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Full text of "Compendio de la historia social y politica de Honduras: Aumentada con los ..."

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HARVARD COLLEGE LIBRARY 

SOUTH AMERrCAN COLLECTION 



THE CIFT OF ARCHIBALD CARY COOLIDCE, '87 
AND CLARENCE LEONARD HAY, '08 




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DB IX)S COLEQieS DE Ü.* ENSEÑANZA DE LA REPÚBLICA 

DE HONDURAS. 



POR 



ANTONIO R. VALLEJO 



TOMO 1. 



TEGÜCIGALPA 

TIPOCRAFIA NACIONAL. GALLE J^EA^. 

1882, 



SA^HI9.?1 



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Harvard Cofle^e Lfbrary 

Cift of 
Arohfbáld Cáry Coolidff^ 

and 

Clanmo# Laonard Hay 

Aprlt 7, I909. 



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SECRETARÍA OEHERAL DEL GOBIERNO CONSTITÜCIOyAL. 



Teffuciffálpa^ Setiembre 16 ác 1878. 

PoBeyendo el Presbítero Licenciado Don Antonio R. 
Yallejo, copia suficiente de documentos que sirvan de base 
para escribir un Compendio de la Historia patria desde el 
año de 1821, hasta nuestros dias; y conceptuando al Sefior 
Vallejo, por su laboriosidad é inteligencia, capaz de llevar i 
término feliz la redacción del enunciado Compendio históri- 
co; por tanto, el Presidente 

ACUERDA: 

1/ Comisionar al Presbítero Licenciado Don Antonio 
R. Yallejo para que redacte un Compendio de la Historia 
social y política de Honduras, comprensivo de los hechos 
ocurridos desde el afio de 1821 hasta el año -de 1878, con el 
objeto de que su obra sirva de texto en todas las escuelas de 
primera enseñanza; y 

2/ Autorizar al Secretario General de los despachos 
del Gobierno para que proporcione al Señor Yallejo todos 
tos medios que &cilitén el cumplimiento de la importante 
comiflkSxi que se le encarga. — Comuniqúese y regístrese. 

Rubricado por el Sefior Presidente. 

Rosa. 



A 



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Tegítcigalpay Noviembre 9 de 1878. 

Setfor Secretario General del Supremo Gobierno de la Re- 
piíblica: 

Con particular satisfacción he recibido el apreciable ofi- 
cio, en que se sirve comunicaj'me el acuerdo supremo de 16 
de Setiembre próximo pasado, comisionándoseme para que 
redacte nn ^'Compendio de la Historia social j política de 
esta República,^^ comprensivo de los hechos ocurridos desde 
el año de 1821 hasta 1878, con el objeto de que sirva de tex- 
to en todas las escuelas de primera enseñanza. 

Esta comisión, Señor Ministro, si bien es altamente hon- 
rosa para mí, es tambión muy superior á mis capacidades, 
por lo mismo me da miedo aceptar su redacción; y no se crea 
que es por amor propio, pues no lo tengo: ambas cosas son 
malas, la una porque turba y espanta, y la otra porque ciega 
y ensimisma; sino porque es muy diferente escribir uno lo 
que quiere á escribir lo que le piden. Me anima sólo el buen 
deseo que el Gobierno abriga, de instruir á los niños de pri- 
mera enseñanza en las lecciones de nuestras desgracias y des- 
venturas patrias, como quien quiere hacer más cuerda y más 
sensata á la generación que se levanta. 

Acepto, pues, con profundísimo agradecimiento, la co- 
misión que se me encarga, y haró esfuerzos por llenar, en 
cuanto me sea posible, las intenciones del Gobierno, conven- 
<^ido y penetrado de que en una obra de este género sólo se 
podrá sentar el proceso de los hechos, para llamar más tarde 
á juicio la gran causa histórica, social y política de este país. 

Soy de U., Señor Ministro^ con toda consideración, aten« 
tx) servidor. 



J PROLOOO. 



t' Eam esae histori» Icran, 

ne quid falsi dioere andeai, 
i^;* ne quid T6ti non andett. 

fl' (Tácito.) 



Comisionado, por acuerdo sapremo de 1(S de Setiembre 
de 1878, para qae redactase un Compendio de la Historia 
social y política de Honduras, fué mi primar empeño, des- 
pu& de varías tentativas y esfuensos inútiles, registrar los 
desordenados archivos de Tegucigalpa, Comayagua y otros 
pueblos, y formar el que he presentado al Gobierno y al pú 
l>lico, compaginado el dia 27 de Agosto de 1880, porque 
me ton vencí de que escribir una Historia sin basarla en do- 
cumentos auténticos, además de carecer del prestigio de la 
autoridad, sello indispensable á toda narración histórica, para 
que cumpla su augusto ministerio, era pedir cotufas en el 
Golfo. 

Para escribir, pues, el humilde Compendio que, sin pre- 
tensiones de ninguna clase, ve hoy la luz pública, he consul- 
tado las obras y documentos siguientes. 

Memorias del General Mqrazán. — El genio de la Liber- 
tad de 1821. — Marure, Bosquejo histórico de las revolucio- 
nes de Centro-América. — Filísola, sus Memorias. — Manuel 
Arce, Memorias justificativas. — Manuel Mon tufar. Memorias 
parala Historia de la revolución de Centro-América. — Luis 
Molina, Bosquejo de la República de Costa-Rica, seguido 
de apuntamientos para su Historia. — Miguel Gonzah^z Sara- 
via. Compendio de la Historia de Centro- América. — Miguel 
de la Bam, Compejodío ie la Híptoria del Coloniaje é hide- 



tt 



8 



pendencia de América — Lorenzo Mon tufar, Reseña históri- 
ca de Centro-América. — Gaceta de Guatemala de los años de 
1824 y 1825.— El Amigo de la Patria.— El Editor Constitu- 
cional de 1820. — Meditaciones de un pueblo libie de 1822. — 
Lógica de los hechos ó Apuntes para la Historia, por el Doctor 
Rodríguez. — Memoris^^de Dofijí^iherato Moneada. — Recuer 
dos del General Don Manuel Escobar. — Apuntes de Don 
León Lozano; — y los manuscritos y periódicos que,: sobre las 
épocas que he pasado en revista, se encucr.tran citados en el 
Apéndice por su tomo y por su página, los mismos que pue- 
den leer en el Archivo Nacional, todos los que duden de mis j 
aseveraciones históricas. 

Al emprender este trabajo, que es más difícil que no 
pensé, me impuse por ley no decir nada falso, ni omitir na- 
da verdadero^ asumiendo la responsabilidad y las amargu- 
ras que este propósito pueda traeriné en cualquiera forma del 
odio 6 la calumnia. 

Consecuente con esta determinación, me he apartado de 
los inexactos y apasionados juicios de los escritores que ee 
han ocupado de reseñar las contiendas dé Ccntró-Xmérica, 
y he seguido sin recelo ías revelaciones de los docuraerifós 
que he tenido á la vista, sobre todo, cuando estos han esta- 
do de conformidad con las narraciones de personas contem- 
poráneas. Por eso se verán en este Ensayo citados todos los 
escritos de todos los partidos que han estado en el Poder, en 
contraposición á ciertos historiadores, que sólo han publicado 
los documentos que pertenecen á su devoción ó que hunorin- 
can el partido en que están afiliados. 

Esto, — además de ser una insigne muchachada ó niñe- 
ría, en la que á sabiendas no incurriré nuiica, ni por pasión 
de bandera, ni por odios personales, ni por miéHó^ tampoco 
por negligencia, menos por debilidad,— es faltar á la misión 
imparcial de la Historia y mentir, sin razón ninguna y respe 
to alguno, al siglo presente y á los futuros sigl(»s. 

Una historia que no eetadia, que no ha querido estu- 






••^.<.»» ,- 



los altera, que los desfigura, que los omite, ó que cita uni- 
caineute los que convienen y cómo convienen, apenas creo 
que pueda llevar el nombre de tal. 

Estas ideas han presidido todos mis trabajos históricos, 
porque quiero que la juventud sepa que hay un tribunal 
severo, que se llama ^'Historia,'' que tarde 6 temprano la Ua- 
mará á juicio, le tomará estrechas cuentas de todos los desti- 
nes é intereses públicos que maneje en nombre de la comu< 
nidad que le confiera sus poderes: que sus acciones buenas, 
patrióticas y heroicas merecerán justas bendiciones y alaban- 
zas de la patria y un lugar distinguido en sus anales; y que 
las malas serán condenadas al desprecio público, que será 
perdurable^ porque quedará escrito con caracteres indelebles. 

Quedaré contento hasta que vea que el modesto Com- 
pendio que doy á la prensa es de alguna utilidad y prove- 
cho á la juventud, para quien especialmente lo escribo; si no 
lo consigo, habré prestado al monos el inmenso servicio de 
haber salvado y reducido á libro el proceso de los hechos 
con que las generaciones venideras escribirán, en el sentido 
más amplio é imparcial, la Historia de nuestros grandes erro- 
res y de nuestros grandes infortunios. 

AkTONIO R. VjLLLBJO. 



Tegucígálpa, Agosto 27 dé 1882. 



J^eñor Doctor Don Mai^co A. Soto, Presidente Oonstitncionnl 
ile la República de Honduras. 



Colocado en las alturas de vuestra posición social, nada 
me ha parecido mejor, para justificar el subidísimo afecto 
que profeso á vuestras prendas personales y á vuestro pa- 
triotismo, como Gobernante, que el dedicaros, amante como 
sois de los estudios históricos, única luz capaz de guiar á la 
humanidad en su larga peregrinación sobre la faz de la tie. 
rra, el Compendio de la historia social y política de Hondu. 
ras, que con vuestra ayuda y decidida cooperación he escri- 
to; sino para las escuelas de instrucción primaria, porque en 
el deseo.de acumular los mayores datos, me be apartado del 
plan qué debí seguir y que corresponde á la índole de una 
obra destinada ul aprendizaje de los niños, ai para los cole- 
gios de segunda enseñanza. 

En este libro encontrareis todos los sucesos felices ó des- 
graciados que han ocurrido en Centro- América y en esta 
querLla patria de los Valle, de los Herrera, de los Morazán , 
de los Márquez y de cien más, desde el año de 181 1 hasta 1838. 

Vos sabéis, y yo también sé, que la Historia es maestra 
dé la vida y luz déla verdad; auxiliar de la Providencia y 
madre de la Filosofía; émula del tiempo^ depósito de las ac- 
ciones^ testigo de lo pasado^ yemplo y aviso de lo presente y 
advertencia de lo porvenir; por lo mismo, en el trabajo que 
o6 dedico encontrareis una cosa buena, la única tal vez que 
contenga este Compendio, y es la sinceridad con que he na- 
rrado todos los hechos, todos los errores y todos los infortu- 
nios que el pueblo hondureno ha sufrido con heroica resig- 
lUMÚÓD, para llegar á conquiatar su verdadwa independenda 



12 



y libertad: por él veréis que aunque hubo patriotas que ge. 
nerosamente se esforzaron por ioiplantar las libertades en el 
sentido más avanzado, tropezaron con el grandísimo íncon. 
veniente de la ignorancia y superstición, que yo condeno 
como las heregías más grandes del siglo XIX, y contra las 
cuales no hay más antídoto que ciencia. Bajo el imperio de 
estas enemigas del progreso, en el año terrible de 1832, los 
reaccionarios de Centro-América, debido á los desaciertos 
políticos de entonces, amenazaron tronchar por la raíz núes, 
tra soberanía nacional, enarbolando en el Castillo de Omoa 
el estandarte de Femando VII, insignia del atraso, del oscu- 
rantismo y de todas las preocupaciones bochornosas con que 
nos esclavizara el Coloniaje. 

Hasta el 27 de Agosto de 1876, la gloriosa revolución 
do independencia alcanzada en 1821, vino á consumarse con 
vuestro aparecimiento en Amapala y con el inteligente y 
atrevido amparo que habéis dado á las sublimes y redentoras 
ideas de libertad; coronando vuestros esfuerzos con el im, 
plantamiento de una nueva y completa legislación, que ha 
arrancado al patriotismo ilustrado, esta entusiasta esclama- 
ción: "La Colonia ha muerto!'' 

Recibid, Señor Presidente é ilustre amigo mío, la dedi 
catoria de este libro, como una débil prueba del cariño y de 
la admiración que os profesa, 

Antonio R. VALnEJo. 



Tegueigalpa, Agosto 27 de 1882, 



INTRODUCCIÓN. 



Por vez primera se escribe una obra en que se relatan 
y aprecian los apontecimientos que, desde los tiempos cerca- 
nos á la independencia hasta nuestros dias, forman el vasto 
conjunto que constituye la Historia social y política de • 
Honduras. 

Débese esa obra importante tí la iniciativa del Oobier- .^ 
rio de la Rep¿blica, que acordó su redacción; y débese el , 
desempeño de trabajo tan ímprobo al Señor Presbítero Li* 
cenciado Don Antonio R. Vallejo, quien, superando dificul- : 
tades^sin námero, ha reunido y ordenado los materiales dis- 
persos de la^Historía de Honduras, y se ha aprovechado de 
ellos para hacer, en la obra que hoy ve la luz pública, una 
exposición histórica, por orden cronológico, de los sucesos 
prósperos ó adversos que, en lo social y político, marcan, por 
decirle así; la fisonomía moral de la nación hondurena. La 
hidioria política de un país, ó no es nada, ó tiene que ser la 
cdpia fierdel carácter y rasgos distintivos del pueblo, cuyo 
pasado reanima la pluma del historiador, dándole una reali- 
dad viviente en el recuerdo y en la consideración de loa 
lectores. 

No entra en nuestro propósito juzgar del mérito litera- 
rio de la obra del Señor Yallejo, de la que sólo hemos leido 
algunos interesantes capítulos; pero sí corresponde á nuestro 
intento toanifestar que la obra enunciada tiene el mérito in- 
disputable de abrir campo á los estudios y escritos histórícoa» 



14 



>di*a4b^te 



y de dar á la exposición crítica de éstos el inapreciable ca- 
rácter de la fidelidad, que sólo se obtiene calcando los aser- 
tos de la Historia sobre documentos de autenticidad re- 
conocida. 

La Historia que hoy da á luz el Señor Vallejo, no es 
más que un ensayo; y podemos aseverar que su autor no la 
ha escrito nt'l|i da á la estampa con ^ pretensi<$h de publi- 
car una obra perfecta. Los queinician en un país el culti- 
vo de un ramo de las letras, apenas tienen tiempo de vencer 
los obstáculos que oponen la falta de elementos, y la necesi- 
dad de redoblar esfuerzos que, son ocupaéión fácil y llevadc: 
ra, cuándo se trabaja teniendo por base, mate ríales,, estijdios, 
juicios y observaciones de escritores qué han explorado y 
hecho reconocer, en la esfera de la ciencia, sendas ántjBs des- 
conocidas y, por lo mismo, intransitables. 

Pero cualquiera que sea el juicio que se forme de la 
obra del Señor Vallejo, no podrá menos de reconocerse, por- 
todos los lectores que juzguen con imparcialidad, que el au- 
tor de este ensayo histórico ha prestado al país uu servicio 
eminente, acumulando con laboriosidad á toda prueba, los 
documentos de su Historia social y política, y apreciando 
estos con la fidelidad que es propia del hombre que se so- 
brepone á las amargas reminiscencias del pasado, y á los re- 
sentimientos y preocupaciones del presente. Mérito^ y no 
escaso, corresponde al Señor Vallejo por sus trabajos y por 
áus juicios históricos. Aquí, en donde parece que ha revi- 
vido el genio siniestro de Ornar, que entregó á las llamas los 
tesoros de la Biblioteca de Alejandría, ha sido un esfuerzo 
de paciencia y de laboriosidad, el recoger y coleccionar los 
dispersos, y casi borrados documentos, que se salvaron de 
los incendios de los archivos nacionales que, una y otra vez, 
entregaron á las llamas nuestros desgobiernos y nuestras re- 
voluciones. Aquí, en donde el espíritu de lá discordia ha 
formado tal levadura de odios que no sólo toca la actualidad, 
sino que trasciende á las tumbas sagradas del pasado, y con? 
lamina basta la inocencia de lo porv0nir; aquí^ decimos, re* 



15 



quiérese gran suma de desprendimiento y de imparcialidad 
para dar ácada ano lo que le corresponde, y explayar la ex- 
posición histórica, en la serena región de las ideas. 

Con las recomendables dotes que tiene el modesto en- 
sayo del Señor Vallejo, sino da al país una obra acabada, 
por lo menos le proporciona preciosos materiales para que, 
andando el tiempo, puedan aprovecharse y perfeccionarse, 
entre nosotros, los estudios y trabajos históricos que, son, en 
nuestro sentir, parte integrante de la vida moral de la na- 
ción. Un pueblo sin tradiciones, sin Historia, apenas si me- 
rece el nombre de pueblo. ¡Quiera el genio de la paz y de 
la civilización que la útil obra del Señor Vallejo despierte 
en la juventud profundo apego á los estudios históricos, y en 
los hombres de ciencia, empeño en escribirla, en el sentido 
más amplio y provechoso! ¡Que nuestros votos sean cum- 
plidos, para bien de nuestro país, y para honra de las letras 
hondurenas! 

Ramón Rosa. 



Tegucigalpa, Agosto 27 de 1882, 



SUCESOS PRELIMIÑABES. 



CAPITULO L 

Aftos de 1811 y 1818. 

Denominación con que se conocía Centro-América an- 
tes de la Independencia. — Cómo se gobernaba. — Provincias 
que lo componían. — Cómo estaban gobernadas. -^Creación 
de Intendencias.— Sucesos que preparáronla Independencia 
de Centro- América. — Para ocultar los movimientos de 
México y de otras partes, trátase de perpetuar en el Ayun- 
tamiento de Tegucigalpa á Serray Salavarría. — El Señor Don 
Antonio Tranquilino de la Rosa es el autor de este proyec- 
to, — Personas que componían el Ayuntamiento de este año. — 
Sublevación ocurrida el dia 1^ de Enero de 1812.— Media- 
ción del cura Márquez. — Lo que decia el pueblo. — Serra y 
Salavarría depositan las varas. — Actitud del pueblo. — Provi- 
dencias que tomó el Alcalde interino. — El Capitán General 
manda hacer nuevas elecciones. — El Señor Rosa costea á sus 
espensas el escuadrón de Yoro.— Reflexiones. — Hechos que 
las comprueban. 

¿Con qué denominación era conocida Centro-América 
antes de la Independencia? 

Coa la de Antiguo Reino de Ouatemala* 
¿domo ae goberoabaf 



18 

Por una Capitanía General que residía en Guatemala. 

¿Qué provincias componian el antiguo Reino? 

Guatemala, Chiapas, San Sdivacior, Honduras, Nicara- 
gua 7 Costa-Rica. 

¿ Cómo estaban gobernadas? 

Por Gobernadores políticos é Intendentes. 

¿En qu¿ afio se crearon las Intendencias? 

En 1788. 

¿Qué sucesos prepararon la Independencia de Centro- 
América? 

La independencia de los Estados Unidos, cuya voz re- 
sonó por todos los ángulos del continente Americano, las 
ideas redentoras que partián de la Francia, y el grito dado 
en México el 15 de Setienibre de 1810 por el Señor Cuta 
Don Miguel Hidalgo. — Estos acontecimientos fueron prepa- 
rando la emancipación que más tarde debia verificarse en 
Centro-América y en todo el mundo de Colón. 

¿Qué hechos tuvieron lugar en la provincia de Honduras? 

En el año de 1811, comprendiendo los peninsulares que 
estas ideas se propagaban en el pueblo, trataron de ahogar- 
la en su principio, y concibieron el proyecto de perpetuar 
«H las Alcaldías á los españoles Don José de la Sena, Don 
Juan Judas Salavarría y Don José Irribarren, para compo- 
ner, según decían ellos, á la villa de Tegucigalpa. 

¿Quién tomó la iniciativa en estos proyectos? 

El Señor Don Antonio Tranquilino de la Rosa, una de 
las personas más notables de aquella época, quien quería se 
pusiera la picota para reprimir los movimientos de indepen- 
dencia. Esto es lo que en aquel tiempo se dijo. 

¿Quiénes componian el Ayuntamiento de este afio? 

Don José Irribarren, Alcalde ordinario de primera nomi- 
nacióii) Don José de la Serra Vijil, de segunda nominación 
' Sindico Procurador general, Don Juan Judas Salavarría; Al- 
caldes de la Santa Hermandad, Don Miguel Bustamante y 
Don Pablo Borjas, Don José Vijil, Regidor Alférez Real; y 
Don Mariano Urmeneta, Mayordomo de propios. 



19 



¿Cuáles fueron las consecuencias de esta medida? 

Que el dia 1." de Enero del año de 12, a las ocho de la 
mañana, el pueblo de la Plazuela^ el de San Sebastian, el de 
Comayagüela y reducción de Jacaleapa, reunidos en número 
de más de cien hombres, armados de palos y machetes, se pre- 
sentaran en esta plaza á estorbar que los expresados Serra y 
Salavarría tomasen posesión de sus der^tinos. — £1 Ayunta- 
miento estaba ya en el Cabildo para asistir á la misa parro- 
quial, como ha sido y es de costumbre. 

¿Cómo terminó este conflicto? 

Terminó por la mediación del Señor Cura Márquez, 
que se constituyó en la sala Consistorial á persuadir á la Mu- 
nicipalidad de las siniestras intenciones que dominaban en 
aquellos momentos el ánimo del pueblo, y que todo quedaría 
serenado con el depósito de las varas. 

¿Qué dijo el pueblo? 

El pueblo públicamente manifestó: ^^Quc no admitiría 
á los Alcaldes electos por el Ayuntamiento, para el presen- 
te año, ni á ningún otro que fuera europeo;'^ repitiendo esta 

estrpfa: 

Si quieren que no haya guerra 

Y todo sea alegría. 
Renuncie Salavarría 
Con su compañero Serra. 
¿En quiénes se depositaron las Alcaldías? 
En los Señores Don José Manuel Márquez y Don Joaquín 
Espinoza, Regidores electos para el nuevo año de 1812. Don 
José Irribarren fué sustituido, por ser europeo, con Don Mi- 
guel Ensebio Bustamante. (1) 

¿Cuál era la actitud del pueblo? 
La de hacer escarmentar á los déspotas, que preten* 
dian mantenerlo en. perpetua esclavitud, para lo cual habia 
puesto guardia y registrado la casa del Señor Doú Tranqui- 
lino de la Rosa« quien logró escaparse y dirigirse para los 

(1) Actas del Ayi^nUmlento de Tegucigalpa, de l.<^ y 3 de Enero de 1812.— 
Tomo «.•, pá^w 44, ^. 4d, 47 y 48 -x-AicWVO I^WÍ<?5^r 



! 



20 



pueblos de Reitoca, donde fué capturado, conduciéndolo des- 
pués a Comayagua. Allí fué puesto en libertad. (2) El 
catalán Don Francisco Panchamec se vio también obligado á 
salir precipitadamente de Tegucigalpa, por las severas ame- 
nazas con que lo conminaba el pueblo. 

¿Qué providencia tomiJ el Alcalde interino? 

Ponerlo. todo en conocimiento del Gobernador Inten- 
dente de Comayagua, Doctor Jon Carlos Castafión, y del 
Capitán General del Reino, que lo era el Señor Don José 
Bustamante y Guerra, hombre duro, inflexible, suspicaz, 
reservado, vigilante y absoluto, que amplió el sistema de per- 
secución, y que*habia entrado, el 14 de Marzo de 1811, á 
reponer á Don Antonio González Saravia. Bustamante ha- 
bría encargado al Señor Rosa la' Alcaldía Mayor, que el Rey 
mandaba restablecer en la villa de Tegupigalpa, á no haber 
llegado en siete dias el correo en que se le imponia de todo 
lo ocurrido en esta Provincia. El Obispo de Comayagua, 
cerciorado de estos sucesos, mandó al Dean José María San 
Martín que calmase con sus exhortaciones á los mulatos é in- 
dios sublevados; y el Gobernador Intendente^ por su parte, 
comisionó ampliamente á Don José Leandro Rosa, con igual 
objeto. Esta misión pacificadora no tuvo efecto, porque aun* 
que al principio fué aceptada, el pueblo creyó después que 
se trataba de entretenerle mientras entraba la tropa que se 
aseguró venia de Comayagua. El Dean, convencido de que 
sus esfuerzos serian inútiles y aun perjudiciales á la causa del 
orden, puesto que se le tenia por sospechoso, de acuerde 
con los españolibtas, que temieron se incrementase la efer- 
vescencia de los tumultos populares, regresó á la Capital sin 
poner en práctica diligencia alguna. 

¿Qué aconsejaba en este caso la prudencia? 

Que el Capitán General mandai'a, como mandó, hacer 
nuevas elecciones, que se practicaron. 

(2) La ca8& del Señor Don Tranquilino de la Kosa, ei-a la que hoy 8e llama 
*^loB Portales/' que pertenece i las Señoritas Darón; y la de Salavarría, en laqae 
hoy Tire el Benor Presidente Sbto, £,<)tafi do(s ca^^ evsJ) 1»!% mejores de a()iie| 
tiempo, 



21 



¿Qué providencia tomó el Señor Rosa para darse ga- 
rantías? 

Costeó á sus expensas el escuadrón de Yoro, al mando 
del Ayudante Mayor Don Francisco Gómez. Esta fuerza 
fuó remitida de Comayagua por el Señor Don José María 
Pinol y Muñoz, que desempeñaba interinamente la Intenden- 
cia y Gobernación Política de la Provincia. 

¿Qué consideraciones nacen de aquí? 

Dos: la primera, que el pueblo empezaba á sentir el in 
flujo de las ideas redentoras, que en más de una parte se 
habían proclamado ya; y la segunda, que los españoles tra- 
taban de reprimirlas i todo trance y por todos los medios 
posibles. Con este fín, se pintaba como á unos monstruos á 
los promovedores de la independencia: los nombres de in- 
surgente y hereje eran sinónimos en labios de los amigos 
del sistema colonial: se aseguró, al propio tiempo, que los 
independientes intentaban convertir en caballerizas los tem- 
plos, degollar á los sacerdotes, corromper á las vírgenes y 
emplear en los usos más viles los vasos sagrados de las Igle- 
sias. No sólo se hizo esto, se hizo mucho más: se inventa- 
ron milagros y castigos del cielo, y se ofrecieron toda clase 
de exenciones. 

¿Qué hechos comprueban las consideraciones de que 
acabamos de hablar? 

Los procesos levantados contra Juan Antonio Duarte 
Garat, conocido con el sobrenombre de Pitorete, por las pa- 
labras *'viva Francia y muera España;" — contra Don José 
Gabriel Vela, de la Villa de Nacaome, porque dijo: *'Que el 
héroe Bonaparte sería memorable sobre todas las histwias 
de las testas coronadas, y que con su ingenio y formidables 
ejércitos conquistaría la España y sus dominios, y que sería 
Rey y Señor de elljs'' (3); — los destierros y encarcela 
mientos hechos en Guatemala, Nicaragua y San Salvador, — 



(3) ProcesOH iustruidos contra Juan Antonio Duarte Garai y Den Jcm' O a 
bri^l V^U.^TomoB 5.' y 7.*», páginas !,• y 1^,— Archivo Nacional. 



22 



y las sistemadas persecuciones que se hicieron á los indepen- 
dientes hasta en los últimos rincones del Reino. Pero ape 
sar de todo esto, las ideas de libertad fueron desarrollándose 
con vigor, aunque secretamente, en el suelo centroameri- 
cano, para convertirse después en hombres y luchar como 
atletas. 



CAPITULO II. 

Continua eléii de los afioH de 11 y V¿. 

Restablecimiento de la Alcaldía Mayor de la Villa de 
Teguoigalpa y Ileredia. — Decadencia general á que se vio 
reducida la Villa de Tegucigal pacón motivo de su anexióu á 
Comayagua. —El Procurador del noble Ayuntamiento de 
Tegucigalpa prueba, en un escrito que presen US ante la Real 
Audiencia de Guatemala, el estado floreciente en que se en- 
contraba esta Villa antes de su anexión, y la gran decaden 
cia Á que llegó después. — Continuación del expresado escri- 
to. — Situación comercial. — Tiempo que duró anexa la Al- 
caldía Mayor á la Intendencia de Comayagua. Conducta 
observada por el Gobernador Político e Intendente. — Don 
Andrés Brillante comete algunos abusos contra el Síndi- 
co del Ayuntamiento de Tegucigalpa. — Otros ultrajes cu- 
metidos por la Autoridad de Comayagua. — Consecuencias 
naturales. — Lo que dice en conclusión Don Francisco Albert. 
Ventajas que reportaba Tegucigalpa con el restablecimiento 
de la referida Alcaldía. — Cualidades que se necesitaban en la 
persona que debia obtener el nombramiento de Alcalde Ma- 
yor. — Tiempo que duró la tramitación de la solicitud en que 
el Ayuntamiento de esta Real Villa pide su restablecimiento. 
Motivos de esta larga duración. — Personas que componían el 
Ayuntamiento de Comayagua on el afto de 1810. — Conse 
cuencias lógicas de este paso antipolítico y egoista. — El cura 
Don Juan Francisco 'Márquez es nombrado Alcalde Mayor, 

¿Qué hecho uotable ocurrió en estos dias? 



23 



El restablecimiento de la Alcaldía Mayor de la Villa de 
San Miguel de Tegucigalpa y Heredia, que, con motivo de 
la creación de Intendencias en las provincias, habia sido 
anexada á la de Comayagua en el ano de 1788. 

¿Cuáles fueron los resultados de esta anexión? 

La decadencia general, tanto en el comercio, como en 
los trabajos de minas y agricultura. 

¿Cuál era la situación minera, eu que se encontraba la 
provincia de Tegucigalpa antes de In separación de la Alcal- 
día Mayor? 

El Procurador del noble Ayuntamiento de Tegucigal- 
pa, en un lenguaje claro y correcto, dice: "La Provincia 
de Tegucigalpa, en la extensión de su Alcaldía Mayor, tenia 
56,000 individuos, más ó menos, »obre 60 leguas de longitud 
y otras tantas de latitud, que forman 3,600 cuadradas, y en 
cada una de ellas I5V7 do habitantes, población mayor que 
la de algunas Intendencias de Nueva España, que sólo tienen 
14, 11, 9 y aun 9/11 por legua, y extensión más grande que 
las de otras provincias de este Reino, que son gobernadas 
por un corregidor ó Alcalde Mayor, independiente de las 
intendencias.'^ 

"En toda su superficie habia 24 minerales, y en cada 
uno de ellos distintas minas ó vetas enteras, á más de hilos 
que por su pequeña latitud no se han tenido por talea £1 
de Cantarranas, que es el mineral más antiguo, y de dond^e 
se derivan otros, fué de riqueza tan prodigiosa, que, benefi- 
ciándose al cabo de muchos años de haberse abandonado, los 
tanques de lamas que se descubrieron no cesaron de rendir 
plata. El del Corpus ha sido distinguido entre todos por 
la ley de oro que daba. En el de Potrerillos, sólo en un 
manto ó veta tendida, habia cuatro minas ricas de plata. 
En el corto espacio del de Yusca^án, que apenas se extiende 
á media legua, se descubrieron treinta y cinco minas de oro 
y plata, tan acreditadas y constantes, que, teniendo tres ó 
cuatro de ellas más de 250 varas de profundidad y de 800 
d« latitud, no han decaído en ley. Las de cobre y hierroi 



24 



que son los mejores criaderos de la plata y oro, abundan 
también en aquellos preciosos cerros. Alas 11 leguas de la 
Villa se trabaja una de hierro que lo da superior al que se 
fabrica en Metapán, más estimado que este en Guayaquil y 
el Perú, y casi de tan buena calidad como el de Vizcaya. 
Enlazadas con la misma de hierro, hay muchas de cobre y 
plata, y hasta ahora se ven con sentimiento las oficinas que 
han quedado de algunas que se trabajaron antie'uamente y 
después fueron abandonadas/' 

¿Qué más dice? 

^^No se extraia, ni era posible extraer de minas tan ar 
bundantes toda la plata qne ofrecia su riqueza. La igno- 
rancia de la química, de la maquinaria y de otras ciencias 
necesarias para los progresos de la minería, y que se hallan 
hasta ahora muy atrasadas, por el desprecio con que se 1«» 
ha visto, al mismo tiempo que se han prodigado los honores 
y concedido toda protección á otras, perjudiciales ó menos ii- 
tiles, que fomentan la cabilación, <5 no sirven más que para 
ergotear en las aulas: la falta de un fondo de habilitación: la 
dureza de las que daban los comerciantes: el atraso de la in- 
dustria: las trabas que ligaban el comercio: la distancia de 
los minerales de los pueblos que podian proveerles de opera- 
rios: el horror con que se han visto los trabajos de las minas, 
que equivocadamente se creian dañosos á la salud; todo con 
curria á embarazar los adelantamientos de la minería. Pero, 
apesar de tantos obstáculos, la provincia de Tegucigalpa e- 
ra la que proveia en mayor cantidad que al presente, á la Ca- 
sa de moneda, de la que se acunaba: á los particulares, de la 
que necesitaban para vasillas y para el lujo de sus casas, ma- 
yor entonces que ahora en este punto; y al comerciante, del 
número que era preciso para la circulación del jiro, que tam 
bien era más activa en aquella Provincia. Sólo en el año de 
1739 vinieron á esta casa de moneda 35, 159 marcos 5 on- 
zas I, que, regulados por la ínfima ley de 11 dineros 19^ 
granos, asciende su producto á 302,217 pesos cuatro reales. ^^ 
Esta era la situación minera 



25 



¿Cuál era la comercial? 

Oigamos lo que á este respecto sigue relacionando el 
expresado Procurador. **En un país, dice, donde se sacaba 
tanta plata, no pedia estar muy atrasado el tráfico. El co 
merciante busca siempre los lugares do mds riqueza: fija en 
ellos los puntos de sus especulaciones; y el mismo jiro, que 
se activa por la abundancia de frutos, influye igualmente en 
el aumento de estos'' 

"No tengo todos los datos necesarios para poder calcu- 
lar el comercio externo e interno de la provincia de Teguci- 
galpa. El estado de la alcabala que se pago en los seis a- 
ños corridos desde 78 a 83, que ascendió á 51,100 pesos, 
sin embargo de que hasta 81 sólo se cobró un tres por cien- 
to, no basta para dar idea precisa, porque algunos artículos 
no la adeudan, y en otros no la paga el comerciante, ó la sa- 
tisface muy diminuta. Pero el número de barras mandadas 
anualmente á la casa de moneda, que, como se ha dicho, só- 
lo el ano de 39 importaron mrfs de .300,000 pesos: el de las 
que daban en la misma Provincia, ó se llevaban a las otras: 
el de las arrobas de sal, fruto también de la Provincia, que 
debian subir i un número muy crecido porque cada marco 
que se beneficia por azogue se calcula precisa arroba y me- 
día ó dos aiTobas de sal: el de las ligas, que da igualmente 
la Provincia, y es también de absoluta necesidad para el be- 
neficio de metales: el de las partidas de ganado vacuno que 
se consumian en ella, y se arreaban á esta: el de los esquil 
mx>6 de las haciendas de cria, tan pobladas que en una de e- 
lias se calculaban más de 10,000 cabezas: el de azúcares y 
rapaduras, fabricadas también en los trapiches de la Provin- 
cia: el de las tiendaj) de mercancia, que sólo en la Villa habia 
de 16 á 18 bien surtidas, y que, valuadas por un cálculo mo- 
derado, puede suponerse que valian más de 300,000 pesos: 
el de las partidas de cacao, que se llevaban á la de Nicara- 
gua, donde se cosecha este fruto, que, aforadas por el precio 
ínfimo de 35 pesos tercio, ascendieron el ano de 78 á más 
de 40,000 pesos; el d^ 1(\3 fanegas de maíz, cosechado en la 



26 



P rovincia y llevado de otras, que es fruto de mayor consu- 
mo: el de otros artículos, que, sino lo son en tanto grado, 
forman, sin embargo, una parte de tráfico; todos estos hechos 
acreditan que el de aquella Provincia era de alguna conside- 
ración, superior al de otras, y en estado de poderse exten- 
der y hacerse más floreciente." 

¿Cuánto tiempo duró la anexión de la Alcaldía Mayor 
á la Intendencia de Comayagua? 

Veinticuatro anos y medio. 

¿A quó punto de grandeza pudo ser elevada la Provin- 
cia de Tegucigalpa, fomentándose la minería, que es un ra- 
mo principal, protejiéndose, ó al monos jio gravándose, la 
cria de ganado vacuno, que forma un artículo muy rico, es- 
timulándose el corte de maderas de las muchas que hay en 
estas montañas, habilitando y componiendo los puertos, que 
podrían facilitar la extracción de sus frutos, removiendo los 
obstáculos que lo embarazan, estrechando las relaciones que 
debían tener con otras Provincias? 

A un alto grado de grandeza; pero el Gobernador In- 
tendente no hizo nada de esto: no pidió á S. M. las gracias 
que necesitaba el ramo de minería para prosperar, no hizo 
cumplir en toda su extensión las que se sii-vió conceder no 
pensó en la creación de un fondo de habilitaciones: no pro- 
curó establecer reducciones inmediatas á los minerales para 
facilitarles los operarios: no trató de trasladar los azogues de 
Camayagua, donde existian, á la casa do rescate de Teguci- 
galpa, donde debian haber existido: no fomentó las salinas, 
que, por su necesidad absoluta para el beneficio de los me- 
tales, son dignas de tanta protección: no facilitó el comercio 
de granos y víveres, que debe ser libre según la ley: no es- 
tableció el tribunal de minería, que convenia haberse erigido, 
para abreviar el despacho de los asuntos de los mineros, y 
equilibrar, hasta cierto punto, la autoridad de los Goberna- 
dores: no fué breve y sumario, como debia ser, según Orde- 
nanza, en las causas de minería. 

¿Qu(J es lo que Comayagua, en veinticuatro años y me- 



27 



dio, hizo por los progresos de Tegucigalpa, y qxié lo que es- 
ta debe á aquella? 

Lo que hizo y le debe son los agravios y violencias que 
sus gobernantes, en distintas ocasiones, le mandaron inferir; 
agregándose en este año la disposición que Don Andrés Bri- 
llante dictó, para que todos los que tuviesen marca de herrar 
ganado se presentasen para matricularlos, exigiendo di»ce 
reales á cada uno; y la prisión del Sindico del Ayuntamiento, 
porque interpuso, por esta medida, el recurso que creyó de 
justicia ante la Real Audiencia. 

¿Qué más hizo y se le debe? 

El Procurador del Ayuntamiento sigue y dice: ''El a- 
ffo de 1808, habiendo pedido el Administrador principal de 
alcabalas de Tegucigalpa, la casa que habitaba el Alcalde 
2.'' de la misma Villa, fueron también ruidosas las violencias 
que se sufrieron. Ofendiéndose el derecho de propiedad, 
que debe ser tan sagrado, el Alcalde I."" de Comayagua, en 
quien habia recaído el Gobierno, libró despacho para que, 
despidiéndose al 2.* que la ocupaba, se diese contraía vo- 
luntad expresa de su dueño al Administrador de alcabalas, 
que la solicitaba por miras ilícitas. Se hizo entonces la re- 
presentación correspondiente; pero á pesar de ella se llevó á 
efecto la providencia con todo el aparato de la fuerza arma- 
da, de treinta y tantos soldados, en uno de los dias dedicado 
únicamente á ejercicios de piedad; y fué preciso que el Ayun- 
tamiento despachase propio con la representación correspon- 
diente á este Supremo Gobierno, donde se declaró injusto y 
violento todo lo obrado por el Gobernador. El año de 1809, 
hechas por el Ayuntamiento las elecciones de estilo, hubo 
también diferencias acaloradas: mediaron contestaciones vi- 
vas; y el Gobierno de Comayagua nombró un Comisionado, 
que, con el aparato de armas, pensaba forzar al Cabildo á 
que celebrase nuevas elecciones. El ganado vacuno, grava- 
do anteriormente por las representaciones del Gobierno de 
Comayagua, y exonerado por S. M., en vista de las que hi- 
lo el Consulado^ apoyando las á% los hacendados, ha vuelta 



28 



á gravarse de nuevo por las que se han reiterado de parte 
de Comayagua; y el hacendado que sigue hasta ahora pagan- 
do el impuesto que se satisface por el que se consume en la 
Capital de la Intendencia, y el de dos reales por cada res 
que se extrae de la Provincia para esta Ciudad, 6 las otras 
del Reino, exijiéndose la contribución aun de aquellas que 
no aprovecha el hacendado, por morirse, ó perderse en el 
camino. El cacao se halla igualmente gravado con la con- 
tribución de cuatro reales cada tercio. Y lo están también 
la rapadura y el añil, que, por ser artículo que comienza á 
cultivarse, debia ser exento de todo gravamen. Todos los 
que se han impuesto son en beneficio exclusivo del fondo de 
propios de la Capital de la Intendencia; y las Villas y luga 
res, que tienen iguales ó mayores necesidades, y son las que 
lo forman con sus contribuciones, no tienen parte en é\. 

¿Cuáles fueron las consecuencias naturales de todo esto? 

''Es hecho probado de autos la decadencia de todos 
aquellos partidos desde su agregación á la Intendencia de 
Comayagua. En el de Choluteca, la Villa de Jerez, su cabe- 
cera, cerca de un siglo más antigua que la de Tegucigalpa, y, 
en tiempos anteriores, de mayor riqueza que esta y la Capi 
tal de la Intendencia, se halla al presente en el mayor grado 
de atraso: el mineral del Corpus, inmediato á la misma Villa 
de Jerez, donde se sacaba oro que no lo ha producido otro 
alguno de igual ley, sigue abandonado sin estimularse á su 
restablecimiento: en el Real de San Martín, contiguo á la 
misma Villa, sólo se trabaja una mina, siendo tan prodigiosa 
su riqueza: las salinas establecidas en su costa son ahora tan 
pocas, que no hay representación en que los mineros no ma- 
nifiesten la escasez de sal y el atraso que por su falta sufren 
en el beneficio de metales; y las haciendas de ganado tam- 
poco están ahora como lo estuvieron anteriormente. En el 
de Tegucigalpa, la Villa de San Miguel, su cabecera, se halla 
igualmente en estado muy inferior al que tenia antes: las mi- 
nas de cobre, á pocas leguas de distancia, que, habiéndose 
estimulado á su trabajo, ofrecian al comercio este nuevo ra- 



29 

■ ■ * ■■■--■ ■ .. .■. ■ T ■■ ■' ■■ n^».»— 

■ ■ .... - I - I - ... f ■ I 

mo de exportación, y excusarían la introducción del que este 
Reino se ve obligado íl recibir del Perú, no se han trabaja- 
do por la falta de auxilios que se experimenta en las de los 
otros metales: de las de hierro, sólo una se trabaja por el mis- 
mo motivo; y algunas de plata continúan abandonadas por 
igual causa. En el de Yuscaráii sólo se han trabajado 11 de 
las 35 vetas de oro y plata que se descubrieron: no existe 
ninguna de las 60 rastras de bueyes que habia; y sólo han 
quedado tres de las 17 haciendas ó ingenios que estaban en 
I corriente. En los minerales de San Antonio y Santa Lucia no 

se trabaja mina alguna. En los de Langue, San Marcos y 
otros, que, hoy por haberse ahogado, fueron suspendidos los 
trabajos, de las que hay en ellos no se ha desaguado ninguna. 
La casa de rescates, que, habiendo estado antes en Comaya- 
gua, fué después establecida en Tegucigalpa por el Excelen- 
tísimo Señor Don Matías de Calvez, para excusar los perjui- 
cios que ocasionaba su distancia, no ha sido tan benéfica des- 
pués que, por el establecimiento de la Intendencia, se le su- 
getó alas cajas reales de aquella Ciudad. Las barras man- 
dadas á la de Moneda, que el año de 39 importaron 302,217 
pesos cuatro reales, sjBgún el cálculo que se ha formado, el 
de 99 sólo produjeron 85,762; siendo así que en la primera 
fecha aun no se habian descubierto los minerales del Plomo 
y Yuscarán, ni se habia extendido el beneficio de metales 
por azogue. El Teniente de mineros, comparando los seis 
años siguientes á la agregación de la Provincia, con otros 
seis, anteriores á la supresión de su Alcaldía Mayor, dedujo 
que resultaba en el acopio de metales una baja de 256,030 
oesos, y en ellos el demérito de 29,000 para el ramo de quin* 
tos. El comercio, que recibiendo mayor extención por la 
que iban tomando los trabajos de las minas, la daba ignal- 
mente á los trabajos de estas, ha tenido igual decadencia. 
Habiendo sólo en la Villa expresada de 16 á 18 tiendas de 
mercancía en la época de la Alcaldía Mayor, no ha habido 
después de su extinsión más que 5 ó 6 de menor surtimien- 
to. Las que habia en las otras villas y minerales fueron tam^ 



30 



bien reducidas á inferior número. Y la alcabala, que, en e] 
sexenio corrido de 78 á 83, produjo 51,100 pesos, no co- 
bijándose más que un 3 por ciento hasta 81, en el de 92 á 
97, en que ya se exigia un 4 por ciento, sólo dio 38,814, de 
lo cual resulta haber sufrido la renta el demérito de 23,604 
pesos tres reales. 

¿Qué más dice en conclusión el Señor Don Francisco 
Albert, Procurador del noble Ayuntamiento de Tegucigalpa? 

^'Las causas de tanta decadencia no son, dice, las que 
indica el Gobernador interino, manifestando que los atrasos 
de la minería en aquella Provincia son producidos por el re- 
greso á España de los europeos que trabajaron las primeras 
minas, por la profundidad grande de estas, que hace más 
costosos sus trabajos, por la escasez de brazos, ocasionada 
por la decadencia de la población, y por la falta de fondos 
precisos para el laboreo. 

^^La transmigración de los mineros no es cierta. Ape- 
nas hay noticia de que ahora dos siglos Nuñez Villavicencio, 
que trabajó la mina de Guasucarán, hubiese regresado á la 
Península dejándola en estado de beneficiarse, como se hizo 
después por otros mineros que la poblaron mejor. Los eu- 
ropeos que se han dedicado al trabajo de minas se han fijado 
en la Provincia. Sus familias existen hasta ahora, y sus des- 
cendientes son los dueños de las minas y haciendas que se 
trabajan al presente. Puede acreditarse con documentos 
que existen en los archivos de los cabildos. Y en toda 
la América es positivo que, radicados en ella los europeos, 
son pocos los que regresan á la Península de donde han ve- 
nido. 

La profundidad que se supone en las minas es también 
exagerada. Las que se trabajan al presente no son las mis 
mas que trabajaron los primeros mineros. Una ú otra se ha 
vuelto á poblar; pero las más han sido descubiertas poste- 
riormente por la industria de algunos que la han explorado, 
ó por la casualidad, que ha presentado vetas nuevas donde 
menofi se esperaban. Hay machas que están en la superfi- 



31 



cié, 6 al pelo de la tierra, que, sino se labran, es por falta de 
auxilios, 6 por no abandonar las que se han comenzado á 
trabajar. Otras están á muy corta profundidad; y, aun entre 
las antiguas, no es cierto que todas tengan 800 varas de la- 
titud y 250 de profundidad. Pero aun cuando lo fuera ¿la 
Valenciana no tiene B15 de profundidad perpendicular; y 
sin embargo de esto ha dado muchos millones de pesos, pro- 
duciendo por lo común 250,000 marcos de plata cada uno 
de ellos? La profundidad de las minas, que en un sentido 
parece gravosa, porque aumenta los gastos de su laboreo, 
en otro es ventajosa porque afianza al minero la seguridad 
de encontrar metal, sabiendo que, regresando por la misma 
veta, no será aventurado el fruto de su trabajo. 

"La despoblación de la Provincia, es efecto que como 
los demás que se observan en la decadencia de otros ramos, 
ha sido producida, entre otras causas, por la agregación de 
ella á la Intendencia de Comayagua. Pudo haber influido 
el establecimiento de milicias, ó destacamentos de la costa, 
como dice el Gobernador interino. Pero esta causa cesó 
desde principio de este siglo, porque desde entonces quedó 
extinguido el batallón que se hallaba distribuido por compa- 
ñías en todos los partidos de la antigua Alcaldía Mayor; y 
aunque tres años há se volvieron á establecer tres ó cuatro, 
que hacen su servicio respectivo con el batallón de Olaucho, 
es de poca consideración el influjo que pueda tener esto en 
la despoblación total de la Provincia. Los partidos de Na- 
caome, Goascorán, &., se hallan libres enteramente de mili- 
cias, y sin embargo, cada dia se despueblan más. 

''Últimamente, la falta de fondos es en efecto una de 
las causas principales del atraso de la minería. Pero ¿cuál 
es la de esta misma falta de fondos? Antes de la supresión 
de la Alcaldía Mayor, habia los precisos para poner las mi- 
nas en el estado en que se hallaban; y después ha sido pro- 
gresiva su decadencia, en tanto grado que, comparando el 
presente con el que tenian entonces, dan exactamente 1 y 3 
por tórminos de comparación. ¿No es esta una prueba más, 



32 



que, por una parte, acredita lo que ha representado el Ayun- 
tamiento, y por otra>, acusa ni Gobierno de Comayagua? 

'Tero que la agregaci(5n de la Provincia de Tegucígal- 
pa á la de Coraayagua no haya sido la causa general de su 
decadencia en todos los ramos de interés público, siempre 
es positivo que aquel Gobierno, debiendo extender su aten 
ción a una Intendencia tan vasta, no puede interesarse en 
los progresos de Tegucigalpa con celo tan activo como un 
Alcalde Mayor, que debe fijarla exclusivamente en una sola 
parte d« la misma Intendencia/ 

/júnales eran las ventajas que reportaba la Provincia de 
T^gacigdlpa con el restablecimiento de la Alcaldía Mayor? 

El Procurador de este noble Ayuntamiento, ante la Ca 
pitanía Jeneral y Junta Superior de Guatemala, decía: ''Res 
tablecida la Alcaldía Mayor: nombrándose para servirla á 
quien reúna todas las círcunstiuicias precisas para desempe* 
ñarla, y con particularidad la de saber adelantar el ramo de 
minas: obligándolo á la observancia de la instrucción de Co- 
rregidores, cuyo exacto cumplimiento haría la felicidad de 
las Provincias: erigiéndose un Tribunal de Minería, y suje 
tándolo á un reglamento sencillo, que puede formarse con 
presencia de la Ordenanza de Nueva España, dará de sí aque- 
lla Provincia todo lo que promete su riqueza, y sus habitantes 
lograrán beneficios incalculables. 

*'La autoridad del alcalde mayor será equilibrada por la 
del Tribunal de Minería, y la de este por la de aquel. Ha- 
brá menos excesos por que será más difícil el abuso de laau 
toridad^y estando ésta reducida á los límites de la ley, no 
habrá opresiones ni violencias en nnos países que su distancia 
de los Tribunales superiores de esta Ciudad tienen más obs» 
táculos para representar los agravios que puede ocasionarlea 
la arbitrariedad. 

El Gobierno de la Provincia no estará tan distante de loa 
puntos que deben excitar más su celo. T(?gucigalpa, que 
dista 24 leguas de Comayagua, Natviomedo 25 á 30, Yusca 
rán 34, Cantarranas y Ced^ 30, Choluteca 40 y Danlí do 



33 



40 a 50, tendrán entonces el Gobieino, la primera en la mis- 
ma Villa, de San Miguel, y las otras d menor distancia. 

''La administración de justici:i será, por consiguiente, 
mas espedita y menos gravosa. Los mineros y hacendados 
deben al presente formalizar sus recursos en Comayagua. Si 
los siguen por sí mismos, tienen quo abandonarsus minas, y 
fijarse en aquella ciudad todo el tiíMj:¡)0 que dure el asunto; 
y si los siguen por medio Je apoderados, es preciso que fien 
sus poderes á sugetus que no tienen inteligencia en minería, 
y que se graven con los gastos que ocíusiona siempre un per- 
sonero. Las causas se determinan por jueces ([ue tampoco 
son inteligentes en aquel ramo: los trámites por donde se si- 
guen son los ordinarios y complicados de los juzgados, y los 
quebrantos que se ocasionan son de bastante entidad, aun 
habiendo intención recta. Establecido el Tribunal de Mine- 
ría, los mismos mineros que deben formarlo determinaran 
los asuntos con el conocimiento que debe suponerse en ellos 
por razón de su oficio. La sustanciación de las cau¿as será 
breve y sumaria, á estilo consular, como debe ser, según la 
Ordenanza: no se causarán otras costas que las del Escribano 
y Asesor en los puntos de derecho, y las partes no tendrán 
que hacer viajes tan dilutíidos para seguir sus negocios. 

''Los minei'os tendrán la reprcsentaci()n de que son dig- 
nos, como la han tenido los comeiciantcs dcbde ([ue, erigido 
el Consulado, son ellos mismos los jueces de sus diferencias: 
los que determinan las causas mercantiles en el Tribunal de 
justicia, y los que en la Junta de Gobierno deben ocuparse 
en el fomento y extensión del comercio y agricultura. 

^'Jaos au:?^ilios do que necesitan para los trabajos de sua 
posesiones respectivas, serán más felices y menos costosos, 
porque el Tribunal dr minería, compue-to de mineros y Al- 
calde mayor, ceñido á menos (>l)jetos (pie un Intendente, 
podríín fkcilitarlos con mayor celo y brevedad. 

**La minería, (?st(: ranío importante, que, con preferen- 
cia á otros, ha comenzr.do á llamar la atención de las Cortes: 
que es uno de los obji'tos distinguidos de su prt»tección, quQ 



34 



efectivamente la merece en las presentes, más que en otras 
circunstaiicias: que en este Reino es de la mayor necesidad, 
ahora que las extracciones clandestinas del contrabando sa- 
can el número y animan la circulación del giro, al mismo 
tiempo que no viene de México el que venia anteriormente 
á cajas reales y comerciantes particulares: que puede llenar 
el vacío de otros frutos, cuya decadencia es progresiva: que 
aumentará la población del Reino como la ha aumentado en 
Nueva España, en donde se observa que la Provincia más 
poblada, no sólo en el Vireinato sino en toda la América es- 
pañola, después de México y la Habana, es la de Guanajuato 
que tiene 1093 habitantes en cada legua cuadrada, según el 
cálculo de Humboldt: que dará el impulso más decisivo al 
comercio, y que, influyendo en su adelantamiento, producirá 
por consecuencia precisa los déla agricultura: la minería, 
que ofrece una perspectiva tan lisonjera, hará los más rápi- 
dos progresos, porque su fomento estará entonces al cuidíi- 
do de un juez que tendrá menos dividida su atención, y del 
mismo cuerpo de individuos que interesan en sus adelanta- 
mientos. 

*'A los progresos de la minería serán consiguientes los 
del comercio, que siempre se aviva en los paises que ofrecen 
alguna riqueza. Es hecho sabido de los vecinos de esta Ciu- 
dad, que lo han tenido en aquella Provincia, que cuando se 
descubría alguna veta, luego que ol gurruguseo comentaba 
á sacar plata, se reanimaba el jiro, se activaba su movimien- 
to, y como que ronacia de nuevo. 

''Los hacendados que, por él aliciente engañoso del nu- 
merario que se les ofrece en esta Ciudad, sacrifican sus ga- 
nados en contratos ruinosos, estipulados con las condiciones 
duras de arrearlos de su cuenta y riesgo, desde los paises 
más distantes hasta las inmediaciones de este lugar, sufrirlas 
pérdidas gruesas de muertos, espiados y perdidos, entregar- 
los en tiempo determinado, darlos por el precio bajo de o- 
cho pesos, y hacer bajas considerables por cada novillo que 
faltp del pútueip estipulado; no serrín eagrificados en lo suce- 



35 



sivo, porque en su misma Provincia, sin salir del lugar de 
su domicilio, tendrán el dinero y géneros que necesitan pa- 
ra la habilitación de sus haciendas. Es vergonzoso, creíble 
únicamente para los que lo vemos, que de la Intendencia de 
Comayagua, que es la que provee á este vecindario del ga- 
nado que se beneficia en las Tablas: de la única Provincia 
de minas: de los paises que debian ser más abundantes en 
plata y oro, se venga á este por el interés del dinero lí sufrir 
sacrificios en contratos durísimos, que reforma el Consulado 
cuando el infeliz que los ha firmado se ve en la necesidad de 
repugnarlos." 

¿Qué cualidades se necesitaban en la persona que debia 
obtener el nombramiento de alcalde mayor? 

El Ayuntamiento suplica que este nombramiento lo obten- 
ga un hombre de seso, un hombre de respeto, un hombre de 
experiencia, un hombre de entereza, un hombre penetrado 
de patriotismo, un hombre que no tenga relaciones, un hom- 
bre de conocimientos, principalmente económicos y minera- 
lógicos, los primeros que deben buscarse en el Alcalde Ma- 
yor de una Provincia de minas: que se haya ejercitado en el 
cálculo pplítico: que sepa procurarse un conocimiento exacto 
déla Provincia, numerando los partidos de que se compone 
y observando en cada uno de ellos su situación, su poblaci(>n 
el clima, la calidad de las tierras, los rios que las riegan, la 
distancia de los pueblos principales, sus caminos, sus produc- 
ciones particulares, la que forma el ramo principal de su ri- 
queza, los impuestos con que están gravados, su tráfico, sus 
necesidades, y lo que vale el hombre en cada país: que del 
conocimiento particular de cada partido pase al General de 
la Provincia, midiendo su extensión, calculando su población 
total, examinando el estado de su minería, agricultura y co- 
mercio, investigando las causas de su decadencia, graduando 
el influjo de cada una de ellas, y buscando las fuentes de 
donde debe derivarse su riqueza: que después examine las 
relaciones de la Provincia con las otras del Reino, las que 
fion de absoluta necesidad, las que solamente son útiles para 



36 



su mayor aumento: lo que da á las demás, y lo que recibe 
de ellas: la inclinacic5u de la balanza en su comercio interno 
con todas: que ol)serve el externo 6 marítimo que hace con 
las de otros reinos, el que puede hacer, los obstáculos que 
lo embarazan, los derechos que lo gravan; y últimamente, 
que tenga los talentos necesarios para conocer lo que es la 
Provincia, y la que puede ser protegida por un Gobierno 
ilustrado y celoso: que, reunidos todos estos conocimientos, 
forme su plan de Gobierno, poniendo por último término la 
felicidad de la Provincia, y prefiriendo los medios más sen 
cilios de ejecución, y que concluido, trabaje en ella con acti- 
vidad, con tesón, con desinterés, fijo siempre en el bien ge- 
neral, que debe ser su último objeto. NcT reuniendo estas 
cualidades, será menos gravoso á la Provincia el sistema ac- 
tual de la Intendencia: menos sensible cualquiera falta de ce- 
lo, y menos gravosos los gravámenes que se le infieran. Po- 
seyéndolas en el grado correspondiente, puede ser dotado 
con 400 pesos, que ofrece el ayuntamiento de sus propios y 
arbitrios: con 500 que darán los mineros y aviadores del me- 
dio por ciento que puede cobrarse del valor libre de sus pla- 
tas al tiempo de rescatarlos en la casa, con 356 de un 5 por 
ciento de los tributos que recaude, y el real por cada tribu- 
tario, según el cálculo de la Contaduría, y lo que importen 
los derechos de autuación, y los demás que produzcan los 
arbitrios de cofradías y comunidades. (4) 

¿Cuánto tiempo duró la tramitación de esta solicitud? 

Trece años, porque comenzó en el de 1790 y se finalizó 
el 20 de Enero de 1812. (5) 

¿Que dio motivo á tan grandes dilaciones? 

La tenaz oposición que hizo el Gobernador Intendente y 
el Ayuntamiento de Comayagua, sobre todo en el ano de 1810. 

¿Quienes comj)onian en osle íiempr) el Ayuntamiento 
de Comayagua? 

(4) Alegato de bien probado de Don Francisca Albert. — Año de 1810, 

(5) Acta del noble Ayuntamiento de Tepfucígalpa, y Oficio del Capitán Ge- 
neral.— 20 de Enero de 1812. 



37 



Los Señores Don Joaquín Lindo, Don Pablo Nieto, Don 
Juan Nepomuceno Cacho Grfraez y Don Antonio Morejón. (6) 

¿Cuál fué la consecuencia de este paso anti-político y 
egoísta? 

La rivalidad entre las dos Provincias. 

Quién obtuvo el primer nombramiento de Alcalde Mayor? 

El Señor cura y Vicario Don Juan Francisco Márquez, 
que tomó posesión el 4 de Febrero, y que prestó, como ya 
hemos visto, importantes servicios á la causa del orden pro- 
fundamente alterado en esta Provincia, 



CAPITULO IIL 

.Continuación de los mismos años. 

Sublevación de San Salvador y León de Nicaragua. — 
Patriotas que promovieron la conspiración de la provincia 
de San Salvador. — Pueblos que estuvieron con la Capital. — 
Sentido en que se pronunciaron los demás. — Sublevación de 
Granada. — Providencias que tomó el Ayuntamiento de Te- 
gucigalpa, al saber la noticia. — El Capitán General manda 
que la provincia de Honduras auxilie inmediatamente á los 
españoles asilados en Masaya. —FA Sargento Mayor Gutie 
rrez, marcha con más de 1,000 hombres. — Proclama de Gu- 
tiérrez. — Compañías de que se componía el batallón de Olan- 
cho. — Resultados de los primeros pasos dados en favor déla 
independencia. — Dia en que fué tomada la plaza de Grana- 
da. — Lo que dice Marure á este respecto. — Tiempo que du- 
ró el proceso levantado contra los independientes. — Dicta- 
men fiscal. — Se les conmuta la pena del último suplicio. — Si- 
tuación de la provincia de Honduras 



(6) Oficio del Ayuutaraiento al Gobernador, Doctor Don (*Hrlos Castañón. — 
Diciembre 31 de 1810. 



38 



¿Que acontecimientos vinieron á este tiempo? 

Jespués de la conspir¿ic¡ón que estalló en San Salvador 
el 5 de Noviembre de 1811, se verificc) en la ciudad de 
León, villa de Nicaragua, y otros pueblos, el 13 y 26 de Di- 
ciembre, una sublevación que quedó reducida, como la de 
San Salvador, á algunos tumultos populares y á la deposi- 
ción del Intendente, que lo era entóneos el Brigadier Don 
José Salvador. 

¿Quiénes promovieron la conspiración de la provincia 
de San Salvador? 

Los curas. Doctor Don Matías Delgado, Don Nicolás 
Aguilar, Don Manuel y Don Vicente, hermanos de este, Don 
Juan Manuel Rodriguez y Don Manuel José Arce, que tu- 
vieron por mira principal apoderarse de tres mil fusiles que 
existían en la casa de armas, y de más de 200,000 pesos que 
estaban depositados en las cajas reales, y fuertes con estos 
dos elementos dar el grito de independencia. 

¿Qué pueblos estuvieron con la Capital? 

Metapán, Zacatecoluca, Usulután y Chalatenango. 

¿En qué sentido estuvieron los demás pueblos de la pro- 
vincia de San Salvador? 

San Miguel, Santa Ana grande, Sonsonate y San Vi- 
cente, se pusieron en armas, renovaron el juramento de fide- 
lidady vasallaje, declararon indigna y sacrilega la revolu. 
ción, y mandaron al Capitán General las invitaciones libera- 
les que habian recibido de los demás pueblos y partidos. La 
ciudad de San Miguel, se asegura que mandó quemar en la 
plaza pública y á manos del verdugo las excitaciones recibidas. 

¿Cómo terminó esta sublevación? 

Luego que el Capitán General supo lo ocurrido en San 
Salvador, comisionó ampliamente al Coronel de milicias, Don 
José Aycinena, para que pasase á encargarse de la Inten- 
dencia de aquella Provincia, y la paciíicase. A esta misón 
asoció el Ayuntamiento de Guatemala á su ^Regidor decano, 
Don José María Peinado. El Arzobispo, por su parte, man- 
dó también varios frailes para que predicasen contra los in- 



39 



surgentes. Aycinena entró á la ciudad de San Salvador el 
3 de Diciembre del mismo año, en medio de Ihs más vivns 
aclamaciones del pueblo, en componía de Peinado, que le su- 
cedió en el mando. Con esto, con las exhortaciones de los 
frailes y una amnistía general, decretada á favor de todos 
los culpados, se puso íérmiuo á la expresada conppiración. 
San Salvador quedó en completa paz. 

¿Qué consecuencias produjeron estas sublevacione^? 

Impulsar á la ciudad de Granada, que es una de las más 
considerables, á que el dia 22 de Diciembre del mismo ano 
se reuniese en las casas consistoriales, pidiendo enérgicamen- 
te la deposición de todos los empleados españoles. 

¿Qué providencias tomó el Ayuntamiento de Tegucigal- 
pa al recibir, el dia (5 de Enero, la noticia de lo ocunido en 
Granada y León? 

Reunirse inmediatamente y acordar: que en el acto se 
participasen estos sucesos al Gobernador Intendente y al 
Capitán General: que se rondara la ciudad todas las noches; 
y que se expulsasen desde luego á los vecinos de estas 
Provincias para que no se introdujeran los deicstahles siste- 
mas de afjucUos iusurf/cnfcs. Esta medida no pudo llevarse 
á cabo, por temor de que los sublevados el dia l.^dc Enero, 
en esta Villa, tomasen de aquí pretcsto para lanzarse i la 
anarquía y al desorden. (7) 

¿Qué hizo el Capitán General? 

Mondó que la provincia de Tegucigalpa auxiliase inme- 
diatamente A los Cí-pañoles que se habian refugiado en la 
villa de Masaya. 

¿Cuánta fuerza marchó y al mando de quién? 

Mas de mil hombres, que componian el batallón de 
Olancho, marchau^n á j^iincipios de Marzo de 1812, al man- 
do del sargento niayor Don Pedro Gutiérrez, que, con mo- 
tivo de la sublevación de Tegucigalpa, se habia puesto en ar- 
mas y marchado, de niávu superior, para la expreda Villa, a 

(7) Acta del noble AyuctauíUnto de Tigucigalpa, O de Enero de 1812. 



40 

donde debía entrar, de paz<5 de guerra, como decia el Capitán 
Greneral Gutiérrez salió dtl pueblo de Talauga el 27 por la 
maMna con dirección al Rio Hondo Al dia siguiente 28 con 
tinao su marcha para la hacienda de San José, ocupándola vi- 
lla de Tegucigalpa sin ninguna resistencia el 1." de Marzo. (8) 

(8) He recibido el oficio que con fecha 19 del que rige se ha servido pasar V. S. 
¿ esta Comandancia, é impuesto y hecho cargo de su contenido, digo: que con es 
ta fecha prevengo, entre otras cosas, h Don Francisco Gómez, Ayudante maygr 
del Escuadrón de Yoro, y encargado en el mando de las tropas que han ocupado 
esa Villa, lo que literalmente copio. 

"Vm. ha operado de un modo bastante extraño y muy ageno á la disciplina 
y subordinación con que se debe conducir en su profesión todo buen militar; por 
lo que prevengo á Vm. se presente luego que reciba este oficio á ese Señor cura y 
Vicario^ que, como Alcalde mayor en comisión de este partido, debe presidir á ese 
noble, patriótico y leal Ayuntamiento, a cuyo municipal Cuerpo debe Vm. auxiliar 
con la fuerza armada, para que, conforme A las leyes que nos gobiernan, h las be- 
néficas y superiores órdenes del Excelentísimo Señor C'upitíín General del Heino. 
que obran en mi poder y debo ejecutar, se conserve la paz y quietud de esa Villa, 
de! goce tranquilo de los respectivos derechos que corresponden h cada uno de 
«US apredables ciudadanos, considerados con la más escrupulosa é imparcial Jas- 
iticia, pnes esta es la que absolutamente ha mandado se observe y practique Su 
Magostad, la que se halla igualmente mandada observar inviolablemente por su 
£xcelencia. 

Mañana, 27 del corriente, salgo de este destino con todo este batallón, cami- 
inando para la reducción de Rio Hondo, del que saldré el 28 para la hacienda de 
'.San José, y el 1.** del presente Marzo debo verificar mi entrada en esa Villa, para 
cuyo efecto y anticipación se presentará ¿I V. S., con su correspondiente pasa 
porte, el oficial itinerario, el que pedirá los auxilios que se necesiten de alojamien- 
tos y víveres para la manutención de las tropas, los que espero se sirva V. S. 
mandar que se faciliten y apronten en nbseqoio del mejor servicio del Key. 

£1 Excelentísimo Señor Capitán General del Reino, Don José Bustamante, 
me tiene comunicadas sus justas y benéficas órdenes, relativas á todo lo que se 
debe practicar con anuencia del llustrísimo Señor Obispo de esta Diócesis y de ese 
noble Ayuntamiento, en razona las circunstancias acaecidas en ese vecindario; y 
el principal y único objeto de Su Excelencia, es la progresiva quietud de esa Re- 
pública y que todos sus individuos presten su respectiva y debida obediencia ¿ 
las Autoridades que legítimamente se hallan constituidas, para que por este me- 
dio no se verifique ningún exceso público que pueda alterar la fraternidad y unión 
nacional; y yo, por mi parte, suplico á V. S. el que con la buena fé y sincera cor- 
dialidad con que se manifiesta su Excelencia, en beneficio de ese público, es nece- 
sario el que, adoptando tan bellos sentimientos, demos pruebas nado equívocas de 
nuestra patriótica correspondencia, que nos haga acreedores á la soberanfi y na. 
cional confianza. 

"Dios guarde á V. S. muchos añoF. Cr íii|río yin|ii.r situado ^u la r^ducció^ 
de Talanga, y Febrero 26 de 1812, 

1*KI>I10 (ilTIKiniLZ. 

"Señores Alcalde Mayor en cowihióii y CLpitularts del muy noble Cabildea 
Justicia y R^^i^ní^iito ^e ía ViHa íe 6f iji Mi^uf 1 d(j Tegucigalpa. 



41 



Gutiérrez, de conformidad con las órdenes que le habían sido 
conaunicadas por la Capitanía General en 12 y 23 de Febrero, 
20 y 23 de Marzo, asumió seguidamente las funciones de Al- 
calde Mayor en la parte militar, por no ser compatibles, en 
estas circunstancias con el carácter sacerdotal de que estaba 
investido el cura Márquez, y pocos días después se dirigió á 
Nicaragua por el partido de Segovia. Bustamante le prevenía 
bajo su más estrecha responsabilidad que acelerase la marcha. 

¿Qué providencias dictó Gutiérrez antes de moverse de 
Juticalpa con sus fuerzas? 

Dirigió á la villa de Tegucigalpa y á los indios de Co- 
mayagüela una proclama en términos tan bondadosos que no 
queremos renunciar el placer de insertarla á continuación: 
''Honrados y útiles indios naturales del pueblo de Comaya- 
güela y el de San Miguel Tegucigalpa, vecinos apreciables 
de esta noble y leal Villa. El Sargento mayor del batallón 
de Olancho, vuestro padre y hermano os habla, para que con 
tranquilidad, confianza y atención, oigáis su doctrina y modo 
de pensar con n specto á la desgraciada situación en que os 
halláis, fomentada por el común enemigo, el que trata de al- 
terar y controvertir nuestras ideas, con el objeto de exaltar 
nuestros espírituí», y)ara por este inicuo medio concebir la 
desconfianza y desunión entre los leales y pacíficos habitan- 
tes de este patriótico reino de Guatemala, por cuyo medio de- 
sea introducir el menstruo déla anarquía, que es el mayor de 
todos los males; pero este mortífero veneno, que puede oca- 
sionar nuestra ruina social y nacional, se halla sufocado en 
la mayor parte del lleino por las sabias, activas y prontas 
providencias que se han dictado para la consecusión de tan 
loable ó interesante fin por el Excelentísimo Señor Capitán 
General del lleino, para cuyo efecto me ha autorizado su 
Excelencia en superior oficio que con fecha 12 del coriiente 
se sirvió dictar y expedir á esta Comandancia general de ar- 
mas, por el cual se me faculta y previene haga y practique 
todo lo posible á fin de estat>lecer entre todos los pueblos la 
tranquilidad pública y subordinación á las autoridades, como 



42 



único medio necesario á contener el torrente del desorden 
público, y, que, paia conseguir tan apreciable bien, practiqué 
las diligencias piás precisas con respecto á las circunstancias 
en que se halle cada pueblo, rigiéndome por el sabio norte de 
nuestra divina Religión y su santa moral fundada en la base 
y fraternidad cristiana; pues todos, como miembros de la uni- 
dad apostólica, somos hermanos en Jesucristo, y por la ley 
natural, descendientes de la primera obra admirable que 
practicó en su honor y beneficio de nuestra especie, el Todo- 
poderoso, verdadero Dios, quejadoramos los católicos bajo 
la forma mas divina y justa, pues esta se reduce ápazy 
caridad. 

"Sí, amigos. Dios y las leyes trabajan en nuestra conser- 
vación, y nos es indispensable para disfrutar de todos los 
bienes que proporciona la pródiga naturaleza en beneficio 
del hombre, adorar y cumplir sus preceptos, observando su 
doctrina, sobre cuya base se van á regenerar y fundar las sa- 
bias, justas y benéficas leyes, que deben ser unos segundos 
preceptos dirigidos a nuestro común beneficio, y en particu- 
lar á los de este dilatado, fértil y feraz Reino de Guatemala, 
acreedor, por sus apreciables circunstancias y situación local 
á ser la mansión feliz del hombre y él centro de la abundan- 
cia y felicidad. Pero ¿será posible que estas inconcusas y 
demostradas verdades, proferidas por nuestro augusto Con- 
greso de Cortes en sus nuevos códigos de Constitución y Le- 
gislación, que se están formando, no se crean por algunos, y 
nos olvidemos de que su augusta instalación nos constituyó los 
ciudadanos más felices de la tierra y los más libres en comu- 
nidad social? í]sta es la santa verdad, y bajo cuyas reglas 
se debe conducir vuestro compatriota, el Mayor de Olancho; 
pero es indispensable el que vosotros correspondáis con do- 
cilidad, sinceridad, obediencia á las leyes tjue nos gobiernan 
y subordinación á las legitimas Autoridades; pues, sin. estos 
precisos requisitos, no me será posible administraros la jus 
ticia que corresponde á vuestros legítimos derechos, pues mi 
comisión se reduce á administi'arla con imparcialidad, dáu- 



43 



dolé á cada una lo que es suyo, sobre cuyo particular juro y 
os prometo, en nombre de Dios, del Rey y bajg mi palabra de 
honor, conducirme con la pureza e integridad que correspon- 
den á un cristiano y honrado militar, que no desea otra feli- 
cidad que la del bien público é individual de sus conciuda- 
nos; pues la fuerza armada que me obedece y conduzco bajo 
las reales banderas de este batallón de mi mando, son vues- 
tros hermanos, los que han prestado su correspondiente jura- 
mento por Dios y el Rey, bajo el cual han prometido la más 
ciega obediencia á las leyes civiles y militares, obedeciendo 
á todos sus respectivos gefes y respetando vuestras personas 
y demás bienes que como á ciudadanos os corresponden, cu- 
yas veraces ofertas se hallan fundadas y corroboradas por la 
heroica conducta que han observado en las críticas circuns 
tancias todos los leales y pacíficos habitantes de todo este 
partido de Olancho, entre quienes no se ha podido sembrar 
la semilla de la discordia que os está devorando; por lo que 
os encargo y suplico arregléis vuestra conducta á los senci- 
llos preceptos de paz, fraternidad, unión, caridad con el pró- 
jimo, obediencia á las leyes y subordinación á las legítimas 
autoridades que las deben administrar, pue» yo por mi parte 
lo verificaré como os he prometido, sin ofender á ningún in- 
dividuo, pues todos debemos vivir seguros y protegidos por 
laley y la fuerza armada, bajo cuyo e invariable concepto de- 
bo cumplir con las superiores y paternales órdenes, comuni- 
cadas para tan saludables efectos por el Excelentísimo Señor 
Gobernador, Capitán General del Reino y Presidente de sü 
Real Audiencia, Don José de Bustamante, en cuyo nombre 
os administrará la justicia que os corresponda vuestro atento 
y seguro servidor que os estima y vuestras manos besa. 
Juticalpa, Febrero 16 de 1812, 

Pedro Gutihure/.. 

''Muy noble y leal Cabildo, Justicia y Regimiento de 
Tegucigalpa/' 

¿De cuántas compañías se componia este batallón? 



44 



De las siguientes: de Olancho, de Trujillo, de Danlí, 
Cedros, Cantarrauas y Tcgucigalpa. 

¿Cuáles fueron los resultatos de estos primeros pasos en 
favor de la Independencia de Centro-América? 

Los que eran de esperarse de un pueblo que no sentia 
en su corazón toda la fuerza de sus derechos, de un pueblo 
acostumbrado á no escuchar otra voz que la del fanatismo 
alimentado con supercherías y falsos milagros: de un pueblo 
que no tenia un hombre; ni para la guerra, ni para la revo- 
lución. 

¿Qué dia fué tomada la plaza? 

El 21 de Abril por la madrugada, el Oficial Don José 
María Palomar penetró hasta la plazuela de Jalteba: desde 
allí se comenzaron los fuegos; y después de unos dias de si- 
tio, la ciudad fué tomada el dia 28 del mismo mes. Montú- 
far en sus ''Memorias," y las conversaciones tenidas con per- 
sonas contemporáneas, aseguran que la plaza de Granada 
fué tomada por la fuerza. 

;Cómo refiere Marure estos sucesos? 

o 

En la página 12, de su bosquejo histórico, dice: ''El 22, 
los cabildantes de Granada entraron en contestaciones con el 
Comandante en Gefe; y el mismo dia, á virtud de mil prome- 
sas capciosas, se celebró una espe(;io de capitulación, reduci- 
da: á que sería ocupada la plaza por una división de las tro- 
pas reales, y que los granadinos entregarían todas las armas 
y pertrechos de guerra que estuviesen en su poder, ofrecien- 
do Gutiérrez, á nombre del Rey y del Capitán General, y ba- 
jo su palabra de honor, que no se tomaría providencia alguna 
ofensiva contra los que habian defendido la misma plaza, de 
cualquiera clase y condición que fuesen. Los granadinos cum- 
plieron religiosamente con lo estipulado, y el 28 del mismo 
mes fué ocupada la Ciudad sin resistencia alguna. — No lo hi- 
cieron asilos realisiHs.'' El Capitán General juzgó indecoroso 
tratar con los rebeldes, y desaprobó en un todo lo ofrecido por 
el Sargento Mayor Gutiérrez; mandando, en consecuencia, que 
los sublevados se pusieran en prisión y se les instruyese el 



45_ 

proceso correspondiente, con arreglo al bando inhumano que 
el Virey de México habia publicado en 25 de Junio de 1812. 
El Obispo García Jerez, cumpliendo las órdenes de Busta- 
mante, comisionó con tal fin, á Don Alejandro Carrascosa, 
que llenó su cometido con demasiada exactitud hasta el pun- 
to de hacerlo memorable. Todo esto era una horrible burla 
para el Sargento Mayor Gutiérrez, que habia dejado empe- 
ñada su palabra de honor. 

¿Cuánto tiempo duró la instrucción del proceso? 

Cerca de dos años. 

¿A qué fueron sentenciados? 

Después de mil sufrimientos consiguientes á una dilata- 
da prisión, y de habérseles privado de todos sus bienes, los 
granadinos fueron sentenciados militarmente; resultando del 
dictamen fiscal que los cabecillas principales debian ser pasa- 
dos por las armas. Aquí están los nombres de tan ilustres 
personas: Don Miguel Liicayo, Don Telésforo y Don Juan 
Arguello, Don Manuel Antonio Cerda, Don Joaquín Chamo 
rro, Don Juan Cerda, Don Francisco Cordero, Don José Do- 
lores Espinoza, Don León Molina, Don Cleto Bendaña, Don 
Vicente Castillo, Gregorio Robledo, Gregorio Bracamente, 
Juan Dámaso Robledo, Faustino Gómez y Manuel Parrilla. 
A pí-esidio perpetuo, Don Juan Espinoza, el adelantado de 
Costa-Rica, y Don Pió Arguello; y ciento treinta y tres á pre- 
sidio por tiempo limitado. 

¿Se cumplió esta sentencia? 

No, casi todas las personas condenadas al último supli- 
cio, y á presidio perpetuo fueron conducidas á Guatemala y 
trasladadas después a los puertos de ultramar, de dependen 
cia española: muchas murieron en el destierro, y las demás, 
que vivieron una vida dificilísima, y se vieron obligadas i 
aprender un oficio para ganar lo más indispensable, recobra- 
ron su libertad, en virtud de la Real Orden de 25 de Junio 
da 1817. — Don Manuel Antonio de la Cerda, al regresar á 
su patria, envejecido por las crueles penalidades que habia 
soportado en Cádiz, mostraba á sus compatriotas las cicatri- 



46 



CCS de los grillos y los callos de las manos, que le había ocasio- 
nado el aprendizaje de un oficio, que no decia bien con su ca- 
rácter de español. — Esto provenia de que en aquel tiempo, 
para merecer el verdadero nombre de tal, no debía saberse 
ningún oficio. (9) 

¿Como continuó esta Provincia? 

Después del regreso de las fuerzas auxiliares, que poco 
antes habian marchado á las órdenes del Sargento Mayor 
Gutiérrez, esta provincia se mantuvo en perfecta tranquili- 
dad, viendo solamente en los puertos de Omoa y Trujillo, 
con el carácter de presidarios, al Licenciado Don José Ma- 
nuel de la Cerda, Don Pedro Guerrero, Don Silvestre Selva 
y otros varios individuos de las primeras familias de Grana, 
da. — Este fué el resultado de los primeros pasos que se die- 
ron en favor de la independencia. 



CAPITULO IV. 

Continuación del afio ele 13. 

Constitución política de la Monarquía española. — Dia 
en que se juró en la provincia de Tegacigalpa. — Fórmu- 
la del juramento. — Decreto de las Cortes, estableciendo 
nuevos Ayuntamientos. — Circunstancias en que se congre- 
garon las Cortes generales. — Medios con que contaron. — Nú- 
mero de diputados que firmó la Constitución. — Se observa 
que ninguno de los diputados pertenece al estado llano, y que 
sin embargo han realizado las más democrtí ticas reformaa — 
Explicación de este fenómeno. 

¿Qué providencias se recibieron en estos dias de la ma- 
dre España? 

El 22 de Setiembre, á las dos de la tarde de 1812, se 
recibió la Constitución de la Monarquía Española, aeompa- 

(0) C*on versación con el Doctor Don Pedro Francisco Rocha» 



47 



nada de dos reales cédulas de 18 de Marzo y 23 de Maye, 
que preseribian el órdeu y solemnidad de su publicación, lo 
mismo que un indulto acordado para todos los reos que no 
hubiesen cometido delitos atroces. A este tiempo, ya habia 
sido promulgada en las demás provincias del Reino. 

¿Qué dia se señaló en la provincia de Tegucigalpa para 
la jura de ^expresada Constitución? 

El 10 de Octubre á las nueve de la mañana. 

¿Cuál fué la fórmula del juramento? 

La siguiente: ''Juráis por Dios y los santos Evangelios 
guardar la Constitución política de la Monarquía Española, 
sancionada por las Cortes generales y extraordinarias de la 
Nación, y ser fieles al Rey?" 

¿Qué otras providencias se recibieron? 

El decreto de las Cortes, que decía: ''Las Cortes ge- 
nerales y extraordinaria?, convencidas de que no interesa 
menos al bien y tranquilidad de las familias, que á la pros- 
peridad de la Nación el que se establezcan ayuntamientos 
con la mayor brevedad en aquellos pueblos, que no habién- 
dolos tenido hasta aquí, conviene que los tengan en adelante, . 
como también el que para evitar las dudas que pudieran sus- 
citarse en la ejecución de lo sancionado por la Constitución, 
se establezca una regla uniforme para el nombramiento, for- 
ma de elección y número de sus individuos, decretan: 1." 
Cualquiera pueblo que no tenga Ayuntamiento, y cuya po- 
blación no llegue á mil almas, y que por sus particulares cir- 
cunstancias de agricultura, industria ó población, considere 
que debe tener Ayuntamiento, lo hará presente á la Diputa- 
ción de la Provincia, para que, en virtud de su informe, se 
provea lo conveniente por el Gobierno. 2.** Los pueblos 
que no se hallen con estas circunstancias, seguirán agrega- 
dos ¿ los ayuntamientos lí que lo han estado hasta aquí, mien- 
tras que la mejora de su estado político no exija otra provi- 
dencia; agregándose al más inmediato en su provincia los 
que se formaren nuevamente, y los despoblados con juris- 
dicción. 3." Debiendo cesar, en virtud de lo prevenido en 



48 



el artículo 312 de la Constitución, los regidores y 'demás 
oficios perpétaasde Ayuntamiento, luego que se i'eciba y 
publique ew cada pueblo la Constitución y este decreto, se 
pasará á elegirlos á pluralidad absoluta de votos, en la for- 
ma q«e se establece en los ai tículos 313 y 314; así en los 
pueblos en que todos tengan la dicha cualidad de perpetuos, 
como en los que la tengan algunos solamente, eirla inteligen- 
cia de que en los pueblos en que pueda verificarse esta elec- 
ción cuatro, meses antes de concluirse el año, se renovará en 
fin de Diciembre del mismo la mitad, saliendo los última- 
mente nombrados; pero en aquellos pueblos en que se haga 
la elección cuando falten méni s de cuatro meses para aca- 
barse el año, seguirán los elegidos en su encargo hasta fin 
del año siguiente, en que cesará la mitad. 4." Como no pue- 
de dejar de convenir que haya entre el Gobierno del pueblo 
y s« vecindario aquella proporción que es compatible con el 
buen orden y mejor administración, habrá un Alcalde, dos 
Regidores y un procurador síndico en todos los pueblos que 
lio pasen de doscientos vecinos: un Alcalde, cuatro Regido 
res y un procurador en los que teniendo el número de dos- 
cientos vecinos, no pasen de quinientos: un Alcalde, seis Re- 
gidores y un procurador en los que, llegando á quinientos^ 
no pasen de mih dos Alcaldes, ocho Regidores y dos procu- 
radores síndicos en los que desde mil no pasen á cuatro mil, 
y be aumentará el número de Regidores á doce en los que 
tengan mayor vecindario. 5." Kn las capitales de las pro- 
vincias habrá á lo menos doce Regidores, y si hubiese más 
de diez mil vecinos, habrá diez y seis. (5." Siguiendo estos 
mismos principios para hacer la elección de estos empleos, 
se elegirán, en un dia festivo del mes de Diciembre por los 
vecinos que se hallen en ejercicio de los dere(;hos de ciudn* 
daño nueve electores en los pu<-*blos que no lleguen á mil» áxe'A 
y siete en los que llegando á Uiil uo pasen de cinco mil, y 
veinticinco en los de mayor vooinchrir). 7." Hecha estn 
elección, se formará en otro dia fcsiivo de dicho mes de Di- 
ciembre, Qon Ifif breY?clí^d que permitan las circunstancias, la 



49 



Junta de electores, presidida por el Gefe Político, si lo hu- 
biere, y sino por el más antiguo de los Alcaldes, y en de- 
lecto de estos, por el Regidor más antiguo, para conferen- 
ciar sobre las personas que puedan convenir para el mejor 
Gobierno del pueblo; y no podrá disolverse sin haber con- 
cluido la elección, la cual se extenderá en un libro destinado 
á este efecto, se firmará por el Presidente y el Secretario, 
que será el mismo del Ayunt«imiento, y se publicará inme- 
diatamente. 8." Para fiícilitar el nombramiento de electo- 
res, particularmente donde una numerosa población 6 la di- 
visión y distancia de los pueblos ó parroquias que han de 
agregarse para establecer su Ayuntamiento, podría hacerlo 
embarazoso, se formarán juntas de parroquia, compuestas de 
todos los ciudadanos domiciliados en ella, que deberán ser 
convocados con anterioridad, y presididas respectivamente 
por el Gefe Político, Alcalde ó Regidor, y cada una nombrará 
el número de electores que le corresponda, con proporción 
al total relativo á la población de todas, debiéndose extender 
la acta de eleccitín en el libro que se destinare á este fin, y 
firmarse por el Presidente y Secretario que se nombraren. 
9.** No podrá haber Junta de parroquia en los pueblos que no 
lleguen á cincuenta vecinos; y los que se hallen en este caso, 
se unirán entre sí, ó con el más inmediato para formarla; pe- 
ro la tendrán todos aquellos que hayan estado hasta aquí en 
posesión do nombrur electores para la elección de justicia, 
ayuntamiento ó diputación del común. 10. Sino obstante lo 
prevenido en el artículo precedente, todavía resultare ma- 
yor el número de parroquias que el de los electores que co» 
rfespondan, se nombrará, sin embargo, un elector por cada 
parroquia, 11. Si el número de parroquias fuere menor que 
el de los electores que deban nombrarse, cada parroquia ele- 
girá uno, dos, ó hasta completar el número que se requiera; 
pero 3Í faltare un elector, le nombrará la parroquia de mayor 
población: si faltare otro, lo nombrará la que siga en mayor 
población, y así sucesivamente. 12. Como puede suceder 
que haj^'a en las provincias de Ultramar algunos pueblos que, 



50 



por sus particulares circunstancias, deban tener Ayuntamien- 
to para su Gobierno, pero Cuyos vecinos no estén en el ejer- 
cicio de los derechos de ciudadano, podrán, sin embargo, en 
este caso, elegir entre sí los oficios de Ayuntamiento, bajo las 
reglas prescritas en esta ley para los demás pueblos. 13. 
Los ayuntamientos no tendrán en adelante asesores con nom- 
bramiento y dotación fija." (10) Tanto estas disposiciones 
como la Constitución política emitida por las Cortes, tuvie- 
ron un carácter transitorio, como lo veremos en los capítulos 
siguientes. 

¿En quó circunstancias se congregaron las Cortes gene- 
rales y extraordinarias? 

En las más difíciles y arriesgadas. La España estaba 
desquiciada, abatida, presa de la violencia y arbitrariedad 
del poder real, ejercido por las torcidas manos de un orgu 
lioso favorito; un ejército extranjero, el más aguerrido del 
mundo, dueño de las plazas más importantes y de las cuatro 
quintas partes del territorio español; dividido el reino en 
tantos gobiernos como provincias; el pueblo resistiendo ais- 
ladamente, sin orden ni concierto la usurpación extranjera; 
cautivo en extraño país el Monarca legítimo y apoderado 
del trono de San Fernando, un Rey intruso, con su ejército, 
con su gobierno y su corte. 

¿Con qué medio contaban para dominar al destino los 
ciento cuatro diputados que se hablan reunido? 

Contaban con una fé incontrastable, con una actividad, 
con una constancia sin límites, con el más puro y ardiente 
patriotismo. Una Asamblea congregada en tan críticas cir- 
cunstancias, sin prácticas parlamentarias, sin mayoría y sin 
minoría, sin organización ninguna, requería en sus hombres 
más que talento, más que grandes dotes oratorias, má> que 
ademanes desenvueltos, carácter firme, grandeza en sus rai- 



(10) Actas del muy Noble Ayantamieuto de la villa de San Miguel de Tegu- 
cigalpa y Heredia, de 22 de Setiembre y 10 de Octubre de 1812. Tomo O/, pa- 
gina 118.— Archivo Jíf^cional. Decreto d^ las ^Yirtes dado eu Cíldla á 24 d© Mayo 
^ 1812, 



51 

ras 7 heroismo en sos actos. Nada de este faltó en las Cor- 
tes generales, pnes sns miembros, comprendiendo la crisis 
porque pasaba la nación, supieron colocarse á la altura ne- 
cesaria para conjurar la tormenta, penetrados de que para 
grandes males, se necesitan siempre remedios heroicos. 

¿Cuántos diputados firmaron y sancionaron la Constitu- 
ción promulgada este año? 

Ciento ochenta y cuatro, á saber: dos grandes de Espa- 
fia de primera clase, cuatro títulos de Castilla, treinta.y dos 
caballeros hidalgos, nueve oficiales generales, diez y siete 
coroneles, tenientes coroneles y capitanes del ejercito y de 
la marina, tres obispos, un inquisidor, cuatro dignidades, 
veintiún canónigos, quince curas párrocos, once presbíte- 
ros, cuatro consejeros, once magistrados, ocho oficiales de 
secretaría, nueve catedráticos y treinta y tres abogados. 

¿Quó se observa en la reseña anterior? 

Que entre aquellos ciento ochenta y cuatro legisladores, 
no había uno sólo que perteneciese al estado llano^ y sin em- 
bargo de su carácter aristocrático, las Cortes de Cádiz, ini 
ciaron y realizaron desde un principio las mas populares y 
democráticas reformas. ^ 

¿En qué consistía este fenómeno? 

En que todas las clases de la sociedad estaban ofendidas 
y menospreciadas por el favoritismo de tiempos anteriores; 
en que las ideas de libertad y de derechos políticos habíanse 
infiltrado en todas las imaginaciones al atravesar los Pirineos 
en 1789; y en que aquellos legisladores comprendian que 
siendo popular la guerra, sostenida tan heroicamente con 
Napoleón, era preciso y conveniente alentar al pueblo y re 
compensarle sus esfuerzos y sacrificios con útiles y halague- 
fias reformas. De aquí las contradicciones, la originalidad 
de las Cortes generales y extraordinarias. De aquí el que 
no se extrañara entonces, ni se haya comprendido des 
pnós, que el apasionado monárquico obispo de Mallorca ex- 
clamase en la jura de la Constitución: "Ya feneció nuestra 
esclavitud! . % . Compatriotas mies, habitantes de las cuatro 



52 



1 



partes del mundo, ya hemos recobrado nuestra dignidad 
j nuestros derechos! . . . ¡Somos españoles! .... ¡Somos li 

bres! '' 

De aquí también el fenómeno do que el absolutista acé- 
rrimo Gutiérrez de la Huerta, exclamase en cierta ocasión: 
"Como el pueblo llegue á persuadirse de estas verdades, 
vengan todos los franceses, pues primero es ser libre que ser 
español. — El nombre sea cualquiera, mas la libertad, la in- 
dependencia, esto es lo único que el hombre debe apete- 
cer.... "(H) 



CAPITULO V. 

Años de 1813 y 1814. 

Los patriotas de Guatemala se reúnen en Betlan y en casa 
de Don Cayetano Bedoya. — Fray Juan de la Concepción 
preside la Junta. — El Dr. Ruiz la dirige. — Sus vocales. — La 
conspiwción se descubre. — Se siguen his primeras averigua- 
ciones. — Pedimento fiscal del Sargento Mayor Don Antonio 
del Villar. — Otros patriotas que sufren por la independencia. 
— Decreto suspendiendo las sesiones do las Cortes Extraor- 
dinarias. — Otro decreto declarando sir» ningíin valor ni efec- 
to la Constitución promulgada on Cádiz. — Manifiesto del Rey 
Don Fernando VIL — Real decreto, disolviendo los Ayunta- 
mientos que se llamaban constitucionales. — Cumplimiento 
que se dio tí este decreto en la provincia de Honduras. — 
Muerte de Fr. José Antonio de Goicoechea. — Elogio fúne- 
bre. — Lista de los individuos del ilusti^e Colegio do Aboga- 
dos de la provincia de Guatemala. 

¿Qué hacian los independientes en Guatemala el año de 
1813? 

(11) Rico y Amat. — Libro de los diputados y senadores, — Tomo I, páginas 
17 y 18. 



'53 

Apesar del malogro que habían tenido las insurreccio- 
nes de San Salvador, León y Granada, los patriotas de Gua- 
temala, lejos de desalentarse por estos reveses, con el valor 
j la íé que inspiran siempre las buenas causas, se reunían se- 
cretamente, bajo un sigilo masónico, en Betlén y en casa de 
Don Cayetano Bedoya, con el objeto de poner en prisión al 
Capitán General y á los principales gefes militares, dar liber- 
tad á los reos granadinos, que contaban más de un año de 
estar en aquellas cárceles; y hecho todo esto, dar el grito 
de independencia. 

¿Quién presidia la Junta Betlemítíca? 
Fray Juan de la Concepción, sub-Prior de dicho Con- 
vento. 

¿Quién la dirigía? 

El Doctor Don Tomás Ruiz, indígena. 
¿Quiénes eran sus vocales? 

Don Manuel Julián Ibarra, Guarda-almacén del cuerpo 
de artillería, Don Joaé Francisco Barrundía, Alférez del es- 
cuadrón de dragones milicianos, y otros militares de inferior 
graduación, que se habían comprometido á sublevar la tropa 
y á entregar las armas. 

¿Se realizaron estos proyectos? 

La fatalidad, que pcrseguia desgraciadamente los planes 
de los promovedores de nuestra independencia, los chismes, 
que nunca faltan en circunstancias semejantes, y la debilidad 
de algunos de sus agentes, pusieron de manifiesto la conspi- 
ración que se tramaba, por cuya razón no pudo llevarse á 
cabo. 

¿Cuándo se hicieron las primeras averiguaciones? 
El 21 de Diciembre de este año. 
¿A quién se encargó la instrucción del proceso? 
Al Sargento Mayor Don Antonio del Villar. Este hom. 
bre inhumano llevó sus pesquisas hasta hallar comprometi- 
dos á los que no lo estaban; y en su dictamen fiscal pidió 
que fuesen condenados á la pena ordinaria del garrote el 
Doctor Kuiz, Fray Víctor Castrillo, Barrundía y Don Joaquín 



54 



Yudice, por ser hidalgos: á la horca, el Prior, Ibarra, Don 
Andrés Dardón, Fray Manuel de San Jos^, Manuel Tot, in- 
dígena, y otros seis individuos; y á diez años de presidio en 
África y extrañamiento perpetuo de las Américas, á cuatro 
supuestos reos, á quienes no se pudo probar el delito. (12) 
— Por fortuna, este pedimento atroz no tuvo niug&n 
efecto, porque muchas personas respetables de Guatemala se 
interesaron por los reos, que años después recobraron su li- 
bertad, en virtud de la Real Orden de 1817, que ocultaron, 
para retardar su cumplimiento, los españoles que mandaban 
en la Capital del antiguo Reino. 

¿Qué otros patriotas padecieron por la independencia? 

Don Mateo Antonio Marure, que en unión de los grana- 
dinos y de Don Francisco Cordón, fué destinado á los puer- 
tos de la península: Don Manuel José Arce y Don Manuel 
Rodríguez, que estuvieron en la cárcel por espacio de cinco 
años, con motivo de las convulsiones que se repitieron en 
San Salvador el año de 14: Don Francisco Barrundiá, que 
se vio obligado á estar oculto igual tiempo; y Don Francisco 
Córdova, Don Juan de Dios Mayorga, Don Santiago Félix, 
Don Fulgencio Morales y varios otros, que fueron procesa- 
dos por pertenecer á la causa de la libertad. Estos desven- 
turados esfuerzos del patriotismo, aunque sin resultados fa- 
vorables, tuvieron su significación y su influjo, porque sirvie 
ron más tarde de base para que las ideas de independencia 
se encarnaran en el corazón de los pueblos, apesar de la 
abierta persecución que les declaró Bustamante, que poseyó 
el singular talento de elegirlos empleados más bárbaros y 
crueles. 

¿Qué decretos se recibieron el año de 1814? 

Los decretos en que se suspendian las sesiones de las 
Cortes extraordinarias reunidas en Cádiz, y la concurrencia 
de los diputados de las dos Américas, que aun no habian 
llegado. 

(12) Marure, Bosquejo histórico. . 



55 



¿Qué otros decretos se recibieron? 

El decreto en que se declara nula y de ningún valor y 
efecto la Constitucicín promulgada en Cádiz y en las Améri- 
cas por las llamadas Cortes generales y extraordinarias, el 19 
de Marzo de 1812; porque esta Constitución, dice el Rey, fué 
obra de personas que de ninguna provincia de la monarquía 
tenían poderes para hacerla, y porque los que se suponían 
diputados por América en aquellas Cortes ilegítimas, habian 
sido la mayor parte elegidos en Cádiz, sin que las provincias, 
de las cuales se intitulaban apoderados, tuviesen parte en ta- 
les elecciones, ni aun siquiera noticia de que se trataba de 
hacerlas. El Rey Fernando VII, — después de asegurar con 
juramento á los españoles: que se compadecía de los males 
que habian sufrido: que aborrecía y detestaba el despotismo: 
que las luces y cultura de Europa no lo consentían ya; y que 
en España jamás habian sido déspotas sus Reyes, — declara- 
ba reos de lesa-Magestad é imponía la pena capital á todos 
aquellos que contraviniesen estas disposiciones; ora lo ejecu- 
tasen de hecho, ora por escrito ó de palabra, moviendo ó in- 
citando de cualquier modo á que se guardaran la expresada 
Constitución y decreto?, porque en ellos se reflejaban los 
principios proclamados en Francia. 

¿Qué se acompañaba á estoó decretos? 

El Manifiesto del Rey Don Fernando VII, en que hacia 
presente los ultrajes y violencias que habia recibido su real 
persona con motivo de los sucesos desgraciados ocurridos en 
España, y que el recuerdo de sus leales vasallos habia sido 
su íinico consuelo durante los seis años que estuvo preso en 
Bayona; manifestando, al propio tiempo, que grande era su 
satisfacción al encontrarse nuevamente enmedio de los espa- 
ñoles; pero que mayores eran sus dolores al considerar los 
alborotos que se han suscitado durante su ausencia en algu- 
nas provincias de América. (13) 



(1^) Manifiesto del Rey Don Fernando VII, di^do ep Valencia & 4 de Mayo de 
1814.— I>ecr€tois íle 4 Mayo.^Tcmo 6,« páginas 176 hasta 189.— ArchiTO Kacicnal^. 



56 



¿Qué se deduce de aquí? 

Que las miradas de Fernando Vil ^e dirigieron princi- 
palmente á reparar las profundas innovaciones que habia he- 
cho la Regencia durante su cautividad. 

¿Qué disposiciones se recibieron con este motivo? 
El decreto en que se disolvían los ayuntamientos que se 
llamaban constitucionales, en todos los pueblos del Reino, 
tanto los que sustituyeron á los antiguos, como los que, por 
ño haberlos antes, se acrecentaron do nuevo, declarando en 
consecuencia nulas todas las disposiciones y decretos de las 
Cortes relativos á la formación de estos cuerpos en todo 
aquello que fuera contrario á las leyoí^, á las costumbres y á 
las Ordenanzas municipales. 

¿Tuvo su cumplimiento este decreto en los pueblos de 
cista provincia? 

En el acto que se recibió la soberana disposición, todos 
los individuos que coraponian los ayuntamientos de aquel 
año dejaron de ejercer sus funciones, llamando en conse- 
cuencia, á los que componian las municipalidades en el año 
de 1808. (14) 

¿Qué pérdida lamentaba la provincia de Guatemala? 
La sentidísima muerte de Fr. José Antonio Goicoechea, 
acaecida el 2 de Julio, á la edad de setenta y nueve años. 
¿Quién era Goicoechea? 

Citemos los principales jía'rrafus del elojio fúnebre que 
pronunció José Cecilio del Vallo, ol dia 7 de Agosto, por 
comisión de la Sociedad Ecor.ómica de Guatemala. 

''En diversos paises, dice, la muerte de un hombre de 
letras es suceso indiferente, que no merece la atención que 
ge da a un ignorante, rico ó poderoso; y el honor de los pa- 
negíricos fúnebres, reservado á ciertas clases, no se cree de 
bido a los que, reformando algunas ciencias ó creando otras, 
aumentan la suma de nuestra felicidail. En Guatemala, la 

(H) Decreto dado en MadrW a 30deJ^il¡w de 1814. Acta del muy Noble 
Ayuntamiento de San Miguel de Tegucígalin y llt^i^din, Dictí uilire 18 de 1S14.— . 
Tomo 12, pá^nfi 167. — Archivo Nociopjl. 



\ 



57 



sociedad, después de haber llorado la muerte de Fr. José 
Antonio de Liendo, y Goicoechea, uno de sus fundadores, 
acordó que se formase su elojio, porque, superior á las pre- 
ocupaciones de la vanidad, estií convencida de los derechos 
que tiene ala gratitud publica el mérito de cualquie^^a clase, 
sea literario, político, militar ú fabril. 

^*Este es acaso el primer ejemplo on doscientos ochenta 
y nueve años corridos desde la fundaci<')n de esta Ciudad. 
La sociedad es el cuerpo benéfico que lo dá; y cuando siga 
sus pasos la Universidad; cuando los literatos trabajen para 
serlo positivamente, sabiendo que después de su muerte se- 
rán juzgados por hombrea respetables; cuando este estímulo, 
creando ó desarrollando talentos, haga avanzar las ciencias 
que nos interesan; cuando el sabio, teniendo la opinión de la 
posteridad, no sea un Doctor ocioso, ocupado en lecturas im- 
productivas ó abstracciones estériles, sino un hombre útil al 
país que habita; cuando unidos todos los hechos posibles so- 
bre la vida de loshombies de talento, se llenen los votos de 
quien deseaba la formación de una especie de física experi- 
mental sobre las almas, — entonces las generaciones futuras, 
recibiendo luces unas de otras, designarán á UU. como auto- 
res de su bien, y recordarán con ternura el nombre de esta 
sociedad. 

'^Si tu alma, fundador benéfico de esta sociedad, se 
complacia en abrirle á la mia sin ocultar misterios ó esconder 
secretos; si tu mano poderosa fué la que rompió las cadenas 
con que el escolasticismo filosófico tenia oprimida la razón 
de nuestros mayores; si tu larga y laboriosa vida fué útilmen- 
te empleada en formar el espíritu de la juventud, yo, sensi- 
ble á tu fiel amistad, sensible al bien de la patria, seré el eco 
de la voz universal que se oye en toda la provincia: uniré 
mis votos a los del pueblo, á las bendiciones del pobre, á 
los afectos tiernos de esa juventud amable, que reconoce en 
tí el reformador de sus estudios. Pero celebrando tu memo- 
ria, no olvidaré tu máxima. La adulación, objeto de tus 
risas, no será jamás el alma de mis discursos. Si un elogio 



58 



sincero debe tener forma distinta de las demostraciones del 
geómetra, hasta cierto punto debe ser como ellas el cálcalo 
del valor positivo de un hombre grande: la medida justa de 
sus talentos: la estimación exacta de sus servicios. 

"Para numerar los del Padre Goicoechea, recordaré pri- 
mero el estado de nuestros estudios antes de sa nacimiento: 
manifestaré después el grado á que se elevaron por la fuerza de 
sus talentos: hablaré seguidamente de la instrucción que dio 
á Guatemala; y para que sus servicios no sean los últimos, 
concluiré indicando una de tantas medidas felices, para mul- 
tiplicar esa clase útil de hombres ilustrados. 

''Recorriendo la historia de los pueblos antiguos y vol- 
viendo la vista á los moderaos, se observa que todos tienen 
uno de tres estados: el de la ignorancia: el del error, y el de 
la ilustración. 

''Los primeros son como las tierras incultas, pero lim- 
pias en que basta arrojar buenas semillas para que broten 
plantas útiles: los segundos, semejantes á aquellos campos 
llenos de espinas y raices enmarañadas en que es preciso 
arrancar la maleza que los cubre antes de comenzar á sem- 
brar; y los terceros son esos huertos hermosos cubiertos de 
frutos regalados. 

"Guatemala. . . Permítaseme hablar con libertad. Livio 
no ofendió á Roma pintando la ignorancia de los primeros 
romanos; y Newton recordaba con placer los tiempos de sa 
niñez. Guatemala no era un pueblo ignorante ni una capi- 
tal ilustrada. Era el país del error. Se afectaba un respeta 
ciego á los antiguos: se miraba con horror toda verdad nue- 
va; pero realmente no era la ciencia de la antigüedad In que 
se cultivaba. 

"La antigüedad era sabia; y si en las ciencias ex])erí- 
mentales y exactas se ha avanzado más que los antiguos, en 
los demás géneros se ha hecho bastante acercándose á su sa- 
ber. La antigüedad fué la que fijó las leyes del gusto: la 
que señaló la línea de perfección en las bellas artes: la que 
produjo esos modelos grandes que los genios sublimes han 



59 



procarado imitar. Diez y ocho siglos no han podido presen- 
tar un poeta superior al autor de la Eneida. Tácito, Plu- 
tarco y Livio, son hasta ahora en posesión de primeros his- 
toriadores; y el elogio más grande de Buffon ha sido com- 
pararle con Plinio y Aristóteles. 

**No era su más sabia doctrina, ni la de los filósofos de 
la antigüedad la que formaba nuestro sistema de estudios. 
El escolasticismo era infelizmente el que lo regia: el que in- 
fluyó en las constituciones de nuestra Universidad: el que 
hizo de esta respetable casa una habitación oscura donde no 
penetraba la luz sino envuelta en nieblas, ó confundida con 
exhalaciones pútridas: el que, entreteniendo á nuestros ma- 
yores en sutilezas inútiles, les alejaba de las ciencias prove- 
chosas que aumentan los brazos del hombre inventando má- 
quinas, mejoran los instrumentos de las artes, señalan las 
fuentes de riqueza pública, descubren la de nuestro suelo, 
manifiestan las plantas útiles que hermosean su superficie, y 
abren los tesores ocultos en el seno de la naturaleza. 

"Los que se llamaban filósofos eran entonces unas cabe- 
zas llenas de universales, de categorías y sutilezas metafísicas; 
y estos eran los sabios que en las cátedras daban lecciones 
á la juventud. 

"El escolasticismo no sólo la formaba en este sistema de 
errores. Le impedia tambión salir de éh le prohibia aún el 
derecho de dudar, que exige la debilidad de nuestra consti- 
tución física; y aún en lo que no era dogmático se ordenaba 
la fé, que sólo es debida á nuestra religión. 

"En tiempos tan infelices nació á cuatrocientas leguas 
de esta Capital, el que debia dar alguna luz á este caos tene- 
broso. Los filósofos más grandes: los talentos que admira- 
mos en los cuatro siglos que forman como las ópocas de la 
grandeza del espíritu humano: los que brillaron en las eda- 
des venturosas de Feríeles, Augusto, León X y Luis IX, na- 
cieron en países cultos donde las ciencias tenian premios y 
los auxilios literarios eran multiplicados. 

'El Padre Goicoechea nació el día 3 de Mayo de 1736) 



iii 



60 



en Cartago, donde apenas habia escuela de primeras letras: 
perdió á sus padres y quedó huérfano a los nueve años de 
su edad: tomó el hábito de San Francisco á los doce: fué li. 
gado por el voto de obediencia: obligado por las constitu- 
ciones do su orden y la autoridad de los prelados á hacer los 
estudios de aquellos tiempos oscuros: formado en aulas don- 
de sólo se oía la vocinglería de los escotistas: enseñado por 
lectores que no permitían dudas; y condenado íÍ seguir la 
escolástica por todo el poder de la opinión pública sostenida 
en la Universidad y comunidades religiosas, únicas que lo 
daban dirección. 

''Era semejante á aquellas plantas útiles que nacen en- 
tre yerbas y espinas, y no pueden crecer sino abriéndose pa- 
so por en medio de ellas. Pero si la mano dura de la suerte 
le arrojaba estorbos por todas partes, la naturaleza, desti- 
nándole á objetos sublimes, le dio un cuerpo robusto, capaz 
de pruebas que otros no pudieran hacer: una alma digna de 
él, infatigable para el trabajo: un espíritu penetrador, que se 
anticipaba á las glosas y comentos: una memoria prodigiosa, 
que á la edad en que los septuajenarios sólo piensan en las 
necesidades físicas que los aflijen, repetían las canciones más 
hermosas de los poetas que hablan deleitado su juventud: 
un genio lleno de gracias, inclinado como el de Fontenelle, 
Quevedo, La-Fontaine y lioileau á ver las cosas por el aspecto 
que mue-ve á risa: un carácter de naturalidad, enemigo de 
artes y afectaciones: un deseo insaciable de saber. 

"Distinguido por dotes tan brillantes, fué, á pesar de 
ellas, discípulo del escotismo, porque esta fué la primera doc- 
trina que se le enseñó; porque sus talentos no eran aun des 
arrollados; porque la niñez es inocente, y no tiene copia 
abundante de hechos para entrar en comparaciones. 

''Dcbcartes, elevándose á la altura á que sube un filóso- 
fo: considerando, dice un autor que lo era, las opiniones de 
los hombres: viendo tanta contrariedad de ideas, tanta oposi- 
ción de sentimientos, tanta variedad de abusos y costumbres. 
Hé aquí, dijo, lo que es la razón de los pueblos. 



61 



"Goicoechea, observando los sistemas de las sectas, la 
contradicción de sus pensamientos, el furor con que se ba- 
tían, la confianza con que se creía cada una posesora exclusi- 
va de la verdad, dudó de todas; y decidido á cultivar sus ta- 
lentos en la soledad, concibió la idea grande, crismen de nues- 
tros progresos, de no seguir otra guía que la que nos ha da- 
do el Creador de nuestra especie. 

''Solo, en el ámbito estrecho de su celda; entregado en 
el silencio de la soledad á meditaciones de que sólo es capaz 
quien ha adquirido el hábito feliz de pensar, recorría cuanto 
habia aprendido: sometía á la severidad del análisis la doc- 
trina decisiva de sus lectores: juzgaba á sus mismos maes- 
tros. 

"Su genio, siempre pronto á descubrir ridiculeces, le 
hizo ver todas las del escolasticismo; y su alma sintió la ne- 
cesidad de otros estudios, diversos en el todo de los que ha- 
bia hecho. 

-''Las matemáticas puras, que son siempre el recurso del 
filósofo en aquellas situaciones de tormento en que sólo pue- 
de contentar lo que es verdadera demostración, le presenta- 
ron el método de exactitud, necesario para una alma melin- 
drosa que, burlada por el escolasticismo, sospechaba ya de 
las demás ciencias. 

"Hubo tiempo en que sólo las exactas llenaban los de- 
seos de su alma: hubo tiempo en que sólo los números y lí- 
neas escapaban á la risa de su genio. Pero cansado al fin de 
tantas abstracciones, volvió los ojos al campo de la naturale- 
za, á esos jardines que deleitaban á Newton después de los 
trabajos complicados del cálculo. 

"Estos raciocinios le fijaron por último en el medio sa- 
bio á que no se llega sino después de haber pasado por ex- 
tremos. Discípulo del escotismo al principio; excéptico des- 
pués en lo que no era dogmático, conoció al fin que las cien- 
cias no lo serían si no tuvieran principios incontestables: que 
en las exactas, la demostración: en laa naturales, los experi. 
mentos: en la legislativa, el bien de los pueblos; y en la de 



62 



nuestra religión, la Biblia y la Iglesia deben ser la guía de 
sus estudios. 

*'Tal fué el principio á que se elevó, luchando consigo 
mismo, para borrar las primeras impresiones de su educación. 
Apoyado en é\ entró en el estudio de los elementos de casi 
todas las ciencias, porque todas tienen gracias para quien sa- 
be sentirlas. Las obras de los mejores escritores de las eda- 
des felices de Atenas y Roma: las de Wolf, que manejó la 
Lógica, la Moral y la Jurisprudencia con el mismo método 
con que habia tratado las matemáticas: las de Loke, ese hom 
bre modesto que, descubriendo la generación de nuestras 
ideas, confesaba su ignorancia cuando no podía penetrar la ver- 
dad: las deNoIlet, que enseñó á estudiar la ñsica haciendo ex- 
perimentos y deduciendo de ellos consecuencias útiles para las 
artes y oficios: las de Buifón, que presentan . cuadros en 
grande y en detall de la naturaleza é individuos de los rei- 
nos animal y mineral: las de Linneo, donde se reúnen los 
elementos de la ciencia provechosa é inocente de los vege 
tales: las de Mabli, que supo manifestar la identidad de prin- 
cipios en la Moral privada y la Moral pública: las del genio 
sublime, que, abrazando los objetos más grandes de la cien- 
cia legislativa, la simplificó reduciéndola á dos puntos: las 
primeras de los que han síibido cultivar la ciencia de la Re- 
ligión, que era una de las que más le ocupaban: — todas fue- 
ron formando sucesivamente su espíritu y llenándole de co- 
nocimientos. Su lectura fué extendida más allá de lo que 
puedo indicar. Yo os pongo por testigos, hombres dichosos 
que fuisteis sus amigos y merecisteis su confianza. 

*Tero no bastaron los conocimientos de los libros: qui- 
so adquirir los que dan los viajes, porque los viajes son los 
que hacen conocer el mundo, no el mundo hecho en el cere- 
bro exaltado por el entusiasmo, sino el mundo verdadero, el 
mundo de la naturaleza. 

"Viajaron los filósofos más grandes de la antigüedad, 
para recojer conocimientos de los pueblos ilustrados. Viajó 
Goicoechea; y tuvo la felicidad de hacer su viaje ¿ EspaSa 



63 



en el reinado venturoso de Carlos III: cuando la nación re- 
cibió un impulso feliz en todos los ramos útiles: cuando Iriar- 
te enriquecía nuestra liteíatura y satirizaba las fruslerías 
de los escolásticos: cuando Cruz llenaba de gracias el teatro 
espafiol y Moratin elevaba la poesía en género distinto: cuan- 
do hermoseaban á la Península dos Condes célebres, ambos 
fiscales dignos del Consejo, el uno, escritor de materias útiles 
y amigo de las sociedades patrióticas, el otro, protector de 
las ciencias. Ministro y Presidente de la central: cuando se 
atraía los votos públicos Jovellanos, ese hombre raro, poeta, 
político y filósofo á un mismo tiempo, desgraciado y perseguí- 
do por ese genio maligno que en todos tiempos y países se 
place en morder todo lo grande. 

"Semejante á los Sacerdotes de los Celtas y de los Seitas, 
que buscaban la Filosofía en los bosques y montañas, supe- 
rior á ellos en conocimientos y con miras más grandes, hizo 
viaje á nuestros montes de Agalta. 

'*Los eruditos de Estrado: esos hombres que agonizan el 
día que no pueden visitar todos los cuarteles de una Ciudad, 
habrían muerto seguramente en las soledades de Agalta. 

"El Padre Goicocchea, sólo con su pensamiento y los 
indios, pasaba dias más deliciosos que en el ruido de esta 
Capital. Conservo como un tesoro las cartas que escribía 
desde esas montañas célebres entonces por su residencia. 
En ellas decia: que nunca habia repasado en su corazón con 
más placer la hermosa estrofa de Horacio, JSeatus Ule qut 
procul negotiis: que In soledad le comunicaba á manos llenas 
el contento: que su vida era alegre porque entre los cien as- 
pectos de las cosas las miraba por el único que podía ser 
útil: que ejercitado en trasegar corazones, se valía de la lla- 
ve maestra de ciei tas notas que rara vez le engañaban: que 
los vestidos de la naturaleza son sencillos: que se deleitaba 
en contemplarla acechando los momentos en que descubre 
algunas de sus travesuras, meditando los apotegmas de Eras- 
mo y las aventuras del amor propio, y observando á los in- 
dios, victos por muchos, conocidos de pocos, y denostados 



64 



por Paw, aquel extranjero atrevido, que sin conocer la Amé- 
rica, arrojó aserciones desmentidas por la experiencia. 

'*En esta sociedad, V. S. S. han sido testigos de su ilus- 
trado patriotismo: de este celo activo con que cooperó á su 
establecimiento: de la voluntad con que asistió á todas sus 
juntas: de los pensamientos útiles que daba en ellas, fijo siem- 
pre en mejorar nuestra suerte ó hacerla menos infeliz: de 
sus notas tan sabias como útiles d la memoria que publicó 
Mosiño sobre nuestro añil: de la memoria que escribió para 
destruir la mendicidad, que no existe en los paises estériles 
y helados del Norte, y se ví^a multiplicada en las tierras fe- 
races de Guatemala: del discurso que dijo en este lugar, des- 
plegando sobre el mismo asunto la humanidad de su filoso- 
fía, para que el verdadero pobre fuese socorrido y los men 
digos robustos ó capaces de trabajo no ensuciasen los porta- 
les, ni se oyese en nuestras calles el zumbido desapacible de 
estos moscones, sino el cenceño deleitoso de las recuas ó el 
ruido agradable de un trajín activo: de la representación que 
dirigió desde su celda á la Corte de Carlos IV, manifestando 
la necesidad de dar honor á las clases infelices, porque ellas 
son las que ejercen nuestras ai tes y oficios; y las artes no 
prosperan cuando están envilecidas las manos que las mane- 
jan: de la memoria que trabajó sobre los indios, objeto de 
sus meditacionas en el pulpito, donde predicó sus virtudes; 
en sus conversaciones de amistad, donde acumulaba hechos 
y discurría sobre ellos, y en la memoria donde trató de su 
industria y trabajos rurales. 

*'En A gaita fundó tíos pequeñas poblaciones: interesó 
en su beneficio la atención del Gobierno; y dando á los indios 
lecciones de religión, de física rural y de sociedad, recorda- 
ba la pintura de aquellos dioses que bajaron del cielo para 
enseñar á los salvajes de Grecia la justicia, el manejo del ara- 
do y el uso del trigo. 

**En nuestra Universidad no cesó de trabajar para que 
este establecimiento, fundado para peifeccionar el espíritu, no 
le empeorase cargándole de preocupaciones y paralogismos. 



65 



"Cerca de treinta años ocupó en dar lecciones como Ca- 
tedradico de Filosofía y Teología; y estas lecciones son las 
que influyeron para que se mudase el aspecto de nuestros 
estudios. En ellas fué donde hizo conocer á la juventud que 
el pcnsamiefito sofocado por el escolasticismo es el atentado 
más grande contra la naturaleza humana: donde, haciendo 
comparaciones felices de la exactitud de l¡i Geometría y la 
algarabía de los escolásticos, inspiró gusto por las matemáti- 
cas y comenzó á formar el espíritu geométrico, más útil que 
la misma Geometría: donde, manifestando las amenidades de 
la naturaleza, comunicó á los jóvenes el entusiasmo con que 
se habla siempre de los objetos que se aman: donde dio los 
principios sublimes del gusto, y trabajó en la destrucción 
del que habia en aquella edad: donde, desenvolviendo la 
teoría grande del enlace de los idiomas con el arte de pen- 
sar, hizo conocer la necesidad de progresar en los unos para 
adelantar en el otro." (15) Por nuestra parte agregaremos 
que el ingenio y jocosidad del célebre Goicoechea, de quien 
se cuentan mil anécdotas, picantes unas, risibles otras, agu- 
das todas, se revelaba hasta en las últimas cartas dirigidas á 
personas que por su condición humilde se comprende que 
eran hechas con descuido. Tal es la que vamos á citar, es- 
crita en 1808, en San Esteban, departamento de Olancho, á 
una joven llafiiada María Francisca Aguiluz, en tiempo que 
habia ido á misionar en níjuellos pueblos. Dice así: ''HellegaS 
do á este pueblo sin ninguna novedad, después de haber pa- 
sado una quebrada (16 ) que tiene más vueltas y revueltas que 
las que dá un pensamiento en la cabeza de un desvelado. Tú 
me dijiste que aquí encontraría otra María Francisca; no, hi- 
jita: los ángeles no se aparecen en todas partes á los hombres 
Yo la tendría si la hubiera traido de Juticalpa. Te devuelvo 
el caballo que me prestó tu Señor padre: ríndele las gi'acias 



(15) Valle. — Elogio fúnebre del Padre Uoicoechea. — Agosto 7 de 1814. 
(10) Esta quebrada se encuentra en la mootanfi dQ Agalta, j se pasa más de 
cincuenta reces. 



66 



a mi nombre, y dile que me trajo con toda comodidad y re- 



verencia." 



¿Quiénes componian el ilustre colegio de Abogados en 
la provincia de Guatemala? 

Las personas contenidas en la lista que ponemos á con- 
tinuación. 

LISTA de los individuos del ilustre coleyio de Aboyados de 
la provincia de Guatemala y de los que componian tan 
noble cuerpo en este aiío, 

protec:tok. 

El Señor Don Joaquín Bernardo de Campuzano, Oidor 
Decano de la Audiencia territorial. 

DECANO, (a) 

1. El Señor Don Antonio Norberto Serrano Polo. (6) 

EX-DfiCAXü Y DIPUTADO MAS ANTIGUO. 

4. El Señor Doctor Don Manuel de Talavera. (c) 

DIPUTADO 2." 

2. í]l Licenciado Don José Mariano Valero, (d) 

DIPUTADO 3." « 

IL El Licenciado Don Isidro Marín. 

DIPUTADO 4." 

13. El Licenciado Don Miguel Laireynaga. (<?) 



(a) El número del margen denota el grado de antigüedcd que tienen entre t-í 
los Abogados. 

{b) Oidor de la Audiencia territorial y Pioleclor de la Accdtmia de derecho 
teórico-prfictlco. 

(c) Oidor honorario de la Audiencia territorial y Agente fiscnl de lo civil y 
criminal. 

(d) Asesor y Teniente Letrado de Ciudad Real. 

(e) Relator de la Audiencia territorial y vocal de la Junt« de Uensura de ]« 
ProTincia. 



67 

DIPUTADO 5/ 

16. El Señor Don Luis Pedro de Aguirre. (/) 

PRESIDENTE DE LA ACADEMIA. 

11. El Licenciado Isidro Marín. 

VICE-PRESIDENTE. 

34. El Licenciado Don Manuel Beltranena. (g) 

FISCAL CONTADOR. 

24. El Licenciado Don Antonio Robles, (/i) 

SECRETARIO. 

31. El Dr. Don Alejandro Diaz Cabeza de Vaca, (i) 

PRO SECRETARIO. 

36. El Licenciado Don José Venancio López, (j) 

TESORERO. 

22. El Dr. Don José Mariano Méndez, Presbítero, (k) 

RECAUDADOR. 

27. El Licenciado Don Miguel Aragón. 

EXAMINADORES DE LA PRIMERA TERNA. 

18. El Dr. Don Rafael Govena. 

21. El Licenciado Don Ensebio Castillo. (/) 

EXAMINADORES DE LA SEGUNDA TERNA. 

14. El Licenciado Don Pedro Arroyave. 



(f) Oidor honorario de la Audiencia territorial, Asesor del Consulado, vocal 
de la Junta de Censura de la Provincia y electo diputado ¿ Cortes por Chlquimula. 

(g) Secretario de la Diputación provincial y vocal suplente de la Junta de 
Cenaura. 

(A) Asesor de los Juzgados constitucionales de la Capital v vocal de la Junta 
de Censura. 

[i] Síndico Procurador general del Excelentísimo Ayuntamiento constitucio- 
nal de la Capital j Diputado Suplente ¿ Cortes, por León de Nicaragua. 

[/] Síndico Procurador general del Excelentísimo Ayuntamiento Constitucio- 
nal de la Capital. 

[k] Cura del Sagrario de la Capital. 

[d Regidor del Excelentísimo Ayuntamiento Constitucional de la Capital y 
Sa c i otw io de la Janta de VaeniM. 



68 

26. El Dr. Don Pedro Bustamante, PreshiUro. 

m 

INDIVIDUOS SIN EMPLEO EN EL COLEGIO. 

3. El Licenciado Don Antonio Isidro Palomo, (w) 
5. El Excelentísimo Sr. Consejero de Estado Dr. Don 

José Aycinena — ausente, (n) 
(). El Lie. Don José Ignacio Palomo, (o) 

7. El Lie. Don José Mariano Jaüregui, ausente, (p) 

8. El Lie. Don Felipe de Jesús Guerrero — ausente, 

9. El Lie. Don Manuel Garrote Bueno — ausente, 

10. El Dr. Don Juan de la Cruz Moreno, Presbítero, 
12. El Lie. Don Pantaleón Isidro del Águila, (q) 

15. El Lie. Don Manuel Ramirez. 

17. El Lie. D. Mariano Calderón. Presbítero ausente, (r) 

19. El Lie. Don José Antonio Larrave. {s) 

20. El Lie. Don (Jiriaco Villacorta, ausente, 

23, El Lie. Don José Santiago Milla, ausente, (/) 
25. El Lie. Don José Manuel de la Cerda, ausente, 

28. El Lie. Don Antonio Rivera. 

29. El Lie. Don Valerio Coronado. 

30. El Lie. Don José María Zamora, ausente, {u) 

32. El Lie. Don José Antonio López, ausente. 

33. El Lie. Don Francisco Rivera, ausente. 

35. El Lie. Don Juan Francisco Aguilar, ausente, (x) 
37. El Lie. Don José Domingo Diegues. 



[m] Regidor Honorario del Kxcelentí&imo ^Ayuntamiento Constitucional de 
la Capital. 

[n]Xa palabra anéente denota que el individuo h quien se re6ere, tiene su 
reBidencia ordinaria fuera de la Capital. 

[ó] Secretario del Consulado de la Capital. 

[p] Director del Montepío de cosecheros de añil. 

[q] Relator de la Junta Superior de Hacienda pública y Fiscal del Real Cuer- 
po de Artillería. 

(r) Cura dé Zacatecoluca. 

(«) Fiscal de la Junta de Censura. 

{t) Electo Diputado A Cortes por Comayagua. 

(u) Relator de la Audiencia territorial de Puerto Principe. 

(dr) Secretario de la Diputación proTincial de León de Nicaragua» 



69 



CAPITULO VI. 

Afio de 1815. 

Situación del antiguo Reino. — Muerte del Alcalde Ma- 
yor Don Juan Francisco Márquez. — El Ayuntamiento encar- 
ga interinamente la Alcaldía Mayor á Don Manuel Antonio* 
Vasquez. — El Gobernador Intendente de Comayagua nom- 
bra á Don Francisco Gardela. — Contestaciones cruzadas en- 
tre el Ayuntamiento y el Intendente, con este motivo. — El 
Brigadier Don Juan Antonio de Tornos. — El Capitán Gene- 
ral nombra Alcalde Mayor al Coronel Don Simón Gutiérrez. 
— Fecha de su nombramiento. — Día en que tomó posesión. 
Censo de la parroquia de Tegucigalpa. — Familias españolas 
que habia en Tegucigalpa en 1802 y en 1815. — Oficio del 
Capitán General, dirijido al Alcalde Mayor de Tegucigalpa, 
ordenándole que recoja dos impresos por conceptuarlos su 
Magestad trastornadores del orden. 

¿Cómo se encontraba el antiguo Reino en 1815? 

El antiguo Reino se encontraba en completa paz, ce- 
lebrando con el mayor entusiasmo los triunfos que se ob- 
tenian sobre los insurgentes de la Nueva España. 

¿Qué ocurría en el raes de Enero en la Villa de Teguci- 
galpa? 

La muerte del Alcalde Mayor Don Juan Francisco Már- 
quez, acaecida el 12 del mismo mes 

¿Quó providencias tomó el Ayuntamiento? 

Después de largas discusiones, acordó encargar inte- 
rinamente la Alcaldía Mayor al Alcalde Ordinario de primer 
voto, Don Manuel Antonio Vasquez, en quien debia recaer, 
por ministerio de ley, y por costumbre practicada por largo 
tiempo en semejantes casos, mientras se daba cuenta al Capi- 
tán General del Reino y al Gobernador Intendente de Co- 
mayagua, para que estos dispusiesen lo conveniente. Esto 
mismo se hizo en el fallecimiento del Doctor Don Francisco 
Nicolás del Busto y Bustamante, en Mayo de 1766, y en el 



70 



del Señor Coronel del Ejército, Don Ildefonso Ignacio de 
Domesain, en Junio de 1786. Ambos fueron Alcaldes Ma- 
yores de la Villa de Tegucigalpa, y de la de Jerez de Cholu- 
teca. (17) 

¿Qué dispuso el Gobernador Intendente de Comayagua 
al comunicársele la noticia? 

Mandó extender el título de Alcalde Mayor interino al 
Capitán de Dragones de Nueva Segovia, Don Francisco Cár- 
dela, en las cuatro causas, — de justicia, policía, hacienda y 
guerra; previniéndole que otorgase la fianza de ley, que 
habian otorgado también sus antecesores. 

¿A qué dio lugar este nombramiento? 

A que hubiese contestaciones entre el Gobernador Inten- 
dente y el Ayuntamiento de la Villa de Tegucigalpa, que no 
quería reconocer el encargo hecho al Capitán de Drago 
nes, Don Francisco Gardela, en las cuatro causas arriba indi- 
cadas, por creer que el expresado nombramiento era de la ex- 
clusiva competencia de la Capitanía General. 

¿Cómo terminó este incidente? 

Con la manifestación que hizo el Escribano Don Joa- 
quín Lindo, en estos términos: *'Dos dias después dé libra- 
do el título de subdelegado de Hacienda, á favor de Don 
Francisco Gardela, notó la oficina la equivocación sobre la 
expresión de las cuatro causas; siendo así que sólo se con- 
traía dicho título á los ramos de real Hacienda." Este paso 
ponia en claro las injustas pretensiones del Gobernador de 
Comayagua, que insistía en anexar la Alcaldía Mayor á la ex- 
presada Intendencia, para continuar en los desfalcos de la 
real Hacienda. 

¿Quién gobernaba en este ano la provincia de Honduras? 

El Brigadier Don Juan Antonio de Tornos. ("18) 

[17] Acta del noble Ayuntamiento de la Villa de Tegucigalpa de 16 de Ene- 
ro de 181o. — Titulo real de la erección de la Villa de Tegucigalpa, 17 de Junio 
de 1768. Arclilvo Nacional. 

[18] Titulo extendido & favor del Capitán de Dragones, Don Francisco Ckr- 
déla. — Enero 15 de 1815. — Oficio del Alcalde Mayor int^írino. — Enero 24 de 1815. 
Archivo Nacional. 



71 



¿Quién fué el Alcalde Mayor nombrado por el Capitán 
General? 

El Teniente Coronel Üon Simón Gutiérrez, Comandante 
de las milicias de Chiquimula. 

¿En qué tiempo se le confirió este nombramiento? 

El 9 de Setiembre do 1815. 

¿Cuándo tomó posesión de la mencionada Alcaldía? 

El 2 de Diciembre del mismo año, previo el juramento 
de ley, en el cual ofreció: que defendería el misterio de la 
purísima concepción de Nuestra Señora la Virgen María: 
que cumpliría exactamente las obligaciones del oficio que iba 
á servir, observando las leyes, cédulas y órdenes: — que no 
llevaría derechos á los pobres de solemnidad, ni al real Fisco, 
y que en los asuntos de partes administraría justicia confor- 
me á derecho; y concluyó diciendo — amen. (19) 

¿A qué número ascendía en el año de que nos vamos 
ocupando, la estadística de la parroquia de Tegucigalpa? 

A ocho mil setenta y una personas. — Aquí está la prueba. 



I. U (4 A K E S. 



Tegucigalpa y sus barrios — , 

Espafioles en todo el curato 

Indios del pueblo abajo 

Indios del de Comayagüela 

Rio abajo, mulatos « 

Ermita del RÍo-h(mdo y Valle 

Iglesia de T&mara, indios. 

Támara y su Valle, mulatos 

Soroguara, Coa y Santa Cruz 

Mateo y Upait» 

Potrero Yaguasire á Horcones 

Santa Rosa Loarque, á tierras del Pailie — 

Jacaleapa, Minas de Villa Kueva 

Ermita de Suyapa y su valle 

Sabanagrande á los sitios <f 



Fami- 
lias. 



Total 



526 

P5 

U 

SOI 

112 

114 

5 

58 

ro 

80 

ra 

27 
F8 

r4 

53 



luC6 



NlfiOH. 


Con. 
fesión. 






505 


£002 


119 


278 


21 


62 


4':8 


1021 


149 


882 


118 


868 


! 8 


10 


I .74 


240 


1 ^^ 


266 


1 

• • • ■ 


81 


t • • • 


79 


1 

1 • • • • 


88 


1 385 


885 


SO 


197 


€9 


105 






i 2£28 


5848 



Resu- 
men. 



2687 

427 

78 

1409 
531 
406 
18 
811 
400 
120 
255 
231 
4TO 
267 
264 



6071 



En el año de 1802 la estí;dística de los españoles ascen- 



[10] Despacho dele 'api t Ti n (iei.cral, í-'etiíinbií» 9 de 1815. — Acta del Nolle 
AyuntAinlento de la Villa de Tcgucignlpa, Diciembre 2 del niifmo «5o. Timo 10, 
página 82, 



72 



dio á 356 familias. En 1815 á 427. Así es, que en trece 
años habia de aumento 71 familias; v mucho más habría sido 
su número, sino se hubieran ausentado, como la de Don Ja- 
cinto Herrera áCholuteca, la de Don Isidro Rivas á Nacao- 
me, la de los Fiallos á Comayagua, la de Don Joaquín Tomé 
á Danlí, la de Don Joaquín Borjas á San Antonio, la de Don 
Miguel Antonio Borjas á Yuscarán, la de Don Martín Zepe- 
da á Cedros y á Olancho; y la de Don José Rojas á sus ha- 
ciendas en otros curatos. Por un cómputo hecho en aquel 
tiempo resultaron 13 mujeres nías en cada cien varones es- 
pañoles. (20) 

¿Qué mandó el Capitán General al Alcalde Mayor de 
Tegucigalpa? 

Para evitar por completo la propagación de las ideas 
liberales, la Capitanía General, en 28 de Agosto dirijió al 
Alcalde Mayor el oficio que dice: ^'Habiéndose enterado el 
Rey, Nuestro Señor, de dos impresos, titulados, el uno, ''Ins- 
trucciones parala Con^^titución fundamental de la Monarquía 
española y su Gobierno," dadas por el Ayuntamiento de la 
ciudad de Guatemala á su Diputado el Doctor Don Antonio 
Larrazábal, formadas por Don José María Peinado, Regidor 
decano del mismo Ayuntamiento, y el otro, ''Apuntes ins- 
tructivos que al Señor Don Antonio Larrazábal, Diputado á 
las Extraordinarias de la Nación e^pañola, por el citado Ca- 
bildo de la ciudad de Guatemala, dieron sus regidores Don 
José do Isasi, Don Sebastián Melón, Don Miguel González y 
Don Juan Antonio de Aqucche;" y convencida Su Magestad 
de que la expresada instrucción, en la que se ven copiadas á 
la letra muchas proposiciones de la Asamblea Nacional de 
Francia, ha sidola que ha encendido en estos paises la tea 
de la discordia y ocasionado la revolución de algunas provin- 
cias, por los principios sediciosos que contiene, ha resuelto, 
entre otras cosas, que se expida circular, mandando recojer 

[20] Padrón de los españolee de todas edades que tiene el curato de Teguci- 
galpa de ambos sexos, hecho con el General eu 9 de agesto de 1810, A solicitud 
del cara interino, Don José Francisco Pineda, 



73 



la indicada instrucción, como sediciosa y trastornadora del 
orden: que Don José María Peinado^ como autor de ella, sea 
privado del Gobierno é Intendencia de San Salvador, á que 
fué promovido por la regencia del Rey: que todos los que 
firmaron en el Ayuntamiento la primera parte de la mencio- 
nada Instrucción, donde está comprendido su mayor vene- 
no, exceptuando á Don José de Isasi, Don Sebastián Melón, 
Don Miguel González y Don Antonio de Aqueche, que, aun- 
que firmaron, fueron de voto contrario, queden incapaces de 
obtener en América empleo alguno de ninguna clase, aún 
los concejiles de Alcalde, Regidor y Síndico; cuya real dis- 
posición me comunica el Excelentísimo Señor Secretario de 
Estado y del Despacho Universal de ludias, con fecha 31 de 
Marzo último, de orden de Su Magestad, y la traslado á Vm. 
para su inteligencia y que en su debido cumplimiento dis- 
ponga se recojan todos los ejemplares que en el distrito de 
su mando haya de la citada Instrucción y me los remita con 
la posible brevedad. — Dios guarde á U. muchos años. — Gua- 
temala, Agosto 28 de 1815. — Bustamante. — Señor Alcalde 
primero encargado de la mayor de Tegucigalpa.'' (21) Por 
esto hemos extrañado y visto con sentimientos de tristeza 
que el Doctor Montúfar, historiógrafo de las contiendas de la 
América Central, trate de empequeñecer la respetable figura 
del Canónigo Doctor Don Antonio Larrazábal, solamente por 
que no perteneció al partido rojo de Guatemala. Ya que el 
Doctor Mon tufar se ha impuesto la ímproba tarea de reseñar 
todos nuestros suceso3 políticos, es de desearse que se inspi- 
re en la imparcialidad y la justicia, dando á Dios lo que es 
de Dios y al César lo que es del César, sin dejarse dominar 
de la mezquina pasión de bandera; por que si fatal es que es- 
ta presida los escritos que nacen por la mañana, para morir, 
como las flores, á la caida del sol, es más funesto y trascenden- 
Uil que sirva de criterio á narraciones que, por su naturaleza, 
están llamadas á vivir en libro, y servir de fuente y de base á 

[21] Tomo X, página 91, Arcliivo ^aciopal, 



74 



nuestras futuras historias. Mérito grande corresponde á Do- 
noso Cortés, escritor inimitable, grandilocuente, que encanta 
cuando no convence, por haberse atrevido á pronunciar en 
plenas Cortes y en la sesión del 30 de Diciembre de 1850, un 
notabilísimo discurso, que hirió de muerte al ministerio y 
que causó honda impresión en ambos lados de la Cámara po- 
pular. Tratábase de conceder ó negar la autorización solici- 
tada por el Gobierno para la cobranza de las contribuciones, 
antes de discutirse los presupuestos. Varios oradores ha- 
blan atacado y defendido el proyecto en el terreno de la 
conveniencia, de la oportunidad de las prerogativas del par- 
lamento, de los preceptos contitucionales. Donoso Cortés, 
más filósofo y político de teorías que de prácticas, se esfor- 
zaba en presentar á los ojos del país, no el remedio de los 
males que le aquejaban, sino la causa de donde aquellos ma- 
les provenian. 

Como la memoria del Doctor Montúfar ha sido infiel al 
citar el pasaje de Donoso Cortés, y falseado, á nuestro juicio, 
su concepto, vamos hacer una digresión citándole algunos 
párrafos del discurso á que él se ha referido en su Reseña 
histórica. Tomo III, página 182, con motivo de traer á cuento 
al Canónigo Larrazábal, á quien pretendemos colocar 2?or 
honradez y por justicia, eii el liujar que le corresponde en la 
historia, 

''Yo no puedo acusar á los trastornos; por que la revo- 
lución me responderá: * 'Trastornando hago mi oficio." Yo 
no puedo acusar de esta situación á los ministerios pasados, 
porque podrían responderme: ''Nosotros hemos estado bajo 
la presión revolucionaria.'' Pero puedo acusar y acuso al 
ministerio presente, porque él sólo es, entre todos que han 
existido desde 1834 acá, el dueño absoluto y soberano di? 
sus propias acciones. 

"Yo no puedo acusar, yo no acuso al ministerio de ha- 
ber creado la situación actual ¿cómo podia acusarle de eso*" 
ella existia antes de que él existiese; pero le acuso porque 
la conserva; pero le acuso también porque la empeora. El 



75 



tiempo urje, Señores; el tiempo urje, porque tiempos más 
calamitosos de los que pensáis se acercan. Por de pronto 
ahora mismo, si es verdad que el árbol se conoce por 
el fruto, por el fruto habéis de conocer el. árbol que ha- 
béis plantado: su fruto es fruto de muerte. La política 
Je los intereses materiales ha llegado aquí á la última y 
más tremenda de todas sus evoluciones: aquella evolu- 
ción, en virtud de la cual todos dejan de hablar de in- 
tereses para hablar del supremo interés de los pueblos de 
cadentes, del interés que se cifra en los goces materiales. 
Esto explica las ambiciones impacientes de que se ha habla- 
do aquí con sobrada razón. 

Nadie está bien donde está: todos aspiran á subir, y á 
subir, no para subir, sino para gozar. No hay español nin- 
guno que no crea oír aquella voz fatídica que oía Macbet y 
le decia: '^Macbet, Macbet, serás rey.'' El que es elector, oye 
una voz que le dice: **elector, serás diputado.'' El diputado, 
oye una voz que le dice: ^'diputado, serás ministro^' El mi- 
nistro oye una voz que le dice: serás yo no sé qué, Se- 
ñores. 

Y poniendo, segíiu su costumbre, ejemplos históricos en 
corroboración de sus asertos ó profecías, continuaba: '*La 
raza Borbónica ha venido al mundo para dos cosas: para ha- 
cer á los pueblos industriosos y ricos, y para morir á manos 
de las revoluciones. ¿Quién no admira, señores, estas gran- 
des, estas magníficas consonancias de la historia? Ved ahí 
dos razas más enemigas todavía en el campo de las ideas, que 
en los campos de batalla: la raza austríaca pone en olvido 
los intereses materiales, y muere de hambre: la raza Borbó- 
nica, los más de sus príncipes, por lo menos, aflojan en la 
conservación intacta y pura de los principios religiosos, so- 
ciales y políticos, para convertirse en reformistas é industria- 
les, y tropiezan con el espectro de la revolución, que los 
aguarda para devorarlos unos después de otros, puesto en el 
límite de sus industrias y de sus reformas. Pues bten^ minis- 
tiH>% de Isabel 11^ yo vengo á pediros que apartéis de vues- 



76 



tra reina y mi reina la especie de maldición que pesa sobre 
su raza, (22) 

Igual mérito corresponde á Castelar, artífice de la pala, 
bra, por haber condenado en discursos fulgurantes y bien 
aliñados, los poderes permanentes y hereditarios; pero nóte- 
se bien que estos apostrofes y estas repulsas, se hicieron 
cuando las ideas de libertad dominaban casi en toda Europa; 
cuando habian crecido en España y penetrado hasta en los 
palacios; cuando las revoluciones eran demasiado fuertes y 
los reyes demasiado débiles. Pero mayor mérito toca, á 
nuestro entender, al Canónigo Doctor Don Antonio Larrazá- 
bal, por haber tenido el valor, la sangre fria, la temeridad 
de decir, con carácter firme, á Fernando YII: ''Aquí están 
las bases de la Constitución fundamental de la monarquía es 
pafíola y su gobierno/' Esto lo hacia el Canónigo Larrazá- 
bal cuando Fernando VII no quería Constitución; cuando se 
irritaba con todo lo que olia á esto; cuando restablecía la In- 
quisición; cuando aun no se usaban las interpelaciones, al 
menos en la forma; cuando se vieron perseguidos unos, des 
terrados otros y encarcelados muchos. El mismo fué vícti- 
ma de estas iras, pues también fué puesto en prisión, por ha- 
ber presentado semejante proyecto á un Rey demasiadamen- 
te absoluto. 



CAPITULO VII. 



Afíode 1816. 



Situación de las provincias.— Ruidosa causa seguida 
contra Don ManuelJosé Midence.— Ofrecimiento que hizo 
su hermano Don Miguel. — Dictamen fiscal. — Los Gobernan- 
tes españoles proyectan trasladar la Capital á la Villa de Te- 
gücigalpa. — Informe que con tal objeto dio el Ministro de 

(22) Obras de Don Juan Donoso Cortés, Marques de Taldegamas. Toin« 3.* 
P/íginaR 882 h la 886. Ln)io de los diputadoB. Tomo 8.» PÁginas 80 y 81. 



77 



real Hacienda. — Continuación del informe. — Los padres de 
San Juan de Dios lo dan también por su parte. — Informe del 
Factor. — Opinión del Escribano real sobre el mismo asunto. 
— Reflexiones —La Villa de Tegucigalpa se opone á este 
proyecto. — Informe dirigido por el Gobernador Intendente 
de Comayagua á la Junta Superior de Guatemala y al Capí- 
tan General. — Conclusión de esta importante solicitud. 

¿Qué hechos notables ocurrieron en este año? 

Todas las provincias se encontraban gozando de com- 
pleta tranquilidad, ocupándose solamente la de Tegucigalpa 
de solemnizar con el mayor jdbilo la independencia de esta 
provincia de la Intendencia de Comayagua, que el Capitán 
General habia declarado con fecha 3 de Julio, y que fué re- 
cibida en la de 25 del mismo mes. Grandes y justos eran 
los motivos que tenia la Villa de Tegucigalpa para darse á 
todas las espansiones del contento, pues con esta declarato- 
ria se ponia término á las pretensiones, desfalcos y violen- 
cias que cometía el Gobierno de la Capital. 

¿Qué otros hechos ocupaban la atención del Gobierno 
y de la Alcaldía Mayor? 

La causa en que se trataba de exigir del Señor Don 
Manuel José Midence la suma de 26,659 pesos cuatro reales, 
que importaba el alcance líquido confesado por él mismo, que 
como Administrador de Rentas de esta Real Villa habia sa- 
lido debiendo. Esta causa fué ruidosa por sus intrigas y por 
sus manejos. 

¿Qué ofrecia Don Juan Miguel Midence? 

Que pagaría por su hermano Don Manuel, á condición 
de que se le restituyese al mismo empleo, y que todos se hi- 
cieran de la VISTA gorda sobre lo que habia pasado. 

¿Cuál fué el dictamen fiscal? 

El Fiscal decia de una manera gráfica: ^^¿Qué amo que 
recibe tan malas cuentas de un cajero^ vuelve á fiarle sus in- 
tereses?^^ 

¿Qué otros asuntos de interés ocupaban la atención 
pública? 



78 



La traslación de la Capital a la Villa de Tegucigalpa, 
que desde el año de 1806 habian solicitado tanto el Gobierno 
de aquella época, como los demíís empleados de Hacienda, 
fundados en razones tan justas como jocosas. 

¿Qué informe dio sobre el particular el Ministro de Real 
Hacienda? 

El Ministro Contador General y el Oficial Mayor sustituto 
decian: ''No podemos menos que manifestar el consuelo 
que hemos recibido al ver el auto que se nos ha mostrado, y 
mayor será si la conclusión de este negocio llega á tiempo 
de que pueda redimir nuestras vidas; pues es publico y no- 
torio que tanto yo como el Oficial Mayor hemos ido deca- 
yendo en nuestra salud, en términos que muchas veces nos 
hemos visto próximos á morir. Si esto sucediese sólo á los 
dos, este informe no merecería crédito; pero esto mismo su- 
cede al Señor Gobernador Don Ramón Anguiano, al Minis- 
tro Tesorero, al Factor, al Escribano de Gobierno y á todos 
los amanuenses de las Oficinas; pues ninguno goza de una 
completa salud, sino es aquellos que han obtenido licencia 
para retirarse a otros temperamentos benignos. Si esto lo 
produce el temperamento mortífero de esta Ciudad, dígalo 
su destrozado vecindario, que sólo consta ya de ocho ó diez 
familias de españoles, y estas de muy corto número de perso- 
nas: dígalo también lo continuo que se hacen entierros, pues 
en la estación más sana, no deja de haber uno ó dos diarios 
cuando menos. Hágase un cotejo de los que se entierran y 
bautizan cada año, y resultará matemáticamente que esta 
ciudad tiene que llegar precisamente á su absoluta disolución. 

*Tor estas razones y por la de utilidad que resultan al 
Estado, como expondremos adelante, es útil, necesario é in- 
dispensable que se traslade el Gobierno y cajas, y aun el es- 
tado eclesiástico, de esta ciudad á otro punto. 

*Tara esta traslación es menester tener presente varias 
cosas, para no aventurar el proyecto: I.'' Que el lugar de 
la traslación sea, sin equivocación, sano y proporcionado pa- 
ra labores y siembras: 2."* que sea un punto que logre fá- 



79 



cil comunicación por sus circunstancias locales con el todo de 
la provincia, y especialmente, con los puertos de Sur y Nor- 
te; y 3.° Que se verifique dicha traslación sin gravamen de 
la Real Hacienda y sin perjuicio de los empleados. 

''Meditando, pues, sobre la materia, y discurriendo por 
todo el vasto terreno de esta provincia, comprendemos que 
el único lugar en que concurren las calidades referidas es la 
Villa de Tegucigalpa, con otras más de utilidad, que se mos- 
trarán en el discurso de este informe." 

¿Cómo seguian? 

'Xa Villa de Tegucigalpa, decian ellos, se halla situada 
en un terreno fresco, saludable sin disputa, pues se multipli- 
can sus habitantes con proporción al tiempo y con fértiles 
montañas á sus inmediaciones. Sobre todo esto, puede ren- 
dirse una plena justificación. Esta Villa casi se halla en el 
centro de la provincia, y pueden pasar por ella los correos 
sin extravío. En ella hay una casa real con buenos almace- 
nes y de mejor construcción que la de esta ciudad, en don- 
de pueden fijarse las cajas reales y azogues con toda seguri- 
dad, y mediante á lo poblado que se halla, les sería muy fá- 
cil á los empleados proporcionarse habitaciones sin necesidad 
de fabricar. 

*'El patrimonio único de esta provincia es la minería, y 
sus ricas vetas tienen su principal asiento en aquel partido; 
pues cerca de la expresada villa se hallan minerales que pro- 
ducen la plata que se quinta y que se acuña en el Reino. 
Este ramo, pues, tan recomendado, y que merecen la mayor 
atención, protegido y auxiliado de cerca por el Gobierno, se 
restablecería y vendría á producir la riqueza, que por el 
abandono en que se encuentra este giro, carece de ella el 
Estado, pues siendo fácil ^e forme el Tribunal de Minería, 
conforme á Ordenanza, se pn^yectarían por este los medios 
convenientes para el laboreo de tantas minas poderosas, que 
se hallan ahora abandonadas. 

'Tara Catedral ¿qué iglesia más proporcionada, aun en 
el Reino, que la de Tegucigalpa? Su hermosura y cons- 



80 



trucción es lo mejor que se conoce; de suerte que siendo 
preciso, como lo es, fabricar de nuevo esta Catedral, que se 
halla en tan mal estado, y que su costo, con la mayor econo- 
mía, no debe bajar de cincuenta mil pesos, que ahorraría la 
Hacienda pública, y sobre cuyo punto sería conveniente oir 
á los Señores Capitulares eclesiásticos. 

''Cualesquiera de los dos conventos de San Francisco y 
La Merced, pueden suplir por ahora de Colegio seminario, 
mientras Su Magestad aprobase la traslación; y en este lugar 
en que pueden encontrarse más de cien niños españoles ¿no 
se lograría con ellos llenar las plazas del Colegio, y que disfru- 
tando todos de las cátedras de él, lograrse el Obispado com- 
petente número de Ministros, de que Jtanto se carece ahora, 
al paso que en el Colegio de esta ciudad, por su fatal tempe- 
ramento y corto número de españoles, apenas se conocen 
tres? 

'* Respecto del Gobierno, creemos que é\ y el Escribano 
costearían la traslación de su archivo, para redimir el fatal 
estado de la salud de uno y otro. Por lo que á nosotros to- 
ca, pagaríamos con mucho gusto la traslación de nuestros 
archivos y caudales de real hacienda, comprometiéndonos 
del mismo modo, sino aprueba Su Magestad este paso. 

''La dificultad que resulta con la remisión de estas ca- 
jas, con la subalterna de Tegueigalpa, encuentran los expo- 
nentes dos arbitrios: el uno, que, incorporándose aquella 
caja con la principal, quede en calidad de agregado á aquel 
Teniente Ministro, que lo es con aprobación de Su Mages- 
tad, hasta que, por fallecimiento ó ascenso de uno de los dos, 
pueda colocarse en ella, ó que, sin hacerse novedad, conti- 
núe la caja de Rescates con separación. Por lo que toca á 
la recaudación del corto número de tributos y su partido, 
lo verificada el subdelegado que debia quedar en las cuatro 
causas. Todos los ramos tomarían incremento: el de diez- 
mos, con motivo de haber personas pudientes en el lugar de 
su remate, que no hay en Comayagua, tomaría otra estima- 
ción. Y por último, Señor Gobernador, trasládesenos de 



81 

este lugar, que ha sido y es sepultura de tantos europeos y 
empleados, á cualquiera parte en que se logre siquiera la 
comodidad de no tener diaria calentura, ó fiebres malignas^ 
y en que podamos hacer el servicio y desempeñar nuestros 
empleos, y asimismo, tener qué comer." 

¿Qué informe dieron al Gobernador los padres de San 
Juan de Dios? 

Los padres dijeron: *'Con vista del de US., de 5 del 
presente, en que inserta el auto sobre trasladación del Go- 
bierno, cajas reales y Factoría á un lugar saludable, en que 
concurran todas las circunstancias que pide dicho auto, he- 
mos pensado con toda reflexión cuanto cabe en la materia, 
y por nuestra parte diremos lo que nos parece. 

''En orden á lo mortífero de este temperamento, ningu- 
nos como los que exponen podrán certificar hasta dónde 
llega esta desgracia, pues, á pesar de ser este un lugar 
tan corto, continuamente se hallan ocupadas las camas de 
dotación de este Hospital, y otros muchos que se agregan por 
la compasión que causa despedir á los enfermos, que con tí 
nuamente llegan solicitando auxilios; sin excusarse por esto 
el tener que salir fuera á visitar los enfermos que no pueden 
llegar al convento á pedir remedios, y si esto fuese en de- 
terminado tiempo del año, sería sufrible; pero es diario, no 
obstante que á entradas de agua se experimentan las calen- 
turas malignas, que son las que aniquilan y destruyen esta 
ciudad. Y aún respecto de los que hablan, es constante que 
desde que vinieron con toda robustez á esto Convento, per- 
dieron la salud, que no han podido restablecer, ni restable- 
cerán hasta que no salgan de ella. Los empleados de ella, to- 
dos, desde el Señor Gobernador y US. hasta el último ama- 
nuense, necesitan, para no morir pronto, mudar de tempera- 
mento. El Señor Ilustrísirao, sino hubiera tomado la reso- 
lución de desamparar esta ciudad, luego que llegó á este 
suelo, hubiera fallecido. Su Provisor inmediatamente per- 
dió la salud; y sino hubiera mudado de temperamento, sin 
remedio hubiera fallecido; y habiendo vuelto, ea notoria su 



82 



recaída. Y por último, córrase la vista por todos los veci- 
nos principales, por toda la plebe, y todos se verán enfer- 
mos, macilentos y débiles; por cuyas razones, no sólo es ab- 
solutamente necesaria la traslación del Gobierno, sino (eu 
caso posible) la traslación de la ciudad. 

'^Fundado, pues, lo indispensable para la traslación 
que debe ser á un lugar de la misma provincia, en que con- 
curran las circunstancias que pide el auto de U., no encontra- 
mos otro que la Villa de Tegucigalpa. Este es el único pun- 
to que se conoce en toda la provincia, en que sus habitantes 
disfrutan salud, y que se aumentan en proporción á su núme- 
ro. Sólo allí se conocen personas de avanzada edad con 
verdadera robustez. Es un temperamento fresco, benigno y 
de aguas saludables. Su situación se baila con arreglo á la 
ley que se cita, pues el sol la baña primero que al famoso 
rio á cuya margen se halla dicha Villa. Esta, en sus inme- 
diaciones, tiene tres inmensas montañas fértilísimas, en las 
que se cosecha con abundancia toda clase de granos de su- 
perior calidad. Su población, en lo formal y material, es 
mayor que esta: sus habitantes más pudientes, y además, se 
halla esa Villa casi en el centro de la provincia y en lo más 
poblado de ella; y por sus circunstancias locales, proporcio- 
nada para la más pronta comunicación, sin que tenga que ex- 
traviar el correo mensual para los puertos y costas del Norte. 

^'Muchas serían, pues, las utilidades y ventajas que le- 
sultarían de la traslación á la indicada Villa, que aunque pa- 
rece que no son de nuestra competencia, no tenemos, sin em- 
bargo, embarazo eu manifestarlas. 

"La Real Hacienda no tendría que hacer gastos en las 
obras que se necesitan para su seguridad y manejo, pues hay 
en aquella Villa una casa real capaz para todo, de mejor 
construcción que la de esta ciudad. La Iglesia parroquial 
es un edificio, ciertamente, délos más hermosos que se cono- 
cen en el Reino, y por lo mismo, propio para Catedral; al pa- 
so que la de esta ciudad se halla tan destrozada que necesi- 
ta una pronta reparación, la qu^ no hará Su Magestad cou 



83 



menos de cien mil pesos, y sería una lástima que esta fábri- 
ca se hiciese en un lugar que camina á su total disolución. 

^^El ramo de minería, con el impulso del Gobierno j á 
vista de los minerales, tomaría el incremento que necesita es- 
ta clase de labor para su restablecimiento. 

''Por último, con la traslación sería Su Magestad servi- 
do por los empleadüs como corresponde, se aumentarían sus 
vasallos, y por consiguiente, engrosaría el Erario. Dicha Vi- 
lla se halla en la actualidad con todos sus conventos é igle- 
sias nuevas; y aunque no hay hospital de San Juan de Dios, 
aquel vecindario, tan inclinado al culto divino y á la piedad 
cristiana, luego trataría de construirlo, y se evitaría el creci- 
do gasto que inmediatamente es preciso hacer en este con- 
vento, por el fatal estado en que se halla.'' 

¿Qué informe dio el Factor? 

El Factor manifestó sus opiniones en estos precisos tér- 
minos: ^'El Factor de tabacos, en vista del auto de U., so- 
bre trasladar el Gobierno, Cajas y Factoría, á un lugar salu- 
dable y en quien concurran varias cualidades que pide el in- 
dicado auto; é igualmente ha visto lo informado por el Mi- 
nistro de Bal Hacienda y priores de San Juan de Dios. A 
los dos referidos informes parece que no resta más que aña- 
dir, que el Factor, desde que llegó á esta ciudad no ha lo- 
grado un sólo dia de salud, habiendo llegado el caso de reci- 
bir los sacramentos, y continúa sin poder restablecer verda- 
deramente; por cuya razón, y siendo cierto y constante todo 
lo que se refiere en los informes anteriores, y por último, á 
los que actualmente sufre esta ciudad, de calenturas, escor- 
buto, y otras enfermedades, que, sin saber cómo, echan á la 
eternidad al más robusto ¿qué dirá el Factor, sino que se 
aceleren los pasos de la redención de la salud de todos los 
empleados y de los que quieren seguir este designio para li- 
brarse? 

"En orden al lugar que proponen los dos informes de 
Prior y Ministros, le parece al Factor que no puede encon- 
tnurte abedlutamente lugar mis proporcionado para la traslar 



84 



cíón que Tegucigalpa, pues es notorio su buea temperamen- 
to y todas las demás circunstancias que se refieren en dichos 
informes. 

"Respecto de la renta de mi cargo, tiempo ha que se 
trataba de la traslación de la Factoría á la indicada Villa, 
por ser lugar, como dicho es, sano y de más población y pro- 
porción para tomar el Factor con actividad las providencias 
de lo económico de su renta, por hallarse dicha Villa en lo 
más poblado de la provincia. 

"Reproduce el Factor, en todas sus partes lo informado 
por el Ministerio, y por su parte suplica se aceleren en lo po- 
sible los pasos de este negocio, por que interesa á la huma- 
nidad y al Estado.'^ 

¿Cómo opinó en este asunto el Escribano real? 

Sus opiniones claras y francas fueron expuestas de la 
manera siguiente: "El Escribano de Gobierno, minas y regis- 
tros, cumpliendo con lo mandado por U., en auto de 5 del 
corriente, é impuesto también de los tres informes anteriores, 
dice: que estos ya han dicho lo suficiente para demostrar el 
mal temperamento de esta Ciudad, y lo útil que es por esto 
la traslación; pero no han demostrádolo en términos que que- 
de convencido el conocimiento de la superioridad, de que es 
inhabitable este terreno. Yo quiero demostrarlo sin que 
quede lugar á duda. 

"El afio de 1785, era Dean de Guatemala el Señor Ba- 
tres: en León, en igual tiempo, lo era el Señor Huertas des- 
pués Obispo de esta provincia de Comayagua el Señor Milla. 
En 1805 era Dean de Guatemala el Señor Batrea: en el mis- 
mo año, haría tres que habia fallecido el Señor Huertas; y 
en Comayagua, en los veinte años de 1785 á 1805, murieron 
los Deanes Milla, Arriaga y Cáceres: que es decir que el 
temperamento de Comayagua es tres veces menos saludable 
que León y Guatemala. 

"En catorce años que ha que sirvo esta Escribanía, en- 
tre hijos y criados, se han muerto en mi casa catorce perso- 
ñaS) no siendo mi familia numerosa. La del Contador Don 






86 



José Julián Hernández, qae se componia de ocho personas, 
en* menos de tres años, murieron de ella, dicho Contador, su 
mmjer. dos hijos j un sobrino, y por último, cada familia de 
esta ciudad ha experimentado igual destrozo. Los pueblos 
de Jeto, Santa Lucía, Mejicapa y Laboríos, que se hallaban 
situados i las orillas ó arrabales de esta Ciudad, concluyeron, 
pues, en el de Santa Lucía y Mejicapa, no quedó ni una sola 
persona, y el de Jeto y Laboríos, ap(?nas hay quince ó vein- 
te en ambos. ¿Qué cosa más terrible, Señor Gobernador, 
que una calentura leve, que en otro temperamento no es me- 
nester hacer cama por ella, en Comayagua es preciso, á la 
primera, prepararse para morir^ porque, no conociendo su 
malignidad, suele á la segunda y tercera ir el paciente á la 
eternidad? ¿Con qué disgusto no se vive en esta ciudad, 
con una continua peste, que la única variedad que se vé en 
el año es el aumentarse en entradas de las aguas la de ca* 
letitura maligna y tabardillos, agregándose á estas, ya el es- 
corbuto, que va familiarizándose con mucho progreso? 

''A ninguno como al Escribano le resulta perjuicio en 
la traslación, pues tiene que abandonar dos casas, siendo la 
ana de ellas la mayor y de mejor construcción de esta Ciu- 
dad, de valor de más de siete mil pesos, y una finca de caña 
que tiene á sus inmediaciones, que importa más de seis mil 
pesos; pero como su vida y salud prefieren al interés, todo 
lo perderá gustoso, y desde luego se compromete á trasladar 
el archivo á su costa, tanto el de Escribanía como el de Oo- 
bierno, y á volverlo á traer si se desaprueba la traslación 
por su Magestad. 

''Efectivamente, mucho pulso es menester para no equi- 
vocarse en el señalamiento de lugar para la traslación; pero 
en la provincia de Comayagua no es fácil errar, porque des- 
de luego es precisó no contar con ningún terreno que esté 
ventilado por la costa del Norte, por cuya razón no queda 
en qué escoger sino sólo en los que quedan hacia el Sur.",r 

''La Villa de Tegucigalpa es la única que se halla situiEt- 
da con más inclinación al Sur, y resguardada del Norte oón 



86 



alturas. £1 lagar tiene acreditado sa temperamento, con la 
proporción de sus habitantes, con los muchos viejos que se 
conocen de todas clases, con lo pronto que restablecen los 
que pasan allá enfermos, como sucedió á la Señora esposa 
de US., que, habiendo ido á dicha Villa en estado fatal de 
salud, en menos de dos meses se regresó enteramente resta- 
blecida, así lo notaron todos los que la vieron ir y volver. 

^^Sólo á esta Villa puede hacerse la traslación sin costo 
de la Real Hacienda, y antes sí, con utilidad de ella. En es- 
ta Villa hay una casa real de más capacidad que la de esta 
de Comayagua, para cajas reales y habitación del Señor Gro- 
bernador. Aquella no necesita de reedificación, pues se ha- 
lla nueva y es de mejor material que la de Comayagua, la 
que debe reedificarse inmediatamente toda ella, pues sus ma- 
deras se han corrompido todas, como resulta del expediente 
que se halla instruyendo para su reedificación; y el Señor 
Fiscal propietario de lo criminal, que se hospedó en ella, la 
reconoció toda, y especialmente el almacén de azogues, que 
todo se halla lleno de goteras, y su artesón podrido. 

^^La iglesia parroquial de dicha Villa es un edificio que 
si en la Capital hay otros mayores que él, ninguno lo iguala 
en su hermosura, ni en lo sólido de su material. 

''El vecindario de aquel lugar, la mayor parte deól son 
pudientes, y muchos de caudal considerable; y estos ¿quién 
dudará que han de contribuir á la fábrica de colegio y hos- 
pital. Lo cierto es que de este modo se proporciona la edu- 
cación de tantos niños españoles, que, por no exponerlos á 
este temperamento, no los envían á este seminario, por cuya 
razón se halla hoy con sólo tres niños; y como sabida y no- 
toria es la humanidad de este ilustre vecindario, la misma 
suerte correría el hospital. 

''Los conventos de la Merced y San Francisco y todas 
las iglesias de este lugar se hallan en el símelo, pero en tér- 
minos que, á excepción de la Caridad, todas las demás ame- 
nazan ruina; al paso que en Tegucigalpa, todas, sin exclusión 
de ningunSí de cinco años á esta parte se han reedificado. 



87 



II 1 1 « ■» 



*'E8 digno de notar que en Coniayagua, de veinte á 
veinte y cinco años es preciso renovar todas las fábricas, por 
qne las maderas de más duración se corrompen en este tiem- 
po. Los granos, jamás ha podido encontrarse arbitrio para 
conservarlos más de seis meses después de cosechados, y en 
la Villa de Tegucigalpa duran sin podrirse tres á cuatro 
años, y las maderas se conservan siempre ilesas. 

**E1 ramo de minería es el alma, no sólo de esta Provin- 
cia sino de la del Reino. Este interés mueve al labrador á 
engrosar sus sementeras, á los hacendados á aumentar la 
crianza de ganados, á los comerciantes, á doblar su giro, á 
los artesanos, á trabajar con tesón, y á lo general del pueblo 
en que ocuparse. El Gobierno, teniendo á la vista y tan de 
cerca los ricos minerales que se hallan á las inmediaciones 
de Tegucigalpa, logrará con su influjo y autoridad, se resta- 
blezcan ásu antiguo ser, y que se habiliten las poderosas 
minas que se hallan abandonada?, por falta de auxilios ó ar- 
bitrios para trabajarlas. 

"En lo demás, suscribe el Escribano con los Ministros 
de Real Hacienda, añadieudo que en la estación presente, 
sin embargo que restableció en Guatemala su salud, hoy se 
halla él y los tres amanuenses con quienes despacha, enfer- 
mos, como á US. consta; por cuya razón suplica el Escriba- 
no la preferencia de este expediente de que pende nuestra 
felicidad y beneficio del pfiblico y Real Hacienda, como es- 
tá demostrado.'^ 

¿En qué sentido se expresaron los Reverendísimos Pa- 
dres que componian el Cabildo eclesiástico? 

Los Reverendísimos Padres no pudieron menos que ex- 
presarse sobre este asunto, qne tanto interesaba, como ellos 
dicen, al Estado y á la humanidad, con el desinterés, caridad 
y buena fé, que hoy viven en el cielo^ y que son compañeras 
inseparables del alto ministerio que desempeñaban. Su con- 
testación fué así: '*E1 Cabildo dice: que los deseos y conatos 
nunca extinguidos de que se trasladen el Gobierno y Cate 
4ful <}^ eetft Ciudad á la vilU de Tegucigalpa, le hacen creer 



88 



cuáu conveniente sería que por fin se llegase á efectuar. 
Aun hay tradición de los que tuvo el Ilustrísirao Señor Don 
Isidoro Rodríguez, como también el Ilustrísimo Señor Don 
Francisco José de Placencia, Prelados de los más esclareci- 
dos, por su virtud y letras, y que quedaron sin efecto, por 
el ascenso que vino al primero, y por la muerte que sobre- 
vino al segundo. Tampoco se ignoran los clamores, deseos 
y simpatías continuos de sugetos de carácter y distinción, 
que arrastrados del amor á la humanidad, por conocimien- 
tos prácticos que han tenido de uno y otro lagar, anhelan 
siempre, piden, se admiran y preguntan por qué no se veri- 
fica esta traslación; y todo es á lo menos conjetura de su 
conveniencia, que ciertamente llegará á ser una realidad el 
dia que se piense en las circunstancias que concurren. 
Comayagua, sino fuera la opinión común que tanto le desacre- 
dita hablando de lo físico, no sería menos que una mera pa- 
radoja. Está situada en un valle amplísimo, cuya superficie 
es plana, llana, sin tropiezos ni embarazos, circundada de 
montañas amenas, y regada de muchos rios y riachuelos, que 
corren y culebrean al haz de la tierra; y sin embargo, Coma- 
yagua siempre gs escaso de granos y de víveres, y nunca es 
sano ó alentado: sus aguas, especialmente las inmediatas, son 
intolerables: las del rio que llaman ''Chiquito'' dimanan de 
una espesa montaña, pasan por minerales de cobre, se re- 
vuelvan con otras de cenagales, y siempre conservan su cru- 
deza, frialdad y natural insipidez: las de "La Humuya," cu- 
yo piso ó fondo es puro barro ó cieno, por mejor decir, en 
el verano fastidia al olfato por su mal olor, y en invierno se 
pone lodosa por las grandes crecientes qae echa, y con todo, 
aún es más lijera y menos insípida y desagradable: pero es- 
tá más distante del centro de poblacicm, y por consiguiente 
es más usual, por más á mano, la del 'Rio Chiquito," y ne- 
cesariamente la que acarrea formidables (/arrofillos, pulmo- 
nías, gravísimos cólicos é inflamaciones de higado, y de to- 
das las partes contenidas en el vientre. ''Admiro, dice un 
célebre inglés, profesor de Medicina, que conociepdo mucho^ 



89 



que aún para sus caballerías es muy perjudicial darles de be- 
ber cuando están acaloradas, se entreguen ellos mismos á es- 
ta mala costumbre con tanta frecuencia, pues ninguno hay que 
no deje beber á sus caballos cuando están acalorados, princi- 
palmente sino tienen que trabajar después, sabe que si los 
dejara beber, tal vez reventarían, y él no teme exponerse al 
mismo peligro." En efecto, aquí como en pocas partes se 
ha de palpar esto, por la inconsideración y la ocasión de las 
aguas siempre heladas, crudas y pesadas, y por la variedad 
del clima é inconstancia de los tiempos, pasando repentina- 
mente, aún en un mismo dia, mayormente en el verano, del 
calor al frió, ó del frió al calor, de que producen igualmente 
tantas otras enfermedades, reumáticas, catarrales, y también 
calenturas asesínales. ¿De qué, pues, 6 para qué tanta y tan 
grande variedad y abundancia de aguas? Aguas, en verdad, 
que no dan sino que quitan, ó minoran y debilitan la vida 
del hombre, son, como ^e decia, mera paradoja. Ni es me- 
nos por lo que respecta á su superficie, plana y agradable a 
primera vista; su misma planicie ó llanura, obliga á detener 
lad aguas, dificulta absolutamente sus corrientes, sino á ex- 
pensas de crecidísimos í^astos, y forma pantanos y cenagales, 
en el centro de la ciudad hay muchos de estos, y muchos 
masen sus barrios v arrabales: a las dos 6 tres horas de ha- 
ber llovido, no hay como i)ueda pasar un hombre calzado, 
del cuartel á San lilas, ó á San Sebastian: de la Merced al 
barrio arriba y de este al de La Caridad, porque todas las 
calles se hacen fangos, o una laguna de puro cieno, el que 
dura mucho tiempo, se podrirá y corromperá, precisamente 
ha fie infestar tjl aire que respiran, y con que se nutren, no 
solamente los habitadores de lo.s barrios, sino también los de 
la Ciudad. <Qué perjuicio no causará este aire cuando se 
introduce en las casas do hi jj;enle parda, que poco ó nada 
cuida de la ventilacicui, tan necesaria para la salud? ¿Qué da- 
nos no acarrearán las humedades que, tras minar semejantes 
casas, cuyo piso, sino es más bajo que el de la calle, no tiene 
d menos más altura? ¿Podrá daree cosa más nociva al mis- 



90 



mo paso de ocasiouarse un terrible contagio y de presentar- 
se á la imaginación de cualquier inteligente la compasión y 
la lástima? 

^^El mismo profesor de medicina que se ha citado, alu> 
diendo, parece, al intento de que se habla." '*Hay otra cau- 
sa, dice, de que casi no se hace aprecio, y aunque en efecto 
produce accidentes menos violentos, no por eso deja de ser 
muy perjudicial, y es la costumbre que hay en casi todos los 
pueblos de tener los estercoleros precisamente debajo de las 
ventanas: estos exhalan sin dejar, vapores pútridos, que con 
el tiempo es preciso que perjudiquen y contribuyan á ocasio- 
nar enfermedades pútridas. Los acostumbrados á este olor 
no lo advierten, porque la causa no deja de obrar; y los que 
no están acostumbrados á ól, conocen toda la fuerza de la 
impresión que hace. Hay pueblos en los cuales, aún des- 
pulas de haber quitado los estercoleros, mantienen en su lu- 
gar unas balsas de agua. El efecto es todavía más pernicio- 
so, porque de esta agua podrida, que permanece estancada 
durante todos los calores, &e exhalan sus vapores con más 
facilidad y abundancia que de los estercoleros. Habiendo 
ido á ApuUÍ el grande, en 1759, con motivo de una calentu- 
ra pútrida epidémica que causaba en él estragos, advertí, al 
cruzar el pueblo, la infección de estas balsas, y no dudé que 
serian la principal causa de esta enfermedad, y de otra seme- 
jante que habia reinado cinco años antes, pues el pueblo es- 
tá en una situación sana. Convendría que se precaviesen 
estos accidentes, no usando de semejantes balsas." Hasta 
aquí el inteligente. 

"Ahora ¿de qué manera se precaverán, no los estercole- 
ros ni las balsas de Comayagua, sino el continuo y perenne 
fango ó lagunas de cieno que casi por todas las calles y sola- 
res se encuentran en ella? No es, en verdad, un imposible 
de toda imposibilidad; pero era sin duda alguna un desmedi- 
do trabajo, un tesón continuo y un considerable desembolso, 
que tal vez, y sin tal vez, no hay de donde hacerse. 

' 'Apoyados en la autoridad, experiencia y razones fijas 



i 



91 



de este Profesor, que, por sus excelentes obras, ha logrado 
un lagar distinguido en la República de las letras; apoyados 
en tanta autoridad ¿para qué se ha de preguntar de qué pro- 
vienen tantas y tan repetidas epidemias de calenturas pútri- 
das, que consternan en tanta manera, que postran una fami- 
lia entera, en términos que, si de las vecindades no les mi- 
nistran algún remedio 6 alimentos, tendrían que arrastrarse 
miserablemente por el suelo? Los efectos corresponden á 
sus causas, y no se podrá tan fácil decidir que sea lo que más 
contriste, si el ver las causas tan irremediables 6 el conside- 
rar los efectos tan imprescindibles y necesarios. Es cosa dis- 
tintísima, y hay una inmensurable distancia entre lo que pu- 
ramente se oye y entre lo que realmente se vé. Ninguna 
expresión ni ponderación bastará para que se forme el co- 
rrespondiente concepto de todo el cieno y fangales de Coma- 
yagua, ni tampoco de la trascendencia de sus frecuentes epi- 
demias, de fiebres y calenturas pútridas, unas cotidianas, 
otras tercianas dobles, que las más veces se alcanzan, entran- 
do la segunda sin haber acabado de salir la primera, mayor- 
mente desde Agosto, que es cuando más aprietan las aguas: 
no se eximen ni se distinguen los pequeños de los grandes, 
las mujeres de los hombres, los blancos de los pardos, ni los 
forasteros de los naturales; pero ¿con cuánta más razón aco- 
meterán á los que no están creados ni habituados al clima? 
Dígase, pues, que lo que la hace parecer más hermosa, 
la hace más enfermisz; é infiérase cuan adecuados, fundados 
y justos son los pensamientos y deseos de que se trasladen la 
catedral y Gobierno, en que los que están empleados todos 6 
casi todos, son europeos ú originarios de distantes y distintos 
lugares. Añádase también la escasez de granos que aquí 
frecuentemente se experimenta, sin que basten los arbitrios, 
habilitaciones de comunidades y esfuerzos del Gobierno. Es- 
te es puntualmente el año, de muchos á esta parte que han 
abundado; y sin embargo, los maíces no bajan al precio de 
seis pesos por fanega. De esta continua escasez é inopia de 
granos, resulta que pocas 6 raras veces ae cosechan ei\ su 



92 



perfecto zazón, tiernos se cortau, se venden y pasan por ali- 
mento común; y de allí muchas enfermedades que empeoran 
la situación de Comayagua. Todo esto proviene radical- 
mente de la poca circu nvecindad que tiene, y que su vecin- 
dario, por lo que mira ala gente parda, educada en el ma- 
yor afeminamiento, mira con horror el trabajo y las fatigas 
de la agricultura; y sólo se inclinan a sastresitos y zapatei^i- 
llos: se inutiliza y se hace vana la fertilidad de la tierra, la 
extensión de sus llanuras, la abundancia de sus aguas y la 
amenidad de sus montes. Esto, bien se sabe que es dar pá- 
bulo á las epidemias, deteriorar la presente situación y hacer 
más activo y formidable el contagio. También es cuando 
se considera fomentar los deseos de acalorar los conatos, evi- 
tar las súplicas, determinarse á los recursos y clamores ince- 
santes á los piós del trono, para alcanzar del Soberano su li- 
cencia y real consentimiento para la traslación de esta á la 
Villa de Tegucigalpa, que sin duda ofrece, contra positiva- 
mente, mejores proporciones para la vida humana. Una po- 
blación más alta, situada sobre peñas, talpetate y tierra fir- 
me, bañada de aguas, cuyo origen viene de muy Ic^os, con 
rápidas corrientes, y sobre peñascos y piedra grande, con 
vereda siempre al Poniente, con conformidad á las leyes de 
estos reinos, habitada de sesenta y seis familias españolas, ó 
gente blanca, fuera de otras muchas de gente parda, adorna- 
da de bellas fábricas. Un templo suntuoso, y muy buenas 
casas de habitación, circunvalada de pueblos, minerales, re- 
ducciones y haciendas de todas clases. Estas son las prendas 
y circunstancias; aunque superficialmente designadas, que 
constituyen el mérito y aprecio, que tan justamente se hacen 
de la Villa de Tegucigalpa. Como su situación es consisten 
te, nunca hace cenagales; como sus aguas vienen de lejos y 
llegan tan golpeadas, son saludables y gustosas; como su pi- 
so es alto, goza de atmósfera más despejada; como su vecin- 
dario es tanto, se facilita el trato, el servicio y la mutua co- 
municación; como su parroquia es suntuosa, no es menester 
fabricar Catedral; y como sus circunvecindarios son tan ere- 



93 

^ cidos, siempre tienen y han tenido víveres y granos y abas 

tos en abundancia. Si no hay hospital y seminario, si en h\ 
Catedral es necesario adelantar, elevando alguna ó algunas 
piezas y oficinas ¿quién será tan temerario que presuma que 
por esto, la real piedad dejará de conceder, fuera de que es 
ta fábrica no está tan desprovista que no tuviese para tales 
gastos? 

Y pasando en silencio algunas reflexiones, que á cada 
línea se han ido ofreciendo, ya por que se han tocado y ya 
porque las que se han esforzado hacer el Cabildo, indican lo 
bastante cuáles sean sus deseos, cuáles sus súplicas, y cual el 
profundo respeto con que las hace." (23) 

¿Qué se sigue de aquí? 

Que los sentimientos sobre trasladar la Capital de Co- 
mayaguaá la Villa de Tegucigalpa fueron completamente uni- 
formes, tanto en el Gobierno como en las comunidades religio- 
sas, aunque no pudo verificarse, apesar de los decretos que 
en diferentes épocas se emitieron con tal fin, sino es hasta el 
30 de Ociubre de 1880, en que el Congreso Constituyente, 
sin fijarse en resentimientos lugareños, consultando sólo los 
grandes intereses del país, declaró Capital á la ciudad de Te- 
cigalpa, fundado en su población y en su riqueza. Comaya- 
gua carece de ambas cosas. Si el Gobierno se viera en la 
necesidad de colectar con urgencia diez mil pesos y dos mil 
hombres, Comayagua no los daría en un mes; mientras que 
Tegucigalpa los pondría inmediatamente á su disposición. 
Cierto es que Comayagua está fundada en un extenso y her- 
mosísimo valle, bañada por grandes y caudalosos ríos, y ro- 
deada de fértiles montañas; pero sus hijos, acostumbrados á 
vivir sólo de los destinos públicos, fascinados por el recibo y 
la LIQUIDACIÓN, y a dormir al color de la pereza, nunca hicie- 
ron por crear intereses permanentes, y hoy se ven azotados 

[22] Solicitad del Gobierno de Comayagua y demás empleados eclesiásticos 
y Becnlares, para trasladar la Capital & la real VUla de Tegucigalpa. JiUio 21 de 
1806. Tomo 6.<* Causa instruida contra Don Manuel Midence. Tomo 13, pá- 
ginas 14 y 15. Archivo Nacional. 



94 



por )a miseria y por el hambre, basta el punto de dispersarse, 
dirigiéndose unos á la ciudad de San Miguel, Repáblica del 
Salvador, y otros á la de Tegucigalpa y á distintas direccio- 
nes. El pronóstico hecho por los gobernadores españoles 
en 1806, se ha cumplido en 1882. Quédales, no obstante, 
una sola esperanza: la construcción del ferrocarril inte- 
roceánico, que está en vía de realizarse 

¿Estuvieron acordes en la expresada traslación el Ayun- 
tamiento y vecindario de Tegucigalpa? 

Los sentimientos del vecindario y del Ayuntamiento 
fueron hostiles á los propósitos de los que intentaban trasla- 
dar la Capital y ciudad de Coraayagua á la Villa de Tegucigal- 
pa; y al efecto nombraron procuradores á los Señores Don 
José Cecilio del Valle y á Don Francisco Albert, para que 
presentasen ante la Capitanía General y la Junta Superior 
de Guatemala, las causas la^ verdaderas causas, que tenian 
para rechazar la traslación que se pretendía hacer. Por lo 
que entonces pasó, se comprende fácilmente que la resisten- 
cia que se ha tenido por que la ciudad de Tegucigalpa sea la 
Capital de la República, es uua resistencia tradicional, como 
tradicional es la resistencia y mezquindad de Comayagua. 
Los vecinos de Tegucigalpa estaban penetrados de que las 
ciudades que sirven de asiento á sus Gobiernos son más per- 
seguidas que cualquiera otra, en los tiempos de revolución, 
y que sus habitantes, acostumbrados, como se acostumbran, 
á vivir de los empleos públicos, tienen como bochornoso, al 
dejar el puesto que desempeñan, volverse á ocupar de sus 
primitivas profesiones, haciéndose estériles, fuerzas que de- 
bian servir para aumentar la riqueza particular y pública. 
Este es precisamente el error en que Comayagua cayó, y 
que la ha llevado á su completa disolución y ruina. 

¿Qué informe dio sobre el particular el Gobernador In- 
tendente de la Provincia á la Junta Superior de Guatemala? 

El sensato informe del Gobernador fué redactado en 
estos términos: "Vuestro Teniente letrado y Gobernador 
interino de la Provincia de Honduraa„ reverentemente 



95 



eleva á la superior inteligencia de Vuestras Superiorida- 
des: que no pudiendo perder de vista aquellas estrechas obli- 
gaciones en que, por sus indicados empleos, le tiene consti- 
tuido nuestro Augusto Soberano; y en fuerza de ellas, si por 
una parte está ligado, ya como Juez, 6 ya como padre de la 
patria, á corregir los excesos que cometieren los habitantes 
de ella, y de su inmediato natural conocimiento: no menos 
en virtud de las mismas, por otro lado, no está absuelto de 
perdonar la menor fatiga personal, á mirar y por todos 
aspectos atender por el común beneficio de todos y cada uno» 
al modo que un buen padre de familia, que, si con rostro 
serio, reprende lo malo á sus domésticos, desvelado les soli- 
cita y proporciona cuantas comodidades le son asequibles, 
principalmente y con preferencia á todos, a las que tienen 
por único objeto su alivio cu las aflicciones, que entre el co- 
pioso número de estas, la que tiene el primer lugar es la falta de 
salud; pues aún el ignorante vulgo afírma que ninguna opu- 
lencia ni satisfacción la mas completa, puede compararse con 
una entera y robusta, salud. Esta discreta doctrina, si teóri 
eamente la poseía vuestro Gobernador Intendente interino 
de Coraayagua, lo cierto es que la acrisolada práctica de ella 
de Vuestras Superioridades lu ha aprendido en sus sabias y 
repetidas providencias siem[>re que se han presentado cala- 
midades públicas, de que tiene á la vista no pocos ejempla- 
res, y omite su específica relación, consultándola mayor bre- 
vedad y exposición de su presente representación. Esta es 
hija legítima de unos sinceros sentimientos de la mayor hu- 
manidad, acompañados de í)o [)ocas reflexiones, meditadas 
por el largo espacio de nuevos años; de modo que vienen 
combinados unos con otros principios, al fin le han compeli- 
do para descargo de toda responsabilidad á ambas Magesta- 
des, el proveer el auto de traslación que enaibeza el adjun- 
to expediente original, cuyo contenido, si mucho le enerva 
el facultativo informe de los Reverendos padres, Prior y Re- 
ligioso socio del hospital de San Juan de Dios, no menos 
fuerza y vigor 1© gnministran log s^b§eQt3ent<?9 informes de 



96 



los Ministros de Real Hacienda, Factor de Tabacos y Escri- 
bano de Gobierno. 

"La superior penetración de Vuestras Superioridades 
no podrá dejar de advertir los puntos cardinales, que para 
dicha traslación, con la mayor exigencia y bievedad de ella, 
son de tenerse presentes, cuales, en concepto del que repre- 
senta, son: 1/' La local situación de la ciudad de Comayagua 
contra el literal tenor y espíritu de la ley municipal que el 
auto cita. 2.** La continua epidemia de fiebres que devora 
ni vecindario, y el incremento que va tomando con enfer- 
medades desconocidas, pero que ayudan á la más pronta de- 
solación; S."" La ninguna utilidad que al soberano se le sigue, 
de que sus criados, como son los empleados, de continuo es- 
tén enfermos é imposibilitados de llenar el hueco de sus res- 
pectivas obligaciones; y el consiguiente desamparo y viude- 
dad de sus desgraciados consortes: 4." Presentarse, sin ejem- 
plar igual en todo el Continente americano, que con sólo un 
Jiat de Vuestras Superioridades, provisional, é Ínterin, recae 
la real confirmación que de las piadosas y católicas entrañas 
de un Monarca tan pió, clemente y misericordioso como el 
que el cielo nos ha dado, un sólo momento no debemos du- 
dar de ella; y tanto más de su real agrado ha de ser, cuanto 
para el efecto su Real Erario no tiene que desembolsar un 
sólo cuartillo; son tantos los que rescatan la vida. 5.° Final 
mente, si el lugar á donde ha de ser la traslación ofrece tanto 
cuanto puede conducir al bien particular, al provecho del 
Estado y al mayor incremento del Real Erario. El primero 
de dichos puntos está desde luego decidido pof la misma ley; 
pues mandado está que la fundación de una población no se 
haga donde primero bañen los rayos del sol al rio contiguo, 
antes que á la población; siendo indisputable que los rayos 
del sol primero bañan el rio de ^'Ilumuya," que á Comaya- 
¿fua, y dicho está que Comayagua está fundada contra de- 
clarada intención del Soberano; luego, debe trasladarse con 
arreglo á las piadosas intenciones de nuestro Augusto Mo- 
narca. El segundo, además de la coinün fama y opiaySn, 



«7 



está así mismo decidido á favor de la traslación por el in- 
forme de los Reverendos Padres del Hospital de San Juan 
de Dios, que con bastante claridad se producen en él. El 
tercero no menos definido está por la s61a incontestable re- 
flexión de que el Omnipotente nos tiene puestos bajo la 
dulce dominación de un Monarca que, si en general á todo 
vasallo ama, enteramente quiere y apetece la comodidad de 
los que le sirven y á los que de estos inmediatamente depen- 
den; de cuya verdad son tantos auténticos instrumentos, 
cuantas reales cédulas y soberanas resoluciones. Vuestras 
Superioridades tienen á la vista, en las que cuando se ofrece 
expresar Su Magestad el amor que profesa á sus vasallos, 
regularmente usa de las adorables voces de mis amados va- 
sallos y paternal amor con que los atiende. El cuarto, por 
más que se registren archivos y lean papeles ó instrumentos 
antiguos de todas y cada una de las poblaciones, que ha te- 
nido y tiene el vasto Continente Americano, no se dará caso 
semejante de que se efectúe una traslación como la que se 
solicita, que directa ó indirectamente el Real Erario no ha- 
ya sufrido, cuando no en el todo, á lo menos en alguna par- 
te en el gasto ó costo: y esta de nuestro caso se hará me- 
diante la superior anuencia de Vuestras vSuperioridades, sin 
que el Real Erario sufni el desembolso de un solo cuartillo. 
El quinto y último, coikíIhí vuestro Gobernador Intenden- 
te interino que sin detenci/íu le resuelven Vuestras Superio- 
ridades, si se designan manclnr agregar á este expediente el 
que se instruyó por el vecindario de la Villa de Tegucigalpa, 
solicitando segregarse de esta Inteudencin, y que se les pro- 
veyese de Alcalde Mayor, el cual se hallará en la Secretaría 
del niuv ilustre Señor Presidente, ó en la Escribanía de Cá- 
raara de Gobierno. Y tanto por este, por lo que decia Roja 
en este expediente, el informe nada vulgar de esto venera- 
ble Señor Dean y Cabildo Eclesiástico, no sólo resalta la ne- 
cesidad que hay de una pronta traslación de prebendados y 
empleados, r^ino que en toda la Provincia no puede darse á 
favor dé la cauEía pública^ del Botado y del R^ttl Jlraito, ott-o 



98 



lugar más adecuado, que la mencionada Villa de Tegucigal- 
pa, por sus mayores proporciones, que otro ningán sitio, pa- 
ra dicho efecto. Por manera, señores, que, reproduciendo 
vuestro Gobernador Intendente interino el mérito de este 
expediente, el de cada uno de los informes que abraza, y el 
del vecindario de Tegucigálpa, que deja citado, por sí, por 
los Señores prebendados, por los empleados y demás perso- 
nas que no tienen fortaleza ya para sufrir este mortífero tem- 
peramento, ni estar en tan evidente peligro de la vida, su- 
plica encarecidamente que, atendidas las razones arriba ex- 
puestas, se sirva dictar una urjente providencia, y de ver 
que no se entorpezca el curso de este negocio, pues urje so- 
bremanera la expresada traslación; dando cuenta á Sn Ma- 
gestad para su real aprobación." 

¿Cómo terminó esta importante solicitud? 

Sea por los rechazos que el Ayuntamiento y vecindario 
de Tegucigálpa hicieron al proyecto de traslación de la Capi- 
tal, sea por la tardanza debida á los manejos con que se tra- 
tó este asunto, lo cierto es que este pensamiento no pudo 
llegar á un felicísimo remate. La Capital continuó en Co- 
mayagua. 

CAPITULO VIH. 

Afio de 1817. 

Situación de las provincias. — Tiempo en que se acordó 
la separación de la Villa de Tegucigálpa de la Intendencia de 
Comayagua. — Tegucigálpa celebra con el maj'^or entusiasmo 
este suceso. — Real cédula. — Otra real cédula, sobre oficios 
vendibles. — Valor que se les señaló.'— Lo que se .practicaba 
cuando no habia postor. — Indulto general.— Ceremonial con 
que se recibian los despachos venidos de la Corona. — Sitúa 
ción económica. — Impuestos.— Otros impuestos municipales. 
— Movimiento de la real caja de Tegucigálpa. — Movimien- 
to de la casa de Re&pate&.-^Se proyecta la construcción de 



I 



99 



un puente. — Divergencia de opiniones que resultó de aquí. 
— Contratiempos que sufrió esta obra. — Personas que dirigie- 
ron su construcción. — Cálculos hechos por el Gobernador de 
Comayagua sobre el presupuesto del puente. — Lo que costó 
en efecto. 

¿Cómo continuaba el Gobierno del antiguo Reino? 

El Gobierno del antiguo Reino permanecía en su eterno« 
estatu-quo. Ninguna cuestión política le preocubaba por en- 
tÓDcea La paz se experimentaba por todos los ángulos de la9 
provincias, apesar de los rumores que corrian del apareci* 
miento de piratas; y solamente se trataba del importantísimo 
asunto de declarar independiente de la Intendencia de Co- 
mayagua la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa. Esta cuestión 
era entonces de vital interés, porque cercenaba las faculta- 
des y jurisdicciones de la Intendencia y elevaba la Villa de 
Tegucigalpa á ciertas alturas que causaban envidias, celos 
y recelos á los que pretendian mantenerla bajo la presión del 
despotismo para el mayor óxito de sus explotaciones. 

En quó tiempo se acordó la separación de la Alcaldía 
Mayor de Tegucigalpa de la Intendencia de Comayagua? 

El 4 de Junio de 1817, porque el 3 de Junio de 1816 
lo habla sido sólo de nombre. 

¿Cómo celebró Tegucigalpa esta disposición? 

Teguciga.lpa se entregó á todos los entusiasmos del con- 
tento, porque se veía libre de los ultrajes, del despotismo y 
despilfarros del Gobierno de Comayagua. Lo que ahora 
afirmamos no es una gratuita recriminación: los hechos son 
ciertos y los comprobantes evidentes y están á la mano. Su 
Magestad, la Capitanía General y la Junta Superior de Gua- 
temala hicieron con esta separación un acto de verdadera 
justicia y llenaron las nobilísimas aspiracioi^es del Ayunta- 
miento de la Villa de Tegucigalpa, que decia: ^^Este será nn 
dia memorable: en él principia la ópoca feliz de su suelo, 
que por todas partes ofrece las mayores ventajas á la corona 
y á tos que lo habitan. Plá dos años que el Ayuntamiento 
lo aspiraba i otra cosa: por ella ha trabajado iucedantemetile^ 



lao 



por ella ha emprendido incalculables gastos: por ella se han 
instruido expedientes; y por ella, en fin, se han formalizado 
infinitos recursos, que se han elevado hasta el Trono." (24) 
¿Qu(í disposiciones se recibían de la Capitanía General? 
La real cédula en que se participaba el restablecimiento 
que be hacia en la madre patria, de los seis colegios conoci- 
dos con los nombres de San Bartolomé, Cuenca, Oviedo, el 
Arzobispo de Salamanca, de Santa Cruz en Valladolid, y de 
San Ildefonso en Alcalá de Henares, que ya habian sido fun- 
dados, — el de San Bartolomé, en 1435, el de Santa Cruz en 
Valladolid, el año de 1484, el de Cuenca en Salamanca, el 
año de 1500; y después del siglo XV, andando el tiempo, se 
proyectaron los colegios de Oviedo, que se fundó en 1517, y 
los de Santa Cruz y del Arzobispo, que se fundaron en 1552, 
todos con el principalísimo objeto de reparar los estragos, 
desórdenes y abominaciones, que desde la infeliz época, co 
mo dice la real cédula, de la invasión sarracena, afligian y 
devoraban á la católica Monarquía. 

¿Qué otras disposiciones se recibian d este mismo tiempo? 
La cédula en que se fijaba el valor que debian tener los 
oficios de Regidores de las ciudades y pueblos de estas pro- 
vincias. Esta cédula fué expedida el 2 de Mayo de 1797, y 
puesta en práctica por el Capitán General Don Miguel Gon- 
zález Saravia, el 3 de Abril de 1804. 
¿Qué valor se les señaló? 

A los oficios de Regidores sencillos de Guatemala, se 
les señaló 500 pesos, y 1000 á los dobles. 

A los de Costa-Rica 150 pesos á los de esta última clase, 
y 100 á los sencillos. 

A los de Ciudad Real, á los primeros 200 pesos y á los 
segundos 100. Otro tanto se señaló á los de Sonsonate. 

A los dobles de la ciudad de San Miguel y Villa de San 
Vicente 600 pesos y 300 á los sencillos. 

[24] Oficio de la Junta superior de Guatemala. Oficio del ATuatamLeato de 
l^gM^ptk. AgMUi 5 de 1816. 



p 



101 

■ ■ 1 ■ » ■ ■ ■ IM I ^ III I 1 I g ■ ■■ ■ , «P ■■ I II Hl 

A los primeros de San Salvador 800 pesos, y á los sen- 
cillos 400. 

A los tres Ayuntamientos de León, Granada yJVilla de 
Nicaragua se les señalaron en los diferentes tiempos diversos 
precios, regulados más ó m^nos por los que anteceden. 

Llegando i los oficios de Regidores de Comayngua y 
Tegucigalpa, opinó ^1 Intendente de la Provincia que debían 
valorarse á 300 pesos los dobles y á doscientos los sencillos. 

¿Qué se hacia cuando no se presentaban personas que 
comprasen estos destinos? 

Si puestos en asta pública, como se practicaba entonces, 
no se presentaba postor, se mandaban hacer elecciones para 
no defraudar los grandes intereses sociales. (25) 

¿Qué otras disposiciones se recibieron este año? 

Dos de la mayor importancia. Viendo Fernando VII 
que la causa que defendía la América iba en alta y la de Es- 
paña en baja fortuna, ccn motivo de su matrimonio y del que 
acababa de contraer su hermano Don Carlos, con la infan'. 
ta Doña María Francisca, expidió una real cédula en 25 de 
Enero, y no en el de Junio, como dice Marure, concediendo 
indulto general á todos los reos españoles que no hubiesen 
cometido delitos exceptuados en el mismo decreto, mandan- 
do al propio tiempo que el mencionado indulto se extendie- 
se también ¿ sus vasallos de América. De esta gracia se 
aprovecharon los reos de la última conmoción salvadoreña, 
que dejamos referida en otro lugar. Valle, que desempeña- 
ba interinamente la fiscalía, pidió entre otras cosas: que se 
terminasen de preferencia las causas de estos, por los gran- 
des gastos que estaban ocasionando á la Real Hacienda. 
Acordóse igualmente, dos meses después, que las autorida- 
des de América no siguieran enviando, como acostumbraban, 
á las Islas Filipinas, á los insurgentes ó reos comprometidos 
en las guerras de independencia, sobre todo, si estos eran 
sacerdotes, por los perjuicios que de este procedimiento se 



102 



seguía á los dominios de España, cómo el Capitán General de 
Manila, lo indicaba á Su Magestad, en carta de 24 de Diciem- 
bre de 1814. El Comandante de Quito acababa de confinar, 
por diez años, á dos Presbíteros que hablan contribuido lí 
encender los violentos disturbios que experimentaba aquel 
Reino. (26) 

¿Cuál era el ceremonial con que se recibían las leyes, 
decretos y órdenes venidas de la corona? 

Tan pronto como se presentaba un documento de esta 
clase al Capitán General, Gobernador Intendente ó Alcalde 
Mayor, se ponían en pié, tomábanlo en las manos, lo besa- 
ban, se lo ponían sobre la cabeza, y hecho esto, lo abrían 6 
destocaban, como ellos decían, con toda reverencia. 

¿Cuál érala situación económica de esta provincia? 

La situación económica de esta provincia, como todas 
las de la América Española, era estar luchando con un fisco 
insaciable, que buscaba el dinero hasta por partículas, ceban, 
dose en la producción, bajo todas sus manifestaciones, con 
una especie de encarnizamiento i>istemático. Entonces eran 
completamente desconocidos los principios económicos mo- 
dernos, y únicamente se gobernaba por un empirismo de- 
solador. 

¿Cuáles eran los impuestos de aquella época? 

Los principales ramos de imposición eran: 

Las alcabalas ó derechos sobre toda clase de C0Ky)ra8 y 
ventas. Los derechos de almotacén basados en el uso forzo- 
so para todas las transacciones de los pesos, pesas y medidas 

oficiales: 

Los quintos de fundición, enorme impuesto que pesaba 
sobre las producciones de oro y plata. 

El tributo, bajo la forma más odiosa de capitación, que 
pesaba de la manera más cruel sobre las clases indígenas, 
que se miraban como ilotas. En la época que reseñamos, la 
sociedad estaba dividida en razas, en esta forma: la blanca ó 

« 

(26) Real Cédula de 25 de Enero de 1817 y Real orden de 20 de Marvo del 



f 



103 



española que ejercía el gobierno, la parda, la morena ó cari- 
be, la indígena que era la clase más desgraciada, que se veía 
con frecuencia repartida en los trabajos de minas y la zamba, 
que de vez en cuando hacía incursiones por el pariido de 
Olancho y que era vista con horror. 

Las bulas y el papel sellado, obligatoiio para lodos los 
actos oficiales y para la mayor parte de contratos 6 actos pri- 
vados en un precio subidísimo. 

La destilación y venta de aguardientes: 

Venta de tierras valdías v oficios vendibles. 

¿Qué más se agrega á esto? 

El enjambre de impuestos municipales, tales como el de 
este año, que se han regulado por las reales cédulas de 10 
de Junio de 1801, 17 de Noviembre de 1804, y auto de 4 
de Enero de 1809, cuya nomenclatura es la siguiente: 

Los propios. El producto de arrendamiento de los egi- 
dos que se deban á los vecinos: 

El de majada y rastro, según se habia es(í*blec¡do: 

El de chinamitosó puestos de plaza á cielo raro, y otros?, 
que sería cuento largo meternos ahora á enumerar. 

¿A cuánto ascendía el movimiento de la real Hacienda 
déla provincia de Tegucigalpa? 

Un mes con otro ascendía á la cifra de 150,000 pesos. 

¿A cuánto ascendía el movimiento de la casa de RescatesV 

El tnovimiento anual subia á $ 4,155,884. 1 es. 

¿Qué asuntos de importancia ocupaban en este tiempo á 
la Villa de Tegucigalpa? 

El importantísimo pensamiento de construir un puente 
en el ''Rio-Grr»nde," que facilitaFC la comunicación y comer- 
cio con los vecinos de ComayagüelR, como con los demás 
partidos y pueblos de la Provincia. El Cura Pineda, que 
contribuyó a quo se realizase c^tc proyecto, mandó colocar, 
provisionalmente^ en el paso del rio, una hamaca, para evi- 
tar que se ahogaran, las personiis que tuiian niños á bauti2ar 
en la estación de lluvias. EMas OeFgrnciaH erau wuy tV^^ 
cuentes M <e^^ t!?B5jL^- 



104 



¿Estaban todo^ de acuerdo? 

Sí: solamente se dividieron acerca del punto en donde 
debia construirse, poique unos querían, como Don Anto- 
nio Tranquilino de ia Rosa, que se edificase en- el pun- 
to llamado ''Poza del tabacal,' y otros, y fué la opinión 
que triunfó, que se construyera en el lugar donde hoy 
jrc encuentra. Estos se fundaron en dos razones: la pri- 
mera la de haberse acumuladi> aquí gran cantidad de ma 
teriales que sería costosísima su traslación; y segunda, la de 
la comodidad que presentaba la altura del barranco, que es- 
trecha en su confluencia las aguas del rio Chiquito, y porque 
decían que la profundidad de la 'Poza del tabacal" y lo de 
leznable del terreno eran un inconveniente para la construc- 
ción de una obra de larga duración. Estos temores no eran 
infundados, pues el 12 de Noviembre de 1851 partió de la 
expresada poza un movimiento de tierra, que redujo a es- 
combros las casas situadas a sus ínraediacitmes. Con este mo 
tivo, resucitaron con furor la* antiguas creenOks y tradicio- 
nes fantásticas, semejantes á los palacios de los cuentos orien- 
tales. Referíase, con entera seguí idad, entre el pueblo senci* 
Uo y aún entre la gente regularizada, que desde la ^Toza del 
tabacal'' hasta el altar mayor de la iglesia parroquial era hue- 
co: que en este lugar encantado moraba una hermosísima si- 
rena: que la persona que entraba no volvía á salir: que allí se 
tenia todo cuanto se quería, sin ver á ninguna persona, ni 
sentir ruido alguno, ni divisar siquiera una sombra: que se in- 
terrogaba y se obtenía contestación sin hablar; y, finalmente, 
que todo el trayecto estaba sembrado de un frondoso plata- 
nar. A la vez, contábase que un tal Pedro Chulo y Gabrie- 
lito entiaban á cortar plátanos y cañas, que también había. 
Estas y otras paparruchas por el estilo, circularon en estos 
días. 

¿Con que coiiliaticmpos contó la obra mencionada, en 
su principio? 

Con la escasez de fondos y haber hecho el rio una ave- 
nida tan giaiíde que po ^^babia vi^to duc^ent» afioe inie^ 



\ 



\ 



IOS 



y que ocasionó grandes perjuicios á los cimientos construidos 
y á los materiales que estaban acopiados. 

¿Quiénes dirigieron la construcción del puente? 

El Coronel de ingenieros, Don Juan Bautista Jáuregui 
y el Arquitecto Don Juan Benito Quiñonez. 

¿A cuánto ascendia el presupuesto de gastos que algu- 
nos habian calculado para levantar la obra del puente? 

El Señor Coronel de ingenieros y Gobernador de Co- 
mayagua, Doa Ramón Anguiano, pensó que no costaría me- 
nos de 36,000 pesos su construcción. 

¿Y á cuánto ascendieron los gastos? 

A seis rail pesos. Aquí llega la oportunidad de notar 
que entonces fuó cuando esta Villa desplegó todo su patrio- 
tismo para llevar á cabo la expresada obra, ora haciendo en- 
tradas de arena y piedra, con la frecuencia que era necesa- 
ria; ora con snscriciones voluntarias; ora, en fin, solicitando 
!a cooperación de los demás pueblos y partidos de la Pro- 
vincia. 



CAPITULO IX. 



Año de 1818. 



Tendencias del Gobierno español. — Disposiciones que 
las comprueban. — Decreto en que se fonaenta el cultivo 
(le la grana. — Uestabiccimitnto de los decretos emitidos en 
1793 y 1803. — Desenlace de un episodio. — Curatos que 
componiau la Diócesis de Honduras.,— Reducciones que se 
forraaron e^te ano. — Nota de Don Santiago Martínez del 
Rincón. 

¿Cuáles enuí en este año las tendencias del Gobierno 
español? 

A medida que los albores de nuestra independencia 
asomaban en el cielo de c?tas provincias, el Gobierno de 
España jse empeñaba con el uiayor ahineí) en bactr sentir mi- 



106 



nos á los pueblos la férrea mano con que los había despoti- 
zado por tres siglos. 

¿Qué disposiciones se recibían con este objeto? 

Las reales cédulas en que mandaba fundar estableci- 
mientos de primera enseñanza en todos los pueblos de la pro- 
vincia, tanto de indios como de ladinos; encargando, al pro- 
pio tiempo, que los curas párrocos tuviesen gran cuidado en 
que no circularan libros y periódicos que de alguna manera 
dieran á conocer los sagiados derechos del hombre, su inde- 
pendencia y libertad. 

¿Qué se recibía además? 

Un decreto en que se fomentaba el cultivo de la grana 
y cochinilla, dando á los pueblos las cantidades que fuesen 
necesarias para su plantación, del fondo de comunidades de 
indios. (27) Para que esta disposición diera buenos resulta- 
dos, se encargaba á los Obispos de León y Comayagua ex- 
hortasen á los pueblos para que se dedicaran al expresado 
cultivo. 

¿Qué otras medidas s¿ tomaban para impedir los movi- 
mientos de independencia? 

La de restablecer las disposiciones emitidas en 1793 y 
1803, en que se mandaba reducir á poblado los habitantes 
de la provincia de Honduras, tanto indios, como ladinos 
y españoles, con el especialísimo objeto de combatir más 
fácilmente la inmoralidad que cundía por todas partes. En 
este tiempo los placeres dulces se perseguían á sangre y fue- 
go, como á sangre y fuego se perseguían los conatos de ín 
dependencia y libertad. En apoyo de lo que tenemos dicho, 
es preciso referir, porque corresponde á este lugar, una 
anécdota curiosa^ y, por lo tanto, digna de ocupar un pues 
to en la historia de nuestras costumbres. . Más de una vez 
se nos refirió, siendo niños, que á fines del sitólo pasado ó 
principios del presente, sí mal no recordamos, Manuel Du- 
ron, que se daba aires de español y de sangre limpia, sedu- 
• • • • 

[27] En la provincia de Honduras entabaii dado^.ú iuttM'és 10,()00 pesos. To- 
ttio 15t>¿^a 17S. • Archivó Kadoüal. * '■ "* * •'- 



. ••' <. 



107 



jo á una sencilla joven, vestida de enaguas blancas y cubier- 
ta con mantellina, (28) fabricadas ambas en nuestros telares, 
llamada Juana Garmendia, con una vieja palabra, siempre 
nueva, y mágica para el común de las mujeres: te haréfeliz^ 
mis inunciones son buenas^ .... me casaré contigo, Díjose, 
que, tan pronto como la futura esposa rindió á Durón todas 
las pruebas de sus tiernos afectos, hasta colocarse en cinta^ 
éste le correspondió, como corresponde la mayor parte de 
los hombres en circunstancias análogas, volteándoles las es- 
paldas y echando en ingrato olvido sus promesas. La novia 
hizo lo que debia, se presentó á la autoridad civil, y después 
de relacionar la historia de sus amores y el engaño de que 
era víctima, pidió que el seductor cumpliese la palabra que 
le tenia empeñada. Este fué llamado inmediatamente por la 
autoridad, que le planteó el dilema siguiente, con estas ama- 
bles palabras: bribón picaro^ ó se casa U. con la niña, ó lo 
seco en un calabozo. Durón, irreflexivo como todo joven, 
optó por la cárcel. Este, después de algunos dias, irritado 
por las amenazas y comentarios que le llegaban á la cárcel, y 
por el olvido en que lo habia echado su Juez, resolvió enviar 
á su desposada una mano de cera negra^ con un recado aun 
más negro, que decía: *'Esa es la mano que yo le daré y la 
que U. merece.'' Esta ocurrencia fué elevada inmediata- 
mente al conocimiento de la autoridad, que halló ocasión pa- 
ra hacer sentir al joven Durón todo el rigor de la justicia y 
de los enojos que la habia causado un ataque tan criminal á 
las costumbres puras que se observaban en aquel tiempo. 

¿Cuál fué el desenlace de este episodio? 

Que Durón se casara por la fuerza con la joven Gar- 
mendia, y ¡cosa estraña! estos esposos, unidos de la manera 
que hemos referido, se amaron mucho y fueron completa- 
mente felices. Corria el año de 1855 cuando la noticia de 
que fuerzas guatemaltecas pisaban la raya de Honduras, y 

(28) Así se llamaba la manta con que 8e cubrían las mujeres del pueblo, en 
logar del paüolón qae boy usan de abrigo. Las ricas lo usaban de aeda, traída 
A> limadffa Bsqi^Sa 



108 



derrotaban en Masaguara á las del General Cabanas, obligó 
á la mayor parte de los vecinos de Tegucigalpa y á la fa- 
milia que nos ensenaba las primeras letras, á trasladarse á 
Ojojona, pueblo histórico, que en 1871 supo cumplir con 
su deber. Allí conocimos, siendo vieja, á Juana Garmelia, 
y nos causó una impresión tanto, tan profunda, que, apesar 
de la mala memoria de imágenes que tenemos, la recorda- 
mos perfectamente bien, después de 27 años. Era una Se- 
ñora de una estatura bastante elevada, de cuerpo abundan- 
te y de labios más abundantes todavía, de color y cabellos 
propios de la raza africana, portaba siempre un pañuelo 
amarrado en la cabeza y un bordón en las manos; y cuando 
se vestía con su uniforme de beata, se veia horrorosamente 
fea. Tal fué la esposa que tocó á Manuel Durón. 

¿En cuántos curatos estaba dividida esta provincia? 

En treinta y cinco, servidos todos por sacerdotes es- 
pañoles. En la actualidad tiene la Diócesis cincuenta y siete. 

¿Cuántas reducciones se formaron en este año? 

Cuarenta y siete. 

¿Qué nota de importancia recibía la Alcaldía Mayor de 
la Villa de Tegucigalpa? 

La nota de Don Santiago Martínez del Rincón, fechada 
en Madrid el 14 de Febrero de 1818, en la que reclamaba 
3,671 reales de vellón, que costó en España el expediente 
creado sobre separar la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa de 
la Intendencia de Comayagua. 

CAPITULO X. 

Afio de 1819. 

La provincia de Honduras se ve amenazada por varias 
embarcaciones que anclan entre el Tigre y Conchagua. — El 
Gobernador Tinoco hace salir cincuenta hombres para los 
partidos de Nacaome y Choluteca. — El Comandante General 
encarga á esta fuerza guarde la mayor disciplina. — Instmecio* 



109 



nes dadas á los Comandantes de Nacaome y Choluteca. — Se 
encarga al Teniente Brite la defensa del Sur. — El Teniente 
Coronel Zelaya remite de Olancho a Comayagna doscientos 
hombres. — Proclama de Tinoco. — Otra proclama. — Precau- 
ciones que toma el Comandante de Choluteca. — Alarmas que 
cansó en Tegucigalpa y Coraayagua, lo mismo que en Cho- 
luteca y Nacaome, la invasión de corsarios en ia costa del 
Sur. — Proclama del Teniente Herrera. — Actitud que asumió 
el Gobierno de Nicaragua. — Aparecimiento de zambos en el 
Rio-abajo de Sacualpa. — Providencias dictadas por el Co- 
mandante del partido de Olancho. — Las alarmas de zambos 
y piratas concluyen en el mes de Agosto. — Procedencia de 
los piratas. — Asuntos que ocupaban la provincia de Teguci- 
galpa. — Perjuicios que sufria en la administración de justi- 
cia. — Aniquilamiento en que se encontraban las rentas rea- 
les. — Se proyecta construir un puente en el rio de Guaciíri- 
qae. — Estadística délos niños que asistían d la escuela pri- 
maria. — Censo del partido de DanK. 

¿Cuál era en este nño la situación política de la provin- 
cia de Honduras? 

En este año no sonreian en esta provincia las mismas 
esperanzas de paz y tranquilidad de que habia disfrutado en 
tiempos anteriores. La paz estaba á riesgo de alterarse, y 
su independencia y libertad en peligro de perderse: varias 
embarcaciones de proporciones considerables se alcanzaban 
á ver ancladas entre los puertos de '^Conchagua" y *'E1 Ti- 
gre/' de donde se habia destacado una lancha con 20 hom- 
bres de tripulación, con el objeto de medir la profundidad 
dé las aguas, con dirección á Zacate-grande, en la costa del 
Sur. Su tripulación era de negros é ingleses, conocidos con 
el nombre de piratas, insurgentes ó bandidos. (29) 

¿Quó providencias tomó el Comandante General de las 
armas de la provincia de Comayagua? 

Luego que fuó impuesto de los detalles que daban el 

• (29) Parte oficial d^l ftnb ieleg^ado de San Alejo» Felipe Sintos Escobac— 
AlMl 8 de 1819^ 



no 



aub-delegado de San Alejo y los Tenientes de Nacaome y 
Choluteca, dio orden al Comandante accidental de la Villa 
de Tegucigalpa, que lo era el Capitán Don Franciáco San 
Martín, qne hiciera salir inmediatamente veinticinco hom- 
bres, al mando del Subteniente Inestroza, para que se pusie- 
ra á las órdenes del Comandante del partido de Choluteca, 
Don Justo José Herrera. Igual número ordenó que saliera 
para Nacaome, al mando del Subteniente Lardizábal; llevan- 
do uno y otro un sargento ó cabo veterano. 

¿Qué encargaba Tinoco á estos oficiales? 

Que guardaran la mejor armonía y conducta militar en 
su marcha y comisión. 

¿Que instrucciones daba el Comandante General de las 
armas á los Comandantes de Nacaome y Choluteca? 

''Esta fuerza, les decia, debe ser apostada en los para- 
jes por donde el enemigo pueda internarse, en pequeñas par- 
tidas de diez, quince ó veinte hombres, que, tomando los des- 
filaderos, hagan un fuego vivo y graneada capaz de recha- 
ssarlo. Al intento, mañana temprano salen de esta ciudad 
seis mil cartuchos embalados, ochenta fusiles y trescientas 
piedras de chispa. De ellos, luego que llegen á Choluteca, 
se distribuirán cuarenta fusiles, dos mil cartuchos, cien pie- 
dras de chispa en aquella compañía, igual número para la de 
Nacaome y lo restante para la tropa de Olancho, que debe 
estar para llegar. Así que Inestroza y Lardizábal lleguen á 
sus destinos, organizarán é instruirán en lo posible é, los vo- 
luntarios; caminando de acuerdo con sus respectivos Capita- 
nes, y dándome cuenta de las novedades que ocurran," (30) 

¿Quién fué el gefe encargado de defender la costa del 

Sur? 

El Capitán graduado de Teniente Coronel Don András 
Brito, que salió de Comayagna con cien hombres el 14 de 
Abril. 



(80) iDBtruccionee del ComAr.dciitfe G«ii«fák d« las tiviMi» De» Joié TSmc% 
-^<ímkygvA, AbrU 18 de.l8i9 



111 



¿Cuántos hombres marcharon del Departamento de 
Olancho? 

£1 Teniente Coronel del batallón de Olancho Don Jo&¿ 
María Zelaya, mandó para la ciudad de Comayagua 200 
hombres comandados por el Subteniente Don Antonio Lazo, 
á quien debia incorporarse el de igual título, Don Remijio 
Diaz, según la orden que con feeha 27 de Abril, habi.i dicta- 
do el expresado Teniente Coronel. 

¿Qué más hizo el Gobernador Tinoco? 

Dirigió á los habitantes de la provincia de Comayagua 
la proclama que dice: '^Don José Gregorio Tinoco de Con- 
treras, caballero de la Real y Militar Orden de San H*írme- 
negildo, Condecorado con la Cruz de Zaragoza y del Segun- 
do Ejército — Coronel de los reales Ejércitos*, Comandante 
General de las armas de la segunda Brigada de Milicias pro- 
vinciales, y sub-Inspector de ella, Gobernador Militar y po- 
lítico é Intendente de esta provincia. Habitantes de la pro 
vincia de Comayagua. El Gobernador Intendente y Co- 
mandante General de las armas de ella, se dirige á vosotros 
con el objeto de recordaros la gloria y fama de vuestra fide- 
lidad, de anunciaros que se presenta otro motivo de distin 
güiros, previniendo al mismo tiempo los peligros de que es- 
tais amenazados. Vuestra acreditada lealtad á nuestro Au 
gosto soberano, y obediencia á las legitimas autoridades os 
han preservado de la seducción de los perversos interesados 
en las revoluciones para sacar el fruto de ellas, que han U> 
grado en los pueblos y reinos que la verificaron, que por 
públicos y notorios no los refiero, os han librado hasta hoy 
de sufrir iguales desastres y ser despojados de vuestras pro 
piedades, mujeres é hijos, y de ser sumergidos en las mise- 
rias en que hoy se hallan por esta causa algunos puntos. 
Tengo por errada la máxima ó política de ocultar el peligro 
ó disminuirlo, siendo mi opinión la de manifestaros con toda 
su gravedad sus resultas y consecuencias. No una nación 
que gqiArda las leyes de la guerra y el derecho de gentes^ 
ooe cumple su capitulación y promesas, es la que trata de 



>a¿«. 



112 



invadir nuestra provincia, s:no una reunión de piratas, con 
el proyecto de despojaros de vuestras haciendas y bienes, 
asesinaros y saciar su brutalidad con vuestras mujeres é hi- 
jas, ocultando sus designios con promesas lisonjeras mi¿n 
tras aseguran el golpe tomando puntos ventajosos para ofen- 
deros. La costa del Norte i^ los puertas de ella, la del Sur, 
en los de El Realejo, Choluteca, Nacaome y Goascorán, son 
por ahora por donde los piratas intentan hacer desembarcos 
para talar esta provincia, que creen con equivocación sin 
fuerzas bastantes para defenderse, sin acordarse que son 
españoles y pardos descendientes de estos los que las 
poseen, que sus circunstancias locales la constituyen en una 
seguridad inespngnnble, que so halla á la cabeza del 
reino un gefe que no descansa procurando su felicidad, 
y que su Gobernador, unido á la lealt^id de sus sub- 
ditos, antes de ver el sacrificio que pretenden perpetrar 
los piratas en los habitantes de su provincia, tendrá la 
gloria de derramar con ellos hasta la última gota de bu san- 
gre, sin exponer vuestras vidas según la disposición local del 
terreno, obrando con actividad y arreglo á las instrucciones 
que he comunicíido á los Comandantes militares y justicias, 
no penetrarán un paso en vuestras posesiones. Reflexionad 
que sino es oponéis con el mayor ardor y constancia á la en- 
trada de estos bandidos criminales á vuestras tierras, ten- 
dréis que pasar por el dolor de sufrir daños que se os oca- 
sionarán de toda especie, y por último el ultraje á nuestra 
divina Religión. En todo lance seró con vosotros, y los que 
os distingáis en acciones heroicas y otras generosas en defen- 
sa del Estado y la patria, recomendaré su mórito á SuMages 
tad, por conducto del Excelentísimo Señor Capitán General 
del Reino. — Comayagua, Abril 14 de 1819. — José Tinoco." 

¿A quienes más se dirigia el Gobernador Tinoco á este 
mismo tiempo? 

A los habitantes del puerto de Trujillo, á quienes decia: 
'^Leales habitantes de Trujillo: esta es la primera vez que 
vuestro Comandante General de las armas q$ habla, coa lo& 



113 



sentimientos de un verdadei'o militar que en todos tiempos 
ha dado pruebas nada equívocas de su inalterable lealtad al 
mejor de los Soberanos de Europa, el magnánimo Fernando 
VII, persuadido de que en vosotros tiene unos compañeros 
de armas llenos de unción patriótica, cuyas almas estarán 
dispuestas en todo evento á hacer el último sacrificio por la 
Religión, el Rey y la Patria. Toda la América ha sufrido 
catástrofes lamentables que llorará nuestra posteridad. Sólo 
el dichoso reino de Guatemala, la fidelísima Lima y la cons- 
tantísima Isla de Cuba, en medio de las insurgencias y revo- 
laciones, han mantenido su inalterable lealtad y tranquili- 
dad, debida principalmente á la fidelidad de los pueblos que 
los componen y de sus honrados habitantes, por gracia espe- 
cial con que el Dios de la paz, por un efecto de su singular 
misericordia, ha querido distinguirlos de otros muchos. Ra- 
biosa, por esta causa, la furia infernal, trata en el dia de per- 
turbar este hermoso suelo, por medio de unas gavillas de 
hombres criminales y desmoralizados, que no encuentran 
más abrigo que las islas desiertas. Trujillanos: de vuestra 
inalterable lealtad tengo formado el más elevado concepto, y 
espero que en el caso do ser atacado ese punto, arrostran- 
do los peligros, haréis la más vigorosa defensa. En vos- 
otros, virtuosos morenos, caribes, franceses é ingleses, que 
en todos tiempos habéis acreditado vuestra lealtad al pueblo 
español, espero que en la jnesente época renovareis los bla- 
sones con que siempre os habéis distinguido y manifestado 
el amor á nuestro católico Monarca. Yo os prometo en su 
nombre que será premiada vuestra virtud y acciones gene- 
rosas. No perdáis de vista vuestro paternal amor con que 
siempre habéis sido mirados por las autoridades españolas, 
no eclipséis las glorias que adquiristeis el año de 96 en la re- 
conquista deTrujillo, y el de 12 en la pacificación de la so- 
berbia Granada y Oaxaca. Gefes de estas parcialidades: en 
vosotros tengo toda mi confianza, no sólo para defender esa 
plaza sino todo el Reino en caso necesario. En mí tendréis 
an compañero de armas^ que estará siempre á vuestro lado y 



114 



que sabrá poner en noticia de nuestro Rey vuestra lealtad y 
distinguidos mdritos. Todos somos españoles, y lo hemos 
de ser hasta morir, sin los nombres y las distinciones que 
forman el odioso espíritu de partido, ruina y destrucción de 
los mayores imperios. — Comayagua, Abril 11 de 1819. — Jo- 
sé? Tinoco." 

¿Qué precauciones tomo el Comandante de Choluteca, 
mientras recibía instrucciones del Gobierno de Comayagua? 

Las de apostar espías en los puertos de Carranza y San 
Bernardo. Otro tanto hizo en San José, Gícaro y Doradas, 
En cada uno de estos puntos colocó seis hombres mandadog 
por un cabo ó sarjento. 

¿Qué impresión causó en las provincias de Tegucigalpa 
y Comayagua, lo mismo que en los partidos de Cholutecit y 
Nacaome, la noticia de estos sucesos? 

Grandes temores sobrecogieron a las provincias de 
Comayagua y Tegucigalpa, y sobre todo á los partidos de 
Choluteca y Nacaome, que estaban casi al frente del enemi- 
go, próximos á perder la vida, la Religión y la Patria. En- 
tonces toda cuestión política se convertía en una cuestión 
religiosa. 

¿Qué otras medidas dictó el Teniente Herrera? 

Para calmar el pánico y ansiedades que produjo la no- 
ticia de que en el puerto de El Realejo, en la provincia de 
Nicaragua, hablan sido apresados por los insurjentes ó ban- 
didos, como ellos los llamaban, el dia 2 de Abril tí las tres 
de la madrugada, los bergantines ^'San Antonio" y ''Neptu- 
no" y las goletas ''Sofía'' y *'Loreto/' qae pertenecian al 
comercio nicaragüense, les dirigió una proclama cuyo texto 
es el siguiente: Serenaos, habitantes del partido de Cholute- 
ca, serenaos; porque si hay piratas sobre vuestra costa, ó 
por mejor decir, osos, lobos y panteras, quo, noac.ibando de 
devorarse por sus mismas garras, intentan teñirlas en vues 
Ira inocente sangre, hay también fusiles, bayonetas, pólvora 
y balas, que destinó el Señor Comandante General de la 
provincia para vuestra conservación y defensa, y una com- 



115 



pañía de jóvenes voluntarios, honrados de Fernando VII, 
cuyo celo, valor y patriotismo basta para eludir los negros 
designios de esos monstruos que encubrió la naturaleza con 
figura de hombres; ó con más propiedad, fieras con fisono- 
mía de hombres y con espíritu de demonios. Sí, tal es el 
concepto que debéis formaros de una gente cruel, libre y 
por todo respecto abominable: ella roba cuanto se le presenta 
á la vista, sin respetar los vasos de nuestro más augusto sa- 
crificio: lacera las formas en que está Jesu-Cristo con toda la 
plenitud de sus dos naturalezas: incendia los altares y tem- 
plos de nuestras adoraciones y cultos: profana escandalosa- 
mente la virtud de la castidad, aun de aquellas personas que 
la han consagrado a Dios: atrepellan, en una palabra, nues- 
tra sagrada religión, nuestras justas leyes, los derechos im- 
prescriptibles de nuestra soberanía, la propiedad de toda cla- 
se de personas, y hasta las mismas vidas de los que se opo- 
nen á sus delitos. Oh! la historia nos presenta ejemplos de 
tan indudable verdad, que horrorizan cuanto llenan de com- 
pasión; pero que igualmente prescriben reglas á que os po- 
déis ajustar para precaveros de los males que otros lugares 
han sufrido. Las principales son: vivir en el santo temor de 
Dios: amaros íntimamente unos á otros: conservarse fieles in- 
flexiblemente al Rey: observar sus leyes: obedecer ciegamen- 
te á los superiores; y estar prontos con valor heroico para 
cuando llegue el caso de pelear con un enemigo que Dios sa- 
brá señalarle límites á su obstinación. De este modo no te- 
máis. Contad conmigo, ya como Juez, como amigo ó como 
hermano: os juro morir en vuestra defensa, antes que ver ho- 
llado por la inmunda planta del enemigo el suelo de vuestra 
patria. Esperadlo de mí, que os amo y os he dado pruebas 
de esta verdad: — di conmigo Viva la Reli^ión^ él Rey y l<i 
Patria^ y mueran los piratas á manos del ilustre vecindario 
de Gholuteca. Dichosos los que llenareis estos deberes, por 
que después que disfrutéis los premios y honores que os pre- 
para desde su trono el augusto Fernando, os abrirá el cie- 
lo 8U8 puertas para recibiros en el más glorioso triunfo que 



116 



os deseo. Choluteca, Mayo 1/ de 1819. — Justo José He- 



rrera^ 



¿Qué providencias tomó en estas circunstancias el Go 
bierno de la provincia de Nicaragua? 

Con motivo del espanto que ocasionó la llegada de los 
insurgentes al puerto de El Realejo, sus habitantes, los de 
El Viejo y Chinandega, huyeron despavoridos á los montes, 
y el Gobierno se vio obligado á hacer salir inmediatamente 
tropas de León que dieran seguridad á los expresados pue- 
blos, é infundieran respeto álos buques, que aun estaban an- 
clados. 

¿Quó ocurría en este tiempo en el partido de Olancho? 

El aparecimiento de indios ó zambos en el Rio-abajo de 
Sacualpa. 

¿Qué órdenes dictó el Comandante del expresado par- 
tido? 

Mandó situar en el Rio-abajo una avanzada de cuatro 
soldados y un cabo, porque la compañía que guardaba este 
punto, llamada de * 'Conquista," habia sido incorporada al 
batallón de Olancho, con motivo de que los zambos hacia 
mucho tiempo que no verificaban sus incursiones. (31) 

¿A qué tiempo cesaron las alarmas que produjeron los 
piratas y los zambos? 

Ya en el mes de Agosto se encontrábala provincia en 
completa calma. 

¿De dónde eran procedentes los piratas? 

De Bttenos Aires. 

¿De qué asuntos se ocupaba la provincia de Teguci- 
galpa? 

De manifestar á la Junta superior de Guatemala la re- 
sistencia inmotivada que oponia el Gobierno de Comayagua, 
para que no se llevóse lí su debido efecto la separación acor- 
dada por su Magostad. El Ayuntamiento y vecindario de 
la Villa de Tegucigalpa no solamente solicitaba la absoluta 

(31) Oñcio de Den Narcifo Rojas. Abril 15 de 1810. 






117 

p independencia de la Alcaldía Mayor de esta Villa, de la In 

tendencia de Comayagua, sino que también pretendía que se 
suprimiese la expresada Intendencia y que se gobernara mi- 
litarmente, como estaba en el año de 1788. Para esto, de- 
mostróse hasta la última evidencia lo desventajoso que era 
para Tegucigalpa pertenecer á una provincia que era su ri- 
val. 

¿En qué más se fundaba el ayuntamiento? 

En los grandes perjuicios que sufría la sociedad en la 
administración de justicia, que se veía envuelta en el más 
tremendo laberinto de intrigas, cohechos y sobornos. En 
este tiempo el Poder Judicial era nulo, y soportaba vejacio- 
nes inauditas del Poder militar, al que estaba completamente 
supeditado. 

¿En qué otra razón se fundó? 

En el aniquilamiento en que se encontraban las rentas 
reales, por falta de pureza en su manejo. 'Tero este asunto, 
decian ellos, debe llevarse con el mayor tino, para no com- 
prometer sus resultados, pues se trata nada menos que de 
alterar la forma de Gobierno.'' Esta solicitud no tuvo nin- 
gún efecto, porque las noches de invierno pasaban, y ama- 
necían los dias hermosos para nuestra independencia y liber- 
tad. 

¿De qué asuntos locales se ocupaba Tegucigalpa? 

De proyectar la construcción de un puente en el rio de 
'^Guacerique," para lo cual se practicó el reconocimiento de 
los puntos en que debia edificarse. Este pensamiento no 
tuvo ningún resultado por entonces. Débese esta importan. 
te obra á la iniciativa del Regenerador de Honduras, Doctor 
Don Marco A. Soto, que acordó su construcción en Octubre 
de 1876; y que tomó particular interés en que se concluyera 
en 1878. * ''La Patria," periódico que el General Medina 
mandó fundaren Diciembre de 1871, para responder á los 
cargos que le hacia "El Hondureno,'' que se publicaba en San 
Salvador, al pasar revista de las obras de progreso hechas 
por el Presidente Medina, enumeró el puente de "Guaceri- 



118 



que,"' del que solamente estaban levantadas dos pilastras, 
que todos vimos á la altura de seis pies. El Redactor de "La 
Patria," fué el Señor Don Francisco Cruz. Este periódico 
trajo la guerra que incendio por segunda vez á Comayagaa: 
que se llevó todas las muías de los Departamentos de Gra- 
cias y Copan: que derrocó la administración del General Me- 
dina: que lo redujo á prisiones: que quiso acabar con hom- 
bres y propiedades: que privó a muchos del uso sagrado de 
la palabra: que repartió la dictadura en todos los Departa- 
mentos, contra los principios del derecho público; y en la que 
un ambicioso y atrevido General pretendió, el 16 de Julio de 
1872, alzarse con el poder de la República, enarbolando en el 
castillo de San Fernando, el estandarte de la rebelión. 

¿A. cuánto ascendía el número de niños que concurria á 
la escuela fundada en este año? 

A doscientos treinta y ocho. He aquí el extracto: 

Españoles 35 

Barrio de la Cuesta del Rio 30 

„ „ „ Joya 46 

,, ,, ,, Plazuela 50 

Ronda 40 



17 1» 11 

11 



Abajo 37 



Total 238 

¿A cuánto ascendia el censo del partido de Danlí? 

A tres rail Setecientas noventa y tres familias. Hoy se 
cuentan en el radio municipal, cinco mil doscientos veinti- 
cuatro habitantes, de toda edad. 

CAPITULO XT. 

Año (le 1820. 

Acontecimientos que se verificaron en este año -Noticias 
que circulaban en los meses de Marzo y Abril. — El Coman- 
dante Don Jcsé María Palomar fortifica la plaza de Tri:giUo. 






:■ 



119 



Hora en que se supo la aproximación del enemigo. — Disposi- 
ciones dictadas por el Comandante. — Palomar manda tocar 
generala, y reunida su fuerza la hace colocar en sus respecti- 
vos puestos. — Embarcaciones de que se componía la expedi- 
ción. — El General Aury dirige las operaciones de la guerra. 
Un tal Merida es el alma de esta expedición. — Intimación de 
Aury. — Contestación del Comandante y reunión del Consc 
jo de guerra. — Tiempo que duró el combate. — La victoria 
se decidió á favor del Comandante déla plaza.-- Perdidas 
que tuvo el enemigo.— Las que hubo por paite de la pía 
za. — Los buques levantan sus anclas y remontan la Punta de 
Castilla. — El Comandante de Oiuoa participa al de Comaya- 
gua que el 25 de Abril se ha))ia presentado en aquellas 
aguas una flotilla. — Resolución que tomó el Gobernador Ti- 
noco. — El 8 de Mayo sale de Comayagua con dirección á 
Omoa. — El enemigo hace tentativas por desembarcar. — Re- 
greso de Tinoco á la Capital. — Rce-lablecimiento de la Cons- 
titución política de la monarquía española. — Motivos (jue 
obligaron á Fernando VII para restablecerla.— El 8 de Ju- 
lio llega á la provincia de Tegucigalpa.— El 9 sic reunitrou 
el Alcalde Mayor y otros vecinos notables para señalar él dia 
de su juramento. — El 15 se leyó en la Iglesia parroquial. — 
El Alcalde Mayor exije al pueblo su juramento. — Dia en que 
se publicó en los demás partidos de la provincia de Teguci- 
galpa. — Términos en que se expidió el decreto de convoca- 
toria á Cortes. — Instrucción para las elecciones de Diputa- 
dos. — Número de Diputados que debia concurrir por el an- 
tiguo Reino de Guatemala. — Forma en que debian practi- 
carse estas elecciones. 

¿Qué acontecimientos se verificaron en este año? 

Varios de la mayor importancia, que referiremos á su 
tiempo y en su lugar oportuno. 

¿Qué noticia circulaba en los meses de Marzo y Abril? 

Decíase que en la América del Sur se preparaba una 
expedición insurgente que vendría á ^escRib^^rfar íí los puer- 
fóS de la costa norte de Honduras. 



120 



¿En qué mes tuvo efecto la expresada invasión? 

En el raes de Abril. Como hacía dos meses, más ó me- 
nos, que corrían los rumores de que los puertos de Omoa y 
Tíujillo, serían acometidos, — el Comandante de éste, Don 
José María Palomar, por precaución, que nunca perjudica 
en casos semejantes, habia mandado construir en la costa 
una extensa línea de defensa á derecha é izquierda de la 
plaza, que llegaba por la derecha hasta la vía de Guaymo- 
reto, una legua de la ciudad, cubierta con cinco fortifica- 
ciones; y por la izquierda, hasta campamento, defendida por 
siete; colocándose en todas y en cada una de ellas diez indi- 
viduos de tropa. 

¿A qué hora se supo que el enemigo se aproximaba? 

A las seis de la mañana del dia 21 de Abril. 

/;Qué dispuso el Comandante Palomar? 

Luego que la vijía de Capiro, hizo la señal de escuadra 
por el lado de barlovento, comisionó á Don Santiago Gotay, 
persona entendidí^^ima, para que .subiese á la atalaya y averi- 
guara la clase de buques de que se componía la expedición. 
Al mismo tiempo dispuso que el Alférez de Dragones de Yo- 
ro, Don Antonio Jurado, y el de igual título de la compañía 
fija de esta plaza, Don Carlos Barreiro, ocuparan los puestos 
que de antemano les habia señalado, previniéndoles se auxi- 
liasen recíprocamente encaso necesario. Gotay regresa á 
las once del mismo dia, é informa al Comandante que una es- 
cuadrilla compuesta de catorce velas se encaminaba hacia el 
puerto, y que habia oido un cañonazo, como en señal de reu- 
nión. 

¿Qué hizo Palomar? 

Mandó tocar generala y reunida toda la fuerza ocupó 
sus respectivos puestos, encargándose al vecindario, que tam- 
bién concurrió, la defensa de la trinchera que provisional- 
mente se habia mandado formar al Este de San José, en la 
punta de unn loma que dominaba el desembarcadero, calle 
de la playa y otros puntos principales. En esta fortificación 
se colocó una culebrina de á doCe y dos cbuses de á ochcx 






121 

I Cuando todo estaba así ordenado empezó a entrar en el puer- 

to, como á las once y media a. m., remontando la punta de 
castilla, la escuadra enemiga, que avanza hasta el fondeadero 
para dar lugar á que se reuniesen sus íiltiraoa buques. A 
las dos y media de la tarde, acabo de entrar, formándose en 
línea al frente de las baterías, pero fuera del alcance del tiro 
de cañón. En seguida enarbolaron todos ura bandera de 
dos fajas azules y una blanca en el medio. 

¿Cuántas goletas componiun la armada? 

Dos bergantines goletas, cuatro goletas, cuatro pailebo- 
tes, un falucho y una balandra. 

¿Quien dirigía las operaciones de la guerra? 

El General Aury. 

¿Quién era el alma de esta atrevida expedición? 

Un tal Mérida, que se llamaba diputado por Caracas. 

Una vez anclado, ¿quó dispusieron los insurgentes? 

Como á las cuatro de la tarde del mismo dia, uno de los 
bergantines hecho un bote al agua, que se dirigió al desem- 
barcadero con bandera blanca. Este bote conducía un ofi- 
cial, que llevaba una proclama de Mérida, y la intimación 
que el General Aury hacia al Comandante de la plaza, para 
que la entregara, señalándole el perentorio término de una 
hora. Observado este movimiento por el Comandante Pa- 
lomar, que se encontraba en la batería principal, se dirijió á 
la playa, y dio orden para que un sargento y diez soldados, 
recibiesen al oficial en el momento de saltar á tierra, y con 
los ojos vendados, lo condujeran á la casa más inmediata al 
desembarcadero. Todo se ejecutó así. 

¿Qué contestó Palomar á la intimación que se le hizo? 

Que consultaría con sus oficiales. No queriendo el Co- 
mandante de la plaza, tomar sobre sí toda la responsabilidad 
de sus actos, convocó inmediatamente un consejo de guerra, 
y le hizo saber las pretensiones de Aury. El Consejo acor- 
dó, por unanimidad de votos, no dar al General invasor con- 
testación ninguna, fundándose en que no era compatible ni 
honroso para las armas de Su Majestad, entrar en convenio 



122 



con un hombre que no tenia más representación que la que 
quería darse; y que en todo caso debia esperarse hiciera uso de 
la fuerza con quo amenazaba. Consecuente con esta deter- 
minación el 22 á las cinco y media de la mañana se mandó 
enarbolar el pabellón español con un cañonazo. El enemi- 
go, á su vez, enarboló una bandera blanca disparando al pro- 
pio tiempo un cañonazo que repitió por dos veces; y obser- 
vando que no se le daba ninguna contestación, mandó izar 
en todos los buques el pabellón insurgente. En este momen- 
to empezaron á maniobrar las embarcaciones, desfilaido so- 
bre su izquierda, con dirección á Guaymoreto. Desde este 
lugar, trabóse una fuerte lucha; en la que ambos combatien- 
tes se disputaban el triunfo, con valor, con decisión, y fue tal 
el atrevimiento, la osadía, la temeridad de los invasores, que 
dueños de la cuarta fortificación, embistieron la quinta tan 
decididamente, que si los de la plaza no la defienden con tan 
ta brabura, la victoria hubiera tocado á los insurgentes. A 
este mismo tiempo los buques comenzaron á desfilar sobre 
las baterías dol puerto, generalizándose con este movimiento 
los fuegos en toda la línea. 

¿Cuántas horas duró la acción? 

Ocho horas. 

¿En favor de quién se decidió? 

En favor del Coman(}ante de la plaza, Don José María 
Palomar, que fue premiado por el Capitán General, y á nom- 
bre del Rey, con el grado de Coronel. 

¿Cuáles fueron las pérdidas del enemigo? 

Cuarenta hombres, entre muertos y heridos, todos sus 
caballos y la abería de cuatro buques. 

¿Qué pérdidas^hubo por parte de la plaza? 

La del Teniente de caribes, Pedro María, que murió en 
lo más recio del combate, y dos soldados heridas. (32) 

¿Qué dirección tomaron los enemigos? 

Los buques desplegándose en línea, poí' mitad de la ba- 

{02) )>gciuaeafx> núm^o 9, 



123 



hía, salieron de ella, remontando lapanta de Castilla é hicie- 
ron una descarga de fusiles a la vigía que se encontrabaallí. 

¿Qué participó á Comayagua tres dias después el Co- 
mandante interino de Omdb, Don Ensebio Menendez? 

Que el dia 25, se habia presentado en aquellas aguas 
una flotilla al mando del insurgente Aury. 

¿Qué resolución tomó el Gobernador Tinoco? 

La de hacer escarmentar á los bandidos. Este era el 
nombre con que se bautÍ7aban á todos los que promovían 
nuestra independencia y libertad. 

¿Qué dia salió Tinoco de Comayagua? 

El 8 de Mayo, seguido de la compañía de milicianos de 
esta ciudad, de las dos de Gracias, de otra del batallón de 
Olancho y de otros muchos que voluntariamente se presen- 
taron en San Pedro Sula. 

¿Qué tentativas hizo el enemigo? 

En los dias 25 y 26 hizo esfuerzos por desembarcarse, 
pero ellos quedaron enteramente burlados por los fuegos del 
castillo. Estas tentativas duraron algunos dias. 

¿Cuáles fueron los resultados de la expedición Tinoco? 

Que regresara sin haber quemado una ceba, porque 
los invasores, escarmentados como estaban de la acción del 
22 en Trujillo, comprendieron pronto, que sus armas serían 
aquí, como allá, igualmente desgraciadas. Levantaron, pues, 
sus anclas y se hicieron á la vela. Honduras quedó en com- 
pleta paz. 

¿Qué suceso notable vino en seguida? 

El restablecimiento de la Constitución Política de la 
monarquía española. Temiendo Don Carlos de Urrutia, Mon- 
toya Matos, que sucedió en el mando á Bustamante, por ha- 
ber hecho éste dejación de la Capitanía General el 28 de 
Marzo de 1818, que la noticia del restablecimiento del Códi- 
go fundamental en España, alterara el orden en estas provin* 
cías, que esperaban impacientes, la época de la restauración, 
les dirigió un despacho firmado en Guatemala el 6 de Mayo^ 
del (|ue fiamamo8 los siguientes párrafoa 



124 



'Tor un barco particular llegado ál puerto de Omoa, 
procedente de la Habana, he tenido noticias de que allí se 
recibieron otras de España, según las cuales el Rey en decre- 
to fechado en su palacio de Madrid el 6 de Marzo, mandó al 
Consejo convocar las Cortes, y en otro del 7 declaró haberse 
decidido á jurar la Constitución promulgada por las Cortes 
generales y extraordinarias en el ano de 812 conforme á la 
voluntad general del pueblo." 

''Consecuencia de esto será que vengan los correspon- 
dientes decretos para el restablecimiento del sistema consti- 
tucional. El Teniente Coronel Don Pedro González, resi- 
dente en la Habana, que me dá dichas noticias, me avisa 
también saberse que dentro de pocos dias saldrán barcos de 
España para América con dichos decretos. En el momento 
que lleguen tendrán su debido cumplimiento." 

"Deseoso pues, de precaver cualquiera alteración que la' 
falta de inteligencia, ó acaso lámala intención de alguno, 
pudiera dar á estas noticias un gobierno franco y amante de 
la felicidad de este reino y de todos sus habitantes, cual es 
el que yo he procurado establecer desde mi entrada en el 
mando, no puede dejar de trasmitir las noticias mismas con 
la sencillez y verdad que debe haber en todo, pero princi- 
palmente en estos casos." 

"En virtud dé ello lo comunico á U. para que enterado 
imponga particularmente sin misterios, ni reservas, sino con 
sinceridad en lo mismo, á aquellas corporaciones, autorida- 
des ó personas que puedan contribuir al logro de los conatos 
del Gobierno que no son otros, sino que todo se establezca 
con la oportunidad, orden y sociego que tanto importa, y 
que es el distintivo característico del inestimable reino de 
Guatemala." 

"Una moderada espera á que vengan los decretos del 
Supremo Gobierno que reside en el Rey, segán la misma 
Constitución, con arreglo á la cual, al Rey toca disponer la 
ejecución de la Constitución y de todas las leyes; es lo que 
afianzará el establecimiento de todo con la paz y arreglo que 



126 



conviene. Este es el objeto importante de este oficio, que 
podrá U. manifestar a los Ayuntamientos, empleados, y pei- 
sonas dignas de esta confianza, para que de comfm acuerdo 
con tribuyan todos al fin indicado." 

¿Qué motivos obligaron á Fernando Vil á restablecer 
ana Constitución que él mismo había nulificado en 1814? 

La situación anómala en que habia entrado España y 
el grito de libertad dado por Riego el I.*' de Enero, y secun- 
dado por Quiroga, Arco Agüero, López Baños, O'Dali, La 
Bisbal, Alcalá Galiano y el Geneial Don Evaristo San Mi- 
guel, que contribuyó como el que más con su ilustración y su 
arrojo al feliz éxito de aquellos sucesos. EstOís fueron los 
motivos que obligaron al Rey Fernando á jurar la Costitu- 
ción de 1812 y á convocar á Cortes. Reflejo exacto de la 
sociedad española y afín de toda la América, fué esta Asam- 
lilea de la segunda época constitucional^ que se distinguió por 
un afán insaciable de revolución y de reformas, por el mismo 
deseo de venganzas y de trastornos que agitaba á los pue 
blo3 todos, de ambos continentes, profundamente divididos 
por la política, por los agravios pasados y por las persecucio- 
nes presentes. 

¿Cuando se recibió la Constitución en la provincia de 
Tegucigalpa? 

Se recibió el dia 8 de Julio, acompañada de dos sensa- 
tos manifiestos del Rey, del Capitán General Don Carlos de 
Ürrntia y un decreto de las Cortes genéreles y extraordina- 
rias, reglamentando la menera de publicarse la expresada 
Constitución. 

¿Cómo recibió la Villa de Tegucigalpa el restablecimien- 
to de este Código fundamental? 

Con el mayor regocijo. El 9 se congregaron en casa 
del Alcalde Mayor Don Narci^ Mayol, el alcalde 1." y otros 
individuos del noble Ayuntamiento, el padre cura y los RR. 
Padres de las comunidades religiosas, los empleados de los 
diferentes ramos, y otros vecinos notables, con el objeto de 
acordar el dia en que debia haoerse la solemne publicaoión. 



i 



126 



¿Qué dia señalaron para el juramento? 

El 15 del mismo mes. En este dia se dijo una misa 
solemne en la Iglesia parroquial con asistencia del Alcalde 
Mayor y noble Ayuntamiento, eclesiásticos y vecinos, leyén- 
dose en alta voz antes del ofertorio la Constitución Política. 
A este acto se siguió una sentida exhortación dirigida á los 
fieles por el Reverendo Padre predicador Fray Luis Hermo- 
silla. 

¿Qué más se hizoV 

Concluida la misa, el Alcalde Mayor volviéndose al 
pueblo, dijo: ^^ Juráis por Dios y por los santos evangelios 
guardar la Constitución Política de la Monarquía española, 
sancionada por las Cortes generales y extraordinarias de la 
nación y ser fieles al Rey ^ El pueblo respondió, ^^sijura- 
mosS' En seguida se cantó un Te D¿um y se echaron á vue- 
lo las campanas de todas las iglesias. 

¿En qué tiempo se publicó la Constitución en los demás 
p?artidos y pueblos de la Provincia? 

En la Villa de Nacaome, se publicó el 13 de Agosto: en 
Choluteca el 6: en Aguanqueterique y Guascorán el 20; y 
en Yuscarán el 8 de Octubre. (33) 

¿En qué términos se ex pedió el decreto de convocato- 
ria á Cortes? 

En los siguientes: 

''Don Fernando VII por la gracia de Dios y por la Cons- 
titución de la Monarquía Española. Rey de las Espafias, á 
todos los que las presentȒs vieren y entendieren, sabed: Que 
habiendo resuelto reunir inmediatamente las Cortes ordina- 
rias, que segíin la Constitución que he jurado deben celebrar- 
se en cada ano; considerando la urgencia con que la situación 
del Estado, y la necesidad de poner en planta en todos los 
ramos de la administración pública la misma Constitución, 
exije que se congregue la Representación Nacional; y tenien- 
do presentes las variaciones á que obligan las actuales cir> 
cunstancias, he venido en decretar, de acuerdo con la Junta 

(88) T<mio da, ipágina IMl AnXiiyo Nadnaal. 



127 

provisional c^e^da por mi decreto de 9 de este mes, lo si- 
guiente: 

Art. 1." — Se convcca á Ciírtes ordinarias parii los afios 
de 1820 y 1821, con arreglo lí lo prevenido en los artículos 
104 y 108 del capítulo 6.° título 3." de la Coní^litución polí- 
tica de la Monarquía Española, promulgada en Cádiz por 
las Cortes generales y extraordinarias de la Nación en lí) 
de Marzo de 1812. 

Art. 2/ — A este efecto s-e procederá desde luego á las 
elecciones en todos los pueblos de la Monarquía, conforme 
a lo que la Constitución dispone en los capítulos l.^ 2.", 
3/, 4.®, y 5." del título 3/' en la forma que aquí ee previene. 

Art 3.° — El haber desempeñado la legislatura en las 
Cortes extraordinarias de Cádiz, ó en las ordinarias de 1813 
y 1814 no impide á los individuos que las compusieron po- 
der ser elegidos Diputados para las inmediatas de los anos 
delSzOv 1821. 

Art. 10. — Por lo respectivo á la Representación de las 
Provincias de Ultramar, ínterin pueden llegar á las Cortes 
los Diputados que eligieren, se acudirá á su falta por el me- 
dio de Suplentes acordado por el Consejo de Regencia en 8 
de Setiembre de 1810 para las Cortes generales y extraordi- 
narias. 

Art. 11. — El número de estos Suplentes será con arre- 
glo al mismo decreto, y hasta que las Cortes determinen lo 
más conveniente, de treinta individuos, á saber: siete por to- 
do el Vireinato de México; dos por la Capitanía General de 
Guatemala, uno por la isla de Santo Domingo; dos por la de 
Cuba, uno por la de Puerto-Rico; dos por las Filipinas; cin- 
co por el Vireinato de Lima; dos por la Capitanía General 
de Chile; tres por el Vireinato de Buenos Aires; tres por el 
de Santa Fe, y dos por la Capitanía General de Caracas. 

Art. 13. — Las elecciones de los treinta Diputados Su- 
pleptes por ültramíir se h^ríp reuniéndose tódog \ob ciud^- 



128 



danos naturales de aquellos paises, que se hallen en esta ca- 
pital, en Junta presidida por el Gefe Superior político de 
esta Provincin, y remitiendo al mismo sus votos por escrito, 
los que residan en los demás puntos de la Península, áfin de 
que examinados por el Presidente, Secretario y Escrutadores 
que la miiinja Junta eligiere, resulten nombrados los que tu- 
vieren mayor numero de votos. 



Art. 16. — A fin de que la falta de electores de algunas 
provincias ultramarinas no imposibilite la asistencia de su 
representación en las Cortes, fo reunirau para este solo e- 
leclo los de las Provincias más inmediatas de Ultramar, se- 
gún el artículo 18 del citado reglamento de 8 de Setiembre 
de 1810, en la forma siguiente: los de Chile a los de Buenos 
Aires; los de Venezuela 6 Caracas á los de Santa Fe; los de 
Guatemala y Filipinas á los de México, y los de Santo Do- 
mingo y Puerto-Rico lí los de la isla de Cuba y las dos Flo- 
ridas. 

¿Qud otros documentos vineron con el decreto de con- 
vocatoria? 

La instrucción, conforme la cual debiao celebrarse las 
elecciones de diputados en las provincias de Ultramar. El 
«artículo primero decia: 

Se formará una Junta Preparatoria para facilitar la elec- 
dón de Diputados de Cortes para las ordinarias de 1820 y 
1821, en las capitales siguientes: México, capital de Nueva 
España; Guadalajara, capital de la Nueva Galicia; Mérida, 
capital de Yucatán; Guatemala, capital de la provincia de 
este nombre; Monterey, capital de la provincia del Nuevo 
Reino de León, una de las cuatro internas del Oriente; Da 
íango, capital de la Nueva Viscaya, una de las provincias 
internas de Occidente; Habana, capital de la isla de Cuba y 
de las dos Floridas; Santo Domingo, capital de la isla de este 
nombre; Puerto Rico, capital de la isla de este nombre; San 
ta Fó de Bogotá, capital de la Nueva Granada; Caracas, ca- 
pital de Venezuela; Lima, capital del Perú: Santiago, capi- 



129 



tal de Chile; Buenos Aires, capitalde las provincias del rio 
de la Plata; y Manila, caj^ital de las Filipinas. 

¿Cuántos diputados debian concurrir á las Cortes por 
parte de las provincias que componían el antiguo Reino de 
Guatemala? 

Diez, á sabor: uno por !os partidos de Guatemala y 
Zacatepeques, celebrándose la Junta electoral de provincia 
en esta Capital: otro por los de San Salvador y Santa Ana, 
celebrándose la Junta en la ciudad de San Salvador: otro 
por los partidos do Voi Mpaz y Peten, celebrándose la Junta 
en la ciudad de Cobán: otro en los partidos de Cbiquimula 
de la Sierra y Zacapa, crlcbrándose la Junta en el pueblo de 
Cbiquimula: otro en h>s partido^s de Chimaltenango y Sonso- 
nate, celebrándose la Junta en el pueblo de Chimaltenan- 
go: otro en los {^artidos de Sonsonate, Escuintla y Su- 
chitepeques, celebráiid(»^;o la Junta en la Villa de Son- 
sonate: otro en los de San Miguel y San Vicente, celebrán- 
dose la Junta en la ciudad de San Miguel: otros en los par- 
tidos de Chiapas celebrándoíro la Junta en Ciudad Real: otro 
en los partidos de Quezaltenango y Totonicapan, celebrán- 
dose la Junta en el pueblo de Quezaltenango, .otro en los par- 
tidos de Comayagua, c(4ei)rándose la Junta ep la ciudad de 
Comayagua. 

También debian nombrarse tres Suplentes: el primero 
por GuatemaUi, el segundo n )r Comayagua y el tercero por 
Chiapas. 

¿En que íorma debian priKticarse estas elecciones? 

La instrucci(>n acoidada jH^r la Junta Preparatoria de 
Guatemala, dice n.^í: 

*^Art. 3 •''--Las ritnaüdadi;.-, v íorma de estas elecciones 
se prescriben en los artícahjs de la Constitución, que reim- 
presos de orden de S. M. so < irculan con la actual convoca- 
toria de Cortes; d»* 21 de Marzo d(íl corriente año.'' 

Art. 4/ - Abriendí-o liis Curies del año de 1821 el 1/' 
de Marzo conforme ;>1 artículo lOG de la Constitución, no es 
posible que se guarden en las elecciones los inte'rvalos que 



130 



establece la Constitución entre las juntas de parroquia^ de 
partido y de provincia. Así se celebrarán por ésta sola vez 
las primeras, el domingo inmediato siguiente al anterior que 
haya pasado después de recibida esta convocación, de mane- 
ra: que el domingo inmediato al recibo de la convocación el 
que preside el Ayuntamiento de cada pueblo, deberá bajo la 
más estrecha responsabilidad avisar á los vecinos, por los me- 
dios que estén en uso, de que en el próximo domingo si- 
guiente se han de celebrar con arreglo á la Constitución la 
Junta, ó juntas electorales de parroquia. — Capítulo 1.'' art 
23 del Decreto de las Cortes de 23 de Junio de 1813." 

Art. 5.*" — Las Juntas de partido y de provincia se ce- 
lebrarán en los domingos siguientes, con el intermedio de 
tiempo que atendida la distancia de los pueblos y fragocidad 
de los caminos en la actual estación de lluvias, se juzgue no- 
cesario para que los vecinos puedan concurrir sin embarazo 
á las elecciones. 

Art. 6.° — El que presidiere el Ayuntamiento de cada 
pueblo, le convocará en el dia en que ha de darse el antici- 
pado aviso á los vecinos, para que en el mismo Ayuntamien- 
to se designen las personas que con arreglo á lo que previe- 
ne el artículo 46 de la Constitución, deban presidir las Jun- 
tas electorales de parroquia. Decreto y artículo citados. 

Art. T."" — Celebradas que sean estas Juntas, dará el que 
presida el Ayuntamiento, parte al Gefe Político de la pro 
vincia, de haberse ejecutado. Decreto y artículo citados, 

Art. 8.° — En conformidad de lo prevenido en el artí- 
culo 19 de la instrucción para ultramar, sobre la decente 
asignación que proporcionalmente á la distancia se estime 
necesaria, para que los Diputados elegidos dispongan sin di- 
lación su viaje, esta Junta preparatoria en acuerdo del 26 
del corriente, ha resuelto se asista á cada Diputado con la 
cantidad de tres mil pesos que con calidad de reintegro, al 
cuidado de la Diputación provincial, se tomarán del fondo 
de montepio de cosecheros de aíiil, quedando su ejecución 
á cargo del actual E. S. Gefe Supremo dé esta prorincia. 



131 



Art. O.** — La elección de los Diputados provinciales se 
hará por los electores de partido, al otro dia de haber nom- 
brado los Diputados de cortes, por el mismo orden con que 
estos se nombrarán. Artículo 328 de la Constitución. 

Art. 10. ** — Componiéndose esta Diputación provincial, 
de siete individuos, á más del Presidente, é Intendente, y en 
conformidad del decreto de las Cortes de 23 de Mayo de 
1812, art. 3.*', se elegirán uno en esta capital: otro en Ciudad 
Real: otro en Comayagua: otro en San Salvador: otro en la 
ciudad de Cobán: otro en Chiquimula y otro en San Miguel 
y San Vicente." 

Art 11. — Al mismo tiempo y en la misma forma se ele 
giráa tres suplentes: uno por esta capital: otro por Ciudad 
Real; y otro por Comayagua. Guatemala, Julio 28 de 1820. 
Urrutia. — El Arzobispo. — Ramírez. — Manrique. — Aycine • 
na. — Larrazáb<d. — Urriiela. — Licenciado Manuel Ramirez^ 
Secretario de la Junta. (34) 

CAPITULO XII. 
Continuación del afio de 20. 

Dia en que se runieron las Cortes. — Se nombran dos 
Diputados suplentes para que representen el antiguo Raino 
de Guatemala. — Lo que prevenía el artículo 10 del decreto 
de convocatoria. — Los americanos residentes en la Península 
hacen varías reclamaciones para que se aumente la represen- 
tación supletoria. — Notas de D. José Sacasa al Ayuntamiento 
de^Tegucigalpa. — Tiempo en que se verificaron en la pro- 
vincia de Honduras las elecciones de Diputados á Cortes. — 
Ciudadanos que resultaron electos. — El Ayuntamiento de 
Comayagua entra en contestaciones con el Capitán General, 
por haberse establecido la diputación provincial que creaba 
el artículo 325 del Código Fundamental de la Monarquía. — 
La Junta provisional ocurre al Soberano Congreso. — Conse- 



132 



cuencias lógicas que produjo la gran reforma que acababa 
de verificarse. — Sumas de plata, acuilíidas en Guatemala en 
1817, 1818 y 1820. — Millones de pesos que produjeron las 
minas de América, desde su descubrimiento hasta el año de 
1803. 

¿Qu(^ dia se reunieron las Cortes? 

El 6 de Julio. El Rey las abrió el 9, y prestó ese mis- 
mo dia el juramento que mandaba la Constitución. Estas 
Cortes dieron á España un espectáculo no visto hasta enton- 
ces: ellas distinguiéronse por un incesante afán de revolu- 
ción, de venganzas y de reformas; por cuyo motivo se ha di- 
cho, con razón sobrada, que este Congreso en nadase parece 
al congregado en 1812. Las Cortes de este año se reunie- 
ron con el principalísimo fin de dar unidad y concentración 
al Gobierno, salvar el trono y la independencia de los espa- 
ñoles, y desagraviar en lo posible las afrentas hechas á la 
Magestad de Fernando YII, cuyo recuerdo será siempre para 
España materia de dolor. Por esto, y no por otra causa, no 
hubo, como hemos apuntado en otra parte, mayorías ni mi- 
norías: todos estuvieron compactos. Por el contrario, las 
Cortes de 1820, como eran el fruto del partido liberal triun- 
fante, tuvieron en mira, al instalai^^ l;i restauración de las 
reformas establecidas por sus antecesores, enmedio del ruido 
del motín y el clamor de la guerra, y anuladas violentamente 
por los absolutistas de 1814. Por eso, los Diputados de la 
segunda época constitucional dieron á sus discusiones el tinte 
revolucionario y el carácter anárquico del partido que repre- 
sentaban. Entonces se dieron más importancia á los hechos 
que á las ideas, á las personas que á los principios. 

¿Quiénes fueron los Diputados suplentes nombrados pa- 
ra representar el antiguo Reino de Guatemala? 

Don Juan Nepomuceno de San Juan, natural de Guate- 
mala y Canónigo de la Santa Iglesia do Palencia, y Don Jo- 
sé Sacasa. 

Qué prevenia el artículo 10 del decreto de convoca- 
toria? 



\ 
I 



133 



Cou el objeto de que las provincias de Ultramar no que- 
dasen sin representación en las Cortes, prevenía que se nom- 
braran Diputados suplentes, midntras llegaban los electos 
por sus respectivas naciones. Esta disposición seguia en 
parte el decreto emitido por el Consejo de Regencia en 8 de 
Setiembre de 1810. El artículo 11 señalaba á las provin- 
cias de América el número de treinta Diputados suplentes, 
en los términos que hemos indicado en el capítulo anterior. 

¿Quó hiceron los americanos residentes en la Península? 

Después de hacer varias reclamaciones para que se au- 
mentase la insignificante representación supletoria, convinie- 
ron en abstenerse de dar sus sufragios para la elección de 
suplentes, que estaba para verificarse, hasta que, impugna- 
dos en una exposición los débiles fundamentos en que la 
Junta apoyaba su dictamen de negatorio, recayese ulterior 
resolución de Su Magestad ó del Congreso. Esto dio oca- 
sión á que se divulgaran especies que alarmaran á muchos 
de los americanos, que se vieron obligados á engrosar las 
filas de aquellos que opinaban desde el principio, que debia 
votarse. Llegado el dia prescrito para la reunión de elec- 
tores, concurrieron cuarenta, y asegúrase que el segundo ya 
habia sesenta. Con estos votos y los que llegaron de afue- 
ra, se hizo la elección de los treinta Diputados de que nos 
venimos ocupando. La solicitud, pues, de los americanos 
fué completamente desatendida, tanto por el Rey, como por 
la Junta Provisional; viéndose, por consiguiente, los agracia- 
dos con la investidura parlamentaria, obligados á ocupar sus 
respectivos asientos. 

¿Qué participaba el Diputado Sacasa al Ayuntamiento 
de Tegucigalpa? 

En oficio de 30 de Agosto comunicaba al Ayuntamien- 
to y á las demás autoridades de estas provincias: que algu- 
nos Diputados suplentes habían hecho en las primeras sesio- 
nes varias proposiciones para que se aumentase el número de 
los Diputados que reprerentaban las provincias de Ultramar: 
que diferida por motivos que fácilmente se comprenden, se 



134 



habia conseguido al fin que se le diese segunda lectura el 
15, negándose las Cortes ¿ admitir á discusión ningua de las 
mencionadas proposiciones: que tomó la palabra para pro- 
testar en nombre de las provincias, que mientras no se su- 
piese la voluntad expresa de sus habitantes, no podia confor- 
marse con una resolución tan contraria á sus intereses y al 
derecho que les competía de concurrir al Congreso con un 
voto por cada setenta mil almas: que apenas habia comenza- 
do á pronunciar sus primeras frases, cuando tuvo el senti- 
miento de verse interrumpido por un fuerte murmullo que 
se levantó entre los Diputados de la Península: que el Presi- 
dente de la Cámara, á este mismo tiempo le mandaba que 
guardase silencio; y que viendo que se le prohibía el sagrado 
derecho de la palabra, intentó fundar por escrito su protesta, 
que también se le impidió, imponiéndole que no dejase su 
asiento ni saliera del salón, apesar de ser esto práctica co* 
rriente, y de permitirlo el reglamento interior de las Cor- 
tes, (35) Sino hubieran otros hechos, óste sería suficiete pa- 
ra probar de una manera clara y evidente, el desprecio, el 
soberano desprecio con que la España miró siempre los gran- 
des intereses y los sagrados derechos de los americanos, á 
quienes se hacían diarias ofertas que nunca se cumplian, por 
que llevaban por mira principal explotarlos con más holgu- 
ra. De la América, se mandaban crecidísimas sumas de ba- 
rras de oro y plata, para que vinieran en retorno los pom- 
posos nombres de muy leal y fidelísimo vasallo. 

¿Cuándo se verificaron las elecciones en la provincia de 
Honduras? 

El 16 de Noviembre, en la ciudad de Camay agua, don- 
de se reunieron con tal fin, los electores de todos los parti- 
dos, nombrados por las Juntas de parroquia, de conformi- 
dad con los artículos 5H y 78 de la Constitución. 

¿Quiénes fueron electos? 

El Licenciado Don Juan Esteban Milla, propietario, y 
Don Dionisio Herrera, suplente. Prosiguióse después, por 



t • • 



135 



voto general de los pueblos y de los electores, y por exigir- 
lo así las circunstancias políticas, á establecer una Junta pro- 
visional, compuesta de siete Diputados, que lo fueron: el 
Chantre Don Nicolás Irías, por el partido de Comayagua: el 
Teniente Don José Serra, por Tegucigalpa: Don Justo He- 
rrera, por Choluteca: el Coronel Don Jesé María Zelaya, por 
Olancho: Don Santiago Gotay, por Trujillo, Olanchito y Yo- 
ro: Don José Jerónimo Zelayn, por Omoa, San Pedro Sula y 
Teucoa: Don Jerónimo Zelaya, por Gracias: Suplente por 
Comayagua, el Licerciado Don Pedro Nolasco Arriaga: por 
Tegucigalpa, Don Miguel Eusebio Bustamante; y por Gra- 
cias, Don Miguel Antonio Pineda. (36) La creación de es- 
ta Junta se apoyó en el artículo 325 del Código fundamen- 
tal de la Monarquía. 

¿A qué dio lugar el establecimiento de la Diputación 
provincial? 

A que se cruzaran coiileslacioues entre el Ayuntamien- 
to y el Capitán General, que mandaba disolver la menciona- 
da Junta, por ser contraria á la Constitución; agregando que 
de no verificarlo así^ inciurit'ia tu la nota más negra y echa- 
ría sobre si los más tristes resultados. Estas palabras lasti- 
maron profundamente la dignidad y el amor propio del 
Ayuntamiento, que dirigió, dias después, una extensa nota, 
en la que decia al Gobierno de Guatemala: ''En vista del 
oficio de 2 del corriente, firmado por el Excelentísimo Se- 
ñor Capitán General, convocó Ayuntamiento pleno como lo 
exigia negocio de tanta magnitud, y en que se trata nada 
menos que de la felicidad ó perdición de su provincia y del 
Jionor de este Ayuntamiento. El ha de defender los dere- 
chos del pueblo que representa con la libertad que le fran- 
quea el espíritu de nuestra Constitución. 

"Es preciso antes sentar la basejde que es la única pro- 
vincia del reino en que no se ha notado inquietud populai: 
que siempre ha obedecido ciegamente las órdenes del Exce 

^IVtaio 19^ Paciste tóY. AjtluVdKatr<mia. 



136 



lentísimo Señor Capitán General y demás Tribunales supe- 
riores, sacrificando sus derechos, ahogándolos en el silencio, 
sufriendo una verdadera esclavitud, por conservar la coro- 
na de su fidelidad. 

"Ya estimpo que este Ayuntamiento corra la cortina, y 
manifieste el lastimoso cuadro de miserias á que lo han re- 
ducido los comerciantes de ganado y platas de Guatemala, 
que, por conductos inmeditables, han manejado y manejan 
al superior Gobierno y todas las oficinas que tienen resortes 
en los ramos productivos de la provincia de Honduras, en 
los términos que refiere la Real Cédula de 13 de Setiembre 
de 1800, que han enriquecido á los vecinos de aquella Capi- 
tal con devastación absoluta de nuestra provincia. 

''Una sencilla reflexión justifica la legitimidad con que 
se ha procedido á la formación de esta Junta provincial. 
Supóngase por un momento que no hubiese ni existiese el 
decreto que indica S. E., y que señala á León y Guatemala 
por provincias donde únicamente debe haber Diputación 
provincial ¿debería cumplirse el literal sentido del artículo 
325, formando en cada provincia reconocida por la ley, Di- 
putación provincial? Sin disputa que sí; pues para la pro- 
vincia de Honduras es lo mismo que sino hubiese ni existie- 
se tal decreto por no haberlo comunicado, ni publicado en 
términos que pudiese haber llegado á noticia de este Ayun- 
tamiento para cumplirlo; y llama la atención del Ayunta- 
miento, que aún acusándose de infracción del indicado de- 
creto, no se le remita testimonio de él, sino que se le hace 
esperar hasta que llegue un Comisionado a publicarlo. 

''Con horror y con el más vivo sentimiento las ha leido 
ei fiel Cabildo Constitucional de Comayagua, temiendo más á 
lo que alude la expresión de '7a nota más negra^'' que "á 
los tristes resultados^' con que se le amenaza; porque al fin 
íí.stos, á lo más, serían hacerlos víctimas sacrificadas por pre- 
tender la felicidad de su pueblo, como verdaderos patriotas, 
y obligados por un juramento á procurarla con arreglo á la 
ley que justifica sus procedimientos." 



137 



¿Qué acordó la Diputación provincial? 

Siguiendo las mismas pisadas del Ayuntamiento, y des- 
pués de ostentar razones justísimas, acordó: interponer re- 
curso de la providencia del Excelentísimo Señor Capitán Ge- 
neral, como gravosa á la provincia: ocurrir á la mayor bre- 
vedad al Soberano Congreso Nacional, suplicándole con el 
más sumiso respeto y sentimiento se digne mandar abolir, 
por subrepticios y perjudiciales á esta provincia, los decretos 
que la sujetan á la Diputación de Guatemala, confirmando la 
Junta de esta provincia como muy necesaria á promover la 
felicidad de que es susce¡)tible, de la que también resulta la 
general de la Nación, ó de mandar resolver lo que sea del 
agrado de Su Magestad: que se haga publicar este acuerdo 
en toda la provincia, siguiendo entre tanto la Junta en el 
ejercicio de sus funciones." (37) Tanto el Ayuntamiento, 
como la Dipiítación provincial contaban con el apoyo del Go* 
bernador Tinoco. 

¿Cuáles fueron las consecuencias lógicas de la gran re- 
forma política que acababa de verificarse? 

Que las ideas de indopcndencia crecieran y se prestigia- 
ran, calladamente, y que la libertad de la prensa, que había 
recobrado sus derechos, so pusiese á su servicio, llevando 
con lengmis de fuego la verdad á todas partes. En este 
tiempo se publicaron en Guatemíila dos periódicos: el uno 
Mamado ''El Editor Coiistificional,'' que habló sin disfraz el 
idioma elocuente del patriotismo, defendiendo los derechos 
del americano y criticando h^s vicios do la antigua adminis- 
tración: el otro, ''El Aníigo (h^ la Patria," que patentizó con 
destreza las inmcuisas ventajas de la civil/ación y trató con 
mano maestra varias materias científicas. El primero era 
redactado por el Doctor Molinn. y el segundo, por Valle: 
ambos eran rivales, 

¿Qué otros sucesos se vcrilicarun? 



j[37) Tomo 80| peinad 31 á 80, Archivó Nacional, 



138 



Ninguno. El antiguo Reino disfrutaba de una comple- 
ta paz. 

Las autoridades y los pueblos no se ocupaban sino de 
las novaciones que producia el sistema constitucional, que se 
acababa de restablecer y que daba ocasión á que se ensan- 
chase todos los dias más y más la opinión en favor de la in- 
dependencia. 

Mientras que autoridades y pueblos se ocupaban con 
calor en practicar las elecciones municipales y de diputados, 
la junta provincial de Guatemala, que se habia reinstalado 
el 13 de Julio del mismo año de 820, á moción de uno de 
sus miembros, el Doctor Don Simeón Cañas, después de 
varias indicaciones inútiles, obligó á Urrutia á que delegara 
los mandos, político y militar, en Don Gavino Gainza, sub- 
inspector del egórcito. Aunque Urrutia, no estaba por la in- 
dependencia, sus achaques y avanzada edad no le permitían 
conservarse en el poder y menos ponerse en armas para de- 
morarla. Gainza, por su carácter voluble, indeciso, vacilan- 
te é impresionable, era el más aparente para gobernar en 
circunstancias tan arriesgadas, pues fácilmente podia incli- 
nársele á que siguiera el torrente de la opinión, sobre todo, 
si este estaba en consonancia con sus particulares intereses, 
en los que él tenia sus ojos fijos. A esto debemos agregar, 
que el General Gainza, no carecía de ideas liberales. Com- 
probante de este aserto, son las palabras que dirigió á O'Hig- 
gins en la América del Sur, al conferenciar sobre la causa 
que ensangrentaba en aquel momento el suelo de las dos 
Américas y que O'Higgins estranó en gran manera especial 
mente cuando le 03''ó decir: que estas eran dignas de mejor 
suerte: que el Rey Fernando estaba perdido para siempre: que 
la Junta de España, tan patriota y tan republicana, procura- 
ría siempre favorecer á h América y sucausir, y que para ser 
consecuente con sus principios, le concedería el numero de 
diputados consignados en la ley, lo cual le proporcionaría 
inmensa influencia en la cámara, porque en la razón á la gran 
poblaron del Nuevo Mundo, los amerícanoB tendrían una 



139 



fuerte mayoría." La conducta observada por el General 
Gainza, como Gefe expedicionario en la América del Sur, le 
importó un consejo de guerra. (38) 

¿A cuánto ascendió la suma de platas acuñadas en Gua- 
temala en los años de 1817, 1818 y 1820? 

En 1817, ascendió á la suma de 428,661 pesos. En 
1818 á 554,564; y en 1820 sólo se acunaron 267,004 pesos. 

¿Cuántos millones de pesos produjeron las minas de 
América desde 1492, en que se hizo el descubrimiento, hasta 
1803? 

5,706 millones de pesos. 

Un hombre diestro en los cálculos de riqueza páblica 
decia en aquel tiempo: que 133 millones de pesos existían 
en oro y plata labrada en los paises civilizados de América, 
y que 133 millones hablan pasado á Asia, de las costas occi- 
dentales de ella, suman las dos partidas 266 millones, y de- 
ducidos estos de los 5,706, quedan 5,440 millones 

Esta es la cantidad que la America ha dado á la Euro 
pa: esta es la masa de oro y plata que las manos del indio 
han sacado de las rocas duras de nuestras montañas: este es 
el numemrio que el comercio ha llevado de nuestros puertos 
á los de España; de los de España á los de Inglaterra, Fran- 
cia &; y de los de Inglaterra, Francia &. á los del Asia. 

Quien haya aprendido á pensar deducirá de aquí verda- 
des importantes. Se fijará al menos en las siguientes, y de 
ellas inferirá consecuencias productivas de otras igualmente 
fecundas. 

Primera. — El indio á quien se ha supuesto indolente y 
perezoso, es activo y capaz de los trabajos más duros. Sus 
brazos son los que rompen montañas, y pulverizan peñas pa- 
ra sacar el oro y la plata que exporta el comercio: sus manos 
son las que han hecho esos millones que suponen cantidad 
tan grande de trabajo. 

Segunda. — El oro y la plata ha sido el objeto principal 

(88) Qty-^Bi0toriA de düli^^Tomo ^-*P¿0|]iaar7 y 7^ 



140 



de la atención, y existiendo el oro y la plata en montañas 
que se levantan en medio del nuevo continente, la población 
se ha unido en el centro: las cosías han quedado yermas: sus 
caminos intransitables, y los puertos abandonados. 

Tercera. — El oro y la plata no quedan en el lugar que 
los produce. Una fuerza irresistible los lleva á los países 
donde hay frutos y artefactos: á los países donde la industria 
presenta obras que puedan satisfacer nuestras necesidades: 
á los paises donde el labrador hace vegetar el lino, y el 
artesano sabe teger sus hebras. Que se hagan reglamentos 
y se tomen las medidas que se quieran. Si el rico de Amé- 
rica no tiene en ella frutos que le regalen ni telas que le vis- 
tan, sus pesos irán á Ceilán á buscar canela, y á Granada á 
comprar sedas. 

Cuarta. — Si la plata va á los paises á donde la llama la 
industria, su extracción de las minas es sin embargo de esto 
muy provechosa. Ignoran aíin los primeros principios los 
que desdeñan la minería. La plata es materia primera para 
diversas partes; y las materias primeras son de utilidad indu- 
dable. La plata es moneda, y la moneda fud inventada por 
la necesidad que el comercio tenia de ella. La plata es una 
mercadería preciosa que ahorrando cambios, tiene la singu- 
laridad grande de f icilitar por uno sólo todo lo que necesita 
8Q poseedor. 

Quinta. — Siendo una la cordillera que atraviesa á Gua- 
temala y pasa por N. España, existiendo en una misma zona 
y estando en diversos puntos íí igual temperatura, México 
acuña millones y Guatemala sólo dá cantidades mezquinas. 
Ese efecto supone causas activas que han influido en su pro- 
ducción; y tendiendo la vista por todas las posibles, sí la ri- 
queza de nuestras minas es igual á la que tienen las de Nueva 
España, la meditación no descubre otras que las siguientes: 
México dá honor á los mineros: establece escuelas para su 
instrucción: les proporciona brazos para los trabajos, y les 
facilita fondos para las explotaciones. 

Sesta. — La minería tiene derecho á protección muy dis- 



141 



tinguida porque sufre en lo más eseucíal lo que no sufren la 
industria y agricultura. Siembra el labrador, y el valor de 
sus frutos es fijado por su voluntad y la de los compradores, 
teniendo siempre presente los gastos de producción. Hila 
y teje el artesano, y el valor de sus telas es señalado, tam- 
bién por su libre consentimiento y el de los que tratan con 
él. Trabaja el minero y el precio de sus metales es señala- 
do por la ley y uno mismo para el año de abundancia y el 
de escasez, para el tiempo en que crecen los gastos y para 
aquel en que se disminuyen, para Tegucigalpa donde la mi- 
nería no tiene auxilios y para Guanajato donde se le fran- 
quean en abundancia. 

Séptima.— -La ganancia que tiene la nación en la casa 
de moneda de México se ha valorado de este modo. Si la 
labor no sube de 15 millones de pesos al año, gana un seis 
por ciento de la cantidad acuñada: si asciende á 18 millones, 
gana seis y medio por ciento. Nuestra casa de moneda no 
puede segán este cáknlo producir utilidad á la Nación, ó es 
sin duda muy mezquina la que produce. No tenemos datos 
para afirmar decisivamente. Si se nos presentaran, volvería- 
mos la atención á este interesante punto. 

Hé aquí verdades de la mayor utilidad. Todas ellas son 
campo fecundo para quien sepa cultivarlo. Meditando dete- 
nidamente las diputaciones provinciales, los Ayuntamientos 
y consulados: uniéndose en el objeto de su establecimiento, 
que es el fomento de la agricultura, industria y comercio, 
pueden señalar al fin el camino y marchar al término de la 
carrera. Estos son los deseos. Quiera el cielo que no sean 
vanos: que cese la divergencia de opiniones: que triunfe la 
razón y adoremos su estatua. " 



PERIODO DE INDEPENDENCIA. 



PA.TITE PRIMERA^. 

CAPITULO I. 

Tiempo en que se proclamó la iadepeiideacia ea Cen- 
tro-América. — Valle es designado para redactar el acta. — Lo 
que se acordó en ella. — Dia que se señaló para la reunión 
del Congreso. — Tiempo en que se estableció la junta provi- 
sional consultiva. — Vocales que representan las provincias. 
— Guatemala proclama su independencia, doscientos años 
despuós de haberla conquistado Don Pedro de Alvarado. — 
Medalla que se mandó acuñar para perpetuar la memoria de 
tan glorioso acontecimiento. — Gainza reemplaza al Capitán 
General ürrutia. — Sucesos que obligaron á Gainza á procla- 
mar la independencia. — Patriotas que sostuvieron con ener- 
gía la necesidad de su proclamación. — Ventajas de la inde- 
pendencia. — Tiempo en que se proclamó en la capital de la 
provincia de Honduras. — Tinoco se adhiare á México y pre- 
side la junta. — Te'rminos en que se redactó el acta. — Re- 
flexiones. — Causas de la rivalidad entre Tinoco y el Capitán 
General. — Tinoco hace varios nombramientos de empleados 
y manda extender títulos militares á los individuos adictos 
al sistema imperial. 

¿En qué tiempo se proclamó la independencia de Cen- 
tro-América? 

El 15 de Setiembre de 1821. Nosotros te saludamos 
¡oh dia venturoso! con todo el entusiasmo y delirio de nues- 
tro corazón. Nosotros te saludamos, porque llegaste á tiem- 
po á romper nuestras cadenas, á reivindicar nuestros de- 
i^liQS) á calmar nuestras grandes amarguras, i enjugar 



j 



148 



nuestras lágrimas vertidas en el espacio de trescientos años 
de perpetua esclavitud, á extirpar nuestra ignorancia con la 
ciencia, que es como el sol sobre las nubes, y á darnos la 
santa libertad, que es la primera aspiración del niño y la úl- 
tima invocación del anciano. Nosotros te saludamos, en fin, 
porque llegaste oportunamente con los remedios, con los úni 
eos remedios, que hay contra la superstición, el fanatismo y 
la incredulidad: la ciencia y la civilización: porque llegastes 
á comprender que Honduras, con su ferro-carril interoceá- 
nico, tenia que ser más tarde ó más temprano, la estafeta del 
mundo, el verdadero pai aíso de la tierra, la Babilonia de 
buena ley, donde se hablarán todas las lenguas, donde se 
confundirán todas las razas, donde pagarán su tributo todas 
las naciones y donde tendrán su juicio universal todos los 
errores y las preocupaciones todas! 

¿Qui¿n redactó el acta de independencia de Guatemala? 

El sabio hondureno, Don Juf?ó Cecilio del Valle. 

¿Quó se acordó en "ella? 

Que desde luego se circulasen oficios á las provincias, 
por correos extraordinarios, para que sin demora alguna, se 
sirvieran proceder á elegir diputados ó representantes suyos, 
y estos concurriesen á la Capital á formar el Congreso que 
debia decidir el punto de independencia general y absoluta, 
y fijar en caso de acordarla, la forma de Gobierno y ley fun- 
damental que debia regirla. 

¿Qué más se acordó? 

Que para facilitar el nombramiento de Diputados, se hi- 
ciese por las mismas Juntas electorales det provincia que 
practicaron ó debian practicar, las elecciones de los últimos 
Diputados á Cortes: que el número de estos Diputados, fue- 
ra en proporción de uno por cada quince mil almas, sin 
excluir de la ciudadanía á los originarios de África; y que 
las mismas Juntas electorales de provincia, teniendo presen- 
tes los últimos oengofi se sirvieran determinar, según esta ba- 
se^ el número de Diputados que debian elegir. 

¿CaáQi¿() debían ctoucurrir los diputados á Guatemala? 



144 



El dia 1.^ de Marzo de 1822. 

¿Cuándo se estableció la Junta Provisional consultiva^ 

El mismo dia 15 dé Setiembre. 

¿Quienes fueron sus miembros? 

Los mismos individuos que componían la diputación 
provincial, agregándose el 16 del mismo mes los vocales que 
debian representar las provincias que estaban sin representa 
ción, j lo fueron: Valle, por Honduras: el Magistrado Don 
Miguel Larreinaga, por Nicaragua: el Presbítero Don José 
Antonio Alvarado, por Costa-Rica: y el Márquez de Aycine- 
nena, por Quezaltenango. (3í)) 

¿Cuántos años después de la conquista, se verificó la in 
dependencia? 

A los doscientos setenta y nueve años, tres meses, trece 
dias, después del 2 de Junio de 1524, en que llegó á Guate- 
mala con 300 españoles el conquistador Don Pedro de Alva- 
rado. 

¿Qué se hizo para perpetuar la memoria de tan glorioso 
acontecimiento? 

Se mandó acuñar una medalla en que figuran los emble- 
mas siguientes: por su anverso, en el centro, se halla colocada 
la historia en figura de una matrona, vestida de túnica, talar y 
tunicela, con un martillo en una mano, y un cincel en la otra, 
en aptitud de esculpir en el pedestal de la pirámide, la ins 
cripción que recuerda el memorable 15 de Sitiembre; hacien- 
do mención igualmente del Gobernador español que coadyu- 
vó á facilitarj^estajgrande empresa, según se advierte en la 
leyenda que Jtiene, y dice: ''15 de Setiembre de 1821. — Ge- 
neral Gainza." Delante de sí tiene esta figura, puestos en el 
suelo, un rollo de papel y un libro, símbolo de la historia 
general de todos los^paises: la pirámide de que se ha hecho 
mención, y es la que ocupa el primer término, significa el 
monumento del triunfo que en dicho dia consiguió Guatema- 
la, y por eso se halla condecorada con hus aripa^. Las otras pi- 
cad) Dodtttmmui ^úmm 8« 



145 



rámides que se ven íÍ lo lejos son los monumentos de igual 
triunfo, obtenido en los demás Estados ó Repúblicas Ameri- 
canas; por lo que se hallan marcadas sus basas con las inicia- 
les de los nomljres á que corresponden, como la M. México. 
La L. Lima, &. En su orla contiene el siguiente lema: Gua- 
temala libre é indpipendiente. 

¿Qué se ve por el reverso? 

Se ve en el centro una figura alada, que representa al 
genio de la libertad americana, coronado de laurel, ceñido 
de un tahalí de plumas, con un carcax á la espalda, separan- 
do con entreambos brazos y el mayor esfuerzo, losaos Inun- 
dos, desunidas las manos que hacían dependiente al nuevo 
del antiguo; pero al mismo tiempo ofrece fí este su amistad 
y paz por medio del ramo de olivo que le presenta en la mis- 
ma mano que lo separa; y á aquel la próspera abundancia 
por el cuerno de la fertilidad que derrama sobre él, en mani- 
festación de que han cesado los obstáculos que la impe4ian: 
la leyenda de la orla es conforme al emblema que represen- 
ta: M Ubre ofrece imz, pero el siervo jamás, 

¿Cuando entró en el mando el General Gainza? 

El 7 de Marzo de 1821. 

¿Qué sucesos lo obligaron á proclamar la independencia? 

La noticia del grito dado por Iturbide en México, de 
acuerdo con el General Guerrero y la exaltación que este su- 
ceso produjo en los ánimos guatemaltecos. Gainza, para sal- 
var apariencias y poiíerse á cubierto de la responsabilidad 
que el gabinete de Madrid pudiera hacerle en un evento 
desgraciado, dio á luz un manifiesto contra el plan de 
Iguala, que recogió dias duspués, cuando los acontecimien- 
tos de Chiapas encendieron los espíritus de tal manera y 
hasta tal punto, que se vio obligado, para aplacarlos, á con- 
vocar una junta y tratar del asunto más grande para la 
América Central: su independencia. 

¿Quiénes fueron los patriotas que sostuvieron con más 
calor la necesidad de proclamarla el dia 15 de Setiembre? 

El Canónigo Doctor Dob José ^|aria Qastilltij el D&áH 



146 



Doctor Don Antonio García Redondo, el Regente Don Fran 
cisco Buches, los oidores Don Miguel Larreinaga y Don To 
más O. Horán, los Doctores Don Mariano Gálvez y Don Se 
rapio Sánchez, diputados por el Claustro, Don José Frau 
cisco Córdova y Don Santiago Milla, por el Colegio de Aba 
gados, Don Antonio Rivera Cabezas, Don Mariano Beltra 
nena, Don José Mariano Calderón, el Presbítero Dr. Don Ma 
tías Delgado, Don M. A. Molina, individuos de la Diputa- 
ción provincial, Don Mariano Larrave, Don J. Antonio La- 
rrave, Don Isidoro Castriciones, Don Pedro Arroyavc, y Don 
Mariapo Aycinena, individuos del Ayuntamiento, Don Lo- 
renzo Romana, Secretario del Gobierno, y Don Domingo Die- 
guez, Secretario de la Junta, Fray Mariano Pérez, Prelado 
de los Recoletos, Fray José Antonio Tabuada, Prelado de los 
Franciscanos, y otros entre los cuales se hicieron notar algu- 
nos españoles europeos. (40) 

¿Cuáles son las ventajas de la independencia? 

Que una nación independiente trabaja y hace esfuerzos 
por conseguir su industria, su riqueza, su prosperidad y cul- 
tura y por elevar á sus hijos á la gran categoría de la igual- 
dad en los derechos de que carecen cuando ella no tiene vi- 
da ni gobierno propio. 

¿En qué tiempo se proclamó en esta provincia? 

El 28 de Setiembre como á las ocho de la mañana, re- 
cibió el Señor Gobernador Intendente, Comandante Gene- 
ral, Gefe Político Superior de la Provincia, Brigadier Don 
José Tinoco de Contreras, el acta de independencia celebra- 
da en Guatemala el 15 de Setiembre, y el manifiesto del Ca- 
pitán General Don Gavino Gainza, que había entrado á go- 
bernar, como hemos dicho, el 7 de Marzo del mismo año, y en 
el acto mandó reunir, en la Sala Capitular del Ayuntamiento, 
ala Exelentísima Diputación provincial, Ayuntamiento y á 
todas las corporaciones, eclesiásticas, secular y de hacienda: 
y después de haberse hecho algunas reflexiones y discutido 
sobre la necesidad de la independencia, esta se proclamó el 



147 



mismo dia, sin que costase el menor esfuerzo, ni el más leve 
sacrificio. 

¿En qué términos? 

El Gobernador Intendente, Brigadier Don José Tinoco, 
proclamó la independencia de esta provincia, pero con la 
precisa condición de quedar independiente de Guatemala y 
sometida únicamente al Gobierno de México. Esto lo hacia 
Tinoco con la mira, sin duda, de pertenecer siempre á un 
centro lejano. 

¿Quién presidió esta junta? 

El Gobernador Don José Tinoco. 

¿Qué se acordó en ella? 

Se acordó: 

1.° — Que la religión que habian de reconocer todos los 
habitantes de esta provincia, fuera la católica, apostólica, ro 
mana, y por Rey en la Capital de México al Señor Don Fer- 
nando YIT, ó en su defecto á uno de los serenísimos infan- 
tes, de conformidad con el plan de Iguala, ó al gobierno que 
acordase el Soberano Congreso Americano. 

2.** — Que la reunión que indicaba el capítulo 2. "" de la 
acta de Guatemala se verificase librándose la convocatoria 
inmediatamente para practicar las elecciones con arreglo al 
último censo. 

3.** — Que en las autoridades no se hiciera ninguna nove- 
dad y que continuara el Gobierno militar, político y de ha- 
cienda con arreglo á la Constitución; pero independiente 
siempre de Guatemala, salvando aquello que tuviera rela- 
ción con la defensa del Reino. 

4."" — Que el Señor Gobernador, Comandante General, 
Gefe Político Superior, continuara en el mando de la Pro- 
vincia con todo el poder que dan las leyes á un Gefe Supe- 
rior, político, militar y de hacienda. 

S."" — Que con la Excelentísima Diputación, consultara 
en todos los casos que lo creyera conveniente; quedando á 
cargo del Ayuntamiento, guardar el orden y tranquilidad de 






148 



6."* — Que se comunicase esta acta á todos los Ayunta- 
mientos y puertos de la provincia: que el Señor Gefe Políti- 
co Superior, prestara el juramento de iudependencia, en los 
términos referidos, en manos del Alcalde 1.**, que lo era el 
Señor Don Francisco José de Gómez; y que las demás cor- 
poraciones prestasen el juramento en manos de Su Seño- 
ría, quedando por último á cargo del Señor Jefe Político 
Superior y del Ayuntamiento, la publicación del acta que 
debia verificarse con la mayor solemnidad posible. (41) 

¿Qué se deduce de aquí? 

Que los comayaguas fueron imperialistas: que en aquella 
provincia, no se proclamó una verdadera independencia, co- 
mo se comprende de los términos del acta á que venimos 
refiriéndonos: que el Brigadier Don José Tinoco jugaba un 
papel difícil, como peligroso, atendidas las circunstancias 
que lo rodeaban: que él creia que era llegada la oportunidad 
de sustraerse de la autoridad de Guatemala y jugar un papel 
igual al que jugaba el Capitán General Gaiuza; y que Tino- 
co era inconsecuente al acordar que se mandasen Diputados 
al Congreso de Guatemala y quedar al propio tiempo sonie 
tido al Gobierno que se estableciese en México. De aquí 
data la rivalidad entre el Gobierno de Honduras y el de 
Guatemala, que ha causado tantos y tau grandes daños y 
deshonras a esta nuestra querida patria. 

¿Qué motivaban estas rivalidades? 

El restablecimiento del sistema constitucional y las nue- 
vas diputaciones provinciales que se mandaban establecer en 
esta Intendencia, lo mismo que en las demás, eran motivo 
de choques y competencias entre los Gobernadores militares 
de las mismas con el Capitán General del Reino. Tanto por 
esto, como por el nuevo carácter de gefes políticos superio- 
res á que ascendían los intendentes de las provincias, y el 
recobro de facultades que antes ejercía en lo político, ha- 
cienda y vice-patronato, el Capitán General. En este 

(41) Documeato húmero 4. 



149 



tiempo el odio y la rivalidad se hicieron más ostensibles, 
porque Tinoco y la Diputación Provincial de Comayagua, 
decían en alta voz: que la Provincia de Honduras estaba se- 
parada del Gobierno de Guatemala, desde el afio de 1813, 
segán los artículos 325 y 326 del capítulo 7.° de la Consti 
tución fundamental déla Monarquía Española. 

¿Qué hizo Tinoco una vez proclamada la independencia? 

Trató de organizar la provincia de Comayagua, y de 
acuerdo con la Junta se hicieron los nombramientos siguien- 
tes: Cayetano Bosque, Secreterio del Gobierno Político Su- 
perior: José Tinoco de Contreras, Teniente General de los 
ejércitos: Pedro Arrazola, Subteniente de artillería: Vicente 
Irigoyen, Subteniente de artillería: José Gómez, Oficial se- 
gundo de la contaduría: José María Zelaya, General de Bri- 
gada: Fernando Zelaya, Tesorero General: José María Ro- 
dríguez, Teniente del Batallón de Comayagua: Pedro Ñolas- 
co Arriaga, Fiscal de Hacienda: Juan Garrigó, Contador de 
Diezmos: Santos Bardales, Contador Interventor de la admi« 
nistración de Correos de Comayagua: Joaquin Orellana, Ad- 
ministrador de Alcabalas de Trujillo: Coronel Juan Cacho, 
Comandante de Trujillo: Bernardo Caballero, Comandante 
de Omoa: José Garay, Capitán interino de Comayagua: Pe- 
dro Boquín, Subteniente: Santiago Baeso, Subteniente: Joa- 
quín Aguiluz, Interventor de Omoa: Juan Lindo, Gefe Polí- 
tico Superior: José Nicolás Irías, Intendente: Francisco Se- 
rrano, Sargento mayor del escuadrón de Yoro: Andrés Bri- 
to, Coronel del ejército: Francisco Xavier Valenzuela, Te- 
niente: Pedro Miranda, Sargento mayor interino de Coma- 
yagua: Manuel Gutiérrez, Capitán del ejército: José María 
Aguiluz, Subteniente: Francisco Gómez, Sargento mayor: J 
Gregorio García, .Subteniente veterano de Gracias: Remigio 
Diaz, Teniente veterano: Juan Nepomuceno Cacho, Subde- 
legado de Hacienda. 



150 



CAPITULO II. 

El Ayuntamiento de Tegucigalpa recibe el acta de in- 
dependencia proclamada en Guatemala. — Universal regocijo 
con que fué acogida. — Tegucigalpa, Los Llanos de Santa 
Rosa y otros partidos proclaman su independencia en el mis- 
mo sentido que Guatemala. — Dos dias después de estejura- 
memto recibe el acta celebrada en Comayagua y la nota en 
que el Gobernador Tinoco prevenia al Ayuntamiento de es- 
ta Villa, no obedeciera á las autoridades de Guatemala. — 
Contestación dada por el Ayuntamiento. — Tinoco manda 
reunir tropas para someter por la fuerza Á los partidos disi- 
dentes. — Impónense con este objeto fuertes contribuciones. — 
Providencias que dictó el Ayuntamiento de Tegucigalpa. — 
Patriotas que contribuyeron á proclamar y defender la inde- 
pendencia. — Entusiasmo del pueblo. — Contestaciones cruza- 
das entre Gainza y Tinoco. — El Gobierno de Guatemala 
manda situar tropas auxiliares en los Llanos de Santa Rosa 
y en Tegucipalpa. — La Junta consultiva de Guatemala, 
acuerda dar á la Villa de Tegucigalpa el título de ciudad. — 
El Ayuntamiento de esta V^illa solicita, en 1807, el mencio- 
nado título. — Época en que se le otorgó el de Real Villa. — 
La Provincia de San Salvador proclama su independencia 
absoluta. — Nicaragua se declara separada de la capital del 
Reino, mientras se aclaran los nublados del dia. — En Octubre 
la misma provincia proclama su independencia bajo el plan 
de Iguala. — El obispo García Jerez. — Palabras de Valle, — 
Costa-Rica se mantiene neutral. 

¿Qué dia llegó á Tegucigalpa la noticia de haberse pro- 
clamado en Guatemala la independencia? 

El 28 de Setiembre. 

¿Cómo recibió esta Villa la invitación que le hicieron las 
autoridades de la Metrópoli? 

Con universal regocijo. 

¿En qué sentido se pronunció Tegucigalpa? 

T^cigalpai Los Llanos de Santa Bosa^ Gradass Qnioa, 



151 



Tnijillo, Olancho, Choluteca, Santa Bárbara y otros parti- 
dos, se pronunciaron en el mismo sentido en que lo habla 
hecho la mayoría del Reino, es decir, independiiíndose de 
España, de México y de cualquiera otra nación. El acta de 
Independencia de Tegucigalpa, fué concebida en estos tér- 
minos: ''Viva la Independencia." Habiéndose reunido Ida 
Señores que firman esta acta a efecto de leer pliegos que 
acaban de venir por extraordinario de Guatemala, se proc*/- 
dió á su apertura y se leyé) un oficio del Excelentísimo 
Ayuntamiento de Guatemala que dá noticia de haberse jura- 
do la independencia. En seguida se leyó un manifiesto dfl 
Señor Xefe Político relativo a lo mismo y la aota celebrada 
el 15 de Setiembre de mil ochocientos vientiuno, y en 
vista de todo, unánimemente se acordó que se publicase y 
circule inmediatamente, que se le dé el obedecimiento debi- 
do, se excite del modo posible á la libertad y al orden, y q\u\ 
para acordar lo que convenga, se llame á esta Junta á les 
Señores P. C. Vicario, á los R.R. P.P. Guardián de Shu 
Francisco y Comendador de la Merced y á todas las autoi i 
dades, empleados y militares, y algunos vecinos de la Villa. 
Tomás Midence, Felipe Santiago Reyes, Mariano Urment ta, 
Francisco Juárez, Manuel Ugarte, Eusebio Ruiz, Juan Ivs- 
trada, Dionisio Herrera, Secretario." 

*'Acto continuo á virtud délo acordado en el acta ante 
rior se reunieron todos los Señores que suscriben y habién 
doles leido por el infrascrito Secretario el manifiesto del Se- 
ñor Xefe Político, el acta celebrada en Guatemala v oficio 
del Excelentísimo Ayuntamiento, relativo todo á haberse ju- 
rado la independencia, manifestaron todos unánimemente h\ 
mayor alegría y dijeron: que están prontos á jurar la uaU*- 
pendencia, á contribuir á ella por cuantos medios sean á su 
alcance hasta sacrificar sus vidas y haciendas, á conseivar 
el orden público, y unir sus votos con los del pueblo y «u 
toridades de Guatemala, y porque así lo harán, firman esta 
acta á veintiocho días de Setiembre de mil ochocientos veíu- 
tiuno y primero de la libertad. 



^? 



i 



152 



"José Francisco Pineda, cura. — Fray Manuel Antonio 
González, M. D Conir. El Capitán Graduado Don Juan Al- 
calá, Ambrosio de Kchever»ía y Plasauhi, Manuel José Mi- 
dence, Miguel Bustaniante, Carlos Joaquín de Herrance, 
Fray Nicolás llermosilla, Guardián de San Francisco, Ma- 
nuel Antonio A'asquez, ex-Ilegidor, Francisco Xavier A- 
guirre, José María de Aguirre, Diego Vijil, Braulio Rosa, 
Carlos Selva, Manuel de Aqueche, Antonio José Contreras, 
Vicente Camin(»s, Juan José Durón, Felipe Santiago Reyes, 
Francisco Juárez, Manuel ligarte, Juan Antonio Gómez, Luis 
Brito, Tonnís Midence, Mariano Urmeneta, Juan Estrada, 
Ensebio Ruiz, Dionisio de Herrera/* 

'*En seguida se acord() por los Señores del Ayuntamien- 
to prci-tar el juramento correspondiente, y en su virtud el 
Sefiíir Alcalde J." lo prestó en manos del 2.°, ofreciendo no 
reconocer el gobierno español y sí, el que se establezca en 
i»h!*» reino, jurando conservar la independencia de Guatema- 
la, integra y hasta derramar la última got<a de sangre, y 
al mismo íiempo, conservar el ()rden píiblico por cuantos 
medios sea posible. El misnjo juramento hicieron los de- 
más Señores y el infrascrito Secretario en manos del Alcal- 
«le I " Tomás Midence, Felipe Santiago Reyes, Mariano ür 
meneta, Francisco Juárez, Juan Estrada, Manuel Ugarte, 
Ensebio Ruiz, Dionisio de Herrera/' 

;,Qué recibió el Ayuntamiento dos dias después de ha- 
ber jurado su independencia? 

El acia celebrada en Comayagua y la nota en que el 
G<»bernador Tinoco le prevenia que no obedeciera á ningu- 
na autoriílad de Guatemala, civil, militar, eclesiástica y do 
hacienda. 

¿Cuál fué ^u I espuesta? 

Tegucigalpa contestó con templada firmeza que obede- 
ce! fu á las auloiidades de una y otra ciudad en lodo aquello 
que estuviese conforme con las atribuciones de cada una y 
que no fuesen contrarias á las leyes que acababa de jurar 
Ebíh contcstiaríón írrit<5 (^n gran manera al Gobernador de 



153 



Comayagua, porque desvanecí/) los planes que habia conce- 
bido en aquellas circuüstaiicias y que fácilmente pueden 
comprenderse. 

¿Qué hizo Tinoco? 

Apesar de haber sido ¿1 el primero que dio ejemplo de 
excisión independiéndose de la capital del Reino, se creyó 
con derecho de someter, por lii fuerza, á la provincia de Te- 
gucigalpa y á los demás partidos que se hablan unido a Gua- 
temala. Dominado por estas ideas, dio orden para que to- 
dos los cuerpos militares de la provincia, marcharan inme- 
diatamente á Comayagua, donde debia organizarse el ejérci- 
to con que se pensaba someter á los pueblos disidentes. 
¿Qué más hizo? 

Al mismo tiempo que hacia con la mayor actividad re- 
clutas de hombres, imponía fuertes contribuciones: separaba 
de los destinos á los que no eran adictos al sistema imperial: 
amenazaba con la pena capital á todos los que por escrito ó 
de palabra contribuyeran á prestigiar la causa que defendía 
Tegücigalpa: se interceptaba la correspondencia, tanto oficial 
como particular: manifestábanse miras contra la Casa de Res* 
cates, cuyos intereses pertenecian á, Guatemala: se dirigian á 
todas partes cartas subversivas contra las autoridades consti- 
tuidas; y se celebraban pactos de alianza con el Gobernador 
y Diputación provincial de Nicaragua. 

¿Qué providencias dictó el Ayuutamiento de esta Villa? 
Después de haber empleado todos los medios ' suaves y 
conciliadores, y de haber ofrecido al Gobierno de Comaya- 
gua que le obedecería en todo aquello que no fuese contra^ 
rio á las leyes, se puso en armas y en actitud defensiva, dio 
cuenta al Capitán General de Guatemala de todo lo ocurri- 
do, le pidió auxilios de hombres y dinero, y nombró Coman- 
dante General de la plaza á Don Francisco Aguirre, quien 
no solamente prestó sus servicios militares, sino que también 
hizo varios suplementos para el sostenimiento de la fuerza» 
Desde el momento en que los patriotas de esta Vill|i comV 
prendieron que era una necesidad inevitable el neo de las 



154 



armas, desplegaron una actividad nunca vista hasta en- 
tonces. 

¿Quiénes fueron los hombres que contribuyeron á pro- 
clamar y defender nuestra independencia? 

Los que tomaron mayor interés fueron: Don Dionisio 
Herrera, Don Justo Herrera, Don Diego Vijil, Don León 
Rosa, Don José Antonio Márquez y Don Francisco Morazáu. 
También prestaron todo su apoyo y toda su cooperación, 
Don Esteban Travieso, Don Esteban Guardiola, el Cura Pi 
neda, Don Ramón Vijil, Don Juan Antonio Ugarte, Don Ma- 
nuel Ugarte, Don Francisco Juárez, Don Carlos Selva, D6n 
Remijio Diaz, Don Liberato Moneada y Don Felipe Reyes. 

¿Cómo abrazó el pueblo esta nueva causa? 

El pueblo abrazó la causa de la libertad con delirio y 
con locura y se presentó voluntariamente á tomar las armas, 
ofreciendo correr la suerte que corriera Guatemala, para lo 
cual se organizaron compañías, que eligieron sus oficiales, 
siendo de la primera Don Francisco Morazán con el grado 
de Teniente, quien poco después pasó a ser Ayudante del 
primer batallón, desde cuyo puesto voló, con viento en po- 
pa y en alas de la fortuna, á ser Gran Dignatario del Estado^ 
como pronto lo veremos. Durante estas conmociones, el 
pueblo de Tegucigalpa dio ejemplo de gran moderación^ 
que no debiera haberse olvidado en épocas recientes; pues 
en los meses de mayor exaltación no se vio un pleito ni si- 
quiera una demanda verbal. 

¿Cuáles fueron los resultados de la disidencia entre Te- 
gucigalpa y Comayagua? 

Que Gainza y Tinoco se cruzaran contestaciones. 

¿En qué términos se dirigía el Capitán General á Tinoco? 

Esta cuestión, decia Gainza, de interés tan grande para 
todas las provincias, no puede ser decidida por esta Exce- 
lentísima Junta provincial, ni por esa Excelentísima Diputa- 
ción provincial, ni por Corporación alguna de las que exis- 
ten constituidas. Los funcionarios no tienen otra facultad que 
amella que les dá la ley: y la ley no nos ha facultado para 



1 



155 



decidir si estas provincias deben serlo de México. Los Ayun- 
tamientos tampoco tienen otra autoridad que aquella que les 
han dado los pueblos electorales. Estos los eligen para tra- 
tar de las atribuciones que designa la Constitución; y en 
ellas no se ve la de resolver aquel punto. La voluntad ge 
neral de los pueblos es la que debe determinarlo, y esta vo- 
luntad sólo puede expresarse por un Congreso formado de 
Diputados elegidos por los mismos pueblos para decidir si to- 
dos ellos deben ser provincias de Nueva España." 

¿Qué resultó de aquí? 

Que se agotaron los convencimientos de una y otra parte . 

¿Qué dispuso el Gobierno de Guatemala? 

Viendo que todos los dias crecia más, en vez de apagar- 
se, el encendimiento de los ánimos de las autoridades de Ce- 
mayagua, mandó situar tropas protectoras tanto á Gracias 
como á Tegucigalpa, para donde Tinoco movía las suyas, 
pues se creía en el imprescindible deber de someterlos, aun- 
que siempre evitó un encuentro, sobre todo, con los inde- 
pendientes de Tegucigalpa, que dieron entonces, como han 
dado después, muestras de que son dignos hijos de la liber- 
tad, por la que tanto suspiraron nuestros padres. En esta 
época la rivalidad qutj habia existido entre Comayagua y 
Tegucigalpa desde 1788 y que se habia aumentado en 1812, 
se agrió más conjnotivo de los sucesos de independencia. 

¿Qué le vanó á Tegucigalpa su conducta noble y pa- 
triótica? 

Que la Junta consultiva de Guatemala le diese, en 11 
de Diciembre de 1821, el título de ciudad y á su Ayunta- 
miento el de patriótico. 

Hé aquí la nota de Gainza y acuerdo de la Junta Con- 
sultiva. 

*'La Junta Consultiva se ha impuesto en el oficio de ese 
M. N. y Patriótico Ayuntamiento fecha 23 del pasado No- 
viembre y en todas las copias relativas á las providencias 
acordadas en orden á las cosas de Comayagua. Todas hau 
ado dignamente aprobadas por la Junta j por mi La |m^ 



156 



ticia y la buena causa de Tegucigalpa ha hecho conocer más 
la prudencia, circunspección y tino que adornan á los indivi- 
duos de esta noble Corporación como también el loable pa- 
trotismo de su honrado vecindario, y sensible á tan distin- 
guida conducta, he deseado hacerla memorable; por lo que 
en acta de 11 del que rijo se ha puesto el acuerdo que sigue: 
''Teniendo presente el patriotismo, que ha acreditado el M. 
N. Ayuntamiento de la Villa de Tegucigalpa desde la época 
gloriosa de nuestra independencia: el celo que ha desplega- 
do en el sistema de unión: la prudencia con que se ha dirigi- 
do en los asuntos ocurridos; y el rango que ocupa en la es- 
cala de poblaciones de aquella provincia, se acordó: que en 
lo sucesivo se dé a' la misma Villa el título de Ciudad y á su 
Ayuntamiento el de Patriótico." Lo que comunico á US. 
con mucha satisfacción y regocijo, para su inteligencia 
y que lo haga manifiesto á los demás pueblos de su com- 
prensión. Dios guarde á TS. muchos anos Palacio Na- 
cional de Guatemala, Diciembre 22 de 1821. — Gainza. — 
S. S. del M. N. y Patriótico Ayuntamiento de Tegucigalpa." 

¿Des.le cuando aspiraba ccsta Villa á tan noble título? 

Desdo el año de 1SÜ7 en que apoderó á Don Santiago 
Martinez did Rincón para que elevase hasta el trono esta so- 
licitud, ofreciendo, como doiíaiivo, dos mil fuertes. 

¿En que tiempo se le h ibia otorgado el título de Real 
Villa de Síin Miguel de Tegucigalpa y Herecüa? 

En 17 de Julio de 1768. 

¿Quó ee verificaba en la ciudad Capital de la Provincia 
de San Snlvador, el dia 29 de ¡áeliembieV 

Se verificaba la solemne proclamación de independencia 
absoluta, jurada ya desde el 22 del mismo mes por el Inten- 
dente, Diputación provincial y demás autoridades locales. 

¿Quó sucedía en la provincia de Nicaragua por estos 
mismos dias? 

Que el Gooernador Don Miguel González Saravia, en 
unión del Obispo Don Nicolás García Jerez y de algunos in- 
dividuos de la Diputación provincial, declararan el 27 de 



167 



Setiembre separada aquella provincia de la Capital del Reino, 
acordando al mismo tiempo suspender la proclamaci(5n de in- 
dependencia de España, hasta tanto que ae aclarasen los nubla- 
dos del día. Esta frase gráfica os del Obispo García Jerez. 

¿Qué acordó en seguida? 

El 11 de Octubre siguiente, reformó en parte este acuer- 
do y proclamó la independencia bajo el plan de Iguala. 
Todo esto se verificaba de acuerdo con el Gobernador de esta 
provincia, Don José Tinoco de Contreras, lí quien manejaba 
el Obispo García Jerez. 

¿Qué dijo Valle de este Obispo? 

Que era un hombre notable, notabilísimo por sus virtu 
des y por sus variados y profundos conocimientos; agregan- 
do después, á su muerte, que ni E¿pana supo lo que mandó, 
ni Centro-América lo que perdi<). 

¿Cómo se condujo la provincia de Costa Rica durante la 
crisis de independencia? 

Con el mayor tino y circunspección, resistiendo las cons- 
tantes instigaciones de las autoridades de León, adoj)tando 
una prudente neutralidad y organizando una administración 
interior. 

¿Cuándo se verificaba la expresada organización? 

El 27 de Noviembre de 1821. Para los que sepan que 
la provincia de Costa-Rica habia quedado sometida en mate 
rías fiscales al Intendente establecido en León de Nicaragua, 
al plantarse el sistema de Intendencias en América; para los 
que conozcan los estrechos lazos que unian á las dos provin- 
cias, especialmente, desde el año de 1812 que se les concedió 
en común una diputación provincial; para los que no igno- 
ren el empeño que tomó el Obispo García Jerez por atiaerla 
á su devoción, verá que los elogios que ha merecido la con- 
ducta observada por Costa-Rica, son hijos de la imparciali- 
dad y la Justicia. 

¿En qué tiempo obtuvo Costa-Rica la habilitación del 
puerto de Punta Arenas? 

El ano del SU. 



168 



CAPITULO III. 

Las provincias de Tegucigalpay Comayagua se prepa- 
ran cada una por su parte para la guerra. — El Ayuntamien- 
to de Tegucigalpa reúne inmediatamente cuatrocientos hom- 
bres. — El Capitán Caballero facilita á Tinoco el recobro del 
puerto de Omoa, haciendo .otro tanto en Trujillo el Presbí- 
tero Pedro Brito y otros cabecillas. — Tiempo en que se ve- 
rificaron estos acontecimientos. — En Diciembre del mismo 
año el puerto de Omoa se une nuevamente á Guatemala. — 
Causas que contribuyeron á que se operara esta contra-re- 
volución. — Lo que dice Marure á este respecto. — Suerte que 
tocó á los agentes de Tinoco. — Trujillo se une á Guatemala 
en el mes de Enero. — Lo que decia el Canónigo Irías á Ti- 
noco. — Acta de la Diputación provincial de Comayagua. — 
Personas que componían esta Junta. — Desavenencias ocurri- 
das en San Salvador. — La Junta consultiva de Guatemala 
manda al Doctor Delgado á calmar los desórdenes que allí 
se verificaron.— El Doctor Delgado hace salir al Gefe Supe- 
rior Político y pone en libertad á los presos. — La Junta con- 
sultiva nombró una comisión para que propusiera los me- 
dios más adecuados para pacificar á las provincias disiden- 
te.<^. — Para preparar el buen óxito de estas misiones de paz, 
se proyectó que S3 publicasen minifiestos y proclamas con 
tal objeto. 

Colocadas las cosas en el estado en que las dejamos re- 
senadas en el capítulo anterior, las provincias de Tegucigal- 
pa y Comayagua no se ocupaban de otra cosa sino de hacer 
aprestos de guerra y de poner sobre las armas un pié de 
ejército capaz de vencer á su contrario. En Comayagua se 
hablaba de la guerra como de un aparato, pues se creía que 
Tegucigalpa estaba demasiadamente débil y que se somete- 
ría al primer empuje. 

¿Qaó hizo Tegucigalpa? 

Tegucigalpa, que por su pxvte no carecía de hombres 
llenos de patriotisma y capaces para la gaerra y para la re- 



159 



volucióu. reunió cuatrocientos infantes, cuyo número au- 
mentó dia por dia. Aunque los propósitos del Ayuntamic n- 
to de esta Villa, eran mantenerse á la defensiva para repeler 
con mayores ventajas los ataques del enemigo, no dejó, 
cuando se consideró un tanto fuerte, de destacar de esta pla- 
za, de vez en cuando, partidas de tropas que iban á sitúa r^c 
á las alturas de la Cuesta Grande, con el objeto de obligar 
al enemigo á salir de sus fortificaciones y ver si pedia batir- 
lo á campo raso y en detall. Estos movimientos causabnn 
siempre grandes alarmas .y agitaciones en la Capital, que du 
raban todo el tiempo que permanecían las fuerzas en el men- 
cionado punto. Los imperialistas nunca salieron de sus att in- 
cheramientos, sino para trasladarse á San Antonio del Noite, 
como luego lo veremos. 

¿Qué sucedía en los puertos de Omoa y Trujillo? 

Que el Capitán Don Bernardo Caballero, facilitáui á 
Tinoco el recobro del puerto de Oraoa, que se habia pronun- 
ciado en favor de la independencia absoluta. El 14 de N*. - 
viembre Tinoco habia nombrado al Capitán Caballero Ce- 
mandante de este puerto. Otro tanto hacía en Trujillo el 
Presbítero Pedro Brito y otros cabecillas, que aprovechámlo- 
se de la enfermedad del Comandante Don Antonio Pradn. á 
quien redujeron á prisión, se declaraban unidos al Gobion o 
de Comayagua. 

¿Cuándo se verificaron estos acontecimientos? 

En el mes de Noviembre del mismo año. Apegar de 
que las plazas reconquistadas eran de gran significación para 
los que defendian la causa imperial, con todo, el giro que to- 
maban las cosas en San Salvador y Guatemala, y la resoln 
ción en que estas dos Provincias estaban de auxiliar jí I< s 
independientes de Tegucigalpa, obligaron á Tinoco, en rw- 
yas manos aun estaban las riendas del Gobierno, á dimitir rl 
mando que al mismo tiempo dividió nombrando el 21 dt* N - 
viembre á Don Juan Lindo Gobernador Político y el *23 drl 
mismo, Intendente al Canónigo Don Nicolás Irías: í.nilus 
0rim enteramente adictos al Flan de Iguala. 



160 



¿Cnáiulo volvió á unirse el puerto de Omoa xí Guate- 
mala? 

El 1/ de Diciembre, á virtud de una contra-revolución 
que verificó la fuerza de aquella plaza. 

¿Qué coadyuvó al buen éxito de este suceso? 

La aproximación de las tropas que el Gobierno de Gua- 
temala mandaba con el objeto de reconquistarlo. 

¿Que dice Maru^-e á este respecto? 

Que fue un cuerpo de patriotas guatemaltecos el que 
marchó voluntaiiamente y á sus expensas á restablecer el 
orden en Omoa. 

¿Qué í-uerte tocó á los ageutcs de Tinoco? 

La de ser conducidos presos lí Guatemala. 

¿Cómo continuó Trujillo? 

Trujillo permaneció unido al Gobierno de Comayagua, 
hasta (jue en Enero siguiente se veriíicí) otro tanto que en 
Omna. Estos reveses y la noticia de que de San Salvador 
y GuMtemala se movían fuerzas sobre la Capital de Hondu- 
ras, daban á entender lí Tinoco que sus esfuerzos serían en- 
teramente inútiles, pero aun así y todo permaneció con sus 
arma:; terciadas, esperando que Iturbide que había avanza- 
do demasiado en sus designios, camWiara en el antiguo Rei- 
no el curso que habian tomado los sucesos. 

¿Qué habia dicho el Canónigo Irías á Tinoco? 

Que pusiera el bastón en la niesíi, que no faltaría quien 
lo empuñara. (41) 

¿Qué hizo la Diputación provincial? 

Después de haber convocado el Ayuntamiento, Cabildo 
eolesia'stico y demás corporaciones, y de haberlos impuesto 
del veciru) ronípimiento en que se encontraba el Gobierno de 
Comayjigua con el de Guatemala, celebró el acta que dice: 
'^E>ta Junta de Gobierno, que {)or los últimos acaecimientos 
y pretensiones de introducir tropas en ella por disposición 
del Gübicüio (le Guatemala, y las noticias que suministran 

(41) CciivcrFación con el Canónigo Den Pecrj tcquín y con Ton Jcró Marfa 
Kttttlnez. 



ICT 



los varios papeles oficiales interceptados, comprenda se halla 
en manifiesto peligro de uu rompimiento y guerra civil, ó 
sucumbir á las pretensiones de aquella provincia, címtrarias 
á las del Imperio á que corresponde la de Comnjagua, la 
cual eu observancia del Plan de las tres garantías del Exce- 
lentísimo Señor Don Agustín Iturbide, primer Gefe del Im- 
perio, juró su. independencia, iniilándole y protestando suje 
tarse al Supremo Gobierno que se establezca en la América 
Septentrional. Es crítica la situación en que se halla Hoq« 
duras: pide pronto remedio á los males que prevee y ve muy 
cerca. Para deliberación de tan grave negocio tuvo por 
conveniente convocar al Ayuntamiento de esta Capital, Ca- 
bildo eclesiástico y demás corporaciones, á quienes, reunidas, 
se les manifestó el estado de la provincia y compromiso en 
que se halla, ó de un rompimimiento con los de Guatemala, 
ó de entrar en su plan contra el juramente que hizo al inde- 
penderse del Gobierno español, debieiido producir esta vici- 
situd el desagrado del Gobierno Supremo Imperial, faltando 
al pacto celebrado con la de León de Nicaragua é igualmente 
unida al Imperio: discutida la materia con la detención que 
exige su gravedad, se acordó por uniformidad de votos: 
Que sin pórdida de momento se dirija al Imperio un repre- 
sentante que reúna las mejores ciicur.stancias, y que haya 
acreditado interés decidido á favor de esta provincia, y su 
unión al Imperio, para que haciendo valer en él sus derechos 
y los injustos procedimientos del Gobierno de Guatemala, 
logre providencias que pongan á cubierto á la provincia, 
que se le den seguridad y tranquilidad; y en su consecuen- 
cia, concurriendo todas las circunstancias que pide una comi- 
sión de tanta magnitud en el Excelentísimo Señor Teniente 
General y Capitán General Don José Tinoco de Contreras, 
á cuya firmeza, entereza y benéficas ideas debe verse esta 
provincia-libre del yngo que ha hufrido de Guatemala, me- 
reciendo por esta razón el indicado Stñor la corfibnza de 
esta Junta, acordaron con totalidad de votos: que el iijdica- 
do Señor, conservando &u cu ¡. \o de Ci ¡.iláu Ctucial jf 



L 



16S 



sueldo que actualmente disfruta, pase al Imperio á desempe- 
ñar esta ccmisiÓD, documentándosela con testimonio de las 
actas que tengan relación con el estado político de la pro- 
vincia, copias autorizadas de los papeles oficiales intercepta- 
dos, de los oficios pasados al Señor Capitán General de Gua- 
temala y sus contestaciones; de los impresos que se nominen, 
las actas de juramento de independencia de todos los Ayun- 
tamientos de los partidos de esta provincia, las tablas y ofi- 
cios que se han dirigido para elecciones á cada partido por 
Guatemala, y la instrucción correspondiente; que lleve en su 
compaña para su auxilio en la expedición de este negocio al 
Teniente Coronel de Ejército Don Cayetano Bosque con el 
sueldo de su grado, igualmente autorizado con el mismo poder 
y representación para el caso que S. E. fallezca ó enferme, ó que 
por alguna circunstancia el Supremo Gobierno le dé otro 
destino. Que el mismo Señor Capitán General, en confor- 
midad del acta de 15 de Noviembre, divida los poderes dan- 
do el gobierno de armas al oficial de mayor graduación, el 
de Gefe Político y de Intendente á personas que hayan acre- 
ditado su patriotismo, de la confianza de esta Junta, Ayunta- 
miento y Corporaciones que merezcan la mejor opinión en la 
provincia, los cuales han de prestar el juramento con la so- 
lemnidad correspondiente en manos del Excelentísimo Señor 
Presidente de esta Junta y á presencia del Ayuntamiento. 
Que mientras el Supremo Gobierno extiende su poder á la 
protección de Honduras, se cubran las fronteras con las tro- 
pas que se hallan sobre las armas, armando los pueblos en 
el mejor modo posible, á menos que el Gobierno de Guate- 
mala mude de ideas con respecto á la provincia de Comaya- 
gua, dejando á sus autoridades obrar libremente en su con- 
servación, aumento y tranquilidad. Que esta acta se comu- 
nique á todos los Ayuntamientos y Corporaciones, y á las 
Excelentísimas Diputaciones provinciales.— José Tinoco. — 
José Nicolás Irías, Diputado provincial. — José Francisco Ze- 
^laya, Diputíido provincial — Pedro Nolasco Arriaga, Diputa- 
do proviaciaL — Juan Miguel Fiallos. — José Joaquín Lino 



163 



"'Aviles. —Fray Josa Antonio Marga. — Fvspf Slas- Vasquez. — 
Francisco Gómez. — ^Josd Antonio Brito. — Francisco Xavier 
Bulnes. — Santos Bardales. — Juan José Montes. — Santiago 
Bueso. — Ciríaco Velasquez. — Jacinto Rubí. — Joaquín Lindo, 
Secretario." — La embajada de Tinoco no tuvo efecto, por- 
que el curso que tomaron lo» sucesos le obligaron á tomar el 
mando en gefe del ejército. 

¿Quiénes componíanla Diputación provincial? 

El Canónigo Don Nicolás Irías, Don José Francisco Ze- 
laya, Don Pedro Nolasco Arriaga y Don Juan Miguel Fiallos, 

¿Qué sucesos habian ocurrido en la provincia de San 
Salvador? 

A los disturbios de Honduras habian precedido otros 
en la capital de San Salvador por motivos completamente 
diferentes. Desde el 29 de Setiembre que se proclamó en 
esta última provincia la independencia absoluta, el Goberna- 
dor Político y el Ayuntamiento acordaron que se eligieran 
siete individuos que debian componer una junta subalterna, 
económica y consultiva. Con este motivo, la víspera de 
practicarse las elecciones, el Vicario Don Ignacio Zaldafia, 
conocido después, según dice Marure, por su carácter fanáti- 
co y revolucionario, y Don Juan Viteri montaron en sus ca- 
balgaduras y recorrieron todos los barrios de la ciudad po- 
niendo en mano de todos los electores una papeleta que con- 
tenia los nombres de las personas que debian componer la 
junta. Estando ya reunido el pueblo para verificar la elec- 
ción, viendo el Gobernador Político Don pedro Barriere y 
los que querían que recayera el nombramiento en sugetos 
adictos al antiguo sistema, que sus designios quedarían frus* 
trados, manifestó que carecía de facultades para autorizar 
aquel acto, que si el pueblo quería que se organizase la men* 
cionada junta, sin ser él de ningún modo responsable, dieran 
sus votos para instalarla ó nó según resultara por mayoría. 
En este momento el Vicario Zaldafia y Viteri manifestaron 
qut el pueblo no concurriría á la junta, á lo que este respon* 
¿d indignado con gritos amenazadores y "deecompasadoe di'^ 



i 



164 



ciendo: ''que sí concurriría y que se procediese á instalarla." 
Barriere mandó salir entonces las tropas que tenia acuartela- 
das, armó á los voluntarios, colocó centinelas en las bocasca- 
lles, hizo que dispersasen al pueblo y redujo á prisión á Don 
Manuel Rodríguez, á Don Manuel José Arce, á Don Domin- 
go Lara, á uno de los Delgado, que habian contribuido á los 
movimientos del pueblo. (43) 

¿Qué dispuso la Junta Consultiva de Guatemala? 

Tan luego como se supo en la Metrópoli las desavenen- 
cias ocurridas en San Síilvador, dispuso que el Doctor Del- 
gado marchase inmediatamente á calmar estos desórdenes. 
Para el logro de tan importante misión, confiriéronle amplias 
facultades para que pudiera asumir el mando político y obrar 
en lo militar segfm lo exigieran las circunstancias. 

¿Qué hizo el Doctor Delgado? 

Desde que llegó á Santa Ana asumió el mando de la 
provincia y comenzó á cumplir su delicado encargo haciendo 
salir de ella á Barriere, poniendo en libertad á los patriotas 
que se encontraban presos, separando de sus destinos á los 
empleados que se juzgaban sospechosos, extinguiendo el 
cuerpo de voluntarios é instalando una junta provincial con 
forme lo deseaba el pueblo. Asi conclnyeron estos lamen- 
tables desacuerdos. 

¿Qué más dispuso la Junta Consultiva de Guatemala? 

Para poner término á las dolorosas disensiones en que 
se encontraban las provincias, para extirpar los gérmenes 
anárquicos que amenazaban devorarlas, se discurrieron me- 
dios suaves y prudentes (¡no, sin la intervención armada, fue- 
sen suficientes para restablecer el orden alterado. Con es- 
te objeto la Junta consultiva nombró una comisión para que 
indicara h^s medios (juc cir3 0.'e más ndccuados para conse- 
guir el inii>(íití.nte fin qi:e .^c proi.ioninn. F^ntre los medios 
escogitados figuró el |. eiiíiiüMmío do mandar dos comisiona- 
dos de la niHyor coiiíianza jj.ia que pasaran á tratar con los 

(48) El Genio de Ja Látertad, c/ 22, temo 2.», p%ijia 168. 



165 

Gobiernos de las respectivas provincias y los persuadieran 
que debian mandar sus Diputados al Congreso General. 
También se acordó abreviar la reunión de éste, senalándose, 
para ella, el dia 1.° de Febrero^ de 1822. 

¿Qué más se dispuso? 

Constituir dos representantes en México para que ob- 
servaran el estado político y el curso que allí fueran toman- 
do las cosas. 

¿Qué personas se nombraron para estas misiones? 

Para la de México se nombraron al Prevendado Don 
José María Castilla, á Don Pedro Molina y á Don Jot^é Fran- 
i* ciscó Barrundia; para la de Comayagua á Don Junii de Dios 

Mayorga y el Provincial de la Merced Fray Luis Gargía; y 
para León el de San Francisco, Fray José Antonio Tabeada. 
Para preparar el buen suceso de estas embajadas se dispuso 
también que se publicaran mani6estos y proclamas. 

¿Se realizaron estos proyectos? 

La rapidez con que se sucedieron los acontecimientos 
de México, impidieron que se realizaran estos juiciosos pen- 
samientos que habrían dado, sin duda alguna, magníñcos re- 
saltados, especialmente en Comayagua y Tegucigalpa, que 
á la sazón se encontraban armadas. 



CAPITULO IV. 

Don Juan Fernandez Lindo sucede a Tinoco en el man- 
do. — Política adoptada por el nuevo gefe. — Sistema que ob- 
serva. — Invitaciones dirigidas al Ayuntamiento de Teguci- 
galpa. — Motivos que obligaron a Comayagua á unirse á Mé- 
xico. — Contestación dada por el Ayuntamiento de Tegucigal- 
pa. — Correspondencia de Juticalpa. — De San Vicente. — De 
Guatemala. — De San Salvador. — La provincia de Tegucigal- 
pa se organiza de conformidad con las bases presentadas 
por él Secretario Herrera. — Actitud que asumió el Gobierno 
de Comayagua. — Situación de los patriotas de Tegucigalpa. 



[ 



166 



— Pueblos que estaban unidos á la Capital. — ^Auxilio salva- 
doreño.— Dia en que llegó á Tegucigalpa. — El Gobierno de 
Comayagua manda á concentrar sus fuerzas. — Corresponden- 
cia de Valle. — Manifiesto del Capitán General Gainza. — Lo 
que dice Don Agustin de Iturbide. — Entusiasmo con que el 
Gobierno de Comayagua recibió estos documentos. — Loque 
se mandó practicar. — Tiempo que se dio para explorar y ob- 
tener este consentimiento. — Resultado de esta operación. El 
término de treinta dias señalado para explorar la voluntad 
de los pueblos. Ayuntamientos que quedaron sin represen- 
tación por este motivo. Personas que componían en 1821 
los Ayuntamientos de Comayagua, Juticalpay Choluteca. 

¿Quión sucedió en el mando al Gobernador Tinoco? 
• Don Juan Fernandez Lindo y Zelaya. 

¿Cual füó la política adoptada por el nuevo gefe? 

La de permanecer disidente de Guatemala y adherido 
al Imperio mexicano. Lindo se mostró más partidario de 
Iturbide que Tinoco. Por esto se ha dicho con sobrada ra- 
zón que *'Lindo fué imperialista de la víspera y republica- 
no del dia siguiente." 

¿Cuál fuó su sistema? 

Esperarlo todo del tiempo, pues creia que este y el 
cambio operado en el personal del Gobierno, serian suficien- 
tes para conjurar la tormenta que se habia levantado en ca- 
si todos los partidos de la provincia. 

¿Cortó Lindo sus relaciones con Tegucigalpa? 

Lindo, á pesar de la actitud bélica que habia asumido la 
capital, no cortó nunca sus relaciones con Tegucigalpa; por 
el contrario, le dirigía incesantes invitaciones, por medio 
del Ayuntamiento, haciéndole comprender que el desacuer- 
do en que habian entrado ambos pueblos hermanos, llamados 
á correr la misma suerte, provenia de meras equivocaciones; 
agregando que Gomayagua no podría nunca negar los dere- 
chos de Tegucigalpa; que ya antes habia manifestado que bien 
estaba en ella la Casa de Rescates; que en ella también debía 
tener su ad^nto la Casa de Moneda^ y ^ae el .principal obje- 



ICT 



to del Gobierno debia ser protejer por cuantos medios le 
fuera posible la explotación del ramo de mina?. 

¿Qué más decia? 

Que si Comayagua se había unido á México era por- 
que la experiencia de cerca de trescientos años le habia 
convencido que no podría unirse á un Gobierno que era 
enteramente contrario á sus intereses; que el Capitán Gene- 
ral le negó á Comayagua en 1820 el derecho que tenia de 
establecer una diputación provincial, y que aún despu(?s de 
instalada habia desconocido su legítima autoridad. 

¿Quó manifestaba el Ayuntamiento de Juticalpa? 

Juticalpa, cabecera del partido de Olancho, que desde 
el primer momento habia secundado las miras de Tegucigal- 
pa, que estaba en armas para defenderse de los ingleses y 
zambos que amenazaban invadirla, manifestaba á su Ayunta- 
tamiento que lo auxiliaría tan pronto como desapareciesen 
' los temores de una vecita invssic'n y que, en piueba deles 
buenos sentimientos que la animaban, le mandaba las invita- 
ciones que CUATRO embusterillcs de comayagua habian diri- 
gido á sus parciales. 

¿Qué noticias recibía el Gobernador Político de Teguci- 
galpa á este mismo tiempo? 

De San Vicente se le participaba que aquel Ayunta- 
miento estaba decididamente resuelto á auxiliarlo y que no 
temía ni las protestas ni las amenazas que le hacia el Gobier- 
no de Comayagua. 

¿Qué se le comunicaba de Guatemala? 

El Capitán General Gainza le dirigió el oficio que dice: 
^'Impuesto del oficio de US. fecha 23 del inmediato Octubre 
y de todo lo que refieren las copias certificadas que me ha 
dirigido, no he podido menos que alabar la conducta y recti- 
tud de ese Ilustre Ayuntamiento. Su distinguido carácter, su 
loable firmeza y la virtuosa consecuencia con que sostiene el 
juramento que prestó solemnemente al acta de 15 de Setiem- 
bre último, sellarán para siempre la memoria de ese honrado 
vecindario; y Guatemala, grata á tan heroicas de moBtraciorea, 



168 



apretara mas y más los vínculos de su amistad hacia esa muy 
leal Villa. En consecuencia, de acuerdo con la JunU\ Provi- 
sional, ofício en esta fecha á las Comandantes militares de 
Chiquimula, de San Vicente, de San Salvador y San Miguel, 
para que den sus respectivos auxilios." 

¿Qué más decia? 

Con motivo de los partes dados por los patriotas de Te- 
gucigalpa de que el Gobierno de Comoyagua persistía en 
los siniestros propósitos de hostilizarla, les dirigió otro ofício 
en estos términos: "Nada puede presentarse más desagrada- 
ble que las desavenencias interiores de unos mismos herma- 
nos, ni nada exige más prudencia y meditación que la apli- 
cación de medios para corregirlas, y remediar ^n que llegue 
el terrible caso del uso de las armas; mas como Tegucigalpa 
implora en su defensa la energía del Gobierno, y este no de- 
be manifestarse apático, ni indiferente á una Villa heroica 
que sin emulación ha sabido guardarle la mejor fó y conse- 
cuencia: tales circunstancias me han competido á prevenir á 
ü., de acuerdo con la Junta Consultiva, que á la vez de ser 
requerido por el Ayuntamiento ó Gefe militar de la citada 
Villa, ocurra U. con las tropas de su mando á prestarle todo el 
auxilio que pueda en su defensa, procurando conducirse con 
el mayor tino y circunspección para en cuanto sea dable evi- 
tar hostilidades, que sólo deberán tener lugar en caso de ser 
indispensables." 

¿Qué participaban de la Capital de San Salvador? 

El Doctor Don José Matías Delgado, Don Manuel José 
<le Arce, Don Juan Manuel Rodríguez, Don Basilio Zeceña 
y Don Leandro Fagoaga, que componian la Diputación pro- 
vincial, participaban al Comandante de San Miguel y á la 
provincia de Tegucigalpa, que el Sargento Mayor Don Jone 
Justo Milla, auxiliaría á los independientes de la expresada 
provincia y que pronto se pondría en marcha. 

¿Qué resolución comunicaba el Capitán General el 22 
de Noviembre? 

Qué el Gobierno de la provincia de Tej^ucigalpa, se ol> 



169 



ganÍEara de conformidad con las bases presentadas por el 
Secretario del Ayuntamiento, Don Dionisio de Herre- 
ra. (44) 

¿Qué actitud asumió el Gobierno de Comayagua? 

Convencido el Gobierno de Comayagua de que positi- 
vamente se movían fuerzas auxiliares de Chiquimula y de 
San Salvador, acordó cerrar sus relaciones con este y con 
Guatemala; y de los seiscientos hombres que tenia en 
la plaza, mandó situar en San Antonio del Norte trescientos, 
que impidiesen el tránsito de las fuerzas auxiliares de San 
Salvador, y el de los convoyes que pudieran venir de Chi- 
quimula por el partido de Gracias. A juzgar por el tono de 
los documentos oficiale« y sobre todo por la corresponden- 
cia dirigida ai Comandante de Armas de San Vicente, en Co- 
mayagua se abrigaba la esperanza de que el remate de las 
desavenencias ocurridas en el interior de la provincia, sería 
favorable á la causa que allí se defendía. Esta esperenza, no 
se crea que era hija de una suprema resolución del patriotis- 
mo que está dispuesto á sacrificarlo todo por salvar los 
grandes intereses de un pueblo, sino de una antigua vanidad 
que hacia estimar á Tegucigalpa como un rival desprecia- 
ble. 

¿Cuál era la situación de Tegucigalpa? 

Durante los meses de Octubre y Noviembre la situación 
de los patriotas que defendían la causa de la independen- 
cia absoluta era angustiosa y desesperada. Esta desespera- 
ción creció más cuando supieren por una parte, que el Go- 
bierno de Comayagua mandaba á cubrir las fronteras del Sur 
y por otra que sus correos eran tomados en el Norte. Esto y el 
no tener noticias de los auxilios ofrecidos repetidas veces por 
el Capitán General, los hacía temer un desastre desgraciado. 

¿Puó pueblos del Sur estaban unidos á Comayagua? 

Langue, Goascorán, Aramecina, Caridad, San Antonio 
del Norte, Aguanqueterique, Alagaron y Reitoga, En es- 

(ü) Pocnmento número 5,"^ , ^ 



170 



tos pueblos hubo grandes alborotos promovidos por la in- 
vasión salvadoreña. 

¿Qué número de fuerza vino de San Salvador á auxiliar 
á la provincia de Tegucigalpa? 

Cuatjocientos hombres al mando del Sargento Mayor 
Milla. 

¿Qué dia hizo su entrada en Tegucigalpa? 

El 16 de Diciembre. Dos dias después llegó también el 
Sargeiito Mayor Don Simón Gutiérrez, nombrado por Don 
Gavino Gainza Comandante de Tegucigalpa y General en 
Gefe del ejército, quien en el acto reemplazó al patriota 
Don Francisco Aguirre, y asumió el mismo dia el Gobier- 
no Político y de Hacienda, mientra^ regresaba el Alcalde I."", 
Don Esteban Guardiola. El Coronel Cascaras, que habia 
sido llamado en los momentos de mayor apuro, púsose tam- 
bién á la orden del Ayuntamiento. Con la división de Milla 
y el refuerzo que poco antes habia venido de Juticalpa, el 
ejército con que contaban los amigos de la libertad aseen, 
día á 1.500 hombres, todos dispuestos a batirse. La situa- 
ción de la provincia de Tegucigalpa habia cambiado com- 
pletamente su faz y adquirido ventajas sobre la capital, que 
ya carecía de víveres y dinero, y en la que la deserción de 
los soldados todos los dias se hacía más frecuente. A este 
tiempo habia llegado el Coronel Montúfar á los Llanos de 
Santa Rosa. Apesar de que los Tegucigalpas estaban en 
condiciones de poder atacar á los imperialistas, no quisieron 
derramar sangre inútilmente y se mantuvieron siempre ¿ la 
defensiva, que fué la primera resolución que abrazaron des- 
de el principio de las contiendas. 

¿Qué dispuso el Gobierno de ComayaguaV 

Al saber que las tropas salvadoreñas se aproximaban 
al Goascorán, mandó que el ejército que permaneda acam< 
pado en San Antonio del Norte se concentrara al cuartel 
general. 

¿Qué comunicaba Valle á los independientes de Tegu- 
cigalpa? 



iri 



^0m 



acB 



Qae oportanamente se les remitirían ciento treinta mil 
pesos y cuarenta vasijas de azogoe. 

¿Qué noticias recibian en estos momentos? 

El manifiesto del Capitán General Gainza, tftompañado 
del oficio que en fecha 19 de Octabre le habia dirigido Don 
Agustín de Iturbide. 

¿Qué dice el oficio? 

Entre otras cosas dice: ^^Reduciría á estos precisos tér 
minos los límites de esta contestación, si el artículo 2.'' del 
acuerdo comprendido en la enunciada acta no me ofreciera 
motivo de hacer algunas observaciones que creo conducen- 
tes á rectificar las ideas políticas adoptadas por esa Junta 
General para el establecimiento del Gobierno, cuyas bases 
no quedarían sólidamente afirmadas sino se apoyasen en el 
centro común que debe reunir todas las partes de este vas- 
to continente, para su mutua defensa y protección." 

"Las autoridades interinas de Guatemala, anticipando 
su determinación al pronunciamiento de la voluntad del pue- 
blo en la materia que más interesa Á su felicadad, han convo- 
cado un Congreso Soberano bajo el sistema representativo á 
razón de un Diputado por cada quince mil almas. No es 
ahora del caso exponer los inconvenientes que deben resul- 
tar á esta proporción que tiene en su contra el ejemplo de 
los pueblos más libremente constituidos, y en circunstancias 
más favorables que nosotros, para dar á su representación to- 
da la amplitud y extensión que á primera vista exige la rec- 
ta administración del Estado. Mi objeto es sólo manifestar 
á V. E. que el interés actual de México y Guatemala es tan 
idéntico é indivisible, que no pueden exigirse en naciones se- 
paradas á independientes, sin aventurar su existencia y se- 
guridad expuestas, ya á las convulsiones intestinas que fre- 
cuentemente agitan los Estados en las mismas circunstancias, 
ya á las agresiones de las potencias marítimas que acechan 
la coyuntura favorable de dividirse nuestros despojos; agre- 
gando en conclusión que ya habia marchado á la frontera 
una división numerosa y bien disciplinada para protejer oou 



172 



las armas los esfuerzos saludables de los amantes de su pa- 
tria." (45) 

¿Qué contestó la Junta de Guatemala á Iturbide? 

En lugaer de' reservar la resolución de este importante y 
delicadísimo asunto al Congreso, que debia reunirse en Fe- 
brero, por las razones que dejamos expuestas, determinó 
contestar á Iturbide: que no se creía la misma Junta, con 
facultades para resolver por sí un negocio de tanta trajscen- 
dencia, y cuya decisión debía ser el resultado del voto gene- 
ral de las provincias; que para explorar la voluntad de éstas, 
se habia dispuesto imprimir y circular su comunicación, para 
que todos los Ayuntamientos, en cabildo abierto, recogie- 
sen el consentimiento de los pueblos. Todo se ejecutó así. 
El marqués de Aycinena, que era personalmente interesado 
en que su patria quedara reducida á un apéndice de México, 
fué el autor del ilegal expediente de explorar la voluntad 
piiblica por medio de cabildos abiertos. 

¿Cómo recibió esto el Gobierno de Comayagua? 

Estas noticias, que fueron recibidas con hondísimo dolor 
por los verdaderos patriotas de Tegucigalpa, que únicamen- 
te habian proclamado su independencia, en un sentido abso- 
luto, llenaron de satisfacción al Gobierno, porque entendía 
perfectamente que las miras de Iturbide eran reconquistar 
las provincias y partidos que se habian separado del plan 
proclamado en Iguala, 

¿Cuánto tiempo se dio para explorar y obtener este 
consentimiento? 

Lar circular que pasó el Capitán General fechada en 30 
de Noviembre, señalaba el término de un mes para que todas 
las autoridades y ayuntamientos emitiesen su opinión y reco- 
giesen al propio tiempo la voluntad de los pueblos sobre la 
expresada agregación á México, según el plan de Iguala. 

¿Qué resultó de esta operación? 

Que los ayuntamientos que convinieron llanamente en 
la unión á México, fueron ciento cuatro. 

(45) Documento n.^* 6. 



173 

Los que cdnyÍDÍeron en olla con algunas condiciones, 
faeron once. 

Los qae comprometieron su volantad en ]o que pare* 
ciera á la Junta provisional, atendido el conjunto de circuns- 
tancias en que se hallaban las provincias, fueron treinta y dos. 
De este dictamen fué el Ayuntamiento de Tegucigalpa, que 
quiso siempre correr la suerte que tocara á Guatemala. 

Los que se remitieron á lo que dijera el Congreso, que 
estaba convocado desde el 15 de Setiembre j que debia reu- 
nirse el dia 1.^ de Marzo próximo, fueron veintiuno. 

Los que manifestaron no conformarse con la unión^ fue- 
ron dos. 

¿Fué suficiente el término de treinta dias para recoger 
el consentimiento de los pueblos y Ayuntamientos, sobre to- 
do y especialmente ios de estas provincias que están á tan 
larga distancia? 

Claro es que no; pero no se trataba de eso, sino de hacer 
de cualquier manera la unión á México. Comprobante de 
esto son las reclamaciones que hicieron los vocales, Kivera, 
Calderón y Al varado, para que se esperase el resultado de 
los Ayuntamientos que faltaban. Por este y no por otro 
motivo. Valle salvó su voto. 

¿Cuántos Ayuntamientos quedaron sin representación? 

Sesenta y siete. 

Qué personas componían el ayuntamiento de Comayagua? 

Don Francisco José de (íómez, Don Andrés Brito, Don 
José Santiago Bueso, Don Francisco Xavier Bulnes, Don 
Santos Bardales, Don Juan José Montes, Don Liberato Val* 
des, Don José Antonio Brito, Don Ciríaco Velasquez, Don 
Juan Francisco Clavasquin y Don Jacinto Rubí, Secretario. 

¿Quiénes el de la Villa de Tegucigalpa? 

Don Esteban Guardiola, Don Felipe Santiago Reyes, 
Don Mariano Urmeneta, Don Francisco Juárez, Don Juan 
Estrada, Don Manuel ligarte, Don Ensebio Ruiz y Don Dio* 
nisio de Herrera, Secretario. 

¿Qtiiénes el de Juticalpa? 



f * 



174 



■«•■<w«*^ 



Los independieates Don José Manuel Rodesno, Don 
Francisco Mendieta, Don Francisco Garay, Don Basilio Go- 
m^ Don Baltazar Cubas, Don Damián Mendoza, Don José 
María Baraona, Don Pedro Barceló, Don Mariano González, 
Don Félix Martínez y Don José León Maz, Secretario. 

¿Quiénes formaban el Ayuntamiento de Choluteca? 

DonZenón Zúñiga, Don José Francisco Larios, JoséTo* 
máa Funes, Valeriano Jolla, José Antonio Argeñal y Jüán 
José Pinel, Secretario. 



CAPITULO V. 

Ocurrencias de Juticalpa.— El Ayuntamiento de San 
Vicente participa al de Tegucigalpa habtr recibido un oficio 
impreso del Gobierno de Guatemala, acompañado del que 
había dirigido Don Agustín Iturbide, y que ambos se hablan 
leído en cabildo abierto. — Fundamentos que alegáronlos pa- 
triotas de San Vicente para no adherirse á México. — 'Re- 
flexiona que se hicieron en la junta celebrada el 6. — Reso- 
lución tomada por el Gobernador Político de San Salvador. 
— Propónese que en Comayagua <5 donde mejor convenga 
se reúna un Congreso, compuesto de representantes de las 
provincias de San Salvador, Honduras y Nicaragua. — El 
Gobierno de Comayagua se niega á esta invitación del pa- 
triotismo. — Ciícular del Gefe Político Lindo. — Oficio que al 
mismo tiempo dirige al Gobernador del Obispado para que 
por. medio de pastorales exhorte á la grey hondurena obe- 
desea á las autoridades establecidas en Comayagua. — Acta 
de la Diputación Provincial de Nicaragua y Costa-Rica. — 
Condiciones sociales en que se encontraba el antiguo Reino 
antes de la independencia. 

¿Qué sucesos tuvieron lugar en Juticalpa en el mes de 
Noviembre? 

El Ayuntamiento y vecindario que, como ya hemos 
vurto, 86 había unido de hecho á la provincia de Tagodgalpai 



176 



con motivo de haberse divulgado en el pueblo, desde el 18, 
qoe'el Gobierno de Comajagua habia dirigido al Ajuntamien- 
to dos comunicacionái en lasque, por una parte, se les exigía 
un crecidísimo tributó, que ni el Rey podia imponer, seg&n 
la-Constitución, y, por otra, seles obligaba á remitir á la ma- 
. yor brevedad el batallón con todo su armamento y pertre- 
chos, en momentos en que, por los informes recibidos, estaban 
para ser atacados por 'ingleses é indios moscos, este se exaltó 
de tal manera que él 20 se presentó en masa ante el Ayunta- 
miento y pidióla gritos que se jurase la independencia del 
Gobierno español, uniéndose á la Capital de Guatemala, que 
se separase de su empleo al Sub delegado Don Joaquín Tomé 
y que se obedeciera al Gobierno de Comayagua en todo aque- 
llo que no fuese contrario á las leyes y órdenes del Gobier- 
no de Guatemala. (46) 

¿Qué participaba el Ayuntamiento de San Vicente á loa 
independientes de Tegucigalpá? 

Participaba que el 5 de Diciembre habia recibido del 

Gobierno provisional de Guatemala un oficio impreso acom- 

. panado del que habia dirigido el Excelentísimo Seiior Itar- 

bidé, y que en cabildo abierto se hablan leido ambos oficios 

y tratado los puntos siguientes: 

I."* **Que en el acta del dia 15 de Setiembre se reservó 
al Congreso de la Nación la declaratoria sobre si esta se unía 
al Imperio Mexicano, ó se conf^tituía independiente por sí 
misma: que esta determinación tan conforme á los principios 
de libertad, pasó á ser una ley ó pacto, desde que los pue- 
blos la sancionaron con su voluntario consentimiento y apro- 
bación: y que en éste caso, ni el Excelentísimo Señor Gefe 
Político Gainza,' ni la Excelentísima Junta Provisional, han 
podido ni pueden variar aquella disposición, sin exceder los 
límites, de la autoridad que en aquella misma acta le han 
<M>ncedido los pueblos." 

2.* ''Que el. medio adopt(\do últimamente para conocter 

••■■•• ( • 



176 



la voluntad de los pueblos en materia de tanta trascenden- 
cia, sobre ser arbitrario, festinado, ilegal é inadecuado, cons- 
pira claramente á la anarquía: es arbitrario, porque escede, 
como se ha dicho, los límites de la autoridad, que lo han or- 
denado. 

^^Es festinado, porque se exige su cumplimiento con una 
precipitación que se hace tanto más chocante, cuanto que 
no se manifiesta un sólo motivo que lo haga razonable y ne- 
cesario, supuesto que las intenciones del Excelentísimo Se- 
ñor Iturbide no son sujetar la voluntad de los pueblos á la 
suya. " 

¿En qué otros fundamentos descansaban los patriotas de 
San Vicente para no permitir que estas provincias se anexa- 
sen á México? 

En que el procedimiento era completamente ilegal: 1.** 
porque se dirige á embarazar el cumplimiento de la acta del 
15 en su artículo más importante, que es la reunión del Con- 
greso Nacional: 2."^ porque embarazando el Congreso, coar- 
ta la libertad de los pueblos y provincias para reunirse y con- 
ferenciar, discutir y deliberar de común acuerdo más conve- 
niente á sus intereses: S."" porque es un método desconocido 
entre las naciones cultas, para celebrar y disolver sus pactos 
sociales; y 4 ^ porque al poner en manos de los pueblos la li- 
bertad de dar su voto sobre la agregación al Imperio Mexi- 
cano, se les coarta, dejándoles entrever una amenaza de par- 
te de aquel con su formidable fuerza que precisamente ha 
de forzar su timidez, sin embargo de que México no tiene la 
mezquina intención de subyugarlos por la fuerza, ni tampoco 
tiene razón ni derecho alguno para hacerlo/' 

¿Qué más agregaba el Ayuntamiento? 

*'Este paso, decia, es inadecuado porque á las atribucio- 
nes de los Ayuntamientos no compete la resolución sobre es- 
tos puntos de interés general, según lo reconoce el mismo 
Gobierno Provisional, que en uno de los párrafos del oficio 
que con fecha 8 del pasado dirijió á la junta provincial de 
Comayagua, dice así: *Tero esta cuestión áe interéa^tan gran- 



177 



de para todas las provincias, no puede ser decidida por esta 
Excelentísima Junta Provisional, ni por esa Excelentísima 
Dipotación Provincial, ni por corporación alguna de las que 
existen constituidas. Los funcionarios no tienen otra facul- 
tad que aquella que les da la ley, y la ley no nos ha faculta- 
do para decidir si estas provincias deben serlo de Móxico. 
Los Ayuntamientos tampoco tienen otra autoridad que aque- 
lla que les han dado los pueblos electores: estos los elijieron 
para tratar de las atribuciones que designa la Constitución, 
y en ellas no se ve la de resolver aquel punto:" 2.*" porque 
aunque les tocase la resolución de este punto, no se les ha ci- 
tado con la seriedad que correspondía. Prueba de esto es 
que á este partido en donde hay seis Ayuntamientos, sola- 
mente vienen dos ejemplares de oficios, y si lo mismo ha su- 
cedido con los demás, quedarán muchos pueblos sin voto para 
lograr el fin que se pretende: 3.** porque una resolución toma- 
da por el mayor número de Ayuntamientos, no está fundada 
sobre la base de población, sino sobre el número de pueblos, 
podiendo suceder que una provincia sea mayor que otra en 
población, y que tenga menor número de Ayuntamientos." 

¿Quó reflexiones hacia el Ayuntamiento en la Junta ce- 
lebrada el 6? 

"El Ayuntamiento decia que el método adoptado por el 
Capitán General conspiraba á la anarquía, porque no produ- 
ciendo un pronunciamiento simultáneo, dictado con deteni- 
miento, circunspección y con acuerdo de todas las partes 
que componen el todo, como sucedería en un Congreso, sí 
exponía á los pueblos á la tentación de dividirse y hostilizar- 
se unos con otros, como lo habían hecho Comayagua y León» 
agregando en conclusión que las facultades conferidas al Go- 
bierno Provisional de Guatemala habian sido limitadas á 
guardar el orden, dictar las medidas indispensables para pro- 
teger la libertad y la independencia, y las que condujeran á 
la pronta reunión del Congreso, el único llamado á decidir 
de su suerte. (47) 

[47] Acto del AjanUmiento de San Vicente, 7 de Pidembie de 1821. 



178 



¿Qué resolución' abrazaron el Señor Intendente Gefe 
Político Doctor Don Matías Delgado, La Diputación provin- 
cial y el Ayuntamiento de San Salvador, en vista de las pro- 
videncias dictadas por el Gobierno de Guatemala? 

Con motivo del oficio del Capitán General y del deaa. 
cuerdo en que habian entrado las provincias de León y Co. 
mayagua, acordaron desconocer la autoridad del Gobierno 
de Guatemala para someterlos á México; y dirigirse á aque- 
llas, expresándoles, en términos generales, la verdadera si- 
tuación de las provincias, y proponiéndoles la unión bajo las 
bases de un tratado que tuviese por objeto la paz y la utili- 
dad general. 

¿Qué más acordó la Junta? 

También acordó que en la Capital de Comayagna, ó 
donde conviniera mejor, se formase un Congreso compuesto 
de los representantes de las tres provincias, y de todas las ' 
demás que quisieran asociarse, sin excluir á Guatemala. 

¿Qué se proponia el Gobierno de San Salvador con esta 
medida? 

La de oponer una fuerza respetable á los ataques del 
despotismo, conjurar, con la unión de Comayagua, León y 
San Salvador, los males de la guerra y los horrores de la 
anarquía; y conseguir que Granada, Cartago y Tegucigalpa 
quedasen ligados de nuevo por un vínculo más estrecho. (48) 

¿Acogió estas determinaciones el Gobierno de Coma- 
yagua? 

Alentado siempre por las ocurrencias de México, des- 
atendió los llamamientos que el patriotismo salvadoreño le 
•dirigía, é instigaba al mismo tiempo á la provincia de Tegu- 
^cigalpa á que se adhiriese al Gobierno de Iturbide. 

¿Qué hizo con este objeto? 

El 2 de Diciembre dirigió á los pueblos de ambas pro- 
vincias la circular que dice: ''Juan Nepomuceno Fernandez 
Lindo, Abogado de la Excelentísima Audiencia de México, 
Alférez real del antiguo Ayuntamiento, Gete Político Supe- 

(48) Docamento n.» 8.«.— AcU en Cal)ildc ilicitc, íí Ct J}kU|Ll:ic¿€l(Sl 



179 



rior, y Presidente de la Excelentísima Diputación en quien re- 
side el Gobierno único superior, independiente de la provin- 
cia de Honduras, parte integrante del Imperio mexicano, &. 

*Tor cuanto es llegado el feliz momento de dar conoci- 
miento al Soberano Gobierno del Imperio de las ciudades, 
villas y pueblos de esta provincia que le imitaron en su ju- 
ramento de independencia del Gobierno español, reconocien- 
do á Femando Vil en el Imperio 6 á alguno de su familia, 
y uniéndose á aquel Supremo Gobierno, debiéndolo hacer 
con documentos que lo acrediten en toda forma, acordó li- 
brar la presente cordillera, para que los Ayuntamientos y 
pueblos del margen pongan á continuación de ella la diligen 
cia siguiente. — Después de poner la fecha y nombre del pue- 
blo del Ayuntamiento, esta razón, firmada de ]ps alcaldes y 
regidores: ^^Este pueblo se untó en su juramento de indepen- 
dencia al Imperio Mexicano^ en el cual reconocerá por Sobe- 
rano á íhmando VI I^ ó d alguno de sufamiliaJ^ 

¿Qué otras providencias dictó el Gefe Superior Lindo 
para llevar á cabo sus proyectos de sujeción á México? 

Ofició al Señor Provisor y Gobernador del Obispado 
para que dirigiese una pastoral [á los curas y fieles, advir- 
tiéndoles el deber en que estaban de obedecer al Gobierno 
establecido en Comayagua y de reconocer al propio tiempo 
cómo Soberano á Fernando VII, ó á cualquier otro de su 
familia. Las providencias de las autoridades de Guatemala 
y Tegucigalpa debían desatenderse como contrarias á lo ju- 
rado en México. Guando los Gobiernos no se contentan con 
el dominio temporal y pretenden dominar la conciencia por 
medio del sacerdote y de la religión, es entonces que se es- 
tablece el despotismo más completo, más cruel y repugnante. 
Esto hizo Don Juan Nepomuceno Fernandez Lindo. 

¿Qué comunicaba el Gobierno de Comayagua á los par- 
tidos y pueblos de Honduras? 

El acta que la Diputación Provincial de Nicaragua y 
GoBti^Ríca habia dirigido á los Gobiernos de las demás pro« 



180 



¿Quiénes componían esta Diputación? 

Don Miguel González Saravia, Don Vicente Agüero, 
Don Pedro Portocarrero, Don Domingo Galarza, Don Joaquín 
Arechavala, Don Manuel López de la Plata, Don Agustín Gu- 
tiérrez Lizanzabal, Don Pedro Solís, Don José María Ramires 
y Don Juan Francisco Aguilar, Secretario. (49) 

¿Cuáles eran las condiciones sociales en que se encon- 
traba el antiguo Eeino, antes de la independencia? 

En lo político: dominaban exclusivamente los chapetoiies 
porque, como ya hemos dicho, la sociedad de entonces estaba 
dividida en razas, y ésta, que venía de Europa, era precisa- 
mente, la más poderosa, la más considerada y la que ocupaba, 
con pocéis excepciones, los empleos que tenían alguna signi- 
ficación; — porque la mestiza, la mulata, la indígena y aún la 
criolla, eran miradas con soberano desprecio. Obsarvábase, 
además, una política de compresión, tan terrible, que no se 
permitía que la opinión pública tuviese la más ligera manifes- 
tación por la prensa, su órgano legítimo, y se mantenían 
procedimientos sumarios y penas las más atroces, sin ofre- 
cerle nunca una garantía á la libertad individual. 

Las provincias de este Reino se encontraban en una com- 
pleta reclusión, respecto del mundo exterior. Ningunas re- 
laciones tenian con otra nación que no fuera España, pues el 
primer cuidado de sus gobernantes era no permitir que sus 
colonos tuvieran comunicación con ningún extranjero, ni que 
éste pudiera desembarcar en nuestras playas; de donde resul- 
tó, como consecuencia lógica y necesaria, que las provincias, 
que hoy se llaman Repúblicas del Centro de América^ se 
encontravan, al llegar al glorioso dia de su emancipación po- 
lítica, envueltas en los pañales de la infancia. 

En lo económico: se vio el monopolio bajo todas las for- 
mas imaginables, y las clases indígenas entregadas á la explo- 
tación más horrorosa. En la administración de justicia se 
veian también cosas increíbles por lo inhumanas. El milita- 
rismo, plaga detestable, tenia en aquel tiempo, como taro des^ 

(49) Docamento n.« O,*" <* 



181 



paés, hasta el año de 1876, grandes influencias y considera- 
ciones, que el Señor Presidente Doctor Don Marco Aurelio 
Soto, sin ningún género de contemplaciones, ha matado para 
bien de los hondurenos, que en cada pueblo tenian un ambi- 
cioso ydlgar, que buscaba, de dia, de noche y á todas horas, 
la Presidencia de este infortunado país. 

En lo intelectual: pasaba otro tanto. Siendo las provin* 
cias que componían el antiguo Reino, sino las más pobres, 
las que estaban colocadas á mayores distancias de las posesio- 
nes españolas del Nuevo Mundo, tenían que ser naturalmente 
más descuidadas en el fomento de la instrucción pública. 
Guatemala, como las demás provincias, tuvieron muy pocas 
escuelas. En Comayagua apenas se vio un modestísimo Co 
legio Tridentino, en el que solamente se enseñó Teología y 
Gramática Latina, y después, dando un gran paso, se estable- 
ció la Cátedra de Filosofía. En León de Nicaragua se fun- 
dó hasta el año de 1811 ó 1812 una Universidad á esfuer- 
zos del virtuoso é inteligentísimo Obispo García Jerez, que 
desembarcó en el puerto de Trujillo el año de 1809. En 
Guatemala había desde tiempos lejanos una Universidad 
modelada bajo el sistema de la España, pero en pequeñas 
proporciones y mucho más atrasada Al terminarse la do- 
minación española, Guatemala se hubiera encontrado con 
muy pocos hombres, si Fr. José Antonio Liendo de Goico* 
chea, que se ocupó durante treinta.años de dar lecciones de 
Filosofía, que influyeron de una manera eficaz á que se mu^ 
dase el aspecto de los estudios de entonces, no hubiera ense- 
ñado á la juventud á pensar por. sí y á conocer que el pensa- 
miento sofocado por el escolasticismo, en el atentado más 
grande contra la naturaleza humana 

Si se quisiera demostrar el atraso de estas provincias, bas- 
taría decir que solamente en Guatemala hubo imprenta, y 
que sus publicaciones, además de repartirse muy de tarde en 
tarde,no difundían conocimientos útiles y menos aquellos que 
tendieran á dignificar al hombre. La instrucción pública en 
Honduras estuvo reducida á proporciones messquiiiíaímas j 



182 



entrabada por la snperstición j el fanatismo. Nuestros pue- 
blos eran esencialmente, más bien que cristianos, iconólatras 
y supersticiosos hasta la imbecilidad. 

¿Hay dejado de serlo hoy? 

Descraciadamente tenemos multitud de pueblos que por 
la indolencia criminal de los curas, todavía viven, nosotros 
podemos decirlo y permítasenos que lo digamos, en un bo- 
chornoso y completo salvagismo. Los párrocos de nuestros 
pueblos, á quienes se les puede aplicar bien las palabras crue- 
les de Jesucristo, fur et latro^ han causado mayores males 
á la religión cristiana, con su ignorancia, con su falta de mo- 
ralidad y con su sed de plata, que sus propios adversarios. 
Nosotros tuvimos ocasión de visitar en 1870 los pueblos 
de Goajiquiro, Opatoro, Cacauterique y Similitón, que se 
encuentran situados en las alturas de la sierra, al Sur de 
Comayagua, y como á trece ó catorce leguas de la obis- 
palía; — y notamos entonces el completo atraso en que se 
encontraban aquellos desgraciados indios. Sus costumbres 
eran casi primitivas. Las mujeres andaban sin camisa y so- 
lamente refajadas en una tela que traen de San Miguel ó 
Guatemala, que también les sirve para cubrirse cuando se 
acuestan En estos pueblos no se encuentra una cama, por 
que todos, desde el más rico indio hasta el más pobre, duer- 
men en el suelo al derredor de una hoguera que encienden, 
y para la cual colocan los pies, pues el clima es demasiada- 
mente frío, y en los meses de Noviembre, Diciembre y Enero 
casi es insoportable. Cada pueblo conserva su dialecto primi- 
tivo, pero dejenerado hasta el punto que los jóvenes no en- 
tienden el dialecto de los viejos. Profesan la religión cris- 
tiana, pero carecen de los rudimentos más indispensables y 
que trae el padre Ripalda. Recordamos que una vez se lla- 
mó á una india y se le preguntó si sabia los mandamientos 
de la ley de Dios, y contestó: que no los tenia: que el credo y 
él Padre Nuestro los tenia á retazos y entreverados. Cuando 
celebraban sus funciones religiosas, las indias fregaban la 
víspera d eüiz y la cnatodia, y coando estaban jugando ka 



183 



toros en la plaza, sacaban el santo patrón y colocábanlo en 
la barrera para ofrecerle el toreador sus suertes y el picador, 
. su picadura. 

Este acto iba acompañado de alegres repiques de campa- 
nas y de cohetes. En la época de las funciones, y no en otra, 
celebraban los matrimonios que de antemano tenían arreglft- 
dos. Era costumbre que el padre del novio le hablase al 
papá ó mamá de la novia, sin que estos se conocieran, para 
que, si le convenía, le dieran su hija. Si la daban, el despo- 
sado tenía obligación de ir á servir seis meses, un año y has- 
ta dos, según convenio, á la casa de la novia, en cuyo tiem- 
po los desposados 8e bajaban voluntad. Si trascurrido el 
tiempo convenido, los servicios prestados por el futnro espo- 
so no estaban á satisfacción del padre, se le despedía inme- 
diatamente. Supimos quehabia indios que tenían esta eos 
tumbre como un negocio. Cuando observamos esta patriar- 
cal costumbre, dijimos para nuestros adentros, ó el viejo es 
un nene, ó el joven pretendiente es un bobo. Como durante 
el tiempo de los servicios, y que se destinaba á la vez para 
que los novios se bajaran voluntad^ se les permitia que tuvie- 
ran toda clase de intimidades, como si fueran dos en una 
carne, quisimos investigar hasta qué grado llegaban estas, 
y obtuvimos por resultado de nuestras pesquisas que, fuera 
de ciertas caricias, en lo demás^ respetaban las leyes del honor, 
y á uno de tantos le oimos decir: *'que no habia traspalado 
los límites de óstas, porque el cura no se la habia entregado. 

Pero no es e&to todo. También observamos con el ma- 
yor dolor, que habia indias que carecian hasta de la idea 
de Dios. 

¿Y los curas? se nos dirá. Ellos viven nadando en oro 
y al calor de las pasiones más verf^onzosas, sin ocuparse, sin 
preocuparse siquiera, de la altísima misión que se les ha con- 
ferido, como sino tuviesen que dar estrechísima cuenta de 
ella en el tremendo dies irce. 

Por fortuna el Gobierno actual ha dado una atención 
preferente al ramo de instrucción pública y ha fundado es- 



lU 



cuelas hasta en los últimos rincones j remates de la Repúbli- 
ca. El dialecto, que era un inconveniente para civilizar á 
los indios, ha dejado^de hablarse^Tsobre todo, enMos paeblos 
que tenemos indicados. Para que los curiosos tengan una 
idea del dialecto que hablaban los goajiquiros, tomamos de 
nuestros apuntes las palabras siguientes: 

¿Ushaina Padria? ¿Ya vino el Cura? 

¿Qaiuaiti Padria? ¿Qiié te dijo el Padre? 

¿Tajab misa temi haili? .... ¿Por cuánto celebra? 

¿Ullarta ampisha? ¿Quieres darme tu hija? 

Cafasaguin shainna, Casarme quiero. 

Quinajti á rooDobá *. Cuéntame tus amores. 

Enta mis quejas Oídme mis quejas. 

hav enta cari hay baño Escucha mis palabras. 

Caraimi haigarali shaz tclana al pa- ) Cafarme quiero, pero no quieren 

biana ) los padres de la muchacha. 

Ulmali . . Vamos á bailar. 

Shesquita tagna Prepara la casa. 

Shesquita café Componga el cafe. 

Padita mesaba Tiende la mesa. 

Umali pasiartia Vamos á pasear. 

¿CMrinian ubelatami Cumaya? ¿Cuando piensas ir á Comaj*? 

¿Cari mugubelatami? ¿Con qué negocios fas? 

¿Cuuaman ubelatami? ¿Con quién vas? 

¿Qninagab utingnishtemani? ¿Por qué no me esperas? 

Eetam Yogue Buenos dias. 

Chele dias Buenas noches. 

¿Shalogil? ¿Cómo están ustedes? 

¿Cariman ushatami? ¿Cuándo vino? 

¿Sigua pahscnm? ¿Tiene usted calor? 

¿Miti mnlom? ;Tiene usted frío? 

Imputa lley, "tráigame tortilla. 

¿Shaine usíioy? ¿Vino mi cuñado? 

¿Talmali tragúela? ¿Echemos un trago? 

Lley corquin shaina Quiero almorzar. 

Sena ten shaina Quiero señar. 

Imputa almuerzo Traeme el almoezo. 

Imputa guahs Traeme agua, 

Gualis shun imputa Traedme un poco de agua. 

El clero que, con poquísimas excepciones, ha sido siem- 
pre firme aliado de la ignorancia, se unió también en 1822 
para que los guatcmeltecos españolistas cometieran el aten- 
tado de unir á México el antiguo Reino. 



185 



CAPITULO VI 

Conducta del Capitán General Don Gabino Gainza. — 
Guatemala se declara unida á México el 5 de Enero de 1822, 
de conformidad con el plan de Iguala. — Este plan lleva el 
nombre de Iguala por el pueblo en que se promulgó. — Tam- 
bién se llamó plan de las tres garantías. — Tratado celebrado 
en Córdoba. — Intrigas subterráneas de que se valieron los 
enétíiigOB de la independencia para anexar estas provincias á 
Méjico.— Las provincias de Honduras entran en calma y se 
ócttpan de practicar las elecciones de los Diputados que de- 
biáh concurrir al Congreso mexicano. — Tiempo en que estas 
se verificaron. — Personas que resultaron electas. — Indica- 
dones que hizo Don José Cecilio del Valle al Ayuntamiento 
de Tegucigalpa. — Valle en México. — Significación que tuvo 
en el Congreso. — Se le nombra Vice-Presidente el dia 24 
de Agosto. — Lo que le importó su conducta noble y patrió- 
tica. — Loque respondió cuando le digeron que se huyese ó 
se ocultase porque iba á ser reducido á prisión. — Ocupacio- 
nes en que se entretuvo Valle mientras permaneció en ella, — 
£1 22 de Febrero de 1823 Valle es nombrado Secretario de 
Estado.— Resolución que tomó al recibir este nombramien- 
to. — Circunstancias difíciles en que desempeñó este delicado 
puesto. — Conducta que observó en ól. — Valle manifiesta ala 
Nación mexicana que el Gobierno respeta en los sabios la facul- 
tad de pensar. — Valle vuelve á ocupar el asiento de Diputa- 
do. — Comisiones que desempeñó. — Valle pide al Congreso 
mexicano que las tropas que permanecían en Guatemala se 
retirasen inmediatamente. — Regreso de Valle á Guatemala. 

¿Quó hizo el Capitán General Gainza para preparar los 
ánimos y verificar la proyectada agregación á México? 

Apesar de la divergencia de opiniones en que se divi* 
dieron los Ayuntamientos y pueblos de las provincias y de 
las protestas de algunos individuos de la Junta Consulti- 
va sobre que debian esperarse los votos de sesenta y siete 



186 



Ayuntamientos que faltaban, Gainza, que tenia, inpéctare^ la 
resolución de cometer el gran atentado de someter i Guate- 
mala á México, leyó, en los primeros dias de Enero, un lar- 
go y bien estudiado discurso, en el que pintaba á Guatemala 
con los tintes más humillantes y hacia depender su futura 
grandeza de la protección que debía darle el Monarca de 
Nueva España. Además hacia valer que los votos emitidos 
por los Ayuntamientos eran suficientes para declarar la agre- 
gación á México 

Sino conociéramos el carácter voluble de Gainsa, sino bu- 
picramos que para dar este paso los enemigos de la indepen- 
dencia le hablan hablado el lenguaje de sus intereses persea 
nales, nos sería sobremanera sorprendente la conducta ob* 
servada por el Capitán General, que hacia poco se había di< 
rígido á las provincias de Comayagua y León en estos t^rmi^ 
nos: ^^Esta cuestión de interés tan grande para todas las 
provincias, no puede ser decidida por esta excelentísima 
Junta provisional, ni por esa Excelentísima Diputación pro* 
vincial, ni por corporación alguna de las que existen oonsti* 
tuidas. Los funcionarios no tienen otra facultad que aqoíella 
que les dá la ley: y la ley no nos ha facultado para decidir 
si estas provincias deben serlo de México. Los Ay untamien • 
tos tampoco tienen otra autoridad que aquella que les han 
dado los pueblos electores. Estos los eligen para tratar de 
las atribuciones que designa la Constitución; y en ellas no se 
ve la dejresolver aquel punto. La voluntad general de los 
pueblos es la que debe determinarlo, y esta voluntad sólo 
puede expresarse por un Congreso formado de diputados ele- 
gidos por los mismos pueblos para decidir si todos ellos de- 
ben ser provincias de Nueva España/' 

¿Qué sucedió en Guatemala en Enero de 1822? 

Que Gainza declarara el 5 la Junta en sesión permanen- 
te hasta que acordase que Guatemala y las demás provincias 
quedaran unidas al Imperio Mexicano, de conformidad con 
el plan de Iguala y tratado de Córdova. (49) 

(49) Documento número 9.* 



187 



¿Porqa^ se llamó plan de Iguala? 

Por el pueblo en que se promulgó. 

¿De quó otro modo se llamó el plan de Iguala? 

JPlan de las tres garantías. 

¿Porqué se llamó así? 

Porque tenía tres objetos esenciales: la conservaciÓD de 
la Rdigión Católica, Apostólica, Romana, sin tolerancia de 
otra álgunar. la independencia de Nueva España bajo un go- 
biwno monárquico moderado: y la unión íntima de america- 
nos y europeos. (60) Estas eran las tres garantías de donde 
tomó el nombre el ejército que sostenía aquel plan; y á esto 
aluden los bres colores de la bandera que se adoptó, signifi- 
cándose por el blanco la pureza de la religión, por el encarna- 
do, la nación española; y por el verde, la independencia. 

¿Cuándo se celebró el tratado que se Uaipa de Córdova? 

Aprovechando Iturbide el ascendiente que tenía sobre 
el ejército, reunió los restos del partido revolucionario y lo- 
gró captarse la voluntad de Don Juan de O'Donojú, nuevo y 
último Yirey, que mandó España, y con el cual se comple- 
taron sesenta y cuatro, desde Don Juan Antonio de Mendo- 
za^ 7 persuadiéndole que obraba conforme al plan de Iguala, 
firmaron en Córdova, el 24 de Agosto del mismo año, el fa- 
moso tratado que tomó el nombre de dicho pueblo y que 
en snstaiioia era la confirmación del de Iguala, aunque con 
una variación esencial de reservarse las cortes de México la 
libre elección de Monarca, sin que hubiese de recaer precisa- 
mente en príncipe de la casa reinante, que equivalía á dejar 
á Iturbide el camino abierto para que saciara su ambición. 
Este tratado fué reprobado por España. El 27 de Setiembre 
entró Iturbide en Méjico en medio del regocijo universal del 
pueblo que veía terminada una guerra que habia casi acaba- 
do con hombres y caudales. El 28 quedó difinitivamente 
instalada la Junta nombrada por Iturbide. Esta nombró se- 
guidamente la regencia, que se acordó fuese de cinco indivi- 
duos; y fueron electos: Iturbide, en calidad de Presidente, 



188 

O'Donojü, Don Manuel Rávena, Don Isidro YwLez^ y' Don 
Manuel Yelazquez de León. Con la muerte de Don Juan 
O'Donujíi, acaecida el 8 de Octubre, la regencia perdió uno 
de sus principales miembros. Para reemplazarlo nombró la 
indicada Junta al Obispo de Puebla. 

¿La provincia de Tegucigalpa y los demás partidos ex- 
ternaron su voto voluntaria y libremente sobre la agregáeidtt 
á México? 

Lo que entonces se dijo, fué que se usaron de mtrigaA^ 
subterráneas: que las Municipalidades fueron sorprendidas:, 
que, por un lado, se les aseguraba que de Móxico venían oaee 
mil hombres al mando de los Generales Flon, Conde defatOa^ 
dena, y Manuel Teran, y por otro, que el^Capítán General, qo» 
disponía de la fuerza de la nación, quería que estas provincias 
quedaran sometidas al Imperio Mexicano. Con estos ardi- 
des, los patriotas que se habían levantado en favor de h in- 
dependencia, descansaron las armas, se sometieron á México, 
y quedó de este modo consumada la obra de mayor injusticia, 
para la cual ni la Junta, ni los Ayuntamientos, ni el Capitán 
General tenían derecho. Este paso fuó tan criminal como 
escandaloso, porque ¿qué necesidad tenía Honduras y qué 
ventajas reportaba de pertenecer á un Gobierno y á una na 
ción que dista de ella más de trescientas leguas? 

¿Qué resolución tomó el Gobierno de San Salvador en 
estas circunstancias? 

Mantener con firmeza su pronunciamiento de indepen^ 
dencia absoluta y separarse del Gobierno de Guatemala: L% • 
Porque los pueblos no habian obrado en sus decisiones con 
entera libertad: 2.'' Porque habiendo Guatemala unidose á 
Mójico, por este hecho sólo habia cesado su gobierno provi* * 
sional, y San Salvador quedaba con el derecho de erijirse en 
Gobierno provisional como mejor coaviniera á los intereses 
de los pueblos: y S."* Porque ninguna de las provincias po- 
dia ser desmembrada por las autoridades que entonces eziA- . 
tian constituidas (51) Casi todos los pueblos que componían 

[51] Documento número 11. 



189 



loii imrtidos de Santa Ana 7 San Migaol se separaron de sa ca- 
pitál y se adhirieron al acta de 5 de Enero que los sometía al 
Imperio. El Capitán General se creyó en el deber de apo- 
yar estos pronunciamientos militarmente, y aunque la Junta . 
(úÁ de opinión contraria, no obstante, le manifestó que podía 
obrar según las circunstancias. Con e^ta indicación se sintió . 
sofieientemente autorizado para comenzar á fomentar la divi- 
sión entre los pueblos salvadoreños, interín se le presentaba 
una coyuntura favorable para llevar á término, por los me* 
dite que fueran necesarios, la expresada agregación á Mó- 
xicó. Consecuente con estos propósitos, y porque creía que 
la unión de Guatemala á Móxico habría hecho que las provin- 
cia» y partidos disidentes entraran en sosiego, mandó retirar 
la división que permanecía en los Llanos de Santa Rosa al 
mando de Don Rafael Montáfar, y á licenciar las compañías- 
que de Cantarranas, Juticalpa y Texiguat, habian venida 
á defender la plaza de Tegucigalpa, ordenando, además, al 
Coronel Gutiérrez que inmediatamente se trasladase á la ciu- 
dad de San Miguel, y que, en caso de no poderlo verificar 
con la celeridad que demandaban las circunstancias, hiciera 
que la tropa que venia de Granada saliera, sin pérdida de 
tiempo, al mando de Don Julio Gómez. Gutiérrez, por sus 
aéhaques, no pudo cumplimentar las órdenes del Capitán Ge- 
nera] y quédele algunos dias más en Tegucigalpa. Los par- 
tidarios del imperio han pretendido disculpar la primera in^ 
vasión que se hizo sobre San Salvador, manifestando que 
esta provincia fuó la primera que cometió actos hostiles con- 
tra Guatemala; y aunque esto es cierto, no por eso debe ne- 
garse que conforme el plan abrazado por los mexicanistas, Sao 
Salvador tenia, tarde ó temprano, que ser sojuzgado por la 
fuersa. Como comprobante de esta afirmación, copiamos 
un párrafo de la correspondencia que en 22 de Febrero di 
rigió el Capitán General Gainza al Coronel Gutiérrez, Co 
mandante de la provincia de Tegucigalpa, en la que, dea 
pues de participarle que el Gobierno mexicano le habia con 
feudo el mando interino de la provincia, le decía: '^La divi 



leo 



siÓQ que al mando del SeSor Brigadier Don Vicente Filisola 
se ha destinado á este reino viene á mis drdenes, 7 he día* 
puesto llegue alguna fuerza á esta capital, siendo su princi- . 
pal objeto el de afianzar la paz y unión de estas provinciaa. 
Si alguna de ellas fuese alterada por el genio de la discordia 
7 por el de la ambición, ocurriré con esta fuerza protectora; 
7 así debe U. S. manifestarlo á ese patriótico vecindario pa- 
ra desvanecer todo recelo con respecto á los que antes inten- 
taron perturbar su quietud/' En San Salvador, antes de oo- 
menear la guerra se eligió á Valle Gefe Político de la pro* 
vincia* Esta elección revela las sanas intenciones con que 
allí se procedía. Valle no quiso aceptar el encargo que se 
le confiaba, 7 el Padre Delgado y Arce se vieron obligados 
á continuar al frente de las cosas. Arce, en calidad de Ge- 
neral en Gefe, marchó con una división sobre Santa Ana 
Grande, que ocupó, sin resistencia de ninguna clase, derro- 
tando en seguida al Sargento Mayor Padilla en la hacienda 
del ^'Espinal.'' Este fuó el primer encuentro armado entre 
salvadoreños 7 guatemaltecos; 7 aunque de escasa signifioa- 
ción, es remarcable en nuestra historia, porque en el campo 
del '^Espinal'' quedó sembrada la semilla de las discordias 7 
guerras civiles que han desangrado 7 empobrecido i Centro- 
América. El suceso que hemos referido 7 el haber ocupado 
Arce algunos puntos del territorio de Sonsonate, que era uno 
de los corregimientos de Guatemala, presentó la ocasión, que 
tanto se deseaba, de invadir á San Salvador con protestos 
justos. Con este objeto el 19 de Marzo se hizo salir al Co- 
ronel Arzú, para que tomara el mando en gefe de la división 
invasora. Cuando los liberales salvadoreños se vieren ame- 
nazados por fuerzas guatemaltecas, manifestaron oficialmente 
que su declaratoria de independencia no era una declarato- 
ria de guerra: que sus intenciones no eran hostiles, ni tenían 
ánimo de invadir una provincia hermana 7 vecina, como lo 
era Guatemala. Escribieron al A7untamiento 7 Diputación 
provincial para que interpusieran sus respetos con Gainza é 
hicieron otros ofrecimientos, todo con el fin de que se conisa^ 



I 



191 



viera y regresara la fuerza expedisionaria; pero nada de es- 
to valió. Lo que se quería era sojuzgar á San Salvador y 
San Salvador debia ser sojuzgada á todo trance 7 á costa de 
cualquier sacrificio. El Coronel Arzú, después de haber gas- 
tado dos dias en vencer los obstáculos 7 serias dificultades 
que le oponía el terreno, entró en la ciudad de San Salvador 
¿ la madrugada del 3 de Junio, sin sufrir ninguna pórdida; 
pero á pesar de haber ejecutado esta maniobra con la ma7or 
habilidad 7 de haberse colocado en condiciones ventajosas 
para vencer á sus contrarios, no tuvo la necesaria para diri- 
gir con acierto el combate. Sus soldados, muertos de ham- 
bre, se dispersaron por los barrios, incendiaron algunas ca- 
sas, saquearon otras, 7 á medida que hacian botín, abando- 
naban la lucha, que por una 7 otra parte, se sostenía con v)ft- 
lor. Nueve horas contaba la batalla, cuando Arzá se vio 
obligado á emprender su retirada, 7 aunque al principio co- 
menzó á verificarla en orden, llevando en sus bestias toda la 
artillería, en los malos pasos del camino, se volcó un cafión, 
por CU70 motivo se cortó la marcha, 7 la voz de alarma se 
difundió en todo el eji^rcito, de tal manera 7 hasta tal punto, 
que desde el primer gefe hasta el último soldado, no pensa- 
ron sino en salvar sus vidas, v cada uno tomó el rumbo que 
podo. Esta dispersión equivalió á la derrota más desastro- 
sa, 7 obligó á los guatemaltecos á llamar con gran urgencia 
al General Filísola. 

¿Cómo siguió esta Provincia? 

Con la unión á Móxico 7 la noticia de la próxima llega 
da de un ejército numeroso como bien disciplinado, el país 
entró un tanto en calma 7 sólo se trató de verificar las elec- 
ciones que se mandaban practicar de los diputados que de- 
bían concurrir al Congreso mejicano. Tegucigalpa 7 Coma- 
T^grua descansaron sus armas. 

¿Cuándo se practicaron estas elecciones? 

El 10 de Marzo de 1822. 

¿Quiénes fueron los diputados? 

Por la provincia de Coma7agua, los Señores Don Joa- 



192 



quín Lindo, Don Juan Fernandez Lindo, Don Cayetano Boa- 
qne y Don Jacinto Rubí. Por la de Tegucigalpa, el S^or 
Presbítero Don Francisco Márquez, Don Próspero Herrei« y 
Don José Cecilio del Valle, que salió de Guatemala el 7 de 
Mayo y llegó á la capital de Anahuac el 28 de Julio, toman- 
do su asiento de Diputado el 3 de Agosto siguiente. 

¿Qué indicaciones hizo Valle al Ayuntamiento áe Tega- 
icigalpa, cuando éste le remitió su credencial de Diputado á 
Cortes? 

Después de rendirle las más expresivas gracias por la 
honra que le habia dispensado, nombrándolo Diputado, le 
dijo: 

''Es importante pedir á las Cortes los puntos aígaientes: , 
].° Que se establezca en esa la casa de moneda para econo- 
mizar gastos y facilitar auxilios á los mineros. 2.* Que se 
mande de Nueva España á esa ciudad, un Mineralogista sa- 
bio que reconozca esos minerales y dé á la juventud leccio- 
nes de Mineralogía. S."" Que no existan en G uatemala «cu- 
mulados el gobierno superior, la audiencia territorial, la in- 
tendencia, la capitanía general, las rentas, los hospitales, las 
tropas, el arzobispado &.: que esto es lo que le dá prepoten- 
cia extraordinaria, y por esta prepotencia sufren las provin- 
cias: que debe haber equilibrio, y para que lo haya, se debe 
establecer en una provincia la capitanía general y trepanen 
otra la intendencia y rentas, en otra la audiencia, en otra el 
gobierno político &. 4.° Que sobre estos puntos debe unir- 
se la voz de todos los Ayuntamientos de esa provincia, ha- 
ciendo representaciones acordes y dirigiéndomelas oportu- 
namente. (52) 

¿Qué significación tuvo Valle en el Congreso? 

Cincuenta y cinco diputados le dieron diversas pruebas 
de consideración y ellas solas bastan para acreditar que re 
presentó á su país con honor y con dignidad, 

¿Qué distinciones mereció Valle? 

(52) Correspondencia de Vall«^, dirigida al Ayantamlento de Te^cigalp* «1 
la do Abril de 1822. 



r< 



193 



La de ser nombrado el dia 5 de Agosto, individuo de la 
coKcisión que debia formar el proyecto de Constitución. 

¿De quién fué asociado? 

Del diputado Mendiola. 

¿Qué servicios prestó Valle en el Congreso á la causa de 
Centro- América? 

Desde que fué nombrado individuo de la comisión 
encargada de formular el proyecto del Código Funda- 
mental, se propuso ir preparando la opinión de los dipu- 
tados, que podrían alguna vez sostener la justicia de la 
causa de Guatemala: para esto les dio á conocer la dolorosa 
historia de nuestra desgraciada sujeción á México: les recor- 
dó los principios de derecho público; y esperó que llegase el 
momento oportuno para defender los derechos de su patria 
con toda la energía de la justicia y la razón. 

¿Qué otra distinción mereció Valle? 

La de ser electo Vice-Presidente del Congreso el dia 24 
de Agosto. 

¿Qué le importó eeta distinción y su conducta noble y 
patriótica? 

La amargura de ser puesto en prisión de orden de un 
Ministro arbitrario, que caminaba á su ruina y que precipita- 
ba á la perdición al Gobierno á quien servía. 

¿Qué respondió Valle á los que le dijeron se huyese ó se 
ocnltase? 

"Que huyan, dijo, ó se escondan los que son reos ante 
la ley: los que han cometido delitos y son positivamente cri- 
minales: yo no conozco el crimen: yo soy hombre de bien: 
yo respeto la virtud y procuraré siempre respetarla. Espero 
pnes, en mi casa, el golpe de la injusticia." La injusticia 
dio su golpe: Valle fué puesto en prisión, con trece diputa- 
dos más. 

¿De qué se ocupó durante estuvo en ella? 

Después de corridos algunos dias de su prisión, hizo tres 
representaciones al Gobierno, y en todas ellas le manifestó: 
Qne £u conducta privada y pública no tenía paralelos con sus 



194 



enemigos: que estaba pronto á compararla con la de sus de- 
nunciantes, que lo habian calumniado: que si habia cargo, se 
le hiciese desde luego, y en caso contrario se le diese la sa- 
tisfacción á que tenía tantos derechos." 

¿De qué más se ocupó? 

Tenía las^Iaves de la biblioteca del Convento, y en ella 
se encerraba para buscar manuscritos que pudieran ser curio- 
sos en algún aspecto: para leer impresos de sucesos ocurri- 
dos ó establecimientos fundados en México: para ver las ga- 
cetas antiguas del Gobierno, y observar en ellas los progre- 
sos sucesivos de aquella nación. 

¿Qué más hizo? 

Reunió diversos mapas de Nueva España y comparó unos 
con otros, el de Álzate, el de Humboldt, el de Arowsmith 
y el de Brue: hizo diversas preguntas á sus compañeros de 
arresto, que conocían unos, unas provincias y otros, otras: re- 
cordó las que habia atravesado y apuntó las inexactitudes 
que encontró en ellos. 

¿A que otras cosas consagró su tiempo? 

Consagró algunas horas al estudio: y sintió entonces to* 
da la verdad del pensamiento de Plinio, que llamaba al estu- 
dio ''consuelo de las adversidades." 

¿A qué dio otras horas? 

A un ensayo sobre las ciencias, que antes de su viaje á 
México habia comenzado á trabajar; escribiendo entonces al* 
gunos pliegos, que juzgó serían para él los más int^resantea 
una vez que hubiese concluido su obra. 

¿Cuánto tiempo permaneció Valle en prisión? 

Corrían ya los seis meses, cuando un oficial se le presen- 
tó á las seis de la tarde del dia 22 de Febrero de 1823, po- 
niendo en sus manos el nombramiento que se bacía en él, de 
Secretario de Estado y del despacho de Relaciones. Esto fué 
para Valle una verdadera sorpresa, que lo obligó entonces á 
contemplar el imperio de la suerte que desde el arresto en 
que se encontraba quería elevarlo á la primera Secretaria de 
la Nación: admiró las singularidades de la vida; y se ratificó 



195 



en la creencia de qne la justicia triunfa siempre de la intriga 
j la calumnia. 

¿Qué resolución tomó Valle? 

La de ponerse en marcha el dia siguiente para Zapaluta, 
donde residía el Emperador Iturbide para significarle sus res- 
petos y su gratitud; y poner al propio tiempo su renuncia, 
porque un Ministro decía: "debe ser el primer hombre en la 
ciencia de los gobiernos: el primero en el conocimiento de la 
nación que ha de dirigir que hacía siete meses habia llegado 
á México 7 que no tenía por consiguiente los conocimientos 
necesarío&^' Agregó otras razones; pero ninguna faé tomada 
en consideración: Valle se vio obligado á servir el ministerio. 

¿En qué circunstancias? 

Los que tengan noticia del estado en que se hallaba la 
Nación en aquella delicada ¿poca: los que conozcan la posi- 
ción crítica en que estaba el Gobierno: los que no sean absolu- 
tamente ignorantes, ni absolutamente parciales, confesarán 
que el ministerio de Valle en aquellas circunstancias, en que 
se esperaban grandes acontecimientos, era de lo más difícil y 
arriesgado. 

¿Cuál filé su conducta en aquel altísimo encargo? 

Respetar los derechos santos de la Nación: caminar con 
toda la prudencia de que era capaz, pues se veía colocado 
entre un Grobierno desgraciado, y unos pueblos dignos de la 
saerte más feliz: procurar el restablecimiento del Congreso, 
que habia sido disuelto el 31 (*) de Octubre de 1822: hablar 
como Ministro desde la silla en que habia hablado como di- 
putado, para convencer á los que no querían la reinstalación 
del Congreso. 

¿Quó más hizo? 

Hizo entender á la nación, en circular de 9 de Marzo de 
1823, que el Gobierno respetaba en los sabios la facultad de 
pensan cuidó especialmente de que la revolución, avanzada 



(*) Don Manuel Fayno, en el compendio de la Historia de México, dice: qne 
il M «kOciiibfe» Iturbide, desaYenido con el Congreso, lo mand/S disolver^ 



196 



ya á su ingreso en la Secretaria, no fuese sangainaria, ni tu- 
viese el carácter de reacción física, horrorosa, como todas las 
qne llegan á tomarlo. 

¿Qué supo Valle en el ministerio? 

Supo quienes habian sido sus delatores y mal informan- 
tes: pudo vengarse de ellos; y sin embargo no lo hizo. Valle 
tenía buen corazón. 

¿Cómo terminó su ministerio? 

Por una revolución que se operó sin sangre y sin muer- 
tes. Valle volvió al Congreso. 

¿Qué ocupaciones desempeñó? 

El dia 14 de Mayo de 1823, fué nombrado individuo de 
la comisión especial que se creó para fijarlas bases de la cons 
titución: formó el discurso que las designaba y lo leyó en la 
sesión del dia 28. 

¿Qué otras comisiones desempeñó? 

El 31 del mismo mes fué nombrado vocal de una comi- 
sión que se mandó crear para que, de acuerdo con el Go- 
bierno, indagase las causas de los movimientos subversivos que 
comenzaban á verse en algunas provincias, y propusiese las 
medidas más eficaces para impedir sus progresos. 

¿Qué pidió Valle empeñosamente al Congreso el 12 de 
Abril de 1823? 

Pidió se declarase que las tropas de México, mandadas 
por el Brigadier Don Vicente Filisola, debian retirarse inme- 
diatamente de todo el territorio de Guatemala, porque ha- 
biendo desaparecido el Plan de Iguala y el famoso tratado 
de Córdova, en virtud de los cuales el antiguo Reino, se ha- 
bla unido á México, Guatemala y todas las demás provincias 
estaban en el derecho, como estaba México, de constituirse 
como mejor conviniera á los intereses de los pueblos. So- 
bre este punto, Valle, hizo hincapié. Desenvolvió en largos 
y hermosos discursos seis proposiciones, relativas todas á 
la independencia y libertad de estas provincias. Después 
de todo esto, Vjalle regresó á Guatemala, á ocupar en sa 
patria^ el asiento de diputado y de individuo del Su- 



197 



premo Poder Ejecutivo, para cuyos destinos, habia sido 
electo. (53) 

Dejemos á Valle en camino para Guatemala, formando 
en su tránsito dos tablas, una de alturas barométricas, según 
el método conocido, y otra de alturas termométricas segán el 
dé Don Francisco Caldas, y vengamos á ocuparnos de los 
sucesos ocurridos en Honduras y de la conducta observada 
por el Gobierno de Comayagua. 

CAPITULO Vil. 

El Gobierno de Comayagua invita al Coronel Gutiérrez 
para que celebren un tratado de paz. — Loa patriotas de Te- 
gucigalpa piden que se les dé conocimiento de las bases. — 
El Capitán General nombra Comandantes de los puertos de 
Omoa y Trujillo. — Don Dionisio Herrera sucede á Gutiérrez 
en el mando Político. — El Capitán Don Francisco Aguirre 
es nombrado Comandante. — Providencias que dictó el Coro 
nel Gutiérrez al saber lo ocurrido en el partido de Olancho. 
— El Ayuntamiento de Tegucigalpa, de acuerdo con el Co- 
ronel Gutiérrez, hace salir ciento cincuenta hombres para 
que custodien la conducta que estaba demorada en los Lla- 
nos de Santa Rosa. — Colócanse además cien hombres en el 
pueblo de Lepaterique para proteger su marcha. — El Ayu- 
dante Don Francisco Morazán cae prisionero en el Valle de 
Comayagua. — El Gobierno manda ponerlo en libertad y él 
se dirige con la mayor velocidad á su destino. — Regreso de 
Morazán. — -El Comandante de San Miguel desarma la fuerza 
que custodiaba la conducta. — Pretende, además, que el Te- 
niente Acero permanezca en aquella ciudad, mientras cesan 
las amenazas de las fuerzas de San Vicente. — Combate entre 
las fuerzas migueleñas y vicentinas. — Dia y lugar en que se 
verificó. — Dias que duró el combate. — Perjuicios que ocasio< 
nó el Comandante de San Miguel con la demora de la con- 

[53] Manifiesto de Don José del Valle k la Naci6n de Guatemala. 20 de Mayo 
de 1825. 



\ ^ 



198 



docta.— Con este motivo cambiáronse contestaciones con las 
autoridades de Tegucigalpa.— Viaje de Tinoco á Mt^xico. — 
Personas que lo acompañaron. — Don Juan Grarrigó es nom- 
brado Gefe Político de la provincia. — Don Francisco José de 
Gómez participa al Ayuntamiento de Tegucigalpa, que con 
motivo del viaje del General Tinoco á México, ha recaído 
en é\, el mando en gefe de las armas. — Sublevación de Te- 
gucigalpa. — Lo que el pueblo se proponía. — ^Personas que 
encabezaron la mencionada sublevación. — Noticias que se di- 
vulgaron en aquellos momentos. — La ciudad de Tegucigal- 
pa se cree amenazada interior y exteriormente. — Desenlace 
de la sublevación. — Los Diputados de Comayagua piden al 
Congreso Mexicano se establezca en la ciudad de Tegucigal- 
pa una casa de moneda. — Piden además que se permita la 
circulación de la moneda de cobre para remediar los males 
que producía á la minería la extracción de sus platas. — Co- 
municación del Secretario del Congreso al Capitán General 
de Guatemala. — Don José Cecilio del Valle pide al Congre- 
so que no se dé principio á las discusiones del proyecto 
de Constitución, hasta que lleguen los Diputados de Teguci- 
galpa. — El Diputado Lindo participa á las provincias y par- 
tidos dd Honduras que el Generalísimo Almirante lo había 
nombrado Gefe Político superior de Comayagua. — Medita- 
ciones de un pueblo libre. — El Brigadier Don Vicente Filí- 
Bola en Chiapas. — Sucesos que lo obligaron á venir á Guate- 
mala. — Dia en que hizo su ingreso á la capital. — Lo que di- 
ce Marure á este respecto. — Dia en que asumió el mando. — 
Propone inmediatamente á los que dirigían la política sal- 
vadoreña, á un arreglo amistoso. — Dia en que la Junta gu- 
bernativa de San Salvador ratifica el armisticio. — ^Modifica- 
ciones. — Explicación que dio la junta. — Filísola juzgado por 
el historiador Zavala. — El General mexicano aprueba la con- 
ducta observada por el Ayuntamiento en los días 20 y 21 de 

Mayo. 

¿De qué se ocupaba el Gobierno de Comayagua en el mes 
de Febrero de 1822? 



199 



Como apesar de haberse declarado Guatemala unida á 
México, Tegucigalpa se conservaba en la misma actitud q^ue 
áotes, no obstante de haber comprometido su voluntad en 
lo que pareciera á la Junta Provisional de Guatemala, aten- 
dido el conjunto de circunstancias en que se hallaban las pro- 
yincias, el Gobienio de la capital dispuso excitar al Coronel 
Don Simón Gutiérrez, para que pasara á aquella ciudad á ce- 
lebrar un tratado de paz que pusiese término á las animosida- 
des que se tenian ambos pueblos y gobiernos. 

¿Qué pidieron algunos patriotas al saber esta noticia? 

Los patriotas, Don Francisco Marcilla, Don Joaquín Lo-. 
zano, Don León Kosa, Don Luis Brito, Don Braulio Rosa,. 
Don Francisco Ramirez, Don Andrés Montero, Don Laurea- 
no Jereda, Don Ramón Vigil, Don Ignacio Jirón, Don León 
Vasquez, Dom Sactiago Zelaya, Don Andrés Lozano, Don 
Baltazar Sandoval, Don Tranquilino Estrada, Don Cipriano 
ReyeSy Don Santiago Rodas, Don José Rafael Estrada, Don 
Nicolás Durón, Don Felipe Santiago Reyes, Don José Cér- 
bnlo Matute, Don Guadalupe Reyes y cien más pidieron que 
se les diera conocimiento del tratado que iba á celebrarse, 
manifestando á un tiempo mismo que era conveniente y aun 
necesario que el Coronel Gutiérrez pasase á aquella ciudad 
acompañado de una parte del patriótico Ayuntamiento y de 
una fuerza respetable. Los tegucigalpas recelaron, y a caso 
con razón, atendido el odio cordial que las autoridades im- 
perialistas profesaban á los que defendían la independencia 
de la patria, que esta entrevista fuera un medio mañoso pen- 
sado por Lindo, para someterlos enteramente á su devoción. 
Por este motivo, la entrevista, y el tratado, se quedaron en 
proyecto Tan justos, tan racionales eran los temores y des- 
confianzas del Coronel Gutiérrez y de los buenos patriotas, 
que el mismo Capitán General, que patrocinaba la causa que 
defendía Coma}'agua, en una comunicación datada el 23 de 
Febrero, le decía: ''Al ir á í^alir el correo de este dia, y 
cuando ya estaba en la estafeta teda la correspondencia, ha 
entrado un propio de San Miguel, que conducía la de es! a 



200 



ciudad, y entre ella, el oficio documentado de US. de 6 
del corriente sobre las causas que le han retraído de lle- 
var á efecto la entrevista con el Señor Don José Tinoco. 
Verdad es que todo debe temerse de los que tantas pruebas 
han dado de poca formalidad, desaciertes y audacia; pero es 
indispensable procurar por que tenga efecto aquel paso de 
que puede esperarse la conciliación. Al intento, puode US. 
instar al Señor Tinoco, llamándole á algún punto medio y 
acordando las seguridades recíprocas y todo cuanto pueda 
concurrir á que por una y otra parte se dejen temores, va- 
nos siempre por la del Señor Tinoco. No entrando este por 
las propuestas racionales, que no dudo le hará US., lo hará 
constaren su correspondecia con éV 

¿Qué nombramientos hizo en estos dias el Capitán Ge- 
neral Gainza? 

Nombró Comandante de Omoa, al Coronel Don Simón 
Gutiérrez, y de Trujillo, al Sargento Mayor Don Francisco 
Cascaras, que tomó posesión el 14 de Marzo. Pocos dias 
más tarde, Gainza, por razones políticas trasladó á Omoa á 
Cascaras y á Trujillo ú Gutiérrez. 

¿Quién tomó el mando político de la provincia de Te- 
gucigalpa? 

Don Dionisio Herrera. 

¿A quién se encargó la comandancia que desempeñaba 
Gutiérrez? 

Al Capitán Don Francisco Aguirre. 

¿Qué sucesos habían ocurrido en Juticalpa? 

Que el Capitán Marcos González, premiado dias después 
por el Gobierno de Comayagua, con el grado de Teniente 
Coronel, levantase los pueblos de Silca y Yocón que habían 
seguido el juramento de la capital con el objeto de deponer 
del mando político á Don Joaquín Tomé. A este mismo 
tiempo se había hecho salir de Comayagua un piquete de 
infantería con dirección á Cedros, en donde debía hacer una 
larga ó lijera estación según lo demandaran las circunstan- 
cias. Esta fuerza compuerta de 50 hoiabrQ3 llevaba por ob- 



201 



jeto protejer el pronunciamiento de González j llamar la 
atención del Gobierno de Tegucigalpa, y ponerlo de este 
modo en la imposibilidad de poder auxiliar á las autoridades 
de Juticalpa. Sea para el logro de este fin, sea para preca- 
verse de una sorpresa desagradable, es el hecho que la fuer- 
za que estacionó en el mineral de Cedros, durante su residen- 
cia en este lugar, hizo colocar avanzadas en todos los caminos. 
Estos disturbios y movimientos se verificaban casi en los mis- 
mos dias en que el Teniente y Capitán General Don José 
Gregorio Tinoco de Contreras, dirigía al Comandante Gu- 
tiérrez constantes manifestaciones de fingida fraternidad. La 
política observada por los mexicanistas de Comayagua, fhé 
siempre de engaño, de embustes, de falsedades y de mil su- 
percherías que hacian creer á los pueblos sencillos, como lo 
acostumbraban de antiguo, para conservar á unos en su do- 
minación y atraer á otros á sus filas. Esto prueba á todas la- 
ces que las desconfianzas del Gefe Gutiérrez, no eran inven- 
tos imaginativos originados por el miedo. 

¿Qué providencias dictó el Comandante Gutiérrez al 
saber lo ocurrido en el partido de Olancho? 

Ordenó inmediatamente que la guarnición de la plaza 
de Jaticalpa que estaba reducida á muy pequeño número, 
se elevase á 50 hombres, ofreciendo á sus autoridades que 
pronto les mandaría armas y dinero. 

¿De quó más se ocupaba en estos momentos Gutiérrez 
y el Ayuntamiento de Tegucigalpa? 

De mandar una partida de 150 hombres, alas órdenes del 
Teniente Miguel Acero, que custodiase la conducta que ve- 
nía de Guatemala y que estaba demorada hacía algunos dias 
en los llanos de Santa Rosa. Comayagua, por su parte, al 
saber que se trasportaba de los Llanos la indicada conducta, 
mandó apostar en el valle, una avanzada con el fin de sorpren- 
der á su tránsito el convoy y proporcionarse, de este mo- 
do, elementos de que carecía. Las autoridades de Teguci- 
galpa, previendo este caso, ordenaron expresamente al Ge 
fe Acero, que su regreso debía verificarlo por el partido de 



202 



S^ui Miguel, para, evitar en lo posible, un incidente desgra- 

¿ido. 

¿Qué más ordenó? 

Cuando se supo que la conducta habia llegado á Gotera, 
de. la tropa salvadoreña que estaba aquí acuartelada, mandó 
mtn$x 100 hombres en el pueblo de Lepaterique, para prote- 
ger, au marcha. Con el objeto de que Acero no sufriera contra- 
tieix^pos perjudiciales á los intereses públicos, de antemano 
se habia comisionado al Ayudante Don Francisco Morazán, 
p^U*a que con pretextos de negocios de comercio, pasase ¿ 
loa Llanos de Santa Rosa á prepararlo todo, á fin de que 
oaando llegara la fuerza que debia custodiar el convoy, estu- 
vieseü todas las cosas listas. Morazán y su sirviente fueron 
tomados en el valle, y conducidos presos á la capital, don- 
de tuvieron al primero sin comunicación y como en capi- 
lla haciéndole las más negras amenazas para averiguar cuál 
era verdaderamente el objeto que lo llevaba á los Llanos de 
Santa Rosa. 

¿Qué consiguió el Gobierno con estas amenazas? 

Nada, absolutamente nada, porque el disimulo y la saga- 
cidad con que Morazán se condujo en aquellos críticos mo 
mentós, hicieron que, pasados dos dias, convencidas las auto- 
ridaidea de la inocencia del prisionero, le mandaran extender 
su pasaporte para que pudiera continuar su marcha, que Mo* 
rsizán hizo con la mayor velocidad. 

Cumplida su comisión ¿qué hizo Morazáu? 

Regresó, con catorce soldados, por el mismo valle, sin 
sqfrír ningún contratiempo ni molesta alguna. Morazán, sin 
dada, buscaba un desquite. 
.. ¿Qué partes recibió el Ayuntamiento de la conducta? 

Diversos correos le trajeron la noticia inesperada de que 
el Comandante de San Miguel habia desarmado los 150 hom- 
bres que custodiaban la conducta: que los habia obligado á 
l^gar á. aquella ciudad y que puestos allí trataba de exigir 
2.6,090 pesos, en calidad de préstamo. 

¿Qué más quería el Comandante de San Miguel? 



203 

Que el Teniente Acero, permaneciera en la plázá' mien- 
tras cesaban las amenazas de las fuerzas de San Yitíente, <!úa 
!as que ya había tenido un encuentro desastroso. 

¿Qué dia tuvo lugar el referido combate? 

El 8 de Abril. 

¿En qué lugar? 

En la hacienda llamada '^La Concepción de Ramire^.^ 

¿Cuántos dias duró la acción? 

Tres dias (54) 

¿Qué ocasionó la conducta del Comandante de Sém tff' 
guel? 

Grandes y graves pet juicios, tanto á la minería como á 
las estrechas y fraternales relaciones que se habían cultivado 
en ambos pueblos, especialmente, en los tiempos de tmiyot 
peligro. 

¿Cómo se vieron Tegucigalpa y San Miguel désd!é eate 
momento? 

Con miradas de hostilidad, y cambiáronse contesrtábióñéii 

¿En qué mes hizo Tinoco su viaje á México? 

En el mes de Abril. 

¿Qué dia? 

El 19. 

¿Cuántos hombres lo custodiaban? 

Cincuenta. 

¿Por dónde hizo su marcha? 

Por la costa del Norte. 

¿Quiénes lo acompañaron? 

Don Juan Nepomuceno Cacho Gómez, — Don Jieinto 
Rubí y Don Francisco Javier Bálnes. 

¿Quién le sucedió en el mando? 

Don Juan Garrigó. 

¿Qué dia tomó posesión? 

El 29 de Marzo, — segán consta en el libro de -actis da 
Congreso Constituyente del año de 1824. 

¿Qué decia el Comandante encargado de las armai? 

[54] Documento número 12. 



L 



204 



El Oomandante de la plaza, decía al Ayuntamiento de 
TegucigaJpa: que deseaba sinceramente poner término á las 
desavenencias que tantos males habían ocasionado á las dos 
provincias, y que bajo el imperio de esta idea se dirigía al 
Muy Noble Ayuntamiento. (55) 

¿Qué ocurrió en la ciudad de Tegucigalpa en los dias 
20 y 21 de Mayo? 

Que el pueblo y la fuerjsa que estaba acuartelada, se le- 
vantasen contra los empleados españoles, por suponérseles 
inteligencias secretas con Acero y el Comandante de San 
Miguel. 

¿Qué se proponía el pueblo? 

Separar del mando de las armas al Comandante Aguirre 
y de la casa de moneda al Ministro Rojas. 

¿Quiénes encabezaron esta sublavación? 

Justo Centeno, Nicolás Bustillo, Juan Bus tillo, Pedro 
Pavón, Francisco Cubas y Eduardo Salgado. Estos y el 
pueblo que se habia reunido frente al cabildo, decian á gri- 
tos: ^^quemba el ciudadano León Rosa ci hacerse cargo de la 
Comandancia.^^ 

¿Qué noticias se divulgaron en estos momentos? 

Que Tegucigalpa era atacada por fuerzas de Comaya- 
gua. Esta noticia produjo en la ciudad gran agitación, por- 
que se veía amenazada interior y exteriormente. 

¿Cuántos hombres pidieron la deposición de Rojas y 
Aguirre? 

Mas de cien. 

¿Cuál fué el desenlace de esta sublevación? 

Que al dia siguiente, á esfuerzos del Gefe Político Herre- 
ra y del patriótico Ayuntamiento, los sublevados depusie- 
ron las armas. Centeno fué inmediatamente puesto en pri- 
sión. 

¿Qué pedian los diputados de Honduras al Congreso 
Mexicano, mientras ella estaba en estas vueltas y revueltas? 

60) I>ocumento número 18. 



205 



3DÍ 



Pedian que se le prestara toda la ateuciÓQ qae merecía 
la riqueza de sus minas, la fertilidad de sus terrenos y la iu- 
teligencia y laboriosidad de sus hijos. 

¿Qué más pedian? 

Que se estableciera en la ciudad de Tegucigalpa una ca- 
sa de moneda, — dando por razón que esta provincia era la 
más central de las que coraponian el grupo del antiguo Reino. 

¿Qué proyecto presentaron para remediar los males que 
producía á la minería la extracción de sus platas? 

El que se permitiese la circulación de la moneda de 
cobre en las cinco provincias, de Comayagua, León, San Sal- 
vador, Guatemala y Ciudad Real: — que se mandaran labrar 
200,000 pesos en la penúltima; y que se habilitase á cada una 
de ellas con 40,000 pesos. 

¿Qué comunicaba el Secretario del Congreso al Capitán 
General de Guatemala? 

La exposición que habia hecho el Diputado Don José 
Cecilio del Valle — manifestando que no admitía la represen- 
tación con que la provincia de Tegucigalpa lo habia honra- 
do por haber aceptado ya la de Chiquimula. 

¿Qué más expuso Valle? 

Que no se diera principio á las discusiones del proyecto 
de Constitución hasta que llegasen los diputados de la indi* 
cada provincia. 

¿Qué comunicaba el Diputado Lindo á las provincias y 
partidos de Honduras? 

Que Su Magestad Imperial lo habia honrado con el nom- 
bramiento de Gefe Político é Intendente de Comayagua. 

¿Qué agregó Lindo á eata comunicación? 

Un extensísimo escrito intitulado ''Meditaciones de un 
pueblo libre." (56) 

¿Qué noticia preocupaba en estos momentos á todas las 
provincias? 

La llegada del Brigadier Don Vicente Filísola á Chiapas, 

(56) Docamento n^ero 14« 



206 



con el objeto de proteger desde allí los pronunciamientos de 
las provincias y partidos del Reino. 

¿Qué acontecimientos lo obligaron á venir á Guatemala? 

Los desastres ocurridos en San Salvador, que, como ya 
se sabe, se habia declarado disidente y la pintura que se ha* 
cía del estado anárquico en que se encontraban todas las 
provincias 

¿Cuándo llegó el General Filísola á Guatemala? 

El 13 de Julio. (57) 

¿Con cuánta fuerza? 

Con 600 hombres entre caballería é infantería. Este fué 
un dia de penosa impresión para todos los verdaderos pa- 
triotas, que miraban con el mayor dolor que las huestes me- 
xicanas pisaran el suelo querido de la patria; pero enmedio 
de la perturbación y tristeza que produjo este suceso, los sal- 
vadoreños procedieron activamente á colectar . hombres, ar- 
mas y dinero. 

¿Qué dice Marurc á este respeto? 

Por equivocación, sin duda, dice que el General Filísola 
entró á la capital de Guatemala, el 12 de Junio. 

¿Cuándo asumió el mando el General Filísola? 

Oeho dias más tarde, el 21 del mismo mes, el Capitán 
General asumió las riendas del gobierno y desde aquel mo- 
mento trató por todos los medios de que podia disponer, de 
afianzar la unión á México y de atraer á los salvadoreños á 
un acomodamiento amistoso, para evitar que la sangre cen- 
tro-americana se derramase inútilmente; y porque compren- 
día perfectamente bien, que la dominación que se obtiene 
por la fuerza y la violencia, es siempre efímera. 

¿Qué hizo con este objeto? 
(T Mientras se ocupaba de reunir los caudalesy demás ele* 
mentos de guerra con que debía expedicionar sobre San Sal- 
vador, se puso en comunicación con los que dirigían la polí- 
tica en aquella provincia, y los excitó á que propusieran un 
arreglo amistoso, que hiciese cesar los males de la guerra y 

(57) Memoiias del Brigadier Don Vicente FUisola. Página 04. 



207 



que restituyese á los pueblos la paz y tranquilidad de que tan- 
to necesitaban. El Doctor Delgado y Arce .usando de una po- 
lítica de mala ley^ que tan funestos resultados dio entonces 
y ha dado después á los gobernantes de San Salvador y Hon- 
duras, que la han practicado con intemperancia, sobre todo el 
General Medina, que fundó una escuela desmoralizada y des- 
moralizadora^ dieron demostraciones de que recibían con el 
mayor placer la noticia de la exaltación de Iturbide al trono; 
y aún acordaron enviar una diputación á Guatemala á felicitar 
al General Filísola por aquel fausto acontecimiento. Esto lo 
hacían con la mira de ganar tiempo y prepararse más y más 
para la guerra, y ver si recaía alguna decisión de las Cortes 
sobre el asunto de agregación de Guatemala á México. Don 
Antonio Canas y Don Juan Francisco Sosa, pasaron á Guate- 
mala con el carácter de comifeionados por San Salvador; 
siendo por la primera, los Coroneles mexicanos Don Felipe 
Codallos y Don Luis González Ojeda. Estos representantes 
discutieron detenidamente los puntos á que se contraía su 
comisión, y después de varios debates, tenidos en presencia 
de Filísola, se firmó, el 10 de Setiembre de 1822, un armis- 
ticio sobre las bases siguientes: 

'*E1 Gobierno de la provincia de San Salvador, ó los re- 
presentantes de ella, debian entenderse con el Congreso y 
Gobierno de México, eobre la demarcación territorial de la 
misma provincia y demás punte? que mereciesen ^us recia* 
maciones; y á este efecto debian constituir en aquella Corle 
uno 6 más comisionados, cuyo nombramiento y marcha de- 
bia verificarse precisamente en todo Noviembre del mismo 
año de 822. 

Entre tanto que se resolvía en México sobre las gestio- 
nes de San Salvador, las hostilidades quedaban suspensas, y 
reconociendo al Gobierno de Guatemala los partidos de San 
Miguel, Usulután, San Alejo y Gotera, la ciudad de Santa 
Ana, y pueblos de Chalchuapay Coatepeque; los demás par- 
tidos y pueblos de la provincia de San Salvador quedaron 
sujetos á su Gobierno provisorio; este se obligaba á devolver 



208 



las diferentes clases do armas que Arce había sacado de la 
Villa de Sonsonate con calidad de restituirlas luego que se 
cimentase la paz. Otros varios artículos contenía el conve- 
nio garantizando el comercio, intereses y opiniones de los 
particulares de las dos provincias beligerantes. Veinte dias 
se señalaron al Gobierno salvadoreño para la ratificacitSn de 
esta especie de armisticio; el de México debía verificarla den- 
tro de dos meses: en caso de la no ratificación por cualquiera 
de los dos Gobiernos, las hostilidades no podían romperse 
sino veinte dias después de hecha la primera intimación 
de guerra." 

¿Quó dia ratificóla Junta gubernativa de San Salvador 
el armisticio? 

El 28 de Setiembre. 

¿Hizo algunas modificaciones? 

Hizo estas cuatro: 

1.* *'Los partidos de San Miguel y Santa Ana reconoce- 
rán al Gobierno de Guatemala, según se expresa en el referi- 
do tratado, si antes de que lo ratifique el Gobierno de Méxi- 
co, no se mandase publicar el decreto de 10 de Julio." 

2.* "Si las convulsiones políticas del imperio fueren en 
aumento, de manera que amenacen el sistema de indepen- 
dencia, la provincia incorporará inmediatamente estos parti- 
dos entre los demás de su comprensión, y el Gobierno de 
Guatemala no podrá hacer oposición alguna." 

3.* "Las armas de Sonsonate se devolverán cuando la 
guerra esté totalmente concluida por orden expresa del So- 
berano Congreso y del Gobierno del imperio, ó por la pu- 
blicación del expresado decreto. " 

4* "La provincia de San Salvador enviará otros dipu- 
tados á México en el caso que le convenga y esto queda á 
su discreción." 

¿Qué anadia la Junta? 

A la explicación de los motivos en que se fundaban es- 
tas pocas alteraciones, la Junta añadía: que en prueba de los 
deseos positivos que tenia de evitar la guerra, habia dado 



209 



sus órdenes para qne contramarchara una división de 700 
hombres, que se hallaba en las inmediac?ones del Lempa, 
destinada á obrar sobre el Departamento de San Miguel. 
Cuando se recibieron en Guatemala las comunicaciones ofi- 
ciales relativas áeste asunto, ya se habían retirado los comi- 
sionados de aquella provincia y de consiguiente no se pu- 
do conferenciar de nuevo sobre unas condiciones que varia- 
ban de un modo tan notable el tratado: así lo manifestó Filí- 
sola, expresando también que daría cuenta á S. M. I. con es- 
te accidente para que no se olvidase al tiempo de la ratifica- 
ción; y que, ínterin se sabia el éxito de esta consulta, por su 
parte estaba dispuesto á cumplir el armisticio, atendiendo á 
los beneficios que reportaban los pueblos de la cesación de 
hostilidades. No influyó poce en esta conducta generosa de 
Filísola, la resolución del Congreso de 10 de Julio (que aun- 
que no se habia publicado, era generalmente sabida) en que 
se prevenía á Iturbide que procurase atraer á la unión la 
pranineta de San Salvador sin hacer uso de la fuerza; y que 
« ya se Jiabia empleado^ al momento se suspendiese todo acto 
hostil. (58) El Emperador Iturbide, negó la ratificación al ar- 
mMticio y manifestó que no reconocería representación algu- 
na éh el Congreso convocado en San Salvador para el 10 de 
Noviembre, é hizo salir un propio que debía hacer su marcha 
con la mayor velocidad y poner en manos del General Filí- 
sola, las órdenes más terminantes que le comunicaba, para 
que atacase á San Salvador, si inmediatamente no se unía 
sobre la base de una entera sumisión al Gobierno Imperial y 
sin condición alguna que pudiera contrariar esta orden. Ha- 
biéndose agotado todos los medios pacíficos para que los sal- 
vadorefios, se sometieran sin efusión de sangre, Filísola com- 
prendió qne la diplomacia y las medidas de prudencia, no te- 
nian ya nada que hacer, y cumpliendo con las instrucciones 
que acababa de recibir, desenvainó su espada para empren- 
der la marcha sobre San Salvador, que habría verificado 
desde á principios de Noviembre, §i l.n ^sonada de Totonic?,- 

[58] Marure. Bosquejo histórico, 



210 



pan contra el Comandante Don Francisco Miranda^ no le hu- 
biera obligado á retardarla hasta el 26 de dicho mes, en que 
la verificó dejando al frente del Gobierno á sa segando Ge- 
fe, el Coronel Codallos. El 26 de Octubre el General me- 
xicano, dirigió i los salvadoreños la primera intimación de 
guerra. 

Como según las instrucciones recibidas, el General Fi- 
lisola debía emprender resueltamente la campafia sobre San 
Salvador, este así que llegó á Santa Ana abrió laa operacio- 
nes de la guerra por el sometimiento de Texistepeque y 
Metapán. El 9 de Diciembre la caballería que convoyaba al 
General, y que formaba parte de su división, acuchilló cruel* 
mente á una partida salvadoreña que forzada recojía víveles 
en aquel pueblo, cuyo vecindario había acojido con entu* 
siasmo la unión i México. 

El 11 de Diciembre, el General Filísola se acampó en la 
hacienda deMapilapa donde fundó su cuartel general. Mien- 
tras tanto el Congreso, que se había convocado y reunídose ea 
San Salvador, en número de 33 representantes, ^acordó la 
unión al imperio bajo ciertas bases misteriosas. Esta unión 
se había decretado sigiliosamente porque el pueblo la recha- 
zaba, y aún se asegura que este se dispuso á atentar contra 
el Congreso cuando supo la mencionada agregación al Impe- 
rio. Nada de esto valió, el General Filísola, cumpliendo con 
las órdenes del Emperador, manifiesto que era indispensable 
que se le impusiese de dichas bases para arreglar su con- 
ducta militar y política á las instrucciones con que se hallaba^ 
entre las cuales, era terminante la de exigir la entrega de las 
armas como condición próvia é indispensable para entrar en 
un arreglo. El Congreso salvadoreño, no queriendo pasar 
por un acto tan humillante, resolvió incorporarse á los. Esta- 
dos Unidos del Norte de América, y comisionó íí uno, de fius 
miembros, á Don Juan Manuel Rodrigues, para que fuera á 
poner en conocimiento del Gobierno del Norte el acta de in- 
corporación á aquella República. Esta medida, sino fué ri- 
dicula, fué al monos extemporánea. El General Filísola des- 



211 



paés de protestar, porque acaso le di6 importancia á esta de 
claratoria, que no hacía la guerra á los Estados Unidos, con- 
tinuó con más energía sus operaciones. Filísola dice, que 
su conducta noble 7 generosa, durante el armisticio, estimu- 
ló á los salvadoreños á ejecutar, en los adictos á México, las 
más bárbaras aibitrariedades, privándoles, con la mayor in- 
humanidad, de sus intereses y libertad, y aún permitiendo 
fuesen apedreados, apaleados, escupidos por las plazeras y 
por el populacho, á quienes los gobernantes excitaban á co- 
meter tales barbaries. También asegura que se expatriaban 
á los hombres de bien y á los curas más dedicados á su mi- 
nisterio: que hizo varias reclamaciones sobre tales procedi- 
mientos; y que todo fué en vano. 

¿Qué novedades ocurrían en México? 

Mientras que Filísola se cambiaba contestaciones con los 
directores de San Salvador, en México se verificaban acon- 
tecimientos de la mayor trascendencia. El Emperador Itur- 
bide, desde el 26 de Agosto, había cometido un atentado so- 
bre manera escandaloso, reduciendo á prisión á 14 Repre- 
sentantes, so pretexto de que eran republicanos, entre los 
cuales se contaban los Diputados por Guatemala, Don José 
Cecilio del Valle,' Don Marcial Zebadua, Don Santiago Milla 
y Don Juan de Dios Mayorga, que al carácter de Hepresen- 
tante se unía el de agente secreto de la Junta de San Salva- 
dor, de la que había sido su vocal. El 30 ó 31 de Octubre, 
el Emperador Iturbide hizo visibles todas sus ambiciones, 
emitiendo el decreto imperial, que disolvió las Cortes. Este 
paso, hijo, por una parte, del despotismo más bárbaro, y 
por otra, de la ambición más desmesurada, hizo renacer 
1» ¡HBorreccióii con más energía, con más pujanza que 
nunca, y contó desde luego por Gefes á Victoria, Santa Ana, 
Bravo y Echavarri. El Emperador Iturbide, encontrándose so* 
lo y en la imposibilidad absoluta de sostener un combate, con 
las ventajas que necesitaba, se vio obligado á abdicar el 20 de 
Manso de 1823. El Congreso le acordó una pensión de 
36)000 duroSi bajo la condición que pasase á residir en Italia^ 



212 



Ea campliiniento de este decreto, se embarcó con toda su 
familia en el bergantín inglés ^^Rawlius^^ el 11 de Mayo si- 
guiente. 

¿Quién era el General Filísola? 

El historiador Don Lorenzo Zavala, dice: "jt/e JñlUoIa 
era uno de aquellos Generales que su obediencia era ciega y no 
conocía limites: que Iturhide era el gefe^ el ídolo á quien re- 
verenciaba y que obedecerle era el único deber que conociay (*) 

¿Qué decia el General mexicano al Ayuntamiento de 
Tegucigalpa? 

Que apreciaba en su justo valor la conducta observada 
por sus autoridades en los acontecimien tos que tuvieron la- 
gar en los dias 20 y 21 de Mayo. 

¿A qué se vieron obligados los patriotas de Tegucigalpa 
después de la ocupación de Guatemala por las fuerzas mexi- 
canas? 

Los patriotas de Tegucigalpa, que habian hecho una es- 
pede de reconocimiento al Gobierno Imperial, pero sin jura- 
mento, y negádose, por ser consecuentes con Guatemala, á las 
invitaciones que les dirigían los gobernantes de San Salvador, 
para que coadyuvasen al sostenimiento de la independencia, 
con la ocupación de Guatemala pojr las fuerzas mexicanas, se 
vieron obligados á reconocer á Agustín I, conjuramento p&- 
blico, que hicieron el 28 de Agosto con la mayor solem- 
nidad. 

CAPITULO VIII. 

Don Juan Fernandez Lindo toma posesión de la Gefa- 
tura política de la provincia de Comayagua. — Sus tendeo- 
cia& — Nota que dirigió al Ayuntamiento de Tegucigalpa. — 
Lindo inspira al Ayuntamiento de Comayagua que proponga 
al de Tegucigalpa una entrevista en Rancho Grande. — Con- 
testación dada por éste. — El Gobierno de la capital se ocupa 

[^] Ensayo histórico sobre las revol aciones de México por Don Lorenao £ft- 
vala. Tomo 1, página 145. 



213 



«h 



de reunir las tropas que le había pedido el General Filísola. 
— £1 Emperador Itorbide manda dividir el antiguo Reino de 
Gaatemala en tres Comandancias generales. — Forma en que 
debia hacerse. — Estas Comandancias debian entenderse di- 
rectamente con el ministerio. — Objeto que se propuso Itur- 
bide con esta división. — Motivos que impidieron que se lle- 
vara á oabo.-7-Sncesos ocurridos en el partido de Choluteca. 
— Pueblos q[ue concurrieron á restablecer el orden en el in- 
dicado partido. — Dia que entraron. — Alarmas que hubo en 
el vecindario. — Rendición de la plaza de San Salvador. — 
Entrada del General Filísola. — Pórdidas que tuvieron los 
vencedores y los vencidoa — Retirada de los salvadoreffo& — 
Los . salvadoreños en Sacatecoluca. — Revista. — Número en 
que salieron de la plaza. — Dirigense á Gualcince. — Ventajas 
que ofreoia este pueblo. — Capitulación. — Parte oficial del 
General Filísola.— Lo que dice el parte. — Actitud que astt- 
mierpn las provincias de Tegucigalpa y Comayagua — Pro' 
videncias que dictó el Gobierno de la capital. — La proyin« 
cia de Nicaragua. — Los independientes abandonan la plaza 
úe Masay a. — Costa-Rica. 

¿Cuándo tomó Lindo posesión del Gobierno de la pro* 
vincia? 

El dia 12 de Octubre. 
' ¿Cuáles fueron sus tendencias? 

Restablecer el orden constitucional. 

¿Qu¿ decia al Ayuntamiento de Tegucigalpa? 

" VolvamoSy decia^ á la unión y fraternidad: púfhgaiíAoi 
en uso d arado, la azada y la barra: disfrutemos la fértüi" 
dad de nuestros campos^ é ilustremos por medio de las escue- 
las publicas á nuestros hyos. (59) 

¿De qué otros medios se valió Lindo para someter á 1* 
provincia de Tegucigalpa? 

Inspiró al Ayuntamiento de Comayagua, á que se diri- 
giese, el 16 de Octubre, al de Tegucigalpa, proponiéndole u» 
Juramento de unión^ que debia verificarse en '^Rancho Gifan- 

[n] Doennienlo número 15 



214 



de," en manos de sus respectivos curas y con asistencia del 
Gefe Político Superior é Intendente de Comayagua y los 
dos Ayuntamientos. 

¿En qué términos contestó el de Tegucigalpa? 

En los siguientes: 

"Este cuerpo aprecia estos sentimientos en su justo va- 
lor, los admira, como es justo y desearía verlos planteados, 
si no palparan los inconvenientes que tiene dar un paso avan- 
zado, para lo cual no se considera con facultades y que cree 
arriesgado por las sospechas que pudiera infundir á los pue- 
blos de que se les quiere someter al gobierno de esa ciu- 
dad." (60) 

¿De qué se ocupó el Gobierno de Comayagua en estos 

dias? 

De reunir las tropas que el Brigadier Filísola había pe- 
dido, para incorporarlas á su ejército, y llevar á cabo el ini- 
cuo pensamiento de someter, á cañonazos y á punta de bayo- 
neta, á la provincia de San Salvador, que se creía en el deber 
de sostener con la sangre generosa de sus hijos, los sacrosan- 
tos derechos de su independencia y libertad. 

¿Qué sucesos preocuparon á las provincias y á la socie- 
dad entera en Diciembre de 1822? 

La publicación que hizo Filísola en la hacienda de Mapi- 
lapa, á cuatro leguas de San Salvador, de la orden de 4 de 
Noviembre, en que el Emperador Iturbide mandó dividir las 
Intendencias del Reino de Guatemala, llamadas entonces pro- 
vincias orientales, en tres Comandancias generales. 

¿En qué forma? 

En la siguiente: 

La primera debía componerse de la provincia de Chia- 
paa» de los partidos de Tabasco y Chontalpas, y de las dos 
alcaldías mayores de Totonicapán y Quezaltenango; debien- 
do ser la cabecera Ciudad Real y su Gefe Superior Político 
Don Miguel González Saravia: la segunda comprendía el par- 
tido de Sacatepequez, cuya capital, en lugar de la antigua, 

[M] DocQineato iiúiiieTo 16. 



215 



debía ser la Nueva Gnatemnla, reuniendo las alcaldías mayo- 
res de Solóla, Sonsonatc, Chimaltenango, Verapaz, Suchite- 
pequez, Chiquimula, Intendencia de San Salvador, y Omoa; 
nombrándose para dicho empleo al Brigadier Filisola: la ter- 
cera debian componerla la provincia de Costa-Rica, Trnjillo 
y. las dos Intendencias de Comayagua y Nicaragua, con total 
integridad de su territorio, designándose para capital la din - 
, dad de León de Nicaragua, por estar en el centro^ en donde 
debia residir su gobernador el Brigadier Don Manuel Rincón. 

¿Coa qui^n debían entenderse estas comaudancias? 

üstas comandancias eran independientes entre si, y de- 

. bjan entenderse directamente con los respectivos, ministerios: 

en ciento á lo judicial, las dos últimas debian reconocer á^ la 

audiencia de Guatemala y la de Chiapas á la de México (Gl) 

¿Qqó objeto tenia esta división? 

La de mantener el Reino sometido á un régimen ente- 
ramente militar, y de que desapareciese del mapa su antigua 
y. natural demarcación, para destruir de este modo toda idea 
de independencia. 
. ¿Se llevó á cabo esta disposición? 

No, porque lo impidici on los grandes acontecimientos 
que tuvieron lugar en México, y que llevamos referidos. 

¿Quó ocuirió en este mitmo mes en el partido de Cho- 
luteca? 

Que por un contra pronunciamiento verificado e^ dia 27, 
aquel partido, que antes se habia pronunciado en favor de 
Tegucigalpay en el sentido republicano, se declarase unido 
al Gobierno de Comayagua, por instigaciones de éste. 

¿Qué motivó este paso? 

Los escándalos cometidos en la Villa de Choluteca el 21 
del mismo. 

¿Qué pueblos ocurrieron a restablecer el orden en la 
expresada Villa? 

Los pueblos de Texiguat. 

¿Qué día entraron? 

..{61] Docnfneiito número 17. 



216 



El 26 por la madrugada. 

¿En qué número? 

En número de 100. 

¿Qué hubo en el vecindarío? 

Grandes alarmas. 

¿Qué noticias notables se recibieron en esta provincia en 
Febrero de 1823? 

La rendición de la plaza de San Salvador, verificada el 7. 

¿Qué dia entró á ella el General Filísola? 

El 9. Pudo haberla ocupado el mismo dia; pero estimó 
por conveniente detenerse en Mexicanos, por dos razones: 
primera, porque temió verse atacado en lo interior de la du- 
dad por entre los balcones y troneras como había socedido 
al Coronel Arzú; y segunda, porque tenía esperanzas de que 
los que defendían la plaza, se rindieran voluntariamente, con 
lo cual se proponía evitar nuevas desgracias. Sos proyec-. 
tos se cumplieron. 

¿Qué pérdidas tuvieron los vencedores y los vencidos? 

La pérdida de los invasores fué de muy poca conside- 
ración, pues no pasó de 12 muertos y 40 heridos, siendo 
cuatro veces mayor la de los vencidos. 

¿Qué resolución tomaion los de la plaza? 

Después de haber molestado al enemigo de diversos mo- 
dos, resolvieron retirarse por el camino de Olocuilta. 

¿Dónde hicieron alto? 

En Sacatecoluca. 

¿De qué se ocuparon allí? 

De pasar revista. 

¿En qué número salieron de la plaza? 

En número de 200 hombres; aunque no falta quien ase- 
gure que ascendía á 800. 

¿Qué dirección tomaron? 

Después de marchas y contramarchas, tomaron la direc- 
ción de Gualcince, pueblo de la provincia de Comayagoa^ 
En Zacatecoluca, para desembarazarse de los inconvenien. 
tes que le ocasionaba á la marcha del ejércitOi el séquito 



217 



de oim multitud de gentes desvalidas, que quería salvarse 
de las iras del vencedor, se creó una Junta de guerra, que 
acordó, á propuesta de Don Juan Manuel Rodríguez, que 
todo el ejercito que habia salido de la plaza, marchase á Gra- 
nada i unirse con la división que defendía aquella ciudad, y 
reunidas las dos fuerzas, echarse, por sorpresa, sobre el Ge- 
neral Saravia. Deshecho este enemigo, se proponían volver, 
en anión de los granadinos, á reconquistar la provincia de 
San Salvador, tomada por el General Filísola^ Sí este pen- 
samiento se hubiera ejecutado al pió de la letra, habrfa dado, 
dn duda alguna^ magníficos resultados; pero no sucedió así, 
porque aunque dominados por el primer propósito, tomaron 
el camino que conduce al Lempa, el miedo, que nunca falta 
en estas circnnstancias y que hace ver peligros y riesgos don- 
de no los hay, les hizo creer que al pasar el rio, podían ser' 
sorprendidos y arrollados. Estos temores, los obligaron á 
oontramarchar á Sensuntepeque, donde se formó una Junta 
gubernativa militar^ que encargó el mando en Gefe al Coro- 
nel Castillo, por haber sido atacado de un fuerte cólico, el 
Coronel Comandante Don Antonio Josó Cafias, que lo obligó 
á presentarse, al General mexicano. También se presenta- 
ron, por motivos diferentes, El Doctor Delgado y algunos 
otros gefes salvadoreños. No creyéndose con ' las segurida- 
des necesarias en Sensuntepeque, se dirigieron, como acaba- 
mos de decir, al pueblo de Gualsince. 

¿Qoó ventajas ofrecía este pueblo? 

Temperamento saludable, víveres, forrajes en abundan, 
cia y la mejor disposición de parte de los naturales, unido á 
esto la situación inexpugnable en que está colocado el ex- 
presado pueblo: 

¿Qué hecho notable se señaló allí? 

La rendición de las armas el 21 de Febrero por medio 
de ana capitulación hecha por el Fraile Don Rafael Castillo, 
corista mexicano, apóstata de la orden de San Agustín, que 
venia al frente de la fuerza con el empleo de Teniente Coro- 
nel graduado. Castillo, se nps ha asegurado, que llevaba y 



21« 



era nojiL- conocido por éste sobrenombre: ^^el Padre Ta- 
sajo." 

¿De dónd% comunicó el parte oficial á esta proviacia el 
Brigadier Filísola? 

Dé la aldea de Mapulaca. 

¿Qué dice el parte? 

Que quedaron á disposición del Emperador 36 cationes 
de todos calibres, 800 fusiles, á excepción de algunos que se 
habían llevado los dispersos, 3,000 tercios de tabaco, aflil y 
otros efectos pertenecientes á la Nación y á particulares. (62) 

¿Qué actitud tomaron estas provincias con motivo 4e 
estos sucesos? 

Comajagua y Tegucigalpa se pusieron de acuerdo para 
formar la defensa y conservar el orden. 

¿Qué providencias dictó el Gobierno de Comayagua? 

Mandó situar una división respetable en el portillo de 
San Antonio del Norte, é hizo otro tanto en el pueblo de 
Biguatepeque. 

¿Cuál era la suerte de la provincia de Nicaragua, mién- 
tms que la de San Salvador capitulaba en Gualcince? 

La provincia de Nicaragua estaba entregada á* todas las 
vicrfencias y azares de la guerra. ' 

¿Dónde tuvo su origen? 

En la separación del partido de Granada del resto de kt 
provincia de Nicaragua á que pertenecia. 

¿Qué parte comunicaba á ésta provincia el General Sa- 
ravia? 

Que los sediciosos de Masaya habian evacuado esta Vi- 
lla, de la mayor importancia, dejando abandonadas sus ade^ 
lantadas trincheras, fosos y cortaduras. (63) 

¿Qué sucesos ocurrieron á este tiempo en )a Provincia 
de Costa-Rica. 

Aunque esta provincia nunca reconoció el Gobierno Im« 

[62] Documento número 18. 
pS8] Dóeaméttto námero 19i 



219 



pdEÍal, Gartago y Herediase pronunciaron por él, en 29 de 
Marzo de 1823. Los insurgentes, batidos el 5 de Abril por 
las tropas del Oobiemo en la Uanara inmediata á las lagu- 
nas de Ochomogo, tuvieron que capitular y entregar en se- 
guida la plasa. La acción, aunque no muy reñida, dejó en el 
campo de batalla veintiún muertos. Esta fué la vez prime- 
va, qae se derramó sangre costaricense en contiendas civiles. 
En Ochomogo hicieron los últimos esfuerzos el Obispo García* 
Jeces y los amantes de la denominación mexicana. Rostable* 
eido el orden, el gobierno se trasladó á San Josó, que desde 
entonces adquirió el rango de Capital. La que llevaba este 
nombre era Cartago. A esta ciudad le dieron las Cortes Es- 
pafiolas el 16 de Octubre de 1813, el título de muy noMe^ y ¿ 
las Villas de Heredia y San José, el título de ciudades, en 
prMftio de la fidelidad que habían mostrado durante los mo- 
vimientos insurreccionales que tuvieron lugar en San Salva- 
dar y Granada, proclamando la independencia de la Madre 
Patria. Los autores de la coAspiración de Cartago y Here- 
dia, fueron conducidos presos, á San José, y permanecie- 
ron en las cárceles de aquella ciudad, hasta que un joradoi 
eatf^Iecido por la Asamblea Provisional, los mandó poner 
libertad. 



CAPITULO IX. 

Situación del General Filísola. — Su regreso á Guatema* 
la. — Lo que dijo á Don Juan Fernandez Lindo. — Decreto de 
Convocatoria.— Su equivalencia. — Reflexiones. — ^Referencias 
del General Filísola. — Resultados benéficos del decreto de 
29 de Marzo. — Memorias de Filísola. — Entusiasmo con que 
lio provincias recibieron el decreto de convocatoria. — Acuer^ 
do'de la Excelentísima Diputación Provincial de León. — ^Pre* 
tensiones del Gobierno de Comayagua. — Acuerdo de la Dipu- 
tación Provincial de Comayagua. — Elecciones de Diputados — * 
Personas que resultaron electas. — Ley por que se modelaron 
laa elecciones. — Tiempo que duró la infausta agregación 



220 



xico. — Sas ventajas. — R6fl6xione& — ^Conducta del Gobierno 
de Comayagua durante el Imperio mexicano. 

¿En qué situación se encontró el General Filíaola dea- 
puós de la capitulación de Gualcince? 

Las victorias obtenidas en San Salvador y las desgracias 
ocurridas en México, con motivo del plan de Casa Matai 
proclamado el 6 de Diciembre, pusieron al General FiUaola 
en grandes contradicciones j perplejidades. 

¿Qué hizo luego que recibió en San Salvador las exci* 
taciones de los Generales Echavarri y Bravo, para qae se 
adhiriese al referido plan? 

Volvió precipitadamente á Guatemala y publicó na rnte* 
nifiesto que Uevaba por objeto contener los pronundamentoa 
que pudieran hacerse contra Iturbide. 

¿Qué decia á Don Juan Fernandez Lindo, Gobernador 
de Comayagua? 

Después de participarle la situación política de México, 
le dijo: ^^qtie nada resolvería sin ponerse de Muerd&^ioou ¿V^ 

¿Qué sucesos ocurrieron en seguida? 

Que el 29 de Marzo de 1823, el General Filisola, con* 
sultando solamente con su tropa, que no toda se prestó gua- 
tosa, expidió un decreto razonado, convocando el Congreso 
de Guatemala con arreglo á el acta de 15 de Setiembre de 
1821, anulada por la incorporación i México, para que este 
Congreso, en vista de las circunstancias, decidiese la suerte 
de las provincias. 

¿A qué equivalia este decreto? 

Equivalía á proclamar la independencia de eataa pro- 
vincias y anticipar un paso que ya era inevitable. 

¿Qué reflexiones nacen de aquí? 

Que las conquistas de la fuerza son siempre estérílea y 
de corta duración: que duran lo que dura una flor, lo que du* 
rauna nube, que pronto se deshace, como se deshace la sal en 
el agua y la fortuna entre las manos. 

¿Qué consideraciones dice Filisola lo obligaron á dar et 
decreto de 29 de Marzo de 1823? 






1!21 



Despuá de las que expone ea el indicado decreto, dice 
en la página 66 de sas Memorias: ^'Laego que me hice cargo 
de la eztensiÓQ de aquel país, de sus costas, población, re- 
caraos y atenciones, me penetré de que es la cola del Sep- 
tentrión, que debe seguir la misma suerte de México, estar 
bi^o su protección y pasar por todas las mutaciones que 
ella aufra: siendo impotente para ser nación y para sostener 
su independencia con decoro, lo es igualmente para defen- 
derla contra el enemigo más dóbiL Impregnado en estas 
ideas, me dediqué asiduamente á consolidar la unión con 
México, y lo habia conseguido ya cuando sucedió el Plan de 
Caiaa Mi^tü; el deseo de no separarme del voto de la mayoría, 
ni contrariar las operaciones de mis compañeros y mi deber 
como individuo de esta Nación, me hiceron abrazarlo; y el 
de ahorrar una guerra civU en aquellas provincias, dar el 
decreto de 29 de Marzo de 1823." (64) 

¿Cuáles fueron los resultados de este decreto? 

Uno de los más notables fué la cesación de hostilidaded 
entre León y Granada. El General Saravia acababa de ata- 
car la plaza de Granada el 1 3 de Febrero, con mal éxito^ 
por que el Coronel Ordoñez la defendió con tanta bravura, 
que obligó al invasor á replegarse á Masaya. 

¿Qué refiere Filísola en comprobación de este aserto? 

^^Mi decreto de 29 de Marzo ocasionó un nuevo orden 
de cosas con la disolución de la división de Saravia, su ve^* 
nida á Guatemala, y la erección de una Junta en León y otra 
ea Granada, cesando algunos dias las hostilidades entre las 
dos provincias, ó mejor diré, entre los hombres de bien de 
León, y la canalla de Ordoñez." 

¿Cómo recibieron las provincias la convocatoria expe* 
dida el 29? 

Con el mayor entusiasmo. 

¿Qué acordó la Excelentísima Diputación Provincial de 
León el 17 de Abril con motivo del oficio del Capitán Ge^ 
oeral? 

[44] Doeun eato BÚmero 80. 



222 



ACORDÓ: 



"1.° — Que considerándose las provincias en estado de 
orfandad por las ocurrencias del Imperio, están en el caso 
de libertad para poder constituir su gobierno." 

"2.*" — Que en consecuencia de lo acordado en el artí- 
culo anterior se instalará una Junta gubernativa, compuesta 
de cinco vocales: dos por parte de la Excelentísima Diputa- 
ción, uno por el Noble Ayuntamiento, y dos por el pueblo, 
con dos suplentes, la que ejercerá las facultades de gobierno 
soberano en los casos que lo exija la necesidad. '^ 

"S.** — Propuestos los sugetos que debian componer la ci- 
tada Junta, por aclamación, fueron nombrados unánimemente 
por los dos individuos de la Diputación Provincial, los Se- 
ñores Solís y Salazar; por el Noble Ayuntamiento, el Doctor 
Don Francisco Quiñones; y por el pueblo, Don Domingo 
Galarza y Don* Basilio Carrillo; Suplentes, Don Valentín 
Gallegos y Don Juan Hernández; quienes nombrarán su 
Secretario." 

"4.** — Que inmediatamente que se instale la Junta guber- 
nativa, procederá á tomar las providencias correspondientes 
para la convocatoria de los Diputados que deberán elegir los 
pueblos con arreglo á la Constitución Española, designando 
el número de almas que le parezca por cada diputado, y de- 
terminará sobre la renovación de los ayuntamientos en los 
mismos términos." 

^^5."^ — Que reunidos en esta Capital los Diputados nom* 
brados, instalarán un Gobierno provisional en todos sois ra^ 
mos, y resolverá si deba admitirse la invitación del Gobierno 
actual de Guatemala, para componer el Congreso que allí se 
ha convocado." 

*'6.** — Que Ínterin se reúnen nuestros Diputados, conti- 
nuarán los funcionarios públicos en el ejercicio de sus res- 
pectivas atribuciones." 

''7.* — ^Ejercerá las funciones de Gefe Político el Señor 
vocal 2.^ Don Carmen Salazar, por ser eclesiástico el primer 



223 



vocal nombrado, cegando el Señor Brigadier Don Migael 
. González Saravia en todos los mandos, sobre lo qne provee- 
rá el Gobierno provisional en lo militar y de hacienda." 

*'8.* — Que el Gobierno provisional, nombrará uñ Tribu- 
nal de apelación en negocios urgentes." 

"9.** — Que se oficie al Señor Saravia para que cese en 
liís hostilidades contra la ciudad de Granada, entregando las 
armas de aquel cantón ala persona que designe el Gobierno 
|H*ov¡sional." 

*'10. — Que se oficie á los Gobiernos de Costa-Rica, Co- 
mayagua, Tegucigalpa y Granada, invitándoles á que en- 
víen sus representantes para los efectos expresados en el ar- 
tfctílo 5."" 

"11. — El Gobierno provisional garantiza todas las pro- 
piedades y personas de todos los habitantes de la Provincia, 
cualesquiera que sea su naturaleza." 

'*12. — Incontinenti se procedió á instalar la Junta gu- 
bbtnativa, y habiéndose exigido por la Excelentísima Dipn- 
taeión provincial, juramento al Presidente de ella, lo hizo 
in verbo eacei^dofis de ser fiel á la Nación, cumplir, y hacer 
cumplir el acta celebrada." 

"13. — Que comunicándose testimonio de esta acta al 
Señor Coronel Comandante de f sla plaza, preste el juramen- 
to ante el Gobierno Provisional, y é\ lo haga hacer á la ofi- 
cialidad y tropa, de reconocer y sostener el Gobierno provi- 
sional y todas sus determinaciones." 

"14. — Que igual testimonio se remita al Señor Saravia, 
para su inteligencia y cumplimiento." (65) 

¿En quó sentido contestó el Ayuntamiento de Teguci- 
galpa la invitación que le hizo la Junta gubernativa de León, 
para los fines que expresa el artículo 5."* del acta que acaba 
de citarse? 

Etitre otras cosas, dijo: 'Tegucigalpa ha visto con gozo 
los primeros pasos que se han dado en esa provincia en fa- 

[05] Docnmento númtro 91 1 



224 



vor de la libertad, y no mirará con indiferencia la suerte de 
nnos pueblos que por su inmediación, por sus relaciones 
mercantiles, por la igualdad de sufrimientos, y por la unidad 
del objeto á que se dirigen, deben ser siempre unidos en sus 
sentimientos. La suerte de esa ciudad y de los pueblos que 
le son adictos, será siempre mirada por Tegucigalpa con el 
mismo interés que la propia. Aprecia este cuerpo como de- 
be la invitatoria de Y E., y cree que no era dado, dar un 
paso, ni más acertado, ni más justo que la celebración del 
acta que Y. E. ha tenido la bondad de incluirnos Sólo á la 
reunión de los representantes de los pueblos, es dado deci- 
dir sobre materias que esencialmente pertenecen á la sobera- 
nía nacional; pero la provincia de Tegucigalpa, no se halla 
en el mismo caso que la de León. La una era independien- 
te de Guatemala, la otra, fué unida á aquella €apital, antes 
de la independencia: lo fué también por el acta de 15 de Se- 
tiembre, y se renovó después esta unión entre los dos pue- 
b los, cuando se acordó la que nos sujetó al Gobierno de Mé- 
xico; sin que haya sido interrumpida un sólo momento, ni por 
el decreto de 5 de Noviembre, ni por las vicisitudes que han 
experimentado los pueblos desde la época de su unión i 
México. (66) 

¿Cuáles fueron las pretensiones que más caracterizaron 
al Gobierno de Comayagua? 

Las de querer someter á la provincia de Tegucigalpa 
por medio de la fuerza, y cuando esta fué impotente, por 
medio de la intriga. 

¿Cómo contestaron los patriotas de Tegucigalpa las últi- 
mas insistencias de aquel Gobierno? 

Los patriotas que componian el Ayuntamiento, dijeron: 
^^La unión de los pueblos de esta provincia con los de esa, 
sería un bien inestimable, y podemos asegurar á US. qne 
ella ha sido el objeto de nuestros votos. Son muchos los 
males que ha causado y puede causar la división. Son incal- 

[66] Contestación del A juntamiento de Tegucigalpa H la Excelentísima Jun 
ta jfu^ernativa de I-e(5n.'-Mayo 9 de 1828. 



225 



enlabies loe bienes que debe producir la unión de ambas 
provincias, y la identidad de sus opiniones y procedimientos 
políticos. Ojalá que la razón, única digna de regir el mun- 
do, inspirase á todos los pueblos unos mismos sentimientos. . . 
Pero nosotros no podemos dar un paso que no cabe en la 
esfera de las atribuciones de los Ayuntamientos." (67) Los 
que componían este cuerpo, al dar esta respuesta, no hacían 
más que repetir en nuevos términos, la que se había dirigi- 
do, en 14 de Diciembre de 1821, al mismo Gefe Político Lin- 
do. El lugar reclama que la copiemos íntegra. Dice así: 
''Ha recibido este cuerpo el oficio de U., 12 del que rije, con 
los dos impresos que incluye. Dependerá acaso de Guate- 
mala: dependerá acaso de México: podrá depender de óste 
ó del otro Gobierno que la mayoría de los votos de la Na- 
ción decida; pero en ningún caso y bajo ningún aspecto, quie- 
re depender de Comayagua, y mucho monos de autoridades 
que no son constituidas por la ley, ni por la voluntad libre 
de los pueblos, y que han causado á toda la Provincia males 
que la Aritmética de lo infinito no puede numerar." 

¿Qué hizo la diputación Provincial de Comayagua en 
vista de los sucesos que se han referido? 

Acordó, el 10 de Mayo, que esta Provincia quedaba uni- 
da á las demás del Reino; pero reservándose la libertad de 
reconocer á Iturbide, caso que volviese á ocupar el trono. 

¿Qué más hizo? 

Mandó á practicar las eleciones de los diputados que de- 
bian concurrir al Congreso de Guatemala. 

¿Quiénes fueron los Diputados? 

Por Tegucigalpa, Don José Cecilio del Valle, Don Fran-« 
cisco Márquez y Don Próspero Herrera, suplente, 

¿Quiénes fueron por Gracias? 

Don José Jerónimo Zelaya, Don Miguel Antonio Pineda 
y Oqu Juan Esteban Milla, 

¿Quiénes por Comayagua? 

Don Joaquín Lindo, Pon José Francisco Z?lay*, §1 

[67] Docimiento número 02. 



i 



226 



Dean Don Juan Miguel Fiallos y el provisor Don Job4 Nico- 
lás Irías. 

¿Quién fué por Olancho? 

Don Francisco Aguirre. 

¿Porqué ley se modelaron estas elecciones? 

Por la Constitución Española, y por la tabla formada 
por el Gobierno Provisional de Guatemala, que fijó un Dipu- 
tado por cada quince mil almas. 

¿Cuánto tiempo duró la infausta agregación á México? 

La provincia de Comayagua duró unida á México diez 
y nueve meses once dias. 

¿Cuáles fueron los resultados? 

Que los más apasionados por el imperio, se convencie- 
ron de que aún en el falso supuesto de no tener Guatemala 
elementos para ser nación, México, en vez de dárselos, le 
quitó los pocos que tenia; pues se vieron entonces contribuí 
cienes exhorbitantes, aranceles bárbaros, papel moneda, do- 
nativos, préstamos, gastos considerables en pomposas juras 
del Emperador; y sobre todo, y especialmente, en el sosteni- 
miento de la división protectora. 

¿Qué se sigue de aquí? 

Que estas son las ventajas y los favores que tenemos 
que agradecer á los hombres de Comayagua, que por inte- 
reses mezquinos condujeron á su patria á la anarquía, á la 
deshonra y empobrecimiento. 

¿Cuál fué la conducta observada por el Gobi^ruo de 
Comayagua durante el imperio mexicano? 

Permanecer siempre disidente del de Guatemala. 



MIIEMO CENTRO-ilMBRICJNO INDEPENDIENTE. 



PJLBTE SEGUNDA. 

Contiene todos los sucesos ocurridos en los cuatro años cinco meses que 
trascurrieron desde la instalación de la Asamblea Nacional Cons- 
tituyente en Ouatenmla, hasta el triunfo del General Mora- 
záuy e7i la TVinidad, el 11 de Noviembre de 1827. 



CAPITULO I. 

£1 General Filísola convoca el Congreso para el i."" de 
Junio de 1823. — Dia de su instalación. — ^Dia que abrió sus 
sesiones. — Denominación que tomó. — Altas funciones á que 
estaba llamado este augusto Cuerpo. — Sus primeros traba- 
jos. — Acta de nuestra verdadera independencia. — Lo que se 
acordó en ella. — Diputado que la redactó. — División de los 
poderes públicoa — Declárase religión de las provincias la 
Católica, Apostólica, Romana. — Los Diputados de Honduras 
llegan á Guatemala. — Motivos de su tardanza. — Filísola sale 
de Guatemala con su división. — La Asamblea decrétala abo- 
lición de los tratamientos — Denominación que se dio al Con- 
greso Nacional. — A la Corte Suprema de Justicia. — Nombre 
que se les dio á los Ayuntamientos. — Introdúcense algu- 
nas reformas en la correspondencia oficial. — Despachos en 
que no han sido admitidas. — Decrétase el escudo de armas. 
— Su forma. — Pabellón Nacional. — Pabellón de los buques 
mercantes. — Bandera que debian usar los cuerpos de infan- 
tería y caballería. — Pabellón que actualmente usa la Repú- 
blica de Honduras. — Escudo de armas y pabellón del Estado 
de Costa-Rica. — Tiempo en que se decretaron las bases de 
Ooii£titiiOK5n. — Forma de Gobierno que se adoptó en ellaa— > 



228 



La Asamblea se divide en dos partidos. — Decreto en que no 
estaban de acuerdo. — Denominación de los partidos. — Grupo 
á que se unieron los Diputados de la provincia de Honduras. 
— El Coronel Ordonez participa al Ayuntamiento de Tegnci- 
galpa, que el clero nicaragüense habia reconopido las autori- 
dades constituidas.— Escándalo cometido por el Capitán Rafael 
Ariza y Torres. — Provideocias que tomó la Diputación pro- 
vincial de Comayagua al saber esta noticia.-Sugetos á quienes 
se atribuía la sublevación de Ariza. — Objeto que se proponían 
en ella. — Lo que dice Marure á este respecto. — Proposición 
que hicieron los Diputados de Honduras y Nicaragua. — Fun- 
damento en que se apoyaban. — Renuncia de los individuos 
que componían el Poder Ejecutivo. — La Asamblea la admite 
y manda á practicar nuevas elecciones — Ciudadanos que re- 
sultaron electos. — Con motivo de estar ausentes Valle y Ar- 
ce, nómbranse Suplentes para que ejerzan el Poder Ejecuti- 
vo. — Situación política de la Nación. — Hecho notable ocu- 
rrido en Comayagua. — Dia en que tuvo lugar. — Causas que 
lo motivaron. — Otras causas que señala la Municipalidad de 
Comayagua. — El Teniente Escribano Don Ciríaco Velasquez 
es despojado por haber suplantado unas firmas y por otros 
motivos. — El Alcalde L° de Comayagua sucede á Lindo en 
el mando. — El Poder Ejecutivo nombra Gobernador Político 
á Don Juan Josó Diaz. — Personas que componían la Munici- 
palidad de Comayagua. — Referencias de Filísola. — Dicta- 
men de la comisión del Congreso sobre las ocurrencias de 
Comayagua. 

¿Para qué tiempo convocó el Congreso el General Fi- 
lísola? 

Para el dia 1.° de Junio de 1823. 

¿Quó dia se instaló y con cuántos Diputados? 

En el memorable dia 24 del mismo mes, con cuarenta y 
un representantes que estaban reunidos en Guatemala, y que 
formaban la mayoría absoluta de que debía componerse la 
Representación Nacional. El Doctor Delgado, como Presi- 
dente, lo declaró solemnemente instalado. 



22» 



¿Qué día abrió sus sesiones? 

El 29. 

¿Cómo se llamó este Congreso? 

Asamblea Nacional Constituyente. 

¿Cuáles eran las funciones á que estaba llamado este al- 
tísimo Cuerpo. 

A establecer el régimen de la libertad en un país que 
QO habia conocido más que el rógimen del despotismo: á sis- 
temar una administración enteramente nueva j desconocida 
por entonces: á llamar ajuicio la antigua Colonia de Guate- 
mala, para convertirla en cuerpo y alma en nación soberana 
é independiente; y á establecer su cródito y sus relaciones con 
el antiguo y nuevo mundo. 

¿Cuáles fueron los primeros trabajos de esta augusta 
Asamblea? 

Para echar los cimientos de tan vasto edificio, el Congre- 
so comenzó sus trabajos por el examen del acta de 5 de 
Enero de 1822, señalando los inconvenientes y nulidades de 
que adolecía la expresada agregación á Móxico. 

¿Cuándo se dio el decreto de nuestra verdadera inde- 
pendencia? 

El 1.^ de Julio de 1823. 

¿Qué se -acordó en esta acta? 

SE ACORDÓ: 

I.** — Que las expresadas provincias, representadas en 
esta Asamblea, son libres é independientes de la antigua 
Espafia, de México y de cualquiera otra potencia, así del an- 
tiguo como del nuevo mundo; y que no deben ser el patri- 
monio de persona ni familia alguna. 

2/ — Que en consecuencia, son y forman nación sobera- 
ua, con derecho y en aptitud de ejercer y celebrar cuantos 
actos, contratos y funciones ejercen y celebran los otros pue- 
blos libres de la tierra. 

3,° — Que las provincias sobredichas, representadas en 
esta Asamblea (y las demás que expontánea mente se agre* 



230 



■' i g 



guen de las qae componían el antigao Reino de Guatemala) 
se llamarán, por ahora, y sin perjuicio de lo que se resuelva 
en la Constitución que ha de formarse: ^Trovincias unidas 
del Centro de América." (68) 

Quién la redactó? 

El Diputado Don José Francisco Córdova, guatemalte* 
co, antagonista de Valle, como individuo de la comisión nom- 
brada para resolver sobre los sucesos relativos á la incorpo- 
ración á México. Este es uno de los decretos que hacen más 
honor á la Asamblea Nacional Constituyente. 

¿Qué se decretó en la sesión del dia 2? 

Se decretó la división de los poderes públicos. 

¿En qué forma? 

En la siguiente: residirá en la Asamblea indivisible- 
mente el Poder Legislativo. El Poder Ejecutivo, en la per- 
sona ó personas en quienes se delegare, y conforme al regla- 
mento que al efecto se expedirá. El Poder Judicial, en los 
tribunales y juzgados establecidos, ó que se establezcan. 

¿Qué más se estableció ese dia? 

Que la Religión de las provincias unidas, fuera la Cató- 
lica, Apostólica, Romana, con exclusión de cualquiera otra; 
y que se reconociera la deuda pública nacional. 

¿A esta fecha ya habían llegado los Representantes de 
esta provincia? 

Hasta á fines de Setiembre llegaron á Guatemala los 
Diputados de esta provincia, por cuya razón los Represen- 
tantes liberales hicieron ratificar en 1." de Octubre la decla- 
ratoria de independencia que se había verificado en 1.^ de 

Julio. 

¿Porqué no habían concurrido estos Representantes? 

Porque habíase dicho que mientras permaneciese en 

Guatemala la división imperial, sus Diputados no coneurrí- 

rían. Esto mismo dijeron las provincias de Nicaragua y 

Costa-Rica. 

¿Qué dia salió Filísola de Guatemala con su división? 

[tt] Doenimento número 98. 



231 



El 3 de Agosto.de 1823? 

¿Qué decretó la Asamblea después de la retirada de la 
división imperial? 

La abolición de todos los tratamientos de Magestad^ Al- 
teza^ JExcéleiicia^ Señoría^ &., como contrarios al sistema re- 
publicano que se había proclamado: quedó asimismo abolida 
la distinción del Don\ no debiendo tener los individuos de 
la República otro título que el de ciudadanos^ ni más distiti- 
tivo que el que mereciesen por sus virtudes cívicas. 

¿Quó denominación se le dio al Congreso General? 

Asamblea Nacional Constituyente, y Supremo Poder 
Ejecutivo á la persona ó personas que debían ejercerlo. 

¿Qué nombre se dio al Tribunal Supremo de Justicia? 

El de Alta Corte de Justicia. 

¿Cómo se llamó á los Ayuntamientos? 

Municipalidades. 

¿Qué otras reformas hizo en este sentido? 

Para uniformar el estilo de la correspondencia oficial 
con el que tenian adoptado los pueblos independientes de 
América, mandó sustituir las palabras Dioa^ JJmón^ Liber- 
tad^ á las de Dios gvurde á U. muchos años^ de que se usaba, 
antes de la fecha, conforme á las leyes españolas. 

¿En qué despachos se usa todavía el Dios guarde á IL 
muchos años? 

En los despachos eclesiásticos, porque los clérigos siem- 
pre han de ser los mismos. 

¿Qué más estableció la Asemblea Nacional Constituyente? 

El escudo de armas de la República, que se mandó co- 
locar en todos los puertos y oficinas públicas, en lugar de 
los que anteriormente se hablan colocadp. por disposiciones 
de los Gobiernos que acababan de morir para siempre. 

Cómo era el escudo? 

Según el decreto de 21 de Agosto, debía formarlo un 
triángulo equilátero, en cuya base aparecería la cordillera de 
loa cinco volcanes más notables entre los diezisiete que se 
cnentan en el territorio de la República, calocados sobre un 



232 



terreno que se figurara bañado por ambos mares: en la par- 
te superior un arco iris que los cubriera, y bajo el arco, el 
gorro de la libertad, esparciendo luces. En torno del trián- 
gulo y en figura circular se mandaba escribir con letras de 
oro: Provincias Unidas úel Centro de América. 

¿Cual era el pabellón designado para los enviados alas 
naciones extranjeras, para los cuerpos militares, para los puer- 
tos y para toda clase de buques pertenecientes á la República? 

El pabellón nacional para los puertos y para toda clase 
de buques mercantes pertenecientes al mismo Estado, lo mis- 
mo que para los enviados á naciones extranjeras, debia cons- 
tar de tres fajas horizontales, azules la superior é inferior, y 
l)lanca la del centro, en la cual debia dibujarse el escudo de 
armas. 

Qué pabellón debían usar los buques mercantes? 

£1 mismo, con la diferencia de que en los gallardetes las 
fojas serían verticales sin escudo, escribiéndose en la faja 
blanca con letras de plata: Dioa^ Unión^ Libertad, 

¿De qué bandera debían usar los cuerpos de infantería y 
caballería? 

Los cuerpos de infantería debían tener su blasón é ins- 
cripciones con letras de oro, los de caballería con letras de 
plata; expresándose en la faja inferior el número de cada 
cuerpo. 

¿Cuál es el pabellón que usa hoy el Estado de Honduras? 

El Congreso de la República, usando las facultades que 
le concedía el inciso 17 de la Constitución de 1865, pa- 
ra designar el pabellón y escudo de armas de la República, 
emitió el decreto siguiente: 

*'Art. 1.** — El pabellón de la República de Honduras, lle- 
vará como el de la antigua federación centro-americana, dos 
fajas azules y una blanca enmedio, colocadas horizontalmeu. 
te; y además, un grupo de cinco estrellas azules, de cinco án- 
gulos salientes en el centro del campo blanco. 

Art. 2.** — Las fajas del pabellón, serán de tres á cuatro 
varas de longitud, y de nueve pulgadas de latitud. 



233 



Art. 3.* — La bandera antedicha será mercante. La de 
gaerra llevará las mismas dimensioues y colores; y además, 
el escndo de armas en el centro de la faja blanca, con las cin- 
co estrellas bajo el mismo escudo; colocadas en forma semi- 
circular. 

Art. 4.** — El escudo de armas nacional, será el que ac- 
tualmente se usa; con sólo la diferencia de llevar un sol na- 
ciente, en vez, del gorro frigio que hoy contiene. (*) 

¿Cuál e&el escudo de armas y pabellón que actualmen- 
te osa el Estado de Costa-Rica? 

Costa- Rica adoptó armas y pabellón diversos de los que 
tuvo Centro-América. Su actual escudo se compone de tres 
volcanes, colocados entre ambos mares, con un buque de ve- 
la por cada lado. A la izquierda tiene un sol naciente, y en 
la cima están agrupadas cinco estrellas. Banderas y picas, 
dispuestas en trofeo, rodean el escudo. En su circunferen- 
cia se ven las palabras: República de Costa-Rica — América 
Central. El pabellón se compone de cinco fajas horizontales, 
de las cuales, la del medio ocupa un tercio de la bandera, y 
las demás un sesto. La del centro es roja: las dos mas pró- 
ximas, blancas, y las últimas dos, azules (69) 

¿Cuándo se decretaron las bases de Constitución? 

El 17 de Diciembre. 

¿Qué forma de gobierno se adoptó en ellas? 

La forma de gobierno popular, representativo federal, y 
en cado uno de los cinco Estados de Guatemala, el Salvador, 
Honduras, Nicaragua y Costa-Rica, que debían componer 
la federación del Centro, se establecía en lo particular, la 
misma división de poderes, y se les daban las mismas atribu- 
ciones en su administración interior, que al gobierno gene- 
ral respecto de toda la República. ''No se comprendió en- 
tre los nuevos Estados á la provincia de Chiapas, y solamen- 
te se declaró que lo sería cuando libremente quisiera unirse á 

(*) Dado en el Salón de Sesiones del Congreso Naqiop^l.-r-Comayagua, 
Febrero 16 de 1866.— Boletín Oficial, n.** 4.^ zéño 1.» 

[60] Boeí(}aeJo de la Kepública de Costa-Rica, 



234 



la nación centro-americana, porque, aunque aquella siem- 
pre había pertenecido al antiguo reino de Guatemala, y la 
naturaleza misma la ha separado de México, desde que 
desapareció el imperio quedó pendiente la cuestión sobre á 
cuál de las dos nuevas Repúblicas se uniría. Este punto no 
podía ser problemático para los que conocieran los verdade- 
ros intereses de Chiapas; pero influencias particulares le 
mantuvieron indeciso por algún tiempo, hasta que al fin se 
decidió en favor de México, con intervención de la fuerza. 
La narración de los incidentes que precedieron y acompa- 
ñaron á este suceso, pondrá á los imparciales en estado de 
juzgar. 

"Luego que desapareció el Gobierno imperial, el Gene- 
ral Bravo y las autoridades de Guadalajara y Querótaro in- 
vitaron á los chiapauecos para que continuasen agregados á 
México: al mismo tiempo recibían excitaciones de Filísola 
para que se uniesen á Guatemala. Esta doble y contradicto- 
ria invitación dio origen á las diferentes opiniones que divi- 
dieron á los chiapanecos en punto á su agregación. La ma- 
yoría de los pueblos se inclinaba á abrazar el partido pro 
puesto por Filísola; y se habrían declarado abiertamente por 
él, si las intrigas de algunos funcionarios y particulares, que 
habian pertenecido al bando imperial, no hubiesen sofocado 
los pronunciamientos públicos. El dia 8 de Abril de 1823 
se celebró una junta popular en la capital de Chiapas, y en 
ella se acordó, convocar á una junta general, que debia com. 
ponerse de un representante por cada uno de los doce parti- 
dos de que constaba la provincia. Esta junta se instaló el 4 
de Junio del mismo ano, y, después de haber declarado su 
independencia, de México y de cualquiera ptra nación, deli- 
beró sobre si debia ó no adherirse á Guatemala: la votación 
se empató sobre este punto y fué preciso diferir su resolu- 
ción, quedando, entre tanto, la junta con el gobierno de la 
provincia y funcionando con el carácter de soberana.'' (*) 

Tal era la situación de Chiapas, cuando Filísola, que no 

(*} Aci« de la Justa gabemativa de Chiapas,— 29 de Julio de 8^. 



235 



seguía un rumbo seguro en sus operaciones, y que, como ya 
se ha dicho, después de haber proclamado la libertad de 
Guatemala, se empeñó en someterla á México, no pudiendo 
ver satisfechos sus deseos en el todo, quiso llenarlos en parte, 
y acaso vengar el ultraje que creyó se le había hecho obli- 
gándolo á evacuar el territorio de Centro- América, Así fué 
que aquel Gefe, al regresar con la división expedicionaria, y 
á su paso por Ciudad Real, trató de inducir a la Junta gu- 
bernativa á que declarase de nuevo, unida la provincia á la 
República mexicana, y hecho esto, se disolviese en el mismo 
acto. Estas insinuaciones no fueron escuchadas por los in- 
dividuos que la componían y estaban reunidos con el impor- 
tante objeto de explorar la voluntad de los pueblos sobre la 
delicada materia de su incorporación. Pilísola entonces no 
guardó más consideraciones, y en oficio de 4 de Setiembre 
del afio de 23, intimó su disolución á la Junta, apoyándose 
en una orden reservada que aseguró tener del Ministerio de 
México. (*) La Junta no sucumbió á semejante intimación 
sin hacer antes protestas enérgicas contra tan violenta medi- 
da, recordando á su autor las excitaciones que él mismo les 
había hecho, desde Guatemala, para que entrasen á formar 
parte de esta última nación, las que estaban en contradicción 
con su presente conducta;* igualmente le citaban varias de- 
terminaciones del Congreso Mexicano, y entre otras, el de- 
creto de 17 de Junio de 1823, que dejó en libertad á las 
provincias de Guatemala (entre las cuales se enumeraba á 
Chiapas) para que pronunciasen libremente sobre su suerte 
futura, y un documento oficial de 9 de Julio del mismo año, 

[*] La resistencia de Filísola á, manifestar esta orden, ¿ pesar de los recla- 
mos de la Junta, hizo sospechar que tendría algunos vicios de subrepción. Eñ 
efecto, parece que no medió en este negocio más que una carta particular del Mi- 
nistro de Relaciones; mas aun cuando la orden hubiese tenido todos los requisitos 
necesarios, el Ejecutivo de México procedía sin autorización del Congreso, á quien, 
por algún tiempo, se le ocultaron las ocurrencias de Chiapas. (Acta de la Junta 
de Comitán, 23 de Octubre de 1823. — Exposiciones del Diputado Don J. de D. Ma* 
yorga, presentadas al C. M. en las sesiones de 27 de Setiembre, 18 y 20 de Octubre 
7 22 de Noviembre de 1823. — Reclamo dirigidp por el Gobierno de Guatemala al 
de México sobre la ocupación de la provincia de Chiapas, Octubre 8 del mismo 
•So, M. M. 8. 8. en manos del autor.) 



236 



en que el Gobierno de México había reconocido á la Junta 
y aprobado sus procedimientos. Todo fué desatentido, y 
la Junta quedó disuelta en el mismo dia. Para sostener tan 
tiránicos procedimientos, se dejó con el mando político de 
la provincia á Don Manuel Rojas, que, por su peculiar inte- 
ráa, era uno de los que más trabajaban por la unión á Méxi- 
co; quedando de Comandante de armas el Coronel Codallos, 
expedicionario mexicano." 

"Muy pronto tuvo este último que evacuar á Ciudad 
Real con sus soldados, porque los pueblos oprimidos trata- 
ron de oponer la fuerza á la fuerza; y las tropas de Comitán, 
animadas por su Comandante, el Teniente Coronel Don Mar 
tías Ruiz, por el R. P. Fr. Matías Córdova y por el P. D. 
Ignacio Barnoya, y contando con los auxilios de Tuxtla, To- 
nalá, Ixtacomitán y Ocosingo, se pusieron en marcha, á fi- 
nes de Octubre, hacia aquella capital, para restablecer á la 
Junta en el libre ejercicio de sus funciones. En efecto, aquel 
cuerpo se reinstaló el 30 de dicho mes, luego que se retira- 
ron las tropas opresoras." 

'*La moderación con que se condujeron las libertadoras 
y la lenidad con que se trató á los que habían secundado las 
violencias de los mexicanos, publicando un decreto de am- 
nistía y olvido general de todo lo pasado, (*) lejos de aquie- 
tarlos, les sirvió de estímulo para cometer nuevos excesos y 
volver á turbar la tranquilidad del país." — El 16 de Noviem- 
bre del mismo ano de 23, Dou Joaquín Velasco, auxiliado 
por algunos oficiales de la div¡sií>n de Codallos, promovió una 
contra-revolución en Ciudad Real, se situó en el cerro de San 
Cristóbal, con un puñado de facciosos, y desde allí se atrevió 
á amenazar á las autoridades nuevamente constituidas; mas 
luego que se vio acometido por los patriotas, se dispersó con 
todos los suyos, y la calma quedó otra vez restablecida en toda 
la provincin." 

*'E1 primer cuidado de la. Junta reinstalada fué el de 



de 



(*) Plan de libertad de la provincia de Chiapas, Tuxtla, 15 de Octubre 
1823. 



237 



dar parte á México de todo lo ocurrido. Ea este aviso se 
expresaba la fatal impresión que había hecho en los pueblos 
la violencia de FiHsola, y el movimiento simultáneo de estos 
para recobrar su ultrajada libertad. No se dio contestación 
alguna á la Junta sobre este particular, y apenas se le acusó 
recibo del nema del pliego que había remitido certificado: la 
misma suerte corrieron otras gestiones del Gobierno Provisio- 
nal de Chiapas, y en especial la que hizo al Congreso Consti- 
tuyente de México, manifestando el profundo dolor con que 
los chiapanecos, por datos públicos, habían llegado á enten- 
der que se trataba de mandar una gruesa división que ocu- 
pase de nuevo la provincia: la que no podría ver tal desgra- 
cia, (añadían,) sin que se le renovase la idea de los tiempos 
aciagos de Cortez." 

' 'Mientras que el Gobiei no mexicano guardaba una ta- 
citurnidad inexcusable sobre las justas quejas de la junta, y 
dictaba providencias militares para forzar los votos del pue-^ 
blo chiapaneco, el de Guatemala, con mejores derechos, se 
limitaba a decir á sus oprimidos vecinos (que de todo la ins- 
truían, dejando siempre traslucir su exasperación) que si 
quisiesen agregarse á las provincias del Centro, se les reci- 
biría con el mayor placer, y que si se resolvían voluntaria y 
expontáneamente por el partido contrario, contasen, en todo 
caso, con los auxilios y fraternidad eterna de los Estados cen- 
tro-americanos (*)" 

^^Al fin, las reiteradas reclamaciones de la junta, apoyadas 
por el Ministro plenipotenciario de Guatemala, movieron tí 
la representación nacional de México á emitir su acuerdo de 
26 de Mayo de 824, en que previene al Ejecutivo, tome pro- 
videncias para poner en absoluta libertad á la provincia de 
Chiapas. En consecuencia, la junta de Ciudad Real dirigió 
una invitación á los pueblos para que externasen sus votos 
de incorporación á alguna de las dos naciones limítrofes. 
£1 examen de este negocio debía verificarse en presencia de 
un comisionado por México y otro por Guatemala. Con tal 

l*J Otúm a* la A. N. a, 80 de JqUo de 1828. 



238 



carácter se constituyó en Chiapas Don José Xavier Busta- 
mante; y sin esperar la llegada del Diputado centro-america- 
,no, la junta gubernativa, influida por el Gobierno de Méxi 
co, procedió á celebrar sus acuerdos; y en las sesiones de 12 
y 14 de Setiembre del citado año de 24, declaró unida aque- 
lla provincia á la República mexicana." 

''Semejante acuerdo llevaba en sí mismo todos los ca- 
racteres de la ilegalidad, de la coacción y de la intriga. Fué 
ilegal, porque no se esperó para emitirlo, que concurriesen 
los representantes de varios partidos, como los de Tonalá, 
Ocosingo y los Llanos; porque habiéndose empatado la vota- 
ción y resultado nueve votos por la unión á México é igual 
número por Centro- América, (*) se decidió el punto de- 
terminándolo por las bases de la población, (**) sin tener 
para esto los poderes necesarios, y á pesar de los reclamos de 
algunos miembros de la junta; y porque se hizo, en fin, sin 
'observar las formalidades acostumbradas en semejantes ca- 
sos, reduciéndose á simple escrutaxlora una junta que estaba 
expresamente llamada á deliberar. Fué obra de la coacción, 
porque todo se verificó bajo la intervención del agente de 
México, cuyos respetos obraron sin que pudieran ser con- 
trastados por los del representante de Centro- América; es- 
tando, al contrario, sostenidos por la proximidad de una di- 
visión mexicana que se situó de intento, en la raya, habién- 
dose antes desarmado á las mejores tropas del país. Fué el 
resultado de la intriga, porque á todas partes, y con particu- 

[*] "Votaron por la agregación á México las poblaciones de Ciudad Real, 
Cliamala, Sinacantan, Partido de los Llanos con exclusión de los pueblos, Parti- 
do do San Andrés, el de Simojobel, Jajalón y Petalzingo. Por su unión á la Re- 
pública de Centro-América, los pueblos de San Felipe, Sapaluta, Chicumuoelo ; 
Partido de Tuxtla, el de Tonalá, el de Ixtacomitan, el de Palenque, el do Soco- 
nusco y pueblo de Tila. 

[**] De la arbitraria regulación que so hizo en la junta, resultó que estaban 
en favor de México 96.829 habitantes, y por Guatemala 60.400; más es de adver 
tir que se incluyeron en el cómputo por México los votos de algunas poblaciones, 
como la de Chiapas. cuyaj* autoridades protestaron contra los procedimientos de 
la junta; y que se excluyeron déla regulación 15.724 habitantes, puesto que, con- 
forme ¿ los padrones originales que tuvo á la vista la misma junta, la población 
4e toda la provincia ascendía á 172.0^ almas. Marure, Bosquejo hisIMco. 



239 



laridad a los pueblos más incultos, se dirigió crecido núme- 
ro de emisarios, queles^llevíiicn ja foimadas las aclfis qi:e 
debían remitir á la junta deliberante; engañándolos anticipa- 
damente con papeles tíeductoies y proclamas sediciosas." 

La provincia de Chiapas, al emitirse la Constitución 
Federal, en 22 de Noviembre de 1824, no pudo figurar en- 
tre los estados de la América Central, porque, como acaba- 
mos de ver, se encontraba á este tiempo protestando contra 
los avances de la fuerza 6 intrigas mañosas de México, no 
pudiendo, por consiguiente, gozar de completa libertad para 
adherirse á donde la llamaran sus peculiares intereses. El 
artículo 5.° de la Constitución dice así: ''El territorio de la 
República es el mismo que antes comprendía el antiguo rei- 
no de Guatemala, á excepción por ahora de la provincia de 
Chiapas. La federación se compone actualmente de cinco 
Estados, que son: Costa-Rica, Nicaragua, Honduras, el Sal 
vador y Guatemala. La piovincia de Chiapas se tendrá por 
Estado en la federación cuando libremente se una.'' Esta 
provincia para conseguir su reposo, tuvo al fin y al cabo que 
ceder á las pretensiones de México; pero esto no puede de- 
cirse respecto de los habitantes de Soconusco, que permane- 
cieron siempre unidos á Cciitic-América, aunque México 
los inquietaba constantemente pai a que siguieran el ejemplo 
de Chiapas. Con el objeto de que los habitantes de aquel 
partido tuvieran reposo, (se encontraba una división de tro 
pas en la frontera) el Gobierno de Centro-América, por me 
dio de su Ministro Plenipotencia! io, invitó al Gobierno Me- 
xicano á un arreglo amigable, proponiéndole que se sujeta- 
sen á la decisión de la Gran Dieta americana los negocios del 
partido de Soconusco, ó que se terminaran por medio de un 
tratado ^fntre arabas naciones. El primer arbitrio propuesto 
fué desechado, pero se aceptó el segundo; y de conformidad 
con él, en fines de Agosto de 1825, el Gobierno de México 
propuso un arreglo bajo las bases siguientes: 

*'Que las tropas y autoridades militares de Centro-Amé- 
ricív evacuasen el territorio de Soconusco, en el supuesto de 



1 



240 



que las de México no traspasaran la linea divisoria: qae se 
diese franca entrada en aquel partido lí las personas que hu- 
biesen emigrado por opiniones políticas, sin exigirles, á su 
regreso, juramento alguno: que ninguno de los dos Gobier- 
nos podría sacar de Soconusco contribuciones de hombres, 
dinero, ni de otra cualquiera especie, ni gobernarían en é\ 
otras autoridades que las municipales, entre tanto se daba 
una solución definitiva á la cuestión sobre límites." 

El Congreso Federal aceptó estas bases, agregando úni- 
camente que los habitantes del partido de Soconusco siguie- 
ran gobernándose por las leyes de esta República, y que en 
esta virtud, los funcionarios del indicado [>artido obedecerían 
las órdenes que se les comunicasen por las autoridades de 
Centro-América; y al efecto, los funcionarios de Soconusco 
estuvieron dirigiéndose en sus necesidades á Guatemala, t-emi- 
tiendo las causas graves al Juez de Letras de Quezal tenango 
y consultando á la Corte Superior del mismo Estado las 
dudas que se ocurrían en la administración de justicia. 

A pesar de lo estipulado en 1825, no han dejado de cru- 
zarse contestaciones entre ambos Gobiernos sobre la posesión 
del territorio de Soconusco. Diferentes han sido los arre- 
glos que se han iniciado entre los plenipotenciarios de las 
dos naciones sobre esta enojosa y delicada cuestión; pero 
nunca se ha llegado á una solución definitiva que tonga por 
base la justicia y la felicidad de los puȒblos. 

Disuelta la Federación, en 1838, Ids Estados reasumie 
ron su soberanía é independencia, qiedando al frente de 
México, no la respetable República de Centro-América, sino, 
solamente, limítrofe el Estado de Guatemala. En el año de 
1842 el General mexicano Don Antonio López de Santa 
Ana, abusando de la superioridad quu' dá la fuerza y de la 
debilidad en que se encontraba Guatemala, entró en Soco- 
nusco y, sin miramientos de ninguna clase, lo anexó á Méxi- 
co. Este es, y no es otro, el título que los mexicanos tienen 
para poseer el territorio de Soconusco. La fuerza, la sin 
razón y la injusticia son las razones legales on que se apoya 



241 



el derecho que México ha pretendido y pretende tener en 
Soconusco. Cuando el General Santa Ana, atrepellando el 
derecho de gentes, ocupó el mencionado territorio, los con- 
servadores que se encontraban al frente del Gobierno de 
Guatemala, protestaron enérgicamente contra semejante aten- 
tado y lograron mantener las cosas, por largo tiempo, en.un 
sfatu qiió^ mientras la justicia y la civilización se ponían de 
su parte para hacer triunfar su causa — porque comprendie- 
ron perfectamente bien que consentir en esta desmembra- 
ción, además de ser un baldón incalificable para el Gobierno 
que presidían, era desintegrar á Centro-América. Ojalá que 
esta cuestión, aunque ha sido q\ fantasma con que los dife- 
rentes partidos han inquietado en todos tiempos el reposo 
de Centro- America, se mantenga en tal estado, ínterin ella 
puede hacer valei\ tal vez en dias no lejanos, sus claros y le- 
gítimos derechos. Por lo mismo debe huirse siempre de lle- 
gar á un convenio que tienda á menoscabar el territorio 
Centro-americano, cualesquiera que sean las circunstancias y 
más, mucho más, sino concurre el conflicto de un rompimien- 
to armado, que juzgamos remoto, muy remoto, tanto por 
parte de México como de Guatemala. Lo más acertado, 
pues, á nuestro juicio, sería trabajar- por entretener esta 
cuestión espinosa, mientras la civilización mata por comple- 
to los instintos de conquista y hace que la fuerza deje de 
ser derecho; pues cualquier arreglo que al presente se haga, 
como no esté basado en la justicia que asiste á Guatemala, 
merecerá, estamos seguros, la reprobación de las minorías y 
de las mayorías de los centro-americanos, que verán el indi- 
cado arreglo como extemporáneo. 

¿Cuáles eran las ideas de la Asamblea respecto á la for- 
ma do Gobierno? 

La Asamblea se dividió en dos partidos: el partido libe- 
ral, que proclamaba la forma federal, y el partido conserva- 
dor, que defendía la central. Hoy el partido liberal sensato 
ha rectificado sus ideas. Lecciones dolorosas, consecuencias 
funestas, experiencias costosísimas y luchas fratricidas, han 



242 



demostrado hasta la última evidencia que la forma de gobier- 
no que más convenía entonces, y convendrá mañana á Cen- 
tro-América, si se opera una restauración, era y será la cen- 
tral. Por esta razón, no vacilamos en manifestar que sobre 
este punto anduvieron más acertados los serviles de 1823 
y 1824. 

¿Qué motivo habia ocasionado ya la división de la 
Asamblea? 

El decreto en que se mandaba organizar el Poder Eje- 
cutivo Provisional, en el cual no estaban todos de acuerdo. 

¿Cómo se llamaron estos partidos? 

El uno se llamó Moderado^ Servil 6 Aristócrata^ porque 
se componía de las familias principales y adictas al sistema 
imperial, y el otro liberal ó fiebi^e. También se llamó ^nar- 
quisía^ por el calor con que defendían sus opiniones y pro- 
movían toda clase de reformas. Este partido se compuso 
de todos los que habian protestado contra la unión á Mé- 
xico. 

¿A qué grupo se unieron los Diputados de esta Provin- 
cia? 

Al grupo moderado ó servil. 

¿Qué participó el Corouel Ordofiez al Ayuntamiento de 
Tegucigalpa? 

Que el Obispo Don Nicolás García Jerez, que habia te- 
nido gran, participio en los disturbios y agitaciones de Nica- 
ragua, el 10 de Diciembre de 1823, en unión de todo el cle- 
ro, habia prestado el juramento de reconocimiento y sumi* 
sión á las autoridades establecidas. El Coronel Ordoñez, en 
6 de Junio del mismo año, habia participado al Ayuntaraien 
to de Tegucigalpa que, desde el 16 de Enero hasta el 13 de 
Febrero siguiente, que rechazó el ataque que hizo á la plaza 
de Granada el General Saravia, se había ocupado y se ocu- 
paba al presente de pacificar y organizar los cuarenta y siete 
pueblos que se habian adherido á la nueva provincia de Gra- 
nada, y que en 20 de Abril habia sido exaltado, por univer-. 
sal voto de las tropas y pueblos, al grado de General en G^* 



243 



fe del ejército protector y libertador, cuyo empleo ponía 
á disposición del Ayuntamiento. (70) 

¿Qué noticias recibió esta Provincia de sus Diputados 
en Guatemala? 

La del escándalo cometido por el Capitán Rafael A riza 
y Torres, el 14 de Setiembre. 

¿Cómo fué recibida la expresada noticia? 

Con la mayor indignación. 

¿Qué providencias tomó la Diputación Provincial de Co 
mayagua? 

Mandó poner en armas todos sus pueblos, para volar al 
socorro de sus autoridades. La de San Salvador, que tomó 
la investidura gubernativa, á solicitud del pueblo, mandó 
poner en armas 2,000 hombres é hizo marchar inmediata- 
mente á la capital de Guatemala una división compuesta de 
750 voluntarios, y acordó, al mismo tiempo, no acatar las 
órdenes que se le comunicasen por el supremo gobierno, has- 
ta no estar cerciorada, por dos oficiales de la misma división 
expedicionaria, de que aquel se hallaba en absoluta libertad 
y en el completo ejercicio de sus funciones. 

¿A quiénes se atribuyó la sublevación de Ariza? 

Al Doctor Molina, Rivera-Cabezas y Villacorta, que 
ejercían el Poder Ejecutivo. "Esta imputación, dice Maru- 
re, era absolutamente gratuita; no obstante se le dio impor- 
tancia para desacreditar al Ejecutivo y derrocarle." 

¿Con qué objeto? 

Entonces se dijo que la habían promovido con el obje- 
to de tener un pretexto ostensible para solicitar de la Asam- 
blea facultades extraordinarias, y situar en la capital tropas 
de San Salvador. 

¿Qué dice Marure á este respecto? 

"Los serviles, dice, que habían perdido capítulo cuando 
se verificó el primer nombranjíento de Poder Ejecutivo, lue- 
go que vieron engrosado su partido con la concurrencia de 

(70) Oficio del General deto OrdoSez al A7iintamientodeTefiracigaliMk--Gra- 
ansio 6 de tS33.— Tomó 41, página 4.\— Arohivo Naoioniü. 



244 



algunos diputados de las provincias, comenzaron á trabajar 
secretamente para colocar en el Gobierno individuos de su 
séquito." 

¿Qué facilitó este paso? 

Lo mucho que había desconceptuado á los que lo ejer- 
cían la asonada del 14. 

¿Qué proposiciones hicieron con este motivo los Dipu- 
tados de Honduras y Nicaragua, Lindo y Arguello? 

Que se procediese á nuevas elecciones de los individuos 
que debían componer el Poder Ejecutivo. 

¿En qué se fundaban? 

En que sus provincias no estaban representadas cuando 
se habia practicado la primera elección. 

¿Qué hicieron los ciudadanos Molina, Ribera y Villa- 
corta? 

Renunciaron, por despecho, dice Montufar 

¿Qué hizo la Asamblea? 

Después de tomar en consideración las renuncias y de 
oir los ardientes debates que ocasionaron las admitió y man- 
dó que se practicaran nuevas elecciones 

¿En quiénes recayeron? 

En los ciudadanos Manuel José Arce, José del Valle y 
Tomás O'Horan. 

¿A quiénes nombraron para suplir á Valle y á Arce que 
estaban ausentes? 

A Don José Santiago Milla, y por renuncia de Don Jo- 
sé Francisco Barrundia, á Don Juan Vicente Villacorta, que 
antes ejercía en propiedad y á quien la Asamblea obligó á 
tomar posesión del alto encargo que se le confiaba. Con es- 
te motivo, Villacorta repitió su renuncia, manifestando: **que 
entrar á ejercer como sustituto las mismas funciones que aca- 
baba de desempeñar como propietario, era un paso que las- 
timaba su honor, porque podría juzgarse que la ambición de 
mandar lo estimulaba á darlo; pero que si la representación 
nacional resolvía no admitir su dimisión, obedecería ciega- 
mente y serviría gustoso cualquiera cargo que se le confiase." 



245 



La Asamblea, en consecuencia, por unanimidad de votos, 
mandó que Villacorta tomase inmediatamente posesión de su 
destino, acordando, al mismo tiempo, que en el acta del dia 
se hiciera constar su respetuoso proceder, como un testimo. 
nio de verdadero civismo. Los enemigos de Villacorta han 
censurado amargamente su conducta patriótica y han atribui- 
do, á pesar de los documentos que se citan, á falta de deli- 
cadeza, su generosa condescendencia. 

¿Cuál era la situación política de estas provincias? 

La nación entera disfrutaba de una paz profunda, pues 
aunque habia habido una pequeña conmoción en Trujillo, 
con motivo de las amenazas hechas por el Gobierno de Ja 
maica, esto no tuvo ningíin resultado desagradable y todo 
volvió á entrar en calma, tan luego que vieron desaparecer 
la bandera inglesa. 

¿Quó hecho notable se señaló en Comayagua en Febrero 
de 1824? 

La deposición del Gcffe Político Don Juan Fernandez 
Lindo, que, como ya hemos dicho, fuó una^e los más exal- 
tados defensores del sistema imperial. 

¿Qué dia tuvo lugar? 

El 1 1 de Febrero. Lindo se trasladó al pueblo de Ara- 
mecina, y desde allí se dirigía á los demás pueblos en cali- 
dad de Gefe superior Político. Esto prueba el gran apego 
que Lindo tenia al mando de la provincia. 

¿Qué causas dieron motiva á este primer escándalo de 
nuestra vida política? 

Las enormes contribuciones y reclutamientos que habia 
hecho en tiempo de la proclamación del imperio, por un la- 
do, y el saber que el emperador Iturbide habia caido para 
siempre, por otro, dieron motivo para que la Municipalidad 
de Comayagua lo depusiera de su destino. 

¿Quó otras causas sefiala la Municipalidad? 

*'Desde el momento, dice, que esta Municipalidad cono- 
ció que los ciudadanos Juan Lindo, su padre, el Escribano 
Joaquín, el Teniente de este, Ciríaco Velasquez, estaban ejer- 



246 



ciendo á la vez los actos más complicados de Juez, deudores 
quebrados, y defraudadores á las rentas nacionales, trató de 
representarlo al Supremo Poder Ejecutivo, para que proce- 
diese á su deposición. Al intento, luego que se informó el 
primero de tan justa representación, para entorpecerla, se 
unió con su pariente C. Comandante Manuel Zelaya, quien 
reunió su tropa en el cuartel y en la armería, en donde apos- 
tó dos cañones y puso avanzada en casa del mismo Lindo. 
Este, después de fortificado en el modo referido, pasó á esta 
Corporación, que estaba reunida, y con semblante sañudo la 
reconvino; y como halló resistencia, la. amenazó dicióndole 
que tenía tropa para hacerse respetar, en el caso de firmeza. 
Recelosa la Corporación de tamaño atentado, lo despojó de 
dichos empleos." 

¿Porqué despojó al Teniente Escribano Don Ciríaco Ve- 
laáquez? 

'Torque suplantó unas firmas: porque en su despacho 
hace los escritos de los litigantes y los decreta; y porque ha 
entorpecido el ccrso de las ejecuciones de rentas nacionales 
cootra dichos Lindo." (71) 

¿Quién sucedió al Gobernador Lindo? 

El Alcalde Don Seberino Quiñonez. 

¿A. quién nombró el Poder Ejecutivo luego que supo lo 
ocurrido en Comayagua? 

Nombró Gefe Político, al ciudadano Juan José Díaz, y 
Comandante, al Capitán Remigio del mismo apellido. 

¿Quiénes componían la Municipalidad de Comayagua? 

Los ciudadanos Seberino Quiñonez, Andrés Brito, Fran- 
cisco Cantarero, Juan Bautista Romero, Germán Guerrero, 
Raimundo Boquín, José Gregorio Doblado, José María Gue- 
rrero, Ignacio Maradiaga, Miguel Cubas, Francisco Cubero 
y Jacinto Rubí, Secretario. 

¿Qué dice Filísola á este respecto? 

En sus "Memorias," página 77, dice: Entre tanto la epi- 
demia anárquica, á favor de los esfuerzos de tan diligentes 

<71) Docamento numera 24. Archivo Nacioaal. 



247 



promovedores, se extendió á Comayagua, hasta allí tranqoi 
la, en donde depusieron á su Gefe Político Lindo de un mo- 
do estrepitoso; sino nadó en sangre fuó por el mismo agra- 
ciado que tuvo toda la prudencia necesaria para desenten- 
derse del insulto, en ahorro de peores consecuencias." 

¿Ec qué sentido dictaminó la comisión del Congreso? 

La comisión opinó que debía procederse con arreglo 
i derecho contra los culpados y que las disposiciones y me- 
didas que se tomasen se pusieran en conocimiento de los 
pueblos de la Provincia, con el objeto de desvanecer la peli- 
grosa influencia del mal ejemplo que habían recibido. (72) 

CAPITULO II. 

Continuación de los trabajos de la Asemblea Nacional 
Constituyente. — Situación de los puertos. — Franquicias. — De- 
creto en que se declara que todo hombre es libre. — El ve- 
nerable anciano Presbítero Doctor Don Simeón Cañas. — Con- 
secuencias del decreto de libertad. — Situación de los escla- 
vos. — Lo que dijo el Poder Ejecutivo. — Primer cuidado 
de los gobiernos de América. — Proyecto de una Confedera- 
ción Continental. — Acuerdo de la Asamblea. — Instalación 
del Congreso general en Panamá.— Sus Diputados.— Tiera- 
po que duráronlas conferencias. — Tratados. — Estipulaciones 
principales. — Lo que tocaba á Colombia. —Reflexiones de 
Restrepo. — Diputados que dejaron de concurrir. — Bolívar. — 
Situación económica. — Empréstito. — La Asamblea acuerda 
que los Estados tuviesen Congresos. — Elecciones de Diputa 
dos, de Gefe y ViceGefe del Estado. — Instrucciones dadas 
á este respecto. Población que se calculó á los Estados. — 
Población que hoy cuentan las Repúblicas de Centro Améri- 
ca.— Su fisonomía. 

¿Cuáles fueron los trabajos en que prosiguió la Asamblea? 

La Asamblea trabajó por contrariar el plan regularizado 

(72) Dictamen de ]« Cppii^ióp.- GuatemaU, 24 de Abril do 1624.^ATchivo 
l^acional. 



248 



de opresión que la España había establecido por medio de 
una legislación tan parcial como complicada: por hacer desa 
parecer hasta los últimos escombros de este edificio gótico: 
tal era la gran reforma que reclamaba la nueva posición de 
los pueblos, y tal el designio con que el Poder Legislativo 
emitió diferentes leyes que serán memorables en los fastos 
de la Nación. 

¿Cómo se mantuvieron los puertos de estas provincias 
en tiempo de los Reyes españoles? 

Los puertos de estas provincias se mantuvieron cerra- 
dos al comercio extranjero, sin comunicaciones con el mun- 
do culto; y si se protegía, era el más escandaloso monopolio. 

¿Y qué concedió la Asamblea? 

La Asamblea concedió franquicias y protección á los ne- 
gociantes de todo el globo, declaró que el territorio de la 
República, era un asilo sagrado para todo extranjero, con- 
vidó con todas las prerogativas de la ciudadanía y les ofre- 
ció extensos y fértiles terrenos á todos los que quisieran radi- 
carse en el país ó ejercer en él alguna profesión útil, y man- 
dó, tanto á las autoridades de las fronteras, como á las de- 
más de la Nación, que les facilitasen su cómodo trasporte á 
lo interior de la República: abrió sus puertos y procuró po- 
nerse en comunicación con las principales naciones de am- 
bos mundos. (73) 

¿Qué más hizo la Asamblea en contraposición á las le- 
yes españolas? 

La Asamblea declaró que todo hombre era libre en la 
República, y que no podia ser esclavo el que llegare á tocar 
en su territorio; privando de los derechos de ciudadanía al 
que se atreviese á traficar con ellos: cada provinciade las de 
la federación respondería respectivamente á los dueños de 
esclavos de la indemnización correspondiente^ (74) 

¿Cuál es el decreto que más honra á la Asamblea? 

[78] DccTetoB de 31 de Diciembre de 1828,-22 de Enero de 1824— y 10 4« 
Agosto de 1825. — Documento número 25 

[74] Do'cumento numero 26 



249 



El decreto en que se estableció que el hombre no podía 
ser esclavo del hombre. 

¿Quidn fué el Diputado que hizo esta proposición? 

El anciano Presbítero Doctor Don Simeón Cañas, Dipu 
tadp por Chimaltenango. 

¿En qué términos se dirigió á la Asamblea? 

En la sesión de 31 de Diciembre de 1823, dijo: ''Ven- 
go arrastrándome (se hallaba retirado por enfermedad) y si 
estuviera agonizando, agonizando viniera por hacer una pro- 
posición benéfica á la humanidad desvalida: con toda la ener- 
gía que debe un Diputado promover los asuntos interesantes 
ií la patria, pido, que ante todas cosas, y en la sesión del dia» 
se declaren ciudadanos libres nuestros hermanos esclavos, 
dejando salvo el derecho de propiedad que legalmente prue- 
ben los poseedores de los que hayan comprado, y quedando 
para la inmediata discusión la creación del fondo de la in- 
demnización de los propietarios. Este es el orden que en 
justicia debe guardarse: una ley que la juzgo natural porque 
es justísima, manda que el despojado sea ante todas cosas 
restituido á la posesión de sus bienes; y no habiendo bien 
comparable con el de la libertad, ni propiedad más íntima 
que la de esta, como que es el principio y origen de todas 
las que adquiere el hombre, parece que con mayor justicia 
deben ser inmediatamente rcí-tituidos al uso íntegro de ella. 
Todos saben que nuestros hei manos han sido violentamente 
despojados del inestimable don de su libertad, que gimen en 
la servidumbre suspirando por una mano benéfica que rom- 
pa la argolla de su esclavitud; nada, pues, será más glorioso 
á esta augusta Asamblea, más grato á la Nación, ni más pro- 
vechoso á nuestros hermanos, que la pronta declaratoria de 
su libertad, la cual es tan notoria y justa, que sin discusión y 
por general aclamación debe decretarse. La Nación toda se 
ha declarado libre, lo deben ser también los individuo^ que 
la componen. Este será el decreto que eternizará la memo- 
ria de la justificación de la Asamblea en los corazones de 
Qsos infelices que, de ^neración en generación, béndegiráu 



250 



Á SUS libertadores: mas para que no se piense que intento 
agraviar á ningún poseedor, desde luego, aunque me hallo 
pobre y andrajoso, porque no me pagan en las cajas, ni mis 
créditos, ni las dietas, cedo con gusto cuanto por uno y otro 
título me deben estas cajas matrices, para dar principios al 
fondo de indemnización arriba dicho." 

¿Cómo recibió la Asamblea la proposición de Cañas? 

Los representantes Don J, Francisco Barrundia, y Doc- 
tor Mariano Galvez, apoyaron con entusiasmo la proposición 
de Canas, iniciada ya por ellos algunos dias antes, y la A- 
samblea la adoptó con unanimidad de sufragios; únicamente 
ofreció algunas dudas y disputas el dictamen que presentó 
una comisión sobre los arbitrios y manera con que debia for- 
marse el fondo de indemnizaciones. 

¿Cuáles fueron los resultados de este decreto? 

Que todos los individuos que tenian esclavos en la Re- 
pública los manumitieran en el acto que se publicó el expre- 
sado decreto, sin exigir ninguna indemnización. Los que 
ejercían el Poder Ejecutivo fueron los primeros en dar el hu- 
manitario ejemplo de manumitir á sus esclavos sin ninguna 
recompensa. 

¿Cómo recibió Tegucigalpa este decreto? 

Con el mayor júbilo. 

¿Qué hicieron los esclavos en aquel dia venturoso para 
ellos? 

Los de esta ciudad, expresaron unos, que querían con- 
tinuar viviendo en la casa de sus amos, por agradecimiento, 
y otros porque no hallaban quó uso hacer de su libertad; pe- 
ro todos se aprovecharon de la gracia. 

¿Cómo se portaron en estas circunstancias? 

Como el ciego de Chóselden, que restituido repentina- 
mente á la luz, no sabía discernir los objetos. 

¿Qué dijo el Supremo Poder Ejecutivo, hablando de es- 
te decreto? 

Este decreto^ dijOj merece tablas de bronce^ y ai el pri- 
mer hombre qt¿6 esclxwizó al liombre debe ser la eaóecración de 



251 



bsiigloSj el primer Congreso de Guatemala que restituye á 
nuestra especie sus derechos^ debe ser el honor del género hu- 
mano (75) 

¿Caál debía ser el primer cuidado de los Gobiernos de 
América dada la independencia? 

Conservarla y precaverse contra cualquiera tentativa de 
reconquista. 

¿Qué noticias se divulgaban entonces? 

Que la Europa se preparaba para hobtiiizar al^ nuevo 
continente. 

¿Qué aconsejaba en este caso la prudencia? 

Que las nacientes Repáblicas se pusieran de acuerdo 
para defenderse, en el caso de que la Europa llevase ade- 
lante sus criminales intentos. 

¿Que pensamiento se concibió para oponerse á las am- 
biciosas pretensiones de la Santa Alianza? 

El pensamiento de una confederación continental 

¿A quién se debe esta idea? 

Al centro-americano Valle que, el 22 de Febrero de 
1822, inició en el Septentrión este vastísimo proyecto. Cuan- 
do Valle inició este pensamiento, se asegura que ignoraba 
que el Ilustre Libertador Simón Bolívar diera pasos en el 
Mediodía con igual objeto. 

¿Cómo se le llamó? 

Idea madre. 

¿Qué acordó la Asamblea Nacional? 

"[75] Si los caákeros dieron los primeros [1750] un grande ejemplo de huma- 
Bidad, mananütlendo á los esciaros, que les pertenecían; si Dinamarca tiene la 



floiia de haber sido, en el antiguo mundo, la que comenzó k abolir este tráfico 
Tenonioflo, [1791;] si d Chile, Buenos Aires y el Perú corresponde la de haber si« 
éo um primeros Estados americanos que dieron leyes [11 de Octubre de 1811. — ^2 



de Febrero de 1818. — 12 de Agosto de 18|21] para abolir progresivamente la escla^ 
▼liod: acaso no podWl disputarse ¿ Guatemala la primacía entre las que la hayan 
destmido de un sólo golpe [17 de Abril de 1823.] En 1825 el parlamento inglés 
declaró que el tráfico de hombres sería considerado como un acto de piratería y 
«flUgado como tal. En Setiembre de 1829, México, bajo la presidencia de Gue- 
rrero, ha abolido también la esclayltud: otro tanto han hecho en 882, Venesuela, 
Kueva Granada j el Ecuador. En los Estados unidos del Norte existe todavía 
1a esclavitud, pero se forman asociaciones benéficas para facilitar su manumicióa 
▼ formar con ellos colonias libres en el África. [Historia de la revolución de Ni 
J5L por D. J. Guerra. Memorias de Jhon Miller. El Repertorio Americano. 
Ckofimfía general de América por D. P. Montenegro. Manual de Historia Val 
* psir G. Cahm.] [Mttnupa.]^ 



25^ 



Acordó excitar á los cuerpos deliberantes de ambas 
Américas á una confederación general, que representase . 
unida á la gran familia americana, garantizase la libertad é 
independencia de sus Estados, los auxiliase, mantuviese en 
paz, resistiese las invasiones del extranjero, revisase los tra 
tados de las diferentes Repúblicas entre sí: y con el Antiguo . 
Mundo, crease y sostuviese una competente marina, hiciese 
común eXcomercio á todos los Estados, arreglando el giro y 
los derechos; y acordase todas las medidas propias para im- 
pulsar la prosperidad de los mismos Estados. (76) 

¿Hasta cuándo llegó á cumplirse este feliz proyecto? 

Hasta el 22 de Junio de 1826. (77) 

¿Dónde se instaló el Congreso? 

En el Istmo de Panamá. 

¿Quiénes concurrieron como Representantes? 

Por el Perú, Don Manuel Vidaurre y Don Manuel Pérez 
de Tudela; por Colombia, Don Pedro Gual y Don Pedro 
Bríseño Méndez; por Me'xico, Don José Mariano Michelena y 
Don José Dominguez; y por Guatemala el Presbítero Doctor 
Don Antonio Larrazábal, que había figurado con hoLor en 
las Cortes espafiolas, y el Doctor Don Pedro Molina, que 
acababa de regresar de su misión á las Repúblicas del Sur. 

¿Quiénes más concurrieron? 

Concurrieron también á Panamá, con el fin de residir 
allá durante las sesiones y por invitación expresa, Mr. E. 
Dawkins por la Gran Bretaña, y el Coronel Vanveer por el 
Rey de los Paises Bajos, aunque sin tomar parte en ninguna 
deliberación. 

¿Cuántos dias duraron las conferencias de los Plenipo- 
tenciarios? 

Veinticuatro. 

¿Cuándo cerraron sus sesiones? 

El 15 de Julio. 

[70] Decreto de la Asamblea Nacional Cousti luyen te, O de Noviembre de 1823. 
[77] Marare, Torres CaÍc*>do, *' Unión Latino- Americana." 



253 



¿CuáDtos tratados se firmaron? 

Cuatro. 

¿Cuál fué el primero? 

El primero fué de Unión, Liga y Confederación entre 
las Repúhlicas de Colombia, Centro- América, Perú y Esta 
dos-Ü nidos de México. 

¿Cuál fué el segundo? 

Un convenio para la traslación de la Asamblea Ameri- 
cana á la Villa de Tacubaya en México. 

¿Cuál el tercero? 

Una convención que detallaba los contingente» que ha- 
bía de prestar cada una de las Repúblicas confederadas. 

¿Cuál fué el cuarto? 

El cuarto fué un concierto reservado que arreglaba el 
orden con que debían enviarse y marchar los contingentes 
de la Confederación. 

¿Qué contenía el tratado de Unión, Liga y Confedera- 
ción? 

Excelentes principios de política americana y grandes 
miras para lo venidero. 

¿Qué hubiera proporcionado á las nuevas Repúblicas es- 
ta confederación? 

Un poder sólido que hubiera hecho respetables á sus 
Gobiernos, así interior como exteriormente, y acelerado el 
reconocimiento de su independencia por la madre patria. 

¿Cuáles fueron las principales estipulaciones de la con- 
vención de contingentes? 

La primera fué que las cuatro Repúblicas confederadas 
sostendrían en pié un ejército de sesenta mil hombres de in 
fantería y caballería, siendo de esta arma la décima parte, y 
la de artillería, la que prudencialmente quisieran poner los 
respectivos gobiernos. 

¿Cuál fué la estipulación segunda? 

Que este ejército se mantendría siempre armado, equi- 
pado y pronto para entrar en campaña, y obrar ofensiva ó 
defensivamente. 



254 



¿Cuál la tercera? 

Sostener una fuerza naval competente, que debia cons- 
tar de tres navios de sesenta hasta ochenta cañones, de diei 
fragatas de cuarenta y cuatro hasta sesenta y cuatro, de ocho 
corbetas de veinticuatro hasta treinta y cuatro, y de una go- 
leta de diez cañones, para lo cual todos los confederados se 
obligaban á hacer un fondo de siete millones, setecientos 
veinte mil pesos, distribuidos proporcionalmente conforme i 
la base de la población. 

¿Cuánto tocaba á Colombia por estas estipulaciones? 

15,250 hombres de infantería, artillería y caballería, nn 
navio de setenta á ochenta cañones, dos fragatas de sesenta 
y cuatro y dos de cuarenta y cuatro. 

¿Qué se infiere de aquí? 

^'Que los ministros signatarios, dejándose arrastrar de 
su patriotismo, y por ideas exageradas de perfectibilidad, 
convinieron en estipulaciones impracticables, según el esta- 
do en que se hallaban las Repúblicas confederadas/' 

¿Qué ministros dejaron de concurrir? 

Los de los Estados Unidos, sin embargo de que habían 
sido nombrados Don Ricardo G. Anderson y J. Sergeant 
El primero marchó de Bogotá, donde se hallaba de Ministro 
Plenipotenciario; mas, desgraciadamente no pudo llegar i 
Panamá, por haber muerto en Cartagena. Don J. Sergeant 
no pudo llegar á tiempo, y se dirigió á México á continuar 
en Tacubaya las sesiones de la Asamblea americana. 

¿Qué dijo Bolívar hablando de esta Asamblea? 

'*El Congreso de Panamá, institución que debiera ser 
admirable, si tuviera más eficacia, se asemeja á aquel loco 
griego que pretendía dirigir desde una roca los buques que 
navegaban. Su poder sersí una sombra, y sus decretos se- 
rán meros consejos." 

¿Qué hicieron los ministros, terminadajs las sesiones de 
la Asamblea americana? 

Los Ministros Briceño, Molina y Vidaurre fueron á 
dar cuenta á sus gobiernos de la conclusión de sos traben 



255 



J08^ y de las razones en que se opoyaban los respectivos 
acuerdos. 

¿Para dónde partieron los Señores Gual, Larrazábal, Pé- 
rez de Tudela y los ministros de México? 

Para Tacubaya á continuar allí las sesiones de la Asam- 
blea. 

¿Cuál era la situación económica en que se encontraban 
las provincias unidíis del Centro de América? 

La situación económica era lamentable, porque carecía 
de hacienda pública, ese nervio principal de los Estados po- 
derosos, y tenía contra sus rentas un fuerte alcance anual. 

¿A cuánto ascendía el presupuesto federal? 

A 878,586 pesos, dice Marure. El decreto que se en- 
cuentra en el apéndice bajo el númeio 27, redujo el plan de 
gastos y contribuciones á $ 652,608, en esta forma: 

Departamento de Estado $ 54,950 

De Justicia y Negocios Ecclesiásticos 14,450 

De Hacienda 113,684 

De Guerra y Marina 469,524 



$ 652,608 



RENTAS DE LA FEDERACIÓN. 



La de alcabala marítima. $ 200,000 

Del producto de la renta de pólvora. 8,000 



$ 208,000 



Debía ascender el valor aproximativo de las rentas fe 
derales á doscientos ocho mil pesos, sin contar con la de co 
rreos, por considerarse que no tenía sobrantes. La diferen 
cia que media entre los gastos y el producto de las rentas 
se mandaba cubrir con el sobrante líquido de la de tabaco 
calcalada en $ 263,399^; debiendo concurrir cada Estado con 
la cantidad que le tocaba según la demostración siguiente: 



256 



Guatemala S 75,262, 5 r§. 

San Salvador 81,467 tí 

León 77,127 2 ' 

Comayagua 27,643 7. 

Costa-Rica 1,858 0* 

$ 263,359 4 rs. ' 

Igualmente debían concurrir los Estados con la syiua 
de S 181,248 4 rs., para completar el importe de los gastos 
generales. Esta asignación se mandaba á hacer por , cqpos, 
distribuidos entre los Estados, según su población y riqueza, 
que se calcularon, la primera en 1.217,491 habitantes, y la 
segunda en 5.756,163. 

RESUMEN. 

Presupuesto de gastos $ 652,60ÍB ^;' 

Valor líquido de las rentas 652,608 (77) 

¿A cuánto subía la deuda interior? 

A 3.726,144 pesos. 

¿Que determinó la Asamblea para aliviar el cáncer qao 
devoraba las provincias? 

Autorizar al Ejecutivo para que contratase un emprés- 
tito, hipotecando todos los terrenos y rentas pertenecientes á 
la federación. (78) 

¿Con quién se hizo esta negociación? 

Con Mr. J. Baily, apoderado de los Señores Barclay, 
Herring, Ilichardson y Compañía de Londres. 

¿Cuándo quedó consumada? 

El 16 de Diciembre de 1824. 

¿A cuánto ascendía la cantidad nominal del empréstito? 

Ascendía á 7. 142,857 pesos ó á 5.000,000 en efecti.vo. 

¿Qué hipotecaron especialmente para asegurar el pago 
de esta cuantiosa suma? 

[77] Documento n.* 27. 

[78] Decretos del* Aeeniblea Naciccal CXiPitituYCOie, Sbde £ceiuy£9d« 
. Julto de IS^é, 



257 



Las rentas de tabaco y alcabala marítima. 

¿De qué asuntos de ínteres general se ocupaba la Asam- 
blea, mientras el Ejecutivo hacía sus negociaciones de em« 
prestito? 

La Asamblea Nacional Constituyente, penetrada de que 
la pronta reunión de los congresos de los Estados de la 
iederación, conforme á las bases decretadas, era de la pri- 
mera importancia, decretó: que tuvieran congresos, Guate- 
mala, San Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa-Ri- 
ca. (79) 

¿Qué obligó al Congreso á emitir este decreto? 

La conducta observada por San Salvador, que con sólo 
las bases constitucionales, había convocado á elecciones para 
organizarse por medio de un Congreso Constituyente, que se 
instaló ¿ principios de Marzo de 1824. 

¿Aprobó esta conducta la Asamblea? 

No; pero tampoco tuvo la virilidad de reprobarla termi- 
nantemente. 

¿Qué temía la Asamblea? 

Que hubiera pronunciamientos que expusieran la tran- 
quilidad de la Nación. 

¿De cuántos representantes debían componerse las Asam- 
bleas particulares de los Estados? 

La Asamblea de Guatemala debía componerse de diez y 
cebo representantes propietarios y trece suplentes. 

¿De cuántos debía componerse la de Nicaragua? 

De trece propietarios y nueve suplentes 

¿Cuántos tocaban á la Asamblea de Honduras? 

Once propietarios y ocho suplentes. 

Cuántos á la de San Salvador? 

Once propietarios. El Congreso Constituyente de San 
Salvador determinó después, que las Legislaturas ordinarias 
de aquel Estado, se compusiesen de un número de represen^ 
tanles que no bajase de nueve ni pasase de veintiuno, 

¿Cuántos á Costa-Rica? 



258 



Otros tantos que á Honduras y cuatro suplentes. El se- 
ñalamiento del número de representantes de que debían 
componerse las Asambleas de los Estados, no se hizo por la 
base de población, como se verificó respecto de los cupos de 
hombres y caudales. 

¿Dónde debían instalarse estas Asambleas? 

La primera en la antigua Guatemala, la segunda en la 
Villa de Managua, la de Honduras en Lepaterique, en San 
José, la de Costa-Rica, y la de San Salvador, en la ciudad 
de este nombre. 

¿Porqué se mandó reunir la Legislatura de Honduras 
en Lepaterique y después en Aguanqueterique? 

Para no darle preponderancia á ninguna de las provin- 
cias de Tegucigalpa y Comayagua, y evitar de este modo 
que se agriasen máá las rivalidades. 

¿Qué más acordó la Asamblea en estos mismos días? 

Acordó que los estados procediesen á elegir los gefes 
y vice-gefes, que, conforme á las bases de 17 de Diciem- 
bre, debían ejercer el Poder Ejecutivo en cada Estado. 

¿Qué mandó al mismo tiempo? 

Que se procediese á elecciones de Presidente y Vice- 
presidente, Senadores é individuos de la Suprema Corte de 
Justicia y los Diputados quedebian concurrir al primer Con- 
greso Federal. 

¿Quiénes podian elegir? 

Todos los ciudadanos mayores de diez y ocho años. 

¿Quiénes podían ser electos? 

Los mayores de veinticinco, reuniendo además las cua- 
lidades prevenidas en el decreto de 23 de Abril. 

¿Qué condiciones se necesitaban para ser Gefe del Es- 
tado? 

Se requería ser nacido en la Repiiblica, ciudadano 
en el ejercicio de sus derechos, tener treinta anos cumplidos, 
y ser natural ó vecino con residencia de cinco anos en el res- 
pectivo Estado. 

¿En qué forma debían practicarse las elecciones?. 



359 



En la forma indicada por la Asamblea Nacional Consti- 
tuyente en 5 de Mayo de 1824. (80) 

¿Qaé población se calculó en este tiempo á los Estados? 

A Guatemala 660.580 habitantes, incluso el departa- 
mento de Sonsonate: á Nicaragua 207.269: á Honduras 
137.069: á Costa-Rica 70.000 y á San Salvador 212.573. 

El sabio Don José Cecilio del Valle, escribió, en 14 de 
Mayo de 1824, un interesante artículo, titulado '*La América 
y el Barón de Humboldt," quien había hecho en 1809 y 1822 
un cálculo sobre la extensión y población de la América. 
Por la importancia y concernencia que juzgamos tiene el in- 
dicado artículo con la materia de que nos ocupamos, hemos 
resuelto copiarlo á continuación. • 

"El Barón de Humboldt hizo el año de 1809, en su En- 
sayo político sobre Nueva España, el cálculo siguiente de 
la extensión y población de la América. 

Estados. Leguas cuadradas. Población. 

Nueva España 118,478 5,900,000 

Guatemala 26,152 1,200,000 

Cuba y Puerto-Rico .... 6,921 600,000 

Venezuela 47,856 900,000 

Nueva Granada 64,520 1,800,000 

Perú 30,390 | 

Chile 22,574} 1'7«0'^0« 

Buenos Ayres 143,014 1,100,000 

Total 459,905 13,200,000 

El mismo Barón hizo el año de 1822 el cálculo sisrnien- 



te, que dirigió al Presidente Bolívar. 



& 



Estados. Leguas cuadradas. Pob1aci<3ii. 

Nueva España 75,830 6,800,000 

Guatemala . . 16,740 1,600,000 

aun Doemaento aAinsM 98. 



260 



Estados. Leguas cuadradas. Población. 

(a) Cuba y Puerto-Rico . . . 4,430 800,000 

Venezuela 33,700 900,000 

Nueva Granada 58,250 1,800,000 

Perú 12,150 1,400,000 

Chile 14,240 1,100,000 

Buenos Ayres 126,770 2,000,000 

Total 372,110 16,400,000 (b) 

^^No son exactos estos cálculos, ni es posible que lo sean, 
en el estado actual de las ciencias geográficas. Se han he- 
cho por los mapas; y los de América están todavía muy dia- 
tantes de la exactitud de que son susceptibles. Aun no está 
recorrido y observado este continente en toda su vasta ex- 
tensión: aun no están determinadas las posiciones geográfi- 
cas de multitud de lugares: aun no se han hecho todas las 
observaciones astronómicas y operaciones trigonométricas 
que son precisas'. El modesto y juicioso Costanzó trabajó 
mucho en la geografía de Nueva España: se le franquearon 
todos los archivos: se pusieron en sus manos los planos, ma- 
pas y manuscritos; y en la carta que escribió de VeracruE 
el 30 de Noviembre de 1803 al Barón de Humboldt, que es- 
taba entonces en México, le manifestó que no habia encontrado 
cosa de provecho; y que obligado á producir algo, habia 
presentado un romance geográfico. El mismo Barón respe* 
table, que hizo aquellos cálculos, confiesa en su carta á Bolí- 
var que no son más que unos ensayos: que los estadísticos 
sólo pueden perfeccionarse con el tiempo. La población de 
Guatemala es por lo menos de dos millones. No ha habido 
en esta nación peste alguna en muchos años: no ha habido 
guerra destructora cnmo las que han síifrido Buenos Ayres, 
Chile, el Perú, Colombia y Nueva España. Los alimentos 
abundan á precios más bajos que en México; y los matrimo- 

fa] Cuba aún no es Estado independiente. Lo son los demás; j lo será aquel 
trascurro del tiempo. 

[b] Agalla Mexicana. 



261 



díos son muy fecundos. Podría escribirse mucho de Guate- 
mala. Algán dia, cuando sea dueño del tiempo, presentaré 
mis pensamientos y observaciones. Pero supónganse exac- 
tos los cálculos de Humboldt. Las consecuencias serían 
gloriosas para nuestra amada patria. Si los Estados de 
América tienen el número de leguas y almas que calculó 
Hnmboldt en 1822, resulta lo siguiente: 

1." La extensión territorial de Guatemala es más gran- 
de que la de Cuba y Puerto Rico, mayor que la del Perú y 
más vasta que la de Chile. En Guatemala, hay 16 mil; en 
Chile, 14 mil; en el Perú, 12 mil; y en Cuba, 4 mil leguas cua- 
dradas. 

2.'' La población absoluta de Guatemala es más grande 
que la del Perú, mayor que la de Chile, más crecida que la 
de Venezuela y más numerosa que la de Cuba. En Guate- 
mala hay 1 millón y 600 mil almas; en el Perú, 1 millón y 
400 mil; en Chile, 1 millón y 100 mil; en Venezuela, 900 mil; 
y en Cuba 800 mil. 

S."" La población respectiva de Guatemala es mayor que 
la de Nueva España, más grande que la de Chile, mÁa creci- 
da que la de Buenos Aires, y más numerosa que la de Co- 
lombia. Hay en cada legua cuadrada 95 individuos en Gua* 
témala, 89 en Nueva España, 77 en Chile, 74 en Buenos Ai- 
res, y 29 en Colombia. 

4.° Si en Nueva España, Chile, Buenos Aires y Colom- 
bia, donde es menor la población respectiva, se cree posible 
el establecimiento de Estados ó* Repúblicas, ¿no lo será en 
Guatemala, donde es mayor la población respectiva y mejor 
la posición geográfica? 

5.° Si en el Perú, Chile y Venezuela, donde es más pe- 
queña la población absoluta, no es imposible que se cousoli 
den Gobiernos respetables, ¿lo será en Guatemala, donde es 
mayor la población total, ó número íntegro de almas? 

6." Si en el Perú y Chile hay elementos indudables para 
establecer Repúblicas ó Estados independientes, ¿no los ha^ 
biti en Guatemala, donde el territorio, la población absoluta 



262 



y la población respectiva son más grandes que en Chile y 
en el Perú? (81) 

¿Cuánta población cuentan hoy las Repúblicas de Cen- 
tro-América? 

Guatemala 1.224,602: San Salvador, 600,000: Nicara- 
gua, 236,000: Costa Rica, 200,000: Honduras, 445,750. Oi- 
gamos lo que sobre este^ punto dice el Director de Estadísti- 
ca al Ministerio. 

En los cuadros número 1." y 2.*" anexos, figuran la po- 
blación general, según el sexo 

Hombres 150,679 

Mujeres 156,610 

307,289 

*'Antes de exponer las diversas elasificaciones que ha 
merecido la población, de propósito, me detengo en las con- 
sideraciones que ocurren aun á- primera vista, para juzgar de- 
ficiente la cifra que aparece en esa computación. 

**Si se considera que siguiendo los cálculos de otros Es- 
tadistas, el autorizado viajero Mr. Squier, tratando de Hon- 
duras, cuyos elementos sociales y naturales se interesó en co- 
nocer, concedió á esta República, en los Aputamientos sobre 
Centro- América, publicados el ano de 1856, una población 
de 35,000 habitantes, habiendo trascurrido desde entonces 
26 anos, forzoso es considerar que en todo ese tiempo debe 
haber alcanzado la misma población, por lo menos, un aumen- 
to de 60,000 individuos, con lo cual es indudable que Hon- 
duras tenga actualmente más de 400,000 habitantes.'' 

Hay otro dato que conduce á la misma inducción, y es 
el siguiente. En el empadronimiento de 1881 se computa- 
ron 44,575 hombres de 18 á 49 año3, destinados al servicio 
de las milicias, según la ley; y siendo muy fundado el cálca- 
lo de un miliciano por cada 10 habitantes, la población honda- 

{81] Gaceta Oficial de Gaatemala Númajro S^Mayo 14 de 1834. 



263 



reña se compondrá de 445,750, cifra que no aparece exaje- 
rada, y £Í la mis racional y aceptable." (82) 

¿Cuál es el aspecto físico de Centro-América? 

Centro América, presenta en su topografía y aspecto fí- 
síco, el sello propio de la naturaleza americana. Partiendo 
del Norte, se observa una altiplanicie que es continuación 
de la de México y corresponde á Guatemala; y entre Hon- 
duras y Costa-Rica, que forman otras dos altiplanicies, se ha- 
lla el litoral de Nicaragua, que es la parte más baja, bañado 
por el gran lago, que es el ras^^o más característico de la 
fisonomía del país. Valle la describió en estos términos: 

"Las descripciones de Guatemala, hechas por escritores 
que nunca la conocieron, son tan falsas como los mapas, le- 
vantados por Geógrafos que jamás pisaron su suelo. No se 
ha formado todavía un retrato fiel de este gran original: no 
se ha trabajado hasta ahora un cuadro que exprese con exac* 
titud la fisonomía de esta nfición. La estadística, atrasada 
aun en Europa, debe estarlo mucho más en América, donde 
han sido menores los recursos y más grandes los obstáculos 
opuestos á su ilustración. Algún dia será cultivada como 
merece una ciencia que puede decirse de nuestra edad; y 
entonces se presentará el cuadro hermoso de Guatemala. 
Haremos entre tanto una pequeña miniatura: tiraremos al- 
gunas líneas. 

Guatemala es la parte más felizmente situada en este 
continente: es una de las porciones más hermosas del Nuevo 
Mundo: es el bello central do la América. No es una masa 
inmensa de tierra, como la Kusia ó Nueva España, ó un pal- 
mo pequeño como la Helvecia ó la Holanda. Es un medio 
feliz entre la exten.sión excesivamente vasta de los reinos, 
que por ser demasiado grandes, están yermos y mal adminis- 
trados; y la pequenez extrcínadí' mente mínima de aquellos 
Estados que, por ser muy cortos, no pueden tener riqueza ni 
fuerzas. 

[82] 0^160 c(Euial (le la lU pública de Guatíiinilc^li^2. lüfciine que Ten 
Fnintífcb prnz, Dhettbr gpr.frn) tíc Eslrdíslich, dA ni J^iuleténo. Eníró de 1SÍ8. 



264 



Guatemala, situada enmedio de las dos Américas, entre 
los dos Océanos, el P acífieo y el Atlántico, tiene de área 
26,152 leguas cuadradas desde el istmo de Panamá hasta la 
línea que la separa de la Nueva España. La cordillera que 
sale de las aguas en el Cabo de Hornos, y se dilata por la 
Sur- América, es la que sigue por Guatemala y se extiende 
por el territorio mexicano. Teniendo por vértice el Istmo 
de Panamá, y por base la línea divisoria de Nueva España, 
la fígura de lo que se llamaba Reino de Guatemala se apro- 
xima á la de un polígono triangular, regado por diversos 
rios de distintas direcciones. 

El del Golfo, el de Motagua, el de Ulúa, el de Lean, el 
de Aguan, el de los Limones, el de los Plátanos, el de la Pan- 
tasma, el de Mosquitos, el de San Juan, el Chamelecóny el 
Tinto, fertilizan la banda del Norte. El de Huista, el de Sa- 
laraá, el de Jicalapa, el de Michatoya, el de los Esclavos, el 
de Paza, el de Sonsonate, el de Lempa, el del Viejo, el de 
Nicaragua y el de Nicoya, fecundizan la del medio día. 

Teniendo una área de 260 leguas, su extensión territo- 
rial es mayor que la de Cuba, la de la Florida, la de España &. 

Hallándose situada enmedio de las dos Américas, su 
posición la hace centro del nuevo mundo, la coloca casi á 
igual distancia de los pueblos de ambos continentes, le facili- 
ta relaciones con unos y otros y la destina á ser el emporio 
del comercio y el punto de más grande sociedad, riqueza y 
poder. 

Teniendo la fígura de un polígono prolongado entre los 
dos mares, entrando en ellos y retirándose de los mismos, 
angostándose en &u latitud y extendiéndose en su longitud, 
presenta muchos puntos en contacto con las aguas del Océa- 
no, muchos puertos á una y otra costa, al Norte el de la Es- 
trella, el de Matina, el de San Juan, Punta-Arenas, Trujillo, 
Omoa y el Golfo: al Sur el de la Libertad, habilitado por la 
Asamblea en decreto de 6 de Febrero último, el de Acajú 
tía, el del Realejo, del cual dijo un inglés que cabían dentro 
de él fondeadas todas las eEcuadras del mundo; y el de la 



265 



Calebra reconocido 7 elogiado por los ingenieros Don Joa- 
quín laasi 7 Don José Haría Alejandro, (a) 

Alzándose sobre las aguas 7 elevándose i^rogresivamen* 
te desde las riberas bajas del calor hasta las móntafias altas 
del frío, presenta una señe de terrenos expuestos de diverso 
modo á la acción de la luz, 7 ofrece escala verdadera de tem- 
peraturas desde los ardores de la costa hasta el frío intenso 
de las cumbres. 

No ha7 germen alguno de ríqueza que no exista en un 
terrítorío de posición, extensión, figura, elevación 7 natura- 
leza tan ventajosa^' El minero puede trabajar minas de los 
metales más preciosos, del oro 7 la plata, del fierro, cobre y 
plomo, en la inisma cordillera que ha dado tanta ríqueza á 
Móxico 7 al Perú. 

La agrícultura halla tierras de todas calidades para los 
diversos métodos del cultivo, temperaturas para casi todas 
las clases de vejetales, agnas para facilitar sus riegos, altu- 
ras, pendientes y vallespara variar sus siembras. El comer- 
ció abriendo caminos enconos lugares 7 componiéndolos en 
otros, tiene para el giro interior 7 exterior, las producciones 
más importantes de los tres reinos 7 los puertos más venta- 
josos para extendef sasexpeculaciones. Y la marina pue- 
de encontrar Xbáós Tos elementos necesarios para formarse 7 
elevarse al grado más alto de poder. 

Montañas dilatadas de cedros 7 otras maderas de cons- 
trucción cubren las costas á lengua de agua, sin otro costo 
que el de cortarlas 7 labrarlas; las breas 7 los alquitranes de 
que se hacen extracciones para la otra América son abun- 
dantes: el cobre 7 el fierro lo son también en los minerales 
de diversas provincias: el algodón es fruto de este suelo, que 
se vende á ocasiones á un precio que no costea los gastos 
del cosechero, 7 la lona que se hace de él, se estima en la 

(a) Según sas Iníonnes, caben en él 300 navios con toda comodidad: &dn- 
eaenta varas de tierra, tiene de diez i doce brasas de agua, fondo bueno de arena: 
cercado de maltitad de maderas esquisitas: buena aguada: haci«índas inmediatas 
de ganado vacono: de legua y media de extensión en su boca y dividida en tres 
eanata por otros tantos ilotas; UmnitfsAas ^tr«4&9 7 4» mocho fondor j ^ ÍQtO« 
.Hi^YMgttdo d6 todo ^eotO, 



J 



tia^ 



266 



navegación del Sur. Los cables de geniquen son, según di* 
ce Ulloa, de más resistencia y duración que los de cáflamo; 
y el geniquen es común en estos paises: los jornales son aqai 
más baratos que en otros lugares; y en las costas inmediatas 
á los puertos hay haciendas ricas de ganado vacuno. 

Más de un millón de individuos poblaban parte de este 
hermoso territorio á mediados del siglo pasado. No ha ha* 
bido en este período causas extraordinarias d^ desolación, y 
la fecundidad del sexo es en estos paises bien conocida. De- 
ben suponerse progresos en la población; y aún eligiendo log 
cálculos más bajos de la tabla más acreditada, parecerán jai* 
ciosos los de aquellos que creen haber en esta nación dos 
millones de almas. ^' 



CAPITULO III. 

Tiempo en que se practicaron las elecciones. — Número 
de Diputados. — División de la Provincia. — Los Diputados. — 
Comisión de Tegucigalpa. — Juntas preparatorias. — Personas 
que las formaron. — Sus principales determinaciones, — Tiem- 
po en que establecieron los demás Estados sus Gobiernos. 

¿En qué tiempo se practicaron en eslte Estado las elec- 
ciones de Gefe, lo mismo que la de Diputados y Senadores? 

En el domingo siguiente á su recibo. 

¿Cuántos Diputados se mandaron elegir? 

Once propietarios y ocho suplentes. 

¿Cómo estaba dividido el Estado de Uonduraa en tiem^ 
po de la colonia? 

En dos provincia? 

¿Cuáles eran? 

La provincia de Comayagua y ia de Tegucigalpa. 

¿Cómo estaban divididas estas dos provincins? 

En partidos. 

¿Denomínense? 
. 'Oomajaguai Santa Báibarai Tencha, Gra^ias^ §anta Rd- 



r 



267 



sa, Yoro, Tegucigalpa, Cholateca, Juticalpa, Trujillo, Canta- 
rranas, Nacaome; j Somoto que por un acuerdo de la Asam- 
blea se agregó á esta provincia. 

¿Quiénes fueron los Diputados electos por estos partidos? 

Por Comayagua, Don Pedro Nolasco Arriaga j el Pres- 
bítero José Francisco Pineda; por Santa Bárbara, Don José 
Rosa de Izaguirre; por Gracias, Don José María Donaire, y 
Suplente, José Manuel Rodríguez; por Santa Rosa, Don José 
Comelio Ballesteros, y suplente, el Presbítero Juan Nepo- 
muceno Rodesno; por Yoro, los Presbíteros José Felicitas Ja- 
len y Jacinto Doblado, suplente; por Tegucigalpa, Don José 
Antonio Márquez y Miguel Rafael Balladares, suplente; por 
Choluteca, Don Justo José Herrera; por Nacaome, Don José 
María del Campo; por Trujillo, Don Santiago Bueso y Teo- 
docio Aviles, suplente; por Juticalpa, Doctor Ignacio Gon- 
zález y Presbítero Faustino Arriaga, suplente; por Cantarra- 
nas, Don Ángel Francisco del Valle; y por Somoto Don Pas- 
cual Ariza y el Presbítero Urbano ügarte, suplente. 

¿Qué dispuso el Ayuntamiento de Tegucigalpa luego 
que se practicaron las elecciones de Diputados? 

Acreditar una comisión cerca de la Municipalidad de 
Comayagua, para que estipulasen las bases de unién entre 
las dos provincias. 

¿Quiénes compusieron la comisión? 

Don Diego Vijil, Don León Rosa y Don Carlos Selva, 
Regídof de esta Municipalidad. 

¿Cuándo y dónde se reunieron las juntas preparatorias? 

El 15 de Julio de 1824, en la ciudad de Comayagua. 

¿Quiénes fueron sus miembros? 

Don Juan José Diaz, José Joaquín Lino Aviles, Pedro 
Nolásco Arriaga, Andrés Brito. Santos Bardales, y Jacinta 
RabL 

¿Cuáles fueron las principales determinaciones de estas 
Juntas? 

Mandar poner á disposición de los Representantes los 
"nfjdtíw indiepensablcB para que oon<mrrieden al i^meral áú 



268 



^ »- j ' 



Cedros, el dia 15 de Agosto, para cnyo lagar y tiempo se 
había convocado la Asamblea Constítayente. 

¿Qué acordó la Janta el dia 28 de Jalío? 

Acordó: que para facilitar la instalación del Congreso 
Constituyente del Estado, el Gefe Político Superior, nombra- 
ra tres de los primeros Representantes — que se reuniesen en 
el Mineral de Cedros, para que revisaran los poderes de los 
que sucesivamente fuesen llegando y que así mismo nombra- 
ra de estos iil timos otros tres que calificasen los poderes de 
los primerea 

¿Que más acordó? 

Que luego al punto que estuvieran reunidos los Repre- 
sentantes, en los tór minos arriba expresados, el Gefe Supe- 
rior pasara recado político al Cura Párroco, para que en 
el dia designado para la misa, saliese á recibir á los Repre- 
sentantes á la puerta de la Iglesia, revestido y con el agua 
bendita, acompañándolos hasta sus respectivos asientos. Este 
ceremonial se usó hasta el año de 1880, en que se declaró 
que el Estado no tenía religión. 

¿Quó más se acordó en esta sesión? 

Que se cantara una misa: que concluida esta, $e pronun- 
ciase por el Cura Párroco un discurso alusivo a! objeto: qae 
seguidamente el Gefe Superior Político, subiese al presbi- 
terio, donde debía estar preparada una mesa con los Santos 
Evangelios; y que estando en pió, exigiese á los Represen- 
tantes el juramento de ley. 

¿En quó forma? 

En esta: '^Juráis desempeñar fiel y leoauikntb el en- 
cargo QUE LOS PUEBLOS, VUESTROS COMITENTES, HAN PUESTO A 
VUESTRO CUIDADO, MIRANDO EN TODO POR EL BIEN Y PROSPERI- 
DAD DE LOS MISMOS PUEBLOS?^' (83) 

¿En qué tiempo establecieron los demás Estados sus go- 
biernos? 

Ya en el mes de Agosto, tenían los Estados particulares 

(88) Jautas prepaittoxits Comuj^go», JnUo 19 de ltt4 Temo 44^ pC^na 



269 

establecidos sus gobiernos; pues en Costa- Rica se había ins- 
talado, el 14 de Julio, una Asamblea provincial, que declaró 
anida la provincia á las demás del Reino, que estaban repre- 
sentadas en el Congreso Nacional. El G de Mayo se congre- 
igó en la ciudad de San José el primer Congreso de Costa- 
Rica, bajo la presidencia de Don Agustín Gutiérrez Lizamr- 
snbal 

¿Quién fué electo Gefe provisional en San Salvador? 

Don Juan Manuel Rodríguez. 

¿Quién fué después que se decretó la Constitución de 
üqael Estado? 

Don Vicente Villacorta. 

¿Quienes fueron nombrados en Guatemala? 

Don Juan Barrundia y Don Cirilo Flores. 

¿Quiénes en Costa-Rica? 

Don Juan Mora y Don Mariano Montealegre. 

¿Cómo se encontraba Nicaragua? 

Nicaragua se encontraba despedazada por tina guerra 
intestina, y por lo mismo no pudo constituirse^ sínio hasta el 
10 de Abril de 1825. 

¿Quién fué su primer Gefe? 

Don Manuel Antonio de la Cerda, mártir' de los tira- 
nos por liberal: mártir de la libertad por tirano. Don 
Manuel Antonio de la Cerda, fué fusilado en Nicaragua, 
al pié de la bandera. En este mismo tiempo Don Juan Ar- 
guello fué nombrado Vice-Gefc. 

¿En quién recayó el nombramiento de primer Gefe del 
Estado de Honduras? 

En Don Dionisio Herrera, de quien nos ocuparemos en 
el capítulo siguiente. 

De este modo quedó constituida Centro-América y des- 
pedido para siempre el sistema colonial. 

¿Ganó la sociedad con la independencia? 

Ganó, porque antes vivía y moría sin derechos, sin ins- 
. tracción y sobre todo, sin libertad. 



1, 



270 



CAPITULO IV. 

Instalación del Congreso del Estado de Hondaras. — 
Decreto de Capital.— Traslación á Tegucigalpa. — ^Eleccidn 
de Gefe y Vice-Gefe del Estado. — Lo que fué el cíadadano 
Herrera. — Sus estudios. — Puestos públicos en que hiro sos 
primeras armas. — Cargos que se le hacen. — Memorias de Ja- 
lapa. — Elecciones de Senadores. — Nombramiento de Secre- 
tario General. — Noticias que se recibían por Omoa. — ^Móxi* 
00 y Colombia reconocen la independencia de Centro*Am¿- 
rica. — Alarmas en los puertos de Omoa y Trujillo. — Actitud 
del Gobierno. — Llegada del Coronel Arzá á Choluteca. — La 
opinión pública dividida en dos partidos. — Desacuerdos en 
el seno mismo del Congreso. — Desórdenes ocurridos en Te- 
gucigalpa. — Comisión de Constitución. — ^Juramento de obe- 
diencia al Congreso. — Empréstito voluntario. — Decreto de 
traslación de la Asamblea á Comayagua. — Razones en que 
lo fundaron. — Dia en que se cerraron lassesionea. — Situación 
del Gefe Herrera. — Partido que tomó. 

¿Qué dia se instaló el primer Congreso de Hondu- 
ras? 

El 29 de Agosto de 1824, bajo la presidencia de Don 
Pedro Nolasco Arriaga. 

¿Cómo se denominó poco después? 

Asamblea Constituyente. 

¿Qué dijeron los desafectos á este nuevo orden de cosaá? 

No dejaron de divulgar especies y anécdotas malignas 
para desacreditar á los nuevos legisladores. 

¿Qué hechos se anunciaron? 

Se anunciaron ataques á la religión, se vaticinaron tras- 
tornos, innovaciones y desórdenes. 

¿Cuál fué la primera operación del Congreso? 

Declarar Capital, alternativamente, tanto t( la ciudad de 
Tegucigalpa, como á la ciudad de Comayagua. 

^Dónde debía residir el Gobierno, primero? 



r 



271 



En la ciadad de Tegncígalpa, por haberlo decidido así 
la suerte. (84) 

¿Qq<^ hizo el Congreso, practicado esto? 

Se trasladó inmediatamente á Tegucigalpa, donde cod< 
tÍDü<5 sus sesiones. 

¿Qaé dia se reinstaló? 

El 16 de Setiembre. 

¿Cuál faé su primer trabajo? 

Proceder á la apertura de los pliegos que contenian su- 
fragios para Gefe y Vice-Gefe del Estado. 

¿Quióaes resultaron electos? 

Tuvieron votos para la primera Gefatura Don Josó Dio- 
nisio de Herrera, Don Juan Lindo, Don Antonio Tranquilino 
de la Rosa, Don Justo Milla, Don José Santiago Milla y Don 
Jerónimo Zelaya: para Yice-Gefe, el Licenciado Don Pedro 
Nolasco Arríaga, Don Juan Lindo, Mariano Vela y Josó An- 
tonio Márquez; y no resultando electo ninguno por mayoría 
absoluta de votos, el Congreso reunido con diez vocales, eli- 
gió para Gefe al avanzado liberal Don Dionisio de Herrera y 
para Vice-Gefe, á Don Justo Milla. 

¿Quién era Herrera? 

Herrera habia nacido en la ciudad de Tegucigalpa en 
el último cuarto del siglo pagado, de Don Juan Jacinto He- 
rrera y Dofia Paula Diaz del Valle, españoles, y hecho sus estu- 
dios al lado de Goicoechea y Valle, en Guatemala. Doña Pau- 
la Diaz del Valle se presentó, en 31 de Julio de 1794, ante 
el Alcalde Ordinario de primer voto, Don Mariano Urmeneta, 
manifestando que á sus intereses con venia probar que su hijo 
prímc^ónito, Dionisio de Herrera, que seguía estudios en 
Guatemala, procedía de legítimo matrimonio, contraido ante 
la Iglesia: que tanto ella, como su marido Don Juan Jacinto 
de Herrera, eran tenidos y reputados en la Provincia como 
españoles de la primera distinción, limpios de toda mala raza 
de mulato, zambo, indio y hereje: que entre los de su fami- 



27Í 



lia no hubo ninguno castigado por el Santo Oficio; y que 
muchos de los ascendientes del consabido Dionisio de Herre- 
ra tuvieron empleos honoríficos, así en lo secular, como en 
lo eclesiástico. (85) 

¿A qué estudios se dio principalmente? 

Al estudio de la Filosofía mis profunda, á los genios de 
la Francia y á la Historia antigua. 

¿En qué puestos públicos hizo sus primeras armas? 

En la Secretaría del Ayuntamiento de Tegucigalpa, 
que comenzó á servirla el 7 de Agosto de 1820 hasta él 3 de 
Febrero de 1822 en que tomó posesión de la Gefatu'ra Políti- 
ca de la Provincia. 

¿Cómo se condujo en este alto y delicado puesto? 

Con el mayor tino y circunspección, sobre todo, en las 
ruidosas cuestiones de Comayagua y San Miguel. 

¿Hasta cuándo dejó de servir la Gefatura de la Provincia? 

Hasta el 16 de Setiembre de 1824, que tomó las rien- 
das de la primera Magistratura del Estado. 

¿A donde dirigió sus miradas, hecho cargo del Gobierno? 

A la organización de las rentas, porque estaba conven- 
cido que la hacienda pública es el principal nervio del 

Estado. 

¿Qué más hizo Don Dionisio Herrera? 

Hizo esfuerzos por restablecer las milicias, por organi- 
zar la administración de justicia, por fomentar la agricultura, 
la inmigración y la industria. 

¿Qué más se puede decir del Gefe Herrera? 

Que fuó una inteligencia con el don de conocer los hom 
bres y las cosas: que fué un carácter sório, en la mejor y más 
lata acepción de la palabra; y que fué un% fuerte cabeza y 
un ánimo fuerte, que permitió antes sufrir todas las calamida- 
des y consecuencias de un sitio, que duró treinta y cinco áias 
y treinta' y- cinco n'óuhes, que rendirse tí los pié-j del ambicio- 
so y déspota guatemalteco. 

[85] SoUcitad de Dona Paala Díaz del VaUe, Julio 31 dQ ITUi. Tomo 3.«. 
págitia 135 6 131» Archivo >'wiOpii1. ^ 



r 



273 



¿Qué dotes reveló ea el poder? 

Las de ud verdadero hombre de Estado y las de an lite- 
rato verdadero.' Por su estilo, por lo variado y profundo de 
sus conocimientos, puede decirle con entera seguridad que 
Don Dionisio Herrera fué hijo intelectual de Valle. 

¿Qué cargos se le hacen al Gefe Herrera? 

Que tuvo la grandísima debilidad de usai^par el poder 
público de la Nación, y que en política, profesó el principio 
de que para gobernar era necesario dividir. Este cargo no 
carece de razón, como veremos adelante Nadie, absoluta- 
mente nadie, puede imaginarse lo mucho que hemos sentido 
escribir los conceptos que preceden, porque hemos tenido 
por Herrera los mayores respetos y las más grandes simpa- 
tías, nacidas de que él fué uno de los primeros hombres que 
8e esforzaron por alcanzar nuestra independencia y libertad, 
y porque, colocado al frente de los destinos públicos, en 
circunstancias las más difíciles, supo conducirse con el ma- 
yor tino y circunspección; pero debo escribir, ante todo, la 
verdad de las cosas, tales como pasaron. "Cuando se toma 
la pluma de la Historia, dice Polibio, (86) es preciso renun- 
ciar á todas las afecciones para tributar elogios, los más su- 
blimes, á los enemigos que los merezcan, y hacer, al mismo 
tiempo, la censura de los amigos, cuyas faltas sean dignas de 
reprensión." Prívese á un hombre del sentido de la vista, to- 
do desaparece para él de un golpe. Despójese á la Historia 
de la verdad, y no queda más que un recitado insípido é 
inútil. Acusar á nuestros amigos, alabar á nuestros enemi- 
gos, DO nos debe, pues, dar inquietud ni mortificación. El 
pensamiento que acabamos de apuutar prueba claramente 
que el que se pone á escribir Historia, debe desprenderse 
completamente de las personas y contar los hechos de la ma- 
nera que hayan pasado. Esto hemos hecho y haremos nos- 
otros, aunque se nos tilde, á veces, de que estamos demasia- 
do liberales, y otras, demasiado conservadores. No nos 
importa; ;_ ' *. ^ . . , -- 



V 



274 



¿Qué otros cargos áe le hacen á Herrera? 

El Coronel Montáfar en sus memorias dice: **Arce dis- 
puso una reunión de tropas en Honduras para restablecer e( 
orden en Nicaragua: costó mucho la reunión de esta fuerza, 
compuesta en parte de caribes de Trujillo, porque el Gefe 
Herrera intrigaba en Honduras para impedir la expedi- 
ción sobre Nicaragua, de acuerdo con los anarquistas de 
allí." 

¿Qué más dice? 

•^Se suplantó la firma del Ministro de la Guerra, Ansú, y 
por este medio se disolvió una división reunida en Honduras 
á costa de mil gastos y sacrificios. Así se inutilizaron á los 
principios del Gobierno de Arce, todas las medidas tomadas 
para la pacificación de Nicaragua. Herrera, como hemos 
dicho, es pariente de Valle, y este minaba sordamente por 
todas partes para vengarse de Arce." 

¿Qué fondo de verdad encierran estos cargos? 

Ninguno, porque como veremos, el Gefe Herrera dictó 
todas las providencias que estaban en la órbita de sus atri- 
buciones, para prestar todo su apoyo y toda su cooperación 
al Coronel Arz&. 

Volvamos á los trabajos del Congrííso. 

¿De qué se ocupó el Congreso en la sesión del 17 de 
Setiembre? 

De abrir los pliegos que contenían la elección de Sena- 
dores, que las juntas electorales habían practicado. 

¿Quiénes resultaron electos? 

Don Juan Esteban Milla, Don Gerónimo Zelaya, y el 
Canónigo Doctor Don Juan Miguel Fiallos, suplente. 

¿De qué más se ocupó el Congreso? 

De facultar al ejecutivo para que nombrase un Secreta- 
rio General 

¿En quién recayó el expresado nombramiento? 

En Don Francisco Morazán, pariente político de Herre- 
ra. Marure, en sus '^Efemérides," asegura, por equivocación, 
(^ue Morazán fué noml»'ado Secretario Generql en N<^iejnbre, 




275 



7 según el documento que se registra bajo el número 31, 
lo fué el 25 de Setiembre. (87) 

¿Qué noticias preocupaban á la sociedad y al Gobierno 
en estos momentos? 

■ Las exajeradas noticias que venian por Omoa, de que 
la Europa seguia en el propósito do reunir un Congreso com- 
puesto de todos los soberanos, con el nombre de ''Santa 
Alianza/- con el objeto de reconquistar los intereses y los de 
rechofi que la España habia perdido. 

¿Quiénes divulgaron estas especies? 

Los españolistas, eternos enemigos del nuevo i5rden de 
cosas. 

¿Qué otras noticias se recibían á este mismo tiempo en 
contraposición á estas? 

Que Don Agustín Iturbide habia sido capturado por el 
General Don Felipe de la Garza; y que habia sido pasado 
por las armas á las 6 de la tarde, el 19 de Julio, en la Villa 
de San Antonio de Padilla. Don Manuel Payno, en su Com- 
pendio de la Historia de México, refiere este notable sucoso 
de la manera siguiente: 

"En 14 de Julio de 1824, Iturbide llegó con su familia 
al puerto de Soto la Marina en el bergantín inglés "Spring.'^ 
Invitado por el General Garza, que mandaba en Tamaluipas, 
desembarcó; y á pocos momentos se le presentó un oficial, 
intimándole que se preparase á morir, pues dentro de dos horas 
debía ser fusilado. Existia en efecto un decreto que el Con- 
greso había dado en el mes de Abril, que ponía fuera de la 
ley á Iturbide, si volvía al territorio mexicano; pero ignoran* 
dolo regresó, confiado en que sería bien recibido. El Congre* 
80 de Tamaulipas se reunió en sesión extraordinaria para deli* 
berar sobre el caso grave que se le presentaba. Después de una 
acalorada discusión entre los diputados y el General Garza^ 
86 resolvió que Iturbide debería ser pasado por las armas; 
j en efecto, se le sacó inmediatamente de la casa donde se le 
tenía preso en la Villa de Padilla, y se le fusiló, junto á la 



276 



A ■ 



iglesia, el 19 dfe Julio de 1824. Así terminó el Teniente 
del ejército español, el General en gefe del ejército de las 
Tres Garantías, el Regente y Emperador de México, Agus- 
tín I." El Congreso de Honduras, en sesión del dia 5 de 
Octubre, acordó felicitar al del Salvador, por la muerte ines- 
perada de Iturbide. 

¿Qué otras? 

Que el Soberano Congreso General Constituyente de 
los Estados Unidos Mexicanos habia decretado en Agosto 
de 1824, el reconocimiento de la independencia de las pro- 
vincias Unidas del Centro de América; y que otro tanto hacía 
el Gobierno y pueblo de la República de Colombia, f 88) 

¿Qué participaron los Comandantes de O moa y Trajillo? 

Participaron los temores y alarmas que producían las 
noticias de que estos puertos serían invadidos por corsarios 
de Cartagena. 

¿Qué providencias tomó el Gobierno del Estado? 

Mandó levantar una división respetable, tanto para po- 
ner á los puertos en estado de defensa, como para prestar 
los auxilios acordados por el Gobierno General. 

¿Cuánta fuerza se mandó levantar? 

Seiscientos cincuenta hombres: ciento cincuenta del Es. 
cuadrón de Segovia: ciento cincuenta del batallón de Olan- 
cho: ciento cincuenta de los caribes de Trujillo: cien del Es- 
cuadrón de Yoro; y cien de Comayagua. 

¿Dónde debía reunirse? 

En la ciudad de Tegucigalpa. 

¿Cuántos se habian reunido en el mes de Enero? 

Quinientos cincuenta hombres, porque los cien que ar- 
mados se habian pedido á Comayagua, los disolvieron con 
intrigas los anti-independientes de aquella ciudad, amigos 
de Sacasa y Salas, enemigos del reposo y libertad de Nica- 
ragua. 

¿A disposición de quién debian ponerse estos auxilios? 

(88] Í)octimento número 82¿ 



277 



Del Coronel Arzú, que se dirigía á la provincia de Ni- 
caragaa con el carácter de pacificador. 

¿Por dónde hizo su marcha el Coronel Arzú? 

Por el partido de Choluteca. 

¿Cuándo llegó á esta Villa? 

En el mes de Setiembre. 

¿Qué hizo, colocado allí? 

Dirigió un manifiesto á los pueblos de la Provincia de Ni- 
caragua y se puso de acuerdo con este Gobierno, para que lo 
protegiese en un caso desgraciado. (89) "Arzíi llegó al Viejo 
el 10 de Octubre y se dio á reconocer como Intendente de 
toda la Provincia. Poco después se constituyó en el campa- 
mento de San Juan y tuvo allí una entrevista con los Coro- 
neles Sacasa y Salas. De las conferencias resultó un conve- 
nio, en virtud del cual, la división auxiliar de Granada de- 
bía, dentro de tercero dia, regresar á su distrito: las fuerzas 
del campamento debían así mismo retirarse á los puntos de 
BU procedencia. Para gobernar provisionalmente el Estado 
86 acordó la formación de una Junta General, compuesta de 
dos vocales por cada una de las que existían, debiendo di- 
solverse estas luego que se verificase el nombramiento de 
BUS diputados. Las Juntas de León y Granada obedecieron, 
y la división granadina, en el término señalado, evacuó la 
ciadad ó hizo alto en la hacienda llamada Hato Grande y 
Aranjuez, con objeto de auxiliar á la división leonesa sí, 
contra lo convenido, era atacada. Las tropas sitiadoras no 
quisieron abandonar sus posiciones; la junta del Viejo no 
consintió en su disolución y suscitó grandes dificultades pa- 
ra embarazar la retirada de Salas, que exigía Arzú en vir- 
tud de una orden reservada del Gobierno Nacional. 

Salas trató sin miramiento alguno al comisionado del 
Ejecutivo: el 24 de Octubre le amenazó de muerte y lo man- 
tuvo arrestado en una celda del Convento de Recoletos, 
mientras daba un inerte ataque á la plaza, aprovechándose 
de la salida de los granadinos, y esperando sorprender á la 

(8d) D^cattdivto núotdfó dt^ 



278 



guarnición, que había recibido órdenes para no continaar 
sus fuegos sobre los sitiadores. Notando Arzá la condacU 
rebelde de éstos y justamente indignado por las ofensas que se 
le habían hecho con menosprecio de la autoridad de que esta- 
ba investido, se trasladó á la plaza y se puso á la cabeza de 
los sitiados/^ En 25 de Octubre, la junta gubernativa del 
Viejo, compuesta de Juan Bautista Salazar, Diego Romero, 
Pedro Noraga, Bernardo Plazaola y Tiburcio Erna, comisio- 
nó al Capitán Agustín Guzmán cerca del Gobierno de Hon- 
duras, para que la informara minuciosamente de la situación 
política de aquella provincia, y dando crédito á todo lo rela- 
cionado por éi, se viera que sus operaciones contaban con el 
prestigio de la justicia y de la legalidad. Pocos dias despa^ 
ésta junta resolvió desconocer á Arzu, mientras no se situase 
en un lugar libre de influjos y en que pudiera gobernar según 
los sentimientos de su conciencia. El pacificador declaró re- 
volucionaria esta junta, y tres dias más tarde, el 15 de No- 
viembre, publicó un bando para que en ningún punto de la 
provincia, fuesen acatadas sus resoluciones. (*) 

El sitio se prolongó aun por más de cincuenta dias: * en 
todo este tiempo, los asaltos eran frecuentes y los dos ban- 
dos se combatían con un valor, digno de mejor causa, y con 
una animosidad superior á toda ponderación. En uno ^e 
tantos encuentros, el infatigable Sacasa recibió una herida 
mortal. La pérdida de este caudillo y la ausencia de Salas 
desalentaron á los sitiadores; no obstante, aun habrían con- 
tinuado el sitio si no hubiese pe netiado en el territorio de 
Nicaragua una división salvadoreña que marchaba en auxi- 
lio de Arzu. El 27 de diciembre del mismo año de 824 ae 
disolvió la junta del Viejo; el 4 de Enero siguiente, se reti- 
raron las tropas de Managua y Chinandega." (*) 

¿Cómo recibió el Estado la llegada del pacificador y los 
auxilios prestados por el Gefe Herrera? 

r*] Oficio de la Junta f abernativa del Viejo á la Municipalidad 4« TV^bcU 
galpa.--VieJo> Octubre 25 de 1824 Tomo 42, página 201 . Arcbivo KadomL 

(^ VtatM, BtMqiC^o Iü^Mt!^ 



279 



La opinión pública se dividió en dos partidas: la de Te- 
gncigalpa estaba con los independientes de Granada: la de 
Comajagaa y otros partidos con Salas y Sacasa, que ataca- 
ban á León. 

¿En qué sentido bo encontraba el Congreso? 

En el seno mismo del Congreso se notaba ya igual di- 
visión, porque sus representantes sustentaban las ideas y 
opiniones de loa dos bandos en que se dividió el Estado, 

¿Qu^ se observó en la sesión del 7 de Enero de 1825? 

Que las discusiones habian dejado de ser pacíficas y 
¡. ftcentuadas para hacerse irritantes y convulsivas. 

¿Qué decían los representantes que defendían la conve- 
oiencia de prestarlos auxilios al Coronel Arzú? 

Decían que el Estado asumía una gran responsabilidad al 
neganse i dar los auxilios que el Gobierno General habia 
mandado á poner á disposición del pacificador y que corría el 
riesgo de perder su independencia y libertad. 

¿Quó replicaban los otros? 

Que el Estado carecía de fondos para sostener la fuerza 
que debía marchar a Nicaragua: que el Coronel Cascaras pe- 
día 37.600 pesos: que el empréstito forzoso que proponía el 
Gobierno se derramase entre los capitalistas de Comayagua 
y Tegucigalpa, era impolítico y arriesgado: que el pacifica- 
da Arz6 había abandonado su carácter para tomar parte en 
1» vergonzosos desordenes y atentados que cometían los 
&CCÍOSOS de Granada, y que por todos estos motivos creían 
al Gobierno desligado de todo compromiso de coopera- 
áén. (90) 

¿Cuáles fueron los resultados de esta lucha parlamen- 
taría? 

Que el pueblo y los empleados públicos que asistían á 
k galería se irritasen contra los representantes que formaban 
k oposición al Gobierno y al^jmevo orden de cosas que se 
trataba de establecer en Nicaragua.' 

¿Qué ocurrió el dia. 3 de Enero? 

(90) RK^Qiaétfb) núinford 84. ' . 



280 



Que Don Mlnuel Zelaya, Comandante de la plaza man- 
dara forzar, de mano armada, las puertas de la habitación 
del Diputado José María Donaire, lo *lesalojase de ella y co- 
locara toda la fuerza que habia venido de los diferentes par 
tidos del Estado. 

¿Qué medidas tomó el Congreso? 

Acordó separar de la Comandancia i Don Manuel Zela- 
ya y restituir á su habitación al Diputado Donaire, que sentía 
más la profanación hecha al Convento de la Merced^ que d 
ultraje inferido á supersona, (91) 

¿En qué trabajos prosiguió el Congreso? 

El Congreso nombró una comisión para que formase el 
Código Fundamental, que, como la ley de gravedad, colo- 
cara cada cosa en el lugar que le correspondiese. 

¿Qué reflexiones hacían con este motivo? 

''Si queremos, decían, ser independientes, es preciso que 
conservemos el orden y unión sin alterar la paz y tranquili- 
dad: es preciso que tengamos un Gobierno autorizado con 
todas las facultades necesarias para obrar con energía: es pre- 
ciso que se ponga la hacienda pública en actitud de atender 
á los gastos del Gobierno General y del Estado/' 

¿Qué decretos se expidieron para lograr estos fines? 

Se expidieron varios de importancia: en el primero se 
mandó que todos los pueblos del Estado prestasen juramen- 
to de obediencia al Congreso: en el segundo se levantó un 
empréstito voluntario, suscribiéndose el Congreso mismo con 
seiscientos ^enticinco pesos para atender á los gastos de la 
expedición que debia marchar á Nicaragua: en el tercero se 
declaró que el Estado de Honduras era libre é independien- 
te en su gobierno interior, y por ultimo se decretó que las le- 
yes y órdenes de los altos poderes de la federación no se pu- 
blicasen sin que fuesen revisados por el Congreso del Es- 
tado (92) 

¿Cuáles fueron las consecuencias de este áltinio decreto? 

[01] Estas son sus palabriui. Vivía en acfi dii son cdldüB. 
(tó) iJ^utttó núitferá ¿5. 



J 



r 



281 



Este decreto y el que se emitió despuc^s, facultando al 
Gefe Herrera para que tomase de las rentas que pertenecían 
í'Iá federación, con calidad de reinteofro, algunas cantidades 
pata la reunión y sostenimiento de la fuerza que debia mar- 
char á restablecer el orden nuevamente alterado en Nicara- 
gua, fueron las causas ostensibles, que sirvieron de pretexto 
para la injustificable guerra de 1827. 

¿Quó se decretó el dia22 de Enero? 

La traslación de la Asamblea Constituyente á la ciudad 
de Cbmayagua. 

¿Quiénes iniciaron este pensamiento? 

Los diputados de esta ciudad, que estaban en mayoría 
y que se habían compactado para poner dificultades y lenti- 
tudes al Gobierno que presidía el ciudadano Herrera. 

¿Quó se deduce de aquí? 

Que el tiempo que se llevaba de independencia no era 
Sufíciéñte para curar á los representantes de las ideas luga- 
retías que , habían sustentado en tiempo de h colonia y del 
imperio. (93) 

^ ¿En qué razones fundaí'on ese decreto? 
r En que el Congreso no gozaba en Tegucigalpa de com- 
pleta libertad en sus deliberaciones: en que algunos de sus 
miembros hablan sido insultados y atropellados: en qiie ha- 
bía pueblos que intentaban suspender el cumplimiento de 
8U8 decretos; y porque temían que el Gobierno se disolviese 
si continuaba en esta* pendiente de desorden. 
. ; ¿Qué dia se cerraron las sesiones? 

En el mismo 22 de Enero. (94) 

¿Cuál fué la situación del Gefe Herrera, después de la 
emisión de este decreto? 

La situación del Gefe Herrera en estos momentos fué di- 
ficilfsima, porque se vio colocado éntrelas intemperancias de 

{98] Algonoft de estos representantes habían sido miembros de la DipataciiSn 
Proidncia) do Comajagua, en tiempo del IroperÍQ, £11 Diputadlo Axríaj^a íué so- 
biitíiv^el Provisor Aviles, españolista. 



■*^-r^»i-^' 




*iiiimer\7 S6, 



282 



una Asamblea inflexible ante la razón, ante la conveniencia^ 
ante la presión de las masas, ante las nubes que se presenta- 
ban cargadas de tempestad, y poseída de todos los vórtigos 
de la temeridad y de un pueblo que exigía el cumplimiento 
del decreto de 30 de Agosto de 1824 

¿Quó partido tomó en estas circunstancias? 

Dejar que el Congreso se trasladara á Comayagua, que- 
dándose el Gobierno en Tegucigalpa, con el objeto de conser- 
var el orden y calmar la efervescencia de los ánimos que iba 
derecho á encender la tea de la discordia entre los dos pue- 
blos que hacía poco habían descansado sus armas y firmado 
tratados de paz. 



wi- 



CAPITULO V. 

'» 

Reinstalación del Congreso. — Comayagua celebra cdn 
el mayor entusiasmo este notable suceso. — Sesión del día 16. 
— La Asamblea fija el término de quince dias para que el Ge- 
fe Herrera se traslade á Comayagua. — Lo que produjo eate 
medida. — Se decreta el juramento de la Constitupión federal 
— Nombramiento de comisiones. — Proposición del Diputado 
Izaguirre. — Elecciones de los altos Poderes de la República. 
— Candidatos que tuvieron mayoría. — Quó hizo el Congreso 
en este caso. — Lo que pretendía Valle. — Lo que dijo el Con- 
greso. — Elección de Arce. — Vice-Presidencia de Valle y su 
renuncia. — Lo que dijo Arce con este motivo*— Una explica* 
ción para mayor claridad. — Lo que se aseguró entonces del 
partido conservador. — Los exaltados se transan con el partí* 
do moderado. — Beteta se dirige á Arce. — Contestación de es- 
te.* — Lo que se deduce de aquí — Consideraciones que deter- 
minan á los Diputados á decidirse en favor de la presidencia 
de Arce. — Dia en que tomó posesión. — Quien era Arce. — Lo 
que fuó despuós. — A donde fué á parar. — Palabras que justifi- 
can el aserto» — Lo que produjeron en Valle estos aconteci- 
mientos. — Su conducta. — Sus palabras?.— Quien era Valle.— . 
Que más se puede decir de él.— Muerte de Valle, acáSdda ^. ; 



283 



3 de Mayo de 1834, y elogio de Barrnndia. — El Congreso fe- 
deral invita á la Asamblea del Estado de Honduras para que 
fije su residencia en un punto neutral. — Lo que esto produjo 
en el Congreso.-— Dictamen de la Comisión.—El Diputado Ari- 
la. — ^Buezo. — Izaguirre. — Arriaga. — Doblado. — Donaire. — 
Zepeda. — Artículos que quedaron aprobados. — Situación po* 
Utíca. — Económica. — Social. — ^Noticias que se recibían del 
Estado de Nicaragua. — Providencias que dictó el Gefe He- 
rrera. — Sucesos ocurridos en Tegucigalpa.— Actitud del Go- 
bierno. — Proclama del Gefe Herrera. — Comisión conferida al 
Secretario General. — Providencias que dictó la Asamblea. — 
Resaltados de la conspiración. — División del Estado en De- 
partamentos. — Varios decretos de importancia. — Se comisio- 
na i Valle para que negocie un empróstito. — Términos en 
que fué ajustado. — ^Lo que dijo Valle á este respecto. — 
Aprobación de la Asamblea y esfuerzos del Gefe Herrera. — 
Presupuestos de gasto& — Erogaciones de la alta Administra- 
ción federal. — Lo que producía la renta de tabaco. — Cupo 
de hombres que tocaba á Honduras. — Lo que acordó el Con 
greso á este respecto. — Escudo de armas. — Dia en que se fir- 
mó la constitución. — Tiempo que permaneció reunida la 
Asamblea y número de sus sesiones. — Organización del Es- 
tado según el plan constitutivo. — Condiciones que se reque- 
rían para ser Magistrado.— Dia en que comenzó á regir la 
Constitución del Estado de Honduras. — Cómo se encontraba 
el Estado. — Reflexiones de Valle sobre la ciencia constitu- 



¿Qué dia se reinstaló el Congreso en Comayagua? 

El 15 de Febrero de 1825. 

¿Cómo celebró Comayagua este notable suceso? 

Comayagua celebró este triunfo alcanzado por la ter- 
quedad de bUS diputados en las discusiones parlamentarias, 
^ue no fueron discusiones, que fueron riñas, batallas, alega- 
UM| con la mayor solemnidad, echando á vuelo todas sus 
campanas y llenando laa calles de todoa los entusiasmos del 
ffMMtok 



1 



.-284 

¿De que asuntos se ocupó en la sesión del 16? • 
Varios fueron los asuntos de que se ocupó la Asaiablea 
en este dia: el 1.° fué upa nota de la Secretaría del Congreso 
Nacional Constituyente, fechada en 11 de Febrero,- en la 
que participaba la clausura del mismo Congreso el 23 de 
Enero, después de 19 meses de sesiones, 137 decretos Qmifi- 
dos en este período, 1,186 órdenes y más de 784 actc^s jwe 
celebró y que dan un testimonio evidente de su IncansaMe m- 
boriosidad: el 2.® un oficio del Comandante General de Ni9a- 
ragua de 23 del propio mes, comunicando los adelantos qne 
había alcanzado en la pacificación de aquel Estado, con .el 
apoyo de la división salvadoreña, que estaba para regresar, 
pues desde el 9 del mismo Enero habia entrado Arce áXeon, 
al mando de 500 hombres, y con estos y la división que exis- 
tía en Granada, marchó inmediatamente sobre Managua, á 
donde se habían trasladado, el 4 por la mañana, los que si- 
tiaban la plaza, con toda su artillería; y no pudiendo resistir 
á 1,600 bayonetas, la Municipalidad de esta Villa celebró un 
acta en la que estableció varias condiciones, á las que pre- 
tendía se sometiese el Gefe Arce, antes de verificar su entra- 
da; pero habiendo sido rechazadas en estos lacónicos tór mi- 
nos: ^^que no podiüj ni debía e?itrar en tratados con la Múñi- 
cipalidad: que se le entregasen las armas sin condición ah 
guna; y que si se oponía la menor resistencia^ fusilaria á iodos 
los oficiales que intentasen hacej'lay^^ se entregaron discrecíonal- 
mente el 22 de Enero de 1825, y el Gefe salvadoreño hiio su 
entrada en medio de las mayores aclamaciones, hacióndole en 
seguida formal entrega de todas las armas, con lo cual quedó 
terminada la guerra intestina de Nicaragua, después de siete 
meses de la más espantosa anarquía, en la que se cometieron 
atrocidades ng vistas hasta, entonces: el 3.*^ fuó una nota del 
Gefe del Estado, haciendo presentes los motivos de interós 
general que tenía para no trasladarse inmediatamente á"la 
ciudad de Comayagua. 

¿Cómo estimó la Asamblea las excusas del Gefe He- 
rrera? 



386 



Como fátiles. 

¿Qué acordó en consecuencia? 

Que se le fijase el perentorio término de quince diaa, 
para que emprendiese su marcha. El regreso del ex-Gefe 
Superior Político, Don José Gregorio Tinoco de Contreras y 
Zelaya era un motivo más que tenia la Asamblea para exigir 
que Herrera se trasladase á Comayagua; pues temia que la 
presencia de Tinoco alterase el nuevo drden de cosas. 

¿Qué produjo esta medida? 

Contestaciones entre el Gefe del Estado y la Asamblea. 

¿Cuando se decretó la publicación y juramento de la 
Constitución política de la República Federal, emitida en 22 
de Noviembre de 1824? 

El 17 del mismo mes, antes que la sancionase el Con* 
greso Federal, que lo hizo el 29 de Agosto y publicó en 1/ 
de Setiembre de 1825. Esta Constitución fué firmada por 
los 64 Diputados que componían entonces la Representación 
Nacional, y rigió hasta Marzo de 1840. 

"Conforme al plan de dicho Código, la República que- 
dó dividida eu cinco Estados, y su Gobierno debía ser popu- 
lar representativo federal. A un Congreso General, compues- 
to de Diputados, elegidos por el pueblo, correspondía dictar 
las leyes que interesasen á toda la Nación: formar la orde- 
nanza de las fuerzas nacionales: fijar los gastos de la adminis- 
tración general: dirigir la educación: declarar la guerra: ha- 
cer la paz: arreglar el comercio: determinar el valor, tipo y 
peso de la moneda. A un Senado, compuesto de senadores, 
elegidos por el pueblo, se encomendaba la sanción de la ley, 
y debía dar consejo al Poder Ejecutivo: proponer, en terna, 
para el nombramiento de los empleados principales de la fe. 
deración: velar sobre la conducta de estos y declarar cuando 
había ó no lugar á la formación de causa contra los ministros 
diplomáticos. Secretarios de Estado, &. Un Presidente, ele- 
gido por el pueblo, debia ejercer el Poder Ejecutivo, y un 
Vice-Presidente, elegido también por el pueblo, era llama- 
do á dostituirlo en* casos de impedimento legitimo. Una Cor* 



286 



te Suprema de Justicia, compuesta de magistrados, elegidos 
de la misma manera, debía conocer, en última instancia, de 
las causas designadas por la constitución: juzgar en las aca- 
saciones contra el Presidente, Senadores, Enviados, &. Un 
Congreso en cada Estado, compuesto de Representantes, ele- 
gidos popularmente, debia dictar las leyes, ordenanzas y re- 
glamentos, — determinar el gasto de su administración, decre- 
tar los impuestos, — fijar, en tiempo de paz, la fuerza de línea 
con acuerdo del Congreso federal, — levantar, en el de gue- 
rra, la que les correspondía, — crear la cívica; y erigir tríba- 
nales y corporaciones. Un Consejo en cada Estado, compues- 
to de Consejeros elegidos en la forma dicha, debia sancio- 
nar las leyes, aconsejar al Poder Ejecutivo y proponer para 
el nombramiento de los primeros funcionarios. Un Gefe, 
elegido por el pueblo, quedaba encargado del Poder Ejecuti- 
vo; y un Vice-Gefe, elegido igualmente por el pueblo, debia 
hacer sus veces en el caso de justo impedimento. Una Cor- 
te de Justicia, compuesta de Magistrados, elegidos también 
popularmente, era en cada Estado el Tribunal de última ins- 
tancia." (*) 

'*Los diputados federales debían elegirse en razón de 
lino por cada 30,000 habitantes, y los senadores á razón de 
dos por cada Estado; la Corte Suprema de Justicia debia 
componerse de cinco ó siete magistrados, elegidos por toda 
la República. Los primeros debian tener 23 años de edad^ 
y cinco de ciudadanía; y si eran naturalizados, se exigía ade- 
mas un año de residencia, no interrumpida é inmediata á la 
elección: para ser Senador se requerían 30 años de edad y 7 
de ciudadanía; uno sólo de los Senadores, por cada Estado, 
podia ser eclesiáetico: para ser magistrado de la Corte Su- 
prema de Justicia, se exigían las mismas condiciones que eran 
precisas para ser individuo del Senado, con la circunstancia 
indispensable de ser originario de América. Todos los cuer- 
pos legislativos debian renovarse, por mitad, cada año: el Se- 
nado por tercios en el mismo período, y la Corte Suprema, 



287 



de la misma manera, cada dos afio8/' (*). Tal fq¿ el plan 
oonstitutivo, decretado por la Asamblea Nacional Constitu- 
yente para la República que, conforme á ella, se llamó ''Fe- 
deración del Centro." 

¿Cómo organizó sus trabajos este augusto cuerpo? 

Para expepditar sus trabajos nombró siete comisiones, 
auxiliadas de personas de fuera de su seno, en esta forma: para 
el proyecto de Constitución, al Diputado Arriaga, á Don Joaé 
Cerra y á Don Jacinto Rubí: para el de Minería, al Diputado 
Valle, á Don Miguel Castro y á Don Andrés Brito: para el de 
Gobernación, al Representante Buezo, á Don Joaquín Lino 
Aviléz y á Don Francisco Tomás dé Aguirre: para el de Ha- 
cienda, al Diputado Izaguirre, á Don Juan Garrigó y á Don 
Ciriaco Yelasqucz: para el de Justicia, al Representante Do* 
blado, á Don José María Arriaga y á Fr. Josó Antonio Mar- 
ga: para el de Guerra, al Diputado Donaire y álos Señores Ce- 
rra y Rubí; y para el de Comercio, Industria y Agricultura, 
al Diputado Campo, á Don Francisco Gómez y á. Don Maria- 
no Oyellana. (95) 

¿Quó proposición liizo el Diputado Izaguirre en este dia? 

Para que las rcHoluciones de la Asamblea tuviesen me- 
jor éxito, propuso que se invitaran, por medio de un mani- 
fiesto, á todos los ciudadanos del Estado^ para que, por es- 
crito, declarasen sus opiniones y pensamientos acerca de los 
grandes objetos de que se ocupaba la Asamblea. 

¿Qué decretos se recibieron del Congreso Federal á 
principios del mes de Mayo? 

El decreto de 24 de Marzo en que se declaiaba que las 
Asambleas de los Estados no tienen facultad de examinar las 
resoluciones y providencias, emanadas de las autoridades fe- 
derales, y el de elecciones de los Altos Poderes de la Repú- 

(*) Marure, Bosquejo Histórico. 

% 

[9$] Los Señores José Cerra y Jacinto Rubí, Miguel Castro j Andrés Brito, 
Joeé Joaquín Lino Aviléz, y Francisco Tomiís de Aguirre, Jnén Qarrigó y Clriaocí 
VeliBoiieSj Josó M. Aniaga y Fr. José Antonio Murga, Francisco Gomca y Ma^ 
düb CMmuiii no pertenedan al s^no del Cón^ré^b. 



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M8 

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blica, que recayeron en Don José del Valle y Don Manuel 
José Arce. 

¿Quién de estos candidatos tuvo mayoría? 

El ciudadano Valle: pero no ora este el resultado á que ' 
se Dspiraba. 

¿Cuántos votos tuvo á su favor? * 

Cuarenta y uno. 

¿Cuántos tocaron á Arce? 

Treinta y cuatro. 

¿Qué hizo el Congreso en este caso? 

Como la convocatoria de 5 de Mayo de 1824 señalaba' * 
82 votos por base, se suscitaron dudas sobre si la mayoría 
debfa deducirse de los 82 votos 6 de la parcial de 79 que se 
habfa tomado en consideración; pues el reglamento de elec- 
ciones no previa expresamente lo que en tal caso debfa ha- 
cerse. 

¿Qué pretendía Valle? 

Que la base la formasen los votos emitidos y tomados 
en cuenta al tiempo del escrutinio, para que se viera que 
reuniendo él 41 votos de los 79 emitidos, resultaba electo 
popularmente. 

¿Qué dijo el Congreso? 

•'Los votos, dijo,*que la República tiene derecho á emi- 
tir, son ochenta y dos; los emitidos son seteutinueve; los que 
ha reunido Valle son cuarenta y uno; los que ha reunido 
Arce son treinta y cuatro (y no treinta y seis, como dice 
Montúfar); y no habiendo elección popular, el Congreso eli- 
ge entre Arce y Valle, que son los que reúnen el mayor nú- 
mero de sufragios." 

¿A quién eligió en consecuencia? 

A Don Manuel José Arce. De aquí datan las desgracias 
de Centro- América. 

¿Cuántos votos obtuvo? 

Veintidós, contra cinco que recayeron en su antagonista. 

¿De qué fué electo Valle en seguida? 
. - De Vice-Presid^nte, y después de varias réDtítt^á^'Jp--- 



289 



:s: 



protestas, le admitió el Congreso su dimisión, nombrando en 
seguida á Don Josó Barrundia, j por su renuncia, á Don Ma- 
riano Beltranena, que aceptó en el acto. Marure dice que el 
Congreso admitió inmediatamente la renuncia que puso Valle- 

¿Que dijo Arce con este motivo? 

^^Qne las renuncias se habían vuelto de moda y de ca- 
prichor (96) 

¿Qué debemos explicar aquí para mayor aclaración de 
estos sucesos? 

Que el Congreso Federal estaba dividido en dos parti- 
dos: el partido liberal que estaba con Arce, y el partido con- 
servador que estaba con Valle; aunque algunos del primero 
opinaban por Valle, y muchos del segundo deseaban á Arce. 

¿Qué se aseguró entonces del partido conservador? 

Que no estaba con Valle de buena fé, y que manifestó 
repetidas veces disposiciones de transigir con el partido Ar- 
cista. 

¿Qué hicieron los exaltados? 

Se avocaron con el partido moderado para convenirse 
en la cuestión Arce, lo que consiguieron sin ninguna resis- 
tencia, pues sólo esperaba la ocasión de ser vencido. 

¿Qué manifestaron á Arce los conservadores, por medio 
del ciudadano Beteta? 

^^Qiie Sil partido estaba dispuesto á unirse con el liberal 
para elegirle Presidente^ y que lo único que se temía era que 
el metropolitano pensaba^ que colocándole en el poder, le obli- 
garía á que reconociese lo-^ decretos de la Legislatura del Sal- 
vador sobre mitrad 

¿Qué contestó Arce? 

•* Que en efecto era de su aprobación cuanto se habia he- 
cho en San Salvador; pero qué entendía que los procedimien- 
tos del Gobierno Federal en este particular, se ceñirían á lo 
que determin'ase el próximo Congreso^ (97) 

¿Qué se deduce de aquí? 

[06] Memorias justificativas de Arce, página 4." — Documento número S(k 
" [6^1 Memorias justificativas 4^ Arce; pagina 8.* 



290 



Que con estas palabras Arce contrajo el deber y el 
compromiso de ser neutral en la cuestión de mitra salvado* 
reua, que tantos males causó á la libertad y al reposo de los 
pueblos de Centro-América. El Doctor Delgado, antigao 
Cura de la Capital de la provincia de San Salvador, aspiraba 
á la mitra desde, tiempo de la colonia. Cuando el Doctor 
Don Josd María Alvarez y Licenciado Don Mariano Gómez 
fueron electos Diputados a Cortes, llevaron instrucciones pa- 
ra promover la erección de una Diócesis en San Salvador, y 
pedir que el Doctor Delgado fuera su primer Obispo. Bajo 
el gobierno español, el Padre Delgado habría sido el primer 
Obispo de San Salvador, y bajo el gobierno independiente 
tampoco perdió de vista sus antiguas aspiraciones; pues era 
uno de los eclesitísticos más distinguidos que tenia la pro- 
vincia, de conducta ejemplar, Párroco caritativo, benéfico, y 
localista como ninguno, antiguo y ardiente partidario de !a 
independencia, y el primero que, en 1811, protestó con mano 
armada contra el régimen colonial, y, en 1822, contra los li- 
berticidas unionistas. El puesto de Diputado Provincial le 
presentó ocasión para trabajar, como trabajó, eficazmente, 
con el mismo fin, haciendo que niuchas Municipalidades de 
aquella provincia, tomasen parte f*n fus empeños, comprome- 
tiendo á la Junta Gubernativa para que lo nombrasen sn 
primer Obispo, como lo verifican)?» en 30 de Marzo de 1822. 
Cuando el General Filfsoía sitiaba la plaza de San Salvador 
y se trataba de entrar en transacciones (on el General inva- 
sor, entre las bases de arreglo, el Padre Delgado hacía com* 
prender la erección de una Diócesis, y aún la Asamblea Na^ 
cional trabajó para que se determina>e este negocio conforme 
á sus deseos; mas aquel Cuerpo decidió, en decreto de 8 de 
Julio de 1823, que sin previo y expreso acuerdo con Su 
Santidad, nada podía ni debía disponerse rcejca de la elec^ 
ción, presentación, ó propuesta para las Prelacias. Creyóse 
que una resolución tan terminante haría abandonar al Padre. 
Delgado sus locas pretensiones; mas sucedió todo lo contra 
rió: las dificultades con que tropezó, estimularon más y inia 



291 



sa ambición. Por áltimo, el Coügreso Constituyente de San 
Salvador erigió en Diócesis la provincia y confirmó la elec- 
ción del primer Obispo, que anteriormente se habia hecho 
en el Padre Delgado, previniéndole conferenciase con el 
Metropolitano sobre el particular y se dirigiese al Papa con 
las preces de estilo. En virtud de los decretos emitidos en 
24 de Abril y 4 de Mayo de 1824, la Iglesia Parroquial de 
San Salvador quedó convertida en Episcopal. Pero no fuó 
ésto todo: se decretó tambión su inmediata posesión de la 
silla episcopal, que le dio el Ministro General del Estado, en 
la Iglesia parroquial con asistencia de todas las autoridades. 
E! Arzobispo Casaus, por su parte, mandó fijar, en 21 de Ju- 
nio del mismo año, un edicto en que declaraba nula y do 
ningún valor, la c reación de la nueva Diócesis y el nombra- 
miento de Obispo. Desde este momento se declaró un escan- 
daloso cisma. El Congreso, por su parte, mandó prohibir la 
circalacion del edicto, con penas las más severas. El Metro- 
politano tenia por nulo todo lo practicado por el nuevo Obis- 
po, loque intranquilizó á muchas conciencias timoratas y 
honradas. El clero se dividió en dos partidos. El Doctor 
Delgado, por su parte, expulsó más de cuarenta eclesiásticos 
qae no reconocieron su autoridad; en los pueblos se rehusa- 
ba la administración de los sacramentos á los Delgadistas, y 
al mismo tiempo se temia negárselos, porque el que tal ha- 
c(ay era tenido como enemigo de las instituciones federales. 
En 1826, el Papa León XII dirigió al Doctor Delgado un 
Breve quó, entre otras cosas, decía: ^T habiendo cometido 
tantas y tan horribles cosas, que. con toda verdad te se pue- 
de aplicar aquello del Evangelio, (lo decimos llorando), que 
has entrado como ladrón y salteador en el redil de las ovejas^ 
no par la puerta^ sino por atraparte^ para matar y perder* 
no obstante todo esto, te has atrevido á escribirnos una car- 
ta, en que pedias que no nos desdeñemos de aprobar y san- 
cionar con nuestra autoridad apostólica lo que se ha hecho, 
ya Bobre nueva erección de Obispado, ya sobre tu nombra- 
nieiito pan Obispo. 



292 



'^Sábete, pues, que Nos, no solamente no podemos apro- 
bar y sancionar estos hechos sin hacer traición á nuestro mi- 
nisterio apostólico, sino que además debemos declarar, en 
cuanto Á la erección de sede episcopal en la ciudad de San 
Salvador, contraria á los derechos de esta Santa Sede: que 
es ilegítima y de ningún valor; y que debemos desechar y 
condenar tu nombramiento de Obispo de tal sede, como por 
el tenor de las presentes lo declaramos y reprobamos; y de- 
finimos que son nulas é irritas todas las cosas que hasta aquí 
has hecho, y en adelante hicieres, como hechas sin jurisdic- 
ción legítima." (*) Así concluyó la cuestión de mitra sal- 
vadoreña. El Doctor Delgado, aunque era hombre de grau 
talento é instrucción, sobre este punto, anduvo completa- 
mente desasertado. 

¿Quó consideraciones determinaron á los Diputados á 
decidirse en favor de la Presidencia de Arce? 

Una razón de interés general y una razón de interés 
particular; ambas aconsejadas por el egoísmo y ambiciones 
de partido. 

¿Cuál era la razón de interés general? 

Que se temía que no subiendo Arce á la Presidencia, ^1 
Estado de San Salvador volviera á renovar sus resentimien- 
tos contra Guatemala. 

¿Cuál era la razón de interés particular? 

Que aunque Arce era orgulloso escuchaba el voto de los 
hombres que dirigían entonces la opinión pública y espera- 
ban con el tiempo dominarlo por completo. Valle era in- 
accesible. 

¿Qué dia tomó posesión el ciudadano Arce? 

El 29 de Abril. El Senado se habia instalado el 24. 

¿Quién fué Arce? 

Uno de los caudillos que lucharon más heróicamentd 
por la independencia y libertad de Centro-América. 

¿Qué fué después? 

Colocado en las alturas del Gobierno Federal, Arce qui^ 



293 



80 dominar á todos los partidos y fué entonces que cometió 
todos los atentado&y locaras de una cabeza fascinada por las 
ambiciones y sed de mando. 

¿A dónde faé á parar? 

A ser el primer déspota y el primer tránsfuga del par- 
tido liberal. . 

¿Cómo se justifica este aserto? 

Con las palabras de Marure, que son estas: ''Arce^ 
pues, por una de esas anomalías, que no son raras en las 
¿pocas de revolución, se puso á la cabeza de los serviles, se 
decidió á sostener las mismas opiniones que siempre había 
combatido, y se ligó con el Arzobispo que había predicado 
ooatra ól, con los frailes que le habían tenido por hereje y 
con las familias que le habían hecho la guerra en tiempo del 
imperio/' 

¿Qué produjeron en Valle estos acontecimientos? 

Profundas contrariedades y resentimientos, que no pudo 
di^imulai*, avivados con la elección de Vice-Présidente que 
habían hecho en él los mismos que le habían privado de la 
pceaídencia. 

¿Qué hizo Valle en estas circunstancias? 

Dirigió al público varios escritos notables, notabilísimos, 
por su fondo y por su estilo, en los cuales trató de probar, y 
probó á un tiempo mismo, los servicios importantes que ha- 
bia prestado á su patria y la ilegalidad del nombramiento de 
Arce. 

¿Cuáles fueron sus palabras á este respecto? 

Después de presentar á los pueblos un cuadro de su vi* 
da pública desde la época inmortal de nuestra independen- 
cia, dijo: '^Estoy convencido de la nulidad de la elección de 
Presidente hecha por el Congreso en el ciudadano Arce. Su- 
jetos, irrecusables por su imparcialidad, instru.cci'ón; y virtud, 
están persuadidos de la misma verdad: la nación entera sería 
también penetrada de ella, si fuera bien instruida en el asun- 
to; y me parece que podría demostrarla con razonen irresis'^ 
tiblesi deiivadas de las leyes generalea y de*las particularea 



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294 



dictadas por la Asamblea; pero uo es este mi objeto. Ne 
gon los empleos los elementos de mi felicidad: no son loi 
sueldos las bases de mi existencia. No ansio premios: do 
ambiciono destinos, origen de odios 6 resentimientos: lo que 
quiero es que mi honor no sufra en pueblos que no me co* 
noascan: lo que deseo es que, después de sacrificios de mi per- 
sona i intereses, tenga al menos la satisfacción de no verme 
expuesto ¿ dudas que puedan agraviarme. A esto contrai- 
go mis votos: á esto limito mi voluntad." (98) 

¿Quién íaé Valle? 

Una de las figuras más brillantes que puso en escena la 
revolución de 182 L, y que cooperó más eficazmente á naes* 
tra emancipación política; como periodista, como orador, co- 
mo diputado, como miembro del Poder Ejecutivo, siempre 
dirigió sus miradas á afianzar nuestra libertad é independen- 
cia, y hacer respetar la dignidad y los derechos de la nación 
centro-americana. Valle nació el dia 22 de Noviembre de 
1780, en la Villa de Jerez de la Gholuteca, hoy ciudad capí, 
tal del Departamento de su nombre. 

¿Qué más se puede decir de Valle? 

D.e Valle se puede decir que fué un sabio, porque en 
política, como en Economía, poseyó todos los secretos-de eft» 
tas ciencias; como pensador bajó á las mayores profundidad 
des y subió á las eminencias más altas del pensamiento hu- 
mano; como hombre de letras, vivió estudiando, meditando, 
escribiendo, pues no fué avaro de su pluma; y á su vida la- 
boriosa se deben los variados é inmortales escritos que nos 

dejó, 

¿Qué más fué Valle? 

Un hombre honrado en la acepción más estricta de eaUi 

palabra. 

¿Qu^ elogios le dirigió Barrundia á su muerte, acaecida 
el2de1lv%odel834? 

Aquí están las palabras de este escritor eminente: ^'Ha 
muerto Valle. Este hombre es conocido en la Enropa« S« 



r 



296 



cabeza fué una luz; su boca, el órgano de la elocuencia en la 
Tribuna. Sus escritos, la honra de la patria y de las cien- 
cias. Se hundió Benthan en la noche eterna en Inglaterra; 
desapareció su amigo Valle en Centro-América. 

Ciudadano pacífico, él cultivó con ardor la sabiduría; él 
estaba lleno de todos los principios elementales de gobierno; 
él escribía por la gloria nacional y por el interés de la huma- 
nidad. Su concepción profunda y exacta, aparecía en un 
lenguaje pausado, puro y magestuoso, que presentaba los 
objetos por todas sus faces, y se desarrollaba en una argu- 
mentación clara y victoriosa. Su carácter firme y decidido 
tenia todos los caprichos y singularidades del genio. Sin 
transacción para los transgreseres de la libertad pública, él 
ponia siempre todo el rigor de los principios; él sostenía la 
rectitud de las leyes. Su mente concibiera la vasta confede- 
ración americana, núcleo inmenso de pueblos independientes 
contra la liga de reyes y tiranos. 

Si deseara el mando en la República, si su corazón ar- 
día de ilusiones, él no se lisonjeaba con el honor de regula- 
rizar el Gobierno y aplicar la ciencia al gobernarle. Pero 
esmerado en la educación de su hijo, tranquilo en la vida 
privada, orgulloso y libre en su retiro, jamás se humilló ni á 
la revolución ni al poder. Su alma era el altar de Minerva. 
Su placer, la armonía de la civilización. En su gabinete ca- 
taba el asilo sagrado de la sabiduría, contra las tempestades 
civiles. 

Bajó á la tumba, cuando sus sentimientos por la nacio- 
nalidad, cuando los votos del pueblo lo ponian al frente de 
la República agitada. ¡Honor de esta cara patria, descansa 
en paz! Recibe el tributo de los sabios y él gemido de tus 
amigos. Únete á Benthan y á los astros ¡Pensador lumi- 
naao^ el crepúsculo de tu ocaso brillará siempre en la nación!. 
¡Qué el honor de los hombres ilustres corone tus sienes y qHq- 
gw d llanto de tu familia en la virtud inmortal y e^} losacm- 
toa de la patriar 

Yolmamos á las operaciones del Congreso. 



.^. 



296 



**• ^;€uándo comenzó este alto cuerpo á discutir el proyec- 
.tí) de CoiiRtitucic^in? 

El 2 do Mayo «1 tiempo mismo que recibía un decre- 
to del Congreso federnl, que se habia instalado el 6 de Fc- 

.brero de 1825, derogando el de 20 de Noviembre, emitido 

-por la Asíímblea Constituyente del Estado. 
- ¿Qud más recibií^ la Asamblea en ese día? 
'.^ Una nota del mismo Congreso, invitándola á que se 
trasládase á un punto neutral, para cortar las animosidadets 
que'comenzaban á recrudecerse entre Tegucigalpa y Ooma- 
jagua. 
* ' ¿Qu¿ proílujo esto en la Astímblen? 

Creció, en voz do bajnr, el encendimiento delosánimoa 
de loa Diputadüs, presentHudo los defensores de uno y otro 
lado la,s rnz )ní\s poderosas en que a|)oyaban sus opiniones, 
las que ni>s ha parecido opoituno apuntar aquí, como ejem- 
plo- déla manera de razonar y de las formas oratorias que 
usarciU nuestros padres en sus debates parlamentarios. 
■^ ¿Cómo opinó la comisión? 

•?:Hé aquí sus tértninos: *'Para cortar la antigua rivalidad 
/le ostós dos pueblos, l.i comisión opina: l/\ que habiéndo- 
se m^rtia^lo Ciiusa-í justas para haberse trasladado la Legisla- 
turando Tegücigaipa á esta Ciudad, concluya en ella el corto 
tiern|io (^iie lé falta hasta dar la Constitución del Estado. 2.^ 
<jue las Legislaturas ordinarias están expeditas para adoptar 
según les coiivenga la medida que á esta le ponen los altos 
PodéV^r^s de la Uepiiblica. Que de la resolución que caígase 
décuentii a los allos Poderes en contestación á las citadas 

\notas.'^' 

• ¿Qúd dijo el Diputado Ariz*^? 
TóhuVla palabra y dijo: *'que á la medida propuesta por 
los altos poderes de la RR[)íiblica, le encuentra lir difienltad 
de que "cualquiera |)ijeblo que se elija, nunca será' neutral,, 
pues siempre ha de ser adicto ó ií Tegucigalpa ó á Cóinájra- 
gua. á más de que niiigcíno presenta las comodidades al de- 
coro de lob poderes del Estado, y de la sobsisteocia de loe 



297 



individuos que lo ejercen: . que para la traslación, siempre 
son necesarios gastos que no puede sufragar la Hacienda pú- 
blica por sus escaseces, y más cuando la Legislatura Consti- 
tuyente debe cumplir en breve tiempo sus funciones. Que 
estas consideraciones le obligaron i proponer la medida de 
alternativa, única capaz de cortar la división que comienza 
á existir, y que el tiempo únicamente hará desaparecer." 

¿Qué expuso el Diputado Buezo? 

'^Que conoce las dificultades que ha pulsado el ciudada« 
LO Ariza para la ejecución de la medida propuesta por los 
altos poderes de la Eepública; y en este concepto le obligó á 
opinar como consta de su dictamen. Que para dictar una 
ley que obligue á las Asambleas futuras á observar la alter- 
nativa que se propone, carece de facultades la presente, por 
ser propio de las atribuciones de aquellas designar el punto 
de su residencia," 

¿Qué expuso el representante Izaguirre? 

Discurriendo en apoyo de la proposición del Diputado 
Ariza.. dijo: ''Que no pudiendo adoptar la medida dQ fijar 
en otro punto la residencia de la AsaAiblea y siendo de ne- 
cesidad para constituir el Estado tomar alguna que llenando 
de confianza á los pueblos, de la rectitud é imparcialidad de 
la Asamblea, corte igualmente el germen de división que se 
anaudia y que no encuentra otra que llene estos objetos, 
que la que ha propuesto el ciudadano Ariza. Que á efecto 
de constituir ^1 Estado, puede la Asamblea dictar esta ley y 
cuantas crea conducentes á cumplir con su institución, y más 
cuando la alternativa sólo ha de durar el tiempo que duren 
las desconfianzas que necesariamente han de concluir en un 
breve tiempo, luego que los pueblos identifiquen su opinión 
y sus costumbres." 

¿Qué manifestó á su turno el Diputado Arriaga? 

**Que la rivalidad de dos pueblos grandes no es fácil 
que desaparezca por la oposición de sus intereses: que la de 
Comayagua y Tegucigalpa existió en el antiguo gobierno: 
eocütíó rigiendo él decreto de ftO de ÁgoUo^ que designó la ai- 



298 



^■Wa 



temativa^ y cree que ha de existír siempre^ tomándose cuálr 
quiera medida: que la que proponen los altos poderes de la 
Rep&blica, es impracticable por las razones que se han apun* 
tado, asi como la proposición del ciudadano Ariza por care- 
cer la Asamblea de facultades para designar el punto de re- 
sidencia de las Asambleas futuras. ^^ 

¿Qué dijo el Diputado Doblado? 

''Que está penetrado de la necesidad de dictar una me- 
dida pronta 7 eficaz para evitar los males que amenazan: qué 
en su concepto, la mejor es la indicada por los altos poderes 
de la República; pero que no pudiéndose practicar, opina por 
la del ciudadano Ariza." 

¿Qué razones ostentó en apoyo de la opinión Buezo, el 
Diputado Donaire? . 

''Que él no encontraba motivo de tantos temores, como 
se anuncian, y que su opinión era la de hacer respetar las 
providencias de la Asamblea con energía/^ 

¿En qué términos se expresó el Diputado Zepeda? 

Dijo: "que seria muy conveniente llamar al Gefe del Es- 
tado para oir su opinión,* antes de dictar la medida que se 
busca. De «sta opinión fueron los Representantes Donaire, 
Doblado, Buezo, Arriaga y Campo; pero los ciudadanos 
Izaguirre y Ariza, aunque conocieron la importancia de la 
proposición, manifestaron que en el hecho de llamar al Gefe 
del Estado sin dictar antes la medida para cortar las desave- 
nencias, pueden exaltar los ánimos de los descontentos, y 
causar los males que se tratan de evitar.'^ 

¿Cuál fué en definitiva la resolución de la Asamblea? 

Después de largos y acalorados debates, y de las pro- 
testas de los Representantes Arriaga, Donaire y Buezo^ 
acordaron: "1." Que la presente Asamblea Constituyente,, 
continúe en la ciudad de Comayagua hasta )a conclusión de 
sus sesiones. 2.^ Que las siguientes ordinarias alternen en 
las suyas un año en Comayagua y otro en Tegucigalpa. 3/ 
El Gefe del Estado y Consejo representativo, observarán la 
misma alternativa, residiendo en el lug^r que obran l&s'sesfb 



299 



nes por todo, aquel año. 4^"* S6\o en I03 casos de peste con* 
tagiosa, hambr^íy guerra ó insarrección, podrá quebrantarse 
SU orden de alternativa que va señalado. S."" Esta ley se 
tendrá por constitucional y no sé podrá. reformar ni revocar 
por todo el tiempo que existan los motivos que. han obliga- 
do á dictarla; y para ello, y para calificar por bastantes las 
cauísas de que trata el artículo anterior, son necesarias las 
dos terceras partes de los votos de los diputados" (99) 

¿Cuál era la social? 

La revolución política no habia llegado á este tiempo á 
las costumbres, y por lo mismo, se notaba igual atraso, igual 
fonatismo, igual superstición que en tiempo de la colonia; á 
pesar de los titánicos esfuerzos que el Gobierno hacía por 
civilizar á los pueblos por medio de la instrucción pública, 
inico antídoto contra la ignorancia y superstición. En esta 
ópoca reinaban en todo su esplendor las ideas de hechiceriai 
y maleficio^ y no se diagnosticaban otras enfermedades que el 
tabardillo y empacho. 

¿Quó noticias se recibían de Nicaragua pocos dias des- 
pués? 

Que con motivo del regreso de la división salvadoreña, 
Nicaragua continuaba en su lucha interior entre el Gefe y 
Yice-Gete, que se sucedían en el mando. El Gefe Cerda, 
mandaba en Managua y el Vice-Gefe Arguello en León; am- 
bos son responsables ante la historia por los torrentes de san- 
gre derramados en esta tierra, la más privilegiada por la na- 
turaleza. A este tiempo ya se habían llamado á Guatemala 
al General Cleto Ordofiez y al Obispo Garcia Jerez. Se nos 
ha asegurado que en la visita que le hizo el Padre Delgado, 
al pasar el Obispo Garcia Jerez por San Salvador, le daba 
con demasiada frecuencia el tratamiento de Señoría Ilustrísí- 
ma,.para ver si este Prdado inteligente le devolvía igual tí- 
tulo, én señal de reconocimiento de su dignidad episcopal; 
pero sucedió lo contrarió: el tratamiento del Obispo Garcia 
Jerez fuó el de Señar Oura. 



1 



300 



¿Qué providencias tomó el Oefe Herrera? 

Mandó reunir inmediatamente trescientos hombres, para 
cuyo sostenimiento se tomaron algunas cantidades, ya lo he- 
mos dicho, de las rentas de la federación. 

¿Qué sucesos ocurrirían i este tiempo en la ciudad de Te- 
gucigalpa? 

Que el comandante Ignacio Córdova y el Alcalde I."", 
Guadalupe Lagos, de acuerdo con los reaccionarios de Coma- 
yagua, intentaban insurreccionarse contra la legítima autori- 
dad del Estado, para lo cual habían tenido varias reuniones 
secretas y escrito al Presidente de la República, informándo- 
le que el Gefe Herrera se oponía á las leyes generales. 

¿Qué actitud tomó el Gefe del Estado? 

Mandó situar una fuerza en Tegucigalpa para conser- 
var el orden y dirigió á los pueblos una proclama que, entre 
otras cosos, decía: '^Tened confianza en el Gobierno: tened 
confianza en sus providencias, que no son jamás dirigidas al máL 
tened confianza en sus palabras; y si sabéis que alguna vez 
haya engañado á alguno, manifestadlo, y no me creai& Pero 
si por el contrario, mi conducta ha sido franca: si tengo la 
satisfacción de poder decir que nadie ha recibido mal de mí; 
creedme: ño os ocupéis en interrumpir las providencias del 
Gobierno: no deis pasos que os desacrediten y mancillen el 
buen nombre que habéis adquirido: no pongáis al Gobierno 
en la necesidad sensible de dictar las providencias que exi- 
ge el orden publico, y que le prescribe la ley." (100) 

¿Qué más hizo? 

Comisionó al Secretario General Francisco Morazán pa- 
ra que pasase á la ciudad de Tegucigalpa á calmar la esci- 
tación del pueblo que pretendía separarse del Gobierno de 
Comayagua. 

¿Quién quedó encargado de la Secretaría General? 

Don Liberato Moneada. 

¿Qué providencias dictó la Asamblea? 

Emitió varios decretos de orden público. 

(IQO) Docam enlo número ¿7» 



301 



¿Cuál fué el resultado de esta conspiracWn? 

Que después de escrupulosas averiguaciones, Lagos y 
Córdova fueran puestos en prisión. Estos hombres, que se 
llamaban caudillos, no tenían ni la cabeza, ni la audacia, ni 
la seducción, ni la astucia, ni el arranque del hombre tenebro- 
so ó del hombre de acción. 

¿Qué decretó la Asamblea Constituyente el 28 de 
Junio? 

La demarcación territorial del Estado, dividiéndolo en 
siete departamentos: el de Comayagua, el de Tegucigalpa, 
el de Gracias, el de Santa Bárbara, el de Yoro, el de Oían- 
cho y el de Choluteca. En 9 de Diciembre de 1834, la 
Asamblea Extraordinaria acordó reformar esta demarca* 
ción, reduciendo á cuatro los departamentos, en esta forma: 
Al Departamento de Comayagua se unía el partido de San 
Pedro Sula: el de Gracias se anexaba al de Santa Bárbara: 
al de Tegucigalpa el de Choluteca; y al de Olancho el de 
Yero; debiendo practicarse las elecciones de Diputados en 
ios once partidos de que se componía el Estado. Esta refor* 
ma no tuvo ningún efecto. Andando el tiempo, en. 28 de 
Mayo de 1869, se crearon tres nuevos departamentos: el de 
Copan, el de la Paz y el del Paraíso. La jurisdicción del De- 
partamento de Copan, antes comprendida en el de Gracias, 
86 extiende á toda la sección judicial que hoy tiene, con ex- 
cepción de Guarita que continúa perteneciendo al Departa- 
mento de Gracias; sus límites con este son la cima de la mon- 
tafia de Celaque, desde la confluencia de la quebrada de Si- 
lian taque y el Higuito, hacia el S. O., hasta las cabeceras del 
Sumpul, y su capital, la ciudad de Santa Rosa. Forman el 
Departamento de la Paz, los círculos gubernativos de la ciu- 
dad de este nombre, Márcala, Lamaní, Aguantequerique y 
Reitoca, que antes correspondían al de Comayagua, y sus 
limites con este, Gracias, Tegucigalpa y Choluteca: se ex- 
tiende hasta donde alcanzan las jurisdicciones de los respec- 
tívos círculos fronterizos: es capital la ciudad del nombre de 
este nuevo Departamento. Componen el del Paraíso todas 



302 



las demarcaciones jurisdiccionales de los círculos guber- 
nativos de Danlí, Yuscaráa y.Texiguat. En 1872 se eri- 
gió ea el Departamento de Choluteca, otro, con el nombre 
de ''La Victoria/^ siendo su capital la ciudad de Nacaome. 
Este nuevo Departamento contó muy pocos dias de vida, co- 
mo pocos contó el Gobierno que lo mandó crear. En la ac- 
tualidad existe en la ciudad de Nacaome un Juez de Letras, 
un Administrador de Correos y un Comandante General. 
También se formaron los Departamentos de las Islas de la 
Bahía y Mosquitia. Recientemente, por acuerdo de 19 de 
Diciembre de 1881, se decretó la segregación del círculo de 
Trujillo del Departamento de Yoro, formar de dicho círcu- 
lo, unido al extenso territorio de la Mosquitia, un nuevo De- 
partamento de la República, erigir en capital á U cindad de 
Trujillo, y dar al Departamento así formado, el nombre de 
^^Departamento de Colón." La primera Asamblea Ordina- 
ria de Costa-Rida, que se había instalado en 14 de Abril de 
1825, después de haber elegido á Don Juan Mora primer 
Gefe, en 24 de Setiembre, y de haber creado una nueva Dió- 
cesis en el Estado, en 29 del mismo mes, y nombrado por 
Obispo á Fr. Luis García, sin óxito favorable, decretó tam- 
bién, en 13 de Oo.tubre, la demarcación del territorio costa- 
ricence, dividiéndolo en cinco departamentos: el de Oartago, 
el de San José, el de Heredia, el de Alajuela y el de Haa 
nacaste ó sea Nicoya, que ya entonces había dejado de per- 
tenecer Á Nicaragua é incorporádose á aquel Estado. En 24 
de Marzo de 1836 se hizo una nueva demarcación territorial 
en tres partidos: Oriental, Occidental y del Huanacaste; 
cuya división fué reformada en 8 de Marzo de 1841, que- 
dando otra vez el Esleído dividido en cinco departamen- 
tos. (101) 

¿Qué otros decretos de importancia emitió la Asamblea 
de Honduras en 1825? 

[101] Decreto de la Asamblea Constituyente, Junio 2S de 1825. — ^JOecreto d« Ift 
Asamblea Extraordinaria, 9 de Diciembre de 1834 — Decreto del Congreso €Mi« 
Bario de 28 de Mayo de 1869.— Decreto del Gobierno de 19 de Diciembre de 1891. 
-.IfoliBft» Bosquejo do 1a Repúlüliea do Oofftih'Btoft 



3(tó 



Convoca, para el 15 de Noviembre, á la primera áisam- 
blea ordinaria del Estado, con arreglo al decreto de la Asam- 
blea Nacional Constítayente de 5 de Mayo de 1824, para 
cuyo fin se mandaron practicar las elecciones correspondien- 
tes: mandó crear un Consejo Representativo, compuesto de 
cnatro consejeros propietarios y dos suplentes, y facultó al 
ciudadano Josó Cecilio del Valle para que negociara un em- 
pr^títo de un millón y quinientos mil pesos. (102) 

¿Con qué casa negoció Valle este empréstito? 

Con el apoderado de la casa de Mr. Luis Biré. 

¿En qué términos quedó ajustado? 

En los siguientes: '4.^ El empréstito será do un millón 
y quinientos mil pesos: 2."* La casa de Biré venderá las 
obligaciones al mejor precio posible desde setenta para arri- 
ba, siendo en beneficio del Gobierno lo que se adelantare: 
3.* El Gobierno pagará el interés de seis por ciento: 4.'' El 
Gobierno abonará á la casa de Biré la comisión de uno por 
ciento sobre los intereses: 5.^ El Gobieroo pagará al SefSor 
LuifiBiré la comisión de cinco por ciento sobre el valor no- 
minal: 6.*' Con el producto del empréstito pagcrá el Go- 
bierno la comisión y el interés de dos- anos, y el uno por 
ciento para la amortización del capital:-' 7.^ Dará dicho uno 
por ciento eada año, para ir amortizando el capital; pero se- 
rá libre el Gobierno en aumentar como le parezca la canti- 
dad para la amortización: - 8.** Serán de cuenta del Gobier 
no los seguros, fletes y demás gastos necesarios para traer el 
dinero de Londres: 9.** La casa de Biré no exigirá comi- 
sión alguna sobre lo que adelantare en la venta de las obli- 
gaciones desde setenta para arriba, ni por la cantidad con 
que se ha de amortizar el capital: 10. El pago de interés 
se deberá hacer cada seis meses, remitiendo el Gobierno á 
Londres la cantidad correspondiente: 11. Se obligará el 
Gobierno á no celebrar otro empréstito en Europa en el ter- 
mino de dos anos, contados desde la fecha en que se apunte 
el presente: 12. La casa de Biré entregari en Londres la 

(103) Murare refiere é^e dtfcreto á 23 dfé Jnlid. Véaiie el díocnm^mtio n." dS« 



304 



suma á que se extienda el emprdstito, dando la coarta parte 
de ella a los tres meses, contados desde el dia en que se le 
presente la contrata; y entregando sucesivamente cada tri- 
mestre una de las otras tres cuartas partes restantes: 13. 
Todas las rentas del Estado de Honduras quedarán hipote- 
cadas á la seguridad del empréstito: 14. Quedara el em- 
préstito sujeto á la aprobación ó desaprobación de la Asam- 
blea de Honduras y á la ratificación de Mr. Biré que deberá 
presentarse por Lavaquino." 

¿Qué dijo Valle? 

Que este empréstito era más ventajoso que el que cele- 
bró el Gobierno Federal con la casa de Barclay y los que se 
habían negociado en México. (103) 

¿Tuvo efecto este empréstito? 

Apesar de la aprobación de la Asamblea, apoyada en 
un largo dictamen extendido por la comisión y redactado 
por el Diputado Ariza, y de los grandes esfuerzos del Gefe 
Herrera, las cantidades no fueron entregadas en sus pla- 
zos. A este tiempo ya se había recibido en el Estado de 
Honduras, con universel aplauso, el decreto emitido por el 
Congreso Federal, en 16 de Junio de 1825, mandando i 
abrir un canal en el Estado de Nicaragua que comunicase 
los dos mares, el Atlático y el Pacífico, para la navegación 
de buques del mayor porte posible. Este pensamiento es 
tan antiguo como el descubrimiento de Centro-América. 
Desde el año de 1522, Gonzales Dávila fué el primero que 
recorrió con tal intento toda la costa occidental de Nicaragua 

¿Emitió otros decretos la Asamblea? 

El presupuesto de gastos para el año de 1826. 

¿A cuánto ascendia? 

A setenta y nueve mil doscientos noventa y cuatro 
pesos. (104) 

¿Qué cupo tocaba á Honduras para la erogación . del 
Gobierno General? 

(108) Documento número 89. 
« (104) Documento número 40. 






sos 



27,643 pesos, 7 reales. 

¿Cou qué más debía concarrir Honduras? 

Con la cantidad que le correspondía segán su población, 
pues para completar el importe de los gastos generales, fal« 
taban, como hemos visto, 181,248 pesos 4 reales, que se 
mandaron distribuir en los Estados, según su población y 
riqueza. 

¿Qu¿ número de hombres le señaló el Gobierno Federal 
al Estado de Honduras? 

Para la organización de los cuerpos que debían compo- 
ner la fuerza permanente de la Federación, le señaló 150 
■ hombres. 

/¿Qué acordó el Congreso Federal á este respecto? 

Que los Gefes de los Estados debían remitir los cupos 
de hombres para el ejército de la Federación en estos térmi- 
nos: el de Guatemala, en el de 50 dias; el de San Salvador, 
én el de 60; los de Honduras y Nicaragua, en el de 90; y en 
el de 120 el de Costa-Rico. (105) 

¿Qué decreto emitió Irt Asamblea Constituyente el 3 de 
Ottubre? 

El del escudo de armas. 

¿En qué forma? 

"El escudo de armas del Estado, dice el decreto, será 
un triángulo equilátero. En su base aparecerá un volcán 
entre dos castillos, sobre los cuales se levantará el arco iris 
que cubre el gorro de la libertad esparciendo luz: el trián- 
gulo colocado sobre un terreno que se figure bañado por 
ambos mares. - En torno de él se escribirá con letras de oro: 

- *'ESTADO DE HONDURAS DE LA FEDERACIÓN DEL CENTRO." El 

••«acudo será cubierta su parte superior con los cuernos de la 
abundancia unidos con un lazo; y descansará sobre una cor- 
dillera de montañas en las que aparecerán las minas, una ba- 
rra, un barreno, una cufia, una almágana y un martillo. (106) 
La Asamblea Constituyente del EstH<:lQ ¿Iq Q^ntenfiala, que 

[106] Docnmento núibéro 41. 



306 



se había instalado el 15 de Setiembre do 1824, decretó tam- 
biéu, en 20 de Enero del año siguiente, su'escudo de armas 
que, con poca diferencia, es el mismo que antes se había de- 
cretado para la República. 

¿Qu(í dia se firmó la Cousiitución del E'-t^doV 

El 11 de Diciembre de 1825. 

¿Cuántos meses se discutió? 

Siete meses nueve dias. 

¿Cuántos Diputados la firmaron? 

Seis, porque el reaccionario Arriaga se negó á hacerlo, 
y el Diputado Buezo estaba enfermo. El Estado de Goata- 
Rica decretó su primera Constitución Política en 2,2 de Ene- 
ro del mismo año. San Salvador y Guatemala habían tam- 
bién decretado sus respectivos Códigos fundamentales. Es- 
te último lo hizo en 11 de Octubre, 

¿Qué se hizo en seguida? 

En acto continuo, una comisión compuesta de los ciuda- 
danos Izaguirre y Campo, la puso en manoí? del Gefe del Es- 
tado, quien pasó al salón de sesiones á prestar su juramento; 
mandándola circular á todas las autoridades del Estado, para 
que la hiciesen jurar en el dia festivo más inmediato al de 
su recibo. 

¿Cuánto tiempo duró reunida esta Asamblea Oonstitu» 
yente? . 

Quince meses, catorce dias.. 

¿A qué número ascendieron sus sesionéis? 

A doscientas ochenta y cinco. 

¿Qué dia cerró sus sesiones? 

El 12 de Diciembre. La Asamblea de Guatemala ce- 
rró también las de aquel augusto cuerpo, en 12. de Noviem- 
bre y el primer Congreso Federal terminó Ins suyas el 25 
del mes siguiente. 

¿Cómo quedó organizado el Estado^ 

Según el plan de dicho Código el Estado quedó divi- 
dido en siete departamentos, y su gobierno popular repre^ 
sentativo federal ün Congreso compuesto <^ repiresefitan* 



307 



tes, eligidos popularmente, debía dictar las leyes, ordenanzas 
y reglamentos; determinar el gasto de su administración, de- 
cretar los impuestos, fijar, en tiempo de paz, la fuerza de lí- 
nea, con acuerdo del Congreso Federal, levantar en el de 
guerra, la que le corresponde, crear la cívica, erigir tribu- 
nales y corporaciones; y formar el Código Civil y Criminal. 
ün Consejo, compuesto de consejeros, también elegidos en 
la forma expresada, debía sancionar las leyes, aconsejar al 
Poder Ejecutivo y proponer ternas para el nombramiento 
de los primeros funcionarios. Un Gefe, elegido por el pue-' 
blo, quedaba encargado del Poder Ejecutivo; y un vice-Gefe, 
elegido igualmente por el pueblo, debía hacer sus veces en 
él Caso de justo impedimiento. Una Corte de Justicia, com- 
puesta de Magistrados, elegidos también popularmente, era 
el Tribunal de última instancia. (107) 

¿Cuántos Magistrados componían la Corte Suprema de 
Justícia? 

ün Presidente, dos Ministros y un Fiscal. 

¿Qué condiciones se exigían para ser Magistrado? . 

Se requerían treinta aüos de edad, siete de ciudadanía 
y ser originario de América. Otro tanto se necesitaba para 
•er individuo del Senado. 

¿Cómo fué recibida la Constitución en el Estado? 

Con universal aplauso, y comenzó á regir desde que fué 
jurada, el 11 de Diciembre, por las autoridades de la capital, 
basU el año de 1839. 

' ¿Cómo se encontraba el Estado á este tiempoí' 
' Honduras disfrutaba de tranquilidad: todas sus autori- 
dades babían entrado en el libre ejercicio de sus funciones, 
OOQ excepción de la Suprema Corte de Justicia, que todo 
esftiefzo habia sido inútil para que se constituyese, y el or- 
den público, durante el año de 1825, no sufrió otra altera- 
don que los pequeños tumultos que promovieron algunos re- 
ToHoeos de Tegucigalpa. Guatemala también seguía tran- 
<|iii)s á pesar de los disturbios ocasionados por los frailes de 



8^ 



•w^^ 



la capital que, con diferentes motivos^ habían diferido el jo^ 
ramento de la Constitución, y de las noticias que se divalgfu .. 
ban de que la Madre Patria se preparaba, en la Isla de Cu/- 
ba, para reconquistar la A méi ica. Con este motivo el Pre- 
sidente Arce dirigió á los Estados y pueblos de Centro-Ainié- . 
rica varias proclamas contra los españoles, que ridiculizarún. 
los periódicos liberales, porque abultaba las noticias y finr 
gía temores que en realidad no sentía; sin embargo, no ¿Bilta- 
ron motivos que infundieran desconfianza, como lo acreditó • . 
la conjuración que estalló en Alajuela, Estado de Costa-Rica^ 
en la madrugada del 28 ó 29 de Enero de 1826, acaudillada * 
por el español Don Josó Zamora, proscrito de Colombia, por 
ante independiente. En la misma madrugada, los conspira- ^ 
dores atacaron el cuartel principal de aquella ciudad, cre- 
yendo tomarlo por sorpresa; más las tropas del Gobierno su- 
pieron defenderlo con valor, y después de do9 horas de un 
recio combate, el cabecilla Zamora se puso en precipitada 
fuga, dejando en el campo de batalla varios muertos, heridos 
ó prisioneros. Pocos dias mas tarde Zamora fué captarlo 
y fusilado, y diez y siete de sus cómplices, deportados. En 
aquel tiempo, se dijo: que este movimiento tenia por fia 
principal la sumisión de Centro-América ú la Madi*e Espa&u ^ 
Marure asegura que Zamora, interrogado por el Gobierno, 
confesó, sin rodeos, "7ío haber hecho en ello sino un debei', co- 
mo vasallo del Bey de España^ de cuyo Gobierno erq Tenieu- 
te Coronel y tenia especial comisión para revolucionar por ¿/, .» 
en las Américas: que igual comisión se habia conferido á 
otras 32 personas^^^ cuyos nombres no quiso expresar. Bsta 
fuó la segunda vez que, en contiendas civiles, se derranuS -. 
sangre costaricense. 

Como el Congreso habia facultado extraordinari^^ient^^ 
al Ejecutivo y decretado que se aumentase el ejército fed^. 
ral hasta el número de 10,000 hombres, el partida liberal 
pensó que, con el pretexto de defender la independencia de 
la patria, tratábase de poner á disposición de Arce y ¿e Uh 
dos loB serviles la suerte de la República. El á su ve^ tr%t(S 



d^ descoficertar este plau y trabajó por que las fuerzas sal- 
va^reSas queeii 1824 habían paciñcado el Estado de Nica- 
ragua, salieran de él, y porque la división que el Presiden- 
tebbftbia levantado en Honduras, se disolviera. Sobre este 
¿Itimo hecho ha habido diferentes opiniones y pareceres. 
LoB conservadores, y entre ellos el Coronel Montáfar, ase- 
veran que Herrera y los Uberales de Honduras y Guatema- 
la disolvieron la expresada división; pero la coincidencia 
cÍq este hecho con la revolución que estalló en Costa-Rica, 
in^ue^ á creer que fuó disuelta por los ante-independientes. 
Del eiípediente original, dice Marure que solamente apare- 
ce que con fecha 8 de Febrero se comunicó al Comandante 
Dov francisco Arbeu una orden supuesta, previniéndole que 
al oiomento de su recibo disolviese las tropas que estaban 
bi^ ao aiando y depositase en los almacenes de Comayagua. 
los pertrechos de guerra que hubiese reunido. 

- Eq el mes de Mayo de 1825 ocurrió un suceso que, 
por su importancia merece ser relacionado en este lugar. • 
Del Establecimiento de Belize se bulleron cerca de cien es- 
claroa^ que se asilaron en el Estado de Guatemala: el Super- 
inteüdente inglés, por medio de un comisionado; : solicitó 
d^.Presidente de la República la entrega de los esclavos: 
consultado el Congreso, que á la sazón se encontraba domi- 
nado por los serviles, dispuso la devolución, de conformi- 
dad 'Oon la iniciativa del Poder Ejecutivo; pero el Senado se 
neg& resueltamente á sancionar una determinación que creía 
coDtraria- á las leyes fundamentales que acababan de estable- 
ceiaa La Asamblea Legislativa también sé negó á darle 
ga miifioación, aunque acordó que á los dueños de los es- 
daros se les diese una justa indemnisación. El presiden- 
te Arce, al principio, dijo, por toda respuesta al comisio- 
nado de Belize, que el enviado de la República cerca del 
GolMrno Británico, arreglaría este importante negocio; pero 
deapaés, cediendo á influencias y á mezquinos intereses, con. 
ttn4¿d en la entrega de los esclavos. Por fortuna la devolu 
<áótt no tuvo efecto respecto de todos; puj&s algunos de ellos 



31D : 



se quedaron en la República. Este hecho hamanitario dio 
ocasión para que la prensa periódica dé Belize dirigiese amar- 
gas censuras contra el Gobierno de Centro-América, qoe pu- 
so su nombre muy alto y mereció justos elogios de la misma ' 
Inglaterra. 

¿Qué dijo Valle á tiempo que los Estados se ocupaban 
de darse sus respectivas cartas fundamentales? 

^'I^a ciencia constitucional, dijo, menos adelantada c¡u% 
las naturales y exactas, es entre las politicas la que ha hecho 
menores progresos. Son muchas las causas de su atraso, j 
seria imposible que se desenvolviesen en un ensayo bien ea* 
crito. 

De^de el Siglo XV, gobiernos absolutos fueron los que 
empezaron á mandar en Europa y en América; y los gobier* 
tíos de aquella clase son los enemigos más fíeros de las cien- 
cias, especialmente de las políticas. 

Las relaciones de los pueblos dan impulso á sus progre- 
sos: el comercio abre y estrecha aquellas relaciones, y el co- 
mercio ha estado siglos estancado por el monopolio. La Amé- 
rica hasta ahora ha abierto sus puertos: los de la India con- 
tinúan cerrados al mayor número de pueblos: el Asia está 
aislada y el África sigue pobre y bárbara, no haciendo cam 
otro tráfico que el más depresivo para la especie humana. 

Los experimentos son los que adelantan las ciencias; y • 
los experimentos, fáciles en las físicas y matemáticas, son muy 
costosos en las constitucionales. El análisis de una piedra: 
la disección de un reptil son experiencias que piíeden repa* 
tirse sin trabajo ni gastos. Pero la felicidad ó ruina de ana 
nación es prueba que no puede hacerse sino temblando, me- 
ditando aun las sílabas, pensando aun en las comas. 

La ciencia constitucional es la más difícil de todas: la ' 
que abraza más relaciones: la que exige talentos más pro-' 
fundos. El sublime de una carta fundamental no consiste 
en coordinar, divididas en secciones ó títulos, proposicio- 
nes abstractas ó generales. Consiste en dar á cada pne^ ^ 
hlo la Oon&titnción que le conven^ en sn ictoal estada de 



r' 



311 






miseria ó riqueza, de cÍTÍlizaci(5n 6 ignorancia, de mora- 
6 inmoralidad, de población homogénea 6 heterogé- 
consiste en qne la ley sea tan adecuada i la nación, 
qne no pueda serlo á otra distinta. Deseamos que lo tengan 
presente los congresos que van á dar la Constitución á los 
Estados que no la tienen, y que, convencidos de la dificultad 
de la obra que es encomendada á sus manos^ empleen todo 
cu celo en hacer la que pueda ser más conveniente á los pue- 
blos en su actual posición/^ 



CAPITULO VI. 

Elecciones. — Instalación de la primera Asamblea Ordi- 
naria. — Discurso del 6 efe Herrera. -Cítanse algunas palabras. 
~-Lo que dijo sobre la Administración Pública. — Minas quo 
se detiunciaron este año. — Ríos auríferos. — Instalación 
del Consejo Representativo. — Quienes fueron sus miembros. 
—Nombramiento de Secretario General Interino. — Esta- 
blecimientos de tertulias patrióticas en los Departamentos. 
^^Proposición del Diputado Irías en la sesión del 17 de A- 
bril. — División de la Asamblea en dos partidos. — Consulta del 
Gefe Herrera al Consejo Representativo. — Contestaciones en- 
tre b1 Senado y la Asamblea. — Lo que sucedió desde este 
momento. — Exaltación del Diputado Irías. — Quién era es- 
te, — Renuncia del Gefe del Estado. — Maniobras del Minis- 
tro. — Diputados que llegaron á este tiempo. — El Diputado 
Lindo. — Moción hecha por él. — Guatemala. — Actitud de los 
Gefes de los Estados. — El Vice-Gefe Mariano Prado.— Reso- 
lución del Presidente Arce. — Un abuso más.— Acusación del 
Gefe Herrera contra el Presidente Arce. — Decreto de con- 
vocatoria á un Congreso extraordinario en la Villa de Cojate- 
peque. — El Gefe del Estado convoca la Asamblea disuelta en 
Agosto. — Reacción encabezada por el Provisor Irías. — Moti- 
vos ostensibles. — Lucha entro la Iglesia y d Estado. — Ase- 
sínalo fraatrado. — Memorias del QeoerAÍ M«ra»io«-* Conyer* 



312 



saciones de personas contemporáneas.. — El Provisor Irfás ex- 
comulga al Gefe del Estado. — La Asamblea lo manda po 
ner fuera de la protección de la ley. — Los plazuelas atacan 
el cuartel de la ciudad de Tegucigalpa. — Invasión de Guate* 
mala. — Relación del General Morazán. 

¿Que hicieron los pueblos para que se reuniera ht prí- 
tnera Asamblea Ordinaria? 

Con arreglo á la Convocatoria que la Asamblea Coisti- 
tuyente decretó el 28 de Julio de 1825, practicaron las elec- 
ciones de los Diputados qUe debían concurrir á la primera 
Legislatura Ordinaria y Cuerpo Representativo, que era el 
Senado que debia sancionar las leyes. 

¿Cuándo se reunió la Asamblea? 

Después de un receso peligroso que pudo sumir á loa 
pueblos en los horrores de la anarquía y del desorden, se de- 
claró lejítimamente constituida é instalada el dia 5 de Abril 
de 1826, con ocho Diputados, que lo fueron los ciudadanos 
Mariano Castejón, Francisco Josó Gómez, José Ramón Do- 
blado,. Pablo Irías, Leonardo Romero, Diego Vijil, Luis Ri- 
vera y Francisco Milla, leyendo el Gofe Herrera, en este acto 
solemne, un notabilísimo discurso, en el que, después de enu- 
merar todas las fuentes de riquezas que posee este Estado 
privilegiado por la naturaleza, marcó los vicios que dejaban 
en la adciiniatración pública las leyes emitidas hasta enton- 
ces. (108) 

¿Qué se ha dicho de este documento? 

Que es sobremanera notable por su fondo y por su íbr. 
ma y que su autor se adelantó á su época. 

Cítense algunas palabraa ^Ted esos campos en que 
parece que la naturaleza ha querido ostentar su poder, ya en 
la variedad de producciones, ya en la fuerza y vigor de su 
vegetación. No necesitaríamos que los dominadores de las^ 
orillas del Ittdostán nos trajesen el té, la canela y la pimienta, 
arrancándola allá por la fuerza y dándola á nosotros por 
el engaño. Nuestros campos bastsn para surtir á la AfKca 





313 



Aé aromas y perfumes, al Asia, de plantas medicinaleB, á la 
Earopa, de tintes y de irutos, qne no deben temer la conca- 
ifréncia de ningunos otroa Nada nos falta más que brazos 
•y fomento: uno y otro puede proporcionar la Legislatura.^' 
.: r - «'Ved nuestras montañas, que parecen creadas para mi- 
tigar los ardores del Sol. Ellas son el dep<jBÍto de todoaí los 
mtnérale& El oro y la plata son respectivamente, entre no- 
sotros, más abundantes que en el Perú y ei» México. Nues- 
tras inmensas masas de hierro harán buscar al sueco y al viz- 
caíno otra clase de industria. Nuestras minas de cobre son 
abundantes, y nuestro cobre tiene mayor precio en los mer* 
cados por la mucha cantidad de oro con que está mezclado. 
Hay muchas minas de estaño y de plomo: se han descubier- 
to de azogue: son conocidas algunas de vario^^ semi-meta* 
les; y llegará el tiempo en que el sexo hermoso de Europa 
se adorne con nuestros diamantes y piedrak preciosas. El 
amianto y tierra sellada de nuestros minerales, que sirven el 
uno para el lujo de opinión y la otra para aliviar á la huma- 
nidad, no serán la posesión exclusiva de los poderosos, por- 
que Honduras los producirá en tanta abundancia, que per- 
derán el prestigio de la rareza. Brazos, conocimientos y 
cafudales son los agentes que sacarán de las entrañas de la 
tierra tan grandes é inmensos tesoros. La Europa nos ofre- 
ce su abundancia en estos poderosos agentes: el Gobierno 
ha indicado diversos medios: hay en la Secretaría de la Asam- 
blea propuestas de vatias casas extranjeras; y ella puede 
hacer que estos bienes sean perdidos para los hijos de Hon- 
duras, 6 que puedan muy bien gozar de ellos." En este año 
se denunciaron las minas siguientes: ' 

San Martín, de oro y plata. Cerro Grande, de plata, en 
jurisdicción de Tatumbla, Quebrada Grande, Cerro, de los 
Acholes, Las Cañas, La Quemazón, San Juan Bautista, Cerro- 
Virgen, La Trinidad, en los A^rados^ Liquidambar, LasSaba- 
;j|»ei;a9^jenr jurisdicción de O^ojona^ Guaiiqueme, en^^eli Miro 
de este nombre, La Moloncosa, Los Dolores, en Soroguara, 
'6or|a% Uaspa-culo^; Caudeláiía, San Ra&el, ^1 Graciano^ 



■ ^tta t M *» ■ ■-•■' ' "if - ; 



La Asunción, San Jnán Bautista, wk Culebra, San Lorenzo, 
Las Norbertas, Guadalupe, Nuestra Señora de íá O., Las 
Crucitas, El Plomo, Guascoran, El Sombrerito, Raspa-culo, 
Quemassón, en jurisdicción de Ojojona, Cerro Grande, en in- 
mediaciones de Cedros y El Socorro. Hoy se encuentran 
varias en explotación, tanto en los Deparíamentob de Gra- 
cias y Santa Bárbara, como en los de El Paraisoy Tegucigal- 
pa. Las que actualmente se encuentran en mejor estiido ea 
este Departamento, son el Crucero, que pertenece ¿ Don 
Abelardo Zelaya, y el Rosario que la trabaja una compañía 
norte-americana, que tiene semaualmente más de 100 ope- 
rarios, subiendo, en consecuencia, los gastos del Sábado i 
8 1,000. Como ríos auríferos, se encuentran en el Estado, 
los que nombramos á continuación. El Guayape, Quebrada 
Danto, Rica Agua Amarilla, Sumasapa, Chiquila, Grande, 
Naranjo, El Sapote, Siatilo, Guacisle, San José, Guapote, 

. Panal, Casas Viejas, Orica, Calderón, Arriba, Crocita, Ya- 
guala, Santa Inés, La Lima, Limones, Los Montes, Guebra- 
da. Grande, Mangulili, Del Oro, Honta, Camotillo, Del Agal- 
la, La Habana, Silca, Salitre, Arenas^ Cungüire, Del Oro, 
Arenal, Santa Cruz, Rio-frio, San Juan, Pacaya, La Pita, 
El Retiro, La Paz, Nato, Paya, Guachiquiuo, Guayabo, Oco- 
tal, Embarcadero, Mangos, Rio Chiquito, Quebmda del Oro, 
Platanares. Tarros, Copante, Tiquilapa y Guayano. 

¿Qué dijo llegando á la situación rentística en que se 

. encontraba el Estado? 

*'La Hacienda pública, dijo, en un Estado independiente 
y. soberano, es el elemento más necesario, porque es el que 
dá vida á los otros. La de Honduras, desptiés de la dilapi- 
dación vergonzosa en que estuvo por muchos años, entrega- 
da á manos muy impuras, tuvo que hacer frente á los gastos 

- que causó la división de laá dos provincias que forman hoy 
el Estado. Cuatrocientos mil pesos se gastaron, por lo me- 
nos, en saber si la provincia de Tegncigalpa debiá estar su- 
geta á la Junta Provincial de Comayagua y al en qne enton- 
ces gobernaba á nombre del Rey de Espafia, ó si tonia de> 



^j 



316 



xzz 



recho para adoptar la acta de 15 de Setiembre, proclamada 
en Ouatemala. A este desorden, que no fn^ de los pueblos, 
como se ha querido decir, sino obra de intereses particala- 
res, siguió la centralización de las rentas más productivas) la 
dUapidación y arbitrariedad de las que qu edaron al Estado, 
la ley que decretaba nuestras erogaciones, los obstáculos que 
9a oponían á los nuevos impuestos, la resistencia de los pue- 
blos, la apatía de los funcionarios y el temor de la Asamblea 
Constituyente en arreglar este ramo. 

^'Si se añade á todo esto la circulación de las monedas 
malas de que se ha hecho un tráfico vergonzoso, en que sólo 
la Hacienda pública ha perdido, se verá la multitud de cau. 
fias que han influido en su decadencia y que tiene gravadas 
las rentas de los afios siguientes y no presenta otra cosa con 
claridad á los ojos del espectador que un déficit espantoso 
enmedio de un caos que todo la oscurece." 

¿Qué dia se instaló el Consejo Representativo? 

£1 6 del mismo mes, bajo la Presidencia del ciudadano 
Francisco Morazán, y fué en este concepto, y no en el de 
Consejero más antiguo, como dice el Coronel Montúfar, que 
tomó el mando después del combate de La Trinidad. 

¿Quiénes fueron electos consejeros de Estado? 

Don Juan Miguel Fiallos, Don Francisco Morazán y Don 
Ciríaco Velasquez. 

¿Quién fué nombrado Secretario General? 

Viendo el Gefe del Estado en Don Liberato Moneada 
un hombre que podia asociarse á todas sus aspiraciones, no 
vaciló en llamarlo á su lado, haciéndolo Secretario General 
interino. 

¿A qué trabajos se dio primeramente la Asamblea? 

Para prestigiar el sistema adoptado y unificar la opinión 
de los pueblos, mandó establecer tertulias patrióticas en los 
departamentos, y hacer obligatorio en las escuelas de prime- 
ra enseñanza el aprendizaje de la Constitución política.' ' 

¿Quié propoBÍdoneb biso el Diputado XHas en la sesión 
dtt 17 de Abril? 



816 

Que se mandaran practicar. nnesras elecciones de Gefe j 
VictP€féfe del £sÜldo, puesto que el primero había sido nom- 
brado interinamente, segán la ley de 5 de Mayo de 1824, y 
porqae el segundo ..tenia puesta su jenuncia desde el 7 de 
Enero próximo pasado. (109) 

: ¿Cidmo estuvo la Asamblea en este punto? 

Dividida en dos partidos: uno que defendía la legiti- 
midad del Gobierno Herrera, y otro que pedía se practicasen 
elecciones^ fondado en razones de alta consideración y en 
que la ley de 16 de Setiembre no tenía ninguna fuerza en 
presencia de la de 5 de Mayo de la Asamblea Nacional Cons 
títuyente. Este punto fuó ardientemente debatido. Unos 
decían: ^^Que la ley de 5 de Mayo, estaba mal interpretada 
y que había espirado con la publicación de la Carta funda- 
mental de la República; '' y otros: . ^^Que que se aplazase su 
resolución;'^ pero como los opositores estaban en mayoría, 
acordaron contestar al Senado, que formaba en las filas del 
Gobierno, que no era desús atribuciones aconsejar á la Asam- 
blea y monos interpretar las leyes. 

¿Qué partido tomó el Gefe del Estado en estas circuus- 
tandací? . 

El de cpnsultar al Consejo Representativo lo que de- 
bía resolverse en vista de la orden de la Asamblea. 

¿Qué hizo el Benado? 

Se negó abiertamente á sancionar la ley 

¿Cuáles fueron los resultados? 

Qué el Consejo perdiera la cabeza y entablara una rui- 
dosa lucha con la Asamblea, que llegó hasta el conocimiento 
del Gobierno Federal, quien los invitó á que roconsideraaein 
esta ley. Tjydao fué en vano. La Asamblea insiste y el Con- 
sejo acaba por aprobar la orden de elecciones, y quedó 
vencido. (110) ^ •., 

^Quó sucedió desde este momento? 



(109) Doenmento número 48. 
XllfQ Ottomeiito aüxDcio 44. 



• • .»• 



317 



Que la oposición se descubriera el rostro, fuera franca y 

enérgica y caucionara con su fírmalos decretos de elecciones. 

¿Haeta dónde llegó la furia y exaltación del Diputado 

Hasta proferir en plena Asamblea estas crueles palabras: 
"El ciudadano Dionisio Herrera es un usurpador del Poder." 
Tanta era la escitación délos Diputados, que más parecía una 
Asamblea de locos, que una Asamblea de hombres serlos. 

¿Quién era Irías? 
.' Se nos ha asegurado que Irías era un homl^re duro, ¡lu- 
petuoso, vulgar y sin conocimientos literarios; pero un ciego 
adorador de las viejas instituciones. 

¿A qué se vio obligado el Gefe Herreni? 

A poner su renuncia, que se negó la Asamblea á tomar 
en consideración, fundada en que no habia numero para for- 
mar Congreso; á pesar de estar con la tinta fresca el decreto 
que declaraba que siete diputados eran suficientes para for- 
jaarJo: (Ul) 

¿Qué maniobra puso en juego el Ministerio para que no 
se admitiera la renuncia del Gefe del Estado? 

, Negarse resueltamente i autorizar las determinaciones 
de )a Asamblea por falta de námero, como para que fuese 
pala cualquiera resolución que recayese sobre la dimisión 
iieclia por el Gobierno. 

¿Quó*Diputados llegaron por este tiempo? 

Los quesehabian mandado elegir por Santa Bárbara^ 
Qlajacho, Choluteca y los Llanos de Santa Rosa. 

.¿Quién obtuvo el mandato por Choluteca? 
.. Dqp Juan Lindo, de quign aunque no sea este su lugar, 
conaígD aremos, mientras llega su turno, que nunca fué ni un 
neto liberal, ni un conservador que anduviera de baenefé, 
j que en estos momentos se adhirió, sin vacilaciones, al gru- 
po de 4a oposición, presentándose como un amo, como el 
d^pota de 1821, íbamos á decir. 

.-¿Qué moción hizo? 

(111) I^waxneiito n^ero 45. 



318 



« 



Sentado en los bancos de la mayoría, sos primeros tiros 
los dirigió al Cuerpo Representativo, pidiendo que este alto 
Cuerpo Re disolviese. Oigámosle sus palabras. 

'^La Constitución del Estado previene habrá un Consejo 
compuesto de un representante por cada departamento, ele- 
gidos por sus respectivos pufblos. Su número debe ser uno 
por cada departamento, la ley ha dividido el Estado en aiete; 
luego siete deben ser los Consejeros. La mayoría de aiete 
no son más que tres: luego con tres, no puede haber Conse- 
jo con arreglo á la Constitución, á la naturaleza é institucio- 
nes de este alto Cuerpo y á sus prerogativas y funciones. 
Todo el Estado de Honduras se representa por siete Conse- 
jeros, uno por cada departamento; y sería un monstruo poli* 
tico, que tres departamentos impusiesen la ley á cuatro. (112) 

¿Qué sucedía en el exterior? 

Cuando todo esto pasaba en el interior, la anarquía ha- 
bía comenzado á asomar la cabeza en el Estado de Guatema- 
la. . La defección del Coronel Nicolás Raoul con Arce, loa 
celos y recelos de aquel con Mr. Perks y otros frivolos inci- 
dentes ocurridos hasta entonces, sirvieron de pretextos para 
las desavenencias habidas entre la Asamblea, el Gobierno 
General y el particular del Estado. Todos esos materiales 
eléctricos prepararon la tormenta que estalló en este ' mismo 

año. 

¿Qué actitud tomaron los Gobiernos de los Estados en 
presencia de estos acontecimientos? 

El Gobierno de San Salvador, que poco antes había es- 
tado con el Presidente Arce y mandádole sus auxilios, co- 
nocidas las miras á donde este se dirigía, no tardó en cam- 
biar de rumbo y en ponerse de acuerdo con este Estado. 

¿Quién se encontraba al frente de los destinos de San 
Salvador? 

El Yice-Gefe Mariano Prado, por haberse retirado dd 
mando Don Juan Vicente Villacorta. 

¿Qué resolución tomó el Presidente Aroéf 



319 



Viendo el Presidente de la República que los gobier- 
nos de los Estados se negaban á entrar en sus combina- 
ciones políticas, se decidió descaradamente á protejer á los 
descontentos de los gobiernos de los Estados. £1 Arzobispo 
Casaus, el Presidente de la República, el Provisor Irías, que 
gobernaba esta Diócesis en Sede vacante, se pusieron de 
acuerdo para derrocar al Gobierno que presidía el Gefe 
Herrera. 

¿Qué hizo el Presidente Arce para conjurar la tempes- 
tad que se había levantado sobre su cabeza? 

Convocó, el 10 de Octubre, inconstitucionalmente, un 
Congreso Extrardinario que debía reunirse en la Villa de Co- 
jntepeque, eñ el Estado de San Salvador, con la mira de cam- 
biar las instituciones y establecer el sistema unitarío ó cen- 
tral. Arce era amigo de los golpes de Estado; pero carecía 
del valor de la ejecución. Los Gobiernos de Hondura?, San 
Salvador y Nicaragua rechazaron esta medida y dio origen 
á la primera lucha entre el Gobierno General y los de los Es 
tados. ' El Gefe Herrera también convocó, aunque sin facul- 
tades, porque eran propias del Senado, la Asamblea que se 
había disuelto el 8 do Octubre, para que tomase conocimien- 
to de este decreto que, á su juicio, era de alta trascendencia 
para los destinos de Centro-América, Estas elecciones no 
pudieron practicarse, sino es en el Departamento de Gracias, 
por el desacuerdo en que habían entrado los Gefes de los 
Estados (lU) 

¿Cómo seguía el de Honduras? 

La reacción encabezada por el Provisor José Nicolás 
Irías, se organizaba todos los dias más y más para luchar co- 
mo atleta, porque contaba con el decidido apoyo del Presi- 
dente Arce, que pretendía centralizar el poder. 

¿Qué hizo para prote¿pr los proyectos revolucionarios 
de los enemigos de Herrera? 

Nombró Comandante local de la ciudad do Tegueigal- 
pa at Teniente Coronel de la Federación, Ignacio Córdovu, 

[US] Doomeato númcüo 47. 



320 



importándole este abuso utia valiente acusación que el Gefe 
Herrera dirigió al Congreso Federal. 

¿Que indicaba todo esto? 

Que la guerra tocaba á nuestras puertas. Los hechos no 
se hicieron esperar. La noche del 5 de Octubre una pan- 
dilla de descontentos hizo tentativas sobre ol cuartel de'^a 
capital, con el objeto de deponer al Gefe del Estado. El 
plan quedó frustrado, y sus autores tuvieron que aalir 
de la ciudad. 

¿Cuáles fueron los motivos ostensibles para estos tamul- 
tos y asonadas? 

Que los enemigos del Gefe Herrera habían hecho eateií- 
der á loa pueblos que era harenes masón y enemigo de ta Igle- 
sia. Aquí llega la oportunidad de decir que, años después, 
la famosa librería del Gefe Herrera, que estaba toda en fran- 
cés, fuó quemada porque decían que eran libros herege& üh 
contemporáneo, Don Francisco Bótelo, dijo con este motivo: 
^'Que no había cosa más herege qu&ki ignorancia^ 

¿Qué sucedió desde este momento? 

Que la Iglesia y el Estado entraran en lucha. Una 
bandada de Frailes y Sacerdotes se vio por todas partea, in- 
citando á los pueblos á la anarquía y al desorden. 

¿Qué ocurrió en seguida? 

A estos escándalos se siguieron otros de mayor ti "ascen- 
dencia. En la noche del L** de Noviembre se dispararofi ti- 
ros por las ventanas al Gefe del Estado, que pusieron en pe- 
ligro, no solamente su vida, si- que también la de su esposa 
é hijos.. Esta criminal tentativa produjo en nuestros pueblos 
una indignación general, (ll-i) 

¿Qué dice á este respecto el General Morazán en sus Me- 
morias? 

''Despechados los enemigos del Gefe Herrera con el mal 
resultado que tuvieron los medios que haVíían empleado bas- 
ta entonces para trastornar el orden, se decidieu'Qn á quitarle 
la vida. A media noche los asesinos dirigieron sus tifos por 

(114) Documento número 46. *- '•-* -v - *•-.. .';.: 



J 



321 



dos balcones de la casa en que habitaba, á otras tantas camas 
colocadas al frente. Los malvados ignoraban cual de ellas 
pertenecía al Gefe Herrera; pero sabían muy bitn que una 
era ocupada por su esposa. Sin embargo, antes quisieron 
triplicar las víctimas, agravando su crimen con la muerte de 
la madre inocente y del hijo tierno, que aquella tenía en sus 
brazos en el fatal momento, que permitir se les escapase la 
que era objeto de la venganza de aquellos que habían esti- 
mulado su sórdido y mezquino interés. Pero por una feliz 
casualidad, las balas se introdujeron en el colchón de la ca- 
ma en que se hallaba la Señora de Herrera, y otras rompie- 
ron una columna del catre en que dormía éste, sin haberles 
causado daño alguno.^' 

^^Los asesinos presentaron en su precipitada fuga las se- 
ñales positivas de su crimen. En aquella misma noche, sin 
ser perseguidos, desaparecieron de la ciudad de Comayagaa 
el Escribano Ciríaco Velasquez y Rosa Medina, quien des- 
pués acreditó, en la destrucción de las mejores casas de Co- 
mayagua, mandada á ejecutar por el Coronel Milla, cuando 
sitiaba aquella ciudad, que era tan buen incendiario, como 
torpe asesino." En es^tas aseveraciones del General Mora- 
zán hay un grave error, que queremos deshacer, poique ha 
llegado el tiempo de escribir la verdad y de hacer justicia á 
los hombres, sin distinción de color político. Lo que pasó 
fué lo siguiente: personas contemporáneas, que aun viven, 
aseguran que lo acaecido en la noche del 1.^ de Noviembre, 
'/w^ una farsa fraguada por el Gefe Herrera para tener pre- 
texto de perseguir á SHS desafectos políticos^^^ cómalo hizo. 
Comprobantes de este hecho son el haberse ido á dormir esa no- 
che con su familia á la cocina de la casa que hahitaha y él 
haber figurado á la cabeza de sus asesinos el Comandante de 
la guardia de honor^ que era un tal Escobar, que continub 
en su puesto,'" (115) Otro tanto pretendió hacer cuando go- 

(1 15) La Sirviente do Don DioDísio de Herrera, U»mnda Dorotea Arrazola. tu- 




322 

beruaba eu 1830, 31, 32 y 33 á Nicaragua; pero oportuDa- 
mente le hicieron comprender que ya conocían sus prestidi- 
jitacionts. 

¿Qué hechos notables tuvieron lugar en el mes de Di- 
ciembre? 

Siguiendo el hilo de nuestras narraciones, diremos: qne 
para que ningún ef.cándalo faltase y para concitar al Gobier- 
no mayores odios, el Provisor Irías resolvió excomulgar, j7a- 
ra honra y gloria de Dios^ al Gefe de la Nación, so pretexto 
de haberse echado sobre los bienes de la Iglesi». Este y la 
Asamblea, en retorno, le mandaron perseguir y poner fuera 
de la protección de la ley. Esta guerra refluyo en los pue- 
blos, porque ambos tenían partido. (116) 

¿Quó sucedía entre tanto? 

Que algunos departamentos descococííin la autciidad f> 
Herrera, y entre ellos, Santa Bárbara y Gracias, dci.de es- 
taban almacenados los tabacos de la Fedeíación, sobie les 
cuales amenazaba Herrera, especialmente por haberse asrila- 
do en el pueblo de Erandique el Provisor Irías. 

¿Qué partes recibió el Comandantf^ de Tegucigalpa, el 
23 de Enero de 1827? 

Que los plazuelas, eiiCabezados por Rafael Pagoada y 
Miguel Casio, se reuniau en la montaña de Jutiapa y Santa 
Lucía, con el objeto de atacar la guarnición do Tco^ucigalpa. 
El 24, á las 10 de la mañana, hallándose fuera del Cuartel el 
Comandante Don Francisco Juárez y Don Jorge Laines, Ge- 
fe Político, los plazuelas atacaron con arrcíjo el cuartel qno 
existía en la casita de la Yglesia parroquial. Eí-tos y todos 
los verdaderos patriotas corrieron á las armas. Los invaso 
res, después de un vivo combate, fueron rechazados con 
pérdida de Matías Zuniga, el Barbero. A (¡ni timo su orí 

d mi amo: por fortuna le dio esa noche, niilagrc MíniMit<\ ]k r irn onu su mujtr h 
dormir a la cocina; sino lo matan." Conversaciones con el PresMi ero Doctor Den 
Florencio Estrada, actual Canónigo do la iglcsi? Catedral de (omayag-ua, coa 
Don Francisco Cruz, Director General de K8tadísti<a. y con 1^ n Fijsncifíco Fon^eca 
perdona que estaba muy al corrienttt de los succí-n?, por ♦■«•r rnrii(*.ario de Herrera^ 

[110] Documento número 40, 



323 



gen el espíritu de facciones y de pandillas que han diezmado 
los hombres y reducido á cenizas nuestras ciudades y pue- 
blos. 

¿Qué órdenes dictó el Presidente de la República, des- 
pués de haberse cometido todos estos crímenes? 

El General Morazán, continuando sus narraciones, dice: 
'Tocos meses después de haberse intentado este crimen, se 
introdujo en el Estado de Honduras el batallón federal nú- 
mero 2, al mando del Coronel Milla, con el pretexto de cus- 
todiar los tabacos que existían almacenados en la Villa de 
los Llanos, pertenecientes al mismo Estado, y distante sesen- 
ta leguas de la capital de Comayagua, que era entonces la 
residencia del Gefe Herrera. Este, que tenía mil motivos 
para temer un atentado del Presidente de la República, y 
que no veía el riesgo que corrían los tabacos existentes on 
el departamento de Gracias, se persuadió que él era el único 
objeto de aquella fuerza. Tomó en consecuencia, algunas 
precauciones, y reunió varias compañías de milicias.'' 

"Para observar la tropa federal, destinada á cuidar los 
tabacos, que por diversos avisos se sabía haber órdenes del 
Presidente de la República para marchar sobre Comayagua, 
se mandaron cuarenta hombres á las órdenes del oficial Ca- 
simiro Alvarado, que llegó hasta el pueblo de Intibucá, dis 
tante treinta leguas de la Villa de los Llanos. Allí supo Al- 
varado que el Coronel. Milla se había puesto en marcha con 
toda la fuerza. Para conocer la dirección que traía hizo 
marchar al oficial ciudadano Francisco Ferrera con diez hom- 
bres. En el pueblo de Yamaranguila, distante dos leguas 
de Intibucá, se encontró Ferrera con la división federal, y 
para memoria de un hecho heroico, se batió con sólo sus 
diez soldados, logrando detener por algún tiempo la marcha 
de toda la división de Milla. Obligado luego á retirarse, 
como era regular, dio parte á Alvarado de lo que había 
ocurrido, el que al instante contramarchó con sus cuarenta 
hombres á ponerlo todo en conocimiento del Gobierno, en 
eomplimi^nto de su comisión.^' 



324 



CAPITULO YII. 

Continuación del mismo asunto. — Justificaciones de Ar 
ce. — Replica del General Morazán. — Verdaderos motivos de 
la guerra. — Desde el mes de Noviembre comenzaron á agriar- 
se los ánimos entre el Gefe del Estado y el Gobierno Gene- 
ral. — Lo que dijo el Senado de la República en 26 de No- 
viembre de 1825. — Opinión que adoptó el Gobierno. — Arce 
y los nobles de Guatemala son los únicamente responsables 
de la guerra. — Establecimiento del cuartel general en la 
Iglesia de San Sebastián. — Pronunciamiento de los pueblos 
y ataques á la plaza. — Noticias que se recibían en esta. — 
Llegada del Coronel Diaz á Tegucigalpa y regreso al valle de 
Comayagua. — El Coronel Milla manda á batirlo en el cami- 
no. — Diaz se dirige á la hacienda de La Maradiaga. — Acción de 
La Paz. — Combate de La Maradiaga. — Patriotas que se dis- 
tinguieron en él. — Resultados de este triunfo. — Lo que en- 
tonces sucedió. — Rendición de la plaza. — Traición del Co- 
mandante Antonio Fernandez. — Prisión de Herrera. — El 
Capitán Ramón Tablada lo conduce á Guatemala. — Conti- 
nuación de las "Memorias de Morazán." — Una rectificación. 
— Milla en Comayagua.— Ordenes que dictó este. — Personas 
que se persiguieron especialmente. — Loque se vio entonces. 
— Decreto de eleccionCvS. — Instalación del Congreso. — Elec- 
ción de Gefe y Vice-Gefe del Estado. — Trabajos de la A- 
samblea, — Gefe provisional. — Nombramiento de Secretario 
General. — La Asamblea declara que el Gefe Herrera había 
dejado de ser tal desde el 18 de Agosto de 1826. — Noticias 
que recibía. — Providencias que dictó. — Ordenes comunica- 
das al Coronel Milla. — Cierra sus sesiones y se traslada á Si- 
guatepeque. — Invasión salvadoreña. — Triunfo de Milla en 
Sabana Grande. — Memorias del General Morazán— -Lo que 
dice Arce, hablando délas victorias de Milla. — Se le manda 
poner en consejo de guerra. 



326 



¿Qué dice el Presidente Arce para justificar la marcha 
del Coronel Milla á Comayagua? 

En la página 64 de sus ''Memorias," dice: ''Restablecida 
en Guatemala la tranquilidad pública y el orden legal, era 
un deber del Gobierno velar sobre los demás ramos de la 
administración, especialmente en lo que tocaba ala Hacien- 
da, porque sin fondos de qué disponer en las circunstancias 
difíciles en que se encontraba la República, sería inevitable 
su total ruina. Reiterados avisos se tenian de que los taba- 
cos almacenados en los Llanos de Santa Rosa iban á ser to- 
mados por el Gefe de Honduras, ciudadano Dionisio Herre- 
ra, que estaba en continuas agitaciones. En efecto. Hondu- 
ras sufría un fuerte sacudimiento, por el choque en que es- 
taban entre sí las primeras autoridades y por las escisiones 
de los pueblos. La Asamblea declaró accidental la Gefatu- 
ra de Herrera, y decretó que se procediese á nuevas eleccio- 
nes: este funcionario desconoció el decreto de la Asamblea y 
conservaba el mando. Al mismo tiempo sostenía una espe- 
cie de guerra con el Provisor Irías que refluia funestamente 
en los pueblos porque se dividían mútuameüte, unos á favbr 

• 

del Provisor, y otros por el Gefe; y los escándalos llegaron á 
tal punto, que Irías excomulgó á Herrera, y este dictó fuer- 
tes órdenes para reducir á prisión á su enemigo. Entre tan- 
to los Departamentos desconocían al Gefe del Estado y uno 
de los más pronunciados fué el de Gracias que ocurrió al 
Gobierno federal, poniéndose bajo su protección y manifes- 
tando las causas que le obligaban á no obedecer más al Go- 
bierno de Honduras. Como he declarado arriba, se encon- 
traba el Gobierno Supremo con una fuerza muy corta, pues 
que en mis combinaciones no entraba invadir, ni quería pro- 
vocar malignas sospechas; y fué necesario disminuirla más 
para mandar 200 hombres á situarse en los L'anos de Santa 
Rosa con el destino de que guardaran los tabacos que esta. 
ban en aquel punto. El Teniente Coronel Justo Milla fué 
encargado de¡ la comandancia de este destacamento." 

£¡n las instrucciones que se le dieron, se le previno, qne 



326 



se situara en los Llanos y custodiase los tabacos: que mantu- 
viera el orden en aquella población: que reclutaní más tropa 
del país, si la creía necesaria para desempeñar su comisión; 
y que si Herrera lo atacaba primero, batiese sus tropas. Des- 
pués de lo que he expuesto acerca de la ocupación de las ar- 
mas del Gefe liarrundia y del arresto de su persona, sería 
fastidioso reiterar bs pruebas de derecho que justifican 
la última parte de estas instrucciones. Es de necesidad des- 
engañarse: si ha de haber Gobierno federal, si ha de regir la 
Constitución que lo ha creado, es inevitable que cuando los 
Gefes de los Estados tomen las armas para atacar y rebelarse 
contra este Gobierno, sean reprimidos con las armas, porque 
el poder que se quiere conservar es preciso que repela la 
fuerza con la fuerza." 

¿Que otras justificaciones añade Arce? 

**E[ Gefe del Estado de Hondurns, añade, muy luego 
dirigió tropas contra el destacamento de los Llanos y esta 
agresión prueba cuanta razón hubo para prevenir á Milla 
que no permitiera ser atacado impunemente. Entonces, Á 
más de que el Gobierno Federal hubiera llegado íí un gra- 
do vergonzoso de abatimiento, habría sido consecuencia ne- 
cesaria de la invasión de Herrera apoderarse de los tabacos y 
y con su producto continuaría haciendo la guerra al Supre- 
mo Poder Ejecutivo; y en tal caso debiera evitarse la custo- 
dia de aquellos caudales, porque era un menor mal que se 
perdieran, que el dejar ajada la respetabilidad de este po- 
der, y violadas las leyes que lo han establecido: Milla ba- 
tió la tropa del Gefe Herrera y en seguida marchó sobre Co- 
mayagua, en donde aquel funcionario se fortificó; insistiendo 
en desconocer al Gobierno y ajitando desde sus trincheras la 
guerra civil por todas partes, hasta que al fin lo entregó por 
una capitulación el mismo Comandante de la plaza, de la 
que se apoderó la fuerza de la federación.'' 

¿Cómo replica el General Morazán estas aseveracio- 
nes? 

^Tara justificar la marcha del Coronel Milla sobre Co- 



327 



mayagua, dice el Presidente Arce en bus ''Memorias," que 
fué ocasionada por el acto hostil que recibió este Gefe en Ya 
maranguila de parte de las milicias del Estado. Pero si se 
observa que Herrera tenía seiscientos hombres, y que podía 
disponer de todos ellos para dirigirlos sobre Milla, porque 
no había otro enemigo en el Estado que le llamase la aten- 
ción; que los cuarenta hombres que mandó en observación 
á Intibucá, eran pocos para atacar las fuerzas de aquel Gefe, 
pero bastantes para llenar el objeto á qu^se le había desti- 
nado; que los tabacos, única mira que había traído á Milla 
con su batallón á Honduras, se Imllaban en los Llanos, dis- 
tante sesenta legur.s de Ccmayagua, veintiocho del pueblo 
de Yamaranguila, donde le encontróla descubierta de diez 
hombres del Oficial Ferrera, y treinta del pueblo de Intibucá, 
en donde se hallaba igual número de soldados en observa- 
ción, á que peitenecían los de Ferrera; se vendrá en conoci- 
miento que no hubo ninguna clase de provocación por parte 
del Gobierno del Estado, que en uso de las facultades que 
le conceden las leyes, bien pudo dirigir las milicias á cu^il- 
quiera de los pueblos del mismo Estado. Sí todos estos fe- 
chos comprueban que el Picsidente Arce fué el primer agre- 
sor en la guerra de ITonduias, sin ninguna provocación por 
parte de sus autoridades, la nota reservada que dirigió al Co- 
ronel Milla, fechada tn 7 de Marzo en el cuartel general de 
Apopa y filmada por íu Gtfc de Estado Mayor, el Coronel 
ciudadano Manuel Monlúfar, en que le previene sustancíal- 
mente: ''Que ¡.cuíja inmino á los males que causa el Ge/e 
Herrera cu Iloiichiras, haciendo vsode las armas^ y que pro- 
teja álos que cífc píitetjuía^ (*) pone en un punto de vis- 
ta más claro aquel hecho: descubre los únicos culpables de 

(*) "Eítíi nota fué tomada cc/ii la en quo se previene al mismo Coronel Mi 
Ua, pase ú. custodiar les tabaccs, fecha de Octubre, j con todos los documentos 
pertenecientes al Arcbivo do la comandancia de aquel Gefe, contenidos en dos baú- 
les, que la SefiorH Mariana S'an Martin, había mandado áocultar al Sr. J. Uncal, en 
«1 mineral cíe Yu:u'ar'.r, rjue cnyoron en mis manos do resultas de la derrota que 
sufrieron Us fuerzas fL'derales al mando de Milla, en la Trinidad. Aquella nota 
original, con otros papebs interesantes que podrá consultar el que guste, se en- 
cuentran docnmentos reunidos con el obj«to de escribir la Historia de Centro-Amé- 
rica, cuyo primer tomo Be imprimí'^ en la ciudad dft Guattxnala. 



328 



la guerra, y justifica la resistencia que loshondureños hicimos 
con las armas." 

¿Cuáles fueron, pues, los verdaderos motivos de la gue- 
rra? 

Las ambiciones desmesuradas de Arce, que lo habían 
llevado hasta el punto de cometer los incalificables atentados 
de destituir del mando y reducir ií prisión á Don Juan Bar- 
rundia, Gefe del Estado de Guatemala, A anular los poderes 
de la Asamblea y á abrir guerra con los Estados del Salva- 
dor y Hondura», y las locas pretensiones de la aristocracia, 
de quien este se había hecho ciego instrumento, que quería 
tener á toda costa en los Estados, Gefes de su escuela y de- 
voción. 

¿Desde cuándo venían agriándose los ánimos? 

Desde en Noviembre de 1825 se comenzaron a agriar las 
inteligencias entre el Gefe de este Estado y el Gobierno Ge- 
neral, como lo da á entender Arce en sus "Memorias,'^ cuan- 
do dice: "El Senado recordará que en 26 de Noviembre del 
ano pasado de 1825 ha dicho al Gobierno: Que resultando 
de disposiciones legislativas de la Asamblea Constituyente del^ 
Estado de Honduras, que ha autorizado á su Gefe para que 
use en calidad de reintegro de los productos de algunos fon 
dos pertenecientes á la federación, el Gobierno Supremo, co- 
mo encargado del cumplimiento de las leyes, le manifiesta que 
no pudo dictar providencias de esta clase, sea cual fuese el 
motivo que las produjo, pues en ningún caso tienen facultad 
las autoridades de los Estados para contravenir á las leyes 
generales; y que ocurriese con el expediente de la materia 
al Congreso Federal, tanto para que se auxilie con la canti- 
dad posible al Estado de Honduras, sí /aérela necesidad tan 
urgente como se asegura, cuanto para que se sirva conceder 
la aprobación y dispensa que se solicita/' 

¿Qué más dict? 

*'El Gobierno adoptó la opinión del Senado, menos en 
la parte que quiso se indultara la infracción de ley que o- 
métió la Asamblea de Honduras, no obstante que reconocía 



329 



que 8Q procedimiento frxé arrancado por la necesidad, y ha- 
blando de este negocio al Congreso, le dijo en 1 1 de Diciem- 
bre qne sus principios son diversos de los del Senado: que 
creía justo auxiliar al Estado de Honduras para qué pu- 
diera constituirse, y opinaba que no podia darse la dispensa 
de una ley infringida. Lo primero acreditaría que las auto- 
ridades supremas dan S!) protección á los Estados: lo segundo 
probaría que el Cuerpo LegislatÍTo, no excede el limite de 
sus facultades descritas por la Constitución, porque en efec- 
to, es prohibido todo indulto qué exceda la valla del artículo 
69, párrafo 24 de la carta fundamental. Cuando esto acon- 
tecía, no teníamos aun la ley de 10 de Diciembre, que fué 
dictada en consecuencia de estos acontecimientos; y si el Se- 
nado entonces se penetró de que Honduras había faltado á 
sus deberes hasta el gpado de necesitar un indulto, que nun- 
ca le fué concedido! porque no podía serlo, y que en su La- 
gar dispuso el legislador que emplease la fuerza en semejan- 
tes ocasiones, parece indudable que en el negocio' del dia es 
preciso obrar' sobre la base del exacto cumplimiento de la 
Constitución y de las leyes de la materia. Hechos los debi- 
dos requerimientos por el Gobierno Supremo al del Estado 
de Honduras, este volvió sobre sí: reconoció su error, y pro- 
testó poner las cosas en el estado de la ley; y aunque hasta 
ahora no ha tenido la Federación ingresos de aquellas rentas 
ni se han rendido las cuentas de su inversión, ha confesado 
constantemente sus deberes, excasándose de no llenarlos por 
las circunstancias particulares de aquel Estado, cuya remo- 
ción está más allá del poder que la Constitución ha conferí 
do al Gobierno Supremo. Pero fínalmente,pará no omitir 
cosa alguna que conduzca á la buena administración del te- 
soro, el Presidente dispuso en 22 del mes próximo pasado 
qae el ciudadano Vicente del Águila marche á los Estados 
á examinar el método administrativo de los foncionaríos de 
la Federación, á establecer los que todavía no estén funcio- 
nando, á reclamar de los Gefes respectivos los productos de 
las rentas federales que manejan sus depe^dieutes y ¿obser* 



ssa 



var todo aquello que merezca correción ó reforma para que 
informe al Gobbiemo, y este obrando en todo, según sus 
atribuciones, ocurra á remediar los males que actualmente 
se sienten." 

¿Quienes son en definitiva los únicamente responsables 
de las desgracias de Honduras^ después de lo que llevamos 
relacionado? 

Arce y los nobles de pergaminos empolvados, que san- 
tincaban todo medio, con tal de llegar á su fin, la domina- 
ción. 

¿Cóino continúa el General Morazán sus ''Me^orii»''? 

^^Milla, dice, sin encontrar en el camino ninguna resis- 
tencia, llegó á la ciudad de Comayagua el 4 de Abril, y es- 
tableció su cuartel general en la Iglesia de San Sebastián. 
Unas trincheras mal construidas y "un Gefe militar traidor, 
eran los obstáculos de fácil acceso para los sitiadores, si la 
vigilancia de los soldados patriotas no hubiera hecho impo- 
tentes por largo tiempo las maquinaciones de la intriga, asf 
como los diversos ataques que se dieran á la plaza. Estos 
no tuvieron otro resultado que el saqueo de toda la ciudad 
que se hallaba fuera de trincheras, y el inútil incendio de sus 
mejores edificios con que se vengara la cobardía, ofendida 
de la tenaz resistencia que le opusiera el valor de un puñado 
de soldados hondurenos y leoneses." 

¿Quó sucedía en tanto que tenían lagar estos aconteci- 
mientos? 

Que la fuerza enemiga se aumentaba con los pronuncia- 
mientos de los pueblos circunvecinos á la Capital mientras 
que se disminuía á cada instante, la de la plaza. Los víveres 
faltaban en esta; y muchas veces era mayor la sangre que se 
derramaba, que el agua que se tomaba en el rio, defendido 
por los contrarios. 

¿Quó noticias se recibían en la plaza, cuando todo esto 
pssaDaí 'I .1. ^.*j-..'. \j 

Que en la ciudad de Tegucigalpa se reunía un cuerpo 
de patriotas con el objeto de atacar por retaguardia á los sí- 



331 

tiad ores y aliviar' dé este módcC &uigitQactóa de los qoe de- 
fendían los sagrados derechos de la patria. Esto obligó aT 
Cüomaodante general, Remigio Diaz, al Consejero, Francisco 
Iforasán, á Márquez y á otros ofícialrá de inferior gradua- 
ción, á salir de la plaza en busca de los referidos auxilios. 

¿Qué hizo el Coronel Diaz, llegado á Tegucigalpá? 

Organizó en ei acto una división de 300 hombres, con 
la que, á marchas forzadas, se dirigió para Comayagua? 

¿Quó providencias dictó el Gefe sitiador, luego que se 
apercibió de los movimientos del Coronel Diaz? 

Destacó del campamento general una respetable fuerza 
para que atacase en. el camino la que venia de Tegucigalpá. 

¿Qué avisos tuvo el Coronel Diaz, tan pronto como bajó 
alVaUé? 

Que en el tránsito podia ser batido. Diaz con este mo- 
tivo, mandó hacer un cuarto de conversión sobre la izquier- 
da, y se dirigió á la hacienda de la Maradiaga: de allí hizo 
salir una pequefia fuerza que ocupase la Villa de la Paz, lo 
que severificó sin ninguna resistencia; pero pocas horas des- 
pu^ el Capitán Felipe Peña fué atacado por 400 hombres al 
mando del Teniente Coronel Hernández y del Capitán Rosa 
Medina, que el Coronel Milla habia destacado de su cuartel 
general. Peña, aunque hizo una heroica resistencia, salió de^ 
rrotado, dejando en el campo un sargento y dos soldados» 
Eeto produjo en la fuerza un gran desconcierto: su Gefe se 
replegó á la Maradiaga, participando al Coronel Diaz todo 
lo sucedido. 

¿Qué hizo el Coronel Diaz? 

Mandó inmediatamente parapetar su fuerza dentro los 
corrales de la Hacienda. A este tiempo mismo, se presentó 
el enemigo en número de 400 hombres y se rompieron los 
fuegos por una y otra parte. Hora y media después de un 
vivísimo tiroteo, en el que ambos combatientes se disputa- 
ban la victoria, viendo Hernández que tenia considerables 
pérdidas, resolvió retirarse, lo que hizo en el mayor dea- 
^vdeo^ eQ|Mmtado día la braviin^ de kxi Iee¡(icagalp08^ dejamto 



•^ — ■ ■ ■■ - - - 



332 



^- ' ■ ■' ■ ■ -■■ F ■ P ■ -■■ ■• 



en el campo de los enemigos once muertos, seis carabinas, 
dos paradas y una caja de guerra. Este encuentro causó 
en el campamento de Milla grandes alborotos, que se vieron 
desde la torre de catedral. 

¿Quiénes se distinguieron en esta acción por su valor j 
su arrojo? 

El Capitán Peña, el Teniente Guillermo Jirón, el Sub- 
teniente León Ramírez, los patriotas Francisco Monuán y 
Esteban Guardiola. 

¿Cuáles fueron los resultados de este triunfo? 

Ningunos, porque el Coronel Diaz no pudo perseguir al 
enemigo ni continuar su marcha para la capital, porque Icís 
habia faltado el parque, dicen unos, porque les entró pánico, 
dicen otros. Diaz contramarchó para Tegnciga^pa, y los de 
la plaza perdieron toda esperanza cuando se supo que la 
fuerza de la Maradiaga se habia disuelto. Cuando Diaz llegó 
á Tegucig«alpa hacia su entrada también el ejército auxiliar, 
que mandaba el Vice-Gefe del Estado del Salvador, com- 
puesto de 400 hombres, al mando del Coronel Ordoñez. 
Desgraciadamente esta división llegó tarde, por que los pa- 
triotas que defendían heroicamente la plaza de Comayagua, 
habiendo perdido toda esperanza de un pronto refuerzo, 
atormentados por la falta de agua y de víveres, la habían 
rendido por medio de una capitulación, en la que tuvieron 
una gran parte la intriga y la traición. 

¿Qué sucedió entonces? 

Que el desaliento se apoderara del ánimo de los cobar- 
des. 

¿Qué dia se rindió la plaza? 

Don Liberato Moneada, Ministro de esta época, asegu- 
ra que la plaza se rindió por una capitulación que el Coro* 
Bel Milla celebró el 11 de Mayo con el Comandante de la 
plaza, Antonio Fernandez, hombre tan cobarde, como trai- 
dor. (117) 

¿Qué dice el General Morazán, refiriéndose á este hecho? 

(117 )Apunie8 iaédlto» de Don Liberato Moneada. 






•i 



333 

^p^^— ^iM^»^i— I I I — — — I ■— — iw^i— ^a*— wi^— <h— «— ^w^w^»— < min«*^ 

B n Mi n » — O»— ■ I I ^i,^,,,,,,^ , .!■ ,1 . , i I I til u i M I I ap — — ¿¿M— i— ¿^i>»^^> 

^'La perfidia del ComandaDte tuvo en ellos un apoyo, 
7 la plaza seriadlo el 9 de Mayo de 1827 por una capita* 
laciÓQ en que todo lo sacrificaba el traidor, por la conserva- 
ción de su empleo, al Gefe que no había podido lograr nin- i 
gana ventaja sobre los sitiados. Y para qne nada faltase á i 
este documento vergonzoso, con que había el Gefe Herrera 
rechazado las proposiciones de rendirse que se le hicieran, fué / 
castigado, dejándolo á merced del vencedor, como prisionero 
de ífuerra." 

'^El Presidente déla República, que pocos meses antes, ^ 
queriendo acreditar su respeto á la ley, puso al Gefe del Es- > 
tado de Guatemala, en el término de tres dias, á disposición . 
de la Asamblea que debiera juzgarlo, hizo conducir i Herré- i 
ra preso á la capital de la República, ciento sesenta leguas ^ 
distante de la ciudad de Gomayagua, á donde debiera rea- ,- 
nirse ¡a Legislatura para conocer de su causa, si aquel magia- .,_ 
trado hubiera tenido esta vez el deseo de ser un religioso 
observante de la Constitución. Pero se olvidó entonces da 
ella por no convenir á sus dobles miras de humillar al Oefe?; 
Herrera, dándole por prisión en mucho tiempo la misma ca-; 
sa que él habitaba, y de acreditar tí sus contrarios el despre- 
cip que hacía de las leyes." 

¿Cuánta -fuerza custodió á Herrera en su marcha y al 
mando de quién? *^ 

Sesenta hombres á las órdenes del Capitán Ramón Ta- 
blada, español, y cómplice en las infames traiciomesde Fér» 
nandez. 

¿Qué resolución tomaron los Gefes que se habían disuel- 
to en la Maradiaga? 

^'Como uno de los Gcfes, dice Morazán, de la fuerza qas 
se disolvió en la Maradiaga, marché en busca del auxilio, que ^ 
mandaba el Vice-Gefe del Estado del Salvador. Pero esta 
auxilio, que llegó á Tegucigalpa, después de haberse rendí- 
do la plaza de Comayagua, era tan pequeBo, que tuvóque 
retirarse hacia el Estado de Nicaragua. Los Coroneles^pias^ 
Márquez, Gutiérrez y yo bascamos en él nuestra segundad, 












884 



j (i^ssrpfftKmos ai Qefe q a e lo mandftba. - Ufi ittéiáe&to' 
agradable, que podía comprometer nuestro honor, nos obligó 
á separarnos de (íl, en la Villa de Choluteca y á pedir ga- 
rantías al Coronel Milla, para permanecer en Honduras. 
Nuestros deseos fueron satisfechos por este Gefe, mandán- 
dolos el pasaporte con el mismo correo que condujo la soli- 
citud.'^ 

'*A1 instante marché con dirección al pueblo de Ojojona 
par^ disfrutar en unión de mi familia de la gracia que se me 
concediera. Por un presentimiento que jamas cupo en la 
coíi&anza que me inspiraba la palabra de Milla, dichos gefes 
no corrieron la suerte que nos aguardaba en aquel pueblo, 
y yo, víctima de mi credulidad, conocí, aunque tarde, lo po- 
co que debe confiarse en los que defienden una mala causa." 

Diez horas después de haber llegado al pueblo que ha- 
bia señalado para mi residencia, fui reducido á prisión por 
el Teniente S-ilvador Lmdaverri de orden del mayor An- 
guiaíió, Comaadante localde Tegucigalpa, y conducido á. 
aquella ciudfid. A pesar de haber presentado á este Géfe' * 
mi pYsaporte^.me hizo poner en la cárcel pública. 

•'"^'La seguridad de que en semejante atentado no tuviera 
parte éi -Coronel Milla, me hiz > dirigirle una exposición en 
que le expresaba, con bastante energía, los males que me oca- ' 
8Íonaban sus ofrecimientos. La contestación de este Gefe me 
dio á conocer el lazo que había tendido á mi confianza, y sólo 
proeuré entonces los medios de evadirme de la cárcel." 

•'Después de haber sufrido veintidós dias una estrecha y 
penosa prisión, pude burlar la vigilancia de mis carceleros y 
retirarme ala ciudad de San Miguel. De allí pasé á la de 
León en busca de auxilios para volver sobre Honduras." 

¿Qué notaremos sobre esta última aseveración del Gene- 
\ ral Moraziín?. 

' Que no está de acuerdo con los documentos históricos, 

' "ni con las relacionas de personas contemporáneas con quienes 

hemos consultado. Cítese lo que á este respecto dijo Don 

Úberato Moneada en "^BOfi apantes inéditos: ^^^ coosejertií 






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835 

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*• 

^ Morazán, dice, que perdió toda esperanza y que no ge creyó 

seguro do una persecución, se fuó á Texfguat, cuyo pueblo 
había sido muy adicto al Gobierno. Al cabo de algunos 
días supo que Milla ocupaba á Teguci^alpa; y como había 
ya desistido de hacerle la guerra, por haber desaparecido el 
Gobierno, pues el Gefe Supremo Don Dionisio Herréríi ha- 
bía sido mandado preso á Guatemala, dispuso mandar un co- 
rreo al vencedor, manifestándole su propósito de vivir reti- 
rado de los negocios públiccs y pidiéndole pasaporte. para 
venir al pueblo de Ojojopa á unirse con su esposa y familia. 
Se le concedió m solicitud y se le inspiró toda confianza; pe- 
ro al siguiente dia de estar allí, líégó ún oficial con una es- 
celta y lo condujo preso á Tc^ucigalpa, en donde fué ence- 
rrado en el calabozo. Allí se, enfermó artificiosomente j lo- 
gró que lo dejaran ir á su casa á curarse. Salió de la prisión 
al entrar la noche, á cuya hora estaba preparada una muía y 
o n criado en los suburbios de la ciudad, de dcnde salió dis- 
frazadoá montan.;.- Mucho. después vino á saber Milla que 
Morazán le había correspondido muy bien su engaño y que 
iba de camino para León.^' 

¿Quó nos han informado personas que ce nocieren bien 
- estos hechos? 

Que Moif zán le Icstimó, ccn un alfiler, les ercilhis: que 
Á consecuencia de esto se le inflamaron: que tom^ en la bo- 
ca piedra-lumbre, que le produjo gran desalivación: que 
hizo valer, en seguida, que estaba escorbutado; y que llamó 
un módico para que lo asistiera, quien confiímó que estaba 
atacado de escoibuto. Morazán, con este motivo, res hen 
referido, pidió se le escarcelara bajo fianza para ser mejor 
asistido en su casa, y que esta solicitud le fue admitida y des- 
p achada de conformidad. Esta relación esta de acuerdo con el 
documento que, por ser poco conocido, copiamos/á continua- 
ción. Dice así: '*C. Joaquín Espinosa, Alcalde^ 1/ de esta 
y Juez de I.* Instancia del Partido. A yU. Ciudadanos Al- 
caldes, anotados al margen, hago saber:. . Oué*eti'elfete Juzga- 
do de mi cargo se sigue causa criminal contra él reo Francis* 



<' 



336 

■O^W ^M^»^^ I I I I ■ I- » > *! Mili I . ■ III MI ■ 



» 



r 



oo Morasán, como á uno de tantos facciosos contra el Supre- 
mo Gobierno y la Nación; y aunque este se hallaba preso en 
estos calabozos, anoche á las ocho de ella se excarceló bajo 
fianza, á virtud de hallarse gravemente enfermo; y ahora que 
Hon las siete de la noche se ha buscado en la casa de su habi- 
tación para intimársele providencias de este Juzgado y no se 
ha encontrado. Portante: de parte de los Tribunales de la 
Federación y á nombre del Gobierno del Estado exorto ¡y re- 
quiero á todos los Jueces de mi comprensión, y ¿ los de ex- 
trafia, ruego y suplico que inmediatamente que el expresado 
Morazán, se presente en sus dominios, procedan á su captura, 
y de pueblo en pueblo, con la corespondiente custodia, remi- 
tirlo á este Juzgado; que al tanto me ofrezco cuando, en igua- 
les casos, sus apreciables letras se me presenten. Fecho en 
la Ciudad de Tegucigalpa, á veintinueve de Junio de mil 
ochocientos veintisiete, con testigos en falta de Escribano y 
y en este papel, por no haber del que corresponde." (118) 
Coando Morazán salió de la cárcel, se nos ha agregado, ya 
habia mandado alistar las bestias para salir del Estado, corres- 
pondiendo con esta burla á la de Milla; y que al salir de su 
casa, lo hizo vestido de mujer. Por el suscinto, pero fiel re- 
lato que acabamos de hacer, comprenderá el lector que, al 
decir el General Morazán en sus ''Memorias" que burló la vi- 
gilancia de sus carceleros, ostentó una vanidad innecesaria. 

¿Quó hizo el Coronel Milla, posesionado de la plaza? 

Mandó que una fuerza compuesta de doscientos hom- 
bres, al mando del Mayor Anguiano, ocupase inmediatamen- 
te á Tegucigalpa. Anguiano era uno de los gefes de mayor 
confianza de Milla. 

¿Quó órdenes dictó este? 

Las de perseguir á todos los patriotas que hab(an esta- 
do con el Gobierno que acababa de desaparecer. 

¿A quiénes se persiguieron especialmente? 

A Esteban Guardiola y á Francisco Lozano, (el mesti- 
Mi) á Francisco Morazán y á José Antonio Márquez, á José 

[11»] Tmo -m, pagua 14B. 



i 



8S7 



María Gutierres 7 al Coronel Remigio Diaz, ¿ Mariauo Mem- 
breño y á Gregwo Contreras. 

¿Qué se vio entónces? 

El derecho bollado por la fuerza, la justicia violada por 
el absolutismo, la honradez y el patriotismo calumniados 
por las pasiones más desenfrenadas y las iglesias despojadas 
de sus aJhf^as: de este ultraje fué víctima la de Cedros. 

¿Cómo se organizó el Estado? 

El Coronel Milla, cumpliendo instrucciones del Presi- 
dente de la República, convocó á los pueblos para que el 
domingo inmediato á su publicación practicasen elecciones 
de Gefe y Vice-Gcfe del Estado, lo mismo que de Conseje- 
ros y Diputados para la Asamblea Ordinaria. Igual cosa 
mandó practicar respecto de las autoridades locales que ha- 
bían servido á la administración caida. (119.) 

¿Quó dia se instaló el Congreso? 

El 13 de Setiembre, bajo la Presidencia de Don Juan 
Fernandez Lindo. Los Diputados que compusieron esta 
Asamblea fueron hombres de sacristía y que acostumbraban 
mojarse Ids dedos én agua bendita, para lanzar en seguida 
decretos de proscripción y de muerte. ' 

¿Quión resultó electo Gefe del Estado? 

Don Jerónimo Zelaya, que funcionó en Santa Bárba- 
ra, hasta la derrota de Milla en la Trinidad. 

¿Quién fué nombrado Vice-Gefe? 

Don Miguel Bustamante. 

¿Cuáles fueron las primeras operaciones de la Asamblea? 

Poner en conocimiento de l>i»n Jerónimo Zelaya la elec- 
ción que en él había recaido y nombrar Gefe Provisional al 
honradísimo patriota Cleto Bendana. [120.] 

¿Quién fué nombrado Secretario General? 

Don José León Rioa 

¿Qué declaró la Asamblea el 15 de Setiembre? 

(119.) Bando publicado en la ciudad de Tt^gucigalpa» 
[ISO] Docnn^ilto atiü^YQ 90t 



Que el Gefé Herrera habia dejado de ser tal desde el 
. 18 de Agosto de 1826, que se negó á poner el cúmplase al 
decreto que la Asamblea había emitido, mandando que los 
pueblos eligieran Gefe Constitucional. (121) 

¿Qué noticias recibian el^Gobierno y la Asamblea? 

Que el Gobierno de San Salvador, que habia estado en 
íntimg, y cordial correspondencia con el de Honduras, man- 
daba invadir el Estado por el Departamento de Nacaomev 
comprendiendo el riesgo que corría, si el Coronel Milla oca* 
paba San Miguel. 

¿Qué providencias dictó el Congreso? 

Dio al Gobierno facultades extraordinarias para que 
juzgara militarmente á los que acompañasen la fuerza salva- 
doreña, ó que hubiesen cooperado para su venida, 

¿Qué más acordó? 

Que para el sostenimiento de la fuerza que debía con- 
servar el orden y hacer respetar la dignidad de Hóndorai, 
se tomaran los bienes de la cofradía de Colama, lo nñismo 
que los de las cofradías de Texiguat, que se había negado á 
reconocer el Gobierno que nuevamente se había establecido 
en Comayagua. (122) Milla y el partido conservador fue- 
ron los primeros que se ocharon sobre los bienes de las 
iglesias. El Canónigo y Provisor Don Nicolás Irías, con 
pretexto de dar garantías á las alhajas de oro y plata de la 
iglesia catedral de Comayagua, las hizo trasladar al Estable* 
cimiento de Belize el año de 1826. Estas alhajas jamás vol- 
vieron. Hay quien afirme que el Provisor Irías las convirtió 
pn armas y dinero para la guerra que estalló en el año si- 
guiente. Todavía viven personas que vieron salir el carga- „ 
mentó de platas labradas de la iglesia catedral; y sin emfa«ir- 
go, nunca se ha dicho, por los representantes de la iglesia 
hondurena, que el Provisor Irías se haya echado sobre sos 
bienes y me'nos que por este hecho mereciera excomunión 
mayor. 

(121) Documento número 51. 

(122) Documento número 62. 



339 



1 li.J 



¿Qa^ ordenen comanicó la Asamblea al Coronel Milla? 

Que DO coutinaase su marcha para la ciudad de San 
Miguel hasta no ver el resaltado de las operaciones de la 
fuerza invasora, salvo el caso de tener nuevas instrucciones 
del Presidente de la Repáblica para no suspender su marcha, 
dejando entonces la fuerza hondurena para defender los pue- 
bles, que de otro modo, quedarían i discreción completa del 
enemigo. 

¿Qué acordó la Asamblea el 24 dé Octubre? 

Acordó cerrar sus sesiones hasta el 8 del entrante, que 
86 abrirían en Siguatepeque, Santa Bárbara ú otro punto 
que ofreciese garantías á la Asamblea. Esta Legislatura, que 
se había reunido bajo los auspicios de las fuerzas federales, 
desapareció después de la batalla de la Trinidad. (123) 

¿Qué Gefe invadió el territorio de Honduras y con cuan* 
ta fuerza? 

El Coronel Zepeda con cuatrocientos hombres. 

¿Dónde y qué dia fué batido? 

En Sabanagrande el dia 28 de Setiembre. 

Dejemos á Milla en Sabanagrande, cubierto de gloria, 
por el segundo triunfo que habían alcanzado sus armas, y 
volvamos á las ' 'Memorias del General Morazán. 

¿De qué se ocupaba él en Nicaragua, mientras Hondu- 
ras era testigo de la guerra más injusta y criminal, como in- 
justas y criminales han sido todas las que posteriormente nos 
lia traido Guatemala? 

"En mi tránsito, dice, por el puerto de la Unión, hablé 
por la primera vez con Don Mariano Vidaurre que, co- 
mo comisionado del Gobierno del Estado del Salvador, pa- 
saba al de Nicaragua con el objeto de procurar un aveni- 
miento entre el Gefe y el Vice-Gefe dp aquel Estado, que 
m&tuamente se hacian la guerra. Vidaurre se interesó mu- 
cho para que se me auxiliase por este último. 

"Entre tanto, el Coronel Ordoñez, que llegó preso á 
León, pudo formar una revolución contri^ el Vice--Gefe Ar^ 



340 



güello, qae tavo por resaltado la deposición de este funcio- 
nario, j el auxilio que se me dio de los militares que le eran 
más adictos/' (}^^) ^^ deposición de Arguello sp verificó el 
14 de Setiembre de 1827. Este acontecimiento, dice el Gefe 
Don Maauel Antonio de la Cerda que gobernaba en la Villa 
de Managua, ''es recompensa propia de sus desaciertos;" 
agregando que Ordoñez se había incorporado á la facción de 
Granada con el objeto de formar un tercer partido personal, 
á cuja oafajeza tratóse de colocar á Juan Hernández. Ordo- 
fiez no encontcíS todo el séquito que se habia imaginado. 
El partido del Vice-Gefe Arguello, Á este tiempo, se encon- 
traba casi concluido. La anarquía era horrorosa y la mayor 
parte de los pueblos se encontraba en los montes. 

"Ciento treinta y cinQOj entre gefes y oficiales, corapo 
nían mi pequeña fuerza. Su fidelidad al Gobierno á que ha- 
bían pertenecido, me inspiraba la mayor seguridad, y la fun- 
dada esperanza de reunir los descontentos hondurenos que 
produjeron las persecuciones de Milla y sus agentes, ponían 
de nuestra parte todas las probabilidades dul triunfo. '^ 

''En la Villa de Choluteca, con el auxilio que mandó el 
Gobierno del Salvador, pud0 organizar una considerable di- 
visión, y en el campo 4e la Trinidad, acreditar á los hondu- 
renos que era llegada la hora de romper sus cadenas. Milla 
fuó allí completamente batido, dejan^lo en nuestro poder los 
elementos de guerra, que habia acumulado, y la correspon- 
dencia oficial de que ya he hecho mérito. La vanguardia 
sola, consiguió este triunfo, en el que se distinguieron los Co- 
roneles Pacheco, Balladares y Diaz. A los de igual clase, 
Márquez, que habia quedado malo en Pespíre, Gutiérrez que 
en unión de Osejo y el Capitán Ferrera, conducían la reta- 
guardia, no les fuó posible encontrarse en la acción.^' El Co- 
ronel Diaz, aunque era el Gefe de esta expedición, tuvo el 
acierto de dar á Morazán el mando en gefe del ejercite y la 
dirección de la batalla de la Trinidad. 

^If4] Docmnento núiptfo 5lS. 



341 



¿Cómo se expresa Arce, hablando de las victorias de 
Milla? 

''Las victorias, dice, conseguidas por el Coronel Milla 
debieron ser provechosas á la causa del Gobierno Nacional, 
y^ fueron adversas, 6 á lo menos se inutilizaron, por no haber 
hecho de ellas el uso correspondiente. Las órdenes que te 
nía este Gefe eran terminantes para apoderarse del Departa- 
mento de San Miguel luego que tomara á Com>iyagua, ma- 
nifestando al mismo tiempo á los hondurenos que, constante 
el Gobierno Supremo en no permitir alteraciones en la for- 
ma política, lejos de aprovechar los pronunciamientos de los 
pueblos que se ponían bajo su protección, para aumentar su 
autoridad, propendía al restablecimiento de todo lo que er^ 
constitucional, y que en este concepto debían elegir sus Re- 
presentantes y demás funcionarios, ó llamar á los que Herre- 
ra había dispersado. En consecuencia se hicieron nuevas 
elecciones, y el Estado se reorganizó cuanto era posible;' y 
entonces debió salir la fuerza federal y ocupar el Departamen* 
to de San MigueJ, ya que no lo había ejecutado inmedifita- 
mente que capituló Comayagua, porque los hombres de pro- 
bidad y las principales poblaciones de aquel Estado temían 
que en alejándose la tropa del Gobierno promovieran reaccio- 
nes los partidos de Herrera, y deseaban reorganizarse antes. 
Los directores Je Prado, conociendo lo riesgosa que era es- 
ta operación, le aconsejaron dirigir una división que entre- 
tuviese á Milla e impidiera su marcha, lo que ocasionó una 
nueva victoria para las armas del Gobierno, y una derrota 
más para los de la revolución, porque en Sabanagrande fué 
batida la tropa de San Salvador completamente, hacióndose 
el referido Milla dueño de todo su parque y de parte de su 
armamento. Pero todavía se malogró la ocasión de apode^ 
rarse de San Miguel, cuyos habitantes ofrecían engrosar la 
fuerza federal, y remitieron dinero para que por falta de so- 
corros no permaneciera en Tegucigalpa, donde invernaba.'' 
Estériles fueron en verdad los triunfos de Milla, conseguido^ 
4 costa de tanta sangre y sacrificios. Milla cometió un error 



342 



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digno de censara al no liaberse apoderado, como se le orde* 
naba terminantemente, del Departamento de San Miguel, 
luego que se rindiera la plaza de Comajagua. Este moví- 
:iniento habría producido muy buenos resultados, como los 
indica el ex- Presidente Arce en sus ^'Memorias"; pero Milla, 
entretenido por los abultados peligros y temores que le ha- 
cían ver las autoridade^^ supremas de Honduras, invernó en 
Tegucigalpa, sin comprender que la inacción es la muerte de 
un ejercito en campana. Muchas veces se ha visto que un 
movimiento ejecutado á tiempo, y con la celeridad que re- 
claman las circunstancias, economiza sacrificios y produce 
las ventajas de una batalla. 

¿Qué hizo el Presidente de la República, llegado Milla á 
. Guatemala? 

Arce en sus ^^Memorías^' continúa y dice: ^'El Coronel 
.Milla fué puesto en consejo de guerra de orden del Supremo 
Gobierno y por solicitud suya: se examinó su conducta, y fué 
absuelto por dictamen del Abogado Larrave; mas, ¿qué im- 
portaba que fuese inocente, si Morazán quedaba figurando, 
y si la anarquía había renacido en Honduras y tomado un 
vuelo raudo por no haber ocupado en tiempo el Departa- 
mento de San Miguel? La consecuencia ha sido una cade- 
na de desgracias que aflige á Centro- América, y que el ojo 
jpás perspicaz no alcanza á divisar h-^sta dónde se extenderá.^' 



P^RTE TERCEÍlu^. 



Retsta,iiraci<Su y i*eíbii*mnH 



CAPITULO í. 

£1 General Morazán. — Süs primeros afióa. — MeiaoriÉB 
j Qstificativas de Arce. — De lo que fué objeto el General Mo- 
razán. — Honduras dividido en dos partidos. — Después de ln 
batalla de la Trinidad, Morazán se ocupa de organizar el Es- 
tado. — Nombramientos de Gefe y Vice-Gefe del Estado de 
Honduras. — Don Miguel Cubas es nombrado Secretario 
General. — Providencias que se dictaron ecn el objeto de res- 
tablecer el orden. — Insurrección del pueblo de Opoteca. — 
£1 Comandante de Comayagua.— -El Coronel Osejo, marcha 
á batir á los facciosos. — Dia en que se movió. — Batalla de la 
Sabaneta y derrota del Coronel Osejo. — Consecuencias de 
este desastre. — El Coronel Remigio Diaz, derrota á los últi- 
mos restos del ex~Gefe Jerópimo Zelaya.^— El espirñol Juan 
Portales entrega el castillo. — Marcha del Coronel Domín- 
guez sobre Honduras. — El General Morazán se separa de la 
Gefatura y toma el mando del ejército. —Movimientos del 
Coronel Domingucz sobre la costa Sur de Honduras. — Aten- 
tados que cometió durante su permanencia en San Miguel. — 
Asesinato del General Merino, referido por Morazán en sus 
'^Memorias. '^ — Los Diputados se reúnen en Comayagua en 
junta preparatoria. — Sesión del 12 de Febrero. — Sesión del 
14. — El Congreso de 1828 se instala el 17 de Marzo. — Tra- 
bajos á que se dedicó con preferencia.— La Asamblea con- 
voca á elecciones. — Tiempo en que estas sé verificaron. — El 
Presidente de la República convoca el Congreso Federal y 
el Senado, para el I."" 4é Marzo éii fai dtiiM de SáüttL A^nc^ 



344 



■*~t; 



Decreto separándose del mando. — Curso de los sucesos en 
San Salvador. — Tratado de paz. — Suspensión de hostilida- 
des. — Tiempo en que debía ratificarse el convenio. — Lo que 
se proponían )os de la plaza. — Morazán se mueve de laVilla 
de Choluteca. — Fuerza con que marchó. — Comisionados nom- 
brados acerca del Gobierno de Nicaragua. — Morazán se diri- 
ge á San Salvador. — Domínguez le hace saber el tratado. — 
Morazán se niega á respetarlo y continúa su marcha para el 
Lempa. — Domínguez hace continuos movimientos para cor- 
tarle. — De lo que se ocupaban en San Salvador. — Morazán 
■en Lolotique. — Domínguez en Chinamecn. — lutent? forzar 
las guardias. — Días que pasaron en esto. — Morazán se hace 
camino para el Lempa.— Domínguez le sigue en su marcha 
y le ataca en la hacienda de Gualcho. — Memorias de Mora- 
zán. — Reflexiones que hace en conclusión. — Morazán con- 
tra-marcha para San Miguel. —Cargos que le hace el Coro- 
nel Mon tufar por la conducta que observó allí. — Morazán se 
^justifica en sus memorias." — El General Arzú sale del cuar- 
,tel general dp mexicanos y llega al Lempa. — Morazán con 
tramarcha á Honduras. — Relación del General Escobar. — El 
General en Gefe tiene partes de que los opotecas ocupaban 
á Comayagua. — El Coronel Márquez marcha á sofocarloa — 
Fuerza con que partió. — Situación de los pueblos del trán- 
sito. — Noticias que recibió al' aproximarse ala Capital, t- 
Triunfo obtenido sobre los rebeldes. — Dia en que se alcan- 
zó. — Opoteca reconoce el Gobierno establecido. — El Vice- 
Gefe los indulta. — Morazán en Tegucigalpa. — El Coronel 
Márquez ocupa nuevamente á Comayagua. — Dia en que 
marcha á la frontera de San Salvador. — Morazán se mue- 
ve de Tegucigalpa.— Morazán y Márqui'z se encuentran en 
Goascorán. — El General Arzíi en San Miguel. — Segunda ex- 
pedición del General Morazán á San Salvador, narrada por 
él mismo. — Capitulación de Aycinena cu San Antonio. — Re- 
lato del Coronel Montúfar sobre estos mismos hechos. — Re- 
saltados de la capitulación de Aycinena. — Entrada triunfan- 
te del General Morazán en San Salvador. 



345 



>m ^ 



•'.' ^ 



¿Ante quién estamos? 

Ante el General Morazán, vencedor de Milla en la Tri- 
nidad, de Domínguez en Gualcho, de Aycinena en San An- 
tonio, de Pacheco en San Miguelito,^de Prado en las Char- 
cas; que de Gefe de Gabinete y del Senado pasó á ser, en 
menos de un año, Gefe de partido y Gefe de cuartel. 

¿Quién era el General Morazán? 

Una de las figuras más afortunadas que ha tenido Cen- 
tro-América, pues anduvo demasiado aprisa el camino de la 
vida pública. Cuatro años antes, Morazán era un recien lle- 
gado á la política militante de su patria: cuatro años después 
era un gobernante de autoridad y represión. Morazán nació en 
TégucigalpaV el 3 de Octubre de 1792. Fueron sus padres D. 
Ensebio Mora-zán y Doña Guadalupe Quezada. Como no ha- 
bía establecimientos públicos de instrucción primaria,- Mora- 
zán aprendió, en escuelas privadas, á escribir con elegancia y . 
adquirió, al mismo tiempo las nociones elementales de aritmé* 
tica. En el año de 1804 se fundó, á esfuerzos de Fr. Santiago*. 
Gabi:ielin, guatemalteco, guardián del convento de San Fran- 
cisco de Tegucrgalpa, una clase de Gramática Latina, que vi 
no ¿desempeñar Fr. José Antonio Murga. Veintitrés fue- 
ron ios jóvenes qué concurrieron á la clase indicada, y Mo- 
rázán se contó entre este número; pero desgraciadamente 
Gábrielin fué reemplazado en su puesto por el español Fr. 
José Antonio López, quien mandó luego cerrar el esta- 
blecimiento, que apenas contaba un año de existencia; y 
aunque los padres de familia se empeñaron con el mayor 
ahinco porque el Padre Murga continuara dando privada- • 
mente la clase, fué imposible conseguirlo. Pocos dias más 
tarde, Fr. José Antonio Murga recibió orden de regresar á 
Guatemala. Morazán, apesar de los obstáculos que le pre* > 
sentaba el egoismo español, procuraba asociarse de las per- . 
sonas más entendidas que venían por acá y con los emplea- 
dos de esta triste y lamentable época; se dedicaba al apren- 
dizaje de las Matemáticas y del dibujo que tanto le gustaban, . 
colocándose, en seguida, en h Escribanía del entendido Pon 



. i . 



346 



León Vasques, con quien adquirió alguuos couocimientos en 
Derecho. Después fué nombrado, como hemos visto atris, 
Secretario General, y más luego, Presidente del Conseja 
Morazán tenia dotes tiaturale? bastante felices, maneras iivsi- 
nuantcs y. un gran talento militar: á esto se agregaba ana 
figura elegante y simpática. Todavía se habla de su genti- 
leza y gallardia. (125) Después de la batalla de la Trini- 
dad, Morazán asumió la Gefatura del Estado. En Junio de 
1828 tomó el mando en Gefe del ejército de Honduras y Ni- 
caragua, encargando el Gobierno á Don Diego Vijil, nom- 
brado, provisionalmente, Vice-Gefe. El 6 de Julio venció, 
gloriosamente á Domínguez en la hacienda dé Gualcho. Es- 
te triunfo fué trascendental para la revolución restauradora. 
El 23 de Octubre Morazán entró á San Salvador, ornadas 
sus sienes con los laureles que habia alcanzado con mil sacrí- 
fícioa Llegado allí trabajó sin descanso por organizar el 
ejército que debia marchar á Guatemala, con el objeto de 
restablecer el orden constitucional. Luego que el ejército 
aliado protector de la ley recibió alguna disciplina, el Gene* 
ral Morazán emprendió su marcha sobre ta ciudad de Guate- 
mala. Morazán está á caballo, porque* quiere estar en todas 
partes y asistir, al lado de sus valientes soldados, á todos los 
peligros. Después de varios encuentros en que tan pronto 
es vencedor como vencido, ocupa la plaza de Guatemala el 
13 de Abril de 1829. El 5 de Marzo de este afio el General 
Morazán fué nombrado por el Congreso de Honduras Gefe 
del Estado. Con motivo de la insurrección del Departa- 
mento de Olancho y de la guerra intestina que devoraba á 
Nicaragua, sale de Guatemala én el mes de Octubre y llega 
á la ciudad de Tegucigalpa á fines de Noviembre. El 2 de 
Diciembre la Asamblea, que extraordinariamente se había 
reunido, le dio posesión de. la gefatura. Dos dias después 
dirigió á lus pueblos del Estado un manifíe^^tri (xMicebido es 
términos nuy bondadosos, y al mismo tiempo enérgicos. 
Viendo el General Morazán que la guerra de Olancho ae efi- 

(125) IK cumento ntimeio (sm 



347 

I «i^i^— — ■ ■ m««i <*iiB~««-~r Tf'i rifrí t) i i i ■! i i ii - < 1— r---i- 1- i— r^^ 1 '-rinm i r ■ i i iiTiar 

[^ cendfa cada dia más y más, depositó el mando, el 24 del 
mismo mes, en el Consejero Juan Ángel Arias. A princi- 
pios del mes de Enero de 1830, el General Morazán ocupa 
á Jnticalpa, y poniendo en juego todos los medios diplomá- 
ticos de que podía disponer, logró que los facciosos capitula- 
ran en las '^Vueltas del Ocote," él 21. Pacificado el Depar- 
tomento de Olancho, Morazán regresa á Tegucicalpa, y el 22 
de Abril vuelve á hacerse cargo del Gobierno. El 28 de Julio 
el General Morazán deja la Gefatura del Estado para hacer- 
se cargo de la Presidencia de la República, de la que tomó 
posesión el 16 de Setiembre. Morazán gobernó diez años á 
Centro- América y después de liaber batido el 6 de Abril en 
el Espíritu Santo y el 25 en Perulapán al Separatista Perre- 
ra, y de haber sido derrotado en la plaza de Guatemala, se 
embarcó en el Puerto de la Libertad á bordo de la goleta 
**Iaalco," el año de 1840; Morazán intenta desembarcar en 
Puntarenas; pero no habiéndoselo permitido Don Braulio 
Carrillo, que gobernaba entonces á Costa~Rica, se vio obli- 
gado á dirigirse á la América del Sur. De David dirigió 
un manifiesto á los pueblos de Centro-América, fechado el 
16 de Julio de 1841. Viendo Morazán que era fatal la si- 
tuación política de los Estados de la federación del Centro, 
resolvió venir á la América Central con el objeto de ver si 
podia salvar á los pueblos de los tiranos que los oprimían y 
de las desgracias y ambiciones que imponentes se levanta- 
bao por todas partes. A estos motivos deben agregarse los 
repetidos llamamientos que recibía el General Morazán, tan- 
to de Costa Rica como de los demás Estados. Dominado 
por la gran idea de reconstrucción nacional, bajo una ley 
que no tuviera los vicios y los errores de que está plagada la 
Constitución de 1624, salió de Chiriquí para el puerto de La 
Unión, doncíe desembarcó con 22 oficiales que, con el ma. 
jor gusto, hacían las fatigas del soldado. De La-Unión se 
dirigió á la ciudad de San Miguel, y habiendo reunido 200 
hombres, contramarchó al mismo puerto para embarcarse con 
direocidná A^JQtla, dond^ hiaosn desen^baroo. Desean* 



348 

■■ -- ■ ■ ■ ■ ■ ... ■ ■■ . I ■ »■ ■ . ■ 

» 

do averiguar la situación del Salvador y Guatemala, llegd á 
Sonsonate y se puso en comunicación con ^ilgunas personas 
importantes. Fascinado el General Morazán por el llama- 
miento de los costaricenses y pensando que ser^a recibido eo 
San Josó bajo arcos triunfales, se dirigió á la isla de Martin 
Pérez, en el Golfo de Fonseca. Allí organizó 500 hombrea. 
Sus Generales eran: Saget, Cabanas, 3aravia y Rascón: De 
Martín Pérez, partió para el puerto de Calderas. En este lagar, 
sin obstáculo ninguno, desembarcó el 7 de Abril de 1842. Al 
saber esta noticia, el Gefe Carrillo se separó del mando, para 
ponerse al frente del ejército. Por el tratado, que se cele- 
bró en "El Jocote," el 11 de Abril, con el Brigadier Villa- 
señor, gefe de las fuerzas de Costa-Rica, y que fué ratificado 
por Carrillo en San José, Morazán quedó provisionalmente en- 
cargado del Gobierno de Costa-Rica, y en las poblaciones 
principales fué recibido con las demostraciones del mayor ju- 
bilo. La Asamblea, que se había instalado el IQ de Julio del * 
mismo año, deseando dar al Benemérito Francisco Morazán un 
testimonio público de gratitud, por unanimidad de votos, de- 
cretó que en lo sucesivo el General Morazán se denominará 
"Libertador de Costa-Rica." Morazán no vio con agrado este 
decreto y por lo mismo ningún interés tuvo en darlo á la es^ 
tampa. Firme en el propósito de llevar á cabo la reorgani- 
zación de Centro- América, después de combinar con la ma- 
yor reflexión su plan expedicionario, levantó fuerzas, las or- 
ganizó, las equipó debidamente y dictó todas las providen- 
cias necesarias para realizar su grandiosa obra. Todos estos 
preparativos y medidas disgustaron á algunas poblaciones dé 
Costa-Rica y las prepararon á la insurrección. Cn inciden- 
te inesperado y sangriento, ocurrido en el Guanacaste, vino 
á encender más los ánimos y la escitación llegó al extremo. 
Los enemigos del General Morazán creyeron que era llega- 
da la hora oportuna de lanzar el grito de rebelión y lo lan 
zaron en Alajuela primero, en San José después y en Here 
dia por último. Morazán sostuvo heroica lucha en los dias 
11^12, 13 y el 14 á la madrugada resolvió, desechando las 



i 



3i» 






■ I ■■ifciw»ii»nri i> ■ 



proposiciones que le presentó el Capellán Don Jos^ Anto- 
nio Castro, por.'JQZgarlas depresivas, romper la línea qne ve? 
rific<5 á la:cab^a de nn pnfiado de hombres extenuados por 
el hambre, po^ el cansancio 7 por las heridas y dirígi<5se Á 
Cartago,^ donde fué capturado, por dennncia que hizo Má- 
yorga. Su mujer le reprobó tan indigno procedimiento e . 
hizo saber áMorazán el inminente peligro en que se encon^ 
traba; pero ya era tarde, la casa estaba cercada de enemigos y 
fué apreheildido en los momentos, en que Morazán trataba áfi 
salvarse, montando á caballo. Morazán fué trasladado á la 
Capital el memorable dia 15 de Setiembre y pocas horas des- 
pués se le comunicó la orden de que sería pasado por las armas. 
El General Morazán manifestó que deseaba ser oido y jujsgado; 
pero las pasiones, que andaban sueltas en aqujal desgraciado 
dia, les respondieron: que la orden de muerte estaba dada y 
que era'necesario cumplirla. Convencido el Genen^l que el 
decretó de su muerte era una resolución firmemente tomada,, 
hizo, con serenidad inalterable, su testamento que escribió su 
hijo Francisco. Morazán marchó al patíbulo con gran valor^ 
y al despedirse del General Yilla^eñor le dirigió estas palabras: 
^* Querido amigo^ la posteridad nos hará justiciad Morassáu 
murió á los 49 años 11 meses. 13 días. Los separatistas a* 
plaudieron tan horrendo crimen, porque creyeron que con la 
muertede Morazán los pueblos, gozarían de una paz com- 
pleta; pero este fué un error, pues al afio siguiente de 1843, 
se levantó la anarquía en todos los Estados de Centro- Amé- 
rica, más pujante que nunca. La sangre derramada en laa 
futuras y concavidades de Texiguat, la derrapiada en las pla- 
ims do Choluteca, Nacaome y Comayagua, la vertida en los 
campos del Corpus y Liure y en el picacho de Zapusuca, las 
vidas segadas en el sitio de la plaza de León, las sacrificadas 
en el puerto de la Unión, en Chalatenango y el Obrajuelo y 
en otras cien batallas más que se libraron en ese mismo tigm^ 
po, BOU pruebas irrefragables de lo que acabamos de decir. 
Las palabras del General Morazán expresadas en los momen- 
tos más críticos y solemnes de la vida se han cumplido 41 



350- 






affos más tarde. En la pla^a principal de Tegucigalpa está 
levantándose,, por decreto Supremo, una estatua ecuestre que 
perpetuará su memoria. Este suntuoso monumento probará 
á propios y á extraños que Honduras sabe hacer justicia al 
verdadero mérito. 

En la hermana y vecina República del Salvador también 
Be ha levantado una estatua pedestre de bronce á la memo- 
ria del ilustre mártir de la Viúón centro americana. Morazán 
al morir rogó á sus amigos, que trasladaran sus restos al pue- 
blo salvadoreño, donde hoy se conservan con el mayor respe- 
to. El General Morazán amó de todo corazón á los salva- 
doreños, por sus grandes virtudes cívicas. Y en verdad, el 
pueblo más patriota, mas noble y generoso que tiene la Amé- 
rica Central, es el del Salvador. ' También es el que más ha 
amado su independencia y libertad y el que más ha luchado 
y sufrido por estas nobilísimas causas. Desde el año de 1811 
ha profesado y profesa odio cordial á todos los tiranos. Por 
eso se le ve levantarse enérgico en 1811 y 1814 contra el 
ominoso poder del Capitán General de Guatemala: por eso 
se le ve abrazar decididamente la causa de la independenciai 
auxilar á los patriotas de Tegucigalpa y luchar heroicamente 
contra las huestes mercenarias de México; y por eso en. fin, 
lie le ve combatir con pocas intermisiones hasta el año de 
1876 contra los tiranos quede dentro ó fuera del Estado* 
han pretendido subyugarlos, para adueñarse, en seguida, del 
poder de la Nación. ^ 

¿Cómo se expresa Arce én sus memorias justificativas? 

Irritado por los desaires de la fortuna y despechado de 

Stts ambiciones, dice: ^^Cuando todo esto acontecía (se refiere 

á los sucesos de 1827), el General Morazán no era aun mili- 

-' *. lar, ni era conocido en la Rep&blica; y sólo se sabía^ en el 

1 ' Gobierno que un hombre llamado así firmaba en clase de 

^ Secretario de Herrera, durante la administración de este en 

Honduras. El Coronel José María Gutiérrez, concufio de 

Morazán, y que tampoco era nada, y se ignoraba si existía 

«n aqjaella época, me dijo en Santa Ana, hablando sobre las 



& 



¿' 






^51 



cosas de la revolución, que Morazán fué preso de orden de 
Milla, después que (capituló Comayagua, iofriDgieDdp el 
cohveuió celebrado: que .su señora recibió del propio Gef© 
varias ofensas ^n la ciudad de Tegucigalpa:. que habiendo 
i*esueUo Gutiérrez y Morazán trasladarse á Aléxico, por U 
caida de su partido, en el momento de embarcarse en el 
Realejo, tuvieron avisos de que iban á ser perseguidas sus 
. familias: que despechados por estas noticias, determinaron 
buscar en León algunos hombres para ir en su socorro: que 
ios consiguieron, aunque de los más depravados en la anar- 
quía de aquella misérrima ciudad: que con ellos se introdu- 
jeron en Choluteca, donde engrosaron su pequeña y funesta 
• fuerza con las heces de aquellos lugares; y que deshicieron 
i Milla en La Trinidad, debilitado en gran, manera por de- 
serciones y por otras causns nacidab de su inacción en unos 
puntos en que yn no era nece^Hrio; porque en verdad, sí, ha 
ciendo á un lado los temores de reacciones en Honduras^ es 
ocupado San Miguel y se iríunt'a sol>re las fuerzas de Prado 
en San Salvador, el fruto indispensable de esta victoria hu* 
biera sido la general pacificación de la República y Morazán 
no habría logrado el golpe de fortuna que lo sacó á figurar 
y supo aprovechar, desbaratando cuanto encontró regulari- 
zado y poniéndolo todo de modo que le. fuese útil. Milla se 
retiró á Guatemala, y su vencedor se hizo eligir Gefe del 
Estado, prevalido de las bayonetas, que aumentó, poniendo- 
las en manos de cuantos malhechores encontraba.^* 

Morazán fué hijo de sos obras, y no de la casualidad, 
como quieren hacer valer sus enemigos. 

¿De quó fuó objeto el Gen< mi Morazán? 

Le siguieron^ á porfía, por el camino de la prosperidad, 
dos sentimientos contrarios, de que fuó objeto: el de odio y 
el de afecto: el de alabanza y el ,de censura: el de admiración 
y el de anatema; 

¿Quó dio lugar á estoV 

Que el país estaba dividido en dos partidos: el couser- 
vador, qne era de las mayóHag; y el liberal, que estaba en 



I 



f 



■»T 



352 



minoría. El primero seguía á Milla, y el segundo á Mora- 
^¿án. Este dio existencia y nombre aun partido que sobre^ 
vive á lá desapariei(}n de su predominio; partido falange, dia-, 
ciplinado y compacto, profundamente adicto á sus gefes, ad- 
mirablemente dispuesto al combate y á )a resistencia. Re- 
slstir y luchar por loa intereses centro-americanos, y e3pe- 
cialmente por formar una sola Patria y un sólo Gobierno, 
ba sido la tarea constante de su partido. 

Volvamos i seguir el (Srden de los sucesos ocurridos ep 
Honduras. 

¿En dónde nos quedamos en el capítulo anterior? 

En el 11 de Noviembre de 1827. 

¿De qné se ocupó el General Morazán, después de la 
victoria alcanzada en lá Trinidad? 

Librea ya los pueblos de los -enemigos que. los habían 
aniquilado, el General Morazán se dedic<^ i la reorganización 
del Estado. 

¿Quión ejerció el Poder Ejecutivo? 

El Consejo se reunió en Comayagua y encargó provi- 
sionalmente del Ejecutivo, con arreglo á la ley, al General 
Morazán, en concepto de Presidente del Consejo, por faltH 
de Gefe y Vice-Gefe del Estado. 

¿En quión recayó el nombramiento de Vice-Gefef 
En Don Diego Vigil. 

¿Quión fuá nombrado Secretario General? 

Don Miguel Cubas. 

¿Qqó providencias se dictaron? 

Con el objeto de restablecer el orden en los Depar- 
tamentos, el General en Gefe dividió su fuerza en Te- 
gocigalpa, á donde había llegado el 12, de la manera siguien- 
te: doscientos hombres pliso á las órdenes del Coronel 
Diaz, para que obupara á San Pedro Sula y dispusiera allí 
la manera de desalojar á los enemigos que se habían encasti- 
llado en Omoa: . doscientos á disposición del Coronel Pache- 
co, para que marchase al Departamento de Gracias, instru- 
yóndole de que tan pronto como hubiese acabado conloa 



! 

I 85S 



restos de los perturbadores del carden, se replegase á las fuer- 
zas que (l<^fr*iid(an Ih plnzn de San Salvador, que estaba sitia- 
da p*>r las federales, marchando él y el roronel 0-^jo á ocu- 
par la Capital. Kl Uonuiel Gutiérrez fué nombrado Gomaa- 
daiite de la plaza de Tegueigalpa. 

¿Qué partes recibió el Comandante de Coraayagaa á fi- 
nes de Diciembre? 

Que el pueblo de Opoteca, que había cooperado á U 
rendición de la plaza el añ<i anterior de 1827, se había pues- 
to nuevamente en artaaib conti*a las autoridades recién esta- 
blecida s. 

¿Quién era el Comandante de Comnyagua? 

El Coronel José de Jesús Osejo, leonés. 

¿Qué providencias so tomsron? 

Que el Coronel 0<ej.», acnmfjañado de los Coroneles Jo- 
sé del Rosario López, Manuel Encobar y el Capitán Liicas 
Estevez. saliesen con doscientos hombres á sofocar la insu- 
rreción del expresado pueblo. 

¿Qué dia se movieVon? 

£i 31 de Uicienibre por la tarde. 

¿í'órao dispusieron su plan de guerra? 

Tomando en considcrciCuSn lo quebrado del terreno y 
la situaciíSn ventajosa en que estaba el enemijfo, dividieron 
los doscient'^ís hmibres en tres secciones. El Coronel Lopes 
cou cincuenta hombrea debía seguir el camino real: el Coro- 
nel Manuel Escobar, con igual número, debía dar una gran 
vuelta, por unos desfiladeros, para ocupar *'La Sabaneta," 
yendo el Coronel Osejo á su retaguardia. Todo se verifioó 
así; y al amanecer el L° de Enero de 1828, se rompieron los 
fuegos entre los de la plaza y los que atacaban p(tr el fren- 
te. Pocos momentos después, el tiroteo sj hizo general en 
todos los puntos invadidos por las fuerzas del Gi^biemo, que 
por retaguardia se habían posesionado de las primeras ca- 
sas del pueblo. Dos horas contaba el combate, cuando el 
Coronel Escobar recibió un tiro en la boca que le obliga á 
retirarse; £stO| j el hübcv d Coronel Os^ ftt^MdoBii^ 



354 



la rf'tflgaardifl, replegándose á la fuerza que atacaba por el 
camine real, decidió la victoria á favor de los de la plaza. 
A las cuatro de la tarde ¡legaron á la ciudad las fuerzas de- 
rrotad aa. 

¿Cuáles fueron las consecuencias de esta derrota? 

Que los opotecas, alentados por el triunfo, extendieron 
íinR correrías hasta las inmediaciones de la capital, lo que pro- 
¿acia grandes alarmas y alborotos en el vecindario, entran- 
do á ella cada vez que la plaza quedaba indefensa. De aquí 
dátala rivalidad entre Opoteca y Coniayagua. 

¿Qué noticias pe tenían del Coronel Remigio Diaz? 

Que el 26 de Enero habíaí^sido atacado por fuerzas que, 
el ex~Gefe Jerónimo Zelaya y el Provisor Irías, haciendo los 
ú'iimos erfueizos, habían destacado del Puerto de Oraoa, al 
mando de los Tenientes Coroneles Tadeo Martinez y Juan 
Moralea. Estos fueron c«>mpletamente deshechos." 

¿Quién era el Comandante del Puerto? 

El espaBiíl Juan Pórtale», con quien el Coronel Diaz se 
pnao en inteligencias. Portales entregó el Castillo; y el Gefe 
caido pidió garantías, que se le dieron ampliamente. 

¿Qué hizo el Presidente de la República, luego que tu- 
ro conocimiento de estos sucesos? 

Hizo marchar al Coronel Dominguez, que había llegado 
á Mejicanos C(m el objeto de cooperar a la rendición de la 
plaza de San Salvador, que estaba sitiada por fuerzas fede* 
ralea, con 6o0 hombres sobre Honduras. El 13 de Abril, 
Doningupz libró la batalla de Quelepa. Este triunfo lo hizo 
duefio del Departamento de San Miguel. 

¿Qué resolución tomó el General Morazán? 

Separarse del mando supremo, para tomar el de la fuer- 

. la, situando su cuartel general en el pueblo de Texignat 

Aquí corhienzan las marchas y contramarchas del General 

. Morazán. Texiguat fué el primero, después deTegucigalp.u 

que en 1 821 abrazó con más calor y decisión la causa de inde 

:jH»|itrdeDi'i<i: ej que peleó más heroicamente en 1828 y 29 aliado 

de Morazán y de Cabajlas: el que amenazó, en 1843, 44 y 45^ 



855 

tronchar el poder del separatista Ft'ancisco Perrera y del re- 
pugnante Coronado Cha vez; y el que siempre se ha conservado 
. firme en las filas del partidoque,en Honduras, sellama^'liberal/' 

¿Qii¿ movimientos hizo el Coronel Domínguez? 

Hizo una ligera incursic^n por los pueblos de la costa 
del Sur, y regresó á San Miguel, sin haberse atrevido á ata- 
car al General Morazán. 

¿Qué atentados cometic^ el Coronel Domingaez, dorante 
su residencia en San Miguel? 

El de mandar captu^'ar á bordo del bergantín *'Caupoli- 
can" al General Merino que se retiraba á Guayaquil, por ha- 
bérsele despajado del mando general de las fuerzas que de- 
fendían la plaza de San Salvador, sin pretexto para hacerlo, 
y mucho menos para mandarlo pasar por las armas, sin nin- 
guna clase de juicio, como lo verificó Dominguez pocos dias 
después. Merino murió como un valiente. Los documentos 
que hemos tenido ocasión de ver y que relacionan la campa- 
ña que emprendió sobre Santa Ana Grande y la acción li- 
brada alK, revelan que el General Merino era un gefe esper- 
to y que sabia cumplir con honor su consif^na. Kl 4 de 
Enero de 1828 el General R. Merino había dirigido, des- 
de Aguachapán, donde estableció su cuartel general, un 
manifiesto á los pueblos de Guatemala, en el qup, dip«- 
pués de manifestar que el Gobierno del Salvador y los de- 
más de la Unión aspiraban ¿ que el Congreso y el Senado 
se restablecieran constitucional mente, es decir que Ihs cosas 
volvieran al estado en que estaban antes del mes de Setiem- 
bre de 1826, refiere detalladamente los sucesos ocurriólos 
en Santa Ana entie sus fuerzas y las que mandaba el Gene- 
ral Cascaras, para desmentir al Presidente Arce y í Aycine- 
na que los habian desfigurado malignamente. ^ 

¿Cómo relaciona Morazán este hecho? 

En sus ''Memorias," dice: Por este tiempo el General 
Merino, después de h^ber estado al servicio del G ibierno 

* Mini^dito leí Gda<)ra1 en O^fe del ejército protector de la ley. & los pq^* 



S56 



fc» mi « 



del Salvador, se embarcó en Acajatla, para retirarse á Gua- 
yaquil, de d Mide era natural. Ilibif^nd^ tocado el buque 
que lo conducía, en el puerto de la tJnic^n, fué capturado á 
bordo por el Coronel Douiingi^^z q'ie ocupaba el Departa- 
mento de San Miguel con fuerzas f ^Irírales, sin res[)etar la 
bandera chilena, ni atender á los reclanus que le hiciera el 
Capitán." 

*'A Merino no debía tratársele como prisionero de gue- 
rra, poHjue no se le tomabi C(m las armis en la mano; no 
era ya un soldado, porque se h ibía sep irado del teatro de la 
guerr»; no podia considerársele Ctnn > enemigo, porque no 
tenia la intención de ofender, puest ) que se retiraba á.su 
patria, ni siquiera pisab i ya el territorio de la Re^>ública y 
Be hallaba b^ijo la protección de utia nac¡()n amiga. No ha- 
bía, pues, ni un pretexto para reducirlo á |>risi(5n. y menos 
para fusilarlo pocos dias después en h ciu la 1 de San Mi- 
guel, fultaiiilo al <lerecho sagrado de la guerra y á los pria- 
cipios eslablecitlos en los pueblos menos civilizadas." 

''Este asesinato, sin ninguna mira política: esta víctima 
sacríScada á la venganza agena, cerró todos los medios de 
conciliación entre Domínguez y yt>, rompiendo la correspon- 
dencia que habíamos eatableciilo con e^te objeto: presagió la 
suerte qie correríamos los que f tesemos prisioneros de se 
mejantes enemigos, y acabó de umf irmar la opinión pública. 

¿Cuándo se reunieron los Diputadlos de II mduras? 

Mientras todo esto pasaba en el teatro de la guerra, los 
Diputadt)S sereuuierou en Comayagua, en juntas preparato* 
ríos, el 12 de Febrero. 

¿Qué acordaron en esta sesión? 

*'(Jon8Í4lerando, deciau, que ^mIos los pueblos del Es- 
tado ansian ver establecidv» el ónlen constitucional como 
€l medio más eñcaz para que cesen los miles que hi causado 
la revolución: que los demá^ E-tados de la federación esperaa 
Gon intei és que este se orgatiice y que dicte medidas peren* 
torias pata salvar á la República de los males que la afligen; 
que para que el Ebtado Be organice, necesita la pronta insta- 



«57 



laciÓD déla Asamblea^ para qae esta elija los consejí r >s qne 
deben fancionar provisionalmente, mientras los pneblos eli- 
gen con arreglo á la ConstitncitSn, se acaerda: 1.* Que se le 
diga, al Gobierno qae haga la invitación á todos los cinglada- 
nos diputados propietarios, y en su defecto, por enfermedad 
grave comprobada, á los suplentes, para que én el perento- 
rio término de quince dias comparezcan á llenar el deber en 
qne los pueblos les han ocupado. 2.^ Qae en el caso que 
alguno se niegue (que noes.de esperarse) les aplique todo 
el rigor de las leyes bajo su más estrecha responsabilidad; y 
3/ Que el mismo Gobierno higa todas las pesquisas y dili- 
gencias necesarias para conseguir los libros y demás docu- 
mentos extraídos de la Secretaría de la Asamblea por los 
enemigos del orden/' 

¿Qné acordaron en la sesión del dia 14? 

Creyendo la junta que, con la presencia del ciudadano 
Herrera, el orden quedaría restablecido y la opini*)n publica 
unrRírmada, acordó restablecerla autoridad del ex*G'fe 
Herrera, para lo cual dictó todas Las providencias que con 
ducian al objeto. 

¿Cuándo se instaló el Congreso? 

Después de haber tenido dos sesiones preparatorias, se 
declaró instalado el Congreso de 1828 el 17 de Mirzo, ha- 
hiendo nombrado para su Presidencia á Dju José Antonio 
Márquez. 

¿A qué trabajos se dedicó con preferencia la Asam- 
blea? 

A la formación de su Reglamento interior, que consta 
de 184 artículos. 

¿Qué decretó el 27 de Marzo? 

La Convocatoria del pueblo hondureno á elecciones de 
los representantes que debian concurrir el 2«5 de Diciembre 
¿ la tercera Asamblea ordinaria. 

¿Cuándo se verificaron estas elecciones? 

Por motivos que no conocemos, estas elecciones no pu- 
^¡eron practicarse sino hasta el 10 de Diciembre 



r. 



«68 



¿Qué decretos había emitido á este tiempo el Prj^^^n- 
te de la República? 

Viendo el Presideate que el decreto de 10 de .Oftabrc 
del año anterior nohibía producido los felices ireBUJlta^ps 
i que é\ se propuso al hacer la convocatoria^ y que. el ^Iñ ha- 
bía caido en la guerra civil miís desastrosa, cunvoc<$ el ,Cod- 
' greso Federal y el Senado para el I."* de Marzo en la c}i}^|td 
' de Santa Ana^ para c?)rtar los inm.ensoa males que ^fligfan la 
Aerpiíblica Este decreto, como el del 10 de Octubre^ Jp¿ 
''desatendido por los EsUidos. (126) 

;¿Qué decretó el 14 de Febrero? . , 

Su separaciíSn del mando. Arce q^uería demostrar, que 
: '. así como sabía giibernar á los demás, sabía gobernarse á^ sí 
mismo; pero estos desdene.s á la Presidencia, eran desdenes 
vde amante desesperado (127.) Este decreto UamcS á ejer- 
cer el poder de la República al Vice-Presidente. 

¿Cuál era ol curso de lo5 sucesos en San Salvador? 
A principios de M lyo se comenzaron á abrir . negocia- 
ciones de paz entre el comisionado PaviSn por parte de. Gua- 
temala, y el Djctor D.;lgid ) pr)r Sin Salvador; quedando en- 
tre tanto suspensas las hostilidarles. 

¿Cuáles fueron las articulaciones del convenio? 

Las principales fueron estas: l.v En que San Saivvador 

/iceptaría el decreto de 5 de Diciembre de 1827: 2.^^ Que 

para su ejecicitSn se reunirían comisionados que acorijlasen 

los términos de la convocatoria para elegir Diputados, Sena* 

clores, Presidente y Vice-Presídente de la federacitSn; 3/ 

4iae en San Salvador se procedería á la eleccic^n ^e gefé y 

Tice-gefe del Estada 4 "^ Q le las autoridides^federal^ se rea- 

ruirían en la ciudad de Stuta-Aua: 5."* Qie el ej^rciM> federal 

-ataría en la ciudad de Sm Salvador como en un.pu^lo her- 

{tnaoo y amigo» y que las faerzas y armas salvadoreñas qae- 

.jarían á las ordenes del Gobierno federal: &."" Declarábaae, 

n^lie Siu Silvaior siempre había reconocido al Gobierno fe* 

(196 1 Oocanent* a&mero 57. 



áb 



tmJt 



deral, y que sólo dtscorioció curies adcs (wo vedes de évs de- 
positarios: se reconocía y declnuiba ad< n,Ás, que luihíi hiíbfá 
tenido derecho para introducirse en los negocios interiores 
d^l Estado de Guatemala. 

¿Qu^ otros artículos contenía este tratado? 

Otros muchos, uñó de ellos la ii mediata su^pen^idn de 
hostilidades en San Miguel y en todos los puntos dependietf 
tea del ejército federal. 

¿Dentro de qué tiempo debía ratificarse este cou- 
yenio^ 

Bentro de ocho días. 

¿Qué se proponían los de la plaxa? 

Ganar tiempo, y que estando suí^pensas las hcptilidadéé, 
el Oeneral Morazan, que lo suponían en marcha, avanzaste 
sin ningún peligro. 

¿Cuándo se movió el General Morazdn déla Villa de 
Cboluteca? 

A principios del mes de Junio (el 4). 

¿Con cuánta fuerza? 

Coin mil cuatrocientos hombres. 

¿tiran todos hondurenos? 

Seiscientos eran nicaragüenses. 

¿A quiénes había comii^ionado el G< bierno de fiondiitM 
cífca del dé Nicaragua, para solicitar sus auxilios? 

A Don Joaquín Rivera y á Don Jo^-qnín Aguilu'¿. 

¿Qué dirección tomó el General Morazán? 

La de San Miguel, donde se encontraba el Coronel Dc> 
rnióguez. 

iQué le hizo saber este? 

El tratado celebrado. 

¿Qué respondió el General Morazán? 

Que él no se consideraba obligado á respetarlo, pc»rqtir 
no ¿e le había comunicado oficialmente de San Salvador. 
Morázííri continuó su marcha para el Lempa. 

jQué hizo el Coronel Dominguéz? 
^^'^^ táfl(5é^oVlb1éiító¿'^á Mofatóu^cíddióieti^ 



3«0 



txSnces situarse en Lolotiqtie y aguardar en aquella ventajosa 
posicicSn los refuerzos que debían venir de San Sal-^ 
vador. 

¿De qué se ocupaban en San Salvador? 

De enviar una división al mando del Coronel Ramírez, 
para proteger el paso de Morazán, y, se publicaba, para que 
Ramiroz no hiese .'.tacado en su marcha, que su movimiento 
tenía por < bjeto proteger un convoy de dinero y municio- 
nes que debía IU*gar á Mexicanos. 

¿DíSnde se colocó Morazán? 

^*La esperanza, dice en sus ^'Memorias^' del auxilio que 
me había ofrecido el Gobierno del Estado del Salvadof, para 
engrosar mi pequeña división, me obligó á calocarla en el 
pueblo de Lolotique, fuerte por su localidad, y por su posi- 
ción f) párente para proteger la llegada de los salvadoreños*' 

'*£! Coronel Domínguez con tgdas sus fuerzas vino i si- 
tuarse á distancia de una legua, en el pueblo de Chinameca.'' 

' Hizo varias tentativas para forzar las guardias avanza- 
das col«>cadas en los desfiladeros que conducían á la altura 
que yo había ocupado; y aunque siempre fuó rechazado con 
pérdidas, logró sin embargo, ver desplegarse la fuerza, y ae 
enteró de su n¿mero. La confianza que le inspiró estece- 
nocimiento la acreditaron sus hechos posteriores. Domín- 
guez, pudo muy bien contar nuestros soldados; pero pronto 
conoció por una costosa experiencia, que no es dado calcu- 
lar, á un gefe mercenario, el valor de hombres que defienden 
su patria y sus hogares. '' 

'*Once dias se pasaron sin ocurrir nada notable entre 
las dos fuerzas. Al duodécimo recibí una comunicación del 
Teniente Coronel Ramírez, Gefe de la tropa auxiliar tanto 
tiempo esperada. Me aseguraba que al siguiente dia pasa- 
ría, con alguna dificultad, el Lempa, por falta de barcaa" 

^'La facilidad con que el enemigo podía descubrir la 
aproximación de aquel Gefe, y destruir su pequera fuerza, 
m^} decidió á protegerlo. A las 12 déla noche emprendí mi 
maroba con este objeto; pero la lluvia bq ne peiautíó doMw 



361 



la jornada y me vi obligado á aguardar, en la hacienda de 
Gualcho, que mejorase el tiempo." 

¿Qué resolución tomó Domínguez al saber que Morazán 
había conseguido hacerse paso para el Lempa? 

Seguirle en su marcha. Le dio alcance en la hacienda 
de Gualcho, y le atacó el 6 de Julio al amanecer. La vic- 
toria estaba á punto de decidirse por Domingez : había to- 
mado la artillería de Morazán; pero al tiempo que la caba- 
llería debió cargar, un Oficial volvió caras, dice el Coronel 
Montáfar; y la suerte cambió repentinamente. Domínguez 
fué derrotado y disperao: el triunfo de Moiazán fué completo; 
y desde esta jornada comenzaron sus grandes glorias milita- 
res, que le hicieron arbitro por diez años, de los destinos de 
Centro-América. 

¿Cómo refiere Morazán esta función de armas? 

''Entre tanto, Domínguez, que había sabido mi movi- 
miento y marchaba por mi izquierda, detenido también, por 
la lluvia, fué igualmente obligado á situarse á una legua dis- 
tante de aquella hacienda, sin que se hubiera podido descu- 
brir su movimiento hasta entonces. 

''A las 3 de la mañana, que el agua cesó, hice colocar 
dos compañías de cazadores en la altura que domina la ha- 
cienda, hacia la izquierda, e i razón de ser el único lugar por 
donde podía presentarse el enemigo. A las 5 supe la posi- 
ción que este ocupaba, y pocos minutos después, el gefe de 
una partida de observación aseguró que se hallaba á tiro de 
canon de las dos compañías de cazadores. 

''No podía ya retroceder en estas circunstancias, por*S 
que una retirada con tropas que no son veteranas, tiene peo" 
res consecuencias que una derrota, sin la gloria de haber 
peleado con honor. No era ya posible continuar mi marcha 
sin grave peligro, por una inmensa llanura y á presencia 
misma de los contrarios. Menos podía defenderme en la ha- 
cienda, colocada-bajo una altura de más de 200 pies, que en 
forma de semicírculo, domina á tiro de pistola el principal 
edificio, cortado, por el extremo opuesto, con un rio inacce- 



362 



sible, que le sirve de foso. Fué, pues, necesario aceptar la 
batalla con todas las ventajas que había alcanzado el enemi- 
go, colocado ya en actitud de batirse á tiro de fusil de nues- 
tros cazadores." 

' 'Conociendo el tiempo que había de gastar la división 
en salvar la altura que se hallaba entre el campo y la ha^ 
cienda, hice avanzar á los cazadores sobre el enemigo, para 
detener su movimiento, el que conociendo lo crítico de mi 
posición, marchaba contra estos á paso de ataque." 

'^Entre tanto subia la fuerza por una senda pendiente y 
estrecha, se rompió el fuego, á medio tiro de fusil, que lue- 
go se hizo general. Pero ciento setenta y cinco soldados 
bisónos, hicieron impotentes por un cuarto de hora, los re- 
petidos ataques de todo el grueso del enemigo. 

'^Este obligado por instinto, á tributar ^1 respeto que se 
debe al valor, no se atrevió hollar la línea de cadáveres ¿ 
que quedó reducido el pequeño campo que ocupaban los ca- 
zadores, para detener la marcha de la división que volaba 
en su auxilio." 

''El entusiasmo que produjo en todos los soldados el he- 
roismo de estos valientes hondurenos, excedió al número de 
los contrarios. Cuando la acción se hizo general por ambas 
partes fuó obligada á retroceder nuestra ala derecha, y ocu- 
pada la artillería ligera que la apoyaba; pero la reserva 
obrando entonces por aquel lado, restableció nuestra línea, 
recobró la artillería y decidió la acción, arrollando parte del 
centro, y todo el flanco izquierdo que arrastraron, en so fa- 
ga, al resto del enemigo dispersándose después en la llannrm. 

''Entre los muchos prisioneros que se hicieron, se en- 
contraron algunos vecinos del Departamento de San Miguel, 
que vinieron en gran número á ser testigos de nuestra de- 
rrota. Tal era la seguridad que tenían en la táctica, en la 
disciplina y en el número de nuestros contrarios." 

Los salvadoreños auxiliares, que nbnu'iaron su marcha^ 
al ruido de la acción, con el deseo de tomar parte en ella, lle- 
garon á tiempo de perseguir á los disper^(^ " 



363 



¿Cómo continúa Morazán su relato? 

^^Cediendo, dice, á un sentimiento de justicia, he des- 
cendido á pormenores que no á todos podrán ser agrada- 
bles; pero ofrezco omitir en adelante, los que pertenecen á 
los sucesos ocurridos hasta la conclusión de la guerra. Mi 
deseo ha sido el de honrar la memoria de los patriotas hon- 
durenos y nicaragüenses, que pelearon aquel dia, cuyo valor 
se ha querido poner en duda, porque no han sido tan afor- 
tunados otras veces. Es el de fijar los hechos que tuvieron 
lugar en aquella jornada, desfigurados después por la mali- 
cia ó la ignorancia. Es el de dar á conocer la importancia 
que merece este hecho de armas. Si él fué en sí, bien pe - 
queño, produjo sin embargo los mejores resultados, porque 
economizó la sangre, que inútilmente se derramara por tan- 
to tiempo en las trincheras del Salvador, facilitando la ren- 
dición de Mejicanos, y abrevió el desenlace de la revolu- 
ción de 828, revolución, que tan abundante, como después, 
fuá en acciones de guerra ganadas por nuestros soldados, 
todas ellas se deben considerar como una consecuencia de 
este triunfo/' 

Por la esposición que antecede se comprende perfecta 
mente bien que el lance, en que se encontró el General Mo 
razan en Gualcho, fué apuradfeimo, pues cualquiera deter- 
minación ó camino, que resolviera tomar á vista de un ene- 
migo que porfiadamente lo seguía en sus marchas, podía ser 
de consecuencias fatales para la revolución; pero Morazán 
no era hombre que trepidaba ante los peligros: por el con- 
trarío lo estimulaban para seguir adelante en sus empresas; 
j resolvió aceptar, como hemos visto, la batalla con todas 
sus desventajas, preocupado más de la importancia que de 
lo arriesgado de la acción. Por fortuna ella fué favorable á 
la causa que defendían los Estados. 

¿A dónde se dirigió Morazán después de la] batalla]de 
Gualcho? 

A la ciudad de San Miguel, en busca de recarsoijpara 
p^ipur á los soldadas sos haberes atrasados, vestirlos y dar- 



364 



les la gratificación de un mes de sueldo que se les había 
ofrecido. 

¿Qué cargos se le hacen por la conducta observada 
allí? 

El Coronel Montáfar en sus ''Memorias" dice: "Mora- 
zán impuso contribuciones fuertes á los vecinos de San Mi- 
guel y de otros pueblos del Departamento: confiscó inte- 
reses de su comercio, y todo lo que era de propiedad guate- 
malteca: los vecinos que rehusaban pagar las contribuciones 
que se les asignaban eran destinados al servicio de las armas, 
y se vieron comerciantes ancianos y respetables, agregados 
á una compañía de cazadores, obligándoseles por la virga 
férrea de un cabo de escuadra á acelerar sus movimientos 
contra la torpeza natural de sus cansados miembros. De 
esta suerte hizo Morazán un rico botín en San Miguel. 

¿Cómo contesta estos ataques? 

En sus "Memorias," dice: "En el caiúino se me presen- 
tó una comisión de los principales vecinos de aquella ciu- 
dad, para suplicarme fuese á proteger las propiedades, que 
á pretesto de pertenecer á los enemigos del Gobierno, eran 
amenazadas por un puñado de malvados. Pude llegar á 
tiempo de evitar el saqueo de muchas casas, aunque ya estos 
habían tomado de la de Barriere algunos objetos de co- 
mercio. 

"En uso de la facultad que me había concedido el Go- 
bierno del Estado del Salvador, mande exigir un empréstito 
forzoso de diez y seis mil pesos. Este se distribuyó en un 
pequeño número de propietarios que más servicios habían 
prestado al enemigo. 

"La noticia que se difundió en la ciudad de que el Ge- 
neral Arzú había salido para atacarme, del cuartel general 
de Mexicanos, produjo una fuerte resistencia en algunos 
prestamistas, que se negaron á pagar bajo diversos pretestos 
BU contingente. 

"Cuando se confirmó la noticia que el enemigo se aproxi- 
maba .al Lempa> expedí una orden para que el que no qui- 



365 

sise prestar sus servicios como propietario, se le obligapii á 
hacerlos como soldado, presentándose ea el cuartel de c^u^* 
dores. Todos pagaron á esta intimación; sólo el ciuda^ftno 
Juáíi Pérez, primer propietario del Departamento, qui^o to- 
mar las armas. Pero, pocas horas después de hallarse sufrien- 
do, en el cuartel, todos los castigos y privaciones de un soU 
dado recluta, entregó los cinco rail pesos que le fueron asig- 
nados, y volvió á su casa. 

**La cantidad recaudada fué distribuida á los soldados 
en medio de la plaza, á presencia de los jueces municipales, 
de los ciudadanos Gregorio Avila, que contribuyó con él .gé- 
nero suficiente para dos mil vestuarios, Pedro Gotay y oti;oB 
muchos de los principales de aquella ciudad, que aun exis- 
ten hoy en ella para comprobar esta verdad. 

•*Como este fué el ultimo empréstito, y el único de alga* 
na consideración que yo asigné hasta la conclusión déla gue- 
rra, y como .algunos han exagerado su valor, y tratado, de . 
tiránicas, las medidas que se toñaaron para realizarlo, no nie 
ha sido, posible pasar en silencio estos pormenores. ^ 

''Si hubo alguna severidad contra Pérez, fué provoq$^ 
por su misma resistencia: lo exigía además el orden pát^lico, 
amenazado por los soldados leoneses, cansados ya de sufrir 
escaseces, y de esperar el dia que estas cesasen, tantas vi^iceft 
prometida; y lo demandaba imperiosamente la necesidad ^ 
marchar á disputar el paso de Lempa al enemigo. 

í'El ünico atentado que yo supiese y pudiese remediar, 
fué cometido por el Capitán Cervantes que arrancara 4el 
cuello á una Señora prestapiista su cadena de oro, y por eí 
cual fué sentenciado á la pena de muerte y fusilado en 1a 
plaza de San Salvador. 

''Los soldados leoneses, que no pertenecían á ningún 
Gobierno, y que voluntariamente se habían puesto á mis ór- 
denes, expresaron de diversos modos sus deseos de regresar 
á Nicaragua. Al Coronel Balladares, que se propuao 9VÍ- 
tarlo, lo amenazaron haciendo uso de sus armas, y yo .sólo 
pude lograr qu^ sesenta soldados cantinuasen .en el servicia** 



. !'?- 



366 



•^■^Mdi«&_ak^«át.M*bta^^ 



¿Qué más espone siguiendo la narración de sos ^^Me- 
monas?" 

^'Entre tanto el General Arz& llegó al Lempa con ona 
fuerte división. ^ Al momento marché á evitarle el paso de 
eate rio, y lo habría conseguido, si el Teniente Coronel Jo- 
sé del Rosario López Plata no hubiera descuidado el punto 
por donde logró aquel desembarcar/' 

^'Disminuida mi fuerza por la defección de los leoneses, 
tuve que retirarme á Honduras para organizaría/' 

"El enemigo, que marchaba á mi retaguardia, Udgó has- 
ta la ciudad de Naq^jne, 7 no atreviéndose á perseguirme 
por el camino de la .sierra, que había ya fortificado, regreeó 
á San Miguel." ,.,.^; 

¿Qué gefe construyó estas fortificaciones? 

El General Escobar en los apuntes que nos ha remitido, 
asegura que el General Morazán continuó su mitrcha harta 
Tegúcigalpa, dejando al Teniente Coronel Miguel Santiago 
Ramírez, con cien hombres, construyendo las fortíficaciones, 
que hoy se conocen con,/el nombre de ^'Trincheras de la Ven- 
ta.'^ Escobar permanecía en el pueblo de Ojojona para pro- 
teger al Coronel Ramírez que se había situado después en 
Sabanagrande. 

¿Qué partes recibió ,^^1 General en Gefe al pisar la raya 
de Honduras? 

Que los opotecas habían ocupado la Capital de Coma- 
yagua, capitaneados por ^1 español Juan Ermida, que la sa- 
queaban y cometían toda clase de violencias. 

¿A qué Gefe destinó el General Morazán para que loa 

sofocase? 

Al Coronel José Antonio Márquez. 

¿Con cuanta fuerza? 

Con cien hombres. 

¿Cómo encontró los pueblos del tránsito? 

Sublevados y en actitud de hacer resistencia, que inten- 
taron sin ningún fruto, porque á las primeras descargas de 
^a faenas del Qobiemo, huían en todas direociooML lfá^ 



se? 



qaez creyó que no debía detenerse en estos pueblos y con ti - 
nnó sa marcha. 

¿Qué noticias recibió al aproximare á la capital? 

Que los opotecas estaban, unos en el cuartel, entrega- 
dos á la holganza, y otros (la oficialidad) en casa del Escri- 
bano Ciríaco Velasquez. 

¿Qué dispuso en estas circunstancias? - ' 

Sacar todas las ventajas posibles, para lo cuál dispuso 
atravesar por fuera la ciudad, colocarse en la Iglesia de la 
Caridad, cortar la retirada al enemigo y caer repentitlamen- 

■ • 

te sobre el cuartel de los amotinados y de la casa de ' Yélas* 
qiiez, que era el oráculo que los inspiraba. Mucho espera- 
ba Márquez de una sorpresa bien ejecutada, mediante la 
cual podían acaso ser envueltas, en la confusión y la derrota, 
las fuerzas enemigas. Todo se ejecutó así: los resultados 
oorrespondieron á los medios, y unos y otros fueron sorpren- 
didoa Los oficiales que estaban reunidos en la casa de Velas- 
quez saltaron las tapiafi. AUi tnurii ron el Capitán Rosa Me- 
dina, el Subteniente Juan Tintas, y el español Juan Ermidn. 
Los demás escaparon refugiándose en los montes. 

¿Qué día alcanzaron este triunfo las armas del Gobierno? 

Eü 11 de Agosto. 

¿Cuáles fueron sus consecuencias? 

Que la Municipalidad y pueblo de Opoteca reconocie- 
ran el Gobierno establecido y le ofrecieran prestar todos los 
auxilios necesarios para defender la Constitución y las liber- 
tades p&blicas; firmando en consecuencia el 16 del mismo 
mes un tratado que celebraron con el Coronel José María 
Gutiérrez. 

¿Qué dispuso el Gobierno acto continuo? 

Indultar al vecindario de Opoteca y á los pueblos in- 
mediatos que lo habían auxiliado (228.) Así terminaron lad 
victorias y correrías de los opotecas, y las hermo^^as espe- 
ranzas de los reaccionarioa 



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(tm 9imMBali>4^ú9«oOd' 



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368 



¿De qué se ocupó el G^^neral Morazán- llegado á Tegn- 
cigalpa? 

De aumentar su divisióu para cargar nuevamente sobre 
ia ciudad de San M?guel y de que el Coronel Márquez que 
hac(a poco había regresado de Coraayagua, volviese á ocu- 
parla con 200 hombres. 

¿Qué instrucciones llevaba este Gefe? =v*-^ 

De engrosar allí su columna, encargar al. Cbroifel Don 
J^anuel Escobar la Comandancia del Departamento y colo- 
carse, sin demora, en la frontera salvadoreña.; • > ' 

¿Qué dia salió de Comayagua? 

El 2 de Setiembre. . ' >v 

¿Con cuánta fuerzaV .- ; ': u-l 

Con 400 plazas. 

¿Qué dia se movió el General Morazán de Tegifcigalpa 

y con cuanta tropa? v. : ,, : } 

El 2 de Setiembre con 600 hombres: 400 .. hondurenos, 
100 nicaragüenses y 100 Salvadoreños.. . - .'; ;.-. : 

¿Dónde se unió con el Coronel Márquez?, . 

En el pueblo de Goascorán. ; 

¿Dónde se encontraba el General Arzu? . 

En la ciudad de San Miguel. 

¿Cómo refiere el General Morazán esta segunda .expedi- 
ción sobre San Salvador y la capitulación de Aj^cinena en 
San Antonio? . .;•- 

: " "Él General Arzú ocupaba entonces dicha ciudad, que 
por una marcha forzada amenacé atacar. Como. iiq)aél no 
quería comprometer una acción, se retiró por la Villa iSe U- 
snlután, para atravesar después el llano de la Pata, y tomar 
el camino del Departamento de Gracias con el objeto.de pa- 
aar á Guatemala. Yo, que calculaba esta retirada,- me coló 
qué por un movimiento de flanco en aquel llano,, -ál tiempo 
mismo que la vanguardia enemiga tomaba posición en la 
margen izquierda de un arroyo profundo. ,Er|t su^jnirá dis- 
potamos este paso, para poder evitar la ocupación de la ha- 
tiejida de San ^ntooio, en la (^ue tt^ttiietn '^ ■(9t^rar£e la 



369 



sierra por donde había pensado retirarse. Pero fué arrollada 
y arrcjada hacia el llano en donde estaba formada su reta- 
gurdia, dejando en nuestro poder un cañón. 

'*La hacienda fué enseguida ocupada por nosotros, y 
loü contrarios pasaron la noche deliberando. 

^'Al amanecer se me aseguró que deseaban capitular. 
Al efecto, hablé con el Teniente Coronel ciudadano Antonio 
Aycinena, que había sucedido en el mando al General Arz&. 
Me ofreció aquel Gefe entregar las armas, y quedar prisio- 
nero con sus principales soldados; pero no á disposición del 
Gobierno del Ehtado del Salvador. 

''La capitulación que redacté, fué firmada inmediata- 
mente, y con sorpresa vieron los enemigos, que cuando ellos 
habían convenido ya en ser mis prisioneros de guerra, se les 
dejaba en libertad para volver á Guatemala, suministrándo- 
les, además, el dinero necesario para el prest del soldado, y 
concediéndoles por una gracia, todo lo que solicitaron. 

''Aunque nunca me arrepentí de haber observado esta 
conducta, pocos dias después tuve el disgusto de saber que 
el enemigo saqueaba los pueblos del tránsito, y había come- 
tido un asesinato, en pago de la generosidad con que se le 
trató, violando así la capitulación que se acababa de firmar, 
en la que se h.ibía consignado un artículo á la seguridad de 
estos mismos pueblos. 

''Un gefe militar del Estado del Salvador, que con dos 
compañías ocupaba Ocotepeque, por donde aquellos debie- 
ran pasar, recibió de los pueblos iguales quejas, y redujo al- 
gunos oficiales á prisión, por orden de su Gobierno, á quien 
yo había dado conocimiento de aquellos hechos. 

"Aunque siempre he creido que el gefe Aycinena no 
los mandó ejecutar, él es, sin embargo, {mico responsable de 
ellos, por haber abandonado la tropa á su propia suerte, for- 
zando sus marchas para llegar pronto á Guatemala con todos 
sus gefes y oficiales allegados. 

'•La í)rtuna, que jamás protege á los que huyen de los 
peligros de la guerra para poder disfrutar de las TeAti^iliR 



3Pro 

del triiHjfii, LaptiVíi á los que sitiaban la plaza del Salvador, 
haciéiidolfís por uim capitulacií^'n, ])ribioiiero8 de los sitiados- 
y preiniainii), de este modo, el valor con que estos defendie, 
ran por tanto tiempo su patria y sus hogares. 

'Este desenlace se <lebií5 á la constancia con que el pue- 
blo salvadoreño, sin armas y sin gefes, sostuvo el sitio por lar 
g<) tiemp«>: al patriotismo y pjenerosidad de las mujeres del 
pueblo, quea'entiiban al soldado con su valor y alimentaban 
con el trabajo de sus manos: á la fií meza con que el Gobierno 
ge nf*g) siempre á admitir las proposiciones desventajosas que 
le hiciera el enemigo para rendiis* ; y al General Juan Prem, 
que disciplinen a'gunascí'm{>añías. y c<ílocándosecon ellas ala 
retaguaidia del enenpgo, le interceptábalos convoyes y apri- 
sionaba las reclutas que venian de Guatemala, batía las fuer- 
zas quesalian del cuartel general de los sitiadores en busca de 
vívores, y alentando con todos estos hethos al pueblo, hizo á 
los soldados concebir esperanza de un triunfo próximo y 
creer al Cioonel Montíifar, Gtfc del ej(?rcito sitiador, que se 
halaba sitiado, cuando dijo en uto de sus escritos: qveno 
ptfef/e Sitsteiierse por murho tiempo plaza qve no es socorrida^ 
y vtéints cvaiido la atacan ertenn'gos muchos y porfiados'^ 

¿Cí'imo lelata el Coronel Mtmtáfftr est<)S miamos sucesos? 

'•Kl des/>rden, dice, de las tropas que mandaba Arzü en 
el Departamento de San Migu^'l progresaba mascada dia: el 
Geneial siem]»re aletargado, y siempre el juguete de los fun- 
cionarios civiles de San Miguel, continuaba en aquellos pue 
blos en inacci<'»n y sin objeto: la enfermedad progresaba en 
las tropas, y la insubordinación en los (»ficiales, á causa de la 
paráüais militar y política del General, cuyo plan único do 
campaña eia dejar correr el tiempo. La oficialidad y la tro- 
pa quería socorrer á Mexicanos, pero el General oponía a 
este «leseo la fuerza de inercia. Al fin se vio obligado á ce- 
der: quinientos hombres estaban cerca del Lempa cuando 
supo la rendición de Mexican* s, y los hizo contra marchar. 
Entonces las tropas ya demasiado débiles, querían retirarse 
¿ Guatemala por loa llanos de Gracias: Arzá lo resistía: los 



¡71 



oficiales perdieron el sufrimiento, y el General baj » el pre- 
testo de sus eufermeiiades, dejtS el raan«lo al Teniente Coro- 
nel Aycineha. Tolo fué tird*: M )raz¿ía sabía la sitiMcioa 
de Arzá y de su campo, que [lodla llainaise el campjde Agra- 
mante, se apioxim ) co i sus tiopis y les cortcJ el puso en San 
Antonio: allí capitulo Ayciriena más h >nrosarnente de lo que 
debía esperarse de su insigniti ante posición: ninir^n g fe ni 
oficial quydo prisionero: toli la fierzi reg'esó a Guttemala, 
proporcionando Morazán «linero para su regreso, y las armas 
quedaron en su pod<'r. Sin Antonio y Gu ilch > son casi un 
mismo punto, y los dt>s s icesos que tuvieron lugar en él, 
fijaron la suerte de Morazán. El G*>bierno de San Salvador 
desaprobó la capitulación de San Antonio, porque no habían 
quedado prisioneros los principales gefes, y envi(> al camino 
ana división para cortarles y llevarles presos á San Silvador; 
en efecto, un sargento miyor, d )s cipitanes y varios snbil- 
ternos fueron tomidos en el Jute y retenidos en Sm Silva- 
dor hasta la conclusión de la guerra. Morazán h^sti enttSn- 
ees no obraba como subordinado de San Salvadt)r, sino co- 
mo un auxiliar de grande influjo: era ó se titulaba gele 
supremo del Estado de ILmduras, como Prado viee gefe su* 
premo en ejercicio del Estado del Salvaílor; y sin embargo, 
Mirazán no se ofendió de que se violase la capitulaeión de 
San Antonio, no obstante, que habiéndosela reclamado los 
oficiales hechos prisioneros en el Jute, les manifestó en car- 
tas particulares y en documentos oficiales que tenínn derecho 
á su libertad, y que ya la había reclamado al Gobierno de 
San Salvador: todo esto era f ilso, pues Morazán obraba en 
este punto enteramente de acuerdo con Prado." 

¿Cuáles fueron los resultados de la capitulación de San 
Antonio? 

Que los Estados del Salvador y Honduras quedaran 
completamente libres de tropas enemigas. 

¿Cuándo hizo el General Morazán su entrada triunfante 
en San Salvador? 

Bl aa de t^ctnfara. 



CAPITULO II. 



Situación política de Honduras. — Movimientos revolu- 
cionarios en el Departamento de Olancho. — El Gobierno ha- 
ce salir al Coronel Márquez con el carácter de pacificador. — 
Día en que llegó á la capital del Departam»^iitc>. — Táctica 
que empleó este Gefe. — Lo que les ofrecía. — Recluitados de 
esta política generosa. — Gualaco y Catacamas. — Lo que dice 
el Coronel Márquez refiriéndose á e<tos pueblos. — Partes 
que^ recibió del Valle-arriba mientras expedicionaba en Ca- 
tacamas. — Con este motivo contramaniha á Juticalpa. — Los 
pueblos del Valle-arriba se ponen nuevamente en armas. — 
Situación del pacificador. — Lo que decía al Gefe intendente 
y Corporación Municipal de Tegucigalpa. —Situación de los 
facciosos. — Causas de su obstinación. —Plan concebido por 
Márquez para pacificarlos. — Lo que pedía para llevarlo d 
debido efecto. — Aparecimiento de la Asamblea Legislativa. 
— Dia de su reunión. — Sus Diputa<los. — Número de sus se- 
siones. — Ligera reseña de sus principales trabajos. — Sus pri- 
meras atenciones. — Escrutinio de Ihs supremas autoridades 
del Estado. — Nombramiento de Gefe y Vice-gefe. — De con- 
sejeros. — De los Ministros de la Suprema Corte de Justicia. 
— Decreto sobre hacienda pública. — Otro de 16 de Marzo. — 
Decreto de elecciones de autoridades federales. — La Asam- 
blea declara que siete Diputados son suficientes para formar 
Congreso. — Leyes que merecen especial mención.— -JiOS 
paertfis de Omoa y Trujíllo se separan de la obediencia del 
iíobierno del Estado. — Decreto de la Asambla con este mo- 
tivo. — ^Dispoblcon^i emitidas por este Soberano Cuerpo 



9T8 

üireglando el cobro de derechos parroquialea — Otra sobre 
saprímir las factorías de tabaco. — Matrimonio civil. — Le^ 
que lo reglamentaba. — Noticias de la guerrade Olancho. — In- 
dnito déla Asamblea.— Traslacic^n de ésta á Tegacigalpa. — 
Dia en qne cerró sos sesiones. — Dia en qae las continuó. — 
Decreto de 28 de Abril estableciendo la única contribaciÓQ. 
— La Asamblea cierra sus sesiones el 1 2 de Mayo. 

¿Cnál era la situación política de Honduras en el mes 
de Octubre? 

Pacífica; pero no tranquila, porque comenzaban á estén* 
derse los rumores de que pronto estallaría en el Departamen< 
to de Olancho una conspiración que tenía por objeto el des* 
conocimiento de las legítimas autoridades, porque no podían 
soportarse por más tiempo los enormes impuestos y contri- 
baciones con que el Gobierno había recargado los empobre- 
cidos capitales del país, y espacial mente los de Olancho. Es* 
tos y Qo otros fueron los motivos de la guerra que comens^, 
con los mayores horrores, en Noviembre de 1828. 

¿Qué dispuso el Gobierno? 

Hizo salir inmediatamente al Coronel José Antonio Már^ 
quez al mando de una división que tomó el nombre de ^'pa* 
cificadora.^' El Vice-gefe Diego Vijil tenía tanta íé en sus 
Cí^mb¿nauone< p)fitlcai ó le dibi tiu p>ja importancia á los 
p'oaa icia aientoi de los pueblos de O. ancho que decía^ en 
sos conversaciones diarias: que el Coronel Mirquez iba sola* 
mente á hacer un paseo militar. (*) El tiempo vino á pro* 
bar^e to lo lo contrario. 

¿Cuáfido llegó Márquez al Departamento de Olancho? 

£1 17 de Diciembre. 

¿Ca ú fuó la táctica de este Gefe? 

Antes dé recurrir á las vías de hecho, deseando evitar 
la efusión de sangre, mandó varios correos á los amotiuadoa, 
proponiéndoles qae depusieran y entregaran las armas. Pa* 
ra lograr su objeto les manifestaba que era una loca temeri- 
dad que intentaran una resistencia, sobre todo, después de 



8T4 



las ventajas que hibían alcanzado las armas del Gobierno, 
>el 6 de Enero, en Telica. 

¿Qué les ofrecía el Coronel Márquez? 

Les prometía este Gf f«, bajo su palabra de honor, in- 
terponer todo su inflijo, á fin de mover i su favor la cle- 
mencia del Gobierno. 

¿Cuáles fueron los resultados de esta política eenerosa? 

Qfie los rebeldes se burlaran de los ofrecimientos del 
Coronel Márquez: que los correos que les ImbÍH enviado re- 
gresaran á todo escapa*; y que desde el 15 de Enero le de- 
clarasen una guerrra sin cuartel; hasta el 25, en que mañosa- 
mente prestaron su obediencia al Gobierno 

¿Qué pueblo s« mantuvo obcecado? 

De los pueblos del Valle-arriba, que se habían insur- 
reccionado contra el Gubíerno, el de Gnalaco, que está en 
las alturas de la sierra del Departamento, se mnntnvo obce- 
cado en su proposito. Otro tanto puede decirse del de Ca« 
tacamas. 

¿Qué dice el Coronel Márquez, refiriéndose á este pue- 
blo? 

'*Nunca me contestó el de Catacamap; y percibiesdo 
en é\ que era el que estaba en más disposicii^n para hacer 
ana resistencia al Gobierno: que hostilizaba Ta fueiza armada 
que había en él y á los habitantes de este pueblo en sus ha- 
ciendas: que me hí»bía he^ho pribioneros; y últimamente, que 
violaba todo derecho, al niihmo tiempo que se fortificaba en 
los puntos da la Pimienta y de Chilapa, he dado la vuelta 
del de Zapota y dingíd< me sobre Catacamas. 

*'Ag<té, antes destacarlo, todos los medios que me pa- 
recieron convenientes cc>n el ( >»jeto que no la fuerza, sino la 
razón le hubiera reducido á su deber. También se malogra- 
ron mis oficios; y he tenido que saltar sus trincheras y entrar 
áCatacamas.^^ 

*Tirmaba el día 3 de Febrero un nnevo convite de paz 
i los vecinos de Catacamas; y en e&te lance, se me ha dado 
4a noticia de Mtar degaUadoe diea priiáooeros á laa iomedit» 



375 



ciones de dicho pueblo. Tuvo este acaecimiento sos conse- 
coencias precisas. La división se eiiardecicS. yo no pude ser 
insensible á un hecho tin trágico. R )mpí las hostilidades 
anaquel momento; y todas fueron incendiar unas pocas mi* 
serables ch izas. Lts suspendí el 5, y volví á adoptar mi 
anterior conducta, cual es, la de dirigirme diariamente á es* 
tos pueblos, suplicándoles admitan la paz. 

''Se han repetido de la fech^. citada á la presente otroH 
atentados verdaderamente pérñdos y sangrientos.^' 

¿Qué noticias recibía el Coronel Márquez, del Valle-arri- 
ba, mientras expedisionaba en Catacama¿<? 

Que los pueblos de Manto, San Francisco, Zapota y 
otros más. que pocos dias antes, se habían adherido al Go- 
bierno, estaban desde el 4 nuevamente en armas. 

¿Qué dispuso el Coronel Márquez, en vista de estos 
partes? 

Contramarchar á Juticalpa, poner en libertad á los cabe- 
cillas que tenia presos y hacer nuevos llamamientos á los fac- 
ciosos, proponiéndoles que quedarían con las armas, con tal 
que reconocieran al Gobierno. Esta merlida de lenidad y 
mansedumbre tuvo idénticos resultados. Los facciosos con- 
tinuaron en sus atrincheramientos, burlándose de estas dis- 
posiciones, porque lo que ellos pretendían era engañarlo, pa- 
ra ganar tiempo, miéuttas se preparaban para darle un ataque 
general, como se vé de la correspi>ndencia interceptada por 
Ferrera. Esto determinó al Gefe expedicionario á destinar 
dos partidas de tropa, una al mando del Teniente Coronel 
Ferrera y otra al del Coronel López, ambos con el objeto de 
atacar á los rebeldes que estaban acantonados en 'El Ocote.'' 
Entos fueron batidos y dispersos completamente por el Coro- 
nel López. 

¿Cómo sigue relacionando el Comandante Márquez el 
curso de esta revolución? 

'•Los pueblos del Valle-arriba, dice, á quienes yo tole- 
raba su engaño y malafé, abiertamente se han declarado di- 
bidentes de nuevo^ desde el 4 del corriente. 



ST6 



"Les he derrotado una fuerza que tenían en ''El Ocote/' 
y no he querido pasar al pueblo de Zapota, huyendo del 
compromiso en que su mala cordacta me ha puesto de que los 
hostilice. Ni tampoco álos dtmás pueblos del Departamen- 
to, que proceden lo mismo, distinguiéndose en su obcecación 
y rebeldía, aun más que Catacamas, el de Gualaco. 

"La facción de Olaniho no ha tenido una ventaja: siem 
pre que ha sido batida, ha sido derrotada: no tiene elemen- 
tos para contrarestar con el Gobierno; pero, con una obce- 
cación extraordinaria y manejada por unos caudillos, perver 
sos unos, y mas que esto, ignorantes otros, me compromete 
á^destruir el Dt^partamento con la conducta que guardan. Sus 
procedimientos todos son tan criminales, como el degüello y 
asesinato que perpetraron en los prisioneros, en una infeliz 
mujer y en el Coronel Romero." 

¿Cuál era la situación del Gefe pacificador? 

Era triste y lamentable. La desorganis^ción y el des- 
orden habían comenzado en la tropa: las bajas progresaban: 
los oficiales no tenían paga, hacia veintiséis dias, ni el sóida- 
do prest: la miseria llegaba á su c 'Irno, y el soldado rendía 
ia última prut^ba de fidelidad. Pedía auxilios al Gobierno: 
se los ofrecía; pero no llegaban. El Vice-gefe estaba ale 
largado. Todo esto presagiabaTatales consecuencias para la 
causa del orden y de la libertad. Desde el 8 de Enero, el 
Gobierno se ocupaba de reunir hombres y dinero, y hasta el 
mes de Marzo había remitido 200 pesos y unos pocos hom 
bres, apesar de que Márquez decía al Intendente: "Yo he 
procurado proporcionarme la cantidad de cinco rail pesos: he 
remitido á esa Intendencia un número de ganados, que á pre 
cios muy bajos, pueden componerla; mas no se me ha remi- 
tido un medio real.*' (137) 

¿Quó decía Márquez, con este motivo, al Gefe Intenden 
te y Corporación Municipal de Tegucigalpa? 

^'Veintiséis dias há que no socorro la división, que se 

[187] Esta nota la dirigió el Coronel M&rquez en Joü 6Uíido9 diawdel mes cl« 



iTi 



compone de 400 y pico de hombres; y los gefes y oficiale« 
han hecho la caof{)aüQa, los mas de ellos sin sueldo, y muy 
pocos á quienes á^lés^ha Socorrido con cantidades tan meI^ 
quinas, que no é^uivitlenat prest mensual de un soldado. 

''No esperó tenga más sufrimiento la división^ y ya de 
tres dias á la fec6ft sé^a iniciado la deserción. 

''Si esta trasií^tteáde, me veo en uno de dos casos: #nel 
de contramarchaAr, ó levantar la campafia, que al hacerlo, te 
vigoriza la faccidti, -y al alcance de esa Corporación están sus 
resaltados; y en el de exponerme á quedar sólo en esta pía* 
za en donde se arriesga la' pérdida de más de 500 fusiles, 
tres piezas de artillería y otros útiles de guerra. Esto ten- 
dría resultados más futiéstos.? 

¿Cuál era la actitud de los facciososV 

En estos momentos redoblaron su actividad: obrabati 
como convenía. 

¿Qué motivaba sú obstinación? 

Además de ;lad causas que dejamos apuntadas, la de ver 
salir numerosáV'partídas de sus hermosos ganados y saber 
que el Vice-géfe del Eitado, Don Diego Vijil, decía públi- 
camente, que del departamento de Ol)sjncho iba á sacar toda 
la plata que d'ébfá ácufíarge en la casa de moneda que estaba 
para establecerse en Tégacigalpa. Ellos comprendían bien 
que se trataba- de barrerlos y dejarlos por puertas. 

¿Qué plaíi "había cónijebidó Márquez para pacificarlosV 

Cediendo á sus generosos sentimientos, propuso al Go- 
bierno el siguiente plan. Dejar en la plaza de Juticalpa una 
guarnición permanente; que, sin hostilizar á los rebeldes, 
garantizase las'Mdaé y propiedades de aquellos pueblos, ^^í/ 
dtQar al tiempo y ala persuasión^ la organización del Depar- 
tamento''^ ' ^ 

¿Qué suiha péá$a; para la ejecución de este plan? 

Cinco mili pesos. 

La rebeldía estúpida de los facciosos y la mansedumbre 
desatinada del Gobierno y del Coronel Márquez, forman un 
contraste digno de lif|. fénsura máff wveni. Es un hecho pr©^ 



3TS 



bado ea la historia que la política conteiqplati^^a, que I96 
gobiernos usan con los hombres y los pueblos. qoe ae i^a^e- 
lan contraía autoridad, ea contraproducente, porgue 1^ 
siempre es un signo de debilidad. Si el Gobierno de 1828 
y 29, eq vez de querer reducir al orden á los ^piónos, por 
la persuasión y el convencimiento, como lo intentó infruc* 
tuosamente, los trata con cabeza fria y mano d* hierro, ha- 
bría economizado sacrificios y alcanzado mayores venti^ffi» 
que las obtenidas en las vueltas de ^^El Ocote/' 

¿Con quó medida, creían los hombrea del Gobierno, po- 
día matarse esta revottición? 

Con el aparecimiento de la Asamblea LegislativiL 

¿Quó dia se reunió este Soberano Cuerpo? 

El dia 4 de Marzo. 

¿Quiénes fueron sus miembros? 

Los Señores Presbítero Francisco Márquez, ,por T^^gQ- 
cigalpa: Santos Bardales, por Comayagua: León Biosa, por 
Nacaome: Juan Antonio Ugarte, por Cantairanas: Josó Ma^ 
ría Cacho, por Yoro: José María Rodríguez, por Gracias: 
Mariano Orellana, por Santa Bárbara; y Juan Jqb^ Piftel» 
por Cholatéca. Como en el acto de abrirse ¡as sesiones ^1 
Vice-gefe del Estado leyó el mensaje de estilo y en él* Re- 
talló los principales sucesos ocurridos en 1828 y 29, con ^8- 
to le cedemos el lugar de nuestra obligación histórica. Este 
documento es importante y muy poco conocido. Dice asi: 

''Asamblea Ordinaria. 

^'El curso de la opinión, encaminado á mantener en M- 
bertad á los pueblos, se ha visto alguna vez interrumpido 4 
suspenso, por los obstáculos que le oponen sus mezquinos 
contrarios; pero la opmión ha vencido, y Honduras^ ap^rudo 
en ella y en los derechos otemos de la razón y la justicia, le 
vanta la frente augusta al lado del Salvador libre. Poco 
tiempo antes, hollado por un hijo ingrato, desacreditado co- 
- mo el pueblo más insignificante, el más débil y dispuesto ¿ 
la omiaosa esclavitud. ¿Que debió á aquellos directores si- 
niestros que con tanto seño miraron su indep^ndeuciai^ ^^Áftr 



\ 



\ 



sr» 



Tóú Bü libertad, porque no les era dado abusar por más tiem- 
po díei triste sufrimiento de la servidumbre? ¿Qué les de- 
bió? Vosotros sois testigos, ciudadanos Representantes, el 
oprobia, la opresión y el exterminio. Volved los ojos á la 
Trinidíld, Gualcho y San Antonio: allá recobra el Estado su 
l^eirtad, y restablece sus legítimos Rrepresentantes: destru- 
fé en otra parte la división más aguerrida de sus enemigos, 
j títí otra lop somete, humillados, á la capitulación más des- 
hptfrbbá F^or tan heroicos hechos, ya no es Honduras el pue- 
bla m^ignríicante de Centro-América, es el poderoso aliado 
déi Salvador, y lína do las columnas fuertes de la libertad de 
U República. / * 

*^Ai depositar en vuestras manos la autoridad con que 
ejersó -el Poder Ejecutivo, sóame permitido manifestaros el 
cuadro triste que presentaba el Estado al encargarme del 
maiíQ^ et 3<Kdel último Junio. La aristocracia había vuelto 
á' téVantaf eq Honduras su negro estandarte. El departa- 
láéñtó de Crraoias era ocupado por tropas de Guatemala. Los 
geies intendentes de aquel Departamento y de) de Santa Bar- 
bián' hablan sido separados de sus destinos, por el que se so- 
fió Oefe de tíonduras, y sustituidos en su lugar los hombres 
qti'é se juzgasen ¿ propósito para llevar al cabo sus miras 
dé^JhiVadAs. En el departamento de Tegucigalpa se había 
ttfoVijSo, y puesto en actitud hostil, una facción en número 
tn0^ á la fuerza única eú todo el Estado, de que podría el 
.Giíbiétilo disponer. Esta facción y la del pueblo dé Laute- 
ríqtfe^ atiitnaba, esforzaba y ayudaba á la de Opoteca, que 
octipttf>ft esta Capital, cuyas armas recorrían osada y atrevi* 
itííAktíté varios pueblos del Departamento. El de Cholute- 
e^ erA amenazado por la facción de Segovia del Estado de 
iñóártf^á. El de Yoro había desconocido á su Gefe depar- 
táiliéiital, y negado la obediencia de hecho al Gobierno Su- 
premo. 

*%a ahimosidad y el orgullo con que por todas partes 
8e levKntabaú y obraban los degradados prosélitos del servi- 



itm 



■>^t--^»« 



mes y valientes libres habían adquirido en varios puntos de 
la República que estaba á perecer éñ. tnános de sus opreso- 
res y tirano». 

'^Las rentas públicas estabais ^puteramente desorganiza- 
das. La de tabaco, la más productQra había sido indispen- 
sable, para levantar y sostener el eji^rcito que auxiliaba al 
Salvador, darlo en rama á los capitalistas casi por la mitad 
de su valor, quedando coa esto autorizado el contrabando. 
Los demás ramos de administracif^Q nada producían, y el co- 
mercio estaba enteramente paralizado.. El Ministro, en la 
relación que presentará de los trabajos del Gobierno, mani- 
festará las providencias que se han dictado para restablecer 
al estado de la ley los ramos .de administración, y cuyos 
y^uerdos han producido en ^nucha parte el objeto que se 
'.<3eseaba. 

f ^Tor una de aquellas causa^, aifícn de preveerse, y casi 
imposible de evitarse, fu¿ desorgau¡za(ío y casi destruido en 
^Sain Miguel el ejército que, diera vido^ á la República en los 
memorables campos de Gualcho. .^1 Gobierno ordenó al 
General en Gefe que se retirase á la cjudad de Tegucigalpa 
con^los restos del ejército. Así se ejecutó. Una división de. 
¿1, unida á la que el Gobiejrpo habí% levantado á costa de 
grandes sacrificios, marchó á est^.O^ftal sobre la fuerza fra- 
tricida que la ocupaba, y él Í'l de Agosto, dia memorable, 
fué completamente destruida, escarmentados los enemigos 
del orden, restablecida la libertad de los desgraciados habi- 
tantes de ^esta Ciudad, y la tranquilidad del Estado; pqes 
apenas fué^ tebida esta acción Qp loa demás departamentos, 
cuando la fuerza que ocupaba el de Gracias desapareció ver- 
gonzosamente: ios Plazuelas, hñst^ entonces obstinados y re 
beldes, rindieron las arpas que habían levantado contra el 
Gobierno, y estos, como los lau1;e]riqnes y opot^cas, prestaron , 
su obediencia. 

^^£1 ejército fué reorganizado en breve tiempo: marchó 
en auxilio del Sal vador^ y logf ó ei^ Ips campos de San Anto- 
AÍp la capitulación de que antes he hablado. 



«FOX 



fcfcfci ^■■*»^i^— 1< 



''Todo presagiaba el término feliz de una guerra des- 
tractora que tantos males ha causado á la República; pero 
los enemigos de la libertad pública, que se desvelan por 
destruir, ai pudieran, de un polpe todo el Estado, y no omi- 
ten medio para lograrlo, aprovecharon la oc; e'uSn en que los 
cobardes olanchanos criminalmente habían desertado del ejér- 
cito para promover una revolución en «quol Departamento, 
seduciéndolos de ser el mejor medio para evadirse del justo 
castigo que merecían. 

"Se han dictado, para atraerlos sin efusi/)u de sangre á 
la obediencia del Gobierno, varias providencias de lenidad, 
prudencia y política. No han sido estas bastantes. Se ha 
puesto en aquel Departamento una fuerza subordinada y vir- 
tuoBa al mando de un Gefe acreditado. Este les ha hecho £ 
los rebeldes diferentes invitaciones para que depongan las 
armas. Nada ha conseguido. Los ha batido tres veces con 
ventajas y la facción se halla dispersa, y tan obstinada que 
será preciso sostener por algún tiempo en aquel D apartamen- 
to una fuerza respetable. Por una nota circunstanciada se 
manifestará el principio, progreso y estado actual de esta cri- 
minal resolución. 

"Desde Marzo del año próximo pasado se había manda- 
do practicar elecciones para las «upremas autoridades del 
Estado. En Noviembre del mismo año se dictaron varias 
providencias para hacer concunir á los electos, manifestan- 
do al mismo tiempo que el Gobierno se traslad iba á esta Ciu- 
dad el 9 de Diciembre último con el interesantísimo objeto 
de reunir la Asamblea en el período constitucional. No eran 
de esperarse los obstáculos que ha sido preciso vencer. Al 
fin se han allanado, y la Asamblea se ha instalado en este dia. 
Los pueblos comenzarán desde hoy á ser felices. 

**yo tengo el honor y la dable satisfacción de depositar 
en voesU'as manos el Poder Ejecutivo, y las tremendas facul- 
tades extraordinarias, con que por el Cuerpo Soberano fui 
iuvestido para lograr el grandioso objeto de sostener el sis- 
tema j restableoer las autoridades l^itimas. 






■o*^ — ■ - 



''Yo me congratulo con vosotros, ciudadanos Repíreseu- 
tantes, por las ventajas que las armas de los libres han adqtii- 
do, y por el honor y consideración que en la presente Intha 
se ha justamente merecido Honduras 

'*Yo felicito al pueblo soberano por la acertada elec 
ción que en vosotros ha hecho. Vosotros sabréis curar y ce- 
rrar las profundas heridas qué ha abierto una guerra frafri. 
cida. 

''Los hondurenos han manifestado de un modo inequí- 
voco y heroico que quieren ser libres y felices á la piar de 
sus injustos enemigos, y disfrutar unos y otros de los saluda* 
bles bienes de un sistema que han sabido defender con su 
sangre. Vosotros, ciudadanos Diputados, sabréis llenar de- 
bidamente los votos y deseos del pueblo que dignamente re- 
presen taia — Comayagua, Marzo 4 de 1829. — Diego Vijíl.'* 

¿Cuánto tiempo estuvo reunido? 

Sesenta y ocho dias. 

Vamos á presentar una ligerísima reseñado k»6 traba 
jos principales de que se ocupó esta Legislatura. Ella esta- 
ba llamada á ejercer un influjo decisivo y benéfico en el p«ís; 
pero desgraciadamente sus Representantes, llevados dé un 
celo exagerado por el orden y la libertad, no pudieron man- 
tenerse en sus justos límites; y decretaron leyes tiránica» y 
reformas extemporáneas, sin plan de ningún género.. Casi 
todas las disposiciones emitidas por esta Asamblea^ por lo 
mismo que no satisfacían ninguna necesidad presente, faeroú 
irritantes y mal vistas. Lo3 legisladores comenzaron por 
donde debían acabar. Eáte fué el error de los errores- 

¿A qué se dedicó primero la Asamblea? 

A la nueva organización del Estado. 

;Por dónde comenzó? 

Por el escrutinio de las supremas autoridades del Esta- 
do y de los individuos que debían componer la Suprema Cor 
te de Justicia. 

¿En quiénes recayó el nombramiento de Gefe y Vice* 

«©fe- 



m& 



No reuniendo mayoría absoluta de votos ningnno de 
loa candidatos propuestos, la Asamblea en sesión do 5 de Mar- 
zOj nombró por unanimidad de sufragios para Gefe al Gene- 
ral Francisco Morazán y para Vice-gefe al Ciudadano Diego 
Vijil, que en este mismo concepto ejercía el Poder Ejeca 
tivo. 

¿Quiénes fueron nombrados consejeros? 

Los Señores Juan Ángel Arias, Juan José Montes, San- 
tos del Valle é Ignacio Jirón. Por renuncia de Juan José 
Montes fué nombrado Felipe Reyes. 

¿A quiénes confirió la Legislatura el alto encargo de 
Ministroade la Suprema Corte de Justicia? 

A los Licenciados Nicolás Buitrago, Juan José Gu2- 
mán, Liberato Valdéz y á Joaquín Rivera; nombrando para 
sapientes, á Ramón Vijil y Joaquín Aguiluz. 

¿Qué decretó el 7 de Marzo? 

Para atender á los gastos ordinarios del Gobierno y ií 
los extraordinarios de la guerra, mandó derramar un em- 
préstito de 12,000 pesos sobre las capitales de los curas pá> 
rroco8. Este mismo decreto autorizó al Gobierno para que, 
con los datos necesarios, hiciera que los curas ingresaran en 
la Tesorería general lo que aun debían de cuartas episcopa- 
les y de colegio: para que obligara al propio tiempo á todos 
los que reconocieran principales de capellanías á ingresar en 
la Tesorería del Estado, la tercera parte: para que los bienes 
de españoles difuntos, cuyos herederos embistieran en la pe- 
nínsula, entraran también en las arcas nacionales; y por últi 
mo, para que todas las capelltinías que se encontraran en el 
Estado sin inquiünos que las redituasen, las hiciera suyas y 
mandara subastar los bienes, casas ó tierras sobre que estu- 
vieaen fundadas, entrando su valor en la Hacienda pública, 
la que quedaba obligada sí pagar un cinco por ciento anual á 
loe respectivos capellanes. Todas las deudas creadas por 
esta disposición, quedaron garantizadas con los fondos de la 
misma Hacienda publica. 

^Qué roáa dispuso la Asamblea con el mismo objetoV 



394 



mm^if^mm^ 



Mand(í, por decreto de 16 de Mareo, que, miáutras exís 
tiera la guerra civil y se restablecían, en Guatemala, las su- 
premas autoridades federales, se hiciese uso de todas las ren- 
tas que producía el Estado. Los efectos de esta ley fueron 
de corta duración; pues habiéndose organizado una nueva 
administración federal, después de la caida de Arce y los 
suyos, el Estado volvió á entrar en el orden constitucional ó 
inmediitamente.se disolvieron á la fiíderación sus renta». 

¿Con qué disposición se había señalado la Asamblea el 
dia anterior? . 

Con la que mandaba practicar las elecciones de autori- 
dades federales, para que éstas se constituyeran luego que 
cesase la jsfuerra. 

¿Qué otro decreto había emitido á este tiempo? 

El que declaraba que siete Diputados oran suficientes 
para formar congreso. 

¿Qué disposiciones merecen especial mención? 

Las emitidas el 26 y 27 de Marzo. La primera deroga 
ba el privilegio llamado del/aero^ de que gozaban los cléri- 
gos, por derecho canónico y civil, en virtud del cual ningftn 
tribunal, ni juez seglí^r podía conocer en las causas civiles y 
criminales de aquello?; siendo, por lo tanto, este conocimien 
to reservado exclusivamente á los jueces y tribunales ecle 
siásticos. Los legisladores, para disimular el cucono que 
tenían contri los sacerdotes opositores, encabezaron este de 
creto con los siguientes considerandoa, "La Asamblea Or 
dmaria del E<tado de Honduras, en atención. 1." A que no 
habiendo en todo el Estado un juez que conozca de las fal 
tas y delitos que cometan los eclesiásticos por haber desapa 
recido el único prelado que tenían, dan lugar ti que de he- 
cho conozcan las autoridades civiles en las demandas que 
contra los eclesiásticos seles presentan, usando deiiqtfel 
princip'/^ común de derecho: ^''Lo que no es licito en la ley. 
la necesidaJ lo ha '^ VicibP^ y que por tanto debe el Cuerjpo 
Legislativo dar una lej que señale quién debe juzgarlo?. 2." 
Que ooD esia ley se garantizan sus per«^fia8« pnef) Ae k> con- 



385 



trario, quedan expuestos á ser insultados por aquellos á quie- 
oes han agraviado 6 faltado en alguna manera, porque el 
hombre que nó encuentra quien le haga justicia, ai puede se 
la toma por sí, que es el derecho que la naturaleza dá al más 
fuerte, y cuyas funestas consecuencias obligaron á formar so- 
ciedades y á nombrar jueces imparciales. 3.*" Que el fuero 
que los eclesiásticos han disfrutado, les ha sido concedido por 
los monar^s; y está en las facultades del Cuerpo Legislati- 
vo quitarlo. 4:*' Que varias naciones ilustradas lo han hecho, 
convencidas de que los fueros y privilegios exclusivos in- 
vierten el orden social y ocasionan la corrupción de costum- 
bres, ha tenido á bien decretar y decreta. . . La Asamblea 
del año de 1841 restableció en 13 de Julio el fuero eclc* 
siástico, de conformidad con las prescripciones canónicas: 
y exitó al Gobierno Eclesiástico, por conducto del Presi- 
dente del Estado, para que crease una Vicaría en cada Depar- 
tamento que oyera las demandas civiles y castigara los deli- 
tos de los clérigos residentes en su provincia. La emitida el 
27 declaraba: qué no podían obtenerse beneficios curados, ni 
canongías, ya fueran propias ó interinas, sin el pase del Gefe 
del Estado: que las bnla«. breves, decretos ó cualquiera reso- 
lución que dimanara de la Santa Sede, bajo cualquier nom- 
bre, no tuviera ej€toución en el Estado, sin el pase del Presi- 
dente de la República y del Gefe del Estado, quienes podían 
negarlo cuando fuese contrario á las leyes: que los extran- 
jeros no podían sék' electos obispos ó provisores; y qne los 
obispos ó provisores-alectos canónicamente no podrían entrar 
en el ejercicio de sus funciones sin el pase del Gobierno, 
quien lo daría previo el consentimiento del Consejo. A es- 
tos mismos meses debe referirse el decreto que, para fomen- 
tar la agricultura, ordenó se vendieran las tieras nacionales 
y de manos muertas, en pequeñas porciones, previniendo 
que un mismo sujeto no pudiera obtener más de veinte cua- 
dras: el que impuso á la exportación de maderas de nuestras 
costas Norte y Sur un diez por ciento y obligó á las perso- 
nas que s« dedicíihftn rf» '^írte coníercio á pre-sentarse ante Ifk 






Corporacióa municipal más inmediata ádar conocimieptadef 
sas personas, para que por medio de los gefes departameo* 
tales se elevara á noticia del Gobierno: el que, para hacer 4^- • 
gunas economías en favor del Erario público, supriinió la.fac* 
toría de tabaco de la capital, quedando la administración de^es* 
te ramo i cargo del Tesorero general, con arreglo al decreto 
de 13 de Abril de 1825, con la diferencia de que la libra» de. 
tabaco, que antes importaba seis reales, debía venderse ¿cua- 
tro: el que permitió, mióntras se establecía un nuevo cafio^Ja 
extracción de platas brut is, pagándose un seis por ciento en la . 
ciudad de Comayagua y Tegucigalpa, donde debían extender- 
se las guías correspondientes: el que suprimió, por loa peijoi- . 
ciosque ocasionaban al Estado, las escribanías públicas: el que 
á moción del Diputado Bardales, ordenó que se restableciera 
el Colegio Tridentino de Comayagua sobre un plan de ^ta« 
dios más amplio, debiendo enseñarse las materias signieates; 
Gramática castellana. Matemáticas, Física, Derecho Nataral 
7 de Gentes, la Constitución Política del Estado» la Federal 
y las leyes patrias: el que, para facilitar la comunicación enr. 
tre Tegucigalpa y Comayagua, matar el desierto y propor? 
cionar á los pasajeros las mayores comodidades, mandó foo- . 
dar una aldea en Rancho grande (en este lugar salian coa . 
frecuencia los tigres) concediendo, en propiedad^ á los.qofi 
allí se avecindasen, veinte cuadras de terreno: el que ord^oó 
que se practicaran elecciones de autoridades fedéralas en los. 
departamentos que no se hubiesen verificado: el que supri* 
mió el tres por ciento impuesto á los capitalistas, y el di^.y . 
seis á las cofradías, por haberse decretado otros impuestos y. 
estar para establecerse la única contribución; y el qae,^ pa^ . 
ra hacer la división política del Estado, ordenó se levantant 
el censo. A este mismo tiempo se previno al Gobierno . pi- 
diera al Estado de San Salvador los códigos, para que sir- 
vieran de modelo para hacer los patrios. Muchas de estaa 
disposiciones no pudieron realizarse. 

¿Cómo se encontraban los puertos de Omoa y TnijiUo^ 
Con motivo de la revoluQiÓQ que había estallado eo el« 



%8T 



rr*tT:7v 



''''de[wrtámento de Olancho, los puertos de Omo-i y Trujillo 
'^síÉ'^tepáraron dé la obediencia del Gobierno; y la Asamblea se 
• Vtd'ol>fíg^dá á dictar el discreto cuya parte resolutiva dice así: 
^'l.** Inríttese por última vez á las autoridades de Truji- 
*11o y Omoa para que reconozcan áeste Gobierno y se sujeten 
''eh iih todo alas leyes que dimanan de la Asamblea del Es 



^2.* Si se negaren i esta invitación, se pondrán garitas 
im San Pedro Usula y Olanchito, de donde se sacar-i guía de 
fbá'éfedjos que se introduzcan á lo interior, pagando las al- 
¿líiftiiliGíd íharitimas en las aduanas de Comayagua, Tegucigal* 

-^pa y Tos Líanos, en cuyos puntos se darán las correspondien- 
teé tornaguías. 

*'B.* Si esta determinación impidiese 6 perturbase el co- 
merció del Estado se faculta al Gobierno para que habilite 
üil htiévo puerto en las costas del Norte, dándoles seguridad 

^ y Respetabilidad conveniente." O moa siguió separado del 

'©éfeíérno: este cerró sus relaciones comerciales y mandó que 

'Sé^ábtfera un nuevo puerto en el '^Triunfo de la Cruz," lia- 
máaohoy^'Tela." 

¿Quí decretó la Asamblea el 30 de Marzo? 
La reforma de los derechos parroquiales. Con motivo 
áe ser demasiado frecuentes las quejas que se elevaban á la 

' ILiSámblea de que los curas párrocos se mostraban inexorables 
%á* la exacción de los derechos aun con los feligreses entera- 
niéhte pobres, que carecían de lo indispensable para su con- 
fiíe^fVáción, la Asamblea pensó que estaba en el derecho y en 
el'Táéber de reformar y reformó la ley arancelar! i. Con 

• ééütiáiientos de lástima hemos observado que de antiguo los 
cúirss de nuestras desgracicidas parroquias no hB,n si lo des* 
'j^éti^dos, generosos, ni caritativos: que han olvidado que el 

^^^¿iérdóté recibió la altísima misión de destruir en el mundo 
e! dominio de la materia, de arrancar de los corazones la am- 
\Ac\ón desordenada de las riquezas, de combatir la vil pasión 
i^üé liáée adorar el oro más que á Dios: que han olviJado 

^^(i^^A){^^t|tií« ^ét>e darse ffraehsamenie lo que <trtítiomMmiM 



•^ «• 



ñm 



ee recibió: que se han dejado dominar de la vergonzosa y soez 
pasión de la codicia hasta cometer, no pocas veces, el delito 
de concusión: que arrastrados por el infame móvil de uteso- 
rar riquezas se han visto, muchas ocasiones, litigios, reyertab 
y regateos entre cura y feligrés, y, lo que todavía es peor, 
que han cometido la iniquidad de dejar de administrar el 
sacramento del bautismo, cuando los padres ó los padrinos de 
la tierna é inocente crea tura no han podido ofrecer la eroga 
ción del arancel: que, además, han permitido que algunos de 
sus feligreses vivan en público concubinato, porque su po 
breza no les ha permitido ó les permite satisfacer loscrecidpb 
derechos del matrimonio, sin comprender que esta coudacta 
avara perjudica notablemente los intereses religiosos y los 
intereses de la comunidad, porque, en verdad, la pasión qu^ 
más aborrecen los seglares en los curas, después de la escao 
dalosa incontinencia, es la desenfrenada avaricia, que con- 
vierte á los ministros de la augusta religión de Jesucristo en 
viles traficantes. JiOs abusos que tenemos hasta aquí apun- 
tados explican suficientemente por qué muchos curas que sin 
el hábito, sin las órdenes saf^nulas, se hahrl^n dedicado /orzo- 
sámente á hacer milpas por su ignorancia, por su torpeza, 
porque no saben leer, ni escribir, porque de religión no en 
tienden una palabra, ni procuran entenderla, se ven hoy ro- 
deados de las mayores comodidades y dueños de grandes 
capitales. Mas no se piense, por lo que acabamos de decir, 
que nosotros creemos que los cristianos no están obligados, 
por justicia y por religión, á proveer á la decente subsisten 
cia de los párrocos .'. ministros del altar, no; nosotros estamos 
enteramente de acuerdo con las justas prescripciones canóni- 
cas, que imponen á los fieles la obligación de contribuir al 
sostenimiento de los sagrados ministros que se ocupan en dis- 
pensarles los auxilios espirituales; pues loa que sirven al altar 
ee justo ipM parttcipeit de Jas oblaciones voluntarias del altar^ 
como dice el Apóstol. Lo que se ba condenado siempre, lo 
que nosotros condenamos de todo corazón y con todas naes- 
trasfnerzaa, es esa degradante pasión de la codicia^ esa sed %n- 



8M 



sociable de acumular riquezas, que hace que el sacenlote se 
aparte de los deberejí más santos, de las conveniencias mí's 
simples que le imponen el ministerio áque se ha consagrado. 
Coras hay que viven en la miseria más bochornosa, que se. 
someten á todas las privaciones de la indigencia, que rehu- 
san las comodidades y la decencia que les exige sn posición 
en la sociedad, no por virtud, sino por amor del oro. Vdn- 
seles con demasiada frecuencia presentarse en público, y. á 
ejercer las funciones más encumbradas del ministerio sacer- 
dotal, sin el aseo que prescribe la urbanidad. Aunque re- 
tratar, con exactitud, á los curas de nuestras parroquias es 
una tarea muy difícil; sin embargo, los describiremos á gran- 
des rasgos, para que el lector complete las ideas que tenga 
de estos notables personajes. Los tomaremos en la cama y 
al rayar el dia. Al abandonar la cama, al levantarse, aseán- 
dose solamente la? manos, sin hacer ot^^o tanto con la cara, 
los ojos y la cabeza, qivj la llevan en el mayor desgreño, co- 
mo si no fuera propia, dirígense á la iglesia matriz á celebrar 
los divinos oficios, sin observar el ayuno natural, sin prepa- 
ración ninguna^ fríos, indevotos, sin limpieza de alma^ sin 
contrición encendida^ inmundos^ por consiguiente, trasnocha- 
dos en orgias y bacanales horrorosas y no pocas veces des- 
pués de haber cortado /) pretendido cortar alguna trenza^ por 
célos^ 6 de haber escandalizado al vecindario con riñas, que 
sigilamos, por una parte, porque al trazar estos renglones nos 
ha asaltado el temor de que se crea que exageramos, 6 que 
somos enemigos de la iglesia de Jesucristo, lo que Dios no 
permita, y por otra, porque no hemos tenido el propí5sito, por 
no ser de este lugar, de seguir paso á paso la conducta del 
clero y escribir un capítulo de culpas; y porque, además, te- 
raemos, con fundamento sobrado, que si lo declaramos todo^ 
podemos descristianizar á las personas más creyentes^ honra- 
das y devotas. Continuemos el retrato. Debajo del ros- 
tro, que unas veces está demacrado por excesivas inconti- 
nencias y otras rubicundo por las bebidis fuertes, llevan un 
cuello de mostacilla en que figuran todos los colores del arco 



^IP^O 



im, 'desteñido por el aso y un hábito abrochado en toda su 
> ^JctensiÓD ó sin abrocharse. Esta sotana siempre 6 casi'siém- 

• 'Jjré'es t)3cura, porque el tiempo, que todo lo devora, ha con- 
«diiiido BU Verdadero color. Por debajo del hábito 'séfinBn 

' ofter'^os piernas de pantalones blancos de algodón, qué Üáén 
'Oeímó dos campanas sobre dos malas botas 6 cutarras dé xae* 
«la; sin' Hseó ninguno. El contraste que forma el ehcnentkt) 

* de linos piEintalones blancos y de un hábito oscuro es horri- 
ble. (*) Así se han vestido y se visten aun los que han He- 
tadtí y llevan el pomposo título de 'Provisor." El público 
ha? dtbho más de una vez, al verlos pasar por la calle, cruel- 
mente vestidos: el hábito que lleva ese cura <5 ese Provisor, 
más ^recé hábito filosófico que hábito clerical. Estámoá en 

' lar igtesia .... Concluida la misa que celebran precipitadamen- 
te f en gerigonza, porque no conocen los preceptos mué fri- 
^4áleé de Gramática latina, regresan al convento ó casa en 
Tal, te^an nn/nii/al almuerzo y después ocápanse unos'eúk 
üAsa, otros se entretienen en cosas inútiles, pocos en cosas 

^eoetites y de provecho para la feligresía y muchos montan 
á caballo, amarran la soga á la cola, dirígense al campo á la- 
Mt sus ganados en mancas de camisa y tapados con gráhdes 
Bnmbreros de llama ó Macholoa, que por los lardos serviétos 
prestados se les han dasmayado las alas. La persona que tbs 
éüctféütra al punto dice, para sí: este hombre más parece tin 
campecino que un sacerdote. Si al regresar del catnpo^n- 
Ctíeatra el cura á un feligrés que lo aguarda para su^licáHe 
la rebaja-dé los derechos matrimoniales, sin preámbulo entá 
Mase una reyerta, en la que el pobre solicitante lleva la'peor 
palote, porque el Señor Gura, ante todo, quiere dinero. Para 
coibbátir, para matar tan funesta y trascendental codicia, que 
ha perjudicado y perjudica las sociedades, la Legislatura 
emitió la le^ de matrimonio civil que acontinuación co|)iamói. 
^^La 'Asamblea Ordinaria del Estado de Honduras to- 
mando en consideración á que los matrimonios encúentfftD 

(*) Fr. Ja&n de Jesas Zepnda, actual Obispo de Comayaicoa, hm prahiUdo 



3»l- 



!»• » ■ «.■«■ I « 



ea machos caratos embarazos para celebrarse de parte dcd 
Clero, y á que la sociedad no paede existir sin ellos, ha teai* 
do i bien decretar y decreta: 

I."" Que el Gobierno por medio de los gefea deparU- 
ueatales tome informe sobre el particulai de laa monieipi^Un 
dades del Estado. 

2.*' Que oídas estas con dictamen del Consejo si yaJa 
Asamblea hubiese entrado <=^n receso, faculte ¿ loa alcalde^, 
para que ante ellos los que quieran casarse lo hagan,, si en- 
caentran embarazo en los curas, considerando al matrime^ 
nio en este caso, como un puro contrato civil. 

S."* Que se dé para estos casos una ley reglaiae^laríii 
para los alcaldes. Pase al Consejo Representativo pari^.su 
saución. Dado en Comayagua, á 10 de Abril de 1829. — 
Bruno Medina, D. P. — Juan José Pinel, D. S. — Santos Bar- 
dales^ D. S. — Al Consejo Represntativo. Este decreto^pa- 
só, conforme á la ley, al Consejo, para que lo sanpionase. 
El Cuerpo Directivo lo devolvió á la Asamblea. sin la corri^s^ 
poudiente sanción, fundándose, entre otras razooea» ea^u^ la 
Legislatura estaba para cerrar sus sesiones y que po liabí» 
tiempo para considerar, como merecfa, un asunto tan grave. 
La Asamblea lo dio por sancionado y ordenó al mismo tiem* 
po su circulación. El pueblo recibió este decreto cop nota- 
ble repugnancia. Las disposiciones imprudentes que deja- 
mos relacionadas indicaban claramente que. habría en el 
Estado nuevas turbulencias y borrascas. Decimoa impru^ 
dentes, porque los legisladores al dictarlas se olvidaron: 'que 
la iglesia hondureOa había conspir4uio en 1826, puéstqso en 
armasi para derrocar la Administración Herrera, en 1827 y 
dÍ8|>arado sus últimos tiros en San Pedro Sula^.en 1828? que 
los facciosos del departamento de Olancho, estaban^ en la ao 
taalidad, librando batallas en su nombre: que la igle8Ía;teQ(a, 
entonces, como no tiene ahora, un poder pol{ti(K> bastante 
faerte, que contaba con los prestigios de tres siglos de igno- 
rancia y fanatismo; y que las reformas emitidas, en yez de 
tM>DMÍBt«urlest les enagenaban, las simpatiius délos p^u^li^Q^ jF 



39Í 



dábanle armas á la reacción para que se levantara contra la 
libertad y el orden. Por lo mismo nosotros creemos que la 
ley que estableció el matrimonio civil fué una ley impolítica 
y extemporánea,'porque carecía de premisas qne le sirvieran 
de base: porque no se habían establecido instituciones de ca 
rácter permanente: porque no satisf.icía ninguna necesidad 
premiosíi;. y porque venía á lastimar los intereses más caro:* 
de la sociedad, en una ($poca en que los hombres y los pue- 
blos no tenían el suficiente discernimiento, ni la suficiente 
instrucción para comprender que el matrimonio podía consi 
derarse como un contrato puramente civil y celebrarse, por 
consiguiente^ ante las autoridades sejjlares, sin perjuicio de 
poderse elevar al rango de sacramento. Tan cierto fué el 
disgusto con que se recibió esta reforma, esta trascendental 
reforma, que no pudo llevarse á cabo, con resultados felices, 
sino cincuenta y dos años más tarde, y (»sto, desput?s de haber 
preparado la- opinión por medio de la [)nMisa, ese elemento 
grandioso y civilizador, que lleva en It^nguas de fuego la ver- 
dad á todas partáis. El horizonte, pues, se cargc) de tempes- 
tad que estHlhferi Opbtecay en el de))artamento de Gracias. 

¿Cuáles fueron ios términos de la ley que reprlamentaba 
el matrimonio 'civil? 

Aquí están: 

"La Asamblea Ordinaria del Est;jdo de Hondutas éu 
virtud de la ley- dada el 10 de Abril sobre eaaamientos, ha 
tenido á bien decretar y decreta: 

"1.** No se conocerá por los alcnMes más parentezco 
que los de consanguinidad y afinidad. 

''2." En línea recta estos parentezcos siempre impiden. 

*'3.^ El parentezco de consanguinidad en línea transver- 
sal, sólo se extiende al segiindo grado, y A de afinidad ha?- 
ta el primer grado. 

**4." Los alcaldes no casarán ú los foras!erf)s sin averi 
guar primeramente su libertad de estado. 

'^5.** Formarán un libro en que asienten la partida co- 
rfespondieiite, y por est^ acto se pagarán doce roalcs, y lo 



sn 



harán con presencia de tres testigos, m\ más lorma que que- 
dar satisfechos de la voluntad de los contrayentes. 

''G."" En cuanto á la voluntad de los padres do los con 
truyentes, que se esté á las leyes civiles que corren sobre el 
particular. 

' ^7/' Los matrimonios ante los alcaldes serán tan válidos 
y permanentes como ante los curas." (*) 

¿Qué noticias participaba el Coronel Márquez al Go 
bierno? 

Que la guerra del departamento de Olancho progresaba 
todos los dias más y máv que los facciosos msistían en los 
criminales propósitos de continnarla, apoyándose en pretes- 
tos frivolos, y masque frivolos, insensatos, pues hacian valer 
que la división pacificadora había ido á destruirles stt santa 
religión; y que era preciso se tomaran medidas eficaces y pe- 
rentorias. Con este motivo la Secretaría General dijo.á la 
Asamblea: 

^'Ciudadanos Diputados do la Asamblea Ordinaria del 
Estado. 

Ya tengo manifestado á UÜ. en mi nota de 17 de Mar- 
zo anterior el origen, progresos y estado actual en que hastA 
aquella fecha se hallaba la revolución de Olancho. 

El Coronel Con^ndante de la división pacificadora en 
uota de 26 del mismo me^ dá parte á este Gobierno de haber 
oficiado nuevamente á los facciosos invitándolos á la paz y 
ofreciéndoles indulto á nombre del Gobierno Supremo. A 
su nota acompaña la contestación que le han dado dichos 
facciosos, por las cuales manifiestan su pertinacia y el firme 
prdpóaitc que tienen de hacer la guerra al Gobierno, valién 
dose de pretestos frivolos entre ellos el de que la división 
pacificadora sólo ha ido á destruirles su religión. 

Una de las principales instrucciones dadas al Coronel 
Márquez, fué la de que se valiese déla persuasión para hacer 
entran en bu deber á los rebeldes, v les ofreciese indulto á 

r*] Este decreto faé fmitido el 13 de Meyodo íSgtt y ^o ercue^t^T» tsí el tt». 



SM: 



nombre del Supremo Gobierno. Se los ha ofrecido mochas 
veces. También los ha emitido el mismo Gobierno; pero 
cnanto más ha sido su placer al dictar medidas tan humanas, 
tanto más ha sido su pesar al ver desairada la Autoridad Su- 
prema y desoída su voz por los facciosos. 

La obstinación de estos ha llegado á tanto, que temie el 
Gobierno con bastante fundamento que desprecien también 
el indulto de la Asamblea. Sin embargo, ella con su acos- 
tumbrada prudencia sabrá determinar como siempre lo me- 
jor." 

El Gobierno había empleado todos los medios imagina- 
bles para calmar la guerra y llegar, por medios conciliadores, 
al restablecimiento de la paz; pero los facciosos respondían 
siempre con gritos de guerra. La prudencia y mansedum- 
bre del Gobierno habían tocado sus términos, y no se podía, 
sin cometer un grande error, ir más allá; con todo, la Asam- 
blea acordó, siguiendo las proposiciones hechas por los Di- 
putados Juan A. ligarte y León Rosa y el dictamen de la 
comisión, en 24 de Marzo, un indulto condicional, cuya eje- 
cución dejaba á la prudencia del Gobierno. Este dccret^c 
fué ampliado posteriormente en estos términos: 

^^La Asamblea Ordinaria del Estado de Honduras, de- 
seando economizar cuanto le sea posible la sangre americana: 
considerando, al mismo tiempo, que la obstinación de los ha- 
bitantes del partido de Olancho puede ser efecto de la des 
confianza del perdón de sus excesos; y en uso de sus sobera- 
nas facultades ha tenido á bien decretar y decreta: 

1.^ Se concede indulto general á todos los habitantes 
del departamento de Olancho que han tomado parte en la. 
rebelión contra el Gobierno, siempre que reconozcan á la$^ 
autoridades supremas del Estado. 

2.'' Todas las casas y hogares de los pueblos incendiadot^ 
serán reedificados con sus fondos comunes y los de las cofra- 
días respectivas. 

3.° La ejecución del presente .decreto se deja á la pru- 
dencia del Gobierno quien podrá martejrtrlo del modo, y coiiQ- 



ma 



do lo crea conveniente. — Comuniqúese al Gefe Supremo del 
Estado para su inteligencia y cumplimiento.— Dado en Co- 
mayagua, ¿ 8 de Abril de 1829. — José María Lozano, D. S. 
Juan A- ligarte, D. S." 

¿A dónde se trasladó la Asamblea? 

A la ciudad de Tegucigalpa. 

¿Qué dia cerró sus sesiones? 

El 11 de Abril. 

¿Cuándo debía continuarlas^ 

El 26 del mismo mes. 

¿Qué estableció el Congreso el dia 28? 

La única contribución que debía pesar eon igualdad so 
bre todos los ciudadanos del Estado. Esta medida avanza- 
dísima, que vive todavía en las regiones de lo ideal, tuvo, 
mal éxito; y fué preciso, en 21 de Abril de 1831, decretar el 
restablecimiento de los antiguos impuestos, que, por esta dic 
posición, habían quedado abolidos. 

¿Qué más contenía este decreto? 

El artículo 3.* dice: 

"Los diezmos, pasado el presente trienio, los cobrará el 
clero sin más auxilios que los que le presta la misma reli- 
gión, y para su exacción, en ningún caso se les Jará la fuer- 
za por las autoridades civiles." Desde esta época la contri- 
bución decimal comenzó á sufrir golpes de muerte; pero el 
más grande, el más terrible, el que acabó, para siempre, con 
ella fué el inteligente y atrevido decreto emitido por el Se- 
ñor Presidente Doctor Don Marco A. Soto, en 30 de Enero 
de 1879, correspondiendo al clamor de los pueblos, que se 
hacía isenti^ de uno á otro ángulo de la República, de la ma- 
nera más acentuada y enérgica. (^) 

¿Cuánto debfaa pagar los ciudadanos? 

Dice el artículo S."*: 

(*) EU Señor Presidente Soto queriendo arreglar,, de una manera amiMtosa y 
•atisfactoria, la contribución decimal» que se pagaba con n< table ri^pugnanda. 
envió varias ocasiones comisioaiados que tratasen extensamente con el Obispo de 
Comaya^a, Fr. Ju&n de Jesús Zepeda, del arreglo de la indicada cuentión, 
«n los t&minoe que fuesen más favorables & los intereses de la Iglesia; perú ob> 



2K»6 



*'Los capitalistas del Estado pagarán anualmente el uno 
por ciento del producto de sus bienes librea y productible»/' 

¿Y los artesanos? ^ 

'*Los artesanos, dice el 7/\ darán dos pesos, y los jor- 
naleros desde 18 hasta 50 anos de edad; uno/* 

¿Qu^ dia cerró la Asamblea sus sesiones? 

El 12 de Mayo, después de haber practicado el sorteo 
que previenen los artículos 20 y ^2 1 de la Constitución d«l 

r 

es decir, que no tenía facultades de Roma p%ra Uegar k un convenio definiÜTo, ni 
procurf^ba obtenerlas, y por otra, que el clamor de los pueblos habla ll«*gado ¿ su 
colmo, el Gobierno del Señor Soto se vr6 obligado 6 enviar, por última ves, an 
comisionado que presentase al Obiapb cinco fórmulas de decretos, que publicare- 
mos, á su debido tiéMpo, para qüelos lectores vean, con sus propios ojos, que tan- 
to el Obispo Zep«^a. como su Vicario general y el Honorable Cabildo, que reunió 
inmediatamente, eligieron la peor formula, que los tiene hoy en la major miseria. 
Si el Obispo, ni el Provisor Carranza creian que podía decretarse, en aquel tiem- 
po, la abolición del diezmo, y menos, mucho menos, que pudieran llevarse ¿ feliz 
remate las trascendentales reformas que se han decretado, porque los pueblos de- 
cía, el Provisor Florencio Carranza, con su notoria clocxuncia, de e» attí, regular- 
mente, de ordinario^ de que usa con intemperancia, veagan ó no vengan al caao, 
no están para esta clase de reformas; haciendo ou seguida proaósticos deigracia- 
dísimofi para el país. Los hechos han venido á demostrar, claramente, todo lo 
eontrario 

Yaque tenemos la pluma en la mano permítasenos hacer de una plumada la 
biografía del Provisor Florencio ( arranza. 

JBU Provisor Florencio Carranza es originario de la ciudad de Comayagna. 
nacido, según entendemos, á fines del primer cuarto de este siglo. Carranza 
es de alta estatura, de cuerpo algo abundante, de ojos negros con miradas blan- 
cas, boca extensa, color y cabellos propios de la raza africana. Tal vez por eott* 
motivo lleva cubierta casi siempre la cabeza con un gorro negro. Hizo sus estu- 
dios de Gramática Latina, Filoaofia y Teología elemental, en el Colegio Trideii- 
tino, con los que logró, en tiempo del Obispo Casiano Flores, si mal no recorda- 
mos, ascender á las sagradas ónlenes. Dtsde entonces i*arranza hizo completo 
abandono de los libros: no lee, ni escribe; tampoco tiene buenos libros de consul- 
ta, fis un sacerdote sin biblioteca. Si Carranza llegara á concarrir k una vela- 
da literaria, podríamos asegurar, con poco tomor de equivocarnos, que entende- 
ría muy singulare» cosas, porque no conoce h fondo ni la lengua Castellana. Cenan- 
do celebra los divinos oficios maltrata demasiado el idioma de Horacio y de Vir- 
gilio. £1 Señor Carranza es igual en todas partes. Quien *o vé en la sala ó an- 
tesala de su casa cruelmente vestido y dttspues lo vé en la calle, al punto lo raco- 
noce. £n la ealie ó en la casa bi «mpre es el mismo. Cuando ocupa la Cátedra 
sagrada, que lo hace muy de tarde en tarde, porque es avaro de su palabra, lo ha- 
ce largo y tan mal, que se necesita tener mucha sangre fría para oirlo sin fatiga. 
Sus arengas son frías, desgreñadas, sin orden, sin plan y sin lógica; tampoco tie- 
ne el aire, las maneras agradables, las entonaciones suaves ó fuertes que exige el 
alto ministerio de la divina palabra. £1 Señor Carranza no es ni un hombre 
de talento, ni un hombre de Instruc^dón; tampoco un canonista convencido, y me- 
nos, mucho menos un hombre que se consagre á pensar en los tremendos proble- 
nuui de la vida eterna: por lo tanto, el Provisor Carranza no merece los honores 
de ser colocado entre las medianías de nuestro clero. 

¿.Por qué está, pues, en la Vicaría? £sta es la pregunta universal, sin con- 
testación hasta hoy 

Para concluir diremos que Carranza tiene una grandísima cualidad y an 
grandísimo defecto: su cualidad coQ^iAte en una calma á toda prueba: su defecto 
está en la exhuberaucia de calma. Tiene, además, el Señor Carranza, el mérito 
tedii^atalkle d* e^r «oa a» madi« on^xceíeiitiiúAU) hija. 



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-- > ■,..—. ......ii »i« !«■ ■■■ -■ I m-m-m,^ mr I 11 i M » 1 1 — ■ i ■ i ».i ■ a M » i i ■ « ■ ■ i 

KstAdo, det que reraltó qne debían reponerse í los Dipata- 
dos de Choluteca, Nacaome, Cantarranas, Yoro y Trujillo, y 
continuar los de Comayagua, Tegncigalpa, Gracias, Santa 
Rosa y Santa Bárbara; de haber acordado qne se colocasen 
(ios retratos del General Morazán, con sus trofeos militares^ 
nno en el salón de sesiones y otro en el palacio del Ejecuti- 
vo, ^^pov que no era^ decía el Diputado Bardales, de mejor 
condición el General Bolívar^ que hizo la independencia de 
las Jtepüblicas del Sur^ que el General Morazán^ que hafña 
dedo vida á Centro- América;'' de haber declarado que el 
número de individuos que debía componer, en lo sucesivo, 
los cuerpos municipales, no podría bajar de siete, ni subir' 
de trece; de haber establecido, para garantizar mejor la bue-'^ 
na administració i de justicin, un tribunal de 2,^ instancia, 
compuesto de tres personaK de haber prohibido los enterra- 
mientos en las iglesias, porque el Congreso Federal de 18Í6 
había decretado la constnieción de panteones en todos Í63 
pueblos y ciudades <le la Tlepúblíci (*) y después de haber 
aprobado el decreto siguicMe: ' ' 

••El Vice-gefe Supremo, en quien reside el Poder Ejecu- 
tivo del Estado de Honduras, uno de los federados de lá Re- 
pública de Centro- A marica. 
Considerando: 

Que este Gobierno se halla en el .chso de cumplir con las 
providencias dictadan por la Asamblea contra el puerto de 
Oraoa, por su rebeldía á prestar su obediencia ¿ ]bís supre- 
mas autoridades del Estado, como lo manifiesta la contesta- 
cicSn dada por aquella Comandancia el 14 del corriente á la 
invitación que se hizo el 3 del último. 

Que mientras dichas providencias se ejecutan, no debe 
eal^ Gobierno permitir que los habitantes de Omoa gocen de 
todas las ventajas de que gozan los demás ptieblos obedien- 
tes, manteniéndose aquellos disidentes, y haeiei^o con esto 
perjuicios incalculables al Estado y aun á la República. 

\*> £u este a&o se eonstrajú el campo-eattto c^ue hojr «YÍ8Í« c«m^ J«»tQ 4 



{.-. 



j* 






398 



^^__ :^ -.^ 



Por tanto: en virtud de lo prevenido por el Soberano 
Cuerpo Legislativo en su decreto de 24 de Marzo anterior, 
que se comunicó á las autoridades de Omoa el 3 de Abril; y 
en vista de la contestación no esperada de aquella Coman- 
dancia, he tenido á bien decretar y decreto: 

1.* Todos los efectos de comercio ^ que salgan por el 
puerto de Omoa serán registrados en Yojoa, Santa Bárbara^ 
los Llanos ó cualquiera otro pueblo del Estado, y las autori 
dad^s que los registren, los remitirá á Comayagua beyo su 
más estrecha responsabilidad, en cuya Tesorería satisfarán la 
alcabala marítima y terrestre, sin que les valga el haberla 
pagado en Omoa. 

2.'' Sé prohibe absolutamente á todos los habitantes del 
Estado entrar al puerto de Omoa; y al que fuere á dicho 
puerto contraviniendo á este artículo, será tratado como reo 
de Estado, y confiscados los bienes que llev€ ó traiga en cla- 
se de comercio, los cuales serán aplicados al fondo público, 
deducidos los gastos que cause su aprehensión. 

3.* Los alcaldes de Yojoa, San Pedro Sula y demás 
pciiebloa que estón en contacto con Omoa, estarán á la mira 
d^ qijié los artículos anteriores sean exactamente cumplidos, 
y que no se introduzcan á dicho puerto efectos comestibles, 
bajo la pena de que el que los condujese, ó el que de Omoa 
salga á buscarlos, lo aprehenderán y remitirán á Comayagoa 
con seguridad, y junto con los intereses que lleve ó traiga. 

4.* Para que lo dispuesto en este decreto tenga sa debi- 
do camplimiento, se comunicará de preferencia á los Gefe? 
Intendentes de Santa Bárbara, Gracias, Comayajj^aa» y al 
Gefe del distrito de Yojoa, para que estos lo hagan á los 
pueblos respectivos; encargándose particularmente al de 
Santa Bárbara que lo haga con brevedad, al Comandante 
y Municipalidad de Omoa, para que no aleguen ignorancia 
aquellos vecinos y comerciantes 

5/ Comuniqúese igualmente á la Asamblea del Estado 
esta determinación, informándole los poderosos motivos que 
han obligado 0i Gobierna á dictarla. 



39f» 



Lo tendrá entendido el Secretario de Estado y del DeíJ- 
pacho General, y dispondrá lo necesario á su cumplímVen|.o. 
Dado en Tegucigalpa, á 28 de Abril de 1829. — Diego Vijil. 
Al ciudadano Liberato Moneada. 

^^La escandalosa conducta que desde el principio de Im 
revolución, y aun antes de ella» ha observado el puerto dé 
Omoa, que puede causar un ejemplo funesto á los demás 
pueblos; la consideración de que, manteniéndose dicho puer- 
to disidente, puede influir en el entorpecimiento de la paz, 
que actualmente renace en la República^ y el sí^r aquel te: 
rritorio parte integrante del Estado, han obligado al Gobier- 
no á dictar el decreto inserto que se servirán Uü. poner ein 
conocimiento del Cuerpo Legislativo, para que, si lo tiene á 
bien, se digne darle su aprobación. — D. U. L. — Tegucigal- 
pa, Abril 29 de 1829. —Liberato Moneada.'' 



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CATALOGO 



I»K LOS CONGRESO» QUE HA TENIDO LA REPÜBUCA DE HONDURA» 
DESDE SU INDEPENDENCIA HAHTA LA FECHA, 



Junta preparatoria 

Asamblea constituyente 

Continaada en 

Trasladada á . ^ . . 
Asamblea ordinaria . : 
AsambUía «ordinaria .... 
Asamblea ordinaria . , . 
Asamblea ordinaria. . . 

Trasladada á 

Continuada eu 

Asamblea extraordinaria 
Asamblea extraordinaria 

Continaada eo 

Asamblea ordinaria . . . 
Asamblea extraordinaria 
Asamble» extraordinaria 
Asamblea extraordinaria 
Asaniblea ordinaria .... 
Asaniblea constituyente. 
Asamblea ordinaria . . . . 
Asamblea extraordinaria 
Asamblea ordinaria . . . 
Asamblea extraordinaria 
Asamblea ordinaria . . ¿ . 
4mmble% ordinnrit 



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Coinayagua . 

Cedros 

Tegucigalpa . 
Goraayagua. . 
Comayagoa. . 
Comayagna. . 
Comayagoa. . 
Cotnayagua. . 
Tegacigalpa . 
Tegacigalpa . 

Tegacigalpa • 
Tegacigalpa. 
Tegacigalpa. 
Tegacigalpa. 
Tegucigalpa. 
Tegucigal pa . 
Tegacigalpa. 
Tegacigalpa. 
Comayagua. . 
Comayagoa. . 
Comayagoa. , 
Comayagoa. . 
Comayagua. . 
Comayagoa. . 
Coma^yaJp^l^^ ^ 



Julio 15 
Agosto 29 
Setbre. Ití 
Febro. 15 
Abril 3 
Setbre. 19 
Marzo 17 
Marzo 4 
Abril 11 
Abril 26 
Jolio 4 
Obre. 12 
Obre. 29 
Enero 30 
Jolio 28 
Agosto 1 2 
Dbre. 9 
Febro. 19 
Obre. 10 
Dbre. 7 
Mayo 28 
Marzo 14 
Nobre. 14 
Mayo 1 9 

•intim I." 



1824 
1824 
1824 
1825 
1826 
1827 
1828 
1829 
1829 
1829 
1829 
1829 
1829 
1830 
1830 
1830 
1830 
1831 
1831 
1832 
1833 
1834 
1834 
1835 



_____ - - 4»« 

Asamblea ordinaria Coraayagua. . 

Asamblea ordinaria . . • Comayagua. . 

Asamblea extraordinaria. — Comayagua. . 

Asamblea constituyente Comayagua. . 

Asamblea Constituyente ex- 
traordinaria Comayagua. . 

Asamblea ordinaria Comayagua. . 

Continuada en . ... Comayagua. . 

Asamblea extraordinaria. . . . Comayagua. . 

Asamblea ordinaria ..... Comayagua. . 

Asamblea extraordinaria, . . . Comayagua. . 

Asamblea extraordinaria .... Comayagua. . 

A-^amblea ordinaria Comayagua. . 

Asamblea extraordinaria . . . Comayagua. . 

Asamblea ordinaria Comayagua. . 

Asamblea ordinaria Comayagua. . 

Asamblea ordinaria. ...... Comayagua. . 

Asamblea legislativa Comayagua. . 

Dieta convencional Nacaome 

Asimblea extraordinaria .... Comayagua. . 

Asamblea constituyente. . . . Comayagua. . 

Asamblea general Comayagua. . 

Grande Asamblea ... La Paz. . 

Asamblea ordinaria Cedros 

Asamblea ordinaria Nacaome . . . 

Asamblea ordinaria Comayagua. . 

Asamblea ordinaria Comayagua. . 

Asamblea Nacional Constitu- 
yente de Centro-América . Tegucigalpa . 

Asamblea legislativa La Esperanza. 

Asamblea extraordinaria Gracias. . . . 

Asamblea ordinaria ComayagiiP. 

Asamblea ordinaria Comayagua. . 

Asamblea ordinaria Coraayagua. . 

Asamblea ordinaria Comayagua. . 

Asamblea ordinaria. Comayagua. . 



Febro. L* 1837 
Abril 30 1838 
Julio 2 1838 
Octubre! 1838 



Enero 4 
Agosto 8 
Mayo 18 
Marzo 10 
Febrero 7 
Julio 11 
Setbre. 20 
Febro. 21 
Agosto 22 
Enero 11 
Enero 5 
Enero 20 
Enero 3 
Junio 6 
Agosto 25 
Dbre. 11 
Julio 10 
Febro. 24 
Junio 10 
Junio 11 
Mayo 15 
Enero 28 

Octubre 5) 

Marzo 14 

Mayo- 3 

Marzo 26 

Dbre. 1 3 

Febro. 11 

Enero 19 

Marzo M 



1839 

1839 

1840 

1841 

1842 

1842 

1842 

1843 

1843 

1844 

1845 

1846 

1847 

1847 

1847 

1847 

1848 

1849 

1849 

1850 

1851 

1852 

1852 
1853 
1853 
1854 
1855 
1856 
1867 
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Asamblea ordinaria Comayagua. . Enero 27 1859 

Cámaras legislativas Comayagua. . Enero 27 18G0 

Asamblea ordinaria Comayagua. . Febrero 4 18G1 

Asamblea ordinaria Santa Rosa. . Mayo 2 1862 

Asamblea ordinaria Comayagua. . Febro. 12 1863 

Asamblea ordinaria Gracias Febro. 14 1864 

Asamblea ordinaria Comayagua.. Febrero 8 18G5 

Asamblea Nacional constitu- 
yente Comayagua. . Setbre. 7 1865 

Asamblea ordinaria Comayagua. . Febrero 2 J 866 

Asamblea ordinaria . . , . Comayagua.. Febrero 6 1868 

Asamblea ordinaria Comayagua. . Mayo . 20 1869 

Congreso constituyente. . . . Comayfigua. . agosto 8 1869 

Congreso ordinario Comayagua. . Enero 29 1870 

Congreso ordinario Comayagua. . Febrero 9 1872 

Congreso constituyente . ... Comayagua.. Dbre. 14 1873 

Convención Nacional Comayagua. . Abril 20 1874 

Congreso ordinario Comayagua.. Enero 21 lí>75 

Congreso extraordinario C»mayagua. . Mayo 27 1877 

Co igreso ordinario Tegucigalpa. Marzo 9 1879 

Congreso constituyente Tegucigalpa. Sbre. 1.*" 18b0 

Congreso ordinario Tegucigalpa. Enero 28 1881 

Congreso ordinario. Tegucigalpa. Febro. 19 1883 



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l)K LOS PRESlDENTKft DK HOXDL'RAS. 

Primer Gefe, Dionisio Herrei*u. (a) Setiembre IG 1824 

Primer Gefe, Jerónimo Zel.iva Setiembre 00 1827 

Gefe Provisional, C!et«» Ben^HD i Setiembre 13 182? 

Consejero, Prancisco Moraznn Noviembre 00 1827 

Primer Gefe, Jerónimo Zelíu I». (í») Junio 00 1828 

Vice-Gefe Prorisioual, Die^o Vijil Junio 30 1828 

Vice-Gefe, Diego Vijil Marzo ... 5 1821) 

Primer Gefe, Francisco Morazán Diciembre 2 1829 

Consejero, Juan A. Ariap. (o) .. Diciembre 24 1829 

Gefe supremo, Franciw^o Mora/.m Abril . 22 1830 

Consejero, J. Santos del Valle Julio 28 1830 

Primer Gefe, José Antonio Márquez Marzo. * .. 12 1831 

Consejero, Francisco Milla Marzo. ... 22 1832 

Primer Gefe, Joaquín Rivera Enero. ... 7 1833 

Vice-Gefe, Francisco Perrera, (d) , Setiembre 24 1833 

Consejero, José M. Bustillo. (e) Setiembre 10 1835 

Consejero, José M. Martínez ..... Enero ... 1.* 1837 

Primer Gefe, Justo José Herrera Majo 28 183T 

Consejero, José M. Martinez Setiembre 3 1838 

(a) Filé destituido del mando y conducido preso k Guatemala después de la 
rendición de Comajagua el 10 de Mayo de 1837. El sitio se comenzó el 4 ó el «5 
de Abril y se capituló el 10. dice Maruro» el 11 dice Don Liberato Moneada, Mi- 
nistro de aquella época, el 9 dice el General Morazán en sus "Memorias.** 

(b) Solamente ejerció su autoridad en el departamento de Santa Bárbara: «a 
los dem&s del Estado nunca fué reconocido, antes bien, se declaró nula sa elec- 
ción, como todas las que se habían practicado & virtud de la convocatoria. [Ma- 
niré] 

(c) Marure en sus Efemérides, lo refiere A Diciembre de 1821^. Kl documen- 
to original, dice: Diciembre 24 de 1829. 

vd) En Enero de 41 volvió otra vez á ejercer el Poder Ejecutivo con el título 
de Presidente de} Estado, y con este carácter ó con este nombre se gobierna aun 
en Ib actualidad. 

(e) En Ag.isto de 1S39 «{«retóotTa v«i la MilovIdaA q ^ e w l i m imh ^ lt{«nIo ^^ 



40» 



Consejero, Lino Matute NoTiembre 12 1838 

Consejero, Jnán Francisco de Molina Enero 9 1839 

Consejero, Felipe Medina, (f ) Abril 13 1839 

•Consejero, José AWarado . . Abril 15 1839 

Consejero, José M. Guerrero Abril 27 1839 

Presidente interino José M. Bustillo Agosto. ... SO 1839 

Suplente, Mariano Oarrigó Agosto .... 10 1839 

Consejo do Ministros, Mónico Bueso, Francisco 

Aguilar Agosto. . ., 37 1839 

Consejero, F. Zelaya y Ayes. (g) Setiembre 21 1839 

Presidente Constitucional, Francisco Forrera.... Enero. ... 1.* 1841 
Consejo de Ministros, Juan Morales, Julián Ter- 
cero, C. Alvarado Enero. ... 1.* 1843 

Presidente Constitucional, Francisco Ferrera.... Febrero... 23 1843 
Consejo de Ministros, C. Alvarodo C. Chavez... Octubre... 00 1844 
Presidente Constitucional, Francisco Ferrera.. . Noviembre 00 1844 

Consejo de Ministros C. Alvarado, C. Chavez... Entro 1.® 1845 

Presidente Constitucional, Coronado ChaVez.... Enero.... 8 1845 
Consejo do Ministros, C. Alvanwio, F. Ferrera 

S. GuardioU Enero. ... 1.* 1847 

Presidente del Estado, Doctor Juén Lindo Febrero. .. 12 1847 

Presidente del Estado, Doctor Juan Lindo Julio . . • . 16 1848 

Vice-Prcsidente, Feli|>e Bustillo. (h) 1848 

Senador, Francisco Gómez Febrero. .. 1.° Iíi52 

Presidente Constitucional, Trinidad Cabanas. . . Marzo ...l.^lSM 
Gefe Supremo Provisional de la República de 

Centro- América, Francisco Castt-yón. . . . Octubre. ,. US 186Í 

Senador, Francisco Gómez Mayo 9 1853 

Presidente Constitucional, General T. Cabaftas. Diciembre 31 ltf53 

\rioe-Presidente, J. Santiago Buezo Octubre.-. 18 1855 

Senador, Francisco Aguilar Noviembre 8 1855 

Presidente Constitucional, General S. Guardiola. Febrero... 17 185« 
Beolecto Constitncionalmcntt, General Guardio* 

la, tomó posesión , Febrero. . . 7 1860 

Senador, Francisco Montes Enero.... 11 1862 

(f) Manirt eu sus Efemérides, hace figurar en el Poder Ejecutivo & los Cda- 
H«^j6ros Felipe Medina v José Alvarado en Noviembre de IH&b. Los docamenu» 
orifpnales los refieren í las fechas arriba apuntadas. [Archivo NocioimlJ 

(g) Goberné hasU el 31 de Diciembre de 1840, en que emitió el dcereto d«> 

entrega. 

(b) En el afio de 1850 el General Guardiola se pronunció en esta dudad con- 
tra el Gobierno Lindo y erigió en Gobierno al Houador i>pn Miguel Bustarnaate. 
Duró cuarenta días, iK>r cuja raaón se llamó el Gohkimo de loe rnnriiia. dS«^ 



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Senador, General José María Medina Febrero. .. o i6()'i 

Vice-Preflidentf, Victoriano Caitellrtnoiü Fcbn-ro .. 4 l8Gti 

SoDador, Francisco Mouicd .... Üicitiiibru 4 1802 

Senador, General José María Medina Junio ^l 1803 

Senador, Francisco Incetroza Knr m .... l . *• 1804 

Presidente GonstitucionaU Genera) Ju.<-c Marín 

Medina Febrero . . . ló lbti4 

Senador Consejero, Ledo. Crcsoencio Gómez. . .. Mhvo !"> 1805 

Presidente Constitucional, General .Jobé María 

Medina Sefi» ii»l»re 1.' 1805 

Presidente Provisorio, según la nueva Conhiitu- 

ción. General José María Medina Saieinbre '¿8 180.*> 

Designado, según la nueva Con8tituc)ón, Licen- 
ciado Crescencio Gómez Octubn- ... 'i 180.'» 

Presidente Constitucional, General Jone María 

Medina F^ l>n-rr» . . oo 1 80»> 

Representante y primer Designado. General 

Jnán López .-\biil er l80r 

Presidente Constitucional, Teniente Geiieral Jo- 
sé María Medina Novípiíil re 5*1 l^OT 

Consejo de Ministroo, Jone María Aguirre y Klia-' 

Cacho Mi«}ü .... 1868 

Diputado de(>ignado, Francisco Cruz Setiembre o 1809 

Presidente, General José María Medina Enero. . 14 1870 

Presidente en tercer período por continnación. 

General José María Medina Febrero. . . 2 J870 

Diputado designado, Inocente Rodríguez 187L 

Presidente por revolución. General F. Xatrurb.. Marzo... 'ify 1871 

Presidente, General José Muría Medina Majo 1 7 187 1 

Diputado designado, Inocente Rodrigut z . . . ... Julio ... 2 1871 

Presidente,. General José María Medina Octubre. .. '20 1871 

Diputado designado, Ijcdo. Crescencin Gómez .. . Abríl . 5 IhVi 

Presidenta, por revolución, Ledo. Célto Aria^.. . Mayo 1¿ 1872 

Semí-Prcsideiite, por rebelión. General Juan Ar.- 

tonio Medina Julio 10 1872 

Presidente, por revolución, Ponciano Leiva. . . . Noviembre 23 1873 
Presidente Provisorio nombrado i»or la Conven- 

ción Nacional, Ponciano Leiva Abril 29 1874 

Presidente Constitucional, Poneiatio Leiva Febrero . . 2 1875 

Presidente, por revolución. General Joeé María 

Medina Diciembre 10 18*i5 

Presidente designado, José María Zelaya Enen». ... 13 18^0 

Presidente Constitocionaly Ponciano Leiva .., Enero *.. 00 1870 



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Ptesidente, Minifctro General Mnrcelli o M<*iii*. .. Junio. . . 

PreBÍd6nte» Ledo. GreáceDcio G6m» z rFunúi. . . 

Consejo de Ministros, Licenci»doH (.'«ilíndreK y 

Mejia. ( ) AguhiM , 

Presidenta, General José Man:t .VÍHlin.^t Apjosio. . 

Presidente, por procUmacióu iit< Iop h«n<liireftoh. 

Doctor Marco A. Sot<> Agosto . . 

Seudo-Presidente por anarquía, Sal vrt«1í r Cruz, (j) Agosto.. 
Presidente Constitucional, T)r. Mitrco V. Soto. . Mí*vo... 
Consejo de Ministro?, Ramón II •^>f, Ei \'u\ue Gi¡- 

tierrez, A. Zelaya Jnii¡«». . . 

Presidente ContiituííJonhi, Ur. M>tr«c> A. Soto.. Julin .... 
Presidente por la nuvva Constituí ion, Dr. Marco 

A. Soto. FVlin n» . . 

Consejo de Mini^»tro^. Er^rique Gtiti«Mif z, Lni.'< 

Bográn, Híifm I .\lvi»r*»do Mayo .... 



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9 1883 



(i) Por eiiUi rax^m un periódico que pe re(1ai*tNba en AmapaU llamó £ esta *f- 
ri«4 de Gobiernos eon mucha oportunidnd y ^raciit. "Presidencia por cordillera. " 

(j) £1 Gobierno de Cruz fué reconocido Külamente eu la ciudad de Comaya- 
izwíi, donde hubo con extraiieza de los pueblos y de la gente sensata de le Hepá- 
bMca, profundo» reseutimientos, porque el Señor Presidente S<ito le dio de baja, 
al presentarse Cruz en Tegucigalpa, castigundo a»i el escándalo c^n que había 
aumentado el catáloj/o de las deshonras de este infortunado país. Este seudo-^n- 
bierno óesteepc/indalo, hijode una orgía rleiicnl, duró polpmente cinco dia^. 



isroMiisr^ 

DK hJLÜ FBRSONÁ8 QUE HAN AUTORIZADO LOS ACUERDOS DEL QE7E Ó 
PRESIDENTE DEL ESTADO CON EL TÍTULO DE SECRETARIOS, MINIS- 
TROS 6 OEF^S DE SECCIÓN, EN LAS ÉPOCAS QUB SE EXPRESAN. 

Secretario General, Francisco Morazán. (a) .... Setiembre 25 1824 

Secretario General, Liberato Moneada Abril ..-. 6 1826 

Secretario General, J. León Kios Setiembre 13 1827 

Secretario General interino, Migaél Cabás Noviembre ... 1827 

^retario Genera] interino, Joaquín Aguiluz... Diciembre 12 1827 

Secretario Genera), Liberato Moneada . Junio 1828 

Oefé de Sección, Sebastian E^pinoz» Junio 22 1828 

Secretario General interino, José María Gacho.. Julio 31 1829 

Secretario General, Liberato Moneada Setiembre ... 1829 

Secretario General, Santos Bardales, (b) Febrero 1832 

6efe de Sección, Manuel Castellanos Mayo 3 1833 

Secretario General, J. Antonio Castafión Marzo ... 13 1835 

Secretario General, Manuel Pardo Octubre . . 27 183i 

Secretario General, Joaquín Rodríguez Junio 7 1837 

Gefe de Sección, Manuel Pardo Setiembre 30 1837 

Géfe de Sección, León Alvarado. Octabre . . 5 1838 

Secretario General, Coronado Chavéz Enero 14 1839 

Secretario de Guerra, José Busiillos Agosto. . . 24 1839 

Secretario de Hacienda, Francisco Agnilar. ..... Agosto. . . 24 1839 

Secretario de Relaciones, Món ico Buezo. (c).. Agosto.... 24 1839 

(a) (^ueda rectificado el Doctor Marure, que en sas '* Efemérides" refiere este 
uombramiento al mes de Noviembre. 

(b) La Asamblea Extraordinaria del afio de 1880 nombró en sesión del 9 de 
Diciembre Presidente de la Corte Suprema de Justicia, al ciudadano José Rt^sa de 
laasuirre. Tomo 80, página 05. Archivo Nacional. £1 Doctor Marure; en sus 
"Efemérides" asegura que en Febrero de 1881, fué nombrado Fecretano general; 
pero en los documentos que tenemos á la vista consta que el ciudadano Liberato 
MoDoada desempeñó la Secretaría general desde Junio de 1828 hasta principios 
<fel882. 

(c) Marure en sus "Efemérides/' refiere el nombramiento de José Bustilloa 
¿ 3|f*yo^ #1 de Móbíco Buezo 4 Octubre. El documento original, dice: que fue- 
ran jwi^fttñdoñ, el 21 de Agosto Mónico Buezo, j el 22 F. A jcnilar v José Bustilloa 
y €C^ wbmw poBe^USn <mW« f cpnbas arriba dtada^ 



^ 



410 



Qefe de Sección, Francisco Alvarado Enero 1&40 

Gefe de Sección, Francisco Inestroza Julio 1840 

Secretario de Guerra, Julián Tercero Noviembre ... 1840 

Secretario de Relaciouep, Juan Morales Marzo 1841 

Gefe de Sección, José María Cubas Julio 1841 

Secretario de Hacienda, Casto Alvarado Julio 1841 

• 

Secretario de Guerra, J. Julián Tercero Feb^rero 1842 

Ministro de Helaciones, Coronado Chavez Junio 1843 

Gefe de Sección, Mariano Aguiluz Enero. ... 2 1845 

Ministro de Relaciones, José María Cisneros Enero. . . 13 1845 

Gefe de Sedición de Relaciones, Francisco Cruz. . Junio 1845 

Ministro de Guerra, Francisco Perrera Julio .... ... 1845 

Ministro de Relaciones, Santos Guardiola Febrero. .; 17 1846 

Gefe de Sección, Fruto Fajardo Diciembre 31 1846 

Ministro General, Francisco Zelaya Febrero. . . 17 1846 

Gefe de Sección, Carlos Gutiérrez Febrero.... 7 1848 

Gefe de Sección, Ensebio Orellana Enero 5 1849 

Ministro General, José María Rngama Setiembre 25 1849 

Gefe de Sección, Jofé María Moneada Agosto. . .. 21 1849 

Gefe de Sección, Jofó María Rojas Diciembre ... 1841 

Gefe de Sección, Apolinario Flores Diciembre ... 1849 

Ministro de Guerra, Trinidad Cabanas Diciembre 6 1850 

Gtfe de Sección, Francisco Alvarado Febrero 185Í 

Ministro de Relaciones, Joaquín Velasquez Marzo. ... 16 185Í 

Ministro de Relaciones Exteriores, JacoboRosa.. Noviembre 20 185! 

Ministro del Interior, Zenón Bu8tillo3 Noviembre ... 1852 

Ministro de Relaciones, Presbítero Ramón Mejía. Diciembre 1.* 185Í 
Ministro de Hacienda y Guerra, F. Alvarado.. Febrero... 26 1853 

Ministro interino de II. y G., J. Antonio Milla. Junio 11 1853 

Ministro interino de Relaciones, F. Aguilar. . . . Octubre . . 1.*^ 1853 
Gefe de Sección de Relaciones, Teodoro Aguiluz. Diciembre 20 185í? 

Ministro de Hacienda y Guerra, J. M.* Cacho. . Abril 24 1854 

Minijítro General, José María Cacho Mayo 18 1854 

Ministro General, José Meza Octubre. . . 20 1855 

Ministro de Relacione?, Francisco Medina Febrero. . . 18 1856 

Ministro de Hacienda y G., José María Rojas. . . Febrero. , . 18 185C 
Ministro de Relaciones y General interino, Pedro 

Alvarado Aluil á4 185G 

Ministro de H. y Guerra, Florencio Xatruch — Mayo . . . á2 185K 

Miuistro de II. y Guerra, Manuel Colíndres Febrero. . . 1.° 186(í 

Ministro de Relaciones, Cresceneio Gómez Mavo .... 18 186(^ 

Ministro de II. y Guerra, Coronado Chavez Enero ... H 1862 

Ministro de llelaciones. Teodoro Ag:m]v\7.. Enero. , , "il ^^^: 



411 



ICinistro de Hacienda y Guerra, Lucas Ríos Enero 1862 

Ministro General, Carlos Madrid Febrero . . 4: 1862 

Gefe de Sección encargado del de Hacienda y 

Guerra, Rafael Padilla Febrero . . 5 186* 

Ministro de H. y Guerra, Francisco Alvarado. . . Abril 7 18G2 

Ministro de Relaciones, José Antonio Milla Diciembre 16 1862 

Ministro General, Mariano Garrígó Junio 11 1863 

Ministro de Hacienda y Guerra, José Meza Junio 21 186S 

Ministro de Relaciones, Manuel Golindres Agosto.... 10 1863 

Ministro de H. y Guerra, Pedro Alvarado Junio 19 1864 

Sab~Secretario de Relaciones, J. M. Bustamante Agosto 27 1864 

Ministro de Relaciones y Gobernación, Francisco 

Cruz Diciembre 17 1864 

Gefe deSección de H. y G., Apolinario Flores. . Enero 1865 

Mioistro General, Francisco Cruz Febrero 186i 

Ministro interino de Hacienda y Guerra, María- 
no Al varez Abril 17 J86d 

Ministro interino de H icionda y Guerra, Cres- 

cencio Gómez Setiembre 1.* 186» 

Ministro de Gobernación y Jlisticia, Pouciano 

Leiva Octubre . . 3 1865 

Ministro de H. y Guerra, Saturnino Bogi'án ... Octubre 1865 

Gefe do Sección de Relaciones, Paulino Nieto. . . Octubre 1865 

Ministro de Relaciones, José María Gisneros . . . Junio 4 1866 

Gefe de Sección de H. y G., Urbano Padilla. . . . A^josto 1866 

Ministro de Gobernación, Trinidad Ferrari Setiembre 18 1867 

Gefe de Sección de Hacienda, Abel Boquín ..... Enero ... 24 1868 

Gtefe de Sección de Relaciones, José M. Aguirre 1868 

Qete de Sección de H. y Guerra, Elias Cacho 1868 

Ministro de R. Exteriores, Ponciano Leiva Setiembre 11 1868 

Ministro del Interior, Pedro F. de la Rucha Setiembre 11 1868 

Ministro de Guerra, Francisco Alvarado. Setiembre 11 1868 

Ministro de Hacienda, José María Rojas Setiembre 11 1868 

Ministro del Interior, Crescencio Gomez Agosto.... 18 18o9 

Gefe de Sección, Munuel Fleury Setiembre 23 1869 

Ministro de Hacienda accidental J. M. Fonseca. Setif^mbre ... 18611» 

Gefe de Sección, Julián Cruz ; Diciembre 2 lt<6^ 

Ministro de R. Exteriores &., Carlos Madrid. . . . Mayo 10 1870 

Ministró de H. y Guerra, Francisco Alvarado. • .. Abril 12 1870 

Ministro del interior, Máximo Araujo J ulio 9 1870 

Gefe de Sección, Justo Cáliz Enero. . . 4 1871 

Mtro. de Gobernación, Pbro. Miguel A. Bustillo. Marzo ... 26 1871 

Miníffteo dA Haoienda y Gaerra» Marcial Vijil... . Marzo. ... 26 14i71 



[ 






' 





4ri 



Ministro del Interior^ Géleo Arias. . . .^ . .w Abril 4t \ 

Ministro de H. y Oaerra^ José M. Bustamante. , Majo íí j[ 

Ministro de Gobernación, Valentín Durón ..«.. ITovíembre 21 ^$1., 
Ministro de Hacienda y Guerra, Rafael Padilla., noviembre 21 1871 
Ministro de R. Exteriores, Mannel Coliodres. . . . Marzo. . . ,•. 18| 

Ministro de Hacienda, Juan N". Venero Mayo. •.. 12 1 

Ministro de Guerra, Mariano Alvarez Mayo .... 12 18^ 

Ministro de Fomento &., Pbro. Miguel del Cid. , Junio 17 1 

Ministro de R. Exteriores, Ponciano Leiva Julio. . .• . 9 1 

Gefe de Sección encargado del Ministerio, Ma- 
nuel Castillo i'.. Julio. .... 16 1.872 

Ministro de Relaciones Exteriores, Remigio Diaz. Julio.. »• 16 1$^ 

Ministro del Interior, Crescencio Gómez Julio 16 1873 

Ministro de Hacienda y Guerra, Luis Bográn. . . Julio 16 1372 

Ministro de Gobernación, Joaquín Velasquez. . .. Agostp.... 8 1873 

Ministro de Guerra, Andrés- Van Severen Setiembre 30 187jí 

Gefe de Sección de Guerra, Pedro R. Bustillo.... Enero... 25 1873 
Gefe de Sección de Guerra, Apolinarió Flores. . . Marzo ... 31 1873 
Gefe de Sección de Guerra, Jeremías Cisneros. .. Agosto. .»• 6 1873 

Ministro de R. Exteriores, Adolfo Zúniga Noviembre 33 1828 

Ministro de Hacienda y Guerra, Juan López. . . . Ñoyiembre 23 1873 
Sub- Secretario interino de Gobernación y Fomen- 
to, Mariano Rubí Diciembre 9 1873 

Ministro de Hacienda, Esteban Ferrari Diciembre ... 18713 

Snb-Secretario de Hacienda, Apolinarió Flores.. Febrero. 18^5 

Ministro de Gobernación y Fomento T. Aguiluz. Abril 15 1875 

Ministro de Crédito Público, Francisco Alvarado 1875 

Ministro General, Marcelino Mejía Diciembre 16 1875 

Ministro del Interior, Rafael AI varado Junio 13 1876 

Ministro de H. y Guerra, Manuel Colíndres ... 1876 

Ministro del Interior, Marcelino Mejia Agosto.... 8 1876 

Secretario General, Ramón Rosa, (d) Agosto. ... 27 1876 

Sub-Secretario, Lúeas Calderón Marzo ... 31 1878 

Snb-Secretario, Santos Bardales . . Marzo. ... 31 187,8 

Sub-Secretario, César Bonilla Marzo .... 31 1878 

Secretario General, Ramón Rosa, Agosto. ... 6 1^78 

Ministro de Hacienda, Abelardo Zelaya Junio 4 1880 

Ministro de Gobernación, Enrique Gutiérrez. . . . Junia i 1880 

Ministro de R. Exteriores, Enrique Gutiérrez.. . AbrH 26 1853 

Ministro de Hacienda, Rafael Al varado ... . Mayo 6 1883 

Ministro de Gobernación &., Luis Bográn Mayo 7 1883 

[d] £1 80 de este mes el incalificable Gobierno de Cruz, nombió paiaMinisU^ 
i Luis Portillo de Relaciones y ¿ Francisco Montas de Hacienda y G^rm. 



CATALOGO 

I>E LAS ACCIONES DB aUERRA Y CAPITÜLA0Í0ÍÍE8 HAHIDAí4 RK 

HONDÜRAB. 

aSo de 1887. 

Iiertn. lerito. 

Enero 24 De Tegucigalpa 1 2 

l^ero 25 De Erandique 

Marzo De Yamarangaila 

Abril De Las Piedras 4 

Abril .De La Maradiaga 11 

^layo 10 Sitio y capitulación de Comayagua SO 

Setiembre 28 De Sabana-Grande 21 7 

Noviembre 11 ' De La Trinidad 40 

> 

aIÍO D£ 1S28. 

Enero.. ... 1.^ De Opoteca llamada ^'La Sabane< 

ta. (a) ... 10 

Enero 26 De San Pedro Usóla 

Abril 26 De Goascorán 84 15 

Agosto. . . 11 De (Tomayagua ^ , . .. 10 

AÜfo DE 1829. 



Enero 1.* De La Pusunga 

Enero 6 De Telica 

Febrero- . .. . De Catacamas. . 
Febrero . . 3 De Catacamas . . 



[a] Mirare la refiere al 81 de Dicienbre de 1827. £1 Geaeial Don Manuel 
^ffwÜMñ %• iiefe ^ fleta iSctí^n^ la eeSa^a «1 l.« dn Eaeio <le IQ^ 



4iá 

- . ,\i^»f f ■■ M ■■ ■ pi. ■ ■ ■ ■ I m ili ■ ■ 1 ■ ■ ■ ■ ■ ■ ■ 11 I ■■■■■ 1 II I fci > ■ I ■ a^ ' I <i til l í ■» J^mimméaAm m ■ w^^^jm^g^g^ 

V 

lurM. ttliM. 

Marzo ... ... Del Ocote 

Setiembre 3 De Juticalpa 

Diciembre .. . De ülúa 30 

aSo de 1880. 

IBnero 21 Capitulación de Olancho . . . « 

Febrero. . 16 De Opoteca, Plazaelas, Pava f 

CrucitaR. f 1] , 11 3 

iSfO DE 1832. 

I 

^arzo. ... 9 De Tercales , 3 3 

Marzo. , . . 26 De Jaitiqne 15 

Abril 9 De Sonagaera 

Abril — 12 De La Ofrecedera 11 17 

Abril 13 De Trujillo .. . 

Abril 19 De Sacualpa, en Olancho ^ 16 28 

Abril . . -. 28 Playa de la Barranca, en Omoa. . 7 5 

Mayo.... 3 Del Espino 17 1 

Mayo 5 De Opoteca . . 

Setielnbre 12 Capitulación de Omoa 

a!Ro de idS4. 
Ruero, De San Bernardo 

AÍfO DE 188». 

DiciémOTe 24 De Tegucígalpa > . . . 

Diciembue 31 De Tegucigalpa ^ 2 

■» 

aS^O de 1889. 

Setiembre A, 6 De la Cuesta-Grande 

Noviembre 1,3 De la Soledad . . 109 

\ aSo de 1840. 

Enero 31' Del Potrero 80 

ri] Marore en Ba!}<'Efemérídeii** refiere esta acción al 19. El parte A%X Ce 
Bianoaate José María Gtitíetrez, dice: que íuto lugar el 15 v Ift; «1 15 «a él flenn 
4l«ila«i F)MHMtea7M«^kiii4APiKva7C!rnfcilM.^ ^ ^ 



% « 



• » •• 



1 



416 



ifw. 



lurtos. Inttn. 



« « 



AÑO DE 1443^ 

. DeTexiguat [2] 

, De El Portillo 

. De El Corpus 

. De Nacaorae J 

i 

\^0 DE 1W4 * 



Junio. . ,.- 3 De Liure 5 

Julio • . . . !.• Del Corpus 141 1 J 

Agosto, . . 1» De Choluteca 292 10 

Octubre.. . 24 De Nacaome •- 

Noviembre 30 De Sapusaca. . 6 2 

Diciembre 20 De Danlí 10 19 

AÑO DK 1845. 

Junio 2 De Comayagua 500 40 

Junio 3 San Antonio del Norte 2 

Junio. ... 5 Camino de las Cafías ^. 5 I 

Junio , , Hato-Grande 

Junio 7 En el Rio-Grande de Sensenti. • • 7 

Junio 10 Santa Rosa 57 27 

AÑO DE 1850. 



Febrero.. . 22 De Gracias. . . , 

Marzo. ... 25 Capitulación de Pespire 

a:^0 de 1854. 



Agosto . . 2 De Taulabé 

AÑO DE 1866. 



Mayo» ... 13 De San Marcos 
Jtinio De Mejocotc . 



{ 



a 

í 



fS^ -El Rctimstor 01k5f«l." fíicfi: nue 'm este lojmr. emti diarias las batüUac». 



416 



i«.»i« »!■ m i»»! ^1^» wi» » ■■III ««».«■< , 



IiffiDg. Ante 

Julio 6 De Gracias ,> 

Agosto. . . 18 Del Sauce : 59 20 

Agosto. . , 24 De la Villa de Santa Rosa 2 2 

Agosto. . . 29 De Taulabé • .. .. 

Setiembre 11 De Siguatepeque . . . , 

. - De Masaguara .... > ^ 

Diciembre .. . De la Montaña de Ocotepeque 

AÍtO DH; 1800. 

t ■■ 
Agosto... 6 De Trujillo « 2 

Agosto De Cottontree ... 9 3 

Agosto De Limón 1 

ASfO DE 1861. 

Abril . • . . * 1.* De Choluteca 

Abril 17 De La Virtud 

Abril 19 De Aramecina i 3 

Abril De Goascorán » , 

aSO de 1803. [3] 

Eui^ro. , ,.. 14 Villa de San Antonio I . .- 

Eidero 19 De las lomas de Capiro.v ....... %-. 

AÑO DE 1808. 

Febrero. . 2 De San Francisco de La Paz. < . . 12 2 

Febrero. . 4 De San Marcos 1 

Marzo. ... 1.* De Bonito 

Marzo 16 De Jocón , . 2 6 

Marzo De Jano 

Abril ... 2 De San Francisco de La Paz. ... 2 1 

Mayo 6 De San Francisco 

Mayo 7 De Manto - 

Junio 13 De Jocón 5 1 

[3] MI U de Enero de etie año, MjMinftron en Comajagaa, al Presideated» 
h Rq^úbUca^ OMusral Don Suitos Oaajdtola- 



417 



lurtH. nrUtt 



Janio 
Judío 
Julio . 



Julio . . . . 

Julio 

Agosto . . 
Setiembre 



13 De Olanchito 

15 De Santa Rosa 

2 De Yoro 

5 De San Marcos 

12 De San José 

31 De Amapala. 

13 De Amapala 20 



• •••• ••« 



29 
I 
7 



ANO DE 1864. 



Diciembre 8 De Juticalpa 
Diciembre 21 De Juticalpa 



2 



Febrero. . 
Febrero. . 
Febrero. . 
Febrero. . 
Febrero. . 
Marzo . . . 
Marzo .... 
Abril .... 

Abril 

Mayo - . 
Mayo .... 

Mayo 

Junio .... 

Junio 

Junio 

Junio 

Junio 



ANO DE 18«I5. 

15 De San Pedro 

13 De Agalta. (4) 

16 Del Regadillo. (5) 

21 De la Boca 

27 De Agálta 

10 De Bonito 

18 De Juticalpa , . 

... De Manto. (6) 

.. . De San Francisco de La Paz. . . 

... De Pacayal 

... De El Real. (7) 

.. . De Catacamas . . . 

6 De los Tápeseos 

6 De Manto , 

19 De El Tular 

19 De Culmí 

21 De El Tamarindo 



IJ 



U 



8 

2 

23 



(4) Del 13 al 27 liabo tres acciones. 

(o) Asesinados, Manuel Zepeda j Teodoro Vargas. 

(6) Despaés de la acción fueron ahorcados eli^ifi ^^dlvidoos. 

<7> Fueron fusilados metelndividwost 



17 



10 



41U 



iiinoB. iidiR. 



ANO DE l«(«j. 

Talio 8 Asaltó de Juticalpa 

ANO DE 1870. 

Diciembre 23 De San Marcos •"> 7 

AÑO DE 1871. 

Febrero. . 21 De Goascoráu 2 2 

Mayo 16 De Nacaome 

Junio 17 De Curaren 8 1 

Agosto. . . 25 De Nacaome 20 

Setiembre 15 De Cacausa 

Setiembre 23 De Cerro-Gordo ) «i i *),. 

Setiembre 24 De Santa Rosa j ^^^ "'' 

Octubre.. . 12 De Langue 1 

Octubre.. . 24 De La Sierra (San Marcos) 

Octubre.. . 29 De Langue 



Octubre., . 29 De Apacilagua 

Noviembre .. . De Nueva Arcadia 8 

Noviembre 20 De Tegucigalpa 8 

Noviembre 20 De La Malalaja 1 

Diciembre 6 Do Panasacarán ... 14 

Diciembre 13 Capitulación de Sabana-Grande 

' ANO DE ISn. 

Marzo 10 De Arrayanes 31 11» 

Mayo. ... 27 De Comayagua. 

Junio 8 De Orocuina 

Junio 16 De Olanchito 1 

Junio 28 De Omoa 2 .'! 

Julio 22 De El Juncal 22 .. 

Julio 25DeTrujillo 7 25 

Julio 26 De Santa Bárbara 

Julio 30 De Tegucigalpa 4 7 



41» 






limos. loiles. 



Julio 30 De Trujillo 

Octubre ... 16 De Roatiín . 



Enero . . . • 
Febrero . . 
Febrero. . 
JqHo . . . 
Julio .... 
Agosto . . 
Agosto . . 
Agosto. . 
Agosto . . 
Agosto . 
Setiembre 
Setiembre 
Setiembre 
Setiembre 
Octubre . . . 
Octubre • . . 
Noviembre 
Diciembre 



XSO DE 1878. 

1.* De Concepción 

20 De la Boca de la Montafia 

27 De Cerro Marín 

2 Del Castillo de San Fernando . . . 

23 De la montaña de la Laguna . . . . 

2 De El Venado 

7 Del Castillo de San Fernando. . . 

9 Del Rio Charaelecon 

9 De Yoro 

19 De San Fernando. , . ,. 

1.* De Sabana-Grande 

22 De Opoteca 

28 De Roatan 

30 De Opoteca 

11 De La Paz 



2 
12 



1 

14 
3 



19 Del Negrito . . . 



• ••••••t 



14 Del Corpus . . 

15 De Araapala. . 



ANO DE 1874. 



Enero.... 13 Capitulación de Comayagua 

.^O DE 1875. 

Diciembre 23 De Santa Bárbara 23 

Diciembre 30 De Santa Bárbara 



AKO DE 1S78. 



12 



16 



De Puerto-Cortés 
De San Pedro . . . 



Enero 

Enero 

Enero lf> De Tntíbncrf , . lí? 



•• 



«« 



•• 



•• 

A 



.420 

■TTTrfj r I -•"- I - I - - - - - "~ --- _ - - 



luatos. lerUR. 



Enero. . ... 26 De Opoteca 4 5 

Febrero De Aramecina 

Febrero. », ... De la quebrada del Pescadero 

Febrero De Yoro 

Febrero. .. 22 De Rancho Grande 

Abril. . ., ... De Tegucigalpa 1 

Abril. * . .. 16 De Juticalpa 

Junio. ... ... De Lepasale 

Setiembre 4 De Tegucigalpa 4 

ANO DE 1878. 

..*•.. De Lepasale 

Febrero. .. 2 De Santa María 1 

Febrero. .. 12 De El Lindero 1 

AÍÍO DE 187». 

Marzo 31 De La Paz 



RESUMEN GENERAL 



DE LAB POBLACIONES DE LA REPÚBLICA DE HONDURAS. 



DEPARTAMENTOS. 



Tegucigalpa 

Cholateca 

Gracias 

Copan 

Santa Bárb<tra 

Olancho 

La Paz 

Comaja^aa 

El Paraíso 

Yoro 

Colón 

Las Islas 

Total 



(irfaiti 



Innicifios. 



7 I 

I 

ü 

o 
7 
4 
4 
6 
2 
4 

1 i 

M 



33 

23 

32 

20 

20 

21 

16 

15 

9 

O 

G 

1 



53 



205 



ildMS 

Y caseriM. 



124 
140 
282 
66 
89 
81 
36 
26 
55 
46 
67 
19 



1.031 



TtUl U 
peklioitin. 



157 

163 

314 

86 

109 
102 
52 
41 
64 
55 
73 
20 



1.236 



El Congreso Nacional, instalado el 19 de Febrero de 1883, con 
presencia de la solicitad hecha por la Mmnicipalidad de ''La Esperan- 
za," contraida á que se formara un nuevo Departamento, con este nom- 
bre, compuesto de aquel circulo y los de Camasca, Márcala y Jesús de 
Otoro, facultó, en 6 de Marzo, al Poder Ejecutivo, para que lo croara, 
si lo estimaba conveniente. El Presidente haciendo uso de «stas facul* 
tades mandó fundarlo en 16 de Abril. La capital i% «ste nueve Dt« 
partamento es La Esperanza. 



1 



^* 



ITINERARIOS POSTALES 

t)E LJL REPÚBLICA DE HONDURAS, PARTIENDO DI? TEGÜCIGALPA. 

!.• — Itinerario hasta Amapola. 

De Tegucigalpa á Sabana-Grande, 12 leguas — á Nacao- 
me, 28 — á la Brea, 32— á Amapala 38. 

2.* — Itinei'ano hasta Somotillo en Nicaragua, vía Cboluteca. 
De Tegucigalpa á Choluteca, 36 leguas — á Somotillo 51. 

3.** — Itinerario hasta los límites de Nicaragua, vía Yuscarán. 
De Tegucigalpa á Yuscarán, 16 leguas — á Alauca, 24. 

4.* — Itinerario hasta los limites del Salvador, vía Nacaome. 
De Tegucigalpa á Nacaome, 28 leguas — al rio Gosco- 
ran, 38. 

5." — Itinerario hatiia OhaJatenango en el Salvador, vía Oco- 
te peque. 

De Tegucigalpa á Comayagua, 24 leguas — á La Pa», 
28— á La Esperanza o Intrbucat, 50— á Gracias, (39 — ¿ 
Santa Rosa, 81— íi Ocotepeque, 103— á Chalatenango, 
111). 

í;.' — Itinerario hahirf Jisquipnlas en Guatemala, vía Ocote- 
peque. 

De Tegucigalpa á Ocotepeque, vía Gracias, 108 le- 
guas — á Esquipulas, 113. 

7.* — Itinerario hasta Ocotepeque, vía Santa Báibara. 

De Tegucigalpa a Comayagua, 24 leguas — á Santa Bár- 
bara, 54 — á Santa Rosa, 80 — á Ocotepeque, 102. 

H. " — Itinerario hasta Puerto- Cortés. 

De Tegucigalpa á Santa Bárbara, 54 leguas — á Sai Pe- 
dro, 76— á Puerto-Cortés 95. 

!>." — Itinerario hasta Trujillo, vía Yoro. 

De Tegucigalpa d Cedros, 16 leguas — á Yoro, 40 — á 
Olanchito, 68— á Trujillo, 06. 

i O. — Itinerario hasta Trvjillo, vía Juticalpa. 

De Tegucigalpa á Juticalpa, 40 leguae— á Trujillo, por 
o} rj^mino real, 120, por otros sendero», de 106 lí 108. 






I 

¡ 



índice 



m MiERiis mímm u ei priher toí. 



PAtiUTAlK, 

AOÜEKDO DEL GOBIERNO ^ 

CONTESTACIÓN 4 

PROLOGO 7 

DEDICATORIA 11 

INTRODUCCIÓN 18 

SUCESOS PKELIMINARES- 

CAPITULO L— Años de 1811 y 1812.— Denominación con que 
ee conocía Centro-América antes de la Independencia. — 
Cómo se gobernaba. — Provincias que lo componian. — Có- 
mo estaban gobernadas. — Creación de Intendencias. — Suce- 
sos qne prepararon la Independencia de Centro- América. 
Para ocultar los movimientos de México y de otras partes^ 
trátase de perpetuar en el Ayuntamiento de Tegncigalpa á 
. Serra y Salavarría. — El Señor Don Antonio Tranquilino 
de la Roea es el autor de este proyecto, — Personas que com- 
ponian el Ayuntamiento de este año. — Sublevación ocurri- 
da el día 1.® de Enero de 181 !í. — Mediación del cura Már- 
quez. — Lo que decía el pueblo. — Serra y Salavarría deposi- 
tan las varas. — Actitud del pueblo. — Providencias que to- 
mó el Alcalde interino. — El Capitán General manda hacer 
nuevas elecciones. — £1 Señor Rosa costea á sus espensas el 
QÍBCuadrón de Yoro. — Reflexiones. — Hechos que las com- 
prueban 17 

CAPITULO IL —Continuación de los años de 11 y 12.— Res- 
tablecimiento de la Alcaldía Moyor de la Villa de Teguci- 
galpia y Heredia. — Decadencia general á que se vio reduci- 
d» Jk Villa do Teguciíálpa con motivo de etl anexión á Otf* 



495 fVDlOB. 



Paoisab. 



mayagua. — El Procarador del noble Ayuntamiento de Te- 
gucigalpa prueba, en un escrito que presentó ante la Beal 
Audiencia de Guatemara, el estado floreciente en que se en- 
contraba esta Villa antea de su anexión , y la gran deca* 
dencía á que llegó después. — Continuación del expresado 
escnto. — Situación comercial. — Tiempo que duró anexa la 
Alcaldía Mayor á la Intendencia de Comayagua. — Conduc- 
ta observada por el Gobernador Político é Intendente.— 
Don Andrés Brillante comete algunos abusos contra el Sin- 
dicodél Ayuntamiento de Tegucigalpa. — Otros ultrajes co- 
metidos por la Autoridad de Comayagua. —Consecuencias 
naturales. — Lo que dice en conclusión Don Francisco Al 
bert. — Ventajas que reportaba Tegucigalpa con el restable- 
cimiento de la referida Alcaldía.— Cualidades que se nece- 
sitaban en la persona que debía obtener el nombramiento 
de Alcalde Mayor. — Tiempo que duró la tramitación de la 
solicitud en que el Ayuntamiento de esta Beal Villa pide su 
restablecimiento. — Motivos de esta larga duración. — Perso- 
nas que componían el Ayuntamiento de Comayagua en el 
afio de 1810. — Consecuencias lógicas de este paso antipolí- 
co y egoísta. — El cura Don Joan Francisco Marques es 
nombrado Alcalde Mayor • • • . 22 

CAPITULO III. — Continuación de los mismos afios» — Suble- 
vación de S. Salvador y León de Nicaragua. — Patriotas que 
promovieron la conspiración de la provincia de San Salvar 
dor.-^Pueblos que estuvieron con la Capital.'— Sentido en 
que se pronunciaron los demás. — Sublevación de Granada. 
Providencias que tomó el Ayuntamiento de Tegucigalpa, 
al saber la noticia. — El Capitán General manda que la pro* 
vincia de Honduras auxilie inmediatamente á los espafioles 
asilados en Ma«aya.— El Sargento Mayor Gutiérrez, mar- 
cha con más de 1.000 hombres. — Proclama de Gutierres. 
Compafiías de que se componía el batallón de Olancho. — 
Resultados de los primeros pasos dados en favor de la inde- 
pendencia. — Día en que fué tomada la plaza de Granada* 
Lo que dice Marure á este respecto. — Tiempo que duró el 
proceso levantado contra los independientes. — Dictamen 
fiscal. — Se les conmuta la pena del último suplicio. — Sitúa* 
ción de la provincia de Honduras 97 

CAPITULO IV.— Continuación del año de 13.— Constitucióa 
política de la Monarquía española. — Dia en que se juró en 
la provincia de Tfigucigalpa. — ^Fórmula del jhuramentOL-^ 



J 



Indios. tí9 



PAOIKA8. 



Decreto de las C6rtefl> estableeiendo nuevos AynntamientoB. 
Oirctinstancias en que se congregaron las Górt06 generales. 
Medios con qne contaron. — Número de diputados que fir- 
mó la Constitución. — Se observa que ninguno de los dípu* 
tados pertenece al estado llano, y que sin embargo han rea- 
lizado las más democráticas reformas. — Explicación de este 

fenómeno 4$ 

CAPITULO V.— Años de 1813 y 1814.— Los patriotas de Gua- 
temala se reúnen en Betlén y en casa de Don Cayetano Be- 
doya. — Fray Juan de la Concepción preside la Junta. — El 
Dr. Buiz la dirige. — Sus vocales. — La conspiración se des- 
cabré. — Se siguen las primeras averiguaciones. — Pedimen- 
to flscal del Sargento Mayor Don Antonio del Villar.-* 
Otros patriotas que sufren por la independencia. — Decreto 
•uipendiendo las sesiones de las Cortes Extraordinarias. — 
Otro decreto declarando sin ningún valor ni efecto la Coub^ 
titución promulgada en Cádiz. — Manifiesto del Bey Don 
Femando VIL — Beal decreto, disolviendo los Ayuntamien* 
tos que se llamaban constitucionales. — Cumplimiento que 
se dio á este decreto en lá provincia de Homduras. — Muer- 
te de Fr. José Antonio de Ooicoecbea. — Elogio fúnebre. — 
lista de los individuos del ilustre Colegio de Abogados de 
ki provinciade Guatemala 5S 

CAPITULO VL— Afio de 1815— Situación del antiguo Beino. 
Muerte del Alcalde Mayor Don Juan Francisco Márquez. 
El Ayuntamiento encarga interinamente la Alcaldía Mayor 
á Don Manuel Antonio Vasquez. — El Gobernador Inten- 
dente de Comayagua nombra á Don Francisco Gardela. — 
Contestaciones cruzadas entre el Ayuntamiento y el luten- 
dente, con este motivo. — El Brigadier Don Juan Antonio 
d« Tornos.— El Capitán General nombra Alcalde Mayor al 
Coronel Don Simón Gutiérrez. — ^-Fecha de su nombramien- 
to.— Dia en que tomó posesión. — Censo de la parroquia de 
Tegucigalpa.— Familias espafiolas que había en Tegucigal- 
pa en 1803 y en 1815. — Oficio del Capitán General, dirigi- 
do al Alcalde Mayor de Tegucigalpa, ordenándole quu re. 
ooja dos impresos por conceptuarlos su Magestad trastorna- 
dores del orden « W 

CAPITULO VIL— Año de 1816.— Situación de las provincias. 
Ruidosa cansa seguida contra Don Manuel José Midence. 
Ofrecimiento que hizo su hermano Don Miguel.— Dicta- 



' *.«.-• 



^'X 



j as 



Jb^DIOB. 



Pagikas. 



dar la Capital á la Villa de Tegacigalpa. — Informe que CQia 
tal objeto dio el Ministro do real Hacienda. — Continuación 
del informe. — Los padres de San Joan de Dios lo dan tam- 
bién por su parte. — Informe del Factor. — Opinión del Es- 
cribano real sobre el mismo asunto. — Reflexiones. — La Vi- 
lla de Tegucigalpa se opone á este proyecto.— Informe di- 
rigido por el Gobernador Intendente de Comayagua á la 
Junta Superior de Guatemala y al Capitán General. — Con- 
clusión de esta importante solicitud 76 

CAPITULO VIII.— Año de 1817.— Situación de las provin- 
ciaa. — Tiempo en que se acordó la separación de la Villa ^e 
Tegucigalpa de la Intendencia de Comayagua. — Tegucigal- 
pa celebra con el mayor entusiasmo este suceso. — Real cé» 
dula. — Otra real cédula^ sobre oficios vendibles. — Valor que 
se les señaló. — Lo que se practicaba cuando no había pos- 
tor. — Indulto general. — Ceremonial con que se recibían 
los despachos venidos de la Corona. — Situación económica. 
Impuestos. — Otros impuestos municipales. — Movimiento 
de la real caja de Tegucigalpa. — Movimiento de la casa de 
Bescates. — Se proyecta la construcción de un puente. — Di- 
vergencia de opiniones que resultó de aquí. — Contratiem- 
pos que sufrió esta obra. — Personas que dirigieron su cons- 
trucción. — G&leulos hechos por el Gobernador de Comaya- 
gua sobre el presupuesto del puente«-Lo que costó en efecto. )tí 

CAPITULO IX.— Afio de 1818.— Tendencias del Gobierno ««- 
pafiol.— Disposiciones que las comprueban.— Decreto en que 
•e fomenta el cultivo de la grana. — Restablecimiento de los 
decretos emitidos en 1793 y 1803. — Desenlace de un episo- 
dio, — Curatos que componian la Diócesis de Honduras. — 
Reducciones que se formaron este afio. — Nota de Don San* 
tiago Martínez del Rincón 195 

CAPITULO X.— Aflo de 1819.— La provincia de Honduras se 
ve amenazada por varias embarcaciones que anclan entre el 
Tigre y Conchagua. — El Gobernador Tinoco hace salir cin- 
cuenta hombrea para los partidos de Nacaome y Choluteca. 
El Comandante General encarga á esta fuerza guarde la 
mayor disciplina. — Instrucciones dadas álo3 Comandantes 
de Nacaome y Choluteca. — So encarga al Teniente Brito 
la defensa del Sur. — El Teniente Coronel Zelaya remite de 
Olancho á Comayagua doscientos hombres.— Proclama da 
Tinoco. — Otra proclama. — Precauciones que toma el Co- 
mandante de Choluteca» — Alarmas que causó en Teguoi* 



iKDIOfi. 4M 



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« ¿V i.ii.ii H ■ " ■ ' I ■ g . I ,. ., I , ■ I I II ■» ,1 «11 ■ 

PAeiKAS. 

geiptk y Comajagua^ lo mismo qnc en Choluteca j Nacao- 
me, la invasión de corsarios en la costa del Sur. — Procla- 
ma del Teniente Herrera. — Actitud qne asumió el Gobier- 
no de Nicaragua. — Aparecimiento de zambos en el Rioaba- 
jo de Sacnalpa. — Providencias dictadas por el Comandante 
del partido de Olancbo. — Las alarmas de zambos y piratas 
ccncloyen en el mea de Agosto. — Procedencia de los pira- 
tas, — Asuntos que ocupaban ^a provincia de Tegucigalps* 
Peijuicios que sufría en la administración de justicia. — 
Aniquilamiento en que se encontraban las rentas reales. — 
Se proyecta construir un puente en el rio do Guacerique. — ' 
Estadística de los ni&os que asistían á la escuela primaria. 

Censo del partido de Danli 108 

CAPITULO XL — Aflo de 1820. — Acontecimientos que se ve- 
rificaron en este afio. — Noticias que circulaban en los me- 
ses de Marzo y Abril. — £1 Comandante Don José María 
Palomar fortifica la plaza do Trojillo. — Hora en quc se sa- 
po la aproximación del enemigo. — Disposiciones dictadas 
por el Comandante. — Palomar manda tocar generala, y 
reunida su fuerza la hace colocar en sus respectivos pues- 
tos. — Embarcaciones de que se componía la expedición. — 
El General Aury dirige las operaciones de la guerra. — ^TTn 
tal Mérida es el alma de esta expedición. — Intimación dé 
Aury.— Contestación del Comandante y reunión del Conse- 
jo de gueiTa. — Tiempo que duró el combate.— La victoria 
«• decidió ¿ favor del Comandante de la plaza. — Pérdidas 
que tuvo el enemigo. — Lss que hubo por parte de la plaza. 
Los buques levantan sus anclas y remontan la Punta do 
Castilla. — El Comandante de Omoa participa al do Coma- 
yagua que el 25 de Abril se había presentado en aquellas 
aguas una flotilla. — Resolución que tomó el Gobernador 
Tinoco. — El 8 de Mayo sale de Cemayaguacon dirección ¿ 
Omoa. — El enemigo hace tentativas por desembarcar. — 
Regreso de Tinoco á la Capital. — Restablecimiento de la 
Constitución política de la monarquía española. — Motivos 
que obligaron á Fernando VII para restablecerla. — El 8 de 
Julio llega á la provincia de Tegucigalpa. — El 9 se reunie- 
ron el Alcalde Mayor y otros vecinos notables para señalar 
el dia de su juramento. — El 15 se leyó en la Iglesia parro- 
quial. — El Alcalde Mayor exige al pueblo su juramento. — 
Dia en que se publicó en los demás partidos de ^a provin* 
eia de Tegucigalpa. — Términos en que se expidió el decreto 



1 



4)^ . Ilf DICE. 



PAGOTAfi. 

de eoDTocataria á Cortea. — Instracción para las elecciones 
de Diputados. — Número de Diputados que debía concurrir 
por el antiguo Beino de Guatemala. — Forma en que debían 

practicarse estas elecciones 118 

CAPITULO XII. —Continuación del aflo de 20.— Dia en que 
sid reunieron las Cortes. — Se nombran dos Diputados au* 
plentes para que representen el antiguo Beino de Guatema- 
la.— Lo que prevenía el artículo 10 del decreto de conToca* 
toría. — Los americanos residentes en la Península hacen 
▼arias reclamaciones para que se aumente la representación 
supletoria. — Notas de Don José Sacasa al Ayuntamiento 
de Tcgucigalpa. — Tiempo en que se Terificaron en la pro* 
▼incia de Honduras las elecciones de Diputados i Cortes. 
Ciudadanos que resultaron electos. — El Ayuntamiento de 
Comayagna entra en contestaciones coq el Capitán General» 
por haberse establecido la diputación provincial que creaba 
el artículo 325 del Código Fundamental de la Monarquía. 
La Junta provisional ocurre al Soberano Congreso. — Con- 
•ecuencias lógicas que produjo la gran reforma que acaba* 
ba de verificarse. — Sumas de plata, acuñadas en Guatemala 
en 1817, 1818 y 1820. — Millones de pesos que produjeron 
las minas de América, desde su descubrimiento hasta el aflo 
del803..... 131 



PERIODO DE INDEPENDENCIA^ 

PaKTB PglMRBÁ. 

CAPITULO I. — Tiempo en que se proclamó la independencia 
en Centro-América. — Valle es designado para redactar el 
aeta. — Lo que se acordó en ella. — Dia que se séllalo para 
la reunión del Congreso. — Tiempo en que se estableciófla 
junta provisional consultiva. — Vocales que representan las 
provincias. — Guatemala proclama su independencia, dos- 
cientos afloB después de haberla óonquistado Don Pedro de 
Alvarado. — Medalla que se mandó acufiar para perpetuar 
la memoria de tan glorioso acontecimiento. — Gainza reem- 
plaaa al Capitán General Urrutia. — Sucesos que obligaron 
á Gainea á proclamar la independencia. — Patriotas que 
sostuvieron con energía la necesidad de su proclamación. 
VuntüJÉfl die la indepenaeniaa. — tiedipo en tiaa.is i>rOQlam& 



Indios. 4M 






en la Capital de la provincia de Honduras. — ^Tinoco se ad-. 
hiere á México y preside la janta.^-Términos en que le re- 
dactó el acta. — Beflexiones. — Causas de la rivalidad entre 
Tinoco y el Capitán General. — Tinoco hace varios nombra- 
mientos de empleados y manda extender titules militares á 
los individuos adictos al sistema imperial . . J . . . , Ití 

CAPITULO II.— £1 Ayuntamiento de Tegucigalpa recibe el 
acta de independencia proclamada en Guatemala. r— Univer- 
sa] regocijo con que fué acogida. — Tegucigalpa^ Ijos pjla- - 
nos de Santa Rosa y otros partidos proclaman su indepen* 
dencia en el mismo sentido que Guatemala. — Dos dias dei- 
pues de este juramento recibe el acta celebrada en Comaya- 
gua y la nota en que el Gobernador Tinoco prevenía al 
Ayuntamiento de esta Villa, no obedeciera á las aqtorida-' 
des de Guatemala. — Contestación dada por el Ayuntamien- 
to. — ^Tinoco manda reunir tropas para someter por la fuerza 
i los partidos disi<lente9. — Impónense con este objeto fuer- 
tes contribuciones. — Providencias que dictó el Ayunta- 
miento de Tegucigalpa. — Patriotas que contribuyeron á 
procIair.ar y defender la independencia. — Entusiasmo del 
pueblo. — Contestaciones cruzadas entre Gainza y Tinoco. 
El Gobierno de Guatemala manda situar tropas auxiliares 
en Los Llanos de Santa Rosa y en Tegucigalpa. — La Junta 
consultiva de Guatemala, acuerda dar á la Villa de Teguci« 
galpa el titulo de ciudad. — El Ayuntamiento de esta Villa 
eolieita, en 1807, el mencionado título. — Época en que se le 
otorgó el de Real Villa. — La provincia de San Salvador 
proclama su independencia absoluta. — Nicaiagua se decla^ 
ra separada de la capital del Reino, mientras se aclaran los 
nublados del dia. — En Octubre la misma provincia procla- 
ma su independencia bajn el plan de Iguala. — El Obispo 
"^García Jerez. — Palabras de Valle. — Costa-Rica se mantie- 
ne neutral I5() 

CAPITULO III. — Las provincias de Tegucigalpa y Comaya- 
gua se preparan cada una por su par^e para la guerra. — El 
Ayuntan^ iento de Tegucigalpa reúne inmediatamente cua- 
trocientos hombres. — El Capitán Caballero facilita á Tino- 
co el recobro del puerto de Omoa, haciendo otro tanto en 
TrqjiiJo «1 Presbítero Pedro Brito y otros cabecillas. — 
Tiempo en que se verificaron estos acontecimientos. — En 
Diciembre del mismo aflo el pueito de Omoa se une nueva- 
iMntfe á Goatemaiab— -OansM que contribuyeron á que el^ 



L 



l»i Ihdi ok, 

PAflUíAfi. 

operara esta contra-revolncidn. — Lo qu€ dice Marure & este 
respecto. — Suerte que tocA á los agentes do Tinoco. — Tro- 
jillo se une á Guatemala en el mes de Enero. — Lo que de- 
cía el Canónigo Irias á Tinoco. — Acta de la Diputación 
provincial de Gomayagua. — Personas que componían esta 
Junta. — Desavenencias ocurridas en San Salvador. — La 
Jnnta consultiva de Ouatemala manda al Doctor Delgado 
á calmar los desórdenes que alli se veriOcHron. — El Doctor 
Delgado hace salir al Oefe Supeiior Político y pone en li* 
bertad á los presos. — La Junta consultiva nombró una co- 
misión para que propusiera los medios más adecuados para 
pacificar á las provincias disidentes. — Para preparar el buen 
éxito de estas misiones de paz, se proyectó que se publica- 
sen manifiestos y proclamas con tnl objeto : 158 

CAPITULO IV.— Don Juan Fernan.Uz Lindo sucede á Tino- 
co en el níando. — Política adopta-l» por el nuevo gefe. — 
Sistema que observa. — Invitaciones dirigidas al Ayunta- 
miento de Tegucigalpa, — Motivos que obligaron a Gomaya- 
gua á unirse á México. — Contestación dada por el Ayunta* 
miento de Tegucigalpa. — Correspondencia de Juticalpa.-- 
De San Vicente. — De Guatemala. — De San Salvador. — La 
provincia de Tegucigalpa se organiza 'le conformidad con 
las bases presentadas por elSocrdario Herrera. — Actitud 
que asumió el Gobierno de Gomayagua. — Situación de loe , 

patriotas de Tegucigalpa. — Pueblos que estaban unidos a i 

la Capital. — Auxilio salvadoreño. — Día en que llegó á Te- ] 

gucigalpa. — El Gobierno de Gomayagua manda á concen- 
trar sus fuerzas. — Correspondencia de Valle. — Manifiesto 
del Capitán General Gainza. — L'> que dice Don Agustín 
dii Iturbide.— Entusiasmo con que el Gobierno de Coma- 
yagua recibió estos documentos. — Lo qne se mandó practi- 
car. — Tiempo que se dio para explorar y obtener esto con- 
sentimiento. — Resultado de esta operación. — El término 
de treinta dias señalado para explorar la voluntad de los 
pueblos. — Ayuntamientos que quedaron sin representación 
por este motivo. — Personas que componían en 1821 los 
Ayuntamientos dé Gomayagua, Juticulpa y Choluteca. . . . lOó 

CAPITULO V. — Ocurrencias de Juticalpa. — El Ayuntamien- 
to de San Vicente participa al de Tegucigalpa haber reci- 
bido un oficio impreso del Gobierno de Guatemala, acom- 
pafiado del que había dirigido Don Agustín Iturbide, y que 
ambofc sé habían leide en cabildo abierto.— 'Fti£í4ámentcp& 



firDKOK,. 439i 



TxamAíi^ 



que alegaron los patrio! a« do San Vicente para no adherir- 
te 4 Méxica — Reflexiones que se hicieron en la junta cele* 
brada el 6. — Resolnción tomada por el Gobernador políti- 
co de San Salvador. — Propónese que en Coniajügua 6 don- 
de mejor convenga se leuna un Gongre;>*o, compuesto do 
representantes de las povincias de San Salvador, Hondu- 
ra! y Nicaragua. — El íSobierno de Comaj^^gna se niega á 
esta invitación del patriotismo. — Circular d -I Gefe Político 
Lindo. — Oficio que al mismo tiempo dirige al Gobernador 
del Obispado para quo pur medio de pastorales exhorte k la 
grey hondarefia obedezca á las autoridades «establecidas en 
Comayagua. — Acta de la Diputación Provincial de Nicara- 
gua y Costa-Rica. — Condiciones sociales en que se encon- 
traba el antiguo Reino ántep de la independencia 174 

CAPITULO VL— Conducía del Capitán General Don Gabino 
Gainza. — Guatemala se declara unida á México el 5 de Ene- 
ro de 18t2, de conformidad con el plan de Iguala^ — Este 
plan lleva el nombre de Iguala por el pueblo en que se pro- 
mulgó. — También se llamó plan de las tres garantías. — 
Tratado celebrado en Córdova. — Intrigas subterráneas de 
que se Yalieron los enemigos de la independencia parm 
anexar estas provincias á México. — Las provincias de Hon- 
duras entran en calma y se ocupan de practicar las eleccio- - 
net de los Diputados que debían concurrir al Congreso mo- 
xicano. — Tiempo en que estas se verificaron. — Personas que 
resultaron electas. — Indicaciones que hiso Don José Ceci- 
lio del Valle al Ayniitamiento de Tegucigalpa. — Valle en 
México. — Significación que tuvo en el Congreso. — So lo 
nombra Vice-Presidente el dia 24 de Agosto. — Lo que le 
importó BU conducta noble y patriótica. — Lo ({ue respondió 
onando le digeron que se huyese ó se osultase porque iba 
A ser reducido á prisión. — Ocupaciones en que seentreturo 
Valle mientras permaneció en ella. — El 22 de Febrero de 
1823 Valle es nombrado Secretario de Estado. — Resolución 
<)he tomó al recibir este nombramiento. — Circunstancias 
difíciles en que desempeñó este delicado puesto. — Conduc- 
ta que observó en él. — Valle manifiesta á la Nación mexi- 
cana que el Gobierno respeta en los sabios la facultad de 
pensar. — Valle vuelve á ocupar el asiento de Diputado. — 
Comisiones que desempefló. — Valle pide al Cengreso mexi- 
cano que las tropas que permanecían en Guatemala se reti- 



j 

(»i' 



L- 



434 JaKDIClL 



PAttlKAfi. 



CAPITULO VIL— El Gobierno de Comapgua invita al Coro- 
nel Gutiérrez para que celebren un tratado de paz. — Los 
patriotas de Tegncigalpa piden que se les dé conocimiento 
de las bases. — El Capitán General nombra Comandantes 
de los puertos de Omoa y Trnjillo. — Don Dionisio Herrera 
sucede á Gutiérrez en el mando Político.— El Capitán Don 
Francisco Aguirre es nombrado Comandante. — Providen- 
cias que dictó el Coronel Gutiérrez al saber lo ocurrido en 
el partido de Olancho. — El Ayuntamiento de Tegucigalpa, 
de acuerdo con el Coronel Gutiérrez, hace salir ciento cin- 
cuenta hombres para que custodien la conducta que estaba 
demorada en Los Llanos de Santa Rosa. — Oolócanse ade- 
más «ien hombres en el pueblo de Lepaterique para prote- 
ger su marcha.—El Ayudante Don Francisco Morazán cae 
prisionero en el Valle de Comayagua. — El Gobierno man- 
da ponerlo en libertad y 61 se dirige con la mayor velocidad 
á su destino. — Regreso de Morazán. — El Comandante de 
San Miguel desarma la fuerza que custodiaba la conducta. 
Pretende, además, que el Teniente Acero permanezca en 
aquella ciudad, mientras cesan las amenazas de la fuerzas 
de San Vicente. — Combate entre las fuerzas mi^fuelefiasy 
vicon tinas. — Dia y lugar en que se verificó. — Dias que du- 
ró el combate. — Perjuicios que ocasionó el Comandante de 
San Miguel con la demora de la conducta. — Con este mo- 
tivo cambiáronse contestaciones con las autoridades de Te* 
gucigalpa.— Viaje de Tinoco á México. — Personas que lo 
acompHfiaron. — Don Juan Garrigócs nombrado Gefe Polí- 
tico de la provincia. — Don Francisco José de Gómez par- 
ticipa al Ayuntamiento de Tegucigalpa, que con motivo 
del viaje del General Tinoco á México, ha recaído en él, el 
mando en gefe de las armas. —Sublevación de Tegucigalpa. 
Lo que el pueblo se proponía. — Personas que encabezaron 
la mencionada sublevación. — Noticias que se divulgaron 
en aquellos momentos. — La ciudad do Tegucigalpa se cree 
amenazada interior y exteriormente. — Desenlace de la su- 
blevación. — Los Diputados de Comayngua piden al Con- 
greso mexicano se establezca en la ciudad de Tegucigalpa 
una casa de moneda. — Piden además que se permita la cir- 
culación do la moneda de cobre para remediar los males 
que producía á la minería la extracción de sus platas. — 
Comunicación del Secretario del Congreso al Capitán Ge» 
neral de Guatemala. — Don José Cecilio del Valle pide al 



• .^ ' Jt — 



iNDICL. 4S5 



PAr4TKA8« 



Congreso que no se dé principio. á las disensiones del pro- 
yecto de Constitución, hasta que lleguen los Diputados do 
Tegucigalpa. — El Diputado Lindo participa á las provin- 
cias y partidos de Honduras que el Oeneralisimo Almirante 
lo había nombrado Geíe Poli tico superior de Comayngua. 
Meditaciones de un pueblo libre: — El Brigadier Don Vicen- 
te Filísola en Ohiapas. — Sucesos que lo obligaron. á yenir á 
Guatemala. — Dia en que hizo su ingreso á la capital. — Lo 
que dice Marure á este respecto. — Dia en que asumió el 
mando. — Propone inmediatamente á los que dirigían, la po- 
lítica salvadorefia, un arreglo amistoso. — Dia en qiiie la 
Junta gubernativa de San Salvador ratifica el armisticio. 
Modificaciones. — Explicación que dio la Junta. — Filisola 
juzgado por el historiador Zavala. — El Oeneral mexicano 
aprueba la conducta observada por el Ayuntamiento en los 

dias 20 y 21 de Mayo 197 

CAPITULO VIIL — Don Juan Fernandez Lindo toma pose- 
sión de la Qefatnra política de la provincia de Gomayagua. 
Sus tendencias. — Nota que dirigió al Ayuntamiento de Te- 
gucigalpa. — Lindo inspira al Ayuntamiento de Gomayagna 
que proponga al de Tegucigalpa una entre-vista en Rancho 
Grande. — Contestación dada por éste. — El Gobierno de la 
capital se ocupa de reunir las tropas que le había pedido el 
General Filísola. — El Emperador Iturbide manda dividir 
el antiguo Reino de Guatemala en tres Comandancias gene- 
rales. — Forma en que debía hacerse. — Estas Oomandancias 
debían entenderse directamente con el ministerio. — Objeto 
que se propuso Iturbide con esta división. — Motivos que 
impidieron que se llevara acabo. — Sucesos ocurridos en 
el partido de Cholutcca. — Pueblos que concurrieron á res- 
tablecer el orden en el indicado partido. — Dia que entraron. 
Alarmas que hubo en el vecindario. — Rendición de la pla- 
za de San Salvador. — Entrada del General Filísola. — Pér- 
didas qtie tuvieron los vencedores y los vencidos. — Retira- 
da de los salvadoreños. — Los salvadorcílor en Sacatecoluca. 
Revista. — Número en que salieron de la plaza.— Dirígense á 
Gualcince. — Ventajas que ofrecía esto pueblo. — Capitula- 
ción. — Parte oficial del General Filísola — Lo que dice el 
parte. — Actitud que .isumíeron las provincias de Teguci- 
galpa y Comayagua. — Providencias que dictó el Gobierno 
de la capital. — L:í provincia de Nicaragua. — Los indepen- 
didiltefi ¿MmJoDan la pkv» de Masaya.— Oosta-^Bic». : w i ^ %11^ 



Fa«zsií. 

CAPITULO IX.— Situación del General Pilíiola.— «a regreeo 
á Guatemala. — Lo que dijo á Don Juan Fernandez Lindo. 
Decreto de conyocatoria. — Su equÍTaIencia. — Beflexionea. 
Referencias del General Filisola. — Resultados benéfíoon del 
decreto de 29 de Marzo. — Memorias de Filisola. — Entusia»- 
mo con que las provincias recibieron el decreto de conyo* 
catoria.— ^Acuerdo de la Excelentísima Diputación Proyin- 
cial de León. — Pretensiones del Gobierno de Gomayagna. 
Acuerdo de la Diputación Proyinciil de Comayagna.— 
Elecciones de Diputados. — Personas que resultaron electas. 
Ley porque se modelaron las elecciones. — Tiempo que duró 
la infausta agregación á México. — ^Sus ventajas. — Beflexto. 
nes. — Gondncta del Gobierno de Comayagua durante el 
Imperio mexicano , 21% 



GOBIERNO CfiNTRO-lMERIClNO INBEPGNBIPTI. 

PaBTS 8EGUKDA* 

Contiene todos los sucesos ocurridos en los cuatro años cinco me* 
ees que trascurrieron desde la instalación de la Asamblea 
Nacional Constituyente en Guatemala, hasta el triunfo del 
General Morazán, en la Trinidad, el II de Noviembre da 
1827 2ÍJÍ 

OAPITÜLO I.— El General Filisola convoca el Congreso para 
el 1/ de junio de 1823. — Dia de su instalación. — Dta que 
abrió sus sesiones. — Denominación que tomó. — Altas fun- 
ciones á que estaba llamado este augusto Cuerpo. — Sus pri* 
meros trabajos. — Acta de nuestra verdadera independencia. 
Lo que se acordó en ella. — Diputado que la redactó. — Di- 
visión de los poderes públicos. — Declárase religión de las 
provincias la Católica, Apostólica, Romana. — Los Diputa- 
dos de Honduras llegan á Guatemala. — Motivos de su tar* 
danza. — Filisola sale de Guatemala con su división. — La 
Asamblea decreta la abolición de los tratamientos. — Deno- 
minación que se dio al Congreso Nacional. — A la Corte Su- 
prema de Justicia, — Nombre que se les dio k los Ayunta- 
mientos. — Introdácense algunas reformas en la correspen- 
dencia oficial. — De8pacho.<) en que no han sido admitidas* 
Decrétase el escudo de armas. — Su forma. — Pabellón Na- 
«ianal^ — Pobellón de los buques mercantes.^— Bandera qne 



iKUiOk. 4ff¡ 



a=3í: 



-oJL. 



se 



debían nsar los caerpos de iufantcria j caballería. — Pobe- 
116d qae actualmente asa la República de Honduras. — Es* 
cndo de armas y pabellón del Estado de Costa-Rica. *-Tieir.< 
po en qne se decretaron las basas do Constitución. — For- 
ma de Gobierno que se adoctó en ^llas. — La Asamblea se di- 
fide en doi partidos.— Decreto en que no estaban de acuer- 
do. — Denominación de los partidos. — Grupo á que se unie- 
ron les Diputados de la provincia de Honduras. — £1 Coro- 
nel Ordoflez participa al Ayuntamiento de Teguci^alpa, quo 
el clero nicaragüense había reconocido las autoridades cons- 
tituidas. — Escándalo cometido por el Capitán Rafael Ariza 
j Torres. — ProTidencias que tomó la Diputación provincial 
de Comayagua al saber esta noticia. — Sugetos á quienes se 
atribuía la sublevación de Ariza. — Objeto que se proponían 
en ella. — Lo que dice Marure áeste respecto. — Proposición 
que hicieron los Diputados de Honduras y Nicaragua.-— 
Fundamento en que se apocaban. — Renunciado los indi- 
viduos que componian el Poder Ejecutivo. -—La Asamblea 
la admite y manda k practicar nuevas elecciones. — Ciuda- 
danos que resultaron elector. — Con motivo de estar ausentes 
Valle y Arce, nómbranse Suplentes para que ejerzan el Po- 
der Ejecutivo. — Situación |K)lítica de la Nación. — Hecho 
notable ocurrido en Comayagua. —Dia en qne tuvo lugar. 
Cansas que lo motivaron. — Otras causas que señala la Mu« 
nicipalidad de Comayagua. — El Teniente escribano Don 
Ciriaco Velasquez, es despojado por li^ibcr suplantado unas 
firmas y por otros motivos. —El Alcalde I."* de Comayagua 
sucede á Lindo en el mando. — £1 Poder Ejecutivo nombra 
Gobernador Político í Don Juan José Diaz. — Personas que 
componían la Municipalidad de Comayagua. — Referencias 
de Filísola. — Dictamen de la comisióti del Congreso sobre 

las ocurrencias de Comayagua. ,, fi'itli 

CAPITULO IL — Continuación de los trabajos de U Asamblea 
Nacional Constituyente. — Situación de los puertos. — Fran- 
quicias. — Decreto en que se declara que todo hombre es li- 
bre. — El venerable anciano Presbítero Doctor Don Simeón 
Caflas. — Consecuencias del decreto de libertad. — Situación 
de los esclavos. — Lo que dijo el Po.ier Ejecutivo. — Primer 
cuidado de los gobiernos de América. — Proyecto de una 
Confederación Continental. — Acuerdo de la Asamblea. — 
Instalación del Congreso general en Panamá. — Sus Diputa- 
dos. — Tiempo 9ue duraron las conferencias. — Tratado».-*- 



488 IXDiofi. 



PAtlSAe. 



Bztipulaciones principales. — Lo que tocaba á Colombia. — 
ReflexioneR de Restrepo. — Diputados que dejaron de con- 
currir. — Bolívar. — Situación económica. — Empréstito. — 
La Asamblea acuerda que los Estados tuviesen Congresos. 
Eleóciones de Diputados, de Gefe y Vice-Gefe del Estado. 
Instrucciones dadas á este respecto. — Población que se cal- 
culó & los Estadof. — Población que hoy cuentan las Bepú- 

blicas de Gen tro- América. — Su fisonomía 247 

CAPITULO IIT. — Tiempo en que se practicaron las elecciones. 
Número de Diputados. — División de la Provincia. — Los 
Diputados. — Comisión de Tegucigalpa. — Juntas pr^spara- 
torias. — Personas que la3 formaron. — Sos principales de- 
terminaciones. — Tiempo en que establecieron los demás 

Estados sus Gobiernos 266 

CAPITULO IV.— Instalación del Congreso del Estado de 
Hondura?. — Decreto de Capital. — Traslación á Tegucigal- 
pa. — Elección de Gefe y Vice-Gefe del Estado. — Lo que 
fué el ciudadano Herrera. — Sus estudios. — Puestos pábli- 
cos en que hizo sus primeras armas. — Cargos que se le ha- 
cen.— Memorias do Jalapa. — Elecciones de Senadores. — 
Nombramiento de Secretario General. — Noticias que se re- 
cibian por Omoa. — México y Colombia reconocen la inde- 
pendencia de Centro- América. — Alarmas en los puertea de 
Omoay Trujillo. — Actitud del Gobierno. — Llegada del Co- 
ronel Arzú & Choluteca. — Lu opinión pública dividida en 
dos partidos. — Desacuerdos en el seno mismo del Congreso. 
Desórdenes ocurridos en Tegucigalpa. — Comisión de Cons- 
titución. — tTuramento de obediencia al Congreso. — Em- 
préstito voluntario. — Decreto de traslación de la Asamblea 
á Comayagua. — Rizoned en que la fundaron. — Dia en que 
se cerraron las sesiones. — Situación del Gefe Herrera. — 

Partido que tomó 270 

CAPITULO V.— Reinstalación del Congreso. — Comayagna ce- 
lebra con el mayor entusiasmo este notable suceso. — Se- 
sión del dia lé. — La Asamblea fija el término de quÍBCO 
dias para que el Gefe Herrera se traslade á Comayagna. — 
Lo que produjo esta medida. — So decreta el juramento de 
la Constitución federal. — Nombramiento de comisiones. — 
Proposición del Diputado Izaguirre. — Elecciones de los al,- 
tos Poderes de la República. — Candidatos que tuvieron 
mayoría. — Que hizo el Congreso en S3te caso. — Lo qnt 
[Ml»ndf« Valle. — Lo <|Qe dijo el OoI(^^esou-*BieMiA|» iÍ6 



iNDIOlfi. éSSéf 



PAGIKAe, 



Arce. — Vicc-Prefcidencia de Valle y su renuncia. — Lo que 
dijo Arce con este mr.tivo. — Una explicación para mayor 
claridad. — Lo que se aseguró entonces del partido conser 
vador. — Los exaltados se tiansan con el partido naoderadc • 
Beteta ee dirige á Arce.— Contestación de éste.— Loque se 
deduce de aqui.— Consideraciones que dett^rminan á los 
Diputados á decidirse en favor de la presidencia de Arce. 
Dia en que tomó posesión. — Qaien era Arce. — Lo que fué 
después. — A donde fué á parar. — Palabras que justifican 
el aserto. — Lo que produjeron en Valle estos acontecimien- 
tos. — Su conducta — Sns palabras. — Quien era Valle. — Que 
más se puede decir de 01. — Muerte de Valle, acaicida el S 
dt Mayo de 1834, y elogio de Barrundia. — El Congreso fe- 
deral invita & la Asamblea del Estado de Honduras para 
que fije su residencia en nn punto neutral. — Lo que esto 
produjo en el Congreso. — Dictamen de la Comisión. — El 
Diputado Ariza. — Buezo. — Izaguirre. — Arriaga. — ^Dobla- 
do. — Donaire. — Zepeda. — Articulo^ que quedaron aproba- 
dos. — Situación políí-ic». — Económica. — Social. — Noticias 
que se v^cibian del Es^ndo de Nicaragua, — Providencias 
que dictó el Oefe Herrer». — Sucesos ocurridos en Téguci- 
galpa. — Actitud del Gobierno. — Proclama del Gefe Herr^*- 
ra. — Comisión conferida al Secretario General. — Providen- 
cias que dictó la Asamblea. — Resultados de la conspiración. 
División del Estado en Departamentos. ^-Varios decretos 
de importancia. — Se comisiona á Valle para que negocie un 
empréstito. —Términos en que fué ajustado. — TiO que dijo 
Valle á este respecta. — Aprobación de la Asamblea y es- 
fuerzoA del f^eíe Herrera. — Presupuestos de gastos. — Ero- 
gaciones de la alta AdnJnistración federal. — Lo que pro- 
ducía la renta de tabaco.-— Cupo de hombres que tocaba á 
Honduras. — Lo que acordó el Congreso á este respecto. — 
Escudo de armas. — Dia en que se firmó la Constitución. — 
Tiempo que permaneció reunida la Asamblea y numero de 
sus sesiones.— Organización del Estado según el plan cons- 
titutivo. — Condiciones que se requerían para ser Magistra- 
do. — Dia en que comenzó á regir la Constitución del Esta- 
do de Honduras -^Como se encontraba el Estado.— Re 

flexiones de Valle sobre la ciencia constitncianal . ^Süí 

CAPITULO VL— Elecciones. — Instalación de la primera 
Asamblea Ordinaria. — Discurso del Gefe Herrera. — Citan-- 
iVidtfBftM palahran. — Tx) que düo sobre la Administración 



' 



«iU "^ iisriMa& 

PiaxHAi. I 

Pública. — Minas qne se deuuncitiTon este vk^o. — Ríos auri- 
lerofl. — Instalación del Consejo Representativci. — Quienes 
fueron sas miembros. — Nombramií^nto de Secretario Gene- 
ral Interino. — Establecimientos de tertulias patrióticas en 
los Departamentos. — Proposición del Diputado Irías en la 
sesión del 17 de Abril. — División de la Asamblea en dot 
partido^. — Consulta del Gefe Herrera al Consejo Repr^en* 
tatiyo. — Contestaciones entre el Senaio y la Asamblea. — 
Lo qne sacedlo desde este momento. — Exaltación del Di* 
putado Irías. — Qaien era éste. — Renuncia del Oefe del Es- 
tado/— Maniobras del Ministro. — Diputados que lleganm ¿ 
este tiempo. — El Diputado Lindo.— M(»ción hecha por éh 
Guatemala. — Actitud de los Geíos de \oñ Kstado». — El Vi* 
ce-Gefe Mariano Prado. — Resoluc¡/»n del PreM<!ente Arce. 
Un abuso más. — Acusación del G« fe HtTrera contra el Pre 
sidente Arce. — Decreto de convocntoria aun Congreso ex- 
traordinario en la Villa de Cojute^i«»quft. — El Gr'fe del Be« 
tado conYoca la Asamblea disuelta »*n Agosto. — Reacción - 
encabezada por ol Provisor Irías. — Motivos ostensibles. — 
Lucha entre la Iglesia j el Estado. — Asesinato frublraciu« 
Memorias del General Morazán. — Cíínvf^rsaciones con perao- 
naf contemporáneas. — El Provisor Iy'íhí excomulga al Gefe 
del Estado. — La Asamblea lo manda pon<^r fuera de la prt>' 
tección de la ley. — Los plaauelas atacan el cuartel de l«i 
ciudad de Tegucigalpa. — Invasión de Guatemala — Rela- 
ción del General Morazán W 

CAPITULO VIL — Continuación del mismo asunto. — Justití- 
eaciones de Arce. — Réplica del Grnoral Morazán. — Verda- 
deros motivos de la guerra. — Desde el mes de Noviembre 
comenzaron á agriarse los ánimos ontre el Gefe M Estado y 
el Gobierno General. — Lo que dij » fl iSenado de la Repú- 
blica en 26 de Noviembre de 18?5. — Opinión nue adoptó el 
Gobierno. — Arce y los nobles de Guatemala son los nnioa- 
mente responsables de la guerra.-— Establecimiento del cour* 
tel general en la Iglesia de San Sebastián. — Pronuncia- 
miento de los pueblos y ataques á la pinza. — Noticias oae 
9e recibían en esta. — Llegada dtl Coronel Días á t*eguei- 
galpa y regreso al valle de Coraayrjgua. — El Conmel Milla 
manda á batirlo en el camino. — Díaz se dirige á la hacienda 
de La Maradiaga. — Acción de Ln Paz. — Comíate de La 
.< Maradiaga. — Patriotas que se distin/;uieron en ¿1. — Resal* 
tsdofi de esff) triiyifo. — liO QUftentóno«f» ííi?<?«dWi— Rbimíí- 






cita de U plaea. — Tr8ict6n del GomundantG Antonio Fer« 
nandes. — Príiiin de Herrera. — £1 Capitán Baaón Tabla* 
da lo conduce á GoatemaU. — ^Gontinnación de lad '*Memo- 
riae de Horaxán/' — Una rectificación. — Milla en Coma- 
yagua. — Ordenes que dictó este. — Personas qae se persi- 
gnteron especial meftte. — Lo que se vio entonces. — Decreto 
de elecciones. — Instalación del Congreso. — Elección de Oe* 
fe 7 Vice-Oefe del Estado. — Trabajos de la Asamblea. — 
Qefe provisional. — ^Nombramiento de Secretario General. — 
La Asamblea declara que el G«fe Herrera habia dejado de 
^r tal desde el 18 de Agosto de 1836. — Noticias que reci* 
bia. — Proyidencias que dictó. — Ordenes comunicadas al 
Coronel Milla. — Cierra sus sesiones y se traslada & Sigua* 
tepeque. — Invación salvadoreña. — Triunfo de Milla en Sa* 
bana*Orande. — Memorias del General Morazán. — Lo que 
dice Arce, hablando de las victorias de Milla. — Se le man- 
da poner en consejo de guerra ^4 



RESTAURACIÓN Y REFORMA. 

PARTB TERCERA. 

CAPITULO I. — El General Morazán. — Sus primeros aflop. — 
Memorias justificativas de Ame. — ^De lo que fué objeto el 
General Morazán. — Honduras dividido en dos partidos. — 
Después de la batalla de la Trinidad, Morazán se ocupa de 
organizar el Estado. — Nombramientos de Gefe y Vice-Gefe 
del Bstado de Honduras. — Don Miguel Cubas es nombrado 
Secretario GeneraI.--Pro videncias que se dictaron con el ob* 
jeto de restablecer el orden. — Insurrección del pueblo de O- 
potoca. — El Comandante de Gomajagua. — El Coronel Ose- 
jo, marcha á batir á los faceíosos. — Dia en que se movió. — 
Batalla de la Sabaneta y derrota del Coronel Osejo. — 
Consecuencias de eete desastre. — El Coronel Bemigio Diaz, 
derrota á los últimos restos del ex-Grefe Jerónimo Zela- 
ya. — El espaflol Juan Portales entrega el castillo. — Mar* 
cha del Coronel Domingucz sobre Honduras. — El General 
Morazán se separa de la Gef atura y toma el mando del ejér- 
cito. — Movimientos del Coronel Dominguez sobre la costa 
Sur de Hondil|iii. «-Atentados que cometió durante snper- 



Pagutab. 

referido por Morazán en sus * 'Memorias." — Los Diputado» 
so rrunen en Comayagna en junta preparatoria. — Sesión 
del 12 de Febrero.— Sosión áal 14.— El Congreso de 1828 
se instala el 17 de Marzo. — Trabajos á que se dedicó con 
preferenria. — L;i Asamblea convoca á elecciones. — Tiempo 
en qnc" estas so verificaron. — El Presidente de la República 
con vooa el Congreso* Federal y el Senado, para el 1.** de 
Marzo en la ciudal do Santa Ana. — Decreto separándose 
del maorio. — Curso de los ¿ncesos en San Salvador. — Tra- 
tado do* paz. — Suspensión de hostilidades. — Tiempo en qu<í 
debía ratifi«íarse el convenio. — Lo que se proponían los de la 
plaza. --Morazán se mueve de la Villa dfl Choluteca. — Fuer- 
za con que marchó. — Comisionados nombrados acerca del 
Gobierno de Nicaragua. — Morazán se dirige á San Salva- 
dor. — Domínguez k* híiee^^aborel tratado. — Morazán se nie- 
ga á rcHpetarlo y continúa su marcha para el Lompa. — 
Domínguez hace continuos movimientos para cortarle. — 
Do. lo que se ocupab.in en Sm S:ilvador. — Morazán en Lo- 
lotique. — Domínguez en Chinameoa. — Intenta forzar las 
guardia^». — Días que {)asHron en esto. — Morazán se liace 
camino para el Lempa. — Dominíjuez le sigue en su marcha 
y le ataca en la hacienda del Gualoho. — Memorias de Mora- 
zán. — R- flexiones que hace en conclusión. — Morazíin con- 
tramarcha para San Miguel. — Cargos que le hace el Coro- 
nel Montúfar jíor la conducta que observó allí." — Morazán 
fie juKtifiea en sus '*Memorins." — til Genera! Arzú sjile del 
cuartel general de inexicanos y llega al Lempa. — Morazán 
contramarcha á Tlondnras.— Relación del General Esco- 
bar. — El General en Gefo tiene parte de <\ua los opotectts 
ocupaban á Cunayagaa. — El Coronel Mánjuez niiircha á so- 
focarlo?. — Fuerza Cí)n que partió. — Situación de los pue- 
blos del tránsito. — noticias que recibió al aproximfirse á la 
Capital — Triunfo obtenido sobre los rebeldes. — Dia en quc- 
se alcanzó. — Opoteca reconoce al Gobierno establecido. — 
El Vice-Geftí los indulta. — Morazán en Tegucígulpa. — El 
Coronel Márquez ocupa nuüvamente á Coní.HVHLni:). — Dia 
en que marcha á la frontera de San Salvatlor. — Mi^razán se 
muevp. de T^'gucigalpa. — Morazán y Máujuez a; encuen- 
tran en Goascorán.— El General Arzú en San .Miguel.— 
Seg:inda expedición del General Morazán á San .Salvador, 
narrada por él mismo, — Capitulación de Aycinenu en San 
Anlo¡ÚQ,-^llia]»tii del Coronta Moutú{¿i.r fwd>re ostoF mi»- 



■ 



I 
I • 



JNUICK. .445 

P*(4INA«. 

mos hechos. — Resiiltados de la capitulación de Aycinena. — 
£ntrada triunfante del General Murazán en San Salvador. 34:í 

CAPITULO 11. — Situación política de Honduras. — Movimien- 
tos rcvcHcionarios en el departamento de Olanclio, — El 
Gobierno hace salii al Coronel Márquez con el oarñot^r de 
paciflcador. — Diacn que llegó á h capital del iX^partanien- 
to. — Táctica que empleó este Gefe. — Lo que les ofrecía. — 
Resnltados de esta política gc^ero^a. — GuuIhco y Cataca- 
mas. — Lo qne dice el Coronel Márquez refiriéndose á esto» 
puebliíc. — Partes que recibió del Valle-arriba mientra» ex- 
pedioionaba en Catacamas. — Con esto motivo contramarcha 
á JuticnlDa. — Los pueblos del Valle-ariiba se ponen nueva- 
mente en armas. — Situación del pacificador. — Lo que de- 
cía al Gtfe intendente y Corporación Municipal de T» guci- 
gfllpa. — Situación de los facciosos. — Caiisíis de su obstina- 
ción. — Plan concebido por Márquez para pacificHr]<»8. — Lo 
que pedía para llevarlo á debido efecto. — Aparecimiento de 
la Asamblea Legislativa. — Dia de su reunión. — Sus Dipu- 
tados. — Número de sus sesiones. — Ligera resefla de sus 
principales trabajos.— Sus primeras atenciones. — Escruti- 
nio de las supremas autoridades del Estado. — Xombramien- 
to de Gefe y Vice-Gefe. — De consejeros. — De los Minis- 
tros de la Suprema Corte de Justicia. — Decreto sobre ha- 
cienda pública. — Otro de 16 do Marzo. — Decreto de elec- 
ciones de autoridades federales. — La Asamblea declara que 
siete Diputados son suficientes para formar Congreso. — Le- 
yes que merecen especial mención. — Los puertos de Omoa 
y Trujiilo se separan de la obediencia del Gobierno del Es- 
tado. — Decreto de la Asamblea con este motivo. — Disposi- 
ciones emitidas por este Soberano Cuerpo arreglando el co- 
bra de derechos "parr.oquiales. — Otra sobre suprimir las fac- 
torías de tat^aco. — Matrimonio civil. — Ley que lo retrla- 
mentaba. — ^Noticias de la guerra do Olancho. — Indulto de 
la Asamblea. — Traslación de ésta á Tegucigalpa. — Dia en 
que cerro sus ¿ejiones. —Dia en que las continuó. — Decreto 
de tS de Abril estableciendo la única contribución. — La 
Asamblea cierra sus sesiones el VZ de Mayo. . . , 372 

CATALOGO, de los Congresos que ha tenido la República do 

'Honduras desde su independencia hasta la fecha 401 

NOMINA délas personas qae con el título de Gobernadores 
. político bivperioré Intendente gabernaron las provincias de 
. Gomayagua y Tegucigalxia desde «il 29 de Setiembre de 1821 



444 jnriHOi.. 



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FAAQfAl. 



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hasta el 16 do Setiembre (Te 1824 404 

NOMINA de las personas qne con el titalo de Secretario anto* 
rísaron los acuerdos y resolnciones de los Gobernadores pe* 
Uticos de las dos provincias en las épocas que se expresan . . 404 

NOMINA de los Presidentes de Honduras 40d 

NOMINA de las personas que han autorizado los acuerdos del 
Oefe 6 Presidente del Estítdo con el titulo de Secretarios, * 
Ministros ó Oeíes de Sección, en las épocas que se expre- 
san 40» 

CATALOGO do las acciones de guerrH y capitulaciones habi- 
das en Honduras, dfsde el afio de 1837 hasta 1879 418 

BESÜMEN GENERAL de las poblaciones de la República de 

Honduras , 4il 

ITINERARIOS POSTALES de la República, partiendo do 

Tegucigalpa «^ . 483 



ERRATAS DEL PRIMER TOMO. 



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DEL TOMO PRIMERO 



DE LA 



HISTORIA SOCIAL T POLÍTICA DE HONDURAS. 




TEGUCIGALPA. 

(ftepúbllca de Uonduraa.— Wmérioa Central.) 
TIPOOBAFIA DEL GOBIKRNOi 



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DOCUMENTO NUMERO 1^ 

Noticia de la invasión de Trujillo el 22 de Abril de 1820 ve- 
rificada por las fuerzas de la escuadrilla del pirata Au- 
ry; y de los restdtados que publica la Capitanía General 
para satis/acción de todos los habitantes de este fiel 
Reino. 



Excelentísimo Señor: El 21 del corriente á las 6 de la 
máQana hizo la vigía de Capiro la señal de escuadra por el 
lado de Barlovento, y en consecuencia deseando saber la 
clase de buques de que se componía, y rumbo á que se diri- 
gía, habiéndoseme presentado D. Santiago Gotay, persona de 
conocimiento á subir á la atalaya para su reconocimiento, lo 
comisioné para el efecto, y al mismo tiempo envié al Alférez 
de dragones de Yoro Don Antonio Jurado, y al de igual cla- 
se de la compañía fija de esta plaza, Don Carlos liarreiro ¿ 
los puestos avanzados situados en la costa á derecha é izquier- 
da de la plaza con órdenes mias para que se auxiliasen los 
unos á los otros inmediatos, según lo exigiese la necesidad. 
Estos puestos se extienden, los de la derecha, hasta la boca de 
la ria de Guaymoreto á una legua de la ciudad, estando cu- 
bierta toda esta distancia por cinco puestos avanzados con 
SQS parapetos de fagina, y los de la izquierda, por siete que 
M extienden hasta el campamento á igual distancia de la pia- 
2», cada uno d(^ ellos cubierto con diez individuos de la tropa 
de la guarnición. A las 1 1 de la mañana regresó D. Santia- 
go Gotay de la atalaya, y me informa de que una escuadri- 
lla compuesta de 14 velas se encaminaba hacia el puerto, y 
que había oido un tiro de cañón, sin duda como señal de reu- 
qiAn. — Al taioedc^ ^oefabí «úode» teteopas jr vecindario 



ocupando aquellas los puestos que con anticipación tenían 
designados, y encargándose éste de una trinchera provisional 
que había mandado^ formar al E. de la batería de San José en 
en la punta de una loma que domina el desembarcadero, ca- 
lle de la playa, calzada, avenidas del rio Negro, caríbal y al- 
guna parte del pueblo en la que se montaron una culebrina 
de á 12 y dos obuses de á 8. En este estado en que cada 
oficial, soldado y vecino ocupa ya su puesto respectivo, á las 
11 y media empieza á entrar en el puerto remontando la 
punta de Castilla la escuadra enemiga, sigue adelantándose 
lentamente hacia el fondeadero como dando treguas para la 
reunión de sus últimos buques, á las 2 y media acabó de en* 
trar formándose en línea al frente de las baterías donde fon- 
dearon fuera del tiro de cañón, arbolando todos una bandera 
de dos fajas azules y una blanca en el medio, y en esta un 
escudo, componiéndose toda la fuerza naval que estaba al 
frente de dos bergantinas goletas, cuatro goletas, cuatro pai- 
lebotes, un falucho y una balandra. — En seguida, como alas 
4, uno de los bergantines echa su bote al agua, el que se diríge 
al desembarcadero con bandera blanca conduciendo un ofi- 
cial, lo que observado por raí desde la batería principal en 
que me hallaba me dirijo á la playa, y doy orden para que 
un sargento y diez soldados lo reciban al momento de saltar 
en tierra y, vendándole los ojos, me lo conduzcan á la casa 
más inmediata del desembarcadero, donde me preparaba pa- 
ra recibirlo, y habiéndoseme presentado me entregó los plie- 
gos que conducía: uno de ellos era la intimación de Aury 
para la entrega de la plaza, dando por término perentoria» 
una hora, y los otros una proclama y una carta firmada por 
un tal Mérida que se llama Diputado por Caracas, de todos 
loB cuales remito á V. E. copia certificada con los números 
1, 2 y 3, quedando en esta Comandancia archivados los ori- 
ginales. Instruido de su contenido, lo despacho respondién- 
dole de palabra que consultaría con mis oficiales; y en conse- 
cuencia, los convoco á consejo de guerra, y habiéndoles in- 
formado de las proposiciones de Aury con exhibición de sba 



propios pliegos, concuerdan todos nniformemente, eo qaese 
desprecien sin darles contestación alguna; pues qae no era 
compatible de las armas de S. M. entrar en convenio con 
un hombre que no tiene más representación que la que se 
qaerfa suponer, y que se debía esperar hicif>^se uso de las 
fuerzas con que amenazaba. En virtud de esta determina- 
ción, que en todo se conformaba con mis ideas, me mantuve 
en espectación de las operaciones del enemigo, pues ni en el 
resto de la tarde, ni en toda la noche hizo movimiento algu- 
no. — El 22, á 1>»8 5 y media de la mañana, mandé arbolar el 
pabellón español afirmándolo con un cañonazo con bala. 
En seguida lo hace igualmente el enemigo con una bandera 
blanca, á los pocos momentos reitera segundo cañonazo, y 
observando que nada se le contestaba, tira el tercero arbo- 
lando el pabellón insurgente, empieza á maniobrar desfilando 
lo6 buqnes sobre su izquierda con dirección á la ria de Guay- 
morAto, reunidos aquí coa las lanchas al agua, reconocen la 
trinchera que guarda este puesto, rompen contra ella el fue* 
go de bala y metralla, hasta lograr allanarla, y hacer que la 
tropa que la guarnecfase retirase al camino cubierto en don 
de se sostuvo despreciando el horroroso fuego que á quema 
ropa le hacían el falucho y los dos bergantines que había 
destacado el enemigo para proteger el desembarco que in- 
tentaba verificar por este punto, lo que advertido por el Co- 
mandante de esta avanzada el Teniente caribe Nicolás Mon- 
tero, se adelanta, y parapetado con su gente en los escombros 
de la propia trinchera, tira una descarga cerrada de fusilería 
á la tropa que del falucho se empezaba á embarcar en las 
lanchas, y en seguida con un fuego graneado contiene por 
dos ocasiones la tentativa del enemigo; pero cargando éste 
con mayor empeño con los d5cho¿ buques y otras dos goletas 
que vinieron á su auxilio, logran con su fa*^¡?o vivo de metra- 
lla hacer retirar nuestras tropas de la 1? y 2.* avanzada re- 
plegándose hasta la tercera trinchera, y quedando por ellos 
esta parte de la costa, hacen el desembarco por el punto in- 
dicado, echando en tierra como cuatrocientos hombres j 



e 



15 caballos, empiezan estoa ;t avanzar formados en colamna, 
y el fuego de los buques, protegiendo su marcha, les facilita 
continuar sin mayor obstáculo hasta la 4? trinchera en la que 
son recibidos por las avanzadas que habían venido retirándo- 
se y la tropa que de la plaza había mandado para su refuer- 
Ko, y no pudiendo resistir el enemigo á estas fuerzas se reti- 
ra, después de hlber tenido algunos muertos y heridos, cu^ 
yo dafio observado por los buques se aproximan para batir 
esta trinchera, y con su vivo fuego de metralla obligan i 
nuestras tropas á desampararla con la pérdida del Teniente 
de caribes Pedro María que murió, y la de dos soldados he- 
ridos, y retirándose se ponen á cubierto de la 5? trinchera, á 
este punto sólo avanzó la vanguardia del enemigo en núme 
ro de 10 á 12 caballos, y como treinta de infantería; pero in- 
mediatamente es rechazada por los nuestros, y se retira á to- 
do escape á reunirse con el total de sus fuerzas que se había 
situado en el tercer puesto, desde donde ya no se atrevió á 
adelantarse: al mtsmo tiempo la m;iyor parte de los baques 
empiezan á desfilar sobre las baterías de la plaza, haciéudo- 
les fuego en toda su línea, el que es recibido con serenidad 
rompiéndole éstas el de su artillería desdé las 9*y media de 
la mañana, y sosteniéndolo incesantem^íute hasta las 2 de la 
tarde, á cuyo tiempo, alejándose los buques del cañón de las 
baterías, cesó el fuego de una y otra p^srte. Habiendo ob- 
servado á este tiempo desde el fuerte en donde estaba aten- 
diendo á las operaciones del enemigo que un destacamento 
de su tropa intentaba introducirte por el moute, ordené que 
saliese una avanzada para reconocer la f dda de Capiro, y 
avenidas al caríbal por si acaso intentaban introducirse por 
retaguardia en la población: en efecto salió como había pen- 
sado pues se encuentra con el enemigo que venía franqa*^án- 
dose camino, ya fuese con aquel o^juo, ya con el de exitar 
alguna de nuestras posiciones en la costa, y á pocos tiros salen 
dispersos y se retiran al punto de dunde se hibían destaca- 
do. Viendo el enemigo frustrado su intento renueva el fue- 
0> ci(M90 i la media hora con mayor empeño, j el da Aue^lrw 



j 



-«■r*? 



baterías le corresponde con el mismo denuedo que lo había 
hecho antes: conoce por fin el enemigo que sus e&fuerzos eran 
vanos para desanimarnos, y como á las 4 de la tarde se retira 
del todo, incorporándose con los demás buques que sostenían 
la tropa desembarcada, sin hacer otro movimiento en el res- 
to de la tarde: . al anochecer pasé personalmente á reforzar 
las avanzadas de la derecha j demás puestos de la costa, por 
ai intentaba el enemigo hacer algún otro esfuerzo por otro 
puotOf se pasa toda la noche sin observarle otra operación 
que la de golpear reparando las averías de sus buques. A 
la^ madrugada del dia siguiente 23 se reembarcaron sigilosa 
mente, dejando en la plaza sus caballos, algunos moríales de 
galleta, y frascos de aguardiente, dándose los buques á la ve- 
la al momento de amanecer. Inmediatamente mandé 10 
hombres á reconocer el campo del enemigo, y después de su 
exploración vuelven á darme parte de haber reembarcado 
todas sus tropas á las 4 de la mañana, y que nuestras avan- 
zadas ocupaban ya las mismas posiciones que conservaban 
antes del ataque, y desplegándose los buques en linca p()r 
mitad de la bahía, salen de ella remontando la punta de Cas 
tilla, á cuya vigía tira cada uno de^ellos al paso una descar- 
ga de fusilería; pero sin causar daño alguno. Todo el resto 
d« este dia y del siguiente 24 permanecieron á la vista del 
puerto dando bordadas de una parte á la otra, desaparecien- 
do por último en la noche de este dia sin saberse de fijo el 
rumbo que siguieron, habiendo sido el resultado de estaac 
ción la vergonzosa fuga del enemigo con la pérdida de sobre 
40 hombres entre muertos, y heridos, todos sus caballos, y la 
avería conocid^de 4 buques, no pudiéndose asegurar la que 
habrán tenido los restantes ni la gente que habrá perdido á 
su bordo, consistiendo la nuestra en un muerto y dos heri- « 
dos, y de estos haber fallecido uno." En la tarde de 23, des- 
pués que el enemigo había evacuado nuestra bahía, pasé con 
asistencia de la (oficialidad y vecindario á la capilla real para 
dar gracias Al Todo Poderoso por la victoria conseguida por 
Ite^riaas apañólas» en d^tnde el R. P. C. y C. R. entonó el 



» 



7> Deuní^ y de acuerdo con el mismo R. P. dispose qüc el 29 
se celebrasen las exequias por los fallecidos en la acción, y el 
siguiente, misa en acción de gracias, todo con a^ístenda 
de las corporaciones. — Tal ha sido, Excelentísimo Señor, el 
¿xito de la expedición tanto tiempo ha proyectada por el 
aventurero Aury contra este puerto y sus quiméricos planes 
se han desvanecido á la vista de la bizarría, y ardor con que 
he han portado las tropas todas, y vecindario de esta plaza, 
que tengo (^\ honor de mandar, por lo que faltaría á mi deber 
si no recomendase á la alta consideración de V. E. los parti- 
culares servicios que en esta ocasión han hecho á la Nación y 
Reino, tanto oficiales, como soldados y vecinos, habiéndose 
hecho acreedores á las gracias con que V. E. tenga á bien 
premiarlos, pues no ha habido distinción entre los que han 
¡do á las manos con el enemigo, y los que han estado ocu* 
pando los fuertes, y demás puntos que de necesidad debían 
custodiarse. — Dios guarde á V. E. muchos anos. — Trojillo y 
Mayo 1.*" de 1820,^— Excelentísimo Señor— Josó María Pa- 
Iqmar. — Excelentísimo Señor Gobernador y Capitán Gene- 
ral del Reino Don Carlos de Urrátia. 

DOCUMENTO NUMEBO 2.^ 

Real Palacio, 13 de Mayo de 1820. — En atención al felÍB 
suceso que lograron las armas españolas en la plata de Tru- 
jiDo contra las del pirata Aury en los dias consecutivos SI, 22 
y 33 de Abril próximo pasado, en que el Comandante, oficia- 
tes, tropa de la guarnición y vecindario de aquella ciudad se 
condugeron tan honrosa y gloriosamente, segün se expresa 
por menor en el parte que precede y noticias porticulares 
déla acción, concedo á n(»mbre del Rey nuestro Señor al Te- 
niente Coronel Don José María Palomar, Comandante inte- 
rino de dicha plaza, el grado de Coronel, y el grado inme- 
diato de ejército á sus actuales empleos á cada uno de loa 
cuatro oficiales que concurrieron á las iuntas de guerra en 
qMb t^ urnrdó dfvrprfiotar 1% fniínninifín del biratn Y ll BK ÍW l |> i 



sus fuerzas, que lo fueron Don Fernando López, Teniente de 
la compañía fija y Comandante accidental de ella, Don Ma- 
nuel Fernandez, Teniente del real cuerpo de artillería, y Co- 
mandante allí de esta arma, Don Antonio Jurado, Alférez 
del escuadrón de dragones de Yoro y Don Carlos Barreiro, 
Sub-Tenicnte de la compañía fija; debiendo el Comandante 
de la plaza proponer aquellos premios 6 distinciones que pa- 
rezcan proporcionadas á cada clase de (ropas y personas del 
vecindario que más se hayan distinguido, dando, entre tanto, 
á nombre de Su Magestad y mió, las más expresivas graciad á 
todos los habitantes de la misma plaza; y debiéndose abonar 
desde eldia de la acción á la viuda del Teniente de morenos 
José María Zapialla, y á la de Justo Fariñas una pensión de 
la cuarta parte de los sueldos que aquellos, según su clase,* de- 
bían disfrutar, y al herido. Capitán de la misma clase, Fran- 
cisco Demani, le concedo desde luego la medalla de oro con 
el real Busto que he dispuesto remitir por el correo, para que 
en el real nombre se la ponga el Gobernador interino, y en 
caso de quedar inútil se le abonará desde el mismo dia de la 
acción el sueldo íntegro asignado á su empleo en el regla- 
mento. — Imprímase y circúlese este parte con el presente 
decreto, de que se tomarán las razones convelientes en los 
oficios de Real Hacienda que corresponda, y comuniqúese 
por orden de la plaza á todos los cuerpos militares para su 
satisfacción v estímulo. — Urrútia. 

D0CU31I:M0 NLMEHO 3/ 

Hallándome con el encargo de representar las provin- 
cias que componen esa Capitanía General, me creo en la pre- 
cisa obligación de enterar á V. S. en los principales sucesos 
que han ocurrido y conducta que he observado acerca de es- 
te particular, para que, con conocimiento de todo, pueda V. 
S. comunicarme las instrucciones que estime convenientes y 
fueren de su mayor agrado. 

Como lian sido demasiado públicos para suponer qxiQ 



10 



V^. S. no sea sabedor de ellos, contemplo V. S. instruido 
en los acontecimientos que decidieron al Rey á jurar la Cons- 
titución que las Cortes generales y extraordinarias promulga- 
ron en Cádiz en 1812: en el decreto que S. M. se sirvió ex- 
pedir convocando Cortes para el presente año de 20 y el ve- 
nidero de 21: en las reclamaciones que los americanos resi- 
dentes en esta península hemos hecho para que se aumenta- 
se el número de Suplentes que se nos asignaron en dicho de- 
creto: y, finalmente, en la resolución que á ellas tuvo á bien 
dar S. M. Por lo cual me limitaré á sólo informar á V. S. de 
los acontecimientos posteriores que, ó por ser más recientes, 
ó por no haber obtenido tanta publicidad, presumo que á la 
fecha no habrán llegado á noticia de Y. E. 

Vista la insuficiencia de las razones que alegó la Junta 
provisional para consultar al Rey que ni debía, ni estaba en 
sus facultades hacer el aumento que solicitábamos, se convi- 
nieron los americanos que había en esta Corte en abstenerse 
de dar lus sufragios para la elección de suplentes hasta que, 
impugnados en una exposición los débiles fundamentos en 
que la Junta apoyaba su dictamen, recayese ulterior resolu- 
ción de S. M. ó del Congreso. 

Así lo escribieron muchos á los que estábamos en las 
provincias; pero habiendo escrito lo contrario algunos otros 
y no teniendo noticia del convenio varios de los que se halla- 
ban en ellas, remitieron los votos que el Excelentísimo Se- 
ñor Gefe Político de esta, anunció tres dias antes del prefija- 
do para las elecciones, haber servido. Con este motivo se 
difundieron especies que alarmaron á muchos, y se engrosó 
hasta hacerse considerable el número de aquellos que opina 
ron desde el principio que se fuese a votar. De suerte que, 
llegado el primer dia prescrito para la reunión de electores, 
dicen que concurrieron 40 y el segundo y último parece que 
ya tuvo 60. Con los votos de estos y los que vinieron de 
fuera se hizo la elección de nuestros 80 suplentes, que reca 
yó en los sugetos que habrá visto \. S. en los papeles públi- 
coG. Por ellos se hallará también impuesto V. S. de que el 



í.. 



11 



Señor Doctor Juan Nepomuceno de San Joan, natural de la 
capital de ese Reino, y Canónigo de la Santa Iglesia de Fa- 
lencia, ha sido nombrado el primero, y yo el segundo de los 
dos, que, para representar esa Capitanía General, se señala- 
ron en el enunciado decreto de convocatoria de Cortes. 

Por lo que á mí toca, conozco la debilidad de mis fuer- 
zas para el desempeño de tan importante encargo, y estoy 
persuadido de que no hubiera obtenido la plenitud de sufra- 
gios, si hubieren dado el que les correspondía todos los hijos 
de esas provincias que hay en la península. Así lo hice pre- 
sente en una carta, que desde el mismo dia en que tuve no 
ticia de nuestros nombramientos, dirigí á todos los Señores 
Suplentes, convidándolos á que dijésemos de nulidad, hici- 
mos dimisión, y nos reusamos á admitir la Diputación, sino se 
aumentaba nuestro número antes de la instalación del Con- 
greso. Y por esta razón, cuando el Señor Gefe Político de 
Yalladolid que era el lugar de mi residencia, me comunicó 
en 5 de Junio la honra que me había hecho, sólo contestó 
que quedaba enterado de cuanto comprendía su oficio y que 
obraría en vista de su contenido. 

Las respuestas que me dieron algunos de los Señores 
Suplentes, y las noticias que posteriormente recibí, me mo- 
vieron á ponerme en camino para esta Corte y á recoger en 
ella mis poderes; pero antes de hacer uso alguno de ellos, 
quise saber la opinión, y oir el consejo de los naturales de 
ese Reino que se hallaban aquí. Al intento me reuní uua 
tarde con los principales de ellos; y viendo que todos eran de 
parecer que manifestase que no me consideraba autorizado 
para representar esas provincias, mediante á que sólo tenía 
los sufragios de los mexicanos y filipinos, por haberse, como 
yo, abstenido de dar los suyos los guatemaltecos residentes 
en esta Corte, me resolví á seguir tan justo dictamen. En 
su virtud, entregué el 26 del próximo pasado al Excelentísi- 
mo Señor Ministro de Ultramar un memorial para el Rey en 
que exponía esto mismo á S. M. y acompañaba mis poderes. 
Esia exposición pasó á la Junta preparatoria de Odrtes, w \ 



1^ 



que también se presentaron varios recursos abogando nulidad 
de las elecciones hechas para nombrar nuestros 30 Suplen- 
tes. Uno de estos recursos estaba firmado por 75 ú 80 de 
los americanos que no concurrieron á votar. La JuntA dio 
por lejítimas las elecciones y resolvió que no podía deter- 
minar acerca de mi exposición hasta hallarse con.stituida en 
Cortes. Estas se declararon instaladas el 6 del corriente, y el 
9 las abrió el Rey y prestó en ellas el juramento que prescri 
be la Constitución. El 17, conformándose con el dictamen 
déla comisión, aprobaron mis poderes sin embargo de lo que 
yo había expuesto. Dato que, reunido á los otros, me acabó 
de persuadir que ya era inútil, y ta»l vez temerario, cualquiera 
resistencia y que me hallaba, por consiguiente, en el caso do 
ceder á lo que exigía la autoridad. En consecuencia de esto, 
me he presentado hoy en el Congreso á jurar y continuar ejer 
ciendo en él las funciones de Diputado hasta que se dispon- 
ga otra cosa, ó los Propietarios que elegían esas provincias 
vengan á exonerarme de esta tan honrosa como grave carga. 
En el Ínterin espero que V. S. se sirva auxiliarme con 
sus luces, comunicándome cuanto juzgue conducente al bien 
y felicidad de ese Reino, seguro de que nada deseo tanto 
como una ocasión que me proporcione acreditar á todos sus 
habitantes mi amor y patriotismo, sacrificándome últimamen- 
te en defensa de sus derechos. — Dios Nuestro Señor conser- 
ve á V. muchos años en toda su grandeza y esplendor. — Ma- 
drid, 24 de Julio de 1820. — José Sacasa (1), — M. N. Ayun- 
tamiento de la Villa de Tegucigala en el Reino de Guatemala. 



En oficio de 24 del próximo pasado tuvo el honor de 
comunicará ÜS. el que me habían hecho los españoles ame- 
ricanos residentes en esta península, nombrándome por uno 
de los dos Suplentes que mandó elegir el Rey, para repre- 
sentar en las actuales Cortes á las provincias que componen 

(1) Aüo d« 18aO.>-Tomo 81. -Páginas 22d.^ArcliÍTO Nacional. 



13 



-t — WLj.a.u — I 



esa Capitanía General; como también el de informar á US. 
de los principales sucesos que habían acaecido, y de la con- 
ducta que yo había observado acerca de este particular. 
Desde aquella hasta la presente fecha no ha ocurrido otra 
cosa de importancia con respecto á esos países, que el im- 
portantísimo acaecimiento de 15 del corriente, del cual voy 
á dar cuenta á US. en los mismos términos que en oficio de 
hoy lo refiero á las dos Excelentísimas Diputaciones Provin 
ciales de ese Reino. 

Algunos de nuestros Suplentes hicieron, desde las pri- 
meras sesiones del Congreso, varias proposiciones para que 
se aumentase la insignificante representación supletoria, que 
en él tienen las provincias de Ultramar. Diferida, por mo- 
tivos que US. penetrará sin que yo los exprese, la segunda 
lectura de ellas, se consiguió, por último, que se verificase el 
15 de éste; pero no habiendo tenido á bien las Cortes admi- 
tir á discusión ninguna de l«s enunciadas proposiciones, a 
pesar de poder considerarse en cierto modo como propues- 
tas del Gobierno, las rúales nunca dejan de admitirse, tomé 
la palabra para protestar, como Representante de esas pro 
vincias, que mientras no supiere la voluntud expresa dé sus 
habitantes, no podía conformarme con una resolución tan 
contraria á sus intereses y al derecho que leS. competía de 
concurrir al Congreso con un voto por cada sesenta mil al- 
mas. Apenas, empero, había pronunciado una sola oración 
gramatical de esta protesta, cuando tuve el sentimiento de 
verme interrumpido por un fuerte murmullo entre los S. S. 
Diputados de la península, cuando el Señor Presidente me 
obligó Á callar. Viendo que se me coartaba la libertad de 
hablar, iba á fundar por escrito mi protesta; pero aun esto se 
rae impidió, prohibiéndome, que dejase mi asiento y saliera 
del salón, aunque, según la práctica y el reglamento interior 
de Cortes, lo puede hacer todo Diputado, cuando mejor le 
parece. A Poco tiempo después de esto se levantó la sesión, 
y desde aquel dia he cesado de asistir á ellas, no tanto por 
el desaire que conceptúo haberse hecho en mi persona i las 



14 



provincias de ese Reino, cuanto principalmente que no se 
crea que reconozco con mi asistencia lo que contemplo no 
estar obligados á reconocer, é ignoro si querrán mirar como 
legítimo esos habitantes. Hasta ahora no se ha tomado pro 
ridencia alguna para obligarme á concurrir; no sé si en ade 
lante se tomará; y la gravedad y delicadeza del asunto ha- 
cen que me halle todavía perplejo sobre el partido que en 
tal caso deberé seguir. Yo hubiera presentado desde luego 
una exposición á las Cortes; pero habiendo visto el resulta- 
do que tuvo la que al dia siguiente de mi protesta hizo so 
bre lo mismo el Señor Don Antonio Xavier de Moya, Dipu- 
tado Suplente por Lima, he creido más conveniente el per- 
manecer en inacción hasta que se me obligue á obrar, ó US. 
y los demás cuerpos que representan el pueblo de ese Reino, 
cuya voluntad será mi única guía, se sirvan comunicarme las 
instrucciones que tuvieren á bien y estimen más oportunas en 
cuanto á Cdte particular. — Dios Nuestro Señor guarde á US. 
muchos años. — ^Madrid, 3ü de Agosto de 1820. — José Saca- 
ba (2). — M. N. Ayuntamiento de Tegucigalpa. 

DOCUMENTO NUMERO 4 ° 

A rta de Independencia del antiguo Reino de Oaatemala^ pro- 
clamada el 15 de Setiembre de 1821, separándose del 
dominio de la España. (3) 

Palacio Nacional de Guatemala, 15 de Setiembre de 
1S21. — Siendo públicos é indudables los deseos de indepen- 
dencia del Gobierno Español que por escrito y de palabras 
ha manifestado el pueblo de esta Capital: recibidos por el úl- 
timo correo diversos oficios de los Ayuntamientos constitu- 
cionales de Ciudad-Real, Comitan y Tuxtla, en que co- 
munican haber proclamado y jurado dicha independencia, y 
excitan á que se haga lo mismo en esta ciudad: siendo posi- 

(3) Año de 1S30.— Tomo 31.— Página 237.— Arcluvo Nacional. 

(3) Esta acta f a¿ redactada por el sabio hondareño Dan «foft^ Oh^Uío de \ 
V«|l^ 



lo 



tivo que han circulado iguales oficios á otros AyuíitainieotoK 
determinado de acuerdo con la excelentísitnu diputaciiín 
provincial, que para tratar de asunto tan grave se reuniese en 
ano de los salones de este palacio la misma diputación pn»- 
vincial, el Uustrísimo Señor Arzobispo, los Señoieh indivi 
daos que diputasen la Excelentísima Audiencia tenitorial, y 
el venerable Señor Dean y Cabildo eclesiáí^ticí >, el Excelentí- 
simo Ayuntamiento, el muy ilustre claustren el Consulado y 
el muy ilustre Colegio de Abogados, los prelados i egulares, 
gefes y funcionarios públicos: congregados todos en el nii.s- 
mo salón: leidos los oficios expresados; discutido y meditndo 
detenidamente el asunto; y oído el clamor de Viva la Inde 
PENDENCIA que repetía de continuo el pueblo que se veía reu 
nido en las calles, plaza, patio, corredores y antesala de este 
palacio, se acordó por esta diputación é individuíis del Exce- 
tísimo Ayuntamiento: 

1." — Que siendo la independencia del Gobiei uu español 
la voluntad general del pueblo de Guatemala, y sin perjui- 
cio de lo que determine sobre ella el Congreso que debe for' 
marse, el Señor Grfe Político la mande publicar para prevé* 
nir las consecuencias que serían temibles en el caso de que 
la proclamase de hecho el mismo pueblo. 

2.'' — Que desde luego se circulen oficios á las provínuiar, 
por correos extraordinaros, para que, sin demora algoiiH, se 
sirvan proceder á elegir Diputados ó Representantes suyos, 
y estos concurran á esta Capital á formar el Congreso que 
debe decidir el punto de independencia general y absoluta* 
y fijar, en caso de acordarla, la forma de gobierno y ley fun- 
damamental que deba regir. 

3/ — Que para facilitar el nombramiento de Diputados 
se sirvan hacerlo las mismas juntas electorales de provincia 
que hicieron ó debieron hacer las elecciones de lus (iliimo^ 
Diputados á Cortes. 

4.' — Que el numero de estos Diputados sea en propor- 
ción de uno por cada qunice mil individuo?; sin exclnir íUí 
la cfndadanía A los origina rio» de África 



16 



."5." — Que las mismas juntas electorales de provincia, te- 
íiieiído presente los últimos censos, se sirvan determinar, se 
gím esta base, el número de Diputados ó Representantes que 
deban elegir. 

6.* — Que en atención á la j^ravedad y urgencia del 
asunto, se sirvan hacer las elecciones de modo que el dia J." 
de Marzo del año próximo de 1822, est^n reunidos en esta 
Capital todos los Diputados. 

7.* — Que entre tant<», no haciéndose novedad en las au- 
toridades establecidas, sigan e.^tas ejercieiído sus atribucio- 
nes respectivas con arreglo á la Constitución, de<;retos y le- 
yes, hasta que el Congre^íO indicado determine lo que sea 
más justo y benéñco. 

8."- —Que el Seuor Gffe Político, i3rigadier Don Gabino 
Gainza, continúa: con el Gobierno Superior político y militar: 
y para que éste tenga el carácter que parece propio de las 
circunstancias, se forme unaJunti provisional consultiva, 
compuesta de los Señores individuos actuales de esta dipu- 
ta,ción provincial y de los Señipes Don Miguel Larreinaga, 
Ministro de esti Audiencia: Don José del Valle, Auditor de 
Guerra: Marqué¿ de Aycinena: Doctor Don José Valdéz, 
Tesorero de esta Santa Iglesia: Doctor Don Ángel María 
Candína; y Licenciado Don Antonio Robles, Alcalde 3." cons 
titucional: el primero por Ja provincia de León, el segundo 
por la de Comayagua, el tercero por Quezal tenango, y el 
cuarto por Solóla y Cliimal tenango, el quinto por Sonsonate, 
y el sexto por Ciudad-Real de Chiapas. 

9/' — Que esta Junta provisional consulte al Señor Gefe 
Político en todos los asuntos económicos y gubernativos dig 
nos de su atención. 

10. — Que la Religión Católica, que hemos profesado en 
los siglos anteriores y profesaremos en los siglos sucesivos, se 
conserve pura é inalterable, manteniendo vivo el espíritu de 
religiosidad que ha distinguido siempre á Guatemala, respe- 
tando á los ministros eclesiásticos seculares y regulares y 
protcfgjiíbdolos^ eni sus personas y propiedades. 



17 



1 1. — Que se pase oficio á los dignos prelados de las co- 
inunidjides religiosas para que, cooperando ala paz y socie- 
go, que es la primera necesidad de los pueblos, cuando pa- 
san de un gobierno á otro, dispongan que stis individuos ex- . 
borlen á la fiaternidad y concordia á los que estando unidos 
en el sentimiento general de la independencia, deben estarlo 
también en todo lo demás, sofocando pasiones individuales 
que dividen los. ánimos y producen funestas consecuencias. 

12. — Que el Excelentísimo Ayuntamiento, á quien co- 
rresponde la conservación del orden y tranquilidad, tome las 
medidas más activas para mantenerla imperturbable en toda 
esta Capital y pueblos inmediatos. 

13. — Que el Señor Gefe Político publique un manifies- 
to, haciendo notorios á la faz de todos, los sentimientos gene- 
rales del pueblo, la opinión de las autoridades y corporacio- 
nes, las medidas de este Gobierno, las causas y circunstan- 
cias que lo decidieron á prestar en manos del Señor Alcalde 
1.", a pedimento del pueblo, el juramento de independencia 
y fidelidad al Gobierno americano que se establezca. 

14.— Que igual juramento preste la Junta provisional, 
el Excelentísimo Ayuntamiento, el Ilustrísimo Señor Arzobis- 
po, los tribunales, geffs políticos y militares, los prelados re 
guiares, sus comunidades religiosas, gefes y empleados en 
las rentas, autoridades, corporaciones y tropas de las respec 
ti vas guarniciones. 

15. — Que el Señor Gefe Político, de acuerdo con el Exce- 
lentísimo Ayuntamiento, disponga la solemnidad y señale el 
dia en que el pueblo deba hacer la proclamación y juramen- 
to expresado de independencia. 

10. — Que el Excelentísimo Ayuntamiento acuerde la acu- 
ñación de una medalla que perpetúe en los siglos, la memo* 
ria del dia (^uinck de Setiembre de mil ochocientos vein- 
tiuno, en que pe proclamó su feliz independencia. 

17.— -Que, imprimiéndose esta acta y el manifiesto expre- 
sado, se circule á las excí^lentísimas diputaciones provincia- 
lea, ayuntamientos constitucionales y demás autoridades eole-* 



18 



siásticas, seculares,regu!ares y militares, para que, siendo 
acordes en los mismos sentimientos que ha manifestado este 
pueblo, se sirvan obrar con areglo á todo lo expuesto. 

18. — Que se cante el dia que designe el Señor Gefe Po- 
lítico una misa solemne de gracias, con asistencia de la Jun- 
ta provisional, de todas las autoridade?, corporaciones y ge 
fes, haciéndose salvas de artillería y tres dias de iluminación. 

Palacio Nacional de Guatemala, Setiembre 15 dLe 1831. 
(iabino Gainza, Mariano de Beltranena, Josó Mariano Calde- 
rón, José Matías Delgado, Manuel Antonio Molina, Mariano 
de Larrave, Antonio de Rivera, José Antonio de Larrave, 
Isidoro de Valle y Castriciones, Mariano de Aycinena, Pe 
dro de Arroya ve, Lorenzo de Romana, Secretario. — Porain- 
go Dieges, Secretario, 



DOCUMENTO NUMERO 5 



f< 



Acta (le Independencia de la Provmcia de üoniayé^gaa, 

Coubecuente al acta del Excelentísimo Ayuntamiento de 
Guatemala de 15 del corriente y del Ayuntamiento de Ciudad 
Real de 5 del mismo, en que publican haberse independido 
del Gobierno Español, convocando el de Guatemala Diputa- 
dos de esta provincia para formar el Congreso en aquella 
Gapital que debe arreglar el Gobierno: reunidas en ésta ]a 
Excelentísima Diputación Provincial, Ayuntamiento y demáa 
Corporaciones, se acordó lo siguiente: : 

'*En Comayagua á 28 de Setiembre de 1821, siendo las 
8 de la mañana de este dia, recibió el Señor Gobernador In- 
tendente, Comandante General, Gefe Político Superior de 
esta Provincia el acfa celebrada por el Ayuntamiento de Gua- 
temala, que se agrega á este expediento y manifiesto del 
Señor Capitán General del Reino interino Don Gabino Gain-. 
za, mandó reunir á la Excelentísima Diputación Provincial 
Ayuntamiento y i> todas las Corporaciones, eclesiástica, se- 
cqlítros y de hacienda en la RaU Capitular del Ayuntamieiilfr,. 



lü 



y, habiéndose verificado, se leyeron los indicado» papeles y 
otros de igual naturaleza, é igualmente el acta de oficio del 
Ayuntamiento de Ciudad-Real; y discutida la materia de que 
tratan, reducida á independerse del Gobierno Español, ha- 
ciendo sobre todo reflexiones oportunas sobre la necesidad 
de independerse la América Setentrional; el Señor Goberna 
dor Político Superior manifestó: que no se oponía á la inde. 
pendencia, atendidas las circustancias en que se halla: que 
externasen sus votos la Excelentísima Diputación Proricional, 
Noble Ayuntamiento, Corporaciones y pueblo que ocupaba 
la galería: que á él le estaba encargado por el Rey y por la 
Nación el Gobierno de esta Provincia y que había jurado 
mantener bajo aquel, con la fuerza de ella misma, pues no tie- 
ne otra, y que bajo estas circunstancias votasen; y después 
de una larga discusión se acordó por todas- se jure la inde 
pendencia de la provincia de Comayagua, con la precisa con- 
dición de que ha de quedar únicamente sujeta al Gobierno 
Supremo que se establezca en esta América Setentrional, en 
todos sus ramos, político militar, de hacienda y eclesiástico. — 
Que la religión que han de reconocer los habitantes de toda 
esta provincia sea la Católica, Apostólica, Romana, que pro- 
fesamos, y por Rey en la Capital de México, al Sr. Don Fer- 
nando VII ó en su defecto á uno de los Serenísimos Señores 
Infantes, con la precisa condición y recíproca fraternidad que 
debe haber entre españoles, americanos y europeos, ó al Go- 
bierno que acuerde el Soberano Congreso Americano. — Que 
la reunión que indica el capítulo 2.** del acta de Guatemala, 
se verifique librándose las convocaciones inmediatamente, 
efectuándose las elecciones con arreglo al último censo. — 
Que en las autoridades no se haga novedad y que continúe el 
Gobierno militar, político y de hacienda con arreglo á la Cons- 
titución é indpendiente del de Guatemala, y que todas las 
providencias sobre alarmas, expediciones y demás militares, 
lafi acuerde el Señor Comandante General con la Excelentí- 
simia Diputación Provincial, así como las demás en todos ra- 
ta09» y guardando correspondencia con el Seik>r Capitán Oe- 



él 



20 



neral interino de Guatemala sobre lo concerniente á la rea 
lización de este plan y á la defensa de todo el Reino, pues 
en este ramo han de hacer causa común. — Que el Señor Go- 
bernador Comandante General, Gefe Político Superior con- 
tinúe en el mando de la Provincia en los términos referidos 
con toda la autoridad que le confieren las leyes como Supe 
rior Gefe Militar Político y de Hacienda. — Que la Excelen- 
tísima Diputación Provincial sea con quien consulte para el 
Gobierno en los términos que dispone la Constitución, y en 
todos los casos que S. S. lo estime por conveniente y los 
acordados en los capítulos anteriores. — Que la tranquilidad es 
de cargo del Ayuntamiento y el Señor Gefe Político por el 
orden de constitución. — Que se comunique esta acta á todos 
los Ayuntamientos y Puertos de la Provincia. — Que el Señor 
Gefe Político Superior preste el juramento de la independen- 
cia en los términos referido? en manos del Señor Alcalde 1/, 
y las demás Corporaciones en las de S. S. disponiendo de 
acuerdo con el muy Ilustre Ayuntamiento la solemnidad co- 
rrespondiete. Y lo firmamos por ante mi de que Joy íé. — José 
Tinoco, José Nicolás Irías, José Francisco Zelaya, Pedro 
Nolasco Arriaga, Francisco Gómez, Liberato Valdéz, Juan 
Miguel Fiallos, José Joaquín Lino Aviléz, Fray José An- 
tonio Murga^ Francisco Xavier Búlnes, Santos Bardales, 
Juan José Montes, Santiago Buezo, Juan Nepomuceno Ca- 
cho Gómez, Jacinto Rubí, Ciriaco Velasquez, Juan Garrigó, 
José de la Pascua, Esteban Travieso, José María Rodriguez, 
José Calixto Yalenzucla, José Antonio Buezo, Raimundo Bo- 
quín, Nicolás Folofo, Cayetano Bosque, Joaquín Lindo, Se- 
cretario. 

Lo comunico á V, S. para su conocimiento c inteligen- 
cia en el concepto que debe entenderse absolutamente ea 
todos ramos con este Gobierno Político Superior, Diputa- 
ción Provincial y Comandancia General de armas que opor- 
tunamente dictará las providencias que correspondan en ca 
da ano, haciendo circular en el momento copia de este ofi- 
cio y acta inserta á todos los ayuntamientos de ese partido, 



21 



y disponiendo que esa Corporación y vecindario haga el ju- 
ramento en los términos acordados. — Dios guarde á ü. mu- 
chos años.— Comay agua, Setiembre 26 de 1821. — (P.) Jo- 
sef Tinoco. (4) 

DOCUMENTO NUMERO 6 ° 

El Ciudadano Don Dionisio José Herrera, Secretario á^ 
US. ha propuesto á este Gobierno varias medidas que le pa- 
recían necesarias en las presentes críticas circunstancias de 
Tegucigalpa con respecto á Coraayagua. La Junta consul- 
tiva las ha meditado detenidamente; y, por resultado en su 
conformidad, ha acordado: 

1.* — Que el Gobierno Político y de Hacienda de Tegu- 
cigalpa y demás pueblos de la provincia de Comayagua que 
disientan del Gobierno de su Capital, resida en Tegucigalpa. 

2.® — El Gobierno Político ¿ Intendente de Hacienda lo 
f^ndrá el Señor Comandante dn aimaa Don Simón Gutiérrez, 
y mientras llega á Tegucigalpa el Alcalde 1.° de esta Villa. 

3." — Que éste prevenga á los Sañores Jueces de Partido, 
subdelegados y Administradores de Rentas que no estáfi ba- 
jo el sistema de Comayagua y son de esta Provincia, que to 
dos los enteros de las Rentas de papel sellado, tributos, co- 
munidad, pólvora y cualquier otro, los hagan en Tegucigal- 
pa bajo la más estrecha responsabilidad, reconociendo A di- 
cha Villa por Capital de la Provincia como antes reconocían 
¿ Comayagua. 

4® — Habrá una Tesorería General de Hacienda públi- 
ca, subalterna de la de Guatemala en Tegucigalpa, y ejercerá 
el empleo de Ministro Contador el Teniente de Ministros de la 
Casa de Rescates Don José María Roxas, y de Tesorero el 
Ensayador Don Narciso Rosal. 

5/ — El Gobierno de Tegucigalpa expedirá y hará cum- 
plir sus órdenes en todos los partidos y pueblos tjue manifies- 
ten no estar por el sistema de Comayagua. 

(4) Tomo 33, p&gÍQA ^T). — Vrjhivo Nacional . 



22 






6.* — Dará también y publicará las órdenes convenientes 
pai'a que las rentas decimales de los referidos partidos y pue- 
blos se enteren en la Tesorería de Tegucigalpay allí se con- 
serven á ley de depósito, ínterin la marcha de los asuntos po- 
lítico» fija su resultado. 

7 «_E1 Comandante militar, caso de continuar de abso- 
luta necesidad el que se ponga sobre las armas otros cuerpos 
de tropas^ lo podrá hacer y pagarse de la Tosorería, dando 
cuenta á este Gobierno. 

Y habiéndome conformado con este acuerdo, lo comu- 
nico á ÜS. para que disponga su pronto y puntual cumpli- 
miento, publicándolo por bando y comunicándolo á quienes 
toque y corresponda por medio del Alcalde 1.*" luego que 
haya tomado posesión — Dios guarde á US. muchos añoa — 
Palacio Nacional de (ruatemala. Noviembre 22 de 1821. — 
Gainza. 

DUIOMENTO NUMERO 7 

Excelentísimo Señor: Por el oficio de V. E. de 18 del 
pasado, que he recibido con el testimonio de la acta celebra- 
da en esa Capital el 15 del mismo mes proclamando la inde- 
pendencia de todo el Reino, conforme á los votos unánimes 
de sus habitantes, (^uedo impuesto de la armonía, orden y 
concierto con que se dio este paso importante debido á los 
progresos de la opinión y al desengafío de las calumnias é 
impostuias con que los agentes de la opresión emprendieron 
desacreditar los esfuerzos de México por desterrarla de su 
suelo. No podía recibir noticias más satisfactorias de esa 
porción interesante de nuestro continente que, desde los pri- 
meros movimientos que dirigí, mereció toda mi atención y 
era de los principales puntos áque pensaba aplicar los auxi- 
lios del ej(?rcito imperial, para cooperar á la grande obra de 
su emancipación y libei tad; pero prevenido en mis designios 
por la abierta declaración de tan dignos americanos, y con- 
lando oon las buenas disposiciones de V. E.^ que en unión de 



23 



--H 



las respetables corporaciones de su gobemacic^i), ha inHuido 
Uiii acertadamente en la feliz conclusión de la enopresa, na 
me resta más, sino congratularme con V'. E. por tan próspe 
ros acontecimientos, agradeciendo al mismo tiempo las ho- 
iiorífícas espresiones con que &e sirve felicitai me. 

Reduciría á estos precisos tdrrainos los límites de e«Ui 
contestación, si el artículo 2.*' del acuerdo comprendido en la 
tuanciáda acta no me ofreciera motivo de hacer algunas ob- 
servaciones que creo conducentes á rectificar las ideas polí- 
ticas adoctadas por esa Junta general para el establecimien* 
lo del Gobierno, cuyas bases no quedarían sólidameiUe afir- 
madas, sino se apoyasen en el centro común que debe leunir 
todas las partes de este vasto continente para su mátua de- 
fensa y protección. 

Las autoridades interinas de Guatemala, anticipando su 
determinación al pronunciamiento de la voluntad del pueblo 
<;a la materia que más interesa á su felicidad, han convocado 
un Congreso Soberano bajo el sistema representativo á razón 
de un Diputado por cada quice mil almas. No es ahora del 
caso exponer los incovenientes que deben resultar á esta 
proporción que tiene en su contra el ejemplo de los pueblos 
más libremente constituidos, y en circunstancias más favora- 
bles que nosotros para dará su representación toda la ampli- 
tud y extención que á primera vista exige la recta adminis 
tración del Estado. Mi objeto es sólo manifestar á V. E. quo 
el interés actual de México y Guatemala están idéntico o in- 
divisible que no pueden erigirse en naciones separadas ¿ in- 
dependientes, sin aventurar su existencia y seguridad expues- 
tas, ya á las convulsiones intestinas que frecuentemente ajitaii 
los estados en las mismas circunstancias, ya á las agresior.es 
de las potencias marítimas que asechan la coyuntura favora- 
ble de dividirse nuestros despojos. Nuestra unión cimentada 
^n los principios del plan abrazado universalmenl** en Méxi- 
co, asegura á los pueblos el goce impertubable d.f! su libertad 
y los pone á cubierto délas tentativas délos extranjeros, 
x^a» 9^án respetar la estabilidad de nueMras iustít^ocdcme^ 



24 



cuando las vean consolidadas con el concurso de todas las 
voluntades. Este concurso es muy difícil que se logre á fa- 
vor de establecimientos puramente democráticos, cuyo carác- 
ter esencial es la instabilidad y vacilancia, que impiden la 
formación de la opinión y tienen en perpetuo movimiento to- 
das las pasiones destructoras del orden. Los pueblos no 
pueden querer que sus gobernantes, de cuya sabiduría y ex- 
periencia se prometen los bienes que por sí no les es dado 
alcanzar, arrojen en su seno las simientes de la anarquía en 
los momentos de restituirlos á la posesión de su libertad. El 
poder absoluto que se t^jerce desde lejos con toda la impuni- 
dad á que autoriza la distancia, no es el sólo mal que debo 
mos temer; es preciso que, al destruirlo en raíz, evitemos las 
resultas mismas de la actividad del remedio que en la dema- 
sía de 3u dosis hará pasar el cuerpo político, de la exesiva 
rigidez, á la absoluta relajación de todas sus partes. Ambas 
enfermedades producen la muerte: aquella, porque falta el 
movimiento; y esta porque so hace convulsivo. 

Bien convencido me hallaba de estas verdades, que el 
tiempo no ha hecho, sino confirmar, cuando tracé en Igulael 
plan de independencia que combina prácticamente los varios 
intereses del Estado, aunque en teoría no faltarán deíectos 
que objetarle, en un tiempo sobretodo en que la manía de las 
innovaciones republicanas, que con tanto furor ha derrocado 
los más hermOvSos y opulentos reinos de la Europa, ha atra- 
vesado los mares y empieza á propagar sus estragos en Amé- 
rica. 

No tiene la política otro medio de contener los progre- 
sos de este contagio, que el de adoptar los principios de la 
monarquía moderna, erigiendo á la libertad un trono en que 
el respeto reverencial y de costumbre, los prestigios de la 
antigüedad y la posesión inmemorial de la corona, acudan á 
sostener la dignidad del Soberano; al paso que la representa- 
ción nacional, ejerciendo libremente su destino, oponga un 
dique incontrastable á los embates del poder, y lo reduzca á 
la M\t impotencia de degenerar en arbitrio. Por esto Mé^ 



25 

xico, no contento con llamar á sa solio al monarca reinante de 
España, ha jurado solemnemente admitir en su lugar á cual- 
quiera otro de aquella augusta dinastía, hasta estipular en el 
tratado de Córdova que contiene la lejítima espresión de la 
voluntad general, poner el cetro en manos del Príncipe de 
Luca é falta de los demás que se llaman preferentemente. 

Por lo expuesto, conocerá V. E. cuan distante estamos 
de conformar nuestras instituciones á los elementos monstruo- 
sos del despotismo, y que sí aspiramos al establecimiento de 
una monarquía, es porque la naturaleza y la política, de acuer- 
do en el particular, nos indican esta forma de gobierno en la 
extensión inmensa de nuestro territorio, en la desigualdad 
enorme de fortunas, en el atraso de las costumbres, en las 
varias clases de población, y en los vicios de la depravación, 
identificada con el carácter de nuestro siglo. 

Cuando la dinastía española, convidada átrasladar su tro^ 
DO á México, renuncie las visibles ventajas de este cambio, 
los Estados generales del Imperio, próximo ya á convocarse, 
mirarán como su más importante asunto suplir esta sensible 
falta, sin desviarse de las bases fundamentales, sobre que de- 
be levantarse el edificio de nuestra felicid.id. Este grande 
espectáculo, el mayor que se ha presentado á la administra- 
ción de las naciones y que va á producir una mudanza súbita 
en todos los intereses y relaciones de sus gobiernos, al mo- 
do que los descubrimientos del siglo XV hicieron variar 
d^ faz á todas las potencias europeas, perdería gran parte 
de su inñuenci^, sino recibiese toda la extensión de que es 
susceptible en e^ v»sto continente d'^l Setentrión en que está 
comprendido ese Reino, cuyos límites se confunden con los 
nuestros, como si la naturaleza hubiese destinado espresa- 
mente ambas porciones para formar un sólo poderoso Estado. 

Son tan obvias estas ideas, que la Diputación actual de 
la América en las riórtes de Espaf^a, conociendo profunda- 
mente los verdaderos intereses de su patria, y deseando ha- 
cerlos valer en cuanto lo permitan ^as estrechas circunstancias 
y t^rminng d^ sfn comisió*', promovió la independencia que 



26 



creyó más fácil obt<*ner de la Metrópoli por las ventajas qne 
le resultaban; pero sin perder de vista, en cuanto á su gobier 
no, las demarcaciones que deben regirse por uno mismo, cu 
mo se percibe del tenor espreso de la primera de sus propo 
iliciones, concebida en estos términos: ''habrá tres secciones 
de Cortes en América, una í*n la setentrional y dos efi la me- 
ridional: la primera se compondrá de los Diputados de toda 
la Nueva España, inclusas las provincias internas y Guate- 
mala/' 

Esta no es una ley que debmos observar por haberla 
propuesto nuestros Diputad'^s á Cortes, s¡»'o por la sencillísi 
ma razón de la mutua conveniencia que resulta de su insti- 
tución, como que de f^lla pende que se identifiquen nuestros 
intereses, impidiendo las rivalidades y guerras tan comunes 
entre naciones limítrofes. Por el contrario ¿qué reformas 
puede apetecer Guatemala en su administración interior qne 
no consiga en el Congreso general de ^léxico á instancias de 
los Representantes que envíe, instruidos plenamente dcbs 
necesidades de sus coraite^^tes, y animado del deseo de reme- 
diarlas? 

En cuanto á sus relaciones con las potencias extranje- 
raa, es claro que no ten«{rían por sí la importancia que puede 
darles la unión con México, á cuyo nombre están vinculada» 
las ideas de grandeza y opulencia que generalmente se tic 
nen de esta parte de América. Podrá talvez con el tiempo 
variar la posición respectiva de los dos reinos y separarse en 
dos grandes estados capaces de existir por sí, á merced del 
aumento de población y del desarrollo de los gérmenes de 
prosperidad que encierran en su seno; pero en el actual esta* 
do de las cosas, no es posible un principio políticp que justi- 
fique las medidas de esa Capital, que llevadas al cabo, la pri- 
varían de los auxilios de tropas y dinero con que debe contar 
en caso de ser invadida, formando parte de este Imperio, ai. 
cual se ha unido la provincia de Chiapas, y este es un nueva 
motivo que debe obligar á variar las disposiciones acordadas 
?obre Corte?, cnya convvcacií'm es de suspenderse hasta la \fnr 



27 






blicación del decreto citatorio que eatá ya á expedirse por la 
Junta provisional, que mira este asunto como el más impor- 
tante de su encargo, el cual debe cesar con la reunión de las 

Cortes generales. 

Si á pesar de la evidencia y solidez, que á mi juicio con- 
curren en estas reflexiones, no bastasen al convencimiento de 
esas respetables autoridades, espero se sirva V. E. comuni- 
carme á la mayor brevedad sus ulteriores determinaciones 
para el arreglo de las mias; en el concepto de que, desnudo 
de toda mira individual y poseido del más sincero respeto á 
la voluntad de los pueblos, jamás intentara someterlos á U 
mía, aunque no es otra que la de su felicidad y bienestar. 
Con este objeto, ha marchado ya y debe en breve tocar en la 
frontera una división numerosa y bien disciplinada, que^ lle- 
vando por divisa Religión, Independencia y Unión, evitará 
todas las ocasiones de emplear la violencia; y sólo reducirá su 
misiiSn á proteger con las armas los proyectos saludables de 
los amantes de su patria. — Dios guarde á V. 'E. muchos 
años. — Palacio Imperial de México, 19 de Octubre de 1821 — 
Primero de la independencia. — Agustín de Iturbide. — Exce- 
lentísimo Señor Don Gabino Gainza. — Guatemala. 

DOCUMENTO NUMERO s • 

Señor Gobernador Intendente: El Ayuntamiento del 
pueblo de Juticalpa, cabecera del partido de Olancho hace 
presente á US. los acontecimientos acaecidos en este pueblo 
desde el Domingo 18 del presente, originados de las dos 
providencias de S. S., á saber: la de imposición de tributos, y 
la de extraer todo el batallón, armamento y pertrechos para 
esa ciudad, en un tiempo que nos creemos amenazados por 
fuerzas extrañas, como lo manifiestan las verdaderas espias 
que se nos han presentado de ingleses y moscos en el rio de 
Paun, términos de nuestro partido. Una y otra resolución 
vio el pueblo con el mayor horror, y se exaltó con absoluta 
generalidad pidiendo á vocea s¿ esto Oorporaciótn, qu« inme- 



2B 

diatamente se j arase la independencia del Gobierno Español 
bajo los términos de unirse á los votos de la capital de Gua- 
temala, y obedecer al mismo tiempo á Y. S., con tal, que las 
órdenes no se impliquen á las de aquel Superior Gobierno, 
ni á las leyes establecidas hasta que el Congreso Nacional 
de nuestros Representantes disponga de nuestra suerte con 
todo lo demás que S. S. verá en el acta celebrada que se ad- 
junta; y como el Ayuntamiento es un representante del pue- 
blo, fué necesario verificarlo todo á su voluntad y arbitrio, á 
excepción de la reposición del ex-Sub-delegado Don Joaquín 
Tomé, porque éste suplicó se suspendiese la determinación 
hasta la del Superior Gobierno. 

El pueblo forma sus conceptos y opiniones del modo 
que vamos á explicar, dice: '^hemos cumplido y obedecido 
siempre las órdenes del Gobierno de Comayagua, sujeta estft 
á la Capital de Guatemala: expiró el Gobierno Español: que. 
dó como lo está bástala fecha nuestro Reino sin soberanía, y 
de consiguiente libres los pueblos para desidir interinamente 
sobre su suerte, y adherirse á la causa más justa que le pa- 
rezca. Penetrada esa ciudad con superiores luces que este 
país, juró la independecia con la traba de no quedar sujeta á 
Guatemala á donde lo había estado siempre, y, en este hecho, 
no hace más que usar de su libertad, y enseñarnos á obrar, y 
usar con igual derecho de la nuestra, y por lo tanto sin sus- 
traernos por ahora del mando de Y. S., queremos obedecerle 
siempre que Y. S. reconozca superioridad en Guatemali», para 
ocurrir en los casos en que nos sintamos agraviados de ese 
Gobierno, de cuyo todo t jaemos dado parte individual por 
un extraordinario, al Excelentísimo Señor Capitán General 
Don Gabino Gainza, y así es que parece se han arreglado los 
procedimientos con el unánime consentimiento del pueblo, 
cuya voz es irresistible cuando hay libertad, justicia y falta 
de soberanía/^ 

El pueblo resiste el pecho que esa Excelentísima Jun- 
ta Provincial le ha recargado: dice que lo pagará cuando sea 
uniforme en todo el Reino, y aprobado por la Soberanía de 



aS 



>— »i^MM<«<fc^— H ■ ■— — »—i<^i^»<— — I , ^- . P» I III ■ ■ »mm I .»> — > M » -I 

-»f^»— »— ..— ^<— — — — — — »»»^— ■*fc— — «^i*— — ■— II ■■ I» I ■ I ■!■.■■. i . ft 



nuestros Representantes; j no hay dada que esta Corpora- 
ción, buscando apoyo para persuadir al pueblo, cumpla las ór- 
denes de V. S. sobre impuestos, halla que por nuestras leyes 
antiguas, sólo el Príncjpe podía imponer pechos al pueblo, y 
por la Constitución ni el Rey sin aprobación de las Cortes: y 
las juntas provinciales ánicamente pueden hacer inversión 
de los fondos en urgentes casos. Considere Y. S. que este 
tributo con concepto á un cálculo prudente, excede al valor 
de los novillos, oro, quesos y jabón que produce el partido, 
de que se deduc^ una completa esclavitud. 

Instando el pueblo, y como parte de él, los militares de 
este batallón á que se asegurasen las armas, se pusiesen á dis- 
posición, como lo están, de este Ayuntamiento, se reparasen y 
creasen las milicias nacionales, ha sido preciso verificarlo así, 
tanto para la seguridad del pueblo, como porque abiertamen- 
te la parte del batallón de los límite** de nuestra comprensión, 
no quiere ir á esa ciudad, porque sabe que no se le llama, 
«ino es para invadir á la Villa de Teguc'galpa nuestra con ve 
ciña; cuya devastación, á más de la que pudiera causarse en 
nuestra tropa, por todos conceptos resultaría en nuestro da 
no; siendo una prueba nada equívoca de nuestra obediencia 
y de que no queremos avocarnos una jurisdicción que no nos 
compete, es que al iriomento hemos puesto á disposición del 
Señor Teniente Coronel Don Esteban Güell, las armas y per- 
trechos como único Comandante de este batallón, puesto que 
el Señor Coronel ha ascendido á las tropas vivas de esa 
ciudad. 

Ya hemos insinuado al Excedentísimo Señor Capitán Ge- 
neral de Guatemala las razones que tenemos para creernos 
sin lejítimo Diputado en esa Junta provincial; mientras no 
se desida el punto por hombres sensatos, no nos constituimos 
obligados á obedecer, y pasar por las cargas que con tanta 
vigilancia nuestro supu^to Diputado nos está negociando pa- 
ra mayor aumento y esplendor de su partido. 

No intentamos sino es, la defensa de nuestra patria á que 
Aós hemos constítoido por un solemne juramento: siempre se- 



-w^--x..-_; — L_ ■ t .M.:^' 



30 



■» .-...I.» 



remos obedientes a V. S. por un (5rden recto y razonable; ni 
intentamos defende»- capricho?, ni raénos opinar cuál se^ e' 
lugar más propio en qne deba fundamentarse nuestro Supre- 
mo Gobierno: ésta será la obra de nuestros Representantes, 
como lo será nuest*"a el obedecerla en cualquier pueblo que 
se constituya lejítiraamente: estamos ciertos que el Gobierno 
de V. S y el de la C«pitanÍH General del R^^ino, tienen al efec- 
tosus correlaciones con el Señor Iturbide, y que la combina- 
ción que se adopte, nos pondrá en la más pacífica paz: deseá- 
ramos entre tanto, si posible fuese, que nuestro antiguo go- 
bierno no tuviera variación ninguna hasta que la soberanía 
dispusiese con deliberado arbitrio de los términos de nuestra 
obediencia. 

Este pueblo está persuadido por el tiempo que le ha go- 
bernado, que le ama; pero al mismo tiempo vé con dolor que 
ahora que tiene Y. S necesidad de tomar el consejo de hom- 
bres que meditan la ruina de esta Provincia, todo es aflicción 
y absoluta consternación de los pueblos. Sírvase V. S. tener 
consideración de la infeliz suerte que experimentamos, apar- 
tando la vista de los informes de cuatro hombres esclavos de 
nuestro suelo, que tenemos datos quieren sorprender á S. 8., 
haciéndole entender que muy poco*? vecinos de este pueblo 
han sido seductores sin otras miras que ser viles aduladores, 
protestando á V. S. que el pueblo no ha necesitado consejos 
porque bastantes se los han suministrado las providencias de 
ese Gobierno, y las continuas noticias de todo el Reino que 
tiene con individualidad. — Dios guarde á V. S. muchos afios 
Juticalpa Noviembre, 20 de 1821 — José Manuel Rodesno, 
Francisco Mendieta, Francisco Garay, Basilio Gómez, Balta- 
zar Cubas, Damián Mendoza, José María Baraona, Pedro Bar- 
celó, Mariano González, Félix Marti nez, José León Maz, Se- 
cretario. 



31 



DOCUMENTO NUMERO 9^ 

A las Excelentísimas Diputaciones Provinciales de León 
y Comayagua, dice la de esta provincin, cun lecha df hoy U> 
que signe: 

Excelentísimo Señor: Esta Diputación Pioviniial, en 
una de sus pi imeras sesiones, acordó dar parte a V. K de hu 
instalación; y habiéndoselo impedido multitud de ocurren- 
cias extraordinarias, llegó el caso deque las mismas ocurren, 
cias por los funestos resultados que pueden tener, sirven 
de nuevo motivo para dar á V. E. la noticia indic«d«, y aña- 
dir una idea general del estado político de la provincia, el 
de Nueva España, Guatemala y algunas de las otras provin- 
cias; proponiendo por áltimo los medios que, le parere, pue- 
den adoptarse para mejorar nuestra situación. 

La orden del Excelentísimo Señor Gefe Supeiior de 
Guatemala de 30 de Noviembre próximo pasado excitó al 
principio un gran trastorno por la divergencia de opinioneí»; 
pero estos habitantes, habituados- a unirse en los tiempos de 
adversidad, también se han unido ahora, y se hallan- en la 
mejor disposición que puede explicarse. Los papeles públi- 
cos informan que Nueva España tiene que vencer obstáculo» 
gravísimos para poder constituirse: Guatemala dividida en 
bandos ó facciones, apenas puede valerse así mismn: las ciu 
dades de Granada y Tegucigalpa, separadas de sus respecti- 
vas capitales, preparan una guerra civil desastrosH. 

En tan fatal estado de rosas, considera esta Diputación 
que, uniéndose las tres provincias de León, Comayagua y San 
Salvador, podían evitar los males de que estamos amenaza- 
dos: podían oponer una fuerza respetable á los ataques del 
despotismo, y ocuparse al mismo tiempo en la mejora de su 
economía interior. 

La naturaleza y el bienestai' de las provincias reclaman 
esta unión; y se puede asegurar que unidas formarían un es- 
tado respetable 



3» 



La desunión y la inacción nos presenta escollos por to- 
das partes; 6 se verán estas provincias comprometidas en 
goerras de sucesión al Imperio mexicano^ ó entregadas por 
Guatemala sin condición alguna; ó desgarradas por guerras 
intestinas y desoladoras, que alteren el carácter nacional y 
desmoralicen unos pueblos frugales, pacientes y laboriosos. 

Esta Diputación^ presentando á Y. E., estas ideas gene- 
rales, le propone la unión por base de un tratado definitivo y 
comprensivo de todos los artículos que puedan convenir á la 
seguridad y utilidad general. 

Podría formarse en esa Capital, ó donde mejor conven- 
ga un Congreso compuesto de \o^ Representantes de las tres 
provincias, y de todas las demás que quieran asociarse, sin 
excluir á Guatemala, de cuya amistad y confederación po- 
dríamos sacar incomparables ventajas. 

Pudiera ser que la provincia de Yucatán entrase en un 
plan tan lisonjero; pero lo que no tiene duda es, que Grana- 
da, Cartago y Teg^ncigalpa quedarían ligadas de nuevo y 
por un vínculo más estrecho. 

Espera esta Diputación, que, tomando V. E. en conside- 
ración tan grandes objetos, se digne contestarle con la sabi- 
duría y patriotismo que forman su carácter. 

Lo que ha parecido conveniente á esta Diputación co- 
municar á V. S. para su conocimiento, esperando que, tenien- 
do igualmente en consideración ese Ilustre Cuerpo loa im- 
portantes fines á que se dirije, se sirva en contestación mani- 
festarle su modo de opinar, el que no duda será conforme al 
patriotismo que tiene acreditado. — Dios guarde á V. S. mu- 
chos años. — San Salvador, Diciembre 25 de 1821. — Josó 
Matías Delgado, Manuel José de Arce, Juan Manuel Rodrí- 
guez, Basilio Zeceña, Leandro Fsgoaga* 






DOCUMEKTO NUM£BO 10. 

Acta de San Salvador ^ en Cahildo abierto. 

Sala Capitular de San Salvador, Diciembre diez j ocho 
de mil ochocientos veintiuno. Hallándose «-eunidos en cabil- 
do ordinario los Señores que lo componen, presididos por el 
Sefior Intendente 6í>fe Político, Doctor Don José Matía» Del* 
gado, con el objeto de tratar según la providencia del Exce- 
lentísimo Sefior Capitán General Don Gabino Gainza, los 
puntos que abraza el oficio de diez y nueve de Octubre últi- 
mo, dirigido á su S. E. por el Excelentísimo Señor, primer 
Gafe del Imperio mexicano, á cuyo acto concurrió el vecin- 
dario con el fin de manifestar su opinión y voluntad acerca 
dé la agregación al Imperio, en conformidad de la citada pro- 
videncia y de las órdenes citatorias comunicadas al propio 
fin: habiéndose leido en alta é inteligible voz uno y otro ofi- 
cio para imponer á los concurrentes de su contenido, sobre 
el cual hizo el Señor Presidente una clara explicación para 
instruir á todos de la importancia del asunto que s'^ trataba, 
y de la absoluta libertad en que cada uno ec hallaba para 
opinar en ól, y manifestar sin embarazo sus sentimientos; to- 
mando la palabra uno de los ciudadanos espresó: ^^que tenien 
do, como tiene el vecindario de esta Ciudad, depositada du 
entera confianza en la Excelentísima Diputación Provincial y 
en el Noble Ayuntamiento, descansaba en la rectitud ó ilus- 
tración de uno y otro respetable Cuerpo, no dudando que 
ambos, con conocimiento de los verdaderos intereses del pue- 
blo, adoptarán el partido que más convenga en la materia; 
con cuya respuesta se conformaron unánimes todos los presen- 
tes, repitiéndose por algunos las mismas expresiones/' En su 
viata el Señor Presidente, dándolas gracias al pueblo por es- 
ta nueva prueba de confianza, asi como por la moderación 
coft que acostumbra conducirse, aseguró que sabría con la 
@32JQele0tísÍB)a Diputación corresponder á aquella, y reiter 



u 



rando lo mismo el Señor Alcalde 1.", se despidió el vecinda- 
rio, haciendo lo propio 8. S. — El* Ayantamieoto en seguidas, 
eotrando en discusión sobre este ingresante asanto, reflexio- 
nando detenidamente acerca de cada uno de los puntos que 
comprende el oficio del referido Excelentísimo Señor, pri- 
mer Gefe del Imperio mexicano, y calculando con madurez 
las ventajas ó peijuicios que pudieran resultar de la i^grefta- 
ción ó absoluta independencia de los pueblos del Imperio: 
' consultando al mismo tiempo la mayor conveniencia de ellos 
si esta decisión se reserva, como está jurado conforme al pao- 
to de 15 de Sietiembre íiltimo, al Congreso Nacional que de 
be instalarse, el cual, reuniendo los conocimientos y luces que 
son necesarias, y que no están al alcance de los pueblos, €« 
el único que puede resolver con acierto en la materia: tenioid- 
do también á la vista el oficio del expresado Excelentísimo 
Señor Gainza, dirigido á la Excelentísima Diputación Pro- 
vincial de Comayagua y el que igualmente dirigió al Gobier- 
no de León, en los cuales toca S. E. este punto de un nodo 
concluyente; no viendo tampoco este Ayuntamiento en él 
- oficio dirijido por el Excelentísimo Señor Iturbide, nitígtitMi 
• espresión que desmienta los sentimientos liberales que for- 
man el carácter de este héroe, y antes bien, por él contmrid. 
' asegura á los pueblos que jamás intentará someterlos por ta 
fuerza á su opinión y voluntad: acordó, fepresentar al Exce- 
lentísimo Señor Capitán General que no reconoce en S. £. 
ni en ninguna autoridad de cuantas existen constituidas, h 
qne se necesita para derogar el artículo 2.** de el acta men- 
cionada de 15 de Setiembre, no omitiendo manifestar á S. E., 
todas las razones que puedan obrar en favor de la represen- 
tación, yque de ésta, como de la presente acta, se ciróuléná 
lo» ayuntamientos de esta provincin, Granada. Tegucigalpíi 
y Cartago, las copias correspondientes c< »i el <»bjeto de que» 
reflexionando sobre la importancia del contenido dé una y 
otra, obren, si les pareciese, de acuerdo con este Ayüírtartiíeti 
to. Con lo cual se concluyó esta acta quR firmaron AidiOB 
Señores deque certifico- — Ramóa Meléndw, &9creHtr!tfc -^ 



ff» 



3& 



^*w%#a>^ 



DOCUMENTO NUMERO 11. 

Balado Nacional de Goatemala, Eaéro 5 de 1822. — 
Habiéndose traído á la vista las contestaciones de los ayunta 
JUÍÉBtos de las provincias, dadas á virtud del oficio circalar 
de ^ de Noviembre último, en qae se les previno que en 
Consejo; abierto explicasen la voluntad de los pueblos sobre 
la iinión al Imperio mexicano, que el Sereñísia^T Señor Don 
Agiutfn de Iturbide, Presidente de la Regencia, proponía 
^Ek^su oficio de Id de Octubre, que se aóómpañó impreso; y 
trajTjéndose igualmente contestaciones qué sbbre el mismo 
|Miiito han dado los tribunales, y comunidades eclesiásticas y 
awiilares, gefes políticos, militares y de hacienda, y perso 
ñas pkk*4j.Qulare3, á quienes se tuvo j3or conveniente cónsul- 
tar^ se procédidoiexaminar y regular la voluntad general en 
la manera siguiente: 

Los ayuntamientos que han convenido llanamente en la 
axúiSn, segáp se contiene en el oficio del Gobierno de México, 
son ciento cuatro. 

Los que han convenido en ella con algunas condicionen^ 
í3ffu\ les ha parecido poner, son once. 

Los qaé han comprometido su voluntad en lo^ que pa 
cezca á la Junta Provisional, atendido el conjunto de circuns 
tancias en que se hallan las provincias, son treinta y dos. 

Los que se remiten á lo que diga el Congreso, que esta- 
ba convocado desde 15 de Setiembre, y debía reunirse el 
1.' de Febrero próximo, son veintiuno. 

Los qne manifestaron no conformarse con la uniduv 
son dos. 

Los restantes no han dado contestación, ó si la hin da- 
4o, no ae ha recibido. 

Y traído á la vista el estado impreso de la población del 
Reino, hecho por un cálculo aproximado, sobre los censos 
existentes, para la elección de Diputados, que se circuló en 
Üitii^mhre pnSximo anterior, se halló: que la voluntad ma- 



3.4) 



nifestada llanamente por la unión excedía de la mayoría ab- 
soluta de la población reunida á este Gobierno. T, compu- 
tándose la de la Intendencia de Nicaragua que, desde su de- 
claratoria de independencia del Gobierno Espafiol, se unió 
al de México, separándose absolutamente de éste; la de la de 
Comayagua que se baila en el mismo caso; la de la de Cíu* 
dad-Real de Chiapas, que se unió al Imperio, aun antes que 
se declarase la independencia en esta Ciudad; la de Quezalte- 
nango. Solóla y algunos otros pueblos que en estos últimos 
dias se han adherido por sí mismos á la unión; se encontró 
que la voluntad general subía á una suma casi total. Y le. 
niendo presente la Junta que su deber, en este caso, no es 
otro que trasladar al Gobierno de México lo que los pa«%blos 
quieren, acordó verificarlo así, como ya se le indicó en ofi- 
cio de 3 del corriente. 

Entre las varias consideraciones que ha hecho la Junta 
en esta importante y grave materia, en que los pueblos se 
hallan amenazados en su reposo, y especialmente en la unión 
con sus hermanos de las otras provincias, con quienes han 
vivido siempre ligados por la vecindad, el comercio y otros 
vínculos estrechos, fué una de las primeras, que por medio 
de la unión á México querían salvar la integridad de lo que 
antes se ha llamado Reino de Guatemala y restablecer eutre 
sí la unión que ha reinado por lo pasado; no apareciendo 
otro, para remediar la división que se experimenta. 

Como algunos pueblos han fiado al juicio de la Junta lo 
que más les convenga resolver en la presente materia y cir- 
cunstancias, por no tenerlas todas á la vista; la Junta juzga 
que manifestada, como está de un modo tan^élaro, la volun 
tad de la universalidad, es necesario qua los dichos pueblos 
adhieran á ella para salvar su integridad y reposo. 

Como las contestaciones dadas por los ayuntamientos, 
lo son con vista del oficio del Serenísimo Sefior Iturbide que 
se les circuló, y en él se propone como base la observancia 
del Plan de Iguala y de Córdova con otras condiciones bené> 
Í£Mñ al bien y prosperidad de estas provindas, las culea «i 



3í 



llegasen á término de poder por sí constituirse en estado in- 
dependiente, podrán libremente constituirlo; se ha de enten- 
der que la adhesión al Imperio de México es bajo estas con- 
diciones j bases. 

Las puestas por algunos ayuntamientos, respecto á qué 
parte están virtualmente contenidas en las generales, y par- 
te difieren entre sí para que puedan sujetarse á una expre- 
sión positiva; se comunicarán al Gobierno de México para el 
efecto que conveoga: y los ayuntamientos mismos en su caso 
podrán darlas como instrucción á sus Diputados respectivos, 
sacándose testimonio por la Secretaría. 

Respecto de aquellos ayuntamientos que han contesta- 
do remitiéndose al Congreso (^ue debía formarse, y no es po- 
sible ya verificarlo, porque la mayoría ha expresado su vo- 
luntad en sentido .contrario, se les comunicará el resultado de 
ésta, con copia de esta acta. 

Para conocimiento y noticia de todas las provincias, 
pueblos y ciudadanos so formará un estado general de las 
contestaciones que se han recibido, distribuyéndolas por cla- 
ses, conforme se hizo al tiempo de reconocerse en esta Junta, 
el cual se publicará posteriormente. 

Se dará parte á la Soberana Junta Legislativa provisio* 
nal, á la Regencia del Imperio, y al Serenísimo Señor Itur- 
Mde con esta acta, que se imprimirá, y circulará á todos los 
ayuntamientos, autoridades, tribunales, corporaciones y ge- 
fes para su inteligencia y gobierno.— Gabino Gainza, El Már- 
quez de Aycinena, Miguel de Larreinaga, José del Valle, 
Mariano de Beltranena, Manuel Autopio Molina, Antonio 
Rivera, José Mariano Calderón, José Antonio Alvarado, Án- 
gel María Candína, Ensebio Castillo, José Yaldéz, José Do 
míogo Dieguez, Secretario. — Mariano Gal vez, Secretario. 



,. .. -■■ — ■ I ■■■ I ■ , ■■! I, a ■■ i.i .1 ,w ■' '^i. ■ 'I » ■■■■ I >.i ■■■■-■ * ^ ■■--■■■-,■■■■ ■ ■ I .. , ■ I ■ I III» I ■ ■ II ■ m ^1 7 



DOCUMENTO NUMERO 13. 

Plan de Iguala, 

'l^ian ó indicaciones para el Gobierno que debe ioata- 
larae provisionalmente con el objeto de asegurar nuestra 6a* 
grada Religión y establecer la independencia del Imperio 
mexicano; y tendrá el título de Junta Gubernativa de la 
América Setentrional, propuesto por el Señor Coronel Don 
Agustín de Iturbide, al Excelentísimo Señor Vi-rey de Nue- 
va España, Conde del Yenadito. . 

r'.-^La religión de la Nueva España 66 y será Católica, 
Apostólica, Romana, sin tolerancia de otra alguna. 

3."— La Nueva España es independiente de la antigua y 
de toda otra potencia, aun de nuestro continente. 

S."" — Su Gobierno será monarquía moderada con arre- 
glo á la constitución peculiar y adaptable del Reino. 

L"" — Será su Emperador el Señor Don Fernando VII, y 
ao presentándose personalmente en México dentro del tér- 
mino que las Cortes señalaren á prestar el juramento, serán 
llamados en sii caso el Serenísimo Señor Infante Don Carlos, 
el Señor Don Francisco v4e Paula, el Archiduque Carlos ú 
otro individuo de casa reinante que estime por convenienfae 
el Congreso. 

5/ — ínterin la$ Cortes se reúnen, habrá una Junta que^ 
tendrá por objeto tal reunión, y hacer que se cqmplael P^n 
on toda su extensión. , 

6/* — Dicha Junta, que se 4^aominará Gubernativa, debe 
componerse de los vocales que habla la carta oficial del Ex- 
celentísimo Señor Vi--rey. 

7.** — ínterin el Señor Don Fernando, VII se presenta en 
Móxicoy hace el juramento, gobernará la Junto á nombra de 
S. M. en virtud del juramento de fidelidad que le tiene pres- 
tado la Nación; sin embargo de que se suspenderán todas las 
idrdene^ que diere, Ínterin no haya prestado dicho jorameR^ti. 



^ 



8/ — Si el Sefior Don Fernando Vil no se dignare vertir 
á México, Ínterin sé resnelve el Emperador que deba coro 
naíse, la Junta ó la Regencia mandará en nombre de h nación. 

••• — Este Gobierno será sostenido por el ejercito de las 
Tres Garantías, de que se hablará después. 

10. — Las Cortes resolverán la continuación de h .íunta, 
ó si debe sustituirla una Begencia, ínterin llega la persona 
que deba coronarse. 

11. — ^Las Cortes establecerán en seguida la Constitución 
del Imperio mexicano. 

12. — Todos los habitantes de la Nueva Ef-paña, sin dis- 
tinción alguna de europeos, africanos, ni indios, son ciudada- 
nos dé esta monarquía con opción á todo empleo, según su 
monto y virtudes. 

19. — Las personas de todo ciudadano y sus ptopieda- 
des, serán respetadas y protegidas por el Gobienio. 

14. — El clero secular y regular será conservado exy to- 
dos sus fueros y preeminencias. 

15. — La Junta cuidará de que todos los ramos del Esta- 
do queden sin alteración alguna, y todos los empleados polí- 
lícds, eclesiásticos, civiles y militares en-el estado nnismo én 
qtíe existen en el dia. Sólo serán removidos los qiie míiíii- 
fiesten no entrar en el Plan, sustituyendo en su lugar los ^ne 
más se distingan en virtud y mórito. 

. 16. — Se formará un ejército protector, que se denomi- 
nará de las T^es Garantías^ porque bajo su protección t^iM: 
pritirero, la conservación de la Religión Católica, Apostólica, 
IÍt)mánd, cooperando de todos los modos que estén á su aU 
^nte para que no haya mezcla alguna de otra f^ecta, y se 
itiá^nen oportunamente los enemigos que puedan dtiñai^Ia: lo 
segundo, la independencia bajo el sistema manifestado! Ir» 
tercero, la unión íntima de americanos y europe(»s; pues ga- 
fántiísando bases tan fundamentales de la felicidad de Nueva 
España, antes que consentir Ja infracción de ellas, se sacriíi- 
<^rá dando la vida del primero al ¿Itimo de sus individaoK 

l7«--^Las tropas del eiércitó ob«rvarán \ntá^ ^H0íH 



4» 

disciplina á la letra de las ordeoaDzas, y los gefes y oficiales 
continuarán bajo el pie en que están hoy: es decir, en sos res- 
pectivas clases, con opción á los empleos vacantes, y que va- 
caren por los que no quisieren seguir sus banderas 6 cual 
quiera otralcausa, y con opción á los que se consideren de ne- 
cesidad ó conveniencia. 

18. — Las tropas de dicho ejército se considerarán como 
de línea. 

19. — Lo mismo sucederá con las que sigan luego este 
Plan. Las que no lo difieran, las del anterior sistema de la 
independencia que se unan inmediatamente á dicho ejército, 
y los paisanos que intenten alistarse, se considerarán como 
tropas de milicia nacional, y la forma de todas para la segu- 
ridad interior y exterior del Reino, la dictanín las Cortea 

20. — Los empleos se concederán al verdadero mérito, á 
virtud de informes de los respectivos gefes, y en nombre de 
la Nación provisionalmente. 

21. — ínterin las Cortes so establecen, se procederá en 
los delitos con tal arreglo á la Constitución española. 

22. — En el de conspiración contra la independencia se 
procederá á prisión, sin pasar á otra cosa hasta que las Cortes 
decidan la pena al mayor de los delitos después del de lesa 
Magostad Divina. 

23. — Se vigilará sobre los que intenten fomentar la des- 
unión, y se reputan como conspiradores contra la indepen- 
dencia. 

24. — Como las Cortes que van á instalarse han de ser 
constituyentes, se hace necesario ^[ue reciban los Diputados 
los poderes bastantes para el efecto; y como á oíayor abunda- 
miento es de mucha importancia que los electores sepan que 
sus Representantes han de ser para el Congreso de México. 
y no de Madrid, la Junta prescribirá las reglas justas para las 
elecciones, y señalará el tiempo necesario para ellas y para 
la apertura del Congreí^. Ya que no puedan verificarse las 
elecciones en Marzo, se estrechará cuanto sea posible el tér 
wipo.— Iguala, 24 de Febrero de 1821.— JturbidiD; , 



• i 



él 



DOCUMENTO NUMERO 13. 

£a la ciudad de San Salvador á once de Enero de mil 
ochocientos veintidós. — Reanidos en la Sala consistorial los 
Señores qae componen este Ayontamieuto, presidido por el 
Señor Intendente Gefe Político, Doctor Don José Matías Del- 
gado, con asistencia de los individuos de la Excelentísima 
Diputación Provincial y el pueblo, ne leyó el oficio que con 
fecha 7 del corriente dirigió i este N. Ayuntamiento el Ex- 
celentísimo Sefior Presidente de Guatemala Don Gabino 
Gainza, en que comunica que en acta de 5 del mismo mes 
acordó el Gobierno Provisional, con vista de la mayoría de la 
voluntad de los ayuntamientos, la unión al Imperio mexica- 
no, observando que el referido Gobierno, en el acuerdo in- 
dicado, se excedió de las facultades que le habían conferido 
los pueblos que lo constituyeron, entregándolos al Imperio 
contra el pacto celebrado en el acta de 15 de Setiembre 61- 
timo en que se reservó esta decisión al Congreso, teniendo 
presente que dicha acta se juró solemnemente, y que, por lo 
mismo, ya los pueblos no están en la plenitud de ^us faculta- 
des para poder por sí mismos decidirse ahora por el Imperio 
viendo que ha desatendido el mismo Gobierno Provisional 
¿stBL y otras razones que expusieron algunos ayuntamientos 
de la Provincia, en contestación de 30 del último Noviembre 
dirigido por el Excelentísimo Señor Don Gabino Gainza, con 
las que se le mostraba hasta la evidencia, que el medio adop- 
tado para indagar la voluntad de los pueblos, era inadecua- 
do, que los ayuntamientos no están constituidos en razón 
de vecindario, sino en la del número de pueblos; de suer- 
te que hay Ayuntamiento que representa un pueblo que con- 
tiene un número de vecinos mayor que el que representan 
veinte ó más ayuntamientos; en vista de todo, el pueblo dijo, 
y el Noble Cuerpo acordó lo siguiente: — Protestar de nuli- 
dad del acuerdo de la Excelentísima Jqnta Provisional, tan- 
Ib por el e:ií(ceso de facultades de que se ha hecho mención^ 



t 

cuanto porque los pueblos no han obrado con libertad en sus 
decisiones: lo primero porque se les ha intimidado con el ries- 
go de una división numerosa que ha querido suponerse (con 
notorio agravio de los sentimientos liberales del Excmo. Sr. 
Iturbide,) que marchaba con el objeto de hostilizar estos pue- 
blos: lo segundo, porque aprovechando la ignorancia de casi 
todos, no han sido ellos, sino los que los seducen, los que han 
hecho la decisión, de lo cual tiene pruebas nada equívocas este 
N. Ayuntamiento que en uno de sus juégadoR constitucionales, 
ha seguido un expediente sobre él modo con que se ha obra- 
do en varios pueblos del partido. — Que habiendo cesado el 
Gobierno Provisional de Guatemala, 6fi consecuencia de su 
unión a México, el de San Salvador le e» respecto de la pro- 
vincia (conviniendo en esto los demás pueblos de ella, y los 
otros que quieran agregarse) provisional gubernativo, á cu- 
yo efecto, la misma Excelentísima Junta Provincial quede 
constituida en ese carácter, siendo Presidente de ella el Se- 
ñor Intendente Gefe Política Doctor Don José Matías Del- 
gado; quedando de consiguiente en todo lo económico, polí- 
tico, gubernativo, militar y judicial, independiente de la an- 
tigua capital de Guatemala. — Que no se haga alteración al- 
guna sobre gobierno, rigiendo por ahora la Constitución es- 
pañola y demás leyes, conforme á lo jurado en el acta cita- 
da de 15 de Setiembre, reservando al Congreso el punto de 
unión al Imperio mexicano, pues San Salvador hasta ahora 
no ha tratado sobre la materia; y en caso de que el Congre- 
so decida la unión que considere ventajosa, no será una o^ra 
del temor, ni á virtud de un acuerdo ilegal, sino por los trá- 
mites decorosos y justos, según se juró en el acta de 15 de 
Setiembre. — Que inmediatamente se proceda á la elección 
de Diputados que deban enviarse á los Gefes dé ambas Amé 
ricas, según está acordado.— Que queden desde este día abo- 
lidos los tributos, como opuesta esta contribución á la liber- 
tad é igualdad de que deben gozar los .ciudadanos de uaa 
nación culta; y aurque la resolución de este punto no corres 
pende .al Noble Ayuntamiento, este lo represeotará il:§^ 



4» 

""i'"" ■' ...I. .. . . ,.-■■, ■ ■ , , — 

bierno Provisional, quien desde luego lo acordará de la mis^ 
ma s»erte que otras solicitudes que no están bnjo las atribu- 
ciones de esta corporacic^n. — Que desde luego el Gobierno 
P^evistoaal ponga en planta todas las solicitudes que hizo el 
paeblo, y que aparecen del acta de 6 del último Noviem- 
bre. — Que se conceda un indulto moderado, según las auto- 
ridades aeuerden, pero que á los presos por incultos al pue 
bio y otras ocurrencias políticas, se les ponga inmediata- 
mente en libertad, escribiéndose para que vengan á los que 
pariguales motivos se han fugado, y extrañado de esta ciu- 
dad, asegurándoles que nada tienen que temer de ella porque 
el pueblo sepultará en el olvido todos sus resentimientos por 
las ocunrenoias de los años pasados. — Que se oficie á todos 
los ministros de rentas para que á la mayor brevedad presen* 
ten un estado de la actual de sus fondos, y no cubran libra- 
miento que no sea dado por nuestro Gobierno Provisional. — 
Qae ee oficie igualmente á todos los empleados que se hallen 
aa^^ntes en cualesquiera puntos para que vengan á ocupar 
sus destinos, con advertencia de que si no lo verificasen, se 
entenderá que lo renuncian. — Que se comunique por correos 
extraordinarios esta acta á todos los pueblos *{e ésta y otras 
provincias para que, si lo tuvieren á bien, se sirvan abrazar 
esta resolución, como conforme á los principios de derecho 
público y al carácter religioso y sostenido que ha distingui- 
do siempre á los mismos pueblos, con lo cual se concluyó 
esta acta que firmaron dichos Señores de que certifico — Del- 
gado, Jaurigui, Lara, Delgado, Morales, Villasenor, Pérez, 
Estupinian, López, Camacho, Carranza, Arana, Cisneros, 
Joaquín Chavez, Secretario. 



Repita que ninguna de las provincias puede ser des- 
membrada por las autoridades que al presente existen cons- 
tituidas. De este principio deduzco que el Gobierno de Gua- 
temala no ha podido agregar ni provisionalmente á su pro- 
vimña el partido de Santa Ana, que corresponde á ésta. Si- 
gñoido d mismo príndpio y con la uúama exactitud l^^ica^ 



44 

deduzco también: *que eu el supuesto de ser San Salvador y 
todo 8U territorio parte de la provincia de Guatemala, no 
podía su Gobierno, ni su Diputación provincial independer- 
se de aquella porque no está autorizado por la ley para ha- 
cer alteraciones en los territorios; pero siendo falso el su- 
puesto, la deducción no es exacta. 

Por la ley de las Cortes de España del año pasado se 
erigió el territorio de la Intendencia de San Salvador en 
Provincia en el mismo hecho de mandar se instalase Diputa- 
ción Provincial. Instalada ésta, su Gobierno ó Gef^ Políti- 
co ha debido ser superior y sólo dependiente del Gobierno, 
esto es, del Poder Ejecutivo. Artículos 1.° y 2/ capítulo 
3/ de la ley de 23 de Junio de 1813. Luego es claro que, 
en concepto de Provincia, la de San Salvador es por la ley, 
independiente de la de Guatemala en su Gobierno Político. 

Se me preguntará ahora; por qué el Gobierno de San 
Salvador y su Junta Provincial ha obedecido y reconocido 
al de Guatemala. Respondo, que lo ha obedecido en con- 
cepto de Gobierno Ejecutivo Provisional, á virtud del pacto 
ó ley sancionada el 15 de Setiembre; más disuelto éste y re- 
conocido por el Gobierno de Guatemala el Ejecutivo y Supre- 
mo que reside en la Serenísima Regencia de Nueva España, 
ha faltado ya al de Guatemala el carácter que lo hacía supe- 
rior al de esta Provincia. 

De aquí se infiere con toda la exactitud lógica: 1.% que 
San Salvador no se ha^ desmembrado de Guatemala de pro- 
pia autoridad, sino en fuerza de una ley cuyo cumplimiento 
tiene jurado. 2,% que, limitada ya la autoridad superior de 
Guatemala á los términos de su provincia, no ha podido ni 
debido desmembrar á ésta su territorio reconocido; y que si 
lo ha hecho ha obrado contra ley y debe ser responsable á 
las resultas. 3."", que estando el Gobierno Superior de San 
Salvador sin otro de quien dependa, y habiéndole reconocido 
los pueblos interinamente como al único de quien dependen, 
está en el caso de dictar providencias y adoptar medios para 
m sumidad, y para mantener la integridad de su territorio» 



45 



sin que autoridad alguna pueda embarazarla ea sus opera- 
ciones. 

La Villa de Santa Ana se ha pronunciado por el Impe- 
rio mexicano, es verdad; ¿pero se infiere de aquí que no de- 
be reconocer á este Gobierno? ¿Por ventura trata este Go- 
bierno de hostilizar 6 violentar á los pueblos adheridos al 
Imperio? ¿Nó ha dicho é\ mismo que reconoce las venta- 
jas de la unión y que la acordarían sus Representantes, pero 
en unos términos ventajosos á la Provincia y correspondien- 
tes ¿ su dignidad? Pues ¿qud motivo tiene el Gobierno de 
Guatemala para constituirse en protector de los pueblos ad- 
heridos al Imperio y hacerlos bajo este pretesto que le obe- 
dezcan como á su legítima autoridad? 

La Villa de Santa Ana ha reconocido la autoridad de 
Guatemala, cuando aun la reconocía el Gobierno de San Sal- 
vador; pero no ha convenido, sino violentamente en la dero- 
gación de la reunión del Congreso, sobre cuya instalación ha 
hecho diversas reclamaciones, y si al fin ha convenido no se 
puede creer que haya sido^con su voluntad, sino forzada de 
las circunstancias y seducida por el influjo opuesto 

Estos principios son incontestables y son los que han di- 
rigido las operaciones de este Gobierno y los que lo dirigirán 
en lo futuro mientras exista independiente; pero sí, siguiendo 
las huellas de la tiránica arbitrariedad que dirigía al Gobier- 
no dependiente de la Península, se quisiere atrepellar con 
los derechos sagrados de los pueblos de esta Provincia, este 
Gobierno no lo consentirá jamás; y para este caso que no es* 
pera, está disponiendo toda la fuerza de ella; y desde ahora 
protesta todos los males que puedan seguirse de la división 
que se procura sembrar. 

San Salvador no ha tratado de dominar á los pueblos 
de esa Provincia que no se han pronunciado por el Imperio: 
¿pues por qué Guatemala pretende conservar dominación en 
los pueblos de esta Provincia que han opinado por la agrega- 
ción á México? Si Guatemala tiene justicia para obrar así, 
la represalia será justa en San Salvador Si Guatemala pre- 



46- 



tende desunir álos pueblos de esta Provincia y hacerlos que 
no reconozcan su legítima autoridad, San Salvador podrá 
hacer lo mismo con los de aquella; y en este caso la guerra 
intestina comenzará entre nosotros, porque Guatemala debe 
estar entendida que San Salvador no reconoce por derecho 
a la fuerza, y que sí sabe que es un derecho repelerla. 

Hago á V. S. estas insinuaciones para que en ningán 
caso se diga, que se ignoraban los prÍDcipios que gobiernan 
las operaciones de este Gobierno, y para que toda la Provin- 
cia juzgue de sus sentimientos y le hagan la justicia que le 
corresponde. —Dios guarde á V. S. muchos años. — San Sal- 
vador, 6 de Febrero de 1822. —José Matías Delgado. — Señor 
Gefe Político Subalterno ñt Sonsonate Don Juan Fermín 
Aycinena; 

DOCUMENTO NUMERO 14. 

Señores del M. N. Ayuntamiento de Tegucigalpa. — ^Los 
recíprocos auxilios que nos hemos ofrecido, y mutua amistad 
que se ha servido V. S. ratificaí" con esta provincia en loa in- 
delebles testimonios de sus apreciables oñcios, animan á esta 
Corporación, comuniquemos á V. S, las glorias que han ob- 
tenido nuestras armas contra los fanáticos republicanos de 
San Vicente, y recelos en que nos hallapios, satisfechos de 
encontrar, en vínculos tan sagrados, el pronto socorro que 
exigimos de la generosidad de nuestros más fieles aliados é 
íntimos amigos. 

Este escuadrón, (jue no hay obstáculo que no supere 
cuando llegue el caso de acroditar su obediencia, mardió 
contra los vicentinos de ór^^cn superior hasta ponerse el 7 del 
corriente á distancia de tres leguas de su ciudad; formando 
su alojamiento en la hacienda * 'Concepción de Ramirez/' en 
donde el 8 del mismo fueron sorprendidos, por la intriga de 
una alevosa infidencia, á tiempo que estaban en el rancho 
nuestros oficiales y soldados. 

A p^^ar de esta posición y que los enemigos se d^íaion 



47 



,ja^ 



rér en número de mil combatientes, rompiendo el fuego con 
el tiro de un cañón, acudieron los nuestros á sus armas, sin 
embataaarles, para cumplir con sus deberes é imponer á sus 
coiitrarios, el que se hallaban desnudos. El fuego de efetc 
día fa^ intermedio, más el del 9 y 10 fue vivísimo, usando 
el enemigo de las bombas de incendio con el acierto de ha- 
ber prendido fuego á la casa de la hacienda veintitrés veces, 
las veintidós que pudieron apagar los nuestros, y la última en 
que fué irreparable su incendio. 

A vista de las llamas creyeron los disidentes era suyo el 
campo de batalla, y que los nuestros se rendirían según se 
atrevieron á intimarlo, siendo su espanto conforme á su creen- 
c&a, porque los denodados miguelinos contestaron la intima 
ción con el cala-cuerda y una animosa gritería á degüello, 
cjue no se atrevieron á resistir, huyendo confusos y aterrori- 
zados. £1 resultado de la acción fué dejar los miserables co- 
nio cincuenta cadáveres, sin saberse el número de sus mu- 
chos heridos; la nuestra fué de nueve muertos y cuatro he- 
ridos, qne siempre lloraremos por su falta y alevosía indica- 
da; Esta fiel descripción nada tiene de exagerativa y debe 
V. S. persuadirse de su certeza como también de que por fal- 
ta de las cureñas, pertrechos y provisiones, tuvo que retirar- 
se nuestro victorioso ejército á toque de marcha, aunque con 
el inexplicable sentimiento de haberle sido forzoso inutilizar 
los cationes, y abandonarlos por no poder conducirlos. 

Muchas han sido nuestras inferencias en orden á este 
acaecimiento; prevaleciendo en nuestra consideración, sería en 
die^oro de nuestras armas no reiterar la acción hasta ren- 
dirlos, y hallándonos sin el dinero y armamento necesario 
para llegar al cabo de tan honrosii revolución, no tenemos 
dada prometernos que nos franquearán esta ayuda unos ami- 
gos con quienes tenemos un mismo interés, opinión y Go- 
bierno. Lisonjeados pues de tan fundadas esperanzas, supli- 
camos á nuestros amigos nos den en clase de empréstito ocho 
mil pesos y los dos cañones que acompañaron la conducta; y 
que propendan por todos los medios y eficacia posible i que la 



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4& 



división de caribes venga á reunirse á nosotros á marchas 
redobladas, que de este modo nuestro agradecimiento será 
perpetuo, ylas provincias de Guatemala que por este auxi- 
lio alcanzarán su tranquilidad y sociego se mostrarán á Y. S. 
reconocidos . — D. U. L. — Dios guarde áU. muchos 7 felices 
años. — San Miguel, Abril 12 de 1822. — José Miguel Alva- 
rez, Miguel Alegría, Jobé de los Santos Manzano, Vicente 
Mendoza, José Palastos, Bruno Barropto, Justo Chavez. (5) 

DOCUMENTO NUMERO 16. 

£n ausencia del Señor Don José Gregorio Tinoco, ha 
recaido el mando de la<> armas de la Provincia, y se han tar- 
dado los momentos en que lo debía comunicar á US. como 
deseaba, por significarle, que en el ejercicio de mi mando, 
hallará US. todos los auxilios que pueda prestar mi autori- 
dad, sin que en manera alguna intente trastornar el orden 
establecido, pues, anhelando uoa perfecta unión capaz de sa- 
tisfacer la confíanz» que se ha depositado en mí, procuraré 
solamente acreditar á US. el sincero afecto que me anima al 
restablecimiento del orden político perturbado en estos tiem- 
pos, bajo cuyo supuesto ofrezco á US. cooperar en la tran- 
quilidad pública, con cuanto US. tenga ábien comunicarme: 
y si los sentimientos de US. no fuesen conformes con los 
nuestros, me quedará el consuelo de haberlos manifestado 
con el carácter propio de un verdadero amante de la paz. — 
Dios guarde á US. muchos afios. — Comayagua, Abril 24 de 
1822. — Francisco José de Gómez. — Señores del Muy Noble 
Ayuntamiento de Tegucigalpa. 

(5) Tomo 83.— PáginR 420.— Archivo Nacional. 



4» 



DOCUMENTO NUMERO IG. 

Meditaciones de un pueblo libre. 



La justicia tr&« á los pueblos la 
paz, la abundancia y la felicidad. 



Desde el raomeato mismo que el hombre ingrato y des- 
obediente quebrantó la ley única y primera que le impuso 
su Criador, se vio huérfano, abandonado en estf^ globo des- 
conocido, habitado de fieras y animales, cuyas propiedades 
no comprendía, vestido de diferentes yerbas y plantas d€i 
que no sabía hacer uso, y finalmente cercado de peligros, y 
agitado de mil necesidades que despertaron su industria y 
valor. 

Las necesidades, pues, del hombre, y el deseo de su bien- 
estar fueron los agentes de su industria, de su actividad y de 
su trabajo. 

En este estado, á proporción que se aumentaron sus go- 
ces, y que media los peligros, se proporcionaban mutuamen- 
te los placeres, y se socorrían en las necesidades. 

Calculando las ventajas de una asociación y de la nece- 
lídad de ella para su conservación se unieron algunos, convi- 
niendo en la alternativa, ayuda y protección. 

Este es el origen de las sociedades y la fuente de sus 
principales obligaciones. 

Reunidos con el indicado objeto, el mutuo comercio 
desarrolló sus ingenios, impulsó á las investigaciones que da- 
ban comodidad y seguridad á su existencia, de que resultó 
principalmente la agricultura y la formación de pueblos. 

Con el descanso que les proporcionaba los abundantes 
frutos de sus cosechas se dedicaron á observaciones cientí- 
ficas. 

La sociedad ea el alma de nuestros adelantamientos. 

La localidad improporcionada de algunos pueblos, y la. 



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magnitud de otros que impedia guardar el orden sencillo so- 
cial (jue sin leyes le conservaba, fué la causa de la formación 
de otros pueblos vecinos, bajo pactos y convenios fijos por el 
terreno que iba á ocuparse, y á que el antiguo tenía un de- 
recho á su uso. 

Los pueblos en este estado fueron felices: no había dís 
tinciones ni superioridad: reinaba la justicia en su trono de 
igualdad y libertad civil 

Olvidados de las leyes que los unían, del expreso pacto 
de mutuo socorro celebrado, y seducidos por la pasión ocul- 
ta de apropiarse el trabajo ageno, los fuertes oprimían á los 
débiles, con el físico poder se hacían dueños de sng sudore» 
y fatigas. 

Para precaver tamaños males, se convinieron en nombrar 
arbitros ó personas que, instituyendo un justo equilibrio de 
fuerzas y derechos, mantuviesen el orden, las propiedades y 
seguridad del débil. 

Las autoridades ó arbitros por su natural propensión á 
dnrainar con toda la posible extensión subyugaron pueblos, 
cuya localidad é intereses los favorecían para su separación 
y formación de provincia, absolutamente independiente. 

Unidas unas provincias á otras, el gobierno ó déspotíi 
exprcíó por ley sus respectivos territorios con demarcación 
ó linderos conocidos, .pero no siempre con proporción á los 
pactos con que los pueblos se habían constituido, sino con la 
que guarda un tirano cuando la justicia se opone á sus miras. 

A la unión de provincias ó pueblos independientes lia 
marón reinos que han gobernádose en diferentes formas, ex- 
presadas ron diversos nombres. 

Sin embargo, en todas ellas se han visto provincias y rei- 
nos sacrificados por la tir?.nía y despotismo en la forma aris 
tocrática, en la democracia, en la monarquía absoluta, y tam- 
bién somos testigos por desgracia de tales sacrificios en la 
moderada. 

No es ninguna de las formas conocidas hasta ahora de 
gobierno la que asegura la libertad de nueí^\r.'?í?, personas Y 



di 



derecho. Las monstruosas distinciones» la inejecución de las 
leyes, y el creerse con toda la autoridad efectiva los que no 
la tienen, sino en tal grado de representación, como la que se 
le ha conferido por el pueblo; son las causas respectivas de 
nuestra opresión y de hallarse nuestros males sin remedio. 

De estos sencillos y tan sabidos principios, que enfadosa 
es su narración, emanan naturalmente verda'^es que por sí 
mismas arrebatan la confianza y convencimiento de los dere- 
chos de los pueblos, como también el medio de asegurar nues- 
tra felicidad. 

ÜNioy. 

Los pueblos que componen legítimamente una provin- 
cia no son arbitros de desconocer las leyes de unión que les 
impone la localidad en que han fijado su habitación bajo pac- 
tos necesarios, ya expresos ó tácitos. No es permitid*^ fa- 
bricarse una casa vecina á otra si aquella ha de perjudicar á 
la antigua ó ha de contribuir ósta para su mejora ó perma- 
nencia, sino con expreso ó tácito consentimiento de su due- 
ño. De la misma suerte, pues, es el derecho de los pueblos: 
la localidad les impone leyes de sujeción al orden que con- 
serve el primitivo pueblo, pues éste, como libre, pudo y de 
bi^ reconocer todo el terreno que le proporcionase seguri- 
dad y utilidad á sus sencillos intereses y conservación. 

Libertad. 

Una provincia respecto de otra, no tiene más sujeción 
que la que pudo darle el dóspota que la unió, ó en la que 
convino porjdeas de conveniencia y utilidad que se les pro- 
pusieron. 

Disueltos estos vínculos, cada provincia es Ubre de 
constituirse en el gobierno que más le convenga, y no tiene 
sujeción á otra ninguna, porque aunque por su poca pobla- 
ción, caudales y situación sea débil, esto no legitima ni dá 
derecho á la opresión de la más fuerte, á no ser que su loca- 
lidad le obligue á unirse para la conservación de la mayoría 
Manida en provincia ciroun vecina. 



9% 



Igualdad. 

Qae siendo las autoridades ó arbitros nombrados por 
pacto expreso de todos ios que componen u^a sociedad, y 
emanando sus atribuciones de las facultades que le han de- 
positado todos los socios, se infiere que en cualquier clase 
de un gobierno liberal no debe reconocerse la odiosa alterna- 
tiva de clasps j distinciones, sino sólo la justa y natural ley 
de la igualdad, pues aquella fué sólo inventada por los dos- 
potas para dividir la opinión, las familias é intereses, de don- 
de resultaba la fuerza con que se sostenía su tiranía. Ha- 
llándose la soberanía en el pueblo, y siendo esta el goce libre 
de derechos y facultades que cada uno tiene, no está en el 
orden ni puede comprenderse, como una clase ha de estar 
sujeta y esclava á otra, y que su nacimiento le haga dueño 
absoluto de la libertad de su igual. 

Como que reside la soberanía en la mayoría de los pue- 
blos, deben recibirse sus comunes y generales pactos como 
leyes constantes é inviolables dictadas por el más legítimo 
poder, y no pueden variarse sino por sus contrarios acuer- 
dos, ó por las autoridades ó por los cuerpos representatívoi 
con expresa facultad para ello. 

Este beneplácito general, esta voluntad común manifes- 
tada inequívocamente, son las primeras leyes constituyentes 
y señ.iles que conserva el pueblo de su soberanía en toda cla- 
se y forma de gobierno á que se sujeta. 

Pueblos humillados por la ignorancia de vuestros dere- 
chos! ¿hasta cuándo la marcha de los tiempos que presen- 
tan tantos ejemplos del abuso que se hace en la trasmisión 
de vuestras prerogativas, os hará comprender las leyes que 
lo impiden y que aseguran la felicidad y libertad? 

Los reyes ó caudillos que no dirijan sus miras á nues- 
tro bienestar dejan de serlo, y el proporcionarnos toda clase 
de ventajas, prosperidad y seguridad, es la ley que lea hemos 
impuesto y debemos con firmeza reclamarla, 

Si nos constituimos en un cuerpo representativo que xno- 



d& 



dere el poder absoluto de un rey 6 cualquiera otra autoridad, 
la forma de sus nombramientos, el bálsamo precioso de la 
religión que hemos abrazado libremente, con que unimos la 
opinión general de las familias j otros pactos comunes de es- 
ta naturaleza, son las leyes que dictamos á nuestros Hepre- 
sentantes y en las que conservamos nuestra efectiva sobera- 
nía: los Diputados que hacen estas veces, ó el cuerpo que nos 
figura, debe obedecerlas, á no ser que expresamente le per- 
mitamos la autoridad para variarlas. 

Nuestros Representantes dejan justamente de serlo cuan- 
do se exceden de las facultades que les hemos transferido, 
cuando obran contra lo que expresa y voluntariamente hemos 
abrazado, y cuando, por sostener el partido y parciales intere- 
ses, destruyen estas leyes que guardan la dependencia que 
necesariamente debe haber entre la propia autoridad, la re- 
presentativa y la depositada en el Poder Ejecutivo. 

Para conservar esta trina armonía de derechos y equili- 
brio, el náraero de Representantes ó Diputados será propor 
Clonado al de los representados, reuniendo así la opinión é 
interés general, las leyes serán legítimamente dictadas, y jus- 
tas, no esperando .más que el amor y reconocimiento de sus 
conciudadanos, sabiendo al mismo tiempo que han de con- 
fundirse alguna vez con nosotros, y que la obediencia de las 
leyes que regirán al poderoso y al mendigo formarán la unióriy 
la libertad^ la igualdad^ bases de la felicidad general. — Mé- 
xico, 20 de Abril de 1822, — Segundo de la independencia 
de este Imperio mexicano. — Juan Lindo. 



54 



DOCUMENTO NUMERO 17. 

El 12 del corriente tomé posesión del Gabierno Político 
Superior é Intendencia de esta Provincia que me confirió S. 
M. I. — Si nadie me puedo disputar que tengo el honor de 
ser hijo Üé esa ciudad, y que el mejor tiempo de mi cuna lo 
disfruté en ella: si mis costumbres y carácter les son conocí- 
dos justamente debo esperar, tenga US. por sinceras mis ex- 
presiones. — No quiero fundar el espíritu de este oficio en el 
decreto de 10 de Julio del Soberano Congreso, ni esperar 
su publicación, sino en asegurar á US. y ese ilustre vecinda- 
rio, el interés que tengo en su felicidad y tranquilidad, supli- 
carles experimenten por algdn tiempo los efectos de mi go- 
bierno. — Según el orden constitucional que por ahora rige 
mis atribuciones sólo tienen tendencia en lo gubernativo, 
policía y hacienda. Se dirigen sóldxal aumento y prosperi- 
dad de los pueblos, á la seguridad individual y tranquilidad 
de ellos: si en estos raniíos yerro, US. y el Ayuntamiento de 
cada pueblo están en habilidad de reclamar mis providen- 
cias, y si son contra Constitución y ley, negarse á obedecer- 
la, sin la menor responsabilidad. Cada individuo, hasta el 
más miserable, podrá criticarlas en términos decorosos y li- 
bres para que se enmiende el yerro; más como he jurado di- 
rigirla todas al bien general, cumplir y hacer observar la 
ley, estoy seguro que no llegará este caso. Reproduzco 
respecto de US. y demás ayuntamientos el discurso que en 
mi posesión hice á este de Comayagua, y el papel que pu- 
bliqué desde la Corte en 25 de Junio. — La Excelentísima 
Diputación Provincial se restablecerá al orden constitucional, 
dando á cada partido el número de electores y Diputados 
que le corresponde, haciéndose las elecciones con absoluta li- 
bertad que protegeré. — Suplico á US. se interese á que ten- 
ga fin el desordenado estado político de nuestra Provincia 
que la va conduciendo á su último exterminio: volvamos al 
ófden^ unión y fraternidad universal de ella: pongamos en 



55 _ _^ 



uso el arado, la azada y la barra, disfrutemos de los tesoros 
y fertilidad de nuestro sqelo: ilustremos por medio de las es- 
cuelas públicas nuestros hijos: restablezcamos la policía en 
ellos; que todo es el único objeto que me obliga por ahora á 
dirigirme á US., asegurándole que sin causar la menor mo- 
lestia de las que los antiguos gobernadores hacían sufrir i 
los pueblos, pasaré á esa ciudad y á los demás, como un ciu- 
dadano particular á procurar la prosperidad de cada uno, 
sobre la cual desd^ que se me confirió el gobierno no me he 
descuidado en proporcionar medios para lograrlo, introdu- 
ciendo fábricas, que colocaré en esta ciudad, y es aplicando 
sus productos libres á beneficio público. — Creo que US. es 
tara desengañado de que nos engañaban, y por hechos (de 
que he tomado conocimiento) del Gobierno á que US. se 
unió que he oido referir con sentimiento, estoy persuadido 
de que lo estará de cuanto nos conviene restablecer el 
orden constitucional con sujeción al Supremo Gobierno. — 
Recomiendo eficazmente á US. la solicitud que en esta fecha 
le dirige este Ayuntamiento, que sería conveniente ^e publi- 
case: repito que me' ofrezco á US. poniendo en sus manos 
toda mi autoridad en todo cuanto concierna al bien gene- 
ral. — Dios guarde á US. muchos años. — Comayogua, Octu- 
bre 17 de 1822. — Juan Lindo. — Muy Ilustre Ayuntamiento 
de la ciudad de Tegucigalpa. 



En el acto de prestar el juramento el 12 de Octubre, 
dijo: 

''Muy Ilustre Ayuntamiento: el acto religioso, que he 
prestado ante Dios, y V. S. M. 1. debía por sí sólo asegurar 
al exacto cumplimiento de mis deberes; pero por desgracia 
igual seguridad han dado todos mis antecesores, y la provin- 
cia ha caminado en el gobierno de cada uno, más ó menos á 
su destrucción y miseria; despoblada, sin agricultura, sin in- 
dustria, sin escuelas públicas, y finalmente sumergida en un 
ciénago de miserias; pero no es tarde M. I. Ayuntamiento, la 
epcantadora voz de la libertad é ig\iald,ad ha inflamado el 



56 



-«■bi 



corazón de mis amados compatriotas y dispuesto á soste- 
ner y seguir el bien, y reclamar de nosotros su felicidad que 
se halla en nuestras manos. ?ío s^^ extrañe este lenguaje; 
pues el distintivo de Gobernador de la Provincia no me pri- 
va del honroso título de fiel y amante ciudadano de ella, y 
como tal, teniendo el honor de ser representado por V. S. 
M. I., ponj^o en sus manos, en cuanto me es posible, toda mi 
autoridad. Como ciudadano reclamo de US. el castigo de 
los vicios, la reprensión del ocio, la sujeción del fuerte, cuan- 
do quiera oprimir al infeliz, y el premio del verdadero patrio- 
ta y virtuoso. 

Si como Gobernador é Intendente, forzado de la debili- 
dad dfil corazón humano, llegase á faltar en mis deberes, su- 
plico á V. S. y á todos los muy nobles ayuntamientos de la 
Provincia que con las causas que diere comprobadas, ocu- 
rran á nuestro augusto Emperador, que confiado en su justi- 
cia, y deseos por la felicidad de sus pueblos, estoy seguro 
pondrá el Gobierno en otras manos que hagan prosperar la 
Provincia. Este es mi único interés, al que de cualquier 
modo deseo cooperar á la felicidad de mis hermanos. Sacri 
ficaré mis trabajos, y V. S. M. I. y mis amados conciudadanos 
recibirán mis deseos y el eterno reconocimiento que les pro- 
feso por las distinciones con que me han honrado. — Juan 
Lindo. — Comayagua, Octubre 17 de 1822 



Don Juan Ntpowucmo Fernandez Lindo y Zelaya^ Alférez 
Real del antiguo Ayuntamiento de Comayagua^ AfH)ga- 
do de la ¿excelentísima Audiencia Imperial de México^ 
Auditor de Querrá, Gefe Superior Político interino, e 
Intendente en propiedad de la Provincia de ffondura$, 
por S, M. I, &. 

Amados compatriotas, mis hermanos y compañeros de 
la Provincia de Honduras, que por tales los reconoz/*o, antes 
que subditos; seguro de que mis providencias, dirigidas al 
bien general de todos los pueblos, y en particular de todo 



S7 



ciudadano, serán cumplidas con más exactitud, que precep- 
tos fundados en mi autoridad, oídme. 

Ni el orden ritual que acostumbraron mis antecesores, j 
gobernadores en general, adgpto por ahora, y nun<^a usaré 
de 1^1 mientras mis compatriotas y hermanos, coadyuven á 
mis deseos, de su felicidad, tranquilidad y uni(^n. 

Dios y Agustin I, nuestro amado Emperador, han pues- 
to en mis manos los fragmentos que dejaron mis antecesores 
de esta rica y fértil Provincia, que se halla sumergida en la 
miseria, sin un ramo de tantos que es suceptible para pros- 
perar. 

Doy principio á cumplir con mi obligación, y poner la 
primer piedra del edificio de la prosperidad de Honduras; j 
debiendo ser la m^-s fuüdamental, la de educación, y prime* 
ras letras para la ilustración de la juventud, y para que al- 
gún dia el que hoy es hijo de un carbonero ó de un infeliz 
abatido de su fortuna, se vea elevado al rango de magistrado 
ministro de un tribunal ó consejero de Estado, pues llegó la 
época feliz de que nuestros derechos sean iguales, en que se 
conoce que el color es accidental, y que el talento, la ilustra- 
cíó^^. la virtud, la hombría de bien y el mérito, es únicamen- 
te lo que distingue al hombre. 

Habrá en cada ciudad y pueblo, aunque sea tan corto 
que no pase de 25 vecinos, uua escuela de primeras letras^ 
que estarán establecidas en toda la Provincia, el dia 15 de 
Enero del afio próximo. 

Los maestros de ellas serán examinados por mí, en esta 
Capital; y en las cabeceras de partido por el gefe Político su- 
balterno y padre cura y en los demás pueblos y villas, por 
311 respectivo cura, y alcalde de primera nominación. 

Sus respectivas dotaciones se acordarán por los ayun- 
tamientos de cada uno, consultándome cual sea; cuyo gasto 
debe gravitar, con preferencia á cualquier otro, sobre el ramo 
de propios y arbitrios de cada pneblo (de cuyo arreglo tra- 
to) y entre tanto, donde no hubiese nñ'gun fondo de eontri- 
Hución de lo« vecinos* proporcionada ¿ las ftu'.nlt.adeH de oi^ 



w 

da uno, ^ de cualquiera otro arbitrio que acuerde el . Aynn- 
tamiento, el cual se coüsultárá á este gobierno. 

El alcalde de primera nominación de esta Capital, den- 
tro de nueve días, me presentará relación de los niños de edad 
de 5 años hasta 14, sin distinción de clase, pues no la hay, 
con expresión del nombre, y el de su padre ó madre; forman- 
do por separado la de cada barrio, y así los demás pueblos 
del particular territorio de e^te partido; tomando igual pro- 
videncia los gefes políticos subalternos en el suyo. 

Trefl» dias antes, se publicará en e» que se abre la escue- 
la, á cuyo acto, en esta capital asistiré con el Ayuntamiento, 
y los gefes políticos subalternos, en la ciudad, villa ó pueblo 
de la cabecera de su partido, y en los demás, el Ayuntamien 
to respectivo del pueblo; suplicando á cada padre cura con- 
curra á autorizar este acto con su presencia, y á hacer un bre- 
ve razonamiento y exhortación, para que tenga efecto esta- 
blecimiento tan laudable. 

Los gefes políticos subaltcnos, con vista de la relación 
de niños, me manifestarán el número de cartillas que necesi 
ten para todos los pueblos de su cargo, de que les proveeré 
por ahora de mi peculio. 

Las escuelas se sujetarán al orden é instrucción de ense- 
ñanza, que por separado se les comunica, el cual explicarán 
á los padres y madres de los niños, haciéndoles comprender 
el método que se establece, y horas en que deben coneurrir 
á la escuela, pira que no se priven los padres del servicio de 
sus hijos, para procurar su establecimiento. 

Por mí será visitada la escuela de esta Capital cad» 
mes, para examinar su arreglo y adelantamientos; y cadg 
tres, con el M. I. Ayuntamiento, como lo tiene acordado; y 
por los gefes políticos subalternos de la ciudad, villa ó pue- 
blo, cabeí^era de partido, y en los demás, por el Alcalde I.** 
para iguales efectos. 

El 25 de Euero, cada gefe polínico subalterno, me ha d? 
remitir docuniento en que conste el numero de niños de cadi 
escuela, los que ee hallan en cartilla, en* Ubro, en carta, <J» 



S9 

escribiendo, haciéndolo con separación de cada una, sin per- 
juicio de los «atados que previene el reglamento indicado de 
escuelas j enseñanza. 

Compatriotas, y compañeros: á todos y á cada uno, su- 
plico cumpláis mis deseos, dirigidos sólo á la inítrucción y en- 
grandecimiento de vuestros hijos: no permitáis que queden 
burladas mis esperanzas: gefes políticos subalternos, y ayun- 
tamientos, ayudadme á disfrutar de la gloria que pretendo, 
de lograr en mi tiempo la ilustración de la Provincia de 
Honduras. — Comayagua, Octubre 3ü de 1822.— Segundo 
de la independencia del Imperio. — Juan Lindo. — Por man- 
dado de S. S. Joaquín Estrada, Secretario. 

DOCUMENTO NUMERO 18. 

Contestación. 

M. I. A. C. Penetrado de los más dulces sentimientos 
ha leido este Cuerpo el oficio que ÜS. se sirve dirigirle fecha- 
do á 16 del próximo anterior. El es un anuncio de que el 
genio dé la paz va á presidirlos acuerdos de US. y que va á 
alejarse de nosotros el de la discordia, que jamás d^^bió t'^ner 
su asiento entre los habitantes de Comayagua y de Teguci- 
galpa. Uno es el interés de ambos pueblos^ uno el gobierno 
que han adoptado y jurado, unas las leyes quf^ deben regir- 
los, y no son diversos los deseos de orden de paz y de unión, 
que animan á ese Ilustre Cuerpo, con los que han dirigido 
las operaciones de óste, y US. se penetrará de esta verdad si 
se toma la molestia de leer la correspondencia oficial de este 
Ayuntamiento desde principios de Octubre del ano ant**rior 
con todas las autoridades de esa ci^^dad. La propuesta* de 
US. de que se haga un juramento de unión por ambos cuer- 
pos en Rancho-grande, con 'a solemnidad que US. detalla, 
prueban á un tiempo la munificencia y generosidad de US. y 
los sentimientos filantrópicos que le animan. Los «precia este 
Oaerpo eo todo su valor, los admira cotno es justo y desearia 



00 



verlos planteados, si no palpara los inconvenientes que tie- 
ne dar un paso avanzado, para el que no se considera con fa- 
cultades, y cree arriesgado por ^as sospechas qne podía infun- 
dir á los pueblos de que se les quería sujetar al gobierno de 
esa Ciudad, cuyas sospechas serían tanto más verosímiles, 
cuanto todos saben las invitaciones que con este objeto ha he- 
cho el Señor Gefe Político Don Juan Nepomuceno Lindo, ya 
en cartas oficiales, ya en familiares. ÜS. debe estar cierto 
que hace tiempos que desaparecieron en Tegucigalpa las dis- 
cordias, rencillas y enojos producidos por las ocurrencias an- 
teriores, de que no se creyó cómplice ni al pueblo de Coma- 
yagua, ni á los individuos que componen ese Ilustre Cuerpo. 
Debe estarlo también de que todos los habitantes de esta ciu- 
dad, y de todos los puebios que le son unidos, miran con in- 
terés particular la felicidad de sus hermanos de Comayagua, 
y que est^irán proutos á contribuir á ella en todo cuanto 
alcancen sus ficultades. Lo estarán también para defender 
como propia su independencia, libertad y derechos, si algu- 
no quisiere atentar contra ellos, y no habrá sacrificio que no 
estemos decididos á hacer en obsequio de nuestros vecinos, 
de nuestros hermanos y amigos. Tales son nuestros senti 
mientos que no dudamos merezcan la aprobación de U¡5. y de 
todos los hombres sensatos. Ellos son dictados por la expan- 
sión de nuestra gratitud y de nuestra ternura, con la que da- 
mos á ÜS. las más expresivas gracias, por los que ÜS. mani- 
fiesta en su citado olicio. No quisiéramos haber encontrado 
en él las expresiones que vemos extampadas contra Guatema- 
la. A caso nosotros tenemos que sentir de aquella Capital 
¿pero de qué pueblo no ha habido que sentir en el gobierno 
anterior? Si nosotros tenemos resentimientos de Guatemala, 
también hemos recibido beneficios que hacen olvidar aque- 
llos, y no es lícito recordarlos, pues en el dia el digno Ilustre 
Gefe que nos gobierna, dá pruebas á todas las provincias de 
su m:indo de que no trata más que establecer la unión entre 
ellas, y el de felicitarlas en un todo. Nosotros creemos, j 
qui^erauxod que ai reclamar y defender los derechos de cada 



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pueblo con la energía que corresponde, se debía echar un ve- 
lo sobre cosas pasadas, y esperar todos con t