef por eiperirucia lo poco 
que permanece la memoria de los tatones c<l«< 
bres que por este camino se manlflcsun ai con- 
curso, pues la que mis duracián gOiia et en la 
oorie quince diai, y en las demds pueblos iret 6 
caalru. quedando al tercer año .sepullAdos sus 
cuadernos en los legajoi luanito mucho de algún 
traíante papelista. ViUasde tantos ime dct:Ia asi- 
ffliinio) sencillamente impresas, por mis que lat 
itKM lo admirable de sus cosos, se llevan con- 
sigo lo íoaiidlOM, que iodo lo divino. Lo» liinloi 



solos de los libros espirituales dao de suerte en 
cara, que ofrecerle i un mercader el privilegio 
deíalde para que los fie at molde, es Mntenciurle 
en la p¿rdida del gasto y la impresiAo al Jotie- 
rr» de las especerías A cartones (tan intlpld 
tiene la devoción nuestra libieía). ¿Nótelas.* K* 
si, libros de comedias, aunque h>l(;an los tomos 
de veinte en veinte, quimeras y itcnturas. con 
todogínero de diieriimiento asefi'ai'adn, por loi 
nuevo apetitoso, por lo eslabonado suspensivo, y 
por lo satírico picante. Estos se compran, se bus- 
can, y apetecen, sin que (aunque diversas reces 
i« impriman) se pierdan los libreros ni loa ledo- 
res se empalaguen. 

sPues buen remedio (proseguía mi discurso) 
doremos esiB pildora: hagamos una miscelánea 
provechosa, y 4 imitación de U abeja iquecon 
su attiGcÍD y las llores de l'is romerales saca un 
tercer mi.sto que. saludable y du'ce, ni es intnl- 
mentc tomillo, ni romero, ni del todo degencrn 
de sus virtudes y sustancia). Novclemoi. A lo san- 
to, y entre lo maraSoso y entretejido de lo iJirgJ 
de sus i'idas Tabriquemos estos ire* panales que,' 
llsonleando al apetito enfermo, comunique con- 
fitado lo medicinal de sus ejemplos. 

*SÍ tanto se recrea el común guhto r.on lo per 
grino de los cuentos, lo enmarañado de los am<Kl 
res, lo temerario de k valentía, lo ingeniowidc 
las traías y loqutmiíricode las aventuras. \i en 
cuanto el Bocacio, el Giraldo, el Baodelo, y oír 
escribieron en toscano, Eliodoro un griego, eni 
portugudí Feenin .Míiidei Pinto. BarcUyo <n 
Krancia, los autores de los Uttianiut. l'tifot. I'rt- 
maUanrt, DutaM. Gu^maan Je Alfantche, Oerar- 
¡tct j feriüfttti nuestro castellano, pueden com- 
pararse (puetio que todas son patrañas) con los 
sucesos pontntosoa. raro* y verdaderos destos 
ti es suietoj. 

•Determinado en fln en el empleo destas resolu- 
ciones, gjstú el año que digo en «linarias. 1.a cu- 
riotldsit registradora siempre que las li tea I ice, 
ntanifcslsri si cumplí (cuando no con sus deseos) 
con los m(o«. Coteje la l'abtiH^ dt ¡m buim* cd 
lo que escribió en tres libras de la milagroi 
Mnia Tecla tu devoilflmo obispo ulfutirnu: los 
Triut\foi Jt la vtrJMl con loque en diei (que 
Sta Ciérneme ilcdica al primo de nuestro Dios sla 
menor Santiago y intitula de las HeeognielQitn^ 
t'l Hiiiiilolrro nuestro con lo que las Crónicas de 
lu Orden reñereo del Armengol divino Y atré- 
vase la novela mis bien quimeriíada con Us que 
la gracia celestial (sin comparación de mis sutil 
ingenio) para «tilidad nuestra, alabania suya y 



COMKlíUS DE TinSO Üt MOLINA 

f;rcs conlienc leyendas pindosas: en lu^sr do comnlis^í, vim auto» siu'ranK'niiiles, y en - 
ütistilutrión de t'ábulus mitológicas ó saiírícss, vorsos dcvoiON (aunque no todos», encri- 
lOk por el P, Téllez en varios ccrtilmcncs <n honor de algunos sanios. 

Lo que más bien i ¿I le parecía de su obra son tres novelas i lo divino qta> tienen '' 
por Asumo: una, La Palrona tic lat Musas, la vida, en pane apócrifa, de SanU Te- 
cla, scf{ún las Acias de la Santa, libro correspondiente & los onucne» del cristianismo: 
otru, l.ot tnun/os de la vtrdad, tomados de otro antiquísimo libro cbionitii titu- 
lado las t'.lenKnlinax ó Hemgnicionet, historia también fabulosa del l'apa Sun Cle- 
mente y su familia, pero limpia de todo resabio herético, y, por lUitmo, la vida tradi- 
cional de San Pedro Armcngol, uno de los lundadores de la Urden á que Tiitso pcrie- 
nccia. 

De estas iros novelas, la primera es cicrtamcnii; muy inferior d las otras dos. Lu 
~ segunda tiene interés dramjltíco y aforada la lectura de mi primera parte. I^:^a »obr« ' 
todas dcícucll» /iV Itandolem. Ks obra. & «utstro juicio, indebidamente postergada y í- ' 
mal entendida 1 1 ). No sólo csiif escrita con noliiblc vi^or de estilo, riqufsimo vocabu- 
lario, giros y frases construidas con primor y buen ^míXo. sino que me parece un ad- 
mirable ensayo de novela histórica il la moderna. Tmso pinta loti caracteres y las per- 
sonas, hasta en su traje y modo de conducirse, con exactitud arqucoló|>ica, y describe 
con gran verdad y arte tos lugares en la ¿poca en que viven sus pcrsonaics. De ello 
hay un noublc ejemplo en la pintura de Karcctwia y mis liestas en el si^Xo xui, y 
otro al referir la vida de un labrador cataUn por el mismo tiempo, De vcRuro que si 
se publicara en forma menos amazacotada que «tí en McUar aproivc/tandit, se su- 
primiesen el lurguisimo poema de Piramo y Tiste ( i .ri54 versos) y uIkuiios episodios 



glorUdcius liCrucs, cnirvicli^ y diipuko: ulilri 
tic la cuaipcicncu con la j^iuncia que Midas 
OOiilra Apolo, que AraRuctiLOtiiia I'hU>, ; yo culi 
el «cinto por \'i menos ilc haburiclnt J«<lii:n<l(> 
1 V S la) ..Capellin de V. S.-i:i )>rv»cnuJo, 
fUA-i U*M<i.tT£t.i.u.* 

*,* it»uói.--lfel<}-lilr aprufruhaiiJo. far tí 
Uatitro Tirtit Jr A/nfim. .1 ta t'xetknHaiiHJ te- 
itirj n.* M^rU dt ¡ai rtm<Jio» y la Cn«-u.i. Cum- 
■fau <te ¡■MHtalula.y Vimyna de Snuarra. 1'lit- 
gttt (V.tOiáa ttm una flor de lis. )««_>■ mtJh. Lo» 
lie»nei*: Eh Madrid. S'ur fu.in Gartía /n/mtfOH, 
4üorf« (677. .1 tmU Je Malta dt U BirtiJa. Mtr- 
emJtrdeUtnu, 

4.*; 6 h. preU. y 137 Totudat: la úliiiua por 
orrau dice 314. Al fin, en Iio)a tuelca: «Coii 
Ucencia en Madrid. En la (mprenu Real, AAd 
M bCXXXV. 

(^»ic colot'ún hico Lreer i algunos que ctta im- 
prc«i<tn era la misma que \» primera con nució» 
prcliminarci. ."Vada mi» Incierto: todo ex dlfc- 

<•) Mg»c iriiÉftdo u*a nltnia biosrJ'ii del Me- 
ce*» 



runlo: papel, lipv de Iclra. cMitcnido de la» pla- 
nas, ck.: v» uiHi tvrdjJeru tcImprcMAn. 

litApuc!. 'le l.i dedicatotuí, >|uc ocupa lio^ y 
nicJid I vj (iriiiJMlj por l.a IkutüU. siguen: I* li- 
c«iivia de ta Orden; la aprtilMcián del Mneitro 
^f•ld>Til:ílo (ncj, la del P. ¿(oxi Suma de taltcen- 
cl< (Madrid. iSde Mauro de <C;7ii Kri.iia« (Ma- 
drid *} Julio i<>77K Tasa Madrid 14 A)Ki<iln 
"''?"); prAlo(PJ ■* >^italiMfa-, Tibia y Texto. 

j.'kpiciúh. Iieleylar apro^retltiiiiJ". I'orrlj-'- 
nt'fto Tirtv .U Sl'-lina.* IdairUf. ímpfrnti .f<-<4ii- 
tonio Mirla, ijS.'i. de hallatá en U l'urtvríatM 
CmwiiIo dt hi .VcrceJ t.'uff arfd dt eslx tirU. 

4.', I vúU.~ Dedicatoria de Tino— /W"(ío j' 
noticU del autar ,1r tita obra- (Siii (Irma. I 

Hicieron «Ma «Mncrada edición lox Mtirceol- 
rios d«l <:«ii vento de .Madrid, llmpU de la* erra* 
US de ta SQüunda. 

fi) Don l^uacsquioFcrniíidcf do Navarrclccn 
nu Bot^mi" lihiArfeo Je la ttavtla mpaánlii (fíi- 
MiotKade ^latorties/uñolTi.Kino )3. pin, lx<i}, 
mía con algún desd£n eiioi entayos novtkicos 
de T(.i.i.ai. Fin dicho tomo te incluya t^rabiín la 
nuTcliu de Ltí iitt maridtn bnrladni. 



Lll' 



COMKUIAS DK TIKSÜ U£ MULINA 



y digresiones ajenas a\ asunto, produciría) no poca $orpres<i ver escrita en el siglo xvu 
una novela histórica por el estilo de Us de W^ilicr Scoti. 

Las demifs obras, que no forman parte del libro, y sólo ocasionalmente están pues- 
tas allí, son tres autos sacramentales, titulados: F.i Colmenero dinino, <:on Letra y 
Loa; Los hermanos parecidas, precedido de Loa y liomance, y No te arriendo la ga- 
naiKia, tambitfn con Letra y ¡Jta. 

Los diálogos dramáticos y poéticos, uno entre Simón el Mago y el Apóstol San Pe- 
dro, y el otro entre San Pedro, San Clemente, S'icetas y Aquila, están intercalados 
en la novela de Los triunjos de la verdad, i la que pertenecen; y se conoce que el 
autor quiso dar alguna variedad á su narración interrumpiendo la forma prosaica. 
Tampoco son esenciales en este libro la mayor parte de las poesías Hrícas que lo 
esmaltan. 

Ahora, siguiendo el método que hemos usado en la descripción de los Cifíarrales. 
_i haremos una rápida excursión por él. Las razones que le movieron ñ componerlo y 
acerca de la forma que le dio están claramente expuestas por Tirso mismo en la in- 
teresante dedicatoria que hemos puesto en nota. Veamos cómo realizó su propósito. 
> Supone, pues, que en los tres días de Carnaval tres familias madrileñas se propo- 
nen festejarlo de un modo diferente que el común de las gentes, reuni^njose en lujia* 
res distinloii para leer poesías de asunto serio, representar picws devotas y rclurir his- 
torias no profanas, á ímiución de ciertas festividades que cti sus Colef¡Íos celcbrabac 
los Jesuítas. 

Las reuniones habían de ser dobles cadadi'a; esto es, maiíana y tarde. Congregóse' 
la primera el Domingo por la mañana en una quinta que, «a los ojos de la Corte», y no 
lejos «del enano Manzanares», poseía el que primero iba á leer la novclade La Patraña 
de las Miaat. Intercala en ella la fábula de Mirra. con pretexto de describir alguns 
fiestas paganas en Aniioquía, patria de la Santa, cuya leyenda escribe. En el mismo 
día. por la larde, se hÍM> la representación de El colmenero divino. Tntso describe el 
aparato escénico para ella, y añade que el auto tu¿ aañoi ha aplaudido de ingenios ¡r 
plumas, primero en la imperial Toledo, con honray proveclwdesujii/or, Pinedo, y 
satisfacción del poeta». Re«.-itóse t<i loa y cantaron varios músicos unas endechas alu- 
sivas á la fiesta; y á renglón seguido incluye Tiitso los versos que presentó en ii>2i en 
los certámenes con que Toledo celebró Ja canonización de San Ignacio <ie Loyola y 
San Francisco Javier. Son unos tercetos, un soneto, unas liras, una glosa, une can- 
ción real, redondillas, un madrigal, unas ociaviis reales y un romance. Ks de adver- 
tir que estas poesías son dobles, pues, como yj iicmosdicho, Tikso escribía un.i en 
serio y otra jocosji.iá lo rústico», en todos los certámenes. Su nombre pastoril eru ai]uí 
Paracuellos de Cabanas. m 

L& tiesta del día siguiente se celebró en «la nunca bastantemente ponderada huerta 
del curioso y apacible Juan Fernández, regidor benemérito de.sia corten, como Tiitso 
dice, y de la cual hace el siguiente elogio en prosa, como antes lo había hecho en su 
comedia del mismo título: * 



ÍOÑEmAS DF TIRSO DK MOMKA 



«Su dueño cumplió, sin ser pocia. el precepto de llorjicio, catrclcjícndo lo dulce 
con lo prav-ixiioso; porque en Mailrid, ni más amena, vistosa y acomodada quinta ( hay) 
ni de mier<!s tamo y tan Ifcito. Lo primero, por In comodidad cercana, con que se 
ofrece á los ojos luego que se entra por la Puerta de Alcalá; presidente i l,it frescuras 
del Prado, que en ella tienen principio. Lo segundo, con el eütipoiidio interesable y 
limpiode inünidaddc lavandcrAs, que, nintss en vellón, de sus pilas y fuentes son 
L'on^ejer.is sin f;afn.ic)ias, pero no sin mantellinas de la junla de 1u pniÜcia, puesto que 
i costa de nia/os que. con no pequeño detrimento de sdbanas y camisas tienen las 
vcceit del jabón, que llevan por ceremonia..... No necesita la cuadra, para quien (a ha 
visto, de que se la pinte, ni para los que no la han gozado será circunstancia forzosa 
el (kscribifseta. Basta h.ibcr hecho el pensamiento li que e:it.i casa de placer es la pri- 
mera de U corte y el salón dcllu el principal de sus apocólos.» 

A continuación va la novela de San Clemente, con él titulo ya dicltode Los triun- 
fot rf< la verdad, y el mismo Luna, pero por ¡a tarde, se representó con loa y letra 
musical el auto de Los /lermanos parecidos, «no poco celebre (dice) anos lia, entre los 
dos coros de lu t>tlcsia icatedral de 1'olcdo). Representóle Tomis Fcrndndext. Añ.ide 
que en esta segunda representación (que al parecer fué real y efectiva) Á los asistentes 
• los deleitó la notable similitud de los que representaron á los dos hermanos, pues, 
fuera de la uniformidad de tos vestidos, en la edad tos tales y casi las (acciones los 
buscaron de suerte parecidos que no hicieron falta los dos Valencianos, sus primemt 
rticifdfi/üt, cuya semejanza tantas veces tuvo confusa .i la atención mismj-. Inserta 
lueifo TÉtLKx los versos que compuso en Amírica en i6i5, enhonordc la Virgen Ala- 
ria, de los cuales hemos hablado antes. 

El Martes por la mañatta ípues así estableció el autor la división de su obra: por 
días) le tocó «á la generosa huerta del Duque, al Prado, facilitada ya la permí!«ión de 
su alcaide», ser el teatro de la nueva (testa. «Compusieron el desahogado salón (ya mu- 
chas veces teatro de ñestas Reales, quando la privanza de su difunto dueño divertía en 
¿I la miü piadosa Majestad que gozó i-'spaüaj, adorruironlc de brocados y calzáronle 
de alfombras y cojines. Erigieron después eti el curioso patio (donde tantas veces en 
espectáculo festivo desesperados brutos cedieron provocados las fuerius y las vidas á 

la costumbre y temeridad de nuestra patria) un capaz y vistoso tablado « Leyóse 

luego la novela del liandolero, que ocupó toda la mañana, y e) Martes por ¡a tarde se 
efecutóel auto Vo le arriendo la ^antincrd, «no poco aplaudido anos ha, en csu corte, 
rcprescniiindolc Pinedo, en presencia del pacífico Felipe, Tercero desie nombre», Ter* 
minado el auto imprime Téllüz las poesías líricas con que en 1639 concurrió en Sa- 
lam.-inca á los certámenes en honor de San Pedro Nolasco. fundador de la .Merced, 
cuando su canonización, de cuyos versos hemos hablado. 

Al fin viHílve i ofrecer "la secunda parte... si consigne este libro lo que en el 
tftuk) insinúa», y las últimas palabras son: «En Toledo i 36 de Febrero de lOSs ai^os.» 




LIV 



coMicniAs of, Tmso ne molipca 



XI 



Elogia Tirso 4 algunos aulorts. — AV nombratio Cronisla y definidor de su Orden. — 
/'ub/ica la Tercera parle de sus comedias antes que la segunda (i63a-i634). 

Recuerdo de sus amistosas relaciones adquiridas en Salamanca san Jos pocsfiis 
con que celebra en una de ellas y con el nombre de El Maestro Tirso de Molina, don 
Fr. QabrisI TéHex. cierto poema titulado Et Adonis, compuesto en octavas |>or don 
Antonio del Castillu de t.arzával. é impreso en Salamanca en 1632 (1). Kste mancebo, 
natural de dicha ciudad, icm'a tal disposición para la poesía, que i los veintiún años 
deedaü, y en el termino de un mes, escribió su obra; y estaba tan bien relacionado 
como (kmuesiran otras composiciones poéticas en loor suyo, obra de (Calderón , Mira 
de Amcscu.-», D. Amonio de Mendoza, VilUyziln, Ü." María de Zayas. etc. 

Kníialzú ailcmds con otra dtícima cierta obra que, con el título de Verdades para 
la pida cristiana, recopiladas de los Santos y graves autores (s). dio á luz en V'all.i- 
dolid. en el referido año, el Dr. Jerónimo de Alcal.-! YAñez y (libera, famoso autor de 
la novela Alonso, mo^o de muchos amos, más conocida con el título de El Donado ha- 
blador. Kste celebre mcMico, que lailccíó en este mismo año en que Tmso le clofiia, 
aunque natural y vocino de Sc^tovia. ttcbif'j de ser amistad );ranjcada en Salamanca, 
adonde iría con frecuencia el Dr. Alcalá y donde imprimió años antes su otra o^rtia: 
Milagros de ^'ueslra Seriora de la /^MCncíí/n. Nómbrase en el encabeíJidodc dicha poe- 
sía al aulor de ésia: «Kl I'.n.lrc Tk. ímumíi-i. T1Í1.1.1;/,, Difmidor general de la Orden 
de .Vwtira Señora de la .Merced y txctor en Teología». 

No fueron estos los únteos elevados puestos que Tirso alcanzó en su Orden. 
-> En el mes de Mayo de este ailo de iGJa fué nombrado Cronisla general de ta 
Merced; y te averigua <íc este modo, ICralo en tfia<), como ¿1 mismo dice. Kray Alonso 
Remón, quien vivi'n ^ún & principios de \tíii, como ascfjura Monlalbiln en su fara 



(i) Kn ta Oficina de JaeimUi iMrmirl. impm- 
Kirdthi rnÍK/riifiiil. .).", 44 [ii)(ir>n«, Nn lio |n- 
^ȇn ver cxlt folleto de ^rtn rarru y, piir iiiitn. 
iinpuciln hablar de Li pfnfi de 'lluí/. ('lulo 
{]alUrd<i en su /;>uj|-a ifr «n<t biHinirríi rfe hl>rm 
rarui y curioini. tomn ii. 

19/ A'm WtltúMid if<r JfT/inimn Slhrltto, ííji, 

Knirc las cnaipiMlcínnct en vorto átA\cxA»\ 
.(I mtor, liny Ia .t^clm.i U|!"i"i'''- 
•í'/ í'AÍre Fra¿- ü.iMtl TWIi^. definidor g«~ 



urial ilf ta ot^en .ir uunlra Sr/I»ra it la Sttr- 
CtJ. Lrth'r Jt n*iil"fíia. Al t\'<lar Alcalá. 
ÍHtímíi. 
ilu*qi*e tfl «a clcn«U Mtlnt 
tIorttmiM I* *ltiu..1. 
I>u(t >lif. 1I il cuerpo iiluit. 
i li> )l.i «ii mciticini. 
|iot l^i'prtiH i tu .Iricirinft 

ecktiiti V tiiimín* ifr«e*. 

qur (O l« qiM ti n<>(nl>rc mi rtect, 

que l>nivr*iiln lu uii|t<'< t*li< 

ernal (>n ,\tttU 

que en ii>cl»t DiciKtii ÚattatJf 



COMEDIAS OE TIRSO DK M0L1«X 



t.^ 



lodos, y había fallecido en i633. si^ún consta en la impresión que en este ano se 
'hizo del secundo tomo de ua Ifitloria general de la Merced. Si, pues, en 24 de Mayo 
de i633 era ya Tkllez Cronista generai, como añrma su compañero Tray (jabricl de 
Adarzo en la licencia para imprimir el Deleitar aprovechando, y á principios de esle 
año vivía su antecesor Rcmón.claro está que muy poco despuój habla obtenido c! nom- 
bramiento. Alvarc/ B^enn dice que \ué cronista de la provincia de CaMilU; y en este 
cano habrá desempeñado este cargo particular ó limitado antes que el )>encral \ 1 1. 

Yencsie repetido año de idiía. i a6 de Noviembre, íu¿ Téumj elegido Definidor * 
de ia provincia dt CattiUa, según nos dice ¿I mismo en el tomo sej(imdo (lolio 407- 
vuelto) de su //it/oWti mnnuscriía de la Merced. Confírmalo if¡ualmcnte el P. Co- 
'lotnbo. rcliriéndosc al capitulo celebrado en Guadalajara en dichos mes y año bajo la 
presidencia del General Kray Díc^o Serrano, al cual asistió Tirso, y en que se nom- 
braron igualmente los otros tres (3) Deñnidorcs de provincia. iCquivocósc, pues, el 
Doctor AlcalJ al suponer al Paors TfxLSZ en estn techa Delí'iidnr general. M.-Ís ade- 
lante alcanzó ciertaincnie esta dignidad, como expresa la inscripción de «1 retrato: 
pero al presente los Dclinídorcs (¡cnerales, que eran dos, y que también se designaron 
en el (^pftulo de <iuadalajarii, fueron otros. 

Kn los años tiJ33 á i63& no sabemos por dónde anduvo Tiiisj. In Jício de que es,- 
tarfa ausente de Madrid vemos en el hecho de publicar en 1634 la Tercera parte de ^ 
&US comedias en Tortosa (3), ciudad que no pudo elefíirsc sin alRÚn moilvo espacial . 



( o ei P. RIber*, en tu Hiiiorij de la SítrctJ 
(p*S. 3fi6). coloca do» etonivu* *nUc los l'l». Re- 
m/in y Tiuu, rundinJote en lat Techas .le «ut 
obra*. Mi pira i^tat como ptri, loidcmilt que des- 
cinpvüarnii aquel cirgo, cuja Ittu. icit*in H, ci 
la ^ifuicitlcr 

I ,' Hr. Pr. Oanpar de Torrei. OieOtático <Je 
SalBDianca; l'ruvincial de Cutilla: TralJ^'i .U la 
/i/hJsM^ Mi-r(tHaria. Sjlíimanc.i, i56S. 

I.' ^r. h'raiKiM.-n Zamel, Caled r4 1 ico Je Sa- 
lamanca: lU iiiifio rt /uiu1ati-nt Oriittih littUar 
hlnrinf ,U MerteJt. iSUf. 

3,* Vr. l-'elipc liuimeriii. Iliitiiriniltla Ontrn 
*■ .Vnfttra Señora dt In Merred, f jj/, 

4.* Vt Miiaw fívmón: IIMiria ét U Mcvrrrf 
«11 a lonúi en fol. iSiS. 

y* Vr. Bernardo de \Utfts: Chmitica iiscn' rí 
MIMariÉ nrJluts IMtae .Wdrúe ilt Uerctde, it/ii/. 
a lomu, 

6." Fr, Inan AnlillAn: Epit-me eroanlAgieinle 
Jm fi*ntraltt f He Aa lentJo la HtUai-n de la »tr- 
cté, 1S3B. 

7." f->. G*Min. TtkLU: cViníra Je la Merced. 
UihlrlJ. lüyt. 

ti.* Fr. MarcovSaliner'^n;/tecirer>yaf AJiMricni 
y pnlUitM d< Iit Utrced Jnde ut priaeipin katla 
'646. 

9." !■>. Damiiln EMeve; Stmkoio de la Comctp- 
tUut, lejñ. 



■ O.* Fr. Felipe OHomb»; Vida de San l'«dro 
Noliuea, 1676. 

Pero ex evidente que Fr. BerriArOo Je Varfuii y 
y Fr, Juan .Viiiill6n Tucion anterioret i frij 
Alonso !tcm<Sn, puei eiU deinoitrad» que Timja 
fiiccdiá áciic úliimo. 

I.a Techa del nombramiento la conúnua el inli- 
mo TtLi.*' en lU llUf^ria {(oUa ¡')g} ai decir: 
«ScAntntc por general coroniiiLt de la Ordena! 
Presentado F*. UjiíaiiL Tlhlr.x, autor Je c«Ut 
Cotón id.* 

(i,< SxaaiMo: SneiiM datos, páf;. 73. 

(}) l'^rlt I UrCert dr | Uueumi^Htn dtl | uart- 
trn 'flrjo I dr U"ttma. | He<"KÍdii$ p/ir ll. Fraitei* 
C"ti' I eé-uU Aulla, vtl>riu<i.M Aoinf, | A ¡i. MH> 
UonÜ, C^Mllero Milano. | (Ktcudo.H'io'tf.t.f. | 
Con lietitfim I taifrttto e» TartoMú, en la ImprenLt 
de Francite-' UarlartIl, d^ 'S.W- I 't CMltt >fe l'e- 
dro litemei; mercader de Mi'ot de /arag^-jj. ] 
,'AI iln:t Imprrto e» Tartaut en la Imfrtala de 
t'raneüea .Varlorell, ait» 16^4 

4."; 4 h. pfci<! 7 xVH foliadai. 

*TiMnt de l,n ettmedia* fui* ««n rn nte Mr«: 

IM enrniitc* tt intmer crnteía. 

Sil hay ^ar tardo... 

La mej'ir rtfifgadera, 

AtfrtgMi) Varga*. 

La elKtUin pnr la vírínJ. 

Vtntura le di Úiat, tufo. 



, a.vi 



coMRhlAs DP. Ttnso r>K moi.ina 



• adeoiiissie da elcdso cxtraorjinario de haber salido d luz .inics l.i tercera que' 
la tegvnda pane de aquellas colecciones, de ?lií el intcréo que nos ínspir.1 tnl nnonmlÍA 
biblioitr/ifica. Mucho tiernos divai^ado toJos para c\pltc.irla; hoy el Icnúmcno non pa- 
rece una simple errata de tn portada. 

Que el ionio ilia pdra ser senunda y no tercera parte, es indudable. V.n el prólo^fo 
se dice lerminaniemcntc: «Si e>tu viera yo (señor cualquiera) lanolvuluiladcl buen pa-¡ 
saje que Vmd. hizo a los Cigarrales y Primera parle de comedias del Makstho Tirso' 

oe MwjXA, mi tfo, como lo esiiin sus di vertí míenlos de la promesa no ate^undara 

yo rtcsf^s nuevos,» etc. Ks evidente, pues, que este iomos« quiso fuese secunda parte, 
y por e<x), al año siguiente, al imprimir lü que había de ser tercera, se enmendó e) 
error cometido. 

No es admisíblí-, como pensó Salva, que estando ambas coleccione^ ¡t In vci: en la 
imprenta salió ames la tercera en Tortosa porque el impresor tendría menos trabajo. 



/..I yrifienri-i rn la inujtr. 

La i^*i;.i»XiX fie Tamili: 

l.n ¡■illana -1^ la S^ut^t. 

ti «mor y^rl iimi\bnt, 

l.it fingul-i Ar<.i4iii. 

tj» ku<rU de Juan Ftrnámdcf, * 

Af'ii'iKi'iH Jrí l>'iíl'-r Frí»ctuo f'troy. í.'j- 
yitcol, 'Uwfñigo y l'abordr* -tf Tnrtoni; "YoiXota, 
I] d« Scpiiembre de i<>3j.—l.ieiHti.t: i Octubre. 

Afrobaci/m dtt AbsiJ ¡U ^ai\ Cutu/att, Jer^ni- 
motiiierau: Biir<:cl(ioa, ii de Diciembre de 1633. 

Littneía del Canciller fí. Friu\cittodeEril;hU' 
celrní*, 3 1 d« nkicmbre de 1633. 

*A Qunl^tfiera: Si ««tutíeía yo («iior Qiul- 
(|uÍei«)uiinlTÍdadotlel buen piujequtf Vm, hic) 
i lo* Cigarraleí j Prímtrs f*rfp Je '.'tuntilúts del 
HmiUo Tino de Molina, mi 'Via, corno lo citiln 
lus divcrtiinicnlo) i!c Ia prometa que vincula «n 
iii dccendlcnlo, no itcfiundar.! cu nombre «ujro 
(aunque sin su |>cfiiitf><Sn) rietf^oi nuevos que 
eiamincn »i tún dura aquella buena ToiuniaJ 
primera; A i imitací'^'i de \m iraie* y lov'.idns te 
han modado con lai t»\'*i y cuellos los humorcí 
jrpadndosci valonas y sounilla*. desconienU 
el Autor agora despoís de tan aplaudido: porque 
íl, en fe de la buena Tama que adquirid »c ha 
echado i dormir oomcnoi licmpoquc el dedleí 
ññm, eicarmeniado d« trampas y inoSatraj. Kn 
ítt. trece se citd todavía, sin querer tomar In pa- 
leta para segundo c*bt, comento con el buen 
«cieno dc| primero. M«* yo que soniido. como 
mnio, de que út por c&ii ilejo M en avariento y 
recato tn Ut navetas de dot cscríioriox loque 
anie* despreciaba por los icjtros, he querido 
liaccr almoneda (licrcdcro sujroen «ida) de sus 
blcnca. A la plua silen (que ya no <>« uuti bara- 
llltot) los que pude bisarle, l.ittimadn de ver que 
muchos papeles de etta eiptcie que «c aplaudie- 



ron en tot corr.iles en vitiud de Int que Inq reci- 
taroi). te ailben después en silencio leídos; v no 
meeipanto, que es muy dircrenic I» uovia «n la 
Iglesia compuesta y en el tílamii castra. 
, »Apalof;elinra ro el abono del Macsiro con es- 
los que llaman encomios y pineglricot, si no te- 
miera que me díjeien que como sobrina luyn 
alababa mii agujas: pero cstiodolo íi tanto como 
pregonan aun sus mismos compatriotas (que la 
Aprobación de ú«tos et la mil caliKuda. puo por 
elU medramos: aitfwfnm <X mlmielt noífriit y co- 
mo maniBesian tos extranjeros en Francia, Italia 
y los dos mundos, ocationatla A que me dicten 
con Hitt<a en los ojos, que dice: Ineptum pan*- 
g^yrieum, fuoj pror.it latem s'i'ii: quiero decir 
(seAor Romancitla v dama señora> que es necio 
quien gisia argumento) en probar que «lióles 
luminoso. 

*Por lo meno« i«ngo unas buenas nuevas con 
que taponarle-, y son que s.ilJrJn con toda brete- 
dad y diligencia las Sovelat prometidLis |nn le 
di|tn el nombre porque no se me amotine aiguno 
en profccUi. Y tras ellai la Se^unifii ff^rlt .le Ita 
Cluarralfi; y en medio destos dos, con el apelli- 
do verdadero de mi Tío, otro que se batitioari 
con el de heUittr apnin-chaitdti. 

■E;ícus« Vm. averiguaciones sobre al de una y 
otra Ubrica ha de ser el aíanfe mi tío el Mawtro 
A su sobrino; que cuando me arrojo i aArmar 
que entrambos, poniendo de su parte nquil cua- 
dernot escondido* y olvidados y ísio nuevas aña- 
diduras, noserl mentira que me eiecuie en la 
rettitución. Ellodiri: y como Vm. se entretenía 
con provecho del entretenedor, ^quifn le mete 
en la li)tiiimidad 6 basiardia de los inquillno* 
que no pretenden canonicatos ni colegios^ 

• Agasaje ahora li este liiul'Spcd (s)quiera por 
atrio), qiae no ncupari la posada iniis d« lo qa« 



COMKIlIAS DE TIRSO l)fc MOLINA 



LVIl 



porcunntoen iG}.), en que éste acübó su impresión, no habfn empezado aún la de 
b scgunja parte, como se ve por la licencia para ella. I'ccliadn i 8 Je Diciembre del 
mismo iilo. 1.a estampación de esta nueva parte sólo duró ircs meses, pues las erra- 
tas y tasa llevan las fechas <k 26 y 37 de Marzo de 1633. 

Son documentos de gran inicnfs biográfico el prólogo y dedicatoria de este lomo 
tortosino, que íntegros van en la nota. Por primera vez aparece en ellos im sobrino de 
nuestro fraile, y tan autorizado, que w cree con derecho ú enmendar sus obras. 

Casi nadie cree hoy en la existencia de tal sobrino. F.\ lenguaje puesto en sti boca 
es el mismo que Ttrtso empleó en su$ demás obras: igual el estilo ali^o arlílícioso y el 
tono zumbón que empica aun para hablar de sucesos que debían serle poco agrada- 
bles. Hasta las mei,-trúras y ({iros son las usuales del Maestra. Eu lieíetlar aprore~ 
chando. por ejemplo, había dicho: «con sólo los rtidimento» de las ciencias, el gusano 
de seda saca de su sustancia misma telas prodigiosas que adornan alcázares (El 



I 



Vcii. quiticrc. piiet puede tcliarlc luit» cujoil» 
tr te nnicjire 1 dele Olo-s un liiiciii mIiiiI cual 
fuere I» intención con C|uc U leyere. .Iixi'ii.* 

i7)<rfiVd«vrM.-J «A D. Julio Monii, Mliallcmnii- 
lan¿*, único Patrón del Duciín detic litiro. 

•El kanodtisnoMn liudn de jUbinumAi que 
Je V rtuperio) tgue como ladrón doméitico de ini 
lio, Autor deilii doce comcdm, liícc el verano 
paudu liindome iit« orift-nalcK, me p>irec< qoe- 
dari reniíuido coa meiorjf llevlndotcle li V. K.; 
porque me contu de tu ml-iina boca que M un 
dueño de los aliAoi de lu pluma, como de todas 
iu»accÍooe«. Advertí que muclu« \ccgs ponde- 
raba la* litwralidadei de que i V. .^. le ct deudor, 
tanta mil de ettím^ cuanto el agrjdo y güito con 
que (m etecDta te sTentaja i la estrechez de nm- 
cIkm... 

•F.«io le eKcuchí (claeradecimiento A Moiiil> 
mucha* vece*; j no poca.i ocupjdo en el dctein- 
peAode ia«dcK»(. si jo que cumplirán etiudioa 
ntii considerable* >ui c^ipcranxa*. 

■Eatreiinio. pue*. que iiíA» m pcrDclnnan, 
aunque lé yo que ha de coii^rme no piKat rcpre- 
hentionet. uco i volar «In iu nnti^ia. Jebaio 
de la» alas de V. S. eitu dov-e comcdtis... en 
eitja labor en^ñjlM melancolíat. loi. aiucini del 
lieoipo inlt útilmenic empicado, .i que le lleva- 
ban incltiucionet de mi juventud curioM. No 
medía ñámente ha de «emir icr peregrinar de 
nueto su* anagrama* por tanto tribunal de ccn- 
luradore*. que aunque dicliosot en c»u pjite lo* 
que andan en tantas manos con general ap(ot>a- 
cíAn de todos le aseitunn de cite recelo; habla ya 
con las cana) retirado las inuu» protunas al ta< 
grado ittl arrepentí miento, meiorindotai de esti- 
lo y asuntos. 

■Dos luitro4 han corrido en i)ue 111 importuna- 
ciones de iuiereíadot. ni preccpiot ncruedorcs 



han podido oMItpt tut ules i que reiteren sasro- 
nct del icatrn, lublUdnt, puct, de ít. aírete mi 
conflarin lak preMnlc< i pUxa niAs desahogada. 
Cillpenme l»i etcrupuloiot i mi, utas no i so 
arilbce', que lasfalt^tque registraren lot atemos, 
como no lo ion vn toi borradorcj de donde las 
be trasladado, no del>«n correr por caenia suya,.. 
•GuMno es su luior de sedi: de su mifnta sus- 
tancia ha labrado la numerosa cantidad de telos 
con que cuatrocientas y más Comedias vistieron 
por veinte aAof i sus profesores, sin desnudar. 
corfleia,aienos asuntos nidlsfraiar pep.tamien- 

lOS ItloptÍTOS, 

•l'em pesia d«t y ptTs«cactoilcs litildiosás pro- 
curaron malograr tos honestos recreos de sus 
ocios: y yo 1^ de álRunn borrasca que á no tener 
i V. S. por Santelmo diera con ti i pique. 

*A todos les consta, vflini, nnlint, del caudal de 
su aui'H', de lj ipatsibidad y propeRsidn con que 
V. S. 1c dciicndc: dilatarme en lo uno y lo otro 
inercceri la reipuest* de Agciilaoal embalador 
prri1t¡o, y me podrin decir: ^iri hotpes re ner«- 
sjriii. Iit non netruíiña láttrit. 

rSAlo advierto i V. S, que no he seguido la opi- 
nión uMda de los que ngoia imprimen, dindole 
A cada cotnedia su ayo (por no decir Mecenat), no 
tanto por ahorr^raie de dedicatorias, que istm 
son fucile*, i costa de un par de latines, cuanto 
por no defraudarle A V. S. lo mismo igue le pre- 
sento: que en U* tnás novelas y farsas que lie 
visto nuevamente estampadas, sí cada padrino se 
lleva la que se te encomiettila, vendrále i caber 
al patrón de todo el volumen no nsis que ta hoja 
primera y el pergamiao... Don Francisco Lunts 
de Aiila.1t 

Brunei y el conde de Schack citan una reim- 
presión de cita Tercer,! ^<trfe, hecha en Madrid, 
16ÍJ.4" 



LVItl 



COMEDIAS DE TIHSO DK MOLINA 



Randoluro, folio ar4), Y esie mismo símil emplea a\ final de la dedicatoria al caballero 
mibnOs Julin iMontt, tle quien se coniicsa muy agradecido, como puede verse más 
aba)0. Así, pues, iodo lo que aparece dicho por el supuesto l'rancisco Lucas de Avila 
debe eiiicndcrse serlo por el propio Tkixkx, y así licnen ](rand(stma imporiancia todos 
los preliminares de sus comedias. 

I>c \is comprendidas en el tomo de que venimos hablando siete pertenecen á la 
antigua <:olcccÍ<Sn de Auioret española y la» otras cinco van en este volumen. Son: La 
mejor espigadera, tema bíblico lomado del /.ibro de Huí en que el poeta conservó la 
dulce y nativa poesía del original: la» escenas de la recolección tienen un sabor idílico 
que encanta. La elección por la virtud es la historia det Papa Sixto V hasta su eleva- 
ción al cardenalato. Son dignas de l^stuJiO, por lo i)uc pocdan afectará la biografía de 
Tinso, las escenas escolares, y muy lindos los caracteres femeninos encarnados en las 
dos hermanas del protagoni&lu. mezcla indelinible y picante de candor y matící.-i. humor 
ciustico y corazón apasionado. Ventura te dé Dios, hijo, comedía cuya inverosimili- 
tud csi^ compensada con otras bellexas Je pormenor. La venganza de Tamar. \ra~ 
^iu (le intensa y sombría grandeza por la que se ve que ni aun los asuntos más es- 
cabrosos y difíciles d^-nerabnn en manos de Téllez. Asi lo enicndíó Calderón al 
colocar el acto tercero de 1.a vénganla como secundo y preparatorio del desenlace de 
su drama Lot cabtlhs de Absalón, sin atreverse ú retocarlo. V La fingida .Arcadia, 
cscrtia en ifias, tributo de admiración y respetuoso homenaje i su gran .Maestro Lope 
de Vqta, como ya licmoK insinuado, á la vez que constituye una divertida comedia 
palacie>;a. Kl tipo del falso médico que viene jí curar la locurn de la Oondcs-i es un 
di(^o predecesor Jcl S}tunarclle ó Rariolo del Médico a palos. 



\ll 



t'ubHca Tmso la Secunda parte de tus comedias.^ l'xamen de /n caetlitin sabré la 
propiedad de alfíunas de e*/ns ohras I ií)35i. 

Fn i(Í35 residía Jl- nticvo Tmso en Madrid, como se dchice de qite en dirlio aflo 
imprimió aquí su ya mencionado libro ttcteilar aprorechando, A la vez que la roliasa- 
da Sef.unda parte de sus comedias (i). 



( t ) Stgmd.^ parte i .U /4' I r^m nf i.m I ilfl M<>et- 
Uyi I Ttrs» (fe | Af»/Jiu | Hf^ogiJíu fwr it- ñotri- 
IM I 4-n fr-ineitco l.iirjt de .\uila \ DfiitaJ^t A 
la ¡mtrrablf | y pi.*il"t.i ''cMiA-rrir.N'ínn Je Im urr- 
eaáfrn ih\ljbrai .IrtMi'.ortf, <n Ai TuUU 4rl 
Ctn I i-(..m íl.ifr.r .V. tirftnim'i. | Un U-'-irtJ •. Hn 
la lmprcnl.1 rfW fti-ino. .idti /tíjí ¡ A oif.i .(«■ Ij 



Hri-m-lnJ.iíí Jt tn* .Wre^trt» 4* Ukiut 4etí* \ 
Ciirtr. 

4*^ 4 h. prcU. y joo (oIí«<|4L 

V. en b. •Tiluloi Jo Un C-mn/ía* y t\otrrmntt 
i|u4 t.iii tn esU tcKiiiKl' parlvdvl Muestro Ti*M 
l'l: M'>l,IM. 

¿,ti Htina At (<■»• Srj-ei. 



COMEDIAS OK TlltSu DK MOLINA 



I.IX 



'El Conde de Schack afirma, con evidente error, en su /fitíoria de h ÍUeralura, 
y del arte dramático en España ^piig. 3iji). que ."« hixo una primcia edición de esta 
Parte en .Madrid en 1627: la dedicatoria de Tmso. lu licencia y «probaciones, todas 



Amar y ítíot »ia>:eH distrrU*. 

(juitti liablti piii'-- 

Siempre .i_t'u>'it '•) rerdait 

Loi Amantít Je Teruel 

P<fr el iiitjnu y «f lorn". 

Chítela eonira ttutela. 

La miiier por futría. 

Kt eo»^enado fftr Jac/^mfiaéo 

Primera parle de fí. A hora áe Luna. 

Segundj parte Je fí. A ¡varo de Luna. 

Eitn ti que es negttelar. 

F.BiremcMi: 

!, La renta, i. La primera parte «letotAkaidet. 
3, Segunda de hit AlealJet. 4, Terebra 4e lia Al- 
tatdet. 5, Ctmrtii 4* Ui» A Italiief. 6. Kl t^HuJianle. 
j , El gabaebn. it. El micm. 9./.<u ■'■«•/•ii. lo.EI 
duende. ■ 1, Lm c<vAu, de Renjnmle. rx, ¿J Mah 
toitlenti. 

*.Suma Je la tietneiúi Tiene licencia el P. M. 
Tl*w>i'i. MoLiHi p.irs imprimir U tegunda parle 
de huí Coffivdisi. como consta dc»u nxifj,aa\, 
dci\ii{\\ián en el aínit, dv \utf,n CíoniiXtt Je 
VilLarrocl. SecrcUno ilcCimara ilc Su .Msíeitnú, 
rn ncho de Dlcifmbtcdc •A34> 

/:rraU).- 16 de Mana de i6jS. El Lictnciada 
Mareta J< b Llana. 

Tum: K 4 mr<¡. plÍ«gA; U abra IMne 7A. Ma- 
drid. 17 tic Mano de iCji. 

Aprt^<iA» del LicenciaJn Pedm de Malatlaiu, 
en ItUdrid d 10 de Strviembre de 1C3.1: atli- vino 
«lie libro inlituljdo Segunda partede Im Viime' 
diai del Maetíro Tirto de M'tlina. etc., por comí' 
L9i6n del Sr. I o^cdio Je hurrifarrn. Vicario gc- 
^necat .Icila Cofle v mi partido:, no ticrie coh i)uc 
«c opoiiga A iiucMra vinrj Fe y liutiini cnttum- 
Ikcv anln mucho de ini;vniov> y lioncslo cnirc- 
teniíiiicnio; y la fama de (u autor merece la li- 
cencia que «uplica. cíe. l-'n Madrid, i 1 1> de Nn- 
vlcrnbrc de i^ij^. Kt Lie. I'edro de MaUllana.* 

Otra apri>^afi6n: <K*IC libro que se inliiula 
.Srgnn-la parte de lut Ctmtediat del uae%trn Tirto 
(«trjn an pcdBi;odeali(ioparala>uludioMiii. de 
«xCRipIo para que lai juvenludes huyan rÍctK(>^- 
y de sUban(i para el ingenio de lu autor, itin per- 
¡nieto de U> coiiumbre* ni rcpi]|;nancia i la Fe, 
y atl «etturamcntc te puede dar licencia para Im- 
primirle, etc. ün Madrid, il so de Noviembre de 
■ 6J4. Bl Uocior Andrís d« Btpino* 

(thdk^utria:) 

•A U Venerable y piadOM Congregación de 1o« 
M«C»d«rt4 de Librot Je«ia Corte, en la Tutela 
de) ((lortoM doL-ior «n Gerófiírno. 

»Haix de tuerte avecindado en rl mundo U 



licuor ancla, y n iin iniepsrablc La altivM preiit- 
milla do !'>> que ubeii aljt". que \m pudiera poner 
•n duda cuil du ctios doi opu«»>oi accldcniok 
viveti BiA« apatlilnadr» y cuctitan m.iyor iiAinero 
de profeiom. llloM>findi.> lucRo cuil Je elU* e« 
n,is intolerable y periudicial i las rcpúMica*... 

•Qu( dciic^timc puei. el ignorante lo mitmo 
que aborrece, no of milagro; pefoqucc) que iá- 
qulrrc fama ilocu, no agradeicaiqulen le dl6 
Ion nMiiennkt y ucA de enUe la idioiex pleboya, 
merece irremítibie viiuperio, 

•Yo. puo, por no incurflr(TJrtiiou Congrigft- 
ciAn) un lo que («prehvndo; reconocido i to in«- 
cbo que todo genero de esiudioi deben I *u pfo- 
tt-áiio loable (Cuy» liendu «on joycrtaa d< la 
«nsyoe pdicnvia con que >e adorna el alma, no de 
las caducaí que ga lia el ard ficto para suplir be- 
Weras «no de I» que perdurables, Un innrif con 
la materia, autor II Jn 41a forma. ..jagfjdcaco por 
lot que deben y nu patiin, y lue^o por mi niinnio 
el burn pjiaje que han hecho 4 mit papales; la 
liberalidad con que han redimido del Argel Jc 
la penuria min IrabaiM; {lucí u no co>learan tu* 
cttai»pd&, murieran balbucieitie* entre tai man- 
lillai de suv uriapaciot; y eo mucitrai de que ni 
como ignorante <qae me inTamaral conresarlol 
deseiiinvo i l«n tocorrídot bicnliccliore<t. ni 
como inbtu ique nn lo »oy tampoco) libro en In- 
fcniíltudci buenas obrai \» d«dÍco dcttaü doca 
comedian quniro. que Ron mkt en ini nomb^*» y 
en el de lot dueAoi de lax olr4i oclio (que 110 t¿ 
porqu^infoitunio luyo, siendo hijat do tan ilut- 
treí padrcí, lat echaron li tiiin puertas} Lai qur 
rcMan; con terduderot y edc.ictsimot prop-'ixílo* 
de palFOcinar me en lo dcmáK que eiicrilia de lan 
lilwralex acreedorcn y cooiiiinxa do i|uv tuidrí! 
lucido por U jüirtc que es fuerxa caberles il mía 
lilvroi... I:i M^i.smo 'I'i*mi 01 iMolih*.* 

Acaban lai comedLik ni íol. t6i; iiiguen tonft'n- 
b-emeiet. Intercaladas con ello» van las pouJa» 
llrtcairola. ario, 186,1)17, i93,i<>4.a97 v. y 300. 

Lo\ pniremeses. excepto el de í.ii renta, que 
parece ci de <^ueredo, d«li«n de pvrienecec 4 
i.uii(.>uiAonc(deB«naveme.ai me.tcn son suyos 
Lat Aleslda ene'MIritíot, cu.ilro paites: ¿ui fí)~ 
ehet¡, El gatiMk'i y /.•) Bi.tfconl^tird,- estos dos él* 
timot, Wfidn gllrnia d mismo l'iaio en su oome- 
diadel Hlcúavarienlo. Las poesUt líricas ton: «n 
romaneo ■'I un poeta mur Jlaco y riei". aconte- 
¡Jndnle fue if muera; .1 la derivad''» de P na- 
(;rin7.i/n<toneia); A In, cuando la enlerr>. Juan, 
pnntind'da lliannt en Ut C"la traw/nrmada ea 
r^ítai A l"i cr/o« (soneto): A ana buKnna qwtan^ 



1.x 



CAMENAS ni: TtPSO I>E MOIJSA 



> 



de rifles de 1634, no dejan lugar i duda de que en i635 fu^ cuando se imprimió por 
primera y única vez. 

l-'n la referida dedicatoria d la Hermandad de San Jerónimo se le confie.'ta Tiíllkk 
muy reconocido por el buen pataje que han hecho á sus papeles y ta liberaüdad can 
que han redimido del Argel de ta penuria sus ¡raba jos, pues si no costearan sus estam- 
pas, murieran balbucientes entre las manliüas de sus cartapacios. 

Hasta aqui todo va bien; pero algunas Ifncaí mds abajo dice que les dedica estas 
doce comedia:^, «cuatro que son mías e» mi nombre y en el de los dueños de tas otras 
ocho (que no Ké por qué infortunio suyo, siendo hifas de tan íluülres padres, las echa- 
ron á mis puertas) las que restan». 

1.a opinión que hoy parece mis autorizada, y es la que nosotros compartimos, para 
entender estas obscuros palabras, se reduce d que Tirso tiene cfcctiviimcnie cuatro 
comedias enicramcnie suyas en el tomo y ocho que. aunque planeadas y escritas por í\ 
en (;ran parte, unas fueron interpoladas por mano desconocida y otras son prot,1ucto 
de la colaboración de algún poeta amigo. 

No es fdcil distinguir las cuatro de la primera clase, porque en tos encabezados 
todas llevan las palabras «Por el Maestro Tinso i>e Molcn.^u. Pero D. Juan Kugcnio 
Hari«nbuscl>, el primero, sostuvo qne tres de ellas eran Por el sátano y ti torno y 
Amor y celos /lacen discretos en que. al final, se declara Tirso autor de estas come- 
dias y la que se titula Esto si que es negociar yes una refundición de El Melancólico, ^ 
comedia indubitada del mismo. 

Respecto de la cuarta se creyó al(;ún tiempo que lo fuese el admirable dr.ima de 
El condenado por deteonfiado : mas creemos que ya no pueda dudarse ile que sufrió 
algunas, aunque pocas, interpolaciones; pero torpes iiasia el extremo de introducirle 
versos de l-opc de Vega. 

ICn las piezas tituladas Siempre ayuda ia verdad. Cautela contra cautela y las 
dos partes de Pon Alram de l.una colaboró, i juicio de Hartxcnbuscb y D. Luís Fcr- 
nitndex <¡ucrra. el insigne mejicano D. Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, Como lar- 
gamente hemos intentado demostrar en nuestro anterior estudio sobre Tinso. parece, 
en efecto, seguro que hubo tal asociación dramiiiica, al menos en las dos primeras. 
Que de hecho había existtdo. si no en éstas en otras comedi.TS. viene á acreditarlo 

aquel ctílcbre epigrama: 

|Vlior Don Juan de AUrc6n 
y t\ Fraile Jr la \tir«J... 
por cnsacior U paie<] 
rnoporoird r»«6n(i}t 



daba siempre rn <r>fbc y peiiia >l tadtitpar,t d^r 
al eofhcro: Efdtola Jt n* n-it^ii .iettiigañaJo á 
Mita damJ muy mudable }• tntrílenídi: it<KiMnce 
.1 «N amigo á quien (oarid'i <¡ autor para <■■ Aca- 
demUt n»j noche de invierun y lu reipue^ta: t^o* 
maticen «ka rir/.i liabUdora ike callando re/ii$- 
traba 4 un galdn lo que te fatjibit (v)n tw Jama 
deütr m e.iM. 



Por tu nteii incluimoi csut poctUs en ol 
apéndice de nuciira rescAa biagcáfíca. 

(1) Nof iranimiti'S ciie epigrama, que quiiá 
sea da (^uevedo, l>. Tomli áe r.t»v»o y Zabaleía, 
i sea «I .Marquíi^ de la Olmeda en lu Ditcurii crl- 
tien en fayar Je Ua comediaiifAaóñá, 1731). Que 
'Xtvi.f.t t.ul>o de Kcniir Hia pulla le infieru de las 
expresiones del italiano rabio l-ranclii, en sus 



COMi:mAS DE TtRSO UK MOLINA 



LXI 



En las demás, como Las Ámanía de Teruel, Quien habló pagó y Im Reina de tos 
Heyes, aparece oiro colaborador qu« no es Alarcón; y, en fin, una reúne, ú nuestro 
juicio, las condiciones necesarias para jungarla la cuarta de las comedias que, en eata 
Parte, corresponden enteramente á Tirso dc Molina. 

Es la tiiutadn La mujer por fuerza {i). Pertenece esta comedia al g¿nero de que 
tanto usó y aun abusó el pocla, y en que el enredo consiste en el disfraz masculino dc 
la heroína, como son La villana de Valleeas, Don Gil de ¡as calcas vtráet, Ayeri~ 
gtitlo Vargat, La htteria de Juan Fernández, Quien da luego da dot ivces. Pero coo 
la que liene tal analogi'a que, á haber usado el recurso de la medicina rayara en iden- 
tidad, es con F¡ amor médico, comedia indiscutible de Th.i.r.r.. 

El argumento es el mismo: muchas escenas , especialmente las primeras, se des- i- 
arrollan del mismo modo: se emplea tambídn para preparar el desenlace el medio de 
que la protagonista, en hábito hombruno, enamore i su rival. La traza, pues, perte- 
nece indudablemente á Ti:i.i,r.z; eatá bien versificada, y hay en ella gran unidad de 
estilo, lo que índica ser producto dc una sola mano. Aunque la acción en los dos pri- 
meros actos se desenvuelve mansamente, acaso con monotonía, en canDbio en el ter- 
cero hay un verdadero lu|o dc movimiento y quid pro quas. Supuesta y tolerada la 
inverosimilitud del disfraz, esxin bien preparados y son oportunos todos los lances, que 
se suceden con rapidez, y también esijín vencidas con habilidad las dilicuhadcs ú que 
dan lugar tantos enredos. lUllanse asimismo sembradas por doquiera lasctflebres ma- 
licias tirsescas, y es digna y propia del autor la ocurrencia de pedir Finea por ma- 
rido al Conde Federico, cuando todos, incluso el ítiicresado, la creen un hombre, ya 
scji Celio, ya »;a D. Alonso de Aragón, pues con ambos dictados la conocían los pre- 
senic5, y sólo el espectador »tá en el secreto. Esu situación es exactamente iguul á la 
de El amor tnédico. 



Ext^u'utt potHau é« t.ope >fe Vtga: •l*r«v£nf^«* 
d Timo, tuio cvnsuri parlicular. aunque |;cnciii- 
tUinu, quectctit» »tciTipre.aunqac;i<>im/ ; Mtr- 
(n/ictii c'in!H>nnnt«-'i; porque M bien puede un* 

i,JMl1au Mtlnca manclur con una rcdoiidilta U 
■red blanca dc un paMctero. nouf ti Uidb dijína 

'y Icirao dc un iafienia «omoel tuyo no menos 
docio que fcslivo.* 

Al mixn'O cpíiodin aluden cxtoi versos de/.j 
('rafuiif cvit cif nonbrc, comedii de T(.t.(.i¿, cs- 
criu cuando ya i^oubn disnidadct cti lU Or- 
den: 

Ma idv y aii It TCntn 
■i4i tnpr\%ta. 

Timo, VorKuthoycallet 

pero alK^a <!•> hibliit, 

eo dejindo la iriliuoi, 

qM 4 le que Vtatfi Bit ,le una 

ir*k44uia. 
BalM. iVm,* 



Timo. Si, i l«; 

} >tu( me lo Han ilc ps<(a' 

mis lie cuatro niollloiM* 

4u( t»\ittiínio p«r^u»a 

plenian ijut no h« ilc lornir 

a diráprumu «ttiltiM 

qu« enviiliii y t)uf ri>fr. 
B*l4n. y uto jcuinklv lícu ds neti 
TlHio. U*> Jiaa hin que looftinUat. 
(i) Coala descom'unM que me intpiran iui> 
opiniones cuando no cftin «iMcnidaj por ciirox. 
hevuello & leer liasla ir«t vcccstdosile clU.> al 
imptimirla «n este lomo) t.a miiírr pw/ttcifá, y 
no meaKcvoi niudiitcar la Opinión dc arriba sus< 
temada por mi, y en lotrniímos lífmiaog, liacc 
ircce aAoi. Na he inlcnUdo «osiener que Tiim 
ftirte inventor de lo> diifracei raronite» de algu- 
na^i de sut damiu de teatro. «íno que cnipled e«l« 
fccurtqmuy frecue lilemente, [o cual et de por sí 
un indicio; pero en L-i "iii/rr por faei-^a bay las 
dcmilscircundanciiii que van ipuntadak, y ceo 
qucloilBs rennidat alguna Tuerca Itabrindeuner. 



t.XII 



COMKDlAS IIF. TIHSO DF. MOUKA 



La mujer por /ueria. pues, será lii cuarta comt^lia exclusivamente propia de 
TiHKo eniru las Je ciíta üegunda fiarte. Hasta la icrmiiinción lIc db parece indicarlo, 
no empleando el plural al tinblar de su autor. 

Aquí, wii*d«, M sutu 
La miái«f pnr/ufr^i, luciendo 
de I* fucru voluntad 
con que icrvirof <f«Mu. 

Pero cnii esto no pruicndo establecer compuruciones ni ncKur que oiro» que 
u hallan en esta parte no ícan del mi^mo poeta. 1'un persuadido estoy itc lo contra- 
rio, que picnM que en ninguna de ellas la colaboración ajena habrá sido grande. 

I£n e&ie punto opino exaciamcntc como el Sr. Mcn¿ndc2 y Pelayo, que decía : «A 
pesar de la sajjacidad con que la cri'lica va notando rasaos de la pluma de otro!> Auto- 
res, nada tiene de temerario creer que, si no estuviéramos sobre aviso por la declara- 
ción de Tirso, leeríamos iodo el volumen como produc<:ión de un solo inj^ctno, puesto 
que las desigualdades que en estas comedian SK ob^rvan no W)n mucho mayores de las 
que en las obras auténticas y reconocidas de Tihso pucdrá notarse» (i). 

Sin embargo, como por alguna razón escribió 'Vixxxi las palabras que tanto nos 
dan que hacer, y como en algunas comedias hay tales caídas y defcclos que no es po- 
Sibk atribuir al gran poeu. porque no son de los que solta cometer, es fuerza conve- 
nir en que por una ó por otra causa, una mano ajena, tal vez la del cómico dueño del 
manuscritoó algún poeta asalariado de las companíusjas hubiese interpolado. Y acaso 
á esto aludía el mismo Tihno, cuando exclamaba: 

Un cieno voii>puiieiIui' 
fiiv aviía por In cviaTeía 
Je que jí loilu poeU 
ttcne on icnicnlc itcsor: 
uno vKrifx y 'flF"» firm^; 
y asi salen Ua s<iilciii;idi 
fon Haiabtet Ji/mnciai 

Las restantes ^kkm del lomo son f^ Keina de los Heyts, Qutea habló pagó y 
Los Amantes de Teruel. 

La primera es una comedia cíclica que abarca un gran período de la vida de San 
Fernando, acabando con la toma de Sevilla. dc>piics de hacernos pasar por las de 
(!6rdoba, Jaén y Murcia. Kn el primer acto se .jparcce Nuestra Señora, y en el se- 
gundo dos .-ingelcs que dejan al Kcy un retrato de la Virgen, mucho más perlecio. 
como es de suponer, que otro que poco antes había esculpido para el mismo 

el MorUA<¡í farnoso. 
que por M>to «n el muntlo >d svñala. 

como anacrónicamente dice la comedia. Y por cierto que el de hacer vivir al gran ar- 
tista en el siglo xiii no es el único anacronismo, pueü en la misma época se supone ya 



(i) ÜUuJiMJtcrltiat librar U.Stguiulaurtt, Uti.frU, Hl¡fS: pig. 174. 



r.OMei>IA» DK TIRSO UE MÜUNA 



LXIlt 



cot>DCHJ<i )u baraja, con sus rcycide oros y Je cs)>aJas. Concluye esta comedia, i^uc no 
liviic nudo III dcMnlace, ^on lu cntregA dv la ciudad andaluzii, diciendo: 

EiU ei. por i)uc lili 1c dimai. 
U I(adici6n que leiiuRio» 
Je ¿lí l^rr^M rf< fot /t^rs. 

que ()u¡/i» &crta su primer litulo. En tod» ella hay raüROci propio^de TctLKZ, especial- 
mente n1]{unus íru:>c.s del i^ractoso l'aja. 

I^s seguramente de lu invención de Tihso U ingcnio&a escena de los Mancebos y 
el Rey, i]ue tiene su reverso cómico en la tjuc se dcsnrrolla entre el Ucy moro de (.ira- 
nada y Paja, el (ruin de Garci Pérez de Var};as. 

Con todos sus deiccios, esta obra es incompurablcmcnie mejor que oiru. rarísima, 
sobre el mismo asumo, é imtución visible de ella, impresa :^uclta con el lítuto de l.a 
we/or luí de Sewitía. Suettra Señora de los fteres, y obra del poeta sevillano I), Je- 
rónimo Guedeja y Quíro^a ( i ). 

f,tuien hablü paifó. es una comedia palacicjía; csld bien versificada y dialogada; (lero 

carci'c de unidad. Kl tflulo se deriva del castigo que una Reina de Aragón impone » un 

Conde de l'rgel, de quien se jujga ofendida, por las argucias de cierto envidioso que le 

hace creer haberse alabado el ConJe de merecer sus prelercncia» y l'avorc». íül primer 

acto, que es una buena exposición, parece tener algunos versos y pensamientos de don 

Juan Kiiiic de Alarcón: 

Soi* tnujcr, y con imIu 
liabian de scf los iitarldus 
cUji oI cuerpo y H la «umbta. 
St no lu sibfit, Tirena, 
Mbcd que la niujcf propia 
siempre lia de umijt en el peüio 
cotilo la ajciiJ en la holti. 

Kl plan itene no poca semejanza con otras indubitadas comedias de Tihso: El cus- 
ligo dtt fumse que. El Vergonzoso, f ««« calta otorga, etc. (Ililrza igualmente et 
dislraz masculino de una de las damas, .lunque sólo en una ó dos escenas. Los versos 
descriptivos del campo tienen el sello horaciano qti« Titiso sabia darles. 

1^1 asunto de l,ot Amante^ de Teruel no es origiiul de Tinso. ni aun en la lorma 
dramática, pues mucho antes había compuesto Micer Andrés Rey de Artieda su tra- 
Itcdia de Loí Amantes. ()ue son los de Teruel, así como después Monlalbün lo tomó de 
nuevo para su obra de aquel titulo 

Gl drama de Tirso es de los que más han padecido antes de volver i aus miiKM. 
Debieron de alterarse, no sólo muchos versos, sino hasta situaciones y escenas enteras. 
El estilo es ampuloso en unas ocasiones y en otras trivial y plebeyo. Cierto» pasajes 
recuerdan otros de La Villana Je la Sagra, oí papel de Lai'n es el que menos ha su~ 
frído: en casi lodo lo que dice hay huellas del lcnj{uaje de Téllez. 



(i) Li iinpfMi<in parece de li>tetd«lsigl(>xvii:ao tiene ingu- ni «ño, y eitá en 4.*. con 16 fa. num. 



LXIV 



COMEDIAS DE TIHSO OC MOLIKA 



Mucho meóos Jesordenadas son las dos comedias relativas al buen Condesmble 
jy López IMvbIos y O. Alvaro de Luna, sobre todo la segunda, que es un buen 
rsma. Un manuscrito antiguo de la primera parte, que existe en la Biblioteca Nacio- 
nal, nos demuestra cómo se Iiactan las alteraciones en estas obras después que salían 
de manos de los autores. £1 dueño de esta copia ha suprimido, además de otros pasa- 
jes, la curiosi'sima escena en que interviene el poeta Juan de Mena y en que el Rey 
D. Juan 11 recita versos suyos, por cieno muy bien imitados de los cancioneros del 
si^jlo XV. En cambio reforzó alguna otra, como la del terrero, que le pareció de mejor 
erecto. ^Qu¿ tiene, pues, de extraño que al hallarse Tmso con ules cambios en sus 
obras rehusase reconocerlas.^ 

Ksia segunda de D. Alvaro parece haber sido escrita en los terribles momentos que 
precedieron al suplicio de D. Kodri}>o Calderón. Y ^>;uiiín sabe si eran un memorial 
en pro de la satviicióii de aquel infeliz privado eatos vcrM» que se ponen en boca del 
rrepcntido D. Juan 11^: 

Itcjr» >Jc*<« lifito. nunca 
áetittffih vuctiMí taertcdet, 
ni borráis vuvsuas liccbtiras. 
¡(Hi, (|ui<n li iniK ilcMcntlicnlc» 
rvIm» que no huyan 
du los que bien ellKicron 
piM la mtxlAiii:!! suya! 



XIII 



Muerte i/ii lAtfK.— Tirso noeolabora en ¡a Kamu postuma.— Publica /n Cuarta pirl 

dt sus ajmedias (tú35). 



La muerte de Lope de Vega, ocurrida el 37 de Agosto de este año de i()3S, fu¿ 
considerada, y con ra2Ón, coma una inmensa desgracia nacional. Muchos poetas con* 
sagraron sus versos á llorarla, y sus obras fueron después reunidas en un libro ijuc se 
intituló h'ama ptisluma. Con sorpresa vemos que no figura entre los clogíadorcs Kkav 
Gabkiki. Ti:LLte: bienes verdad que se procedió en la composición de aquel lomo 
con bastante negligencia, pues, además de lu falta de nuestro fraile, nótase también la 
de t^uevedo, Alarcón. Htoja, Calderón, Mira de Amcscua y Jiljregui, por itocilar sino 
uutoro de primer orden. 

No es cfCÉ'ble que la ausencia impidiese ú Tikso rendir citie homenaje postumo i 
su antiguo muestro y amigo, porque justamente este año es de los i)uc más necesaria 
hizo su presencia en Madrid el publicar no menos que ircs obras extensas, como fue- 



COMEDIAS DF. TlttSO DE MOLINA 



LXV 



ron: Dclcitttr ítprorc:han'iu y k segunda y cuarla ¡Mtrle de su« comedias. D« «SU úl- 
tima nos toca liablur altor» (i>. 

Como de costumbre, buscó Ti^tuez un Mecenas para mi cuarla publicación Jra- 
iniilica. Fi>¿lo el Conde de S4staKo. D. Martín Anal de Alagón, cuya amistad con 
TiKso debió de comenzar por entonces, tal vez por encargarle este magnate la genea- 
logía de su casa, como nuestro autor recuerda en la dedicatoria. La Geneahgia se 
imprimió cinco años después. 

Kucron aprobadores de esta parle Lope de Vega, que escribió su censura cinco 
me:ses antes de morir, y á quien la ancianidad y sus grandes dci^racias domesticas, 
que dieron el último golpe i su quebrantada salud, obligiiron i ceñirse i lo más pre- 
ciso en los tiírminos aprobatorios. Contrasta este laconismo y sequedad con la elusiva 
aprobación ó apología que hace de Tinso el Dr. Juan Pérez de Montalbiin . que exa- 
minó estas comedias por encargo del Vicario de Madrid. 

En cuanto á las piceas del tomo, advertiremos que son muy poco conocidas. Har(- 
Kcnbuscli sólo imprimió cuatro en sti colección de Autores l^spañoles,como fueron 
Privar contra su gutto. Celos con celox se curan. El amor mdko y Don CU de tat 



<t) f^rtnyúrte]JelaiCiUHedi» \JtlMaaPv 
Tírta I JeMoliHt». /jffú^'i.f.ti por 'l>, Fmitíiteo | 
¿ucM Jf Arila, tobrino \ del lutur. | A O. Martín 
.Ir/.rí I Jt MiígoH.CriniffJe Siitíago, Uarjut* dt 
tguí I /dr, sfñor dt la cata d« f\sp«s... \.\»(i 
'i6íS. I 70 fpl><l(°*t I Con prñ-ilcfia. | Kn SlMÍri,t. 
I'or SlarUi de Quiñones. \ A coaa dt Pedro Coe- 
lla. y- Uaiuil Lopef. mereadera de ¡Abrí». 

4*. 4 h». preli. 1 joN rolUtlM. A la vuHia: 

■Lai (Iom«di«> que un eiia (¿marlst partí M 
con lien en »ctn: 

frtvar contra m gftto. 

Ceíot eom e<loi tt curtK. 

La mwí*r ^ut maiula en cMa, 

AmlQini ÜúreU. 

El Amor mMiev. 

T"éo a áur cu «M eoM. 

Ama^unea tn la^ Indias. 

La iMlfad contra la envidia. 

La Ptña dt ¡•'ranM. 

.Sanln y laitre. 

tivn Gtl dr l-n caljat rtrdei. 

*l<emiii4n Jei Vit«ri-i.^ I>a licencia por haber 
tido citminado •! libro por el Dr. Juait l'erot de 
MoQUiban. Madrid, i.* Kcbrcrod* i&jS. Lie. t^- 
reiiiM de liurritarra. 

«tjrrotufi.^n del I'ocdw Jiun Pcrc:t Je Moni.il- 
van, Noiarto aposiolÍGO del Santo Üliclo d« la 
S, lnqatHcl6n. A la qu-iria parle dt las Conuttini 
deliatro. Jlnu dt M'ilina... 

•Por comíal¿n y precepto del Scíior Licenciado 

COMEDIAS DC TIHSO DE MOLINA.— TOMO I 



don Lortnio de Iturriiarra he vitio 1« QuarU 
parte de lat ti»neJÍai dtl Maestra Tirtn de Mulita. 
cuyo nombre es el mejor crédito de lu ccnaura; 
porque aiendo suyat (que con esio se dice lodo) 
nonecetitan ni de clORloaparaíiiaUbania. ni de 
adveriCQCiai para tu corrección. I'cro anpuexio 
qoe ei fuer» cumplir... digo que n<i llenen cosa 
que diiucnc d« la verdad caidlica. ni palabra que 
ofenda la.^ orc|as del mJs e^crupuloxo cotieuno; 
antct bien, lo senisncioíO de los concepios ad- 
mira; lo (attricú de las TilUx corrige; lo chíHoto 
de lew donaires enireticne: lo enroaraüado de ta 
diipo«lcÍóa deleita: lo j;umoio de las cadencias 
enamora, y lo pnlliico de lo» concejos persuade 
y avifa, siendo su variedad diicreta como un r«- 
Riltlete de florct difereniet. queademát de labe-' 
lleu y la rrasancta aAciona con la dtTcrsidjtd y la 
compotiiitA. 

>SÍ fuera ule luRar de alábanlas, muchai ae me 
ofrecían del autor; Maestro por au Rran talento 
en Ut Sajtfadas kirai y Apolo por su buen jíutto 
de Us curiosas Musas; ¡r ast ma conlcnurá coa 
asegurar que merecc.noMloío licencia que pide 
para imprimir esta Qiiarta p,trte sino un ^¿nern 
de premio honroso para ubügarle i que di mu- 
chas i la impri'nu en gracia de la lengua caste- 
llana, en bonra de Madrid, su pairia. en gu»io de 
lo» bien iniencionadoj y en pesadumbre de Iwi 
maidicientct. \>.i lo siento. En Madrid, á lin de 
lanero desie aüo de 163S.— £1 Doctor Juan Pérez 
de MonUtvin.* 

*LieeneÍa dtl S. Vicaria», Es la remisión i 



LXVl 



COMEDIAS Lie tirso DC MOLIIíA 



calcas verdes, lodo» excelentes. Las dcrmU van en la colección presente. Knlrc clUs 
&obre!Mi)e la trilojjia de los lUi-arros, que forma uim uspcctc de epopeyu en acción de 
esta ilustre cuanto desjfraciadu tamíliu. k'.n las dos últimas parles puede admirarse lu 
fuer/A creadora de lu muginación de Tinso. E\ estilo, entonación y lenguaje están ú 
la altura de los hechos que rccucrdu. 

En Atilona (Jarcia se complace en pintar un tipo de mufer hombruna, como 
MarÍ-/ienHÍnJe{ la (¡allega, llevado hasta la cxu^íiTación; en Sanio y sastre hay un 
bellísimo carácter en Margarita, la dulce y prudente e»|)os^ de San Homoborto, i^ue. á 
su vez, forma el mds acab^du contraste con el repulsivo, pero enerjíicumenic Irazadio 
déla impía Jezabcl, en La mujer que manda en casa. 



Monulbln TechaJa. MadriJ, 74 de Vinero Je 
16 jS; asi ctjttiií tn<|ticJlili:i1Uiiú*HriiiiH<'jiiaL'k 
la vct<U<]i-rji 'ici'ticia. 

,lfr:tMfi')'> fiT rl C'iittrt'tilt h'rvyLnfvJt t>- 
git Carpió; «Muy l'utlurmu ititur. — l.a ',ia,iri,t 
furte de tat CunuJi-is ,lc¡ \taeitiv /Irjn ,fe Muli- 
na, que por nundado y t^yxniM^ii de V, A. lie 
vUio, no tioflc coiit en que ofeiiil* iii i iiuctua Te 
nii b» buenas i:otiumbrcx, Mu«»ir« en clb.t el 
auior vivo y luiil Ingenio en Irví coficcpia« v pGii' 
Hmlcniot, j en l« parto sentencia ^rave su» es- 
tudios en tixln RÚnero de letras con lioiicttot 
liífmlnosl.in bien coiiiictcradoa ile su hiten juicio. 
PaoJv le^uramenic V. A-, lionüo serniilo. i:un- 
■:<Jc(l<: 1,1 metccd que piJc paia que ulgan í lux 
y le gocen (odoK. Kno es inl parecer. Kn Madrid, 
4 i« ikt Mano de iG3_S añov l-'rcy l.ope de VcfiO 

Cjrpio > 

Suma del privUtfíh al Maesiro Timo ik MoLinit 
pi» dle^añot. Madrid. M de Marfu de 1633. Fran- 
cisco n¿fn«ii de Ijkpfilla. 

Taí.i: AciMlro y medio mes. ckIj uiiü de li^s 
76pltGRos da la obra. jSo mít. 1 medio, a Agosto 
■ GjSen Madrid. 

lirraUt: tVLvi b\en f licInicMic imprcao con- 
forme á su original. Madrid, 1,' de Agoito de 
iñjS. I.ic. Murcia de U Llana.» 

ít'rt'rlogti A ti¿ irtta*. 

v.Mil co%av (cn[aqu« comunicarle cn puridad, y 
impórtame el secreto lo ini^nio que la fama que 
se deiplonia con laa murmuracionTi. I'vrcí 11Í- 
nenmc tan cmbaraxado lo» irulndo* de mi ^'nii- 
U parle de comediaa, lucetorai de ckta \>itariái 
púiie, j ei recelo de que aocehat encorroloqttc 
en cblt(Vn te confiare, qae monifico. i peaar de 
mi gusto mis afeciM. 

•Con lodo cao li me prometes Imposibles, que 
o» Mr guardadamas de lu lengua y apcicce* lo 
que todos, que ct picar «n fallas que en nosoiroi 
IKM pare ce» aradores y en lot donidi ballena», 
b&tcame, cuando luya salido de la cuna mi licr* 
mano el i/Kinti dcsie aomtire. Hallarlsme en la 



tienda dcGabriel de I.cón. mercader dcMas sa- 
lones j nos daremos un buen ralo i coiLi de los 
abuiosen especie, liri rtesi;'i de lo^ individuos. 
>' entre unlo hax j;ana!( (si es que le laluii. qii«_ 
nu puedo creerlo} para la cmaUdu mis sabro 
que ¡amis puso A tu meM la ditcrción pio«uea> 
da de Ia envidia. Vale.r 

DeJie,tioña: «A D. Martín .\rtat do Aragón, 
Cvnde de SdiU^o... 

•Salen (ic-flor) tan preiumrdaí doce comedias 
de Rii (iutfi-Ia^itrw. deipuénqueel favoi de V S. 
lai ha resudo Je esperanzas, que ni me puedo 
averiguar con ullai, 11 i aspiran menoi que á in- 
mortal Idudet. 

•Son indas híiumfas; y torcerles Has lujas su» 
inclinaciones en materia de 1-imir eslud't o des- 
acierto protiibidu. Mis ule que pequen en des- 
vanecidas que cn pusilinimes: ng^n su buena 
sucTle: añadirán en manoh de Ijl duciio crcdiios 
•I que adquirieron por untos concurtoa y lo- 
iroi. 

■V adviCrUse que nu suplico ú V. S, las dclien 
da de los tában'is plebeyos, que molestan «iJi 
con el zumbido que con los aguijones; porque 
me pjirccc una pclición isU Un imposible cuanlu 
impcriineiilc. í^uifo luila agora tuvo Un 10 es- 
pacio que le Itaya opuclo conira enjambres de 
adn^anos do miel ajeiu. patrocinando libros y 
enfrenando libertades? Ni jqué empleo seria des- 
autorifjr las alabardas de Unioarcliero en escar- 
mentar musquilos que é soplos se castigan? Mur. 
muren ello* y guirdemc Dios d V. S. para iTiaiu- 
lesasunUis d« ini pluma: que si en el elogio que 
le he oTtecido no me lleva! pique 1111 utrevimien 
to. en mis dilatados desvelos Tío del bocii pasaic 
dcstos mis airoso «tpiritu que desempeñe réditos 
de mis obligaciones, y coaceda el cielo la salud 
que por V. S. le suplico para dcilasiimar t ctsan- 
lo* no* compadoceinoa de la (alu de ella en su- 
ieto tan digno de vivir privilegiado de icinc)jutM 
accidcnles. etc. Capel Un de V. S.— El MattT»i> 
TiHSOoe MouNa.a 



COMEDIAS l>G TIKSO DE MOLINA 



En /Joíiü fíealn'x de SUra y La feña de l'rancia. coya acción coloca t-n U Wad 
Mcsiia. rccucrdji dos iruJicíoiie» piadouiü, relativas la primera .i I» fundación del con- 
vento de la Inmaculada en Toledo, aunque en fecha iinicrior i. la verdadera, y la se- 
cunda á un celebre santuario cxisicutc en las ccrcani'a» de Salamanca. 



XIV 



Publica Tirso ta Quinta y útiima parte de sus ct»weJ»ti>.— ¿VcriA; «1/ lUlima obra 

dramática ((i»5ft-i63JÍ), 



Sin intermisión Mito Tkixks üalir ul público la Quima parte de su» obrus d« tea- 
tro (i)- Ofreció en cl prólo(;o un «üexto tomo» que contendría piefdsdclas m^ jocosas 
de Mi re|tcrtorío, Ne^ún atirma¡ peto no lu fiizo, con hurla (icrdidn de nuestra» letras. 



f 1 1 ^rinta I l'aHf \ Je \ Ciwucrff Ji | Jtl \ Stantro 
Tirto .U Molina \ llf\:<if;iJm f»'r h. /■'i-4i»i-i>fn | 
/uiTiit ife -IW/.i, íiri'in • Jel Autrr \ .1 Ir M.irtin 
AritlJe ,Miiir'-a\''i>n.te tíir Sattaj;-, \ta'-juciJe 
Agilitar, ttü€tr Jeta ca*aJ<l:iiplt,.. .tHi'i,l'-''<ti>'0') 
i6yf/. Kn \tadrid.Kn I» ImfrtHta /Iem)) A hmM Je 
r.iiirifl Je Ltoit. MerfíiJer Je libro». 

4.*, 4 in. ftelt. y lAN (g1ia^la«. Un U piruda 
cl cKudo ilel Meicader l.ci^ii, \ In viiclu: 

■l.jti comedtaji (]uc en ciU {'uiitM parir se ton 
licncn ion Ui Jiif;uícule»: 

.\mar por arle mayar, 

f:wann¡tnlm para ti cufrJo. 

Lo* l^aift Jt San Vitvnie. 

Kl .Ifui'ln. 

^Urta la PiaJ-ut. 

\iuini na c4# nn k ttvaHia 

Lit Ptfiíbliea al rti-ñ 

t^ tUa y mtuerlt Jt lltroJm. 

La fiama M alirar. 

tarimera farir Jt Sunta Juana. 

S^KUnJa yarte i¡< Santa Juana.» 

Suma Jel tviviltKi". por ilicx 4nm i Utar de 
l^idnclKo l.ucM áo AviU. Madrltl, a^ de Julio<l« 
.6,S, 

ICrratai: tV.ni bien y ítelmccilc impfcsa ton na 
otifiin»\. IXid.i en Madrid, ■.'de Kiicru de i6]b. 
Lie. Nurcii de U Llana > 

Tata: A ciMiro y m«dia mrx. etáa pliCKO do \tn 
■17 del lomo <H r». y 19 mr>.). F.ncro <J de ifijft. 
HeipocÍMilocn el oficio de Jujn nupejo. 

Apro^aeiAm Miicilla del MieMra Fr. Francisco 



Buil, Catlñeador del S%o. Ollcio. HMlrld. jodu 
Junio de ifijS. 

tf<vi*r(<i M Vicario: Madrid, J de Julio dg 
.6j5. 

.-i priAÍ jcirtii Jt O. PeJro CaUerñn Jr la Horca. 
■Muy Podi^roxo scAor, Pof niaiiiljdo Je V. A. he 
viíf) el libro intiluUdo Ouinla piiríf de lai &■ 
meJi'ií del Mho. Tiaio dk .Molini. recogidas por 
1>. Francisco Lucat de AviU. en lai quale^i no 
hallo con que dJMiene de nucüira Sania Ve y 
buenu Goifanit>re): antes hay en elUí mucha 
cradiciAn y ejemplar docuioa por la tnoralidad 
<)iie tienen en>:orrada ca su honesto y 1 pac i Me 
cntríKnimiento, cfcios lodo* del inf(<ni(>d«su 
autor, que con tanut tniiciirA» de ciencia, virtud 
y religión ha dado que «prohcndcr A loi iiua 
JCKdinof iinliarlc. No tiene» inconvt-nieiito para 
Imprimirse y a*i podrd V. A. dar lu ikcncia qu« 
pide. I^sio ct RtI parecer. £n Madrid, A tO ilo 
Julio da lAj}.— Üon fedro Calderón d« U 
Barca.* 

l>n/¡ealnria: <Ei un opl|V. da MarcUI: cl * del 
lib. 4.*) trndticido f> ffl«|or adaptado en doi M- 
ctmu pofTiaso, sin nufiir lntar¿* ni aplicación, 

a/1 tí tolo. 

•.SoAor padrv me dijo que le buxCiL%c en U li- 
brería de lu c.itle de Toledo en U tienda 4lc(;niln 
en mi Cuarta pitrie, y que te lUinabits et Señor J 
ti tolo: f irgun lu Mflai creí el mismo. 

■Yj pu«5. que di contigo hai de ubcrijucyo 
tengo (coiDO »u liijo) en nombre luyo porqua 



LlíVItt 



COMEUIAS DE TIRSO bE MOM.NA 



Tuvo en v) presente por aprotNidor a\ joven y ya insigne autor dramáiico ri. Pedro 
Cjtldcrón de U Barca, quien, en lérminos de stmpálica modcslta, como que se excusa 
de censurar (aunt^ue por deber) las obras del viejo maestro, á quien ensalza y gloriüca 
sobria, pero dignamente. 

Y es ijimbíén de interés no escaso el prólo^to A li tolo, porque nos descubre cuan 
meditadas eran todas las innovaciones de Icngiiaje y estilo que TiiiMi adoptó en sus 
obrís. Censuráronle sus coetáneos la costumbre de lormar verbos de sustantivos, y é\ 
se defiende así de este como de los demis neologismos con la libertad de creación ó 
adaptación en los idioma^., siempre que redunde en su ventaja, ya abreviando el ((iroó 



Su mrd. aiuUun acuptdocn repartir en Tidia» 
cuanto itin «mlMrJic de iv» cicoc i mienta). Ad' 
viriióme te diicie Je tu p*ric que en Sexto lomo 
<de qoe j« xeriora nudrc esti preñida) te cuni> 
pürÍR lox briiidit que en h Cuarta le hi>o: que 
entre timo no* úy.ftmot Ini dos J lolaideunot 
bobartoBcs, cicateros del grjiceio, que hurundn 
prous Jnipreut aI tmoaado, discreto y leído 
Don l-'rancitco de Quevedo para los panuitot de 
MIS ¿«medial, ignoran que nuestro Idioma, c<hi 
lo que connituriliza de \a.% oirs* lengiut. ya de 
la Uiiria. de qoUn es hijo, ya de Ib ariblf^, 
griega, loicaoa y hmaiea, (tk) viene á tener 
caudal copioMde voce* y xinñnomoii; y que ya 
to* Coroniítai no llaman al socorro de mtintclD- 
Bes y comida sino contoyct y 1 los basiimentoí 
firr«i. l'an peiaroioi eiUIn c.tiot lingunoi de 
que se aproveche nucttra lengua de laxqucon- 
quist*iJis son su5 súbditu que not oci^nniD i 
que mdíciemoi que liana en tax sitií^ quieren 
sei los ¿meo*. 

• [)iri]lcs, puet, i lot tale* que «te tfrraino 
pítralfl«e» aTiiiquIiinio en Caiiillaycl deducir 
lo« verbos de lot nombres con común en loa 
l¡raiiiiiii:»s (cuya liita los ha excluido porque 
ion antípodas de Amonio de Nebriga) y que se- 
gdn erto el p4r\ilel.tr. que tanto les escuece, úg- 
iiifica, t\a perjuicio del estilo, asimilar dos cohs 
óniscon Íg«Bld«d y proporción Un justa que 
no tos eairañe ta diferencia; y que nos ahorremos 
de lodat etasaarandajas de circunloquios cuando 
en un solo vocablo bailamos signi6cación pro- 
porcionada J nucMro intento sin ofender nial 
Jüilfíto, nt al común modo de liabtar de nuestra 
patria, pues ni te anteponen ni poiponon los 
verbos ni adjeilios, 

■Pero note enicndcrln. aunque se lo difias; 
porque cojean dct entendí ni i en lo y no Mben que 
la c<Ji'ca <i eid(Vl|uto, satitfechoi de que entre 
Us almohadillat y mecas se auioríean cocí acha- 
car 1 wilor padre que te viste de voces huéspe- 
da*, en cnyoi r«s*ios UitM^an (este vocablo va- 



ya i conicmpUci&n de su deacatabradura) que i 
hacer caxolos lebreles de los gotqucs caseros 
que loi ladran, nu fuera difícil conurk» uní leu- 
nía de diaparaiet en la substancia de sus eacri- 
los que es pecaí de cuatro costados contra el en- 
tendimiento: V, fur llamari los coches ruitcAo- 
resdelos ramlltetes d« Provincia (tales se lo* 
depare su necedad í las almohadas, cuando tm- 
gan jaquecas). 

■Decir que nuestros antípodas son lo« que tie- 
nen debajo de nuestras plantas tus cabcaas de 
modo que anclan de colodrillo y llevan las pan- 
torrilUs en el aire, imirenquí buenos latinos y 
quí bien eniiendcn las sicnlñcicionct del anfi y 
del pt.t-pr.ioi, délos nominativos! 

■Vendernos que un vaUenic luchando con un 
jBvJn le congojó de modo que soltándole com- 
pasivo, necesitó salir nidiRdo por el piélago de 
su sudor: que en la cirrcta de un Plramo se des 
avecindó de la herradura de un briddn un clavo 
y voló tan icjro que ya es estrella en el octavo 
ñrtnamcnlo pira lucir el conionanie de cMvo y 

I'orque un coDionaaic obliRa 
i lo que UQ bobo no pierna. 

>V unUs civilidades i esta trata-, que i air«" 
verse i despi.i«arlas alguno dieran en que enten- 
der á lodos los pañeros de ScROvia. buen prove- 
cho les hagan y con ellas este dístico que. Marcial 
remite i los que se alaban de que de ninguno 
dicen mal, y los estrados y polleras los desmien- 
ten, va como su madre le parlA. porque en latín, 
no entendiéndole, rio les para perjuicio; y e> el 
78 eplgr. det Libro lil. 

D* mall« lutririi nulll melidIcU (Arllt) 
fhiMor Jil, (tiigiid le lamen tii4 mal*. 

■SeAor .1 (ÍMf'i, dígales todo «to 4 no le» diga 
nada, que estin en et hospital de los predios, y 
quMese con I>ioi haxia que mi padre y úl asegun- 
den vidas, iícj 



COMROIAS DE TIRSO US MULIKA 



LXIX 



ya díindo i la exprestón vit;or y cxitctitud. Un estudio completo de las novedad» filo- 
lógíc?üdc Tii«so creemos que oírcccria no poco ínteres para los inteligente:: y aíkto- 
nados. 

Oe las comedias de esta quima parte solamente Jos fíguran en Autofís: son Amar 
por arte mayor y Sfarla ¡a piadosa, umbas muy buenas, como es sabido. Las otra* 
diez van en el tomo II de esta nuestra colección novi'síma. Kn ella, donde tam- 
bién incluiremos un completo y razonado catálogo general del teatro de Tiaso de Mo- 
lina, daremos sobre estas comedías a]};una; curiosas noticias que aqut serian preiiia- 
luras, pues no van los [cxto<i. 

No se desprendió Tm^o con esta publicación de todo lazo con la poesía dramitiica. ^ 
Todavía en i6S8 borrajeaba una comedia cuyo asunto era la lundación del reino de 
Portugal; comedia cuyo car^icter guerrero- religioso la singulariza entre los demás de 
este ingenio, así como el aspecto histórico que pretende darle, en consonancia con los 
estudios y lecturas que entonces absorbían la actividad de su mente. Por eso ofrece inte- 
rés la nota ñnul con que autoriza la composición y estructura de su drama. 

«Todo lo tiisional de esia comedit se hk sacado con puniualidad verdadera de muchos atiio- 
res, anii ponuKueMí como ;:aiiellanDf:, e^p«cialmenle del Epitome ti) de Manuel de Fjirla y 
Souia, parte icíccra, capitulo i, en latida delprimcro conde dePoriagal (pág.33o), D. Enrique, 
y capitulo II, en la del piimerorey de Portugal (pig. 3iq),el ptr Wum, ítem: del librillo en la- 
tín iniilulado: De tvra Rtgum Porlugaliat Gcntalttgia, su autor Duarie Nuflcx, jurisconsulto, 
capitulo I, de Hnrico Poriugatiae CmniU, folio a, rf capitulo ii de Alfonso primo Porlugaliae 
R<g€. Tolio 3. Pero esto y todo lo que además de ello contiene esta rcprcicnt ación se pone, con 
su autor, á los piesdeU Santa Madre Iglesia, y al juicio y censura de tos <)ue con caridad y su-, 
ftciencta lo enmcndaien. Ki) Madrid, i fl de Marzo de i638i,--Iíl Makstro t'K. GAUtist Tku.ki.» , 

Esta iiltima comedia de Tjrso, auiógrala, al menos desde la hoja novena, se con- 
serva con la debida veneración y estima en la sección de manuscritos de nuestra Bi- 
blioteca Nacional (a). 



XV 



Suevos honores Je Tinso.— .4rfí<í( á ias Mutas.— Muerte de Moníalbán.— Obras 
históricas de Téllez: La /Uitoria general de la Merced ( i639-i<Í4o). 



El P. Felipe Colombo ri^istra en su crónica el nombramiento de Maestro & favor 
de Tirso, en estos tifrminos: «Rn i3 de Hcncro de 16^9, se admitió un Breve de Ur- 
bano VIH, en que, á titulo de cronista general de la Orden, se hacía Maestro á Frai 



(O Es et Epitome de búlariat partvguftiit, 
lillfa muy ctirioto Je Manoct Fjrla y Soutn, 



tmpríso en Madrid tCaS, a volúmenes en ,f.* 
()) SipfaiurA l'i'-fiíyaniigua. 



LXX 



COMEnUS HE TlItSO t>E MOLINA 




Gabhicl Tblleíc, con las exenciones cfae tuvo el M.»cstro Ramón, y por es.o se le di 
el lu^Ar inmediato i Ioí Padres Mucslros M número, excepto el M<iesiro Orio. por 
cuanto estaba expuesto y conririnaJu.» V en Octubre del mismo año se reunió un 
Capítulo provincial en (iuadalajura pjira la ejecución y cumplimiento del anterior 
Itrcvcd). 

Esta dignidad de Maeí.iro nu serta en Teolofíia, porque la lal era grado que se 
adquiría cn las Línivcrstdade». sino m<fs bien puesto inuyclcvadofcomoqiiecxif^ra un 
Breve pontificio) cn la Orden de la Merced, acaso necesario para obtener el máximo 
de General, 
/' lloRorss y carf>os con ejercicio alciaron ya para siempre ú Téllre del cultivo de 
la poesía: asi, que sólo de cunndo cn cuando hallamos ya versos de circunstancias en 
algunos libros que salieron á luz entonces. 

A principios de 1 63i> compuso dos décimas destinadas á I lorar la muerte sentida y 
prematura del Dr. Juan P¿rcx de Monialbin, &u grande amigo, y se estamparon cn el 
florilef;io potftico que con el ti'tulo de /^grimas panegiritas recoció todos las demás 
composiciones alusivas al triste suceso (aj. La de Tkllkí; dice asi: 



A la mal"i;ra.tii muerte ¡Mtiticbír J»a* Píref dt ^imUlMn, 
ti Licenciada 'Tima i>r, Molina. 



Alan» nares, -¡t WMieita 
cn ikmpre aleare horüonic 
li Apinipe Je (u monte, 
U CdM.ilia Je tu vega: 
yn i iiicgor Apolo Ik);*, 
pQri)uc sea su arrebol 
<il hahU aqui PUuio eipjilol, 
i quien hlxo el Pinito ulva) 
Monulbiln. mtitiíe Jel A Ita, 
Ul Alba pjra Ul »ol. 



Águila, i la e%Scn lunia 
(ti iftven cisne pritnefo 
caniAcii lyniitrcon lloincri) 
vof4 con mU una pluma. 
Na lernas que le <on»ui>ia 
la envidia, que nn podrd. 
(i elern>£ÍnJote cali 
(pueblo qae auieiile <)« it) 
ia Para (•trfuiaqui, 
y £1 parii lodoiallá. 



Y poco posterior será otra ddcima escrita para el elogio del Condestable de Portu- 
gal, vencedor Je Aljubarrotu, en la Vida y hechos /lenñcot de\ mismo, compuesta por 
itodrifío Méndez Silva i* impresa en 1640 (3). 



<í) IJtgrimtii pi.iAei;lríciu <l /.i ttaiF'^na mrirr- 
Itáel n''^» po'l^.t tv-'l-Ko. ¡Miañe Uoclur luán 
Per«% Hf Mantaibon. Clfri/co. l'raUtfn: i A'uM- 
rio Je la Sania Injuíüíían: natural .Ir hi Impe- 
rial ViIIj de MaJt'M. I.larajat 1 t-ertida' p'-r lot 
mal lluUre-i Inutniot df fitpaña. Itetni^idat y pv- 
Hicadat par la tttnJiMa dtligentia del Ucanetado 
don Ptdrtí firande de Tena, m miu .ifiei'-itaJo 
ami>i>. Madrid. Imprenta del Reln->. MDC XXXIX, 
en 4.* 

t,a Aprobación (l«l P. NJaenoesdc la de Fe- 
brero de i6jS; el priviteitio tic 1 .* de Mareo y l»% 
erraui y um de 5 y A de Scpiiembrc. 



Sobro iNopoeUf loaran la niemori.i del (trande 
ami|;o V ilixclpulodc Lope. BmpiMJn tai po«tÍaii 
COI! una del Principe de K-iquilache. y al lolia 16 
vuelto, eiti la de Tílíkí. 

(j) Vida X htehot hfi-oieo% del gran Cándala- 
ble de l'ortug^jl D. Ñuño A Ivartj Perey-ra Cande 
de Hareelot, de Ouren de Arrayolnt,., Par Ho- 
drigo Mendti S¡li-a Lutiíatit. Ato de 164a. Coa 
pririlegio íteal en M.4 p;r la.' üaneht^ iKvuftr de 
i'.' ctelln mercader de librot. ".', 1'/ h, prrtic. y 
laH foliadas. A la vuelta rcplie la* tenas de la 
impresión. 

Deipu¿i del piivjtegio, lau. n probaciones, etc., 
lleva la dcdlcaiotia del autor i D. Luis Mdndu 



COMEDIAS DE TIRSO DE MOLINA 



LXXI 



En la rapidez con que Tirso procedió ii imprimir las cuatro iiliimas partes de 
sus comedias adivinase el Jtihelo de terminar pronto con tales asuntos, para conver- 
tir su atención i oirus empresas más conformes con sus híbiios, y, sobre toJo, exi- 
gidas por carfío que desde t63a vcn^a dc&cmpcrtando. 

Encerrado, pues, en sti convenio de Madrid, empcxó en iftS/ ú componer su ifh- 
toria general de fa Merced, ú que varias \ecci nos hemos referido (i J- ObeJotfa. ade- 
más, los mandatos de los superiores de su Orden, como el mismo dice en la introduc- 
ción: «Mandóme todo un Capítulo general que prosiguiese con la tercera parle do esi^i 
historia, las dos, primera y secunda, que el P. M. Fr. Alonso Kcmón, coronÍM« ge- 
neral, dejó impresas... Obedecí al punto, con pariiculeír ileleitc mío, sin perdonar 
casi un día, en todo un año, que divirtiesen otros desvelos los de este asunto... y fuif 
Nncsiro ScDor servido qtie la pusiese lin, comcnitando sus sucesor donde los dejó mi 
antecesor, que fueron en el año 1870 hasta el presente de i63S.»Sin embargo, ya por 



de Maro; luc^ «I prMogn y mía caria que dciJe 
FbnilK envió «I auior l>. fttnehcn Manuel ilc 
Mclo; tonctodcti FadriqíiciU'IJmar*. liíj»<Jel 
Coiidc de Vil Inf rama. annolO lUt l>. Fraiiciiico dc 
Sou; XADClnden. Roilrlgode Mcnexci, hiífi del 
Conde lie Cjxuileda; xoncto de t>, f^rancisco de 
Ac«vedo V .\taide-. ilécimide ti, OuiiC're Mar- 
qués d« Carcagí: íonetn de l>, (Jabricl llocdiigel; 
«onelo de Barlolomf t'ebo; xoiicio de Aniunio 
KwrJbino; .lilví del t.icencUJn !l«i[iiii|;>^ Mariiii 
Kerii.lnde;!. 

At r<)l. 7] cmiiicuin las (KiMlat en loor del 
Condcvl-ihlc con In *lÍr,L Mtl:«ri><>7'iatu ui MriLi 
•ií\M ttpuhrn iífl gran l'nnJetlubU.i ffila 
Ji«.\ 

Maimnkf, H«rni(ad 

ti prniliKio qur rKonilíK 

eon c.u)x> rtrmpln aJinirti» 

al valer ) i U picilad, 

eti4 1 M frljcid»! 

<|uit4* U p4tria rl rNtlo; 

dM nu«Toi bflocs al citln, 

á Ij snbtrl»! c»l-ria, 

Jiidcnia )' r«in<i l tu ainijto, 

y uo xtnXa mil al <'.arincla. 

Siguen sofldot de Sor Vinjanie del Cielo. An- 
innio l.Ap» ilc Vv^i. irot octofos de D. P. Cal- 
derón, díciinnií de SolU y l-'clipeOoitinu, loiieio 
de Hojní /nrrilla. cpiuiin Je Luti Vüle», m/1* 
versoí de Gaspar de Avila, Moreio, Matot y oifot 
d< menor nombre, fonitsndo todo una eipecie de 
'.'aneinnrro, 

( I ) Híttari.1 fsenerut ,lt la nrdtñ 4t Nra. S.* d« 
lat ucrcvJ<i , H«Jnu,hn dt ciiWí*vii,^r>iii«vu p,trtt. 
VaKHtJi* liU rU.uy uictva Je i-enle y ncbo jUdM- 
tnit li«ner,ilti, JetJe el primero que fue tiro, gto^ 
rUiíu /üitJaJnr y Patriaren S. Pedro iVof.rsr» 
hOMU ti rltimo Je Int ffrfvtuot, por el Jiicarto Je 



yit) íiiío». Eieríbtu lamhien en rifa /.' parir f4i 
M.fd) de muehos i.iat'Ax martiret y Cnn/Vaom 
Helifíiotai Virginet Varanen emlitentet en h>dit 
Kfiern Je Mrat y virtud^ yur flnrecltmn en íoi 
.tlclnn ahat. <:omi>Tetí'\ prtr el f.t Sl.o/r. Oalriel 
Tellef, Coromüa Oeiteral ileel dkho Ordea de 
«ra Señara de U McrcrJ R ■>« de cauliHtM. tit 
Madrid d entorte df Uieirmire de ei anna di 

'S.W. 

\'M» Techa corresponde úiiicanientc al día en 
que orro que no fui ToM pufn la portada at 
toma; porque .il lio de ¿I dice: 

■AcabAso cu gmb «':1d.t del mrinaMerio re.il Je 
nra Sra. de Mi Mcrccilct Redcmpnn.ile dutiuni. 
du Madrid, i cinco di.it del met de t'elircrodcel 
•lío 16 j'.'. por el .M,"!'!'. tiabriet Ti:lli-x.>iri"ii4>) 

"íogundd parte, 

lUtíoria general del Orden de S. S. de la* uer- 
eedet fí.on de ctfniii'M. í.' porte. Contiene lat vi- 
das y f Kicaoi de catorce matitrot genérale* dnde 
el vigéüma "Clavo que Jae í/ ' ." de Int de »¡ lía- 
Merno limiltidn dea S •iri'u Aiiil.i el 4t ea ijae k 
diújin detU 3.' pitrie. Referente laaitieri en ella 
tatmdat Jt min-lt'>t lienvMde Dinr.Sanelatyrmi- 
HeHM i'H l.etrat y n'>trr¥an<ia y mm'llai Heligio. 
sai prrfeclíiimai: tid'u hijtft Jr eJ dkh-i iirJetl. 
Ciimpivrli' fmr rl I'. ^l.'Jr, i¡atriel Tellej,di- 
roMisla geHerat. l-^n Madrid J fnt ,1» de Utr^o del 
itiío de ííijfj). * 

Al ña dice: 

<Rn e«tG Mnnaxleho de Madrid A i.| de niclein* 
br«aío ■■>39, por el M.~ fr. ijabríe: T^IU'i, Ijo- 
ronísu General de Ij orilcn.* Lleva mi ririiia. 

MinusCdio nrif¡ii)al y autcVijrafo en i inliiine- 
oe* en folio de 41 7 hujai el 1.* y ^hr> d tc(>iiiidn 
con4nii«aiii foluir. iHibliotecn de la Acadtniia 
de la Hitloria: Ms. E-16 y 17.) 



Ljreii 



COMEntAS DE Tinso DE MOLINA 



dar unidad á su trabajo, ó porque no le pareciese bien la obra del anterior cronista, 
que habia tenido muy mal despacho, comenzó de nuevo A escribir la historia, desde 
su fundación, y rehizo la parte ya compuesta. 

Terminó ta primera parle y tomo el 5 de Febrero de 1639, y dos meses después 
empezaba la segunda, i que poma tin el día de Nochebuena del mismo año. 

Csii escrita esta obra en estilo rápido y el^ante, quizá más de lo que conviene á la 
seriedad yaplomode una crónica; no precisa bastante los hechos; omite muchos de im- 
portancia y acaso tenga otros defectos de composición, que un detenido estudio com- 
parativo con otras de igual clase y el conocimiento profundo de la materia puedan 
arrojar; pero no creemos merezca la desdeñosa censura que le aplica el P. Colombo al 
decir: 

«El M. Fu. Garriki. Tfci.Lrz escribió dos tomos, diciendo que era ol desvelo de dos año». 
Coco lietnpo es para cohordlnar noticias de mis de cuntrucicmus. Pero no habiendo para ello 
visto mia autofM que al M. Vargas y i Corvera en la Vida de Santa Ajarla de Cenvtlón j el 
brevísimo /Vontudi-to del M. lloil.comoconnctJi, licmpolesobrópiralaobra.Miit ha de treinta 
años que voy trabajando »ta culiuta y cada di> se ofrece nuevo trabajo, habiendo en lo estu- 
diado aún mucho que estudiar de nuevo»(3). 

Que TÉLtcr había visto más fuentes que las que señala el P. Colombo no hay ne- 
cesidad de .isegur.irto desde el momento que se propuso perfeccionar los dos enormes 
tomos del P. Remón. impresos en i6t8 y i633, y que teniendo & su disposición los po- 
peles de todos los archivos, siquiera por decoro del cargo, los habr^ examinado con 
mayor ó menor detenimiento. Además, el mismo Téllkz estampa en su fniroduceión 
estas textuales palabras: «Revolví papeles antiguos y modernos, leí autores y crónicas 
impresas y manuscritas, busquí noticias de archivos y depósitos.» Y más adelante 
afSade: «Paciencia y tiempo ha &Ído menester para ojear manuscritos, construir letras 
que, ó por la mucha senectud ó por lo ya no usado de sus caracteres, se dificultaban; 
pero todo lo sazona el gusto de la obediencia.» Si esto hizo, como no hay por qu¿ du- 
darlo, claro está que la escasa erudición que su historia tiene obedece al propósito de 
escribir, más que una crónica autorizada, un compendio histórico de lectura fácil y 
agradable. 

Otra de las obras históricas del Maestpo Téllez compuesta por esta ¿poca, y de la 
cual tenemos noticia por la mención que de ella hace el mismo autor en la dedicato- 
ria de la Cuarta parle de sus comediases la Genealogía de la casa de Sáltalo. Cilanla 
tambitín cl P. Ilarda y Alvarez Ikcna, añadiendo <}ue fu¿ impresa en Madrid en 1&40, 
en folio (a). 



(1) Colohm: Cr^n.,i(A. 8.— Smiiidio: Nw»oí 
dato*, plg. 7 1 . 



(>) T.n \* BiHiotKa de Prtnckciuu no ligura 
ene libro, 



C0MRI>IAS DK tirso UE MOLINA 



l-XXlll 



XVI 

Últimos años rfe la vida de Tmso dk Molina, Comendador del couptnlo de Soria.— 

Su muerte en 164/f. 



Segün las curiosas noricias que i D. loné Antonio A. Bacna comunicaron i lines 
del siglo XVIII los Mercenarios del convenio de Madrid, Tinso fué nombrado en ») de 
Septiembre de iG^S Comendador, ó sea superior, del de Soria. 

De su vida en los cinco años anteriores no tenemos por I10)' la menor noticia. 
Debía de llevar bien los setenta y cuatro de su edad cuando no temió, al ir i sepul- 
tarse en el convento soriano, el clima crudísimo de aquella rej^ión inhospitalaria. 

AIK residió hasta el tin de sus dfas, quizd sin venir más á la corte. FA convento de 
la Merced de Soria, lundado i lines del siglo xtv (13S7), tu¿ reformado hacia 1478, y 
sus religiosos permanecieron en el de San Martín h.isia la exclaustración, en iS3S. 

La inscripción del retrato que hemos copiado al principio de esta biogrofía nos 
Informa que, si el P. Tíllíü se olvidó de todo trabajo literario, no así de ornar y en- 
riquecer la que ya había de ser su última residencia. Fabricó el retablo principal de la 
iglesia, los colaterales, un camarín y otros adornos que en el siglo xviii se velan aún 
en ella. Procuró adquirir alhajas y ornamentos para el culto, y en todo lo dcmiSs 
atendió i la buena dirección y administración del convento. 

E\ notario de Soria, Abad y Crespo, halló, hacia iti83, una escritura de carta de 
pago, olorgadaen 3 de Octubre de 1646 por «el Padre .Maestro Fhav GAUHteu Tíllez, 
Comendador del convento de Nuestra Sefiora de la Merced de esta ciudad» iSoria), en 
ta que, á nombre de dicho convento, confiesa haber recibido i.yao reales por la 
limosna de i .000 misas dichas en ¿I en sufragio del alma de un cierto O. Francisco Lo- 
pes del Río(i). 

Bsta es la última noticia que tenemos de la vida de mtesiro fraile, si se exceptúa la 
de su maerle, ocurrida en el convento de Sori,) el u de Marzo de 11148, á los stlenlay 
seis atios y cinco meses de edad (3). 

Ningún escritor del tiempo nos ha conservado noticias de su muerte; nadie lloró 
sobre su tumba; olvidáronle los poetas madrileños, bien es verdad que ya cslabs 
muerto para el mundo hacía muchos anos. Fué sepultado en el convento de Soria; 
pero nuestras bárbaras luchas políticas han hecho desaparecer sus preciados res- 
tos (3). 



(i> V. La Hmtrjcíó» Eifmlhla y Aiittrleaiía 
de Mayo de 18H]. 

(1) InMr'poiAn d«l mnlo pertcnecltnic al 
con rento de SorU. 

(j> Lacoffliiión nambr]d4«n iRfiV p«ri ínau 



gurarel frutlrido l'axieñn .V.in*nnii(, hinonlgu- 
iM« avef iguaciones «n Soria en binen de Ijt ccni- 
XA* del MiiiTcn Tikio; pero lAlo adquirid ti 
irlMe con vencí mienM iiue MtAn p«cdid«« pan 
siempre. 



LXXIV 



COMRDIAS OS TIRSO DE MOLINA 



Los papeles de T¿LLRZ, en que Itabi'a coineüiu» autógrafas<ii. parece que vinieron, 
des|>u¿s de su l'allccimicnto, al convento de Madrid. Pero tfste ■l'uc demolido; sus mo- 
mdoreti pas^dot á hierro en el liorrible día del Carmen de i!s34. y sobre el solar Ue la 
que M casa de Tihso se alza iriunlanlc, como simbólico monumento de b cultur.-i 
proD^resisu, la csiaum del gran desamor tizador Mendiztlbal, balitante por si sola para 
altuycninr i las Gracins y á las iMusas que anidaron en el alma de Tr, Íjarhiri. T¿- 
LLE)!. (^ida époc.1 licne las );randes hombres que merece, y los lionra y fcsieja como 
puedcu (a). 



XVII 



Editores, colectores, biógrafos y críticos modernos de Tibso he Molina. 

> Muerto Tmso, murieron también sus obras. <;omo la mayor parte quedaron iní- 
dilas, sobre ¿stas se precipitaron los relunditlor^-s Je la w^unda miíaJ del sij;lo xvii. 
eomo hicieron sobre aquella parle de las de Lope, que padecieron t(;ual infortunio, y 
djlndolas como suyas, condenaron al olvido el nombre del que las habí» dado ser y 
forma. 

> Por los arlos de 1733 y 3.) reimprimid alguna-' Je las que tigiirab-in en los cinco 
lomos Icftitímos de Tibso cima D.' Teresa de i'nwnán, que tenia lonja de comedias 
en la Puerta del Sol; pero no dio ninguna nueva, ¡lorqtNí no lat conocía Asi y todo, 
esta tentativa de rehabilitación cayó en el vacio, ó poco menos. V hi¿ preci'ws esperar 



<i) Aunque tn iri C«tilngn /tnim/flieo t¡tntn\ 
yrKüfirjittn do TinMi, ijup piiblu-.ircnios .il prliici* 
pío ilnl M'gUTidn lomn ilc oUt iv>rtif<Ii.i«. h*! <1iirA 
nnlicla imltviiiu.il de miUi. comn en evM bi«)-(.i- 
fjd hC'innt ido cu pee i lien ii do Ut que rl mismn 
■uEor fué dando il lux. {inndrcmn» aquí lamliif». 
sin diacmirln, la IJtia de Ide que i til noinhrr 
G^unn en oi»:i citecciniiei (S luelut^ 

Kl llyrUJ'ir Je StvU/j. (F.n divefui coJccctO- 
netdeMlc 1630.) 

La Jírmeta <n ia hcrmotur«. (Pane 37 valcn- 
cMiu, <<M&') 

Deuit Tolato ilUatlrid. (Parte 26 de nnM, 

Amítr p^-r teiiat. (P. 17 de fdctn, 1667.) 
La vrntur.t cu ef itdmlrre, (ídem, ld.> 
Kl Cáb-tliem Je Uraeia. (V. 31. 16C9.) 
Lj KiiitN'ra tle SaiM«fto. i^. ]]. tftjo.} 
fin Hadridy rn rrii« ta*a. (P. 3S, 1671.) 
StielUo: 

!.{•% tattann áe UitJrid. 
lUtliKo ¡oit. Cúnir;. iMs.) 



Lmi'mJrín ft.tii.ín/ern, 

fial>lit.lmf rn rnfr.111.f1>. 

í 7 Imnmtn Mrrvimtenl". 

I.ii hy* ■'' '<** '■■•'ihiiidf. 

/..) ftiía .Ir Irif enúm'»t>éa%. 

fintea da lurf;a da i/'"» r\V(t. 

Santa Juaitii: j' F.íriFA'\u^f<efth) 

No inctulrno* cu exU liitii /:/ Nfy ti, /V.ír>> cn 
uadrid I, el tnjant-'H d< tllíieat, porque el seili>r 
Menéndex y Pelaio lin rec.ilMdo, i nueMro ver 
con buenos nuonei. la propiedad da la comedia 
par» Lope de VeRi -V favo* dfl Tiaso no liabla 
mil pretunclAn que la d« <l|;uraT Imprcfta en uim 
coleccti>ii antigua que contiene tambiín otra obrj 
iaya, peroinon>br« de l.npe. y la npini^o de 
Itarixenbascb que la Incluya en ta fíib. de Auto 
reí etfañotet, opinlAn, ün enibarK», abandn- 
nida por fí míi adelante y vuelta en favnr de 
L'ipc. 

(a) Mtnf.Kí'tt 1 l'm A\n: Ftta.fíui de erlliea íi- 
Afi^rtá. Segun.U terie. pifi' >6D- 



COHKniAS DR TIRSO DE MOLINA 



txxv 



todavía otros setenta años y i que el público, cansado de los disparates cómicos aple- 
bcyados 'le Coniciia. Zabala y Moncín, asi' como de las frialdades clasicas de lo<: 
afranccíuidos, empezase á ver sin disgusto, y mutiladas 6 refundidas, algunas comedias 
<lc nuestros grandes autores -intinuos. no ya Calderón (que nunca hab/adeíado de ser 
popular y conocido en la csccna>, ni Morcto, Solísy CaAi'zares, slnocl inn maltratado 
Lope (k Vega y el resucitado Tiiiso tu; Molina. 

Un literato eminente, aunque de modesta clase, pues no era más que apuntador en 
el coliteo del Príncipe, refundió con acierto La ViHana de ValUfas, Por el sótano y 
el tonto, fktn GH de lat caí^at verde» y otras que no llevan su nombre, porque su 
trabajo, en realidad corto, se redujo il suprimir pasajes desvergonudosú escenas poco 
necesarias para el desarrollo del argumento. Tuvo Solís imitadores en esiA tarea, loa- 
ble hasta cierto punto, y el nombre de Tirso comenzó á salir del olvido dos veces 
secular en que yacía. 

Vino luego D. Agustín Duran, gran apóstol de la libertad crítica y aficionado A 
nuestros antiguos dramáticos, como á toda la antigua poesía popular, y uniendo la 
predicación con el ejemplo, comenzó ii publicar con el título de Taüa eif>añolú( lü'iw 
una colección de obras dramilticas de Tmso dk Molina. Desgraciadamente no dio d la 
estampa más que el tomo i, que contiene tres comedias 1 1 1 y dos excelentes juicios de 
La prudencia e» la mujer y h'l condenado por desconfiado y algunas noticias bíogri- 
licas del poeta. 

Pero el impulso estaba dado; y al mismo tiempo que unos, como el librero Ur lega, 
reimprimían las obras de nuestro poeta, con líiscretos aunque superficiales juicios 
sobre sus comedias, escritos por buenos liieratus como L). Fiflis f-jiciso Cjistrillón, 
O. Manuel Itcrnardtno fiarcia Suelto y D. Manuel lüluardo Gorosiixa (2); tarca en 
que acompañó A Ortega el editor D. V. Grimaud de Vclaudc, sin ilustraciones de nin- 
jna clase (3), comenzóse también á investigar algo de In vida obscura del traite que 



<0 Talla nf/añnU, d eiUnei'-u de drámat drí 
anlinun Aub-o npitiini, nr.lfaaJay itv^'pilíhla por 
/> AtttttfH l>ur.ÍH. Tomn I (único publtCtdA). 
MititriJ, Hutebi'i Aguado, íA.í/- 

H* iniiri)uilU. Corréelo* y bien imprcus puMi- 
1:6, con dn» iuicini obrí" t.a prttJfnfU rn tu niuifr 
y A'í enmí^naJ" yar itftcaiiJttiJo, csia* irw ^inne- 
diat; 

Li prudraci* «n li muFtr. 
Pilibfu y plumit, 
Kl prtttaiíitaír il irttt. 
(») t'onudiai neogUat del Uautr» Tino de 
M"/iM'P. U-idrid. Orttg^y Comfüñía, illtC-iK_i4. 
■t vtil(.»n S.' ronlientn i^ coniedlai, con un 
fJMmtntiiiieo *t fin de (tda una. I.ns ttxtoi ton 
muy poco t<(;uroi i IncoiiipUios. 
Toa* i fJ rtrKAiKMo «o l'ilacia. 
Kir *i túiiuo y el lorno- 
Ctlof toa celoi m euf iit. 
Don Ctl de Ié( cjIim xrdei. 



Tmia >/. Bl »nnr y el imitud. 
L> mujtt pi>r lu«r>a. 
Amir por rai6n -Je Kttidn. 
I.a hurtlB >ie lutv l'Vnindit 
rumo III '\n>' por *efi*(- 

S o lia y peor tunlú .. 
K.Hcirmien(ni pafj (leucr-lu. 
1.1 cJecciún puT 1> tirluil. 
Tumo IV. 'Vtrlf' ct dar en un* cota. 
I.a romera ile Sanlia^. 

{%) Tt>an> ttpaA-l. íiadnJ. ti, P. tMmaud de 
Vtlatult. tHsj. 

1 1.' ?.n lomiiiM suolios publlcA nclin comediat, 
<on un ftribado a\ frenlc Jt ci<Li una; i, enir# 
elUt, laiicuDtri>dc'nNiO(|uc»i)tu«n: 

tletile Tolcilo i Madml. 
Lo) btlcnntt de MitlHit. 
El prclenilienic al refti. 
En Madrid y en una «ata (tttno tt ¡tajatt. 



txxvi 



COMEDIAS DE TIRSO DE MOLINA 



(an lindas comedias habfa producido, distinguiéndose en estos primitivos y loduvi'a 
rudimentarios trabajos el ameno escritor de costumbres madrileñas D. Ramón de 
Mesonero [Romanos, que, .'i In vez, retundió con notable gusto varias obras de 

TiNsotí)- 

Otros fueron á la vez editores, biógrafos y críticos del fjran poeta, todo en la po- 
bre esfera que entonces emli'ciioó posible. Asi dio, en ií438, á conocer en Francia, 
D. Eu(;enio de Ochoa, al creador del tipo europeo del D. Juan (a)¡ y con más brío y 
suliciencia el insigne tlarttcnbusch (i839-i843) la colección mis rica y mejor ilustrada 
que hasta entonces se había hecho de ningún dramático del siglo xvii (3). 

No citaremos entre los promovedores de este gran movimiento de rehabilitación 
y desagravio al que lo pudiera haber conducido mejor que todos; porque, hombre in- 
saciable en ei acopio de dntos y materiales, tollos sus peregrinos hallazgos y descubri- 
mientos permanecieron ocultos hasta hoy mismo, que por mi conducto reciben, antes 



(i) Don (U(n4n de Mesonero Romanm, re- 
fundió (con muy eicaux altcracionct) tas coinc- 
diaí Amar iror stHM, IVnfurj leJí tiint. hijn. La 
dama dtl olivar, con el titulo de torrnja l¡i ,it 
Eitertuel, ioJai ircx en 1N16. j fueron reprcMn- 
tailAt en los leatroi público». 

Rn iMj7lc)'(VCT el Al«neo dv Mjdríd un dit- 
eurto críft'o-i sobre T^ilci. 

Rn el .^cuijiurr'i pintorac» le csludiA de nuevo 
en s<t llnt^H*if¡ Sitl'irito Jfl teatro i-i/M>'ru/(ig44>. 

Rn i^M pubUcA un tomo lituUdor Ttrto dt 
Sftitina; cutniot, fákulai, dtKripiiann, diátogoi, 
mdximaty itp<4effm»*, tpigramai y dicho* agud«í 
rtíogidi/i fnuiíibrat, con un Diieurso critica 
(Madrid, 1848, «.*, plgs.) 

Una S<-tícia iio^-rttfi^ en el tomo 45 d« li Bi- 
itiotrca dt \utiint Ktpjñoltt, «I principio. 

(>} Tmoto del Italro tt¡níñol detdt tu nrigrii 
¡aña de ijCS; haita nufttras día»; arregtadn y di- 
viáidit en evatrn trartft p<ir Ü. E. de Oekoa. Partt. 
fSjS. 

i iol%., i.' francíi, con reinlo*. R1 tomo iv 
contiene de T\ti*o tai cuatro grande* coined>a>: 

l.( ptudencl* ea li muicr. 

tlon GIJ il« I» c*li»i i«rdei, 

El RucUJor lie Sevilla. 

Li Imiu (otmorada. Man* ti piído». 
(J) Teatro «ttugido de Fr. Oattití miej, en- 
nucido Con el nomftrí del Maestro Tino de Molina. 
Madrid, Imprenta de Yenet. 1839 1 1841, 

11 volt, en K." mirquitla. Comprende )3 co- 
medU* j «iiracto» y notii:l4« de Mttt. Al 6a de 
cada uQa hay un ¡uicio del colector; en el tonto x 
T» Id apologU del l>i'(,'oiiiOíO, una buena m- 
troducciOn en el 1.* y la biogralla <)ue DurJn 



pHWcntu Taliii espínala y alRunat noiieiatde 
csia clase en el 3." 



Tamo 1." 


La Titlina <Ic li S*j)ri. 

Mam li rUtloM 

AmorT Cdcx hi<cn JitcrclOt. 


rano •* 


PalaUrai y pluma*. 
La mIou di M míimi. 
Privar contra su kuiio. 


Tomo j.' 


Don Gil d< lit cali» verdea. 
Kl ctloto prudente. 
VfDiuti te H Dio*, hiio. 


rom» 4." 


Kl amor r ct amittail, 

1, a gallega Maii-llccoáoilci. 

Na hi) peor to[>)o„. 


Tomo S» 


1.1 huetli de Juan Vtttitniei. 
t:i cuiijio del pciitt que. 
t)a\tn e«IU otorita. 


Toma «,• 


L* prudeoci* ea la niu|er. 
La villana dt Villecai. 
Amar por riJOn de Katado. 


Tomo 7.° 


AveiígOelo VirdiL 
Dc*d« Toledo i Madrid. 
La brmcii en la acrmcsura. 


Tomo «." 


Amar por icAaa. 

Kl prcicodknte al rci^a. 

El amor nédico. 


Tomo y.» 


Celoi can ctloi te curan, 
líalo (1 >]uc r> Bi(«elar. 
U MelaotOllDo. 


Tana la. 
Toma ti. 


Por (1 «Otioo y el toroo. 

Kl T«rftaato*o en Palacio. 

La T«ogaaiad« Tanut. 

Del carmiKo el pelan cotat^a. 

Amar por arla mijror. 

XI ooniaenado por dcacan fiado. 


Tomo II. 


Kiiracim y aianiaa de lat iirmát 



COMEDIAS DE TtllSf> l>K MOLINA 



I.XXVII 



de salir á lux, el aplauso respetuoso y admiruuvo con que todo español <ivbe saludar 
el nombre inmortal de D Uariolomé ¡osé Gallardo (i)- 

Pero otros j{raniJ<:s cn'iícos habían, sobre la base de la edición primera de I lurt- 
zenbusch, (techo estudios muy estimables del teatro de Tikso dk Mouk*. Al frente de 
ellos marcha D. Alberto Lisia, que, por m parte, trajo aljjuna joya nueva al tesoro en 
formación del poeta madrileño (3). Y por igual senda fueron D. t-'ranctsco MartmQz 
de lu Rosa í'i). D. Francisco Javier de Burgos (4) y D. Antonio Gil y /árate <?). 

A dar nuevo pábulo á este estudio vino en i>Í48 el ya mencionado Hartzenbusch , 
con la segunda y más copiosa colección de obras de Tinso, reunida para la gran lii- 
biioleca de Autores españoles (6). 

En la misma liiblioteca se estudió y dio á conocer, aunque mit t«rdc, á Tirso 
como escritor de autos sacramentóles por González l'edroso (7). 



(1) CaltardOi qae pMcyó el minuicríto de li 
cORiídÍB, l>OT no canocitb, de Tinsd La p«t\a de 
/o«««iiiN'>ritif>M, ta proponía pubticarta con uoa 
biogcsIU (l«l aaior. P«tJió ambas caías en el 
naurriKioqueen tlGuaJitqtiiiir pidecieruD ta\\ 
lodo» sus papeles, el cílebre día de S«n Antonio 
de 1X13, cuRndo liuy^id Cidií precipiudaincnic 
el Gobierno proviiiunal.on cl que Gallardo lenla 
al empleo de bibliotecario y arcliivero de Ui 
Corle*. i'oMeriontienit reliiio casi todo lo rela- 
tivo I blogiafU en papeleíai aueliM, como hemos 
lenldo ocflSÍ6ii de apuntar en el texto. Eaia* pa- 
peleíax no tardarán en ver U lai pública. 

(a) Don Alberto l.isu iraió de las obras de 
Tiaio en doi diitintai nciiiones. 1..a primera ta 
unas lecciones de liitioria del tiatro espaflol que 
explicó en el Ateneo en 1K37 y se publicaron 
p^ilumai, en 18J3. con cl Inriicio titulo de ¡jx- 
íiona de literatura rtpaAola... por t) M^trli' 
Litli. MaáriJ, luiprenta df íi. Jatf RrptiÍta,Lt- 
bitrla Jt Cunta, i85j, 

1 vol). en 8.' de 34S y >9fi pigs. Lo mis nou- 
ble de ellas leccíonet ion aleunoi expreaione* 
criticas en favor del ñnrladarde Sevilla, que con 
oirat sotas tres obraü de Tinso examina. 

Mayor importancia tienen los lyaTlIculos sobre 
tas comedias de Tiato, contenidoi en el tomo 11 
(pi^. 89-iSo)de %<ii Enuiyit liítrariot y eriücaí 
(Sevilla: Calvo-Rubio y Compañía, t»44, 4."). 
Estudia principalmente el Ieni;uaie. estilo y «-crsi- 
Acaci6n de las mismas, con exquiíitai observa- 
ciones. Lista fué el primero que UamA la atención 
acerca de la comedia Kn Madrid y ía una cata, 
iBipre^i i nombre de Itojas. aottcniendo que era 
de haso, cosa hoy indiscutible. 

(3) En el Apéndict tobrt taCnmedta. Otra» 
compUut. tomoi. París. 1845. ft." 

(4) En ttn articulo publicado en cl periódico 
k't Laifrinlo. Lo reimprimió llarixcnbusch en 
tos prelimioares de su colección en Rivadencyra. 



(5) En au hlaniiai de Ltíentíura. H^iJrid, 

'«44. 8-' 

(6) Coinediat ncogUas de Fr. Gatriel TfHc^ 
iet Staettro Tirio de Molina) fualat en eoleccion i 
iÍHífradoí por Ü. Juan Ku/íeaio líartirnbtnek. 
SljdriJ. Rivadeneyra, 1S48. 4.* ed. estereotípica. 
XLiv-^aSpigc. 

Lleva al principio un breve prólogo del colec- 
tor y los acilculoi de Itntán. Mesonero, uno de 
los de Lista. Burdos, .M. de ta Rosa y Gil y U- 
rata. Un breve Catálog- ratonado de Us obras 
drtmiltlciis de Tiaso, y como apéndices la 3,* 
jornada de L'' ^ite liact un miinto ta MadriJ.U»ft- 
memos de una impresión de £'f fíey li. PeJr'i en 
Madrid, r los dos juicios de Durjn sobre L.i prti- 
Jencisi en l-t mujtryHt condenado pordetcot^fiadn. 

Contiene %(> comadlas que, por orden alfabéti- 
co, son las si Rulen tes: Los amantes de Teruel.— 
Amar por arte mayor.— Amar por raión de Esta- 
do,— Amar por sedat,- El amor médico.— i:i 
amor y el amlsud.— Amor y celos hacen dÍKre- 
tos.— AverlitOelo Vargas.— Los balcones de Ha- 
drid,— F.l Burlador de Sevilla.— El castigo del 
pcnf¿ que.— Cautela contra cautela.— Celos con 
celos se curan.- La celosa de sf mitma.— Pl ce- 
loso prudenic.— El condenado por desconüido. 
-Del enemÍRoel primer conMio.— Dcide Toledo 
i Mndrid.— Don Gil de las calías verdes,— Esto 
si que es negociar,- Kn .Madrid y en una cata.— 
La Rállela Mari-IIernitndex.— -La huerta de Junn 
Fernández. — Mana la piadosa.— \o hay peor 
sor do. —Palabras y |>lumBS.— Por el sótano y el 
torno.— l-:i pretendiente al revís.— Privar contra 
su gusto.—La prudencia en la mujer —<.)ulen 
calta otorga.— El Rey l>. Cedro en Madrid — L< 
veniuraconeInombrc.-Elvcrgonjtoioen Palacio. 
La villana de la Sagra. -La villana de Vatlecas. 

(7) TomOLviiidela Biblioteca de .tutores A's- 
pañotes. Contiene los autos: No le arrienda la 
ganancia y £1 Colmenero difino. 



LXXVIll 



COMEDIAS Ut: TIKSO DK MOLINA 



En vsiu noble cmproa coaJyuvjiron iilfjunos escritores cxlrnnjeros. con su la- 
lento y erudición, tutes como el norteamericano U. Ticknor en ■m excelente tUttoria 
áe la íiteralura española, aunque Tirso no sale muy favorecido en esta obra; el be- 
nemérito alemán A<lolib Federico Schack, <(M en su por nosotros ya citadu y pre- 
ciosa Hisioria dt la literatura y arte íiramátki} dt l^s/Hiña (i) condensó y amplió 
los trabajos de Duran y llartzenbuschespecialmente, yconsu criterio expansivo, ilus- 
trado y verdaderamente estético, recabó para Tniso todo el valor ¿ importancia que 
despuib le han conccdidu críticos tan esclarecido:» como sus paisanos J. Leopoldo 
Ktct»(a)y Adolto Schaclfer (3), por ciiar sóloíí los más eminentes. Y aunque con me- 
nos conocimiento del asunto, los francesc^íL. Viel-Casicl (4), Philar&teChactcs[3), AI- 
lonso Koycr (6), Alfredo Gassicr (7) y oíros de menor imporlancUi. 

La bio^rafta de Tihso, que parece liabís sido escrita muy á principios del sí^lo xtx ' 
por un compatlcro de hdbiio {ü) y muy poco dcspuifs en la> papeletas bÍblÍOKráfíi.a> de 
Galtardo, progresó muy poco á causa de no ser conocidos csios trabajos. Así que cuan- 
do cl iluülre, el inolvidable Itarrera, reunió en su uraii Catálogo del teatro esfMtiul (9), 
todo lo que se sabia y lo que aportaron su erudición y diligencia, pudo ya abrigarse la 
esperan/.a de reconstruir ¡ilnüa día la vida de aquel grande ingenio. 

Kl halla/^o inesperado del famoso retrato de Soria, en 1(^74, vmo i enriquecerla 
con algunas noticias de la mayor importancia, que condensó luego t). Cayetano Ro- 
scll en uiiít breve pero sustanciosa bio^trafín de Tirso t»: Molina (lo). 

Deseosa Ij Academia ICspañoIa de que hubiese una buena obra acerca de Tikso y^ 
su teatro, anunció en iSKí> un concurso sobre diclio tcm;i, que sólo dio por resultado, ^ 
para cl piiblico, el notable libro de crítica de D, Pedro Muftoz IVna(it). 

Pocos años después cúpome la Itonra de publicar reunidas todiis las indagactoiics 
recogidas por Barrera y Koscll, con otras muchas que allegó mi curiosidad ( 1 2}, y la 



i*) Schack pabll<4 su obiu en iN.)Si pcronii- 
■ 3!i4 liiKi cii Kraiti¿rnri una nucía cilición niují 
uflajldt. V.iM CK U <|uc iraJuj» en iXHti y (1- 
{¡uicnlGt IJ. Kduarilo de Míer en 5 voli. K." 

(j) Ka cl lomo 4.° de tu lliítoria dtl drama 
eifaúvl (pi£l. I n-iHi), l^iptig, T. O. Wtigel. 
't74, 4-''IRa ilemln > llxjminA lafg«mcnic al- 
IpiíiOK dctoi principiíle.i dranu». 

(]> Hiit>ma del drama nadinúl riyañot. 
Leipiix. '*?f. a »oI», 4.°<ioioo I ", plginas jj'J- 

AmIIis muchas obru. (f.a alcmin.) 
<4) üiuayo totre el iM/ro tifta^ol. 'Partt. 
i88t,3 tols. «"(Son arikulo5 pubticaJot pri- 
iBWtt en In 'tirvuc Jn Oeiu(:V'"ula tn tS^o y 

ii) L^ Fr^HCf, l'Hifaicu: el t'll-tütitii X^'Htti*- 
ttt. J'arit, i/ejj, )i.*iHei<npfG*íón dcsui£'iMlM 
*ufrr</.'>;><(i|>i, publicados en 1847, ) 

l<t) Tr^doto alguna» comedias de T*k>o (Pa- 



rí». iKCij, ».') y CMrlfaíAHí» llhiaría uniívfal 
.Mleitti'".ent' Wfn<»tn H'd'arls. i«G'J-7o,) 

<7) Lt TliAttre csi>^ivií. San tiit dcl*tir1ug4l 
rfí Momo, l'aris. faul tUIrnJnr/. iHgK, 4.*, bl6 
pl|;t. 'V. páj;*, iii-ii'J.i 

(tt) lU P, Kr. Manuel Marilncí que murió 
»rGndo Obispo de Mál^Kaen itja. Iiat>l*. tCfiAn 
dice Mesonero HoiiMnoi, cxcriio algunot cuader- 
no* acercd de Timíd, que Mcionno no lia viato 
ni nftdicdopuüide él. 

<V) .M^rid, ilU'io, 4.°~lil arlkulo T1U.K eK 
la bK'grafli uiáieompleude laj publicada» \i*%\» 
en (un ees, 

< i O) £n el .1 ÍNiiiMfiK J< L» llutíraei''ii Ktpa 
lÍQléiyÁmerkaiM. Madrid, (^9. en Tolío, conre- 
iralo. 

(ii> f:i Ttatrt, Jtt .V.n-*A^> TÍnoJ< MMma. 
Vílladolid, iHSg. -t". '■"H pJus, 

(la) Tir*<i át Slolimo. IñixitinMionfí iiv-H- 
MiOgráfitM. Madrid, ftfjij, 8.*, »i pi^. 



COMEDIAS OS TIRSO DE MOLINA 



I.XXIX 



ut)»facci6n de ocasionar el udmirubk üflículo tibiórico y critico de) r«y de U erudi- 
ción moderna (i). 

Y al afío &i^uicnic un joven, entonces modesto y l)oy ya uno de los más notables 
eruditos de nuestra i).icióii, ampliaba con nuevos i importanlísimox dalos mis tnve>- 
libaciones, como x ha visto, en este estudio, con las rre«:uentc$ fckrcncías ^uc hago 
al Sr. Serrano y Sanz. 

Los doce afios que de entonce» acjf han transcurrido nada lian irai'do de nuevo 
para la bioi;rat7a de Téllez, aunque sí mucho acerca de algunas de sus obras. 

t;i descubrimiento de un texto dctíconoeido de ¿,7 burlador de SnfUla (i) recabó 
la atención de los crílícois sobre este tipo dramático, tan lamoso en toda Europa, y 4 
él con&aj;raron notables estudios (parji entonces) O. Krancisco Pí y Margall {3>, don 
Manuel de la Revilla 14), D. ("elipe PicatoMe (5). D.* Itlanca de los Ki'os {6). 1>. Joa- 
quín liaüañus y La Itúa (7), el insigne ncad<.'mico Marqués de Valmar (8), y como 
resumen de todos estos trabajos y tos de varios extranjeros, ampliados con las propias 
indagactones, la eruditísima monogrutía del Sr. Arturo E'arinelli (<j), que es por hoy la 
mis completa historia de las evoluciones y translormacioncs que ha sufrido la leyenda 
dramática del tiurlador de Sevitla- 

Sobre las fuenics de iC¡ condeiutdo por desconfiado ha versado el discurso de Ín(;reso 
en la Real Academia ICspañola de nuestro ya ilustre compañero O. Ramón M. Pídal, 
adicionado posteriormente con nuevos datos fio) y unos profundos arilcutos sobre 
el alcance filosófico y tcoIá};ico de luobra por el I*. Norberto del IVado, dominico [11). 



1 1 ) EttuJitu Je eHlitv {ittraria. StflinJú ftrie 
llaJiiJ. /*j^í, H*. piÍRi. iji-i'.i8. 

(il C'iinediat Ji! Tirui Je Motlmii ^ ¡h t>»Hfíiii- 
IUm J< Koíbv. U.1J1ÍJ, 1S7//, H* 

l,a rcfuDiliciún Üevi el llluln de 7*>tM klfg" te 
lo fiiit. 

(j) Oixerrai'U>nc$ tobre tt Cilrifrtrr Jt Itnn 
Juan Tenaria, c«nio prólogo Je b abra iiiitcrior. 
reimpreso en loi opfitculoi de xu autor l>. Kriiii' 
ciKo Pi y Mjir(;iiII. Crccmot qac Tué lo primero 
itlfto seriD que te escribió cit Hiiuíla sobre este 
icm*. 

(,() \>m *i\ííti\oi en La ¡luttriich\H Üipañt/lay 
Xmrrkaia. ».' ícmeiin- Je 1S78, pig», aSS y 
iHi, </ tuci;o en ¡iuü Obrjt completa*. (lAtiriii, 
iMj. ttlu.imi ii'ftfíMrí'u, pig, ^jr.) 

(i) í.'itii.ícii /iftrrdríoi. Don Jaan T<norh yrir 
tí. t-'ríitK l'icaKMe. .KhJiid. tSg}. B.', i9f> píg*. 
I'ltínuu eterilot Je O. í'etipt Píeatatle. uaJrid, 
iH'jí.i.' V.n ÍA pá|t. iV) hay un atllculo sobre 
/>«« Juan r ttit intcrfrHet, 

(A) Ooi aniculoK en U íSi/faia uoJtma (No- 
vlembrey Diciembre <lc iNKV), 

(7> tíineiitx JMrroth Jt la leytnJa Jt Don 
Juan T<Mitrio. Sevilla, iUsj.-l', -jS píg*. 

(S) CoHlaUtció» al Ditcurto de D. José Zo- 




rrilla cu aa n^pcMn nn la Acailcmia tispjiftola 
--.MaJriiI. iK!<!i. .(.'ReimprcKien las UtmorÍM 
Jel-i .icaJemit. l-tiiio »ii 

(9) '0"'i Oi"ni»ni ^''tte criliehe. [loi Ui^m 
urllculoicn vt Oiitrnalr M"nco dtlla leaer-itunt 
imliana. vol. xivti(i896, pi£s. I yaS4: i49pd|p. 
en í") 

El Sr. Farinctli nos par*cc aljto injuMo en su» 
apreciacione» sobre el libro de I'ímIoíIc. pues 
liaila entone» creemo» eta lo mí» copioío sobre 
la materia, y, apañe de algunas di vijieicione», bien 
rnionado; Unlo, que el nii^no Farintlli dMplá la 
ditisíAti CDpiul quc,,l mi ¡uicioinruniladametile, 
I1Í20 aquél del cardcter del Don Juan. Mr, de Ma 
gnabal liabla ya publi<:ada en Parfi. cn iSQj, un 
etltidto sobre Ham Juan el la critique apaganít. 

(10) Madrid. i'Jai. Poiieriormenle el Sr. Me- 
n^ndei l'iJjl ha publicado en el ñoMín hiif^inieo 
de Burdcot. Rnero>Ma»o de i!'o4 el arlículo 
Udi tfibrt l.u /¡lentei del CondíatiJo p-ir Jetan- 
fiíido. 4.", pigs- 3'í-4j. Sobre c»la comedia im- 
primió también Revilla otro articulo en La llitt- 
traei-m Kspaá-la y .t»ierKun4 de Junio de 
I «78. 

(11) En la Ktviita del Saitlitimo Rosario. Vw, 
gara, ii'04 y i9o5. 



LXXX 



COMEDIAS bE TIRSO DE MOLINA 



El gran drama da t.a prudencia en la mufer lia inspirailo un notable artículo so- 
bre sus futnlcsal renombrado hispanista Mr. Alfredo Morcl-KalÍo(0, y con anterio- 
ridad un extenso trabajo crítico que apomparla á ^m rcrundicíón de la obra hcclia por 
I). Knrique l-'uncs(2|. Del drama do TéLL>:z tambi<ífl hay una rcrundtción postuma 
de ilurizcnbusch (3). 

Tal creo que ha sido hasta hoj: la suerte de Tirso en la literatura (4). Nos lison- 
jeamos que nuestra publicación, facilitando el examen de textos hasta hoy poco acce- 
sibles, dará margen á estudios más perfectos y completos acerca del ^ran poeta. 

Para que no se busque en este ensayo lo que yo no he querido poner, ni es obli- 
){ación de un simple editor, diré que aun cuando no sería impertinente el estudio crí- 
tico sobre todas y cada una de las obras del Mercenario famoso, tal obra excedería 
con mucho los límites de este prólogo, ya harto dilatado. Solamente el trabajo del se- 
ñor Muñoz Peña ocupa 700 pájíinas en 4.°, y versa únicamente sobre las comedías (y 
aUD no todas) contenidas en la colección de tllvadeneyra. Al frente del tomo se^tundo 
trii un extenso Catáhgo indmdual y ratonado del caudal dramático de nuestro 
poeta con aquellas noticias y observaciones que m^ tnten!^ puedan olrecer al lector 
iatd^enle. 



(1) BtuJei sur le tMáIre Jt Tirso di HoÜna, I. 
La fnidemcia en la mujtr. Extniil Ju Bulleliu His- 
raiiiiK il'A i-rlIStpIeiií^rt, (ffou. fíwrdtúwx. Fmf 
eijitt. i'jfío: 4.*, 54 pigt. 

(1) La ^ruieorl.) cu /it m*ii*r. Comfifía dt Hr. 
toát Uoliit», it/itniltíji tti cuatro aeloty frtet- 
diltide Kn ditcursú por Knñqttr Funn. j.'íiíifíili, 
atrrtKiJa par ti r^umiidar. Santa Cru¡ dt Tcnt- 
rift. Imprenta rf«.i. J. •BentUf. 1S/I9: 4.", i.ni- 

'77PÍÍ». 

(j) l.a prudncía tn la mujer, («madia rn tres 
¡orttadaty Mis euadrot, eKrita pnr t'r. liaMtl 

Ttílff, «MtncMacon rl ntmbrtde Tirso dt Uoii- 
na. tte/unilida por Juait Khicíhío llart^tnbuteh. 

Hadril.Riifad., r^ui. ll.",M4pJi;». I.i re fundí di^n 
le representó en elitdirodcICircoel lodcMajro 
de 18S8; pero quedó iiiMitt. 



(4> No mencionamos otros muchot (rabajos 
de menor iniportancis, ya porque nada nuevo di- 
cen en la materia y ya poriiue no aspitanioa i 
hacer una biblio|;raria completa de Ti»i« k Mo- 
Liv* Cuando, al principio Je Cita biografía, diji- 
mos que la picccciía Et nacimiento J* Ttrm era 
la única obra en que nuestra perwoa)C lo fuete 
literario, olvidibamot que mucho antes lo tiabia 
tacada i eiceita , por cierto de un tnodo bien 
poco airoto. D. I.uit Egullai. en su comedia 
l'na aycñtura Je Tirso. rcpreseolaJa ea iKJ5. 
Al final de la obra cau el autor á Td-Lti, nada 
menos que con I),' Feliciana Enriquez de Gut- 
mán, que ditrrayada de hombre, le perdigue en 
toda U comedia, aí mil ni menoi que las anda- 
ricj^a.i damaa en laa del celebre .Mercenario; y con 
mayor inverosimilitud, pues Tiaio nt ta conoce. 



^^^^^^^^^^^V III ^^^^^^^^^^^^1 


^^^^^^^^^^^^^ A P É N D 1 C E ^^^^^^^^^^^B 


Poesías líricas incluidas en la Segunda parte de tas Comediai de Tihso ot Molina. ^H 


r 


Pondrán tu cuerpo subijl ^^| 


»A iin patía muy fiaca y piejo, aeonttiándale 


más que filos de machete, ^^| 
para darle sepultura, ^^| 
en un bordado tapete. ^^| 


qae » mtura.» 


^m naviANCE >!( CONSOKAVTR& 


Mib armado y mis ulán ^^^^H 
due un valiente miiaslete, ^^^^| 
desde la baja esquinela ^^^^H 


^^^^H 


^^V A ti, el hombre mil lubtil 


que tf,üi* «le hacer tilete: 


hasta el encrestado almete. ^^^^| 


con vaií. plíeiíUi» en la can, 


Urna de labor costosa ^^^^| 


<)Utf de un obiipo el roqueie; 


á tu cuerpo se promete, ^^^^| 


A li, que uart el juicio 


donde csiís mis celebrado ^^^^^| 


puesto siempre i\ escudete. 


que en el vino está el luquete. '^^^^H 


poitíUc nu quiere ciiar fi)o 


No llegará á tu sepulcro ^^^^1 
ninjtún numano nbete, ^^^^^^ 


en barrenado casquete; 


A ti. relevante en prosa 


en subiendo que la parca ^^^^H 


como labia de bufete 


r'tií de tu vida corchete. ^^^^H 


que daña tu munición 


-Muere, poeta caduco. . ^^^^| 


mil que la de alquil mosquete; 
A '.1, oue tienes el casco 


porque tu cuerpo se quiete; ^^^^^ 
que sin remisión la parca ^^^^H 


mis débil que su copete, 
SKndo veleta en la ifcrra, 


lia locado ya á jarrete. ^^^^| 


siendo en «1 mar gallardete; 


^^^1 


Olio poeta de bien 




que nunca ha pucito bonete. 


De un amigo A quitn eonfidó tt Autor, para ti^^^^^ 


pof hacerte algún favor. 


Academia, itnJt noelie de ¡nyitrim. ^^^H 


te escribe aqueste billete. 




tstima esta cortesía 


ROVIAM3 .^^^^H 


para ponerla en membrete. 


^^^^^H 


• unque leme de tu ingenio. 


Seflor s«crelario: Anoche ^^^H 


que íus versos no interprete. 


ir no pude á la Academia, ^H 


Dice qtK, pues ya tu fama 


qoc Diev< y lodos obligan ^H 

a lo que el hombre no piensa. ^^M 

Fuime k ver de una hermosura ^H 


lle^ ya A beber del Lcthc, 


que le dejef sepultar 


en el nido de un ariete. 


los extremos que lo fueran ' ^H 


Que no debe ya vivir 


á haber menos que lo digan, ^H 


un ingenio tan pobrete, 


ya que hay lantoiS que lo sepan. ^H 
Es la mujer aijradable, ^H 


que et la fábula de iodos 


y de la risa el uinete. 


coyas ventanas y puertas ^H 


Que á cualquier pequeiSa valla 


jamis sufrieron porfías ^H 


de cuitado se somete 


y nunca escucharon quejas. ^H 


por no tener coitezón. 


Dase i lodos muy barata, ^^^M 


sino miftadt molicie. 


aunque muy cara les cuesta; ^^^^M 


Jamis invocaste musa 


y si no es por lo que dan, ^^^^| 


sin prevención de alcahuete. 


viene i ser por Ic^ que llevan. ^^^^| 


y, sin ajruda de ami)to. 


Ma.i, si pur la variedad, ^^M 


lamii hiciste motete. 


es naturaleza bella. ^H 


Cae, amigo, de tu buria. 


en su hermosura es Llsardc ^^| 


pues eres tan mal iineie, 


la misma naturaleza. ^^^H 


que scr¿ como caer 
de Valencia el Micaleí*. 


Teniendo tantos, no tiene ^^^^H 


hombre que le favorezca, ^^^^M 
y así, de lo que le sobra ^^^^| 
le falta lo que desea. ^^^^H 


Escoge honroso sepulcro. 


pues yo te he ofrecido ticte, 
que el mis humilde de lodót 
■ tu vanidad compete. 


Por armas tiene un botín ^^^^H 


con una ingeniosa letra •' ^^^^H 


COMEDIAI OC TIRSO DC MOLINA.— TOMO 1 

1 


^^^H 



LXXXII 



COMRDIAS DE TIRSO DE MOUKA 



qDcdke en Idra valgan 
«Alejandro d« \í mttma.* 

Con étu ful tlscD anoche; 
fuerte fui inoche con ísta; 
que el valor en la calda 
nié mis que en la rcsHlencte. 

Y después de l<^^'alllado 
volví i caer en la cucnu 
y que &c pu<Í Ib causa 
del daño que se recela. 

Al lin, como condenado, 
dando K^ocias por ofensas, 
paguÉ de mi propia bolsa, 
i mi verdugo, mi afrenta. 

Esta noche no he dormido 
llorando mis fonaleías. 
pensando en lo que pasó 
)- icmicndo lo que queda. 

Rogad, amigo, i los cielo», 
si os o^cn sus luces bellas, 

2ue mi icmor sea por bien, 
por menos mal siquiera. 

Y que de tan grave culpa 
se me di la penitencia, 

ya que lo pecó la carne 

sin que tos huesos lo sientan. 

Y puesta imaginación 
en los tristes aiormenia 
auD con aféelos ñn^dos 
como las verdades meunas. 

Va que padeico en la mU. 
pudtendo tener mis penas 
remedios de vuesirai manos, 
no es justo oue »! padezca. 

Respondcdme y consoladmc; 
que, por mi desdicha, crea 
que en sus extremos mayores 
ao hay mal que por bien no venga. 

III 

BESPUBST* * KSTIt ROfAKCE 

Disculpa el obedeceixja 
el que en escribir delinque 
i versos que son tan doctos, 
con ignorancias liumildes. 

No todos usan discretos 
d«l sacro humor de Aganipe: 
Dues su pilón ya es patente 
i caballos y rocines. 

Kn el cuartago lenguaje 

2iue mi musa me permite 
porque quien mAs no merece 
no ha de pedir imposibles) 

Os digo, scfior ami^o, 
que vuestro ingenio lelícc 
hiio falta en la Academia 
del claro desdén de Clizie. 

Si bien estüs disculpado 
con el rigor insufrible 
d« la nieve y vendaba], 
que una hiela y otro gime; 

Mas quien con tanto calor 
btisca Lamias, busca Circes, 
pudiera pasar los puertos 
de Guadarrama y Bemblbre. 



Por la vista relación 
hallo que gozar quisisies 
empleo de ropería 
adonde todos se visten. 

En mesón de variedad, 
donde huéspedes s« admiten, 
siempre es patente la estafa 
y »emprc expulso el melindre. 

Detenidos pretendientes 
adonde quejas publiquen 
son embarazos de calles 
por quien vecinos r^istten. 

Menoi escándalo causan 
seis ocultos albañtret 
dlndoles barro á la mano 
que no un público cacique. 

Hizo bien la tal señora 
no hacerse uraña y diUcíl, 
que en estos tiempos modernos 
la que huye no se sigue. 

Suelen estas mancebías 
con brevedad remitirse 
á galicijis experiencias 
y no se ignora el origen. 

Todo venéreo baiet. 
el timonero que ri^c. 
debe lemci el escollo 
y Buardarsede la une. 

El vuestro, que anda surcando 
mares de varios países, 
para conocer ba]tos 
le con\ iene ser un lincc. 

<i)ueen este mar de Madrid 
hay Sirenas contra L'llscs, 
sin que ta cera les valga 
para qu< su encanto eviten. 

Hay hurpias que i las otras 
les pueden dar lalta y quince 
de quxn no hay presas que embolen 
Ui^as que son tan sutiles. 

Hay. mas ceso porque os canso; 
y i esto podréis decirme 
que al un no hay cuerdo i caballo 
ni hombre continente á un brindis- 

Y si esto es ansi. os k hago 
y 06 convido á varios chiste» 
en la futura Academia; 
pues la passada no fuistes. 

rv 

A la rfeiiMCÍÓB de •Pata Gon^aio*. 

SOSETO 

Brígida de Rubiales, que la gala 
De todo el fregonismo en si atesora, 
El alma inclina al talle iquc enamora] 
Del lacayo Gonzalo de Zavala. 

Rendirle quierv peclio ó alcavala 
Al nii^O Amor, que sus hatpones dora. 

Y en una noche en que seilala hora 
Aguarda al que ella csuma. s¡ ¿I regala. 

Dlóla A su ministerio dcscmpeíío: 
Las doce, y una. del rclox. ha otdo 

Y v« que no venía su icgato- 

Oyó tas dos y ya. rendida al tueílo, 
diio con un despecho desabrido: 
[Ob, cómo pa^a el tiempo, y no Oontalol 



<:OMCt>liU DE TIRSO DE MOLINA 



[.xxxm 



■ V 

i una 9iti» habiaiora t¡M callando rtgtttraba 
á un galán lo que le patata centudama deule 
•Mía, 

KOIlANCí: 

Epilogo de los liempt», 
almacén de las arruftm. 
arcnivo de !ik edadei 
j uller de Iti itlticia*. 
lnmemon>l ponedora 
de una vula que madrukji, 
dtnic el iiempo de Noé.' 
i ser dt much«s injuiía. 
Azoie de im demonios, 
polilla (le scpuílum, 
sslieadora de ahorcados 
y contra ios niños brují. 
Con tu larga senectud 
ft)ue no te parece mucha) 
Sirra &e murió en agraz, 
Matusalén en tacana. 
Si reii^nara la Parca 
d oticio que ejecuta, 
por tncxotable fueras 
¡a primera en la consulta. 
Hn lo anciano y descarnado 
te loca el ser nusiiluta, 
pues congregación de tabas 
en tu peileiu m juntan, 
¿yo* swá verte en un cerco, 
cuandú el Cociio conjuras, 
mo zapatos, patizamba, 
un io>'sdo pelirrubia; 
con el acebo en la mano, 
que descerraje espeluncas, 
que divierte el Cancetbero 
j que al Flejeionie enturbia: 
cuía mándalo obedece 
loda la canalla inmunda 
como i miembro de su centro, 
como i dueAo de su íunas^ 
iQoi Strá vene una noche 
cuando, i las doce, desnuda, 
para pisar esos aires 
le valfct de las unlurat, 

V penetrando bodega», 
brincando de cuba en cuba, 
tanto chupas sus licores 
como i los muchachos chupas, 
hasta que en solio azui'fado 
el torpe cabrOn adulas. 
t>etándote aquellas panes 
tan cursadas como sucias.* 

Y ^quiéo te viera, |üh vestiglo!. 
Milita como muda, 
desbalijar de las horcas 
los que et verdugo columpia: 
pues aun en bocas cetradAS 
no licncn muelas securas: 
aue para tus in> endones 
oe (US ()uiiaicr. tas hurlas? 
Tú forja» las icrtipcstadet, 
tú lo% elementos turt>as. 
tu los );rantzos congelas 
y tú desatas lab pluvias. 



A fueraa de tu* conjuros 
el dia claro se enluta 
y en las más peladas peñas 
haces que nazcan lechugas. 

V con todas estas fallas, 
no me ofende ni me injuria 
tanto como ver en tí 

que eres habladora sumí: 

que el truhin mis aplaudido 

y la monja memis xurda 

seri mudo en tu presencia 

y ella será tartamuda, 

A usarlo contlnuamcnie, 

diera i tu falta disculpa: 

mas, en mi daAo callada. 

jquiin ha de haber que lo sufra.* 

Pues el silcntiodeíiicrra 

esa lengua vagubunda, 

no en ucasiOn de hacer mal 

seos Piligora sigufa. 

Sólo para locutorios, 

donde se guardan clausuras 

se remite á los oídos 

el hacer papel de escucha. 

Y la vinud del silencio 

no es bien que se te atribuya 
cuando por curmsidad 
veces y toces renuncias. 
Ya que oyes con silencio, 
lenerk siempre procura, 
DO desentierres secretos 
que nobles pechos ocultan. 
Pena que si los revela 
tu lengua vil y perjura 
de la manera que suele, 
vendiendo por vino zupia, 
tremendo castigo aguarda, 
que ya mi hgor te anuncia, 
sin que puedan defenderte 
los de la procita turba. 
Con legones de muchacho*, 
que es la mis inquieta chusma, 
me vengara de lus ye;ros 
y castigaré tus culpas. 

VI 
A los celos. 

SOKXTO 

Kmulos del amor, celos mestizos, 
linces al duAo y al provecho ciegos, 
que SOIS en los bucnornos veraniegos 
y sois en las heladas ínvefnixos. 

^Qut mostachos su escapan ni qué rizos 
i quien no prevengáis desasosiegos;' 
Si azulos os piolaron muchos legos, 
los cultos 05 pintamos ya pajinos. 

¿(¿lié razón liay que convenceros pueda? 
Y si dais confusiones i tropeles, 
jcómo resistirá daños(i) atroces, 

pues contra el alma, celos, que os hospeda^ 
moios gallegos sois en no ser lielcs 
j mulat falsas sois en litar coces? 

(■) Eb el original dlcf- •como rctMtifí lio* a4d 
auoiet.k 



LXXXIV 



COMEDIAS DE TtRSO DE.MOLINA 



Vil 

Á h, cuando ¡a desterró Juno poniindola lá- 
hanot t» la cola, tranformada en roca. 

L> reina de las diosas, 
d< celos la ultcfcBban picazones, 
coKquílUs renenoMs, 
que inquietan mis •jue sarna y sat>añoDCS; 
aunque Jovc á wi pedio, duro en celos, 
le da saiisfacción por caramelos. 

En vaca transformada, ' 
mira i la que es á olla preferida, 
por su orden guafdaUa 
de aquel que en muchos ojos tuvo vida, 
con ou^en dcüpuñ, Mercuno. astuto y fiero, 
fué. de tnnioí ojales, boioocro. 

;t)h tü. Ninfa encubierta, 
por quien mi espow olvida su rtmilia 
Idtce, de celos muet ta); 
tú eres su üe-ita. yo soy tu vigilia, 
y, aunque en vitca el recato ic transforma, 
yo me tengo los cuernos, tú la forma!. 

Tábanos de Sodoma, 
de circulares sillos, sanguijuelas 
para vengarse toma, 
que en su luga le soo vivas espuelas, 
pues con sus aguijones le dan caza, 
con qukn parece perro puesta maza. 

Aquí ul sermáii encajo, 
pues f« me vino el cibc de paleii, 
tu mordaic, que. á d»i«jo, 
picaikcon a)!ui|<'in que nos inquieta- 
bl curso n» repitas, macho en nofít, 
que ni Bci leodrds gracia, ni alU glofla. * 

VIH 

A una tuscana que andaba jíemprc en coche y 
p€dla á titdot para dar al toíkero. 

UADHliUI. 

_jTrasanto de un truhin, ó alguna monja, 
debiste de nacer i ser esponta: 
muchos dudan, mirando cómo andas, 
si futsie lü primero ó las demandas: 
los Paier nosKr son tus devociones, 
porqtic constan de sólo peticiona: 
el coche en que haces ruido 
i un maestro de hacerlos le has pedido: 
por eiuf* le sirven los cocheros, 
y los chImHos son de dos Archoros; 
«le la calle Mayor corres la costa 
con más daño que hace una langosta; 
que i pedir andas, siempre lo publica 
cara mellada y mano bacinica; 
pero quesea, yo sufrir no quiero 
el santo por auien pides, el cochero; 
que dicen en [a villa 
que de cepo le sirve ya su arquilla; 

Jaun alirman personas de importancia, 
que es tu amiKO, ó panes la ganancia; 
las harpías le oírczcan mil coronas, 
que eres la quintaesencia de busconas. 



1\ 1 

Ep}itola de un gala» dtungañado á una dama 
muy mudable y enirttenida. 

La soberana gracia del Pariclilo 
sea conmigo en el primer capitulo, 
p ues que ya me escapa de xr 1 lerichio. 

A ti, que de mudable te dan ututo, 
siendo con tus amantes siempre incrédula, 
terrible institución de iu capitulo; 

Tú, que de arctiivoltatia tienes cédula, 
por exceder á las de tu matricula, 
con esa preeminencia, í lodoscrMula; 

A li. que no te adorna una partícula 
de cslabie y firme, siendo en esto única, 
por dar motivo & la pasión rxlícula. 

Oye i aquci que ¿e necio puso túnica 
con ^ue un tiempo observé tu secta pésima, 
forzándome i seguir su guerra púnica, 

Va cofrade que fué de la ceniiisima, 
j.i i número reduces ese oricUlu, 
que nieiur llamart aflciún milcsima. 

Ene, qOe toma al desengaño el báculo, 
huyendo de lu luz como murciélago, . 
dcáfieiado (e escribe sin obstáculo. 

Libre de verse en el profundo piélago 
que i tantos sumergid) el olvido trágico 
por quien cobra renombre de archipiélago^ 

Ya, Circe, me escapé del (íboi mágico 
donde en ser tu galán estaba tisico 
y convertido ya en monstruo selvájico. 

Que el desengañoU un experto fisíc.o 
y obligóme i. dejar tu trato heréiko, 
persuadido por modo mctafisico. 

Fué la causa decirme un aritmético 
que na reduce á número su piindola. 
tus mandos de rito mahomético. 

Y ella, hermosa beldad, por no ir siguiéndola, 
de su secta reniego, que es cismitica, 

y desde luego e^toy aborreciéndola. 

Muchos enfermos hay en tu probática 
que. no se pareciendo á la israellüca. 
ie quedan sin salud con nu lunática. 

Y aunque carezca yo de tu político, 
d» tus sentencias y de lu verónica, 
más me valdrá sesuirvida eremítica. 

Que tomo mucfio en la regiój) Pluiónica 
ver i mi alma, entre brasas, bélica, 
porque ha seguido tu virtud irónica. 

Que tíaleno me avisa en su profética 

3ue estará muy i pique el que e* motolito 
e tener por mujeres gota artética, 

Y aquel que de rntuables fuere acólito 
DO se podrá escapar de una ceática. 
aunque sean mis limpias que un crisólito. 

Muir pretendo tu engañosa plática, 
que un tiempo tuve condición benévola: 
mas ya guardo á otro gusto su pragmáüCB. 

S^ún del tuyo la intcnci6n malévola, 
y, eo fuego de tu amor, sacriñ cando me, 
era, por tu servicio, un Mucio Scévola. 

Mas ya que el tiempo va desengañando me, 
raJe retro, Satán (Lisarda ligidal, 
que ya con mis sentidos voy hallándome, 
y apilo de tu titrra á oír* más frígida. 



COMEDIA FAMOSA 

os 

COMO HAN DE SER LOS AMIGOS 



PERSONAS 



El Conde de Fox Don Gastón. 

Don Manrique de Lara. 

Tamayu, lacayo. 

Don Ramón. 

Tibaldo, I . „_ 

Renato, S 

Armesinda. 



Doña Violante, su hermana. 

El Rey de Aragón. 

Dos soldados. 

El Rey de Navarra. 

Un CKIADO. 

Rósela, criada. 
Rey ds Castilla. 



Representóla Pinedo, maestro de los deste oficio. 



JORNADA PKIMERA 



ESCENA PRIMERA 

Saltn Don G stúr, Condt di Fox, Ityendo una carta, 
y Don Manbkiub bí Laka, dt canino.. 

(Carta.) «En fin, han levantado los ricos 
hombres y Grandes de Castilla por rey á dun 
Alonso octavo, y han podido unEo con él las 
persuasiones de Fernán KuJz de C^siru y de 
don Lope D[az de Haro. Señor de Vizcaya que, 
prendiendo á la reina, su madre, ha desterrado 
de sus reinos al conde don Pedro de Lara, el 
mayor Señor dellos, á quien por el deudo y 
amistad que conmigo nene he favorecido y 
dado tierras en mi condado de Urgei. Su hijo 
donManrique,por sus hazañas llamadoe/ Tor- 
neador, desnaiuraLzándose de tuda España, se 
va á favorecer de Vuestra ExcelencLa, por la 
amistad que la casa de Fox ha tenido siempre 
con la de Lara. La fama de sus hazañas corres- 
ponde con su pe.sona, á cuya vista me remito, 
satisfecho que será estimado como el valor de 
su sanftre merece. El cielo guarde el Estado y 
vida de Vuestra EKce.encia, como de^eu y c:>e 
Cunoado de Fox ha menesier. De Urge), y Ju- 
lio 8 de i ia6 años.— D. jAiM£,Cü>ii/e de Urfíeí.» 



D. Gast. jVilgame el cielot jEn mi casa 
tengo al Conde don Manrique? 
Su dicha el alma publique, 
pues tan adelante pasa. 
Desde hoy, famoso español, 
conociendo la ganancia 
que ha de tener con vos Francia, 
envidia me tendrá el Sol; 
pues yo sé del que se honrara 
la luz de su cuarta esfera, 
sí por su guésped tuviera 
á don Manrique de Lara. 
Mas, pues yo solo merezco 
la honra que me habéis dado, 
la vida, hacienda y estado 
con los brazos os ofrezco. 

D. Manr. Esos estimo de modo, 

que el pecho que !os recibe 

se honrará en ver que en vos vive 

el valor de Francia todo 

con ellos; y si hasta aquí 

contra la fortuna airada 

de mi desdicha pasada 

quejas inútiles di, 

ya, lamoso don Gastón, 

sus licores agradezco, 

pues que por ellos merezco 

veros en esta ocasión. 

Pues si caanio habia perdido 



^^H 3 COMLDIA rAMO&A D£ COMO HAN DE SER LOS AMIGOS ^^^H 


^^^^^H «1 viicitra amistad he (tallado, 


\ Obligó tamo i la reina. ^H 


^^^^^H si no fuera desdichado, 


1 que pasando su privanza ^^B 


^^^^^H ilodichadü hubiera sido. 


' oe Tasailo, a ser scAor, 1 


^^^^^F perdi«mlo el nu conoocros. 
^^^V D. CiST. Va yu sé que en cotícela 


quiso ilustrar nuestra casj, 1 


y hacelle rey de Castilla, 1 


^^^^^^ vencíis. como en vakntia. 


dándole mano y palabra 1 


^^^^^^ i los dcnnns caballcfov: 


de esposa. Vez qué ocasión, | 


^^^^^H y que en íe de que i-so «s llano. 


S4 supiéramos (ptzalla. J 


^^^^^H os llama valor 


Hubiera llegado k efecto, 1 


^^^^^H don M;intique d Torneador, 


si en secreto eiecut4ra | 


^^^^^^p don Manrique el C.i&telluno 


los intenioi de la reina, i 


^^^^^H los demif también os nonibijín; 


mi padre: mas su desgracia 1 


^^^^^m puei porque todos os sigan, 


y cortedad diñneron g 


^^^^Hi vuestras f.izones obligan, 


nuestras dichas y esperanzas, 


^^^^H| y vuestros hechos asombran. 
^^^^^B Ceien encarecí míen tos. 


hasta que destus sucesos 


voló la parleta lama. 


^^^^^B <lue jamls la voluntad 


Alboroi.itonse lodos. 


^^^^^H (tasto en la ñrmc amistad 


y puebla C.isiilta en armas, \ 
i don Alfonso, el Infante, < 


^^^^^H palabras ni cumplimicniot. 


^^^^^H y dadme despacio cuenta 


que en Galicia se criaba. 


^^^^^r de vuestra itálica hitturin. 


trujeron hasta Toledo; 


^m D. Manr. Aun<iue me d': su memoria. 


y aunque en la edad tan temprana. 


^^^^ pena, serviros intenta 


que los siete años cumplía, 


^^^L el alma. Y poraue las leyes 
^^^^^^ cumpla desia obligacián. 


por i\ pendones levantan, 


V por rey todos le juran, 
naciendo que i doAa Urraca, 


^^^^^K oíd; sabríis lo que son 


^^^^^H las privanzas dé los reyes. 


\\i madre, ponga en prisión. í 


^^^^V Después que el c¿lebn: Alfonso 


UleH<¿ luego la privanza 1 
de don Fernán Ruiz de Castro 1 


^^^^^m di- A^ag'^^ y de Navarra 


^^^^^H se hi(o rev en Castilla 
^^^^^^ y cmperadot en i^spafla. 


i unto, que por su causa 


quitó d rey las fortalezas 
y lugares de importancia 


^^^^^K diO libelo de repudio 


^^^^^H la reina doAa Urrac», 


ú mi padre; como fueron: 


^^^^^H por ser parientes los dos. 


Montes de Oca, Villafranca, 


^^^^^H -u es quv fué jii^uesia la causa. 


Villorado, N'avarrcte. 


^^^^^H Reinó en Castilla y l.eón. 


i Casirojeni, i A naya, j 


^^^^^H como reina propietaria. 


á Nájcra, y otros pueblos 


^^^^^H «Ifiunos tiempos en paz, 


aue ganaron las hazafias 
de nuestros progenitores: 


^^^^^B mediante el consejo y canas 


^^^^^H del Conde don Pedro Anzures, 


no parando su %en;tanxa 


^^^^^H cuya prudencia y hazañas 


hasti c^jhalle de Castilla. 


^^^^^H darán en Valladolid 


desterrado. Huvó i Navarra, 


^^^^^^H eterno nombre i su fama. 


y parando en CauluAa, 


^^^^^H Mas muerto el Conde, y sintiendo 


como pariente, le ampara 


^^^^^H las condiciones 


don Jaime, su primo. Conde 


^^^^^H de «Iftunos Grnndo del reino 


de Urgel, .Manresa v Cerdania, 
hasta que torne á oar vuelta 


^^^^^^B que una mujer an\» 


^^^^^H los gobernase, u^urp'a^un 


el tiempo y lortunin varia. 

No pudo mi inclinación | 


^^^^^H por el rifcor de las armas 


^^^^^H as más importantes fuerzas 


de que viéndome en l^sparta, j 


^^^^^H que las dos Casiillas guardan. 
^^^^^^1 Quiso acudir remedio; 


sufriese el ver mis contrarios 


sobre tas sublimes alas 


^^^^^H y ansi i don Pedro de l.ara, 


de ta privinzay favor 


^^^^^H mi padre, manda que ponga 


del rey; y por ganar fama 


^^^^^H freno su ambición 


futra de mt patria y tierra. 


^^^^^g llizolo, aunque con peligro. 


(madre un tiempo, y ya madrastra) 


^^^^H sin que las fuerj;as contrarias 


vengo, valeroso Conde, 
aquí, donde mis desgracias, 


^^^^H de tos rebeldes le hiciesen 


^^^^^L temor la cara. 


pues os conozco por citas, 
dar¿ por bien empleadas. 


^^^^^K Puso freno á su soberbia, 


^^^^^H venciendo en una batalla 


D. GaST. Aunque cual propias las siento. 


^^^^^B a don Keinin Kuiz de Casiro, 


no sé si el contento iguala 


^^^^^H con el señor de 


d* teneros en mi tierra 


^^^^^H don Lope de Haro y qucdú 


i la pena que mr caucan. 


^^^^^H con aquesto respe;»da 
^^^^^H doAa Urraca, reprimidas 


Pero si ajcriat desdichas 


Us propias dicen que ablandan, 


^^^^^H inquietas arrogancias. 


y pueden nieior lleiarse 



JORNADA fRlMKRA 



las pcnss comunicadas, 
algún tanto me consuelo 
por ponuT freno ú m» amias 
cun vuestros males á median 
¡A y, don Manrique de Lara! 
Grandes vaivenes han pueblo 
vuestra quietud en balanzas, 
pero puede rct-siillas 
el valor que os acompaAa. 
Mas si rigores de celos 
arrimaron sus escalas 
la noche de la sospecha 
á los muros de vuestra alma, 
juzgad si serin mayores 
tormentos sin esperanza 
de remedio, siendo amor 
ouien me destruye y los causj. 
\ i (nunca viera» en Narbona 
la hermosura soberana 
de Armcsinda, bi|a del Duque, 
ifinorando que se entrara 
al alma, amor, por los ojos- 
Pero iquí necia ¡(inonncia 
sabiendo que son Sinonef 

Sue meten el grie^ en casai 
dor¿su umulactOi 
alternando sobre las aras 
e su memoria, deseos, 
aromas que en humo pasan. 
Quise dccilla mis p«nas, 
mas fattironme palabras: 
)Vcd cuan avaro es amor, 
que aun el aire da por tasal 
Busque medios pregoneros, 
que son lenguas d« quien ama; 
rondé, serví, piK¿, 
de Ubreas rompí galas. 
Entendióme, mis no pudo 
ó no quiso dar entrada 
i imposibles pensamienioí 

Íi intitileS esperanzas: 
iendigo, Inuiiles, pues 
su padre, el Duque, la casa 
con don Ramón de Tolosa, 
aunque dicen que forzada 
la libertad de Armestnda. 
Y si esto es ansí, ¡mal hayan 
leyes, cue la voluntad 
siéiulú libre, hacen esclava! 
VI concerurse las bodas, 
y llena de luto el alma, 
i Fox me vine á morir, 

f;uardando para mañana 
as obsequias de mi muerte, 
si mi persona no basta 
á divertir la memoria 
que en vivos celos me abrasa. 
D. Masr. Conde, imposibles de amor, 
con ser imponibles, hallan 
en los peligros. rem«dio. 

Í ventura en las desfiracias. 
o dejes de ir li Narbona, 
Jue si aborrece tu dama 
ucTzas de amor, como es justo, 
el cielo nos dará traza 
como, aunque al Cotvde matemoSt 
U> hojas marchitas nascan 



desa lu esperanza seca. 

D.Gast. ¡Oh, ilustre valor de Espafts! 
con TCiTictliüs imposibles 
casi las Ttcndas sanas 
que me atormentan. Mas, vamut 
que ya me grumete d alma 
por tu ocasión nueva dicha. 
Mantenedor es mañana 
de un torneo, el de Tolosa. 

D. Max». Pues, Conde ammo. ¿qai aguardas? 
Entre todas mis desechas 
es la mayor que no hay arm» 

3ue hasta agora hayan sufrJlo 
os encuentros de mi lanza* 
Entremos de aventureros; 
verás caer la arrogancia 
del de Tolosa á tus píes. 
D.GAST. Mas prometen tus hazañas. 

ESCENA II 

DiCHW y lalt Ttiuro, laetyo, con Ha har^tn 



Tam. 



D.MA^a 

Tam. 

D.Ma»» 

Ta». 



I D..M.VMI 
Ta>i. 
D. Masa 

Ta«. 



D. .Manr 
Tam. 



D. Gast. 
D. Makr 



El caballo lo hizo bien, 
y quien I» contrario sienta 
si es rasca Trisonet, mienta 
y si es lacayo, tamban 
¿Qu¿ es esto^ ¡Ah, locol 

¡El niini 
lAh, Tsmayo! ;Ah, majadero! 

V pregúntele al harnero, 
M era mis que un celemín 
y si me le dio por tasa. 
Basta decillo Taraayo, 
cspaAol prololacayó. 

, ¿Piensas que estás en tu casa.^] 
Calla, ó vete noramala. 
Para quien me escucha sojí 
hombre que mi razón doy. 
¡Necio! Salte de la sala; 
vete i la caballerizo, 

Iue está aqui el conde de Fox, 
an Gastón. 

¿Aqui est¿, ox? 
Cuando el hombre se encarniza 
es caballo desbocado. 
Vuestra Excelencia me di 
los brazos, la mano, el pie, 

Juelesoy aficionado, 
fe de quien soy. 

;Ah, neciol 

V si fuere menester 

le haré cualquiera placer. 
por<fue de hocellos me precio. 
JQuiín es este^ 

Es mi lacayo, 

Í tiene siempre este humor, 
ó es por agüero peor. 
jCómo te llamase 

Tamavo; 
porque Mayo enamorado, 
H lo<¡UDdic'en,dc mí, 
el mismo mes que nací 
estuvo determinado 
de robarme; y para aquesto, 
sin advenir que lo vía 
mi padre, me meiíó un día 



^^^^^ 4 COMEUIA FAMOSA MCOJflO HAK DC SER LOS AMICOS ^^^^^^^B 


^^^^^L entre las flore» de on cesto; 


D. Gatr. Mucho me habéis agradad, ^^^H 


^^^^^m (natllcftandocomo un rayo 


Tam. Téngame por muv criado, ^H 


^^^^^H mi oirjido padre, le dijo: 


que lo sabré agraJtccr. ivaattj ^ 


^^^^^H ¡lal ¡Ma/ol dejitl mí hijo. 




^^^^^ Y a>: me llamo Tam«yo. 


^^1 


^^H D. G*si. Buen gusto nene. 


ESCENA III ^1 


^^m D. Mank. Exiremado. 


^^M 


^^H Mis lo que tiene tnejot 
^^H es. Conde Ib ley tnaj'or 


SéUn A»]u«t:.»AX R«iuA. ^^^^H 


^^^^1 


^^H <fue luvu á tenor, criado. 
^^H 0. Cast. No es poco «o. Pues. Tamayo, 


AaM. Si una fueria resoluta ^^^| 


quíeura á mi ftusio las alas, ^^^H 


^^H ¿con quién el enojo hi sido? 
^^^^^ Tan. 1 a con nadie. Ahí han regido 


¿para qué me ofreces palas ^H 


cuando el coraxón se enluta, ■ ^H 


^^^^K dos ffisones con mi bajo. 


Rósela^ En vano disputa ^H 


^^^^^^ -D.le un pienso de cebada; 


tu lealtad, sí al fin me l'ueraa ^H 


^^^^^k miS, se^un le despachó. 


á qucrni inclinación tuerza ^H 


^^^^^H que no era pienso pensó. 
^^^^^H Y como iba de picada. 


j ame al Conde, que no es roble ^| 


la voluntad libre y noble ^H 


^^^^^H al mis cercano caballo 


para dar fruto por fuerza. ^H 


^^^^^H le dijo: inomiur ftisón. 


iQué imivna, amif¡a Rósela. ^H 


^^^^^B }'o leiiKu hambre; mis rttim 


que me case aquesia tarde, ^H 
5 con lo que el Conde se arde ^H 


^^^^^1 será pedillo que huriallo. 


^^^^^B De e^e med o celemín 


se enfria el alma y se hiela? ^H 
Lietta á la llama fa vela, ^^ 


^^^^^F he de comer la mitad 


^^^^M en buena coníoiinidad. 


que aunque enea derse es su estilo. ' 


^^^^L Erizó el friM^n la cnn. 


si el alma mojas o el hilo, ^J 


^^^^H V dándole un mordisc6a, 
^^^^H| le echó >, en (in, como groserot 


al fueteo resistirá. ^H 


Pues ^qué efecto amor hará ^H 


^^^^Bl Irat un relincho un no quiero. 


donde es de nieve el pabilo? ^H 


^^^^H Mi bajo, con la faián 


Ros. Alivio suele lener ^^M 


^^^^H airado: aqucíu afrot¡ancÍa, 


el loimenl» más terrible ^H 


^^^^H dijo, os costará pesares. 


viendo el remedKi imposiUe ^^^H 


^^^^V Y señalándole i pares 


y que más no puode ser. ^^^H 


^^^H los doce Pares de Francia, 


JHay pena como no rer? ^^^H 
Pues al cicfio aquesta pena ^^^H 


^^^^B se metió entre los frisones; 


^^^^1 j con ser pares los dos, 


la imaginación rtl rena ^H 


^^^^m » no le apartan, por Dios, 


de no poder Cobiar vista: ^^^^ñ 


^^^^H que me los reduce á nones. 
^^^^K Aleiiósv en medio un gasc6n 


lu pena alma resista ^^^^| 


de mil imposibles licna. ^^^^| 


^^^^H con un palo > apacifiuallo» 


Si esta tarde has de casarte ^H 


^^^^H T sobre sí mi canallo 
^^^^H ó el turo 


y liencsdescr esposa ^H 


de Don Ramón oc Tolosa, ^H 


^^^^H licitó la pender>cia. en ñn. 


jqué sirve desconsolarle? ^^^H 
Lo Imposible ha de animarle. ^^^^| 


^^^^H á que. Si no se repara, 


^^^^H le enceleinlnara 


AiiH. [Quá mal rcmed.o me ofrece ^^^H 


^^^^^F con el medio cclcmin 


lu consejo! |D>cn parece ^^^H 


^^^^L los cascos. Y satisfccbo 


cuan poco 'xpcrímeotada ^^^H 


^^^^^■L mi ayravio, me salí afuera: 


estás! Lo adquíiido enfada: ^H 


^^^^^^ «tía es la hazaña primera 


lo diilcil se apetece. ^^^| 


^^^^^ oue dentro de Francia he hecho. 
H D. GasT. No dejaréis de aliviar 


jNo causa la príi a-;t6n ^^^H 


apetil» al deseo vario? ^^^H 


^^m con este entreten i miento. 


Ros. La prívac-ón, de ordmarwf ^^^^| 


^^H don Manrique, el pensamtento. 


Mro no la negac ón. ^H 
Arm. Con tu f'ikola razian ^H 


^^^^B Vamos, que quiero aprestar 
^^^^B tas armas, porque á Narbona 


jamás tnls penas i;iiblert)o. ^H 


^^^^~ partamos luego. 


que á lo< quu atrasa ei ínÁerno, ^H 


^^M b. Maír». El torneo 


con nc^á^selcs la (tona ^H 


^^H satisfará tu deseo. 


martiriza la mcrnuf-a ^H 


^^B TaM. Si vasa tornear, perdona. 


de ver que es su mal e:crno. ^H 


^^B que aventurero he de ler. 


lAy, Rósela! más tormento ^H 




tiene de darme el pensar ^H 
cuan tarde se ha oe a<.abar ^^^^| 


^^V 1 En el e«I|lail, i <• a«a InpfolAo taelM de 


m int. <)'«■ •«»»* <*<" ío *e* d«i •!» íeh4» qi*« n tw 


la pena que ahuia siento. ^^^^ñ 


1 pueii*. porquf lo otro no farol» Miiiido ni Ttrto, El 


Ros. Entreten el pensamento ^^^^| 


I ■■nutcriiodt !■ RiM. Nac. dNtk-ar(ch4«l groicro^ 


con los dnncs naturales ^^^H 


ft ^ue lampoco ei RMtor leccían. 


d« tu cspoio. pues son tales. ^H 


^^K a En U ifnpreitAa dt i7>f ti •ptcÍBiMlIo*. 


que hay pocos que en scntlleía, ^1 



lOKKADA PKIMSItA 



DD discreción y «n nobl»a 
á Don Ramón mn ittualri. 
Si ama la vulunlad 
el bien, en et Cunde tíetits 
tantos ni^rnc:osile bien«s 
que dt>urrcv:elle es crueldad. 
knv, tui ti dar en necedad. 
I>f\a de buscar tametcs 
al mníjr que me prometo, 
que <>in ^mat de co.Tier 
Inútiles suelen ter 
los mal sabroso» banquetes. 

ESCENA IV. 
Diait y Hlf Daf > Viotmii. 

D.* VioL. jQai es attiiesi», hermosa hermana? 
Cuando la fama en Narbona 
tus des poto ti os pregona 
y atesra súdenle ufana: 
cuando viendo lo que g na 
con tan famoso heredero, 
está el vul|;o lisonjero 
tan bizarro que. en la Rala, 
hor el oficial ie iguala 
al grande y al caballero, 
¿tu, Armesinda. estii ansí, 
siendo el lüdu dcsias fiestas? 
Viólame. o^scq•Iias funestas 
de mi libciiad las di. 

D.' Viot. Ya tu «ípoío viene aquí 
con toda la bizarría 
deFrancia, que aqiie^tedía 
honra el illamo oiic esperas. 

Aim. ¡Tálamot Mejiir dijeras 
tamul», Vrolantemia. 

D.*Vtot. ¿Tümu'o? ilei'is, qué susto 
me hasdadi>^ No quiera llios, 
sino que os améii los dos 
por I irtíos ailus, que es justo. 

A"í«. Ouien i^ne cautivo el kusio, ' 
oe la muerte es un irjsunto. 

O.* Vtot.. Ueja eso para otro pumo, 

Rcc>bc á quien te honra hoy. 

Arm. Si hir¿ pues que muerta estoy, 
que no hay honras stn difunto. 

ESCUNA V. 

DlcBOt X **''" *' HvQUK rifle, il Cotdf át T«tc<i 
«na Bn< tan^t ít torntar, Tia.i.no y ItaiuTo, 

Dvfít'K. I.ania de roquete basta. 
Haced ouítar la cuchilla. 
, O. Ram. No he de quedar en la silla 
menos. Scfior. que con asta 
de cuchilla de dos corles. 
Rucna es aquesta y ll^efS. 
Toma, y sea la primera 

que me des. ítldtrladyn criado J 

pTv, Aunque repi>ries 

lu inclinación, el torneo 
saldri mas regocijado 
si no fuere ensangrentado. 
D, RaH. Tibaldo, siempre deseo 
baccT tas cosas de veras. 



RtN. Burlas de veras no son 
apacibles, don Ramón, 
que pesan lai mis lifteras. 

D, Ram. Hoy, que soy mantenedor, 

Erotendo de íiacer mi gusto, 
las, cese Mane robusto, 
y hablen hazañas de amor, 

?uc aqueste es su tribunal. 
ucE goio de la presencia. 
seAora, de vucxcelcncia, 
aunque por Dios que hable mal, 
hable Mane, y haga alarde 
de su bélico furor, 
que si es h<jo suyo amor, 
ni armas teme, ni es cobarde. 
¿Cúmo está vuestra excelencia? 
A«M. Mjrarr* > [Av. Cioloi! .(Cómo estará 

Filien sin libertad está? 
s U amorosa presencia 
cdrcel de la voluntad. 
Si la vuestra vive presa, 
la misma prisión confiesa 
mi rendida voluntad; 
aunque i imitación del av^ 
desde pequeña encerrada, 
que de la jaula quebrada 
ni quiere salir ni sabe; 
de tal maneru el dc^eo 
vive alcRre en la prisión) 
que delU saco invención 

S letra para el torneo, 
echo Dédalo i Amor pinto, 
que aqu!, como en Creta, traza 
los enredos con que enlaza 
su confuso laberinto. 
Después i mi en medio del, 
que en (ede cuanto celebra 
su prisión e¡ alma, quiebra 
mi libertad el cordel 
con que se libró Teseo; 
y unos Ktillos A !os pies, 
con una leira después, 
que explica av{ mi deseo: 
(¡Mr».} «Si el mi^ esclavo, ese es rtf 
en las prisiones de amor, 
cuanto mJs preso, mejorj» 
Mirad si estoy 1 la ley 
que de la libcnad priva 
el alma que icnés presa. 
0u9trB. Conde, Armesinda os confiesa 
estar, como vos, cautiva. 
Idus i armar, que ya es hora. 

ESCENA VI 
DtcHO* y tal*» DosOastA». Do» MAimtva y Tamato 

O. Gast. Corrida cI alma quedara 
|i estas bodas celebrara 
Armesinda, mi seflors, 
(Aymcrico valeroso) 
de mi. y tomara venganza 
mi pena de mi tardanza. 

Di:QifB. |0h1 Conde Fox. famoso, 
quejas formaba al amor 
q^ue os tengo, viéndoos ausente, 
siendo tan deudo y pariente; 



^^k. ^ 


COMEDIA FAMOiA DE CÓMO HA;< DE SCR LOS AMIÚOU ^| 


^^^^p 


mas ya con rucsiro valor 




á donde no <A poco hallar ^^| 


^^^^^^ 


il d«tposorio y torneo 




píC, ^no el aqucsa la fragua ^^M 


^^ 


quoJari honrAilo tt\ extrenw. 




que al alma arroja centollas? ^H 


B D. Ram 


Ya. ilustre don Gastón, lenno 


D. Gast. ^'Scri, pues, doüa Violante? ^H 


^^ 


que llctindooscl trofeo 


D. Masr. ¡Ay. pensamiento «froganie, ^B 


^^^^B 


y alaban» de la ñnu. 




que presto un alma atropellas! ^^M 
A no vencer la amistad ^^| 


^^^^H 


no nos habéis de dejar 




^^^V 


honra que poder (tañar 




que i don Gastón debo, presto ^^| 


F 0. Gakt 


. La que Narbona o5 apt^ita. 




hubiera su yugo puesto ^H 


^^^^^ 


basta que la lueric os rinda, 




amor á m| libertad. ^^^H 


^^^H 


pues cuando otra no ganéis. 




Ojos, JO os enfrenaré, ^^^H 
^Famosa letra? ^^^^| 


^^^^F 


mili mayor joyaqueréis 


O.RAM 


^ 


que por ciposa i Annesindaí 
(Ap^rit.) ^CuAndo nos han de alabar 


Dl'Qve. 


Extremada. ^^H 


H Tam. 




¿Y las colores? ^H 


^H 


á nosotros? 


D. Ram 


Leonada, ^^| 


^ft^ D. Ma:«ii. No he querido. 




verde y blanca. ^^| 


^^^^^L 


Tamayo. ser conocido. 


Rex. 


jBíen, k fri ^H 


^^^H 


que iníporta el disimular. 
A don Gastón he avisado 


Afi.li. 


Hermana, ^no has advenido ^^| 


^^^^^ 




en el mejor talle y gata ^H 


^B 


oue aquí quien soy no publique. 
. vuelve, amigo don Manrique, 




de cuantos Tiene esta cala? ^^| 


H D. Gast 


D.»ViOL 


. Con don Gastón ha venido ^^| 


^1 


los ojos á aqueste lado. 




un español en el traje, ^^| 


^H 


V si eres d)tuili mira 




digno de envidiarte ci soL ^^| 


^1 


mi bella mal maridada. 


Aru. 


Bastará ser español ^H 


^^—^ D.^Vioi 


. lApíirit.i Hasta aqui viv! engañada, 




para que se te avrnia[«. ^H 
¡No sé que estrella me fuerzt ^^M 


^^^^^b 


Basta, que ha sido mentira 




^^^^^^ 


la fama q-jc don Gastón 




í amar aquesta naciónt ^^M 


^^^^^^H 


tuvo de tu prriendienie. 




M«s ¡ty, imaginación!, ^^M 


^^^^^^P 


Creí fo quemabí auicnie 




ai me Han de casar por Tuerza, ^^M 


^^^^^1 


deute que diii d dun Itam6n 




jqué imponan vanos deseos? V 
Vamos, que me quiero armar. 1 


^^^^^H 


el Duque, mi padre, el sí. 


D, Ram. 


^^^^^H 


y que lloraba memorias 
de sus pretendidas glorias; 


D. MAti 


■ (Aparír.t Aunque no quiera mirar, 1 
buscan los ojos rodeos M 


^^^^^^K 




^^^^^^^B 


mas pues viene «gora aqui 




con que se van enlatando ^^M 


^^^^^^1 


tan iialáa y cortesano, 




cada instante. ¿Hay tal belleza? ^H 


^ 


venta fui de amor su pecho. 


Dugii. 


Vamos, hijas. ^^M 


^1 


pues tan poca estancia ha hecho. 
Como ami tarde, temprano 


Arh. 


¡Qué tristeza ^H 


^1 Aun. 




la vida me va acabando! ^^M 


^M 


pudo. Violante, arrancar 
la T»\t mal arraigada, 




Rósela, satje quien es ^^M 


^^^^. 




este español, que deseo ^^M 


^^^^B 


porauc viéndome casada, 
jque tenia que esperar? 
. Dime, i fe; cuando enieodisle 




un imposible. ^^M 


^^^^T 


D. Ram. 


«Al torneo ^^M 


V D.* VioL 




saldréii? ^H 


^^^^ 


su declarada pasión. 


Rbn. 


Claro citi. ^H 


^^^K 


JsacO fuet^i el eslabón 

de amor con que te encendiue.^ 


0. Gast 


Después; ^H 


^^^f 




que quiero ser el postrero. ^H 


^^^^ Ak». 


Aunque soy de pedernal, 




(Ap. d il.} Don Manrique, de la lanía ■ 


^H 


no da fuego mi desdén. 




vuestra pende mi esperan». M 


^H 


^Quiéresle lA bien? 


D. Mam* 


. Cumplírosla luego espeto. ^^1 


■ D.* VioL 


Muy bien. 


D.» VioL 


Tierno le mira. ^^M 


^1 


,-Y t¿? 


AflM. 


¿Qué quieres? ^^M 


H arm. 


Yo, ni bien ni mal. 




Mtieru voy. ¡Ay, cspañoletí, ^H 


■ D. Gait 


jQuí te parece? 




qoe entre los hombres sois toles, ^^ 


■ D. Mami 


No tí. 




y rayo entre las mujeres. fl 


^^^^ 


¿i\ cuál amas de las dos?— 
Pero, don Gastón, por Dios, 




fVaxirtDtrinio, «llat por aaa partt.y 1 


^^^fe 




*tlo» por etra, y ¡nJraat* Macan 0. Man- 1 


^^^^^ 


que desde que las miré 




rÍ4u* y AcciMtindi. y al mtrant TaiDt]>9 1 


^V 


estoy medio no sé cómo. 




Uliru RoMli tfefa <úpa. 1 


^^^ D. Gast. 


Pues, don Manrique, primero 




^^B 


^^^H 


que te sientas medio entero, 




ESCENA Vil ^H 


^^^^^L^^ 


porque ya recelos tomo. 






^^^^^K 


esta de to blanco es 




RatsLA y Taxato. ^^H 


^^^l^v 


el blanco de mi tormento. 


Ros. 


Oiga, hidalgo. ^^| 


H D. Man» 


(Áy.} <Qué dices? ;A y pefisamíentol, ' 


TSM. 


Yo soy e«r, ^^| 


^^^^ 


volvnmos i casa, pues. 




y cIaik de tuesaucé. ^^H 


^^^^L 


por Dios, que al amor del agua 


Ros. 


^Gs espaftol? ^^^H 


L 


me dejé casi Iterar 


Taji. 


¿No lo ^^^H 




JOrXADA PRIMERA 



I 



Ros. 



Ros, 



Ros. 

TXM. 

Ros. 



Tam. 



Ros. 

Ta«. 

Ros. 



Tah. 



k Tai 

■ Rot. 

■ Tam. 

R<n. 
Taii. 



Rot. 



Tam. 
Rw. 



¿Y KiBcl ciballcro? 

una CAmAraJn es mii, 

3ue me Miílc Rcompafiar 
ettls. y )c tucto dar 

de comer. 

¡Bi;tfn humor cda 

el liombrct ^Cómo se llima? 

Yo, don Tamivo, iiramiuní, 

<)Uc. preso dcsV hermovura, 

pretendo boy mourar la fama 

de Tamayo Pn el torneo. 

¿y el nombre de su señor? 

Don Mínricjuc el Tornndor. 

M llama, de Lara. 

Creo 

que tenfto va díl notlda. 

J Y i qué ha venido á Narbona? 

Pienio que cicna persona 

favorocenecudicia 

de su amistad y valor. 

¿Cómo? 

Comiendo. 

Dccl 
esto, por amor de mi. 
A dar al mantenedor 
can«s para la otra vida. 
jCómo? 

Don Gastón ', 
mostrando, como es razón, 
pena en que su amor impida 
el de Tolosa, >■ forzada 
ta votuni»d de A rmesinda, 
su padre, el Duque, la rinda 
A que viva mal easadi, 
trae consipo i don -Manrique, 
i cuyo encuentro primero 
no hay Inn fuftic caballero 

?ue i las cuarenta no pique. 
or aquesto le dan nombre 
de Torneador en España. 
Si él sale con esa hazaña 
mucho hará. 

¡Mal haya el hombre 
que de mi secreto Tiál 
Va I» dije. ^Qut he de hacer? 
Püfs yo sí que podrá s*r, 
si iguala i su bizarría 
su esfuerzo, y al Conde mata, 
suceder en el luf¡ar 
del de Tolosa, á pesar 
de qu!«n usurparlo trata 
lo que íl sólo ha merecido. 

forque Armcsinda... No más. 
olvi6te la lengua atrás. 
Ya, señora, lo he entendido. 
No sepa esto don Gastón. 



I Vitto ÍBcompleu): qtiiil dijo aoiti Roicb: 
■^^(ro, cóaoN. £1 ut. d* una biuat Ucciúa en r*ti 
farnt: 

T*H. A dir al rB)DientJ«r 
earlti pii« 1> clri 'ida. 
Tltac. 
Kot. iCáate? 

Té». Doa Caai^a.ftc, 



Tam. Serviros en ca'laf quiere, 
Moniiura, un avcntutcfo 
que ti;nc hecho salpican 
el alma por m)>. n% pide 
un favor pura el lor.ieo. 

Ros. ¿Qüi fa^or queré.i? 

Taíi. Deseo, 

para que nunca os olvide, 
que quitándoos d chapín 
un ftusnte del pie me deis. 

Ro>s. ¿Guante del pM? 

Tak. ¿No sabéis 

que es ya guante el escarpín? 

Ros, Pues por el á casa vaya. 
seJtor lacayo. 

Tam. Si haré. 

|Ah! qtiién viera i vueuucé 
deste lacayo, lacaya. (Via»^ 

ESCENA VIH 
íaUn Tia^iso y KnuTo, itbatltre*. 

Tis. Digo, que el espailol que a^orn vino 

con don Gastón de fox. es don Manrique 
de Lara. cuya fama le da nombro 
de Torneador por c-\c ele neta. 

Rkx. Dicen 

qucnoha justado vei.quenohayamucrto 
al contrario. 

TiB. ¡Notable forlaloía! 

Rey. Por aquesta ocasión habla jurado 

de no entrar más en justa ni en torneo. 

TiB. Pues no viene á otra cosa. 

Re». As! lo creo. 

Tía. Por eto darte á conocer no quiso 
al Duque de Nnrbonn. 

Rbx. El de Tolosa 

pienso que ha de dejar libre i su esposa. 

Tit. DíBámosle el peligro en que esiá puesto. 

Rsíi. ^Para quí? Si Armeslndi le aborrece, 
como oteen, virtud será, que en pena 
de pretender go^ar amor for/ado, 
don Manrique le deje castigado. 

TiB. Ya ha rato que (ornean. Venid, primo, 
á armamos, que ya es ho-a que salgamos. 

Re». Aljjún suceso adverso espero. Vamos. 

fl'«'«l»i> 

ESCENA IX 
SjUn AawKUMiJty ItMOtt. 

Ar». Fingí el desmayo. Rósela, 
quitándome del balcAn 
por no ver la justa y tela; 
que. aunque justa don Ramóiif 
su injusto amor me desvela. 
Alborotóse la gente 
de) repentino accidente: 
vlijoníe mi padre i ver, 
V aunque debi-ó de entender 
la causa, como et prudente, 
dejándome sosera r, 
se volvii 1 ver el torneo. 
Mas, ¿cómo he de reposar 
siendo de aiogue el deseo 




^^E^^ 


COMEDIA FAMOSA DE CÓMO HAX DE SER LOS AMIGOS ^^M 


^^^^K 


que me ha venido i malar? 


Afm. 


.Salió cierto mi temor. ^^H 


^^^^^P 


iQot don Manrique de Lata 




Por don (íasión significa ^^H 


^^^^^^^ 


es. Rósela? 




que hace el valor tcsistencia ^^| 


■ Ros. 


El talle y cara 




al amor que ya publica. ^^| 


^ft 


su much'i valor pce)(ona. 




¡Ay, cklos! Dadme paciencia. ^^| 
Gallarda prcsenaa. ^^| 


^m 


iQut i aqucM vino á Narbona? 


Ros. 


^^^H 


)Av, cielo! ¡SiejecuUfa 

mi esperanza en esta empresa. 


AhN. 


Rica. ^^ 


^^^^B 




{VaMt. y al patar tcka D, Uirujqua na V 


^^^^^^^_ 


r con una muerte sola 
nicicra mi dicha expresa!; 




paptl ta ti latlii.) ^^M 


^^^^^H 


Ros. 


Un papel de industria echó ^^| 
en el suelo, don .Manrique, ^^M 


^^^^^^B 


que lenico el alma española. 




^V 


aunque la juiftas Tranccsa. 


Akm. 


Muestra, ¡«y. Dios' si se atrevió ^^M 


■ Ros. 


A instancia <1< don Gastón 




su amor á hacer que publique ^^M 


^B 


viene. 




su pena. Abriréle. No, ^^M 


^^^ AllM. 


«'Y no de la afición 




que lü que tardn en leelle ^^M 
privo i os ojos de vcl le. ^^M 
Quiera tornar al balcón. ^^M 


^^^^ 


con que, cuando me miraba, 




^^^^ 


por los ojos me enseñaba 




^^^^ 


el alma y el coreión? 




Amor, haz quel don Ramón ^^M 


H 


No lo creas. 




y su arroRancla airopelle. ^^M 
Mira lo que viene en ti. ^^M 


■ Ros. 


Si el criado 


Ros. 


H 


no miente, aquetto es verdad- 


Arn. 


^Y después qué haré, ignorante, ^^M 


^L AoM. 


Podrá ser que sin cuidado, 




tiendo conmiflo cruel, ^^M 
li pJL^rdo ver a mi amante, ^^M 


^^^ 


las leyes de la tmisiaJ 




^^^^ 


le hayan, Rósela, obligado 




por leer este papel? ^^M 


^^^B 


á qué hoy muntrc su vdlor; 




(Va*t Armttlnda.t 1 


^^^^^^^_ 


pero yo sé que et rí^or 

de amor, corvo i mi le abrasa 




^^J 


^^^^^^H 




ESCE.SA XI ^^1 


^^^^^^^r 


desde que entró en esia casa: 




La B^^f Lv ■ * rl vK* ^^^^^^^H 


^F 


que ya me ha dicho su amor. 




Rmila. ^^M 


K Rot. 


¿Pues hasle hablado de veras? 
Contado me han los enojo* 




^^B 


■ Aui. 




iQai laberinto intrincado V 


^^^^ 


de sus ard entes quimeras 




es etie, amor, en que has puesto 1 


^^^^K 


las doi nirtas de sus ojos. 




i ArmeiinJa en tal curd*d<<? 1 


^^^B 


que rn ser ni/tas son oif l«ra$. 
También yo he sifcnilícaJo 




Mas noesnuero en ti. ¿Qué esestof M 


^^^ Ros. 




Oi|{an, este es el criado. ^^1 


^H 


tu nueva pena al criado. 




^^H 


^B Akm. 


No has hecho mal, si es discreto, 
que, como ei furfco, el secreto 




ESCENA XII ^M 


^^^H 


revlenift \i esii encerrado. 


T*Cd« 


tajaidnlro 5a/( T>hiiTo toit an vrtlirfn Ai^^| 


^^^H 


Pero, ¿qut esiu? 


rila 


tum laHfA. En ti trato di la tanta Itera una^^H 


^^^ Ros. 


ta<tadi íarfrrra, y dibuía (olgaJa nía Aulii ra* ^^| 


Imagino 


tU; 


Y tm la otra mana una tarlila, y tn illa una I 


^^ 


que es algún aventurero. 


baUma piaitáa.ytolgada Ji la larjita una tula I 
tima tt Hno. Pata, y áa la ftlra. | 


^^ 


ESCENA X 


Tam. 


Stomiura, ^^U 


^B^ Dt«>u y lait DoH OtirAa «/uWnaantf» d Do» Mam- 




todos somos torneadores. ^^M 


^^^^ fiiquK 


ftiali d torntitr. Haca «na tanda ta la 


Ro«. 


ill <y mas f¡''Bciosa fi|tural ^^M 
A esto obligan U>s añores ^^H 


^^^H tara j-onpjff can aHd Ur/da.y ra Wa (itdln<<i 


Tam, 


^^^H étlCoHBt.atla turrle^ur Jk<ji (at Cnplaf. t>a la 




de vuestra «ran feínosur*. ^H 


^^^H btra«(Co>sK 1 AmiHiiOA, y illa U icmard <;uit 




Mirad la «ala y aJ>irno ^H 
con que de amor el buchorno ^^M 


^^^^ torínl* 




H 






mis pensamientos peiieira, ^^M 
aue uegü vcr<íis la Icira ^^M 
oel torneo i donde torno. ^^H 


■ Anm. 


iSravo lalld 




■ Ros. 


[Perígrinoi 




■ Akm. 


<Jue es el español, ínüero. 




Porque hcchn tornero, amor, ^^M 


■ Ros. 


) don Gastón el padrino. 




torntdndo mi deseo, ^^M 


H A»M. 


Mira la tarjeta. 




si torna á hacerme fivor, ^^M 


■ Ros. 


En ella 




seré un torno en el torneo ^^M 


^^^^ 


lleva una divisa bella. 




que tornearé alrededor; ^^H 


^^^^L 


Un cab^lleno es. armado. 




y si en el torneo irastorno ^^M 


^^^^P 


con la amistad abrazado. 




•1 torneador, hecho un torno, ^^M 


^^^^ 


que el niño amor atropelli. 




este pecho lorneido ^^M 


■ Ami, 


Lm U loira; ¡lUy lal ri^orf 




torniri A veros, hunrado, ^^H 


■ Ros. 


•Vuestra nfrenia siente amor; 


I 


como muía de rciurno. ^^H 


^^ 


mat, perdonad, que conmigo 


1 Ros. 


lOué bien dfl locublo (ucfial ^^M 


t 


puede más que amor, mi amigo.» 


Tan. 


^No (lenciráis la íniencixln? ^^M 



JORNADA PRIMrr»A 



Rot. A d«ctarármeU 11<sa. 
Tam. Oíd ití i nierp relación, 

Sue á fe <]u« «I dv una ;;alle^. 
n* bicU de barbero 
es esta, y bolta de cuero 
tstoifa que pende de: ti; 
una bou aquesta, aquella 
una bs.tcna. Ahora quiero 
darot la iniciprctacíán. 
Porque est¿ la bL<ia mía 
lien*, K*ito mt ración 

;' siempre iraijto vacia 
a bolsa. Aquella raz^n 

que iraigo, Tamavü ord.-nn 

la bota con la ballena. 

la bulsa con li bacia: 

lea, pues, franchón mía. 
Pos. «Vacia, porque va llena». (Lit,) 

Tam. Porque va llena la buU, 

la bolsa vacia va. 
Ros. De lu iniíenio ■ has dado nota. 
Tam. Vuetcí^orU veri 

una hazaAa lacaj'oia. (Vamtí 

ESCENA XIII 

May ruUo át ainat. SaUa niv Mi^iaiout. Don 
G«iT6a y ti Dcq^c. himio, TiatikO)' DvinnM 
«CHCai/raaiT'i it Doa MAnaiQUa y l>aN [Hitidn, y 
rl(ot rtnmn.tntt.) 

DuQUS. Maialde. que al d« Tolosa 
ha maerto. 

D. Mahr. Aqoeito n ínjatio. 

Si según las le>et i'utiu 
del lorneo, ^es' iitiia coíi 
que, porque al Conde tiava muerto, 
me prendan. Duque perjuro? 

D.Gast. jAsI ((uardas el seguro 
oetias fiestas? 

E>u9uK. EncuS'eio 

veníst; por da! c muerte, 
fiero eipaftiil. Ya Me sibiJo 
quién ere*: v ru« hass'do 
quien en ob^equ ■« convierte 
Us bodas de dnn RamÓRi 
si porfía c-1 rc*»lir*#, 
maiaide, quee' cnirubrirso 
especie fue de t'a::i\'in. 

D. Caít. ¡Ah liraiicfl .;Dciiemodo 

quieres que el mundo publique 
tu infamia? 

Duque. Con don .Manrique 

prended at de Fox f nido. 

3ue él (oda la causa ha sido 
esia deigracin. 
D. Manr. El valor 

de Espafla me da favor. 
Muerio, pero no vencí 'o 
me tracrí.i ft tu presencia.-— 
Díin Gastón, mii piisos síRue. 
(Betiranu Iim Í9tf »ait trat #ll«c ím 

< En <l in«. d« U Stbl. lile:; tXtt ltl£eii(oio bu 
■I«ila aou*. 



A*M. 



ESCENA XIV 

iHciH», M<n«i I>oH X .niqua y Do» GaitAh y 
Im gmaréiMt. 

RsH. Espiniome que le obligue 
U pasi&n i vucxcelcncis 
ptta hacer lal. 

DuQui. Dakte alcance, 

6 malalde, ó moriré. 

TiB. Mira, gran Señor, que fué 

el torneo i loJo trance. 
Si con hierro de dos cortes 
quiso justar don Ramón, 

Íle han muerto, ¿qué rai>>n 
ty po'que no te reportes? 
DiíQUt. iMal hiva el torneo y lanza 
De tal valor homkidal 



ESCENA XV 
DtcHol yAMKiniiTht. 

Aleare por ver cumplida 
mi libertad ) esperanza 
vcnRo. pero c! sentimiento, 
aunque finu<)i, es forzoso. 
Si llorare al muerio esposo, 
alm». decdleí que miento. 
lAy. de mil 

IJestM enojos 
tú eres toda la ocasión. 
Por li han muert.> 4 d>in Ramón. 
Tesiijpis scrín I-jí oins. 
Señor, li el atm,i ha sentlJo 
esta *!eísr»fira cruel. 
jLIoras. í<lsa? ¿ijui papel (Apante 
es vi que Se le hj ca'Ju? 

<H*tt 4Ht » tutrhltet y tántii ti jmjmI 
4» li iliA Aon Miiiiiqu*.) 

¡A y, cielos! 

■Mostrad, veré 
lo qué dtce. 

lAfjint.í El que medió 
don Manrique es. iTnsie yoí: 
ya de verai lloraré. 

(f.re ti fla4H« (a r^rlmj 

«Tres cosas me han oblifiado i quebrar el 
juramento que me loriaron i hacer las des> 

SraciM que siempre en l«s fiesia» y lurneoS me 
■n sucediio. La primera es S4t>er que el Cunde 
de Tutaü4 ha ubüi^adrí la • de vueitru padre. 
el Duque, 1 que se* case con él. La segunda, 
la amritad que debo al Conde de Fox (cuy»s de- 
seos merecen. Scfiofa, ser por vos premiados, 
por no haber ¡amís excedido de las Icjíí que 
un licito amor permite.) Y la tercera, aunque 
*s la principal, quiero callarla, por no ofender 



DVQUK. 



Aa», 



DuQint. 



Arh. 
DtiQt:i. 

AUM. 



I Falta la palabra avAtuaiad* ót^uU de «la*, 
proba bit m«nl«. Eo (1 mt, limblín rilla. 

> TambUfl vi Mauro que «n <rei de «m «tcriblrU 
Timo m» Iá'*feci«, ati lUcc <1 lu. ik la BlbUoMca 
NmívsaI. 



lo 



COMEDIA TAJIOSA DE CÓ:k:o HAK DK Sflt LOS AMIGOS 



A la ««gunda. Rogad. Sri^ota, al cielo currpla 
vuestra esperanza )* el dtttv que de serviros 
tanijo.— Don Makhiql-i: dk Lara.» 

Di.Qur. Mitad «i fui mi (ecclo 

cierto, ¡ah, (iraoa!; por (i 
munú tton Ramún ansí. 
Pero. ;crueit, vive el cielo 
<iu< hode icncrie en prisión 
iniemra.$ que tuvieren vida 
fl ospaitol homicida, 

Lsu amigo don Gastón, 
levalda i una fortaleía, 
y \n llaves me entregad. 
RiN. [SeAorf 

DcQL-c. l-levalda; ¡acabadl 

Tía. iSeiVorí 
OtiQi;e, iMal haya belleía 

tan cara! 
A«H, Qnalquier príitún 

alegre el alma recibe, 
pues que don Manrique vive 
y fí murió don Ramón. 

(Unan d Armntnáa,) 



ESCENA XVI 

Dic«M /Tamavo, fHC tait ton la tarta Jt 
baritt« r t*t<i4aúnnit)ta. 

Tam. Algún diablo me ha metido 
en dibujos. DI. Tamayo. 
jtü lorneídor y lacayo? 
Don Manrique, se ba pcrdidOi 
V yo (si el Duque me cojcj 
he de pagar por los dos. 
Bada, escondedme vos, 
aunque las barbas me moje: 
nunca mis Francia tornero. 

iPintit I» »«cla.j 

Dt'QL's. ^Quí hombre es Hte? 

Ta«, Yo, Señor. 

DvQi,í. Prendelde. 

Tam. Ten el rigor. 

Dt^QL-e. ¿Quiín foÍ*.* 

Tam. Un pobre barbero 

oue vengo á sangrar i un músico, 
digo, un criado que agora 
murió, por quien Francia llora. 
La bacía te hari cierto 
de que I sangrulte Tenia. 

DuQt». ¡Ecnad este locol 

Ta». Bueno. 

¡Vive Dios úue voy rcllenol 
Mamóla el thique, bada. (Vati.) 

ESCENA XV|[ 
DvQva y Gcakaa* fut taltn. 

GuAR. Tan grande el esfuerzo ha sido 
del valcrosu español, 
que, con la ausencia del sol, 
la noche ha favorecido 
su vkia, Sefior, de suerte, 
que al lio t< nos ba escapado. 



Sólo el de Fox ha quedado, 
tan herido, que i la muerte 
cst¿. 
[>LOiT. Pues poncdlc presr), 
y sejtuid csie enemigo. 
que con público castigo 
ha de pagarme ese exceso. 



JORNADA SEGUKDA 

ESCENA PRIMERA 
Don MAXiuiiva y ti Rkt na Natama. 

Dos Masnioi-X. 
Don Guillen de Tolosa. curo estado, 
como hermano, heredó del Conde muerto, 
viendo al de Fox, mi amt|to, aprisionado, 
su dañada intención ha descubierto, 
porque con Aymerico concertado 

2ue guarde á don Oasión, tiene por cierto, 
espués que i Fox y su condado rinda, 
ser dueño de Narbo'na y de Armcsinda. 
Hésela el Duque viejo prometido, 
r hasia que ella di el si de ser su esposa, 
la tiene en un castillo, donde ha sido 
Armcsinda tan firme como hermosa; 
porque aunque i nadiC el Duque ha permitido 
visitalla, sino es al de Tolosa, 
ni que la sirva mis que una doncella, 
no puede persuodílla ni vencella. 
Aquesto, gran seilor, pasa en Narfaona. 
Amigo soy de don Gastón; y tantOi 
que por la libertad de su persona 
iJaT¿ la vida. Pues el cielo santo 
de Aragón te ha entregado la corona, 
con que tu nombre al moro causa espanto 
y obedecerle aqueste reino miro 
por sucesor del Monje don Ramiro. 
Asi pise las lunas africanas 
la victoriosa cruz de tus banderas» 
desterrando las barras catalanas 
al sarraceno vil desús nberas, 
que el nombre que de justo r largo ganas, 
con don Gastón mostralle agora quieras, 
dándome gente r armas, con que pueda 
su estado defender, que á riesgo queda. 
Perderi el de Tolosa su arrogancia, 

Í' partiendo á .Narbona en son de guerra, 
as lises quiíarf, que le di4 Francia, 
y las barros pondré de aquesta iier'a. 
üoraris á Narbona, si 1 tu instancia 
al Duque venio, que la par destierra, 
y libre don Gastún, seri testigo 
de to que vale un verdadero amigo. 

Bey. 

Don Manrique, el amor que os he cobrado 
á vos y i vuestro p:;dre, el Conde muerto, 
por el Rey de Castilla desterrado, 
y admitido en mi reino, os hará cierto 
cuanto deseo que al antiguo estado 
de Castilla volváis: y tomen pucno 
altl vuestros ttabajos: mas recelo 



JOr!<ASA SEOfXDA 



I 



* 



que aun no quiere «pUcar su enojo el cielo. 
Con el Rey de C»t>Ili, Atranso Octavo, 
por cartM he iraiaJn que o% reciba 
en tu firacia, mas lleva por el cabo 
Ib envidia i ttt rl^or de^c que piivt 
con é\ don Lope de Maro, y temo al cabo 
que ha de tcr imposible, rnieniris viva 
iu enojo, y de don l.opc U rrivan/a, 
cumetit vuestra quietud y mi esperanza. 
Quisiera, don Manrique, pura aqueito 
que, resiaurando pane del eilado 
que hiMis perdido, os viera > oira vez pueito 
conforme mcrecits. Pues el condado, 
de Fox está en peligro manilieito, 
preso su Conde, v el casi usurpado, 
{tozad de Is ocAsi¿n: yo os daré gente 
con que quede por viiesuo fácilmente. 
A mí me esti esto bien, porque es frontera 
diversas veces á Aragón y í Espafta, 
Fox. de Aruón y tu riipera montaba, 

rior donde Francia ha hechn guerra fiera, 
'or aquesta raíón, Conde, quisiera 
que. sacando mis f;er>tcs en campaí^a, 
ftanárades i Fox, que hhí procuro 
que estemos, »ys honrado y yo sepuro. 

DoK Mavdiqce. 
Seflor, si la amistad que he profctido 
con don Gastón, permite, estando preso, 
tan grande ingratitud, que tu condado 
le tisurpe... 

Rsr. 

Don Manrique, dejaos deso; 
mi amiito sois lambiín: dctciminaJo 
tengo dé hacer msialle. que os confieso 
que lat pucrras que ha hecho á esta corona 
piden siii>facción de su persona. 
Si estimáis mi amistad niás que la suya, 
yo har¿ que, despreciando al de Tolosi, 
su bija el de Narbona os restituya. 
y, conquistando i Fox, sea vuestra espota. 

DoK .MAsaiotc. 
Printero el cielo santo me dcsiruva, 
que, siendo yo lu amigo, haga lú cosa. 

Rev. 
Perderiis, no cumpliendo lo que oí difio, 
~ ir un Binigo Conúe, un rey umigo. (vtiuj 



ESCENA II 
Don MiDiKtQOa. 

]Qu¿ notable tentación 
ha combatido mi pecho! 
La honra con el provecho 
grandes enemigos son, 
>t ha de morir don Gastón, 
sin que le dé lihcnad 
de Aymertco le crueldad 



Tam. 



II 

con que mis ruegos resóítc. 
porque su estado conquiste 
,'en qué agravio su amistada 
Mas fOh, civil pensamiento! 
¿tal comunicas conmigo? 
Preso don Gastón, mi amigo, 

Ítu hKienda oturvatk intento? 
luimeras sin fuíníamenio 
ton; mat, si en prisión cruei 
mucre, ¿qué he de hacera Ser fiel, 

Íi pesar de armas y miedo, 
benalle; y si no puedo, 
morir en prisión con él. 
jMandólo el rey de Aragón? 
Cuando el amigo es de ley 
airopella vida y rey: 
¿que importa, si entrambos son 
amigos? La obligación 
que tengo al rev, y su amor 
no ha de manchar mi valor, 
para que su intento siga, 

2ue no es amigo el que obliga 
su amigo á ser traidor. 
Estas consecuencias ciaras, 
por mis securas elijo, 
que bien dita aquel que dijo: 
«El amigo hasta lasaras.» 
Mas ¡ay, alma! ¿No reparas 
queá Armrsinda me han de dar? 
Gran premio, no hay que dudar; 
porque ti te ha de romper 
la amistad, sólo ha de ser 
por amor ó por reinar. 
Interés y amor me llama 
pero, en ñn. soy don Manrique; 
padezca yo, y no publique 
de mi tal caso la fama. 
Amo á quien amigo ama, 
sin poder mi tibenad 
olvidar tanta beldad; 
pero atorménteme y muera 
mi amor, como quede entera 
la ley de nuestra amistad. 

ESCENA III 

l>0)l Mi*l9t> y T*H*YO. 



t Er. el Mlfilait •hubitr»^ pero *i trnii, pucí d 
veioUn4ria<)a<e (iUbiL El mu. din iimbitn mi 
a rlcrw. 



iVálgame Dios: y qué i pique 
de morir r^tá un lacayo, 
si anda cual yol 

D. Man». Tamavo. 

Tam. ¡Pardtez! seflor don .Manrique 
que no lleguemos é nietos 
con esta vida en .Narbona. 
Ayer se vio la persona 
en temerarios aprietos. 
No soy bueno para espía: 
mándame lú que haga plaza 
del mandil v la almrjha/a, 
6 que juegue t"do un dU 
y la noche, aunque á mi padre 
pierda, y no me mandes ser 
podenco de una muiet; 
que no pare yj mi madre. 
{Bravas cosas hay de nuevo! 

D. Manr. ¿Cómo? ¿Hablaste k don Gastón? 



^^^^^la 


COMKilA FAMOSA OE CÓmO ÍíAN D^t^O^ÍMIGO^^^^^^^^^ 


^^M 


]SG iBuníca M la pri&¡¿n, 


y de Armesinda ha de ser ^^^^| 


^^^K 


y bon a;o es el mancebo! 


esposo, con el poder ^H 


^^^^^L 


Ahi tenemos en el «fca 


y a'mas d.l Bey de Aragón; ^^ 


^^^^^M^ 


otra vida. No hay cnirar 


que. pues favor me ha ofrecido 1 


^^^^|k 


una moscicn el lu^tn 


como te usurpe ct condado, ^^M 


^^^^^^^P 


y por loda $u coinarc* 


dré que. deicnvtínado ^^| 


^^^^^" 


se publM:^ que eres mucno. 


de dalle líuslo, he querido ^^M 


^m D. Mahn. ^Que toy muertu? 


(tanar i Fox y i Narbuna. ^^H 


^^_ Tamv 


Si: y lambiín 


Dimbalrce hustA sacar ^^H 


^^^^ 


oue en volviendo don (Juillín 
de Fox, que dkcn que tí ceno 
el haberse apoderado 


libre á d>>n Gastón, y dar ^^M 


^^^^^^ 


señales de que me abona ^^M 


^^^^^^b 


san^ c de Lara y valor ^^M 


^^^^^H 


de su iniusia poscsSín. 


de bspana. porque después ^H 


^^^^^^^1 


1c darin i Jun Gastón 


sepan que pisan mis pi«s ^H 


^^^^^^^P 


despachos en un bocado. 


al inierlh y al amor. ^^M 


^^^^^ D. Manr. ¿Que sor mucno )'u? 


Tamayo. tú has de dar traía ^^M 


^^1 


Tú, pues. 
Y aunque entonces lo cret, 


como sepa que no he muerto, ^^M 


^^^^^k 


Armesinda. ^^M 


^^^^^L 


y mandé decir por il 


Tam. ¿Yo? Por cierto ^H 


^^^^^L 


un real út mitas, dessuít 
que vi ji Hosela quedé 
de^enitañado y corrido. 


que cociste Imda maza. ^H 


^^^^^1 


^Cómo st'i eso posible, ^H 


^^^^^^1 


si el Duque tiene las llaves ^^M 


^^^^^P 


Dice, que el haber fincido 
et Duque lu muefic. fué 


de la prisión, como sabes? ^^M 


^^^^^^^L 


Haz tú que sea invisible, ^^M 


^^^^^H 


porque Armeíinda te adora, 


6 dame la traza y modo, ^^H 


^^^^^^^H 


di-Kwquc í Narbona fuiste 


puci que Gl pclijiro me das. ^^M 
D.Manh. Tú. Tamavo, la bal aras ^H 


^^^^^^^H 


y muerte á don Ramón disic. 


^^^^^H 


como i su Kndimiór) la Aurora. 


q^ueercs hombre para lodo. ^^M 


^^^^^H 


Tiénela tu padre presa 


ttto impona, y me esti bien: ^^M 


^^^^^^^1 


hat>ia que dé el si de etposa 


que si me tiene por muerto, ^^M 


^^^^^^^H 


á don Guillen de Totuu; 


es mujer, y scril cieno ^^U 


^^^^^^^B 


y cumo 1 vocci cunüi-ia 


el serlo de dan Guillen. ^^M 


^^^^^H 


que don Manrioue de Lara 
sólo su esposo na de ser. 


Tam. Mas, que me tienen de dar ^^M 


^^^^^^H 


un zaparrazo por ti, ^^M 


^^^^^^^P 


tu muene ünfie. pur ver 


^^M 


^^^^^^M 


si asi su mal se repara 


D. Makr. Haz esto por mt, ^H 


^^^^^^"^ 


y de su amor la revoca. 


Y vamos, qu? vov i habUr ^H 


V D. Man» 


. jOuí! ;Por eso lo ha finflldo? 


al Rey, por dar á'un aml^ ^H 
vida y libenaJ. ^H 


^^_^ Tam. 


St: mas tan mal le ha salido 


^^^H 


Ib tfaia, que. como Uk», 


Ta». Yo voy ^M 


^^^L^ 


tin gue á nadecumun'que, 


i Narbona i morir hoy: ^^ 


^^^^^B 


no hay en ta turre lu^ar 


San Nudo vaya conmigo. (Vanuj 1 


^^^^^^^L 


donde no vaya i buicar 


^^M 


^^|| 


su Torneador don Manri<]ue 
esto de Fti.selasé. 


ESCE.SA IV ^M 


^^^^ ti. Maní 


■ jQuél ^Tan de veras me ama? 
Dttu qu; i voces le Huma. 


Sol* Oo*AViot&Ki(, y Don GiarAn (Ufa ^riridn. 1 


■ Tam. 


J 


■ D. Manb 


, Tamayo am>H", ^quí haré? 


D.* VioL. No me agradezcas á mi, ^H 


■ Ta». 


Buscar it(¡iif) hrcfíiccro 


don Gastón, es:e favor; ^^| 


^^^K 


que te lleve por el viento. 


agradécelo al amor, ^^M 


^^^H 


por arle de encantamiento. 


que. aunque qucinsa de tí* ^^M 


^^^H 


que yo no oso ni ouíe'o 


la industria para libarle ^^M 


^^^^P 


meterme masen díbujtiS. 


que vfi afto a me ha dado. ^^M 
Mí padre oniiiio airado. ^^M 
manda al alcañle ntiia'te ^^| 


^^■^ D. Mam 


■ l/^yl iQuiC'n la descnitañara) 
Puet, don Man'ique de Lara, 


W Tam. 


^^^^, 


si eso intentas, busca hruiüS, 


esia noche, v i m instancia, ^^M 


^^^^k 


que en .Vav rra y Aragón 


danL'o uarrote i otro preso ^^M 


^^^^r 


no faltan, y cump:!rin 


por ti, te libró. ^^M 


^V 


tu deseo. 


D. Gast. f:onf1esA ^H 


^^^ D. Man» 


En ñn, ^que están 


que eres It lealtad de Francia. ^H 
Confieso, doRa Violante. ^H 


^^^K 


resuellos que don Gasióa 


^^^V 


muera? 


que A pitder mi viilunisd ^^H 


■ Tam. 


Como te lo cuento. 


usar de su líhcriai, ^^M 


^^ D. Mahr 


. No taldrln con tu crueldad. 


quedara con «er tu amante, ^^M 


^^^^ 


jMiivirfd quien ioit, amistad! 


en ta obüjtaciún mayor ^^M 


^^^H 


|Ah! iKuera, vi| peniamienlo! 


que un hombre puede tencí^ ^^M 


L 


que ha de vivir don Gauón, 


pero, ¿cómo puede ser ^H 



^^^^^^ lOf-SKOK Segunda i3 ^H 


^B li A Armntnda tengo amor? 


¿Cómo es posible que hayas derribarfo ^H 


H EcliÓM sobre U hx; enda 


con el taño ínteres de una hermosura ^^| 


^1 pof ler acreeJof phmeio; 


la mis llrmc amisiad y mil se„ura ^^H 


^M y asi, auntiuí paitarte quiero, 


que Krancia vio jamás y Esparta ha dado? ^^M 


^^^ S> no es que palabras venda, 


Labra en palacio en el verano el nido ^^M 


^^^^ que son M>las ias alhajas 


la golondrina, que parece eterno, ^^M 


^^^P que n>c han quedado, no U 


mas huye en el invierno y busca abrifto: ^^M 


^^^ comv pHKart« podre. 


1 De la falsa amis ad símbolo ha sido: ^^M 


H que tn puabrai pa^o en pajn. 
H D.* VioL. Don tíaniun, no quiero niái 


labró el verano, pero huyú el ínvierito ^^M 


<tc mis trabajos el mayor amigo. | vmu^ ^^M 


H de que i lu estado te vuelvas 


^^^M 


H y que en el alma rctuelV4S 


^^^M 


H^ la uMi{;ac'ún cu que estas 


ESCENA vr ^M 


^^^_ i iiii ariiur, ya que ¡ni ticnnana, 


^^^M 


^^^B lan kios de amarte vuc. 


Xaba TjkiMTa y Rosiul. ^^H 


^^^F que sulo ddinitc j recibe 


^^^H 


F , una prelenstur. tilUna 


Ros. D« manera Ío ha scntdo, d^^H 


W de un falso amiyu que tienes. 


y tan lucra de si e^iia. ^^^^f 


con quien mi padre la cau. 


aue al Duque le pesa ya ^^^H 
de haber su mucric ññgido. ^^^M 


1 D. Cait. |A.v, ciulutl Si aquet-upata. 


H joot qu¿ á Jarnie vwla vienei? 
^P h ut>iiT,e fueía i)ie|or. 


Teme que ha de enloquecer, ^^^^f 


y aunque más la desengafla. ^^^^H 


H D.* Vioi^ ^purK f CcM ¿que vais A decir? 
H Mas. u vive de nientir 


que vi^e y queestien hspa^a, !^^^H 


no hay persuadiila a creer, ^^^^| 


^B y engañar siempre el amor, 


sino que con don Gastón ^^H 


^M con una mentira quKto 


murió también don Manrique. ^^H 


^^^B probar si á Arnic^iiida o\\ ida 


Tan. íAftritt No sé que tra^a fabrique ^^M 


^^^B don liasiún, que aborrecida. 


para entrar en la prisión.— ^^M 


^^^" ■le^re suceso espero. 


jliin lin, que lacrucidad (,« it^rJaj ^H 
de Ay mcrku il^ó á lamo ^^M 


■ D. Gast. ^t^s don Manrique de Lara 


H el amigo que me tendea 


que al de Fox mató? ^^M 


H D.* VioL. Esc a Aniiciinda pretende. 


Ros. Es espanto; ^^M 


H y solamente repara 


no hay persona en la ciudad ^^^| 


^H en que viva^, don tjasi¿n¡ 


que su muerte malograda ^^^^1 


^^^ y ast la ocasión ha ixlo 


no en extremo. |^^^H 


^^^ft de matarte. Ha mieft.edido 


Tam. y bien; ^^^1 


^^^^ por é\, el ie> de A . a^on, 


¿piensa sattr don Guih^n ^^^H 


^^^H y mi padre, á institni.ia su^ra, 


Con la traza concertada? ^^^| 


^^^P despreciando al de Tolosa, 


itos. En Conquistando el condado ^^^H 


^^^ se la ofrece por esposa. 


de Fox, se despojará ^^^H 


■ D. GasT. |Vál(¡aiiie Utus; ¡Vucdestru/a 


con ArmCkinda. ^^^^H 


H et ínteres lal amor, 


Tam. hari, ^^^H 


H unta fe, tama amistad, 


no vuelve trasquilado. ^^^^H 


H [anta nobleza J Icallod, 


Don M.>nrlque, mi señor, ^^^^H 


H tanto cslucrzu y tal vaíorl 


parte á su defensa, y lleva ^^H 


■ iD. .Manrique!... ¡ah, ingratos cielosl 
H D.* Viot. tia nutafic nts^o vsiis. 


diez mil soldados á prueba ^^H 


de lealtad y de valor. ^^H 


^ ii aquí le di'itenuk tnéi. 

0. Gast. ¡D. Manr.qud... laj.rabtatiay, celos! 
: D.* ViOL. Vete ú Foü, y en el «dvieiie 


Y pues don G slón es muerto ^^^M 


sin herederos, s n duda ^^^^| 


que >u«üu i Strb^ni acuda: ^^^^H 


H qtie le di. Conde, la vkU. 


y en viniend ', ten por ^eilo ^^^| 


^^^^^ ( Vsit do** Vlalaou.) 


que, veniianoi á don Gastóa, ^^H 


^^^^^^^L 


seii du^ue (le \*'fOna. ^^H 


^^^^^^^H 


Y para honrar m pertona, ^^H 


^^^H ESCENA V 


dicen que tiene n ención, ^^H 


^^^^^^^H 


armándome cib*! lero, ^^H 


^^^^^^■^ Do» Giif J.*. iffia 


de haco> me caballerizo ^^H 


H Mientes. Tú eres mi homicida. 
^m ¿Aquella es vídar K^Ia es muerte. — 


matur; y aunque sea postito ^^H 
et cargo, C(inti(io quiero ^^H 
Catarme, que eres rolliza. ^^H 
Ros. ^Conmigo ^^H 
Tah. Mi fe te doy, ^H 
sí cabatleriio soy, ^^H 
que ba> de ser caballerizi. ^^M 
£n pateo de^to quisiera ^^^M 


^m falsa amiUnd, ladrón disimulado. 


H que liiongea al que robar p^o^:u^ai 


H peno que halaga lo que el manjar dura, 


H paiB niuider dñpués que está acabado. 


H 


^^M 


que á Armcsindacunsoiaro ^^^^M 


^m ( BaicaaDMoíalucAU Inprcwúa iMlia deiTM- 


y que U dcseagaAara». ^^^H 



COMEDIA f AM.:SA De CÓMO HAS DE SER LOS AMtGOS 



'4 

Rb,. Tamayo, iqueso n quimera. 
Ni me ha tle creer, ni puedo 
entrar i vclla ni hablalla. 

Tam, ¿Pues cómo podre avlsalU? 

¿quü niujcf hav. que un cnrcdv 
no sepa para «¿vcrlJlla 
que mi scftor vivo mi? 

Ros. De ninguno lo creeri 
mejor que de ti. 

Tah. a decilla 

vengo aquesto de Acagún. 
Pero «qué traza ha de haber 
para haftlall*. si ha d« ser 
entrando 70 en la prisión, 
y no sabiondo volar? 

Ros. Guardindola el Duque tanto, 
no s¿ como. 

Tau, Ha/ tú un encanto. 

Ros. Ten inimo para i-nirar 

dentro «n un cofíe currado 
que de venidos la envió, 
y hablarisla. 

Tam. ¿Cómo^ t'n (rio 

de miedo el alma me ha dado. 
¿Yo en cofre^ 

Ros. Si tan tcal 

eres siempre ¿ tu S«nof, 
no es mucho esto. 

Tah. De temor 

me suele venir un mal, 
siempre que estoy encerrado, 
con que se me ablanda el vientre 
Si me viene después que entre, 
y estoy vivo embalsamado, 
¿gustarás de verme ansí? 

Ros. Hoy le tienen de llevar. 

Si te quieres ar(i«sftar, 
famosa traza te di 1. 
Deierminaie, Tamayo. 

Tam. Vamos, lomart sudores. 

SA quí no ublíeáis, seAotcs, 
un leal y ñeliacayo^ 
Roí. Ven i enterrarte '. 
Tah. Ka salud 

me Ikvan. 
Ros. ¿Eso t« espanta? 

Tam. Mi sacristán eres. Canta 

cuando esté en el ataúd. (v*iu*^ 



ESCENA Vil 

SéU um 4laf4* 4* $oUad«t, tite»ii4o primtro ÉtMra 
■H rantvr, y Don JIahkicve áHrit, («■ ^attil^ á* 
gtntral. 

DOH Manuk^vk. 
|EI Conde don Gattún muerto, y tu ainiso 
con vida, y sin que tome U venjianza 
de) homicida un ' ejemplar castt]{ot 
¡Oh. Duaue fiero! espera, que si alcania 
ituNarbonael fuego de mi furia, 

1 Cb el originil: adc li*. 
1 Kn el otif: •cDicrrtnBc*. 

} En el orUinil; «f^Qi, t«t«lu«d« it verw de 
40M MUbu. U raí. dlet lua*. 



no lograrás tu inútil esperanza. 
¿Qué alarbe, qué villano de Liguria. 

r>r la codíCd de un condado. hicieCA 
su mismo vAlor tan grande injuria? 
A Fox he defendido, y defcnd-era 
de lu avara ambición el mundo todo, 
por más que el de To'osa se opusiera. 
Presto veris, si escalas acomodo 
i tus cobardes muros, que en España 
soy heredero del esfuerzo godo. 
Manrique y Lara soy. Si en sangre b*fit 
mi eno|0 lu ciudad, y no perdona 
nlftos y viejos mi sangrienta huaica, 
00 te espantes. Marchemos á Narbona, 
que la sanare del Conde á voces pide 
vcncanza de la muerte que pregona. 
El Duque muera; aunque mi amor olvide 
á Armcsinda, que no hay amor que ablande 
el pecho donde un fiel amigo vive. 
Coligo grande pide injuria urande: 
mas iay, ciclos crueles! ¿que castigo 
la muerie vengará de tal amigo? 1 

Soldado i>i<iMt:ao. 
Famoso don .Manrique, marcha lu^¡ 
mete á saco á Narbona; muestra i rrancia 
to valor, y la guerra i sangre y fuego; 
que pues el de Toioia y su arrogancia 
buyo furioso, y Pox por tuyo queda, 
ser tus soldados, es nuestra ganancia. 

Soldado skoumh). 
Aunque el Rey de Aragón quejarse pueda 
que contra el buciue de Naibona vamos, 
cuya antigua amistad la guerra veda, 
es tan grande el amor que te cobramos, 
y tan grande del Duque fué el exceso, 
que tu gusto y su muerte procuramos. 

Don MAMai9i;e. 
Cuando el Rey sepa, amigos, tí saeevi, 
aunque era don Gasión contrario suyo, 
confesará el agravio que confieso: 
de su valor, su justo enojo arguyo. 
Marchemos i Narbona, y sus despojos 
gozad mientras me vengo y U destruyo. 
Doblad banderas y estandartes rojos; 
sacad pendones negros, y entapicea 
los vientos la color de mis eno|os. 
El destemplado parche solemnice 
las obsequias y el luto <)ue merec« 
mi amigo malogrado y infelicc, 
que contra el fiero Duque el c elo ofrece 
un castigo cruel: mas, ¿qué caMígo 
la muerte vengará de tal amigo? tVaiu,Mc$^ 

ESCENA VIH 
Saíi Ai»uiii»« ■#(«. 

Ya, aunque libertad me den, 
no la querrá mi ñrmeía, 
qnellberud v trisicia 
pocas veces dicen bien. 



t Eit«t<o ili eiu tK«ni filii ea Ulm^rtiUtit 
I7J4, aii t«ao eirot nuthos piMjct. 



JOKNAO.V SEOUNDA 



l5 



Llore «1 Conde dan Gulllfn; 

podrd ser me iblande ansí, 

que como cusnio hay ta ir( 

a Hamo, pena y dolúr, 

vestido (t< mi color, 

quiíi me obligará i un ^. 

Mas jpara que ha de querer 

el ií de un alma, trasunio . 

del sepulcro de un difunto 

cufa vtda solía ser? 

Ojo5, ya « hora de hacer 

h» funerales oficios, 

de vuestro petar indicios. 

pues funda en v<ti cada dia 

smor la capellanía 

destos tristes ejercicios. 

ESCENA IX 
Dtuétrnt ■>■ te/rt >ii «nt Wara Taxaip; ra rtt» 

(tr. Pioiig¡i4 Akiiiuiiiu. 



Apim. 






T*Ȓ. 

Arm. 

T*»i. 
AkH. 

T*M. 

Amm. 

Twi. 
Aun. 



T*»i. 

A KM. 

Tam. 

Adm. 
T*»i, 

A>M. 

T*Ji. 
AuM. 

Taü, 
Akh, 



Tam. 
Arm. 

TiM. 



jEs posible que murió 
don Manrique, y que estoy viva, 
cuaiKlode tu lux me priva 
la muerte, que le eclipsó? 
Lengua, respi^nded que no, 
y engañadr.e \in rato asi. 
jVive? Decid que si. 

Sí. 
|Ay, cielos! ¿Quiín rcspotldÍ6 
el si que el alma üvó? 

' Yo. 
¡Válgame Dios! ¡Con quí miedo 
oyendo esto quedo! 

Quedo. 
^Huire de aquí? .Mas, 00. 

No. 

Cmás temeroso ensayo? 
. que mi mucnc dilicres, 
di, ¿soy jn quico ere»? 

Eres. 
jY «i?... Desmayo... 

Tamayo. 
«'Quien es Tamayo? 

Lacayo. 
[Valíame el cielo! ¿Hay íal cosa? 
No oso hablar de medrosa. 

Osa. 
Voz, ¿de dónde me has hablado? 
¿Adonde csUs? 

Embaulado. 
De ollle estoy rcmctosa. 
Que perdí el seso imapno. 
¿Si es esto algún frenesí? 
Mas, no. ^Qué quief» de mi, 
voi, que a mi mal vino? 

Vino. 
Sin dada que desatino 

ISalt Tain>y« dtt tofn.} 

Vino quiero y vino {^do, 
icncrpo de Dios! que embutido 
en un baiil más de un ■ hora. 



1 BsilMt|.:«iii*4elwfw. tlm*. dfM wn orw. 



por sólo hablaros, sed, .-a, 

ni he comido ni he bebido. 
Ak». tAv, Jesús! ¿Quiín ores, hombre? 

¿C¿mo entraste aquí? 
Tam. No s¿: 

en arca, como Noí. 

Tamavo soy. no se asombre. 

Don Manrique, mi seAofi 

tiene de vivir mis años, 

á pesar de los encaAos 

de lu padre, que Néstor. 

A esto sólo me ha enviado. 

Con las armas de Arap6n 

va á lomar U posesión 

de aquel famoso condado, 

3ue será suyo, por muerte 
el Conde, su gran amigo; 

y i mi, que siempre le obligo 

con haiaJlas, desia suerte 

en el cofre au< Rósela 

de vestidos te envió. 

mi industria me sepultó: 

agradece mí cautela 

y dame albricias. 
Arm. Si es cierto 

que mi cspaflol vivo esU, 

cualquiera joya seri 

de poco precio. 
Ta«. No «í muerto, 

Arm. Toma este diamante; te.n 

esta cadena, este anillo; 

loma aqueste cabestrillo 

y aquestas perlas tambUn. 
Tam. ¡Cuerpo de Dios, y quí rico 

quedo esta vei! 

<0*n(ro. tí Oaquc.) (Abrí aqUl.) 
AhM. Este es mi padre, jaydemll 
Tak. ¿Qui¿n? ¿Cómo? 
Arm. El Duque Aymerico. 

Tam. De esta vez me hace gormar 

oro ^ joyas. San Onofrc, 

ayudadme, que en mi cofre 

quiero tornarme i embaular. 

f M'rtM in ti to/n^ 



ESCENA X 

ARxraiiVA. tt Ovqv» y Vwlabtk. 

Di-Qt'K. Notable es la contusión 

en que estoy Ducsto. Violante. 
Si aquesto pasa adelante, 
temo la ¡usiB pasión 
que don Manrique de Lira 
muestra por su amigo, el Conde. 

Arm. ¡Señor] 

Di^UK. Hija, hoy corresponda 

la foriuna, hasta a^ui avara 
con lu gusl». Aquí me eitcribe 
y manda el Rey de Aragón 
que acudiendo á la 36ción 
do don Manrique, i^ue tívc, 
aunque lo contrario dije, 
le despose con él luc¡;o. 
Yo quiero cumplir su ruego 



^^^^^1^^ 


COMEDIA. FAMOSA DR CÓMO HAN I» SEK LOS AMIGOS ^^^^^^^^ 


^^^^^ 


y tu gusio. Que n» aüigc 

el ver \tti\i i Naiboa» 

dun Manrique, en son de guerra. 




ESCENA XI. ^^H 






Dufui, AuiasiniA y TiDUTo. ^^| 




deMtuyé.idomc la liecra 


Ta«. 


jFuckP 1 




de suerte, que no perdona 


Amn. 


Si, tal. ' 




ía vejez ni li puencia 
auc su rigor ñero alcanaat 
diciendo que ti en venüaiisa 


Tam. 


Mas si acá volviese.... 




OUQUZ. 


Ansí Armesinda, raiOn ' 






seré... iiítii » aquesto? Espera. 




del Conde } de mi injusilcia. 


Taü. 


Cocióme VIVO ipur Dioií 




Algún gran daño recelo. 


DuouB. 


Jt^uc hatréis aquí? ¿<J\iita sois? 
Un lacayo en su va>tia: 




que me c-ige dficuídado, 


Ta». 




y un eipiñol enojado 




el diablo mi suerte ordena. íapJ i 




ct ira y ra>o del cielo. 


ÜVOVK. 


¿Quiín sois? 1 


^^^^ AUM. 


¿Sabe ti que (lUftas. seUoT, 


Tai». 


Ya no vivo más. (apJ i 




que sea tni cíiKiso? 




Yo. sefior, soy un Joñas, 9 


H Di^out 


Si. 




y este co.rc es mi baüena, 3 


^^ Akm. 


^Puet lan poco fias de mf 


AHK. 


Cnadu os de dun Manrique, 




; lan poco puede amor? 




que, con aquesta invuncun, | 
entro >)ioia «n mi piii;vn 




iBravBias son eipañolaU 
Pasen lempcMad y ilutaos. 








para que me ceriifíque 




verá* loi cteíoi serenos. 




de que >u señor no t> muerto. 




V el mar amantar sus olas. 
Yo quiero deienojale. 


T*M. 


ti'n l.i^aro al natural 






soy, que gQelo como el mal 


^^H D> VioL. Eu> mejor to htrt yo, 




sepukiadu; mas si «s ctcrto 




que Don Casión no murió. 




que don Manrvque ha de ser 


^^H DUQVK. 


jCAmo? 




yerno tuyo, perdón pido. 


^^^1 D*VlOL. Si juíA^ dcdiille 


Duque. 


üiande aircvimienlu ha sido; 




por esposa á CX^n Mamique, 




aunque me ha obligado el ver 




como dices, á mi hermana, 




vuestra leAitad. 




haré que venga mañana 

1 tus pies, y que publique 


Tam. 


Yo me obligo 






de traerte i mi seiSor 




pesarle haberte < enogado. 
10 lo iuro. Pero di, 




luego aquí, sr lu ti^^of 


^^^HÍ{>gguK. 




US* ceiiicncia con.iiigo. 


^^^^^^^1 ^ 


jDon Ga»t6R ti viro^ 




Ditele que vivoc^ii 


^^r^ D.*VioL. Sb 




el de i-'ux, y que e» su esposa 




por mí índuMria i* ha librado 




mi señora y tu b'ia hermosa. 




de tu rigor, dando muerte 


DVQUE. 


VchkI, pue>; que titiponari. 




el Akaiije i utru por il. 




para que se ccriilique, 


^^H Duque. 


ConAnn que íul cruel: 




que k descOKuñíiS vos. 
Tumba de tni muerte ¡a íós! 




Contento estoy desa suerte. 


Tah. 




MaAana entrara en Nart>ona: 


Akm. 


Amor, vcoctó don Maanque. 




eslaris, hi]&, avisada. 




ÍVanMt loáotj 


^^H 


iC^C'O eres, pr nün amodd 






^^^1 DuQt;E. 


Vtolime. por lu perNona 




■^«■^«tf^kVk afai 




ouedarl lioie mi cMado 
<M la culera cspiAola; 




ESCENA XII 






D«o> tUivaa jr Hkiiato. 




Siendo bKianie ellj sola 








á ven-ce:»! *. übiijtado 


Reh. 


Fox, famoso don Gastón, 




voy. Hnz.e luego avisar, 




a dun Maiiriquc de Lara 




que vo quiero u-spondec 
ai Rey. 


rGkunucc, 1 
D. Gast. lAh. suene avaral | 


^^^^^'Aiih. 


Volv'úse en piacer 


RtN. 


Mandóle ei Hey de Ara^jun | 




mi lemtfiíiu oísi.'. 




que t-on sus armoi y (¡ente | 


^^H D.'VioL. iAMirn> tL'i\^\ct de Don Gastón 




por luerza la cunquotose. 




bcao svr e&p;>»a. 
IA¡ irtf tt OM"» y Ví*í«iir». nwf»»4 




y que con tt se queus>e, 
y ve.iciendo Isciimcnic 
a don üui itn oc 1 ulosa 




lallr Ttmaye. y Mgttt ti Onf ■* (" •' M- 




la Duscsion ie l>a tomado. 




/r#, MR r*< f^n ét /ittn .} 


D. Cast. ¡Aii, UIw amigo Ül estado | 








me quitaste con U esposa. 








ül Cielo te de un castigo 

que i quien le cunoce asombre: 






^^^1 1 ta ti orl«.: •habfilr* Cl nra. iíer «pcull* kft- 




pero ua.iaie ei ue nombre 


^^^H ktf tt ei 


«j>(Io*,4ut pirene mtiur Itciura. 




de UI*o ) ir«ido> amit¡o. 
henatu, jo me reiue.to 


^^H 1 Af 


tn (1 AOiiiul 1 «n i* iiBp(c*É*n tv«1u; qut< 




^^^H (iUcbaicr cvtn^.tn^tr. p>Mi l'iftbt<B «»a».a en el 




oe rabux, porqui' el amor 


^^^1 VI. ú» U NacMiui 


_ 


que, Coiiiv á propio scñ^ 



JORNADA SEGUNDA 



17 



me tienen todos, sí vuelvo 
me dará su posesión. 
Res, Temeridad es aquL-.a. 

De la ¡ísn'c ara¡;uncsa 
tiene puesta (¡uarniciún 
el Rey. y el tener por cierto 

aue lio vives, causa ha s;do 
e n . haberte perseguido. 

D. Gast. Su enojo y ri^^or adueño; 
pero dicer) que mandó 
don Manrique que dejasen 
mis armas, sin qui^ borrasen 
lo que su traición borrú, 
y que de Fox no ba querido 
llamarse Conde; y mi muerte 
fingió sentir de tal suerte, 
que pienso que fué lingido 
que va i asolar á Narbona 
en mi venganza. 

RxN. Con eso 

querrá encubrir el exceso, 
que su desleaitad pre{>ona, 
en que después no nu le culpe 
el mundo. 

D. Gast, Tú dices bien; 

aunque la fama también 
su fa^sa amistad esculpe 
en el bronce de su afrenta, 
que nunca se ha de borrar. 

RcN. Tu muerte ha de procurar, 

sin duda; porque si intenta 
ser esposo de tu dama 
y Conde de Fo.\, ,;quién duds 
que se asegure y acuda 
á desmentir á lá fama, 
que en viviendo tú, ha de ser 
su infamia.-' 

D. Gast. De aqueste modo, 

si soy desdichado en tudo, 
¿adonde he de ir, qué he de hacer? 
No puedo huir á .Araj- m. 

Porque eí su Rey mi enemigo: 
ox, anuncia mi castigo: 
Narbona fué mi prisión... 
Estoy por darme la muerte. 
RsN. Una pobre lorialcza 
me diú la naturaleza, 
V, aunque pequeña, harto fuerte, 
tsa te ofrezcu y la vida. 
D. Gast. Aunque la mia aborrezco, 
vo la admito y a;;radi:zco. 
Español, mi agravio pida 
al cielo ven;;anza lanta, 
quedesta injuria le acuerdes. 
La v da pierdas, pues pierdes 
la ley inviolable y santa 
de la' verdad pura y clara, 
aunque en ia necesidad 
dicen que trae la amistad 
i las espaldas la caía. (Vamt.} 

ESCEN.\ xin 

Doía VioUTTi y li s Maxíi^í- . rff .'ais ti attTfo,y 

D. Mahii. Nu.'.ca oiv Ja ios ajc^vios 
U ley de la cortesía 

«•«BU» BE TUUO »l MOLl!(A. — T«HO 1. 



entre los nobles y sabios; 
ni la merced dcsie du 
es bien que Suiu» los labios 
U agradezcan, que el \enir 
á honrar ios el campo nuestro, 
basta, scñi>ra, á impedir 
aqueste ri{;iir que os muestro. 
Hoy no se lia <Jc combatir, 
aunque muerto dmi tíasiún, 
y corriendo por mi cuenta 
su injusticia, inútil son 
concitarlos, si el Duque intenta 
el darme satisfacción. 

D.' VioL. Conde, ni está la ciudad 

tan sola de armas v gente, 

que mieJo ó necesidad 

la obliguen; ni hjy quien intente 

en ella que la ainiilad 

rompáis, que con don Gastón 

tuvisteis, ^útu he vc.iido 

á desmentir la opinión 

que de su muerte ha tenido 

Narbona, F'ox y Aragón. 

Si aqueste luto es señal 

del honrado sentimiento 

de un amigo tan Ijal, 

trocaldc hoy por el contenta, 

á vuestra tristeza ifiual. 

Donüasión vive, que á ser 

muerto, no tuviera vida 

ju, pues aguardando ver 

una paga ag'^adecida, 

soy amante, aunque mujer. 

Mi padre mandó maialle; 

pero por mi industria huyó, 

y el Alcaide por libralle, 

la muerte á otro pres<> dio 

de su mesmo cuei po y talle, 

Dióme palabra de ser 

mi esposo por ul favor; 

con que pudo entretener 

mis esperanzas, y amor 

y vos la experiencia hacer 

desta verdad. 

D. Mans. Será poco, 

si vive, que mi contento 
me fuerte á volverme loco: 
pero duda el pensamiento. 

D." VioL, Si á creerme no o4 provoco, 
dud, vos, ira;ta para hacer 
crjmo os pueda as'.'gurar. 

D. Mana. Sois, aunque ilustre, mujer; 
y es de cuerdos el dudar, 
si es de nobles el creer. 



Tam. 



dei 



ESCENA XIV 

D<CHO* f TilHlTO. 

(9ué es de m' señor.* El luto 

eja, con que cubrir pueda 
la ium:'3 del core iiVWi: 
P'jrite jaiíi di orj ;. -.eJa, 
y pa.:a a. p'i..' •.".., y.-j. 

\j •■. • 11 \, . '-í. i.itó, 

co.Tl < vo .-eiji.,té 

del cúf'rc <o que me metió 



i8 



COMCDIA l'AUUSA t¡£ CÓMO IIAM DE SER LOS AMlfiOS 



tu amor. Todo aqunto sé 

<te Reniio, que llegó 

i Naibona, y de su vidt 

ha d*iio cuenis & Ayinuríco. 
D. Mam. No tiuy qukn mi comento impida, 

si eso es cierto. Ya publico 

la paz que mi guefra olvida. 

Hermosa úqÍ\a Viólame, 

¡que nxi vivo don Gastón! 

¡ouc cf lu esposo.' ique es tu amamd 
D'. VioL. ^ pot el Rey de Am^^Jn 

lo serás de aqui adelante 

de ArmeMnda. á quien te ofrece, 

juntimenie con la paí 

mi padre. 
D. Makm. Mi dicha Ctccc- 

Amor ciego, hazme capai 

de tal bien. 
Tam. ¿Qué t' parece 

de aqueste lacayo? 
U.Masb. Toque 

oira icx templado el parche, 

poraue el pc^a^ se revoque, 

Íi Natbona el campo niarclic. 
'a no temo Rey ni Roque. 

I>.MAMt. Den i los Tientos librea 
los atcRres estaodancs, 
porque el sol mis dichas vea, 
y cntípiccn por mil partes 
ti aire que los desea; 
que mañana htté tmiiito 
al mundo de cuin diulioiio 
soy. pu«s á ArmL-sÍRd4 oblijío 
que me admita por su esposo 
sin ofensa de mi amiuo. 
Y vos, que sois el valor 
de Francia y resiauradou 
de don Gasión y mi amor, 
triunfad en Nartiona agora 
dcstc campo vtncedo:. 

X>.' Vioi. Sólo icrvirot piocuro. 

Si aqufcuo adelante pasa. fAp.) 
por mentir, mi amor pccítiro 
y con mi hermana se casa 
mis deseos aseguro, 

Eucs don Gastón pa^ari 
t vida que le ofrecí. 
Tah> l^sc lulo scrTÍrft 

de ornamento para mi, 
porque soy de réquiem ya 
desde el entierro primero. 
VnmoS, que vivo ' 
i mi smif;o vc« espero, 
pues la media vida es 
un H:ni(;o verdadero. 
Hoy me ha dado San Onoírc 
la vida que habla pcidido, 
porque no hiciera úodofre 
■ al haitaña. 
D. Mash. «Cómo-^ 

Tám. Hcsulo 

Patriarca ó Patricofre. 



■ Kíii.l y en l¡t IcprnlAa Mrlta. r< 
. . ._ M.—ftu illoka4o:*Vanai qvt v,i 



JORNADA TÍÍRCEIU 



ESCENA PRI.MERA 
Don Ox>TÁx. ta lÁUlo it pirtgriim 

Cuando de la incletneiKÍa 

que el ciclo usa conmigo, 

no sai:ara mi penaoiro provecho 

mis que liacef experiencia 

de un falM) y dot>ic amigo. 

quedara, en mis deMlichns, satisfecho. 

iMis males prueba han hecho, 

en sus adversidades, 

de un nidrio que incunsianie, 

compraron por diamante, 

pues son la piojrdlo<¡ue de amistades; 

y fuero cosa nucía 

hallar nmigo en el irabaio i pruebo. 

Si^üt al cuerpo la sombra 

cuando el sol está claro, 

mas huye si la nube s« le opon«. 

iQué bien Ov idiu nombra 

sombra al ami^ avaro, 

que en sólo «I interés su amistad p«ne!; 

pues por más que propone 

seguir su adversa suerte. 

ti falla la ventura 

huye en la noche escura. 

que no hay palabra en la desdicha ó muerte^ 

{fuera cosa nueva 
aliar amit(0 en el trabajo ¿ prueba. 
Vidrio fué don .Manrique, 

Eor masque le celebra 
spaña, y sombrj cuando jo sol era. 
«Qué muchu que publique 
ser vidrio que se qurcbra, _ 

y huya cual sombra en la ocasión primera^ 
A h'o\ t;')7ir eipetii; 
y sin que le avergOence 
su amiitad, i mi dama, 
esposa y dueño tlama: 
que et interés las amistades venc^ 

fuera co^ nueva 

aliar amigu en el trabajo á prueba. 
Huyendo \oy i España, 
pues de mi p'op a tierra 
un falso amitto i desterrarme vino. 
Solo iimoi me »>:oinpaña, 
que por hacerme guerra, 
ni le vence ei ausencia ni el camino. 
Cual pobre peregrino, 
ando á buscar un hombre 
que convcn^M co(imi);o, 

Í' siendo linne amigo. 
as obras correspondan con el nombre: 
mas será cosa nueva 
hallar amÍ)to en el iiabajo A pfueba. 

ESCENA II 



nir la cena 
i3a Manrique, 



í 



J0RNABA tflteRHA 



«nirc lu sbmbfu dcsiu aliinedu, 
pasa !a sinu que hace caluroii; 
>jue cnirxmos ya en bispaña, y I» posadas 
M>n un malas en ellas, que ñu Iiacicndu 
iiquesiB diU^encia, no liallsrcmus 
queccnar,; me envida el hambres! KSto. 

CniADU 1.' , 

A Zaragoza licuaremos presto. 

Tamavo 
Fn aplacando el sol su fuila un poco, 
avisen á mi amo, sí durmiere, 
« diKanle que soy i «perccbilie 
sábxaat limpias. 

Ckiado j." 
)Ple¿ue i Dk» las hall»! 

Si no esUhn limpias, catarán «1 menos 
rociadas y dobiadai. que cscu''ltimbre 
«le España (Jurar limpias unas sábanas, 
sirviendo cada noche desia sueric, 
seis meses sin Urarse. 

CniAix» I.* 

¡Ay, hosteriis 
<fe Italia y Francia! 

TansAYO 

lAy, carne y pan de Espafia, 
y vino de mi sanio, cama blanda, 
udoodc duermo v^omo en seis colchones!: 
^qué cama puede haber en un camina 
como una bola de olotoso lír.o? 

Chiaim i.' 
Si te bas de adelantar, ¿qu¿ aguardu^ 

Ta^ato 

Nada: 
1 pico el frisón y parlo como un rayo, rvdx.» 

Criado a,* 
iiXf. qué te hallamos como ayer, Tamayo? 

ESCUNA III 

CniABM y Doa GaitAn. 

Don Gastó» 
Tamayo o¡ decir, y don .Manrique. 
iVilgame Dios! Si dicen que enNaibona 
con Armesimla había de casarse, 
^aúi puede ser la causa de que aflora 
a rfancia deje, y á Aragón caminen 
Sabcllo quicro. ¡Ay. ri^jurasos cielos, 
si M acabasen mi temor y celos! 

Criado i," 
Sed tengOi y el calor hace excesivo. 

Criaiw 3.* 
Si tienes sed, aqui corre un arrayo, 
rííndose de ver que no ts males. 

CfttADO ■.* 
¿\o. asua> «ya en mi uipa sabandiías^ 
Xtaldiga Dios (|uten casa de aposento 



le diere en elliu. Oye, un peregrino 
me ha deparado Dús. Monsiur, >i acaso 
la hermana calabaza sufre ancas, 
^quiere dejarme dalla i,n par de soplos, 
y prr)bando si es bucnn &u /uinaque, 
pues ta i San Jaque, le daremos jaquea 

DjN Oí.STÓ!* 

Iloigárame de alarían prevenido, 
que tiujera con qu¿ refni^raros: 
pero voy lan ajeno de mi i;ust<>, 
i)ue no me acuerdo de estas piocnciutu^. 

Ckijdo (.• 
1 Maldiga el cielo, amén, i pereurino 
que puede andar sin el bordón del vinú> 

ClIlAUO 3.* 

¿Vais ó venís de Español 
Dos Gastó» 

A Monserraie 
voy y á San laque, y pienso que us tieoldo 
decir que «a a Aragón dcsdcNavaira 
don .Manrique áí Lara. 
Crlído a." 

¿Coaocíisle? 
ÜuN Gastók 
Tengo noticia d¿l. 

OUIK) I.* 

A ZiTñypt» 
vamos con ¿I, ndonde el rey inicnta 
ser su padrino, y celebrar las l>.'>das 
líela licrmosaA'riiic<.inda: que ácsia causa 
habrá dos dins que su padre, el Duque, 
panió con ella psni ¿anfi^ta. 
y con duna Vi,ji,inie, hermana suya, 
porque el Rey de CastiUu,.Mrons» Octavo, 
con el Rey de .\rag6n y el de .Navarra 
quiere verse en Monxó'n, y Iodos juntos 
hacer guerra á los morus andaluces. 
Han convidado al Duque de Natbona 
á esta guerra: y ans! para mis honra 
quiere casar sú hi]n en su presencia, 
echando el sello A sus venturas todas, 
pues se han de hallar tres reyes k sus bcdn. 

Don Gastón 
¡Ah, cielo riguroso! {Y por que causa 
don Manrique no va en su compañía? 

CaiADO !■• 
Porque pensó pariir í Fox primero 
que á AraKÓni mas dcsputs le ha parecida 
que queda bien se^um: que quien ama, 
siglos eternos los msiantes llama. 

Don Gastón 
¿Podríale yo hablar? 

CRIAbO 3." 

En despenando, 
^por Qué no? Bien podéis mientras enfrenan 
los caoallos que ahora cstin paciendo. 
Pero va ha despenado, y imai;ino 
que querrá caminar, aunttue la siesta 
el rigor de su Tucgo multiplica: 
mis donde pica amor, c) sol ao pifa. 



30 



COMEUtA FAMOSA DC CÓNO HAN DB SK» tOS AHtOOS 



Don GASióHfAf.} 
|Bueni Misión ie o^rKC de vengarme! 
A^tvw, yo o» harÉ .tuota i»iíko 
de que ti casiigar mi (atau amigo. 

ESCENA IV 

DlOtOl / Don MltHdlQUC 

jNo « hora j» de caminar, hermanos? 
tnrrenid y panamux. 

OlADO I.* 

Es temprano, 
I tí calor es terrible. 

D. MxítaiouK. 

Va lo reo, 
mu, ¿qui¿n lendri tas riendas al deseo? 
(Ah, c(«losI (Quién supiera de mi amigüli 
que el no saber i donde esii, di-&hace 
en pane el gusto de mi airgrc boda. 
iDcplramck, amoil Scri cumplida 
mi dicha, que sin il esti partKla. 
¿No viis por los caballosr 

Criado »,* 

Vamos. ¡Holal 
Criado !.• 
Aqueste peregrino quiere hablanc. 

D. MANRIQtlK. 

Querrá alguna limosna. Knfrcna: pane. 
( Kaiut fot enadoij 



ESCENA V 

Don MAS*igDi y Dow GmiAm. 

D. Makk. <Soi> francas? (a doa CatiAa, fM tltga 

D. Gast. No tengo tierra. 

D. Mano. ¿Cúmono? 

D. ü*>r. La que tenia 

días há ) a que no es mía. 
D. MAKP.^Por que? 
D. Gait. Porque me dvstierra 

un falso amigó hecho al temple, 

aunque al olio pareció, 

que una borrasca borrú 

Í' obliga i que scdcttemple 
I p<ntura. que entendí 

fuera eterna; mas no dura 

la amistad ni la pintura 

en el trabajo. 
D. Mank. Es ansí. 

<De dónde sois? 
D. Gasi. Tal estoy 

por un tirano iniofis, 

que no ié si soy franca 

aunque dicen que lo soy. 
D. Max». ¿Cómo? 
f>. Cast. Vuelvo i dudar luego; 

porqu4 mudó el tiempo vano 



un amigo castellano, 

que >a en la lealtad es griego. 

I. .Man». Alio: vos no os declaráis. 

Tomad, y adius, que ya es tarde. 

(fíalr llmamt, y mira nacAv Ao« Ga*> 
t6n f»4H( I* 4ii 4aéo.) 

I. Cast. Dl' quien sois hacéis alarde. 

). Mank. Ün duultjn es: ¿qvié miriis? 

I. Gast. Mifu. aunque me mnravillo, 
el dublitn que me habíis dado. 
]Dut>ie el dueño, y «I, dobLdoI: 
mas US quisiera sen<.illo, 
y no salieran tan claras 
mis desdichas: mas ya son 
del mudo que vos, dottión, 
lotí aini(ius dedos caras. 
En dcspievi^rus me tundo, 
basta que ya el tiempo os borre, 
que SOIS falso, y ya no corre 
otra moneda en el mundo. 

. Makr. ¿Falso esc? 

, Gast. El dueño me induce 

á que le ptcrda el decoro, 
que aunque reluce, no es oro 
todo aque.lo que fcluc«. 
An)igos hay de apariencia 
de uiu, que en viendo pobre 
al amiKu. son de cot>rc: 

Ía yo nc vii,io la experiencia, 
a no hay Eneas, ni Acates, 
porque el engaño alquimista, 
cadenas hace á la vi»u 
de oro de mil quilates, 
pero son hierro; y no yerro, 
que ya la amistad mis buena 
se dura como cadena, 
con ser amistad de hierro. 

. Makr. U habla aqueste conmi|;o, 

ó está loco. |Oon Gastón, fc*ia<(Mi« 
ami)(o<lel corajtónl 

■ Oast, iNombre me oircces de amigo, 
traidor, cuando íama cobras 
de la desivaliad que labrasl: 
dcarniH» Min ;us palabras, 
j^ de enemigu tuv obras. 
Cuando usurpando mi estelo, 
con el de Araj^n conciertas 
mí muerte, por gozar cienat 
tus traiciones; cuando has dado 
de esposo palabra y mano 
i Armcsinda, cuyo pecho, 
casa de aposento ha hecho 
el alma que lloro en vano, 
porque tu traición traspasa 
la amistad, que ya atroptlla, 
y por quedarte tú en ella, 
echas al dueño de casa; 
cuando me vas i quitar 
mi esposa, amigo me llamas. 
(No echas de ver que te infamas, 
cuando me vienes i dar 
ese nombre, pues con él 
pierdes de amiKo «I decoroh 
mas quietes parecer iie oro, 
V no e es iiiás que oropel. 
La media vidí te di 
el día que á tu «mistad 



JORNADA TERCERA 



31 



te admitió mi voluntad, 
y esa he de quitarte aqu!; 
aunque por haber estado 
con otra media que es tuya, 
e% razón que dcila huya, 
porque se le habrá pegado 
¡a pesie de la traición 
que tu espe anza hace uTana; 
y como está ia mía sana, 
huye de lu conta'^ión. 
Mas, por lo que á Kspaña debo, 
cuyos nobles naturales, 

[lor amiiics y leales 
os aventai'o y apruebo; 
por lo que á mí amor obliga, 

V po'que á ti te está bien, 
i trueque que no te den 
nombre de traidor, ni diga 
ei mundo en tu deshonor, 
haciendo tu culpa clara, 
que don Manrique de Lara 
á su amigo fué traidor; 
aquí con mortal castigo 
sepultaré lu deshonra, 

que quiero volver por tu honra, 
por lo que fuisies mi amigo. 
D Masí, Y yo sufrir tus agravios, 

poroue soy tu amigo, quiero, 
sin desnudar el acero 
ni la lengua; <iue los labios 
tienen su enojo con llave, 
y yo no apruebo ni sigo 
el amigo que á su amij^o 
sufrir injurias no sabe. 

Y ans!, aunque me has injuriado 
con la traici'in que me indicias, 
yo te perdono, en albricias, 

don Gastón, de haberte hallado. 
¿Yo te usurpado tu lierra? 
vé á Foi para que divises 
si en vez de tu Flor de Lises 
han puesto la paz ó (¡uerra 
las dos calderas, que son 
las armas con que honra el cielo, 
desde don Diego Porcelo, 
los Laras y su blasón. 
¿Qué alcaidías he mudado? 
¿qué tributos he coi;ido? 
¿qué servicios he pedido? 
¿qué monedas he labrado? 
¿qué escritura hay que publique 
lo que tu pasión alirma, 
adonde dii;a la firma: 
«Conde de Fox, don Manrique.» 
No hallarás, sino es cobrado, 
tu patrimonio perddo; 
e! de Tolosa, vencido, 
y el de Narbona, obliíjado 
a darle á doña Violante, 
á quien si de esposo diste 
tu palabra, cuando fuiste 
libre por su amor constante, 
¿qué mucho que intente ser 
esposo de quien no puedes 
sello tú, sino es que Quedes 
por perjuro? Tu mujer 
M dofia Violante, y yo 



tan tuyo, que la experiencia 
hizo prueba en mi paciencia; 

fiucs ni la mano sacó 
a espada, haciendo testigos 
mis agravios, ni han bastado 
á que no le haya enseñado 
cómo han de ser ¡as amigos. 
D. Gast. Si todos como tú son, 

[maldiga Dios la amistadl 
¿Probarás lu lealtad 
con el Rey, que en Aragón 
te dio sus armas y genic 
para que á Fox conquistases, 
y con él le levantases? 
Dirás que la fama miente: 

2ue pues dices que yo di 
doña Violante mano 
de esposo, dirás que en vano 

fucdes persuadirme ansi. 
ero ni quiero creerte, 
ni manchar mi noble acero 
en tu sangre; sólo quiero 
que vivas, pues en tu muerte, 
la infamia que tu honra priva 
mcrirá; y será mejor 
dejarre vivo, traidor, 
para que lu inTamia viva. 
Viva, que si en il vivió 
de mi v'da la mitad, 
que lu rompida amistad 
tan presto del alma echó, 
hoy darte vida he querido, 
aunque el enojo me abrasa, 
por no derribar la casa 
que por huésped me ha tenido. 
D. Manr. Pues )vive Dios! que esta vez, 
aunque lu furia me ofenda, 
no ha de romperse la rienda 
de mi paciencia, y que juez 
tienes de ser y testigo 
de mi amistad; y aunque tuerza 
hoy mi inclinación, por fuerza 
has de ver que soy tu amigo. 
[Hola] {Saltn toi doi criaáat.) 



ESCENA VI 

Don MiiHRiQíIK, Don Gaitúh }* doiCniADai. 

Criad, i.* ¡Señorl 

D. Manr. Esa espada 

quitad á ese peregrino. 

D. Gast. |Ah, traidor! Bien imagino 
lo que tu amistad doblada 
intenta. A Aragón me lleva, 
porque su Rey me dé muerte. 

D. .Manr. Mas para que desta suerte, 
haci':ndo bastante prueba 
de mi amistad, sean testigos 
cuantos han visto mi amor, 
que ha enseñado mi valor 
ciimo han de ser los amigos. (Vtnst.) 



32 



i;»MCDI\ FAMOSA U: CÓMO RAK HE SKA LOS AMtOOS 



tSCENA Vil 

iíl Rki bt AkaOM, ti I>vi)«(, AtkiutnroA 
j-Do3* Vtoi.A»rr, 

Rey. 

Un buen dia habéis dado i Ziragoia, 
ramudo Duque, pues de ll belleiJi 
de vueMriN ceiebridii. Iiijat giza. 

DuguL. 
Su humildad Tav-orcce vuntta altfia. 

ItEV. 

VuM'.ra vejcí con vellas se rcmoia. 

MuLh» dr!>£¡s ¿ 1j na;ufdleía, 

pues cuanto pudo dio á vuestra ventura: 

a VU&. valor, y i ellas, hcrmosu a. 

Ya tengf> envidia al Condi- don Manrique 

y léxtima noinbic al de Tolosa: 

«I uno, en i);tc vucxiro liiín se publique; 

V al ntro, ei> que no |p>l:c tal cspoia. 

Ntas ú quetíis que 1» que sientu explique. 

vuestra suene cua él ei vcniurosa. 

pues s> Atniesinda «> Ftni\ en beliexa. 

íl es Sol en valnr y ue.iiilc^a. 

Yo, seAcrj, he de ser p.idrjno vuciiro, 

que mimo v amo mucl-.o i vuestro jmar.ir 

Admesinca. 

La nbll|;ai.'i'in eallanJo, señor, mueiiro 
con que os debo senir de aqui en adelante. 

RST. 

*" Conio e! tiempo me h'io en nmor diestro, 
casi imj;¡inr. v«. bella Vi^jljinic, 
que me j>e<J s que á f). f rati>>n recibn 
en mi anii.uJ y C'ai'ia. Vin ella vira, 
pues ouc iivc ^ur vos, _v don Manrique, 
cjeniplí) de amislaü. i'inii;o y iiru. 
i Kos le e-.iíCp'je, y Arax^'i publique 
que cvá en mi proieccitVn y real nmparoj 
pueí cuando d; la par se certiiiquo. 
\ulvienilu ll ver ci hol otra vcir claro, 
de sus irabagos y prisión pas.id^, 
vendrá i cumpliros la palabra dada. 

OoSa YioLA.sir. 
Bew> luit píet. 

Rbv. 
Yb viene gI de Castilla 
i ver el Pilar tant'>. consa:íraila 
por ll Itñnadel cícln. cuya vlla 
■iene su asiento sobre el ^ni dorado, 
Quiero hacer guerra al m^H" de Sevilla, 
que. soM^bio, las parias to ha negado, 
y que N'jvarra y AruRiin acuda 

Eira Un santa cniproii á darle ayu Ja. 
n pitia del SiKorro dcsia ;:ucrra' 
te he di rcd'i* que tornen los de Lara 
A su nnit^uo valor. 

El que se encierra 
tn viMitra Alia -.t, am rtvor dwltrd. 

SI don Minrtdue vutlvt < ttt lu Herraj 
y ifl lut atuwi otra vil la trrifttt. 



i instancia mía. el Pcv. Duque Aymerico, 
[CDdrtis un hterno valeroso y rico. 

Di ■ore. 

Teniendo! vuestra Alie» por padrino, 
^qué mucho que i su patcia restaurado 
se vuelva don Maniiijue? 

Rr.T. 

Yo imagino 
q^ue le he de ver romo merece, honrado. 
Cansado vendréis. Duque, del camino. 
?.n mi palacio catáis aposentado. 
And>d con Dios, y de»:anvnd. que es larde. 

Mil afios, gran scAor. iH clflo os guarde. 

(V<mt4 ti t>vli¡t y Ini híjiu.) 

ESClíNA VIII 

Kf RCT, Do;i MAiRigtK. tuandsftit.dtfirtgriiiv, 
y^tttJaii 'i va Im4e. 

D.l» M;lMi[9li)t. 
Bien si qu; H« de costarme vida ó seso 
lo que hoy inienio hacer por un ami^o. 
y que espantando al muitdo mi suce.i{), 
tiene de ser de mi ralnr tei>tÍ)to: 
mas piérdaic la vida, pues profeio 
la amistad, cuvas Uves [cuardo y sigo, 
que aunque la' vida és muchj. estimo en poco 
quedar por un ami(;o, muerto ó loco. 

Ret. 
iQui ts eiio. don Manrique? ,;r-:n Zaragoia 
vos, y lan traste, la colar perdida? 
Cuando Armc^iinda vuestra dicha gota, 
tan «mad4 par vus v pretendida: 
cuando aguardaba áe la gente moxa 
la nublem alebrar vuestra venida, 
con señales de lieíti y de contento, 
¿lan triste, vos.^ Dccid:nc el fundamento. 

O. M*sa, Díme los p;ct, graa scílor, 

y no ic admire el suceso 

de la novedad que ves 

y tristeii con í¡uc vengo; 

que una determinación 

dcspaciiaJa en el Consejo 

de amisudy sc;iieiKiada 

en ini da!\o' y mi provecho. 

me tra; i mí pic» confuso. 
RtT. Leíantaos. Cunde, del sudo, 

y sin hablar p!)r enijímB*, 

de;.I.irá(>í, que e;to) suspenso, 
D. .Mana. Ya sabeí. Rey podérow, 

lo que al (>>.-idc de h'ox debo 

y la amistad que con tí 

tantos añ->* hi profeso. 
«í». Ya si oue Fri.Kía y España 

os celebra |^r cícmplo 

tte la xmislnd inviolable^ 

(}ut C.1 vos ha hallado tu centra. 

M porque ti d« Fox eslA 

mn Üittda y ni d«it:crro 

p«r mi cavila tfvn Minriquii 



^^^^B JOKXADA TERCEM sIl^^^^^H 


^^^^^ hacéis a^ucsos cMrc.i-.o), 


1 niiü sal i !> lace lunes, viene, ^^H 


^^^1 )'a yo. oividadtis enojus. 


1 si es licito, en son de ptefo ^^H 


^^^H Diir vuestra ixasiO . le hv vucllo 
^^^B a mi ([riiria y ^tmistad. 


para que sus 0)os vean ^^H 
que por i\ hacer •^uWfO. ,^^H 


^^^B y (juv (¡oce óxtt vck qui«ra 
^^H i I-tíx y á dúñn Violante, 


Invicta Rey de .\r3i40u, ^^^^M 


cartas de C.aitiiln toiuo ^^^H 

en que me perdona e Rey, ^^^^| 

' levantando el destierro ^^^^| 

A l«i de mi nuble sangre, ^^^^| 


^^^1 i quien, cuiuulo ntuvu preso. 


^^H dicen que dld fe y pulobrn 


^^^K ¿t cspoio... 


^FD. M,\\n. ¡Pluguiera al cielo! 


promete el volverme presto ^^^^| 


^B Tsmt>i£n sibcs el amor 


mis tierral y patrimonio, ^^^^| 


^M que ú ArniCMnili Sella icngo, 


si olvidando enojos vie|oí, ^^^^| 


^1 desde ouc vi su hermosura 


con üon Fernán Ruiz de Casiio ^^^^| 


amistad y parenicscu ^^^H 


^■RST. SI: {á quf efecto 


cont algo, dando & su bija ^^^^H 


^1 me kaciis tamas prcvenci^^net, 
^1 pueiiclla y su p*(Jr« me«:Tio 
^1 han venado á cc-iebrar 


palabra de esposo y ducüo. ^^^^B 
ksio esiñ bien A mí hon<a, ^^^^B 


i lo qu>; i don Gastan debo. j^^^^l 


^M \ uettro aterre casnmiento? 


á mis pnKcnieii y amigos, ^^^^B 


^B ti. Manr. Gran teñiir, mi H>T)i;¡ti el (Inndí 


aunque mal i mí deseo. ^^^B 


^B há seii Añas que en (lese;>t 


Si e! amor que me has mostrado, ^^H 


^M i iu liermoiur» ¿cdxx 


cun tan ma^nilko pcchoi ^^^^H 


^B el alma y Ir» pert«4iH(enio(. 


tai leyes di: la jmiiíiad ^^^^B 


^^^H Vu le prümeiicasiilt:: 
^^^B con el a, > en el lurncu 


V el remedio de mis deudos ^^^^| 


ic oblifian, ansí A lus pUnias ^^^H 


^^^H mai¿ si C'jncte de Tolosa, 


»e poitren los viles cuellos ^^^^| 


^^^H causa de lantus >ui:esos. 


de sarracenos alarbes, ^^^^| 


^^^1 Y aunque, cuando vi i Armeunda, 


tu nombre reconociendo, ^^^^| 


^^^H amor enccndiú mi p«cho 


que i Aymerico penuadaii ^^^^| 


^^^1 llamas que no tian apigado 


mi intercesión y tus ruegos ^^^^H 


^^^1 valor, ausencia, n¡ el tiempo, 


á que .i d:>n Gastón admita ^^^B 


^^^B ha reiiuído lU furia 


por hijo, que con aquesto, ^^H 


^^^H lu amistad, i cuy» espejo 


desenojar) ando á Armcsinda, ^^M 


^^^1 me miru para enmendar 


mosirari el mundo en mi ejemplo ^^H 


^^^B en iv crfital mis defectos. 


cómo han de ser l^s amigos, ^^^^M 


^^^B Aquesto at¡lt¿ó mi atnof 


tan ratos en este tiempo. ^^^H 


^^^fl A padecer un intlcrno 


Rbt. Conde, cuando el Rcr Alfouso ^^H 
no me cumpliera el deseo ^^H 


^^^H de penas, sin rsperatiza 


^^^B de ahvio ní de remedio. 


que du veros con quietud ^^H 


^^^B hsMa que dofn Vivíame, 


hd tantos artos que ieogo¡ ^^H 


^^^B por dar fin i «us deM;i>v, 


el valor oiie haMls mostrado ^^H 
y amistad diifia de templos ^^H 


^^^H sospechnt i mi amiii.irl 


^^^B y ¿dunGaiti'in junt'jí celos. 


V altares, diinde clcrnice ^^H 
la lama el renombre vuestro, ^^H 


^^^B me engañó con persuadirme 


^^^B ouc el noble i^rujccimi<:nic> 
^^^B del Conde, libre por ella. 


me obtijia A hacer vuestro gusto. ^^^B 


Al Rey de Castilla espero ^^^^B 
aquí: podéis aguarda le. ^^^^B 


^^^H \q oblij;6 con jur.imeiiio 


^^^fl A ser su esposa, ('relio: 


D. Man*. Prospi-re tu viJa ci cielo. ^^^^B 


^^^B y advirtiera, A ser discreto, 


Rev. .¡Adonde esti di>n OnuAn^ ^^^H 


^^^B que la mujer el cnt:nrt » 


1). Gast. A lus piet, ■icñ'it, pidiendo ^^^^H 


^^^B caudal á la pi.te h.m puesto. 


que en lo gracia me recibas. |^^^^| 


^^^H Entre en Njrbomi úi pjz; 


Rlt. l.evantao>, Conde, del suelo, l^^^l 


^^^H y quedando laiixic-^ho 


y alabaos de haber hallado ^^^^| 


^^^B tic que dejaba en m fuerza 
^^^B la amistad que estimo y precio. 


iin ami)jO verdadero, J^^^H 


en U aaversidad constante, ^^^^H 


^^^B concerté mis desposorios 


que es milagro en este tiempo. ^^^^^B 
Vamos, (x)nde don Manrique, ^^^^^H 


^^^B «R ella, por ver que en ellos 


^^^B m> padrmo hablas de ser. 


y hallaréis al Duque viejo ^^^^H 


^^^B Vino el Duque, y quiso el cíelo. 


y Armcsinda. ^^^^H 


^^^B dllaland^> mi I1e;iada, 


D. Man». Gran seüor, ^^^^B 


^^^B que no batiR^L-n e.-ireiot 
^^^B a poner mi fama v honra 


tengo amor, y temor ten;^ ^^^^H 


que hede pi-rder el juicio ^^^H 


^^^H en manuí dtí vul¿;o necio. 


u el tetoro hermoso veo, ^^^| 


^^^B Encon:r¿ de pett^úno 


úr riuicn siendo ducAo prapto, ^^^^ñ 
ha Jegoxnr otro djeüj. ^^^H 


^^^B i don Uai'.tin, q.:c creyendo 


^^^B lo qu* a.-i mi «jtro^ h la tama 


HansxMi ablandan mudbo, J^^H 
y «1 Tata mli Arma y rMIo ^^H 


^^H pubilub»! / no idvlnlando 



H 



COMEDIA FAMOSA DE CÓMO HAN DE SER LOS AMIGOS 



Rey. 
D. Man». 

D. Gast. 



D. Mank 



D. G*ST. 
D. Manr 
Rey. 



D. Mank 



que resistió Rolpes "gran des, 
suele romper un pequcñu. 
Pasarme quiero á Castilla, 
que ima|>ino que no es cuerdo, 
sicnüú vidro la amistad, 
qui.'n osa ponella á riesgo. 
¿Pues no queréis aguardar 
al Rcyf 

Saldréle al encuentro; 
y pediréie licencia 
para volver á sus reinos. 
Adiós, amifjo del ahna. 
Yo, don Manrique, me precio 
también, como vos, de amigo, 
y si el casamiento acepto 
de Armcsinda, aunque la adoro, 
es mis por veros resuello 
decaparos en Castilla, 
que por cumplir mis deseos; 
que de otra suene, bien sabe 
cl amor grande que os tengo, 
que á trueco de vuestro gusto 
me seria 'gloria el tormento. 
Conde, esposo de ArmesinJa 
habéis de ser: vo lo quiero, 
y estáis obligado á darme 
gusto en todo. 

Yo lo acepto. 
Dadme, Rran señor, licencia. 
A poner voy en efecto 
lo que os ten^o prometido, 
y á publicar el extremo 
de vuestra ñrme amistad, 
porque sepa el siglo nuestro 
cunto han de ser los amigos. 
. Tus invictas plantas beso. 



ESCENA IX 
Dos .MiiniQui, lale. 

Solos habemos quedado. 

¿Qué habéis hecho, pensamiento? 

¿Qué habéis hecho, amistad ciega? 

Alma loca ¿qué habéis hecho? 

Por dar la vida á un amigo, 

¿es bien haberme á mi muerto? 

iJcsúsl ¡qué extraña locura! 

Sin Artnesind.i ¿qué espero? 

¿Dónde he de ir, que el rey Alfonso 

ni me pjrduna, ni cl cielo 

quiere que i mi esiado torne? 

Todo fué fingido enredo 

por casar á dun tjasión 

con Armesinda. ¡Ay, lormcniol 

acabadme de matar. 

Necio he sido; si. ¿No es necio 

quien da el alini<? A lo que obliga 

un amigo vcrdidefo 

es á dar la hacienda, cl gusto, 

la libertad y el sosiego; 



r En cl oriifÍDil y U imprc^iún suclt*, ><cri>. El 
mauuicrito limbiéa dice >4cri>. Igualmeotc formi- 
ria aentido iTucr», y acaio aii lo cscribiú el «uior. 



¿pero, el alma? aqucso no. 
Si era cl alma destc cuerpo, 
Armesinda, ya la he dado. 
Sin vida estoy; ¡bueno quedol 
Loco estoy sin Armesinda; 
pero, no es mejor que cl seso 
pierda un hombre que la fama? 
Claro está: loco soy cuerdo. 
Más vale que muera yo: 
mas jay, rigurosos cielos! 

3ue vivo para morir 
e amor, de rabia y de celos. 

ESCENA X 

Don .MAABiQec j Tahato. 

Tam. ¡Bravo lugar es aqueste! 
Espantado de ver vengo 
!a soberbia de sus calles, 
la riqueza de sus templos. 
Mas mi señor está aquí. 
¿Que diablos tiene? Suspenso 
se pasca, y siispir.indo, 
la vista enclava en el suelo, 
¿lias merendado cazuela(.iD. Manr.) 
para dar tantos pa<eoS, 
ó hay moscones en la cola? 
íi. Manb. Sin Armesinda, hay desvelos. 
Tv-M. [Oiganl Pascar y dalle. 

¿Qué es aquesto, qué tenemos? 
h. Mank. Por mi culpa, por mi culpa. 
'I\M. «Y por i.into, pido y ruego 
á Dios y á Santa María, 
á San Miguel y á San Pedro...» 
h M*N[i.¿QuedÍcos? 
T m. La confesión, 

por ayudarte. 
D. Manh. ' Confieso 

que estoy loco. 
Tam. Yo también. 

¡Ay, celemines! ¿Qué es esto? 
Respondedme. 
D..\1anh. ¿Qué rc'ipuesla 

te t'cne de Jar un muerto? 
Tam. ¿Tii estás muerio? 
n.MANB. Sí. 

Tam. ¿y con habla? 

f>. .Manb. No hablo vo. 
Tav. ' ¿Pues? 

n. Manr. Mi tormento. 

Tam. Ya filosufisiicamos. 

¡Trabajo tiene ei celebro! 
, D. Manh. \'en acá. (Jiandn da el alma 

un homhrc ¿no queda muerto? 
Tam. Ansí lr> dijo un albi'iiar, 

tomando cl pulso á un jumento, 
n. Manr. ¿I'n amante no da el alma 

á su dama? 
Tam. Ese a'-gumentn 

I traen siempre los hoquirubios, 

pero ni) ios boquinejri'S; 
porque, ¿cóimi puede esiar 
sin alma un hombre? 
D. Makp. Eres necio: 

porque cl alma de su dama 
se pasa Itiego á su cuerpo. 



JORNADA TERCERA 



35 



Tam. ¿Pues es casa de alquiler? 

p. Manb. ¡OyetL', luco! 

Tam. ' Hable, cuerdo. 

D. .Ma^r. Pues si el alma de Armeslnda 
villa dentro eti mi ptcho, 
y á dun Uasión se la he dado, 
muerto estoy. 

Tam. El tema es bueno. 

D. Manr. Dipo que no tendió vida. 

Tam. Mas que no la tongas: ¡quedo! 

D. Manr. Entiérramc. 

Tam. Vuelve en ti, 

por amor de Dios. 

D. Manr, ¡Oh, ejemplo 

de ingratos! ¿!a sepultura 
me niegas!* 

Tam. Yo no la niego, 

sino reniego, señor. 
,;Pué has comido,' ¿Si los berros 
de anoche te hicieron mal.* 

D. Mami. EniiciTame. 

Tam. Ya te entierro. 

{Quiero ses'iiil'í ^' humor:) 
¿N'i) te has de echar en el suelo? 

D. Manb. ¿Qué más echado me quieres, 
si á mal mis venturas echu? 

Tam. El primer difunto en pie 

eres que viú el siglo nuestro. 
Ahora bien: ya entran en casa 
tus parientes y tus deudos. 
Iodos cubiertos de luto. 

D. Makr. iVálgameDioi! ¡Que hünrcá un necio, 
muerto por sola su culpa, 
tanta multitud de cuerdos! 
Mas si; que la neCLdaii 
es !a honrada en esiu^ tiempos, 
y muertos, todos Sun unos 
los nc-cius y los d'Scretos. 

Tam. Los niños de la Doctrina 

vienen; ya entran aci dentro: 
joh, qué de sarna que traen! 

D. Manr. ¿De la Doctrina son éstos? 
Tam. ¿No lo ves? 

D. Ma.nr. Por dar doctrina 

á los amigos, me quedo 
cual niño de la Doctrina, 
amiHo Tamayo, huérfano. 
Tam. Las Ordenes Mendicantes 

vienen. 
D. Masb. No entren acá dentro. 

Tam. Aguarden, Padres. 
D. .Manb. ¿Qué orden 

tendrán ya mis desconciertos? 
Tam. Aquesta es la Cofradía 

de la Soledad. 
D. Manb. Discreto 

fuiste en iraella. pues solo, 
sin Armesinda, padezco. 
Tam. Aquesta es de la Pasión. 
D. .Manb. Será la de mis tormentos. 
Tam. Kstotra ei de los Dolores. 
D, Manb. Terribles son los que siento, 
Tam. La Candad, que á los pobres 

entierra. 
D. Man». Muy bien merezco i. 



Tam. 



D. Manb 
Tam. 



D. Manb 
Tam. 



D. Manb. 
Tam. 



I En el mi.: «Bien lo mcreieo». 



D. Manb. 



T.\M. 



n. Manb 
Ta.w. 

D. M ANB 

Tam. 
D. Manr 



Tam. 



n. Manb 
Tam. 



D.Manb 



pues I, por dar, pobre hequedído, 
que me compares con ellos. 
Mas oye, ¿no hay Cofradía 
de la Amistad? 

En el ciclo; 
que aquí hay muy pocos cofrades, 
y esos son al uso nuevo. 
¿Pues no soy cofrade yo? 
Y aun mayordomo de necios, 

Íiues, estando vivo, cumples 
as mandas del testamento. 
iEa! Si te has de enterrar, 
y estáí difunto, no hablemos.— 
Los pobres son de las hachas. 
¿Cuáles son los pobres? 

Estos. 
Salios al zaguán, hermanos: 
leal salid; acabemos; 
que es muy estrecha esta sala, 

[no huele bien el cuerpo.— 
os clérigos vienen ya 
de la parroquia: ¿daremos 
las velas? 

Bien puedes dalles 
las velas de mis desvelos. 
Tonie cada cual la suya, 
desde el cura hasta el perrero ', 
No toméis dos, monacillo: 
¿escondcislas?: ya lo veo. 
¡Ka! que el Responso cantan. 
¿Quieres que sea el Memento, 
ó ti Peccalem me quolidie, 
responso de majaderos? 
Si el Memento es acordarse, 
y peno cuando me acuerdo 
ía hermosura que perdí, 
canta olvidos, que eso quiero. 
(Cania.) Va: Peccatem me quolidie. 
¿Quién me ha metido en aquesto? 
Pero, ¿qué tengo de hacer? 
Canta. 

Ya va: qiiia in inferno. — 
Tamayo. ¿tú, sacristán? 
¿No cantan? 

(Cama.) Nulla est redemplio. 
Tienes razón, que no tiepen 
ya mis desdichas remedio. 
|Ay, Armesindade! almal, 
¿qué he de hacer sin tí? 

¡Silencio!, 
que no ha de hablar un difunto: 
¡cuerpo de Dios!, vaya el cuerpo. 
Ya doblan en la parroquia. 
¿No escuchas el son funesto? 
Ove: din, dan, din, don, droH. 
. Todo eso puede el díneru. 
Ya cantan la letanía: 
Sanfle Peire, ora pro eo; 
kyrie eleyson; Christi ekyson; 
kyrie eleyson. 

\.\y, confusos devaneos!, 



I En el originll, «que*; ta li impresión de 1734, 
«pues*. 

1 En la imprcsiúii luclu, «portero*. En el buiim- 
crlio, «perrero*. 



a(i 



CO.MEDIA FAMOSA DS COMO HAS DE SER LOS AMIGOS 



dejaJmc ir á morir, puej que ya dejo 
de mi ñrmeamistad al mundo ejemplo. 
(Van Don Manrique.) 



ESCENA XI 

Tama 10. 

El se ha ¡do, y me ha dejado 
con el flaslo del entierro. 
Voy ¿ buscallc, ¡Ay, amor!, 
hijo, al fin, de un ilios herrero, 
lodo lo yerras, como ¿I, 
Ir tras de don Manrique quiero, 
y dar cuenta á don Gastón 
del peligro en que le ha puesto. 
El que quisiere enterrarse, 
yo suy el sepulturero. 
Vengan, que chico con grande, 
enterrare á real y medio. (Vasr.) 



ESCENA XII 

I!t Riv DI Amoón y et Duque. 

Ri:y. 
Duque, aquesio os importa, y yo os !o ruego. 
El condado de Fox casi conhna 
con el ducado vuestro de Narbona: 
no hay quien en Francia aventajaros pueda, 
si destos dos estados hacéis uno. 
Cumpliendo aquesto, quedaré obligado, 
contento el Conde, y vos, rico y honrado. 

Duque. 
Señor, si don .Manrique vuelve á Espaiía, 
y por casarse en ella el lU-y le vuelve 
Á su primer estado, no me espanto, 
que aquesto y la amistad que debe al Conde 
le obligue á q'ue el amor suyo reprima 
por el valor, que como noble estima. 
Engañóme Violante, y no me espanto, 
amando al Conde, porque don Manrique 
quitase los estorbos á sus celos, 
que me hiciese entender haberle dado 
ptlabra don Gastón de ser su esposo; 
que amor, con ser rapaz, es cauteloso. 
Yo le acepto por hijo, que A Annesinda 
y á mi DOS está bien; pues cuando el Conde 
no fuera tan ilustre, cuerdo y rico, 
buik venir señor, por orden vuestra. 

Reí. 

De vuestra discreción dais. Duque, muestra. 
Llamen á don Gastón. 

Digi-F:. 

Só!:t recelo 
la pena y resisienci.i de Armcsinda. 

f arque aespucs que estos sucesos sabe, 
ace extremos de loca. 

Es obcdiintc, 
y fbriirdU ti vsr «tus yo imsrcffdo 
p«r it dt Fox y qut qufda uhiiKido> 



ESCENA XIII 
Dienosy Don Gurbx.dt galán, y un CKuao ditpiít*. 

Don Gastón, 
Dame, señor, 3",ucsos pies. 

Rey. 

Los brazos 
dad. Conde, a! Duque, de quien ya sois yerno. 

Don Gastón. 

Vivas, famoso Rey, un siglo eterno; 

y vos, Duque y Señor, con la corona 

de Francia honréis ia vuestra de Narbona. 

Dcqi.t. 
Por lo bien que os está, lo descara, 
puei siendo mi heredero de importancia 
os fuera agora el verme rey de Francia. 

Un Criado. 
El rey Alfonso octavo de Castilla 
encubierto ha venido á Zaragoza, 
y ya á las puertas de palacio l!:ga. 

Rey. 
iVálgame el cielo! A recibirle vamos. 
Duque, venid; Conde, venid, pariente. 

Dlque. 
Ya te seguimos, 

Don Gastón. 
Cierta es ya mi gloria, 
pues ha salido amor con la víciuría. {Vant:) 



ESCENA XIV 

DOÍ.l VlOLAS-E J' .\«JlSJI.t3A. 

Ar.m. Violante, mi muerte e; cierta. 
jAv, español enemigo! 
¡sola la ley de un amigo 
es bien que tu amor divierta! 
A poder cerrar la puerta 
mi amiiriisa voluntad 
i tu injusta liviandad, 
dejarte fuera mejor, 
pues no ama el que su amor 
no antepone á su amistad. 
Ordena naturaleza 
que de su patria se aleje 
el hombre, y sus padres dujc 
por la conyugal belleza; 
¿y oblígate' lú nobleza 
por un amigo á quebrar 
aquesta ley? Por amar 
bien pudieras ser traidor, 
que lus yerros por amor 
dignos son de perdonar . 
rQ\ié he de hacer. Violante mla.^ 

D." V| ji.. D.ir consuelo á mis cuidados, 
si pue.ien dos desdichado, 
hacerse asi compaiVa. 
El rey te casa ey.e día 
con don Gallón, y lo* ciíloí, 
para darffi« má« «iv*loi, 



^^^^H ^H 


^^^^^^^ mi induiuij) tic,t>ar^iadii. 


RktdeC. Yo os confino que la envidio, ^^H 


^^^■^ te don muerte, mal ctskda. 


y que i ^¿alla en Castilla ^^H 


^^^^ y i mi, de aintíf y tic celos. 


viviera aleare, Aymerico. ^^^^t 


H^ ^Queha&deiefdedonGastón? 


D.* Viot.. Dtaoi los pies vuntra Alteza. ^^^^| 


' jquc lu guttu ha& de rendir. 


Dvore. Mis hijos son. rey invício, ^^^H 


i mi p«sir? 


y tus esclavas. ^^^H 


A««. Por morir 


IteiÍDeC. Meiof ^^^M 


K he de adiniíír su añción. 


diríis inf¡elei divinos. ^^^^H 


^^^ Mi {>*dre r el de ArH^fin 


Atzod. señoras, del suelo, ^^^^^ 


^^^h lo msndjiñ: u>y de^khid*. 


que vo por cielo le estimo. ^^^^| 


^^^H y antj U mucriv me airadi. 


puei'con lalbellcia quedan ^^^H 
lechos sus Campos f Itscos. ^^^H 


^^^H aunque «ci de etia lucrte, 


^^^1 que no hay mn áspera muerte 


it>e cuál desias dos bellezas ^^^^| 


^^^B como vivir mal casada. 


ha de ser el de Fox digno ^^^^| 
de liamsr^ esposo y dueñi, ^^^^^ 


^^^^M 


^^P 


porque he de ser yo el pad itio? ^^^^| 
D. Gast. Beso tus pies. Mi ventura ^^^H 


DlCMOt >■ KOITI.A. 


y la lealtad de un amíso. ^^^^| 


iu vasallo, que á ser harfo, ^^^^| 


BouiL\. Los reyes scAora, vienen 


vieras, sei^or, un Zopiro, ^^^^| 


H de (laitilla y Aragón, 


premia mi amor con hacerme ^^^^| 


^V L'tjn el Duque y dan (iut&n. 


merecedor del sol mismo, ^^^H 


Amm. Ya mi« obsi-quiax previenen. 


úue á los ojos de Armesinda ^^^H 

aiú sus rayos crislalinos. ^^^H 

D.* Vioi . IjAy de mi, que tal ncucho!) ^^^H 

RcvDrA. Vuestra alte/a ha merecido ^^^^| 


1 P.' Vwi . f}ui mala salid» tienen 


^K mt&dneúS. y la hazaña 


^P que mi amorosa marai^a 


micntdl 


el vasftvo más lea) ^^^H 


A»M. |A)'. fiero Manrique! 


que vio el mundo i su servicio. ^^H 


^m mi agravio España publique, 


RsVocC. ¿Cómo.^ ^^M 


^M porque te aborrecen l'>pañn. 


JümiutA. ^No ha sitado cl desiíerro ^^1 


^^^^^^_ 


V estados restituido ^^M 
i don Manrique de Lara, ^^H 
como i los baitdoi antiguos ^^M 


^^^V ESCENA 


^B tlifüM y el Itiir dc Ciitill*, <( dt AmoAn. 


de lo! Manriques y Castróse ^^U 


^1 [>«KÜA3ti>.%(/ J)v9v( y acompaiamitnn. 


Ponga An, y siendo amigos, ^^H 


^^É 


se case con una hija ^^H 


^KktdrC. Porcsti vinccncubicno. 


del Conde de Castro. ^^M 


^nitbC.A. Prudencia roiable ha sido. 


RKvnrC Digo, ^^M 


^B pues íi no vc.-iir «!>í^ 


que aunque siempre he deseado ^^1 


^1 aunque noi pte-.iara Egipto 


ese suieso infinito. ^^H 


^K^ iu( pliámiiics famosaií; 


que nuiKa inienií tal cosa, ^^H 


^^^K (¡rana y mármol, Puro y Ti;o¡ 


aunque por e»ccam¡no ^^H 


^^^1 Grecia tus arcos Iríunfaleí, 


me holgara ver et valor ^^^| 


^^^1 y liorna sus obeliscos. 


di lot I.aras reducido ^^^^M 


^^^H cualquiera rectbtmicmo. 


i SU hacienda, patria y honra. ^^^^H 


^^^1 por mis suniuuiu y rfco, 


D. G tsT. Todu esto, señor, lia sido ^^H 


^^^P lucra de piiCo valor 


mayor lealtad v firmeza ^^M 


^^^ para cl que hcmoi conocido 


de la fe de un firme ami^, ^^^^t 


^M en Ttieiira A.teza. 


y al fm. Manrique de Latí, ^^^^H 


BtCTOKC. Yasf 


^^^^^^M 


^H que me lu de dejar vencido 


H ^m ^m m^ b4 * 4^>f4fl ^^^^^^^^^^^^^^^^^^1 


^M vuestra Alieüa en curiesia 


ESCENA ,\VII ^^^H 


^H como en todo. Yo he venido 


Dicho* y TjiuaTo, ^^^| 


^^^^ á ver aqueiiaciuiiaj. 


^^^ft cuyoi nobles edificios. 


Tam. Lleve el diablo los amores; ^^^H 


^^^H hermosura de sus calles, 


lorque por sus desvarios ^^^^| 
la de andar de ceca en me» ^^H 


^^^B riqueza de suí vecinos. 


^^^1 valor de sus caballeros. 


la paci«ncia y el juicio. ^^M 


^^H claro ciclo y bello slt'o, 


T>. Gast. ^Quc es esto. Tamavo? tQu^ol ^^^H 
Tan. jQué quedo^ ¡Cuerpo de Cristel j^^^H 
l>. Ghsr. Que está aquí cl rey de Castilla. S^^^H 


^^^H scavcrtiajj al nombre y f.ima 


^^^H que %a* firandc/ss ha escrito. 


^^^B l.a CB;>.lla h: v^<:tndo. 


Tam. Aunque ctlé aqui Valdovinos. ^^^^1 


^^^1 y e.-i cUn el PiUr divino 


¡Sueno has parado á mi amot ^^^^| 


^^^H nuc > i» crifíianJad de líspaña 
^^^r ,;;¿ mllajiroso priivcipio. 


D. Gait. jCúmo^ ^^1 


Tan. Loi ca»:o» vacio», ^^H 


^F ¡Gran raiiquia! 


buKxqutf. vaya «Iqullatloit ^^^1 


Biv'Qucí iMllagreiil ¡ 


Coa unu t>iir*ma h« imiMb ^^^M 



^^V 38 COMEDIA rXMOSA OE CÓMO HAN DE SER LOS AMIÜOS ^H 


^^^^^k fli renunciarle á Armesínda, 


ESCENA XVlll ^M 


^^^^^^L que, luco y desvanecido. 
^^^^^^B D> dado en decir que está 


DlcMM, l>oii HaaniQUI !r T*«1T«. ^^B 


^^^^^^1 medio muerto y medio vivo- 


D. .Mamr. Dame los pies, rey invkto, ^^M 


^^^^^^P Hame mendadocnterralle: 


que con tu pretendía eipero ^^H 


^^^^^V y (i fe de quien soyl, que ha habido 


cobrar el seso perdido, ^^B 


^^^^^^H aue en la pompa y hunra 
^^^^^^1 de su 


pues el comento de verte ^^B 


refrena mis desvarios. ^^M 


^^^^^^B Si le contara itastoi 


y no es poco rerrenallos ^^fl 


^^^^^H de luios, hachas y 


mirando aquí lu que miro. ^^B 


^^^^^V fuera una gran tiíamira. 


Tak.' ¿Acabóse cI mal de madre? ^^B 


^^^^^H Alao ha vuelto <n su sentido, 
^^^^^V y i mi persuasión esiá 


^hcmos de enterrarte vivo, ^^B 


b podemos ya deom ^^B 


^^^^^B tosetf'^o, aunque en suspiros 


vuelve i casi, pan perdido? ^^B 


^ «e le va el alma i pcdaios. 


RuYoeC. Alzaos, Cunde, de la tiena, ^^B 


^^^B Tú, señor, la causa has Sido. 


que por mis ojos be visto ^^B 


^^^H AiiM. (|A)', cielo»!, si eso es verdad. 


la noblexa y el valor ^^1 


^^^B celebren los ojos mlus 


de vuestras haxaiías dii;no. 1 


^^^H las desdichojí de los dos.) 


No es bien que Castilla pierda ^J 


^^H RevorC. Nuiable valor d« amigo. 


la presencia do tal h<Io, ^^ñ 


^^^^^ D.Gast. Yo lambicn icnRu de sello. 


sus reyes tan grao vasallo, ^^M 


^^^^^^^ y con la haza/la i^uc él hizo, 


sus grandes tan gran amigo. ^^M 


^^^^^H aunque ta vida me cueste. 


Cuantos estados tuvieron ^^| 


^^^^^H he de vencerme á mt mismo. 


vuestros padres, esos mismos 1 


^^^^^H FemosKS 


US rcíiiiuyo, vohifndooi 1 


^^^^^V ilusi:e Duque Aymcríco, 


á mí amor. ^^M 


^^^^^B goce mi amic" & Armesinda, 


Tah. ¡Manrique, vitofi ^H 


^^^^^B y sepa el presente lijtlo 


0. .Maks. Prospere lu vida el cielo. ^^t 
D. Cast. Don Manrique, porque envidio 1 


^^^^^^ que dura en ii la amísiad 


^^^^^^L qurensalxaron los aniijíUM 


el nombre que aques'.a baiafla 1 


^^^^^H de un PDadci y un Oreites. 


os ha iÍHdr> hüt . he querido 1 


^^^^^K de un Tesco } un Perisico 


dar también claras señales ^^fl 


^^^^^H Eneas soy dcsic Achaití, 


de que. como vos, he sido ^^| 


^^^^^B deste Curíalo sov Niso, 


amigo fiel y leal. ^^M 


^^^^^V y Picías > dcsie í>amón. 
^^^^^1 Con vuesira licencia pido 


Gozad a^os infinitos ^^B 


la belleza de Armcsmda, ^^M 


^^^^^m la mano i dofia Viólame, 


que la mano y alma rindo ^^M 
£ dona Violante hermosa. ^^M 


^^^^^ft por quien ctioy libre y 


^^^^^^H que su amor salísfago 


Dv^uR. Ya et el Conde su marido: ^H 


^^^^^^F i doy la vida i un amÍMO. 
^^^^^^ RirosA. Mostráis, don Gastón Tamoso, 


dad i Armetlnda la mano. ^^B 


"D. Manp. Si de pesar el ju'i'cio ^^B 


^^^^^ ouc los quilates subidos 
^^^^^^ del oro de la nobleza 


perdí, ¿cómo no le pierdo ^^B 


de contento y r^^ocilo? ^^fl 


^^^^^P vuestra sanitfc ha ennoblecido. 
^^^^^ Yo ruego arOuque que os de 


Sol de Francia, perdonad ^^M 


si es que juzgáis por delito ^^B 


^^^H i doña Violante. 


el anteponer i amor ^^H 


^^H Dt^Qtis. Me sido 


la lealtad de un ñel amigo, ^^fl 


^^^K venturoso, gran SeAor, 


y dadme esa blanca mano. ^^B 


^^^H en cobrar tan noblet ht]os. 


Aau. .Siempre el pasado peligro ^^B 


^^H Rbt DeC. Traigan aquí 1 don .Manrique, 


en el contemo presente ^^B 


^^^^^^_ que ^uien vs tan buen ami¿0( 


se olvida. Conde. Yo he sido ^^M 


^^^^^H también será buen vasallo. 


en los Anes venturosa. ^^M 


^^^^^H^ Aquí cielo me ha tra'do 


si infeliz en los principios, ^^M 


^^^^^^B para aue, alzado et destierro, 
^^^^^B y s uelto á su estado, rico, 


y vus, mi sertof y dueilo. 1 
RsvocC. Porque las euerrasque ha habido 1 


^^^^^H de su valor lealtad 


entre AranAn y Castilla 1 


^^^^^y hoy yo propio sea testigo. 


tanto ha, sobre el scflorlo J 


^^^^^^ Padrtno suyo he de ser. 


de .Molina de Aragón ^H 


^^^B D.* Viot.. Mi etpe unía se ha cumplido. 


se acaben, yo determino ^^M 


^^^H AaN. Loca de contento auedo. 


dar el derecho aue tengo ^^fl 
en aqueste esTado rko ^^U 


^^^B Dejad el pesar, sentidos: 


^^^H pciLd albricias al alma. 


i don Manrique de Lara. ^^M 




RstdeA. Yo también ledoy el mió. ^H 




Tam. Nuestra es Molina: ipardióst ^^B 




que en ela labro un moliDO. 1 
D. MAMa. Con callar pago mejor ^J 


^^^B 1 Bn^IndHecPiriioor 


^^^H • Lf*M>Pilkiu> 


lanías merccdét. ^^B 



JOKNACA TCKCERA 



RetobC Venido 

he á Aragón por el socorro 

2ue contra el Alarbe pido 
vuestra alteza, y quisiera 

irme luego. 
Rey DE A. Apercibidos 

tengo veinte mil soldados, 

y el de Navarra he sabido 

que acudirá con diez mil 

brevemenie. 
RkydeC. Pues yo elijo 

por alférez general 

de aquesta guerra á Aymerico, 

que de su larga experiencia 

felices sucesos flu. 
Duque. Beso tus píes, gran señor. 
ReroEt.. Los dos seremos padrinos: 

vuestra alteza, de Armesinda, 

y yo, de VioloDte. 



RetdbA. Digo, 

que soy contento. 

T*M. Y Tamayo 

se queda en perpetuo olvido, 
sin dalle una sed de agua; 
mal dije; una sed de vino. 

D. Maní. Pide lo que tú quisieres. 

Tam. Pues si lo t|ue quiero pido, 
es por mujer á Kosela, 
V ser tu caballerizo. 

D. Manr. Lo postrero yo lo acepto. 

Ros. Yo lo s^undo suplico. 

Arm, Alto, pues. 

Tam. Caballeriza 

eres: tu gusto he cumplido. 

Rev dbA. Venid, condes valerosos, 
que dejáis ejemplos vivos, 
en que tos hombres aprendan 
cimo han de ter los amigos. 



EL ÁRBOL DEL MEJOR FRUTO 

COMEDIA FAMOSA DEL MAESTRO TIRSO DE MOLINA 



PERSO 


ñl Al 


5 


Clodio. i 


Cloro. 


Melipo. ! 




LisiNio. 


Pe LORO. 






NiSE T MiNÚO 


Constantino. 






Elkna. 


Andró Nio. 






Irene. 


Maximino. 






Ifacio. 


Un paje. 






Constancio. 


Cuatro soldados. 






Tres indios. 


RcfrescnlÓla 


Orli- 


■ 



ACTO PRIMERO 



ESCENA PRIMERA 

Salín con máscartu Clociq, McLim y Pkloro. baB- 
évUro*, acuchltlaHJo á Constantimc, de canino, 
y AiiDnonio. 

Clodio. 
Rendios, caballeros, 
que somos cuatrocientos bandoleros. 

Mempo. 
iQaé habéis de hacer iin pocos 
contra tantos, si no es que venís locos.^ 

CoNSTnMiNO. 

Yo no rindo la espada 

á quien la cara trae disimulada. 

Quien della no hace alarde, 

traidor es, y el traidor siempre es cob&rde; 

que, en ñn, entre villanos, 

cuando las caras sobran, faltan manos; 

y será afrenta doble 

que se rinda ¿ quien no conoce un noble; 

pues ser traidor intenta 

quien descubrir la cara juzga afrenu. 



Peloso. 
Mataldos, caballeros. 

Constantino. 
Mal conocéis, villanos, los aceros 
que aqueste estoque animan. 

Andronio* 
Porque no te conocen, no te estiman. 
Diles quien ere-. 

Constantino. 

Calla, 
cobarde, que es honrar esta canalla 
mostrar tenerlos miedo. 
Cincuenta somos, y el valor que heredo, 
basta. 

Andró NI o. 
iQué desatino! 

Constantino. 
Villano, jes bien que tema Constantino 
i cuatro salteadores, 
cuando besan sus pies Emperadores? 
j. Mueran los foragidosi 

Toóos. 
|A ellos! 



ACTO PRIA1ER4 



3i 



Pe LOBO. 
Pocos son, pero atrevidos. 

(Métenlot á cuchiltades.) 

Constantino. 
(Dtntro.) \Ay, Irene querida! 
muerto soy. 

Clodiu. 
Por callar, pienJes la vida. 

Andüomo. 
Romanos, de la muerte 

huyamos, que no es cuerdo el que por fuerte 
la fortuna provo-a, 
que la temeridad pierde por loca. 

(Sattn loi bandulirot, tacan i Andronio, y frac 
Clodio unu carias y un rrtmto.J 

Clodio. 
No harás, mientras repares 
encubrirte, y tjuien eres no declares, 
este retrato y pliego, 
que alimeniaba del difunto el fuc;>o. 

Andbomo. 
Ya el callar, ¿qué aprovecha, 
fortuna en mis desdichas satisfecha, 
si ha de decir la fama 

lo que la lengua encubre y el mundo ama? 
Al César Constantino 
habéis, bárbaros, muerto, y al camino 
saliéndole tíranos, 
la esperanza quitáis á tos romanos 
del más noble mancebo 
que vio en sus ojos coronado I^cbo. 

Pllobo. 
iVilgame Dios! iQaé dices? 
Andronio. 
La yedra de sus años infelices 
en cierne habéis cortado, 
en túmulo su tálamo trocado 
■ César con Irene, 

Kr quien la Grecia luz y vida tiene. 
sde Roma venia, 
viudo antes que casado: en este día 
le llora el tiempo ingrato. 
De [rene es el bcllisimo retrato 
que en aqueste tra-iutito 
amor pintado paga amor difunto. 
Huid de la venganza 

de un monarca que á todo el mundo alcanza, 
que su padre, el augusto, 
tiene de procurar con amor justo, 
en sabiendo la nueva 
que mi desdicha y su rigor le lleva. (Vait.) 

ESCENA 11 
DicHoi, intnot Co:(ST*i'TrKO y Akdkomo. 

Clodío. 

¡Cielos! si aquesto es cierto, 
todo el imprio ha de vengar el mn rto. 
jPues de qué traza y modo 
podemos resistir al mundo to 



Huyamos, bandoleros, 

que no son muros estos montes fieros 

para excusar castigos 

de tantos y tan fuertes enemigos. 

Mellpo. 
No nos han conocido 
con el disfraz, que nuestra vida ha sido, 
y dcstos desconciertos 
no hay que temer, no siendo descubiertos. 
Lci mejor es que huyamos, 
y los neos despojos repartamos, 
pues con ellos podremos 
de la pobreza asegurar extremos. 

Pelopo. 

{Notable desalinol 

Inú. 
Corra la voz que es muerto Constantino, 

C:.0Dio. 
Murió en este destierro 
el César. 

Otpo. 
Constantino ha sido el muerto. 

(Yantt dando roen.) 



ESCENA 1I[ 
Cloro y Lismio, tabradortt. 

(Cloro ttrd ti mima qut hlfo d Constantino.) 

LisiNio. La conformidad constante. 
Cloro, que quiso algún Dios 
hacer que fuese en ios dos - 
de un natural semejante, 
de tal suerte me ha inclinado, 
que no me hallo sin ti. 
¿Qué es lo que haces aquí, 
siempre en libros ocupado.* 
Mira aue al tosco sayal 
el ser letrado repugna. 

Cloro. Desmintiendo á mi fortuna, 
Lrsinio, mi natural, 
aunque en verme te congojas 
cuadernos desentrañando, 
por árboles voy mirando 
libros, pues todos son hojas. 
No nací para pastor, 
put'Sio que mi madre sea 
natural de aquesta aldea, 
porque el oculto valor 
que vive dentro en mi pecho, 
me inclina, si lo penetras, 
á las armas y á las letras; 
y aunque estudio sin provecho, 
el amor de aquesta gente, 
que los Césares romanos 
persiguen por ser cristianos; 
p] verla tan inocente, 
~ñn constante en los trabajos 
■■" en los tormentos tan firme, 
' ' venido á persuadirme 
"".e, no pensamientos bajos, 
" ~]0 verdades ocultas 



3s 



EL ÁRBOL DEL MEJOR FRUTO 



amparan su profesión, 
V helos cobrado afición. 

LisiNio. No sin causa dificultas 
lo mismo que j-o resisto 
cuando de sus cosas trato. 
Su sencillez y recato 
amo, pero aquese Cristo 
que adoran me hace dudar 
)■ que de su ley me asombre. 

Cloro. ¿Porqué.'' 

LisiNio. Anteponer un hombre . 

á los dioses, ¿no ha de dar 
ocasión de que por locos 
los juzgui.'r' A un crucilkado, 
de su nación despreciado, 
tenido por Dios de pocos, 
y esos- pocos, pescadores, 
á quien, como simples, pudo 
eofíañar, roto y desnudo: 
jqué Augustos, qué Emperadores 
de su. parte alegar puedes, 
que acrediten sus hazañas, 
sino barcas, y marañas 
de engaños, como de redes? 
La tey de nuestros pasados 
es de más autoridad, 

fiorque toda novedad 
ué dañosa en los estados. 
' La adoración de los dioses, 
por antigua y santa adoro: 
déjate de engaños. Cloro, 

Cloro. Cuando repugnalla oses, 

^qué importa, Lisinto amigo, 
si sus obras celestiales 
muestran que son inmortales? 
Aunque yo á los dioses sigo, 
^perdieran laníos la vida 
con tal gusio, á no saber 
que oira mejor ha de ser 
para su le prevenida? 
¿hicieran milagros tantos? 
¿vencieran tantos tormentos, 
siempre humildes y contentos, 
á no ser buenos y sanios? 
^qué fuego se atreve á ellos? 
¿qué mares los anegaron, 
aunque millares echaron 
con hierro y plomo á sus cuellos? 
Los anfiteatros digan 
si los tigres y leones, 
mansos á sus oraciones, 
á sus pies vienen y obligan. 
Di{;a el cuchillo más fuerte 
si en ellos luvo poder: 
si es ansi ¿qu6 pueden ser, 
hombres que vencen la muerte? 

LisiMO. Encantadores. 

Globo. No creo 

que ese atributo les dieras 
st en este libro leyeras 
lo que yo admirado leo. 

LisiNto. No dio el cielo á mi ignorancia 
ta ventura, que aprender 
haya podido á leer, 
aunque soy todo arrogancia. 
Mas, ¿qué libro es este? 

Gloko. Historia 



de mil de aquestos que dieron 
sus vidas, > al lin salieron, 
aunque muertos, con victoria. 
¿Quieres oír algo del, 
y sabrás quien es su Dios.-' 

L ISIS I o. Di. 

Clobo. Sentémonos los dos 
debajo di.'ste laurel. 

(Siéntanse debajo de un laurel y lee Cíorc) 

«Pedro y Andrés, en cruz, cjn fe divina 
un Dios confiesan sólo Oinnipotenie; 
victorioso del mar, triunfa Clemente; 
del cuchillo y navajas, Catalina. 

Palmas ganan tulalia con Cristina; 
un Laurencio honra á tCspaña y un Vicente; 
del cordero en la púrpura inocente 
Justa se baña, auméntala Rufina. 

Sebastián, con las plumas de sus flechas 
corónicas al cielo en sangre envia; 
salen Diego y Ignacio vencedores. 

Leocadia ablanda cárceles estrechas; 
cuchillos vence Inés, llamas Lucia.* 

(Unavof dentro.) 
(Lisinio y Constantino, Emperadores.) 

(Cae sobre tus cabex,as un ramo de laurel.) 

Cloro. ¿Qué es esto? 

Lisinio. Son las grandezas 

con que el cielo nos sublima: 
cayendo el laurel encima, 
corona nuestras cabezas. 

Cloro. Emperadores nos llama 

quien nuestra dicha pregona, 

y la ninfa nos corona 

que Apolo consagró en rama. 

LisiKio. Cloro, ya el celo se ofende 

de nuestro ocio, pues que del, 
cayéndose este laurel 
nos despierta y reprehende. 
Tu pecho con él anima, 
y deja estorbos cobardes. 
Basta esta rama, no aguardes 
que se caiga un monte encima, 
que yo, animado por el, 
desde hoy el traje grosero 
dejo, poique verdadero 
salga este imperial laurel. 
Escuadrones de soldados 
me ofrece el cielo propicio, 
no en el rústico ejercicio 
hatos de humilde ganado. 
Aquesta es mi inclinación: 
púrpura, á mi ser igual, 
reinos dará á mi sayal 
y hazañas á mi opinión. 
Maxencio en Roma adelanta 
su ambición y mis deseos, 
y con augustos trofeos 
gentes alista y levanta. 
Con Constancio tiene guerra, 
del mundo competidor; 
un Sol y un Km pe ador 
preiendosulo la tierra. 
6\ qu't.esqu.' militemos 
á su Sombra, Cloro noble, 
j que la encina y el tobl< 





^^^^^^^^^^^^^^^^^ ACTO 


^^V H 




en lauro y palma troquemos 




ESCENA IV ^M 




dcjonov muntcs losdut. 


Ci.a«». Vnm, Utraáora. y Hiooo. mlltmo, ^^| 




H' que (ústkos animales, 




cAn mi aarn«ra, ^^H 




^P ni cívicas, ni itiutain 




^^^M 




^* dan coronas, sino Dio*. 


MtNOO. 


Vilsame > Diost «Por echalte ^H 
a c«i>ada os di molestia? ^^H 




Ci.0110. Oye, Lkmio, primero. 






pue« como el oro en la mina. 


NiSB. 


jCalla, bruto, necio, bestial ^^1 
Eto si: «podar y dalle. ^^B 




una ' alma e'icondet divina 


MlNCO. 




^m dentro de un cue<po Kroiero; 




Pues no sucio yo ser mudo, ^^B 




^fe que pursio que el penumiento 




ni vos muy limpia, aunque hsbliit, ^^B 




^H que tienes en mi es de e&iima, 




que media azumbre gasiilt ^^U 
de agua en lavar un menudo. ^^H 




^M lo que mit el pecho anima 






^H ti el noüle nacimiento. 


NiSk. 


■Yo!... jcoindo? ^H 




^M Díjame tabcr quien soy, 


MiMOO. 


El de hoy os avise. ^^M 




^B pues nunca mi ingrata madre 


Niu. 


Tú mientes. ^^H 




^B me ha dicho qu^en es mi padre. 


MlKOO. 


(Dalle, y gruñiri ^^^H 




^1 que mi palabra ic doy. 


Clo*o. 


¡Que siempre habíi» de rcAirl ^^^^| 




^m ya tea. como imagino. 




¿Qui tienes con Mingo, Siséf ^^H 
Aposeniósc un doctor ^^^H 
m el mesón... J|^^H 




^M iteneroio, ya > al layal 
^B (Kba (1 ser y natural. 


Nise. 




^M que este presagio divino 


MlNCO. 


iQuÜ ^quería ^^^H 




^H coniigo ha^a verdadero. 




declllo el1a> En ñn, ^enla ^^^H 




^M sin que pcli^nti sean parte 




afligido del calor ^^^^| 




^1 para que de ti me aparte; 




V de hambre de la jornada. ^^W 




^1 antes, deiule ahora quiero 




Mandónos poner i aur B 




^M que de cualquiera Torluna 




una gallina, y echar B 
»aia á la muía, v cebada. B 
[ntro luego en la cocina, ^^^^1 




^V que nueilia dicha prevenga. 






^1 igual parteen olla tenga 






H cada cual porque sea una. 




y como mal entendí. ^^^^| 




^B Si fuere C^ar. seis 




la cebada al doctor di, ^^^H 




■ Osar como yo: si Rey. 




y á la muU la gatlína: ^^^H 




^U Rey scrAs con igual ley. 




;mlrcn qué culpas son éstail ^^^H 
^Vi6se necedaamayor? ^^^H 




^m íin dividirse jamás 


Cloro. 




^M por guerra ó por olro extremo; 
^B q^uc más puMe una amiiíiad. 


MiNÚO. 


.;Pues no ha llevado al doctor ^^^H 






fa cansada muía á cuc^ta^? ^^H 




^B SI os ñrmc, que la hermandid 




¿Ko n bien ouc i quien mil trabaja ^^B 
se dé mejor de cenar.^' ^^M 




cruel de Hómulo y Memo. 






LisiNio. Eso mismo que me ofrece» 




Luego bien hice de dar ^^H 




cumpliré. Cloro, contigo. 




at doctor cebada y paja, ^^^H 




haciendo al cielo testigo. 




V i la muta la gallina. J^^^H 




como á sus deidades, )ue-es. 


VtSB. 


¡Calla, bestia! ^^^B 




Pero no puedo esperarte 1. 


XttNOO. 


jpeniiisvo« ^^H 
que no sabe oe los dos ^^H 


Jfa 


^m que la inclinación me llama, 
^B aplica espuelas la fama. 




■ 




la muía mis medicina? ^^H 


■ 


^B r abrase mi pecho .Marte. 
^B No nos veremos los dos 




^^H 


■ 




ESCENA V B 


■ 


^» mientras monarca no sea 4 






■ 


del mundo. 




DlCWM y f.íUiÁ. át títtadOTa. ^^^^^| 


■ 


CtoRo. Su esfera vtt > 


Klksa. 


¡Que no ha de haber ocasión ^^^H 


■ 


á tus píes. 




que donde quiera que estiit ^^^^| 


w 


Litimo. Adlús. 

Cloro. Adiós. (Ym*LM»ío.í 


MtNOO. 
NiSE. 


ambos i dos. no riñiisi ^^^H 
jQué quiere? Soy un riñon. ^^^^1 
Mientras este bruto esté ^^^^H 
en casa, ^quién no darl ^^^^B 


■ 




. Elkka. 


Éntrate tú allá. ^^| 


I En >l «M. át lAti «un lia». A n\t miiMO eMke 


Nisi. 


iPara ésta! ^^H 




ptrtintcto IM df»t> coirttclonri ü irtriintci ijiic ii> 


1 Mimo. 


Jurad la fe; ^^B 




|U(n. Litvif 1 nAn. l^-|S4 •■( l> S*c«t4a de HinuMrl- 


1 


si es bien que en vuesa fe crea, ^^B 




tD* Ot ti hJblioiMí NkioiuI, f.o «ll> h*T «n «ito ti- 




no siendo la fe de Dios, ^^B 




4ict i^vni. •úlo algaaws friamcnloi. quf lanibitn 




aunque si se aAade en tos, ^H 


k 


htOMI CO[tt*llO. 


' 


no va mucho de fe i tea. frote KIn.) ^H 


■ 


I Ea el CDi. «A ytr. 




^^H 


^ 


} •■f.aaídutta, y lo miiino tn ct mt. j.^v;, 

4 «MU. 




^^^^1 






^H 


^ 


5 , aitaUb 


1 tVtlftmvm. ^^H 


1 


«OMUIAS QS TIRSO OK MOLIX*.— TCMO 1. 


^ 


^H 



34 



EL ÁRBOL DEL MEJOR FRUTO 



Ki.i:^;.\, 



Ei.rNA. 



ESCENA VI 

riirirns, niíiiM Ni^e 

Cloro, --quL- haces aqui? 

Generosos pensamientus 

animan ai rtvi miemos 

lan pdderoioscn mí, 

que me han oblifiado. madre, 

que. porque los irertifique, 

aqucuaveí te suplique 

me difias quién fué mi padre. 

Que el ilustre natural 

que X mi humildad haccpucrra, 

nie certilica que encierra 

este rústico sayal 

prendas con qiie esfuerzo colirc 

el valor ú que se aplica. 

sin cre?r que alma (an rica 

proceje de un padre pobre. 

Cloro, si estos pensamientos 

los (¡obcrnara el juVcio. 

que en esta ocasión te falta, 

fueran sabios como altivos. 

A un pastor, humilde y pobre, 

debes el ser abatido, 

que no en palacios soberbios 

te dio, sino entre cortijos. 

l.'na pajiza cabana. 

que contra el sol, el estío, 

V contra el agua, el invierno 

sirve de toldo propicio, 

es tu casa de solar; 

no los pavimentos ricos. 

ni los artesones do oro, 

.isombro del artiikio. 

.jOué importa que el arroyuelo, 

soberbio cuanto atrevido. 

con las lluviosas corrientes 

haga competencia al Nilo. 

si l'a tempestad pasada 

vuelve al misero principio, 

V después pisar se deja 
del animal más sencillo 

V pequeño de la tierra, 
(lando ñ sus pavis camino^ 
Nacen á la hormiga avara 
alas para su peligro, 

pues cuando .i Dédalo intenta 
imiiar. de un pajarillo 
es miserable sustento, 
sepulcro hacieíido su pico. 
No es bien aue porque la palma 
hasta el alca/ar lucido 
se atreva á subir del sol, 
un junco, desvfinccido, 
quiera competir con ella, 
nuci de su llaco principio 
i);norando el rundamciito. 
es verdupo de si mismo, 
(■■-uando te pintes, soberbio, 
Uomulo, Alejandro y Ciro, 
y la ambición te prometa 
cor.inas v señorios, 
cunsidcfatc un arroyo, 
no profundo caudal rIo| 
un fuñen, iini horml(tt *lii 



I y desharás, convencido, 

¡ ruedas de pavón soberbias: 

que si la corneja quiso 
vestirse plumas hurtadas, 
ellas le dieron castigo. 
No violentes, ambicioso, 
tu natural, si perdido 
después llorar no pretendes ■ 
juveniles desatinos -. 
Una haza son tus armas, 
V en vez del estoque limpio, 
Ja hoz corva, el tosco arado, 
veinte ovejas y un novillo. 
Kstos ejercita,' Cloro, 
y á Scipioncs y Fabricios 
ileja triunfos y victorias, 
pues para pobre has nacido. 

{Vait F.lent.) 

ESCHN'A Vil 

Ct.obo. Rigurosa madre, espera. 

¡Ay, cielos! no sé si impíos, 
porque en tales desengaños 
sepultáis nobles desinnios. 
^Para que Klcna te ¡lamas, 
si siempre este nombre ha sidn 
blasón de ilustres S matronas, 
que en ti despreciado miro? 
Nunca yo quien soy supiera, 
pues la humildad pone grillos 
al deseo ya frustrado, 
que de un rústico soy hijo. 
MiNCiO. Yo. á lo menos más dichoso 
soy, aunque me llamo Mingo, 
pues si no mintió mi madre, 
diz que me parió en el signo 
de Capricornio, y en fe 
desto, la comadre dijo 
que un sátiro me engendró 
V por eso satirizo. 

ESCENA VIII 

Ci'Onlo, Olí fajciirtiJJ y ritmla. Pelobo y Mriifo. 

Dispuéx, Ci-oRO )■ Mixao. 

Ci.ODio. Cuanto más lejos estemos 

del Emperador. airaJc, 

cuvo hijo malogrado. 

sin conocer, muerto habernos. 

más se asegura la vida, 

que con tanto riesgo está. 
Mei Lr*o. Al romano imperio da 

l'ersia 4 guerra defendida; 

en ella no hay que temer, 

Clodio. c.TStig'o ó venKii^"' 



1 Asi en ti impres" y en el mí, de lOsi. Kn el JJWT 
«llornadnv, 

2 «Jcí^virioii". 

3 •blll.il", ííírlio ■iitllM»! pern t' linfruo tt 

mtjar, 
i oOrielMi 



pues en su reino nu akanza 
de Roma todo el poder. 
Descansemos por ahora 
en esta venta. 

Ci-ono. jAy, de mí. 

que tan humilde naci! 
¡(?ue cuando el ciclo mejora 
con el esfuerzo el valor 
de quien ilustrar desea. 
Cloro, cielos. Cloro sea 
hijo de un pobre pastor! 

Ci.ODio. Labradores, ¿hay posada? 

Mistio. ^Para cuántos? 

Ci-ORO. ¡Deteneos, 

desvanecidos deseos! 

Mingo. N'o les fallará cebada 

que coman, si snn doctores, 
ni gallinas que les demos 
á las muías. 

Ci.ODio. ^-No leñemos, 

á pesar de los temores 
con que á costa del cansancio 
animan nuestro camino, 

Eresente acjul á Constaniino, 
¡jo del Cesar Constancio? 
.Melipo. a no desdecirlo el traje 

y saber que queda muerto, 
yo lo tuviera por cierto, 
sino es que del cielo abaje 
á castigar nucsiroi nsullo 
disfrazado en el saval. 

Clodio. ,;No es retraii) original? 

Si, que vive en ¿1 oculto. 

(No es aquella su cabeza. 

sus ojos, su boca y tale? 
Pelobo. En él quiso relraialle 

la sabia naturaleza. 

No he visio igual semejanza. 
Clodio. Ahora bien; sea ó no sea 

quien mi ventura desea, 

si consigue mi esperanza 

lo que mi intento procura, 

Íeste hombre, amigos, engaño 
oy con un ardid extraño, 
doy alas á mi ventura. 

Mei.ipo. ¿Pues que pretendes hacer? 

Cij>Dio. Pues que se parece tanto 
al difunto, que es encanto, 
si no es del ciclo poder, 
y aquí cartas y retrato 
de Irene tengo, inienlemos 
persuadirle, si podemos 
y tiene ingenio y recato, 
que se finja Constantino 
y se case con Irene. 

.Mflipo. ¡Extraña traza, si viene 
á admitir tal desatino! 
Mas ¿cómo un tosco pastor 
mudará su grosería 
en el trato y policía 
de un romano Emperador, 
si conforma con su traje 
su inasnior* 

ClopiOi D< un toico robla 

Rt hu« m% ImniiM nohiti 



ACTO PBI.MEHn 

I PEI.OHO. 



35 



SienJo tiárbaro el lenguaje 

3ue aqueste monte le ha dado, 
escubrirá esta traición. 
Mfi.ípo. Disfrazóse de león 

un bruto torpe, y trocado 
en él, bramar cual él quiso, 
y dicen que rebu/nü. 
y en su afri'nia. á lujns diú 
de su atrevimiento aviso: 
lo mismo ha de sucedemos 
si hacemos tal desvarío. 
Ci.onin. De su irnüa y rostro fio 
que podemos atrevernos. 
Aquellas nobles facciones, 
del Principe semejanza, 
me animan. 
, Meiipo. Todo lo alcanza 

la industria. A mucho te pones; 
aunque si con eso sales, 
seguro csiá el interés 
y ventura de Iss (res, 
porque á Dédalo te ¡guales. 
Clodio. Si con Irene se casa 

y á ver á Constancio va, 
cuando de su hijo está 
llorando la suerte escasa, 
la similitud extraña 
que le iguala á su valor, 
burlará al Emperador: 
y si dichoso le engaña 
y le tiene por su hijo, 
¿qué más dicha? 
.Mei.ipo, Quedó el muerto 

.■i elección en el desierto 
de las fieras. Vo colijo ' 
(]iie ya habrán hecho en él presa. 
Si no parece ¿quien duda, 
viendo que en este se muda 
y el imperio le confiesa 
por el propio Constantino, 
que su paarc ha de creer 
ser el mismo? 
Pei.obo. Vendrá á ser 

un engaño peregrino. 
Ci.oom. Poneiio en ejecución 

falta sólo. 
(^LORo. ■ ¡Que haya sido 

tan bajamente nacido! 
¡.'\y, loca imaginación! 
CLooro. (ntriidi/ífli.)Danosesos pies augustos, 

si merecemos besallos. 
Cloro. ¿Que es esto? 
Clouio, ■ Honra tus vasallos 

con premios, señor, tan justos. 
Ci-oso. Señores, si el tosco traje 
que traigo, os obliga así 
á que hagáis burla de mí, 
ninguno me hizo ultraje 
que, con honrada venganza 
no sirviese de escarmiento 
á su necio pensamiento. 
Clobio. (ienerosa semejanza 

del más ilustre heredero 
que Roma i su imperio dió 



1 «V Mll|o%i 



36 



EL J^RBOL DBL MEJOR FRUTO 



y la muerte malogró, 
si e] retrato verdadero, 
que autoriza y ennoblece 
hoy en ti su original, 
no es en tu alma desigual 
V á la tuya le parece, 
por un extrañü camino 
ha puesto el ciclo en tu mano 
la esfera y globo romano 
y feliz ' de Constantino. 
Si á tu saber ' satisfaces 
y tu persona eternizas, 
de sus augustas ceni/as 
milagro al mundo renaces. 
Constantino, sucesor 3 
de Constancio, partía á Grecia, 
que en fe de lo que le precia 
Maximino, Emperador 
y Monarca del Oriente, 
á Irene le babia ofrecido, 
hija suya, y reducido 
el griego lauro á su frente. 
Con «ste retrato y pliego 
caminaba Constantino, 
cuando saliendo al camino 
un escuadrón loco y ciego 
de quinientos foragidos. 
de repente le asaltaron, 
y el Abril verde agostaron 
de treinta años no cumplidos. 
Por no darse á conocer 
dio venganza á sus aceros. 
Huyeron los bandoleros, 
que vinieron á saber 
la calidad del diTunto. 
temerosos del castigo. 
Yo, de su muelle testigo, 
tomando aqueste trasunto 
de Irene, y canas, volvía 
■ con las nuevas lastimosas 
á su padre; mas. piadosas 
las deidades este dia, 
ofreciéndome tu vista, 
quieren en ti consolar 
la pérdida y el pesar, 
que es imposible resista 
Constancio, si á saber viene' 
que le ha quebrado su espejo 
la fortuna, y por ser viejo 
la mtjerte su fin previene. 
Tú, pues, dichoso pastor, 
que con su imagen hcr.'das 
su imperio, para que puedas 
dar principio á tu valor, 
sí quieres en lugar del 
transformarte en Constantino, 
el cielo á ofrecerte vino 
el siempre augusto laurel. 
PiLORO. No pierdas esta ventura, 

3ue por lo que iottresamos 
ella, palabra tejamos 
de hacella los tres secura. 



1 *j Halas. 

2 uuerie*. 

i <EmpcridorK;p«raci ertiu. 



Meupo. Consianlino {que ya quiero 
de aqueste modo llamarte) 
procura determinarte; 

doja esc traje grosero, 
que aquí del César traemos 
con que serás transformado 
o iginal, no traslado. 
Mingo. ¿I'ullas en casa tenemos? 
¡Voto al sol! gente ruin i, 
que si la honda desalo, 
1.1 1 doy dos silbos al hato 
y hago venir al mastín, 
que el dimuño os trajo acá. 
Cloro. Rasia la burla, seAoies; 

ved que somos labradores, 
y no se sufren acá. 
Clodio. i'ara que la verdad creas, 
que por tu dicha te trato, 
en este sutil retrato 

i quiero que tu imagen veas, 

y con ella á Constantino, 
que al sacro laurel te llama. 

! Pelord. ai atrevido la fama 
ayuda. 

I Cloro. ¡Cielo divino! 

i parece que en el cristal 

me miro de alguna fuente, 
aunque en traje diferente 
seda aquí y en mi sayal. 
¿Qué hay que recelar, temor, 
sí el cielo á cumplir empieza 
del laurel que en mi cabeza 
me gratuló Emperador 
el pronóstico divino? 
('.rédito á mi dicha doy. 
Cloro he sido; ya no soy, 
sino el César Constantino- 
Dadme el retrato ile frene. 
Clodio. Kste es. 

Globo. jQué hermosa pintura! 

Cifrada aqui la hermosura 
Indos sus milagros tiene. 
Sólo de mis pensamientos, 
que ya ejecutados trato, 
pued'e ser este retrato 
dueño hermoso. Airevimientos. 
en vuestras alas sutiles 
fundo mi imaginación; 
nobles mis intentos son, 
si mis principios son viles. 
Vamos á Grecia, vasallos, 
que aunque este apellido os doy, 
vuestro amigo firme soy. 
Haced prevenir caballos, 
y advertid que si el secreto 
(Jeste engaño descubrís, 
aunque pastor me advertís, 
ser Constantino os prometo 
en vengarme y castifjaros. 
Ya el verdadero murió. 
y en mi pecho se infundió 
su alma. Sabré premiaros, 
y castigaros también. 



1 «A*. 



ACTO PRIMERO 



Su alma el César me ofrecí, 

que en quien tanto se parece 

por fuerza ha de hallarse bien. 
Peloro. ¿Hay mudanza semejante? 
Melipo. ¿Hay más porienioso extremo? 
Clodio. ¡Vive el cielo que le lemo! 
Peloro. Yo tiemblo en velle delante. 
Cloho. ^Quieres venirle conmigo.-' (á Miago.) 
Mingo. (Que por que se pareció 

al otro. Cloro salió 

Emperador '.^ 
Clooio- Si, amigo. 

Mingo. ¡Que nunca yo me parezca 

á nadie! 
Cloro. Acaba, grosero. 

Mingo. ¿No habrá otro emperadero 

por ahí ¿ quien merezca 

parecerme? 
Melipo. Si, á mi jumento, 

tues os parecéis los dos. 
uego, parízcome á vos. 
Ir contigo, Cloro, interno. 

Cloro. No soy Cloro desde aquí, 
Mingo, sino Consianiino. 

Mingo. Yo os llamaré asi, si atino '. 
Una vez me paree! 
á otro: en tiempo cruel, 
porque á palos me molieron 
de noche, y luego dijeron: 
«perdone, que no era él». 

Cloro. Dadme el caballo y vestido, 
y no pongamos en duda 
nuestra suerte, pues ayuda 
la fortuna al atrevido. 

Clodio. A mucho nos atrevemos, 
y lemo... 

Peloro. ¿Quí hay que temer? 

Clodio. Que nos vengan a deshacer 

aqueste, porque le hacemos. (Vann). 

ESCENA IX 
Haitmino i Iiia:.i 3. 

Mas. - Ya, Irene, se llegó el día 

en que el César sea tu esposo. 
liiiNB. Si de la inclinación mía 
el ánimo belicoso 
sabes que mi valor cria, 
^por qué tu rigor le enlaza 
en el yugo que embaraza 
la libertad y quietud? 
Manda tü a mi juventud 
que se ejerciie en la caza; 
que del jabalí protervo 
el curso ligero siga 
con que mis gustos conservo 4; 
que el tigre sagaz persiga 
y alcance al limido ciervo; 
que en sus despojas celebre 



Max. 



Irene. 



Max. 



I •empcradercx. 

a oYo OÍ lo lltmirt si atino*. 

3 *Saten Mavihisd emperador, lkiH£, $u hija y 
ACOitrAll^liiSHTa». 

4 falla «ale rtrio en el ms. 



^7 

triunfos, y el venablo quiebre 

en el león arrogante, 

ya con el noble elefante, 

ya con la tímida liebre: 

y no me mandes que el gusto 

pierda á mi edad el respeio, 

que aunque es el tálamo justo, 

no sabrá vivir sujeto 

mi pecho libre y robusto. 

Si a mi voluntad te allanas, 

al César por dueño ganas, 

de las romanas esferas. 

Anda á caza, en vez de fieras, 

de libertades humanas. 

No es, padre y señor, decente 

el estado que me das 

al valor que el alma siente. 

Yo sé que mi gusto harás. 

(Kdir Maximino.) 

ESCENA X 

Irihe. 



La cerviz indomable del toro ata 
con las coyundas de su yugo grave 
el labrador, y brama, porque sabe 
que ' su preciosa libertad maltrata. 

Al pájaro, que en plumas se dilata, 
el cazador cautiva del suave 
acento enamorado, y llora el ave, 
aunque honren su prisión rejas de plata. 

No en los jardines la florida yerba 
medra del modo que en el monte y prado, 
patria y solar de su morada ^ verue. 

Dichoso, libertad, el que os conserva, 
pues es prisión el solio sublimado 
de quien por reinos, vuestro reino pierde. 

ESCENA XI 
Iiaclo, Duqat, í ¡kbne. Luego, Un rAii. 

ISACio. Hermosa prima, ,jqué haces 
sola, si lo puede estar 
quien se precia de llenar, 
tiranizando las paces 
del amor, como él atados 
al carro de sus prisiones 
encendidos corazones 
con grillos de sus cuidados? 
|Ay, si mereciera yo 
que te acordaras de mil 

Irene. ¡Uh í, Isacio! como nací 
libre, y el cielo me dio 
un alma de quien soy dueño, 

Íor no ser prúdiga y dalla 
prisión, quiero gozalla. 
pL-nsar que he de amar, es sueño. 
Hoy dicen que Constantino 
á d:irme la mano viene 



I Falta el «quo en el impreso; pero coaiu en el 
cúJice. 
I *proMpia>. 
] Ka el mi, j.907, «asi*. 



38 



EL ÁRBOL DEL MEJOR FRUTO 



de esposo, como si Irtne 
al mismo Apolo dirino 
sujeiar imaginase 
la preciosa < libertad, 
<jue en mi es única deidad, 
sm que amor mi pecho abrace. 
¡Viven los cielos, que adora 
lodo el humano poder, 
que de Irene no ha de ser, 
si no es Irene scñors! 
Mal mi padre me conoce. 

Is.vciO. Con eso contenió quedo. 

Pues yo gozarte no puedo ', 
ninguno, Irene, te goce; 
que si tu desdén furioso 
á cuantos te aman alcanza, 
quedare sin esperanza, 
mas no quedaré quejoso. 

Irene, Verás, cuando el César venga, 
retratado en mí el desdén. 

Is.vcio. Mas vale tratarle 3 bien, 
porque tu padre no tenga 
ocasión que á la impaciencia 
provoque, que es e! poder 
rayo, y éste suele ser 4 
mis daño en más resistencia. 
Entreten k con cnjiaños; 
ni le trates amorosa, 
ni le mires desdeñosa, 
hasta que los desengaños 
le dispongan poco á poco, 
que un repentino rigor 
suele aumentar el amor, 
pues con furias crece el toco. 

Ire.ne. ,No dices mal; y á fe, Isacio, 
que luce más con su opuesto 
el sol á la sombra expuesto. 
Desdeftaréle despacio, 
y por tu consejo sabio 
me {juiaré en esta ocasión, 
forzando mi inclinación. 

IsACio. Fingiendo no ser agravio, 

cuando llegue, encubre enojos; 
recíbele agradecida, 
ostenta risa ñngida, 
dale á beber por los ojos 
ponzoña sabrosa y lenta, 
y engaña á tu padre así. 

Un f.UE. Ya llega, señora, aquí 
el César. 

Irene. M¡ pena aumenta. 

I'ero ¿sabes qué he pensado? 
Que para que me aborrezca 
y en verme no se enternezca, 
encontrando á amor armado, 
pensand> hallarle desnudo, 
que en el marcial ejercicio 
me halle ocupada. 

Is.vCio. Codicio 

el daño que de eso dudo, 
porque de aquesta suerte 



I «la prcciiJa» en el ms, j.iw;. 

■j «gozar no ic putJu* cu iJ. 

^ .trataUo» en ti ms. ri.4B4. 

4 «hiüiT» en iJ. y ca el jy;. 



■ te ve I bella _v belicosa: 

SÍ te amaba por esposa -, 
ha de adorarle por fuerte. 

' Ihene. Kn eso, primo, te engañas: 
el amante que es prudente 
no busca dama valiente. 
Al hombre ilustran hazañas, 
y á la mujer, la hermosura, 
ios regalos, la afición, 
la apacible condición, 
las lágrimas y blandura. 
Tiernos les dieron los nombres, 
porque con terneza amasen 
v regaladas templasen 
la condición de los hombres; 

I que el ejercicio marcial 

es violento en la mujer, 
como en la nieve el arder, 
derretirse el pedernal, 

, V acobardarse ei león. 

V la que asi no lo hiciere, 
es seña] que usurpar quiere 
la preeminencia al varón. 
Yo sé que si Constantino, 
en vez de amorosa, armada 

! me ve, á la guerra inclinada, 

que por el mismo camino • 
que en mi amor lierno se abrasa, 
primo, me ha de aborrecer, 

' porque no pueden caber 

' dos hombres en una casa. 

¡ IsACio. Tu divina discreción 

\ ei L¡;ual á tu hermosura. 

Que te aborrezca procura: 

i ejecuta esa invención 

en que estriba mi esperanza, 
dando alís á mi deseo. 
Irene. Quiero ensayar un torneo. 
Sácame, Isacio, una lanza, 
mientras la espada me ciño, 
para que el César, amante, 
de verme armada se espante: 
que amor teme, porque es niño. 
Isacio. De las que en esta armería 

hay, es esta la mejor. 
Irene. Haz locar un alambor. 

: Isacio. Miedo 3 me das, prima mía. 
De la guarda de palacio 
hay una aqui. 
Ire.ne. Toque, pues. 

Aquesta la entrada es 
del torneo. Adviene Isacio... 

íHace ta intradii del tornto eon ga¡l*r- 
dia. Tocan chirimías.) 

ÜSCKNA XII 

Diciros, Cloro, yíilíiJ'i líe PHíicípí. Melipo, Pkloro, 
Clodio, Mamhiso y Mi.soo. 

Max. Aquí aRuarda á vuestra alteza 
ta Princesa, agradecida 

I "te halla», Tanibiín en el jn<. 3.907. 
3 •<! le amaba por hcnnoia». «Si ic aioi pot liír- 
mosat en vi 3 i)}7. 
3 .iMediot en el iniprou; piro está bien en loi mu. 



ACTO l'HIMKRO 



Cloro. 



Max. 
Cloro. 



Ikem:. 
Isa CIO. 



Cloro. 

MlSGO. 

Ikene. 

hACIO. 



Irene. 
Cloro. 



Max. 
Irene, 



Cloro. 

Melipo. 
Clooio. 
Peloro. 

Cl.ODItf. 



á vuestro amor y venida: 
mas ^quc es esto? 

A su belleza 
añade U fortaleza, 
i:omo á mi amor, nuevaii alas. 
Las arm s enlre las galas 
parecen en ella bien, 
porque en ella á un Uempo estún < 
tierna. Venus; fuerte. Patas. 
Su inclinación belicosa 
me asombra. Sepa que estamos 
aquí. 

Eso no. Suspendamos 
en su hermosura animosa 
la vista y alma dichosa 
en este ejercicio un poco. 
¡Vive el cielo, que estoy loco! 
lAy, griega del alma, hermosa! 
(Qué tcparece? (d isscio) 

El extremo 
de la gracia y la destreza. 
Aunque adoro á tu belleza, 
tu valor y ánimo temo. 
¡Por Júpiter, que me quemo 
entre su armado rigor 
de inmortal y tierno amor! 
I Valga te Dios por muchacha! 
Si eres hembra, ó eres macha: 
no casarte es lo mejor. 
Saca la espada y verás 
cuan bien los golpes ensayo. 
En tus manos será rayo. 
Cinco se dan, y nu más. 

(Dan» (ui cinco galptt de ttpúda, lo- 
cando dentro.) 

Retira ahora = el paso atrás. 
Basta, hechizo desta tierra, 
6 cielo que el sol encierra, 
que para alcanzar la palma 
y rendir. Princesa, un alma, 
no es menester tanta guerra. 
Tu esposo es, Irene mía. 
iOh, gran Señor! ^'Vos aquí? 
Ya las armas os rendí. 
Mejor el alma diría. (Ap.) 
¡Qué apacible gallardía! 
Dichoso, divina Irene, 
quien á ver y á gozar viene 
tal belleza, tal valor, 
pues en vos. Marte y Amor 
rayos vibra y llamas tiene. 
Clodio, í'es'este aquel villano 
que hijo de un monte fué? 
Mejor, Melipo, diré 
que es Constantino romano. 
^No adviertes que cortesano 
a gravedad imperial 
representa? 

A su sayal 
desmiente con la presencia, 
que también hay elocuencia 
en las almas, natural. 



la 



.Mingo. 
Cloro. 

Ihemí. 



1S.VC10. 
Irene. 

ISACIU. 

Cloro. 



Irene. 



Ci.oiio. 
Irene. 



ISACIU. 

Irene. 

isAcio. 

Cloro. 

Ikene. 

Cloro. 

Irene. 

Cloro. 

Irene. 

Cloro. 

Irene. 

Cloro, 

Irene. 

Cloro. 

Irene. 

Cloro. 

Irene. 

ISACIO. 

Irene. 



3'J 

¡Válgame ' el diablo por(;ioro! 
Vera lo que decir sabe. 
iQuc quillotrado - está y grave! 
De sueirie, Irene, os adoro, 

3UC á la divina beldad 
e ese simulacro rico 
esperanzas sacrifico, 
sin creer que hay más deidad 
que vos. Señora, en el cielo. 
Y yo, que en veros y hablaros 
tengo en poco compararos 
al claro señor de Délo: 
no adoro yo á Dios ninguno, 
sino á vos; y si dichosa 
merezco ser vuestra esposa, 
no tendré envidia de Juno, 
pues en vos tengo presente 
de Júpiter el valor. 
Hien ñngc (cnelle amor. 
,íVa bueno? (.iisacio.l 

Divinamente. 
Si yo. Princesa, lo fuera, 
nunca más me transformara: 
otros cielos os criara; 
otro mundo os ofreciera, 
i^ue uno para vos es poco. 
Si yo pudiera mostrar 
la ventaja que en amar 
hago aludas... 

¡Estoy loco! 
Ni Cariago honrara 'á Elisa, 
como á Penélopetirecia, 
ni Roma honrara á Lucrecia, 
ni hubiera en Caria Artemisa. 
Pero hipérboles refreno, 
pues más que ellos os estimo. 
I-No hago buen amante, primo? 

Bravo, 

(Va bueno? 

Re bueno. 
¿Un fin, me amáis? 

Como á dueño. 
Vos sois mi sol. 

Vos mí esposo. 
Vivo en vos. 

Yo en vos reposo, 
(Si me olvidáis? 

Eso es sueño. 
En gloria estoy. 

.Mi mal Cihna. 
¡Gran suerte! 

¡Bien soberano! 
Dadme, mí bien, esa mano. 
Y con ella, esposo, el alma. 
(á Irrat.) ¿La mano, tirana, das? 
Búrleme, jugué y perdí. 
No he podido, primo, más. 



2 M-iQue jquil letrado» en el j.'jn;. 



I «Para que ¡untas ettínr. I.o mismo en el 3.</>T. 
3 •neliraici'lpaw *tri», Tambtto en cij.ijoj. 



40 



EL ÁABOL DEL MCJOR FRUTO 



ACTO SECUNDO 



ESCENA PRIMERA 

CoKmiicio vlt;o, Emptraivr, cwn lalo, Ahmiomo 
y ptrui, Ij'* P«ii- 

Ani>. En este deúerto fué 

li ir>K<>lJa,ar*n scAúr, 
aue provoco su valor. 
Aquiniuerto ladejí, 
y huyendo los foin^idos 
cuando se ccnifícafDn 
Mr C^ar el i^uc miuron, 
icmerosoí, si atrevidos, 
de tu enojo y su uuiigo. 
Llegue i etu pequeñj aldea, 
que en llantos su amor emplea; 
llcvi paviores conmigo, 
tomé el cadáver difunto. 
y habiéndole embalsamado, 
le deji depositado, 

fartiéndotne at mismo punto 
dattc la nueva triste 
queceftiücaí tus ojos 
en sus funestos despojos. 
CoNST. Muerte con vlla me diste. 
¡Ay, pirca fiera i ingraial 
¿p'gr que ofendes tu decoro? 
^juventud despojas de oto? 
jrejez reservas de plata? 
Vieran mis aAos p-oiijos 
tu tii{oreiCi:utado 
en este padc cansado; 
coDscr\irase en sus hijos 
mi memoria; y la gtandeía, 

3UC ja mi esperanza pierdct 
oreciera en Abfil verde 
su joven naturaleza, 
y dieras final Enero 
de la veje;: que va lloro. 
Cobraste el tnbúto en oro: 
menospreciaste el acero. 
Tracdme el cuerpo y veré, 
mientras llanto le apercibo, 
mueno el t;u>to. el dolw rivo. 
Segunda vez !.■ daré 
el ser, si el dolor informa, 
como el alma, al ■ cuerpo frío 
almas > llora, el llanto mío 

Íodri 1 dalle vida y forma, 
a con fúnebre aparato 
le traen. 
CoNST. |Ay. cielo!. \ty *, rfgoif 

corlaste un Irbol en llof, 
de Ib belleza ri'traio; 
dcjiste un tronco con vida. 
iKlección bárbara ycicgal 
huye á quien te llama, v ruega 
al que te huye apercibida. 



I «a»*, 

a Mlnu». 

j apoilre*. 

4 «n* 



Muriera el César romano 
entre armados escuadrones, 
dando v^da i sus blasones, 
ya conquistando al britano, 
o ya oponiéndose al persa, 
ganando con pompas reales. 
ya civicas, ya murales, 
glorias de fama diveisa. 
Va cegando cavas hondas, 
ya muros altos midtcndo, 
porque imitara muriendo 
la fama de bpamioonJas: 
p«ro jemre unos bandoleros, 
porque de una misma suerte 
den é tu fama la muerte 
como i tu vida! ¡Qué fieros 
te son los hados! ^qué evquiva 
la fonuna, que envidió 
tu suene, y no permitía 
dejar tu memoria viva! 

Uxrajt. El Principe Constantino 
viene ya, 

Co«T. Ya sé que viene. 

por mi mal; ya sé que tiene 
deicrmiiado el camino. 
Su vista i mis años largos, 
infelit, porque en mi espejo 
quebrado mire este viejo 
hnes de un principio, amargos. 
e'Pur qué proVjo me adviertes 
pena q le yo llego i ver? 
Mi alma no ha menester 
que á pedradas la despiertes. 

(7*<a* fjAt diilrmptadaí y lri>mpH4t 
reinen S^fitnlwladt'iHnMttid ytam- 
4»rat mfrtfrrailr-aii-ío.) 

Con Otro recibimiento, 
hijo, os aguardaba yo: 
en túmulo se trocó 
vuestra b-^la y mí contento. 
Con vos, el tiempo avariento 

ÍH^ el curso acostumbrado 
la muerte, juei «¡rado 
3ue, ya grave, ya ligera, 
ando i otros plr-.ios de espera, 
de vos cobra 8de<antado. 
Descubrlmccl rostro triste, 
retrato de loque fué; 
en él mí muerte veré, 
li en el mi vida con tiste. 
Vaso que «I licor tuviste 
de un alma que ja en su ocaso 
se puso y con leve paso 
roló á eterno seítotto, 
bien parece quevacio 
DO tiene valor el vaso, 
lúuc hermoso que te vi yo( 
Pero eres vaso de tierra. 
Bartó la vida que encierra 
el alma aue te inlormó; 
como el baño se acabó, 
la tierra te desengaña, 
pues de su color ic baAt, 
f tí alma de ti se aleja, 
como el pastor cuando deja 
despoblada la cabana. 

(Sumo* e*irú*Mi r «lataTaeJ 



^^^^^r ACTO SBOUNO* ^^M 


^^^^^^B Peo ^qu¿ mucsiris son estas 


yo estoy soitando sm seso. ^^| 


^^^^^^B <lc iriunr4>i y glufia^ fc^lts. 


Andronio, si estoy despieno, ^^H 


^^^^^^H inciclando viv»t su.^alcs 


libra mi imaginación ^^H 


^^^^^H «nirc memorí» funmat? 


de u extraña con íuslón. ^^H 


^^^^^B jYo li^rim» / ello» Gest«i? 


^Qué es rito? ^^1 




Asi>. Seí^or, lo cierto ^^M 


^ ESCENA II 


es que Constantino mucrlo _^^^H 


^^^^^^^^^^^^H 4# %* X' ^^ 1 T i « 


encMc b(js^uei]uedó. '"^^^1 
1 CoKsT. Pitágorai afirmo ^^^| 


^^^^ Dlcaoi, Ctona. 4tl kIimo n*^!» fn* CmoAniivti, 


^H AUlIKI'XI, Ibkxk, tlICIO. MllIMI, Clooia, l'aioxu )■ 


1 que las almas que detabín ^^H 


H MslIM. 


1 un cuerpo, se trasladaban ^^H 




á otros, ) no mintió. ^^M 


^B Cloou>. Muctira, Cloro, luvBtor 


SI, a crocr me determino ^^M 


^M aquí: no como pittor, 


1(1 que alegra mi esperanza, ^^H 


^^^^ como el C¿)tar verdadera 


que el amor, que es semejanza, ^^M 


^^^b lu imta. purque asi espera 


apoya cttc desatino. ^^H 


^^^V vene ptesio bniperador. 


bl alma de Constantino ^^M 


^m Cuwo. CtodtOi vuesirod<siiino 


buKÓ un cuerpo semejanio ^^H 


^^^^ hasu atiora os ha engaAado: 


al primero, en que, consiaot«( ^^M 


^^^( que soy Cloro habéis pensado. 


sus espíritus reciba, ^^H 


^^^P siendo el César Constaniino. 


dándumc la iniv^cn viva ^^H 


^^^MstiíH). ¿Cómo? 


del muerto oue está delante. ^^H 
El corazón dividido ^^H 


^K^ CiAfau. Por Jove divino, 


^^^K si injuriüs el noble ser 


«n dos mitades agora, ^^M 


^^^^^ i)ue nie vino i engrandccar, 


cuando un hijo muerto llora, ^^H 


^^^^^H que tosía de vuesias vidas 


vivo un biio ha recibido. ^^H 


^^^^^^1 experimente periiíj^i 


Luto por el que ha perdido ^^H 


^^^^^H Uk 'it mi poder. 


fuerza et dolor á traer: ^^M 


^^^^^H Si más CíoTü mclUniáis, 


fiesia> hocen «uspender ^^H 


^^^^^^ llorareis vuestro ñn hoy. 


el pensar que en vellc calma: ^^H 


^^^V CoDSlantii>o el Cé>ar my. 


dos contrarios en un alma ^^H 


^^■^ r mi padre el que míráiv. 
^m PctoMO. Melipo. Clodi», ^cMuctilis 


me obligar) á suspender. ^^H 


Pésames tristes recibo ^^H 


^^^^ la arrogancia dci vllUnoi' 


del h')0 que muerto veo, ^^H 


^^^K Como tC diinos la mano. 


plát;emes dan ai deseo ^^H 


^^^r gor ew noí dadel pi«. 
^ MtüOo. Con mns miedo veii([Oi i fe. 


contento del mismo viro. ^^1 


Látinmas aqui apercibo. ^^H 


^^ que M-rgücnia. 


brazos aquí dar consiento, ^^^| 


H MELifo. ^Hay lat tirano? 
H Cloro. Vuestra Sacra Mtjeslad 


y en los extremos que siento, ^^^^M 


cuando la verdad ignoro, ^^^^| 


^m me dé los pi«s. 


en un mismo tiempo lloro ^^^^H 


H Co»T. i&clo sanio! 


de pesar y de contemo. ^^^^| 


^B ¿qut es esto? 


St al eirctu natural ^^^^| 


H Clodo. - Y al belh> encanto 


hago juez en esta prueba ^^H 


^M desta divina beldad, 


y la sangre siempre \lc\» ^^^^t 


^1 los brazos. 


«1 alma a su original, ^^^H 


B CoNST, ¡Alma, deiid 


con amor y Kusto igual ^^^^| 


H sueñ»s si M que estáis durmiendo! 


por entrambos dos susfüra: ^^^^1 


^^^ AUx. Mi fortuna ei)itt''ntl<<ciendo 


«te Tuerza, estotro ura ^^^^| 


^^^L ampara el cieto divmo, 


el corazón á sus brazos, ^^M 


^^^F pues á Irene y Consumirlo 
^ na enlazado. 


y hejha enire los dus pedazos ^^H 


dividiéndose se admira. ^^H 


H CoKST. ^Qu¿ <-si0T viendo? 


«Viose lamás tal portento, ^^H 


H Mal. Dad i MaxÍm>no ahora 


luntus los bienes y males. ^^H 


^1 los brazos, que alc^irc viene 


y. por una ciusa iguales ^^^1 


^ft á ofrecer>.s cun Irene 


la tristeza y el contento, ^^^^H 


^M el ave en quien Arutña adora >. 


lerplejo el entendimiento, ^^^^^ 
a voluntad sm saber ^^^| 


^M CoiUt. Si la desdicha que llora 


^M este trá^o suceso, 


lo que en tal caso ha de hacer, ^^M 


^^^H yueneelseniidopreso 


y que en un mismo lugar ^^H 
den lágríma-i de pesar ^^H 


^^^B en la cárcel del pesar, 


^^^^ no me ha venido á engaitar. 


las lágri'TiBS del placer? ^^^^t 




Ahofii bien; la ««mcjanM |^^^H 
que tal vez naturaleza ^^^^| 




^^^H^i Kaclni».**! Ati* qut Arib-iidorir.ptrotieTl- 


en fe d« su sutileza ^^H 


^^^^Dtnu fue TiaKi ctcilbio *«1 <ve ca que AraU* ado- 


forma para su alabanza, ^^H 


^m ra»,4«tl*vt4ae Anbi«■>lor■^ ciMei,elave feaia. 


de un ciirai\a mudanza ^^M 



44 



CL AKItOL bet MF.JOK PAUTO 



En ello» fiMOQ 
(bchas qu« callar conviMic. 
Si un buen suceso licnc 
tu dcsk;(acla, cspuM) mío, 
ya de iüi venturas fio 
iriunTos con que al mundu aumbfn 
pata que todo» loi hambres > 
dilaten tu señoriu. 

CLoao. Para coronar lu frente 
la cifera del Sol quisieta 
beredir, porque en tu esfera > 
le adore ) todo el Oíicnie. 
ílftl. Migencio Inienia al presente 
arrogante y rcbeladi^ 
contra el imperio sagrado, 
gozar «! lauro de Roma. 
Usar eres, monstruo), doma 
que la ambición ha sacado. 
Lleva todat mn legiones «: 
por su señor te obedezan. 
Cerca i Roma, y permanezcan 
en sus muros tus pendones. 
Rmp>eia It ganar blasones 
que te den nombre divino. 

Clouo. a eso. seftor, me inclino. 

CoNST. Diga el aplauso fclix: 

viva Elena. K mperairií. 

Toóos. ¡Viva Elena, Emperairiil 

CoNST. ¡Vtva el Usar Constantino! 

Todos. ¡Viva el Céiar Constantino! 

{Vauíftmmtiilt*.) 

ESCENA IV 
LiiiNio. a* CjpfMii.tMffafU. SmutkBot. 

Ltsisio. 

A Constincto ^ de la patria amigo, 
dependo onira el bárbaro MagenciOj 
ct hijo de Constancio, mí ^ enemigo, 
por legitimo Citar reverencio. 
Siga al tirano ' Kuma. que yo sigo 
i quien gobierna al mundo, y al silencio 
de la lengua remito en noble alarde 
las obras, no palabras de cobarde. 

S01J>AD0 I.* 

Valeroso Lísinio, tus haxaíias 
le han dado justamente la jineta, 
aue en la tirana sanare honras y baAas, 
digna que nuevas honras ^ le prometa. 
Pastor fuisie, entre rusticas montañas 
criado: si un laurel fué tu profeta 
j tí Imperio te ofrece, como dices, 
tiempo es de que te ilustres y eternices. 
Constancio, Emperador, á Roma viene 
contra Maftencio, y el amor divino, 



I «ireeala-^orialciBOmbraat. 

> 'pi>t««r. por()iM (B M Mfert». 

3 «It llorar », 

4 rj I04ot nit etqnadrootla. 
i aA Contusllno*. 

} i£li;* i llMsotB. 

8 «HUrM UlUofotK 



que acreditadas sus ■ victorias tiene, 
al heroico renombre ubre camrno. 
Casado con la griega y bella Irene 
le si^ue el invencible Constaniiivo. 
Si tu pecho > y hazaAas reconoce ), 
tu tama harA que su privanza goce (. 

Soldado >.* 
Vámosle á dar. Lislnto valeroso, 
ta obediencia debida que le ofreces; 
Como sea ^ de tu pecho belicoso 
el premk> que en su ejírclto meicces. 

SoLDAOO I." 

Constantino >, agradecido y ¡generoso , 
si en las viciorias como en dicha creces, 
de tu lealtad ofrecerá 1 tu fama 
coronas de laurel, de roble y grama. 

Soldado a.* 
¡Muera .Magencio. capitAn romano! 
¡Constantino y Constancio, eternos vivanl 

LlSINIO. 

Vámosle á ver. y sellaré en T su mano 
labios leales, que su amor reciban. 
Ampárese entre muros el tirano, 

3ue célebres haxartas los derriban. 
61o es Augusto el cílebrc > romano < 
Consianiino, y en el honras csiñban. 
A (^Dstamino mi valor inclino. 

Toóos, 
jViva ConstaiKio! ¡Viva Constantinal (K^naO 



ESCESA V 

tL%tu,, ¡•■Ht.ConTABTiio, ÍiAi:io y tola*4<H~ Con*- 
lanuao afar«tttina4o rm mtJHi dt Klisa t ireot. 

Ct-oao. Este es el Babel del mu-^du, 
que encerrando siete riscos 
entre aitupas y obeliscos, 
no reconoce sc;]undo. 
Roma es esta, en lin; extremo 
de ta Real osteniKión; 
laitimosa emulación 
de los dos, Rómulo y Remo. 
Y siendo Imperial cabeza 
de cuanto mira el aurora. 
si os tiene i vos pur autora 4. 
honrando en vuestra cabcia 
el laurel que ya os previene 

áquifn dusla áuc en más eslime 
esde hoy su Imperio sublime, 
pues le honran los pies de frene? 



I at ut>. 

» «« tu »{iMr>«>. 

5 arMoaoceM. 

4 ««oeei». 

a «CoatlaMlo*. 

7 tftil'rftii*. 

9 Filuatttt vtrao )rtlit|iHl«nic«ae|nu. 

^ «laAAca^ qfit •> la votladiri UcciAa. 




ACTO SEflUMAt 



IMMX. 



1X4. 



CtOBO. 



Ulitis. 



Vmo* vi su kcnptfailor, 
vencido el loco Mattoncio, 
que yo iólo reverencio. 
Consuntino, rurMro «mor, 
sin que del laurel los laxos 
ile^tí á mi gusiu din, 
niienirss en mi cuello mén 
coronindtilc csu& brutos. 
Ocasión h»y en que puedas 
moU'ar que hercJn, romano, 
las huañjt de tu he/mano, 
como el Impelió le licredas. 
Conxtantinu el Alieno, el Grande, 
lodo el Imperio te llama; 
grandn hazañas U lama 
te pide para que ande 
el vslur con el blasón 
Igual: la ocaix^n te oblífti 
a que el nombre no desdiga 
de lüi hecho» V opinión; 
.Magervcio, en F)um> scj^uro 
se ampara, v tnuntu yak.tl, 

2ue no corona et laurel 
quien na corona el muro 
de víciuriO!.af bandcms 
que planten manoi gallardas. 
A SU vista esiát. ¿qui a^uardat?; 
Roma es aqueiia, ^quí «perat? 
Conquístela tu valor, 
que en Roma tu Imperio Tundo: 
no serás seflor del mundo, 
si en Roma no ere< seAor. 
Mienlms con iriunfo soknc 
en Roma tu nombre afames '. 
ni de Elena tiijo le llames, 
ni ilustre ctptííü de Irene. 
Que eres mt madre n^ara 
y la unf¡rc que te debo, 
ti con ánimo lan nuevo 
tu valor no me obligara. 
Hoy, midie, ve ás quedé) 
soy [egiiimo heredero: 
morirá el tirano 5cro, 
que si es cobarde, es cruel >, 
que ensangrentando sus manos 
en inocentes s« infama, 
la ouc Mngencio derrama 
de los humildes cristianos 
anima mi corazón 
á que ven^altos intente. 
No sí que tiene esta gente, 
que me roba el corazón. 
Cosas on ellas he visto 
de mis que humano podcf, 
A .Magenci» he de vencer 
con la ayuda de lu Cristo. 
¿Qué dices.* ^A un hombre alabas 
mueno en cruz, j en íl esperas? 
¿A los dioses vituperas 
cuando de imperar acabasf 
¿A un ajusticiado estimas, 

?ue en un pesebre nació, 
Egipto de un Rey huyó, 



I ainfuseMi peo «• «rraia. 

1 ^1 Uur>l>, 



y con su favor le animaSi 
cuando en un Ioko madero 
no *e ptido á si librar? 
Dioses en quieo esperar 
tiene tu imperial acero: 
lúpitcr rayos fulmina, 

!|uc ciclopes sicilianos 
orjados dan i sus manos 

llenos de furia divina; 

.Marte, en sanK'c humana tinto. 

contra tu elección se enoja, 

y lanzas de fuejio arroja 

reinando en el cielo quinto. 

iSa hay una Palas aue Invoques, 

un Apolo, cuyas flecnas. 

Pitones, sierpes deshechas, 

i diric favor pruvoquci? 

¿Aun hombre muerto y desnudo 

pides que te a] ude? 
Cloko. Espera. 

Imimc. Quien habla d«i« marvera, 

mal tener cifuerzo pudo. 

Max con 6', en Roma alarde 

del triunfo que darte intenta, 

y quien loa dioses afrenta 

nunca ser mi esposo aguarde. (V'iit/> 

ESCENA VI 

DicH<«, in«aM Irene. Att^ii». OnitriASos. 

Clo)io. ^Hay caso más peresrlno? 
Escucha, espera, niiWcn. 
que me abrata tu d«sdín, 
btíla Irene. 

(Ihanvana »(,} 

tConMantinol 
Ctoao. tOelol ¿Oulén me llama ansí? ■ 

^CoRStantinoí 
Clmo. thitce voz, 

que con discurso veloz 

triunfas amorosa en mi; 

^qué me quieres? 
Voz. ¡Consianiino! 

Cloro. Ya le escucho v reverencio. 
Voz. Itov vencerás i Magercio 

si el estandarte divino 

llevas, que al cielo > da luz, 

y es símbolo de la fe. 
Cloao. jCon qu¿ señal venceré? 

(Cditroa •f«Hrr«.> 

(Con la ttñal dt tú CruU 
Elbka. ¿Hav míisica más suave? 
Cloro. «Hay cosa más celestial? 

Pues me das esta sei^al, 

el mismo cielo te alabe. 

A mis tinieblas des luz, 

pues en ti he de mere:er 

triunfaren Roma y vencer, 

(Por la uñal de lo CruiJ 

(P«id jH>r ti airt u*« cmt: tuisa múif- 
ca y 4kt Clvr» arnJiUánJM*:} 



I Paltaa tn el mt. nt< verao j lo* iti« ri|«laai««. 
a Aalt«elin*.;enfliHpr(M*t Apela*. 



46 

Ele:» A. 
Ci.onn, 



KL .tunoi, DEL MEiOB FRUTO 



Globo. 
CmsT. 1 



Ci.ofio, 



Cbist. [ 



Crist, 2 

Cloro. 



Andf. 



CUST. I. 



Si por aa. süñal venzo, 
í'qué es lo qlie temo ', cobarde? 
mga aquí mi esfuerzo alarde: 
que 2 hoy á adorarte comienzo. 
Hijo, el cielo es en tu avuda. 
Por la sartal vencerás 
íie la Cruz: no esperes más. 
Ai arma, confusa duda. 

(Kntraa atf¡unot cruliannt tit cceiia. 

(Qué es oslo? 
" Danos los pies. 

¿Quién sois? jQué queréis de mi? 
■ Crisiianos, que sólo en ti 

esperan, señor, después 

aue jMagencio, vil tirano 
e Roma, donde se encierra, 
conjurado nos dcstierra, 
porque con nombre cristiano 
ilustrados nos ha visto. 
Rasia ese divino nombre 

fara que el mundo se asombre. 
o también adoro á Cristo. 

Seguid en su nombre santo 

mis banderas; suyo sov: 

por él he de vencer hoy 

y dar á Magencio espanto, 
- Todos los que aqui venimos, 

cti su nombre te ofrecemos 

que al tirano venceremos, 

y en este papel pusimos 

nuestras (irmas de ofrecerle 

diez cabezas cada uno 

de los contrarios. 

Ninfiuno 

teme, (jran señor, la muerte. 

¡Oh, valor, sólo crisiiano! 

De quien sois, dais testimonio. 

General eres, Andronio; 

mi estandarte, honre lu mano: 

de/a Aftuilas Imperiales, 

que idolatras prendas son, 

la Cruz en su luRar pon, 

pues vencen estas seiíaics. 

Yo .10 puedo 3 derogar 
la antigüedad 4 del Imperio, 
ni con ese vituperio 
á Júpiter provocar. 
Suyas las Águilas son 
que Roma ilustre enarbola. 
Con esta bandera sola 
daré nombre a mi opinión 
volando hasta tas estrellas: 
otro á honrar la Cruz comience, 
y veremos hoy quien vence, 
_ ella, ó mis Águilas bellas, (Vast.i 
' ¡Oh, bárbaro! yo me encargo 
de alcanzar del mismo Alarte 
victoria, si el estandarte 
de la Cruz está í mi cargo. 



1 •Mpcroi. 
a FiltJ ti «que- ín el 
minuscrlin. 



i'npr«soi ptro í-Pnii» rn ej 



Cí.OBO. Llévala, pues; saca á luz 
de Dios en ella ci poder, 
que á Magencio he de vencer 
por !a señal de la Cruz. 

(l'ame las Critiiinos.) 

ESCENA Vir 

I ThOBO, LisiMo, V.t irx*, ISAcio y i'ntóarfm. 

f.rsi.NTo. Gran señor. ¡Válgame el cielo! {Ap.) 

¿no tengo á Cloro delante? 
Ci.oRo. ¡Cielo! Si no es que me espante (.jp.) 
lo que mirando recelo. 
¿.No es este Lisinio?, 
Ltsixro, El es; (,ip.) 

¿pero tan presto un pastor 
puede ser Emperador? 
Cloro. ¿Qué quierci? 
Lrs;Mo. Dame esos pies, 

y en tus banderas recibe 
un Capitán que se inclina 
á tu fama peregrina, 
y animoso te apercibe 
I á Roma, donde has de entrar, 

á pesar de su tirano, 
hoj* con triunfo soberano. 
CroRO. I.isinio es; ¿qué hay que dudar? (Ap.) 
Lf^tsio. (^lom es éste, ó estoy loco, {\p.) 
flioHo, Ea verdad he de saber. (Ap.'i 
No sabe Lisinio leer; 
asi su esfuerzo provoco. 
^ o estimo vuestro valor: (.i Lisinio,) 
por mi Capjlán os nombro. 
! Lisinio, ¡Ciclos! ¿Quién vio tal asombro? 
. Cloro. V porque podáis mejor 

con hechos extraordinarios 
vencer la envidia y olvido, 
ahora me han prometido 
de los bárbaros contrarios 
darme cuarenta cabezas 
; cuatro soldados valientes. 

Si á sus hechos excelentes 
comparáis vuestras grandezas, 
en este papel firmados 
sus nobles nombres están: 
; imitaidos. Capitán, 

i pues lo sois, y ellos soldados. 

I i'irmad aqui. 

L'sr^i". ¡Vive el cielo! {Ap.i 

i^uc es Cloro, y me ha conocido. 
Nunca á leer he aprendido: 
mi afrenta noble recelo. 
Decir que leer no sé, 
es decir que no soy hombre: 
pues ¿de qué sueríe mi nombre 
aqui, cielos, firmaré? 
Cr.ohn. ¿Qué dudáis? 
LisiMo. De firmar dudo. 

porque no es bien que presuma 
que tírme hazañas la pluma, 
sino el acero desnudo. 
Cien cabezas de enemigos 
ofreceré á tu laurel: 
Us piezas destc papel (R4nip([t.) 
^eal1 de squasto leítigos, 
V la 4ut «ngt 'n li diil* 



C1I "ipürán aciuesa suma, 

sk' 1 Jo mi espada U pliimt 

V scndo sanpre la lima. 

Pof cío rompo las firmas 

de lodos, porque vo súlo 

he de cumplir por Apolo 

su promesa. (Vjic.} 

Cloro. Bien confirmas 

lu valor V alrcvimienio 

4¡snodcLisiii¡o (icl. 

Kl es; no miniió el laurel; 

yo cumplirá el juramenlo. 

César ha de ser conmigo; 

que asi cumple mi valor 

palabras de Kmperador 

y premia un heroico amigo. 

¡.Al arma, nobles romanos! 

¡tríunf).dde Roma, valientes! 

Coronas ciñan las frentes, 

que os rindan esios tiranos. 

aaifta vuestro esfuerzo á luz. 
Toiws. ¡Arma! ¡arma! 
Clobo. Roma ha de ver 

que sabe la fe vencer 

por la señal de la.cru7. (í'anse todi's.} 

ESCENA VIII 

Dast la tttalla. Duranlt illa apartcr .Mi:(iio Coi caS' 
coyrOd<la,á to gracíosn. Van talitJtdn tucisira- 
tHtKtt S^i-OÁDOi durantt la tsetna. 



Mrsr.o. 



Mi.sno. 



SOLD. I. 
SOLD. 2. 

.MiNr.o. 



SOI.D. I. 
.MlNCO. 
SOI.D. I. 

-MiNCo. 

Sor.D. I. 
MrNon. 



¡Ea! aquí. Mingo es soldado ' 

sin haber tenido poira; 
ni estar quebrado quillotra 
el miedo con que vo armado. 
,;.Mas que tiene de llover 
esta fiesta sobre mí? 
Del escuadrón meescurri: 
(dónde me podré esconder? 

Weniro.i 
(¡Al arma! [alarma!) 

La grita 
que anima á otros y alborota, 
me va helando cada gota 
de sangre, ¡oh, mi paz bendita! 
¡Cuánto mejor me estuviera 
yo agora junto al hogar, 
viendo la sartén chillar! 
(Salrn loisoláadtifcon espaitax-dnnudasA 
¡Viva Constantino! 

¡Muera! 
Si estos encuentran conmigo, 
y preguntan de quien soy 
¿qué diré? ¡Al infierno diay 
la guerra! 

^Quién va allá? 

Amigo. 
^Quién vive? 

M agen cío viva 
por siempre jamás, amen. 
¡Ah, traidorl (DdndoU.) 

¿No dije bien? 
Aquí me han de volver criba 



I •Ht«41iltMt(im4iiiH«g1dida>: 



ACTO SEGl-NDO ^7 

¡que no pueda ai^crtar yo 

en cosa alguna! 
SoLU. 1." Villano, 

viva el César soberano 

Constantino. 
. .MiNOri. ^Porqué no? 

Viva más que una madrastra: 

siempre su campo segui. 
. Sot.D. i.° l'ues dilo, cobarde, asi. í''""".) 
.Minijo. .Mi muerte ei cordel arrastra. 

¡Ay, cuál tengo las costillas! 

(Saín oíros dot soldados.) 

Oíros vienen; ¿de qué parte 

serán? 
Soi.n. 3.* Hoy ayuda .Marte 

con divinal maravillas 

á -Magencio. 
Soi.D. t." El cielo ordena 

dalle el laurel que apercibe. 
SoLii. 3.* ¿ijuicn va? 
Mi.voo. Va no vov. 

Soi.D. 3.» ' ¿Quién vive? 

Mr\i.o. ¡Dios me la depare buena! 

Estos son de Constantino. (Aparit.) 

Constantino, Emperador, 

viva más que un tundidor. 
Soi.n. 3." ¡Oh, perro! (Dándole,) 
.Misf.o, Nunca adivino. 

Téngase, seor soldado, 

la espada, que reverencio.... 
Solo. 3.' Pues ¿quién vive? 
.MiNOO. ¿Quién? Magencio, 

que es el hombre más honrado 

que el licor de Baco bebe. 
Soco. 3.° ¿De Constantino sois vos? 
Mingo. ¿Yo.' 
Sor.D. 3." Sí. 

MiNíjo. Mas que plegué á Dios, 

señor, aue el diablo Te lleve. 
SoLD. 3." El combate anda encendido, 

á la batalla acudamos, (Va«**) 
.MrNOO. Buenos, costillas andamos. 

¡Gentil adivino he sido! 

(SalmoiTOs dos toldados.) 

Otros salen: ¿qué diré? 
Soi.n. I." Los caballos nos han muerto. 
-SoLD. a." ¿Quién va? 
.MimjO. Si esta vez no acierto, 

volaréis, alma, á la fe. 
SoLD. a." ¿Quién vive? 
MiNoo. Todo viviente. 

Vive un perro, un elefante; 

vive un curiado, un amante: 

vive.... 
Sor.n. a." Mátale. 

MiNOO. Detente. 

Solo, s,* ¿Quien vive de aquestos dos, 

t Magencio é Constantino? 
Mingo. Viven ambos, si convino 

con la bendición de Dios. 
SoLD. !.• Dale, que aqueste es neutral. f/»on/í,j 
Misno, ¡Ah, señores! 
SoLD. 1." ¡Oh, villanol 

(Vanst lus toldado» ) 
MiHOOi Malo soy para gitano, 

jVli^ <l ntvttáa dwiillGhkttttt«lF 



feVB 


^^^^^^ 


■ 


^ggH^^^I 


^^L ^ 


EL kuriOL DrL MEiO» 


rf UTO ^^^^^^^^^^^^^H 


^^^^K 


SI vuelvo ror Cunst^niino, 


MtHCo. 


El parabi¿n le vó á dar. ^H 


^^^^^H 


con los de Ma|:cnc:o doy; 


LsiNto. 


iBuen vaior en ti st empleal ^^H 
Pondré, si llego á mi aldea. ^^ 


^^^^^^F 


si digo que íl t^ivs. »lo)' 


MlKUO. 


^^^^^^^ 


con euotro: ü me inclino 




escuela de adivinar ivaintat do».) 1 


^^^^^L 


é eninmbox, ismMn me pegan. 




^^M 


^^^^^H 


Ampcradme, «^ueva. vos. 




ESCENA X ^H 


^^^^^^^f 


<\ae )« vienen otrotdoi. 




•■••^^^•tf » ^ a* r^ ^^^^^^M 


^^^^^Hf 


T htn de acibirnne i\ llegan. 
Si de Rqul vengo á escapar 


S-att» C«Nir'Nitio, Ciar», Ulcnji, iHaaa y SoUaáoi, 1 


^^^H^ 


1 Clono. 


Yo, cruz dirina, os pron>eto I 
buscar en vos nuestro bien, 1 
y dentro en Jerusalén, ^^1 
aunque os encubra el secreto ^^M 

del liKilatraó' hebreo, ^^B 


^^ 


cun vida, y pa^a la puerta. 
he de poner en mi tierra 
eKucla de adivinar. 




^^^^^H 


tÉmtraM M fa entré.) 




^^^^^^H 






no descansa' hasta hallaroSi ^^M 


^^^^^F 


ESCENA IX 




y desde hoy eternizaros * ^^H 


^H 






por el mi-^noble trofeo ^^M 


^^^^ Mimo n 


ta íHtvd, y LiiiHio eoH dot t (m C«frf («(> 




que conserva la memoria. ^^fl 
Solo a) «oberano Dios, ^^fl 


^^^ft 


Hn uiantfarf* / «n« np*á: 




^^^^P 






que fué i satrrificio en vos, ^^B 


^^^ Littmo. 


Con etu^ caberas lengo 




atribuyo esta victoria. ^^| 


^K 


cincuenta, y k pr<jmet{ 


Irene, 


lingraio á Ins dioses pagas ^^M 
la ventura que huv te han dadol V 


^^^L 


ciento á (lonslaniino. A<]ui, 




^^^^H 


mientras á cumplillu venfio. 




t'n hombre crucilícado, J 


^^^^^^ 


guardádmelas, cueva, vo«: 




por más que le satisfagas. ^H 


^^^^^p 


por las demás volveré. 




no pu<to victoria darte: ^^| 


^ 


(htkalat Antro 4t la Mtvt, y é* MU 




Júpiter si. que ts IMos sólo ^^M 


^V 


t'(aiiHtu«J 




con sus rayos de nro, Apolo, ^^M 


^1 Mingo. 


jAy, que me ha muerioí 




v con suf rigorct, Marte. ^^M 


^B LK4NI4}, 


¿Sa fui 




Sil buMiucs prendnt infames ^^H 


^1 


voí humana aquesia> 




de un puiibulo afrentoso, ^^M 


H MlMOO. 


;Av, Dios! 




ó deja de ser mi esposo. ^^M 


^^^^^ 


¡que aunque me esconda' y encueve 




y tuya más no me llames. ^^M 
Hijo, Cristo es el Eterno; ^^M 


^^^H 


no ha de laliar quien me asombrcl 


Elena. 


^^^F 


lay, de mil 




quien no le adora se ofusca: ^^M 


^ LisiNto. 


^Quiín eres, hombrea 




la cruz soberana busca, ^^fl 


H Misoo. 


Sojr el dem'>nio que os lleve. 




noble asombro del inOerno: ^^M 


H LisiMO. 


íQüiéner«? 




vamos i Jerusalén. ^^M 


^^ MiNuo. 


jQuí malas trazas ■ 
boy me pertiguen! 


laiür. 


Si niegas la adoración ^^M 


^H 




de tos dioses, la * aflción ^^fl 


H LltlMO. 


jQui¿n eres? 




mientes ^ no me quieres bien. ^^M 


■ MlMUO. 


Un hombre solo ¿que quierct »? 


Elena. 


Por Dios se ha de dejar todo. ^^M 


^1 


que hoy has muerto i cabezadav. 


laESE. 


No ima>;ine« que he de amane. ^^M 


H LlllN>0. 


^(ÜtMingo^ 




si i Apobdejis > i .Marte. ^H 


H MiMoo, 


;Quién diablo os'dijo 
mi nombrer 


Elena. 


Pa(ta con heroitra modo ^^M 


^1 




aquesta victoria á Ciisio, ^^^^ñ 


H^ LtSIKtO. 


Li linio soy. 
Mas.... no..., nada.... Tal estoy 




Busca su cruz soberana. ^^^^| 


^^^ MlNCO. 


UlNI. 


No sigas la cristiana. ^^^^| 


^^^^B 


que no o\ conoico, Colijo 




que firme vrsque resisto. ^^^^| 
Ingrato rres si ia dejas, ^^^^H 


^^^m 


que sois Lisinio el paitor. 
^ del Ctsar, capitán. 


Elina. 


^M LiliNio. 


lliIN«. 


A mi amor eres ingrato ^^M 


^^^ MlNOO. 


jVeslidí» de tafetán? 

Mas. SI es Cluro. (imperador, 




si la sismes. Poblar trato ^^M 


^^^B 




el Bire de jiisias quejas, ^^M 


^^^^P 


,idc qut me admiro y eripanio? 




si menosprecias mi amor ^^H 


^^^^ LiiiMo. 


|Ah, col>ard<! 




por un madero insensible. ^^M 


^^^^ MlNOO. 


Esto confuso. 


Cloko. 


jVIóse aprieto más temblé? ^^fl 


^^^^L 


y al fin loy valiente al uso: 




jViósc confusión mayor? ^^fl 
Yo sé que me antepondrás ^^M 


^^^^H 


lodo aquciiio « por er>canto. 


Ibknb. 


^^^ LltlNlO. 


No lemas; vente conmigo. 




A Ccisio. SI l>icn me quieres. ^^H 


^B 


que Constantino venció. 
.Mas larre allá! 


Elcna. 


Augusto por la cruz eres; ^^M 
^pgr qué a buKatla no vas? ^^fl 


^B Mi Nao. 




^^ LllINIO. 


Ya quedó 





^^M 


^^^ 


muerto el tirano enemigo. 


1 *)r» 


^H 


^^^^^B 




a •(■tfODíiarix*. ^^H 


^^^V 




^^^H 1 


4 •«•■ 


1 


^^^H ■ aun 


hvatbrc i la 4M 4»i»)erc». 


S •niatid*. 1 



ACTO SCOUKD* 



CtjOPlt. iQtii huí BU dttd» un e<quivi, 

Íoe tan pcrplrl» me tienen 
ino i Líisn); c-iimo 4 Ifcn*: 
niM ¿ou* impiíriaí Cnsio vi»l. 
Su cfUJE vsnx» i buscar. 
iKE^e. Oprobio de limptfraitoruk, 
que la lev de tus mayortt 
quiere*., bárbaro, dcjnr. 
No cf^pere^que el vituperio 
de tu vil iniención si[;a: 
;a e> Irene tu cncmiv*; 
yo le qu'iarí íl impefio; 
en odio mi amorir<íCiilo: 

aue yo nu tic de ler mujer 
e un hombre que dü poder 
de I>ios A un crucificaJo. (Vm*,; 
ÜUtao. Espera, el paso rcpona; 
mud* el bárbaro conscio; 
mas. si por la crax tu deio 
co que murió Dios. ^qu¿ importa.* 

ESCKNA Xt 
thCniM, mna* IH'SC. Ari-*o-'>io. tlraifiiMlo per «n* 

Am>i>. Las A CU i laf imperiales 
en que idóUira ador* 
tos diosn Con mala Te, 
postro d tui plantas rciln. 
Herido de mueble eiioy. 
que Júpiíer. lorpc f vano, 
no me cleíendió. D'ann: 
que no es O.os diré dcvle hoy. 
Perezca »U ley U^iva: 
apeíoA un l>íi>s %erJadcfO; 
en la lev de r.ti^i<' niucío. 
Cunsuñlinu ', CnMuviva. (i'ate.) 

KSCENA Xn 
ItiCMoi, y H« eritUana fon /a túniíea <ti la era(. 

CatíT. El *>tandarW divino 

que al Uíoi human» enarbola 

Seon «11 sant;" acrisola, 
■ Vil nslanlino. 

A «; I mano 

lUí luí.'F j . j:r Inne, 

pues lus^'í""-!' •! destruye. 
Cioao. ¡Oh, ^alfri>M>criMuno! 
mi alliTCj; erev mnyor. 
r--- ' ■ nlav romana*, 
L liaras } vanas. 

1... ,. . ■ J^ un Emperador: 
adúrneie mi cuTona 
Con la tlruí. que eí nuestro amparo; 
honre (IrsUc hojr mi lábaro. 
V au(i>rii:e mi p«raona. 
Ley 9 dii ina. aunque lo estorbe 
«I infierno, i \u pesar, 
US he de bate* adorar 
doide aquí por todo el urbe. 





MlKDW. 



C(«no. 



LlSIKIO. 
DoDu. 

I.MlNtO. 

Ci-oao. 



LisiNio- 
Ci.oao. 



\ 



UlilNIO. 



Clo*o. 
TurKi*. 
Ci.oao. 



Cien cabezas prometí 
de los cnomifios <lBrte. 
Cincuenta aqueitc eitandane 
«ale, que icofreico aquí; . 
ottas cincuenta te doy. 
con que cumplo mi prometí. 
V la mía tn c«« empresa 
te presento, qu* i fe aue hoy, 
s^bn son las cabexadas 
que la han dado, si lit cuentas, 
que «ale mis de trecientas. 
No mis guerra y cuchilladas: 
i mi aldea lie de tornarme. 
Lisinin. de tu valor 
has dado mueitra meior 
que ima^tmí. A presentarme 
vienes hajiafl«s,quc míenlo 
premiar. Pues que las Irujisle, 
lU juramenio cumpliste: 
cumplir* mi turamcnto. 
La mitad jure de dañe 
del Impeiio. si mi suerte 
me le daba. Hov hB^ ' de Terlc 
Aucuslo: gota la parte 
que jusiamente te toca. 
Vasallos. Listnio es 
asar. 

Deja que en * tus pies 
«He, gran señor, la ) boca 
Pero has de jurar primero 
dos cosas. 

SI dcHas pustas, 
claro estl que serftn iu\tai.) 
Proponías. 

<Juc jures, quiero 
no perseguir los cristianos. 
sino hi-nrullos y ouercKos, 
pues t> OK» mi dtcna en ellov 
V» lo prometo en tus manos. 
Has de jurai, lo seuuivdo, 
no levantarte (amas 
contra mi. 

No me verás, 
aunque se alUtroieel mundo, 
con falso y villano trato 
V torpe co'niuración, 
tiBcene jamás iraición, 
que es'i lucra serle Ín([rato. 
Yo lo juro, (tran scfior. 
en tus imperiales manos. 
¡Viva Lisínio, romanos! 
¡Viva por Kmperadorí 
Alza: y vu>. madre y scAoia, 
venid conmign á buscar 
la Cruz que he de cntroniíai 
en cuanto ciñe el aurora. 
Prevenida Jcrusalín 
triunfos 1 la Crus.dirina. 



•r.rttto.» 
•CriM^ 



I aqae i<n>. 

s 



■mw. 



COMEDIAS Bt TIMO DE MOUSA.— TOIIO I 



El. itUBÜL DEL MEIOR rRt'TO 



Kl-KüA. Diflt lU curnzó:! inotina. 

\Unarca cristiano, ven, 
MiN'-O. \o y todo tus pasos sigo. 

(!miranii, aunque upoticadf. 

SO)' desde hnv, i' no soldado. 

La guerra y ¿olp» maldigti, 
Clono. Bautizará i Coniianiino 

áe Huma el sacro Pa»ov. 
Mingo. ^' i mí y iodo, aunque mejot 

me bjiuuza i con vmo. 
CLORO, li! madero soberano 

busquemos, que á amar me ohll^in 

su teñal, y el campo di^a: 

Liíiniu, César foiiiano. 
Tosoi. ¡Litínio, Cesar romano! 



ACTO TERCERO 



ESCENA PRIMERA 

Imxe é lucio. 

laEKE. 

jA un vilUno, í un Liiinio ta corona 
de Roma? Mas ^quc muchu, si K i illar.o, 

Ijit auioricc su 'mi<.ma scmejanzar 

il Monarca romano 
los dioM-4 dc]*a, y t}árharo pregona 
i Criólo, del hebreo vil renganxa. 
No \erá *u e\peran):a, 
Conttanlino, cumplida 
mienlras á Irene ei alma dio&c vida.— 
Isacio. ya el amor <« ha convertidr» 
en Ikiio riiio', en odio justo. 
iPle^ue al cielo, si mñs le amare Irene, 
que cautive mi ^uito 
un aUrlie cruel, y que querida, 
me at>orrcíca V di- celos! No conviene 
que con triunfo setene 
por Ccfjir le leota 
Roma, ni que la ley de Cristo siga. 

lf\CK>. 

Murió Constancio, y con la viuda Klen» 

ÍartlA á lerusalfn. supersticioso, 
buscar el madero, quecttiif^ 
diú í un hombre sedicioso: 
(uua y dcMda pena ^ 

itc un hombre que k su patria Toé enemigo. 

[rkm.. 
llAiqucU. que conmigo 
en odio se convierte 
el amor, que aspirando va a su muerte, 
liacio, de lu amor y fe consianic 
oblittada. preiendo. en pernio justo, 
darle el «Imu rendida ci)n U_mano, 
si «las muerte al Augusto, 
que. cie-^o y '^noranie, 
los dioses mega, el nombre honra crísiiano. 

ItACIO, 

1*0 r bien lan lutbcrano 

illera muene, no sAlo 

á C(»nslafiiino: i Jújiiicr v i Apolo. 



I faene. 

I Lisinio es ísie que el gobierno goia 
de Ruma, mientras halla ConsianiJno 
la cruz que eslima y su valor infama '. 

Isacio. 
Si halláramos camino, 
pues nueMra ley destroza 
el loco emperador que i Cristo llama, 
para enftaíiur A este hombre, 
Roma me di.ra de su Imperio el nombre. 
Fincc que. si contra íl iiero se conipira. 
se ás Su esposa, le darás la mano, 
que tu hermosura más que aquesto alcanza, 
y el bárbaro villano, 
si en iu beldad se mira, 
rendirá su lealtad a su esperanza, 
y dándonos venjtanza, 
matando á Constantino, 
serás mi esposa. 

Ircnf. 
¡Inj¡cnÍo pereftrino! 
Apruebo lu conscju. Ksie. atrevido, 
por sus hazaAas. con valor extraAo, 
alcanzó el tmno auausio y opulento: 
si con amor le enuno, 
verá Roma cumplido 
mi nuevo amor y justo pensamiento, 
y el matador violento 
pa^rá su delito. 

iKINf. 

El vieiK, 

Isacio. 
.Mi vénganla solicito. 

ESCENA 11 
Dicuot y LiirKi«. a 

Lisixio. f^f-t Mucho á Constantino debo, 

Emperador soy purcl: 

cumplió el prcsífiio el laurel, 

propicio a RUS dichas Febo; 

pero esto de compañía 

reinan. D medainsicia. 

.Sólo pide une cabeza 

el nombre de monarquía: 

lu^O, no seré Monarca 

mientras aue reinemos dos. 

Un .Sol solo, siendo Üios, 

la esfera del cielo abarca; 

un planeta sOlo t«nc 

cada cielo, y es major 

que la tierra. 
Ikkkc .-Gran scitoif 

Lhikio. ¡üh, hermosa v divma Ircnri 
Ireke. ^De qu£ viene pensativo 

vuestra Aitctar 
I isiviM. El gobernar 

consigo tiene el pciar. 

por sec su peso excesivo. 



I Taatbi<a til el ini diec •In'ama*, peto debe de 
•cr •InOaifia». 
a nlc emptri^or*. 



^^^^^^^^^^^^^^^^^ATTí^raCBIt^^^^^^^^^^^^^^T^^^^^H 


^^^^^^ (tám« punto mi vcniu» 


mas de los dioses el celo ^^M 


^^H en lo que nu ^ si ac crto. 


1 pueden mis. pue^ en el ciclo ^^H 


^^^B perú Itiefío inc divíeno 


reinan, cuando H en la tierra, ^^^^ñ 


^^^H en vI<n<lo \uc^t^ll hcrmotUTa. 


No puedo yu ser traidor, ^^^^| 


^^^1 V oj«tA que CiiniíBnirno 


si su ley quiero amparar: ^^^^| 


^^^H su pQWíinn no K"'*!*". 


el amor y el imperar ^^M 


^^^H que, nuevo kstra, voUm 


no admiten competidor. ^^M 


^^^H ii vuestro cielo divino. 


Amor 1 Impcriii me espi-rj, ^^H 


^^^B pueblo qu¿ á su ímiiocmn 


y pues'nucsira ley derritia, ^^M 


^^^1 «iberMn eomoél envera. 


ct amor de trene ílva. ^^B 


^^^P puot muriendo, al fin pudie'n 


V el tirano Cesar muera. ^^H 


^r hunnir mi imai;if>síii^n. 


Inrsir. Dame esos hra/os, «alor ^^^H 


HlfCxc. La que yo, Lisinio, lenpn 


de Roma, qtie díKni'nenle ^^^H 


■ >1 preuñte, e^ olvidar 


honra en <u lauro tu frente ^^^| 


J^^ á quien prciende iniunar 


y en lu< méritos mi amor, ^^H 


^^^^ la ley que i. defender vene»: 


que linde hoy. Irene es luya. ^^H 


^^^1 due el culto que revcreivciu 
^^^1 cié los dioses, han trocado 


Is\rio. Lldmaic restauración ^^H 


de iu le) nuestra nacii^n, ^^H 


^^^H en odio mi amor pasad». 


Constantino se destruya: ^^H 


^^^1 Venció el Osar A MagCocM 


reine l.rsinio, no mis, ^^H 


^^^H con el favi.r «/ibcrano 


en el mundo y en Irene. ^^H 


^^^1 de Jiipiícr. y en su ofensa. 


l.isiMo. Trazar el cómo, conviene. ^^M 


^^^H OmMantincí cnsaliar piensa 


liTNr. Eti Roma por él csta%. ^^M 


^^^1 la ley y nombre crísiiano. 


Disfrazados v cncubienos ^^M 


^^^1 Y mal por dueilo lendtA 


á, Jerusflk^n raftamov, ^^H 


^^H mi alma al que en desacato 


V en ejccuc<<^n pontiamos ^^H 


^^^1 del cielo, es i Jove ingrato: 


deseos que saldrán ciertos, ^^^| 


^^^1 pues conmigo t» será 


pues los dioses nos amparan: ^'^^^1 
que encubiertos y lingidotí ^^^B 


^^^1 quien á desprecia ligií viene; 


^^^1 y asi, aquél que losvcn(;arc 


antes de *et conocidos ^^H 


^^^H y á r^nsuniíno maiare. 


de tos que i ilrisio declaran, ^^B 


^^^H vendrá d ser dueiío de Irene. 


por Dios, podremos malarie. ^^H 


^^^1 Sí RO es encarecimicnio 


V en fe que el alma le adora, ^^B 


^^^H el amor que me mosiriis, 


yo he de ser ejecutora ^^B 


^^^1 y Imperar sólo ínieniAis 


dcsta li.tzañai yo he de darle ^^M 


^^^1 (que lo demás es tormento) 


la muerte: que'mi rijcor ^^M 


^^^P vengad este vituperio. 


muestro cuando en ¿1 me vengo; ^^M 


^^^1 siendo dcMa causa juez, 


que en más á los dioses tengo ^^H 


^^^^ V ftanaréis de una vex 


V su culto, que mí amor, ^^^^B 


^^^H mi voluntad v el Imperio. 


I.isisio. Alto, pues. Haga el efeto ^^^H 


^^y ^Qufdicet? ' 


)o que la lengua propone. ^^^^B 


^P-tUMO. Que dilkullo 


■Mí juramento perdone. ^^^^| 


^t tan ardua empreía. 


y ampárenos el secreto. ^^^^| 


^BsACio. El amparo 


(loce yo el globo del mundn, ^^H 


■ de los dioses esii claro 

■ por vos. si en ít de su culto. 


V el laurel que adora Apoto, ^^M 


imperando en Roma sólo, ^^B 


^K^ casiiifiis esic tirano. 


siendo R¿mulo segundo, ^^B 


^^^K El reinar sin compañía 


y la bolleía de Irene ^H 


^^^1 ci la mayor monarquía. 


disculpe aquesta traición. ^^M 


^^^B Mi piimá os dará la mano 


iPFNr. Mis brazos, en Ka'ardt^n. ^^^^t 


^^^H y In poie^iñn de Órente. 


la voluntad te previene. ^^^^| 


^^^^ si nuestra fe defendíit. 


con mi venganiia cumplida. ^^^H 


^B-l)>Klo. Grande premio me ofrecéis; 


l.iSiMOi Presto muerto lo verás. ^^^^| 


H (¡ran pelipro es el prnenie; 


is.tf 10, 1*P> V lú despufs pagarás ^^^H 
este insulto con la vida. ii'nHitj ^^H 


^^ pero de dos ¡trandes eos ' s 


^^^^ se ha de escoger la mayor. 


^^H 


^^^H Ellmpero V (uesiroamof 


^^^M 


^^^B haiaftas dificultosas 


ESCENA til ^M 


^^^H merecen: mas pues escucho 


^^^M 


^^^H el túen ñ que me provoco. 


XaUn ¡vtj.*, vt*jv, Lsvf y ZuaeLóK. ¡uátM. ^^^^ 


^^^B nunca mucho costó poco: 


^^^^H 


^^^H si mucho pcdis. dais mucho. 


JiroAS. No pasó nuestra nación ^^^| 
desde Vcspasiano y Tito ^^^B 


^^^V Jur¿ al Ci-Kar ConManiino 


^^^H no perseiiuir loscri\tiano>. 


tal persecución, Lcvi. ^^H 


^^^B di con intentos tiranos 


Lev!. No tuvieron los judíos ^^1 


^^^1 abrir ingrato cammn 


tal desdicha, tantas plajias, ^^H 


^^^B contra fl, de iraici<ln ni guerra: 


aunque cuente las de b^ipto. ^^B 



52 



EL Árbol del mejop priito 



i.Kvi. 
MlM.O. 



Zabi ]., 

Mi Mili. 



Zabi i„ Ni Nabucodonosíir. 

monarca de los asirios, 
ni las de Antiocii fiero, 
como las de Cünsiantino. 
JiriAS. ¡<?ue se haya un Emperador Ji ias. 

aficionadode Cristo Mimíu, 

de tal suertet ¡que defienda 
con tanto amor el bautismo, 
y que la Cruz nos demande, 
y si no la descubrimos, 
á muene vil nos condene, 
á tormentos y martitiüs! 
Todos. ¡Guayas! ¡guayas de nosotros! i 

Judas. Su madre le ha persuadido 

que á tormcnios nos la saque; 
para aquesto Elena vino. 
Leví. Pues el Comisario (iero 

que ha nombr.do por ministro 
y ejecutor desie caso... 
Zabiíi.. (-Ni dádivas ni suspiros i 

son bastantes á abiandaller' 
Judas. ¡Que un bárbaro, que un indigno i 
de ser hombre nos persij;a! I 

¿Viüse más cruel casiifio.-* 
Leví, ¡Que un hombre tan ignorante 

nos tenga lan oprimidos! 
Judas. Si no le damos la Cruz, ■ 

si no decimos el sitio 
donde de nuestros pasados | 

estar oculta supimos, 
este bárbaro feroz '■ 

ayer, colérico, dijo, 
que nos había de azotar ' 

y pringarnos con tocino. 
Tonos. ¡Guayas! ¡¡juayas de nosotros! 
Zabll. iOue á este punto hava venido 

nuestra misera nación! 
Leví. Este es. 
Judas. De verle me aflijo. 

ESCENA IV 

riiciioí y MiHQO, Wfííirfo rf( cojii/idii" gracíusamtntt, 
Clin Tiipa át Ifyaninr y /¡(mirilla 

MiNi.o. ¿Qué hay, hermanos narigones? 

¡Loado sea Jesucristo! 

Respondan todos .jffit'n, 

de rodillas y de hocicos. 

jCallan? Respondan amén, 

o habrá latiga/o lino: 

digan amen, judióles. 
Judíos. Amén, humildes decimos, 
Misiio. ¿Cómo les va de cosecha 

aqueste año de tocino? 

¿Ha habido mucho solomo? 

¿Qué chicharrones han frito? 
Junios. Prohíbelo nuestra ley. 
MiM.o. Pues yo no se los prohibo. 

Coman conmigo mañana. 

que i salchichas los convido. 

¿Cómo OS llamáis vos? <_Á jud«.) 
Ji.B\s. Señor, 

Judas es el nombre mió. 
Mi^i.i), ^Judasel Escarióte, 

de aquel saúco racimo.^ 



JCDAS. 
MlNIiO. 

Zabul. 

MjNiiO. 

2a un.. 

MlMiO. 

Jl'OAS. 
MlN'.ll. 



JrnAS. 

MlM.O. 



Z*Bi 1.: 
Mts'io. 



Jims. 

MlM.O, 



J' (US. 
M)M.O. 



¿Cómo no tenéis las barbas 
rubias ;ch! Judas maldiioí 
Enrubiaos \ noramala, 
ó mudar " el apellido. 
Señor, ^stoy cano y viejo. 
¿Estáis viejo? Pues teñios, 
y andaréis al uso nuevo, 
aunque en lósanos, ai;tiíiuo. 
¿Qué narices son aquestas? lA Leví.) 
¿Cómo han de ser? 

, ¡Oh, qué lindo! 

No son estas de la marca, 
hermanos, de los judíos. 
Esas son narices romas 
y hidalgas. 

¡Señor!.., 

¡Pasito! 
Sabéis que es el comisario 
de vuestas nances, Mingo. 
Quítense esas luego, luego, 
so pena de un romadizo 
por dus años y dos meses, 
y miren que ya me indigno: 
pónganse otras de dos fiemes. 

¿Hay más torpe desvario? 
(^on narices garrafales 
tienen de andar ¡vive Cristo! 
¡Señor!... 

Esto se ha de hacer. 
No replique. 

No replico. 

¿Con naricicas me vienen 

enanas? 

¡.■\y, cielo impío! 

¿Que hace la s¡na{;oga? 

¿Cómo va de sabatismo? 

¿Su .Mesías cuándo llc¡;a? 

¿Vjene en muía ó en pollino? 

No profanes nuesta ley. 

í^omo es lejos el camino, 

si viene á pie, quedaráse 

en algún mesón dormido. 

¿No dan orden que parezca 

ía cruz? 

Sino hemos s-ibido 

donde está, ¿que hemos de hacer? 

I.uo^o ¿búríiin'^e cnmigo? 

Pues li'i jiiJiciimc beus 

ad* iei lan lu que les digo; 

que si la cruz no parece 

el sáb.idi> ó el domingo, 

ha do cnar en su casa 

un k'ch<m caJa judi<). 

y con regalo y amor 

íraKirlc cimo asi mismo. 

¿I. echón? Nuestra Ity lo veda. 

Vedo, (i no, vo suv niinisiro, 

V hrm de hacer lo que les mando. 

No repliquen. 

Ni) replico. 

A fe de archicomisario, 

si no callan v me indigno. ■ 



1 »ínrubijínsj;is*. 

2 •mudaoo. 



ACTO TBItCEKU 



t]u« t» de maiKbr t)ue en la cala 

bcMn.... 
Ji^iMk ^A quién? 

MiMio. A un cochino. 

lUn lie •contarle en »u»o»mu. 

],< ii esié timpio, 

> -ii, 

oui. <-> .H^^i uk >tj> m&'idos. 
2am'i.. Sartof, nu pcninUN tal, 
itiuAk Señor. IiuiiiiI*Jl'& t>ctliinoü 

que intcrccJa por itowuos 

d uro debite bDi&iilo, 

Cirit cKudos hay cabalok. 
MiMiu> Stiv intnistio; n» reciltu. 

X Peto ¿DO lOtS Judut Vtr»!' 

Jt'D^S. t'Mc es scfíi", mi ¿pell)<io. 

C*n cvoudí/*. fcmemidí)? 

Si lu«fan irtiniu dniefi». 

fuera el nditieri^ cumplido 

en que v«ni]isiai á tht}i. 
Ivtui. (Api ¡Que a^l noi trate. Üios mÍO. 

un villano. ui> icnutanid 
MiKoo. Oigan lu que mindu y d'tto: 

pongan en lodassus puenis. 

pata bunrar sus rroniispLcios, 

cada uno unacru2. 
Toóos. jScAor! 

Mini''*o. No repliquen. 
h.UAt. No replico. 

MtNov. iPor vida del comii^nol 

voy i recoiíer buiíütoi 

por lodi)S íot judai^fanio. 

Pure/fa la crui de Crii,io, 

ó ti no, de loí leclionei 

ser&n aym, que apercibo ■. 

DevJe u'qui quiero ewuchar fAp.) 

to que iratah, CMiundido, 

y &I murmuran de mi. 

yo bar¿ que suelden i Mingo. 



ESCENA V 

J«I>Áa, Z4MKM. I.KVi. Mmoo. f >t ttlil »tmlt«. r « I" 
al fv<o rúl», fiiKéo it imJtqut. 



MiMtO. 

¿tt,KlV. • 
Jl'UAS. 



LKvf. 

MlMiU. 



ZaauL. 
Zaii.'l. 



JUUA*. 



S(. 

¿Que hemos de hacer 
U Sitotados V oDrÍmid<.>'>, 
por no pircv'cr la cruz 
IK» da muerte <.<>nsiafilino¡' 
Entcrrironla en un monte 
nuestros pasador .v antiguos, 
dictándonos el lUKaf, 
el cuat, de padres 1 hijos 
sabemos por tradición; 
pefo muertes ni peligros 
no nos tienen do obligar 
i descubrilla. 






MiMoo. 

JllUAi. 

ZaBi't.. 

MlHQU. 



jUDAk. 

Zabul. 

JutlAS. 

LevI. 



Jc;i>AS. 



53 

(¡l>l>.qu¿ lindo! 
¡Vive I>¡i>t.l que es de provecho 

mi cautcli»'> escindriio. 
I.j veriliiJ V. . < ido; 

stiJ^ICl.i pi'. ' fio.) 

i'uev ji-'imii !i •! iinrjreniOS 
de 14 niueite > el cn^ilft*! 
i^Ui'iios estd ami:na;(tndo^ 
LscuOiad aqueste atintrio. 
Latiremos luctio uliacrui, 
pues es do n-'chc. de pino, 
y rnicrrJindola. dircmi» 
que e» en la que murió Cristo. 
jUinda Kt»fi3t 

ibiavo enredof 
(Si no extUTlem e«^:(>ndido 
el lobti tras las ovejas, 
(meiur dijera cabritos^ ' 
cruz sin dudn ¡ih. nart)^nesl 
A Klcna \o\ Adecill'i, 

Ccon el tiuriu cu las manos 
» hcmus Je cojjcriivos.) 
jf..u, ., ,. .fj^ un candil 

i.V -> iu/ de rudiús!l 

Vu. t ..,, ,,,r U madera: 
trae la a/uela y el cepillo. 
Vamos. 

(Vayan, norabuena, 
que yo me escurro pasito. 
para auc Clona los coja 

Cú'noharb'jscn «arillo.) (VaM Miago.) 

.'Ouilndo llenes de rcolr, 

Mesías santo y divino, 

y lilirar lu pueblo irisic 

dciamu daño y peligro^ 

Estos son los íhsitumcntos: 

luí, escopli^s y mariillo. 

dtfi,! p»ra haeír la tr»i, y ktrramt*ala.i 

Alumbrad, pues, y daré 
á nueiiro eniijno principio. 
La cruz en que nuestra gente 
hiío hcrmco sacriikio 
de aquel hurub'c gullleo, 

3UC adora el mundo por Cristo, 
icen que de ccdfo lui, 
y habiéndola tú de oino, 
dudjrnn de tu > verdad 
los cristianos atrevidos. 
Eso esiá dudviu aKora. 
altercado entre eltúiS mismos 
con diversas opiniones 

Í pareceres distinto», 
cvl, solire esa materia. 
Unos dicen que se hizo 
dffl drbul en que peco 
Adán en el paraíso, 
porque desterrado díl, 
un ramo llevó consijto 
de aquella planta, que fué 
nuestra pena y su castigo; 
y plantándole lloroso 



r •p«Blr>Dl«, vlie C/toto. 

]Cru £n(|idil i nir i goM>t< 
a tét»v^ 



^^H S4 KL OBI- MfciUB t-RUT^^^^^^^^^^^^^^^^B 


^^^^^^ munt* divtou, 


Zahi i.. 


Yo nu anrmu ^^M 


^^^^^B dg(Kl« Salomón d«i|>ués 




(SO de ai^uesos milagros, ^^H 


^^^^^H him el templo ilustre y rkD> 




aunque asi lo hjyati escrito ^^B 


^^^^^H Orecii). emulación Jd ci«ío, 




los ccisúan'js hi\'tii^eTDS. ^^| 


^^^^^H y pur «xtriiíu proiiuío 
^^^^^H naciú una fuente del ironcu. 


l.r.\i. 


Ni yo: solimi:nie ili);o ^^M 




qué con la lin^ida cruí ^^M 


^^^^^H de quien i formarse vino 




que labráis, i 0>nstantinu ^^^ 


^^^^^V U iitludiblt; piscina, 




enginamos, puei dichosos ^^M 


^^^^^B <iuc dt dolores disiiniod 
^^^^^B ■! movimicmo del Ángel, 




dt tantos malos salimos. ^^M 




^^^ 


^^^^^R sanó untos Atli^idos. 
^^^^H HJxo Salomón curiarle. 




ESCENA Vt ^^ 


^^^^H por íüT eiiurtK) >, del !>itt» 


l)iont,<ii(*Aaii«(a>futr<td/J<i^iir«ra<m(, Klk]^4 J 


^^^^H t|ue ell({k'i. i>«bio y diitcreto. 




.Mij>uo y x«iilr. ^^H 


^^^^^R pata célebre edilkiu: 






^^^^HL y onainorado de vede. 


MrKOO. 


Etta es Ib pura verdad, ^H 


^^^^^H aptiudrle templo qui&o 




y a{(ora lo pued.:» ver. ^^M 


^^^^^H pira ane:són de su lecho. 


ICl-KSA. 


iQtié hMsiíi aqui.^ ^^M 


^^^^^1 que asombró al arte corinio. 


JldaS. 


La crueldad ^^M 


^^^^^H Labráronte codiciosos. 




y desdicha debe ser ^H 


^^^^^H y ya compumo y pulido, 
^^^^^H procuraron aplicar c 




de nuestra itti'el.c dad. ^H 


ZaarL. 


¡Guayas de mi! ¿oué diremos? ^H 
¿QuJ hacéis aqui^ 1 


^^^^^H en pavimento rico: 


Elena. 


^^^^^H pero por mti.tet¡o oculto. 


Jt'UAS. 


Gran señora, ^J 


^^^^^H siendo i^rande, ja chico. 




del comisario léñenos ^H 


^^^^^^H des rn i n ti en Jo arquileclurc*. 




expreso mandato ahora ^^M 


^^^^^H nunca á la Fábrica vino. 




que si la crui iio puncmos ^^M 


^^^^^H Por lo cual desesperados. 




sobre las puertas de casa, ^^M 


^^^^^H jungándole por indigno 




nos ha de mandar quemar, ^^M 


^^^^^1 y Inútil del templo sanio. 




que por saber íu que pisa ^^B 


^^^^^H mandaron úue por castillo 
^^^^^^H la piscina le echasen. 




la queríamos labrar. ^^ 


MjSbO. 


¡Buena excusa! | 


^^^^^H Hundióte, 'pero nacido 


Lkvi. 


¡A V, suerte cscasal 1 


^^^^^H el .Vaiarcno que adoran 


Mi.sbO. 


¡Chilindrinas para Isleña! I 


^^^^^" los cristianos cnemi^'is. 




Judíos, todo lo sabí:, ^^É 


^M wbrc las aguas salió. 




y daros la mué: le ordena, ^^M 


H Zabui.. íMisteriu jamás oidol 




porqueá vuestra culpagrave ^^1 


H ¡vot.%. Y sacándote de alli. 




luuate lamb en la pena. ^^M 
Por ocullarUcroi santa ^^M 


^^^. le echaron en un camino. 




^^^h por do ide curre en cristales 




que buscas, labrar querían ^^M 


^^^^ft el Oedrón, arroyo limpio. 




esta, que ya los espanta, ^^M 


^^^^^v puesto que tal vex crecientes 
^^^^^L le dan ambición de rio. 




y enienándula declan ^^M 




que por ser la instancia unta, ^H 


^^^^^fe Sirvió en él de puente y paso =, 




decir que es la verdadera ^H 


^^^^^H hasta que por susdclil'os 




esis que ahora labraban. ^H 


^^^^^^B á muerte de cruz semencia 




y con aquesta quiTiiera ^^t 


^^^^^H el preior romano i Cristo, 




librarse de ti inieitiaban. ^^M 


^^^^^V aue por ver que era pesado, 
^^^^H^ decretaron los ¡udios 




Ktcondido, dcidcaqul ^^M 




esla traición escuche. ^^M 


^^^^H que díl se hii:tc<« la crui:. 


EttKK. 


Traidores ^fHo es asi.^ ^^M 


^^^^M como en ftn. á hacen; vino. 


JVDAS. 


1.0 que le hecontad:; fiíi. ^^M 


^^^^H Murió en ella, y los cristianos 


Ml.NOO. 


No es sino lo que yo oÍ. ^^M 


^^^^M^ supersticiosos han dicho 




Mándaloi i puro^ tratos ^^M 


^^^^^^ que es dii;no de ado ación. 




de cuerda que el sitio digan ^^| 


^^^^^H hai:i¿ndoie 




de la crujt, cuyos retratos ^^| 


^^^^^H Kscondicronic por esto 




labran. ^^M 


^^^^H nuesiro! padres, y escondido 


Leve. 


¡Que nos persi(¡an ^H 


^^^^^^H pof tradición nos dejaron 




tanto los ci .-los ingratos! ^^M 


^^^^^F donde eiiaba. (^nstaniinu. 


EutKA. 


Decid dónde esti el modero ^^M 


^^^^^L que á ilntio manda adorar 




dónde el eterno Abrahain ^^M 


^^^^^H con >¡eneca et edictos. 




ucrilicó al \crdadero ^^M 


^^^^^B cnn t'j'itientoi nos compele 




Isaac, y el dedo de Juan ^^M 


^^^F dárwli. 




nos mostró el tierno COfiloro. ^^M 


^^^^^H 


LbvJ. 


Señora, á tener noticia ^^M 
M., huyéramos sin duda ^^M 


^^^^ 1 Ka el imprcM dkt atiei om, per» t* erraU evl- 




H éeate. 




vi iein<-r de tu jusLícia: ^^H 


^^^H a llntt 'n>pr*>o. «.'MTtlvikt ■folej piaA* 


_ 


d ritioi en piedad muda. ^^M 



ACTO TIRCKRO 



55 



MiMno. Que la esconden de malicia, 

ScAaia. 
Clcna. lOh, inísme ftentv, 

íitcrcdula y coniumNz! 

V¡»e el Rey oni ni polen le, 

que muufú iiuc&tr* par. 

y en U cruz niuríú obediente, 

G|uc OÍ he lie quitar la vida 

Á lormenloi! Vayan preSoS. 
,MiN&0. Oarruchi hay aperciDida, 

judioii, mai no confnos. 

^one^ dicen. 
Jt-tüiot. Kien perdida 

scfi, j>VKs tú lo dispon«i, 

Itran señora. 
Ei.E?tA. Andad, in^raiot. 

Mixtio. Vo. judíos KoCJirroiKS, 

ui diT¿ i pares lut Iraloti 

míen ira» dij¿redet nones. 

(Vatt Mingo tvit loi ¡uJiat^ 



ESCENA VII 

Eloa y l'.trmirimo. 



Cloro. 
Elena. 



jQuc es csio, madr« j señora.^ 

Diligencias, hifo mió, 

«on de la cruz, en quien fio 

que leogo lie hallaría jLgura. 

Tormén 10 len^o de dar 

i cuantoí hebreos hállate 

micniras U tierra ocultare 

de Dio» el divino aliar 

en que m; pa^ó á sí mismo. 

Íen cu>'a ara misteriosa 
alió la iglesia, su csDosa, 
ku fuente y nuestro bautismo. 

Cloro. 

Palma dltinu. regalado CtnJro 
del Iruto n^is :tjibrow> y mis suave 
aue la tierra go/ú; n¡di'> del st u 
tlcl ciclo, y nu de Arabia, por quien medro. 
Eli-n». 
Restauración de Addn, t:uyo desm«dru 
irífpnó la culpa al tiuinbrc tirave: 
irbol mayor de ta dit ina nave 
que Andrés requiebra, que gobierna Vedm. 

Cloho- 
Merezca hallaros yo, laurel disino. 

Ki.r.NA. 
Alirie vuestro liallaíf;" nuexlra pena. 

Cloro. 
Enriqueced é Elena y Constantino, 

Elrsa. 
Sin V0& no ha; bien. 

CLoro. 
Sin vos n 3 hay suerte buena. 
Elesa. 
Llave del cíelo sois: abrid camino. 

Cl.OKO. 

Constantino os adora. 

El.KNA. 

V lusca Eluna. 



ESCENA VIII 
Dieaai y Mijia». 



MlNOO. 
Cl ORO. 

Misuo. 



Cloro. 
Mi>M>o. 



Cloi>o. 
Elkna. 

.Ml.M.U. 



Cloro. 

Klknv. 



Ellos itir;in la verdad. 

Ítiti ^cñuri, aunque les pese. 
scuchad: ^qur traje es ese? 
Ulgno de mi auiocidad. 
Comisario viv. scilor, 
Uc toda la judiada 
que la crai lienc ocultada. 
^Quicn Ic la dio.* 

Mi valor. 
Si indicios he descubierto 
tk la crui que oculta está 
y tu madre vübe ya. 
^parictte deKiinc.erlo 

aue Comisario iiic nombre.^ 
«líos en or'i lie cobrado 
salarlos que no ir.e has dudo, 
que no soy piedra, soy hoii^bre, 
y he de comee 

Basu, bastd. 
Indicios tengo, hijo m!o. 
de hallar la cru¿ en quien fio. 
La gente es de mala c.sia, 
pero nu seré yo .Miiigo, 
6 Jcrusalín verá 
si lacrutoculia esta, 
q^iie CL>n tocino tos pr.ngo, 
\:\ cielo nos di á los dos 
tal vcniura. 

jAy, cielo ' sinio! 
.¡por que nos diLaiáis tanto 
\a dicha que estriba en vos^ 

fCdir C«niiiallnoO 

ESCENA IX 



Kii.NA, Mixbo y JcDAi.itraJD tn ana garnitiii. 

.MtNr.(>. Aqui esta la ^indaleta 

y cl delincuente. 
Ei.c\A. Colgalde 

hasta que la verdad diga. 
MiN<>o. Traidor, dirJisla en el AÍre, 

pues nu queréis en la lierra- 
Jl'uas. |Ay, guayas de mil 
MiKOo. Aunque guayes 

mas que cien r>iños d« teta. 
Judas, ,'Vo$sois verdugo? 
MiMW, Y alcalde. 

Condesa, perro. 
Elena. Decid: 

^en ()ué lugar, cuc^a ú pane 

os dijeron que escondida 

tílii ta ctiii. vuestros padres? 
lu&AS. Nu s¿ nads jay? no me ha dicho 

cosa, mi señora, nadie, 

quedsabello, lo dijera, 

¡A}-! 
Eleva. Dalde oiru tritio: dalde. 

MiMio. ¡Ahí Judas, como el colgado: 

¡ujalá que reventases 

de la suerte que el primero! 



f alrbal*. 



^^r ^ 


EL ÁRBOL DtL MkJUR PKUTO ^^^^| 


^m 


¡Ahí iMyónl 


una eaia deshonesta, ^^^| 


■ MlNOO. 


;Ah> ictcríba infame! 


donJe mujcre') inlames ^^H 


H^ ÜLIKA. 


fIMndc ovlA el ACA divina^ 


con uaiiaitcta torpe y vil ^^H 
aquel lui^at profanasen. ^^H 




ilcitkftdji cgo la itn¿Te 




de ini UiDíi* 


Después Adrfanu Ccar ^^H 


H JUDIS. 


(Ayl no lo sí. 


manda poner una imagen ^^M 


^B MlKUO. 


Aun<)ueinas uf(ii)Cs aycs 


6 estatua suya, y que allí ^^H 




te ier'.)(u de coluiiipiíir. 


como deidad le adorasen. ^^H 




Uira uouivulu i iitaldc. 


Mas, vamos, señora, allá ^^M 


^1 


¡Aj! 


y doRtie dijere, cuven, ^^M 


^V Elisa- 


L>i la veidad. 


que yo sacare la cruz, ^^M 


H Judas. 


S!, haré. 


aunque mi> deudos me maten. ^^M 




Hax, Ignora, que me tufen, (odiante. > 


Elcsa. Vamos pues. ¡A), áibol ui oI ^^H 


H bLSNA. 


il>ú\iili! ciiá \¡í Cruz Uivina? 


¡nido sanio de aquel ate, ^^H 


^L JUUAk. 


So &e, icilura. 


qucM l-cnixdeiiueitruamor, ^^M 


■ Kl.CNA. 


Si. sabo. 


y en ii |>ermitió at). aiand ^^M 


■ MiHüo. 


¡Ohl iborraijltul ¿>>ara aquesto 


!>i merece mi ventura ^^M 




[Küisic que le 0iit4&i:n? 


que venga, mi cfun, a haltarte, ^^M 
yo liare que de piala y oro ^^H 


H ' tteHA. 


Hcb^'Cu, íit durtJC cMi, 




ó mandirt que ic maten. 


un teniplu ilustre te labren, ^^| 


^B 


Si no tu ií, ¿^ÚLiio puedo 


donde le adoivn y eMiincn, ^^H 




ÜLVirlu, pur n)i^ quí inand«t? 


y que ei Monurca mas ^ra>e ^^H 


^K Ei.er<A. 


Alormenutdeuira vcü. 


por timbre de su corona ^^H 


^K AllKüo. 


iAh, je ariibdl Columpiadme 


tu lisura sama enlace. ^^H 


^H . 


i G^LC mñu. 


Avisen á Conttanlino, ^^H 


^V Jl'DAt. 


lAj, que tormento! 


acudan sus Ci>p;lanes, ^^H 


■ EU!tA. 


«Dónde esti la cruf. quecs l!ave 


sus l'riivcipei veupan todo), ^^H 




del Alx.áj:ar celestial? 


lo ' SBcerdules se llamen. ^^H 


H^ Judas. 


;A>I )'o lu dtié. 


Idsirumcnios venturosos ^^H 


^^^^ Mi.súo. 


En el aire. 


Ifatgan que U iicrra aparten ^^M 




porque Riícntcas no lo di^i. 


úuc csla joya sama oculta, ^^M 
aijcna de reverenciarse. ^^H 




no hay pvnwr que lian U« bajarle. 


^m JiiUAS. 


tnteiraJa cMá vn un monte 


Tu o> haré mu<has ineri;edcs ^^| 




cntic ct 1 i](iis y el Eulrales. 


si esta |0}a vioiic ¿ hallarse ^^M 


H MlKúO. 


Ya lo dijo. 


por vos. ^H 


^1 Elena. 


¿Dónde? 


JvDAs, Yo la socaré. ^H 


■ MlMOO. 


Dice 


Mmco. Pues la verdad conrcsasie, ^^M 




que cntfc los tigres y üoiles. 


ya serAs de hoy mis confeso. ^^M 


H Elkna. 


Muriiiü en ei turmenio. 


Ci.iNA. jAy, palma hermosa y suavel ^^M 




tiaülur, mientras no declaras 


]uoa£. ¡A), descuyuniudos xOnosI ^^M 




donde eSlá mi amada prenda. 


Mi.Yúo. ¡Ay, que tocino he de darle! ^^M 


H JUDAt. 


jAy! Uu niaidiciuii le Picanee 
de ÍMjduma y de üoinorra. 


(KanMj ^H 


H MlNOO. 


|Ohl J<abino, al Im cobarde; 
¿mi tiurra, que culpa Dene, 


ESCENA X ^M 




que la makliccs^ 


Sait C«MtTA«TtHa r cilaáot. Siéniait rm uaa tUU 1 


^^H Judas. 


lAjudadnU, 
D)os de Jacob, Dios de Isaac, 


MR ira rHratotñ la niaau, y rjntt fM triaJot. m 




Mesías santo! 


Cumio. Dejadme soto este rato: ^J 


^m MiNfio. 


Aunque llames 


ja que csiA ausente mi Irene, ^^H 




al menjuy j al aniDar ^ns. 


ai alma una pintura tiene, ^^M 


H Judas. 


tlaz, señora, que me abajen, 
que yo la verdad di>¿. 


hablare con iu teiraio. ^^H 




Similitud de un injiíalo ^^H 


^M tLINA* 


tíi c'nle pun, y maiulde 
u donde csii no co.'ilicta. 


pcclio, que encendiendo el mío, ^^M 




le provoca al dcsvaiio ^^H 


H JUDAI. 


No n powbk' ya que calle, 


de un receloso desdOn, ^^M 




t)ue me quebranidn li>s (jUesos 


ipoi qué, quertéiidote bien ^^M 




y me aiurmenlan los carnes. 


espero, si detconfK>? ^^M 




lAdtUs, Mírelos ucutloSl 


jt.s posible que el amor ^^H 
de tu dueitu lut Ungido^ ^^H 




Dios de Israel, perdonadmd 
;nel monte de Siún 




PcTu si, que tanto olvido ^^H 




bioerun que se enterrase^ 


dimana de su ngor . ^^B 




iws aniiKUus d( mi ley. 


Porque de Cristo el favor ■ 




j que ciKtiiia cdilicascn 


■i^o, ^<-s raxón que me deje ^^M 
Irene, y de mi se queie? ^^U 
Si de teras me qui(«cni, ^^1 
mi ley liene siguiera; 1 





■ 


V ACTO TKItCEKO 


57 


V 


^^m 


pero no hay quien U Koniejc 
Lo« diosei. Tal»»), adora. 




traidor será mi rifior 


^1 


^^^^H 




si da muete i su seriar 


^^^M 


^^^H 


que » fulsu lu vuluntad. 




quien á dalk- el alma viene. 
Con el tetraio de liene 


^^H 


^^^H 


y ci muier la Iaiw<lad 




^^H 


^^^M 


«kiitprL- sdliu Tcnccdum 




dormido csii cuando estoy 


^^H 


^^^^B 


autcci veJiu pudietJ u^orat 

.'n sucrtu me in^uicu en vino. 




para maialie; ^yn soy 


^^^H 


^^^^1 




amunleí" ,ha> tal desvario^ 


^^^1 


^^^1 


DofiKir quicru. Aiiiut uranu, 




Vos cun el reiraio mio! 
)os mil pisas atrás doy. 


^^1 


^^^1 


mi pcti]trg cunjciuru. 




^^H 


^^^^H 


que no dkirmirc supuro, 




¡Mal haya el primero, mnvítt. 


^^^M 


^^^1 


con nti enemiga en la mano. 




que lus armas invenía. 


^^H 


^^^K 


tOtiéimttt.) 




u tcn^odc llorar yo 
piir ellas el mavo'r bien! 


^^M 


^* 


ESCENA XI 




¡Afuera, inóralo desdén! 
¡F\iera, ventanía aticvlda) 


^H 


C<KmAiiTiH<), dorm4d«. (koi, lucio y Lmn», 




que >)U'en ama, tarde uU ida. 


^^H 




ifcWl/'MUI. 




y sj ti) Iniema, no acierta. 
Despi .-na. Ci%»t. despierta, 


^^^1 








^^^1 


[.tusio. 


Entrado hvmot en tu tienda. 




oue esia en peí }t''o tu vida. 
iVilxame la cruz sagrada! 


^^H 




un hatMtnoi coniKid^i 


CiMto. 


^^H 




nadlv en el ¿i^iini: (incido 




iOui voíel eielo meenvla> 
¡Irene del aioia niiat 


^^H 




dkic nueitfu\ pavs oli'ndi. 
Kuv Uten^jiiuaeii^umicnda 




^^^1 


Ircrk. 


InGNK. 


(Prenda por m\ Ucn hallada! 


^^H 




lai ariiiiu á rni (iyur,- 
mi agratiu es e;is:uii>r ■ 
que ■ VH-'Ru 1 S4lL>litcerme. 
Pero ^no es «ic que duerme 
e) mudable bimperuduf? 




á matarle vincaiada, 
pero ^^uindi) supo amor 
efccuiai el rigor 
OQ p/esencia del quf adora? 
Contiaesia mano traidora 


1 


lucio. 


Kl e>, ) losdusci altos 
eit fo que lu> ha ofendida. 




Cunira su esp"ivi y leilor, 
vcnj-a lu agravio én Irene, 


^H 




te te dan, primí, dormido. 


Cloiio. 


Si lia'í Con aquestos braios. 


^^H 


Iakhx, 


Amoi iud<m subrisHliui, 
Dentro el peúho. dando saltos 




que con amorosos laxos 
mi ventura se previene. 


^M 




el curaión, inquido anJa, 


llICNE. 


Líiinío á malaac vrene 


^^^M 




Maiarkel rii^or me manda: 




r IsKio, aunque el ser mi amante 
■«disculpa. 


^^M 


^^^K 


la vuliiniad no obtdNe, 




i^^l 


^^^H 


pues Ȓ U ira la endurece. 


Cu}KO. 


^Hay semejante , 


^^H 


^^^H 


con su presencia se ablanda. 




traiciún?¿hay atrevimiento 


^^H 


^^^^p 


I'cio tícn/a la ra¿un 


J • 


igual? 


^^^1 


B^^ 


y el <l<sptci;io de nii \ey. 


ListHio. 


(Oh. muicrcsí ¡viento 


^^H 


V LlSIKIO. 


jpuc aguardas.' 




en la mcoiutancial 


^^^1 


■ toiNC. 


Si el gusto a lee. 
mAnaceas mis celos ion. 
Cobiarán salí si acción 


Cl.OKO. 


Villano, 
¿tú contra mi?: ¿tú, tirano? 
jY el propuesto )Ufamcmo? 

ti veiteseKuir i Crisio, 


■ 


^1 


con tu muerte. Amor, no hay misi 


LlgtMO. 


^^H 


^H 


lujciu á mi >K"^'<' csiis: 




de Irene las persuasiones, 
desleales ainbiciuncv 


^^^1 


^V 


S4lli>r4celle i:ulljO. 




^^^1 


H Ci.otio. 


laabiaMo «I tmf»vt^ jAjTr Irene! 




me otiliKan á lo que has visto. 


^^H 


■ Inkmk. 


¿Irene dijo? 


Ci«ao, 


¿Cómo mi enoio resisto^ 


^^H 


^B 


Puts vü¿lvome un paso airas. 


Isa CIO. 


A tus pies pido, leñor. 


^^^1 


H 


Quien durmiendo sueña en mi, 




perdón, si basta el amor 
a disculpar mi delito. 


^^H 


^L 


no inequicfc ' mal de t pierio, 




^^H 


^^^^B 


ni es t»cn que vo llore mueito 


laeM:. 


Si tu cólera limito. 


^^^1 


^^^H 


A quien vivo me ama ansi }: 




perdona á Isacio por mt. 
Vo l< pcriion j por ti. 


^^H 


^^^^ 


mas, jffluofal 


Cloro. 


^^H 


H^ Cloro. 


Ipufl ¿Te perdí? 




que en todo, mi bien, te imito. 
1 i tí, Lisinío traidor, 


^^H 


^P 


Irene mía: ¡qucl (CSiás 




^^^1 


H 


ausenic!' .Mal puto das 




indigno de mi cotona; 


^^H 


H 


i quien el alma te dio. 




que el que ini'urias no perdvoOf 


i^^^l 


H IHBKII. 


¿Suja el C¿sat me llamó? 




no se llame Emperador. 


i^^^^H 


^1 


pues doy dos palos airis; 


LlSIKtO. 


Dame esos pies. 


I^^^H 


I 


que tí por suya me tiene, 


Ctoao. 


Mi volor 
se ven na dcsta monera. 
Darte fa muerte pudiera 


^M 


^H 




^M 1 apUt 


.*< 




que piden tus tiranías. 


^^^^H 


^1 a •qu«rrlv. 




pero las ofensas mías 


^^^^1 


^1 } Ml^audv. 




oo te vaogu. O/c, eapetá. 


■^^^^1 



^^^^^ W BL AMBUt. DEL HRJOn rKUTO ^^^^^^^^| 


^^^ LniMo. ¿Quimandu? | 


.MiNoo, Comencemos á cavar. ^^^^^^H 


^1 Ct^no. Dos jnramenios 


EisHA. Haced primero llamar ^H 


^M hiciste, que haí quebiantado. 


á mi hijo Consumlno: ^^M 


^m Va el uno • csU pcfdonadu. 


no pierda el precioso hallazgo ^H 
desta joya soberana, ^^U 


^M y en «1 lus atrevimientos. 
^M Con inBciicios y iormci:lo& 


pues en cita el César gana ^H 


^^^^^^ (oscfHlianos pcrscKuislci 
^^^^^B á infinitos muerte diste. 


lan ilustre mayorazgo. ^^M 


Mixno. Voile á llamar: mas ■ el viene, ^^M 


^^^^^H asombro siendo del mundo. 


trocando el cetro en azada. ^H 


^^^^^H juramento segundo 


^^H 


^^^^^H bdrbaro y cnict rompiste 


^^M 


^^^^^H Ri«n puedo yo petdonar 


ESCENA XIII ^1 


^^^^^H mit attravios, pero no 




^^^^^V los de Dios, que me mandó 


DtcHcb, lasxH y CoxsTatrrnio roa Haa úf^Ja. 1 


^^^^^* sui contrarios castigar. 


M 


^^^^r Venftan en ti i escarmentar 


Ci.uHo. Murió el tirano, y mi espada, ^^M 
hermosa y querida Irene, ^^M 
á vuestros ptes, si es capaz, 1 


^^^K^ desleales y crueles. 


^^^^^K y los romanos laureles 


^^^^^H sepan en mi desatino 


m¡ bien, del que en vos » encierra. J 


^^^^^^B que ven^a Constantino 


trocad « mi enojo y su guerra ^^1 


^^^^^H la sangre de sus Abeles. 


en vuestra amorosa pez. ^^H 


^^^^^^ fDal» nmirtt tfenlroj 


taese. Con unto^usio la admito, ^H 


^K laENE. Matóle: heroico valor! 


(generoso Kmperador, ^^M 


^^^^ Pero es usio aqueste pago 


que en fe de mi firme amor, ^^M 


^^^m d* mis servicios. ^Qui estrago 


en cuanto hacéis os imito. ^^M 


^^^1 hiio lamis el rijior 


La cruz preciosa buscad, ^^M 


^^^H vendóle i la mano amor? 


que yo desde aqui. con vos, ^^M 
i Cristo tendrí- por Dios ^^M 


^^^■^ Kcfrenaron mis enojos 


■^ íu vista. 


rendida mi voluntad: ^^H 


^1 IsAcio. Leves antojos 


guc qu^cn á un César obliga ^^H 


^M icdisculpan. enemiga. 


á que la itcrra grosera ^^| 


^1 Irisc. Nadie que se vences diga 


cave de aquesta manera ^^H 


^m si ve á su amante á sus > ojos. 


y humilde sus pasos siga, ^^M 


^^^^ {Vañ$t.) 


no es posible que no tiene ^^M 




fuerza de Dios y valor. ^^H 




Cl-oau. Kchaslc el sello A miamor, ^^M 


^^^■1 KSCEXA 


discreía y hermosa Irene, ^^M 


^^^^^^V EtKH«. MD'uo y (VDi). (OH ífíJai, 


y si idülátra te am¿, ^^M 




contra nuestra ley tirana, ^^M 


^^^ Eleha. Crui divina, que yo s adora. 


ya ajíradecída y cristiana ^^M 


^^^L si yo os hallo, si yo os veo, 


sol de mis ojos te har¿. ^H 


^^^^^^ rico queda mi deseo. 


Ei.BNA. Hijo, sglamenie á vos ^ ^^M 


^^^^^^K ¡nliniío es su tesoro. 


us aguarda mi deseo ^^M 


^^^^^H La primera quiero ser 
^^^^^H que saque, mi cruz, la 


para btjscar el irofao ^^M 
y triunfo eterno de Dios. ^^M 


^^^^^H quecnmo minaosencierra: 


ton ese humilde mstrumenio ^^M 


^^^^^^ mcr¿icaot mi dicha ver. 


mosiríii mayor majesiaij ^^H 


^^^P Ji;uAS. l:n aqueste monieesli. 


auc con él autoridad ^^H 
lie vuestro imperio opulento. ^^M 


^^^^ conforme la tradición, 


^K señora, de mi nación. 


Vamos los dos ñ c^te monte, ^^M 


^^^_ Mrsc.o. De sepulcro os scrviri 
^^^b el hoyo que hemos de abrifi 
^^^V si no parece, judio. 


preñeE del parto que espero, ^^M 


naceri el sol verdadero ^^M 


que d¿ luz i este horizonte. ^^M 


^V Jl'kAS. Que habernos de hallarla, fio 4. 


Yo he de dar, postrada en tierra, ■ 


^^^^ Eleüa. Ni el oro que ofrece Ufir, 


la primera azadonada. J 


^^^ft mi cruz. s« iRUala con vos. 


CLoao, Si es. madre y señora amada, ^^1 


^^^^^^ ni las riquezas del ,\sia, 


el depósito esta tierra ^^M 


^^^^^K cmamomo y la 


del tesoro que esperamos, ^^M 


^^^^^H duesoisárbol de'mi Dios, 
^^^^KF \\mo de valor divino. 


pidamos juntos los dos ^^M 
favor i su (tt\ix Dios. ^^M 




Elcxa, Iticn dices, hijo, pidamos. ^H 


^^^1 1 


^^M 


^^^^H t «i lu* otoi*. 


1 tftro*. ^^H 


^^^^1 3 *«i 4Ulcn iiloto*. 


1 •«« eectnra*. ^^H 




s «irutu*. ^^H 



ACTO TeftCKRU 



30 



Clomo. 

Puente dirins, en piélago profundo, 
_l|a« Dios frnnqtica y pasa en nit reparo; 
' pendón del cielo, y impcriai Ubaru 
<kl Monarca divino sin M'gundo. 

Elt.sx, 

Báculo de iiKob. en qui«n me fundo 
SUMcmar mi esperanza; Oriente claro, 
antes Ocaso, donde el pueblo avaro 
hizo ponerse el So), que alumbra el mundo. 

Ci^ono. 
Arco d>c paz, que venturoso adoro. 

Elena. 
Cátedra donde Dios Icyú de prima 

Closo. 
Tálamo del amor, felit misterio. 

l£t.ENA. 

Mercicamos hallar vuetiro tesoro. 
Ci.ono. 
Dadnos la joya que mi suerte anima. 
y estableced con ella nuestro imperio. 

tC'^w^i.yuMatimgra» ruMv.yt^ una iionla* 
éa.avH4ttilarJn l»i eruc*$.) 

irnA raf.t I 
(Consiantíno, sólo i vos 
se reserva esta ventura. 
K'tia es la crui que procura 
vuestra fe, cama de (Mos.) 

Cloro. ¡Oh, miMerío soberano!: 
¡oh, celestial intcncs! 

M11M.0. Una buKáis. y son (res 
las que halláis. 

IxcNE. César cristiano, 

derretida por los ojos 
sale k ver alegre el alma 
esie cedro, aquesta palma 
(jue á Otos tuvo por despojos. 

Cl.CKA. SI; ^pero cuál dcllas es 

la crui en quien Oíos derrama 
su sanare, y sirvió de cama 
» su muerte? 

Olo«o. Aquí están tres. 

«C6R10 haremos experiencia • 
de la que es toya inñniía? 

JviMS. Si vuestro Dios resucita 

mucflos, la misma excelencia 
tendrá la cruz verdadera. 
Manda > tr^er un diTunio, 
y aquella que díeie al punto 
vida al muerto, que no eipera, 
co'tucindole, esas dudas 
satisfará. 

Ci.o«o. Buen consejo. 

.Mi.soo. Sin fe le habéis dado, vieio: 

mas jnui mucho si sois Judas? 

CLofo. A l.ismío muerte di 

por Idólatra y ira»ior. 



Mingo. 



í¡ 



I mC*ñlélr: 
» tHtUtíM-. 



La crui le ha de dar favor 

{vida. TrAiKaole aquí, 
amos por el. 

¡Palma santa 
que veros he merecido! 
Cloho. il^ue ul ventura he tenidot 
Ire.se. ¡Que por vos, divina planta, 
salf de la confuuón 
de la ciega Idolatría! 

ESCENA XIV 
tticiio* >- LiuHio murrio, ¡«hrt u»» laAJa. 

MiXQo. Ya un buitre, serior. quería 

hacer con él colación. 
Cloro. I. a cruz primera bajad, 

y al muerto poniian sobre ella. 
JiUAi. .Si cobra la vida en ella. 

vo tendré por ceguedad 

la ley que el hebreo profeiJ 

y la'Siniuotía adora: 

yo «eié cristiano a^ora, 

SI lal veo. 

• Tama .HinRo la prlm<ra trafj 
¡Oh, cómo pesa! 

No U llevara un Sansón. 

y más si sut<e una cuesta. 

¿Quieren apostar que aquesta 

'uc la cruz del mal ladró»? 

Ponetda encima tos dos 

del difunto. 

Dadnos luz 

sisoís vos, divina crux. 

la qucdió abrazos en Dios. 

jl'ardiós! Tan muerto se esti 

como su at{üel(i. «Qué eipera? 

<]ue esta cruz va saltó huera. 

Sin duda esotra será 

el árbol divino v santo. 

Ouitalda. 

Yo bien dccia 

que del mal ladrón seria 

cruz, seAor, que pesa tanto. 

I frét .Mingo Iñ irgatilú crii(.> 

Pues esta no le v;; en zaga. 
Dándome va testimonio 
que es la cruz del matrimonio, 
scijún pesa. 

Cloro. Kn ella se ha^a 

la experiencia apercibida. 

EusA. Pues en la Cruz dio á la muerte 
muerte Dios, por nuestra suerte 
d>d á este muerto la vida, 
si SOIS vos, mi Cruz, (a cierta 
en quien se hizo aquesta hazaña. 

MiN'io. A la primera acompaAa. 

I»r«. ^MuKcse? 

Miwio. Si. á esotra puerta. 

Cioao. Vn he de trser la tercera, 
.|iie la fe rt ello me inclina. 

f Trac ConiUn uno í« crufatCrhlO.) 

Elena. KsTernde Dios divina. 

Si SOIS la verdadera. 

sacad nos de aquestas duda«. 
Jt'US. SI ella tul milagro hicicie, 

serla ocasió» i^ue viese 

el mundo cnsiiann á Judas. 



MiMtu. 

Ct.ORO. 

Elina, 
Mi mío. 
Cloro. 

MlMiO. 



6o 



EL ¿KBOL DRL MBIOR FRUTO 



Cloro. 



LisiNio. 

Judas. 
Irene. 
Cloro. 

Elena. 

LlSlMO. 



Elena. 



Cloro. 



Árbol que en et Paraíso 
de vida da fruto eterno, 
en Cjuien el racimo tierno 
su licor exprimir quiso: 
mostrad agora que en vos 
nuestra ventura hemos visto. 

(Pónenla sobrt Lisinio, yé$tt rtsucita.) 
Nu hay más; Dios es Jesucristo '; 
Cristo es verdadero Dios. 

Y yo crisiiano desde hoy. 
Yo la ley de Cristo sigo. 
Yo de sus glorias testigo. 

Y yo mil gracias le doy. 
Yo con penitencia larga, 
Cruz, por vos adquiriré 
el bien que perdí sin fe. 

Mi devoción, Cruz, se encarga 
de haceros un templo tal, 
que no iguale á vuestra Iglesia 
la antigua fábrica Efesia, 
ni el de Delfus te sea igual. . 
Llevémosla entre los oos 
al Calvario, donde esté, ' 
pues en él, señora, fué 
el triunfo y muerte de Dios. 



■ Elena. 

Con vuestro hallazgo, soberana planta, 
granji.0 nuestra dicha la riqueza 



de más valor, más precio y más grandeza 
que de Alejandro Grecia ñnge y canta. 

Clobo. 
Yo, señal misteriosa y sacrosanta, 
os pienso colocar en mi cabeza, 
cifrando en vos mi vida ' y fortaleza, 
dando á mis sucesores dicha tanta. 

Elena. 

No os tiene que dejar, preciosa oliva, 
palma, cedro y laurel, mi justo celo, 
pues deposito en vos el bien que he visto. 

Irene. 
La Cruz de Cristo viva. 
Tonos. 

¡La Crtiz viva! 
Clopo, 
Árbol del mejor fruto. Iris del cielo. 

Todos. . 
¡Viva la cruz adonde murió Cristo! 
CuoBO. 
Ya su hallazgo hemos > visto: 
á su triunfo os convida 
y aquí da fin El árbol de la vida 3. 



t rüo hay mia Dioi que Jesucristo*. 



1 «jinpenaa. 

3 Hd el origiail *hibemow. Ha el mi. *hibíis> 

3 «y Jemos fin al Árbol de la yida. 



EL MELANCÓLICO 

COMEDIA FAMOSA DEI. MAESTRO TIRSO DE MOLINA 



PERSONAS 



I.EONiSA, ;)fl,'(ora. 
FiRELA, iiieni. 
CAfiLÍN,pas/or. 
RooGKio, duque. 
El Diiyi'E Dfc Bbetaña 
Kn.ipn, caballero. 



Emihjije, conde. 
Clemencia, duquesa. 
PiNAFiDO, viejo. 

ÜS PAJE. 

Ricardo. 
MÚSICOS. 



Represeníáranla las Valencianos 



ACTO PRIMERO 



ESCENA PRIMERA 

Leontsa V FiBELA, pasloras. con tíos dt ropa en tax 
cabt^at, — CABi.ts, pastor, 

FiHELA. Carirn, déjanos aquí; 

no seas siempre pelmazo. 
Carl.jn. Pues ^qu¿ importaba un abrazo, 

si ves cuál ando iras ti!* 
FiREi.A. ¿Cuál andas? 
Cabi-ín. Cual te dé Dios 

la salud: ando cual ves. 
FiRELA. ¿Cuál andas? 
Camlín. Ando en dos pies, 

porque andas tú en otros dos. 
FiPELA. En cuatro fuera mejor, 

que eres un asno. 
C^RLiN. Si tratas 

de que ande, Firela, á gatas, 

á t'atas anda el amor, 

que es niño, aunque canas t¡én. 
Leonisa. Déjanos ir á lavar, 

que es tarde. 
Capi.ín. Pues no han de hablar. 

Lfomsa. Déjale, Firela, y ven. 



Caki.Is. ¡VáiRame Dios! ¿También ella 
rezonga.' Pues venya acá: 

áqué cuenta a! cura dará 
espués, mi pastora belia, 
si por no amarme me mala? 
FiRFi.A. ¡Oh, qué pesado que estás! 
Cabl.ín. El qumlo, no matarás: 

no matéis, Firela ingrata, 
con desdén á las criaturas, 
que leñéis, aunque gallarda, 
mucho, Firela, de aibarda 
en e>to de her mataduras. 
FiBEi.A. Mira que estamos cargadas 

con los líos de la ropa. 
('ablí\. Si no más de en eso topa, 

¿ha>- son soUallo, y sentadas 
escuchar la arenga larga 
de mi amor? Soliatdos ¡ea!, 
que to que el amor desea 
es echarse con la carga. 
I Lejos está el lavadero; 

I escuchad mis desvarios, 

V yo os llevaré los lios, 
Leonisa. bye aqueste majade'O, 
porque la ropa nos lleve 
I y acabe ya de cansarte, 

que tengo á solas que hablarte. 
I Firela. Vaya. 
I Carlín. Vaya. 



I Los Timosoí hcrminos cómicos, Juan Bauíiili y Jeróolcno ViLcncitDO. 



^ 62 


BL MBLANCáHUO ^^^^| 


^^^ FlKSlA 


En bznv- 


con él ti^n de desposarse, ^^^^| 


^L^ CabiJk 


En breve. 


porque el dar coi es casarse ^^M 


^^^^ 


Mi burr» y yo...; no ^ b bien, 


eor palabras de presente. ^^M 
Mas yo por e%o no pato. ^^U 


^^^^^ 


que ci burro no ha de ir delante: 


^^^^^^K 


¿0 J mi burro...: ¡ijuc ignor»ntc! 
Cnanloc i un horneo \en 


f [REL',. Pues eso ^'que üin que ver, ^^M 


^^^^^^B 


betlia. con darme A entender ^^| 


^^^^^^B 


cafgaiio «no ti cuta cUre 


el tu amor.* ^^M 


^^^^^^^H 


flue lleva al dueAo tru si 
dándole (le patos.^ 


CamlIii. Vamos al caio. ^^M 


^^^^^^ 


El darcoces, ;noes, Firela. ^^M 


^M PWRLA. 


Sí. 


querer desposarse dos? ^^M 
Dadme, pues, una co; vos, ^^M 


■ C»fiis 


Pues Iterando yo In vara 


^M 


con que dalle, ciicMa arriba 


con botín ü con chinela: ^H 


^^^^ 


V cuesta ahai», á ciimpás> 


cuéstemc una quebradura ^^ñ 


^^^K 


llevándome i mí detrás, 


(aunque os estará á vos mal) ^^M 


^^^V 


el burro delante iba. 


que con esto no habrá tal ^^M 


^g t.IONKJ 


. jY eso ímpuna parad cuento^ 
iN'ilpame Dios! he squi arguyo 


como ahorrar de baile y curaj ^^M 


^^^ Capi-ík 


pues si par r'e to se saca, ^^| 


^^^^L 


i^uces bien dalle lo tjtien suyo 


venimos los dos á ser ^^U 


^^^f 


también al pobre jumento. 


tan marido y ten mujer ^^M 


^^^ FIIIRI.A. 


Pau adelante. 


como Adán y doña Urraca. ^^M 


H CMltÍN. 


jOuién? ¡Yol 


Y porque nue^ para más ^^M 


^^^B 


Si adelante he de pasar. 


y voy á buscar amibos, ^^U 
desic concieno testigos. ^H 


^^^^ 


n<i querrá cl bornuo andar. 


^^^^^^^> 


porque tí dctrAj no vo 


lorquc no os volváis atrás, ^^M 
os lies que os prometí ^^M 


^^^^^^p 


se me aleva al primer pao. 


^^^^^^^" 


que es besiia de mucho liento. 
Que pise adelante el cuento, 


llevo á la huente veloz: ^^M 


V FiMCI.*. 


mas mirad dó dais la cok, ^^M 


H 


te difi<}. 


r.o 03 quejéis después de mi. ^^ 


■ Cahün. 


Vamos at casa. 
La borrica Jel barbero, 
que venia del molinu, 


(l'Mf cna IomUoI.) i 


^^^^^^ 


luo^o que VIO á mi pollino. 


ESCENA II ^1 


^^^^^^^L 


ino sé yo Quien viú primera 


^^H 


^^^^^H 


á quién.) jMI burro bajaba. 


t.rnK»A)-PiaRLA. ^^H 


^^^^^^^B 


V la borrica íobla: 
la vtsiael burro ponía 


^^H 


^^^^^H 


LioNiS)i. Es un Ionio: déjale: ^H 


^^^^^^P 


en cada paso que daba. 


no hagas caso del. Firela, ^H 


^^^^^^^^ 


I.a burra, .1I sirbir la cuesta. 


que cosas de más caudal ^^M 


^^^^^^H 


no le debió de mirar. 


le quieren dc\:ir mis quejas. ^^M 


^^^^^H 


porque nunca «uele aliar 
lotui\>«, que es muy honesta. 


Ese Rogcno, aquese hombre ^^M 


^^^^^^^ 


que tiene cl alma de piedra ^^M 


■ l.eoMi* 


Atab.i >u. 


en cuerpo de hueto y carne, ^^M 


H Cadún. 


No le aburra: 


descuidado me desvela. ^^M 


H 


mas di{;a; i.uando te ven. 


Kse, que todo lo sabe, ^^M 
V haciendo del campo escuelas, ^^1 


H 


^quicn mua primero i quién. 


^1 


amándose, el burro ú burra.* 


le llaman Fénix los sabios ^^M 


H FiDKUA. 


Ambo» á dos, st en tal caso 


en las armas y en las letras, ^^M 


^B 


es igual la toluntud. 


deMleí^oso, presumido. ^H 


^^^ CakiIn. 


Por Dios que decis verdad: 


con saber todas las ciencias, ^^M 


^^^K 


a&l hai: vamos al caso. 


ignora las del amor, ^^M 


^^^^^L^^ 


FA burro, como se pica 


que son las oue el alma precia. ^^M 
Kien sabes tu, mi pattors, ^^M 


^^^^^^H 


decorieuno, al pasar. 


^^^^^^^B 


ñ la burra hi/o lu^i^r; 


que me da nombre esta Sierra ^^M 


^^^^^^H 


mas dljolc la borrica:— 


verdadero, de cruel, ^^M 


^^^^^H 


■no pasara, ciertamente; 


si mentiroso, de bella. ^^U 


^^^^^^^B 


>ase vucsa borriouencia^ 
)ijo<l:— «no hafe en mi conciencia.» 


Aunque entre frisa y sayal ^H 


^^^^^^B 


nft>:l. serrana grosera, ^^M 


^^^^^H 


Yo, que estaba ya impaciente. 


en cuerpo humilde y villano ^^1 


^^^^^^^1 


alzando la vara y voz. 


api<s<nio un alma reina. ^^M 


^^^^^^1 


te di un palo entre lasceias: 


i^audalosus ganaderos ^^M 
juran (podrá ser que mientan) ^^M 


^^^^^H 


V elh, aliando las orejas, 
le d¡6 al bonico una co; 


^^^^^^^1 


que cl atma les tiraniín ^^| 


^^^^^^1 


tal, que ha mencslcr braijucro. 


cauíiía do sus potencias. ^^| 


^^^^^^p 


porque está el pobre quebrado, 
tit alcalde ha Mnicnciado 


^Qué Abril de la juventud ^^M 


^^^^^^^H 


ño me ofrece, si no pecha ^^U 


^^^^^H 


que li burra del barbero. 
■ mi burio lo consienie, 


entre esquilmos de intereses ^^M 


L 


Itibutotdc Kenliteíai? ^H 



^^^^^^^p ACTO ^H 


^^^M iQui (álamos de deseos 


LcoMf.v. ¿Pues qué importa que est¿ el fuego ^^M 


^^^H no si>n lúmulos que cnscAan 


cebado en la tosca leña ^^U 


^^^H de deidenM homicidas 


d en la despreciaba paja? ^^M 


^^^1 cspcrünzas ya l'uncMas^ 
^^^B ^Qué tronco ng » ya letrado 
^^^1 i puras cifras y cmprnas, 


¿Por eso es rarun que ptcrda ^^H 


su inclinaciún generosa ^^H 


y que el subir no apetezca? ^^H 
Pues ,;qué importa que mi amor, ^^M 


^^^B libros de l< voluntad, 


^^^1 del sencillo amoj- imprenus? 


cebadó en alma grosera, ^^M 


^^^1 ^Hav rúenle que no murmure 


humilde sujeto abrac«) ^^H 


^^^M mi rigurosa atpcreía? 


si experimento en mi mesma ^^H 


^^^H ,-Pritda que no me retrate? 


que a p.sar de mí ser tosco, ^^H 


^^^H i'-'^^ *)"' no me dé quejas? 
^^^H Puct i todos soy inj^raia. 


subir al valor intenta ^^H 


de Ftogerio, noble y ruco, ^^M 
que es centro donde sosiegal ^^M 
Todas las itmas, ami|¡a, ^^^^M 


^^^B S<VIo SHradecida. necia, 


^^^^ á un hombre sabio, ignorante. 


H que enamorando alormcnia. 


son ¡Iguales: la materia ^^^^| 


H FincbA. Rj^erio. Lronisamla. 


de los cuerpos solamenlc ^^^^| 
hacen esa diferencia. ^^H 


H que en tantas cosas diversas 


^^^^ seocupa.no da al amor 


Alma noble me dio el cielo. ^^H 


^^^H ociosa deidad, licencia. 


No te espantes si con ella ^^H 


^^B Es padre suvo Pinardo, 


ct amor, fuego con alas, ^^H 


^^H y sucede en )r ttcrencia 


intenta subir y vuela. ^^H 


^^^L desiBS fcrtim moniafias. 


A Rogcrio he de adorar. ^^H 


^^^H que rústicos pueblos cercan, 
^^^H Trnímosle por tei^or, 
^^^H y como inl le resp«tan 
^^H U» frutos de aquesto* valles. 


FniEi.a, Basta, quecsiás bachillera, ^^H 


después que en Rot{crio sabio ^^H 


tus esperanzas alientas. ^^H 


Vamo% á lavar agora, ^^H 
por ver si en la luente templas ^^H 


^^^H oue siempre ie pagan renta. 
^^^H No querrá humillar el alma 


ardores tan desiguales. ^^H 


^^^H á pastoriles beUe/as, 


LeoKtsA, No hayas lú míed» que pueda, ^^H 
que es'poca el a^ua del mar. ^^H 


^^^H que entre sayales vasallos 


^^^H se ensoberbece la seda. 


FiKei.4. Los serranos que desdeñas, ^^H 


^^^1 Hale enseñado su padre 


jquí han de hacer, si no los amas^ ^^M 
LsoxiSA. ^ue pues padezco, padezcan. (V»itj ^^M 


^^^H todas sus armas y ciencias. 


^^^H porque \e herede su ingenio 


^^^M 


^^^1 como el csudo le hereda. 


^^^M 


^^^H Las letras, sc^ún el cura. 


ESCENA llt ^H 


^^H causan al sabio soberbia. 
^^^H Sabio es Rogcfio: ^qu¿ mucho, 
^^^H si loes. quescMSobcrbeics? 


KofliMv, gaUn. y PiKAlinn. ^^H 


PiKaaon. Ya no ten^O que enseñarte: ^^H 


^^^B TiJ. si bien ta mis hermosa. 


en la esitrima tu destreza, ^^M 


^^^H eres hija de una aldea. 


junto con tu fortaleza, ^^^M 


^^^H pajixa choxa tu casa 


retratan en ti otro M^rte; ^^^^| 


^^^1 y tu dote cien ovejas. 


la pintura ver¿ su arte ^^^^| 


^^^H A la sombra de las canas 


eternizada por ti; ^^^| 


^^^B que obediente reverencias. 


las liciones que le di ^^M 


^^^1 iiiil aldeanas ic cn\ idian, 


en la música, maestro ^^M 


^^^H mil la^alei ic desean. 


le han de llamar del mis diestro, ^^M 


^^^H ^uí Abril hay que en ñor ven rama 


cifrándole Apolo en ti, ^^^H 


^^^H no le ciiiaptt.c la purria? 


Sutil dialéciicoestás; ^^^H 


^^^1 «*<?»€ Mayo en K')Ci>nt<'S mayos 


docto en la lilo»ofía: ^^^H 


^^^1 que i lu puc la no umaneüca? 


sabes de la asirolofíia ^^H 


^^^H Quiere á quien te quiere bien, 
^^^H e imposibles locox deja. 


¡o que es licito y no más. ^^U 


.Metafísica podrás ^^H 


^^^F que del brocado \ sayal 1 


enseñar á quien la enseña: ^^H 


^f nunca se hizo buena mezcla. 


y aunque una parte pequeña ^^H 


H Lrok:«a, Eso diselo lú al alma: 


sabes de la arquitectura, ^^H 


H s-eris, am^ Firclu. 


por ti Vitrubio asegura ^^H 


^^^^ qu£ de cosa:! te responde 
^^^^ en mi abono y su oci'ensa. 


el renombre que en D empeña. ^^H 


Versos haces extremados. ^^H 


^^Hp jE\ amor no es fue^o? 


los que para un cuerdo bastan: ^^^M 


FlMEI.A. Sf. 


que los que á resmas los gastan ^^^^M 


LroNFSA, ^Y ísic, por naiuralcza, 
1^ no sube o más arriba 


no están va bien opinados. ^^^^| 


Los términos no excusados ^^^| 


^M oue es posible hasta su etrera? 
^ft^W.A, Asi serA, pues que tu 


de la (.'.orle, en if ue publiques, ^^H 


cuando al palacio te apliques, ^^H 


^^^K lo afirmas, que eres discreta. 


lisonjas, estudiado has: ^^H 



^■i^H^ÉH^ 


^^^^^^^^H 


^^^^^ ÍÍ4 BL MlLANCÓLtCO ^^^^^^^^^^^^^^^^^ 


^^^ nt) filis, Itoficrío. mis 


quien entre las llamas dtjerme? ^^M 
Voluntad que allá no rnfci'me, ^H 


^M dcquccucrtluloí rtii'ques- 


^^^ Roomo. Si at padre ye debe tt »r, 


no escorias: esto es verdad; ^^M 


^^B y bI maestro el ser df hombre. 


ni es bien que en tu sequedad ^^M 
llchct. por hacerme afjravto. ^^M 


^^^^H Se&oT, te lk|(<)'i deber, 
^^^^^1 iCÍ>nM podre «ifr^decer 


un enicndimienlD KatMo ^^U 


y una idiota \«luniad. ^^M 
RooKRio. Aquí, señor, no hay sujeto ^^M 


^^^^^R el doble Mr que te debo? 


^^^^^K Pur padre, i darte me atrevo 


en que lograr esperanzas. ^^M 


^^^^^H gradas de eternos loores, 


ni entre xroseriis labrunxas ^^M 


^^^^^H mas por maestro, mavotcs. 


ni! amor halla igual objeto, ^^M 


^^^^^H pues que me encendí as de iiucro. 
^^^^^^H Dichoso yo, que traslado 


Si lie tienes pcir discreto, ^^M 


y amor es similitud, ^^M 


^^^^^1 veagp A ser de origtnal 


.;pur qué culpas la nutciud ^^M 
queco mi libertad oespreciait? ^^M 


^^^^^H como el universal 


^^^^^H de «nin adornado. 


{F.i bien qtic scrrjfiai necias ^^M 


^^^^^H Mil ciisiLS me tiAS enseñado. 


malofiren mi ju%c-nttid? ^^M 


^^^^^H que, a»i)() dicct, quisiera 


Viva el alma libre y franca. ^^M 


^^^^^H que aUrde dellaü hLciera 


pues en su esiudiu me alegra. ^^M 


^^^^^^^ mi mudÍLi. tu numbreclaro; 


PiHhtOO. p^nKAiar la espada negra ^H 


^^^^^K que oro avaro. 


suele hacer diestra i la blanca. ^H 


^^^^^H noi le le fuera. 


Nunca tmi el loro arranca ^H 


^^^^^H jau¿ «Kuardas, padre, en llevarme 


qu<en ni> ensa) ó su valor ^H 


en el novilln menor; ^^t 


W PiNARno. Aun falta más; 


y un discreto, si tu ignorat, ^^M 


^^^ que puesto que dociu estas 


llamaba a las labradora», ^^M 


^^^K en lodo, r puedes honiarint, 


cspajiís nrifras de amor. ^^| 


^^^f temo desacicd (arme 


Si el fiiásulu aJmirabk ^^M 


^^^ por otra parte, 

■ Roocftto. ^'i;n qu£ modo. 


llamó animal racional ^H 


al humbre, Platón, i>u igual, ^H 


H si i tu puMo me acomudo? 


le llama animal suciaoie. ^^U 


^t PiM«Rt>0. Aunque tiiri stbo tv la-nio. 


Klqueno es Comunicable ^^M 


^^^B voluntad y eniend miento 


no e> hombre, sei;ún i'latón. ^^M 


^^^B componen un huinbie todo. 


y S'ttU'enJo su opiriion, ^^U 


^^^Km- Y puesto que sea verdud 


le h«ri laní* sequedad ^^M 


^^^Bfe que al enicndimienu) deti«s 


bruto por la Mjiuniud. ^^M 


^^^^^L las letras c«n que te 


aunque hoiiibtc por la r«7i^n. ^^1 


^^^^^H cualquiera Ucutiad, 


Si vci la curte pteiC'uK ^. ^^M 


^^^^^H no s¿ >4uc la volumad 


como ap endisieá s.iovr, ^^M 


^^^^^^B hombre te 


también aprc'ide i querer. 1 


^^^^^^B pues rs tan seca la tuya. 


qucen vcncun mármol me ofendes. 1 


^^^^^^F que muestras por experiencia 


Ama del mudo que entiendes 1 


^^^^^L que te falla esta potencia 


mis a pac ble ^ hum no, J 


^^^^^B porquo lu ser te d^iruya 


p(}ique en el palacio, es llino ^H 


^^^^^H luientud lati d>.rid>. 


que^í'aduaei nlcno^p^eci^). ^^M 


^^^^^^f Cuando eitimulus de imor. 


al máv docto por mái ntcio, ^^M 


^^^^^^ dode el Kev hasta el pntior. 


í4 rt \it>H> y no es cortesano. fV""-> 1 


^^^^^B dan i sus iñccnd os iida. 


^^^J 


^^^^^H lú, que imiten esculpida 
^^^^^H de bronce debes de ser. 


ESCENA IV ^M 


^^^^^^P Jhjis poilidí) dete:id«r 
^^^^^^f de apacibles 


Kooaaio, nio. ^^^ 


^^^^Pr alma, en piedrus frías 


Hntre el amor y el desdén. ^^M 


^^^^F xe puede amor encvnde ? 


mal UcierKia se conserva. ^H 


^^^V iNu te viera ro squiera 


porque Venus y Minerva ^H 


^^^^^^ jnu di(¡4 aman mf ituitar 
^^^^B de ser de mirar 


lamas se llevaron hicn. ^H 


Ojos que hermosuras ven ^^M 


^^^^^B •>)(■>"■ <^*'> hechicera! 


conira p4>:tiiiescuniusat, ^^M 


^^^^HF iAi(!una \tt no te viera 


na hallan i su djAo<xcusat. ^H 


^^^^H hurtar del estudio 


pues su ocupación distinta. ^^U 


^^^^H y en los hermosos rci ratos, 


dcshuncsla n Venus pinta. ^^M 


^^^^^K^ del cJclo de amor licspujos, 


j vlrgencsá las Musas, ^^M 


^^^^^^H vei descu'dar los 


^^M 


^^^^^H que ya bUson^n de ingratos! 


^^M 


^^^^^^1 jCOmo podrí yu nireverme 


^^H 


^^^^^^B que vaya ¡t la un hombre 
^^^^^^B (si «t que merece etie nombre) 


^^^t 


^^H 



^^^^^^^^^^^^^^^^^^P ACTO PRIMERO ^H 


^^^^f ESCENA V 


r>jidmc at>¡ún remedio ros. ^^M 




fíoúKaio. ¿El Duque ha salido i caza? ^^M 


^F Roomio y Citiuiii, f ut tptrttt mv/aJo y llnm J* 


Cahi.In. a voUr una picazo. ^^M 




RoGENio. ¿Aquí cerca.* ^^H 


H C*»LÍ.s. lAjr, cutí vengí)!: amor, no mis. 


CahUh. Si, por Dws: ^^H 
y si no se me trabuca ^^H 


^^^_ ^uego de i}\uy en lal dios! 
^^^b Yo me acordarí de vot. 


el meollo, una mujer ^^B 


^^VftooiBio. Pues Carlln ¿i dónde ras? 


machorra, que debe ser, ^^H 


^r CablIk. lAyl nucsamu el tnoio. a echarme 


pues va i caballo, la Duca. ^^H 
RoGEnio. No Hay tal en I reten i miento ^^H 


^^^ caiof^c bizmai. 


^^■AoKWto. ^Caísie? 


cual iá ca/a pata mi. ^^H 


^^^^F'^"!-"'' En 'b cuenta 6 on el chisie. 


^^H 


^^^B jDeamor. podtéiincucharme 


CaplIs. Yyo, queahi ^^H 


^^^I Gualru Drue^a» de razones^ 

^^^BOGEirio. lOui taUi ellas scfAn! 

■ Cakün, y dichas. PuL-s fama os dan 


batanada el alma siento, ^^H 


echarme cien bizmas trato. ^^H 


Para el enfermo de amor, ^^H 


^m que sabéíi por seis »Imones, 


Fireia es lindo doctor, ^^B 


^M juoa traía no pudréín 
^^^H aatme, con que de I-'írela, 


que le cura con un mazo. /roanJ ^^M 


^^^^^H 


^^^H que es trampoia y medesvela 


ESCE.NA VI ^H 


^^^■^ SI no me ama, me venguéis^ 




H R(>(.H*io. ¿Yo? 


fffCaNW«EiiMQva,Ci.RiiKacu, awtM Mtarrof, ^^H 


■ CA«di. Porque no me reproche. 


^^B 


■ Ro<>E»iu. De amor no ií jugar treta. 


^^^H 


■ CAsti>. Pues yo cor.o7CO poeta 


ExaiQUa. ^^1 


■ que compra trazas de noche. 


Mientras el Duquecsza. ^^M 


■ RocsHÉO. ¿Qué le ha sucedido? 


y en ejercicios nobles se embaraza, ^^H 


■ CarlIs. Estaba 


ove, Clemencia mia, ^^B 


■ «n la huenie, corda y lucía 
^B lavando, que lo quceniucu 


desvelos de mi ciega Tanlasfa; ^^B 


dards, irbiiro juez, en ellos traza ^^B 


^K^ mi amor. Kírela lo Uva. 


de mi vida ó mi muerte. ^^H 


^^^L Parlaban las compañerat, 


Veniste de Bordona ^^B 


^^^H (que todas nuestras tcranas. 


á darle á it la mano. 1 mf ponzoña, ^^H 


^^^K por lo que tienen de ranas. 


V siendo su sobrina, ^^H 
hocene esposa suya < determina: ^^M 


^^^H en «1 «Kua son parletas) 


^^^B y dábanle con los majtos 


masía llama por tierna.cn mtbisoña, ^^H 


^^^1 en la ropa, que el regato 


hechizo de mis ojos. ^^H 


^^^B que dan es i»fyja de palo. 


si en 4t engendra CUSIOS, en mletiojos. ^^B 


^^^H arremangados los braios. 


Sotfino y heredero ^^H 


^^^B Yo, que topé la ocasión, 


soy suyñ, y de sus deudos el primero. ^^M 


^^^B lleftuéme i Fíri'la y dtjer 


Su vida es imposible ^^B 


^^^B «mi amor, que e> nii^o y me afrige, 


que dilaic más tiempo el infalible ^^^| 


^^^B debe de ler pañalón. 


censo («lal, que en vaullaje liero, J^^^l 


^^^B porque tal vex huele mal 


A la tirana ingrata ^^^^| 


^^^fl cuando triste i casa vuelvo. 


tributa el mozo en <iro, el viejo en plata. ^^H 


^^^B T el alma donde le envueiro 
^^^1 hace oficio de pañal. 


O.rMKKCIA, ^^^M 


^^^B Cerapeí lien, j/^ui os espani.i? 
^^^B laridmela, si os molesta, 


íQmí sacas de todo eso? ^^^H 


^^^^^B 


^^^H que quien con niños se acuesta. 


ESCENA Vil "^H 


^^^B ya vos veis cual se levanta.*— 




^^^H «Que mos prace», respondieron 


DiCHM f tí Dugua, oevJto. ^^^| 


^^^B Kxlas, asiendo los maios... 


^^^^1 


^^^B il'ardiás! que i puros porrazos 


^^^B las costillas me molieron. 


Es vieja la sospecha, amor sin seso, ^^^^| 


^^^B Pügsban con tanta acucia. 


y Enrique con Clemencia, ^^H 


^^^B que de miedo el alma helúls 


creciendo celos, nien>iuan mi pactencJL ^^H 


^^^1 creyendo salir Uvada, 


Yo soy vtejo, ella moza, y i\ travietoj ^^| 


^^^H ó suda, ó vuelve mis sucia. 


tras ellos mi sospecha ^^B 


^^^B Y i n>i llegar cortesanos 


me trae, que amor con celos, siempre acecha. ■ 


^^H con el Duqije en compaAla, 


E!llilt}liS. ^^B 

Si al Duaueal Tin heredo, ^^| 
y en verde mocedad, Clemencia, puedo ^^^H 


^^^B llena«dc volatería 

^^^B como los cascos, Ih manos. 

^^^H caitandA, daban los mazos 


^^^B en U huesa con Cattin. 


en tiiamos iguales ^^^H 


^^^^^K Que ropa de maio, en fin. 




^^^^^H 


^^^^^H muere moza hecha pedazo*. 


I Kn <I «riginal «mi v, errau tvi^enie. ^^H 


^ COllliaiAt D£ TIKSO DE MOUÍIA.— rOMO J. 


^1 



66 



Ct, MELANCÓLICO 



■mane nposo k remediar mn malea, 

j':uinio mcior'ic evii goiiif sin miedo 

de caducoi. engaños, 

ilun^a luvciiiuu que helados años? 

No uftndii« tul icsoro. 

ni con (Múa piala mezcles oro 

do pici:ii>i<>i quilates, 

pun cuando si cie^o amor coyundas ales, 

si bieti te quiere el Duque, yo le adoro, 

ni tan hermoso espejo 

niegue obfoios é un moio por un ^ iejo. 

Di-Que. 
{Oh, ámame liioníero!, 
no serís. si yo puedo, mi hcrMoro; 

3tie no es bien me suceda 
ludo que en vida lo mejor me hereda. 
Hi¡o Icn^iíf (cttoto verdadero, 

Íue i quien es corresponde, 
(fo veamos lo que dice al i'onde. 

Clemencia. 

Enrique, en la tutela 

del Duque, que en amarme se desveta, 

qucdí desde la cuna, 

muertos mis padres: y en i(tual Tonunt, 

el tiempo de mi edad, que joven t uela, 

conoce satisfecho 

la pnca falta oxe con i\ me han hecho. 

Duquesa me obedece 

Oriii::iseMM'» Kc4li SÍ me apetece 

mi tio el de Breraña; 

y cl lue^'' '^'^ "'' amor le nieve engaña, 

que este hcchkcro amor rejuvenece, 

na té que el güito mto 

admita ver esposo i quiett ve lio. 

Ataja tú esos dai\os 

y peesaadc sus nestóreos años, 

que vo que le obedeico, 

n > ámame, padre si, la mano ofrcico, 

i quien, cuando consulte desengaños, 

el Duque me dedique. 

E!(*tOL>K. 

Espera. 

CutUKMClA, 

Hano os he dicho, conde Enrique. 
(Ytu Ctnaencla J 



ESCENA Vltr 
Kl ConJe EiRigcK y ti l>i'«va, oeulto. 

ENBI^lrr., 

Harto, y unto, que dudo 

u estoy despierto 6 sueño. Dios desnudo, 

pues que rapaa ic llamas, 

desticrren canas tus sabrosas llamas, 

que tu reino jamlts sufriltas pudo. 

At Duque desengaña. 

Dame i Clemencia, amor: dame ¿ Bretaña, 



ESCENA IX 

KlDsqv*,*oto. 

Ni i Bretaña, ni á Clemencfa, 
que tenüo ya sucesor: 
menos impulsos, mi amor; 
V mis canas, mis prudencia. 
La Duquesa ha dicho bien; 
no dice mi senectud 
con la verde juventud 
que en su edad mis ojos ven. 
Sucesores deseaba 
que legítimos en ella 
me beffdasen, mas la estrella 
que en Rogcrio Francia alaba, 
me inclina á que de Bretafla 
el ducado ilustre herede, 
y ci conde iCniique se quede 
con la opinión que le engaña. 
Hijo es mío natural 
mi Rogerio, y la prudencia 
que hace i mi amor resistencia 
le dará mujer igual. 0'"«^ 

ESCENA X 

rit>aa« y Koaní*. 

Roomo. 
Ya he vuelto por la opinión 
que perdió mi voluntad 
por teca y sin atición; 
ya, señor, la autoridad 
y sentencia de Platón 
puede difinirme en hombre; 
pues SI es animal sociable, 
porque en ti el amor te asombre, 
unancllcza SEradable 
me ha honrado con esie nombre. 
Ya estoy tan enamorado 
que no si tí vivo en mi. 

Pisa* DO. 
¿Tan presto? 

BO<>FPIO. 

Es precipitado 
amor. Vine ', vi y perdí 
la libcriid, noel cuidtdo. 
Ya juzoar^ por mejor 
potencia la voluntad 

3ue cl entcndim^en'.o: Amor, 
c su noble facultad 
liov me ha hechn profesor: 
de»te hoy cursaré su escuda. 

PlNAUDO. 

Rogerio, perdido cstis. 
Booeaio. 
Amor, coma es ave y vuela, 
llegó presto. Uye, y sabrás 
la causa que me desvela. 
La caaa, ucupacii'in que al noble mursira 
del trato militar cifras y sumas, 
al Duque trajo á la comarca nuestra, 



I Kneloriilntlirirt*. 



ACTO PWMERO 



■ 
■ 
I 

I 



que yo solía gonr, porque preiutn» 
que el ver servir al viento de palestra 
i escaramuza! de enemiüit sumai, 
mi natural inclina venturotu, 
en itt símil del tuyo (¡enetoso. 
Emboscóse, pecdllc, y á la Tueme 
dei «rraván, guiando amor mi palo, 
la humildad contemplaba de i.u oriente, 
la soberbia, ja rio, de su ocaso, 
cuando va^ndo amor por su corriente, 
corrida su deidad del poco caso 
que hacia de sus llamu mi sostexo, 
rayos de agua forjó, si anirs de fiícgn. 
t'na serrina, entre otrjt lavanderas, 
cristales con cristales arteniibii 
lavando linos y aumentando eii'eras 
•n circuios de piala, que acendraba. 
Espejos eran todos, donde vieras, 
que el sol con sus relíelos retrataba, 
no ciego, linces!, bellos despojos. 
dando ojos í la ropa v á amor ojos. 
Ksta es vasalla nuestra, oiía es Lconisa. 
de libres presunciones vengadora, 
que florea crece cuando llures pisa, 

Perlas produce cuando perlas llora, 
agaba el afjua en sucesiva risa 
eouiactos luyvs, mis murmuradora 
que otras veces, que en ver que no podia 
cursos parar, corriendo se corria. 
fresas madejas, no de las que á Febo 
peina el Aurora, que esas son de oro, 
de ¿baño si, que estima el uso nuevo, 
cabellos nejtfos, no rubio tesoro, 
en un iardin de red. cárcel que «pruebo, 
»1 is bien tener en la pfisiOn que adoro 
grillos de voluntades, que traviesos, 
mii almas prenden, cuando esiin mis presos. 
Rlanca gorguera, abierta lechuguilla, 
guarnecida de pumas, mejor ilcchas 
que entre limpia camisa, maravilla 
seri si ves sus pechos, y no pechas. 
Ribeteado uyuelo de palmilla 
verde en color, azul en mis sospechas, 
mangas preus al hombro, cu}'-' Uno 
humano fué ttia v« con lo dirino. 
Gozaba el agua to demds que callo, 
puesto que bien pudiera por viriles, 
cuando no distinguíllo, peneirallo. 
Los ojos del amor, arfeos sutiles 
de mi vasalla, en Un, siendo vasallo, 
criminales deseos, en civiles 
ejercicios, de estudios ocupados, 
á nuevo amor dan ya nuevos cuidados. 
No U lo que le dije, divenido; 
mas sé que respondiéndome agradable, 
mudú palabras al mayor sentido, 
si amor ciego, por ojos es bien que hable, 
Tus consejos, itñnr. he yu cumplido; 
hombre soy con i'Utún comunicable: 
no diris, si intratable daba nota, 
que ya me agravia voluntad idiota. 

PlHARHO. 

Ni tanro, hijo, ni lan poco; 
ni en amar tan descuidado, 
fii de suene enamorado, 
que de libre dei en loco. 



De <Io« cxucmoi contrarios 

un medio se per fie tona; 

ta sequedad te ocasiona 

á erectos exira'jfdmarios. 

y el amor que ahora adquieres 

en cosa lan desigual, 

de tu noble natural 

te ha de hacer que dcgeneret, 

á todo pondris remedio 

si ves, Quc para querer, 

el cuerdo no ha de escoger 

por lin lo que sólo es medio. 

Quila lij de aqucsc amor 

losupcrñuo, y quedará 

en buen puntó. 

ROOKRIO, NOÍCfí 

posible eso ya. stñot. 
La memoria, que por tarda, 
con dtliculiad aprehende, 
lo que díHcil entiende, 
sin olvidarlo lo guarda. 
Yo, que en la memoria tengo 
esta ves la voluntad, 
si puscdiliculiad 
«n amar, y ya prevengo, 
prende, en due mi gusto vivo, 
al ángel he de imiur 
en no saber olvidar, 
porque eterno en ella viva. 
PiNANDu. ¿Hay mudanza semejante? 

EsnesA XI 

Dieaat / CaklIh. 

CAni.ÍK. Nuesamo, los dos Duquesos, 

con pijaros v sabuesos, 

csitn en casa. 
PíxxiiDO. Ignoranl*: 

^qu4 dices? 
CarUn. Que en casa están 

los dos Ducos, hembra y macho, 

¿Pensará que esto bo'Tacho? 

Pues va llegan al laguán. 
Pin'audo. ¡Válgame el ciclo! salgamos 

á recebillos. 
CAKiJfe. iVerá!. 

de rondón se entran acá. 

Boda hay hoy: cena esperamos. 

ESCENA XII 

DicilM SalfK ¡íor una patria ti OtQci, r.i.aurxciA 
y Esmvu». Por oír», Lsosiu y Pi»*i.a con /lo» Ut- 
flOf 4t fiara y Hd*icci coa yutimntu dt JoAra* 
4ara. 

M tísicos. Qm* ti ehi-el y /j rota 

Ícuál rra ináí hermoui? 
;i clavel, lindo en color, 

y la rosa I oda amor; 

el jaxmin de honesto olor, 

la azucen ji religiosa. 
MI!,ticos. jCiidl et la más Kermotaf 
I'mo. La violeta enamorada, 

la relama encatamadi. 

la madreselva me/claJa. 

la flor de lino celosa. 



fiL melamcAlico 



.% 



Zh'ifi'E. 



i-tonaií. 



FlREI.A. 



Dt'ffi'r. 



CaklIn. 



Cl.CUBK, 

CakÚk. 



DL'QÜK. 



^vát ei más hermofa? 

aiJI era mát hermosa!' 

iucliw (Itbc. uran señor, 
i % uc5ira cssa t^ti <)U:nia, 
pues pur ella «qucsU v» 
pnra nonrarnos. U visita. 
;üh, Pinardo! ya que i <to% 
de nueuta Cune o> reitra 
U quieiiMl (1« jiquesiM campos, 
envidiando vuciiri viJa, 
pues no me veis, vengu á veros. 
Rogcrio. FlreU ilila, 
i pcsBf de (esisieticias, 
i mi amor ifii\i< dich». 
Como led^^co, es mi umante. 
¿So va el nima en mi vr»ia 
con má-S <iios qne pestañas, 
poroue !ius penat. me digín? 
iQui no poilrin los he>:hij:os 
de tu gracia, LconKi! 

Eues las llamas de lu amor 
as cebado en a^ua fiía. 
Si tenéis ules serranas, 
Pinardo, no es maravilla 
que olviiitis lelas de Code 
por aldeanas palmillai. 
)Qu¿ cuii>)sas lavandeíai! 
A )o menos, teñur, limpias, 
libres de los badulaques 
que allá i las damas empringan. 
(Apcrit.t ;Ay, serrana de mis ojos! 
¡qué bien Jicc^t ;quc bi«n pintas 
l> diferencia que al arle 
hacen beliei^^s suncillaiil 
Lavan la ropa de casa, 
señor. Fircl» )■ Lev-nisa, 
y hay pattor que les da á vikIUu 
el alma de las camisas. 
Pero hay mazo lavandero 
que desmenuza costitlu 
)' batana enamorados: 
mis espaldas se lo di^an. 
.'(^uc os parece, mi Clemencia, 
las lavanderas.^ 

Que Dbli|{Bn 
á su alabanza los ojos 
y las almas d •m envidia. 
iOhl pues si lavar tas viera 
un menudo con sus tripas 
y enchir de sunj-re y cebolla 
un obispillo sm mitra, 
yo SÉ, por más que esduqueso, 

Suc, sin buscar gollorías, 
la comida y la cena 
no pidiera son ■ morcilla'i. 
RÚMko, apártale alta. 
Dejaldc, pur vida mfa. 
que tiene donaire extraño. 
Rrincipalmente esta nirta, 
que ahorra de suene el agua, 
que híio un vientre «I oiro dia 



PlSA^IW. 
CARt-ÍM. 



Hucesto. 

Ot'QUK. 



(tOGERIO. 

Du9t''B. 



RoiOiiRio. 



sin gastar mis de un caldero: 
(mirad si es barata y limpia! 
¿l-^ste mancebo quién es? 

(Por KoKti 

Mi hijo, y en quien se cifra, 
f¡ran sei^or, mi sanRre y casx. 
Perdígasele el oko <na, 

señor, la escofieta al cura, 

que hay quien dice que t>én tUla, 

V con Firda cenando, 

ia halló dentro una morcilla. 

Dcme los pies vm-sira alte». 

l.trxnr.i iCielnsl ^So fuera injusticia 

a lat presencia neaalie 

mi sucesión, siendo di «na 

de la corona (!e Franti».' 

Mi hi¡o es, y ima^ien misma 

de la prenda mila^trosa 

que en el cíelo esirellss pisa. 

Alzad, ¿(ximo « vuestro nombre? 

Cran señor, Rogeno. 

IApartr.t AdmiU 

trciaña por su seitor 
tan heroica fiillardfa, 
que Fnriqueno lo hadeser. _ ^ 
i.t^.i Suspenso el [>uque me míra. 
Pues no ha de hereJaime en muerte 
quien piensa heredarme en vida. 



I t:ii el tcttoy en t* tdldAn ilt llxneobiucli Mi> 
p«r« M tmia <rl<l(nie. 



Pinardo, ya que las canas 

tic i tan tente os jubilan 

de la asisiencia en mi conc, 

Hogerio es bien que U siga. 

Cormigo quiero llevarle. 
Ror.KKio. ¡A y. ciclos! 
Lkokisa. ,Qué es esto, amig«> 

¿hoy amada y hoy ausente? 
Fii>n K. Ouien bien ama tarde olvida. 
PiKAKiKi. lia cumptido vuestra aliexa 

en esii acci<^n con distintas 

cspeíanzas y deseos. 

t.o primero con las mías, 

viendo que en " Rogerio puede 

daros mi vejez prolija 

traslado de original, 

que mi fe y lealtad imil4. 

Y con lat tuyas, iCñoT. 

Jorque de suerte s« inclina 
serviros en la corte, 
que importuno cada día 
mi tibieza reprehende. 

RooExio. iAf;srtr.i ¡Av, serrana de mi vida) 
¡Oíali quecsias verdades 
no fueran por ti mentiras! 
Pretendí ser cortesano 
anies de verte: ya vista, 
la corte s«rá d<4ieno 
que ausente de ti > me altija, 

Dt.'Qi't. Iloy, RoKcrio, st^ún oslo, 

vuestra esperanza es cumplida. 
Trocils por la corte, campos, 

Ípor palacios las quimas, 
lonrindome vuestra alteza 
por tan clara mejoría. 



1 Suplido ciit «ea*. 
3 Ii««)(iti||laal*dcn(*. 



«qué inleríi e« drtprcdar 
tu que «i ii no lienc csltmi? 



I DUQI». 



' Clcmcm. 



Roúuio. 



Lkomsa. 



rRooEftio. 



LeoMts*. 

Rooinio. 

Roc.Koia. 
Lkoniia. 

ROÚMIU. 

Leomsa. 
Leomsa. 

RütiSBiu. 
LsostsA. 
Roocnio. 

IRoiirnio, 

iRor.tmo. 

rCJkKLtN. 



H^íio ídJtif ■ ■-■'»» yarir, y un ^co 

«^■'IitifMttidiva it'upiiiCir US jr Pícela.} 

Euuchad. Pinaftlo, aparte. 
MCitfl).)^-''^ de mi.hcnnoui prima, 
que xi no le pcfíuailo. 

Sel Duque vicj» pi^rfia, 
e ilc perder á UceuAji. 
Téiigole amor <le ^rbrina, 
r aunque le de^ilenu amuntc, 
no «ti bien que permilt 
deMCaloí liccii<:><>S(>^. ^ 

[.t l.n>n>ii.)NomcrccenmlldejilkblS, 
dukc hcchUo de mi iliiia, 
duración en su aii-gnu. 
Hoy o* ame y hoy nic parlo. 
;Antor } ausencia en un dial 
¡l'ena y gliiria en un in^untet 
Si no acaban con la vida, 
no son efectos de amui. 
Sin vus, Kogeriti, la mía, 
que ha Unto que «uMenlaba 
su esperanza en vuestia tiua, 
peor lo habré de pasar; 
que vos, en fín, cuya herida, 
por nueva no es peMeuame, 
presto hallafíií mcjicma. 
¿A qué detíeno ol pañis 
sino ¿ la corle, en que hahitan 
eniie hermosuras y en|(aiÍ05, 
amorosjisiiriiniaí? 
iPtibre de quien .sola queda! 
^Borran añu^, prenda tnia, 
seAales que en un inMimle 
el rayo en bfirnteeierni/a? 
jPuedcniniu'iasdel tiempo, 
memorias de las minas 
que A Troya han dado tragedias, 
aniquilar, ni aun cenizas.^ 
(Pues por qu<^ rayos de amar 
no quieres que etWnos vivíii 
en una voluntad bronca, 
que victoriosa conquísias^ 
Inmóvil SO) i mudanias. 
Que se cumpla y no se dt|;a 
es, Kogerio, lo que impona. 
íQmí Icmcs^ 

Circes que hechizan, 
UlisGS soy. 

Todo cngiAos. 
Til me agravias. 

Tú me olvidas. 
lYo! <-Cómo? 

Como te ausentas. 
En ti me quedo. 

¿En mi mismaí 
SI, mi bien. 

¡Ar. que eres bombrd 
Hombre)' firme. 

^()ui£n lo añrmaP 
Quien w adora. 

Jura. 

Juro. 
jArre allá! que el I>uco <ñ mira. 



Í'(KA>00. 

Bnmiqub. 



Clkmen. 



Leo MISA. 

RoiiKIlO. 



t 



rO PRIMKRO 69 

s. :■, co'pja y ciín 

de v.i- ■..i...^,..íi y letras. 
No querrá el anior que viva 
para dilatar mi clnria, 
y dar d tu eJ«d Herida 
él Enero de sus uñoi, 
que la tuya enerili^un. 
Uck Dios, Enrique al Duque 
salud Con un larga vida, 
como en mi cr<\:en deseos 
de que en su amor no prosiga. 
V.n fin, Hot^erio, ^os paitls.^ 
Lu^o que yo vi, l.eonisa 
mi primero amor en a^ua, 
pr<jmtstlqu¿ su rClinu. 
¡Qué ticilmvnte se enturbian 
sus esferas cristalinas! 
tQue lá^il desaparecen, 
dando i sus corrientes prisa! 

LiuHtsA. No dista mucho la corte 
desias sulodades. 

Itov^exH). Dista 

lo que basta para etiorbo 
de verle ro cadn dia. 

Leonisa. Caías hay que amor inventa, 
garzas nuestros montes crian: 
amor es iodo ocasi<ln 
st la Buseni:ia nu la entibia, 
si TOS la buscáis. Rocerio, 
yo haré también de us iiúas 

farairosi ver allá, 
lumple lú eso, l.conisa, 
vulverátel alma .1 un muerto 
y vetiis que resucitan 
los reces que 1 verme fueres, 
mis esperanzas marchttu. 
Li;oMs\. Va querréisoua. 
Ro'.KBio, ¿Yo. k quién? 

Lgunisa. Hay allí damas que pisan 

Elaia en corcho coronados, 
e su mudanza me avisan. 

Lkunisa. Arrastran lelas. 

RoGEBiu. éQué importa? 

LüoMSA. ¿Pues qué attimáis voi? 

RooEHio, Tu frisa. 

Lcosis«. ¿Mis que el brocado? 

RoiíKaio. iPuesnol 

1.C0.MS». ¿Por qtií, síes tosca!' 

RoiíEMio- Es sencilla. 

I.EoNisA. Traen cadertas. 

RooKHio. Son prisiones, 

I.Ki>M>A. Traen firmezas. 

RooiíRio. Son postizas. 

I.voNrSA. Traen diamantes. 

RoiiEioo. Son engailos. 

CAat-i.H. jArre aMi! que el Duco os mira. 

DtKft^E. Casarélc con Clemencia, 
si el Papa te le)>liima, 
y sucederá en mi estado. 

PlMAKOO. :>oU su hermosura es digna 
del esposo que la orrcces. 

RuaKRio. ^Permiliris que te escriba? 

Lkokisa. 



Si lascarías son U sal 
que conserva amor, ^quiín quita 
que no escribiis por instantes? 
Roce a 10. ¿Sabes leer? 



7° 

LcoKts*. La canilla 

áe lu >mor, donde comienzo 
ct A & c de mis dichas: 

RoGcnio. ¿Y eícnbir s«bris^ 

Lkomsa. Ttmbicn; 

pues siendo de smor pupila, 
plumas serán pensamientos 
y lignmas datin lima. 

Ro(,K*io. ¿De quiín pod-emos fiarnos? 

LcvMSA. De CarÜn, cuyas malicias 
son en toda aquctta sierra 
sin perjuicio v de ni«. 

RooEmo. En fin, «no me olvidarás!' 

Leokisa. Amor labrador no olvida. 

[toúEaio. jSerii firmen 

LtosrsA. Seri bronce. 

CakUk. ¡Arre allí' que el Duco os mira. 

DÜqub. Ya me parece que es hora 
que nos panamos, sobrina. 
Traillan. Conde, los caballos. 

CaülI». Boca abajo el zaguán pisan. 

DuQue. Venga conmigo Rogerio. 

PiKAHuo. Gracias A Dios que cumplidas, 
hijo, ves tus «peraniat. 
Letras, armas, cortesía 
le he enseñado. Si con ellas, 
entre enredos y mentiras, 
te conservas, bien logradas 
serin lai liciones mias, 
Hlftate drchoso el cielo. 

RooCR 10. Adiós, seAor. MI Lconisa, 
esto es panir. 

CarlIk. Con dolores, 

porque Si parto una panidft. 

Rooeaio. No me olvides. 

Leohisa. ,iCÓmo puedo.^ 

ftouEnio. «Irásme i ver? 

LeostsA. Cadadta. 

Rotisaio. Adiós. 

I.EOMISA. Adiós. 

Rogerio. ¡Ay. mi bienl 

CaklIn. lArrctlUlqucelDucoosmira.' 



ACTO SEGUNDO 



ESCENA PHIMÜRA 

El DvQua, RoOKHio, Cíkusim* y oirM. 

Ot;Qtt. 
Ya estás legilimado, 
y por sucesor mió declarado 
en Bretaña, que estima 
lamparles con que d cielo le sublima. 
Ya yo, cansado y viejo, 
seguro de tus iciras v consejo, 
en tus homLiros alivio 
el peso del gobierno que no envidio, 
sino ociosos descansos 
decazt.s Icrcsy de libros mansos, 
porque en vcjei lograda 
me manda el tiempo jubilar la cspada- 
Clemerciaet mi sobrina, 
en hermosura y discredón dirjna; 
Jei de 't}or(ioñ¡i'herman:i. 



KL MELAN'CAUCO 



do Oniens Duquesa, que apacible y Hins. 

mientras Ruma dispensa, 

sólo en amarte, como á dueño piensa, 

juzgando á gloria inmensa el bien quegans. 

Rogerio, ¿pues qué es esto.* 

<Tii, triste agora, cuaiiuo manilieslo 

secretos que na tenido 

el tiempo en las entrañas det olvido? 

Cuando solo creías 

heredar las groseras alquerías 

que viste el uval pardo, 

hijo de un Duque ya, no de Pinardo, 

en posesión segura 

del estado bretón, donde te jura 

por seftor la nobleza. 

¿melancólico tú? ¿Tú con iristc»? 

Pudiera hacerte agravio, 

á no llamarte tus estudios sabio, 

creyendo que echas meno* 

munies de riscos y de encinas llenos, 

riisiico por costumbre. 

y que te da l« corte pesadumbre, 

el palacio Irísteía, 

y bárhurii disgusto esta belleza: 

que aunque ilustre has nacido, 

Sodrás, como entre montes has sividOi 
t la costumbre hacer naturaleía. 

ROOEPtO. 

La* ruonct que alegas 
contra el tropel de mis pasiones ciegas, 
i mí tristeza alcadén 

S fados, señor, que mis me persuaden 
la melancolía 
que ocupa mi confusa fantasta. 
bsiaba yo contenió 
con un mediano estado, fundamento 
de la alegre esperanza 
que mienta malograr esta mudanza: 
ni pobre lornalero, 
ni privado en la corte lisonjero, 
mascón la medianía 
que Salomón, prudente, á Dios pedia; 
porque ni la pobreza 
deja volar ingenios, ni la alteza 
que estriba en la abundancia, 
se escapa de soberbia i ignorancia: 
pues solo hallan remedio 
estos extremos en el quinto ■ medio 
que forman la bajeza y la arrogancia. 
Era mi pasatiempo 

los libros y las armas, contra el tiempo 
que el ocio necio pierde; 
ya el agua, el viento, y ya «I campo vvnle, 
midiendo auroras frescas 
con envidiosas caías v con pescas; 
y mientras estudiaba,' 
agradecido al ciclo, me preciaba, 
que á petar de la herencia 
en que en el mundo estriba la potencia 
de necios opulentos, 
que llamo sabios vo por testamentos; 
yo con la industria mía. 



fiuato». 



Asittori||iail):H*r»«nbai(h:peT»4ebe de «f 



^^^^^^^^ ACTO 71 ^H 


H lo que no i la fortuna, l« debía nube por vos «yudada. ^^M 


H anibicÍoM> de fama v de ^aodcia 


se entretendrá el alma mía. ^^M 


H no heredada, adquirida 


que ya i imitaros empieza; ^^H 


B ^'^ noble ingenio y cMudiosi vida. 


51 al^re, hará mi alugiía ^^H 


que íluitra mái la pertunal nobleía. 
Agora, pues, que veo 


Alarde de esa belleza. ^^H 


Seré, en ün, espejo ñ<i ^^| 


frutiTOdos mil estudios y deseo, i^ue en todas iát utationes, ^^^^H 
y que en (e desta herenda 1 sin colora ni pincel, ^^^^H 


no hay entre mi y el nejio diferencia, 1 leirale haiía lasaccionejí ^^^^H 


puei fortuna irKonítante vueiiras, miiánduos en ¿1. ^^^^| 


con riquezas me iguala al i^tnorame. 


ftocEKio. Perdóneme vuestra alteza, ^^^H 


¿no te parece justo 


que merece su belleza ^^H 


que cuando adquiero estado, pierda el t^usio. 


un gusto más sazonado ^^H 


viendo, como soldado 


que e! m!o, agora asaltado ^^H 
desta enfadosa irisioia. ^^H 


en la paz el ingenio tciofmadii? 


A pocos poderosos 


l'aru mejor ocasión ^^H 


he oido celebrar por inftcniosús, 


guardo el agradecimiento ,^^H 


que en ellos, de honras llenos, 


que debo i tanta afición, ^^^H 


es et ingenio lo que vale menos. cuando el amor y el contento ^^^^H 


Y asi líenlo, ofendido, pongan d Rusto en sazón. ^^^^1 
tener en menos lo que mis ha sido, \ cnirclanio de tu^r ^^^^H 


pues crceri auien me jura á que sín más compañU ^^^| 
que no es sabio quien tiene tal ventura: 1 que mi dcscorlés pesar ^^H 


y si es aüi ¿tn qué precio ceda i la melancolía ^^H 


tendré «te estado, en opinión de necio, el derecho del amar. ^^1 


contra el ingenio que volar procura? Cl^hem. No lenjío más gusto yo ^^ 


r., .,,^ queel vuestro. Ahí mi amor llesÚMaJ 1 
^"O^^- 3e la esfera de mi cielo _^M 


Toda melancolía la llama, que envuelta en velo, ^H 


ingeniosa, es un ramo de mama. abrasándome me heló. ^M 


y no hay sabio que un poco. Es,, sequedad adoro. ^H 


si á Platón damos fe, no loque en loco. «,c cotendimienio estimo. ^M 


En u lo verificas, jcjle marmol me enamoro, ^^1 


«ntiéndolo de modo que lo explicas. v amando me desatino. ^M 


Feliz Platón llamaba 

el reino donde el Rfy filosofaba. 


porque si vjspecho, ignoro. ^^^H 
Discreto que tanto suoe, °^^^H 


¡.Mira lú cuin opuesta 


triste sin más ocasión ^^^| 


es la opinión que triste te molesia! 


de ta auc aleiia. no cabe ^^H 


Probarás cuin sf3ave en bu¿n discurso y razón. ^H 


et el gobierno para aquel que sabe, Celos, falsead la llave ^H 


^H,? *? '^^'° '■ e''pe''i«"=ia. de su «condido secreto. ^H 
^^■U divina hermosura de Clemencia v aunque perdáis el respeto ^H 


^^berá como instrumento al re¿a,o y al temor, ^H 


^^Houe divierta tu triste pensamiento. sabed síes ia causa amor, ^H 


^^^Sus discursos reprime. porque llore yo el efecto. ^^H 


W que suele hacer mis mal el mis sublime. Mí sosi>echa temerosa t^^M 


^^^^pucsial vezdaAael mucho pensamiento (v'awj 


sacara i sus desvelos. ^^^^| 


^^^^fe 


pues son, pasiiin amorosij ^^H 


^H II 


inquisidores lus celos ^^H 


que no se les pierde cosa. (Váuj ^^M 


^^^^ RoMMe, y Clekkhci*. 


^^^ 


^^^^ Clcmck. Si como yo os tengo amor. 


ESCIENA III ^M 


^^^L ventura también luviera 


huORUO, ^^H 


^^^K^^ para alegraros, sejior. 


^^^^^^L contento Bretaiía os viera 


Todo esto os, Leonisa mía, ^^H 


^^^^^^H y á mi con gusto mayor. 
^^^^^^B Massí paradivertiros 


con sofisticas razones. ^^H 


buscar necias ocasiones ^^^H 


^^^^^^1 os pueden ser de provecho 


para mi melancolía. ^^^^1 


^^^^^^m propósitos 


Si yo no te viera et dia ^^H 


^^^^^^H dcseosde un lirmc pecho. 


que perdí mi libertad, ^^M 


^^^^^H y de un alma ñcl, suspiros, 


luera esta prosperidad ^^H 


^^^^^H loda yo en vos empleada 


el colmo de mi contento: ^^H 


^^^^^B os me ofrezco, dedicada 


ya sin ti. será tormento ^^^M 


^^^^^H templo de vuestra 


la más regia voluntad. ^^^| 


^^^^^H vos SOIS mi sol. 


Pcrdiie; ya 00 es posible,, J^^H 



79 



EL MELASCÓLICO 



en deiguatei estados, 

dar alivio i m» cuidados, 

ni ver tu rojtro apacible; 

puimmar un imposible 

será cicmo padecer; 

no amarle, no puede ser: 

pues, amarte, y no esperar 

padecer, y no olvidar, 

es morir y no pwler. 

Sí yo de Pinardi) fuera 

hijo, cual peni¿, y le amara, 

cuando i mi ser t'e íKualara, 

poco tu suerte subiera. 

Soy Duque: ¡ly. fortuna fieral 

tormentos con honras das: 

jra yo sé que igualado has, 

midiendo amorosas leyes, 

los pastores i los rey es: 

mas yo soy sabio, que es mis. 

En cuanto rey, no era mucho 

llevarme de mi pasión; 

en cuanto sabio, es acción 

en que mi deshonra e«ucho. 

[Con qué de coniranos luchol 

Amando, he de aborrecer; 

príncipe, tenjjo poder; 

sabio, ocasiono mi agravio, 

y arnante. principe y sabio, 

queriendo, he de no querer. 

l'ues dar alivio á mi amor 

por medio menos que honesto. 

Di aun pensarlo, porque he puesto 

todo mi honor en tu honor. 

Morir. Leonisa. es mejor: 

batalle en mi Tanlasia 

esia contraria porfía, 

mientras la Tlaa haga pausa, 

como se ignore la causa 

de tanta mclancolia. 

ESCENA IV 
ItAOKiiio y KcKi^irs, 

bxaiQUX. Que el Duque me haya quitado 

Sor vos, bastardo y espurio, 
Bretaña, no me mjurio, 
que mi nobleza me ha dado 
U sucesión suricicnic 
que mi sangre ha merecido; 
legitime á un mal nacido 
el Papa, esiando yo ausente, 
que dc su eicccii'iñ aguardo 
el suceso que merece 
Ia pfovirto.1 que obedeice 

for Duque suyo d un bastardo, 
ero que con esta herencia 
d Duque i Clemencia os d£, 
«so no, que os sacaró 
el alma yo con Clemencia. 
Si fuérades sabio vos, 
y por consiguiente, cuerdo, 
eniriradcs en acuerdo, 
y comparindoos los dos, 
vos y Clcmeflci». mi prima, 
temiÉrades su no ble/ a, 
porque en la naturaleía 
•i Papa oo legitima; 



ni por mis que os habilite 
para el estaJí) que os da, 
posible al l'apa será 
que mancha de sangre os quite, 
Al agua mis limpia v clara, 
como á otro cualquier licor, 
se le p^a el mal sabor 
del vaso vil donde para: 
y aunque de reyes írartceses 
sangre el Duque os haya dado, 
el vaso en que habC'is estado 
por lo mi:nus nueve meses, 
que os habrá pegado, es llano, 
el bajo ser que icn^-s, 

fiues sois Duque, y no perdéis 
QS resabios de villano. 
Que lio es mis que villanía 
el soberbio pretender 
i Ckinenüiii por mUKf 
Ic^lima, V sangre mía. 
^(.onmigó competís vos, 
sin honra, ser. ni consejo? 
Rotiaaio. Conde, mtriosi un espejo, 
y veogaréisme de vos. (V»u4 

ESCENA V 

¿Que yo i un espejo me mire, 
y de mi le vengaré? 
E:(ttaña respuesta fué: 
causa me da que me admire. 
(Cuando le injurio y espero 

2ue usando de su poder, 
hade mandarme prender, 
ú vengar en mi su acero, 
sin airarse contra mi, 
sin hacer de injurias c«so> 
sin descomponer el paso 
se pane y me deja as!t 
Suceso es diuno, por Dios, 
de admiración y consejo. 
•Conde, miraos á un espejo, 
y vengiir¿¡sme de vos.> 
¿S\ quiso decir por esto 
lo que Séneca, adivino ■, 
que la cólera y el vmo 
en un mismo grado ha puesta 
cuya furia y frenesí, 
si Íb tiiitn no la aplaca, 
■i hombre mis cuerdo saca, 
paraat'renialle, desi? 
^1 el airudo se mirase 
(dijo Séneca] i un cristal, 
yo sé que viéndose lal, 
de si mismo se afrentase.» 
Ya mi cólera se mira 
i vuestro espejo, ratón, 
y ya mi loca pasión 
afrentada se retira. 
Justamente os llaman sabio* 
pues por tal os bien se estime 
quien sus pasiones reprime 
y disimula su agravio. 



I Ka d original. (Urutobuwb «erlbiA ■divioo*. 



ACTO SEODXIK) 



No h«y» mis antr* los dos, 
que me iliréis, si mo quejo: 
«Conde, miraos i un »|>cjQ, 
j venyaréívinv de tos.* f Kiitr.) 

ESC£NA VI 
CUHKNcu y CariJn. 

Clknes. YoguModestoídeíalíle, 

Caklí.h. ^'Puei put .jut no hablan de entrar? 

Clshik. (litando )'o Mil á cuar 
te conocí. 

CarUn. Ni cII alcalde, 

ni el cura, me tjuiia á mi 
que no entre, u se ni>c antoja, 
en la igrcja. 

Cleuen. ¿Quiín le enoja? 

Cari K. Va viejo, porque eniro aquj. 

Cismen. Gs aquete el guarda Hamu 

CarUn. jVilRanot Dios! ¡que hay quien deba 
uuardar damat, y se atreva 
a que no quemen tas lUmasl 
Pues aun no puede un marido 
{¡uardar sólo i su mujer, 
¿y habri quien pueda tener 
tanto palero en un nido? 
El ticnc Kcniíl icmpcro. 

Ct-EMent. ^A qué hat venido á palacio? 

CarlIn. tn el campo huy mat espacio 
que acá. Mai diúi. ^csde vero 
que Rogerio a Ducí)? 

Clkmen. S!. 

jVendrisle i pedir mercedes? 

Cahi.In. Si viniete 6 oo... 

Clchem. Bien puedes, 

que yo rogaré por ti. 

CaniÍn. y que, jcl Uuco viejo es ya 
^u padié? 

CtEHE». El le ha dado el »r. 

CarlIn. jY ella diz que et sti mujer? 

CieuEN. Mi esposo ha de ser. 

CaiilIs. ¡Veril: 

hombre huí siempre de chapa; 
d«de mochachii (o luvo. 
Cura «n nusij lugar hubo 
que gdivinú el verle papa. 

CI.IHX3I. ¿Cómo? 

Carün. Desde el primer día 

2ue eropcKo de gorgcsr, 
lodos los del lugar 
laita y papa tes decia: 
y corno no se (e escapa 
nada at cura al pumo dijo: 
«jPapa sabéis decir, hijo? 
pues yo espera veros papa.» 
Cl.CMKN. {(.iraduva ruilicidadt 

Pues le vais, serrano, á ver, 

prucuralde enireicner, 

y su ttbiezaiilivisd, 

que después que es Duque, vive 

melancólico en extremo, 

y al paso que le amo, temo 

su salud. 

CA«iÍ!«. lOhl &i recibe 

cieno envoltorio que aquí 
k traiso, yo le aiefturo 
qu« cita vea cual le curo. 



I 
I 



Ci.euKN, 
CarlIk. 

Cami.Iv. 
Clchcn. 
CarlIh. 
Clcmen 
C^rUn. 
Clenbn, 

Carlin. 

CLINaN. 

CahUm. 

CahUk. 
Clcmek, 
Carlís. 

Cl.CUEM. 

CarUk. 

dLEVBN, 

Cari-Ik. 
CcK.virK. 
CarU.1. 

CI.BMEK, 



CarlIm. 



Carün. 



Cu:mii«. 
CarlIn. 



Clehen. 
CarUm. 

Csm.fN. 

Clrniix. 

CaatlN. 
Clcmex. 

CarlÍn. 



. ^Es regalo? 

Creo que ti, 
Moitralde aci. 

V¡cne oculto. 
¿EadePinardo? 

No es del. 
. ^Puescuyo? 

Es cierto fMpel. 
Regalo que no hace bullo, 
^qut será? 

jSo lo penetra? 
Son unos polvos. 

¿Dcquí? 
[>e carta, que SÍ ios ve, 
también podrá ser ta íiira. 
¿Eí billete? 

SI, por Dios. 
jQuién le ewfiW? 

No hay decillo. 
¿l*or qué? 

Mandan me encubrí ti o, 
principal menie de vos. 
¡Ay, cielos! j V t. quien le avisa 
en él alguna serrana? 
.Más fresca que la mañana. 
Bueno; ^y llámase? 

Leonila. 
Según eso, no me espanto, 
si es su umanie, y no la ve, 
que irisic Kogerio esté. 
^uMfense mucho? 

Tamo cuanto. 
¿Y cual de aquellas dos era. 
que cuando á caza sal! 
con Regcrio hablando vi? 
Picando os va la celera. 
La que me ba dado esln carta, 
cuyo porte pasáis vos, 
es. scrtora, de las dos, 
barbinegra y cariharta. 
jEsaeJ LeonísB? 

¿No bonda 
decir que si? En muesa villa 
U llaman «la albondiguilla» 
por ser tan carirredonda, 
¿Y é esa quiere? 

Es bella mora 
Mosirad el papel acá. 
Mas no nada. 

Acabad yo, 
villano. 

lAy.qucme retozal 
¿Vos sabéis aquestas tretas, 
rústico, zafío, villano? 
¡Aquí del Rey, que la mano 
quiere meterme en las leíasl 

iSaU naturio,) 



ESCENA VU 
Dicnot y nociRto 

RooiRio. ¿Qué es aquesto? 

Cluibn. La ocasí6n 

de vuestra melancolía, 
si de la desdicha mia 
presagios ciertos no soo. 



^^^r KL UELAKCÓLICO ^^^^H 


^^^^^B Tfttle otiís; ten^ raxón, 


CahUn. No hay ya discretos ogaüo. ^H 


^^^^^H que el muijif naturaleza 


RobíRiD. Muestra acá. ^^M 


^^^^^H ji qüiín no causa 


Ckhüs, ¡Qué mala cuca ^H 


^^^^^H V mis i vos. que trocado 


ta Duca debe de scrt ^H 


^^^^^H hibt>& un ilustre «lado 


RooKKio. jAy, mi bien! ^H 


^^^^^H pofc&iavil rustíqueiía. 
^^^^^H S«íá para vos destierro 


CarlIn. Un Lvciítt ^H 


es si enoja la Duca. 1 


^^^^^H la corte que os recibe. 


tl^t Rogtiie U tarU.i 1 


^^^^^H porque donde el );usto vive, 


«Del pláceme que os envío J 


^^^^^H que la cortees cieno. 
^^^^^1 Cambio os da el atnor, abierto 


votvcdme el pésame á mi, 1 


pues lo que siempre icml ^J 
llora ya mi desvario. ^^M 


^^^^^H en letras que os ha librado, 


^^^^^H cobrad, quedareis pagado, 


Duque sois, y no sois mío: ^^M 

l^ocíis en gusiu mayor ^^M 


^^^^^H aceptii» de mejor gana 


^^^^^H una morada 


mejoras de vuestro amor, ^^M 


^^^^^H que un generoso duendo. 
^^^^^H Y alebraos, que os 


que » en esta triste ausencia ^^M 


fuere allá todo clcintnda, ^^| 


^^^^^H de aue en vuestra ausencia 
^^^^^H no na de malu^f^^r Clemencia 


lodo ai:á será rigor. ^H 


Entre celosas mudanjeas ^H 


^^^^^H csperanias de Leonila. 


mis deseos faetones, ^^| 


^^^^^^^ Guardad para ella la risa, 
^^^^^B .y para mí los 


envidiando posesiones ^^| 


sepulturin esperanzas. ^^| 


^^^^^H que villanos despojos 
^^^^^^^ el alma os liranizafon, 


Dad, sin injuriar, venganzas ^^| 


á quien me ha d« sucederi ^^| 


^^^^^E, yo, porque á vos os miraron. 


que yo que os supe querer, ^^| 


^^^^^B ubre casiit^ar mis ojos. rv«ir.i 


y nunca sabré olvidar, ^^ 




siempre. Duque, os sabré amar I 




si no os supe merecer.» ^^J 


^^^H VIII 


RotiERio. lAy, imposible queridol: ^^| 


^ Roomro y CaklÍk. 


lus parabienes son tales. ^^| 


aue más serán para males ^H 
del bien que sin li he perdido. ^H 
Que;B>, I.ronisa, me das, ^^| 


^^^ RocKHio. ¡Bárbarol; ¿que lias bocho? 


^H Ckhiis. vYo? 
^^^^^^ no me s£: ¿quí quiere c aga? 
^^^^^B Aquesta sera la paga 
^^^■iP de parabién que le dó. 


cuando en tus valles amenos ^^| 


quitiera ^o valer menos ^^| 


que aquí, por gozarle más. ^H 
Sin li ¿que va e la corte. 1 


V RooEttio. ¿Envióle a^á ttunisa^ 


H Caolín. ¿Pues quien me habla de envixr? 


sí lo es por ti el monte? En íin J 
perdonándole. Carlin, ^M 


H FtOGEXio. c'Y escribe? 


K^ Cxni.i.s. Todo un plenar. 


te vengo á pagar el porte ^^| 


^^^L por mis ^ue la daba príta. 
^^^B RooBRio. Y le habrás dicho i Clemencia 


dcste papel. Ven acá: ^^M 


¿llora por mi mí Leonisa.* ^^| 
CAni.fH. Todo es llanto, si era risa, ^^| 


^^^1 todo cuanto en mi amor pasa. 


^^H CahlÍn. Pues si con ella se casa. 


suspiros de á legua da. ^H 


^^^V ¿no era encubríllo conciencia.^ 


Roüamo. ¿Tanto llora? ^H 


^^H RooENio ¿Hay dispárale mayor? 


Ca«l(!í. 0|os y cholt* ^H 


^^^1 CaklI.';^. El marido y la mujer 


lién. que ei verla compasión, ^^| 


^^^1 ¿una carne no han de ser 


y más SI hace salpicón ^^| 


^^^1 y un alma^ 1:1 sermonador 


y es picante ta cebuUu. ^^ 


^^^1 mos lo dijo el otro día. 


no embargantcque haya quien 1 


^^H RooSRlO. ¿Qni querrás decir por eso? 
^^H CarlIk. Pues si es su t:arnc y su gucso, 


ocupando el lujgar vucso, ^J 


ande por ella sm seso ^H 


^^^^^^ el papel que d el le iraia. 


y la quillotre también. ^H 


^^^^^L y yo le negué importuno, 


RotiEaio. Será algún pastor ^H 


^^^^^F cuando i su mujer le diera. 


CAaLlM. iMal aíl<ri ^H 


^ ¿quí impona que le leyera? 
^^^H RoOERio. |Hay tal ncci<^ 


Es caballero, que hereda ^^M 


dos castillos, cruje soda, ^^| 


^^^B Camlík. jNo es todo uno? 
^^H RocBRio. ¿[>tsieseleal fin? 


y guarnece de oro el pafto. ^H 
Rooe«K>. ¿Quién es? ^H 


^^H CarUn. ¡Mal añol 


Car lÍk. Kilipo, el señor ^H 


^^H Rooeaio. ¿Qu¿ es del? 


de Castel y FuenMolino. ^^| 


^^H CarlIn. Aquicsii metido. 


RooiRiO. ¿Filipo, nuestro vecino? ^^| 
CarlÍi*. Esc la t>én lal amor, ^H 


^^H RofiKiiio. Discreto tercero has sido 




que i do quiera que la v4 ^^| 

la poíiilencia le toma. ^^| 




^^^H 1 A*t enmen^A llaiiitnbuirh il itxto que dttli 


No hay desde París á Roma ^^| 


^^^H letr**. 


quien tales musquinas dé. ^H 



ACTO SEGUNDO 



Anoche cantó ásupuen« 
con oíros dot una trors, 
y por DioK que nu era bob&: 
pero no 6U*na despierta 
u moza, y qiied6^en mco> 

RoGEitio. jY quí dice á tía Lconiu? 

CAttUs. Aunoue hacedesu amor risa, 
perdóneme Oíos ii peco; 
<)ue <IU es hembra. yi\^ tal, 

Jue temo lia de dernballa 
la postre. 
loúMio. Torpe, calta. 

Cmüh. Hurtironmos del corral 
et gallo el lunes paiado 
no si cual de U& vecina», 
y viudas las Rallínas 
ño airavcsabiin bocado. 
Llcvtlasoifo mejor, 
y él todo plumas y gala. 

Ía quillotrando £1 una ala 
asta el suelo alrededor, 
ya escarbando, apenas lOca 
el muladar con la mano, 
cuaiido por dallas c! grano 
se le quita de la boca, 
lillas con los cusios nuevos, 
menospreciando el ausente, 
oue dó no hay itallo presente 
ais que no se ponen uüevos, 
¿arin i Leonila olvido, 
y hari en la memoria callos, 
que de galanes y ínsitos, 
uno ido, otro venido.— 
iMai no si qu;e:i enira acá. 

BossBio. Espírame afuera un rato. 

mientras que responder trato 
A l.eonise. 

Carün-. ¿Eícribiráf 

RooKmo. Pues nol 

Cakü». Acabe, que es tarde. 

Al puebro, par Oíos, me acojo, 
que me mirú de mal ojo 
la Duca, y el diabro aguarde. (Vúit.) 

ESCENA iX 
Kooaaiq y Esmiii;!. 

Kkmqi;b< Primo sabio, en el espejo 
me he visto de laraión, 
donde para confusión 
de mt mifmo, faltas dejo. 
Vuestro prudente consejo 
á pedir perdón me obllú, 
y á que respetándoos oÍg«, 
que no hay más cuerda venganza 
que aquella que con templaoia 
aconsejando castiga. 
Pues sois sabio, perdonad 
• mi necia del compostura. 

RotilBlO. Conde, amor todo « locura, 
ciega ei toda voluntad. 
Yo «timo vuestra amistad 
sin haceros competencia: 
remitildu i la paciencia, 
V tendréis presto noticia 
que hay para todos justicia, 
pero para vos fltmencia. íVan.) 



Pisiaoo 



75 

ESCENA X 

KxMQtia, «alo. 

¿Para mi Clemencia? íCniuma 
es, que mí ventura cntablo- 
Itugeiio es sabio y no habla 
sino sentencias de estima. 
lÜslB csperiinia me anima: 
haced mi duda, obediencia, 
amitr, ) tened paciencia, 
pues íiogeriu os da noticia 
que hay para todos justicia, 
pero para mi L'/emewi'M. {Vmi.) 

esci-:na xr 

y Huiro, t«fta/Jmi Iw itoi tn irajt 
4* tampt. 

PlüAKhO. 

Es Leonlsa una hermosa lab.'adora, 
Filipo. que si bien se consideta, 
es en belleza ydis>:reción seftora, 
aunque U humilla calidad grasera. 
Su padre, mofO entonces, viejo ahora, 
en los prÍn-:Ípios de su edad primera. 
eviran)cro U trujo á «su montaüa 

[•am ¡lustrar sayales, de Breíaüa. 
tcnceru ha kido miu muchos años, 
y aunque pobre, os afirmo que parece 
que desmintiendo su prudencia enga/Sos, 
alpijn valor oculto Ic ennoblece. 
Vaivenes causa la fortuna extraños: 
mas sea humilde ú noble, ella merece 
ser excepción entre esta rustiqueza 
de tosca sangre y de común bellejea. 
No porque vos la amíis. pierde conmigo 
la elección que habíis hecho en su hermosura 

KlLll-O. 

Si tal abono en mi favor consigo, 
¿por qué recela estorbos mi ventura? 
Estoy sin padres, y, aunque noble, sigo 
ti inclinación, Pinardo, oue procura 
de mi oro noble y de xu lana escasa 
telas lejcr con que adornar mi caso. 
Desdéñame Leonisa; n» me espanto, 
que no creerá promesas generosas 
en tiempo donde amor promete tanto 
y paga al cabo en ditas mentirosas. 
Si vos la pcrsuadb uue at yugo santo 
conmifio ate coyunoas amorosas, 

Íiues siempre os tuvo obedcncial respeto, 
a vidt os deberé. 

PINARSO, 

Yo os lo prometo. 

ESCENA Xlt 

Dicuot y ftw-í tíiH iiBoi eor*lt4 >n Ja nano, 

FiHELA. Cuando los corales pierde 
l.eonisa, perdida está; 
pero quien perdido ha 
su esperanza, un tiempo verde, 

y ya marchita, ¿qué mucho 
que de cuentas no haga cuenta? 



76 



EL MEl.ANc6t.tCO 



Amor, suspensión violenta. 
¡qué de mal» de ii vMuchol 
¿yuí hdv. Fircts, por acíí 
f L'rdiú «II la fuente l.coniu. 
lA^rimit dando i SU risa, 
«itos coralm. Siesta 
en can, mjindc, \eñur, 
que loi 1*1^4 á recitar. 

Y ha de sentir, 
penad pcrdcllos. 

Mejor 
será, dándoos cT balUigO» 
que me los deis i mi. 

JA fe? 
Y en CAbeía los pondré 
de mi noble mayotKgo. 
>Psra <|uí qu'ere i\ corales? 
Para nhvrar mi pasi<.'in, 
que «n el mal^ corazún 
me Bfirman que &on coidiales. 
Do»cs( bienes ajenos 
es pecado. 

Rcsiltuye 
en ellos quien me destruye 
cuando no lo mis, lo menos. 
Tomad vos esia soilija. 
jPuedo yo ser liberal 
de hacienda avenad 

Mi mal 
me manda que los elija. 
Si lo sabe, ¿qai ditkf 
Daldc vos esta cadena 
por dios. 

Enhorabuena; 
mas no la rG<:ibiri, 
ni habrl quien dirsela ose. 

(Oati Kircla Ii>t curafd Á Filipo y loaa 

PtNAitDO. Soy yo SU casamentero, 
T dalla á h'ilipo quiero. 
Com« ella acepte, acabóse. 
Vos habéis Je rniercedefi 
que, en lin, más podremos dos. 
Como se lu inantikis vos. 
¿qué hay que dudar ni temer? 
Décis bien, que es mi vasalla. 
Hien Ftoiterío la ha querido; (-^F) 
lietPiliposu marido, 
y ¿1 sabio, Tendrá á olvidan*.— 
Vamos. 

Convenios en risa, 
ligrimas de amor leales < 
y corales de Leonisa. iVauM i<u éo*.} 

ESCHNA XIII 

I.Boai»! y Fiau.4 

LiOMSA. Amicip6w el invierno, 

valles, si hasta aqui floridos, 
ya secos, mi bien ausente, 
ageoo si, que no mió, 



i<<aiii>o 

FlHFl-A- 



FlLtPO. 
FlRSLA. 

FlLlTO. 



Fian.a. 
Filtro. 

F'meLA. 

Fll.lK>. 



Fiasu. 

FlLIPO. 
FlRSLA. 

Piuro. 

FiaELA. 

FlUPO. 

FmsLA. 



FlHELA. 

Pisámdo, 

FlKKLA. 
PlNAHIK). 



"itiro. 



I Talla an v«rM ea «I origiiul ^ue Hariicabuteh 



FlKELA. 



Leo^isa, 



FlKKLA. 

Leokisa 
FiatLA. 
LEomsA. 



PiKELA. 



Lkohisa. 



FiaEiJi. 



Lkonisa. 



FmBiJL. 
Lkonisa. 

FlMBUA. 

Lkonisa. 



ya no esperCis coronar 

de verbenas y de linos 

las mi.^icnes de sus fuentes, 

los limites de rstos ríos: 

sin Hoíterio todo e% falta. 

LeonisA. de los suspiros 

que das. si n<v son de amor, 

lo que buscas adivino. 

Si lloras p«r tus corales, 

halládolos íia un perdido, 

que lu lias ganado en pecderlos. 

Todo lu que eausí olvida 

lo pierdo yo. mi FireJa. 

.Mas «quien los lieiie? 

Fitipo. 
^ui¿n scIosdÍ¿? 

Su ventura. 
jQüé mal dueño han escogido! 
Ci'ibramekvs, mi serrana, 
asi poblando tus hiios 
lodos c\t</S despoblad<M, 
cotíes vuelvan sus conifos. 
Levántasele con ellos 
y alega en tu perjuicio 
que le tienes aici et alma, 
y asi, que le es perrnilido 
cobrar de dor.de pudiere; 
fuera de que. como es rtco, 
lo que te usurpa en corales, 
en oro pagane quiso. 
F.sta cadena me dio 
para It. 

¿Qué dcsvarfoi, 
Firela, te descomponen 
ó la lealtad, A el |u:cÍo? 
¿Tü eres mi amiga? 

Por serlo 
esposo te solicito 

Íual. ya que no á tu estado, 
tu pensamiento altivo. 
¿Pues en quién puede emplearse 
si subir hji merecido 
hasta adorar á Rocorio, 
que ya no caiga abatido? 
Rogefio es Duque. 

iQaé importa? 
Casan le. 

Puesto que envidio 
venturas de mi contraria, 
no pore*o desconfío. 
.Mi amor e» sólo potencia 
del alma, que no apetito; 
y el amor por sólo amar, 
es perfixuíán, si es martirio. 
Que se case ó no Rogcrlo, 
ni con Clemencia compito, 
ni se amorilKuan las llamas 
de mi amor peifect" y limpio. 
Tú crev aDAsionada; 
cohechos ñas reciUthi; 
para amiga no eres buena; 
ni sé si hasta aqui lo has sido. 
Quédate i Oiits con tu oro, 
cúmpliie de tus delitos, 
que según hace traiciones, 
no os mudio que ai>dc amarillo 



^^^^^^^^^P ACTO ^1 


F1PK1.A. Oje, Meera, vuelve ticéi 

()u« a )to|;«rio, y no CS ni<po, 


Como viene de camino ^^| 


cansadi, y yu lo s4 ¿quieres ^^| 


quien con pri«íonc& dorMUs 


qa« te lo cuente? ^^1 


encjticna tus scoiklos. 


CAatÍN. Eso pido. ^^1 


l.ioNr». ¿Qu¿ (Bees? 


LsoKiSA. ¿No me retpor.de el papel? ^^1 
CahUn, Asi teyóel vucso y vino ^^^H 


FiJi»LA. puc en !u amistad 


la poca firmeza hu wsto. 


la Duca, que es una sueftra, ^^^^H 


con qur j la pru«^R pnm«ra. 


y el Duco, d<.- quien es hi|o, ^^^^| 
luro celera la í>ui:a; ^^H 


en vez de bíoncc, ete^ viilrío. 


jAíí obliRaciiín» rompt»? 
LlONis*. Nuncd el verdiidur» aniijío, 


hubo llamo y tuspirio; ^^| 


temí alguna empalÍ2ada¡ ^^H 


en rieiiitu de nu kjiliiid. 


mandóme el l)uque nuvicio ^^| 


üii Je ardidas tiiiiiiito^. 


que aKuacdasc el reiponsorio, ^^| 


Mji ^vic.iw .ú df Ij Corle? 


y yo entonces, adidno ^^^| 


^^^^ ^hus hallad» :(l duvAu mlu? 


de cualque paluicado, ^^^^| 


^^^P ^di.'lc plica mi esa prcndaP 


«couime de improviso, ^^^1 
y s-en^ome sin la carta: ^^H 


^^^ ¿que ha pasado? .-quí le ha dícbo? 
■ FiKELA. cTBn anclane^a nic hnllasie? 
H S: con Carün le has cvcríio. 


ya la debe haber escrito. ^^H 


LeONiSA. ¿Pues cuándo te pudo dar ^^H 


H y ha vudlu on la Teipiiesta, 


la Cadena que recibo, ^^H 


■ <qué pr«>[unias? 


si hubo tucg'i lanío estorbo? ^^H 


H Lkokisa. jt^Krlin vino? 


CauMh. a Fícela me remito. ^^H 


■ 


FiaFiA. jHív tvifbaro semejante? ^^| 
Meniecato. ¿no me has dicho ^^| 




^^^^ ESCXNA XIV 


que en v¡end»ct Duq^ueel pape!, ^^| 


^^^^^^^^B 


amante y ticrnu lediio ^^H 


^^^^^^P 


que en fe del constante amor, ^^^| 




Con que i pesar del olvido. ^^^^| 


Cahün. ¿Quiín huna á Cadln el nombre? 


aumente i (.omisa tiene, ^^^^| 


LeoNiSA. lOh. leal y fiel miniítro 

de mí amor! djune «ov braíoí. 


este uro hacia tesiífco ^^^| 


de su invencible ñrmexa, ^^H 


CaRÜ». Esuw itiie>.U. lOh. qué lindo! 


y que, como sti cautivo, ^^M 


Cof Diot. que piensv hirola 


to q ue en V iar 1 e podía ^^H 


que se I<>1 pi^ng». jHoniío 


oran prisiones? ^^^^| 


soy yo para dar velera! 
LKOMrtA. Kn fin, .^poüeriu no ha skio 


CamlIn. Si, dijo. ^^H 


Lbomí^. ¿Enlftrian todos luego. ^^^^| 


hombre en mudarse? en fin, ¿vi 


y con eltiis divertido ^^^| 


de la Armc/a proji^iu? 


te mandó que le esperases? ^^^H 


en lin, ¿no sabe olvidar? . 


r.^aLls. A Fircla me remito. H^^^f 


CahUk. ('Pues quién diabros se lo dlfo? 


I.KOKitA. Kn ñn, ¿se acuerda de mi? ^^^^| 


jha habido berros y artesa? 
Leonisa. bn esta cadena esiiino. 


Caiiüx. Como ta olta del tocino; ^^H 


como el rucln de la yeitua, ^^H 


rK> el oro, que es lo de menos. 


y como la sed del vÍno> ^^^^| 
Mas y» venjto tan cansado ^^^^| 


el dueAo, »t, que ha tenidu. 


^^^K Al dáriein para mi 


de la corte y del camino, ^^H 


^^^H ,'dnpidiuie enternecido? 


que si bay más que pescudar, ^^H 


^^^H ¿encargóte mi contiiancia? 


A Fircfa me remito. <v«>r.t ^^| 


^^^B ¿comparú á su mc(al lino 


^^H 


losouiUicsdc mi te? 
¿que dices? 


ESCENA XV ^^H 




CarlIn. .:I labia conmigo? 


L««H»jk y Ktajii «. ^^^^H 


Lkomisa. DirAs que le paftuc el porte. 

Euojc el mejor cabrito 

de mi manada. 
(^ARÜM. ¿Porqué? 


UiONiSA. ¿Ves ahora cuan constante ^^| 
es Itogcrio. y que el olvido ^^| 
no tiene jurisdicción ^^H 
en ^^^H 

FiRii Tu ventura he visto ^^^^H 


FiaitLA. (Aparit.i ('ailín, l»i<> lo que finjo 


aqut me importa ^ue otorgues, 
ó de mi amor te despido. 

CawUn. ¿Hay son callar y oiurgar? 

I.KoMta. ¿Qu¿ dices? 

Cai>iI>. Lo que yodígo 


de que te doy parabienes. ^^^H 
LcoNtSA. lOu£ contenía lus recibal ^^^^| 
FioeLA iMie amor fmes tan .buenos ^^H 

como gozas lus prínc.pios. (VMt^ ^^| 


es, que en cuanto i la cadena, 
iFirela me remito. 


ESCENA XVI i^^l 


Leosisa. ¿Oimoesello? 
i:ai>Um. ¿(;iutséyo? 
^i Fimi-aI Este es un asno. Hame dicho 


LiewM. qmttt tcka 4l tH«(ts la t^fiaa. ^^^| 


|Ay, bienvenida cadensl ^^M 


^^ cuanto t:on i\ ha pasado. 


mal le pago, pues te envidio ^^M 



78 

al cuello donde has ciUdo, 
de amorotoi btaíus digno. 
Tin odotnaris dt^Jc agora 
el pee tío que ie dedico: 
mi cala eterna ha de ser 
lis fintas j los domtngt». 

ESCENA XVII 

l.a«»)tjt, riuta,toit¡oieorúltt 4I rmtito, nimtllot 
nt ■■!■ tanda. 

FiLiPo. iQue busque yo iniercesoreí Mr) 
para que mí esposa tea 
una pasiora, y k vea 
mi esperanza enire temoresl 
Mas ¡a)>cíelosl aquicsiá. 
j con mi cadena al cuello: 
alma, si p'idréiscrcello; 
viento en popa amor os da. 
lOh. solicita Kirela! 

Lbokisa, Si vuestros quiUics toca lAp.) 
mi fe, que os bese mi buca, 
cuando el atina se des> ela 
por el dueño aae 0% enria, 
no hifto i mi nonor agravios. 

Fiuro. ¿En rm cadena loi labios? i^p.) 
¿Que cspcriit venluri mia? 
Seguro puedo llcijar, 
pues de mi pane esia amor.— 
Si auscme hac^s tal favor 
á quien le viene i adorar, 
y ya le tenéis préseme, 
no ocasiunCií mit desvelos, 
que tenga de ese oro celus, 
pues en mi agravio consiente 
labios de inmenso tesoro, 
dignos aue amor los asalcet 
pues vale mis ese esmalte 
que los quilates de esc oro; 
que aunque ya son celestiales, 
pues tal cielo los tocó, 
mis juvto es que bese yo 
por vuestros estos córale (. 

LiOMSA. ¡Ay, mis corales perdidos! 
Aftorusiquc lo esiiis, 

FiMPO. Hállelos yo, y vos haHiis 
mis perdidos mis sentidos. 
Al amor. Lconisa mia. 
le rogaba yo me d ese 
retrato vuestro, que fucs« 
apoyo de mi aleerla- 
■Mas como excedas al arle, 
íavorecióme de modo, 
que no airevifridosc en todo, 
vino á copiaros en parte; 
jr dando alivio i mis males, 
me dijo: «suspende a)(raviO£i 
pues et coral de sus labios 
retratan esos corales.» 
Hallólos en ocasión, 
V en fe de lo que intereso, 
lo que sijinitkan beso, tBHalm.) 
no. l.eoni<4, lo que son. 
Mas si vov besáis también, 
por ser mía, esta cadena, 
«'qu¿ mis dicha^ 



INCÓLICO 

LtONrs*. ^u< más p*na 

que la que mis o|os vcnr 
jEsta cadena era vuestra? 

PiLtPO. T vuestros estos corales. 

LcosiSA. <■*?"■■»'•) Firela, cun desleales 
indusirias su pecho muestra. 
iFiad de amistad dorada! 
Filipd. engañada he sido: 
que destroquemos os pido 

Íirendas que han de hacer culpada 
a opinión de mi decoro, 
pues dan sospechas iguales 
caballeros con corales 

C labradores con oro. 
o que es vuestro os restituyo: 
haced otro tanto vos. 
IQuUait la <atlrna r "* '*" «"«'"-) 

ESCENA XVIII 
DicHOi y RBoamo- 

RoCBPio. Amor, en íc de que es Dios, 
en mí muestra el poder suyo. 
Con color que s»lt;<> i caza 
mi Ueonisa venso 4 »cr. 
Lo'- favores han de ser 
voluntarios, no de traaa 
que causen per^a i su dueño. 
Soltad. 

¡Leonisal... 

;Ay de mt 
¿Filipo y Leonila áqul? 
Bien se auieren, 6 yo suei^o. 
iBoacriof 

¡Scñorl 

Extrañas 
suenes halla un cazador. 



LCOMSA, 



Flupo. 
Roce* 10. 



Lr-OMSA. 

FiuiPú. 

ftooEaio. 



LtO.HIS*. 
ROüERtO. 



Firjpo. 
Ror.KRio. 



iQué h*t>éis liecho. ciego amor? 

¡Ocasionadas montaftasl— 

Bien 08 están los corales. 

y el oro os está i vos bien. 

iQuÉ de cosas nuevas ven 

cada día los mortales! 

^Qué diré, que estoy confuso? 

^Queréis que se use el coral 

entre ge :ie principal? 

No me parece mal uso, 

quehíbienJohombrescongofgwerts, 

guedejas, faldas, anillos, 
y ojalá no con zarcillos, 
si ya no son orcjcfas, 
para que queden iguales 
con la dama más curiosa, 
no faltaba ya oira cosa 
que chapines y corales. 
Quitáoslos, que no debíis 
dar gusto i quien os los puso. 
Gran señor... 

Vestios al uso. 
pero no los inventéis, 

ESC F. NA XIX 

CaKLf». Estos nucos no mos dejan.— 
jAci también estáis vos? 



FlLIPO. 

Ror.Kiiio. 



ACTO TEPtEBO 



'Mb«ÉHO. ^(Pu¿ dices? 

CndH. Que ctotros dos 

nu«05 ganados aquejan. 
El víejci y la Duui nuera 
helos aquí donde e«tin. 

RooKftio. A aumenur mi mal vendrán. 

Lkomiu. Pedida ioy. 

CaiilIn, Pía», afuera. 



ESCENA XX 

PiSAftDO. No aguardaba yo, scñuros, 

un impensada ventura. 
Di'QL'C. La ociosidad apresura, 

Pi nardo, i los caladores. 

Rogerio, ^sin darnos cuenia. 

oi5al!s á caza asi? 
(tooamo. Críeme, sei^ot, aquí, 

V uü mi iriticii intenta 

buicar en mi natural 

alivios que allá no tengo. 

|Gtan sei^ocal 
CuíMeN. Por vot rengo 

ácaiar también. 
Roúuio. .Mi mal 

m« obliga á divírtiinientos 

del campo. 
Cutuxx. Tcntit razón, 

y más en esta prisión, 

cifra de vuestros contentos. 
Rooiaio. Pinardo, también os cabe 

farie á vos de mi venida, 
os pies os beso. 
RoaiPio. [Qué v!da 

Sisé aquí, quieta y suavd 
iviértaie y no imagine 
vuestra alienta, gran señor, 
en eso. 

RoceDiO. Aun estoy peor 

después. Pinatdo, que vine. 

PiManoo. ^De qué procede este mal 
tan lastimero? 

RoGEKio. Yo creo 

que es. conforme á lo que veo, 
ramo de gola coral. 

Leomis*. Por mis Corales lo dice. 
¡Ay, Firela! ¡qué de daílo<S 
han causada tus engaftosl 

FiacLA. Puet yo por tu bien lo hic«. 

Lbonisa. Tú también, villano. fUiste. 

Caat-lK. ^Puet yo, por qué? 

LeoNoa. La cadena 

que ser del Duque ñngitte 
bacc cierto tu dcilio. 
Si »s Filipo, su scAor, 
¿por qué burlaste mi amor? 

CaMLfx. A Firola me tcmilo. 

Clzmev. Envidia tengo, serrana, 
al donaire que tenéis: 
tras vos la corle os iraiéis; 
dkenme que en vténdous sana 
cualquier iristc;ra que os mira. 

I.EOMtsA. Pues vos triste me miráis. 
y viéndome, no sanáis: 
creed. señora, que es mentira. 



Rouiaio. 



ClEUEX. 



ROGKHIO, 



Fiiiro. 

ROGESIO. 

Fiupo. 
Ror<Eaio. 



CaaLlN. 

LlOMU. 

Cari.js. 



79 

Yo imagine divertirme 
por csios montes agora, 
pero mi mal empeora, 
todo ha dado en afligirme. 
Volvinjonoí, si es servido 
vuestra sliezn, gran uñar, 
que cotriii e .tá en lo interior, 
mi mni disparate ha sxlo. 
No los hailéis vos aquí. 
Duque, y hallar>éis en mi 
medicina y enfermera.— 
IMmoste, gran seAor, gusto, 
aunque U ca/a perdamos. 
Pues que vos le tenéis, vamos, 
Fitipo, no fuera justo, 
habiendo sido los dos 
amigos y comarcanos, 
dejaros entre villanos 
sin acordarme de vos. 
Sed mi secretario. 

Beso 
á vuestra alteza los pies. 
Seeutdme, Filipo. p es. 
¿Hay más inleln suceso? 
Que'miro muchos respetos 
en vos de satisfacción, 
secretario, y más si son 
parientes nuestros secretos. 
¿Tengo de ir por el cabrito 
que en albricias me mandó? 
Traidor, tú me has muerto. 

¿Yo? 
A Firela me remito. 

ACTO TERCERO 



ESCENA PRLHERA 

Rocíalo. 

Estaba melancólico yo. c>clos, 
por ver que un imposible apetecía, 
¿qué haivls agora, pues, desdicha mía, 
ti sobre un imposible os cargan celos? 

Corales dan at corazón consuelos, 
y en mi corales snn melancolía: 
vuélvase á un desdichado en noche el día: 
lo qur á otros da quietud, á mi desvelos. 

Sabio dicen que soy, mas si lo fuera, 
tuviera en mi^t pasiones sufrimiento; 
pero ¿quién le tendrá can tanto agravio? 

Siempre el en tendí miento fue su esfera, 
T contra injurias del entendimiento 
jamás supo tener prudencia el sabio. 

ESCENA II 
FiLir« ;■ Xoaaaio, 

FiLiro. En cumplimiento, scSor, 
del secreto que me encarga 
en estas informacinnes 
vuestra alteza, etia mañana 
hice esia breve minuta. 

Rotitaio. Pretendo saber las faltas 

oue tienen los pretendientes 
de mi corte v de mi casa: 



EL MELANCÓLICO 



que aunquenbíen premiar servidos, 
no Mrá r«2i>n se hkga 
mf riDs que con sufictciicia 
de las pana. 
tUKi. La iitnorancii, 

seftoT, }- poca noitcia 
de al^unus prlncípeí causa 
que kín [nénios m dea 
injuitanienle la^ plazas. 
Yo me he infucrnaJ» de lodas 
con el iecreiu qut baUa 

Sara que nadie laa sepa. 
eciJ. i¡Ay, colosas aiisiat!) 
Piupo. Fcdcrko, hijo de Albeito, 

que i tos Duques do Breíaila 

Siníó en la paz y en la guerra 

con consejos y con afm»s, 

quedó rico, mas (instando 

su hacie.^da en jueKOS y en dantas, 

dicen que m en la pobreza 

del pr&Í>go semejanza. 

Mas no enmendado con esto, 

fuerzas de flaqueza saca; 

wrve y ronda. 
Roctato. ^Es lícn til hombre? 

FiLii-o. Tiene las piernas delgadas. 
RoOEiito. Si lo esiin como su haciendo, 

listima es. 
Firjpo. Suple csia Calla 

con la industria. 
RooíBio. (Cómo así? 

Fti.ii-(i. Trae paiiiorrilUt de plata. 
RoAKMio. cPucsqutmuchoque listgt piernas? 

No era sueno pura e^uiua 

de Nabucudoncsor 

si en laii ricas piernas anda. 

Prosetiuid. 
FiLwo. Vino Conrado, 

cubierto anteayer de canas, 

i darme csic memorial. 

y ho> por ver si se despacha. 

como un mozo de veinte años, 

teñida cabera y barba. 
RoGSKtO. i\ quí pide? 
Fii.ipo. La tenencia 

de un castillo. 
RootHio. Quien no guarda 

lealtad i sui aña% mismos, 

mal U guaidará A su patria. 

Decid mis. 

ESCENA III 

Ricardo. Licencia piden 

miKhoR, Aran seflur, que aguardan 
remedio «w vuestra alie/a, 

3UC como vuela la fama 
e su mansedumbre y letras, 
y da A lodos puerta tranca 
pura que le cumuniquen 
pasiunes del cuerpii y alma, 
no hay quien no venga á {tozar 
tal díi:ha. 
RoQKvio. Djldos entrada. 

Divetiitímc con ellus, 
y aliviaré sus desgracias. (Vm* lUrar.) 



ESCENA IV 

5dl«n vdríiu ^rKMdintM eon mtmañatrt. Dieaea. 

P««T. I." A vuestra alteza supiko 
mire mi necesidad, 
senicios v calidad. 



ROOEHIO. 

PaET. I.' 
Roaemo. 
Ppst. i.* 
Rooanio. 

PtiET. I." 



RoTiBaio. 

PRKT. a.» 



ROÜRKIO. 

Pbbt. »." 



Ro-ieaio. 

PaBT. 3.' 

RoGGRIO. 

Pbkt. 3.' 

RoctRio. 
Prkt. 3.' 



Roouio. 

Pf.KT. 4.* 



ROOBRIO. 

Pfít. 4.' 

HOOEMIO. 



PtET. 4-* 



¿Estáis pi>brc, Federico? 
Si es vuestra alteza mi dueño, 
los ricos me envidiarán. 
Pobre esiáis. pero galin; 
salan, pero pedifiOeBo. , 
Sí no tengo que comer, 
no hagadesio maravillas. 
Comeos hoy las pantorrillas, 
y despufs volvedme i ver. 
¡Vive el cielo que ha sabido 
que me las pon^to de platal 
Sabiu que de todo trata, 
temelle: yo ^ o>- corrido. {Ym*.) 
i(¿ué pedís vos? 

Consultado 
estoy en una alcaidía. 
La nobleza y szngrc mía 
me tienen acreditado: 
mis hazañas ya son llanas. 
Conrado, muzo venís: 
no os dar¿ lu que pedt^ 
basta que peintís mis canas. 
(Ar^rit.i e'^i sabe aue me tas tino? 
Votme. que no es buen consejo 
pretender car^jos de viejo 
quien quiere parecer niño. (Vom.) 
¿Qué pedís vos? 

A firmar» 
señor, vengo este decreto. 
¿De qué? 

El consejo diserwo 
los coches manda quitar. 
¿Por qu¿? 

No se rió jimis 
tal desorden días ni noches: 
menos casas bay que coches. 
No los quiten, que habrá mis. 

Aconsejarme, señor, 

con vuntra alteza querría, 

por ser su sabiduría 

al paso de su valor. 

Yo tengo una mujer moza 

y tan señora de st, 

que no hace caso de mi; 

tuda mí hacienda destroza. 

Mas to peor que hai en esio 

es que oe celos me abrasa: 

no quepo con ella en casa, 

y en Ini extremo me ha puesto, 

que el amor que habla e.n lus dos 

rs ya un inlieino ab.'vviado. 

Lastlmdinie vuestro estado: 

mas ¿pedidla celos vos? 

No puedo disimúlanos. 

F'ues mudo habíis de advertillos, 

porque lo mismo es pedlltot, 

que dar licencia de dallos. 

Celos soD que me atormentan. 



^^^P ACTO TERCERO ftt ^^M 


H RouEnto. Hav dns, y unirambos <an ñeros. 


Rocmo. ^CkmeiKía esii enferma? ^H 


H 4ué alli(;en si son u>l(eros. 


DtM}ua. Y siente ^^M 


■ i StC8Sa<t05 aircnian. 

H pRET. 4.* No hay gata que no quísicfa. 

■ RoOKaio. Pues diJseU íi podíiSi 


vuestro amor tlMo y remiso. ^^M 


Desde el punto queos vi¿, os quiso: ^^| 
si Sois sabio y obediente, ^^| 


H 7 (on «to excusaríis 


agradeced como sabio; ^^M 


H el admitir lu de fuera. 


como obediente dejad ^^H 


H íVMttlpr*l,4.*) 


la vuestra en mi voluntad, ^^H 


H PaST. 5.* Scflor. vo me vuelvo loco 


que os hacéis i vos agravio. ^^H 
La dispensación espero ^^H 


H adoian3o unadoncella 


H para ca&arme con ella, 


de hoy i maüana. ^^H 


^M maí correspondeme poco. 
■ Ror.nto. ¿HeíaMnii^ 


RooHio. <Ar«r'r-)|Ay. amorl ^H 


Dispensad vos. que es mayor ^^H 


■ Paet. S.* Dí>ila versos 


vuestro dominio. ^^H 


H Innnlto* en quintitUs, 


Duqus. Yo espero ^^H 


^K^ décimas y redondillas 


que resuure su alcgrfa ^^1 


^^^K y oíros i;Jneros diversos 


y salud vuestra presencia. ^^1 
Sangrarse quiere Clemencia: ^^H 


^^^H que no digo, por ser lanioi. 
^^^ Seis ctnios Je octava rima 


covialda la sangría. it'Atr.) ^^| 


H la di ayer. 


^^H 


H Rdokhio. Pondránla grima, 


ESCENA VI ^H 


H que dcstralabsn los cantos. 
H ¿Son vuestros? 


Dkmo*. nKNM ti OHf H*. ^^^H 


■ Pasr. i.* No, gran seflof, 


ttociNaio. Filipo. la juventud '^^^^l 


H que tengo un poeta amigo. 
H ttoGCKio. Y serA Justo casti^ 


tambiín es enfermedad: ^^^H 


diiposicioneti curadi ^^H 


H q^uc ese usurpe vuestro amor. 


sangraríisos en salud. ^^H 


H Cualquier ijéi.er» de penas 


Corales que adornan cuellos, ^^M 


^^^ es raKÚn liaccr pasar 


no generosos, villanos. ^^M 


^^^L i quien piensa enamorar 


afrentan los concsanos; ^^H 


^^^f mujer con gracias agcnas. 


sangre muestran, sanoráosdellot. ^^H 
FiLiPO. ScAor, la que ios perdió ^^H 


■ ^Queréisla mucho? 


■ PitKT. 5.' 1.8 adoro. 


^^H 


■ Roouiio. Pues dejad los madrigales, 


RooKKlo. Yo soy vuestro ami^: ^^H 


■ y dalde i:sncíon«s reales 


que M sanurtit dellos os digo; ^^M 
no ajtuardeis que os sanftre yo. ^^| 


H y redondillas en oro. 


■ iVónttPm.S.*) 


FiLii-o. .Mucho encierra este misterio. ^^H 


^^ PhET. 6.* Un amiRO pierde el seso 


RouEHio. Hscnbir quiero k Clemencia; ^^M 


^H por casar con cierta dama. 


iraedme con qué. ^^| 


^P que ella excusa, por la fama 
H que le han dadode confeso. 


Fiupo. La ciencia ^^H 


astróloga de Rogerio ^^| 


■ Rogelio. ¿Gasta? 


todo lo alcanza. jSi sabe ^^1 


■ PiiET. 6.* Hale dado en socar 


que quiero 1 Lconisi bien? ^^H 


■ el alma. 


^si la licuó amor también? ^^H 


H RooRaio. Pues bien se emplea. 


Rociaro. ¿No vais? ^^H 


H que él del tribu de ü.in sea, 


Fii.tpo. ^Si det cargo grave ^^H 


H cuando ella es del de Isdcar, 


que ejercito, desiguales ^^H 


■ Pmt. 6.* Male qutudo inñniío. 


juz(t> serranos amote^ ^^H 


H y déjale porque etlá 


RoosRio. Acabad. ^^H 


H ya un rica. 


Fiuro. ¿Quién vi6, temores, ^^H 


■ Roouito. Sf estará. 


sangrar de mal de corales? ^^| 


■ si es suyo el reino de Quito. 


{Va rillpo^r rtíMía él ttiriHr.) ^^M 


^^^ ( Vta* ti Prtl. «.*) 


RoueaiD. Por mas quecallar procuro, ^^H 




habla mi desasosiego; ^^H 


^^B V 


que en lin. donde amor es fuego, ^^H 




bfuian celos, que son humo. ^^M 


^^^■^ Ro4i*I". Fiura y ti Diiqi'e 


FiLiPD. Aquf está la escríbanla. ^^M 


H FiLtro. A ver entra i vuestra atteía 


(Coa «f rrt*áo 4* mrtMr.) ^^| 


H t\ firan Duque. 


Rooenio. Escribiré este papel, ^_ ^^ 


H Ro<JEiiK>. Dejad, pues. 


y llevaréisle con él "^ 1 
a mi prima la sangría. ^J 


H consultas para líespuifs. 


H DUQVX. Hijo, d« vucsita trrMCJtX 


ir&nnri twHUr.) ^H 


^m pariicipa vuestra prima; 


FtLiPD. iQue dcslc hombre tiemble yo! ^^M 
>ero es Duque y es discreto: ^^H 


^^ enferma por vos esii; 


^^^B vtsiialda. y sanará. 


sangrarme manda, en «feto, ^^^^1 


^^^H pues veis en lo que os eslima. 


porque los corales vio. ^^^^| 


^^^^ COMIMAS DB ruso OE MOLINA.— TOMO 1 


^^1 



83 



UL MELANCÓLICO 



Yo ntoy por Leonisa ctego, 

V si me sangra, veri 

que en vei ¡le un^rr. saldrá 

de KxtaK mis vcna& fucfio. 
lto<»iiH>. Üctiad polvos. 
PiLiro. ^Qu¿ hice, cíelos? 

flU K*aái> ti fíalfro por filrof.i 

Túrbeme; la tinU cch« 

por los polvos. 
ItflOCMIO. Eio fui 

como echar sobre amor celos. 

Dadme el papel blaaco aci. 

(l'iirfM á iicriMr trlra TúrU.) 

Fluw. Otra v« vuelve A escribir. 
Tal pruilencii. tal sufrir, 
^qu^ mirmol no obligará? 
¡Que echase la tinta yo 
por los polvos! Pero ^& quién 
no turba un sabio? ¡Ay, mi bien, 
lu memoria lo causó! 
Mi turbación manitiesu, 
Leonila, lo que le quiero. 

Bofiemo. Kilipo. ««te «el tintero 
y la salvadera es esia. 

(i'ott («■ la («riattciía.) 

KSCtNA Vil 

lComp«iKUosa reprensión 
y discreto advertí mier.iot 
Tan sutil entendimiento 
bien merece admiración; 
pero mayor me la ha dado 
lu que por cifras me avba. 
¿QaÉ le importa que en Leonisa 
ocupe amor mi cuÍda<to, 
que con tan claras scAales 
muestra el pesar que le doy? 
iQuí le va si suyo soy, 
en que iriíKi sus corales? 

Bien la debe de querer; 

juntos vivieron los dos: 

si ii es DuQue. amor es Dios: 

jquiín lefiori mayor poder? 

Pues sea su amante 6 no, 

que si disgusto le dan 

tos corales en que están 

cifras que amor declaró, 

yo que no osu cara ¿ cara 

mis deseo» descubrirle, 

por escrito he de decirle 

et favor que los ampara. 

(KttriH y ktHa.) 

Lo que por sabio penetra, 

en este papel resuma: 

sirva de lengua la pluma 

V de palabra la letra. 

Pirmeta; bien csiá asi. 

«Al Duque nuestro seftor»; 
decliruldc vos mi amor, 
papel, cuando vuelva aquí. 

(D*>d *( ptptl 'ofrr la mtlú y Mifc) 



ESCENA VUI 
RooiHia. 

Prometió venir á verme 

Leonisa. y fué en prometer, 

como en el amar, mujer: 

La ausencia es sueño: ella duerme; 

mas ya que i favorecerme 

no venga, sea á atormenlarme, 

que si por Filípo á darme 

viene penas aue sufrir. 

más vale verla y morir, 

aue no verla y abrasarme. 

Aquí está un papel cerrado. 

(rdmalt y étntf.) 
sobrescrito para mS. 
¿Quiín le dejiría aquí? 
De Filipo está lirmado. 
Hele reñido; n» ha oudo 
de vergüenza y de temor 
darme cuenta de su amor, 
y darámelc en paocl, 
que en fe de que bay poca en él, 
no tiene el papd color. {Ur.) 
•Lconlsa. seAor, perdió 
los corales que os dan pena. 
Halklos, y una cadena 
k envié, que recibió; 
que la besaba vi yo, 
con que satisfecho quedo: 
si de vuestro gusto excedo 
por intentarme casar, 
ros lo podéis remediar, 

Jue vo la adoro, y no puedo.» 
qul si que es menester 
estudiar, ciego r¡)tor. 
Comeniú amor por amor: 
viniéronle á suceder 
celos; mas ya, ^qué he deh*ccr 
si para ftn de mis afios 
K van aumentando diAos, 
pues quieren mis penas, cielos, 
que i mi amor sucedan celos, 
y á mis cdos desengaAos? 
¡Que Leonisa me olvidó 
tan presto! Kscrib! en arena, (¿m.) 
•.Hállelos, y una cadena 
le envié, que recibió.» 
jPororo Filipo entró? 
Pero el oro, ¡que no acaba! 
¡A y, cielos! (tu 1 «Que la besaba 
vi yo.> Basta, que si agora 
amor ya sus Hechas dora, 
no habrá menester aljaba. 
Condesa el suyo sin miedo, 
y no le puedo culpar. (Ui.) 
«Vos lo podéis remediar, 
que vo la adoro, y no puedo» 
Condultlo, por Dios, quedo. 
¿Qué bay que replicar aquí? 

íftampt rJ p*p*t.i 
Oanó lo que yo perdí. 
Pierde el que * junar se isieíita. 
V paga aunque mas to sienta: 
io rwsmoseráde mi. 
Ctsarlot mañana intento. 



ACTO tüRCKRO 



83 



jr mostrar cuin &abiu toy, 
pu« venciíndofne á mi, áay 
«orona á mt sufrimiento. 
E«o dice el pensamiento, 
ina.s no el amor en que escedo 
i la ley que admito y vedo. 
Si hacéii, ausencia, ólvidif, 
«os lü podéis Tomediar, 
que yo la adoro, y no puedo.* 



ESC£NA IX 
ftacui9 y Emiiifin;, 

Ya iif dispensación, Duque, ha venido, 
ya le ¡.'an parabionei á Clemencia, 
y ya JO. castÍRado, presumido, 
de mili deiuJichas lloro la esperíencia. 
Imerpreié. de vos favorecido, 
en mj lavor la equivoca ventiíncia 
que pronunciaste, míslcrJoso. un dia, 
tuzgjnd» que Clemencia fuera mia: 
etiK*rtime de pur« confiado, 
(•uzalda. primo, vos, que si algún (tuno 
admite mi dolor desesperado. 
c» \er lograrse en vos amor tan justo. 
Yo, Duque, niorifí menospreciado, 
Abriles «(¡nstando este disgusta 
de una florida «taJ. de un firme amante, 
de un dcuUchado. en lin. 

RonsRio. 

Dadme cm Kuanie. 

(t'iiK KoiicrJo.) 

RSCRNA X 

£11*191 ■ 
.iSin responderme se va 
y de la mano me lleva 
rl cuanic? Confuiión nueva, 
¿quién declararos podrán 
.Válgale el ciclo por sabio! 
¿tiuante mío para qué 
si de desafio fué 
contra su primer aeraviu.* 
Mas no, que en el desañu 
quien lus hace y \oliciia. 
i;u«nics da, que nu los quila. 
y el Duque se lleva el mío. 
¿Yo ddndoie parabienes, 
y il mis penas escuchando? 
¿Yo muriendo, y él callando 
su« dichas T mis desdenes; 
y cuando esperaniia eslA 
respuesiii mi amurcunsianie, 
sale con «dadme rscpuunie*. 
y sin hablarme se va^ 

ÍOh enigmático ítogeriol 
ablad y daos á entender, 
que Enrique no puede ser 
Ivdipo desic ntisierra. (IMm.) 



uso: NA XI 



CLaaiMcu DMi k*ii4a, yát* CaiiMt. 

Clcucn. Cuanta hacienda tenpo es poca 
para albricias dcsic bien; 
el seso he dado también, 
que estoy de contento loca. 
^ a se ha acabada mi mat. 

S~h, alegre díspcnsactónl 
rea de la posesi<)n. 
todo anior e> liberal. 

CI.KXRK. 

Caui>.a.' 



¿RoRCtio. qué dice á esto? 
Celébrala su alegría. 



si de su melancolía 

no fuera el mal tan motesio. 

CuMEN. La causa de su pesar 
■ me atreviera k aocir yo, 

pero mi amor me cnscí^ó 
i sentirlo y fi callar. 
El ci sabio V obediente: 
no sabrá salir del gusto 
de su padre. 

Criad, t.* Y eso ei ¡usto. 

Ct-CMEH. Yo sí de mi amor ardiente 
si una \ct su esposa soy, 
que sabrf híccrle olvidar 
memorias de su pesar. 

ESCENA XII 
I>iciioi r í,»ra<^f. 

Enpi^i-t. Mil parabienes os doy, 

aunque i mi costa, señara, 
del tatamo gue esperáis, 
puesto qu; ingrata pauis 
un alma fiel que os adora. 
Coxad de amor fénil fruto, 
con <^ue á Francia reyes díii, 
que SI vos galas iraéit, 
las de Rnrique scriin luto. 
¡Pobre- de quien con perderos 
tiene de perder la vids! 

Clkmen. No agriéiscon vuestra venidat 
Enrique, el gusto de veros. 
Va os dije la voluntad 
que de obedecer mi tio 
ha tenido el gusto mk>: 
mi contento acompaflad. 
que si me queréis, es justo 

Sue mis dichas os le den. 
léxclaieel mal con el bien, 
Íel placer con el disgusto. 
e me:tc1a el alma se viste: 
porque esiiis vos, prima mia. 
alegre, tengo alegria, 
y porque os pierdo, estoy triste. 



ESCENA XIII 

DiCHoaj- FiLirs coa una (tja tvrJqra cerrada, esa 
un poftl. 

Pimpo. El Duque, nuestro teftor, 
dilata, señora, el veros, 
porque teme entristeceros 
su m<lanc¿lico humor, 
y este présenle os ctivia. 



84 



EL NBtAlfC4Vt.IC0 



(Il.EHIK. 

Cpiad.1.* 
Gnu», I.* 

CmUO. 3.* 

Clehkk. 
Criado. 



Clckk». 

Cmiad. i.* 
Ekriqvx. 
CLExrK. 
Ehmique. 

Clsmcm. 
Enrías. 
Clbmrn, 

rt<i>i<}i'it. 
Clkmcs. 

ClttADO. 
O.IMBN. 

Enrique. 
Clsmen. 



Enriqui. 
Cl.eHE^. 



Ehriqi.'!. 

CUIMCM. 



Cmriqub. 



OUDO. 



Su mil aguí mi plucr. 
Regalos d«b«n il« ser 
y jovu de U unftría. 
iQucdc perla ydediaminie 
el nuevo espuso enviiiil 
Es sabio )' largo: si hará. 
Aquí v¡\a viene un guante. 
jGuanie^ Dobcdc pidir 
Ninotna. 

^Hay mejor sangría? 
¡Costous |0]rai envía! 
iQüi M lu que querri decir 
mi e&poso «n «le presente? 
^Guante? ilXtnow regalot 
para parches no era malo, 
si tuviera llaga ó fuente 
su esposa. 

No sin misterio 
viene. 

¿Si es dessdú? 
.Señora, ese fiuatie ct mío. 
¿^'uesiro guante k mi, Rogerío? 
£t tiompaAerú esií aqui: 
avcrigualdo por t\. 
Quiero mirar el papel. 
Siempre esie sabio habla asi. 
Desaciertos sutosson 
semencias Jijinas de estima. 
Veamos el papel, prima. 
Soto coniicnc un rci^gtóit. 
Ma^ta en las letras también 
K>. avariento. 

lAy, do mi! 
Leed. 

Dice el Duque aqui: 
«esto idlo os viene bien.* 
¡Que cue guante solamente 
me viene á mi iMenl ¿Pof quí? 
Si no es que sin seso esi¿. 
¿qué es lo que por esto siente? 
¿No hab^s dicho que era vuestro? 
Fl mismo me lequit¿. 
Que os quiero bien sospechó; 
pues siendo tan sabio V diestro, 
¿quidn duda oue habrl alcaniado 
lo que me haDiis pretendido, 
j de celos combatido 
este guante me ha enviado 
para que se ^if;^lfI^-)ue 
la mano en i\ de tu dueito? 
No fuera esc bien pequci^o, 
si lo consiguierabnnque. 
Sospechas todo lo ven, 
j lie vos celoso en vano, 
dice que en vcj de ta mano, 
me v}cnc este guante Uen. 
Bicn puede de vos formar 
quejas su melancoüa. 
Claro estaba, prima mía. 
que yo lo habla de pagar. 

ESCENA XIV 

L'n ftccidenie le ha dado 
i vuestro esposo, scllora, 
moriaJ. 



Ci.EKeiii. Nenad, Conde, agora 

que vos se lo habéis causado. 
ErtaipUE. Decís bien; culpadme í mi. 
Clemcm. Conde, mi sospecha es clara, 

que tí Duque no me dejara 

por otra, i no ser asi. 

quítaosme, Enrique, delante, ivuti. 

ESCENA XV 

DlCNOC, MMMtUxltilNCia. 

E.NNiQi'E. ¿(Ju¿ es esto, cielo cruel? 
Criado 3.* Sacaos la sangre por i\, 

regalaraos con un guante. (Vdnw.) 

KSCENA XVI 

Ra.t Mu- 
No estoy bien acompasado; 
dejadme, cerri e«a puerta; 
pues mi espcrinxa es ya muerta. 
viva eterno mi cuidado. 
iQuc por la posta han llegado 
las penas de mis sentidog 
No basta, gustos perdidos, 
el grado en que Roma piensa 
dispensar, pues no disjKnu 
amor en casos prohibidos. 
Di^a el médico verdad, 
pues siendo sangre, es amor, 
será su grido mayor 
por la contaguinidad. 
LeonisR en mi voluntad 
como mis propincua vive; 
es pastora, y no recibe 
mi estado, su suerte corta 
dispense amor, mis ¿gué importa, 
si la r»il>n lo prohibcf 
^l.os celos también no son 
en amur prohibidos grados? 
Pues SI esiAn si-erí)(u*dus 
¿quí importa dispcn^aclún? 
jNo es mayar jurisdicción 
la de amor v mis precisa 
que esotras.' Si: ¿pues qué prisa 
Roma ha dado A mi pac>en>:ia? 
Mi amor no quiere i Clemencia, 
ni mi noblcia i Leonisa. 

ESCENA XVII 

KOMMO, í,«fflH»»>C«l>l.ílt.)r|l«OU*«n* 

LsoNts*. (^■c""'»^' «»"■"•■-' 

He de entrar. aun<)ue les pese. 
Gl-arda. iTenle, villanal 
RotiiRiD. ¿Qu* es esto? 

Lkokisa. Quien rive con tañías guardas, 

A es cobarde, A mda preso. 
RoGBRio. iLeonisa es< Dejalda entrar. 

¡Vos squC ¿A qué bueno? 
Lronisa. a procurar que lu estéis, 

que alli va os juagan por mucflo- 
RociRio. ¿Muertoí 
LtONiSA. Si. 

RooEKio. En vuestra memoria 

lo estart. 



ACTO TÜRCeltO 



tí 



Lbonisa. {Pluguiera «I dclo, 

y no usur|>«ra mi llanto, 
buque, los ojos «I %ueño! 
Rüiíf Kio. Vemlrú á r«r i Filipo< 
LroNiSA- Bso, si, butiCad, Ro^erío, 
Mcusu á vuestras bodas, 
y grados 1 mis tormentos. 

Rqoeoio. Diréis que le aborrtcéis: 
corales vi vo por trueco 
<lc eslabones, que. dorados, 

Íugo son d« vuestro cuelto. 
*arr)bi¿n yo vi que os llamaba 
Brcla^tB sabio y discrcio, 
sin merecer «sic nombre, 
ifuicn prc^iindose de serlo, 
es lan fá^il en creer. 

Rucamo. ^Uos ojos cuindu mintieron^ 

LaoKis*. Cuando no los rige el alma, 
ni alumbra el enicodiroknto. 

Roucaio. (Pues engaítironse? 

LconiSA. Si. 

RooEmo. (Pluguiera i Dios! ptro tengo 
Icsiigos, yo en vuestro d«Ao, 
fidedignos, fuera dcllos. 

ESCENA XVIll 
Dieiio* y li Du^ua. 

Ot>Qcs. Ki]o ^qu4 nuevo accidente 

ts este, que en lanío extremo 
os tiene, que solo csUis? 
Mis jqu¿ villanos son estos? 

LtOMSA. Yo, K'*" ^'to'isoy Leonisa, 
hila <H Lauso, el rentero 
d« Pioardo. que me man<U 
que venga i ver á Rogcrío, 
Y yo soy saludador, 

Juc cuando rabian los perros, 
dos soplos.... 

¿Qaé? 

A dos soplo» 
mato un candil j lo enciendo. 
Sd desus simplicidades 
gusiiis, hijo, entreteneos 

Íilivlaid melancolías, 
rieme, seAor. i:on ellos. 

l.r.oNiSA. No hemos venido de balde. 

DuvoK. ^Cómo? 

Leohisa. Curo en nueso pueblo 

de mal de hechizos y de ojo, 
y i la fe, que si no miento, 
que está Rogerio hechiíado. 

OLtQui. iQui (lites? 

LKomu. ahí sabemos 

mucho d«sto las mujcrt». 

Cahün. y los hombres muclio menos. 

l.iONtXA. Hechizos son, no Kay que h«blir. 

Duqt;K. Bien puede ser. 

LiiO!<:SA. íY qué ciertol 

^£llo va i decir verdades? 

DutjUE. Sf. 

LeoNtSA. Pues «"B^de secreto. 
Quiso alli houeno mucho, 
Siendo s61o caballero, 
á uiu serrana al^o bfafi. 



Caulík. 



Cahük. 

DVQUI. 



CaklIw. 
Lio MISA. 



OVQÜS. 



ROOIRIO. 
Lbonisa. 



CaflK. 

LsOMtA. 

CarlIh. 

DuQVt. 
Lbonis.s. 



Duqi'G. 



ROCERIO. 

Lkomsa. 



ROOEBIO. 

Leo ü ISA. 



RO<ÍB»IO. 

Leohisa. 
Roosaio. 

LtONJSA. 

Rooeaio. 

LtuKisA. 

Roce uto. 

Leonisa. 

RocKRio. 

Lkomisa. 

Ca»lI!«. 

Diwui. 

CabUh. 



Que chupa níiío» y riejoi. 
Como abura le ve t>uquc, 

!' ha mudado con el tkinpo 
a voluntad, pues se casa, 
hcchiióle. 

Yo lo creo; 
que tristeza semejante 
no es natural, m yo puedo 
creer que quito sabe Isnto. 
si bechiioi no me It han puesto 
como está, viéndose Duoue, 
le entristezca; jet verdad esto? 
Verdad cs que á una serrana 
quise, mis ya no la quiero. 
¿Velo si doy en el punto? 
(jAh, muJabId) Pues yo reapo 
i curarle. 

Y yo lambíin. 
Calla, bestia. 

Dimc bcslio, 
que so;r macho y hembra no. 
^Sabríts vos?... 

Comts*6n tea^o 
de la bruja para loilo. 
Díjeme hablarte en secrcio- 
Hay en todas la^ monui\as 
desios extendidos rdnos 
mil gtntes desus perdidas, 
tributarías del Inüerno. 
Pues lo añrma esta mujer, 
su hechizo debe ser cierto, 
y no es mucho colegir 
de ul CAU V* t al eíecio. Mw^riM Duq<i« i 
Yo lo vi, no hay que excusarte. 
Firela hizo aqucsc enredo 
por caínrme con Filipo, 

fCarlIn fai el instrumento, 
ilipo mismo te culpa. 
¿Pues qu¿ amante, si no es necio, 
siendo pane apasionada, 
no mentirá en su provecho? 

ÍSu cadena recibiste? 
'or luya, que este grosero 
en lu nombre me !>dió. 
Carllnt ¿pues quí le iba en 00? 
En)(a<larmc. 

No, Lconisa; 
tus liviandades me han mueito. 
Yo he sido en ñtmti», bronce; 
por testigo pongo al cielo. 
Con Filipo has de casarte. 



Daréme muerte primero. 
Tu le adoras. 

Mentís, huque. 
|Qu«do, cuerpo de Dios, quedo! 
Apartaos, pastor, «ci. 
¿Que me aparte? Por Dios, bueno: 
traeme por saludador 
Leoolsa, y por sopladcro. 

Di>Vi'K. ¿Saludador? 

CarlÍk. ¿No to r«? 

de soplón vivo; aunque creo 
que hav muchos ya dcsCo oficio 
(^ue ac* Maman litonjeros. 

RooBKio. ^ o te he querido, Leooisa, 
con el amor mis perfecto 
dt cuantos su deidad taonrani 



86 



El. MELANCÓLICO 



vi tu mudable sujeto; 
díjame, v ama A FiÜpo. 
Leomva. Nómbrale y dame tormento. 
ftoCRiiio. Clemencia cí ya eipoví mi*. 
[.toiiKA. Si no la abrasan mis celo». 

La palabra has de cumplirme. 
RooEato. Soy ya Duque. 
I.EONt&A. Y aun por eso. 

RouERto. Llimanme sabio. 
Leomsa. No lo es 

quien se muda ¿ todos vientos. 
Amas ti Clemencia. 
RouKAio. No. 

LroMSA. ;Y quien se casa, os discreto, 

con quien aborrece? 
Roomo. Es fuena 

LioMSA. ^Porqué? 
RocKDio. Mi padre obedezco. 

Lkonim. ^Dtos no es mis que e) padre.^ 
HoOKHIO. Si. 

LeoNiu. <Amor no es Dios? 
KooEHio. üs Dioiciego. 

LeoniSA. ¿Tiénesmcamor.^ 
RooEiiio. ¡Ay, ingratal 

Leonisa. di verdAd. 
Rooeaio. Mucho le quiero. 

Leomsa. {Y no me obedeces.^ 
RoGEHio. No. 

I.RoMsA. ¿Porqué? 
RooKDiu. .Mil estorbos veo. 

I.KOMSA. ¿Y son? 
RooKKto. La dispensación. 

Leomsa. Nolanccpies. 
RocEdio. ¿C6mo puedo?... 

LioNiSA. Dame i mi la mano. 
RocKKio. ^Cdmo? 

Lkokisa. Siendo mi esposo. 
RobRKio. E>o leino. 

' LaOKisA. No teme amor. 
RooEHio. Antes si. 

Lbonisa. ¿Cuándo? 
RoucjuD. Cuando tiene celos. 

LzoKisA. No los creas. 
RodCBío. Vilos yo. 

LeoNiSA. ¿A eso vticlves? 
RooEsio. A eso vuelvo, 

que eres (icil. 
Leonisa. Mentís. Duque. 

CA«t.Í!<. iQuedo, cuerpo de Dios, quedo! 
I>L*9itE. ^Qut n lo que hahéi* tolegido. 

serrana, de nuestro enfermo? 
LsoN*i3A. Ouv esii hechiaadu. señor. 
Carlín. i-.l alma á suplo» le he vuelto. 



ESCENA -XIX 

Iilciini y Futro. 

DvQVK. jQut OS parece, secretar»? 
Hechizado esti Rostió. 

FlLUH>. ¡Válgame Dios, quede«|(raci«! 

jNo cs eUa i.eonisi, cielos? (.ip.) 

LeOMSA. tortor, todo nucsiro ha:hiiO 
consiste Iverá si ucicrioj 
en ponelle unos coriile% 
duc Filipo trae «t cuello. 

Dtqi'C. ¿En erales de Killpo? 



Leonisa. Si. porque vienen en dios, 

según nos dijo la bruja. 

«IOS hechizos envueltos. 
, Duque. ¿Tenéislos vos? 
FlLiPO. Si, señor. 

DUQi/K. ¿Quién o» lo ha dado? 
l'iLif-o. Malicio;;. 

Lbokisa. y consintió todo c) mal 

del Duque sólo en pcrdellos. 
Dif^UB. Dildosscá. 
FiUM. ¡Ay. prenda ir.l¿ 

perdiéndoos, perderé el seso. 
Leohisa. Si yo le amara, cruel. 

no tuviera atrevimiento 

para pedirle mi sarta. 
Roi>r:Rio. Por cnttaAarme lo has hecho. 
I.KON1SA. Pomelos. 
Ro'.KMio. ¿Yo? ¡Cómol Aparo, 

que estos corales me han muerta. 
Leonisa. mi Uu^ue.) ¿No ve cumn se r.'vn'.e? 

Mire su merced si es veru 

lo que dice. Téngale. 
Dl'Qi.ie. Por mi bien te trujo el cielo. ~ 

Hiii), en esto está tu vida. 
RoGERio. iQue os enitaAanl 
Dii<ít;E. Ten sos-.e}'.j. 

RooKKio. ¿Corales que has dado, intjisM. 

1 otro, me pones? 
Leo.sisa. Fueron 

hallados, que dados no. 

■Mi bien, mi esposo, mí dueA», 

crédito, ó muerte me da. 
RoüEKio. En fin, ¿mi* ojos miniieron? 
Leumsa. Los ojos, mí Duque, n<j. 
RooEHio. ¿Pues quién? 
Leomsa. El entendimiento. 

RoGERio. ¿Qué no me ofendiste? 
Leomsa. Nunca. 

RooERio. ¿Qué me quieres? 
Lkosisa. Sin ti mucru. 

RoiiE«io. ¿Y i Filipo? 
Leomsa. Si le nombras... 

RocERio. ¿Qué harás? 
LtoMs». Rasgarémcfl pe>.*ho. 

RuoEKio. Tu esposo soy. 
LaoKisA. Yo tu esclava. 

DuoLE, ¿Cómo estáis? 
RuciKKio. Mejor me siento. 



ESCENA NX 

CHcllM y CtKHUICtt. 

Clemcs. ¿Es posible que hechizado 

esté el Duque? Mas ¡ay, cielos! 

¿No es esta la labradora. 

nublado de mis contentos? 

Prendan i estos dos villanos. 
Di;qi:k. Sobrina, ¿qué hacéis? 
Clemks. Prcndeldi'!.. 

Di;oi K. ¿Por qué, si á curarle vienen? 
Clemkn. i. a hechicera que me ha muerto 

y i mi cspovo llene asi. 

esétts. Préndela presto. 
KiLU>u. Amor, ayudad mi causa, 

y ricioriosos saldremos. 



ta 


P ACTO TERCKRO 87 ^| 


^ 


Gran sector, csio cf verdad: 


como Clemencia. DcspuA ^^| 


^^^^^^ 


jro té que quiso i Rogerio 


que no os veo, se murió ^^^H 


^^^^K 


esu pastora infinito. 


el pastor i quien tenia ^^^^1 


^^^^r 


V intenta ahora de nuevo 
hcchiiarle. 


por padre v obedecía ^^^H 
t.eonita, el cual me dejó ^^H 


^M 


H DnQlIt. 


¿yué dech? 


aqueste papel cerrado, ^^H 
mandando que se me diese ^^M 


H Fiupo. 


Este pastor, si i tormento 


^^^^ 


le ponen, dirá lo queei. 


el dia mismo que muriese. ^^M 


^^H<CAItLjK. 


¡Helo aqui to<lo en el suelot 
Di lo que sabei. 


Lclle. y áil he sacado ^^M 


^^Bt)u«cx. 


que era un noble caballero, ^H 


■ Cabüs. 


Señor. 


úuc del gran Duque ofendido ^H 
oc BorgoAa, y persuadido ^^M 


^»^^ 


la verdad ti que yo vengo 


^^^^L 


por saludador de anillo. 


de vengarse, el medio fiero ^^H 


^^^B 


que ni tal oficio tengo, 


que tomó, fai de dar muerte ^^H 
a I.oonisa en una quinta, ^^H 


^^^^^ 


ni en \ icrnes santo nací. 


H Du^us. 


^Y quiín es esta? 


recién nacida, en quien pinta ^^H 


■ C&aUn. 


Yo pienso 


el cielo su ilustre suerte. ^^M 


^M 


que es bru a que i chupar viene 
Ducos desde nuestro pueblo. 


Hallóla sola y tan bella, ^^1 


^m 


que iuzundo por crueldad ^^H 
el marchitar su beldad, ^^H 


H Clsjiev 


{Qué os parece, gran seftor? 
{Hay tal cosal Quitad luego 


■ DintvB. 


huyó i estos montes con ella; ^^H 


^M 


i RÓgcrio esos corales. 


due por vivir desterrado ^^H 
(le Horgoña y ún hacienda, ^^H 


^M 


que el hechizo vendri en ellos, 


H 


T^rendan aquestos dos. 
. iTraidorcíl gestáis sin seso? 


le pareció con tal prenda ^^H 


^^^.RooRiira 


quedar mis rico y honrado. ^^H 
vino en traje de pastor, ^^1 


^^^L 


gA mi Leonis&I ¡i mi esposal 


^^^^p 


eso no. 


nombrtle por mi rentero, ^^H 


^^^ Climek. 


Citan *«ftot, (veislo? 


hasta que al trance postrero ^^H 


K^ CamUn. 


LucBO que soplón me vi, 
•divine el paradero- 


esto me escribió, ^eñor. ^^H 


^^^^L 


Ved como serA hechicera ^^H 


^^^P 


jMfts que me queman pof brujo? 
|Ar, Dios! á chamusco huelo. 


quien de Clemencia es hermana. ^^M 


^^^^^ 


Di;<;L'b. Novela fuera e^^a vana, ^^H 


^p 


{Echan mano d l.miiu y Cirtln.) 


Pinardo, si no supiera ^^H 
la pérdida de una hija ^^H 


■ Rmuio. {Viven los cidoiJ viltanos, 


H^ 


que SI la esposa que quiero 


que el Duque mi hermano tuvo, ^^| 


^^^_^ 


mis oue i mi, nodcjils libre 


por cuya ocasión estuvo ^^M 


^^^H 


que pierda al Duque el respeto. 
iWme una espada. 


para morir. Regocija ^^H 


^^^^K 


mi trísie/a aquesa nueva. ^^H 


V DVQUE. 


¡Hay tal cosa! 


A sacarU de priiióu ^^H 


^^^^ 


Dejalde. que está tín seso. 


lamos, que ^i el afición ^^H 


^^^^L 


Curaráte la villana. 


Que melancólica prueba ^^H 
ue Hogerio la lirmeza, ^^H 


^^^^^^ 


6 maurila á lormcnios. (t'daw.) 


^^^^^^^^ 




siendo su espuso este día, ^^H 


^^H 


ESCENA XXI 


tendrá su melancolía ^^^H 
fin, V premio su bellcia. i^^^H 


^^^^ 


Koucma y Eski^i. 


PiSMt». Los pies, gran señor, os beso. i^^^H 
Duqi;e. Clemencia perdonará, ^^^^| 


H Emuoie 


SeAor. ^<|u£ alboroto es este? 


que más, Pinardo, me va ^^^^H 


H RoCBRtO 


¡Ay, Enrtoue. que me han preso 
el alma, c- gusto, la vida! 


el ver al Duque con »(»o. ^^H 


^1 


^^^H 


H Ekriquk 


No hagiis. primo, esos extremos. 


^^^^H 


H RoGBRro 


No hnrc, si vos me nyudiis. 


ESCENA X.XIII ^^^1 


■ EkRIQI'K 


Yo moriré al lado vuestro. 




H Roúcmo. 


Pues venid, dirios el cómo, 

que no inieresüs vos menos, {vamt > 


Kr [hJ4DB, PiNAKoa y Komm». ^^H 
RoúEfio. Ya yo, señor, esiov bueno, ^^H 


^^ 


ESCENA XXII 


y mi tristeza pasaáa, ^^M 
en contento convenida. ^^U 


^^ 


Bt tfvvct, y (■lüAuo. 


le debe á aquella serrana ^^M 
csia cura milagrosa. ^^H 


H DirQtic. 


SI, Ptnardo. hale hecht»do 


(^ue la suelten, señor, manda. ^^1 


^1 


una pastora i quien quiso. 


SI no es que pagues servicios ^^M 


■ l*)!«AIIDO 


Quien os ha dado esc aviso. 


coa prisiones v amenazas. ^^1 


^B 


os b«, seftor, engañado; 


Ov<íiE. (lExtraña fuerza de amor ^^M 


^B 


porq^u« esa pastora es 


tiene la voluntad! Tanta, ^^M 


^^^^B 


ocasión de mi venida, 


que disimula contenió. ^^M 


^ 


y tan noble v bien nacida . 


solimen» por librilll). ^^H 



^^f 88 


EL MKLANCÓlICI» 


^^H 


^^B 


Hijo, <lc vcfos )*« bueno 


Rocsaio 


Primero que i Parísjiana 1 


^^^^H 


doV é los cÍ«Io$ mi) gracias, 
' btrt mercedes lambíín 
i Ix pasiots que un ama; 




vue»ira excelencia honre esta cone, 1 


^^^B 




que ya siente que »e vaya. 1 
I'or serviros, gran señor, ^J 


^^^^1 


Lkomsa. 


^^^^1 


ma» hatx^i de ser «poso 




dilataré mi jornia. ^^H 


^^^p 


(le Clemencia. 


Fiuro. 


f,tC4riin.i Diga, señor caballero, ^^| 


^^^ Rootmo 


Como el alma 




jc6mo se llama madama ^^| 


^■^ 


lie la enfeimcdad del cuerpo 




la duquesa? ^^M 


^^^^m 


dcfccios participaba 
noconu>:ia la oicha 


C&rlík. 


Bona guii ^^M 


^^^^^ 




loixton. ^^U 


^^^^^^> 


que con la Duquesa gaaa; 


FlLIPO. 


No entiendo palabra. ^^ 


^^^^^^^H 


pelo yaque la conoce. 




jTieiK Sil aiistancia en Londres? 1 


^^^^^^^^ 


cii su hermosura idolatra. 




cEt doncella ó escalada? 1 
fioiid ^iiii toixion. 1 


■ Duqu«. 


(,( i'iiiirJc.^ Todo esio, finardo, lingc 


CAfl.iK, 


^^^^_ 


porque ta patiora uígA 
ibre y tegura. ¡Oh. nmorl 


FlLíl-O. 


iQui cs estu.^ ^J 


^^^H 




¿Hay ñgura de mis gracia? ^^M 


^^^^^^^^ 


•KombiOK ton \u& haxañai. 




j Es caballero? ^^M 


^^^^^^^B 


Llevad aaue&ia sortija 
i la pnsion, ) sacaua: 


Cahiín. 


A/o» 1 turo. ^^M 


^^^^^p 


h'iupo. 


Gracias í Dios que ya habla ^^H 


^ 


pero haced que venga aqut, 




palabras imeligibles. ^^M 


^^^ PlNAHM) 


. Cosas he viSto boy cxtraAas. 




^^^M 


^L 


tVa*m Plnardoki 




ESCENA XXVI ^H 

DlCHi» y r.l.«HklICIA. ^^H 


^^^v 


ESCENA XXIV; 


Clsmen 


Si tt Duque está sano y paga ^^| 


^B ffr Duvui* RwKBio, Bni^vt y Fiuro. 




mi voluntad en albricias. ^^M 


^1 'EHHIQVE 


. La Duauesa de ClarcncU, 
quede ngatalofra pasa 
i París, csU en la corte. 




excede > mis esperanzas: ^^M 
sei^or. ^H 


^B 


Dugus. 


Adv'ertid, sobrina, ^^M 


^1 




que tcníis en vuestra casa ^^M 


■ DwuB. 


iQaé dccli^ 




la duqucM de Clarencia. ^^M 


■ E:<iii«uc 


Esta maflar>a 




par* honrar nuestra liretafta. 1 
Vuesclencia... (¡A y. Dios.' ¿quí miro? ^J 


^^^^ 


en el puerto mis cercano 


Clkmbn. 


^^^K 


tomó tierraj que es BretaAa, 




¿no es kqucsia la serrana ^^H 


^^^^H 


la provincia mis propincua 
á Inftataiena, de rrancia. 




hechicera de mi esposo?} ^^M 


^^^^^^^B 


CahUn. 


«Mas que aqui mos desacotan? ^^M 


^^^^^^^H 


Viene huyendo de su Rey, 




^^H 


^^^^^^^^H 


en el favor confiada 




^^^H 


^^^^^H 


del nuestro, que es su pariente. 




ESCENA ULTIMA ^H 


^^^^^^ 


y aunque poco acompasada. 




UlCUM/ t'UUHBO. ^^H 


^^r 


no quiere pasar sin veros. 






^^^ DUQUS. 


Avisen luego i Madama 


PtNARoo. No esti en ta prisión Leonlsa. ^^| 


^^^^fa 


Clnncncia, j i recibilla 


Dtiqití. 


¿Cómo es eso? ^^H 


^^^^p 


vamos todos. 


PiNAano 


También falta ^H 


^ Enrioli 


Ya esti cfl c*sa. 




el rústico que traía. ^^M 


^^^^ 




CAIIl.fK. 


Temblando estin mis lunadas. ^^M 


^^^L 




Clkmim 


Esta es. Leoniso, señor, V 


^^ 


ESCENA XXV 




y este el villano, que engaAon M 
tu corte, si no la hechisan. ^H 


^1 tltOO*]' 


Lkodua, 4 t« Itiglé*, Ht«rrm, y CajliJi>, é 


Dtl^UE. 


¡Bárbara* ¿Quién eres? Hobla. ^H 


^B 


lo gr*cl«ta, túmUtM imgUt. 


Ca«lIn. 


Bona guiM toixton. ^^M 


^1 León ISA 
■ CakUn. 

^1 LsoxiiA 


<A CuUa.> No nos eches i perder. 
Bona guit toixton. Palabras 
inglesas hablara solas, 
y en lo demá» chile y callo. 
Demc los piel vucMra Alteía. 
Cran Duquesa, nu etpcraba 
nuestra corte tanta dicha. 
(iQalosl ^csia'no es ta cara 
de L«onlsa, la pastoral 
Mas no; que en brevedad tanta, 
jc6mo engíflarme puJicraí 
Su rostro j' talle retraía.) 


CHIMEN. 

Duque. 

Clcmen 
CAaUtí, 

Dwjyic. 

Ehhjque 


Malalde, ^M 
Sosegad, Clemencia; basto. ^^H 
Matalde. 1 
Bcrcebú lleve 1 
e< bonaguis y las bragas. 1 
Yo soy Carlln, señor Uuco, ■ 
j esta Leoniso, empanada 1 
miilesa, que sac¿ el Conde, ^J 
porque KoKerio lo manda. ^^H 
Conde Enrique jcámo e% esto? ^^H 
. Rogerio ha sido la cauta ^^M 
de que csién estos dos libres. ^^M 


^K Piupú. 


(jVo cs mi Leontsj esta, ciclos? 
Mas jay, ojos! que os engañan 





■ 


^^^— 


1 ei«rlBlnil(ltot*ai«d««Ktltfu«Bb<M(til«corri> | 


L 


mentirosas, a^uncocjas.) 


tlAc»no 


*■ «rrtba. ■ 



ACTO TERCERO 



89 



Clemen. 
Roce RIO. 
Duque. 



Clemen. 
Duque. 



Clemen. 



Leonisa. 
Pinar DO. 

RoGERtO. 

Leonisa. 
Duque. 
Leonila. 
Duque. 



Esta es Leonisa; maiaSda. 
Clemencia, se)do en las obras. 
No será vuestra ira tanta, 
que gustéis de dar la muerte 
aquí á quien es vuestra hermana. 
^Quién es mí hermanar' 

Leonisa, 
la que ha sido tan llorada 
de vuestros padres, perdióse, 
y hoy el cielo os la restaura. 
\Ay, hermana de mis ojosl 
No hay para qué hacer probanzas: 
la sangre sin fuego hierve; 
reconocido te ha el alma. 
Dame esos brazos. 

¿Qué es esto? 
No eres, Leonisa, villana; 
hija, si, det de Borgoña. 



¡A V, gloria de mí esperanza! 
jYo soy Duquesa, selinresi' 
De Borgoña sois Infanta. 



¿Y esposa del Duque, quién? 
lemencia. 



Leonisa. Puei 00 soy nada. 

RooERio. Melancólico estaré 

toda mi vida, si pasan 

adelante los efectos 

rjr no remediar la causa, 
eonisa ha de sermi'dueño. 
Clemen. Siendo Leonisa mi hermana, 

en albricias de su hallazgo, 

mi amor en ella traspasa 

su acción. 
Leonisa. Las manos te beso. 

R0CER10. Sed, pues, hoy en todo franca: 

dad la vuestra al Conde Enrique. 
Quemen. Cuando dispensare e! Papa. 
Duque. También será menester 

para los dos. 
Carlín. lAltot vayan 

por otra para Cariin, 

que esta comedia se acaba 

sin bodas. Tirso la ha escrito; 

á quien la juzgase mala, 

malos años le dé Dios, 

y i quien buena, buenas Pascuas. 



EL MAYOR DESENGAP^O " 

COMEDIA DEL MAESTRO TIRSO DE MOLINA 



PERSONAS 



Btii: so, galán, 
Mavció.v, ni criado. 
Etrhonr. w Bruno. 
ATAt'LtO, galán. 
Un tIo de tvAM>KA. 

SoLOADOi. 

Vaos A, dama. 
Leída, mütica. 



El Rey oeFuavcia. 
La Reís* oe Francia. 
Marcela, dama, 
Hdgd, fxqw. 
EvASDRA, dama, 
Laiheta, su criada. 
El condb PnáapKRO. 
LORCN'A, dama. 



Esffico. tmperador. 

MlLARUO. 

La CNPERATniz. 

RORERTO. 

_ { atiiáianttt, 
Fn.iffl 1 

Laura, dama. 

Un Amcsu 



Represéntala Orlln, 



ACTO PRIMERO 



ESCENA PRIMERA 

BttvyO,gaUn; ilAwaiiXt^i caplgcrrin: Eta»oka, 
dama, y LAVtJtr», $u <TU4ii,<oit mcntM. 



BmrNO. 

£VAN0. 



EVAI«I>. 

Briko. 

Marc. 

BRt;No. 

EVAKD. 

Bruno. 

Lacr. 
Marc. 



Lalir. 

Mar* . 



¡EAirafla csiís! 

Nn te nptnies. 
^CóiDD es posible me ten^t 
BiHor, ú cru«l le vengss 
con desdcfws scmcjaniM 
de iiiAk* que nunca le hice? 
¡Qut terribles Stoit lo» hambreil 
.Sr me abraw, no \t «Mjmbies. 
iQué lo alajú que lo dicH 
O me quietes bien, ü no. 
Quiérele COn «mor casto. 
¿Q\ié i persuadirte no basto 
i darme una mano? 

iJoI 
Como alli te manoican 
de lenftuas, >o soy amigo 
de obrar callando. 

|Jo). digo. 
I>e ¡io! (US requiebro» sean. 
¡lu! di^as cuando te caMis; 
cuando et li t ayas á Jar 
dleas ijo!: cuando A (icy,kr 
ollas >■ platos repases, 
por tiple ú por contiabijo 
cantes :)o! pues lk>ro vo. 



que al fregar no e% malo el ¡jol, 
>i en jo acaba el cttropajo. 
|Jo! te llame tu tertora, 
¡iu! seas en todA pane, 
Ijol digas al acostaite, 
l|ol cuando salga la aurora, 
¡lol sea tu si y tu no: 
¡jol en p1a»s'. tienda», calle», 
y en fin, un marido halles 
con la paciencia de un Job. 
Bruno. Et andra, si cuando dejo 
tantos aumentos por ti. 
letras á quien años di, 
respeto^ de un podre riejo, 

(tradns i.'e universidades, 
eyes por las de tu amor, 
cargos que ofrece el favor, 
honras que son dignidades, 
iquí estado habrá que me cuadre, 
pues msltralas mi deseo. 
cuando despreciado \cq 
pgr li mi estado y mi padrea 
jIU darme una mano bella 
fuera mucho Ralardón? 
EvAíro. SI, Bruno, <]ue la opiniíSn 
tengo de mi honor en dli. 
Vive el recalo entre miedos 
de menosprecios villanos: 
den otras el gusto i manos, 
(fue yo dudo darlo i dedos. 
U loque por mi has dijado 
en mi amor cobrando vaS| 
juiga tú cuál vale más. 



^^^^H ACTO rji ^1 


^^^V «lo perdido ó lo gañido? 
^^^B Un alma imanas, que snimst 


no paran hasta dar doce, ^^M 


y otros que dan cuatro cuartos, ^^| 
N'o alcanzan i más mis bríos; ^^| 


^^^1 con la» lUmiis di- lu amor, 


^^^H un racruputosu honor 


recibe el escaso don, ^^^B 


^^^H que por recatado csiiitias. 
^^^B Pieftiei letras v úpinión 


que si cuatro cuartos son, ^^^^| 


serán ocho con los míos. ^^^^H 


^^^H de estudios en que amor (.'alma: 


Toma, ^quv le melindrizas?— ^^^| 


^^^H por libros Ic doy el alma, 


Tu padre es este, sciíor. ^^H 


^^^H ¥ P^'r grados ini añción. 
^^^H si esta es más, dcic que llegue 


i\ no venir ciego amor, ^^H 


por Dius que me dcscuarii/a». ^^B 


^^^H su lienipo. que yo %c, ikunú. 


^^H 


^^^B que me pides, ímponunn, 
^^^~ lo que iiíusUí que te nicuue. 


ESCEÜA II ^M 


H^ Mam. jQuc no ha)' darme ura martop>tu 
^K • quier) mh vervus dedique? 


HKHot y ti ntttM un tt¡vnú. ^^H 


^^^M 


^M ^Stquiera un dedo meiiique. 


P. oa Bu. Buenoi lutíroi de tu estudio ^^| 


^V una uña? 


das á mis prülijtis b:Íos, ^^^^B 


H L«tia. ;)o!. di^io. 


á la opiniun de tu inf¡enio fl^^^l 


■ Marc. ¡Soplal 


V al sudor de tus trabajos. ^^^^| 


H Jo y bofetón, ptc&a y pinta. 


buen empleo hijco la hacienda ^^H 


^^^^ La'mano te pido yn'. 


que lanío tiempo he gastado ^^H 


^^^K pero en \<¡i carnilos no. 


comido en Pans. Bolonia, ^^H 


^■V <|ue es fiims sm pluma y tínu. 


l.ovaina y Praga. Letrado ^^H 


^TBix'no. Seis »fíoí lia que le adoro. 


en las leyes de tu amor, ^^H 


H EvA.to. Oíros lanio; ha quecn li 


va que no en sus desengaños, ^^^| 
la cátedra Ices de prima, ^^^^t 


H nuevo ducAo al alma di. 


H BnVKO. Todas las jova's y el nru 


amante ya que r.o sabio, ^^^^| 


^^ que de mi madre heredé. 


^Honrai asi la nobleza ^^^^H 


^M y en li mejoran de dueñu, 


que de tus antepasados ^^^^| 


^^^H te trai|p). Don c^ pequero, 
^^^B ma^ quiialet. de mí le 


e> espejo de Colonia? ^^^^| 


jestc es merecido pa^o ^^H 
do un padre que deposita ^^H 


^^^B k darán nuevo valor: 


^^^B recibe mi voluntad, 


su ser «n li. y te ha entregado ^^H 


^^^V y veris su calidad. 


por ser único, en mi casa, ^^H 


tvAND. .\ puder, Bruno, mi amor 


su valor y sus cuidados? ^^H 


! ofenderse, me avcri;acn2U 


f'Tij (c casas sm mi gusto? ^^^H 


^ft de ver que tan mal te apoyas. 


^lú. i mis consejos contrario. ^^^^| 


^^^ D« afrentadas esas joyas 


el honesto irajc truecas 1^^^| 


^^^ft se esconden en ese líenlo; 


de escuelas que ilustra i tantos. ^^^| 


^^^H y aunque con prendas tan baj» 


por las gatas licenciosas. ^^H 


^^^H me ofendes, de lu oro advierto 


y para volar más alto, ^^B 


^^^B que en fe de que viinc muerto 


mudas plumas (torpe y ciego) ^^B 


^^^B para mí amor, )e nmortajas. 
^^^B Seis aAosd«%'olunlud 


al sombrero de la mano? ^^H 


¡Plegué á Dios... ^^B 


^^^B ¿se pueden satisfacer 


Bfit^Ko, íDr rvdií'ai } Padre y seAor: ^^B 


^^^H ton oro.' e'^oy mercader 


después de poner li>s labios ^^H 


^^^H que vendo mi überiad? 


donde tú ponei los pies, ^^H 


^^^fl ,JQué ¡¡-rtofancia hacerle pudo 


lus canas reverenciando, ^^B 


^^^B intentar tan vil quimera? 


respondo humilde i tus quejas. ^^| 


^^^1 Si amor vestirse quisiera 


que aunque cuerdo he procurado ^^| 


^^^L no se [intace desnudo; 


seis anos ha ubcdcccrte. ^^B 


^^H pero tú para <iue torne 
^^^1 i agraviar en el la visia. 


inclinaciones turbando, ^^H 


ni ausencias, madres de olvidos. ^^| 


^^^B lienzo le das que se vista 


ni estudios siempre contrarios ^^H 


^^^B y joyas con que se adonie. 
^ Dijamc }' vite. 


de ia ociosidad dafiosa, iLirdmatt.} ^^H 


ni eniretenimieniDs castos ^^M 


H Bruno. Uye, ctcucha; 


pudieron ser de provecho ^^H 
a borrar de miscuidados ^^H 


H no te altere», no le enores. 


^1 Mahc, Hoy somos todos relojes. 


el amor que á Gvendra tengo, ^^H 


H También yo tengo mi hucha. 


de su hermosura el retrato. ^^H 


^H (Súce mn |i,i*«(to m¥y tutto y ruto.) 


Si supieras diligencias ^^H 


^^^H Cuatro cuartos bien contados 


que en tu obediencia buscaroR ^^H 


^^^B en CSC pañuelo van. 


remedios contra mi amor, ^^H 


^^^B oue si escudos amos dan. 
^^^H liamos cuartos los criados. 


dcst clos que me han costado, ^^^H 


yerbas, palabras, conjuros, ^^^^H 


^^^B Porque aunque hay relojes hartos. 


compai^ia de hombres sabios, ^^^H 


^^H^ hay unos que asi le goce 


jucsos, en iTCienim rentos, ^^B 



^^^^^ 9a 


oesbnoaSo ^^^^^^^^^H 


^^^^^K ya en la ciudad, y» en el campo, 
^^^^^K, lásiima m vez ik rígúi 


tu desobediente estado, ^^^^^B 


y ú los tienes, ptibrexa ^H 


^^^^^H ine luvicrav mai mn (»\so% 


meicte su amor con trabajos. ^H 


^^^^^H los rciticdioí que dtú Ovidio 


Tus más amigaste vendan. ^H 


^^^^^H conifa M« CMgo tirana. 


tengan poder tus contrarios ^^M 


^^^^^1 íQui importa que padre s«at 


en lu deshonra, mas... no... ^^M 


^^^^^H i que los preceptor sanios 
^^^^^H de mi Iry * obedecerte 


higate Dios un gian santo. ^^M 


Pero ¿cómo se enternece ^H 


^^^^^H me obliguen, vi me inclinaron 
^^^^^B lai «irellas vupeiiotet. 


un cor<i¿n injuriado ^^t 


de un hrjo, que lanío quiso 1 
á un pariré, a quien debe lamo.* ^J 


^^^^^^B <)ue evlando en lugar mis alio 


^^^^^H Ib juiisdiccíón te usurpan. 


Plegué al ciclo, si en mi ofensa ^H 


^^^^^H de quien me confino esclavo? 


dieres la atrevida mano ^^| 


^^^^V^ Por la mujer (dijo DiosJ 
^^^^^H que dcfarU olvidado 


i esa muje'', pobre «1 ñn, ^H 


que es la afrcnla de mái caso, ^^M 


^^^^^B el hombre »u paJrr y madre. 


que todos te menosprecien, ^H 


^^^^^^1 Ni le olvido, ni hcdcjado; 


no te acompai^en bidaI|{os, ^^| 


^^^^^H pero, iHni lcn)(0 de hacer. 


dedesleales te sirvas, ^H 


^^^^^H si las esiitllat. lot 


pidas limosna á viltaooSi ^H 


^^^^^H mi inclinación, mit de«eos> 


si Jurares no te crean, ^H 


^^^^^K la libertad me usurparon? 


en cuanto pudieres mano ^H 


^^^^^^V Ttj eres toío; muchos ellos: 


desdichas te agden aumentos; ^^| 


^^^^^H amor, dios fuerte; yo, llaco; 


cuanto estés mái conliado ^H 


^^^^HV bella Evandra: ¿cúmu puedo 


de la lealtad de un amigo, ^^M 


^^^^^E hacer resistencia i tantos? 


le usurpe lo más preciado ^^M 


^^^^^K Sangre ilustre, padre. 


de lu gusto: pero... no. . ^^M 


^^^^^H y ci copioso ma) orazgo 


hágate Dios un gran santo. ^^| 


^^^^^^1 que me dc¡>j en herencia, 


EvAND. Si no tuviera respeto ^^m 


^^^^^H basia á darme noble estado. 


á tus venerables al^os 1 


^^^^^H Ksiudicn hijos vtgundos, 
^^^^^H que en las letras nan cifrado 


y al amor que icngo á Bruno, ^1 
de tu nobleza tr .tlado, ^M 


^^^^^H la dicha de sus aumentos. 


pudiera ser respondiera ^H 
i medida de' agravio ^^t 
que en mi calidad injurias ^^M 


^^^^^H vinculadacn tus trabajoSi 


^^^^H que los Iónicos, cual yo, 


^^^^^1 cuaodo al ocio y al recalo 


Si no descurtas, osado. ^^M 


^^^^^1 deo generónos destvlos. 


Mi sangre no desmereca ^^M 


^^^^^H ni es menosprecio m agravio. 


darte niclús, pues honraron ^^M 


^^^^^H Evandta, no tan 


mis progenitores nobles ^^M 


^^^^^H porque los ciírsfon 


augustos triunfos v lauros. ^H 
Si i falta del oro ni, ^M 


^^^^^H tesoros en su hermosura. 


^^^^^H discrectán, honra }' recato, 


que Galiüca villanos, ^H 


^^^^^^H es lan noble como yo: 


supliendo sangres ilustres, ^H 


^^^^^^H no permitas, eres sabio. 


dorando quilates bajos, ^H 


^^^^^H que me ose el oro. 


mi nobleza en poco tienes, ^H 


^^^^^H ocasión de tantos daños. 


guarda tesoros avaros, ^H 


^^^^^^H Dotes que maridos compran, 


que tos de mi honor estimo ^^M 


^^^^^H los obligan como iesclavos 
^^^^^H i indignidada de honor, 


como más calificados. ^^M 


No vendo á peso de hacienda ^^M 


^^^^^H por ser maridas comprados. 


la calidad que he entregado ^H 


^^^^^H Ast, padre, siglos cuentes, 


i persuasiones de Bruno, ^H 
á uer de mercader falso; ^H 


^^^^^P que permitas mi descanso, 


^^^^^^ y antes ouc de c estos píes 
H pueda i Evandra dar la mano. 


sólo noble correspondo ^^M 


en amorosos contratos ^^M 


H Padrc Antes que mis canas Tean 


i la fe con que me sirve; ^^M 


H mi afrenta, lu desacato 


Brme, no rico, le amo. ^^| 


H y deshonra de tu sangre. 


Y agradece ta lirmeía ^^1 


H plegué al cielo... 


oon que en mi pecho ha arraigado 1 


H Mamc. (Ya pleijamos.} 


sti proceder generoso ^^J 
U fe d« su noble trato; ^H 


H pAB*a. Que la noche de tus bodas 


^^^_ trueques gustoscn agravios, 


que á poderte despreciar, ^H 
causa en tus palabras hallo ^H 


^^^B 7 el lilaino<}ucdoseas 


^^^^^^ manchen adúlteros braiosj 


para que del ni de ll ^^M 

hagan mis injurias caso. ^^M 

Bruko. Padre... lei^or... ¿es posible ^H 


^^^^^H famis te mire amorosa, 
^^^^^H desdenes sean sus regalos. 


^^^^^H menosprecios favores. 


que con ruegos no te ablando^ V 
Si estimas tesoros, coge 1 


^^^^^H y sus promesas, engaA^^rS. 
^^^^H No fertilice con hijos 


perlas deuosojoa claros, 1 



■ 


^^^^^ 


¡j ■ 


^^v 


oro de aquesos cabellof. 




Ll¿van>e contigo. ^^H 


^^^^H 


nibin lie aqunos labiot. 


Lai». 


Tengo ^H 


^^^^H 


saii&farát Intereses 




á la escalera un alano ^^| 


^^^ 


qot está el amof cnvidiindo. 
En ñn, jconira el gusto mÍo 




; que una pierna se merienda. ^^H 


H PftMIK. 




y en la cocina dos galos ^^H 
con unas uftas de á jeme. ^^H 


H 


le internas casar, dejando 




H 


burladas m^s esperanzas? 


Marc. 


Buenas son para escribanos. ^^M 


H EíHUNO. 


¿Qué he de hacer, si amor tirano 


Bru.no. 


En Gn, ¿te vas ) me dejas? ^^H 


^H 


violenta, padre, deseosa 


EVAND. 


El alma (e ha aposentado ^^1 


■ Ma»c. 


Si no ex mát en nuestra mano, 




en medio del corazón. ^^H 


H 


iqaé habernos de hacer los dos 


.Marc. 


Y el cuerpo, h ti suspiramos, ^^H 


^1 


sino echar cosas á un lado? 




^^H 


■ P*MK. 


No me llames padre más. 




jque me dejas y te vas? ^^H 
El alma, gorriíacayo, ^^H 


■ Bruno. 


Mi padre y señor te llamo. 


Laur. 


■ PAbftt. 


Mientes. 




le llevo, oue el cuerpo no. ^^H 
^Almas 1 cvas? Serás diablo. ^^H 


H M*>c. 


lAyl, cateado queda. 


Makc. 


^L Pami. 


Hijos que degeneraron 
de su valor, no son hilos, 
sino espiireos v bastardos. 
Desde aquí tedesheredOt 




0''n<(EvADiira)-l-*<"'*t*-) ^^H 


^B^ 




ESCENA )V ^^H 


^H 


que aunque te faltan hermanos, 
sobrfnut iluscres icnftOt 


Srvio, tt tonát fhit*f*o Y HA*aA«. ^I^^^l 


^^^H 


i»o cual tú, lucos e ingratos. 


P>d«P. 


Qu¿ tenéis en esta calle, ^^H 
Bnioo, que lan de ordinario ^^H 


^^^H 


Si más los umbrales pisas 




^^^^ 


dcflií casa. 




deseos avecindáis ^^^H 


^T Marl. 


(Aqui entra un palo 




en ella? Jamás os hallo ^^^^| 


H 


de molde.) 




cuando os busco, sino aquE. Í^^^I 


V Pashe. 


¡Vivtn los cielos!. 


Bri'no. 


;Oh, Conde y scrtorl son pasos ^^^^| 


^L 


que ha de matarte un esclavo. 
.Susténtete tu mujet; 




de la pasión de mi pena ^^^^| 
tos aue por csia calle and». ^^H 
Aqu vive quien me mata. ^^H 
¡Gracias i Dios oue he sacado ^^H 


^H 




^^^^ 


si en sus dientes r en sus labios 




^^^K 


perlas tienes y rubíes, 

bien puede suplir tus gastos. 


pRÓsr. 


^^^f 




en limpio que suií amante. ^^H 


^^^^ 


¿pué)o>'as. traidor, son éstas? 
Escondo mis cuhIco cuartus. 


BauNO. 


Venturoso y desdichado. ^^^^1 


B Marc. 


PRÓSP. 


Esas son contradictorias. ^^^^1 


Padre. 


Muestra v agradece. 


BkUNO. 


Cor respóndeme quien amo, ^^^| 
y desdéñame amorosa: ^^H 


Marc. 


iMalo! 




H Brl'no. 


ScAor, mira. 




veis aquí los dos contrarios. ^^| 


■ Padre. 


Dios permita, 


Marc. 


Lo cieno es, seAor (si puede ^^1 


^ft 


pues su enojo fori* ravos, 




á un Conde hablar un lacayo ^^H 


^H 


que uno te abras«; mai... no... 




bachiller en la cartela ^^H 


h 


higaie el cielo un gran santo. <vatt.) 




y en el pasar licenciado) ^^H 
que el estar á tales horas, ^^| 
cuando Febo csiá jugando ^^1 




ESCENA III 




con la noche al escondite, ^^1 


P 


DtCHoa, Mnei tt paírt it Uruno, 


Brl'no. 


es «61a a Talla de rancho. ^^H 
Calta, loco. ^H 


■ Maac. 


A la luna de Valencia 


Pbósp. 


¿Cómo es eso? ^^| 


^B 


parece que nos quedamos: 
¿Qtii haocmos de hacer a|íora? 
iHay tal crueldad! 


Bat-Mo. 


En la nobleza (Vado ^H 


^P 




y amistad que os acredita, ^^| 


Brumo. 




Os contari sin cansares ^^^ 


Mar<l 


jOh. viejazol 
Mi bien, si anda amor desnudo. 




misdesdichat brevemente. ^^| 


K Brvho. 




Sino i Evandra, habrá seis años, ^^1 


■ 


amor soy. pues le reirato. 




origen de la hermosura, ^^H 


^B 


Padre y casa por ti juerdo. 




de sus efectos milagro. ^^1 


^H 


gloria y dicha por ii gano. 




Honradas correspondencias ^^H 
alientan deseos tiranos, ^^H 


^B 


jQuieres que sea tu gOíspcd? 
No, Bruno, que los enoaAos 
temo que otro gtitspedhilo 




■ EVAND. 




y rerreo&n osadías ^^| 


^B 




tnire et amor v el recato. ^^1 


H 


i la viuda de Canago. 




Pienso casarme con ella, ^^1 


H Bhuko. 


l.lfvamt á tu casa. 




k cuya causa he mudado ^^^^ 
el habito^ profesión, ^^^^| 


■ EVAMD. 


Tengo 




^^ 


un tío vÍc(o y avaro, 




contradiciendo cuidados ^^^^| 


^H 


]> no lo consentirá. 




de mi padre, que lo estorba. ^^H 


^H 


que es mal acondicionado. 




Hallóme con ella hablando ^^| 


■ Marc. 


Laureía, «no habri un rinc6n 




i sus puertas, de su luí ^^H 


^ 


entre sartenes y caaos? 




lalUto cortina, un manto. ^^H 



^^^^ 94 


^^^^^^^^^^ki^STyor 


SwSflA 


IV^H 


^^^^_ 


Alburuli'>M de tcrinc 


EVANO. 


perdona si mis rocelas ^^^^H 


^^^^^^B 


mi vkjn pjidrf, jLumeniaruIo 




se muestran contigo avaros, ^^M 


^^^^^^H 


láKnm«&can ni«Idikioncs. 




y el hospedaje te nicxa ^^M 


^^^^^^^H 


un«s nubi-v y oirwí rayos: 




úuien su libertad te ha dado. ^^M 
Amor es nÍAo, y se atreve, ^^M 


^^^^^^^H 


y al tin, ^ ienJo que rebelde 




^^^^^^H 


en eue wl iJulairo, 




si sólo y determinado ^^M 


^^^^^H 


de í,\i casa me detpidc, i 




ie ofrece el líempo y li noche ^^M 


^^^^^^^H 


injurias muí lipl ¡cando. i 




cabellos ocasionados. ^^M 


^^^^^H 


Pedí i mi K\ undra que fuete 




Yo estimo tanto mi honor, ^^H 


^^^^^^^H 


la su va liospicio y Mi|trad<> 




que no ha de tocar mi mano ^^H 


^^^^^^H 


de mi destierro y amor: 




úuien na me ladd deespoM ^^M 
debajo del yugo santo. ^^M 


^^^^^^H 


pero como puede lamo 
la ocasión con íl. temtóla. 




^^^^^^^H 




Y es esto cun tanto extremo, ^^M 


^^^^^^^B 


y escarmientos del uovano 




que cuando hubiera Hilado ^^M 
á lomármela por fuerza ^^1 


^^^^^H 


¡Oeiped de la imanic l^lisa 
lOy iu puerta me cerraron. 




^^^^^v 




«1 hombre mis torpe y bajo, ^^H 


^^^^^H^ 


Como sin padre me veo 




ó me casara con el, ^^M 


^^^^^^^L 


y sin casa, recelando 




6 hiciera matarle en pa^o ^^M 


^^^^^^1 


perder mí dama también. 




de su luco atrevimiento, ^^M 


^^^^^H 


me quedé rilo5>orando 




Esto oblíK* i mi recato ^^M 


^^^^^^H 


quimeras, que en veros, Conde, 




k no admitirte en mi casa: ^^M 


^^^^^^^F 


cesan, pues con vuestro amparo 




pero í\ quieres despacio ^^H 
hablarme y verme, esta noche ^^M 


^V 


no hecho menos padre y casa. 




^^^ Marc. 


jEsic es ci t>(nedi(itmus? 
Agora que sí que puedo 




I.orena me ha convidado ^^H 


^^B 




(que es mi amiga y es mi deuda) 1 
á divertir el en ado ^J 


^^^^L^^ 


serviros, amico, en alg<t. 




^^^^^L 


en albricias de U pena 




del calor, entreteniendo ^^M 


^^^^^^^P- 


os doy... 




liegos noches de verano. ^^M 
)0S casas vive de aquí; ^H 


^^^^^T(ai»c. 


(^Dineros?) 

Los brazos. 




K Ph¿íi>. 




procura que nos reamos: ^^M 


^^^^B 


Si Oi casAit, tendréis en mi 


*■ 


dispondremos nuestras cosas, ^^M 


^^^^M 


padrino. Si os tía ncitado 
vuestra padre, en mf hallaríis. 




y adiós. ¡Mola! dame un manto. ^^M 


^^^^^H 




{Un trut K > a adra. J^^B 


^^^^^^^P 


ya que no padre, un hermano. 




■ 


^^^^^^" 


«Qué tengo yo que no sea 




M 


^V 


vuestro? 




ICSCENA VI 1 


^1 Brizno. 


Sois ejemplo raro 
de la amistad v nobleza. 




liiiam, nnot RritiiiaA. ^^H 


H Ma»C. 


Sois... 


Makc. 


jJuef¡os sin cena? lAbrenuncioI ^H 
Manden que nos echen algo, ^^M 


■ BSVNO. 


¡Ah, necio! 




H Maiic. 


I. arito y ancho. 




ya sea asado ó cocido, ^^M 


■ PitÓiP. 


Hacienda hay para los dos. 




óueá la hambre no hay pan malo. 1 
Conde, esta noche pretendo, ^^1 


^M Bdiino. 


Alargue vida y estados 


Bni'nq. 


^B 


el cielo i vursita nobleza. 




temores asegurando, ^^fl 


J^ Maic. 


Y á mí. rMión y sahrio. 




desposarme con mi Evandrt, ^^M 
SI ayudáis mí imenio casto, ^^M 
Yo sé que ella lo desea, ^^H 


^^^^^H 


líSCENA V 




y mi padre, aunque enojado, ^^H 
es padre, en tin. y piadoio, ^^M 


^^^^^f 


D<ciio*.^E*Aiit>iudra Mnland. 




^^^^^^^^^ 






en olvido pondrá a^iiravios: ^^M 


^V EirAüo. 


\Qai mal hke en despedirle! 
Corta y descortés he andado. 
Cuanoo mi casa le niegue. 




¿qué os parece.* ^^M 


^^^^_ 


Pll/tSP, 


Divenido ^^H 


^^^■^ 




estaba. SI desposaros ^^M 


^^^^^_^ 


favores le dan tcrbIos, 




intentiis. padrino soy; ^^H 


^^^^^^^b 


^No se ha ido.* Señor mío. 




no cuidéis de costa y gastos. ^^M 


^^^^^^^ 


^sois vos.* 




Vamos á trocar vestidos ^^H 


H Makc. 


Bnino serenado 




de ^^H 


H 


y yo somos maxa y mona 


BauKO. 


A estar Alejandro ^^1 


^1 


que un romadiio aguardamos. 
Soy. Evandra de mii ojM. 




vivo ¡quécnvKÜa os tuviera! ^^H 


^^^^ BniiKO. 


Paósp. 


{Afjrit} .Oh. mujer divinal ^H 


^^^^L 


un enfermo que esperando 


Brizno, 


Vamos, ^^1 


^^^K^ 


que salga el sol de tu lu/, 
6 tus umbrales uguardo. 


PpAíp. 


(Aparit) Si con palabras hechiías, ^H 


^^^^^^K 




¿qué harás con l«s bellos rayos ■ 


^^^^^^^p 


jQuiercs abrirme, mi bien? 
Abra, mientras que yo abro. 




que en lu hermosura contempio^ M 
Amor ciego, retiraos; ^^M 


^^^^^Mauc. 




^t 


entre dormido v harñbricnto. 




pensBmienti>s. resistid, ^^H 


^^^^^^^^^^B 


botieíos y bocik á palmov. 


_ 


<)ue si cobardes y Aacos ^^M 







p ACTO PRIMERO ()3 ^^| 




M rendik, mí amigo orcndo: 


que despuús de estar rcAidoa, ^^H 




nikt con «mor no hay agravios. 


pasado el primer furor, ^^1 




iVtñítBrvtmy Pró>p«ro,> 


aumenta llamas su amor ^^H 

y ellos se quedan i:orridos. ^^M 

LoRs<cA. Ahora bien; yo te pcrdonu ^^M 




ESCENA VU 


como propongas la enmienda. ^^M 


^^^F SUMrij» r UtiHKTA á la mtana. 


Ataul. No hay cosa en mi aue te ofenda; ^^M 
mi firme/a eMá en abono. ^^H 






^T>\kHC. 


|Cí! Ltureii: ¡ce! jbd ¡del. 


jEn que pasatiempo pieitsas ^^H 


Lauk. 


,-Quién tlam*? 


pasar csia nuche injurias ^^H 


Maac. 


Yo llamo y amo. 


del calorr- ' ^H 


Lau». 


^Y <)U¿mequier»? 


LoasMA. Contra sus furias ^^H 


Makc. 


Qu« me quieras. 


lú entretienes y dispensas, ^^H 


Lal'o. 


Livcse primero. 


que como amor predomina, ^^M 


Muc 


Lavo 


su l'uetjo, y no el tMimpo, abrasa. ^^M 




cara, sotana y manteo, 
para Mívirie avado. 


Esperando csloy en casa ^^M 




i bvandra, nuestra vecina. ^^H 


Lai.i*. 


jY tiene aitua^ 


Es amante suyo Bruno, ^^M 


Ma*€.. 


So. 


y como á honrados respetos ^^H 


Lavk. 


¡Agua va! 


del amor viven sujetos, ^^H 




tArrifaU agwa y rttimitj 


les doy lugar oportuno ^^H 

para que se vean aquí. ^^H 

ATAtiL. Bruno ck cuerdo y es mi amigo. ^^M 


I 




^^^^^K 


ESCENA VIH 


.Mis á quererle me »bli|{0 ^^^^^| 


^^H 


llAKCIÚl, lulo. 


sí ayudas tu amor ^^^^M 
pero este debe de ser. ^^^^| 


^^^^^^^p 


jAyl esta es agua, este es caldo; 


^^^^^H 


^^^^^^ 


llena cftá de zarandajas; 


^^^^1 


^^^^H 


8Cle\ti es i-Me, «te csiropijo. 


ESCENA X ^H 


^^^B 


¡Oti, ladrona! no os nic iríis 


DiCHM y *l ConDii PiiúariERO. ^^^M 


^^ 


al otro mundo á pagallo. ivattj 


Pkúsi*. Ociosidad y calor ^^H 
necesitan el favor, ^^H 


^^^^^^H 


ESCENA IX 


l.orena, que entretener ^^H 


^^V 


AtACLFO y LoaiKKA. 


sabe. con¿s y discreto, ^^1 
i quien se vale de vus. ^^H 


LopexA 


iQué qulereí! estoy celosa, 
Auulfo, con razan. 


Ataul. [Conde y señorl ^^1 




PaAip. De los dos ^^M 


Atavi. 


Espuelas tos celos son 


buena noche me prometo, ^^H 




de una pasión amorosa; 


LoaBNA. jVuesci^oriaen mi casa? ^^H 
PndSP. Una güéspeda tan bella ^^1 




mas sin causa, ya tú ves 




SI serán, Lorena, injustos. 


habíis de tener en ella. ^^H 


Lmibna. 


Eres tratante de gusios; 


que su memoria me abrasa. ^^H 
Da licencia A mi deseo ^^H 




grande será tu intcris. 




jQui tanto habrá que no vienes 
i esta casa? 


y anima mis desatinos! ^^H 




pero con tales padñnot ^^H 


Atail. 


Ocupaciones 


como en s'OKolros dos veo, ^^H 




impiden tanto... 


no saldrá mal despachado ^^H 


Loite.SA 


A ñ clones. 


el pleito con que he venido. ^^H 




diris me)or. .jLbs que tienes 


ATAt'i.. Por «eñor os he tenido, ^^H 




te impidieran el venir 


de serviros me he preciado, ^^H 




á verme? 


V comprara yo ocasiones ^^H 


Atal'U 


iQuí tal escucho! 


i. cosía de mis desvelos ^^H 


LORSItA 


Haste encargado de mucho; 


para serviros. ^^1 




lio con todo has de cumplir. 


Pa^Sr. Coo celos, ^^H 




1.0 que no « tan impoiiame, 


«mor y imaginaciones ^^^H 




que n mi honor, olvidarás. 
Pecada, l.orena, estás. 


vtn^, Ataúlfo, á ampararme >^^^H 


Ataul. 


de vuestro noble favor ^^H 




No pase mis adelante 


y de Lorena. ^^H 


^m 


tu enojo, que, vive Dios, 


LoKBHA. ' Seflor, ^^M 


^^^^M 


á pensar que hablas de veras. 


serviros de mi, es honrarme. ^^H 


^^^H 


que á mi muerte causa dieras. 


Paósp. «A Evandra habíis convidado ^^1 


^^^H 


Amor puede entre los dos 


esta noche? ^^H 


^^^H 


hacer pac<&, que en cuidados 


LoacHA. Y larda ya. ^^^^1 


^^^^M 


como estos, los celí» son 


Paósr. Bruno, que en ^u amor está H^^^^ 


^^^B 


<.-omo quien mete quistión 


tiernamente transformado, ^^^^| 


^ 


entre dos enamorado^ 


comandóme sus empleos, ^^^^| 



^m 


KL «ATOR 


DKSeNOASo ^H 


^^^^^ 


de tucftc me cncsreci6 


Prósp. Si en «tos ojos benignos ^^| 


^^^^^H 


su ticrmotura, que engendró 


para Bruno, y para mi ^^M 


^^^^^^^H 


en ini, SI nü imor, deseos. 


no oso decir rigurosos, ^^H 


^^^^^^^B 


Diólc •udienda una vcnuní. 


pensamientos amorosos ^^| 
nalliun piedad, aquí ^^H 


^^^^^^K 


de mi libertad hechizo. 


^^^^^^H 


de donde le utiifixo 


dirá un (.onde que os adora ^^H 


^^^^^H 


tan honesta y cuttesina. 


d su ventura i* palma, ^^| 


^^^^^^^H 


que aunque laiiníebla oicura 


haciéndoos, como del alma. ^^M 


^^^^^^^H 


ver su caía tne ne^, 
su discreción confirmó 


do cuanto tiene, wfiofa. ^^M 


^^^^^^F 


Etasq. Suplicuá vuesefluria ^^H 


^^^^^Hl 


en mis penas su hermosura: 


que mude conversación, ^^U 


^^^^^B 


porque alma un dtscrcia. 


que afrentarme no es razón, ^^H 


^^^^^^^B 


jquiin duda que en cuerpo vive 
nermoso, j que la apercibe 


aunque honrarme es cofiesla. ^^H 


^^^^^^p 


I'móSP. La verdad, por Dios, os digo. ^^H 


^^^^^B 


potada en iodo perfeta? 
A ver por lo* ojo» vcn^ 


E»ND. Serálo el encarecer, ^^M 


^^^^^^^L 


pero no podrí creer ^^M 


^^^^^^^B 


si corresponde eiia dama 


que en ofensa de un amigo, ^^M 
6 quien su favor admite, ^^H 


^^^^^^F 


con mr» dudas y su fama. 


^^^B 


. Yo por dichosa me ten^o 


mientras que no desmerece ^^M 


^^^^^^ 


de que hsgiis esta experiencia 


cuando su casa le ofrece, ^^M 


^^^^^^^L 


en mí casa, t si á tcsti|{os 


su dama le solicite. ^^M 


^^^^^^H 


de loda verdad amigos 


pRÓsj». Si es tíruno, cuipad su amor, ^H 


^^^^^^H 


gustáis de dar fe en ausencia. 


pues ofendiendo el secreto, ■ 


^^^^^y 


yo os prometo que Evandra es 


aunqua amante, (mí indiscreto J 


^^^^^^^^ 


envidia de la hermosura. 


y necio encarecedor ^^fl 


^^^1 Atai'L. 


Y en donaire y hermosura. 


oc beUc/a, cuya copia ^^M 


^^^H 


hija de tas Gracias tres. 


materia ha dado á mi p«na, ^^M 


^^H LoaeKA 


jNo ba.sta que yo la alabo. 


pu« peligra en dama ajena ^^M 


^^^^1 


sin que voi seiis su orador? 


T dcihtmra en mujer propia. ^^M 

V<i estimaba su amistad. ^^U 


^^1 PRÓsr. 


¿Son celos> 


^^^V 


Celos y amor. 


m»i ya no será razón ^^M 


^^M , 


Es un mixto ese sQave. 


habiendo sido ocasión ^^M 


^^^K LoKK.VA 


V ¿sia, Evandra, que ha venido 


de perder mi tibcnad. ^^M 


^L 


i sacarme verdadera. 


Dejad que mi dicha ordene, ^H 
aunque mi lealtad estrague. ^^M 
Quien tal hace, que tal pague; ^^U 


^^^^ 


ESCENA XJ 


quien tal pa^a, que tal pene. ^^| 
EvAHu. Yo, Conde, soy diferente ^^M 


^^^V dtoiot, }■ EvAMUM* y Lackiita ma Mantu. 


de opinión, que es hnor ptrave ^^M 
que porque Ftruno me a abe, ^^M 


^ •- 




^^^ EVAK». 


Amiga. 


olvidándole le afrente; ^^U 


^^K LOPIINA 


A quien os espera 


y quiero que sea testigo ^^M 


^^^^M 


amante, habéis ofendido. 


de mi amor la noble llama; ^^H 


^^H Atavl. 


Y á Mía casa, que sin vos 


que sé hacer más (irme dama ^^H 


^^^U 


todo bien juz^a pequeiSo. 


que vus, Conde, flet amigo. ^^H 
Ataul. Ahorremos de inicrccsloncs, ^^M 


^^H 


No «chara menos su dueAo 


^^^H 


ocupándola los dos. 


Lurcna. que lo mejor ^^M 


^^^m 


Hablad al Cunde, á quien debo 


entre pendencias de amor ^^H 


^^^^M 


por ros aqucsia merced. 


es ofrecer ocasiones. ^^M 


^^ PHÓsr. 


{x^^dOjos, venda os pán«d. 


El Conde es noble, y merece ^^M 


^V 


no os ci<t(ucn ravos do Febo!) 


lo que Hruno es razón pierda: ^^M 
su alabanza poco cuerda ^^H 


H EvAKD. 


Vueicfloria me d^ 


^1 


lui manos. 


luito castigo le ofrece. -^^H 


^^^ PdÓSf. 


(Ap.) f A ser de esposo, 


Lo«ENA. Quédense solos los dos, ^^H 


^^^^L 


mil veces yo venturoso.) 


y averigüen sin lesti)^ ^^H 


^^^^^L^ 


Una alma, Evandra, os darf, 


obligaciones de amigos ^^H 


^^^^^^^L 


que se enamoró de otros, 


y de amantes. ^^M 


^^^^^^P 


y os idolatra de veros. 


ATAtJL. Bien, por Dios. ^H 


^^^^^^ 


se eterniza con quereros. 


Las luces malo, fingiendo 


^1 


y se honra con serviros. 


que voy á despabilarlas. 


^H EtAHP. 


A no saber >'o cuan largo 


LoniMA. fA iftAtpno.) Las ocasiones, tto»rUs 


^H 


sois, señor, en dar favor 


el que es sabio. 


^^^^^i 


i medida del valor. 


pRÓSP. Ya te entiendo. 


^^^^^ft 


que siempre lenüs i cargo, 


(Vauti AujIIu V Lorena, Jttpu*! ilt 


^^^H 


y mts méritos indifinos. 
me híci^rades correr. 


tingar la* tuttt,) 


L 


Coode, ó ensoberbecer. 


J 



^H 


~ .. ^ 1 — --^ . 


^^^^^^^^^H 


^P 


«TO pnmtRO JT^^^^I 


^^^^^ 


ESCENA Xl( 


horas que pasadas son ^^H 


^P 


SI CMd* ('lio«rii*0)- Ev*RPii4. 


por et calor. ^^H 
pKÓsr. (Afirtt.) Niño asiuio. ^^^H 


■ EVAXI>, 


¡A y. cidosl Conde ,-qué es ejto? 
Fuerza. Evandra, de mi «mor. 


en llor «siáisj d jdme fruto. ' ^^^H 


■ P»4». 


*jue no huy hien .sm posesión. ^^^H 


■ CVAH». 


Ataúlfo, «vos traidora 


Briixo. Sentémonos, pues, si él Conde ^^H 


■ 


¿vos. Conde, un descompuesto? 


gusta de nuestros flurens. ^^H 


^■^ 


Jiú. Lorcna, desleal? 
bollad. Conde; soltad, digo; 


(SUntemt y t.Kan ■■J CMIa it fi9TH\ ^^H 


^^^_ 


Pxósp. Si á llores de mis deseos ^^| 


^^^H 


lorpc amanic. ruin ami){o, 


i|;ual fruto correspondo, ^^H 
poco va de juego a íucgo: ^^H 


^^^V 


wliRd la mano. 


■ PR¿$r. 


En igual 


jugando pienso abrasarme. ^^H 


^1 


corretpondenda, si f>a» 


LoRSNA. Tome el Conde. ^^^k 


^B 


mi amor á lo que interesa. 


Lavrkt. ¿i no ha de darme ^^| 


^^^^ 


l«rétt mi esp'jsa y Condesa, 


Itmbién flores? ^^| 


^^^K 


dueño seréis de rñ i casa. 


Marc, Ya Nc;jo ^^H 


^^^^H 


Quien 0% tocase la mano, 


á entregarte la mis ticllu ^^^k 


^^^H 


oí )'oquc habla de ser 


y más olorosa llur. ^^^^| 


^^^H 


vuestro esposo, y sois mujer 


porque sospecha mi amor. 4^^^| 
Laureía. que estás sin olla. ^^H 


^^^^H 


noble y firme, no hagiisvano 


^^^M 


Ufamcnto en tjuc me va 


Lauret. Miente el pajilacsyaxo. ^^1 


^^ 


a vida. I.a manóos toco; 


Makc. Esta hoía en su luear lleva, ^^H 
y taparávte, comuEva, ^^H 




vo os adoro, vo estoy loco. 


EVAND, 


htU», Conde,' basta ya. 


COR la hoja de un lampaxu. ^^H 
Lauhkt. Es(& ev ortltja. ^^H 




ESCENA XIII 


Mará. Perdona ^^H 
si te he venido á picar, ^^H 


EtC«»dt I^Atmio. RvaniiM, ATJiuLro, LoR»» 


porque asi pienso pagar ^^H 




y Lavbiiti tam íveti. 


el a^~a va. socarrona. ^^H 


At*wu 
PrAsp. 


Bfnno, Pn^spero. nU en casa; 

tot^Aos y comn^oéos. 

jAy, amorosos deseos! 

^qu¿ hará un alma que se abrasa.-^ 


Pli¿si>. Kstc clavel me ha cahido. ^^H 

AlAUL, ^A qucdama K- le dáis^ ^^H 

Prúsp. Donde vo», Evandca, estáis. ^^H 

fuera mi amor sin sentido. ^^H 

ü duraron mis cuidados ^^^k 

de dárosle en esta empresa. ^^| 

LoRKíiA. Elcicloos tiagaCoixlesa. ^^| 

Ataul. Dios os haga bien casados. ^^1 

lL*ríftaii y qultilt la ft«r.) ^^H 




ESCENA XIV 




Dichos, BatiHo f MamiCk. 


Bhusu. 


Por la mano me gaoAis, 


LoRENA. Evandra y el Conde vivan. ^^H 




sefior Conde. 


Ataul. Para en uno son losdos. ^^H 


1^ PbAw. 


Por la mano 


Bpvho. ¿Qué es eso. PrAspcro? Vos. ^^1 


■ 


que pierdo, la mano ^ano. 
¡yu¿ solicito me honráis! 
I a yo he mudado de pelo. 


en quien mis honras estriban, ^^H 


^ BnuNo. 


¿Consentís que os intitulen ^^H 


Mm>c. 


esposo de quien adoro? ^^| 




j.No me ves en otro traje, 
L«ureta!> 


.Marc. Por Dio:í, que han sollado el loto. ^^| 


■ 


Bruno. No » bien que se disimulen ^^| 


■ Laukct 


¿Es lacayo i> paje.^ 


mis Agravit)),. Con U espada ^^H 


■ Mahc. 


Laquipaje, vive et ciclo. 


pienso deshacer traidores ^^H 


■ 


No bay caballos que curar; 


engaños, que cifran (lores ^^H 


■ 


fotcniras s« compra un morcillo. 


contra umi amistad quebrada, ^^H 


■ 


á fuer de obispo de anillo. 


PaAsp. Bruno, advertid que conmigo ^^H 


■ 


soy lacayo tiiuUr. 


rvo es justo que compiláis, ^^H 


■ Bkuho- 


Turbada, mi Evandra, csiüs. 


Brumo. ¿Ferompéis y llores dais?' ^^H 

¿Vos sois noble^ ¿Vos amrgo? ^^H 

PbAgp. Soy noble, y por cw>i>t.ttejo; ^^H 


1^ Eva NO. 


Ocasión dcb« de haber. 


Bu UNO. 


Mis desdichas deben ser. 


^ RVAND. 


Es, sin duda. 


soy dijino meiccedor ^^H 


H Brcko. 


Vos basUis 


de Evand'a, y es mi valor ^^H 




i aliviarlas V el favor 


lal, si no mudáis consejo, ^^H 


H EvAMD. 


que por el Conde >:(jnsigo. 
Tenéis en íl un amigo 


que os obligará á dejar ^^H 
prenda que no meicccts. ^^H 




de notable ley y amor. 


Brv.wú. ¿Cúmo celos, si esto veis, ^^H 


^1 LOKKNA 


Remitid cosas de amores 


no me procuráis vengar? ^^H 




para después, y juguemos 


Atai;!.. Bruno, en aquesta ocasíiln, ^^| 




UD rato. 


temed la airada vénganla ^^| 


^■&rANO. 


¿A quí? 


del Conde. ^^1 


^^BpOBf* 


Bien podremos 


Bfivífo. Presto m< alcaaia, ^H 




pasar iu^ando i las flores 


padre, vuestra maldición. ^^| 


^^^ COlUtlAIÍ DE TIRIO t>e MOLIKA. — TOMO I 


^H 



.9ft 



EL MAYOR UKSRSGANO 



Yii el amigo en i]uii:n lie 

la premia <k mi.s eiiima, 

tne usurpa. 
Makc. Al Conde se arrima 

lodo hombre: lo mismu hari. 

)Viva quien vence! 
Ataul. Dejad. 

Bruno, locas compciencias, 

y veréis las experiencias 

Jue obligan ó mi amMad 
«te lado contra vos. 
LoaCMA. 3runu, á Evandra el Oinde adora. 
Marc. Bruno, disimula aKora, 

Íue eres uno, y ellos dos. 
Dfirata, ^así corresponde 

lu amor mudable i seis afios 

de penas.* 
Ataul. Los desengafios 

fuiftucn si es mejor un Conde 

de 'iuicn Kvandra ^ca esposa, 

que no un pobre cabsliero. 
BRt'Mo. «MudA cuas, cruel? Ya íniíero 

que conxieniL-s engañosa. 
EVAND. ¿jelo*; ¿May Ul confusión? 
Makc, Ella ei una buena lanía, 

fiíego azul. 
B«uxo. Presto me alcania, 

padre, vueura maldición. 

ESí:ENA XV 
Dichos y ti 'lio iw Oisnu. 

Tío OS E.^'Quc alboroto desatina 

la vecindad de esic modo? 
Makc. ^'as que ^ lene el barrio loiJo? 
Tío i>c E, Tenaos, ^que es csio, sobrina? 

Bruno, ^qué es esto? 
Bacso. Pasiones 

del amor y la amiiiad 

son contra la deilealiad 

sobre las juriíi dicciones. 

Pdúsrr.ao. 
Parte sois desia causa, pues sois tío, 
Artemio noble, de mi Evandra bella. 
y juei habéis de ser, que de vos fio, 
la sentencia en favor de mi querella. 
Vendiúí>e Bruno por amifto mió: 
peto inierís de amor, ,-qué no airopella, 
si es mercader que en ferias lit amistades 
amibos vendo y compra voluniailes? 
A vuestra Evandia amaba, hcriTvoso objeto ^ 
de mi ventura, jr fué correspondido 
seis aAos, aunque 6 costa del respeto 

3UC i sus letras y padres ha perdido, 
cshcrcdólc en 6n: forioso eleio 
de un liiío inobediente y atrevido. 
Contóme sus dcsucacias y pobreza, 
k que acudid piadosa mi largúela; 
encarev:¡ómu tanto la hermosura 
de *u dama: juntó merecimientos, 
oobleza, discreción, gracia y cordura, 
que despertó en mi nucsos 'pensamientos. 
Quien i su dama alaba, ;quí procura? 
^[>cqu£ sirven (dccil encarecimientos, 
que aun dentro el alma los amantes sabios 
nctlan, cuanto j mis rompiendo labw»^ 



^Quiín nUb6 el manjar al deseoso 
que no te lo quitase de las manos? 

Íel tesoro al corsario; al ambicioso 
a prívanxa de reyes y tiranos?; 
^-|a empresa de valor al generoso, 
joya i mujer y gala á cortesano, 
ni dama á amigo, que aunque más lu fuese,' 
su posesión á nesgo no pusiese? 
VI su belleza: fué mi amor testigo 
Je lo úue puede la aiabanz-) a^cna: 
iiixgaa si es bien c)ue niegue por mi ami^o 
mi gloría propia á costa de mi pena. 
Sírvale su aiananr.a de castigo, 
pues su leniíua habladora le condena. 
y Evandra. pues su mano bai. hermosa, 
SU juramento cumpla y sea mi esposa. 

Tío dk E. La ventura. Conde ilustre, 
que dais á nuestro linaje, 
al ciego amor agradezco, 
si nifto, con vi>s gigante. 
Evandra, si hermosa, es cuerda, 
y si elección de vos hace, 
premiando su discreción, 
dará valor á su sangre. 
No hay duda que os anteponga 
olvidando mocedades 
i Bruno, pues tal esposo 
adquiere por tal amante. 
Y cuando necia resista, 
yo que en lugar de su padre 
quedo con nombre de ito, 
os la ofrezco de mí parte. 
Cumplid, Druno, mandamientos 
tan dignos de respetarse, 
y maldiciones temed, 
siendo justas, que os akancen. 
Las letras que profeslis 
seguid, pues SOIS estudiante, 
y estudiad de hoy más por ellas 
i callar, que es ignorante 
quien antes de poseer 
alaba prendas oc nadie, 
que dineros y hermosuras 
Siempre suelen codiciarse. 
Dale, Evandra, al Conde el sí 
con la mano. 

LoaENA. Amiga, baste 

la resistencia que has hecho, 

forquc Condesa te llames, 
erdlóie por hablador 
quien no supo conservarte: 
íl fui necio; el Conde, cuerdi; 
quien tal hace, qtic tal pague, 
Ataul. iCuánto es mctor para esposo 
quien sólo de oir nombrarte 
te amó, que quien por hablar 
conservar su amor no sabe! 
Bruno et pobre, el Conde rico, 
las maldiciones de un padre 
es fuerza que panicipcs 
cuando con Bruno te cases. 
Amor es fuego y sin oro 
será fucrxaquese apague, 
que es la t«Aa que le aumenin. 
Méritos del Conde sabes; 
•Ktrmltnta Rmnoen ti» 



ACTO SKGUSnO 



EVANO. 



V si, une otra vez, no alabe 
bolleras que perder puede: 

5uien tal hace, quetslpxf¡ue. 
i se hade lomar mi loto, 
danos scñur que nos mande 
rko y nobte, que se mucre 
enire pobres amor de hambre. 
AKAfra urasciíijiia, 
visiu rspoias de grandes. 
Hítenle en ^illa i lii i([losia 

V en carrosa por las calles. 
Qu^efo lluoo por bruio, 
y pues es pübre. ethc un i;uanir, 

que »i por hablar le pierde, 
quien (al hace, que Tal pa(;uc. 
l'uci lodos me acon\e)i!ii 

)o que lamhitn puede eturin^ 

y Bruno ror hablador 

es diiínu de casii^arle. 

enn ju mano doy el alma 

A l'ioipero, cuerdo amam *. 

que ya de derecho es suv*, 

st palabra» iíaii<>faccn. 

No «rá btn que por m!. 

Bruno, pierdas calidades, 

(como tu padre me dijo 

»U pondciadú lioaie.) 

A lu sotana le vuelve. 

defa Kslas arrugantes. 

cunía escuelas, mira libros, 

no eres pobre, mucho sabei. 

(tcsiíiu)c plumas leves 
con que ligero viilasic 
detdc el scimbfero al papel, 
que pueden ctcrniíarlc, 
> i un padic restituido, 
cuando obcdienic k agrai^et, 
Dvot te llaga un gran letrado, 
L'omo le lii/o un necio amante. 
(Kaiudc^otnraxi Bruno /MircidM.) 



m 



l-SCI-N.X XVII 
tiiii;<»,«d/ti. 



Quien maldkíonef^ no lemc, 
raiAn scíé que le alcancen; 
quien en amigort confia, 
bien mcr«cc que le engañen; 
quien guarda en corres de vidro 
tesoros que ha» de quebrane, 
siembra jrena, funda en nenio, 
fia en |ueg->«, carguen navcí: 
cuando su* perdidas síenia, 
ni se queie. m \e aparte; 
porque aniigi>s yinuicrcs 
vidfOí son. que ño dlamunu-s. 
;0h, desengaños del mundol 
cúrenme vuesiru* verdades, 
piJCN vxpcnmenlocn mi 
el (le\engaí>o ml^ grande. 

jC<»n tjuéojos podrí volver 

i los o|0* de mí padre, 

que no l'iv ciegue mi nfrcnia. 

que su rigor no me ulirajc* 

^■V'olvcré á cursar escuela*? 

no, que aunque nui^dan honrarme, 

Fiiicntraí viviere nc de ser. 

sí desdichado cunstanie. 

I*ües ni en leiras, ni en amores 

luve dicha. Condenarme 

3 Hiero á la guerra, castigo 
e \ icios y |f)o;;cdadcs. 
Adioi. pal na: iidios. amorc»; 
adioí, amigos mudables: 
cruel pudre, casa ingrata; 
mujeres inivresablts, 
qtje si haxjñas dan ventttra. 
bov teiigd de aventurarme, 
y dejar ejemplo en mi 
del descflftaAú mis grande. 



ESCENA XVI 
livuHo )' M**a&a. 

f Ma»c. iPardióst scAor. que nos de\;ia 
de páticas en la calle. 
Til sin dama, yo un moza: 
yo iin blanca, y lúsmpadf^ 
a^qué diablos hemos de Itaci.? 
Si admitir consejos sabes 
como perder ocxvionr^ 
lo que puedo aconi«jarie 
es, que del pródigo imites 
el remedio, y cuando guardes 
á los cerdos de su hisinria 
harÍK la segunda pane, 
que yo me voy i cumplir 
maldiciones de mi madre, 
qu« me dijo: «yo te vea. 
plegué d Dto>. ventero ó Iraíle.» 
A lo primero me acojo; 
qu^ate, adiós, que te {guarde, 
que pues alabaste de necio, 
quien tal haca, que tal ;nguv.{Vnr.> 



ACTO SEGUNDO 



ESCENA PRI.MERA 
{¡■RICO, tnptraáor, f toUadti cna atalm y nfadtt 

Emiico. ¡Eal ntiblfi alemanes, 
hecha esta la batida: 
muestren huv mis capitanee 
que en galas'y bizarría 
M)n tuertes, como galanes. 
No os asombre el muro alto, 
de valor y esíuer^i fallo, 
pues cuando no hubiera escalas, 
la fama os diera su-^ olas. 
iHal ¡al asalto) ¡al a^lio! 
Arriba, amigos, arrit>a, 

3ue ya la gcnic tirana 
c csíuer/o y valor se priva: 
jviya la fama alemana! 
¡Viva Kiitique cuarto? 

jVivil 



Tonos. 

lÍNClCO. 



Uno. 
Tooof. 



10* 



EL HATOK DOCKGAÍÍO 



ESCENA II 



Ma^c iVKa lo que Dios quísicn, 
y viv» Mardán utnbiéfl, 
>iue » un borracho el que muere! 

Enmco. (t'i, soldado»! 

M*»c. ('No ven 

que quedo se e%ti,> Si quiere 
que el toldado fuerte sea, 
justo es que i su duefto vea 
que ta bandera en arbola. 
Todo amo manda con Ma, 
lodo Emperador con <o. 
iCuerpo de Crísiol coosefos 
déte, y haia'tas celebre 
quien honra soldador viejos, 
que si el capiíin es liebre, 
los soldados son conejos. 

Ef»»ico. rt «■«»«,( ipué vos. soldado, aquif 
¿ebmo no subls^ 

Mahc. Subí, 

y siendo, seffor, soldado, 
y* pienso que soy quebrado, 
y busco un braguero, Ful 
al asalto r uonfust^n. 
y huyendo de su apretura, 
no quise hacer la ra2Ón. 
oue brindan con confitura 
Je bellaca digestión. 
Manteles puestos consuclun 
m«tat, quccl manjar revelan 
sobre boietcs seguros, 
pero no lienzos d< muros, 
que i Kolpes se desmantelan. 
«Brinais*, dilo un artillero: 
•Caraus, rcspondi. patrón», 
y el maldito tabernero, 
diciendo, «haCExl la raiói», 
desató en luitar de cuero 
un esmeril, que reparo 
pecho por tierra al amparo 
de un toso en et campo nuevo; 
y respondllc: «no bebo 
en ayunas de lo caro»; 
•pues vaya este perdigón*, 
replicó, y al punto arruga 
un mosquete el btllacón. 
Yo dije: «está sin pechuga, 
y hov hago yo coiKión.» 
Dile lugar por la yerba, 
y i\ replicó: «pues reien-a 
su vida: mientras que ayuna, 
allá va aqursta aceituna 
y csti naranja en conserva.» 
Arrojóme de repente 
dos pelloias enramadas. 
y fcspondlle: «pariente, 
aqucsas nueces moscados 
vendeldaí con aguardiente.* 
«Que me nlace», dijo luo^; 
y como el caballo tíñego, 
un infierno junto arroja; 
mas diciendo: <el diablo coja 
letuario envuelto en ruego», 
retíreme i las barreras, 
que no es poc« vdenUa, 



porque si entre tus banderas 

noy juega la aitilleria, 

TO soy hombre muy de veras. 
Eitaico. Vos sois un cobarde. 
Makc. y tal, 

que flo hallaréis igual; 

pero todo hombre de bien 

come lo que le está bien, 

y nti lo que te hace mal. 

IS-*li afiaarü Bruno, y tmjrtota «i*J 
itn^rrí to» lt¡ armm Jil tmptrUi.) 

Eküico. (Bravo valora ^^uien ha üiJo 
«que) soldado valiente, 
el primero que ha subido 
al muro, para que aírente 
al enemÍKo vencido? 
I-as águilas que cnarbola, 
blasón de la auttusis bolo, 
por su alftre/ le lendr&n. 

Makc. {Vilor Bruno, capitán! 

y i quien !e pesare, cola. 

Ek«ico. ¿Bruno se llama? 

.Makc. ^ Y mí dueño 

que la pluma por la lanía 
trocó, y en tiempo pequcüo, 
si en escuelas fama akanu, 
aquí es un Marte aguileno. 
No fué Hercules con Caco 
tan valiente, ni de Baco 
tan ftrande valur publico. 

ÜKos. (Viciorial jvictoriaí 

Otros. Enrice. 

Tocos. tVivaEnrKoI 

Otdos. Al saco, al saco. 



ESCENA m 
liamieo, 1íIaiici6>i, Miliboo y MdaátM. 

Mii^KDO. Si tu augusta majestad 
pretende gozar despojos 
desia rendida ciudad, 
yo he visto dos soles rojos 
<tc mis divina beldad. 
No es digno su resplandor 
sino de un Emperador; 
massinotosgoiaEnrico, 
premia haioñas, te suplico, 
de Milaid» con mi amor. 
Cuando el oro i todos svbrt, 
mere7Ca yo que posea 
bcllcxa que mi fe cobre, 
úuc no es bien que presa sea 
de un soldado humilde y pobre. 
Por sólo aqueste Interés, 

fideme haiahas detputs 
medida de tu dusio. 



ESCENA IV 
DicBot, BseUD y ViMiu. 

Bruko. Un soldado, invicto augusto, 
sus labios honra á tus p:es. 

Enkicd. No estdin, bruno, Ncn premiados 
ansí, ni su fama abonas, 
que yo los vi levantados 



ACTO SKOÜKDO 



hacer de mnit» coronni, 

por lu tiíattzu c<>nt)u «.iodos. 

Braxus tengo con ouc honianc, 

si i falta de los de Marte, 

ioidcun Emperador son 

bulantes, 
UiiL-w. Por tal blasón, 

otra \tz quiero besarte 

tus sacros pies: pero ^qui¿n 

le <b)o mi nombren 
E KM ICO. Den, 

i p«ar de olvidoi viles, 

tos pincele), y buriles 

fama y nombre i cuan tus son 

la-t hazañas que este día 

te ilustran, y no le asombres 

auc sepa tu nombre: Tía 

de mi. que inmortales nombres 

ic ha de dar tu valcniia. 

'jQüí belleza KlestiaE! 

iRtfiar^Mú tu Vi tota.) 

BauNO. De tu valor imperial 
es sólo merecedora. 
Eítaico. ¿Cúmu le llamu? 
VisoKA. Visora. 

IÍmrxo. [M, serafín celestial. 

Cuando s¿lo conquistaras, 
Bruno, csia sin par belleza^ 
hazañas aveniajaras 
de cuantas la fortaleza 
celebra en bronces y en aras. 
Di quién eres, pues que das 
mientras que triunfando estfs 
la fama que noble adquieres, 
porque cuanto menos fueres, 
[yo] pienso ensaliafte mis.\ 
Colonia, augusta ciudad, 
César y monarca invicto, 
tan ilusire entre modernos, 
tan celebrada de antiguos, 
es mi patria, y tengo en elU 

un padre prudente y rko, 
de sanerc calificada 

entre ilustres y patricios. 

Ñad solo, vinculando 

el amor, que repartido 

suele ser en olrcts padres 

menos, siendo mis i<n hijos. 

Estudié felicemente, 

dando muestra en mis principios 

de fertilizar con letras 

la fama que adquieren libros. 

Graduímc de maestro: 

llcté entre iní(«nios divinos, 

citedrasquc auiori/irnn 

mis «ños en I teten idos. 

(justara mi viejo padre 

aue echara por el camino 
e la iglesia, ñor tener 
algunos deuoos obispos; 
p«ro. amor, más poderoso, 
rayo dios, liigante niño, 
pata cuya resistencia 
suelen ser diamantes Tidros, 
sujel6 mis verde* años 
al más hermoso prodigio 
que encareció la betleía 



lOt 

entre sus dulces hachÍK». 
Evandta, ilustre, si pobre, 
desiruiciún de mi albcdfio, 
prisión de mi libertad 
y cárcel de mis sentidos, 
en amo rindo me honesta, 
multiplicó desvarios, 
tiraniza libertades, 
y dio maierÍB i suspiro». 
Quisemecss.ir con ella; 
pero mi padre, üfcndido 
de ver malograr mis tetras, 
ya con consejos prolijos, 
ya con megos paiernates. 
ya con enojos fingidos 
y maldiciones de veras, 
impedir mi imenio quiso. 
Entreamcnazasy miedos 
en su presencia me dijo: 
«Plefiue * Dios te sea traidor, 
Bruno ingrato, el mis atnl^goí 
la prenda por tjuien me dejaa 
le quite d tus OJOS mismos; 
ella te desprecie, odiosa^ 
pagando amor con olvido.» 
¡Ay, Diosl iqué bien se cumplió! 
No pasaron, seiVor, siglos, 
aflos y horas, que los cieio^ 
con d«sdcfloso castigo, 
en fe destas maldiciones, 
el conde Próspero, indigno 
de la amistad profanada, 
que le llamaba Zopiro, 
er.amorado de Evaodra, 
y ella del estado rico, 

3ue interesó con querelle, 
ando á sus quejas oldpt, 
juntáronse en yu^foci^go, 
dejando desvanecidos 
deseos, entre espera nías 
de seis años de serridos. 
Casironse al fin los dos, 
y viéndome aborrecido 
de mi padre, de mis deudos, 
y lo que e» más, de mi mismo, 
salla buscar muerte honrosa, 
creyendo hallar el olvido 
de celos desesperados 
entre armados enemigos. 
Supe que aquesta ciudad, 
rebelde al valor invicto 
de tu majestad cesárea, 
temor del planeta quinto, 
te negaba la obediencia, 
y sus infieles vccíooo, 
armándose contra tí, 
desprc>.~iat>an tus edictos; 
()ue con tu campo imperial 
la ponías cerco y sitio, 
honrando con tu prcseocia 
tus alemanes presidios. 
Alísteme por soldado, 
batióse el muro prolijo, 
postrando montes de pícdrí, 
abonos del fuego en Uro*. 
Hliosc la batería, 
y publicaron los brias 



^^^^^ 103 


RL MAYOR hfSENGASO ^^^^^^^^^^^^^^^ 


^^^^_ 


(1« (u vcng«nx» el kmUd, 


cuerdo, sabio, bien nacido. 


^^^^^^^1 


de los rcMldn cavlígo. 


valeroso y libietal. 


^^^^^H 


CeltM y «mor ton de<LprecÍo 


juuo es ser agradecido. 


^^^^^^^M 


pudieron lanio conmi>¡o. 


y honrar mi pa^ y mi gucrrA 


^^^^^^m 


qat dtytt-perado y lo£(>. 


desde este punto contigo. 


^^^^^^H 


■lenixl» df \oi ¿thoa 


Acreditando privanzas. 


^^^^^^^1 


coa <)uc siiiinabas cobardes. 


que en ti ilustrar determino. 


^^^^^H 


no hazañas, mas dcsaiint>s, 


gobierna mi aupustu estado, 


^^^^^^^^ 


me ^ubiertin d pnmcro 


y entre las armas > libros. 


^^^^^^H 


sobre los muros altivos 


da consejos y haz haxaftas 


^^^^^^B 


de la rebelde ciudad, 


repane carm'>s y oiicius. 
lisa divina hermosura 


^^^^^^^m 


V sobre el mayor cabillo 


^^^^^H 


Us dgiiiUs imperiales 


en tu Ic.iliad depiisii»; 


^^^^^^^1 


puke, si amante, atrevido. 
Ua|¿ al saco, uudieíok». 


s£ alcaide de ese tesoro 


^^^^^H 


y ini;el deie paraíso. 


^^^^^^^B 


y mjentra% despojos ricoi 


Celos de la t!mperairi¿ 
icmo que h.in de ser castijp) 


^^^^^^^B 


robaba el atrevimienio, 


^^^^^^B 


llorando viejos y nii^os, 


del amor con que me abrasa. 


^^^^^H 


«n et mis noble palacio 


No la vea. que imagino 


^^^^^^^B 


que ¡lusifB con cdiftcios 


que la v ida Han de quiíatla 


^^^^^^^1 


la )a rendida ciudad. 


mis turbosos dcsaiiows. 


^^^^^H 


«ntro, V Je rodilUi miro 


lucsto que á quererlo el cielo, 

e «Bfadcciera propicio 


^^^^^H 


Ü los p)c< de un vil knldjKk* 


^^^^^^^m 


el Mombro peteüríno 


«i en las sienes de Visora 


^^^^^^P 


desu bellexa hechicera. 


pudiera el laurel invicto 


^^^^^^L 


M hefmusuras son hechtu». 


de mi corona ufanarse. 


^^^^^^h 


Derterminiba for/allu 


A la que al sol dora signos. 


^^^^^^B 


sin refrenar sus suspiros 


Mi esposa. Bruno, es aquosla 


^^^^^^F 


torpcjtas que en pechos vileí 


que i recibirme ha venido 
desde mi Corte impcriai. 


^^^^^^P 


se rinden ai apcliio. 


^^^^^Bb 


Impcdisclo, piadoso; 

pedlsela. comedñlo, 

rescate, y respondióme 


Mientras que favores finjo 


^^^^^^B 


con que i los suyos cngafie. 


^^^^^^^M 


sinc i quien el alma humillo; 


^^^^^H 


soberbio y desvanecido. 


guáidavncU cuidadoso. 


^^^^^^B 


Perú yo. que de ordinaiio 
al nuble acero remito 


y haz que tenga amor i Enrko. 


^^^^^^^1 


fVoHj 


^^^^^1 


lo que la lert^ua no alcanza. 




^^^^^^^M 


de amor >■ íida le privo. 




^^^^^H 


La noble proa consueto. 


ESCENA V 


^^^^^H 


SU honor precioso redimo; 


Bki»o, Vwwá y MabciAn. 


^^^^^^^p 


poigado en p«rtas que llura 




^^^^^^f 


y ensartan preciosos hilos. 
Supe i)tie era única prenda 


BxtfKO. |0h. maldiciones dichosas! 


^^^^^L 


jOh, amorosos laberintos. 


^^^^^^^K 


del más ilustre lecíno 


en los lines provechosos. 


^^^^^^B 


desiB Ciudad, que á tus armas 


si fieros en tos principios! 


^^^^^^B 


mucno, nagó sus delitos; 


¡Oh, desdenes bien prcmiadost 
¡Üesengai^os no entendidos! 1 


^^^^^^B 


y jui^ando su belleza 


^^^^^H 


por intercesor benigno 


¡Amistades mal pagadas!: 


^^^^^^^B 


contra lu eno¡o sebero. 


ya os adoro, ya os estimo. 
Por vosotras honra adquiera. 


^^^^^H 


í tus pie^t, augusto invicto, 


^^^^^^^B 


)a presento, confiado 


á pnvanias me sublimo. 


^^^^^^B 


qtie premiando este seniclo, 


carfios intereso honrosos. 


^^^^^^B 


y consolando estos ojos. 


mi sanare noble auiori/o. 


^^^^^^B 


perdonarás los rendidas. 
Con niuchai obligaciones. 


S) i logro perdidas dan 


V E SKico. 


lal líanancia. deide hoT digo 


^^^^ 


Druno noble, has ad^}uirido 


con Ce^ar. que me pe/dáora 


^^^L 


el favor que hucvrir pienso, 


si no me huO^cra pcfd'dí>. 


^^^^B 


de (US nobles partes dtKno. 


VisokA. Añade á esas dichas tudas. 


^^^^^^ 


tlidaltta tiiniífe le iiusira. 


si á mi amor, ilruno, te obligo. 


^^^^H 


letr.is te han engira ndec ido, 


la voluntad que te ten^M. 


^^^^^^B 


haynñn\ le dan valor. 


V en va ISO honesta resisto. 
Bruno, tu cautiva soy; 


^^^^^B 


despojos me lias nfrecido 


^^^^^^^ 


mereced' irci de prcmioi, 


de atmimientos lascivos 


^^^^^^^V 


no sé si diga dittnos. 


de un soldado nte libraste. 


^^^^^H 


pues tne conlieso, aunque César, 


de mi honor dtfensa has sido; 


^^^^^^B 


de lu cautil a, cautivo. 


a^tuia, pues, que deudora 


t. 


Sccndu. pues. Bruno lomoco. 


la fama que has ufei>dido. 



ACtO SEGUNDO 



prtmios te ofrece del alma 

qut en medio del pecho cifro, • 

jMrá razón que viólenles 

tan generoso» principien, 

« coflúenUt que profane 

lo que defendiste, Knhco? 

No w perniitin tos ciclos, 

ni el vilor que he conocido . 

en tu invencible nobleza, I 

a quien raí espcfanxa lindo. 

Padres ilustren me han dado, 

si no dicha, nobles btins 

para defender mi fama. 

3UC ya pu( luya la esiímQ: 
el soldado me libraste, | 

I. brame también de Ent'ieo, 

8ue no mudan la deshonra, 
runo, sujetos distintos. 

Mi dueíto er«, sí mi «poso; 

tesoros tengo inünilos 

de la fucr/a de !a guerra 

se^uramcnie escondidos. 

En la calidad le igualo, 

y en el amor excesivo 

te Ileso tantas ventajas 

como es el tuyo testigo. 

Con honra, Bruno, me hallaste; 

con ella también tr pido 

me dejes, ú no te nombres 

de honor y nobleza diftno. 
}iiL-NO. Visora, los desent:ai\os 

sonaron locos hechizos 

en mi de promesas vanas, 

que ya sepulta el olvido. 

No más crédito cnvai^oso, 

no llamos de cocodrilos, 

pues escapé, gloria al cielo. 

seRuro de sus peligros. 

Ef Emperador le adora: 

es mi señor, vo le sirvo: 

tú eres suya de derecho. 

por despojo le has cabido. 

No afrentan deshonras reates; 

pues tu fortuna lo quiso. 

ama al Císir, y perdona. 
tAlAKC. A eso voy y aqucso di^to. 
iVisoMA. |0h, avariento mcrcedcrl 

¡que el interés ha podido 

iu valor poner en venta, 

T la fama que te flol 

(>ues mira bien lo que haces. 

que si pierdo el honor mío 

por tu cau«a, he de trocar 

en rigores %engativ<is 

el amor que ic he mostrado. 
^ Bkvko. Anda, y deja desatinos. (V«« VjMra.] 



ESCENA vr 
Hoitnoj'.llAtc.iú* 

[Marc. ,¡Y yo podréme volvef 

a mi lBca>il oficio 

» servirte? 
I BiiVMO. ' S!,Marciún; 

que puesto que ingrato has sido, 

qniero perdonar tus fallas. 



M**c Ya son chaxas, señor mi»; 
pelóla casgada suy, 
pero si medro un vestido, 
vuelto i tu casa dirás: 
V uclre i casa pan perdido* (Vaiue.) 



ESCENA Vil 

ta E«Faa«iMi, Muuino y atvmpttamitKKi. 
EMPCRATaU. 

^Que ei tan billa. MíiarJo, la cautivad 

MiLAaoo. 
Ojos deslumhra y inimos derriba, 
vencida vencedora. 
i m! me hechi/a. al César enamora- 
Si no ataja con líempo sus desvelos, 
en ei infierno de la envidia y celos 
llurari vuestra Alteza 
competencias de amor en su belleza. 

Empíhatriz. 

No tendrá Enn'co. i quien el alma he dado, 

el gusto de su amor tan estragado. 

que puesto aue en ausencia 

cualquier beileía me haga competencia, 

ya que l« he visto al^rc, me prometo 

ias veniaías de amor, siendo su objeto. 

Perú ¿qui¿n fué el soldado 

que. atrevido, tal presa ha presentado 

al César, dando causa i mis enojos, 

materia á celos y á su amor despojos? 

MiLAn&o. 
Bruno, entranjero y pobre, 
porque soherbia la' bajeza cobre, 
más loco que valiente y animoso, 
subió el primero at muro temeroso, 
enarbulando al viento. 
Aquilas del imperio, en cuyo asiento 
ñjando el estandarte, dio materia 
á su ventura y ña i su miseria i; 
pues obligado Knrico 
i su esfuerzo á locura, certifico 
^ Vuestra Majestad que le ha entregado 
en guerra y paz vuestro imperial estado. 
Kste. rendido c! muro, 
i la ciudad bajó, donde seguro 
de la muerte, que i miseros perdODa. 
mientras el campo el saco real pregoDa. 
despreciando riquezas, 
despojos busca s6l: de hellezat; 
y salióle dichosa su (urtuna 
aun hasta on esto, pues hallando una 
ostentación hermosa 
de la naturaleza prodigiosa, 
i Enrico la presenta, 
con que su lama y su favor aumenta, 
pues rendido el Augusto i sus amores, 
de cargos caiga ¿Hruno y de favores. 
i,Os despachos le entrega 
destc imperio; que en Hn, es pasión ciega 
la voluntad enamorada y loca, 
y no es el alma Ji resistencias roca. 



I En ei «rigiDul «ntmoria*. 



104 



SL MAYOR DESEK«AflO 



Evn tin. Bruno, Mñora, 

es el ilepoMUíío de Vlsuru, 

y porque guurdaal O&tr U cautiva, 

el imperio (¡obicrna, y con el priva. 

EMrC*AT«ll! 

Snbió H villano pmto: 

Bretto cacfi tlel encumbrado puc»o, 
tedios ruines no M>n escalüntt 
que sustentan privanzas y ambiciones, 
y misst tüs ücrril^sn 
celos V agcavios que en {uror estriban. 
Mujer soy agraviada y poderosa; 
eaca su muerte basia estar celosa. 
Mas<4ucese«io.^ 

ESCENA vm 

Dteaoa, LatUA.rfaMa, con guiurr», jr il«t S^^^a»** 

SOLDAtM) ¡.* 

A tu Alteza 
iniíionera presento eita bclleía, 
que huyendo de la furia 
que i e^ia ciudad castiga por su Injuria, 
estos montes vagaba 
y sus penas cantando disfraiaba, 
pues con su melodía 
orbes paraba y vientos suspendía. 

Emí-eiutiiic. 
^Bres mihict^ 

Templo 
males con l« paciencia, y a) c)«mpto 
de los trabajos míos, 
suspendo con acentos desvarios: 
y como es propio cfeio 
de la múska obrar en el sujeto 
según ^us calidades, 
aumenundo á Imlexat soledjtdes, 
j al contento ategria, 
peni^ cantando. A penas aAadia: 
que el triste, gran scifora. 
meior entonces canta cuando llora. 

Emi'ikatIiii. 
Si la mátka aumenta 
la pas*6n del sujeto en quien se asienta, 
canta envidia y desvelo», 
porque celos aumentes á mts c«lot; 
crecerá ta esoer anca 
que tengo, en mis agravios, de vcn^piasa. 

LttbA. rCjaf*,) £'f i¡uf tuscare poHífoñti 
dt lat firlvd y poder 
aue m<tlen á mugre fria, 
huiqutcetoitn muta: 
El fw yenfitnt* anta 
nniraettlviéoy ¿etáén, 
out dan /,i murrte vh-ttndo, 
hua^urcftnim mujer, 
Quitv bútilitau tascare, 
áípidn ^uñiere rer, 
y omas, kurtadot siu hif»s, 
euique celos €» mt/im; 



Empu. Basta, no protigas más: 
todo aqueso vengo i sm: 
ponioña, vengania. tigre, 
basilisco y áspid fué 
contra Bruno mi sosMcha. 
De mi verr)^ nía cruel 
verá efectos, pues que foco 
buscd cctosen mujer. (f4M.) 

ESCENA IX 
DiGKM, mtne* U Etkftmntnt*. 

Solo, i.* ¿Qué nto? La Emperatriz 
arroiando rayos i\si 

f'or ios ojos;'st sus perlas, 
[amarlos rayos es bien. 
MiLAKKO. Celos la abrasan el alma, 

y de su inlierno cruel 

siento penas ínmonales 

en que me abraso tambitn. 

Envidia de la privanza 

en que encumbrado se w 

este Bruno venturoso, 

en mf muestra su tKX^. 

Pero canta, L«ida nermosa, 

que si la música os 

suspensión de ponas instes, 

las que sienro suspcndrí. 
Leu>a. (C'aitd.) m fM en /oí Príncipes fia, 

yáU cumbre dtí podrr 

por elfavw wa subienda, 

mire cómo Mienta elpit. 

Por escateraa de fidm 

tube ti privado mái fi»t, 

y es fátit ciraih/o dtciatda 

6 dtiliiar i romper, 
(.tait Brvao ((«■« ár mtmmtátM «or U 

r»ñ iltiéo, y Mucmt c«iiM,y itumin^f 

tt oytnéo (anUr.) 

Aun en ti culo im (ii*>o 
seguridad Lucifer, 
pues no iubo mát de un inUanit 
dtsdt el privar al caer. 
Efímera ei la envaina, 
mudable el mát firme Rey: 
koy derriban diifat-oret 
al que entalx,arttn aytr. 

IVtnti laaoi tMnta»á<>, y t¥id»» Btuoo 
r Marctoo.) 

ESCENA X 
Bmno y MAKcr Aü 

BauNo. jQue mal pronostico anonda 
la mútica qu» he escuchado 
Del aunusio soy privado; 
¿si mi caida pronuncia 
el acento temeroso 
que aj^a acabo de oír? 
Hoy que comencé i subir, 
¿el caer será forzoso? 
Ful desdichado en amores; 
por la guerra los dejé: 
a Enricocl cuano ubliguí; 
mas mujeres y scAorrs 
ton fábrkas sobre el vient* 







' ACTO «ÍÜKD« 105 




pofqueel tmor y prívanzn 


ampara la monarútiia 




poticn silla en la mudania. 


la nobleza y opinión. 




y es peligroso iu asicnio. 


porque el poder ><n raidn 


^ÍIaiic. 


(Quí lltni) de peii<;lon« 


más parece tiranía. 




le ha ocupado laambkiAnl 


Aunque eres Emperador, 




Ayer dabas pciictún 


no has de usar, en cuanto amante. 




rI poder, hoy las dispones: 


de) poder siempre arro^nte; 




i lal subir y privar 


()uc ruegos vencen á amor. 




presto wr monarca esperas. 


Sirve, no en cuanto seAor, 


Bkuno. 


Aceriira%s¡ dijeras, 


tino como enamorado; 




i lal üublr, tal bajar. 


rucKx y [«Kali humillado, ' 
si aldeiden ouieres vencer, 
que no es irbol la mujer 


Maic. 


¿Pues <iué iJene» que lemer? 




¿Quí recelo hay que te ctpante? 


BlICKO. 


jQue no hubo más que un intiant» 
dndc el subir al caer > 


que ofrece el fruto forzado. 
Enrico. ai no fueras más valiente 






gOb. rfesfto de la ambición! 


que eres sabio consejero. 




rOh, pcheros de un vasallo! 

pío hay hombre cuerdo i caballo. 


DO debieras al «cero 


Makc. 


mi privanza. 




pero tente lú al arxór. 


Ma*c. itruno, tente. 




puei con la carrera arrancas. 


Exftico. Pendádcsme elocuente 


K 


y lucfto no tenicaí miedo, 
■Ui>que también yo caer puedo, 


que no pretenda á Vitora 




por fuerza cuando ta adora 


L 


poruñeen fin voy i las ancas. 


el alma que la entregué; 
pero ya. villano, ni 
<]ue en mi ofensa le enamora, 
buell 1 la llave que ha sido 




ESCENA XI 


^* 


E*aic«, huvKo y UAna^ 


guarda suya, y la ocas*6n 
de lu privanza. 


■ Enbico. 


Bruno, como es niño amor. 


Ma*c. Al arcAfl, 


H 


DO sabe tener soskgo; 


icueepo de Diocí 


■^^ 


aionnenta, como es fuego; 


BhUKO. Si ofendido 


^^K 


da priesa, como es furor. 


estis porque persuadido 


^^^1 


Al hermoso resplandor 


de mi lealtad le aconseio. 


^^^H 


de Viiora cera he sidü; 


perdóname, que ya dejo 


^^^M 


Icaro soy, que he ciiJo 


desde «qui de aconsejar. 


^^^H 


de] delude mi grandeza: 


porque te puedo quebrar 


^^^^H 


las plumat de la firmeza 


siendo, gran señor, mi espe^. 


^^^^1 


á su sol se han derretido. 


Como la verdad esdura. \ 
quitbrt lal tez el cristal: fl 


^^^H 


jPar^etequepreienda. 


^^^H 


mis lurmentos dila1at>do. 


TU, ítran señor, hablé malí 


^^^H 


sus favores obliiando. 


la íisonicada ventura 


^^^H 


' quecnireíantu me encienda, 
' > que enamorad') ofeiMla 


es blanda, y asi as<)(ura 


^^^^1 


V idrios sicm pre delicados. 


^^^H 


Ic) es de U Gorresla, 


Lisooicros Man criados 


^^^^^ 


y goiindola esie dia. 


y pavtores lisonjeros. 


^^^^P 


aunque obligavloflesiucrxa, 


por humildes, verdaderos. 


^^^H 


muestre al moivdo que no hay fuerza 


y por sello, despreciados. 
Yo estoy tan lepos, señor, 
de ofenderte, siendo amanta) 


j^H^V 


en pfxler ni en monarquía.* 


■ Bruno. 


Gran serk>r, ddarconscíos 




es de ta privanza oficio. 


cuanto desde aquí adelante 




y el estar en tu servicio 


con recelo y con lemor 




puede suplir años TÍe)OK. 
Los Principes son espejos 


decaer det'u favor. 




Goza a VÁora y procura 




del mundo, y iiJ en el sagrado 


tu esperanza baccr tejtura. 




SolÍ4 imperial asenl»d.>. 


que cuando i tus plantas vtn 




es raión oue alumbres mis: 


el mundo, no seri bien 




«por qu£ luz después daris >, 


resistirte una berntosura. 




SI eres espejo q^cbrado^ 
Vjsora al ün es mu)er. 


Maki.. Kw si, (cuefpo de Diori. 




vístele del mamo pafloi 




qoe, aunque cauttrerios llora 


viva y ven» aqui el engaflo. 




y su muerto pMlre agora, 
después [te| vendrá i querer. 


y nKoraremí>s los dos. 




Baiílto, (Af'ru.i Padre, si os creyera í ros, 
mis estudios prosiguiera. 




La )usiicia en el podef 




sti conseoación confliu 


y en riesitos no me metiera 
del favor y la privanza: 
vuestra maVdición me alcanza. 


t fui 


n «1 erlKlaal: par«c( debiera decir; *»aM 


qM IU-«, Itc. 


ctuulto justat verdadera. 



toC 



n. MAVAM bfseíicAfto 



iímuco. Hoy, Bruno, i privar empieinv 

Si tequͫre!tconmvar, 

sombra has d« ^r y imitar 

en palacio las );ranileza&. ! 

Vu«tie á •:onh>lar tfistcxas, 

que si lu discreción sabe 

Bgra<larmr. el caffto grave 

KOzatAs auc ic <Ji agora. 

Sáceme, Bruno, i Vísora; 

trücla aqii!; toma la llave. 

Pero, delenic, que viene 

laMiipnalrix. 
BkuMO. (Apnrit ) lAy. de mil 

ÍQue el palacio traía asi 
quien con honras mamiene? 
¿Que tan flico asiento itcne 
en íl el sublime puesto? 
(Subir y bajac tan presto! 

ESCEXA XU 
Kiiaico, fa E>rt*iT*i(, llatino y HakuAx. 

Emmb. ¡Gran seAot! 

Enaico. I^sposa mía. 

Eupca. <Qu¿ nueva melancolía 

os entristece? jO^f es esto? 

EKatco. M^ d Bruno.) Si tú obediente cumptíe- 
lo que te mandó mi amor, ¡ras 

y necio aconsejador, 
mis deseos no impidieras, 
ni mis tormentos crecieras, 
ni á mi esposa alborotaras, 
haciendo sospechas claras 
que ha visto en mi turbación. 
tVCH. <No merece mi aTición 

que nic hables? ,Nü le declaras? 

EKaKO. Entronizar un villano, 
necio y desagradccúlo, 
causa de mi enojo ha sido. 
DJle indÍM:rclo la mano, 
tubió por el viento vano, 
y al mismo paso ha de ser 
lUerxa que vuelva á caer: 
pregúntale lo demis. {V^t.) 

ESCENA Xiri 
riKiio*. niraM KiiaiiTO. 

Elil>Eti. ipt aquesa suerte le vas?— 
Celos tengo, y soy mujer; 
satísraceltos conviene.— 
Ven aci, ¿Por <ju¿ ocaiiiin, 
con tan grande indignación, 
contra li enojos previene? 

BntKo. La culpa esta llave i¡en«, 

en que me premia y castiga 
quien al silencio me obliga, 
que ha de eslabonar misdailos 
por no creer desengaftos: 
ella la verdad te diga. 

(Da I» llavt d la ÜmperiiTi/ y rM^.y 

ESCENA XIV 
L* EMFtRATlii' y Maxiúü, lutit fin i4 mudo. 

E»n*. ¿I^>y ■*! descomedimiento? 
Sin responderme se fui: 



yo, villano, humillara 
vuestro desvanecimiento; 
presto seréis escarmiento 
de lo que el favor se muda. 
Satisfaced vos mi duda, 
llave, pue»que la sabíis; 
pero cuerda mediríis 
i^ue sois socrctaria muda, 
bslc debe ser criado 
del arrogante extranjero: 
saber dé\ U causa «quiero 
por qué Enríco va indignado. 
MarC> raji.) ¿So es bueno, que me he qae> 
en el potro, donde dudo {anátí 

decir, aunque no desnudo, 
la maraña dtsta dan^a? 
Todo este mundo es niudania: 

Br Dios que he de hacerme mudo, 
ola! 
,MAac. (Ap 1 Ya empieza i olearme: 

desahuciado debo estar. 
EwKK. (Quién sois? 
.Marc. (.1/),) Oir y callarme, 

si es que pretendo escaparme. 
EuKK. No temáis: llegad á hablarme 

¿Ser\'¡si Bruno? 
MAac. 1.1^,1 Dirf 

por señas que no lo sé, 

ni lo que me dice entiendo. 
Emkk. ¿No me respondéis? 
Mabc. Pretendo 

de mi lealtad dar hoy fe. 
Kxrzn. ¿Qué tiene el Emperador? 

¿Por oué se partió severo? 

¿Qué llave es esta? 
Manc, (Ap.} El primero 

que sirve y no es hablador, 

he sido. 
Eupca. jAcbso es traidor 

con el César vuestro dueñof 

¿No me respondes si sueito? 

.iSois mudo.* Dice que si. 

.Mas mudo en tal traje aquí, 

¿es ó no? 
.MAhc. (Ap.} Cielo ñsueflo, 

lleva mi enga A o adelante. 

y tácame dcste aprieto. 
Empsh, Este me encubre el secreto 

con engaño %eme)an[e; 

mas no pasará adelante 

su cautelosa afici&n. 

lllotal 
Mavc Tres con esta s<in 

las oteadas: ¿qué mar 

te pudiera hacer tragar 

lanías olas, di, Marcíón? 



ESCENA XV 



MlLAK. 

Empsh, 



Makc. 



¿Llama vuestra Majestad? 

SI, Mitardo. Aqueste mudo, 

de ctjyas cautelas dudo, 

de un pino al punto colgad. 

Mp.><CuCfpodcDioslLengua,bablad 

y molamos de represa, (iraMan^*^ 



ACTO SEGUNDO 



Gran Mñora, i mi me pesa 
de no habeae respondido. 
]ml)ícn conmi^ naií sido 
dcmilagroi. Digo... 
SoLD. I.* Apriesa 

Mahc. Que yo me liamo Marvíón, 
sirvo d< l^ayo á Bruno. 
Fuék el amor importuno, 
Y poraquKta razón 
d«|ó esludios, flunquc sabio; 
dejó amor», aunque ciego; 
deiá padre, fíalas, jue^o. 
celos, desdenes )* agravio. 
Vino i la ttueirii, sequile; 
subió ei muro, y ayúdele; 
venciú ta ciudad, loflc; 
honróle Ennco, y wctvÍIc. 
Presentóle cierta dama, 
eaamoróse de vclla. 
htzolc custodio del la, 
fué mariposa en su llamo, 
puisoia agora forjar, 
fuÉle i la mano mi dueño; 
esto del privar es sucílo; 
comentóse á desgraciar. 
Quítale el (;ñar Ta llave, 
temió Bruno el iropcxó.i, 
mudó cuerdo de opinión, 
que quien míenle, privar sabe. 
Dijotc que hacía muy bien, 
que pues era Emperador, 
apretase con su amor. 
Ayúdele yo tambiín: 
restituyóle ¿ su gracia; 
iba d sacar ¿ la moza, 
pero todo lo destroia 
si se cmpena una desgracia. 
Saltó entonces vuestra Alte», 
fué perro del hondano. 
vio su amor, Enrico, en vano, 
dióle su evtorbu irisicza. 
trocó «I (avor cu desdén; 
fuese, acabóse la historia: 
•quf ({racia y después gloría 
por siempre jatnis, amén. 
Vut. u* Mudo que habla de eu- modo, 
(fuego en £11 Callar y huir. 
Marc. Reventaba por parir, 

Íeché Ifls parias y todo, 
o he quedado saii\lccha, 
celosa y dncngaílada. 
si con la verdad airada, 
libre de amor en sospecha. 
No gozará su esperanu 
el mudable Emperador, 
ni et villano intercesor 
de sus gustos, su privanza. 
Toma. Milardu, esta llave, 
^oza la ocasión, diicreio; 
saca esa mujer, efeto 
de mi agravio y pena grave, 
Lkvala de aquí, no viva 
dotHle pueda darme enojos, 
ni hcch?:(ar con torpes ojas 
al César, loca y lasciva. 
Su jurisdicción te entrego; 
|oza SU amor eniretanl* 



ICf 

aue yo «fltre penas y llanto 

de nKnosprecios me anega tV<ii«) 

ESCENA XVr 

Mjlaroo. ¡Oh, llave de mi esperanza, 
remedio de mi temor, 
premio iuMc) de mi amor, 
y de mí envidia vengania! 
Perdone el Emperador, 
(]ue si su vasallo ful. 
amor, ouecs Dios, puede en mi 
mis; asi obedezco a amor. 
Sacaré la prenda hermosa 

3ue mi tealud Biropdla: 
esterrarémc con ella, 
que si In patria amorosa 
menospiecio por Visora. 

fatrla, riquexa v ventura 
!cvar¿con su hermosura, 
y servirá i mi sertora, ivatt.) 



ESCENA XVri 
t>i(no«. ntnM Mimmm. 

Sptj). (,• ¡Lindamente desbucháis! 

Makc. El lemorcausarlopudo. 

Haceos vos media hora mudo, 
vcríis después lu que habláis. 

boto. 1.* ¿HácenloasI losdócretos? 

Mak4;. Para Trinchaada tan oifiota 
es m«dicina famosa 
una gaita de secretos. 

ESCENA XViri 

VlMM, Jo/a. 

iOjik es esto, soberbia mía.* 
iOuién os humilló tan presto 
i jas leye» del amor 
y injurias del menosprecio^ 
¿Vos de Bruno dcsdcrtada, 
cuando pa;;ab,-in deseos 
de espíritus (generosos 
el ver mis 0|os risueños? 
¿Yo, ayer de amor simulacro, 
que á idólatras pensamientos 
pagaba en desdenes locos, 
siendo adorada por ellos 
de un pobre saldado adiara 
menospreciada y i riesgo 
de que mi fama profane 
En neo. amante soberbio^ 
Eso no, imaginaciones; 
prevenga mi amor primero 
brasas con Porcia y con DÍdo 
espadas que alíeme el fuego, 

ESCENA XIX 

Vko»* y MiiAUDo. 

MiLAROo. A daros, Visora hermosa, 
la libertad que no lengo 



^^^^tt» 


EL MAYOR OEÍENüaSO ^^^^^^^^^^^^^^^^H 


^^a 


me enría la Emperntriz 


Biiti.ia. ¡Oh, bárbaro! ¿Tú te atre\'es^^^^^^H 


^^^^^ 


abratjdien vu«^irot celoi. 


a in|utiarme? ^^B 


^^^^^^B 


lUte declarado bruno 


Mii.*atio. En este acero ^H 


^^^^^H 


el amor qur Enrico, ciego, 


hallarán sstfsracc Iones ^H 


^^^^^^B 


i>% tiene, y que determina 


sus agravios y mis celos. ^^1 


^^^^^^H 


(ortuoi torpe y violento. 


(ÜtttK mti'/r tali Eiirit'i fdrKndjiar* J 


^^^^^^B 


Diále la lla\e que veis 


f( y Id EiBpetatili y MaieíAa for otra.) ^^U 


^^^^^^B 


y funlamcnie consejo 


^^M 


^^H 


óue os qtiile 1> hermosa vida, 
aigna de siglos elcrnos- 


ESCpNA XXI ^1 


^^I^^H 


llsninc hecho su c ccutor, 
pero yo. oue en so o vetos, 
vivo adofindoos, ViM>ra. 


VuiHU. BhcMo, MtikKou, ExMCO, La C«»iaiiHl(, 1 


^T 1 


X Makci4w. i 


J 




M es vida vivir muñendo; 


Exaico. ;Tr^(lores! ^En mi palacio ^^B 


^^^^^L 


ii admilis servicios nobles 


desnudáis armas? Prendeldot. ^^B 


^^^^^K 


' un alma que humilde ofroico, 
eai á vuestro servicio; 


Eui-EJi. ¿Qu¿ 1-tKcs, señor, son esu? ^^B 


^^^^^^H 


EítaiU). Uus locos y descompuestos ^^| 


^^^^^^B 


íi aeradcci:s mis deseos, 


i la inmunidad sagrada ^^M 


^^^^^^^H 


huircon vos determino 


de mi ^^M 


^^^^^^B 


con volUDIario destierro. 


Mii.AitDo. Yo confieso ^^| 


^^^^^H 


y mejorar amoroso 


cuan mai, ftran señor, he andado; ^^M 


^^^^^^B 


la cone por el destierro. 


mas «i castigar excesos ^^B 


^^^^^^^H 


Casarimonos los doi. 


contra tu fama, merecen ^^B 


^^^^^^B 


y con el irajc grosero 


perdón de mayores yerros, ^^B 
Bruno, á outen bat conlíaao ^^M 
los despachos del imperio. ^^M 
encumbrado en lu prívanxa, ^H 


^^^^^^^M 


ditfraxaremot las almas. 


^^^^^^B 


de nobles, villanos vueltos. 


^^^^^^m 


No reipufidiis desdeñosa 


^^^^^^r 


á los nobles pensamientos. 


y con tu Tavor, soberbio, ^^M 


^ 


que en ve/ de daros la muerte 


(Jenito tu mismo palacio ^^M 


^^^^P 


os eligen por mi dueño. 


con torpes atrevimientos ^^M 


^^^ VlSOIIA. 


^Bruno aconseja i la Augusta 


quiso góiar á Visora: ^^M 


H 


que me de muertci' 


y hubiera llegado a eTccio, ^H 


H Mri.ARix). Ettti e» cierto. 


si con la espada en la maoo, ^H 
de justa cólera ciego, ^H 


K VlSOKA. 


jOh, b4rbaro> mal nackloj 


^^^L 


^Ya añades i lut desprecios 


no impidiera desatinos ^^B 


^^^^^ 


nuevos agravios y enojos? 


traidores y deshonestos. ^^B 


^^^^^^B 


Saiisfaréme, y con elluí 


Si no basta esta disculpa, ^^B 


^^^^^^^1 


verás lo que es un amor 


divide de aquestecuello ^^B 


^^^^^^F 


vueitu en aborrecimiento. 


la cabeza que te ofende. ^^B 


^^^^^K 


Con)ii á esc ingrato enemigo 


Bii-iMO. ¡Qué escucho, piadosos ctelosl ^H 


^^^^^^B 


mates, Milardo, primero. 


^Yo intenté tan eran delito? ^^B 
VisoMA. Gran Sej^r, mi honor le debo ^^M 


^^^^^^B 


en laiisfacciún dicl.osa 


^^^^^^ 


el alma v vida ic enircBO. 


á Milardo, (lerensor ^^M 


H MiLAUDu. Pues hojr dsré mumcá Bruno. 


de la joya de más precio. ^^B 


^^^^ 




Verdad es cuanto te ha dicho. ^^M 


^^^L 




Ehpsk. .iKstccs, señor, el sujeto ^H 


^H 


ESCENA XX 


tan digno de vuestra gracia. ^H 
célebre con tanto extremo? ^H 


^^^^^H 


ViKdu, MitiUDO f Hamo «w* itlt. 


Quien deja vasallos fieles ^^t 
por encarnar el Robierno ^^M 
a un humilde advencdiio, ^^B 


H, Butiico. 


jA Bruno matan; qué es esto? 
¡Traidor, ingrato, villano. 


■ VlSOM. 


la culpa se eche ú si me^mo. ^^| 


^1 


alma vil an nobtc cucrpol 


Justas quejas habéis dado ^^M 


^^^H 


venganzai son contra injurias; 


á mis inocentes celos, ^^m 


^^^^^ 


castigos contra consejos. 


que satisfacéis confuso ^^B 


^^^^^^_ 


Si mi muede deseabas, 


con vergüenza y con sitcndo. ^^B 


^^^^^^^b 


permitieras al acero 


Si en vos. que sois la cabera. ^^M 


^^^^^^B 


del soldado violador 


tiene el mundo tal ejemplo, ^^B 


^^^^^^^B 


cuoiplit tu bárbaro intento. 


¿qué espera la cristiandad? ^^B 


^^^^^V 


^Porque le quise me matas? 


jqué harán en ella los miembros? ^^| 
Volved, jiran leftor, en vos, ^H 


^ 


^Porque mi opiniñn defiendo; 


^^^y 


portiue desprecio al augusto; 


y á apetitos deshonestos, ^H 


^ 


porque insultos aborrezco? 


re}isier>t;as generosas ^^H 


H 8BVK0. 


jQuí dices, Visoia bella? 


pongan victurios',» frenos. ^^H 
Visora le dé á Milatdo V 


H MiLABSo. tu ir*icioncs con que ha^ h<cho 


^^^ 


agravio á aquesta hermosura. 


la mano, en fe que agradMCo M 


L 


que a^ora vengar pretendo. 


U defensa de su honor, ^H 



ACTO TERCERO 



como utga de aqui lucgi^ 

y aulcn i vuestra privanza 

«unió con tan maioí mnliói, 

dcttibiá, pues que es indigno 

del favor que le haláis hecho. (Kur.) 

ESCENA XXII 
DiCHM, mmof 1« KiintiATtiix. 

' Etmico. Desnudad cslc villano 

d« Ui iníi^niíN que han hecho, 
cuanto mis nobl» en é\, 
mis indigitoK auü empleos, 
estele ato por cisii|to, 
que si matarle no quiero, 
es por pajtaT. aunque ingrato, 
su mal empleaJí) csfucno. 
So 01 perdono á vos. Milardo. 
este honrado atrevimiento, 

Íá V'isora por esposa 
faecalmenic os concedo. 
Lleralda i vuestros estados, 
y sírvame de escarmiento 

tiara no fiar de hazañas 
o que agora experimenio. 
Salid de mi corte. \ os, 

?iue quien, lu padre ofendiendo, 
u6 contra su» canas malo, 
no Mrá para mi bueno. (Vom.) 

ESCENA .XXm 
UavNOt Miijvno. Vi>«iu y MaktjiM. 

Vitoaa. Asi castiga desdenes. 

dcicortís, ingrato, el cielo. 

Escarmentad en vos mismo, 

si escarmienta nunca el necio, (vat*^ 

ESCENA XXIV 
BauNO, Mitjkapo y M*iici6)i. 

Mtuiaiio. En tres días de privanza, 
Bruno, serviréis de ejemplo 
al mundo. Presiü subisteis; 
no es mucho que cniKÜt presto. 
Kcvolvtd o'ti vcí libros, 
y citudiad, Bruno, de nuevo 
derechos que os ba^an sabio, 
que en privanxas no bay derechos. 

fV«»,í 

ESCENA XXV 
BdVNo y M*»a6«. 

Marc. ¿Qvé privania tercianaria 
ei esta, señor.* Tornemos 
(pues i ires va la vcnc>da> 
aesde el principio este juego. 
Privado eres de alquilar; 
quien le vló dando ((obíernos 
on aqueste triunvirato, 
y agora quedarte en peto, 
diníquc nm rev de ¿altos, 
que en ios tres días de aniruefo 
triunfaste, y ya te desnuda 



109 

el miércoles ceniciento. 
TríBn|íul>da es tu ventura, 
pira bonete eres bueno, 
de tres esquinas: seftor, 
voime i buscar amo nuevo. 
Adiós, ieñor tres en raya, 
que pues coniifiii n» medro, 

Juico se muda Dios le a^uda: 
I me ayude, pues te dejo. iVan.} 

ESCENA XXVI 

B*U*«. 

|0h, sagrados descnrtaflos! 
pues no me curá't el setó, 
curad mi Cicfia inquietud, 
alumbrad nii eniendimionlo. 
¡En ires días de privanza 
tama confusión! ¿qué es esto? 
Fié en humbies: ^qué me espanto? 
Si crió Dioí al primero, 
y de un soplo le infundió 
et alma, animando el cuerpo, 
por fiier/a se ha de mudar 
si fué su principio el viento. 
iQuí coníTado dormía 
SonAs, i la sombra puesto 
de una yedra, que secó 
un nasanillo pequeñol 
YeJra es la pri^ ama humana: 
roy6la la envidia, y luego 
falible al fa>or la sombra, 
quedé i la inclemencia puetto. 
Dichoso sov^ sin raxón, 
piadosa deidad, me quejo; 
cmbosqu¿me en laberintos 
de lazos y pen»s Ucnot. 
Si anduve tres dJas perdido, 
dichoso llamarme puedo, 
pues la salida he hallado 
de su confusión tan presto. 
No mes cngaAos de amor, 
no mis favores soberbios, 
no más principes mudables, 
no mis cargos y gobiernos. 
Peregrino he de vivir, 
y pregonar eu:armicntos 
por el mundo i tos mortales; 
conmigo el ejemplo llevo, 
puien dcsengaflos buscare, 
mercader soy que los vendo, 
pues el mayor desengaílo 
puede en mt servir de ejemplo. 

ACTO TERCERO 



ESCENA PRIMERA 
RoasHTO, Uocio y KiiiKi. ttliulUnt*:. 

Roberto. )Noiab1e ingenio! 

Lticio. lEspantoso 

monstruo es Bruno en todas ciencias! 
Roberto. Con esceso se llevara 

la cátedra^ aunque con elU 

se llevara la tfara. 
Fiuro. No hay quien le haga competencia. 



1 lO 



El. MWÜR t)E!lKSÍlA*l> 



LiTjo. A SU mae&iro Dton, 

con ser i^Ui «n tai ciencias, 
ít avcniaja aqueste monstiuo. 

(toBERTo. Asi ti mismo lo conlicSK, 
y como ha caldo malo, 
y Ib muerte se le acercfli 
que i su cátedra se oponga 
me han dicho que le aconseja. 

Lucio. Eí t)fon un grande Kanlo: 
á Dios goza aci en la tiemí; 
IIArale todo Paiis. 
quedíl maravillas cuentan. 

RosenTo. En ñn, ^a la cposíctAn 

se hallan el Rey y la Reina 
de Fraociai' 

Ltvw. Quieren honrar 

i Bruno, y por espcricji^ia 
ver lo que la f-ima i voces 
de su mu>;Iio estudio cuenta. 

PiUPo. Sj leecAtcdta de Prima 

y ti canóniKo en la inicia 
de París, n<i serd muclio 
que livve una mitra. 

RoarKTO. ^' sea 

la de arzobispo de Remes, 
ó un capelo le engrande/cs. 

Lucw. Los Rejcs y los doctores 
salen al acto. 

ftoBCNTO. A mi cuenta 

esii un argumento. 

Fiiit«. Todos 

delante la Real presencia 
aritCliremos, aunque Itruno 
nos concluya v nos convenía. 



ESCENA II 
DiCHM. krua«. rff tttHgo. Mi»a6a, it gorri», M«a- 

KtJ»*,4ectortt y titinllanta di la UnlMriidaJ. 

¡Teea» muiica. t.m lUyttt» cufucda tn 
un ittial Dtuiio tn uta lili; \-átla*Uvn 
hi/ilt{iii% anal eontlmioim. Loi tloítom 
yitluíionti* iifiljn» tM un t*nt«, y en 
niru MirMli, l.mté y MiiciiSn. Lirdnta- 
MtllnuKi, y lUnlatt luifi al fmpt^'rj 

Bruno. Cuestión antigua y reñida, 
con no pocas competencias, 
es, cristianísimos Roes, 
ampar'i de la ley nuestra, 
enirc sabios y soldados 
sobre cut) profesión s«a 
mayor en nombre y en fama, 
¿ las armai ó las letras. 
No me atreveré á mMtrar 
cuál de los dut lo merezca, 
por no ofender á la una. 
aunque en cátedras y guerras 
segui entrambas profesiones, 
oue respeto en la grandc/a 
del cristianísimo Rer 
la espada, noble defensa 
de la fe por tantas siglos; 
matdire por cfKacierla 
que l«iras y armas sa hermanan. 



y súlo se difcfcndan 
en que las armas se ayudan 
de las corporales fuerias, 
como las letras del alma, 

fues unas y otras pelean, 
as armas son instrumentos 
belicosos, que sujcian, 
mcdianie el valor invicto. 
material» resistencias: 
las letras, con argumentos, 
silogismos y eniinicm», 
que convencen el discurso 
V la mis noble potencia. 
tste al presente me toca, 
puesto oue temblar pudiera 
delante la MajeMad 
y soberana urandcjca 
de los Católicos Reyes; 
mas si el argüir es fuerza 
donde el inimo acredita 
y donde el temor alienta, 
en la oposición que he hecho 
k la cátedra suprema 
de la sacra Teología. 
que está vaca en las escuelas, 
por no solver las espaldas, 
«I mantener será fueria 
los pumos que me han cabido, 
aunque pobre en suficiencia. 

y así. Sacras Maiesudes, 
luz de la sangre francesa: 
Rector, mamru decano, 
divino de memoria eterna; 
insigncl'nivecsidad, 
donde viven en su esfera 
las Musas y tas Virtudes, 
el saber y la elocuencia: 
proponiendo mi cuestión 
en nuestra lengua materna, 

fiorque mejor la perciba 
a Reina, sc'^oro nuestra, 
digo en el punto asignado 
y escogida controversia, 
que vs, si puede la criatura 
ver de Dios la eterna esencia, 
con su virtud propia sola, 
y si hay naturales fuerzas 
que á ver en Dios sean bástanles 
la beatilica presencia. 
Cienos filósofos hubo 
en la platónica escuela 
que ser posible aiírmaron 
ver de Dios la esencia et;rna 
una criatura ñniln 
«n esta vida; que tenga 
virtud un hombre mortal 
en si para comprcndella. 
DcMe error blasfemo y loco 
dan A h'udomto por cabeza, 
de quien eudomios se llaman 
los que siguen esta s«cM. 

Asi lo refieren muchos, 
como son: Pselo > Nketas, 

San Gregorio Nazianceno. 

Crisóstonto. Homilía terlia. 

de incomprentibiliilad 





^^^^H 1 ^H 


^^^^^H '^^ Dios, jr otros mil que en Crecíx 


del entendimiento humano, ^^M 


^^^^^^ se opusieron valcroios 


por mAs finito que sea. ^^B 


^^^1 contra sus plumas perversas. 


toca et conocer á Dios, ^^M 


^^^H Siituieron «tos errotet 


pues es su naturaleza ^^B 


^^H después con birbaras lenguas. 


un «bjeio inteligible ^^B 


^^^H Beguafdo, Beouino y otros, 
^^^H con que en Alemania siembran 


que en su latitud se encierra. ^^B 


Lue|;o si et impedimento ^^B 


^^^B ponxoñosas hetcjias, 


de la corpárea materia ^^B 


^^^H quo va condenadas quedao, 
^^^1 conforme una Clemcntmt 


S« quita, según la gracia, ^^M 
jno habrá quien á Ihos no entiendan ^H 
Pruebo la mayor aiimtli. ^^H 


^^^H dct concilio de Viena, 


^^^H \' enirc otras autoridades 


La vista, que en las tinieblas ^^| 


^^^H que puedo traer con ella. 


no puede ver la color. ^^B 


^^^1 baMa atesar á San Pablo, 


que es su circd quam materia, ^^B 


^^^1 >ol claro M nuestra Iglesia, 


luego que sale la luz, ^^B 


^^^1 que «jcriblcndo A Timoteo, 


echando el estorbo fuera ^^B 


^^^1 en la ep¡j.iola primera 
^^^H y en el cipüu o sexto. 


que impedia sus efectos, ^^H 


produce visión perfecta: ^^B 


^^^1 dice de aquesta manera: 


tgilur, si Uios quitase ^^B 


^^^B «Dios habtta eternamente 


las imperfecciones nuestras ^^B 


^^^B luz Inaccesible, eterna. 


y el conocer sin especies ^^B 


^^^1 la cual ningún hombre vi6. 


que los sentidos presentan ^^B 


^^^1 ni es posible pueda verla.» 


su Divinidad, ^quién duda ^^B 


^^^H Dejando, pues, esie error 


que si immeiiiiile se viera, ^^B 
del entendimiento humano ^^^ 


^^^H como herético y sin fuerzas, 


^^^H pues ya no hay lan loco ingenio 


ser conocido pudiera? ^^B 


^^^1 aue le apadrine y defienda, 
^^^1 <]i|{o, que alirmaton otros. 


Pero lodo esto, no obstante, ^^B 


mi conctusidn verdadera ^^B 


^^^H puesto que con agudeza. 


es, que no hay pura criatura ^^| 


^^^H (ditlínción cuartiita y ntiere 


que con naturales fuerzas ^^H 


^^H del cuarto de lat lemencias, 


vea la esencia divina, ^^H 


^^^1 al número ivinlicuatro. 


la pueda tiozar, ni entienda, ^^| 


^^^M fti»/Í0M segunda y tercia}. 


si con la lumbre de gloria ^^H 


^^^1 que aunque Uios no puede verse. 


Dios nu realza y ele>-a ^^B 


^^^H pof ser sol de luz inmensa. 


el criado entendimiento, ^^B 


^^^B conforme A la orden común 


y animando su flaqueza, ^^B 
le da celestial valor ^^B 


^^^B de nuestra naturaleza: 


^^^B porque según me orden 


con que hasta su objeto vuelva. ^^H 


^^^H nadie es posible le entienda. 


Esta clara conclusión ^^H 


^^^H $i con sentidos corpóreos 


es de fe. sc^^iin lo prueba ^^| 


^^^H primero al alma no entra» 


en el lu^ar ya citado ^^| 


^^^B y siendo espíritu puro 
^^^B de Dios la divina esencia. 


el Concilio de \'^fena. ^^B 


y como tal, admitida ^^B 
de la Católica iglesia, ^^B 


^^^H no hay sentido que le alcance. 


^^^B por no tocar á su esfera. 
^^^B Con todo eso, re^lzanilo 


me excusa de autoridades ^^B 


que puedo excusar por ella. ^^^| 
Pero ralione probolur; l^^^l 


^^^B nuestra natural flaquera 


^^^B (según el orden de gracia) 
^^^B la Divina Omnipotencia, 


entre ct objeto y potencia '^^^1 


tiene de haber proporción ^^^H 


^^^B puede una pura criatura 


natural, medida y cieña. ^^M 
Dios es objeto infinito ^^B 


^^^B alcanzar la inteligencia 


^^^B de Dios, y en mortates lazo« 


de Tirtud pura v inmensa; ^^H 


^^^H ver la soberana esencia. 


finito el entendimiento ^^H 


^^^H Esia opinión es de Scoio, 


humano: luego esii fuera ^^B 


^^^m , sobre la pane tercera 


de la latitud debida: ^^B 


^^^1 de la distinción catorce 


luettoconfesares fuerza ^^B 


^^^B qinrUhne pmna; y se prueba, 
^^^B porque loaa facultad 


que entre nuestra mente y Dios ^^M 


no hay proporción verdadera: ^^B 


^^^B y cosniliva potencia 
^^^H quede al):úri modo termina 


luego para conocclte ^^B 


es necesario que tenga ^^H 


^^^H al objeto ^u ajjudeza. 


una calidad sublime ^^^M 


^^^B quitado el impedimento 


que de suene le engrandezca ^^^^H 
(mediante su actividad) ^^^^| 


^^^B emrinseco, que estorbo era 


^^^B para producir el acto 


otie pueda stibír por ella ^^^H 
a la divina visión, ^^^^B 


^^^B y efecto que nace dellt, 


^^^H luego al momento obra fAcil; 


que lumbre de (¡loria sra. t^^^l 
Otros mui:lios arfumenuia ^^^H 


^^^K^ Mi lie ett, que i la potencia 



^^^^^^^K^ 


^^■i^^^^^l 


^^^^^l7^^^^^^^^^^^ Et MAYOH 


DESENGA^^^^^^^^^^^^^^^^^^^B 


^^^^^K «legara en nii defenu; 


Rouhto. Pruibola. Es inteligible ^^m 


^^^^^H pero los propucsK» buun. 


Dios: luego ci fuerza se emienda 1 


^^^^^H pu» para que respUndeica 
^^^^^H verdad de mi dúclfjna. 


no puixle el enlcndimicnla ^^1 


humano cnienilerlc: queda, ^^B 
según esto, defraudado ^^B 


^^^^^H las ÍmpU)(naclot-,es vue&tras, 


^^^^H doctores 5at>io«. ilustres. 


de su virtud, ó conceda ^^| 


^^^^^^ Uhatdn mát consianle y bella. 
^M Maii<:. ¡Vitor, Bruno, vjvc Diotí 


que no es Dios inieliRÍble. ^^B 
Bbuko. RespoiKlodesia manera. ■ 


^^^_ ^^"^ papagayo pudiera 
^^^B hablar con mdi elegancia^ 


Nuestro eniendimientu humano 1 


entiende lo que sus fuerzas 1 


^^V iVttof, Urunol 


alcanzan, no mis, que es propio ^J 


■ Maiicel. |A>'. prima bellal 


de ludo néjente } potencia. ^^H 


^^^ i)u« me hechiía aquvMC ttombrc 


No puede alcanzar i Dios, ^^H 


^^^^ con los ofos, con la lengua, 
^^^B con el talle, con la cara, 


cuya laiilud inmensa ^^M 


excede inlinito y puro ^^| 


^^^V con su gr*cia, con su ciencia. 


nuestra natural llaqucza: ^^B 


^^K^LAL'na. Todo lo merece Bainú. 


luego ;por eso no es ^^B 
inteli);iblc^ Hs quimofs ^^B 


^^^^HL que es FcnÍA de la edad nuestra. 
^^^^^B Calla Bitora y escuchemos 


alirmar tan grande absurdo. ^^B 


^^^^^ los doctores que iq-umentan. 


El Padre üicrno, que engendra ^^B 


^H (R^bcf lo. tu pity tlfttmbitrlo,) 

■ RoBiaTO. Contra vueura conclusión 


al Verbo de su substancia, ^^B 


entiende su misma esencia, ^^B 


■ habita, primo, liícnlia 


siendo el Hijo sacrosanto ^^B 


H a strenistimus rcgitut 
■^ de la cnsiiandad defensa, 


el acto y la npecie expresa ^^B 


de su Ínie¡eccK>n divina: ^^H 


^^^^^^ ti a domino rectore 


luego ya probad» queda ^^H 


^^^^^H el decano, en quien se muestra 


que es'intcliphiu Dios. ^^B 
Sí na tiene el hombre fuerzas ^^B 


^^^^^H en Iguales paralelos 
^^^^^1 la V riud y la i.oblcia, 


para entendelle ^-cstari. ^^M 


^^^^^1 el a Iota siMa in qu4 


decid, aquesa impoicncia ^^| 


^^^^^H en hermosa con)pctei)cia, 


en Dios? De ninguna suene, ^H 


^^^^^H retpiatuifnl kiV>'C/> cI virluln 


que es primera inteligencia, ^^B 


^^^^^F qu>x ad^uirunl /HHum ctlermm 


Sino en nuestro entcndimieRto, ^^B 


^^^^^ft acuiiutme Mti/tisler, 


eso si, cuya dsqucxa ^^B 


^^^^^H á]tuila de nuestra escuela. 


no alcanza, por ser finito, ^^H 


^^^^^H este argumento propongo. 


á la infiniia excelencia. ^^H 


^^^^^H oue parece me hace fuerza. 
^^^^^^^ Decís que no puede ver 


Luego es mís intcü^iible ^^H 


de cuantas cosas encierra ^^B 


^^^^^H de Dios la naturaküa 


la miquína que crió. ^^B 


^^^^^^B on entendimiento humano 


Y porque el hombre le vea. ^^B 


^^^^^H mientras que lumbre no tenga 


(pues por si sólo no basta) ^^H 


^^^^^H de gloria: pues tic imurgo. 


cria una luz pura y bella. ^^B 


^^^^^B inútil «s la potencia 


que llaman lumbre de gloria, ^^B 


^^^^^B que no se reduce at acto. 


para que á nuestra potencia ^^B 


^^^^^B como Aristóteles prueba. 


de antojos de larga vista ^^B 


^^^^^B Luei^ st á Dios, que es objeto 


sirva, con que alegre llega ^^B 


^^^^^B inieliKible, no llega 


al sol Dios, de quien dcpemle ^^B 
nuestra beatitud eterna. \ijr4tiiait\ V 


^^^^^1 la potencia intetectira, 


^^^^^1 por mis finita quesea. 


Toóos. ¡Vitoil iViiof! I 


^^^^B en varvo Dios la crió. 


RcT. Eso basta. I 


^^^^K y Dios Mldri de la esFera 


No se arguya mis. pues muestra, 1 
Bruno, cuín bien empleada ^^fl 


^^^^^H do inteligible, que es cosa 


^^^^^H absurda. Probo le^tutam: 


es la ciudra que lina. ^^B 


^^^^^H Dios no se puede entender 


De mi Parlamento os hago. ^^B 


^^^^^H de quien con lumbre no venga 


ButiKO. Dílc el cielo i vucura alteza ^^1 


^^^^^~^ de gloria: lueco es TorKoso 


las dos coronas del mundo, ^^H 


^M que inteligible r.o sea. 


pues tan magnilico premia ^^H 


^^^_ Bhvno. Arguil sic dominut rttior, 


mis merecimientos cortos. ^^B 


^^^B inüiil » la potencia 


Ukik*. También corre por mi cuenta ^^B 


^^^^^^ que no se reduce al acio. 


A honraros, Bruno sabio. ^^B 


^^^^^^b como el filósofo cnscAa; 


BituKO. «Qué honra de más grandeza ^^1 


^^^^^^F concedo este antecedente. 


que la de haberos tenido, ^^1 


^r RokEKTO. Ergo. como á Dios no vea 


gran setlora, aquí? ^H 


^^^ el humano entendimiento. 


RxiNa Quisiera ^^1 


^^K inútiles son sus fueriat 


que hubiera vaca una mitra ^^B 


^^y V en balde Dios te crió. 
^^^ BaUNO. Kitj¡f> aqucsa consecuencia. 


aue boniara vuestra cabuj. ^^H 
Yo me acofdari de ros. ^^M 



ACTO TKKCEHO 



m3 



r 



Bkumo. Pisen Ux Lunas turquescas 
vucuras flores de Lb de oro, 
imperando ambos en Grecia. 

ESCENA III 
I tn la cKraa anttriar, tttnot <t R*t y fa 

Rosan To. Contnuiíis. scAof DoctOfi 

la ciloJca que se aumenta 

por regirla vos, en mitra 

de ta mis sublime iitíeíia. 
Luao. Darme puedo el parabién 

á mi, por lo que inierMB 

con tal maestro mi di;:hB. 
FlLiro. Paris de hoy mis se renuna, 

pues por ordculo ot tiene. 
Bruno. Va yo sé mi sulkiencia 

y cuan corteses honrlis. 

seAores, mH pocas prendas. 

Aquí estoy para serviros. 
Lucio. La universidad espera 

veros honrando un capolo. 
BhUKo. jQiri iDá« honra que con ella? 

(YanMlotf*tuíí«iittt.} 

ESCENA IV' 
B>v!*ai, iUnou. Laum y MjiaaAn. 

Makcbla. 
K pueden dar amores 
parabienes en vei de dar favores. 
el mucho que o% enseño 
os los da, que aunque en cuerpo tan pequero, 
vive un amor gti^unie 
que os desea, cual sabio, ver ámame. 

Bruno. 
No entiendo vuestro enigma. 

Laura. 
^Cuando llei-átt la cátedra de prima, 
tñuc vuestro ingenio exalta, 
oecis. 5<Aor, que entendimiento Ot falta? 

Brumo. 
Es facultad diversa 
la que en amor, no en cítedra, conversa. 

MxacEt^. 
lAy. Bruno! 70 os adoro. 

Marciós. 
gOite, puiol muchachos, guardi el toro: 
|fue|to de Dios! resina. 
Oli'ndome vais hoy i chamusquina. 

Marcela. 
Bruno, vueura presencia, 
discreción, elegancia y suliciencla, 
desdo «I dichoso dfa 
que os vi& para perderse el alma mía 
en AvÍA¿n de Francia, 
aunque el amor en mí fué una ignorancia 
hasta allí no enlcndida, 
lu^o os rendí la libertad y vida, 

' COIUDI&S bl TIDtO Dt MOLINA.— TOMO 



siguiéndoos en el traje 

que estoy hasta París, de mi linaje 

y nobleza olvidada, 

(¿lo en vos, Bruno, transformada. 

Quiso mi poca suene 

para darme tormento (si no muerte) 

que al sacerdocio santo 

subisteis dando fuentes á mi llanto. 

y bailara, á ser cuerda, 

para olvidaros esto, mas recuerda 

amor con imposibles, 

en fe de que son llamas invencibles, 

pues si os amaba antes. 

ya os adoro con fuerzas tan constante», 

que si me sois ingrato, 

seré de Oído un misero retrato. 

Laura, pues compañera 

de mis desdichas eres, s¿ tercera 

de mis remedios; dile 

lo que le quiero, y el cuchillo afile 

de tu crueldad si mtenta 

despreciar el amor que en oif aumenta. 

Laura. 

Por vos las dos andamos 

tierras extrañas que hoy por^inamos 

con el disfraz violento 

3ue veis. Pues Fénix sois de entendimiento, 
e voluntad agora 
lo sed, agradeciendo á quien adora 
vuestro talle gallardo, 
que si corrcüpondienie dO os aguardo, 
juzgaré á [{roserU 
It ciencia que os ilustra aqueste dia. 

BauNO. 

¡Ob. invencible hermosura! 

no hay resistencia para vos sátira. 

|0I^ ciegas preiensionesl 

jQué pretendéis con tantas InToncíonesi' 

Ni en mi patria bellezas, 

ya seguras rendidas fortaleíat. 

que fcosta dt seis aftos 

pararon en daflo«os descngaiíos; 

ni en la guerra, soldado, 

do amor desnudo escapa Marte airado, 

pues aun padezco agora 

persecuciones largas de Visora, 

sino que hasta en las letras, 

libros derribas, cátedras penetras. 

Deidad cic|{> v desnuda, 

?ues de estado mudé, de intento muda, 
a me acogí á sagrado: 
del sacerdocio gozo el sacro ftrodo. 
Mas ¡ay! pasión tirana, 
¿qué inmunidad, qué asilo no profana 
tu fuego, si hay c)emplot 
de oue violentas, como chocas, templos? 
iPoore de mi, que al paso 
qtie lotcoio resistirme, más me abrasol 

Marción. 

Si son las dos mujeres, 
aun no tan malo, pues que gallo eres. 
Juzgábalos varones, 
y recelaba en ellos chicharrones. 
' Apretemos coD ellas, 

8 



bi^^H^HiP' 


I^^^^^^^H 


^^V 114 ^^^^H 


^K jcurrpo Je Di»^! ú te patoccn bttiai. 


honras de concurso tanto. ^^H 


H ii lecrdetcrminiis. 


RoMnTO. Ya llegan con ¿1 aquf. ^^M 


H <|ue también el amor paga propinas; 
H j mieniras que las cobras. 


Marckl. Qi;i¿ramc bien Rruno á mi, ^^M 


y sea ó 00 Diún santo. ^^M 


■ reduciendo palabras i lis obras. 
H si dcrmil isia leaim. 


RoacfiTo. En la capilla real ^^H 


le depoiiian, y en ella ^^H 


H itia me servirá de fjJtmecum. 


quieren por t'ivorecetla, ^^H 


^B hljtarrtí 


que con pumpa Tuncral ^^M 


^^^1 JilA^^a^t-A» 


los olidos se Ic hagan; ^^M 


H Responde agradecido, 


y que han llegado recelo. ^^M 
BauNo. Sen-icios hechos al ciclo ^^M 


H ó mátame, si imentas con olvido 


^1 p>8*^t Bruno, amor lanio. 


de aqueste modo se pagan. ^^M 


^^^ I0»ira.) <|Cuerpo saniol] 


Roberto. El Rey v Reina son estos. ^^M 


^^B 


Marc. éCuindo dos ninfas amamos, „^^| 
de rtqiiíem, señor, estamos^ 'i^^l 
Sucesos temo funestos. ^H 


^^^ ¿Qu* es esto? 

^^ (Ofdirti.í (¡Cuerpo Santo!) 


^^^^ ESCENA 


ESCENA VJ ^M 


^^^^^^K Dicho* y lt««ai(Ta. 


B*ir»a. Utacidv, Uabcii.*. Lal'rj, Ratínta. t-uao. 


^^^^^BC 


FiiiMk rl Rkt y la Kon* ton ac«minliatii¡tKto y 


^P^^^BOMOTO. Murió Dión, w es cordura 


titudlanlti. 


H decir que murió quien vive 




H la vida que le apercibe 


ITrain «iiAiitiii^di y tu tllatá Díin.di- 
/uHtd. d* (liriet.. cen tvnrir y fri.rí*. Lvl 
^tyct ttrgitn a trtitr ía m,t no Jtl mvtrlv. 


^1 el cielo, y eterna dura. 


H Brvno. (Válgame el ciclo! 


y at inlfiriu riruifiu •irrvdillant I.ucia, 
Filijio yolrtn.t 


■ RoBiNTO. I^arís 


^^^H á voces santo te llama. 


Rky. l-lexad A reverenciar, 


^^^k y divulgando la (ama 


esposa y sellara mía, 


^^^^^_^ óue por las calles oís, 
^^^^^|H ( esdc ct plebeyo hasta el noble 


al santo que en este día 1 


nos ha de patrocinar ^^M 


^^^^^H i su lúmulo allega. 


con Dios. ^^M 


^^^^^H como á santo le ruega. 


Reina. A quien l-II levanta ^^M 


^^^^^H No hay campana que se doble; 


toda majetlad se humilla. ^^M 


^^^^^7 antes repicando todas 


RoBCaro. Escuchad, que lacaptlla ^^M 


^^^^^1 con soléales. 


el íiinebre olicio canta. f^^ñ 


^^^^^H en yei de honrar funerales. 


(CdnMN rfralr«.^^V 


^^^^^B fiestas k aprestan de bodais. 


¡n memoria atenía eril fütíut: 1 


^^^^^B Sus ropas cuantos le 


abaudiUone mata non limebi!. 1 


^^^^^R van á cortar á pedazos. 


ttiiün ItramléHáint ét mtmo eutrpo. Y 1 


^^^^■1 y el cuerp'j. huesos v brazos 


^^^^^^B quis:cran también, 
^^^^^^K a no hacellcs rcsislcncta 


Oióx. Por justo y recto inicio 1 


d« Dios, Juez Soberano, ^^m 


^^^^^H la catedral clerecia. 


ajuicio voy. ^^H 


^^^^^H que con su cuerpo csic día 


Runa. ' ¡Ay, ciclo! ^^H 


^^^^^H aumenten la reierencía 


Ret. ¡Qué portento tan cxiraflot ^^| 


^^^^^H de su templo, pues que vienen 


R£iNA. Sat.'ad de aquí CSC difunto. ^^| 


^^^^^H, «Aadir la 


que no es posible sea sanio ^^| 


^^^^^^^ con este santo varón 


quien pone en duda espantosa ^^| 


^r de Un fehi)uias que tienen. 


su salvación. ^^| 


^^^ Bkuno. Toda es deuda merecida 


RoBEaro. ¡Gran mitagrot ^^| 


^^^L de la mucha santidad 


Rbt, {Válgame el cmIo^ ¿Es posible V 
que un hombre tan csllmado M 


^^^^^^ de DióD, su cristiandad, 


^^^^^K limosnas, virtud y vida. 


en boca de todo el v ulgo, ^^| 


^^^^^H Tiene nuestra corle llena 


y por sjnio respetado, ^^M 


^^^^^H de fama que !e bendiga; 


ejemplo de la virtud, ^^| 


^^^^HB no hay lengua que del n:t diga 


en la doctrina un San Pabloi ^^| 


^^^^^^ mil bienes. 


un San 1 lilarío en la vida, ^^M 


^1 RoicRTO. Paris ordena. 


un (iregorio en el recalo, ^^H 


^^^H con un entierro pomposo. 


un Antonio en penitencia, ^^H 
cuindo los nobles, los bajoi, ^^H 


^^B oue le iraiftan á palacio. 
^^^^L^ donde tos reyes despacio, 


desde la cama hasta el cielo ^^| 


^^^^HT de su cuerpo' milagroso 


subir dichosos pensaron, ^^| 


^^^^^ lis santas reliquias vean 


su salvación ponua en duda. ^^B 


^K v te admitan por Patrón. 


y que i\ mismo hava añrmado 1 


^^^ Mahcci . l^ra un gran santo DiÓn. 


que Dios le llama á su juicio 1 


^^H Josiamcntc en íl se «aaplcui 


ante tu tribunal santo? 1 



:ei«o 



115 



MAKcn.. 
.Ma(.c. 

FtOBKTO. 

Lucio. 

FtEINA. 



RST. 



;No sé si rivo 6 si mtiC'oT 

jLu carnes mv esUn tc.nblirdo! 

D< miedo muriat csioy 

medio dciabuion.-ido. 

¡Hkv asombra scmejinie! 

El coca/ún it mt lia helado 

en fn^ioel pe^iho. 

Mejor 
es. Fiiipo, que noi vimos. 
Sacsdinc de aquí este cuerpo. 
Boina y scrtora. Pev sabio, 
dociorci siempre discretos, 
escuchadme v sosegaos. 
Nu es di|:no de lamo asombro 
tj que veis, puesto ouc cspanio 
os cause que os hnt>lc un mucrin, 
que siempre asombra U> raro. 
I>i6n fui en Paris y en Francia 
por unto reverenciado, 
y hasta ahora no tenemos 
«encxa de lo contrario. 
Que va á juicio conliesa; 
^qu£ indicios d¡tde pecados. 
ni qui^n dirá por aquesto 
q^ue Dios le haya condenado? 
Uon su divina lusticia 
,'<|uicn hay recto, (juiín hay santo, 
si con ella David ¿ke 
que íiemo ¡¡niiJiMlur? 
«'Pierde el tesorero fict 
tu crédito V fama en alfio 
porque el Rey le llame á cuentas 
y al recibo ajuste ei L-argo? 
Aniel, si sale bien dclias, 
por prudente y recatado, 
qucaa con nombre mayor 
y con su crtíiio en salvo. 
iQa( justo puede alabarse 
que le haya perdonado 
en el juicio severo 
un pensamiento liviano^ 
Podrá ser que este difunto 
tan bien haya administrado 
los talemos de «u vida. 
que con Dios cuenta ajusiando 
salga con nombre de lid, 
V premiándole su mano. 
llame testigos el cielo 
de la gloria que ba ganado. 
Por samo le tienen todos: 
^quién será tan temerario, 
porque Dios le llame á cuentas, 
que ose «firmar que no es santo? 
No le ha sentenciado el ¡ue;t, 
pues cuentas le esti lomando: 
sepamos cual %a1e deltas, 
si libre, si condenado. 
No sin causa quiere el cielo 
que los que viéndole estamos 
para mavor honra suya, 
que VI i juicio sepamos, 
Prosigan, si \ uesira alteza 
Kusia, los oficios sacros, 
iiue }'a podra ser que quede 
ael uclo canoniíado. 
Dices, maestro, muy bien. 
Hasta agora sólo ha dado 



noticii que va i juicio: 

¿que hi>mhrc havquc alcance tan to^ 

que del Tribunal eterno 

libre quede, si el nii>í santo 

leme el dar cuentas á Dios^ 

Jerónimo está temblando 

con la trompeta al oído 

) la loz de «ItyoHiáos. 

'iiiiertot, á dai" á Dios cutnta.» 

Pues si i\ tiembla ;qué m.c espaiilO> 

que, imitindolr Dion, 

nuestro ohido desperUndo. 

freno ponga i nuestros vicios, 

fasl quiera escarmentamos? 
rosiga el fúnebre oñeio. 
.Makcil. lAy, amor torpe y liviano! 

Si á un sanio pide Dios cuenia. 
^quí íeri de m!? 
Roberto. ¡Caso raro! 

{CjnltH tlrslre,) 

tRetpoiidt mihi gaaiilat ttjbeo ¡niquilattt et _ 
pec;alii,scclrra mea atqtic deliclaoflende mi/li.» 

(Oída al(4nrfoi( Jtniítni 
Di¿M. Por justo y recto juicio 

de Dios, iuez Soberano. 

en juicio esiov. 
Rey. VoIv!6 

segunda vci á avisarnos 

et aprieto en que se ve. 
Rbina. y en mi acrecientan dcsmavos 

que me asombran. ;Sanlo Dios! 

iau£ espantoso y triste caso! 
Marc. Marciún, desde hoy libro nuevo: 

no mis sisas co a\ rastro, 

en la plaza, ni taberna, 

si con bien de aquesta sal(to. 
Marckl. ¡Jesús! Laura, aqijcsie aviso 

reprehende mti pecados. 

Yo haré enmienda en mi vida. 
Lacra. Vida nuera desde hoy hago. 
Rev. Muestre aqui mi real' valor 

el esfuerzo necesario: 

el fm tengo de saber 

de aqueste suceso extraño. 

Pues dice que esii en juicio, 

el fin que tiene sepamos 

tan sesera y justa cuenta, 

Prosiga el oficio sacro. (Camlani 

Rtsponde mihi, etc. 

(AKn «tM Tf t IffaKld'iifniO 
Di6». Por jusio y recto juicio 

de Dios, salgo condenado. 
RtiMA. ¡lesijs sea con nosotros) 
Touoa. |]csi':s mil veces! 
Reina. Huyamos. (YauJ 

ESCENA Vil 
Dirjios. mnittU Rsima. 

Rkt, ph, ciega opinión del mundol 
jOh, juicios temerarios! 
iqué dello hay que saber 
en un coíaxón humano! 
¿Diún se condenó, cíelos.^ 
^el caritativo, el santo, 
el recogido, el virtuoso, 
el humilde. <l cutrdo, e] caito? 



ii6 



EL MAYOR ÜKSENOaAO 



(Quí difCTentes que son, 
Dios eterno 7 sobenno, 
vuestros divinos secretos 
de los nuestros, siempre ffilsost 
¡EoBKNTO. Yo pienso que U soberbia 
que at querub tis derribado 

ÍenoaAa i la hipocresia, 
Dión ha condenado; 
porque cuando morir quiso 
dijo, loco y lemeratio, 
mis que humilde, justo y cuerdo: 
«No quiero que en esie paso, 
iiegfiti su misericordia 
me jujígue Dios, porque aguardo 
que por ri¡tor de Justicia 
me ai el ctelo que han ganado 
mis virtudes y paciencia»: 
y quien (la de s! lanio, 
que por santo se averigua, 
condenarse no es milagro. 
Rky. Si cto (Ujo, justamente, 

f)or loco y aeutinado 
a justicia k condena 
quien da á la gracia de mano. 
Yo voy lan lleno Je asombros, 
como bien dése n ganado 
de que mientras uno vive, 
hasis en el último paso, 
no puede fTar de si, 
pues como avisa San Pablo, 
quien eslA rn pie, lenga cuenta 
nocaitta, quecsiódocngaAos. (VéM.) 

ESCENA VIII 

Basa», Lwaok Fii-iro, MauciAk. Roichto, Makcil* 
f Likviiii. 

Marckl, Al ñn se canta la gloria. 

No hay hombre cuerdo A caballo; 
camino es aquesta vida 
llena de enredos y taios. 
Hn un monasterio quiero, 
si hasia aqu! me he despeíiado, 
buscar por sendas estr e>;has 
otro mis seguro y llano. 

LatxXA. En Iodo quiero imitarte. 

Makc. Desde hoy me vuelvo ermitaAo 
ó motilón de un convento. 
Adiós, mundo inmundo y falso. 

(KanK .Marcela. L«iia>- M«rcíAa.> 

ESCENA IX 
5>at>o, Kmcot*, L»ei« y Fitiro. 

Bkuko. cQu¿ hacemos aquí suspensos, 
seAoresí iQai dilatamos 
nuestra salvación^ ^Qué hechizos 
noi desvanecen? iQui encantos? 
jQut imponan letras y esludios, 
oignUades. honras, grados, 
libros, cátedras, oñcios, 
si se condenan Ins sabios.^ 
Dichoto el pobre paitor 
()ue entre el grosero gaoMlo, 
ignorante pira el mundo, 
para tos dncretos lafio. 



es para Dios eloctiente. 
Decid, ¿quí to aprovecharon 
fama y opinión de bueno 
á quien para Dios fué malo? 
Abrid los miseros ojos: 
no os predican desengaños 
los vivos ya solamente; 
los muertos nos están dando 
voces y ejemplos se(;uros. 
Pulpitos son ya de humanos 
los lümulos, ¡Jesde donde 
un muerto eMá predicando. 
Si dcsengaitos buscüs 
donde con loi pes halagos 
no os divirtáis, el que veis 
es (I mayor desengaño. 
Dión, tenido en París 
por un vivo simulacro 
de santidad y virtud, 
sin bastarle los trabajos 
de estudios y de desvelos, 
el verse reverenciado 
de los Principes y Reyes, 
de tos plebeyos y bajos; 
sin dalle ayuda sus letras, 
magisterios, honns, cargos, 
se condena, y por su boca 
pronuncia su horrendo fallo. 
^Ycspcfaremos nosotros 
en las cortes y palacios, 
enirc ocasiones lascivas, 
entre tanto enredo y lazo 
salir libres? ¿No es locura? 
Amigos, dcsen^tañios, 
pues el que preiente vemos, 
es el mayor dcKngaño. 
A vida lan breve y coru, 
A tan inefable plazo, 
á juez lan recto y severo, 
á tan apretados cargos, 
^no despertamos, seflores? 
^Nos dormimos descuidados? 
¿Nos entretenemos locos? 
¿Nos divertimos ingratos? 
hi un predicador difunto 
no es suiicienle i quitarnos 
vendas de los ojos ciegos, 
prisiones de pin y manos, 
¿que desengafio lo hari? 
¿Tan contumaces estamos 
que ya para converilroos 
soo necesarios milagros? 
(Oh, mil veces venturosos 
desengañaos! Ya me aparto 
de ocasiones, pues he visto 
hoy el mayor deiengaHo, 
ROBUTO. A persuasiones tan ciertas, 

¿quí bronce, Bruno, qué mirmol 

eodri rcvislir rebelde? 
n muerto vivo está dando 
liciones al ambicioso, 
y un vivo, muerto miramos 
en ti, pues al mundo mueres 

Í predicas desengaflos. 
ues de los despeñaderos 
nos apartas, vi guiando 
ti camino, que nosotrt» 



ACTO TÍRCERO 



Lucio. 
Fiuro. 



B»u>(o. 



queremos s<stiir tas pasos. 
Por mi c«pÍMn (t elijo. 
A lu lombrt aseeurMlo 
procufsré desde noy mis 
escarmenlar mis pecado». 
Eso ti, amigos discretos; 
en los desiertos y campos 
•ún no esti un hombte sMuro, 
¿cómo lo eitiri en palacio? 
En ellos PeJro á Dios niega. 

Ípara llorar agravios 
áUios contra el ciclo. buKa 
cuevas que ocullan peñawos. 
Lloremos con éi nosotros, 
J también con él huyamo» 
ocasiones engañosa», 

Bues lo son de vuestro daño, 
na orden de vivir 
muriendo, quiero enseAaros, 
donde aprisionáis seniidM, 
enemigos no excusados; 
freno i la lengua «I silencio 
ha di poniír, y candados 
i los oídos y ojos, 
si nos despeñan regalos. 
Penitencias nos den vida; 

rTpetuo ayuno le mando 
mi cuerpo, sin que guste 
otro manfar que pescado. 
Prisión >■ circel perpetua 
tendrán i los pies livianos 
i raya, y en su clausura 
darin al alma descanso. 
N'o ha de entrar mu)er jamás 
en parte donde vivamos, 
ni en ¡a ÍrIcsíb que labremos, 
que asi el pcliero excusamos. 
Si este modo de vivir 
admitís, y como hermanos 
débalo de )s conducta 
<le Dfot, 03 llamáis soldados, 
responded me brevemente. 
Todos humildes te damos 
It obediencia desde aqui. 
poniendo á tus pies tos labk». 
Pues suplicjuemos á Dios 
pon|;a su divina mano 
y ayude nuestros principios, 
porque ñrmes prosigamos. 
Pero, atended; ¿qué es aquesto? 




Luao. 



Anokl. 



ESCENA X 

Di«ao«, fH( tt potará» ái rMiUQt. £1 Ptpa llcoa 

r ■■ Asoii,. 

(Suem müiit», y aptrKt iinlaílt, tn a* 
flríaííJ Pj/siHhkc ^Hn Anitrí ita Ufait- 
tf» r«r InoMciUii, e»« llft* arrtllM «a la 

Un ministro soberino, 
abriendo Dios nuestros oíos 
y su potencia llevando, 
ti sucesor de San Pednj 
lletta, y con celestes rayos 
consuela nuestro temor: 
iq^ué favor lan soberano! 
Piloto, que este gobierno 
de la ntvt que surcando 
almas para Diov ñcctúo. 
tienes dtchoso en la mano: 
Dios quiere que pres-akzca 
á tu sombra y con tu amparo 
una nueva rchgiOn, 
que Bruno desengañado 
comienza i fundar agort. 
A tus pies con seis letrados 
que con ¿I el mundo dejan, 
s-endrá; procura anímartot, 
que lodos siete han de ser 
fundamentos soberanos 
desia fábrica divina, 
significada en los rayos 
dcstas líete estrellas puras. 
Ya les da sitio v espacio 
el valle de la Cartuja, 
de quien el renombre santo 
tomará su religión. 

(Cubratcnn mútUa ti Ans«IJ 
El P. H. Si alista tales soldados 
nuestra militante iglesia, 

fostrará viles contrarios, 
o les doy mi bendición. 

iCttrut tt f*fk.) 
Dadme lodos etot braios 
en albricias de mi gozo, 
y en ejecución pongamos 
ituesiros ptopósiios justos. 
Si etcarmicnu vi cuerdo y sabio 
en desengaños, aqueste 
ese/ mayw dettngaño. 



BauKO, 




^■mroESJHOis co) o lo decenos ^ 


^V COMEDIA FAMOSA 


DEL MAESTR 


.o TIRSO DE MOLINA fl 


^^^^H Repreuntóla Juam Bítii 




PERSONAS ^^1 


^^^^H 


CUCMKNTR, m/o. 




dama. ^^^^1 


^^^^^^ Modesto. 


TOKMSCO, piular. 




Felicia, dama, ^^^H 


^^^^H 


Akkakam. 




dama, ^^^^M 


^^^^H Cuüx, lacaya. 


i.kvtii.JÁ,paí\ora. 




Mf'Sicos. ^^^H 


^^^^^1 Dioooiio. 


Carbón, pjiior. 




Cíatuo Ksaes. ^H 


^^^^^B Din*. 


LkxAKO. 




Dos CAPKAtMUS. ^^^H 


^^^^H 


SlMá.H. 




Dos PaSTOMES. ^^^^H 


^^^^^1 Um ckiado. 


Nkamwo. 




La Avaricia. ^^^^| 


^^H ACTO PRIMER 







cada año i Baco desfruto 1 
desde Bcrsabé hav.t Dan. i 


^^^^^^K ' 




¿So cubren e^tt» comarcas 1 


^^^B ESCENA 




vellocinos apacibles j 
para el numero imposibles ^M 


^^^^^H Nmccto, Lt*ii»io y UltAno. 




respetados por mis marcas? ^H 
Los tientos me engendran potrws ^M 


V NiKitvc. jEn fin. en mi com^iencia 




que brotan aqucios cerros, ^H 


H amiis los doi i FclKJa? 




en sus ciias los becerros ^^^^H 


H Lt|i(i>iO. No siempre guartla juitícia 




se impiden unos i otros, ^^^^H 


^^ el juez que ctcgo sentencia; 




A la ariimclica arrcnia ^^^^| 


^^^L y siendo cieip el amor. 




la suma de mi tesoro, ^^^H 


^^H cuando te vcriRa i ncogcr 




pue» entre mi plata y mi oro ^H 


^^^ Felicii, por ^r mujer, 
H vcndrl a ewo^er lo peor. 




se llalla akanzada de cuenta. ^H 




De suene el planeta real ^H 


■ NtKkuc. No imagines que me «ficoto 




con diamantes me enriquece ^H 


H de tu loca mocedad; 




y esmeraldas, que parece ^H 


^^_^ , que jierra lu voluntatl, 




que traigo el sol i jornal. ^H 


^^^H pero no tu enimdimimio; 




Las ondas del mar, si á verlas ^^| 


^^^B^— que ^te, por torpe que sea. 




llego, son tan liberales, ^^^^M 


^^^^^fi confcMii, aunque i'orzado, 




que en nácarei v en corales ^^^^| 


^^^^^B qua no ha^ hombre afortunado 




me ofrecen púrpura ,v perlas; ^^^^| 


^^^^V que el bien oue goio posea. 
^^^^B No hay caudal ni posesión 




con las unas )' otras quiio ^^M 




honrarme el cielo, que trata ^H 


^^^^^K que en Palcstinn pretenda 
^^^^^B. ser rídilos de mi liacienda: 




mi dicha; visto escarlata. ^H 




Kisto Cambrey, rompo biso. ^^^H 
Mi mesa es la cifra y suma ^^^^ñ 


^^^^V ctti mis vaiallosion 




^^^^L cuantos en Jerusal^n 




donde el Buslo no preserva ^^^^B 
desde el árbol á la yerba, ^^^^| 


^^^^H saben mis tuenes inmensos, 




^^^^H sus casas me pagan cenwj», 




desde la escama i la pluma. ^^^^1 


^^^^^H su% posesiones también. 
^^^^H DcmIc el Mío hasta el iordin 




Brindo á la sed que desprecia ^^^^| 
vides que poda Tcsslia. ^^M 




^^^^^B C«rM nía rinde tríbulo; 


_ 


va con Kalcrnos de Italia, ^^t 



^^^^^^^^^^^^^^^^^^^Tícto ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^ 


^^^^^ y ya con Caniiiat <k Grecia; 
^^H y á lal gloria me provoco, 


y pues adoras la galt, 
iw'^usqucs otra mujer. 
NiKEi'c. Hres luco v ic desprecio: 


^^^B que conforme i lo que escucho, 


^^^1 para rey me sobra mucho. 


súl.-, sobrino, de ti u Láiar») 
me admiro por ver que asi 


^^^H para Dios m« falla poco. 


^^^1 Si desto tcncíK noticia. 


mientes como csie necio. 


^^^K ^no scr¿ tcmeriJaii, 


haciéndome aposición. 


^^^B viendo mi felicidad, 


desacreditar la fama 


^PF que pretendáis á í-'elicia^ 
W Liamiio. Ponderaiiv» has »tsdo, 


que sabio y cuerdo te llama, 
I.ÁJCAHO. Sobriratc la raión 


■ rico y poderoso eccs, 


si estribara la esperania 


K mu no es cazón que exageres 


que en Felicia len^u pucita 


H^^ con tal subcrbia lu estado. 


en la riqueza molesta. 


^^H Arrogante, é Dios te igualas. 


que es tu bienaventuranza. 
Si es causa la voluntad 


^^^1 y á nadie ic comunicas: 


^^H caudaloso le publicas 


del amor, y esta potencia 


^^^1 V á li solo te rebullas. 
^^^B bl bien es comunicable. 


del alma, cuya excelencia 


gola de mmónalidad, 


^^^1 Dios es bien unívL-nal; 


no creo yo. siendo tan sabia 


^^^V tú para ti liberal. 


Felicia, que hari elección 


^^H para todos miiterable: 


de tus riquezas, blasón 


^^^H mira cnin diversos modos 


caduco que el alma agravia. 
Menos rico oue tú soy. 
aunque con Vastante hacienda 


^^^1 distinto da Dios te han hecho: 


^^^1 iú á ninguno de provechOi 


^^H V Dios ludo para todos. 


para que esposa pretenda 
a quien inclinado estoy. 


^^H l'odrenius sacar de aquí 


^^H (aunque te in¡ufL<.-s) los dos, 


Y adviene, porque deshagas 


^^H que no es bueno para Dios 


la rueda sobre que estribas. 


^^H quien es [odo para <j. 
^^H Yo en ilasl riqueías no fundo 


más considerado vi»-as. 


y menos to satisfagas, 


^^H la pretcnsión de mi amor. 


que imitó naturalcic 

a una madre que ha criado 


^^H que en fin soy hijo menor, 


^^H pues me hiio el cielo segundo. 


dos hijas á quien da estado: 


^^H co las parlen pentonales 


una de extra A a belleza. 


^^H con que me aveníalo, si; 


y ofra fea, y que acomoda. 


^^H de ilustre sanare nací, 


porque casállas desea. 


^^H dotes tengo naitiralet; 


toda su hacienda i la fea. 


^^H juvcniud y k^"'''^}^* 


y i la otra su gracia toda. 
Finiré sabios é mdiscreíos 


^^H es el lesoro mayor 


^^H para los gustos de amor, 
^^H cayo objeto es la belleía. 


Dios aus dones repanló; 


ingenio á los sabios d!6 
y hacienda á los imperfetos: 


^^H En «>ia felicidad 


^^^1 hallarás tus dcscngai^os: 


que eof «so es pobre el sabio, 
y el Ignorante es tan rico. 
Pon el ejemplo que aplico 


^^^1 no quita e) oro los aAos 


^^H que ya han mediado lu edad: 


^^^B ya en la tela de lu vida 


en los dos, aunoue en lu a^ra^vio, 
que si para tu desprecio 


^^^H icje ta teje/ incrata 
^^H hilos de peinada plata 


la sabia naturaleza 


^^H que traen la muerte escondida; 


reparte hacienda y riqueza 
á U medida del necio. 


^^H ya con arrutias procura 
^^H Itt cara desengañarte. 


des tos dos diversos modos 


^^H pues le dobla por guardarle 


la cuenta podías hacer. 


^^^1 el tiempo en la sepultura. 


que tan necio vendrá i ser 


^^^1 Disforme ellas para amante. 


el que e« más rico de lodoK. 


^^^B que la gula corpulenta 


Niíicit. Consuélete esa opinión. 


^^^L en fe que en n se aposenta. 


que no por eso me agravio; 
tan rito fui como sabio 


^^^B le hiio su semcianic. 


^^^H Si amor se pinta con alas. 


Job, David y Salomón. 


^^H porque siempre es i^\l ^cómo 
^^^^ siendo tú un monsiruo de plomo 


No es bien que por «O cobre 


desestima de mi «lado: 


^^^k á mi agilidad te i^ualat? 


siempre el rico es murmurado 


^^^1 Anda, que ete es barbarismO; 


y desvergonzado el pobre. 
Llamados hemos venido 


^^H come, bebe y ate.tora, 


^^H de ti mismo te enamora. 


por Felicia todos tres; 


^^H pues eres Dios de ti mismo. 
^^H Procura dcsvaneccf 


si es hermosa, discreta es; 


escoger quiere marido. 

Al más digno ha de nombrar 


^^V el fu^o quo te estimula. 



laO TANTO BS M> DE MJIS COMO LO r>e MENOS ^^^H 


por esposo de nosotros. 
Eüt« es. jPobics de vosoiroi, 


V Felicia me llamáis. ^^^H 
la inclinación determino ^^^^| 


ciiiltí os he de dcjul 


con el nombre coniotmar. ^^^^| 




Felicia soy; solsmcnie ^^^^| 




aquel mi ducAo será ^^^^| 


ESCENA 11 


que poseyere en su estado ^^^H 


Dmmim y fn-icift. 


la humana felicidad. ^^^H 




Vos, Libefio, mientras vire ^^^^1 


FiticiA. Recoaocidft al amor 


vuestro padre y i i\ esUis ^^^^| 


<)ue todM tres me moitrit», 


sujeto hijo de familia, ^^^^^ 


y aunque conrusa en la deuda, 


tasándoos la cortedad ^^^^H 


deseou de pagar, 


de su alimentos, ^^^^H 


os permito, caballeros, 


mal os podréis alabar ^^^^| 


que ahora merced me hagils. 


de s<-r friix, pues consista ^^^H 


honrando esta caw vuestra. 


el serlo, en la libertad. ^^^^| 


duo ufana en wros está. 
Si yo tuviera lte> almas 


Juventud y biiarrU ^^^^| 


son venturas al atliur ^H 
que, ó el itompo tas liranixa, ^^^H 
postra la en crmedad, ^^^H 


cn'ircs cuerpos que lograr, 


«nirc sujetos tan nobl«s 


diera en amorosa pac 


Felicidad de futuro, ^^^H 


ñn i vuestra competencia. 


sujeta á la variedad ^^^^H 


brio A vuestra voluntad, 


de mudanzas y accidentes, ^^^^| 


quietud i mi confusión 


mientras llega, pena da; ^^^^| 
en cs)>era. sois dichoso, ^^^^| 


V i mi sangre calidad. 
Mas alendo vosotros tres. 


martirio es el esperar: ^^^^M 


y una sola la que amiis. 


dichas présenles procuro, ^^^^H 


fueria es que entre vuestro amor 


pues que tardan, perdonad. ^^^^| 
V vos, Lázaro también, ^^^^| 


viv» mi clecciún neutral. 


^^^^m Desvelos me htbin costado 


que puesto que sea verdad ^^^^| 


^^^^^B con que cuidado, á pesar 


que os den tama las virtudes ^^| 


^^^^H del sucAo, diversas noches. 


que piadosa ejercitáis, ^^^^| 


^^^^H ya abogado, ya flscal. 


ya remediando pobrexas, ^^^^| 
componiendo pleito va, ^^^^| 


^^^^^B 01 abona y os condena: 


^^^^^B ved como wnlcnciari 


con que os llama todo el reino ^H 


^^^^H quien es juez en causa propia. 


su socorro universal, ^H 


^^^^H SI <s pasión lu tribunal. 


entretamu que adquirís ^H 


^^^^^H Iteconoico de Libcno 


á costa de la mortal ^H 


^^^^^H que es ilustre, que es ftaUn, 


la felicidad eterna, ^H 


^^^^^M que es discreto, que es hermoso. 


a auc piadoso aspiráis ^H 
dislpartdo vuestra hacienda 


^^^^H que es conis. que es liberal; 
^^^^^1 y cuando voy a elegir, 
^^^^H hallo que alegando e>tá 


y fallándoos el caudal, 
uerza es, casando con vos. 


^^^^^1 Láiaro mcr<ci míenlos 


que también falte la paz. 
bn la casa de Nineucio 


^^^^^H do valor j estima igual. 
^^^^^B Consideróle apacible. 


no halló la necesidad 


^^^^H virtuoso y pnncipal, 


ouena franca, ni hasta ahora 
na entrado en ella el pesar. 


^^^^H bienhechor de sus vecinos. 


^^^^H amado en esta ciudad. 


La abundancia es quien la habita. 


^^^^^1 £ien pudieran tantas partes 


y hasta clU corriendo van 
los deleites como ríos. 


^^^^^H reducir mi libertad. 


^^^^^H si no la contrapusiera 


cor ser Mncucio su mar. 
Llámate rico avariento 


^^^^^1 Nineacio, prosperidad 


^^^^H deste siglo, mayoraiao 
^^^^^V de la fonuna, caudal 


la murmuración vulgar. 


porque con ellos no gaña 
los bienes que Dios l« da; 


^^^^r del conicnio la riqueía. 


^^^^^L que en i\ colmados csiin, 
^^^^B En fin, halla en vos el gusto 


miente el vulgo, que el avaro, 


sólo por acrecentar 


^^^^^F gen ti leía y mocedad; 


riqtiexa á riqueza, es 
verdugo de si mortal. 
Cuando mis tico, es más pobre: 


^^^■^ en vos, prudencia y vinud: 
^^^K (A Ltiaro.) 

^^^^H y ea vos hatU autoridad 

^^^^^M (A 


DO come por no gastar. 


Bo visic por DO romper. 


^^^^^M y fiquexa intcr^: 


no duerme por no loflar: 


^^^^^H coIi'kmI cuil csuri 


en U casa de Nineucio, 


^^^^^1 {{uten ha de «setter al uno. 


desde el retrete al zaguán 
toda gHele á ovientadóo. 


^^^^H y perder i los damas. 
^^^^H Pero pu«s ha da tcr fueria, 


Wda sabe á majetud. 



ACTO pniMf-RO 



1*1 



Sus paredes cubren tcUs, 
sos snnoni-sesiin 
compitiendo en iUi Itboies 
coD la esfera celestial. 
Biso delicwlo vitic, 
airastra púipura real, 
sobre blanda* pluma% dtierme, 
en carro/at fuer» va. 
^Qué invenciún el upeilto 
na inveniadu, quC manjar 
que no fc^'^cc su mesa^ 
4Q\ii licor lan cunffal 
q^uc su sed tw satisfaga, 
SI su prodüatidad 
empadrono parad gusto 
cuanto abraza üerra j mar? 
Lu^o no Mci avacienio 
quien, consigo liberal, 
no malogra sus riqueaas 
y bienes con lo» demáv. 
Si et NIneucio, pues, tan rico, 
discreto sois, sentenciad 
el pleito de vuestro amor, 
que entretanto que cnridllis 
mi elección y su poder, 
<t y yo con vugo igual 
al triunfo de amor unidos 
consagrartmos su altar. 
(ptiut léM Maimi NiiKucio y Felicia.) 
Ni)rB«:c. CoRtoUos el uno al oteo, 

Íuno de oteo me vengad, 
ico loy, Felicia « mía; 
cuerdos seréis si sacáis 
en mi abono y vuestra afrenta, 
que aunque el bien partido está 
en bonexo y deleitable, 
no bay bien sin uuLdad. 

<VaKH(OtlfM.) 

ESCENA m 
Liauíio y LAiitaa 

LiaSRiO. 

No fueras tú mujer, y no clifperas 
iniefcsibles gustos. Si tú amaras, 
mis dotes naturales abrazaras, 
sus miserables bienes pospusieras. 

Adora á un monstruo de oro; Ibonjerss 
nicntiras apetece, estima araras 
felicidades lorpct. pues reparos 
en lo que esconden montes, pisan fieras. 

Riuuezas, de tu amor apetecidas, 
herede yo. si asi te satisfac». 
que premiaran tu amor; pero más justo 

es. que imitando en la elección i Mklas, 
tengas, cuando en tu espotu el oro abrac«S| 
con sed al intorás, con hambre al gusto. (Van.) 

ESCENA IV 

LilIHO 

Tan lejos de formar qucÍAs ni celos 
estoy de ti. Felicia interesable, 
que mil gracias te doy porque mudable, 
lus desengaños cunn mis recelos. 

¡Qué contrarios que son nuestros desTeios) 
Tu to dtleilta humanos variable, 



felicidad dijes; yo. Inmutable, 
agregación de bienes en los cielo*. 

No es gtona la <|ue teme á la mudancA 
y «menaza en peligros de U vida; 
mas funda en ella tu raiíón de estado. 

pondrd yo en Dios mi bionavcnturania 
y veremos los do« i la partida 
cuál de los dos n bienaTcoturado. fVéttj 



ESCENA V 
Ci^Kuaxis, irt*j« y Moi»*t«. ta ái/o. 

MoDEST. No le espante de que viva 
Liberio tan sueltamente, 
Kñur, si en tu amor estriba 
de sus vicios la corrienie 
^ue su juventud derriba, 
bi por ser hijo menor 
te na da ocauonar tu amor 
4 consentir lo que pasa, 
sin que lengí é nadie en cim 
ni respeto, ni temor, 
cuando disipe tu hacienda, 
to fama desacredite, 
ju^ue, dcsperdwie. venda, 
llórelo quien lo permite 
y te da tan Urna rienda; 
que yo. cumpliendo con esto, 
y á obedecerte diipuesio, 
aunque soy hijo mayor, 
RH quejare de tu amor 
y sus * locuras. 

Clexe». Modesto, 

hasta que padre bayas sido 

Ícon tierna sucesión 
ayas cuerdo repartido 
en hijos el corazón, 
de si misino dividido, 
no culpes lo que no alcanzas. 
La Juventud en mudanzas 
gasta la llor de susaAos. 
y el tiempo con desengailos 
suele lograr esperanzas. 
Cuerdas amonniacionn 
doy á Libcrio! no puedo 
violentar inclmuiones. 
Que es travieso le concedo; 
mas, si no excusas ratones, 
^he de ser con él tirano^ 
jNo puso Dios en su mano 
su libertad y alredrto?: 
rompa la presa este rto, 
cual avenida en verano. 
Quien ve un arroyo pcquefio 
crecer con la tempestad, 
hacerse del campo dueAo, 
inundar una ciudad. 
y en breve espacio pequeño, 
el «lúe snics Imitó el mar. 
dejarse humilde pisar 
Sin barco, ó vado, i pie enjuto, 
de un simple niiío, de un bruta' 
pues asi tiíu de comparar. 



t «T«l><ailocl|iiaaL 



^^^^^^^1^^^^^^ tO Dt «Efi^^^^^^^^^^^^H 


^^^^^B La juvcmud itcetKimt, 


me forzaron ún razón ^^^H 


^^^^^H borrajee cv en c^tio 


á hacer versos 1 ira»ci¿n ^^M 


^^^^^V de la edad, que pretutosa 


que borre la lavandera. ^ 
MoMST. Cualquiera bellaquería 
se puede esperar de ii, 


^^^^^T KiCB de iTiAdre me rio, 


^^^^^L cuya creciente 


^^^^^H rompe peAax y edificio»: 


jqué es lo que cubres aquí? 


^^^^^^1 pero como ion los vicios 


({>atiítrtlt U (•!/«,} 


^^^^^H que causabín 5ut crecientei. 


Climek. Toda esta es hacienda mia. 


^^^^^H bien« no mis que aparentes, 


Traidor, ^-mis joyas n>c llevas? 


^^^^^H dan de su viutencia indicios: 


-Hay atrevimiento íruiI? 
CciJk. Yo soy lawayj leal. 


^^^^^H y empalagando el descanso 
^^^^^H que tn ellos crcvú icner, 


ClKmeü. Muy bien con e^in lo pruebas, 


^^^^^^B u reduce á su remanso, 


pues me robas. 


^^^^^^ y vuelve lucfto ^ correr 


GllIs. <Yo? 


^^^1 seguro, apacible } manso. 


MonesT. ¿.\ excusar 


^^H MoDttT. Pudicrate replicar 


te atreves? 


^^^L mil cosas. 6 no mirar 


Gt;Lf^. «Y es maravilla. 


^^^^^H lo que obedecerte estimo. 


u aun el basto y la espidilta 


^^^^^B Oe mi hermano me lasiimo: 


no robo, por no robar? 


^^^^^B le luRar 


MI seiior, que enamorado 


^^^^^^B para que auje prudente 


coligo, por ser galán. 


^^^^^^B juvenil Je:iiario, 


que amor del tribu de Dan 


^^^^^H que el mar ]■ muerie inclemenie. 


sale mejor despachado. 


^^^^^H y suele sorberse un 


no cesa de dar jamás. 


^^^^^K en mitad de su corriente. 


porque so pena de olvido. 
Cupido se acaba en pido, 




y sus damas en dá mái. 


^^^P ESCENA 


Anoche descerrajó 




tus escritorios por ver 


^^^H thCNM y CoiÍk, ton una <afa 4» foyn Mccn'Ma. 


sí el ioierís mercader 




en amor se transformó: 


^^H GuLÍN. ¡Altoi MI gozo en eJ pozo: 


y perdido por Felicia, 


^^H en las brasas hemos dado. 


cara comprar su hermosura 
hizo esta lacdc postura. 


^^B Clcmen. ^Qu¿esesio? 


^^H MoMiST. Este es su criado: 


mas pujando lacudicla, 
venció su competidor. 


^^H cual el amo. tal el mozo. 


^^H Clkubn. ¿Dúndeie vuelves?' Espera. 


Quiso despicarse luego 


^^^H GulIm. Ln poco se me olvidaba 


jugando, que en ña el juego 


^^H allá dentro: (¡angutiia braval) 


es triaca contra el amor; 


^^H Clcmen. Detente. 


perdió el dinero en diez piolas 
(de tabardillo serán). 


^^H GulIk. íQuién scMcurricral 


^^H Moi>EST. cQuf es lo que escondes, turbado, 


y según prisa le dan, 
VB no debe tener cinlni. 
Maridóme en fin que viniere 


^^H la CBpa^ 


^^H GulI». ^Vuqutt ocondo? 


^^H Clenek, ^No respondes? 


por el oro, que aicondido 


^^H GuÜN. Ya respondo. 


ftuardó anoche, prevenido 


^^H Clenen. «Qu¿ Ilesas? 


que nadie en casa me viese: 


^^H GulIv. Cieno recado. ■ 


es mi amo, y yo soy fiel. 


^^H Clcmkn. iMuettra. 


pues dice el refrán que anda: 


^^H GuUh. Camisas y un cuello 


<Ha« to que lu amo te manda 


^^H con ropa sucia es.' 


SI quieres cenar con íl.» 


^^H Ci-RMEN. Espera, 


Ci-EMCN. Vos SOIS un... 


^^H (ti'ÜK. Llfvolo i la lavandera. 


GulIs'. Dirás, bellaco. 


^^H t'.i.f.Mr.H. jPues yo por qué no he de vello? 


Ct.EMíN, iQuf i su medida os halló 


^^H GulIh. jParaqué hasdc ver andraioSi 
^^H señor, de un salario cortoi* 


suestro buen amo! 


Gi^Uíi. Si yo. 


^^H Ci.EMCK. Reporta. 


lo que ¿1 hurta á plaza saco. 


^^H GiilIn. Ya me reporto. 


¿en flué peco, ó qué te asombra? 
Somora e^el criado Hel 


^^B .MoDasT. Enseña. i 


^^^^^ Gi'Uh. «Cuatro cstrt^ajo), 


de su sei^or; voy iras él: 


^^^^^ft por mc)or decir, rodillas, 


^no imita el cuerpo i su sombra? 


^^^^^K 


jSÍ él roba, he yo de rezar? 
En casa el tamborilero. 


^ MoDCtT. Yo s£ que mieniei. 


^^H Clemen, Ettscfla. 


el mozo baila el primero: 
mozo soy, y he de bailar. 
CtuiEK. No has de estar más un instante 


^^H Gvütt, No u>lAn liecentn. 


^^^L^ porque algunas suKU<dillas 


^^^^^^ que causo cierta Zambrera. 


en casa. Las (aUriqucras 



^^^^^^^^^^^^^^ ACTO PRrtlERO ^^^^^^^B 


^^^^^^ le mira, que son tefcerts 


Gi'ÜN. (Salmonaf ^^| 


H de sus hunos. 


me quieren tas dos lunidas.) ^^H 


■ GilÍk. jNuntustintc 


SeAor, desde hoy pondré fin ^^H 


■ disculpa U quo le he dado^ 


al juego }' hurtos. ^^H 


■ Riguroso escás. 


-^^^1 


^B {lUgitlranlt f U halUn una ta^M.) 


^^^1 


■^ Clcmex. ^Qui es eso? 
MoocST. No té, ¡pof Dtos.' bs» ^(¡no 
h«llc sólo (TI e«e la>(k>. 


ESCENA Vil ^H 


Ci.«>KiiTa, Uonano, Cvilx, I.imxio rCat^iMa. ^^| 


H CtKMEx, Knseña. ^Pues para que 
H Iroes este hechizo contigo? 


Liapaio. ¡¡Qu¿esesto? ^^| 


Cismen. ,:Qiié ha deserr' ^^H 


GuLfx. ^Vo, hechiio? 


Gl'lJn. Acude presto, ^^| 


Clcmen. Habla, enemigo. 


que corre riesfto Gulln. ^^1 
Clcmem. Ijos grillos y una cadena ^^| 


GulI.s. ¿Brujo yo? 


Ci-eNCM. ' (-Puei no le ve? 


te echad. ^^H 


^ GuUk. Solamente ic fallaba 


LtBEKW. \\ Gulint ^porqué? i^^^l 
Qv.üs, jComllo yo? Mi timo fue. ^^^^| 


H para Tormarme procetoí 


H desen ten arme lox güesov. 


Cleme.s. Llevaldo. ^^^H 


■ CiEUBS*. ^Pucsqué es aque?i[o? 


Gl-Un. «a dúnde? ^^^H 


■ GuLfft. l'ni taba: 


CniAA. 1.' A Itirrai. ^^H 


H juego desacreditado 


IVañU fai dM Criado* ni CuJín,} ^^| 


H para andar entre esporiiliai. 


^^H 


■^ aunque libre de pindillai 
^^^ 3 sin artificio hu lud<i. 


^^^P 


ESCENA VIH ^H 


^^^B . '■)*tgJ cait r<i («hi.) 
^^^H Echase asi. Si hacia arriba 


CLaHUtta. Muuuio y Ltatnio. ^^H 


^^^H cte la carac, que es csia, 


Clcnen. Mal, Libcrio, te aprovechas ^^| 


^^^H f¡ana el que tira la apuesta: 


del amor con que te trato: ^^| 


^^^1 pero si sobre ella estriba 


A Dios y á tu padre ingrato, ^^| 


^^^B este, cuyo nombre ucuitu 


conseíos cuerdas desechas, ^^H 


^ para caUar es mejor, 


y haciendo ya mis sospechas ^^| 
verdades, porque ce aooro, ^^H 


^P pierde al punto el tirador. 
MoDEST. iieftocuto. 


osas perderme el decoro, - ^^H 


Grtl». No es honesto, 


y eres, pjr vivir iin rienda, ^H 
iadrún de tu misma hacienda, ^^H 


^L pero entretiene cuidados. 
H Cl£nen. Provechosa ocupación. — 


piratade tu tesoro. ^^H 


■ ,'Quí es eso? 


.\un si en nobles ejercicios ^^H 


■ .Moi>EST. Tres dados son. 


moxo la desperdiciaras, ^^H 


^ GulIn. Xunca los busco prestados. 


ó amigos con él ganaras. ^^| 


Cleme». Con oraciones devotas 


en la Adversidad propicios, ^^H 


á los detniti te aveiiiajas. 


colorearas los vicio* ^^H 


MoDEST. Aquí lienn dos barajas. (SiíMtim.) 


con que darme muerte quieres; ^^H 


GitlIn. Siempre me perdiguen sotas. 


pero en juegos y mujeres, ^^| 


MoDEsT. )Buen tibro! ¡devocíún buena! 


peste de la juventud, ^^1 
liospital de la salud, ^^M 


1 Gci-i.f. Y tal, que suele obligar 


^ft las más veces á ayunar 


del mñcrno mercaderes... ^^H 


^P csia tanta cuarentena. 


¡Ay, de til ouc al mismo paso ^H 
que á engaños v icios enlatas, ^H 


■ Clemek. iQui hable éste tan sin empacho, 


^P y sti vicio no le asombre! 
^1 GuU». Si tú ¡ufaras al hombre 


tu perdición misma abrazas ^H 


corriendo, ciego, á tu ocaso. ^^| 


H r supieras dar un chacho, 
^H io}trar la espada y bastillo 


De tu edad verde htz mis caso, ^H 


que el que en torpezas livianas ^^M 


^H con la malilla v cni'oila, 
^^^H hacer reponer la oolla, 
^^^1 llevirtcla de codillo. 


gasta las llores tempranas ^^| 
de su juventud florida, ^^| 


plazos acorta k su vida ^^| 


^^^B valdándoie de un manjar. 


y al tiempo adelanta canas. ^H 
LiBKDio. No ha estado malo el sermón ^^| 


^^^H y los reyes escoger, 


^^^^ te olvidaras de comer 


para el humor con que vengo: ^^H 


H V de dormir por lugar. 
■ Ci-sMtN. No olvidaré de daros. 


sabio David en ti tengo ^^H 
cuando ser quieto Absalón. ^^H 


H yo al menos, el galardón 


¿Tan torpes mis vicios son? ^^H 


^^^^ digno d« la ocupación 


¿Tan adeudado te dejo ^^H 


^^^^ en Quc sabíis emplearos. 
^■V iHoial {Saltn áit cttulm.) 


para que llores perplejo ^^1 


culpas que ling<.-s en mi. ^^H 


^VtJULJK. En habiendo oleadas, 


que en cada marave'jl ^^H 


^P tormenta promete el mar. 


me has de dar siempre un.consejo? ^^| 


«^ Ci.EMtM. (.i'M criaCot.) Aladmeciic. 


Gcniil modo has invcni«ik> ^^H 



^^^^^^iS^^^^^^^taÑ^mI^o de mAs coíio lo de menos ^^^^^^^^^I 


^^^^^B <le ahorrar: por no persuadir». 


r basque en Alejandría ^^ 
la humana felicidad. 1 


^^^^^H siempre que llego i peline. 


^^^^^H me nftes adcluitado. 


Corte soberbia es Kgipto: 1 


^^^^^H Ya )'o estuviera colado. 


(oKraré en ella mí hacienda, 1 


^^^^^H si mcno» guardoso fueran, 


soltaré al deleite rienda 




^^^^^H con quien honrarme pudieras, 


y presas al apetito. 

Con el mismo sol compito 




^^^^^m y mí sosiego alabaras. 




^^^^F en nietos teconüervaras 


en gentileza; á mí amor 
ta dama de más valor, 




^^^^^k r aoble en ellos vivieras, 
^^^^^H Mas como dura invierno 




mis rica, sabia y hermoM, 




^^^^H da (u larga vejez lanio. 


rendiré: será mi esposa. 




^^^^^H me licncn (v no me espanlo) 


y yo de Egipto scftor. 
Triunfará mi mocedad, 




^^^^^H por hijo del Padre ivierno. 
^^^^^F be tu cantado gobierno 




sin perdonar juego ó fiesta. 




^^^^H es yt miriii mi paciencia, 


convite, prado, ó floresta. 




^^^^B edad lengo y experiencia: 


deleite, 6 prosperidad. 




^^^^B Padre, acaba, ó muérete. 


Esiscs la felicidad 




^^^^^L ó la parte se me di 


por quien me dejó Felicia. 




^^^^^1 que me toca de mi herencia. 
^^^^^H Del dote que, caudaloso 


esta mi gusto codicia, 




y esta sola me destierra 




^^^^^H de mi madre te enriquece. 


de mi casa y de mi tierra, 




^^^^^H la mitad me pertenece: 


y en fin. de vuestra avaricia. 




^^^^^^H por c&to (c suy odioso. 
^^^^^B No es mi edad para el reposo 


Venmc, padre, i entregar luego 




lo que heredé de mi madre. 




^^^^^^1 ()ue me aconsejan molesto: 


saca el testamento, padre, 
ó pondré á tu casa fuego. 
Clemex. Liberio, ten más sosicfio; 




^^^^^H mucho vives, mas supuesto 
^^^^^H" que alma le ha de Ileftif 






^^^^^P el querértela sacar. 


considéralo mejor; 




^ asi morirAs mis presto. 


no uses tan mal de mi amor, 




^^^L^ MoDlST. Atrevido, «okI es razón 


que ya tu perdición lloro. <jLJor«.> 
LiSBKio. Mejor dirás por el oro, 




^^^^^K que hables á quien el ser debes? 




^^^^^V jasl i tu padre te air eves^ 
^^^^^^ LnsMO. bmplc/a iú oiru sermón. 


de quien soy tu ejecutor. 




Como guardas el dinero, 




^^^B hipócrita en la opinión 


guarda lágnmits también. 




^^^^^^a de quien ttene entendimiento; 


y baz que mi hacienda me den. 




^^^^^H sncarcce sobce viento 


que partirme i Egipto quiero. 
Ni me repliques sc\*io, ' 




^^^^^H la virtud aue no acreditas, 
^^^^^H dlme que a mi padre ¡mitas. 




ni amoroso me persuadas. 




^^^^^H por ser cual él Hvanento; 


A romper voy aceradas 




^^^^^H tlibate que no juegas, 


arcas y cofres que adoras; 




^^^^^H que nunca serviste damas. 


00 me enterneces, que lloras 
lágrimas, padre, doradas. 
Dame mi hacienda y no intentes 
aue mala vejez te dé. 
Climem. Oye: eso y más te daré, 




^^^^^H <)ue si Modesto te llamas. 




^^^^^H modesta vida sostengas; 




^^^^^H que ñ soberbio me alegas 




^^^^^H que eres mi hermano mayor. 




^^^^^H te probare jo, en rigor. 


como de mi no te ausentes. 




^^^^^H que del Abel en ñn 
^^^^^H fué hermano mayor Cain, 


MoDEST. Respeta canas prudentes, 
y si estás de m ofendido. 






^^^^^H 7 vino á ser el peor. 
^^^^^H Si en los primeros que el mundo 


perdón y brazos te pido. 




Ltuiitoi. Aparta engañosos lazos: 




^^^^^H el mayoraxt;u 'ut 


dinero quiero, y no abrazos: 




^^^^^H lan malo, ^es justo que esté 


tus engaAos he entendido. 




^^^^^^1 sujeto á tí poi segundo^ 


Todo es por lo que sentís 




^^^^^^B Ln no csiimartc me fundo. 


que i loe dos el oro os Itevej 




^^^^^H por ser de li tan distinto, 


ni vuestro llanto me mueve. 




^^^^^H que SI obediente le pinto. 


Di con él me pertuadts. 




^^^^^H será hipócrita avariento 


|VÍve Diosl si me ImpedUs , 




^^^^^H pira que en su testamento 


la hacienda que me usurpáis 




^^^^^V i« meiorc en tercio y quinto. 


y el tesoro me negáis 




^^^^^H Por y de ti 


en que idolatráis avaros. 




^^^^^B pienso partirme un teros 


que en casa no he de dejaros 




^^^^^H que os espante: tus consejos 


un sólo pao que comáis, (v»é*.í 




^^^^^F V tu ambician huyo ast. 
^^^^K^ Liberio soy; pues aqtil 










^^^^^ft opnmet mi libertad. 






^^^^H etcuse mi libre edad 






^^^^B VB«Hrt avara bipocrMb 


^^^^^ 





n 


^^^B ACTO PRfMEItO ^^1 


^^^^ 


ESCENA IX 


y es Mids el que titit* más, ^^^k 


^^ 


r.tmsxTB X AlotiMtOi 


fú fue dat ^^H 
rui bienes, gue ton lu ur, ^^H 


H MoDKfT. 


Discla. corra csic rio. 


ltrá% tu propio homicida! ^^H 


^B 


como dices, caro padre, 
tin pccsai; salga de madre 
su juvenil desvario. 


puet tnienlras gasiat tin rienda, ^^H 
cuanto dieres de tu hacienda ^^H 


^1 


H 


tanto acQrías de lu vida. ^^H 


H Clbmeh. 


íAy, eoftañido hijo mlol 


Niüiiuc. ^Cúyaes esa letra.* ^^1 


^B 


ExcerimeaU moríales 
peligros que i buscar sales. 


MOsico». 1^1 ^^1 


^^ 


de un poeta corpulento ^^M 
en verdades avariento ^^H 


^^^H 


si «1 desengaño previene*: 


^^^B 


que nunca estimó los bienes 


V en los versos ulabrds. ^^| 
Miente más que da por Dios; ^^H 


^^^H 


quien nunca probó loi males. 


H 


(y<M(.) 


[ahur en naipes y cngafios, ^^H 

viejo en pleitos, como en sQos, ^^H 

y es on la cara de k dos. ^^1 

NiNKiic. Esc ha de estar en mi casa: ^^1 


^^^F 


ESCENA X 


^V NiatiKto.i4iiUn>fM>r (afrfnrfaHfoa ndrtcd <<(tAÍ- 


gajes desde hoy le scí^alo. ^^H 
MCsicos. Este medra porque es malo, ^^H 


H HnUt 


* trí*4M 4án4«tt di ralir r Dnt, i* kimea 


■ Jtr(>4JI(dl>-4(t«. 


que aquí la virtud no pasa. ^^^H 


H Din*. 


Señor, si en tiempo de bodas 


^^H 


^a 


los reyes hacen mercedes, 


ESCENA XI ^^H 


^1 


y tú aventajarte puedes 


DnCM* Y SuióH. ^^^^1 


^H 


entre las personas todas 




^^^H 


que coronan sus cabezas. 


SiHÓH. Señor, mi esposa y tu prima, ^^^H 


^^^B 


casándote hoy, no hay dudar 


espiró ahora, y es cieno ^^| 


^^^H 


que ic haj'as de aventajar 
8 iodos, como *n riquezas. 


que más la hambre la ha muono ^H 


^^^^B 


que la enfermedad: si estima ^^| 


^^^H 


Mayordomo tuyo ha sido 


tu sangre la compasión ^^1 
que á fasdifuntot se debe: ^^H 


^^^^B 


mi esposo: di6 mala cuenta 


^^^H 


de su oücio y de tu renta. 


SI el ser tu deudo ic muave, _^^^^ 


^^^^1 


en deleites divertido- 


si obliga la religión ^^^^| 
que adoras y profesaste ^^^H 


^^^H 


Disculpa en pane mcrcc^ 
pues en ellos te ha imiíado, 


^^^^H 


y con lu piedad concierta, ^^H 


^^^H 


que lodo leal criado 
a su teílor se parece. 


dame con que entienc muerta ^^^| 


^^^H 


á quien viva no amparaste. ^^^^1 


^^^^H 


En mil ducados le alcanzas. 


No tengo con que le dar ^^^H 


^^^^B 


mortaja ni sepultura. '^^| 


^^^H 


y le has hecho encarcelar; 


.\iNBuc. l.os pubret y la basura ^^H 
echa los al muladar. j^^^H 


^^^H 


ño te ha de poder pagar, 


^^^H 


si no le das esperanzas. 


En Job esta verdad fundo^ ^^^^| 


^^^H 


Deudo os tuyo y yo mufer: 


pues, luego que empobreció, ^^^| 
en un muladar paró, ^^H 
por ser basura acl mundo. ^^^H 


^^^^1 


si uno y otro no es bastante 


^^^H 


i eniernccei un diamante, 


^^^H 


to misma sangrú, lu ser 


Simón. ^No fui sangre Iuva^ ^^^H 


^^^^B 


cifro en dos ingclcs bellos, 


NlNBUC. Sf, ^^^H 


^^^B 


parles de mi corazón: 
haz eme! ejecución 


mas fui sangre aborrecida, j^^^H 


^^^^^H^ i 


por ser pobre corrompida, ^^^^| 


^^^H 


en tu sangre y cobra dellos. 


y echóla fuera de mí. ^^^^| 
Sangre que no es nutrimento ^^^^| 


^^^^^ 


oda lUfiar i su padre 


^^^B 


para pagarte despu^, 
siquiera porque á tus pies 


del cuerpo que en ella espera, ^^H 
de lu oficio degenera. ^^^^ 


^^^^P 




esii su ailigida madre. 


Quien me pidiere sustento, ^^^^| 


NtHEUC. 


Cantadme algún nuevo tono. 


no se llame sangre mía, ^^^^| 


Dina. 


QuÍm vale mucho, hace mucho. 
Cantad. 


pues mi sustancia empobrece: ^^^^| 
a sangre mala enflaquece, ^^^^| 


NiNXlIC. 


Dina. 


Escucha. 


la buena alimenta y cria. ^^H 


NlMBUC. 


No escucho. 


[)« parientes inc he sangrado ^^H 


Dir«A. 


Perdónale. 


pobres, que me dan congoja, ^^H 


SlHBüC. 


No perdono. 


pues al muladar arroja ^^| 


V DlK*. 


Sí no le das libertad 


su sanure el que la ha sacado. ^^H 
Hez á los cuervos con ella ^^H 


■ 


JCÓmo ha de satísracer? 
Los hijos podéis vender 


■ Stitxvt. 


plato, en que sepulcro cobre, ^^H 


^M 


par* pagarme. Cantad. (Caara*.; 


SI por ser carne de pobre, ^^H 


^H 


Si el podtr 


los cuers'os osan comella. ^^| 


Ih 


tttri(a lulo tu tener, 


lUtu* at«M» ét yMMr.) ^^| 



^^J^^^^^M 


^^^^^^^1 


^^^^M tl& TANTO ES LO DE MÁS COMO LO DK MENOS ^^^H 


^^V SiuÓN. jlíeAorl 


son abonadas librinzas^ ^^M 


^^H NiNELC. Noseu importuno. 


Dichoso pretendes ser, ^^M 


^^H Cantad: cchaldos de aqui. 


y cuando se le entra en casa ^^M 


^^^^^ SiMÓK. ¡Que el oro enloquezca lú'. 


t\ bien, le cierras lus pueriu, ^H 


^^^^^K 


porque i los vicias las abras. ^H 
Va que niegas buenas obras, ^^^H 


^^^^^^f 


^ ESCHNA X[{ 


no niegues bucnis palabras, ^^^^M 


^^^B OtCHoiy KKi.rci« con «uj (dj4 «n ufl ^falo. CA(r/- 


siquiera porque en el mundo^^^^^ 


^^^H Mlm y criaJot fon rniilf« }■ flélM y ttitát. 


son la moneda que pasa. ' 

¿Cómo atunaras tus cuentas 

con Dios, que al mis santo akanct. 


^^H NiMtt;c. ^<;^é ex «Uo? ¡Holal 


si en e\ registro del ciclo 


^^H Mavohd. Eideuyuno. 


las cartas de pago rasgas? ^^ 


^^M Felicia. Porque te «eps mejor. 


Si felicidades buscas, ^H 


^^H c|uiie yo servirte el plato. 
^^^K NiNELt:. bnvidicnic e\ aparato 


mavor bienavcniíiranita ^H 


es dar que no recibir, ^H 


^^^^^_^ el monarca que har mayor; 


oue esta sirve, aquella manda. ^H 
Aprende de las criiiuras, ^H 


^^^^^^1 pues njnfiuncí mereciú 


^^^^^H el banquete que hoy recibo 


que unas con otras contratan, ^H 


^^^^^H fuentes óe cri»al vivo, 


ya dando, ya recibiendo, ^H 


^^^^^B mas tengo más dicha vo. 


con trabazón soberana. ^^t 


^^^^H iQüi hacéis? Cantad mi ventura. 


So fuera, augusto planeta ^^M 


^^^^H 


el sol si 3U luz negara. ^H 


^^^^^R *Kh la casa del plactv 


pues no se alumbra i si mismo, | 


^^^^^^ ha convidído á torntr 


y alumbra á todos do gracia. J 
bi sutiliza vapores ^H 


^^^^^ al apflila la hariura.v 


^^^L^ NixRi'C. Telicift a quien la procura, 


que le da la tierra, patia ^H 


^^^^^^ pue:i á pesar del pesar. 


en nubes, que fertiliían ^H 


^^^^^B al uusto ofrece manjar 
^^^^^H y f¡o% ojos hermosura. 


sus verdes campos con agua. 


Recibe <l fuego materia ^^ 


^^^^^1 


en que consena sus llamas, ^H 


^^^^^H *Auagiie en dhvrtot txtrrntot 


y paga con el calor ^H 


^^^^^p phlo /rann hact 


que nos alienta y ampara. ^H 
Recibe el aire impresiones ^H 


^^^^^^ ÍSaln iBOiru Fobr n y AlnMn» dt ro- 


^^^F 


pcre^irinas. que rehusara ^H 


^^^^^ ÜM Pm. Danos limosna. soAor, 


si en re>piracióii vital ^^^^t 


^^^^H quede tiambie pcrcccDioí. iCanUa.) 


las vidas no conservara. ^^^^| 


^^^^^V t.Satis/echo rl ¿usto nemos. 


Recibe el aire hospedaje ^^^H 


^^^F puei fue U «iV-m- /.i har i uro. ■* 


en la tierra, que es su casa, ^H 


^^^^^ Ot. Pob. SeAor, nuestra desventura 


y pigale, agradecido, ^H 


^^^^^& manda por Dios remediar. (í:ani.ii¡ 


en dar humor á sus plantos. f 


^^^^^M *AI giitío el manjar. 


Li tierra que toma á usura i 


^^^^^H y á los 0/01 la lutrtnotura,* 


loi granos á sus entrañas, ^H 


^^^^^V ^, (Sititocie í loí mtiáígitt,) 


de tos tres vivientes es ^H 


^ NiKKt'c. iOh, asqueroso y vil eníambre 


senerosa iribuiatia. ^H 
Todos pagan, si reciben: ^^ñ 


^^H de moscas, que licenciosas, 


^^^^^B en las m?sas mis preciosas 


t(i Solamente te apartas ^^M 


^^^^■1 osAis matar vuestra hambre! 


desia lev. pues que de todos ^H 


^^^■r Despuís que aqui habéis entrado 
^^^^H el alma me liabais revuelto; 


recibes.'v i nadie f>»\¡í»s. ^H 


¿Quieres \cr cuin tnstc cosa ^H 


^^^^^L ^de quf infierno os habíis suelto. 


es rKibir?* Pues repara ^H 


^^^^^H i> qué pesie ui lia brotado^ 


en el invierno encogió, ^H 


^^^^^H ]0*ii pretto olistcs mis bodas, 
^^^^^H narpUs de mis regalos! 


que es cuando, necesitada, ^M 


mendiga la humilde tierra, ^^1 


^^^^^^B Echádmelos de aquí á palos 


ya la nieve, ya la escarcha, ^^M 


^^^^^^P cerrad me esas puertas todas. 


el sol, la lluvia, ct calor, ^H 


^^^^^^1 (l)iiUrrn wAnrloi túlt Uktua ti n- 


la sementera y tabranaa, ^H 


^^^^^H nMntn y tténtiot.í 


y verás que, porque * todos ^H 
pide, iqut desaliftaida. ^H 


^^^^^^B 


^^^^^^^m 


qué melancólica está!; 


^^^y 


mas recibe ¿qué me espanta!* 
Considérala después 
que i sus aciecdoreí llama 
acsde el Abril al Octubre, 


^^^^^ KtMaeci«, ttn; Fiikia, üiutu'. Li«»«, Wmicm, 


^^^1 UrndigM y Crl*doM. 


^^H LAzabo. ¿Con tal desalumbramiento. 


serás qué hermosa y bizarra 


^^^^H tío, los pobres maltratas, 


al Mayo corre cortinas, ^^ 


^^^^B que del ctídiio de I^os 


las Primaveral que arrastra, ^H 



■ 


ACTO rpiMBUO 1*7 1 


^^^^^ 


l<H tabim que untipiza. 


SiM<V\, Con quecntierrc 


^^H 


los plumB)^ que la attf'cian. 


mi esposa, mitad del alma. 


^^^H 


¡Ayer irikte. hoy un alegre! 
iVitgamc Dio&r^quc tnu3atizi 


I.^ZAno. Sangre es mía: en el sepulcro 


^^H 


donde mis padres descansan 


^^^B 


dMiai' Ayer recibid: 


esté, y para tus obsequias. 


^^^H 


rcdbir es cosa baja. 


ti cien escudos no bastan 


^H 


Hoy paga, hoy tiene que dar, 
y el dar ti de reyes; Miga 


<l>d/( nía iottítlit.i 
que aquí llevas, ven por mis. 
SiMós. Pisen mis labios tus plantas. 


^^^B 


cuando hace mercedes, rvin»; 


^^^^1 


cuando las recibe, esclava. 


NiSEí:):. ¡Oh, sepultureio loco! 


■ 


Da i lus deudoí. da i lot pobres, 

y no serás semejanza 

d« estéril tierra en invierno. 


Mientras que tu hacienda gasiat 
en la baiura del mundo, 
yo con acciones contrarias 


V 


ni maloararA'i iu fama. 
Dcsairatió persiladct. 


quiero sepultar deleites 


■ NiHKUC. 


en mi mismo, llai que me traigan 


■ 


lofisiícainenie engañas; 


para cenar csia noche 


^M 


para concluirle, quiero 


el ave FcnÍK, si Arabia 


^^ 


valernie de lus palabras, 
Prodiuali/a la tierra 
cuaoao iras pobreías largas. 


*« atreve á ponerla en precio. 

lEm la itttna «urtc^ran á va taJa Li- 
iiro (oit <(■■ paírn, y a otra NIneucla 


^^^K 


C«» IKI (rld^M.) 


^^^H 


«n Invierno padecidas. 


Posat t." Vo, scftor, pido frazadas 


^^^M 


se le sijiuc la abundancia. 


para el hospital, que hay muchos. 


^^^H 


Pero mira lu después 


y casi no tienen camas. 


^^^1 


ou< desnuda y esquilmada 
aespcrdició sus riquezas. 


LÍ2a»o. ¡Av agenics Je Dios vivol 
Todo es pagar libranzas. 


^^^^B 


^^^B 


si en el invierno se holRam 


Ve A la noche, y te daré 


^^^1 


defiuardar, por nn pedir, 
y luego i la no[mÍKÍi alaba. 


cuanta ropa tengo en casa. 


^^^1 


NiKSUC. ¡HoIbI Haced á miscabjllos 


^^^H 


que no mendiga en Enero, 


y i mis yeguas nuevas mantas; 
cortaldas de paAo azul 


^^^H 


porque en el Agotio ({uarda. 


^^H 


^Sen bien que en el eslió 
m mi edad, necio reparta 


y guarncccUas de grana. 


^^^H 


l.ÁZAao. Clenad conmigo vosotros 


^^^H 


bienes que eche despuís menos 
en la senectud helada^ 


etia noche, que empalaga 


^^^B 


el man)ur comido i solas. 


^^H 


Si yo limosna A estos diera. 


NmKiri;, listen mis puertas cerradas 


^^^1 


oíros pobres convocaran. 


mieniras me asiento i cenar. 


^^^H 


porque siempre se eslabonan 
los pobres y las desgracias. 


que no os mi mesa villana 


^^^B 


para que á otros pague pechos. 


^^^1 


Tengo mucho que vivir. 


Simón. ¡Qué vidas lan encoiiiradasl 


^^H 


sustento familia v casa; 




^^^H 


uducea K mi opinión; 




^^^^ 


la inmortalidad del aimí 


F.SCENA XIV 


^^H 


niego; en murÍéndo«e el hombre. 


Dlíi'Oí aliena un ctarin y talrn á tttalto, ti^arrú- 


^^^H 


lodo para i\ se acaba; 


intnitiff c.inuna.l.imtnroi y M Has mula dt ah 


^H 


ni espero premios del cielo, 
ni el ¡nlicrno me amenaxa. 


quiltr tret 4t. CkíIx d le gracioso. 


^^H 


Tú, que en opinión diitinia. 


Lineaio. Mucho me huelgo de hallaros ~ 


^^^K 


quimérica gloria aguardas, 
deposita en pobres toscos 


junios cuando medespido: 


^^^^^ 


Va de menor he salido: ^ 


^^^V 


bienes que con ellos gastas; 


va no tengo que envidiaros. 


^^^H 


y si en el mundo, mendigo 


be los tesoros araros 


^^^B 


vieres i la hambre la cara. 


que mi padre encarceló. 


^^V 


por la hartura que esperas. 


la pane que me locó 


V 


muy buen provecho le haga. 


pone á mi apetito espuelas; 


■ LÍ2AII0 


iQáí ciego esiisl Ven aci. 


de alimentos y tutelas 


H 


A lu mayordomo alcanzas 


mi libertad me sacó. 


^^^ 


*n mil ducados; por ellos 


A la Babilonia egipcia, 
de Alejandro íunoacián. 


^^K 


te quiero dar una granja 


^HH 


que orillas del Jordán tengo, 
) a la he visto. 


me desiieira la elección 


^^WEt<:, 


bárbara que hizo Felicia: 


LÍZJiHQ 


Soltar manda 


juzgue ahora su codicia, 


Bv. 


por ella i lu inayordomo. 
Hazme, puei., la entrega, y salga. 


sida lugar al consejo. 


■ Ni^tuc. 


mientras oue della me quejo, 
cuál es mds cumplido gozo, 


■i>IX«. 


Dame esos piadosos piei, ' 


m. . 


Binpam de pobres. 


ó el gusto en brazos de un mozo. 


■ LÁZARO 


Alza, 


ó el pesar en los de un viejo. 


L 


Í^OC pides tú? w Sí«tfnj 


Que aunque el tesoro le sobre. 



138 



TASTO ES LO DE mXs «OMO LO DE MENOS 



¿que imponi, si ya publica 

3ue al paio quf triunfa rica, 
ora el cumo triste y pobre? 
tH su rolicidkd cobre 
réditos f 1 imcríi, 
)r compilamos los tr« 
sobre quién es en su citado, 
sóloel Dienaveniursdo 
icinari en los dos después. 
Guta lú «olo i;oniigo<4 Sintuei«.) 
rej^lale, come, bebe; 
y lú, empobreciendo en breve, 

(A LátiM.) 

gana el ciclo por amigo; 
((ue yo, que otro extremo tieo. 
an que perdone m¡ tditd 
üesta, deleite, beldad, 
gala^ convites, placeres. 
s61o en jueBo» y en mujcreí 
pongo mi felicidad. 

( r«Mii «í tiárin y rMM-l 
GulIk. Yo. lacayo Gandalift, 

y e! primero que anda ámala, 
trompetero de la gula, 
que por «o soy tSulín, 
ya en jumenio, ya en rocín, 
ya de pórtame, va al trote, 
comiendo i pasto ú i escote, 
daré i vcmeros venQan>:a: 
no me llamen Sancho Panza, 
que se enoja Don (Quijote. <Caw.> 

ESCUNA XV 
DictiM, minm Lmiiuo y Gril*. 

NiNKUc. ¿Ua loco me desafia 
i deleites? I Vivfl Dios, 
mi bien, que hemos de ir lo4 dos 
ti la egipcia Alcjandrlal 
ll»su allí U hacienda mta 
llefja; haxia Mcnñs alcanita 
mi poder: déme vcngan/a 
qtiien soberbio me rcsitic, 
y s¿paM en qué consiste 
esta bic II aventuran». 

Hikno. En nosotras, pubres míos, 
la Suva ha puesto mi fe. 
Venid y os regalaré; 
corran al mar estos rloi: 
pucs sois del cielo navios, 
mi hacienda al cielo llevad, 
que en él mi felicidad 
lenijo solamente puesta, 

NiNKuc. Fste necio me molesta. 

Tri^e estoy: jholal Cantad. 

laio y of rot pvr utrul^ 



ACTO SEGUNDO 



ESCITNA PRIMERA 
Llaatlo. «Hx gaUí. [tidi.aitb, MniKo y Gvilii. 

DtoDoao. «Cuánto perdiste? 
LtBUio. No es nada, 

icis mil ducados. 



DiODoao. 

Ltaearo. 
DiODoao. 

GULJN. 



NisiRo. 
Lisxfito. 



NlSiao. 

DWDOHO. 

NisiHo. 
Líber 10. 

NlSIRO. 



LiaKKio. 

DlODORO. 

.Misiao. 

GULÍK. 

DlOUORO. 
LlBEitlO. 



.Nisiao. 



Dioooao. 

LlBKRIO. 



DlODORO. 
LlRtRIO. 

DlODORO. 

1. 1 HE RIO. 
DlúUORO. 



NlSlRO. 

LiasRio. 



DfOIWRO. 
NlSIRO- 



UlBtaio. 

NiSIRO. 



LlBBRlO. 



Los naipes 
son de casta de mujeres. 
¿Por qué? 

Porque son mudables. 
DI lambiiín porque se afeitan, 
porque suelen desollarse, 
porque en Principes se estrenan 
y se rematan en pa,*es. 
¿Salís picado? 

No mucho; 
loto sentí levantarse 
aquel corlo jut^ador, 
poríjue pudieran ganarme 
veinte ó treinta mil escudos. 
Es un triste miserable. 
Venturosas pintas hixo. 
Asenióse con cien reates, 
y llevónos «I dinero. 
Siempre pierdo. 

No os espante, 
que en juego nunca es dxhoso 
quien es venturoso amante. 
¡Brava quinta! 

iDeleilosal 
liste cenador nos hace 
el brindis: seniémonos. íSHnUiue.} 
¿Brindis aguado»? Un salvaje 
que le acepte. 

¿Qué hay de amores? j 
El mío, por despicarse' 
dt unasdamas. pica en otras, 
va alabastros, ya azabaches. 
}uega el gusto al ajedrea. 
Donde no hay muchos manjares, 
es amor mal comedor, 
y DO es mucho que se canse. 
Buena cara tiene Elisa. 
Es doncella con su alcaide. 
Acogióte al mairimonío 
y ciiúmede remate. 
¿Matrimonio.^ 

Por lo menos, 
y por lo mis doncellaje. 
Daros quiso ftii<f pro firo. 
porque esa es virgen y madre. 
¿Cúmo? 

Yo sé que ha parido 
sieicmesmo un infante, 
tan huíríano. que le aplica 
para cada mes un padre. 
¡Oh. doncella nominall 
Vlay lunas vitRinidadcs 
que cada ver se renue^-an, 
va crecientes, ya menituanies, 
No son malas pura j^uindu. 
Ni faltH quien lan compare 
i los C]r^o^ de barquillos, 
úue entretienen sin que enfaden. 
A las casadas me 4ioni;o. 
Ci» il gusto. Dios me guarde 
de jurisdicción íi medias 
y arnor de participantes: 
¿yo habia de comer las sobras 
de un marido? 

Mejor saben 
uvas del majuelo ajeno 
que las que en el propio nacen. 



' swi;NDit 



lafi 



Nismo. Serturcí, * (í 

aoior lir vtucfu. qiíe ei trance 
do mis i-iisio j mcnu« riesgo, 
ludii cntucnirm, un azares. 
fi^üi comento es ver pasar 
un mungil por una catlo, 
•forra(li> JeUvI, 
loen» tiUiKii \ ojos gravesl 

Ltucaiu. Yo M>y de ese parecer, 

porque pteni», si ten^o hambre, 

que utn iii.intelet en mesa 

sus tocat, que el plato tne hacen. 

CuUk. jDúhJc flejlís las KoUernH? 

Ltwoio. Eso os leer en romanee, 
vcsiirsede roperta. 

Í comprar gustos Ae lanc«. 
abrMoras... 

DtoDORO. Tosco gusto. 

Libemh). Si, mu tal ve/ delcilablc. 
como quií-n cnire capones 
mezcla la vao tianibrc. 

GulÍ». Apuntad en vuestra Itsta 
fregatrices á la mur];en 
como ensillada de berros, 
común, sabrosa y de baklc. 

l.iBKXio. Amor es una •.oñ-edía 
dütitlelodo persotiiije 
hace su pupel; las re-.naa 
bolines V devanules. 
Yo. en fin, no de&ccho ripio. 

tVoert á^ntn.i 
ll'ari. patA.t 

ttar-Kio. Desetnbsraiien 

muleres ¡cuerpo de tall 
que nos alearen. 

NisiNw. Dos salen. 



F.SCKNA II 

Dti.iiiK Salai MltHJo Taiim y PLaai, y mtuint 

4«( Mnrait. 

C.ÁflTt. unk. 

^Qvi pcirtctn nahnai f ve adornan cah-as^ > 

Otka. 
Lot hornaiox rfe gOa-os que Jan ¡tor Paíou 

Todo». 
A/jí II kjy iiintro, 
donJf no folUn reates, %«h-an caMlos. 

IWa. 
CortíibaJot umantts, Ji ^^iié parecen? 

OniA. 
luios engemiradot de unicAdx wetet. 

Toóos. 
Mas ti hay dinero, 
cí iwno uíi pinc de oro iodo satitelio. 

^(¿ui partee tina cara Ktiando se afeitad 



I S* imprtmeit mux tr^uiJitla* en I* Mma «u« 
ilt»en es el !<■•□ ririgl-tit 

COMEDIAS DE TIRSO DE HOU.tA.— TOMO I 



OrcA. 
Ilermomra qut en ¡-erto tnieníe y deleita. 

Tonos, 
t/.u (( hay dinero, 
.iútimana'es un ángel, y un tigrt Venus. 

Un*. 
¿OÍ rieot avarienlos son atmo tardos, 

OTI.A. 

fue J ninguno aprúifeehan, sino tnierradat. 

Todos. 
Todo dinero 
es redondo por cauta gue es rodadero, 

U.SA. 

£l amor y el ¡tino lodo se es ano, 

Oth*. 

porgue andan enlramiw en cueros purw. 

Taaot. 
Sfas sin diñero, 
ni el anior rale nado, niel fisto es bueno. 

IIWA.' 

^Qué parecen las viudas con mongil negro? 

Otk*. 
Trucha* empanadas en pan cenltno. 

Todos. 
Mas si hay dinero. 



'.aa 



toda nuda llorona vende contento. 

LiMRIO. 

Bien cantando y bien bailando. 

Dádivas y no rabones 

ae csilmanr nuts di'blooei, 

que del juego me han quedado, 

rtpatiid loMXro», y éit» 

vosotras. </mi« «hm tailtHai.) 

Flora. TaA liberal 

amante no sea mortal. 
Taida. Bien c¡ numbie maiiilieiias, 

quede ptúdigo adquiriste, 
Liasvio. Sentáus lasdos é mi lado. 

(üf tn mtMo.) 
GitUit- £n mujer» empcAado 

no hayas miedo que «si^ triste, 
ttisaio. Esta ñ mi felicidad; 

^ora en mi centro estoy, 
DlODuou. Tambiin vo. l.ibeno. ioy 

de la hermosa faculiad 

de amor. f>adnos paite <}ella. 
LiBEMO. Kno no: pedidme «os i 

dineros: pedid tos dos 

jaulas, joyas, la mis bella 

picjta lie cuantas poseo, 

que nunca en cw reparo; 

¿61o en damas soy avaro: 

lanin quiero cuantas veo. 

Mucho os habéis hov tat^Jado; 

(ItMHa con errat.) 

jCAoio os habíis detenido? 
Taida. Bastante ocasión ha sido 

ver.if en coche prestado. 

Prometieron melé anoche. 



^^m 1 3o TANTO ES LO DK MÁS COMO LÜ DE MEX«^^^^^^^^^^^H 


^^^^^_^ pero esiandifkil cou, 


LiSERro. 


MuT buen provecho le hif;i, ^^M 
y saiisraga l'clida, ^^M 


^^^^^K óue la que es mít generosa 
^^^^^V- <Urá un 0)o ames que un coche. 






si no su amor, su cudicia, ^^ 


^^^^T'lJKBio. ¿Luego esUH sin ¿1 las doi^ 
^^^^^^^AHkA. Circunstancia es para dama. 




que mal cobra quien mil paga. 1 




Y entre tamo que ella llora, ^J 


^^^^^H que diiininuve su 




lrái|{nnno:t de merendar. ^^H 


^^^^^V y tnis queriíndoos i vos. 
^ LiKRio. No ha de quedar, pues. |>or eso. 


Nisifto. 


Mañana se han de casar ^^M 




Timsndro y Arquisidora ^^B 
y hay sortija. ^^| 


^^H En el mío os tlevarí, 




^^H V cR casa os le deíací. 


LlBCHIO. 


jfensAisvos ^H 


^^^H TAto.v. La pródiga niaoo os beso. 




^H 


^^^B que á Alejandro afrenlar sabe. 
^^^1 OíODOo. Difino «rades de imperar. 


Nisijto. 


Fáltonme caballos. ^H 


LiBEaio. 


Escusatéos de buscallos, ^^M 


^^^1 PuwA. También ;i> os quiero abracar 




como saldamos ks dos. ^^M 


^^^1 por la pane que me cjbe: 




De un alaiin ) un otero ^^U 


^^^H que coche que es de mí amiga 




sois dueño, que aliento belje, ^^H 


^^H conmigo se ha de pjirTír. 




las alas con que se atret e ^^H 


^^^^ LiiEKiD. No,Flora; no hedesuTrír 




•1 pijaro más li|;ero. ^^V 


^^^^ que nadie en mi agravio dit¡a 


NlSliFO. 


jVive Dios, que echáis prisiones 1 


^^^^^^ que os dejo quejosa A vos. 
^^^^^^B Para comprat oirocoche 




á las almus! ^J 


DiOOORÚ 


^tJay largueza ^H 


^^^^^^P vengan i casa esta noetie 




semejamos ^^M 


^^^^^^ . por mil escudos. 


Taidji. 


La nobleza ^^H 


^^^P 'imiBO. Por Dios, 




impera en los corazones ^^B 


^^■^ que tois un rejr. 




con bcneücJus, testigos ^^M 


^^H Flora. ¡Otil ¡bien luva 




del valor de quien los da. ^^1 


^^H quien os slr^'eI 


LtBsaio. 


|Ea! señores, bueno esii; ^^| 


^^H CulN. lOh socarronas, 




quien no da. no gana amigos. ^H 


^^H atuftaitices, chuponas. 




Aderezos y jaeces ^í 


^^^H ani bien le enci|iiis la sa>'kl 
^^^1 Taisjl. Asi iu hiciera el poltrón 




«on ellos os llevarán: 1 
y vos, porque de galán (i niodor».) 1 




^^^1 de .N'mcucío. 




os den el precio los ju<^:es, I 


^^B Flora. Desde el día 




os vesticéis en mi casa ^^M 


^^H úueviveen Alejandría 
^^^H lalia en ella provisión. 
^^^H Nisi*o. .No hay redíalo de provecho 




la librea que tenia ^^| 




para mi. ^^1 


DtODOKO 


^'a es demasía 1 


^^^H que no embarftue su despensa. 




lo que en ^ uestros gastos pasa. ^M 


^^^1 DlODORO. bso es su Dios, eso piensa; 




¿Habíaos yo de quitar ^^| 


^^^^^^ de suerte glotón se ha hecho. 




las galas que para vos ^^1 
tenéis hechas^ ¡Bien, por Diosí 1 


^^^^^^ que siempie su mesa llena 




^^^^^H se alcanza (juzpad quí vida) 


LlBBlitO. 


Vos las habíls de lograr. J 
puesto que á dos mil escudos ^H 


^^^^^^H del almuerzo A ta comida. 




^^^^^H V ta comida la 




me llegan. De azul turquí ^H 


^^^^^H \ csio sin participar 
^^^^^H otro que i , deudo ó amigo, 




y blanco son. ^H 


GuÜK. 


^Masque aquí ^H 


^^^^^^ de sus bienes. 




nos han de dciar detnudos ^^H 


^^H Niiiko. Buen testigo 




csios leones rápame^, ^^H 


^^H soy )'o deto. 




si dése modo les das? ^^M 


^^^1 DiODOUO. Y buen luftar 


LlKRIO. 


Sov pródigo. ^^M 


^^^B Epicuro le apareja. 


Cvü>. 


V.n gOerta estás: ^H 


^^^1 LiKMO. Felicia que su oro goia. 




seremos lepcc&eniantes ^^H 


^^^H ¿cómo lo pasa^ 




de Adán y E\& en paraíso; , ^^B 


^^^^ Taiiu. CujI moza. 




hunde tta'las y dineros, ^^B 


^^^B con las pensiones de vieja. 




quedarémonos en cueros, ^^B 


^^H Liiuio, ^Porqui^ 




llorando tu poco aviso. ^^H 


^^^^^ FbOhA. Todo hombre barriga 




Tú el Adán vendrás á ser, ^H 


^^^I^L es inútil para amante: 




y yo á tu lado desnuda, ^^B 


^^^^^f todo mar)do Iraftante 




sctc la Lt a bigotuda, ^^B 


^^^^^^ deleites de amor castiga. 




si valgo pan mujer. ^^B 


^^^^ Niimo. Dios de impotentes es Haco 




Pondrémonos dos lampazos, ^^B 


^^^^K V por eso es barrigún. 
^^^^^H Dios de la generación 




saldrá el hortelano, en fin, ^^B 




y echaránov dtl jardín ^^M 
i palos y i pcpmazos. ^^B 


^^^^^B es pan. le pintan flaco. 




^^^^^H Nlneució. que 1 Baco y Ccm 


LiKmo. 


Yo quiero salir de verde J 


^^^^^^H por dioses adora, 




y cncirnad-:*. fliic es color 1 


^^^^^H más querri dormir un liora 




que t:un:'orma con mi humor. 1 


^^^^^H que ¿ti noches de mujeres. 


Taioa. 


Merendemo!. que se p*crdc ^^B 



ACTO SKOUNDO 



l3l 



el licmpo. 
fhaiwRO. Ya cnin \t¡% mesBS 

dct»]í> Aquellos parrAlcí, 

mQMrandocuñn liberales 

son Ion gustos que pmfms. 

tLiraiitenit loifoj.] 
LiBEKio. Vamos, puet. y ti oí (tu í manos; 

no quede gui-t» i \i vi»i 

dct dele ic, que nu asi&ln 

en nuni'a iiie>a: ntr Dios, 

<)ue no he de perdonar ílesu, 

mientras durare la ^ idj, 

que no cKperimcoie. 
Fi-OPA. Impida 

tu edad la vejez molesu: 

en etecna juventud 

triunfes y loKres el tiempo. 
Ltnimo. Gloria ei lodc pataucmpo, 

inllcnio loda virtud. 

lista noche he de cenar 

en lu ca». Taida bella. 
T*it>A, Toda >o soy luya. 
LiacHio. A ella 

puedes por m! convidar ' 

cuanioi entretenimientos 

aleKranAlclandds, 

bailes, lue^us, bíiarrft. 

Juglares vencarilamenios. 
laya cornedin; discrdat, 
que es el mejor ejercicto, 
tuspetitíún de lodo vicio 
V mariiriu de poetas. 
No tenga el pesar modesto 
jamit en mi casa puerta: 
sólo el gusto la halle abierta. 
Venid, cantad mis. «Qu¿ es esto? 



ESCENA III 

I.ÁZAKO. 

Mísero fin. Llbetio, m-. camino 
ha tenido c.i h.tbcroí encontrado, 
ti ya no ei que el cielo la previno. 
Incomprensible en su razón de Kstodo. 

LtasPio. 
Látaro. ¿vos í pie? ,iVos peregrino? 
¿Vos en Egiplí>, solo y fatigado? 
¿Tan (ico ayer, un pobre y uist« ahora? 

tkZKhO. 

No tí pobre quien rroue^tas atesora. 
i>epostt¿ en los cambios de los cielos 
(pobres digo, de Dios correspondioniK) 
mi hacienda, donde libre de ráelos, 
no temen Ton U i ios accidentes, 
ni recelan ladrones, ni en desvelos 
necesitan de guardas que, imprudentes, 
i costa de la cwaita de los njos, 
cuando hallar piensan oío. hallan enojos. 
Qtiedí pobre, que en Itn el que contrata 
j emharcaá extrañm rci^ios su tiquc/a, 
mientras no llega el logro de su plato, 
fuerza es que le ejecute la pobreía. 
Siempre al menesteroso le luí ingrata 



la patria aue le áió naturaleis: 
íuelo tamnijn la mía: no hallé ayuda 
r-n deudos, ni amistad que el tiempo muda. 
Fuémc futfxo pedir. <qué mis bafcía? 
Parientes. cuan<lo tico, mc adulaban, 
que nunca conocí, y en mi pohre/a 
los que eran mis propincuos, ine negaban. 
Amigos lisonjearon ta riqueza 
que, mendigo, después vituperaban, 
y huyeron el invierno como hormigas 
que brota el campo cuando dora espigas. 
Por no cobrar en fm en sínfazoncs 
bcnellcios librador en engaños, 
espuelas me pusieron ocasiones, 
destierros me enseñaron dtsengaiíos. 
Peregrinando bárbaras nacioma, 
antepongo í los propios los extraños. 
que para el pobre, si le ven con mengua, 
lo que les falta en manos, sobra en lengua. 

Liscaio. Desperdicios imprudemei 
son de su afrenta testigos; 
quien ganar no supo amigos, 
no halle ayuda en tus parientes. 
En pobres impertinentes, 
loco liberal has sido; 
aun ti lo hubieras comido, 
eio hubieras mis gozado, 
que lodo jiusto pasado 
suele deleitar perdido. 
Cobras en necias libranzas 
bienes, que en miseria truecas; 
si en pobres las hipotecas, 
no aseguro sut fiamas. 
Susiéniatc de esperanías, 
aunque envidies mi ventura, 
que ti es ganancia segura 
la que has después de tener, 
no puede Láiaro ser 
hambre que espera hartura. 
Aunque con fin diferente, 
pródigos somos loi dos; 
tij el liado diste á Dios, 
mas yo cobro de presente. 
Amigos gano, prudente, 
A quien, cuando pobre, pida; 

fiero en li esti tan salida 
a hacienda que diste á pobres, 
que no es posible que cabres, 
SI no et perdiendo la vida. 
Mas yo quiero con todo eso 
ser hov liberal contigo: 
sigue la vida que sigo, 
profesa el bien que profeso: 
ama, juega, se travieso, 
que mi hacienda k de los dos. 
Moío eres, holguémonos. 
que al lin de la vida breve, 
si en sus pobres Dios te debe, 
ejecutarás i Dios. 
Ventea vivirá mi casa, 
que cual yo su ducfto eres: 
escoge desias niujces 
la que más bella <e abr»a: 
pues se pasa el tiempo, pasa 
et que te queda en regalo. 
LAiAM. Muyendo de ti, señalo 



^^^^3^ 


t.\'nto ks lü dr mAs 


COMO LO l>R MKNOS ^^^^| 


^^^^ 


lo qii« til» TJcio» condmo: r 




que debes i mi arición. ^^^^| 


^^^^^^H 


mA> (]Ui«tu Mr i)<jt>rc t>ucno 
que neo, si he de ser malo. (■^"'-I 




L>csde la oama i la mesii, ^^^^H 


^^^^^H 




y de In mesa i la cama ^^^^H 


^^^^^H 






dan periniviún á tus ojos ^^^^H 


^^^^^^H 






tu» KuMos y mis cnoius: 1 


^^^^^^H 


liSCENA IV 




jMi^ quii Im de hacer quien te amo^ 1 
Ht nunca te halb despierto. ^H 


^^^^H 


t>ICH«l. ■MN'U Lll«>0. 




^^^^^^^H 






el amor que cifré en lí, ^H 


^^^^^Gui.Im. 


lOh. borracho! |<Vh, de la ^tlcnat 




¿qii¿ mucho que digan de mi ^^M 


^^^H 


mella el tnaMin al bribón; 




que me casé con un muerto? ^H 


^^^^^H 


déjate con su opinión. 




IKiBtuciu rntéii, éormUo.^^% 


^^^^^B 


' pida de puerta en puerta, 
uzgue la ili-l cielo abierta. 


NlKCUC. 


Ya, Taontiendo... cH... adelante... \ 


^^^^^^^B 


FRLIf.lA. 


¡Qué bien sientes misdesvciii.; ^mt 
¿A la somhra di* mis celos ^H 
te duerme-)^ itieniíl amante! ^H 


^^^^^V 


y nusuiros incfeiidetiiot; 




^^^^^^V 


vidik y uvcntudloiiuinri4. 
|{u»o. hacienda V llbenad. 
¡Viva el próáigiot 




^^M 




Esto mcr«:emu)er ^H 
que h 1. iberio despreció ^H 
por ti. Duerme, duerme. ^H 


^^M 


Ciniad, 1 




^^^^^ 


que nosolras baila re mus. 


Simvc 


^^B 


IVanite^Htúitá^y k»iUnáo.) 


r «LICIA. 


Si (ú supieras querer, ^H 
deiaris ejercitar ^^^^ñ 


^^H 


ESCENA V 




Almo que ^^^^H 
poicncius que ^^^^H 


^ 


ftucu y Kinivcio. 




pues nunca Ins das lu^tf ^^^^| 


^^H Fkucu. 


Hny, Felici», estás motesia. 
¡(,lui muchol Soy lu mujer. 
Acabando de cimcr, 
es salud dormir lasmia. 


Ni«EWC. 


que usen de los sentidos, ^^^^H 
que tu sueftu tiene esclavos. 1 

(NÍnr.>clo luti» «n n^ *lla,Í J 

Seis tortas reates, dos pavos ■■ 
y diez capones manidos. ^H 
¿i^'ue uun cniíc sueAi-s Is gula ^H 


^^^^K 


t Ftíuiíimt ft uto uU», iinUnú» Im 
firt i"frr a» lattiieU.t 

No ic doy celos, no llenct 
falla en fiqui-vss ni en Kalas, 
en mi mesa te re^aUt, 
wfifita e(C4 de mi» bienes, 
adoróle por mi dueño: 
¿por que le quejas de mi? 
Tengo celos. 


PSI.ICIA. 


^L \ 




trata ii eMe liicOaro aM? ^H 
Miren cuál ronca. ¡Ay de mE ^H 
pobre del amor que adula ^H 
al que aborrece. Ya el mío ^H 
en desdín s« tía transformado. ^H 






IXlncucie to*aii4<f^^M 


^^H 


VtNKIX;. 


No hay IHns que me de cuidado; 1 


^^H NiKEirc. 


jOIos? 

a. 




lo detiiit es dnt arfo. ^m 


^^H 


Futía A 


jOh, blutremo! Allá veri» ^H 


^^H MiNiuc. 


¿Pues tú, dequtin? 




la evidencia deic error.— ^^^ 


^^M Fkucu 


De tu sucfto. 




^No hay vida eterna, traidor? ^^M 
Nacer y morir: no hay más. ^H 


^^H 


Por Dios, que tienes dnnaire. 


NiNEUC. 


^^^^ 


IVMtéurmie94o,í 




^^H 


^^^^^^^ 


Nuevo modo de querer: 




^^H 


^^^^H^ 


ya dicen que hubo mujer 




ESCENA VI H 


^^^^^H 


que tuvo celo, del aitc. 




KcLKiA, SnKvao y V» C«i4n«. ^^M 


^^^^^^^a 


peco de> suc't\o no s¿ 






^^^^^^^P 


que hflva habido otra inventora 
it laks celos. 


CniAOo. 


SeAor, scAor, lu sobrino, ^H 


^^^^^^ 




l.áxaro. ba venida á verte. 1 


^^H^ PELtCIA 


Ahora 




(Ni-iCK^k> Jttprrlán4m».i j 


^^^^^L 


yo, Nineucio, loKré. 


NlItBIIC, 


l&árharot ¿Pues desB suene JH 


^^^^^^^ 


¿No los iienecon raz¿n 




me Asas despertar? ^H 


^^^^^^^B 


iN que dentro de su cüa 


CaiADO. 


¡Si vino ^H 


^^^^^H 


ic la oteiisi que U abruma, 




de lerusal^n por li ^^^M 
lu mi«mo soDrino! ^^^^M 


^^^^^^^1 


y que la jurisdickión 




^^^^^H 


que le dió el tálamo justo, 


Nihruc 


{IjunUniloii.) Necio, J^^^H 


^^^^^^H 


la usurpan *n<mn tazos, 
privándiíU di- sus bfa^'ís. 




¿qué sobrino hay de mis predo^^^| 
que el descanso que pordi? ^H 


^^^^^^P 




^^^^^^^ 


lifanixándi>l i el gtisio^ 




^B 


^^V NiNSUC 


KsasL 




^^M 


^^H FtticiA 


l.ueg» bien puedo 


< La rvfundMlúii titniait* 1.a WpIW <'>■>»(• i^H 


^^^B 


quejosa del sueño estar. 


alfil» tr*e VMo* vcrw'i *■<: ^H 


^^^^^^^ 


pues iiic ha lenidu i usurpar 




cl>1fn»i|ueut ij(«Blta«, ^^H 


^^^^^^^L 


derechos de jmor que heredo. 




lat pvicncli* ilrinifw. ^^M 


^^^^^H 


Al sueño sólo k pL-sa 




i|ui I1UIK.I Ut ilatun>t, ^^H 


L 


de U íustd obli^tóii 




á ^u* UMn de IM aanUd**, ^^H 



ACTO SECUNDO 



Nlnnün pjfienic me trate; 
sálu mi tutii<Kl^í]*il 
buKa mi iviicJdad: 
lu demiü es dl&paraie. 
So hay lobrino que ni« cuaiire, 
iú\a níi guMo es tni dueño; 
por un Insianic de sucfto 
vendare á mi p.iiire y madre. 
Ni á mi íobrinii reciña 
mlk'a&B. I» en vil* estés 
Xü tampoco, lie'^onñ^ 
quu no V» bien que en «lia viva 
^(licn en ív lie mi liovpedaje 
a mi cow* m; iuMenie. 
No leniju nm>;ún piiriciilc, 
[u> conozco mi liitaic; 
ffl) vimirecs mi Diu$;ni pido, 
ni doy: mjIo n bien vmplcndo 
lo que i:oiiniigo Itc ¡¡astado, 
lo (]UC con uiro» perdido. 
iQuchavia aqui me den tormento 
parientes! No meunirc acá. 
FitKiA. ¡Maldiga Oíov quien csli 

contigo, rico «varíenlo! iVsiu*.i 

ESCtíNA Vil 

LtBK>io. ¡Brava comedial 

DioiMiKO. gOonosa! 

LiBCi>io. «Y et enircmís.^ 

Tai»*. ¡I^Ktrcmadoí 

LtkiPio. ¿Quién fu£ el poeta? 

Nkiok. La sal 

dr los (lusios. ct reculo 
de nuestra corle, irsdv un hombre 
moxo, cuerdo, cortesano, 
TÍnui)M>, y que no ha dicho 
mal (le poeta. 

NiCANif. iMilAfircí! 

Taiua. Amigo debe ser tuestro. 

NiUKo. Aunque &oy su upanionado, 
la verdad .'s más mi amiga. 
CuníxmcnU los teatros 
goxusüs y deleitables 
por más de nueve í> diez año^ 
que tienen en pie A lu riM 
y á Ifm gustos con descanso. 

FlOka. «Que cfitremrseí tinOri escrito? 

Nitmo. Al pie de trexciento». 

LiKBHio. ^Tantos? 

Ntsiau. Y acaban en bailes lodos, 
si los aniifiuos en palos. 
ICl hilo La MaUonttnía. 
Et Marión. Lot Antojadat, 
dos de l.Qs .Worioí. A7 Juego 
del Ao"iír< ) de Lot f Jíiino», 
/.ti ol<>; Kl cie/io, l.vt lilerts. 
Comprar' peuut, gabmho, 
Lot dnitonanles y ahora 
he vrsto ciisi acabada 
uno de Loi t,iil,irin*s 
¡•rrfoiiyiiiltr, iiue ha jurado 
de dar risa A un envidioso 
jumo A un bien iloriunado. 
Mieniras not> dan de cernir, 
juguemos pinta» 6 dados. 



UlOfXtHO. 

Taiim. 



LlBCHIO. 

Fi.ua*, 
Nicako. 
DioooRo. 
Flofa. 

LlBKItiO. 

NicA.su. 

LlHEVIQ. 

Ntsi"0. 

NlCAND. 

UlOüOdO. 

L.tuíiio. 

Dforwpo. 
NicASb. 
Liacmo. 
Nmno. 

l.tHEHIO. 

Nji:ami. 

Nismo. 

DioiwRo, 

l.iacRio. 

1)1 ODOR O- 

l.iai;»i<i. 

NiMHO. 
LlflKMIO. 
ÜtODOHO. 
I LHHtHlO. 

I LisEaio. 

NtSJRO. 

LisEOto. 

DtOIMRO. 

L I armo. 

NlUA!CI>. 

Liaenio. 



FuoRA. 
Todos. 

LlSEOtO. 

NicAso. 
Diodo no, 

NlCANU. 

NtsiRo. 

LltlF-HlO. 

DiODOBO. 

NlSIBO. 

I.IBKniO. 

NlCA^D. 

1. ■»!.)• lo. 
NlCANO. 



Va de pintas: naipes vengan, 
V« he de HTvir ese plato. 
il^ma •ánbuftlt.yuttan i¡t una $*t- 

¿tía? tiía? 

S!, estafiroie)'*. 
Curiosa es y rica. 

¿En cuánto? 
Dos mil escudos costó. 
Rifémosla, pues, en cuatro. 

iSalgaa mlgitai>i4 inlr^r) 
A mil nos cabe A cada uno. 
Por damas todo es barato, 
I'or mi, vaya. 

Por mi y todo. 
No quede por mi. 

Pues, laliot 

MJtao Jtiua«.) 
iCincol 

¡Siete! 

¡Sola! 

.Tres! 
El naipe me cupo. 

Paro 
esto más i cinco pintas. 
Paro. 

Paro. 

DI|ío y hago, 
(aballo y dos. 

SAcala, 
jTcníis atar en caballos? 
Cuando juego, soy de i pie. 
Pue-í andni que no la saco. 
Esta et: una, dos, tres. 
(Y el iTct de cncaie? andar. 

Cuatro, 
cinco, seis. 

Y el seis y todo- 
Siete, ocho, nueve. 

Ahí, diablos. 
Diez, once, doce, v no mis. 
¿No son hartas? 

Esio gano, 

(Tiru ti éiiurv, y ai^oii (m nalptttot 
olroi.) 

y tengo pata la rifa 
doce pinl&s. Uoy barato: 
tomad, Taida; tomad, Ktora: 
tomad, lodos. 

iQ\ii Alejandro 
hax cui! lü? 

(Viior, Liberiú! 
irvHiii otro il nalpt.) 
A diei doblones. 

Barajo. 
A treinta doblones. 

No. 
A cincuenta. 

Parad iaigo, 
que «sio le corre detrás. 
A ciento, pues. 

Topo i enlrambo:<. 
As y rey. 

Va i la trocada. 
Anda y no temMíis. 

¡f}vi abajo 
que está el señor teji 



^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^m 


Hil^^i^^^H 


^ Í54 TANTO Ei LO p£ nis GOMO 1.0 DZ MF.-fOS ^^^^| 


^^V DioooRO. Y encima 


no os llaméis ptúdigo ó Iaf(;o.^^^^B 


^^f el as (1« copas. 


LiBEKio. Con matos corrciponilioniñ, ^^M 


^^^ NiCAso. Aiídallo. 


raiún es. ^H 


■ Diouowo. Una, dos, im, cuatro, cinco. 


Nisiao. Hablad más bajo. ^H 


W íei%, ticte, ocho. nune. 


LiiKRio. Nisiro, ¿pues sos conmigo ^H 


1 LiBEjiio. ¡Malo! 


os descomponéis? ^H 


H DioDoao. Dier, once. 


Nisiao. Me canso, ^H 


H LiHKaio. iCoti as V rey^ 


por Dios, de que siempre usns ^H 


H NicAKD. lUI ¡maldiga Dios mis manos! 
1 DioDoao. Doce, trece. 


□e hermano mayor. ^H 


DioDOBQ. '^ esclavos ^H 


■ NicAMD. Trece pierdo. 


menospreciad dése modo. ^H 


■ LiBCHio. ¿Cuánto me cabe á mi? 


V juguemos que me enfado. ^H 


^^^ NicAMD. Cuanto 


Nistho. ConiJluvamus csla rifa. ^^^H 


^^m sobre estos trecientos cuente. 


y si os dais por agraviado. ^^^^H 


^^V y lie los ilcmás. 


opilaciones de honor ^^^^H 


Nisiao. Yo cano 


sana el acero en el campo. 1 


mil y quinientos escudos. 


Liuaio. Jugad, pues, elnaipecs luestro. J 


DtoooRO. Y }'o, que paro doblado. 


¡Perezosos desengaños) ^H 
abriéndome vais los ojos; ^H 


gano tres mil. 


LiaKtiio. ^Ctiinio es todo 


mas gloria á Dios que los abro. ^ 


lo que debemos entrambos? 


1 


NisiRO. (luatro mil y más quinientos. 
LiMtaio. ¡Que he de perder de ordinario! 


^^J 


ESCENA VIH ^m 


Nicjisd. Sobre estos irecicmos cuenten, 
y dad lo demás. 


dcHM }' GviJn. tuda atbtroitdn- ^^m 


LiBxrio. ¡Qué extraño 


GuUm. ¡Agua, agua! ¡Fuego, fuego! ^H 


ligor de estrellas! 


¡Calderas, jeringas, ca^os, ^^^ 


t>ioDORO. Tres mil 


que se abrasa lodo el mundoC ^H 


y nuevecienlos. 


¡A^ua, Dios! ^H 


Taida. <jran mano 


LiRMlo. ¿Estás borracho? ^H 


perdí stes. 


¿Qué disparates son «os? ^H 


Liataio. Tomad ahora 


GuiJk. ¿Borracho yo? Pues á estarlo ^^^H 


^^^ esos tres mil entretanto 


¿pidiera agua tan aprisa, ^^^^H 


^^r Que me traen de cau más. 
DioDOiio. Yo nunca juego al flado. 


elemento tan contrario ^^^^| 


de mi lacaya purera? ^^^^| 


ÑiUKú. Ni yo fio. 


Tu casa se esti abrasando ^^^^^ 


Liataio. il'ucs tan poco 


desde el Ínfimo cimiento ^^^^| 


crédito tengo gamUu 


hasta el chapitel más altu. ^^^^| 
LtBERio, ¿Qué dices, loco> ^^^1 


con vosotrosl jQuí os parece 


de mis amigos? 


GulIn. ¿Qué digo? ^H 
Cargó el mojto de caballos ^^ 


Nisiao. Jugamos. 

y no hay amistad en íucgo, 


delantero aquesta noche, 1 


cuando el oro nos tiramos. 


arbitro cnite tinto y blanco. ^J 


DioiwRO. Aquí como aquí, y allá 


Fue al pajar con un harnero; ^H 


como alli. 


llevaba encendrdo un cabo ^H 


Ll>BKlO> Diodoro, pavo. 


de sebo; cávasele ^H 


jugad, y sed mis cortét. 


un pábilo, y en sacando ^1 


^^K que no tardará un criado 


la pajiza provisión, 


^^V que fué i casa por dineros. 


cecrú, du^ un pienso, y soltando 


W y os satisfará en llegando. 
K^ Nisiao. Mientras que viene ó no viene, 


las riendas al sueño y vino. 


entre sábanas de Baca 


^^^ podéis para asegurarnos, 


envolvió los torpes míemb.'OS 


^^f empcAar esos diamantes 


entre sucftos paseando 


^^^ y «a banda. 


paraísos de la noche. 


I Flooa. Yo me encargo 


va que no á pasos & Irados. 


B de su depósito. 


bió el pábilo tras la paja, 


1 LiBtHio. Bueno: 


Ib paja tras lo inmediaiu. 


^^B i ser los diamantes falsos 


y esto Iras el primer techo. ^ 


^^B cual h» amigos que se usan, 


que yendo comunicando ^H 


^^^^^- diera engaños por engaños. 


su coningión, en un punto ^H 


^^^^^k Tomad, no quede por eso. 


emprendió salas y cuartos, ^H 


^^^^^H aunque creí que obligaros 


y para acabar con elto. b 


^^^^^^B á vos mis gatas pudieran 


en un hora (iirístc estrago!) 


^^^^HF y á vos también mis caballos. 


más pródigo fué oue tú, 
pues que todo lo na abrasado. 


V DiODOao. ¡Oti! pues si en cara noí dais 


^^^ con dadivas, que os honraron 


sin dulcrsc de la ropa. 


^^^L por adnaitillas nowiroi, 


caudal d« un pobra trcayo. 



ACTO SEGUNDO 



Pcnonus, bestias, hMÍemla, 
cotKiduras, corres, imslot, 
todo ie ha resuello en hutnOi 
como favor de privado. 
Deia ya damu j Íatf¡o%, 
y a la patria nos volvamos 
cenicientos, si no ricos, 
que asi pagan ruines amos. 
LiMrio. Sirviendo al mundo, bien dices. 

f>ué tarde en la cuenta caigot 
amos 4 ver si podemos 

dir algtio remedio. 
GvLÍ5. Vamos. 

puesto que en balde ha de str. 
Lik»ro. Amigos, si los trabajos 

son toque de la tcaliad, 

en (cdc la que he mostrado 

con vosotros, socorredmc, 

que si es verdad rsiccaso, 

sólo en vosoirr/i confio. 
Drotwr.o. Mostrad corazón hídaljio 

en la adversidad, l.tberio. 

7 como de un propio hermano 

de mi hacienda disponed. 
Nismo. Lo propio ofrexco. 
Taioa. Mi llanto 

muestre lo que esta desdicha 

stenio. 
F1.0NA. Y )'0 también que os amo 

con el corazón que os di, 

seflor de mi hacienda os h*^. 
Ltunio. Sois ejemplo de lírmcza. 

sois de la lealtad retratos. 
GrL(K. A la vuelta lo veredes, 

dijo Agrijes. 
LiBMto. Vamos. 

Gtilx. Vamos. 

\Vwu4l0t éei.) 

ESCENA I.\ 
I)i(Hw«o, Nhiro. NiGJki^iHO, f'Loiu y Tjti*a. 

Taida. Muy gentil despacho lleva. 
Floka. Ya este pollo va pelado. 
DioiMiiO. lAlloí á cenar, que si vuelve, 

el llevará su recado. ( i'an/i (Dtfnt j 

ESCENA X 

Tm»Mtiio y Cioduo 4rtnuáai lax t$p«4ai Ira 

4t Uvti», qut tilt Itaytnáu. 

GulIk. iQuedo aue dan el porrazo, 
que me decriengan, quedilo! 

TiMAMO. No grite. 

GuUk. Pues si no grito, 

no acuchillen. ¡Ay, mi bratottoan/r.) 
jQuf quieren, cuerpo d^ Dios^ 
Pidan sin dar. 

Clomo. Lo primero 

pjdo el acero. 

CtJtfM. ^Yo, acero^ 

iQuJ poco saben los dos 
del humor á que me inclino! 
Siempre que estoy opilado, 
tn vcjC de andar acerado, 
conmuto el acero en vino. 



Clomo- 
Gi:ü». 



TwAsn. 
Gi;l(x. 

Ti MANO. 

GuLf». 

Cl.OOKO. 

OiiUn. 



I 



TlMAKS. 



CVLJN. 

Clodro. 
CulIm. 

TlMAND. 
GUÜK. 



Ci.oono. 

GijLrii. 



Clooho. 
GtidN. 



TWAMO. 

Gui.fK. 

Cl.ODMO. 

GlU!*. 
Ctociao. 

GttLfK. 



Tm»M>, 
GuUk. 

TlUAXI>, 

GvtJx. 



Clobxo. 
Gulík. 



l36 

¿No trac espado? 

En mi vida 
ni portl¿, ni reñf. 
Un no por no, y si por si 
es mi riña conocida. 
Largue la capa. 

«1.a capa? 
ipidleraldes) un capón! 
Acabe. 

¡Hay tal pe(ici6nl 
jEa pues! 

De una gualdrapa 
salió, i imiución Je Evt 
de la costilla de Adán. 
Mi amo es rico y galán, 
>- sale más la que lleva 
le gontordn, oro y raso. 
A no dejarle escapar, 
tuvieran bien que pillar. 
Atajado le han el paso 
otros que le inmen ctMilM 
de toda esa bizarría. 
Acabemos. 

¿La porfb? 
Dale, y muera. (a*nit.) 

lAyl tengan eticóla 
con la necedad. 

No calla I 
y da lacafM. 

jBobear! 
Sí la tienen de lle^'ar, 
<de qué sirve cuchillada.^ 

(í»ar« (a cdM.) 
El sombrera. 

Está lloviendo, 
tengo reumas, soy quebrado, 
no puedo ser bien criado^ 
dar ele en amaneciendo. 
¡Oh, pesi «1 bufón! Acaba, 
dale, y vamonos los dos. 
Dada mala les dé Dios, 
con vigilia y con ocian.— 
Allá va el sombrero. 

El sayo. 
tEiirifémí^fn,) jSayo^Carade sayón 
icníis vos. 

Venga el ¡ubAn 

un lacayo. 
Quite los carsoiies. 

Yerro 
es negarlos, va los dan; ípnKatMj 
si muero aqu!, llenos van 
de cera para mi entierro. 
Pues brevemente. 

Hilo á hilo 
me voy. 

^Qué dice? 

lAv, de mil 
¿quién ha visto, sino én mi, 
cera hiluda y sin pabilo? 

La camisa. 

Eu es crueldad. 



fOaaJKJ 



I Aii ta il «liainil: U rafuadKtA* B« trit Mt« 
piiait. q<ic qiKili fin cor(«Hir. 



^^^^^^^^^^ 










^^^^i3? 


TANTO ES LO DE ÍlA% CONO t.O DK >tT',NOS ^^^^^^f 


^^H 


. N(i hade qutiilitfk un cibello. 


Liaanio 


lAy. titítít ■ 




^^^^^^ GulIn . 


Señof». qiiv tiMoy duiic«ll<>. 
no jfíraviijn mi iióttcsud^d; 




¡Que bien mcYockIo m llene 

mi mala vida el ri^ior 

con que, aunque larde, recuenloC 




^^^^^^^ 


virK>oa(e&. 


GliUn. 


{Qui«n viene* 




^^H Ci^DRO. Xo hava micdu. 


Liacaio 


Desnudo pierdo 




^^B 


Scr«, SI tn punt'us quvdo, 

Ciipidu Je ttn tnvjyu». 


1 


á fuer do pobre, el temiir: 
ya ^quc me pucicn qLiiUr. 




^^H Cu>l>i>a 


. (itnie >uenu: ilc\c pti»». 




ii ni> rt l<i vida cinuida, 




^^m 


Aún no Ikuj ú (iietlij pierna. 




en el piíbre dopivciadi. 




^^^M TtMASo. A)tnttl«:ic* á \a linic(n.i 




M en el (ico de eit;mar.^ 




^^^^^■j 


el dejurk la caniiui. (Vantt^ 


GulIk. 

I.1*K»I0 


iQui.^ en breve el auUo se pata! 
^<^uicn va? 

¿Quien es qmen me avias? 




^^^^^^H 


ESCENA XI 


GULÍ.H. 


tlnadnncclu en camisa, 




^^H 






que la echaron de su cau, 
V iras toballa su Hor, 
le han quitado el faldellín 








^^^^^v 


Con buen fl«Íiro ine socurren 






^^^^^^H 


p*ti, rew»iif canales. 




dos bcllacov. 




^^^^^^B 


j(^UL- cobardes suii lus males 


LlBUJO 


jEsGulin? 




^^^^^^H 


cuando irj» un pubr« coreen! 


Gui.(n. 


^Kt Liberto, mi señor? 




^^^^^H 


No hii)a miedo i^uc Ac-imcun 


LlBKKtO 


¡Ay, amtgoi la fortuna 




^^^^^^1 


dt uno en unu; co cüiudilrún 




mi deía: tuda es entremos. 




^^^^^^^H 


vienen junltis. _v i irn^ion 


GulIn. 


SeKun llueve, no diremos: 
defado ñus lia á la luna; 




^^^^^^1 


pulcras de ¡íg»i recetan. 






^^^^^H 


Cunira el fiie^<\ cuyus brios 




á Las puertas de lu dama. 




^^^^^^^1 


nuestra hacienJ-t hjn nhrauílo, 




mojaJus }' pobrcí, si. 




^^^^^H 


fuego V Águit me h«n Jejadii, 


LlHtIO 


Dos nmluo^ tendió aquí 
que me den Micoau. Mama. 




^^^^^^^B 


de^nuJü j' cvn caloiríoii. 






^^^^^^1 


¡l'ucs decir que cjJa guu 


Ci'lIn. 


i\nHiiiH? 




^^^^^^H 


ni> eti una tclt de hieiul 


Lmaniú 


Si; llama aprisa. 




^^^^^^1 


¡'l'ania rijtur'dad, cielu. 


GulCk. 


Como los de Job serán. 




^^^^^^H 


C'jHtrd unü camiu rou! 




que ciiandi> saldan, saldrán 
a quitarnos la camisa. 




^^^^^H 


I>u¿la'.i^ el peligra mío, 






^^^^^^1 


que suy, si movcri« puedo, 
ti... tliiundo de inmlu, 


LtBCHIO. 


Pues yo mi hacienda les daba, 




^^^^^^H 




de qué me amparen no dudo. 




^H 


ti... tiriuado de frío. 


Gi;i.fN. 


Más dá el duro que el desnudo; 
desnudo estás: va de aldaba. 
ll.iama y arrílfa itttn* mtifea y artta 




^^^P 


ESCt-NA XII 


yiíUrt. Caartn.) 

jQvé parecen /i» rUvt f ii« empoltrecicrou^ 




^^^^^^ (Lriisio, ((nan^o; GciM, Dnputt TtiM, 


C4ttar<). 


líe «iVeiHM yiií te sorbitron. 

BtMC, 




^^^H 


Plotu y ftutt. 


TOita h 




^^H 


No et pequera niaravlllH, 


Jt los trá licMip9S yire tilo el prtuiile. 




^^^^^^ 


llamárMÍ'>K el mundo mar, 


Gulík. 


Si eicuchai cito, ^qut esperas? 
Bailando están ¡vivo Dhis! 




^^^^^^v 


de MI lormcnls c^apat. 






^^^^^B 


aunque desnudo, á ia orilla. 1 




y acá rabiando los dos 




^^^^^^1 


Quitc'ime l;i hit-icuda ol fUcgo, 




al it'a de viento y goteras. 




^^^^^^H 


salteadores al vnixio. 


1. IBERIO. 


En eso se diferencia 




^^^^^^H 


torpes vicit» ct scniídu, 




el tenn del no tener. 




^^^^^H 


moceiJadeí el losieic». 


CulIm, 


Ño lo quisime creer 




^^^^^^^B 


Loi bienes de In fortuna. 




cuando luviite. 




^^^^^^1 


Como ion b«nes preiiadoi., 


Lnuio. 


iPadeoclal 




^^^^^^1 


quien lo^ jux^u i iiiculaitot, 


GuifN. 


Gflevot nos llamó sorbidos 




^^^^^^H 


no hHtKendi> iirniexa alttuna 




«1 cantor. 




^^^^HP 


en ku variable rueda, 


LiaKaio. 


Vcrda.Ief fra^iua. 




^^^^^H 


que i tantos postra en un dJa, 


GULlN. 


CltovOs pasados p<-ir *f,üx 
sontos anorn y cucido^ 




^^^^^^v 


cuando tais ta ella (la. 






^^^^H 


del modo quo yo se queda. 
Mué h«dc hacer? ^Adonde ir¿ 
de noche, solo j desnudo? 




como lu hacienda en el fuego. 




^^^^^^ 




asada y htxliu (iljioie. 




V 




Dwr» Jo por mi capole 




■ GUÜN. 


¡<.>ut despacio y qué menudo 
te ik|a lloved 




cuairo votos y un tenieüo. 
¿No lo oy*!? 




H LlKflO. 


iOué htti? 


Lmiutio. 


Llimí otra r«i. 




■ CulIh. 


Uiro cn;:aniitad(i viene. 
.Mal de mucliiis ti consudu. 


GuLfK. 


A un pobre nadie le uiri, 
y si viene un atíua va 
con su mano ue almirez, 




^^^^K 


^Si M nucUTO pródit^? 







ACTO SKOWNn' ■ 



* é piamn Calta j Mcude, 

lUtlfi CJk^t». 

.ttt.no. I-Uma. 

Cvu^i. Ltainu. 

ifínnro.» ¿Quién vaalUL? 
Gui.Ik. üulia y su aino 

en ttmofo. 

tnnlrv l I^ius tt >; U(k. 
GulIn. ^Ayuík.' So »li)rnihiimus, 
Liuoio. I'ijil» contra mi sr ntiuta. 
Clin iM. Bueni^ » Ckitmiauo uyuJ» 

cunmlxr CaUdo* ctumus. 

^LIllmll •tr-M Hf.) 

LiBtniO. I.llMrtO M)r. Abre, ami)^. 

{iHni'; I I.Uwfio no vive a>)ui. 
Ltaxaio. <- rku vtvl; 

Í< iiic uiy mendigo. 

IC1.1.J j I j Ja quac»tA 
Uilwtio atjui. 
Uko. iBuea fCttJiloI 

iPuM si tuju i:4>n un pali>! 
Ot«o. Cíeita ycanU. iCürr^m j* gotpt.t 
GviÍh. iBueno val 

t.Vo í-íiífrf eiffl (iHij (Jrjfrii'j ni e.ilros, 
porijM utvjf y ííroi vi^fKn peíjdot. 

mifiUr^s M> Muf-iert gaitni, no liiibrd rtviüos, 

^Llaxlllo. iViv« Ditn. que va no ba»a 
la puckiKial \l>rid, vtllanoí, 
itKi gttlpnrrelí' I 
|ura recibir, con mnnu!i: 
K KÍ'i i'i gastu. 

I <'' 

vuestra IcalUia? 
Uko. |A|;ua va! 

iCulln mii/aia pvr ti ii|iai<i arrufMú.) 
GuUn. Agua tiene, y nn loiada. 
jPull iJ'ueit» J« Oíos en ellal 
iLíbtrw lUmtnái.' tvn /u4rta.} 

LiaKMto. Los puerui> tie tic quebrar, 

jvivc Üius! 
GuLfN. Para afcitdr 

caras rt cla(;iM bella, 
tiauío. |At), TvM ,Ah, Klora! jAh. tiranasí 

«Asi pa)(iÍN un amor 

inn il 1 1a .1 ,? ; 'ii T¡-;i>r 

<J<^ I>i8 

(1^1 , . i>irat 

f¡ ' jc e^tu iiu Ot> mueve! 

GuLÍK. (.1 ' - iiainas, mi» lluevi;. 

iVui iitül iicmpu pjiia jKiini^ 
LiBKkio. ^rlvie piviii O da unj diniu 

que su bermiixura iicirbiut' 

iSüIct 4 !•! i^iiiiiFi.i raiili ]- Flerj.) 
Taii>*> ¿Quien e» el no.íi.' que quiebra 

av Ihs pucri;ii^ ^'juién llamad 
Lieeaiü. Mi bien, lu l.ibei m ^oy; 

abtv, amor es, que desnudo 

I' u1 ,lLMl:i, ílí. \' <I ■ 4Ü1J0, 
V 

tni ■■ I : 

el tUCUU4tlI : ! -.^ 

ún haber qu i.> 

del aKua. Si iii'. iUi quvfidu, 
cumple b paliil»* iibura 
que me ofrcciO lu (avor; 



Taioa. 



Ltaanio. 

T*ID*. 



l.iac(iio< 



Gi'ifs. 
Liacpiio. 



^ 



UUÜM. 



NIU80 



hax alarde '- ' ■ r, 

Tullía hm Flota. 

I ' I ;''j"s, 

Ci 'itC. 

Aun .< .'iiiiire: 

i>^>n 1; I ^ue le mojuJ 

kMalc Lin }.'<-.{u.to más 
dcbjjo Je e^ia guiera 
(G putl; lle,$u. 

lAIi, ingraial ^Ah, Hcral 
¿Hurlando dv mi te vsiás> 
¿Yt' buriurí* Nu, pur mi vkü,' 
»in'> que cumplu un deteo 
detpiíu^ qiicAl ufiíu te veo. 
De iiiiictMi> que lui querida 
escuklié el deuiMfivjju, 
porque ludus me tumban 
quo poi mi am>>( kc aorauban. 
Cansábame Laniu lue|$o, 
pero cH II cesa nii ci)i<uló{ 
\<t saz unas mi apetito, 
que deicaba miinilu 
un amunie temiijad>>. 
l(a»tu U burla, iiii bien, 
Abura, hii>:uj itDrirme vo». 
I lciii</i de lUtlir las d'» 
si le «biiii)ii-t ) le ven 
h>> que ealáii aquí, uncamiu, 
la vay.i que ic luii do dar, 

¡creyera lu pc>ar 
medida de su itsa. 
A casa pueJes tornarle, 
que puckio que se na quemado, 
liullurits, pues te has niojjjii, 
lümbic en eila en que enjugarle. 
Y no llames más, im bien, 
que acá m abrimos y subes, 
cumu alli Uu«veti las nubes, 
llovufAn paJusiiimbiiín. 

1 IL'xri j.i cun rtmljimt/^y mate.) 

CuncenaJnve esus mctlido*. 

Vill«n«i, aiiii^us viJes, 

mujeres Memp>e uiviles, 

ai turpe ínteres iciidiJas: 

<lc vuestra dusivalud 

esU agraviadlo ei valor; 

de vosotras, el amuí; 

de vosotros, U amislaj. 

Mas, no importa; padre tengo 

que entiqueccrmc ouilfá, 

SI el ciclo atiku le Ja 

lie la ik-s>iicba i que vcnt{o. 

Vo le escrituré, villanos; 

,vu volveré presto i ser 

caudaloso para ver 

ti leni'ts cnionves manos 

para detrndur casiigus 

que no podréis resistir, 

como para rvt:ibir 

á luei de lalvos amigos. 

Salgan acA los que arrojan 

xupM, ) MbrAit, SI los vemos, 

<lc la suerte que corremos, 

y ctol mudo que se muían. 

V ellas... las... 

(Otniro.i Abre etai pucrus; 

]vive Diosi que h« de matallc 



i38 


TAKTO ES LO D^Ts COMO LO DB Mi'. 0^^^^^^^^^^^ 




i palos. 

ToRM esa callr. 


que h»M3. en esto ic cüi honrud^H 


GutlK. 


quiere mi suene importuna ^H 


[.1 BEBIÓ. 


no haya iras el agua ya, , 
un raio <ic torbellino. 
;Ay, luvcníl dcMitino! 
urde esctrmcntusie ya. 

IVaaM f«« tf«i J 
1 


que Liberio i tus pies i cnga ^^ 
^ (Arre4ttUtti 1 
pura que los suyos tenga ^J 
en mi cuello le fortuna: ^H 
n» quieras mayor venjfanKa ^^^H 
de quien <:ompitió contigo. ^^^^| 
CcUc Nidc un lacayoprodico ^^^^| 
que entra inmbien en la danzad ^H 




ESCENA XIII 


LtDKRiO. Mientras mi padre me envia ^H 




algún socorro, seAor, ^H 
haimc en tu casa favor. ^H 






Destruyéronme en un día ^H 


NlMCC. 


^Tú en mi c*M « mi pearf 


las llamns, el vkío, el juc^o, ^H 




¿Til á mis pticttflt pordiosero? 


la amistad que ahora pasa, ^H 




Ni le conoico, ni quiero 
piif deudo. Te he de sacar 


que pues que lodo csto abrasa. ^H 




todo <Ieb« de ser fuego; ^^^H 




yv tn pcrson* dett» corte 


y como no hace ventaja ^^^^1 




y del mundoí no me (io 


el pobre al que se murió. ^^^H 
la VüTtuna me dejó ^^^^H 




de nadie. 


Láiako. 


Nineucio, ilo. 


solamente csu moruja. ^^^H 




scAur, mi humildad repone 


El mis vil de tus criados ^^^^1 




tu cólera; enfermo esior, 
i pobres mi hacienda di. 


ser en tu casa quisiera. ^^^^| 




tiULÍx. Porque venimos siquien ^^M 
como piñones mondados. ^H 




nÍnt¡uno conozco aquí. 




de tu tierra y sangre soy. 


NiKEiic. ¡Oh, qué buenos mercaderes ^H 
de La elicidad fuisteis) ^H 




jt^uc impona que á los umbrales 
de tu casa un pobre ettí 


^^^^^& 


Initcniosos la adquiristeis, ^H 


^^^^^^H 


que sobrino tuyo Tué.* 
bn la cone hay hospitales. 
No lo es mi casa: ta fuera. 


tú en pobres, tú con mujeres. ^H 


^^^^^ NlKKt'C. 


Felicia, buen casamiento ^H 


^^^H 


hubiens hecho sor Dios ^H 
con cualquiera de los dos. ^^ 


^^m Lkik*o 


Opinión los pobres dan 


^^^H 


oue A puertas del rico esUn; 
Jeja que á las tuyas muera: 


Felicia, j.tp.j ¡A j, Libcriol ¡cómo siento 1 
tu pród>|(a adversidad! 


^^^^^a 


^^^^^^h 


crean los que i ellas me ven 


aunque más siento la m(a. 


^^^^^V 


que Mr limosnero sabes. 
Cerrad y dadme las llaves. 


oue en fin en tu compaflia 
luera va felicidad. 


^^V NiMtCC. 


^^1 FtLICIA. 


Compasión, esposo, ten 


y no en la «teste avarienlo. 


^^H 


por esta noche no mis 


porque mis es de sentir 


^^^B 


de tu sobrino. 


que ta pobreza, el vivir 
junio atl manjar, hambriento. 
SdVor. pues que vencedor ^á NimtucUi 


^^H LitAKO 


Lebreles 




criar ref;alados sueles. 


^^^^^^L 


y i perros sustento das: 

haz cuenta qu<: un mastín tienes; 


dcslos pobres has salido. 


^^^^^^H 


hacer merced al vencido 


^^^^^ 


con olios, seftiir, me ifiuala. 


es propio del vencedor. 


^^^ 


No haiio yo cuenta tan mala 


ICn tu casa los recibe. 


^^^^^^1 


que men<><^abe mis bienes. 


NiüBVC. De que eso digas me pesa: 


^^^^^^H 


Ni aun como perro has de estar 


loa migajas de mi mesa 


^^^^^^B 


aquí, que ellos i quien p>asa 


no les dar(, ¡el cielo vi^cl 


^^^^^H 


ladran p'ir guardar la casa 


Quitádmelos que me corro 


^^^^^p 


que el pobre viene i rotur: 


de que aun los tengas amor: 


^^^^^^T 


V no es justo qui: lii cobres 
íu que ellos lan bien merecen, 


idos. 


^^^^B 


Liaaaio. iSocorro, seftort 


^^^^^V 


pues no sin causa aborrecen 
ios perros tanto i los pobres. 


Gvi.f>. Socarrón, seíVor, favof, 


^^^^^v 


mala imagen dtl socorro. 


^^^^^^H 


Mira quün eres y fia 


LiDiRio. ¡Ay, cielos! ¡quí larde aviía 


^^^^^^K 


que limosnas te acrediten. 


el desengaño! 


^^^^^^1 


pues aun los perros no admiten 


Ct;LlN. A buscar 


^^^^^^^1 


a un pobre en su compañía. 


Toy quien me dé de cenar 


^^^v 


Sacolde de aqui arrastrando. 


i costa de mi camisa. 


^^B 


ESCENA .\IV 


- 


^^^^^^ DiciK*.t,tMBioxGcL(>, a^^M'fl>>■tfM. 




^^^^^ LlBEDlO 


Potque tu felicidad 


1 


L 


inuAÍe <lc mi adversidad. 


'. 



ta 


^^^^^^^^^^^^ACT* TERCERO 


^^^^^Ts^^W 


^f 


ACTO TERCERO t 




(si es lu pjtdrc el Marjtso) ^^| 
Y i Ccres el censo niegan ^^M 
que tantos ai\os le has dido^ ^^H 


: 


^^^p 


ESCENA PRIMERA 


GULÍN. 


Como a^ora los seftorrs ^^| 


^r Olí In, dt la^rm4or, Tottnco y Oinaóir, rílUntr». , 




son tan malos pa^^adores, ^^| 
tos habrá el NiJo imitado. ^^H 


H Ton BIS. 


Sea pir:) bien,0utin, 




t*or lasi ración noi dan, ^^H 


■ 


el nue\ o C4rf;<> >' "(ii^io- 




tasaJM mal sazonadus ^^H 


H GULÍK. 


Aunqucsov vn £1 novicio. 




V pan tosco de salvadoi. ^^H 


^B 


pucK n<j soy del camp',>, en ña, . 


TOBBtS. 


l'ara la hambre no hay mil pan. ^^H 


H 


yo mtMnifi en mi talento ' 


Gvútt. 


Cada cual cuidado tome ^^M 


^B 


que soy perruna ile lomo. 




de trabatar mientras pasa ^^H 


^1 


Hixomé lu inavucdomi> 




este aAo, que en esia cau ^^H 


^H 


Nincudo, el rico avurinilo. 




quien no tiabaja, nocomc. ^^H 


^^^ 


(que asi le llama tagenic) 


Caii>ók. 


Yo soy vaquero. ^^H 


^^^Hj* 


dtsia sraní». y pienso en ella 


Tuitaiii. 


Yo guardo - ^^M 
cl [¡anadoquesc pitrd« ^^1 
á ull.i del p:isio verde. ^^H 


^^^^P 


mostrar ouc sé mcrecclla 
por auardoso y lülipenu. 




^^^^ 




H CAnnÓN. 


^Que es to que movclie pudo 


Ct;üfi. 


Y yo Con mi tíabin pardo ^^H 


^m 


R recibiros, un hombre 




Soy quintero y mayoral. ^^| 


^H 


Un miserable? 


TORBB. 


Murió el piirqucrifoavti. ^^H 
De pura hambre dcbi¿ ser. ^^| 


H Guün. 


Mi nombre. 


GaitBó.4 


^1 


Gniré en su caví desnudo, 


ToRBtS. 


Y «s la necesidad tal, ^^H 


^ft 


con el pródifto perdiilo. 




que su ohclo se pretend; ^^H 
de muchos con la porifia ^^H 


^B 


envióle enhoramala, 




^^^^ 


q^ae aii i los pobres regala. 




que cl cetro de Aleíandrla. ^^^^H 


^^^^B 


sm dalle un pobre vesitdo: 


GulI». 


l.a hambre todo lo vende. ^^^^H 


^^^H 


V qu«ríendü hacer de mi 




quien me diere más por él ^^^^M 


^^^H 


io propio, me preguntó: 
«jquicn sois t osS Dijrle yo: 
«MCai-o prt^di(^ ful. 




liesari su investidura. ^H 


^H 


GaI>8oN 
TORUS. 


Btien cncgo. ^^M 
f Por qué procura ^^H 


^^^^B 


y Gtiiin et mi apellido.»— 




Nineudo, si de Israel ^^H 


^^^H 


•SJdcgulA se deriva. 




es natural, y el hebreo ^^H 


^^^H 


dijo, justo es que os recibí: 




noptiedecomeriocino, ^^H 


^^^^B 


en Bfa^ia me habtis caidoc 

de a KUla esclavo soy, 

y en íe dellu honraros quier.>¡ 




criar lechones.* ^^| 


^^^H 


Cwilx. 


El vino ^^^1 


^^^H 




dispenu con ¿1. ^^H 


^^^^1 


mi mayordomo y quintero 


TOKBIS. 


^^H 


^^^H 


habtSis de ser dei'de hoy.> — 


• 


la amistad que han profesado ' ^^H 
el Dios vino y bíos lam^n; ^^| 


^^^1 


Díómede leilir. v, en tin, 




^^^^B 


su quintera me intitula. 




mas como á vuestra nación ^^| 


^^^^ 


que siendo su dios ta n^iU, 
luerxaes que mcJreüulin. 




«se manjar se ha vedado, ^^H 


^^^F 




de qtic le coma, recibo, ^^H 


■ TOMIS. 


No es píxa vuestra venturí, 




nuestro Nmeucio. peiar. ^^H 




que sc^jún cl año pasa 


Culík. 


En lógica os he de dar ^^H 


^^ 


estéril todo, en su <asa 


' 


la respuesta. Vo relatKo ^^M 


^p 


Ib vida esiarA segura. 




es imposible que o&té ^^H 


H Cakíón 


Toda esta región perece 




lin correlativo: cl vino ^^H 


^1 


de hambre. 




ti relación del tocino ^^H 


~ CulCm. 


lRi(ior extraña! 




desde el tiempo de Noj. ^^1 


I ToíB». 


No ha crecídoel Vilo ogaño. 




Nineucio, que á cangilones ^^H 


^L 


' con su olvido padece 
1 campo. Común sustento 
de lo* hombres y los brutos. 




bebe, ie come en efeio, ^^H 


^B 




porque estima el ser sujeto ^^H 


H 




de aquellas dos relaciones. ^^H 


H Gauhók 


. En Egipto, siempre enjutos 




Y en lo que toca A pecar, ^^H 


^M 


lüS Ciclos, niewn al viento 
bs preñeces de sus nubes. 




no repara si hay comida, ^^H 


H^ 




porque mega la' oua vida, ^^H 


^^^^_ 


porgue jamás en el llueve; 




y en esta quiere triunfar. ^^H 


^^^v 


al Ni lo sólo se debe 


TpUBIS. 


¡Qué birbaro parecerl ^^M 
beba y coma hasta morir. ^^H 


^^^^r 


ta vida. 


nt;LÍ.i. 


H TORBIS. 


jPor qu£ no subes 




que unos beben por vivir, ^^H 
pero ¿1 vive por neber. ^^H 
Y con esto, alio aqui: ^^H 


■ 


como sueles, rey de ríos 




^H 


y rompiendo tu prisión, 
(;<»is la iuris-Jicción 




^B 




i trabajar, que ya es hura. ^^H 


^1 


queensaiicha tus señor ios? 




^^^H 


H C.M(i¿r( 


. ¿Por quí los campos no riegas 
que el cielo liarte quiso 




1 



^^^^^^■40 


TANTO KS LO D^IÍ 


COMO LO DK MtÑo^^^^^^^^^^^H 


^^^_ 


rsci^NA II 


Todi> Kt^'pio llora tiambrt«nt^^^^| 


^^H 


lilCMOi t^vnKri, fMlen. 


hasia cñ esto inleliz ful. ^H 
pues en tiempo empobrecí ^^ 


^^M 


I-'ctkia, nuMS Priora, 


que no hay quien me M sustento. I 
Ni ien(io fuerxah ni aliento, ^^J 


^^^H 


está en ia (¡rjoja. Venid 


^^^H 


a tectbIlU. 


ni de aquí puedo p.isir: ^^U 


^^H Ton Bis 


La mujct Je nució ducftu. 


la nuyor pena y a^jr ^^M 
■ que d sentir un pobre viene, ^H 


^^H 


^H GclIm. 


¿PucsA quu vctxlri? 


es cuando pide al que ttene ^H 


^^H 


U«l hueAo 


excusa para no dar. ^^U 


^^^^^ 


y gula de quien no la ama 


1 boma ts esta; ^poJr¿ ir ^H 


^^^^^^L 


i« queja, y por ciini''\ane. 


A pntir Umosnar nu, ^H 


^^^^^P 


suliral cjiíDp-j ha queodu. 


porque no hay para «1 que did, ^H 


^^^^^CuUn. 


No >up!c ai campo un marido. 


afrenu como ol pedir. ^H 
No hay de ser vii d strtrir ^^^H 


^^^1 


t'un qii^u con i!l casarse, 


^^H 


pvna ui-nc inervckU: 


nada, si una letra mudo: ^^^^M 


^^H TOHBIS. 


pájiucla. 

También 1» digo. 


servir quisiera, mas dudo ^^^^| 
aun dichow) en esto ser. ^^^^| 


^^1 


Mas venid tixius conmigo 
i darle la bienvenida, {faan.) 


porque ¿quien ha de querer ^^^| 
i un pobre, hambríeniu y desnud^^J 


^^B 


ESCENA lli 


[-:SCENA IV ^M 


^^^^^ 


l.lm(.iiit>, muy nAtf i, 


LlIMto y til-Ha. ^^^^^M 


^^H^ LlUKlO 


Árbol M tliima al re^ís 


GulIn. Para comida de prieta ^^^^| 


^^^^^L 


el bumlire, ) »i en ludus ellos 


bástale un pavo y capón. ^^^^| 


^^^^^^B 


íun ia>c« MJscjbellos, 


Haj> que los asen, Ciailvún, ^H 


^^^^^^ 


V son lu» rjimo% »u$ pies, 
árbol con piupívdid <», 


V en el jardín pon la me&a. ^H 
LiBuiio. Kste hombre dcl)e ser ^H 


^^^^^^K 


qucmáí pctfccciun encíerfa; 


el que administra esta hacienda: ^H 


^^^^^^^V 


msí r<y, de mti ¡cuantu yctn 


lemu qtie en letme se olenda, ^^M 


^^^^^H 


<|uten pur gustos de mcniira. 


que aun no esiuv va para ver. ^H 
^ñur, la necesidad, iin raauíai) ^H 


^^^^^^^^ 


raices que el ciclu mira, 


^^^^^^^r 


qui«e arraí)^! en la iicfra! 
i'or lu caduco, lu cturnu 


que tan adelante pasa... ^^t 


^^^^^■* 


Ci;Un. Hermano, en aquesta casa ^^M 


^^^^^K 


de»priii:i<í; cuantío arbul fui. 


no hay limosna; perdonad. ^^^^ñ 


^^^^^^H 


hoj.is T llur me vestí 


Ten^ó un amo comilón, ^^^^| 


^^^^^H 


liv mi edad en Mayo ticrnoi 


de pobres tan enemigo, ^^^^| 


^^^^^^H 


no ^e acuerda del mviemo 


que si lu que manda sigo, ^^| 


^^^^^H 


el ¿rbui en lux veranos. 


y US llevo Nllá, es un irattón. ^H 


^^^^^1 


Despt>jarunme hgrieianos 


que US comerú, aunque le sobre ^H 


^^^^^^H 


6 arni(;us, cuyus empleos 


la hacienda, porque ha sabido ^H 


^^^^^H 


iil di!>lruur sun briareu«, 


que todo pobre eS' manido. ^H 


^^^^^H 


y al plantar nu tienen manos. 


r quicfc almorzarse un pobre. ^H 
Idos, antes que un mastín ^H 


^^^^^^H 


|<^Uien ve al hortelano aMuto 


^^^^^H 


cavar cun c< a/adún 


os innchc una pierna. ^^M 


^^^^^B 


un troncu, purquccn uión 


LiBEmo. jCtelo! ^H 


^^^^^^H 


Ciibre di: sus ramos (rutul 


«no ciesieGuUn? ^H 


^^^^^V 


Cun el estiércol eniulo 


Gtíün. Recelo ^H 


^^^^^B 


le lisonjea, y después, 


que U en cita os ven... ^H 


^^^^^L^ 


en le que es' todii interés. 


LiBEHio. Culln, ^H 


^^^^^^B 


C|ecui.iile piucura, 


^no me conoces^ ^H 


^^^^^^m 


que lu que le dió en basura. 


Ciii.lf. ¿De tú ^H 


^^^^^H 


le rotM en l'rulu dcspitús. 


é mi, un pobre? ^atupcríúl ^^M 
LlktKio. J^o L'oDcces á Liberio.' ^^^^| 


^^^^^H 


^Qut luc lo que diime pudo 


^^^^^^H 


«1 mundo, sino vilezas 


Gtíi.ÍK. l^ni>2i:ak BeJccbli. ^^^H 


^^^^^H 


de vicios y de torpezas. 


jQuttn es Libera? ^^^H 


^^^^^V 


que aun numbiar ^ura dudo? 


Linctio. Quien fué ^H 


^^^^H^ 


\i despojadi' y desnudo 


ducAo tuyo. ^^^H 


^^^^^^B 


soy árbol de su ven^an;ía; 


Gt;LlN. Ftit... pasó... ^^^H 


^^^^^H 


y aun menos, que en tal mudan» 


No ti pretéritos yo; ^^^^H 


^^^^^1 


el áit>oldesnud>i espera 


ios présenles v'ilu sé. ^^^^H 


^^^^^^H 


tesiiriccn la pi.mavrrn. 


Dos hn-i|et ^^^^H 


^^^^ 


y yo m aun tennu espcrania. 


en el mundo puede nabcr, ^^^^H 
que es tener y no lener. ^H 
y un tiempo, que es el presente. ^H 


^H 1 Ea«l 


oríAlul; aSak ci PrMiau muy roiwJ 



ACTO TF.KCent> 



141 



Si no ten¿fs. y luísteis, 
y en nc arvdrjjuvi Unit 
1» pasáis i •tUü hn*jc. 
ya no m>ís el que luMois. 
Aun no vm vuntro rviratu, 
que miiidíf(.-reni;iB aplico 
entre el pnluc qoe ftié rico, 
que «ntre «1 tIuiiii-Dcu y inutaiii, 
LisKHto, Tienes tazun; no te p.di> 

^ue me (les, que n» pinlrÁ^ 
U con durAo avaro titis, 
wr liberji. Ha^lo sxio 
conmigo, pf ro Jciantc 
dequivn íjlvc-í. y yo Icjt», 
H crínlus ion cípv|ii$. 
tmiiarli. su Noiihunu-, 
ciini é\ tttii-t avariento. 
H».ll>«iiie (IJ tu itrviúo 
p4<' el mis hunóldr olkio, 

fílame UAo el husienio. 
aereo» hay; jt>t<r£is i;uardalloS? 
Sabrí, por mk un inmundo, 
pucsquie equt urvacl inundo 
d mi mozo de uibullos. 
Pg« dellos cuenta tened, 
qu:C en m /ahurds man, 
y no ímag'nAs, );jlAn, 
que o» ha^o poca mciccd: 
que s fe que Ua\ opui. lore& 
muchiit. cuFiii: .'-I :ir.i' oi curo. 
Mas «'inq' ~o avaTO, 

las obla» iej'„ i-s! 

bellotas que íes echéis 
o> quiero dar. 

iOué de males 
npetimmto! 

Oofdatcs 
Min; nti las (totminris, 
1 CcnaríK i U noche, 
hejid pcOMniicntos iriites. 
que fi en cih : .1 ti., Isies. 
acáhiv tiin^' :■ -cuche 

pif la ioiñ '-I ' ^ i.ifiU. 
Qwcn v:i I í I . is vivtii 
Ütn incrc^v ^'jiiio yu. 
qua brutos tan lurpcsguaide. jVdaH.» 



ESCUNA VI 



Liu»io 



CvilH. 



Minuto. 

I 



Libe DIO. 



ESa;NA V 
PlUOiJL, m»y IrUtt. 

line ¿ escofief amor, niño tendado: 
de irn, el unonpoH><iay. suene mío!) 
crd que el inicrí* ev;o,;c(ia 
á mcdxb de! ííuito ¿cptA^iído. 

Desprecie la virmd. raím dccMado^ 
de una err^inlc denl^d que al cielo (tula; 
dt^nM juvi-niud y K*liArdU 
por un moDMruo. si bien d« oro carado. 

Comn e^ desnisüo ninor, dcvprtcia cuerdo, 
paUsinL-cia eleccii:in de quien -iiijeta 
el (¡Uslo iil itifci^i 411'' '<■ .i r ici, 

y colíliíjd rJo 

que la muid < < , 'letit, 

pues, presumida, lo peor elifte. 



Pcuei*, CulOi, 41U luMa Jndr rftn tro. ttiiputi 
Ltanaiix 

Liii.lx. ^ointra a lJttii<'¡ Ksos los Icchoncs son. 
y liis bclluiavíiin e%xs: 
hoporji lii ¡prunas 

i lu hu < un, 

que os i>.i 11: i->i ...11 LMdn una 
una canitUd de paluv 

II. it-trio.C'B HtiA gamita rf« ^<iMa•■} 

LiDKHio. |Av. dcleiiciv rtyaliis 

del mundo y'.ii; .i forumaí: 
)can buen p fcdiun 

vueslro% («, iMs! 

Sirvo, pi* scu.t iii.k VICIOS, 
kot tiruiiA que lok tniiTun. 

kn el campal pentc hultur 

alivio de mi pe^ir, 

y en él con mds pcnat lucho. 

Quiero ser si me divierto 

en vos, criMal sucesivo. 

Crol Clisar con un vivo, 

y cáteme con un ntuerto | Vdjrj 



ESCENA Vil 
Liuaio. 

.No lleva el mundo nims Truio* 
que los queaqui iii.iniHe%to; 
brut>> es torpe ei dríL|i>>ric>l<,; 
Ci^ido he manj^ir de brutns. 
En deleites disolutos, 
para que mu mccon{to)e< 
sembr.' 1 icios que recoge, 
mt merecido ri^or, 

3ue en lin iodo labrador 
el mi>doque siembra. co|{e. 
lluMJ»ndo el bi<.-n aparente, 
torpezas apaceoié. 
y es bien quien inmundo M 
que inmundicias apicienic. 
¡Ah. vil mundo! iquí degenic 
lk>rj tus promesas rotas! 
¿Otii- iiim.n iii i. SI brotas 
en . Aman, 

dui >{ras por pan, 

oue me de:t u mi tiellol.is^ 
Aun estas me son vcdiid.is, 
que eiilie los bienes <:iue alittas, 
iusdochns siin piu^ vistas, 
pero no pjra tocadas. 
Aun menos son que pintadas. 
y pruébalo mi esvar miento, 
pu«s para mayor lonnenlo 
lie m sdeíetiti.iftos sanos, 
icn^u el manjar en Us mano4, 

Ínii ito Lomclle hambriento, 
rüel ttnmbre me pr[>^'i>ca; 
ved la desdicbn á que ventjo, 
que to que en lis mani4 tengo, 
no uso llenar i la boca. 
Castigo es. iuvenlud l'ica, 
de qu en, sien«lo mctonal, 
ia FMitlc eMgtó brutal, 



^^^143 


TArrra ts li re más como lo íe .«e-íos ^^^^| 


^^^K 


despfccúndu de hombre el nombre, 


ya que con azoitu D>os, ^^^^| 


^^^^^B 


que ctimv, en fe if uc no es hombre, 


i lucr deeicUva oseasii^a. ^^M 


^H 


bellous como ammut. | 


Al vilUna no le oblisa ^^U 
el hien, que es hijo de Adtn: ^^H 
trabajos virtud 1c dan. ^^M 


^^^^H 


l-SCENA Vtll 


¡Av. úiusl jCuinios jnrnateros ^^M 


^^^^^ I>ICH«, Liivvr.Tjt. GuilH Y fix*^oit. aut anmtttn d i 


de mi ptjre. aunque KT>»eru>, ^^M 


^^r Libcrl 


o yttfuilan la» »tll"tiii y mallratan, i 


andan sobr.tdoide pin, ^^| 
V ro pereciendo aquí ^^M 


^H 


¡Hau! que te cnt¡u)lc á piMados 


de r amtTC. suspiro en vano! ^^M 


^^M 


Us bcllutas que m> mawd 


¡Mi Di'^! dadme vos la minot ^^M 


^^^1 


el picarón. 


levanudme, puescai. ^^| 


^^H Gvi 


¿Sois líTiica? 


íri i mi padre ¡av, de mi!; ^^M 


^^B 


Quluseljs. 


á'tHv, beundú ef suelo: ^^M 


^^^^^ CAaaAN 


l&icn medrados 


•l'ttdre. contra vos v el ciclo ^H 


^^^^L 


esiuvkfsn tos lechonn 


pequ¿, no me llamáis hijo; ^^M 


^^^^^B 


Con vosl 


e) menor ^sñan elijo ^^M 


^^^^^ Liumo. 


SosegBi». amigos. 


ser de v ucstra casa.* Apelo, ^^| 


^^K Lauret. 


Hermano, tra>tn bodif^. 


mundo vil, de tu etcasex ^^M 


^^^^m 


en la C«rie ha;r bodegones: 


i su abundancia y clemencia: ^^ 


^^^^^H 


i buicar amo y alón, 


sabio soy por expcrienciai 1 


^^^^■^ 


que no hels dc'estar mis aquí. 
Quien bsiloususgaasi, 


de mi mismo seré (uez. ^J 


^^K Gui.Iíc. 


No he de servirte oi'a vci, ^^H 


^^^^^r 


hoy daiá trat un Itchón. 


mundo V It; destngaAado ^^M 


^^^^1^ 


V irai lodos poco á poco 
nisia engulille el berraco. 


salgo de ti y desmedrado,' ^H 


^^^^^^i 


mas no me baldonarán ^1 


^^V Camban. 


¡Oh, comilón! 


que he comido, en fin, tu pin, 
que bcüous no me iMs dado. 


^H Lai'reta. lOh, be.lacol 


^^^P 


¡Con ciKAras! gestáis locof 
Lo que habU míiiciier 


tOuttri Irtí y ^tlUiult Kflic »,i 
Frlicia. Apuarda, tiberio amado. 


^H Gaii»¿k 


^^^E- 


nuesoamo. 


si he sido de li querida. 


^■^ CULÍN. 


Quien tan aprisa 


Desde csia mata, escondida. 


^^^^^^L 


hasta i los cochinos sisa 


tus desdichas he escuchado: ^^1 


^^^^H 


lo que tes dan de comer, 


No sí de los dus i quién ^H 


^^^^H 


picar de aquí, que no quiero 


persiga asi U inclemencia; ^^t 


^^^^^^P 


Uñeros en casa un día. 


lú, en litt males con paciencia, 1 


^^^^^^^ 


L-as bellouif se comij. 


vo, impaciente en tanto bien. ^^1 


^^B Carbók 


lOh, Udrónl 


%unquo ya no son tus daAus ^^H 


^■1 LAt-üET 


¡Oh, ){olosmierol 


como U>i rnios tan atroces, ^^M 


^L 


{Vaitit luí Irtí y fuMai* Llbtrí»,) 


tus desen^^aiVos conoces. ^H 
yo conozco mis engsAos: ^^^ 
mas, ¿qué importa conucellos. 1 


^^^^^v 


ESCENA IX 


si cuando olvidaltos tratan, ^M 


^^^^H 


Lianii« y Filmia. ocaffa. 


lú con tiempo le rescatas, ^H 


^^^^^^^ 


vn quedo cautiva entre ellos? ^H 
No ti tu suene tan cruel. 1 


^ Líber lo 


Hasia en «ui, avarn mundo. 


^^H 


muestras quien eres: ^siquicrj 


pues no hay desi entura i^ual ^J 


^^^1 


>ot hombre no mc(ck;lcra 
o que un animal inmundo? 


como conocer el mal, ^^1 


^^H^^ 


y no poder salir díl- ^H 
Tongo esposo que aborrezco, m 


^^^^^K 


Cuando mi sustento tundo 


^^^^H 


en (al vileía ¿me afrenta 


i¿n(Eoie presente á il, J 


^^^^^^p 


lu ingratitud avarienta? 


como mujer eleKÍ. ^^1 


^^^^^B 


¡Siauíera no mu paKaras 
en M(l(>las i igualaras 


V como ele^i padezco. ^^H 
Guando de tod»s qutrido, ^^M 


^^^^^^1 


^^^^^^1 


con mis lorpexas tu renul 
¿A NabucodMiASor 


te aborreció mi mtcrés. ^H 


^^^^B 


y imnie cuando lo ves ^^1 


^^^^^K 


como bruto apacentaste. 


de indo« aborrecido: ^^M 


^^^^^^B 


y hasta eso i mi me negaste? 


mira los diversos modos ^^M 


^^^^p 


mas debrí de sei piíor. 


del muíerlt desvario, ^H 


^^^^F' 


[Que haya llcündo el ri^or 


que ahora te llamo mío ^^M 


^^^% 


del dañó que vcn^'> i ver 


cusndo le han dejado todos. ^^M 


^^H^^ 


A tanto, que por comer, 


Si puf el am»r presente ^^M 
el desalen p;isado oUidas, ^^M 


^^^^^^L 


cnvidk; )c)el \'ú matí.> 


^^^^H 


del bruto mísdespreciad>>. 


restaura prendas perdidas: ^^M 


^^^^^^1 


j- no lo mercica tcr! 


repudios mi ley consiente; ^^H 


^^^^^H 


Alma, del cielo encmitca. 


repudiaré un |Í:rpe ducAOi ^^M 


1 


despertad, vulrcd en vot. 


avariento hasta en amar, ^^M 





^^^^P ACTO TERGEK* ^| 


^^^^^ pu<s si suele comparar 


1 CiuAD.1.* Esti todo Egipto ^^^H 


^^H el sabio i Ib muerte c¡ sueflo, 


pereciendo. ^^^^H 


^^H y ét duerme en mi smor, ¿qul^n dudí 


1 Cmiad.1.* Gran señor, ^^^H 


^^M úuc ;& par.i mi murió 


más mueren que quedan rivot. ^^^^| 


^^m ^ülcucil), y que me ileí6 


N':nkuc. Pues uái^anmc de comer, ^^^H 


^^H libre pan amtrie y viudal 


que no luv para mi apetito ^^^^| 
como ver a otros hambrientos. ^^^^| 


^^H Li^vamc, mi bien, coniijio: 


^^P rica soy, serás señar 

^^•^ de mi hacienda y de mi umor. 


V sirtame Je principio ^^^^H 
la necesidad oc iodos. ^^^^| 


W LtBuio. Eso no. mundo eiiem'i;». 


jKn quí se distinj^uc el noj ^^^^| 
del pobre, si todos comen, ^^^^M 


■ Sir^ ifndoie me despidñ 


■ desnudo, solo y hambricnl», 


los nobles y los mendigos^ ^^^^| 


^^^ y porque dejanc intenlu, 


jOjalá que nr> quedara ^^^^H 


^^H el paso ahora me impides. 


nadie en esic siglo. ^^^^H 


^^H A ser Un misero llegas. 
^^H que cuando eitoy en tu casa. 


para que (lozaca yo ^^^^H 
bienes tan mal repartidos! ^^^^^| 


^^H me (filas con unía lasa 


^^^^^^M 


^^H que aun las hellotas me niegas. 


-.^^^^^H 


^^M y ya lan pródigo estás. 


^^^^1 


^^B que lo que mies adoraba 


Ditiiras. y GcLlit. P«»hu, dapuU. ^^^^H 


^^H y i ptso de oro compraba 
^^H de balde ahora me ias. 




GuUn. Dame, gran seftor. los pies. ^^^^| 


^^H Ya te eniltndo: la razón 


NiKBL'c. (Oh, Gutln, seas bien vcmdo. ^^^H 
Bien por lu nombre lequiero; ^^^^H 
la Kula ful! lu padrino. ^^^H 
¿Llegó Felicia.' ^^^H 


^^B rompió i mis oíos la nube: 


^^H de lo que contigo estuve 


^^H ooaoico tu condicióni 


^^M amigo reconciliado, 


OuLJK. Indispuesta; ^^^H 


^^H no por mi bien el tornarme 


tanto, que al punto que vino, ^^^^H 


^^H i casa, mas por robarme 


se echó en la cama. ^^^H 


^^H lo poco que me ha quedado. 


NiNEuc. jQuí tiene? ^^^H 


^^H Quitarme tu engaño pudo 


Gulín. Dicen que antojos di un hijo. ^^^^H 


^^H la hacienda, la libertad. 


NisEuc. No apetezco yo herederos: ^^^^H 


^^V la virtud, la casi/dad, 


quidesecn mi mttnifas vivo. ^^^^H 


^^H hasta deiarme desnudo: 


mas lu haijienda que i su padre ^^^^H 


^^H ycomosobremí hevuelio. 


vo he de heredarme á mi mismo. ^^^^H 


^^H tprupúsitos he adquirido 


En un día han de acabarse ^^^^| 


^^H de tu ripor despedido, 
^^H y de mis engallos suelto, 
^^^1 i robármelos se atreve 


yo y mis bienes. ^^^H 


Guüx. ¡Buen alivio ^^^H 


para quien enfermí) está ^^^^| 


^^H tu lisonjera malicia. 


por verte en su amor tan IÍb¡o4 ^^H 
NiKKCc- .Mufrasc, porque me ahorre ^^^^| 


^^H que le peta i lu avaricia. 


^^H aunque propótítos lleve. 


de los gastos excesivos ^^^^| 


^^H Desnudo voy, no te admires 


con que todas las mujeres ^^^^H 


^^H si de li el cielo me escapa. 


empobrecí! sui maridt». ^^^^H 


^^F que aun no me dciastc capa. 


Todo lo que en mi no empleo ^^^^H 


■ como i José, de que tires. 


me llega al alma. ¿Han traído ^^^H 


1 Feucia. Ni i mi me queda paciencia 


de comer? ^^^H 


■ que sufra tanto rigor, ivati Llberío.) 


CauD. t.* Esta es la mesa. ^H 




{ptKÜiFtjt Mna inuj muy ttpUndUt. ^^H 
Siinlait. loCAn <airinilili, y tlrvetli (0» ^^M 




^^^f ESCHNA 


Ni»&i;c. DI el altar de mi iipetiio. ^^^H 


Faucu jr Vi Chiaiki, 


jHay deleite comparable ^^^^| 
de cuantos i los sentidos ^^^^| 




CauDO. Vuestro esposo, y mi scAor, 


tributa naturaleza ^^^^| 


esti sin ( uestm pretencia 


como el del gusto?¿tlay paraíso ^^^^| 


triste, seAora, y me envía 


como el distinguir sabores ^^^^H 


por vos. 
PeuCiA. Irf á padecer: 


de maniares exquisitos. ^^^^H 
ostentando competen cías, ^^^^^| 


esco)ticomo mujcr. 


unos siinpleí y ntriyt mixtos? ^^^^H 


ta culpa >■ la pena es mía. (Vait.) 


VQuí gloria hay com» el comer? ^^^^H 




Gui.fx. Yo por mayor he tenido ^^^^H 
la del beber, gran señor, ^^^^| 
>uesto que á entrambas me inclino. ^^| 
;i comer cucsii trabajo, ^^^H 


^H ESCENA XI 


^^^r KiHEvcioy DmCrudm. 


HNinkvc: En ñn, ^muerc mucha ^nte 


necesita minisir;» ^^^^H 
en la digcsiidn primera. ^^^H 


1 de hambre? 


de dienten, muelas. colRiilloi, ^^^H 



^■H 




^^^^^^Hd 


^^^^44 


^^^^^^^ASf^t^^^*k^O»0 LO DI -MFS"« ^^^^^^^^^| 


^^^^ft 


mn1mcr(>\ di' In Stca, 


malil "'^^^^^^B 


^^^^^^^m 


(Jon>li:l>il \rx el (i<:IÍKr<> 


No 1 ^H 


^^^^^^B 


<1< iinuch'nii il«^.cfraía 


d< tit> su'.^'.' 'i\i 'i ^^P 


^^^^^^H 


un liicote, que es mdsquc un hijo. 


o>m» las quc|is y lldn<<>4 ^H 


^^^^^H 


^N<> US tfAlujii que 1» kngU4, 


drl tiatnliCKntu y alli^o. ^H 


^^^^^^^1 


cu>:lt>tr del puchen vivo. 


^^H 


^^^^^^^P 


dv In bo<:a nayj du andar 


^^^^^^ 


^^^^^^H 


c.icin¡m<li> tin alifto, 


ESCRNA XIII ^^^1 


^^H 


y td'tli-iefiJ'j piiitadiiS 
que cnire ijienies <'%c()ndÍdos 


ni> ■■■» y Liít*u nuy Utguao, ^^^^H 


^^^^^^B 


i>fen;lfn. si n<i Ins Mun 


tJlEaán. A las puertas de U niucne ^^^H 


^^^^^^^^ 


el Hliiuacíl de un njlill^^ 
Kl tKlxrcs c.ihal ero. 


i Itis luyus hun irai.In ^^^^^ 


^^^^^H 


(u crueldad y mi niiicfi.i ^^^^f 


^^^^^^H 


pufs sin tanUrt rcquisiinv. 


A morir i tu sobrino. ^^^ 


^^^^^^H 


^ii> necesidad de di*n'cs, 


l.os bienes di á usura i Dios. ^H 


^^^^^^H 


en niikziH, >ic¡iis y nlA'iS. 


que lú llamas despcrd'oof; ^H 


^^^^^^m 


lU lili u'istus sin pensii'm 


no me ho qucsJaifo con nadu, ^^H 


^^^^^^^B 


el hlanco y tinto 


'lud he vendido, ^^^ 


^^^^^H 


iquL-t cIa, ¿la, cli. 


•.■\\,í\ cubicrio. ^H 


^^^^^^^^ 


ap.iviiHc V '.i Une ico. 
Ifniu; eútiadmc de tietwr. 


lU' r'i-.-:>\ v>y íin pT>iJÍ^Í(i, ^^H 


^^^r 


y indi!» eKia« mi tusian ^H 
i moverte, aunque dan gritos. ^H 


^^^^^_ 


C'inlirmarí lo que ha dicho. 


^^^^^^^fe 


(n<^r ai i<i* rft tAiriafai. i htn<a¡u<4r 


Dame á censo una lixio^iia. ^H 


^^^^^^^H 


rV/Jilltt mtinlrtit htht.) 


í-r, .... .■;.-i.., te libro ^^B 


^^^^^H 


No anduvo Naiurdlm 


^H 


^^^^^^1 


discreta en el ariificío 


' ''' ^^^^^1 


^^^^^1 


y or^aniíacl^^n liuinana. 


^^^H 


^^^^^^p 


puc^^ en tan tono distrito 


^^^^^^H 


^^^^^^B 


como C( el cuvlln, cirro 


al tle>prJir\cmc el aim-i, ^^| 


^^^^^^^P 


ungnin deleite. 


ya nii por mi. por ti mismo; ^^| 


^^^^^ Cur-lM. 


Mil hixo 


que aunque de tan poco preciut ^^b 


^^^^L 


en no dilatar nninaiM 


quisiera pti: e1t.it>, lio, ^^^ 


^^^^^^ 


aue imÍIR^en pasadnos. 


en el ir\6unJl de Oii» ^H 


^^^^^H 


Entiiiidha Kiloxeno 


atesar por ti serricins. ^H 


^^^^^^H 


el ■.uell'j líif^n y pnilijo 


^H 


^^^^^^p 


de b innih por t;üv«r 


¿de «1 vin ^H 


^^^^^^^ 


mis el sutil f;iifí;arTsm". 


Son ^1l'^il|-1^ cii~sivriLki;.t> ^^H 


^^^v 


Vlytlt iStnlra i'i><rrin it ftttrtt » 


que impcrccpiibleí codicio? ^H 
Pues si Iq que no aprove:ha ^H 


^^H Totxyt. 


¡Siicorn>, seíliir, suslrniol 
Puí» el cicUi te tii/o tuo. 


^^H 


te compr'} yo, ti me obligo ^^f 


^^H Tono*. 


Kuvureccá l»t hambrícnioc: 


por ell.is A énrqueieftc, ^ 


^^^B 


MKorTK, que n(Ji morimos. 


M esiimas tanto el »cr fieo. 


^^^^ 


¿yu* es csior" 


da Ui que e* fu<^rin arrojar. 


^^H OlíÜK. 


Nece^it.idos 


ha;t virtud lo que en (i e:> vicio. 


^^^^^^ 


que á tus puertas hiin venido, 
loriados li- la miseria 


y en abono desia deuda 
har^iiiis Ubicas testigos. 


^^^^^^K 


^^^^^p 


que padorc todo tlppio. 
ficia dos, pues votear. 


NiKtuCi i^vt Míe eiiás.itoritienI indo. 


^^^^^ NiNruc. 


■(inorante persuasivo, ^^^^H 


^^^P 


que al *«n <lv \a himhrc y (gritos 


Clin inmortales quimeras, ^^^^H 


^^^H 


ciimit til con niil% ilílciic; 


que \iit.K,c, por desvarios? ^^^H 


^^^^1 


mi >aKa t-m íuv (;i''"Íd'"i. 


,'No Mbe% q^ue no conlioo ^H 
mis lienta vida, y que aTinnii 


^H 


|EUrt>;iri>< ^cruel iirjn</ 


^^^^m 


de l()i cietxs seas maldito; 


H\te como los ÍtuioS, mueren 


^^^B 


lu trucld.i ' -■• -■:>} líi.iS. 


>;uc(pi> V alma i un tientpo mismo? 


^H Oi 


Descdr.1 4<> 


jl'ues de qu# csilma si-rjin 


^^^H 


pidis uiiii „ . .1. .ii:ua. 


]ir'imesasquccn desatinos 
. > plazos dol ciclo ofrv<:cs. 
latstnM>mri !ii y fin(;rdosí 


^^^m 


s.'i) i^ue nadie le di alivio. 


^H 


iMaldl^atc l)i(is! 


^^H Tooot. 


¡Amínt 


\.Kz\tio. iAy, rn la experiencia ^H 


^^m 


t9u¿ devotoü monncillo»! 


cuarii ,)s al>i<<tii'>s ^^| 


^^H 1 


' A piM he de maiariM. 


de penuv Mcmpre inmortales, ^H 


^^^^ 


I>c|ald»s. 


detenpiítoi te .iperciKi. ^^| 


^^^1 


* jSI los sufrimos 
maldecirle? 


^l.a i'ida n ;;na, V 


^^^H 


imagen dv J 


^^^B 


Rn^tordo vu 


en e< fin sin 1' ^H 


^^^^1, 


asi, ^ue son pitra el rico 


puesto que luv >? ^H 


m. 


medicinas curdTatcs 


¿Nunca tu esplmu lor^'c ^^^ 



ACTO rEnCP.HO 



.45 



CTi éxiasis sUípCTisiros. 
y« viHando, ya Jurmicndo, 
pkb6 treguas d lo$ j[fillt>s 
ael cuerpo, breves instantes, 
pensa inicn tos diso ursiv t>s. 
remontando pur los ciclos 
}- midiendo sus itafirus? 
jCon los brutos te tromparas? 
Mas como dlus lumernidu 
en torpeus, n» me eipinuv 
que en brui<» transforma el vicio. 
Mal racionales que tú 
son tus perros, que tian lamido 
Us llagas que tú malirajas, 
piadosos y compasivos. 
¿Migajas nietas, a^aro? 
Pleüa i Uios auc en su jflicio 
no le nicgut- el ciclo giitit 
cua rulo ««diento des fritos. 
Yo me mucru por vivir, 
pero tú con tin dJttinio, 
morirás para más muerte, 
mientras mix mueras, mis vivo. 

ESCENA XIV 

Nmucto, fililí" y C«"*no»- 

NiHKUC. Maialde, sacalde el atma; 
Hiisfatedmc ufendido. 

GvLÍK. Ya £1 por si se c%lá muriendo. 

NiMcuc. ¡A mí, un liagadúl ¡á mf, un mendlgol 
Arro)ad aquetas mesas: 
el asco me ha conmovido 
las eniraiVis: muerto soy, 
ortliscanse mis sentidos,' 
Desnudadme, que me abraso: 
llamas broto por suspiros; 
vengan los mcdicos todos 
oue en más precio llene l^i^plo. 
¡Que me ahraso. que me enciendo! 
¡Agua, cactos! {Vin.> 



ESCENA XV 
OvcfM y CmitDa*. 

[GiilIii, Dalde vino, 

y plegué i Dios que reviente 
ti de lulo hn de vtMirnos, 
que non fí^laa del criado. 
Cjiiao. r.'AI que muere uvaro y rico, 
compara un sabio al lechan. 

I GuUx. Dice bien, jorque el cochino 
aprovecha á indos muerto, 
como enfada á iodos vivo. 

fVanf.í 

ESCENA XVI 

Clehbktk. 
La madre de Tobías 
imitan valles las dcsdkhas mias. 
Como ellas, i cada instante 
salgo á buscar un hijo, que iftnoranle 

COMEDIAS DK Tinto bl MOLI.IA. — TOMO I, 



de vidos sjitcadores. 

causan su perdición y mis temorvs. 

Caminos, rcducildc. 

si loco se ausentó, cuerdo y homitdc: 

arroyos, deten cide, 

si se despeina contra Dios, rebelde. 

¡Av, prolijos enojí»! 

si íe vieran vcoíj mi* tristes ojos, 

diera A la vkb plaios. 

y á su cuello amoroso tiernos brazos. 

Apenas se muere hoja. 

cuando al alma, que viene se le aniojt. 

Mas [ay, loco deseo! 

jquién es aquel que apresurado veo? 

Pasos que engendran sustos. 

y entre temores sobresaltan gustos, 

el aire, el movimiento 

es todo de mí hijo. ¡Ay, pensamiento!, 

salid vos al encuentro, 

del alma precursor, ^ue esii aqui deniro 

pintándome en sus leíos 

re^iocijos que admito, aunque en bosquejos, 

porque A petar de enojos, 

mikt penetra su vista que mis ojos: 

corriendo, al viento alcanza, 

y juijio yo por siglos su tardan». 

ll.tbeciol <;Ay, d««varfoI)irJ<tM<i^ra<u.) 

¡Mijo, Libniú! 

¡Amado padre mlol 

CLUueNTC. 

(¡Ay, cielod padre, dijo. 

¿Si el eco me en[;aAó>) Querido hijo. 

¿eres iCi? 

LlKRIO. 

Sí, mi padre. (Mt Mr(«j 

Cl-SMENTR. 

1:1 esi ^qué dicha habrá que no me cuadre? 

¡Ay, pie\l si os entorpece 

la edad, imor. que es Dios, rejuvenece, 

<;i>rred, que siempre el goxo, 

iiñendo al viejo canas, le hace moto. 

jMitad del alma mía, 

restituye coo elta mi alegría! 

tC«m mal iaJa vtt. IJ*f <t l.lbCfiO. «M 
»M y ti l¡íit<a dt T«dilía y il It .xhrat»,) 

¡Quí alegre que estuviera 

si en veros Kida en brazos se volvieral 

Levántate del suelo. 

Linenio. 
Pequé contra ti, padre, 3 contra el cielo. 

Cl^MSNTB, 

N'o diftss más disculpas; 

bastantes son arrepentidas culpas. 

Mi lianlo V tus cuidados 

son cohechos de amor. ¡Hola, crtadosl 



10 



Tanto es lo de mAs como lo de menos 



KSCKNA XVII 
Dicnoi y dax Cbiami*. 

CniADO !-• 

' iQai M, sWlor, lo que mandas? 

Púrpurat esco^tcd. sacad holandas: 

dli ei hoy de mi boda; 

mi recámara abrid, robalda loda. 

Entapizad mil üalaii, 

7 rcgisirando migntuosai galas. 

Haced elección delLos 

viniéndole k mi hijo lai mát bellat. 

Sus dedos le coronen 

anillos, que del »>1 giros blasonen; 

sean lal» sus órnalos, 

?uc en diamanies se anrgucn sus zapatos, 
lonvidad mis amiftas, 

que no hay contcntn donde no hay testÍ)tos. 
Matad una ternera 
eKogida enire mil desn ribera; 
tan pinK^e, que la leche 
«n víí de %nti(ire por lot poros oche. 
Iniírument»! sonoros 
alegren danzas y ocasionen coros: 
todo sea regocito. 

fues muerto «n victos resucita un hijo. 
erdi6s«me, y ahora 
restituido alegra, porque llora. 

OlADO 3,' 

Tan bien venido sea, 

que siglos laf¡-os de tus canas rea 

paiornaks ciemplos. 

para que erija i tu clemencia templos. 

l.lDCRia. 

Ya, bárbaros engaños, 
mejora con U vida torpes años: 
no sois >'a. alma, cautiva. 



jViva 18) padrcl 



Toóos. 



Uinanio. 



Mis que todos viva. 
{SunamétltadttMrímiM.yranit Ir^n», 
m(BOt >( Criado i,*.) 



ESCENA XVIII 
M«at*To, tomo dt c*mp», y *l Criado, 

MoocST. «Que músicas serán estas 
tan nuevas en esiacasa? 
¿(,)ué Huésped ha) ;• ,quiín ve casa? 
juor qué se hacen lamas limas? 

Cfi:aDO. No admires el reitucijo, 

SCAor, que juzKas por vano. 
Hoy ha» hallí<io un hermano, 
V tu pndrc ha hallado un hijo. 
Vino I. iberio, aunque rolo, 
deten^afiado y confuso 
del mundoi i los p^et s« puso 



de su padre. Cumpti/i el soto, 
cual marinero que eii medio 
del mar, naufragó perdido: 

f'orque en fin, su padre ha sido 
a imauen de su remedio. 
Recibióle con los braxos 
abiertos, poraue es clemente: 
él pidió pies ae obediente, 
y en vez dtlto* halló abrazos. 
Tan refocilado está 
el viejo noble y piadoso, 
que con todos generoso, 
albricias y joyas da. 
Terneras de leche mata, 
á sus amigus convida, 
y remozando su vida, 
años y gustos dilata: 
tanto como esto ha podido, 
con !«r tú su mayorazgo, 
de un hijo muzo el hallaift^i 
hoy hallado, ayer perdido. 
.MoDEST. tisó si: auxc con él 

la hacienda que i mi me loca; 

¡iremiedesu vida 
os vicios, y á mi, que líel 
siempre estuve en su obediencia, 
iriumecon cscascx, 
erectos de su vejez. 
V prueba de mi paciencia. 



ESCENA XIX 
Dkno», CitJitmray tttédM. 

Clehek. Dame albricias, hijo mío, 
ó para decir mejor, 
pídeselas A mi amor. 
Va volvió á su madre cl rio 
que desaliñado viste 
romper presas; ya tu hermano, 
obeaientc. humiiJe y llano, 
te espera: ^dc qué citás triste?: 
entra, y abrazos apresta. 

MonesT. Desde que tuve de li 
\id3 y ser, nunca sal! 
de lu ^usio, ni en molesta 
iuvcnlud quebré íamás 
las leyes que me pusiste, 

V nunca, padre, me disto 

lo que hoy a un perdido das. 
Aun un cabrito siquiera 
que comer con mis amigos 
le debo (sean tesiíRos 
mis quejas), y unaiemefa, 
lo mas KrueSd de lus hatos, 
d un disipador prcí ides 
desús virtudes y bienes 

V autor de sus desacatos. 

Si es bien hecho que autorices 
contra quien ieobedec>i>, 
i quien su hacienda (tasto 
en juegos y en mexeiriceí, 
más me valiera haber sido 
como él, que obedecerte. 
Cu-VBK. Necio eno|0 te divierte. 
Mi mayorai>|0 querido 
cm, Ntodesio; mi hacienda 



ACTO TBRCEBO 



147 



ti toda tuya ^quifii diutn? 
El tiempo columbres muda, 
la expetiencia pone rienda. 
S'> reducido, lu besa 
lot pies: entínale amor, 
vagravisris tu valor 
iideiu dicha te peta, 



ESCENA XX 

CunslTR. Mddmio y t.iitnno. qui lalr H^nrramr»- 
áol. Dttpuit. Felicia, tiynt miititt ái ihírinltl. 

^t-tUKlo- Hermano y itfíOT, ro hesido... 
IOD£iT, {Las enira'ñai meenierni-ce.l 
No me digas mis: mil icces 
seas hermano, bien vei-.ido. 
Tu hiirt es. á ííiiciíille t.t r.itaicoie.) 
con los demás quiero ir, 
quemas es el reducir 
un tiijo, que el cnjend i' e 

. lSa¡t \'tU^i% ilt maéa.) 

Fbucia. Si descngailos del mundo 

son padres del escirmicntOi 

y de tut justos aarat ios 

alcani'i perdón. I, iberio, 

viuda ya y (Ictenxañada. 

con el alm.i quí it nUtttQ, 

i darte cuenta he venido 

de lístiiDJs y kuccsos. 

Murió de uiui api)pl«;iia 

Nineucio, el (ico avariento, 

blasón que torpe ha punido. 
.luaio. iQüi dices? ¡Ví||<4me el ciílo! 
FELicra. Murió l.i/;irommC>i¿n, 

los dos en In vida etlr.mos 

de la rueda de fortuna, 

y hasta en ol morir divcTMit. 

A l.i/Bfo, como i sobras 

del mundo, por pobre dieron 

sepulcro en un arenal. 

cornil su* enirartas seco. 

Al nlnicon ;ip.irjt'>s 

costosos, cuanto si>berbi<». 

arrastrando lardos luios. 

^Us de sus herederos. 

on prol¡)a procesión 

le llevaron hasta un templo, 

donde de mármoles flnuN, 

de iaspts verdes y iicgiu-, 

piras que á la clave litga.i 

del ediücio supremo. 

grabadas de armas, de motes, 

V jerojjlJIicospticK'js. 
en sus entrañas admiten 
el cadáver av.-iricntn. 
que VIVO no abrió jamds 
¿■adosas puertas al pecho. 
bstas son ks honran quí hace 
el mundo en la muerte, y esto 
en lo que paran coronas 

V el fin que licnen imperios, 
ttica y libre restituyo 
i la voluntad el remo, 
que mi en^Aada elección 
«itregó al inierfs ncctO. 



Mil veces yo venturosa, 
y miichat má> m mereico 
en lilamot mejorados 
enmendar pasados ycfros. 
CuSMEM. Felicia, poroue lo sea 
ya mi t;anado Liberto, 
esposo vuestro será. 
V el amor, de eutriimbín dueAu. 
La inmortalidad del alma 
ne^abui el torpe Nineiicio; 
su felicidad p'>nla 
Lázaro en bienes del cielo. 
Mi Dios, pata cerirdumbre 
de la vida i^iie conitcso 
en vuesirrt inmortal dominio 
y más sc}tun> escarmienta 
ileste Pródigo enmendado, 
enseñadnos con quí premio 
premiáis l»i pobres humildes 
)' castiftits los soberbios. 

ESCENA CLTIMA 

[McHM. Liuac. AiaatUx y N Matéelo. 

iSmtna méiKH arrtfa. H» lo alio itti ts- 
biiiáoam /•ar*lto, yLiiiro. dtUantty 
nn),(n «r rtgita 4t Abrihia. A^f« ■■ 
lofirrnv, y Manicio tintada d una mna 
atiraidAdpit y mucAiaplalcí rtAandodi 
Itt Ktanjant Itamaij 

NiNEUc. Padr« Abrahdn, que me abraso 
en el alma y en el cuerpo: 
llamas de inmortalidad, 
castigos de UiüS eierno. 
La gula en que idolatré, 
manjares me da de TuefiO* 
hidr<^pica sed me abrasa: 
ten piedad de mis tormentos. 
Cadfc. A Lizaro me envía 

3UC moje el último c.vircmo 
el dedo en agua un instante, 
y d£ un breve refrigerio 
a mi lenj^ua. 
AaRAH. Acuérdate. 

hijo, del bien que viviendo 
recibiste en la otra vida, 
y Láiraro los desprecios 
y trabajos .)ue tu sabei. 
No hay dos ^l^rias, no hay dos cielos; 
f iH recibe descansado 
de sus virtudes el premio: 
tú en lormenios perdurables 
nagas los males que has hecho. 
Mal te podrá socorrer 
desde lugar tan diverso 
«I en que cslAs, que hay abismos 
de inmensa distancia en medio. 
Ni\suc. Uué|toie, pues, que le envíes 
fsi desde aquí obligan ruegos) 
i la casa de mis padres, 
donde cinco hermanos itngio, 
para que los amoneste, 
porque á estas penas vinioHlo 
110 acrecienten las que poto: 
i«n mlser>curdia dellos. 



148 



TANTO ES LO DE MAS COMO LO DE MENOS 



Abrah. a Moisés y á los Profetas 
llenen en libros, que llenos 
de amonesiaciones santas 

Sredican y dan ejemplos, 
o. Padre Abrahán, mejor 
los persuadirán ios muenos. 
Si á Lázaro ven, no hay duda 
que ponga á sus vicios freno. 
Abrah. Quien los Profetas no admite 
y tiene de bronce e! pecho, 
ni ¿ los que resucitaren 
creerá tampoco; esto es cieno. 



Ci.EMEN. Hijo, á Lázaro imitando, 

y escarmentando en Nineucio, 
restaurarás lo perdido 
y excusarás lus tormentos. 
Viciólo pródigo fuiste, 
y aquél, misero avariento; 
tanto en ti fué lo de más, 
como en él fué lo de menos. 
En medio está la virtud: 
si son viuios los extremos 
de Lázaro el medio escofíc, 
y tendrás á Dios por premio. 



LA REINA DE LOS REYES 

COMÜDIA DEL MAESTRO TIRSO DE MOLINA 



Rtpretriitila AtvnJaAQ. 



PERSONAS 



At**H PÍMBZ i>B Castko, gtnt^í. 

La (losi*iLi\, su mujer. 

tkA DAMA» de la Condesa. 

Alhahx», rej- de Granada. 

Maiiomad, (u rúMlto. 

NuSo i>E Lara, vejo. 

La ReiKA. 

El tanto rey don Fernakoo. 

NlttSTKA ScKüKA. 

JOKNADA PKIMERA 

ESCENA PRIMERA 

¥nA, truMn, con una emiatla di pan, nlirdnéOM 
d* trtt lUinírit fue laJtn at¥tMIU¡idr,tt. Uttf»U 



Paja. 

HOMB, 
PAIA. 

NirSo. 

HOMI. 

HvHq. 



IIOMB, 

Paja. 



En palacio haMís cotrado, 
V habrá quien al Ftcy lo diga. 

I.* La hambre que nos ubl>Ka 
no iKOTUKe ssgraJo. 
jEl pan que es para lot reyct 
()tl«r£is quiíarmcr' 

¿Hay m&l<lad 
i|tual^ 

3,* La neu«uda(l 

der<j(tB todas las leyM; 
y tai, aunque sea contra ley, 
del pan Hemos itc llevar. 
Monsiruo indóoiiio vulgar, 
el pan es para mi Rey; 
y aunque de unu al olra polo 
Viniera aquí el mundo entero, 
del pan que defender quiero 
«O llevara un pan tan OAa. 

I.'En loquedicci lepata, 

3ue uuntjuc á enuiu provocado 
nuM:h(> te lint o)>li};ado. 
^No vntquees Nuiíu Je Lata? 



Gaací PfcRSZ Mt Vargas. 

DiEOO PÉHSZ DE VAaiiAS. 

1>0!< Alonso Tello. 

Maxím, moro, turrnano dtt rey d« Murcia. 

Pa)a, truhán. 

Tkks iiombdu vuloame». 

Vm soldado. 

Um correo. 



Hous. I -* Sea: si me ha de malar 
la necesidad infame, 
NuAo mi sangre derrame, 
pues la su>a me ha de hunrar. 
Deja que alKún pan llevemos, 
ó prevente a la (wfensa. 

fNuAo, tcAaitdo mamo é la t*p«4*~t 

NvÑo. Miente el villano que piensa 
comerlo. 

HoM». a.* Aquí moriremos. 

Paja. Mirad que la Reina TÍene. 

(iCnrdiKda ladot fu tápñáét, > afr*M» 

llUHtt.f 



ESCENA II 
Dicnc* ytm Rarxii. 

Bbjha. ^Qu¿ es e«lu? 

HoMR. I.* Poner la boca 

en tus plantas. Una loca 
pasión, que castijto tiene, 
pues desia suerte nos ves. 

Runa. Ñuño, decid. ^c<^mo es esto^ 
jvos airado y descompuesto? 

NuSo. Humillado i vuestros piei, 
antes de «Uros respuesta, 
pido, seAora, perdón. 

ReiüA. Sepa yo quí es la ocasión 
de una locura Cumoesu. 



I Adeani* ■!< (tiot pcrMMjci lottrirlcnea ttt U obra los liuwleolt*: Kl Gra» Fuior ■•* San Íoaní lo* U*n- 
Tiin DK > aifisDinii; I). Lúdanlo Su.i*M; AitTAta. ity di sirilli; \vawyn\o%: AnSKKtjai, 4ttrátegii¡ Al i; 
el rxiK'.jrt li A>Tum«iU. KjjM.i ME LmÜa; t>. Ka>9|i OuntrAJ; aa VaiiTmiiuir Munv», Im aucve últisio* túlc 
(B U Jvr»aáa tirara- 



iSo 



LA REtNA DE LOS KEYEt 



HoMa. ).* Hambre, sefiOM. No lluere; 
loftreros guardan el irijto, 

V á los que aquí eslin conmigo 
iiietti uprime, Ttit&a muere. 
Etiando desde anteayer 

sin comer, csie truhán 
pasaba con ese pan, 

V al qucfctic dclt^ner 
para que alguno noi di«c, 
sacó la espada. i>:asiAn 
detjuc aquí con tal pasión 
vuestra majestad nos viese. 
Ñuño, cual veis. tJcrcDdÍ¿lo: 
ate el el caso, rsias son 
nuestras vidas; la razón 

de procurarlas, es s<3lo 
por darlas de buena gana 
á Kcrnando nuestro rey. 
por jusia ) guardada ley 
de la lealtad castellana. 
Reina. Bien acertó i ponderar 
de una corona el desvelo, 
el que hallándola en el suelo 
no la quiso levantar. 
El reino, át varios mudos 
repartido, está ocupado 
cada uno en su cuidadoi 
pero ei Bey en los de todos. 
Vela, porque vos durmáis; 
porque vus comáis, trabaja, 
y porque Ü al moro ataja, 
s'OS vuestra hacienda goxáis. 
Aquí entráis desesperados 
porque la hambre os lalijía, 
cuando el Seftor nos casiifta 
qui/i por iiucsiros pecados. 
El Kcy por vosotros llora, 
á Dios ruega penitente. 

V ha muchos dias que ti siente 
io que aqiii sentís a);iifa. 
En lodo el reino se hacen 
rogativas, procesiones 
de sangre, por si en acciones 
tales i Dios satisfacen. 
No ha quedado ima(;cn santa 
en isbcrniculo alguno 
que el triste pueblo importuno 
DO saoue en aMicciún tanta. 
Tres días haquc mi Femandd 
no veo, porque tres son 
los que na que está en oración, 
por este reino Dorando. 
Vtendo de Dios los enojos, 
le Intenta desenojar, 
y agua le piensa sacar 
con el Btjua de sus ojos. 
Ved como son diferentes 
de los reyes los cuidador. 

lloMl. I «SeiSora, nuestros pecados 
" causan los daños presentes. 
Nunca mereció Castilla 
tal tic)-; divino tesoro 
es su valor: tiembla el moro, 
el mundo se maravilla. 
No ha habido como i\ alguno 
en castellanos ni Kodos, 
pues siendo amparo de lodos. 



\ 



es padre de cada uno: 

y en lin, es santo. 
Rkixa. Oid ahorar 

haced. Ñuño, pregonar 

que vengan á declarar 

en termino de una hora 

lodos los que ncnen t figo, 

sin que me oculten un grano, 

pena de ta vida. 
HoHB. 3.* Es llano. 

que hay. 

Tu celo bendigo. 

Rstando de manilícsio 

comerá la pobre gente, 

que es quien más U hambre sienie: 

yo lo paf^ré. 

V<jv. 

Presto. 

^' en todo et reino avisad 

que hafta lo mismo. 

Si harí. iVaii.i 



.VtSo. 
Reina, 



NuSo. 

Rkin'a 



Nt;.<¡o. 



HOMB. 

Reina, 

HoMB. 

Reina. 

Paja. 
Reina. 

Paia. 
Ho.vs. 

Reina. 

HONB. 



ESCENA IIJ 
£a Ram, Pu* y lut ttoaaiH. 

> .*' (A la htiBi.} Dios muy larga vida os ( 

muros de la cristiandad. 

Lloverá ó podfi ser que haya 

trigo oculio, de maneta 

que sobre hasta el que se espera I 

por Galicia y por Viícaya. 
3.' Para sembrar y comer 

hay bastante: hanlo ocultado. 

porque no habiendo sembrado 

pata lanero sin llover. 

lA pjjí.) Tú. reparte entre esta gema ' 

el pan. 

.¿Todo? 

trique trajiste. 

^PLies yo he de comer alpiste? 
i.'Sei^ora, aunque lo consiente 

la necesidad, no es justo. 

Dáselo. No repliquéis. 
3.° I.a gran Sesília ganéis. 



V en ella os gocéis con gusto.) 

HoMB. 3." íQué piadosa y qué discreta) 

íVn'in lu Hombrtí lUvándon tí pw» 



ESCENA rV 
/.d Pus» )■ P/ii». 

Paja. f,^,,.) Higales muy mal provecho.] 

No me veo saiisfecho 

después que la hambre aprieta. 

Del est6maf;o el ahinco 

es tal. que comer solía 

tres hogaias en un dia, 

V ya no hay harto con cinco. 
Ruma. Vuelve al panadero. 
Paia. .;A qué, 

si las raciones ha dado? 
RaiKA. Otras darik. 



JORNADA PRIMCKA 



kíX. (Ap.\ AXogaxtdádo 

me ateneo. Yo volver*; 
de un cHadosu y noMc alférez 
requerirá U guarida. 
qut me regala j- cúnvida 
por truhán dcGarci Pire». 
Pajs me llaman, y espero, 
icgún se e&irccha el comtr. 
que lo Itc <lc venir A ser 
en lo vano y lo ligero. 
YopienM) indar I no e& donaire, 
de vera« hablo) enueunio 
que esto dufn, Uida i \in CAHIO, 
porque nn me lleve el «iré. (Vom.) 

ESCENA V 
La KiiM. lutgotl Rki. 

EJKA. Ya. deseos y ansias mías, 

que cnirc á ver á mi Fernando 
me csiiis persuadiendo: ^cuándo 
SG acaban ya los ircs diss? 
Tres siglos han parecido. 
)* aunque no se deja ver, 
seré confiad» Esiher, 
que es amor muy airnido: 
con síkncio quiero abrir 
por ti reposa; elevado 

(Cerrt ¡t Ketni lit corda*, y aparte* ti 
Kay iltradoia oracióA.iinltun eruelflia.} 

en la oración se hj¡ quedado. 
No le quiero divertir, 
antes en esie retrete 
i que salga esperaré, 
(irán Rey, gran Santo, tu fe 
alias cosas nos promete. 

l£Kd«d<M la H«>aa tn i¡ rtlrilt Tir- 
f HfH Mrimiat, y aparttca A'unrri Stlto- 
ra como ttl4 tn tu <apllla dt J»i Reyn ni 
■■«♦•.> 

{Dfíllro.) 
«Kcrnando. enojado estaba 
Dios con tu reino: el perdón 
alcanzó lu intercesión, 
que todo ion Dios lo acaba. 
Yo, por ((loriar tu cuidado 
en aflicción un terrible, 
traigo í Dios, nÍAo apacible, 
cuando era Dios enojado. 
La pena y temor desiierra, 
íjue pues en mi fiado esiis, 
mientras vivieres, jamAi 
fallará el agua en tu iierra.» 

t¥ut¡vi,é'<t'"'^i>t'*<a,yJtta]>art<tla 
ritió». Alfaii ti Htyyttponi lagvrra.) 

''HKAK. ¡Vilgame Dios! ^ Si es verdad 

lo que he visto? ¿Si fui sucfto? 

(¿a R.«ina,Mr((fl<f«.> 
IciMA. Mi Fernando, amado dueílo, 

milagrosa novedad. 

Logróse vuestra esperanza: 

ved que agua abundamc y recia 

riega la tierra. 
^itKA.-4. Fui necia 

siempre la deseo n lianza, 

y mi Dios muy piadoso. 

Mil gracias os doy.Señor, 



Reina. 



Fernak. 



Rkika. 
FsRNay. 

Reina. 



RCIKA. 



Fe» ÑAS. 



RciKA. 



i5i 

Süts venció el justo rigor 
oy vuestro pecho amofx>tQ, 
Por mi y por toda Castilla 
los pies os quiero bwar, 
pues Dios b« querido obrar 
por vos tan gran maravilla. 
Alzad, señora, del suelo, 
queesie favor soberano 
que os humilla ame un gusano, 
es de la Reina del cielo. 
Quien al Sel^or aplacó 
fui U Rtina de los Reyes, 
y quien no uuarda las leyes 
de agradecido, soy yo. 
Trasportado en ía oración, 
viá la Viroen asentada 
en una silla, cercada 
de gloria; en tal suspensión 
me dijo: «l^ierdeel cuidado, 
que en allicción tan terrible 
traigo á Dios, niño apacible, 
cuando era Diaseno¡adoj» 
A Jesús niño tenia 
en sus rodillas: víó ei alma 
ei Cielo en gloriosa calma: 
luego oi que me decía: 
«La pena y temor dest ierre, 
que pues en mi fiado estAs» 
mientras vivieres, jamis 
faltari el agua en lu licrri.* 
¡Gran favor! 

Aunque soñado, 
en él pude ver la gloria. 
Es maravilla notoria, 

Eu es Dios agua nos ha enviado, 
lena de amor y triste/a 
recuerda el alma de un sueño 
glorioso, con nuevo dueño. 
[Qué soberana belleza! 
[Qué negros ojos, tan bellosi 
jQuí honesto y grave mirar! 
kn su amor pudo abrasar 
almas de nieve con ellos. 
¡Qué soberanos tesoros 
VI en la mídela que peina) 
iQuí gran ser! ¡qué diana Reina 
de los angélicos coros! 
Era up ctclo su espaciosa 
frente: no ha^ serafín 
que su boca iguale, en fin, 
morena, grave y hermoso. 
Quiero hacer por mí consuelo 
que la retraten; mas ¿quién 
la sabrá retratar bien, 
sino US un in^el del cielo? 
Üio tomo yo A mi cargo. 
Una memoria me dad 
del retrato, y descuidad, 
que yo de hacerlo me encargo. 

íSífnIatKl Ket. yntríit lobrt un éa- 
feU.) 

Dichoso aquel cicultor 
que un retrato verdadero 
me hiciere; premiarle espero 
con eran riqueza y honor. 
Aquí he de estar esperando 
& que me deis la memoria. 



LA RBINA HE LOS KKYCS 



ESCENA VJ 

Paja. Todos doto dsn U gloria 
al Sinlo rey don Fernando. 

del mundo h« de tiacer buscar, 

3 ue alguno podfi acertar 
índole bien lasMAaln. 
El mismo deseo que vo4 
teng.0, que luiiquc no la vl> 
muy grande devou en mi 
tt«nc la madre de Dios. 

|Afii*d (I Rcv Jr tiítíNr la nunurUi 
Jila íl tt muítr, y (nlriiittíld.j 

'Fbrnan. Ksiu e» lo que eictibir puedo 
de la ima^n deunda. — 
¿<Jui¿n cu" 



ESCENA Vil 
ISf Mt y í*í* 



P*)A. 



Soy paja mojada, 
puct sin mis albricias quedo, 
Con uno y otro turbión 
m<! he detenido hasta abofa, 
que la Reina, mi señora, 
me ha hunado la bendición. 
Fuec/a cik que el vestido tuerza, 
pues que vcn^o hecho una sopa, 
que aunque v% fucua mudar ropa, 
el ni> mudarla es mks íuorta. 
'WnHAH. Dllc d NuAo que le át 
un vestido. 

Paja. Gen mil s^os 

vivas, y en los miscitraAos 
reinos ensalces la te. 

FaHAS. ^Esii contento cMugat 
con el agua? 

Paja. Aunitue es lardia, 

general es la alearía 
y el deseo de sembrar. 

FiHNAK. Aunque está el tiempo adelante 

3UC hoy sumos quince do Enero, 
e quwn cnvi6 el agua espero 
un ano muy abundanic. 
Alcgtia general 
dtjv que tittbia, y mal di);0, 
que los logreros de irí^o 
se han alegrad» mu^r mal. 
Un misetaole malqui»to, 
aunque vio el cielo nublado, 
no lo creyó, l'ai al tejado, 
vio su desdicha mJis llana; 
cual de parto, siii sosiego 
con dolores v ansia esquiva, 
andaba escaíera arriba, 
cs>:a1cra abijo luego, 
á la axolcB, al mirador, 
ponifndosc los antojos; 
en tta. cuando vio i sus ojos 
tal agua, como el traidor 
Judas, se echó una lazada 
á la garcantn, y se ahotta 
li no le i:ortB la lo^a 
SU escudero con la espada. 



Paia. 



FunnaH. (Cran miseria! 

Paía. Lo mejor 

es, que despidió al ctiado. 

FeaKAN. ¡Bien le pa¿ó su cuidado! 

Paja. Hay otra gracia mayor. 

Que hicieron cuenta, y después 
que tuvieran conferido 
lo que tenia recíbalo 
r el suddo de cada mes. 
ie contó: ■tanto de un plato 
que quebró, tanto que un dia 
respecto A ser cosa mía 
leJióTello de barato. 
De medio din que faltó, 
tiintu; tanto de un disanto 

Suc estuvo indispuesto, y tanto 
t la soi;a que conó.> 
FnKAH. Lo que tii inventando estás, 
fuera digno de castigo. 



ESCENA Vm 
Bl Kar, Kv*« d> Laka y P«m, Ituf un Caiano. 

Frhkan. m Nufio.) jQuí b«> NuAo? 
Niifto. " ' 



ScAor, hay trigo 
para dos aAos y mis. 
¡EscoiKlidoI «qué dccisP 
Ln codicia era tan ciega. 

5ue ll<^ó i valer la han^a 
doce maravedís. 
CaiADo. Aoui está el Embajador 
del rey de Murcia. 

Kniiar puede, 
q^uB todo lo que hoy sucede 
sin duda es en mi favor. 

(MctirMr «I criado.) 



FeHNAM. 

Nufto. 



FUIKAN. 



ESCENA IX 
DiCHM y llAtáii, moro Embafaáw. 

Haxín. 

A tus pies, nnn Femando, humilde tienes 
un hermano de un Rey, cura embajada 
05 darte otra corona y parabienes 
de tu fortuna, al cielo levantada. 
Tu fama vuela publicando bienes, 
y de coru en el mundo está notada. 

FrHNAKoo. 
Levanta, noble Hax4n, y de tu intento 
nadi me digas sin tomar aliento. 

Wkzíx. 
Obed<N:ícndo humildemente tu mandado, 
aunque es exceso, tal honor rccib-.:. 

|.Ni/*/4nit(iilatNr«IM) 
Mi hermano el rey de Murcia, confiado 
en tu piedad y de'tu amor cautivo. 
Stl rtlno i tu grandeía ha dedicado, 
y qgkrc que lo heicdes siendo íl vivo. 
Dos condiciones pide, en razón puestos, 
para enircKerlu lur^-o. que son éstas: 
la primera i">. i^uc dejes 1 mi hermano 
la mitad de sus lenlasi la segunda, 



I 

I 



;ac etté en tu protección, y tu real mano 
I sus de(cn&a& salga. 

Fernando. 
Estu se funda 
en que el rey A lh»m«r, soberbio y vano, 
vueitro reino pretenUc, y de ahí redunda 
<]UercrM (¡uareccr HudivI <;oninigo 
sin renJii %ida y icino A su enemigo. 
Pero yo. que jamis ncBuc mi ampara 
al que lleco anigído, con i^ran gusto 
lomara su defensa; y si le ampara, 
00 lemaquc Albaniar le d¿ ilisttusig. 
En la rema que pide no reparo: 
icndrála de por vida, que es muy justo. 

Haiés. 
Este papel, t«ñor, con la reit lirma, 
mi embalada acredita y la confirma. 

IDrít un paptt y léalo *l K«) .} 

ftvüo. 
Mabfi en Castilla Rencral cántenlo 
en ver oue tal poder á caf((o tome 
csia defensa, y de Alhamar exento 
la birbara arroKancia y yerro dome. 

Paja. (tUMnéa gutot al mwo.} 
Es gran pctraio. 

Vkhhxsoo. 
Calla. 
Paia. (Un mf »a/a.) 

Yo no ni lento. 
Ni vino bebe, ni tocino come, 
y me juran que desde muy muchacho 
su ordinaria comida ha sido macho. 
El rey de Murcia, en ña, es rey de Muía. 

NuSo, 
Et famoso lut(af. 

Fehka.vuo. 
Vele alia fuera. 
Paia, {Apait*.) 
iQuií severo, su gUKto disimula! 

ESCENA .\ 

DiOBO* y «■ Criado. 

Cmado. 
Gard P^ea <k Vargas. . 
Paja. 

lC6mo! Espera: 
¿ha venida mi amof 

CaiAoo. 
De una muta 
se acaba de apear, que á la li)tcra 
se vieoe del c|¿fciio apartólo. 

(Stlt ?>)■ «H MOmfnruJ 
Feunanoo. 

Caúsame so venida ^ran cuida<lo. 
El aKUa enviasteis. Virgen Soberana, 
y aquí añadís un rano i i»i corana. 



No sea mi dicha como dicha humana; 
no la agüen csiai nuevas. 

Paja. (Snlr^n^u con la (airta 4t na rty moro.) 
Hi«n abona 
d mi amo este birbaro. cuya ufana 
cabcxa. como reina se corona: 
preso <íe las agallas le lo oftece. 

tUtts. 

El bárbaro es de vator ■. 
Paja. 

Barbón parece. 

ESCENA .\t 

ElV-ti, NvR» SB Lau, W ■wru lUiás.GfRcipjMii 
M V^Mu y Paja. 



Gaüci P. 



Hazén. 
KaaNAN. 
Uahci P. 
Fkknak. 



Gaüci P. 



FKaXAK. 

GapciP. 



SI armándome caballero 

me honró viicsirn majestad, 

aquí humilde moxirarquiera 

con prÍTiiicias de mi acero 

mi at¡radecida lealtad. 

Y aunoue no os justo que ¡(¡usle 

at favor mi ofrenda, es cierto 

qas mt amor de deuda sale, 

SI al ser de noble equivale 

la cabeza de un rey mueng. / 

F.lde los Gaxules es. 

y un Alarbe vjieroso. 

tUftintútaoit.i Mi brazos sean interís 

desta haxaña. 

En viietiros pies 
akanc¿ piemio dichoso. 
Que le tengáis apercilw 
cual vuestro nilur merece, 
y el don por f-t»nde recibo, 
que es mejor muerto que vivo 
un rey que i Dios no obedece. 
Contad despacio. García, 
de la jomada el suceso. 
Es largo, y ta prosa mía 
muy grosera: no querría 
enfadaros. 

Con lodo eso. 
Ya vuestra majestad supo 
que la gran villa de Palma 
rendimos, llevando i hierro 
los moros que la ocupaban. 
Puslmosle guarnición 
bastante, y en dos encuadras 
dividimos nuestro campo 
para hacer general tala. 
Una llevó el ^ran Miesirc 
de Santiago hacia Granada, 
para bajar hasta Córdoba 
abrasando sus camparlas; 
con la oira quedó el Principe, 
vuestro heredero, i quien llaman 
el Sabio, que en tierna edad 
es igual en letiu y armas. 
Su campo rigió Alvar Pérez, 
cuya expefiencia y espada 



1 Ati rii <l orii^asíl parece ilcblHa ilcelr: «Ül re- 
Balii*o«£lpreteiii«ti de vate,* 



^^^^ |54 ^^^^^^^^L^FW^^O^CY^^^^^^^^^^^^^^^^I 


^^^^K i CsptAi dejan s!n moros. 


de i caballo, ya apartada ^^^H 
de la dea pie, hecnas dos (ropas. ^^M 


^^^^H «mcniíando i los de Africi. 


^^^^H Marchamot hacíaScvílla 


toca nuestro campo al arma. ^H 


^^^^H detlniyendo »ux comarcas. 


Santiago y Castitla, dx:en, ^^| 


^^^^H un pírdnnar i 1»* irigo^ 


y embisten con tal pujanza, ^^| 


^^^^H de laabundnnie Tablada. 


que á los primeros encuentros ^^| 
A los moros desbaratan. ^^^^^ 


^^^^B Hasta Xcr» tammamo» 


^^^^V un aue la ardiente {¡uadaña 
^^^^H olvidase una hoja verde 


Cada soldado era un rayo ^^^^| 


que parece que llegaba ^^^^| 


^^^^^1 que al moro diese esperanzas. 
^^^^H viendo Alhamar, rey soberbio. 


una legión en el cuerpo. ^^^^| 


Era crQel la matanza: ^^^^| 


^^^^H loda la licru abusada. 


este Itcy de los Kaxules, ^H 


^^^^^1 V que i los muro^ que encuentran 
^^^^H IOS CBUlivaii ó los diaian, 


no se yo por cual desgracia ^^^1 


con grsn cuidado seguía ^^^^| 


^^^^H juntó innumerable gente 


mis acciones v pisadas. ^^^^| 


^^^^H de la liei^a comarcana. 


Yo andaba d^l receloso ^^^H 


^^^^H buscando (avor iu miedo 


viendo que con asechanza ^H 


^^^^H CR lis «frican» plavu. 


trej caballos me había muerto. ^H 


^^^^H Puto tu campo en Xerei. 
^^^^H y subiendo Ala muralla, 


y embestirte deseaba. ^H 
bljele, hallando ocation ^H 


^^^^H vi6 cI nueitru, que en la ribera 


de encontrarle cara i cara: ^H 


^^^^^1 del (iuaJakic eMaba. 


«Voto á Dios que hemos de ver ^H 


^^^^^1 Cuando vtú que ¿ramo» pocos. 


quien líeva esie gato st aftua.» ^H 


^^^^H y que su gente tra tanu. 


Paja. .Vlcjor ditera, este perro. ^H 
Garci P. F.n lin. de un bote de lan/a ^H 


^^^^H que para ^»<¡» cristiano 


^^^^^H so hallaba cun una escuadra. 


lo lend! en la roja aiena, ^^^H 


^^^^H mancki luego hacer cordeles. 


donde segué su (¡argania. ^^^^| 


^^^^H con pncsa y con abundancia. 


ScAtláronsc entre io<los ^^^^H 


^^^^H para llegarnos cautivos 


con valerosas haiaAas, ^^^^| 


^^^^H y airis las manos atadas. 


el Principe y Alvar Pérez. ^^^^| 
don Gil Manrique de l.aia, ^^^^| 


^^^^H Sacóiu ejírcito at campo 


^^^^H con victoriosa alK*2ara 


Puv lionzálcz de Vnlverde, ^^^H 


^^^^H demoros.con añaliles, 


Tedo Alfonso, y con vcninja ^^^H 


^^^^H tfompiA,clarinet. t cajas. 


quien mi» lució, aunque es mi her-^H 
fué nie^o Pcrea de Vargas. |mano,^H 


^^^^H Hi20 dei dos mil vinctett 


^^^^H siete lucidaí^ escuadra, 


Mató inlinidai de moro%. ^^| 


^^^^H poblando el quemado ^uelo 


y quebrándole la espada, ^^| 


^^^^H con sus sarracenas plantas. 


desf¡aj6 de un acebuche ^^| 


^^^^^B El dueño desta cabexa. 


un verdugón con su maza. ^^^^| 


^^^^^1 con un eKuadrón de langas 


Era una porra ñudosL ^^^^| 
lal. que de cada maüada ^^^^| 


^^^^^1 y de andaluces caballos. 


^^^^^1 nos cogió la retaguardia. 


daba cun uno en el suelo; ^^^^| 


^^^^^H Los nuestros, que eran dos míl 
^^^^^H no más, mirando lal máquina 


y esto hacia con tal gracia, ^^^^| 


que el Principe y Alvar Pérez, ^H 


^^^^^V y que. aunque afrentosa, no era 


viendo que los machucaba, ^^^^| 


^^^^V posible la retirada. 


le daban grita; «Machuca, ^^^^| 


^^^Hg^ porque tenían á Alhamar 


machuca.» Con esta causa ^^^^| 


^^^^H enfrente de la vanguardia. 


daba á diesiio y á unieslro ^^^^| 


^^^^^H y i este Rey y i Guadalele, 


tantas tales porradas. ^^^^H 


^^^^^H por la oira parte contraria. 


que les' hundía los sesos ^^^^| 


^^^^H animadotdeAlvar 


alli en la sima de Cabra, ^^^^| 


^^^^V que viendo que se acobardan, 


En fin, los moros sin orden, ^^^^| 


^^^^F les persuade y asegura 


muertos ya los más. desmayan, ^^^^| 


^^^^K que es todo chusma y canalla, 
^^^^H siendo satos encerrados, 
^^^^^B fueron leones de BspaAa 


y para entrarse en Xeroz ^^^^H 


lodos vuelt en las espaldas. ^^^^H 


Proseguimos la victoria, ^^^^H 


^^^^^H resuellos con gran valor 


fulmosles dando lal caxa, ^^M 


^^^^B i que se di la batalla. 


queellos porcogcr l> puerta ^^^H 


^^^^V Confesaron todos luego. 


unos á otros se mataban, ^^^^| 


^^^^B y para alcanzar la gracia. 


y no quedara uno vivo ^^^^H 


^^^^H perdonindou unos á otros. 


si á tos nuestros no estorbaran ^H 


^^^^^H se reconcilian y abrazan. 


loicucrposmuertos, que al campo ^H 


^^^^P E\ principe don Alonso, 


hacían sangrienta montaña. ^H 


^^^Hk vuestro hijo, que llevaba 


Huydá Xcre/ Alhamar. ^H 


^^^^H quinienius moros cautivos. 


y temiendo que no estaba ^H 


^^^^H que sean dei;ollados manda; 


seguro, por oira puerta ^^| 


^^^^H nlcese al pumo, y la genic 


secretamente se escapa. ^^^^| 



joknada primera 




Paia. 
ÜAUCI ('. 



Feunan. 
OauciP. 
Fernán. 



CANcr P. 

FmNAS. 
ÜKUtA P. 

FnNA^. 
Garci P. 
Fbrka». 

Gadci P. 



PCKNAK. 



Paja. 



GAtci P. 



Feo.vAN. 

HAltS. 

Feküam. 



\hxi:>t. 



^üi mal l»gradoi cordeles! 
So un mil, pues hoy cnUían 
cti cautiverioá los moros, 
á ma»os (ic su atrottancía. 
Volvimos por el dcípoíw, 
que fUL- ul, qucsecMnsaban 
los lOidados de ui^tt 
cusas d« mucha ímponancla. 
Y por no hacer iliüresióii 
con mit circunMitrKia larga, 
para tnejnr coronlsu 
quicri) deinr loque falla, 
falta lo mejot, tiaicla. 
;Quc falla, señofi^ 

Sabn 
U gente que falurla 
de los nuestros. 

A fe mia 
que no se puede creer. 
^Tanu fue? 

Porque o* osombre. 
sólo un hombre o% ha faltado, 
(lis posible? ¡Sólo un hombrcí 
^Cra nobler- 

Era su nombre 
Pero Mí){uel. 

(irán soldado. 
Conocile muy bien, que era 
de Toledo. 

Mas, señor, 
si os ama Dios de manera 

3ue una jerarquía entera 
cspavhú en iiucsuo l'asor, 
y al í'atri'ti de i£spay^a, es cierto 
óue alli por caudillo vimos, 
^qui hay que admirar nuestro atier- 
ni losiíciniamilquehan muerio Ito, 
por un hombre que perdimos? 
bl cual murió, como es llano, 
por entrarte h pelear, 
cnemiíio de mi hermano. 
sin qoeier darle la mano 
ni quererle perdonar. 
Mi enfeimcdad ha causado 
no halUrmtr en esa jornada: 
mas luego iré confiado 
en quien la salud me ha dado, 
A senirle con mi espada. 
Señor, yo también quedé 
tercianario, y voio hago 
ik ir A pelear ñor la fe, 
que )0 tamhien venceré 
como me ayude Sanlio^o. 
Ahora es tiempo, sefior, 
de acabar de conquistar 
la Andalucía, y hay temor 
en el moro, y'no lúy valor 
para ofender ni esperar. 
Hatén. 

(irán Señor. 

l'ues viene 
mi hijo en buena ocasión, 
paríceme que conviene 
que con la fíente que tiene 
vaya é. tomar pusesión 
(kl reino de Murcia. 

Deso 



FthKAH. 



se sigue, sin dir lugar 
i ningún motín ni exceso, 
todo nuestro buen suceso: 
importa mucho abreviar. 
Volved, tjarci Pérez, luegv\ 
y al Principe le enirt)!a<t 
ilonde estuviere este pliego, 
y cuidad, hecho el cntrTego. 
que marche con brevedad 
a Mu.'cia, y ta posesión 
tome del reind. en que ponija 
presidios y guarnición 
bastante, y su durK:Í<Vn 
con buen conscio disponga. 
Hl (ralo podrá firmar 
por el papel del mensaje. 
Yo le quiero acompañar. 

(5irci Pira rrn^HraM.) 
Pienso que lo hemos de h.illar 
«1 Toledo- 
Buen vis|c. 
Con canas al Wny prevén, 
V partid juntos los dos. 
lAl Hvy.) Yo iré sirviendo á Mazén. 
rsiosc ha de hacer muv iwn. 
Tu esclavo soy. 

Id con Dio). 
fV'M* loilo», y qwnta fío el üey.) 

KSCENA XII 
Kl Rhi. 



Mueno, sin duda, Vir^jen Soberana, 
cstuvecuando os vi. pues que me privo 
lie aquella clona cuando me hallo vivo, 
por ser dcIU incapax U \ iJa humana. 

V.\ alma de gozarla quedú ufana. 

Íyo preso de amor, y aqui cautivo, 
aciendo estos favores que recibo 
mi fe segura y mi esperanza llana. 

Si el ausente amador con razón pide 
un retrato i quien ama, que entretenga 
las esperanzas de la viMa y trato, 

mientras la carne vuestra vista impide, 
permitid, gran señora, que yo tenga 
por prenda de mi fe vuestro retrato. 

ESCENA Xril 
£1 Kav y Al*«m Pteaa, 4* tamino. 



I!azé:n. 
Garci P, 

FrKNAfí. 

Carci P. 

Mazi'in. 
FKaHAN. 



Alvar P. Beso i vuestra Maleiud 

los pies. 
Fbboas. Seíis bien venido, 

como de mi recibido. 

Alvar Pérci, levantad 

y abrasadme: habcisme dado 

fran KU*to en venirme á ver. 
usio premio viene k ser 

tal favor i mi cuidado. 

Huclgome mucho de hallar 

á vuestra maíetiad bueno. 
Ferhaik. Ya mi ociiisidad condeno: 

vamos, Alvaro, i pelear. 

¿Cómo queda Alfonso? 
Alvar P. Queda. 

graciu á Dios, con salud: 



y en valor, ckncia y virtud, 

no huy en >u «lud qui«ti k cxccdx: 

<)u« n vuestra hí|0 atírmar puedo. 
Fkknan-, ^I>6nilc csti^ 
Alva» P. Vo nw quedé 

tn Manos; paréeme 

(]uc CDiia mañana en Toledo. 
Fkhnak. ^Puesqu¿ hubucn MartM^ 
AlvahI». Hubo Ii«rt04 

combates, i)iic o5 cansari 

oirloü: en lin, «lá 

por vos Ib PeAs de Mariot. 
FsKKAN. Padmu los bra/o». No había 

boy co>a tan dmcada 

deuif. 
AtvAit P. Hade :>er ganada 

muy pf«iii ti AmUlucU. 
FiKNAH. Eí. tuext* n]U} impártame. 

^Qucgent«dejái«P 
Alvar P. Cuaicnta 

soldados de nombre y cuenta. 
Fehsah. No s^ si es (tuarJa bacante. 
Alvah P. Vo he de resiitir en ella; 

ya dejo mi casa luda 

¿entro. 
FeKKAN. Asi se aomoda 

can certe/a el defendella. 
Alvar P. Marios lúe In-. accitunj^ 

de lu biidnde Xerex. 
Firma». Iíclip*iaJa» dciía rex 

quedan tas nvoriscas lunn. 
Alvak P. Va Gatvi P4re/ de Varga», 

que cogiú la bendición, 

os lubii hecho relación 

de nuc^iiai historian largas. 
Ferna:!. Dios bunrs mi butii deseo, 

7 acá otro reino me ha dado. 

ESCENA XIV 
DlCRO*, ■« CHUS» y iMfitU ua CoaiUM, 

Criauo. 
Corriendo la posta ha entrado. 
icflor, B&ori un correo. 

Uh «orreo. 
Roy Fernando, u acudes dilÍKente. 
la ¿ran ciudad de Córdoba has ganado. 
Dentro de la Ajarqula c^tá tu gente; 
seis torm y una pucna han ocupado; 
i socorrerles mircltit prcsiamenie. 
que son d<» mil no mas. y en tu cutdado 
y socorro conwslv su esperanza, 
y su mueitc á cuchillo en la urdania. 

Fernasuo, 

jCómo siendo tan pocos han podido, 
si tos almoRaribes guardan la Ajarqula, 
entrar en ella? 

Correo. 
Porque trato ha sido, 
y «QUAdj s« les diú. 

FKR MANDO. 

|Vtr};en MarU, 
wa BÍ«s me llevad; socorro os fM 



t.A REINA DE LOS HEVKS 



Correo. 
l'ane luego, scfior, y en Dios confb, 
que á toda la comarca han despachado 
por socorro, y alguno habrá llegado. 

FZRNAKUO. 

Temeridad ha sido lo que han hecho. 

AtVAR PÉCEZ. 

Darles los almt>;t*'''>bcs entrado, 
fui muy (grande ocasión. 

Fernando. 

Mayor el hecho. 
El Maestre « persona confiada. 

Alvar Pérez. 
Forzoifo c» socorrerle en tal estrecho. 

<X1RRK0. 

Fiad de Dios que Córdoba es ganada. 

Fermamio. 
Quiero llevar la Rente desta costa. 

Alvar Pini:/. 
Yo partir al socorro por la posu. rva»»,) 

ESCENA XV 

Conpesa. Mirad si por dKha, amigas, 
veit venir á nuestra gerile, 
que estando mi Alvaro ausente 
todo es miedos y i'aiigas. 

Dama i.* Ti/da> te p<>nemus culpa. 

Sor serno> fuerza seniiilo, 
B encerrarle en un castillo. 
CúxoeSA. La obeaienci* m<- disculpa, 
y el OJnor. pui.it es forzoso 
si mi csp.)(.f viene aqui, 
I ouc sea corle piirii mí 

dor.di: oitivieie un esposo. 
Dama i.' PordeirA^dc Aquella loma 

Rran Irupa de i;cnie viene, 
uestra soledad me tiene 

con pena. 
Dama i.* Otra vez asoma: 

moros ton, señora mia. 
Condesa, /¡ran ilc^dlchal Moros son, 

y Ci muy ^fueu>eleu:uadrún. 

¡Valednos, Virgen M.iríal 
Dama ).* Aquel culladu al bniar, 

olra escuadra nos enseAa. 



ESCENA XVI 

DtCMAt. S*lf P*,i* «in la tapa *l homén f iiaa caria 
»a fu waiiv, 

Paja, (Valúate el diablo por peña 
de Marios) ^Has de llegara 
lAh, ddcastillol 

CONOEM. ^QuJ^n vát 

Paja. Sin «cudo un e»cud<'io, 
y un peóji mA« caballero 
que el Conde Portinupks. 



JOttNAt>A 1'PIMFRA 



CoKDBí*. ^OuSfn es? 

D*WA 1 .* Criado es, señora, 

de tiirci Pita. 
CosDKSA. Ruón 

iknm. 
Dama i.* iFamovo itufAnl 

CoMoUA. Paro «o Mtaitnn. uf,ntii. 
Pa(a. a I>teRi> l'érvx dt VftrKBS 

irsiK" un papvi de iii hermano. 
Daua r.* Yx üe cutirc iodo el llano 

de las moriscLLí aJarcax. 
Paja. )Pvuir de quien me ptiiát 

Abran apncia el posiigo. 
CoHDf.sA.No c5 posible, mdnic. amtgo. 
Paja. iQat no m? punic abtirf 
Condesa. No. 

I.ot cuarcma hombres de guerra 

que »lfl rr>rtalcxa (luardan, 

ctiun fuera delta. )' tardan. 

i^ue han id» á correr la lícrra. 

Sola en l.il desasí i>.ie(to 

me halláis, y han de quebrantar 

moros la peña, v entrar 

M no les avitii^lue^Ov 

Atended i lo que m. húblo; 

id vvIanducR nuestra ayuda, 
. que Oíos os ifuii> sm dÚJa. 
PaiA. Su me trujo sino el diablu. 

Si dentro (emicndu están. 

porque la ocasión lo enseña. 

que hnn de quebrantar la peña, 

«■en mi» toüiilli^ qué harin.^ 
&A. Altiamarek. 
f*l.* Hombre, vele, 

que nos tienen 6 ocrcai. 
Paia. Vo temo que este Alha^iiar 

para mi hn de \ercoí^licte. 

Abrirme seri ineifir; 

mirad que rcncHari^ 

si me prenden. 
>AMA 1.* A' la fe? 

Paja. Soy un gran ren^^ador. 
COKDCSA. No es tiempo de burlas, faja: 

Corre A avisar nuestra gente. 
Maja. Yo correrí dilrgcriie, 

Si AlHÚn diablo no tnc atafa. 

ESC-KNA XVII 
1^ r.oijiaM y iiu tktH*a, 

CoaiDCSA. ].<>s pechus afeminados 

trocad, pues miirir «. ruerna, 
y dcíendamos b metía 
como valientes S'ilJiídos. 
Tomad varonil vestido, 
y esíuerzu y armas Cün él. 
que si el hado no es crCIel. 
nmosa haiaíSa habri sido. 
Itattamot al moro ofensa 
como hi>mt>res. sin dar Itigar 
áque pueda imaginar 
la falta que hay de defensa. 

Oaua i* Mudar traje seti bien. 

Dama 3.* Mila^rusa traía es esa. 

Dama i.' LUmcie el mundo <Joi)desa. 
púas serlo sabes tan bien. 



■5? 

ESCENA XVIII 
. Dicn««. fif rf)- Aiiuiua.Maíaitdii, Hamihu» 
yiionu. 

Mahom. Nunca l-'ernando pensó 

que aqu! ^u^ pendones viera. 
Aliiah. Nuncael vil moro naciera 

que lal castillo perdiú. 

\il<H (usio iiue te llame, 

de vil sanare _v baja e^ey: 

fiucs cobrar rio pueoc un Rey 
o que aquí perdió un infame. 
La pona es tan importuna 
do haber i Manos p«rdÍdo, 

3ue por a;rar lo he tenido 
e mi próspera fortuna. 
Mahojk. Muy (usioí vm tus enojos, 
pucii va» ev pe timen lando 
que es una higa que l-'ernando 
nos Ikne puesta en los ojos. 
Vintíndose á guarecer 
al casiiitu. los que encierra 
roban y talan la tierra. 
sin poJeiles ivfender. 
t'ertí, valiente Alhamar, 
re_> iJini'M' de Granada, 
va csii la l'efia cercada, 
y hoy en ella hemos de enlror, 

ESCESA .\1.\ 
DiLiiM, tHKca Hatt. Uytmdo mna carta, l'a* Alona 
Tvt«, P*i» y SoiBiiw™ fftr i'íro /mirra. /a«MN> 
iHitf ú tomona 'ej bici™ • m» 'arfo y !•■* nunírM 
aletrv. 

Paia. a (^uc avisase, con hartos 
miedos, me hicieron venir. 
•Firme (solemos decir) 
como la Peña de Mallos.» 
■,>uien en «usencia confia, 
con este su error conlltmc, 
pues una petia no es ñrmc. 
Sí la dejan sola un dia. 

Un tOLD. Si esti la fucna pcrdsda 
pof salir nosotros della, 
y ta el querer defcodella 
cs'dese-pcrar la vida, 
en consultas, pordemis 
cuidado.} tiempo gastamos: , 
^no veis que cuarenta estamos. 

V hay tres mil moros y mis? 
1 tayá cien mil ivoto A Diotl 
que' he de embestir yo con ello*. 

Y vos, honor de los TclloS, 
,'qu¿ decti> 

Que iri con vo«. 
Todos iremos también, 
mas es desesperación. 
(Quieto ver auf guarnición 
hav denlfo. Haced que nos den 
escalas. 

.Moro es aquél. 



DiEbo P. 



D. Alo» 

t'N SOLD. 

Alhaj*. 



Paja. 
O. At.oN. 
DiEnoP. 



lUiran al itilaarlt.) 

Corriendo ai castillo viene, 
que pase no conviene. 
•ati yo dar¿ cuenta del. tv*ir.i 



^ 



1 58 



LA REISA Ttt LOS BEYfS 



D. Am.t. Kn la falda Jesu ptñn 

fioi podemos citcubt.r 

psrauliri morir, 

q»< i Mto hotüor nos empeña. (Vmi.) 
Pam. ^ & D\eg,o Piíti dl¿ en tierra 

con d moro: su vcslnt.> 

me ha de h«ccf moro ungido 

?ara entrar en «Isgucrra. 
a que liarla* no puedo, 
porque broiu la campaAa 
uotos j^algos á cita haiaAa, 
puedo asegurar mí miedo, 
pues entfc tilos disfrazado 
tendrá la vida scj^uri, 
sinscjiuir yoU locura 
de cmbmirá un campo armad». 
Voime i vestir. 

(Van fi¡» y túU U C«nde» r mi da- 
mat par lo *tlu, tuáet rtttíáat tlt tul- 

déáat.^ 

CoxoEtA. ValeroK» 

soldados, hoy conio tales 
lerfítal mundo inmortales, 
ú muertos 6 vlctonows. 

Dama i.* Si hay para morir un día, 

escoja nuestro valor 

el de hov. 
Dama 3.* Dadnos favor 

en tul ailiccíón, Maria. 
Aliiau, Con ímpetu se acometa 

para entrar por los adarves. 

{Toetm ii rtéalu y mttn (ui muret p»r 
Iti «rjCiii: 4cliañli>i lai nn/irtt á «icAÍ- 
lladaí y ulcinri.irüi.) 
Makoh. jAI arma, I u enes alarbes! 
Aliiam. Ayudad. Sanio Profeta. 
Mahoh. Na es muy valiente la fueria 
que h>)* dentro: no deMlsperes. 
ISalin l)i(go firti, Hoo Monto Tillo y 

OiEMi P, iPor Üioi, que ion Iss mujecn 
los que (leiienden la fucnaí 
^Cuál serlii el eK:udcro 
tan sin honra y itn sin ley 
que habrendo liado el Rey 
esta fuer/a de su acero, 
si hoy el moru la cediese 
y i las mujeres en ella, 
siendo su culpa el perdella, 
ante tu Bey patecine? 

D. Alon. Razón es para quí inflame 
el pecho i cualquier soldado 
í querer morir honrado 
antes que vivir infame. 

DtKoP. Embistamos de tropel. 

y entrar dentro procuremos, 
que con la mitad quo entremos 
ha de temblar el infiel. 
£ntremus haciendo estrago, 
pues una mujer se arma 
con lamo valor. 

D. Alo». ¡ai armal 

DiKOO P. iSaniiaKo! 

Toóos. pianliaito! 

ItítifK manii, r>ic4<> r rfai< la tatallt. 
Voicfit lat NHriiix y rfd* i>ik%-Aiti evchi- 
Itaéai á Pt|É. i>niiit<> dt ««ro, tan taar- 
f», y M mttt littn Jut Mvrof.) 



Paia. 

Condesa. 

Mahoh. 

Paja. 



DiicoP. 



Aliiam. 
Mahom. 

AUUM. 



Paia. 

D. AtON. 

Paia. 

Ai.tiAU. 

Paja. 
Alham. 

Mahom, 
Paía. 

AUIAM. 



Mahom. 
Paja, 



D. Alón, 
Diego P. 

D.A1.0X. 
Mahom. 



Paja. 



Li. ii, ii. :<.ti,ii, li. li. 

Dios á lo. nuestros socorra. 

(A Aih.) Hu)C. rey. que al de la pon» 

de Xercz he visio aqu! 

¡Que soy Paja! Andan metidos 

en fuga, y aunque tes hablo, 

ni me oyen, ni ven: el diablo 

me hiío' trocar mis vestidos. 

(jiitdn I>l«iio I'ecvi pari4m*<tt«lay lut 
drmdi por i'rrail 

Ella es gran temeridad, 
que brota el suelo paganos. 
V al cros>^s castellanos, 
arriba al adargo entrad. 

(IHtr duilt la aJln;) 
Ya Diego Piícz de Vargas 
cst¿ en el castillo. Perros, 
Id i maliiar los cerros 
con lunas, bandas y adargas, 
que yo solo he de guardar 
esta fuerza en que me veis, 
aunque mas muros juniíis 
que tiene orenai el mar, 

iPti* lultrt luNr niaWn por IM tjea< 
lat y Ir teta» é citc»llladai.( 

Retiraos, canalla vil. 

jTan presto vuelves airis? 

bi cuarenta hombres no más 

acometen Itiesmil: 

¿<\üé hay que esperar? Aliad luego 

el cerco: vuelta a Granada. 

Que soy Paia; dadme entrada: 

ved que disirazado lle|{o. «rirdni*.) 

¡Válgate el diablo, el moríllol 

Ya mi mala traza lloro. 

Por Alá. quequiere un moro 

solo Kanarcl osiillo. 

|Ah. Diejio Pérez! 

(A MMiom) <Nov« 

lo que por subir trabaja.* 

Es valiente. 

iCiuida.) Que soy Paja. 

¿Oyen?: hablad con Inés. 

(jiiat iiiyof ) TraMmelc con cuidado, 

que te quiero conocer 

y premian no es bien perder 

tan importante soldado. 

lUtgmit fu n^rvi 4 P>1*.) 
(A P«i»-» El Rey. de vuestro valor 
admirado, os quiere hablar. 
QueremoA Manon ^«nar: 
Ijgo volvelde lonior. 

IVtif ft tuHr y áeUt arrtta f Hilan lo* 
iKaIat ) 

. Diez hombres nos han faltado. 
Ha sido muv gran ventura 
ver esta pinza secuta. 
Y el moro se ha retirado. 
(A p»)>.) Ki Alhamar por vos envió, 
¿es bien que aguardando esi¿? 

(t.J<rJ>tfo V w»ntt¡ 

Licva it diablo vue^ancC 
y el madre que le parió. 



lODNADA SEGUNDA 



<5g 



JORNADA SECUNDA 



ESCENA PRÍMERA 
Etr*rS. Kkn»iii>oi,I>oiiI.o«ek«oSi;íiiu, Don Alvar 

PÍKKX, iMt MlX»TI»I ifr ^NKAna, ClLAItlA*4 y 

putrl; la Ririu y Jai damat por utra al «oa 4* 

Reina. Mi Kernando y mi bien. 
Feunan, Señora mía. 

RsirtA. Bien merecidos lenRO c%to^ abraios. 
con la esperinzx laraa dme dli. 

FEKKAMtlO. 

Hanie ofrcciJo encuenlrot y tmbaiaios, 

mss iodos están puestos en olvido 

con s^lo haber llejiAd» i vuestros brazos. 

Re[NA. 

Lo» pies por Til favor, señor, os pido, 
lunque pudiera bien estar celosa 
de lo que dictn, si verdad ha sido. 

Fki'\*sqo. 
¿Qat es lo que h»n dichoP 

Que i una dama hcrmou 
habfis, seAor, primero visitado 
<]Ue llt((¿stets í ver á vuestra esposa. 

FmKANOO. 

Soy desa dama tan enamorado. 

3ue su amor al subu me enirú en U sala 
onde et retrato esli que han acabado. 

Reina. 
4\ qu¿os ha parecido? 

Fernando. 

Que no es mala 
li mano. 

Fui del Moniaíl¿s famoso, 
que por solo en el mundo se scrtala. 

Feknasuo. 
En esto anduvo poco venturoso, 
y la falta está en mi, que no merece 
gozar un pectdor bien laii dichoso. 

Hkisa. 
¿Er efecto^ se/lor, no te parece? 

F^*^ANno. 
Muy poco ó nada. Fáltale hermosura; 
de agrado y buen color carece. 
Fuera si acierto el escultor veniura, 
y á mi en U vida celestial consuelo; 
mu mi mírito en vanu \<i procura. 

Rt^iSA. 

Que alguno ha de acertar confío en el cíelo, 
y siempre imtftiné que «t« acertara. 



FCPKANDO, 

Templari la cordtira al desconsuelo. 

La imagen es de diferente cara: 

pero por ser de mano de tal hombre, 

que u estime es raxún p.)r cosa rara, 

y por María, que en lin se hito en su nombre. 

Reina. 
En memoria, scAor, de su promesa 
ha de ser de lai Actúas su renombre, 

Feiinasüo. 
Pues tanto Con las lluvias se interesa, 
la Virijcn de las Aguas sea l'amaila; 
su advocación desde hoy ha de ser esa. 

Reima. 
¿C6rdoba, en fin, sector, queda ganada? 

Fernamw. 
Asi tuvierais i la gran Sevilla. 

Rejs*. 
No et difícil i Dios y i vuestra espada. 

FsnKAxoo. 
Córdoba es vuestra, á vticsiros pies se httmílla. 
Ya esiá sin moros, y i poblar!» cmpíeía 
mucha gente andaluz y de Castilla. 
Su conquista se debe á la nobleía 
de caballeros que tennis presente. 

Mj.KST*e I>E SAN1t«ltO. 

Participan los pies de la cabeza. 

FER SANCO. 

El gran .Maestre cniíó con poca ft^nte 
y mucha confianza en U A|arqu!a, 
de quien fui defendida heroicamente. 
Don Alvar Pérez socorrió en un dia 
i los nuestros con (tente y bnsiimenio, 
dando á todos valor su ccimpañia. 
El Macsirc de Alcántara fué aumento 
del valor que en las torres se encerraba, 
causandi> sus encuadras nuevo aliento. 
Trajo Us suyas el de Catairava, 
y el moro i sus hazañas cobró miedo, 
perdiendo la esperanza en que se hallaba. 
Del l'rran Prior, sin dttaciún no puedo 
decir del modo que nos fui importante: 
en úl y en los demás muy cono quedo. 
Mas todo junto no fuera bastante 
ai Don Lorenzo Suárez no viniera; 
¿I nosdió la ciudad en un instante, 
porque si ti i Alhamar no disuadiera, 
que al socorro llr^ó de sus amibos, 
rendir á Córdoba imposítilc fuera. 

Dos Lorenzo. 
Sólo, señor, servimos de testigos 
de los grandes milagros que Dios obra 
por vos, que destruís sus enemigos. 

Fernando. 

Hoy el Apóstol sus campanas cobra 
que á su mezquita el cordobés le trajo. 

Dos Ai.vAM. 
Bien pagan el baldón. 



tflo 



t\ KRIKA DE LOi REYES 



1 DoM tOfRNZO. 


Fehkak. 


' Li m6n sobra. 

Fbrkando. 
Por hacer el Apóstol agasajo 
vcatLigar del moro U mslkio, 
i cuetus las irsKÍnan. 

Reina. 


Man. i.» 
Pens-AN. 
Man. 1.' 

lUlNA. 
FcnMAN. 

Man. i.» 


jBucn tt&lujol 
¿De Córdoba i Saniiagu tk Galkia 
i CUCSU& llera el moro las campanas.^ 


Feüsaji. 


Fernando. 




Fvi concierto: rÍKor (ü6 de juUtcia. 
Rbina, 


Man. 1." 

FUMAH.. 


iDt Alfonso, nai ubiíif 




1 Keinando. 




Que (íctie llanas 
las ruerjai de aquel reino, y qoc es lan cuerdo 
que alrmiH su niñ«i i trtU4:has canas. 


Mam. i.' 



ESCENA II 

IhCIM >■ Neto DK I. ARA Mi;»»' > rfoi MaKCHM 

txiraniiros, tm Adt^lu ét ptrtgrlmyt. 



NuSo. 

FE» KAN. 

Reina. 
Man. i.' 

Reina. 
Fe^nAn. 
D. Loa. 

Man. i.* 

Fernán. 

Man. a.* 
Fe* .SAN. 

Man. I.» 

Fbrnan. 
Man. i." 



Un pintor )* un escultor, 
señor, ha muy (tranik rato 
quee%pcrBn. 

Hnrí favor 
«I e«culior y pintor 

Sue acenasen el retrato, 
ntren lueigo. 

iSalta tai día ptrtgriuM^ 
Aunque lot dos 
hagan conciertos ñriiiados, 
han de dar llanxas. 

Dios, 
rey Fernando, sea con vos; 
su paz en vucsirusestidos. 

(i^ráitiáu ti Rey y ^uiiau la gorr* y 
Ura¡i la Rtiat ít U C«h y tUnl^t.} 

Muy moxtn son.— ¿be ta lilla 
Oí levantiis? 

Divertido 
con Jafn... 

El rey se humilla, 
y ellos ni hincan la rodilla 
ni la mano te han pedido. 
Scftor, el mayor macítro 
t)uc en el inunda ha trabajado, 
el mis in%ignr y mis diestro, 
sabiendo un deseo vui-Mro. 
i cumplirlo nos ha enviado. 
Yo le scr¿ agradecido 
si el retrato no se yerra. 
tVo se errarí. 

jHabíis venido 
de muy lejos-* 

Fuerxa ha sido, 
pues no somos de la tierra. 
jiEn lin. lleitó allá la (ama..,? 
Deque un retrato fiel 
queráis hacer de una dama 
i:ele«ti8t. 



FkrNan. 
Man. i,* 



Fernán. 

Man. i* 

Reina. 
Man. i.' 



Reina. 
Man. i.' 



FERNÁN, 

Man, i." 



Fernán. 



^C/>mo se llama 
CSC maestro? 

Emanuel. 
^Es eminente en la talla? 
Con (¡ran superioridad. 
El pudiera rctralalla. 
,-D¿ndc reSJÜe? 

Hoy so halla 
en Ho«tia. 

Noble ciudad. 
En cualquiera profesión 
merecen Uuro\ y palmos 
lo* que así cminenles son. 
^Hostia es (trinde población.^ 
Ñúscenla intíniías almas. 
Por ser tan moíos podemos, 
aunque ei celo se agradece, 
temer si consefiuiretnos 
el fin. 

Mis edad tenemos, 
señor, de la que parece, 
Oficiales tan cabales 
suele el maestro sacaf 
que vencen esas seAalcs, 
y aquí os envía oñciales 
que sabe que han de acertar. 
¿Es escultor y pintor? 
De uno v otro es tan bizarro. 

Íue es divino su primor. 
1 fui el primer escultor 
que hixo figura de barro 
y de hueso, y i ocasión 
hlio dos ligijras tales, 
y de tan ftran perfecciAn, 
que ellas por el. sin pasión,' 
pudieran ser inmortales. 
¿Será rico? 

No se ve 
su iftual, ni i quien tanto sobre. 
¿Hombre humilde? 

Lo aue sá 
es, señora, que hijo fui 
de un carpintero muy pobre, 
jY enseñóle el carpintero? 
Fué lu afición de manera, 
que sin aprender, primero 
supo obrar en un madero 
lo que otro que él no pudiera. 
Pero no hay por <\i¡i os asombre 
ingenio tan peregrino, 
ni que tenga tanto nombre, _ 

porque aunque fué humilde hombre, 
tuvo natural dlt Íno. 
¿Tan gran mwsiro es? 

No bay cosa 
buena en el mundo, esto es llano, 
que se estime por preciosa, 
rara, perfecta 6 famosa, 
que no sea de su mano. 
Y si el original 

(como es justo que se sr^uva) 
de quien queréis copia í((tial, 
raro, per:ecto y cabal, 
iamht¿n scrA Hechura suya. 
Si el original tuviera 
yo, no buuara el traslado, 
que (Gilmente se hiciera. 



^ JOB I* ADA 


SKOUXDA l6t ^H 


^^^^^ El retrato que se espera 


veréis lo que deseáis. ^^| 


^^^y esUcn un monte guard«do: 


FkaNAH. Si ffanzBs ofrecéis ^^M 


^^^^ miraj si habrá de ser diestro 


de lo que aquí prometéis, ^^H 


^M ■ oulcn ha^a oirocomoíl. 
^V Max. i.* En un caso cnino el vuestro 


muy buen premio aventuráis. ^^H 


Reina. Dcsio, amigo, no ic asombres, ^^M 


H hizo un retrai» el maestro. 


que no han sabido oceriar ^^M 


^m per') no lin hecho mát que aquél. 
^M Tuvo su podre en la mente 


hombres de inmorukt nombres. ^^M 


Man. t.* Nosotros no 'u>mo^ honihrcs ^^H 


^^^H fabrkaida una leñora. 


queos habernos de engañar; ^^H 


^^^B hermosa perlcctamenie. 


y no eniendiís que el provecho ^^M 


^^^H j un deseo Tehemcntc, 


nuestro celo hace importuno. ^^M 


^^^H como el que tenéis ahora. 


que el retrato ha de estar hecho ^^M 


^^^H y fué su gracia tan alia, 


y haber antes satisfecho ^^M 


^^^^B que aunque siempre en caso tal 
^^^H la talla 6 el pince falta, 


que se nos dé premio alguno. ^^H 
Fia»*N. Kasianie satisfacción ^^M 


^^^H la copió sin una Taita, 


es ^H 


^^HP y sin ver la ori){Ínal. 


(l.ia da té ^tíat a»a mmvritj ^^H 


Fea!<aN, ¡Gran cosa! 


ReiNA, Esta es la memoria. ^^M 


Mas. i." Causó este hecho 


Man. i.* Kn lan dificil acción ^^H 


^L alguna incredulidad 


i una buena apri^henuón ^^H 


^1 en maestros, mas sospecho 


se ha d« atribuir la gloria. ^^H 


H que liabiíndok satisfecho. 


El retrato estudiaremos ^^H 


H lian de honrar esta verdad. 


conforme á este memorial, ^^H 


H Fennas. Obra es tan particular. 


y querrá Dios que acertemos, ^^H 


H 4UC elta sola basta )' sobra 
^ a darle nombre. 


que si bien aprehendemos, ^^H 


no podemos obrar mal. ^^H 


Man. i.* Alabar 


Una sala es menester ^^H 


^_ os puedo por tinuular 
^h lo encarnado de aohra: 


tita, 6 baja, en que la imagen ^^H 


con quietud se pueda hacer. ^^H 


^^^^ que encarnó en eite retrato 


Y porque os vemos temer, ^^H 


^^^H tan alta v perfectamente. 


y esos recelos se aiajen, ^^^^1 


^^^H que bubi) de andar con recato. 


DOS queremos encerrar ^^^^| 


^^^H huvendo de aluún mal ítalo 
^H^P puf la envidioi de la |{Cnte. 
^Pl^RNAK. Gracias tales, perseguidas 


dentro delU. y de la llave ^^^| 


la reina se ha de encargar, ^^H 


sin que á nadie de)e entrar ^^H 


H son de ordinario. 


hasta que la obra se acabe. ^^H 


■ Man. a.* Esiancictw, 


Paraqumcedlas podéis ^^1 


H que hubo gentes mal nacidas 


hacer que metan sustento, ^^M 


H que le dicri>n cinco heridas 


que ames de los diei y seis ^^^H 


H y le dejaron por muerto. 


el retrato ^oj;aréis J^^^H 


H Femna!*. Con celos inicmpesiivos 


como está en cl pensamiento. ^^^^| 


H la fiera envidia en la tierra. 


Fkknan. ^-NuiVoí* ^^M 


^ft j con daños excesivos, , 


NcRo. Señor. ^^H 


^1 quiere enterrar i los vivos. 


FernasH. Si la sala ^^1 


^B ' i los muertos desentierra: 
H a la misma rabia excede 


de ante el oratorio quieten ^^1 


se les ptiede dar. ^^M 


H Man. 3.* Con las señales quedó. 


Nuflo. No es mala; ^^H 


■ Pbrnan. y es eran ventura que quede 


ninguna en quietud le i>¡i>nla. ^^H 


■ Af|i>- 


Fuñan. Déseles lo aue pidieren. ^^H 
Man. i.* En los semblantes advierto ^^H 


^1 Mam.!.* Mu;r cierto se puede , 


^1 decir que resucitó. 


que, como mozos nos veis, ^^H 


^B pues muerto v amiirtajado. 


tenéis el lin por incierto, ^^H 


^B y con mil melancuüís 


tamo, que viendo el acierto, ^^H 


^^^^ de muchas Kenies llorado, 


por milagro lo tendréis. ^^H 
Fbdnan. Premio podéis esperar, ^^H 


^^^B lo encontraron levantado 


^^^^ sus amibos en tres dias. 


demás que nombre se cobra ^^H 


H^ FeMNAH. Dificultoso ha <1« ser 


con obra un singular. ^^H 


^m el traerle por acá, 


Man.I.* ai maestro se han de dar ^^M 


^M Man, 1.* Oc lan noble proceder 


las urac^as de aquesta obra. ^^H 
Mah.3.* Aquí su saber se muestra. ^^H 


^B es, que en siendo menester 


^B i cualquiera pane vi. I 


Siendo los dos instrumento, ^^M 


^^^^ Pero pues él nos envia. 


suya es la K'<'ria, aunque es nuestra, ^^M 


^^^K perded el miedo j recato, 
^^^H que si visteis i Muría 


y también vendrá á ser vuestra ^^M 


por el agradecimiento. ^^M 


^^^H y está en vucsira fantasía 


<V«a«f iM áM Muiceboacon NuAd.) ^^H 


^^^P su verdadero rcimio. 


^^^1 


^^^^ con que memoria nosdei» 


^^1 


H COHKDtAt DK TIMO [>S MdLlNÁ. — TOMO 


^H 



^^^ 


^ggg^gj 


■ 


^^^^^^H 


^^p 163 


REINA DE LOS RCTF.S ^^^^^^^^^^^^^H 


^^^^^ 


ESCENA III > 




porque sí entraras, cscierto ^H 


^^^^^^P OKaOi. n>tiM/a( Muciso*)- Nv99, 


Paja. 


que al momento lueras muerto. ^H 
.No hivax miedo vuexancé. ^H 


V FXKílAK. 


(A Id RtlQi ) iQ\ii dccii> 1 


Vlham. 


Por Alá que es animoso. ^H 


■ Rkik*. 


Que Mfi icmor 




Jamii en alarbe v( ^^^^M 


H 


uní itnn cotaacumeten. 




valor. Tu nombre di. ^^^^| 


■ D. LoB. 


f>tiM«ie temer üu etror. 


Paja. 


^^^^H 


^^^K 


que son muy moxoi. leñor. 


Aliia». 


Nombre i'amo»). ^^^^| 


^^^^L 


V es mucho'lo que prometen. 
La lulia to(l« he andado, 


Paia. 


Rl moxeres le boxeamos, V^^l 


^^^^^L 




y cl liombfcv mcdo icnelde. ^^^H 


^^^^^^H 


y hombre eminente cri el «rte 

del nombre que aquí tran iiornbradú 


Alham. 


iAf } {Ene podrá «cr que suelde ■■ 


^^^^^^M 




lie honor la quiebra en que estamos.]^ 


^^^^^m 


no supe i|uc hubiere csudo 




V tu venida á estas partes 


^^^^^^^ 


en itostü ni en otra parte. 




¿Clin qué causa ha sido, y cuándo? 


■ D. Ai.r. 


Muchm engaños m ven, 


Paja. 


í,(p,)(lil me ha de estar preguntando 


■ D. l.ui>. 


Y con mas ocasiones 




desde el miércoles al martes.) ^^ 


H 


muy grandes hurtos iamtȒn. 




Venemos en romería ^H 


^^_^ Fehman. 


Parecen hombres de bien; 




i Xaniiago de Cialecia. ^B 


^^^K 


no hay temor que sean ladrones 


A I. HA». 


¡Qué romería lan necia! ^H 


^^^^^^ 


y en lo dem£«, la razón 


Paía. 


í.tp.i Buena la hedícho, á fe mia. ^H 
«'Moro ¿ Sanliogo.* ^H 


^^^^^H 


de parte dcllui «ti. 


Aliiah. 


^^^^^^^M 


pue>Mn pedii galardón 
nos dan á sati&racción 


Pa>a. 


ExacK elia. ^^^H 


^^^^^^^M 


AuuM. 


Sospechoso es tat auxilio. ^^^^| 


^^^^^^^ 


el rcirsio. 


Paia. 


Hxtar vuexaucé boblüo. ^^^^| 


■ D. I.OH. 


Kilo diri. 




Pox il tención no cntendclía, ^H 


^^ I-'eknak. 


A María encomendad 




on crexttano de Caxiítia ^^^H 


^^^L 


su acieno. 




devotox de \on Miguel ^^^^t 


^H M. DcS. 


Todos lo haremos. 




poneldeon candela á él ^^^^| 


^^^^^H 


y si vuestra majevtad 




y i xo diablo on candelilit. ^^^H 
E dccer, que hacelde ¡«uat ^H 
at xanto c dcablo tamben, ^H 


^^^^^^H 


di licencia, £ la ciudad 




^^^^^^'^ 


de Jaén cerco pundcemos. 




^^H 


Obtifiáis al amor mió. 
Tenilrílo, amigos, por bien, 




aquel porque hacelde bcn, ^H 


^^^^^_^ 




e\tc que no hacelde mal. ^H 


^^^^^H 


y aunque dclanie os enviOt 




Dil Kaiixu no verán ^H 


^^^^^^P 


pnrlirí luego; en Dios fio 




que danio il moroi lenemox ^H 


^^^^^^B 


que hemos de entrar áJa£n. 
Cada uno puede marchar 




por el fcxta que le hacomox ^H 


^^^^^^B 




il manianí de xon luán. ^H 


^^^^^^B 


con sus huestes de i- sncra 




Ni en baUliax se ve ^M 


^^^^^^P 


que se vengan á i...ur, 




que en el moto haccldr extrogo ^H 


^^^^^H 


qut A todos podré alcanzar 




con xo expada esii Xaniíago: ^H 


^^^^^f 


caminando» la libera. 




exiar beliaco uxarcc, ^H 


^^^^^^ 


tl.irániaxít t'ii heve* 1 




Exli el moroK acribilla. ^H 


^^K^ D. Aldn. Garci Pini con U it«nie 


Al.llAM. 


En \erez lo hablas de %er. ^^^H 


^^^^^L 


que de Murcia trae «obrada. 


Paia. 


Joro idex que c\ metiexter ^^^^t 


^^^^^HB 


úuc marche alli es conveniente. 
IrA un correo diligente 




ponelde alcon canddilu, ^^^H 
y i vexetalíie xo cas». ^^^H 


^^^r^ Pehkax 




^^H 


que le encuentre hacia Granada. 




que vamos de-^caUo el pe. ^^^H 


^H 


(TofHni y^nlrfDH Iv^M.] 




ESCENA V ^^H 


^^^^P 


ESCENA IV 




Dtuiio* y AAiiom.it. ^^| 


^^^^^^^ 


£1 Ktv Alhah«i>. y P«ja dt n«rt>. 




^^H 


^^^■^ 




Maiiom 


Cubierto el campo se ve ^H 


^^H 


En fin, ^eres «fricano 




de gente, y dicen que pasa ^H 


^^^H 


■lArabc? 




i Jaén, que el rcv Fernando ^H 


^^B 


\I, xonior. 




la manda otra vez cercar. ^^^H 


^^H 


Espere tu gran valor 


Alha>i. 


Tanto podrá porfiar ^^^H 


^^^^^^^ 


premio honroso en mi mano. 




que la imda porliando. ^^^^H 
Garci Pérez dicen que es. ^^H 


^^^^^^L 


que de moro que se empeAa 


Maiiou 


^^^^^^B 


contra el cristiano poder 


Paja. 


^UarciPérezi» ^M 


^^^^^^M 


en Manos i pretender 


Al.HAH. 


(.1 Piit.) (Dóndevas? 1 


^^^^^^^P 


entrar él solo en la fefla. 


Paja. 


CHr su nombre no más 1 


^^^B^^ 


cl esfuerzo es bien que honremos. 




me puio aUi en los pies, {a^í ^m 


^^^B 


Que Alá no le di^de balde. 
Mahoma li perdunaide 




Qucremox desafTalde ^M 
e conamox il cabeza. ^H 


^^H 




^^^1 


el oilorbalde que entremos. 


Maimh 


Aunque lera gran proeza. ^H 


^^H 


Con cuidado lo estorb*. 


^ 


iw nos saldrá mu; de balde, ^H 



JURNADA Si;6tINDA 



i63 



'kiÁ. 

Mahom 

]>AJA. 

AIahom, 

Alham. 
Mahom, 

(•aia. 

Mahom. 
Paia. 

AUIAM. 



Alkau. 
Paia. 



AUlAM. 

Paja. 



Alkam. 
Paja. 



pues nuestra vena. h> (bImIo, 
> i lo& moros ruüilrvoK 
jc Alhambra lleva cauIívos: 
lodos tAhin OcsumparaJu. 
¿üxü el CfcvUanilio hattido.* 
Dami el annai v cabalio, 
vsmQxi díiaflalio. 
i\o tabc/a icacide. 
Kn que ha pá^ádD. repara. 
V ya camina .i Jaén. 
I laxla lia vamox lamben, 
que imponamiix veldc el cara. 
Seta desevpiTuijión. 
EsOarci l'érez un hombre 
de tan[u valor y nombti-, 
que mala con la opinión. 
Es señalado en Castilla 
por más valicnie. 

Estribando 
en ¿I. piensa el rcv Fernando 
que ha de ganar áScM ii. 
Roño extar: e\o quercir.ox; 
campox vamo\ á perder, 
xi el \v airevctde a xater, 
los dox nox etiicndcrernox. 
Los hombres se come, y d£1 
los nuestros lemhlando eitán. 
No comelde el .Solimán. 
XQ no vúlvclos con mel. 
Si vcinic cfisiianos salen 
á maianr. .iquc remedio^ 
A traedor, traedor t medio: 
comego ircta.v no valen. 
Xonior. hacetdc ona c bona: 
on irtta tener prinxa^'ü 
con que hacemox celebrada, 
in el mondo me pixona. 
^Qaé treta? 

Oi vuxanc^. 
Docenlox morox lieramox 
valentex, y i Jafn vamox 
cuando il'noche oscuro e\<í, 
y en on caxeria caída 
que extá cerca dil ciodad. 
con il mexmo ovcoridad 
poner il eenie excondida. 
JY luego? 

VaXollmin 
tocax blancas tremoland'i 
al campox dll rey Hcrran.'o, 
donde xox brabón; e\iiin. 
Adelante, 

Contax tarijax 
dexie pecardiax le damox 
«1 rev, e dexafiamov 
al Callo Pifcx de X'atiiax. 
Logo el xalcr confeado 
en xo cxirclia c xo poxanía. 

Í' al primer bola.v de Ijiwa 
o lenemox 'Icrrebado. 
Loro en el arxon poncmox 
el xo cabcxa pendiente, 
y adonde extar noextra Rcnte 

Bixo i paxo noü volvemox. 
o lox cresieanox xaler 
vente 6 trema con prexieza, 
y k quitarmos ¡I cabeía 



lienoN de crocex vencr. 
Van irax me loa crextaníllux. 
al caxeria (¡uiamox, 
y al niorox lox enire^amu\ 
comoá irentacordenlio^í. 
iQui te parece por ^ ida 
rostía? 
Alham. Que está muy bien dícbo, 

y que es tan bueno el capricho 

?' ue A la ejecución conxlda. 
amosa hazaña seria. 
Ai.iiAH, Dos cosas son de sab«í; 

una cs, si s« puede ver 

del cerco, esa casería. 
Mahom. No e> posible, porque enfrente 

cubierta de un monte esti. 
Aui,\M. Üira es, si capai scri 

de encubrir á tanta gente. 
Mahom. Deso, seAor, no me acuerdo. 
Paia. Pode extar loda encerrada 

en xolo on rencoxonada 

que lencide al lado exquerdo. 
Al.iiAM. Mlranásc con cuidado; 

y ahora del que me dan 

los Oximeles, que se han 

por rebeldes declarado, 

vamos A ttaxar. 
Mahom. Conviene 

que en eso se di algún medio 

antet que falle remedio. 

aunouc no si si hoy lo tiene, 

3UC los expelidos moros 
e Córdoba les ayudan, 

y habrá otros muchos que acudan 

á fama de sus tesoros. 

Tu corona j* tu persona. 

señor, (¡randc rtcsiío corren. 
Alham. i<^uc los Oximeles borren 

los triunfos de mi corona 

y la estín amenazando! 
Paja. Qucialde i iodos el vida, 

c xi te vex de vt^ncida. 

acoderal rey Herrando. 

que extar la'n hombre de beo, 

que xi .\u\ pex li bexamos 

como vasallo, v ¡c damox 

por conccrtov a Jaén, 

il tomará to defensa, 

dindolex il morie i lodox. 
Alham. Mi valor poroiros modo* 

venaarsc de todos piensa. 
Mahom. No fuera este grande yerro, 

Sues te aseguras con él. 
o quedaide on aximel 
que no lievar pan de perro. 
Alhah. Terrible es mi confusión. 

{ttU ¿ Alh»nnr, (ii< " r«r(ra.) 
Paja. Sefior, llevadme, aunque indino, 
i la tierra de tocino, 
que es tierra de promisión. 

(VaiKtfMtrM.) 

liSClíNA VI 
El ny Dow Fu «.i tono, la HCIN* )' t'-vS», 

RsisA. (^ D-KctniD )éQuí novedad es, sei^or, 
la que con tal privM 01 lleva. 



^^B ¡64 LA RKYES ^^^^H 


^^^^Hk cu)'oall>orr>Io naatvt 


Jpor il6ode habían de stlir? ^^| 
Pmnam. No hay para quí diferir ^H 


^^^^^H los lormenlos & mi amor? 


^^^^^H De daroi quejan no 


nuestro gusto c nuestra queja. ^^M 


^^^^^^H que (jfan catisn dvhc ser, 


.MrSo. Déme vuestra majestad ^^M 


^^^^^H pues os dusmia ver 


la llave, que yo cntrarí, ^^M 


^^^^^H de la Virgen el reiralo. 


j esta enltjma aclararé. ^^M 


^^^^^H ^Püíiblc es que por lies dias 


(Dtlt la flaiv, r NuAo Haga «■# ntrt y 


^^^^^H que fallan o\ 


énfnti) 


^^^^^^ y de tal eloria os pnviis 

■ i costa de penas tnlas^ 

■ FtaNAx. Gloria fuera conocida 


Rbina. Tomad, Ñuño, abrid y entrad.— 


Aunque el alma se me parte, , 
Fernando, cuando pinh. ^^fl 
la ocasiún que me decis ^^| 
puede consolarme en pane; ^^| 
pues es cosa tan precisa ^^| 
acudir 1 la concordia ^^| 


H ver el retrato, y tormento 


^^^_ sabe la Virgen que siento 
^^^B en mi fnriosa partida; 
^^^^^^ pero mis le ha de agradar. 


^^^^^H cuando le vo ' i servir, 
^^^^H el tormento del panir 
^V que la gloria del quedar. 

■ Reina, Sonde «amo »isflnc;t8S. 

■ Pehkan. Del cjércitn he s»bido 
H^ que en bandos se ha dividido 
^^^^ por haber muchascabexas. 


del campo, cuya discordia ^^| 

lustamenic os da lal prisa. ^^| 

FiaxAN. Nunca, señora, en mi pecho ^H 

habrá culpable mudanza. ^^ 

IMbAo. tatitndo dt la tatm.} 


.MrSo. Famosa ha sido la chanza 


^^^^L y i dilíKencia deseo 
^^^Hh^ llegar, qtic el demonio vil 
^^^^^H quiere con (tuvrra 
^^^^^H" malograr mi buen deseo: 


de los maestros. 
RciNA. iQ\ié han hecho? 
sNtSo. Volaron. 
Rkim*. Entrad, señor, ^^ 


^^^^^1 y aunauc estorbe, 6 lea aia{e. 
^^^^^1 entrare i ver el estado 


que alguna tuja lian limado. ^^M 
Fuñan. Contra aquel tiUe > uí:raJo ^H 


^^^^^H dei retrato deseado 


culpable es cualquier temor. 1 


^^^^^H para tener buen 
^^^^^B Nufto, en la puerta llamad 


{VanMti^ntimrlaputnadtta tala y i 


tatgtm for 'lira lutgn.f 1 


^^^^^T de la 


¿Veis, scAora. como n»da ^J 
han llevador' ^H 


V! ititg» N'uAo i mírér i»r la purrtA.) 


■ < Rcüxa. Tengo jro 


Rkina. Es una cosa ^H 


B, la llave. 


lan notable y misteriosa, ^^| 


K FEaNAN. «'Quiénos ladió^ 


que «iioy confusa y turbada. ^^M 


B Fui encerrarlos cortedad. 


NuSo. Lomo espíritus se han ido. ^^H 


K^ Reika. Para que nadie les riese. 


Rkina. y yo los ten>|o por tales. ^H 


^^^^ ellos misrnos ordenaron 


pues en doce días cabales ^^M 


^^^H el dia que se encerraron 


no han bebido ni comida. ^^M 


^^^^^H que yo la llave tuviese. 
^^^^^H como hicieron entrar 


Nij!to, No han llegada i la comida: ^^M 


loda tní como la puse. ^H 


^^^^^H para quirtce dias 


Feknan. No aé c¿mo les excuse ^H 


^^^^^^B a» se han cumplido, siento 


desta Docubicna partida. ^H 


^^^^^^ que le* queráis penurbar. 


Rkina. El modoes tal.que algunaalU ^ 


^1 pKaNAV. Sobrevino csie accidente 


inaravilla nns promete. 


^^^ de partir, y el de mi amor 


F»NAK. jAquí no esiahd un bufete^ 


^^K dispensa tn ese rigor 


Niifio. Si. señor; e« nos falta. 


^^V de clausura. 


Con la sobremesa. 


H Nuflo. Aquí no hay geni». 


Fcnnan. Ved 


H Fexnan. ¿So responden? 


si le mudisieis de aquí. 


H Ni'So. Antescrro 


Ni;5o. Yo, no. 


H que no hay quien responda. 


R»NA. ^Si es el que esii allí 


■ FtaKAV. Gstin 


arrimado i la pared^ 1 


H ocupados, y querrin 


NuSo. El es, y como cortina J 


H ver el ñn de su deseo. 


tiene delante un dosel, ^^| 


H fíEtHa. Kastaquexaben la imagen 
B no han de querer responder. 


RsiNA. ¿Si esii encubierta con él, ^H 


señor, la imatien divina? ^^M 


■ Nti.4o. Por la loba se han de ver 


Que de alli sale un olor ^H 
del cielo, ^* 


H como en la sala trabaten; 


H mas no están dentro. 


Fernak. El dosel quitad. 


^^—^ Runa. Son vanos 


(Carra NvAs la tortita, y partfta ta 


^^B antojos: tengo yo aquí 


Imagen ttma H rty la riá, paiiii intrt 


^^r . 


*t tufatt. €<» lotrimna larga arrim«44 


■ NuAo. Pue« para mi 


d ¥H illial y arrmIUlMi*.} 


■ pienso que hay juego de manos. 

■ IttiNA. SI no hay ventana sin reja. 


NuSo. Ciégame It claridad 


de un divino resplandor, (rafum | 



JORNADA SCGtlNDA 



i65 



Frutando. 

Rclrtto desudo y mílsgroso, 
j<|ui«n sino quien ó» hiio, hacer supiera 
imagen un perfeaa y verdiiiera 
de aquel oiiftinal que vi lilurlus»? 

Bn vos, coma en e!>De)u, mirar osn 
el Sol que al Sol noi aló, v como vidriera 
habiéndonosle dado, qucd& enteca, 
sacando al hombre i puesiio venturoso. 

Pobrt es un Rey para (avot un rico, 
mas pues mi alma con licbído ateto 
á vuestro original se tía tJcdtcado. 

á V0&, divina imB>:cn, (is dedico 
mi cuerpo, y .lunquc iniiiil, os prometo 
que al pie de vuesccu aliat serA enterrado. 

Rkina. 

Reina del cielo, que con mil seAalcs 
os mustriis de Fernando tan pauda, 

3uepara que ¿I osten)ta retratada, 
e vuestra Corte envlasies oñciales. 
i ciclo y tierra con favores tslci 
notorio hacéis que oS tienen obligada 
su fe; su amor, tu santidad, su espada, 
que en (irado superior -íoví tan iguales. 

.Si el agua le ufiecisieis de por vida 
cuando ajenado el Kcy mereció veros, 
porque los írutos nuestra edad prosperen, 

permitid, ¡oh, gran Reina esclarccidal 
que U alcancen también los vcnidcn» 
cuando i esta sama imaucn la pidieren. 

(Curra 7ii totiína y IfvdnldNM.) 
Fbmnan. Corred, Nuñu, la cortina, 
y guardad con gran secreto 
este miUgruso eíeto 
de la clemencia divina. 
Yo soy tan gran pecador, 
que no es mucho i^uc pretenda 
mi confusión y mi enmienda 
por este medio el itfiot. 
Yo seré mudo. 

Señora, 
adiós; tened alegría 
con la nueva compañía 
que mi jornada me)iira, 
j eoUj!ad con nuoos la^os 
al oue tan vuestru nació. 
Dichosa mil voces yo, 
pues merecí vuestros braios. 
El escultor y el pintor 
US guien. 

Con la verdad 
DOS engaAaron; guardad 
en vuestra alma este favor. 

{Venir por ¡1^4 puntúí.) 



NtrSo. 

FiDHAN. 



RxtNA. 



FthNAN. 



ESCENA VII 

Oaací Ma>i, »m glitia, y I). LoaKiifo SuilsBa, 
«n <iurpo. 

D. toa. La paloma con la oliva 

en vos nos ha enviado Dios, 
pucscesó. licitando vos, 
la lornienla mtcmpestlva. 
Cor vos csti sosegado 
el campo, y seti cercada 
la ciudad. 



Gaací P, En vuestra espada 

se logrará m¡ cuidado, 

Íucyoponerinientí 
los Maestres en paí, 
Í atajar tspertinai 
iscordia en que et campo hallé. 

Pude aplacar dos amigos 

que profesan religión, 

sin que diese su ambición 

gloria á nuestros encmisos; 

pero rendir no es posible, 

aunque conformes estén, 

la gran ciudad de Jaén 

sin vuestraespada invencible. 
O- l-ok. No debe ser compatada 

otra i la vuestra en U tierra. 

pues es temida en la guerra, 

cuanto en Ut-m respetada. 

y i ella sola acberamus 

el sosiego y la victoria. 
Cíarcj P. De Dioses toda la gloria 

si algún acierto tenemos; 

aunque no vé sí lo ha sido 

el volver conira Jaün 

en esta ocasión, si bien 

se debe haber conferido. 
D. LoH. Porque en Manos Alhamar 

diei caballeros mató. 

Fernando airado juró 

que i Jaén le ha de quitar. 

y confirmó el juramento 

cuando supo que mataron 

á Paja. 
ÜAXCI P. En ¿I nos quitaron 

muy Rrande entreienimienlo. 
D. Lok. Su muerte ha sentido el Rey, 

que le era afecto. 
Gakci P. y « juuo, 

pofque.aunqueerahombradegusto, 

era vasallo de ley, 



ESCE.NA VIII 

D)cna y *t Cm** Pato*, c»« gtitHai 4t$pntt un 
SakiiAUo. 

C. PRIOR. Tan brvvey tan fetJimente 

quiera Dios que sea ganada 
la ciudad, como coreada 
de nuestra animosa gente. 

D. Lo*. Con buen alicnio se empieza 

el cerco. 
Caro P. Ha de ser durable, 

que es Jaén inexpugnable 

Sor su sillo y foriale». 
tuntes, castillo v murallas 
la tienen fuctalectdo, 
y está muy bien prevenida 
de armas, gcnie y vituallas. 

G. Prior. Confiado el Rey csii, 

aunque todo eso confiesa, 
de salir bien con la empresa. 

Garci P. Milagro suyo scri. 

D. Loa. Taniua Dios por él ht obrado, 
á su amor agradecido, 
que toda su vida ha sido 
un milagro dilatwlo. 



i66 



LA KEIKA DE LOS REYES 



Y asi lo sc(4 uiiibicn 

el ganar nuciud»!. 

ISalt un &ot<lid«.> 
SoLOADO. Llc^iado ha su majestad 

por la posta al campo. 
D. LoK. ^Quifn^ 

Soi^DAD'j. El Rey ha venido. 
Carci P. Es hombre 

incansable. 
G. raioR. Vamos tu«KO 

i recibirle. 

ESCENA tX 
ij-fJ Ki.1. can tatliin, atonpakado dt l«* tr*t 

Fkrna.n. Yo lleao 

descant'aiJo. No oi asombre 

que la venida anilcipe, 

porque mi amor na querría 

ver en el campo un mal día 

deque yo no pajiicipc. 

íit¥milUmt y /cfinM/vl.) 
G. PniOR. Denos vuestra majestad 

los pies. 
FiRNAK. Mis bracos es justo> 

Mame dddu K^andc f.iMo 

ver cercada la ciudad. 

(Disimularé, pues hallo iAparii.) 

en paz mi){ente.) 
C- PKIOK. Señor, 

vos dai!> heroico valor 

■I mis humilde vasallo. 

ESCENA X 

jgltt» y Ptií, dt mniv. <0<l ran;d)- adarga por il 
al, nontadom an catallit y titbUrto ti rat- 
rre to» un Mtn. 

G. pRioa. l'n moro haciael cerco viene, 

V de pal ha hecho seflal. 
FiaHAN. Háganle oifascfla igual, 

por si el temor le detiene. 

Ulafa<t tttai ton un lunutlo, y Ihgat.) 
D. Loa. Meniajero debe ser 

de Alhstnar. rey de (¡ranada. 

que viendo i Jaén cercada 

quiere alsún feudo ofre«:cr. 
Paja. Rey don Fernando el Terceri), 

á quien por sanio veneran, 

por milagrosas hazañas 

V por viriutlu excelsas: 
ó«e i un mofi>, due ha venido 
deMlc la casa de Meca 
i sólo deshacer tuertos, 
hado en solas sus fuerzas. 
Hi)o soy del gran Mahoma. 
habido en un alma en pena. 
y al valor que me infundieron 
no hay humana rcsistencii. 
El resplandor de mi rostro I 
águilas deslumbra y quemai 
y por no abrasar lu ejírcitOi 



I Aii en el origía*!-, p<(o Tino «Ktibit «(ru púa 
«iiKOTijir con •cutitrii • 



cual ves lo traigo cubierta: 

Í ludiendo entrar castigando, 
le|;o usando de clemenciti 
por la paciencia y piedad 
que en ti la fama celebra. 
Tu abuelo, el rey don Alonso, 
indignó á nuestro profeta. 
De las Navas de Tulusa 

en la batalla satignenia 
mn^dc doscientos mil moros 

no% mulo cniont:», con pérdida 

de veinte y cinco cristiano^. 

Fue una cosa muy mal hecha, 

pero pues tú no la hiciste, 

trataré, sin tratar della, 

de recompensar a);ravios 

q^ue has hecho después que reinas.! 

No hay cosa 4 mi ciencia infusa 

cr. todo el orbe encubierta, 

V asi s¿ cuánto i lin nuestros 

íes usurpA tu violencia. 

De edad de dici y ocho aJIos, 

por U reina Berengucla, 

tu madre, le dio Castilla 

la corona y la obediencia. 

Después, por muerte del rey 

de LeiSn, tu padre, que era 

tu cunirariu, fué aquel reino 

tu li¡|[iiTid paterna. 

No es m¡ pretensión quiurtc, 

aunque de hecho pudiera, 

de Castilla y de León 

las dos coronas oue heredas; 

sólo quiero que a los moro» 

les rcsiíiuyasy vuelvas 

lo que tú les has ganado, 

no sé vo con qué conciencia. 

Lo primero has de dejar 

libre ta ciudad que cercas, 

puesnoet posible K'narla. 

aun cuando yo no viniera. 

Luego rey, me has de entregar 
el reino de Murcia y fuerias 
(fue en él tienes ocupadas. 
Sin exceptuar una almena. 
Masme de entregar á Córdoba, 
i .Manos, Quesada. i Cuenca, 
A Priqto, I.oja. Montijo, 
Capilla, c:áceres, Mérida. 
Palma. AadajoJ!, Caloría, 
á Chelis, Jódar. Estepa. 
áTru)illo. áMedellin, 
Andúiar, Qabra, l.ucena. 
Alfanjes. L'bcda, Usuna. 
Torre de Att>ep, Santtsieban, 
Almodi'ivar, Sieiesilla, 
l.uque. Sama Crui, Marchcna, 
Alhama, Febiori Anona, 
Kanataf, Cacheros. Kctja, 
Zambra, Catcies. Bcjitar, 
Chiclana. Curcl. Baena, 
iCazalla. & Moratilla, 
ANeg6n, A Sanlaella. 
á Bcrmegit. Aguilar, 
Pegalajar, F Marcena, 
Fucnterrubiel, Hornachuctos, 
CafrapanJal. Rubitella. 



k 


F lOKMADA 


secríiDA 167 ^H 


^^^^ 


Cote, Alcalá de Benzude. 


si iX salir rehusa es cuerdo. 1 


^^^a 


Lora, Montoro, Baeía, 


Garci P. (Caiirarf4rB.)MorohBblador,BquÍesIi: ^^^^k 


^^^H 


V á Morón, con cuaircicientoa 
lufiare» de me^o^ cuenta. 


deja palabras ociosas, ^^^^B 


^^H 


que el Rey de oírlas se enfada, ^^^^B 


^^^1 


que con mal tiiulo ocupaí 
a nueira^entc a^arena. 


{Saca ta ai>ada.} ^^H 


^^^H 


y descubre con la espada ^^^M 


^^^K 


Sólo te dejo i Porcuna 


tus quimeras fabulosas. ^^^^H 
Paja. De e las te quiero dar pane, ^^^^H 


^^H 


por tu mal numbie )' por prenda 
de que alcanzarás mi gracia 


^^^1 


Icaro te quiero hacer, ^^^^H 


^^H 


si lo que pido me entregas. 


porque yo no he menester ^^^^H 


^^^B 


Y &i no ten pur muv cierto 


para ti mis que mirarte. ^^^^H 


^^^1 


que de toda la nobleza 


Gakci P. Pues quilate el velo aprisa, ^^^^| 


^^V 


que lu persona acompaña 


ó bien mis golpes repara, ^^^^H 


^^^^ 


y lu ejercito gobierna. 


Paja. Con descubrir vo la cara ^^M 
moriréis todos de risa. rQiiiianttwto.) ^H 


^^^K 


no quedará un hombre vivo 


^^H 


como él á salir » atreva 


Ga^ici P. ¡May tal pícarol ^^H 


^^^m 


cuerpo á cuerpo á U campaña. 


FsasAN. f'puién es? ^^^^| 


^^^H 


Y porque veas la experiencia; 


P*iA. (.Mamóla.) ^^^H 


^^^H 


áGsrci Pétei de Vargas 


GahciP. Manos cngaflado. ^^^^H 


^^H 


desafío: salga aunque sea 


Paia, Paja, en la tierra postrado ^^^^H 


^^^H 


el asombro con que el moro 


para besar vuestros pies. ^^^^^| 
h'KaKAx. jQuées esio? ¿Dedondesalos? ^^B 
Paja. De tierra de moros vengo, ^^^^B 


^^^B 


i sui hijuelos desteta; 


^^H 


pagari los dsAos que hizo 


^^^H 


en la granadina Vega, 


) al pie desta peña tengo, ^^^^H 


^^^1 


siendo su viólenla muerte 


señor, doscientos lorzalcs. ^^^^H 


^^^H 


de mis verdades la prueba. 


Dos compartías enviad, ^^^^H 


^^^1 


Y SI él muerto, i otro valor 


y el pescuezo les torced, ^^^^H 
ó en aulados los tened, ^^^^H 


^^^1 


apelas de mi sentencia, 


^^H 


salgan los nobles que (raen 


porque son de calidad. ^^^^H 
tngaiV al rey de Granada, ^^^^| 


^^^1 


verde cru;c, blanca ó bermeja) 


^^^1 


caballeros, ncuderos. 


que soy moro alarbe piensa, ^^^^^M 


^^^H 


y de la gente plebeya 
salgan los bravos, que aquí 


y en ñn. traigo en mi defensa ^^^^H 


^^^1 


una famosa emboscada. ^^^^H 


^^^P 


Cachumbanchuí les Mpera. 


Cerquen csacaserla. ^^^^^^M 


BriARcí p 


. A no estar deUnlc el Rey, 


(^ue encerrados están. Ij^^^^^H 


H 


y deberse i «u presencia 


Fbrka.s. I-.I Gran Phor de San Juan ^^H^^H 


B 


soberana reverencia. 


Heve la ubalkrla, ^^H 


^^^ 


que es en mi divina ley, 


porque no puedan huir. ^^^^B 


^^H 


le dijera moro, que eres 


G. Poion. ¿Cómo se ha de proceder? ^^^^H 
FaMNAN. Presos los podéis traer ^^^^H 


^^^B 


un perro, vil, malnacido. 


^^H 


que de embustes prevenido 


se quisieren rendir, ^^^^H 


^^^B 


engañar al mundo quieres. 


sino, mueran. ^^^^H 


^^^H 


Mas pues no se me permite 


Garci P- ' Yo iré, ^^^H 


^^^B 


hablar libre, por ser mengua 


seAor, con toda mi gente, ^^^^H 


^^^M 


dmc respeto, mi lengua 


porque mis cómodamente ^^^^H 
os traerá gente de i pie. ^^^^B 


^^^M 


á la cspadft se remite. 


^^H 


Aguarilft, que si en tu idea 


^^^^H 


^^^B 


eres so!, un español 


^^^^^^^H 


^^H 


hará tjuc Mt» noche el sol 


ESCENA .\l ^^H 


^^H 


en el intitrno se vea. 


ni rty FadKAiinu, Lol Knannt, t>OH LoajiHto y fttí. ^^H 


^^^^r 


Licencia me dad. (.*' "'r) 


^^^^^H 


BFivkak 


A vos 


FaRttax. DesB suerte se asegura ^^^^H 




entre lodos desafía. 


el buen sueno al fin, Paja. ^^^^| 


H 


Lance forzoso es Oarcia; 


Paia. Por valiente de venuja ^^^^^M 


^L 


vaya en vuestra nyuda Dios. 


pude hallar aveniura. ^^^^^| 


^^^K 


(Ajftait t>j|t )' va al itHade por >ii la- 
4: OafCt Píffí tnita 4 atntantA 


Señor, al mundo engañoso, ^^^^^| 


^^^B 


que ve las verdades larde, ^^^^H 


Vti7Pi>toR. Míiieriui« pretensión 


cuando estuve mis cobarde, ^^^^H 


H 


la deste moro parece. 


parecí mis animoso. ^^^^B 
Vlmcen Manos con muy gran ^^^^H 


B FlRKAI* 


. A gran pciigro se ofrece 




con mucha satisfacción. 


miedo, y sucedió tan bien ^^^^^| 


1 D. Loo 


Ames, scftor. imagino 


que, siendo polvo de seo, ^^^^^| 


■ 


que el tener la vida en poco 
aebe nacer de ser loco. 


remanecí SolimAn. ^^^^H 


» 


y el traje muro me diÓ ^^^^B 


FCKKAN 


, Por lo menos es ladino. 


con la vida, esta gran presa. ^^^^B 


- PA(A. 


Garci Pérez (arda ya. 


D. Loa. De paz viene un moro apriesa. ^^^H 


L 


y siento el tiempo que pierdo: 


Paia. Para llegar se apeó. ^^B 



^^^^^ r68 LA USINA de los rktes ^^^^^H 


^^H^L Seri d«l rey Alh4maf, 


FniTAK. Es fuerza, aunaue de otra ley, 
que el que i ni Itetta alliüido 
lea amparado v defendido. 

D. Loa. Ese es animo ac Rey. 


^^^^^H á quien con gueiras cfUeles 


^^^^^m inquietan los Oximeles. 




^^^H HSCENA 




^^^^^^F DiUlM J'MaKOKUi. 


ESCENA XIV 


^^H Maiiom. Al rey Femando he de hablar. 


Dteti<*,*l rty KtMtiáiK y MAiroit*», 


^^H Fuman. Llegar puedes. 




^^K Mahom. Un papel 


Alkam. Dtnie vuestra Majestad 


^^^^^L. traigo que os dar. t primero, 
^^^^^P gran seúof , besar ós quiero 
^^^^^'^ tos filis. 


i besar su mano. 
PCRNAN. iIMtraaáo ta mano.) Es ÍUSlO 


oue mit braxos con {{ran gusto 
den muestras de mi amistad. 


^^H FeRHAN. Alza4. 


^^^H líMIi ■"* ttrt» y (M f*ra ti.) 


Le\-anti del suelo. 


^^B Mamou. Ver en ¿1 


AtJtAM. En vano 


^^^B de mi Rey la preiensián 


negáis la mano i mi fe. 


^^H puede vuesrra majesiad. 
^^H Paja. Bon am<t{0 Mahomad. 


p irque en el suelo estaré 
hasta que os bese la mano. 


^^H ^no lioramox inc prcxión? 
^^H Mahom. Sullmáni^qut harí llorando. 


FkrmaN. Eres Rey, y yo profeso 


humildad. 


^^H cuando de AlA k pcrmíiidaP 


iTAmtlt la na*e y WifJa.) 


^^^H Paia. ,j1'i>x quedamox de por vida 


Alkam. No os resistáis. 


^^H cautivox del ny llecr^ndo^ 
^^H Mahom. No harit sí el Rey que me envió 


que si conv» á Rey me honriis. 


como vasallo os la beso. 


^^H el librarte i carRÓ loma. 
^^H Paia. I.icvael diablo a seor Mtthoma 


En Jaín podüs entrar. 


que ya está llana, seiiDr. 


^^^1 V et perra que lo parió. 


ILtrÁnUlttí KejrJ 


^^^1 FiUtsAN. M^ihomad. 


FsftNAN. Seif amigo y p rotee lur 
del rey Abenalhamar. 


^^H Mahom. Sefior. 


^^H KetütAN. Bien puede 


Alham. Yo vuestro esclavo. 


^^H Ikgar al Rey. 




^^H^ Mahom. Tal piedad 




^^^^^^ ¿tan alta Majestad 


ESCENA XV 


^^^^^b iguala, no ic excedo. 
^^^^H voy A avisarle. ( ^«i* <r Woro.) 




Dtouea y GAHut Plaai 




Gakci P. Va están ] 


^^^H ESCENA 


los doscientos moros presos. \ 


^^^^^^^^B Dvciios, i^fnvt Maiioma*. 


At.HAM. Nuestros pasados excesos j 




perdonad, y á Solimán, 


^^H Kbhnan. María, 


capitán desa cuadrilla. 


^^^^^^ Reina celestial, pot vos 


que dellos os scrvir^ii 


^^^^^^^v milascosamenic Dios 
^^^^^r DOS lavocccc >' nos RUta. 
^^^V Amitfos, nuestra es Jaffl. 
^^H D. LoK. jQuíereU el Rey enircgarP 
^^H Fbrhax. Hoy en ella hunio» de entrar. 


y de oirus mil, si queréis 


ir acercar á Sevilla. 


FsNNAN. Queden libres, pero no 
Solimán. 


Alham. Advenid que es 


^^H^ M. » S. Dáneoí pueiJe el parabién. 


muy valeroso. 


^^^^^^ que es muy próspeto suceso, 


Fbrmas, Después 


^^^^^B Hüor, por no ser posible 


sabrás cómo te enuAÓ. 
Yo, en Kua meciendo á Jaén, 


^^^^^ rendirla. 


■ 0. Loa. Es un infalible 


i Sevilla he de cercar. 


^^H milagro. 


Alíiam. Este es tiempo de abrasar 
sus nueses. i'o iré tambitn 


^^H FsNNAH. Pues demis dcso 


^^^^^ ofrece ser mi vasallo. 


para que su Rey, que el bando 


^^^^H r la mitad de sut rentas. 
^^^^^L flácenle muchas afrentas. 


de mis contrarios anima. 


tea to que Alhamar eslima 


^^^^^1 V pretenden de*pc)allu 


ser vasallo de Kcrnando. 


^^^^P los (^imelcs, y autere 
^^^V valente de mi pooer. 


FBKíiACt. Conforme á este memorial 


nuestro contrato lirmemos. 


^^H M. »K 5. De lo que os envía á ofrecer] 


Ai.iiAM. En Jaén lo lirmaiemos. 


^^H to que le altigen se infiere. 


Eniiad con pompa real. 


^^^^^^Paia. Alhsmar es perro viejo. 


que va mi gente os deiea« 


^^^^^L y asegura su ouictud: 
^^^^^K «le Dios mucha salud 


viendo cuanto se mejora: 


y como en Jaén agora, 


^^^^^H i quien le dio este consejo. 


en la gran Sevilla os vt*. 



JORNADA TEUCKRA 



t6^ 



Fbkxak. En nundo <:onsagr«*la 
la >gl4;&ia, con Jcvución 
eo militar procesión 
K hatta una solcnc entrada. 



JORNADA TLKCtKA 

ESCENA PRtMRRA 

AxAT. Qurrcf nnSr i Smlla 

no G& pfftensióii, «a locura. 

A1.B8NZ. Un imposible procura 

con que al tituniJo inaravillii 
y mAs con haber {urado 
que en ct ccfcu ha de aiitlir 
haua remtitta ú morir. 

AiAt; El Animo le ha entrañado, 

no adviriicndD ({uc huv se encierra 

para un sÍ^Id bastKidá, 

ir que «ai fortalecida 

con cj«n o>il motos de uuerra. 

Veinte leguas <k Ajarafe 

nos bastecen por Tríana: 

en lin, esiniención vana, 

V mis reinando Axaiafc. 

A(.aKNJt. Reines mil aiVos, señor. 

para que á Sevilla ampares; 

pero ti justo que cepam 

con recalado valor 

on que es un ny prodigioso, 

Feraamlo. 

AxAT, Trae poca (Knte. 

y aunque la anime 6 aumenie, 
alxar el cerco es rurxoso. 

Alkní. Yo consulte a Abenraxel, 
celebrado judicrano, 

S« <lc parcccf contrario, 
o es justo hacer caso <1¿I. 

^Y qu¿ dicer' 
ALaEKi, Que-wrá 

Smlla perdida. 
AxAT. Esc hombre 

engaña con fama y nombre. 
Alwxj. Es muy docto. 
AXAT. Locoesti. 

Como Alcalá se nndló, 

Íde paso entró á Cereña, 
Cantil Una i Guillena, 
y yu Oaimona se di¿, 
en Sevilla ceniltca 
la ejecución del inicnio. 

AtBXsf . Scílor, con mi-i fundamento 
nuvstru daño pronostica. 
Yo \t hice vemr conmi^ 
para que oigas el que tiene, 
que pagar parias cunviene, 
y echar de aquí esie enemigo. 
Oyulc, y sus letras premia, 
que es sabio. Voilci traer. 

AxAT. Por Alá que lo he de hacer 
empalar por la blasfemia. 

^Vau Mbtattidt 4 »u«ar<tldltrtfrem, 

jr nMirt al mumtnio n* H.) 



ESCE.NA It 



AxAr'FK, Ai«>i»Aiaa y ABiHKAfu, ailrátogv. 

ALtsKx. Ya Abenrajclnii aquf. 

AaxKRAi. Tus pH$ beso, y quieta el cielo 
que coo prudente recelo 
seüorces lu< asiros. 

AíAT. DI, 

¿i*n sabio crct, que llora 
nuestros daños lu cuidado^ 

Abcnmai. Nunca, señor, me ha pesado 
de ser idbiu, smu ahora. 
Mi patria me hacen llorar 
tos estudios, y el uiber 
lin Consuelo de temer, 
que me he podido engaí^ar. 
Hcro. vicios, la hura es esia 
en que prometen mi muerie 
las estrellas: ¡irisle suerte! 
no puedo daros respuesta, 
(}Ue la muiTlc imaj^inada 
turba mi lengii.i y sentido. 
Matarme quieren, tt:»ii¡íáftmaya4»:} 

Axat. íQüí ha údor 

AI.BEN2. Una locura extremada. 

Dice que halla por su ciencia 
su muerte i esictcempo y hora, 
á que pretenden ahora 
macarle con violencia: 
y este desmayo mortal 
causó la imaginación. 

AXAT. Mayor es mi tui iMcti^n, 

aunque es tan ¡(tnaút su mal. 

Darle la muerte quería 

en premio de su lüício, 

y este desmuvo es indicio 

de su gran sabiduría. 

Mi pensamiento y iu muerte 

supo: en confusión me ha puesto, 

que quien ha acertado en esto, 

temo que en mi daño aoerle. 

La vida tienes secura. 

Lovanu. 

(LcMaH» úy^aénéalt.) 

Aknkaj. Beso tus pies. 

Ax AT. Quiero que cuenta me des, 
pues has aliado ll|tura, 
del daño desia ciudad 
por el cerco de Fernando. 

Akn»ai. iGrao scflorl 

AxA r. No cstfs temblando; 

hdblame con libertad. 

AaKMiAi. Una figura he juagado 
pira ver la duración 
c)uc tendrá en nuestra nación, 
ovilla. El punto he lomado 
de aquél en que fui.- ganada 
por los nuestros; v en su doAo 
hallo que »er^vsie año 
i cncmi({»s entregada. 
Otra figura alc¿ en prueba 
desia, sirviendo de miento 
el pumo del nacimiento 
del rey Fernando. 

Axat. ¿Y comprueba 

esotra? 

Akkxaj. Con tal verdad, 



170 



LA REINA DE LOS REYES 



AXAT. 



que k prom«e i csie Rey 

que con geaiv de su )ey 

poblar! nuvMfi ciudao. 
Ax*i. be presente no h»y scñil 

aue lu pronóMicu entable: 

be%'ílla et inexpugnable. 
Abenru. Es un cieno nuestro mal. 

que «tundo ya comprobado 

con do« iguales jUicioí. 
J y llamando los Indicios 

■1 temeroso cuidado. 

haití una conlirmacion 

de un antiguo, á quien se debe 

grande fr. 

^Hay quien compruebe, 

Abcnrajel, tu opiniónr' 
AacüHAi. Tumcno, aquel airicsno 

astrólogo sin Mf¡undu, 

que dej6 «dmiradu el mundo 

con su innienio soberano. 

El que predijo i Abdclm6n 

su imperio, tan vcidaderu, 

que vendo hi|0 de un ollero. 

hit Kcy de nuestra nación. 

lín uno de tos ochenta 

pronósticos que escribió 

esta pérdida llorú. 
Ax*T. No sí yo donde la cuento, 

que sus pronósticos tengo 

leídos y venerado», 

dociamcnieinterprctados. 
AüEMiAi. Que hay muchos yerros prevengo 

en Us ¡nterpretacione». 
AXAT. (/.fuMdnrfo.l Hola. 
Ukckuu. Señor, 

AxAT. Dame el libro 

de Tumerio, que en él libro 

la luz destas confusiones. 

AiKNMAJ. Vea vuestra majestad 
el pronóstico veintiuno. 
Oiairatl Ctítilo conil litro, tiimátttt 

AxAT. Ni en ese ni en otro alguno 

trata de nuestra ciudad. 
AKKRAf. Culpable fuera, señor. 

que una ciudad tan grandiosa 
pasara en silencio. 

Es cosa 
muy posible. 

Eso en ritjor: 
pero despacio mirado, 
verás cuan bien lo entendí. 

(llvItaníD 4l Itbrv.) 
AxAT. Veintiuno. Dice asi 

el pronóstico citado. <;.».> 
•Oespuís de dar el sol por el Zodiaco 
quinientas vueltas sobro treinta y cualro, 
mirando capellares y turbantes 
en la l.ihia cmdad, cuyas murallas 
al que muriú infeliz hacen eterno, 
el gran restaurador del alto nombre, 
alctzares de estatuas (abricanic, 
de bronce al ciclo: y con temor valiente, 
su ciudad asentada sobre el íucko 
entrará en la abundante y invencible, 
habif ndole sesado lagarftania 
con cuchillo ac palo: acción que etpania.» 



AXAT. 

Auítxiti. 



Ai-BRNir. Rlfldomc; obscuros esiin. 

AxAT. Dice un autor díli|tenle 

que habla de la Libia ardiente 
y de la ciudad de Oran: 
y la que diCe asentada 
sobre el fuego, que es Madrid, 
por cuyaDcnie v ardid 
Orín ha de ser ¿añada. 

AaENKA;. No me quiero detener 
en refutar la opinión 
de esc autor, que es dilación 
prolija, y no es menester. 
Sólo para intelioencia 
de lo que dice Tumerio 
asentaremos por cierto, 
pues que lo es con evidencia, 
quchaaueelsolmira turbantes 
en Sevilla, ó tu teatro, 
quinientos y irein(a ^cuatro 
aiíos. Tanto ha que, inconstantes, 
ia dejaron los criiiianos 
y que el moro la posee, 
y el sol capellares vee 
en los moros sevillanos. 
Llámala libia ciudad, 
porque Hércules comenió 
a fundarla; v se llamo 
Libio. TsmWn es verdad 
que la cercO de muralla 
Julio (;ísar, que fue mutno 
i puñaladas. 

AxAT. Tu acierto 

quiero ver lerendo. Calla. </.« j 
«Después de dar el sol por el Zodiaco 
quinientas vueltas sobre treinta y cuatro 
mirando capellanes y turbantes 
en la Libia ciudad, cuyas murallas 
al que murió infeliz, hacen eterno.» 
Hasta aqui se entiende bien. 

Alicm. y al parecer, propiamente 
habla del tiempo presente 
y de Sevilla también. 

AlUTATE. (£.«,} 

«El gran restaurador del alto nombre.» 
AasKaAJ. Hse es Fernando, que tanto 
ha rniBurado, y ev hombre, 
cual veis, de tan alto nombre, 
que todos le llaman santo. 

AlATAm. (Lee.) 

«Alcáxares, de estatuas fabricantej» 

AaKsaAi. Esos alciiarcsson 

mil templos que ha fabrícido 
y rentas les ha aplicado 
con cristiana devoción. 
El hizo, acabó y dispuso 
el tiran templo toledano, 
y en público de su mano 
la primera piedra puso. 

AXATAFK. (LmJ 

«De bronce al cielo y con temor valiente.» 

Ab£KRAi. ¿tr^rometiíeie/o.esiáclaro. 
pues con prolija asistencia 
es de bronce á la inclemencia 
del cielo. Ks hombre tan faro, 



^^^^^v 


TMCEUA 171 ^H 


^^^F^ qoc aunque en d cerco perece 


con cuchillo de palo: acción queei» ^H 


^^^H 1 rtn ptnc de sus soldsdos, 
^^^H de frío y calot fatigado». 


Ai-BEM, El ladrón que tal escribe... (panta.» ^^M 


AaRNRAi. NucMra garsanta es, si atento ^^M 
se ve, paso del sustento ^^H 


^H^P nada (c'mc ni le empecf. 


WTCjÍat, Con temor ¡'•i/iente ¿qai es? 


que el estómago recibe; ^^H 


H AacKaAf.Que tiendo tan vikroNo, 


y de Sevilla diremos, ^^H 


H CK de »u Uius lemerv». 


que es la garganta, la puente ^^H 


■ AxAT. «'Dequí luerie^ 


por donde ya hoy solamente ^^H 


■ ABIKKAt. ^Nolovu? 


pasa el sustento que vemos, ^^H 


H En luda U cristiandad 


pues hiiv , señor, como ves, ^^H 


H s« vmera su paciencia. 


ú Como del Real se entiende, ^^H 


H^ su piedad, su pcniícncia, 
^^^_ su justicia V su humildad. 


el rey Fernando pretende ^^H 


dar con la puente al través. ^^H 


^^^H Persiguiéndole su padre 


Dos naves de las miis buenas ^^H 


^^^H con las armas y en persona 


apresta para este intento. ^^H 


^^^B port(uÍlArlc U corona 


que con la fuerza del viento ^^H 


^^^H que tu¿ herencia de su madre, 


rompan barcos y cadenas ^^H 


^^^H aunque icoloROK sabiot 


Desta acción se maravilla ^^H 


^^^H le dijeron que debía 


Tumeito, ciue al derribar ^^H 
la puente, llama segar ^^H 


^^^^K defender su monarquía 


^^^H de loi paternos agravios 


la garganta de Sevilla. ^^H 
y a tas dos naves, cuchillo ^^| 


^^^H no quiso tomar j'amix 


^^^H las armas, aunque ofendido, 


de palo. ^^H 


^^^H conira su padre; ,;no ha lido 
^^^H temeroso ae Diosi* Mas. 


AxAT. Está interpretado ^^H 


tan bien, que me da cuidado, ^^H 


^^^H úue por observar su tcy 
^^^H í mil rebeldes vasallos, 


si bien no es justo scniillo. ^^H 


Quefer derribar la puente ^^H 
de nuevo foitiñeada ^^H 


^^^H que pudiera castigallos 


^^^H como justiciero Rey, 


y con cadenas trabada, ^^H 


^^^H perdonó; fueron traidores, 
^^^H haciéndole injusta guerra. 


es frenético accidente. ^^^^ñ 


Abenraj. Solas dos cosas podrán ^^^^H 


^^^H r Latandoilcj lu tierra 
^^^H íoi condei y otro» leñorcs, 


mejorar nuestra fortuna: ^^^^| 


matar al Rey es la una: j^^^H 


^^^P prendiólos, y sus amigos 
■ ioi hizo. 


oifa et que, con alquitrán, ^^^H 


estopa, pez y tesina ^^^H 


H AxAT. Acción soberana: 


se hagan balsas, y con ellas ^^H 
en tiempo que á (as estrellas ^^H 


^B que sin duda es sobrehumana 


^B perdonar los enemigos. (Ln.) 


densas nubes sean cortina, ^^H 


V iSu ciudad asentada sobre el fuego.* 


en las naves se eche fuego. ^^H 


1 AscNdAi. Su ciudad es el real, 


que si se quema su tloia, ^^H 


H que en el campo de Tablada 


nuestra desgracia remota ^^H 


^^ es una ciudad formada. 


abrirá puena al sosiego. ^^H 

ALasNz. En el Real traigo una espía ^^H 

en hdbiio de cristiano, ^^H 


^^^H sin faltar cosa esencial. 


^^^B Tal concien» y pulicja 


^^^H tiene, y tan >;rande artificio, 


que plaza de castellano ^^H 


^^^H que hay calle de cada olicio 


pasa en una compañía. ^^H 


^^^H y cualquier mercaderia; 


AXAT. ¿Ese no es Ali Muley? ^^H 


^^^B plaaas para bastimentos. 


At-BEKZ. Allá se llama Baizaga, ^^H 
y presa espero que naga ^^H 


^^^H ¿eme de cualquier nación. 


^^^H j «ciudad. en conclusión. 


en la persona del Rey, ^^M 


^^^r con iodos sus cumplimientos. 


que en hallando algún camino ' ^^M 


^K (Aiataf* Itt.t 


ha de avisar nuestra gente. ^^H 


H AxAT. aSu ciudad asentada sobreel foego.s 


AaKNRAi. Es moro astuto y valiente, ^^^ñ 


H ABKsnAt. Nuestras míCMS abrasaron. 


ven la lengua muy ladino. ^^^^M 
At-acM. tw por coger trabaja ^^^^| 


H ft>eg« á Tablada pusieron. 


H y en ei fuego que encendieron 


a Fernando en soledad. ^^^| 


H sus reales asentaron: 


y ha granjeado la amistad ^^H 


H y ui ta llama ciudad 


de un tiuhin llamado Paja, ^^H 


■ asentada sobre el fuego. 
H Anki. Poco i poco á creer iTego 


quecomu a entremetido, ^^H 


sabe el secreto mayor. ^^H 


H mi rQina y su verdad. {Ut,) 


V en electo es hablador. ^^H 


' «Enirari en la abundante y invcnci- 


Abemiai. £so está bien prevenido. ^^H 


AaEMtAi. Eso es que entrará en S«>'ill8. {ble.» 


AxAT. Echar en las naves fuego ^^H 


AXAT. JPoes cómo, siendo invencible.* 
^B Ahnkai. a este Rey no hay imposible: 


es cosa muy importante, ^^^^ñ 


V i asegurarnos bastante. ^^^^| 
AuM>*r. fmpona que se haga luego. ^^^H 


^B todosu estrella lo humilla. 


H AxAT. (t,M] «Habiéndole sentado la garganta 


At^ENz. Abenrajcl lo ha de echar, ^^M 



T7i 



LA BEIJíA DE LOS RETES 



Pau. 



AÜ. 



P*IA. 



pifa que m acierte en todo. 
AXAT. vamos á Htbnrar el modo. 
Abkhhaí. (a>>.) íQuií poco ba de aprorcchafl 

(l'inic ful irti.) 



ESCENA Itl 
Aii,<a AdMIu éKnttiano, yPUA, Tofun mAtlcd. 

ALr. iQai es cnoi' 

Paia. K1 Rey ha irttdo 

en procesión otieniosa 

una imagen milagrosa 

de la Virgen, y ba vcRklo 

con ella «n e&ia ocasión 

el l'rincipe. 

^Ka entrado ya 

con la gente que le da 

su suegro el rey de Aragón? 

Todos la han acompañado, 

y ya la imatten bendita 

queda en b famoia ermita 

que en el Rcat le han fabricado. 

Muy largo cercu se espera. 

Sí al Rey le k apafeciú 

San Isidro, y le animó, 

B' mámenle porsevcfa. 
icen que trac consigo 
i dun Kamón de Losana. 
cltríRo de sobrehumana 
ciencia. 

Es don Alonso amigo 
de hombres doctos. Vo me voy, 
señor Barzaga, * Álcali: 
ved lo que qucTÍis de alli. 
Ya sabcis i]ue vuestro loy. 

Llevo una carta 
del tanto Rey á la reina, 
que Amor en sus pechos reina, 
aunque Marte lus apaña. 
Querrila vef, que en eíccio 
tanta ausencia lo promete. 
Yu voy á ser alcahuete, 
pero advertid que ri secreto: 
esta tarde la va i va 
disimulado. 

¿\ qué gente 
llevari? 

No la consiente 
el vecreto, ni el lugar, 
por lo cual tiene intención 
de llevar solo consigo 
al^ún caballero amigo. 
IA¡>.} (t>cl Cielo n esta ocasión.) 
^Vendréis hoy? 
(^p) {A vHe soldado 

ya con enfado le eicuchu, 
que aunque me regula mucho, 
es preguntador cansado.) 
Adtós, que hoy he de volver, 
y loí reyes salen ya 
de la ermita. (K«i«P*|a.) 

AtL Por Alá 

flu« A Fernando he de prender. 

(fOfAUJ 



ESCENA rV 

El r*y D. PakuiíiDO, I.okisio Sriaii, Ctuiu tt»»*, 
ti PaiNGipa y U. Huióm Louiu. 

LOSAKA. 

No he visto imagen que con (al imperio 
levante al cielo el coraión humano. 
Contempla en ella i la gloriosa Virgen, 
y un divino retrato verdadero 
de como esiá en el ciclo. 

PaÍKCifs. 

Algunas cosas 
repugnan al estar asi en el cielo, 
SI bien confieso que es cosa divina. 

Fkanahoo. 
Alonso siempre tiene la contraria. 

Losana. 
Yo no hallo cosa que lo dificulte. 

PultKitt. 

Pues yo bailo cinco. 

FsatlANDO. 

^Cuites son? 

Pnixcirr. 

No et justo... 

FSRNAniiO. 

En que esto se conflora tendrá gusto. 

PniNctra. 
La primera es que tiene i Jes¿s DtAo, 
y DO está asi en el cielo- La segunda, 
Que la Virgen murió y subió a tos cielos 
do más edad de setenta artos, 

Í' et retrato parece que es de treinta; 
uego no será :iiiagen 6 retrato 
de como está en el cielo. La tercera 
es, que tiene csia imagen por cabello 
una nca madeja de ora üao. 
y virisimil no os, aunque es decoro, 
que hubiese en tal edad cabellos de oro. 
Demát ijue i Alberto Magno le par*c« 
que la \ irgcn tendría et cabello negro, 
porque procede de igualdad de humores: 

Íesia misma raxón viene i proposito 
la quinta obieción que se me ofrece 
que es de Alberto también; e) cual oot dice, 
que la igualdad de humores y la buena 
complexión qtie en la Virgen ve supone, 
engendran un color de envés de rosa, 
que la cara hermosea, y que tcodría 
tsie color el rostrj de -Maiia. 
La imagen, como vemos, es morena, 
y ú Crino fué blanco y colorado, 
como de loi cantares se colige, 

Íno tuvo en la tierra otra persona 
quien ser parecido, bien se infiere 
que la Virgen fué blanca y colorada. 
Es la quinta objeciun, y sea la última.' 
que estando recibida en las mujeres ■ 
la pequenez por gracia y hermosura, 
esta imagen es alta, y tal detcto 
no pudo hallarse en cuerpo tan perfeto. 



JORNADA TGRCEKA 



175 



DoH Lotttszo, 



Bien dan en que entender l&s objeciones. 

FCHNANDO. 

Don Ramón de Loun« ^qut os parec«? 

Losa HA. 

Tiene su Alteza superior ingenio, 
f pienso que se funda su agudeza 
contra el común y propio sentimiento 
solamente en querer probar d mío; 
pero, pues, es t'onoso nheiíeceros. 
pfobarf con razón que es evia imaf;en 
retrato de la Reina de lot Htyet 
como en el cielo está, aunque en tal cuidado 

Juisiera responder más de pensado, 
uanlo á tener el niño, no le l!«ne 
como retrato, sólo por Insignia 
por la cual el i:risliano reconoica 
que es la Madre de Uios, ) muchas veces 
se ha visto aparecer en esta forma. 
Cuanto á su mucre y su subida al ciclo, 
aunque giuríó la Virgen de setenta 
>' dos años, tenemos de los santos 
óue está en la ifloria su sagrado cuerpo 
<K edad de ireinia y tres, no mis, y es llano 
que los tiene el retrato soberano. 
San A|tustin, San l'ablo y San Crisósiomo 
dicen, que lodos resucitaremos 
de aquella m^sma edad que Jesucristo: 
y estando en lat edad, mu v propiamente 
tiene la \'irgen el cabello do oro. 
sin que obste el parecer á A Iberio Magno 
Que debió de ser negro, procedido 
oc la buena Igualdad de los humores: 
pues en contrario afirman que fui rubio 
Epifanío y Nkéforo; y Galeno 
le alaba por hermoso y por mis bueno. 
Que va el cabello rubí» más hermoso, 
lo dicen las dañma» ditífencias 
que por lenello han hecho las mujeres 
y (iemlo el más hermoso, le tendría 
aqucila en quien cifró Dios la hermosura. 
Et cabello del rostro d« su hijo, 
según dice ,\ic4foro, fui rubio, 
y cnn más evidencia sccoti|¡e 
dedos cartas que Quíniu lo y Pílalo 
escribieron á Roma, donde trata 
cada uno de Cristo, y le retrata. 
Los cantares nos dicen del Ksposo 
que tiene la cabeüa de oro fmo: 
y sea la conclusión de esta materia 
un lestifto de vista muy auténtico. 
La bienaventurada Santa Brígida 
dice oue vi6 á la Víreen, y el cabello 
tend>doen sos espaldas, dice que era 
una bella madeja de hebras de oro; 
esa misma tctwmos en la imafien, 
que causando en las almas mil consuelos, 
representa i la Reina de los cíelos. 
Respondo i la objeción de ser morena, 
que aunque es la conjelurs taironable 
para quí fuese blanca y colorada, 
es opinión que hallamos contradicha 
porNicéforo y por San Eetfnnio. 
que dicen, que la Virgen fué iri|pi*ña. 



Y esta opinión confirman las imigenes 
del tiempo de los )^os veneradas; 

y que Costo lambián íucse irÍRueÁo, 
traiariilo de sus partes y colores, 
lo tienen afirmado estos autores. 
Pero dado que blanco y colorado 
fuese en la Vrrgcn d color nalivo. 
cuando vino A tener treinta y tres aíio4 
que lo hubiese mud.tdo el sol, es fuerza, 
como ella nos lo advierte en los cantares. 

Y asi por ser este color gracioso, 
como causado por amor del hijo, 
en sus penalidades y destierros 

to pudo conservar lusta U gloria, 

como Cristo sus llagas, por scí^ales 

de) grande amor que tuvo i los mortales. 

A la quinta »bieción responderemos, 

que es verdad i^ur se dice comunmente 

que las mujeres han de vrt pequeñas. 

porque del nial el menos; mas la Virjjco, 

que fué el bim y el remedio de los hombres, 

y la mujer en todo má* perfecta. 

no pudo ser pequeiU, p'irque i serlo, 

nn hubiera perfección en su hermosura. 

I 'na máxima «s c*t» de A ristóieles, 

que la pequeña dice que es graciosa, 

pero que no es per fec tangente hermosa; 

y entr« cuatro precisos requisitos 

ie la hermosura, pono lagrandeía 

en el primer lunar. Y en la E<cr¡tura 

«emos que Adán, que fué ínmodiatamcnic 

hechu por Dios, con pfrfec«;ii'in hermoso. 

>' al respecto lambíín su compai^era, 

fueron muy alioíi. tanlo, que se escribe 

que era cama de Adán, en que dormía, 

una piedra de treinta pies de largo, 

después que el sueñocchói*ucucrpo embargo. 

José, David, Sans.in y oirás figuras 

de nuestro Salvador fueron muy altos; 

y que es gala en las mujeres, nos lo dken 

ios disformes chapines dcsie tiempo. 

En la ciudad de Roma, hay en la iglesia 

de San Juan de Letrán una medida 

del cuerpo je la Virpen, que yó he visto, 

j es de la misma altura desta imagen, 

alia con proporción, sin demasía. 

Y asi', de lodo con ceneía ¡nfieco 
que es divino retrato y verdadero. 

pRl.<(ciP8. Honrado han mil desvarios 
á Don Ramón de Losana. 

D. Loa. Cada objeción queda llana. 

Pbksan. Don Ramón. 

I.osKNA. Seflor. 

pEasAN. Cubrios. 

Losana. Es contra todas las leyes 
del real decoro, sci^or. 

FxasAN. Cubrios por defensor 

de la Rema de ht Reyes. 

Y porque i nadie en Ca&iilla 
pueda exceso parecer, 
titulo os doy de primer 
«rxobispo de Sevilla. 

Y no entendáis que es prcmi«r 
de anillo, á Sevilla os di>y. 
porque con certeza estoy 

a» qu« la hemos de ganar. 



^^H^^H^^^ 


■ 


^^^^^^H 


^^^^^^174 LK DE LOS FKYR^^^^^^^^^^^^^^^^^ 


^^^^^ Losana. Bv^ooi lo» pid, i)ue t^ muj- ci«u 




J.oquc importa es que no habMís. 1 
porque ninguno es ladino, i 


^^^1 Ia tiudí en que me poni'n, 
^^^^^H pues merced que vtn ha<:¿it 






y se puede abrir camino 


^^^^^H no puede salir incierta. 




á que cautivos quedéis 

ó muertos, sin qiK iourcmot 

esta irnporianie ocasión. 


^^^^^V E5CPNA 




^^^^^^^^^^^^^^r" t^^fi^ft«tin 




nue ha de ser la remisión * 
del aprieta en que nos veta6s. 


^^^^f DiciiM y RjtiiAii SiMiriii. 




^^H EtoMFAZ. Das naves se han apmta>do 
^^^^ pan que é la puente laya. 
^^^^^H de Us trece que en Vi^cáj-a 
^^^^^H hice por vucsiro mandado; 
^^^^^B mas sIti vient» del Puniente, 
^^^^^^H que íullt seis m»cs ha. 


Ai.ae\x 
AU. 


. Aquí tienen tus agudos 
ardides. .MI Mulcy. 
para la prísitin del Rer 
veinte ejecutores mudos. 
A Alcalá desde Sevilla 
este es forzoso pasaje. 


^^^^^^r cotí, imposibic seiá 
^^^r que derribemos la puente. 
^^^P FsftNAN. «Pues en sólo eso consiste 
^^^M el rendir cstA ciudad? 
^^H^ BoNiFAK. Muy bu«ia » mi voluntad, 
^^B pero el cielo la miste. 


Albcnz 

Moao 1 
Al(. 


que por eso en tal paraje 
su ha labrad» esa ventilla. 
Aquí aguardaremos, pues; 
lo demás queda i tu cuenta. 
" I'n hombre pari> en la tenta. 
Vo llegaré á ver quien CS. 


^^■^ FiasAN. tAparu.i ¡Válgame Dios! ¿Si esdivino 






^^^^^K inipulio et que al corarón 
^^^^^H inclina más 
^^^^^H que al concertado caminoi' 
^^^^^H Al amor que dentro reina. 




ESCí:N,\ Vil 




Diciiia, pAiA }- tt VuiKKa. 


Paja. 


Ventera ¿qué hay do come*-. 


^^^^^H le dice, aunque le es molesto, 




ttue está el molino picado? 
Habrá algilin torrezno asado. 


^^^^^H que Dios se sirve mAs dcsto 


Vem. 


^^^^^■^ que de ir i ver á la Reina. 
^^H Ramón Bomfai. 




y buen vino que beber, 
Pues abrid por medio un pan 


Pam. 


^^m BoNtrai. Señor. 




y animadlo con iticino. 


^^H Fersan. Mañana es día de la Cruz, 




desquilaremos en vino 


^^^^^^ en que Cristo, nuesira l.uz. 




el a^UB^^^ Solimán. {Vamt Veowro.) 


^^^^^h fué Klorioso tenccdor. 
^^^^^H Mañana hemos de vencer 


AU. 


.SvKurav tiene el seo Paja 




las espaldas, yo tas guardo. 


^^^^^H por su inñniía bondad 


Paja. 


Parccténdole que lanjo 


^^^^^F eiti ijtran dilicultad. 




sale al camino y me ataja. 


^ BoMtfAZ. Sin viento no puede ser. 




Guarda de c%paldas molest* 


^^H Kbrnan. jDel Poniente ha de venírP 
^^H SoKirAZ. Muy recio, y uun plegué i Dios 




OT será Kat/aiia. y más 




si preguntáis por detrás. 


^^^ft que 




que no es cortes la respuesta. 


^^^B PsaxAN. Virften, por vos 




¿Qué gente es esa? 


^^^^ mi intento he de conMguir. 


AU. 


Estos son 


^^^I^K En cada una de las dos 




veinte soldados de guarda 


^^^^^B naves una cruz 




de herberos. ¿La Reina a^uard* 


^^^^^"^ y el sticesO encomendad 




i su esposo? 


^^^B con grandes veras á Dios. 


Paja, 


A la oraciAn. 


^^H GA»C.t P. Señor, los noMcs hin ido. 




¿No es Don Pedro Finestrosa 


^^H^ y ya la mano han besado 




con su gente y compai\ia 


^^^^^^ i la Reina. Yo he faltado 




de guarda? 


^^^^^H ^ur jusia« causas que ha habido. 


Aul. 


Aii se decía. 


^^^^^r Si me dais licencia, iré 




pero acordóse otra cos«. 


^^^f esta tarde. 




iSalt il Ventero con u» p'* aHtrlo y 


^^^^^ Fmnah. Yooslactoy. 
^^^^^ y avisaréis que no vOy, 
^^^^H Ganrfa. 




lo<ln« ittntrt.) 


Veht. 


Este recado esiáaqui. 


Paja. 


Y á f e que trac buen fecado: 


^^^^^ Carci P. Yo avisaré. 




¿adivino el convidado? 


^^^^^^ {Taqatn y myain*.) 


Vent. 

Paja, 


¿Traeré medie Azumbre? 

Si. 


^^^V ESCENA VI 




rVMi «1 VUiters. Paja c««a )' 4*1* á 


^^^F AlI, At.»attt«i»« f Hoaot, laáoi *■ lr*¡t é§ 
^^^H «ri> na ■ 01 


ALl. 


Ea. merendemos. 

¿Qué es esto? 




Paja. 


Muy bien se puede comer. 


^^^^^ Aü. Nadie ha de cxiraifaT el veros 


Ai.Í. 


¿Es tocmo? 


^^^^^L por el traje en que venís. 


Paja. 


Al parecer. 


^^^^^H que enlenderin que salís 


Aü. 


Yo no me hallo bien dispuesto. 


^^^^^F para guardar los herberos' 


^ 


y me haría daAo- 



^H 


^^^B^^^=^^^B 


^^^^^^■^H 


^B 


inRHADA TEBCEIfA 1?^ ^^^| 


?A¡K. 


No hari. 


AlI. AmlKos y guanla ^H 




que vsti ««do. 

Yo recibo 


de tus bérberos. ^^H 


Aü. 


Pam. XAp.\ Callar. ^H 




la merced. 


será bien, por excusar ^^H 




<PiJa rv/rtj^ndalf tdt'iíii«»i>(l'"Ctno,) 


alguna xaIsKardi. ^^H 


PAI*. 


No seáis «úuivo: 
Abrid U boca, que tai 


Cakoi P. Vuelve conmigo á Álcali. ^^1 




Paja. Vamos. «Viene el rev? ^^1 




provocativo. 


OamciP. No viene. ^H 


AÜ. 


¡Que necio! 


Paja. (Algún nnfiet le detiene,) ^^H 




^Por íucr^a queréi* que coma? 


jQuf ha tklo? ^^H 


PAIA. 


jEs precepto de Mahoma, 
del convite de%precio? 


Gauci P. Na viene y«. ^^H 




Paia. Es santo. ^^H 


Alí. 


No esiov bueno. 


Gadci P. Dame aquel lienzo, ^^H 


PXIM. 


Huoi soldados 


que se ha caido. ^^^ 




harin por vos la rax6n. 
Pocos IOS torremos wn 


IPajaCDiiJai naaol ala4at alrai á*cf ^^M 
Mllgintiat para aUtmartl UtafO, r no ^^H 

ALUMK. 4.1 /«i txvaM Mal ^^1 
lemos hecho en perder lal ^^H 
cautivo: yu me avergüenzo, ^^^ñ 






Mri tantos cunvidtdos. 
Comer puede cMa pringada 
un lev de espadas ó de oro*. 

lAtírcau á lai murt,» (<.n ti HKina. y 
tiiot It dan Hfi galft f ■* It Aútt utitafio 




si por temor se ha dejado. ^^^H 




él (« umiib.} 


Aü. jQuiín cautivarlo pudiera? ^^^1 
Ai.kRM. Cuando )'o sólo viniera ^^H 




¡Vive Cristo! que son moros. lAp.) 




y que es alguna celada 


te llei-aia maniatado. ^^M 




que está aquí guardando el f^ey. 


Aü. «-Pues cómo no se hizo asf ^^H 




(Aibeoiiidc d iH gtnit.i 


cuantío lo de la escofieta? ^^H 


Alsbm 


. Fuerza es aue le deicnüainos, 
que ha maliciado. 

(I.légaiit t Pai*. }- tal* 4r nunit tt 
Vcnlcro (oa linda y tata, fu< togr ti 


Alo«o 1.* ¡El diablo que le acometa! ^^M 
Albenx. Porque yo no estaba allí. ^^1 
Gamci P. ¿No acabas? iHaír tal lorpeía! ^H 


■ Paja. 


irtMt.} 


Paja. i.4j>.t(Ni puesto al hilo ni al sesgo ^H 


Bebamos. 


lo alcanzo, y estoy á riesgo ^H 
de hacer alguna vileza- ^^M 


Moro i 


-■ Avisaré i Ali Muky. 


■ Paia. 


No acostumbro á beber vino 


(f^íitüfr rf< rtpaUat y fgi'l rttnt».) ^^H 


por la larde. 


Mi silencio es por demás.) ^H 


jEt rejalgar? 
No lo tengo de probar. 


Seflor, aquellos soldados ^^^| 


AiJ. 


^^^H 


j_ Paja. 


Yo me corro y me amohino, 


Gaacr P. ,iQu¿? ^^^H 
Paja. Motos disfrazados. j^^^H 


k 


Banasta: de veras babU). 


■ Aü. 


Es dieta, no os asombre. 


Cual ves, atadas atrás ^^^^| 


■ PA>A. 


Decidme, jBarza|ta, es nombre 


las manos, me vi en priú6n. ^^^1 


■ 


de pila^ 


Desálame. ^^M 


" Ai.Í, 


Es nombre de diablo. 


(Oarci Hrtt.lunlrtalaáPtií.} ^H 


Paja. 


Yo lo creo. ^Quí se debe? lAtVtaui») 


OarciP. pues «por qui ^H 


Vi «I. 


Señor, dos marasedls. 


callaste cuando pas¿? ^^H 


Paja. 


¡Linda aracia! ^Qué deeis? 
JCuil de vucsarccdcs bebe 
dos maravedís? Robando 


Paja. Porqucsé lucondiciÓHi ^^M 




y temí, que hay veintiuno. ^^M 




Cakci P. |V!ve Dios) que he de volver. ^H 




csiiis el mundo. 


tllnytn la* moret.) ^^M 


Alí. 


La paga 


Albekz. iQucvuelvel ^H 




esii aqui. 


AlI. Yo ai correr. ^^H 




tPaga Wnl gaitij Van il Vrnicf*. r 
tnlniícn Ivt MCru], Sttpati 4t ^>ntt»T la 
limttti y tat.a i Piii, fi> manlaMH.) 


Paja. Ya no ha quedado ninguno. ^^1 
Garci P. La culpa has tenido tu. ^^M 


Paja. 


Señor llRr;(aga, 
jqu¿ es eslo? 

Se están burlando. 


Pma. Honra has comprado barata. ^^^H 
Halles la puente de plata, ^^^H 


Aü. 


y vayan con Belcebü. V 


Paia. 


¿Se están hurlando? ¡ah, iraidorl 
.* üarcí Pérex viene aquí: 


{Vanit por J»n4r Uañ,) M 


Moho i 


^^^^^M 




equ¿ haremos? 


ESCENA IX ^M 


Aü. 


Dejadme á mi. 


tXm I.ouMO SvJtaii y El om" P*iok b« San JeAV. ^^H 




KSCfrNA VIII 


Patón. Milagro es de la oración ^^M 
del Rey, pues tan de repente ^^1 
sopla el viento de poniente ^^H 
que ha deseado Ramón ^^H 
Bonifaz. ^^M 


Otauty Gana PÍki.). fof tntra por un» putrla tu 
é«a4* r*téit tai mur^, -MrariiM lo fiffxa ytt f# 


Paja. 


jMI uno y mi redenloil 


D. Loa, Con la una nave ^^^1 


Caitci 


P. ^«¿ gente? 


i cmltastir la puente va. ^^^^M 



I7fi 



KE1KA D^l 



l*Hrott. Mayor milagro lerá 

(jue la rcmueví y desirabc. 

D. LoR. ^ no c4 gijindc, u so nola 
d mililitro que hubo aj^er, 
raquesccchaicdc ver 
que querían quemar la Rota. 



líSCENA X 

OlCiiM y ti rtytUm fm'Amo.tl PfclKCIi-K.fl M«UTii> 
Dt Ctl-ArHACA y llAHÚK BoxTi-Ai, <n trna nart M* 
frt»ti4tttaUa4«,« urna patria tota popa. 

Fbhkan, Quí«n cl ^iir-iucMC envía 

hará enirra U merced. 

ItamAn Bonifaz, poned 

vuMira ef.pcranza en Atarin. 
BoMFAZ. Vueít(oi> marvdatás son leyes 

divinas: mis son que de hombre. 

y así A ciiib«lJf vov ei» nombre 

oc la Reina áe las keye». 
PaKKAN. I.k Virgm vaya con vos. 
Pbioh. Con ta crccieñie y el viento 

parece rayo viólenlo. 

ÍC<>rra ta naví v Mgau niiáo antro 
ditatr tapyíntt.i 



Fkrnah. 
D. Loí. 



rato». 
FnKA.N. 



Lo);r<.^ nuestro intento [>ios. 
Este ha sido inmorul hecho 
milafifosamente obrado. 
J,i>S Barcos se han derrabado, 
y la puente se ha deshecho; 
y el moro, que sin remedio 
de bastimentos so halla, 
reducir quiere A batalla 
los peligros del asedio. 
De la ciudad hao salido 
i pelear. 

MaxsAa es sabia, 
aunque es connckla rabia 
de haber la piitnic caido. 
Animo, española Rcnie, 
que al lln se canta la gloría, 
cieña tenéis la victoria, 
pelead valerosamente. 
Sevilla al moro desiierra 
y i nuestro poder la envía; 
invoquemos i Maria. 
y á Santiago: |al arma, cicfrat 

(ToMD taiJi }■ r.tnti<vn lat iipadél 
éum»44M y iii'tn A tL-«nj >;■](. A tí y nlrol 
ivorúV coa t<*% átrnúí ^ne qmtáün a<ucH- 
llándou Y ftiirttilutt ,11 I>on Lortsig 
Saittt yW (-rtordt S>n Juid v<(Mintr< 
•IcCsItiotí ■'■«Jr.ii a talir la* murot 
a«^ianá0 alHunitt Rey y tal/ta en iiidyv* 
da ti iTinCipc • /«(ir™ flarci Hrtí y Pija 
y iKtfi) II. I.orinro, <í tr.ür v «f H(cti>( 
d( Caliinva.) 

Albkhi. fil Animo te ha en^Aado, 

Hey, y metido le has 

donde cautivo teris; 

6 mueftú. 
plxciit:. E«coy yo i sn lado, 

porros. 

Morirá los dot. 

Si en peligro me he metido, 

VirKen, bien sabéis que ha lido 

jirsta confianza en vos. 
C*flu P, ¿Vjútc lal lemcridad? 



Fekmak. 



Ai(. ^A Garci Pini no víis.' 

(Iluytn fot iHatm. y trai tllM Gwel I 

rtíyWj») 
D. I.oft. MI Kcy.>^Dundc ráis, señor? ¿quertñ 

entrar s¿Iü en laciudad? 
Fkrnam. Kscatemos la muraila. 

y dentro en Sevillacniremos. 

pues ya encerrada leitooios 

csiacobaidc canalla. 
Paioa. ic,ríté.)iEscü\ksl 
t>. LoM. Por esta paric 

podemos acometer, 

y pues riesen pucdv haber, 

vuestra maimad se aparte. 

ll'oKgam tual-ai y lafrdx y ¿rfiandan el 
miro tul atar»!, iftiitu Ab.| 

PcaNAN. Nada temáis, Don t.orcnKO, 
que Dios es en nuestra ayuda. 
De golpe la gente acuda, 
I que no es muy fuerte ene lienzo. 

I (S4r*.«lbciutiiJeJ 

Al iiKKZ. Prodigioso rey Femando, 
si gustas de'quc se trate 
de medios, c«e el combale 
que en vano esliis intentando, 
hn este eslido se quede 
hasta que el Rey salga al muro, 
que con licencia y seguro 
le quiere hablar. 

Fekíiak. Salir puede. 

fVaM Albeniilde.) 
X)ué decís desioN/,-1 ntyo «««coue- 

Ppioa. Que haciendo 

•ventajado partido. 
Con honra se habrá salido. 

Fednax. Honra y provecho pretendo. 



ESCENA XI 
nicMM y <r rty mor», Aairara, «a éI mun, 

AxAT. Fornando, aunque está mi gente 
bastecida y animada 
á morir determinada 
peleando animosamente, 
me ha parecido excusir 
la mortandad que ha de haber 
en éstos, por defender, 
r en esotros, por entrar. 
Dos embalado I es salen 
de mi ciudad á tu tienda 
para que (Sellos se entienda 
mi intención, y ellos señalen 
los buenos medios do pal 
que á los dos bien nos csltn. 

FniMAK, Ilubitrase hecho esto bien 
si nii fuciai pcTtina/. 
Kn Otro tiempo, ei verdad 
que pudp haber medios buenos, 
mas noy no los hay con menos 
de entregarme la ciudad. 

AXAT. Oye, scAor, mi cmbaíado, 
verás que servirte quiero, 
y de tu prudencia espero 
resolución acertada. 



ion:) A DA TERCERA 



'77 



que m&% cuerdo, qnc cobsrdí, 
tu gr»cla buscartito c>io)'. 

ItMAN. A oÍT lu tir.bajad;! voy. 

tAT. AU IC pcospcrc y gu<rd«. 

ESCENA Xtl 

ti. dt norOt Mdaía'a-fo, y cotiáMida ¡tur Paja, 
««# fr naftral*. 

McEtÍ2oprc{t untador, 
ubri el fie}' de quí manera 
cspitin de mudoi efu 
Un ^rnndiutno hablador. 
jVi»e DJuíit perro cübarde 
que babíis tic comer tocino 
gottfo * rancio, v bc&cr vino, 
aun<)ué ita, por la urde. 
Pringaiio haUit de dar cuenu 
desde el día en <)ue nadsicís 
por las preguntas <)uc Tiiciiieís 
para salit a la venia. 
IngTaiamcr.ie me piftai 
U nmisud queenlrc amb^>i hubo. 
;a. Yo KBbté que ii[i;;cn luvo 
la caxu de lot. BarjEagaü. 

ESCENA Xm 

ici P. iQué es eu»? ¿I'or qué ocatión 

la tregua ei.iis quebrantando? 
a. No es fruta de contralundu 

funlillazú y mojicón, 
n fln, jcon iteguas se traía 
de partidos con el moro^ 
ci P. Su Bey i poso dcoro 
la gran Sevilla rescata, 
pero nti cnicto Fernando. 
Mcnsajcfos van y vienen, 
r picnio que efecto tienen 
IOS medioH qua van tomando, 
puet ya por ia Heina han ido. 
lA. Si la Reina viene, ciertos 

son y honrosos los conciertos. 
Roftád. perro mal nacido, 
que os la depare Üios buena, 

Sue á Sevilla han de rendir, 
vos habéis de servir 
de espantajo en una entena. 
Sei^o^, su maldad nblíRa 
i un caMijto muy snlcne: 

P mírale Htenio, que tiene 
los diabloi en la barriga. 
Este, siendo Ali Muley, 
tai itíiTiágt. y A ser vino 
espJa, V satiú'al camino 
de Akall í prender al Rey. 
. El es tal. que piadoso 
su traición pordonari. 
ESCENA XIV 
Qt-nti Maar, Ai.(, Pkiji y RiuAn BovtrAi. 

iirax. La ciudad se entrega ya. 
A. «Hay perro ten renturoso^ 

COMEDIAS DE TlnSO t>E MOLINA. — TOMO 



Garci P. Justo es que se saiisraga, 
pues AnaiafiTSc humilla 
y nos entrega á Sevilla, 
con cntreftarlri Banatta, 
j Aü. iQuÉ!, ¿en fin la quiere entregar? 

BoMfAZ. I>e esFMicío lo ha recateado. 
El ser vatallo ha intentado 
primero; lueKo pa^ar 
lo que al .Miramamolln. 
El tercio de !a ciudad 
daba: después la mitad 
con muralla en medio; en fin 
con que salir se les deje 
con lo que puedan llevar. 
la ciudad se ha de entregar. 

Paja. Pues yo estoy hecho un herej* 
dequcvucsarcé secscurraj 
aunque asi lo ordene el Rey 
lan contra ratón ¡r ley, 
sin darle una gentil zurrí. 

ESCENA XV 

WoHos. Tofutti y laltn pí>r un* farff lai damai 
ría flKiii .1 fiiMD IJ4II* (ff lo mano ti Pníncir*. 
fwalra (flipjri IMs LoRtuio SiTi*ii, lot Kiti- 

[>ui< pKiiiivou )' AiJirtm (bn lax llarrt di Stitlllt 
t» iin*fatnU y tám*l*i il Kc¡r.) 

ÍAxtxtU,iH'Kánd»i<dt iwtíllatj 
AxAT. Como dueño de Sevilla 

su Rcv tenéis i los pin 

y sus llaves. 
Fkmnah. Rev, noicstü» 

as!. 
AxAT. (UrgHiináan.} La taxón me humilla. 
Kkkkan. (vlfaKtiDii Será vuestra .Majestad 

bien venida y recibida, 

pues le da lá bien venida 

tan alcigrc novedad. 
Runa. Dichosa soy. pues me acerco 

i merecer vuestro lado; 

3ue lo dcmiis han aranjeado 
iej y seis mcics de cerco; 
Ícumo cuntinuamcnie 
uisteís clemente y piadoso, 

conseguís lin tan dichoso 

en día de San Clemente. 
KnaKAN. Tan grande favor incita 

al justo agradecimiento. 
ReiNA. Yo harí el reconocimiento 

i la Virgen en su ermita. 
Feunam. i. a iglesia sea consagrada 

y la ciudad guarnecida. 

y baga el moro su salida, 

porque se basa nuestra entrada. 

Su Paironi en procesión 

llevemos i la ciudad 

con solemne Majestad 

y cfisiiana deíocióo. 
Garci P. Quedarán en este estado, 

aunque no muy satisfechos 

del re/ Fernando los hechos, 

3UC stendo k reyes dechado, 
ió i Sevilla santas leves, 
testa es, porque fin le demos, 
i tradición que tenemos 
de la Virgen de lot Heyu. 

I» 



QUIEN HABLC), PAG(!) 

COMEDIA FAMOSA POR EL MAKSTRO TIRSO DE MOUÑJ 



Rffprnenldlj ValdH. 



PERSONAS 



La »ei>'a i>e Ahagón. 
El «er deNavanka. 
DoRa Blanca, su hermana. 
K&TEi.A, dama. 
El. (:o»i>e ot: Uf úei . 
Don SAScito, i 
Dos Vela. ' 
Sakchú. labrador. 



criadot. 



JORNA DA PR IMHRA 

iíSCENA PRIMERA 
El caxiiB DI i;iiic>;l y Ira liiii*ji&o«ii*. 

CoNoR. La Reina aún no »<¿ vcsdda: 

«410 m« «ívtd i mandar 

que os diga. 
Eh*. i .• Yo he de «perar, 

siendo ití alieza servida, 

á que me vea. 
Emb. a.* E* foMOso 

que hoy tome renolución. 
Cmb. y* En Guanlo á mi |)reiCDiión, 

i mi, pot mil cuidadoiio, 

me envV6 mi Key aquí; 

V en la dilación que veo, 
In prieia de lu deKO 

me habrá de culpar i mi. 
Con». No niego yo, caballeros, 

3UC lencis iuítfls razones 
e seniir tas dilaciones 
con que excusa rcspondcro'í 
la Reina; pero adviniendo 
que no ha de elegir etpoto 
sin un acuerdo dudoso 
con que se va disponiendo. 

Y ¿lie las horas dilata, 
y los días eotrelltM: 



TitiKE.SA, labradora. 
Sil tiO, Stcrttario. 
RiCApno. 
.\iutN, soldado. 

TnaS KURAJADORCS. 
ftr>S PCKTÍNDItWTES. 
L'S SOLDAAO. 



disculpa bástame tiene, 

Ícon poca ofensa os trata. 
ien sabéis todos que el Rey 
mandó, muriendo, que fuese 
su esposo el que ella escotiicse, 

!' su testamento es ley. 
■revenad con la cíper'ania 
el buen lin deste suceso, 
que no habrá culpable exceso 
en quien til ingenio alcanza. 
Su Jilieza sale; llegad 
y habla Ida lodos. 



ESCENA 11 
tiQ RaiitA, <o>i gran luampallanUiila: foi i 
M»oii(*. dM PK(tiimii.vi><iya«Sai««BO,coii mi 
morialnítftim. ElCnxux. 

(SUnlattIahriattn una itíUytlCtl 
ótim pilé talado. 

En». I.' Señora, 

pues vuestra alteza no ignora 

el valor, la majestad 

de Alfonau, rey de Castilla, 

las partes de su persona, 

á quien la imperial corona 

por mil respetos se humilla, 

admita el' lusto deseo 

con que ser tuyo se ofrece. 



^^^^^^^^^^^^^^^^^ ion S A DA 


pniMEf^A T79 ^1 


■ Rr.i!>«. Ya lo que Alfonso ntemee 


cómo os puede mejorar. ^^M 


H etlimo, cma/xo y veo. 


pRBT. 1.* Después os iré A besar ^^B 


H E»B. 3.* Kfancia, cjn tusta nzón 
H i su príncipe bdlin 


las manos. <i'dir.) ^^B 


1 Covrtr. Vuestro s<-re. ^^B 


H estima. No busca, en Un, 


Soi »*»<). Muchas veces. [;ran teñora. ^^B 


■ la posesión de Arittón 


he dado ya ¿ i uestra alie/a ^^H 


^^^^ pivtcníticndo á vuestra alteza. 


memorial de mi pobiYia ^^^M 


^^^B en qui<'n cllra su ternura. 


)' mis haxai^as. ^^^H 


^^^B que a<lora, alaba v procura 
^^^B su djscrcción, su 6e leía. 


RciXA. Y agora ^^^H 


¿qué me pedís? ^^^H 


^^^P Metcica premio «la fe 


SoioADo, Lo qoe ayef ^^^^B 


que por mi os publica auienie. 
RnNA. Debo a! DeKin, mi parienlc. 


pedí, y pediré mai^aia, ^^^^| 


y un si^lo, si no se humana ^^^H 


■ mil favoreit. 


como pradosa y mujer, ^^H 


■ Emb. 3.' Bien podrí. 


como reina de Araf ^6n, ^^H 


H aunque tercero en Iu:;ar, 


como Kmperatnx tiel suelo, ^^H 


H informaros, í:rar) señora. 


al ver que n<> lluer ; el cielo ^^H 


^^^B de que Pogeriu os adora. 


sobre cosa, en conclusión, ^^H 


^^^H i quien el Tirreno mar 


que pueda llamarse mía. ^^B 


^^^B besaen Sicilia Uis pies, 


ReiNA. .'Dónde habéis sido suldado^ ^^B 
Soi.o.tuo. (Cogióme.] Aunque no he empegado ^^M 


^^H y yo los vuestros nqul. 
^^H Por él su retrato os di. 


i serlo, muy bien podria. ^^^B 


^^^H que fue el mayor inicrís 


RcixA. También yo os pudiera dar ^^^^ñ 


^^^1 queos puedo gTrecera^ra, 


mucho, pero nada os doy ^^^H 


^^^1 pues siendo lan bella vos. 


por esta vei. ^^H 


^^^1 y éJ tan galin, en los dos 


.So'.oADo. A eso voy. ^^H 


^^^1 c'quiín la consonancia ij^nora, 


Loi reyes no han de mirar- ^^H 


^^^P cuando ha de hacer el amor 


para dar por qué, ni cuána'.o, ^^H 


^^^ música de pensamientos 


sino quien ha menester, ^^^H 


■ rtales^ 


que i Dios han de parecei'. i^^^l 


■ RkiNA. Do sus Intentos, 


que siempre nos esiA dan<]o. ^^^^| 
Rbika. Pues yo os doy sólo por él fl^^^f 


1 de su gallardo ^ alor. 


H de su gala y bizarría 


lo que me pedís por vos. ^^H 


H tengfi nuevas; mi co.iseio 
^^^ me ha de casar, i il !-> dejo, 


Soldado- Daré mil gracias i Dios. ^^H 


Reika. Acudid al conde de l'rgel. ^^H 


^^^H si b«cn la elección es i:>¡b, 


Soldado. Ya me espantaba, que habla ^^H 


^^^H por justo acuerdo del Rey. 


cosa en que no entrase íl Conde. ^^B 


^^^B mi padre, que no forzó 


Cosí»:. Ved me después. ^^B 


^^^H mi voluntad, aunque yo 
^^^B hoy la sujeto á \a lev. 


Soldado. Corresponde ^^B 


á quien es rueteñoria. (K«j«.) ^^| 


^^^V Hablad al Conde mañana. 


rKCT. 3.° ?.n tan justa pretensión ^^H 


V que íl responderá por mi. 
■ En». 1 .* Si á Casti la lino un si. 


como la mia, señora, ^^H 


quisiera informar. ^^B 


H gloriosos aumentos gana, fvojr.) 


Reí HA. Ahora ^^1 


■ Emk. 3." Si i Francia en esta ocasión 


venís á mala ocasión. ^^B 


H puedo conducir tal Iteina. 
f nasta donde el sul se peina 


Acudid i hablar al Conde, ^^B 


que él me inrormari despacio. ^^H 
Cosoc. Cuando salxa de palacio ^^B 


se dilaisrA Ar3k6n. (i Jtr.> 
Em». 3.* Si la elección de Ropcríu 


me hablarért, ya sabéis donde. ^^H 


llevo á Sicilia, y yo veo 


Y estad cierto de mi pecho, ^^H 


bien logrado mi deseo, 


que vuestro aumento querría. ^^H 
?RKT, 3." Yo soy de vueseñoria ^^H 


j^ tiemble el otomano imperio. (I'm^) '. 


^1 PpBt. 1.* Aunqueetiaba consultado. 


obligado y satisfecho. (Yati.'i ^^H 


^B iVan señora, en la tenencia 


Reixa. Ea. despejad la sala: ^^H 


H de Jaca, por cierla ausenciH 


salios todos d fuera.- ^^H 


^^^^ ror;tosa se me ha quitiilo. 


Conde, yo tengo que hablaros: ^^B 


^^^B Yo he servido i vuestra alieía 


no os vais. ^^B 


^^^B como un vasallo Hel. 


Cosuc. Mande vuestra alteza. ^^B 


^H {Fnlrtga hv «ttmurial d Ja RcJ9>.>'r>la 


{VaiiK toám.y fudian ««Im Ja Kclna ^^H 


y lo aa al Ccndc ) 


y fl Cdoüc.) ^^H 


Reixa. Hablad al c.-nde de Urgel. 


^^M 


. Conde, m/ pr<t ) Merece vuestra nobScia 


ESCEíNA 111 ^H 


H V vuestra nuble opiniíin, 
H Ñuño, mayores empleos. 


Haiii* jr il C»nK. ^^^^H 




^H y creed que á mis discos 


ItriNA. ¡Grave peso el del gobierno! ^^^| 


^1 deMis grande csumaoón. 


^N'o s«rá justo que tengan ^^^H 


^1 A Ib Reina advertiré 


los rayes algunos diat ^^^B 



^ t80 QUIEK HABLÓ, PAGÓ ^^^H 


^^^^^L eo <iue el CDldado suspendan? 


quien inTormó i vuestra altesaT^^H 
OoAa Teresa es hermosa, ^H 


^^^^^K Quiero fntmtnernie un rato; 


^^^^K hablemos en cwíí nuevas. 


mas tiene mucho de necia, ^H 


^^^^B De la cone ^qué os divicnc 


V cuanto ajirada i los ojos, ^H 
los oldot atormenta, ^H 


^^^^^r y entretiene mis en ella? 


^^^^^ jjuglit^ ^sallt i caballo? 
^^^^^k ^Guitiii de imitat la guerra 


que es brava pensión del gusto. ^H 
RciNA. Rien decís; esta sospecha ^H 


^^^^^H en la caxa por los parquet, 
^^^^^F ¿ en la ciudad hac¿it neuis? 


pudo engañarse, si va ^H 


no llegue á ser la mis cierta ^H 


^^^^^M ¿Ea quí os ocupiis las horas 


que doña Angela, su prima, ^^ñ 


^^^^^r que los negocios os dejan? 


es la que mis os desvela. ^^^H 


^^V Co!«i>K. Loque me ocupa es serviros, 
^^^^^^ y so amenté me alegran 
^^^^^b \o% sucesos, gran señora. 


CoMi>i:. Ef. un ángel, vive Díos, ^^^^ñ 


mas es muy libre, y es fuerza^^^H 


queorcnda'su libertad ^H 


^^^^^H «n que mi cuidido acicria- 


su opinión, aunque no Ikga ^^^H 


^^^^H En él ttcupo lot dias. 


í menosprecio su honor. ^^^H 


^^^^^1 }- tas nochet me desvelan. 


Preciase de muy discreta, ^^^H 


^^^^^1 prevenciones que hago al tiempo 


escribe versos y canta. ^^^H 


^^^^^f por las huras que me ni^a. 


con que visitar se deja ^^^^| 
mis de lo que fuera justo. ^^^H 


^^^^^ que siempre el tiempo me falta. 
^^H Rkina. OcWisl vuestra nubtcza. 
^^^^H Cunde, tan grande cuidado, 


Rkika. Esa es advertencia cuerda: ^H 


hace doAa Angela mal. ^H 


^^^^^1 pues he contiado Je ella 


¿Y doBa B«iiri2 de L'rcea? ^H 
CoHM. Poco me debe esa dama, ^H 


^^^^^H iodo el peso dcsie reino. 


^^^^H Pero admírame que puedan 


que es conformidad de estrellas ^H 


^^^^H vuestras galas, vuestros aAos. 


amor, y han estado siempre ^H 


^^^^H no lomarse la 


muy cnconiradns Us muestras. ^H 


^^^^H que suelen los hombres moios. 


Reina. Mucho os e5iimiis,üaicla: ^H 


^^^^H y que tan estrechos sean 
^^^^^^ los preceptos del cuidado 


ninguna at fin os contenta, ^H 


y asi no amáis. ^H 


^^^^^1 tiue vuestras pasiones venzan. 
^^^^^1 ¿fio servís dama en palacio?; 
^^^^^1 que con pretensión honesta 


CoNDR. No por Dios. ^H 


Rkiha. «'Cierto, cierto? ^H 


Conde. Ya es ofensa ^H 


^^^^^f DO lo excusa un caballero. 


de mi verdad eu duda. ^H 


^^^^^ GarcU, de vuestras prendas. 


RmsA. Mintier-m. pues, mis sospechas. ^H 


^^K^ Con». Tal vei, scfíora, podría 


Ahura bien. Conde, volvamos ^H 


^^^^^L haber visto vuestra alteza 


á mis cuidados, que apenas ^H 


^^^^^1 en tas cuadras de palat:io. 


puedo una hora suspenderlos. ^H 
E\ reino me pide apriesa, ^^t 


^^^^^1 en los saraos ó en las fiestas 


^^^^^1 algún descuido en mis ojos, 


por ser mujer, que me cate. ^H 
Mi padre ya veis que ordena ^H 


^^^^H y que habrá nacido, advicru. 


^^^^^P de obligaciones corteses, 


en su muerte oue yo escola ^^ñ 

esp'.>so, y me oa licencia ^^^^t 


^^^^^T mas no de amorosas penas. 


^^V RciKA. So. Conde, no quiero yo 


para elegir i mi uusto, ^^^^| 
aunque mí vasallo sea. ^^^^H 
Él de Castilla me pide, ^^^H 
el de Francia me desea; ^^^^| 


^^^^^^ apurar desa manera 


^^^^^b vuestras verdades, que s¿lo 


^^^^^B mi curiosidad desea 


^^^^^1 saber á cuil de mis damas 


Rogerio, re)' de Sicilia, ^^^^M 


^^^^H os incliniis, que hay entre ellas 


mesoliciu con veras. ^^^H 


^^^^H algunas de ilustres partes. 
^^^^P Dwles, hermosas, discretas. 


y no me inclino i ninguito. T 
Demás que no es bien que tenga i 


^^^^^ Ct»mK. Yo conlicüo sus valores. 


Aragón rey extranjero, ^H 
y B¿í casarme quisiera ^H 
oeniro en mi reino, pues tengo ^H 


^^K pero vuestra alteza crea 


^^^^^L que me deben poco amor. 
^^^^^K no porque no lo merezcan, 


<k nuestra real nobleza ^H 


^^^^^' sino por desconfiado. 


deudos tantos, si vasallos ^H 


^^V AiiKA. ¿Cierto? 


lan ilustres, que no llegan ^H 
con tocas indignidades ^^^H 


^^B CaxDt. La verdad es esta. 


^^M RciKA. ¡Graciosa dcsconfranzal 


la corona i sus cabezas. ^^^^M 


^^^^^ Uira cosa sienten delia 


Esta es mi resolución, ^^^^| 


^^^^^m las damas de Zaragoza, 


r para acetUr en ella ^^^H 
hacedmc memoria ahora ^^^^H 


^^^^H que no falu quien mecuenu 


^^^^V su hermosura j vuestra gala: 


de los nobles en quien pueda ^H 


^^^^E ya sé que doña Teresa 
^^^^B de Aragún es muy hermosa, 


escoger uno, que al reino ^H 


> i mi por suyos merezca. ^H 
Coxos. Supuesto que determiné. ^H 


^^^^P y que algún cuidado os cuenta. 
■ CoMss. Poco sabe de mi pecho 


gran tcAora. vuestra alteza ^H 



^^^^g JORNADA 


PRIMfcRA l8l 


^^V dtrnos rey en Arag¿o, 


ESCENA IV 


^^H que propio, y no exiraffo sea, 


Bl Coa»!. 


^^H (que n |usio y prudente acuerdo) 




^^H cAhallefus haf que llettan 


Fuese, y confuso he quedado. 


^^^H i mcteccT eite nombre 


* IJoy desvanece > U Reina 


^^^H en vueiilni reinu. Noblexa 


mis altivos pensamientos; 


^^^B hay en el Conde de Ampuriui, 


desde hoy suben i su esfera. 


^^^H demií de U« excelencia! 


Mis necias desconfianzas 


^^H de su ingenio y suti virtudes, 
^^H de su gau y t;entilc;(a. 


con fusta causa condena. 


pues águilas de su sangre 
a su s<2 k>5 o{os cierran. 


^^H De vuestra sangre es el conde 


^^Hl de Bckhilc: la grandeza 


Animo, temor cobarde; 


^^^ de la casa de Moneada, 


las mis heroicas empresas 


1 don Ramón, su dueflo, aumenla. 


la fortuna las acaba 


1 RstNA. Kt vano el conde de Ampurias: 


cuando el valor las comienza. 


■ preciase de su beWtza, 


Ya en mis sienes la corona 


K y no es bueno para m! 


que ponen sus manos bellas, 


H humbre <}ue lan lindo %ea, 


con rayos de un sol se dora, 


^^^ que es Tueria que entre luí dos 


guarnece un alba con perlas. 
\Qat envidia dará mi atcbal 


^^H haya grandes competencias. 


^^H r estimo mucho la pax. 
^^H El de Belchite se precia 






^^H d< mucha sangre real 


ESCENA V 


^^H que Ic habrá de dar sobertia 


m COKDS y XlCAMIIK 


^^^B con que no me estime en tanto, 




^^^K ni este favor agradezca: 


Ricaaoo. ¿Su alteza no estaba M|iii 


^^^1 quiero esposo más humilde. 
^^^m El de Moneada i la guerra 


ahora ? 


CoaoE. Pienso que sf. 


^^H de Marte, no á la de amor 


iQai es lo que qucr¿isP 


^^^B se inclina, y tanta fiereza 


Ricaaoo. ¿Pordicha 


^^^P no ei buen* para marido; 


alcanza vuestra privanza 


^^^^ vaya á gusrtlar mií fronteras. 

■ Conde. A don Blasco de Aragún, 

■ ó don Ximeno de Urreaf 


á querer de mi secreto 
saber el ñaf |Brivu efeto 


de favor: gran i:unfjanzat 


Rbika. Ninguno delUis me agrada. 


A la Reina quiero hablar, 


G>NDK. No roe parece que oueda 
K otro nook en Aragón 


y no o< vengo hablar i vos. 


si no es que ya aois los dos 


H que tan digiumente tenw 
H bríos de ser vuestro dueño. 


tan uno en este lugar, 
donde asistís de orüinario. 


■ ^ cuando estos no lo mcrcicsD. 


aunque su opinión se ofenda. 


■^KA. ¿íi posible que no hay otros? 
^^I^DE. Aseguro i vumra aluza 


que para que ella me entienda, 


que me oigáis es necesario. 
No imagino que responde 


^r^ que no alcanzo otro ninguno 


H que proponerle. 


sin vos, ni puede vivir. 


W RiiNa, iAf.f UQui necia 
■ dfsconrianial) Yo ié 


pues 00 acertáis á salir 


de su aniecdmara. Conde. 


H que hay en el reino quien pueda 


La Reina es reina y mu)er, 


H tener lan alta esperanza; 


y vos, en fm, su privado: 
privad con menos cuidado. 


^^^ mas csio es bien que se advierta 


^^H con mucho espacio. MtfaJdo, 


V no tendréis que comer. 
Mirad bien como medís 


^^^B Conde, con más viva ciencia 


^^H y escribidme una mcmofla 
^^^B ae los titulot que quedan 


los pasos por donde vais. 


que hasta el ciclo Icvantii» 


^^^B iUtínlati la Kfioa.) 


y al sol los rayos pedis. 
Porque os tengo voluntad, 


^^^1 por advertirme hasta ahora, 


^^^1 y mirad que venga en ella 


de hallaros aau! me peía. 
CoHDE. Si la Tolunudesesa, 


^^^1 también el conde de Urgel, 


^^^1 porque humildades tan necias 


Ricardo, es poca amisud; 


^^H roas parecen cobardía, 
^^H que ocKoníTania cuerda. 


porque cuando yo tuviera 


tal pensamiento conmigo, 


^^K (VaniaKtliu.) 


si vos fu^radcs mi amigo. 


^^^^^^^^^K 


no envidia, contento o» diera. 


^^^^^H 


Consejo á quien no le pide, 


^H 


nunca es dailc discrcciúo. 


I A» «n ti oritintl, pero qniU ucelbirli Tdlcc 


^H 


•«TU«U*. 


^^^^^^ 


^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^r^^^^i 



^^~ tSs 


qUIBN HABLÓ, FAOÓ ^^^| 


^^K^^ 


y iriAs ll coa la rizón 




sue con mis svcrelo alcanza. ^H 
Abora me ha dicho aquí ^H 
que ha de ser rey de Aragón ^H 


^^^^^^H 


Boco se Gobierna y mide. 
Y ciUROQ mi pcnianncnta 




^^^^^B 




^^^^^1 


fuera áe cmprcst un u>ca, 




malsana; dióme ocasión ^H 


^^^^^^B 


¿por qu£ part« i \o> ox uicu 
el llamarle ntrevitnlcnto? 




i enojarme, y respondí. ^H 


^^^^^H 


Rkika. 


Basta. ¡Qué i{c'^'<^ enojost (At^^ 


^^^^^^^ 


t'Vjoliinte no hi ik eKt>}¡ef 




¡Ah, necio Condel ¡ah, villano' ^^H 


^^^^^1 


el marida que quisiere? 

Paa cuando á inl me escogicfc. 




¡Apenas os doy la mano, ^H 


^^^^^^1 




cuando me quebráis tos ojosl ^H 


^^H 


jquiín como yo puede svTf 
Cuanto mis que csia ci respuesta 




Casilito de mi osadia ^H 
ha sido tan Tuerte ofensa. " 


^^^^^H 


do vu«tr4 mala inicnción. 


Ricardo 


■ Mp.) Turbada, hermosa y suspenta i 


^^^^^K 


aue mis míritus no son 
dignos de empresa co:no esta: 




rayos i mi pecho envfa. ^M 
Adoro á la Reina, aspiro ^H 


^^^^^H 




^^^^^^m 


mas cuando los tcn^ alguno. 




i esta corona, si es ley ^H 


^^^B 


si no le Í)(ua1o, Iv excedo. 




que un primo del muerto Rey, ^H 


^^V UlCAIlDO 


. Paso, Con<le, hat>UJ mi^ quedo, 




con los valores que miro ^^^H 


^^H 


oiie no oí cvcede nin|{unii. 
Vod sois el mejor de iodos; 




en mi A todos k adelante. ^^^^| 


^^^^^_ 




Un Tan justa pretensión, ^^^^H 


^^^^^B 


jusiamenic pretendéis. 




no liis reinos de Aragón ^^| 
iieiendu. adoro á Violante. ^H 
icina nació, y es mujer, ^^ñ 


^^^^^^H 


vos la empresa merecéis, 




^^^^^^ 


vos la igualáis de mil modoSi 




^^^^^^r 


V lodo con gran razón. 
La Reina vuelve, no puedo 




no pcfia. Esperan» mU, ^^^^ñ 


■ COXDE. 




ánimo, que quien porfía ^^^^| 


^^^ 


responderos. 




con arte vence at poder. ^^^^| 


^^H Ricardo 


Vo me quedo 
aqui con cierta ocasión. 


Rp.lNA. 


(Api Resuélvome. aunque me cucs^H 


^^^L^^ 




la mitad del atma: pero ^H 


^^^^^L 


Dejadme hablar con su alteza 




quiero averiguar primero ^H 


^^^^^^B 


á solas. 




la verdad, si acaso es este ^^^H 


^^^^^ COKDE- 


^Qué pretendci»? 




envidioso ó su enemigo. ^^^^M 


^^K BlCARDÜ 


. Después, Gjnde, lo sabriiis. 




Ricardo. ^^^H 


^^^^^m 


que hoy m\ pretensión empieca. 


Ricardo 


^^^H 


^^^^^H 


Y pues' fuera desvarío 


Reina. 


^H 


^^^^^^B 


¡Uinr vuniro pensamiento, 
larnoién será aiicvimientu 




creisie al Ci>nde? ^^^H 


^^^^^^H 


Ricardo 


^^H 


^^^^^r 


querer vos saber el miu. 
Quedaos, Ricardo, en buen hora. 




reñilc, el cielo es lesiigo; ^^^^1 


^^V CONOE, 




y á no estar en lu apoMnto, ^H 
oue me suspendió a ira ^^^^| 
de su enojosa mentira. ^^^^| 


^^1 RlCAKUO 


. bl cielo esa vida aumente. 




^H Come. 


(Af) Este encubre lo que siente. 




^^^^^^ 


y su necia envidia dora. 




pagara el atrevimiento. ^^^^| 


^^^^^k 


■ 


Reina. 


¡Que se atreviese á mi honorl ^^M 
. Tan necio v un satisfecho, ^H 


^^^^^^H 




Ricardo 


^^^^^B 






que diío que aun hoy le ha hecho ^H 


^^^^^K 


ESCENA Vf 




vuestra alteza un gran favor. ^H 


^^^^^V 


r.A Krika y RiciNsv. 




f ftciiu, 'p^f^J^^^ 


^^^^^ Rkisca. 


¿Con quién hatalAbais aquí. 


Rbisa. 

RlCAJiOO 


iVálgamc el ciclol ¿A qué aguaTdo?^^ 
. (.4^7 Bien culpo al Conde, en efeto. ^ 


^^^H 


un alto, Ricardo? 


RaiKA. 


íAp.) 1-1 s<creto amor me cnseAa *; j 


^^1 RlCAKM 


Hablaba 




ya veis que importa, Ricardo. ^H 
Tú eres mi deudo, y sabrás ^H 


^^H 


con el Conde, que m« daba 




^^H 


mucha ocasión. 




guardarle, si va no ba sido ^H 


^^M Rbiha. 


¿Cómo asi.* 




que el falso Conde atrevido ^H 


^^1 RlCAKtK) 


. Está tan desvanecido 




te haya dilatado más. ^^% 


^^H 


con tus (avorev, seAora, 




¡Con mentirosa alabanza (^^t I 


^^^^^^— ^ 


que aqui me ha tratado ahora 
tan soberbio y atrevido. 




que se atreva á mi opiniónl 1 
Yo tengo satisfacción Mt^icu^oJ J 


^^^^^h 




^^^^^^H 


que á no salir vuestra alteza 




del muchu valor que alcanza ^J 


^^H 


castigara su arrogancia. 
La sangre real de Francia 




tu persona, y quiero ahora j^H 
valerme de ii. (|Qu¿ pena!) (AlPV 


^^^^^K 


me dio esta ilustre nobleza. 


Ricardo 


. Tu esclava my; manda, oniena. T 


^^^^^^v 


y también me da el respeto 
conqueámlsemehadehablar; 




verás el amor, señora, ^J 


^^^^^^F 




V la lealtad de Ricardo. ^H 
Llámame al conde de L'rgel. ^H 
y volverás tú cun él. ^H 


^^^^^E' 


pero quiero disculpar 


Relia. 


^^^^^B 


á un noml>re tan indiscreto 




^^H 


que atribuye á ^u privanza 
el merecer tus amoret. 






t I^IC 


ttnoiIcM4deeK«JliÍM«: •<AnDr rm mi^^ 


L 


y aun se alalia de favoret 


a>.)KI tKrdo*. 1 



rticAMio. Voy i buscarle. 

, fUlXA. 



Aquí aguirdo. 



fíjate RkarJo.) 



I 



I 



ESCENA Vil 



La Rci.-u; latgo SuSa, ifCrrldrlo, Mu iiita «arltr*, 
lÍMla y p¡umai, yunaeona. 

RciNA. Necia y vana conñania. 

^Qu¿ (Ijré con mujo» labios 
¿c lan injusios «(¡ravitn^ 

K'^ómo tomaré venganza? 
enganza, cielos, de un hombre, 
por indigno dv mi amor; 
olvido, nina y rigor, 
qu« aborrezco basta su noitibftt 
Stcuipa mi aifcv Itnicnlo 
quien íui del suyo testigo, 
tambiín darA su castigo 
ocasión al escarmiento. 

Nrfio, C£a(r<iniuJ 

' Aqui «cribe, s«iJora. vuestra alieu 
ésta al rey de Navarra, en que le pide 
que suspenda tas armas con que intcnU 
salín facerse por estar quejoso 
de no haberle admitido por esposo. 

Rki\a. 
Mostrad, la lirmaré. 



ESCRNA VIII 
Oicao», ti C«)iD« jr Ricardo. 

RlCARQtí. 

Ya está aqu! el Conde. 

COKDE. 

¿Qué uunda vuestra alteza^ 

RlIKA. 

En gran cuidado 
me pone el de Navarra: injusta guerra 
mueve en mi ofensa. Jioy supe que se apresta 
para meter en Aragón su genlc. 
que es fuerte cosa. Eit la ocasi<ín presente 
importa, Conde, que os partáis al punto 
i toda priesa á veros con Tcobnido, 

3ue vuestra a.iiorídad y carta mia 
isuadirán al Rey del nuevo miento. 
Uecilde que dilate el casamiento, 
y que lomando en ¿I mejor acuerdo 
iKKlri ser que atentemos nuestras paces. 
No dtís crMito vus á esta mudanza, 
ni aseguren del todo su esperanza; 
soto te entretened, que es lo que importo. 
Mi carta es esta, y vuestra diligencia 
feliz suceso me promete en lodv. 
Partid, Conde, y partid i la ligera; 
tan solamente Nurto os acompañe, 
que lo que mis conviene es el ^«cieto: 
no os quiero decir mh, pun ^ois discreto. 

NuSo. 
Y* ai como mandáis. 



PRI.MBRA 

CoKDE, 

Y yo A serviros 
con esta misma fe, por cuanto dora 
el sol, desde el ocaso hasta el aurora. 

REl^A. 
Vos, Ricardo, volved d verme luc|to, 

3ue tengo en que ixupar vuestra persona 
e mi real servicio. 

Rica* 00. 
Si serviros 
es digno premio que mi amor alcanta, 
desde hoy llamo dichosa mí esperania. 

(Vamit {tiufilo y la Reina por una purria, y ti 
Cono* y Nudo por «Ir«.> 



ESCENA IX 
Smcbo y TiaaaaA, labrt^ortt. 

TiitRENA. Mal hayan los caxadofcs, 

y vayan siempre en mal hora 
i espantarnos el ganado. 

Sanoko. iQue hasta en una pobre choH 
no viva el cuidado ocioso! 
Verá qui confusa tropa 
de cortesanos deciendc 
al vaiie: ia fuente agotan. 
Acá parece aue (¡uían. 

TwBBNA, No, que hacía el monte se emboicaa. 

Sakcho. Acercaos 4 mi, Tirrena. 

TiSRENA. iQuí- vida tan enfadosal 

¿Siempre he de andar junto i ti.^ 

Sancho. Sois mujer, y con tudas 
hablan oe ser los maridos, 
ella el cuerpo, y él la sombra. 
Si no lo sabéis, Tirrena, 
sabed, que la mujer propia 
siempre ha de andar en el pecho 
como la ajena en la bolsa. 

TlKacNA. Tu necia desconfianza, 

Sancho, me tiene quejosa; 
tu cuidad» me da pena 
v tus recelos me enojan. 
En estos campos desiertos 
habito una pobre choza, 
cubierta de humildes pajas, 
entre cuatro peñas sotas. 
I.B música de las aves, 
que me desfiena al aurora, 
á quien ayudan Us fuentes 
y el aire entre aquellas hojas 
de aquellos copados olmos, 
ni me llama ni enamora, 
porque no entiendo la letra, 
por mis que las vuces oiga. 
Estos Arbolesque viste 
el cielo de verdes ropas, 
son galanes satamente 
de la Primavera hermosa, 
y i mi jamás me dljeiOfi 
amores, con vernic sola. 
Míi veces durmi la siesta 
sobre esa pintada airombfa. 
Por estos montes pasco, 
no en las calles espaciosas 



lS4 



QUIEN HAFtLÓ, VhOÓ 



d« la corte, que á los ojos 
unlu vKcs iKasiunin. 
Si estás itiile. no nw alogroj 
lo que te enoja, me cnojt; 
concí^ goiü tus bK-ncK, 
conmigo tus males lleras. 
Sancho, Sandio, necios celoi 
poco excuMn la doliooTM 
del muido <Je:idicliado 
que escoi;iá liviana esposa. 
De la mano de Dios vMoe 
la buena, y i poca costa * 

d« cuidados ast^iura 
á su dueAo por si sola. 
Esto adviene. Sancho mío, 
y ven i s«gar «mora, 
que se va pasando el día; 
que al paio que lú las cortas 
cogecé yo las espida, 
para que ea mis brazos cojas 
el fiuio de tus amores 
libre d< peius celosas. 
SaxcKO. Pontos. Tínena, en mí cuello, 
que tus palabras de alcoraa 
me han aiucarndo el alma. 
Vamos, y esta mano toma 
de que no me vctAt mis 
pedir celos desde agora. 
TiKRKHA. ¡i^uí necedad espedirlos) 
SaNbiio. Y darlos, jqui mala cosal (Van«r.) 

ESíItNA X 
Kt COMAS Ds L'a^KL y Kcflo, 4* caaitne. 

CoMiic. Aquf pod«m»s parar. 

tivüo. Señor conde I>on Garda, 
ya vuestra melaocolia 
me da licencia y lugar 
de p.-cgunisros la causa, 
si es posible que se díjta, 
auei tal pesar «toblit;»- 

Conde. No si. por I^s, quitn la causa. 
Vengo con tlffin cuxbdo 
de lor que al pattir cayA 
mi caballo, y se trató ' 
tan mal, que al fia le he dejado. 
Hemos perdido el camino 
tres veces, y en la calda 
me pudo qiiitat la vida 
mi pnspta espada. Ima^^ino 
que al salir de Zarafjoia 
vimos los dos escuderos 
heridos; necios aitüCToa 
son, mas tenf¡o de Mendoza 
alguna sangre en mi casa, 
y no los puedo excusar. 

NvfiD. M dais en imaginar, 

y i tan grande extremo pasa, 
Conde, esa melancolía, 
vuestra salud lemo. 

CoMDE. Ardiente 

esti el sol; aquesta fuente 
mks templado el aire envía, 
á quien h*ce somhra aquel 
olmo, y me íatitta el sueAo. 

Nvflo. Dormid, que es peado dueAo» 
y JO »s s«r¿ guarda liel. 



Sa^cRO. (zvntrc.i Canta, Ttrrena, que quiero 

que alivies nuevas ía:ÍKat- 
UnO. Vaya al son de las espk}¡as 

mucsama, que es un silguero. J 

(Cdnr« átnlro utit mwjerj 
AUbaslis oj, catallero, 

gtitiil hombre aragonést 

if) 01 alabaréis otra re;;. 

Alabatíit o$ en Caslitta 

qu< Uhíms íii%Ja jmiga, 

gentil hambre aragoiiH, 

no o$ alabaréis otra *e%. 
fCnfi tui<«« «•no ralds i(# ttfadvmj 
Ni^So. No cama mal la villana. 

falsa. Conde, os puedo ser 

al sueño. 
CoM>B. iQ*ii Itc de temer? 

(Díjamc, sospecha vana. 

4Qu4 quieres, necia tristeza? 

jóuitn me enoja y me divierte.*) 

AÍii me reclino. Advierte 

ouc en pasando esta aspereza 

del calor, u me durmiere, 

me llam^ts, y caminemos. 
Nofio. Descansa, ((f'uctlrs exircmosi 

¡Oh, privanza, quien te quiere!) 

díUo.) 

ESCENA XI 

ltre**it>D, it* eamino, ten una téiat* y «a pttifti át 
eariti e» U «ano. Hvltoy il CoXi-'k, itornUA. 

Ricaaoo. 
CorrlendOi Nuflo, dcfo atris el viento 
por akanzarte. ¿Dóiidc queda el Conde? 

Nulto. 
A l!i descansa. 

Rica ano. 
(Lograré mi ¡mentó.) 
Esta cMula real mira, y responde 
i la Reina, por cuyo mandamienlo 
mi lealtad * mi sangre corresponde: 
secretos suyos »on, no hay resistencia. 

NtJÑo, 
La fcspucsla, Ricardo, es la obediencia, (¿m.) 

«fticardo, i mi servicio conviene que ayuda- 
do de Nufío, mi secretario, que le acompaña, 
d(is ia muerte i I>. (jarcia, conde de I rK^l 
Buscad el luKar mis i propósito, por lo que 
importa esie secreto. En vuestra dili^tencia co- 
noceré el celo que tenéis de mi scrvKio: y lu- 
bténdolo muerto pasartis los dos i Pamplona, 
donde abriréis el ¿liego que os he dado, y tra- 
tad con el rey do Navarra lo que ordeno en él. 
La Heina.* 
[Fuene resolucióal 

Ric»bo. 

Este es el plMg». 
Nt;fio. 
Su tetra es csia, v el que allí descanu 
•I irííM Conde, descuidado y ciafO| 




JORNADA PRIMERA 



iB5 



I 



I 



gozantlodna ímnieclara >' mansí 
con que templa dol tol d mayor fuego. 
El sueAo rinde lo que mát le cansa, 
que (üé &u pcnsamicniu. 

RlCAKOO. 

Pues despierte 
en las últimas quejas de la inueric. 
Desnuda, NuAo, como yo el accfo; 
si eres leal vasallo, y obedct:«s 
una lirma real. 

Nuüo. 
lie pena muero. 
RiCAtioo. 
¿Dónde csii tu valora ¿Tú te enterneces? 
Si no te atreves, yo scrt el pnmero 
que pnc el traidor pei:lio muchas vmcs: 
á mi Hcina obedcüco. 

Nufio. 

Hso obediencia 
será testigo fiel de mi inocencia. 

CoM>K. ÍDtMIrO.t 

Reodido al sueño ^quí mayuce» scAas 
de que. tca^dorci. aírenii:^ Mero» 
en mis beriíJai, que juigó pet:)uei1as 
rigor infame de ammus tan lieros? 
Kepiíe el eco cmrc elevadas peñas 
que sois cobarde, vilrscstialicfus, 
y en la traiciúiidcqucos valéis, ádvierio 
que llegáis á matar un hombre muerto. 
iSúUn ahora y «; Coad< lUrUu.) 
Con IX. 

¿TÚ, Rkardo, tú tienes sangre mla^ 
¿Tti eres mi deudo ? 

RltlAlUM). 

En mi riKor advierte 

Jue la iusiicU de la Reina eovia 
lu delito intxcusable mutf te. 

CONWK, 

De tu envidia nació la alevosía 

que en mi desdicha ocasionó la muene. 

Yo muero: iay> cicioil (Car ) 

RlCAI>l>0. 

Vamos, que «sio es hecho. 
este anillo publique su mal pecho. 

(funf Rkirdu unaiorlija tu n» 4t4it al 
lonát, r défanlt in rl turto, y iaU itvB* 
Bl«»««, titfamta dt Sararrt, muy gallar- 
ila.át*ata.t 



ESCENA Xil 
DeAk Buho »■ NiiT*iia« y «/Commi. 

D.* Blax. Qticrkndo vengar la niiMrte¡ 
del caudor que en las selvas 
de Chipre lloró piadosa 
y enamorada su Reina, 
me deíó sota mi gente: 
Un vejot huye la liera, 



que si no corre con «lis, 
con miedos cobardes rucia. 
^Por dónde iré, que eílc monte 
no tiene camino á lenda 
i]ue malexas no le corlen, 
que no le borren las verbas? 
Pero «quí itriu^ m.itices 
labran el campo.^ ^quién hielt 
■I alma en mi pecho.^ 
CowE. lAy, cictosl 

D.*Bl*k, jVálume Dios! ^Qukn se queja? 
jQue voz es esta que mueve 
los monics, si en su a&percia 
enietnccidaí, pnrccc 
que llorín luin^rc las piedras? 
¿A mi. qué puetie importarme? 
¿Qué necia piedad es esta 
que alentar no deja el alma 
j mover me deja apenas? 
Aqui está un mancebo herido. 
¿SI es caxador, que la fiera 
bifi¿? Las Ralas y e! talle 
do lodos le diferencian. 
Quiero llc^r... No es accidn 
de mi calidad... ¿La Reina 
del Cativ no curó un moro 
de mis (Jeii}(ualcs prendase 
jOeidftd, que nació en ct roar 
de otra superior esfera, 
no bañó d Adonis en llanto 
sobre la tierra sangrienta? 
¿(fui aguardo? ¿nu es la piedad 
acto generoso? Venza 
lafaxón, noel fallo engafto, 
que la vanidad »u»tenia. — 
•Caballero*. )Ay, Dios, si es muerlol 
Faltóle al mundo su idea 
en tan iloreciente edad, 
Abríl do la gentileza. 
■¡Ahí cabalTeroI jih. scAoil»— 
Aun tiene vida y aliento. 
«Abrid los ojos, de quien 
rayos del sol son centellas.! — 
No puede hablar; jtristc suerte, 
que paita en flores la tierra 
espíritus que traslada 
de las del cielo á sus venas! 
¿yuién me mueve? ¿si es piedad? 
¿que exttaña pasión me esfuerza 
con movimientos de nieve, 
que abrasan cuando se hielan? 
Para piedad, mucho e> esto. 
¿Quien me iivclma? ¿quién me lleva 
tras este engalgo, á qui¿n sigo 
enirc desdichas tan ciertas? 
¿A un no vivo, que da muerte, 
7 á un sol. que eclipudo ciega? 
¿Oué discreteos me entretienen 
para que no le prevenga 
remedio? Mas la ocasión 
llegó i faltarme en las fuerzas. 
Inculto, erizado monte, 
heladas y duras peídas, 
á quien si labra esta aengre^ 
bailan mis lágrimas tiernas: 
sordos troncos, que os tapáis 
con arrugadas cottezat 



^^H 




^^^^^^^^H 


^^r^ isfi 


HABLÓ, rAOd ^^^^^^1 


^^^^H 


ti Mictnto de mil voces 


D.*Bi.AN. Abrevia, ^^^^^H 


^^^^^H 


V * la pi«d*d de tus ouej»: 
llera», que dcsla crueldad 


que temo en U dilación ^^M 


^^^^^^^H 


su muerte. ^^1 


^^^^^^^H 


si no piído&ss, sus peni a». 


Sancho. Yo voy. ^^H 


^^^^^^B 


las cnirai^H denlos moni» 


D.'BuAN. Espcrs: ^H 


^^^^^^^H 


en sus gruus os encierran; 


¿Sabes leer? ^^H 


^^^^^^^H 


llegad, que seréis humanos 
riendo el nuor, la inclemencia 
de los hombreí, de loi cielos. 


Sakcho. y escribir. ^^M 


^^^^^^H 


y aun letras de otras escuelas. ^^M 


^^^^^V 


D.*Bi.AN. Sancho, guarda esa sortifa ^^M 


^^^^^^^r 


de clemenios y de estrellas. 


prest», que mi gente Mega. ^^M 
Sancho. Lus letras quiero leer, ^^M 


^^^^^ft 


Picroos e! mal. que al remedio 


^^^^^^B 


cnirc c>p(:rnn/ts inciertas, 


aunque los labios me sellan: ^^M 


^^^^^ft 


ojos in^rnioi le %obT: n 


■quien habló, piagó*: eso no, ^H 


^^^^^^^H 


cuando le lult.-in orejas. 


yo soy mudo. ^H 


^^^^^^^B 


Si no es ilusión que forma 


D.*Blak. Tu cabeza ^H 


^^^^^H 


la necesidad, con)eta 


guardari tu lengua. ^^M 


^^^^^^H 


relox, penetra un vilUno 


Sancho. Vamos, ^^M 


^^^^^H 


el monie, el \ alie y la sierra: 


que yo guardaré mi lengtJa. ■ 


^^^^^^^H 


parece oue cy<'i mis voces, 
y que adonde estoy se acerca. 


( fojf U laltntA por un fatfo, y p«r tt 1 


^^^^^^^H 


airo üaiwho roí* rl Cond*.) ■ 


^^^^^H 


;Qu£ anillo es aqueste, Heno 
de sospechas y de lett^v^ (t« ) 
•Quien hablúi pago.- «Qu* es esto? 


1 


^^H 


JORNADA SEGUNDA. ■ 


^^^^^^^H 


Ven^nza, vcngan/a e> esia: 


^^^1 


^^^^^^H 


«quien habló, pagó»; yn crecen 


ESCHNA PRIMERA ^M 


^^^1 


con la piedad las sospechas. 
Fiera venuanza ¡ay, de inll 


D»Sk BLinCA, )-d ron nrJwgAit», y Fjutii.m «iima.^^ 


^^^^^H 


¿Qué pudo hablar, quemerctca 


(DuAa BljDCi mliidd tu «ni lilla.) 1 


^^^^^H 


lo) rtgor.^ Aunque este calle. 


D.'Bi.AN. Cie^a piedoJ, ¿i quien soy 1 
se ha de atrever mi deseor ^J 


^^^^^^H 


bien pudo tener soberbia 


^H 


y émulos su bíitarria. 


Estela. Triste, señora, te veo. ^^M 

D.'ÜLAH. Triste, Estela amiga, estoy. ^^M 

En nada alcanzo sosiego, ^^M 


^^^^^^B 


ESCENA .Mil 


lodo me ailige y contjoja, ^^M 


^HH 


nienu / Sahcim, Uirtéor, 


lo que me alivia, me enoja, ^^M 
ya soy de hielo, y ya fuego. ^^M 


^^^^^Sa mcho- 


Alada dejo la ycRua. 


EsTBiJt. ¡Extraña meIanC4>lia! ^^M 
Pues procure vuestra alte» ^^| 


^1 


y es tan togusá. que temo 


^1 


que rompa el tronco y lai riendiis. 
jSeftora. tlamáisme á mi? 


divertir esa trístcia. ^^M 


^1 


D.'Blak. Adoro su ctímpaAia: ^H 


■ D.*Bl.AN 


. ¿Conóccsme? 


vivo con mi pensamiento. ^^M 


^M Sancho. 


Vuestra aitcia 


y muero sin él, Estela: ^^M 


^1 


me dé sus pies. 


lo que me mata y desvela ^^H 
es e consuelo que siento. ^^M 


H D/Bl-AN 


Dime, amÍKO, 
jcs cerca de aquí tu aldes^ 
No le conoxco; una cho/u 


^H 


Déjame sola; mas, no, ^^| 


^M Sancho. 


no te vayat. ■ 


^^^^ 


tengoftl irisp'iner la cuesta. 


Estila. ¡Fuerte extremo! 1 


^^^K 


pobre, pero >in vectnos. 


Tu vida, señora, temo. 1 


^^^V 


que no es pequeña hqueiia. 


D.*Blas. Quien niAs la acaba soy yo. ^J 


H D/Blan 


. l.lei* en tu >ej;ua este herido. 


Entra por un librn, i ver ^^H 


^^^^ 


y lo me|iir que tu puedas. 


si me puedo divertir, ^^H 


^^^^L 


que la falu de la sangre 
fuera de acuerdo 1« lleva. 


Estela 1 


^^^H 


Estela. Voito i servir. (Va««.) M 


^^^^ Sancho. 


Para restañarla, )o 


D.*Blan. Alma ^que habernos de hacer ^^1 


^1 


conozco piadosas verbas. 


con tan extraña pasión, ^^H 


^1 


V sé curar por ensalmo. 


con tan ciego desvario? ^^M 
¿Quien amó un cadáver Mof, ^^M 


■ D.*Bla;< 


. Toma, amigo, esta cadena: 


^^^^. 


pues tan cerca eni la villa. 


js¡ fué amor ó compasión? ^^M 
Déjame ya, pensamiento, ^^M 


^^^H 


trac médicos, que la ciencia 


^^^^V 


es la verdadera cura. 


que mi vii/ enlernccida ^ 


^^H Sancho 


Eso es querer que se muera. 


pudo detener su vida. 


^^V D.*Bt.AN 


. ¿Cómo le llamas? 


que vi en el postrer aliento. 


^V SAXCItO 


^Vo? Sancho. 


(^•fiir CsltU BM ritro.) 


■ D.*Bi.A!x 


. ¿Cüfl¿cc»le? 


Estela. Busqi>é, señora, un poeta 


H Sancho. 


En la presencia 


pura eniroienerie más. 
D.*Blan. No sé. Ksiela, u pudras. 


^^^^ 


un princifK me parece, 


L 


y no k conozco. 


aunque fué elección discreta. 



JORNADA ABOUNOA 



Estila. Plenio que el mefor 

de Itillti. 
D.'Bi.JiN. jAriosiof 

HXTCLA. Si. 

D.*Bi.A!<. Vudvcle, EslcU, ¡av, de mi! 

qucaumenuriln mi'<lolor 

las lirridis de Modoto 

V ia piedad de la bclU: 

ial es mi pcna- 
EsTstA, Si en cita 

no te sirrot es que la ignora. 
0.*Bt.AM. Licia CSC lihro, > di i 1-ubiu 

que cante un raí». Allá (uora 

en la aniccámara espera... 

no... vajn, kkIo es agravio, 

todo m«can^a ;ay, Jé mil 
Estela. A Kablo voy á avisar. fVawHiicU.) 
D.'Blan. Ui que cante sin templar, 

ó que Ríe saldrá de aquí. 

Cesad, cuidado, que os ^en 

sin esperanias; cesad, 

acibeso la piedad 

donde se acaba el dcN<M>. 

tSalt t'*leU i' iMnn ^ealr» Huagaitam.} 
.as VQCC1S del msituinemo 
y las de su dueñ» cícuctiai 
que ya le lirven. 

Es mucha 

mi pena: morir mt siento. 

(Cdniíx rffHír*.) 
«En un pastoral alberi;ue, 
que la guerra cnirc unos robles 
le dejó p'>r rscundid^i 
ó le perdonó poi pubre, 
mal herido y bien curado 
ic alberga un dichoso ioven 
que sin tirarle nmur iWchas 
le coronó de favores. 
I.ai venas con pocasangf^ 
los ojüs con mucha noche, 
l« halló en el campo aquella 
rida y muer!* de los hombres. 
Amor le oírece sus vendas, 
mas ella sus velos rompe 
para alarle las heridas: 
los rayos del sol perdonen. 
Los últimos nudos dab^, 
cuando el cielo le so<:orre 
de un villano de una yegua 
que iba penetrando el monte.» 

Illa nl»d', ifrrcn^o I* Intinu jr ffM> 
cAattJo i rKO.) 

D.'Bi.A!'. (^EitcU.) No canten mis. 
ESTKLA. Ya en tu llanto 

cuan poco le alegras v«o. 
D.'Blan. Suspiros doy al deseo, 

lágrunas ofusco al canto. 



ESCENA II 

Dicho* y TaoMi.DO. rty itt Sat^rr». ngy ffdldn. 

■f haya tU44a t*<tlhaiiJu. Lutgtí <án Cmudo. 

EsTKLA. VA Rey te bt escuchado. 

Rkv. hlennanji, 

<quién causa vuestra irisic»i' 
D.'Blam. Tunería con rue*ira altera 



Rey. 
D.*Blan 

RCT. 



I«7 

fuera pulan ntela y vuut. 
A vuestro wrvlcio estoy 
alegre de que ten^iüs 
salud buena ¿cómo euiis.^ 
Con mil disguucis. Yo voy 
al campo, á ver si divkrto 
csir pesar: ^gastaréis 
de acompañarme? 

fSo veis 
mi pecho, seAor, abierto 
siempre i vuestra voluntad? 
Ya i"mc resolución 
en lo que ptdc Aragón. 
Vem'iú mi ruMc verdad, 
el poc'i uJvertido cn);año 
con que Violante quería 
ser Knni, en ofensa mia, 
de Navaí lu, ;caso e.vtfaño! 
Nii pcriiiit:o cl lusio ciclo 
tan grande ofensa en mi honor, 
puc» su mismo embaidor 
me avisó de su mal celo. 
Amabj al conde de Cnicl 
de suerte, que dc aUbnba 
que »us favores gustaba 
poco amante y poco llel. 
Mandóle matar, y lue^O 
con indiftno atrevimiento 
intentó mi casamiento. 
Vano error, intento ciego: 
corrido estoy ¡vive Ü!osI 
en el grado que ofendido. 
Con justa ocasiún ha sido. 
Quiero suspender con vos. 
Infama, tanto pesar. 
IJ>P' Si nr, le excediera cl mío, 
que aunque olvidailc porfío 
nunca le acierto i olvidar. 
Ya está todo prevenido. 
Vamos, hermana. 
' ;Ay,d<m« 

«Si hallará donde penii 
la libertad y el senttdo....^ 

(VaHttttáM.) 



ESCENA III 

£J Co«aa ba llkoat., ton gaUn rf* labrador y 
apoyÁnéott tm la ttpada. 

¡Oh, bienaventurado 
silencio santo, de sajal vesiidol 
tOh, venturoso estado, 
de pocos en la \ ida conocido, 
donde cl menos dichoso 
no tiene que temer ni estar quejofol 
D« la vcrdtd sagrada 
luce el ciisial por varios horiiontes, 
y sobre una cayada 
está la vida, por incultos montes, 
más segura entre fieras 
que entre espcranias siempre lisonjeras. 
La envidia, m por seibas 
11e);ó á la ¿hofa, al monte, ai valle, al fisco, 
ni estas soberbias peñas 
que tantas teces coronó cl lentisco, 
pretendieron alguna 



D.'Blan. 
Ret, 

D.'BiA.N. 



CktADO. 

Rky. 
D.'Bt^K. 



iM 



QUtrN lliBtó, PAOÓ 



mU Mlu (lores, ni mejor fonuiM. 

MberocorTesiiiD. 

conienio nunca, eterna tiranía 

de quien ic buica en vano, 

donde el padre del ^ijo no so ft«. 

que al mandar solamente, 

Di leyes cuadra, ni igualar contiente. 

Para mí miuMa muerte 

no si l8 causa en que ofendió mi vida; 

mas ^qué oc«il6n mis fuerte 

que en un dtudo la envidia mal nacida^ 

iQaí rigor mis sillanu 

que un falso amigo y un aleve hermano? 



ESCENA tV 
Et COHDit, Tmaoi ;■ Síiteao, «tullo aJ priueipi». 



Tumcna 



TlPHKKA 

Cdsdc. 



TinaiNA. 

COKDI. 



TlKBINA 



COXDC. 
TlRKCNA 



CONDK. 

Tin MESA, 

Sancho. 



. Después, eallardo Ramiro, 

^quí débil»? < 
ÍApartt.) (Esta villana 

me mira de buena gana.) 

De tu condición me admiro. 

A la piedad que has mostrado, 

y i la que en tu capoto hatif, 

eternamente estaré 

si agradecido, oblit;adD. 

No tienes que ponderar 

d«uda tan reconocida. 

«-qué es la vida?: con la vida 

aun no la podré pagar. 
, Mayor la causa ju'S'it^i- 

Ya sup« que tu marido, 

Sancho, me halló tan herido 

que casi sin wdi estaba, 

y con mis piadoso iifecio 

que el ifof ano, me llevó 

en sus hombros. 

Bien sé yo 

que debéis mis. 

En efecto, 

al darme vida aquel dia 

medios puso mis que humanos. 
. Sancho si ponia las manos, 

pero vo el aimí ponia. 

ÍAeK'l* S»i<In>, y dttát il p» Ao 4iga.) 

Bueno, bueno, ¿qué. esto pasa? 
No recetaba yo en vano. 
Vive Dios, seflor fulano, 
que habéis de volar de casa. 
. M74rt()(De verle cerca de mi 
tengo un no cumplido antojo.) 
\fiy, que me cayó en el ojol 
¿Qué es eso? 

Llégate aquí, 
Ramiro, que ya no espera 
mi vista la \\ii del dia. 
Atguna paja soda- 
Sopla y echaiásla fuen. 
Asi, noramala, asi, 
sopl Mtme la dama luego 
al primer deKoicto: ifucgo, 
en vo«. en ella y en mi 
En vos, porque hoy habéis Sido 
ingrato huésped aqui¡ 



I 



TiaUBNA. 

Sancho. 

TtnNKXA. 

Sakcho. 



1 Par«ei íaltai aleo «a tan lagar. 



por ficil en ella, en mi 

por desdichado marido; 

que Ramiro os llaméis vos, 

r me queréis enramar 
as sienes: ¿ha de quedar 

en CAM? no. juro a Dios. (S*U) 

lAy, Suncho, ya puedo v«1 

Vu tenjto en vos buena alhaja. 

Tuve en el ojo una paja. 

L*na vifta había do ser. 

Vos. señor Ramiro, ya 

estáis valiente mancebo. 
CoNOK. Sancho, la vida te debo. 
Sahcho. Vos, Tirrena, entrad alli, 

y esto podéis excusar, 

porque al huésped la mujaf 

nunca Ic ha de entrnener, 

aunque le ha de regalar. 
TiRKE.s*. Tras de negaioie un in^a^o 

deudas de un alma que)os«, 

es esto bueno. (VaM.) 



ESCENA V 

El Coiiiit y SuiCHD. 

Sancho (yt^an*.) No hay cosa 

que no facilite el trato. 
De cualquier modo, imagÍDO 
la segundad que es necia: 
no se matara Lucrecia 
si conversara i Tarquino, 
ni Troya ardiera en su fuego, 
ni resuella en su humo y brasa 
pereciera, si en su casa 
se recelara el Rey griego. 

CoMDK. Pues Sancho, ¿quésuspenslón 
os divierte? 

Sancmo. Aquesto es hecho, 

Ramiro, en vuestro provecho. 

Conde. Conozco mí obllgacíóni 
la vida os debo. 

Sancho. No es i mi, 

Ramiro, sino i la infanta 
de Navarra. ¿Qué os espanu? 

Conde. ¿A la Infanta, Sancho? 

Sakcko. SL 

¿Qué os encoge? 

CoNDB. Hablad con tleaio, 

por Dios. 

Sakcmo. El pecho ensanchad, 

que en Blanca esta voluntad 
tiene mayor fundamento. 
Mi vida, ciegos desvelos (4j>art*.) 
aventuriis.' i>o es tan malu 
monr volgado de un palo 
como arrasirftdo de celos. 
Por f\ieiza lo ha de saber 
la Infanta; yo me aventuro; 
si el bien, Ramiro, os procuro, 
en esto lo podéis ver. 

CoNDt. ¿En Un, que el hallarme herido 
pudo mover su valor? 
¡Gran piedadl 

Sancho, Mis grande amor: 

no soy yo tan atrcv ido. 

CoxtM:. Ed k) que dkas repara. 



JORNADA SCCL'KDA 



¡Qu¿ enco^tlos son \m Mbiosl 
ftamiro, }'o vi en %ms labios 
tingre ie tu mittna catt. 
Los pemnmieniot In'Rnift 
i tu fortuna (Jichotn; 
mai inifi que » peliurota, 
y quiere i un mudo la Infanta. 
Que hoy ba salido presumo 
a cais: ya *l rumor siento. 

CoKK. Voy i verla como el viento. 

Sancho. Y sea la vuelta del humo. 

lVaít*ICoa4t.} 

ESCENA VI 
DoSa BUMC4, S«HCD« jr TiajtaxA. 



D.^Blak, 
TinacKA, 

D.'Bla». 



(^^•1 



TiaasNA 



¿En fin vivió^ 

Quiso el cielo 
guanlark. 

Supe su historia, 

Jue hoy obliga mi memoria 
liMima j <l«iconsu«Io, 
■I paso que mi dato 
por volverte i rcr k abrasa. 

ÍCurúse al lin en tu caía? 
'or mil caminos lodeo 
d llegarle á preguntar 
adonde esii, y no he sabido 
quién ». 

Cuidada he tenido, 
mas il ha dado en callar 
con tal corJura r tal modo, 
que lanío sÍleni:io admiro. 
Sé que se llama Ramiro, 
<)uc «uo nos responde i todo, 
pero en su lallc, á la fe 
que parece un ^n scAor. 
ÍÁp-i Déteme, atrevido amor, 
pues á donde vas no tí. 
. (Ap.) Como por claro cristal 
el corazón maniliesia. 
(ArJ |El callar qué poco cuesta! 
Va lo ai|e: yo hice mal; 
quiero ver libre mi itonur, 
suceda lo que sucnla. 
jY Ramiro, adonde queda? 
El tiene gentil humor. 
A pie, ),in querer la yegua 
siguiendo fué los ventores 
del Rej, que los caaadorcs 
se sienten á media legika. 



ESCENA VII 

DMHoa, H Rar taldn lU cafa, ti ooMi» Mt Uaod. 
)• C*tiB«*¡ iapuU ■■ C*iAU.Ka«. 

Rey. Infanta. 

D.* Bla.k. Rey y señor. 

Raí:. Cuando en el'bosque os dejé, 

este Labrador hallí, 

cuyo notable valor 

es indigno dcsic nambre. 

(jrande inclinación me debe; 

notable estrella me mueve 

en su favor; no os asombre 

que os diga que ha satisfecho 



TwKEHa. 
Sancho. 



D.'BtAít 
Saxcko. 



Con DI. 

D.»Bl.AK 

Conde. 



D.*Blan. 



Rky. 
D.'Blam. 

CaiAtL, 



Rey. 
Ca»ai.i.. 

Conde. 

Sakcko. 

Conde. 

Sancho. 



Conde. 
Sancho. 



(^M>(. 



189 

mi pecho de tal manera 

en sola la acción primera 

que hoy en mi servicio ha hfchOi 

que ya es ducüo de mi amor. 

Ksodebcr¿ i, mi esirella, 

pues ya llego i vn5 por ella 

con lan indrgno valor. 
' {Ap^ 1'iene agrado y gentileza: 

mal hice en volverle á ver. 

(.1^ ) No. humana no puede ser 

tan peregrina belleza, 

que con secreta deidad 

mueve á adorarla. Si gano 

lo que me dijo el villano. 

dichoso yo, si es verdad. 
, iAp.) Si'cuando sin alma estaba 

rcv uelto en su sangre fría, 

divino me parwia, 

por inmortal le juzgaba; 

viéndole con tal valor 

f' tan gallardo jqu¿ esperoP 
>csdelioy será mi montero. 
Dicen cue es gran caudor. 

)('n i.ihiKcm «011 kn ptiígo it ttrtm.) 
Supe .ti pasar, cómo estaoa 
en el busque vuestra alteza, 
y puesto que el premio empieza 
■donde el servicto acaba, 
no quise paiar de aqui 
sin verof . 

(Dalí ti plitee al Itt) y apártvt á l*tr 
á un farfoj 

Sciis bien venido. 
Yo, seflor, o* he tenido 
como debo á «os y d mf. 
Sancho, en la amistad sencillo, 
^hasmc engañado? 

Eso no, 
que os amo. 

Dichoso yo. 
tíuardad, Ramiro, esle anillo, 
oue nos importa á los dos. 

(£1 Coopte Itl Ja áiuha *tí Anilla.) 
«Quien habló, pagó.» 

llasU aquf 
me tocó guardarle á mi, 
V desde hoy ot toca i vos. 
besad, Ramiro, la mano 
á la Infanta, mi señora; 
hablad. 

' Apt El alma la adora. 
Mal sabri un tosco villano. 

illitat» i Im titfanU.i 
No el claro Olimpo, horizonte 
del so), si ciclo en belleza, 
compite con Ingrande/a 
de^ie jardín, que íai monte. 
[)eNpué> que entre giurias tantas, 
donde otras memunas pierde, 
goza de Abril siempre verde, 
agradecido A estas plantas. 
Aquí de la aurora hermosa 
ti sol madruga en tavorcs. 
j aquí, entre vencidas ñores, 
colora al nacer la row. 
Aqut el crísUl desie risco 
que helaron desdichas mías 
y coronó en sierpes frías 





^^^^^—^ t) ariteniatlo obcliKco. 


bltima casa del mundo ^^^^H 


^^^^^h U plata, que enire nmeraldat 
^^^^^H mis bella hace las ««mhraí. 


y m&s cieña que temida, ^^^^H 


rciirfWe i estas monUñas ^^^^B 


^^^^^V bordaJas te oíivic ulfambrai 


al tiempo que va i porfía ^^B 


^^^^^1 que nu se aiievc il cuirnaldoit. 
^^^^^1 Aquí 1)i& fieras rendidas 


venimos los di'<s cai^^dos ^^^^H 


de años él, yo de desdichas, ^^^^fl 


^^^^^y pualtada^ vienen... 


Fué mi mHestrú;ensetÍ(ime ^^^^B 


^^^^ D.*Blax. y aqu! 


á huir la compañía ^^^H 


^^H^^ no han de decirse i mi 


de los hombres, que las fieras ^^B 


^^^^^L iKonjes tan atrevidas. 


luvo por menos esquivas. ^^M 


^^^^^1 No (>t ctc|(ucn vanos Jnicniot 


Murii>. quedé en verdcsatlos, ^^M 


^^^^^H de quien ofendcti las señas. 


y obligaciones precisas ^^M 


^^^^^P tí no quetéís que e^us peñat 


me hicieron diestro en el arte ^^B 


^^^^^'^ despeñen ai revi míen los. 


desla moniarax milicia. ^^^^B 


^^H Comm:. (^San<h«.> ■Sancho ¿qué es esto? 


Híríúme una íiera airada, ^^^^B 


^^B Sanuio. Porfía 


}' casi de la otra vida ^^^^B 


^^H que di&imula, y con ello 


me volvía el lima un pastor. ^H 


^^H acuérdate <iae scllu. 


que el curar consiste en dicha. ^^ñ 
Ksie tengo por amigo, ^^M 


^^m anc a lu cabeza v U mía. 
^^1 Conde. Coturdc quedo. 


que entre estas peñas vecinas, ^^^^ñ 


^^H Sancik). Enamur 


hufcndo de la cuidad ^^^^H 


^^H se iMccde todo cobarde. 


seguros bienes culiiva. ^^^H 


^^H (Kt RCT >' partidor ét tOé ptitfotA 


Co^ verdades en flor, ^^B 


^^f Rey. Descansa, y vedmeesia larde. 


guirnaldas de verde oliva, ^^M 


^^^ CAtALt. Beso vueiiros pi«, «ñor. (K«m) 


con que le premian virtudes ^^M 


K Rey. (.t( c«adf .} Quien eres quiero saber, 


que en la corle te cuiigan. ^H 
Permite, invicto señor, ^^B 


^^K V á mi servicio disponte. 
^^H Coxoe. La Tjda me dio esie monte, 


que en estos montes te sirva, ^^M 


^^^^^r BU hijo debo de ser. 


no en la corte, de quien dicen ^^M 


^^^^^B Aquí, sertof, me he criado 


que tiene malas salidas. ^^B 


^^^^^^P en este humilde ejercicio. 


Allá, stii Tavordel Rey, ^^^^H 


^^^^^V y motiró en tu scnicío. 


os airopcllan y pisan, ^^^^H 
)- si el Rey os favoro:e, ^^^^B 


^^^^^H menos libre, más premiado. 


^^^^^^M (Aqui me imporU ñngit 


os han de quitar la vida. ^^B 


^^^^^H lo que no seré. 


D/ Bt-AM.^'En la dicha te acobardas? ^^M 


^^^^^H pue% esiii vidd que hallí 
^^^^^^V hn Sido pira morir.) 


¿Qué es lu que tienes? ^^M 


CoNor. Podrta ^^^M 


^^^^^V^ Gin mis talor que foriunn 


llegase i ser dichoso. ^^^H 
dar de mis dichas envidia, ^^^^H 


^^^^^L (que huye siempre y se olvida 
^^^^^fe del merecer) riu mi padre 


aue es la desdicha mayor. ^^^H 
D.'Blan. Justo es, señor, que te sirvas ^^M 


^^^^^1 la guerra: venció infinitas. 
^^^^H Soldado rué muchos altos. 


de humbrc tan bien entendido. ^^M 


^^^^H tuvo otras tamas heridas 


Rer. Talgo bastantes premisas ^H 


^^^^^K^ en el pecho, porque espaldas 


de que acierte mi elección ^^M 


^^^^^Hl dicen que las 


en ^^H 


^^^^^F Asaltó, rompió murallas, 


D.'Blax. Determinas ^^^^B 


^^^^H ftan6 pla/Jis defendidas, 


cuerdamente, que los reyes ^^^^H 


^^^^^L v« kon sus 4rmas propias. 


dan liisire, dan hidalicu'"^' ^^^^| 


^^^^^H muchas venciendo enemipis. 


y ct poder mucho ho^er iffinJe ^^U 


^^^^^1 Fué siempre soldado pobre. 


i quien tan chico se humilla. ^^M 


^^^^^1 y de banderas moriscas 


Rkt. ^Es aquél el labrador ^^| 
Ttlósoro? ^M 


^^^^^1 suarneciú templus crisiianosi 
^^^^^M acsguamccicitdu me;f quitas. 


Sancho. Soy alquimia. ^^M 


^^^^^B A los reyes de Arag6n 


De las artes no sé rils ^^M 


^^^^^1 $irv»6, donde se dccia 


que fiuanjar esta c-stilU. ^H 


^^^^^H que ¿1 súlo echaba de EspaAa 


por ser hueso de mis huesos, ^H 


^^^^^M las africanas reliquias. 


aunque no mi carne misma. ^^M 


^^^^^1 Fui comunmente estimado. 


Rky. ^Ei tu mujer? ^^M 


^^^^^B alcanxnr en íü ^ ida 


!iANC(io. SI, señor. ^H 


^^^^^^P ni i ser cabo de una encuadra, 


Rkv. Vamos. ^H 


^^^^^1 rífor de su estrella misma. 
^^^^^H Viendo que vencer no pudo 
^^^^^H el hado en tan lar^'os dfas. 


CosDc. La amistad sencilla ^H 


de Sancho siento perder. ^H 


,:MandasqueenmlcompaAÍa ^H 


^^^^^B col^ las arnus san^icnlas. 


Id lleve? ^M 


^^^^^1 que ansi carecen mas limpias, 
^^^^^1 V habienao dado á mi madre 
^^^^^B blancas y fúnebm pirai. 


riRí. Vaya conmigo, ^^ 
tVamit loáo*. iMnM SAr,«b» y tu ■>• 1 


^J 



JURXAOA lEOIlNOA 



ESCENA VI n 

S«ilCHti y TiMtic*. 

SANCito. ^Vo i la cone? No, en mis dbs. 

Tmreha. bancho. ¿y si lo manda el Rey^ 

Sancho, Ya oí tiene desvanecida 
la corle y sus embetecoi. 

Ti»ii«N\. Atli he de ir. 

Sa»ciio. Como 1 Turquía. 

TifaEMA. Vamos i la cone. Sancho. 

SANCtto. No, sino al intlerno. 

TiMiSMA. Vira 

mil aAos yo cnire sus penas, 
y entre estas llores, ni un dfa. 

ÍVAtt (OÍ 4m,) 



ESCENA IX 
La aaini ds AhadA», Nulo y lliuii»o. 

Ricardo. El secreto k guardó 

como mandaste, de suene 
que deKonoui6 la muerte 
Us manos en quien llegó, 
valerosas y advenidas. 
¡Fuerte rigor! 

¿Ea «feto 
murió? 

Con Igual secreto 
SI no h»b1aron tas heridas. 
De una monUAa en la falda 
victima á tu honor leofrccn 
atravesado mil veces 
del liaidor pucho á la espalda. 
lAparii.i Ya la piedad tic mujer 
quiere culpar mi rigor; 
mas lay. venganzas de honor, 
que lucftc es V ucsiro podcfi 
Lt pueblo temo en su muerte, 
oue eia el Conde muy amado 
oe todos. 

No os di cuidado, 
puesto que e> airado y fuerte. 
.\o se entienden con los reyes 
las leyes, que su derecho 
consiste siempre en el hecho 
de las armas, no en las leyes. 
Esta es la raión de Estado 
que ensancha Us monarquías. 
tApartt.i Borrad . csperanaas mías, 
tan ofensivo cuidado. 
LtKUra es desesperar, 
que en la formnii que intento 
lal vex el aircvimícnio 
ocupe el primer tunar. 
iQoi responde el iíey? 

Abrí, 
gran ScíSora. vuestro pliego, 
vE lo que ordenaba, y luego 
i besar la mano fui 
á l'eobaldo, y sabe el cielo 
que antes de hablarle quisiera 
que el último paso diera 
mi vida. Cúbreme un hielo 
de imaginar que ha de oÍr 
vuestra alteza su respuesta, 
y á mi me aflige y molesta 



Nvílo. 

RlIKA. 

Ricaudo. 



Rbika. 



ROO. 



RlINA. 
RlCAÜOO. 



pensar que la he de decir. 
Recibiéronme en Pamplona 
deslucidos h^sdalgo. 
que del color de los rcyet 
se visten tos cortesanos. 
Eché menos por las calles 
aquel (¡enera! «plauso 
que en las bodas de los reyes 
suelen hacer los vasallos. 
VI las ventanas cerradas, 
desocupados lus pa^os 
m¿s citrcchos, lus olidos 
en su cjcrcicii) ocupados. 
Como si un villano fuera 
de los Pirineos altos, 
entré sin hacer rútdo, 
vicronmc un hacer caso. 
Mnlihronme aquella noche, 
sin ociMÚn, dos crí'aid(>s, 
que mi guarda y tu respeto 
se desconoció en palacio. 
Hablar quise en mí embajada, 
V suspendiólo Teobaldo 
algunos dias, que yo 
juzRué por prolijos aitos. 
Al ñn, seítslómeun dU. 
que el cielo cubrió de pardo, 
que es justo que en sus ofenus 
le vista el sol de villano. 
Itesuelio. en lin, fican seifora, 
como injusto, aleve y falso, 
tu casamiento desprecia. 
Llamó á mi \crdad engaño; 
di)onic, sin querer ver 
del mismo cielo et retrato 
en el que yo le llevaba 
de eie t<i6tri> soberano: 
«Va sí, Ricardo, que es fea, 
no discreta, v de mis años 
que déos. Nó han de engalUrmo 
pintores apasionados». 
Ríspeto, vida y cordura 
ave.iiwré, v con la mano 
piicsU en la espada, mis fiero 
que baja el temido rayo,.. 
Ñuño te podci decir 
tu que dije. 

Nufio. ¡Bravo casíi! 

iquehede ayudarle i menlirt 

Reina. Ya sé que tenéis, Ricardo, 
valor. El Rcv, .¡cncfeao, 
me desprecia', jfcn mi agravio 
dice que soy vieja y fea? 
No me ofrece desengaños 
mi espejo, sinn IKijnjas. 
que siendo amigi> i.in claro, 
verdades que le pregunto 
me ha negndi» MtKunos a{\o*; 
nu tantos c«mo el Rey dice, 
que se ha engañado, Tcobaldo. 
Ya buico satisfaciÓD 
& esta ofensa. 

Ricardo. No la hallo, 

sino es casarte. 

Reina. Eslá bien. 

RtcAaoo. Porque lu esposo gallardo 
te rengue. 



^^^^^^^•í»* 


QUIKX HABLÓ, PAOÓ ^^^^^^^^^^^^^^^ 


H Reiüa. 


Y> hice eitcción. 


por mii oueel justo me coioac. 1 
bec>J {fue buena amistad 1 


■ Ric^Hoo. ^DequWn^ 


^^^ Reina. 


Del mi'ímo TeobaUo. 


encañarme? ^^A 




E\ lia dcscf i»i ntArido, 


Conde. ^Qué (c admira? ^^M 




si los ciclt»*, si los asiros 


Sancho. que fué aquello menlirn, ^^U 




no lo niV|Cin, y en su favor ' 


ó que no es esto verdsd. ^H 
Comí». Diferente es mi suceso. ^H 




dispunun ya lócontrario. 




jQiiién mi' despreció por fea? 
Esie es ti mtyor att'avio 


Yo vine, Sancho, á morir. ^^M 


1 Hvüo. 


Sakcho. ;Que en comenzando i Nervir ^^U 
pierdan en la corle el seso! ^^U 
Mas díbcsc de llamar ^^U 




que siente. 


^L^ Reís*. 


Siendo tu espota. 




si no conoce tu engaño. 


privania, porque e^lc viento ^^1 
os priva de entendimiento: ^^H 




tendrá i lo menos cauigo 




d« verse necio y caiadu 


esto pienso que es pritar, ^H 




OH la mtsma que desprecia. 


'pues con tener la subida ^^M 




Ahslcnso mis soidados. 


incierta, si peli);rosa, ^^M 




salga en campaña mi (¡ente, 


no tiene el mundo oira cosa ^^M 




biun los parches pedazos, 
de bélico son los ecos 


de todos tan pretendida. ^^M 




No hay judiciario adivino ^^M 




repliají los monies altos, 


que estas locuras concierte. ^^B 




' aiemorizando el mundo, 
: Navarra ponm espanto. 


CoKOe. |Ay, Sancho! Ucaquel-i muerit 1 




que con valor peicjirino ^J 




sabrén que el arniís luctenre 


me libró, fué por mat.irme ^^1 




mejor que el cabello tramo; 


con penas v ccn desdenes. ^^M 
Sancho. jEsc es tocio el mal que tienes? 
CoNDR. Y de quien no sí libraimc. 




que atJn no la ha trocado el tiempo 




en pUia de sus a^rariof, 




al oro que le enriquece 


Sakciio. Para ^tar mis consolado 




de que ofendida me hallo. 


en tu mal. yo le aconsejo 


^p Ricardo 


. Oiga, advicna vueitra allexa 


aue te mires al espejo 




que será más acerudo 


del mis dichoso casÁdo. 




que secase en Ara^ján, 


CoKi>E. JuiKué con bienes de amor ^m 
en la luna mi fonuna. ^^M 




pues tiene tales vasallos 




que ol amnr de ellos exctde 


Sancho. Bienes de amor, y en la luna, ^H 




en valor al Rey navarro: 


tendrán menguantes de honor; ^^M 




casada será mejor 


y pues hoy estás en ella, ^H 




que s« vengue. 


mandando el reino (aue el Rey ^H 
por su gusio, que es la lay ^^M 


V Rbina. 


jY si entreunto 




me olvido de sus ofensas? 


que las dcmis atrepella, ^^M 


H RlCANOO 


. Cisesc luego. 


le puso en lan gran prísanza, ^^M 


■ Runa. 


Ricardo, 


que aun él mesmo te obedece, ^^U 




eso quiero hacer. 


y con él nadie merece ^^U 


H RlCAfiUO 


Yo sé 


mis que de lu gracia alcanza) ^^M 




de alguno que ¡KUala á cuantos... 


si no te quieres perder ^^M 


H Rkina. 


(ApA (Ya entiendo i este majadero. 


huye de amor, pues te advierto ' 1 




qué necio y qué confiado. 


uuc es el camino más cierto J 
ac tropezar ó caer. ^M 




quiere que le elija á él.) 
Vuestro consejo, Ricardo, 




CoNDB. Al revés me aconsejabas, ^H 




estimo: casarme quiero. 


juzgando con otra ley. ^^M 
Sancho. Eres muy pot<re, y del Rey ^^M 




«ro ha de set con Teokaldo. 
. Cielos, si mi vida os cansa. 


^^^ Rkardo 


en obligación no estabas. ^^ 




jpara qu( U guardáis tanto? 


([/■) Criado csH UM pápit y ttnnátlf.) | 




{Yoiut tai Ira.} 


CatAso. Aquí tiene vueseñoria ■ 1 
lavconsultas y un papel 1 








ESCENA X 


de su alteza. ^^1 


^^^B Sf eoKDa <■■