(navigation image)
Home American Libraries | Canadian Libraries | Universal Library | Community Texts | Project Gutenberg | Children's Library | Biodiversity Heritage Library | Additional Collections
Search: Advanced Search
Anonymous User (login or join us)
Upload
See other formats

Full text of "Concilio III Provincial mexicano: Celebrado en Mexico en el año de 1585, confirmado en Roma por ..."

Google 



This is a digital copy ofa bixik thal was preservad li>r general ions un library sIil'Ivl-s before il was carcfully seanned by Google as par! of a projecl 

to makc thc world's luniks discovcrable onlinc. 

Il has survived long enough for ihe copyright lo expire and thc book to enter thc publie domain. A publie domain book is one ihat was never subjecl 

lo copyright or whose legal copyright lerní has expired. Whcthcr a book is in thc publie domain rnay vary country tocountry. Public domain books 

are our gatcways to thc past. rcprcsenling a wcalth ol'history. culture and knowlcdgc that's ol'tcn dillicult to discover. 

Marks. notations and other marginalia presen! in thc original volume will appcar in this lile - a reminder of this book's long journey ("rom thc 

publisher lo a library and linally lo you. 

Usage guid clines 

Google is proud lo partner wilh libraries lo digili/e publie domain malcriáis and make ihem widely accessible. Public domain books belong lo ihc 
publie and wc are mere I y their cuslodians. Neverlheless. this work is expensive. so in order lo keep providing lilis resource. we have taken sleps lo 
prevenl abuse by commercial parlics. inclnding placmg lechnieal reslriclions orí aulomaled uuerying. 
We alsoask that you: 

+ Make non -commercial use oflhe files We designed Google Book Scarch for use by individuáis, and we reuuesl thai you use these files for 
personal, non-commercial purposes. 

+ Refrain from mttoimited querying Dono! send aulomaled uueries ol'any sorl to Google's system: II' you are conducting researeh on machine 
translation. optical character recognition or other arcas where access to a large amount of texl is helpl'ul. picase conlact us. We cneourage thc 
use of publie domain malcriáis Cor these purposes and may be able to help. 

+ Maintain attribution The Google "walermark" you see on each lile is essenlial Cor inlorming people aboul this projeel and helping them lind 
additional malcriáis ihrough Google Book Scarch. Please do nol remove il. 

+ Keep il legal Whaiever your use, remember ihai you are responsible for ensuring ihal whal you are doing is legal. Do nol assume ihai jusí 
because we believe a book is in ihc publie domain for users in ihc Unilcd Siaics. ihai ihc work is also in ihc publie domain for users in oiher 

counlries. Whelher a book is slill in copyright varies from eounlry lo eounlry. and we ean'l olíer guidance on whelher any specilic use of 
any spccilic bixik is allowed. Please do nol assume ihal a bixik's appearanee in Google Book Seareh mcans il can be used in any manner 
anywhere in ihe world. Copyrighl infringemenl liabilily can be quite severe. 

About Google Book Seareh 

Google 's mission is lo organize thc world's information and to make il universal ly accessible and useful. Google Book Seareh helps readers 
discover llie world's books while liclpiíiü aulliors ai ni publishers reach new audiences. Yon can scarch ihrough I lie ful I lexl of this book un ihe web 
at jhttp : //books . qooqle . com/| 



Google 



Acerca de este libro 

Esta es una copia digital di; un libro que. durante generaciones, se ha conservado en las estanterías de una biblioteca, hasta que Google ha decidido 

escanearlo como parle de un proyectil que pretende que sea posible descubrir en línea libros de lodo el mundo. 

Ha sobrevivido tantos años corno para que los derechos de autor hayan expirado y el libro pase a ser de dominio público. El que un libro sea de 

dominio público significa que nunca ha estado protegido por derechos de autor, o bien que el período legal de estos derechos ya ha expirado. Es 

posible que una misma obra sea de dominio público en unos países y. sin embargo, no lo sea en otros. Los libros de dominio público son nuestras 

puertas hacia el pasado, suponen un patrimonio histórico, cultural y de conocimientos que. a menudo, resulta difícil de descubrir. 

Todas las anotaciones, marcas y otras señales en los márgenes que estén presentes en el volumen original aparecerán también en este archivo como 

testimonio del largo viaje que el libro ha recorrido desde el editor hasta la biblioteca y. linalmente, hasta usted. 

Normas de uso 

Google se enorgullece de poder colaborar con distintas bibliotecas para digitali/ar los materiales de dominio público a lin de hacerlos accesibles 
a todo el mundo. Los libros de dominio público son patrimonio de lodos, nosotros somos sus humildes guardianes. No obstante, se trata de un 
trabajo caro. Por este motivo, y para poder ofrecer este recurso, hemos lomado medidas para evitar que se produzca un abuso por parte de terceros 
con lines comerciales, y hemos incluido restricciones técnicas sobre las solicitudes automatizadas. 
Asimismo, le pedimos que: 

+ Haga un uso exclusivamente no comercial de estos archivos Hemos diseñado la Búsqueda de libros de Google para el uso de particulares; 
como tal, le pedimos que utilice estos archivos con lines personales, y no comerciales. 

+ No envíe solii ilude*, automatizadas Por favor, no envíe solicitudes automatizadas de ningún tipo al sistema de GiMigle. Si está llevando a 
cabo una investigación sobre traducción automática, reconocimiento óptico de caracteres u otros campos para los que resulte útil disfrutar 
de acceso a una gran cantidad de texto, por favor, envíenos un mensaje. Fomentamos el uso de materiales de dominio público con estos 
propósitos y seguro que podremos ayudarle. 

+ Consérvela atribución La filigrana de Google que verá en lodos los archivos es fundamental para informar a los usuarios sobre este proyecto 
y ayudarles a encontrar materiales adicionales en la Búsqueda de libros de Google. Por favor, no la elimine. 

+ Manténgase siempre dentro de la legalidad Sea cual sea el uso que haga de estos materiales, recuerde que es responsable de asegurarse de 
que todo lo que hace es legal. No dé por sentado que, por el hecho de que una obra se considere de dominio público para los usuarios de 
los Estados Unidos, lo será también para los usuarios de otros países. La legislación sobre derechos de autor varía de un país a otro, y no 
podemos facilitar información sobre si está permitido un uso especílico de algún libro. Por favor, no suponga que la aparición de un libro en 
nuestro programa signilica que se puede utilizar de igual manera en todo el mundo. La responsabilidad ante la infracción de los derechos de 
autor puede ser muy grave. 

Acerca de la Búsqueda de libros de Google 



El objetivo de Google consiste en organizar información procedente de lodo el mundo y hacerla accesible y úlil de forma universal. El programa de 
Búsqueda de libros de Google ayuda a los lectores a descubrir los libros de lodo el ni mulo a la ve/ que ayuda a aulmv. y cd llores a llegara nuevas 
audiencias. Podrá realizar búsquedas en el lexlo completo de este libro en la web. en la pá.¡iina |^. :. .- : / .■•.:;-:.-:.::;: . ::-:.oqle .com| 









]íkiries l 



1817 



•■W" 




ARTES SCIENTIA VfcftITAS 



CONCILIO III 

PROVINCIAL MEXICANO, 

CELEBRADO EN MÉXICO EL AÑO DE 1585, 

CONFIRMADO EN ROMA POR EL PAPA SIXTO V, Y MANDADO OBSERVAR 
POR EL GOBIERNO ESPAÑOL EN DIVERSAS REALES ORDENES. 



Con muchas notas del R. P. Basilio Arrillaga, de la Compañía de Jeras, 

y na Apéndice oon los decretal de la Billa Apostólica relativos a esta Santa Iglesia, 

que constan en el FABTI NOVT 0RBI8 y otros posteriores, 

y algunos mas documentos interesantes; oon cuyas 

adiciones formara un código de Derecho Canónico de la 

Iglesia Mexicana. 



PUBLICADO CON LIS LICENCIAS NECESARIAS 



POR 

MARIANO GALVAN RIVERA. 



PRIMERA EDICIÓN 
EN LATÍN Y CASTELLANO. 



MÉXICO. 

EUGENIO MAILLEJJERT T COMPAÑÍA, EDITORES. 

1859. 



»rss^^*r**+*****+^^>**^***%*+**r**%^*\******s+*\^*^*^*>^ts^n^^^+*^>*s*\ 



Esta edición es propiedad de Eugenio Maillefert 7 C?, y nadie la podrá 
reimprimir sin so permiso* 



> 



nao*.'— DfFBElTTA DE T. e. TOBRX0, CALLE DE S. JUAN 1» LETRA* V* 3.— I85t« 






INTRODUCCIÓN. 



£ Üjntre los grandes sucesos que hicieron célebre el fin del siglo 

i decimoquinto y primeras docenas d.el d^cimosesto, fue siq <J ud a„ 
h , £iboq fil eibfib t »*3 * jisiellirii oiue^uli ob bs[isí«¡fiiq s* üch^í»9 «laJ 
i el mas sbrprenaente y ac imponderables ventajas el descubn- 

* miento de las A meneas: sorprendente, pues nada puede serlo 
mas que el hallazgo de un Nuevo Mundo mas grande y mucho 
mas rico que el antiguo: de inconcebible utilidad, pues ninguna 
puede ser mayor que la que las Indias occidentales prestaban, no 
precisamente á los reinos de Europa, sí al reino espiritual de 
Jesucristo, que hacía entrar á su Iglesia tan numerosas naciones 
como habitaban este inmenso país. 

Es verdad que la Europa, y aun las otras partes del mundo se 
enriquecieron con el oro de las Américas; es verdad que de ellas 
unidas á reinos de Europa, se formaron grandes imperios que 
emularon los antiguos de Asia, de Europa y de África; pero esto 
ciertamente era muy secundario en las miras de la Providencia, 
que en esta adquisición no tenia otra mas noble é importante, que 
la dilatación de su Iglesia. 

Prueba incontestable de este aserto es la facilidad' de la con- 
quista de regiones tan vastas y pobladas: cortas armadas, puña- 
dos de hombres, capitanes nuevos, y unos cuantos años bastaron 
para una empresa tan grandiosa. ¿Qué quiere decir esto? que era 
la ob ra de tal naturaleza, que no la mano del hombre; sino el b¿a< 

.W8I— .8 .H IUHT3J SCI H#*U .f 4'j "#JUV r tAH.a « 7 » ií'..-<^'«- 0317*» 



II INTRODUCCIÓN. ' 

zo omnipotente de Dios era quien la desempeñaba, para poner 
en ella el medio de hacer venir á los pueblos de estas regiones á 
la luz del Evangelio. 

Mas si fué admirable la conquista de toda una parte, y la mayor, 
del mundo, no lo fué menos su conversión á la fé de Jesucristo. Sin 
aquellos grandes apóstoles, que asombraron al mundo con su sa- 
biduría, su santidad, y sus milagros; sin la sangre de los mártires, 
que fecundaba la mies del cristianismo, la protección sola de la 
Santísima Virgen María, el trabajo de pocos religiosos y párrocos 
traen al seno de la Iglesia tantos, tan numerosos, y tan distantes 
pueblos, y forman de ellos una nueva grey, una dilatada Iglesia, 
la Iglesia del Nuevo Mundo. Los primeros obispos, los pastores 
de esta nueva porción del rebaño de Jesucristo, reduplican sus 
tareas, la congregan, la reúnen, se reúnen ellos mismos y le dan 
estatutos. He aquí formada de los que poco antes eran pueblos 
idólatras la sociedad cristiana, verdadera y eminentemente ca- 
tólica. 

Sin embargo, esta Iglesia recien congregada necesitaba leyes 
que la constituyesen, pues si bien tenia el dogma, el régimen, y 
la administración de los sacramentos, le faltaba mucho de lo que 
arregla la moral y establece la disciplina, y aun del mismo régi- 
men en lo gubernativo y lo forense se echaban menos muchas de 
aquellas leyes que lo organizan, lo arreglan, y le marcan el -sen- 
dero. 

Esta exijencia en un cuerpo moral, no es menos imperiosa que 
la del cuerpo físico con que por naturaleza aspira á su complemen- 
to y perfecciou: mucho mas en una sociedad cristiana, tan supe- 
rior á la civil, y tan susceptible de aumento y perfección, cuanto 
demuestra la del Evangelio, que es su regla y su norma. Persua- 
didos de esta necesidad los primeros prelados, acudieron á su so- 
corro, celebrando el primero y segundo concilio mexicano. Pero 
aun np ara bastante. La Iglesia crecia: se aumentaba eidero; se 
propagaban los conventos de religiosos; se furtdaban obispadas, 
se establecían Icts parroquias, se mu Implicaban l&s iiegp&Wtj efiji 



INTRODUCCIÓN. m 

preciso atender á todo, poner reglas, discernir juicios, marcar Jos 
límites de la jurisdicción, imponer los deberes, y asignar los fue* 
ros de los funcionarios, proveer á la moral, en una palabra, era 
preciso celebrar un nuevo concilio.. 

A esta necesidad se agregaba la de acabar de poner en prácti- 
ca los cánones y decretos del sacrosanto concilio de Trento termi- 
nado el año de 1563; pues aunque el sínodo diocesano de Méxi- 
co celebrado en 1565, habia tenido por objeto la recepción del 
concilio, y dictado veintiocho constituciones para su mejor ob- 
servancia, este sínodo no habia sido confirmado por la silla apos- 
tólica, como tampoco el primero celebrado en 1555, en que se 
habian formado noventa y tres constituciones sobre disciplina ecle- 
siástica, corrección de abusos, y acerca de la instrucción de los 
indios; tenidos uno y otro por el Arzobispo Don Alonso de Mon- 
tufar y obispos sufragáneos. Así es que, de una parte la conve- 
niencia de renovar y dar toda validez á aquellas constituciones, 
incluyéndolas entre los decretos de un concilio que hubiese de 
obtener la aprobación pontificia, y de otra, la necesidad de aco- 
modar y proporcionar á las exijencias de esta Iglesia, y al genio 
peculiar de los indígenas las reglas generales ó cánones de aquel 
concilio ecuménico, hacian necesarísima la celebración de otro con- 
cilio ó sínodo provincial en México. 

Túvose en efecto el año de 1585, bajo la presidencia del arzo- 
bispo Dr. D.Pedro Moya de Contreras; asistieron á él los reveren- 
dos obispos de Guatemala, Michoacan, Tlaxcala (Puebla), Yuca- 
tan, Nueva Galicia (Jalisco) y Antequera (Oajaca), y el fruto de 
sus trabajos es esta hermosa colección de cánones que en esta 
nueva edición ofrecemos á nuestros lectores. 

En ella observará el reflexivo lector, que este concilio es una 
obra maestra,, que lejos de divagarse en sentencias y discursos 
que mirasen solamente á lo especulativo, se ordeno y dirijió á 
lo práctico, con tanto acierto, que no solo proveyó á lo que por 
primeras bases y fundamentos pudiera necesitar una Iglesia de 
- pocos hm&t #ind que aun dio reglas de jnucha perfección/ cuales 



IV INTRODUCCIÓN. 

pudiera apetecer en su mayor aprovechamiento; de manera, que 
si fué útil y conveniente para su fundación, lo fué igualmente pa- 
ra su reforma^ 

Sus cánoneí respiran la moral mas pura, el celo mas acendra- 
do, la prudencia mas circunspecta. 

¿Pero quien es capaz de hacer ver todas las bellezas que res- 
plandecen en este magnífico cuadro, todas las riquezas que se 
encierran en este tesoro de sabiduría, de prudencia y de santifi- 
cación? Baste decir que es la regla de las costumbres del pueblo; 
la norma de los párrocos, de los ministros, y de todo el clero; la 
antorcha luminosa de los mismos prelados, y el intérprete raas se- 
guro para nosotros de los decretos sagrados del Tridcntino, y de 
muchas disposiciones pontificias. La de Sixto V, que previene 

* 

enérgicamente su observancia, después de haberlo confirmado en 
1589, con autoridad apostólica, pone el sello de la mas alta reco- 
mendación á este sagrado sínodo. 

Por lo que toca á la presente edición, primera que se hace en 
latin y castellano, ademas de las eruditas notas que se han pues- 
to al fin para la mayor comodidad de los lectores, contendrá al- 
gunos decretos de la Silla Apostólica relativos á esta santa Igle- 
sia, que constan en el Fasti Novi Orbis, y otros posteriores, y al- 
gunos documentos interesantes de lo ocurrido después de hecha 
la independencia de e3ta nación; con cuyas adiciones formará un 
código del derecho canónico de ella, el mas completo que hasta 
ei dia se ha publicado. 









APROBACIÓN DEL COMIÓ. 



CONFIRMA.TIO 

sthodí nmmm wmm. 

S1XTUS PAPA QUINTUS. 

Ai) FTTCRAM REÍ MEMORIAM. 

Romanuh Pontifícem, quem 
Dominus Noster Jesús Christus 
univLTdis £ccle8Ü8 preeesse vo- 
luit, illarum procsertiin, quse in 
reraoüs Tcrrarum Orbis partí- 
bus, et sepositis gentium verum 
Dei cu/tum ignorantium oris do- 
viter erectse fuerunt, decet cu- 
ram assiduam ge re re, ut ea, 
quce á Praelatis juxta sacro- 
ruin canonum statuta prudenter 
constituía fuerunt, ab ómnibus 
inviolabiliter observentur. 



§ l.ExhibitasiquidemNobis 
nuper pro parte venerabilium 
Fratrum Archiepiscopi Mexi- 
can. et aliorum Episcoporum il- 
lius suífraganeorum, et cora- 
provincialium petitio contine- 
bat, quod cum ipsi pro salubri 
directionesuarum EccleBiarum, 
divinique cultus. augmento» et 



CONFIRMACIÓN 

1 SIIODO FROVIICUL DI MÉXICO. 

SIITOVPAPA. 

PARA FUTURA MEMORIA. 

Corresponde al Romano Pontífice, 
como á quien nuestro señor Jesucris- 
to encomendó el cuidado de asistir á 
todas las Iglesias, y en particular á 
aquellas, que formadas en remotas y 
distantes partes del globo, de otras na- 
ciones que ignoraban el verdadero cul- 
to de Dios, han sido recientemente ins- 
tituidas, corresponde pues, cuidar so- 
lícitamente de que por todos se dé 
exacto cumplimiento á las disposicio- 
nes que, conforme á los estatutos de 
los sagrados cánones, han sido dicta* 
das con prudencia por los prelados. 

§ 1. En tal concepto, habiéndose pre- 
sentado á Nos una petición por parte 
de los venerables hermanos el Arzobis- 
po de México y otros Obispos sus su- 
fragáneos y comprovinciales, cuya pe- 
tición contenia el que, como ellos hu- 
biesen dado algunos estatutos y orde- 



Populorum sibi coramissorura 
salute, sanctorum Patrum , et 
Concilii Tridenüni Decretís in- 
herentes, Sjnodo Provincial! 
indicta, nonnulla statuta, et or- 
dinationes edidissent, et ne su- 
per íllorum recognitione impos 
terum á quoquam curióse quee 
ri, aut quovis modo dubitari 
possit, illa ad Non, 8 aji-r-t ataque 
Sedem Apostólica ai per düee- 
tum Filium Franciscum de 
Beteta Scholasticum Ecclesise 
Tlaxcallen., virum nob i lítate , 
doctrina, et pruríentia praestan- 
tem loco unius ex Comprovin- 
cialibuB Episcopis, qui ad ea 
eligendus mejr4¿QAHS9e;,a4 Ifcf 
aominatim destínatum re tpta 
tran»fiisenMit. 



APROBACIÓN 

nanzas, para la saludable dirección de 
sus Iglesias, aumento del culto divino 7 
para el bien de los pueblos encomen- 
dados á su cuidado, celebrando para 
ello un ¡Sínodo provincial y fundados 
en las sentencias de los Santos Padres 
y decretos del Concilio Tridentino, 
trasmitían dichos estatutos y ordenan- 
zas á Nos y á la Santa Sede Apostó- 
lica, por medio de nuestro amado hijo 
Francisco Beteta. Maestrescuelas de 
la Iglesia de Tiaxcala, varón esclare- 
cido por su nobleza, sabiduría y pru- 
dencia, nombrado espresamente para 
esto, en lugar de uno de los Obispos 
comprovinciales, qt*e p$tfa eHp twbier 
ra sido debidamente elegido: para que 
en lo sucesivo qo se ponga en duda 
ó se discuta sobre el reconocimiento y 
revisión de tales estatutos. 



4 & Cumqiae Arohiepiaoo- 
pus, qt Episcopi prt&dicJÜ Nqbjs 
hutniliter suppticari fecissent, 
quatenus illa rscogooscere, et 
ia prcemisai* opportune pnm- 
ám de bwigwUte Aportojion 
^naremfu*. 



$3. Ros curato, et adltioitu- 
&oern A.reJiiCkpi«coipi,et ¿¡¡piteo- 
ppxum pTffidictorutti cirqa Gte- 
gain Dominicum sibi £ommÍ9- 
ium, ejtisdemqae Fr&ncisoi fl- 
etan, et diligentiam pluriraum 
in Dc^i^ocotn^aendaove^j^ia- 
ñaque ipsorum desideriia satis* 
focare iqI ente^, hupu^modi or» 
dinationes, et statuta Ven. Fra- 
tribus nostris S. R. f3. cardina- 
libtts super interpretatione De- 
eietorqm CübcjIÍí Triftepúni 
4eputatis 9 .nomi|ie, .et auctorita- 
te Nostris examinan., et recog* 
noijcen. tradidímus, qui dlligenti 

p«H|llÍflÍt|pftQ, *t JlOJIg* OtaittiftB 



§ 2. Y como los dichos Arzobispo y 
Obispos hicieron que hiupildejneiftte se 
nos suplicase, que nos dignásemos re- 
conocerlos y que proveyésemos, eon 
benignidad apostólica, lo conveniente 
en aquellas cosas, 

§ 3. Nos, aprecian do mucho en el Se- 
ñor, el cuidado y solicitud de los dichos 
Ajrzobistpo y Obispos para con la grey 
tiyue les está encomendada, y la fideli- 
dad y diligencia del mismo Francisco; y 
¿juerieodo satisfacer sus justos deseos, 
pasamos á nuestros venerables berma- 
nos, los Cárdeteles de Ja S&njft Igle- 
sia Romana, encargados de kts inter- 
pretaciones de los decretos delCJoncitío 
Tridentino, los enunciados es.tatutap y 

ordenanzas, para que, en nuc&tnp wro- 
bre y con puestea autoridad, lúe .em« 
minasen y reconociesen; quienes, des* 



in prsmiMÍi acftiibíto, illa juzta 
fbrmam p/&8Bmibua introclu- 
nm eisden nomine, et auctori 
tato reéognoveront. 



§ 4, Ut ígitur ordinationet, et 
statim tittjwjaodi auctoritate 
aoitr», ut pwfertur examinata*, 
•t reeofaitaa ab his, od quo« 
«pectoft, ut 4eo*t, obaerventur, 
ArebiefftitOQfHU et Epioeopts 
praribeii* et cwuoi cuitibet per 
presentes committimus, et man- 
damos, ut statuta, et ordinario* 
dw prsedictas in Ecclesiis suis 
•oleran iter publican., illas ab 
ómnibus, «t eingolis, ad quos 
pertinet, et cujusris ordinrs re- 
g ularíbua, et ezemptis, nec non 
ab Ecclesiis in partibusillis im- 
posterum exigendis, doñee &y- 
oodum ProTincialem airailiter 
eoégeríot, auctoritate nostra fa- 
eiant inriolabiliter observan: 
contradictores per sententias, 
censuras, et pcenas ecclesias- 
ticas, appellatione postposita 
compaseen. 



$ 5. Non obstantibus Cons 
titutionibus, et Ordinationibus 
Apoetoiieis, ac quibusvis illa- 
rom partium, et Ecclesiarum 
statutis, et coosuetudinibus , 
etiam juramento, confírmatione 
Apostólica, yel quayis firra itate 
alia roboratis statutis, et con- 
suetudinibus, privilegiis quoque 
lndultif, et literis Apostolice 
illie, eorunque Prasulibus, et 
quibusvis alus personas quomo 
dolibet concessís, approbatis, et 
ioooratis. Quibus ómnibus, et 
singulis eoruin tenores, presen 
ubus pro expressis h aben ten, 
bac vice dumtaxat specialiter, 
•t expresse derogamus, ccetc- 
rísqaacootrariii quibuscumque. 



DEL CONCILIO. 3 

pues de nn largo y diligente examen* 
los reconocieron en el mismo nombre y 
autoridad, según la forma inclusa en 
las presentes. 

§ 4. Para que, pues, se observen co- 
mo corresponde, los dichos estatutos y 
ordenanzas, examinados y reconocidos 
por nuestra autoridad, por aquellos á 
quienes toca, encomendamos y manda* 
damos, por las presentes á los referi- 
dos Arzobispo y Obispas, a cad& uno 
de por sí, que con nuestra autoridad 
hagan publicar solemnemente en sus 
Iglesias las ordenanzas y estatutos di- 
chos, y que inviolablemente se obser- 
ven por todos y cada uno de aquellos 
á quienes corresponda, y por los regula- 
res y exentos de cualquiera orden, y 
por las Iglesias que en lo sucesivo ha- 
yan de erigirse, hasta que del mismo 
modo convocaren sínodo provincial; y 
á los que contradijeren, obligúeseles 
á su observancia por medio de seron- 
das, censuras y penas eclesiásticas, sin 
apelación. 

§ 5 Sin que obsten para ello cuales- 
quiera constituciones y disposiciones 
apostólicas, íi otro£ estatutos ó costum- 
bres de aquellas partes ó Iglesias, aun 
valorizados con juramento, confirma- 
ción apostólica. íi otra cualquiera vali- 
dación, ni los estatutos, costumbres, pri- 
vilegios, indultos y letras apostólicas 
dadas á ellos ó á sus Prelados, ó á cua- 
lesquiera otras personas, de cualquier 
modo que estuvieren concedidas, apro- 
badas y renovadas. Tenidas presentes 
todas y cada una de las cuales, deroga- 
mos, por esta vez, á lo menos, sus te- 
nores especial y espresamente; así co- 
mo cualesquiera otras contrarias. 

2 



APROBACIÓN 



§ 6. Et quia difficile foret 

Datum Rom» apud Sanctum 
Petrum, sub Annuio Piscatoria 
die28 Octobris 1589. Pontifica- 
tus nostri Anno V. 



§ 6. Y porque sería difícil &c. 

Dado en San Pedro de Roma, bajo 
el anulo del Pescador, el dia 28 de Oc- 
tubre del año quinto de nuestro Pon- 
tificado (1). 



(1) La confirmación de loi concilios provinciales no les di fuerza fuera de 
su provincia, aun cuando sea aprobación positiva y del papa como tienen el IV 
y V de Milán, mucho menos cuando la tienen negativa, como la de todos que 
son revisados por la congregación del concilio, la cual, después de enmendados, 
declaran que pueden pasar y que sus estatutos son canónicos, condición necesa- 
ria para que obliguen. De manera es que no se entienden confirmados sino per- 
mitidos. Fasti Novi Orbis, Ordinat 178 nota 2. » 



DEL CONCILIO. 



LEY VII TIT. 8.° LIB. !.• 



DE LA 



RECOPILACIÓN 1 LEVES DI INDIAS, 

PROCEDENTE 

De las Reales cédulas de Felipe II, en San Lorenzo á 18 de Setiembre de 
1591, y en Madrid- á 7 de Febrero de 1593, y de Felipe III en Ma- 
drid á 9 de Febrero de 1621, sobre que se guarden los Concilios 
Límense y Mexicano celebrados en las provincias del Perú y 
Nueva- España, cada una en lo que le tocare. 

Por cuanto los Concilios Provinciales, que conforme al decre- 
to del Santo Concilio Tridentino se celebraron en la ciudad de 
los Reyes de la provincia del Perú el año pasado de 1583, y en 
ia ciudad de México el de 1585, en que se ordenaron diversos de- 
cretos, tocantes á la reformación del clero, Estado Eclesiástico, 
doctrina de los Indios y administración de los Santos sacramen- 
tos en los Arzobispados del Perú y Nueva España, y en los obis- 
pados sus sufragáneos, se vieron en nuestro consejo de Indias, y 
por nuestra orden se llevaron á presentar ante Su Santidad, para 
que los mandase ver y aprobar, y tuvo por bien de dar su aproba- 
ción y confirmación, J mandar que los decretos se ejecutasen en 
la forma, y como se entenderá por los originales y traslados, quo 
por nuestra orden se han impreso, que todo se ha revisto en 
nuestro consejo y llevado á las dichas provincias. Y pues se han 
hecho y ordenado con tanto acuerdo y examen, y Su Santidad 
manda que se cumplap y ejecuten, mandamos á nuestros Vireyes 



APROBACIÓN DEL CONCILIO. 

m 

Presidentes y oidores de nuestras Audiencias Reales de las pro- 
vincias del Perú y Nueva España, Corregidores y Gobernadores 
de los distritos de todas las Audiencias, á cada uno en su juris- 
dicción, que para que se haga así, den y hagan dar todo el favor y 
ayuda que convenga y sea necesario, y que contra ello no vayan, 
ni pasen en todo, ni en parte en manera alguna. Y encargamos 
á los muy reverendos en Cristo Padres, Arzobispos del Para y 
Nueva España y Obispos sufragáneos, comprendidos en los dichos 
Concilios Provinciales por lo que les tocare, según sus distritos, 
que cu*iplan y hagan cumplir inviolablemente lo que está dispues- 
to y ordenado, como en ellos se contiene y 3u Santidad lo ordena 
y manda, sin los alterar, ni mudar en cosa alguna. 



PASTORAL Mí ILLHO. SERNA. 



reverendsis:mis patribus, 

AC DOMINIS COBP18COPI8 AC COM- 
PROVINCtALIBUS NOSTRIS, CA- 
PITULIS CATHEDRALIUM EC- 
CXBSIARUM, PAROCHIS, AC 
UNIVERSO 8TATUI KCCLESIA8- 
THJO PROVINCIA MEXICANA. 

Joamut de la Serna Archiepis* 

eopus* utramque salutem in 

Dominó precatur* 

Non satis ad perfectum pru- 
dentissimus ille Pater familias 
opa* suum perduxisset, TÍneam 
plantando, si plántala sepe non 
circujidedisset; singularis enim 
ferus depasceret eam: vindemia- 
rtnt qu% pratergredhtntur vi* 
neam, et ¿ñipes párvula demo- 
Urentur (1). 8ed ne in ea exco- 
lenda locatus labor in casum 
succederet, vallo munivit, Tur- 
rim apposuit, verticem (scijicet) 
Ugis attollens (2), ut sic ins - 
tructam, maceria tutatam agri- 
colis locare t. ¿Quis enim eorum 
Ha déxter in excolendo, tam 
jfetiens in sufferendo, tam au- 
daz in resistencfa, tam tenax in 
perseverando, tam fortis foret 
ih ¡rersequendo sitie legum ad- 
miniculo, sine decretorum inex- 



A LOS REVEflENOISIMOS PADRES 

Y. SEÑORES OBISPOS Y COMPRO YINC TALES 
NUESTROS, A LOS CABILDOS DE LAS IGLE- 
SIAS CATEDRALES, A LOS PÁRROCOS, YA 
TODO EL ESTADO ECLESIÁSTICO DB hA 
PROVINCIA MEXICANA. 

Juan de la Serna Arzobispo, desea ambas 
saludes en el Señor. ' 

No hubiera llevado su obra á la per- 
fección el prudentísimo Padre de fami- 
lias, plantando su viña, si plantada que 
fué no la hubiera rodeado de una cer- 
ca; pues una jura decoradora la hu- 
biera consumido, los transeúntes la hu- 
bieran vendimiado, y las pequeñas zor- 
ras demolido. Mas para que én su 
cultivo no empleara en vano su trabajo 
el arrendador, la guareció con un va- 
llado, ediñcó en ella una torre, levan- 
tando, por decirlo así, el propugnácu- 
lo de la ley, para que sostenida de este 
modo y defendida con la cerca, pudie- 
se arrendarla á los labradores. Por qpe 
¿quién de ellos sería tan hábil en cul- 
tivar, tan paciente en esperar, ta^n i}ni- 



(1 ) Math. c 21.— Psalm. 79.—Cant. 2. 

(2) Ambrosios lib. 9. in cap. 20. Joannis. 



pugnabili presidio? Cum pluri- 
tus dimictt oportet, ti, qui tm» 
perare pluribut intendit (1). 
Unusquiique enim suee obtem- 
perat voluntad, et rol uptati pro- 
clives suntad malum hominum 
appetitus, nec á. proposito un- 
quam desistent, doñee ad effeo 
tum placita perducant. Mag- 
num ergo, et indigestum Chaos» 
truculentaque confusio huma- 
nara hanc societatera turba»*et. 
Tot, tantorumque; qua coelestcs 
largiuntur donorum, et bonorum 
non esset fruitio, vrl ususrectus 
riñe lege, riñe justitia, sine rec- 
tore (2). Ideo ergo vineam suam 
sepe circundedit, id est Eccle- 
siara lege vallavjt, et stabilivit, 
quee rebelles cogeret, petulan- 
tium audaciam cohiberet, pree- 
tergredientes viam, ne vineam 
conculcarent, puniret. Nullum- 
que majus bonum huic suee fa- 
mili® potuit locuples in miseri- 
cordia tribuere, quam legis pro- 
pugnaculum, quo liomines in 
officio continerentur, gladium 
hunc ancipitem, quo Tyranno- 
rum vires frangerentur, divina? 
voluntaria expressionem . qua 
Servus sciens voluntatem domi- 
ni faciat, ne vapulet (3). Ideo 
familinrissimus Domini Moyses 
in signum magna? erga se dilec- 
tionis postulaba!: Si inveni gra* 
tiaox in oculis tuis, seire me fac 
viam tuam; viam (4), id cst vo- 
luntatem, tu gusto. ¿Quid ju- 
cundius servo quam certo scire, 
et non divinare voluntatem do- 
mini? Magnumergo bonum vi- 
ne® plantatae, sepe fuisse cir- 
cundatam: utilissimum Colonis 
voluntati Domini ex proscripto 
parere. Utile etiam impudenti- 
bus, et discolis, ab effroenatis, 
appetitus irisultibus cohiben sa- 



PASTORAL 

moso en defender, tan constante en 
perseverar, tan fuerte en perseguir, sin 
la ayuda de las leyes, sin la inespug- 
nabíe defensa de los decretos? Preciso 
es que lidie con muchos aquel que tiene 
que mandar á muchos, puesto que cada 
cualsigue el impulso de su voluntad, 
y los apetitos de los hombres, inclina- 
dos al placer, les conducen al mal, y 
no desisten de su propósito hasta que 
ven realizados sus deseos. En gran 
caos, pues, de confusión y desorden 
caería entonces la sociedad humana. 
Sin ley, sin justicia, sin gobierno, no 
se gozaría de tantos y tan excelentes bie- 
nes y dones como se nos comunican, ni 
se harta de ellos un uso recto. Por tan- 
to, pues, el Padre de familias circundó 
de un vallado su viña, es decir, conso- 
lidó, fortificó y resguardó su Iglesia con 
la ley, que redujera á los rebeldes, que 
refrenara la audacia de los insolentes, 
que castigara á los que pasan por el 
camino para que no conculcaran la viña. 
No pudo dar á su familia el Dios de 
las misericordias mayor bien, que el 
escudo de la ley, con la cual los hom- 
bres se cohtuvieran dentro de su deber; 
esta espada de dos filos, con qve se 
quebrantaran las fuerzas de los tiranos; 
estaespresion de la divina voluntad, por 
la cual el sierro, sabiendo la voluntad 
de su Señor, la cumpla para no atraer 
sobre sí el castigo. Por eso Moisés, el 
amigo familiarísimo de Dios, en señal 
de su grande amor hacia él, le hacia es- 
ta suplica: Si halle gracia ante tus di- 
vinos ojos, hazme saber tu caminó! tu 



(1) Plutarch. in Apotcg. laco. 

(2) Plutarch. ad Prin. in doct. 

(3) Luc. 12. cap. n. 47. 

(4) Exod. c. 33. 



DEL ILLMO. SE. SERNA. 



lutari illa violentia, quam regius 
▼ates postulabat, in Camo % et 
frttno wutziUa eorum constringe, 
gui non approximant ad te (1). 
Camum , et frenum appellat 
scriptura leges, et prsecepta, 
qu'tbus ab instituto superóse ho- 
roinum yol unt ates arcentur, ne 
in prrecep* ruant, innata? super- 
bise calcaribus acta?, qua con- 
tra fas, et reciura ad inorriina- 
los ruunt «Afectas. Ideo Judeeo 
nim dnctis*imus Philodicebat: 
Quod lez semper pugnat cum 
superhia (2). Quasi hoc sit pro- 
priura illiu? munus devio su per 
borum honiinum affectoi resis- 
te re, illorum se executíoni op* 
ponendo^prae-eptoru n habeni?: 
ne caderentdetinendo,non erjfo 
ad perfectum deduxisset opus 
si in m Pater familias, si riñere 
plantütse contentus, de vallo, et 
s«;pe non fuisset solicitus. 



Vrn«ain, non tit oíim de /Egi pi- 
to, sed de Catholics Ecdesire 
uberiori solo, Hispani» videlicel 
foecundissiraaregione, in terram 
hanc salsugini$ % et vasta solitu- 



camino, esto es, "tu gusto." ¿Que cosa 
de mayor satisfacion para el siervo, que 
saber de cierto y no por conjeturas, la 
voluntad de su Señor? Es pues un 
gran bien para la viña plantada, el ser 
rodeada de una cerca; y es asimismo 
útilísimo á los que la cultivan el obe- 
decer á la voluntad del Señor espresa 
por medio de su mandato. Es útil tam- 
bién á los atrevidos y díscolos fcl ser 
refrenados en los impulsos del apetito, 
con aquella saludable violencia que el 
real profeta pedia. Con el bocado y el 
freno constriñe las quijadas de aquellos 
que no se allegan á tí. Bocado y freno 
llama la Escritura á las leyes y á los 
preceptos, por medio de los cuales se 
apartan de lo comenzado, para no caer 
en el precipicio, las altivas volunta- 
des de los hombres, estimuladas por 
las espuelas de la innata soberbia que 
los precipita en desordenados afectos 
contra lo lícito y lo justo. Por lo cual 
PJiilon, doctísimo entre los judíos, de- 
cía, que la ley siempre pugna con la 
soberbia. Como que el oficio propio 
de la ley es resistir al descaminado 
afecto de los hombres soberbios, opo- 
niéndose á su ejecución, y contenién- 
dolos con las riendas de los preceptos 
para que no caigan. Luego no hubiera 
llevado á la perfección su obra el pa- 
dre He familias, si contento con haber 
plantado su viña, no hubiera cuidado 
del vallado y la cerca. 

Esta viña la trajo el piadosísimo Pa- 
dre, no de Ejipto, como en otro tiempo, 
sino del suelo mas productivo de la 
Iglesia Católica, de la región fecundí- 



(1) Ps&lmo. 81. 

(t) L. De traojmigr&tione. 



áinis (1) transtulit pientissimuí 
Pater. Ejécit gentes, ct planta- 
?it eam abolitp Idolorura cidtu, 

eífugatis Idololatriae tenebris , 
solerá cura, et indefesso animo 
•anctissimorum virorum Sacer- 
dotal» ordinis, tana Secularium, 
quam Reguldrium institutorum, 
quibus vineam plantandam, ex- 
colendam, et prnpajrandam lo* 
cavit. Sed ut Novelice planta* 
tiones in juventute sua (2) pro* 
fundas radícea j acere nt, et ube- 
riores fructus magno agrícola* 
rum labor i, et conatui succede- 
rent, opus fuit, ut condensa 
legum aepe circundaren!*, qua- 
rum alisa operarios dirigant in 
cultura, al ¡ a3 stiraulent oscitan- 
tes in ministerio, et indebitc 
illud tractantes com pesca nt. 

Quod eum optime perpendisset 
Dominus Petrus Moya de Con» 
treras, Preedeceseor noster, Vir 
jure mille tilulis, et nominibus 
renerandus, quamvis gravissi» 
mis dístentus curis, et totius 
hujus Regni guberi» apotre oc 
cupatus , Provincialem S y no 
dum coégít, in qua doctissimi 
Episcopi Comprovinciales in- 
terfuerunt, quorum maturo con 
sitio , et qua summa prcediti 
erant prudentia, Municipales 
leges fuerunt condita?, congo 
na n tes quidem Patrüm antiquo 
rum Doctrina?, Sacrorum Con- 
ciliorum Decretis, juricomrau- 
ni conformes, maximeque re- 
gión is istius raoribu8, et homi- 
num conditioni aptatse. In qua 
re^ licet omnes, qui de jure 
Concilio interfuerunt comen u- 
niter insudarunt: sed in ordi- 
nandis, et disponendis Deeretís 
plus ceterislaboravit Doctor D. 
Joanne* de Safado tune Se* 
cretarius si mu I , et consultor 
dicti Concilii, Sacronim Cano- 
num primarias Cathedrce mo- 



PASTORAL 

sima de España; y la. trajo á e¿ta tier- 
ra estéril y de va#(a soled^. Repelió 
á los gentiles, y abolido el oixko de loa 
ídolos, disipadas las tinieblas de la ido- 
latría, plantó su viña por medio del so- 
lícito trabajo y vigoroso espirita de los 
santísimos varones tanto seculares co- 
mo regulares del orden sacerdotal, á 
quienes encomendó que la plantaran, 
cultivaran, y propagaran. Mas para que 
las nuevas plantaciones echasen en su 
juventud raices profundas, y correspon- 
diesen con mas abundantes frutos al 
gran trabajo y conato de los labradores, 
fué necesario que se las cubriese con 
el sólido muro de las leyes, de las 
cuales., unas dirijen á las operaciones 
en el cultivo, otras estimulan á los ne 
gligentes en el ministerio, y otras re- 
primen á los que lo tratan indebida- 
mente. Considerando esto el Sr. Don 
Pedro Moya de Contreras, nuestro pre- 
decesor, varón por mil títulos y nombres 
digno de veneración, aunque rodeado 
de gravísimos negocios, y ocupado con 
el gobierno de todo este reino, corrvo 
có el Sínodo Provincial, al cual asistie- 
ron los doctísimos Obispos comprovin- 
ciales, con ayuda de cuyo maduro con- 
sejo y suma prudencia fueron formadas 
las leyes municipales, correspondien- 
tes á la doctrina de los antiguos Padres, 
conformes á los decretos de los sagra- 
dos Concilios y al derecho común, y 
muy acomodadas á las costumbres de 
esta región, y á la condición de sus ha- 
bitantes. En esta empresa, todos los 
que intervinieron de derecho en el Con- 
cilio, trabajaron con esmero y solicitud: 
pero en ordenar y disponer los Deere- 



(1) Psalmo. 79. 

(2) Psalm. 143. 



DEL TLIMO SB. SERNA. 



derator, et in illa nunc emeri- 

cla»m merftissimus Decanos» 
in posterum autem majo ruin 
hujns Regnt Ecclesinrum Pon- 
tr&oalcjri Sedeo* pro merituriun 
c«<MW« occupaturu?. Suhjec« 
tu m f u¿t cel ebre hoc C on ci 1 1 ti na 
integerrimae censura? Senatus 
Regti India rum, de cujus I ice ri- 
ña, et approbatroae Roviam 
tranajatuní est Apostólica Auc* 
tórnate firmandum, in quo quí- 
dem tantum teroporis consumo^ 
tom est, ut jam antiquatum vi* 
daf*et*r,seti de medio sublatum; 
aed quum adverlissem, quod 
quo impares sunt vires nostras 
adtantam Provinciam sustinen- 
dam, eo pluribus auxilüs indi'» 
g*TOU*« quorum precipua sunt 
dicti Concüii Decreta, nullum 
non movimus lapidem, nulli 
aumptui pepercimus, ut volu- 
men hoc oblivioni traditam in 
tuocm prodiret, preloque man- 
daretur, ut tic ad omnium agri. 
cotarum, et operar iorum manus 
perveoiret, et tantorum Decre- 
toram opte uberiores proventus 
tjjpactarentur. 



Tanti operis, tamque necea- 
tarii buic Provincia? grafía) de- 
bentur bqnce memoria Domini 
Pctrit quo praeude tam útiles 
leges sunt orojinatae, qiiibus ta- 
túa hic novus orbis in spirituaÜ 
regimine gubernetur; et crédi- 



tos, trabajó mas que todos el Doctor 
Don Juan de Salcedo (*), entonces Se- 
cretario y Consultor junt#me*>te del 
mismo Concilio, Catedrático ¿e Primft 
de Sagrados Cánones, y al presente, 
jubilado, en esta Cátedra, Dean ame- 
ritadísimo de pue*tra Metropolitana 
Iglesia, y que, según se juzga per la 
cualidad de sus méritos, ocupará en lo 
sucesivo la Silla Pontifical de una de 
las mayores Iglesias de este reino. Pa- 
só este célebre Concilio á la integérri- 
ma censura del consejo real de las 
Indias; de cuya licencia y aprobación 
se remitió á Roma para ser confirmado 
por la Autoridad Apostólica, en lo cual 
trascurrió tanto tiempo (**) que ya pa- 
recía anticuado ó quitado de enmedio; 
mas como hubiese yo advertido, que mis 
fuerzas eran harto débiles para sostener 
tan grande cargo y que necesito por Ip 
mismo abundantes auxilios, de los cua- 
les, los mayores son los Decretos de 
dicho Concilio, no dejé piedra por mo- 
ver, ni perdoné gasto alguno, para 
sacar á luz y hacer imprimir este vo- 
lumen, que yacia en el olvido, á fin de 
que llegase á las manos de todos los 
trabajadores y operarios de esta viña, 
y con la ayuda de tan importantes De- 
cretos, pudiesen recogerse frutos mas 
ricos y abundantes. 

Esta tan necesaria y grandiosa obra 
se debe á aquel Prelado de feliz me- 
moria, Pedro, bajo cuya presidencia se 
ordenaron las útilísimas leyes con que 
en el régimen espiritual, se gobierna 
todo este Nuevo Mundo; y tanto, que 



(*) T también. el B. P. Pedro Ortigosa, do la compañía de Jesús, que fué quien por 
comisión de los padres hizo la versión latina de este Concilio. 

(**) Aunque según parece del contesto, el tiempo que transcurrió entre la celebración 
de este Concilio y su aprobación por la Sede apostólica, fué mucho, en realidad ijp.pa&ó 
de cuatro años, pues habiéndose celebrado el año de 1585, recibió su confirmación en 1589. 

8 



PASTORAL DEL ILLMO. 8R. SERNA. 



derim quod non minus honoris, 
et celebritatis ejus nomini ait 
deferendum, quam illius nun» 
quam satis pro dignitate laudan- 
di Ftrdinandi Cortesii hujus 
novi orbis expugnatoris. Com* 
parans summus eíoquentiee pa- 
rens victoriam Salaminam Te- 
oiistoclis, et Solonis decretum 
de Judicibus Areopagitis cons- 
tituendis, dicit: Non minus prce- 
clarum hoc % quam illud judican- 
dum tst. Illud enim semel pro* 
fuit: koc scmperproderit Civita- 
ti (1). Id enim proferto accom- 
modari poteril hujus Concilii 
ordinatiori. Etsi incredibilia 
Cortesii facinora cum illius ce 
lebratione comparentur, jure di 
cere possimus, non minus prae- 
clarum hocquam illud judican- 
dum est. Illud enim semel pro 
fuit, hoc semper proderit Pro- 
vincia?. Mihi autem pro tanto, 
tamque utili negotio nihil pos- 
tulo; nec pro magna argenti 
8uinma insumpta, nec pro la- 
bore impenso, quam ut á Vóbi$ 
pro grato obsequio habeatur, et 
quia pro ómnibus laboravi, oto- 
ñes Mihi debiturn persolvatis 
pretium incomparabili assidua- 
rum, et devotarum vestrarum 
precum, quarum Vobis certas 
vices repetida»), ut vestris me- 
ntís puffulti, po8t pensum rite 
persolutum fídeli red dita? vili 
cationis ratione, in Domini gau 
dium mereamur intrare, in quo 
válete, ut opto. Mexici quinto 
idus Septembris anni Domini 
millessimi sexcentessimi vige- 
roissi secundi. 

Joannes 
Archiepiscopus Mexicanus. 



creo se debe no menos honor y cele- 
bridad á su nombre, que al del nunca 
bien ponderado Hernán Cortés, con- 
quistador de esta Nueva España. Com- 
parando el gran padre de la elocuencia 
la victoria de Temístocles en Salamina, 
y el decreto de Solón que estableció 
los jueces del Areópago, dice: No 
menos esclarecido se ha de juzgar esto 
que aquello. Aquello aprovechó una vez: 
esto siempre aprovecha á la ciudad. 
Puédese, pues, muy bien acomodar es- 
to á la ordenación de este Concilio; 
pues por grandes que sean los hechos 
de Cortés, si se compara su obra con 
la celebración de este Concilio, pode- 
mos justa y propiamente decir: No me- 
nos ilustre se ha juzgar esto que aque- 
llo; aquello aprovecho una vez: esto 
siempre aprovecha á la Provincia. No 
pido mas portan grande y útil negocio; 
por la crecida suma de dinero que en 
el he gastado, y por el trabajo que en él 
he impendido, sino solamente que lo 
recibáis con grato ánimo, y que ya que 
por todos he trabajado, todos me pa- 
guéis la deuda con el precio incom- 
parable de vuestras asiduas y devotas 
oraciones, las que os retribuiré en la 
misma moneda, para que, sostenido por 
vuestros merecimientos, después de pa- 
gado el censo fielmente en el ajuste de 
la cuenta, todos merezcamos entrar en 
el gozo del Señor, en el cual deseo os 
encontréis. México, nueve de Septiem- 
bre del año del Señor mil seicientos 
veintidós. 



Juan, Arzobispo de México. 



(1) Iib. 10. Offio. 



IN NOMINE SANCTjE, 

ET INDIVIDUA 

TRINITATIS 

PATRIS, ETFILII, N 
ET SPIBITUS SANCTI. 



Sancta Provincia] is Mexica- 
na Synodus ad Sacrorum Ca« 
noDum statuta, ac pra?cipue ge- 
nemlis Concilii Tridentmi de- 
creta observa ndum, et exequen- 
dum, ad Fidei Catholictc pro- 
pagationem, ac Divini Cultus 
augmentum; ad Cleri, et Popu- 
li reformaiionern, ad commu- 
nem deniqm» Mexicana» Provin- 
cia?, nuper iii Evangelio genitce, 
ac Christo Domino recen 8 nata?, 
in gpiritualibua, et temporalibus 
utilitatem, Mexici, qusB Metro- 
polis est Nova? Hispánica India- 
rum Occidental i um Maris Oc- 
ceani, rite, et canonice congre- 
pata: Presidente in ea Jllmo. ac 
Rmo. D. D. Pttro Moya de 
Contreras, Dei, et Apostólica? 
Sedis gratia A rchiepiscopo Me- 
xicano, atque «tiara Pro vi aria? 
Gubern atore, ejusque Regii Se- 
natus Prsefecto, hsec, quce Li- 
bris,ac Tilulis distinctasequun- 
tur, statuit, sancit, atque decer- 
ntt. 



EN EL NOMBRE 

DE LA SANTA 

PADRE, HIJO, 

Y ESPÍRITU santo, 



El santo (1) * Concilio Provincial 
Mexicano (2) recta y canónicamente 
congregado en México, Metrópoli de la 
Nueva España de las Indias occidenta- 
les (3) del Mar Occéano (4); para guar- 
dar y cumplir los Estatutos de los Sa- 
grados Cánones, y principalmente los 
Decretos del Concilio general Tridenti- 
no; para la propagación de la Fe Cató- 
lica, y el aumento del culto divino, para 
la reforma del clero y del pueblo, y fi- 
nalmente, para la común utilidad en lo 
espiritual y temporal de la Provincia 
Mexicana poco ha engendrada en el 
Evangelio, y acabada de nacer á Cristo 
Señor nuestro; presidiendo en él, el 
Ilustrísimo y Reverendísimo Sr. Don 
Pedro Moya de Contreras, por la gracia 
de Dios, y de la Santa Silla Apostólica 
Arzobispo de México, y también Virey 
de la Nueva España, y presidente de 
su Real Audiencia, estableció, sancionó, 
y decretó las disposiciones siguientes, 
puestas con distinción y orden en Li- 
bros y Títulos. 



(•) Véanse las notas al fin del Concilio. 



LIBRO PRIMERO. 



TITULUS I. 

PS fUHHA TRIN1TATE, ET FIDE 
CATHOLICA. 

©B FIDEI PROFESSIONE. 

§. I. 

IHdti professio ad normam 
tonititutionis Pii IV. ab iis 
ómnibus fiat % qui beneficia 
éeinceps obtmebunt. 

F10B8, Janua illa nostree aá- 
luti?, sine qua Deum invenire, 
et invocare, Deo serviré, et pía. 
cere n ulitis in hac vita poteat, 
quam Christus docuit, A pos- 
to I i predicaren) nt, Sancta Ro- 
mana Ecclesia tenet, et profíte- 
tur, primum fundamentiim eat, 
cui totíus Christiani ©difícil fa- 
brica innititur. Igitur, ut heec 
IndiarumOccidentalium Eccle- 
sia, tanquam novellum germen 
plantata, spuriis vitiorura, erro- 
rumque propaginibua resecada, 
firmiaaimas agat radícea, et 
abundanti divinse gratiae flurai- 
ne irrigata, Coeleste illud, quod 
Pana datt.fluniat incrementum, 
ac dignos vitas aeternoB fructus 
ferat, Sacroaancti Concilii Tri- 
detitini auctoritate suffuha, Pro- 
Tiocialis Mexicana Sjnodus, 
quam sus Cengregationis initio 



TITULO I. 

DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, Y DE LA PE 

CATÓLICA, 

DE LA PROFESIÓN DE LA FE. 

"§i. 

Todos los que en lo sucesivo obtuviesen 
beneficios eclesiásticos, harán la pro- 
fesión de fe según la constitución de 
Pió IV. (5). 

La fé, aquella puerta de nuestra sa- 
lud, sin la cual nadie puede en esta vi- 
da bailar á Dios, invocarle, servirle, ni 
agradarle, la cual enseñó Cristo, predi- 
caron los Apóstoles, y la Santa Romana 
Iglesia tiene y profesa , es el primer 
fundamento, en que estriba la fáhriea 
de todo el edificio cristiano. Por tanto, 
para que esta Iglesia de las Indias Oc- 
cidentales, plantada como un nuevo 
vastago, libre de los vicios y errores, 
eche raices profundas, y regada por el 
rio abundante de la divina gracia, to- 
me aquel incremento celestial que Dios 
dá, y Heve dignos frutos de vida eter- 
na, el Sínodo provincial Mexicano, fun- 
dado en la autoridad del Santo Conci- 
lio Tridentino, renovando la profesión 



DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, T DB LA ?E CATÓLICA. 



Íineatitit, Catholic© Fidei pro- 
eMÍonem remwans, atatuit, ac 
pneeipit; ut emanes ii, qui in 
poste rum beneficia Eccle¿iasti- 
ca qitaecn roque obtinebunt, infra 
duoruro meneiuní spatium, á 
die adepta? posaesatojiia, et qui 
in Synpdum Dicecesaoam con- 
rmiredebent in ea Sjüodo,quae 
primo quuque tempore celebra- 
bitur, nec non Epiacopi in pri- 
ma Sjnodo Provincia I i, cui pri 
muñí postquam electi fuerint 
interesse contigerit, publicara 
Fid*i profe8aio¿iem faceré, et 
Román® Eccleaioe obedientiam 
jurare, et spondere teneantur. 
ad formara in conatitutione fel- 
record. Pii Papa? IV. praescrip- 
tam; quara coqstúutioneni sin- 
guít £piacopi in suis Direcegi, 
búa, quo citius fíeri potuerit, 
publican proourent , á cujus 
publícateme post a.ex mensea 
elapsos* nullus in Rectoren? , 
•eu Cancellarium alicujub Uní 
▼ereitatis, reí Scholae eligatur, 
aut ad Doctoralem, seu Magia 
tralem .gradum, in quacuoique 
facúltate promoveatur, nec ad 
publice , vel privatim 1 i itera» 
docendam , eünmsi regularía 
fiíerít, adraittatur, nisi prius ad 
prodietse constitutionis forrau* 
lana juraraentum, Fideique pro- 
fessíonem emiserit. Sic enim 
fiel, ut jacto Fidei Catholícse 
fundamento, quod supra struc- 
tum fuerit, doctrinas sedifi- 
ciura firraum, ac stabili perse- 
Teret(l). 



de fe católica que prestó al principio 
de sn reunión, establece y manda, que 
todos aquellos que en lo sucesivo ob- 
tuvieren cualesquiera beneficios ecle- 
siásticos, dentro del término de dos me- 
ses, contados desde el dia, en que ha- 
yan tomado posesión, y lo? que deban 
reunirse para formar el Sínodo Dioce- 
sano, en aquel que primero se celebra- 
re; y también los obispos, en el primer 
provincial á que asistieren después que 
hayan sido electos, sean obligados á ha? 
cer la profesión de fe, y á jurar y pro- 
meter obediencia á la Iglesia Romana, 
según la forma prescrita por el Papá 
Pío IV, do feliz memoria; cuya cons- 
titución cada uno de los obispos pro- 
cure publicar en su Diócesis cuanto 
antes le fuere posible, para que pasados 
seis meses de su publicación ningurio 
sea elegido Rector, ó Cancelario d# 
alguna universidad ó colegio, ni pro- 
movido á grado de doctor ó de maes- 
tro, en cualquiera facultad, ni admitido 
para enseñar las ciencias pública ó pri- 
vadameiue, aun cuando fuere regular, 
si primero no prestare el juramento é 
hiciese la profesión de fe, según la for- 
ma de la constitución citada. Pues así 
se conseguirá que, echado el funda- 
mento de la fe católica, el edificio de 
la doctrina que sobre él se construya, 
se conserve firme y estable. 



(I) Ex Concil. de Guadix in prin. ct Granat. tit. de sum. Trín. et Fide Cath.— Tole- 
tan, et Compostelan. 1 566. act i. in princ. — Milán, i. in prin. — Sy^xod. áfi Qltyttpga, in 
proemio, et Prorin. ejusdem act. 2 cap. i. et Límense 3. in prjncip. 

Conc. Trid. Ses*. 24. c. 12.— Sess. 25. c 2. de Reform. 

Milán, i. in princ et Granat. ubi supra, et Provincial, de Quiroga act. 3. cap. n. 

Bular. A post. Bula 107. p*g. 6S4. 

Pina IV. Bula 101. pag. 621.— Mil. i. in princ. et 3. Concil. foL 537. Yerbo quiamv 
fue, ei 4. £ 610. et 6. in princ. fol. -703. tom. 5, Conciliorum. 



10 



DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, 



DE PREDICATIONE 
VERBI DEI. 

5.1. 

Tam Episcopi, quam Paiochi 
verbum Dei per te tptosprce* 
dicent, ex Tridentini prcBs* 
crtpto, nisi legitimo sint im- 
pedimento obnoxiu 

Preecipuum Episcoporum 
munus est docere Populum 
Evangelium Dei, quos tan* 
quam Apostolorum Snccesso- 
res, ea máxime -cura exercere . 
debet, ut recte pureque tractent 
verbum veri t a ti s, ac fqrmam 
habeant sanorum verborum, 
quibus plebes sibi commissae 
Doctrina salutari, ita pascan*' 
tur, ut Christo Pastor i bono 
semper inhrereant. Quod opti- 
me perpendens Sacrosanctum 
Tridentinum ConcUium statuit 
ac decrevit, omnes E pisco pos, 
et altos Ecclesiarum Praalatos 
teneri, per se ipsos, si legitime 
impediti non fuerint, ad prce- 
dicandum Evangelium Dei, si 
vero legitime impediri contige- 
rit, idóneos viros assumere de- 
beant, ad prsedicationis munus 
salubriter exequendum. Quam 
obrera heec Provinrialis Syno- 
dus auctoritate Concilii Triden- 
tini, et veterum Patrum innixa, 
Epiftcopos, et alios Provincia? 
Mexicana? Prselatos in Domino 
ctohortator, ut in hanc curam 
toto pectore incumbant, ac Gre- 
gen sibi commissos, ipsimet, 
prsesertim in Ecclesia sua, ver- 
bo Dei pascant. Sin autcm se 
interdum veré impeditos cog- 
noverint, per viros idóneos ex 
proscripto ejuadem Concilii si- 
bi eligendos, hoc munus stu*> 
diosÍ8sime Populo prostent (1). 



DE LA PREDICACIÓN DE LA 
PALABRA DE DIOS (6). 

Así los obispos como los párrocos pre- 
diquen por sí mismos la palabra de 
Dios, según está prescrito por el Con- 
cilio Tridentino, á no ser que se ha- 
llaren con legítimo impedimento. 

El cargo principal de los obispos ea 
enseñar al pueblo el Evangelio de Dios, 
puesto que como sucesores de los Após- 
toles les debe ocupar principalmente el 
cuidado de tratar con pureza y rec- 
titud la palabra de la verdad y tener la 
forma de las santas palabras, con las 
cuales la grey que les está cometida se 
alimente de la doctrina saludable, de 
modo que siempre esté unida á' en 
buen pastor, Cristo. Considerando la 
cual muy atentamente, el sacrosanto 
Concilio Tridentino, estableció y de- 
cretó, que todos los obispos y demás pre- 
lados de las Iglesias estén obligados á 
predicar por sí mismos el Evangelio de 
Dios, si no estuvieren legítimamente 
impedidos; en cuyo caso deban elegir 
varones á propósito para desempeñar 
saludablemente el cargo de la predica- 
don. Por lo cual este Sínodo provin- 
cial, estribando en la autoridad del 
Concilio Tridentino y de los antiguos 
Padres, exhorta en el Señor á los obis- 
pos, y demás prelados de la Provincia 
Mexicana, á que se dediquen con el 
mayor esfuerzo á este cuidado, y ellos 
mismos apacienten con la palabra de 
Dios á las porciones de la grey que les 
están encargadas, principalmente en su 



(1) Cap. ínter cetera de offic. Ordi. — Concil. Trídent. Sess. 5. c. 2. et Scss. 24. cap. 
4. de Reform. 

Milán, i. tit. de Pr&dicat. Verbi Dei. — Compostel. acti. S. c. 3. et Milán 5. titul. qu» 
ad prodication. Verbi Dei, &c. fol. 707. 



T DB LA FE CATÓLICA. 



11 



$.11. 

Parochi verbum Dei annun* 
tient ómnibus Dominicis, tí 
festis dicbus. 

Parochi vero, et Curati, qui 
in dispensando subditis verbo 
Dei, coadjutores Episcoporum 
8iint, juxta Concilii Tridentini 
Decretura, Dominicis saltem 
diebus, et festis sollemnibus 
oves «ib i commissas pro earum 
sensu, et intelligentia sal u tari «• 
bus verbis pascant, docendo es, 
queB ad salutem sunt necessa- 
ria, eis itidem annunciando, 
quce vitia declinare, quasve sec- 
tari virtutas oporteat, ut poenam 
seternam ev adere, et coelestem 
gloriam consequi valeant. Id 
vero Parochi, et Curati praedic- 
ti per se tpsos prestare debe- 
ant, sin mi ñus ab Ordinario 
compelían tur, quod si legitime 
impeditt fuerint, summo studio 
inrigilent, ne dessint Ministri 
idonei ad id munerís adimplen- 
dum; «t autem praedic ation i s 
usus perpetuo conservetur, et 
in dies magis, atque magis cum 
fructum animarum accrescat, 
Ü8, qui preedicaudi officio fun- 
guntur, regulas proxime anno- 
tatas heec Sancta Synodus ob- 
servaodas proponit (1). 



propia Iglesia. Pero si algunas veces se 
conocieren verdaderamente impedidos, 
cumplan diligentemente con este deber 
para con el pueblo, por medio de varo- 
nes idóneos que elijan, según lo preve- 
nido por el mismo Concilio 

§ II. 

Los párrocos anuncien la palabra de 
Dios en todos los domingos y dios 
festivos. 

Mas los curas párrocos, que al pre- 
dicar á las subditos la palabra de Dios, 
son coadjutores de los obispos, deben 
alimentar conforme al decreto del Con- 
cilio Tridentino, á lo menos en los días 
domingos y ñestas solemnes, á las ove- 
jas que están á su cargo, con palabras 
saludables según la capacidad é inteli- 
gencia de ellas, enseñando aquellas co- 
sas que son necesarias para la salva- 
ción, y haciéndolas conocer asimismo 
los vicios que deben evitar, y las virtu- 
des que deben seguir, para que puedan 
librarse dq la pena eterna y conseguir 
la gloria celestial. Los párrocos y cu- 
ras dichos, deben cumplir esto por sí 
mismos; y si no lo hicieren, sean com- 
pelidos por el ordinario; mas si legíti- 
mamente estuvieren impedidos, vigilen 
con sumo cuidado que no falten minis- 
tros á propósito para llenar este cargo. 
Pero para que se conserve, perpetua- 
mente el uso de la predicación, y cres- 
ca mas y mas cada dia, con fruto de 
las almas, este Santo Sínodo propone 
á los que están encargados del oficio de 
predicar, las reglas que á continuación 
se notan para su observancia. 



(1) Oonc. Trid. Sess. 25, cap. 2. 

Milán, i. et 5. ubi sup. fol. 707. ct Guadix tit. i. const. i, et Granat. ubi supr. de Sum. 
Trin. et de offic. Rectoría n. 2. et 13. et Synod. de Quiroga const. 41. 



tío. 

C$nción#tore8 Sfriptvram 80* 
cramjuxta sensum Eocluim 
¡ntfrprcUntur. 

Predicatores rerbi Dei juxta 
Concilii Tridentiui preeceptura, 
Scripturam Sacram interpre- 
tentur eo sensu, quena S a neta 
Mater Ecclenia, et unanimis 
Sanctorum Patrum consensúa 
comprobavit, neo prudenti© 
8U8B innixi Scripturce vira fa« 
ciant, ad singulares, novos, et 
pro suo arbitratu excogítalos 
seneus ea^ra detorquendo, vyeo 
quidquam ab Ecclesia, aut 
probatis Ecclesia? Doctoribus 
alieuum proferant (1). 



DI L¿ y$WM&LA TBUri0AD» 

§ III. 

Las predicadores interpreten la escri- 
tura sagrada conforme al sentido de 
la Iglesia. 

Los predicadores de la palabra de 
Dios, según lo mandado por el Conci- 
lio Trideutino, interpreten la Sagrada 
Escritura en aquel sentido que la San- 
ta Madre Iglesia y el unánime consen- 
timiento de los Santos Padres han 
aprobado; y no hagan fuerza á la Es- 
critura apoyándose en su propia pru- 
dencia, violentándola, para fundar sen- 
tidos singulares, nuevos (7) é inventa- 
dos á su arbitrio, ni profieran cosa al- 
guna que sea agena de la Iglesia ó de 
de sus doctores. 



§• IV. 

Semperex Evangelio Mytfcrium 
aliquod tzponant. 

Mjrsteríura ajiquod Fidei se,m- 
per exponant ex aliquo Evan? 
gelii loco, argumento desump- 
to, ut auditores frequenter Dei 
verbum audiendo facile perci- 
piant, quae sibi ad salutera má- 
xime sunt necessaria. 



§.V. 

AudUorum captup ses$ accom- 
modent. 

DtfficiKbus, et inanibus quses- 
tionibus prorsns abstineant, ne 
§e ipsos ostentare magis, quam 
Christum predicare videantur, 
sed ad ea, qiíae pro cuju'sque 
gradu, qualitate, conditioneve 
magis expediunt, auditores ex- 
hortentur, eosque facilioribus, 



§IV. 

Espongan siempre algún misterio 
tomado del Evangelio. ' 

Tomado el argumento de algún lu- 
gar del Evangelio, espongan siempre 
a|gun misterio de fe, para que los 
oyentes escuchando con frecuencia la 
palabra de Dios, fácilmente conozcan 
las cosas que les sean mas necesarias 
para la salud de sus almas. 

§v. 

Acomódense á la capacidad de los 

oyentes. 

Absténganse absolutamente de di- 
figUes y vanas cuestiones, para que no 
parezca que mas quieren ostentar su 
saber, que predicar á Cristo; sino ex- 
hp^ejí á los oyentes á conseguir aque- 
llas cosas que mas les convengan, se- 



(1) Cono. TricL Sess. 5. cap* ^— Yidp Conc. citata sqpra. 



T ME LA tffi <U*0LK>A. 



13 



et conrenientioribus mediis ad 
haec consequenda studiostssime 
inatituant (l). 



§.VI. 

Quomodo Episcopos, et Magis- 
tratus admonere debeant. 

Epiecopos, aliosve Pralatos, 
et Magtstratus civiles cum of- 
fensione auditorum, ne acerbe 
objurgent, sed si quid in illis 
dtgnura repnehensione invene- 
rint, privatnn potius eos admo- 
neant, Populum vero, justa 
díctum Apo8toli,pra3positis8UÍs 
etiam discolis, obedire cohor- 
tentur (2). 



§• VII. 

Cautio, et charitas servetur in 
reprcehendendo. 

In repraehendendis vitiis cau- 
ti sint, nec queraquam tacite, 
aut nominatim insectentur, sed 
potius ita se gerant, ut pietatis, 
el charitatis solum studio, non 
peculiari alicujus odio adduc- 
tos, id faceré omnes intelligant. 



§. VIII. 

Doctrinara confirment exemplo 
bonce vita, 

Denique Doctrina, quam do- 
cent, ut efficacior sit, non mi» 
ñus vita, et exemplo, quam ser- 
mone comprobetur, ne quod 
verbis afferunt, moribus impug- 



gun la clase, calidad y condición de 
cada uno, 7 diríjanlos con el mayor es- 
mero á conseguir estos bienes por los 
medios mas fáciles y convenientes. 

§ VI. 

De qué modo deban amonestar á los 
obispos y magistrados (8). 

Do ninguna manera reprendan coir 
escándalo de los oyentes á los obispos 
y demás prelados, ni á los magistrados 
civiles, sino que, si en ellos hallaren 
algo digno de reprensión, les amones- 
tarán privadamente; mas al pueblo, se- 
gún la sentencia del Apóstol, exhór- 
tenlo á obedecer á los que están pues- 
tos en el mando, aun cuando estos sean 
díscolos. 

§ VIL 

Pero para reprender, guárdese ló qué 
ordena la prudencia y In caridad* 

Sean cautos para reprende? los vi» 
cios, y á nadie ofendan tácita ni espre- 
samente; antes bien, portease de mane- 
ra que todos entiendan que hacen tales 
correcciones, solamente llevados de la 
piedad y caridad, y no por odio hacia 
alguna persona determinada. 

§ VIII. 

Confirmen la doctrina con d ejempfo 
de la buena vida. 

Por último, para que sea mas eficaz 
la doctrina que enseñen, deben com- 
probarla no meaos con la vida y el ejem- 
plo que con la palabra, no sea que con 
lo que con ésta aseguran, lo impugnen 



(1) Cóiícil. ToleUn. 25ff6. aéti. 3. c. S. 
{%) Ad Pfaihp. 8.—1. Pettí cap, S. 



14 



DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, 



nent t et dum alus pmdicant, con las costumbres, y mientras que á 
ipsi reprobi efficiantur. otrog p re dican, ellos se hagan reprobos. 



DE DOCTRINA CHRISTIANA DE LA DOCTRINA CRISTIANA QUE SE HA DE 
RUDIBUS TRADENDA. ENSEÑAR A LOS RUDOS. 



5-1. 

Doctrina Christiana uniformi- 
ter doceatur ad ñor mam Ca~ 
techismi Concilii Auctoritate 
dispositi. 

Christus Pastor bonus dimi- 
sit nonaginta novena in monti- 
bus, overn unam perditam qua> 
rens, Judeeorum vepribus lace- 
rafus est, ardentique amore fla- 
gran s pro 8UÍ8 ovibus mortem 
obivit. Quo sane exe rapio 
Pastores alios, quibus sui gre- 
gis cura deraandata est, satis 
docuit, quantum de ovium sa- 
lute deberent esse soliciti, illa- 
rum in primis, qu© lanee débi- 
les, ac derelictae cum sint, ma- 
jori indigent Pastoris adjumen-^ 
to. Id igitur sibi proponen s* 
hace Sancta Provincialis Syno- 
dus, propter rudium multitudi- 
nem pene innumerabilem in 
his Indiarum partibus degen- 
tium, summo studio providere 
curavit, ut Pueri, Serví, Indi, 
et omnes alii cujusvis setatis, 
et «onditionis elementorum Fi- 
dei ignari, Christiana Doctrina 
instruantur, ne parvuli petien» 
tes panem, frangentis defectu 
pereant. Quia vero máxime 
oportet, ut Sacra Doctrina in 
ómnibus sibi coheerens, ad 
unam etiam prescriptam for- 
ma m tradatur Catechismus, 
quo eorum, qua3 quisque scire 
debet, brevis, ac facilis summa 
continetur, ab eadem Synodo 
probatus, ordineque dispositus 
est, ad totius Mexicana? Pro» 
rincioe usum, Ideoque statuit, 
•c prseoipit hsec Syoodus, ut 



§i. 

Enséñese uniformemente la doctrina 
cristiana según la norma del catecis- 
mo, dispuesto por la autoridad del 
Concilio. 

Cristo, buen pastor, buscando una 
oveja perdida, dejó las noventa y nue- 
ve en los montes, fué herido por las 
espinas de los judíos, y ardiendo en 
vivo amor por sus ovejas se entregó á 
la muerte. Con cuyo ejemplo verdade- 
ramente enseñó lo bastante á los otros 
pastores, á quienes habia de encomen- 
dar el cuidado de su grey, lo solícitos 
que debían ser de la salud de las ovejas, 
principalmente de aquellas que como 
mas débiles y abandonadas, necesitan 
mas de la ayuda de su pastor. 

Este Santo Sínodo provincial, pues, 
proponiéndose esto mismo por la mul- 
titud casi innumerable de los rudos 
que viven en estas partes de las Indias, 
con sumo cuidado trató de proveer que 
los niños, esclavos, (9) indios y cua- 
lesquiera otros de toda edad y condi- 
ción, qne ignoren los elementos de la 
fé, sean instruidos en la doctrina cris- 
tiana, no sea que los párvulos que pi- 
den pan, perezcan por falta de quien 
se los divida. Mas como en gran ma- 
nera convenga, que la sagrada doctrina 
sea conforme en todo consigo misma, 
este Sínodo ha aprobado y dispuesto 
ordenadamente para uso de toda la pro- 
vincia mexicana, según la única forma 



T DE LA FE CATÓLICA. 



16 



Catechiamum predictum se- 
cara habeant illi, quibus docen- 
di Christiana? Doctrina? sum- 
mam in Ecclesiis, Scholis, ac 
paerorum Collegüs cura in* 
juncta est, eoque utantur sub 
pee na Excomunicationis majo- 
ri¿, non obstante quacumque in 
contrarium consuetudine, Epis- 
copi etiam admonentur , ut 
quam primum Catechismum 
hunc in eam ladorum linguam 
transferri faciant, quam sin* 
guli in suis Dicecesibus usita- 
tiorom noverint. Translationi- 
bus yero de Episcoporum con- 
sensu emissis, eamdem cum 
Cátechisnio ori£Ína(i,auctorita- 
tem &jrnodua tribu it, pro bibens 
sub eadem Excommunicationis 
poena usum omnium aliarum, 
quse ante prodierunt, vel post 
hoc Synodi decreta m aíiter 
prodibunt, quam est p raes en ti 
Constituiione sancittim. Non 
tamen propterea exclusum vo*- 
lumus Catechismum Summi 
Pootificii auctoritate confectum 
aut ab alus ioferioribus aucto- 
rítatem habentibus, in poste» 
runa conficiendum (1). 



Parochi amne» Catechismum 
habtant, juzta quem Doctri- 
na Ckristiana ctrtit ditbus 
Indis tdoceatúr. 

Curatí omnes, tam Secula- 
res, 1]uam Regulares in Ta* 
bella adteriptum apod se re- 



prescrita, el catecismo en el cual se 
contiene la suma fácil y breve de aque- 
llas cosas que cada uno debe saber. Y 
por lo mismo establece y manda, que 
tengan consigo el referido catecismo 
aquellos á quienes incumbe el cargo 
de enseñar la suma de la doctrina cris- 
tiana en las iglesias, en las escuelas y- 
en los colegios de niños, y que usen 
de él bajo la pena de excomunión ma- 
yor, no obstante cualquiera costum- 
bre en contrario (10). Amonéstase tam- 
bién á los obispos á que cuanto antes 
hagan traducir este catecismo en aque- 
lla lengua de los indios, que cada uno 
conoaca sea mas usada en sus Dióce- 
sis. A las traducciones dadas á luz con 
aprobación de los obispos, da este Sí-¡ 
nodo la misma autoridad que al cate- 
cismo original, prohibiendo bajo la 
misma pena de excomunión el uso de 
todas las otras que se publicaron antes, 
ó que después de este decreto se pu- 
bliquen de otro modo que del sancio- 
nado en la presente constitución. No 
por esto queremos escluirsin embargo 
algún catecismo formado por autoridad 
del Sumo Pontífice, ó que en lo suce- 
sivo se forme por otros aun inferiores, 
que tengan autoridad (11). 

§il 

' Todos los párrocos tengan el catecismo, 
según el cual sea enseñada á los in- 
dios la doctrina cristiana en deter- 
minados dios. 

Todos los que tienen cura de almas, 
tanto seculares como regulares, tengan 



(1) Catechis. Pii. V.— Ex Conc. Trid. Sess. 24. c. 7. de Reform. et Sess. 25. in fine, 
et Tole*, ubi tiupr. act. 3. cap. 5. et Limense Concü* 3. act. 2. c. 3. et act. 4. 0» 17.— -Conc. 
Bemeuj, e. 1£. et Límense 3. act. 2. c. 6. 



Í0 



DE 



ttaeánt* Doctrines Chriatiana 
con textual, videlicet, Oratio- 
nem Dominicam, Salutationem 
Angelieam, Symbolum A pos* 
tolorum, Anttphonara, Salve 
Regina, duodecim Articulo* 

?idei, decem Legis Divines 
recepta, quinqué E celes ise 
Mandara, septem Fidei Sacra- 
menta, septeto Capitaüa ritia. 
Qu® omnia, non tameu ínter 
Missarum sollemnia recitan fa- 
ciant, singulis Dominicis Ad- 
vettus, et á Dominica Septua» 

Kimse, naque ad Dominicam 
ñoñis inclusive. Haec enim 
scepius repetita commemoratio, 
noitree Fidei infria nostrae fi- 
get memoria). Qaapropter Cu 
rati qnotieaid negligente? omia- 
serint, pondo tribus multentur, 
fabrica? illius Eccleaias, cujus 
ipai curam gesserint, aplican» 

di* (O- 



§. ni. 

Cura Parochorum in tradenda, 
ti explananda Doctrina. 

(fcutevero frustra Doctrina, 
menoría retractar, nisi ex en 
quisque inteHigat, quid aibi ad 
■alutem ait necessarium, quid 
credere, quidve operari opor- 
teat ; Tridentini Concilii auc- 
toritatem haec Synodus sequu<» 
ta, in virtute Sanctae Obedienti® 
Goratte «nandat; ot ómnibus 
diehus Dominicis, ipai per se, 
aut si legitimo teneantur impedi 
mento, per Viros idóneos Or* 
dinario probatos, Christianam 
Doctrinan? tradant, atque ex- 
poirant ad eam fornratn, et ra- 
tseiieiro, qtábtft ¿¡apositos est 



SANTÍSIMA TBXNIDAD, 

escrito en una tabla, el testo de !a dor> 
trina cristiana, á saber, la Oración Do- 
minical, la Salutación Angélica, el Sím- 
bolo de los Apóstoles, la Antífona Sal- 
ve Regina, los doce artículos de la fé, 
los diez Mandamientos de la ley de 
Dios, los cinco de la Iglesia, los siete 
Sacramentos de la fe, y los siete peca- 
dos capitales, y hagan que todas estas 
cosas se recen en todos los domingos 
de Adviento, y. desde el domingo de 
Septuagésima hasta la dominica de Pa- 
sión inclusive, pero no dentro de la 
solemnidad de la misa. Esta doctrina 
repetida con frecuencia, fijará en nuea> 
tra memoria los fundamentos de nues- 
tra fe; por lo cual todos los curas cuan- 
tas veces negligentemente omitieren 
hacer esto, sean multados en tres pe- 
sos aplicables á la fábrica de aquella 
iglesia que está á su cuidado. 

§IH. 

Del cuidado que deben tener los p&rNh 
eos de enseñar y esplicar la doctrina. 

Como quiera que en vano se retiene 
en la memoria la doctrina, si de ella 
no entiende cada uno lo que le es nece 
sario para la salvación, qué es lo que 
debe creer, y qué lo que debe obrar, 
este Sínodo, siguiendo en todo la au- 
toridad del Concilio Trideotino, man- 
da á todos los que tien¿ü cura de al- 
mas, en virtud de santa obediencia, 
que todos los dias domingos, ellos mis- 
mos por sí, ó si tuvieren legítimo im- 
pedimento, por medio de varones idó- 
neos, aprobados por el ordinario, enee- 



(I) tu cap. Báptiza&doB, in can non lioeat de conse. dist. 4. — Oonc. Fots M in ptto- 
~ fttetn, et MoKütit c 45. et Ouadix tit. < - 

Quirog. in princ et lámanse 3. act. 2. cap. 4. 



fat. tfd tirietn, et Mqgüat c 45. et €uadix tit. 6. const. 51. et Grana*, ubi aup. et Qftt. de 



T DE LA FE CATÓLICA. 



1T 



Cfttechismus per hanc Syno- 
dum approbatus, atque in hoc 
muñere exequendo unius boraj 
spatium ins'imaut. HabennL 
etiain sirignii Curati prac licti in 
tuU pnraectis tabulas, quibus 
serví, famuli, et pueri, duode* 
cien uiinorum a-tate minoren, 



ñen la doctrina cristiana, y la esplixjgeri 
según aquella forma y manera en que 
está dispuesto el catecismo aprobado 
por este Sínodo; y en el ejercicio de 
esta enseñanza ocúpense el espacio d¿ 
una hora. Tengan también cada uno 
nomina sua professi inscriban^ de los curas dichos en sus parroquias, 
tur, eorumque parentes, nc Do padrones en que se>escriban los nom- 
bres de los esclavos, criados y niños 
menores de doce años, y amonesten á 
sus padres y señores para que les en- 
víen á la iglesia, á aprender la doctri- 
na cristiana en la hora señalada (12) 
cuando oigan el toque de campana que 
se hacra con este fin. Mas si algunos 
amos ó señores, amonestados dos ve- 
ces, fueren negligentes en enviar á sus 

,..._, rr , criados, cuantas veces omitieren esto 

cujus poerue tune sufficiens erit -paguen (13) un peso que se aplicará 
•xecutio, si Curan», aut w, qui a l denunciante y á la fábrica de la igle- 
sia en qu« esto aconteciere, y sea sufi- 
ciente para lá aplicación de esta pena 
el que el cura, ó aquel que enseña la 
doctrina cristiana, diere fé de haber 
amonestado al delincuente. A los es- 
pañoles y á I09 rjegjos esclavos, aují á 
lo* que lo son solo por parte dp uno de 
sus padres (mulatos), y álos chichime,- 
cos, enséñese la doctrina en Jengu$. 
castellana (14); mas á los indios au au 
propia lengua materna. 



minos itidem Curati moneant, 
quatenusad Clirjstiaxiam Doc- 
trinam ediscendarn praedictos 
mitjant, cum primum atattita 
hora, sonó campanee proprio ad 
id mu ñus assignato, ad Eccle- 
siarn convocabuntur. Si qui ye- 
ro Ileri, aut Do mi ni bis admo- 
RÍti servos mittere neglexerint, 
quoties id omisserint, pondo 
uiuim persolvant, quod d«nua- 
tiatori, et fabrican Ecclesiae, in 
qua id contigerit, applicetur, 



7 — _ , — — ? i-> 

Doctrinara Christianam tradit, 
delinqupntem á se admonitum 
Fidem fecerit. Hispanis autem, 
et servís iEtiopihus, iis etiam, 
qui ex altero parante .¿Etiope 
na¿cuntur, et Chicbimechis 
Doctrina Christiana , lingua 
Hispánica, tradatur; Indis vero 
propria sua materna (1). 



§. IV. 

Id ttiam Ludi MagUtri eze- 
quaniur. 

Ludi Magistri studeint, pile- 
ros cum primis "litterarum ru- 
dimentis Doctrina, Chriátianis 
moribu? imbuere, quibus ad id 
prsestandum jubetur, ut singu- 
lis diebus pueros alta vuce re- 



§IV. 

Esto mismo hagan los maestros de es- 
cuela. 

Los maestros de escuela procuren 
que los niños, cuando aprenden los 
rudimentos de las letras, sean instruir 
dos en la doctrina y formados en cp3- 



(1) Conc. Trid. Sess. 24. cap. 4. de Reform.— Guadix tit. 2. cons. 6. et 8yn. de Qui- 
rog. const. 41. in fin. et Límense 3. act. 2. c. 4. et Milán. 5. fol. 7Q8. YtOL ad vero ano 
populus. v 



18 



DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, 



citare fnciant Fidei initia, ea- 
demqtte illis explicent ad ordi- 
iiem iii Catechismo ab hac Sy- 
nodo constitutum; quoties vero 
id negligenter ouiisserint po> 
nae duorum* pondo subjaceant, 
Hospitali, domo, hc denuntia- 
tori aequis parribus applicando- 
rum (l). 



tumbres cristianas, y para que esto se 
consiga, se les manda que todos los 
dias hagan rezar á los niños en alta 
voz los primeros elementos de la fe, y 
se les espliquen según el orden del ca- 
tecismo formado por este Sínodo (15); 
y cuantas veces omitieren esto por ne- 
gligencia, incurran en la pena de dos 
pesos que se han de aplicar por partes 
iguales al hospital, y al denunciante. 



§.v. 

Parocki Scholarum erectionem 
promovcant. 

Indorum Curan, tam Secula- 
res, quam Regulares o ni ni di- 
ligentia procurent, ut in illis 
oppidis, pagis, seu vicis, in qui- 
bus ipsi resident, Sholae insti- 
tuantur, ubi Indoium pueri le- 
gere, et scribere discant, Chris- 
tianaB Doctrina? documenta ac- 
cipiant, Hispanamque linguam 
doceantur. Id enim máxime 
conveniens est ad Christianam, 
ac civilem eorum institutionem. 
Adrnoncntur tatnrn Curr.tl ne 
has Scholas erigendi praetextu, 
Indorum operis ad ligna feren- 
dum, et alios suoaproprios n«us 
abutantur. Quod si secus icce- 
rint, á Prrelato puniantur, et ad 
restituendam Indis justam la- 
borum suorum mercedem com- 
pellantur. De quo latius iufru 
titulo de injuriis, et damno da- 
to (2). 



§v. 

Los párrocos promueva?! la erección de 

escuelas. 

Los curas de indios, tanto secula- 
res como regulares, procuren con toda 
diligencia en aquellos pueblos, aldeas 
y rancherías en que ellos mismos resi- 
dan, se erijan escuelas, donde los niños 
indios aprendar á leer y escribir, y sean 
también instruidos en la doctrina cris- 
tiaua (16), enseñándoseles ademas la 
lengua española, pues esto es muy con- 
vrnicnte para su educación cristiana y 
c¡ i .1. Pero se amonesta á los curad que 
no con el pretesto de erijir estas escue- 
las, abusen del trabajo de los indios pa- 
ra llevar madera ó para su propio ser- 
vicio; mas si obraren de otra manera, 
sean castigados por el prelado, y com- 
petidos á restituir á los indios la justa 
paga de su trabajo De esto se hablará 
mas abajo en el título de injurias y da- 
ño inferido. 



(1) Mexic. i. c. 3. §. i.— Guadix tit. 6. const. 50. ct 51." — Milán, i. tit.de ludi Müf i - 
tris, et tit. de Fidei ínitiis, a Parodio tradendis. — Tolct. act. 3. c. 5. et Gran, de Sum. 
Trin. num. 2. et 4 et de offic. rectoris n. 12. ct de Magistris n. 2. ct Syn. de Quiroga 
const. 42. §. i. et §. fin. 

(2) Gonc. Mogtmt. c. 45. et Limen. 3. act. 2. cap. 6. et 43. 



Y DE LA FB CATÓLICA. 



19 



• §. VI. 

Curent Parochi, ut in metallo* 
rumfodinis, atque ergastulis 
detenti Doctrinam Christia* 
nam edoceaniur n 

« 

Sunt pleraque hujus Provin- 
ciae loca, in quibus per mu I ti 
serví vinculis ferréis constricti, 
permultique Indi metallorum 
fodinift, et ergastulis inclusi te- 
iienliir, qui necessaria ad salu- 
tem Doctrina destituuntut, non 
sine magno conscientiae eorum, 
qui eos sic constrictos tenent, 
detrimento, ac dolore Episco- 
porum, quorum Pastorali solí- 
citudini incumbit, oves pasccre, 
et earum saluli prospicere. Cu- 
piens igitur hace Sancta Syno- 
dis buic tam gravi incomrnodo 
oceurrere: Episcopis, seu Prte- 
latis, adquos pertinet, máxime 
commendat, ut bis afflictis, ac 
spirítuali ciboegentibus, oppor- 
tunum praestent auxilium. Prac- 
cipit etiam fodinarum, et er- 
gastulorum Dominis, ut servo* 
runa suorum saluti consulant, 
ne eos spirituati bono privent, 
quos ipsi ad temporalem tantum 
utilitatem detinent (1). 



§. VIL 

Ne etiam tnancipia adkuc iuji- 
delia aurifodinis applicentur % 
nisi Doctrinam Christianam 
addidictrinty et Sac. Bap~ 
tism. receperint. 

Jubet praeterea haec Synodus 
quibuslibet hujus Provincias 
personis, ne si paganos servos 
emerint, fodirís, sive ergastulis 
praedictis ante inchidant, qttam 



§ vi. 

Cuiden los párrocos de que se enseñe la 
doctrina cristiana á los que están 
presos en las i árceles y á los que tra- 
bajan en las minas. 

Hay muchos lugares en esta provin- 
cia, en que muchos siervos esclavos 
cargados de cadenas, y muchísimos in- 
dios son detenidos en las minas, ó en- 
cerrados en cárceles, Tos cuales care- 
cen de la doctrina necesaria para la 
salvación, no sin gran detrimento y 
cargo de conciencia de aquellos que 
así les tienen oprimidos, ni sin gran 
dolor de los obispos, á cuya solicitud 
pastoral incumbe apacentar á las ove- 
jas y ver por su salud. Deseando, pues, 
este Santo Sínodo remediar tan grave 
mal, recomienda encarecidamente á los 
obispos 6 prelados á quienes pertence, 
que presten oportuno auxilio (17) á es- 
tos aflijidos y necesitados de espiritual 
alimento. Manda también á los dueños 
délas minas y de los encierros 6 cárce- 
les de esclavos, que atiendan al bien de 
sus siervos y no priven del bien espirí 
tual á los que detienen solamente para 
su utilidad temporal. 

§ VII. 

No sean aplicados al servicio de minas 
los escla vos infieles, si no es que pri- 
mero aprendan la doctrina cristia- 
na, y reciban el santo bautismo: 

Manda ademas este Santo Sínodo á 
cualesquiera personas de esta provin- 
cia, que compraren esclavos paganos, no 
les encierren en las minas, ni en las pri- 



* <1) "Mcxicl i. c. 19*. §. 4.-^Conc. Milán. 5. fol. 787.' Vefs. nulla est aínpüor. 



->«»«'•• 



80 



DB LA SANTÍSIMA TRINIDAD, 



Fidei Christian© documentis 
instructi, Sacro Bapti?itmti8 

Íonte abluantur. Quod ai secus 
ecerint, suorumque servorum 
tpíríttiali Baluti impedimento 
füerint, pro tara imrtiahi in 
Deum perpetrato acelere, gra- 
ve m ín eos nnimadversionem 
Pridati ezerceant 



sipnes dichas, sin que, instruidos en 
las verdades de la fe cristiana, sean pu- 
rificados con las aguas del santo bau- 
tismo. Mas si hicieren lo contrario, y 
sirvieren de impedimento á la salud es- 
piritual de su? siervos, por tan cruel 
é inhumano crimen, cometido contra 
Dios, castíguenlos los prelados grave- 
mente. 



DÉ SACRAMENTIS 
BOCTRINAE CIÍRISTIANAE 
ÍGNARIS NON ADMI- 
NISTRANDO. 

§. 1. 

Ai Baptismum nuttus admitía- 
fur, nisi Doctrínate Chris- 
tfaúam btne calle at. 

fcuM plerique, Fidei docu- 
menta, ac vim, et rationem Sa- 
tJrimentorum igoorent, quaque 
debeant animi dispositione ad 
Sacramenta accederé non in- 
teligentes, eadem infructuoso 
suscipiant: quo üt, ut Chriatia- 
tio cbaractere insi^niti, Chris- 
tianum institutum minime te- 
neant. Ne lioc malum latiua 
ínaneret, statuit lieec Synodus, 
ut nullua Curatus, si ve Secula- 
ris, eive Regularía, Sacramen- 
tara Baptismi adulas tribuat, 
»i prius Fide Catbolica instruc- 
ti non fuerínt/aut salte m lingua 
40a. famüiari non didicerunt 
Drationem Dominicam, Sym- 
bol uní Apostolorum , decem 
Preecepta legis, ac de peccatis 
suia afiquod dolorí* signum 
jmebeant. Quod ut raelius fíat, 
Párochi ante quam adultos. 
tefffporibás fitatutis Titulo de 
Bapttsnio, eteju* effectu, Sáne- 
lo Baptismate intinsrant, qui, et 
jb'lfHm fliht T<i<méi Baptisimim 
Jystoptwi, GpUcopo, &U«jua 



NO SE HAN 'DE ADMINISTRAR 

LOS SACRAMENTOS A LOS QUE IGNORAN 

LA DOCTRINA CRISTIANA. 

§i. 

Ninguno sea admitido al bautismo, si 
no entiende bien la doctrina cris- 
tiana. 

Como quiera que muchos desgracia- 
damente ignoran los principios de la 
fé, y la razón y virtud de los Sacra- 
mentos, y no entiendan la disposición 
del alma con que deben llegarle á re- 
cibir éstos, y muchas veces los reciben 
infructuosamente; de donde resulta que 
aunque marcados con el carácter sagra- 
do de cristianos, no viven como cristia- 
nos; para que este mal no cunda mas, 
establece este Sínodo, que ningún cu- 
ra secular ó regular de el sacramento 
del bautismo á los adultos, si prime- 
ro no fueren instruidos en la fé católi- 
ca (18), ó á lo menos aprendieren en su 
idioma la oración Dominical, el símbo- 
lo de los Apóstoles, y los diez manda- 
mientos de la ley; y ademas den Algu- 
na señal de dolor de sus pecados. Y 
para que mejor se haga esto, los párro- 
cos antes de que confieran á los adultos 
el *d do bautismo, en ios tiempos que 



TfiBLA» CATÓLICA. 






I 



\ 



Vhaáño, ubi commode fieri po« 
terit, notiim fació ut. Parochi- 
etíam preecipitur, ne quem- 
quam Hispantim, Iridum, au- 
•errumad Benedtctionem nup- 
tiaJem admittant, nisi prius 
illunn, qui est matrimonio con- 
junjrendus, hortati fuerint, ut 
Orationem Dominicam, Salu- 
tationem Angelicam, Antipho- 
nam Salve Repin», Symbol um 
Apostolorum, Fidei Articul »s, 
Praecepta Decarlogi, Prcecepta 
£eclesice f «áptera Sacramenta, 
pe veptera Vitia capitnlia, si ea 
ignora veril, quam primum di- 
•cat, alioquin arbitrio Ordina- 
rii punietur. Curatus autem si 
seeus fecerit, tria pondo per- 
solrat, quorum partes dita? Pa- 
rocbi» contrahentium, tenia 
vero denuntiatori applicetur; 
injnngitur quoque Confessori- 
bus, ut diligenti studio pee ni- 
feotes examinent de Doctrine 
Ghrátianse cognitioiie, eosque 
ad monea nt ad eam capessen- 
dam (1). 



se establecen en el título del bautis» 
mo y su efecto, hagan saber al obispo 
ó á su vicario, donde cómodamente pue- 
da esto hacerse, quienes son los que 
están bien dispuestos para recibir el 
bautismo. A los párrocos también se 
manda que no confieran las bendi- 
ciones nupciales á cualquiera empa- 
ño), indio 6 esclavo, si no es que pri- 
mero hayan exortado á aquel que se 
ha de unir en matrimonio, á que apren- 
da lo ma* pronto posible, la oración 
Dominical, la ¡Salutación Angélica, la 
antífona salve Regina, el símbolo de 
los Apóstoles, los artículos de la fe, los 
preceptos del Decálogo, los de la Igle- 
sia, los siete sacramentos y los siete 
pecados capitales, si es que algo de 
esto ignora; mas si no obedeciere sea 
castigado al arbitrio del ordinario (19) 
El cura que esto no observare, pague 
tres pesos, de los cuales dos sean para 
la parroquia de los contrayentes, y el 
tercero para el denunciante. Se manda 
también á los confesores, que con dili- 
gente cuidado examinen á los peni- 
tentes acerca de la instrucción qne tea* 
gan en la doctrina cristiana, 7 los ex- 
horten á aprenderla. 

DE LA IMPRESIÓN Y LECCIÓN 
DE LIBROS. 

$1. 

Ningún libro se imprima sino con la 
licencia del obispo (20). 

No menos por escrito que de palabra 
suele ser de gran daño la perversa doc- 
trina. Por lo cual, con arreglo al de- 



DE IBf PRESSIONE, ET LEO- 
TIONE LIBRORUM. 

§. I. 

Ne lÁbtr ulhu imprimatur % niti 
de Episcopi lieeuiia. 

Pkrvi&sa Doctrina non mi- 
nus scripto, quam verbo tradita 
maximi solet esse noca mentí. 
Quaproptecjuxta Conciiii Tri- 

(1) Vide infra tit. d<* Baptismo §. £. — Guadix tom. 3. const, 6. et Sjrn. de Qqirog 
con*, i*-— Guadix tom. 9. con* 6^^j»od. de Qtyiwgft ubi a^m-*C!onc wttW»tit gp 

5 



22 



DB LA 



dentiní decretum statuit, ac ju- 
bet hsec Synodus, ne quis im- 
primere, nec imprimi faceré, 
aut de novo in vulgus emitiere 
audeat, nec emere, venderé, 
aut apud se retiñere cuiqímm 
liceat, quosvis Libros ni prius 
examinati, probatique fuerint 
ab Ordinario, et de ejus licen- 
tia in 8criptis, impressi,sub poe- 
na Excommunicationis ipso 
facto incurren da, et quioqna- 
ginta pondo minarum piis ope- 
ribus, accusatori, et impensis 
bac de causa factis cequia par- 
tibus distribuendorum (1). 

§. II. 

Nihil ad Religionem pertinevs 
Indorum idiomaie vulgñtur, 
quod non sit prius ab Ordi- 
nario recognitum. 

Isdem etiam de causis haec 
Synodus sub pee na E xcom mu- 
ñí catiodis prohibet, nu quis Ín- 
ter Indos libros , sermones, 
tractatusve de rebua ad Reli- 
gionem pertinentibus, in vul- 
garem eoruin linguaní evulget, 
nisi translntio vulgaris hujus- 
m-odi, prius ab Ordinario exa- 
minata probetur (2). 

§. III. 

Obscctnos Libros apud se nemo 
retineat.. 

Quia vero expericntia cora* 
pertum est ex lectione Libro- 
ruifi, quibus Turpia, ef obscce- 
na contiuentur, morum Cívrrup- 
telam oriri, hsec Synodus ex- 
.hortatúr, ne quisquam Libros 
símiles apud se retineat, aut ab 



SANTÍSIMA TRINIDAD, 

creto del Concilio Tridentino, estable- 
ce y manda este Sínodo que ninguno 
se atreva á imprimir, mandar impri- 
mir, circular, ni comprar, ni vender, ni 
tener consigo cualesquiera libros, si no 
es que antes hayan sido examinados 
y aprobados por el ordinario, y escritos 
é impresos con su licencia, bajo la pe- 
na de excomunión en que se incurrirá 
por el mismo hecho, y de cincuenta pe- 
sos que se han de distribuir por partes 
iguales á las obras pías, al acusador y 
á los gastos hechos por esta causa. 

§ II. 

Ningún escrito perteneciente á la reli- 
gión se publique en el idioma de los 
indios, sin ser primero examinado 
por el ordinario. 

Por las mismas causas prohibe este 
Sínodo, bajo la pena de excomunión, el 
que se publiquen entre los indios en 
su lengua vulgar libros, sermones, ó 
tratados de cosas que pertenecen á la 
religión, si no es que la traducción sea 
antes examinada y aprobada por el 
ordinario. 

§ III. 

Nadie retenga en su poder libros obsce- 
nos (21). 

Enseñando la esperiencia que de la 
lectura de libros que contienen cosas 
torpes y obscenas, se origina la corrup 
cion de las costumbres, exhorta esie Sí- 
nodo, á que nadie tenga consigo s^me- 



* (1)" Cónc. Trid. Sbss. 4. in decreto do editióne, et usu Sacror. Lib. Vos Sed, et inipres- 
soribus,ct reg. 10. ex índice libror. et Mexic. i. c. 74. §. i. et Syn. de Quiroga consta 128. 

\ (2) Mexic i. c. 74. Mexic. 2. c. 23. reg. 7. in indico libr. prohibitorum, et Limen, 3. 

Sfctí' &ñr.- 37. éfc Grariat: tit.xlc Magtatris-n. "2. et Milán. 3. fol. 587. Vers. Quonuá.tttóor. 
et 5. tit. Quae ad Fidei tuendso studium pertinet. f. 707. Vers; £pi?copi v 6tit&i * ' ' %v * * 



T DE LA FE CATÓLICA. 



23 



hit legi permittat, qui su» cu- 
ra substent. Librí autem vete- 
rum latinorum, quia ad latín» 
linguae usuro, atque peritiam 
conferuDt permitti poterunt, 
prudenti tameo adhibita cau- 
tela, ue eorum lectio. jurentuti 
in malura proclirí offendiculum 
paret (1). 



jantes libros, ni permita que lo» lean 
los que están á su cargo. Podrán sin 
embargo permitirse los de los antiguos 
latinos, por cuanto éirven para la ins- 
trucción y mejor inteligencia de la len- 
gua latina; pero con piudente cautela, 
para que su lectura no sirva de escán- 
dalo á la juventud naturalmente pro- 
pensa al mal (22). 



DE IMPEDIMENTIS DEBEN" QUITARSE A LOS INDIOS 

PROPIAE SALÜTIS, AB IN- LAS COSAS QUE SIRVEN DE IMPEDIMENTO 
DIS REMOVENDIS. A LA SALUD DE SUS ALMAS (23). 



v.i. 

Cirea Jndorum saltationes, ac 
Judos observancia. 

Ut Indi in Fide Catholica, 
quam singulari Dei beneficio 
Busceperunt , stabiles perse* 
verent, diligentissime caven - 
dam est, ne illis antiquae im- 
pietatis vestigium ullum im* 
pressum remaneat, ex quo le- 
vi alic.ua occasione desumpta, 
dinbolicaeque fraudis astutia 
decepti , iterum tanquam ca- 
nes ad Idololatrisevoraitum re- 
vertan tur. Quam ob rem hsec 
Sancta Synodus statuit, ac 
preecipit, ne Indi in saltationi- 
bus, aliisque suis ludís laurea»* 
ti, aut alus insignibus ornati 
incedant, quibus alicuam ídolo- 
latría? speciem, suspectionerave 
prtebeant. Cantiunculis, etiam 
▼éteres suas historias, falsceque 
Religionis impietates referen- 
tibus uti, nequáquam permu- 
tan tur, sed ea solum cantent, 
quae á suis Parochis, et Vi- 
cariis fuerint approbata. Hu- 
jusmodi autem saltatioiies, et 
Judi, nec in ficcTesin, nec in 
occulto aliquo loco fiant, sed* 



§i. 

De lo que se ha de observar acerca de 
las danzas y juegos de los indios. 

Para qne los indios perseveren esta- 
bles en la fe católica que recibieron por 
singular beneficio de Dios, se ha de 
evitar con suma diligencia que no que- 
de en ellos impreso vestigio alguno de 
su antigua impiedad, del cual tomen 
ocasión, y engañados por la astucia 
diabólica, vuelvan otra vez como per- 
ros, al vómito de la idolatría. Por lo 
cual este Santo Sínodo establece y man- 
da, que no se consienta á los indios en 
sus bailes y juegos, llevar coronas ni 
otros adornos, por los cuales manifies- 
ten alguna especie ó sospecha de ido- 
latría. Jamas se les permita usar de 
canciones en que se refieran sus anti- 
guas historias, ó Las impiedades de su 
falsa religión, sino que solamente can- 
ten las que fueren aprobadas por sus 
párrocos y vicarios. Estas danzas y jue- 
gos no se hagan ni en la iglesia (24) 
ni én álgtm lugar oculto, sino en gu* 



(1) Yide supra Ooncilia citáis* 









£4 DB X* MOTIÉIMA TBÜTI9AD, 

fluWica ubi *9rti*K ¿estila, *?- |>ljfip, dónde 'sensiblemente sectn ato* 



tipnes, et ?*rba omnibují ad 
sensum pateant. Ñeque hapc 
{¡eti;perimttftxittfMn diebus co- 
letxjii, nisi ppst Misfarut» so» 
Tlemnift ante meri diera; post 
meridiem yero dum regperti- 
num eelebratur officium, á lu- 
dí* sitoilibus ce&sent, ut iftói 
quoqoe *e#peBsrf)iy) if>fllw;inr 
tersint. Si vero contra feceriat, 
quam pr&sseati est decreto sari- 
cítum, á. buís Parochis corrí- 
gantur, ut adroojiifi, in pptte* 
mi» bis abrtineant (1). 

f II. 

ldola, eteorum Templa 
destruantur . 



dos patentes shs gestos, acciones y pa- 
Ubras, Ni sejes permita que se hagan 
en l.os dials (Je fiesta, ^Ino después de 
ja ipjsa, antes del medio dia. Después 
(Je esté cesen en sus juegos y danzas, 
tnientrae se celebra el oficio vesperti- 
no, p&r$ que éstos también asistan á 
4f«. tffefíftllfis. Si obraren contra esto 
que establece el presente decreto, sean 
Corregidos; por &m párrocos, para que 
amonestados se abstengan de ello en 



lo sucesivo. 



§11. 



Sean destruidas sus ídolos y templos. 

El gobernador y otros ministros de 
6. M. Católica, con todo cuidado y d¿- 
JigQncip, providencien para que no exis- 
tan colocados ios ídolos de los indios 
en sup.ciws ó en cualesquiera otros 
asolvi, ac penitus delen facial edificios, y; hagan <j*ie los 'que ecsietan 

exct-lsaque loca ubi miserae ilíae g^™ ^tfttidos y aniquilados entera- 

m$ttte> .y, .que sean echados abajo y 
asolados los lugares altos en que aque- 
JJ^.jitttt$fiabIe&' gentes inmolaban á lo» 
demonios* y que vulgarmente ilamabají 
Cutí (%&)> no sea que el enemigo dgl 
g,énerp humano, que siempre busca 
▼erais callide suggent ad de¿i- n^do de dañar, encuentre algunas imá- 
piendum, immo ita iU t qui jam geueB ¿ e j¿ antigua impiedad, con las 

cuales tirada de nuevo, el. lazo á Iqs 
recien convertidos del gentilismo, para 
engañarles* Ya que por gran beneficio 
de Dios, ¿convertidos y contritos, se han 
librado de las cadenas del demonio, 
intercépteseles todo camino de idola- 
tría, p^ra que olvidados de la locura 
del gentilismo, permanezcan firmes ep 

Murió, i, ti. 72, 



Guseknator etiam, et afii 
CathoKc&e Majestatis Jbftnistri 
omni studio, et diligentia pro* 
rideant, ne jn domibus, aut alus 
quibusvis «edificit* cof lócala 
Idola exteiit, Unmo cadena -di 



gente* deemonibus immolabant, 
quee Cues Indi valgo vocarant, 
dejici, ac solo eequari proei» 
piant; ne antiquus hu/nani ge- 
nerie hostia, qui semper nocen 
di artes qoaerit, ultas inveniat 
pristime impietatis ¡maguías, 
quas denuo, á gentUítotis $<*P' 



contriti, Diabdli taquéis, bene 
jurante Deo, liberatiaunt, ora* 
nis Jdotofetrte viainteroludatur, 
ut gentilis insanias prorsus obli- 
ti, fortes in Christi Fide per- 
inaneant (2). 




T DI LA ri OATÓUOA. 



26 



t> 



MU 



Vite cttnft, et sociabili Indi 
subjieiavfw: Tdtoqut in op- 
pida congregtntur 

Cüm non aine magno dolore. 
eornra, qui cbristiano zelo ar- 
dent, in his fndiarum paríibus, 
non, et experientia manifestara 
sit, in montuosis aaperisaimia* 
que locis Indos habitare diaper- 
aos, et á civili hominum con» 
gregatiene remotos: quo fít, ut 
nao m^resúnmanitatebarbaroa 
deponant, nec aanam Daetri- 
nam auscipiant, nec Sacramen* 
tornm remediis juvnri , et á 
vitiia coerceri possiat, quod* 
que pejus eat, multi adhuo 
Chrístiano charactere insigpU 
ti non sint. Cu m que Catho- 
lica Majestaa, cujus oneri in- 
cumbtt, has aibi subditas gen- 
tea regimint moderar¡ 9 suam 
conacientiam exonerare rolena, 
insignia pietatis zelo, soepe ca- 
Terit edicto, nelndi sic disper- 
si in aolitudinibus commoren* 
tur, sed ad numerosos Popu* 
loa reducti, in círili hominum 
congregatione rirant, nullaque 
tam justi mandati secuta sit 
ezeeutio: Idcirco haeo Syno* 
dus, ad quam máxime spectat 
solicite providere, ne ores im- 
maculati Agni, sanguino re- 
demptse, ac Dsmonum, tam- 
quam luporum crudeliasima ra- 
bie lacerentur, Gubernatores, 
in his partibus Catholic» Ma» 
jestatia rices obtioentes, quan- 
tum potest in Domino cohorta- 
tur, ut omni posthabito secula- 
rt impedimento, rere pió, et 
Chrístiano animo in hanc cu- 
rara incumbant, ne ipsi in cau- 
sa sint, quominus justiaaimum 
reciura edictum ad debitum 
effectum perveniat; immo scien- 
tea, quam sint in die tremen- 
di Judicii rationem Deo re- 
ddituri, toto animi conatu pne- 



$ III. 

Sujétese á los indios á la vida civil y 
social, y á este fin congregúeseles en 
pueblos. 

Siendo bien sabido, por una constan- 
te esperiencia, no sin gran dolor de los 
que animados de nn verdadero celo 
cristiano viven en estas partes de las 
Indias, que los indios habitan dispersos 
en lugares ásperos y montañosos, y 
que huyen del trato civil y comunica- 
ción de los hombres, de lo que resulta 
que ni deponen sus bárbaras y crueles 
costumbres, ni reciben la sana doctrina» 
ni se byudan con el remedio de los sa- 
cramentos» ni se les puede apartar de 
los vicios» y aun lo que es peor» que 
muchos no han sido marcados con el 
carácter de cristianos; y estando tam- 
bién mandado muchas veces por S. M. 
Católica» á quien incumbe la carga de 
gobernar estas gentes que le están su- 
jetas» quien queriendo descargar su 
conciencia» ha dispuesto muchas veces 
con un celo piadoso» que los indios no 
vivan dispersos en las soledades» sino 
que se reduzcan á pueblos numerosos 
y vivan en sociedad; cuya sabia dispo- 
sición no se ve que se halla puesto en 
ejecución; por lo mismo este Sínodo» 
á quien toca proveer con grande empe- 
ño y solicitud» que no yerren ni se des- 
carríen las ovejas redimidas con la san- 
gre del Cordero inmaculado» ni sean 
despedazadas por la cruel rabia de los 
demonios que como lobos hincan en 
ellos el diente» exhorta cuanto puede 
en el Señor á los gobernadores, que 
en estas partes fungen las veces de S. 
M. Católica, para que» removido todo 
impedimento secular y con ánimo ver- 



cnectum edicti retardantes» ex 
cúrab'jtiels álit in conspectu Dei, 



26 DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, Y BE LA FE CATÓLICA. 

dictl^nandati ezecutionem pro- (laderamente piadoso y cristiano, traba- 
flOT0r> á p i^.lf¡w\»?r j enen estenegoció, y tío 'teHUMh'férfu 

net eadem SynoduJ. ut nuic J , , j ° ^ i ■ i .1 • 5 J*» '* 

Bégtttb. eoMtami*, ex quo in. -pontaMes de que tenga el detafp ,tí% ? 

dttf«/tfnhiu(^otoyér«fo r nc mo, to este justísimo deereto, del Rey r aateft 

tTO^iywftftwiiwiiBirofoiitfav. por el contrario, sabiendo cuati etnté* 

^■^WPfeWA^.^W cha coenta tienen que dar á'Dios/etf 

prcesteut. CJuod si minus fíat, ,. , *, . .. . ■, - v .- 

aMl«n$t<ftM 'Cathollen júi-i el día de su tremendo juicio, procuran, 
Patwwttirs^Bcjgio setitratete con todo el esfuerzo de su ánima que 

fí?^jl l !!^^J!^:}f^yi!í l tenga ejecución el referido mandamten* 

to. A íos prelados también pmohfesft* 
este Sínodo á que presten' todft! él ¿Uj! 
^^pe^pQfifena^piinMHmesime sitio que les sea posible para que*p 
W ffiVfoft*W]P*y v+ Heve á cabo esto, de lo que depetfdé 

*°i itravionque 111 dits futuro, , _» 1 . *,. V v-'í.|i» 

MAlétemitf4medfuni difiera- l * conversión de los indígenas,, yja^ 

reforma de costumbres en .esta proviu-i 
cía. Porque si esto no tiene efecto, tiv 
S. M: Católica podrá satisfacer íi \& 
que exije el* Real derecho del patrbna-» 
to, ni sus ministros que retarde» > el 
efecto del «dicto, serán eacutiableá en? 
la presencia de Dios, ni los obispos jpb* 
drán estar «eguros en conciencia, 01 no, 
hicieren todo lo posible, para que no 
sea diferida por mas tiempo el remedio' 
de un mal que es hoy tan gravé, y que 
ha de ser mas grave en lo futuro. 



uní (*).'> ■; 

\y'X •■ f 5 í • f 1 :»' : i • 

,*:M!| ;.i;.'\ : 

•■i »UJ.? 1 1 ' • 5 j 

, ■ . • • •, , »<■ • » « ' • 1 1 

• ■ •' . » • J «' 



:>ifjrM*u * 



r • 



•» 



1 • 



TITÜLUS IL 

b PE Q0ÍÍSTITU.TJOÍÍIBÜS. 

DE AUCTOWIAT* IffcCJUKIOIÜOM, 
ST PÜBLICATIONB EORÜM. 

! m« ,:- . i s, i .*' * ' • 

■Dbrfétá pt€tüéd*HtiuM Syn<t~ 
1 - tícriwí abrvgantur. 



TITULO II. 

DE LAS CONSTITFCIONSS. 

DE LA AUTORIDAD DE LOS DECRBDQS 
Y DE SU PUBLICACIÓN. 



§1. 



• 1 t.i 



• » • , > »i 



Tarjetas tenporum, ac ne- 
ceáéifeá rferom,-iictrt u*ii, et ex- 
periendiaididicimua, plerutaque 



Se derogan los decretos de los StnadóÉ 

° j , í. * ... . í'j 

precedentes. . ¿ 

La variedad de los tiempos/y Ta ti^ 
cesidad de las cosas, como no« ,lQ,e^ 



' H ' "I 



* É ' L 



1 : 



(1) Mex. 1. c. 7$. et Limens. 3. act. 4. cap. 4. 



« . 1 «ir 



! .4 



u) 



LAS CONSTITUCIONES, 




ttrftoM* indiMibuB «ynod* «adas las antiguas leyjdísisencoriaüfcujíátt 

PitfTüicialiby* Mexici celebra- otras lluovag. P«Ho>Cflwl¿*WÍPi<}tlfc bttfc^ 

ta y laudablemente se hótyftfi ^áu6tot\^ 
titucionas fenlos Sínbdq^/pcbyjp^lés, 
celebradoeen México, eiyiitnem>H<ve\ 
a¿o del .Señor miíqíiimmitwcíncrréftia 
y cuíco; yol s^gtañdó\ ,eti. *ifaJl , |júiiVT^p'f9á 
sesenta y cinco, ^h.cuy^.^uvIwÚQttto 
convendría tal vea msisti runa» b¿w*jue 
formar altas rtueVí^^h'^tor^^s 
tal la condicio'ií "(íc ^stps.'tjú.ijipp^ ,'f .,ftd 
el.p&tadode esta provincia, que ai: no 
se sancionaran decretos mas con ve - 
nientes a ta oportunidad de las cosas, 
difícilmente se podría poner remedio 
á loa tiuiios que ocurran. Para que, 
pno?, no>bO engendre confusión por la 
multitud de las leyes, decreta este sino* 
do» que, do los antiguos decretos se reu- 
nafi «eu- un. volumen juntamente con los 
publicados de nuevo, aquellos que con- 
vienen &1 estado presente de las cosas; 
por cuyo medio fácilmente entienda 
cualquiera qué es lo que está obligado 
á hacer por razón de su condición: 

§ rí. 

Se manda á todos que guarden los de- 
* ' cretos. de ¿$te Sínada» 

Sancionando pues este Santo Sínodo 
aquellos decretos, que solamente han 
de tener en lo sucesivo* firmeza y auto- 
ridad, amonesta y exhorta á todas y 
cualesquiera personas de esta provin- 
cia, de cualquiera estado, grado, orden 
y cualidad que sean, y les manda en 
virtud de santa obediencia, que tengan 



tifa prima tfcilicet armo Domi- 
m mitíessimo quín^entessimo 
^táatytifegesaimo quintó. Becun- 
¿t ff ero* intilfestiaio qu ingente* 

aipWi AWtgfHtraP SMajp.qqiuto 
sánete, ac laudabilitcr edita* 
ámt, ^ulbus potius insisten?, 
qtiim> aflá» itertim cohrfere 
^porten* :¿ ea tamen hprwn 
t^mparuca conditio eet, isqup 
bujHs Provincias status; ut nisi 
r*rum opportiníftati convenien- 
titftWdtcfmattftrtcírentár, difll- 
9fc,Í9p?tni&0(Jif} oceurrentibug* 
ranqdiUjto. afferri possit, Ne igi- 
tur ex legum multitudine con» 
ftfettl ; ¿cfitrte«ir, tíecrevit ha?c 
&yn*titia^ ut es antiqumdécre^ 
t¿fo Ula, Wffl ,p«Ea«H»ti : rerum 
«tatui cpnYppjunt ; simul eum 
dciniO emitís uno' Voliiinirie 
¿tiifoffHKéíttfatitü'r; <|ifl> fáculas 
«niqiiisqve intetfigají, qoe pro 

tcnptnr (i )• i 

Olio 7 , ■» ■" ' * •* i'» . "' - * 



§. II. 



Í7¿ kujus $$(m4* Decreta obser< 
ventur Pcrsonis ómnibus prw- 



r 

Quse quidtm decreta soluro 
deiocept auctoritatem, ac firmi- 
tatem babitura decernens ea- 

ÍWfc$W$V*-WW% et quas* 
cumque Personas bujus Pro- 
vinciae , cujuicuraque status , 

$tQ$ xl {> ? r $ lv ¡}* t< & qualitatis 
exfctant, monet, et nortutur , 
e raque irf virtute Sanctic O be* 
dientisc proecipit , ut decreta 



(1) Granat. tit. de constit. n. i. et Synod. de Quiroga in prcemio §. "y por que." 



38 



DX LAS CONSTITUCIONES. 



pradicta, duna tamen nihil Sa- 
cris Canonibus, Summorum 
Pontificum constitutionibus, et 
Codcüü Tridentini Decretis 
contraríum cantinean t, in óm- 
nibus, per orania juzta eorum 
leriem in posterum teneant, et 
observen t, sub pañis in eis con- 
tentis, et alus contra re be lies 
pro eorum contumacia aggra«< 
vandis. Rerocat etiam presen- 
tí Decreto omnes, et quasoum** 
que alias Provinciales Consti- 
tutiones, ante editas, quae hujus 
Synodi decretis inserta, reno- 
vata3 non fuerint, easque decer- 
nit irritas, et inanes. Itidem 
ómnibus, et quibuscumque Ec- 
elesiasticis Judicibus, ac Justi- 
tiae Ministris mandat, ut per 
hese decreta, onnia in illis 
contenta ezequenda, «ansas de- 
finiré, ac in eis sen te ^ ti as fer» 
re, eisdemque decretis stare de- 
beant Bine contradictíono cu* 
jusquam (J)* 



f. ni. 

■ 

Decretorum eprumdem promui- 
gatio % in Ecclesia Metropo- 
litana facían pro sufficienti 
ubique habeatur. 

Ne autem Persona aliqua 

Eclesiástica, sive Sftcujaris, 
ab horum Decretorum observa- 
tioae, perignofántiam se valeat 
excusare, eub protesta quod 
eorum promulgationi n*n »■ 
terfuerit;. ttseo Synodus decen 
nit, sumeientem essesollemnem 
eorum promulgationem, in bac 
Métvopoii factam* üt omnes 
eisderñ Qubjeteant, ac in ais 
contentas pcenas incurrant Mq- 



y observen en lo sucesivo según su se- 
rie en todo y por todo los sobredi- 
chos decretos, en todo lo que no con* 
tengan cosa contraria á los sagrados 
cánones, á las constituciones de los 
sumos pontífices, y á los decretos del 
Concilio Tridentino, bajo las penas 
contenidas en ellos, y otras que Be agra- 
ven contratos rebeldes por su contu- 
macia. Revoca también, por el presen- 
te decreto, todas y cualesquiera otras 
constituciones provinciales, promulga- 
das antes, que no hayan sido renovadas 
é insertas en los decretos de este Síno- 
do, y las declara írritas y nulas. Manda 
también á todos y cualesquiera Jueces 
Eclesiásticos y á los ministros de justi- 
cia, que por edtps decretos sean obli- 
gados á cumplir todas las cosas conte- 
nidas en ellos, y á definir las causas, 
y á dar según ellos las sentencias, y é 
estar en todo á l los 'tnfeíntte decretos, 
sin contradicción, alguna 

t 

La promulgación de Ufis mismos decre- 
tos, hecha en. la Iglesia Metropoli- 
tana téngase por* hecha en todas par* 
tes. 



> A 



Para qué ninguna persona eclesiás- 
tica o secular ptieda escusarse de la 
observancia dé estos decretos alegando 
ignorancia bajo pretesto de que no 
asistió á su promulgación, declara este 
Santo Sínodo; ser suficiente su promui 
gacion solemne, hecjia en esta metro? 
poli;, para que todos-queden obligados 
á ellos, é incurran en las penas qué 



(1) Oonc. Provine, de Quiroga act. 2 c. 3. et act. 3. c. 60* et Linums* 3. act. 2. c. i. 
et act. 4. c. 24. et 25. — Oap. annis. cap. decemimus 18. distinct.— Judicibusque ut jnxta 
illaipaajuftdicant. 



DE LA8 CONSTITUCIONES. 



29 



net etiam, ad uberiorem caute- 
la m Episcopos, ut eadem in 
«nía DicBcesibus, si opus fuerit; 
Vioarro .autein, «cu PrcMÍdeati, 
§e.4e Episcopal i vacaate» proa* 
eipit, ut infra dúos raensee, á 
die habitas notitise computan- 
dos, ra Eeoleaia Cathedralí De* 
cíela pnKÜQta raspectÍTapubri- 
cari faciaot (1). 



C*th§dtato Ec€lato togui 
- CóTuiiii fzcmpUtr h*btü*l. 

Statuit item Synodus, ad 
perpetúan* barata Decfretarum 
coiMerrutiooeai, et ñá oomnio- 
dita£^mPej$ouafBjn Eqclesiaa* 
ti carura, ad quas pertinet rjc- 
étési'asticásT^onstitutiónes, qui» ' 
boa jtobernantur, legere, et sa- 
tabrítar intelhgere, ut «peono 
mus Jbajm Metropolitana? Ec- 
clcsiae ínfra dúos menses, im- 
medíate sequentes, pos* eoram 
promulgationem; Decreta heec 
Carta pergamena scribi, ac si- 
gilto bujua Sjiiodi communiri 
facial, eaque «ic # cripta, et si: 
I Juatá in ¿rxhí vio Metropolita- 
na* hojus BccIesisB ássenrentur. 
Rtoteertun reto imprasatonern, 
enm librorum copia commode 
poterít haberi, singuli ceconami 
BfngalarBm Cathedraliura J2ck 
etesiorurahujuaPrjoy incite dúos . 
libros emant, quorum unum in 
uno Choro, alterum vero ih al- 
tero oaienuüs alligatos jrepa- 
naot. diafaüitideni Parochta- 
lium Eccleaiairum cacooomi, 
poat sex mensea á die puUica- 
tiania presantium Decratoním, 
Kbrmm~uaum emant, otras» in 
íPboro, j nal j Saprjstia, ubi ad 
usdm legenai csmmodius haba- 
ta possit», catenula símil iter al- 

(1) Mexic. x. c. 93. et Milán, 
act. S. c. 2. et act. 4. c. 24. et 25. 



coatienen. Amonesta también para ma¿ 
yor cautela á ios obispos, que si Fneré 
necesario los hagan publicar en sus 
respectivas Diócesis. .Al vicario ó al 
presidente,, en- sede vacante, manda 
que dentro de dos meses, contados des- 
de el dia en que hayan llegado á &u 
noticia manden igualmente publicarlos 
en la iglesia catedral. 

■ • * 

.. ' . ' i IV. 

La» Iglesia* Catedrales tengan un ejem- 
ptár de este Concilio. 

Establece también este Sínodo, para 
la perpetua conservación de estos de- 
cretos, y para la comodidad de las per- 
sonas eclesiásticas, á quieríeñs pertene- 
ce leer y ; entender bien las constitucio- 
nes eclesiásticas, por las coales se 
.gobiernan, que el mayordomo de esta 
iglesia metropolitana, dentro de los dos 
meses siguientes á su promulgación, 
haga escribir en pergaminos estos de- 
cretos y sellarlos con el sello de este 
Sínodo, y que ásf escritos y sellados, 
ae guarden en el archivo de esta igle- 
sia metropolitana. Empero después 
de su impresión, cuando cómodamente 
pueda tenerse abundancia de ejempla- 
res, el mayordomo de cada una de la* 
iglesias catedrales de esta provincia 
compre dos ejemplares, de los cuales 
sé ponga uno en un coro y otro en otro, 
atados con cadenillas. Los mayordo- 
mos también de las iglesias parroquia- 
les, después de seis meses contados 
desde el dia de la publicación de los 
presentes decretos, compren un ejem- 
plar de dicho libro, el -cual coloquen 

i. par. S. tit. de poenis, Vers. ut nomtai, ai Liman, i. 



Jif atum coJJoeent. Vicariietiam 

éurati, ac Beneficiad t intra 
eorumdem sex mensium spa- 
tium, librum quoque unum 
upad se retineant, Qui omnes, 
et aioguli nomírmú, si intra 
prsescriptum tempus. bis non 
paruerint mandatis, pondo vi- 
giifri multeotvp, quorum partes 
4u&.Ec cíense, ubi fueron ccco- 
nomi, V^carii» Gura ti, aut Be- 
nefician, applicentur, tertia .ye- 
ro aceuaaifori (1). 



i • 



»« 



i) 



4 I 



DE hAS tMmBTlTÜClOKEB. 

atado también con cadenilla *n et coro 
ó en la sacristía, donde roas cómoda- 
mente se pueda tener para leerse. Tam- 
bién los vicarios que tienen cura de 
almas y los beneficiados tengan consigo 
un libro que compren dentro del mismo 
término de seis meses. Todos y cada 
uno do los inmediatamente menciona- 
dos, ai dentro del término prescrito no 
obedecieren á estos mandatos, sean 
multados en veinte pesos, de los cuales 
dos partes se apliquen á la iglesia de 
que fueren mayordomos, vicarios, cu- 
ras, ó beneficiados, y la tercera al acu-: 
sador. 



§. V. 

I, » ' ... 

Quid agtndvm Judicibus, cum 
l Juxia ftcefi focrU* senttntiam 
A pténwci*fatnt. . 

"' Prifetérea.státuítj ut si Judex 
aliqm» Eeclefliattícus - causam 
a^finie#i¿ ? avit úi eft'»erUeat¿am 
mjerit juxta a^od bujus Sy- 
noai Deere t um, illud, par.tibus 
etiam noli instantibus, inserí in 
processu faciat, ne sitie eo pro- 
cessus originalis , aut illius 
exemplum ullilji J reperiatur; ei 
▼ero ad instantiam partis man* 
datum, sive man i tonales litte- 
rse, in alicujus Decreti exequ- 
lionem ab éoqerri Judice conce- 
dantur, in iis intro se ripia De- 
creti series de verbo ad verbum 
exprimatur. Quoniam vero haec 
t&tía -. jy^yi/miaUs Mexicana 
Sjnodus, legitirn^ sub> Aposto- 
Ircae oedis obedientia congré- 
gate 4 x est/ ati Sácrbrum Cano- 
nurn, ac prsesertim unirorsalis 
Concilii Tridentini observatio- 
ne^ini ettekeetifiorjemy : cupietis, 
u^o^^a^ «a } sá«£ita, atqtja 



§ v. 

Qué deben hacer losjtieces, cuando ser 

gun estos decretos pronunciaren sen* 

. t encía. 1 

Establece ademas que, si algún juez 
eclesiástico definiere una cantea, 6 pro- 
nunciare sentencia en ella, según algún 
decreto de este Sínodo, lo haga insertar 
en el proceso, aun no pidiéndolo las 
partes, para que ningún proceso origi- 
nal ó testimonio se halle sin 61; pero si 
á petición de la parte se concedan por 
el mismo juez para la ejecución de al- 
gún decreto, mandamiento, ó -tetras 
monitoriales en ellos, se copié la serie 
del decreto de verbo ad verbum. Mas 
como este tercer Sínodo provincial Me- 
xicano se ha congregado legítimamen- 
te bajo la obediencia de la silla apos- 
tólica para la observancia y ejecu- 
ción de los sagrados cánones y prirrei- 
pálmente del ecuménico Concilio Tri- 
deatino, deseando que todo lo que por 



(1) Mexic. i. c. 98. — Vide infra tit. de offic. Rectoró §• i. 



4*Qret*4eKoefn i nr Domino con- 
sequantnreífectum, protestatur, 
■e numquam intendisse, nec 
¡ntendere Sacrosancti ejusdem 
Concilii univcrsalis Decretis 
eentradieere, nec in aliquo re- 
pugnare, i mino sancta, ae sal li- 
taría ejus decreta pie suscipit, 
relrgioee Tenrratur, protestatur 
etiam nal le se in tato, aut in ali- 
qua parte derogare Jufi Patro- 
natos Regio, ab Apostólica Se- 
de concesso Philippo Hispa nia- 
rum Regí nostro Catholico; qui 
novum-hunc Orbem Occide nía- 
lera á . Deo sibi coramiraum in 
pace, et tranquil lítate gubernat, 
ac ftingalari, eximiaque pietate 
modera tur, cum Fidei CathoJi 
cae, et Christiani nominis pro- 
pa¿atione • Pro cujus vita 
tantojM*re rei publico? Chrístia» 
ñéS necessaria assidue orare 
deberá*», ut Omnípotens Deus 
natiooes barbaras, et Christia- 
ni nominis in i micas, sibi subji- 

Q3hl Wm;^ q»« in Chnsto 
Fided est. regoet, longa, et fe 
ficiá -témpora coacedat (1 ). 



BtiT'ltAS ÓóftBTTFÜClOHBS. Z% 

él se ha decretado f sancionado logre 
feliz efecto en el Señor, protesta no 
haber intentado ni intentar en manera 
alguna contradecir á los decretos del 
mismo sacrosanto Concilio, ni repug- 
narlo en cosa algnna ; antes por el 
contrario recibe piadosamente sus san- 
tos y saludables decretos, y los venera 
religiosamente. Protesta también no 
haber querido derogar en todo ni en 
parte el real derecho del patronato con- 
cedido por la silla apostólica á nuestro 
católico Rey de las Españas Felipe, 
que en paz y tranquilidad gobierna 
este nuevo orbe occidental que Dios le 
ha encomendado, y lo rije con singu- 
lar y eximia piedad, y con propagación 
de la fé católica y del nombre cristiano; 
por cuya vida tan necesaria á la repú- 
blica cristiana, debemos orar asidua- 
mente, para que Dios omnipotente le 
sujete las naciones bárbaras y enemi- 
gas del nombre cristiano, y le conceda 
largos y felices tiempos para *qrie reine 
en Cristo y con él la fé católica- ( 



-íiiiTJ 



" WüLüS III. 

r fi .^íP&BESCRiPTIS. . 

2ntyB$fLirm& ¿fqstoucis 
8fi R t> tBITA - 

<)\f liU.'' 'Vf/I^ •- 

Ifuttiá' 'fuitaí mandato. Execu- 
'¿UHfa'iJMeM'um Apostólica- 

-Í^u* ; íepttKe¿ Prielatos, et 
4^c&r{S<alefti&sjfcoastne uftfa 



i i 



TITULO ÍH. 

.'DE LOS RESCRÍFAm 

DB LA OBEDIENCIA Y fcjtíCUClbrt DEBIDA A LOS 
RESCRIPTOS APOSTÓLICOS. 

• • • « I. •■-••'•'■ 

i J - i ■ i . V » % ' í * 

Ningún juez cumpla Im mandatos de 



los ejecutarte ' dú letras apostólicas, 
sin que primera, sean etfa$ t rtcpnoci 
das por el obispo* ■ 






Así como es muy justo que Jo* pre- 
lados y jueces eclesiásticos obedezcan 



y) Granat. tit. de constitution. n. 2. — Limens. 3. act. 2. c. i. in fine, et act 5. c. i. 
Conc. Prorá. de Qitíroga act. 5. c, to; ' itJ 



r. 



32 



DE LOS RESCRIPTOS. 



intermissione , aut afiquavis 
causa Apostolicis parere man- 
datis eademquenddebTtaraexe- 
cutionem perducere; sic etiam 
oocurftnduin o$t ^ipieatiú» ve- 
xatiqcityus, ,et injurUi, quse in 
his tañí longe a summo Pontí- 
fice remotis locis, á tmritis ift- 
feruntur, qui fttUtelittérifc. quas 
ipi i Apostolice dͣiM?f| aut bre- 
vibus Sumnv Pontificia abutun- 
tur, concessioms anectu frau- 
dtifertfér ímmtttatb, vel termino 
in éiíjpnefiBo jam ornaran elap- 
so. Hifl igitux yiwupmodi? pro- 
videre voleos haec Synodus sta- 
tuit t et prcecipit ómnibus hojus 
A'róJhiepiscopattre, sive Pro*in« 
ci@ Bccdeerastiois Judicibue/ut 
urnnifyu^, et quibuscuinque 
Apostolicis mandatis, sibi inti- 
ma tía, obediant. Nec ' tamen 
afteujus* Judiéis, qui se, tel exe- 
cijktorezn tApostoliquoa oominet, 
rnandajupi aliquodexequantur, 
nisi prius in casibus á jure ex- 
pfeáifs, oríginali Judiéis Apos- 
ttflíci httjusmodi eommiflsione, 
pjoce#su, si ve mándalo coram 
Épiscopo Dioecesano, seu ejus 
Vicario "Generali exhibitis, ut 
juxta presen ptum decretalis 
Epistolar, qtise iacipit, Cum 
PersQnmi si litaras authenticas 
esse constiterit, executioni man- 
den tur; si vero ob defectum 
aliquem, reí vinv non babeant, 
vel earum «xqcutio suspendí 
debeat; Pnclatus Summum 
Pontificem consulat, ut sic 
Apostolicis mandatis debita obe- 
diéntia* et esceoutio exbibeattzr, 
et qu)Ius injuste molestetur (1). 



>: 



siempre y sin oponer causa, sea cual 
fuere, los mandatos apostólicos, y los 
ejecuten; así también lo es, que se ocur- 
ra á impedir las molestias, vejaciones, 
é injurias que en estos lugares tan re- 
motos del Sumo Pontífice se infieren 
por muchos que intentan engañar con 
falsas letras, que ellos llaman apostó* 
licas, ó abusan de Breves del Surrio 
Pontífice, alterando fraudulentamente 
•el sentido de la concesión, ó preten- 
diendo que les valgan cuando ya es 
pasado enteramente el término en ellos 
prefijado. Queriendo, pues, este Santo 
Sínodo evitar males de tanto tamaño, 
establece y manda á todos los jueces 
eclesiásticos de este arzobispado y pro- 
vincia, que obedezcan todos y cuales- 
quiera mandatos apostólicos que se- lea 
intimen; pero que, sin embargo, nó 
poug&n en ejecución mandato alguno 
de algún juez que se intitule ejecutor 
apostólico, si no es que previamente, 
en los casos espresados en el derecho, 
exhiba ante el obispo diocesano ó su vi- 
cario general, provisor las letras de so 
nombramiento, las cuales, si fueren au- 
ténticas, según lo expresamente prevé - 
nido en el cap. cum persona se pondrán 
en ejecución; pero si por algún efecto, no 
tienen valor, ó deba suspenderse su eje- 
cución, el prelado consulte al Sumo 
Pontífice; y de este modo se consegui- 
rá prestar la debida obediencia y cum- 
plimiento á los mandatos apostólicos, 
sin que ninguno sea vejado injusta- 
mente. 






(1) Mexic. i. c. 89. et Conc, Hispa len de Deca. íbl. 17. pag. 2^0ottt Persottst'di 
priyilegiis lib. 6. 



BE LOS RESCRIPTOS. 



33 



§. II. 

Circa Judices Consirvatore» 
varia decernuntur. 

Ut aditas interoladatur dis- 
MBftíonitas» et litibus permutas, 
quas apmuilli moveré solent, 
obtineutes per Litteras Apostó- 
licas cettos sibi Judices Coneer- 
ratorea, sub protextu, quod eis 
á Jodittbfjs íOrdioarjj* injurias, 
ac molestia? inferaoatur, ad prses- 
criptu'm SáhctiConcilii Triden- 
trni "dedernit hroc Synodus, ne 
liit9roGon*4r*atodrÍ83 hujusmodi 
c^iyi cLeputa^iooe, Judjcum cui* 
quam ¿uffragentur ad hoc, ut 
corara Judice Ordinario in cau- 
sis orinsiaalibus, et mixtis non 
poasit ponveniri, et contra eum 
procedí, aut quominus in cau« 
bis civiitbus, si quae ei jara ex 
ceéstcme competierint, su per 
iHis. libera<raleat apud Judteem 
O^inarturaeoaveniri. la civi- 
Üb.tts ^am causis, si ipse actor 
eztitérit, aliquem ei apud suos 
GtftÍsfe#v4t*re» Judices in judi- 
aran! «trahere miniíae liceat. 
Quod ai i* has causis, io quibas 
reus fuerít, contigerit, ut elec- 
tus ab éo Con serva tor, ab acto- 
ite sifspectus esse dicatur; aut 
fiqus» iateripsos Jadices Con* 
s^rfi^tpcem, ai, Ordinarium con- 
troversia super competentia ju« 
rísdíctiürí» orta fuerít, ne. 
quaquan* in causa procedatur, 
doaec per arbitros in forma 
juris eJecto9, super suspitio- 
ne , aut jurisdictionis com- 
pete* tí a fbertt judicatura. Id 
eausis etiaro mercedum, aut 
laiserabílium personarum, non 
obftantibus aonservatoriis litte- 
n¿, corara Ordinario conveniri 
possit; nemo etiam similium 
titterarum beneficio ultra quin» 
quennium gaudere possit: fami- 
liaribus vero ejus, qui hujusmo- 
di conservatoriis litteris tueri 
solant, sibil illa prosint préster» 



§ II. 

Se decretan varias cosas acerca de los 
jueces conservadores. 

Para cerrar la puerta á los disencio- 
nes y litigios que no pocos particulares 
suelen mover, obteniendo para sí, por le : 
tras apostólicas, jueces conservadores, 
bajo el protesto de que se les infieren 
injurias y molestias por les jueces or- 
dinarios, decreta este Santo $ínodq,o 
conforme á lo prescrito por el Santa 
Concilio Tridentino, que tales letras 
conservatorias con designación dé jue- 
ces no favorezcan á> alguno para poder 
no comparecer delante del juez ordina- - 
rio en las causas criminales *y mistas, 
y no poderse proceder contra él, ó que 
en causas civiles, sí algunos decretos 
le compitieren por eeawft, sobfre '«ellos- 
pueda libremente ser citado ante el 
juez ordinario. En la* causas civiles, 
el actor, de ninguna manera pueda 
traer á alguno á juicio aftte sus fneces 
conservadores. Mas ei en aquellas cau-; 
sas en que fuere reo, aconteciere que 
el conservador elegido por él pareciere 
sospechoso al actor; ó si naciere con- 
troversia sobre competencia de juris* 
dicción entre ios iíHMieajfieces con- 
servador y ordinario, de ninguna mane- 
ra se proceda f en la causa, hasta que 
se decida sobre la sospecha, q la com- 
petencia de juriedioet©» «por arbitros 
elegidos según la forma de derecho. 
En causas de mercedes ó de personas 
miserables, puedan ser citados ante el 
ordinario, no obstante las letras conser- 
vatorias. Ninguno goce mas de cinco 
años del beneficio de tales letras. Pero 
á los familiares de aquellos que suelen 
defenderse con estas Letras conserva- 



S4 



DE LOS RESCRIPTOS. 



!l 



quain duobus dumtaxat, si ta- 
men il|i propriii eius sumptibus 
vilerim. fvóri liceat quoque 
0«nietftotoríiB Judioibu* niium 
haj^e Tíjbtuialarectuní, Uni- 
▼ersitates rautem generales, ac 
Doctorum, seu Scholarium Co- 
llegin, et regularía Joca, nec 
non hospitalia, actum hospital i- 
tatis servantiu, et Universita- 
tum, Collegiorum, locorum, et 
hospitalium. bujuemodi Perao- 
njse, ad mentem ejusdem Sacri 
Concílii hoc decreto minime 
comprehensce , sed exemptre 
omnino eint, et esse intelligan- 
tur (1). 



' § III. 

Ntmini Apostólica dispensado- 
nes suffragtntur % nisi sint ab 
Ordinario recognita. 

Statuit etiam heec Synodus 
auotoritatam ConciJü Trídenti- 
ni secuta, ut dispensationes ean, 
qu« gratiose, et sine comrais- 
sióne partidularl á Sumrtio Pon 
tifiba odnpedetitor, suum non 
■9ltiai)|uri tfffeptuw, oUi priua 
aí? Ordinario» tanquara Apos- 
tolicé dele ¿ato summarié tan* 
tüin^trájüdleUfíter' eognosea- 
turjasfrossas preñéis ««ibrep* 
tiqnÁ^,, y el ©bíepfippií yiüq u,on 



I I 



«. IV. 

M¿ i:- • I-, ■• 



torias, no aprovechen sino por dos años 

solamente, si vivieren á espensas del 
que las obtuviere. No sea lícito á los. 
conservadores tener algún tribunal eri- 
gido; mas las universidades generales? 
y de doctores, los colegios de estudian- 
tes, las casas religiosas, y aun los hos- 
pitales en que se ejerce el acto de hos- 
pitalidad, y las personas de tales uni- 
versidades, colegios, lugares, y hospi- 
tales, según la mente del mismo Sagras 
do Concilio, de ningún modo se entien- 
da estar comprendidas en este decreto, 
sino que sean enteramente exentas. ( - 

§ III. 

A ninguno favorezcan las dispensan 
apostólicas si no fueren reconocido* 

por el ordinario. % ,,w 

o* 

Decreta también este Sínodo siguien- 
do la autoridad del Concilio de Trentó, 
que aquellas dispensas que gracip^a- 
mente, y sin comisión partícula rv se. < 
conceden por el Sumo Pontífice, nostlr- 
tan sii efecto, si no es que previamente, 
se reconozca extrajudicial y sumaria- 
mente por el ordinario, como d&tagad&> 
apostólico, que las preces no tuvieron 
vicio de obrepción ó subrepción. . rii ;' [ 



M*Mt*e$<* in commvbtUimi* 
\ ¿W.piitisnertyi pobnUUtwi, . 

' f n oomttintatíónibus tiltlma- 
rum'MólurttHtattv quas non msi 
exista* pt necesaria . eausa 
fieri debent; Episcopi tanquatu 
delegati Sedis Apostolice sum- 

(1) Conc. Trid. Sess. 14. c. 5. et 
deleg. in 6. 

(2) Conc. Trid. Sess, 22, c. 5, de 



§ IV. 

Lo mismo se observe en las coTtmiUacio» 
. . nes de las últimas voluntades. 

En las conmutaciones de las últimas 
voluntades, que no deben hacerse sino 
por causa necesaria y justa, los obispos, 
como delegados de la silla apostólica, 

tx. ubi DD. in cap. i. ct finali de off. et potest. judi. 
Reform, 



DE LOS RESCRIPTOS. 



naris et extrajudicialiter cog- 
imscaD% nifaii in precibus, taci- 
ta réntate, vel suggesta falsita- 
te fuis8e narrntum, priusquam 
commutationes prredictse exe- 
culioni demandentur, ut eet a 
Sánela Concilio Trídentioo de* 
cretum (1). 



T1TULUS IV. 

<DB AETATE, ET QU A LÍ- 
TATE ORDINANDORÜM, ET 

" ÍRAEFIOIENDORÜM. 

de scnsmnü ad baqros obdi- 

NES, KT CURAM ANIMARUM 
NECESSARIA. 

$. I. 

In Ordinibus cenferendis máxi- 
ma eautione Episcopi proce* 
dant. 

SacERDotalis d/ ¿mitas, et 
eorum, qui Altari deserviunt, 
cefeítttdo non patitur, qitera- 
omm aá id mtmerie admitti, 
aisi prius ejos merita probata 
faeriut, ac bene perspecta. Prre- 
sertím cum illud grave damnum 
E&kéíté Catholtc® importet, 
<jrod inutú ad Sacro* Ordines 
silies4 e JACtu promoveantur, qui 
afosque ullis merina in tam su- 
blimi gradu collocati, postea 
Cleñcali instituto injuriam ir- 
rogantes misere cecideruni. 
Qaapropter ve he me n te r cxop- 
taosvjuac üjnodus pretérita 
damna resarciré, ecclesiasti- 
cumqúe Ordinem, in pristinum 
ó^gtn¿atia, et splendoris locom 
restituiré; quantum potest, 
ípiséopós hujns Provincias ex- 
héftatmv ne contra Apóstol i 
pattcap^iftw cito manus impo- 
nant, sed cum omni diligentia, 



35 



reconozcan sumaría y extrajudicialmen- 
te, si nada áe ha referido en Táá jfcéfcéir 
ocultando verdad, ó sugiriendo fal$£- 
dad, antes que dichao con mutaciones se 
pongan en ejecución, como está VléCrt* : 
tado por el Santo Concilio.de Tférito.^ 



TITULO IV. 



.«i 



tu 



'/■.*> 



.-» 



I)B LA EDAD Y CALIDAD DB LOS ' 5 

QUE SE H4N DE ORDENAR, XA QültÍNES* 

SE HA DE ENCOMENDAR LA 

CURA DE ALMAS. 

* 

DE LA CIENCIA NECE8ARIA PARA LAS SAGRADAS 
ORDENES Y PARA LA CURA DB ALMAS. 

§ L ■ . . ,- v 

Procedan los obispos con mucha pre- 
caución al conferir los órdenes. 

La dignidad sacerdotal, y la excelen* 
cia de aquellos que sirven al aftaf, nó 
sufre que sea admitido á este cargo al: 
guno cuyos méritos no fueren primero 
bien vistos y probados; principalmente* 
por el grave daño que resulta á la Igle-* 
sia católica de que muchos, sin elección/ 
sean promovidos á los sagrados órdenes» 
los cuales colocados sin méritos algu- 
nos en tan sublime grado, caen después 
miserablemente irrogando grave inju- 
ria al orden clerical. Por lo cual de- 
seando vehementemente este Sínodct 
resarcir los daños pasados, y pmtittiirtel 
orden eclesiástico á su antiguo grado 
de dignidad y esplendor, exiaorta cuaiin 
to puede á los obispos de esta pwrirr- 
cia á que no impongan de ligero lag 
manos, faltando al precepto del A pos- 



' (lj Conc. Trid* Sess. 22, c. 6. de Roform. 



36 



08 LOS ORDENANDOS 



et aními contentione, ordipan- 
cforum qualitates examinent, et 
merít* expendant, ñeque eos, 
qui mimw ftt^rittt idonei, pau- 
citati? Mini&tronim pretexto, 
ad Sacro» Ordines auscipiendos 
ul laten us admittant; cum Divi- 
nas Cultos, animar umque com- 
modum, paucis digne, quam 
multis indigne mimstnontibua 
magia acrescat; quse omnia, ut 
nrelhis dirigantur, deoeratt prt* 
mam, ne uflug ad majores, vel 
minores Ordines admittatur, nec 
ei 9 ut admitti pominr, toceBt» 
concedatur, nisi prius de eo, pe- 
ricuío facto, bis esse pneditum 
qualitatibus constiterit, quae ad 
illum Gradnm, reí Ordinem ex 
Concitó Tridentini decretis stint 
requisita?. (1) 



$. ir. 

Ttullus ad Clericalim tonsuram 
promoveatur,nisi juratus tes- 
tetur vdh se in E eclesiástico 

m 

statu pérmanere. 

Verum ad speciem magis des- 
cendendo, prseter scientiaw, et 
eetatem, quee ex Concilii Tri- 
dentini decreto necesaria soirt: 
Nullus nisi prius, juramento 
prestito de intentione perma- 
nendi in habitu Clericali, admit- 
tatur, nec ad primam tonsuram 
proraoveatur. lili Tero ante 
quartum decimnm annum po- 
torunt prima tonsura initiari, 
qui in Cathedrali EccJesia Cle- 
ricali toga, et superpelliceo in* 



tol> sino que con toda diligencia y. dete- 
nimiento examinen las cualidades de 
los que se han de ordenar y reconozcan 
sus méritos, y no bajo el pretesto de 
escasez de ministros (26), admitan á 
los sagrados órdenes á los que fueren . 
menos idóneos; estando bien persuadi- 
dos de que el divino culto y la salud 
de las almas crece mas, con pocos que 
dignamente administran, que con mu- 
chos que lo hacen indignamente. Para 
<f*e, todas estas cosas sean gobernadas 
del mejor modo posible, decreta lo pri- 
mero, que ninguno se admita á órdenes 
menores ó mayores, ni se le conceda 
licencia para que pueda ser admiti- 
do, si primero hecho el examen, no 
constare estar adornado de aquellas 
cualidades, que por los decretos del 
Concilio de Trento se requieren para 
aquel grado ú orden. 

Ninguno sea promovido d la tonsura 
clerical si no es que afirme con jura- 
mentó que quiere permanecer en el 
estado eclesiástico. 

Descendiendo, pues á algunos por- 
menores sobre esta materia, fuera de la 
ciencia y edad que por decreto del Tri- 
dentinoson necesarias, ninguno sea ad- 
mitido y promovido á la prima tonsura, 
sin que antes haya asegurado con ju- 
ramento ser su intención permanecer 
en el hábito clerical. Podrán iniciarse 
en la primera tonsura antes de los ca- 
torce años aquellos que á lo menos por 



(1) Do hoc tit. vide Conc. 4. Milán, titul. quae portinent ad Sacramcntum Ordinis fol. 
638.— Latius Conc, 5. Milán, tit. de examinandi ratio. verb. ut primo, fol. 759. et tit. de 
initiandis Ordinis Sacramento, f. 764.— i. ad Tbimot.— 5. Conc. Trid. Seas. 23. c. 7, de 
Refor.— Conc. Limen, 3. act. 3. cap, 33,— -Conc. Trid. Sess, 21. c. 2, et Sess, 25, c,4. et 5. 



y wmtm*x>oe tuzas. 



sa 



duti, per dúos saltim onnos, Di- 
vino Cultui inserrierunt,8Ípriu8 
eorum "frentes, reí Tutores 
propeaitom sibt «sae jurar eriat 
in EccUpúe ministerio conser* 
vandí (1). 



§. in. 

Mimrikus initUndi cantum Ec« 
cksiaMicum addiscant. 

Nema ad quatuor minores Or- 
dines prornoveatnr, nisi quan- 
tupi fíerí poíerit, Eceleaiastici 
cantua rudiraentisinstructus (2). 



dos años hayan servido- aá edito divino 
en la Iglesia catedral vestidos , de la 
sotana clerical y de sobrepelliz, ,.s¿ sus 
padree y tutores jurasen ser du propó- 
sito que se conserven en el ministerio 
de la Iglesia. 

> ni. 

Los que se han de ordenar de meúores 
aprendan el canto eclesiástico. 

Ninguno sea promovido á ios cuatro 
órdenes menores sí no estuviere instrui- 
do, cuanto sea posible, en los rudimen- 
tos del canto eclesiástico. 



§. IV. 

Etoultm probé* sciant, et Brt- 
vrarH recitationtm ad Sub* 
diatoriaéum prom&vendi. 

Ad Subdiaconatum promo- 
rendi, in canta Eoclesiaetico 
periti sint, et ia recitando hora- 
rum Officio, juxta ordinem Bre- 
viatíi ediíi ex Concilii Triden- 
fhri decreto, ereteitati (3). 



§ IV. 

Sépanlo también los que se han de pro- 
mover él snbdiacanodo, así como el 
rezo del breviario. 

Los que han de ser promovidos al 
subdiaconado, sean peritos en el canto 
eclesiástico, y estén ejercitados en el 
rezo de las horas canónicas, según el 
ófden del breviario dado á Jaz por de- 
creto del Concilio Trideutinp, .,„■, 



n 



-i §. v. 

áfiiiiliier, et promovendi ad 
Diaconatum. 

. , ,l>jacoi»atuai susceptúri, non 
in hís soluttt; sed in ceeremo- 
uiís etiara i 1 li Ordi ni competen- 
titos^ examinentur (4). 

L I i t ' ' » > 



. § v. 

I I • 

Sepan eeto mismo los que* han de ser 
promovidos ai diaconado. 

Los que hande recibir el diaconado, 
sean examinados no solo en estas co- 
sas, sino también en las ceremonias 
propias de aquel orden. 



(1) . Gonc. Tríd. Seas. 23, c. 4. asque ad cap. 16.— Conc. líex. i. c. 45. et Conc. Tarra- 
con. tit. de setate, et qualit. c. prima tonsura, foL 16. — Guadix tit. 2, á constit 42. usque 
ad 48. et Granat. dicto tit. de s&tate, et qualit. et Synod. de Quiroga constit. 26. et 27. et 
Conc. 5, Milán, ubi supra. 

(£) Gran, et 5. Milán, ubi supra, §. prwcedendi. 

(3) Granat. et Milán, ubi supra. 

(4) Granat. et Milán, ubi supra. 



• §. n: 



• * t 



38 

Ifa j^rtfintiri primara Mis&am 
ciftefffirtnt.) msj á Magistro 
^-Cgrynarfiarym prius exami- 
mf fU^tu l r % ejt Sacramnti Pteni* 

. . t entice formam sciant. 

o » ■ . • ' ■ * ' 

OiQui «k- proscripto ConcUíi 
TJVideijtini j^onei reperti, inJ9u- 
cro Fresbjteralus ordine fue- 
tintconstituti, primatn Missam 
i& Viéfctaeñt,' toier 'p*ius, üt iu 
pJu)a»dp oeíehrrpttotie Miisa- 
ruxn, et Diyinorum Offieiorum 
habetur, á ceercmoniaruin Itfa- 
gfófro^ examina ti, et approbari, 
U&bodtm Celebran di fice nt i aro 
ofotinennt: íprnuampraeteHa ab- 
^oljreifdi á peccatis, et censuris 
■cinnt; ut i ero tanti celebran o 
M^WteHi in auarum anima rum 
#ált*etn ícedatj prenoto» ad Sa- 
0ff4o¿iuft. uipnet, et hortatur 
lu£9 Svnodas: ut quantum sit 
iilud Pomioici corporis Sacrtíi- 
¿to W,' tbt&oWdé, totaque mente 
ftttttfecitpki8teís, .ojd illud cele- 
¿fta^dum divina? gratis auxilio 
■e pfffipafent, eaque animí pu- 
Vftatfe , ac siñcérftate, quitos 
^ÜjaRí '¿au, Saqetieaimumque 
(GvrpwWi «t ^aoguiüis Duraini 
Sacrificium accedan*, si c que 
Sanctuarium Dei ingrredtuntur, 
ut tanquam mediatores, ínter 
Dje^rp»-©* Popuíura pacem com- 
pona at (ÍJ., f 



DE LOS ORDENANDOS 



<m* \\ 



ií> ^ • §. Vlf. 

Ad Éentficiu Curata pronto- 
v ven di, ñint in Doctrina Afora- 
y típrobe instrnttt, et ad Evan* 
: - giliuto ¿zpotiendum aptu 

-ii-UVí' •, ¿, . • • 

Sacerdotes , qmbus amma- 

jJWfh cura committenda est, 



• 5 vi. •..—•■ 

No celebren los presbíteros la ¿primera 
misa, sino después que sean examina 
dos por el maestro dé ceremonias, y 
sepan la forma del sacramento, 4* l& 
penitencia 

Los que siendo idóneos para los sa- 
grados órdenes, según lo prevenido por 
el Concilio de Trento, hayaírrecibido el 
sagrado orden del presbiterado^no ce- 
lebren la primera misa si ijo e^ que 
hayan sido antes examinados y apro- 
bados por el maefetro dé fcerertiomas, 
y obtengan de él la licencia dé celebrar, 
según ne previene en el título de la ce- 
lebración de las misas y de los -divinos 
oficios Sepan ademas lá'fortóa'fcle ab- 
solver de los pecados y de las censuras. 
Mas para que la celebración de tan al- 
to misterio ceda en bien y satud de sus 
almas, este Sínodo amonesta^ exhorta 
á los que son promovidos al sacerdocio, 
á que contemplando con todo su cora- 
zón y toda su mente, cuan 'grande sea 
aquel sacrificio del cuerpo del Señor, 
se preparen con el auxilio de la divina 
gracia á celebrarlo, y con aquella pu 
reza y sinceridad de alma que corres- 
ponde se acerquen al Santísimo sacri- 
ficio del cuerpo y sangre del Señor, y 
de tal modo entren al Santuario de 
Dios, que como mediadores, hagan las 
paces entre Dios y el pueblo. 

§ vil ..., ■.:'.,. 

Los que han de ser promovidos á bene- 
ficios curados, estén muy instruidos 
en la doctrina moral, y sean uptos 
para, esplicar el Evangelio. -- 

Cuan ventajosamente deban estar 



(1) Oonc Trid. Sess. 23. c. 14,— Infra lib, 3. tit. 15. §. 3. 



X MQOTftATTOfl CURAS. S£ 

quantum Doctrina prestare de- instruidos en la doctrina lfs sacerdotes 



beaut, vel ex eo facile intellige 
re iieét, qudd veiuti Duces, Mar 
gíotri, et Medici t\ki^tarit % gui 
subdito? in ccelum «jingant, *a- 
nam Doctrinam doceant, spiri- 
tunlibus eorum morbisr median* 
tur. Quare nullus Cur»tum be- 
■wfícium obtineat , nisi prius 
probatu», et examinutus, idos 
neusque repertut , w Sacra» en» 
torutu, prasHrtim pajnüe.ntioe 
admmistrnt;pne vorsatus git, et 
conscíenttee casibu* b«ne ins- 
tructus, ad formara ab hac 8y- 
nodo diapomaw,. et. un¿\ cum. 
directorio Gonfe&soruro, et pee- 
nitentiuoi comprobatam, quae in 
ómnibus, et per orania observe- 
tur, et execirtioni niandetur* 
Aptus prseterea ait y ad expo* 
nendum Sanctum EvangeJiura 
snbditis, eo saltem modo, quo 
magia ad sálutem necead» ría 
edocere possint. Hinc enim fiet, 
ut subditi de suis Paro o bis bo- 
nam opinionem concipiant, eos- 
que tanquam Patres spirituales 
confideoter aJeant, ut qníbas 
oportet ad salutem documento 
instruantur (1). 



á quienes se encomienda la cura de las 
almas, fácilmeike se cólije dé qué dl£ 
mo guias, maestros y médicos hari de 
encaminarlas alciélb, éíiSfeñárlete la 
santa doctrina, y ctir arias de stis dóMi- 
cias espirituales. Por lo cuál 'nírigfuho 
obtenga beneficio curado, si no^-que 
primero probado y examinado, se» étf- 
coentre eer idóneo, y esté versado f éá 
la administración de Jos j*acraHí$Mtof, 
principalmente en el de la penitencial 
y bien instruido cií los ciifeofe dé cfyti 2 
ciencia, sej^un la fflwa '"díspúp^^p^ 
este Sínodo y aprobada jmUaiiMWtó 
con el directorio de confesares fppmi* 
tentes f la ctaal.se observe y píactf<jíré 
en todo j por todo, . Sp(i apto. 4déü}9# 
para'esporter <&*u» subditos eluemite 
Evangelio, á fo tiienos de aquél 1 fflbdft 
qué puedan ensenarse Tas ' cóátó riíi^'fc 
necesarias para la salud de ía& atfñftl» 
Conaeguiráse con esto, que fas subditas 
formen buena opinión de sü9' y&tirdtbk 
y que se acerquen á ellos qon, ebrifij^- 
za como á sus padres espirituales ,p^ra 
ser instruidos por ellos en lo ; necesario 
para la salvación (27). 



DE VITA, FAMA, ET M0RI- 
BUS ORDINANDORUM, 

§• I. 

Nttllum Episcópi promoveant, 
nisi optime moratum¡ et lusui 
non assuetum. 

Quia ritce iutegritas, et mo- 
rum honestas iu iis, qui ad Ec- 
clesiaaticos Ordines promo ven- 
dí sunt, litterarum scientiee prae- 



DE LA VIDA, FAMA Y COSTUMBRES DE 
LOS QTJE SE HAN DE ORDENA», 

No promuevan los obispos á ninguno 
quemo sea bien morigerado, ni al 
que tenga costumbres de jugar. 

m 

Como quiera que deba preferirse á 
la ciencia de las letras la integridad de 
la vida y la honestidad de las costum- 



(1) Óptimo loquitur Conc. 5. Milán, ubi supra, tit. do initiand. Ordin, Sacramento. 
foL764. 



40 



XKB ' LOS OHMttANOOS 



ferri detat, too Synodtie deoer- 
nit, et jubet, ne ullus Epiacopus 
fiíbi subditos ad Ordines adinit 
tat, aut admitti concedat, nisi 
prius á fidedigna, et morutn 
gravitate probatis tcstibus, tam 
Ecclesiasticis, quam Seculari- 
bus, cura quibus promovendus 
societatem inierit, vcl alias fue- 
rk conversttus, hubito testimo- 
nio, quo possit constare ordi- 
nandum eo teropore, et per inul- 
tos antea menses, quibus decet 
púntate, et lioiic&iUc vixtsse, 
Alea?, uutnliis iliicitis ludís pra- 
ve au»uetuni n«n fuisse, aut 
esse, ncc statutis á jure tetnpo- 
ribus, peccatorum confessionera 
omissise, Quod si seetis cons- 
titerít, nullatenus pronto vea tur, 
douec vitas, ac ro.orupi conver- 
satione in melius commutata 
maculam deletit, ex ante acta 
vita susceptam. Diflicile enim 
est eos-in ww> digaitatis grad« 
pos^toa.fiejri raejiorefrvquivitiiiii 
et sceleribus de/sBjduti, non sine 
multorura scandulo, quibus eo- 
rum prave facta nota sunt; ad 
illum statum per ven erunt <(!).' 



bres en aquellos que sean promovidos 
á los órdenes eclesiásticos, decreta y 
manda este Sínodo, que ningún obispo 
admita á sus subditos á los órdenes, 
ni dé licencia para que sean admitidos, 
sin que primeramente reciba informa- 
ción de testigos fidedignos y de buenas 
costumbres, ya eclesiásticos, ya secula- 
res, con quienes el que ha de ser pro- 
movido haya tenido trato ó sociedad, 
por cuyo testimonio pueda constar que 
coordenado en aquel tiempo y por mu- 
chos meses antes haya vivido con aque- 
lla «pureza y honestidad que correspon- 
de, y que no haya tenido ni tenga la 
costumbre depravada de jugar juego 
de azar 6 otros ilícitos, ni haya dejado 
de confesarse en los tiempos señalados 
por la Iglesia. En caso contrario, de 
ningún modo sea promovido hasta. que 
borre ta mancha contraída por su ma- 
la vid& pasada* con la enmienda de 
las costumbres y el arreglo de la vida. 
Porque es fnuy difícil que puestos en 
el nuevo grado de dignidad se hagan 
mejores .aquellos que degradados con 
los vvcios y las maldades, han servido 
de escándalo á los que han sabido sus 
hechos. 



§. II. 

Nullus criminis capitalis reus 
ad Sacros Ordines admitta- 

- Eftolesiartikli Ordtnis percut** 
batió in<l«,s69pe «ec*ta<4ftt, quod , 
iis aditus non sit occlussus, qui 
Cfuluearam rerum cu pirita te 



§ ti. 

No sea admitido ti Ion sagrados órde- 
nes el- reo de crimm capital. 

Mticíhas veces se ha seguido pertur- 
bación en el orden eclesiástico de que 
no se haya cerrado la puerta á aquellos 



(1) Conc. Trident. Sess. 7. c, lO.fless. 21. c, 2, Seés.23. cap. 5. 7. 11, 13. et 14.— Mexic 
i. c. 44. — ÜuiwL tit. 2.constit, 48. et Milano, tit. qua) ad Sacramentorum administrationem 
pertinent, et 4..et 5. ubi sup. § i. et Granat, de setate, et qual. n. 4. et Lunens. 3. ácL 5. 
cap. 30. — In cap. ínter dilectos de exoes. prrel. — Conc. Trident. Sess. 22. c. i. de Be&rto, 
et vide infra lib. 3 tit. 5. de yit ct nonest. Olericorum §. 21. et 25. 



f tWtórtBjáíibs ttoxik. 



4\ 



aneti, praf w c^gftatidmbtn q !ie> Nevados del" deseo de fas cosas 
Sancta Mmtoerm cf«««pw- cttdocas, con depravadas intenciones 

cunt: Quare nujlus ad Sacros ^ -. , f , 

Ordines admittamr , qu¡ cora- asp™** al Mg»do. BllttlBÍeri0:i»po»- lo 
misso crimine poena sanguinis Cttal, no sea admitido á los Stfgmdo» 

puniendo, magia, ut panana «i- órdenes nifiguno qne habiendo cometi- 

biáseculariJidiceinfligeiidain rfo ^^.^ tepga p M ¿ e fia 
evada t , quam ut ín Sacns V>r- ' » * r - 7"e**" 

dinibus proficiat, proraoveri Ve ^niera ser promovido mas por evitar la 
Ih. Qui vero db bañe cautelam 'petfa qué teme se le aplique por el jueíí 
BMtaa Ordiws-susoeperit, «t •. otilar, que por sacar provecho del 

a-^ÍÍSrti"- £ ■*??» »*»*>• , El que por ponerse A 

fxiliuní relegatus sit, quamdiu cubierto, prtes, de tal pena, haya reci- 

Epie^cyporidebit^ir expediré (1). • bido los* sagrados órdenes, quede sus- 

,# ' "p^rtso ípso facto, y si conste haber co- 

metidool crimen, sea desterrado por 
el tiempo que al obispo parezca con- 
veniente: 



§. III. 

magna dtltttu ad Ordines 
admití antur; nullatenus au 
ttm\v^áma oüqua notati. 

Ut honor, et reverentia Cle- 
ñcali Ordini deferatnr, Sacáis 
est Canonibu* constitutum, tit 
giúaüquos patiuntur naturales 
defectos, «.ut alios, qui tametsi 
non imputentur ad culpam, mi- 
nas decent Clericalem statum, 
non ordinentur, ne Sacris Or- 
dinibus initiati eontemn*ntnr, 
eorumque Ministerium. vitupe- 
retur. Propterea interdicit ha;c 
Synochis , ne descendentes ab 
hu , qui á Sancfce Inquisitionia 
Officio damnati fuerint, ín pri- 
mo, et secundo gradu q(io ad 
Patrem, quo ad Matrera vero 
ín primp tantum, ad Sacro» Or- 
dines. admittantur: quia vulgar i 
infamia uotati. De quorum na» 
talíbus tune sufficiens erit in- 
qoisitio, enm ad' Parentes, et 



§ III. 

Los indios y la» mestizos na sean aéniiv 

tirios á los sagrados ordenes sinooon 

i a mayor y mas cuidadosa elección; 

pero de ningún modo lo*, que estén 

notqdqs de alguna infamia. 

•Partí qué se dé al orden clerical el 
hohor y reverencia que corresponde, es- 
tá establecido por los sagrados cáno- 
nes, que no sean ordenados los que 
padecen algunos defectos naturales, ú 
otros, que aunque no se imputen á cul- 
pa, traen indecencia para el estado cle- 
rical; porque no sea que los iniciados 
en los sagrados órdenes sean despre- 
ciados ó vituperado su ministerio. Por 
tal motivo prohibe este Sínodo, que 
sean admitidos á los sagrados órde- 
nes los que desciendan de los qne ha- 
yan sido condenados por la Santa In- 
quisición, hasta el segundo, grado en 
cuanto al padre, y en primero sat&men-* 



(1) -Ifwác. i; c. 47. 



^ 



49 

Aros tuque perventunv fuerit, 
difficile enim esset propter an* 
tiquitatem ulterius progredi, in« 
deque varia perjuri a, calumnia*, 
et inimicitiee orireittur. lude 
etiam, nec Mixti, tam ob Indis, 
quam á Mauris, nec non ab 
iilis, qui ex altero párente ¿Etio- 
pe nascuntur, descendentes in 
primo gradu, ad Or diñes sine 
magno delectu admittar.tur (I). 



LOO OVOBXAXTH» 

4 
• m 

te en cuanto á la madre, por la razón 
de que están notados de infamia públi- 
ca. Y «era suficiente requerir su naci- 
miento llegando solamente á los padres 
y a Inicios, porque seria difícil pasar 
mas adelante por la antigüedad, y se 
daria lugar á perjurios, calumnas, y 
enemistades. De aquí es (28) que tam- 
poco deben ser admitidos á los órde- 
nes sino los que cuidadosamente se 
elijan de entre los descendientes en pri- 
mer grado de los nacidos de padre ó 
madre negros (29) ni los mestizos, así 
de indios como de moros. 



DE TITULO BENEFICII, AÜT 
PATRIMONII. 

§. I- 

Nullus Clericus Secularis ad 
Ordines admittatur¡ nisi be- 
neficium habtat. 

Cum non deceat eos, qui Di- 
vino Ministerio addicti sunt, 
cum Ordinis dedecore raendica- 
re, aut sordidam aliquam artcm 
ad victam exercere, Concilii 
Tridentini auctoritate ' iunixa 
liaec Synodus statuit, líe ullus 
ClericOB Secularis ad Sacros 
Ordines promoveatur, niei prius 
Episcopo legitime constet, eum 
benefícium, quod pibi ad victntn 
honeste fuíficiat, pací fice possK 
dere. Patrimonium vero , -ve I 
pensionem obtioentes ordinari 
nonpossint, nisi illi, qoosEpis* 
copus judicaverit assumendos 
pro necessitale, vel coimnod itn- 
te Ecclesia.ru m suarum, prius 
quoque perspecto , Patritno 
nium ittüd, vel peneioném veré 
ab eia obtineri, taliaque • eáse, 
qua3 eis ad vitam eustemandaia 
satis -Bint. Perpendens tamen 



DEL TITULO DE BENEFICIO O DE 
PATRIMONIO. 

Ningún clérigo secular sea admitido & 
los órdenes, si no tiene beneficio. 

No siendo decente que los que sir- 
ven al divino ministerio, mendiguen 
con mengua del orden, ó ejerzan algún 
arte impropio para ganar la vida, este 
Sínodo, fundado en la autoridad del 
Concilio Tridentino, establece, que 
ningún clérigo secular sea promovido 
á los sagrados ordenes, si antes no 
constare legalmente al obispo, que po- 
see pacíficamente un beneficio bastan- 
te para mantenerse con decencia. Pe- 
ro con respecto á aquellos que obten- 
gan patrimonio 6 pensión, solo podrán 
ordenarse los que el obispó tuviere á 
bien elegir fior la necesidad ó' utilidad 
de sus iglesias, viendo muy bien antes, 
oue aquel patrimonio ó pensión verda- 
deramente la obtiene, y que es tal, que 



(1) Guadix tü. 2. oonst» 47. 48. et 49. el Provine de Quiroga act. 3. cap. 54. 



7 NOMBRADOS CUBAS. 



48 



bffic Synodus, quanta in hac 

Provincia sit necessitas Minis- 
trorum, materiiHm indigenarura 
linguam callentitim , decernit, 
ut qui linguam atiquam Indo- 
nim noverint, ad Sacros Ordi- 
nes promoveantur, etiamsi be- 
neficium, Patrimonium, ve! pen- 
sio ab eis obienta talia non sint, 
quse congrue víctum suppedila- 
re posbint. His enira, quomi- 
ñus nrdinentur, periculum men- 
dicandi verissimile est non obs- 
tar?, quia si moribus, sctenti®, 
et ffitati requisitis, lingual quo- 
que Indorum usum adjungant, 
Indisque Sacramenta*, et alia 
spiritaalta ministeria prestare 
poesint, inde,'quae sibi ad vic- 
tuní «uíficíant. cum decore 
Eccleaiastici ordinis compara- 
bu nt. (1) 



§. II. 

Per fraudem *d beneficium 
pronúoii sutpendantur. 

Occurrere volens hace Syno* 
das artibus, et fallaciis, quibus 
aliqni nüHam* beneficium, nut 
Patrimoninm ^ere'obtin entes, 
sed falsos bfqejScíorum mulos, 
fraudulentasqoe facultatum do** 
natío oes cum pacto tácito, ve) 
exprsvso, de non recipiende, 
vel restifoeod o confio gentes, or- 
dínarí solent; statuit, ac decer- 
nit, út si quis fraude, dolove ad 
Sacros Ordínes üierit promo- 
tas, -4? »ÉascJép*ís Ordiuibus *it 
ip«o Stofio • ersopettóU*, et' pro 



le es suficiente para su sustento, Con- 
siderando ademas este Sínodo, la Huma 
necesidad que hay en esta provincia 
de ministros que sepan bien ia lengua 
materna de los indíjenas, decreta, que 
los que supieren alguna de estas len- 
guas sean promovidos á los sagrados 
órdenes, aun cuando no tengan benefi- 
cio, patrimonio ó pensión que les dé lo 
suficiente para mantener la vida. Por- 
que es verosímil que á estos no obste, 
para que se ordenen, el peligro de men- 
digar, pues si á las costumbres, á la 
ciencia, y á la edad requeridas, se agre- 
ga también el uso de la lengua de los 
indios con que puedan administrar á 
éstos los sacramentos y demás ministe- 
i ics espirituales, este recurso , puede 
juzgarse suficiente para que puedap 
adquirir su sustento con decoro del or- 
den eclesiástico, 



:; 



Los (pié por fraude han sido promoví* 
dos á un beneficio sean suspendidos. 

Queriendo este Sínodo frustrar loa 
engaños de algunos, que no teniendo* 
beneficio ni patrimonio alguno, suelen 
ordenarse fingiendo falsos títíulos de 
beneficios, ó fraudulentas donaciones 
de facultades, con pacto tácito ó ex- 
preso de no recibir, 6 de restituir lo 
que reciban; establece y decreta, que, 
si alguno con fraudje ó dolo fu«ro pro*- 
movido á las sagradas órdenes, sea 
ipsofacto suspenso de los recibidos*; y 



* ♦ 



I 

'i 



(1) Conc. Jlüan. 5. fpl 766. vwtaq At vero ha» in primis.— Canc. Trid. Sess. 21. cap. 
%, — Conc Limeña. 8. act. 2. cap. SI. 



? 
t 



,44 * B 

tan¿9;scpl¿E^ arbitrio Ordiiiarjj 
puniatúr(l). 



^ III. 

Cúm patrimonio promoti y Ec- 
clesiis adscribantur, enqm 
teneantur mstrvirt. 

m 

Jt&in GoimúIü T/fideotiiúdo 
«rejtyPl-» jlli tairtym Patrimo- 
niu^n, vel peneíónem obtineiites 
ordii>ari possum, quos Kpisco- 
pus «osanipaertt pro commcidi 
tat^ftliwjiía EeoJeaiaB^ .cui. »d- 
scripti «¿se ¿ebeiit, ad inunda 
Eccleslaetica obeunda, ñeque 
eattf^ineOrdioarnHcfhtia de- 
seaste powarot) verum quia nwl- 
ii o¿. t¡M«rn. Patíimujaüv *el 
peiis^onia proinoti, tacile deinde 
Ecclésiam, cui adscripti sunt, 
réHfAJtfifttt' jübetur, ut Et-cle- 
si^dapiitatMvjn tituH«,Ordm«m 
««íflty. jjwratur .,. Vi^iatones 
qüoqu¿ inqüir'ant, an pra»dicti, 
qué prtesftaré tenefttur, minie- 
nbus functi fuerint, quod»si 
contra »e gesisse compererint, 
ad praescriptum Conoilü Tri- 
deiUini, ab ordinum executione 
sliípendaiuur, cujub suspensvo- 
nis tempus Oidinarii arbitrio 
relinquatur. (2) 



< i 



ii,.:\: 



JiOS OTüPENANDOfi 

castigado por «fui. gran maldad al ar- 
bitrio del ordinario. 

§ 111. 

Los que han sido pr (movidos con pa- 
trimonio, adscríbame á las Iglesias 
y tengan obligación de servirlas. 

Según lo mandado por el Concilio 
Tridentino, pueden ordenarse con pa- 
trimonio ó pensión, solamente aquellos 
que el obispo ordena por el bien dd 
alguna iglesia, á la cual deben estar 
adscriptos, para obtener cargos ecle- 
siásticos, y no pueden dejarla siu Ucen- 
cia del ordinario. Mas como muchos* 
promovidos á título de patrimonio ó de 
pensión, fácilmente dejan después la 
iglesia á cuyo servicio han sido desig- 
nados, se manda que en los títulos de 
órdenes se inserte la designación de 
Ja iglesia, y que los visitadores^ in- 
quieran si acaso han desempeñado 
las funciones y servicios que deben 
prestar, y si hallaren que ha sido lo 
contrario, según lo prescrito por el 
Concilio de Trento, sean suspendidos 
de! ejercicio de los órdenes, dejando al 
arbitrio del ordinario el tiempo déla 
suspensión. 



(JRDfNES, ET. LATERAS DI- 
51ISSQRIAS. 



V w i 



$. f . 



. DKL MODO DE CONFERIR 
LAS ORDENES Y ESPEDIR LAS LETRAS 

DIMISORIAS. 

§1. 



XbníienoEpitcoponktlust**- Ninguno sea promovido por obispo es 
ua^tMétftir, nki de tiee*ti<i> tt- trono, sino con Ucencia y tetíim&n* 



es- 
testimonio 

del propio ordinario (30). 

Al conferir las órdenes se «nauda 



^¡7 Ex tx. in cap. pcnult. de Simonía loquitur Provin. de Quiroga, act. 3. c. 33. et Li- 

m W¡ ftStfi S**» *L 3. c «. et vid* i»fr> lib. 3. tit. 15 do «ri*. Vte. 
§. 14.— Conc, Trid. SeBS. 23. c. 16. 



T NOMBKADOS OBRAS. 



4» 



proTtus rwtie ¿erran jubelur, 
q^am amplexa eet universa- 
lis Tr Mentí na Synodus, juxta 
qoam decernitur, ut Episcopi 
per se ipaoe Ordm*9 conferant, 
si ver* wgrkadioe Cbenatimpe» 
did, subditos su os non aliter, 
quam jam probatos, et exami- 
natos , ad alium Episcopum 
dimhtanf. NuKu» awtefti niai 
á proprio Erpiseepo opdinetur, 
q>iod si ob legitimam causam 
ab alio Episcopo pronflov*ri 
qnré perfat, nuil aten rrs eí permita 
UKar, iiist- ejus probitas, ac mo- 
ro* OrdiH^rii sai t68timoi»io 
córame nd en tur, sub pcenis in 
Concilio Tridentino statutis. 
Facúltate** de promover do á 
queco soifae mioíme sufirugen- 
uir, uisi babentibas lagitimam 
causam, ob qnam á propriis 
Episcopi s ordinari* non possint 
in htterÍB exprimeadam, irt est 
ai» eodem CohpoíHó drápesi- 
lum(l). 



$. IL 

Bxteri qwttdo pottrunt, et quo» 
modo mi Ordiné* promoveri? 

Ad abolendam pravara con- 
soetaditiem contra decreta hu- 
jnmodi, in banc Provineiam 
¡•toodueta*», q^a multi alieoi- 
{eos, ab alio, quam á. proprio 
Episcopo, <*t absque ejus con- 
sensu, et approbatione ad titu- 
lum, quem vocant, domlcilii, 
sive jurati, ordinari consueve- 
nmt/pnetAo ttritim'juraMKiftfo, 
«ai «*wr* to anima* M».«as Dice 
cesi, ubi p romo ti fuerint» per- 
tnanere, ínterdicit haec Syno- 
dus, na quiaqttAia ad titulutn 
hujusmodi ordinetur, aut ordi- 



guardar absolutamente la regla que 
abrazó el Concilio Universal Tridenti- 
no, conforme á la cual se decreta: que 
loe obispos confieran por sí itmrmoB -loa 
órdenes; pero si estuvieren impedidos* 
por enfermedad, no envíen á otro obis- 
po sus subditos, sino ya aprobados y 
examinados (31). Ninguno, pues, sea 
ordenado sino por el propio obispo; mas 
si por legítima causa, pidiere alguno 
serlo por otro, de ningún modo se le 
permita, si no es que su probidad y cos- 
tumbres sean recomendadas por el tes- 
timonio de su ordinario, bajo las penas 
establecidas en el Concilio Tridentino. 
La facultad de ser promovido por cual- 
quiera obispo, de ningún modo valga 
sino á los que tuvieren legítima causa 
por la cual no pueden ser ordenados 
or «us propios obispos, cuya causarse 
a de espresar en las letras dimisorias, 
cdmo está dispuesto por el mismo 'Con- 
cilio. 

$ II 

Cómo y cuándo podrán ser proworicto* 
á lat órdwrm ' los- cstranjeros* 

Para abolir la mata costumbre intro- 
ducida en esta provirieia, contra los* 
decretos vigentes, por la cual muchos 
estranjeros acostumbraron ordenarse 
por otto que su propio obispo, y sin su' 
consentimiento y aprobación, á título 
que llaman de domicilio ó jurado, pres- 
tatido solo juramento de s$r qu áninjft 
pernoaneeer en la diócesi» en que «ton 
promovidos, prohibe este Sínodo que 
ninguno sea ordenado ni se le permita 
ordenarse con un títtlló semejante; * si 



i 



(1) Conc. Trid. Sess. 23. c. 8— Cons. 5. Milán, fol. 765. verbo quod Provinciali-— Oanc. 
¿i « — aa _« a.r-Ctoo. TficLSeJw, 7. cap. i* 



Tnd. 



Cfr 



©B 106 ÜltbBKANDOS 



g$f \ peqmktátu*, nüi ¡tavtan» 
tum terapiis in ea Dioecesi vi- 
fam duxerit, ex quo probabüe 
¿it, veMe se ibi pefinanere; Quod 
H altqut contra Jioe deeretum 
fjrerint pxwnoti,, ipso facto ab 
áxecutione susceptoruin ordi- 
nura suspeadantur , et cujus- 
cumque beneficii, seu adminig- 
tratioowl^doíum sint iucapa- 
ees per triennitun. Qui vero in 
una Dicecesi ordinari coeperiut, 
in alia, quamvis ibi per tres an- 
pos fueruit commorati, reliquos 
Ordines non guscipiant, nisi á 
proprio Prelato.cum litteris di- 
roiltantur, et unusquisque pro* 
pciutn Pasto rem agnoscat, et 
Hierarcbia? Ecclesiastica?, ordi- 
ne minime perturbato, quod est 
Sanetcrura Canonum, et Sacro- 
avncti Goncilii Tridentini de- 
eretis de uac re sancitum, in- 
violabiliter observe tur. Litterae 
item dimissoriao ud unum tan- 
tum ordinem suscipiendum con- 
cedantur, ut quam in muñere 
8uscepti ordinis exequendo di- 
ligentiam ordinatus precstiterit, 
Episcopas inteJligat. Tntersti 
tía vero temporil m á Concilio 
iTridentino purafixa observen- 
tur, nisi in i I lis pro necessitate, 
veí utilitate Ecclesíce suan visum 
fuerit Episcopo dispensare. Ab- 
sentibus vero stne praevio exa- 
mine, coram Episcopo, vel ejus 
Examinatoribus, litterre dimis- 
soriae non dentur (1). 



§. III. 

Regulares non, nisi prius exa- 
minatii ad Ordines admit- 
tantur. 

Regulares juxta Concilii Tri- 
dentini deeretum, nec ante ceta- 



rio es que haya vivido en aquella dió- 
cesis por tanto tiempo, que sea proba- 
ble quiera permanecer en ella. Mas si 
algunos fueren promovidos contra este 
decreto, por el mismo hecho queden 
suspensos del ejercicio de los órdenes 
recibidos, y sean incapaces de cuales- 
quiera beneficios ó administración de 
indios por un trienio. Los que comen- 
zaren á ordenarse en una diócesis, no 
reciban los demás órdenes en otra, aun- 
que allí hayan morado por tres años, 
si no es que sean remitidos por su pro- 
pio prelado con letras dimisorias; y ob- 
sérvese inviolablemente que cada uno 
reconozca á su propio pastor, sin per- 
turbar en lo absoluto el orden de la 
gerarquía eclesiástica, como está san- 
cionado por los sagrados cánones y loa 
decretos del Concilio Trídentino. Mas 
las letras dimisorias concédanse sola- 
mente para recibir un orden; para que 
el obispo conozca qué diligencia haya 
puesto el ordenado en el ejercicio del 
orden recibido. Obsérvense también los 
intersticios de los tiempos prefijados 
por el Concilio de Trento, á no ser que 
al obispo pareciere bien dispensar en 
ellos por la necesidad ó utilidad de su 
Iglesia. Finalmente, no se den letras 
dimisorias á los ausentes, sin previo 
examen delante del obispo ó de sus si- 
nodales. 

§ III. 

No sean admitidos á los órdenes los re* 
guiares , si no es que primero hayan 
sido examinados. 

Conforme al decreto del Concilio 
Trídentino, no sean ordenados los re- 



(1) Limens. 3. act. 2. c SO. verbo quia vero.— Oonc Trid, Sess. £3. cap. n.et 19. 



7 mgPH&fcBQB OTRAS. 



«> 



tem ómnibus á jurepreaerip- 
Um, nec si ne diligenti Episco- , 
pi examine ¿rdinentur, nec eís 
du* Sacri Ordines eodem cKé' 
conferaotur, quibuscumque ari- 
vilegua; quo.ad hoc {Manigua 
exclutís (i). , 

DE EXAMINE ORDINIBUS 
PB^filTTENDO. 

s- 1. 

Efiseopi in Dtoce$ana Synod* 
Ezaminafpres eligant. 

UT-wdiwandorum, et eorum, 
qaiba* awmaram curoioredeii* 
da e«t, quibu? polleant meriiis, 
quarave ad spiritualia munear 
obeundft idonei aint, fácil i us 
Eptgtíopi* ftbCam fiat, praecipit 
haVc Syaodua Mexicana? Pro* 
Tincíae Epíscopis, ut in Syoodo 
Dueceaana, quae primo quoque 
tempore celebrabitur, tres sal- 
ten eligant. etdeputent Exami» 
natorea, qui una cam Episco» 
po, ve! ejus Vicario, si E pisco- 
pus fuerit impeditus, de scien- 
tia urdinandorum periculum fa- 
ciant, ante Sjrnedum autem ha- 
te*m, per saos Episcepi id 
etiam praestent. Examtnatores 
vtro dépatati, i¿ suo muñere 
obeandoi haitc á Sy nodo prees- 
eriptam formam obsirrent (2). 



$. II. 

JwanuTttum abEtaminatoribus 
pnastanrium. 

Examinatores in Synodo Dice- 



i». 



• > 



guiares, ni antes <fe la edftd'fflWMrlM 
por el derecho, ni sin diligente exámér( 
del obispo (32), nUe les conficmn, ei\ 
un mismo dia dos órdenes sagrados* 
sean cuales fueren sus privilegios, que 
absolutamente quedan abrogados en 
cuanto k esto». 

DEL EXAMEN QUE HA DE PRECEDER 
A LOS ORDENES. 

§1. 

Los obispos elijan examinadores en ei 
Sínodo diocesano. 

Para que mas- fácilmente conozca el 
obispo los méritos de los que se han 
de ordenar, y de aquellos á quienes lia 
de cometer la cura de almas, así come 
la idoneidad para desempeñar los caí* 
gos espirituales, manda este Sínodo á 
los obispos de la provincia Mexicana, 
que en . el Sínodo diocesano, que se 
celebrará lo mas pronto, elijan y norrf* 
bren á lo menos tres examinadores, 
que juntamente con el obispo, ó por 
impedimento suyo con su vicario, exa- 
minen la ciencia de los que se han de 
ordenar, y en el tiempo que corra an- 
tes de celebrarse dicho Sínodo, loa obis- 
pos desempeñen este cargo por medio 
de sus examinadores. Y por lo respec- 
tivo á los examinadores sinodales, obr 
serven éstos en el desempeño de su 
cargo la forma que aquí prescribe este 
Sínodo (88). 

§ II. . 

Juramento que han de prestar los exa- 
minadores* 

Los examinadores nombrados en el 



(1) .fgaAc.'fóii ffessi 58, c. 12. ¿t 13. et Prov, <Je Quiroga, ad>. 3- <*. 47. et cst flécla- 
«tío Cardin* mdUtis locis, done. Trid. 

(2) Conc. Sess. 24. c. 18. Vers. licebit etiam.— Conc. Tolet. act. 2. c. 24.— Pro* iiu de 
Qaurogft, act 3. ac. «2 usque ad 26.— Limens. 3. act. 4. c. 17. et Conc. Milán 5. tit de exa- 
núnaadí ratione á s ijpl 757» 



.!< 



4 \ 



4#f&4# caoftimt!, ¿uc^juraodo 
se obatringajit de fidelrtate ser- 
vo&dft'úl tuo guacepte munejce, 
d»v**e, et róncete nrenifrat**- 
|k^or^ omR*** acieotia., 
3^. qüjfois ip*» experime^tum 
günrpsérint, amore, odio, aliove 
oibnMiuftHNrtJ ^ffectu poflfchébi 
tía. Exatniuis vero cauta» nihil. 
quidquam pecuoi», pcaeraü, olir 
cujusve doni, aut qjuid «simile 
accipiant (1). 

§. HL 

»• « * 

ExaminanduM Epitcopo denun- 
tietur, quid Écotminaitribus 

' igV^xw^partAirttnjqiiigqoam 
par-#% .wat in*©ípo*itoia Perso- 
nara dona, favoresve Examina- 
tori promisserir, Epiacopo sta- 
tiro denuirtietur, ét euntiem ad 
6f <Up*P> pj» ? iHa «tí»c. in habitan 
dtcerjiáf. 



Sínodo dtocewnaí«yíg««secon jura- 
monto, a #wdax fidel ititad en el cargo que 
reciben, á manifestar verdadera y sin- 
ceraiaentela mmtú&if^<i^m sücoii- 
tr^do en ia4}U*Uo*aj quienes OTftffHtien, 
sQpawda*" de todo anuir, odra, írotro 
infecta lmnano; y nada absolutamente 
reciban, de diiw?ro, prenlib, don-.u Otra 
cosa semejante por causa de este exa- 
men. 

Sea denunciado al obispo el examinan- 
do que haya dado ó prometido algo 
á los examinadores. 

8i alguno de los que. »e han de exa- 
minar prometiere al examinador <por sí 
6 por tercera persona, dones ó favores, 
al instante sea denuntñado al obispo, y 
éste lo declare inhábil par» las órdwes 
por aquella vez* 



> " 



$*W, 



♦;• 



/te E&aminateres qiiid intcrro- 
; grfufi *b*t, antea revélente ñe- 
que intersínt examM cogna- 
tormn svortan. 

Eh, de quibus subituri exa- 
men interrogatidi sunt, per se, 
t«l per «lio» 'dteAte, niit indi, 
Ttc&yU&feiGkín: stquisearttro- 
qui examinaodi sunt, consnn- 
guineus, affinU, familwris, fa- 
militeve adjunctusalicujusExa- 
miftat*>ri« fuerit, «xamÍHator il- 
1e ne preesens quidem adsit, sed 
id Episcopo uotum faciut, ut 
aUnain-ejiu loQuní yocftur. 



§iv. 



'*>* 



No comuniquen ó revelen los examina- 
dores lo que h&nde prvgwntmrt antes 
del examen: ni tampoco mtePüfttgan 
en él examen de sus pariente*. 

Ni por sí ni por otros, directa ni in- 
directam€Aite, revelen los examinadores 
aquellas goshs de que han de interro- 
gar al que sufre el examen: y si alguno 
de aquellos que han de ser examinados 
fuere consanguíneo, afín, familiar ó 
adjunto á la familia (34) de algún exa- 
minador, este no intervenga en el exa- 
men, ni aun se halle presente 4-él; si- 
no que dé de esto noticia al obi«po, 
para que pea llamado otro en su lugar. 



(1) Coñc. Limens. 3. act. 2. c. 32. et Milanens. 5. ubi supro §. pñeceft. 



49 



*.*. 



&utm unsttnHmm nemáni 
rev$Unt. 

Ne eentetottara, quam in ap- 
protaado, *eJ reprobando die* 
mri siuit, ulli maiuftfltent, gub 
pcena Excomrounicatioois a)a» 
jórft ipso jure. 

§. VI. 

TUuH pr<zt¿daúium Ordinum 
exhibeantur, ante quam quis 
ad Ordines subseqircntes ad- 



We quemquam ad examen 
toWaud'uiii adtnrttfcift,nísi prius 
wwp» <Mtojt tfttulfcm ab 
Epiwsopo, el Notatio ««baorip- 
fian, aigillatumqae exhibuerit. 

§. VIL 

Umafams éicim Evaminalores 
p nr a U m t in concursibus ad bt- 

<Jwe omnia, tofe ¿¡adera ju- 
wamito» et censura, tune quo- 
qne «errare teneantur, cum de 
Episeopi mandato, aliquos ad 
beneficia oirtinenda examinare 
toati^érii. 






■i i. 



* • . ■ 



No manifieste* é pwpotoat'atgWNi la 
«etoetofeía que han (te prortuntíar^ á#ro- 
bawtto ó reprobaad^ %¿xq„ ¿¿.pégía. de 
exeotatmtati mayor e&*i**<m&mmw 
ipsojure (85). 

§ ti. 



• i'ii*i 



•i >. 



Antes de que alguno sea admitido á 
ordene* subsecuente^ presente lo* tí- 

A ninguno* *duMtaii< 4 niréiaén» «i 
primero no presentare el títtrlo <fd or- 
den recibido, suscrito por el obispo y 
su notario, y sellado á^démeute^ 

Lo dicho hasta aepá se guarde por t&s 
examinadores en los concursos & los 
beneficios. 

Bajo los mismos juramento y censu- 
ra sean obligados á observar to<^as e*- 
tas cosas cuando aconteciere que por 
mandato del obispo examinen a algu 
nos para obtener beneficios. 



TÍTÜLUS V. 

DE SACRAMENTORUM 

ECCLESIAE ADMINISTRA- 

TIONE. 

§• I- 

Kk& pro Sacramentorum ad 
mimttratione exigatur, nisi 
juxta taxam ab Ephcopo 
proscripta*. 

Saerotanct» Ecclesne Sacra- 
menta, quee non intenta ab ho- 



TITULO V. 

X>B LA ADMINISTRACIÓN 
DE LOS SACRAMENTOS DE LA IGLESIA. 

$L 

Nada se exija por la administración 
de los sacramentos, sino con arreglo á 
la tasa prescrita, por el obispo. 

Para que digna y saludablemente se 
administren y sean tenidos eto Mino 

9 



iú 



DE LA ADMINISTRACIÓN 



tóúiboB, 9éd ótüferisté Domino 
úifitiuita aunt, et ad nóstram 
palutem. divinitup concessa, ut 
<Jigne, et ealubriter adminis* 
tVentur , et á percipientibus 
entumo in hónore, et veneratio- 
pe habeantur, máxime oportet 
eorum Ministros, illud de se 
ómnibus, pragsertim Indis, qui 
rúdes eunt, ct raintis inteJIigen- 
tía valen t, preebere testdtaonium 
ut non ob aliquod tcmporale 
fucrum, sed tantum ad salutem 
ánimarum Sacramenta confer- 
*U ^tnnes iirtelKgmt. Pracipit 
igijurhrec Srnedüs, ne uluia 
Clericus pacto, contractu, hor- 
tatu, aut conventione per se, aut 
per alium, directe, vel indirecto 
pro Sacramentorura Adminis* 
tratione sibi temporal e quid- 
quam dari procuret; si qui vero 
secus fecerint, ultra poenas á ju- 
re in Símoniacos decretas, si 
aemel id commisserint, pcenam 
quinquaginta pondo incurrant, 
quorum partes duee £cclesi*e, 
•bi fuerit delictum perpetratum, 
distribuantur, tertia vero accu- 
satori: Si autetn bis in hoc cri- 
men inciderint, á Sacerdotal! 
officio per annum suspendan* 
tur: Si ter, á tota Provincia per 
Viennium exules sint, non ta« 
men hoc Decreto prohibetur, ne 
mercedem in singulis Episco^ 
patibas ab Episcopo constítu» 
tam, percipiant (1). 



honor y veneración por los que los re- 
ciben, los sacramentos de la sacrosarjr 
ta Iglesia, que no han sido inventado» 
por los hombres, sino instituidos pw 
Cristo nuestro Señor, y. concedidos df4 
vinamente para nuestra salud, cpavie» 
ne que todos entiendan que sus tnini»> 
tros los confieren, no por algún lucró 
temporal, sino solo para la salud de las 
almas; de lo cual puedan de sí dar te*j 
timonio á todos, principalmente á loa 
indios, que son rudos y tienen ftócá 
inteligencia. Manda por tanto, esté Sí- 
nodo, que ningún clérigo, con pacto, 
contrato, exhortación ó convención; por 
sí ó por otro, directa ó indirectamente, 
procure se le dé algo temporal pbrTa ad- 
ministración de los sacramentos. Mas 
si algunos obrasen de otro modo, flíera 
de las penas decretadas contra los sí- 
moniacos por el derecho, por la primera 
vez, incurran en la pena de cincuenta 
pesos, de los cuales se distribuyan dos 
partes para la Iglesia donde haya «ido 
perpetrado el delito, y la tercera fiara 
el acusador; si dos veces hayan in- 
currido en este crimen, sean suspeur 
didos por un año del oficio sacerdo- 
tal: si tres veces, sean desterrados por 
tres años de toda la provincia. Nq se 
prohibe sin embargo por este 'decreto 
que perciban la merced establecida por 
el obispo en cada uno de los obispados. 



§n. 



vf _« 



$• II- 

RituaU Mixicanum ab ómnibus 
observetnr, don ce RituaU Ro- 
manum publicetur. 

Verum, ut illud, quod ex eon- 

(1) Gap. ad. Apostolicam. c. non satis de Simonía. — Mexic, i. c 23 et 2. c*2.— £uad. 
til. 2. const. 3. et 22. et const. 14. 15. 16. — Milán, i. verbo cum Sacramenta, et S¡yüQ^Lde 
Quiroga const. 35. et Provine, ejtis de Quiroga act. 8. c. 27. et Compost» act» fr, $. Iti.'et 
Limens. 3. act. 2. cap. 38. ~ * v Eo71 



Obsérvese por todos el Ritual Mexicano, 
hasta que se publique el Romano* 

Para que se guarde aquel decoro 



J>8 XfOS SACBAMBNT06, 



£gy^¡3acrarnm cieretnoQ jar um 
osu m Culto Divino proven it, 
decortfm aerretur, et ea eviten* 
*u< mtatmmodtLi qaa> ex vane- 
tttq hvjuv^pdi ohuQtMfT; Cura* 
U^tnoeabuju* Provinciae, tam 
Seciílareá, q*iam Regulares, in 
SfectaiMntia administrandis , 
fmaoñpiam íb RitwilNIfexioa» 

2o^forro*ai teneant, quousque 
¿fecie ¿Apostólica Rituale ad 
oiúm unirersalis Ecclestce evul- 
ffctur. Si qai vero alíter Sacra- 
0»gntft aámiiutftraverint ; tan^ 
ft¡*am perturbatores Ecclesias» 
ticj Qrdinis punieotur (1). 



61 



.u 



i • • 



h:= TITÜLÜS VI. 

.... JXfk S4XJRA ÜNCTIONE. 



\r 



M. 



«11» 



íi 



jJSHtf: pecunia amt similtt reí- 
1 ife;i£«cniflw»¿i Confirmado- 
KPldíBtimstratione ab Epia- 

""HrófaiArfe^ffic Synodog, iis in- 
tfMtt|á4iA8f¿<fi)tB kí conferendo 
•Uftg ifJfDfirittBtionis Safra* 
¿ranto ,et fueruqt, et esse poa- 
sufttf , opportunum remedium 
^áfferfe: statait, ac pracipit, ne 
^ftvMqoam T pecunise, argenti, 
'*KfWtei*TeiriinüÍ9,dum Epis- 
c^|ú Sactuin Chrisma minis- 
fránC ab Indis, ve] ab alus ulli 
petant, ut ad id oífaren dum.es- 
se inducaiu, imniopotius pro 
^ra vítate, et auctoritate Episco- 
jWi* o%hitátis,< Candelas, et 
villas, (pufe suscepturi Sqcra» 
mentum Confirmatjonis deferre 



que proviene del usa conforme de Jas 
ceremonias, en el' culto divino, y se 
eviten aquellos yerros qne nacen de la 
variedad en esto, todos los puras d$ 
esta provincia, tanto sécula* es (come 
regulares, guarden en la administración 
de los sacramentos la forma prescrita 
en el Ritual Mexicano, hasta que se pu- 
blique por la sede Apostólica el Ritual 
para ei uso de la Iglesia universal. Y 
si algunos administraran de otra mau^r 
ra los Sacramentos, sean castigados 
como perturbadores del orden eclesiás- 
tico. 



TITULO VI. 

BE LA SAGRADA HNCÍOÑ. 



* * 



Nada se exija por los obispo* ni m di- 
nero ú otra cosa de valor, en la ad- 
ministración del sacramento de la 
confirmación* 

Querieíido opte Sínodo poner opop- 
tutio remedio á los males que. han su- 
cedido y pueden suceder al conferir & 
los indios el sacramento de la confir- 
mación, establece y manda que nada 
de dinero, plata, ó alguna otra cosa 
semejante pidan los obispos de los in- 
dios ó de otros, cuando les administran 
el sagrado crisma, ni les induzcan á 
ofrecerlos; antes al contrario, por la gra- 
vedad y autoridad de la dignidad epis- 
copal, den de limosna á los pobres las 
velas (36) y adornos de listón, que sue- 



mJtl J^ÍV*, 0, 67# et Limens - 8 - act. 2» c. 37. et Conc. 4. Tolet. c. 26.ubiLoaysa fol. 
570 w^bel. lum.-^(mc. Milán. 5. fol. 716. verbo illud in primis, ei Conc. Prov. Bo- 
non. Cardin. Palleoti. 4. part. 



6» 



DE LA SAMADA UNCIÓN. 



•olent, ¿ndigentibus íu «toemo- Jen ofrecer los que reciben el sacramen- 

siutin Epbcopi conferant (1). to ¿ Q j a confirmación. 



§. II. 

VUtm túnfin**torum ccm- 
bwr<uúur+ 

Peracto vero Confírmattotús 
ministerio, YÍttteomnej«duaum 
ojua adfcibit» ^sorobur^atur, ae 
postea prophanis usibus deser- 
vía nt 



§.IIL 

Patrini dúo generales in singu* 
lis oppidis assignentur. 

Sed cjuoniam propter Indo- 
i'um igriorantiam facile eVeaire 
potes*/ ut milla habita ratione 
cognatiooU inter susceptomro, 
et confirmatorum, illiusque Pa- 
trsmv^t.Mairem ijontrecus, hi 
in^ra.<JÍDu» prqhibitss Matrimo- 
nio sa cQnjtmgt,iHt Huie malo 
Epíscojpi Qccurrebtei ^ síngu- 
lh Indofum oppidis dúos sus- 
ccptofré» defJtrtent, qui re] sine 
suspigioDe contraljendi Matri- 
wpni^um eint, vei spiritualis 
cognatiónis rátiottls óptima ño- 
feriat, idqoé obaetvéttir doñee 
Episeop» hujuimadi deprimía, 
Ip4is gerjiioribus. faetis, non 
amplias necessaria visa fue* 
r¡V.(3). »'■-■ 

-V •. • ' « . 

r.i i.J- : 

fe"»' .\j."í -í:. • • ■■ 
i 



» m, 



§.IV. 

i • , • i • ' 

< -i - i Awfel Ikflfíf Wtrityí 

, Famb* item tara Saculares, 
quara Regulares, Indis, et ser* 

(1) LimesA. 3. act & c. 1& 
v 2) Limens. 3 act. ft. c. 9* 



§ II. 

Quémense las cintas de los confirmado* 

Concluida la administración de la 
confirmacwn, quémense todos las fa- 
jillas ó cintas qne han servido en efta, 
para que no sirvan despn&s á, usos pj;p- 
ífenos. 

§ ni. 

Señálense dos padrinos generales en 
cada uno de los pueblos. 

Como por la ignorancia de los indios 
fácilmente puede suceder que, nb te- 
niendo cuenta con el parentesco espiri- 
tual que se contrae etltre los que se cotí- 
firman y los que los recibes, y el padre y 
madre de aquellos, y siendo posible por: 
tal motivo que éstos se finan eii matrj* 
monio dentro de los grados prohibidos, 
para remediar este mal, nomWren k>8 
obispos en cada pueblo de fnifibs dttá' 
que hagan el oficip de pa4wo«k.4e 
Idé cuaterno baya temor ó a a spooha 
de que pufedancommer iftbtrfvft<ftiitt-,' l 6 
dos que sepan bien el idípedimepto *d& 
cognación espiritual que resulta] yobr 
sérvese esto ha*ta que, estando loe in* 
dios más iltístrados, no paréafc& ya'á/toi 
obispos necesario este norpbrarpleijit^ 



Adminístrese á tos'indiQs la^reirf.o^ik; 



, -ir 1» ■% i 



cwn< 



»'i' r"f*. "i 



Los párrocos tanto scculatttá dotnó 
regulares administren el sacramentó 



I» LA SAMAD* TOCIO*. 



«ft 



matrtutum, ómnibus Fideíibus 
in articulo mortis nevóte peten - 
tfbus tribuendum est. Parochi 
v«ro muntri süo satis faceré mi 
ni me postnnt, si medicinan) 
anima?, et corpori tam saluta- 
rem cois stibditis denegave- 
rínt (1). 



m wgmxp in monis perieulo de la ti*t*ainauftoi<» á ka indio* y **» 
constkutis, Sacramentum > é*. ^ eternos qu» se hallen en peK- 

tremes - unctioms ministren t, , -******■ n r^" 

qood cura sit á Obristo Domino $«> «e muerte, puesto que éste es un 
má communem omnium mía- sacramento que t debe administrarse á 
tem, sioe delectu Personarum todos tos fieles que están en ese caso 

y que lo pidieren devotamente, como 
que fué instituido por Cristo nuestro 
Señor para la común salad de todos, 
sin privilegio ni esciusion de personas: 
bien entendidos los párrocos de que 
de ninguna manera cumplirán con su 
deber, si negaren á sus subditos una 
medicina tan saludable pata el a4ma y 
el cuerpo. 

$ v. 

'Para recibir la extremaunción no sean 
los ¡pd ios sacados de sus cubos, ni lle- 
vados á la iglesia. 

V 

I, ' 

Como es peligroso que lo* que se 
hpilan gravemente enfermos! sean He- 
vados á las iglesias 6 monasterios 
para administrarle ia etfrekmqttUQion* 
puerto que el morómiento etrtertie-piae- 
de atnverl^s la mttérte 6 á fo frigiftHi 
aceleraría, este Sínodo, queriendo .con* 
saltar al bien de la gente miserable y 
falto de t pelas las cosas , manda en 
virtud de santa obediencia á todos los 
curas seculares y regulares, qtiódé 
ningún modo permitan sean llevados 
los indios ó esclavos enfermos á las 
iglesias ó monasterios para recibir la 
extremaunción; antes al contrario, los 
curas mismos acordándole de lo que 
demanda bu oficio, y de la caridad que 
deben tener, para^ngirá Jos enfeñnos, 
vayan á sus casas, laS qué procurarán 
con anticipación ^ue' estén preparadas 



Ad eam ricipiendam Indi ne d 

. suis dowibiís extrahantur, ant 
ad Eccltsiam deferqntur. 

/ Qmí* yero gravitar fegrotan- 
tes, Eactrema^atfotyiwis susci- 
piendae causa, ad E ocles i as, seu 
Monasterio deduceretutumnon 
fStji»e extétnu* Ittipiiteüa, adt 

«TOP*»;ÍWfc w>ejji<% »ut*a> 
tgm age qtgr p¿, miaerap. gentj, et 
ommuin rerum inopi, consufére 
vóhñfhftk fyrtodtM?, m virtnte 

AituM? Secularibus, €¿ ( (t*gularj- 
f>ps precipit, ne Indos, aut ser- 
vas segrotos, hujas rei causa, ad' 
Ecelesias, ve! MonasteAfr, triln 
tenut> fecfí permitumt I ramo 
jptyrati ipai offieii *ui, etebari- 
tatisj qua erga próximos case 
efébent memore?, ad ungendum 
infirióos, eorum adeant domos, 
quas priüs decenti ornalu pa- 
ratas es^e curabunt, Si vero 
*c%nVr'á M fio¿ decreturn fecerint, 
probabili irregularitatts pgricu* 
^W WIWÚiRtqMiganfc «* quajxt 
sint. de morte .proxími ob eo- 

(1) Conc. Trid. Sess. 14. c. 3. de Extrem. unct. — Mex. i. c. 64. — Guad. tit. 2. consi. 
41. Limen*. 3. act, 2. cap. 28.— Oone. Trid. in Doctrina «Je Sawa^et. Extrem., uiic^pn. 
cap. i. 2. et 9. . ,. 



i ' .A / 



64 



DE LA SAGRADA 17*010** 



rum inhumanitatem secuté, ra- 
tioo«m Deo reddituri, animad- 
vertant, 



§. VI. 

Huic rei srdulo ¡nvigilent 
Episcopi. 

Episcopi yero tantutn scelus 
acerrime vindican studeant, ut 
tana immania, et barbara con- 
sueta do, et non solumab Eccle- 
tiastico, et Religioso nomine, 
sed ab homine prorsus aliena, 
radicitus extirpeUir,iuuditusque 
toUatur* 

§. VII. 

Aítqs pro ejusdcm susceptione. 

Der reíate ad hac Sacramen- 
tunvaustúptenduai ea regula 
flit, ut quilma per a?tatem licet 
Eucharistiam sumere, eisdem 
etiam Ficeat Sancto iafirmorum 
Olcuinungi (1). 



con decente ornato. Mas ai obraren 
contra este decreto, entiendan que se 
esponen á probable peligro de irregu- 
laridad, y adviertan la estrecha cuenta 
que tienen que dar á Dios de la muerte 
del prójimo, que por su inhumanidad 
se siguiere. 

§ VI. 

Vijilen los obispos diligentemente sobre 

este asunto. 

Mas los obispos procuren corregir 
rigorosamente tanta maldad, para que 
tan cruel y bárbara costumbre, agena no 
solo de un eclesiástico y religioso, sino 
aun de un hombre humano, se estirpe 
de raiz, y se arranque de cimiento. 

§ VIL 

Edad para la recepción de este 
Sacramento. 

Acerca de la edad para recibir este 
Sacramento, la regla que debe seguir- 
se es, que aquellos á quienes por la 
edad sea lícito recibir la Eucaristía (37) 
les sea también ser ungidos con el san- 
to oleo de los enfermos. 



§. VIH. 

Extrtma-uattio tempestive á 
domeaticis pttatur. 

Ii tamen, qui cegrot orara cu<* 
ranr habent, ¡adraonentur, ut 
opporturiQ tempore, i, Pa rocho 
deferri ; f^xtremam - uactionem 
procurent,'sicque infírmus t dum 
integris éét* seasíbus, ungatur, 
ut vira Sacrafnentl corpori, et 



§ VIII. 

Pídase á buen tiempo la extrema-un- 
ción por los domésticos. 

Se amonesta á aquellos que asistan 
á la cura de los enfermos, que en tiem- 
po oportuno procuren sea llevada la 
extrema-unción por el párroco (88) pa- 
ra que el enfermo sea ungido mientras 
esta en sus sentidos y que estando en 



(1) Gran. tit. de Sacra TJnct. n. 3. et 4.— Milán. 4. tit. qu» pertinent ad Extreín. Une* 
tionem verbo P&rochus, et 5. tit. qu» pertinent ad Sacram. Extrema) nnctioaia* 



1>S LA SAttftADA UNCIÓN. 



66 



anima salutarem, dura compos gí pueda entender la virtud de un sacra- 

_ mento tan g a ludable p ara e \ alma co- 
mo para el cuerpo. 



bu i est, inte! libere valeat. 



§. IX. 

Quid abicrrandum in novi 
Ckiismatis ad Parochias 
singulas deportativne. 

Ad Sacrorum Canonurn ob- 
serva tion era, et ne in Ecclesiis 
Sanñrtum Ohrísnm, Catnsecu- 
menorum, et infirmorum Oleum 
unquam desit, jubet hace Syno- 
dua, *|fc in singulis annis infra 
quitidecim dies, ¿ feria quinta 
iri Ccena Domini, quo die haec, 
FeMetite anno , consecrautur , 
ionifediate numerando». Vicarii 
OQH»e^ et siu/ruti hujus Provin- 
cia? per , se, vel per Clericos Sal- 
ero Ordini initiatos, ad Civita- 
tem, ubi est Sedes Episcopales, 
conveniant, et quod in Sacris- 
tia cuj^slibe¿ Cathedralis Ec- 
clesiav distribuí tur Sanctum 
Chrisma, et Oleum, quantum 
ómnibus djptrictus sui Parochis 
stfmciat, indo afferant. Nemo 
aatftá-íñffra prefixiim terapus 
id&cQT«rpraittftt,sub. pcena pon- 
do^va^agiofa. Ctirati autera 
rehauij eum íocum, ubi Vica- 
riürfesidér^adeant, vel eo Cle- 
ricos in Sacro Ordine con sutu- 
ro* raittant, ut Sanctum Chris- 
ma, et Oleum in suas Parochias 
inde reportent, sub pee na pon- 
do oclpjkfa^^c^ Appl iefaudorum. 
Is autem, quí vel in Cathed ra- 
li, vel in oppido, ubi Vicarius 
resMe,tjJp¿irisma. et Oleum dis- 
trrtítrrfc, nitiil quidquam pro his 
distilil&erídís accipfat, librum-' 
qu^lseeiiB habeat, ubi cum dte, 
m^|M 9 ^p*W Domina eorum 
ínscribat, qui a£ eo Chrisma, et 
Olerrm ít/mpseruut, sub pana 
du6%5am^*J<Vad usum {abrí. 
ca3 EccleaifiB (t). 



§ IX. 

Como se ha de llevar el nuevo Grisma 
á cada una de las parroquias. 

Para la observancia de* los sagrados 
cánones, y que nunca falte en las igle- 
sias el Santo Crisma, el oleo de los 
catecúmenos y el de los enfermos, man- 
da este Sínodo que en cada año, den- 
tro de quince dias, que se han de con- 
tar inmediatamente desde la feria quin- 
ta de la cena del Señor, en cuyo dia 
al cabo del año se consagran dichos 
santos óleos, todos y cada uno de los 
vicarios de esta provincia, por sí ó por 
medio de clérigos iniciados en el orden 
sacro, vayan á la ciudad donde está 
la silla episcopal y de allí traigan del 
Santo Crisma, y oleo, que sfc distribu- 
ye on la sacristía de cada iglesia cate- 
dral, cuanto sea suficíetite á todos los 
párrocos de su distrito. Nadie omita 
hacer esto dentro del tiempo prefijado, 
bajo la pena de cincuenta pesos. Los 
demás curas concurran al lugar donde 
residiere el vicario, ó envíen allá clé- 
rigos de orden sacro, para que traigan 
el Santo Crisma y oleo á sus parro-' 1 
quias, bajó la pena de ocher pesos que 
se han de aplicar á la fábrica. Mas 
aquel que en la catedral, ó en el pue- 
blo donde reside el vicario distribuya 
el Crisma y oleo, nada reciba por su 
distribución, y tenga consigo un libro 
en que con espresioñ de dia, mes y aao 
escríbalos nombres de los que de él 
recibieron el Crisma y oleo, bajóla p¡ena 

(1) GranVtft. éé Saeta Unct. act. i. et Syn. do Quiroga, const. 24. et 25. 



56 DS LA SAGRADA ÜNCIOM. 

v ■> > - de dos pene para el uso de la 

ü >í i i •>. ■ de la iglesia. 

> ' * 

• $-A. - 

F«to 0/e«« eom W«,r, */ ne Q«6w* ^ oleo viejo y no se aplique 

deinceps adhibeatur. V a después. 

~ ^ ku ' -k. — También se manda á todos los cu- 

Curatíft quoque bmmbus pra> > 

cipitur, \u OviRwa, ,#t Ol^uin ras <l ne procuren renovar frecuente- 

hujusm/id/frequeilter renovare mente el Crisma y el oleo, y qU8 6H Ótt 

gtudeant, eamque ín renovando renovación guarden la forma de que 

!¡^i^ siempre se añada menor cantidad de 

quam'Sliáuiim fuernf: si vero oleo que la que ha quedado; rn$s *1 

af^iíd^hrísmftttg, reí oieí an- hubiese sobrado algo de Crisma ú oleo 

nlyrtóími pia3téiítí, étm 110- ¿ e \ a ft próximo anterior* coando *ea 

SSÍfiWKSEiíSÍ traído el nuevo, se queme, 6 ste «spat- 

tismalefR spargatur, ¿ die vero sa en la fuente bautismal. Desde la 

ferjíe quinto* ki Co&na Domini feria quieta en la cena doi Seüp* *n 

imposte™*; anfiqui Cnirísma- . a d e í anto cese el MO del atrtifcttoGró* 

usiif c^¿t,i^^ajjiás Ajuw *«a, y del <pJea de lo* cftt^toemte/bti" 

d^cr^^w^^Htpetiawnm. Jo las penas puestas flor el $$*PSi!Í$*$X 

jorfe hefcaQtnadffi ad fqmes an~ en ¿el. Sfcbtyio d$ Ja>S0tOftfta ÜMmK¿&¿ 

•utetm m 8t ^ia raartií peri. nq que ae espere e1 riu^o^S^P.'jPgWM 

9^A Ijibewnrefít, flteo iofiímp- alguno »e. l^lIÁre.ej» jiefógrfi ,#& jqfóp? 

"*-•!& B£?ro¿ an 1! ÁnMngauír, t e 9e concede <q«aratuiigtfé«0iihej<¡o¡ 

Sg$£fó3ft&& ****** «¡«ffi» §£*£]£ 

9fe u « SSWi. P/^r! 1 ?, V o . nuevos .por c uy,a caira, R«tk4 guarir: 

loen*» 



f oB? « \ft .«• l el oleo de ^nfttwttv'hfestéf ■fluélt 



1 oteo do «nfemi^/hbsfá^o^lteg^ 
I. nuevo, y ¡después c'ónstithiitfé; : ' o!1 



f I¿c^i1iH^ns í} ¡>r6 tia&mim Señálese tin lugat düamfa&QWi guMi 

* v tyl^ÜcüUddiadqHtéeÍ*r. ' ' ' ilwt ló% $tígra^b$» d^éi' K ?oí) 

Pa^rfi ja ;pusÉodia delnsatttofcr^BMtííy 

^ iüli ,, iy _ UI .,^ 1 ... ole¿, señálese ti» fiígar f»fr»Jjfcí f V é^ 

bezote coiqwn wadtt Biii gael p^rFqco,y'4nad*et;te.dA#»»fté 

(1) Oran. tit. de Sacra Unctlon. n. i. 9. et 3. et Milán. 4. S. p.Mut.wahJBkn&pt. 



DB LA SAGRADA UNCIÓN. 57 



«Houi Saeavdoti oum opus Aie- algan sacerdote, cuando fuere necesa- 

rit. Quo loco Rkuale etiam rio En egte j u ge g^d^ tem . 
miautranooruoi Sacramento* . . , . , ° i_ . /• 

nimformam-praMicribeosaBser- blcn e ' nlual 9 ue prescribe la forma 

▼atritar (1). , de los sacramentos que se han de ad- 

ministrar. 



TITÜLUS VIL TITULO VIL 

DE CLÉBICTS PSREGRINIS. * DE LOS CLÉRIGOS PEREGRINOS. . 

.•• :.->t- . §i.. 

Bpiscopif, Vicariis* Parofhu, Se manda á los obhpós, vícariv^párro^ 

^^^^Aü^r^M ? cos y MPP riores d* regulare*, que ho f 

^s^ii^a^am^ármaa^ admitan. á loe «Arana* á uhhmr 

wi^iJBjp&ctpilitttras os- vrisa, si no preWntdft fettfts éc Ste 

.f4ft»vr Y.'., t ^obispo, ; ; ; ; ./ /"' 



».» 



x %oit4tir% í>& rhtblbwi <fr Deberían los tíbíspos' con fervorosos 

flafttat-o Bpí«í»pi debeíeat, w y encarecidos rnegós'peflir 'a piqs qué 

«»in^«?i*m»?m flM»«J*» enviase á sn mística mies aquellos ope. 

%S; «rtitám r ttn'niarMtíi «wo8» que conformes á'tóVdhfntad dt- 

rf6riM(í'B4h<í*tew«*untq Un3 . vina tuviesen sed déla átototf; ¿"S tas 

ñm^t^tmn- J»Mam*i»' aittias', ^buscando sn prqpiaMpvecW», 

Y#WW. < $fWM9/» ! 'w?^ gmo el servicio de Jeracrígto. F«M>e« 

e£pfe «Ítt4i n dSi jfítfatwzé- muy digno de llorarse c«h inagotable* 

ytoiwtjl'ilprf-ftt^ tágrimas, el qüé/álgimos «afer^es, 

fl«paMfM, m»q»r>itJ»9*bw w- no abrazados en celo de piedad,, «amo, 

^ÜgWdTSr en cierto ince-dh. de «varita* vagurfr 

¿Mj'-m tfípWj iVípendium por obispados ágenos;; f tfejWfeslaW 

«t^^ifth^pfg^tttur. Cat ovejas que se les hubiera encomendar 

f^&íí , tí!!nSS¡ f ^SÍ' do ' 8e * ri J án á y» dam e nte á donde se 



pwcipit.^&fflKEicWpé- ,es proporciona mejor estipendio de 
regrínus. sine commendatitiis lacro temporal. Queriendo ocurrir á 
mri Ordinarü ütteris ; (4ua* ta- tan gravísimo mal él Concilio Triden- 

ero ad 4m«fe><*tf&r«a*i. *'. recibido a celebra* bw enanos, pfato» 
Sacramenta administraiida re- y administrar k» sacramentos, clérigo 



*• . ■. 1 3«*«« n í-B«»c*uin alguno peregrtnrj (411, ftm téfras cpr 

d3SS?EEMSnVult, mendaticias de su ordalariQ, Ha# ^uajfcs 

50B jtóhfMPiíl* , D&f arbitrio 8Hi embargo no ruegue «l.oitfjflajiQ, mn 

9^ti^Jlnmditíi>^h^e,ne justa c&üsa); y«ate twMnto 4«cn<k> 



r 



68 



DE LOS CLÉRIGOS PEREGRINOS. 



ulitis Vicarius, seu Judex Ec- 
cleBiafetictis Clérici* hujusmodi 
c&tébf&ttdk ticantiaoi ¿ooncedat, 
m& e*rura faeallates, at littersa 
dirajssoriee dihgeafer priua exa- 
minante comprobentur. Ídem- 
ijué* ihjun'git «üperioribua ordi- 
nüm in eaii domibus, aut Mo- 
natfariis ltidero; jubetur v ut si 
qiií Clerici ex Hispania, aut 
aliis remotis Provinciis, in has 
ludiarufh partes mjgraverint, 
imjhereAaecum matrun?, .soro» 
rum et copsan guinitftte propin- 
quarum nomine deferentes, ni- 
st id ha essé legitime constite- 
rit 9 -á mulferibus hajusmódi se*. 
parentur, si vero Beparati non 
paruerint, tanquam concubina- 
rii publice pumantur (1). 



quiere este Sínodo sea observado ioviot, 
lablemente, bajo la pena de euspenciofc 
al arbitrio del ordinario. Prohibe tam : 
bien, qqe ningún vicario o juez edemas';, 
tico cpnce4a licencia de celebrar áclé^ 
rigos de esa clase si no se comprueban 
previamente sus facultades y las letra» 
dimisorias diligentemente examinadas. 
La inismp. obligación impone á los s*h 
periores de órdenes religiosas en su» 
casas ó monasterios. Del mismo modo 
manda, que si algunos clérigos de Es- 
paña ú otras remotas provincias emi- 
grasen á estas partes de las Indias, lle- 
vando consigo mujeres con nombre de 
madres, hermanas, ó parientas de con- 
sanguinidad, si esto no constare legí^ 
timamente ser cierto, sean separaaos 
de tales mujeres^ Mas si separados no 
obedecieren, sean castigados como pú- 
blicos concubinarios. 



TITULUS VIII. 

DE 0FFI0I0 JUDICIS 0RDI- 
NARII, ET VICARII. 

§•1- 

Ad Episcopi Yicarios admoni* 

tío. 

Ut Episcopi Populum á Deo 
sibi commissum, quibus opus 
est prudentia, et solicitudine, 
gubernent, ac moderentur, at- 
que ut facilius orationi vacent, 
Doctrina pascant gregem, et 
saluti consulant animarum, Vi- 
cario rum opere indigent , quos 
in partem solicitudinis, prasser- 
tim earum rerum, qua fori Ju- 



TITULO VIII. 

DEL OFICIO DEL JUEZ ORDINARIO, Y DEL 

VICARIO (42). 

Admonición á los vicarios del obispo* 

9 - 

Para que ros obispos gobiernen y 
rijan el pueblo que Dios les ha éneo*- 
mendado con la prudencia y solicitud 
que corresponde, y para que mas fácil- 
mente se dediquen á la oración, apa- 
cienten á la grey con la doctrina, y con- 
sulten á la salud de las aliñas* necesi- 
tan de la ayuda de los vicarios, á quie- 



(1) Conc. Trid. Sess. 23. c. 16. et Sess. 22. in Decreto de obscrvandis, et evitandis in 
celebratione Missarum. — Mex. i. c. 45. et Guadix tit. 2. const. 54. — Mil. i tit. quae per- 
tinent ad celebratione Missse, Yerb. Clericis, et Granat. tit. de Cleric. Pereg. — Syn. de 
Qniroga constit. 57. Limeña. S. act. 3. cap. 9. — Mexic. i. c. 57. 



DEL OFICIO DE JUEZ ECLESIÁSTICO Y DEL VICARIO. 



ád 



dieiafifl sutit, síbi asciscanf. 
Quamobrem Ti canoa hujusnoo- 
dihaec Synodug vehemanter hor- 
tatur, ut quam sit eorura indus- 
tria ad Populi Ghristiani guber- 
nationeon rieeessaria intelligen- 
to», b«o muaéri ne desint, sed 
in eo obeundo, omne studium, 
operara, et diligentiam eolio- 
cent, quod ut commodius procs- 
teat, has, qu» sequntur regulas 
observabunt. (1) 



$. II. 

Jurent Episcoporum Vicarii, 
Concilii Tridentini, et hu* 
jus Synodi observanliam, et 
etiam quúd Ecdesiasticam 
JurL*dictionetn> et immunita-, 
tem, tjusque Ministros tue- 
buntur. 

In primis Oficiales, Vicarii, 

et Jadice* Ecclesiastici omnes 

bajus Provincias id potissimum 

tiient, ut injuncta sibi in litte- 

ris commÍ98Íonis, et poteitatis 

exeq uaotur : Tcmpore etiam, 

qao h«c Officia exercetit , dili- 

genter, integre, et recte se ge- 

ntat. in ómnibus Dei bonorem 

sibi propon ant.communemsub- 

ditorum, utiJitaiera quserant, et 

partí um únicuique Jus suumtri- 

tkr&ñt. Ooram Secretario Epi- 

tottipi jurejurandó se dbstrin- 

gfrnt, quod Sacrorum Cano- 

nutrí, et Concilii Tridentini De- 

cretis, fiuiusque Synodi consti- 

ttttionlbus' stdbunt. Quod £c- a 

etetiittticara JurísdictiotieM , 

úamunitatem Eeolesiarutn, ei 

earunr Ministros tuebuntur, at, 

que. defendent, In locis , ub- 

iuír ftfngi debent OfTicíis, sera- 



nes deben reunirse para que tom.eix qqñ 
ellos parte en la solicitud epieeepu» 
principalmente en Jos 'casos; pertene- 
cientes al foro jndícial. Por íd cual esté 
Sínodo exhorta ardientemente á dichos 
vicarios, á que comprendiendo -bien lo 
necesario que es su auxilio para el go- 
bierno del pueblo cristiano, desempe-" 
ñen fielmente su cargo, poniendo en 
su cumplimiento toda la aplicación, tra» 
bajo y diligencia indispensables, con 
cuyo objeto y para la mas fácil prác- 
tica observarán las siguientes reglas. 



§ II. 



,. ■ ..i* 



Juren los vicarios de los obispos la ób* 
servancia del Concilio Tridentino y 
de este Sínodo, y que defenderán la 
jurisdicción é inmunidad de la lgle- 
siñ y á suú ministros. 

Todos los oficiales (43) vicarios y 
jueces eclesiásticos de esta provincia, 
cuiden ante todo y con el mayor esme- 
ro de cumplir los deberes que sé les 
imponen en las letras de su comisión y 
potestad; é igualmente, en el tiempo en 
que ejercen estos oficios, condúzcanse 
con diligencia, integridad y rectitud. 
Propónganse en todas las cosas el ho- 
nor de Dios, busquen la utilidad comuh 
de los subditos, y den á cada uuq ^de- 
recho. Delante del secretario del obispo 
obligúense con juramento á e&ttfr'á-ltis 
decretos délos sagrados cánones y d$l 
Concilio Tridentino y á las constitu- 
ciones de este Sínodo; así como - que 
ampararán y defenderán la jurisdicción 
eclesiástica, la ingiunidad de las f igle- 



(1) Granat. tit. de Offlc. Judie Ordin.— Guadix tit* 8. const. 1 L Id. 1 3. et 14,— 
4. 3. part, tit. de foro Episcop. et 5. tit. de Episc. et Episcopali jure. 



M I 




WkíqVK |t«e. «¡a» y á bus BriBÁíMS; ' I »ewW«l i *i?«- 

i JKl^tófe!íL»Í5n a«! «* en *»ingi«i i <i«*aé"'«ftéé'»iS5- 

«* fma ■•o¿n*Tc|a«ta,%t pepar . «a oficios, y ejerciendo éstos 
sexta cujiufibet hebdómadas, ab por sí mismos, y no por sustitutos; de 

*tIi* 5? iSÍÍ¡ ia,n 1 *** t ! > pr ° nw g una manera falten átoi? las cansas 
¿^.^^úL^XTC m & # n <»» miércoles J némnjtem- 
um fecickrít, id «e^uenti die, da semana, sentándose pro Trwunah 
&8 , WAJí* e áíto*4W# e P<j* n ' dfotde las ocho hastalaadjézdalafttia- 
ffíSuLMSSi-»™™ 'V^'ñtJMu- Pero si átennos déoste»* 
^-.-OÉMMHt w.r*»rtti ,*,««.. facían festivos difiérase la au,dj*?nf . 
-*rtt- feédiw» <MbMNMii «4 pera el siguiente que no <ea¡tujnera iop- 
ÍSS&¿^3 m afl^:$^to»> P«dido con fiesta, . A Mugar destillado 

Ó*tfa¿» tfBqü*, -JMertoeütoño «08 <tó IOS miníate 46 la ..CUI^^ft- 

jtfft\W*f>'i\"rf*}"*w «toban** siéstica. Estando amerto» taatifoiaks 
T Í»R P£ p *ffi?ftivar«i wite*- (cuyaauseHcia no ptiedá parar dfe drtA 

$te¿SSnS&^ di^^.pnedatí determ^h^ 
t^i»,ffti^d**tiri.ufí < -causa por sentencia dcfinmv^^^Uftr 
aun «vi >ii< • - r . : tampoco en alguna, p«T laifttedktart^ 
©uí» j-'-mm •* " * '* **a¿ *Is® qu© no-pctada rapaivu^ift 

oiiu -j.fi>./ . ^ Ifi definitiva, f^m^o hHÍ nó^éf^fi 

t eoüj no'nj;;'!', - - qwedk declarado» irritó y deruáguiMHfcr 

.fcfíi'MT'jM!*»- -<"! ■» : - ' kr<«' i . ', -■-''. íri'.Manoi 

•"ll'M « -;i; ) * I ' '^ í ' .'•.'' . 

-o~ .?r ;<*tf¿-Iih ~>' ■■••*• • § 1H* > • •imoqMifil 



m •tfírimoi» 




fieqithúi ñt>us cógnoscere ijni 'Cuáles SO? I 2a* COfOsdeqUé: 

-o JJ^i^i¡í>iufcimi^jB «tuiit , - PuedaocoBoeer <k omi¿QQq wm f m 6am 

^dlaH'&pii^i bSnúáM a*tta aposookca, de aqiMHJft**íb^*erJki^ 

fÍ^^*^(iw»ilM».ltcdk. J>9 obispovestan co«stit uw t« a pm bíOo i ^ í» 

Bf ISWflF*"^ 1 ©»» ai ■*»• «^ l»o IVideBitino deteíadbs de "W miáffiftíf 

f*WWas<fert P n M i n t,cau- ™» «■"■raerán eapecialmente^aieft 

üi^«|«d«^^nMU, Mid *í«toíA- tidas por. e4 x)DMp0 (45>tiy(talaft'Oatt«Mi 




á4**r*wrá*uíbd{iii¡Detlt ^í^6 le<ikéren ■as¿rvada#^pord o»iü t M : 



•-,/ 1 .- ui. 



vT>*>ifc nCAiáo. 










■r 




BOJÍO 



0bíspw<(46). 



1 1 1 • <a *' 



,i.-r 



'*K 






? Pbr *jimnto>»k^iefote^ tAtt- 



Mkit'J ütigtfiühús (tecipíani 

i jt enea tu j 

'Qftiá'álem consintiere, . . , N , . . . . 

.iÍT*M?6a9iwp4,rfel jitlM^tor-álieoiiciado'en déj^cfio Mí eÍfil6t«ííi t 
^5^ ^^^y -1 ' 6^46 menos idóneo, ¿uautó^tlaier- 

., ^BpKSfel* sui 1***** *!cidir la»- 8 ««MB .« ««1 /oro 
lArtotf^ttMMit&te'de* jndicial,-ál cual deben* pudren tarcómo- 








Vétíp^^^&itui^ñcé -«*«#« tingantes »u -bonoran* por 
üeiqaitíqu^m pro hi* sos causas, establece este Sínodo, que 

nadan reciba pof ella 8^(47) ai*iaes¡que 



cMstf íé^Wfa^át 'deAíonnn 
concilio «ente n lias ferat. Quia 
? era erenir* pefest, ut pars» aut 
p. ir tea id petentes , quibus in- 
cumbit liGrum Assessorum sa- 
laria persolvere, eogdéoi* ptetio 
eorrunuere postín!, gt&tuir, ac 

Jaría A»se«sori hujusrqodi.á Ju- 
dice pro» ¡da moderenlur. Ea- 
qajB^aatatarpatpir *r j y¿1 intar 




4**rf>^«s<>d'*i*rit tfttfderatutn, 
. w^aoit*íi^9niy}tiarns qandfu- 
pluip,- Septeatiara tero giuim 
clausam, ¿V sigiliatam ad Judi- 
cent mittat'AWes^or^enmque 
p*«abi04*^tfáqftam tradat, a(rt 
ex «o, f\wé parlitiAMntarerit, 
tpitearur. Prwdirta. vera pceaa, 
fabrica» Eocleste, et p|is operi 
boa «tpte dístribaatur. Sport ti- 
las altua non extfcwit, quam quae 



laparto^u. partes pidan que 4lqrt)é uno 
ó mbe tetradós para £Qr^u]¿ár ppn jéllqjs, 
y con eu :tcojasejo dar Jas fiCAteacMs. 
Mas como pimle acontecer q«e* (apar- 
to ó partes que esto pidan, y á quienes 
toca pagar los salarios de c;sf,qs peso- 
res, puedan corromperlos cóndilo* es- 
tablece y manda el mismo Sínodo,- <yae 
se regulen equitativamente por el jaez 
los salarios de tal asesor* yéque los ase- 
soresno les rqqibaq delfiusí.partg^p^sí 
ó por terceras pér§9n^,$^^<Í€^§<;i(Íi- 
da4a cansa, ni pueftan.r^bjr&a& de 

loque haya «ido r^g^wjp, bftjaJ^f^fia 
de restitución del cuádcqp|o^ii} v #^sor 
envíe al juez su sentencia cerrada y 
sellada, sin entregarla Alas- pttYtt*; so 
per>a de quedar re^pousábj^á l)^. tgjja* 
mas úe cualquiera ^r«yjyó. ( Y fc ipeft* 
dicha dwtri boyase - iyralm om <e « w*in> 4a 
fábrica de la iglesia y las obrai-píft9_ ; 



• **e 



r t 



>s 



X>EIj OFICIO DBL JUEZ ECLESIÁSTICO . 

«non ru ,ln??r) .?• -m." ' • ;, « •••*" ' "" * ^ 

«^>u^W^ ,n íffl5^ , %" t,b ' Ui, ^ 9W-1*- cantidad ■ tobada 'por* este 

evmfo^fnrMcsjfemaperje, pue» reciban de las partes que litiguen 
9ii| ^nji|i^8, covuivgiMneofr delante de ellos, ó que se crea, proba* 
▼•saos. 



¿Ukt tó l ^4^ i ^°«írtt rant ^ Vel elemente han de litigar, donaciones 6 

^r H ^Ut, %TZ regalo3,n¡ aun de cosas de cójher, poj- 

4tot4*fti^>rf*'4t4» iponu. si^p ^ijp familm^, o .CQii^wigjaine^, Q 

t fuefint^^fLgpQngiyisa «nb poma, por promesa hecha primero en tiempo 

'mritiAionUqiíifruplu^ ' ¿ e [ fi c j y cumplida después aun cuati* 

Jucncibus Vicartis foraneis, sub i i • ■ j '/> í i • ... 

- •adom quoque pamartqmJm.. do dichos dones fueren dados o prome- 

ponitttr(i). tidos espontáneamente, bajo la pepa de 

eo^.v,:^ i i ...', restitución del cuadruplo. Esto Jui^pp 

¿*3\l>vv zv¿ .>"., vj . . ae impoue también á los jaeces vjt^a- 

.> ••, . ríos foráneos bajo la misma pena-, w 



. ArMfrtum Juru \n sete ni rea- 



§v. 



piant 

-*ii *n" .** . *• • ' ■ • 

ujt* ,(*wift ?orapi ? ipsi* pen- 
den tibus, ipsi cognoscere pos- 
íStt/í^AWi J'urid, nut arbitra- 
AÍrBl;rtiOst:»ittti Jier^dtí'hrtü de 
#fr#fHff# K fy«i&4is ¿entente.», 






iVi? admitan ser arbitras del detechm 

Puedan conocer en tas caucas pen- 
diente*. ante ellos, mas no.sean.áfbi- 
-tros o.arbitradores de derecho», ni^.JtáL- 
ciban.bajo de este aspecfto cosí* aJgtittá 
'tuíe^w acnés mit alias quid- por dar sentencias, ver causas, fr ofros 
qiiHm accipiant. Qui yero con- actos. Los que hicieren lo contrario, 
tra fecerint, ultra peen a m resti- /• « j* i« ~ ~ a ♦•#.,:■ i i i 

luendi duplum, M.ter ét¡¿m pu. fuera <*« '.* Pf ,a , do reatlppr el dfiplp, 

nlMpus ¡áqu* Vioarii «tiara ob- sean castigados de otros modosa ■. y lo 
«^Üt. "^ ' > "' ' mismo observen' los Vicarios-.'- '■"'■ "^ 

^lJ9*ÍiOí'ia 0'M"lll '?' "5;!'II 'i I- ti •.'■!.» 

^ffttPWÍi^nVíi^ 'SfWfiirif 7t/¿c- J JV£ fo$ vicarios,, ni Jos notar io$> ¿xj¿g,n 
^¿tiéfoiVxpénHrum' nomine & v - del reo vosa alguna con* título .4<¡¿+- 
80 ft»&i¿ánt ih ¿df»w, ád qúas - pemas en Jas ?a mas <eti rpw^óHNt&i 
^metdidte3f(^Íb:nisipoH de oficio, sino después dé fá cbÚW- 

' Q tocon¿cmndilónét&. '- nación. , ,'.-,-/.„ . 

í8< : Wjr)^rir* *ur,a# #9rpw. Mí- ^s notarios (1 otras iá¡mslrp3 s/jjjís 

-**»* to.-titotfi, Mtiwé iiff^-W- procede amiluciA d«l fiwal, 
loterifiiijww^iwi^r^^ .fllW.ra^| l de;Mtírittirasa jS^tó*^^ 

1. * &4JQmmhx iáML 8. ómstk 14. 



7 DEL VICARIO, ¿3 

parte ad Fiscalem epectánte, parte qñe mire al fiacaj, si no es que el 
m<^0ei}*R^iw *><««• ^ ^ Jtf feentferi^'fte^milto 

quelunc juxta taiationein pe- e » CÍtataS', ms.q^e.pe^líftflJWt^WfBftpH 

taíiV. -Si vct-o cfmdctmiafió hu- ' gun la tasación-.: ^Mos'Mnoxnnocedmv 

jtumdi mía' procesen v cara cdttdítóát;HWl (fe W«t"f fó«é, *htfdtt ni flt«ft 

„ _.. T; i»bwb 

tér,c(tfdití ; áapreB8criptam Tur*'» del ¥éo e3pen8as<de^ho'm<*fo [ dfcl 3 (HÍ& 

mam . ementa» .*; ¡ reo .p*tieh va pr é sc Htt>, ! i estftajhyiÍaSlJtilÍíás! n, ^ V 
ri^ uijia^plivín e^adepi refiU- , ■ , . ... \ • .Yi. ..,».-,. í>n,o*»f*o fuu test 

luant. ^" íi i.!f.->.ii í. r.ro"/ gudii'ihtfl ' 

fffó^^rrtt/farfb, etiámde No tmgwnpor ratificados á los testigos 
¿bnsátífié ptirtiúti in musís" ; * aúnese consentimiento de las partes, 

quibkéikhtmekábéant. * ■ 4U algunas CaUSÜS. 

Testes vero pro ratífi^Bt^ non En las causas en que fe^ree pueda 
babeant, etiam de voluntnte imponerse pena corporal.de destierrovS 
"^#\^ de solemne ^m&k)UiS^m 



tós initrensris, *i opii» füerit, ficarlus á firtí cpsUu si fúes« "iiecasariri 

JuieK ¿aucem, testabas non ratl- • ^i ; Ho „ ■ ;. „;' ' ' ^ *w«P .f«n 

tt»¿:7«¿. «ar ,a sentencia, sin haberse rtfflfle*d& 

,'••. *u '! = :' ' . ' •< . ••» .i.';, v *\ t.i.T'i." * ■ * •' '-' .i-i.' »í'»j?« niitnp 

' §. Yin. ' r y •'•«Miv.i'n iü<N?ii!> Nwwí 



-h 



Peculiari solicitudine «tu- ^9 n . particular solicitud procnrtin 

deantritia publica, vtl«ti4u<los prohibir é impedir loa ^(^dud públi- 

ijiiatos, concubinama, Wasfe-. C08 comojuecfQs Mícitae, coneobinatMb 
^hibewvet^-e^nintea blasfemias, usaras, y o^oft semej^j^es, 
,p*jK*niiitok Q«ud utconae- y castigar rigpro^ftrqeíñ^4.|(ís 5 qí^os 
-"PS? *^ ,íC ' um ' Pomioicapri- cometan. Y par^ s qu & ^ajfcp it |iflii¿a ja( efec. 

muaicationia expediant, pmee- excomunión, procediendo hasta la de- 
'd^tág -íi^íie ' ,id" ÁhatheMa\iá' «clHrótíbh del ;ftfiafí;m« f$0)¡ : t tíAWartlos 

tB ¿SIS?, IjüS P ¥4«am pu^^^ ;j *<i«* •"! .lar^nTOvñ^*» 1 ^*» 
biieata) fuerint, in Ecclesis monasterios, fijándose después de wuk 

Í«SS jfá&tf&.tM , ^ ida ... Wicaqiqn , m fías fww^d* 4*^1^ 




DEL OFICIO DEL JUEZ ECLESIÁSTICO 

* 

^bwi4w»nv irt. Remítanse -también l(Wrotomd n*K«t ü » 

£ml - '«^te •?f? <1 . a S-.f n Í t * á loa pueblos en qife vivérf tos gübáfl»? 
tWtfwW,'* •quteúfa^ue, le s yuloB.realea de !s (pH|a« l ,jMWitt¿ 
des. )t*jujrt»»il¡' aeJjti^ueiKUju» • (loso allí del nuamo.imoda/^aya'<qitft4aai; 
W,t#jD^íte , fr> t *f«8*«ft dos y. cualesquiera qW¡? tffvi«w*<>Wbti«' 
««SS'^ eíft.de tales <lelincnQn« UMk'caM" 
cfct0fj¿}^rrf*HVétiii«ió puMiw, lulos con las cepsaras^^^WinCiftrí 
utii¿|p^im« a<mrtPiv^«wjt^. delante* dejos ^H9po»óid0*3Íc«(dpáp|9^ 
¡M.4^^fr^ f i^ifirií^etR«- , C0Bji y . je] notario público, im&títi& 

DIICI8 dumtaxat. disposita inteJ- . ± \ w -. ~ \ j*^ ¡ 

I^W'MíétJvetó; : f«r«tte- esto CGnate legítimamente; entendien- 
te j^bértjl^i -WujusI^lfíd^ , jineta dose ifiin embargo que estagr disposi- 
"SfiSwí'fíí^JWn^ .jfMWHw*. ciooee se refieren solamente á delitos 

WÉs^^mi ^t^f h ^- } r ^ que ha * 

réipiWiihíj pnrmi Mahi"DcMi* ce ¿«estallase de edictos o letras ■ g<?- 
nica Adventu» ftófcrticfcttuw, nerales, sean ellos espedidos según la 

forma dispuesta y aprobada^ J por lo 
„'¿ r ( l üe r ^specta á los delitos^leilos concú-" 
binarios; publíquense también en la-» 
tiófaíniea primea <te Xi Á\totetms ú "<- <a 

', i - ' S .*A*i; ; ,„ f ,. f J ( . r | ft r,- rr * | f 

Mirese con esmero por el konúr'd^ 1 ^^ 
cíérigo&.iF principalmente de Ifofá^ 
eerdotes, aun delincuente (51)* rrjud 



tai ?A* ^«««imü^.» 1 ^ 



' « < 



*»í:IÍ 



B4tn3f^ iS«:M*-n::i ir". « 
''&Ác£¿titáM,'etiam ¿tUriqttm» 

]->1dÍ»iiíbÍiÍ fet>iocJpi. »ubilitO- 

9£ft!0Um) iñaxjmc, quos alus m 
é 



rftftttálifctott? «iMMt ,'.«ihili>J' -jcrtalefl pu»o Dios paVa que ftratan«j«si« 
B)i^fkKWlm#m'QfíAirt\Bhir i pío de vida a óthis fJfei k 8bMá%;"slW r éfrf¿* 

— * ^<j^,ftH«hn^Mwn^. Itf» delitos de l^dérfgt^/^aVS^iW^éS^ 



>Awiquelos obf^ptM^deteM^^ctfíW^i» 
lo& delitos de sus subditos clérigos,' V 

•aqtp^a^Jp* 




IffitóM^W^^.i'^^'^ p»np«e- €-ími la demasiada puí>líc$$ 
E^S '^ ^ lá «^ r e]lcm..mwn«i desp^Mn* 
i£*«Wi» J^rtcwdv et > jupio, cw . aq«eJ»'CO!i qtí^ri » flwigbtHet 



iuHra^utficabiáienUiMfi lfli¿ sas g^veg de loa ctérigo» d^^esla ptoge 
juamodi Notarios elenco*, «i viucia se agiten y tarmii>ei^secr^tji- 



Y 0EI* TICAHID. 



i 



<¡* 



fem p^tent», adbtbeant. Haec 
fi^^onatüa,- tupi locum lu\~ 
be*/it t : cum deJLcttim ule, eí 
taprpu&Ii$um non fuerir, quod 
roájotfi t|oil ége*it remedio. Qua 
«¡r* $oaeei¡efitjw Judicum one- 
ratttur^ut in bis ómnibus fum 
DtofLura serrent, quo, et Cleri- 
(ÜRflígnUati cónsolant, et de* 
fíaquefif et peo uteritis suplicio 
*fóé¿ant«(l) 




_ r i 



l 



-IV :•!> 
r- ' » * ! i • 1 1" 



.- f ' í • 



f,I i : 



?° .- 



■Si *£>• 



01 *l'í(f 

SingulisjQp^ibipJliniptrQt om- 
nes Curia rationim reddere 
facial causaram Fiscatium, 

§ 

Libru.n babeant, in íjuosum- 
^iiqy^rv^ioftitii, re*tUu* 

infetóri^iptdescriptae sint. Ad 

hujus T&L ])btr pr^crtyftwto tfi 

fine cujuílibet men8Í9 , Minis- 

8»*:8jt*MÉ*i áM reddi *a- 

^"tyírWftftf depnefatis cau- 

.fü^et ¿e earuui statu : et quod 

¿ngi? MfhguFfó causis' conve- 

níéltt^tv^eovidcaot, caque in 

ii^fo, t^^ri^^ir.qiiidqtitfi'pro* 

(Kífi huJ«$Dy>dí ,dé «om ampia 

jl£g)feetiti]f? » reprehendan t , m 

afcyvg ¡aüocuráte an jowdvcrt8nt» 

4g ;jfi9ft t eú^m nie/iaw prsedictt 

iriuaB fiare coram ¿o ad- 

Sl^W^e'átra ft/etti' faclát, et 

ikél& f{rHteqaot|iie.meiiiBÍ* 

í W3íJtt«*n^ra3rtkti4 ,r Í fi>»nAim 

#it- aviare* pon,, queque tjego- 
Jatirifo ^juiínodr exge4iii¿oi 



píente/ tanto en el vnodoM^tn 

como en el dc^e^iiC)f4|r% 
culpados. Tambiüiioríiejiaq^lvaíj-^, 
¿es en causas de» esta €Íaée>'fOTjK$n? at> 
pildic^e ser, ftqtafio? <^rt^¿^<ípj^ 
estas cosas sin er£l>argoi4¿^ 
do el delito no fuere tal y Han >publ¡Qp¿ 
que necesite de mayor remedio; eti#kr¿ 
gando macho las coHci^ncias* d^ fóS 
jueces, que en ^da^etiiu',^ 
manera que sin faltar por tma.'parte & 
la consideración' ouc se metece'tatlfg^ 
nidad clerical, no (Jején por qtra^ép^P 5 
cara los delincuente^ l^p^á f q,W*# 
hubiesen bocho araetíd^nes.^jn >v!,a. «oih 

§ X. 

■ 

Haga que tpdos los ministros de la Cu- 
ria den cuenta mensual mente de las 
causas fiscales. 

Haya un libro en que. ^átéii escritas 
las causas. de s^.rilegias, re^qqo^^ 
y las fiscales, para <ftfb 96¿^g&Q^gg^ 
sentes. A fin de cada mes pMaíi^r^pn 
de ellas á los respectivos . minístreos y 
notarios/ hacienda quo le ( j^j^i¿¿^ 
estado que gfmrdaMÍ!«e^it^ltyi^ti^W(F 
hallare escrito con áutitftpkcíÓri*%bb)$ 
las mismas en dicho , libro y pwywfo 
lo que sea mafc cooVe¡rti<^e en £%d*i 
una, haciendo .qtre tee 'torné ''firJttfftlW 
mismo de lo proveído* /rep^ 
íoís ministros de Jas .a^gl^pei^ *.n..QMP 
hubieren incurrido,. «y >a*rtoheirtátf<¿tjiep 
seriamente la er/mterJfdA. , ,5 flHia1ttÍí!lrttf 
al'fiti dol mismo ,mgs ^ RQtarAO ^'.ÍSj 
ante él de esta (JwUganicia cp«í ; (fce. pwcn 
tica; y los oficiales wd«*<te#^rtt*eíK}étf 
cucftta al obispó se¿úii ía^Tdrtrfd^^ 



DBL OFICtS'f&F Jtfi&i? ECLESIÁSTICO 

' nt!rtEp»co¿huja.Sre1* U, ^^c , pw"noá la expedición de loa 
tioni sibi ia scripi». iactce se negocios de esta clase, bajo la pena 
•utacribat, librum 1 \4t»? hunc ¿| e cu tPt ro pesos por cada «na de estas 

EpN^éwtotMí'to «*%&*> Ctt>« íjue se lélhittkchbp<tf ^ 
er júia J¡H¡mmodi inguiraiitur. ^d- servando en su poder los oficiáis, el 
iJr$Í°^<*® ÜH' ^-'«Wfcíi' mcncfonadolibropárafliKiseanttta que 





Bii-i^/it *? C -T ga • J^J 0rfmo<ÍH t les luciere el obispo, be Jes; qnvwgpta 
|Wlettit?^^ 'a/Jemas, que aun enol casodie«Mie*ha- 

„ ., .. •• , ' van decidido en las cansas, Si -se* 4iu- 

-ow .-«-f f ;..— ,r / t>,er ? d ? se S u ! r P«w«flieiido en eílag en 

ou ,y (x "< •" grado de apelación, «o dejen de.ipptar 

l,. 1 '-/'/" V ' % constantemente por su prosecución al 

-íi...t ... v.. r .- . promotor foca], • «. 

_ • » ' i 

• - • * 

OÍJ iaoOmUm ■ y'¿< .1 • •; . : • A XI. '".¿"¿ia 

-«:: M^mmftcmm^en^ te , No retengan en su poder d dimmo de 







ím^x Judice» ¿ec reriírtiant, ñec JNo reciban los hr °es. Di 
*, k .,•!«« *' Tttinfe w rt i ''towcairam, C n su poder el dinero «talas Jnwteis, (52) 

Z&^&S?Z*$'* ó de las penasapHcado á cW ¿•'ae, 
(0l ¡ jTMi^wñdiq^itruplura.sedhaB bajo la pena dé restituir el' ctiüfi.íiplo; 
-it>i Notario* causee eó ipta, - quod ' sino entregúense luego que sq. c&bren 
.",! '«^^«ntí'ioWtoendéffm^qoi -y no tario de Ja causa, c«n,.l¿Míí?l¡ga~ 

r^SíSS .'<*>* de Ppnerl«^,n e¡ terminote un 
e . r .,.buain TriNnuli Mio'drpuian- "día en poder del depositario Hbrfflbrado 

*í^±¿¿^^ obispp.e^ su tfib^Walam 

^mnk^mémt^üü^^^é^ correspondientes fianzas^baj^l^ü pena 

"""*' """ > pagar el dttpfó. El nom^fcHiacer 
|^{{pt#puB scnbat, et manu m entrega (Je] dfyefó anííéjó^tíiismp 
**- . Pw8ítótfpifiHft, 1? *W '¿Ifoíwg- • tiempo en el libjo! 4<4 (fepoait¿BWhq«ien 
ookI ^IwAi^Hl^^piTar^ ^huiiá igualmente fírm^i^^ta. pro- 
ba5c in pía opeTa ti^tríbualntur. 'P^ P" n " el recibo, para que dicha can- 

Idemque, quoad pcenarum pe- tidad sefl distribuida, ^n \fX§ óhra&"~pías 
— cunitu recipienda», et alii Mi- q Ue f«eren:d¿ Ja *oÍuüt¿düd^ij obfepo. 



" f 



WW^ nn lta 



y 






en- 
fe-.- 



i\ 



« 



i -ni 



.»_» 



$. XII. 



I. 



r> 



A 






»« 



íí't 



i» 



í», 



u. 
n * 

•fi 
-i: 

■ O' 



i ,, 



dtfiniti** jmlicmt, bis apta 
pcrspiriant 

Prascipitur «ttam Jodicibus, 
f& in> causis c¿y¡Jibu9, crimina- 
líbus, matrimonial i bus, et aliis 
Ordinariís qulbuficamque, ante 
"deflmitiratn sententñtnp, bit ac- 
ta .perspicümt, primo quando 
partes ad* probotionem admit- 
tant, secundo quando sihi tra- 
düntar ad proferendum in cau- 
to* ' drftrfitrre, sunhmaria vero, 



ds.Jft? jnuUa*/ bajoJas>Jni«maip puaáp. 

• *) i'f j .i • ¡ f 



■» • i . 



Antes dé juzgar defiííiñitííñeme^^au 

Se manda ta¿b¿éñ¡ "áji^ué^^io 
en cualesquiera 'Canaasb (¿vjklsa^£iaj¡ni- 
najes, ¿fflptri mojiiates, ' r *twu*iordi©a- 
riaa, antes jie fo ;jí¿i^ 

examinen Icm awtgft.per^^jiáiy^a» 
vecéis; la, primera, cuand<*>;a¿knitoB á 
las parte^ á prueba, y la segunda, cuan* 
dp s.e les entregue lo actuado para pro-» 
i|<o tompore ferpoda sententia. nuuciajc .definitivamente; y llegado que 
est t rideant, accurate autem ^ e a cl.p^so de dar esta gentencia po 

fallen sin haberse impuesto muy á fon* 
do de las diligencias sumarias, y exa- 
minado con el mayor esmero, si en cuan- 
to á su formación se.j)a guardado todo 
lo necesario en las actuaciones según 
es de derecho; y^eweprecatóeíiftijien- 
te dispuesto este Sínodo .en el título de 
"el orden de los oficios, y del oficio del 
notario." , £ero si faltare /*fg$ : fle eeto, 
y no consten par escrito .eft )f>i .^utos 
los derech9s ó costas recibida*, Juí gan- 
das escribir según la fbrflia ddVterf cha, 
castigando con alguna pepa laá^egü-» 
genciap cometidas «p, el partiwíw por 
los notarios y ministros de ta« curia. 
Nada ab^oJu tatúente reciban, á4¿mas, 

por, las licencia» ó facuUadpV, !p£t*a '* 
ceLebrpcion de algún sacramento* ó pa- 
ra ia comida de carnet en dia«xle Cua- 
resma ó en ptroft en jqpg $8t£ jprdffibido; 
( perp tampoco JaA«#iwedaia^i^Ror es- 
crito, y para ttettfpü huMééo±y bien 



perpendant, an in eis qüo ad 
aiiam formara, omnia serrata 
siot, aetaque, et actuata prout 
de jure expedit, et cavetur hac 
Sjnodo titulo de brdiue Officio- 
run§, et de Officio Notarií. Si 
<*«»< «juidqtmjtt horum desit, 
ipurtulceque, auí salaria per- 
cepta, descripta in actia non 
jmt, ea juxta formnm juris de- 
scribí Faciahj, Notaririrunique, 
dot Mihtstrtorum Curia n«*glt» 
¡gemía* eirca tac puniendo cor- 
. iigant> Pro Iícentiis, sen f.icul- 
. tatibus ad exercitíum alicujus 
8acrametlti 7 vel ad esutn c»r- 
ntúnfr in dkbus Quadragess^) 
jn«, aut aliis, qqibu9 prohib^U^ 
est, nihil quidquam accipinnt. 
Ha» vera, nisi in scriptis, etad 
iimitatiin) tempes, causaquc be* 
ifa examínate, et Jicentja prav 
cedente corporalis Merlici, ubi 
baberi poterit, non concedant, 
nee in casibus ab hac Synodo 
prohibiikr, sub poenis ab eadera 
ttflauítia (2) % 



* „ i < 






(1) ConcTolet. act. 2. cap. 14. 

(2) , Gtatu dt Offlc.:Xu& prd. a 13, 



• »»■» Ulawl 



••¡7 »'i ¿>?ad 



OBL OFICIO T&fctrüBTü'éciESIASTICO 



.•»(}' 



-r.a b! m -i-.fn.ioT lí-Hnt ñétaroinndü la causa (53) y precediendo 
w>boJ'nnbftif>i A¡Hi-«Jiijvíotí.|f¿^ 1í | tt f a - < | e |,-¿ l édico corporal donde $p 
••-bot ! r.<il>i»-r.ni , í ,iiiv)»»i H9aftífebferib$ ■• así como ni en los casos 
wnaflpoloa.iilH^ n- * «H>i.t .prohibido* preste Sínodo, bajo las pe- 
ía alfco ver» '.i .. ..: ;¡ ^^'establecidas por él. 

Jliiltf^'kHl^^pAfttff to# tm Lw jueces Jiagan tasar d^t?<^^ a 



\'\X ^t 



Jobetuf prceterea, ut Judices Se marida ademas que los juett^á $k- 
^'mitk^OtiinmMBmrmíO sen par dos veees I^b actttaciíMWftulí** 
!5íáfÍ.&íK^ fchás ántó sí, en las «anear ordmawroi 



UJMUj 

***¡2j B ^^"M ,, W^liro* : 1á ^'sentenciar declaraiMlo. • por iderOBtfty 
2f?/£f TOSS^™ ' intermedio cnanto es- lo r otte *e'«fefe^áf. 
?^áti*Pu? parflbffvel ¡ los aboga'dos y 'á los ñql A rjbrf Jb/M 
«hiwVíwííÉrttoiflbaií liquido • á fettos'les corre*pWd(B,;firwH«4ftW- ,4fe 





p.W8 




cuitfque, et scrípturas afías, quo £ibtie& de lks.Qau$#S fllJG, AUte $\}%S £0 

¡*d«*um partes^et Jineas justa promuevan ejn ¡grado dft.JW«lMÍ«lKj 

&&* rpg"i fovw!W%qff> & *i p « on : prll nrnhanras v otras «Mcrita- 
jLd.taxationem prajdictam eaJa- cualesquiera prooanzas y oirás escru«- 

í^ v hmfa^d¡.ft)fdyáiitur ) Q^u^d. rqs en cnanto á atfs partes y ho£a& S0> 

^S?^^^? ^^^^ 8 *^ gnji lo dispuesto por la» leyes dql^fffM- 

i ^í^r^^ rir ^V í " «<* en buya c*i*fbn»tdad> perfctom, «fes 

.Galea ptefcétt' tabea*) t rasHtm, */ . , V „ ... t . 

^i^aiain dicta/ Qfficúka rostas. Y si los notarios o CWttte*hR>S 

Iph^^ masde loque le^ cpr/t^/pp- 

4aiW^iíttótu«tttofti¿«^ ? ^e por efeta tasación, rawden al^ltó 

^■ESStt rtíf "tífecreto que sea restitqido?<baja'ta> 

VÉ^Sf&S^ ^haprfrctia. Latina p k *tri<táM 
['¿aiíWáe S»'oírfiÍí6is , 'tf •'' jfodaá'éistas'eostas, así como,jo*.aiiiwpo¿ 

*ft^M4^>««^ .--tiendas | g ministros d© la,oi«ri»* Wf 





i/Sk í ¿atíBá^^* 1 **- 1 ^ ^ > 4, r ^ l rf- n ^*s^^-» 






obne ; í;MCMq « ^> ; . >i- 4 -. > y ÍÍ84*i#í#¿a tabla oolóqoieM'^ii' la «w< 
•ejJH ^o*ioi, »^.a|Jj u ^oJM?Uí^iP artl qi»«Mí pttfcdfirt'todbffi 
eoaiso &j1 a* ii, ». a .o : < t ,c^q4flfpe¿je léérlá. Por 1 10 qü^refc-" 
•sq feüi o L i5Ü u!;,». ~ .••/. ;,pjeeU,:Hí|ip\p tasa sea ésta solamente' 

I: \j } J M OSA Aftjjído formad* jkhp eite Sí- 
nodo. 

mdjori pmMptieít deben*; q^ deben ser castígate* cm*w*!f*r 
*¿ **inád*riui pena, ew casto de réiricidentia. 

N'h¿ibbaw r ':irt'tíCí(y <}*.. . ^Tetfgafl.Jibwrefi *pMr»fa* » Meta* Iota 



tum ultenus íncidennl, et eos, V. > '_L ^ * r ' l - Tnríí,Tít «* 

<^Mtoéran^»r|tcdMiit«ii l !m«. cometaa íojfs cntaíette*, qim'Ai'tottfmfl 




fiftilt» 



Mbmq*¿<p<>aubterUn?jif»» < proceso : %Ja-ceHi*í'^«€ícte*it'«n'attTf)o^ 
fetyWiwPlK oe^uettulo /aci-, tf?r; ,pñra, ) gué'Cóft'c^¿ , :rrt'^íWtíMhierd# 

• {í - i: ' ■*"•' ! •• ' ' •'««»• i¡ ' •-•:••.» MÍ. 2 ?*.:.- .„.,...,.,.,;..,.., i.» 
&et*ml^<?«»ftitóff «s . cüMétt Udario general «N**#*ítftfr 

t#r<r» ^p* Fiíeahun Wámntí^to de Út^osjis^ ^ 

-q»is«o»M t ín q«íb U9 «i Offi. • E » Jas ca f «saa que «^«W^e, 0^10.1 

tíb'f*Bcedur* f ptri^unm Fi^ Iuego<jtte él fo^al haya pombmdk> ,4 

9ff i», 5 wicd i rjpnnina^nt # ca- . los testigos,, tengan ctiráarfó Óé wié* & 

WhXxíx ? ÍrP T H w,b "i dcpqsit^rio le ¿tímiriisW k^ oaothfá^a 1 

mftiallW'rieWnfávqutbiía por-' yM f v . ViT--'- iá«..í ' 'IL^iU-.' -Stíít 

^Uku^Wd'iW^c^ té<tu Perpsapft^ paracubnP W\gmth:: <v*9* 
^limrtWWWW^m- 1>W edft,origipar la'vemdá dé lo^i téátig^^ 




ffium L értfgátóVüni i^íusmodi, qtle el fiscal dé ? caémf Wtlraflfr T táWf, 



70 BEL OFICIO BE JUEZ ECLESIÁSTICO 



.0Ijri?'7 < : ;*?c* r 



quoi etiam twent. et ex taxa- bien se tasen, para que mediante "este 

2áSSEX$S¡%% S: c D o S !u ri o c t»l™ 0, ¿ 

a«t quuTcaus» fuexifi flMftP»' restituya al depositario, o esponga la 
tu» reaütuturüs M^'joW ' ,, 6áu3U l p í üT que no las devuelve. 

f 

. ter»« «&w. * ....™ do del fiscal y notarws. ,, 



/* i >r » > V 



.¿^frlaftr«B^*tM**p , . **s piales, á llenos uñaren 
heb^oia^alMcoq^A, aut «ej^a. Ja semana, el lunes ó viernes \oi>), ww- 
!&^°Í^"Í íe ,K y " T 01 "* P«es del medio dia, 6 ai* hora «que>h» 
^SíSc^S^HL^ «* mas Wodo, visiten la-r^Jcél^ 
^oUfl\Lfjeff5e#.<¡ 9 ¡uta detea- acompáñenles, los notarios que siguen 

torutn in carcere; Procurató'res' las ' Causas de' Jo» detenidos CivlfepKir 

qwwrue, et Promo^y Flteal^, gíóñ, tos pVocuradores y promotor «fr 

quorum si quM absens fuent, , . ', , , j- ■ c i. 

pondo uno ranlcte^.j W uj.ua Ca,; ? S1 alguno de 1«» OlcllOS faltare 

eorum, quiin carcere suntcon- múltese en un peso, que ' se' aplique á 

-t*^.^*sfttt«in»w<j»«<iid \\ m prééOBi. En la visita proetireihattttr 

re ¡nclusi tenentur, inquirant, dez y costumbres de los dtiteortjoBfrKr- 




•uo juré eos certforeé reddere' con agra do á cualquiera de 1 08 man*» 

volentem, libenter audiant. Si "ft*.-... . ^ . . j r 

•b aliquo reo confesiio netenda °, ae pretenda imponerlos mejor de su 

est, aut aliud quid «gnU* agen- derecho, y nada omitan cuando tengan 

dam, id ne omittarifr " q Ue recibir la confesion^de «Jgun • reo, 

«& «ms> ík icjir^w **K»<^*¿Kóqfrawic«r alguna ?0tret<diti$ttfi£Í«nJMt- 

'. .?.<,\'V. , ¡-.rt«w > mejante. .'.«;-«". >o 

nadhdi orr shüfaül vh »o<*- ¡; -.» ^ "! :¡ - ^XVIIr •-, ¿ ,\t 3> , „o 
ob iiiia ; sd>íJíj*t t ¿o.inj.íi¡:; --'düfefe^áj* 1 oú/J eñ tas Msiattcs^ó^le 




portqnoegentr£iuedio,prudeS. ést e á , P nest ° á algunos en liberialOp 
tir, «t «cúrate Ülud pnwtent 8U Orden y sm.<8iftjtffttP.tflfPQ*lft <W) ** 



a:vt.:: r r ~ ,*n oioito ^aa m» 

Y DBL VICARIO. 71 

^ítondao^ jf ponga, «ur 



fil £i>iiuiiH9 o oí ...i;, i . Hiero, j pj;uflerf«te^r^ 



«müíujijasi Ksia 



V XVIII. 



§ XVII^yy / 



í&f?^* ^ er w ***** «***w Visiten las x obispos por, 4 misme* tfo 

xrintent in Sa¿ra Pa$chatii cárceles en la sagrad* xigü¡a>*k>l* 

Vigilia. Pascua. * *?-•* -mi^^wj 

í*¡2 ^í¡ 8 ¿f TUM %!*"*■ "En las vigilias <te las flecas d*¥*is. 

1ttati,rM»l-daobi* ante ditfrw, .,,*- ij?. •*•.... f .. t ., . ;,.;,-{ 

¡Eíwopí ,■ pnésentíbiís fiWin cua, o dos días antes, los obispos acoft^ 

£)ffipia^bu3,^t alus Miniátrís, panados de sus oficiales y otros Itli^Hft- 

¿arce'retn visitent, prout eliam tros,' VlSlíen Ircafcel, OOtllO »e l«i BIT- 

'áb hucSyhoifo ipíisinjtfngiuir, .-y eate Sínodo cri a!' ihrító 3 á% 

ikí «talo áft Bpwcopomm- Offi- c ^K. a P ü \ T 8 , 1 ?. r™??? , ?™ oI^hi 



-Nütario aliqtio vita functo % «c- 
■ s ta, apud iilum extantia, cus- 
-i{todkú¡f#ci*t. 

oi Notarías atlíjuls, vei mor- 

9fttf éttterii, vel OBiéiu sao-fue- 

-ñkpfjJWU$, aictev, et scriptura- 

¿ttip. Fr t o^p.colla a*{> eo conferid, 

at cúrate ctistoiUa'ntur, ut ha'be- 



,» " 



el oficio de loa obispos^ , , . . , : ., ( Uf 

§ XIX. 

fifc algún iiotariasmwiñrthaga tro*» 
¿Vr los autoÉ^^e^umrwntn^upQ- 






f iíj. • ;vtí i s í Vf.i oí 



Si alguÁ notario ptfsareidfe ^«MfM^Mft, 

ó fitere privado' de su offcldj ¿u§rtf<<'fi$B 

diligentemente, loa. auto;* y ..prologólas 

de las escrituras, hechas p or^él; *hwwo 

k i3t ih' título de Oficio ^Nota; B ¿> previene en ¿1 tf^lb'^F 6»*?°»!] 



^ 



^. 



no tan o. 






J. XX« 



biula iííí f jsa 






9a W t mL'b 



accipiat, 

r 

Curi© AíinÍ8tri muñera e^am 



-MUt#r* nidal; #/tn w ucti/etttó iV^> TécAa^ningunos regalos ni aun de 

comestibles. 

Los ministros de lajcnria no reciban 

* '"* tle 

a ¿toto- 
ra 



^¡«^ler'jH mutM.im. eir-jomm». . ¿ fi las- paires nin¿unosVe|atos, aun 

ad 8 no 8 «Mi^iim flriejiMMre* 9™**™ comer} lanada ;ptt»Ma^ 

•dhibeant. jwdícMqiie htijus- ueñado, ni las f tomen j)or fiadores pa 

-flffcífíMtíiMítt»' wMf ^.útite : • ¡sus- coi/tratoá. . .'.*.' J03. . j;^e)ces, , 'IftyWfí 

^■■■alM 1 A ^kAfltfv^Aal MlV fr t#AA # «4 MEA ^^é1 la» ♦« «Aa» ■ _ _ • -^ ^ V 




79 DBL OFICIO BEL JUEZ ECLESIÁSTICO 

qiA^M fidejQssotts constitne- Iíjbert,en de ella, ó para, pagar todo 
"S?5ía$í ^^ Í W^!^M^ ^Kirtfelfó nóV que se constituyeron fiado- 



^rtw^wbidfei do tddb. 1 No se* aprovechen del trabajo 



KttntOTV titirito 




JMreT 

u^g»^^tvrio4»toti«%<^t *, dé. *n* dcrec!ios,y salarios, y delosne- 
JW W ^WP**! 1 ^ ¥» íW^iq rc «- groja* que se íes pncomieudans noce-' 
nAnhv ;. : : r — : lebren, contratas previo» 3ku*4^ptpé- 
--, , / -l i*. - ñéwlos con pwreaa y sinceridad^éto 

*;■::... .'„ /*. ■". sí fuera de lo qfne - jtistam*ente\c6r/es- 

~it;!\* i .' ' l , ppndtí "recibiereis algo, pqgupA $1 du- 

-*;• • i; , . i \ DIO. .• • 

>...; . .*■ w i ■ ' • . <" á * AAIb ;•;.•„ 

]&M^o* % vti Et$lf¡¡ptv?ijv~ .Proceda citado el fiscal, contra ütqfm^ 
\,W cita/o Fifixali anwial- *orcs de la Iglesia ó de los, dirigos. 



• - ■ . A . . - t/uaudo alguno espontáneamente» o 

vePspoptf • yei ajia.^etcurn «,. (le ot rabanera confiese .erérfwefl # 0f>- 

j6Ytaft¿clHi¿, reí Clerifis in- metido, y cuando se infieren injurias 

i«te#ÉHí e 'dfcwitH® i partid» ;á,jxx Iglesia óá los clérigos, '• aunque 



• '«ew^érftí jwtysttüimobimniu. . *jue ó por la mayor culpa, que en los 

.jtfflféMAWWittfiWin Ec dulitoSipnede hallarse ó en defensa de 

SSrniS tpíS»ít S la -nulidad ^jurisdicción de la Iglesia 

«uiío, lüdex ai¡tei: r decernjttt. sostengan su derecho, a no ser que el 

f . ír ,' 1 ' r ;^ • juez, consultado al obispo lo determine 

x ?r\, l> • 11 ~ '. de .otro modo. 

$. xxii. ^ $ xxn. 

.tQMixñrj&.Perejrrinorum Ma- jQué debe hacerte i/ eóriw se ha dVpro- 
trtmpntar Et quomóao tn ceder en los matrimonios de los nexfi- 
- „spdem pritaUnaum? ánnos? 

'^rotobpítiií^^ftvi;. ¿tf Jgibetfuf .^ejeft.aWece también y» ae rpanda, 

•iÍR^WVM*^^ decreta del Coticiíio'TrU 

-¡ffiR^^ SU^^ue V oficinles no concedan 

^«^biíBqd^BdiBCntó tmat .altó ¡pqrpgunor (i v * tflgo^fc JWKfai 

m 



»*>■ 



COIT2MZTJ03 SXi'L J33 0X01*10 Jíd ÍJ 




WVUttmi 'WeW. , ante Wtjm^flpbHí-' &5té UtgiM&SS 

itéfiffitt 4"¿w 1 yf|Uflt V r.íh.':.ft^ft < 4tt« Httieiw,c«l«ll^é««É«MM» 

Ssa» 1 ^ J Hez ^ oe la w 

?t!^# M feW^ u ''''# i "&% *i-Wfce«a averiguación, si fuero 

S¡fflá^M? r Jtt*H«-'8P^^ fl ^^ 8 P lda el oficml letras re " 
? iOT^JS^ qnÍ8^ori^«:^.;,para qW ee n yir- 

crosancti Conciiü frU«nt>p¡; tad de elhs se haga la averiguación en 

prteterea contrahente'g jura- las partes de donde liayftft riacido- los 

jojem obüise <jixerit, contra- por. el sarrosanto Concilio de Trente. 
fa»nd!tlMfilttiWiiitnkM¡0t)tiiS^tr Aá*é ; rna's los cQi»trat«nt«»'d«daÍreif n eeln 
nM» N,^^¡.nw , pinato, . jüftWeMo' ilb edtjftrabhlrWá^rmW 

dWfM^iMs stotifriatutr, Áübpóé- ' \éYé jmé hxi cóny^^bi/lmp«ito>im -^otfrft 3 




turno r >n¡> »i -i •»■■ ' »»•'»»•■: tMent&meqt^seprf 

Í9 9i.p 19a o'i jí .««I m >n K ¿¿^ ^^¡en Jto^dffft'TO^e 
aaimitijob oí oq-.fío Ir, * ' s ' 'Hpl fclí ir á x ltt¿ gastos que se hayan de 

^¿éV^Pa 9 ™ administración de justi- 
cia (56). ^ , 

♦.XXIIL« 7 - X « § XXIII. ,IXXÍ 




(1) Conc. Trid. Sess. 24. cap. 7.— Conc. Trid Scbs. 24. c. 1 . de reform. Mfttrim.-pQuádix " 



74 

non txéédat. 

Vtcafíi de nifc stolum casibus, 
qtii ttintin-i&fcadfti*, et com- 

<intt£iooik>u0suawfn potestatum 
c £owpreh,eaBÍs t . ac jugta praes- 
: criptam ibi'fórmam cognoscant, 
%\ «etnel 'eanttaritfm fecerínt, 
¿'pésab'^ttedo ocio in curran t, 
-¿quorum lertiá para deJatori, re- 
^^ua^oipejisis.pro administran- 
da Justina faciendis applicen- 
"*Wr. ); Si bit*, pdndo duodecim, 
-íéq driotuj» ¿netísima suepensio- 
ne. 8i ter, duplo mulctentur, 
itidemque fíat distribuüo. In 
iis autem negotiia, quee ad eo- 
rum jurisdictionem non spee- 
^au^uijices Fuscahs, et Offi- 
v ciales, ut snpfca praefertur, com* 
^ itoorte^h^etirominentipericulo, 
U'*üt:tai !>*4ceaai*<Ue postulante 
iX(RfaS?Wp>Íqc|ioent, InquUitio- 
nem faciant, Personasque ca- 
pia nt, et infra triginta dies, in 
iní°fW d^stfM^^ibua,, in propinquis 
A ^ cr PA ÓM° ciliús fieri' poten t, 
^ péVdiífilttni PersoHam^urtad 
~> fd*éM^géiíterse^j)fltffpgat,cau« 
-üBaj b"ÍP*Q?í^iú fcd Qfliciaíeg re- 
^ n Jfli^tan^ sine retardatione, sub 
. j>cena pondo quatuorde Tlpuz- 
jt ^tre4«e«itoratn t etisina' disai- 
nmiUlÍDHB,$Hb J*»na pondo vi- 
-íltónfjfí .*£ PfÍ VAt í/>ais "officiorum, 
ratione prtescripta applicando- 
ruro. In causis fttfrtrfnwAitilU 
bus, aut divortii ratone scevi- 
tiae, aut secunda fum uuptiarum 
imcninjentef periculo, usque ad 
depftsituní procedan!, itlasque, 

oh PWV ?, u R rA ( ^ cturn cst » remit- 
tárií v sub'eadempcDna (I). 



■? 



•*3 .tntrz;! 



n 



/. 



>í) 



7?7 * 



DBL JUEZ ECLESIÁSTICO 

§ xxiv; 

JV¡9 exceda de lo prescrito en su comi- 
sión f58J. 

Los* vicarios conozcan solamente de 
aqueilo8 casos comprendidos, en ' los 
mandatos y comisiones de sus. faculta- 
des; y si hicieren lo contrario incurran 
por la primera vez en la multa de ocho 
pesos, de los qiu K n rleapliear&e la terce- 
ra parte al delator, y el resto á los gastos 
que hayan de erogarse en la adminis- 
tración de justicia: por la segunda/ en 
la de doce pGsos, y cuspen siori.ct?. dos 
meses; y por la tercera en el duplo, 
haciéndose siempre la misma distribu- 
ción. Y en aquellos negocios ágenos 
de su jurisdicción, amonesten como ya 
se dijo, á los jueces fiscales y ofioiaJks, 
á que exigiéndolo así algún', caso' eje- 
cutivo ó urgente necesidad, abran el 
proceso, procedan á las averiguaciones, 
arresten las personas, y dentro de trein- 
ta dias en lugares distaiat^s, y lo/-mas 
pronto posible en los cercanos, remitan 
á fos oficiales aquellas causad, por itte- 
dio de alguna persona que se obligué á 
llevarlas con diligencia, bajo la pena 
de cuatro pesos de Tipuzque, ó la de 
veitito y privación de oficio, si disi- 
mulando se ocultaren los delitos ¿'.pu- 
yas multas s&han de «pircar 00 Jos 
términos arriba dichos. En las causas 
matrimoniales, (59) ó d« divorcio por 
razón de sevicia, ó de se anudas . nup- 
cias, en caso ejecutivo procedan hasta 
el depósito, y remítanla* -igualmente, 
bajo la misma pena. ' .•• ■»■- 



(1) Granad tffr. 4» Qfflfc OnL a. Í2. 



•T 



x ? 



'-i\ 



.1 



j 



I 

Quomodo se habere debeatin 
™l$pe*tert&s*tQentiÍ3 % <ut Ue- 

rUus coram Stculan Judtce 

testimoniun dicat. 



T DEL VICAUIO. " 

Como deba proceder en WjfrZiqlas licen- 
cias para qutmnt4^igp mwA e J$£ 
ttgo ante un juez W.ulaj* v:t 

Si se pidiere . liceaqiP, Mea AM»,™ 
i/.:a.^ /4 A ./%rriPTi «*^ro tirada dfiPWW 



^ JS^^X SS.S2- clérigo tolden ^ (Mdft tów 



ante un j«ez secalaf/ttoee Conceda 
ésta hasta que se exarainen.lc* pttrtfl» 
, V r,.i« ! M~.----— „ tan : ineft . sobre qne. deba ser antercogado; J ¡p 
STSaf 5 ¿S?¡iMÚSñit.u» parecieren tales que na ae* ^flao 
¿¿■SU-pondar. Ciericum ii c |érigo testigo contestar áMoB^cw- 
testen non deceat, q«o >a pe- cédase |a lice ncia limitada á 'teolO #■ 

peculiares artículos que ei» .efla se.e/i- 

preseu, y no de otra modo, Ujo-to. pe- 
na de cuatropéeos (6JJ).' 4 ., „ i „ , ".,-" ,: ' 

- '. » V X . 1 . í, » - . - 



.tínttnfcm <lw«re possit, ne de- 
lí*, príu^u^m ea, de quibua 
iKgari deb«t. e*«n»ne*. 



teatem non ü^«'. v r - 

culiares tan tu «ti artículos, qm 
ineaexpressiaintjimuata fa 

caltas ccínccdritnr, et non al.ter 
su b pama q*^»> r P ondo W' 






6 XXVk 

*ZZ£3"¿ l EZZ£¿ promwL ante ******>*&& * 
-feu» j«Wiiii<**>"«£ */«: jurisdicción; y aun en ¿ifiW£*fn 
,<*«*<«!.. - Niniruno de los dichos bfitjfál«ft 'ni 

•il «lam, *ut publice in causis, Drocnra dor Cll las ca»Sft* qa». tí>q»<» «• 
gg*Wa fines su* juri-tTíotto- 1 • • d }ccÍoñ, en ]asf qtl«fftaWB"ó P«»e- 

inraUñta.-, i« <«*"- ** Kriuez si no' es, enWctfn&rnien- 
i^ioir ftiBrit, a«t esse possit, da s>er juez, si nw vj=%. , r^ •?. •¡t^,» s y.q. , 

íííJíwírwDtibus a.! .«« ^s ala defensa de.fcujufltóiWWi-! o.0el 

jjwfccuo™. et tlatos Ecfh- • eita( j Q cc l e siástiCO, y «■ «rta».«WJWCl- 

^eiaUfipU«opi«>M« n,u ^- «ntímiento del obww».,.» ,, „; .m,t 

«^ ^^ . ♦, ••' II. u. I*. 11. B ,4 C 



Ejerza gratisfajMAty WWk ,,t 

.' < >.nülJ')lí) MCU-! 1UAJI 



^et^tb^^qw»:^^' 8 '* üaea ó salario, sean multados con pe- 



-« — •» .«v «w - 






I 4 



7t 4 OSL OFICIO pjtt TtfE* BCUSIABTICO 

rettita^di qu^up]um^ylc r) , n ar4e^»^V>jr el cuadruplo, J castiga* 

&f^SSfi&SS& némm^m^ y estas penas se^adea 
ríittíiMyWt. ' '» -'*> * • '■■>'■ <W»bí*ft estensivas a los vicario*. 

§. XXVIH. ' " § XXXVIII. 

Episcopi, et Superior™*- áli& fag vicarios examinen las licencias del 
&Z&l&W*m ' V^ttW »* otros superior* ante. de 

W*^ft«W¿y,* " *Vi ^ s* > j < > ^gu^epfrmtta usar de ellas. 

Vicarü facultates prcedican- ■ ^ vV E^aTtiinten los vicarios las facuítadea 
¿W wSfrtáil *$fm^ít#J»*- . de predicttr, confesar, cele.brqr mi$a, 
dl ^J^Wí? 1 a !^MI?.?]^ tedí* limosnas, ó cualesquiera otras 

t« .quáseurnque a6 Kpisc4pid, f p ,., , ^i* ' ^ 

et^piMAWéAí'ibíí^i exa^ cowedjdas por los obispos y snperio- 
mib«itjJiiííí««uBK BwiwsrTei res /para que conste su certeza o fulse- 
íWfíWíí^^h ^* ( lW Q ?: IM *v. dad, antes aje que se permita usar.de 
c ¥fW» W^ t , ur íPi,. -. ( . ..., días. ; • . ■ . •■'..■'. ■'■' " " 

-obimib fcHiV.1 .•ol.,;;. ;. - - -. . x XXIX.'. '•"'■ ' 

V*é»W Fmtait*l»*>ttí9b»» ,E¿\j<*n*t ifcarioe provéncia/ea qutin- 
m^<<^d*'-vitHei>tv*ititti, •/.- .quieran la inda y costumbre* de ios 
~mm*tbB*uq*pmt¿'-. ..!>•:. .-.c\eiñgop.. it . '.,.,"," 'I'.','!,. 

?&>%*$$*> po* ! " hiendo la probidad de los sacerdotes, 
¡i¿¿'«iüé'e^éinRÍ6tn, M ft'm : BttVi'da ejemplar, y la exacta, diligen- 
•^^<B^*tótot*Hk f»?- 1 '«a en cumplir dignamente . stmmuw- 

«mSWumcíira'juveturVstétuit, reccion de los pecados pubficbs, este* 
i&VtbetyH Hted flyíoéos, «t blece y manda- este Sínodo, qué, en pa- 
v^»i^Dft^r4»¡t«ttl«.í a:dauna dé las diócesis so ettja» vic»- 

^IWSSWffl fcWr con la dfenomir^dKm de provin- 
tur Epfecopo magia 'expediré, cíales, uno ó muchos segurj. parezca 
ciri^tf'c^tovDjCBdMfa'Mi^Atf- » a i obfepo tha» conveniente* y se les 

^K¿ESÍ'^ determinad*, distrito» de su 
bi 84bcjitoriim in^uirant, et ad diócesis. ILstos investiguen la vida 
EpiscQpos, aütad eófurii H^ica- y costumbres 4e los clérigo^ que le» 
rft* paéMi»drtBmt v rtatut* ^^^ Sü jetos, y dé» cuenta á-sa«tiem- 

i^mets ; p° » •- ° b Tf 6 á ■* rirr re - 

peccata sua cohfeási siinf, in¿ ' ñutiéndoles listas nomínales de las que 
crtbantw. áí^ero fáítfteferañi h¿y¿n Confesado sus faltas. Pero ai 

excessus tales 8int,utnullamdi- foeren ta J e8 ] oa excesos de los cléÓtfOfl 
UtiBoem patiantur, delinquen- /* i-i * .» ^- • j 

**» e* P <£»ai*> fipdgcopo «ine qtte no sufra dilución el castigo «in «de- 

(1) Gtmnat ubi «upra nuBu^W- : ?j : ; ;: t .- , , %: ^.v 



«II tl'M 

Tifaó/vit*' 



**. ••> - 



Y 9S& tWWÍWí 



* * * 



:.-:* 



7*T 



■ora rahiOmim*, urifcitotárljue- 
simal ioíbRa*tÍQi** ««per cis 
faciÁ 



ó' 



^ XKX*v 



Qk¿¿* V#tfH£ portuunt obser- • 
vare dedeátit, cirtb Cítricos 

Vietrrli fó ^brítink IvajiM 
ProVmciae> pambas resídeuteg, 
diligenter, ^urept, pe.Clericí, 
qui eje Hispania, atit alus Pro- 
fincíísco^^eniuntad^acrmn ' 
eelebralídtart, Uut ad ülhim tía- 
craroentuia adrainrstrandum re* 
ci pian tur, irai tiiulis, dimisso- 
riis litteris, licen tiisye^ auorum 
E pisco porum , Majestatis Ca- 
thwticte* aot ejtMi *f*r ftutttgum, 
et «uberne^i^ , [h\o ratione 
Provínliae, onde profecti aunt, 
opumé examinaiis. Si vero 
inerte? *fr*tyrn .babean* , effe- 
nuitre *ltei« qn» negotiationem- 
npiarrt ,' * inventario confecto , 
ilteui?robett> viro indepositum 
deovv^^t guara priQ}uro de bac 
re. Episcopio certíor fiat, ut, 
qúb<ff>tbi críureniintius visum 
fuHrk}' 9&Vth*£ *>e Clerfcis 
iuúemt, qui in- Hiapañiam .na- 
res tyjpscendunt, inc^uirant, si 
liáenlHinr á Proefatie suis obti- 
neot, i*i 'auspertos aibi comité* 
navigatíoon adjnngaJH, á qui- 
bus aeparari oporteau In hís 
omnitro«,' a* dilig^nter ?e ge- 
rant» eáfiecfentitf Vícnriomm 
onerantar, atfag pro 8im nee4i* 
gentta^iwúer á Dew punien» 
do» es*e intelligant (1), 



i. j 



. t t 



/ 1 j 



mará, dése cuenta al obtt^' ftrfhfe^*^ 
dose jrmtamentq las i nfVitu aciones tijéj-p 
chas en el particular, a costa 3a Wpe- J3 
iincaentes. 



• X i -A ,"* 



•3 



Qué deben observar tos titáriói de ttff 
puertos acerca de los cferigM que . i 
ellos aportaren. - T 

Los vicarias residentes en las costa»; 5 
dte aala provincia, pongan e! mayor cui* ~ 
dado en que los clérigps que vienen de¡ 
España ú otras provincias «osean. admi 
mirid^s^á celebrara atn?*¿ wínHtfistfcfce 1 
algún sacramento, sino después <1¿ brert 
examinados sus títulos, letras dimiso- 
rias y licencias de sus dlJiSp¡bs, ; de S. 
M. Católica, d 4e . sos Mi**?m^ j& . #ft-¡ 
bernad&Ws, sega» kt firoviMüt* 4*cki*» 
rfetiftyán salido. Si trajeran Júertóa»- 
cías 6 otros objetos que indiquen ne 
¿rociarían, hecta un iaveniark) $e ^Mfv 
deposítense en poder de alguna pnnapnv 
na de providad, yio-mn pronto p®si^ 
ble informen de elida! dtof>a^partttj*é^ 
deternaui^ Jo qpe meJQr Convenga éb¿ 
su juicio. Igualmente si algunos clerw 
gos se eo>barcdten para Espanra, 4W*** 
rigüen sí llevan licencia dfe ste'jMhp; 
dos, y ,ván acompañado* de. persona*' 
sospechosos de quienneá convedigfa 4^j 
pararlos. Para queen1^o^sl^a^.e^« 
duscan ros vicarios con ja det>ídá »jíti* f 
vidad y diligencia, entiendan qj^ a« nq 1 
hacerlo así se gravan «u»* concienoip^j 
v serán gravemente castigados por DtolT 
por esta culpable negligencia* , 






i 



t » i 



i . * 



• '» ■? íj 
"íiiií 

; t •/ < i-.- -i 



0) ikró-l.c.W.§,1.4t8.ea 



LÜ «-* 



•^v w .«»- i«<Ii!»í^I 



O 



TO DEL OWOIO DBL JVEZ BOMSIASTICO T , ^t T^AWa 

* ,XXXI - $ XXXI. 

Curtí vt noctu ostiatim femi- n,,;j~ j. ? .-..., 

J3W •* mentocent. Cmde de V» ^jnujeres no mmdi- 

_ .. o , guen de noche. . " ' 

Judtcea Eccíesiastici omnes TnH™, !«» :„ i" '. , 

accurate invigilent, ne femin» , ,os J ue CCS eclesiásticos vigilen 

noctu elajemosynaa ostiatim eí>cru P"'osamente en que Jas mili*»™ 

SK*¿lí CT«t»P/«P«- no P d«Mi jjmosna de puerta e .fS 

«ttSerfSbescentmm, quod.cum por a norhn K..ír. i .? P ue ™ 

non sine magno Martillo, et UlJl ' J d P rete StQ de ser 

•cándalo fiat, in aecus fecien- P oDres vergonzantes, castigando seve 

tfc, «jiTMoiinimadvertant (1). ™ mente á las que en esto contraven 

o'-»:- ¡- gan poreí grave daño y escándalo ou¡ 

eoi<-. ■ ■ • • de ello pueden sobrevenir. 

11 f XXXII. § XXXII 

^^ZT'^ W **>< ^erse conlo* < Uríg o, 
" ' peregrinos? 

-flOiliM qutíque Judex Oeri IV" 

cij t ^^.;c»i«| ) ™ndi, Sacra- A ^'ngPnjucz dé licencia de celebrar 
rife^^^?*' lhm - ad ™ umlr . ar sacramentos .á lo* déri- 

«Í22iSf^- n '" pngs <i0r4,p ? & os -(<l ue ***** de otro lunar) h»£ 
littéWfe «ttisaonaj, seu íestimo- que bien examin»^- **&*** ha *ta 

malea probé examfn..*, legUi- ?or¡ii« v tfí?^ • ," SUS ,étPíl8 d »m«- 

meease comprobentur. subpo»- • ''. ./ ««t'moiualea, se pruebe su le 

na Eicommunicationií Jw» g't'midad, bajo pena de exeomnnilf» 

•entente. lata sentencia. excomunión 

-0?. fcOSOVW »S ¿OÍ > • • • ' * *' ' 

R-V^^ÍXJXllI;'- '■ •' § XXXIÍI. ,'. 

Quid circa exteros Religiosos? ¿ Q ué , deoe hacerse <;on los rdütiotn* 

^Wfe^^M^ 06 , . _ . . . >**<"*»> •-.■••,- 

™ifct? %T'«» 8 «M*. ( Nie g«ese tambje* dicha, licencia ¿ 

nafteri¿períg'rínaníib.i 8 ,¿,cu|. los re ¡ffiosos aiUMnJAt*. «encía 4 

taa-sead** «éneAbfilr; ñid'ab nsn v. i , *'" 8 J? 8 - 8aoe ™weB <p3e tleregr - 

Epj^paD^eBVnttíim '^"^ d ? 8U * Panelas ó^ . 

S?*"/^ quam Wíkiber * «•• i « ' V. í0 ser 9 He te «gan permiso del 

' ,..:-. «os a mamiestar. « b 



1 



u? r •; í * - ■ ■ 

/ 

<IJ„ Conc. Limense S. act. 3. c. 43. in fine. 



SkifCFticiO Í>EÍL FISCAL Y DEL DBRECHO DEL, PISCO. . 79 



TITULUS IX. 

DÍf-^ñJtb FISCAL^ ET 
JTJIIE FISÓI. 

ieli-- '' c - ,j:, |;'L 

£h}Jííj nisijuramentum antea 
tftcértnt/' "* • 

1*¿ómotór Fiscalis Episcopa- 
lHfMrfó deputalus, Qfficium 
agttfl flKliií'éteerc'eat; quain in 
manibus Eptscopi, wt\ *jüb Se- 
cretar ii juret se in ómnibus Fi- 
delem praebiturum, Dei honori, 
et aniraarum saluti prospectu- 
rom^^iitá^itatdm Ecctesia- 
rnm, baña Ecclesiastica, et Mi- 
Distros defensurum, causas Ec- 
clefliasUcas pr^seottturum, Ec- 
elemíel'et Épiscopi jura pro- 
pogfót'ariíitt, ¿d id que proba- 
tígyfCAiftt téát** : .omni diVtgpntia 

exoRtfk ur *W{'l)- 

A Parochis de publice delin- 
qpentibus inquirat, ut adver- 
tís totdemmet pflack<ia6. 

AfBiGt^JtW tiujua Provincia 
tetnpore, et ordine ab hac Sy- 
nodo, ut in tirulo de Offlci»» Or- 



TIT.TJLO IX- ^ r/ •* ***íO 

DE¿ OFICIO DEL FISCAL <*!),-¥ ©EL 



DERECHO DEL FISCO.. 



■ 1 



ii.»*' , .ni 



Los fiscales no ejerzan el oficio /fifr qu*y 
* preceda su juramentoi 



í :»p 






non 



El promotor fiscal (G 2) depntaite «# J 
la Curia episcopal no ejerza el oficio 

. antea de prestar juramento, en manos 
del obispo ó de su secretario, de ser 
fiel en todo, ver por el honor de Dioa. 
y el bien- de laá almas, defenderían? 
munidad de las iglesia», tos bienes ecle 
siásticos y los ministros, seguir (as carl- 
eas eclesiásticas,, sostener los'defeclíoiP 
de la Iglesia y del*olwspo; soVcitapdo" 
para iodo esto dlliglerttemejntg laa iae-?í 

' ' cesarlas pruebas^ .testigos- » 



i» 






■ ■* 

Tome información de los párrocos so- 
bre los públicos deliftcpeptcs^ para 
, proceder en su contra. 

En el tiempoy orden prescritos por es- 

te Sínodo *n el tímld ^V^tí^ú^fii^ 

dirMrijti9fi^9Ítn'mt de <fcüfaP l, diri'arlo; i ri fomente "'dé 1 los párjTQClíia^ecn 
rii SffM(Bf r **. * ltW *' «*'' éSta brovincla sóbrelas usurero» v.'imh'í 

uxh&u^ Bon'»Hjofiá^á«t , d^ mera' consorte toman <>í ras;' los qncliQ^ 
aleajwjba^ a^ajuiuaique -su» "viven con sus mujeres, los jugadores y' 
ceptofftu. de > bUtphemif. ej, ídfc aceptadores, los blasfemos y demás 

de alus delinquentibns , ad , .. ' > / . 

Ecclesiasticam Jurisdictionem delincuentes que pertenecen á la juris- 
dicción eclesiástica, á todos los cuales 
asiente en el libro que debe tener para 
este destino, y denuncíelos y siga su 
causa con mucha solicitud. Al fin deca- 

(1) Late Gran. tit. de Offic Procuratoris Fiflóaíis, ei Syn. de Quifoga cbi\st. Í2Í, 133',, 
123 — Guodix tit» ^. ccmsU21.rSWitei. i> U^decauaidic* Advocatis; etrFxscallbtlíCet 5"' 
Ütal- 4» ^rAaiafore'ílSci; 



gpectantibus, quos omnes in li- 
bro, quem ad usum hujus re i 
babere debet, describat; eosque 
den un ti et, causasque hujusmo- 
di aecuratius prosequatur. In 



/3 



<¥* 






une cujuslibet metfsie, meta in 
causis gesta, et earum statum 
Judici refera t, et quod tibí á 
Judice injunctam fuerit, deirr- 
cep* ?K0qu4tufc. r idque Judex 
in Jibro scribere faciat, atque 
•ubsürtbat. H»fc**ro trt-fiant 
singulis meneibus, Fiscalía ca* 
ret, sub pana quatuor pondo, 
quelite tittilttgntuK 



'i 



K. HI. 



InÜeixtfa neinqnvrat, trienio 
kntt cémm*8*a\fw*i gratis* 

fkMfutíin*. 

« * • » 

Saape nonnullortím Secuta-' 

riurto , et ttferfeoriíai dettcta, 
tem^orís 'drocumitao*, et vít» 
emeridatiprw ab bominum »e- 
mqria deíeta sunt, praye tamen 
afíéctí nomines aliorüm exce- 
8U8 memoria? romper rstinertfes, 
Ctaifuas, :*t fitedulaies htijus*. 
medi^nfuntiartí soten t, eo ma- 
gia . animo, ut eis molegtiam in- 
fera ti t, a c infamiae notam inour- 
raht, qdam ut te quite ti consu* 
lacti GoimaFo í»m«dium affer- 
re.f«Jej}s hese Bjpodufl, statuit, 
et interdicit, ne' Fiscales, qui 
nufm aunt, teTértiht ih pos- 
tefrataj sin» patita inetantja, 
qufyfrqwrn Secidpsem, aut Cle- 
rimim accusent^aiít denuntient 
de crimine, tres arínós ante 
e¿tf mis**, uum Muid 'etfcend*-. 
tioflie vim¡ hoa, ele?*o wmpo- 
re^rra<(ujiatur, compensatum. 
Ñisi delictum ajeo grave, p'u- 
bK¿B>favte Bit, út Ordinario' vi^ 
ddaftir* nfcaque eeandaln íoopu- 
rúa dissiimitari non posse, quo 
casu etiam post annos tres á 
Físcafifeus definquentes denim- 
tiénrur, faterifoinfe gravitas Or- 
dtáítrü prutUnma*estit>aeui< i). 



Óffbíé 



frljBfcftl. 



da mes dé cuenta al jífei dé Mi fona- 
ciones hechas en las causas, é infórmele 
del estado que guardan, y cripta luego 
lo que fuere {pandado por el juez, y es* 
te lo haga escribir en el lifrró y firme. 
Cuide et ñscal de que men&uttlmente se 
practique esto, bajo la pena dé cuatro 
pesoá por Cada vez que se omitiere. 



* » « 'i 



• . § ITL 

No se estléhdd esta aterigiuttím ú deli- 
tos cometidos antes de tHitfftte, é no 
ser gravísimos. /../■». 

' Sucede con frecuencia que los deli- 
tos de algunos secutares y clérigos, por 
el mucho tiempo transcurrida y la en- 
mienda de su vida, llegan '& olvidarse 
en un todo, á pesar de q^.li pebres 
mal prevenidos, reteniendo w¿rt>pre en 
la memoria los excesos dé óttoS? suelen 
denunciar á tales delincuentes* mas 
bien con ánimo de causarles molestia é 
infamarlos, que por el fin de recti- 
tud y justicia. Con taf motivo, querieri- 
do efete Sínodo poner remedio á dicho 
mal, establece y prohibe, que loe fisca- 
les que ahora son y en adelante faerefl, 
acusen sin pedimento de parte á cual- 
quier secular ó clérigo, ó lo denuncien de 
crimen cometido antes de tres años, 
puesto qne ya sé presume compensado 
con la enmienda de la vida. y. el trans- 
curso de dicho tiempo» Escept fiase 
solo aquel delito tan grave y publico 
qne pareara al ordinario no poderse di- 
simular impunemente sin «cánd*u&, en 
cuyo caso, aun desptfes tfetr** aftos 
sean denunciados los <Te|inCtieirtes por 
los fiscalea> para que la gravedad del 



* *.**;, 



(1) Maxio. I, c, 80. 



Ttt* 



' i .. I i , . * r i i I . ' • - 

i;. ;•. ■ , 

¡h in quemquam t tprjocfdat ob 
Uves vtrborum contumelias > 
injiutiam pas$o non pétente. 

Quia ne«oo es* «(feo natura 
modera tus, qui vel leesus, vel 
perturbatus affectu, saliera ver- 
bo proximura aliquatiúV non 
offendat, cavendjUmast, ue Cíe- 
Hci hujtts Provipciee;' parte in- 
juriata non instante, ¿b leves 
verborom injurias in judiciutn 
vaceatur, praesertim ad eas Ci- 
vhafaa, *bí >: Jadtóes, "*é¡* Gffi- 
cíales resktedtyttini aat íri» la»>- 
ga distante nj*^MSftibi*iaM»auiu 
mferretnr, iquam delicti poena 
postula***, Qtfáitf ob caasam 
Cterteorrtfci nttjtte PrdAriRCrte 
utilitati, et htojaoH ( pofnau)ei)3 } . 
decernit, ac juj>et , bree Sy no- 
to») ite Ofñcíales, 'Vicarii, 'et 
alii Jadices Bcoleslástitíi dala- 
ribos veril*»**) fojurtit* s¿M 
arraonim stfepiftif au¿ sangui,- 
mstfFationp dUtfa ex.Qfficíq' 
coatra Clericufo ulliinA ihqiri- 
rast, nsc deíroHtiatfe psi*)tt¿ 
uní, uee eoiitruonuí firopa^ant 
fleeeum in ca^fa^tinaant, 
trtabeotnulctas ex*gant,pace 
jam mter partear Imta. Idefmque 
tifvetofc, <ant^ulá4oaliain titeo 
convicia, efcopprobria, qufB qna- 
jor* stmt, ^qjacerit, illum le- 
prosum, ,sodpmitam, prodito- 
rem, haaréttcfjip, ttut eo convi- 
cii genex& *£ilid vulgos carnu* 
tam yocai s«pBeJlando f vel mn- 
liamt canj^tam, aduheram, 
sao meretricem dícendo, et alia 
similia coritmneliosa veVba, in 
quemquam protulerk oonvkia- 
te, m pTmfatvrnlfrte non con- 
a«reate?ti rcro dehic expres- 
éis conviólls'jlatósüffenaaqoe- 
rala preaeaserit, etiam ipsa in» 



delito gea apreciada por la pradmoia 
del ordinario. 

«IV. 

No proceda contra alguno por injuria* 
leves de palabra, sino á pedimento dtl . 
agraviado. 

No* habiendo ninguno de genio tan , 
pacífico, que lastimado ó con alguna 
perturbación en el ánimo, no pueda 
ofender aun de palabra alguna vex á, v 
su prógimó, es necesario evitar qu$ 
los clérigos de esta provincia» no ios*, 
tando la parte agraviada, sean citados 
á juicio por leves injurias de Pala- 
bra, especialmente á aquellas ciud^A > 
deft donde residen tos jueces 6 oficia- * 
lee, cansándoles mayor daño en acudir r 
de tan largas distancias que el que pi- l 
diera la pena del delito* Por tal moti- 
vo y este Sínodo, consultando al bien y 
honnr de los clérigos de qsta provincia, . 
decreta y manda que los oficiales, v¿- ! 
carioB y otros jueces eclesiástico* na 
procedan de oficio contra clérigo, algu* " 
no por leves injurias de palabras, di- . 
ohas «n entrépito de armas ó efusión - 
de sangre, ni permitan que sé- le» de* > 
nnncie, ni hagan averiguaciones., ni 
detengan al acusado en la careen ó se ? 
le exijan multas, hecha ya la paz- en- . 
tro las partee. T lo mismo se observe; 
cuando alguno produjere contra jotro, 
injurias y oprobios que son mayores,,, 
llamándolo leproso, sodomita, traidor- 
hereje, ó aun se avance á aquella afrén- . 
ta que el vulgo llama cornudo ó,Ua-,'> 
mam á la mujer casada ¿uláltarai 6 .ra*. 
mera, ó* produjere injuriosamente con- 
tra alguno, otras semejantes palahras 
contumeliosas» cou tal de que Ift queja. 



►.¿ * 



* < 



•* «/ 



Dtt OFICIP JDEL FISCAL 



Ticarií, prouijurís Sit, proce- 

«agslauüti&BisvaJea, stve Miui»- 
jlfos^o.iM^.^f^ comper^riut, 
Quam $st hocDecreto sancitum, 
^VaViteV'puáiirtAfl). ' 



no. emane de la parto ofenfjic^ mas si 
de ésta procediere por esa* injurias pro- 
feridas, los oficiales y vicario» procedan 
en justicia, aun cuando lar miíákttd piarte 
perdone la ofensa. Y si ÍIe¡ga$£n á sa- 
ber que algunos fiscales de la curia 
eclesiástica u otros ministros, lian pro- 
cedido contra lo que previene este de- 
creto, castíguenlos gravfetfñedte. 



-&mi< 



« « > 



A reincidentibus. muletas ex- 

f;'Ii"«) S ' P fffl-ft í HW.W t, f debitÍS 

t oK ita»u™ in, vlem crimen itici- 
'derint, Fiscalía animadvertat, 
Weisqíie ín'flictse roulcWutéxi- 
r, garrtiir, cVirfet; quod in visitalio- 
iftilfua. fuerüt icbnstitutuln, exe-, 
t GUt¿U>nJ,niandftri feciat, si á sen- 
' teneja super, aliquo crimine, vel 
} su per cííntentis in secundo De 
' óréty hlfjus UtiiH lata, provoca- 
fnnsfitenr) in appellatione pro- 
aequenda* et ipsfantia illa ter. 
| minanda invigilet. Si quid vero 
'ad id ópus sU, ab Episcopope- 
"t at f í matura diligentia adhibita, 
_ja*<sí cajuaa, difiera^ r, crjmini- 
bus, etoffensia in Deum appel- 
latio favere videatur. De qui- 
bus ómnibus, sub statutis pos- 
Mis Fisoalis rationem reddat. 



r**i r 



;?. 



j^C^' ' ^ Ti f '* ,N "*' ' '" 



Kj 



••i » | . 

r .Cansa» 4% Of ficto absque per- 
„ . miasu Jy4i(CÍ$nt deteraU 

-* : Cum aliquatn «sausam exOffi 
ií*doFí«aakiiin«hrtavefUit» eam 
n tipe. pejmissu J^ifiim non de- 



Exija las multas de los reincidentes y 
sujételos á las debidas penas. 

Si los que furren castigado» por al- 
( £fun crimen, reincidieren én el mismo, 
repréndalos el fiscal y cuidé de que se 
exijan de ellos las multas impuestas. 
Igualmente haga dar cumplimiento á lo 
que en las visitas se hubiere determi- 
nado,^ se apelase de sentencia pro- 
nunciada sobre algún crimen' é sobre 
lo que se comprende en el segundo de- 
creto de este título, cuiden de seguir 
Ja apelación y de que se termine aque- 
lla instancia. Si fuere necesario pro* 
muevan, con todo empeño, las diligen- 
cias necesarias ante el obispo, para que 
no dilatándose la causa, parezca que 
la apelación favorece los crímenes y 
ofensas contra Dios, ck todo lo que se- 
rá responsable el fiscal bajó las penas 
establecidas. 

§ VI. 

m 

No deje sin permiso del juez las causas 

de oficio. 

Si comenzaren los fiscales alguna 
causa de oficio, no la abandonen sin 



• V» 



•» *S*J 



(1) Mexic, 1. c. 73. et Lex Reg. 4. tital. 10. üb. 8. RecopiL 



T DEL DERECHO DEL FISCO. 



■erant, nee dissimulent, nec 
pacto conveniant, nec collusio- 
oes , prevaricaciones , aliudve 
aimUe comtnitfant , eub poena 
pondo quiíjquaginta ; quod si 
causa, pustalaverit, grayius pu* 
niantnrv - ' ' 



permiso de los jueces, ni í¿ : bcTfftgtt, tij 
entren sobre ella en pacto, ni haya, cfc 
lusi'ones, ni cometan prevarfeaoktnea» 
bajo la pena de cincuenta pesos, #*cte 
mas castigo, si así Jo jexigier.e .' Ja tíá!R 
dad de la causa. 



<$. vn. 

Ne munerum acceptiont á cau- 
ris formandis superstdcat. 



\ • 



Ne íq causis, quas agunt, aot 

quae ab eis agenda? sperantur, 

conyentiooesn factam, nec mu- 

neribus, aljisve hujusmodi cur- 

rupii. Jura ad causas npectari- 

tia produjere, et allegare desi» 

nant. 'Q.aod secus ab illis sit 

facturo, írritum decernitur, et 

ai quid aemel.acceperint, p cenas 

restituehdi quadruplum subja» 

cea ti t; sí bía, duplo rnagls müle 

ten tur, ai Wr, Officio' priven tur, 

et pro reí gravita te alus etiam 

affinantur: Notarii vero, si quid 

BÍraile noverint, Episcopio, eo- 

Turate Jadiaibur, et Vicariis 

annuovicpc 



r » 



; $. vm. 

Muñera nuil a recipiat. 

■ 

Ne á qti<>qu*m dnjna, mune- 
rave simiiia, qiiamvi* esrulenra 
flinu. vej AoiKe/I^M, vel salarii 
pra3^Ttii acciptant, nec quid- 
quam á líti?atoriftis, aut ab il 
lis, quí litijfHhiri siint.credituri, 
cm*W, á%t Wrtemlávit, aut il- 
lprjBOTíOfbsiiiKÍtB itio4>jÉti9Cnn* 
ferant, i ub prona reddendi do> 

pltUBv 



I *-^r ^> • 



§ VIL 

No sobresea por regalo*, eq la forma- 
ción de las causas. 

En las causas que despachen, 6 Que 
se cree han de despachar, no celebren 
ningún convenio, ni omitan producir y 
alegar los derechos que 'corresponde, 
dejándose corromper por fjóriadrófips 
ó cosas semejantes. Si procediéronle 
otra manera se declara Jo hecho ¡por 
nulo; si por uña vez recibieran &$£&, 
queden sujetos á la pena de. rí^t¿ti)jr 
el cuadruplo; si por dos, sean multaos 
en doble cantidad, y si por tres, que- 
den privados del oficio, y sean castiga- 
dos con otras pena& según la grav^d^d 
del negocio. Y si esta llegare á noticia 
de los notarios, den parte á los obis- 
pos ó á sus jueces y vicarios. . , 

. J 

í.O 

§ VIH. 
No reciba donación de ninguna clase* 

De ninguno reciban regalos (68), ó 
dones semejautes, aun de cosas de co- 
mer, ó dadas espontáneamente, 'ó^cbn 
pretesto de paga; ni compren 6 Ven- 
dan cosa alguna á litigantes* ó á aque- 
llos de que se cree han der serio, r °ni 
conviertan en propios ti'sós éftrabrfjo 
de los mismos* bajo la pena de restituir 



'•V 



*H WC|0 *SI» FISCAL 



:e 



\ IX. 

tff^¥nty¡ttk W&n pro&dat, ni- 
-*>* Aé'Árfini*,* evptnsi* cau. 

De e^ceMÍb«s.8Íbi denuntia- 
nir tyáémqúñiti Yie'accusent, nec 
reui citetur, nisi delator pro su a 
facúltate eautionem prsstiterit 
de sol vendo expensad, #í dam- 
na ip causa, qua crimina de- 
tlrNfia^áttoil^'bavetit; qaod 
si sjfcc^fetc^r^w^atnn», el ex- 
pensas hujusmodi Fiscales per- 
$óiv#iU fiíí téno tJelictim> non 
fff&e\Bt* el delator justam ex- 
jjuáattonem non jiabeaj, expen 
tas sol va t, aliisaue á jure sta- 
tfttte pañis sübja'ceat. Deüctá 
«utem 0UOI eetftis testibu», ^1 

fói^.^Mb^ca^u'ni. in .w«p, ubi 
élinqñentes degunt, Fisoali- 
feos annuntiata, ípsi inquirant 
diligentes etiamsi delator eau- 
tionem non det, neo/ ¿autam 
pros equi vdit. 



J • k. 



\ •• \í 



♦ /i. 



9ñGl¿rttktm*onpr6ctéut, ni- 
ft éipk/é t te n i n fam ia, probado» 

Ne in Clericum, nisi proba- 
tio, aut infamia notoria preece- 
dat, aecusationem, denuñtiatio- 
nem ye facían t. Cum veroquem- 
qüam denuntiaverint, jnramen- 
toxitoclafWtysttdoto, an-t eafam- 
nia id non faceré. Quod si 
quem dolo, aut calumnia aecu- 
ijwerjoi, id.que conttiterit, ex- 
pensas sol van t, et arbitrio Ju» 
dicis pnnmntur. 



No proceda contra alguno » f si elvciisa» 
dor no ditre caucim de ¿o* dañe* y 



costas. 



ií 



No acosen á ninguno de los defó* 
tos que se les denuncien, ni se cite 
al reo. si el delator no prestare cau- 
ción, según sus facultfidfcs; de pagar 
]{i8 espeusns y daños, caso de uo^pry 
barse los crímenes denunciadas, que- 
dando responsables los fiscales á pagar- 
los, si así no lo hicieren. Pero, si {1,099 
probase el delito y «1 delator mo, ¿i}V¿ftr 
re justa esctisa v pague las cosías y que» 
de sujeto á las penas • esta Werida.r par 
el derecho. Por lo que mira á lós'jíéfi- 
tos denunciados á los fiscales con tes- 
tigos ciertos, ó que fueren públicos en 
el lugar donde moran los delincuentes, 
hágase por ello* diligente averiguación, 
auu cuando el delator no dé .cajJQWVPi 
quiera proseguir la causa. 

§ X. 

No proceda contra hingunclérigo^ si tiQ 
precediere pública infamia ó pru$ia> 

No hagan acusación ó denuncia con- 
tra ningún clérigo, si no precede [ rue- 
ba ó notoria infamia. Cuándo denun- 
ciaren á alguno, declaren con jura* 
mentó, que no lo hacen por dolo ó ca- 
lumnia. Y si á alguno acusaren de al- 
guna de es tu 9 dos maneras, y 1 lepare 
á constar paguen las espensas (64),, jf 
sean castigados al arbitrio del jues. 



; *. XI. §XI. ■"- 

iA*cu%attoftPfljn acriba ;pro* " Prodnícan pót éácritoiaá ffcUSa'$o£ 

évtfttt* tfcquiriqui* Qflftii «ni n$S ^jf^B lo V& J?h1Í»W* -¡MNT ms&ndjl 



pwwm9*&mp* 



« 



3$?P?f$ Prtnu neqne eornin 8n oficio, Y lo* qqt«n«|i 90 recitan da 

Iíbelíos, et acta alíter Notarii ^ A J ? !r J ^T ^* 

' 1 ™ ior " otro modo sos actas y pedimentos bajo 

la pena de dos pesos, que se exijirán 
de cada uno de los que así obraren, y 
se aplicarán á los presos de la cárcel 
eclesiástica. 



reeípiarnt, sub pondo dt/orum 
peería, á singútis contra facien- 
tibus exigenda, et his, qui in 
earcere Ecclesiasüco detinen- 
tur, ájpplícanda. 



JRl á Capellanis accipiat % eum 
agitur de H^istarum onere 
minuendo, aut ab his, quipos- 
tufattt, ut in Eccltsiasticum 
ast/lum restituantur. 

Lieet citentur in causis de 
Capel lanorum onere moderan- 
do, Píscales á Capellano nihil 
accipiant, nec etiam pro causis, 
in quibus extracti ab Ecclesiis, 
in easdern restituí petatur, quid- 
quatn ab bis, qni restituti sunt, 
aecipiant. quae licet gratis face- 
ré debent Fiscales, nihilomi- 
nu% omni cura, et diligentia 
profetas causas pertractent,sub 
doorum pondo pcena. 



§xn. 

Nada reciba de lo$ capellanes que soli- 
citen disminución de cargo ae misas, 
6 de los que pidan ser restituidos al 
asilo eclesiástico. 

En el caso de que sean citados los 
fiscales en causas para moderar la carga 
de I os capellanes, ó en las que Jos es- 
traídos de las iglesias pidan ser resti- 
tuidos á ellas, nada reciban de unos ú 
otros; y aun cuando en fichas causas 
los fiscales deben trabajar gratis, des- 
páchenlas no obstante con todo esme- 
ro y cuidado bajo la multa de dos pe- 
sos. 



$. XIII. 

Eidem expensa persolvantur, 
si fuis ad tas solvendas tit 
iamnutus. 

Cum in causis Fiscalibus ul- 
tra delicti pcena m, etiam in *»x- 
pensis reuscondemnabitur, Fis- 
calía «-x.rensse ceuimentur, pas- 
que jirxta ce-uímationem reus 
persoltat, n'rti in casibus ab hac 
8yoodo prohibitii . 



§ XIII. 

Páguensele las espensas, si alguno ha si- 
do condenado á pagarlas. 

Como en las causas fiscales, ademas 
de la pena del delito, será el reo con- 
denado también en costas, tásense las 
del fiscal, y pagúelas el reo, según la 
tasación, á no ser en los caso r s prohibi- 
dos por este Sínodo. 



*• XIV. § XIV. 

Si reus JÍIeijussione á earcere Si d rfo ga ¡ e ¿ e j a ^¿1 fojo fianza, 

T^y'™" m W? *£ haga despachar m * causa c<w pron- 

pere expedir i facial. iitud ^ ' ím ^ '* *'' • * > * uw "'^ • **^ 

Causas, in quibus rei detenti T _ • _ „ A ^_ j~4.„: 

in éíftere, aktitá ^«tióne, . , -**H caw Bfí ?n ane los reos de^m- 



80 



DEL OFICIO DEL FISCAL 



á vinculis permíttuntur, Pílca- 
les prosequantur, easque termi- 
nan facían t, sub pcena pondo 
duorum singulia causis, si vero 
poát sententiam latam, id con- 
tingat, Fiscales procurent, ut 
forma, et series sen ten ti ib ser- 
vetur, ac muletas Camera?, vel 
pus operibua applicatas in de- 
positum dentur. Quod si in ejus 
reí executione, aliquid, vel ne- 
gligentiee, vel cu I pee sit, illud 
sub eadem pcena Episcopo no* 
tum faciant. 

$. XV. 

In causis partibus dumtazat 
competentibus ne se ingerat 
Indorum causas ne differat. 

Causis propríe ad partes spec- 
tantibus, ne se intromittant, ni- 
si Judicis mandato, vel causis 
ab hac Synodo ezpressis, ut 
sunt Indorum causee. Has vero, 
et alias sibi ex Officio incurrí» 
bentes illicite ne differant, quo* 
ties vero secus fecerint, pondo 
duobus mulctentur. 



$. XVI. 

In causis, ques ex Officio fiunt % 
Judicem moneat de teslibvs 
ezhibendis, 

In causis, in quibus ex Offi- 
cio proceditur, testes contra 
eos producendos Jtidici dicat, 
ut ip¿i quidquid ad exhibendos 
testes opus fuerit, statim pro- 
videat, prout in titulo de testi- 
bus est disp08iium. 

§. XVII. 

Cum sola summaria informa* 
tióne ne causas concludaU 

Productis probationibus, et 



salir de ella antes de darse la senten- 
cia, prosíganlas los fiscales y hagan 
que se termine, bajo la pena de dos pe* 
sos por cada una de ellas; pero si esto 
fuere después de la sentencia, procuren 
que se guarde la forma y serie de ella, 
y se pongan en depósito las multas de 
cámara y las aplicadas á obras pías. Y 
si en la ejecución de esto hubiere al- 
guna culpa ó negligencia, háganlo sa- 
ber al obispo bajo la misma pena. . 

§XV. 

No se ingiera en las causas de parte. 
No retarde las causas de los indios. 

No se ingieran en las causas que pro- 
piamente pertenecen á las partes, á no 
ser de orden del juez, ó en las espresa- 
das en este Sínodo, como son las de los 
indios. Kstas y otras que les incumben 
de oficio, no las retarden culpablemen- 
te; y cuantas veces así lo hicieren, sean 
multados en dos pesos. 

§XVI. 

En las causas que se siguen de oficio, 
avise al juez para la presentación de 
testigos. 

En las causas en que se procede de 
oficio, manifiesten al juez loa testigos 
que han de producirse en contra, para 
que al momento provea lo necesario 
para su presentación, según lo dispues- 
to en el título de los testigos. 

§ XVII. 

No concluyan las causas con sola la in- 
formación sumaria. 

Producidas las pruebas y hechas lai 
ratificaciones de Ju&teBtigos ea Jas cau- 



» # 



Y DBL DERECHO DEL FISCO. 



W 



sis, in quitas ex Officio proce- 
dituf, eurent Fiscales de alus 
testibus ratificandis, si qui de- 
sunt omnesque alias diligentias 
adhibeant, prout a jure com- 
pererint, sub pcena duoram pon- 
do quoties id negligenter omis- 
seríot. In eausa cum sola pro- 
batíone summaria ne conclu- 
dant, q nando testes pro ratifi- 
eati* haberi non possunt, quia 
pana corporalis secutara spe* 
ratur, nisi adait confessio par- 
tís. 



i XVIII. 

Judici dicenti Jus semper as- 
sistat. 

Clnando Judex, aut Vicarius 
publioe causas audit, Fiscales 
lemper aseistant, quoties absint, 
pondo unum persolvant; sine 
Vicarii Judiéis pernñsBU ne dis- 
eedant, nec quemqnam in sui 
toeum substituant, nec aliquem 

ad negotia extra Ciritatem de- 

puienu 



Quid fatxre débeat quando in 
aliquem accusationis capitu- 
la porriguntur; remissive. 

Quid Fisealis facturus quan- 
do capitula contra aliquem por- 
rigantur, titulo de ordine Judi- 
ciorum dispositum est, quod 
serrad jubetur. In causis, co- 
rmm Judiabas inferioribus^ ex 
Officio tractatis, et in qui bus ab 
interlocutoria , seu definitiva 
sententia fnerit appellatum, si 
ipsí inferiores rationem causas, 
etacta processus ad Judices su- 
periores remittant : Fiscales 
Josüiis Ecclesiastic» exequen- 
da insistant, litemque susci* 



«as en que se proceda de oficio, cuiden 
los fiscales de que se ratifiquen otros 
testigos, si algunos faltaren, y practi- 
quen todas las demás diligencias, se- 
gún fuere de derecho, bajo la pena de 
dos pesos cuantas veces por negligen- 
cia lo omitieren. Ninguna causa den 
por concluida solo con la sumaria en el 
caso de que no puedan tenerse por ra- 
tificados los testigos, porque se presu- 
ma que ha de imponerse pena corporal, 
á no ser que haya confesión de parte. 

§ XVIII. 

Asista siempre al juez mientras está 

en el tribunal. 

Cuando se diere públicamente cuen- 
ta al juez ó vicario de las causas, asis- 
tan siempre los fiscales, bajo la multa 
de un peso cuantas veces dejaren de 
hacerlo, no separándose, ni sustituyen- 
do á otro en su lugar, ni comisionando 
á alguno para negocios fuera de la ciu- 
dad, sin permiso del vicario ó juez. 

§XIX. 

Qué deba hacer cuando se extienden 
capítulos de acusación contra algu- 
no, remisive. 

En el título de él orden de los jui- 
cios, está prevenido lo que debe hacer 
el fiscal cuando se presente acusación 
contra alguno; y esto es lo que se man- 
da observar. 

En las causas seguidas de oficio an- 
te jueces inferiores, en las que se haya 
apelado de sentencia interlocutoria ó 
definitiva, si los dichos inferiores remi- 
ten á los jueces superiores constancia 
de la causa y los autos del proceso, in- 



88 



dbl «nao DU FttttAI. 




§. XX. 
Cítrico» de adulterio non de' 

i 

nuntict, nisí circunspectione 
mmma; idque medio Notario 
ClerUo. 

Cauta Clericos de adulterio 
denuntient, Notario Cierico ad- 
hibito, ai adsit, idque secreto 
nat, ne ad mariti notitiam per- 
reniat. Accueatio vero centra 
adulterum solum detur, et in 
ecalbus tantom ab hac Synodo, 
tlftlo de Officio Ordinarii, et 
Vicarii expresáis, et ut est ad 
punitionem delictl, á Jure Ca- 
tíoAieo, et Concilio Tridentino 
¿fitpisaum* Adultera* nomen 
■Hpprimatur, et quod verbo fue- 
rit e^pressum in probatione. 
Motarius fidem faciat: nisi scien- 
te 9 et consentiente manto, de- 
lictum fuerit perpetratum; tune 
enim omnes acc usen tur, et ut 
serere puniantur, Fiscales om- 
nem ftperam prsestent: expen» 
saa suas juxta proscriptas) ta- 
ran, néc aliter, quara se sub- 
scribentes, percipiant, sub pee- 
na. reddendi duplum (1). 



y perciban de la parte 
en costas, y solo de ella, los honorarios 
que les corresponden como abogado. 

§XX. 

No denuncie de adulterio 6 ningnn 
clérigo sin suma circuntpecci&n, y 
por medio de notario clérigo. (*) 

Guárdese sama cautela, jen denun- 
ciar de adulterio á algún clérigo, y si 
lo hace sea nombrado notario clérigo, 
si lo hay, y en secreto para que no lle- 
gue á noticia del marido* V kt acusa- 
ción se haga solamente contra el adul- 
tero, y solo en los casos expresados en 
este Sínodo, en el título del oficio del 
ordinario y del vicario, y como está per- 
mitido por el derecho canónico y el Con- 
cilio Tridentino para el castigo del de- 
lito. Cállese el nombre de la adultera, 
y el notario dé fe de lo que de palabra 
se expresare en la prueba; á no ser que 
el delito se haya cometido á sabiendas 
y con el conocimiento del marido, por- 
que en este caso todos deben de ser 
acusados, poniendo los fiscales todo em- 
peño en que sufran un severo castigo: 
por lo que hace á sos honorarios pereí- 
barios según la tasa prescrita, y ponien- 
do su firma, bajo la pena, en caso con- 
trario, de pagar el duplo (65). 



(*) Los rubros de este párrafo y del siguiente fie encuentran trastornados en la edición 
tetina que nos ha servido de toxto, como puede vetse en ella. Los hemos colocado en bu 
debido lagar en la nuestra, pero hacemos esta advertencia para satisfacción de loe que te- 
niendo aquella, noten esta corrección. 

(I) 'Cene. Irid* Sese, M. cap. 8. Sess. 35. cap. 1. 



t na* mabao raí» pjmoo. 



8* 



!• 



$XXL 



ii^ra tertmm iiem pama* 
scribat. 

Causa* 4 Judicibu* ñbi noti- 
fisatas, infra tres dies describe- 
re in libro sao teneantur, et 
reo* acensare, aut deauutiare- 
a* pisas oripiwro la titulo de OíB- 
eio Ordioarii, causasque bu jus, 
aKxfi deinceps prosequantur, 
ut in I>ecretís bujus Synodi, 
safe pesáis ia eisdsni coatentis. 



i XXII. 

Intra eundem terminym reos 
denuntiet. 

P fflM e ct e rao infra tras dies 
qaerelam daré teneantur, sin 
aínas, eorumimpensisrei alen- 
tar. 



§. XXIII 

CtfUiun Fiscaliutn inferió» 
rum* 

Eeüqui inferiores Fiscales, 
•t txeeutores Ecclesiarum, ex- 
tra Episcopaiem Curiam resi- 
dentes, sedólo inqujrent* qui 
nerum non audiant, aut festa 
non eolant, aut in Écclesia ir- 
lererenfter assistsnt, qui publi- 
ca peceatis tordidati, et alíis 
ritüs, in £dictis genefalibus, 
et titulo de feriis expresáis, con- 
taminati sint. Videant etiam, si 
taberna, eaupona), alisare pu* 
bliess doraus apertis januis pa- 
tent, in eisque escalenta, et po- 
enteafta festis diebus, dum Mis- 
taron) solleamia celebrantur, 
direadunuir. Si (fecretis pretil» 
bus ía processionibus decenter 
ioeedaat* Qiridquid vero in bis 



Dentro de tercer dia tomen nota de la» 

cau%ai. 

Estén obligados á anotar en su libro, 
dentro de tres dias, las causas que se 
les hayan notificado por los jueces, y 
á acusar ó denunciar á los reos, según 
lo prescrito en el título del oficio del 
ordinario, prosiguiéndolas después se- 
gún los decretos de este Sínodo, ba- 
jo la* penas que ellos contienen. 

§ XXII. 

Dentro del mismo término denuncie á 

los reos. 

Estén igualmente obligados, presen- 
te que sea el reo, á ponerlo en juicio 
dentro de tres dias, so pena de mante- 
nerlos á su costa, si asi no lo hicieren. 

§ xxm. 

Oficio de los fiscales inferiores. 

Los demás fiscales inferiores y eje- 
cutores (66) de las iglesias, que residen 
fuera de la curia episcopal, averigüen di- 
ligentemente quiénes no oyen misa ni 
guardan las fiestas, ó asisten á la iglesia 
con poca reverencia; así como los de- 
mas pecadores públicos y viciosos de 
los expresados en los edictos generales 
y en el título de los dias feriados. Y ob- 
serven también si las tabernas, fondas 
y semejantes tratos públicos están pa- 
tentes á todos con las puertas abiertas, 
y si allí se venden bebidas y viandas 
en los dias de fiesta mientras se cele- 
bran las misas. En tiempo en que se 



90 



OSL OFICIO DEL FISCAL 



ómnibus culpes inveqorint, Vi- 
cariis nuntient, ut quod sibi ih- 
junctum est, exequantur. No 
in his negligenter se gerant, 
aut cum aliquo colludant, aut 
pecuniis directa, vel indirecto 
corruropi patiantur, nec dona, 
aut muñera, aliudve quidquam 
ab hominibug sui districtus ac* 
cipiant, sub pona reddendi in 
quadrupío, et a Judicibus arbi- 
trio suo usque ad prirationem 
officii puniantur. 



hacen rogativas, vean si asisten decen- 
temente á las procesiones. Y cuanto 
hallaren culpable en todas estas cosas» 
denuncíenlo á los vicarios, para que to- 
men las providencias á que en razón 
de su oficio están obligados. No pro- 
cedan en todo esto negligentemente ni 
entren en concierto con nadie, ni se de- 
jen cohechar directa ó indirectamente 
por dinero, ni reciban donaciones, re- 
galos ó cosa semejante de los vecinos 
de su distrito, bajo la pena de restituir 
el cuádnjrió, y de ser castigados al ar- 
bitrio de los jueces, hasta con la priva* 
cion de oficio. 



§. XXIV. 

De rebus parvi momenti accu* 
sationem'non instituant. 

Ne-Fiscales pradioti, quovia 
quMito colore , cavüíationes 
quaerant, ut de rebus levissimis, 
et nullius momenti denuntia- 
tiones dent, nec eas Judices; 
aut Vicarii admittant, quod si 
commiserint, tanquam calunu 
niosi aceusatores peonas luant. 



§ XXIV. 

No entablen acusación sobre cosas de 

poco momento. 

Guárdense los mencionados fiscales 
de abrigar en sí cavilaciones de nin- 
guna clase y bajo cualquier colorido, 
para denunciar cosas levísimas y de 
ninguna importancia, ni los admitan los 
jueces y vicarios, y si á ello faltaren 
sean castigados como calumniadores. 



TITULTJS X. 

DE OFFICIO NOTARIT, 

ET DE FIDE INSTRUMEN- 

TORUM. 

§.I. 



TITULO X. 

DEL OFICIO DEL NOTARIO Y LA FE 
DE LOS INSTRUMENTOS. 



Notar Ujuramentumprastent. Los notarios presten juramento* 



Notar ii Ecclesiasticorum 
Tribunalium hujus Provincioe, 
et Tabelliones, qui Receptores 
vocantur, ante ne accipiantur, 
quam Episcopis, corumque Ju- 



Los notarios de los tribunales ecle- 
siásticos (67) de esta provincia, y loses* 
críbanos llamados receptores, no sean 
admitidos antes de prometer con jura- 



DBL OFICIO DE NOTAEIO T J>B LA FB DE LOS INSTRUMENTOS. 91 



dieibiiB fidelitatem, etobedien- 
tiazn jurejurando promittant, 
itemque jurent se Decretis ab 
hac Sjnodo editia obtempera- 
tnrof, ñeque jure salarii, quic- 
quam aliad accepturoe, quam 
quod fuerit taxatione prefiní» 
tum. In loco ad- audiendum 
causas deputato, per tres ante 
meridiem horas, tresqoe alias 
post meridiem saltem assistant, 
ibique ipsimet per se negotia 
eum Judicibus expediant. Quo- 
ties statntis Curias diebus ab- 
•int, pondo uno mulcftentur, 
quod si ex justa causa adesse 
non pessint, de ea Judices cer« 
tiorea faciant (1). 

JSxaminentur Notarii. 

Notarii, quos Vicarii in casi- 
bus sufie jurisdictionis, et com- 
nússionnm adhibere debent, an- 
te ab Episcopo examine pro- 
bentur, juxta Concilii Tridenti- 
ni Decretum, nec priusquam 
ab Episcopo in scriptis faculta* 
Vera deferant» acta ulla reoi- 
piant, quod si receperint, irrita 
sint, et nulla. Yicarius vero, 
qni buic Decreto non steterit, 
qootíes contravenerít , pondo 
orto mulctetur, quorum tertia 
pan nuntiatori applicetur. No- 
taríusque inhabilis ad Officii 
executionem efficfatur. Quüb 
omnia, quantum fierí poterint, 
observentur, et ut observan fa« 
eiant, Episcoporum, Vicario- 
rnmque conacientía oneran- 
tur (2). 



mentó fidelidad y obediencia á los obis- 
pos y sus jaeces» jurando también obe- 
decer los decretos publicados por este 
Sínodo, y no recibir por derecho de sa- 
lario mas de lo que se fijare por tasa- 
ción. Asistan al tribunal á lo menos 
por tres horas antes del medio dia, y 
otras tres después de él, y despachen 
con los jueces por sí mismos los nego- 
cios. Por cada falta de asistencia en 
los dias de despacho de la curia» serán 
multados en un peso» mas si fuere por 
causa justa manifiéstenlo á los jueces. 

$11. 

Sean examinados los notarios. 

Los notarios que deben poner los 
vicarios para las causas y comisiones 
de su jurisdicción» estén primero apro- 
bados» previo examen» por el obispo» 
conforme al decreto del Concilio Tri- 
d entino, y no reciban ningunos autos an- 
tes de estar facultados por escrito» por 
el obispo; y si los recibieren sea írri- 
to y nulo cuanto en ellos actuaren. Y 
el vicario que no cumpliere este decre- 
to» por cada vez que lo contravenga sea 
multado en ocho pesos» cuya tercera par- 
te se aplique al denunciante, quedando 
el notario inhábil para el desempeño de 
su oficio. Obsérvese todo esto cuanto 
sea posible» á cuyo fin se gravan las con- 
ciencias (68) de los obispos y vicarios. 



j 



(1) Gnadis iit. 8. const. 15.— Gran, do Offic. Notarii, et fid. instrument— Milán. 1. 
tit. de NoUriis, et scribis, et 3. fol. 605. et soq. et 4. 3. p. tit. de foro Episoopali, et 5. 
tit. de Cancellario, ct Notaríis, et tit. quse gratis in Canccllario. 

(*) Cone. Trid. Seaa> 33. cap. 10.— Mexíc. 1. c 89. § 1. et Compost, act, 8. c. 26. 



99 



DEL OFICIO DS NÓtfARtO 



§.fli 



Ptiocéssxm aprimo libHlo col- 
ügant, in itnuinque campa* 
gitusnt» 

■ 

% A Prima petitione, et primis 
aciis litis, processum in unum 
cblligant, eJQsque chartaB con- * 
anant, et omitía inillis ordiaate 
dpponant, petitionasque cura 
earura Deeretis, et quidquid 
cítca eas provisum fuerit, inse- 
rant; acta omnia, nullis in char- 
la taran» ktterpoaitis, deserU 
bant, et intimen t; diem quoque, 
mensem, et annum apponnant, 
et cum opus fuerit, ipsi, et Jo- 
dices 86 subscribant, et rubricis 
notent. Q,uae omnia Notarii quo- 
tidie pfttstent, ne unina caussa 
petitiones, et acta, cum alterius 
petitionibus, et actis involuta 
confuhdantnr. Processus orcfi- 
líe dispositos semper habeant, 
et qn© fuorint á Judteibutf de- 
creta, non in exceptoriis codi- 
cibus, sive raanualibiis, sed in 
ipsis processibus sint inserta. 
Si quid hórum lemel pr ©termi- 
serint, duobua pondo muletea» 
tjnr, si bis, duplo magia, et sio 
dainceps , crescente contuma- 
cia, peen© quoque pecuniaria; 
aecrescant, usqne ad Officii su- 
qpensionem, qfuatum muleta- 
rura tertia para delatori tribua- 
tur. 



§IV. 



Comiencen la formación del proceso 
por la primera diligencia, reuniéth* 
dolo todo en un cuaderno* 

Para la formación de un proceso 
principien por reunir á la primera dili- 
gencia las demás con que comienza la 
causa, cosiendo las hojas y poniéndolo 
todo en su orden; inserten en su lugar 
los escritos con los decretos que á ellos 
se provean; escriban cuanto se actua- 
re sin dejar vacío alguno en el papel, 
especificando en cada cosa que se prac- 
ticare, el dia, mes y año, firmando y 
rubricando cuando fuere necesario ellos 
y los jueces. Todo esto lo harán los 
notarios diariamente para que los es- 
critos y actuaciones de una causa no 
se mezclen y confandan^xralasdeotm. 
Tengan siempre dispuestos los proce- 
sos en orden, é inserten los decretos de 
los jueces en las mismas causas» y no 
en cuadernos separados ó manuales; 
bajo la pena de ser multados la prime- 
ra vez que así no lo hicieren, en dos 
pesos, en mas del duplo por la según» 
da, creciendo á proporción dé su deso- 
bediencia las penas pecuniarias hasta 
llegar á la suspensión de oficio, apli- 
cándose al delator la tercera parte de 
estas multas. 

§IV, 



Processum, seu acta origina- N° entreguen á las partes el proceso ó 

lia partibus ne tradanU * los autos originales. 



Ne processum origínalem, 
ajuare ttananmpttirn ullatenua 
titigatoribas tradant, sub peana 
trium pondo quoties id fece- 
rint, ñeque etiam Proctiratori- 



No entreguen jamas á los litigantes 
el proceso original ó su copia, bajo la 
pena de tres pesos por cuantas veces 
lo hicieren, ni tampoco á los procura- 



T DE LA. VB J>B LOS INSTRUMENTOS. 



93 



bu*, nisi de mandato Judicum. 
Si yero ne tradatur, Judiéis in- 
terdicattt, ejasque copmm con- 
cedí oporteat, Notarii ad Advó- 
calo* proceseum deferant, con- 
tentaque in processu ipsi Ad- 
vocatis legant, aeseeum postea 
repórtente Idque in scripturis 
originalibus servetur sub ea- 
dem pcena. 



s.v. 

Ñeque procUratoribus trada- 
ítir, nisi de Judiéis manda* 
to r et füHis nmmereiis. 

Procesaos Proeuratoribus mi- 
nien e Jfadantur, nisi Chirogra- 
pho ab e\s accepto, et foliorum 
ranero in libro deeeripto. Quo 
itajafftChírogiapho, a Procura- 
tore processus repetendus est, 
si antera deletura sit, repetatur 
«flotarlo, aot damnum soiyat, 
wb fsoemsm denoo iterum fien 
núaioeposait, oMatamque pe- 
titionem Notaríi ne recipiant, 
niñ allato proeessu, sub peen a 
ponto attius. luformatio yero 
w*wmri+ «no teatium nomini- 
boa» ant Chirographo tradi po- 
íerít, que tribuí mandabitur in 
íbrma consueta! hoc est illius 
tranaumptum. 



Testimonia, ten apographa au- 
tkentie* ne dent, niei man* 
dttío Judici** secus irrita 
siut. 



dores, sino de orden de loa jaeces. Pe- 
ro si éstos prohibieren que se entreguen, 
y por otra parte convenga conceder su 
copia, los notarios lleven el proceso á 
los abogados, y ellos mismos les lean 
lo que en él constare, volviéndolo des- 
pués á llevar consigo. Y esto mismo se 
observe con las escrituras originales, 
bajo la expresada pena. 

Tampoco se entregue á los procurado- 
res, sino de orden del juez, y nume- 
radas las fojas. 

Por ningún motivo se entreguen lot 
procesos a los procuradores, sino reco- 
giendo su recibo y asentando en el li- 
bro el numero de las fojas que contie- 
nen. Entretanto existiere sin tachar et 
recibo, el proceso ha de reclamarse al 
procurador, pero si estuviere ya tacha- 
do exíjasele al notario, ó sean á su cargo 
los perjuicios si no puede en lo absolu- 
to formarlo de nuevo, y no reciban les 
dichos notarios pedimento alguno que 
se les presente sin traer primero el pro- 
ceso, bajo la pena de un peso. Por 
lo que hace á información sumaria po- 
drá entregarse sin los nombres de los 
testigos, ó recibo, y ella se mandará 
entregar en la forma acostumbrada, es 
decir, en copia. 

§VI. 

No den testimonios 6 traslados autori- 
zados sino de orden del juez, sopeña 
de nulidad. 



si rute» alieujus decrefi, g¡ fle pe, diere algon decreto 6 pwm- 

aut pitmsfonif tn favorecí al- j«j ¿5 i i^ r j 

«trías JtfgwJliim expedita &e~ * 10n expedidos a lavor de alguna de 

mtaipiís^ ali^simikadecre- las[partes litigantes, denle copiado ella* 



$4 



DEL OFICIO DE NOTARIO. 



to, aut provisioni conformes, 
inde, unde prima? etnanarunt, 
transumptas eidem litigaiori tra. 
dant. Quod tantura cum man- 
dato Judiéis fíat, alias nullam 
fidera faciat. Si vero Notarius 
propria auctoritate tradat, poe* 
nam triam pondo incurrat. 

5. VIL 



en un toido conforme á las que se dic- 
taron; pero solo de orden del juez, pues 
de lo contrario no tendránningun valor. 
Mas si el notario las diere de propia au- 
toridad, incurra en la multa de tres pe- 



sos. 



frVIL 



Ne cuiquam, nisi partí man- g^ ¿ fa parte, y á ningún otro, se 
data quasdam execrtoria tra- entreguen los mandatos ejecutorios. 

No entreguen mandato ejecutorio de 
cualquier sumaria, ni decreto de pose- 
sión, ni orden de secuestro, ó exhibición 
de prenda, ó de implorar auxilio del 
brazo secular, al procurador, escribano, 
ú otro alguno, sino á la parte que lo 
pidió, ó á nuestro ejecutor, 6 al juez 
secular, en los casos concedidos por es- 
tos decretos, ni pongan mandatos de es- 
ta clase, bajo la multa de cuatro pesos 
en que incurrirán ambos por primera 
vez, doble cantidad por la segunda, 
aumentándose en la misma proporción 
por las demás, hasta la pena de sus- 
pensión. 



danU 

Ne mandatum executorium 
eujuscumque summaria? , nec 
Decretum de imroittendo in pos- 
sesionem, nec mandata seques- 
tri faciendi, pignora capiendi, 
brachii Secularis auxilium im- 
plorandi solicitatori, Tabellio* 
ni, aut ullicuiquam tradant, sed 
parti petenti, aut nostro execu- 
tori, vel Judici Seculari, in ca- 
sitas per hme Deoreta concea- 
sis, nec illi mandata hujusmodi 
■cribant, subpcBnaquatuor j>on- 
' do ab utroque incurrenda, si se- 
mel perpetratum id fuerit, si 
▼ero bis, dupli posna impona- 
tur, et sic deinceps habito res* 
pectu pcente, usque ad suspen* 
sionem augeantur, 

* 

§.VIfI. 

Non nisi a parte, aut Advoca* 
to noto subscriptos libellos 
in causis Fiscalibus reci- 
piant. 

'■ In causis Fiscalibus, aiiisve 
quibuscumque, libellos, nec ar- 
tículos ullatenus recipiant, nisi 
a parte, vel á Jurisconsulto cog- 
nitó subscriptisint, nec petitio- 
nem conclusionis in causa, nec 
ullam aliam , qu» negotium 
priacipaLe ¿angat, nisi sit peti- 
tio termini, processusve, aut 



§ VIH. 

No reciban escritos, sino firmados por 
la parte 6 por abogado conocido, en 
las causas fiscales. 

En las causas fiscales ó cualesquie- 
ra otras, no reciban escritos ni artícu- 
los, sino firmados por la parte ó por 
letrado conocido, ni petición de conclu- 
sión en causa, ni otra cosa alguna, que 
toque al negocio principal, á no ser pe- 
tición de término, ó de proceso, ó de 
autos de juicio, bajo la pena de un pe- 



T DB LA FB DE LOS INSTRUMENTOS. 



•6 



actoram Jndicü eub pcBna unius go, quedando obligados á pagar loe per- 
pondo, ct damnum persolvant inicios 



§. IX. 

In causis, qua pondo dectm 
non ezcedunt, summariepro- 
cedatur. 

In causis decem pondo de 
Tipuzque non excedentibus, si- 
ne procestu, et figura Judicii 
procedatur, ac veritate summa- 
ríe comperta, Judices ad per- 
solvendum debitares coerceant. 
Si quis á debitore receperít, 
quo d sibi non debebatur, illud 
cum duplo reddat. lis vero in 
casibus petitio, condcranatio, 
aut absolutio in scriptum tan- 
tora rcferantur. Nec Jibelli ad- 
mutantur; necprohaescriptura 
ultra duorura regalium merce- 
dem Notani exigere possint(l). 



$. X. 

Bullas > et ontnes Scripturas 
ajnul se retineat: et non nisi 
apographa, bene cum auto- 
grapkis collata aztibus in- 
sertó. 

Lilteras Apostólica?, manda- 
ta, aliasve quascumque origi- 
nales scripturas á litigatoribus 
producías, et sentencias Nota- 
rii apudseretineant; ac tantum 
exempla cum originalibus coU 
lata in processu habeant, sub 
peona unius pondo, ad dam- 
nurnque teneantur, casu quo 
hnjusmodi documenta fuerint 
•oiíssa* 



§ IX. 

En las causas que no excedan de diez 
pesos procédase sumariamente. 

En las causas que no excedan de 
diez pesos, de Tipuzque, procédase sin 
forma de juicio, ni proceso, y averigua- 
da la verdad sumariamente, obliguen 
los jueces á los deudores á la paga. Si 
alguno recibiere del deudor lo que no 
se le debía, pagúelo en el duplo. Pero 
en esto póngase únicamente por escrito 
la demanda y la sentencia de condena- 
ción ó absolución. Tampoco se admi- 
tan escritos, y los notarios no puedan 
exijir por lo que escribieren arriba de 
dos reales. 

§x. 

Conserve en su poder las bulas y demás 
documentos; y solo inserte en los au- 
tos copias confrontadas exsactamente 
con los originales. 

Los notarios conserven en su poder 
las letras apostólicas, los mandamien- 
tos, sentencias 11 otras cualesquiera pie- 
zas originales exhibidas por los litigan- 
tes; y solo pongan en el proceso copias 
confrontadas con los origin :les, bajo la 
pena de un peso, quedando responsa- 
bles á los perjuicios, si se perdieren ta* 
les documentos. 



(1) C toft MÜM fl.feLfl01. W b. caos» qua>, et eat les B^lg.tit^lkükfcBgOOft^ 



96 



DBL OFICIO DB NOTABIO 



5- JH. 



Autographa eidcm reddat, qui 
tademmet produxit, sipetat, 
et adversarius non reclamet. 

Pro singulis chartis exemplo- 
rum, á liugatore scriplurashas 
prodúceme, stipemiium exi- 
gat Notarius juxta taxationem, 
quod si originales preedictce á 
parte prorfocenie re pelan tur , 
adversario non reclamante, pro- 
ductor* tradantur, exemplo cum 
originali collato in procesen 
prius relicto f et adversario 
etiam citato. Si vero ser ¡p tura» 
de falsitate arguantur, idque 
jurejurando affirme'ur, Notarii 
unicuique partíum , et earum 
Procuratoribus , et Advocatis 
originales ostendant, eisque tra- 
•umptom scripturarum drnt, 
cuna die, mense, et anno, ut de 
jure suo allegare possint. 



$. XII. 

Inforrnationes summarias au- 
to grap has nemini tradat. 

Informal iones summarias ori- 
ginales ne tradant, nisi exern- 
plum in publica forma cum orí- 
ginali rollatum relinquatur, et 
prout in titulo de probationi- 
bot contínetur. 



.» . 



§. XIII. 

Jíeta omnia in tabullario col- 
locet. 

Notarii omnes actorum, scrip- 
turarumque per eos rece ptarum 
Protocollum babeant, acta, ut 
alia qtueris instrumenta, p¡ve 
judicialiter, sive extrajudiciali- 
ier in tuto, vel in parte reci- 
jpiartt, ckarta atba, et inscripta 

aWtoftBTfédwiHA ataum in 



§ XI. 

Devuelva ios originales al mismo que 
los produjo, si los pidiere y no recia* 
mare el contrario. 

m 

Exija derechos el notario del litigan» 
te que exhibió estos documentos, por ca- 
da una de las ojas de las copias, con 
arreglo á tasación, y cuando se pidie- 
ren los dichos originales por la parte 
que los produjo, entréguensele si no re- 
clamare la contraria, dejando en el pro- 
ceso una copia confrontada con el ori- 
ginal, y con citación del contrario. Si 
tales documentos se arguyen de falce- 
dad y se afirman conjuramento, mani- 
fiesten los notarios los originales, á ca- 
da una de las partes, y á sus procura- 
dores y abogados, y denles copia de 
ellas con espresiou de dia, mes y año, 
para que puedan alegar de su derecho. 

§XII. 

A ninguno entregue originales las in- 
formaciones sumarias. 

No entreguen las informaciones su- 
marias originales, si no es dejando co- 
pia en pública forma confrontada cor* 
el original, y según se proviene en el 
título de pruebas. 

§ XIII. 

Pongan en su lugar todos los autos en 

el a r chico. 

Todos los notarios tengan protocolo 
de los autos y escrituras formadas an- 
te ellos; encargúense de estos (i otros 
cualesquiera instrumentos, judicial ó 
estrajuílicialmente en todo ó en parte, 
conservando la hoja blanca v la escrita; 



Xv9& LA VE DE LOS INSTRUMENTOS. 



4» 

87 



•eripda^ofBpleant, at ad Ion- 
gum~«xtensé scribaní, sab pas- 
na si id semel comraiaerint pon- 
do triam, si bis, duplum, etsub 
•Jiis prceterea poenis judicnm 
i&fltgejuli* 



^ XIV. 

Ne partibus invitis Procura- 
totes ingerat 

Ne molestáis, aut favoribus 
litigatores itnpellant, ut íHls 
mtrem gerendi gr a tia, Procura- 
torea, aut Advócalos, iaviii de- 
ligan t, sin rainus, pro qualitate 
delicli punianiur. 



$. IV. 

Sentencias nonditín pubhta- 
tas y ne revele^ tasque manu 
propria scribat. 

Sententias, usquequo profe- 
ianuir,ne rerelent, eas ipsi pro- 
pria roanu scríbant, si contra, 
á Judicibus punían tur. 



§. XVI, 

Expensas supra taxam ne tzi- 
gat: et in actis ipsis, quod 
aeceperit, scribat, 

Tampro petitionibus, instru- 
menta, processibus, et proba 
tionibus, quam pro scripturis, 
quae ab eis confectae, vel corarn 
tía producto stint, quicquarn 
aliud non accipiant, ultra id, 
qnod á Judíce, ve) á Persona 
ad id deputata prcefínitum eit, 
aut itixta hujua Synodi taxam 
sasUmafeíou .#_ i*t4tft&, . quo4 



tachando aquella á lo largo, ba|o 1a j% 
na, por primera vez, dé pagar íre* pe- 
sos de multa y. doble cantidad por Jft se- 
gunda, sin perjuicio de las que ademas 
puedan imponer) es á su arbitrio id* ¿titer 
ees* 

§ XIV. 

No induzca á las partes á nombra* 
procuradores contra su votuntad* * 

No hagan fuerza á los litigantea, ya 
molestándolos, ó ya por favores *<*u* 
les deban, á que cbntra sü vóftmtaa y 
solo por condescender con ellos, nom- 
bren procuradores ó abogados; y si asá 
lo hicieren, sean castigados segua la 
cualidad del delito. 

No recele las sentencias aun no publi- 
cadas, y escríbalas de propia mano. 

No revelen las sentencias hasta qq$ 
se publiquen, y escríbanlas ello* mUraos 
de propia ruano; y en caso contrario, 
sean castigados por los jueces. 

§ XVI. 

No exijot honorarios que (¿cedan lato- 
sa: y escriba en los autopio que reci- 
biere. 

No reciban los notarios, así por Jos 
escritos, instrumentos, procesos y pro- 
banzas, como por las demás diligen- 
cias practicadas por ellos ó ante sí, nin- 
guna otra cosa fuera de la señalada 
por el juez, ó por el tasador, ó con arre- 
glo á la tasa de este Sínodo, y anoten ' 
por escrito f?n los autps lo que en ésta 

calidad recibieren, .dando do j&á %¿ 

13 



IHfMM*'* S ui Persolvit, litiga : 
tore, qdí se ¿ubscribat/ipso ve- 
riPftedétérrte' i^bífcriptiofi'etn' fa- 
•éfb/ib itjua -Proeuratpr prcea- 
teti a^typcejiareddendi quadru- 
ptum, si semel aecus fecerint, 
A ( Mvdup4o tnulctentur, ac 
nfetet® i para tet ti* nuntiatori 
fePÜCfftp.r. 

§. XVII. 

E& * litt^ri» dimissorialibus 
expediendis quataor regales 
accipiat, et non pmplius. 

"^9t bferii, ti rea dimissoriarum, 
MU'fteatünomaUum litterarum 
maree de m, Sacri Concilii Tri- 
dentini Décretum serrent, sed 
quia ubi pro Officio exercendo, 
rfojtiim aibi eat ab Epiacopo «a- 
Ifrtum constitutura, ídem Con» 
pijjuoi décima m tan tu m unius 
aurei partem, accipiendi facul- 
taWrri ilribult; htéc Sy notas ar- 
bitratur, ut ratiene bujus deci- 
roce partís, quatuor tomines tan- 
tum in hac Provinc¡a*ccipiant, 

Mid amplius, teneri ¡n .cun- 
tía ad restitutionem decer- 
¿i^teterea'ptehi^tí' jure* sta* 
tuüs juxta prcedictum Décretum 
punientur (1). 



« « 



/*v 



•>' 



DEL OFICIO DE NOTARIO 

# 

ante el litigante' que paga* quien < lo fif» 
mará *Uí mismo, dé su puño, ó su pro*- 
curador par él si no supiere escribir, 
bajo la pena de pagar el cuadruplo, si 
por una vez no lo hiciere, y el duplo de 
esto por la segunda, aplicándose la ter- 
cera parte eje la multa al denunciante. 

§ XVII. 

Reciba solo cuatro reales por expedir 

cartas dimisorias: 

Acerca de la paga de cortas dimiso- 
rias ó testimoniales, guarden los nota^ 
rios el decreto del sagrado Concilio de 
Trento; pero donde no les esté asignado 
ningún sueldo por el obispo, por ejercer 
su ofició, facultando el mismo Concilio 
solamente para recibir la décima parte 
de un escudo, juzga este Sínodo qu« 
por esta razón reciban en esta provin* 
cia solo cuatro tomines (69), y si de 
ellos pasaren, los declara obligados en 
concieucia, á la restitución, siendo adet* 
mas. castigados conforme al referida 
decreto^ con las penas establecidas por 
el derecho. 

■ M 



«-ít :. 



i * 



$. XVILI- 



m *PUMdh penktnrñí ipsimet 
£ !• . { n ter ${nt. 

4 Éxecutioni pcBíiarum, et pee 
nftentiarum sollemniüm ex de- 
Jjcto, Notarii principies, una 
pynxexecutnre Tribunalis Ec- 
etesiasUcí pra&sentes intersint, 
Fjferqüei ant Parocht, in eDrum 
piaMipokin JScdeaii^ ubi .ha- 



VXIIL 

Asistan pei'softalmrnte á las penitenciad 

públicas. . , 

Hállense presentes los notarios prin^ 
pales, junto con el ministro ejecutor d^J 
tribunal eclesiástico, ala ejecución de las 
penas y de las penitencias solemnes pot 
delito, eo las iglesias dandis se hiciere,^ 
ellos mismos, ó los párrocos, en su pre- 



(1) Oonc. Trid Sass. 21. cap. 1. — Conc. Compost. act. 3. c. 8.— «Milán. 3. fol. 603. 
ver)). prQ.sia^ulb, et 4 tit. de bcneílc. collatioiío, u4 prorófriatoa &i (Mfcwgbattti JUjAkri- 
ti», ettiaügik ValltfQloUhilUin lib. 1. tit. 6. oomtt. & fol. 4#. 



T DE LA FE DE LOS INSTRUMENTOS. 99 

josmodí sit executio, ejus caú- sencia, manifiesten al pueblo la causa, 

«H, ¿t rai.onem Pop^o de- wgun e j tenor de - , ft aetfftWéft 'iMA* 

ti¿ contra reos lat«, nec quem- cont *« ,0 » »*»Í y a IljpgVnO p^ §M£§ 

quam ad id in sui loctim stib- ÉTfl luga* para qUG 4eS'SHtíÍUlJW f fi&*S% , l 

srktiant, qíwd si seaitl contra te áctó, 'S* ¿eiro de T)U6 «i dfeínofla+i* 

ftcerínt, pando uno muletea- cjeretvsean matados* po^Mia V&? étí 

tur, si bis, duplo magis, si ter ' i j i * -j ■ « -. •* .ax'"^ 

- ■- un pes<>/ fen» el duplo 91, dos* jf p$fc 1$ 
tercena isa» aunarte. Ja^ftfnft^lJ&ftW 
trio de los jueces hasta la privarionditi 
oficio. 

, . § XIX. : f '' 

Nada reciban por guardar 6 buscarws 

aritos. 



usque ad privationem ofHcii ar 
brtria JaiiteunV peería *«crea~ 
cat. 



Pro aclis custodiendís, quar&or 
disve ntíiil accipiat, 

- Nüiil mereedií pro custo» 
díear|ís r onjine dieponendis, 
quieren <lis ve processibus acci- 
piant, aut eorum Ministros ac- 
cíperé permittant, aub pee na 
teddendi dupluro, cujus tertia 
pamdeJatori tribuatur, nisi, pro- 
cessus, aut finí ti jam sint, aut 
ideo nb antiquo pendeant, ut 
Jadíela arbitrio pro illis in- 
vQoiendis, quicquam mercedia 
canatituátur. (1) 

*• XX. 

Pro fcrtpturis, aut instimulen- 
' ttéin linguam áJteram tra- 
"'üéhaid nil amplias accipiat, 

Pro scripturis, quas in vulga- 
rem linguam transieren tur, si 
pro ipais antea sü pendía soluta 
óüaty quamvis cura IoterpretU 
juramento denuo producantur, 
mhil quicquam sálarii acci- 
piant, inqmo ad effeotumhujus- 
mod i U traque scriptura, tem- 
p&fe i rJroducitoMrér, et'eltecutio- 
ttts ofta «taiutim - ¿entiatur, «ub 



">* 



».■** 



No reciban ninguna, paga ppcgttfr- 
dar, poner en orden ó buscar los- pnn 
cesos, ni permitan que sus depeAtfftflfl 
tes la reciban, bajo la pena de p.agW 
el duplo, cuya tercia parte ge. dé «Ufar 
lator; salvo en el caso de estar ya con* 
cluido el proceso, ó dependa tanto 'díér! 
antiguo, que por su. busca se í¿¿*<J$f 
signe algo al arbitrio del juefci -i»v-;d 

Tampoco aurrien ten sus hcmorávU^pM 
la traducción, de ninguno* &6rity*\é 
inalrummtov* ■-. *•• - •:-•-•- -inti 

No' reciban ningún honorario o gra* 
tificacion por aquellos escritos que se 
hubieren traducido á láíeagi^a vulgar, 
si ya por^llosse hubiese pagado.^Qtp- 
riormente, aun cuando se. exhiban de 
nuevo cbn jurameptp del inlépp^e; 
antea bieta. para» semejante eC^tOj^ftr 
ganse por uno ambos «scritos^tafito^ií 
fiM% quadrüpJi, ogjui tertia. e \ tiempo de lá 'e^hibiéibh tótti&éti'^l 
V *r* nunustori appücetur. de fo e j e cucion; bajo.r* pwM,Ml 



v *^l iJ'- 



«^ -< V « V* 






-.• 



draplo, cuya tercera pátiteAfe apü ga^aj 
denunciante. — ^ 






*. X3CE i > ■ § XXI. ' ' 

* i" 

Cto&Mijpt*W>* tettittotv* A * «&W lo% testimonio* de lasescri- 
*^o*i&alia,retineat. tura *> conserve en su podar ta$ #*- 

ginales. 



>j*.\ >. 



. »sít^Wrt»r»w*prift wriptuhit Ctiando los notarios entreguenjáa¡ea- 

'%KiS^^^f^P^ crituras hechas por dios y antoriaadas 

-tiródKtíítt' ttffe 1< 'hil»criptioiie con su sigrto, consérvenlas^ en éu prd- 

ptotw apud so mioeaitti <)uaiin tocólo con la firma de la parte, obser- 

¡T^S!!^ n ^m q ™í ? °«X vando en el particular todo lo que es- 

rus Regus preecepmm est, sub , , , *> / . 

pcenis eisdem impfelliií justa ta mandado a los nótanos reales, ba- 

koruuj ttegnojum leges, Pro- jo las penas á ellos* impuestas, segijn 

|(im^iHieha^itt>«nnaram ] as } eyes fe estos reinos, y dicho' pre- 
ordine, et Alpb&beto dúUffcc- . i . / j. _ „ . / t V *- 

**< t.1 solent Notarii, 8U b pee- toc °'° este dispuesto por orden de anos 

na- pondo vigintí'f'l)- " J alfabeto, como lo acostumbran loa 

„....,; demás notarios, bajo la pena de veinte 

.'!. ' '■■'■ pesos. ■ ';■' 

' '"'" i xxu¿ , • § XXII, 



i < « .» 



4ta lTtttotfpr(s,- ejuzQut Nota- Cuiden del salario del visitador y sjp 

rii salario curam gerant. notario. 

m 
• « 

Si apud Pí^narioB Ecdeatai- Si ante los notarios de la curia ecle- 

^ílWi-^W •«V» i° siástica se despacharen algunos riegS- 

Tlfcnatione neirotia expediantur, . y i • •-. w^-» 

«aigut ¿tiam VÍBitatoris, ei cío» comenzados en la visita, fe*rjan 

ejus Notarii «atería, eisque in- ttwntócn los salarios del visitador y de 

fra -Atea «utriB Arediiu visita- sn notario, y págiletistlos e» efcacftá al 

ri^fe^lvant núti pama du r dia 8Ígu ¡ eflte «fe j a vuelto <fc «la Visita" 

. 9Í ., ( ,..,. , ..,, / : . !>W Ia.p»a del duplo. . . 

f/nrjíir."^ '■ i '•!> ; ' tr '" ' " r XXIII ' ' ' " * 

¿<^*to*\Wfcpi^!&rfl^^ Lo mismo observen con* im zicario*y 

om j ,- ." ftr$¿nfef.i susnótarfos. ' i5 > 

r>\Pnité¿6tifé, owée á Vicariis En los negocios que se llevan defo* 

^"Sl^^ ¿ | os oficíales, loa nolaric^ 

Í^SSffll cpawgiaTtaxJSJ» asienten ?n las tesíimonialeg,de lf dñfa 

iMw fe/^énsarom déscríbant f . cion cpnqeqidas á los litigantes, lataaat 

WtMHW firáW^/^fei^ué de , las costas que se deban dar á lott 

#ípH|wmI|iiiwiij i¡» T ' * sotirédichos vicarios y á sus notarios. 






(1) Les BegiA Id. cum aoq« tit 25. lib. 4, 9^$qpL , . . :) x 



. T DB LA PE DE LOS DÍ3T¿ÚMENTOS. ífo 

§. xxiv..' § XXIFP'-v 

_**• J>«» txlgma mercedit, 

'.. ?«<m rfcSía/itr, sí instrumen- No exijan mas de lo debido cuando el- 
tum aliquod rroluxerint. tendieran algún instrumento: ' : 

tnibéhú tbuís processus pro- ™ P°* «»n serio »ns4ra«*M*o ftiere'fie- 
diítnMtr, itihil aliud aeeipiant, ce * a «o producir todo erpróceso/HoTC- 
quam quod pro iiikis in.tfu- ciban mas de lo que aquel imbbrtfl' 'ífiS. 

menú productione debetur, eub jo la pena del díolo *«*><>«**** 

ptBna reddendi duplum. J F ei au P l °' 






' v xxv, $ XXV. . 

Notario nortuoout oh Oficio En caso de fallecimientb fc 'rtitaÉtól 
remoto, Judez tp se curam ta- del notario, el mismo juez 9 e eh^ZÉ 

. Lifam ^ ffl , A /a CMíto ^ ^ -jm ne encara 

, i ^w l d < »Not»iriu».aliqw 8 C.- Cuando alirun noterm J« i„ ' • 

na? Episcopalts mortem obierit, Pn ; fl ^„„l " fe - Bola ,"° <fc la ClfflUt 

aot ab Episcopo, vel ejus Offi- °P UC °P« «aunere o fuere despedido 

ctaK fuerit timbra», Judicea P° r e ' obispo Ó 8U oficia!, Í08 luflopá 

Protoeolla, «t eonptor.» cuito, custodíenlos Drotocnl™'¿ «w. 
diant, utestperLaifem Reirni nnm/1 *.»£ !r proiocoiOS y escritura», 

«fcjKwHtó, [íy. qg * ^^ «* tá disputo ^ tey del^kB. 

.♦mn. ^XXVJ,,,,,,..",^^ 

.a«2r^«rÁ»^« M r,Ví tt <#- £í íw<? succediére ar*#¿m'dt : á(¿¿£ 

..'rvpW.weutarioconfecio;. Tent ario. ' ^ffi ?*£? 

.;. NottnMs vero in eiua locum i?i „»*„..• • »>. ' ••;- I: ¡,i 

ffiflfí * ^«o aventario, ¡i| a , w notario que succodie^ 4/9^-ft .en 
irecipiat, út ípse deinceps de ,0s casos arriba espresados, reciba ¡tí 
«eripturis hujasmodíprtbáfeces- oficio, previo inventario, para oue DnfT 

«Oria 8ui, u petantur, ratio- Hn rlir Vo,™ J„ j *i ^ P 0e 

nem reddat, ad pWriptum T dar razon des pues dejas escrituras 
ejusdem Legis, et pro N.,tarü , e su ant ecesor, si se Iá'pidlferén, seirun 
^a«urt f vi«<límls9Í.Protoodiii II , lo provenidlo per k citada 4éV -r »*»** 

ei autejusuxori.sivefiliissunj- por los Drotocoloq ln ™«*i¿ÍLí i F ^^ 
mam, de qaa conwnirent per- L ^ P 1 » 1000108 ¡ a ca<ttí«tfd en que 

S9íV»,«Rr ei i9^ one adhibiía, eos. nota »o aifuntQ, o QQp,eJ 4ue,;£a.«id« 

»wl íWt*N*r^ ., . . ?™*™ n ' y s,n . : a pefep'o^, 1 ,Pflr i waow 
aun^oii ítHí ...-..:. ^5?«>saiiie-nte y stn niagiiiiiiwee»*^ 
s,d0 nombrados para estos oficio^ 

(l) Ux Regí» VA. tit 35. Hb. 4. ReegoiL 

(«) Lex KegiaSl. tit. 2o. lib. 2. ftecopíi: " ' >•: "- ■*< i: t.phz»! (?) 



1«K 



UH ii- '. 



■ : ^.xxni. 



nft OCHCIO BE NDTABIO 

«XXVIJ. J 



Mut#fl8 x mt res depositas in se ¿\o recioan mmms m ovjeim m* jeftgpft" 
1 ■■•■•- • ' sito. ' ' " " n 



V •* 



* • 



'MlUbfes, ao'fqWtis'alíd de- 



¡í"«fl 



* 1 L * 

Nó reciban los notarios, íafc ;rnti!ta$ 



^iuijoíMiiiudicumtóct^Nó- ní ótrOs objetos depositados dé ófde& 



sub poena decera pondo quoties 
tééus fecerint. 



de los jueces, bajo la pena de diez pe* 
aofi cuantas- veces lo hicieren. 



j i ~ 



n 



$. Uátviii. 



$ XXVIII. 



• • • lJ 

'. >r < J 

■ ■ '!» T 6 



¡tu$i#.fuafitatts. , . 
ífi ómnibus Ecclesíakticis Cu- 



Ifotariorum JUq^torun fofa- De la elección y cualidades de los n&* 

; » ». » ¿arios receptores. '• ;;J 

__.. En todas las curias eclesiásticas d£ 

ÉíoiiSclf ?t h ^Kr¿eri «?to arzobispado y provincia cuáuta 

pMeritiWwlliones.quiRecep- cómodamente tuere posible, hadado* 

tores dicuntur, dúo sim tímora- escribanos, de los que se llaman rectejp 

ticoiwcientieB.hominesidonei, toreg ¿ e conc i e iic¡a timorata, idaueosi 

usu. et erpeneAtia m negotus , , ¿ "-• 

<v«Ufcati, ¡. examinandis tes^ <*e espertencia en los negocios, prácfc, 



fhtentuK, «t.pw apatium uniua dos por ellos, para que al arbitrio de los 

anni, vel minushoc Officio fun- mismos desempeñen por un año ó me-* 

gantur, ad Episcopi, seu cjug nos este fi c io. 

CMficialis arbitrium. ■ • « i 






$, XXIX. 
Quidpossint isti gereref 

Hfo awtem Receptoribus, si 
Utigotores petierint» vel Judi- 
ces j*a sentirent convenire, pro 
oppbrtunitate negotii, proba tio- 
Hea ese odmmiuantur, qnasNo- 
'tarii recipere non valent, nu- 
JJaaque alias faciant, nec in ple- 
ñario, nec in summario judicio, 
qnam quse sibi ab Officialibiis 
injunct» sint; etiarn «x cornmis- 
aione Vicariorum denuntiatio- 
nea nullatenus facían t, nec ab 
eis factfe admittantur. Ipsi, aut 
alii per eos, in quaeuraque cau- 
ta 4okt»t«s ojm*b aw fpssint; 



§ XXíX. 
Cuáles son las atribuciones de c¿ím. 

Cuando lo pidan los litigantes, ó k> 
juzgaren. conveniente los jueces, según 
la naturaleza del negocio, encargúen- 
se á estos receptores aquellas prpebafc 
que no pueden recibir los notarios, jjr 
ni en juicio plenario m eu sumaria b&r 
gan otras cosas que; las que les * ene(£ 
mendaren los oficiales: Nó' deniittjciéii 
ni aun por 1 comisión de los yicftripp^i 
sean admírelas las denuncias que hicie- 
ren ni por m ni por otro. No puedan 
«er dfiltrtates en ninguna causa; no re- 



T DE ULVB 



proba tiones per eos ¿actas/an- 
te pablicationem airéete, vel 
in^repte oe *eyeiént, et w in 
aliquo huic Decreto contrave- 
nerínt, per semestre suspen- 
danuu r .st bia, Officio priyentjir. 
Guando vero Yisitatores extra, 
v^el ihtra ' Cathedralem fícele- 
siant jütüavérint* Receptores 
hujusmodi Officium, Notaru vi» 
cissim exercere poterunt, ab an- 
tiquiori incipiendo, nisi aliud 
Episcopo videbitur.. Eo Jamen 
annovquo Officium hoc obie- 
■%& w\o«te safará, illud aoci- 
piant, quod 6olent Notarii visi- 
tatoris, itidemque, quod juxta 
tagam sibi constttutum est. Pro- 
eessus visitatiooia coram eis 
eonfeéti; etnn primom termina* 
fr sin t^ Visita torlbua tradant, á 
quibus juxta ordinem, titulo de 
viéítationibus preescriptum, cus* 
tódiantur; Notaríi, et Recepto- 
res non soium ipsi per se, cfoan* 
4o »ib¡ eommíssuin fuerit, tes- 
tés eiaminent,sedetiam eoium 
dicta propria manu scribant, 
iteaúe id per soos Ministros, 
tftt ed* an «is faciant, qua$ postt 
UftDi *c¡ripfa siot, ,usque ad pu> 
biicationem clausa, asserveñt. 
Si vero ipsi absentia, senectute, 
«gritudine, aut alias legitime 
impedían tur, quomimis sor i be- 
fe possint, alius ex Notáriis, vel 
Receptori bus á Judice causa?, 
ad id delígatur, et deputetur, 
^sie intex se cirqa sua salaria 
convcnienlibus; hujusmodi' ali- 
ena dicta restiom, sic '¿cripta 
-Notario originario .tradanfiér, 
-nft ea ad supra scrintam (ornan n> 
Custodia t. Quod ai id adimplere 
■eme! negligénter omiserit, pee- 
■B» triurn pondo subjaceat, si 
l*is* pondo sex, et bus pensión i* 
per diesqu¡ndecim,8¡.tpr r pí)n- 
do duodecim, ac suspensíonis 
j per bimestre. 






* » * 






..I 



* "i» J.> t • »t 



velen ni directa ni in4w^£rMnte la» 
.dijifiepcias^ue practiquen antes de su 
publicación, y s f en algo coVrfrrfv#^ 
ren á este decreto, sean suspendidos 
por seia ¿heses^y priv^Pft^ofiqp^i 
reincidieceft. Ouandto loa tisUa^r^j 
hicieren la Visita fuéldó dérfttádé^te 
Iglesia Catedral ' (70), los t'alei ré&é- a 
tores podrán ejercer alternativamen- 
te el oficio de notarijo^ zampuzando 
por el mas antiguo si otra Cosa no 
parrad «e** Al obispo. En el^ um>&*efi 
1 <|ne ejercieren este oficio, réfcibtfn por 
razón de. salario lo que suel^q Jps no- 
tarios det visitador, y taqil>i^ : f Íq)flí ft 
está establecido según justa tasa ^u^i 
go qué 'terminen los procesos dé Itt^W 
"stta,hechos l delante de eltos, éntretfúéli- 
los a los visitadores, quiérelas gt\Ufa 
darán según el orden prescrito "é*i*«* 
título de las visitas. Loa notario^ fi& 
ceptores no solo examinen por^^s 
mós á los testigo», cuando legfuetajHk 
cargado,' sino que escriban tamtáfcty'd* 
propio puno lo que declararen, sin v^ltíi* 
*" fcé dé sus dependientes ni en pr^^gH 
suya, conservando igualmente bajo de 
llave lo escrito hasta que Hegue á pu- 
blicarse^ Pero si por ausencia^wez, 
enfermedad ú otra causa estuvieren le- 
gítimamente impedido», Ü$ Rroderlfue 
'fio puedan escribir, nombre** y 4m& 
•nesepara^esto por el juez dé fa jb'fj$$ft 
otro de ¿los notarios ó receptores, epifr- 
viniéndose ellos entre sí acerca de^ra 
sa)ario«* Tales declaraciones dertfestff. 
gos así esqritas, entregúense altiqfá- 
rio originario, para que las custodie '¿a 
la fpima diqhú atítes; quedando isn|etD 
por una vez que no cumpliere pot ne- 
gligencia lo aquí dispuesto, a la aiiíljji 
átítre^p^ms; á ladesei« poc.ida&iy 



<m ~ m ottcib -m iwttLÉió 






feospmiatotf par íjui&éetfía*; y fÁTtft^ 
ala dfe daete pesos» y aer suspenso por 

áúB Ífr00é8.< 



7 77 



4tó¿ ^ár^re defiewa, ctw n#~ Cania 4efan prwttfcr,, cuando por d& 
s,\gpM* p&usa aligue mittun* * g&n negocia seun, enviados a aigun 
tur? lugar* 

<fini&ftoj+i\Quvñdvri&*ilú* El reeéptor que ha de pftsar á-bl- 
&?P 5^fápíe^ium ituj:i|f fl ^riw; ^mn logar oon motivo de repiíjir ñlgutf& 
aíffXfett;M°ÍC f»rteh»,«, 8 earemitídto hasta quépr^ 
aidittfaiA, c*<fm}4iifettm M «a te jorlMiieqto ante el «otario, de -deis 
<H>[AS)isaíjqr^ pa^ii iiurigue. «ar* «na penar ¿bien y fielmente aquella Có" 
YfiWP/ni nih«q.ue pnjjtw: pala* ^¡BiM^mtkrdando' ¡jüátida á áinbaa 

nulta, et quod sibi taxa éonsti- _. ~i ^ -u-- ~*~ -.1 ~- \*u ' I 

ttfe** -tah »d»|fetirM f '- *i *■ 'PW^^ percibir cosa algnnafaera 
que morara temporis oppor- de bu salario y lo que le sea fijado por 
tunam tantum iníjurífpHirAím^ tasación, empleando füty £%to : solo el 

¿p B a adiwptew, bbc á lití«*to- ,PJ$ w* <l« e se " a señalado para la di- 

ribus quic^uam, etiam escalen- licencia, - , todo lo CUaT ¡Himpla Con toda 

íwvMcipirt, bih a *n*radb.. exactitmi sin ádüwfir itóáa jfe-'ldé'lj^íe 

Vtítan d^lutn 1 »^stttí«it. ^¿iMkíis^enrCagatle ntttgtnrt) debites* 

* • •■ ' '•••'•■ •"■■ ' /Si ettátmvlniertfn á «SW ; /di^Sidd^ 

J - n ! ; ' ,r ' : aritorift9tie,fa¿4jw 

1*1*1 ' '"[ ••'*-. V 1, ' -tÚjMUl el daplO, :; ;•■ - ,i .......■.<• ..,1.1,8 

4. xxxi. -"-- §XXXI. ' '^ ;T 

/Vo íeittu» «Eafly^*'K>-Qfot. JVa¿&< reciban por examímt 4 fas tfe*- 

tatefacto nil'accipi'avt. ,. . Jigos en la ciudad. ' 

rfbTffcipiéYidirtestibusmíi'a No reciban wiiíguna paga por éxa- 
Civíftes ubi CttAt'-etolMfof. •* «ifttfr 5 loa testigos de las ciudades en 

Wafkcott; "A« 'qu^Mii/áfA'- W4 Wtiiik tal, ó en que *ettn'.t»nii» 
?^'**? ^L"**!!! 1 £ M| W il WwftH»tói deque hayan <te leitaque* 
"~ " ~ fejltf 

ími^MiW^ffgi^'Sy " ValtSe^e; ¿sté por Wj uooQfc y^ia^a» 

lu menta eibi prsefinita ex taxa, « . i * i »¿_ 

8 ub pcena reddendi duplum, «*°» Y Ioa emolumentos que les estes 

dtoftaátioverohnjasmodijurta desígBttffótf J pOf tasaCIDA^ b&j*4&I pSüa 



7 BE |*|i^*vPH<^Qfl^WTMWENTOS. tf£ 

y» B "&fr yg^^Sdfft/W^r^.fri^^ duplo; y hágale dicho cálr 

t^^lifq'áwe^ x it^:-4 á»*» »8fl»J* tofia establecida páralos 

QatMHiiP&axb esta clase de trabajos. 

§. xxxq; 7/ ;■ § XXXIL :' 

styutái htiúantuvi.ipsi* t de¿> ■• tor; declaretfifiéées tf> fufréé lé$ x ti¡ébe 

beatur, declarent. you&hto. k r ' 

-<Jlecepmr«^aiitNDtknw,.eijm< Gaahdo los iteeeptovea ó'hotairoa'JM- 
tf\*Mj »Mí^vib^^Mftt íll( Jr ffl reniá!loB Irtig^té» «IgtiirtiS htyñdt^ 

manifesté declarante quid sibi • ' i. • - -i* 2 .- *■•:■ A -^ • •!:.", - 1 ».i 

^UawposttílénUrfpánerti^le : por «no» sü 1q* debe»- y no pklattpoan* 
i*n£*fi>}utionU,*li»qi^vHer>< ti dad es ningwíías ^ corr 'ei título *fl 1 é 
g^^sHsp^i^enpqpi^. : b a en«<CHeiita, ; sb péiiádé iéf'céiU)fl£ 
í5» vi ""..i: r *. • ■ *.»; í •.Mdosígra'wenieqtp .hasta, la .^j^MABt 

( &stium depotítionem illicp Kscrfliftn efi ter&m&tte ; y er+él vetó 4a* 
*\ ü 'inicgrkwKribwt. * s ' ' declamctónéi dé fas mtigd:* rKM 

Mr notas» suo compendio oe • ^ * r - «vi/r ••* it • :' fKMWtjnitioj 

watipUth; imporiqoamfesstí*' g<«W >P<* notar <o ci^ # MPWHjffb SW0 
iqqpl /u^^ex^i^afu8 f re}u9; .quería v«¡z examinado el testigo, es- 
Sícúim estftendMÚ^ bajo la pena 

^r i r , rorSri7t; Ó 8 f:S: >W» de oficio por un año. por 
ro bis deliqueriot, officio pr¡« la primera vez, o privación de el por 1% 
*«Dtur. í/7/ ?. segunda. I777 , 



< .• ■. ■, \ 



MAÍZ, donationis tuylQ.fi Ufa Nada reciban de los litigantes d titulo 

" gantibus aclipianV. , . afi aOnac^um^ - x .. if , pj./o 

ni ^9tarU t *ut eqrupq IV^í^lvi,, i Jbo^.noi^poíf'OS^ afejtetidffcittfcfcí, M 
■ecnon/Rcceptbrcs dpna ulía ' cohío IqsVfeceptorés, 1}Q reciban "d¿í$ 










m 



PBIr AFICIO DE NOTABIO 



$ant„ eaqw filad hec suf&cieris 
proba ti o, qusQ ex constitutio- 
ne legum" hujuí Regni recepta 



§. xxxv. 

Quid ipsis faciendum circo, 
monitoria? 



el duplo, bwtandp pa,ra Qofiq$qte pra¡ 
ba la que está establecida en /virtud ■$ 
las leyes de este*reino* ' ■ «• a «iía 



i. • >.íl 
< t 



• I . 



Exoomro^nicaüquum ljtte- 
TW» wne cqnscasq Episcopi, 
aut ab eo expressam auctorita- 
fem hábentis, Nolaríi signo suo 
n« «oommurviant j aut so illis 
•ubsccibatit, sub pauía pondo 
decem expensis pro adminis- 
tratione Justina? , nuritlaWi, 
et pauperibue di«tiibuendorura. 
Quando autem facúltate (ut dic- 
tuoi asi) precedente secundas 
denunciatorias dederint, primas 
monitorias recuperent; quando 
Tero tertias contra participan- 
tea- expedierínt, primal, et se- 
c^d^e similíter apud se rema/- 
neant. Is porro ordo servetur 
in ómnibus alus litteris expe- 
diendis, quarum nuil© apud li- 
ligatores remanea«4 r njsi aliud 
Episcopo videbitur, sub poena 
quatuor pondo auri communis, 
feünAptíbus pro adrninitftranda 
Justitia applicandorum, hujus- 
modi autem littero), ad pra> 
«criptam ab hac Synodo for- 
mam, expediantur (2). 



$ XXXV. 

Qué dvban observar sobre los ttibnt™ 

torios. /.'«a 

No autoricen los notarjos con su sigt 
110, ni firmen cartas algunas de exc<*i 
muniones^ sin el consentimiento del 
obispo, ó de quien tenga de él cspresft 
autoridad, bajo la penable dt^ .peso 1 ^ 
que.se han de distribuir cutre gastos 
de la administración de justicia, eltlfc* 
nunciante, y los pobres.' JMffes ¿tiíintj|¿ 
precediendo la dicha facultad dieíe^i 
segundas denunciatorias, ' recoja» 1 las 
primeras monitorias^ si espidieren téf¿ 
ceras contra participantes^ tqieden J de1 
mismo modo las primeras y segundas 
en su poder. Guárdese este orden en 
espedir cualesquiera otras cartas ó le- 
tras, y ningunas queden en poder de 
los litigantes, si no lo'cíiápn&iete así el 
obispo; bajo la pena de cuatro peato 
de oro común, que han de aplicarse á 
gastos de la administración de justicia. 
Y espídanse dichas cartas según la jor- 
nia prescrita por este Sínodo. . ."- 



t.\ 



i xxxvt ■ ;;• 

Estas cartas, soló se publiquen irñ- 3 

. presas, . ., ".','.' 

Para qiie pueda ráhipIJrselo anterior 

tw po»t prapscntium Decreta raen te dispuesto, después de la'pufcljL- 

SL^t^T ¿SiSE nación de los pre^eídecretc^^hái 
««Dque solum expediantur, ut de publicar las referidas cartas impto- 
autem regUtnun Or<|inum düi- sas, y únicamente ^si.se, es^ídaji^lP^rf) 



$. XXXVL 

ffujusmodi non, nisi tyms im 
pres$te ) vulgentur. 

Quod, ut éxeoutiom mande 



* \ 



"* t • 



O) Lcx Rea, 6. tit. 9, lib. S. et leg. 7. tit. 2. Iib. 7. Reoopii. . 



*; nnnu 



[jcx Jteg, 6. tit. 9- lib. S. ef; leg. 7. tit. 2. Iib. 7. Rcoopil. . t ) JáV , - ^ ..¡..-.«¿v ^ 



r DB LA *B DB LOS INSTBüWBNTOS. 



tm 




eí ccjhfidátur , itóultisque 
Méífs^^Tiam fíat, qu» 
alias oriri possint , Notarius, , 
seu Secreta rius, ad id deputa- 
tos omnes ad Ordines promo- 
tos in registro scribaí* id quo 

oppiuum , Dioecesiin , iLiCCie- 
8Íam , ubi Ordines eelebrati 
spnt, títulos prseterea, ad quos 
fajaré promotl cuín testibus, di*, 
iáéhífe, ét anno descríbat, ipse- 
íiúti e¿.£xnm¡natores se aub- 
acribaiiU Hpc itidem registrum 
in A'rebivio Catbedralis Eccle- 
lééér ¿itm aliid ejnsa'ern scripttí- 
GU^-naser vetar: mil toque dein- 
ceps testiravnWias Hueras den- 

Sr, nisi ab hujusmodi registro, 
praeiiértur, subscripto, exem- 
£luVrt dtesUtaatoV; ¿ub pcena mi* 
warusf.pofuJoíduíerirmv qute fa- 
Jk¡j)d& «Ecciesi» Cathedrulia, et 
Mcusatori caque apgücentur. 



1 1 



) - i .*i 



- 1 *! II -II: » '• 

el) tiLií'J ••• / i: • ' f 

¿bmáfaoatedvbeant, ¿to», <irf 
í; tenitrntopublicandae rtqui- 

'^¿taHi^nes, tam Ordina- 
rii, quara ir pbfiXdU ci ad manda» 
ta aliqua intimanda, seu ad pu- 
blicandum Censuras. IJxqnm- 
municationis , InteVdíctr,* aut 

e WW<\W^ lis ' á u V? a r 

tonbu?, veFá Judrcc requism, 
prout eis jussum fuérlt, id exe- 
j|UjWtytf : in, fM€*' maudati, imU 
RiaJione,, et. publica tionc cum 
WiW¿} { nÚcnon* horiini sub- 
ti&é\flU>&&>h?\i*stiii. Qaod si 
-«^rBinJíPÍnfl'PaAiitrHUPump; 

&FF*$$fr X ^Í dentdato. 
tfüs ratione negotu, ac respón- 
•ione in eo deseriptis. Si secus 



respecto del registro de órdenes, j>8rti 
que se forme cod exactitud y se evített 
much&s inconvenientes que ae otra ma* 
ñera pueden originarse, el notario ó se- 
cretario nombrado al efecto, escriba en 
dkJhp registro á todos los promovidos 
á órdenes, constando en él los nombres 
de los ordenados, sus padres, pueblo, 
diócesis é iglesia dotode se celebraron 
los órdenes, los títulos porque fueron 
promovidos, los testigos, dia, mes y 
año, firmado por él y por los examina 
dores. Este registro se ha de guar- 
dar en el archivo de la iglesia catedral 
junto con los demás papeles de ella: y 
no se den después ningunas cartas tea> 
timoniales, sino tomando la copia dé 
este registro, firmada, como se ha di- 
cho, bajo la pena de dos pesos de mi- 
nas (6 comunes), que se aplicarán por 
mitad á la fábrica de la iglesia cate^- 
dral, y al acusador. \ 

§XXXVIL ! 

Qué deban hater siendo llamados para 
publicar las censuras. 

Todos los notarios, así ordinario» 
como apostólicos, requeridos por los li- 
tigantes ó por el juez para intimar al- 
gunos mandamientos, ó publicar cen- 
suras de excomunión, entredicho ó ce- 
sación á divinis; lo han de ejecutar tíl 
tenor de lo que se les prevenga, po- 
niendo al calce del mandamiento Irt in- 
timación y publicación con la firma d0 
los testigos. Y si se pidiere copia d* 
estas actuaciones, dense, constando e* 
ella el estado de todo el negocio y ja 
contestación. Si así no lo hicieren, 



^s^^^^iS 1 ^ ^ to °° n 



ÍÚS'jpgL OFICIO BE jW**ftí6 * ttt ITA «Ü éÉ H6B tNSTRUMBNTOS. 



OReJi, pcenaatdabtmt, Pwdto» 
ta VeYtf pubiicatio'í auggesto, 
seuUlUo «onflmMMori loco, üt éb 
omfijjw^gjbi prwscntibus &uóia¿ 
tur,,irxter Mistara m ftoltetnftWt 
temdore Offertorii in Eceleai* 
fia¿L i; 



■J» 



. §• XXXTTIH. 

bu¡tdri&m f itiveniaffofaeto, 
ttidat. - ' ■ *■ 

Sü qu(s aheri i a 'Óífieiú Nq- 
tará Bicced»t f et á príedeces- 
soiÍ9.: J PFOfi>coIIi.| rcgistraque 



ht péfta dfe suspensión y prlv^don dé 
oficio. Con respecto á la dicha pu- 
blicación» hágase en la iglesia entre la 
misa -solemne al tiempo del ofertorio, 
desde el palpito ú otro Itigáf á propó- 
sito, para que sea oida por toaos los 
aUí presentes. 

§ XXXVIII. 

Cada uno entregue á su succesár el ar- 
chiW) precio inventario* 



Si alguno succediere á otro an el 
oficio de notario, eatrégueaseie por el 
predecesor los protocolos V demás re- 

3&"rK¡?2 A5C **■* *> cinturas y negocios que te- 

•d«tíH<yiH>tíntwioi irx EpWco'- nia en su poder, mediante inventario, 

paM»l¿rcí4i»iDiaMpcfii»ii*^ «ay el que ha de conservarse en el archivo 

dantúridque ita factures cs«e, epÍBC( ^ a | obligándose con juramento 

cum ad Officium reeipiuntvr ,r, r » o J . 

Notarii, jungando ae oáSria- « hacerlo asi al ser recibidos al oficio 
gan^^^ia^H vw^ É^cvr^d^k «otarios. Pero por lo que mira á 
pi eo nominé, ab ei* conecta ¡p^ WC retarios particulares del obispo, 

EpwcopaJi racoQd*at- . , . de los¡ espedientes u otros negocios se- 

> guidos ante ellos, sino que los han de 
... depositaren e ^ archivo episcopal. 



_:• M 



TITTJLTJS XI. 

DJ} OFFICIO EXECOTOBtS. 
JU&TITIjE, 

: $. -I- 

Clericum in Sacris constitv- 
türri mllatenus capiat, nisi 
dt'Episcopi mandato. 

E00LE8U8TIGI executores, ni- 
si de mandato EpUcopi, aut 
0jut QíficiaUs quemquam \n Sa- 
cro Ordine constitutum ne ca- 
píant, si Ule delictum non fue» 
til, ob quod juxta juria, et bu- 
j»»>9jrapdi Deccetorwa for-* 



TITULO XI. 

. DH* €f¥GXQ DEL MINISTRO EJÉOÜTOft. 

§1- 

* 

Bajo ningún pretesto aprehenda á cié- 
rigo alguno ordenado in sacris, sir 

- no de orden del obispo. 

^ . .^. * — * ^ 

Los ejecutores eclesiásticos no apre- 
hendan si no de orden del obispo ó. d 
su pfovisor, a ninguno constituido en 
Órdén* sacro, si no fuere tal el delito, 
que slgmi la forma del dereóho y dé 

Ifeitt 'átoát rt'iftéfa Úa grita ftíruMln TUMnlan 



K»*' íílüíftii'wn» «w.-íipretteiltlétbéíe íiifragartti. l>f paÁs'?, 



^tM«KSb\»M «w^>iiql(teetiw} ni- portan ármás, ó 1 llevan^ 
qu^U'tóiuTbho^rí' **rfl«*nt<* músicos, 6 entran en ca- " 

minedeprehenderint.armishu- 8&S'Be«pe$hosas. Y 81 sorprendieren á 

jusmodi, instrumen^if imuyieis r alguno en los crímenes. rapceafüdoa» ar- 
et indecenti vesiitu sublatú, réstenlo en Ja c^fi!,..despws-áe í h^-.í 

rasPís»s«áKr?¿: íss -*&$ '^a ^j», ¿«tn* 

ingressum cárrtris, afl Offiois- intentos, ó traje indecente. Pero si ta-\ 

ft&HÍ/Jitt de-^r.^^eUncu^te^laeór^U. , 

to¿a t detineatur (i)., ,.,..,.,.. pbi^po; y .¡cnándo lo hajraji sido éti'l&; " 
; ', , . noche, déseparté al d|a. siguiente álos. 



f| ¡( ofjqií^s, jjara que el reo sea rechicdo - 

r¿ / ju^r* ■* ! •'■• ■ / l T*igm turna cautela l enfttí tatísa^iri-^ 

V,.|--í» . ••- • • - i ;'■■•■'■ '"fama á tos clérigo*: oi . iii t * 

Quol-ádea eatitiv^t Vibsqtu* * ' PfíVcPdáse éi) Jo^Dé acaba dedech-J 1 

«ea^iA^i r . w indrái)fiiriaiii ¿étatf ¿afijamente y sin éfccándtíló, irilth* 1 

pondo «cxS^iorúm.tertíá para- «eíihdHttítfel fri se le conduzca atado a 
acensaron, reliquae surnptibus la prisión sin orden del juez, bajo la pe- 
pro adminiatratim^ de se¡gl CUV» terceip^ltójia 

piantur, v¡ resistant! Judiéis ar- d * apearse al delatory los f efemttt&é á 
bitrio^rUeiLpcEne^Jttariv *L- íSkBtoa /kílá-admihiütr^ioíi dejustrtíiá. a 
aatem executores hujusmodi p ero s ¡ i os clérigos hicieren resistencia # 

5^^".*±£ con ,a f»e«U¡»» "o ser aprehendidos, 

, sean caat^g^dps gravemente «1 arbitrio ¿ 

del j uez: así como los ministros ejecuto? _ 
¿res qye dipjjnulareh sus crímenes, .qgfcr. 

den inhábiles para ejercer sus oficio* v 

Siaíiíüfc JfTe^i^sKbiiiMí :-* ,PÍ>ífi 8 ^WPtof es.. fueren Á eignnn 
rt^otysJffttyfocHfp^ita. j>¿fte por. «jftusa <de afguua ipjecacU>» 

14 



*u: j • • • • > * • 






lió 

tione ejus solitum emplumen* 
tum .acctpiant; si pro diebus 
singulis aliquod satarium eia 
eonstitutum non su. la cora* 
missionibus vero sibi factis, sa- 
Jarium, ac tempus prceíiniantur. 
atque exprimantar. In actis au* 
tem, cum sua, et i i ti gatería sub- 
ecriptione, si sciat scriberc, si 
vero nesciat, cuín Parochi, aut 
eo absenté, Sacrista subscrip- 
to ne acribant quidquid de re 
ipsa acceperint, si seeus fece- 
rint, ejus quod acceperunt, jac- 
turacn faciant, quamvis, Be re- 
cepisse, negent, si vero quid 
amplius acceperint, cum qua- 
druplo reddant. 



§. IV. 

Si única profectione piltres 
executiones facial, salarium 
unicum percijnat , solven- 
dum ab omnfflus pro rata. 

Executores quicunque, Ofíi- 
cii causa aliquo proficiscentes, 
etiamsi varias executiones, et 
in diversíj locis faciant, nihil 
amplius salarii ex aditu, et re- 
dil u perc¡pi:i:it, quarn quod pro 
itincre unius executionis debe- 
tur, idque pro rata in singulas 
executiones distribuant, quod, 
ut constare poesit, in aclis afFe- 
rant fidem distributionis per eos 
fartac, et Apotecharum salarii 
juxta supra scriptam forman). 
£i vero justum salariuní oxees- 
serínt, id, uteum peería persoU 
vant, Judex proccipiat, et con- 
tra facientem quadruplum sol- 
vere cóTceat. 



DEL OFICIA 

que tuvieren que hacer, e% razón de ella 
reciban el emolumento acostumbrado, 
ano ser que Íes esté señalado algún 
salario por dia. En las comisiones que 
se les den, fíjense el salario y el tiempo, 
y esprésense. Mas en las actuaciones 
anoten cuanto hayan recibido, suscri- 
biéndolo con su fírma y la del litigante, 
si sabe escribir; si no sabe con la del 
del párroco; ó si éste está ausente, con 
la del sacristán; si obraren de otra ma- 
nera pierdan lo que hayan recibido, 
aunque nieguen haberlo recibido; pero 
si recibieren algo mas, páguenlo con el 
cuadruplo. 

§IV. 

Solo perciba un salario, que se ha de 
pagar por todos á prorata, aun en 
el caso de que haga muchas ejecución 
nes en una salida. 

Cualesquiera ejecutores que salgan 
á alguna parte, en razón de su oficio, aun 
cuando hagan varias ejecuciones y en 
distintos lugares, lio perciban otro sa- 
lario por ida y vuelta, que el que corres- 
{Kinde al de una sola ejecución, distri- 
myéndolo u prorata entre cada una de 
las ejecuciones; y á efecto de que pue- 
dan hacerlo constar, anoten en las ac* 
tuaciones, y den te de la distribución 
que hubieren hecho, y de la paga de las 
espensas en la forma arriba prescrita, 
Pero si se han excedido en el cobro del 
justo salario, mande el juez que de- 
vuelvan el exceso, imponiéndoles un 
castigo que los corrija, y obligue por la 
fuerza á pagar el cuadruplo, al que 
obrare en contrario. 



DEL MOTISfHO ÍfJECUT«R. 



111 



f V. 



$ V. 



Pariibus mandato, ne revelet; 
ea etiavtt non ezccdat. 

Man data capiendi, et exe- 
quendi, et alia faciendi, qurcad 
suum spéctant Officinm, dili- 
genier adimpleant , partibas, 
contra quas data sunt, nequa 
quam nun liantes. Ñeque in nli- 
quo excedan tipáa adiiuplen tes, 
aliter enim pro qualrtate exces- 
■ns, arbitrio JucÍícíb puoientur. 



§. VI. 

Laicos homines in ezecutioni* 
bus faciendis non sibi ad« 
jungat. 

Execu torea Ecclesia^tici ad 
Justuice exfcutionem ejecuto- 
res seculares comités sibi non 
aajangant, etíam sub prjctex- 
ta capiendi secularem Clerici 
compiicem, nisi ad id exprés- 
s ora in scriptts manda tum, á 
Judicíbus subscriptum prrece» 
dat, nec cu m, secular ibu*» exe- 
cutoribua hujusmodi, Clerico- 
rum domos ingrediantur, aut 
inquírant, si secus fecerint, Ja- 
dicura arbitrio severe pleetan- 
tur. 



No revelen á las partes los mandamien- 
tos que les fueren dados, ni se excedan 
en el cumplimiento de ellos. 

Cumplan diligentemente los man- 
damientos que hayan recibido para 
aprehendery ejecutar, ó para hacer cua- 
lesquiera otras cosas que miran al des- 
empeño de su oficio, sin revelarlos en 
manera alguna á las partes contra quie- 
nes se hayan dado. Ni se excedan en caso 
alguno en el cumplimiento de lo manda- 
do, pues de otro modo sean castigados 
al arbitrio del juez, atendiendo á la 
cualidad del exceso. 

§ VI. 

En las ejecuciones que tuvieren que 
hacer, los ejecutores no busquen la 
compañía de los seculares 

Los ejecutores eclesiásticos no tomen 
por compañeros, al hacer ejecuciones 
de justiciad ejecutoressoculares, ni aun 
con el pretesto de aprehender al cóm- 
plice secular del clérigo, á no ser que 
para esto preceda nn mandamiento es- 
pecial por escrito, firmado por los jue- 
ces; ni con tales ejecutores seculares 
entrénalas casas de los clérigos, ó 
hagan en ellas sus averiguaciones. Si 
obraren de otro modo, sean severamen- 
te castigados al arbitrio de los jue- 
ces. 



§. VIL § VIL .,.,,. 

Ne dona accipianu Nullum No admitan dádivas, ni molesten á al- 
- J - * rttxtH- . guno 4i\ el cumplimiento de sus debe* 

«ííf «Z'nñní Z^UÍ No admitan dádivas ó regalos, ni 

piant, nevé quos com prebende* , . ,. /■ 

lint, aut comprehendere desi- causen molestias o importunen a los que 



112 



BEL OFICIO DEL MINISTRO EJECUTOR. 



verint, vexent, ^ut molestent, aprehendieren ó dejaren de aprehen- 
de ob aliqnam aliato causara ¿ er n ¡ cualquiera otra causa, ni ob- 

queeítum alidlierfr lujuria ex- \ r . . 1 . , «.i-j , a . 

tor^eant,, fin mw* Juíice* fc^gan con injuria alguna utilidad. Si 
artjftc^«fi^MW*M¿ ad priyatfor;, pro^den de diversa manera, los jueces 

háganles sufrir las penas que en su ar- 
bitrio, conceptúen debérseles imponer, 
basta la de privación de oficio, según 
gep. la cualidad de la culpa. 



nem officíi pro qualjtate culpce, 
dé'eiépoenás Butnant. 

A 






§ VIII. 

Tenga obligación de refrendar los man* 
(lamientes de . los jueces y qficiales, 
para impartir el auxilio del brazo 
seculqr. 

Tengan también obligación de ir á 
refrendar los mandamientos para im- 

9(IY , WTO «»„>, w. ««1.. ? etmr el * UXÍ,Í0 del bmZ0 secular > da " 

«Hqui fa^i^ndum.^a; fymi lr dos por los jueces y oficiales, y de ha- 
«mciitoVé séculari. '"' ' , . Carlos ejecutar, juntamente con el eje* 

cutor secular. 



§. VIII, 

Mandola adimpartienduin au- 
í^atátito bráehii SeCétarÚ r& 
/rendare tenéa&ur, \ 

• Iré itidem teneantur, ad re-. 
WefídaSidum ' mandátá auxiiii 1 

StfPffwiaWwfl data, 'ad'. tiaqt* 



6. IX. 
Executor juramentum pra&tet. 

piunujr, t juren t de eo bene, fi* i 
déTíWqúe ob'eundo, et de ob- 
é&vúttdié, «quantum in'Bé tíst 
i>e€r^ii¿>afa^ajo^Bodqc6ni- . 

íftPlfi. *:¡ - •'•■■; ■ 

' i 1 • ■ ; \ » ' 

f - j r ' i ' • 

TITULUSXn. 

DE OFFICIO CUSTO^IS, ET 
CUSTODIA REORUM. 

.,,.§•!• 

íffJ^isfakiTbC^r^ex^ cefykretuz 
_, f)<??ninicü % tt>ftGtte4iebus 9 
cjusdew Custos curet. 

Cüstoéi carcerum Ecclesias- 
tícorum 4KcmtK.fiV9tt. a !.ÍAi 



§ IX. 

2?Z ejecutor preste juramento. 

Siempre que los ejecutores sean ad- 
mitido'* al desempeño propio de su 
oficio, juren cumplirlo bien y fielmen- 
te» y observar,, en cuanto dependa de 
ellos, lo» decretas establecidos por este 
Concilio. 

TITULO XII. 

DEL OFICIO DEL ALCAIDE, Y DE LA 
CUSTODIA DE LOS REOS. 

§L 

Cuide el alcaide de la cárcel de que en 
ella se celebre misa los domingos y 
dias de fiesta. 

El alcaide de las cárceles de los ecle- 
siásticos, cuide diligentemente de que 



ML OFICIO DEL ALCAÍÍ>B, Y DE LA CUSTODIA DS L08 HEOS. ¥fe 

los domingos y ¿m : ñ¿'-#qffi¡¡b.}¡^ 
bre en ellas, ahora c<wip¿tente 'y ~¿p 
lugar á prapóeito, la wrisa que han- tte 
óir todos, riara ¡q cual ijombrc eapelláú 
á sii arbitrio el óficí^ .ifeL^MíLiag. 
naiandoíe limosna conveniente de las 
multas de cámara. El alcaide guarde 
en una cómoda bien limpias las vesti- 
duras sacerdotales. 



eis* hora CDrapetemi, et decen- 
ti loco, Dominieis, et festia 
Missa celebretor, quam ompes 
audiant, ad idque Oíftciaüs Epi- 
ecopí Capellanom arbitratti suo 
deligat; coi ex m ule ti* Carnero 
congrua eJetemogipa constitua* 
tur. Gustos vero Sacerdotales 
vestes ín arca nítidas asser- 
vet. (1) 



§. II. 

Feminas 6 viris separatas 
habeat. 

Fe minee in carcere separata? 
á viris «int; adea, ui cuna illis 
commercium oon habeant. Si 
qaem vero in hoc custos exces- 
tisse repererit, vineulis coer- 



lí*7 



w ■ 

Cuide también de que las mujeres wtén 
separadas de los hombres*. -.-, \ 

Permanezcan separadas en la cárcel 
las mujeres de loé bornes, do 4¿Ao 
que estás iío teugaqcprouiwcftdoa 03* 
aquellos* Si ei. alcaide encmittareiqrt« 
alguien sé ha é&tédído én 'é&tto, éstfl& 
chele su prisión, ,¡ 



$.111. 

buarceratis arma non per^ 
mittdU 

Arma cffensiva, vel deflensi- 
ra ctpiis non permittat, si quis 
babea í, eorum jacturam faciat, 
et in usum pauperum carceris 
dírenrlantur. Quod di neglrgen- 
ter in hoc cuetos se gessef it, pro 
ratiooe culpce puniatur. 



§. IV. 

Cura Custodia circa carcerem* 
et incarceratos. 

Carcerem clausum, et muo- 
dum á sporcitiis tenent, et de- 
tentos in carcere, diligenter, 



§ 111. 

No permita que los presos tengan 

urinas. ' l ^ 

El dictLide no consienta á los préáos 
que tengan armas ofensivas ó defensi- 
vas. Si alguno las tuviere, piérdalas» 
y véndanse y apliqúese su producto tiA 
provecho de los pobres de la cáü6¿f, 
pero si en esto se condujese con ne- 
gligencia, el alcaide sea castigado en 
proporción de su qufjm^ - - r * - 

'-$ IV. ". - J 

Del cuidado que debe tener el alcaide 
acerca de la cárcel, y áe los presos. 

Mantenga cerrada la cárcel y ¿ob- 
sérvela limpia de suciedades. Custo- 
die diligentemente á los presos con la 



(i) Late Granat. Synod. ut snpr. tit. do Offic. Custodis, et Custodia reoram. 



114 



DEL OFICIO DEL ALCAIDE, 



quantum fieri poterit, custodia. 
Éo ingredi mulleres ne permit- 
tat, nisi mater, sóror, uxorve 
alicjiju* viucti sini* esc autera, 
in ejus cubicula ne intrent, sed 
cum eo extra canccllos ferreos 
colloquantur, nisi cegritudine, 
impedimentoye teneretur, quo- 
mintta a'd caríceltos hujusmodi 
díicéftderópódsit: Ntocte ifi cttr- 
cere femintc non remaneant, 
nisi de Officialis .EpiscopL. li- 
ceritia, gravi urgente nece9si« 
tate* swb p&n* diiofiMtt porrrto 
gfotjes spnis focéiint. • Ónst99 
yer,p si seihel rnulier npriii ,io 
¿ar^eeredormiat, tribus pondo 
fettlcfetiH'; si hris, pondo sex, si 



posible precaución. No permita que 
las mujeres entren á ella, con escep- 
eion de la madre, de la hermana ó de 
la mujer propia de algún preso; mas 
éstas no penetren en sus dormitorios» 
sino que hablen con él por la parte de 
afuera de las rejas de hierro, á no ser 
que esté impedido por enfermedad ú 
otra causa, que no le permita bajar al 
cancel 6 reja. Por la ftoche no que- 
den en la cárcel las mujeres, si «o es 
con liconcia del oficial del obispo, y 
• urgiendo para ello gra¡ve necesidad, so 
pena de dos pesos en que fee les con- 
»«ir©ffiíin¿ifef¿r^iiWeniq'»e- dena cuantas veces hi.cicrep lo contra- 
hip qrti carcere indiuñ sunt, si Tl04 Poro si el alcaide .permite que la 

Decre'fiim hujlismodi nemel vio- . ¿ llepma en¡ J a c á rce | p0r } a -, 10 . 

Hverifit, qimtuor pondo, si bis, J .. . I , 

Mú>faM*wUtit*\ *#**<**' che, sea multado etí tres pesos por la 
riiwfwie ihol»si¥inculís.coBr- primera vez, en seis por la segunda, y 
fi!W\V r * . .■ . j ■* si-veincritiLtare aím, sea privado del ofi- 

cio 1 / B^ttiismo modo, los presos pa- 
guen cuatro pesos por la primera vez 
que infrinjan este decretp, ocho por la 
. . x segunda, y en caso dé reincidencia, 

sean reducido^ á una prisión mas es- 
trecha. k 



v • 

v.0' 



.) 



j) 



Jf^.carcertSi visitatione incar- 
m . t GQratoruw eathalogum, Ju- 
dici exhibeat 

Ad dies. visitmioni carceris 

indiceos, custos ita se prseparet, 

ut Cameram in loco carceris 

magi*' pwblico sitam' stefnat, 

íSp^ia, rnensaqne una, et scam- 

j»a paratain. Indicem praeterca 

¿orurfi, qui jamdiu, vel nuper 

In carcere detinentur, 'Judici 

JfFerai, tít jaxlaíndiceiñfifljus- 

modi, singulos ad se Judex vo- 

cet. Si quis vero sese ocoulta- 

verit, eum Notarii Judici ma- 

nifestent. 



§ v. 

Presenta el alcaide al juez una lista de 
los premSj cuando ocurra á hacerla 
, visita de la cárcel. 

En el tiempo señalado para hacerla 
visita de la cárcel,'prepárese el alcaide 
de ella do tal modo, que disponga.. la 
piqza que fee halle, situaren el Juglar 
mas público de la cárcel, coa. una* «tesa, 
sillas y bancos* Presente al juez la 
lista de los presos que á la sazón se 
custodian en la cárcel, ora sean anti- 
guos, ora sean nuevos, para que según 
el orden que se advierta en su coloca- 



T DB XiA CUSTODIA DB LOS REOS. 



116 



cion, vaya llamando á cada uno el juez 
á sn presencia. Pero si alguno se ocul- 
tare, los notarios preséntenlo al juez. 



Inearceratorum nomina , et 
causas in libro notet. 

Si quis se in carcere conati- 
tuat, vel comprehensus iuclu- 
datur, custosin libro describjt, 
hunc aibi in custodiam tradi, et 
cajua reí canea, et ad cnjua 
instan ti a m captus sit, notet, i ti— 
demque efliciitt, si quis, durn 
jam captua detinctur, srques- 
tratua fueril, qnibus custos se 
subscribat , sub peen* pondo 
nnius cum di midió, quutiea in 
hoc negligenter egerit. 



§ vi. 

Deben asentarse en un libro los npni- 
bres de los presos 9 con espresion di 
sus causas. 

Si alguno se presentare en la cárcel, 
ó aprehendido se custodiase en ella, el 
alcaide escriba en un libro, que se té 
ha consignado tal reo, espresando por 
qué causa y u instancia de quién ha, 
sido, reducido á prisión; y haga lo mis* 
nao,. $i alguno estando ya preso fiíer^ 
■ separado;., y at calce de estos Asiei)* 
tos firme el alcaide, bajo la penado un 
pi'so y cuatro r«ales T que se le impon- 
er ¿.cuantas veces proceda en esto con 
descuido. 



§. VIL 

• • • » 

hcarcerqlop non x vextt % fleque , 
dona ab iis accipiat. 

Ne a captis dona, munerave 
accipiat, ñeque eos vine tilia in- 
justo cóerceat, nec á vinculis 
magi*, mifúnve solvat, qtiam 
mandado Judicum sibi injonc* 
tono ait, noque eis directe^aut^ 
indirecta rnolestian inferat, 
quas pecunia, aUisve rehuís r'e* 
dimant, sub peona restitueodi 
quadruplum, si quid, sic iujuste. 
extoraerit, idque juxta legum 
horum re?norum formulatn 
probetur. (1) 



§vu. 

No maltrate el alcaide A los presos, y 
abstengase de admitir los obsequios 
que foto* puedan hacerle. 

El alcaide no admita á los presos dá- 
divas ó retíalos: tampoco les estreche 
l\i cárcel injustamente, ni la quebrante 
en su fitror, ó los liberte de ella, exce- 
diéndose de las órdenes de los jueces, 
.ni les .infiera molestias directa ó indi- 
rectamente, á fin de que ellos tengan 
qno evitarlas con dinero ú otras cosas, 
bajo la pena de restituir el cuadruplo 
si de este modo obtuviere algo injusta- 
. mente; lo cual se pruebe con arreglo ¿ 
la forma que establecen las leyes de 
estos reíaos. 



i:ii „• 



A ... 



(1) Lex Beg. 7, tit 3. lib. 7. RecopiL 



• « j 



£0 ^^UPéM^IÉrma^mr^ 

.*. vin. 7 ' $ VIIL * -' , ,_ 

W*»««to> gQpftwft dimuMs ¿¿¡i , después que «e-fe ¿a$* mandado 
-Mwst&KHfi ífí8«ffww» ; ' jwft^f» liberad, mwnfpti,eltn¡e- 

,_, . :i , ,, ... ,. i . ., _ ..pobre. . "¡"i .<• i ;•••••' '•' •'• ••• ! -' •■ • • • 
fli q"\ 4 «?5 r *>F. e fa 1 * W Los^Bresos $ij é $e' mftod&i? poner iiñ 

jraísaSsji"^ «****,.«» «*• **¿«d*«»j» car. 

íuoití -.*i ípw íp*upe«» «fe* . : $d>> po* cMea-ée ilor sirtaruw aieoptas 







* » * i ► 



9foLlTililt)i¡«iM 

ol iir -1 ; ■» . v.-;! .•■ 



9foLlTilllt)i¡«iM .i -• •: ! I ' 



«ottcvaaif t,- áib ptina jwoíb das, ,T|i lep, «stfocheu ó> qu* ¿atienda» 
^B} 4ty0tieaycqBt{a,fe«etlnti obJifjaciene? éteu ftttor, fli^DS'etoitípe^ 

^M^ i ^'i e *Íf m ^ b í/" 1 * da* áda* tonzás, '«< les' causen mole^ 

OÜowSjqwcws indiofo, roqui- baja tapera de tre* pesa* <pie paga- 
»fitt>ii : , ,- i,'. . rán 'cqairtatf vedes ¿oñtra^ífaWáeñ á lo 

pian<fotÍQ¡. y> obsérvese ésío aiYrí cqando 
. porr, Qtfos ^rímeoes hayan wilo reducá- 
dos & prisión; Método 1fr onal haga ét 
jitftt Ja. .cQíreápóndfente áV^^tíbíí, 
el (jija ¿¿eoflaao para la visita de íá 
eáccQls v : .-¡ 

§. IX, § IX. 

Stivendigrum taza in ¿arcere Fíjese puncamente en la cárcel elaran- 
Dubliee aMstatur. \ cll de los salarios. 

<?,fopt*lta> cáÑséris loco to* Coloqúese cJiara -y manifiestamente 
d^^^^iipAtiaoiefUpeoíiipruní,. en lagar publico de la cárcel, donde 
qu« cuBtodek á c^ptis «igere pue< } a g^. | e ido por todos cómb^amen- 

debent. ubi commode ab omni- ~ , • r 

Íii;)«¿tn«tot, cUm, ac P «r te eJ arancel pw^scn^^fliíp anarez- 
aró«p>, conscripta» coiiocetur, ca el aprecio ió valuQ de lea ^alanos 
i^if omnímodo, >ub p<ena q^p ] 08 alcajdev'debenexisw -i-toa iftre- 

tefT'',"- -* adim; *>s; y esto W ' c^rriplidb tfé'wtfc-Ér mp. 

'-id ^ — ;;, , w r , ^ . . *» P OT ! P 8 Raides, b^q^p^a, do 

seis pesos. 

(1) Lex Reg. tO. et SI. tit. 13. Ub*l¿&**pte - . : -. i ¿A J^cc^O 



T DE LA .CUSTODIA PB LO§ JUC08. 11* 

Quidquid carcertm spcctat, ^ El^)cdeaiie conserve diligentemente 
diligente comeros. ,» . v . cuanto pertenece & ítC ¿Stcefo • 4 > * * 

Careerís vincóW ¿&riia dilf- * El alcaide gtafde con riuciró cuida* 
geuter cestón aásetVfct/U-crt^ J db^tóda's las prisiones \d«h la «ó*«el, y 
munus obierit^ l"»»*». per cuan M r gcibiere el cargo, entregúense- 

confecto/emr&ipiát/eodemque ' »« ' f** «ventó r>, ,0,1?^ &Mo$^Wí! 
etiam intefVeultfBíé 1 , cuta* mu- 'IDA» a#tJ{*U¿ d* .¡¿^^^^¿«X^NwP^ i*"' 
pus peregeófs i««»toato:F¡tle-i ! ^j ání;rQ|( ti t úy a l MC<>n( i 1 , t4Snie||C j ol|l ¿ u 

quibus ip^omitót: We^do' 'de*cfedi<ada ^/^ Wjci^^Mi^k 




niariímy^riia.füeritíéo|Jdei!i, TO> e ¡ fuere 'á elk) cpndepddo^pft»raao«i 



vjrnodi senranaa, jureiuranao *^^"^ vw J w ^*VV^^^^> v .^*yi^^M^^íJft 
te obatriága*. ItariicU'-.qta»' < JéB'tfecretód d^tiSte .(&OCll^jp¥ff<Mll 

que hjec .ByMdu^ **, jous^b ífcieftdó i6iifiiIm«iUB, ^«fenel^riwiideode 

E^p*{ÉS'ftr."Sb' to^*«» do su familia páNbM 
eustrenasi'áhddvé'símíré efcí- * cualquiera' juego de suerte a los pre- 
tal, ai vero eéfeirtfefttltfUMiuei ' feos> ¿qufe'Ies exija aguinaldos ó cosas 
ad priTationeni 0fl5«U,proht BettiejaiitesV mas si lo contrario hiciere, 

^% m o6 iT£fl¡) Hmm r precederá contra él, imponiéndole 
j i* r¿i- M , u,y[ ^ ^rttBta 4a privación de oficio, según lo 

merecieren delito. 

7 7 y /T 4 

< &• -XI. c • t ' * & XI» n 

\ , iJEl tucano general haga en (a visita 

fhneralu vícarius i» careé- ' ¿¿ to cárcel la oportuna averigua' 

WtrhittiiUVW Ais tmiiV ' >úiim, que tenga pdr objeto euítétí^si 

'm^L^L^/^ l ' My * ■• * ,h W>-*íii ** observan las reglpisprete^ 

^m¡. .T¡.!i. - a..)} i. '| «•.•••>! denUmimfe e$tqblec¿4a.h , ... ... ', 

AdmofiettloV jpi;*#ef,é^ órfU' t ' 'Por tanta, este Ooneilw amonesta ó 
«ak«,etVi«tiHi«ttiieMi«fcua» ^tddoí lod oficiales y,vicarios, <rué cuati-: 

cuétdV>WTMÍ^ ( *gl{? w4£ %«n escrupulosidad todo cuanto se ha- 






(1) Conjíojut líiltau 1. tit. de carcetjfl jc^tqdilma. 



cu 

118 



hoc potissimum incúmbant, ut 
ad Dei cuhum, ei honorern mu- 
neri su* satisfacía nt 



,1 



BEL OFICIO DEL ALCAIDE, Y DE LA CUSTODIA DE LOS BEOS» 

Ha establecida en el presente decreto, 
y ademas cómo Utota el alcaide é tes 
presos, dirigiendo feds esfuerzos' *priítt- 
cipalnaente á este qxáqien, á fitv^e d^r 
el Heno debido. á su cargo r y tributar á 
Dios el culto y honor que» merece •" 



TITULUS XIII. 

"DI MAJORITATE ET OBE- 
DIENCIA. 

]' §. 1. 

Quid circa prmccátntias? 

Ut pace, et tranquiliute con- 
cardes Eccjesiaslici viri unum 
opus constení, nullbque dissi- 
dfis inter se contendant, unicui- 
q\\e juxta oam, qna eminet, dig- 
iM¿atein, aut juxta munus, quo 
fungí tur, honorern, Jocum, se- 
demqué constituí máxime ne- 
cessarium est, eam ob causam 
Sacrosanctum Tridenlinum 
Concilium de Episcopis in hwnc 
onodum decernit Episcopis prce- 
terea ubique is honor tribuatur, 
qut eorum ti ígnita ti par est, ei- 
que in Choro, et in Capitulo; 
in Processionibus, et alus acti- 
bus publicis sit prima sedes, e- 
locus, quem ipsi clegerint, et 
pftfecipua-omitium rerurn agen- 
ciaran* auctoritas. Qtii, si aliquíd 
Canoniciaad deliberandum pro- 
ponan t, nec de re, ad suum, 
vel süorum commodnm spec* 
tante agatur, Episcopi ipsi Ca- 
pí tul urn con vo cent, vota exqui- 
rant, et juxta ea concludant. 
Ñeque vero ob id á Concilio 
Prsebendatis, et Capitularibus 
quicquam de eua dignitate de* 
tra-hitur, aut de his facultati- 
bua, quse sibi de jure, et con- 
étretírtifae competunt, etnon 
adversantur Tridentino Conci- 



TITULO XIIL' ..."'■'•.;: 

DE LA MAYORÍA Y DE LA OBEDIENCIA, 

Reglas que deben observarse en orden 
á las precedencias (72). ~*'~* 

Siendo necesario que los varones 
eclesiásticos se propongan un mismo 
fin y permanezcan uniformes en paz y 
^en tranquilidad, sin estar divididos en- 
tre sí por disensión alguna, se hace ab- 
solutamente indispensable decretar en 
favor de cada uno, y atendiendo á la 
dignidad á que ha sido elevado, ó al 
cargo que desempeña (73), el honor 
que se le debe, señalándole el lugar y 
el asiento que ha de ocupas (74). Par 
tal motivo, el sacrosanto Concilio de 
Trcnto decreta acerca de los obispos, 
que se les tribute en todas partes el 
honor que corresponde á su dignidad, 
y que ocupen el primer asiento (75) y 
el lugar que ellos mismos eligieren; en 
el coro, en el cabildo (76), en las pro- 
cesiones y en cualquiera otros actos 
públicos, de manera que su autoridad 
sea la primera en todo cuanto se haga. 
Pero si proponen algún asunto á la de- 
liberación de los canónigos (que no re- 
dunde en favor suyo ó de sus deudos) 
hagan la convocatoria del Cabildo los 
mismos obispos, recojan los votos, y 



lio. Qup vero ad ea, q.u?e in determinen con arreglo á ellos. Ni tíBr 

capituiaT&md^ 



DE LA MAYORÍA Y DE LA OBEDIENCIA. 



lid 



nenda sant, recta, unanimisque 
sit ornnium cunspiratio; jebet 
fcteb Bynodnu, nt cum Epidco* 
pije* . ¡Decami^ve , ayt is, qui 
pjrgpesa^ debet, Capitulum ad 
extraordinaria negótia convo-' 
earérit, íft sicheda vocationis, 
etiam #a oapua coutíneantur, 
de quibus deiiberandum est , 
qoecapita etiam ad Episcopum 
deferanrur, nisi cié re Épfacopo, 
siv^-ejie^i ex Episcopi fami* 
Haribiis"~coiT>petenti, a gemí uro 
erit; tune enim solurn Capitula- 
res con vocan di sunt, et ad prav 
^crip^um. hujua Decreti • ins- 
truendi. (1) 



i i ■» 



• -» 



alguna la dignidad de los prebendados 
y de los cabildos, ni perjudica las, ja 1 ; 
cuitados qué les competen, sea p#r den 
rocho, sea por costumbre, y no se opo- 
nen al Concilio Tridentino. Respecto 
de aquellos negocios que requieran re- 
solución délos cabildos, haya justicia 
y unanimidad en el común consenti- 
niionto. Ordena este Concilio, que 
cuando sea convocado el cabildo pqr 
el obispo, por el deán, ó por el que 
deba presidirlo, para tratar negocios 
extraordinarios, incluyan igualmente 
en la convocatoria aquellos capítulos 
que se someten á su deliberación, los 
cuales so comuniquen también al obis- 
po, á no ser que versen acerca de in-' 
teres propio de éste ó de alguno de sus 
familiares; porqne entonces solo los cap 
pitulares se han de convocar, é instruir* 
seles según lo que se previene- en esté 
decreto (77). ^ !> 



i , $. II. 

m 

IáUí de prcecedentiis Episco- 
pus dirimat absque appella- 
tione. 

Quoniam in frequertti Con- 
gregatiorie, tihi Ecrlesiastici , 
Seculares, et Regulares conve- 
rájunt, nisi aliqma prcesitJ^at, 
cujijs aurtoriíateomnes in O lu- 
cio comineantur, disáidíonim, 
afc t'umúluium po«set océano 
«uboriri, Sacrósanclo Concilio 
Tridentioo h«c Syoodu* inhee- 
rens, prccipii, ntquando in pro- 
cessíonibus publícís, et in iis, 
^«efe liunt in 'tumulandis de- 
fuvbtonlin^eofporibuf, de qua* 
yjf . preceden tia controvertí® 
onuntur, eaa Episcopus (araota 



§ ii. 

Dirima* el obispo sin apelación las J 
cuestiones sobre precedencias. ! 

Siendo frecuentes las reuniones^ 
que concurren eclesiásticos, seculares 
y regularos, sin que haya una autori* 
dad que las presida, para hacer auh 
todos se ciñan dentro de los límites en 
que so contiene el cargo que cada uno 
desempeña; y pudiendo semejante fal- 
ta dar motivo á disensiones y tumultos, 
este Sínodo, adhiriéndose á lo que es- 
tablece el santo Concilio de Trento, en 
casos de esta naturaleza, ordena, que 
cuando se susciten controversias sobre 



~ . (p }**¥*• Tl ¡#! S** && <wp. 0.-*Oonc Provina do Quirog* act» 3. cap. Ifc 



120 



DB LA MAYORÍA T X>B LA OBEDIENCIA. 



obstfntilul qlibusíumqui, 



omni 
noh 

proat«jápd#tnC¿nollii Decre- 
to, et Cunstitutione sanctee me- 
morise Gregorii XIII. hac de 
re editis, cautam est. (1) 



$. Itl. 

Nullus Doctoris titulum, aut 
Quempiam alium assumat, 
nisi prius ostetiderit Epis» 
copo testimoniales litteras, 

Stntuit prseterea, ae mandat 
b*c Syhotfus, ne ulitis Clericus 
cujascaníque conditioniv Bac- 
calaureuiu, Licentiatum, Ma- 
gfstrattf, DoctorenWe io ali^ua 
Facúltate se nominet, aut sub- 
scribat, in his Iocis, ubi de ejus 
gradu constare non potest, nisi 
prius Episcopo litteras testimo- 
niales gradus hujusmodi osten- 
dat, sub po3na pondo centum 
aúri, piis operíbus , Justitite 
rfúmptibus, et accusatori seque 
appttcandorom; pcenis contra 
hos á Lego Regni statutis in 
áuo robore, et fírmitate perma- 
ttentrbus. (2) 



cualquiera gé*e*o ¡óp prpcfderyia en 
Jai prócesionéfe píi^lif^,Jr |n aluellos 
actos que se hacen para sepultar los 
cuerpos de los difuntos, las decida el 
obispo, (sin admitir apelación de su Fa- 
llo) no obstante cu&le&qfntem ^posi- 
ciones en contrarip que haya acordante 
este propio Concilio, y lo, que sobre el 
asunto resuelve la constitución de $re; 

gorib XIII, de santa iriemoria. 

■ • < 

§ ni. * 

Ninguno tome el título de doctor, 6> 
cualquiera otro, á no ser queanté^ 
haya presentado al obispo sus cartá& 
testimoniales. • 

Establece ademas y manda este Con-, 
cilio, tjue hingun clérigo, dercualquieiw 
condicidh que sea, use del título d# 
bachiller, licenciado, maestro ó tfafetóP 
en alguna facultad, ni se dé á recono- 
cer por medio de su firma bajo cual- 
quiera cualidad de esa especie en estoA 
lugares en que no puede constar de su 
grado, si no es que primero manifieste 
al obispo las cartas testimoniales (di^ 
ploma) que lo comprueben, bajo lá 
pena de cien pesos dé ord que feé han 
de aplicar por partes iguales, á obras, 
pías, á gastos de administración, da 
justicia y al acusador; dejando en su 
fuerza y vigor las penas qufe establecen 
contra éstos las leyes de) reino. 



\^ 






-n- 



. i » . ■ » 



7 .'•' 



f, 




nc.Trident.Se8B.S5. - " 






■ r - « /» 

i* i > ji 1 1 ' «re»! 



1 ) Conc. Trident. befa. SS. cu>, 1&— Brid. Séaa. JK «Jk. *•. « _. 

(8) I*» Sé* ti 6*. T. m 1. «eoopü. :ü:jl ^ ^vXfA^^T^tatsttti- & 



4>- . * j « 



* < 



'*Y 



*t 



- \ 




t » 



IBRO SEGUNDO- 



I 









~i mi. i ~ — ~ 






;.;■ •TITÜL'ÜSI-.- • ■ 

^t <>1MD¡ÍNE JUpICIDBDM. 

Jk Trtbunaü ordo % et. silen- 
tiun» serventur. 

In locw ad audiendtfn mu- 
M9 de puta ti 8, silen ti um, ordo, 
et obetfiwt^a servvbfiur, in sedu 
bus, et. próvido i\lbus^rat iope 
antiquitatis OíBcii Notante,' ¿t 
Piócaratoribüs \ honor "defera- 
tor; ac ínter omnes sumiría sit 
cucq modestia consensio. Quod 
si rínnuá fecerint, Jmüciihi aV- 
bilrio'ffiáhttentüf, et.Uaque ¡*d" 
sospefiBicÚte ofl* . «t prívatVMiem 
q$oü puniantur. (1) 

.. ifwedvitúr. 

Hativ* 'QftfeMfrister/Liti:» 
galor, aiiiüve.qoiciniqueiatta 
Aulara, qjuojewiwreatidiqntia} 
celébrate, ajipa, quaecymqiie 
secum li^beat, ¿t"*at fitfo serve- 
Uífj ©ffcpdrtttno ' ÉtdlUbito ' renté- • 
di** J¿h»W>U»tf£ UuigiUt. 



TITULO I. 

DEL ORDEN DE LOS JUICIOS (78), 

Guárdense orden y silencio en el 

tribunal. 

En loa lugares destinado* para co- 
nocer de las causas, guárdese silencio* 
Orden y obediencia: hónrese á los no- 
tario» y procuradores, por razoñ déla 
anrigftedád en sus oficios, eh siís'pró- 
tiBiortes y asientos; y entre lodos haya 
suma avenencia con modestia. Si de 
otro modo obraren, sean multados al' 
arbitrio del juez, y castigados hasta 
con -la» suspensión y privación de oficio.; 



• 



• ~J •w.» . -»J I» 



.« •* . >. 



§11. 

. Nadie entre con artizas al tribunal. 

NingH» ministro de la curte, litígate-* 
te ó cualquiera otro, Heve alguna cí.asfr 
de nFffl&V hallándose dentro del jauzr 
gado; al tiempo ete que ee tfelebra m*-* 
dicmiia» y el ja'éz Vigilé" dlIigetkt^iuéXite^ 
'quS áe cumpla con lo mandado, po- 
niendo el Oportuno remedio, cuaudo 
faere necesario. 



y §. iu. 



«.• 



«. —■ 1 v •» 



>.. í¡ ..* JW« • »•>'.-' 



Paugtrum Advocatus % ac Pro- 
curatoT designentur. 

A.d*ac«¿us ) et ProóuratOrde- 

pjULle/Uur, q,ui misej-ubiliurn rer- 

éonarum causas defienda nt, et 

• tatariuo), quod sibi fuerit ab 

EpiasppQ cvnró&iwv wk <¿/a- 



§m. 

Nómbrense un abogado y un procura- 
dor de pobres. 

Nómbrense un abogado y un procu- 
rador, que defiendan las causas de las 
perdonas o^iserabl^s, y perciban dala 
canaaj;a ,el malario que les señal^r^ el 












15 



H9 

mera percipiant; hi verojlljjrum 
causas, quos ut pau peres, m eo- 
rum patrocinium Judices tradi- 
dorunt ,' gratis' s defenderé' te- 
neantur, nw ab ei» quicquaip 
accipianl, eorumve operas ad 
• silos usus conferant, sirb preña 
rejldenrii duplum, cujus muíc- 
t8D dimidia pars miserabilibus 
Personis applícetur. Admonen- 
ttir ettam, ut ir» his pauperum 
QBUsis acourate studeaat, et pro 
bravi earum expeditione labo- 
rcnt, cum omni charitatis, ét 
mansuetudinis aífectu; ne pau- 
peres jus suum amittant. Quod 
ti opus fuerit, Judices verbo, 
aut scripto instruere, id prses- 
tent, si vero, ex eorum negli- 
gentia pauperibus dammirb im- 
porte tur, cestituendi iÜud poa- 
D8B subjaceant. 



§. IV. 

Minoribus Curatores dentur 

• . .. • 

. In causis minorum, si ex eo- 
rum aspectu talis esse appa- 
VeaT, ipsis praisentibus, si ad- 
tfhu, si re atointeutn tpeciaHnd 
id mandato Curatores depuren* 
tur, quijurent se minorum <*uc« 
rum causas defensuros, omDi di- 
ii'gemia, et consilio adhibitis? 
confesado' varea rmaori ne pe- 
tetar, nisi aotequam; pj&inc¿r 
piat, Curator pr&gens sit, al i te r 
confessio invalida sif. 



• i 



i * • 



« ■ • 



i « . • ' • ' » '. l » i 

* 
: . > ■ 



*.\ 



obispo. Uno y otro est^n pbligados á 
defender gratuitamente las causas de 
aq sellos pobres que : los jueces hayáA 
.encomendado á su patrocinio; pero no 
les reciban cosa alguna, ni empleen,su 
trabajo en usos propios, so pena de pa- 
gar el duplo, de cuya multa apliqúese 
la mitad en favor de personas misera* 
bles. También se les exhorta á que 
se dediquen con empeño al estudio 
de las causas de los pobres, y trabar 
jen en su pronto despacho, con toda 
caridad y movidos de mansedumbre] 
á fin de que los pobres no pierdan d§ 
su derecho. Si fuere necesario, ins* 
truyan á los jueces de palabra y poí 
escrito acerca de las acciones que ten¿ 
gan que deducir en provecho de sus 
clientes: si por su descuido se irroga* 
se algún perjuicio a los pobres, queden 
sujetos á la pena de restituir loque im- 
portare semejante daño. 

§ IV. 

t Dense curadores á los menores (79)¿ 
Cuando se trata de las causas de los 
menores, y por su aspecto aparece qué 
lo son poique estén presentes, nóm- 
brenseles curadores que defiendan la* 
causas que les pertenezcan y h-ágasfe 
el nombramiento de que se habla, bra 
estén ausentes, ora estén presentas JL 
ese tiempo, con especial mandamiento 
de que los amparen; y al efecta, inhí- 
baseles juramento de que desempeña- 
rán bien y fielmente su encargo, obran- 
'db con toda la posible diligencia, y 
consultando el dictamen de personas 
de ciencia V conciencia; ni se tome de- 
claración al menor, á no ser que antes 
de que comience ésta, se halle p resen - 

te 4 olla el cur*4or,pue^4¿*otrQ«igdo 
eefrttük Ja dfldaraciqa. .< . n ..U.$» 



Dfi'XM iroigfes. 



£23 



r 



«• V. 



(. , 



5 v. 



i t, i 



f&rca instrumenta publica ser ., 
. ptnlvr ordinationes regia. 



Publica instrumenta, et ea, 
«fnae gúarenttgia dicuntur, et 
Óhyfographa recogntta, ettam 
qpi* prtecedente mandato,. aot 
monitorio, executioni manden- 
tur, serventurque stilus, et for- 
tftfa Secularrum Tribunalium, 
mfcleges Regí ce de hkic san cita, 
jfcfw.quo ad eaceutionejn, tér- 
minos, pneconia, et üdeijusso- 
res, quam ¿juo ad alia; Clericus 
¿frtern, in queirt executio facta 
est* cancere wt incloaus, doñee 
{Mflugm p¿tuper gaudere velit 
privilegio in favorem status Ec- 
ctesfasíici á Gregorio í*apa IX, 
feófercesso, in Deéretali, qom in- 
cipit - Odoardus, quam Papse 
pofl3titntionem Judicet», et Offi- 
ciates inviolabiliter servent, et 



Obsérvense las reales disposiciones acer- 
ca de los instrumentos públicos. 

. Llévense á ejecución loa instrumen- 
tos públicos y ios que llaman guaren- 
tigi^s Í80),iasí como las escrituras re* 
conocidas, aunque para ello no preceda 
uumíjla^ ó. monitorio, y guárdense y 
respétense la práctica y la forma que 
h^yap adoptado los tribunales secula- 
res y prescrito lafc leyes reales sancio- 
nada^. sobre esto, tanto en lo que mira 
á. la ejecución, á los términos, á los 
pregone^ y (fiaazas, cuanto á lo que so 
refiere^ á otras cosas; .pero el Clérigo 
contra qujejí se despachó la ejecución* 
sea puepttf ,en la cárcel (81) hasta que 
maqifi^te.^ntencion de querer gozar 

áVHm^Bant.aaandóautemcre: . W*W*fcV> .<J™ ¡concedió en favor del 

ditorea Chyrographa ; aüasve estado, eclesiástico el Papa Gregorio 
prívalas scripturas obtulerint, IX, por su decisión pontificia, que co- 
ut r^cognoscantur, Judice? id mienza Odoardus (82). Guarden y 

fion marrdent, quod, si debito- i ■• • i li : " . J 

«éCJericiidnenfeierint^dua- cumpla^ inviolab emente esta consti- 
bu», et non minus, nec aliter, tucion apostólica los jueces y oficiales, 
nisi in proprias eorum Perso- Mas cuando los acreedores presentaren 
nafscontumaciísincusatis,Chy^ escrituras publicas ú otras obligación 

nes privadas, para que sean reconoci- 
das,, provean los jueces de conformidad 
al ocurso qué, al, efceto. se produjese 
pero si íos clérigos deudores no lo hir 
cieren, téngaste pú& hecho el reconoci- 
miento,' después tfé libertes, acusado 
rebeldía por dos veces, ni mas ni me- 
nos, en su propia persona, y como re- 
conocidos esos documentos llévense á 
e|ecucióli^uardando el orden estable- 
cido en los instrumentos públicos que 
m traen aparejada. 

'■• .0'4 í' ,y. Un J 

9$P Ee4tt>*í feTS. tit. 21. íib. 4. RecopiU-¿C«p. Odoardus de solutionibus.— Synod. 
da Oso», til». 34ce&lLJ¿$tj*j&fc WdaiüBfm^áo Valkdolid lib. 3. tit. S. coost. 1. 



TOgrapha, et instrumenta priva 
¿ftfhvjutrnediproj-eQognttis ha»- 
beantur, et ianqnam recognita 
executioni mandentur, servato 
ordirie prc&misso in pubfiers in- 
ttriinftentiB, qoaj prora ptam ha- 
beal exteuitonera. (1) . 



7 . ■ 

e3ínu './ífí> 
•tujíz na . 



*ii tk 



m 



fMEL- OKDBN 



$. VI. 



§VI. 



declinandam. 

i5 QoteWbfetdéclinatoriaexcep. 
tito, airt iacoiapetenüa jurisdrc- 
t#r*Mt tetra* nove» diee x>ppa«* 
nat^r, £ fine ,pree/i*i tenn¿ní 
ebtnputandos, aut parte prna- 
«etile, á'die, qira ihtimáta fue- 
rit citano, «rao termino elipsfr, 
§i declinatoria. Jjujuajaodi ex r . 
céptio allégala non sjt, re?ti|u- 
(ío in ir^tegrum ádrersus hujus 
terñpóría lapsriím tióii cortee dá- 
til r, 41 ai tu alus casitus conce- 
den da e9^et,.pro,termiqQ autejn 
ad probandum viginti dies prec- 
¿ehDirntur, quod si exceptio de- 
elimnoria probefturj causee prin- 
cjp^lw oogpitifc Qestet* «in roí- 
n,u3|>ín expensis, et daonús pro 
fetardatione litis alteri partí il- 
hlíie ódntjemnctor. Quae statim 
{pipere á ¿tadiee- reus cempel*- 
tyfcr* Si mfláotra rJuadictum 
tempusparsf uon declinayerjt, 
Ha conte'stetur, reconventiones 
ftotnveiaqüe intra lermihtiiri Ve- 
flxmdeatorr juxta Legum Reg- 
nj di^Qsitionjeni, quarum usu*, 
et observantia, quo ad hoepra?- 
cípMur. fereriori vero hi ter- 
mino definiré in patAsarte 1 Joái- 
cpBi'0Ítf;AÍ ob juatfa alíqimi 

§ ausas id ^ri. deberé, sjbi vi- 
éfrtur. ídem praecipitur obser- 
Vfcri;'ftvel&re^ et apertepósítio- 
mjjbua reapondendo, jnita Le- 
aej* Jtegqi circe toe disponeo- 



1 > ' 

-o ' * 
.oí » ■ ' •• 

i* . * - ti i •• • i • ■ » 



¿Sfe señala el término de nuetlé düzsptiih 
oponer la escepcion ttmrtadU "étoeU- 
natoria de jurisdicción* 

Para oponer la escepciorj declinóte 
ria ó de incompetencia de jurisdiedonj 
ge conceden nueve dias, contados déa^ 
de que óoncluye el término que $é preí 
íijó á la parte para contestar ladenaann 
da, lo cual se entienda si aquella >est¿} 
presente, y si no lo está, desdé éi'dWf 
en que se le haya hecho, la citácipii 
contra el lapso de esté término, 6iu ha» 
ber alegado esta escepcio», no se éon 1 ^ 
cede restitución in integrum, Jr en Iqci 
casos en que piocede el recurro, recín 
base á prueba por vfeinte dia«. C«m 
el conocimiento de la causa principal! 
sifempfe que se pruebe la declinatoria, 
y de ló contrario, condénese á la parte 
que la opuso, en las costas cansada p 
ert la indemnización de daños y pte{£ 
juicios ocasionados á su colitigante, po¿ 
la tardanza del pleito. El juez coni* 
pela al reo á pagar al instante ttitfbas 
cosas. Pero si dentro del terminó pjr%^ 
dicho la parto no opusiere la, declina? 
toria, contéstese el pleito y háganse 
reconvenciones, respondiéndose ert' e^ 
plazo por derecho concedido, segujfi 
disponen las leyes del reino, cayo ttoó 
y observancia se ordena en cuanto ^ 
esto. Puedan los jneces concluir. 1$8 
pleitos en lin término mas breve, si 1m 
parece posible hacerlo, atendiendo 'á 
justas causas. Lo mismo debe obaet- 3 
varse en cuanto á las posiciones» q\v^ 
han dé Responderse clara y abierta*» 
mente, según lo establecen las 1 leyett 
rebles." * '— " "" 1 "" "' 



(1) I«& 1, et 0. ti<^ l|fc 4* ltoo^~4iK ^ 






«. VII. * 
tfpfáA^intytWr pro brevio- 

Fiaepi ljítibus cupiens hsec 
Stftáflus impon?, he partes ul- 
trB'jnodam graventur dilatio- 
mittoa, ei expensis, dtatuit, ac 
aancit, ut Eccleaiastici Judicea 
finjas Provincia?, sive Ordina- 
ria aúre» ex epeciali Episcopi 
toauniasioae delegati in pauais 
íevibus, et parvi momenti nül- 
lOs'Hbellos adrqittant. In bis 
tero, qu« majorÍ9 fuerinl rao- 
mea ti, dúo taalum ab u troque 
Ultga/ore libelli producán tur, 
naque ad primata conctusio- 
fiero, 1 et artículos ad probatio- 
né&'faoiendas. Post publicatio- 
{ttln'tero á aingttli* litigatori- 
bo3 pcpdi^ci udus tanuim libe- 
Huta possl^quod si de {acto piu- 
láis, 'quilín hóc Decreto sanci- 
ttám^eít, ^rodncantur, tíut reci- 
H|a^t(U^ ii imiIH deaernuMur, 
aranjsque'probaúo, eoruro vü> 
fute facta, invalida sit, nec ñ- 
3#m tíllé* inbúb fcciát, quí libe- 
Ufrjabecripfc't éígnatiqu* slnt afe 

^íypifa^rftbft.w, et^radu io- 
8 WPA I % Sfl **>$*$** W e ; n . efc 

amer aantittantur,. nisi causee 
qUirffaiff indicia arbitrio aliad 
fc*rt*f«Vtf iL/Si vero aliqua de* 
■fnf^ria, e*0&Rtio oppoaatur, 
tra octo d¡es continuo á dio 
ri ^a?ftiorffá numerando*, pró- 
éetaat, <ne parti ad pro* 
l^urejterreinu*. prowogetur. 

fitíñerándorn interlocutorie dies 
fgft, W fefettdnm T3rb deñhiti- 

^t% I >«^9Jfcb9Mdin ¿fe* deeem 
l^mb^uiur, jQUJbuB.eJapsis, 
ai Juaícés contrafecennt, ex- 
jtéiM&?'ht'é te cansa fartas, & 
4Jtf«tárJ4teYmiai«ii9qitefed*en* 

tiatlbnem in duplo reddant. (1) 



§ VII. 

Nuevas regla* que han de observarte 
para constatar á la pronta conclu- 
• don de las causas. 

Deseando este Concilio consultan á 
la conclusión de las causas, á fin de 
que no se graven las partes mas de lo 
necesario con las costas y dilaciones, 
establece y ordena, que los jueces ecle- 
siásticos de esta provincia, ya sean or- 
dinarios, ya sean delegados por espe- 
cial comisión del obispo, no admita,!) 
escrito alguno en los negocios leves y 
de poco momento. Pero en aquellos 
que fueren de mayor importancia, pro- 
dúzcanse solamente dos escritos por 
una y otra parte hasta la primera con- 
clusión, y admítanse los interrogad 
ríos necesarios para rendir pruebas. 
Después de la publicación de probana 
zas, solo pueda producirse un escrito 
por cada parte; y si de factose produ- ; 
jeren 6 recibieren mas de los que se 
han establecido ppr jsste decreto, ae 
declaran nulos todos ellos, y cualquiera 
prueba rendida en su virtud, sica tam- 
bién insubsistente y no merezca fé algu- 
na: tampoco deben admitirse memoria-* 
les que no estén firmados y autoriza- 
■ dos por un abogado apfobdd'ó y como 
tal reconocido por la parte interesad a* 
ni se proceda de otro «iodo, á no <seff 
que así lo exija la cualidad de lia ctuf&4 
al arbitrio del juez. Mas si se opusie- 
re alguna escepcion declinatoria (83), 
debe probarse dentro de ocho dias con- 
tinuos quehan de contarse desle el 
día de la oposición; pero no.se prorro- 
gue á Ja parte el término probatorio. 
Concluida la causa, se conceden seis 



(I) C<rtMU4*ttSb. i .ceáp. 83. et SynoiL fe Quiroga cotosttt. 11 £ 



-i • 



i* ; 



C - Sl i .- . días dentra de los cuales se ^pré«tméf^í 

sentencia interlocutor^, y, 'diez 3 (Jíasí 
para 4a definitiva. Si los jupcep obra-; 
ren en sentid g contrario, de&pnes -de*' 

haber trascurrida los plazos qne se lé^; 

fijan, paguen fori^el duplp/lus^pftst^^ 
;,..;..... causadas desde el día déla conolugíai*» 

del término. legal, hasta el en que haya* 
dado su sentencia. 7 * 

/WM! .j AjJliA , ... : ^ •■: . Qué dWte : haceret en ri* caso drMwJ&s 
*#minum'«óH>jtocnni pro* f w na rinaiere* ta* pruevas que^ 
■toaiom*? ■ ■'' cemesponaen , en el termina que,., 

.; tiíj ., . ^ , , <:<w te/ tfé/>ío s¿ /i« /¿a^a. concedido* i. 

$utp partet ad i»uae prob»- Cuando Jas partes fueren citipláztt- 2 } 

tiones í¡ rt cienda ? pdqiM» fue- das p ibdüCJ> *US pr.UQbWy^ 

rirtt, bi prcbaliones non fece- r ■ r i • r í i V; i* 

rini; néifiir nctéraw, qu*s *ocant aprovechase^ cualquiera datlaa .de* » d¡ 
r^jn^rifs» •OTnaxerinvet aU término que coíi tal mte'nfci'ón Mies tito*- 1 
l W-sW« » *H*. í^am.dyi- biere seftaládo, ni obfaviei'ért daránté* 

gentmra á parto adversa, nec ¿i .,,_, ^„«^„<, «^^^^f^^;«« */^~««^ ¿£¿. 

aV'eatlsm 4tWa 3 htnusmodi *«•«- cartas receptorías, tengase por 
e*ttteta*ptu»«tieYrotaum,pró- denegada semejante dilación b plazo, 
denegato haberi, et causam pro eiíaaí lo pidiere la contraria, en aten- 

conclusa, et definiendafn. e^e, c ¡ on ¿ que 8U colitigante :HP ha practl- 

altera par* citan mandettrr, et i ' _ °, j-r • 

contumaci¡8.i B(M ,«rt¡*p ro videa- <*<*<» oportunamente laadAligen^as que 
tur, quod ad tertiam diera re- conducen al fin propuesto. Ademas, 
cedrias, ptrófwt; b¿ bu te» el juez dé la causa por conclusa, V 
"'-a.Tx « tr 7?r^ ,^ e "« r . mande : 'char para definitiva, ¿la ^tra-i 

causa pro QOncIusa^etiaAi ter- * ■ . ~ - , ( • "^ 

rattü'ad probarydom nondúm parte; provea eq efecto,, ,quQ la coata-^ 

•Lupa* ut: ruto i atan* tit)»bte- maz á qilifen se haya acusado rebeldía; • 

vittsj^xpadiantuf,,.! saque sus cartas receptorías dentro d^V 

3¿» íí ■ . . *-' tercero rfia; pero si. no las qacasp, t$ri;t* 

-iJiíi ..:■•/ gase la causa por cqucluea, aunque :to* a 

nq t • i daviabo se haya cumplido ettérmind 

¿i ' p i.' concedido' para ía prueba, á fin de qx\$l 

. iü-. .i .- . ■ . • ' por este* medio coficluyau ^.pl^Mi 

- -vii • ., mas brevemente. 

eii •■* §.-IX, ' '' » • •'■ ■ ■ : ; § IX. 

<• iAdkaé tíi éúiémt*. Continuación sobre la misma materia. 



.*(- . • ' • v ■ ■ . , .. • '*/ 



^.Qúando una ex partibu» liji; Siemppre flue una de las partes liti- 
g^tftibínr ftctaai probationem gantes pr^^jese la prueba que hubie- 



db uar Jtnotos. 



m 



pcoáwreÁt, ei e* non obstante, 
para altera ín .causa. coacluíf t 
pétierit, pars próbationern pro- 
dribéns citettir, et su per hoc ár- 1 
t^tio-oontttinbcia incuaeoturv 
etcortciudatur, antequam, coa- 
cfusio ultima ñat in causa, quod 
tM seciis actam fuerit, ait in 
at.Mihinu 



v 



re rendido* tao obstante la cual, la otra 
parte pidiere que se concluya en la cau- 
ca, cítese á da que produjo la prueba, 
y acusándose rebeldía, concluyase so- 
bre este artículo antes de que se haga 
la cmipluaiort final en la causa; y sea 
en sí rodo todo cuanto se hiciere en 
contrario/ 



§. X. 

De Publicotia**^ ; 

eS£ pubiicatio patatar, et hart, 
•aquod JL¿rnwou8 duret, ab alte- 
ra parte contradice tur, ad , ex- 
cüfsandum actorum examen, et 

lia*- de hoc dilationes, pneci- 
pitjjr Judiqibus, ut gub. condí* 
tiorie, si terminus elapsus sit, 
aWrblicátionem fíeri providéant, 
qk»d «i* teraünua adhuc duraveK 

ritf ¿Jeclarent, quod duret, quod 
aic jube.ant, quamvis Decrelum. 
cónditiónale ait. 



■_ L'i».i 



§X. 



.< 



I- SI.' 

De eodem re. 



De la publicación de pvrfbanzas. 

Si sé pidiere J^ publicaqiojQ de pro*., 
bauzas y sjifrier^ gqptríuijccipn el ocorr 
so por la otra parte, á título de qu^ to- 
davía dura el término que se concedió; 
sp.ófflfcfia á lee*/ jueces accedan áiá 
pi}b]i^ioi*:ba]ó tíe 1 cotidicipnsi y?i e^, 
pasfjdA el^éri4ínp .probatorio, á ¿o de 
escusa* el examen Je los amtos y otras 
dilación os qde [ruedan ocurrir bajo este 
ref pectp; pot o sidnráse aun/<lecláren7 
lo qsí,no obstante, qnq el decreto ; sea 
qoedvcíquaL , < • ••■« 

Sobre el mismo asunto. ' 



• 1 1 • 






.Elapso termino ad preban- 
dürm, sí probatione facta* publi- 
cJtfonem ñeri postuletur, aut 
prd&feffié non faeta,causam ba- 
beri pro conclusa petatar, par- 
te, adversa citata, et non contra- 
dicéute v contumaciaque incusa- 
ttf^sfnetuna alia dilatione cau- 
utmtfpfo conclusa baberi marn 
dejar, ai vero para oontradixe- 
rit. cognita á Judicieus contra- 
dmióñia causa, ex aclis, quod 
Jééthi^^ierif, dtfceraant. ' 






-iiíf v 



).) 



. . t ... 

Si launa parte pidiere la prtbl«ía- n 
ciou de probanas, dfespuek de, ser pft- [ 

sado pUérwnqj^^ 
rendido ta otraJa^fWfutíba.quo le> «en*- 1 
venga, # rasque no la hubiéfe 1 pKrtht- ' 
cido, pretendiere que la causa se dé 
por cofichm, sin esperarse otra dila- 
ción cualquiera, téngase la causa por 
conclusa, citándose previamente á la 
contraria,- y acusándosele rebeldía, sin 
, que qftfitjfldjga la enunciada publica- 
ción de probanzas; pues • en; caso de 
contradicción, los ¿peces proveap lo 
que fuere de justicia, con conocimien- 
to dé ¿dtísa, yítegtín lo qüeponstQ fl^ 
■^utós. 



»• J »'■■•«. I 



..- ->• 



$$ .HJWhWW 1 -.-. 

^^^Mfnip^i « . 8w.imtis*do todo el que entáblate mu 
^fi¿tf^#vftitfw:etq*- ¡, , : 4CMf4¿tm y «o la probase, qflanwn- 

u causa inckoaiionem e«- do fot «ptfas awíí» de que comiente 4 

pensas promittat. instruirse la causa. 

auanáo capitula có'iftfa ¿li- Pasen al examen del ministerio fifl- 
quara hujus Provincias Perso- ^] } as acusaciones que se formaleti 
nam dentur, Piscali tradantur; contra alguna persona de esta provin- 

J^tí^.ffiK¿t cia; y prosíganlas el jnismo^ 
fifr, ín' eferjue testes deSgnati oficia caso de que no estén crómelas, 

áí!it,"&c in éís contenta ftdeo a i.^ ;s**^w* ^.^¡¿n l«a nnfnKI/i aí&rrtm-hd 



„. WM .«.. f *,-.- — r „.ápos 6 á sus. oficíale* el corceeponfe 

tari», ^r»iítiti«»iaoh«fe fidajus- ¿lente aviso de tales acontecí mtefltf&itf 
«pjbn^pwíroittat.ii^, qwi.aa p¿ ro g j consta qn jé n es el acusador, 

5 e /í!^:r^!^:!S!^!LW proteste poi- medio de fiadores idóneos 

que pagará .todas las costas que se cau- 
caren vn el procesó, -si no prueba en 
manera tólgbna la acusación que enta- 
blase, y sea castigado al mismo tiem- 
po como acusador calumnioso. 



aeuit,.exppnaas. une ue ¿jfu#» 
faclendas, 'si capítuía minime 
iMttehttit', pcfHmlíltürtitn, rti- 
Aml40^pWÍattir r pffrifct áceu- 
aator calumnia**- de jure ?e- 
nit puniendus. 



•MS> 



V -" " ' 



§. xm, 



TBbA'kóújUgés'noft bohdbi- 



$XIII. . 



S^KSrifTfe' ¿*». 4° denunciada coulo culpa^^u* 

nSn tfwjtpur, c^v.atenuf , «* no hacep. yida conyuga*, .reátese *k 

Matrimoinumi et non coliabí- te^tirnpnjo de su párroco en'pftNslftl w 

iMotMm,* éíb éMjfáMepiÜ- á ue conUmeroti matrimonió y VÍván ai¿ 

tw- q¡3 »i neaaTerint,f ¿o,r paradas;. para lo cual, m.áuítodk5* .«eran 
IWcHeSr, qui, nuatetius opua, . jpa'reqer: ¡aj .tribunal en que 9*téwtxa>* 
itítAu-tia^liótm faeskt firobá- mjnacfas sobre este asunto. En caso 

mué vg u^prueba mas amplia, en cuan- 



APttdNriipfrfe ***** 

natur. 



DE LOS JUICIOS. 



m 



n 



to fuere necesario, y dedpüeé de la ra- 
osiw v>^\í v»fc * ■ / v *i j '- ' ■ tiftcácion de loe testigüé, pft>1tea e\jWSt 
-w^n^c, .«^«wu*. i*\ -\ :» .1 m 4á flatosa lo qüehtittfere logfrrefffte- 



/l' 



« e i 






• ■: ». 



»' í ■! 






"t. i 




WCfw. 

i>e tos' pjoffgatíips\ 

Ep Jas .causas crinhitíafé* (ín^ilfe^ 

persigue el delito, do la cplQbraci<¿ptJÁ 

un dojbtte matrimonio, viviendo &ttn;<ei 

primer cónyuge* to» reos Beáw VfeASftlS 

«seiftentiis pef eoe la T cJqs (i prisión rméríífaaf se ihStrijye ['$$ 

tpvÁh$vNmoAi a^perraverint, propeso, y procreo, los ¿JUQG0S 40 W¿rfl 

ubwpfinaAi* omm Impon** ^^ J'J^ amqM>áqBa || 0li|ita |^3 

apelado de la sentencia qué éfftotf'lrq^ 
bierqn pronunciado, á fin de qu& cojv». 
clu.yu la cutusa de este modo. Pera 
cuando el fiscal lia acusado, cíttins$ : ltt^ 
partes a quienes importa* y si la,s citlft-, 
tiones ocasionan sus costas, cúbrajisft. 
del dinero que se aplica á los gaptoi 
de. administración de justicia. 



In caínis crvrainafi^ug. bip*r 
i%fcfa tit$tiút\uú: vívente primo 
^ei^Bf¡VT& ihflafei éarcétá te- 

c Áeún&x) Índices procuren*, 



]j^; ( ^fta<fo y«to¡ Fiscalía ac 

cñvaveri^Jll® partea* quarom 

í%WreÜ, crtenlúr, éa^qae cita- 

tittiiiBj'fíant^ rfertima Justltifc 



no t>r: 









i XV. 

Di lo que se ha de observar en las eau+ 

sas criminal^ . 

Cuantío, pareciere á los jueces ^§r 
conveniente que se conceda en las cau- 
sas criminales á la parte que está ,pj&» 

«-i- t_ -■ - V • ^*rte únd copia de los autos para oi^^ 
^.ces ; abaen|eff v Notar,*, , defienda, y hubiere otros reosy ovm¿ 

alto nujus par tis prensen- ^ ^ V * V '"^" V1 "'' . / muviv^vwuoiwoj %vuir 

___, ^ ? u ^ ^^s pitaes qué se encuentren aumentes, IdíP 

notarios lean el proceso al, abogado$q> 
^~ . e , ir ... ia parte presente, suprimiendo Io,a nom^ 

¡ftJhffi «E^ISií ffi • 'iWWí y ^hrensecnkfedodamwte Imh; 
B¡Mfti; iaj^rti^i tra¿»ihh])i. til él tic tripo en qtíe* püéüfó hacerle l^ 1 
tm^osM^itii'»' : i oportuna publicación,. Mássind|íu[n 
0860 nli . * < . brere impedimenta alguno, de detector 

-oiq utp 7 i ^ [t ' dbnfceda¿e aqueliajcopia* &ttflq&e-ne8€* 

-nano íu> t Bil«í .a£ ¿^ui .: ^ Supriman lób nombres. 



L XV. 

Servanda in causis crimina- 
libus. . . 

JAI'. , 

Quando Judicibus expediré 
T}A^M l í r » € iV? «*^* criminají^ 
bus partí pree3enñ act^rum 
tmnaurnt^itri ¿oncedere, ut se- 

éijxupprésaiñ nominíbtig, ^ró 
4«i8om legant, et írl naque ad 
gtylicaüonem diliga^tor aerfe* 



tl/>wA' 



I 



iáé 

Ci ■ 'r¡','ji] I , ." t fi¡k < t ' 

^Qmi cum Censura aggfa* 



*•• »r*»- 



DEL ORDBN 



■j-». *«. •* 



•wí '*-í'i 



r In causis imffiuQitaftum, re- 
í tftation'aitr, ' ni!' "Brélesiatf con- 
4Egiafflfamv|6tJiliii qtótHfsctOl»- 



M ) 






&..XVIL 

J: Z)e Conjugiú cl<mfy$ti?ii$¡ 






••• • » ' ■"«. XVI. • 

Qt¿¿ ¿s /# gtt* debe kacetmtn eleatp.éa 
que sé agrercen^lito c&tisuras. ^ ¿ 

En las causea de jiin^u^ííad^^ 

«. .«—.-,.. — . .- .... w ™.^ re§tú¡uclpncís de los reos que se acojejí 

m7^q^^^^^.T^^' i ft J a ^?!P 4 e í a ígl^ia, y en cualesquiera 
durit *aggrafvanao Censuras, otras en que losjueces proceden agra- 

antequam Censur* hulusmo- yando Jag censura8 an te 8 A e que 8e 

di aggraventur, prftcedat in- , . . ™ •. 7^ ^ 

tirna^aijteriong Censur» j*m P°"g a en, uso el ejercicio de tan grave 
decreta^ de cujus intimátione recurso" (84), preceda láintimaciSft tle 
fidem faciat Notarhis, pracíedat la anterior censura ya decretada, >de 

culans informatio. quo ordine, * . . , f J r , . , fi ü 

et úori aiíter'ad Kfcciesiasticum la infbtoiafcion con. que pe justíníjae 
ftutfdfctuin proeedetur. • haberse i mpeUado «Iquxi Ik> >d£Ítw&¿9 

secular: con e$te orden y nodeuotf? 
modo se procederá á decretar el entré 5 * 
dicho eclesiástico. "" ' ' Un * 

§XVH. 

Zfc Ivs matrimonios rlandestinqs^^ 
. , .. . , . L /Enlosittatnmonios^clándeétftíbs'a*- 

Quidquid circaeaa partipus pe- ^¿¿^„^ i^. ■.".'• ', ►..-.... , >t L 

Tatür, F-iicmlií o PP osítí¿, fet ac- "««»« aposición y la acuwtciop, j$ 
ttisatm athnit tarar, acta, «t pro- fiscal, no obstante cualquiera petición 
batió á parübus exhibí» pro de' las partes, y recíbanseles, en la in- 

inibrmatione summaria reci- f ormac j on somar ¡ a I ofl aut0 s y pruebas 
piantur; denme testibiis a par- .... . . J } 

tibus productis perTíscalem fl u ° exhibiesen y produjte^ei>; después, 

rati(n^aiis, ; üerumque habita habiendo ratificado el fiscal áJos tes- 

partíiim cohYessione, per indi. t ¡ gos que hubieren presentado la§'p&?- 

ees nostros hac m re decerm, *° _ J /» - j ' J u 

«4%toÁA .poto* juxta :di V o!! tes> cu y a confeaion de nuevo debe pro- 
sitionem Sacrosancti Concilii curarse, puedan nuestros jtréew <l e- 
Trídentinh (i) ' cretar y sentenciar.. definitivkiW^mVd 

¿ ' negocio, ségun dispone el sacro^aito 

Concilio dé Treuto*» • •- —>-- .i^.m-:'í 

§ XVIII. 

Téngase suma cautela\(fói¡ue el mari~ 
jdfi wp ffsrciba la acusación de adul* 

ritum de adulterio, concuWriaA^v^aanao Ia.mu^er .acusare' a su ñro- 



..> ^» v 



§. XVIII. 
Caveatur. ne Marüut.aHb^eat 



-' JK> — v's, J«J' 



toTe accusarerit, Juc^f «fficíat, pió marido de adúltera /^dQ concubi- 

1 ministro ejecutor proceda enjuicio co- 
mo denunciante; y prosiga en la cau- 

' sa, cuidándose con toda prec£u,ciQp 4e 
que el mando«o llegue á so&pecbar ha> 
ber sido delatado por &u propia mujer. 



ut Fiscalía, aut executof Justi- 
t&£»^adJcio^é*üntil^ et«a\>- 
aara profle^uatur s adbíbjta cau- 
tala, neimaritus, á propria uxo- 

tflft ' V-: ■*'. 



-i 



ü .v.:- ■ Vxn¿ - ■ ' 

.j&iffr&fltpm .Pcfstyarum 
^ifaiuq£[r,qti$ expediantvr. 

ti A Kiasrabilibus Parsoois li- 
ijgapVibus^mhjl quldquam pe- 
cuniae accipiatur ratioñe' litis, 
Vaque- mia^raWlii iPetwotia tc- 
$ileutf f q «embaáis nióbilibus, 
e& 1 ftftp^Uibua quinquaginta 
pondo valorem non babucfit, 
probatio vero quoad hoc puf 
Notarium fiat, ex qna l# sí Gffi- 
ctalibus constiterit de pauper- 
tate ?Yé* ion»' Ktiganti* , «j ns- 
jtep causaSt «epiotis djlationi- 

Éus, expedir!, et ín ómnibus 
bbvenirijtkbeanl '' "' : 
ü( ■ :">■) ' ■ i 

Causa Cienco? um secreto per- 

1 fractentur. 

-0*«.J :)ii''mí •) *'M.* :• "■ 
.oi^cgu^a^oties crinjinales con- 
a Clericos in Sacris Ordini- 



§ XIX. 



.-a 



Descácheme gratuitamente las cauüqb 
de las personas miserables.. 

Ninguna cantidad dedico al*ota> 
tamente se reciba á lasr persona^ mise- 
rables que, litigan, en r^pp <telj¿«fcft. 
Por perdona pobre se reputa la que no 
tiene el valor de cincuenta pesos en bie- 
nes muebles ó raices; cuya prueba re- 
cíbase por el notario, cpn el objeto de 
que si por ella constaré a \óh oficiales 
de la pobreza de la persona que~1ft%a, 
manden; que <s«is cansas terminen,* re- 
moviendo cualesquiera dilaciones (Júe 
ae opusieren á ello, y que se tes #yi¿$¿ 
en todo lo demás. ' •. ■ f 



§XX. 






Trátense con secreto las causas de Ids 

clérigos, ....... 



¿'ti 



¥^8ntfrtótóÍMf]atie; cdtn ¿Hi- ' 
9&WÍWi$í*-o4tt SMe^éolalaní 

Personam decet, tráete, rxtur>. e| 

defioiantur. 



ca accusentur } unicu& pro* 

cessus conficiatur. 
-oía H8 & mflZMr. v> , - 

Quamvis dennquentesplures 
aiat ite eodem crimine -ancusa ti, 



• ./■ 



Instruyanse y determínense con ti¡f- 
do secreto ^aS acusaciones crimíiialqs 
que se instauraren contra los clérigos 
constituido^ en órdenes sagrados, co- 
mo corresponde al decoro del carácter 
sacerdotal. ¿ . /; ^ 

liwtMiytfse un solo proceso, aun cuando 
la atdon que se deduzca en juicio im- 
porte una acusación hef/iax&fttffa tpur 
t has personan* - • >.¿ .'•:♦>** 

Aunque sean muchas loa üeretap* 



um» taotum pmocessus confi- 
ciaftur, nec ratione actQrum pro- 
qeaaus, alíquid aliud exigatur, 
quarp qtiffi sunt in Índice taxse 
Constituía. Na m si in eadem 
causa tres cómplices sint, tan- 
<fR*m áb ano solo salaria, et 
Mpeftffe exigend© supt. 



§. XXII. 

Atcusatbres intra tertium 
dSem á rei contestatione com- 
pareant. 

Ut molestas, quas accusato- 
res i n ferré solent, occurratur, 
man da t haec Sjnodus, ut Judí- 
ete Ordinarii, Visi tato res, Vi- 
oapi» ©tajii quicumque, quibus 
8iimmariae infnrmaiiones super 
partium querelis committentur, 
querelantibus preocipiant, facta 
in forma citatione, per No ta- 
ri um probationem recepturum, 
quatenus intra tres dies post- 
quam reus partem se constitue- 
rit, compareant personaliter ad 
aecusandurri eum coram dictis 
Jodicibus ( 8Ín minusperpetuum 
eis silentium ad id imponetur, 
si vero duabus contumaeiis in- 
cusa lis, non cornparuerint, nec 
a-ecusaverint, amplios non au- 
diantur, eorumque vices, et vo- 
ces Fiscal is obtineat, qui tam 
in hoc cnsu, quam in crimina- 
libus ceteris ad se pertinenti- 
bus, aecusationem daré intra 
tres dies teneatur, poetquam se 
leus in oarcere constituerit; Ju- 
dieihtf» antera , et Offiríahbus 
jubetur, ut cnjjciw^is jam pro* 
cessibutf» quo citius fíeri pote* 
rit, dictas criminales caobas de- 
}t, ifa ut, quantum vis pro- 

- QC0|Ún§ §||. 1*I JT^ tf OÚA* 




SEL ORDEN 

contra quienes se dirija en jmcifr la 
acusación que se entablase en vktud 
de un mismo delito, instruyase Bola- 
mente una causa que lo averigüe, sin 
exigir en razón délas costas del pro- 
ceso otra cosa sino lo que sobre esto 
estuviere anteriormente detallado en el 
arancel correspondiente. Pues si en 
la misma causa hubiere tres cómplices, 
deben cobrarse un salario y las costas 
que se devengarían en una sola. 

§ XXII. 

Los acusadores comparezcan á juicio 
dentro de tercero dia despuw (fala 
contestación del reo* 

. Queriendo este Concilio evitar íiif 
molestias que suelen inferir los abusa- 
dores, manda á los jueces ordinarios, 
á los visitadores, á los vicarios y á cua- 
lesquiera otros á quienes se comete la 
instrucción de la sumaria en vista de 
las querellas de las partes, prevengan 
á los quejosos, previa citación en for- 
ma, hecha por el notario que ha de re- 
cibir la prueba, que dentro de tres dias 
después de que el reo se haya consti- 
tuido parte, comparezcan personalmen- 
te á acusarlo ante los mismos jueces, 
apercibidos que de no hacerlo, se les 
impondrá perpetuo silencio; pero si no 
comparecieren ni entablaren su acusa- 
ción, después de haberles acusado re- 
beldía por dos veces, no .sean ya oidos, 
y haga el fiscal sus veces y lleve la 
voz, de manera que tanto en este caso, 
como en las demás causas criminales 
que le pertenecen, esté obligado á for- 
malizar su acusación dentro de terce- 
ro dia, después de qjuqeí ré^sé litfya 
piestuñado en la cnnrel; v se Dcevieoa 



uitav?, fu^í . w>w;1ua.i(?nií, . , 4 4^8 jaeces y>aficMtec<cepféMÍeir •» 

_SÜr5fi^i!¡tó;. , !^5' ; defiakw» ' lá# ttuau^deajrifetf.'de t&* 

í*%», iu qab OftciaHumdom minarlas á la mayor. B9#^,,ksyeMftqi 

rápntip vcmerstitun w iump* de suerte, que, por largomira 4e& j el p*e* 

2t¿ x f ? p 5? 8 ® **, n í"i ia r * ta f ~ «80* pronuncien l*ieentéww defiftiri a 

1« ir, i ., ». ; i i - . deis 4?s4e,§l en que se conéiuya en la 

ií:i i¿ vi»'j » . » paijs^, # #Rtes si fuere dable, sobre lo 

8') ,i¡umi. <-••. i .-• co^l ap^r^carga la conciencia de los 

o$p jal fla ,(#?), para que no aumenten 
,el.)ingQrte,^e los gastos ni de las cos- 
tas por razón de la nimia tardanza» 






1 • 



» »» 



:it:*sv*& 



vüvvTITÜLIJS p. r v TITULO II: 

*rt mi* PBOCtJR ATORÍBÜS. ÜE LOS PROCURADORES 

M- §1. , 

rropiratons ezacte proceaant Los procuradores desempeñen 1 mtiüfa* 

%rC eaiids clüsntum suqrnm. mente la? causas au¿ les eúcorrtieñflPtl 

. r ;RRo*OTA»>mna causis, quas sus clientes. irí:> 

«p^aqat., , >oa\T\exr\ opérame ,. Los Modlirarfores aplrqtíett Tüdte^íít! 

^«stent, ia eisaue cumomm, cnida do y diligencia ál dc^émp'eñtí'tfé' 
vétittrte agtinrt, et, qaod guis . j to i .-..*•'* ^j»^ 

IKtibi»<i*il* *u, diigeni«r g*>- lft S caugM de q^se.líayan^ncfitffl^^ 

K£*S "s v&w¿¿* - fw . ut,J * ,a w?.5 «W W9. .. 

pndif . ad? ewa i|uidQaa.m pe- tan, sin ser corrompidos . por, Goíiwioa* 
s^ilent, aat postulare negH- falsedad, prevaricación' ó especie» Idé 

g¿r,t\ qaod convenienti cauta p re varicacÍQn. Ni ptdfeh Ó 'rféjeft' dtí 

M«q«p h.od« cansa 4on* rii., Redir cpanto fiíer^ nQcesnriQ frKWBs 

de la- coma» -ya» 

P»ü*RmJHd»B» wi jirio pu^ jjit^niepte por e^te mptm>^Pi>AQmk9Xr. 
ÍP«i%J^ « ..... ."gqna, ó pprqmesae, ácoatewfai««>»tra» 

,o*a,at::i.:v.: . ' ,. /k coje%9e W ^ante»qw^fé8-hd^I«t^ 
«».RUÍni.i? *«■*.. i v .■••.: Icaria, bajoja.péha de pagar: el. W?tv 
-lol ¿uhav >- > >v» .„^ 1 .df^p^y l! ^ > ma»«dft«8to«rB€»»rt»aati^ií» 
-5»*wtaa u>i.:.-j . .„ . - i¿ . JÍM al Wbiuio-ile lorfueora. ' •-••*.«-» 



194 



DS LOS PROCURADORES, 



6. n- 



§ II. 



Mifcei eorumdem, si ekcedant, 
6 Judiée mocLeretur. 

Moderatam mercedem pro 
opera sua aocipiant, quod si in 
hoc excesserinvdhrecte, vcl in- 
directa litigatores vexaverint, 
ut ab eis injusta salaria, nume- 
rare, aut alia hujusmodi extor- 
queant, Judices pro mérito la- 
borum mercedem taxent, et di- 
striete ^rflecipiant , quod reli- 
quum restituant, nécnon Judi- 
cum arbitrio ponas dent. 



§. III. 

Honeste cum feminis versen- 
tur. 

Procuratores, qui in Tribu - 
nalibua Ecclesiasticis negotia 
Ecclesiastiea administraverint, 
cum feminis, quarum, vel con- 
tra quas causas susceperint, in- 
honesto ne conversentur, ñe- 
que eas in concubinas accipiant. 
Quod si contra fecerint, prseter 
poenas juxta horum Decreto- 
rum formam eis impositas, in 
causis Ecclesiasticis ab officio- 
rum ejercido per trea menees 
suspendantur ; itidemque pr«- 
cipjtur, ne per trium mensium 
hujusmodi spatium , Judices, 
aut Notarii petitiones ab eis 
oblatas recipiant, aut alios ac- 
túa sub <eadám poena. 



r 

El juez modere los honorarios de los 
procuradores, siempre que éstos se ha- 
yan escedido en el cobro de aquellos* 

Reciban los procuradores el salario 
moderado que hubieren devengado por 
su trabajo; pero si cometiesen algún 
esceso en su estimación, y vejaren di- 
recta 6 indirectamente á los litigantes, 
ó les arraneasen con violencia injustos 
salarios, remuneraciones ú otras cosas 
semejantes, los jueces fijen la tasación 
á que deba ascender ese honorario, por 
lo que. merezca el trabajo que hayan 
emprendido» y manden estrictamente 
que restituyan el sobrante; y ademas 
do esto, sufran la pena que los jueces 
á su arbitrio conceptúen justa y debida. 

§ ni. 

Los procuradores deben conducirse ho~ 
tiestamente con las mujeres. 

Los procuradores que manejan ne- 
gocios eclesiásticos en los tribunales 
de esta clase, no comuniquen desho- 
nestamente con las mujeres cuyas can - 
sas les fueren encomendadas, ni con 
aquellas contra quienes las emprendie- 
ren, ni las reciban por concubinas. 
Si contraviniestn á lo dispuesto, sean 
suspendidos por tres meses del ejerci- 
cio de sus oficios respecto de las cau- 
sas eclesiásticas, sin perjuicio de que 
se les impongan las penas decretadas, 
con arreglo á lo que previenen las de- 
cisiones de este Concilio; é igualmente 
se manda, que por el periodo de los 
tres meses prefijados, no admitan los 
jueces ni los notarios las peticiones que. 
produjesen los procaradores, ó cuales-. 



v.. , A '«*<"> 



.*.' 



DB LOS PROCURADORES. 



13» 



TITULUS III. 

DE F$RIIS. 
§. I. 

Fcsti dies ex prcecepto ser- 

vandi. 

Ut debitum cultura, et hono- 
rom De» Crtatori n ostro, ejut-„ 
qu« Sanctis impenderemus , 
di «s aliqui intEcelesia semper 
decreti sunt, ut in eis ab omni 
senrili opere cetsantee, nos cul- 
toi divino vacaremos, eam ob 
causa m, ut hujus Archiepisco- 
patus, et Provinciae Fidelibua 
dies hi festi noti sint, in eisque 
cultui divino satisfaciant, hsec 
Sjrnodus decernlt omnes ho- 
ram Regnorura Fideles, exoep* 
tía Indis, de quibus alio in looo 
tractatur, teneri sub pcena pee- 
cali mortalis sequentia Festa 
venerar i. (1) 



FESTA 

♦ 

XX PRECEPTO OBSERVANDA. 

Ib primis dies domini totius 



anni* 



Festa Januarvi. 



Circumcisio Domini nostri 
Jesu-Christi. 

Epiphania Domini. 
SS. Fabianus, et Sebastianus. 



quiera otros actos que practicasen; y 
en caso de- desobediencia, los funcio- 
narios de quienes ae trata, sufran las 
mismas penas que establece mas arri- 
ba esta determinación* 

TITULO III. . 

« 

DE LOS BUS FESTIVOS. 
§ L ■ . » 

Dias de fiesta que se han de guardar 

de precepto. . ? 

Con la intención de que demos el 
culto y honor que se deben á Dios 
nuestro Criador y Señor y á sus santos, 
se han decretado siempre en la Iglesia 
algunos dias, para que suspendiendo 
en ellos toda ocupación servil, nos con- 
sagremos al culto divino. Por tal cau- 
sa, y ¿i fin de que estos dias de fiesta 
sean conocidos de los fieles de este Ar- 
zobispado y provincia, y en ellos cum- 
plan con el culto divino, decreta este 
Concilio, que todos los fieles de estos 
reinos (esceptuando á los indios de 
quienes se trata en otro lugar), tengan 
obligación, bajo pena de pecado mor- 
tal, de venerar los dias de fiesta que 
siguen: 

FIESTAS 

QUE HAN DB GUARDARSE DB PRECEPTO (86). 

En primer lugar, los domingos de 
todo el año. 

Fiestas de Enero. 

La Circuncisión de Nuestro Señor 
Jesucristo. 

La Epifanía del Señor- 
Santos Sebastian y Fabián. 



(1) Mexic. i. c 18/ et Lhnens. 3. aet. 3. cap. 40. et act. 4. cap. 9. 



VP 



Festa Februarii. 

Purjfi catip Be^Ue Mari» Vir- 

ginis. 

• S, Mathias Apostólas: 

Festa Martii. 

S. Thomas Aquinas. 
S. Joseph, Beat© Marise 
Sponsus. 
Annuntiatio Beatee Man» 

Virginis. 

Festa Aprilis. 
£. Marcos Evangelista. 
Festa Maii. 

SS. Philippus, et Jacobus 

Apostoli. 

Inventio Sanctas Crucis. 

Festa Junii. 

S. Samabas Apostolus. 

Nativitas Sancti Joannis 
Paptistce. 

-* «S. Apostoli Petras, et Pau- 
tas; >' 

Festa Julxi. 

Visitatio Beat© Mari© Vir- 
ginis. 
& María Magdalena. 
ÜJ. t Jacobus Apostolus. 
. S.' Aun*. Ma*er Virginia I^a- 

ri®. 

• » 

Festa Augusti. 

S. Dominicus. 
Transfigurado Domini. 
S. Laurentius Martyr. 
S. Hippolytus, in Civitate 
Mexicana tantum. 
Assumptio Beatae Mari» Vir- 

glpisu -. 

S. Bartholomeus Apostolus. 

S, Augustinus. 

Festa Septembris. 
Nativitas Beat© Mar ¡93 Vir- 



DE LOS DÍAS FESTIVOS. 

Fiestas de Febrero. 



. 



"t . 



ginis. 
S. Matttoua Apostólas, ot 

Evangelista. 



La Purificación de María Santísima. 
San Matías Apóstol. 

Fiestas de Marzo. 

Santo Tomás de Aquino. 
El Castísimo Patriarca Señor San 
José, esposo de la Santísima* Virgen. 
La "Encarnación del Divino Verbo. 

.^ Fiestas de Abril. 

San Marcos Evangelista. 

Fiestas de Mayo. 

Santos Felipe y Santiago apóstples. 
Ln lnvenoion de la Santa Craí. 

m 

Fiestas de Junio. * 

San Bernabé Apóstol. 

¿a Natividad de San Juan Bantista. 

JLos Santos apóstoles Pedro y Pablo. 

• Fiestas de Julio. 

La Visitación de María .Santísima. 
Santa María Magdalena. 
Santiago Apóstol (87). 
Señora Santa Ana, madre fie KSan- 
tteíu^a Virgen. 

Fiestas de Agosto. 

Santo Domingo. 

La Transfiguración del Señor. 

San Lorenzo mártir. 

San Hipólito. Solo es dia de fiesta 
par** la ciudad de México (88)^ < 
. ■ La Asunción de ¡María Suatísima. 
San Bartolomé Apóstol. 

San Agustín (89). 

Fiestas de Setiembre. 

La Natividad de Nuestra Señora, 
^n Mateo Apóstol y Evangelista. 



ii.. 



.. t 



A t 



dje los días festivos. 187 



Dedicatio Stnctí Michaclii £* Dedicación de San Miguel Ar- 

'cbangeli. cSngel. 

F¿sta Octobris. Fiestas de Octubre. 



. * -« - » . » 



¡teup» Ftanciaeo* : San Francisco. 

. Jtf^í'^aL.SwnfeJ'»^. 9ap Lúeas Evangelista., . . • -. • 

^. ^postoii éimon, et Ju- i, qs Santos apóstoles Simón f Judas 

Tadeo. 

Festa Novembris. Fiestas de NovíemWe. 

F^stúm oinulüm Sañctornm, Festividad de todos los Santos. 

Sáncta Catharina Virgo, et Santa Catarina virgen y mártir. 

T&W, Apostolu». S * n André « A P Ó8t °l' 

Iteta Decembris. Fiestas de Diciembre. 

Conceptio Beatee Maris Yir- La Inmaculada Concepción de Ma- 

g* 1 »*»- „ „ ría Santísima (90). s 

^v5^? artnfl La Expectación del parto de Nues- 

^anct^ Tfciomas Apostólas, tra Señora (91). 

ííativítis'Domiñi nostri Je- Santo Tomás Apóstol. 

«Mairisti. ' - % La Natividad de nuestro Señor Je* 

,Sanctua Stephanus Proto- .«,-,, . 

Martyr. . fiücnsto. 

& f Joapncs Apostolua, et San Estevan, proto-mártir. 

EFangeiista. San Juan Apóstol y Evangelista. 

ITBW FB8TA MOBILIA SE- TAMBIÉN* DEBEN GUARDARSE DE PRECEPTO 

QÚENTIA. ESTOS, fil AS MOVIBLES . 

Dominica Résurfeetio/uscum El domingo en que se celebra la Re- 

duabus dicbus s^iientibus, Surrección del Señor, y los dos dias si- 

A*censio Do mi ni. y 

Dominica Pentecostés* cum guíente*. 

dtiabu9;diqbM feqnenübjuB.. La Ascensión del Señor. 

Festum Corporia Christi El domingo de Pentecostés y los dos 

Cotf el¡am.jubentur Pesta diflS B ¡ gue n. 

SanctornTOfatroTloTam Eccre- ti-jjji •• 

siarum Caüiedrattom, et loco- La, solemnidad del santísimo cuer- 

niRfljiiidBiftP»*'' . Mgwi in po de nuestro Señor Jesucristo. 

eisdem iíicclesüs, et locis. (i) Tibien se mandan guardar los 

dia? en que se celebran las festivida- 
des de los santos patronos de las cate- 
drales y de los lugares ,en que habitan 
los españoles, restringiéndose á solem- 

, . , . . . . . , . nizarlos solamente en unas y otros (92). 



(1) Mes. i. c. 18. et Limens. 3. act. S. cap. 40. et act. 4. cap. 9. 



138 



DH M8 MAS VB8TITM. 



§. U. 



§11. 



8. Joseph hujus Provincia Señor San José, patrono de esta Pro* 
Patronus. viñeta. 



Porro quia singularis fuit in 
Beatum Joseph, Sacratissim» 
Virginia MarisD Sponsum, hu- 
jus Provincia devotio, ob cujus 
■ancti merlta, et intercessio- 
nem pie credi potest, Noram 
Hitpaniam singularibus Dei 
benefíciis donari, Provincialis 
Synodus anno Domini millessi- 
mo quiagentessimo quinqua- 
gessimo quinto celebrata Sanc- 
tum Joseph in genera le m hujus 
Archiepiscopatus, et Provincia) 
Patronum elegit, ejusque Fes- 
tum coli mandavit, hoec que- 
que Synodus idem renovans, 
et cenfírmans statuit, ut Ees- 
tum hujusEuodi in hac Provin- 
cia cum Octava celebretur. Si 
Tero Octava in hebdomadaria 
majorem inciderit, de ea usque 
ad Feriam quartam ejusdem 
hebdómadas iuclusive comme- 
moratio fiat, Festum Sancti Ja- 
cobi Apostoli, quia praecipuus, 
et generalis Hispanice Patro- 
nus is est, cum Octava celebra- 
ri mandatur. Quando vero, ad 
Vesperas, et Matutina m siifFra- 
gia Hanctorum dicuntur, ejus 
commemoratio, quia antiquior 
Patronus est, commemorationi 
Sancti Josephi praecedat. In 
die vero trigessima Decembris, 
qua traaslatió Sancti Jacobi 
facta est, de ejus translatione 
Officium recitetur. (1) 



Siendo en verdad estraordinaria la 
devoción con que se honra, obsequia y 
reverencia en esta Provincia al Castí- 
simo Patriarca Señor San José, esposo 
de María Santísima, por cuyos méritos 
é intercesión puede creerse piadosa* 
mente que la Nueva España ha sido 
favorecida de Dios con particulares be- 
neficios, lo proclamó el Concilio pro- 
vincial celebrado en el año del Señor 
mil quinientos cincuenta y cinco, como 
patrono general de este Arzobispado y 
Provincia (93), y mandó que se guar- 
dase el dia en que se solemniza su fes- 
tividad. Por tanto, este Concilio, re- 
novando y confirmando aquella pro- 
clamación, decreta que se celebre coa 
octava (94) semejante festividad en 
esta Provincia. Pero si la octava ca- 
yere en Semana Santa, celébrese has- 
ta el miércoles inclusive de la misma 
semana. También se manda celebrar 
con octava la festividad de Santiago 
Apóstol, por ser patrono principal y ge- 
neral de España. Cuando se rozan 
los sufragios de santos en vísperas y 
maitines, debe preceder su conmemo- 
ración, porque es patrono mas anti- 
guo (95) á la conmemoración de Se- 
ñor San José. En cuanto al dia 30 
de Diciembre, en que se solemniza la 
traslación del Apóstol Santiago, récese 
el oficio propio de ella. 



(i) Mex.i.c. 18. §i. 



DE LOS DIAS FESTIVOS. 



139 



§. m. 

8. Tkomce Aquinatis Festum 
ex pr acepto servttur. 

Etsi anta celebrationem hu- 
jus Synodi,Fe8tum Sancti Tho- 
bmb Aquinatis Doctorii Angé- 
lica, ex precepto non coleba- 
tur, attendens tamen haec Sy- 
nodua á felic. record. Papa Pió 
V. propter singularem sancti» 
tatem, et mirabilem Doctrinara, 
de quibua is eanctus, haeresibus 
refutatis, Christian© Rcipubli- 
ce Scholis magnas opes attulit, 
tt propter eruditionis eplendo- 
rcm, quo in Ecclesia Dei clu- 
xit, ejus EestumperuuiYersum 
Neapolis Kegnum coli, et per 
unWersam Ecclesiam Officio 
Doctoris celebrar! preeeepuim 
esae: attendensque instantissi- 
me á Decano, et Capitulo hu«» 
jus Metropolitan» Ecclesiee, 
Magistratibus Cmtatis Mexici, 
á Rectore, et TJniverfcitate Re- 
gia* turo etiam ab Ordine Sanc- 
ti Dominici, cujus instrtutum 
Sanctus Thomas professus est, 
effiagitatum foisse; hcec Syno- 
dus pr&cipit, ut Sancti Thomsa 
Festum colatur, et Catalogo 
Featorum, qu» ex praecepto ia 
hac Provincia coluntur, adsc ri- 
ba tur. (1) 



§. IV. 
Forma in observaríais Festis. 

Qu» quidem Festa ab ómni- 
bus coli deberi (Indis exceptis) 



§ ni. 

Guárdese de precepto el dia en que se 
celebra la festividad de Santo Tomas 
de Aquino (96). 

Aunque antes de que se celebrara 
este Concilio no se guardaba de pre- 
cepto la fiesta del angélico Dr. Santo 
Tomás de Aquino; sin embargo, aten- 
diendo á que la santidad del Señor 
Pió V, de feliz memoria, mandó quo se 
celebrase su festividad en todp él reino 
de Ñapóles, y en tjfrda la Iglesia uni- 
versal se rezase con el oficio de Doc- 
tor, en consideración á la singular san- 
tidad y admirable doctrina con que 
este santo proporcionó grandes rique- 
zas á las escuelas de la República cris- 
tiana, despueal de 'hab'et refutado las 
heregías, y al esplendor de doctrina 
con que brilló en la Iglesia de Dios, 
ordena este propio Cotodlió'que se 
guarde la fiesta de Santo Tomás, ins- 
cribiéndose la misma en el catálogo 
de los dias de fiesta qué' de precep- 
to se , .mandan guardar en esta Pro- 
vincia, accediendo al hacer la prece- 
dente declaración, á los vivas Instan- 
cias con que ha sido solicitada .por el 
deán y, cabildo de esta santa Iglesia 
metropolitana, por Jos magistrados de 
la ciudad ¿te México, por el rector y la 
real Universidad, y por la orden de 
Sunto Domingo, cuyo instituto profesó 

Santo 3¡omás. 

§ IV; 

jse establece el orden con que deben 
guardarse los dias de fiesta. 

Este Concilio ha ordenado los dias 



(1) Pii V. motus proprius in Bullario ipsius. Bulla 42. fol. 59. — Text. in cap. único 
de reiiquiis, et reneratione Sanctorum lib. 6. — Fundatur ex c. finali de Feriis, et in cap. 
i. de consecrat. dist. 3.— Conc. Trid. Scss,25. c. 12. de regular, verb.dics. — Conc Milán. 
4. tit. de San Ambrosio, fol. 616. et 5. etiam Milán, fol. 710. Yerbo quos dies festos. 



CSOJL 

140 



DB LOS DÍAS FESTIVOS. 



hac Synodus dacerniL m qui- 
oas ab omni servilt opere ces- 
«And'ttm.edÚ á, media ñócte Vi- 
gili», usque ad mediana noe(oth 

VttVffiPYQS < í uo teojppre fcgft- 
tura lerminatur, in cisque Mis- 
sálft ]nVé£rS aúdire ¿mnes te- 
tAttofe* ad~<$iam, et adsenhiim. 

MW d J8»*W* Mlji, epmmjfle 
fieni^upe^ suis Parocbíis op- 
iles mttr/sint, ut est á Sacro 
Concilio Tridentinoinjunctum; 
quod ti aJiqui in diebus Pestis 
hujusmodi integram Missam 
non ajudierint, arbitrio Ordina- 
rii fjlectarrtur; qui yero tempo- 
ret.qiio Mí'ása conventdalis ce- 
lebra tur, et Sacra Con ció ha- 
betufj ¿n I.udis occupatji . appre- 
fie.nsi 'fliénht* juj(ta Formam ju- 
rfe aceñas lúaht. (i) 



, w 



Patrvs familias curent, utfilii 
Missam audianU 

-«Manet.fetíam hñec Synodus 
Patres, Matrepque t>mnes, ut 
si|ps 61ios t et filias quantum vis 
mínima? ae taris eint, ad Missam 
audiendam 6ecum deferant , 
pr&cipit etiaro hceris, ut fámu- 
los , et ser vos filos ómnibus 
Festis colendis Missam audire 
raciant, in qno enrum conscieri- 
CÍB3 onerantar. (2) 



§. VI. 

VtaitCR ne ultra meñsem Kfis- 
¿cb aridítioncm clifferaht luc- 
tés prúteahtr. 

TJt introducta jam corruptela 
rpnditu* tbÜ'atur, qüa relictos 



X 

de fiesta que deben guardar todos (con 
éscepcion de los indios), én los cuales 
clefre suspenderse cualquiera ocupa- 
ción servil, desde la media noche déla 
víspera fiasja ía. medía, ¿oQhe f sígiiieít; 
te en qye cpncluye el dia de fiesta, e& 
p/yp termino están obligados todos á 
Q t ir misa entera, y & oír íá palabra ríe 
Dios en sus respectivas parroquias, 
siempre que esto pueda hacerse cómo- 
damente, según está dispuesto por el 
santo Concilio de Tronto; pero si al- 
guno no oyere misa entera en los días 
festivos, sea castigado al arbitrio del 
Ordinario; y los que fuesen so#pre¿(í¡-. 
dos en algún juego en que se ocupa- 
sen al tiempo en que se celebra la mi- 
sa conventual y se predica é! sérhi&Hj 
sufran la pena que hubiere fugar é¿ 
derecho. 

§ V. 

Cuiden los padres defariiüía de que 
sus hijos oigan misa. 

También exhorta este Concilio ato? 
dos tos padres y madres . de familia > A 
que áe acompañen con bus hijos é hi- 
jas, no obstante la corta edad que pue- 
dan tener, para que oigan misa. Pre- 
viene ademas á los amos, la hagan oir 
á sus criados y esclavos, en cualesquie- 
ra dias de fiesta que hayan de guardar- 
se de precepto, sobre lo cual se les en- 
carga la conciencia. 

§ VI. 

Las viudas no pueden excusarse aé (nr 
misa por mas de vn mes, pretestíti- 
do que están impedidaé por cdt&ti 
de luto. . • j , 

Este Concilio previene á los jueces 



(i). GÍQP* TrWL Sc$s, 24..enp. ,4 # d© reform, 

(2) Ooac. Milán, 3. foL 584, Vera, neque vero excusentur. 



DE LOS DÍAS FESTIVOS. 



Vláum per mullos dies ab obítu 
mrfftoroflri MMBain aon aoxíie- 
bant, Ecelesias prieceptum tran- 
sgredientes, jtibet Iiaeu Syno- 
du«, ut Viduae, elapso praesér- 
lim ifcense poet mortem mariti, 
á Judioibus _EccIesiasticis , por 
censuras, et alias pcenas, ad Sa- 
cruai audiendum compeílantur, 
idemque serreuur cum mulie- 
fibua conjugiiiia, quce ob víro- 
roni »bsen;iam por longum tom- 
pus Missam non audiunt. (1) 



141 



$. VIL 

Opera JFestis ditbus prohibita. 

Q,uo vero servilia opera, á 
quibus in diebus Festis vacan- 
6um est, ómnibus innotescant, 
b*c Syoodua statuit, ac decer- 
nit, at in eis mercatum, nundi- 
d«, licitationes minime íiant; 
tabernae etiarn ubi merces, veí 
•)ia di vend untar, et emuntur, 
saltera- duoi Sliss&conveptualis 
céjebratur, ae aperianiur. (2) 



fr. VIII. 

Bsculeníorum venditio. 



' * 



4 Sonó vero campana?, qua 
Wpulos ad conventualemMiá- 
•**i rociitur, usque ad lirtem 
*»**»• escalenta publico vena- 
Ij* ne exponantur, operara per 



eclesiásticos que jjor medio de censu- 
ras, ó dé cualesquiera otras penas/pÜi- 
gucn á oir misa á las viudas, princi- 
palmente habiendo trascurrido tin mes 
después de la muerte de sus marcos, 
á fiti de cortar de raíz la cprrviptela 
que se había introducido ya de que no 
oyesen misa las que hubieran quedado 
viudas, muchos días después (jei falle- 
cimiento de sus maridos, en lo cual 
han infringido ciertamente el precepto 
de la Iglesia, cuya disposición se es- 
tiende también á las mugeres casadas 
que tampoco oyen misa, excusándose 
con la larga ausencia de sus maridos. 

§ VIL 

Trabajos que se prohiben en los 
dias do fiesta. 

A fin de que todos sepan cuáles son 
las ocupaciones serviles de que han.de 
abstenerse en los dias festivos, estable- 
ce y manda este Concilio, que de nin- 
gún modo se hagan en ellos el merca- 
do, las ferias, las posturas, y que tam- 
poco se abran las tiendas en que se 
compran y venden mercancías y otras 
cosas, á lo menos mientras se celebra 
la misa conventual. 

§vm. - 

Venta de cosas de com^r. 

Desde el toque (de la campana cpn 
que se llamp al pqebjp pftra quea^sta 
a misa conventual hasta que concluya 
ésta, no debe hacerse venta pública dé 



f(p Bulla, Pii V, in Bullario fol. 33, 2. col. Verbo ut igitur.— Conc. Mex. i, cap. tfu 
5- 3 ; ct Guad, tit. 6. const. 16. et Milán, i. fol. 39. Verbo Vidutt, et fblt 11*. VeTboÍJplá- 
^P 1 ne patiantur, et Mil. 8. fol. 534. Vers. ncqúc vero excuarntur. ; , • . ; rí«.. 
*W OuacKx til. 6. conet. 91. 28. 53; et 24. et Gran. tit. de Fer. n. 4^. c. 6. et SyntcL 
* Quiroga const. 97. 98. 99. et 100. et Limen. 3. act. 3. c. 40. et act. 4. c. 9. et MiLuuA. 

■*■ d» fiestot. dierujg cultu foj. 58$. . - • t .» <r a 



149 



DE LOS DÍAS FESTIVOS. 



totum Festi diem jumentis suis 
sarcinas ne imponant, nec mu- 
lleres iter agant, Barcinas ve- 
hentes, nisi victualia eo tempo- 
re Populo necessaria, aporta- 
verint. Tonsores per totum Fes- 
ti diem ne detendeant, furni ne 
ardeant, instrumenta, et ma- 
chinan minar ti m cessent, necia 
eis ulli occupentur. Si qui vero 
hoc Decretum violaverint, se- 
vere ab Ecclesiasticis Judici- 
bus punientur. Non tamen in- 
terdicitur Chirurgis, et Aroma- 
tariis, ne in bis diebus officia 
tua exerceant, quantum ccgro» 
torum saluti conveniet, itidem- 
que perraittitur temporibus me- 
ten di, rigandi, piscandi, aut ver- 
mes séricos nutriendi, et alia 
hujusmodi terrenorum fruc- 
tuum ratione faciecdi, in Festis 
diebus post auditam Missam, 
de licentia Officialium, et Vi- 
cariorum, rebushujusmodi ope- 
ra m impenderé; ne si necessu 
tas occurrerit, earum jactura 
fiat. 



$. IX, 

JDtes Festi Indorum dcrig» 
nantur. 

Felicis recordationis Paulus 
Papa III. Indorum paupertati 
prospiciens,«os tam stricto vin- 
culo, ut Hispanos, ad Festorum 
observationem divincire noluit, 
ac ob eam causan illorum com- 
moditati consulens, sequentia 
Festa Indis deputavit, ad qua3 
•ola observancia ex pr&ecepto 
tenerentur. (1) 



comestibles. No sea lícito á tos ope- 
rarios trasportar durante el día festivo 
las cargas de que estén encomendados, 
por medio de sus jumentos: prohíbase 
á las mujeres que caminen en ese tiem- 
po conduciendo oíros víveres que no 
sean los absolutamente necesarios para 
alimento del pueblo. Ni puedan los 
barberos rasurar en todo ese dia (97): 
los hornos no han de encenderse para 
emplearlos en los usos áque estén desti- 
nados, así como tampoco se han de ocu- 
par en sus correspondientes tareas los 
ingenios y herramientas propias de las 
minas (98). Sea severamente castigado 
por los jueces eclesiásticos, cualquiera 
infractor que viole el presente decre- 
to, por el que, sin embargo, no se prohi- 
be á los cirujanos y boticarios que cum- 
plan con sus obligaciones en tales dias, 
y en cuanto sea conveniente á la salud 
de los enfermos, permitiéndose ademas 
el trabajo en el tiempo de sembrar, de 
segar, de piscar, ó de criar gusanos de 
seda, y otras cosas semejantes, á fin 
de recoger los frutos de la tierra, y evi- 
tar su pérdida, cuando ocurra una gra- 
ve necesidad. 

§ IX. 

Esplícase cuales son los dias festivos, 
que obligan á los indios. 

Consultando favorablemente á Ja po- 
breza de los indios, el Papa Paulo III, 
de feliz memoria, no quiso imponerles 
un vínculo tan estrecho como á los es- 
pañoles, para que estuvieran fuerte- 
mente obligados á la observancia de 
los dias de precepto; y por lo mismo, 
proveyendo á su mayor utilidad, esti- 



(l) Bulla Pauli UJ. concessa in fcvorem Indorum Mex» i. cap. 18* §, 4. et limeña. *, 
sct. 4, cap. 9. 



FBSTA INDOEUM. 

Dies omnea Dominici in anuo 
occurrentes. 

Nativitas Domini, síne dua- 
bus diebus sequcntibus. 

Circumcisio Domini. 

Epiphania Domini. 

Dominica Resurrectionis, si- 
na duabus diebui sequentibus. 

Ascensio Domini. 
• Dominica Pentecostés, abo- 
que duabus diebus sequcntibus. 

Festum Corporis Ghristi. 

Nativitas Beato* Marías. 

Annuntiatio Beatas Maris. 

Festum Purificationis Beatas 
Mari® Virginis. 

Aaatunptio Beata; Mari® Vir- 
ginia. 

Festum Apoitolorum Petri, 
et Pauli. 

Aliorum Festorum observa- 
tío, voluntario Indorum devo- 
tioni reltnquitur, na vero His- 
pan i per se, aut servos suos in 
Festis diebus servilia oj^cra 
exercendi ex hoc oceasionem 
arripiant, qi/od Indi ab eis mi* 
njme cessent, decernitur, ne In- 
di hisce Festis in Hispanorum 
praediis, aut alus facultatibus, 
nisi de licentia Ordinarii servi- 
Iiter sase exerceant. ( 1 ) 



LOS DÍAS FESTIVOS. 143 

mó conveniente señalarles los dias de 
fiesta á que debian sujetarse, para que 
los guardasen de precepto, en los tér- 
minos siguientes: 

FIESTAS DE LOS INDIOS. 

Todos los domingos que hay en ef 
año. 

La Natividad de Nuestro Señor Je- 
sucristo, con exclusión de los dos dias 
siguientes. 

La Circuncisión del Señor. 

La Epifanía. 

El domingo de Resurrección, exclu- 
yendo los dos dia9 que le siguen. 

La Ascensión del Señor. 

El primer día de la fiesta de Pente- 
costés solamente. 

La solemnidad del Smo. Cuerpo de 
Nuestro Señor Jesucristo. 

La Natividad de Nuestra Señora. 

La Encarnación del Divino Verbo, 
y Anunciación de Nuestra Señora. 

L& festividad de la Purificación de 
María Santísima. 

La Asunción de María Santísima. 

La festividad de los santos apósto- 
les Pedro y Pablo. 

La observancia de los demás dias 
de fiesta se deja á la voluntaria devo- 
ción de los indios; pero para que los 
españoles por sí ó por sus criados no 
trabajen en obras serviles en los dias 
de fiesta, tomando ocasión de que. los 
indios no cesan en estos trabajos, se 
ordena que éstos no Be ocupen en es- 
tos dias festivos en alguna obra servil 
ea las haciendas ú otras propiedades 
de los españoles, si no es con licen- 
cia del Ordinario. ' 



(1) Meado, j. c 18. §• 5. et Limens. 3. act. 4. c. 9. 



lif t>X LOS DÍAS FSSTITOS. 

JVwV<Z(H¿ fie fiant Dominitis, No deben celebrarse ferias los domin- 
gos ó dias de fiesta. 



aut Festis diebus. 

Itidem interdi Wttir, ne diebus 
DorpipiqU, et. Fes tjs r quorum 
observado ad Indos pertinet, 
mercatum fíat, ut ratione hac 
tuno laborando et Missam non 
audiend¿* a.b Indis auferatur 
occasio. Si vero in aliquo In- 
dorum oppido mercatum die 
Dominico indictum sit, alius 
hebdómada di es, in quo id fíat, 
designetur. (1) 



$. XI. 

Medieamentorum applicatio , 
gvce Missa: auditione'm ini~ 
pediunt, in dtétá altum re 
jíciátur, si óommodéfieripos- 
sit. 

Mediéis qti'oqtie prohibetur, 
ñe : a&grotfi8 medicamenta appli- 
cent, ita ut eis impedimento 
esse posanit, quomioue Festis 
diebus Missam audiant, si tal i 3 
eeg'fu ud o est, qufe ae2frotirm 
Missam audire non impediat, 
et cpjiwirn«tHcii>8rin aliud tem- 
pus differri possit. 



También se prohibe que se celebre 
mercado los domingos y dias de fies- 
ta, cuya observancia corresponde á los 
indios, para que con esto se les quite 
la ocasión de trabajar entonces, y Be 
les impida que dejen de oir misa, Pe- 
ro si en algún pueblo de indios está 
señalado el domingo para el mercado, 
fíjese cualquiera otro dia de la sema- 
na, en que pueda celebrarse. 

§ XI. 
Leí aplicación de las medicinas que im- 
piden oir misa, déjese para otro dia 
si puede hacerse cómodamente. 

Prohíbese igualmente á los médicos 
que apliquen á los enfermos medicinas 
que puedan impedirles oir misa en dias 
de fiesta, con tal de que la índole de 
la enfermedad no lo estorbe, y siempre 
que pueda también transferirse para 
otro dia aquella aplicación. 



TÍTULÜS IV. 

fig DtfíÓ, ET (SÓtitiTftlltilA. 
§. I. 

Qtío término /atienda citatio» 
neé, ti quis pro csntumaei 
hábénius. 

PnA&Nrf, in iflis locís, in 
quibus Ecclesiasticum Tribu* 
nal existii, in Judicium voca- 



TITULO ir. 

DEL DOLO Y DE LA COXTUMACIA. 

§1. 

En qué termino deben hacerse las cita- 
ciones, y quién podrá ser reputado 
contumaz. 

El que hallándose en lugar en que 
exista el tribunal eclesiástico, es Úa- 



Q) Ifackbfcara 



DBL DOLO T M< &*» CONTUMACIA. 



14*, 



tas, citari non possit, nisf de 
uno die in alium, aliter autem t 
eitatione facta, etiamsi citatus 
non compareat, continua* re- 
putan nequeat, nec absens pro 
con tu anací habeatur, si Nuntius 
fideo» Boa fecerit ipsum cifctsse 
in personara propinan* uxoria, 
filinrum, aut famulorum, nec 
sufficiet chatio ad Hospites, vi- 
cinos, aut arias extraneae Per- 
sonas Acta : contumacia vero 
cacam Judicibus ineusabuntur, 
et -qmequid aliter factum ait, 
deoeo fiat (t) 



mado á juicio, no pueda ser citado, si 
no es de un día para otro; pues de. lo 
contrario, aunqne el citado no compa- 
rezca después de habérsele emplazado, 
no sea reputado contumaz, así como 
tampoco al ausente debe considerarse 
rebelde, si el comisario no diere fé de 
haberlo citado en persona propia, ó 
por medio de su muger, de sus hijos ó 
de sus criados; ni basta la citación que 
se le hiciere, entendiéndose con sus 
huéspedes, con sus vecinos ú otras per- 
sonas estrañas, sino que debe acusár- 
seles rebeldía ante los jueces, y hacer* 
se de nuevo cuanto se hubiese practi- 
cado de otra manera. 



fr. II. 

ContumaT expensas $ohat % m» 
toquem ulterius progre&ia- 



§il 

Si contumaz pague las costas antes de 
que se proceda adelante. 

Cuando estuviere fuera de toda duda 
la rebeldía de cualquiera de las dos 
partes, el contumaz sea condenado en 
costas, á cuyo pago obligúelo el juez 
antes de que continúe el pleito sus trá- 
mites ulteriores, si no es que la que 
esté presente quisiere mas bien reser- 
varlo hasta la conclusión del negocio, 
y que se proceda adelante en vista de 
la contumacia de la otra parte, ó eli- 
giere el medio de asentamiento \ que 
consiste en que se le ponga en pose- 
sión de la cosa ó bienes de la contra- 
ria, equivalentes á la demanda que le 
entablase. Si se obrare en esta forma, 
guárdese el orden que prescriben para 
ei caso propuesto las leyes de estos 
reino» 



(1) Le* Beg. 9: tit. 8. lib. 2. Recopil.— S¡y*od, Graft» tit* & dolo, et awtfw, 
(3) Lox. 1. et & tit. 11. lih, 4. Beooa. 

17 



Cora de contumacia cujus» 
que partís conatet, in expensls 
eondernnetur contumax, quas, 
antequam ulterius procedatur, 
compellatur solvere, nisi prce- 
sens maluerit id in finem< litis 
reservare, et in ulterius partís 
contumacia • ulterius procedí , 
aut reraedium misáronle in pos- 
■essionem elegerit, quod si fíat, 
regula de hoo in Legibus ho* 
rum Regnorum proscripta ser- 
retar. (2) 



1M 



SIL LODO 



$. III. 



§m 



Alia decernuntur circa contu* 
maciam. 

In litieris citationum, et mo- 
nitoriis pnecipiatur, ut aliquem 
diem certum citati hora audien- 
tice compareant, quod si reus, 
ve) actor minime comparuerit, 
ei non comparentis contuma- 
cia fuerit incusata; contumax 
reputetur. Si autem intra dic- 
tum diem venerit, etiam secun- 
da litterae ex pe d Use sint, illa- 
ruin expensas solrat, qua solu- 
tionc contumaciam purget, et 
in causa principali audiatur. 
Nullaienus vero secunda) Hue- 
ra? expediantur, nisi toto elap- 
so die, in quo terminus in pri- 
nsia Htteris preefixus finitur, ñe- 
que reus, vel actor contumaz 
reputetur, usquequo cousisto- 
riura dimissum sit. 



Se establecen otras reglas que han de 
observarse en orden á la contumacia. 

En las cartas de emplazamiento y 
en los monitorios, mándese que com- 
parezcan á hora de audiencia los que 
hayan sido citados para dia cierto; pero 
si el reo ó el actor no comparecieren 
en lo absoluto, y les fuere acusada re- 
beldía, repútese contumaz el que no 
obedeciere al llamamiento judicial. No 
obstante esto, si el rebelde viniere den- 
tro del dia señalado, aun cuando se 
haya librado nuevo citatorio, pague las 
cortas, con cuya solución purgue la re- 
beldía, y sea oido en la causa princi- 
pal. Bajo ningún pretesto se espidan 
otras cartas de emplazamiento, si no 
es pasado todo el dia en que concluye 
el plazo señalado en las primeras; aun- 
que ni el reo ni el actor han de repu- 
tarse rebeldes en sus caso», sino hasta 
que haya terminado su despacho el tri- 
bunal. 



$. IV. 

Quid faciendum reo non com- 
párente? 

Si actor intra terminum in 
Jitteris expressuro contuma- 
ciam non incusaverit, reus con- 
tumax non reputetur, nec litte- 
rse illce iterum legantur, nec 
virtute illarum contumacia in- 
cusari possit, sed lilti:rsB con- 
dition tl(>s scstimentur, veluti si 
expresiae sub conditione hac 
essent expeditos ; si actor con- 
tumaciam incusaverit in dicto 
termino, si autem reus compa- 
ruerit, actore non compárente, 
actor in expensis oondemnetur, 
■i id reus petierit; quod si elfep- 



§IV. 

Qué debe hacerse cuando el reo no com- 
pareciere. 

Si el actor no acusare rebeldía den- 
tro del término señalado en las cartas 
de emplazamiento, no sea reputado 
contumaz el reo, ni se tomen en con- 
sideración aquellas cartas, ni menos 
pueda acusarse rebeldía en virtud de 
ellas, sino que deben estimarse como 
cartas condicionales; esto es, como si 
se hubiesen librado espresamente bajo 
esta condición. Si el actor acusare re- 
beldía en dicho termino, y comparecie- 
re el reo, no haciéndolo el actor, sea 



»■ LA CONTUMACIA. 



14T 



•o dicto termino actor contu- 
maciam incusarerit, et reus non 
comparuerit, Judicea eum ite- 
rum in judicium vocari man- 
dent, nisi j ostia de causis sibi 
▼isum fuerit, retrm posse legi- 
time reputan eofttumaeem. Si 
▼ero juste cause* adsint, id De- 
creto declarent, hueras tamen 
receptorías peraonaliter inti- 
men tur, si cítatio prima perao- 
naliter facta non fuerit,. aliier 
«nim reus nullam sententiam, 
nec contumaciam incurrit. 



este condenado en costas, si aquel lo 
pidiere; pero si el actor acusare rebel- 
día después de haber pasado el térmi- 
no señalado en la carta de emplaza- 
miento, y el reo no compareciere, los 
jueces manden que sea llamado á jui- 
cio otra vez, á no ser que por justas 
causas les pareciere que el reo puede 
legítimamente reputarse contumaz, y 
declárenlo así en su proveído. Notif í- 
quensele las cartas receptorías en per- 
sona propia, si la primera citación no 
se hubiere practicado en esta forma, 
porque de otro modo el reo no incurre 
en rebeldía, ni le perjudica la sentencia. 



TITULUS V. 

DE TESTIBUS, ET PROBA- 
TIONIBUS. 

$. I. 

In causis, in quibus ex officio 
procedüur, impensis Camera 
testes alibi ext antes addu- 
cantur. 

In causis, in quibus ex offi- 
cio proceditur , testes contra 
reos producendi expensis Ca- 
mero , et pecuniis Justáis 
sumptibus applicaÜ3 ad feren- 
dum testimonium adducantur, 
quae impensae condemnatioue 
expensarum subsecuta, et non 
alias, Carneree, et sumptibus 
Justinas persolvantur, ne inde 
reí occasionem arripian t prae- 
▼eniendi, aut subornandi tes- 

U.. (I) 



TITULO V. 

DE LOS TESTIGOS Y DE LAS PRUEBAS. 

§ I. 

En las causas en que se procede de ofi- 
cio, sean presentados los testigos en 
el tribunalj y al efecto costéese su tras- 
lación de los fondos de cámara. 

En las causas en que se procede de 
oficio, sean traídos los testigos que han 
de producirse contra los reos, para que 
den su declaración; pero si estuviesen 
ausentes del lugar en que se haya es- 
tablecido el tribunal, sean conducidos 
el él, haciéndose los gastos propios del 
viage de los fondos de cámara, y de 
los correspondientes á la administra- 
ción de justicia, los cuales deben rein- 
tegrárseles, tan luego como se haya 
decretado la oportuna condenación de 
costas, y no de otro modo, para que los 
reos no aprovechen la ocasión de pre- 
venir ó de sobornar á los testigos. 



(1) Grana*. Synod* tit. de probation. 



**8 



£B im TESTIGOS 



$. IL 



$n 



in causis criminalibus plecten* 
dis pama -corporaH semper 
rátificentur testes in plena' 
rio, alias próbatio nulla siu 



h\ ómnibus causis criminali- 
bii6 9 in quibus poena corporal ia, 
sive exilii, aut publica pccniten- 
tiaitnponenda sit, testes in sum- 
mario judrcio recepti, in plena- 
tío rátificentur, non obstante, 
quod pro raüficatis á reo ha- 
beantur. Quibus in casibus. nec 
minori ulti, nec Fiscali restitu- 
tio in integrum ad accusandum, 
aut ad probandum concedatur. 
Próbatio vero, q-use per restitu- 
tionem hujusmodi fiet, nulla 
sit, immo á processu deleátur. 



§. III. 

In causis matrimonialibus , 
-aiiUyiie gns/vioribus testium 
dicta non é tolis Notariis^ 
sed á Judiotaus ipsis, aut de 
^oruti speciali commissione 
TtcipicaUur. 

J« dices per se ipses in cau- 
sis matrimonialibus dicta tes- 
\kim recipiant, ñeque probatio- 
toejá solis Natariis etiatn prki- 
¡cipaWbus fteri in «awsis owmi- 
nalibus,aut civil ib us m^gj)i«ao- 
tnenti per.mittant, nisi ipsismet 
Judtctbvw prtesentibus, aut si 
justa ex causa Judices absint, 



Nunca se omita en el juicio phnario la 
ratificación de los testigos que hayan 
declarado en las causas criminaos 
en que deba imponerse pena corporal 
á los reos, y sea en sí nula cualquie- 
ra pruelm en que no se observe esta 
formalidad. 

Los testigos que hayan declarado en 
la sumaria, ratifiquen sus deposiciones 
en el juicio plenario, aun cuando el reo 
los tenga por ratificados, lo cual se en- 
tienda en todas aquellas cansas crimi- 
nales, cuya sentencia definitiva importa 
la imposición de una pena corporal ó 
de destierro, ó una penitencia publica, 
á que se condenen los que fueren ob- 
jeto suyo. En tal caso, no se conceda 
restitución in integrum, para acusar ó 
para probar, al menor ó al fiscal. Por- 
que la prueba que se rindiere en virtud 
de semejante restitución, debe consi- 
derarse nula, y no admitirse que obre 
en autos. 

$ III. 

No los notarios sino los mismos jueces, 
ó cualquiera otro á ifuien éstos &«- 
yan comisionado especialmente, reci- 
ban las declaraciones de los testigos 
que hayan de deponer en lets cau- 
sas matrimoftiales, 6 en cualesquiera 
otras quesean tan grates como estas. 

Reciban los mismos jueces las de- 
claraciones de los testigos que sean 
extaffninados en las causas matrimonia- 
les, wat permitir que solo los notarios 
entiendan en la recepción de las prue- 
bas qwe se produjeren en las causas 
civiles y criminales de grande inrpor- 



t » m» raniB*». 



14» 



d+^jwiafi eosaiDi eoHHnitsiv*- 
ne, qiise quidenv. apecialie com* 
missio á Judicibus subscripta 
io principio probationis hujus- 
moüi collocetur, et in proceasu 
descrjbatoj'. Coauniseiones ve* 
ro Dullalenus conceda nt in ca- 
sibus pre&dictis ad recipíendura 
testes- nliis Ministris, qttam Re- 
ceptoñbus ab E pisco po depu- 
tatis; ñeque in sui» Tribunali- 
bu? Notarios quoscuonque, aut 
Oficiales admitían t, ad petitio- 
nes dandüm, ad acta gerendum, 
ñeque ad testes in sninmario 
recipiendum, aut eia quodvis 
aliad reeeptionís g.onus com*- 
mittant, ñeque eos ad testes, 
aut tesiüim ratiñoationts, na- 
que ad recipiendas oautionea in 
Judtcio faciendas, ñeque ad 
aliud quicquam, quod ad Judi- 
ciam pertineat, ad tobes nt, nisi 
fuerínt iptimet Notarir Tribu - 
naiís, aut Receptóte» pwdicti, 
et eis absentibus* Mimstri ad 
id ab Epiacopo, vel jcrasu Epi- 
scopi approbati, qut «peci alero 
proviaionem ad id obtineant. 
Probationes autem, et acta Ju- 
dicialia aliter confecta nulla 
sint. (1) 



Pro tittíbus extra urbem. rali- 
fitandis, acia, originalia ne 
tradantur: par ti vero, con- 
tra qnam ratificatio est fa* 
tienda, ñeque apographa. 

Quando testes ad instantiam 



tancia, á no ser en presencia guya,,& 
si por justa causa se ausentaren, prac- 
tiquen estas diligencia» los que estén 
especialmente comisionados por ellos, 
cuja comisión firmada y autorizada 
competentemente por loa jueces* obre 
al principio de la prueba, y hágase 
constar en el proceso. Bajo ningún pre- 
testoy en los casos ya determinados, no. 
se den las comisiones en que se encar 
gue el examen de los testigos á otros 
ministros, que no sean los receptores . 
á quienes haya nombrado el obispo; 
ni admitan los jueces en sus tribuna- 
les á cualesquiera notarios ú oficiales 
para hacer peticiones, formar autos, ni 
examinar testigos en la sumaria. Tara- 
poco deben encomendarles la práctica 
de cualesquiera otras diligencias, como 
recibir declaración de testigos, ó hacer 
sus ratificaciones, estender las fianzas 
que sean admisibles en juicio, ni aun 
permitirles el arreglo de otros adminí- 
culos que pertenezcan á éste, á no ser 
á los mismos notarios del tribunal, ó á 
los receptores enunciados; y eu ausen- 
cia He ellos mismos, á los ministros que 
aprobare el ol)ispo, ó á quien por man- 
dato suyo haya obtenido la oportuna 
provisión con tal objeto. Sean nulas 
las pruebas y demás autos jitdtciafas 
que se hayan formado en contravención 
á lo dispuesto en el presente decreto. 

§ IV. 
Cuando sea necesario ratificar testigo*, 
fuera* de la ciudad y no se deben, d*$* 
pachar las actuaciones originales, M 
entregarse copia de ellas á la parte 
contra quien se dirige la ratificación. 

Siempre que hayan de ratificarse fue* 



0) 



i. c cap. 42. et Granat. tit. de testib. n. 3, 



150 



DE LOS THSTIGOS 



partis extra Civitatem ratifican- 
di sunt, eorum dicta in summa- 
rio judicip habita, ne tradantur 
originalia, niai prius exemplum 
publicum, et authenticum, quod 
fidem faciat, penes Notarium 
remaneat, nec tune tradantur 
partí, contra quam ratiñcatio 
fieri debet. Quod si Notarius 
quisquam secus focerit, Judi- 
cum arbitrio pro cualitate cri- 
minis punietur. Probationes 
vero summarioe hujusmodi Re- 
ceptoribus dentur, prestito ab 
eis juramento, et ebí ¿¿ratinne de 
secreto servando usque ¡u\ pu- 
blicationem, et de easdem res- 
tituendo intra dios dúos post 
elapsum terminum. 



§. v. 

Tt&tt* e% alio loco adducendi 
ejus impensts persolvantur, 
qui eos produxerit. 



Quotiescumque Judicibus vi- 
sum fuerit convenire, ut testes 
personaliter deducantur, id 
ejus impensis fíat, qui testes 
produxerlt , Judices autem , 
prius sestimato, quod ratione 
itineris testes habere debent, 
illud testibus persolvi faciant, 
antequam inde discedant. 



ra do la ciudad y á instancia de la parte 
los testigos cuyas declaraciones cons- 
tan en la sumaria, no se entreguen ori- 
ginales, sino hasta después de que obre 
en poder del notario un testimonio pu- 
blico y auténtico que haga fe; pero ni 
aun entonces han de facilitarse á la 
parte contra quien debe hacerse la ra- 
tificación. ¡Si el notario contraviniese 
a lo dispuesto, sea castigado al arbitrio 
del juez, según la cualidad del delito. 
Los receptores entiendan en las prue- 
bas que hayan de recibirse en la su- 
maria, para lo cual se les enviarán las 
constancias necesarias, previo juramen- 
to que han de prestar, de conservarlas 
en secreto hasta el tiempo en que se 
haga la conveniente publicación de 
ellas, y de devolverlas dentro de dos 
dias después de que haya transcurrido 
el plazo que se les señaló para practi- 
car las diligencias que les fueron en- 
cargadas. 

§ v. 

Los testigos que se trasladen del lugar 
de su residencia á aquel en que exis- 
te el tribunal á que deben presentar^ 
se para dar sus declaraciones, pa- 
gúense á costa del que los produjere. 

Siempre que parezca conveniente á 
los jueces conocer y examinar perso- 
nalmente á los testigos, manden que 
sean llevados á su presencia á costa de 
la parte que los produjere; y determi- 
nen que sean pagados, antes de que se 
separen del lugar de su jurisdicción, de 
lo que les corresponde legítimamente 
en razón del viage, previa estimación 
de lo que importare. 



T DM LAS PRUEBAS. 



161 



§. YL 



Cautiones quadam servando, 
in testium probationibus , 
qiuejiunt in secunda instan- 
tia. 

Testium probationes in se- 
cunda instantia, ne fiant per 
eosdem artículos, ñeque per ai- 
réete contrario», nisi in casibus, 
et eo modo, quo est á Jure con- 
eeesnm, ut autem hoc eritetur, 
precipitar, artículos in secun- 
da instantia producendos prés- 
ter Advocatum, á Procuratori- 
bus etiam deberé esse subscrip- 
tos, á quibus itidem examinen- 
tur, sínt ne iidem articuli, an 
cootrarü, et si secus fiat, pro- 
batío á processu deleátur, et 
Procurator in hoc negligens, 
pondo uno persolvat. 



§ VI. 



Se establecen algunas precauciones que 
deben tomarse relativamente á las 
pruebas que se admiten en segunda 
instancia. 

Para que no se produzcan en segun- 
da instancia las pruebas de ios testigos 
por los mismos artículos ni por los di- 
rectamente contrarios á los que sirvie- 
ron en la primera, si no es en los casos 
y en la forma que establece el dere- 
cho, se ordena, que los capítulos que 
hayan de producirse en segunda ins- 
tancia, deben estar autorizados y fir- 
mados por los procuradores (y no por 
el abogado á quien se escluye),los cua- 
les examinen igualmente si son los mia- 
mos, ó contrarios á los que se probaron 
en la primera. En caso de contraven- 
ción, la prueba no subsista en el pro- 
ceso, y el procurador que se descuide 
en esto, pague un peso en que se le 
condena. 



§. VIL 

Regia Constitutiones kic cíta- 
te serventur in causis contra 
Ministros Ecclesiastieot Cu- 
ries manera accipientes. 

In causis criminalibus , con- 
tra Ministros ab Episcopo de- 
patatos, tractandis, ob dona, 
muñera, pecuniasve injuste ac- 
captas, aut collusiones factas, 
quibus dona, sive hujusmodi 
manera accipere ab hac Sy no- 
do prohibitum est, ea sit suffi» 
ciens ad condemnationem pro- 
bado, quffl in legibus noy® com- 
püationis horum Regnorum de- 



$ VIL 

Las disposiciones reales que se citan 
aquí, deben cumplirse y aplicarse en 
las causas que se formen contra los 
ministros de la Curia eclesiástica 
que reciban donaciones. 

La prueba que por las leyes de la 
Nueva Recopilación de estos reinos 
está establecida para proveer á la con- 
denación que merezca un delito, sea la 
que baste para proceder contra los mi- 
nistros que hubiere nombrado el obis- 
po, en las causas que se les formen, 
porque hayan admitido donaciones ó 
presentes, ó recibido algún dinero in- 



ltt 



3» SOS; VBttMBMU 



creta cet, justa quaOege«>in justamente, ó bien que se hayan deja- 

bis causis decidendum pr©ci- do co ] u di r , todo lo cual prohibe este 

pUar * * ' Concilio que hagaír, y manda que se 

decidan con arreglo á esas* propias de- 
terminaciones legislativas. 



§; VIII; 

QlM&prob*tiones cómmittipos* 

$wnt Reetptoribus, aut loco* 

fum> Vióoriis. 

Pfu b ati u nes; qmc eamm qua- 
liteta aUenta oommmt possunt, 
Receptoritiu* cormnktantur , 
quod'si visum fuerit expediré, 
prsecipiatur, quod Vicarii, aut 
alii Sacerdotes loco Judicurn 
una. curo Receptoribus, hujns- 
modi. prohationibua faciendia, 
assistant. 

$. IX. 

P(tn<E statuuntur adversas eos, 

qui in ludido pejerant. 

Cupiens haec Synodii9 efíi-.e- 
natam eorum audaciam repri- 
miere, qui, cum testes produ- 
cuntur, in Judiciia Ecclesiasti- 
cis hujus Provincia, non* 6¡ne 
gravi Dei Omnipotente offens®, 
ac Justitice contemptu, suarum- 
queanimwum detrimento, et 
ÜtigptouMn prejudicio fajina* 
dicuiit testimoniumi statuit, ac 
prsecipit, ut si quis coram quo- 
ctmrqeB er Offimaliikis, JVidi- 
cibus, aut aliis.Miníettús perju- 
rii reatum commiserit, si CJe- 
ricus (quodabsJf) fuerit de per- 
jurio cnnvictus, solvere par.ti 
compellatur, in cujus damnum 
hoc* crimen- admisit, id- omite-, 
quod obtacilarn veri tale m, vel 
expressam falsitateua, íb prce- 
judicúum, et detrimentum dictre 
partís cesserit, ac propterea 
coiNtomnctur in meditotale fruc- 



§ VIIL 

Qué prueba' son las que pueden enco- 
mendarse á los receptores ó á lo* m» 
cavíos foráneos* 

Encomiéndense á le* receptónos? la» 
pruebas que pop su naturaleza puedttii' 
encargárseles, y si pareciere conve- 
niente, prevéngase que los vicarios & 
otros sacerdotes, en lugar de los» jue<- 
ces,. asistan juntamente con los recep- 
tores para recibirlas, 

§ IX. 

Se establecen penas contra los que per- 
juren enjuicio. 

Deseando este Concilio reprimir la 
audacia: desenfrenada de los testigos 
producidos en los juicios eclesiásticos 
que se sigan en esta Provincia, dando 
falso testimonio, no sin grave ofensa de 
Dio» Todopoderoso, coa raeuo^preftia* 
de la justicia, detrimento de sus alrri^s 
y perjuicio de los litigantes; establece 
y nranda, que si alguno ftiere conven- 
cido de perjurio ante*cu«tkfmeracte tos 
oficiales, jueces ú otros ministros, siea- 
do clérigo el culpable (lo qjue Dío&mq 
permita), sea competido C. pagar á la 
parte en cuyo daño cometió acpaet deb- 
uto, todo cuanto cediere exr perjuicio y 
detrimento de ella, por tiaber callada la 
verdad, ó por haber incurrido efitfililM-« 
dad espresamentei y «damas se* can- 



il) Le* 6. ti*. 9tUfc 3; Beeop. et Lex 7; tit. 7. lili. 7. Eecop. 



T DE LAS P&UEBAS. 



153 



toan unios anni Prssbeudse, 
*eu Seireficii ab eudem ototenti, 
et etiemia metteta»* tirectuum 
*ronuKi>, que* pefoipit t ioto eo 
tempore, quo in perjurio perse- 
veraverit. Cujus mulctae pars 
una fabricse Ecclesiae Catho 
dralis, ubi id evenerit, applice- 
tur, altera vero piis operibus ab 
Episcopo designandis, tertia 
denique accusatori, et proeter 
hanc pcenam, ia carcere tnndiu 
tfctineatur, quamdiu OfficiJui 
vi4ebtttyr. 8i autom perjums 
4kMJuMie«ii Beaefieii, «*i Fiue- 
bendae axpers sit, jubetur, et 
ultra satisfaciionem parti, eui 
preejudictum irrogavit facien- 
daox, in pondo minaram quin- 
quaginta condemnetur, qiue ad 
fiuper preescriptam formn-m ¿i- 
vtribvantur, et nena in carcere, 
ut d teluro eat, ine]usus*»aflfat 
per tempus Jucüois arbitrio <le- 
putandum, quod si bis adeo 
paoper efe, ut pranKctafn rwe- 
jMiae^olviere -aeqweaA, pociuiim» 
ría poena coimnute tur. yi«in: po- 
ra] euj, pcena carcexis aggrava- 
*a, -ac si perjwns secnlaris -sit, 
saatcrfítoere partí, caí perjurio 
ñocoi t, •eompéUatnr , «t prcefte- 
rea Pasto mide ejus linguam 
obs*ri n gente in vaJvis Eccleíice 
per éieai untrm puMicedHi* 
aeetar, rhsi topos fuerit cendi- 
tionis, ut uasc peana cemmutan - 
da sit, quo casu delinqoentes in 
-elilhiOQ tirirtantur, aut graviori 
peana Jadeas fanientis arbitrio 
pledaoUtr. «Quori ai causa, in 
qua perjuriura counnisit wa- 
trimonialis sit, ob injuriam Sa- 
tm»€RTo ilbtam, pneter jam 
-drttain poenaju -ei alia Judiéis 
«arbitrio irBpa»atur- Qui vero 
ad susb causee probationem tes- 
tero falso m produxerit, quem 
má ák&ñünm falatmi tes timo - 
jtium iftduzerit, «adero peana 
jMiniatur, qua, teetauíperjurum 
puniri r sancitum est (4) 



>*** 



denado á perder la mitad de los frutos 
correspondientes á los que pueda pro- 
ducirle en un año la prebenda ó bene- 
ficio de (jue gozare, y también príve- 
sele de la mitad de todos ios frutos que 
percibiría en todo el tiempo que per- 
severase en el perjurio. Aplicándose 
una parte de la multa á la fábrica de 
la* iglesia catedral, en donde hubiere 
acontecido esto, otra á las obras pias 
<jue designe el obispo, y 4a te-rcera *e« 
favwdel acusador: ademas de esta pe- 
na, sea reducido á prisión tanto cuanto 
tiempo pareciere al oficial. Pero si el 
perjuro carece de beneficio ó preben- 
da, se ordena, que ademas de la satis- 
facción que debe darse á la parte á 
quien se irrogó «I perjuicio, sea conde- 
nado en cincuenta pesos de la tey que 
estuviere autorizada en las minas, ios 
que se distribuirán en Jos términos qoe 
se han prescrito poco hace, y «1 reo 
permanezca en 1a cárcel por el tiempo 
que determine ásu arbitrio el juez. Si 
es pobre, y no pudiere sufrir Ja pena 
que se le imponga, conmútese la pe- 
cuniaria en corporal, agravándosele la 
de la cárcel. Si el perjuro fuere secu- 
lar, sea competido á satisfacer é. tapar- 
te á quien dañó, y ademas espónjase- 
le publicamente en las puertas de la 
iglesia con un acial que le oprima Ja 
lengua, á tío ser de tal condición, que 
deba conmutarse la pina, en cuyo caso 
sean desterrados los delincuentes, y 
castigúense mas -gravemente al arbi- 
trio del juez. Si la causa en que se 
cometiere el perjurio fuere matrimo- 
nial, ademas de la pena ya menciona- 
da, aplíquesete otra á voluntad 4e\ juez, 
por la injuria que hizo al sacramento. 



(tt 



*.x.«6w«t tihuAU. tit.S. neta*, tt. 



164 



DX LOS TESTIGOS 



Mas el que produjere un testigo falso 
en causa propia, al cual indujere á dar 
falso testimonio, sea castigado con la 
misma pena que se ha decretado con- 
tra el perjuro. 



Cavetur calumniis Indorum y 
corumque perjuriis adversus 
eorum Ministro$. 



Sacerdotuna honori, quibus 
Indorura cura imminet, prospi- 
cere volens hsec 8ynodus, ne 
eo magia falsía accusationibus 
agitentur, quo studiosius subdi- 
torura indigenarum ritüa, aut 
Hispanorum avaritiee modum 
imponere conantur: perpen- 
densque, quam proni sint ad 
perjuria Indi , quamque facile 
ad id iaducantur, statuit, ac 
preecipit in primis, ne ulluaSa- 
cerdos á dietrictu Indorum, cui 
ministrat, expellatur, quamvis 
graves qu ere lee contra eum den- 
tur , nisi prius per Judicem 
Ordinaríum, aut delegatum,ibi 
Inquisitio fíat, ubi crimen ad- 
missum-á Sacerdote dicitur. Si 
enira Judex Ecclesiasticus ibi 
prosens assistat, de ómnibus 
plene instructus, qu®, et quan- 
ta fides testibus sit adhibenda, 
faciliua agnoscet,. Infideles nul- 
latenus in testes admittantur, 
Sacris est Canonibus constitu- 
tum, nec etiam illi, qui suspec- 
ti sunt, quamvis Ohriatiani, In- 
di, vel Hispani sint, sed soJum 
timorata conscientiae nomines, 
minimeque suspecti. Neophi- 
tos ad jurandum nequáquam 
Judex compellat, nisi causa sit 
gravia, et cujus veritas aliter 
•lucidari non poisiu Ctuo in ca- 



$ X. 

Precauciones que se han de tomar para 
resguardar á los ministros de las ca- 
lumnias que contra ellos puedan sus- 
citar los indios, cuyo perjurio debe 
castigarse. 

Queriendo este Concilio consultar lo 
conveniente al honor y decoro de los 
sacerdotes á quienes incumbe la cura 
de almas de los indios, para que no 
sean perseguidos con falsas acusacio- 
nes, cuando mas empeñosamente se 
dedican á corregir los vicios de los in- 
dígenas sus subditos, ó á poner una 
barrera á la avaricia de los españoles; 
y considerando atentamente cuan in- 
clinados son los indios al perjurio, y 
cuan fácilmente son inducidos á él; es- 
tablece y manda en primer lugar, que 
ningún sacerdote sea espelido del dis- 
trito de los indios que administra, aun- 
que se susciten en su contra graves 
querellas, á no ser que antes se prac- 
tique por el juez ordinario ó por el de- 
legado, la averiguación del crimen, en 
el mismo lugar en que se supone que lo 
ha cometido. Porque si el juez ecle- 
siástico se halla allí presente, y se ins- 
truye plenamente de todos los capítu- 
los de la acusación, conocerá con mas 
facilidad qué fé puede darse á la de- 
claración de los testigos. Por los sa- 
grados cánones está prevenido, que no 
se admita en manera alguna á los in- 



T DB LAS PRUBBAS. 



165 



m mftneantur primum Neophi- 
ti, qatm grave malam perju- 
riaai sit. Si antena falso aliqui 
jurasse comperti sint, eos, ut ce- 
ttri meta poense terrean tur, et 
eaotiores eradant, publice fla- 
gellari Judex prcecipiat, et ut 
majori ignominia afficiantur , 
detonderi faciat. Denique in 
causis, quse ex testimonio In- 
dorom dependent, accurate Ju- 
dex animad vertat quee» et quan- 
tafídes testibus adhibenda sit, 
prsBsertim cnm manifesta sit 
ómnibus Indorum ad perjuria 
pro pernio. Quee orania Chri- 
•tianee Judicum prudentiee haec 
Synodus commendat (1). 



fieles como testigos, y mucho menos á 
los que fueren sospechosos, aunque 
sean cristianos, ora pertenezcan á las 
familias de los indios, ora se reputen 
españdfes, sino que solo se reciban em 
este orden á las personas timoratas, y 
que no induzcan sospecha. Bajo nin- 
gún pretesto compela el juez á los 
neófitos á que presten juramento, si no 
es que la causa sea grave, y no pueda 
aclararse la verdad de otro modo. Pero 
en este caso adviértaseles primero cuan 
grave mal es el perjurio. Si se averi- 
guare que algunos de ellos han jurado 
en falso, mándelos azotar el juez pú- 
blicamente, y hágales cortar el cabe- 
llo, á fin de que se aumente la igno- 
minia que deben padecer, con la in- 
tención de que los demás se hagan mas 
cautos en adelante, y se contengan con 
el temor de la pena. Finalmente, en 
las causas que dependan del testimo- 
nio de los indios, reflexione el juez con 
mas cuidado, qué fe debe darse al dicho 
de sus testigos, principalmente cuando 
á todos es notoria la propensión que 
aquellos tienen hacia el perjurio. Todo 
lo cual recomienda este Concilio á la 
cristiana prudencia de los jueces. 



(1) Oonc. Limens. 3. act. 4. c. 6. — Text. in cap. fin. S. qu»st. 6.— In cap. suspectoa, 
—In cap. nullos S. quaest. 5. — In cap. si testes 4. queest. 3. — Consule Ferdinandum Zu- 
rita in primo Inquirí dione queestionum Theologic. q, 20- f. 72.— Ex Doot. Menochii de 
wrbitraríis Judicum qua&stionibus, oasu 90. 



i» 

DB SSNTENTTA, BT RI 



OT LA ISNTEtfCXA 

TITULO VI. 

fU© LA SENTENCIA YDüU COSA. 

JUZGADA. 



Pitcatil omni témpora Jtis ha- 
teatpetundíquod expedierü 
in causis super Matrimoniis 
zkaidtstiniSy binis aqpíits, et 
qvibusdam aliis. 

íif sententiis, quaa super Ma- 
trimoniis clandeatinis feraatur, 
settiper j«s petendi quicquid 
expedienta Fiscali reservetur, 
tdemqae ©bsenretur in senten- 
Uta, que super binianuptüs, et 
críminíbus allis inter partes 
pfóferantur, Notarías ycfro rc- 
aervationesm hujusmodi Frscali 
intimet, aetaque intra tertium 
díem tradat, uí grabes contra de- 
línqueme* peanas postulet (1). 



§. II. 

QtnttnHet fer*n*ur steundum 
\l\iujus Synodi Decreta, idque 
_ in scriptis. 

* Sententie* quas Judices, et 
VfCWii-taierint, juri, et hts de- 
oretis conforma* sjnt,-quarura, 
postquam latte fuerint, nisí in 
cpsibus á jure permissis, nolja 
s¿¿ «LU'iKnsatío. Decreta veroin 
afcriptis fiant-ita, .ut seraper de 
hia .constare possit. Quamvis 
aulem in 'aliquibus summarie 
proóedañt, ob' id~ exoeptionM 
legitimas, •* partium neceasa- 



El fiscal tenga siempre el derecho que 
le compete perra pedir cuanto fuere 
necesario, en las causas que se ¿«s* 
truyen sobre clandestinidad de ma- 
trimonio, 6 por bigamia, ó por cua- 
lesquiera otros delitos. 
Eu las sentencias que se pronuncia- 
ren sobre matrimonios clandestinos» re- 
sérvese siempre al fiscal el derecho de 
pedir cuanto le conviniese, estendien- 
do esta disposición á los autos definí-, , 
tivos que se proveyeren sobre dobles 
matrimonios y cualesquiera otros crí- 
menes que se versen entre partes. 
Notifique semejante reserva al fiscal, 
el notario que actuare en el negocio, . 
y entregúele los autos dentro de ter- 
cero dia, para que pida la imposición 
de las penas graves á que se hicieren 
acreedores los delincuentes. 

§ II. 

¿a» sentencias deben estenderse por «*• 
crito, con arreglo á lo que prescriben 
los decretos de este Concilio. : . 

Í,as sentencias que pronuncien los" 
jueces y los vicarios sean conformes 
«J derecho y á los decretos de este 
Concilio, sin que puedan dispensar- 
se, después de que hayan silo pro- 
nunciadas, á no ser en los casos que 
permite el derecho; estendiéndose por 
escrito, para que siempre pueda cons- 
tar lo que eu ellas 89 declaró. Y 



i judióte 



tMU ton* rtrtaADA. 



«T 



ria« probationtgr, tn forma ájiir 
re conceaaa admitiere ne recu- 
atm¿ 



i III. 

Injuste in carcere detentis con- 
tulitur. 

Quoniam sa»pe contingit, ut 
Clerici, et Seculares hujus Pro- 
rincitB nonnulli, parte, vel Pís- 
cale ¡nstantibust ob aliqua com- 
missa criraind in pcenis pecu- 
nia riís condemnamur , qut á 
seoteatiis, curo se gravatos sen- 
tí a nt 9 provocantes , etiam- 
■i pecuniariam peen a m depo- 
nant , et de representando 
cautionem praestent* á Jtidiei- 
boa minime 6 carcere liberan* 
iur,imo saepe saepius, eo quod 
appellant, novis vinculis con- 
siringuntur ; idemque fit curn 
aecusatores affligendí reos cau- 
sa, et eoadem in carcere deti- 
nendi, á sententiis etiam juste 
latís appellant: Ob eam can- 
sam ne deineeps hfs molestiia 
capí i afficiantiir; statuit heec Sy- 
nodus, ut pecuniaria muleta in 
depositum data, etcautione pise- 
stita de representando! con- 
demnatís hujasmodi Cirilas, 
aut oppidurñ á Judieibus, et 
Offi'.'ialiluis pro carcere consti- 
(uatur, pee na inlerposita non 
obstante. (1) 



(1) Masía i. a 76. 



aunque en algún» casos procedan los 
jueces sumariamente, no por eso han 
de desechar las escepciones legales y 
las pruebas necesarias que opusieren 
y produjeren las partes» en la forma 
que prescribe el derecho. 

Se consulta al bien de los que sufren 
prisión injustamente. 

Considerando que muchas veces 
acontece, que los clérigos y seculares 
de esta Provincia, son condenados en 
penas pecuniarias por los crímenes que 
han cometido, á instancia de la parte 
ó del fiscal, y que á pesar de que mo- 
vidos á impulso del gravamen que les 
irroga la sentencia condenatoria, depo- 
sitan el importe de la multa y prestan 
caución de estar á derecho, no ios li- 
bran los jueces de la cárcel en que gi- 
men, sino que antes bien sucede con 
mas frecuencia que les estrechan su 
prisión, no obstante que usan del re- 
curso de la apelación que les asiste; y 
atendiendo por otra parle á que tam- 
bién apelan de las sentencias justa- 
mente dadas» los acusadores cuando 
ejercitan su acción con el designio de 
oprimir á los reos y de mantenerlos eft 
la cárcel, de lo que se originan graves 
males y molestias que en adelanté quie- 
re evitar este Concilio en favor tte loa 
presos; establece y manda, que siem- 
pre que los condesados depositen el 
importe de la moka que *b lo* haya 
impuesto, y presten caución de e*tar & 
derecho, tengan por cárcel la ciudad ó 
pueblo en que vivan, y así lo declaran 
los jaece** aunque hayan dewfetadft la 
pena. 



16 



U8 



DB LAS APBLAOIONSS 



TITULÜS VIL 



TITULO VIL 



DE APELLATIONIBUS, ET RE- DE LAS APELACIONES Y RECUSACIONES 
CUSATIONIBUS JUDICÜM. DE LOS JUECES (99). 



Quando, et quomoio appella- 
tiones admittenda, quaéfiunt 
ádelinqucntium Procurato* 
ribus? 

Procuratobii delinquen- 
tium, qui appellaverint, in gra- 
üu appellationis minime au- 
diantur, nisi testimonio adhibi- 
to, quo constet delinquentes in 
carcere detineri, aut eos ante- 
quam Judex, á quo provocatum 
«et, sententiara ferret, p ras tita 
cautione, fuisse libéralos. (1) 



• |. II. 

Quid observanium, cum reus 
coram Judice ad quem se 
perstnaliter sistitf 

In causis criminalibus, quan- 
do aliquis se in gradu appella- 
tionis coram Judice ad quem 
pereonaliter constituerit , re 
ajudiatur, doñee tes ti moni um 
OBtendat á Judice inferiori car- 
eceré deten tum non fuisse, dein- 
de rero in carcere se prsesrn- 
rielt coi postea hueras citatorias, 
et. compulsorias ad testimonium 
hujusmodi, et processum defe- 
rendum concedantur. Ne ob 
eam causam quod se coram Ju- 
dice superiori constituerít, con- 
tra ejus bona, et fidejussores 
prócedatur. Quod si constite- 
rit, eum, non effracto carcere, 
ad sttperiorem Judicem con- 
fagifae, nullaque damna in.de 



§ i. 

¿Cuándo y cómo han de admitirse las 
apelaciones que interpusieren los pro- 
curadores de los reos? 

Los procuradores de los reos que 
apelaren de la sentencia de primera 
instancia, no sean oidos en grado de 
apelación, si no es haciendo constar pri- 
mero, que los delincuentes se mantie 
nen presos en la cárcel, oque han sido 
puestos en libertad bajo de fianzu, an- 
tes de que hubiera pronuuciado su sen- 
tencia el juez de quien se apela. 

§ II. 

¿Qué debe observarse cuando el reo com- 
parece personalmente ante el juez ad 
quem! 

En las causas criminales en que al- 
guno compareciere personalmente ante 
el juez ad quem, eii grado de apela- 
ción, no sea oido sino hasta después de 
que haya justificado que no fué reduci- 
do á prisión por el juez inferior, y en se- 
guida se presente en la cárcel. Líbren- 
sele después cartas de emplazamiento 
ó compulsorias para obtener aqucllajus- 
tificacion, y para que se remita «1 pro- 
ceso. No sea que por haber comparecido 
ante el juez superior se proceda contra 
sus bienes ó contra sus fiadores. Y si 
constare que ocurrió ante el juez su- 
perior sin haber quebrantado la cárcel, 



(I) Sjn. Granat tü. de sent. et re judicaia. 



T RECUSACIONES DE LOS JTTECES. 



tS9 



sutaecuta, et id ejus causa pa. 
tiatur, convenienü p raes tita cau- 
tione, alia caree ris custodia ei* 
dem poterit assignari, servatis 
in bis, quce á jure Pontificio 
nanita sunt , et his Decretis 
sancita. 



ni ocasionado daño alguno, y así lo 
permita su causa, podrá señalársele 
otra cárcel, siempre que preste la cau- 
ción conveniente; en todo lo cual cúm - 
planee las disposiciones del derecho 
pontificio, y las que se han sancionado 
en el presente decreto. 



§. III. 

Quid Judex ad quem facer e 
debeatj priusquam appella- 
tionem admittat? 

Cuna quís se coram Judien 
bus appellationnm constituerit, 
el causa non ioter partes, sed 
ex officio ventílala e3t, neo ap- 
pellatum e?t á sententia definí- 
Ara in casibus ¿jure, et hujua 
8jnodi decretis pennusis, an- 
tequam admittatur, aut eulem 
litterce inh ibitorief concedantur, 
conatet appellantem captum de- 
tineri, sirein carcere Judicis á 
9*o, sive Judiéis ad quern, et 
to sic detento, praecipiatur Ju~ 
dici, ut, si id instantiam par- 
tiom pnBCessit, eaa nominet, 
tt ut citentur, citatorium expe- 
Aiatur. Qnod si ex ofíicio cau- 
tas, et rationes míttat , quíbus 
íddactua in causa proceaserit, 
itidemqu* compulsoria littaie 
Concedantur, ut acta» et proces- 
áis ad superíorem Tudicem 
trariBmittanttir , quibus tr'ans- 
■tíisit, quorf juris fuerit, pi*o- 
vtfeat, Ut vero bpc meliqs 
fiat, Fiscalis citetur, qui in cau- 
sa se opponere teneatur, eique 
tofcqoaro Advocato salaria ób 
W oonstitoantirr. 



••i 



• ~> 



i 



§ III. 

¡Qué debe hacer el juez ad quem antes 
de admitir el recurso de la apelación? 

Cuando alguno compareciere ante 
el juez que debe conocer de la apela- 
ción, y la causa -se hubiere seguido tfo 
oficio, pero sin haberse apelado dé la 
sentencia definitiva en los casos per- 
mitidos por derecho y por decretos de 
este Concilio, no sea admitido, ni se 
le libren cartas de inhibición, sino has- 
ta que conste, que la parte que apota 
está presa en la cárcel del juez á guo 
ó del juez ad quem; y en ente estado, 
prevéngase al juez informe si procedió 
en la causa á instancia de las partes, 
en cuyo caso esprese sus nombre*, par 
ra que sean citadas y se libre la corta 
de emplazamiento. Si ha procedidb 
de oficia y espusiere loa fundamentos 
en q*e se apoyó para obrar así» libran* 
sele* ademas canas compulsorias, para 
que remita al juez superior los autos V 
procedo qtte hubiere formado el infe- 
rior, y'ittógo qua loa hubiere recibido, 
provea* fot que haya lugar en derecho. 
: Pero'pattuobrar con mas acierto, cíta- 
se al fiscal, qu& esté oblig&do á opo- 
nerse eft la oausa,y eri e¡H« fíjense á 
su íarorkfe rtíl&rftW ^utf^íéveñgtié tu- 
rno abogado. 



IM 



jXSflAS' A V l+W^ ff P 



— • • 



4. If, 

Ne ink&üoria esepediantur, 
-^hÁd áctis frrtkxssus prius 

impcdiéUur, quando ex pro* 
seripto Tfidentini per ap* 
pellationem non suspendí- 
tur. 

Judices á qus ne intiibeantur 

á Judicibus superioribua, ñe- 
que ab eia inhibitoria), aut sup- 
preseoria? litterá coa cedan tur, 
niai aclis procesaos priua per- 
speclis, et examinatis; ñeque 
executio impediatur in causis, 
in quíbus ex jure, et Dee retid 
ConciJii TnAeivtini per appella* 
tipneoa non suspenditur exe-cq- 
tio sententice, aut decreti. Quod 
sí eecus fíat, lnhibitiones, pro- 
tseasus, «decreta, et alia inde ae- 
quuta, et acta invalida airxt» et 
nullius effectu8 t m eet ab eodera 
Concilio dispositum, ac prsete- 
réa ín visitationibus, et Syndi- 
catíbui, Jüilieum excemus hu- 
jjttroodi corrigaetur. In tCon- 
CÍ1Ü3 quoque Provincialibus ho- 
ruoi excessuum, ai puniti non 
fúerint, ratio petatur. In appel- 
ldiíooM>i»9'T£iro ú aeatentiie in* 
teplocutoriis, aire reparad pos- 
sUit t sive non per .sententiam 
definitivam Oflicialis, et Judi- 
éis, ofoenretrt, quod eet á Con- 
cilio Tcidwtfino decretiw* (A) 



§iv. 

No se libren cartas inhibitorias sino 
hasta que no se hayan examinado 
antes las constancias del proceso: ni 
se impida la ejecución cuando no w 
suspenda por medio de la apelación, 
con arreglo á lo que dispone el Con- 
cilio de Trento. 

Los jueces á quo no sean inhibidos 
,por los jueces superiores, quienes po 
mandarán librar cartas inhibitorias ó 
supresorias, si no es que antes hayan 
visto y examinado las constancias del 
proceso; ni se impida la ejecución, en 
las causas en que no se suspende por 
apelación ja ejecución de la .septep. 
día ó del decreto (IDO), con arreglo á 
dqrecho, y según lo que previene el 
Concilio de r l rento. Si se contravi- 
niese á lo dispuesto* se invalidan y de- 
claran de ningún efecto las inhibicio- 
nes, loe procesos, los decretos, los au- 
to? y cualesquiera otras cosas que des 
aquí resultaren, conforme á loque preo* 
oribe el mismo Concilio; y ademas sean 
corregidos estos escesos de los jueces, 
en las visitas que se tes hagan, y en las 
residencias á que se sujetaren* Del 
mismo modo, en log Concilios provin- 
ciales averigüese, por qué razón no han 
«ido castigados estos escesos. Pero 
en jas apelaciones de sentencias inter- 
locutorias, cuyo gravamen pueda ó no 
repararse por la sentencia definitiva del 
oficial y del juez, obsérveselo que está 
declamado en el Concilio de Trento. 



(1) Conc. Trid. Sea*. 13, cap. 1. etftas, 24. cap, 80. de reformat.— Seas. 88. cap. 7/ 
Cono. Trid, ubi gup, ¿ Se». 1*. et 84 



T UOQMMMaUhM %fi» TOBCM. 



141 



#VÜ 



f 



VüdHi né { No decreten censuras contra los sufra- 
Censuras ferant adversus gáneoslo* vicarios de los metrópoli- 

Sufragáneos. taños. 



Itidem interdicitur, ne Ofi- 
ciales, et Judices Metrópoli la- 
norum Kxcómmunicauonis , 
Sus^énrsio'nis, et Interdi «i Cen- 
suras decernant contra Epis co- 
pos Shiffrágáneos, juxta Corra» 
titutronem Ianocentii Papa) IV 
qufe incipit. Romana Eeele- 
sia (í). 



Prohíbese igualmente, que los jue- 
ces y oficiales del metropolitano, pue- 
dan decretar contra IoéT obiapüs sufra- 
gáneos censuras de excomunión, de 
suspensión y de entredicho, con arre- 
glo á 16. constitución del Papa Inoceü- 
cio IV, que comienza Romana Ecclesia. 



I Vi! 

Si Concubinariiapptllavcrinti • 
á caréete ne liberentur, un* 
tequam cdusá' ftmatur\ nt$i 
ex causa vaide- urgenti. 

In causis con e'ubi rió tus quo- 
rüfrfCumque, sivé EccFesrasneo- 
rtim;*ive fcJeculaHurri, si hi, attt 
eoYum concubina* ftppeUrre- 
riot v á carcere per Judicem in- 
feriorérn, aiit s u [Serió re tV ante 
ne líber entuí, qíraYri'ca'nstf téH 
mihetur, ntsi ob jasrafr'raltfe', 
et necessarias causas Judicíbiis 
videbitur, quorum conscientise 
iú hoc onerantuV. 



§ VI. 

No sean excarcelados los contubin&rtoi 
qiie hayan apelado, sin haber con- 
¿luido antes sus causas, á no ser por 
motivos muy urgente*. 

En las causas de concubinato; eti- 
que se proceda cónttíl eclesiásticos ó 
seculares, no sean puestos en libertad 
por orden del juez ibferior ó del supe- 
rior los reos -ó sus cttncubittas¿ qhe na- 
yan apelado de la sentencia, antes de 
que hubiere terminado la causa» á na 
ser por razones muy justas y necesa- 
rias, en concepto de los jueces, cuya 
cenciencia* se encarga en esta materia. 



§. VIL 

Quando, et quomodo j/r abatió- 
nes á partibus in gradu ap- 
petlationis recipiendce. 

Itt gtad ir a-ppellatiofris partes 
ad probandum ne recipiantur, 
■i se ad probandum ncrif abttM 

(1) Tez,ifr«a{t§iOfficislsfratttéx»dc* 



§ VIL 

Cuándo y cómo han de admitirse á las 
partes las pruebas que ofrecieren en- 
gracio de apelacion% 

Si tas partes no ofrecieren prueba al- 
guda qufc tengan que ptoducfr en gra? 



Qrtinari¿líbi€. 



* +4 % » *4 



«■* * *-* -J.^Ji- *J 



tffe 



a» 



APBlACIONfee, 



lerint, qii#d *i ftaeriatf'paaa do de apelación, no se leradmita, eino 

eiftiB^ositá, si floo probavc- en cag0 ¿ e que | a promuevan, casti- 

Hfc^* * - tan * gándolas siempre que na jujearen,, 

,íicrii>, :-j'. • ' su intención. 



ú' 



.ir 



; . $. VIH. . 

1 • 1 i O, »» • » • ' 

qjfáfquntom+M afpellans 

Sí appellans causam appella* 
tionis non prosequatur, et con- 
cessis sibi conpulsoriis lit taris, 
acta non transporte!, appella- 
tionisque desertio á parte ad- 
versa petatur, in hoc servetur, 
qnod est jure Pontificio consti- 
tutum. Si vero descrtionem non 
petat, sed prosequi causam ve- 
lit, mandetur appellanti, ut suis 
impensis acta una cum causa, 
•t ratione, quibus motus Judex 
á quo sententiam tulit, aut in 
causa processit, deferat, termi- 
no ei ad hoc competente preefi- 
xo. Quod si appellans non effe* 
cerit, partí adverses facultas de- 
tur, ut appellantis sumptibus 
processum una cum aliisjam 
dictis afíerat, si ea appellationi 
alterius partU appellantis non 
adbsssit, si vero adhaeserit, óm- 
nibus utriusque partís sumpti- 
bus id fíat. 



6 VIH. 

. Qué deberá .hacerse si el apelante no. 
siguiese la causa de apelación (101). 

Cúmplase* todo cuanto está estable- 
cido en el derecho pontificio, siempre 
que el apelante no siguiere la causa de 
apelación, ó no exhibiese los autos, aun 
cuando se le hayan librado cartas com- 
pulsorias, y la parte contraria pidiere 
se declare por desierta la apelación. 
Pero si no lo pidiere, sino que quiera 
proseguir la causa, mándese al ape- 
lante que á su costa exhiba los autos, 
juntamente con la causa, y esponga 
por qué motivo el juez á quo se movió 
á pronunciar sentencia, ó á proceder 
en la propia causa, concediéndole con 
tal objeto el término competente. Si 
el apelante no cumpliere, facúltese á 
la contraria, para que á costa de aquel 
se remita el proceso acompañado de 
todos los recados necesarios, como se 
ha dicho antes, si no se hubiere adhe- 
rido á la apelación. Pero en caso de 
adhesión, hágase lo que se manda á 
costa de las dos partes. 



§. IX. 

Constitutio Bonifacii VIII. si 
contra unum in casu recusa- 
tionit observetur. 

Quando aliquis ex Officiali- 
bus fuerit recusatus, recusans 
recusationis causas corara Ju- 
dice reeusato proponat, qui caur 



§ IX. 

Cúmplase la constitución de Bonifacio 
VIH que comienza si contra unum, en 
todos los casos de recusación (102). 

Cuando alguno de los oficiales fue- 
re recusado, el recusante proponga lasu 
causas que lo hubieren movido á pro- 



T BBflOTAOIONBS DB JjOÍ JUBCI». 



¥* 



aas hujuBOiodi ad Episcopum 
deferat Episcopus rera cau- 
sa m principalem decernendam 
sas^ipiet, partesque aadiet in 
artículo recusationis, ad pr»- 
scriptara eonstitutionis Bonifa- 
cii VIII. que iocipit, si contra 
unum, eamque serrari, et 
adimpleri bsec Synodus injuri- 
ad (O 



ceder de esta manera, curte *efcju£3 m- 
casado» quien 1&* someterá á ta'catifr' 
cacion del obispó. Rec^á é^otiis^d 1 
la causa principal que debe decidirse, 
y oiga á las partes en el artículo de la 
recusación, conforme á lo que orde- 
na la constitución de Bonifaeio VIII, 
que comienza %% contra uñum, \& qwér 
este Concilio manda guardar y cum- 
plir. 






II 



.* 

f 



• 



(I) Taz. in cap, ai oontra unum, de Offic deleg, lib. 6. 









89U tj ii. >: 



OUilííl ■ • 



iír 



í 



i H 
* «Vi 



ai.».: . r 



t r. . i'n' 



* i * • •• » • 




V'TITTJIUS I. 

IWnOFFíCIO EPISCOPORUM, 
. £? VIZM PUMTATE, 

*Í jrfsVQtTJfe AD PROPBIAM EPIS- 



. < +• 



COPI PERSONAMPERTINENT. 



GRi: 



M- 



ÉfÁscoporum tita aliis norma 

8J £flcnc©B*E se volea» Sacro- 
santa, üeoumenica, generalis 
*í?ft)fenirña Synodus ad collap- 
•ath'atlMtodtiit) EccJesissticam 
disjpjpUíafi» jovatota Domino, 
repaitu podara, ac deprava tos in 
(JíéróVí^puloqúe Christiano 
inopes '^tttendarfdos , spem in 
EpisccqfóTüoi iritegritate sum- 
mam collocavit his verbis: ln- 
tegritas prasidentium talus est 
subditorum, et verus Ecclesia- 
slitfe fiyararcbi» seopus pra- 
cjpa^s id est, ut EpUcopum in- 
struat ómnibus numeris abso- 
lutum, Sahcto Dyonísio Areo- 
pagita dicente; Pontificum Or- 
da^acrjaiua ia est, dirina epe- 
cuTantiúm Ordinum, qui sum- 
ttAi es^t, & u)t}mbs 9 eñeat enira 
Hyerarchiam omnem in Jesu 
ffcrftffóflri" éónspicimus ; , ita 

S' amqúámcfne functionem in 
afá rotrtificcrtb. • Ex quibus 




TITULO I. 

BEL MINISTERIO DE LOS OBISPOS 
T DE LA PUREZA DE SU VIDA. 

CUALIDADES QUE MIRAN A LA PERSONA 
PROPIA DEL OBISPO. 

§1. 

La vida de los obispos debe servir de 
regla á los demás. 

Queriendo prevenirse con el auxilio 
del Señor el sacrosanto, ecuménico y 
general Concilio de Trento para res- 
tituir á su antiguo esplendor la disci- 
plina eclesiástica en tanto grado de- 
caída, y para poner enmienda on las 
depravadas costumbres del clero y pue- 
blo cristiano, puso toda la esperanza 
que le asistía á efecto de lograr sus 
santas intenciones, en la integridad y 
pureza de los obispos, según significa 
con estas palabras: "La integridad de 
los que mandan, es la salud de los sub- 
ditos;" y el verdadero y principa* fin de 
la gerarquía eclesiástica, consiste en 
formar un obispo perfecto, diciendo 
con San Dionisio Areopagita: £1 or- 
den sagrado de los pontífices á qnietf 
está encomendada la inspección de {o 4 



demás que se dirigpp á 1^8 cosas de 
Dios, ep el máximo y el ultimo, pitea 
así corpo varaos que termina en Jesu- 
cristo toda ge^arquía, dql misnio modo 
consideramos que cjialquieja fqpcion 
se reasume en su pontífice. De io que 

s son 



DEL MINISTERIO V? LOS OJUqPqp T Vi? X«A ?#)UBfff ,I>B SU VIDA* l£ft 

fmeile colligere est, qua purita- 

te TÍtte, morumque inte grita te 

prasdtaui is esae debeat , quem 

divina, gratja, et as$idua virtu- 

tasa exercitatio ad statum per- 

feetionis evexit: qua humilita- 

te, qua ben ígnita te, qua man- 

suetadioe, qua chántate, pro 

vite e^mmQAefuTufíptvfjl^ ^fácnniefflta puQ<te , 

omnia, quf snlcbtlte HbIucA !¿ phlezl de €d|yM 

re debeatnV^cJeAalDJi, eaA ^^ fa cOSÜrm» 

ob causarn Doroinus pwecipie- 

l*at etrictatn curo «Mitra vitta 

byacinthina Lamioam Sjacr® 

▼enerationis de auro purísimo, 

in qua gemmario opere Sanc- 

tum Dumini esaej. rtoaipri ini- 

scriptum, á summo Sacerdote 

fronte ogostatídam, quo edeo 

•anctjta|a pree3tantea opprtere 

esae Episcopoa aignifícaretur, 

et eajndm . Croóte desctiptafn 
aliia ad imoaitaucjum pipppne- 
rent. (i)' 




«s r 



Í-. < "■ 



\ w. 



O 



r^ t 



§. it. 

9ie vitaminstituant ) ut ütóet 
¿postolorum &uccessqrc$. 

. Id ígitur perpenclene optóme 
Mexicana haec Provincialis Sy- 
nodoa, toto quo potest conato, 



e íno- 
>e e»- 
tar adornado aquel que fué elevado á 
tm-estado- de-tanta perfección, median- 
te la gracia divina y el ejercicio conti- 
nuo de las virtudes:v.8ÍOHS«6b»HvjA ha- 
mildad, la benignidad, lá martséaum- 
bre, la caridad Yjne ha de Aetvir^úOufflSi 
un modelo en vida, y en ¿mmpylfelmn- 
Jicjad cqn qpedebe brillar en la íglesi^ 
pe Dios: por tai causal mandaba el J3^- 
noren otro tiempo, q^e el suqio sacer- 
dote llevara ceñida en la fíente con qna 
fejp. dp.cplpr de jacinto, sobrepuesta^ 
Ifl, mitra,' la lámina de sagrada venera- 
ción, construida de oro purísimo, en la 
que estuviera esculpido cotí piedras 
preciosas el santo nombre del Befípi;^ 
con.cpya figura era oeoesariasignififra 
car Ja santidad en que habiarade so^ 
bte^ljir lp» obispos, quienes la pppon-] 
dfiftfi.ft jpjfnitacion de los d$r#as,. 1,¿^ 
ftjéndojp representada en la frente* .1 

*■ '.'.'..n 

Establezcan los obispos un géjte^á iúh 
dé vida, que corresponda ú , ta y itte& 
nidad de los WQWtfep ,ff¿ &fV#Zwr¡! 

toles (l(/8). ••-.■* :• -n ó ** xjsq 

Considerando, ,Mf^M,aWJító 
feccion cuanto a^AUa.^^í^pflPftrfte.Wíff, 



$»L fio, et Coxñpost. Conc aot. S. c. i. cum seq. ot Tolet. act. 2. a cap. i. cum aag.^Pro*, 



Yinc. de Quir, act. 2. Decret 3. et 5. et Limeña. S. act. 3. c. i. et 2, óptima Coac^i 
t p. tit, de Spiflcog, WAJta^rrtodij^. 



m 



DEL MINISTERIO DE LOS OBISPOS 



S^fttí5j$6'ip fronúno cohorta- 
r/UJk 4fgMtaUi 'tufe semper 
iW^, fifvritu» instituaiu, 

SírflW * MúiÍ9^o9 Chriati, et 
Successofes A postolor um : ad 
qá6rátH'f^emplum inardentes, 
ÉfltÜElJwtf nsaratn «eto te c«n- 
Wfpn$eqfc.fttfiAu0 Deuin pro 
pjibjis, deprecentpr, eoa verbi 
IjéiproBdrí Catión e pascant, et 
Micfóktk AtígéK cu*todffe'Po> 
ptlawjmntnimjso iBvigilent, 

t^fítptiWWí* ■Menique 
veluti ooni Pastores ea, quam 

WJbV&rí' fiemo hrabet, chántate 

ilá&étctoú&U at arómam suata 

RWtpvifcwe fpnarMt, Quofl hu- 

me¿u. tfitiR ^.pgel\cU formi- 



horta este Concilio provincial mexica- 
no, con todo el empeño de que es 
capaz, á los obispos en el Señor, á 
que acordándose siempre de su alta 
dignidad, establezcan un modo de vi- 
vir tal, cual corresponde á los minis* 
tros de Jesucristo, y á los sucesores <íe 
los apostóles: é inflamándose á ejem- 
plo de éstos de un celo cristiano en fa- 
vor de la salud de las almas, nieguen 
á Dios sin intermisión en obsequio de 
sus ovejas, á quienes ministren el pas- 
to espiritual con la. predicación de la 
palabra divina. Vigilen al pueblo que 
andará bnüs, et'humams om- les está encomendado, como si fueran 
TAÍr^tin/^fi'cjM^p*»» V W- sus ángeles custodios, miren por él, y 

últimamente, «orno buenos- pastores, 
que brillen con la srima caridad en la 
cual nadie les exceda, espongan sus 
almas por la salvación de sus ovejas. 
Y como quiera que no pueden soste- 
ner con sus propias fuerzas una carga 
tan formidable aun para los ángeles y 
tan absolutamente superior para los 
hombres, invoquen el auxilio de Dios, 
y dediqúense á la oración en las ho- 
ras que hayan establecido, para que 
sea iluminado su entendimiento, y se 
dirijan al culto y honor dé Dios, y á la 
salud del pueblo. 



tari ttxffkiftr* . tira ipoasuot r> á 
$)¡pft eetant ¿wtjl jiyn, et o*at|o- f 
m ñeaueater vacent, statutis 
Bibi'iloVis, ut menté illuiriinen- 
*&*, ét*tid Dé? h*n»remj Popa* 
JápR>fftta ftiMiJE¡gfttfctr (!).«, 



o .un .^ 


■ ; i » . .■ :-. . 


■ » 


i r 

4Í?Í> i,"'. 


i , ?ii;*'»" » 




-iihí r« 


i i).. 'i' » 


• i • 


i'rVí^iJ 


'1:»!; !"i 


'l 


;oje->l> 


e¿i{ •-/. 


I < 

7 



^ 



l* 



M 



\ * 



4. III. 



£w$#e «ttrtífl»» vacmi- 



§ III. 

i i 

Hagan diariamente oración. > r >r 

Sed, ut.*e* freqnenti oratió- / A efecto de que los obispo» perciban 
nis usu axi munus, quo fungun- * frutos Wludables, q ue provengan del 
liir; crliéiíndtirtr sálutarea froo* 11S0 frecuente dé la Wcióri ; ; riára dé¿- 

impenderé monentur, in quo Comendado, -se* les amomsta a i*)**) 
tita mentís contemplatione per- diaflatttfcnte fettíplefefrtrtléf ílO^éh 4Út* 



(1) ' Cono. Milán. 4. 3. p. tit. de Bpisoop. f. 665. verbo in oratíone. 



T DB LA PUBEZA DE 8U VIDA. 



pendan t, quid pro animar tira sa- 
lóte Christus summus Pastor 
aifeeevrt, qoiidve perpesua fue* 
rit, u¿ ha# considera tione e*ci- 
ta¿¿ apirituale ajoimarum cora- 
moduori ardentiori zelo anhe- 
len t f et qoo ad id opus est di- 
nace graii» auxüiwn vehemen* 
tías i m ploren t h«c, et singulis 
quoque noctibus,i)lius Aposto- 
ii sen ten lia? memores : Si nos 
ipsoe dijudícaremus, non uti- 
que judicaremur, per aliquod 
temporis intervallum conscien* 
tías proprías diligenti examine 
)>erscrutentur, et quidquid eo 
die deliquerint, quiequid negli- 
genter omiseriht pro peccatis 
aubditorum abolendis , gravi 
dolore defleant, et emendent; 
sic enim íranrDei úi die tre* 
JBeadi Judicii fogifint, qua san- 
guia pereuntium ovium de ma- 
nu Pastorum negligentium re« 
quirendut est (1 



? 



m 

santo ejercicio, en , el .giíf .e#w^eg 
atentamente con grave w&jUtqgipp ,1o 
que hizo ó padeció Jesucristo, p^rfes» 
to Pastor, por la salad de fa& ahriaig 
para que excitados cop esta coqsidera- 
cion, deseen con un cek^ntaa eirdijeftrfai 
el bien espiritual de las almas, é 1 irw 
ploren con mas vehemencia éi Si uxilI4 
de la divina gracia, que para* esta s¿ 
necesita, acordándose también- por M 
noche de aquella sentencia dét-Ap^ÉH- 
tol, que dice: Si nos examinásejnas a 
nosotros mismos, ciertamente n& $erkfo 
mos juzgados. Escudriñen «uto apro- 
pias conciencias con examen dititffmtfe 
por algún tiempo, y lloren cpq g&Y£ 
dolor y enmienden los drditas>4pi& tari» 
yan cometido durante el dia, a&í eo*tr¿ 
las omisiones en que hujb'ierpA íjicfír:f£- 
do por negligencia, p^ía. castiga* .lo* 
pecados de sus súbditosy cofiveBGÍctofe 
de que de este modo se substraerán á 
la ira de Dios en el dia tremendo del 
juicio, en que será reclamada la san- 
gre de las ovejas que hubieren pereci- 
do en manos de los pastores descui- 
dados. 



5. IV. 

Confessarium sibi deligant, et 
qualetn ? 

Ut Episcopus vitce sanctita- 
te, et morum integritate robo* 
ratus consistat, Populoque in 
hac re máxime satisfacía^ con • 
féssariura Sacerdotem sibi de» 
ligat state gravem, vita proba- 
lum, Doctrina insignem , per 
quem Deus Omnipotens in re- 
runa diffieuitatíbus, suo lumine 
Episoopum illufltret, et dirigat 



§. IV. 

Elija un confesor: cualidades de que 
éste debe estar adornado. 

El obispo elija por confesor suyo un 
sacerdote, que sea de edad madwfy de 
vida ejemplar, é insigne por su doctri- 
na, por cuyo medio el Señor Dioa'T^- 
dopoderoso ilustre con .91^ Iuqes ir ¿l 
obispo en las cosas difíciles que se Le 
ofrezcan, y las dirija á ló qne aéfcrtHft 
conforme á su divina gloria y á lÁ'titj^- 



m 



(1) D. Paulus 1. Corinth. o. u.— Conc. Milán. 4. dicto f. 665^ yerbo confeswgiüiS, 



IftWi^dfttH» sife gTonlé; ficacióü del pueblo todó,% éábl se há- 
iofwlíqtfé *aficaüoiil ia*gfe ga p am ^ el obispo permaneamiíifr 
•intcoDienUflée(i), ^ y congtanté en i a fia ntidad de Ift 

vida y en la ihócericia de c'róttitiifií 1 
que tanto se han recomendado, y 
pueblo esté mas satis fechen de «Htf. 



*i 



MOÜKA 8ü?DITOKUM, B* 
PROPRI^ FAMILIA. 

í. 1. 

FbciUs iint, et subditos auste* 
rítate ne detérrearít. 

Épfccopi, ut Pástoráíe Oflfi- 
chlm poélulát, beirigni, ac man- 
so «tí tfínt, • LaiiguoriiMisqua sfl- 
nandts, ac paüperum miseriis 
sublevandis, cum omni pió, ac 
paterno zelo prospíciáht, tales- 
q&e seaé pffebeant, ut subdito* 
tu íe molestia» in otoni patieo* 
tía aubpor tantea, eis aditum fa* 
ciant, ne nrereant trepidi, sed 
eiim ómtit flduda'átíífylscnpós 
tftJ)fu¿íant y tarb «istjtíein laboré 
ftotatHim,, in paupertate auxi* 
lium, in morbo medicinam pe- 
tant 



> • • t 






DEfc GOBIERNA ÜÉ'Stffe StJÉWfbfe't fifili 

DB SU PROPIA tMittk. 






§.!•• 



- "T 



¿0s obispos sean afables. y'ltó'titWflWW 
cen á los subditos con la aktferidafyl] 



Los obispos sean benignos y jnáífc 
sos, como exige su ministerio paatoml» 
y procuren con celo piadoso >y^paj|fflfc 
nal, atender á las enfermedades y mi- 
serias de los pobres, y condúzcanse de 
talmariera, que sobrellevando con toda 
paciencia las molestias de sus subdi- 
tos, les abran las puertas para que no 
se detengan llenos de miedo, sino que 
con toda confianza se acojan al asilo 
de los obispos, y les pidan consuelo en 
sus trabajos, auxilio en sn pobreza, y 
medicinas en sus enfermedades. 



i II. 

Parochos cmsvlarñ tíhguli* 
hebdomadis. 

Páfóchófe siuguHs hebddma- 
(fia ad *e voeent, ab eisque sci* 
acitenlur de subditorum statu, 

e<e temporálibus, et spirit'ualu 
tía $*opn}i srumñis, de reme* 
dio pecéatis publicis adhiben- 
do f ut iís ómnibus áccuráte suc- 
curranU 



• « » ■ 

§ II. " 

Consultas que semanariamente deben 
hacer á los pármcvs. - 

Llamen los obispos semanariamen- 
te á su presencia á todos los párrocos, 
para informarse del estado de sus e^b'fc 
ditos, de las necesidades temporalea f 
espirituales del pueblo, del remedio 
que debe aplicarse á los- peéatfto pú- 
blicos, y socórranlo empeñóteflietoté én, 
todas ellas. 



<ii 



li_ 



4% MíiW* d»& <£($. vertió coafessarV 
-a 



<y. *•- 



*A .<Mh*.<áfr 



T PE I«A 



V I» 



, 41 **r* fymiliarium. 



QuQQÍam, qui doroum suam 

f' «rere nescit,exsententia Apo- 
toH, oee Eectearam Dei recte 
gabejmj|B«l; h©o Synodua Epi- 
acopo* monet, ut non solum 
ipsi vita? exemplo subditos tedi- 
fieeok sed eos etiam familiares 
atfti ifelígant, qui honéstate vi- 
tas» et moruin intejrritate com- 
probentur: ne si Populo sean» 
dalo stnt, Episcopi ministerium 
vi tupe re tur. Ooeri suo Episco- 
pi «aüsfacient, si Concilii Tri- 
déñt'mi Decreta, in quorum exe- 
PWtjQoe Cleri, populique Chri- 
áiiani reformado consistit, assi- 
due legant, attente meditemur, 
djligeatex exequantur. 



X '- 



FI7EKA J£ .ffcjjl^ tff 

Elección y gobierno dp losfofitlidi$. 

Como el que no sabe gobernar su 
casa, según la sentencia del Apóstol, 
tampoco sabrá dirijir rectamente laad- 
ministracioh de la Iglesia de Dios que 
le está encomendada; este Concilio 
amonesta- á l <Ss> óblalos 7 á íjbfe^fld W- 
lamente edifiquen á fos'siíbdftó^con 
el ejemplo de su vida, ainp que tam- 
bién escojan para que les sirvan de fa- 
miliares aqueflos 1 que sean coíiocfffSi 
por la honestidad de su modo tife vi- 
vir, y pop la integridad dp ^jua.^p^ign- 
bres: de tal manara, que upt ./teau ¿oto 
eion de escándalo para el- pueblo; V^G 
deturpe el ministerio episcopal. '^\P$ 

obispos lean cout¡«H£iqewt¿v msitiisfl 
con atención y ejecuten con diligencia 
los decretos del Concibo 1 tfe;TrprYtáj 
en cuyo cumplimiento q^j^^iVIIa^V^ 
forma del clero y de} .puablo. cristiana, 
pues de ese modo desempeñaron 1 de 
bidamente las obligaciones !l nub ! ieó'n 
propias do 1 .alto ministerio de qué es- 
tán encargados. 



DE DOCTRINA CUBA 

Pradiwtifm* Gura, , _ % 

^rwfípuaiE piteo por uvn Cu- 
r%ift dpfen4o Po$ u|um Evan- 
geliuro Dei sita esse debet, at- .. 
qoe (fudd jarn titulo de Slimma 
Trinifate , <*V 9iée Oftthbtiea 
decretara jes t^ati etm ram»ma* 
* im * Ág?W^t« ^ppprtet, ut 
iParócni , et Eccfesiastici viri 
sua tauAera,*et minÍ8terÍ8/ in 
hoc adirapteant, quo subditi, 



DEL CUIDADO DE LA DOüSIJUNA. 



¿ . » 



v 



v 



- Del ministerio de lw predicación. 

. El amulado principal <Je^ los obispos, 
dabe csonsifctir'en enseñar al püébto el 
evangelio de Dios así cómodo que se 
ka eatabtecklo ya en e] título que traía 
de; la- Santísima Trinidad y de la fe 
pttólica; y siendo necesario que con- 
sagren su atención aun asunto de tan- 
ta importancia, hagan que los párrocos. 
y varones ^^^J^K^^m^^ 



1*0 



DEL MINISTERIO DE LOS" OBISPOS 



Dei Doctrina pascantur. SI vero 
(quod absit) prcedicator tito- 
res, aut soandala/in Populum 
diseereinaverit, p tiaras i regula* 
ría ait, ei Épiscopus Auctorita- 
tem Concilü Tridentini se- 
qiiufós preedicationem interdi- 
cat. (I) 



v'I 



»- • r 



" l ' 



1 $.11. 

* * 

Aliqua dectrnuntur circa Se» 
minaría. 

- Vol^s Tjfidenúna Synojitts 
doctia, beneque instructis Mi- 
nistris adhibitis Populum Chri- 
srianum otnní Bal» tari doctrina 
abundare, deerfevit, ni in sin- 
gu|ia Diffiees&ua, Collegiurn 
erigeretur, ubi pueri reügipse 
educarentur, et ómnibus -Ec- 
desraetrcia cKacipKnie imbue* 
renimvha Ut Celtagituri hoo 
Minigtrorum Dejpeipetumn es- 
aet Seminarium, Quod cum ob 
rerurfl íhcommoditatern, in hac 
Provincia eortki effectum hao- 
tenua non potuarit, imj tara san* 
ctiun opua (et in his parübu^ ; 
ubi meáis quidem multa est, 
sed operarii pauci) máxima ne-' 
coasarium , Jábanle tempore 
oblivioni tfaderetur; heec Sjrno- 
dus statuit, ut Episcopi, quo 
citius fieri possít, Coticiíii De-,' 
cretirín exequétrtes; pro tujas- ; 
que Dicaceais facultate. Semina- 
riía hujusmodi inaütuendis, eam. 
operam navent, ut setnel insti- 
tuía permaneant. (2) ''' 



feus obligaciones y ministerios, para que 
sus subditos, principalmente los rudos, 
sean apacentados con la saludable doc- 
trina de la palabra de Dios. Pero si 
el predicador sembrare en el pueblo 
errores ó divulgase algunos escándalos 
(lo que no permita Dios), aunque sea 
regular, prohíbale el obispo el ministe- 
rio de la predicación, siguiendo la au- 
toridad del Concilio de Trento. 

§11. 

Se establecen diversas reglas relativas 
todas ú la erétcion de los • ¡feminafíos. 



1 r 



Deseando el Concilio de Trento, 
que por medio de ministros doctos y 
bien instruidos, posea el pueblo cris- 
tiano una gran copia de doctrina salu- 
dable» decretó, .que en cada una de las 
diócesis se erigiese. un colegio en qué 
los niños ae educasen religiosamente» 
«y se dedioasen á todo aquello que cor 1 
responde, á la enseñanza de las mate- 
rias religiosas, da modo que. este coler 
gio fueee^n seminario perpetuo en que 
se instruyesen los ministros de DiofcJ 
¡Pero coibo semejante prppósjto po ha 
podido realizarse hasta ahora en esift 
Provincia por las circtmsWuícias difícil 
le» que Jo han impedido; este Cpncíliój 
que considera posible se relegue al ol- 
vido con :el -transcurso del tiempo una 
obra tan santa y absolutamente nece- 
saria <(sobr$ todo en estos lugares en 
que abu«b la mies y escasean los ope- 
reriot)» eatpblece, que los obispos tra- 
bajan con i toda la actividad de que 



(1) ^ Conq, Trid, Sess. 24. c. 4. aupr> libvi. tit. u 6. 2.— Conc. Trid. Scsa. 7. cap. 2. 
' (iy Coñc: Trtá. 'Stew/SS. *. 1$— ConA limen, i &ct. 2. c. 44. et Milán. 5. tit. de Se- 
»mtn.>* f/759.—Tpseq. Sanct. Carolua Bott<H&«»rAl*hiepÍBo. iiotbol. pieEfet %akcte*de«et 
m ^ptíjrijs su¿ Kcclciaiffl tom. 2» p. 5. actorum foL 947. 



T PI >A fTOEZA I>E S? VIDA. J71 

Bon capaces, en fundar esta) clase de 
seminarios* y ea hacerlo^ dur^d^qa, 
luego que se hayan creado, según la 
posibilidad de cada una dé? stisdióce^ 
sis, y cumpliendo exactamente eí de- 
creto del Concilio de quQse ha hecho 
mérito. ) J; - 



Curent Épiscopi y ut tradatur 
moralis disciplina: cunctos- 
que Clericos compelíante ut 

. cidem inter$int. 

, N«td««j¿ o u me tus confessa- 
rioruin, -qui scientia períii siut, 
el in administratione Sacramen- 
torum versa tí . atque ut erru- 
ft8,"ét damna, qucB ex Ministru- 
rifto ignórame -stepo prore» 
Djijpt, vt^ítiur^tatuit, ao prte- 
cipit >hcec Synodus, ut in e* 
Üioecesi, ubi conscientife casus, 
et'SacVa tírenla nullus legando 
íoferpraüatur , aiiquem ad id 
fyiacepi canstituajtt, et ubi jam 
CQOStitutus est, ut in eo muriere 
persevferet, procurent. Clericos 
Tttro omneer ibi residentes com- 
pellaní; nisi in Tbeologia, vel 
Deqrotis gradum obtineant, et 
Episcono probati sínt , ut hos 
sndiant Magistros, quod ai au- 
dire neglexerint* ñeque ad Or» 
diñes, ñeque ad Benéficium, 
ñeque ad Sacramentorum ad- 
mtnistrationem recipiantur. 






j i* • ■ ► 

I - 4 



,t . #?« .fj «$;•:> * >- / ' 



'* 



í 
^ 



!' 



#9J-tt¡>.riSe 






§ 111. 

Cuiden los obispos de que se enseñe la 
ciencia moral; y obliguen á todos los 
clérigos á que asistan á su enseñanza. 

Para, que no falte el numero nece- 
sario de confesores que sean peritos 
en la doctrina y versados en la adminis- 
tración de los sacramentos, evitándose 
al mismo tiempo los errores y perjui- 
cios que frecuentemente provienen de 
la ignorancia de los ministros; estable- 
ce- y ordena este Concilio, que en la 
diócesis en que nd hubiere algún maes- 
tro que interprete los casos de concien* 
cia* y enseñe á administrar los sacra- 
mentos, nombren los obispos persona 
qne desempeñe un cargo de tanta im- 
portancia, procurando que persevere 
aquella en el cumplimiento de sus au- 
gusta* funciones, en el lugar en que ya 
esté establecida. Obliguen á todos los 
clérigos que estén domiciliados en la 
misma diócesis, á que asistan á las cá- 
tedras que dan estes maestros, si no 
es que hayan obtenido grado en teolo- 
gía 6 en: cánones, y sean de la aproba- 
ción del «obispo; en la inteligencia de 
que^lqs que se descuidaren en frecuen-* 
tartos, no serán admitidos á órdenes, ni 
obtendrán beneficio alguno, ni se les 
permitirá la administración de los sa- 
cramentos. 



_»A *f- '—J^~*. - 



172 



DEL MINISTERIO DB LOS OBISPOS 

§• iv. § IV. 

Sean rigorosamente examinados en or- 
den á su pericia todos los que se con- 



Qui confessionibus audiendis 
cleputantur, severe exami- 
nentur. 



Sacerdotum, Ministrorumque 
Eccleeise ignorantiam ex eoori- 
ri certum est, quod in h¡9 exa- 
minandis Episcopi negligenter 
agant. Quare ad prcescriptum 
(Joncilii Tridentini jubentur, ne 
quemquam, sive Secularem, si- 
ve Regularen) sine diligenti 
examine, regulis htijus Synodi 
Bervatis, ad Ordines recipiant, 
ñeque ad audiendurrr confessio 
nes secularium, etiamsi Sacer- 
dotes sint, díbí pnecedenti exa- 
mine juxta dictas regulas ido- 
neu9 reperlus ab Episcopo fa- 
culta tem obtineat. Hanc au- 
tem faculta tem Episcopi cauto 
concedant, eorum sufiicientia 
ponderata, dequibus periculum 
fecf runt ad certos personarum 
status eum Iftrdtanles. Stmel 
autem exnminaü, et probati ad 
confesiones audiendas, ab eo- 
dem Episcopo non examinen- 
tur, nisi nova causa supervene- 
rii. (1) • 



■ 

lndorum Parochis terminua 

preefigitur sex men$iu?n % ut 

eorum Idioma addisca?it sub 

.pcEnavacatimis officii ipso 

facto. 

Condolendum «it valde, de 
quorumdam negligentia Sacer- 



sagran al tremendo ministerio de la 
confesión. 

Es constante que la ignorancia de 
los sacei dotes y de los ministros delp. 
Iglesia, depende de que los obispos ha- 
cen poco aprecio de examinarlos cohío ; 
es debido. Por lo cual se les ordenflj 
que no contravengan á las deoidionotf 
del Concilio de Trento,y á to'qite dis-' 
pone este Sínodo, que prohiben se con-* 
fiera órdenes ó se conceda licencia para* 
confesar á todo secular ó regularían-* 
que sea sacerdote, sin qne preceda páW 
ello un examen diligente, en que qpa-^ 
rezra su idoneidad en concepto del? 
obispo, quien obrará de acuerdo Wrt* 1 
las determinaciones quefce htih'ffefdri-^ 
do. Sin embargo, concédase esta fa*.' 
cuitad con precaucion r desptie8>dejejíli«" 
minar cuidadosamente la suficiencia: é* 
instrucción de aquellos á quienes fe'éL- ? 
yan sirfodado ios obispos, limitando r' 
á ciorta clase de petsonas. 8**^*1^ 
puedan sufrir un segundó 'éxám'én 'fob* 
que hubieron sido ya examinados y 
aprobados para confesar, á no ser qué 
sobrevenga >una nueva causa que lo 
motive. 

" -" .■ . . 1 § v. 

Se Jija d termino de seis meses á los par- 
róeos de los indios, para que apren* 
dan el idioma de éstos, bajo la pen» 
de privación de oficio ipsofactoj si 
no lo hicieren. *..-•; 

Como es muy digna de lamentarle 

la negligencia de algunos sacerdotes* 



(1) Gonc. Trid, Sobe. S3. c. 1 2. et 1 5. 



X DB LA FOEEÍA^DB Sü VIDA. 



17a 



• 

que aunque por su mismo ministerio, 
están obligados á instruir á los indios 
en la doctrina cristiana, hacen poco 
aprecip.de aprender la lengua de sus 
súhdiia*v&in cuyo conocimiento no pae- 
den enhenarles los misterios de la fé 
crtetjaqa» ni hacerles compreqder la 
virtud de los sacramentos, que son la 
salud del alma; este Concilio amones* 
ta á los obispos, y si fuere necesario, 
les manda, que dentro do seis meses 
contados desde la publicación de este 
decreto, examinen á los clérigos que 
obtienen beneficio con carga, en las 
provincias de los indios, si «stán ins- 
truidos en el idioma propio de ellas, y 
á los que no lo sepan, oblíguenlos á 
quo. lo aprendan, señalándoles á este 
fin si plazo de seis meses; bajo el aper- 
cibimiento de que si pasado el término 
no lo han aprendido, quedarán ipso 
facto privados del beneficio que ob- 
tienen, y se proveerá en otro. Pero si 
por la suma dificultad del idioma, ó 
por cualquiera otra causa no es posi- 
ble adquirir ese conocimiento, pueda 
entonces el obispo prescribirles otros 
seis meses precisos é improrrogables; 
encargándose la conciencia del obispo, 
para que cumplan tanto con lo que aca- 
ba de decidirse, como con la regla 
décimaoctava de la cancelaría (104) 
apostólica. 

-sivu^.i \ f ffr. VI. . § VI. 

tHkWMs fácfa Ucentia Indo* No se conceda fácilmente licencia á los 
itrúni^MIñtótiri^concedatur, curas de los indios, para ausentarse 
ut 4 Parodia ábsinu de sus parroquias* 

°!Íü ^Jfóforum jnstrucüo uñ- No concedan los obispos facultad á 
qfi^MÍtfermlttatur ; Mmistris- loa curas párrocos de los indios para se- 

(1) Tx. in cap. quoniam in plerisq. de Offic. Ordiparii, otreg. 20. Cancellsri®. 



dotum* qui» quamvis ex efifcio 
Chfietyani», documetitis lados 
instruere, teneantur, subdito- 
riifti lia guaní ediscere negli- 
gunt t ttn+jqü* Fid& Obristia- 
nae Mystería, nec vim Sacra- 
meptorum animse salutem do- 
cSré ptrtkmrf.' titee Synodus 
Bfi^optfcOmóiaSt* ae ai opa* 
est, aM^m majxdat, utintra 
sex ni en s es ab horuna decreto- 
ruoi publicatione computaodos, 
Oférteos in regioitibus Indorura 
beneficia oom one/e obtine/ites* 
in xpaterua eajuradem regio- 
num lingaa examinent, etquos 
reffererint lingrJa; hujusmodí ig- 
nAitfe^siífcttiensiutaispaffo prca- 
Jhv*o«.. ai* dtawijdarp I i agua m 
c 0W*y& 1 *»* admpnentea eos, 
quatenus^elapso termino, si lia- 
tirana fitójasmodi non didice- 
rutt^baoéübiaih, quodobtinent, 
is*9/a£to vacabit, et alteri de 
eo f\et prqyisijo. Quod si ob ni- 
miafa íaÍQmatis obscurítatem, 
vet oÜ aliam justa m causa m 
¡4 fieri non lieuet it, possit tune 
fytecQpua alios sex raenses pe- 
reinptorie pra33cribere , omní 
spe a/npTÁis rirorogandi se mota, 
i* qiio, et in Regula décima 
aetiva. Cancel lárice Apostólicas 
i4i/pple,ada consciente Epi- 
•óoporum onerantur. (I) 



ol 



■1- 



174 



DBL MINISTERIO DE LOS OBISPOS 



Ecclesiasticis Indorum exeundi 
á suis regionibus , nisi ex ur- 
gonti causa, facultatem Epi- 
gcopi non concedant. Quando 
▼ero alicui concesserint, in eju* 
absentia idoneum Sacerdotem 
iiifficiant (1). 



pararse de sus respectivas parroquias, 
si no es que para ello hubiere una cau- 
sa grave que funde la necesidad de la 
ausencia, pues de este modo nunca se 
interrumpirá la instrucción de los mis- 
mos indios; y en caso de concederla, 
háganlos sustituir en sus faltas por me- 
dio de un sacerdote idóneo. 



DE VISITATIONE PROPRLE 
PROVINCIAS. 

§• I. 



Visitado singulis anni$ % aut 

■ bunnüsabEpiscopoJiatiVel, 

■ eodem impedito, á VisÁtatore. 



Nihil est ad salutem gregis 
aecQmmodatius, qtíaffl praeseft- 
tia Paetoris, eed quiaunivertam 
Di<BCQ8Ím oculta • perliwtrare, 
eique omni Episcopus assistere 
non potest, visitatio Ordinaria 
adhibenda est. Quam obrem 
jurta Concilii Trideniini De- 
bela, h»c Sjnodus statuit, ut 
Episcppi quotannis, vel saltéis 
singulis bienniis , propriam 
Dicecesim per ae ípsoB visitent: 
n»ot ai legitime* impediantur , 
Visitatores deligant sapiemiu, 
et vitee exemplo probatos, ab 
omni cupiditate alíenos, ac de* 
ñique tales, áquibus Gleri, Po* 
pulique reformatio, et executio 
formulae, titulo de Visitatoribus 
ab hac Synodo prascriptae, in 
ómnibus speranda sit (2) 



DE LA VISITA DK LA PRQJ>IA 
PROVINCIA <U>&). 

» c. 






El obispo por sí misino debe visitar 
cada año su propia diócesis, á á la 
menos cada dos años, y en su. de- 
fecto nombrar en su lugar una per± 
sona capaz de desempeñar esta parte 
de su ministerio. • - • v /. 

* - • ~ 

Nada debe considerarse* mas ade- 
cuado á la salud del rebaño del Señor, 
que la presencia del propio Pastor; pe- 
ro como quiera que el obispo no' pue- 
de recorrer con la vista toda la diócesis 
3ue está encomendada á su cuidado -y 
esvelos, y proveerla de cuantos reme- 
dios necesita, es preciso qué llene se- 
mejante vacío por medio de la visita 
ordinaria. En tal virtud, este Conci- 
lio, adhiriéndose á las disposiciones clel 
que se celebró en la ciudad de Trento, 
establece que los obispos visiten por 
sí mismos su propia diócesis todos los 
años, ó á lo menos cada dos anos; 
pero si están legítimamente impedi- 
dos, elijan visitadores de notoria < sa- 
biduría y de vida ejemplar, ^«''üo 
sean codiciosos, y en fin, que seáu ¿le 



(1) Facit Conc. Limeña. 3. act. 2. c. 41. 

(2) Conc. Trid. Sess. 34. cap. S. de reformat. 2. — Mexic. 1. cap. 52. Milán, i.tit. de 
Visitat. ct Tolet. act. 2. c. 2. ot Limens 8. act. 4. cap. i. 2. et 4. et Conc. Milán. •& S. p. 

* -tit. d« Viait. - - - - . .- - -'¿1 



7 DB LA PUREZA DB SU VIDA. 



175 



• J 









i • 



i i 



tal naturaleza, que pueda esperarse de 
ellos la reforma del clero y del pueblo, 
y que ejecutarán la visita en la forma 
que prescribe este Concilio en el título 
de las visita*. 

'• § ii. 

Modestia in Vísitatióhe ser- La modestia que se debe observar en 

vanda. J a8 visitas. 

I l s . __ __ ' ~ .- -**■* 

Ad morum emenciaUotíeiiH .>.'. No es de menos provecho para la 
non minoría utilítatis est, tenis enmienda de las costumbres, que los 
perantifB, ac modestia, Chri. gúbditos se edifiquen con el ejemplo de 

^ttófl» exeinpio subditos ajdiq.- n J r 

c^re, quam de eprum dellctifc 
ifíijiÁrere,. éadernqtie corrigete; 
qiiod utribi tfnimo.<propmrant, 
dw* £pi&cojn sty&s P ¡papeles 
jrjpitant» heec Synodus vehe- 
mente* exoptat ; quam obrem 
Auctoritate Concilii Trictenltm 
sufíuita Episcopis maudat, ne 
"clini suam* Dicecesím víihave* 
ftñt, iflutilibus ¿umptibus* oui- 
-StffiHit grates, ooerosiv* sjw, 
_i\e}re ipsi, aut quisquám suorum 
ouTioqúam procurationis cá.usa, 
-pro visitatioíTe ; etmmtésrtaméAw 
Acntuúi td píos uíub pratf¡*.iil, 
-qp?d *x relwtis, piís jare "debe* 
_j¡yr t aut alio quóvis nomine; nec 



la templafria y de la modestia cristia- 
miy (fueocon averiguar los delitos . que 
cometéis^ y corfcgitíós cómo es debido: 
eat© Concilio, pues^ desea ansiosamen- 
te iucutaar en eLáaififta fie los. obispos 
las verdades que acaba de exponer, 
para qye les sirvan de regla cuando 
hacen la visito, de sus diócesis; por tal 
motivo'/ apQyáfwlosG en la autoridad del 
Concilio de Trento, les manda, que 
cuando, se ocupen de Visitar fetis dió- 
cesis, cuiden de nonhacers^molestos ó 
pesados á alguno* con gastos inútiles. 
.^ . Ni ellos, ¿i los que lo acbtnpafian, re- 

. íf.^ST.«T-; ^n » "T,l qTl0d J cibaiinada porra*on déla administra- 
¿pe offereíor, acscipiant/aon cíou o de la visita de tcsíacnentos que 
¡^fostaate. quacumque consueta se hubieren otoñado por causas pia- 
díne, «tíam ¡mmemorabíli ; ex* "dos as, fuera cíe lo que por derecho les 

« fcetms tamen vittialibus, qnae ' i i i i^i^ • A „ ' 

v*!¡, et .ais fmgaiiMN ™<W corresponda de los legados piadosos, o 
wv** pro teropurU tantum ne- . por otro titule» ni admitan dinero o do- 



naciou alguna, aonqiie ; le$ fuere ofre- 
cida, no 'obstante cualquiera costum- 
bre que hubiere. qn CQJitrajio,, aunque 
sea inmemorial; de esta prohibición se 
exceptúa^ los víveres que deben mi- 



^Cfessitale, et non ultra erunt mi 
Iiistrarida. Qúod si quisquám 
*'(qti«d absit) aliqoid amplius irt 

ítupradfctii ómnibus ca»ibu&ac» 
0l eipere prspstmpserit, is, jptcete* 

•dupli restitutionem intra men* 

Jí^i !S?p ^Á* 1 .- 8 eti ' ra f r ,ff - nistrarse para ellos y los suyo?, pero 

nis juxta Constitiitionem Con- , K . J J J - r 

s «¿Iji ge a ne/^iji ? Lugdunensis , m P or so, ° « tiempo -j»€C«iana -y- no mas, 

*Jc»jf : íi)gi^lt f .f^d| f nécnbQ : airi8 conTrn^ál?dftkj'7 ; moderádon. Si alguno 

pañis m gyñoáo Próvínciaíí se atreviere á recibir ótrá cosa mas de 



17*' 



DEL BONMTBAkd . SB UOfl OBISPOS 

arbitrio Syuodl «ine éiceptione 1 que Be ha determinado en los casos 

miletmtttVM ¡otegritae, qu* h Qxp | ¡cado ,| qne D¡08 no 

id visjtatioDe servara debet». ^ . N , * j i ■ • ji 

ullatenMs detrimentum acci- -permita), ademas de la restitución del 



piat(l). 



• v 



• * 



duplo que debe pagar dentro de un mes, 
sufra las penas a que se hubiere hecho 
acreedor, con arreglo á la constitución 
del Concilio general de Leou, que co- 
mienza, exigitj y también otras penas 
que se le impongan en el Concilio pro- 
vincial, y al arbitrio de éste, cuya apl.U, 
cacion se haga sin. excepción, puesto 
que no debe sufrir detrimento alguno 
la probidad, con quo ha d$ procedente 
eu te visita. T 






M"» 



$ III. 



Parocki Regulares visitentur. 



T 
í 



* Visitent Episcopi fiedesiaa, 
et quar Doctrinas vocant, 9f*i 
condUioaes, ubi ReJigUw cora- 
morantur, ibique Etichariátia> 
Sa'c rumen tu m, Fon te m Bapti3 
ntkterh. fwtoriram Becléei», et 
Htatinusiiíaa Bcde4fflL ferofffr» 
tap,, ac rali^un omuia, ad Ec- 
ciesias,, «t Dívinum Cultum 
spcrtihüa; qáoad vi si latió ríe m 






) 



La visita hade comprender las parrar,^ 
'quias que sirven los regulares. 

Visiten lqs obispos las iglesias y doc; 
trinas ó condiciones, como suelen llar 
unirse, en que habitan de ordinario; 
loa religiosos, informándose durafué Stt : 
permanencia en aquellos lugares' d^ 
.estado en queso conservan el sacra^ 
mentó de la Eucaristía, la firen te bañ^ 

spcciimia : qnoau visuauonem . / • ,.,, . j i j i « f •' * -<v 

v*b (Wbriwe EwtMi*, ti<« d«, tw«n« y 'a fabrica de la iglesia, asi ce* 
rantnntelíiguníijr excepto, qiMB tao. dej importe de las limosna» qu,e*e, 
at> ipsi? , regaiaribua propñis , han distribuido en ella, y de 1 todo ouanr j 

!Í.T,£ü? 8 ¿"í. * difi A cat *' Vísi - to pertenece á las iglesias y al cuta* 

tént etiarrt Religiosos in pr«- .. f ~ - < © «\ , t 

deaisiltootriftis, sao oondirio- divino; aunque rqspetfo de . la ftpncá^ 

da la iglesia se entienden exceptuaban 
de. la visita las casas que se hubieren 
construido á expensas de los propios 
regulares* .Visiten también á los. reli- 
giosos q ije, viven en las predichas doc- 
trinan ó condiciones en cuanto á la cura 
de aluujis que ejercen, corrigiéndolo! 
con celo paternal, y consulten ai honor 



i#ttf degentes, quod a ni en a/ 
ruin, Curaría, quam exercent, 
eo-i'que paierno zelo corri^ant, 
eoVftvn hormri, el honé fatftsg 
prOfpiciwU, atque id onvae prap- 
Fipnt, qu,oad effeclum hujusmo- 
di necessarium sit, juxta De- 
ere tu m -Sacrosancti ConciFft 
Tridentini, ut ín titulo de Re- 
guiaribus naeotio fít (2). 



t OS LA PÜSBZA DB SU VIDA. 



ni 



♦l 



ni 



()¿i 



4i.í¥.r 



y buena fama de ellos mismos. Cum- 
plan, en fin, con su obligación en todo 
lo que fuere necesario para este efec- 
to, con arreglo á lo que previene el sa- 
crosanto Concilio de T rento, de que 
se hace mención en el título de Los 
Regulares. 

$ IV. 

. Los vicarios y demás oficiales deben ser 
visitados cada tres anos. 



9in¿ulis* trienniis Vicarii % ét 
ala t)ff£cia7cs visitentur. 

° f,: ' 2 r> FU metropolitano y los demás obis- 

^4rrtfb^a*£c6ta8iam!cie pos, por sí ó por medio de la persona á 

Tribunalibus pare , recteque qoien comisionen para este fin, visiten 

tgatur, Metropolitanu8, ceteri- ^ • i "V , i a 

qoe Episcopi per se, vei pertfe- P. or lo ™ eno .* ca ? a tres a ?9 s á ,os ofi - 

putatam Pérsonam, sajie'm q«o- cíales, vicarios, visitadores, fiscales, no- 

%\|n5naio< Oficiales, Vica- tarios, y á cualesquiera otros emple'a- 

2 1 ÍÍ^V^ al ^-?°* dos de los tribunales eclesiásticos/con 1 

taños,» tnogft&e-Juetute Minia- i -, . , ,, , 

el objeto de que en ellos se obre con 



tr^jjsitep^ab eisque grava- 
mina íllftip resafciant, ac pro 
qwftatt cHrñinum, \19que ad 
otikftfrirttlioftafn eosdem pui 
%ftt«,ftÍyaro hotqin fcliqtjif 
cxqyac;ini.que causa ante trien-* 
nrorn ófiiciurn dimitiere debeat, 
J*f"Vltea ttlgiñlñ ir.qftirfetur, et 
offiaium eo tasipofe non exer- 
ceat, Quaodo outera per Epis 
cppl obítum officia vacaverint, 
ab afro Oficiales ne inquiran* 
tatv^uam-ab' Episcopi Suocea» 
*»Te, prasstitts Sede-vaca n té fi- 
<Wju88oribu», de ratiofie officio 
njni postea reddenda , et de 

u ! *■ . ' / • . .• ■ -\ 



pureza y rectitud, á cuyo efecto decre- 
ten la indertmizacion de los daños y 
perjuicios qtie hubieren causado éstcte, 
y castíguehlos hasta con la privación 
de oficio, atendiendo á la cualidad clelí 
delito.' Peto si alguno de eflós debe- 
dejar el oficio por cualquiera causa an- 4 
tes de los tres años, hágase la averi- 
guación correspondiente por el espa-- 

' ció de treinta dias, durante los diales, ; 
no ejerza aquel. Y cuando por piuer-.. 
te del obispo se declarasen vacantes 
los oficios, no se practique ninguna 
arerigíiactoft ptír otro que no" sea pot\; 
el sucesor del mismo, y en sede vacan-, 
te los oficiales presten las fianaas nece~ 
sarias/de que darán cuenta después ée 

' su manejo, f y dé que efctarán á las r/e- 
Btiltas deljtíicio 

(1) Fandator in lege 4. tit. 7. lib. 3 Rccopilat. et Conc. Compostel. act. 3 cap. 19. 







ÍStór^erapprdbatur 



eodcm^tuircgi 



m 



DQX. MINISTERIO PB h09 OBISPOS 



jtt visitaéione Guitui Divino* 

: et Ecdesiarum decori sedulo 
ptudeant* 

In.visitatione Episcopi accu- 
rate provideánt, ut Ecclesiae eo 
cultu teneantur, qui decetdo* 
mum Dei; si quas vero Eccle- 
8Ías eo, quo oportet cultu, sine 
,gravi indigenarum molestia te- 
am non posfe, casque minime 
necessarias imo supervacáneas 
repererint, dejicí jubeant, qure 
autem necesaria jndicabtiutur 
reparari faciant, et convenienti 
cultu ornari, Facultatem denuo 
sed ifí candi Ecclesias, aut Ilere- 
mitoria sine urgenti causa ne 
concadant: Si vero facultas de- 
tur, curent, ut Ecclesiae, et He- 
remitoria hnjusmodi in situ, et 
loco impartiendo Doctrinae In- 
dis raagis rom nodo, quamMi- 
nistrorum cormuoditatibus op* 
portuno, juxta Regiae Majesta- 
tis schedam erigantur. (1) 



$. VI/ 

Singuiis mensibus carceris vi' 
sitationem faciant. 

Singuiis queque mensibus se- 
mel Epiacopi visitent careares 
Eoclesiasiicos, et in eis inclu- 
sos, dentque operam, ut capti, 
qui, vel ^eclesiástico, vel Se- 
culari carcere detínentur, Mis- 
sam, et quandoque veibi Dei 
prsedicationem audiant (2). 



§ v. 

En la tüita deben atender cuidadosa- 
mente los obispos al culto divino y al 
decoro de las iglesias. 

Los obispos cuiden con suma dili- 
gencia en la visita que hicieren, de que 
se conserve en las iglesias eí culto que 
corresponde á la casa de Dios* pera «si 
advirtiesen que no pueden mantenerse 
esas iglesias con el culto que es nece- 
sario, sin grave molestia de los in- 
dígenas, y no las reputasen necesa- 
rias sino aun su perlinas, mándenlas dei 
moler, haciendo reparar las que jiifc* 
guen necesarias, y estableciendo ett 
ellas el culto conveniente. No conce- 
dan facultad para edificar de nueva 
iglesias ó ermitas, sin urgente necesi- 
dad; pero si la conceden, cuiden dé 
que las iglesias ó ermitas se erijan én 
el punto y lugar en que mas lúea se 
consulte á la explicación de la doctri* 
na que debe hacerse á los indios, que 
á la conveniencia particular de los mi- 
nistros, según dispone la real cédula 
expedida sobre esta materia. 

§ VI. 

Los obispos hagan también una visita 
mensual en las cárceles. • 

Del mismo modo, es preciso que los 
obispos visiten las cárceles eclesiásti-" 
cas una vez todos los meses (106), así 
como también á los que en ellas estu- 
vieren presos, y trabajen en que<se ce* 
lebre misa y en que á aquellos se gire* 
dique la palabra de Dios de cuándo 



(1) Mexic. ]. c. 35. cum §. 1. 

(2) Mexic. i c. 63 et Compost. act. 3. c. 2. et Tolet. act. % c. 3. et Oran. tit. d# 
Offic. Rectoris n. 22. et Milán. 3. fol. 604. verbo Episcop. non soluna. 



« -v 



- j. 



í ¡DE LA PUREZA DE SU tTOA. 



íié 



$. VII. 
Sacras Rcliqhrias examínente 

Ad tollendos abusus, el ex- 
tirpandas sjiperstitiones, que 
imprudenti quorumdam pietate 
erga Sanctorum Reliquias, et 
IndüJgentias irrépere solent , 
Rpáscopi Concilii Tridentini 
Pocretum exequentes, quain 
primum Sanctorum "Reliquias, 
quas ín sua Dicecesi comppre- 
íint, tara in Ecclesiis, ec Mu- 
RMteriis , quam in potestate 
particulariuTi Peraonarum eu- 
juscuraque status, et conditio- 
ni.«, examinerrt . et recognos- 
catit, Qua», ai authentico testi» 
mqoío non probentur, deferri, 
ant in loco publico venerandas 
prbponi, nullatenus perrnittant. 
De 'Indulgen tí is eliam injiingi- 
tilf^íiie. seiUeet eas publicad 
consentiant, nisi LUteri* Apo- 
stolicis, aut eárum testimoniis 
optime discussis, authentícis* 
que reperlis. Solet enira fideli- 
bus esse occasio, ut eorum de- 
i¡*if0-erga ; aut?ienticag, et veri* 
tatig testimonio compro batas 
Reliquias, aut Indulgentias te- 
rfrsbat, si ero, quee authentico 
testimonio carent, in ve ñera tío* 
ite babentur, ac frecuenta ntur. 
Deipceps autem Indulgenlia- 
rirm tabella?, nisi ab Ep'sropo, 
sífce' ejüs Oficial i subscripto), 
aft*NoUtrii fide robora tpp, in Ec- 
cj$siis non afügantur, Quod si 
séé'iis factum fuerit, severe cor- 
rigetur excessus. (I) 



en cuando, en la inteligencia de que 
el presente decreto debe cumplirse en 
cualquiera cárcel, ora esté destinada á 
la custodia de los eclesiásticos delin- 
cuentes, ora sea para simples seculares. 

§ Vil 

Examen y conocimiento de las reliquias 

sagradas. 

Cumpliendo loa obispos con el de- 
creto del Concilio de Tiento que es- 
tablece las reglas que han de observarse 
sóbrela invocación y veneración que de- 
be tributarse á Ins reliquias de los santos, 
cuiden de examinar y reconocer cuanto 
antes las que encontrasen expuestas á la 
publica adoración en toda la compren- 
sión de sus diócesis, ya en las iglesias ó 
monasterios, y ya las que hallaren en 
poder de los particulares, sean del es- 
tado y condición que fueren, pues de 
este modo corregirán los abusos y des- 
truirán las supersticiones que suelen 
introducirse á consecuencia de la im- 
prudente piedad con que algunos obran 
respecto de esta materia, y en orden 
á las indulgencias. Y no permitan en 
manera alguna, que se lleven ó expon- 
gan a la veneración de los fieles en 
lugar publico, si no es que estén sufi- 
cientemente probadas por testimonio 
autentico. En cuanto á las indulgen- 
cias, se previene también, que no con- 
sientan en su publicación, sino hasta 
que se hubieren examinado diligente- 
mente, y cerciorado de que están con- 
cedidas, porque así lo declare el exa- 
men proKjo que hayan hecho de los 
breves apostólicos ó de los testimo- 



»P)jtC¡Qiic; Trid. Seas. 2$. in Decreto dé Purgatorio, tit. de invocationc, ct veuentÜD- 
nc, et KeTíquiis Sanctorum. — Tiini?rt< a. -el. 4.jc 10 yompost. axt. 2. Dgprot. 6. et Mi-^ 
luL 1. tit. de Saaotorum RoliquiarOiu* vimoratíone f * etrMHtfñ. '4; tit do' SwrfisBcbquúm - 



w 



D£L MINISTERIO DE LOS OBISPOS 

nios públicos de ellos, que se hübie» 
sen autorizado en toda forma. Por- 
que á veces se enfria la devoción con 
que los fieles tratan las reliquias é in- 
dulgencias que se han confirmado como 
auténticas, y se apoyan en pruebas in- 
controvertibles, si llegan á percibir que 
carecen de un título legal que las au- 
torice, teniéndolas en gran veneración 
y frecuentándolas bajo este aspecto. 
En adelante, no se fijen en las iglesias 
las tablas en que se concedan indul- 
gencias, á menos que no estén firmadas 
de puño y letra del obispo ó de su ofi- 
cial, y dando de ellas fe el notario. Si 
se contraviniese á lo mandado en el 
presente decreto, sea severamente re- 
primido cualquiera exceso que se co- 
metiere. 



&. VIII. 

Cantío servando, in Sacrorum 
Vasorum benedictionc. 

Ut á rebus Sacris omnis si- 
monice occaeio fundí tus tolla- 
tur, Cálices, aut vestes í¡ccle- 
elásticas Episcopus ne conse- 
cret, aut benedicat priusquam 
diligenter inquirat, an eo con* 
secrari, aut benedici petantur, 
ut renundentur. Quod si hujus 
reí cerusa Bit, ob incommodu, 
que inde oriri possent, evitan* 
da; consecratio, et benedictio 
faujusmodi concedenda non 
et(. (1) 



* VIII. 

Circunspección que debe observarse en 
la bendición de los vasos sagrados 
(107). 

El obispo no consagre ó bendígalos 
cálices ni vestiduras eclesiásticas, si 
antes no averiguase diligentemente que 
se solicitan la bendición ó consagración 
de unos y otras, para su venta, pues 
de este modo se cortará radicalmente 
toda ocasión de cometer simonía con 
las cosas sagradas. Porque si con tal 
objeto se pidiere la consagración y 
bendición de que se trata, no ee debo 
diferir á ellas persuadiéndose el obis- 
po de que por medio de la npgativa se 
evitarán los inconvenientes qi}§ pudte-' 
ran originarse de ahí. 






¿B .-fír/r 



¿EpiscQpus nihil pro Ordinum 
. collatione redpiat. 



na w pt*íh&i *» «tf~*w*. fgí 

* ■ .* ' * 

^Va^a rartia si obispo por la colación 

de los órdenes* 



* 



^:faib^quicquaay pecunia», ac 
jHetj? Bptseopi accipiaiit, ajit 
¿orut^jpdtces accipere ptermit- 
tárit, ppo colfatione Ordinum, 
Bené6ciororo , Pitebendarum, 
JGaiiettttiiaro/n, aut earum ins* 
tS¿ij|ione,.nep pro íittejis dpai* 



No reciban Loa obispos .ni permiten á 
sos jueces .que reciban cosa alguna de 
dinero, ó con el carácter de precio por 
la colación de Iqs. órdenes, de los bene- 
ficios, de las prebendas, de las capella- 
nías; ó, por la institución de ellas, ni 

jpru?, aut teetimoniahbus. nec i r i- • r . .• . 

ffcvtigillo, autaüa qiiac«mque P or ,as <* rtas dimisorias, o testimoma- 
d0orfma^dreshujusrnodi6p#c- les, u i por el sello, ó por cualquiera 

otra causa que sea conexa con las que 
preceden, ni aun por las dispensas que 
seles cometan, como está mandado en 
el Concijio de Trento, bajo las penas 
que él ha establecido. 



ff*ttt?*,Qec pro dispensationiboa, 
x|t« ais cnmmUtentur, ut est á 
\¡b>ncilio Trjdentftio saneituip, 
Vbb pteiiis áb eb araiuiis. (1) 



Mi 



« f 



Oficia ne vendat. 

Máxime oportet Justitiaeoftv» 
Via fcenemeritis Pereonis con- 
cern gratis, ut o«m orrmi inte- 
grítate,. et fidelitate exercean* 
tur: pretium enim, quo emun- 
4ur, Iij (*auFn esse solet, ut justo 
¿atipen dio Oficiales conteoti 
jwn sint. Eam otjcamam ínter- 
^icit haec Synodus, ne Episro 
pi vemlnnt, ant Jocent officia 
ijfotarii, Tiscalw* Expcutpris, 
ífi* Lictoris «porum Tribuna^ 
jium ^nec illü q ni bus conferuti* 
.tur* venderé, lora revé possint. 
-ftíjod fci secns fíat, vendí tion es, 
\Beu.loCtitlonee hujusmodttoulitc 
( fpiH{,emptor au^euijft cui lora- 
turo oíflcium fuerit, ejus jactti- 
faWfWciaf, vemlifor vero, et ló 
<át6>qut&3utd'fiujiis reí causa 
^^WHium ñ(W^PPr¡n', fobori* 
cío kcrlesire Cathedralis reati- 
tuat. Porro, ut quod pfr Con- 



No kan de vender los oficios. 

Es absolutamente necesario que Iqs 
cargos que miran á la recta adminis- 
tración de justicia se coufieran de una 
manera graciosa, á Jas, pejf&qji#9. quijos 
merezcan, para que los desempeñen 
con toda probidad y fidelidad; porqne 
el precio ep que sé compran, suele .nk 
un motivo»poderpso para que los ofi- 
ciales no se QQntürUpn con el justo sa- 
lario .que se les señala- Por tal catitfa, 
este ConciliofirolVíbe, cjjrvp los .GbíspóB 
vendan 6 arrienden los oficios de no- 
tarios, de fiscal T y^las^filazas .de eje- 
cutor ó. de alguacil de sus tribuna^ 
les: ni pueden vender ó arrendar ta- 
le* empleos aquellos á quienes se con- 
fieren. Si contraviniesen á lo man- 
dado, se declaran nulas, de ningún 



(1), Opbg. lüsíUens. Sess. .21, 4n principio toin. .4. Cono, et Tarracon. Cónc. ln c. <Lft» 
qm de ómc. Vicarií, ét Campos*, act. ¿Le. & et Uoions. 3. aet, $. c - *B* et J4%n,~4.i4£ 
dé beoofío. collaU ac provialone verbo* ,ut^xari4i»» i* ,W *'*.*» .' vL^v 

20 



182 ML MINISTERIO DE LOS OBTSPOS 

cilium Tridcntinum exposiuim valor ni efecto las ventas 6 arrenda- 

est, exeeulioní mandetur; Epi- 
fccopi Notarios hoc tempore 
ofilcium exercentes examinent, 
eisque idoneis minime repertis, 
exercendi oíficii usum interdi* 
cnnt, neminemque in poserum 
Notarii ofíicium, nisi de eorum 
consensu, et approbatione exer- 
Cere permittant. Notarios vero 
la li rife linguae ignaros, in causis 
latine scriptis, se iaterponere 
minime paiiantur. (1) 



mientos que se hicieren; el comprador 
ó el arrendatario del oficio piérdanlo: 
y el vendedor y el locador restituyan 
cualquier dinero que hubieren recibi- 
do por esta razón, aplicándose á la fá- 
brica de la iglesia catedral. Ademas, 
deseando que se ponga en ejecución 
lo que manda el Concilio de Trento, 
se declara que los obispos examinen á 
los notarios que desempeñan actual- 
mente sus oficios, y si no los encontrasen 
idóneos, los suspendan en el ejercicio 
de sus funciones, sin permitir en ade- 
lante que alguien ejerza ese propio ofi- 
cio de notario, si no es con su previo 
consentimiento y aprobación. De nin- 
gún modo toleren que los notarios que 
no saben latin, se ingieran en las cau- 
sas que se escribieren en este idioma. 



$. XI. 

Papas dispensationes per se 
ipsos Episcopi exequantur. 

Dispensationes, qu© de jure 
ex commissione Summi Pontifi- 
cis ad Episcopos pertinent, ip- 
si per se exequantur, nec eas 
suis Officialibus committant, 
iriemque servetur in conceden- 
dis littoris dimissoriis ad Ordi- 
nes, si Episcopi sint in Provin- 
cia. (2) 



§ XI: 

Lo$ obispos pongan en ejecucipn por 
sí mis tttos las dispensas que expida el 
sumo Pontífice. 

Lleven a ejecución por sí mismos 
los obispos las dispensas que de jure 
les pertenecen por comisión de la Silla 
Apostólica y no las cometan á sus ofi- 
ciales: y esta misma regla debe obser- 
varse al librar cartas dimisorias para 
órdenes, si es que los obispos asisten 
en la Provincia. 



(1) Oonc. Trid. Sess. 21. cap. 14. et Sess. 25. cap. 1S.— Compost. act. 3. cap. 24. et 
Tolct. act. 2. c. 15. Limáis. 3. act. 3. cap. 8. Conc. Milán. 5. foL 785. verbo de eniolu* 
mentís, ct Synod. de Osraa tiu 52. — Oonc Trid. Soes. 22. c 10. 

(2) Mex. j. u di. in upe. 



Y DB LA PÜHBZA DB BV VIDA. 



189 



4. XII. 

Taxam unusquisque in sua 
Dictcesi constituat pro Mi' 
nistrorum tnercede. 

Quia sequum est, 11 1 qui Al- 
tari deservit, de Alturi pasca- 
tur : non sequum tamen si nullo 
constituto siipendio , quidquid 
pro ratione miuisterii exigere 
Telit, Ministri rejinquatur ar- 
bitrio; hcec Synodus Episcopis 
mandat, utcum nulia generulis 
regula terris adeo diyersis prae* 
acribi possit, singuü, quo bre*. 
vius fieri poterit, i 11 suis Dice- 
cesibus etipendium Mmistris 
Ecclesice pro cujusque rn.ione 
minislerii, et regionia conditio- 
ne ad victum congruum aequa 
eatimatione coastituarit. (1) 



§. XIII. 

Testes Synodalcs constituan- 
tur. 

Frustra conderentur leges, 
ii iis observan di s vigilaría Cu- 
ra non adbiberetur, et de earum 
observatione nuil a ratio peie- 
retur. Quare conatitutionem 
Concilii Lateranensis, qnae ín- 
cipit, sicut olim: hcec Synodus 
•cquuta, decernit, ac prreciplt, 
Qt Episcopi per suas Diceceses 



§ XII. 

Cada cual establezca en su diócesis el 
arancel á que debe sujetarse el sala- 
rio de los ministros. 

Así como es justo que el que al altar 
sirve, del altar debe sustentarse, no lo 
es sin embargo que sin haberse estipu- 
lado con anterioridad el pago del sala-* 
rio que corresponde á un ministro por 
razón del ministerio que desempeña, se 
dejo á su arbitrio exigir lo que quiera, 
en remuneración de sus trabajos: en 
tal virtud, este Concilio, que contempla 
imposible establecer una regla general 
que sea dable observar en países tan 
diferentes, y de necesidades tan opuesr 
tas entre sí, manda á los obispos, que 
obrando con la brevedad que se les 
recomienda, arreglen en sus respecti- 
vas diócesis el salario que deben per- 
cibir los ministros de la Iglesia, por 
razón del ministerio de cada uno, de 
modo que se atienda á su propio sus- 
tento por medio del aprecio equitativo 
que sé haga en este punto, teniendo en 
consideración el estado de cada país. 

$ XIII. 
Establecimientos de testigos sinodales. 

• 

Inútil seria en verdad el estalJeci- 
'mientodelasleyessino se pusiera una 
grande atención en que se observasen 
con exactitud, y en que se tomase al- 
guna vez cuenta de su cumplimiento. 
Por lo mismo, este Concilio, adhirién- 
dose á lo que previene la constitución 



(1) Coac. Limcns. S. act. 4. cap, 15. 



1W 



DB¿ MlIflttTBItIO Dfi LOS' OBttiPOt 



Vírot itatuant, Doctrffa* etvi- del de Letran, que comienza, sicut olim 

ÍL7iíwÍ^nf^ t0 B ¡t qUÍ £¡¡r decreta y rancla que los obispos «sta- 
do*S?c7c^ blezcán en sus diócesis sngetos de co- 

nodi Decreta servenfur; et tea- nocida ins'truccion y de vida ejemplar, 
tium Sjnodalium offlto& ftto- ^quienes desempeñando el cargo de tee- 
centes, prima futura Provin- /■ __ «¡^^«í * ; M «rr^#;~„^« «^„ ,»..«•% 

cnWÍiQ^nmm^x^ U S°* sinodales, investiguen con gran 
a¿4t negligeniia raUüóero red- cuidado si se cumplen y de que manera 
J '-' /tv los cánones sagrados y los decretos de 

este Concilio, informando en el pri- 
mero provincial que se celebre acerca 
dé la exactitud con que hayan proce- 
dido, ó de los descuidos que hubieren 
tenido en el ejercicio de las funciones 
que se cometen á su eficacia. 



«Ünt. (I) 



$. XIV. 

Episcopus cathalogum habeat 
j¡*arochial,iunk Eccles%arum % 
ettfi&m Parochgrum* 

: Slrigdtt'qkioque Ejnácbpi li- 
bra* Hyo* Mbeant, in quotuta 
udq PaxQ.Qhialea.EccIesigs om- 
nes suáruin Diaecesum descri- 
barrt,' Rbctoresqtie enrurt* an« 
BütfcriE/eritftAsiiftér seipsás^tél 
par. Vicario* Pa/oclma minisr 
trant, cau^am eüam, ob quarri, 
qui Vicarios adhibenfin Éccle- 
•ia non resident, aut ad resi- 
dendum non fuerint eóáipulei : 
In altero vero libro visitatiunes 

per Visitatóres fáctas, quas íp- 
01, corumque Notarii subscri- 
b«U,.ut'in FrovifocJaH&ynodo 
cqn&feisie. posstf, quas JEccIeeias 
Tisitaverint, quasve non. Hoc 
etíim véliiti stlmulo exbitaWjtf- 
tur Bpisétfpr, et ViUitatore* ad 
ejMmpfeoda, <qm» mfci e£ nnp- 



§XIV. 

Elohispo tenga un registro délas igle- 
sias parroquiales, y de los párrocos 
que las sirvan. 

Tenga también cada obispo dos li- 
bros, para que en uno de ellos conste 
cuáles son las iglesias parroquiales que 
existen en toda la diócesis á que se 
extiende el ejercicio de su autoridad, 
y allí mismo se anote quiénes son los 
que las sirven, y ademas si las atien- 
den por sí mismos, ó por medio de vi- 
carios, expresando igualmente porqué 
causa no residen en la iglesia tas vica- 
rios que se hallan empleados en ella, & 
por qué no son compelidos á obrar de 
esta manera. En el segundo libro» 
hágase una relación de las visita* que 
hubieren practicado los obispos, ó las 
personas á quiepes huyan comisionado 
con tal objeto, y fírmenlo en unión dé* 



• (1) Tx. in cap, Sicut olim de aecusationibus, et, in c. Episcopus in Synodo 35. q. 6. 
el Tolet. act. 3. cap. 28. et Synod. de Quiroga ad fin. fol. 78. et 79. et Provine, ejusdem 
Quiroga, act. 3. c. 52. et Limeña. 3. act. 4. cap. 23. et Mü&n. 3. fol. 604. verbo EpiscbpüT 
in urbe sua, et 4. 8. p. üt» de testibus S ynodalibas ' 



fecerint, de opportuno remedio 
prvtfidebittir. 



$. XV. 



B|LiiotajriQ f para que en el Concilio pro- 
vincial ee pueda saber con toda claridad 
qué i'gta*i»a han sido visitadas y cuá- 
les .no. Cdn tal estímulo se animarán 
.laaobiftpjjs.y los visitadores á cumplir 
4&u tos obligaciones que les correspon* 
d&x ftov su -misma dignidad; pero si no 
lo hiciesen así, se provgorcá (Je oportu* 
no remedio. 



Sacratissima Eueharittia cuU Céfen Itíucho . él Cldto ¡d¡6 la Sagrada 

tum zelení ' Mcatirtfá. 



Etsi de omnibn^qyad-xi c¿l- 
tum divinum pertinent, fjp.isco- 

Sos sotljcitos esse oportet, ut 
linistri Ecclesinstict injuncto 
libi muneri perfecto satisfa- 
cían!, in eam prsBcipue Curam 
incumbe re admonentur, ut Sa- 
cerdotes Sanctissimaoi Eucha- 
rístiam ▼enerentur, et colant, 
ad quam conficieodam, et omni 
cultu prosequfndam Sacris fue- 
runt Orriinibus initiáti : Quatn 
ob rausam curent Episcnpi, ut 
inipso InstitutionisSanctiasimi 
bujus Sacrarnenti «jije ; Feria 
videlicct quinta jn Ccena Do- 
mini, Sacerdotes aliqui una cura 
Becttlaribus eo tempore in Ec- 
clesia commorari su] í lia, eórpo- 
ri Dominico assistant, qu»ndo 
Tero Sanciissima Eucharistia 
•d infirmos ducitur, eárn Sacer- 
dotes superpelliceis induti de- 
vote comitentur , ut eorum 
txemplo, devotio Secularium 
ferventior sil, et ab ómnibus 
Chrjsto Domjpo yerqs honor, 
▼eruique cultusexhibeatur(l). 



ro 601 



Aunque es peceá^nó.gpe Jps obigpbs 
se manifiesten $p)í titos .eftíjpdo. aquel lo 
que pertenece al culto divinó, se tes 
exhorta no obstante 5 (jué cbfab thy 
nistros de la Iglesia, que cumplen con 
las funciones propias (tal, cargo que>se 
les encomienda, fijen principalnichte 
la atención, en qiiejqs sacerdotes ve- 
neren y. den el caíto. debido ¿l-Spudai* 
mo Sacrautento de ía Eucaristía; per-, 
suad ¡endose de que fueron promovidos 
á los ón lenes sagrados para celebrar 
este gran misterio y reverenciarlo con 
todo el explendor que le corresponde^ 
por tanto, tengan cuidado los obispo* 
de que algunos sacerdotes obsequien ji 
velen a! Santísimo Sacratwsptodel altar, 
en el mismo diade su institución; es d¿«\ 
cir, el jueves de la semana mayor, en 
que se hace conmemoración de la últi- 
ma cena que hizo el Señor con sns dis- 
cípulos, y que. á éste .ófeqt.o,^e' ütíq,n 
aquellos con WaÁe/^Mtejflw . we&a 
estar presentes á la sazón en la iglesia. 
Cuando se lleve á los enfermos el **¿* 
grado viático, vayan acompañándolo 



ftiifl n, 



188 



DEL MINISTEHIO DE LOS OBISPOS 

algunos sacerdotes, vestidos de sobre* 
pelliz, y condúzcanse devotamente, pa- 
ra que con su ejemplo, se haga mas 
fervorosa la devoción de los seculares, 
y todos tributen á nuestro Señor Jesu- 
cristo el culto verdadero y el honor que 
se le debe. 



$. XVI. 

Graviores causas sibi reser* 
vent; ut sunt divortia, et Ma- 
trimonia. 

Sicut oportutt in Ecclesia 
Dei gravissimorum quorum- 
dam pecca toril m casus Episco- 
pis reservar! ; ita conveniens 
est, ut in foro exteriori causee 
graviores, et quro majori indi- 
gent speculatione, etauctorita- 
te eisdem quoque reserventur. 
Gtnia vero matrimoniales causa), 
ubi de divorcio, et separa tione 
quo ad TJiorum, et vinculum 
agitur, in Populo Christiano 
gravissimae sunt; de eis tan tura 
Episcopos cognoscére posse, 
bree Synodus statuit, ac ju- 
bet. (t) 



§. XTII. 

Easque per semciipsos deci- 
dant. 

Quod, si in aliquo casu Epi- 
seopis videatur, causam suis 
OfficialibusJ, quo ad proces^um 
conñciendum submittant, deci- 
sione causa: sibi ipsis retenta. 



§ XVI. 

Resérvense los obispos el conocimiento 
de las causas mas graves, como son 
los divorcios y matrimonios. 

Así como se hizo necesario en la 
Iglesia de Dios reservar á los obispos 
la decisión de ciertos casos que miran á 
los pecados mas graves; del mismo mo- 
do, es conveniente que también se les re- 
serve en el foro externo el conocimien- 
to de las causas gravísimas, que nece- 
sitan de un examen mas prolijo y de 
una autoridad mas elevada. Y como 
quiera que tienen este carácter en con- 
cepto del pueblo cristiano last causas 
matrimoniales en que se trata del di- 
vorcio y de la separación de los cón- 
yuges en cuanto al víncnlo y á la co- 
habitación, este Concilio establece y 
manda, que solo los obispos puedan 
conocer de ellas (108). 

§ XVII. 

Los obispos determinen por sí mismos 
las dichas causas. 

Pero si en algún caso pareciere con- 
veniente al obispo encomendar á sus 
oficiales la sustunciacion de la causa 
para formar el proceso, puedan usar 



(1) Conc. Trid. Sess. 14. cap 7. de casuum resérvate— Sess. 24. cap. 20. vera, adfam. 
»Cgac Limens. 3. act. 2. cap. 85. 



Y DE LA PUREZA BE SU VlDA. 



187 



Qiando Tero ad hoe Oficiales 
delegari con ti gen t, ipsi quem- 
qufem alium subdelegare non 
possint, prsesertim ad testes 
examinandos, et eorum testi- 
mooia suscipienda. 



de semejante arbitrio, reservándose 
sin embargo la decisión con que debe 
terminar aquella. Y cuando aconte- 
ciere que se haga esta delegación en 
favor de los oficiales, no puedan éstos 
subdelegarla (109) en otra persona, 
principalmente tratándose de exami- 
nar 'i los testigos, ó de extender sus 
declaraciones. 



§. XVIII. 

Idóneos Viros deputent, quibus 
á Summo Pontífice causa 
commUtantur. 

Quoniam ob loe o rom distan- 
tíam notitia Personarum , qui- 
bus causaemandanturá Summo 
Pontífice, plene haberi non po- 
test»etex bujusmodi delegatio- 
ne causarum multa incommoda 
p08sunt oriri: Sacrosanctum 
Tridentinum Concilium reno- 
Tans Bonifacii VIII. consütu- 
tionem, qu© incipit Slatutum, 
decrevit, á Metropolitanis, et 
Diccccsanis singuiis , in suis 
DioBCesibus quatuor saltern Per- 
sonas ad id aptas designan, 
quibus causee delegando com- 
mittantur, quam designationcm 
Episcopi ad Summum Pontifi- 
cem transmilterent; ideirco 
Episcopi omnes hujus Mexica- 
na Provincia* in Synodo Pro- 
vinciali congregati , Personas 
bujusmodi deputaruntin hunc, 
qui sequilur, modum. (I) 



§ XVIII. 

Nombren los obispos personas idóneas 
á quienes se encomienden ¿as causas 
por delegación del sumo Pontífice. 

Atendiendo á que por razón de la 
distancia de los lugares no puede ad- 
quirirse una noticia perfecta de las per- 
sonas a quiénes la Silla apostólica co- 
mete el conocimiento de algunas cau- 
sas, y sea fácil que de semejante de- 
legación sobrevengan grandes incon- 
venientes; el sacrosanto Concilio de 
Trento, renovando la constitución del 
señor Bonifacio VIII, que principia 
statutum, mandó á los metropolita- 
nos y diocesanos nombrasen en sus 
respectivas diócesis cuatro personas 
por lo menos, enya aptitud fuera no- 
toria (110), para que pudieran en- 
cardarse de las causas que se les co- 
metiesen con la obligación de que los 
obispos comunicasen inmediatamente 
al sumo Pontífice el nombramiento he- 
cho. Por tal motivo, todos los obispos 
de esta Provincia mexicana) congrega- 
dos en Concilio provincial, han conve- 
nido en elegir para el desempeño de 
esas comisiones, á las personas que 
aparecen en el orden que sigue: 



(1 ) Conc. Trid, Scs*. 25. cap, 10.— Tx. iu cap* flatutum de resoriptis lib. 6. E* Sjn. 
da Quiroga ad fioem foL 79. 



m 



bel unnsTBRro DE LOS OBISPOS 



VT5$SOXJ& OT ABCHIEPISCO- 

PATU MEXICANO AB 1LLMO. METRO- 
POLITANO DESIGNA! JE. 

"Doctor Joannes Zurnern, Ec- 
clesiaa Mexicana) Archidiáco- 
no 

.. Doctor 8ancíuf Saocties de 
Mu/Jan , ejusdem Ecclesi» 
Scholasticus. 

Baccalaureus Petrus Garcls, 
ejutdem Ecclesi» Thesaura- 
rius. 

Baccalaureus Alfonsus Ló- 
pez de Cárdenas. 

Doctor Melchior de la Ca- 
uefra. 

JBfeocalaureua Alfonsua de 
Ecixa, Canon, ejusdera Eccle- 
s ¡ce. 

PERSONJE A Rmo. KPISCOPO 

CÜATEMALENSl IN 800 EP1SC0PATU 
DESÍGNATE. 

Petrus de Liebana, Decanus 
Ecclesiee Guatemalensis. 

Didacus de Carvajal, Archi- 
djacqnus ejusdem Ecclesia?. 

"Lfcenciatus Franciscus Gon- 
zález , Scholasticus ejusdem 
Ecclesi se. 

•Baccalaureus. Gundisalvus 
de Alarcon, Thesaurarius ejus- 
dem Ecclesi ce. 

PBRSONM A Ruó. MECH0A- 

-fANE.IMl,!* fllJQ EPlftCOPATU DEPU- 
TATJE. 

Licenciatus AJ fon su 9 de Ja 
itfota/ et de Éscovar, Decanus 
Ecclesi» Mechoacanensis. 

Baccalaureus Didacus deOr- 
dufio, Scholasticus ejusdem Eo- 
cléeiw 

Doctor Alfonsus Ruiz, Ca- 
tmácm eJQtdetn Ecclesi©. 

reB^ON-ffi DEPUTAT.R IN 

SüO RPISCOPATU A RMO. KPISCOPO 
TLAXCALLBNSI. 

íhornas de la Plaza, Deca- 
nía EeclesicB Tlaxcállensii. 



PERSONAS A 

BR. METROPOLITANO SSL ARX0BI8PA1J0 DE'HEXWO. 

El Sr. Dr, D, Juan Zprnero, arce- 
diano de la santa iglesia de México. 

El Sr. Dr. D. Sancho Sánchez de 
Muñón, maestre-escuela de la misma. 

El Sr. Br. D. Pedro Garcés, tesore- 
ro de la misma. 

El Sr. Br. D. Alfonso López de 
Cárdenas. 

El Sr. Dr. D. Melchor 'de la Cadena. 

El Sr. Br. D. Alfonso de Ecixa, ca- 
nónigo de la misma iglesia. 



PERSONAS A QUIENES N0MBR0-5L 

REVERENDÍSIMO OBISPO DE GUATEMALA. 

El Sr. D. Pedro de Líebatiá, tíeíán 
de la santa iglesia de Guatemala. 

El Sr. D. Diego de Carvajal, arce* 
diano de la misma. 

El Sr. Lie. D. Francisco GohzáTefc, 
maestre-escuela de la -mi&jpa. 

El Sr. D. Gonzalo de Akkt&m, te- 
sorero de la misma. 

PERSONAS QUE EL REVEREÑDISIMÓ ; PBÍSP.Ó 

PE MICBOACAN HA DESIGNADO EN SU OBISPADO 

El Sr. Lie. D. Alfonso de Ja. Mota 
y Escobar, deán de la santa iglesia de 
Michoacán. 

El Sr. Br. D. Diego de Oídiiño, 
maestre-escuela de la misma. 

El Sr. Dr. D. Alfonso Ruiz, canó- 
nigo de la misma. 

PERSONAS EN QUIENES HA RECAÍDO EL 

NOMBRAMIENTO QUE HIZO EL RETERENDISIMO OBISPO 
DE TLAXCALA. 

El Sr. D. Tomás de la Plaza, 4eaa 
de aquella santa iglesia. 



T H» L* rVBSKA 3NB BV TWA. 



IB» 



Baeetlanreus FcrdíBaniíts 
Pacheco, Archidíaconus ejus- 
dem Ecclesiae. 

BacfctteerTeus AlfoiiBiie Pé- 
rez de Andrada, Cantor ejue- 
dem EccksicB. 

Franciscus de Beteta, Scho- 
lasticus ejusdem Eeclesiae. 

Doctor Joannes de Cervan- 
tes, Thesaurarius ejusdem Ec- 

cle*iaeJ 

Baoealaureus García Rodrí- 
guez Maldonado, Canonicus 
EjusdeVn Ecclesiáe. 

PERSONiE DEPUTAl^E IN 

SUO EPISCOPATU ▲ RMO. EPlSCOPO 
TU CATAN EN 31. 

Bacealaureus Franciscns <le 
Quintana, Archidiacoriu« Yu- 

catanensis. 

Leonardos González de Se- 
quera, Thesaurarius ejusdem 
Eeclesiae. 



El Sr. Br. D. Femando Pacheco, 
arcediano de la misma. 

El Sr. Br. D. Alfonso Pérez de An- 
drade, chantre de la misma. 

El Sr. D. Francisco de Beteta, maes- 
tre-escuela de la misma. 

El Sr. Dr. D. Juan de Cervantes, 
tesorero de la misma. 

El Sr. Br. D. García Rodríguez Mal- 
donado, canónigo de la misma. 



PERSONAS QUE HAN OBTENIDO EL CARÁC- 
TER DE JUECES DELEGADOS EN EL OBISPADO DE TUCA- 
TAN. 

El Sr. Br. D. Francisco de Qninta- 
líñ] arcediano de la santa iglesia de 
Yucatán. 

El Sr. D. Leonardo González de 
Sequera, tesorero de la misma. 



pjersonvE deputatje in 

SCO EPISCOPATU ▲ RMO. EP1SCOPO 
XiUSCONENSi. 

lacen tiatus Martinus de Spes, 
Decanus Ecclesía Xalisconeñ- 

81*8. 

Lieentiatiis Franciscu* 0e 
Segura. Cantor ejdsdem Ee» 

cíense. 

Franciscus de Morales, The- 
saurarius ejusdem Eeclesiae. 

Licentiattis Melchior Gómez 
de Soria , Canonicus ejusdem 
Eccleswe. 

PERSONJB DEPUTATiE 11* 
too «FrtcoPATb a ano. anscopo 
ovssAoaiavBi. 

Doctor Sánelas de Alzoris, 
Qecanus Ecclesi» Guaxaca- 

nensis. 
Bacealaureus Petrus de Ala- 

y*\ ÁWhifcafeonüs ejusdtenv 

1101 



PERSONAS QUE EL RMO OBISPO DE JALISCO * 

1IA CONSIDERADO DIGNAS DE SER NOMBRADAS. 

El Sr. Lie. D. Martin de Spes, áetín 
de aquella santa iglesia. 

El Sr. Lie. D. Francisco de Segura, 
chantre de la misma. 

El Sr. D. Francisco de Morales, te- 
sorero de la misma. 

El Sr. Lie. D. Melchor Gómez de. 
Soria, canónigo de la misma. 

PERSONAS A QUIENES EL RMO. OBISPO D"E 

OAXACA ha ENCARGADO EL CONOCIMIENTO DE LAS CAU- 
SAS UUE HAN DE DECIDIRSE POR COMISIÓN D»L SUMO. 
PONTÍFICE. 

El Sr. Dr. D. Burcho de Alzór, deán' 
de aquella santa iglesia. 

El Sr. Br. D. Pedro de Alavegr, ar- 
cediano de la misma*. '...-. .- 



19Q DEL MINISTERIO DE LOS OBISPOS T DE LA PUBEZA DE SU VIDA. 



Baccalaureus Balthasar de 
Ülloa , Scholasticus ejusdem 

JVanciscus de Covarrubias, Ca- 
nónicas ejusdem Ecclesiae. 



El Sr. Br. D. Baltazar de ülloa, 
maestre-escuela de la misma. 

El Sr. D. Francisco Covarrubias, 
canónigo de la misma. 



TITTJLUS II. 

DE OFFICIO RECTORIS, 
ET PLEBANI. 

Dfi OFPICIO PAROCni, ET DOC- 
TRINjE CUIU. 

§. I. 

Parochi obligationes suas fre* 
quenter memoria, repetant, 
atque decreta hete assidue le- 
gant. 

• 

Animarum Curam gerere. 
enrum morbis mederi, et eas ad 
Deum ducere, ¡n quibus omnis 
Curatorum oificii ratio versa- 
tur , ars artium , et scientia 
scientiarum est. Sed quia in re 
tana ponderjs* et rnomenji, ubi 
de animarum sal u te agitur, 
quselibet negligentia valtle pe- 
riculosa est, Parochos nm- 
nes, tam Seculares, quam Re- 
gulares hoce Synodus, quan- 
tum potest, in Domino cohor- 
tatur, eisque prcecipit, ut impo- 
situm fiuis humeris onus atten- 
te consideren!, et eis, qui apiri- 
tuali subditorum utilitati con- 
sulunt, promissum prcemium 
ani madvertant, ac negligenter 
agentibus statutum supplicium 
ob oculos ponant, divinaque 
adjuvante gratia, ad id loto pe- 
ctore incumbant. ut in suo mu- 
nere obeundo omnem nperam 
pr<estent. Quo vero officii sui 
rationes Parochis raagis nota) 
sint, in Decretorum hujus Sy- 
nodi, eorum preesertim, qua? ad 
•uuixi munus pertineut, assidua 



TITULO II. 



i i 



DEL GARGO DEL RECTOR O SUPERIOR 
DE LA IGLLSIA, Y DEL CURA PÁRROCO. 

DEL CARGO DEL CURA PÁRROCO Y DE LA ADMI- 
NISTRACIÓN DE LA DOCTRINA. 

§1. 

Los párrocos encomienden frecuente- 
mente á la memoria las obligaciones 
propias de su ministerio, y consulten 
con constancia los decretos de este 
Concilio. 

m 

El arte de los artes y la ciencia de 
las ciencias consiste sin duda alguna 
en encargarse de la cura de almas, en 
medicinarlas de la manera mas eficaz 
para desterrar las enfermedades de que 
se hallan atacadas, y en conducirlas por 
tal medio hasta el seno de Dios nues- 
tro Señor: he aquí, pues, en qué estri- 
ba toda la naturaleza del ministerio de 
los párrocos. Y como quiera que en 
ú 11 asunto de tanta gravedad é impor- 
tancia, en que se trata de la salud de 
las almas, cualquiera negligencia es 
muy peligrosa, este Concilio exhorta 
en el Señor, con todo el empeño de 
que es capaz, á todos los cures secu- 
lares y regulares, y les ordena que 
consideren atentamente la carga que 
tienen impuesta sobre sus hombros, 
consultando á todo cuanto se refiere 
á la utilidad espiritual de sus subdi- 
tos: reflexionen también en el premio 
que les está prometido, y tengan muy 



DSX. CAS0OMRL RECT. 6 8TTPER. DE LA IGLESIA, T DEL GURA PÁRROCO. 191 



lectione versentur, librumque 
Deere torum hujusmndi , post 
sez menáes, á die publicatioriig 
eorum computando», emnnt, et 
secum habeant, sin mious, pon- 
do ú>cem mulctentur, quorum 
partes, duae fabrirre Ecclesiae, 
cuju* exercent Curam tribuan- 
tur, tertia vero eccnsatori, aut, 
eo drfiriente, Judici, é quo ex 
officio id fuerit judicatum, (1) 



presente el suplicio que se ha decreta* 
do contra los que obraren negligente- 
mente: dediqúense, en fin, á su minis- 
terio con todo afecto, para que ayuda- 
dos de la gracia de Dios, cumplan re- 
ligiosamente el cargo de que están en- 
comendados. Pero para que conozcan 
cuál es la magnitud y naturaleza de las 
obligaciones que tienen que desempe- 
ñar, consulten incesantemente las de- 
terminaciones que ha dictado este Con- 
cilio, £obrc todo respecto de lo que se 
contrae en derechura á su dignidad; á 
cuyo efecto compren y conserven en 
su poder, dentro del termino de seis 
meses contados desde la publicación 
de ellas, el libro que las contenga, ba- 
jo la pena de diez pesos en que serán 
multados, si no lo hiciesen así; de esta 
cantidad se aplicarán las dos terceras 
partes á la fabrica de la iglesia parro- 
quial, y la restante al acusador; pero 
si no lo hubiere, quedará á disposición 
del juez que de oficio haya procedido 
en el negocio. 



§. II, 

Parochi verbum Dei pradi- 
cenU ct cateMsmum tra* 
dant. 

Cum predicatione vprbi Dci, 
ac Doctrinas Christiance do- 
cumentis máxime subditoruin 
mentes illumínentnr , et ud 
Deuin dirigantur, prcecipit hrec 
Synodus, ut huic reí Curati po- 
li 88 i mu m invigilent, eo tempo-» 
re, et ordine, qtiibus titulo de 



§ii. 

Prediquen la palabra de Dios, y ense* 

nen el catecismo. 

Cuiden principalmente los curas pár- 
rocos de que se ilustre el entendimien- 
to de sus subditos, dirigiéndolo en ho- 
nor y obsequio de Dios, por medio de 
la predicación de la divina palabra y 
de los preceptos de la. doctrina cristia- 
na: y por tal causa, les ordena este 



(1) De hoc tít- in genero beno loquitur in Con/d. !. Milán, par 2. de his, qu» ad Sa- 
<xvncn f oHiTii ^dministrat pertiiiiínt, ct Grinat. tit. de Oífic. Rcctoris, et Synod. ddQpi- 
ro¿» *> oooou 41. tiduuu *d oaaliit. 47. — Vido suura Ut. d« coi^ütutioaibua §. & 






199 bu «ututo un siesos 6 «umabnt »■ umhu, 



Snps» WK*fc«», * «*• C** Concilio se dediquen al deBerotíefio de 
olm pn^nr. (i) ta , minister ¡ 08 % n ^ fcbjpQ Vjrá el 



» ■ 



DE AjaKINISTSATIOOT 

§. i; 

♦ ■ 

Pftnt soluátudine Sacramenta 
Ptivcchi dispénsente 

Ftrpendant Parocln dispen- 
e^tl^fem Salera mefitorum, quee 
c^bty£ et ,m,editif>a animarum 
Qtint', á, Domino gibi creditam, 
et quam sínt Deo rationem red- 
ditori, sT tn pascendo grege mi- 
ntls 4ftlicite egerint. Quam 
©br¿m tan quam serví fideles 
ministerium impleant , petenti- 
busque, et indigentibus spiri- 
ty&taty ojbtim ne deaegent, sed 
it&,*e gepnt, f ne incuria, aut 
negligente, administratio Sa- 
cramentorum omittatur. 



Celerifer cegroto$,.cum ad eos 
vocantur\ visüent. 

V 4 í>ca,li ad alicujus infirmi 
I^P^^^Pdtenda, eo sine mora 
fe^iinent, ecientes aegrnti salu- 
tem spiritualem á propero eo- 
rirm adrentu penderé posse. 
Q,iwties vero spcus fererint, 
P*M}fJ°, .flV^fl^^inta mulcteo- 
tyr, fabricas Ecclegiae, pauperi- 
bus, et aecusatori seque distri- 
buendis, et ab officio, ac bene- 
ficio per bimestre suspensi sint. 



orden que eataWece el títolodeWSaa- 
tísima Trinidad y fé católica. ... '" 



.i» 



T>E LA ADMINISTRACIÓN DÉI^Sy, 

9ACaAM£NT08. . 

§1. 

Los pátTocos han de administrar 'los 
sacramentos can toda solicitud* 

Reflexionen atentamente los párro- 
cos en la estrecha cuenta que tienen 
qne dar á Dios, si al apacentar el re- 
baño que les ha encomendado fueren 
menos solícitos, supuesto que les ha 
concedido la administración de los sa- 
cramentos, que constituyen el alimento 
y la medicina de las almas. Por tal 
razón, deben cumplir su ministerio co- 
mo siervos fieles, sin negar el manjar 
espiritual a los que lo pidan, y á los 
que lo necesiten; pero procediendo en 
ello (le tal modo que no se omita la 
administración de los sacramentos, por 
su descuido ó negligencia. 

Visiten á los enfermos inmediatamente 
que sean llamados con tal objeto. 

Siempre que cualquiera párroco sea 
llamado para oir la confegjon de al- 
gún enfermo, dése prisa á acudir al lla- 
mamiento, persuadiéndose de que la 
salud espiritual del paciente depende 
qui//t de su pronta llegada-. Cuanta* 
veces obraren de diversa manera, sean 
multados en cincuenta pesos que se 
han de distribuir por partes igjiales á 



(i) 8*j**Mk i. üfc. i, §. >% 



Y W> CURA PÁRROCO* 



198 



B» 9*rp q«ilita*U««&.cerdo8, 
gty|£P^e P*ro$ho, in casu ne- 
cesaítatis ad auáiendum pecca- 
ta yocatgs iré recusar erit, E pi- 
lco pp arbüratti puniatur. Quod 
*j Parocfcus, aut gacerdos Iiu- 
¿(pamoü'i apgrotj Idioma non no- 
Terit, interpreten! adhibeat, ut 
eegrótum mserentem consolé» 
tur, el exhortetur; postquam 
(tuteos ffigrotus admonitus fue- 
rít. se ad id non teneri . valde 
taraen anima? salud titile esse, 
tamen per interpretem peccatü 
tila confiten voluerit. et inter- 
pres «peciatai Fidei sit , ea Sá- 
celos audire poterit. Curati 
quoque omnes subditis suis in 
mortis articulo constitutis as- 
aÍ8tant, cosque eibortentur, ad 
formam in Catechismo ab hac 
Synodo probato contentara. (1) 



la fábrica de la iglesia, é los pobres y 
al acusador, y quede suspenso de oficio 
y de beneficio por el espacio de dop 
meses. Pero si cualquiera otro sacer- 
dote fuere llamado en caso de necesi- 
dad para oír la confesión jen ^¿en- 
cía del párroco y rehusare ir a ella, sea 
castigado al arbitrio del obispo. Si el 
párroco ó el sacerdote ignoraren el 
idioma del enfermo, adopten el recurso 
de un intérprete, para exhortar al en- 
fermo y consolarlo en su aflicción; des- 
pués de amonestar al enfermo quq no 
tiene obligación pero que es muy. útil 
á la salud de su nlma y quisiere con- 
fesar sus pecados por interpreté, y el 
intérprete fuere de probada fidelidad, 
puede el confesor oiría (111). Todos 
los curas asistan también á sus subdi- 
tos que se hallaren en artículo de muer- 
te, y exhórtenlos en la forma que es- 
tablece el catecismo que ha aprobado 
este Concilio. 



§. 111. 

Indo$ instruant í et mancipia 
c(e effectibus Sacratissima 
Euchar istia ad eamdemque 
percipiendam disponan t. 

Gam Sanctissimee Eucharis- 
ti*3, qu© cibus, et vita anima 
est, ac peregrinan tí um in boc 
sécalo fbrtitudo, jam usque á 
renascente Ecclesia curn fruc- 
tuanimarum ubérrimo f re quena 
sit usus; cumque optet Sacro- 
■ancta Tridentina Syaodus, ut 



§ III. 

Instruyan á los indios y á los esclavos 
sobre los efectos que produce el sa- 
cramento de la sagrada Eucaris- 
tía, preparándolos á recibirla debi- 
damente. 

Atendiendo k q ; ue e§ ya muy fre- 
cuente el uso de la sagrada Eucaristía, 
que es el alimente y la vida del alma, 
así como la fortaleza de los qna pere- 
grinan en este siglo, y que se han re- 
cogido abundantes frutos de ella en la 



(1) Tida aupra lib. 1. tit. 1. §. 10. et 1J. 



21 



194 DEL CARGO DEL RECTOR 6 SUPERIOR BE LA IGLESIA, 



in singulis Missis Fideles as- 
tMjteftrii>rr.yolph) :»i)ivitq«li af- 
fccfu»..sed Sacramemnii etiarn 
tupháristioe perceprione com- 
hnmicent; quorumdarn nihilo- 
¿winus ftdeo- itnprudeu* zelus 
egt, ut Inflas, et srervos, qui tari* 
quam parvuli recenj in Chris- 
tiana Fide nati, tam salutari 
indi gen t alimento, ab Eucha- 
viitieD peroeptione arcere ve- 
lint. Quam obrera Paroohos 
orones haec Synodus hortatur, 
cisque jubet, ut indos, ac servos 
fiujftsmodf aecurate edoeeant 
vira, <qt lationem tan ti Sacra- 
JUienti, puntaleen quoque cons- 
cientine, et animí reverentiara, 
qnibns digne se praeparent ad 
Éuchaf iitiee sumptionem. Quos 
x .yero hac animi praeparatione 
¿¡apositos noverint, eis (praeser- 
Xim sunfírmi sint ) nultatenus 
ftacharterinrn -denegari petinn- 
jmr, nesine tanto Viatico* etei- 
jie Extrertiee-Unctiooís Sacra* 
¿liento, ut est titulo de Sacra 
Unctione sancitum^xhac vita 
disoedíwt. (L) 



D 



DE VIGILANTIA, ET CURA 

OIROA SUBDITOS, PRjESERTIM IV SA- 
ORAMENTORUN REOEPTIONJC. 

§. I. 

Parochi lndicem Parceciano- 
rum singulis annis confi- 
ciant. 
Ut Parochi -Secular es, et Re- 



naciente Iglesia; y considerando que. el 
sacrosanto Concilio de Trentq desea 
que los fíeles que asisten á la misa, no 
solo comulguen con el afecto espirí* 
tnal, sino también con la recepción éa? 
eratuental de la Eucaristía, no puede 
bajo este aspecto aprobarse eti verdad 
el celo imprudente de algunos, que 
quieren impedir que la reciban los in¿ 
dios (112) y los esclavos, que como 
niños recientemente nacidos en la fé 
cristiana, necesitan de tan saludable 
alimento. Por tal razón, este Conci* 
lio exhorta á todos los párrocos, y le» 
manda qué instruyan cuidadosamente 
á los indios y siervos, sobre la virtud y 
excelencia de tan alto sacramento, así 
como también deben enseñarles cuál 
es la pureza de intención y la reveren- 
cia con que sus almas han de prepa* 
rarsc para aqercarse á la mesa, en <jue 
han de comer dignamente el pan dé 
los ángeles» De ningún modo pérmiy 
tan que los que estuvieren dispuestos 
con esta preparación de ánimo (prin- 
cipalmente si están enfermos), carez- 
can de la sagrada Eucaristía, y que 
no salgan de esta vida, sin haber re- 
cibido ef Viático sagrado y el sacra- 
mento de la Extrema-Unción, en los 
términos que explica el título de la 
sagrada unción. 

DE LA VIGILANCIA Y DEL CUIDADO QUE 

DEBEN EJERCER RESPECTO DE SD8 SUBDITOS, PRINCI- 
PALMENTE EN LO QUE MIRA A LA RECEPCIÓN DE LOS 
SACRAMENTOS. 

§1. 

Los párrocos formen anualmente un 
padrón de sus feligreses. _ 

Para que loa curas seculares y regu- 



(*> (toa. Xrid, Sosa. 29. * &— Supr*. iib. 1. Ut. g. §. 3. 



T DBL CUBA PAVROCO. 



196 



galarrs ovium vultum cognos- lares conozcan individualmente á. to* 



cant, et utnusqne sexus Fideles 
eittt eútñmisái , in sua qukjue 
Ifuraenia, qtattitis ab.EccIeqia 

teroporibus pcccata confitean., 
tur, ct 'Eucharistice Sacramen- 
V»m l *jgeif>iaftt , Parochialea 
avosutmusqueaexus^ Hispa non. 
Sixtos» 4>¡vQpes, et ex altero 
párente /Etíope ortos, et Indos, 
creeem annorum reta te majores, 
ootfju gatos, el célibes suis 110- 



das #us ovejas, y sepan quienes' son 
Infieles dp iipoy. otro se*Q qup.e$t£n 
enconiendaxloa á su cuidado, paterna^ 
coufiesen á cada tino en sos respecte^ 
vas parroquias, en l&s' cuales se le^ 
administrará el Saptfeímo Sp£ramei4p 
de la Eucaristía, en los tiempos que 
al efecto lia señalado la IgléSiA/ai'ro- 

¡«ii£¿I£Vli^ üx- , tei j cn «» rigoroso registro á todos Io$ 

-lirjraendofdmiliaícapitajvirum, feligreses mayores de diéa aíios qu# 

corresponden : á sus curatos, con ex- 
presión del sexo á que pertenecen, y 
de su cualidad de españoles, mestizos 
ó negros, y de los descendientes de éar 
tos últimos: expliquen si son casados 
ó solteros, sin dejar de asentar sus 
nombres, con expresión ademas de to- 
das las cabezas de familia, del marido, 
(je la mujer, de los hijos, de los cria- 
dos, de los esclavos, y también de los 
pastores, de los labradores, . y de cua- 
lesquiera otros de sus subditos que vi- 
ven en el campo, haciendo mención en 
el registro del numero de personas á 
quienes deben confesar, para que les 
conste con claridad. Estos registros 
se formarán anualmente al principio de 
cuaresma, en los lugares en que habi- 
tan españoles; y cuando comience la 
septuagésima, ó antes (si lo estimase 
conveniente el obispo), en los pueblos 
ó aldeas de los indios. 



uxorem, filíos, fámulos, ser- 
ró»,' rtecnoh Pastorum, Agri- 
calarum,. et aliorum in agria 
cgmajorantiu.oQ, sibi subdito- 
rum, jneodem índice mentio- 
rieni faciantj utde Personarum 
humero, quárum peftcala audi- 
re debent, Parochis hoc modo 
constet. índices vero hujus- 
modj singulo quoque anno con- 
ficiant á principio Quadragcs- 
simee in Hispanorum locis; á 
Septuagessirna autem, vel an- 
tea (si Kpiscopo visum fuerit) 
in oppidU , seu pagis Indo- 
rum. (I) 



"-(J) Mexic. 1: cap.*6. et 7. — De materia hujus §. cum seq. loquitur Guad. tit. 2. const 
25 SO. 33. 34. ct 35. Synod. de Quiroga const. 1 1, et Granat. tit. de poenitcntiig, et re- 
mÍKsion, n. 20. 21. 22. et 23. Mex. 1. c. 6. ct Mex. 2. c. 4. Conc. Milán. 5. -tit. qua) ad 
Sacrament. pcenitenti» pertinent in principio. 



196 DXL CARGO DHL RICT0R ó IUPXKIOII DB LA Z4U8IA, 



§. II. 

Móhitum qubddam circa con- 
fessiones, guie fiunt in Qucr 
dr ages sima. 

Moneant quoque Parochi á 
Dominica Septuagessimoe Pa* 
rochiales sibi subditos, ne us- 
que l ad Quadragessimae finem 
peccatorum confessionem di- 
fferant: sed potius ita se ad 
eam pneparent, ut ante majo- 
rem hebdomauam peccata con- 
confessi, tempore ab Ecclesia 
preefinitOjSacrosanctaui Eucha- 
rutiam percipiam. 



§. III. 

Denuntiatio facietida iis, *qui 
statiUo tempore nan céfww^ 
nicanu 



§ II. 

Advertencia que deben hacer los curas 
en la cuaresma acerca de las confu- 
siones. 

También deben amonestar los pár- 
rocos á todos sus feligreses desde él 
domingo de Septuagésima, par& qué 
no retarden la confesión hasta que sé 
acerque la conclusión de la cuaresma; 
sino que mas bien se preparen á ella 
de tal suerte, que confesados antes dé 
la semana mayor, reciban el Santísi- 
mo Sacramento de la Eucaristía, en e! 
tiempo que ha determinado la Igle- 
sia (113). 

§ III. 

Sean denunciados los que nocomutyt&t 
en el tiempo determinado. , 



Parochi Hisparíorun^Dottfí- 
nica Quasimodo ínter Mistfa» 
rum sollemnia, tempore Ofíer 




oup 
'fíe 



omnes, Mixtos, jEtidpeá, ^t ett 
altero párente .¿Etiopes fíalos; 
qui nondupi eo tenjpof-p pecca- 
ta confessi sunt, nec Eucharis- 
tiam sumpseyuntiEcáleáiic prit> 
ceptum ttángressbs fdiss«, et 



J El domingo de quasimodo 

ten publicamente los curas en snfc r.e&-, 

toril pubüce in sua cuique Pa- V**™** parroquia*, Ínter mitsarum so- 
rochia denuntient Hispanos lemma, y ul tiempo del ofertorrp., qñé <r 
^•««*- íLfi*. — ».í-_^..^^ i^Q^ j^ españoles, mestiiQ^.neg/;^ 1 

y descendientes de éstos (JÍ4), que 
aun no se hubieren confesado en aquel 
tiempo ni recibido la sagrada Eucaris- 
tía, han quebrantado el precepto de la 
?^£í«£ ??T ^ Qn «? m Iglesia y cometido una grave ofensa 

corompisse, A.d, cujus cu na;. ° -h:- a * ^ i 

emcnJiatiónem eos móneant/ coiitfa D io»- • Amonéstenlos, pues, para 
qintáírmi ' ¡fráihñitiAérñfiore us- que corrijan la falta que han contraído, 
que ad Dominicam«io(íijéntem, y puedan confesarse y recibir el Santí- 

S Í5yr B to r;S;r¿ simo Sacramento del altar en el tieaf 
poena Excommunicationis latre P° q ne se * es señala de nuevo hasta el 

domingo siguiente inclusive, bajo la 
pena de excomunión latee sententia, en 
que todos incurran (con excepción xte 
los esclavos). 



sententicB, quam omnes (servia 
exceptis) incurraut, (I) 



* .*T> 



(i) Goad. tit. 2. const. 38.— Lirnens. 9. áct. 4. c. 7. 



\ 



'* 



|.IY. 



t*^ 



Quaptio tt quotnado á Commu- 
niont Fidelium removendu 

Qui vero sic dentintiati, tem* 
pore*í>r»fixo coafíteri peccata, 
et BttcbarÍBtWLm suraere negle- 
xerint, sequen ti festo, vel Do- 
minica publici declarentur ex- 
comrpunicatt, et á DivinU ar- 
ceaatar OíUciis, nbi fia Con- 
feaqarií concilio ad .'Euchari*- 
tiam non accesserint, sic autem 
excomraunicati, ab arlo, quam 
á pnípria Pftfocho absolví non 

possin^ iHjspanl wrñi.^t MI** 
ti, priusquam absolranfur, pon- 
do uno mulctentur; ^Etiopes 
auttni, seu ex altero párente 
iEtiope editi jam l^ri, pondfl 
dimidio, ad usus ¿abriere Ec- 
clelífcV>ujtts faerwit Parocbía* 
Jes, pro servís vero pondo di- 
mid.utn Herí per?oIvant , eo 
qupjine^ligppter aervos ad pec- 
caióru'm confessionem monué- 
riirf %ra* i} iTufem rtiulctn&Pa- 
rócbi WH Ni^ipiant, aed ip»Js 
pra^anti^ iaajca ^condan- 
tur» aja effectum hujusmoni in. 
qiKÍiSt'Eccfesra de pu tanda. 



l or ';ií- « 

•Pj i í i- i 



» i * r* 



• » 



§ IV. 

En que tientpp y de que . modo se ha de \; 
apartar á los dichos de la comunión \ 
de los fieles. . - 

Al domingo siguiente en que se ha- 
ya cumplido el plazo que se fijó para u 
que se confiesen y comulgupn los que 
hubieren quebrantado este precepto, de • 
la Iglesia, si hubieren despreciado el 
hacerlo, sean públicamente excomul- 
gados, y apártense de loa oficio» divir -. 
nos/ á menos que no se hayan abste- 
nido de recibir el Santísimo Sacrameu- - 4 
tb de la Eucaristía por consejo de su 
director espiritual; en la inteligencia de 
qué nadie puede absolverlos fuera de su 
cura propio, y de que serán multados en 
un peso loa españoles y mestizos antes -.1 
de alcanzar la absolución* Pero lo& 
negros ó sus descendientes libres pan- 
garán la mitad de esta multa, cuyos 
productos se aplicarán á la fábrica de « 
la iglesia parroquial de la que faereft • 
feligreses. Juaguen los cuatro reales *' 
que se imponen por via de multa en,, 
lugar de sus esclavos loa señores que 
hoyan descuidado la confesión de éstos: n 
s Aclvirtiéndose que los párrocos ño re- ! 
4 crban la» multas que se cobraren, sin? > 
qxiii en presencia de los que las hayan ?4 
exhibido* se. depositarán en una áfcáj; 
destinada para este efecto en U igle&u^' 
que eligiere? ásu arbitrio. . . . )..'. 



I', r - 

ni • ;. . 

ab ¿.ji¿~ 






198 DEL CARGO DEL RECTOR 6 SUPERIOR DE LA IGLESIA, 

§. v. § V. 

Excommunicationis aggra- Casos en que las excomuniones deben 

vatio. 



agravarse. 



Cum publice excommunica- 
tis hsec ratio habeatur, ut, si 
qnarta Dominica post Resur- 
tionem, emendad non parue- 
rint, cum participantibus ex- 
communicentur. Si vero Do- 
minica quinta adhuc peccata 
con fes s i non sint, nec Eucha- 
ristiam susceperint, anathemate 
feriantur. Quibus sic gestis, ín- 
dices, sive libellos suos Parochi 
clausos deferant, aut per pro* 
vidam Personan! adeo oppor- 
tutie ad Oíficiales Episcoporum 
transmittant, ut ad diern Pcn* 
teco&tes praedictis Officialibua 
tradantur; sin mi ñus pondo de- 
cem mulrtentur fabricro Eccle- 
siae, cujus Parochi fuerint , et 
piit openbus ceque distribuen- 
dis: Curn autem servi Decre- 
ti hujiH Censuras non incur- 
rant, decernitur ; ut poena pe- 
cuniaria heria imposita augea- 
tur juxta servorum retardatio- 
nem in peccatis confitendis. Si 
vero (quori absit) aliqui ex hu- 
jusmodi excommuuicatis, adeo 
pertinaces, et obstinati sint, ut 
nnndum in die Pentecostés Ec- 
clesiee prteceptum adimpleve- 
rint, corum absolutio Ordina- 
rio reservetur, qui eos absol- 
vendi facúltate»! nulli tribuat, 
ut ipsi verecundia confusi, ite- 
rum non delinquant, et alii me- 
tu po»nt& cautiores evadant. 



Respecto de los públicamente exco- 
mulgados debe observarse la regla de 
que si al cuarto domingo después de la 
pascua de Resurrección, no se mostra- 
sen corregidos de la falta que cometie- 
ron, sufran también excomunión contra 
participantes. Y si al quinto domin- 
go, aun no se hubieren confesado ni 
recibido el Santísimo Sacramento de 
la Eucaristía^ sean sometidos al ana- 
tema (115). Hecho esto, los curas 
presenten cerrados sus libro? ó regis- , 
tros, ó eomuníquenlos oportunamente 
á los oficiales del obispo por medio de 
una persona prudente, de modo que 
los reciban en la pascua de Pente- 
costés; y en caso de contravención, los 
curas bcun multados en diez pesos, 
que se aplicarán por partes iguales á 
la fábrica do la iglesia de qu<e fue- 
sen párrocos y á obras pias; Como 
los esclavos no incurran en las censu- 
ras que establece el presente decreto, 
se ordena que se aumente la pena pe- 
cuniaria que se imponga á los señores, 
atendiendo á la morosidad que hayan 
tenido para confesar sus pecados, Pero 
si (lo que Dios no quiera) algunos de 
esos excomulgados persisten en su obs- 
tinación, de manera que todavía en la 
pascua de Pentecostés no hubieren 
cumplido con el precepto de la Iglesia, 
entonces debe reservarse su absolución „ 
al ordinario, quien no debe conceder 
á ninguno facultad para absolverlos de 
manera que la vergüenza los confun-' 
da y no vuelvan á cometer semejante- 



T DEL CURA PÁRROCO. 



199 



falta, y su castigo sirva de saludable es- 
carmiento á los demás* 



$. VI. 

Quid ab Indorum Parochis 
faciendum circ<^ Catálogos 
eorundem. 

Indorum etiam Parochi, tam 
Seculares, quam Regulares, 
Dominica Quasimodo eos ad- 
moneant, teneri semel in anno 
peccata sua confiten, quos ve- 
ro repererinf, eo tempore non 
satisfecisse proecepto ; graviter 
reprehendant, eisquo tempus 
ad confítendum praífiniant. 
Quod-ei non paruerint, pro ra- 
tioneriil&tioms punían tur. Ad 
Dominicana, autem Pentecostés 
Officiali Episcopi índices, seu 
Jibélíós ffijíiaht, quibua descri- 
bantufeorum.qui confessí sunt, 
ingettíum» et.Chr istia ni mores, 
et hi.etiani v qui sumunt Eücha- 
ristiam, necnon illi', qui peccata 
confessi non sunt', quod Paro- 
chi exequatitar, sub preña pon- 
do decem, ad Eccleóiae fabri- 
cam, et pios usus. 



§ VI. 

Qué deben hacer los párrocos de los in- 
dios en orden á los padrones qtye 
formen de ellos. 

Los curas párrocos, ora sean secu- 
lares, ora sean regulares, adviertan á 
los indios sus feligreses, el domingo 
de quasimodo, que están obligados 
á hacer confesión sacramental de sus 
pecados una vez al ano; y reprendan 
severamente á los que no hayan cumpli- 
do este precepto de la Iglesia, fijándo- 
les el plazo que estimen necesario para 
que lo hagan. Sí no obedecieren, sean 
castigados por causa de la tardanza, 
Ademas, cuiden los curas de remitir al 
oficial del obispo para el primer dia de 
la pascua de Pernéeosles los registros 
oportunos en que consten los que se 
hayan confesado, con expresión de su 
carácter y del estado en. que se encuen- 
tran las costumbres cristianas que han 
adoptado, y sin excluir á los que hah 
recibido la sagrada Eucaristía, así co- 
mo tampoco á los que hayan dejado de 
confesarse, bajo la pena que se aplica^ 
rá al que infringiere el presente decre- , 
to, .de diez pesos, que se destinaran á 
obras píos y á la fábrica de la (iglesia* 



§. VIL 

r w ■ 

i 

Paroc/ri Orationivaccnti Mis m 

samque, et Vesperas cclebrcnt. 

» » . 

Pife- Populo sibí commistfo 
OnúpMfli a Sacrificia Doo of- 



§VII. 

Los párrocos deben (116) dedicarse á 
la oración, celebrar misa y vísperas. 

m 
* > 

Siendo necesario que los curas diri- 



80% ML CARGO DEL RBCXOE 6 SUPRIOR D» LA I0LBSIA, 



ferrar f KmM^Iíiqtf * ! ÍW. 
hec Synodus decernit, ut onj- 

nibus diebus Dominicis, etFes- 
tit colendis Mitsam de Oíficio 
occurrenti celcbrcnt , nec non 
primas, et secundas Vesperas 
§olleronitercantent t quibusquo- 
tiea ip8Ímetw>n ioterslnt, pon- 
do URjinf .!$ (jtiicea ÉcQle. 
ske usum persorvant, (I) 



J. VÍH. 

* * • 

tient. 

Orrmibu* diebus Dominicis' 
intex Mesarum sollemnia tem_ 
pojrp OpVrtpiii subditis annun" 
tieríi'Fésta cplenda, ac dies je* 
juníi ex prcecepto, quce in se- 
quen te m hebdomadam incide- 
riol* sub peana pondo quatuor, 
accúsatori, et piis operibus di- 
stfibuendis; vigilias etiam Hua- 
t» María Virginia, quce non 
sunljejunii, dies itidem roga^ 
tionuonpvftlgftnt, flioneajitque. 
BubJi^ut Í)js diebua jejunan- 
di.etab ¿su carniurn absiinen- 
di, - 'láuÜab'ílenn fiedeliúñi con- 
sujiáidiaett setrertt, prout tkur 
lo 4bu p^5?ft^e, jej^ipf uru 
deprel^pi qst, njscjion Ipdul- 
gemías, ob id sibí concesas, 
eisclem notas fácranf. (2) 



§. vm. 



¡ mi 



jan oraciones á Dios, y le ofr* zf an sa- 
crificios p$r la salud del pueblo que \$b t ^ 
está encomendado; éste vpncilio jpre-"' 
viene, que celebren misa todos los do- 
mingos y dias de fiesta ele guanjar, * 
cqnforme ^1 oficiq . QCjxrjjBirte, y 'A'-.ifJ 
ipas canten solem^eoatui^ ^rim^r^cji u 
segundas vísperas: y prfgiten «n peso-- i* 
que se aplicará á la fábrica de la i£le- ^ 
sía tantas cuantas .veces? upjft^ie^^;;^ 

■ .>. . '. u*I 

.« : . ü c í 

••• ..1.1OIJ, 

. ► .. íi .1. - - JouV^ 

Anuncien lo$ dja$ (k jmfa il* p rtce p - /> 
to, y aquellos en que obliga tVúiplitb 

Los curas han c(e anuncia* ásusjaéb-r 
ditos todos los domingos intet [ trmm±'^ 
riim solemnia, y al tiempo del oferto- 
rio, cuales spn los dias de fiesta y <j§« 
ayuno que se han de guardar y ob&ex- 
var de precepto que hubiereen la sema- 
na siguiente (117), bqjo la pena de cua- 
tro pesos, que se han de aplicar 'á-tibir&ty/i 
pías y al acusador: publiquen también 
Ías:vigilia* de la santísinpa Virgen M|*j 
ría que no son de ayuno, y tamttyan'.lofeb 
de rogación, exhortando á sus subdito* o 
á que observen la laudable costnhíbi* ^ 
de los fieles que ayunan y se absUgp$q :) 
del uso de la carne en esos di&s* endfeh 
forma que se ha establecido en el ¿furto J 
de la observancia de los ayunos,, acótif^" 
pañando sus amonestaciones de la in9* a 
truccion qué deben darles acerca de* 
las indulgencias que se han concedido ; 
para estimular al ejercicio de tan piá- 1 * 
dosas prácticas. 



"~ " "* JK.T 

(1) Goad. tit. & coast. 10» et 11. Synod. de Quiroga const, 93, - x " 

(2) Mex. 1. c. 37. et Milán. 3. tit. de Parochis verbo Dominicis diebtis.^Jiuta Ooáe. 
Aurelianenso 1. c. 29. tom. Ü. Conc. gener. refertur in c. Bogationes dé cojD6eq , aE dltUl. 
* *4* »&ftM»>- *< tit. 21. $. S, \..; ml ^ « ^JV-C 



T DEL CURA PÁRROCO. 



301 



§. IX. 

Singulis hebdomadis Eucha- 
ristiam renovfnt. 

8íngul¡3 octo diebqs Saüctís- 
•¡mura Eucharístise Sacramen- 
tura renovent , consecrantes 
Hoetiam eo die, ve) pridie ejus 
diei confectem ; corporalia sin* 
gulis quindecim diebus lavare 
cúrent, quaí, rum ad lavandum 
clédeTÍnt, attente respiciant, ne 
-Pírticñla ulla in eis remaneat; 
Purificatoria itidem singulia 
/quoque ocio diebus mundentur. 
Quotíes autem ¡n aliqúo lio rum 
n&gligeríter egerint, pondo qua- 
taor malctentur , sumptibus 
lampad if, curam Dominici Cor- 
pona Sacramento ardentía, ap- 
pííCáTidÍ8.(l) 



§IX. 

Renueven semanariamente el Santísi- 
mo Sacramento de la Eucaristía. 

Cada ocho difts renueven el 8a mía i- 
mo -Sacramento del altar, consagran* 
do la hostia hecha en el misino dia ó 
en el anterior (118). Cuiden también 
de que se laven los corporales cada 
quince (lias; pero antes de darlos á la- 
var, examinen atentamente si ha que- 
dado en ellos alguna partícula; los pu- 
nficadores igualmente han de limpiar- 
se cada ocho dias, Y cuantas veces 
obraren los curas con negligencia en 
el desempeño de cualquiera de estas 
obligaciones, sufran una multa de cua- 
tro pesos que han de aplicarse á loft 
pastos de la lámpara que arde delante 
del Santísimo Sacramento. 



•PBfBthérum Ctlrüfirpa Bap- 
,. tismum. (*)' 



»/ 



,_ Pafrdchi juxta Concilii Tri- 
dentiniDecretum,antéquam ad 
'conferénrtum Baptismum acce- 
'íant, diligénter ab hís, ad quos 
apéela vít.acitfciten tur, quem ve I 

3 uos elegerint, üt baptizatum 
e Sacro. F&nte auscipiant, et 
cym, vel ao» tantu.ro ftd illum 
atísciptendtim adthi(tant t do- 
caan tqufe eos, quafn cogna'tio- 
nér¥<eof>trftxeiint, átque- aoliim 
eáfam norñiaa in Vibro descri* 
b^ f íqvarpris qlii* ultra deaig- 
Imtos, baptrzatu± tetigerint. (2) 



§ x. 

Cuidado que deben tener los curas tn 
órddh al bautismo. 

Antes de que lófe curas se Uegueá 
á conferir el sacramento del bautismo, 
infórmense diligentemente de quiénes 
corresponda, quién ó quiénes son las 
personas que 'han elegido para ^uétéii- 
gan al bautizado en lá pila bautismal; 
y solo á éste ó á éstos admita para te- 
nerle, y declárenles el parentesco qué 
han contraído, escribiendo sus nom- 
bres en el libro destinado á este efec- 
to, y desechando á otros que á mas de 
los señalados tocaren al bautizado, to- 
do de conformidad con lo que manda 
el sacrosanto Concilio de Trento. 



j(li Ex Granat. tit. de Offic. Rector. 

jtfr *?3t!tc« Tria: 5ess. 94. cap. 3. de reform. Matrim. et infra tit. de Baptismo §. 5. 
.. /?•):• El tinginal dice haptitítrium; pero del contesto del mismo §, se conoce la érráfe 
que hamos corregido. 



202 



9 

DEL CARGO DBÍ. RECTOR 6 SUPERIOR DE LA IGLESIA, 



$. XI. 

Parochi Libros habeant , in 

." gwzótis Baptizatorum, Con- 

firmatorum, Conjugatowrri) 

et Drfunctorum nomina scri- 

bantur. 

Ad vitanda incomnioda, quoe 
labente tcmpore ex rerum obli- 
vione nascuntur, in Sacramcn- 
tU prcBsertim iterandis, et Ma- 
trimoniia ex cognationis igno- 
raniia in gradibus prohibitia 
contrahendis, mandat hcec 8y- 
nodus, ut Parochi singuli tres 
libros habeant, in quorum uno 
baptizHtorum, eorumque paren- 
tum, etcumpatruum, baptizan-, 
tis quoque nomina describant; 
in secundi vero libri parte una 
eos, qui Matrimonium contra- 
xerunt, parentcs quoque eorum, 
et patriam, testes etiam Matri- 
monio asistentes annotent, ac 
suo proprio nomine muniant; in 
altera vero parte defunctorum 
nomina, cum die, mense, anno, 
At Ecclesia, inquasepultisurit, 
scribant; in tertio denique li- 
bro, eorum qui Sancto Chris- 
mate deliniti sunt, parentum 
quoque, compatruum, ac.cuntir- 
mantis nomina apponantnr ; hi 
porro libri ad formam ab Epis* 
copo praescriptam aasejrvennir, 
quibus, et in eis scriptis, ac Pa- 
rochi nomine subscriptis, tam 
in judicio, quam extra, fides ad- 
hibeatur. (1) 



§ XI. 

Los párrocos tengan libros, en que se 
asienten las partidas de los bautiza- 
dos, confirmados, casados y difun- 
tos (119). 

Para evitar los inconvenientes que 
se originan con el olvido de las «cosas 
por el tFascurso del tiempo, principal- 
mentfi cuando se trata de los sacra- 
mentos que pueden reiterarse, y de la 
celebración del matrimonio, que suele 
contraerse en grado prohibido,* por 
la ignorancia que padecen los con- 
trayentes relativamente al parentesco 
que los une entre sí; ordena este Con- 
cilio, que todos los curas tengan tres 
libros, para que en el primero consten 
los nombres de hs bautizados y de sus 
padres, así como los de los compadres 
y el del que bautiza. En la primera 
parte del segundo libro, lian de anotar 
á los que contrajeron matrimonio, lo 
mismo que á sus padres, expresando 
cuál es su patria, y ademas quiénes 
fue-on los testigos que asistieron al 
matrimonio, y fírmenlo con su propio 
nombre; en la segunda parte, asienten 
los nombres de los difuntos, explican- 
do el dia, el mes y año, y la iglesia en 
que fueron sepultados: finalmente, eu 
el tercero, escríbanse los nombres de 
los que han recibido el sacramento de 
la confirmación, así como también los 
de sus padres y padrinos, y el del que 
los confirmó. Estos libros, pues, de- 



" (i) 'Éx Conc. Triden. Sess. 24. c. 2. de reform. Matrirn. ct Mcx. 1. c. 82. ct Milán. 1. 
tit. qu® pertinent ad Baptismi administraron, verbo Parochus. — Ex Conc. Trid. Sess. 
<U.Cé l de reform. Matrim. et Milán, i. p. 2. tit. quse ad Sacramcntum Matrirn. pertin. 
Granati tit. de Offíc. Rectoris n. 24. Milán, i. 2. part. tit. qim perrincii^ ad Sacrajnejoü 
Confirmation. administrationcm. Synod. de Quiroga const. 6. et 8. 



T DEL CURA PÁRROCO. 



303 



-i.. 

X 4 .. 



§. XII. 

'*]!!ítraneo$ nc Matrimonio jun- 
r gant Parochi, nisi de Epis- 
_i tupi licentia. 



\, ' 



Nqlluroextraneuro Matrimo- 
nie jconjungant, si prius per di- 
ligeñlem Inquisitionem non 
cbrtstet, énm millo legítimo te- 
nttri impedimento, ac praeterea 
ab Episcopocontrahendi facul- 
tare m in^criptis habeat, juxta 
Concílii Trítlentini Decretum, 
*ub prona pondo quatuor nd 
usina *fcbricBB« et accusatoric, 
§eu accusatore deficiente, Ju- 
dici* id judicantis. (1) 






$. XIII. 

Censuras á Juiicibus latas Po- 
pulo anmintient. 

., Parochi statirn, ac fuerintre- 
quisiü, Interdicta, et Censuras, 
prout sibi fuerint á Judicibua 
fecclesiaetieis injunctum , an. 
siiiDtient, ac promulgent, sub 
(Kftia pondo decem ad usus fa- 
brica?, et piorum o perú m : si 
autem Parochialis aliquis cum 
participantibus excommunica- 



ben conservarse en la forma que pres- 
cribiere el obispo, y á ellos y á todo lo 
que en ellos apareciere autorizado con 
la firma del cura ha de darse fé 9 tanto 
en juicio como fuera de él. 

§ XII. 

No unan en matrimonio á los extran- 
jeros y sin la licencia del obispo. 

En cumplimiento de lo que previene 
el sacrosanto Concilio de Trento, no 
deben los curas autorizar el matrimo- 
nio que pretenda contraer cualquiera 
extranjero si iio constare antes por 
medio de una diligente y minucio- 
sa información, que no tiene impedi- 
mento legítimo que se lo estorbe, y 
ademas haya obtenido licencia por es- 
crito del obispo (120); en el concepto 
de que si contraviniesen á lo que de- 
creta este Concilio, sufrirán la multa 
de cuatro pesos, que se aplicarán á la 
fábrica de la iglesia y al acusador, 6 
en defecto de éste, al jaez que cono* 
ciere de la causa. 



.** 



§ XIII. 

Manifiesten al pueblo las censuras que 
hayan decretado los jueces* 

Inmediatamente que fueren reque- 
ridos los curas, manifiesten y pro- 
mulguen las censuras ó entredicho 
que hayan decretado los jueces ecle- 
siásticos conforme á lo que éstos les 
hubieren encargado, bajo la pena de 
diez pesos que be destinarán á obras 



( l > ' Cbttc. Tríd. Seas. 24» c 7. do refonn. Matriro.— Vide eupra lib. j. tit. de Offic. Iu- 
4fer<fráfc.$t?3. 



904 DBL CARGO DEL RECTOR 6 SUPERIOR DE LA IGLESIA» 



tus, ye\ anathemate percuspus 
reperiatur, eum Parochi admo- 
neant, ut vel se domi contíneat, 
y^i é Civitaie, aut oppido egre- 
díatúr, ne coILoquio suo alios 
contaminet. Quod si horum mo- 
nito parare noluerit, auxilium 
implorent Secularium Magis- 
tratuum, quos heec Synodus ex- 
horta tur, ut in re tam justa Ec- 
clesiae opem ferant, quo excom- 
municati hujusraodi citius ab» 
solutionis remedium perqui- 
rant. (1) 



$. XIV. 

Patfichi Divino Cultui stu- 

i 

dtanU 

Curcnt diligenter, ne in Eo 
clesiis quidquam desit, quod 
ad earum nitorem, et ornatum, 
ac Dirinum Cultum pertineat; 
•i vero ad id re aliqua opus sit, 
Episcopum certiorem facían t, 
ut opportune providere poa- 
ait.(2) 



pías y á la fábrica de la iglesia; pero 
si alguno de sus feligreses esté exco- 
mulgado con excomunión contra par- 
ticipantes ó se le haya impuesto ana- 
tema, exhórtenlo los curas á que se 
mantenga encerrado en su casa, ó á 
que salga de la ciudad ó del pueblo, 
para que no contamínela Jos demás con 
su trato. Pero si no quisiere p^edecer 
á esta amonestación, imploren Jqs cu- 
ras el auxilio del brazo secular, á cuyos 
magistrados recomienda este Concilio 
lo impartan á la Iglesia en un asunttj» 
tan justo, para que los excomulgado? 
mas brevemente soliciten el remedio 
de la absolución. 

§ XIV. 

Promuevan los curas la tnqgft¡fae#giy 

del culto divino. 

Cuiden también con suma diligencia 
de que no falte en las iglesias cosa al- 
guna que pertenezca al mayor esplen- 
dor y ornato de las mismas, ó al culto 
que se tributa á Dios en ellas; pero 
si hubiere necesidad de alguna cosa 
para lograr el fin propuesto, manifiés- 
tese así al obispo, con el objeto de que 
pueda proveer oportunamente del re- 
medio conveniente. 



$. XV. 

Parochi directorium confessa* 

riorum habeanL 

• 

Quo meliu8 in Sacramento- 
rurri adminisiratione diriguntur, 
Parochi omnes directorium 
confeasariorum ab hacSynodo 
designa tum, et approbatum se- 
cum babea nt, ejusque regulas 



§ XV. 

Los curas deben tener el direppfrift $e 

los confesores. 

Todos los curas párrocos tengan el 
directorio de confesores que ha dis- 
puesto y aprobado esíe Concilio (121), 
observando las reglas que establece, á 
fin de que puedan conducirse mejor en 



fc (tJ* Ex Granat. ubi supra in princip. huju* tituli. 
(3) Ex Gianat» ubi^supra. 



Y 3>ML CflfBA PÁRROCO. JBfc 

P T e at mioTcSSL'r £ "^tracion de k* samaros. 



pro su» ratione contumacia, v " WUI,u " irtlc . Ion «« »« Bacr&Ittefltos. 

usque ad officü privationem * el í uft careciese de él, sea castigado 
piectetur. ha "to con la privación de oficio, par ra- 

zón de en contumacia. 



DE SOLICITUDINE PR*S- DEL CUIDADO CON QUE DEBEN MANEJARSE 

▲D9IBAATÜR. 



§. I. 

PatócAorurit Cura circa adie- 
ta publica. 

ínter alia Curatorum praeci- 
púa manera, unum illud est, ut 
peccatis publicis, quibus ira, 
Deí io Pqpulum írritatur, ré- 
medium afferant, viasque vitio- 
rumomniumintercludant. (1) 



}. II. 

Quomodo ipsis in kac materia 
proccdendum. 

Quamobrem Parochis prse-» 
cipitur, ut in suis Parochiis di- 
ligenter se ia citen tu r , sint ne 
malefltri K«mi«o8, sortilegi, ve- 
nefici , concubinarii , Femlp» 
impudicce, lcnae, publici aleato- 
rum Buaceptores , diversoria , 
ubi inhonesto femínea cern- 
morentur, aut alia publica hu- 
jusmodi peccata : quibus si aíi- 
quos irretitos invenerint, eos 
benigne moneant, et ad culpas 
emendationem hortentur. Quod 
8\ minioae reeipuerint, eos suis 
in libellis describant, et Ófticía- 
libus denuntient, ut pcenis, et 
aliis convenientioribus remedus 
coerceantur;si vero ex his pee- 
ría 1 allqua adeo publica non 
•iat, contra qufcé de juré proce- 



§1. 

Munejo de los curas acerca de los de- 
litos públicos. 

Entre las graves obligaciones que 
impone á los curas el ato ministerio 
q»e desempeñan, una de la* principa- 
fes es eir verdad poner el remedio opor- 
tuno á los pecados públicos que se 90- 
meten y con los cuales se provoca la 
ira de Dios, cerrando al efeeto ía en- 
trada á todos los vicios. 

§ II. 

De qué rriifdo han de proceder los turas 

en esta materia. 

Esto supuesto, se ordena á Jos cu- 
ras investiguen cuidadosamente ai en 
sus parroquias existen horrjbrfes malos, 
*nnao son adivinos, envenenadores, he- 
chiceros, cóncumnario*, muJÉ>r fta escan- 
dalosas, lenonas, conocidos encubrido- 
res de tahúres, casas públicas en que 
habiten mujeres deshonestas, ú otros 
pecados públicos de esta naturaleza: á 
todos los cuales amonesten con benig- 
nidad, y exhórtenlos á que corrijan sus 
delitos, sí por desgracia 1¿V encuen- 
tran culpables en cualquiera de esas 
maldades. Pero si no se enmenda- 
ren absolutamente, denuncien los á los 
oficiales pbr medito dé uto rttetóflrial 



(1) Grana** de Offic. Bectarís n. 9. 



*.-. •.*« 



» .r: 



S8?"r:* 



u, 



906 BBfc CARGO DEL RBCTOR 6 BÜPEftIOR DE LA IGLESIA, 



di non poaait, imo magia Epis- 
copi hortatu corrigi posse vi- 
deantur, ea Episcopo clam nota 
faciant, ut aalutare hia malis 
applicet medicamentum. 



§. III. 

Quid eirea itinerantes^ multo- 
nes % mercatores, ápc. 

Sciacitentur itidem in regio - 
nibus aibi subditis, an aliqui 
mexcatorwa prrtextu ab uxori- 
bus separati vagentur, et in 
adulterio vivant; inquirant quo- 
que ínter muJiones, rbedarios, 
et alioa hujuamodi vectores, an 
aliqui hujus generis sint, quos 
cum repererint, ab adulterio, ai 
in eo sunt, revocati, ad vi- 
tara conjugalem eompellantur. 
Quod ai ahquo8 binas exercen- 
tes nuptiaa invenerint, Episco- 
ponuntient, ut quemadmodum 
oportet, gravitar eos puniat. (1) 



en que se hagan constar, para que sean 
castigados con alguna pena, y repri- 
midos con algún otro remedio mas con- 
veniente; aunque si Los delitos no son 
públicos, de manera que no pueda pro- 
cederse contra ellos, conforme á dere- 
cho, sino que antes bien pareciese que 
pueden corregirse con la exhortación 
del obispo, manifíesténselo por la via 
reservada, para que aplique á esos ma- 
les la medicina saludable (122). 

§ III. 

Cómo deben obrar respecto de los cami- 
nantes, muleteros, mercaderes, Sfc. 

Averigüen también si en los pue- 
blos que están á su cargo, hay algu- 
nos que con el pre testo de ejercer el 
oficio de mercaderes, andan separados 
de sus mujeres y vivera en adulterio; 
informándose igualmente si entre los 
muleteros, los carreteros, y otros con- 
ductores de este género, existe algu- 
no en el mismo caso, y apartándolo del 
adulterio en que viva, obligue á volver 
á la vida conyugal. Pero cuando en- 
cuentren á ciertas personas que hayan 
pontraídu dobíe matrimonio, deben avi- 
sar al obispo lo que ocurre, con el ob- 
jeto de que castiguen severamente á 
tales delincuentes. 



§• IV. 

Quid circa tlaemosinarum, 
CoUectores, et Mendicos 

Elaeemosinas fn suis Paro- 
chiis, et regionibus ab his peti 
ne patiantur, qui extranei sunt, 



§ iv. 

De qué manera han de conducirse con 
respecto á los mendigos y a los que 
recogen limosnas (123). 

No permitan los curas á los foraste- 
ros que pidan limosnas en la jurisdtc- 



(1) Max, i* Cap. 71, 



T DEL CURA PAB&ÓCO. 



207 



sine Episcopi licentia ¡n gcrip~ 
tis. Id tamen de Religiosis Per- 
sonis, mendicantium Ordinum 
superiorum permissu, elecemo- 
sinasad victum Monasteriorum 
quaeritantibus ne intelligatur, 
nec de eegrotis, quorum inopia 
roanifesta est, dummodo sene- 
dam ostendant, qua constet, 
pretérita Quadragessiraa pee- 
cata fuisse confesaos, aut intra 
tres dies ea confiteantur. Virum 
autem, et mulierem si muí raen- 
dicare non permittant, nisi, se 
conjugea esse, sufficienti pro- 
bent testimonio. (1) 



cion de sus parroquias y en los pue- 
blos que les están encomendados, si 
no presentasen antes licencia por es- 
crito del obispo. Esta prohibición no 
comprende á los religiosos qu$ con 
permiso de los superiores de las órde- 
nes mendicantes andan recogiendo li- 
mosnas para el sustento de sus monas- 
terios, ni á los enfermos cuya indigen- 
cia es notoria» con tal de que manifiesten 
la cédula respectiva por la que conste 
haberse confesado en la cuaresma pasa- 
da, ó han de confesarse dentro de tres 
dias. Tampoco deben consentir en que 
pidan limosnas hombre y mujer juntos, 
á no ser que prueben plenamente que 
son casados* 



DE HIS, QUiE AD PAROCHOS 

1ND0RUM ATTW1NT. 
$. I. 

Supra taxam publicam nil am- 
plias ezigant. 

Cupiens hsec Synodus, ne 
Ministri Ecclesiae Indos exac- 
tionibus vexent, nevé Indi lí ti- 
bus, quas ipsi moveré solent, 
Ministros exagitent, statait, ac 
prncipit, ut Parochi nihil quid- 
ruara stipendii, vel victus, ab 
indis petant, nevé amplius ac- 
cipiant, quam quod sibi fuerit 
constitutum. Quando vero id 
acceperint, in libro cum die, 
mense, et anno describan t, ip- 
sique ac Procura tore3 loci, seu 
oppidi subscribant, ut hujus rei 
monumentum extet, falsisque 
testimonüs, et calumniis aditus 
intercludatur. Cum autem ad 
oppidum aliquod visitandum 
di verted nt, ibique ei cibui sup- 



DE LOS DEBEBES PROPIOS DE LOS CURAS 

ds los nrmos. 

§i. 

Los curas no exijan cantidad alguna 
que exceda á la señalada en el aran- 
cel público. ' 

Deseando este Concilio que los mi- 
nistros de la Iglesia no molesten á los 
indios con cobranzas» ni éstos atormen- 
ten ó persigan á aquellos con pleitos 
que ellos mismos suelen promover, es- 
tablece y decreta que los párrocos no 
les exijan cosa alguna por razón de 
salario ó de alimento, ni les reciban 
mas de lo que justamente les esté re- 
gulado. Y cuando lo percibiesen ó 
cobrasen asienten lo que sea en un li- 
bro, en que expresen el dia, mes y año, 
firmando la nota correspondiente en 
unión de los procuradores del lugar ó. 
del pueblo, para que siempre haya me- 



(1) Ctauutt. do Offic. Rectoría n. 14. 



2Q8 • DEL CARGO DEL 3B&N0. 6 fcWJGSIQB PE LA IGLESIA, 



peditetur, ab pppido, jubi reei* 
dent, victus nomine nihil accí- 
piánt, ne cutn in duobus locis 
Mftsa» cedébratterint, at> utf o- 
q«a ad yioturn rtipeodium pe* 
ta^t T (1) 



§. II. . 

Quid Parochis faciendum rír- 
ca celtbrationem Festorum. 

<Non Balara ab ouani cupidi- 
tata, et avarUia, sed juxta App- 
stoli preeceptum, ab omni ea- 
rum apecie Ecclesiaeticos Viroa 
abhorrere oportet. Quapropter 
Séttiflarta, «t Regulares Indo- 
rum Ministri, Feati alicityusce- 
lebrandi gratia, loca jurisdictio- 
nia 8U88 ne adeant, nisi itifra 
octavam Festi; commemoratio- 
ni» xwo omoium fidehum de- 
functorum celebritatem ultra 
decimum quintum diem mensis 
Decembris ne protrahant. Por* 
ro & Fejia. quarta Cinerum us- 
qué ad Dominica rn primara 
Quadragessimte tan tura, horai- 
num cepita Ciñere apargant, 
lociytt ad id d eligen tes, in quera 
omnes suarum regio num horaí- 
nes commode, hajus rei gratia, 
coTvrenire poseiat. (2) 



morín del hecho, y se cierre la puerta 
á las calumnias y falsos testimonios. 
Ctwudo salgan á visitar cualquier pu e- 
blo que pertenezca á su parroquia, y 
en él se les provea de sustento, nada 
reciban pqr via de alimentos, en el lu- 
g$r en que residen, y cuando celebra- 
sen misa en dos partes, no perciban de 
una y otra alimentos. 

§ II. 

Cómo deben conducirse los curas en or- 
den á la celebración de los días de 
fiesta. 

Es necesario que los ministros de 
la Iglesia no solo sean extraños á la 
codicia y avaricia, sino también que 
aborrezcan toda apariencia de una y 
otra, conforme al precepto del Após- 
tol. En esta virtud, los curas re- 
gulares ó seculares de los indios, no 
deben presentarse en los lugares propios 
de su jurisdicción, con el objeto de ce- 
lebrar algún dia de fiesta, si no es 
pn la infraoctava de ella. En cuanto 
á la conmemoración de los fieles di- 
funtos, no difieran celebrarla después 
del dia 15 de Diciembre. Ademas, 
pongan á los hombres la ceniza en 
la frente, desde el miércoles en que 
corresponde el ejercicio de esta santa 
práctica hasta el primer domingo de 
cuaresma solamente, eligiendo al efec- 
to un lugar en que puedan reunirse 
cómodamente todos los varones que 
existan en el pueblo de la compren- 
sión de la parroquia. 



iV) Mex s. cap. 59* 

(2) Coñc Milán. 5. tit. qu» ad Sacramentalia, et Sacramenta, etc. Verbo Sacrouua 
Oineram. 



7 BUL 4ÚBÁ TAtRROCO. 



i • 



*tó 



$. III 

iVt A¿¿ ipsi Parochianis ven- 
dant. 

Nifcil Indis sibi sobditis per 
so, autinterposátam Personaro 
ad Ecclesiarum ornatum, ct 
Cultus Divini usum vendant. 
Si vero Becus fecerint, reí vén- 
eto jftcturat* faeiant, él Ef>í- 
eeópi arbítrala puniantur. 



$. IV. 

Non ultra dúos equos Parochi 
habeant. 

In suis regionibus dúos tan- 
tbmmodo eqnos habeant, ne, si 
plores habuerint, Indis onerosi 
8int« et suoipúbu8*ad.alendum 
equos moJesti, nisi pro ratione 
regionis Episcopus aliter judi- 
eaverit, tune enim de ejus Ji- 
oentia plures, quaiu duoa ha 
bere poterunt. Canes ad venan- 
dum ne alant, ñeque cum ab 
tino oppiíío in aliud visitandi 
gratia diverterint, venando pe- 
rambuleht, sed ea gravita te, 
j\jae Patres spirituales in eo of- 
fioia exercendo decet, ince- 
dant. (1) 



Vagos* aleatoresque ne domi 
recipiant 

Yagos tomines, aleatores, et 
eos, quorum p'ieper.ta fama esi, 
hospitio ne recipicnt, hi enim 
Indis perniciosi sunt, et eis of- 



Los curas no vendan cosa alguna á su¿ 

feligreses. . 

No puedan los curas vender cosa 
alguna por si ó por interpósita perso- 
na á tos indios, para el adorno de las 
iglesias, ó el uso del culto divino; y si 
contraviniesen á lo mandado, pierdan 
la cosa vendida, y sean castigados al 
arbitrio del obispo. 

§ IV. 
No tengan mas de dos caballoú* :\ 

Solo deben tener los curas dos ca- 
ballos, por temor de seí* grfc. vosos arlos 
indios teniendo muchos, y de originar' 
les molestias por causa de su mano» 
tención. Sin embargo, no subsiste car- 
ta regla, siempre que el obispo jrfzgasó 
de diverso modo, atendiendo á la ex- 
tensión de la feligresía que correspon- 
de á la parroquia, porque entonces bien 
pueden tener mas de dos, con licencia 
de aquel. No mantengan perros de ca- 
za; y cuando pasen de un lugar á otvp 
para visitarlo, no lo recorran cazando, 
sino que han de caminar con la grave- 
dad que conviene á un padre espiritual 
que desempeña las obligaciones pro- 
pias de su ministerio. 

§ v. 

No hospeden en sus casas á los vagos y 

jugadores. 

Considerando que los vagos, tahú- 
res, y cuantos tienen un concepto sos- 
pechoso, son perniciosos á los indtoBTá 



(1) Mes. 1. cap. 59, §. 1. 



410 DEL CARGO DEL EBCTOE 6, SUPERIOR DE LA IGLESIA, 



fendicnlum parant ; sin minus 
fecerint, graviter uscfue ad offi- 
eii privationem plectantur. Hoc 
tamen Decreto non prohibetur, 
ne Hospitales sint erga viato- 
rea, sine Indorum incommodo, 
iter agentes, (1) 



quienes pueden servir de tropiezo en 
su salud espiritual y buenas costum- 
bres, se prohibe á los curas que les 
proporcionen hospitalidad cuando la 
soliciten; y que si no cumplieren con 
lo que se les manda, sean severamente 
castigados hasta con la privación de 
oficio! sin que por este_decreto se im- 
pida sean hospitalarios para con los vía- 
gerog que caminan, sin molestia de los 
indios. 



§. VI. 

Benigne cum Indis Parochi 
agant. 

Quia Indi timidi sunt, et pu- 
silánimes, oportet Parochos 
eum eis mansueto, a a benigne 
agere, nee eos minis deterrere, 
sic enim fit, ut languescentes 
anime, peccata Búa confiten 
non audeant, ac sal u tari poeni- 
tentitt remedio destituantur, (2) 



'c 



§. VIL 

Non per se, sed per Fiscales 
delinquentes puniant. 

Quamobrem prsecipit haec 
Synodus, ne Parochi per se in 
Indos animad vertant, sed per 
Fiscales, et Justitiae Ministros 
ad id deputatos, in quibus cor- 
rigendis modus adbibeatur, nec 
correctionis forma, ab Episcopo 
proscripta, excedatur. (3) 



§ VI. 

Traten los curas benignamente á los 

indios. 

Es necesario que los curas se mane- 
jen con los indios dulce y benignamen- 
te; y no los amedrenten- con amenazas, 
atendiendo á que son tímidos y pusilá- 
nimes; pues si obraren de otro modo, 
sucederá que decayendo de ánimo, no 
se atrevan á confesarse, y se les prive 
del saludable remedio de la penitencia. 

§ VIL 

Los fiscales y no los curas por sí mis- 
mos han de castigar á los delincuen- 
tes. 

Fundándose este Concilio en las cau- 
sas que acaban de esponerse, previene 
á los curas, que no castiguen por sí 
mismos á los indios, sino que reserven 
su corrección á los fiscales, y demás 
ministros de justicia á quienes compe- 
te el ejercicio de semejante atribución; 
en la inteligencia de que deben guar- 
dar moderación al reprenderlos, para 



(V\ Mex. 1. cap. 59 §. 4. 

(2) Iimens. 3. act. 8. cap. 3. ad finem. 

(3) Max. 1. c. 60. §. 1. et Guadix tit. 5. const, 11. ct Limens, 3. act. 4. c 8, 



T D»L CUBA FABROCO. 



SU 



que no se excedan del orden qne para 
este efecto hubiere prescrito el obispo. 



§. VIII. 

jEgrotos pro Sacramentis rt~ 
cipiendis ne ad Ecclesias de- 
ferri sinant. 

Iodos, cum perículo monis 
segrotantes, peccata confitendi, 
et Eucharistiam sumendi cauta 
ad Ecclesias, geu Monasteria 
deferri nullatenus permittant, 
ut est titulo de Sacra Uaotione 
sanoitam. (1) 



§ VIII. 

Nó permitan que los enfermos .sean con- 
ducidos á las iglesias para recibir los 
sacramentos. 

De conformidad con lo que está man- 
dado en el título de la Sagrada Unción, 
no deben permitir en manera alguna 
los curas que sean llevados los indios 
á las iglesias ó monasterios, para con- 
fesarse y comulgar, cuando estuvieren 
enfermos y en peligro de muerte. 



§. IX. 

Parochi domum Parochialem 
incólanU 

Quo facilius, ac promptius 
snbditis in tribulatione positis 
Parochi succurrant, et subditi 
ad ea, de quibus opus habent 
Parochos inveniant, ii pro pe 
Ecclesias commorentur. Si ve- 
ro do mus habitationis Parochi 
intra Ecclesiam contineatur, ad 
cultum domus pro honéstate, 
et reverenda loci mulleres ne 
adhibeant, eademque de causa, 
nec confessiones domi audiant, 
nec matrimonia discutí ant, sed 
tantum in Eccleeia, sub peería 
pondo sex quoties contrafece- 
rint, aecusatori, et sumptibus 
Justitiee distribuendorum. Cum 
vero aücujus rei gratia, quas ad 
officiumpertineat, Indorum do- 
mos intraverint, eos sibi comi- 
tés adjungant, á quibus omnis 
prava*, suspitionis occasio om- 
nino aliena sit (2). 



§ IX. 

Los curas han de vivir en la casa par- 
roquial (124). 

Deben vivir los curas cerca de la 
iglesia parroquial, á fin de que por es- 
te medio socorran mas fácil y pronta- 
mente á sus subditos, cuando se halla- 
ren atribulados, y los encuentren estos 
para arreglar todo aquello que necesi- 
tan. Pero si la casa en que habitan 
está dentro de la iglesia, no permi- 
tan que las mugeres entren á servir 
á ella, en razón de la honestidad y 
de la reverencia del lugar, y por la 
misma causa no confiesen en su ha- 
bitación, ni traten sobre materias de 
matrimonio, sino que todo esto debe 
hacerse en la iglesia, bajo la pena de 
seis pesos que deben pagar tantas cuan- 
tas veces contravinieren á lo mandado, 
y cuya cantidad ha de aplicarse al acu- 



(1) Snpfalib. l.tit. 6. 

(2) Mexic. i. c. 59. §. 2. et Mezia 2. c. 6. ct Synod. de Quiroga const. 39. ad fin. fil 
Milán. 3 tit. de Paroctus verb. si quis Paroctras. , 



SÜÍ DBL CARGO BBL jCtCTOÚ 6 SÜttttUOB DB LA IGLESIA, 

sador y á los gastos de administración 
de justicia, Y cuando entraren á casa 
de los indios, para desempeñar en ella 
cualquiera obra concerniente á su mi- 
nisterio, han de ir acompañados, para 
que de este modo se quite absoluta- 
mente toda ocasión de maliciosa sos- 
pecha. 

§. X. § X. 

Pámki qüétiúie Missam cele- Los cwras han de celebrar misa todos 

br&nt. los dios* 



ÍXevotionem subcfitorum au- 
gere rtrenue procurent, diebus 
quoque singulis, quibus Mis- 
eá m audire prseceptum non est, 
cam mane celebrent, et campa- 
nee sonó Indi voeenuir co tem- 
pere, qoo síne impedimento 
negotiorum, aut operarum Mis- 
sam audire possint. In diebus 
Tero, in quibus ex prsecepto 
Míssa audiénda *st, si subditi 
Jonge absunt.íi loco, ubi cele- 
bratnr, earáque in yiciniori Ec- 
clesia audire possunt, ne pro- 
W&eantuf, in aliena Parochia 
-áfeomm aradíve in oppido, eis 
*b Episcapo desígnalo (1). 



§. XI. 

Parochi Indos carcere detentos 
visítente pro iisque apud Ju- 
dices interceda?it. 

Indos carcere inclusos sin- 
gula quaque hebdómada semel 
visitent, eosque in tribulatione 



Conviene que los curas promuevan 
con toda actividad, y por cuantos me- 
dios estén á su alcance, que aumente 
la devoción de sus subditos, y que tam- 
bién celebren misa todos los dias (125) 
en que no hay precepto de oiría; pero 
de manera que la digan por la mañana, 
llamando a ella á los indios á son de 
campana, y á hora en que estén libres 
y en que no se perjudiquen los nego- 
cios y trabajos á que están dedicados. 
Pero en los dias en que det>e óirsé misa 
de precepto, y los feligreses están lejos 
del lugar en que se celebra, y puedan 
oiría en la iglesia mas cercana, no se 
les impida cumplir con tan sagrada 
obligación en una parroquia estraña, 
y en el pueblo que les haya sefialadó 
el obispo. 

J XI. 

Visiten los curas á los indios en la pri- 
sión, intercediendo en fawr suyo con 
los jueces. 

Deben también visitar una vez á la 
semana á los indios que se hallaren 



(1) Mezio. 2. cap. 8. et 9. 



X DEL JCOBKÁ. PAEROOO. 



9ELS 



•ffijctpa cp^OJ^ttí»'» et i» pe- 
ditos quominua Doctrinan Chri- 
slian&b documenta atidire pos- 
sint, paterno zelo eadem do- 
ceant, Judicesque adeant, eos- 
que pro causae expeditione , et 
libértate detentorum hújusmodi 
depreeentnr (1), 



$. XIL 

Ojqpida sua juri&dictionis saU 
Um bit in auno Parochi vi- 
sítente 

Experientia comprobatur , 
eam esse Indorum naturam, ut 
facite, quce docti sunt, oblivis- 
cantur, si eia instruendis assi- 
dua dÜigeatia non abhibeutur. 
Ideo Parochis prfecipitur, ut 
bis saltem in anno Parochias, 
et difitrictus su os visitent, quo 
Christianam Doctrinara Indos 
doceant , et quos Doctrince 
Christianaj ignaros repererint, 
aonotent, et scribant, cosque 
ad capescendam juvent. Quod 
ut praestcnt, Indos aliquog bene 
instructoe, quorum fides spec* 
tata sit, adhibeant, iique coram 
Benefídato, cui h®c Cura in* 
cumtpt, Christianam DoctrU 
nana alios edoceant, et de illa 
ab eis rationem queerant; idem* 
que faciat Minister, seu Bene* 
ficiatus hujafiúiocH, ne sifíacer-. 
dos Jmio rei operara non .nava t, 
eaque Cura solis Indis coro- 
mittitur, contemnatur hoc mi- 
nisterium (2) 



presos en la cárcel publica, consolar á 
ios afligidos en su tribulación y ense- 
ñar con zelo paternal la doctrina cris- 
tiana á los que no pueden entenderla; 
ocurriendo ademas al juzgado para ins- 
tar á los jueces por la conclusión de las 
causas, y por la libertad de los presos. 

§ XII. 

Visiten los curas á los pueblos que están 
bajo de su jurisdicción, por lo menos 
dos veces al ano. 

Acredita la experiencia que es tal Ja 
naturaleza de los indios, que fácilmen- 
te olvidan lo que han aprendido, si no 
se cuida continuamente y con suma (Ji 
ligeucia, de atender á su instrucción. 
Por tauto, se previene á los curas que 
visiten dos veces por lo menos al año 
las parroquias que están á su cargo, y 
los pueblos que les corresponden, para 
enseñar á los indios la doctrina cristia- 
na; pero con la obligación de distin- 
guir y anotar por escrito á los que no 
la sepan, y de dirigir sus esfuerzos á 
que la aprendan, Parp, lograr este fin, 
comisionen á algunos indios que estén 
bien instruidos, y cuya lealtad y fideli- 
dad sean notorias, para que en su pre- 
sencia y en desempeño del ministerio 
que incumbe á los párrocos, enseñen 
la doctrina cristiana á los demás, y se 
informen del estado en que se halla la 
enseñanza. Lo mismo debe hacer cual- 
quier ministro ó beneficiado á quien se 
hubiere encomendado este cuidado, pa- 
ra evitar que redunde en desprecio del 
ministerio, si solo se concede esta mi- 



(1) Mexic. i. c. 68.— Synod. de Quiroga const. 47. 
(3) Mex. i. c. 66. 



914 DXL CAROO DBL HOT. 6 SÜPBR. DE LA IGLESIA, T DEL CURA PAR. 

sion á los indios, y el sacerdote no se 
dedica á desempeñarla con la eficacia 
y cuidado que exije por sí misma. 



§. XIII. 

Quid hie nomine Parochorum 
venial . 

Ne vero haec, quae hoc titulo 
decreta sunt, dificúltate aliqua 
involuta sint, declarat h»c Sy- 
nodus, nomine Curatorum Re- 
gularium in lndorum oppidis 
eomprehendi Priorem, Guar> 
dianum, Vicarium, aut Preefec- 
tum Monasteriorum, quibus In-» 
di subditi sunt; in Civitatibus 
vero, aut oppidis Hispanorum, 
Religiosam Personam, cui á 
superioribus administrationis 
lndorum Cura demandata est. 
Itidemque exponit, in ómnibus, 
que prsecipiuntur Curatis, per 
Decreta hujus Synodi eompre- 
hendi Curatos Regulares, qui 
non ex voto charitatis, sed ex 
officio hoc munus exercere de- 
bent, si illud in se suscipiunt, 
Gtuo ad poenaa vero designaras 
aliter non coinprehenduntur, 
quam ut titulo de pañis exprés- 
sum est (1). 



§ XIII. 

Que se entienda aquí bajo el título de 

párrocos. 

Deseando este Concilio que no se 
presente dificultad alguna en la ejecu- 
ción de todos los decretos que se han 
establecido en este título, declara que 
bajo la denominación de curas regula- 
res, se comprenden en los pueblos de 
los indios, al procurador, al guardián, 
al vicario, ó al superior de los monas- 
terios, á quienes- están sujetos ; y que 
en las ciudades, ó en las poblaciones 
que habitan los españoles, se conside- 
ra con el carácter de Párroco, toda per- 
sona religiosa L quien está encomen- 
dada la cura de almas de. los indios. 
También declara en orden á las obli- 
gaciones que imponen á los curas los 
decretos que establece este Concilio, 
que ellos se refieren á los curas regu- 
lares que deben desempeñarlas cuando 
las admiten, no por voto de caridad, 
sino en razón del ministerio que se les 
encomienda. Y que en cuanto á las 
penas que se decretan, debe estarse á 
lo que se ha determinado en el título 
de lasPenas (126). 



(t) La real cédula de Barcelona por Junio año U85.— Infr. lib. 5. tit. *. 



216 



TITTJLUS III. 

DE BENEFICIATIS CATHE- 
DRALIUM, ET PAROCHIA- 
LIÜM, ET EORUM OFICIIS. 

DE ASSISTENflA BENEFIGIATO- 
RUM DIVINIS OPPICIIS DEBITA. 

§. 1. 

Ordo scrvandus, ac decar in 
celebratione Divinorum Of- 
ficiorum. 

Populi Christiani devotio, 
ea re máxime conservatur, quo 
mirabilis ordo in Cultu Divino 
cernitur, ob varietatem Officio- 
rum, et Ministeriorum, ex qui- 
bus Mi litan tis Ecelesice ornatse 
varietate pulchritudo mirifica 
cernitur, quod, quam ob cau- 
sam diligenter curandum est, 
ne divina haec harmonía ullate- 
nus dissonet, immo Prcebenda- 
ti, et Beneficiati omnes plene 
id totum adimpleant, quod sibi 
incumbit ex Officio, cujus ra- 
tione beneficium confertur. 



§. II. 

Parochi, et ceteri Ministri Ri- 
tuali exacte se conforment. 

Quod, ut fiat; hroc Synodus 
in pritnis procipit Dignitatibus, 
Canonicis, Prebendada, Bene- 
ficiatis, et Ministris ómnibus 
Ecclesiarum Cathedralinm , ut 
in ómnibus, et per omnia iastj* 



TITULO III. 

DE LOS BENEFICIADOS DE LAS IGLESIAS CA- 
TEDRALES Y PARROQUIALES, Y DE LAS 
FUNCIONES QUE TIENEN QUE DESEMPE- 
ÑAR. 

DEBER DE LOS BENEFICIADOS RELATIVAMENTE 
A LA ASISTENCIA DE LOS OFICIOS DIVINOS. 

§1- 

Orden y decoro que deben guardarse 
en la celebración de los oficios divi- 
nos. 

Atendiendo á que el medio mas efi- 
caz que puede aprovecharse con mejor 
éxito para mantener la devoción del 
pueblo cristiano, es establecer un órde» 
admirable en el culto divino, para que 
brille la maravillosa- hermosura de la 
Iglesia militante, con la diversidad de 
ornato que le proporcione la diferencia 
de los oficios y ministerios que se ad- 
vierten en ella; se ha considerado ne- 
cesario que se procure con sumo cui- 
dado no se altere en manera alguna 
esta divina armonía, sino que por el 
contrario, lleven cumplidamente todos 
los prebendados y beneficiados las fun- 
ciones propias del cargo que se les ha 
conferido, en cuya virtud gozan del be- 
neficio que se les concede. 

§ii. 

Los curas y demás ministros eclesiás- 
ticos arréglense exactamente al Ri- 
tual (127). 

Para conseguir el fin propuesto, man- 
da en primer lugar este Concilio, á to- 
das las dignidades, canónigos, preben- 
dados, beneficiados y demás ministros 



916 



DB LOS BENEFICIADOS DE LAS IGLESIAS 



tutiones Dignitatum , Canoni» 
catuum, et Benefíciorum hujus» 
modi observent, Rituale quo- 
que, statuta, Decretaque hujus 
Synodi, sub peerás iñ eis con- 
tentis, adimpleahf (1). 



$. III. 



de las iglesias catedrales, que en todo 
y por todo se arreglen á lo qué ha esta- 
blecido en orden á las dignidades, ca- 
nongías y beneficios, cumpliendo ade- 
mas con lo que se prescribe en el Ri- 
tual, en los estatutos y en los decretos 
que ha acordado, bajo las ptenás seña- 
ladas en ellos. 



Si Prmbendatus áliquis ad Si un prebendado sufriere algmd muU 

mulctám condemnetur, nihil J , , , „. 

ta 9 no se la perdonen los otros. 



ceteri condonent. 

Quando Episcopus Preeben- 
datura aliqoem in carcerem 
conjecerit, eundemve suspen- 
derit, excomraunicaverit , aut 
dislributionibus privaverit, ne 
muletee hujusmodi frustren tur, 
Praabendati ceteri huic remitte- 
re non poterunt, quod ex absen- 
tüs, vel condemnatione amiser- 
it, nec tantumderñ quantum per- 
diderit, aut aliquam partem in 
compensationem, aut alias ei- 
dero condonare. Quod si secus 
fecerint, actus, et contractus 
hujusmodi irriti sint, totumque 
id, qnod remiserunt in foro con- 
seientia? solvere teoeantur fa- 
bricas Cathedrslis Ecclesiee (2). 



En cualquier caso en que el obispo 
ponga en prisión á alguno de los' pre- 
bendados, ó lo suspendiere, excomul- 
gare ó privare de la distribución de la 
prebenda ó de la ración que le corres- 
ponde, se establece que los demás pre- 
bendados no puedan remitirle lo que 
hubiere dejado de percibir, por ausen- 
cia, ó por condenación, para que no se 
hagan ilusorias las militas que se le 
hayan impuesto, ni puedan condonar 
en su favor otro tanto de lo que haya 
perdido ó admitirle en compensación 
alguna parte, ó relevarlo del pago bajo 
cualquier otro aspecto. Si contravinie- 
sen á lo dispuesto, se declara que los 
actos que se hicieren y los contratos 
que se celebraren en esta ocasión, son 
írritos, y que están obligados en con- 
ciencia los infractores á pagar todo lo 
que remitieron , aplicándose el pro- 
ducto á la fábrica de lá iglesia cate- 
dral (128). 



8 



) ' done. MiUn. 4. tit. qu» pertineat, ad Capitula' Oatáé&ttinft'.; 
) ToTet.' actíon. 3. c. 20. 



CAXf DUALES Y IVaBROQUIA^?* ETC. 

» • 



.217 



•«/ 



¿. IV, 



Capella nePrcebendatis com- 
mittantur. 

9 

Ad Divini Cultus augmen- 
tum, Sanctum Concilium Tri- 
dentinum interdixit, ne ullus 
dúo beneficia obtineret, cujus 
auctoritatem sequuta hrecSyno- 
dus decernfti ut Capellee in Ca- 
thedraUbuadScclesiis, seu Pa- 
rochialibus¿nsti tutee, si á pri- 
mseva sua institutione dignitati 
alicui, canoftcatui, seu b^fi- 
cio annexa^non sint, nequá- 
quam capitulan alicui, seu bene- 
ficiato conferantur, sed Ciencia 
alus, qui eis,inserviant, sicque 
fiai, ut Minístrorum numerus, 
et Ecclesiatum cultus accre- 
scat (1). 



§iv. 

No se encargue á los prebendados el 
cuidado de las capillas. 

Fundándose este Concilio en la au- 
toridad del que se celebró en la ciudad 
de Trento, que prohibió se reunieran 
en un mismo individuo dos beneficios, 
para consultar en esta disposición al 
aumento del culto divino; establece y 
manda que no se confiera en manera 
alguna á un capitrhir ó beneficiado el 
cuidado de las capillas (129) estable- 
cidas en las catedrales ó en las parro- 
quias, con tal de que no hayan estado 
anexas desdo el principio de su funda- 
ción, á alguna dignidad, canongia o 
beneficio, sino une se encargue el go 
bierno de ellas á „iroa clérigos que pue- 
dan atenderlas, y por este medio se au- 
menten el culto de las iglesias y el nu- 
mero de los ministros. 



.*• V- 

Sermonibus 1 ínter sint Praben- 

■ ■dat.i. 

t 

Praebendaji omnes cujuscum- 
que conditíohis sint, Sormoni- 
bus, qui ad ffopulum inter Mis- 
sarum solleamia babentur, pre- 
sentes adbint, in Catbedrali Ec- 
cleeia, aut abi Decanus, et Ca- 
pitulum in forma Capituli in- 
tervenerit, aub peen a amittendi 
distributiones eo die percipien- 
das ratione Missae Conventua- 
les, et Processionis. Ne autem 
Divinís Ofiiwis, et pradicationi 
verbiDei intersint, ob quam- 
cumque Ecejesiee rerum admi- 



§ v. 

Los prebendados deben asistir á los 

sermones. 

Todos loa pivbeudados, de cualquier 
condición que sean, asistan á los ser- 
mones que se predican al pueblo, inter 
missarum sollemnia, ya sea en la ca- 
tedral, ya sea cu la iglesia á que con- 
curran el Dean y cabildo con este ca- 
rácter, bajo la pena, de perder las ra- 
ciones que debieran percibir aquel día 
con motivo de la procesión y déla mi- 
sa conventual. No dejen, bajo ningún 
aspecto, de concurrir á loa oficios di- 



~ Smb. 24. c 17—Rcal Cédala, y <s general en las Indias, et concordat. Cono. I* 
mena, 3, act. 3. cap. 30. OR 



^ i 



218 



DE LOS BENEFICIADOS DE LAS IGLESIAS 



nistrationem sibi injunctam , 
nullatenus excusentur (1). 



vinos y á la predicación de la palabra 
de Dios, porque se consideren impedi- 
dos con los negocios concernientes á 
la administración de cualquiera iglesia, 
que esté encomendada á su dirección. 



$.VI. 

Communieent Pmbendati in 
Musa Conventuali in Cmna 
Dominio crucemque iidem ab 
exitu usgue ad reditum co- 
mitentur tam in Proces&io- 
nibus, quam in Defuncto- 
rum humationibus. 

Itidem Praebendati, Benefi- 
ciad, et MinÍ8tri omnes Cathe- 
dralis Ecclesije, etiamsi Sacer- 
dotes sint, Feria quinta in Cct- 
na Domini, in ipsa Missa Con- 
ventuali communieent; si vero 
quis secus fecerit , distributio- 
nes illius hebdómadas amittat. 
Quo vero dobitus cultus, et re- 
verenda Cruci adhibeatur, in 
qua Christus Crucifixus nostree 
salutis Misterium operatus est: 
Praecipitur Prabendatis omni- 
, bus, Beneficiada , et Curatis 
Cathedralis, et ceterarum Ec- 
clesiarum. utin Processionibus 
publicis, seu in humanáis De- 
fu nctis Crucem comitentur, ab 
exitu ejus Ecclesie, á qua pro- 
secti sunt, usque ad reditum in 
eamdem in forma Processionis, 
ne Populus Sacerdrtibus ava* 
riti&s notam inurat, si deposito 
funere, Crucem postea non co- 
mitentur, immo potius, ea in 
Crucem reverenda, et devotio 
eluceat in Ecclesiasticis, ut ffidi- 
ficationi potius Populo sint, 
quam sean dalo. Quod si quis 
in hoc deliquerit, distribu tío- 



§vi. 

Comulguen los prebendados el Jueves 
Santo en la misa conventual, y acom- 
pañen la cruz desde que sale de la 
iglesia hasta que vuelve á ella, así 
en las procesiones como en el entierro 
de los cadávere*. 

También se previene á todos los pre- 
bendados, beneficiados y ministros de 
la iglesia catedral, aunque sean sacer- 
dotes, qi;e comulguen el Jueves Santo 
en la misma misa conventual, y que el 
qne no Cumpliere con lo mandado, pier- 
da las raciones que debiera percibir du- 
rante aquella semana. Y á fin de que 
se dé á la santa cruz el culto y re- 
verencia que se le deben, por Imber 
obrado en ella Jesucristo crucificado 
el misterio de nuestra salud, se ordena 
á todos los prebendados, beneficiados 
y curas de la catedral y de las «lemas 
iglesias, que la acompañen en las pro- 
cesiones públicas y en el acto de r á 
sepultar á los muertos, desde que sa- 
len de la iglesia que corresponde, has- 
ta que regresan á ella, sin alterar el 
orden de la procesión que desde un 
principio han de guardar, para que 
el pueblo no note á los sacerdotes 
de avaricia, observando que después 
de haber terminado los funerales*, no 



(1) Tolet, act. 8. c. 4. et Compost. act. 2. c, 22. et Provincial de Quiroga act. 3. De- 
creta 15. et Milán. 2. tit 2. Decr. 97. 



CÁTEDRA**» T PARROQUIAL»», ETC. 



219 



nes, et obventiones, ex Proces- 
sione, aut ex tumulando mor- 
tuo sibi provenientes amittat, 
in quo exequendo, ejus, qui in 
Choro prttsulet , conscientia 
oneratur, sin minus, contra eum 
severe, ut oportuerit, proceda- 
tur (1). 



TITULÜS IV. 

DE OPFICIO SACRISTA. 
§. I. 

Sacrista nüori Ecclesim, Al- 
tarium, et Sacrorum Ves 
tium invigiltt. 

Trmplorum ornatus, et ex- 
terior cultus, ac Divinorum 
Officiorum celebratio, ex Cura, 
et diligentia, quam Sacrista* 
majores, et minores officio suo 
impendunt,non mcdiocnter de- 
pendet; quare eis injungitur, ut 
Oranipotentia illiusDomini Ma- 
íestatero, cujus domut inser- 
▼iunt contemplantes, et senten- 
tiam Hyeremi* Prophetie, qu© 
maledictum illum appellat, qui 
opus Dei negligenter facit, ub 
genios sibi ponentes, toto pee- 
tora incurnbant , ut Ecclesiae 
cum nitore, et ornatu habean- 



acompañan la santa cruz, porque al 
contrario, deben resplandecer en los 
eclesiásticos la devoción y la reverencia 
que han de profesarle, para que edifi- 
quen y no escandalicen al pueblo. Si 
alguno delinquiere en esto, pierda las 
raciones y obvenciones que devengare, 
ya con motivo de la procesión, ya por 
razón del entierro, encargándose en la 
ejecución de lo mandado la concien- 
cia del que preside el coro, el que será 
severamente castigado, procediéndose 
contra él según lo exigiere el caso, si 
contraviniese á lo que prescribe el pre- 
sente decreto. 

TITULO IV. 

DEL OFICIO DEL SACRISTÁN. 



Cuide el sacristán de la limpieza de la 
iglesia, de los altares y vestiduras sa- 
gradas. 

Es evidente que el adorno de los tem- 
plos y el culto exterior, así como la ce- 
lebración de los oficios divinos, depen- 
den también en gran parte del cuidado 
y diligencia con que los sacristanes 
mayores y menores desempeñan las 
obligaciones que les competen; en esta 
atención, se les previene que mediten 
en la Magestad de aquel Señor Todo- 
poderoso en cuya casa están emplea- 
dos, y tengan presente la sentencia del 
profeta Jeremías, que llama maldito al 
que padece distracción en lo que mira 



— compelí. ^^!^^^^^t£SSjÁ7^ 
t. §. 2«. 



220 



BEL OFICIO DEL SACRISTÁN. 



tur, et indumenta Sacra, alia- 
que ornamenta conserveniur, 
Missis etiam, et Divinis OfE- 
ciis celebrandis toturo id, quod 
opus fuerit, tribuatnr: In qui- 
pus, et in alus similibus, quod 
in Rituali, et Decretis hujus 
Synodi Sacristis injunctum est, 
inviolabiliter observent. Hos- 
tias ipsi per se conficiant, aut 
saltem in bis conñciendis pre- 
sentes adsint, neo patiantur, ut 
Indi (ipsis non videntibus) eas 
conficiant, nec in suis domibu3 
venales habeant. Quod si secus 
fecerint, pro sua negligentia in 
re tanti m ornen ti, et quac ad 
Sanctum Missee Sacrificiura 
spectat, graviter punientur (1). 



al servicio de Dios, para qué scfdedi- 
quen á él de todo corazón, y manten- 
gan las iglesias con toda la limpieza y 
adorno que son indispensables, y se 
conserven las vestiduras sagradas y de- 
mas ornamentos; proporcionando asi- 
mismo cuanto fuere necesario y con- 
duzca á la celebración de las misas y 
de los oficios divinos: en lo cual, y en 
todo lo que sea incidente y dependien- 
te, cumplan inviolablemente con lo que 
está mandado á los sacristanes en el 
Ritual y en los decretos de este Con- 
cilio. Ellos mismos han de hacer las 
hostias (130), ó á lo menos han de 
concurrir á verlas hacer, sin permitir 
que los indios se empleen efl esta ta- 
rea en ausencia suya, ni admitan las 
tengan en sus casas para venderlas. 
Si contraviniesen á lo que dispone el 
presente decreto, sean gravemente cas- 
tigados, atendiendo al descuidp con que 
han obrado en un negocio de tanta im- 
portancia, y que afecta al santo sacri- 
ficio de la misa. ' 



$. II. 



§ II. 



1 1 



Sacrista Edicta pubiieet. El sacristán publique los edictos. 



Quando ñierint requisiti , 
ve] ob Notarii de facturo, reí 
quod is impediatur, EccLesias- 
tica Edicta partibus nuntia- 
bunt, et Censuras publicabunt, 
denuntiationesque, et publica- 
tiones, quas fecerint, in dorso 



Siempre que fueren requeridos los 
sacristanes, ó en defecto del notario ó 
por impedimento legal de éste, notifi- 
carán á las partes los edictos 'eclesiás- 
ticos, y publicarán las censuras, asen- 



(!) Hyerem. cap. 48.— Granat. tit. de Oífic. Sacrist. ct Synod. de Quirog» congt. 55. 
et 66. et Milán. 4. tit. de Sacristia.— Granat. de Offic. Sacrist. n. 5. et Synodi de Quiroga, 
const. 85. et Milán, 4, fid. 649, verbo Clericus, vers. Hostias. 



DEL OFICIO DBL «ACEISTAN. 221 

Edictorumhujusmodicumdie, tando al reverso de los edictos las no- 

tificaciones y publicaciones que hubie- 
ren hecho, con expresión del dia, me» 
y ano en que 'sé haya verificado esto, 
así como de los testigos que lo presen- 
ciaron, para que- se conserve perpetua* 
mente la memoria de haberse ejecu- 
tado. 



roen se, amu^ et testibus descri- 
bant, ut q*jde re pubiicum ex 
tet monui^entum. 



§. III. 

Piarum Fundationum execu- 
tionem omitientes dewuntiet* 

Punctatórum etiam officíum 
exerceant, annotentque Bene 
fioiatos, et Capellán os, qui Mis- 
tas, quas (J^beilt, non celebra- 
verint* aut qui anniversariis, et 
festis Cap¿ílarum , ubi Eccle- 
8Ü9 snis in&ervire debent, non 
interfuerirjtí, BpiacopmnqiiH , 
aut Visita torurn hacrisioe bujus 
rei certiorem faciant, ut punuis 
negligente, voluntas enmm, 
qui Capeílato fundarunt, integre 
adirnpleatur (1). 



§ III. 

Denuncie las omisiones av¿ naya en 
cumplir kz fundaciones piadosas. 

Los sacristanes han de ejercer tam- 
bién el oficio de apuntadores, llevando 
mi registro de los beneficiados y cape- 
llanes que no celebrasen misa, como 
deben hacerlo en cumplimiento de sus 
obligaciones, ó que no asisten á los ani- 
versarios y fiestas de las capillas, en 
que tienen que servir á sus iglesias; 
haciéndolo saber al obispo ó al visita- 
dor nombrado, para que castigando á 
los negligentes, se cumpla enteramen- 
te con la voluntad de los fundadores. 

TITULO V. 

DE LA VIDA Y HONESTIDAD DE LOS 

CLÉRIGOS. 

DEL TRAGE * PORTE KXTERIOE DX LOS 

CLÉRIGOS. 

§ I. 

Todos los clérigos usen un vestido ho- 
nesto y propio de su estado. 

n „_ , K . v . Considerando que los clérigos han 

positi aunt ad imitandum adeo, de ser propuestos como un modelo que 

(1) Synod, de Quiroga const. 56. 



TltüLUS V, 

DE VIT^ ET HONÉSTATE 
CWBBICOBUM. 

DE CLErÍKORÜM HAB1TÜ, RT 
CUITO EXTERNO. 

5.1- 

Clerici omnes honestum , ac 
ClericaUm hábitum defe- 
rant. 

Quoniam Clerici alus ómni- 
bus tanquam exemplum pro- 



822 



DE LA VIDA Y HONESTIDAD 



ut illa Domini sententia , qua 
Discípulos suos lucem Mundi 
appellavit, de eis non incon- 
gruo intelligatur, oportet má- 
xima, ut non sol um mentem 
interius componant, sed ut ex- 
teriorí habitu honestatem , et 
modestiam prajferant, ne homi- 
nibus, de externis solum judi- 
candibus, «cándalo sint, eo- 
rumque status, et ministeríum 
in contemptum reniant. Idcir- 
eo in executionem Concilii 
Tridentini hace Synodus sta- 
tuit, ac precipit, ut exterior ha* 
bitua Clericorum onuajum Sa« 
ero Ordine initiatorum virtu- 
tem, honestatam, morumque 
gravitatem ostendat, prout de- 
cet Glericalem staturn, quod ut 
melius fiat, sequen tes regulas 
observabunt (1). 



$. II. 

Tonsuram deferant, et qualem 
Clericalem habitum. 

In primÍ9, Clericali tonsura 
insigniti sint, ad eam formam, 
quam ratio uniuscujusque Or- 
dinis postulabit, comam non 
nutriant, barbam novacula ra- 
da nt ? vel ita recidant, ut nihil 
seculare remaneat, quod Popu- 
lo ludibrio estse possit. Habi- 
tum honestura deferant, túni- 
cas clausas, aut alterius gene- 



deben imitar los que no lo son, y de- 
seando también que se aplique en ócr 
den á ellos con toda propiedad la sen- 
tencia del Señor, en que llamó á sus 
discípulos luz del mundo; se infiere que 
es absolutameute necesario que no solo 
arreglen su alma en lo interior, sino que 
usen en lo exterior de un trage que ma- 
nifieste honestidad, modestia y com- 
postura, para que no escandalicen á los 
hombres que solo juzgan por las apa- 
riencias, y caigan en menosprecio su 
estado y ministerio. Por tanto, este 
Sínodo establece y manda, en cumpli- 
miento de lo que previene el Concilio 
de Trento, que el hábito exterior de 
todos los clérigos que estén ordenados 
in so cris, dé á conocer la virtud, la ho- 
nestidad, la modestia y la morigeración 
de costumbres, como conviene al esta- 
do clerical, observando las reglas que 
siguen, y que se establecen con el ob- 
jeto de lograr mas fácilmente el fin 
propuesto. 

§ II. 

Traigan corona abierta y el trage cle- 
rical, como aquí se espresa. 

Los clérigos deben principalmente 
distinguirse por la corona que han de 
abrirse en proporción á los órdenes que 
á cada uno se ha conferido: no se de- 
jen crecer el cabello (131): rasúrense 
ó córtense la barba de modo que nada 
conserven de común en su cuerpo con 
las costumbres propias de los segla- 



(1) Mex. i. c. 48. et Mex. 2. c, 22, — Guad. tit. 5.— Tarracon, Conc. tit. de vita,et ho- 
nestat. Cleric. Milán, i. p. 2. tit. de Cleric. vestitu, et Granat. de vita, et honest. Cleric. 
et Synod de Quiroga const. 36. 37. et 38. et Provine, ejusdem Quiroga nct. 3. cap 35. et 
Limens. 3. act. 3. c. 15. et 16. et Milán. 4. 3. p. tit. de Tita, et honest. Clericor.— Cono. 
Trid. Sess. 14. c. 6. de reform. 



X>B LO» CLBRlCteS. 



223 



ría cam ptllio, quod Manteilum 
vocant, ad talos usque dimit- 
iant, et in omni vestito non 
alium, quam nigrum eolorem 
adhibeant. Verumtamen , si 
iter facieodum sit f contractiori 
habitu, et ad iter accommodato, 
nigri tamen colorís, et parum 
infra genu demiaso, eis uti li- 
ceat, tit ex habita, Clericos, et 
Ecclesiastieos Ministros etse, 
ubique appareat(l). 



{. II L 

Vestibus non utantur holose- 
ricis. 

Holoserico veatimento, un- 
dulatove, subaerico, aut opere 
gorvaranio ex Castalia, aut ex 
Siois alíalo, ne utantur; Prs* 
bendati tamen, aut Licentiati 
in Theologia, vel Decretis per 
probata m Universitatcm Togas 
stibseríci tafetaneo opere, aut 
gorvarani intertextt domi ges- 
tare poterudt, forls vero sitie 
pallio, mantello nuncupatu, ne 
incedant. Ma nicas serici rasi, 
calceos, aut crepidas,ho!oserici 
rillosi, ca ligas séricas túrgidas 
et dis sectas ne deferant,vestitu 
fimbriato, clavis seriéis, phry- 
giisve, aut segmentis ornato, 
ne utantur, sed segmenta rasi 
serici, aut lafetani, quee dúo- 
rum, aut trium digitorum lati- 
tud i ner/i non excedant, in ex- 
tremitate pallii , seu mantelli 
gestare poterunt. Galerum acu- 
mi na tura, sea id genus pilei, 



res, que pueda expone!;** * !«• befa del 
pueblo* Usen de un vestido honesto 
que se componga de sotana cerrada, ó 
de cualquiera otra hechura, acompa- 
ñándola con la capa que llaman man- 
teo y que llegue hasta los taiones; pero 
de suerte que solo se adopte el color 
negro en el trage clerical. Sin embar- 
go, cuando estén de camino, séales per- 
mitido usar de un hábito mas corto y á 
propósito para hacer el viage, con tal 
de que sea negro y caiga un poco mas 
abajo de la rodilla, para que en todas 
partes manifiesten por su porte exte- 
rior, que son clérigos y ministros de la 
Iglesia. 

$ III. 
No usen vestidos de seda. 

Los clérigos no han de usar vestidos 
de seda, lisa ó de la llamada de aguas, 
de media seda, ó de cordoncillo [¿será el 
llamado antiguamente gorbionf] que 
por lo común viene de Castilla ó de 
China. Sin embargo, logf prebendados, 
ó licenciados en sagrada teología ó de- 
recho canónico, que pertenezcan á Uni- 
versidad aprobada, puedan traer den- 
tro de svi3 casas balandranes (turcas) 
de tafetán ó cordoncillo listado. Cuan- 
do salgan á la calle, deben ir cubier- 
tos con la capa que llaman manteo. No 
acostumbren mangas de raso, zapatos 
ó botines de terciopelo, cáligas (calzas) 
de seda felpudas, ahuecadas y abiertas. 
Absténganse también de vestidos que 
tengan franjas ó adornos de seda, ó 
bordados, ó sobrepuestos de otro co- 



(1^ Gran, dicto tit. de vita, et honest. Cieñe, n. 2.— -Ptoy. de Quiroga act. 8. cap. 35. 
— Límeos. 8. act. 8. cap. 16. et Milán. 5. tit. qu® ad Clerícornm honest. attinent» 



«24 



DE LA VIDA T HONESTIDAD 



* A Tfispani montera aut gor- 
quuu^. . wicum pi- 

ra appellant, aov ~. 
leurn, ne deferant ; sed tantum 
laneo galero, et ea forma con* 
fecto útantur, quo gíavitatem 
sui status profiteantur (l). 



§. IV. 

Quas alias vestes Clerici de- 
ferré nequeant. 

Camisias ad collum, et ad 
manum crispas , vel artificio 
elaboratas, in Sacro Ordint 
constituti rejiciant. Zonas sé- 
ricas auro, argentove caslatas, 
cothumos albos argénteo, alio- 
ve colore elaboratos ne defe- 
rant. Chirotecas odoribus con- 
ditas, aut dissectas, colore ali- 
quo Uñetas ne ferant. Annulos 
non induant nisi q'uibus, prop- 
ter oífirii munus, aut honoris 
gradum, sint jure concessi; qui 
vero secus íecerint, annulos 
amittant, eorumque pretium in 
usum piorum operum ero ge- 
tur; cujus rei executio Judici- 
bus, et Ministris Ecclesiasticis 
injungitur (2). 



lor; aunque bien podrán usar guarni- 
ciones de raso ó de tafetán bñ J^s vuel- 
tas a¿ m C nna ^ wftntéo, siempre que 
no pasen de dos ó tres dedos 'dé aucuu- 
Asimismo, no lleven el sombrero alto 
y aguzado, ó ¡o que los españoles lla- 
man montera ó gorra, ni solideo de se- 
da; y solo usen sombrero de lana y de 
una forma tal, que con él acrediten la 
gravedad y decoro de su estado (132). 

§ IV. 

Otras prohibiciones hechas á los cléri- 
gos acerca de los trages. 

Son impropias del estade clerical las 
camisas encarrujadas hacia el cuello 
y los puños, bordadas ó ¿caladas; y 
de consiguiente, deben abstenerse de 
usarlas los que están ordenados in sa- 
cris. No acostumbren lleva* ceñidores 
labrados de seda, oro ó plata, ni bor- 
ceguíes blancos, ó de* cualquiera otro 
coíor. Tampoco se les permite usar 
guantes perfumados con esencias ó aro- 
mas ó abiertos por enmedio, ó de cual- 
quiera otro color que sean. Ademas, 
se prohibe que los clérigos lleven ani- 
llos en los dedos, á no ser que por de- 
recho se haya concedido su uso á aque- 
llos que pueden libremente tenerlos, 
ya con motivo de las funciones propias 
de la dignidad de que están revestidos, 
y ya también á causa de las graduacio- 
nes honrosas que hayan obtenido, ó por 
alguna otra recompensa ó distinción 



(\) Gran tit do vita, ct honéstate Clericor. n. 2. et Synod. de Quilla const. 36.— 
Prov. de QuiVoga ct Limens. ubi supra.— Prov. de Quiroga act. 8. cap. ». 

(2) Limens. 3. act. 3. cap. ÍG.-Gran. ubi supra n. 3 -Mexic. i. c. 48 §. 1. m fin— 
Guad. tit. 5. const. 2.-Milan. i. p. 2. tit. de Cleric yestitu, ct rehqua vita modeiaUone 
verb. annulum, et Gran. act. tit. de vita, et honest. Cleric. n. «.-Prov. fe Qu^oga act. 3. 
cap ? 35.-Í$ii. 4. S. p, tit. de vita, et honest. Clcnc. foL 668. verbo nají Sacerioto. 



í 



*n ;U 



db ^ qL^R^oos. 225 

que merecieren. Pero en caso de des- 
obediencia, se declara que los infrac- 
tores pierdan los anillos que se les en- 
contraren, y que el valor que hubiere 
producido su venta, se aplique á obras 
pías, encomendándose la ejecución del 
presente decreto al celo y eficacia de 
los jueces y de los ministros de la Igle- 

" • : 8Íá'(*). 

i V. í; ' ' § v. 

Sordidi in pubUcum r iik> pAt- fv'&é-se presenten en público de$- 
¿cánt. aseados. 



\ j • / \ f> 



Quoniam vero aiü'tái fcliti > Como suele suceder que muchos 
extremo versantes, Cl^iqaht eclesiásticos incurren en un extremo 
statui dedecori snnt, q^^^.iirbiitoorio, de suerte que abandonando- 

aojectis vestibus, soi-Jmis. v.t , , \ i •/ i - 

pannosis utuntur, pracci } >ir Ij.tc s0 a S1 mismos, y haciéndose extraños 
Sjnodus, ut, si quando (Wini al lujo con que otros acostumbran ves- 
Íes vestibua hujiwmodi ir.dii- .y rw deshonran la dignidad del estado 

tuna quemquám conrtiájM'írit. ' í ' i i °. j j- • 

eum in publicum |XiK clerical, porque adoptan de ordinario 
patiantur, doñee decentihabim un trage viejo, sucio y andrajoso; este 
(si poteat) ípse se ituíüaif, aut Concilio, que desea proveer del re- 
vid" f aU ?n ÍU ' vesUcU3 pro " medio conveniente para corregir estos 
! ■ males que son igualmente perniciosos, 

i y- manda *que los oficiales no permitan 
que be presente en publico cualquier 
clérigo á quien encontraren en tan mi- 
' serable estado, hasta qué se vista con 
la decencia que conviene (si le es po- 
sible), ó se le proporcione el trage que 
le corresponde, caso de que justifique 
que su pobreza no le permite cubrir 
aquella exigencia (133). 

(*) La traducción que hemos hecho de los dos párrafos que anteceden, nos pareoe la 
menos inexacta, porque es sumamente difícil vertir del latin al castellano, dejándolos en 
sus aignifícac^nlos propias, los términos de los géneros y tragos cura prohibición estable- 
ció el Concilio; tanto mas, cuanto que en este punto ha habido antes y hay ahora una di- 
Tersidad que no titubeamos en llamar prodigiosa. Así es que para aproximarnos mas y 
mas á las intenciones del propio Concilio, y dar á los lectores una idea cabal de ellas, nos 
creímos en el 4sber de hacer la traducción en la forma en que se halla, después de haber 
consultado las dudas que se nos ofrecieron, con toda eficacia. > 

(1) Gran, ubi supra num. 8. 



i{ 



\\ 



236 



DE LA VIDA T HONESTIDAD 



$. VI. 



§ VI. 



Vestes luctuosas non indvant. Los clérigos no se vistan luto (134). 



Lúgubres vestes Clericis in- 
terdicuntur, nisi pro morte Pa- 
tria, aut Matris, quas tune ad 
modum Se cu lar i um ne gesten t, 
nec aperto capite incedant, aut 
barbam hujus rei causa rela- 
xent, ñeque his vestibus ara- 
plius quam per dúos menses 
utantur (1). 



§. VII. 

Nimius splendor in tuperpeí 
liceis prohibetur. 

Superpellicea rete , aliove 
eleganti artificio elaborata, aut 
adeo contracta, ut infra genu 
non dimittantur, ne induant (2). 



$. VIH. 

Quomodo equitare deben t. 



Equo ne vehantur, nisi iter 
fecerint, si vero mulis vehun- 
tur, eas ne ornent, ñeque or- 
n atura gualdrapium ( hoc est 
luteras) eis adhibeant, nisi Prae- 
bendati sint, aut Licentiati, vel 



Prohíbese á los clérigos el uso de los 
vestidos de luto; pero se exceptúan de 
esta regla en el caso del fallecimien- 
to del padre ó de la madre, en cuyas 
circunstancias no han de observar en 
este punto las costumbres de los se- 
glares, ni andar con la cabeza descu- 
bierta, ni mucho menos dejarse crecer 
las barbas con tal motivo. Y aun cuan- 
do se permite á los clérigos la relaja- 
ción del presente decreto, siempre que 
ocurra el acontecimiento que se ha pre- 
visto} no se entienda que la autoriza- 
ción puede durar mas de dos meses. 

$ VIL 

Se prohibe el inmoderado lujo en los 

sobrepellices. 

Tampoco deben usarlos clérigos so 
brepellices formados á red ó trabaja- 
dos de una manera mucho mas ele- 
gante} y tan cortos, que no caigan mas 
abajo de la rodilla. 

$ VIII. 

Casos en que se permite á los clérigos 
andar á caballo. 

Los clérigos no deben andar á caba- 
llo, á no ser que estén de camino: cuan- 
do monten en muías, no las han de ador- 
nar, ni ponerles gualdrapa. Los pre- 
bendados, los licenciados y doctores en 



(1) Gran, ubi supra n. 9.— Syn. de Quiroga const. $6.— Milán. Oonc. 5. fol. 766. verb. 
Olericus, qui amictu, 
Í2) ProY, de Quiroga act. 3. cap. 35. 



DB LOS 0LB&IGO6. 



227 



Doctores in Theologia f vcl 
Decretis, quihocornatu (íaneo 
tamen) uti poterunt, seriéis ve 
ro alus ornamentis, fraenis, sta- 
pedís, aut calcaribos deauratis, 
aut argento laboratis nequá- 
quam utantur (1). 



$. IX. 

Pcenm eorum, qui vcstibus se* 
cularibus usi fuerint, 

Omnes hujus Provincias Cle- 
riei 5a cria initiati, cujuscum- 
que status, et conditionis sint, 
quod boc Decreto eis jubetur, 
diligenter observent, rebusque 
in eo prohibitis ne utantur; 
quod si secus fecerint, et in ha- 
bitu seculari incesserint , ves- 
tes amiitant, earumque pre- 
ríum ezecutori Justáis, autac- 
cusatori, et Judici, á quo sen- 
te ntia lata fuerit, 83quis partí - 
bus, distribuatur. Qui vero re- 
bus alus boc Decreto sancitis 
contravenerint, quoties id com- 
rniserint, pcenam pondo octo 
incurrant, quae piis operibus, et 
Judici ex officio contra eos sen- 
tentiam ferenti, si accusator 
non adsit, seque applicentur. 
Cave tur autem , ut vestí bus, 
quas ante hoc Decretum ferré 
licebat, per octo menees , et 
non amplius, uti liceat. 



sagrada teología ó en derecho canóni- 
co, quienes podrán usar de esta clase 
de adorno (el cual sin embargo ha de 
ser de lana), no están autorizados en 
manera alguna para hacer que los ador- 
nos de que se trata, sean de seda, ó que 
de ordinario adopten en sus cabalga- 
duras el uso de los frenos, de los estri- 
bos ó de las espuelas doradas ó labra- 
das á plata. 

§IX. 

Penas que se han de aplicar á los que 
usen, vestidos seglares. 

Todos los clérigos de esta provincia 
ordenados in sacris, de cualquiera es- 
tado y condición que sean, observen 
con suma diligencia lo que se les pre- 
viene en los decretos que preceden, 
absteniéndose de todas las cosas que 
hacen la materia de sus prohibicio- 
nes. Si contraviniesen á lo manda- 
do, y anduviesen con vestido seglar, 
pierdan los vestidos que usaren, y el 
producto que resulte de la venta que 
se haga de ellos, apliqúese en partes 
iguales al ministro ejecutor, al acusa- 
dor, y al juez que hubiere sentenciado la 
causa formada con tal motivo. En el 
caso de infracción ile las demás dispo- 
siciones que establecen los decretos de 
qne se trata, incurran los contravento- 
res en la multa de ocho pesos, que pa- 
garán tantas vecen cuantas cometieren 
este delito, y cuya pena se aplicará 
también por partes iguales, destinán- 
dose á obras pías y al juez que senten- 
ciare la causa que se les hubiere ins- 



(1) Gran, ubi ftUPra zl 4.— Svnod. de Quiroga const. 96. 



928 



DE LA VIDA T H0W3STIDAD 

traído en defecto del aciííador. No 
obstante las anteriores determinaciones 
se concede á loe clérigos. iel plazo de 
ocho meses y no mas para Mfjue puedan 
usar durante él de los vestidos que les 
eran permitidos antes de lá promulga- 
ción del presente decreto. 



$. *X. 



Adkuc de re eadem. 

Qui vero hoc Decreto prohi- 
bita attentaverit, aut quae de 
cetero Episcopus quoad Cleri- 
cal em habitum publico Edicto 
▼etuerit, praeter poenas contra 
eos hic statutas juxta formam 
Concilii Tridentini , graviori- 
bus aliis poenis punietur, usque 
ad suspénsionem, et ofHcii, ac 
benefkii privationem, si id eo- 
rnm contumacia postulaverit , 
ne quis de eorum exteriori ha- 
bitu observare contemnat, quod 
ad Populi Christiariioedificatio- 
nem, et bonce viloc exemplum 
non mediocríter confert (1). 



§x. 

Continúa el mismo asunto. 

Todo el que se atreviere á relajar 
las prohibiciones que ha establecido 
este Concilio, '6 las reglas ^que hubiere 
dado oí obÍHpo't>or medio de edicto pu- 
blico relativamente al traje, clerical, sea 
castigado con penas mas severas, in- 
cluyendo en ella» las de suspensión de 
oficio y beneficio, si así lo exigiere el 
grado de desobediencia que hubiere 
manifestado en no cumplir con lo man- 
dado; &iu perjuicio d« quesufra las pe- 
nas que anteriormente se han decreta- 
do de conformidad con lo que en este 
punto determina el sagrado Concilio 
de Tiento, para que nadie se desdeñe 
de observar lo que se haya dispuesto 
acerca del traje esterior délos cléri- 
gos, con la convicción de que no poco 
influye la observancia de semejantes 
preceptos así en la edificación del pue- 
blo cristiano, como en el ejemplo de 
las buenas costumbres. 



(1) Conc. Trid. Sess. 14. cap. 6. et Sess, 24. cap, 12. verbo vestituin u\ supcr. ct Sesg 
22. c. i. de reformat. et sunt alia Concilla, qua> refert Joannes Trullo íd ©xpositione re- 
gola Canonicorum Regularium lib. 2. c. 30. a n. 2. 



DE LOS CLÉRIGOS. 



229 



DE EVITANDIS SPECTACU- 

US TAWIS, ET AOTIOK1BVS PROPHANI8. 

$. I. 

Clerici Taurorum agitationi 
non intersint. 

Vi multorum interitus, vul- 
nera, aliaqne damna, quae ex 
Taurorum apee tacú lis pro ve - 
niebant, yitarentur, felicis re** 
cordationis Pius Papa V. motu 
proprio, principibus, republi- 
cisque sub pee na Excommuni- 
cationis latee sen ten ti íb preeci- 
pit, ne Taurorum spectacula 
fieri in suis jurisdictionibus 
consentirent : interdixit itidem, 
ne Clerici» Regulares, et Se* 
culares Sacro Ordine initiati, 
vel Ecclesiasticum beneficium 
obtinentes, specta culis hujus« 
modi, sub poena ExcommunU 
cationis assisterent. Postea ve- 
ro felicis recordationia Gre«ro- 
riu8 Papa XIII. suo Apostóli- 
co Brevi concessit Taurorum 
spectacula, his tamen condi* 
tionibus, si ea festo i\\o ne fiant, 
si Gubernatores, aut Magistra 
tus, qnantum fieri poterit, dilU 
genter caveant, ne ob hanc 
causam alicujus mors eveniat. 
Necnon censuras , et poenas, 
(juoad Seculares Personas, et 
Militarium Ordinum milites in 
Sacro Ordine miniroe constitu 
tos suspendit: Quare juxta hanc 
constitutionem Pontificia, quo- 
rumdam Clericornm licentiam 
beec Synodus animad vertens , 
statuit, ac praecipit, ne ullus 
Clericus in Sacro Ordine con- 
stitu tus, aut Benefician» Tau- 
rorum spectaculis intersit, sub 
peana in Apostolicn litteris sta- 
tuta, ac gravioribuJ alus, qui- 
bus, ut huic malo oceurratur, 
contra eos procedetur (1) 



ESPECTÁCULOS VANOS Y ACCIONES PRO- 

PANASDE QUE DEBEN ABSTENERSE LOS CLÉRIGOS. 

Los clérigos no concurran á las cor- 
ridas de toros (135). 

El Sr. Pió V, de feliz memoria, que 
comprendió toda la importancia y ur- 
gente necesidad que había de evitar la 
muerte de muchos así como las heridas 
y otros diversos males que se origina- 
ban del espectáculo ó diversión de to- 
ros, espidió un motu propio, en cuya 
virtud mandó á los príncipes y á las re- 
publicas, bajo la pena de excomunión 
lata sententüe, que no consintiesen que 
tuviesen lugar semejantes espectáculos 
en sus respectivos estados, prohibien- 
do igualmente bajo pena de excomunión 
que concurriesen á ellos los clérigos 
regulares ó seculares, ordenados in sa~ 
cris, ó que gozaran beneficio eclesiás^ 
tico. Después el Sr. Gregorio XIII, 
de feliz memoria, los permitió en su 
breve apostólico, bajo las condiciones 
de que no se verifiquen en dia feriado, 
y de que los gobernadores y los magis- 
trados cuiden con toda diligencia, en 
cuanto dependa de sus atribuciones, 
de que no resulte muerte alguna por 
esta causa; pero también suspendió las 
censuras y penas (136) establecidas 
comtra las personas seculares y los in- 
dividuos de órdenes militares, que no 
están ordenados in sacris. Por lo cual 
este Concilio reprendiendo la conducta 
que algunos clérigos observan en es- 
ta materia, de conformidad con lo que 
previene la constitución pontificia que 



(1) Mofas proprius Pii V. in Bullario Apostolieo. — Mex. i. cap. 48. §. 3. — Guad. tit. 
5. const. 14.— Gran, de vita, et honest. Cler. n. 18.— Tolet. act. 3. cap. 26. etSynod. de 
Quiroga const. 37. in fine, et sunt alia Conc. Prov. qü® refert. Joannes García Gallego 
tract. de Expensis, et Meliorationib. c. 21. n. 29. — Greg. XIII. in 2. part. Bullarii Apost. 

24 



230 



DE LA VIDA Y HONESTIDAD 

so ha citado, establece y manda, que 
ningún clérigo ordenado in sacris ó 
beneficiado, concurra á la diversión de 
toros, bajo las penas decretadas en 
las letras apostólicas, y se proceda con- 
tra los infractores cuando se presente 
la ocasión de corregir este vicio por 
medio de la imposición de penas mu- 
cho mas severas. 



$. II. 

Cleiici larvati non ince- 
dant. 

Interdicit etiam hoec Syno- 
dus, ne Clericus ullus Sacro 
Ordine initiatus , personatus, 
aut larvatus incedat, ñeque in 
comediis Personam a^at, etiam 
in Festo Corporis Christi, ñe- 
que cum Thorace, aut Caligis, 
quantumvis permissis, bine tú- 
nica talari per vias, et plateas 
deambulet, ñeque alus utatur 
varii colorís prophanis Orna- 
mentis, sub pcena pondo vigin- 
ti si semel id commiserit, si bis, 
duplum persolvat, idque in 
8umptus justitiae, accusatorem, 
et pin opera conferatur. Si ve- 
ro ter, eum Episcopus per dúos 
menses ab oííicio, et benetici ) 
suspendat (1). 



§11. 

Los clérigos no usen trages de más- 
cara (137). 

Ademas prohibe también este Con- 
cilio, que cualquier clérigo, ordenado 
in sacris salga enmascarado á la calle, 
ó represente algún papel en comedias, 
aun cuando sea el dia en que se cele- 
bra la solemnidad del santísimo cuer- 
po de nuestro Señor Jesucristo, ni pa- 
see por las calles y ciudades con cora- 
za, ó con calzas, aunque sean de las 
permitidas, sin cubrirse de la ropa talar 
que corresponde al vestido clerical, ni 
menos use de otros adornos profanos de 
varios colores, bajo la pena de veinte 
pesos que pagará por la primera vez, 
y del duplo por la segunda; cuya mul- 
ta se distribuirá en gastos de admi- 
nistración de justicia, en obras pias y 
en el acusador. Pero si contraviniere 
á lo mandado por tres veces, suspen- 
da el obispo al infractor por dos me- 
ses de oficio y beneficio. 



(1) Tx. in o. único do vita, ct honest. Cler. lib. 6.— Mex. i. cap. 48. §. 1.— Gran, ubi 
supra n. 13. et Tolot. act. 2. cap. 21. in fine et Limeña. 3. act. 3. cap. 30. 



DE LOS CLÉRIGOS. 



231 



$. III. 

Prophana ne canant : non 
etiam saltent. 

Ne cantiunculas inhonestas, 
aut prophanas cantent, nevein 
novia Missis, nuptiis, aut alus 
Festis saltent, scurrilia verba 
ne proferant, aut Citharcedos 
referaot, ñeque jocose in homi- 
num congressu prjcdicent, sub 
eadem pee na ; Indorum etiam 
Ministri ad domus eorum, qui 
inter Indos proceres sunt, aut 
aliorum Indorum, convivandi 
gratia , ne accedant , sed ad 
Hospitium Clericis designa- 
tum. Evenire enim solet, ut ex 
nimia cum eis familiaritate In- 
di Ministris reverentiam non 
exhibeant, Doctrinoeque inte- 
resse, et ea obire, quse suarum 
saluli máxime sunt necessaria, 
audacter contemnant (1), 



§ ni. 

Tampoco han de cantar canciones pro- 
fanas, ni aun bailar. 

No canten cancioncillas deshonestas 
ó profanas, ni bailen para celebrar una 
misa nueva, alguna boda ó cualquiera 
otra fiesta: no profieran chocarrerías ni 
refieran romances ni prediquen de una 
manera jocosa en las visitas ó en las 
conversaciones, pues al efecto, y para 
impedir estos desmanes se les decla- 
ra incursos en las penas últimamen- 
te decretadas, siempre que infringie- 
ren lo que está dispuesto. Tampo- 
co los ministros á quienes incumbe la 
dirección espiritual de los indios, entren 
á la casa de aquellos que entre estos 
son de la primera distinción ó de otros 
indios, para vivir en su compañía, su- 
puesto que han de permanecer en el 
alojamiento propio de los clérigos. Por- 
que suele suceder, que merced á la gran 
de familiaridad con que los indios tra- 
tan á esos ministros, les pierden el res- 
peto, y se desdeñan inconsideradamen- 
te de asistir á la doctrina, y desempeñar 
los deberes, que afectan de un modo 
estraordinario á la salud de sus almas. 



§. IV. 

Veterinariam Artem non exer- 
ceant. 

Quia Sacrorum Canonum 
constitutionibusprohibitum est 
Clericis, ne vil i, et ignobiii ali- 
qua arte utantur, interdicit que- 
que haec Synodus, ne ullus Cíe- 
ricus veterinarii (Albeyteria ) 



§ IV. 

No ejerzan el arte de la veterinaria. 

Considerando este Concilio que los 
decretos establecidos en los sagrados 
cánones prohiben á los clérigos el ejer- 
cicio de cualquiera arte vil é innoble; 
ha tenido a bien declarar que también 



(1) Mex. i. c. 48. § 3. in princ. — Guad. tit. 5. const. 16. et Gran, ibi n. 13. — Synod. 
de Quiroga const. 37. et Conc. Milán. 4. 3. p. tit. de Tita, et honest. Cleric. fol. 668. ver- 
bo in onni, item vera, Qnamobrem. 



232 



DH LA VIDA T HONESTIDAD 



artem exerceat, nee mularum, 
aut equorum domitor sit. Quod 
si tecus fecerit, graviter punie- 
tur. In hoc vero Ordinarii con- 
scientice máxime injungitur, ut 
tato iofiraam , tamque indeco- 
ram artem ab Ecclesiasticis vi- 
ris procul arceat (1). 



debe prohibírseles que se ocupen de la 
veterinaria, ó de que se empleen en 
domar muías ó caballos. Sea severa- 
mente castigado el que hiciere lo con- 
trario. En asunto de tanta gravedad, 
se impone al ordinario obligación de 
conciencia, para que apremie á los ecle- 
siásticos a que abandonen una arte tan 
ínfima como indecorosa para el estado 
clerical. 



Clerici per se ipsos nuilum 
puniant. 



Nullus Clericus, propter im- 
mtnens periculum, servum, fa- 
muí uní, alia m ve Personan? per 
se corrigendo puniat; nisi rao- 
derata sit punitio, et qua ma- 
gia proximi correctio procure- 
tur, quam de eo sumatur vin- 
dicta, quae ab U$ Ion ge abesse 
debet , qui morbis inedentur 
animarum (2). 



§. VI. 

Arma in Civitate non gestent: 
nevé noctu Musicis inter- 
mixti circumeant. 

Ne clerici arma cujusvis ge- 
neris, ad offensionem, vel de- 



A ninguno castiguen los clérigos por 

su mano. 

Cuando se trata de que un clérigo 
corrija por sí mismo las faltas que co- 
metan un esclavo, un criado ó cual- 
quiera otra persona, absténgase de 
castigarlos de propia autoridad por el 
inminente peligro que trae consigo el 
ejercicio de tan tremenda facultad, á 
menos de que no sea moderado el cas- 
tigo; bajo el concepto de que al tiein 
po de imponerlo, mas ha de atenderse 
á la corrección del prójimo, que á ven- 
gar la injuria inferida en la comisión 
del delito: cuyo defecto debe ser estra- 
ño á todo el que se dedica á curar las 
enfermedades de las almas. 

§ VI. 

No lleven armas en la ciudad, ni re- 
corran las calles de noche con mú- 
sicos. 

Se prohibe á los clérigos el uso de 



( I ) Iubat tx. in cap. único de vita, et honest. Cleric. lib. 6. et tx. in Clem. i. vers. ad- 
versua vero alios eodem tit. de vita, et honest. Cleric. 
(5) Mex. i. o. 60. §, 1. et Guadix* tit. 6. oonst. 11. et Limeña. S. act. 4. cap. & 



DB LOS CLHBIOOS. 



233 



fensionem die, aut nocte in Ci- 
vitate, aut oppido ferant, nevé 
in habita seculari cum musicis 
instrumento noctu incedant, 
nec suspectas domos ingre- 
diantur; sin minus pee na amit- 
tendi arma, instrumenta musi- 
ca, et habito m indecentem, nec- 
non solvendi pondo decem in- 
current, quse in piorum ope- 
rum , et executoris Justitiee 
usura saque erogentur. Si vero 
executori Justitiae, aut Fiscali 
violenter restiterint, in carce- 
rem conjiciantur, arbitrioque 
Episcopi severius puniantur (1 ). 



§. VII. 

Majores sclopos ne deferant. 

Archabusio, etiam dum iter 
fachint, aut in venationíbus, 
▼el in alus actionibus ne uiun- 
tur. Sin mi ñus, Archabushim 
amittant, et pondo decem aecu- 
sfttori, y el si his non adsit, Ju- 
dici, piis operibus, et Justitiae 
sumptibus ep.que persolvant; illi 
tamen, qui per regiones, ubi 
bellum geritur, iter faciunt, aut 
ob aliam justa m cau«am, Ar- 
chabusio, aliisve armis n tí po- 
terunt, scripto impetrata venia 
ab Episcopo, cujus conscien- 
tise, hffic Synodus injungit, ut 
id re bene explorata, causisque 
urgentibus solum permittat (2). 



cualquiera clase de armas, ora sean 
ofensivas, ora sean defensivas, de mo- 
do que no pueden portarlas ni de dia 
ni de noche, en la ciudad ó en el pue- 
blo. Tampoco han de salir á la calle 
de noche con traje secular, ni pasear- 
se durante ella con instrumentos de 
música, ni aun entrar en casas sospe- 
chosas. Si contraviniesen á lo manda- 
do, incurran en la pena de perder las 
armas (138), los instrumentos de mú- 
sica, y el traje indecente, y paguen 
ademas diez pesos, que se distribuirán 
por partes iguales á favor de las obras 
pías, y del ministro ejecutor. Sean re- 
ducidos á prisión, y castigados con 
mas severidad al arbitrio del obispo, 
siempre que hiciesen resistencia con la 
fuerza al ministro ejecutor ó al fiscal. 

§ VII. 

Se prohibe á los clérigos el uso de los 

arcabuces (139). 

No usen los clérigos arcabuz, aun 
cuando están de camino, ó se diviertan 
en el ejercicio de la caza, ó se empleen 
en cualesquiera otros actos que. practi- 
quen. Y en el caso de que obrasen en 
sentido contrario, pierdan el arcabuz, y 
paguen ademas diez pesos que se apli- 
carán por partes iguales á obras pías, á 
gastos de administración de justicia, 
y al acusador, ó en defecto de éste, al 
juez que conozca de la causa; pero sí 
podrán usar el arcabuz ó cualesquiera 
otras armas, siempre que se vean pre- 
cisados á caminar por paises 6 provin- 



(1) Mex. 1. c. 55. ct Guad. tit. 5. const. 12. ct Milán. 1. 2. p. tit. de Armis, ludís, 
spectaculis, ct cjus modi a Cleric. vit&ndis, et Gran. tit. de vita, et honest. Cleric. n. 10. 
et Synod. de Quiroga const. 36. ct Limeña. 3. act. S. cap. 16. 

(2) Mex. 1. c. 55. §. 1. et Milán. 1. ubi supra, et Synod. de Quiroga const. 96. 



234 



DE LA VIDA T HONESTIDAD 

cias en que se hace la guerra, ó que 
sean movidos para ello por alguna otra 
cansa justa, con tal de que previamen- 
te hayan impetrado licencia por escrito 
del obispo, cuya conciencia encarga es- 
te Concilio, á fin de que acceda á la 
concesión, atendiendo á la urgencia 
que se alegue y que la haga indispen- 
sable, después de haberla averiguado 
escrupulosamente. 



§. VIII. 



§ VIII. 



Hominibus lakis % sccl praájme jy entren al servicio de seglares, y 
mulieribus sua ojwa ne lo- principalmente de mugeres. 

cent. 



Indignum est, et Ecclesias- 
iico honori valde indecorum, ut 
Clerici, qui in sortem Domini 
vocati sunt, et divino cultuiad- 
dicti, precursores , sive asse- 
cto, oeconomi, aut famulí sint 
secularium Personarum, prse- 
sertim mulierum, Quare , ut 
heec macula á Clero prorsus 
deleátur, mandat hrec Synodus, 
ne ullus Sacro Ordine initia* 
tus, cujuscumque dignitatis, et 
qualitatis, prcecursor, aut asné- 
ela feminarum, etiam matris, et 
sororis ullatenus sit, sub peen a 
Excommunicationis, quam Cíe- 
ricus, et ferniíia, c'ui is obse- 
quium hujusmodi piícstiierit, 
incurrant. Intcrdirit etiam, ne 
ullus Clericus in ¡Sacris consti 
tutus fainulus , procurator, 
ceconomusve sit ajicujus Per- 
sonan secularis, aut cjus nego- 
tia, vel facultates tractet, sub 
eadem peen a ; non tamen pro- 
hibetur, ne (Clericalis status 
decore servato) Jiberos Perso- 
narum secularium erudiendos 
Clerici suscipiant, eorumque 
sint Magistri, ét Preceptores. 



Es indigno y absolutamente repug- 
nante al decoro, á la decencia y al res- 
peto que merece el estado eclesiástico, 
que los clérigos que están llamados á 
la suerte del Señor, y consagrados al 
culto divino, sean mensageros, correos, 
ó pajes, mayordomos ó criados de per- 
sonas seculares y principalmente de las 
mugeres. Por lo mismo, y deseando 
que esta infamia no se haga absoluta- 
mente trascendental para el clero, or- 
dena este Concilio que ninguno que 
haya sido ordenado in sacris, de cual- 
quiera dignidad y cualidad en que esté 
constituido, sra mensagero, correo ó 
paje de mugeres, aun cuando sean su 
madre ó hermanas, bajo la pena de 
excomunión, en que han de incurrir el 
clérigo y la muger á quien éste presta- 
re semejante servicio. También prohi- 
be, y al efecto impone la pena última- 
mente decretada, que ningún- clérigo 
ordenado in sacris sea criado, procura- 
dor ó mayordomo de algún seglar, ó 



DE LOS CLÉRIGOS. 



235 



Nullus praeterea Clericus In- 
dam feminam, aut Ancillam 
suam dorso equi, aut muía? ve- 
hat; Ministri quoquelndorum, 
curo ex uno oppido in aliud, 
aut ex uno districtu in alium 
diverterint, Indam aliquam fe- 
minam secum ne deferaut, eo 
prsetextu, quod sibi inservire 
debeat: Sin minus Episcopi ar- 
bitratu severe puniantur (1). 



§. IX. 

Clericorum ebrietati dedito* 
rum pana. 

Perpendfcns heec Synodug, 
qu utum Sacerdos, qui Sacrum 
frequentans,hospitium Christo 
Domino praebet, abhorrere de- 
beat ebrietatem, qua rationis 
U8U3 amittitur, sensusque, et 
corporales facultates debilitatae 
languescunt, statuit, ac jubet, 
ut bí quis Clericus, quod absit, 
tara fuerit sui oblitus, tamque 
intemperatus, ut vino inebrie- 
tur; si is b: n^ficiura obtinuerit, 



maneje sos negocios ó sus bienes; sin 
embargo, no se extiende la prohibición 
á que los clérigos puedan encargarse 
de la educación de los hijos de los se- 
culares y les sirvan de maestros y pre- 
ceptores (si bien en todas circunstan- 
cias han de conservar el decoro corres- 
pondiente al estado clerical). Ademas, 
tampoco han de llevar los clérigos á 
una india ó esclava suya (140) en las 
ancas del caballo ó de la muía en que 
montaren. Ni menos puedan los mi* 
nistros encargados de la dirección es- 
piritual de los indios, llevar en su com- 
pañía á alguna india so pretesto de que 
la tienen ocupada en su servicio, cuan- 
do pasan de un pueblo á otro, ó de un 
distrito á otro. Sean, pues, castiga- 
dos severamente al arbitrio del obispo, 
siempre que contravinieren á lo man- 
dado. 

§ IX. 

Penas decretadas contra los clérigos 
entregados á la embriaguez. 

Considerando atentamente este Con- 
cilio la clase de aborrecimiento que de- 
be profesar á la embriaguez el sacerdo- 
te, que celebrando el santo y tremendo 
sacriñcio de la misa, aloja en su cora- 
zón á Jesucristo Señor nuestro, con- 
vencido de que con el vicio de que se 
trata, se perturba el uso de la razón, 
se pierde el sentido y se debilitan las 
facultades corporales, establece y man- 



(1) Mex. 1. c. 55. et Guad. tit. 5. const. 17.— Milán. 1. 2. p. tit. denegotiis Scculari- 
bus aClcrico fugiendis vera, nevo precursor, et Tolet. act. 2. c. 22. et act. 8. c. 19. — Gran, 
tit. de Tita, et honest. Clericor. n. 19.— Synod. de Quiroga const. 36. in fine, et Prov. de 
Quiroga act. 3. c. 36. et Limens. 3. act. 3. c. 18. et Milán. 5. fol. 767. verbo qu» in€on- 
cilio, et Synod. de Osma tit. 8. const. 1. §. 8. 



9* 



DE LA VIDA Y HONESTIDAD 



ab administratione Sacramen- 
torum pro prima vice per qua- 
tuor menses euspendatur ; pro 
secunda, per annum, pro ter- 
tia, beneficio privetur, et inha- 
bilis ad aliud obtinendum effi- 
ciatur. Si vero beneficium non 
obtineat, et semel hoc crimen 
comimsefit, ad inclusionem car- 
caria per dúos menses damne» 
tur, si bis in ídem inciderit, per 
quatuor menses detincatur; si 
ter t á Dicecesi tamdiu relege- 
tut, auatndiu videbitur Episco- 
po (1). 



da, que si algún clérigo (lo que Dios 
no permita) se olvidare tanto de sí mis- 
mo, y fuere tan destemplado que se em- 
briagare con vino, sea suspendido de la 
administración de los santos sacramen- 
tos durante cuatro meses la primera 
vez que cometa este exceso, si es que 
goza de algún beneficio, cuya pena se 
extenderá á un año si reincidiere, y en 
el caso de que persistiere en ese vicio 
por la tercera vez, sea privado de su 
beneficio, declarándose inhábil para 
obtener cualquier otro. Pero si no 
tuviere beneficio, condénese al clérigo 
á estar preso por dos meses la prime- 
ra vez que. cometiere el delito, doble 
tiempo por la segunda, y por la tercera 
sea desterrado de la diócesis por tan- 
to tiempo cuanto pareciere al obispo. 



DE LUDÍS CLERICIS 

FROH1BITIS. 
§. I. 

QUúlis ludus prohibeatur CU* 
ricis. 

Cujutjvis generis ludus homi- 
oibus máximo nocumento est, 
Clerrcis prasertim, quibus ra- 
tione Clericaíis Officii, in Sáne- 
te, et laudabiliter agendo tem* 
pus terendum esset, ab eisque 
redditus Ecclesiastici piis ope- 
ribus essent ímpendendi. Eam 
ob causara bsec Synodus de- 
cernit, ac jubet, ne ullus Sacro 
Ordine initiatus, aut Beneficia- 
tus hujus Archiepiscopatus, et 
Provincias clam, aut publice, 
per se, vel interpositam Perso- 
nara ludum probibitum exer- 
ceat, vel u ti álese, tesserarum, 
a« Taloruríi, quae ludorum ge- 
nera fegiis sanctionibus probi- 



JUEGOS PROHIBIDOS A LOS CLÉRIGOS. 



§i. 

Qué clase de juegos se prohiben á los 

clérigos. 

Cualquiera suerte do juego es muy 
perjudicial al hombre; pero principal- 
mente al clérigo, quien en desempeño 
de su santo ministerio, está obligado á 
emplear el tiempo en obras piadosas y 
dignas de estimación y de elogio, y á 
distribuir en ellus las rentas de la Igle- 
sia, Por tal causa, establece y manda 
este Concilio, que ningún clérigo orde- 
nado in sacris ó beneficiado de este 
Arzobispado y Provincia, se ejercite 
por sí ó por interpósita persona en jue- 
gos prohibidos, ya sea en secreto, ya 
publicamente, absteniéndose de los de 



(1) Mez. 1. cap. 48. § 2. in fine, et Gran, de Tita, et bonest. Cler. num. 14. 



P8 LO* CLXBI908. 



2*7 



bentur, oec in ludo, pecunke, 
aecnmee, aut alia, quoe pecunia 
gatimari possunt, intercedant, 
sub pcBna restituendi totum id, 
quod ludendo lucrati fuerint, 
et pro prima vice poenam pon- 
do triginta, in usus fabricse Ca- 
thedraiis, aut Parochialis ejus 
Civitatis, reJ oppidi, ubi id eve- 
nerit, et in usus accusatoris : 
pro secunda rice pee na dupli- 
cetur, pro tertia uJtra dictam 
poenam alus gravioribus, arbi- 
tratu Episcopi puniantur, nec 
solum ludere Clerici interdi- 
cuntur, sed ne spectatores Iu- 
dorum sint, haec Synodus sta- 
tuit. In domibus itidem suis 
Clerici ludum ne perraittant, 
nec aleas porrigant, nec pro 
aléis pretium extorqueant, nec 
mutuo pecunias ad ludendum 
dent, aut pro quoquam in ludo 
spondeant. Sin minus contra 
Cleiicos hujusmodi aleatorum 
susceptores procedatur, et ita 
coérceantur, ut Populus a;difU 
cetur, et tam turpis corruptela, 
ac Ministris Dei prorsus indig- 
na funditus extirpetur. In quo 
haec Synodus Episcoporum, et 
Judicum conscientias vehe- 
menter onerat, ac praeterea Cle- 
rici, hujusmodi partíbus, si pc- 
tierint, intra novena dies solve- 
re compellantur, totum id da- 
mnum, quod in ludo interces- 
*it. Quod si partes dissimula- 
\ erint, Fiscaíis, aut executor 
Justitiac Ecclesiasticus , intra 
dúos menees petere possit, id- 
que in accusatoris, piorum ope- 
rum, et Judiéis usum eequis 
partibug erogetur. Si autem 
Fiscalis hujusmodi rei conscii, 
in aecusando negligentes sint, 
pro sua contumacia, et negli» 
gentia, etiam usque ad officii 
privationem arbitratu Ordina- 
riorum puniantur (I). 



azar, y de los diferentes que se llaman 
de dados, los cuales no están permiti- 
dos por las leyes civiles. También se 
extiende la prohibición á los juegos en 
que se aventuran dinero ó piedras pre- 
ciosas ó cualesquiera otros objetos que 
pueden justipreciarse pecuniariamente, 
bajo la pena de restituir lo que hubie- 
ren adquirido con este motivo, y de pa- 
gar por la primera vez treinta pesos, 
que se aplicarán en favor del acusador 
y de la fábrica de la iglesia catedral ó 
de la parroquia de la ciudad, ó del pue- 
blo en que esto aconteciese: duplique- 
se la pena por la segunda vez, y por 
la tercera sea castigado el clérigo ju- 
gador al arbitrio del obispo, imponién- 
dole penas mas severas, sin perjuicio 
de la que ya está determinada. Este 
Concilio establece que no solo se prohi- 
ba jugar á los clérigos, sino que quiere 
ademas, que ni como espectadores asis- 
tan á los juegos. Igualmente manda 
que los clérigos no permitan juegos en 
sus casas, ni suministren lo necesario 
para ellos, ni por esta causa exijan pre- 
cio alguno, ni presten dinero para ju- 
gar, ni sean fiadores al pago de las deu- 
das contraidas de este modo. Si con- 
traviniesen á lo mandado, procédase 
contra los clérigos encubridores de ju- 
gadores, y castigúeseles de tal manera, 
que su corrección sirva para edificar al 
pueblo, y para cortar de raíz una cor- 
ruptela tanto mas torpe cuanto que es 
absolutamente indigna de los ministros 
de la Iglesia. Este Concilio hace pe- 
sar vehementemente sobre la concien- 
cia de los obispos y de los jueces un 



(1) Tx. in cap. Clerici de vita, et honost. Clcpcar. et tx. in cap. ínter dilectos 1. D. úfi 
exceBsibns Prwfatorum.— -Oonc. Trid. Sess. 2»; cap. 1. de refoemat.— Ex tit. 7. lib. 8. 



238 



DE LA VIDA Y HONESTIDAD 

negocio de tanta importancia, ordenán- 
doles ademas que apremien á los clé- 
rigos á indemnizar á las partes dentro 
de nueve dias, contados desde el dia 
en que lo solicitasen, todos los daños, 
perjuicios y menoscabos que les hubie 
sen irrogado en razón del juego. Si 
las partes guardaren silencio en el par- 
ticular, el fiscal ó el ministro ejecutor 
puedan pedir dentro de dos meses lo 
que haya lugar en derecho; y el pro- 
ducto de las multas que se inpongaii á 
los infractores, según los casos, apliqúe- 
se por partes iguales, en favor del acu- 
sador, de las obras pias y del juez que 
conozca de la causa. Si los fiscales, 
sabedores de que se ha cometido esta 
clase de delito, no obstante se descui- 
daren de instaurar la acusación cor- 
respondiente en el término señalado, 
sean castigados al arbitrio de los ordi- 
narios hasta con la privación de oficio, 
por la contumacia y distracción con que 
han procedido en este punto. 



§. II. 



Clerici gravitatem strvent co- 
ram secularibus. 

Praeterea, ut omnem gravi- 
tatem, et modestiam (prout de- 
oet CÍericalem statum) Clerici 
profiteantur ; publico eis pila 
ludere prohibetur, et privatim 
quoque cum secularibus, vel 
coram secularibus Personls , 
Qlobos ligneos publice luden- 
dos ne impellant , sub poe- 
ma statutis, preeter quas, a mu- 
tan t etiam vestes, quibus ad 
Globorum ludum exercendum 
exuti fuerint, hae vero vestes 



§ ii. 

C 1 o ¡i serven los clérigos gravedad en pre 
senda de los seglares. 

Por otra parte, deseando este Con- 
cilio, que los clérigos hagan progresos 
en la gravedad, compostura y decencia 
que debe caracterizarlos (como convie- 
ne al estado que han abrazado), les pro- 
hibe que jueguen públicamente á la 
pelota. Tampoco pueden ni deben ju- 
gar al boliche en lo particular ó en pú- 
blico con los seglares ó delante de 
ellos, bajo las penas ya establecida?, 



Recopil. etlex 13. iit. 7. eodem lib. 8. Rccopil. — Mcx. 1. c. 50. et Guadix. tit. 5. const. 
5. et Milán. 1. 2. p. d. tit. de Armis, ludis, &c. et Granat. de vita, et honest. Cleric. n. 11. 
et Synod. de Quiroga 37. et Limens. 3. act. 3. cap, 17. 



DE LOS CLÉRIGOS. 



939 



per tertiag partes applicentur, 
«t constitutum est (1). 



§ III. 

Ludís etiam permissis ne pu- 
blice ludant. 

Sachia (Axedrez) itidem , 
aut alus ludia permissis, ne lu- 
dant in locis publicis, aut in 
domibus, quo ad id multitudo 
hominum convenit , veluti in 
domibus Aromatariorum, aut 
Tonsorum. Si autem in occul- 
to Judos lícitos hujusmodi exer- 
cuerint; numerosa pecunia in 
eis non intercedat, aliter enim 
pro qualitate excessus corrU 
gentur. 



$. IV. 

Cum mulieribus non ludant, 
nec occulte. 

Ut autem incommoda , et 
scandala, quce quotidie in his 
partibus audiuntur, evitentur; 
nequáquam publice, aut priva- 
tim Clerici cum mulieribus , 
etiam consangujneis ludant: Si 
vero secus fíat, Episcoporum 
conscientiis beec Synodus in- 
jnngit, quatenus adeo gravibus 
pcenis delinquentes coerceant, 
ut depravata htec consuetudo, 
et in orones partes pernitiosa 
resecetur. 



sin perjuicio de las cuales, pierdan tam- 
bién los vestidos que se hubieren qui- 
tado para entretenerse en el juego de 
que últimamente se ha hablado, y apli- 
qúense por terceras partes á los obje- 
tos á que se destinan, de conformidad 
con lo mandado. 

§ III. 

Tampoco jueguen públicamente á jue- 
gos permitidos. 

Del mismo modo no jueguen los clé- 
rigos al ajedrez ó á otros juegos per- 
mitidos en lugares públicos, ó en las 
casas destinadas á este objeto, en que 
se reúne una gran concurrencia» como 
son las especerías (boticas) y las bar- 
berías. Pero si juegan ocultamente á 
juegos que son lícitos, cuiden los cléri- 
gos de que no medie en ellos cantidades 
exhorbitantes, pues de otro modo sean 
castigados según la cualidad del delito. 

§ IV. 

No jueguen con mugeres, aun en lo 

privado. 

Siendo necesario evitar los inconve- 
nientes y escándalos que diariamente 
acredita la esperiencia tienen lugar en 
estos paises, se prohibe á los clérigos 
que jueguen pública ó privadamente 
con mugeres, aunque sean parientas 
suyas. Pero si contravinieren á lo man- 
dado, este Concilio encarga la concien- 
cia de los obispos, para que repriman á 
los delincuentes con penas tanto mas 



(!) Mez. 1. c. 50. §. 1.— Guad. tit. 5. const. 5. et Gran, de Tita, et honest. Clerio. n. 
11. et Synod. do Quiroga const, 37. 



840 



$. V. 

Qualis Itídus , et quando eis 
permittatur. 

His vero non obstantibus, 
qu» hoc Decreto constituía, et 
decreta sunt, declarat heec Sy- 
nodus, ut recreandi animi cau- 
sa, extra temptia Adrentus. et 
Quadragessiime, ludí liciti C le- 
ñéis permittantur, summa duo- 
mm pondo tantum interceden- 
te, dummodo id raro, sine sean- 
dalo, et cutn Personis honestis 
fíat. Qui vero summarn pecu- 
nia? hujusmodi excesserint, in 
foro conscientise restituere te- 
nebuntur , quidquid amplius 
fuerint lucrati, quía hoc Decre- 
to majoris pecunia? lucrum in- 
terdicitur. Pecunia vero, quee 
pr&scriptam stimmam in ludo 
excesserit, fabric® Calhedralis 
Ecclesice, aut Parochiaüs ejus 
Civitatis, vel oppidi, ubi id con- 
tigerit applicetnr, si is, qui 
petierit, libere de ea pecunias 
summa disponere possit, si ve- 
ro libere de ea disponere non 
possit, restitutio ei fíat, ad quem 
veré pertinet (1). 



DX LA VIDA Y HONESTIDAD 

severas, cuanto mas indispensable se 
hace destruir esta depravada costum- 
bre, que en todas partes es funesta. 

§ V. 

Qué clase de juegos, y en qué tiempo 

se les permiten. 

No obstante lo que se ha establecido y 
determinado en los decretos preceden- 
tes, declara este Concilio se permitan 
los juegos Ifcitos á los clérigos, con la 
intención de que puedan recrearse, siem- 
pre que quieran entretenerse en este 
pasatiempo después del adviento y de 
la cuaresma, bajo las condiciones de 
que jueguen de vez en cuando, de que 
no intervengan en el juego cantida- 
des que excedan de dos pesos, y que 
se diviertan sin escándalo y con perso- 
nas honradas. Pero los que pongan 
mayor cantidad de dinero que la deta- 
llada, están obligados en el fuero in- 
terno, á restituir lo que hayan ganado 
de más, porque un exceso semejante 
está prohibido por el presente decreto. 
£1 dinero que exceda de la suma seña- 
lada para el juego, apliqúese á la fá- 
brica de la iglesia catedral, ó de la par- 
roquia de la ciudad ó del pueblo en 
que esto aconteciere, ni el que jugare 
puede disponer, libremente de aquella 
suma, y en caso contrario, hágase la 
restitución á quien verdaderamente cor- 
responde. 



(1) Ex lego Regia 10. 1 1. tit. 7. lib. 8. Recopil.— Mex. 1. c. 50. et Guad. tit. 5. coast. 
5. et Milán, i. £ p. tit. de Armis, et ludis, et Granat. tit. de vita, et honest. Cleric» n. 51. 
et Limen* S. act. 3. cap. 17. et facit reg. Ordinis Militaris S. Iacobi tit. 22. c 10. y cu 
los establecimientos ejusdem Ordinis S. Iacobi tit. 8. c. 5. 



DI IOS CLBftIGOS* 



341 . 



DE USÜ FBSQtTENTI 

EUCARISTÍA. 
$. I, 



DEL USO FRECUENTE DE LA SAGRADA 

KVOARIST1A 



§1. 



Clerici in Sacrú conttituti ad ^ os clérigos ordenados in sacris rcci* 
Sacram Euckaristiam fre- han frecuentemente la sagrada Eu- 
caristía. 



quenter accedant. 

Ut Diaconi, et Subdiaconi 
eo magia ad digne celebrandum 
se praeparent, quo magis ad Sa- 
crum Presbiteratos Ordinetn 
accedunt, Sacrosanctum Con- 
cilium Tridentinum máxime de- 
cere constituit, ut saltem hi, 
diebus Dominicis, et sol le m tri- 
bus, cum AHari rninistraverint, 
Sacram Communionem perci- 
piant. Cujus auctoritatem se- 
quuta hsec Synodus Diaconis, 
et Subdiaconis hujus Provin- 
cia, in rirtute Sánete Obe- 
dientes praecipit, ut in diebus 
Nativitatis Domini, Resurrec- 
tionis, Pentecostés, Festi Cor- 
poris Christi , Assumptionis 
Beat® Mariae,Sanctorum Apo- 
stolorum Petri, et Pauli, et 
Festi omnium Sanctorum in 
prima quoque Dominica Ad- 
ventos, et QuadragesRimee pee* 
cata sua con fes si in Missa sol- 
lemni communicent, quo Po* 
pulus hoc exemplo, et conti- 
nu alione eediñeetur, ut vero his 
temporibus peccata conñtean- 
tur, in facúltate eorura sit eli- 
gere confessarium, quem ma- 
luerint, ex approbatis per Ordi- 
narium, qui confesaarius eos 
absolvere possit ab ómnibus 
peccatis, etiam Ordinario reser- 
vaos (i). 



A fin de que los diáconos y subdiá- 
conosse preparen para celebrar con tan- 
ta mayor dignidad, cuanto mas próxi- 
mos estén á recibir el sagrado orden 
del presbiterado, mandó el sacrosanto 
Concilio de Trento, que éstos reciban 
la sagrada comunión á lo menos en los 
domingos y dias de fiesta en que sir- 
vieren al altar, porque calificó ser muy 
conveniente semejante práctica. Fun- 
dándose, pues, en tan grave autoridad 
este Sínodo, ordena á los diáconos y 
subdiáconos de esta Provincia, bajo pe- 
na de santa obediencia, que después 
de confesados, se acerquen á recibir 
la sagrada comunión, en la misa solem- 
ne que se celebre en los dias de la Na- 
tividad del. Señor, de la Pascua de Re- 
surrección, de la de Pentecostés, de la 
solemnidad del Santísimo Cuerpo de 
Nuestro Señor Jesucristo, de la glorio- 
sa Asunción á los cielos de la Purísima 
Reina de los ángeles, de los Santos 
Apóstoles Pedro y Pablo, y de la fes- 
tividad de todos los Santos, así como 
también el primer domingo de Advien- 
to, y primer domingo de Cuaresma, 
para que edifiquen al pueblo con este 
ejemplo y continuación. Sin embar- 
go y con el objeto de que puedan con- 
fesarse en las distintas épocas que se 



(1) Conc. Trid. Sess. 23. c. 13.— Mex. i. c. 52. ot Tolet. act. 3. c. 6. et Granat. tit. de 
celebration. Missarum^n. 28.— Milán, i. p. 2. tit. de frequenti divini •acrificii oblatione, et 
Mediolan 2. tit. 2. Decret. 26. 

25 



942 



DI LA VIDA Y MHUTI0A9 MI LOS CLBRIOOS. 

han señalado, séales permitido elegir á 
su voluntad el director que les agrade, 
con tal de que escojan uno de los apro- 
bados por el ordinario, á efecto de que 
pueda absolverlos de todos sus peca- 
dos aunque sean de los reservados á 
éste. 



$. II. 

Sacerdotes frequenter cele» 
trent. 

Qnía majori vinculó teñen- 
tur Presbyteri, turo ad pro* 
priam, tujn ad Ecdeste «piri- 
tualern utilitatem, frequenter 
Sacrum celebrare; Concluí Tri- 
dentfni auotoritate innifca haac 
tíjnodw prp^cipit* Mt ro JJg mi- 
niéis diebuB, et festis soliemni- 
bus, die commemorationia De- 
functortim, et qtJOtkhe In Qua- 
drageasima &fi&aa« celebre»*, 
qui, <»l ea anioii pjirúate, et de- 
votione, quibus opus est. ad 
tanturp Sacriftcium accedant, 
eis injungitor, ut etiarn si ali« 
cujas peccati mortalis conaoii 
tiori sint, singuiis oeto diebus, 
aut crebrius ad confessionero se 
prssparent, ellgantque sibi con- 
fessarium ex i donéis et ab Or- 
dinario facultatom hahentibus 

0). 



§11. 

Los sacerdotes celebren frecuentemente. 

Considerando que los presbíteros tie- 
nen una obligación mas estrecha de ce* 
lebrarcon frecuencia el santo y tremen- 
do sacrificio de la misa, ora se atienda 
á la utilidad espiritual de la Iglesia, ora 
se considere el bienestar particular de 
cada uno.de ellos; este Sínodo, descan- 
sando en la autoridad del Concilio de 
Trento, les ordena que celebren misa 
los domingos y días solemnes, así co- 
mo en el di a de la conmemoración de 
los fíeles difuntos, y que observen dia- 
riamente esta práctica durante la Cua- 
resma, previniéndoles ademas que pa- 
ra que tengan la pureza de alma y la 
devoción que se requiere con la inten- 
ción de cumplir con este augusto mi- 
nisterio, se preparen cada ocho dias 
ó con mas frecuencia (141) para con- 
fesarse, aunque no tuvieren conciencia 
de estar en pecado mortal, eligiendo 
al efecto el confesor que les agrade con 
tal de que sea idóneo, y haya obtenido 
para ello facultad que le hubiere de 
antemano concedido el ordinario. 



(1) Conc. Trid. Sess. 23. c. 4. et Synod. de Quiroga const. 80. 



*49 



TITULUS VI. 

DE CLEftTCIS NOS RESI- 
DENTIBÜS. 

$. I. 

Absgue Episcopi licencia n* 
alio migrent iBcnejíciatú 

Quift non potést non magno 
me sufadhb detrimento eqrum 
abaentia, quibus animarum Cu- 
ra incumbit, heec Synodus in 
executionem Concilft Triden* 
tiní precipit, ne ultaa Vicaria*, 
Curato*, aut Qenefteiatus ex 
sua Parochia, iurisdictione, et 
districtu, alio oívertat sine fa- 
c afta te Épfecopi cansa exprés- 
ia f ét4pprobata r et pfa eo tem- 
pere, quod in facúltale hujua- 
mojJÍ fuerit praefinítum, sub pee- 
ría pondo vigrnii» qoce in usas 
Bucles í eo, eujua Curara gerit, 
aecuaatoris , aut, eo deficiente, 
Judiéis pronuniianüs eeque ero- 
gentus; quando vero hac fa- 
cúltate obtenta ad CttUatem, 
ubi sedea Epiíed palla residet, 
perrenerint, i otra viginti qua- 
ttior horarum spatiurn, coram 
£piscopo, aut ejus Ofíiciafi 
prsesentes se constituant; ai ve- 
ro impediti fuerint, de adrentu 
auo per interpositarñ Perso- 
nan), iotra prtefixum terminum 
rationem reddent, sin rninns, 
pondo decern necusatori, et 
Justitise sumpübui saque dia- 
tribuendorura, poenam incur- 
iant(l). 



TITULO VI. 



DE LOS CLÉRIGOS QUE CARECEN DE RE- 
SIDENCIA. 

$1. 

Los beneficiados no emigren á otro lu- 
gar sm licencia del obispo. 

• 

Como no puede dejar de considerar- 
se que es sumamente perjudicial para 
los fíeles la ausencia de toe ministros 
de )a Iglesia á quienes incumbe la cu- 
ra de aftnas; manda este Sínodo, en 
cumplimiento de lo que sobre es te pun- 
to previene el Concilio de Trento, que 
ningún vicario, cura 6 beneficiado vaya 
á otro lugar, ausentándose de la parro- 
quia, jurisdicción ó distrito en que vU 
va, sin haber obtenido para ello ex- 
presamente facultad que apruebe la au- 
sencia, y por el tiempo que le esté 
señalado en ella, bajo la pena de vein- 
te pesos que se distribuirán por partes 
iguales, e« favor de la iglesia de que 
fuere cura, del acusador, y en defecto 
de éste, del juez que conozca de la cau- 
sa; pero cnando llegaren á la ciudad en 
3ue reside la silla episcopal, después 
e haber obtenido la licencia de que se 
trata, estén obligados á presentarse al 
obispo dentro de las veinticuatro horas 
siguientes; y en caso de impedimento, 
den cuenta de su llegada en los térmi- 
nos que se han explicado, por interpó- 
sita persona. Si contravinieren á lo 
mandado, incurran en la pena de diez 
pegos, que se han de aplicar también 
por partes iguales al acusador y á gas- 
tos de administración de justicia. 



(1) Conc. Trid. Sess. 6. c. 2. de reformafc.— Stfpra til. de offic. Episcop. §. 14-— Omc. 
Limeña. 3. act. S. c. 41.— -Guadix. tit. ». const, 14 et Tolet. act. 2. cap. 96. et 26. et aetio«» 
8. c. 29. ot Synod. de Quiroga const. 39. ot Hilan. 4. tit. de Clericor. ad festor. dicrum. 



fc*4 



DB LOS CLHBICfOS. 



$. II. 

L i tequie Prabendatorum. 

Tametsi justa erectionee hu- 
jus Archiepiscopatus, et Pro- 
vincia nullum tempus Preeben- 
datis ad réquiem constitutum 
est, cum tota massa ex quoti- 
dianis dÍ8tributionibus pendeat, 
nihilominus perpendens hsBC 
Synodus, usus, et consuetudi- 
ne8 CathedraliumEcoleeiarum 
harum partium variari, quo ñt, 
ut nulla consuetudo virn legis 
habere videatur, cumque assi- 
duis laboribus aliquod lempo* 
rin in terral] um ad réquiem in- 
termitiendum sit, permittit, ut 
Preebendati sexaginta diebus 
ad réquiem potiantur, quos 
etiam ipsi eligere poterunt, 
quibus diebus, á Punctatoribu* 
non annotentur illis, quousque 
aliter fuerit á Sanctissimo Do- 
mino nostro Papa constitutum, 
extra hos autera dies absentiaB 
á Dirinig Officiis, etiam cum 
censensu habito, sino justa 
rogritudinis causa, et muletee, 
quas ob hanc causam incurre- 
rint, Prsebendatis neremittan- 
tyr. Quod si aliter fíat, qui 
muletas hujusmodi remiserint, 
tantumdem fabricee Cathedra- 
lis restituere teneantur, quan- 
tum remiserunt (1). 



Vacaciones concedidas á los prc* 
leudados (142). 

Aunque según las erecciones de este 
Arzobispado y Provincia no está deter- 
minado en favor de los prebendados el 
tiempo que puedan destinar á vacacio - 
nos, dependiendo toda la masa de las 
distribuciones diarias del cumplimiento 
de sus deberes; considerando con toda 
la atención debida, las variaciones que 
sufren los usos y costumbres de las ca- 
tedrales en estos países, de lo que re* 
sulta que ninguna costumbre tiene fuer- 
za de ley; y siendo indispensable dar al- 
guna tregua á los continuos trabajos en 
que se ocupan los prebendados, les per- 
mite este Concilio que puedan gozar 
de sesenta dias (143) de vacaciones, 
que elegirán á su arbitrio: en cuyo pe- 
riodo, los apuntadores no marquen las 
faltas que cometieren. Esta deter- 
minación durará hasta tanto que dis- 
ponga otra cosa el Sumo Pontífice* 
Fuera del tiempo señalado, no se con- 
donen á los prebendados las multas 
que se les impongan, y á que se hicie- 
ren acreedores por su ausencia de los 
oficios divinos, aunque para ello hayan 
obtenido el permiso correspondiente, á 
no ser por justa causa de enfermedad. 
En caso de infracción, estén obligados á 
restituir las multas impuestas á los que 
las hayan condonado, aplicándose á la 
fábrica de la catedral en toda la can- 
tidad que hubiere importado la remi- 
sión. 



(1) Conc. Limeña, 2. c. 72. et Concil. 3. act. 3. c. 26. et 28. — Dcclarationem Cardi- 
nal, rofert Nicolaos García, tom. 1. do Beneficiis 3. p. c 2, §. 1. n. Sil. et 31 2. —Concil. 
Limeña. 2, c. 66. ad finem. 



QUE CAB80BÑ DE ftfl SOBbXCIA. 



94S 



$. III. 

D¿ Functatore. 

Ut constet manifesté, qui 
Pnebendati Sacras Horas et 
Divina Oficia non obͣrint, sin* 
gulis Cathedralibus Ecclesiis, 
probatse fidei Sacerdos in Pun- 
ctatorem creetur, qui coram 
Episcopo, aut ejus Officia] i ju- 
re t f se in ofücio suo obeundo, 
fídem, et diligentiam praeslitu- 
rum, et librum punctationura 
accurate asservaturum, illum- 
que, cuiquam minime ostensu* 
rdrn, ñeque antea capitula red- 
diturum, quam officii sui ratio- 
nem reddiderit, deinde líber 
punctationum in Arcbivio Ec- 
clesire reponatur. Si Tero Pun 
ctator absit, alius substituatur, 
qui prcestíto juramento, altero 
in libro orones notet, qui Divi- 
nis Ofiiciis non interfuerint, eo 
tempore, que Punctator abfuit, 
Punctatori vero redeunti hnjus 
reí rationem reddat, ut pnneta- 
tiones i n ejus absentia no tatas, 
in librum suum transcribat; of- 
fícium autem Punctatoris nuU 
lus ni si Sacerdos exerceat, ñe- 
que ab eo sine justa causa re* 
moveatur (1). 



§ III. 

Del apuntador. 

Con el desi gnio de que aparezca clara- 
mente quienes son los prebendados que 
no asisten alas horas canónicas, ni cum- 
plen con los oficios divinos, nómbrese 
por apuntador en cada catedral, un sa- 
cerdote de acreditada fidelidad, el cual 
jure ante el obispo, ó su oficia], que des- 
empeñará su encargo fiel y diligente- 
mente, conservando con sumo cuidado 
el libro de sus apuntamientos, sin ense- 
ñarlo á nadie, ni lo volverá al cabildo 
antes de dar cuenta del modo en que 
hubiere cumplido con la confianza que 
en él se deposita, .y en seguida, guár- 
dese el libro de que se trata, en el 
archivo de la iglesia. Si el apunta- 
dor se ausentare, substituyalo otro, 
quien prestando el mismo juramento, 
haga las debidas anotaciones en dis- 
tinto libro, de todas las personas que 
no hubieren asistido á los oficios di- 
vinos (144) durante la ausencia del 
primero; bajo el concepto de que al 
regreso de éste, se dará cuenta con 
todos los apuntamientos que hizo el 
substituto mientras estuvo ausente el 
propietario, para que los pase al libro 
que existe en su poder. Nadie des- 
empeñe el cargo de apuntador, si no 
es sacerdote, ni pueda ser removido 
de él, sin justa causa. 



(!) Conc. Compostel. act. 2. c. 27. — Conc. Limens. 2. c. 65. et Milán. 1. 2. part, tit. 
de offic. Punctatoris, et 4. Mita). 2. part tit, de distribuí ioni bus, verbo quod de Pune- 
tatorum. 



64* 



i>p >x#fi cj-bwgk* 



$.1V. 



§ IV. 



£0$ párrocos ejerza» par m miónos la 
cura de almas, que les está come- 
tida. 

Todos los curas, tanto de las cate- 
drales como de las iglesias parroquia- 
Jes, cumplan con las funciones propias 
de su ministerio, haciéndolo por sí mis- 
mos, y no :por medio de substituto, á 
menos de que no estén impedidos pa- 
ra ello por enfermedad, ó por cualquie- 
ra otra causa legítima, desempeñandp 
con mayor cuidado las obligaciones que 
corresponden al encargo que les está 
cometido, de preferencia á las demás, 
que aunque en sí buenas, les distraen 
&in embargo, de la administración de 
su parroquia, á la cual conviene que 
estén dedicados con todo esmero. Y 
en el caso de que en su lugar se sub- 
rogue otro sacerdote, que celebre el 
oñcio propio de difuntos, y ellos 'sola- 
mente lo acompañen en los funerales, 
perciban por el salario que devengaren 
otro tanto de lo que cobraren por el 
suyo los otros sacerdotes que les sirven „ 
de compañeros, y no mas. Si no asis- 
tieren á las exequias, nada cobren por 
razón de derechos, debiéndolos jueces 
y visitadores apremiarlos á observar la 
regla que ahora se establece (145). 

1 

§ V. 

Sean obligados á la residencia, aunque 
no estén de semana. 

Statuitetiam,acprflecipitboec También establece y manda este 
tt;i¿rqua^«o C S Concilio, que tanto en las catedrales 

Q) Conc. Tri<J. Sess. 24. c. 1$. verbo onmes vero.— Conc. Milán. 4. tit. de Parochiis 
verbo usu compertum est. 



Parochi per se iflfOs Curtfh 
ezerceant, qum iisdem com* 
W¿W>e$t. 

Curati omnej, tam Cathe- 
dralium, quam Parochialimn 
Eecle*iarum, non per substitu- 
tos, sed per seipsos officiissuis 
fiíngantur, si segritudine, aut 
alia legitima causa impediti 
non sint. His autero rebus, quae 
sifci ex muner« convenient, ac- 
curatigrem operan) .praestent, 
quam alus, quee, etiamsi bonsa 
sint, eos tamefl impediunt, á 
Gura Parochiali, cui solicite 
intentos esse oportet: si vero 
in aepeliendis mortuis, alias 
Sacerdos eorum loco ofücium 
celebraverit, ipsique solum fu- 
nuscomitentur, tan tu m de m sti- 
pen^ii percipiant, quam ceteri 
Sacerdotes comitantes, et non 
ámplius. Quod sí prsesentes non 
intersirit, nih.il hujus reí cau- 
sa percipiant, idque Ju dices, 
et Y iw tatoles ita servari fa- 
cían t (1). 



Residere tenentur etiam non 
hebdo?nadarii. 



qü* «¿aais* ** ** 



K01A. 



547 



^eneflciaja/r, aut JParochup, 
Sacerdotes sunt, itti, qui héb- 
domatiarü tífficitrtii non etfer- 
etnt, á tasidemia peroobali in 
Piviais Qfficws bou siot exejn- 
pti, ñeque hinc occasione de- 
eurnpta, ab eis ab&int: quod si 
secusfóceriot, pro rata tempo- 
tk sttpendium, et obrentiones 
beneücii amittant, quse fabrican 
illius Ecclesiae applicentur, so* 
lum etrim ad hebdomadario m 
pertinet Mistas cantare, et Ho- 
ras Canónicas inchoáre cum 
strictiori administrationis Sa« 
cramentorum Gura, quod alios 
ab obligatione residendi, et as* 
siatendi Dirinis Officiis ¡iberos 
non faeit 



étimo mi Lte ig leans <p*nroq»iateg, en 
^ne tay «luchos sacerdotes ftdemfcs del 
eflnaprqpio ó del beneficiado, no se con- 
sideren libres de la asistencia personal 
áloe oficios divinos tos qoe no están 
de semana, ni tomen de aquí ocasión 
•para faltar á ellos. Si contravinieren 
á lo mandado, pierdan los derechos y 
obvenciones que les resulte de su bene- 
ficio, en proporción al tiempo de la falta, 
aplicándose el producto á la fábrica de 
aquella iglesia. Solo al que está de 
semana incumbe cantar la misa, y co- 
menzar las -horas canónicas, teniendo 
un cuidado mas estrecho de administrar 
los santos sacramentos, sin <¡ue por 
ello se reputen los demás libres de la 
obligación que tienen de guardar resi- 
dencia, y de asistir á los oficios divinos. 



§. VI. 



§ VI. 



Manuahs distributiones non Las distribuciones manuales no se ad- 
nisí presentes lucrentur. quieran sino por los presentes. 



Quia ordini, et rationi repug. 
nat, Dt qui laboris, et oberis 
particefM non est, cortunodum, 
et utilitatem ferat, jubet haec 
Synodus, ut qui pr sea en tes an- 
nivereariig, etalüs festre, in boc 
Arcbiepmcopatu, et Provincia 
fundatis, et dotatis, preesentes 
non intersint, obventiones ex 
eis provenientes ne percipiant, 
Jiifti alfar sit in fondationedi- 
sposkum. Nec Ju dices Eccle-. 
siastici facultateai concedant, 
ut ab se rites quidquam hac de 
causa lucrentur. ftoc autem 
Decreto jttrocantor, et irrite 
fiunt donatianes, et pacta orn* 
nia, qufis in fraude m hujus reí 
Clcnci, aut Beneficia ti fece- 
rini; itidett^ue declarattr, ab- 



Es en verdad repugnante al buen or- 
den y á la recta razón que él qne no 
trabaja ni sobrelleva la carga, adquiera 
el bien y la utilidad que les son anexos; 
y por lo mismo, manda este Concilio, 
qoe no perciban las obvenciones que 
provienen de los aniversarios, ó de cua- 
lesquiera otras fiestas fundadas y do- 
tadas en eate Arzobispado y Píovincia, 
los que no concurran á unos ó á otras, 
á no ser que lo contrario esté dispues- 
to en las respectivas fundaciones. No 
concedan los jueces eclesiásticos fa- 
cultad á los ausentes para que puedan 
lucrar alguna cosa por este motivo. Y 
por «1 presente decreto se revocan y 



US 



DE LAS FUNDACIONES. 



■entes in toto, aut in parte, qua- 
cumque ratione obventiones 
hujusmodi perciperent, teneri 
in foro conscientice eas prresen- 
tibus restituere, bí non adsit 
eorum consensúa, si vero adsit, 
fabrica? Ecclesi© restituant. 



declaran írritas las donaciones, y no 
subsisten los pactos que hicieren los 
clérigos 6 beneficiados en fraude de la 
dispuesto; ordenándose igualmente, que 
lo que percibieren los ausentes en to- 
do ó en parte en razón de las obvencio- 
nes, por cualquiera pretexto, están obli- 
gados en conciencia á restituirlo á los 
presentes, si no interviniere para ello su 
consentimiento, y en caso contrario, res - 
tituyanlo aplicándose su producto á la 
fábrica de la iglesia (146). 



TITTJLTJS VIL 

DE TNSTITUTIONIBUS, ET 
JURE PATRONATOS. 

§. I. 

Nulla Capella erigatur, nisi 
ex de sufflcitnti redditu pro- 
vissum sit % 

. Ut bona, quae Ecclesiastica 
fiunt, quia Benefíciis, vel Ca* 
pellis applicantur, recte adrni- 
nistrentur, et perpetuo conser- 
ventur, necessarium est, ut fun- 
datione, et institutione, Supe- 
rioribus, et Ecclesiasticis Prav 
latis subdita sint, ad quos ex 
officio pertinet, redditibus, et 
Ecclesiasticis bonis prospice- 
re: quare juxta Goncilii Tri- 
dentini Decvetum precipitar, 
ne deinceps, sine expresso Epi- 
scopi consensu Capella aliqua 
fundetur, ac sine sufñcienti ho- 
nor ura deputatione, quibus red- 
ditus, ac stipendium Capellán!, 
juxta onera Capellee imposita, 
competentes, firmi, ac securi 
sint. Gum vero fundator certa 
aliqua bona non deputaverit, 
Capella hujusmodi super óm- 
nibus institutoris bonis fundata 
intelligatur, quorum bonorum 
a d effectum hujusmodi inven- 



TITULO VIL 

DE LAS FUNDACIONES Y DEL DERECHO 
DE PATRONATO. 

§1. 

No se erija capilla alguna, sin la com- 
petente provisión de renta. 

A fin de que se administren recta- 
mente y se conserven para siempre los 
bienes que toman el carácter de ecle- 
siásticos porque se aplican á las capi- 
llas ó beneficios, es necesario que se 
sujeten en su fundación é institución á 
los superiores .y prelados eclesiásticos á 
quienes compete por razón de su mi- 
nisterio mirar por los bienes y rentas 
de las iglesias: en tal virtud y de con} 
formidad con lo que sobre Ja materia 
disponed sacrosanto Concilio de Tien- 
to, se ordena, que en adelante no se 
funde capilla alguna (147), sin expre- 
so consentimiento del obispo, y sin la 
suficiente dotación de bienes, con que 
se afirmen y aseguren las rentas y sa- 
larios competentes del capellán, en pro ¡ 
porción de las cargas que se impongan 
á las capillas que han de servir. Pe- 



Y D BL BEBECHO DE PATRONATO. 



249 



tarium conficietur: Nullatenus 
autem in his iundationibus, et 
institutionibus ea conditio ad- 
mittatur, ut Gapella hujusmodi 
ab Ordinario visitari non pos- 
an, immo talis conditio ex hoc 
irrita, et nulla decernitur, qua 
minime obstante, ad Cape I lee 
visitationem Ordinarius proce- 
dat. Si quis vero Capellam hac 
conditione ausceperit, aab Ex- 
communicationis peen a interdi- 
citur, ne huie in ulla Ecclesia, 
quse ad Sacra m peragendum, 
et ad Capellee hujusmodi cul- 
tura necessaria sunt, nullatenus 
tribuan tur (1). 



ro si el fundador no señalase otros bie- 
nes, entiéndase fondada la capilla so- 
bre los demás bienes que posea, y de 
ellos hágase el correspondiente inven- 
tario para este efecto. De ninguna 
manera se admita en estas fundaciones 
é instituciones la condición de que es- 
ta capilla quede libre de que la visite 
el ordinario; pues al contrario, se de- 
clara írrita y de ningún valor ni efec- 
to semejante condición, no obstante 
la cual, proceda el ordinario á hacer 
en ella la visita que debe practicarse 
por su parte, en virtud délas obligacio- 
nes que tiene. Y si alguno aceptase 
bajo esta estipulación la capilla, se 
prohibe bajo pena de excomunión que 
en ninguna iglesia se le proporcione 
cosa alguna para celebrar el sacrificio 
de la Misa, y para el culto de aquella 
capilla. 



§. II. 



§ II. 



Census Ecclesiastici ubi col Cómo debe hacerse la imposición de los 
locandi. censos eclesiásticos. 



Nullus Capellee Patronua, 
autalicujus communitatis mem- 
brum, cui competat jus patro- 
natus, nec Persona aliqua cum 
eo intra tertium gradum con- 
juncta, nec Capellani autceco» 
nomi Capellani hujusmodi pe- 
cunias in Emphyteusim acci- 
piant, aut preedia, etbonalo- 
cabunt, quse ad dotem Cupella- 
rum ex institutione perlineant. 
Si vero secus ñat, contractas 
nulli sint, et irriti, prout De- 
creto hujusmodi nulli decer- 



Ningnn patrono de capilla, 6 mien- 
bro de cualquiera comunidad á quien 
compete el derecho de patronato, ú otra 
persona que sea parienta suya dentro 
del tercer grado, puedan recibir en en- 
fiteusis el dinero del capellán ó de su ecó- 
nomo, ni arrendar los bienes y predios 
que pertenecen á la dote de las capillas, 
según su institución. Si se contravi- 
niere á lo mandado, se declaran nulos 
é írritos los contratos que se celebra- 



(1) Conc. Trid. Sess. 22. cap. 8. ct 9. de reformat. — Granat. tit, de instit. et jurePa- 
tronat. n. 1. et Guadix. tit. 3. const 83.— Guadix. tit. 3,conat. 29. 



300 

nuntnr, et irritantar; qii vero 
in hujusroodi contractibus in» 
tervenerint, in pondo viginti 
condemnentur, píis operibus 
Episcopi arbítrala applicandw. 
Preecipitu» etiam, ut censúa su- 
per bonia liberis, et magni va- 
loría imponantur, eisque Per- 
sonis dentar, de quibus maxU 
ma secu ritas ait, ea in ómnibus 
observando, que per eonstitu- 
tionem felicis recordationis Pii 
Papoe V. de hoc statuta sunt. 
ut Capell® perpetuo con si a- 
tant (1). 



XW LAS *VHt>A0M#K9 

ren, como en efecto de decide par é4 
presente detireto que lo sean. Los con- 
trayentes sufran la multa de veinte p$- 
sos, qoe se han de aplicar á obras piat 
al arbitrio del obispo. También se 
previene que se impongan los censos 
sobre bienes libres, que sean cuantio- 
sos, y se den á personas de notoria se- 
guridad. Observándose en todos estos 
particulares las determinaciones, con- 
signadas en la constitución del Sf. Pío 
V, de feliz memoria, para qne se con- 
serven perpetuamente las capillas. 



$. III. 

Benefioiorwn Patroni proven* 
tuum perceptioni ne se ¿#- 
getant. 

Prceterea ad prcescriptum 
Concilii Tridentini mandat 
hace Svnodus, ne ullus benefi- 
cii Patronus. cujuscumque con- 
ditionis (etiamsi universitas sit, 
aut Coilegium Clericorum,aut 
Secularium) nullatenus se in- 
trowittat, in perceptionem fru- 
ctuum, proventuum, et obven- 
tionum beneficiorum, etiamsi 
re ipsa ad patronatum perti- 
neant, ex institutione, aut fun- 
datione, sed fructus, proven- 
tus, et obventinnes hojusmodi 
Rectori, aut Beneficíalo libere 
relinquat, nec patronatum per 
vendiLionem, aut aliutn titulura 
á jure prohibitum transferre 
audcar, sub peería Excommuni- 
eationis, et interdicti respecti- 
ve, et prceterea ipso jure inha- 
bilis sit ad jus patronatus (2). 



§ III. 

No se entrometan los patronos en la 
percepción de los frutos de los bene- 
Jicia?. 

Ademan ordena este Sínodo, con lo 
que sobre la materia dispone el sacro- 
santo Concilio de Tren t o, que ningún 
patrono de beneficio eclesiástico, de 
cualquiera estado y condición que sea 
(aunque se trate de universidad, ó de 
colegio de clérigos ó de seculares) ba- 
jo ningún aspecto se mezcle en la per- 
cepción de los frutos, productos y ob- 
venciones de los beneficios, aun coan- 
do realmente pertenezcan al patronato, 
institución ó fundación, sitio que los 
deje libremente á disposición del rector 
ó superior y del beneficiado (148), ni 
se atreva á transferir el patronato por 
venta ó por cualquiera otro título pro- 
hibido en derecho, bajo la pena de ex* 
comunión ó de entredicho, que se im- 
pondrá según los casos, y ademas que- 



(1) Guad.ix tit. 3. const. 34 et Granat. de instit. et jure Patrón, n. 4. et 5. 

(2) Conc. Trid. Scss. 25. cap. 9. de reformat. — Guadix tit. 3. const. 34/et Gran. tit. 
de rebus Ecclesi» conservandis n. 13. 



T OBI. PBBBOSO DE PATRONATO. 



Sil 



$.IV. 

Beneficwrum capüalia quatn 
primum imponantur. 

I ti d era statuitur, ac prtecipi- 
tur, ut, si qui obtinentes peca- 
niam, aut bona, quee ad Capel- 
las pertinent, in Emphyteusim 
non dederint, locaveriht et de 
eis in utilitatem Capelhirum 
non disposuerint, posi hujjs? 
De ere ti publicationemintra tri- 
ginta dies, pecunias, et bona 
hujusmodi, alicui probáis Per- 
sona» ad beneplacitum Ordina- 
rii, et Capellanorum in deposi* 
tum dent cum redditibus, qui 
ob eorum negligentiam eo tem- 
pore ceasarunt, eo quod de bo- 
nis, et pecuniis hujusmodi in 
utilitatem Gapellarum minime 
disposuerunt) aub peana Ex- 
commuaicationis latos senten- 
tiee (1). 



$.V. 



da inhábil ipsajure para gozar de las 
preeminencias anexas á su carácter de 
patrono. 

§ IV. 

Impónganse cuanto antes los capitales 

de los beneficios. 

Igualmente se establece y manda, 
que si alguno de los que tienen dinero 
ó bienes pertenecientes á capillas, no 
lo da en enfiteusis, ó lps impone á ré- 
dito, ni menos dispone de ellos en uti- 
lidad de las mismas, está obligado á 
ponerlos en depósito en poder de per- 
sona que sea abonada, á satisfacción 
del ordinario y de los capellanes, inclu- 
yendo también los réditos que dejaron 
de producir los bienes y dinero de qne 
no se dispuso en el tiempo en que de- 
bió hacerse, por negligencia y descui- 
do de ios que ten ian semejante obliga- 
ción, con la que han de cumplir dentro 
de treinta dins después de publicado 
el présente decreto, bajo la pena de ex- 
comunión lata sententuz. 

§ V. 



Onera Capettaniarum adim» Cúmplanse las cargas de las capella- 



pleantur. 

Ctaia yero juatum eat, ut pía 
voluntas, et dispoaitio eorum, 
qui Capellas fundavere, invio- 
labiliter observetnr, precipitar 
Capellanía quatenut Misaaa, 
Anniversaria, et Festa, que hoc 
tempore do tata aunt, vel in 
po8lerum in hoc Arehiepisco- 
pattf, et Provincia dotabuntnr, 
foco, diebus, et temporibua, 
cum aollemnitatibus á funda- 
tore inatítutis celebrent, quod 



mas. 

Siendo justo que se observen invio- 
lablemente la voluntad piadosa y la 
raente de los que fundaron capillas, se 
ordena á los capellanes celebren las 
misas, los aniversarios y demás festi- 
vidades dispuestas por el fundador, en 
el tiempo señalado en la fundación, y 
con todas las solemnidades en ella re- 
queridas; cumpliendo con lo mandado 
respecto de todas las demás fundasio- 



(1) Granat. de instit, et juro Patrón, n. 4. 



2*2 



DE ¿AS PüNDACIONfiS 



sialtquod adsi t impedimentum 
egitimum, quominus die sta- 
tuto Festum non celebretur, id 
■altem fiatinfraoctavam Festi. 



Quid circa Capellanias t qua- 
rum census diminuti sunt. 

Sed quia Capellee antiqíre in 
facultatibus, et bonis fundan- 
tur, qu© tenuia cum sint, aut 
temporis injuria decreverint, 
eos proventos non reddant, qui« 
bus ad Missarum numerum, et 
alia onera €ape)larum opus 
est ; quo fit, ut oranino testa to - 
rum voluntas effectum sortiri 
non possit; ideo Concilii Tri- 
dentini auctoritate suffulta heec 
Synodus, id negotii Episcopis 
dat, ut quam primum fíeri po- 
tueirt, unusquisque in sua Dioe- 
cesi de redditibus Capellarum, 
et de earum oneribus rationem 
petat, et in Dioecesana Synodo 
constitutione Synodale decla- 
ret, quis redditus pro eloeemo- 
sina cuique Misare celebrando 
respondeat. Quod si redditus 
minime suíüciat, Missas, etalia 
onera ad minorem numerum 
reducat. Illud semper animad- 
vertens, ex redditibus hujus- 
modi partem aliquam in usus 
fabrica Parochise deputandam, 
pro ratione vi ni, cerre, et Or- 
namentorum, quibus est Capel- 
lis inserviendum (1). 



nes que se doten en lo sucesivo enea- 
te Arzobispado y Provincia, las cuales 
se han de verificar en los dias, tiempos 
y lugares que se designen, y en los tér- 
minos ya explicados. Pero si para ello 
se presentare algún impedimento legí- 
timo que frustre la celebración de la 
fiesta en el dia prefijado, transfiérase 
por lo menos para la infraoctava de la 
misma. 

§VL 

Qué deberá hacerse acerca de las cape- 
llanías cuyos censos se han dismi- 
nuido* 

Considerando que las capillas anti- 
guas se han fundado con bienes ó fon- 
dos, que por su poca importancia ó por 
la disminución que les ha hecho sufrir 
la injuria del tiempo, no proporcionan 
los frutos que son necesarios para cum- 
plir con el numero de misas que tienen 
señalado, y con otras cargas que les 
están impuestas, de lo que resulta que 
no puede surtir sus efectos enteramen- 
te la voluntad de los testadores; este 
Sínodo, apoyándose en la autoridad 
del Concilio de Trento, encomienda el 
presente negocio al celo de los obispos, 
á fin de que con la posible brevedad, 
cada uno exija cuenta y razón en sus 
respectivas diócesis, de las cuotas de 
las capillas y de sus cargas, y en el 
Concilio diocesano declare por medio 
de una constitución sinodal, qué asig- 
nación corresponde por vía de limosna 
para la celebración de cada misa; de 
suerte que si de ningún modo basta la 
que se hubiere señalado, se reduzca á 



(1) Gran, deinst. et jure Patrón, n. 16.— Cono. Trid. Sess. 25. n 4. der eform.— Pro- 
yinc* de Quiroga art. 5. cap. 10. 



T »BL DESECHO DE PATRONATO. 



353 



TITTJLTTS VIII. 

DE REBUS ECCLESLE CON- 
SERVANDO, ALIENANDIS, 
VEL NON. 

§. 1. 

Bona Ecclesia&tica non alie* 
nentur t et alienantium pana. 

Fundí, et borfh Ecclesiarum 
Divino Cultui dicata sunt, ideo- 
que eorum usurpatio grave sa» 
crilegü scelus est. Ne vero 
quisquam hoc flagitii genos 
committere audeat,adpraescr¡p- 
tum Concilii Tridentini jube- 
tur, ne quisquam Ecclesiasti- 
cus, sive Secularis cujuscum* 
que dignitatis, et gradus per se, 
seu per interpositum Clericum, 
aut Secalarem, quavis arte, et 
colore prsesumat, ñeque audeat 
occupare, usurpare, aut in suos 
proprios usus convertere bona, 
jura, censúa , jurisdictiones , 
fructus, emolumenta, seu qua- 
scumque obventiones alicujus 
Ecclesiae, benefícü, aut pii loci 
bujusmodi, et in necessitates 
pauperura convertí debent, nec 
impediat, ab his, ad quos veré 
pertinent, percipi. Quod si se- 
cus fecerit, anathemati tamdiu 
subjaceat, quamdiu jura, bona, 
fructus, redditus, quos occupa- 
verit, vel qui ad eum quomodo- 
cnmqtie etiam ex donatione 
■uppósit® Persones pervene- 



menor expresión el numero de las mi- 
sas así como el de las cargas (149), 
Advirtiendo sin embargo, que siempre 
ha de destinarse una parte de esas ren- 
tas para uso de la fábrica de la parro- 
quia, en razón del riño, de la cera y 
de los ornamentos con que debe aten- 
derse al servicio de las capillas. 

TITULO VIII. 

DE CONSERVAR LAS COSAS DE LA IGLESIA, 
ENAGENARLAS, O NO. 

§1. 

No se enagenen los bienes eclesiásticos. 
Penas contra los enagenadores. 

La usurpación de los fondos y bie- 
nes de la Iglesia, es un gran crimen de 
sacrilegio, supuesto que están consa- 
grados al culto del Señor. Con el de- 
signio, pues, de que nadie se atreva á 
cometer esta especie de pecado, pre- 
viene este Sínodo, adhiriéndose á lo 
que manda el sacrosanto Concilio de 
Trento, que ningún eclesiástico ó se- 
cular, de cualquiera dignidad ó condi- 
ción que sea, por sí ó por interpósita 
persona, de uno ú otro estado, y con 
cualquiera ardid ó pretexto, intente ó 
se determine á ocupar, á adquirir ó á 
convertir en usos propios los bienes, 
derechos, censos, jurisdicciones, frutos, 
emolumentos ó cualesquiera otras ob- 
venciones de alguna iglesia, beneficio 
ó lugar piadoso, sino que deje que se 
destinen á cubrir las necesidades de 
los pobres , sin impedir tampoco que 
los perciban aquellos á quienes verda- 
deramente pertenecen. En caso de in- 

36 



254 



DE CONSERVAR LAB COSAS DE LA IGLESIA, 



fracción, el contraventor quede sujeto 
al anatema por tanto tiempo cuanto tar- 
dare en restituir íntegramente á la igle- 
sia y á su administrador, ó al benefi- 
ciado, los derechos, bienes, frutos y ren- 
tas que ocupare, ó los que hubieren lle- 
gado á su poder de cualquier modo, 
aun también por donación de una per- 
sona supuesta, después de lo cual debe 
procurar alcanzar la absolución que se 
reserva al Pontífice romano. Siendo 
patrono de aquella iglesia el. despojan- 
te ó usurpador, prívesele del derecho 
de patronato, sin perjuicio de que su- 
fra ipso facto las penas que se han im- 
puesto con anterioridad. £1 clérigo 
■que fuere autor de tan torpe fraude y 
usurpación, ó consintiere en una y otra, 
quede sujeto á las mismas penas, y sea 
también privado de cualesquiera bene- 
ficios que obtuviere, cíeclarándole in- 
hábil para adquirir otros. Aun en el 
caso de que el culpable, siendo dérigo, 
haya extinguido su condena, y alcan- 
zado la absolución en los términos que 
se han explicado, sea suspendido al ar- 
bitrio del ordinario en el ejercicio de sus 
órdenes. Ademas, declara este Con- 
cilio, que incurre en las mismas penas 
y está obligado á la mas cabal restitu- 
. cion, todo beneficiado, ó cualquiera otra 
persona eclesiástica ó secular, sea de 
la cualidad y condición que fuere, que 
haya convertido en usos propios las li- 
mosnas que estén destinadas en Jos 
pueblos de indios á la fábrica ú or- 
nato de la iglesia. Se ordena á es- 
tas personas, que en adelante, no co- 
metan semejantes delitos, si no quieren 
sufrir las penas decretadas; y por ulti- 

(1) Cono. Tríd. Seas. 22. c. 11. de reformat. — Granat. de rebus Eccleíu conserv. p. l3. 
— (Jone. Milán. 4. p. 9. tit. qu» ad pia loca pertinent, verbo qu&cum^u*. 



jrint, Ecclesiee, ejusque admi- 
nistratori, aeu beneficiato inte- 

, gre. res^tuerit, aodeinde á^Ro- 
naano Pontífice absolu.tionem 
obtinuerit. Quod si Patronus 
ejusdem Ecclesiee fuerit, etiam 
jure patronatos, ultra predic- 
tas peerías, eo ipso, privatus 
existat. Clericus vero, qui ne- 
fandas fraudis, et usurpationis 
hujusmodi fabricator, seu con- 
sentiens fuerit, eisdem pcenia 
subjaceat, necnon quibuscum- 
que beneñciis privatus sit, et 
ad qucecumque alia beneficia 
inhabiiis efnciatur, et ásuorum 
ordinum execútione etiam post 
integram satisfactionem, etab- 

. solutionem sui Ordinarii ar- 
bitrio suspendatur. Declarat 
etiam hsec Synodus, ut in op- 
pidis Indorum, ubi aliqua elee- 
emo8Ína ad cedificium, fabri- 
can), aut ornamenta Ecclesiee 
eroga ta sit, eamque Beneficia- 
tas, aut alia queevis Persona 
Ecclesiastica , sive Secularis 
cujuscumque qualitatis, et con- 
ditionis, in proprios usus con- 

•verterit, eum easdem pcenas in- 
currere, et ad integram restitu- 
tionem teneri. Personis vero 
hujusmodi preecipitur, ne dein- 
ceps talia committantsubdictis 
poenis; hujusdepique executio 
Decreti vehementer Episcopo» 
ruiu Curse commendatur (1). 



ENAJENARLAS, 6 NO. 



255 



§. II. 

Lkentia Episcopi nquiritur 
ad sumptus quoslibetf aciért- 
aos de bonis Ecclesiasticis. 

Nullum Capitulum, Confra- 
ternitas, aut Communitas, Be- 
neficiatus, aut Oeconomus ra- 
tione sediñcandi in £cc1esiis, 
▼el Reremitoriis quidquam, 
sumptus faciant Ecclesiarum, 
Heremitoriorum impensis, nec 
Capellas. in sepulcrum dent, 
pee res Ecclesi® alienare pos» 
sint, sine expresso Episcopi 
consensu : quod si secus fece- 
rint, eontractus de hác re facti 
nulli sint, et invalidi: sumptus 
quoque eadem de causa impen- 
si in computum ne admittan- 
tur, nec poasint in usum Ca- 
theáVaüum, seü Parochialium 
imagines, Ornamenta, aliave 
eroere, quse valorem viginti 
pondo excedant, nec ad htec 
emenda, seu eorum pretium 
solvendurn, Indos compellant, 
niti de Episcopi licentia, sub 
pcena restituendi ex bonis pro- 
priís sumptus, quos hac de cau- 
sa fecerfnt. Conceditur tamen 
facultas ea emendi,quae ad quo- 
tidianum, et ordinarium Eccle- 
siarum usum necessaria sunt, 
etiamsi viginti pondo pretium 
supere nt ídem vero heec Sy- 
nodus praecipit á Curatis regu- 
laribus hujus Arehiepiscnpa- 
tus, et Provincias servari, et 
adimpleri. In visitationibus au- 
tem circa hoc commissos ex- 
ceesus corrigendi intenta sit so 
licitudo (1). 



mo, se encomienda eficazmente al celo 
y vigilancia de I09 obispos la ejecución 
del presente decreto. 

§ II. 
Se requiere la licencia del obispo para 
hacer cualesquiera gastos de los bie- 
nes de la Iglesia. 

Ningún cabildo, cofradía ó comuni- 
dad, beneficiado ó ecónomo, hagan 
cualquiera clase de gastos so pretexto 
de construir alguna cosa en las iglesias 
ó ermitas, con los propios de ellos, ni 
den capilla para sepulcro, ni puedan 
enagenar los bienes eclesiásticos, sin 
expreso consentimiento del obispo; y 
en caso de contravención, se declaran 
nulos é insubsistentes cualesquiera con- 
tratos que se hayan celebrado con tal 
motivo. Ni tampoco se admitan en 
cuenta los gastos que se eroguen por 
esa misma causa, ni puedan comprar 
para uso de las catedrales ó parro- 
quias, imágenes, ornamentos ó cuales- 
quiera otros objetos, cuyo valor exceda 
de veinte pesos, ni obliguen á los in- 
dios á que los compren, ó á que satis- 
fagan el importe de ellos, si no es con 
licencia del obispo, bajóla pena de resti- 
tuir de sus bienes propios los gastos que 
hubieren hecho. Be concede, no obstan- 
te, licencia de comprar lo que fuere nece- 
sario para el uso cuotidiano y necesario 
de las iglesias, aunque exceda del va- 
lor de veinte pesos. Y la mismo se 
manda observar y cumplir por este Con- 
cilio á los curas regulares de este ar- 
zobispado y provincia. Y en las visitas 
téngase sumo cuidado de corregir cual- 
quiera exceso cometido en el cumpli- 
miento de lo' que ahora se previene. 



(1) Ex jure communi tz. in cap. in Canonibus 16. q. 1. ct in cap. cum nobis in fine. 
de olectione, ot in cap. in cui eodem tit. in 6. et tz. in cap. 2. de donition. — Mez. 1. cap , 



<9tf 



§.VI. 

In obitu Episcopi quid agen* 
dum de processibus , qui 
apud ipsum extanU 

Quando vero Episcopus obie- 
rit, Vicarias Generalis penes 
se accipiat processus omnes, 
et libellos Camerae quos EpU 
scopus in scriniis suis recóndi- 
tos habebat, eosque in dicto 
Archivio reponat, cui Generali 
Vicario haec Synodus ad id fa- 
cultatem tribuit, et sub pee na 
Excommunicationis majoris la- 
to .sententise mandat, ne quis* 
quam cujuscumque qualitatis» 
quominus hoc exequátur, ei 
impedimento sit, si vero Capi- 
tal um fuerit, aut communitas 
¿¿eclesiástico subjaceat Inter- 
dicto (1). 



DE CONSERVAR LAS COSAS DE LA IGLESIA. 

de las escrituras que se hubieren extraí- 
do del archivo, manifestándole quiénes 
son las personas en cuyo poder existen. 

§ VI. 

Cómo debe proceder se acerca de los pro- 
cesos que existen en poder del obispo, 
al tiempo en que éste fallece. 

Cuando muera el obispo, recoja el 
vicario general todos los procesos y me- 
morial 3S de cámara que el difunto tenia 
guardados en su escritorio, y póngalos 
en el archivo; para lo cual este Conci- 
lio da al vicario general de que se trata, 
la facultad que le es necesaria, man- 
dando bajo pena de excomunión mayor 
latee sententite, que nadie, sea de la 
cualidad que fuere, le impida el cum- 
plimiento del presente decreto. Y sien- 
do cabildo ó comunidad quien estorbe 
la ejecución de lo mandado, quede so- 
metido al entredicho eclesiástico. 

§ VI J. 



§. VIL 



Ve Archivio Jathedralis Ee- Del archiw de ¡ a igUúa caUdrQl 



In Capitulo etiam cujuscum- 
que Ecclesiae Cathedralis Ar- 
chivium unum sit, in quo as- 
serventur, et in unum redigan- 
tur scripturse omnes publícte, 
ad Episcopum,Capitulum, Fa- 
brican!, et Hospitales domos 
pertinentes, cum erectionibus, 
statutis, et reliquis instrumen- 
tis ad hoc spectantibus; in eo- 
dem etiam Archivio líber unus 
¿it, in quo # Capellee, et funda» 
tiones earum, juraque, et prae- 
dia ad Ecclesiarum fabricas, et 
domorutn Hospitaliura totius 



También haya en el cabildo de la 
iglesia catedral un archivo en que se 
guarden y reúnan en un solo lugar to- 
das las escrituras públicas que perte- 
cen al obispo, al cabildo, á la fá- 
brica y á los hospitales, con Jas funda- 
ciones, estatutos y domas instrumentos 
que las conciernen. Haya también en 
el mismo archivo un libro destinado á 
hacer relación de las capillas, de sus 
fundaciones y de sus derechos, expre- 
sándose allí los predios pertenecientes 



(l) Oonc. Tolet. act. 3, c. 1. et Corapost. act 3. c. 13. 



ENAJENARLAS, O ICO 



259 



bioBcesis usum pertinentia de- 
•cripta siDt. Hoe yero Archi- 
víum tribus clavabas occluda» 
tur, quarum una penes Episco- 
pumsit, altera penes Decanum, 
aut Decano absenté, penes an- 
tiquiorem Dignitatem, tertia 
yero penes Canonicum ab Epi- 
e copo deputatum (1). 



$. VIH. 

In unaquaque Ecclesia Paro* 
chiali liber dcstinetur juri- 
bus, censibus, et aliís bonis 
antiotandis. 

In unaquaque etiam Paro- 
cbiali Ecclesia liber unus sit, 
in quo annotentur jura omnia, 
prcedia, hsereditates, et census 
ad fabricam Ecclesiaehujusmo- 
di pertinentia, bona quoque 
quibus Capell» Festa, et com- 
memorationes dotantur, quid- 
que in id preestandum sit, ex- 
primatur, scripturse etiam et 
instituliones<?apellarum. Prae- 
terea in singulis Parocbiis Ta- 
bella una in loco publico collo- 
cetur, in qua Missse, Festa, An- 
inversaria in Ecclesia hujus- 
modi celebranda describantur: 
Haecque Tabella ab Officiali- 
bus, sea Visitatoribus, et á No- 
tario subscripta sit; quando ve- 
ro Parochi Festa colenda Po- 
pulo annuntiaverint, ei quoque 
Festnm, aut Anniversarium, ea 
hebdómada celebrandum no- 
tum facient. Id vero orane, 
quod hoc Decreto continetur, 
hfleo Synodus vehementer com- 
mendat Episcopis, ut adim- 
pleant, et quam primum exe» 
quantur, cum ex eo non medio- 
criter pendeant Ecolesiarum, 



á las fábricas de las iglesias, y los que 
corresponden á los hospitales de to- 
da la diócesis. Y para mayor se- 
guridad de aquel lugar, habrá tres lla- 
ves, de las cuales una tendrá el obispo, 
otra el deán, y en ausencia de éste el 
que sea mas antiguo en dignidad, y la 
tercera, el canónigo á quien con tal ob- 
jeto hubiere designado el obispo. 

§ VIII. 

Destínese en cada parroquia un libro 
en que se haga relación de los dere- 
chos, censos 9 y de cualquiera otros 
bienes que le pertenezcan. 

Cuídese de que en cada parroquia 
haya también un libro, para que en él 
se asienten todos los derechos, predios, 
heredades y censos, que pertenezcan á 
la fábrica de la iglesia, así como los 
bienes con que estén dotadas las fíes- 
tas y conmemoraciones que se celebren 
en la capilla, expresándose ig ualmente 
cuanto para esto se ha de hacer, sin 
omitir las escrituras y fundaciones de 
las capillas. Ademas, coloqúese en 
un lugar publico de cada parroquia, 
una tabla en que se expliquen las mi- 
sas, las fiestas y aniversarios que han 
de celebrarse en la iglesia; bajo la in- 
teligencia, de que han de firmarla los 
oficiales ó visitadores y el notario. Y 
cuando los párrocos notifiquen al pue- 
blo las fiestas que se han de solemni- 
zar, instruyanlo igualmente acerca de 
la fiesta ó del aniversario que debe ce- 
lebrarse en la semana que corresponde. 
Este Concilio encomienda eficazmente 
al celo de los obispos todo cuanto es- 



(1) Tolet. et Cotnpost. ubi supra § 6. 



860 



DE LOS TESTAMENTOS. 



dignitatii Episcopal], jurium- 
que,.et praediorum conservado, 
difficultatumque, et litium re- 
médium, que si hoc negligen- 
ter fieret, pullularent (1). 



tablece el presente decreto, á fin de 
que lo cumplan y ejecuten cuanto an- 
tes, persuadiéndose de que no menos 
depende de su cumplimiento la conser- 
vación de las iglesias, de la dignidad 
episcopal, de los derechos y de los pre- 
dios, que la destrucción de las dificul- 
tades y el medio de cortar los pleitos 
que se originarían de cualquiera negli- 
gencia que se padeciera en este punto. 



TITTJLTJS IX. 

DE TESTAMENTIS, ET TJLTL 
MIS VOLUNTATIBTJS. 

§. I. 

Episcoporum Cura circa ulti* 
mas volúntales. 

Pietate christiana adstrin- 
gimur,rebusdefunctorum pro- 
•picere, qui de fidelitate vivo- 
rum confisi, quod ipsi pie, et 
juste disposuerunt, vivís adim- 
plendum reliqucre. Quse Cura 
Episcopis potissiraum incum- 
bit, tanquam pauperutn patri- 
bus, etstrenuis piorum o pe rum 
executoribus. Hac igitur de re, 
decernit haec Synodus, ut, cum 
quis, condito testamento, ex 
hac vita migraverit, antequam 
Crux efferatur ad corpus de- 
functi humandum, executores 
testamentara testamentum co- 
ra m Parochis exhibeant, aut 
saltem eas clausulas authenti* 
cas, et fidern facientes, quibus 
de sepultura loco, de Missis, et 
legatis pus relictis testator dis- 
posuit. Que orania Parochi, 
et beneficiad in libro, quem ad 
efiectum hujusmodi habere de- 



TITULO IX. 

DE LOS TESTAMENTOS Y ULTIMAS VOLUN- 
TADES [151]. 

$ i. * 

Cuidado de los obispos acerca de las 
últimas voluntades. 

La piedad cristiana nos estrecha á 
atender á ios intereses de los difuntos, 
quienes confiados en la lealtad y fide- 
lidad de los vivos, nombraron á éstos 
para que cumplieran después de su 
muerte con las justas y piadosas dis- 
posiciones que hicieron. Por tal razón, 
incumbe especialmente á los obispos 
cuidar de que así se haga, supuesto que 
son padres de los pobres, y ejecutores 
diligentes de obras pías. En tal vir- 
tud, ordena este Concilio que siempre 
que se ofrezca el caso de que alguno 
haya muerto bajo cierta disposición tes- 
tamentaria, antes de que se conduzca 
la cruz para sepultar el cuerpo del di- 
funto, manifiesten á los curas los alba- 
ceas testamentarios á quienes toca, la 
última disposición bajo la cual falleció, 



(1) Mez. 1. cap. 17.— Mex. 1. cap. 17. §. 1.— Goadix tit. 9. const. 39. et Gran, tit. de 
Beneficíate n. 19. et tit. de sepultarla n. 16. et Proy. de Quiroga act. 9. e. 5. 



T ULTIMAS VOLUNTADES* 



261 



bent, annotent, curentque dili- 
genter de plena eorum execu- 
tione, quod si intra fatalem an- 
num, hsec adimpleta non fue- 
rint, Episcopo, aut ejus Offi^* 
ciali, séu Visitatori, in notum 
faciant (1). 



y si esto no fuere posible, á lo menos 
las cláusulas auténticas y fehacientes, 
por cuyo contexto aparezca lo que dis- 
puso el testador acerca del lugar .en 
que debe dársele sepultura, así como 
también relativamente á las misas y 
demás legados piadosos, de todo lo cual 
bagan los curas y beneficiados los cor- 
respondientes apuntes en un libro que 
al efecto deben tener, cuidando con to- 
da diligencia, de que se ejecute religio- 
sa y plenamente esa última voluntad, y 
dando cuenta con el resultado al obis- 
po ó á su oficial, ó bien al visitador pa- 
ra que determinen lo conveniente, siem- 
pre que no haya sido aquella cumpli- 
da dentro de un año que se señala co- 
mo término fatal. 



$. II. 

ExeaUarum testamentorum 
officium. 

Bf Ejecutores itidem testamen- 
tara conscientiae sus satisfa- 
cientes, á testatoribus disposi* 
ta, quam primum poterunt, exe- 
quantur. Qaod si id non effe- 
cerint intra terminura quo de 
jure, et ex presea testatoris vo- 
lúntate tenentur, per censuras, 
et alia juris remedia, á Judici- 
bus Ecclesiasticis compelían- 
tur, ut cum eífectu testamenta 
bujusmodi exhibeant, et de his, 
quas adimpleta sunt, quseque 
nondura sunt executioni man- 
dato, rationem reddant; si vero 
propter retardationem, cu) pa- 
tulea sint, puniantur, heeredes- 
que, et depositara bonorum 
cóerceantur, ut quam primum 
totum id tribuant, quod ad exe- 



§ii. 

Obligaciones de los albaceas testamen- 
tarios. 

Los albaceas testamentarios deben 
también ejecutar cuanto antes la ulti- 
ma voluntad de los testadores para des- 
cargo de su conciencia. Oblíguenlos 
los jueces eclesiásticos por medio de 
censuras, haciendo ademas uso de los 
recursos legales, si no lo hubieren prac- 
ticado en el término en que deben des- 
empeñar su encargo con arreglo á de- 
recho y á la voluntad expresa del tes- 
tador, á efecto de que exhiban el testa- 
tamento, y den cuenta de lo que hayan 
cumplido y de lo que aun no se haya 
puesto en ejecución. Sean castigados 
si fueren culpables por causa de la tar- 
danza con que hubieren procedido, y 



(1) Cono. Trid. Sess. 22. cap. 8. de reformat.— Mex. 1. c. 16. 17* et Granat. tit. de tes- 
am. num. 1. 



266 



DE LOS TESTAMENTÓ* 



cutionem testamenti necessa- 
rium est (1). 



$. nL 

Executores testamentorum ¿n- 
tra fataltm annum ne ab» 
sint, nisi cautione prcestita. 

Quoniam vero executores te- 
Gtamentorum aliqui, dolo malo 
ab Episcopatu absunt, ante- 
quam fatal is annus coonpleatur, 
eamque ob causam, tempore á 
jure 8 la tuto, ab eis ratio peti 
non potest, sicque diu retarda- 
tur, et difertur eorum executio, 
quaa testamento disposita sunt, 
propterea heec Synodus interdi- 
cto, ne ullus executor hujusmo- 
di á Dioecesi discedat , quin 
prius testamentum, quod sibi 
incumbit, executioni mandave- 
rit, aut cautionem dederit, qua- 
tenus anno elapso, sine ullare- 
tardatione presenten) se con- 
stituat, rationem redditurus, ar- 
bitratu Episcoporum ob ejus 
contumaciam puniturus, si in- 
tra octo dies post elapsunt an- 
num ad id non compareat. Quo 
vero hujus decreti executio cer- 
tior sit, Officialibus, et Jutlici- 
bus testamentorum prsecipitur, 
quatenus E pisco pia annuntient, 
ut de oportuno remedio provi- 
deant, ne defunctorum volun- 
tates frustrentur, et quae ab ip- 
sis disposita sunt, minus adim- 
pleantur (2). 



estréchese á los herederos y deposita- 
rios de' los bienes, á que ministren 
cuanto antes lo que sea necesario para 
llevar á ejecución el testamento (152v) 

§111. 

No se ausenten los aliáceas dentro del 
ano* fijado como término fatal, á 
menos de no dar la correspondiente 
fianza. 

Comunmente sucede que algunos al- 
baceas, guiados de gran malicia, se 
ausentan del obispado antes de que se 
cumpla el año que se les fija como tér- 
mino fatal para que desempeñen las 
obligaciones que tienen; y por lo mis- 
mo no se les puede exigir cuentas en 
el término que establece el derecho: de 
lo que resulta que se retarda«y. difiere 
por mucho tiempo la ejecución de las 
disposiciones contenidas en los testa- 
mentos de que están encargados. Por 
tal causa, este Concilio prohibe que 
ningún albacea se ausente de la dió- 
cesis que corresponde, sin que antes 
haya cumplido el testamento que se le 
encomendase, ó por lo menos dé la 
fianza oportuna en que se obligue á 
comparecer sin tardanza alguna inme- 
diatamente que se cumpla el año, á dar 
cuenta de sus trabajos, y á ser castiga- 
do por su contumacia al arbitrio de los 
obispos, si no compareciere con tal ob- 
jeto dentro de ocho dias después del 
vencimiento del plazo señalado. Y pa- 
ra que haya seguridad del cumplimien- 
to del presente decreto, se ordena á 



(1) Gran. tit. de testam. num. 1. — Fundatar Parágrafos iste cum seq. in S. Ooncü. 
Tnd. Sess. 25. in Decreto de Purgatorio, yerbo curent autem Episcopi. 

(2) Facit Guadix tit. 3. const. 30, 



T ULTIMAS VOLUNTADES. 



263 



Sex tnensium terminus prafi- 
.güur, MissiSy et aliispiit le- 
gatis ezequendis. 

Curati omnea , Beneficiad , 
Capellani, et alii Sacerdotes, 
quibus incumbit Missas celebra- 
re, aut alia pia legata testamen* 
to relicta adimplere id agant, 
et presten t, intra sex itienses 
postobitum testatoris, si ab eo 
aliter nofr~sit dispositum, sub 
pcena pondo quatuor in usus 
piorum operum, necnon eorum 
impen8Í8. Missee hujusmodi ce* 
lebrentur, et pia legata adim 
pleaoiur, que ob torum negli- 
gentiam impleta non sunt(l). 



los oficiales y jueces, de testamentos, 
que informen á los obispos de lo ocur- 
rido, para que provean de oportuno re- 
medio, con el objeto de que no se frus- 
tren las voluntades de los difuntos, ni 
dejen de cumplirse las disposiciones 
que hicieron (153). 

§ IV. 

, Se señala el término de seis meses para 
que se celebren las misas } y se cum- 
plan los demás legados. 

Bajo la pena de cuatro pesos que 
se han de aplicar á obras pias, se pre- 
viene á todos los curas, beneficiados, 
capellanes y cualesquiera otros sacer- 
dotes, á quienes toca celebrar misa y 
poner en ejecución los demás legados 
piadosos que se dejen en testamento, 
que los cumplan y ejecuten, dentro de 
seis meses contados desde el dia déla 
muerte del testador, á menos de que 
no hubiere dispuesto éste lo contrario; 
y ademas celébrense á su costa la» 
misas, y ejecútense los propios legados 
piadosos, que no se hayan cumplido 
por negligencia de aquellos á quie- 
nes pertenece el desempeño de seme- 
jantes deberes. 



( I ) Grana*, tit. de testamento n. *. 



264 



TITULUS X. 



TITULO X. 



DE SEPULTURIS, DEFUNO- DE LAS SEPULTURAS, DE LOS DIFUNTOS Y 
TIS, ET FUNERALIBUS. DE LOS FUNERALES. 



§. I. 



§1. 



Mi$*a¡ et legato, pia quanto- Celébrense las misas, y ejecútense cuan* 

cius executioni mandentur. to antes los legados piadosos. 



Jubtum est, ut Populus Chri- 
•tianus Fideles defunctos piis 
Precibus, et Officiis prosequa- 
tur. Eam ob causa m statuit 
hfflc Synodus, ut si condito tes- 
tamento, quisquam obierit, ea, 
quee de suis Exequiis, Missis, 
et piis legatis, in utilitatem ani- 
ma testator disposuit, statim, 
prout in testamento continen- 
tur,'adimpleantur. Si vero sine 
testamento ex hac vita discessit. 
et relicta bona sufficiant, pro 
defuncto Missa, et Vigilia de 
depositione defuncti sollemni- 
ter celebretur, itidemque in sua 
Parochiaprivatarum Missarurn 
novenarium peragatur. Si au- 
tem defunctus Persona misera- 
bilis sit, nihilque in bonis reli- 
querit, gratis sepeliatur. Quod 
si aliquid in elseemosinam ero- 
gatum sit, id non in ejus sepul- 
turam, sed in auffragia pro de- 
functo conferatur. Qua de cau- 
sa Curati, et Parochi Cathedra- 
lium, et Parochialium Eccle* 
siarum jubentur, ne eleeemosi- 
nam hujusmodi in suos pro- 
prios usus convertant. Quod si 
secus fecerint, ad restitutionem 
in foro conscientÍ83 teneantur, 
ac prsBterea Episcopi severo 
eosdom puniant (1). 



Es justo á la verdad que el pueblo 
cristiano auxilie á los fieles difuntos 
por medio de preces y oficios que dic- 
ta la piedad. En cuya atención, esta- 
blece este Concilio, que se cumplan 
las disposiciones que el testador haya 
hecho en su testamento acerca de las 
exequias, de las misas, y de los lega- 
dos piadosos que hubiere dejado en 
beneficio de su alma, inmediatamente 
que muriere, y obrando en ello de ab- 
soluta conformidad con lo que declaró 
en su postrimera disposición. Siem- 
pre que falleciere intestado, pero de- 
jando suficientes bienes, celébrese so- 
lemnemente por intención del difunto, 
misa y vigilia de cuerpo presente, y 
ademas hágase en su parroquia un no- 
venario de misas rezadas. Si el di- 
funto es persona miserable, y no dejare 
bienes conocidos, sea sepultado de bal- 
de. Si se diere alguna limosna, apli- 
qúese por modo de sufragio en favor 
del difunto, pero de ninguna manera 
sirva ella para pagar los derechos de 
sepultura. Por lo mismo se previene 
á los curas y párrocos de las catedrales 
y demás iglesias parroquiales, que no 
conviertan en uso propio las limosnas 
que con tal objeto hubieren colectado- 
<Si contravinieren á lo mandado se de- 



(1) Gran, tit. de sepulturifl num. 7. 



DB LAS SEPULtUKAS, Dfc LOS DIFUNTOS, V DB LOS FUNERALES. 265 

claran obligados en conciencia á la res- 
titución de lo que hubieren percibido, 
sin perjuicio de que los obispos les 
impongan el severo castigo que me- 
rezcan. 

§ II. 



§. II. 

De pauperum sepultura de- 
cernitur. 

Ad huroandum mortuos (etiam 
pauperes) unus ex Parochis, et 
aJter ex Beoe6ciatis, cum pri- 
mum vocati fuerint, accedant, 
sub poena pondo quaiuor in 
elceemosinam Missarum pro 
animabus in Purgatorio deten- 
tis. In unaquaque vero Paro- 
chia, vel ex fabrica redditibus, 
vel ex elseemosinis erogatis 
Parochi dúos céreos sibi com- 
paren t, ad miserabiliura Perso* 
narum fuñera, curentque, ut 
aiiqtii in comitatu corporis 
mortui sint; et ut aliquis sepul- 
chrum efibdiat (1). 



$. III. 

Circo, sufragio, pro Indorum 
animabus quid faciendum. 

Quando Indus aliquis testa- 
mento relicto migraverit, suf- 
fragia, et pía legata ab eo di- 
sposita executioni mandentur, 
si vero hseredem necessarium 
habuerit, sufiragia, et pia lega- 
ta hujusraodi quintam bono- 
rum partem non excedant, cum 
jure prohibitum sit in majore 
quantitate disponere. Si vero 
absque testamento discesserit, 



Decreto sobre la sepultura de los 

pobres. 

Bajo la pena de cuatro pesos, que se 
destinarán á cubrir la limosna de las 
misas que se apliquen por intención de 
las almas detenidas en el purgatorio, 
están obligados á ocurrir uno de los 
curas y otro de los beneficiados, luego 
que fueren llamados, para asistir al 
entierro de los muertos, aunque sean 
pobres. En cada parroquia, provéanse 
los curas de dos cirios, para los fune- 
rales de las personas miserables, to- 
mando su importe de los fondos de 
fábrica, ó de las limosnas colectadas, y 
cuiden de que lleven acompañamiento 
los cuerpos de los difuntos, y de que 
alguno abra la sepultura. 

§111. 

Como debe proceder se en orden á los 
sufragios por las almas de los in- 
dios. 

Cuando muriere algún indio bajo dis- 
posición testamentaria, ejecútense los 
sufragios y legados piadosos que hubie- 
re dejado. Si tuviere heredero forzo- 
so, debe entenderse que unos y otros 
no pueden exceder de la quinta parte 
de sus bienes, con arreglo á derecho 
que prohibe disponer de mayor canti- 
dad. Pero si falleciere sin haber otor- 



(1) Gran. tit. de sepultaría d. n. 7. 



27 



266 



DS LAS SEPULTURAS, DE LOS DIFUNTOS 



quod est prcecedenti Decreto 
sancitum, fíat, cavetur tamen 
(quocumque modo, vel cum 
testamento, vel sine eo Indus 
moriatur) de Parochus aliquia 
Secularís, aut Regularis ex ejus 
bonia quidquam accipiat, etiam 
sub prsetextu erogandi quintam 
eorum partem in suífragia pro 
defupcto. Quod si Curatus Se- 
cularís secus fecerit, tantum- 
dem solrat fabrica Ecclesiae, 
quantum ex bonis defuncti ab- 
stulit, Regularis vero pro ratio- 
ne culpas, ad prasscriptum Con- 
cilii Tridentini punietur (1). 



§.IV. 

Parochi ipsi Indorttm tumu- 
lationi inter sint, et non per- 
mittant á solís cantoribus 
eosdem, tumulari, 

Ut corruptela, qua? in has In- 
diarum partes grassata est, fun- 
ditus tollatur, qua Curati Indo- 
rum defunctis eorum corpori- 
bus humandis non intervenien- 
tea, id officii cantoribus relin- 
quebant, preecipit heec Synodus 
Curatis ómnibus, Secularibus, 
et Regularibus, ut ipsi per se 
sepeliendis Indis intersint, et 
defunctorum Oífícium cele- 
brent, superpeliiceoque indtiti 
cum Cruce funeri occurrant lo- 
co ab Episcopo deputato ; ju* 
stum enim non est, ut Indi, te- 
ñen adhuc in fíde, Exequias 
defunctorum á suis Ministris 
parvipendi, conspiciant, quod 



gado testamento, procédase en la forma 
que se ha determinado en el decreto 
precedente, teniéndose suma cautela 
(de cualquiera modo que muera el in- 
dio, ora testado, ora intestado), para 
que ningún párroco secular ó regular 
tome alguna cosa de sus bienes, ni aun 
con el pretexto de aplicar la quinta 
parte de ellos por modo de sufragios 
en favor del difunto. En caso de con- 
travención, el cura secular pague con 
destino á la fábrica de la iglesia tanta 
cantidad, cuanto importe la que tomó 
de los bienes del difunto, y el regular 
sea castigado en los términos que es- 
tablece el sacrosanto Concilio de Tren- 
to, atendiendo á la cualidad del delito 
que cometiere. 

§iv. 

Concurran losr curas personalmente al 
entierro de los indios, sin permitir 
que sean sepultados soló por los can- 
tores. 

j3iendo indispensable cortar de raiz 
la corruptela que se ha introducido en 
estos reinos de las Indias, y en virtud 
de la cual dejaban los curas que no 
asistían al entierro de los indios, que 
desempeñasen los cantores esta parte 
de sus obligaciones; ordena este Con- 
cilio á todos los curas seculares y re- 
gulares, que concurran personalmente 
al entierro de los indios, y celebren el 
oficio de difuntos, asistiendo á los fa- 
nerales en el lugar que designe el obis- 
po, con la cruz y revestidos de sobre- 
pelliz, porque no es justo que loa indios, 



(1) Tx. de jure regio in leg. 6. et 10. tiU 4. lib. 5. Recopü.— Limons. 3, act. 3. c 29. 
— Oonc. Trid. Sess. 25. c. 11. de reformat. 



T DB LOS FUNERALES. 



267 



pusillis hujuamodi acaudalo es- 
se possit. 



9. V. 

Mortualia convivía eliminan- 
# tur. 

Convivía, Crápulas, et ebrie- 
fates ab Indis, in die depositio- 
nis defunoti admitti sólitas, di- 
ligenti cura Parochi eliminare 
contendant, eosque moneant, 
longe ab eo tempore, id alie- 
num esse deberé. Si vero mo- 
niti non resipiscánt, á Parochis 
corrigantur (1). 



Cenotaphia non erigantur in 
Ecclcsiis. 

Qtio Sancti Templi, ubi Di- 
vina Officia celebrantur deco- 
rnm ser ve tur, omneque illud 
remo vea tur, quod. impedimento 
esse possit assistentibus in Ec- 
elesia, ut minus attente Divina 
Officia audiant, justisque alus 
de causis ad praescriptum con- 
stitutionis felicis recordationis 
Pü Papce V. statuit haec Syno- 
dus, ae jubet, ne sepulcro uliius 
Persono) cujuscu raque status 
illa sit (Estrado , ó tarima) 
Cenotaphium imponatur, nisi 
in diebus depositionis , Exe- 
quiarurn, et Anniversarii : ae- 
pulchra lapídea, et lignea, in 
£cclesÜ8 ne erigantur, quae ea- 
rum pavimenta superemineant, 



recien convertidos á la fe, observen que 
los ministros de la Iglesia, que tienen 
encomendada la dirección de ellos, ha- 
cen poco aprecio de las exequias de los 
difuntos, cuya circunstancia pudiera es- 
candalizar á esos pequeñuelos. 

§v. 

* 

Extínganse los convites mortuorios. 

Procuren los curas con sumo cuida- 
do desterrar los convites, las crápulas 
y cualesquiera otros excesos que suelen 
observar los indios cuando tienen que 
dar sepultura á un difunto, haciéndoles 
comprender, que debian ya haber renun- 
ciado hace mucho tiempo á una costum- 
bre semejante. Pero si amonestados 
no se enmendaren, corrí jan los sus pár- 
rocos. 

§VI. 

No se erijan túmulos en las iglesias. 

Con el objeto de que se conserve el 
decoro del templo santo en que se ce- 
lebran los oficios divinos, y se destru- 
yan cuantos obstáculos puedan distraer 
á los que asisten á la iglesia de la aten- 
ción que deben poner «n el cumplimien- 
to de bu obligación, y en el ejercicio 
de sus devociones, y así como en con- 
sideración á otras diversas causas cu- 
ya justicia es conocida; resuelve y 
manda este Concilio, de conformidad 
con lo que previene la constitución de 
Pió V, de feliz memoria, quenose colo- 
que túmulo en el sepulcro de cualquie- 
ra persona, sea del estado y graduación 



(1) Ti. in cap. nullus 44. d. 



268 



DE LAS SEPULTURAS, DE LOS DIFUNTOS. 



quod si secus fiat, seculares id 
committentes ab Episcopo pro 
modo culp» punientur; Minis- 
ter vero Écclesiasticus consen- 
tiens, pondo decem mulctetur 
ad usura fabrica? hujus Eccle- 
6Í8B, et ce r se, quae Sajictissimo 
Eucharistiee Sacramento deser- 
vit, Sacellis itidem, Templo- 
rum parietibus panni lúgubres 
ne pendeant, nisi Persona Re- 
gia defuncta sit. In funerali- 
bus autem Exequiis, et Anni- 
veraario pin res quam daodecim 
faces, aut cerei sepulchris ne 
incendantur; quod si plures 
sint, ad usura luminum San- 
ctissimo Eucharist¡83 Sacra- 
mento applicentur (1). 



que fuere, exceptuando los dias en qne 
se hacen el entierro, las exequias y los 
aniversarios correspondientes. Ni se 
construyan en las iglesias sepulcros de 
piedra y de madera cuyo pavimento 
sobresalga. En caso de contravención, 
sean castigados por el obispo los secu- 
lares que cometieren ese delito, aten- 
diendo á la cualidad del mismo; y el 
ministro de la iglesia que lo consintió, 
sufra la multa de diez pesos que se des- 
tinan á la fábrica de aquella, y á la 
cera que arde en obsequio del Santísi- 
mo Sacramento de la Eucaristía. Tam- 
poco se han de colgar paños fúnebres 
en las capillas ó en las paredes de los 
templos, á no ser que se trate del falle- 
cimiento de una persona real. En cuan- 
to á los funerales, exequias y aniversa- 
rios, no se enciendan en los sepul- 
cros mas que doce hachas ó cirios, pe- 
ro si pasaren de este número, apliqúese 
el exceso al alumbrado del Santísimo 
Sacramento de la Eucaristía. 



§. Vil. 

Circa cadaverum translatio* 
nes aliqua decernuntur, 

Quando defuncti corpus ab 
aliqua Ecclesia, ubi erat in de* 
pósito, removetur, 6 sepolchro 
ante ne eferatur, quam pro ejus 
juribus pondo duodecim in 
elaeemosinam erogentur, quo- 
rum novem Beneficiatis, tres 
vero fabricoD illius Ecclesíse tri- 
buantur. Si vero proprietatis 
jure sepultum corpus in Eccle- 
sia aliqua sit, in alium nullate- 



§VII. 

Reglas que han de observarse en las 
traslaciones de los cadáveres. 

Cuando se saque de la iglesia en que 
está depositado el cuerpo de un difun- 
to, no se defiera á la traslación, sino 
hasta tanto que se satisfaga por dere- 
chos de ella la limosna de doce pesos; 
de cuya cantidad apliqúense nueve en 
favor del beneficiado, y los tres restan- 
tes á la fábrica de aquella iglesia. Si 
se ha sepultado el cadáver en la iglesia, 



(1 ) Mex. 1. c. 24. — Oran, tit de sepult. n. 1 5.— Milán, i. p. 2. tit. de sepult. et Milán. 4. 
tit. do sepult. — Lex Reg. 3. tit. 5. lib. Recopil. 



T DB LOS FÜNBRALB8. 



369 



ñus transferatur, nisi de Epi- 
scopi, ejusre Officialis, aut Vi* 
sitatoris Generalis , expresa» 
facúltate in scriptis, Qua ob- 
tenía heredes viginti quatuor 
pondo in elaemosinara confe- 
rant, quorum decem, et octo 
Beneficiatis, sex Tero tabricw 
Ecclesie, á qua Corpus trans- 
ía rtur, applicentur, His vero 
juribus, funeralia jura non in- 
telliguntur comprehensa, qu© 
alias ex dispositione testato- 
rís Beneficiatis provenire pos* 
sunt (1). 



$. VIIL 

Pro Episcopo defuncto á sin» 
gulis Sacerdotibus Musa ce» 
Itbretwr. 

Quia vero rationi máxime 
consonum est, ut subditi Supe- 
riores amore prosequantur , 
prcecipit hese Synodus , ut de- 
functo aliquo Episcopo, omnes 
illius Dicecesis Sacerdotes, in- 
tra quatuor dies á die notiti® 
pro eo MUsam unam de de- 
functo Episcopo celebrare te- 
ñe a n tur, intra octo yero in sin- 
ffulis Ecclesiis Episcopatus 
Missa una sollemnis celebretur 
cura Responsorio , idque sine 
pompa y et sine Ecclesiarum 
sumptibus fiat (2). 



en virtud de un derecho de propiedad, 
de ningún modo se acceda á que sea 
trasladado á otra» sin expresa licencia 
del obispo, ó de su oficial, ó del visita- 
dor general (154), la cual se ha de con 
ceder por escrito. Obtenida que sea és- 
ta, paguen los herederos la limosna de 
veinticuatro pesos, de los cuales perci- 
ban diez y ocho los beneficiados, reser- 
vando el sobrante de los otros seis pa- 
ra la fábrica de la iglesia de que pro- 
cedió la traslación del cuerpo del di- 
funto. Debiendo advertirse que en estos 
derechos no se consideran comprendi- 
dos los que por razón de los funerales 
paeden todavía redundar en favor de 
los beneficiados, atendiendo á las dis- 
posiciones del testador. 

§ VIIL 

Celebre cada sacerdote una misa por 
el obispo difunto. 

Siendo muy conforme á la recta ra- 
zón, que ios subditos manifiesten el 
amor que profesan á los superiores, or- 
dena este Concilio que siempre que 
fallezca un obispo, estén obligados to- 
dos los sacerdotes de la respectiva dió- 
cesis, á celebrar por él una misa, den- 
tro de los prin3ros cuatro diasque 
signen al de la muerte del prelado. 
Celébrese también con tal objeto den- 
tro de ocho dias en cada iglesia del 
obispado una misa solemne con respon- 
so, pero sin pompa, y sin gravamen 
alguno pecuniario. 



(1) Gran. tit. de sepult. n. 11. et 12. 

(2) Gran. tit. de celebratione Misjar. n. Sft. 



270 



TITTJLUS XI. 

DE PAROCHIIS. 

§. I. 

Nullus in aliena Parochia Sa- 
cramenta ministrare prce- 
sumat. 

Ut ínter Parochos, et Ec- 

clesiarura Ministros nulla sit 
causa discordias, statuit hcec 
Synodus, et praecipit, neullus 
Sacerdos Secularis, aut Regu- 
laris Sacramenta administrare 
audeat in iis oppidis, quse alte- 
rius jurisdictioni subsunt, sine 
Episcopí consensu, aut Parochi 
proprii ejus regionis. PermiU 
titur tamen, ut si iter agentes 
per aliquod oppidum transiré 
contigerit, á quo proprius Be- 
nefíciatus absit, possint Sacer- 
dotes hujusmodi párvulos, et 
adultos in casu necessitatis bap- 
tizare , baptizatorum nomina 
descripta relinquentes, ut cum 
proprius Parochus venerit, ea 
in suum librum transcribat, iti- 
demque confessiones audire po* 
terunt, si ad id fuerint per Or- 
dinarium approbati (1). 



TITULO XI. 

DE LAS PAHROQTJIAS. 
$1. 

Ningún sacerdote se atreva á adminis- 
trar los santos sacramentos en par- 
roquia extraña. 

Este Concilio, deseando dirimir toda 
causa de contradicción entre los curas 
y otros ministros de la iglesia» establece 
y manda, que ningún sacerdote secular 
ó regular se atreva á administrar los 
santos sacramentos en aquellos pue- 
blos que pertenecen á extraña jurisdic- 
ción sin consentimiento del obispo, ó 
del respectivo cura párroco. Sin em- 
bargo, se les permite que cuando via- 
jen y pasen por algún pueblo, cuyo 
beneficiado esté ausente, puedan los 
sacerdotes bautizar en caso de necesi- 
dad, á los párvulos y adultos, dejando 
escritos los nombres de los bautizados, 
para que los traslade á su libro el cura 
propio cuando regrese. Lo mismo pue- 
den hacer en materia de confesión si 
están provistos competentemente de las 
licencias necesarias. 



§. n. 

Ne regulares Ifontes Bautis- 
males habeant, nisi ubi Cu* 
ram animarum gerunt. 

Mandat hsec Synodus, ut re- 
gulares Fonte* Baptismales 
non habeant, nisi inhis tantum 
Ecclesiis, ubi assignataestillis 
cura animarum, ibique nullus 
praeter Paroc niales baptizabunt, 



§ II. 

No tengan los regulares fuentes bau- 
tismales sino donde ejerzan cura de 
almas (155). 

Solamente en las iglesias en que 
tengan asignada cura de almas los re- 
gulares, séales permitido tener bautiste- 
rios, sin que puedan administrar en ellas 
los santos sacramentos del bautismo y 



(l) Mex. 1. c. 62. cum § 2.— Late, et pie de hoc tit. loquitur Conc. Milán. 2. 4. p. tit. 
de Paroch. 



DE LAS PARROQUIAS. 



271 



nec Matrimonio conjungent, 
aut eis nuptialera benedictio- 
neta porrigent, nisi de Episco- 
pj, aut proprii parochi licencia. 
Quod si secus fieret, Matrimo- 
nia irrita essent, et nulla,utest 
Sacri Concilii Tridentini decre- 
to sancitura(l). 



matrimonio ni aun Conceder la bendi- 
ción nupcial, á otros qne no sean sus 
legítimos feligreses, sin que para ello 
preceda la licencia del obispo, ó del 
respectivo cara propio. Porque en caso 
de que se contraviniese á lo mandado, 
serian nulos é írritos los matrimonios, 
conforme á lo que manda el sacrosan- 
to Concilio de Trento. 



$. III. 



$m. 



Mulieres pro purgationem post Preséntense las mugeres á su parroquia 

partum propriam Parochiam propia después de SU parto. 



adcant 

Quia aequum est, ut unus- 
quisque fídelium propriam Pa- 
rochiam, ubi Sancta Sacramen- 
ta suscipit, recognoscat, statui- 
tur, et jubetur, ut postquam 
rtulier aliqua pepererit, intra 
mensem propriam Parochiam 
adeat, ibique Missam audiat, 
ac pro beneficio accepttf Om- 
nipotenti Deo gratias agat; si 
vero sine justa causa id ara- 
plius differat Episcopi arbitra-» 
tu puniatur (2). 



Siendo justo que todos los fieles re- 
conozcan la parroquia propia en que 
reciben los santos sacramenta, se es- 
tablece y manda que cualquiera mnger 
ocurra á la que le corresponde, para 
oir misa en ella, y dar á Dios gracias 
por los beneficios recibidos, cumplien- 
do con esta obligación dentro de un 
mes después de haber parido; pero si 
difiere por mas tiempo el desempeño 
de tan sagrados deberes, sin una causa 
poderosa que justifique la tardanza, sea 
castigada al arbitrio del obispo. 

TITULO XII. 

DE LOS DIEZMOS Y PRIMICIAS. 

§i. 



TITTTLUS XII. 

DE DECIMIS, ETPRIMITIIS. 

$. I. 

Decima, et Primitxa Eccle- p¿ guense diezmos y primicias á la 

tice pcrsolvantur. ° Iglesia. 

i2^SS£JSSS^Í La mantención de los curas y de los 
re divino spectat, in quorum ministros de la Iglesia, corresponde por 

(1) Conc. Limens. 8. act. 4. c, 16.— Conc. Trid. Sess. 24, cap. i. de reforma*, matrim. 
'4) Guad. tit. 2. consL 12. 



£78 



DE LOS PI5ZM08 Y PRIMICIAS. 



■pirituali utilitate Ministri £c- 
ciesisB aeae exercent. Enmque 
ob causam Sancta Maicr £o- 
clesia Décimas, et Primitias 
Eccleeice dari procípit, quas 
Sanctum Conciiium Tridenti- 
num integre per8ol vi ju8»it,nec 
non omnes, etsingulos Christi 
fidele8 hortata est, ut Parochis, 
et Superioribus, qui tenuiori- 
bus prsesunt Ecclesiis de bonia 
á Deo sibi collatis pro charitate 
chrisliana, debitoque erga suos 
Pastores muñere large subve- 
níante Ad cujus Concilii prsss- 
criptum hcBC Synodus statuit, 
et mandat, ut omnes homines 
hujus Archiepiscopatus, et Pro- 
vincias (Indis exceptis) ad quos 
Decima rum, et Primitiarum so- 
lutio spectat, eas, quas de jure, 
vel consuetudine tenentur, in- 
tegre persolrant sine dolo, et 
fraude, siva diminutione, sub 
poenis á jure statutis, et aliis, 
buae in brevibus á Sede Apo- 
stólica specialiter emanatis 
continentur. Gonfesarii vero 
omnes subditos suos doceant, 
quid de solutione Decimarum, 
et Primitiarum Sanctum Con- 
ciiium decreverit, quantumque 
ad hoc Decretum implendum 
astricii sint« Quos a u te m re pe - 
rerint in hac parte muneri suo 
non saliafecisse, de gravitate 
commiss83 cu 1 pee admoneant, 
et de pañis hac de causa incur- 
sis, nec eos ab boc crimine, ni- 
si plena restitutione sequuta, 
absolvant, cum justissimum sit, 
ut á quibus spiritualia remedia 
percipiunt, temporali stipendio 
jurare non desinant. Quoad 
Indos yero id servetur, quod 
schedis, et executorialibus 
RegisB Majestatis dispositum 
est (I). 



derecho divino á aquellos en cuya uti- 
lidad espiritual se ejercitan, rortal 
causa, nuestra Santa Madre la Iglesia 
manda que se le den diezmos y primi- 
cias, que se han de pagar íntegramen- 
te de conformidad con lo que ordenó 
el sacrosanto Concilio de Trento, y 
exhorta también á todos y á cada uno 
de los fieles de Jesucristo, que socor- 
ran abundantemente á los párrocos y 
superiores que gobiernan las iglesias 
mas pobres, con los bienes que les ha 
concedido Dios, por un acto de la ca- 
ridad cristiana, y por razón de la carga 
que les está impuesta. Este Concilio 
establece, pues, adhiriéndose á la dis- 
posición del de Trento que se ha cita- 
do, que todos los individuos de este 
Arzobispado y Provincia, (con excep- 
ción de los indios, (156) á quienes toca 
la solución de los diezmos y primicias, 
paguen íntegramente lo que les corres- 
ponde por tal causa, con arreglo á las 
leyes ó á la costumbre ya establecida, 
sin dolo ni fraude ó disminución alguna, 
bajo las penas que haya lugar en dere- 
cho, y á las que se contienen en los 
breves que emanan especialmente de 
la silla apostólica. Asimismo se pre- 
viene á los confesores instruyan á sus 
subditos sobre los decretos que ha san- 
cionado el sacrosanto Concilio acerca 
de la solución de diezmos y primicias, 
así como también sobre la obligación 
en que se hallan de cumplir con la pre- 
sente determinación. Amonesten á los 
que no han desempeñado en esta par- 
te los deberes que les son propios, 



(l) Conc. Trid. Seas. 25. c. 13. de reform.— Et Sess. 91. c. 4.— Mex. 1. c. 90. ot Guad. 
tit. 7. const. 8. et Granat. tit. do decimis n. 1. et Limeña. 3. act. 4. cap. 13. — Mexic. 3. 
c. 36. y hay real cédula en el libro, que dicen de Paga, foL 195. 



DB LOS DIEZMOS T PRIMICIAS. 



273 



}. n. 

Decimarum, aut Ecclaiasti- 
eorum reddituum solutionem 
impedientes excommunicaiu 
tur. 

Concilii Tridentioi aoctori- 
tatem sequuta hae<! Synodus, 
prcecipit, ne quisquam, cujus- 
cumque gradúa, et conditionis 
eit, decimarum et reddituum 
Ecclesiasticorum solutionem 
impediré audeat, subtrahere, 
aut occupare directe, ve l indi- 
recto, per se, aut per interpo- 
aitam Personan», nec impediat 
exactionem, locationem, aug- 
mentum, et beneficium decima- 
rum, et reddituum hujusmodi, 
sub poena Excommunicationis 
laUB sententiae, et aliis pcBnis, 
et Censuris contra eos á jure, 
et ab Apostólicas Brevibussta- 
tutis, quas ipso facto incurran t 
sine alia aententia, tara qui de- 
cimas sibi usurpant, aut earum 
exactionem impediunt, quam 
qui id jubent, aut ad id consi- 
lium, auxilium, favoremve pr®. 
stent ; Civitatea vero, et op pi- 
da tamdiu Ecclesiastico inter- 
dicto subjaceant, quamdiu de- 



inculcándoles la gravedad del delito 
que cometieron, y manifestándoles tam- 
bién cuáles son las penas en que han 
incurrido por este motivo, sin absolver- 
los de este crimen, á no ser que inme- 
diatamente haya seguido ala comisión 
de él una cabal restitución; porque es 
muy justo, en verdad, que no dejen de 
socorrer con un estipendio temporal á 
aquellos de quienes reciben auxilios 
espirituales. En cuanto á los indios, 
se resuelve la observancia de lo que 
sobre la materia hayan dispuesto las 
cédulas y ejecutorías reales. 

§11. 

Se fulmina excomunión contra los que 
impiden la paga de los diezmos y 
rentas eclesiásticas. 

Siguiendo este Sínodo la autoridad 
del Concilio de T rento, manda que na- 
die, sea del grado y condición que fue- 
re, se atreva á impedir, substraer ú 
ocupar directa ó indirectamente por 
sí ó por interpósita persona, la paga 
de los diezmos y rentas eclesiásticas: 
tampoco impida su exacción, locación, 
aumento y beneficio, bajo la pena de 
excomunión latee sententia, y de las 
demás penas y censuras establecidas 
por derecho y breves apostólicos con- 
tra los culpables, incurriendo en ellas 
ipso facto sin necesidad de que se pro- 
nuncie previa sentencia para ello, tan- 
to los que usurpan los diezmos ó impi- 
dan su exacción, como los que lo man* 
dan, ó dan consejo, auxilio y favor. Sean 
sometidas al entredicho eclesiástico las 
ciudades y pueblos, por tanto cuanto 
tiempo permanezcan en unas y otros 



274 



DE L08 DIEZMOS Y PRIMICIAS. 



iinquentes hüjusmodi reiinue- 
lrnt, aut consenserint, sioe res- 
titutione ab eis plene facta (1). 



$. ra¿ 



los que cometiesen un delito de esta 
naturaleza, ó consintiesen en él, sin que 
hayan hecho previamente la restitución 
debida. 

§111. 



Indi ai oblationes f adeudas JY 8e obligue á los indios á hacer obla- 
ciones. 

Ademas: considerando este Concilio 
que no están obligados los fieles á pa- 
gar á las iglesias otra cosa que no sean 
diezmos y primicias, á no ser que quie- 
ran satisfacerla espontánea y volunta- 
riamente, ordena que ningún ministro 
que esté encargado de la dirección es- 
piritual de los indios, los estreche di- 
recta ó indirectamenre á hacer oblacio- 
nes en las misas, en los funerales ó en 
otros oficios divinos, ni aun en las fies- 
tas titulares que han de celebrarse en 
los lugares correspondientes, ni le sea 
lícito bajo ningún pretexto ocupar, exi- 
gir ó pedir cualesquiera exacciones que 
los indios llaman Súchiles ó Tamala- 
liztli, obrando por sí mismo, ó por me- 
dio de los fiscales, cuya prohibición se 
extiende á los que los indios denominan 
Tcopantlacasy ú otras personas, bajo la 
multa de cincuenta pesos que se impon- 
drá por la primera vezqneseinfringiqre 
el presente decreto, y del duplo por la 
segunda, aplicándose estas multas á 
la fábrica de la iglesia en que sirviere, 
al acusador y á obras pias Sin em- 
bargo, los ministros pueden recibir lo 
que espontáneamente ofrecieren los in- 
dios, advirtiéndoles que semejantes de - 
naciones proceden de una devoción vu- 



nsn compellaníur. 

Attendens prceterea heec Sy- 
nodus, ad alia persolvenda Ec- 
clesiis, quam ad Decimas, et 
Primitias, fideles non teneri, 
nisi sponte, et voluntarte ea 
yelint erogare, prsecipit ne ullua 
Indorum Minister eos compel- 
lat directe, vel indirecte ad 
oblationes in Missis, funeribus, 
aut alus Divinis Officiis, et in 
Festis titularibus locorum fa- 
ciendas, nec oceupare possit, 
exigere, aut petere q u ase u ra- 
que ezactiones, quas Indi Su* 
chües, aut Tamalaliztli vocant, 
nec quacumque alia ratione , 
per se, vel per Fiscales, aut 
quos vocant Indi Teopantlacas } 
aut alias Personas, sub poena 
quinquaginta pondo pro prima 
více, et dupli pro secunda, in 
fabricas ejus Ecclesice, cujus 
fuerit Minister, aecusatoris, et 
piorum operum usus. Ministri 
tamen hüjusmodi accipere po- 
terunt ab Indis, quod ipsi spon- 
te obtulerint, admonentes eos 
ad id non teneri, nisi ex volun- 
taria devfftione ; quo fíet, ut, et 
qui Sacramenta ministrant, ao 
Doctrina) Christiance documen- 
ta tradunt, commode susten- 
te ntur, eorum subditi nullis 
extorsionibus, et vexationibus 
opprimantur (2). 



(1) Conc. Trid. Sess. 25. c. 12. — Tx. in Clero, cupicntes de poenis, et in Clem. religioe. 
de decimis. — Mex. i. d. c- 90. § único, ct Guadix, et Granat. ubi supra. 

(2) Ex Conc, Limens. 3. act. 3. c. 38, ( 



DE L08 DIEZMOS T PBIMICIAS. 



275 



1 untaría y no de obligación forzosa; de 
aquí resulta, que se alimenten cómo- 
damente los que administran los san- 
tos sacramentos, y enseñan la doctrina 
cristiana, sin que por eso se consideren 
oprimidos los subditos con las vejacio- 
nes y extorsiones que padezcan. 



TITULTTS XIII. 

DE REGULARIBÜS, ET M0- 
NIALIBÜS. 

§. T. 

Episcopi Monialium discipli» 
nam % et observaníiam cu- 
rent. 

Vota paupertatis, castitatis, 
ef obedientise adeo in Repúbli- 
ca Christiana semper magni 
aestimata sunt, ut á tempore 
Apostolorum ad nostra usque 
témpora Ecclesia commenda- 
verit, prcedicaverit, et perpetua 
traditione statuerit ea, quee ad 
votorum hujusmodi plenam ob- 
servationem visa sunt ei neces* 
saria, et opportuna. Necsolum 
de Religiosis ómnibus semper 
curam habuit, aed precipua. 
Monialium, et Virginum Deo 
dicatarum clausuram procura- 
vi t. Est enim is Virginum sta* 
tus daemonibus adeo invisus, ut 
eas ómnibus machinis expug- 
nare, et exagitare contendant, 
itautnullis constitutionibus val- 
lari posse videantur, et ad 
impetum inimicorum retunden- 
dum rauniri, si Episcopi, qui- 
bus Monialium Cura data est, 
diligentar non invigilant, ne 
ulla in hoc admittatur negligen- 
tía, €[dsd in je tanti ponderis, 
et momenti esset valde culpa- 
bilis. Ob id enim prcecipuer 
huic Virginum statui Ecclesia 



TITULO XIII. 

DE LOS REGULARES Y DE LAS MONJAS: 

§1. 

Cuiden los obispos de la regularidad 
y observancia de las monjas. 

Los votos de pobreza, obediencia y 
castidad, gozaron siempre en la repú- 
blica cristiana de tal aprecio y reputa- 
ción, qne desde el tiempo de los após- 
toles hasta nuestros días, la santa Igle- 
sia ha recomendado, predicado y esta* 
blecido por una tradición perpetua todo 
lo que pareció necesario y oportuno, 
consultando á la plena observancia de 
ellos. Porque no solo tuvo constante- 
mente cuidado de todos los religiosos, 
sino que también procuró con particu- 
laridad la clausura de las monjas y de 
las vírgenes consagradas al servicio de 
Dios. Considérese que los demonios 
detestan este estado propio de las vír-» 
genes de un modo tal, que procuran 
combatirlas y espugnarlas con toda clase 
de maquinaciones, en disposición deque 
parece que no pueden resguardarse por 
medio de cualesquiera constituciones 
que al efecto se decreten, ni guare- 
cerse ó armarse para destruir y re- 
chazar el ímpetu de esos enemigos, si 



276 



DE LOS REGULARES 



clausuran* impoeuit, quia ne- 
cessarium, aut saltera con ve*» 
níentpimam reinedium esse 
durif, ut Virgínea hujusmodi 
nequáquam á proposito suscep- 
to deterreantur. Idcirco cu- 
pierw liABO Provincialis Syno- 
dus, in ómnibus, et per omnia 
Sancti Cpncilii Tridentioi De- 
creta sequuta, huic rei accura- 
te prospicere, has pie, recteque 
viven di formulas sequentibus 
Derretís semitas observan 
procipit (1). 



los obispos; á quienes está encomen- 
dado el cuidado de las monjas, no ejei> 
cen la debida vigilancia con samo cui* 
dado, sin que se tolere que obren en 
ello con negligencia, que es ou extre- 
mo culpable, tratándose de un negocia 
de tanta gravedad é importancia. Por' 
lo mismo, la Iglesia previno que se 
observara la clausura, principalmente 
en beneficio del estado en que se ba- 
ilan las vírgenes, contemplándola como 
un auxilio, si no necesario, por lo menos 
muy conveniente, para que de ninguna 
suerte se aparten de sus santos propó- 
sitos. Por tanto, y queriendo este Sino-' 
do provincial que en todo y por todo 
se cumplan las determinaciones del sa- 
crosanto Concilio de Trento, manda 
que se observen las reglas establecidas 
en los decretos siguientes, consultando 
y proveyendo con la mayor diligencia 
á un negocio de esta magnitud, en que 
se interesa la piedad y el modo de buen 
vivir de las monjas. 



Mi. 

De la pobreza de las monjas. 

En primer lugar cuiden los obispos 
de que en los monasterios que les es- 
tán sujetos, se observe todo lo que de- 
cretó el sacrosanto Concilio de Trento 
acerca de las monjas, y manden poner 
en ejecución cuanto antes lo que esta- 
blecieron este propio Concilio y los 
sumos pontífices Pió V, y Gregorio 
XIII, de feliz memoria, principalmente 
en lo que afecta á la pobreza y clausu- 
ro De hoc tit, Conc. Tolet. act. 3. c, 25. ct Milán. 1. p. 3. tit. de Monialib. cum seq. 

et Milán. 4. 3. p. tit. de Monialib. et. tit* que pertinent. ad regulares, et. 5, Conc. Milán. 

tit qu» ad Moniales pertinet.— Conc. Trid. Seas. 85. tit, de regularibus. 



De Monialium paupertate. 

In primis curent Episcopi, 
ut in Monasterits sibi subjectis 
id omne observe tor, quod de 
Monialibus Sanctum Conci- 
liutn Tridentinum decrevit , 
pre&erüm, quod de paupertate, 
et clausura , tam ab eodem Con- 
cilio, quam á felicis recorda- 
tionis Pontificibus Pío V, et 
Gregorio XIII , conslitutum 
est, quamprimum executioni 
mandare studeant Quia Tero 



T DE LAS MONJAS. 



277 



fuerint parta. Q,uod vero reli- 
quum i'uerit, ín communem 
U0um totiu* Monasterii conver- 
tat, Quoad clausurara Yero ani- 
mad ver tan t Episcopi, aut alii 
Superiores se non deberé facul- 
tatem concederé, ut aliqua Mo- 
nialis ex septis Monasterii 
egrediatur, nisi in casibus Le- 
pra?, Epidemia?, aut gravis ali- 
cujus incendii, prout est con- 
stitutione felicis recordationis 
Pií Papce V. dispositum, Nulli 
autem Persona?, nisi ratienabi* 
lis, et manifesla causa existat, 
sino Episcopi licentia in scri- 
ptia * i»f ressus, vel accessua ad 
Monasteria patea t, jaxta con- 
stitutionem Boniíacii Ti 1 1, qua? 
ineipit Perictdoso á Sacro Con- 
cilio TrideMindYenoratam. Su- 
perioribus quoqoe, Vicariis, et 
Abbalissis, seu Prcefectis Mo» 
nasteriorum preecipitur, ne pue- 
ri parvulí, aut pueli» uH áte- 
nos íntra Monasteria d acamar, 
quod si secus fetferint, Prselatis 
injuiiffitur in foro conscientire, 
ut in noc Abbatissa?, autcujue- 
Tiaelterioa Monialis negligen- 
tiara, et excewum corrigan!, 
cura suspensione officii (si opus 
fuerit)(l). 



ra de ellas mismas. Mas porque que- 
brantados y rotos estos apoyos sin du- 
da alguna la religión sufriría gran de- 
trimento y se arruinaría; por lo mis- 
mo, se previene en lo que mira á la 
pobreza, que si se hiciese alguna do- 
nación á una monja, ó se le dejase 
legados en testamento ó por su in- 
dustria y trabajo adquiriese algún lucro, 
se agregue á los fondos del convento» 
entregándose en derechura á la prela- 
da, la que cuide de socorrer cor aque^ 
líos bienes á su arbitrio en primer lu- 
gar las necesidades de la monja por 
cuyo respeto é industria se hubie- 
re adquirido, obrando con prudencia 
y humanidad, destinando el sobrante 
en común utilidad de todo el monas- 
terio. En cuanto á la clausura (157), 
reflexionen los obispos ó cualesquiera 
otros superiores, que no deben conceder 
licencia para que salga una monja de 
clausura si no es en el caso de lepra, de 
epidemia ó de algún incendio grande, 
de conformidad con lo que dispone la 
constitución del Sr. Pió V, de feliz 
memoria. No se permita á persona 
alguna «1 ingreso ó el acceso á los mo- 
nasterios, sin licencia por escrito del 
obispo, fundada en una causa racional 
y cierta, con arreglo á la constitución 
del Sr. Bonifacio VIII, que comienza 
Periculoso, y que renovó el sacrosanto 
Concilio de Trento. También se pre- 
viene á las superior a 8, vicarias y aba- 
desas 6 preladas de los monasterios, 
que bajo ningún pretexto consientan 
u e entren niños ó niñas pequeñas. Y 
en caso de contravención, se ordena 
á los prelados que en conciencia cor- 



(1) IncAp. Poriculoso do sUturegularium lib. 6. — Conc. Trid. Se». 35. c. S. de reugl 

38 



378 DH LOS REGULARES 

rijan cualquier exceso ó descuidó que 

iíb'iwq sin, n h -h. .» . i -.* *««» .¿¿i* panto adviertan e*i lafc atfade* 
jñ-íiíiI !»■!-» j.f.M .... , -, «^Ó««ii1iwmonjafl/iitii^o¡éndo[e»ji«'p 
íno-m- v.- t • ■ »' :: ia peiMidesu^ipsion de. oficio (sifiw¿ 

o:nH >.- ■ ». ! *!■ •.» .i. . k r« ifceefcorío). ■■,..■. - • • ? - 

£ IVí-Ú • • j- ..• i « • • , /.'», ' - '■', . ., * '!. * '•- 

yo^'í. í .•• *: . i ( '••• f 

# i * ■ « . . . ' i • . 

'11' h «» ; .^Hlj .«••« :•!•■!.•. ..I v ••: ■ $. III. * '' •'•'' 

til» IííV !•>'] ! * • ,?í » i' » ■:!» ii- . • " ' • - ' " "' " ■ ■ mi/ 

4W+ frwriw** *k&°w* previamente á la elección de\ Tq$ supe- 
-v#^ÍP**F**«*ÍPrifi *V : . - Vimi9i fágasela ttsita de losmonas- 

tvtít^^dffv ii- : ! .-•* • i ! - t9fíM^ : monjas. 

^^^uap^ocumque i» Wonastó- ' ' Siériípré ' que en los monasterios de 
Wá'Mtoitolrfcrh Ordinario áub* monjas sujetos al ordinario, resultare 

^^T^^^T vacante el cargo de abadesa, de 

^flrtcPOTWJ alonas. ,noini*ia . ¿ ,, » , ... , '. 

v fcftfoc^ofiicium,yaiíaveri^ít, pnora, o de prelada bajo cualquiera 

déT?ívo élígi cíetuérit, Epíscb-' denominación con que se le nombre, y 

pus per i* aut per'sümn'Vfea- p ¿ to j ¿ augfa j^ hacerse nuevo nom- 

¡dU depSure/ Mon^eríuS! bramiento de sucesora, cuide el obispo 

» et orones Monialea yiaitet, ita de visitar el monasterio y a todas las 

at visitado electioneni'ptajce- monjas que en él existen, haciéndolo 

dat (1). / • ' j- j 

* '• , por si mismo, o por medio de su vica- 

rio, 6 por la persona á quien comisio- 
'* * riare con tal objeto; pero dé manera 

que la visita preceda á la elección. 









IV 1 !,: ;:;"i..W ft , | \ , " .. . ' §-IV- 

~$\H$lf circ " M° n{á ' l } um Peer do acerca del número dt lát " 
tío:' .£™ merum - ,'' ' ' / '"' monjas. ' . 

BüE^Trtí^tioiGwíciiiijiugrtí, .,* JQbp conformidad con lo que ordeña 
ft!S.S w !^^ ^ Vi ** el «acrosanto Concilio de Trento,«» 

Monasterio ne reeipiatur. Quam j i * .i 

qk^vtfb^stfacüWéVá;^ d6ctaffaque na «e reciba en un mottas- 
•t^cttAaúmi^ ^»etíio8Uii¿», *t teffio mayor numeró dé monjas, que éf 
siMtifew|^iiwoAf)MflM *•> i qn^e permita la proporción y capacic[ft4 

táttft^ctj^asl^ne; áugAi pbnúU. ■ «e oÉüMtompra recojer 6 las rentas que 
^afe feiT ? ^ vírt ' ul ? .9?í9r .PW^^JPWa que puedan sustentarse 



.r 



.? « ^ o*> .• *** . ' • ' • ■• ■ ■ ■ \ i .»■'•- •/ 



YDB LAS MONJAS, 279 

^flMíepfa Vfm^m^ ¿omod^vmBte con ellas: sin que pueda 
írSJtoa^rS J»^^ este número, sino hasta 
wna perchel bm, itt f eddiabitó; : dwp*w*k| <*e que se haya practicado 
ctbonia immobilibus Monaste-. también uo aumento de bienes. Bajo 
riicollocent, si quijero ex eo pena ¿ e santa obediencia, se ordena á 

SK££^LÍSi^ ,as Preladas qne pongan á réditos 

p¡ ne fiat Prtefecte vero Mo- y entre los bienes inmuebles del mo- 

nialibus «ubditis, ita, qm$ ad nasterio lo que hayan pefcijbido al in- 

Tictum nccewaria .unt, uíbue- gres0 de una monja en él por vía de 

í¿ffiE tó¡P * H^»a (ft8) V p-ero si hnbiefc^éjá- 

cér algurtos gastos de ésto, 4 hósena- 
gan^m consentimiento del obispó, tías 
p^íJHft.jprocuren m jn ¡s^rar á, las mon- 

' ".;;.. a? 

^vifpr las {¿oleftt.Éte <jne pud.iemü r ofc«£ 
9ipqar Vpwif pídréqV )i4ci€hdolé^^^|- . 



fíii'Ji - " , ;. »:' *■ ;• - ¡i uttí> T- 7 "''"* íTnT'7 """"' ?» "j "- *"" , " w / . rr^'T**'. **"~w» 




J84 qu>.|e i 3,,estan sajelas/ todo* 
yi. ,.,.:,:. ,.) . , . ftecesite^jparasusalimwitos» ér.finji 



• * 

.'m .. .. '' . ,' s WJWi^ljíj ¿Steí *>kjí¿tO< •:. , -r-^/q 

v •• •• ■ .. • - l •/..'■■!..» m: , . r- , 

• •■•-■ ' »■/«■!:• r- »;s 

*• •' ' ' •' » >'} '; > : -j ''.} . .- .t .' y r'"i»i'!' í' ^'írfi''^ JfJ 

Q«a?Míf>* ttquwwdo Mimaste , (¿¡ufando y4e qué manera pueden los ti- 
xiaruip sepia Visitatoresin- \ .sifádoxes, entrar déla clausura de 

grtii vale^nt. : ; j. /fl* fflonfptertot. 

Quando Mooialium Monas- El prelado, ó el visitador á quien és 
teria visítantur, initío visitatio- te haya nombrado especialmente por 
nis Pneíatus, aut si ímpetu* ¡ ra pedimento suyo, cuanto haga la vi- 

fuent, Visitator ab eo speciah- . r • . J 7 . , , ° 

tor tUpu^w, Mp^t^rui m w • ?ita de Jps i monasterio* denlas jnon^, 
gredíatur, duobus, aut tribus y desde el principio de ella, para en- 
viris honéstate vítie, et moruna trar a i monasterio acompáñese de dos 

«Kg «ütef «fualuatem d»m3s , por la parésa de su ttdtr, ?f* ittte^rtttáH 

effintiM, etreliqua ad id necea- de COStttfnbhesj y examine con 8ÚIÍ0 6'iij- 

fwU, fa flnc varo visitationia, ¿ado. P l «atadQ del edificio, eU&ai 

auando Capitulum ad corrigen- ¿¡ •• , , \ ■ ^__^ o»^.í.ju-, 

dum exoessus coogr« g anaum oficina* y el <*6 ka ^f™^!^*^ 

M w Vkitalor «odam moda ea* ciíMf y ^nejAdffdefi. Al tm de ftl ^»|Wj 

mit^tus, JIonasterium íngradi y jcuattdo se deba ^onvQQar 0iCiCftBfc7 



•*V"*BiÜ 



(1) Conc. Trid. Sess. 25. c. 5. ¿To íogiilaf.—Com;. Tarracon. cap. 26. ct31. — Concil. 
Remense cap. 33. — Tx. in cap. i. de Institution. et in cap. autoritate,§, sane de sUJtnl^fiat. 
lib. 6. et Limen. 3. act.3. c. 33. Et jura, et ConcilUt eo¿6ord«ntia r^rloáüiicíTrunS^n 
expositio. regul. Oanonic. Regul. lib; 9. c 19. n. 2. 



380 



DB LOS REGULARES 



poterit. Religua yero alia ante 
caocellorum feneatellam, aut 
in loco collocutioni de puta to 
peragat, si vero extra hos casus 
Yiaítatorem intra Monastcrii 
septa ingredi oporteat, id sine 
facúltate E pisco pi in scriptis 
ne faciat juxtá formam ConcU 
liiTridentini(I). 



tulo para corregir los excesos que se 
notaren, pueda et visitador entrar al 
monasterio, siempre que vaya acompa- 
ñado en los términos dichos. Lo demás 
hágalo ante la ventanilla (159) 6 en el 
locutorio. Y si fuera de estos casos, 
convenga que entre á la clausura, no 
lo haga sin licencia del obispo por eecri* 
to, según lo dispuesto por el santo Con- 
cilio de Trento. 



§. VI, 



§,VI. 



Seculares Persona, viri prce* Las personas seculares, particular mm- 
scrtim, Monialium ¡oguuto . te si son hombres, no frecuenten* hs 
'- ria nonfrequentent. locutorios délas monjas (160). 



Atibatissse, sive Prtefectce Mo- 
hialibas subditis faeile no con* 
etfda&t; ut ctrm f ecultribus ho- 
iiiipibat,taquantur, nisr ü pa* 
rentes sint, fratresve, aut con- 
sanguínei, idque frecuenter ne 
ti*u> Numqum*- tañen consen- 
tjant, ni sine aJiqua ausculta - 
tione seculares al¡¡ Moniales 
alfoquantur. Quibuscumque 
•ftetñ'Personis' interdi cilur, ne 
loca \v> iMoimsterra Monialiu n» 
qo^lgcjUlanibns deputata, fre- 
quenter adeant; sin rninus Per- 
ftona illa, sive Secularis, sive 
Regularía, cujuscuroque gra- 
dué, et conditionis sit, quee s©- 
pius cura aliquibus Monialibus 
colloquatur, ant consuetudinem 
habeat sine facúltate preedicta 
grvrtor pañietur jwxta consto* 
.tutsonep) Alexándri III, qu® 
inéípit (Monasterio) et alus 



No concedan fácilmente las abadesas 
ó snperibras permiso á las monjas que 
les están sujetas, para que hablen con 
los seglares, si no son sus padres, ó sus 
hermanos, ó consanguíneos suyos, pero 
de manera que aun en este caso no se ha- 
ga con frecuencia. Sin embargo, se les 
ordena que no consientan que hablen las 
monjas á otros seculares, sin que las 
acompañe alguna persona que escuche 
lo que dicen. Prohíbese también á cua- 
lesquiera personas, que concurran fre- 
cuentemente á los lugares que se se- 
ñalan en los monasterios para locutorio. 
En caso de contravención, se previene 
que la persona que no cumpliere con 
to mandado, ya sea secular, ya sea re- 
gular, de cualquiera grado y condi* 



(1) Límense S. tct. 9. c. 54.— Cene. Trid. Ses. 95w c. 5, et . 



M!A&1lO*¿AB. 



$m 



e&rapfeatt^pr» modo ciff>s* 

e^swidaJá, qiaoá ¡ade genera- 
bitur, inrocato, si opus fuerít, 
aVfr W^ratrrií secufáris auxilió. 
N4*pe%^ttotmrY ut'Rcdé&faaA 
<<WíW>Í*eí $*tt«l*JKt .vtri^ftt ft- 
nyna .Monasteria a¡deat t vel ea 
iVigrediatur, ratione instruendi 
M^niáles in tanta, rrisi justa 
»liqft& de «ausa Superior &d id 
fftéaftttqia poncésserjt, ín qua 
facirkftte concedenda- Superio- 
ris coawieatia máxime onera- 
tur, ut eam non concedat, ni$i 
ob urgen tem necessitatetn, aut 
communem utilitatem. Gam 
vero aHtifti Personas ad^aplura 
docendura Monasterio' adire 
conceditur , nequáquam intra 
septa Monasteríí ingrediatur, 
sed ideóte Oancellorura fene- 
stellatrí prostet, aiiter peen as 
imUcftatá.OoacíUo Xridentiaa 
statutas (U. 



- .»'*»(, ,i,í 



. • \ • 



i.i - 



\ • 



cion que sea, qae habte^niuy á mfe-4 
nudo con las monjas, ó tenga cos- 
tumbre dadiacerlo, sin estar cornpeteu- 
tenfents autorizada paradlo en Ja for^ 
nm qué antes se ha establecido, sea 
severamente castigada con arreglo 4 la 
constitución del Sr. Alejandro* III, -que 
empieza (Monasterio,), imponiéndole 
igualmente las demás penas á que se 
hubiere hecho acreedora en proporción 
del delito y escándalo, que se hayan* 
ocasionado de semejante procedí miento, 
y si fuere necesario, invóquese para esto 
el auxilio del brazo secularw Tampoco se 
permita que un eclesiástico, ó un secu- 
lar, ó cualquiera muger concurran ó en- 
tren al monasterio, so pretexto, de ins* 
ttuir á las monjas en el cauto, sin que 
para ello haya concedido la licencia ne- 
cesaria, apoyada en una causa justa, el 
superior á quien corresponde, cuya con- 
ciencia se encarga estrechamente con 
el objeto de que no se haga esta el asa 
de concesiones que no se funden snro 
en grave necesidad ó en común utilidad: 
Por ningún motivo entre en lá clausura 
[apersona á. quien se permita ocunrit 4 él 
con el objeto de que enseñe el canto á 
las monjas,, sino que debe dar sus leqcfy- 
nos ante la ventana de los* coacetog» 
porque si obrare de' di versamtvdoj %u* 
curre en las peiías que eáitfbB&é 1 ^ 
Concilio de Trento. . 



mi. 



■ i ' i 



•i v i 1 



(l) Milán, i. p. d.tit. do clausura, et quaa ad eanrtq«idaTBafa|u^iT»tioaMps rt inwH 
veíWXhOcauteifr edicto) et Limetas. 8: aet. 8. cap. 85. — Tx« ia qap., M<K*aaUria^rYJiteí 
efc hWfftt. .<¡Jkwr— Milán, np* 3w &tÁtxú>4? clouft *orbo quicuiaque, et^Guad tit« 5*. const* 
13. et Granat. tit, do vita, et honesUCIer. n. 16. — Synod.dc/Juir.const.OG. in fíñe,et Sy- 
nod. do Osma título 8. const. i. § 7 ct Prov*. de Burgos lib. 8 tit. de vita, et honeat. Clenc 
c. 11. adflnem. — Milán, i. d. tit. de claus. verbo nemini, et Milán. 2. modifica t, in capíff-» 
bus ad Moniales pertinentibus cap* S.— Oonc.fTrid. S©88» k 25* e. £, dejrcgqta, • 



288 



t>* LOS BS0U&AKBS 



$. VII. 

Pro áote m7, nisi consuetum 
á Monialibus miztis, qtto4 y 
vaaant Mestizas, ezigatttt. 

a Ut pranis araritisB, aut si mo- 
ni» labes obvielur,pr»cipithac 
Synodos, ut quando (Mestiza) 
mixta aliaua feraina in Monia- 
lemalicujus Monasterti recipia- 
tur, quod nisi de Superior» 
speciali corrsensu fieri non po- 
tes^ pro eleeemosina amplias, 
quaru atoe, me det. . Ñeque ab 
ea quidquara petatur, eo quod 
ad Choro inserviendum admit- 
tatur, nisi illud tantum, quod 
solent date alies, quas ad bujus- 
modi eiTectwra recipíuntur. Si 
enim secus fíat, si cao ni® ecru* 
puid non caret (1). 



§; VII; 






ti 



'>: 



A las monjas qite se^llaman mestizas, 
no se exija por via de dote, sino la> 
cantidad que se acostumbra tn e*tos u 
casos. 

Debiendo impedir cualquiera nota 
de avaricia ó de simonía,, ordena este 
sínodo, ¿que siempre que se admita en 
un monasterio alguna mujer mestim 
que quiera ser monja, precediferido pa- 
ra ello el consentimiento formal del 
superior, hó se le exija por via >de li- 
mosna mayor cantidad que la qute h&íí 
introducido tas demás. Tampoco se 
le ha de pedir alguna cosa de exceso, 
porque se destinen sus servicios al co- 
ro, sino solamente lo que acostumbran 
exhibir las otras que se hallan en su 
caso. Si se obrare de diversa mane- 
ra, no dejará de darse lugar á la duda 
de haber cometido simonía por un pro- 
cedimiento de esta naturaleza. 



§. VIII. 
Panm Ainbitnttum qffkia. 

Ambitio dissensionis, et in- 
vidfótorfgft, oronino est á Mo- 
naateriitj i taniq«to> <téterrim* 
pesáis, pjrapuls anda., . Qqam ob 
causan» statuitur, ac jubetur, 
ne úlla Monialis ambiat, aut 
ulltf qwtié wrodo, si?e directe, 
siye ja4btaoe v per se, aut per 
aliara irU<?rpo8Ítaoi Personan» 
honores,. officiave cuhisvns ge* 
nerur, sai Monastéíii quaerat, 
BubJtaocQtt«ttttrt& ¡xana, ut«a, 
et qua^ibi adjutrice* i D « a re 
fuerirrt, per tres sextajt fetfaa 
ad pedes' singular ium Monia- 



§. VIII. 

Penas contra las que pretendan algún 

cargo. 

Deben rechazarse absolutamente de 
los monasterios como una peste hor- 
rorosa la ambición, origen de la en- 
vidia y de las rioas. Por cuya caut 
sa, se establece y manda, que ninguna 
monja solicite ó procure por sí 6 por 
interpósita pergeña, directa u indirec- 
tamente, ó de otro modo los honores 
y cargos de su monasterio dé cual* 1 4 
quiera naturaleza que sean* bajó €fs-/, 
ta pena que se decreta, á saber, que*: 
la que los pretenda, y las que le ayu- 



. » 

f 

4 

i I 
' » 

\ . 

[i 



(1) Limen. 3. act. 8. cap. 56. 



T DS LAS MOKJÁfe. 283 

lium, terram deoecülautes atiara daren en la consecución' de su propó- 

accusent ambhionem, ipsaque ¡ to besando humildemente la tierra, f f 

prseterea, si id oftcmm con se > . . . ' , . .. * , - . - • • •* ■ r. ¿«'A 

quiíta erit, eo, ceteriaqué mu- á los pies de cada monja, y por el es- 
nertbus privetcrr Superioris ar- pació dé tíes viernes, acuate y condene 
bitwtu , jwta oooaiitiittenOT m ambición. Ademas, prívete dt *r* 

aingulorum Monaatenorum. u**_:~ j^i ^ _ • _ • i^ * i ui~ j i 

Singlas Monialea, propria vo- bltno de » «penor á la Culpable, (M 

junóte d#poi«ia f ;«t.adobteí»- ¿argo y deirias funciones que r l^yíCw>r., r ., 

peraodum parata* aibiaueDeí tejado, COl> «reglo á las constituí UftM8->» 

gloriam,etcommunem Monas- focada owaaste rio. Cada «na-deta» '- 

pro^rnit», alheñóte* <* WQPjaa ctaptrnondo su propia rol untad ;; r , 
officia ew aligffimqms^iiuií - y ¿prop&i&tttofte á obedecer, con^uU^a-, . 
remojo humamtfitis a^ctu, im- 4^ tun $q|ftnieiite á íft, glariad^Iíifl^ ¥ ¡* -.j 

pulaú Spirtius Sancti magia ¿ , comuaulilidftdn da su fnomwtterWV i 

ca W irtt(i) , d<ibBMteIsg4r,f*ara Jos honores y thtgosj ;; 

., tl .. ..qpe bay&fl.ide proveerse, a iQs.qijfttfj 
. qQftfulQrefljnflB dígitas, para esfcaobjtet^ 1 oa 



1 1 



ií 



. ik> r.dqjánclopflj dominar de los ftfecto». ; 
, ImBMUK*, sioq Cediendo á, lá wogípifj!,* 
d$l Espíritu Santo. 



v t ; . ; 1 • * , • i > »':.'. í 



» . < 






i. ix. §. IX. 

Jn Monialium Superiores di. Cualidades de que deben estar adorna- 
gtndc^ . gtt^w SwttaM™ . , da» la* monjas que kan d* eligir**' 

debeant esse pmdita. superior as. 

Frfcfeata qpmii^nra* :;:>.. Oórifórrtié al dfe&étq del iCpuí^áiíb.v 
SaSfe^-SSíK. T^ñ^Já •snperíp.V.d^a maniáteme 
drBglñtafcnniseligatoi-, qu«vé "tenga fA d'enotniírtiawii qa&tnvierfe, h«t' %< í 
¡n »ite-h«iéiiut*-l»udattflitoí tíé ser too fhentri" dfe títíafént'á ' áóos'^ 



vixyitroc^.^^.peaiíiiiw <fc e d a d, íiaWendQviyidp'jQa^iwtt^íi.i 

profesa asuQqod, aun fiodena . . \ ^-..¿j ' - f \jí • x 1 w :^ 1 Jr w ., 

Monaaterío non ejuamodi re- püH& pureÜfe de .W i¥ld»y la,«*eg«^ ' 

periatür, jurta Coacilí\iiñ TH- dad de cósttnhbres por el eípaéíd 'dé; j* 

dentioam^K. aüoejatdam Qr* oc h añós^e^pueá' (fe'ÍUlber pi'OJ^S^.á 

dinifl»^ paasic, Sui antapi, €a:;j ¥ éri caso /da io hallara© >ee*c,* 

Superion, qui^lectioni prfeeat, , . . ** , » ,iVH ' ** v *•**-•♦» ™ w 

hoc etiam incommodum' fessé ' ^stas «rtrco'nMahcia».ieD el mwrtfio mew -•* 

vidrtilUr, Epkeopo, vel alia rtaéttírio, ptietía elé^se de Otíó; jfl^j '^ 



(1) Milán 1. p. 3. tit. de Pnefeciis, et alus Ministria MonjaliuzQ ; Terb. llalla M^aliar) 
et verb. singnlie. *«.«.-.•-*• 



2&4 



DE LOS ttfcGrtTLAWS 



Sapéríore conseriHierrte elrjfa- 
tur ex.hts; quee ¡n eodem Mo- 
nasterio triginla atmU majore« 
natu sint, quee annis saltem 
quinqué post professionem rec- 
te vixerit. Hujusmodi vero Pf ae- 
fecla, et ejus Vicaría, discretee 
etíam, quee alio nomine Matres 
conoitii vóoanftir, ubi e»á Ca- 
pitulo eligí consueverunt, co- 
ram Superiore, aut ejus Minis- 
tro eligantur, qui extra Mon as- 
teria m ad cancelíosstet ex De- 
creto Conciiü Tridentini(l). 



v - 



la frtiama arden. Ffew si üareciew ñV 
superior, (pie preside a la eloccion, que 
presenta también algún obstáculo este 
arbitrio) elíjase con consentimiento déi 
obispo ó de otro superior mía dtel mis- 
mo monasterio, que sea mayor de treinta 
años, <H>n Utt deq«e^porJo mótws ciu- > 
co do ello» haya wido^coiredtficéHDiotK 
Elíjanse la superiora y vicaria, así como 
ka dncrBfeas> á la^^i^llaotfui ^tdr^a de 
consojoydonde seacoatambre hacer po#? 
<*1 oapíttilo, en presencia del superior ó 
su ministro quien permanecerá fuera 
del monasterio junto á la reja,. catúocr . 
mea io determinado por decreto del » 
Concilio dv Trento, 



§. X. 

R&moveriposmnt ab officio, si 
adsit justa causa. 



aariun; quas oleóte 
sint in Abbatissara, vel Prio- 
ríssam per tempus in constituí 
tionibus singulorum Ordinum, 
Monas t e rio rum preescriptum 
durent, Poterit tamen Superior 
eas ante tempus officio prefiní* 
tum inde moveré, si id malo 
adminístrente Q,uíb vero cano- 
nice electro fuerint, officia su- 
scipiant, et eorum muñera sine 
recusatioite bumiliter exequan- 
tar, Quee aliter fecerint sine 
justa causa, qu&Superiori pro- 
bata sit, jure sufragii priven- 
tur, tít nfe ipsoe alias eiigere, 
ñeque «abalrjs eligi potsint, ar- 
bitrioSuperioris (2), 



Puedan ser removidas del cargo, 
si hubiere justa causa* 

P er mane Boa n desempeñando las mon- 
jas los cargos do abadesa ó de priora de 
los monasterios que se les hubieren con- 
ferido, por todo el tiempo que les esté 
señalado en lase cowstmicróties de ca- 
da orden. Sin embargó, el superior 
podrá separarlas de ellos» antes diel 
tiempo prefijado*' si los desempeñan 
ren mal. Las qtte fueren elegidas cu* 
nónicameute, admitan los oficios para 
que son nombradas, y cumplan hu- 
mildemente con sus obligaciones sin 
excusa alguna. Las que obraren de 
diverso modo, sin justa pausa que me- 



(1) Conc. Trid. Scss. 25. c. 6. de re^ul.— Milán i. p. 3. d. tit.de Prafectis verbo Pre- 
fecto.— Cono, Trid. Stsa. 25. a 6 da regular. 

(2) Mexic i. 3. p. tit. de Prefecto, Yerbo earum oficia, ct yerbo qu© delecte» fueriat. 



Y DE LAS MONJAS. 



28* 



$. XI. 

Non, ni&i de Superiores liepn* 
tia cantrakere t aut vdifcvre 
vpieant. 

Nulla Prsfttta, etiam cum 
dfecret&rum. et totw Con? en* 
tus contensu» bona Mopasterii 
alienare, permutare, locare, aut 
oóntrahere ullo taoáo possit, 
ni*i cütñ faeu)tot# Superior is 
id sbriptis, servato itaft) ¡Gate- 
ría, queB jure servar i deben t, 
aliter^aentraetas irriti, ac riuTIi 
sint; ñeque ítem «edificare po- 
terit,nÍ8Íconsentiente Superto- 
re, cujus prudenti© est provi- 
dere, ut id quam mínimo eum- 
ptu commode, et decenter 
fiai(l). 



§. xii. 

Consulitur lihertati puella* 
7um Religionem ingredi vo- 
tpntium. 

Cum primucn pupila aliqua 
ad suscrpiendum Sacrum habi- 
tum ofíertyr, Monialium Prae- 
fecta párente»* vel eos, quorum 
curce puella comrnisa es!, ad- 
moneat de Excomunica ti one, 
qute proposita e&t á Haefo Tri- 
d en tino Concilio, íís qui Vir- 
gínem aliquam, Viduam, aut 
aliam nmlierem invitameogunt 



r.ezca la aprobación del superior, sq&n 
privadas del derecho de votar, y no pue- 
dan elegir ni ser elegidas, al arbitrio 
de aquel. 

$XI. 

No puedan contratar 6 edificar sin li* 
cencía del superior. 

Ninguna superiora, aun cuando esté 
autorizada con el consentimiento de las 
definidoras y de todo el convento, bajo 
iikigau .pretexto podrá enagenar, per* 
motar, arrendar, ó contratar los bienes 
del, monasterio, si no es con licencia del 
superior, concedida por escrito, obser- 
vando ademas las formalidades que pro- 
ceden de derecho, y obrando en con- 
travención á lo mandado, se decla- 
ran nulos é írritos los contratos que 
se hubieren celebrado : tampoco podrá 
edificar sin consentimiento del supe- 
rior, á cuya prudencia toca proveer lo 
que sea conveniente para .que se atien- 
da á aquella necesidad con decencia, 
con comodidad, y con el menor gasto 
posible. 

$ xtr. 

Consúltase á la libertad de las jóvenes 
que quieran entrar en religión. 

Siempre que alguna doncella pre tan- 
da tornar el hábito sagrado, la prelada 
del respectivo monasterio deberáad ver* 
tir ante todas cosas á sus padres, óbien á 
las personas bajo cuyo cuidado se halle, 
de la excomunión que fulmina el sacro* 
santo Concilio de Trento, contra aque- 
llos que obligan á entrar en monasterio, 



<») Mikn. i, p. t. .d» ttW de PjisefcelJR, verbo Prwfecta et MoniaL 



286 



DE LOS REGULARES 



• ii 



>v: ¿ 



• * i . ■ . • ■ ■ * 

Bfw^riun ingredi, aut Re- ó á profesar religión* cdnító %, \ sii " %- 
ligionem profiteri, ideraque fiat ] nniü ¿ & alguna virgen, ó viuda, o cuáK- 

ab earum Supenore, quando . . ° ,:^«. _u ~ ¿ j 

ejoBbdnaettsuarequiratur.Pra).' quwa otm mujer; observándose esta 
faett autera, et Moniafes de misma regla por parte de sus superio- 
res» cuando se requiera su consenti- 
miento, Ma8 ni la prelada ni las mon- 
jas se atrevan á contraer algún com- 
promiso acerca de la joven que por los 
votos de ellas, debo ser admitida para 
que abrace la religión, ni' se atrevan á 
reunir el capítulo con este fin hasta qi}^ 

en un lugar libre la misma juven sea 

• ■ !■* 



puejla ear««i su ff ragua ad su» 
acipiendam Religionem admit- 
tenda, quicquam polliceri, aut 
Capltuhim coceré non audeant, 
priusquara libero loco, ab Epi* 
acopo, aut ab eo, cui ipse id 
miiQUB delegarit, puella aeore- 
to examinata, ac próbata. fa- 
cúltate m siiscipi^ndi in eo Mo- 
nasterio Religionem ecripto 
consequuta fuerit (1). 



< * » 



• \ 



examinada secretamente por el obispo, 
6 por la persona á quien le ée 'diese Üstas 
comisión, y sea aprobada y haya obt¿*» 
nido licencia por escrito pana abniSBto ( 
el estado religioso en amief motril 
terio. • . ,i 



» i 



$. XIU. 



§ xnr. 



■ » <• 



Debe evitarte la simonía en eling , rét& 
de las monjas (161), .; J¡^ 

Supuesto que según el decreto dé! 
Concilio de Trento, es jmlzi y lío pro" 
duce ninguna obligación la profesión» 
que se hiciere antes de cumplir di ex y* 
seis años de edad, y de un año entero* 
de probación después de haber tornada 
el hábito, cuiden los obispos de que nin- 
guna novicia sea admitida ala profesión 
antes de aquella edad, y tiempo ft L ] 
nastoto'^ quod jad°- Por causa de la uovicia antes de 

neceesaríum ad victum, etve- la profesión nada se dé al monasterio, 

según dispone el mismo Concilio/ á[ 
excepción de lo que fuere necesario 
para su alimento y vestido, por el tiem- 
po que esté en el noviciado, sujetan-" 
dose á la estimación ó á la cantidad 
que para este efecto asignen los supe- 



Simomk canaula in Monia- 
¡ ; Uuvl ingresan* 

'Qfronfam é^ConcilüTriden- 
tím JMcreto, professio ante de- 
cigojfVft eqxtyui annum expíe* 
tuno, et ante annum probationis 
póst susceptum habitum facta, 
nulla est, nullamque parit obíi- 
ga^Wf 9rn* curent Episcopi, ne 
IVqviua ulla ante, illaui eetatem, 
et tempus ad professionem ad- 
mittatur. Novitias autera causa 
anteproíéflsiünern esc Decreto 
Concilii Trid e mi ni, nihil Mo 



a tito m ejua pro tempere, quo 
faáritiri Noriüatu, quod totom 
íBStiruari debeat á Superiori- 
bus, et ad id exequendum, ante 
quaxn puella Monasterium in- 
grediatur, ómnibus juria reme- 
dÜ8 iidem Superiores utantur, 
nullaque renuntiatio bonorum 



(1) Conc. Trid. Sess. 25. c, 13 de regular.— Milán i. p. 3. tit. de Puellis ad Religionem 
admitiendo. Et verbo Proferta, et Moniales.— Conc. Trid. Sess. 35. c. 17. de regular. 



Y DE LAS MONJAS. 



287 



á Novitia fíat; nisi queraadmo- 
duqa á poncho. Tqdeptfcojus. 
súm est(l)\ 



« i 



• t 



i! 



$. XIV, 



Padcst Epücúpus examen ti* 
- • bertatúearun. 



>< 



Quo.ouiUis incoramodis oc« 
c'urratur, et omnia toNatar oc* 
casto* me, qtwe ad regulareis 
taftóxóm adimtiupur, et in eo 
proíé.ssionem faciunt, vel vio», 
▼el ignoran ti am pretenda nt, ex 
Decreto Concilii Tridentini sta- 
tuit, et decernit hcec «Sy/iodus, 
ut de volúntate ejus, quee habi- 
tual regularen! susceptura est, 
aot in eo profesaura, Epiaco* 
pus per se inquirat, an coacta, 
api'sedpcta eit, an aciat quid 
agat; si vero Episcopus legiti- 
mé iifipeditus fuerit, ejus con- 
stféntiai injungutlr\ ut ad iá 
Personas prudentia. «t vita pro- 
baias deputet, á quibus óptima 
hujus ministerií executio éx- 
pectetnr. Pnefecta aotem Mo- 
nejaterii trifinta ente diebus 
Bpwono «goificei, quo tem- 
poce Novitia prole asura sit; si 
veto id faceré neglexerit, ejus- 
dfem GónéfliiTridentirii Décre- 
to* abejas oficio tamdiu anjo- 
veatur, quamdiu Gpiscopo yi- 
debitur (2). 



,t i 



riores. Y á fin de que el presente de- 
<orefcrse ejecute con exactitud, ae v>ré¿ 
Tiene á estos, que antes de que la don- 
cella entre al monasterio, se valgan de, 
> todos los recursos que establece el de- 
-- rocho, y no se admita é (a novicia 
la renuncia que haga de sus bienes, si 
no es en la forma prevenida por el 
mencionado Concilio de Trente 



§ XIV. 
Explore el obispo la libertad dé las 



)\ 



novicias. 



Deseando este sínodo evitar muchos 
males y quitar toda ocasión de que las 
doncellas que son admitidas al hábito 
religioso, ó á la profesión, aleguen 
fuerza ó ignorancia, establece y man- 
da, de conformidad con lo que previe- 
ne el Santo Concilio de Trento, que el 
obispo investigue por sí mismo la vo- 
luntad de la que ha de tomar el há- 
bito ó ha de profesar para informarse 
si ha sido violentada, ó seducida, ó 
si sabe lo que hace. Pero si el obis- 
po estuviere legítimamente impedido, 
se encarga su conciencia para que nom- 
bre personas recomendables por su pro* 
dencia y da costumbres ejemplares, dó, 
quienes se espere fundadamente qu® 
desempeñarán con perfección esta par- 
te del ministerio episcopal. Esté obli- 
gada Ja t superiora de aquel monas- 
terio á avisar al obispo con anticipación 
de treinta dias el tiempo en que ha de 
profesar una novicia; pero si tuviere en 



(1) Oónc. Trid¿ Seas. 35. c. 15. .de 'regular.— Milán, i. p. S. tit. de Kovitiis adproFes- 
sÉ«dtn taecipiei3dis r yerbo qtumíttii, et verbo Novitia. — Conc. Trid. Sess. 25. c. & de rer 
gularibus. — Milán, u ubi sapra Vera, nullaautem.— Conc. Tríd. Sess, 25. c. 16. de regular 1 . 

(8) Conc. Trid. Sess. 25. c 17. de regular.— Milán, i. 8. p. tit de Novitófo ad préfes : 
sionem recipiendis verbo Prsefecta autem, et Milán. 5. ti tul. qu» ad Monialcs pertinent 
ve^bP oum Noyiti».— ^ 1 objc. Trid.- Seea. 3$.c< 17. de regular. 



.i ,'. 



• t 



288 



DE LOS REGULARES 



§.xv. , 

Qui in earum Confessores 
deligendL 

Ut puriori, et integriori con«> 
scientia Moniales in Dei calta 
sese exerceant, haec Synodua 
PtoeT&tfa,' áut his, qui eorum 
nomine, Virginum Monastaró- 
rara curaní gerunt, praecipit, ut 
Monwlibus confessoree prcefi- 
ciant, et tétate proyectos, et 
prudentes, et Denm timantes, 
qui 8ingulis saltem mensibus 
peccata Monialiumaudiant, eis- 
que Sacrosanctara Eucharis- 
tiam administrent, quemadmo- 
dom Sacrorn Tridentinnm Con- 
ciüum jub'et, ex cujas quoque 
Decreto jussam est, ut Epi- 
scopus, aut alii Superiores pro- 
ter Ordinarium Confessorem, 
alium extraordinarium Monia- 
libus offerant, bis, aut ter, in 
anno, qui earum confessioneg 
audire debeat, cujus Decreti, 
exequendi curam heec Synodus 
Prselatis imponit (1). 



$. XVI. 

Ne mulier ulla extra Monta- 
lium Monasteria habitum 
Religionis approbatm defe- 
rat. 

TametBi bec Sjnodus non 
reprobat, immo potius laudat, 
et approbat quarumdam mu- 
lierum statum, quee extra Mo- 
nasteria in habitu honesto de* 
gentes* roto sinplici ad ser- 



esto negligencia, quedé suspenda de so 
oficio por todo el tiempo que pareciere 
al obispo, según el decreto del mismo 
Concilio de Trento. 

§ XV. 

Cualidades de los confesores que deben 

dárseles. 

A fin de que las monjas se ocupen 
en ei culto del Señor con una concien- 
cia mas pura é irreprensible, ordena 
-este sínodo á los prelados, 6 á las per- 
sonas que en su nombre desempeñan 
el gobierno de los monasterios de las 
vírgenes, que cometan el cargo de coa* 
fesores de monjas á sugetos de edad 
avanzada, prudentes y temerosos de 
Dios, que cada mes por lo menos, las 
oigan de confesión y les administren 
la sagrada Eucaristía en los términos 
que manda el sacrosanto Concilio de 
Trento, el cual previene también, que 
el obispo ó los otros superiores, ademas 
del confesor ordinario, señalen á las 
monjas, dos ó tres veoes en el año, otro 
extraordinario, que debe oirías á todas 
de penitencia, imponiendo este sínodo 
á los prelados la obligación de cumplir 
este decreto. 

§XVI. 

Ninguna mujer use el hábito de reli- 
gión aprobada fuera de los monas- 
terios de las monjas (162). 

Aunque este sínodo no condena, si- 
no que por el contrario alaba y aprueba 
el estado de ciertas tnogeres, que vi- 
viendo fuera de los monasterios con 
un hábito honesto, se obligan con voto 



(1) Conc. Trid. Sess. 25. c. 10 de regular,— Milán. 1, 3. p. UL d* ooacioiíatoribus, 
Oonfessoribus, Visitatoribua, et Capellanía yerbo proficiantur. 



T DE LAS MONJAS. 



369 



vandam Deo castitatem sé as- 
triiifftint; nínilbtrffnttá proferí- 

xMm +Um iSfbófomj •» ««ti 

Iiere8 licentiose, huc, Ulucque 
vagantes dlscurrant, et ob si- 
nrititadfaem habitas Sanetiato- 
niaiítas ignomhriam mfeíant, 
staftU, afc$wc¡p¡¿ mfl> pona 
Excommunicatlonis la tai sen- 
tefhticB, ut nulla prtedifctdrtfm 
nratnt ojonas -JUattts yoüatrt, 
habitam dlíoújus Keiigíoms 
approbatce defera'f; declárat ta- 
meft h»c Synodae bis Defereti* 
ad reügrosena gubettaationem 
pertinentibus, aliqoaTn ex <k»s- 
titutíonibus Monialium nolle 
revocare, nec ei ullatenua pree- 
judtcíum infarte, nec faeuüa-» 
tem á. Prelatis auferre, quam 
ipai habent, cir'cá ea, qua? jtrri 
non adversantur, mútandicon- 
stltutione* , sut alias dé novo! 
atfjttBgeretfiroüt efr vfeum ft*e- 
rit, juxta necessitatum, et tem- 
porum occasionem. Heec vero' 
Sjnodua Magbtrafcts, ei J«e» 
titire Ministros Catholicie Ma* 
¿eatatis monet, et hortatur, ut 
ad cxecationem horirai Decre- 
tofrtififr, cpiro, tit ptariimita «* 
juré crntimuM, ex Conettia-Tri- 
derttino, et ex Rorpanomm 
Poñtifícum pitopriis motibus 
deauíñptafcunt, favordtn, ét au- 
xiliáis oppsftdiw» jMMts&t, 
ut decretante ad Dei Omnipo^ 
tentis bonorem dirrgaritur. 



5. XVII. 



sir^pje á guardar castidad, para preca- 
ver no obstante, qne bajo el pretexto de 
devoción, discurran por todas partes 
con demasiada libertad esas mugeres, 

Ípor la semejanza del hábito, resurte 
e aquí alguna infamia para las reü- 
giosap, establece y oronda, bajo pena de 
excomunión lata sententóa, que ningu- 
na de las enunciadas mugeres que lla- 
mad beatas, use hábito de alguna reli- 
gión aprobada; declarando sin embargo 
este sínodo que por los presentes, 
'decrfetos, que pertenecen al gobierno» 
'Religioso, 11© quiere revocar ningu- 
na de las constituciones de las mon- 
jas, ni inferirles perjuicio en manera 
alguna, ni mucho menos atacar la*, 
facultades de los prelados en todo 
lo que no és contrario al derecho, para 
variar las constituciones ó establecer 
otras de nuevo, según les pareciere 
conveniente, atendiendo á las necesi- 
dades de los tiempos y circunstancias* 
Este sínodo amonesta y exhorta á ios 
vBMgbtnulos y justicias rjte la católica: 
AMjeslaid,? que impartan favor y auxilio 
oportuno, fiara que se llevan á ejecu- 
ción estos decretos, que se tatn tora&da 
en su mayor parte del derecho común, 
del Concilio de Trento, y de los motu- 
proptos de loe pontífices romanos, su- 
poesto que tales determinaciones re • 
dunda n en honor de Dios Todopode- 
roso. 

§ XVIL 



Tenentur regulares publids Están obligados los regulares á asistir 

Processionibus interesse. fi ¡^ procesiones públicas. 

vil* 1 * **°^£Té *e*de Ea neeewirio en verdad dar á cono- 
Aj&tca gU coiM!«*«, ufflw <«* *«s obligaciones que ha impuesto 

«) OonciL Proyinc ds (iuiroga ioU 5. c. 45. 

v 29 



t' 



290 DB L08 REGULARES 

pe#gg>ationis causa sint, n* ~*¿vfoj regulare* el Concilio de Trento, 
£ « tt DecS. oJÜ?K 7 P anif f r e « <£ é caso- deben estar 

dentini reculares observare te- SOjetOS a IOS arzobispos y Obispos, k fin 

ne#rtí(hattnqu*ü8:j*bdifl6sie deque las exenciones y privilegios que 
^^^^¡¡V^^^^' les ha concedido la silla apostólica, no 
ffitw SrírPÍocesBioitt p»dtt»cafi motivo alguno de perturba- 
bus interese e, quotiescumqueab f ion. Por lo mismo, se declara que están 
Epíscopo vocentur, tenericpio- obligados á concurrir & las procesiones 

^Interdicta, et censaras ab publicas, cuantas veces sean para ellas 
GuatoJrioimposifesfterferevet K v ™«fc v » mw » w»w ■«« í«ui c»» 

ía suis. fifooAqférftij h $peh- . UamadQS por el obispo; extendiéndose 
sus publiccur^t quando .tjbt'W»-, .este debe? aguardar y cumplirlos entre- 
j^ci»^ ^ént (r). ; dicho» y censuras que fulminase el or- 

dinario, y á publicar unas y otras en 
, sus iglesias y monasterios, cuando les 
(! \. fuere mandado. 

.. ; u i^XVIlL § XVIII. 

Non, nisi de Episcqpi Uccnti^ JVo puedan sin licencia dd obispo, ser 
' ád Órdínes promover?, <?on- .promovidos á órdenes^ ni confesar, ni 
' x fessürks aúdire, aut Dei ejercer el ministerio de la predica- 

WfcitíH pfaiiéaré vateant. * c ¿ on ^ 

r ;ín d f ^^^ D ¿^~^ Del mismo modo, no puedan ser 

laris (etí^STaacerdotes sint) promovidos á órdenes, ni confesar á 

coítftssTonetti aadire non pos- alguna persona secular (aunque sean.sa- 

siot, nisi prius ab Ordtaáfcto cerdo tes), sin que antes sean aprobados 

5^£^££= Po; ^ ordinario, previo examen (168;. 

si prius coram eo cum sáorom Ademas, no prediquen la palabra de 

Superíoram consensu non se Dios, sin consentimiento del obispo, 

ca^thatótot, et áb^eo bene* ¿ gin que ántés se presenten ante él 

dictionem acoeperinL verbtin) -• 1^ li ^ • j r 

Dei non pnsdicent, extr* Mo- c . on » "cencía de sus respectivos supe- 
nas^ería yero, nisi examina^ rieres, y obtengan su bendición; y fuera 
ei bppróbatí áfc Ordinario íti- de los monasterios, no puedan tampo- 
d*M pr^are nm P«*^ W/ C o predicar, sin haber siSo examinados 
1,1 y aprobados por el ordinario. 



< 



1)1 » r 3 ^» 



(1)' Provine. Ooácil. de Quiróg. act. í. c 47.— Oonc. TricL Seas. 6. e» % Sosa. 7. c» 
ltj ét 1& 3eBi.'f)St c. l&, Séss. 94. c. 4. Séss. 55. c 12. et 1S.— Compoafc, SMSt.8. c.S6. 
eLMifeftf K,g. 9fütvJ» ^pt^Pri M f o q i etvib. Jdt ain^lieat verbo ad hujusmodi. 

&\ UoncTrid. Seas. 53.^4 15., SesS- 5# Q, %>. ftass. S4, c. 4.— Mex. 1 




/ - 



\ <tl 



or?. 



V 



'i » 



.•- * i 



Regularte QutVtoantmañm 
habentts, Epiacopo'.subBini^ 
quo ad Sacrctonentat et Doo 
trinam. 



X DA *A*. HfffMS 

• . jtr ,'■.■♦-• 

Xo# regulares que tdentnewradtaiimsí 






" » _ 



€Íenteé<io$ sfjLCramentQ^ y$\dfóx 
trtfki (iS4)i, .. : ,; , .... K.-a • •í'sí.j 

Jaita id, quod á Concilio Los regulares QUO. tfenep. $Ui;t| 4$ 
Tridentino D«or«ttim eBt, et almas da iiidÍQS,i <teb*B ser vítUaidotf 

portas ordinaria»^ y estnreojetoíi á elfoií 

o ^ tanto en lo perteneciente aja ensenaba 

dinarí» YifliuríreUdemque «ab-* de la doctrina, como en cnanto á la ad- 
ditiesse debeut, um quo ad miiúgtracibh de los sacramentos, de 

conformidad con lo qne previene el 
Gontflio de Trento, y está dispuesto 
por real cédula. Si delinquieren pu- 



per schedam Regias Hjf ajestatis 
dispositum, regulares, qui In- 
dorum Curam gerunt, ab Or- 



Doctrinam edocendam, quam 
quo ad Sacramenta -adminis- 
tranda. Qui si publice deli- 
querint, ab Oirdinaríis ad suos 

« CH £¡¡¡SS„í e SS. bücamente, deben los ordinarios remi. 

Si vero a Supenoribus íatra . - • A h . ,^i x « , . *~¡\\ .v.jyA 

terminum ab brdmaHis prav tittOS é SM^upéílpresj f si éstos i^/Ios 

fimm non corrigan tur, delin* corrigieren en extermino que les. h$y$n 

quentea hujusmqdi prdiwii señalada puedan castigar Ips menció- 

ípsi Diiniant. ut est a Sancto i »•* - * /* . . > ; r 

Concilio Trídentino disposi- nados ordinarios por sí mismos á estos 

tom, et supra titulo de Épjs* dehocií ejotes, «orna e&tá mandado pfcr 

copommofficie jam dtetum (1). el sacrosanto Ctrttcitió da Trento* y cb¿! 

mo ya se previno en el tfmíp del mims^ 

terio de la$ pbitpM 



i'i.n 



l a 1 i\ 



§• 



Epiacopus regulare* n&n bonm 
conversatumüfawnrtbus mm 
prosequatur. 



Regulares ab instituto Reli- 
ionis suseepto deficientes , 



El obispo nofavórtzsa áto$ rtgvlw$*¿ 
que dqn mpl ejemplo. u 

Los regulares que, se apartan. {t e !> 
instituto religiosa «que , han *hraz$<ioy 
no deben alcanzar los favores del obis- 
po, ya porque ningún bien puede es- 

missum peo votum non servant, p erarse <\ e aquellos que no cumplen 

aHb StS^JS^S^SÍSi el voto q ue han hecho á Dios, y yn 

nequitiam imitarentur, eam ob porque SÍ éstos fv^erau prote^idpfirrTO 

causara interdicitur, ne rega- daría ocásionáotr^s, para que Hnit«9¿ít i 
lares hojasmodi, ab nüo Epis- ma idad. En wya «tención, se pro^ 

copo eligantur, aut depntentur , " 1W1 " , *. X * V. v^ ¿ J r - tS^ 

in Vicarios, Beneficiatos, Ca- be que ningún, obispa elija ónomftrej 



pisoopi favoribtts prosequi 
non debent, tum quia nihil boni 
ab bis sperandwn est, qui pro- 



« » 



-.•:■' t 



,< ?i *a 



(1) Hay Cédula Real dada en Barcelona por Junio de 1686.— Cono. TrícL Sess. 35. 
5. 14. 



292 



DS LOS RBCWLAUS T BB LAS MONJAS. 



pélanos, aut Dtotriae» Miáis* 

tros, ut 8Ío derelictj* ii «1 ínsti* 
tutum Religionis redeant, et 
alii á suscepto proposito disce* 
úete vereantur* Si v*ro *•£«* 
Inri 8 eiliquifl (etiam retento Mr 
bitu) extra Monas ten um vage- 
tur, huic facultas non conceda- 
tur Sacrum peragendi; nisi 
priua ejus titterie testimoniales 
ab ipsismet Episcopis eximí- 
n&ntur (1). 



Decretum circa Eremitas. 

Statuitur itidem i ac prohibe» 
tur in hoc Archiepiscopatu, et 
Provincia, ne Eremita, aut al i© 
Persen© permittantor, qiiti ex- 
traordinariiun habkiHD instan- 
tes, alium sibi sin gula rem vi- 
vendi modum prescribant, 
quam eum, quem probata Re- 
ligionis instituía adraütaat, ut 
inulta incommoda TÍteattir, 
que, ut experientia comportara, 
est, inde evenire solent (2). 



é semejantes regalare* para vicarios, 
beneficiados, capellanes o ministros de 
doctrina; de mniinro qxm así abaflfk»- 
qados, vuelva» al eatado religiosa y 
Otro» laman dksamparark>. Peí* si 
algo» regalar vague fu era de su monas- 
terio (aunque sea conservaqdo su há- 
bito), no $e le conceda licencia de 
celebrar misa» 4 np ser que antes reco- 
nozcan su«cartaa testimoniales los mis- 
mos obispos. 

$ XXI. 
Decreto acerca de los ermitaño*. 

Igualmonte 9 para evitar los machos 
perjuicios que según acredita la expe- 
riencia suelen resultar, se decreta y 
prohibe que en este arzobispacjo y pro- 
vincia, se permitan ermitaño* ó cuales - 
quiera otras personas* que usando i|n 
hábito extraordinario, observen un mo- 
do de vivir propio y diferente del que 
autorizan los institutos de alguna reli- 
gión aprobada. 



TITTJLüS XIV. 



TITULO XIV. 



DE RELIGI0SIS, BT PUS DO- DB LAS CASAS PIADOSAS Y RELIGIOSAS. 
MIBUS. 



§. I. 

Non, ni9\dt Epucopilitatiia, 
Eofílesia, <n¿ Oraferfa <tdi* 
jicentur, 

EcoiEfliá:, EreoaUoria,, et 
alia pía loca, ut, quemad mo- 
dum oportet, conserventur, et 
admiaistrentur, ex jurie dispo» 
sitióme Epiaeopo debent esse. 
subjecta, atque adeo in execu* 



Solo con licencia del obispo, edifiqu4to$c 
las iglesias y los oratorios. 

Para que las iglesias, las ermitas y 
cualesquiera otros lugares piadosos ae 
coacerven y administren coaao es ne- 
cesario, deben estar sujetos at obispo» 
según dispone el derecho; por tantp, y 



(1) Mex. i. c. 58. et Synod. de Quir. const. 81. et Límense 8. act. 8. cap. 10. 
(ft) Mes. i. oap. 85, §. & 



Dfl JUáM OA*A*FHU**U <Y MAMOSA*. 



2*8 



tioaena Ceatsitii Trftffatfni 
precipitar, ut de cetero similia 
loca non erigantur, l éine fipi- 
sctfpi-, in Cují» Bkebtert^rig^n- 
da sttnt, facúltate prtas obiea- 
ta, sub pc&ua Kxceimmini/oa- 
tionis majarás. In facultatibus 
vero ad id conce'detttRs sfervént 
Epfseopi, qto*4*«pm< titilo de 
oficie Episeoponm fl|at«twn 
est. Advertant tamen^ne.in £r- 
desiis Indorum sub praetextu Cu 
stodum, ant Cttrttomm májor 
nutoertai Ftirsoaaruin consta 
tuatur, quaoi, qui videbitur ne- 
cessarius. Qui vero a4 Eccle* 
sias hujusmodi ádmittendi 
Bunt, boíl» vita, et momm fa- 
ma pollsant, et Catholica Fidei 
Misteriis sínt bene instructi. 
Sacrosancti Concilii Tridenti- 
niatictoritatem sequota luac Sy • 
nodus statüit, ut, qu» Capitu- 
lo octavo, et nono, Sessione 
yígeesi rúa secunda Concilii ej us- 
deru decreta sunt, ornnino ob« 
setterftuT^i). 



§: II. 

Ecclesice noctu claudantur, et 
non aperiantur, priusqutim 
étivs luxerit. 

RoelMiaofMes, Monaatetia, 
et Etemitor ia, Donaus, etlooa 
pía, ut eia debita reverentia ser* 
vetur, et incominodU multis in 
Dci^ofibflsara 6vctiff&ttn% dato 
signo ¿«tnsAnte» ad oratta- 
nen, qu» ¿£ in Soba ocoaau 
claudaatur per totum annum, 



t» ejeowcien d&to que» «Huida el Gm- 
jcMw de Tremo, se previene que no se 
erijan en -adelante semejantes luga- 
res* á rio obtener antes facilite ti del 
obispo en cuya diócesis se han de fnn- 
dar, bajo pena de excomunión mayor. 
üm embargo, observen loa obispos lo 
>que se ha establecido mas arriba, en 
el títuJo tjqe trata del ministerio de los 
obispos, siempre que concedan licencia 
de esta naturaleza, cuidando ademas 
de que no se establezca en las igle- 
sias de los indios un numero mayor de 
personas del que se considere necesa- 
rio, bajo el pretexto de custodios ó de 
cantores. Y los que hayan de admi- 
tirse para desempeñar estas funcio- 
nes en las iglesias, tengan buena con- 
ducta! y reputación de integridad de 
costumbres, y estén bien instruidos en 
los misterios de la fe católica. Apo- 
yándose este sínodo en la autoridad 
del Concilio de Trento, tiene á bien 
declarar, que se observe absolutamen- 
te lo que se halla determinado en los 
capítulos octavo y nono, sesión vigési- 
ma segunda del mencionado Concilio. 

§11. 

Ciérrense las iglesias de noche y no se 
abran antes de que amanezca (165). 

Para que permanezca en toda su in- 
tegridad la reverencia que se debe á 
todas las iglesias, monasterios y ermi- 
tas, casas y lugares piadosos, y con el 
objeto de que se eviten machos males 
que ceden en ofensa dje Dios, cuídese 



(1) Oono. Trid. Seas. 25. c. 8. de regular.— Mex. i. c. 35. cum §. i et Granat. de Reli 
nema. *t ttiifl dótnibue §» i. in princip. et Synodal de Qair. cohat. 76. Coac— Milán. 4 tit. 
de itoetate. fcbrfcav- Max. i. «. 7*. tft Gran, ubi aupca §. i. et Sy.nodal de Quiteg. eoo»- 
tit. 79. 



a»4 



DE LAff'OAiAft *fA&OSAS 



f ? ml ^^^ Y ^^^J m ^ , ^V^ w cierren todas élite, ea eí 

dnonrso del ario, al toque de la cam- 
pana que suena á las oraciones, esto 
es, at ocaso del sol, observándose esta 
costumbre principalmente los viernes y 
demás di as de Cuaresma. De nin- 
guna manera _ se ubrap desde aque* 
lia hora, hasta que amanezca el dia 
siguiente, ni aun por razón de ju- 
bileo, de festividad o de indulgencia. 
De otro modo sean gravemente casti- 
gados los q«e ae hallan encomendados 
del gobierno de las iglesias y de los 
lugares piadosos de que se trata, aten- 
dieado á la gravedad de la culpa, so- 
bre cuyo punto se encarga la concten*' 
cía de ios obispos. Sin embargo, solo j 
se extoptiíah de la regla anterior laj 
noche etf que se celebra la Natividad! 
de Nuestro Señor Jesncristo, la dell 
juévett tonto, la del viernes santo ó ¿n" 
Parasceve y la de la Resurrección del 
Salvador. Los obispos pongan los me* 
dios necesarios que impidan se verifi- 
que*» estaciones nocturnas. 



et alna Quadrageeaiaua. die 
búa, ab eeque hora, usquequo 
dres illuxerlt, nullatenus ape« 
riantur» uee rattotté ' X&bHei, 
Featorum, aut Indulgentiarum; 
aliter, qui Ecclesiaruna, et lo- 
corum piorum hujuamodi Cu* 
ram ganmt, grayiter punjen- 
tur, pro modo culpes, in quo 
Epiacoporum conacientiae one- 
rantur. Excipiuntnr tamen tan- 
tutai noctes Nativitatis Domlni 
nóstri, Feri» -quinto in Cena 
Domim, Parias «exto toparan* 
oereit Resurrectionii Domini¿ 
ne vero nocturnoe statíones 
fiant, Bpiscopi Tiecéaarfrtam 
ad hUÍeatit feraediatn ( 1 ). 



Cuvent EpiscopU ut opera pía 
augcantur. 

* 

Episcoporum proprium eat 
(quá Patees iadulgentiaaimi er 
ga pauperes, et egenos esse 
debent) procurare, ut pía cha- 
rita ti 8, eíeeemoeinarumque ope- 
ría augeantur, et ea bis admi* 
nistran^lis cura adhibeatur, qua 
finia, ad quem ^instituía sunt, 
•omparetur. Eam ob cauaam 
ad pneacriptum Ooneilti Tri* 
düntini jubetur, utin hospitalU 



$111. 

Cuiden los obispos del aumento dé las 

obras pias. ■ 

E* propio de los obispos (que de- 
ben ser padres muy indulgentes en or- 
den á los pobres y desvalidos), procu* 
rar el aumento de las obras de ca- 
ridad, y de las limosnas, poniendo el 
mayor cuidado en su administración* 
para que se obtenga el fin á que se 
destinan. Por tal motivo, y de confor- 
midad con lo que ha ordenado el Con- 



-(1) Tx. in cap. deeet de Imnranitatel&eeL Iib. 6. Meado, i. c. 27. §. único ad flnem, 
et Oompoet. aet S. e. n.*t Milán, i. p.t. tit de Ecclealis.et earnm calta verb. Bector. et 
Granat. tit. de cetabration. Minar, n. 51. *t. lolet. act. 3. c. «0. 



T .JUOMIQSAS. 



? i 



«90 



bus Ordinario subjeciis, ad op 
ticnam eorum administrationetn 
sequentes constitutiones obser- 
ven tur (1). 



MY« 



cilio de /Tuen te, > se man don- ofaeecvar 

la& siguientes : coritftifticiowes' ■' eft los 
hospitales que esfáii sujetos aí Ordina- 
rio» para el mqjor gobierno de ellos^ 



. >i 






«•i» 



iVon, nisipauperes,in Hospi 
talibuB cweMvr. 



* 

Ne in Hospitalia ínfirmus 
aliquis, ut ei medicamenta ap- 
plicentur, excipiatar, qut «iris 
sumptibus id «fficere vutefc Si 
ob justam aliquapa causam ad- 



elaeemosinam eroget, nisi aliter 
fuerit, fundatoria volúntate dí- 
spositum. 



No ééan türadfa eir lo# hospitales fsim 
solo los pobres (16o),.' * ,; . " . 

• No se reciba en los hospitales nin- 
gun enfermó, a quien ae. apliquen ma* 
dicijiaa,. podiendo cubrir su importo Ó 
su propia. costa. Sí debe entrar á ellOé 1 

mitti debeat ea conditio ei sta- 1 por M U ¡m ^ i cáúa* mata q«e hubiera 
tuatur, ut qoidquid in ©gritu- F w ' w B u y i t y ,l «»JW¥i u HV mmui^ 

diñe impense fecerit, Hoapita- P^* «* admisión,* póngasele la eoodi* 
H restituat, et aliquid «tiam in <ciqn d# que ha de restituir al hospital 

los gastos que se erogaren en su en- 
fermedad, y que ha de dar también al- 
guna lU&oaoa, á no ser que otra cosa 
estuviere dispuesta según la voluntad 
del fundador. 

Todos ios pobres enfermos que se 
recibe» en los hospitales para curarse 
do sus enfermedades confiesen sus pe- 
cados á&tes, de que se les dé cama, ó 
tres días después de habérseles dado. 
En caso de contravención, no los visi- 
tará el médico, ni se les aplicará Jcnedi: 
ciña alguna; y eí administrador ó el 
rector hará que esto se cumpla, bajo la 
pena, de un escudo. - -• 

Ningún pobre juegue ni jure en loe 
hospitales; y en caso con trqríp,, sea' ex- 
pelido de él. 
f— tu^u --u . i:","' Todos los domingos, dias de fiesta 

* estis sollemmbus, et aliis die- i . «^ ■ ' • tt >* 

bus, si fieri poterit, in Hospi- «oíomues, y cualquiera otros, celébrese^ 

talibus Miseá celebretur, curet SÍ es posiM?, misa ep lpft hospitales» 

que Administcator, ut eam onh cuidando eL administrador de que todo» 

ne^ntegre audiant: In Hos- | a oigan enten í; petó erf los qué '«# 

(1) Conc. Trid. Seas. 7, c. 16. Sess. *«. o- 8. et $.~Ctoae. MUan* 4> p. A tit. uw *d 
pía loca pertinent ab hoc §. 3. u&que ad fioem hojas tituU vtte Gran, tit. fe JfeUgrarisi * 
pus domibus, á n, 4. usquead 10 etMUanen, 4. ubUupra. . . .,.. t ^j 



Pauperes omnes «groti, qui, 
ut ab cegritudiníbus con vales* 
cant, in Hospitalia raoiphsuur, 
antequam eU lectus atribuí 
tur, vel intra tres dies post sibi 
attributum lectum peccata sua 
confiteantur. Sin minus Me- 
dieus nec eos visitet, neo eis 
medicamenta applicentur; Ad* 
roinistrator vero, seti Rector, 
ita adimpleri faciat, sub peana 
aurei unius. 

In Hospitalibus nuilus pau* 
per ludat, nec juret, sin minus 
foras ejiciatur. 

Ómnibus diebus Dominicis, 



2#6 



BB LAS OáftAS »A»OSAS 



jti^lfym v*re>» ubi «Mellan . 
est, eft plebis muUtaido conve- 
nir «d Seoram audiendum, ülud 
Dominicis diebus, et Festts so» 
lletrraibüs na peragutur, duro 
Missa sollemnis in Ecclesia 
P&rochiali celebratur. Nulla 
autem Missa aet Oficia ar can- 
t«tur<i*Htfts*tft]MMM, rúsi á Be- 
neficiato, reí Beneficíalas Paro* 
chifla, aut da eoram consensu. 
Sinffülis rtoctibus post datum 
campanee sigirom ad oralioneoí, 
et etiamsoramo tnatie, adesinis* 
tratar jubeat, «taHquisMinwter 
alta voce Christianam DoctrU 
nam pauperibus reeitet, eique 
psiuperes responderé tene&ntnr. 
InvaletudinafiiseuteKHseu t** 
ñrmariis Tabella, et iteni altera 
in sacello Hoapitalinm collocc- 
tur* quibus Doctrina Christiana 
descripta sit, 

Oratorium qpoqae cum S*n- 
otissias» Crucis Imagine, aliis- 
v» Imaginibus, et Aqua bene- 
dteU.ii) Hospittlibusconatitua* 
tor, Adminfetratorque penpe- 
ros, qoi per Hospitale deambu- 
lante ib! preces adDeura effun- 
dere faciat, cum in lecto cuba* 
verint, fol ab eo sutrexerint. 



Hospitalium prarfecti omnem 
eoram supellectilem nitidam 
serrent, curentque diligemer, 
me qai contagiesis'iBorbisRgro* 
tant aliorum pannis inrol van- 
tur, dormito ria (ut vocant) vi« 
roram t et femjqanim divisa siot, 
et separata. 



AdbioiftUatorfes Hospita- 
lium nullateaus vagos, ebrios* 
ve/ nebelenea, inimicitis* ge- 
reates, et istiuamodi oecjuiasi- 
vhM hottñnes reerptant; inobe- 
a MMrM°ttfro; ét fféllrtqtíentes, 



capilla, t\\ que se reúne el pueblo pttsa 
•asistirála misa, do se celebre en ella los 
domingos y días de fiesta solemnes, 
mieírtrns ee celebra la solemne en la 
iglesia parroquial* Solo el beneficiado 
ó los beneficiados de laparroqnia,6 al- 

3 uno con consentimiento da ellos po- 
ra decir misa en él, y cantar el oficio di- 
vino» Todas las noches después de las 
oraciones, y también á la madrugada, 
mande el administrador, que algún de- 
pendiente lea en alta voz á los pobres 
la doctrina cristiana, teniendo obliga- 
ekm ellos de responderle. Coloqúese 
una tabla en las enfermerías, y otra en 
la capilla de los hospitales, en que esté 
.escrita la doctrina cristiana. 

Eríjase en los hospitales un oratorio 
en ¡que se coloque para su adoración 
la santa cruz u otras imágenes, y haya 
fegua bendita; cuidando el administra- 
dor de que aquellos enfermos á quie- 
nes se permite andar por el hospital, 
acudan á dicho oratorio á rezar sus 
oraciones al levantarse diariamente de 
sus camas y antes de acostarse en la 
noche. 

Los enfermeros mayores de los hos- 
pitales conserven limpios todos los 
muebles, y cuiden diligentemente que 
la ropa de que usan los que tienen en- 
fermedades contagiosas no sirva para 
otros, como también de que los dormi- 
torios (ó enfermerías) de ambos sexos, 
fc&tén divididos y feeparados entré si. 

De ninguna manerarectbau los admi- 
nistradores de los hospitales á los vagos, 
(167) ebrios, salteadores, pendencie- 
fes y semejante* malvados; y cuando 
fttere necesario corrijan á los revokosoe 



T BBLftUOSAff. 



2W 



cnmepos faerif, corrigent, eos- 
qMTÍscidif cotjceaiK* tontu- 
m*C$? yero fbraa ejiojant 

Itidém Rectores ne patian* 
tius ut in ütápitaliboer á pau- 
peribus aliquid extaequ^atiir, 
eo prsete&tu, quod lupien, aut 
ignis, aliare hujusmodi eis sup- 
peditentur. 

Sacramenta quoque paupe- 
ribnsimorum JIospitaliumRec* 
totes Administrent, si afe Epis* 
capa QWRÚAtti* ad id faculta* 
tera obtineat; pauperes etiam 
in articulo mortis hortentur, 
e&que in eo articulo omnia ne- 
enojaría pcovideant; neo solos 
eo témpora arrotos deserant; 
tdque omne Cura ti Parochia- 
lium in his Hospitalibus prees- 
rabunt, ubi Rectores non sint 
consúúiti, «ub preña qoatoor 
pondo. Óe/anctos etiam pau- 
peres, si in eisdem HosphalU 
bus ii sepelían tur, Benefíciatns, 
et Curatos Parochke sepelía t. 



Libros habeant admini tra- 
tores, eisque infirmerunvnomi^ 
nainsenbtot» quitas lediattri» 
buti aunt cuín die. meóse, *4 
anno, quacuJo Hospital i a sunt 
ingressi, patria etiam, átate, 
oficio, et statu, suppel lee- 
tilique, et pecuniis, quas se* 
cum attvkrtuvt. Curent etiam, 
ut testamenta condant, eisque 
in memoriam revocent, ut Hos- 
pital! (si fieri potest) succurrant. 
Quod si obierint, eos in libio 
describant, ita ut hseredíbus, 
de eis rationerqredderepossint. 
Si yero conraluerint, quando 
ez Hospitali discesserint, pe- 
cunias, et omnem suam suppe- 
llsctílem eis regtituant* 

Hospitalinm prsefecti curent 
diligenter, ne qui ad videndos 
Gsgrotos conrafeseente» acee- 
sfedo^ eis í roeju», a«fc aba «a? 
cuJlenta pwigaflft, pneter id, 



y delincuentes aun reduciéndolos á pri- 
sión, y despidan djA hoapital 4 le» in- 
corregibles. 

No consientan tampoco los superio- 
res que en les hospitales se exija cosa 
alguna á los pobres, con el pretexta 4e 
la luz, fliego ú otra» coran same¿ant*s 
de que allí se les provee. 

Administren igualmente los sacra- 
mentos á los pobres de su* hospitales 
los superiores de éstos, si examinados 
por el obispo, tienen facultad para etto; r 
auxilíenlos en artículo de muerte, pro- 
veyéndoles de todo lo necesario para, 
ese acto, y no dejando solos á los en* 
fermos en dicho tiempo. Y todo esto lo 
harán los curas de las parroquias en> 
aquellos hospitales que carecieren de- 
superiores, bajo la multa de cuatro pe- 
sos. Además, el beneficiado y cura 
de la parroquia asistan á la sepultura 
de los pobres que fallecieren, si se en- 
terraren en los mismos hospitales. 

Los administradores tengan libros,, 
en que escriban loa nombres de los en- 
fermos á quienes se da cana, el día, 
mes y año de sn entrada en el hospi- 
tal, su patria, edad, oficio y estado, co- 
mo también los- machíes» ropa y diae- 
ro que lleven consigo» Cuiden igual- 
mente de que hagan testamento, recor- 
dándoles que socorran (si, les es posi- 
ble) al hospitaU Y si feüecie»en, anó- 
tenlo en el libro, para que puedan dar 
razón de todo esto á tos herederos. 
Pero si convalecieren, devuélvanles á 
su salida del hospital su dinero y de- 
ma&CQsas^ue Lpa pertswce». .-.. ^>w 
Cuiden diligentemestífe Joa»a«»4e«tes 
de los hospitales de qwefos 1 que etttite- 

ejgi.a ellos. 4 visitar á Jos, egf<?rmos cqi^ 
valecieatfes* no les lleven frutas ü otros 



m 



im -liM . CA9A9 . PIADOSAS 

L a. ■ I 



JO * 



quod Medica* jütttli. Si yetó 
ct»Qfiperture «ü* soous fhum 
factura, Rector, seu Admini*- 
trator Preefectum Hospifafís 

stro arbftratU puniát. ' 

« 

« ■ • . . • 

Rectores temperé, ' quo pan* 

f>cq«8 puunhmt, el ofensnt, va- 
etudinarüs (quaa infirmarte 
vocantur) intersínt, et u&ic pi- 
que id suppeditari curent, quod 
á Medico constitutum reperie- 
tur in tabella, aat libre, quem 
ad eiTectam hujusmoo*i habere 
debent. 

Ti, quitas Inctimbit cura 
emendi ea, qu© axl usum Hos- 
pitalium sunt necessaria, cu- 
rent diligenter, ut in ea o/ficio 
cum omni utilitate, et commo- 
ditate Hospitaliuro .¿ese. exer- 
ceapt. Injungit preeterea beec 
Synbtfus ómnibus Hospitaliam , * , , , , 111 

Ministris, ut acearatfesime eo- do a Jos empleados todos ue los nos* 
rum commodis consulant, reU pítales, que vean con la mayor exaeti- 
^ueeorumfamHiariproípicrant. ' tu ¿ p 0r todas las conveniencias de^ 

ellos v cuiden de cnanto tes pertenece* 
Ademas todos los empleados de loa 
hospitales estén adornados de úncelo 
cristiano, muéstrense piadosos» benig* 
nos y fieles, confiesen sus pecados f 
reciban la Sagrada Eucaristía en la 



manjares, íbera délos ordenados por 
los médicos. Pero si s¿ averiguaré 
que quebrantan esta prevención, casti- 
gúelos á su arbitrio el superior ó adn 
ministrador del hospital. 

Asistan los rectores en 'los 1 departa 
mentes (llamados enfermerías) á la 
Hora en que comen y cenan los pobres, 
y cuiden de oue se le ministre á cada 
cual lo que hallare haberle sido orde- 
nado por el médico en la ordenata 6 
libro, que al efecto debe haber. 

Aquellos á qmeueH cortes pondo com- 
prar las cosas necesarias al uso de los 
hospitales, cuiden diligentemente de 
ejercitarse en su oficio con la debida 
utilidad y conveniencia de lqs hospita- 
les. Igualmente previene este síno- 



Omnes etiam Hospitaíiura 
Mniistri christíano zeto arde'. 
ant, tmsericorde&v benignos, 
ficfoles «e pnabeantt eonfitean- 
tur peccata sua, Sacraniqu# 



EucharistiampercipiantinQua _ 

dragpsíima, Natiritate »oini* Cuaresma, Natividad del Seaor> en ka 



ni, io die Resarrtétioitíe, ri 
Peoteoestee, aUjeque Festis 
pro eorinn derolione. Unjos 
yero rei Rectores curamgerant, 
itecnon, ilt pauperes omnes 
peoosta sua conáteantur, sal- 
Vem io QuadragostUna; quena 
vero secas faceré oompererint, 
corrí gant, etsi opus est, ab Hos- 
pttaii tnrpélfent. 

...... v ... -^ tV< :- . 

fynfauique Ébspítóli ' su& re* 
gula pr<B*eribanttLt. 
Praster has constitutiones, 
i» unoqtfoqu* Hospitali-peeo- 
liares quoque Repulsa ab Or- 
dinario, sea ab ejus Offioiali, 



Pascuas de Resurrección y Pentecostés 
y otras fiestas de su devoción. Cuiden 
mucho, de esto los rectores, así como 
de que se confiesen todos los pobres 
cuando menos en la Cuaresma, casti- 
gando á los que no lo hicieren, y si fue- 
re necesario los despidan del hospital* 

Prescríbanse á cada hospital sus reglas 
1 ' * ; especiales. 

Adeudas de lasoonstituoiooes dichas, 
establézcanse en cada hospital reglas 
peculiares á cada uno de los oficios, 



T RELIGIOSAS» 



S»9 



aut Visitatore probato, et exa- 
mínate, nnieuique officio ata 
tuMtor; 4«Ki Regulas omrrtí 
observare debeaat, aliter qvá te- 
cus fecerint, plectantur naque 
ad expulmonem. Epistopi ve- 
ré* qti» magi» eibi espe- 
diré videbuntur, pvei jatione 

circanaia^tiarfm.lo€Í»e4 cwam 
poterunt statuere. 



TITULTJS XV. 

Di CELEBRATIONE MISSA- 
BÜM, BT DIYINORUM OFFI- 
CIOBTJM. 



las que serán examinadas y aprobadas 
por ql ordinario» su oficial 6 visitador. 
Todas las cuales deban observarse, cas- 
tigándose hasta con la pena de expul- 
sión de él á los que las quebrantaren * 
También los obispos podrán estable- 
cer aquellas que Jes parezcan mas con- 
venientes, en razón de las circunstan- 
cias del lugar y de la causa que las ha- 
ga necesarias (168)/ 

TITULO XV. 

P£ LA CELEBRACIÓN DE LAS MISAS Y DI- 
VINOS OFICIOS. 

$1. 



^^íTit^mSí {ld t s ^ Um Oeiébrmed oficio ditino según lopre- 
^u m Ró^ani t99 ce^ e tur: ***** ** el Müal yBreviaria Ro« 

mano, y todos se conformen áel. : 



ótwnetque ti M$e conformen*; 

Ut Sanctissimdm Misa® &fa> 
érificiatt* in qmo illa Dea Pa- 
tj^ptaceae Hoetia, J*§us~Cri* 
eos in odorera suavitatis pffer- 
tur, singulari religione, ac 
pietate, et á Saeerdotibue cele- 
bretnr, et á Populo eototor, 
hac Synodus decernit, ac jur 
bet, ut tam In Catbedralibus, 
quara in Parochialibur ÉJccle- 
*üs ómnibus hujés Archie- 
pt»eopa¿u*, et Previntta Pre*» 
bendati, Parochi, et beneficiá- 
is ceteriqué Sacerdotes et Mi- 
ttwtri in eelebrandís Miséis, el 
Difink OScm recitan** im- 
nino ¿ese accommodent . ad 
Místale, et Breviarum ex Con- 
cluí lYidentini Decreto edita, 
et ad< tattiutioaes) saarom E<n 
clesiarum, Missali, et Brevia- 
rio Romano minime contra- 
rias (1). 



Para que el santísimo sacrificio de 
la misa en que se ofrece al Padre Eter- 
no en olor de suavidad la ofrenda de 
que tanto se cpmplace, Jesucristo m 
Hijo, se célebre por loa sacerdotes» 
y se reverencie por el pueblo con sin- 
gular religión y piedad, dispone y man- 
da este sínodo, que asi en las catedra- 
les como en todas las iglesias parro- 
quiales de este arzobispado y provin- 
cia los prebendados, párrocos y bene- 
ficiados y demás sacerdotes y ministros, 
se conformen antesaroeme en la cele- 
bración de las misas y tozo dét oficio 
divino al Misal y/ Breviario (169)* pu- 
blicados por decreto del Concilio Tri- 
dentino, y á lo establecido en sus igle- 
sias con tal que en nada se oponga a) 

Misal y Breviario Romano (170)* 

— — ^- 

(l) Ornad, de Qair. coas*, tt. ad fta.—L«t« Conc Müan. 4, tit. %pm jmtífimt ad 
fratasa, Miss». Baflriflehigw 



Sffl) M LA OBtKUlA^Oír M **S MISAS 

^¿uali pro hác ProvinoUt ap- Todos deben conforj norte ¡ #t tRjfyqil 

t^f ***** co ^ dmarí aprobado pava tsto prmnnvkt^il}^ 

^ * Quoftiam yeto, «t raba* per- Pero poácuaato debeaftéaéerM é nfe- 

|Mito *cm*ih!iim ewret, n*» chas cósásu cftte tfó sé ¿otttiériétt , 'éxrt¥§- 

-"^^l^rtt^ samóte en él Misal y J&rcvjarió^g- 

no Romano, et m ereotiom- . , • j Y 

búa, et con«titutionibu9 Eocle- roano, y en los ter nudos de las erec- 

mnxúL ttnju* Provinci* non clones y constituciones dé lasigtésfrts 

.ftoíit}neauir, h»c Syn^wSa- d te ^^ p^vincia, apoyado éste ípfñofto 

ti«ofMtátei»Bi*k;iiii»h»tM en la Rondad dtíwcwwiit^ Q©»<»- 

?Cfa«inoiiia4t ad QMtoi ha* lio de 1 rento, estableció y aprobé^an 

jnf 4*chiepiecopatti8, et Pro- ritual ó ceremonia* parir %1 tteótte éáte 

ÍSS? '"Sí!? 3 SSS Arrapado y p^vi^k/ y j^6;;fie 

dwb) dworum, et ornato» eBamny conveniente pam elvdficoro«»y 

'.•ptwimum oeofeire oeunit. orhftto del caito divino; - itof lo> níietüo 

JflWw. ••*«■» s J rno ?, ,, • P™* onieaacdte sínodo, que se observe 1 W- 

v^H«r<olMiMUfti ^eitJquartí * eewwwal. después que haya isido 

-^Sf^AjwHwittewnni^e- jMrmm io por la Sede ApóstfitHíitr^y 

,^u Episcwos veto, et Cho- ampuerta y exhorta á los obispa y$írfc- 

*j . pnafectdb tnonet. .et Berta» ..^ . /, ^* , < ^t^'-Fot 

• tüi, quatenat iUud e*e*utk>iii ■Wenles del corola q«e* lo hagan <mn- 

ifAer* mandan faciant, s«b pee* plir en Uü todo, tmjo faspeftas WtéfoW- 

, niein Rituali BtatutU, d« cujus ¿idas en el ritual, *dé cuVa obsérváticSa 

dui (i). pronnraiU. 




^ 



Q#ct a Mx^fciW Ceremonia* Oficios del maestro de ceremonias $$2). 



rum. 



c> lAu^^u^qvie. €atedrali.EQ- JLstablepcue en fiada, catedral por.pl 
*Í*2^ ¿ 8 1 *^ ^® remo ? iairum obispo y cabildo otiTOafcatrodecerem*- 

-^p,ti*ij»rib^, et Div^i. q^ r . ! tunjpre^yn»uy ejercitado en los ajyjflos 



.:«tl^liü.m dS; ¿fcgwtti '»£ Sefá oéciq del maestro de ceremonia 

(1) Conc Trid. Sess. $4.c. 12. verbo cetera.— Tarracon. Gonc. in cap. per constit^bw^io, 




- ¿ 2- 






ten GterNtoniftrin» eflWuw 
cri^ Ui» aéswtentea Choro, 
quam AUári Ministros offlcii 
ÉufttírnotieTe, ot in «o turas* 
qtútqa^GenréinottiMMlni Hitam 

**** rat« Qb*¿teoli» vero M*- 

gistro hujusmodi Caercmonia- 
íubi praestanda est, eumque 
taimes audinnt in Dmnfe Offl- 
tffe ctím dibitis Gsireraonn» 

«dWfraódi?- ahte f en "n con ^* 
te ac pertúrbate agerenuir. 
Ottctum qüoqoe fllagistri Ca»- 
remoniarnrn erit, Presbíteros 
recehter promotos examinare, 
et probare, eisque ad primam 
Missam celebrandam faculla- 
tem conceder©. Quia vero in 
caltu exteriori Rituutn confir- 
mado admirabilis harmoni© 
íatisa est, et ad devottonis aug- 
mentum plurimum confert, liase 
gynodua jubet, ut omnes Pres- 
tfftferi, cu>«8c«raque qattátatts 



advertir de sfcs deberé» t«üte á lonqae 
asisten alcoro, como á los qpe sinqn 
en el altar, par* que *n wo y 1 otra se 
observe el rito de tes venmxmi**. 'Obe- 
dézame áeste rnaé«tro débete mottitrs 
y ladrarte atiendan en lósdivllaos di- 
ciospetf* celebrarlos coa Ia^ 4eti<fes 
ceremoww, porqw de 1» «wttiwia pw- 
c«<fei*n»e ton confusión 7 desorden. 
&erá'tawbien oficio del maestro dé cé- 
teinomws 'examinar y «probar i Jos sa- 
cerdotes Pefcieu ordenado», y ooncederfes 
licencia para celebrar la primera mi- 
sa (178). Y por cuanto en el culto este- 
rtor la imiforaudad de los ritos, wwa 
admiraba armonía y ©eiiduc©> nwí^o 
al aumento de la ^evócijbü, pfévieite 
este sínodo, que todos los actuales 

«nen, cu^^u. M , .fiesteros, de cualquier* calidad j 

«t sjoadUfonit exisunt, á Ma- ^rjiiátckm -que eéaii, se examínenle 
giatro Coereraoniarum hujus- noevo . f)or , < iicho iaaestro de Geremo- 

SL£S «THESLZ +.& —¡rt" *í tÜ 

- ■■•■ «ttl-BcMlMiopublieiido por *l decreto 
delCaacttio de Tremo, y qu« asilo 
haga «utttplir el obispo lo mu* pmtíto 
posible, : 

§IV. 

No se admita á ningún secular dentro 
4el*s *e§m 4d tvro (1W)* \ » 

Perfectamente efstá e^teblecid««fiía 
Iglesia que los eclesiásticos así tomo 
se distinguen de los seculares en dig- 
nidad, se distingan también en el lu- 
gar que ocupan. Porque de esta ma- 
nera se conserva mejor la dignidad d?l 
orden clerical y se remueve todo«trti- 
vo que pueda diatrw* de la títenaion 
y reverencia d« aliña eon qtre te* -eié- 



}fe &ém**\ toe decreto CcücHü 
Tridentini editi, idque Episco 
pus, quam primum fieri possít 
Mdlmplerifadat(l). 

§. IV. 



gsjmUa Persona sectdaris in- 
tr& Chori canctllos admit- 
' tátur. 

Optime in Ecclesia oonstitu- 
tum est t ut Clerici áSecnlari- 
but, flicut dignitatc, ita etiara 
in loco distinguantur. Sic enim 
Clericalis Ordinis dignitas me- 
lias conservatur, et ab atten- 
tione, etnnimi reverentia, quam 
Clerici Divinis Officiis adhibe- 
** dfsbent, minirne prohtbeutur, 
Qusb tRtn láudabitis eonsuetu- 
*b, Wtóqae onrouim catho'li 



- t.*-^ ^* ri.^/^-r +íf 3 confit. 2. et Oomp. iweti SiO^'W. H«li- 



ChaiMt. 



30 






308 



DE LA OBUUfcáOiaai DB LA8 MISAS 



corum probata consensu ut 
obserretur; heec Synodus sta- 
tuit, ac mandat, ne Ecclesia- 
runj Cathedralium Choros dum 
Divina peraguntur Officia, se- 
cular** Persona* ullatenus in- 
grediantur, nec intra Ghori 
cancellos admittantur, exccp- 
liémodulatoribus, sive canto- 
ribu8 r qui Cboro inserrjuat. 



rigos deben desempeñar* los divinos 
oficios. Para que se observe, pues, cos- 
tumbre tan laudable, y aprobada por. él 
consentimiento de todos los católicos, 
establece y manda este < sínodo; que de 
ninguna manera entren á los coros de las 
catedrales mieirtrrosecdebran los divi- 
nos oficio» personas Reculares, ni seati 
admitidas dentro de las rejas del coró 
excepto los músicos y cantores, que 
sirvan on él. 



.1'' 



JNWÜfemina Chorum ingre* 
di permütdtur. 

His itidem temporibus, qui< 
bus Clerici, vel ad verbum Dei 
audrendum, vel ad Divina Offi- 
cia celebranda in Choto con- 
Vaniuat, n ullatenus permitía* 
tur, ut femina aliqua Chorum 
¡ntret, aut in excelso, vel su- 
blimi Chori loco eedeat, sub 
pmaExcommunicationis. Cle- 
rici omnes etiam illi, qui prima 
tantum tonsura insigniti sunt, 
ad Divina Officia celebranda 
snperpelliceo induti ingredian- 
tur: secus vero, eis intra can* 
cellos Chori ingredi prohibea* 
tur, nisi aliarutn Ecelesrarum 
Cathedralium Pnebendat* skit 



§ v. 

No ¿e permita ú ninguna mujer entrar 

al coro. 

i 

Y en osos mismos tiempos, en que 
los clérigos se reúnen en el coro á oir 
la palabra de Dios ó á celebrar los di* 
vinos oficios, por ningún título se per- 
mita que ninguna mnger entre al coro, 
ni tome aliento en la parte superior 
del mismo» bajo pena de excomunión. 
Todos los clérigos, aun los ordenados 
únicamente de prima tonsura, entren 
con sobrepelliz á celebrar los divinos 
oficios; mas sin ella prohiba seles la 
entrada dentro de las rejas* del cq- 
ro, á n o ser que sean preb en dad os de 
otras iglesias catedrales. 



• ■ 



(J) Tx. in cap. Sacerdotwn, aUorumque Clericoruxn de consecr. diat. 3. et tx» in cap. 
j. do vita, et honest, Cleric. — Mexic i. c 31. — Tolet.act. S.c. 15.— Compogtel.act.3. c. 91. 
et Gran.de'celebrationeMissarumn. 3.— Prov. de Quir, act. 3, Decr.39. — T por real céda- 
la do 24. de Sept. de 1570, se manda practicar, y guardar el dicho cap. 15. do la action 3. 
del Concilio Toledano. . 

S Mexic. i. c. 21— .Milán. j.p,3. tit, communia do ratione Bivinorum Ófficlorum 
in Ohoro, et Syn. de Quir. conrt, 88, et Luness, á, acW & c 87 t ad finesa. 



Y- DffÍNOS OfrlCIOS. 



303 



.-.■•ill-'iit fe 



4. VI. 



§ VI. 



< _» 



» . ■ ■ 



tíuQ tflnpcre Missa celebran- 
tñr 9 nuííus efaemosinas in 
Tktítyb prtat. P amperes 
stmt ad JBc&ri* 



^ Ptorro juta motan proprivun 
frücis recordaüenis J>¡i Papro 
V. prohíbetur, no Persona alU 
qua Ecelésiastica, site Secuta- 
rte, cajuffcnlmque quaütatis, 
proeminentise, statusve existat, 
quacumque de causa elasemo* 
sinas per Ecclestam quceritet, 
dutn Missa solemnis, ant alia 
Divina Officia celebrantur, nec 
dnm Missa privata jfere-gitur 
ab his, qui eam audiunt, elase- 
moslB&s thujusmodi, pfitat ih- • 
quiete, et tumultuóse. Iranio 
siqui elseemosinas hoc modo 
«Quterunt, ec* Presiden*: in JE**» 
clesiae CathedSralis Choro, et 
Curatos in Parochiafi ad por. " 
las Beclestit petare cómpellet- 4 
Si wer> P#* I¿cUe¿am ^Jpeewor 
sinas petir tempore ab. hoc de- 
creto prohibitb, Prsésidens', ve! 
Gorattra bujusmbdt patiantor, 
Itsiügafeis vides pro Mía b$> 
.gUgetttia pondp auatuor ; per r . 
solvapt in usus fabrica? JBccle- 
siíe(l). 

» • * . 

• . - i. VII. 



i \ 



w ' • ■ "1 I 

Quid canmdum in Dommicis, 
et Fkstis sollemnióribus. » 

Ómnibus diebus Doininicis, 
ct Festis soüemnibus (etiamsi 
Sermo habeatur) in Misa solle- 
mni Angelious Hymnus, Sim- 
bolum, Preefatio, et Dominica 
Oratio cantabitur. Sin minus 
Presiden* in Choro, qui sine 
auffioienti causa id aliter fíeri 



Ninguno pida limosnas en el templo 
mientras se celebran las misas. Lo$ 
pobres mendigos estén en las puertas 
de la iglesia. y 

Se prohibe ademas, según el mota 
propio del Papa Pió V, de feliz memo- 
ria, que ninguna persona eclesiástica ó 
secular, de cualquiera calidad, preemi- 
nencia. 6 estado que sea, y por motivo 
alguno pida limosnas por la iglesia, 
mientras se celebra la misa solemne í\ 
otros divinos oficios, ni durante la misa 
privada pida de aquellos que la oyen 
esas mismas limosnas inquieta y bulli- 
ciosamente (175). Y si algunos pidieren 
de este modo limosnas, obligúelos á pe- 
dir á tas puertas de Iaiglesia el presiden- 
te del tartí en la iglesia catedral y el 
cofa en bu parroquia. Pero si el dicho 
presidente ó cursi permitieren pedir H- 
mosnad por la iglesia en el tiempo pro- 
hibido en este decreto, paguen por ca- 
da, vez cuatro peso», en pena de su ner 
gligencia, para la fábrica de la iglesia. 

$VD. 

Qué es lo que debe cantarse en las Do» 
mlnicas y fiesta* solemnes. 

Todos los domingos y fiestas solem- 
nes (aun habiendo sermón) se cantará 
en la misa solemne el Gloria in ezcelsis, 
Credo, Prefacio y Padre nuestro. De 
lo contrario el presidente del coro, que 
sin bastante motivo lo consintiere y el 



i^t» 



(1) Pita V. const. 5. verbo pauperes fol. 924. in BuHario Apostólico. Et est lcr Re- 
gia 16 tit. 12. hb. 1. recop. Otarias in leg. 26. eodem tit. et lio. vers. muy docente.— r^fe- 
*ic. i.c. 21. §. 9. — Milán. 2. p. tit. de Íceles, et earum oultu, vcrbojne Mendíci, et Oran* 
tit* de celeb. Missar. n. 30. et Synod. de <¿uir. const. 83* * ■ 



304 



Dfl LA CEUKUU6I0N «i XÁM MISAS 



consenserit, et Saeerdoa, qui 
aína facúltate aliquid horutn 
negtigeirter omfeeri*, pondo 
lu^pa fatpiga) Eqciftsi© m\g*l\ 
per sol van t. Chorus autem, ai 
aliquid' tíorum non cantaverit, 
tttet© drstribu tienes nmittai (! ) 

• 

*> yui. 

^tva hár* Mtssa celebrari ne* 
qut&nt. 

f^Ulos Músajn ante aaro- 
jrajn, nec pos.t meridiem (nisi 
ex privilegio eiW ad id conces- 
ión eekbret, Afora veri), quaa 
'Hiapaaiee dé . Aguinaldo vo- 
cant, qntequam diea illuxerít, 
nq celebrentur.(2). 



$. IX. 

Bifibut Festis Missa succesive 
cclelrcntur* 

M4s*i» eelébrajftfli* i» dietas 
cotaodis la ordo adhibeatur, ut 
<ptQ Pppoli eommoditate plures 
simul Mies» non eelebrentur, 
sed debito ratervalk) distri- 
baantor (3). 



NMa in Missarum celebraiia- 
tie superstitio misccatur. 

Ne» ut Sacrosanctum Coiv- 
dHartí Tritio ntinum decernit, 
atrpetstitiom locus aliquis de- 
*Vwqiu»»ex ignawatia, et quo- 
ru/i>düm ñdelium nimia facili- 
ta té irrepsit, precipit haec Sy- 
riótf os in tirtole Sainetee Obe- 
4¡u9tfea)Ntfai»}lu3 Sauerdoa sub 
Mana Escomo) unicationis eaa 
Missas celebret. quas vocant 



sacerdote que sin facultad y f 0r negli- 
gencia orpHiere alguna de dictiaá &tóa&, 
pqgaráu cada cual un pe«p pftxg'Ia fa- 
brica de la iglesia; y ai el cocp na ¿ajo- 
tare ajgo de lo referido, pierda tafttdiav 
tribucionea de la misa. 

§ vih. ■ ■••'-.•' : 

En qué hora tw puedan teUh**m v - 

misai. 

Ninguno coleto* ntiaa chites de ia 
aurora (176) ni después del medio dia 
(á no ser que paríi e]Jp tonga privilegio); 
y aquellas misaftyqueen nuestro idioma 
ae llaman de agtánuldo (177), no sé ti&t 
lebren antes de haber amanecido. 

Celébreme las misas sucesivamente en 

los dias festivos* ' ' .^ A 

En las misas que se cetebraVi efrfoa 
dias de precepto,, establézcase el prd^n, 
de que para la comodidad del- ptwtta 
no se celebren muchas misa» fiurikm 
sino que se distribuyan en ítirery&S$ 
debido. . , 

§X. 

No se mezcle superstición alguna enfy 
celebración de lus müas. 

Para que, como lo manda el «acrt^ 
santo Concilio de Trento, no se dé W 
gar á la superstición! que por ignoran* 
cia y demasiada credulidad de algunos 
fíeles se ha introducido; manda esté .sí- 
nodo en. virtud des&ntaobedioucia, qua 
ningún sacerdote, bajo la pena de e** 
comunión, celebre aquellas misaste 



(t) Mexic. i. c. 81. §. 9. ct Compost. act. 3. c. 33. et Synod. de Quir. const. Si. 

ífljl .Vide ConQitíaadductaflBp. tit.de Religiosta, et pita óxuaib. §.-2.- ' 
(5) Mexic. i. c. 21. §. i. et Guaefix tit. 3.eenst# 7. 



.■7'"i < v' 



Y DIVINOS OfíClOU* 



SOS 



lAff áleri* GWa&ii, aut * 

,8ai0& y>i»frttiii aJjasre sjnpt» 

101 , .qute. ab aliquibus celebra- 

Vi^tuntur'cuto certo candela» 

Tfciii Dtlrhéro, eertígquain loéis- 

«ñdetúi b«ju»a»di odUecati*, 

certia etiam modis, aut colorí- 

bus, existimantes ob superen* 

liosas hujusmodi Ctareipojiias, 

se, quod volunt, impetratinros; 

Miase* vero hujusmodi peten* 

te» oíoneant, qui* sit, etáquo 

potissimum promsiiiát» Sancti* 

¿sini.hujtp Sacrifica tam prte^ 

tk>su8; ac coolestis fructus; eos 

J nii¿qué Rftus, et Caeremonias 

MráaÍ9 celebrarnos adliibeánt, 

msb ab Eociesia probatse, ae 

frecuenti» et laddaMJi m\\ re* 

ceptae sunt (I). 



Hamáu flecan Amador coad*>/<ie ém 
Vicente ü otra» semejantes (178); dnya 
celebración solicitan algunos sé hagb 
con cierto numero de velas, cierta colcí- 
ctickm de éstas, cpn ciertos modos ó ca- 
lores, juzgando por semejantes cere- 
monias supersticiosas, que alcanzarán 
lo que desean; sino ante^ bien instru- 
yan á los que esto solicitaren, cuál 
sea y de donde principalmente proven* 
ga el fruto tan precioso y celestial 'dé 
edte santísimo sacrificio; y que en la 
celebración de las misas sigan aquqlloB 
ritos y ceremonia» aprobadas* por la 
Iglesia y recibidas por común y latida- 
ble uso. 



§. XI. 

Non 9 nisi in Ecclesia, aut 
Oratorio ab Episcopo visí- 
talo, Missa celebrttur. 



fe'*: 



No se celebre misa sino en la iglesia ó 
en oratorio visitado p&r el obú 



•• lx ítetóm; qtíerña'drñodum á T*rí- 
titaitina Synodo statutortí efeft 
mjüoa Saeerdos in privaría sedi- 
frus,atomnino extra Eccle6iam, 
ét Oratoria, quae divino tan- 
tana oultui dicata, etá locorum 
£piscopÍ3 visitata, et approbata, 
cum facúltate in scriptis Mís- 
atrm <»elebtet. Aliter Saeerdos 
Üuiusmodi per menseat unum 
á dififris saspendatur, is vero, 
q/\\ e\ m necessaria ad Missarn. 
celebrandam tribuerit, argén ti 
ftWrcWn (ét dretrnt) persotrat, 
et^a patita* ^iies ad usan» ce* 
ipJtanfitissifDi Sacramenti, ter- 
Ua vero aecusatori tribnatur, 
éVnrJric rito facultates omnes, 
id id- quevls modo concessa?, 
ravocantar, Episcopique ad* 
moqentur, , ut deinctps caut- 



I gil al mente* segun* Jo- determinado 
por el Concilio Tridentino, ningiur sa- 
cerdote celebre misa en casas particula- 
res, y de ninguna manera fueradelaigle- 
sia y oratorios (179), que estuvieren de- 
dicados tan solamente al culto divino, y 
visitados, y aprobados con licencia pq>r 
escrito por los obispos de lo* lqgares. 
Y el sacerdote que obrare de otra suer- 
te, sea- suspendido á ditinii por 1 un 
mes, y aquel que le ministrare lo ti%* 
<esario para celebrar, pague un mar- 
co de plata (como llaman) del qtre*é 
aplaquen dos [jarles para la cera del 
Santísimo Sacramento y una tercera 
sedé al denunciante. Y desde -est0 
momento quedan revocadas tódaa las 



(1) Geae, Trid. SeivfleVra e«itt>~Mes. i. c, »«. et Guadix ti tul. 5. con9kitut.ÍV*t 
Graaat. tit. de «ofebimt. Miesar. nutov *fc 



/ 



306 



DE LA CELEBRACIÓN DE LAS MISAS 



te *lpt¡ peí ee, e\ ad tempus licencias de cualqñiermodloíoTíceSífdíft 

limitatumeas coocedant (1). á Mte fin y encargado3 | og ób}gpog de 

que en lo sucesivo procedan en el par- 
ticular con cautela, y solamente por sí 
mismos, las concedan por tiemptf li- 
mitado. 



§. XIí. 

Nñ bi* in eodem die Hfi$sa cele- 
bretur. 

Nuil us S a cerdo 8 in die una 
duas celebret Missas, prceter- 
quam Nativitatis Domini, in 
quá tréa tftntum Missre ab uno 
Sacerdote celebran posaunt. 
Secunda tamen neutiquam ce- 
iebretur, si in prima Sacerdos 
ablutionem, aut aliqoiil aliud, 
oJ> quod non sit jejumi3,dc£lii- 
ti? Brit (2). 



§ XII. 

No se celebre misa dos teces en un mis- 
ino dia (180). 

Ningún sacerdote celebre dos miaas 
en un dia, fuera del de la Natividad 
del Señor, en qué pueden celebrarse 
únicamente tres por un sacerdote* Y 
de ninguna manera se celebre la se* 
gunda, si en la primera haya tomado el 
sacerdote la ablución, ó cualquiera otra 
cosa» que quebrante el ayuno natural. 



$. XIII. 

fifyllusitabacum .sumaU <M»to* 
quatn Missam celebret. 

Ob reverentiam, qute Eu- 
charístire percipiendre exhiben - 
d&'evt, precipitar, ne ullite 
tfocterdoe. ante- Mina» celebra- 
tionqm, aut qusevis alia Perso- 
na ante Communionem, quid* 
'Ojtiam tabaci, picietite, aut si. 
railium medicamenti causa per 
modum fumalis evaporationis, 
aut alio quovis modo percipiat. 
Sacerdotes quoque flexis geni- 
bus peeCata eoa confiteanCui% 
«atequam vestibua ad Sacrum 
peragendum se induant, sub 
'pcena pondo decem fabrica?, 



§XIH. 

Ningunp tome tabaco antee de celebrar 

la misa (181), 

Por aquella reverencia que debe presr 
tarso á la recepción de la Eucaristía, 
se manda, que ningún sacerdote, anteb 
de celebra* u otra persona antes de la 
comunión, tome algo de tabaco, ptsie- 
te ó sustancias semejantes *ft clase 
de medicamento, por modo de humo ó 
cualquiera otro. Igualmente los sacer- 
dotes confiesen sus pecados arrodilla- 
dos, antes de revestirse (182) para salir 
á celebrar, bajo la pena de diez pesos que 
deben aplicarse por partes iguales á la 



(1) Gonc. Trid, Ses. 22. in prínc. — Mexic. i. c. 25. et Guad. tit. 3. const. 8. et Milán, 
i. p. 2. tit. qJ03 pertinent ad cclcbrat. Missae verb. NullasJSacordos, etMil. 4. tit qweper- 

.tínont ad Sanctiss. Missre Sacrificium verbo Episc. et Synod. de Quir. const. 82. et Pro- 
# vin, cjusdcm Quirog. act. 3. Decreto 41. vt 

(2) Tx. in cap. nocte fiancta de coñacs, dict. i, et in cap. oensnhiit de eeltbrat. MSss*- 
rum.— Guadix titul. 3. const. 6. ct Granat. tit. deceleb. Missar. n, 24. et 25. 



T DIVINOS OFICXOS 



307 



ftf#K*Mor,V «t pm. operibits 

seque appljcandorum, quam 
etiam miiíctám íneurrat Sacer- 
<tos, qui alitervquaní hdc De* 
GfttowaftcitiUR4stconfe8£Íonem 
aufiíeji&SafenjQfes epwaMis- 
« ara ceíebr'aturi, non in Altari, 
sed in Sacristía, nt consuetum 
est, Sacras vestes índuant (1). 

> XIV. 

Parochi ad Civitatem acceden- 

fe* Afc*ffl, ai Vesp»is inter - 

- *tnt í> -l^ris sallemnibus. 

Curati omnes, Vicariive In- 
durum, qui de cOitsensu Epia» 
eopi ad eirftatem, ubi Sedes 
JZ^i0Wp*tia residen pervene- 
úx}U tenebunturdiebus sollemni- 
bus Míshjb, et Vesperis in tere- 
ase in ipsa Cathedrali, Cíerici 
vero Capellas obtinentes, Ec- 
ciesias quoque, ubi illce fúnda- 
te sunt, adeant. ftuí autem 
ex eo. quod ad titulum patrí- 
mónli -fuere prometí, peéuiia* 
ribus quibusdam * Boclesiis ad- 
dicti sunt, ad Miss*, et Vespe- 
rarurmOfiiciuniíeaf.aéeant Be-. 
.cleaiae, qttibtis fuere, adscripti. 
Episcopi vero admonentur, ut 
io hoc Decreto exequenád suam 
c^erenicoilocerit, oaavaddm- 
aiettiiu«augmeiHuwi pjurirawp, 
,F*toaiejasQbaervatio(2). . , 



fábrica, al denunciante y á obra» pías; 
en enya mnlta incurra tambienel sacer- 
dote que recibiere la confesión de otra 
manera que la establecida en este de- 
creto, ademas los sacerdotes que han de 
celebrar, no se revistan en el altar (183,) 
sino en la sacristía, según es de cos- 
tumbre. 

§XIV, 

Los párrocos que fueren á la dudad, 
asistan á misa y vísperas en las 
fiestas solemnes. 

Todos los curas* ó vicarios de in- 
dios, que con licencia del obispo fue- 
ren á la ciudad adonde está la Sede 
Episcopal, estarán obligados á asiátir 
á misa y vísperas en la misma ca- 
tedral los dias solemnes; y también los 
clérigos que obtienen capellanías, con- 
curran á las iglesias, donde qstu vie- 
ren fundadas. Por lo respectivo á los 
ordenados á título de patrimonio que 
estén agregados á algunas iglesias par- 
ticulares* concurran á ellas á la misa 
y oficio de. vísperas. Y en cuanto á los 
obispos* so les recomienda todo el de- 
bido cuidado en el cumplimiento de es- 
te <deeiiefcvpor lo mucho que influye su 
observancia para aumentar el culto di- 
vino. : ' 

$XV. 

Toda* las iglesias se conformen con la 
: catedral en el toque de las campanas. 

Todas las iglesia» parroquiales 'y 
monasterios concuerdén con la cate- 



* * * + * 

In Campanarum .pulsationc 
omnes Bcdesus Cathedra- 
, íi consónente 

Parochtales Ecclesice omnes, 
et Monasteria cum Cathedrali 

' II lili' llM .'..'..•. 

X O Limeña. 3. acfc. 3. <s. 34.— Granat. tit. do celebrat. Missar. num. 27. „. 

(i) Mexic. i. c 54, §, 2. et fiuadix tit. 3. const, 11. 21. et Sl.-G«n. tit.de Instit . e t 
jare Patrón, n. 6. et tit. do celebrat. Missar. n. 89. ct Synodal do 0™ r ?gr const. 54. < et 95 
¿t Pfrovin, ejasdem Qoir. act, 3. et Limen. 3. act 3. c. 25,— Conc. Tnd. Scss. 99 c. 10. de 
reformat. 



4M PB LA C*W*a*Cfl<m>Wmi<lL£B MISAS 



flffutm mojí 
latatfonefo 




•i Ve»perat; Sabb*4o , e/it« m rías, misa y vísperas, En e] sábado 
Sanctb, cum Gloria !A expeléis santo* cuando se caota Gloria in excel- 

piriwtoi^ttt.4» Oo»^n« 0*w*- ,.A ab «, rio . hecha 1« catedral, tfcgwi *«»tá 
i^Misüb LéooeX. jussum ei¿ prevenido en el coacilio dé' Xíetreii fo- 
tuta -... i-- - ■ ,. •;-. .nSi^QfJ^Leoiií^.. - ..,...._„ _...,.;„, ,,. 

§. ATI. $ XVL-. .1...1 •' \i ci-i.i 

JMtannirCéAta^ un eductor 4& mito* tm> 



i-j 1 - < !j' ."1 -ir"» l<) 



Vjpde nweitar (Jefunctw, aut , Se origina un gran perj uicifr t*fWo-;áf 

íftírf, qni etaemoslnas pro cele- fes difuntos, Ó á los que, dan, JÍlJQ0$f)a¿ 

ftátíorie Mí«8ár«m ero^nt; para la celébrapio» da misa^ .manta 

agxinuM» detrimetrtum, et Sa- ' 5\ fc > ftwm . J* * J¡r\ j /7 PWl T^ w 

o¿rdo4bus ¡d vktu.ro egentfbus nnh § ra ? «"comodidad a tos sacerdote» 
máxima incommoditaay quod . <l tt e de ellas necesitan piara gubSiátí?;! 
¿tfqtt Sacerdote! elaemosinag de que algunos de ellos reciban Á ¿ú 

KStSS""aí: «W?» lil »o«,as para la celebración 
rtwi Missaíam nuderum cele- de ml8a *» y prometan cqleftrar mayor ' 
ftt«tuM< protriittimt, qaam ob numero de las que pueden cel'ebrar- 
<w»pw» »••«»«»«« : ****** \g#«fi pfre© tiempo (184). Queriendo} 

iftatoit, utinnnac*a(iu«Catfie* Alfií, tfls|*>ne, ^tl^en' Cada' 'oniraVlas 
«ttílí; aot PawdiiíH EodtAk catedrales; ódelaaiglé^^apacroquíÁiea 

¡SSS£i?K¡. tCÍ ' * 9^ ^Wen-^ol^; : « ! e«aWe¿ b 
liÍKfonstituatur.Sacerdoívit» ** w co'eétor tí© »w«tej •• sacerdote de 
«templo jmjbatus, ao timéris CGÉocída virtudy temeroso de píos, déí- 

DtaMp abEpiscopri depo*' ¿finado por el obispo, cuyoofoío a&i& 

Mlofi «aras omoiam sit, «tee- «{i»;- 1*, !*,*,„ j » j _ 1 •" ^j*-"/ 

nwwwa/ redp^ M.wrum c,b,r ' a ««osiiade toda* las misas <p& 

omniuay cura ex testamento- P°f disposición testamentarla 'ó <J,uát" 

ríím dispbsltione, aü< alio <juó« c|urera otro motivo naya» dé'ce1e1>ra'n¡e£ 

JJwStiasas célebraturoa dial' ¡>^**»re'low»cerdote»q»»hwi'd«it*J 

»tf¿^S ,j» oarum calebratio ' lébrár misas, que celebren éstas 16 itia.% 
Wm' p'rímttm fiat, eV abtisus pronto posible, cortándose dé unía vez 
ttftnfti iüttbdütwr -tMn», & abuso introduddo hasJab^a^ái;^ 

5 C<któ,LiÍtéfatf:áab ÜotfX.l8e^: n^rex: i. c. aá. et GuadW tkuL 4J ¿ébai'llL 1 

tehi" P ¿XÍÍT Jí 11 ^ 1 ?. ^ tí6 5 e I)ivin - Offlciorum verbo iu «rbibwL et Geana». 
Offlo. Sfeorittrt fti 0.^t ttmetu J áttt 4» cap, II • /. . , 












WWíMUi, .. ziúvúmü órtfen ^i?i>te. 

4 V" 1,; '" ! !. **U."" " •••■■' «XVI!. 

4^«t^^*^<**' Mn^* muertote reciba limosna ¿* 
,.finy>sinam acwpiat. .... misas nn hceftcta del colector. ''? 

In primií. nuiius <5acerdoi" • Lo primero: ningún sacerdote de los* 
esi^H, qw in Civitat* nut pp- que fesiáeu en 1» cMftdp ©afelpan dj» 

Sli'SSfSSfeí. emoles donde hubiere coleen reci- 
éijpái* «a* rertpiifce poWu frt> ** o puétfá rector limosnas para cefc* 
IgUii» aü*j«ib|*s celefarandis brar ñlgnqaa misps, sino con qj corisea-. 

cl®emo8Ínarn t nísi de consen. tihw^nto del dicho colector, áquieaie-r 
8aCoilectorisdeputat.,adqiiem ^;*^ ¿ i„ „ r^^ i i v • 

*»**«w9iu*t, qui Bfeaa< ce. f ' fr 4 loa que soliciten les. celebre misa, 
lefeariD^MR^.aiítfequím iilis, antes de nroipéter, celebraríais $"qte 
seMíssai celet>ratur|im promi- reciba la..hmosBa; infiíjEriendft ew,$ajfe 
ítí^ant dMniMiaam illarurn contrarió, en la «e»a<d«.«eis «e«My OH 

tedpbt; nhter panana pondo • > í. ' ., r~ é r.;« , Ci T^. " 

■«.Simo* wpuwuiri. #i f*r íf dMtnbjuráa poV partes igifolefc entw 
Víc» Ecctesi^o * m djftrir el aer)f?n^^té y.fft (SbwA wIájM 
Du^íorurau' . - »• T 



i ( r 



'üVj. 



V*vm. ■ 4XVIU, 






tur. - , i . ... r ¡ 

„ (¡loúactoj dúos habebit libro», El colector tefidrá dos 1 Kbrotf, eh Hito 5 
ia quorum uno Missas.a^not^'t, de los cuales anote las misas qtié 86 ; 
quas vel ex testameñtis, reí ex mandan celebrar por testamentóla 4o¿ 

ram, Ux», : eitem4V*»f>* e r«Y lebrajr*e^ f el Jugar, día, mes y aflty £ 
iñnoj in aliero vero ITuaaf ad ¿n él otro, escribirá las misas diatribttiri 
SKi™™^^™^"!" 4as;paraw libración entre Jo» «aper* 

diatnhuu* desontot curo no- ' j . r •* "7T TZ1_ 

q,M^ti8Ba B jam celébralas, na ,. tt^ndo Ja£ rnisas ya. celebríid.a%4ftBir, 

•tüujua reí Episcopo, aut Vi- nert< Q Ue pued*. dar cazo» de. wt& ai* 
ÍmS2!Ü^^Í!¡1 °b 8 JW» ó Jr vwtadw cn«ndo.^a pid^» 

«4¿ n «« Capel. arurn,al«ari.m. ^tiendft.íjUigen^nífií^te elcftleclor %}$ 
t^l y^líLi ^?S nh S a * cargas 4e Ta» l «ttiíl«nta»..ú,.,o|ca«:^ 

que f l W reaMi.saneooro B .¡t»aDt, 9 ue d f bcn ««wfacer cada uno dejos 
^•S.^a» jíftayint, eonMii^fi . sacerd^es, y.n^cm-.enfiftnAiei^ft j^aa 

(1) Pro hoc §. 16. I?. 13. 19. et M. l©quiíarOí%iw'ti^4o'P^o^MwP^^.^^^^t«í 



fcld DE LA CElMSVJ&roft?$tf isJB MISAS 




vero hujuamodi eoB alus pree- A . . • • r -> T . -- j^^ 

ferat, qtro magia indigent,* ét *«* particulares cargas, prefiriendo en 

magia assidue Eccleaiee cultura la distribución á aquellps fnep necesi- 

frequentant. tados y mas asistentes al cuitó de Ja igle * 



v * \ 



&. xix . ' , ' . . S'^í* 

Qioih6doi 'tlatinosifi¿e Mistu- G&fivh&todle distribuirse las limosna* 

f 7 tn uhaqimque Cathedrall, ' Ett cada catedral ó parroquia dond$ 
i#*rPwaphiali Eceleaia, uM ' hubiere colector, paya una arca con 

runi utí» popes Collectorem sit, otra én • el del cura mas antigub, eiilá 

tíliert •penen Cümtuin Ec^leshe ' qtie íg guardará la Iimqspa jrecíbjj- 

^«aran.w-qu^Arc* efe» d* bará la celebración de: iaa i.'nibttc 
ittífo^ ■• abraeido caíjá ojrtio 

Arta autém hujusitiódi, nísi días estando presentes el colector y t ^ 

«Hgtífr 4*04»^ o**» d5e%u«, fetlrtt, sdcártdose Muicameut^ ¿ti «¡¿mi» 

W^t W n?íí«SS <l ue débe distribuirse en la semtem fcant 

jet, Carato, ríe aperiaiur, time- ¿ -, , , i- j « . i •» . 

óue jrvie'deeurapta pecunia pro rorm$ * las misas que han dé i^iebrtf- 

rütíótié Mísfiarum ea hebdoma- se, Yft ningún sacerdote se'ai^ipfp^- 

^4 MMratti^;d»tdboet(if. ^ la n mo sna por ía mwa- , ; ;• ,y r; 

£tyll¿ autem Sacerdote tleeroo- .- ... r ; ,, 

«¡4* ¿pro R^asa anticipalntun , . ♦, . ',-.'•• 

2V* extra 'Dittcenm, multa ^i • iVr>' se manden limosna* pard la cele- 
ñus extra Americam, Mis* bracion de las misas fuera .de la dio- 

EZlSZ£S&7^ «* 9"**o menas fuera de la A*# 

Frífecípitur qnoque ómnibus Se manda también á todos aquellos 

T^SSS&fSS ?S™T incttmbe dispon ^.«e ce- 

Curatis» Capellanis, teatamen- labren las misas, como curas, capeila- 

iorutn^jtecotoribíw, (eeonomia nes, albaceas, rrtayordofnoíy de'cofra- 

<5ppfrtjjp?pitaíq^ a«t Congr©- ¿fa fi coñereÉracióiies y aí mi^mo W*. 

f^£B£££ft£ lector, que no hag r celebrar las mi- 

refüe^v c^lebwi facial, eo* &as fuera de ía diócesis de su residen- 

:que ekBtímosinQmtranstnittaut, cia, remitiendo áotra parte la limosna, 

9££S!X& N ¿ «i ann á España, bajo pena de exto- 

aüquo «pecioli casa, et valde mumoa, íi no aer que, ea algon espe* 



>l 



V 



á& pianos omm» 



m 



ux&qú £ppcopua ad } ia íicuU ciñlw «roy urgente caso concediólo tía* 

le eocarsa mucho id, coriciericia, ' , 



* • . i * 



4.XXÍ. 



i ir 



Procestionea pubkcm denote 
fiant, non tamen pqcLu. 

Public», et generales Preces 
decemuptur, ut Oranipotentis 
Deí iraoi placemutf, abeoqüe 



■ ■? ' j »i 



§ xxi. ■;. 

Háganse- las procesiones públicas can 
devoción, y no de noche. 

Se mandan hacer públicas y ge* 
naiwles preces puf a aplacar Ja ira 4^1 
in nostris tribulatWbus ret¿e- % Todopoderoso y conseguir de él re mé- 
dium consequamwr. Quare dio ep nuestras tribulaciones. Por efrto 



oportet fn hujusraodi preci- 
bwsi ©t Ffocesstonfbns id ora- 
peeiFügeie, <jubd Dirinam Ma- 
jesta^em oflfendere, éjuaque 
in nos iram provocare possít. 
Fdéoque juxte motumproprium 
Aliéis reoordatlenis GregorÜ 
Plfue XIII, statuit, -ae ; preeeU 
fit haec Synodus, utProcessio- 
nei eorum, qui se ipsos flage* 
Iftint; et alise q'o&cumque in 
hebdómada raajor t fleiv sofcctej 
aii^faciejajiUpi nocla pe fiant, 
sed in luce diei; nec mulie- 
ror.tn hfe'Processiombua sese 
flagellanteH perttíttatitur, a\u 
al i® Personas eis accensis lu- 
minibu8 preeuntes; si vero fe- 
mina aliqua rotura sic se fia* 
gellandi einiserit, exnimcQlud 
TOtnm ita commutator, ut pri- 
TAMm sé. flagelte percutía* (l)i 

•$. XXII. 

Tnprocessione SocrotisimiCor 

ppria Ckristi Domini nos- 

'" tri ne ihuli&re$ persónate 

ineedarte fetmnvqúe á tiris 

. aepqrata intersinL 

Da Proceseione itidera Oor- 
pqris.Clirif tí, ubi propter realerr» 



conviene evitar en semejantes preces y 
procesiones todo aquello qtte pueda 
ofender á la majestad Divina y atraer- 
nos su indignación. Y por lo. mismo 
determina 'y manda este sínodo, según 
el mota propio del Papa Gregorio Xlff, 
de feliz memoria, que las procediónos 
de los penitentes y otras cualesquiera 
que *e acostumbra hacer en la semana 
santa ó se hagan en lo sucesivo, no 
sean de noche, sino á la luz dejl día, ni 
se permitan en ellas mugerea azotán- 
dose (186), ú otras personas qae? sfyén 
alumbrándolas; pero si alguna 'tfruger 
hubiere hecho voto de azotarse de esta 
suerte, desde ahora se le conmuta en 
que. secretamente se discipline. ... , 

§ XXII. 

Un la procesión de Corpus no anden 
mugeres disfrazadas, y las que ton- 
curran vayan separadas de tos faifa 
bres. ' 

Igualmente en la procesión de. Cor- 
pus, en que por la real existencia de 



' i n 



(tí Granat. tit. de Bencficiat. b. %* ; '' u 

' ' (ti) Concil. Elfbertinnm cap. 35. et Antisiodorense c. 6. et Carilotien.e. l^>.-*Mexic, , i. 
Q&h 4i^micd,-^€htt4U titoii 6 k toast» 19.. et 47. el Milsn. t. p. 1. tit. deProooesiarib^t 
HapjxlicatiQn.— ídem Gnadix tit. 6,consa> 20.— -ídem Concü* Milán, i. pÜ'tH. dei-Beclte^svet 
cárum cuítu verbo Héctor, et*Tolet. act, 9. cap. 90, ct Qompost. act, 8. eM0,«**%ae4. de 
l)airo^.J6eft8lt 74*^ Ióaieii8^9<^et;S;«a^l áfc- 



nffr 
• > . 



•i» 



DK LA CBLKBRAOfWf ífcl tÁ« ííftÁlfe T DIVINOS OFICIOS, 



Chrfflti bamini in S*eYirtienfft 
ex}etefi4iaAi majo* révetentia 
sert anda eat, nulia femtna per- 
sona ta incedat, atít ita, üt eog- 
noaci non possit, nec »ic pcursp- 
nata, aut incógnita \ñ {étoettra, 
aut alibi publico Goxppweat, aub 
pcBna.E^Qomriiuaicationis nSa- 
joris; ^u*o teprirnatur cúchatela, 
jfua ka personal», aut velafe^ 
multa inhonesto proferentes, 
índecenler incédunt; Judicibus 
tero Ecclfcsraáticis, el Sfecuhi» 
éfeet fajíingitur, qeátftriatf «a» 
,fpBt» ut ia eauíihua Pcocajeio* 
Hibuf viri á fepriñis separati 

Írocedanl, ut mukis ex hác 
aéó'ehtffiu» incumm&disóecar- 
mur{l). 




nuestro Señor Jesucristo én el 
ferento debe guardarse mayor reveren- 
éfa, ninguna muger vaya disfrazada, 4 
de manera que no pueda ser conocida, 
ni se presente públicamente con dicho 
ir ftge de disfraz a la ventana ó otre stfio, 
toéjo pena de excomunión mayor, pftr% 
reprimir la osadía de las qtto -disfraza- 
das ó tapadas de esta suerte andan in- 
decentemente, profiriendo dichos des- 
honestos. Y se previene á los juecfcs 
eclesiásticos y seculares, que Cuiden 
cnanto ¿es sea posible que en todas las 
procesiones vayan los hombres separa- 
dos de la* muger es, para evitar nra- 
obús inconvenientes qne de aquí nacetu 



TITULUS XVL 

DK ¿ABISMO. 

„ $. I. 

Bmptimus non extra Eccle- 
éiawt, néc tris* in Parochia* 
ii c&nferatur. 

Scripfaíra Sacra Talde ¡aom- 
mendat, «t sanóte sánete tme- 
tentar* et ut Sacra á prophanis 
diatinguantsr. Qu&m ©b cau- 
nm, cum Templa tanqúatu 
Mea saneta,, et consécrate, ét 
depatata sint. üt in eiiSacja* 
menta confieran tur, cumque 
tmicutqtfe fed W sua ParochTa 
deaignata sit, heec Synodus 
ataUíit, et mándat, ut nemini 
ficeat quéniquanr in privada 
Íé^u* r Efe<nU*j4ote, Mpnap- 
tiri.Q, «ut Ecclesia, quae ndíi 
fuerit Parochlalis, baptizare. 



TITULO XVI. 

DEL BAUTISMO. 

No se administre el bautismo futra de 
la iglesia, ni en otra parte que en la 
parroquia. 

Sumamente recomienda la sagrada 
Escritura, que las cosas santas ee tra- 
ten santamente» y que las sagradas se 
distingan de las profanas. Por tal 
motivó, siendo los templos lugares 
santos! consagrados y designados para 
-que en ellos se confieran los sacramen- 
tos, y cfcn este fin se haya designado á 
cada cual su parroquia, establece y 
manda éste sínodo, que á ninguno sea 
lícito bautizar á otro en las casas par- 
ticulares; ermita, monasterio ó iglesia 



**r 



. . (I) faelt te, m Clero, única 4eRo^uii*,etvonoratioD, San ctor.—EtConcil.Trid.Scss. 
lav*. b. in. Doctrina de Sacranaento Euchariati», ot est, lez Reg. 7. tit. 15. lib, 8. recopil, 
et limen. 3. act, 2. cap. 33. yerbo fenestai» et Cobo* Milán. 4. tit de frocoasion* yerbo 
quodinmultia» 



K 



DEL BAUTISMO. 318 

tai vetn. secus fecerit, qu^m ane no fuere parroquial. Y aquel que 

^^.«•rtfwEí).-:.,.'??^: qoe^ 8u 8 pe U8 o por aft^d* 
i " oncro y beneficio. - ** -•»■" -no« 

O I í V» i í > n.'jtjít^ .,»;<: •• : . •; • -. >; , , u ■-'•' # ff : ' •' ' : - : ' !? f' ífi/1 

B&pfot&id #óh valen* *<*»«* No & qdarnen, tos bautisterios ¿on *$ 

-í:á • :. tur. • • , colgadura*. » . «v? 

ffAertíéíiurprteMreainoCa- &e prohibe ademas que se adojit^fl* 

Reilp, et Foifteabaptismaie», ] a8 ea p¿Ha8fV fueiUea bautismales ¿qth 

SK'iíSiiS'.Sriío'í pabelloBer.de «ed*. celg«d«ra 8 . fe*», 

iMtifr. Qudí sí Parochos, fct aparato profeno. Y 6i consfntiertty é«Jr 

Sá»k|k kl cmwenswriot, vi- e j párroco « sacristán, sean mu n "' ,u " q 




gyiti.'P»«i° ipulotentur fabri. • ^ ha|1 de distribwiln 

c© et ceras, quas Sanctissimo r . i ¿ i /•/■ • 

EÜcharUti© Sacramento deser- «e por pwrü» iguales á la fabrica, CC- 

vit, aecusatori etiam ©que dis- ra que sirve al Santísimo Sacramento 

tribuendis (2). ¿ e j a Eucaristía y al denunciante. 

■r -, . . * ..... „..,_, 

*■ ni. §. III. 

Parvulisnonultranonumdicm No se difiera por mas de nueve dios el 
baptisma diferatur. bautismo á los párvulos. 

^PátdcW f \«tMíni8iri tárala- Cuiden los párraed* y ministro*: así 

dorum,quamH¡spanornmpar- ¿ ¡ndio^omo de españoles» <m0 U)S 
vnlos. nisi ob causara segrí tudí- , . i *• j /~*~« J^ „.,~ 

rfU, áhtenonam diembaptiaari píuvutossean fiados antes de nne- 

cjirent* X)ufn yero exua Recle- yo d\f\9 7 ^ lio ser por cansa-de $$féfo 

ai^m fa.ryulum, ob casum ne-. m Q¿^¿ p ¿ ,Mas* Cttándo el párvuloifllfei 

ÍISSÍÍjS!! ^ p 2^í^ ¡!l i wí . , lí , Ta sidp..Üaqtiz : ado en ca*o fl&tmÜSÍb 

¿«tir^déneo.eum ii> Eccleaia dad fm}ra í?p 1» iglesia,. 00. se lo rtiiti)^ 

fl^e^nit v jbique cu^ reliquU ud ^ e l prisma u •óteo 9 hasta que lo ^r^f, 

B^ptismum pertinentibus so- aeBteu ^.^ fgl^íá. T se hfrga«i«Ílé 

llómnitatibns fíat, neqae uttra * • ■ ' ' / * i *j.*i, i ^^ij^íüií 

^«irihi dié.-*ftííu«r.«l.i tow Ub d^as, splepiMdade^ P; ertW 

iicu«tagthiMUnisui%ea^»( qui cieDí«a ,al, bantiasko,, ni e«to,8$ íW'Jé» 

^e» párvulos in privada eili- ra i>or tuas de íjtñiíce dt«w < :ú-¡no.«fll 

Arrhre<int, á Dmoí» office» daren 4*. I^var ^vla.parr^q^^cfle^^ 



ítt M«s. i. c. 28. ot Guadix til. 2. a cotjst. 4. et. JfiUn». »• P- 2. tit. qu« pcrtinent^i 
í^tispii artTOÍnifitrationem. el. Granar.' tito!, de Bái>tfem6, «%n«f • ^'*'1*|**^>J: 

«y Conc. Milán. 6 tít. qü» ad Bapt. portin«it ; xÚátém b6« v»». - -' ^ .*. n 9 raiJ i, 






314 



¥ 

vitentur, quousque ea adim- 
pleant, quip hoc Decreto pr«- 
cipiuntur(l). 



$. IV. 

Adulti non, f nisi probé in Ift- 
dei Misteriis instructi, bap- 
tizerUur* 

Quoniara adulti prius bapiÑ 
zarinon deben t, quam in rebua 
Fidei Catholicee sufficienter 
instruantur» ut titulo de Summa 
Trinitate, et Fide Catholica 
prouissuin eat, ideo, ubi aduU 
tocutn numeras reperitur, ut 
aecuratiu? u crudiri procurent, 
deque eorum sufficientia melius 
constare possit, dúo sollemnes 
Baptismi juxta consuetudinem 
primitivas Ecclesieo celebren- 
iur, aiter in Resurre.ctione Do* 
mini, alter vero in Pentecoste. 
Ante Bagtismum autem Oathe- 
cumeni examinentur, adhibita 
diligentia, ut eo intervallo tera- 
poris, quod est inler ununa, et 
alium Baptismum, Misteria Fi- 
dei edisoant. Herí vero ser- 
vo rutn, qui baptizandi sunt, eos 
mittere compeilantur ndlocum 
ab Episcopo deputalum, ut ibi 
documentis Christianee Fidei 
imbuaniur (2). 



DEL BAUTISMO. 

de dicho tiempo á los párvulos bautiza- 
dos privadamente en las casas, sepá- 
rense de los oficios divinos hasta que 
cumplan lo que se manda en este de- 
creto. 

§. IV. 

No sean bautizados los adultos, mien- 
tras no estén bien instruidos en los 
misterios de la fe. 

Por cuanto no deben ser bautizados 
los adultos hasta que no se instruyan 
suficientemente en las cosas de la fe 
católica, como ya se dijo en el títu- 
lo de la Santísima Trinidad y de la 
fe católica; por lo mismo, adonde se 
encuentren muchos adultos, para que 
procuren ellos ser instruidos con mas 
dedicación y pueda constar mejor su 
suficiencia, celébrese solemnemente el 
bautismo doa veces en el año, según la 
costumbre de la Iglesia primitiva, uno 
en la Resurrección del Señor y el otro 
en Pentecostés. Pero antes del bautis- 
mo sean examinados los catecúmenos, 
poniendo toda diligencia en que apren- 
dan los misterios de la fe, en el tiempo 
intermedio entre uno y otro bautismo. 
Y los amos de los esclavos que han de 
ser bautizados, sean obligados á man- 
darlos al lugar señalado por el obispo, 
para ser allí instruidos en los principios 
de la fe cristiana. 



i 



i) Vide Concilia supra cítata §. i. 
2) Guadix tit. 2. const» 0. 



DBL BAUTISMO. 



315 



Nomina dumtaxat Sanctorum 
novi Testamenti, non alia 
ipsis imponantur. 



Indorum Parochi eis ¡n Bap- 

tisuio antiqua nomina gentili- 
tatis ne imponant, nec ex tes- 
tamento veteri dcsumpta, sed 
ex Saacüa novi Testamenti, 
quos summa devotione prose» 
quendos proponant. Parochi, 
vero omnes in eo, quod ad com- 
patres adhibendos spectat, ea 
obeenrent, quae titolo de Offi- 
cío Rectoría, et Plebani statuta 
sunt (1). 



§.V. 



TITULUS XVII. 



Pónganseles nombres solamente de los 
santos del Nuevo Testamento^ y no 
otros. 

• 

Los párrocos de indios no les impon* 
gan en el bautismo los nombres anti- 
guos de 8ti gentilidad, ni de los justos 
del Antiguo Testamento, sino de los 
santos del Nuevo, recomendando á los 
neófitos les profesen suma devoción. 
Y todos los párrocos observen en lo 
qne concierne á nombrar compadres, 
todo aquello que ha sido establecido 
en el título del cargo del rector ó su- 
perior de la iglesia y del cura párroco. 

TITULO XVII. 



di; sanctjssimo eucharis- del santísimo sacramento de la eu- 
tle sacramento, et e- caristia y de su guarda, 

jüs custodia. 



«.I. 



§1. 



Quibus instruí debeat Sacro* Cómo ha de disponerse el tabernáculo 

sanct* Eucharüti* taberna. para ¡ a sacrosanta Eucaristía. 



culum. 

Qui attente considerat, quod 
dej Sacroaancto Eucharistire 
Sacramento Gatholica Fides 
nos docet, in eo (scilicet) Chris* 
tum verum Deum, et Hnminem 
veré, rea ] i te r. et substantialiter 
contiperi, is facile animadver- 
tet, quo ornatu tabernaculum 
69se debeat, in quo Sanctissí- 
mism EucharigtisB Saoramen- 
tum asaervandum sit; igiturex 
Concilii Tridentini Decreto sta- 
tuit haec Synodus, ac preecipit, 
wt in ómnibus CalhedraJibus, 
et Parochialibus Ecclessiis hu- 



Quien considera con atención lo 
que la fe católica nos enseña sobre el 
sacrosanto Sacramento de la Eucaris- 
tía; á saber, que en él se contiene Je- 
sucristo verdadero Dios y hombre, ver- 
dadera, real y sustancialmente, adver- 
tirá con facilidad cuál deba ser el or- 
nato del tabernáculo en que se haya de 
reservar el Santísimo Sacramento de 
la Eucaristía. Por lo misino establece 
y manda este sínodo, Begnn lo decre- 
tado por el Concilio de Trento, que en 

■ 

# (1) Guadix tit. 2. const. 10. Conc. Milán. 4. 3. p. «tul. qute pertinent ad SacrumBap- 
tisma yerbo curet ideír* 



316 



DEL SAWTISIMO SACRAMENTO DB LA EUCARISTÍA 



jas Archiepiscopatus» et Pro- 
vinckB, ubi Eucharistia asser- 
vari debet, locus constituatur, 
¡n eoque tabemaculum bene 
urnatmn el clave occlusum, in 
quokpis Sacratus corporalibus 
coopertus sil, ibique Custodia 
aure*, et argéntea collocetiir, 
quce iutra se lineis corporalibua 
involutum Sancüssiraum Eu- 
charistias Sacramentum conti- 
neat, et asservct, ad id prceci- 
pue, ut ad infirmas Eucharistia 
defcratur, cum h»c consuetudo 
iu Ecclesia Catholica scmper 
viguerit. In Custodia vero 
haju*modi díise Formas magna 
sint, quarum una ad infirme» 
ducatur, alia vero tabernáculo 
asservetur, et prreterea párvulas 
olí» Porn.ce erunt, quibus infir- 
mi, et hi qui bona valetudtnc 
eonaistunt, communicent; ubi- 
cumque autem Sanctissimum 
EucharisticB Sacramentum as- 
servabitur, lampas semper ac- 
censa colluceat (1). 



ft. II. 

In quibus Ecdtsüs servari pos- 
axt Sacra Eucharistia. 

TJt,in quibus Ecclesiis,et lo- 
cis conveniens sit, Eucharis* 
tiam asservari, constet, declarat 
h«c Sinodus posse in ómnibus 
II ¡spanorum locis, oppidis ve as- 
servari, dummodo oppidum a 
viginti habitetur vicinis. Po- 
terit etiam asservúri alibi, si 
Episcopo videbitur, quamvis 
foeus a tot non habitetur vici- 
nis, si ibi secure, et decenter 
cuslodiri possit. Si tamen Pa- 
rochus a pago hujusmodi dis- 
eesserit, Eucharistiam ibi as- 



tadas las catedrales y parroqtriasr de 
este arzobispado y provincia donde de- 
be reservarse la Eucaristía, se desig- 
ne un lugar y en él se Coloque o« taber- 
náculo bien adornado y cerrado con Ha- 
ve en que haya «na ara consagrada cu- 
bierta con corporales, y sobre ella se 
coloque una custodia ó copón de oro y 
plata, que contenga y guarde envuelto 
en corporales de lino el Santísimo Sa- 
cramento de la Eucaristía, principal- 
mente para que sea llevado á los en- 
fermos, según la constante costumbre 
de la Iglesia católica» Y haya en dicho 
copón dos formas grandes (187), de las 
cuales se lleve una á los enfermo* y 
otra se guarde allí, y ademas haya otras 
formas pequeñas cou las que comul- 
guen los enfermos y los sanos. Y á 
donde se reserve el Santísimo Sa- 
cramento de la Eucaristía, arda siem- 
pre una lámpara. 

§.II. 

En cuáles iglesias pueda reservarse f a 
sagrada Eucaristía. 

Para que conste en cuáles iglesia* y 
lugares sea conveniente que se reser- 
ve la Eucaristía, declara este sínodo 
que puede reservarse en todas las poi* 
blaciones ó pueblos de españoles, con 
tal que el pueblo tenga veinte veci- 
nos. Podrá también reservarse en otras 
partes, si pareciere al obispo, aun* 
que el lugar tenga menos habitantes, 
si en él puede guardarse con segu- 
ridad y decencia. Sin embargo, ai 



( l) Milán, i. 2. p. titul. qu» pertinent ad Sacram. Sanct® Euchar. verb. Episcopus, et 
Grin tit TsancÜs. EuchaVistie Sacramento n. 2. et 3. Synod. -ds i Quir. const. 9. et 
MU?» 4. % p S que ad Sanct, Euchar. Sacr. pertinent, et & Milán, tit quavadSans 
ctiss. Euchar. Sacrament. pertinent. Sess. 13. c. 6. - ' 



* r+ r\ t * ■ 



Y DB STrGtTAUDA. 



«17 



«érofera-.mmviAt. Qw> ad op- 
pitU rero Indorum prudentieo 
Episcoporum relinquitur, utlo- 
¿um. in qno possit seeure, et 
dfceetuí ornatu Eucharralia cus- 
todiri, prius respiciant, quam 
ad idfocultatem concedant (1). 



y- III. 

Laici ex legum regiarum pro:* 
scripto Sacrosanctam Eu- 
charistiam c&mitari teñen* 
tur* 

.* Attentis reverenda, et devo- 
tione, quíbus colere, et adora- 
re Sanctissimam Eucharistiam 
debe mus, leges regiae sub eer«- 
tis pañis statuunf, ut, cum hoc 
Sacra mentum ab Ecclesia ef- 
fertur, et per vias ducitur, se- 
culares homines, qui j.rflBsen- 
tes íntersint, illud comitentur. 
Quare multo magis hséc Srno- 
dus Ecclesiasticis Personis óm- 
nibus Altaría cultui dicatis 
prscipít, ut tempore, quo Eu- 
charístia ab Ecclepia ad infir- 
mo» ducitur, subí íntersint, ni- 
al Dirfnia Officíis celebraríais, 
aut oanfessionibus audiendís 
occupentur, ei in comitatu es- 
sé teneantur; itidemque ilfi, 
quitos in platera, aut vlis oceur- 
rertt, doñeo ad Ecclesiam re- 
ducá tur, & in tabernáculo re- 
comí a tur; quod si quisquam 
secus fecerit, cujuscumque dig- 
nitatis, aut qualitati* existat, 
in síngalas ?ices pondo octo 
persolvat, qurn sequis portioni- 
busin accusatoris, piorum ope- 
rurmy <fc ceFce Sanctissimo Sa- 
cramento deservientis usum, 



el párroco Be ausentare de semejante 
cortijo, consuma la Eucaristía allí re- 
servada. En cuanto á Tos pueblos de 
indios se deja á la prudencia de los 
obispos, encargándoles que antes de 
conceder licencia con ese fin, exami- 
nen si puede ó no en ese lugar reser- 
varse con seguridad y adorno de- 
cente la Eucaristía. 

§. in. 

Según lo prevenido por las leyes reales 
están obligados los seculares á acom- 
pañar á la sacrosanta Eucaristía. 

Considerando la reverencia y devo- 
ción con que debemos venerar y adorar 
á la santísima Eucaristía,, establecer! 
bajo ciertas penas las leyes reales, que 
cuando se lleva este sacramento de la 
iglesia y se conduce por las callee, lo 
acompañen los seculares que se en- 
cuentren presentes. Y con mayor ra- 
zón previene este sínodo á todas las 
personas eclesiásticas dedicadas al ari- 
to del altar, que si en el tiempo en que la 
Eucaristía se conduce de la iglesia á 
los enfermos, se hallaren allí presentes 
y no ocupados en celebrar los divinos 
oficios ú oir confesiones, están obliga- 
dos á acompañarlo; igualmente aque* 
líos que lo encontraren en las playas ó 
calles, lo acompañen hasta su vuelta á 
la iglesia y depósito en el tabernáculo; 
pero si alguno, de cualquiera dignidad 
ó calidad que sea, obrare de otra ma- 
nera, pague por cada vez ocho pesos, 
que se distribuirán por partes iguales 
entre el denunciante, obras pías y la 



(D Guadix tit. 2. conat. 83. et Limcns. 3. act. 2. c, 21 Conc. Valentinum sub.Archie- 
pforiX Ioanne de Ribera c. 16. citatum a Iacobo BledA in defensioac Fidti contra Moris- 
cos tr, 2. consectario 6. fol. 397. •._..,.. ¿ 



318 



DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA 



eroírRntur; jie vero, qui Divina 
Orfiriain Ecolesia celebrant,hu- 
ju» reí cau*a diswahantur, ju« 
betur, ut duna Itfissa eulleniu ^ 
peragitúr, sólum íu urgenti ca- 
su neceseítatia Viaticum ad in* 
firmos deferatur, que, Misaa pe- 
racta» raajori oum jeverentta 
omnes SanctUsimam Eucharis- 
tiam comitentur (1). 



cura que sirve para el Santísimo Sacra 
mentó. Pero, para que los que celebrai 
los divinos oficios en la iglesia no si 
distraigan por este motivo, se vianda 
que mientras se celebra la misa solem- 
ne, solamente se lleve el Viático á los 
enfermos en caso urgente de necesidad, 
con el fin de que concluida la misa 
acompañen todos con la mayor reve- 
rencia á la santísima Eucaristía. 



$IV. 

4 

Damnatis 2*zna capitali pri- 
die extcutionis Sacra Eu~ 
charistia detur. 



Cuqi Ccelestia i ate cibus uos- 
trarum animarum Fortitudo sit, 
pnésertim in extremo vitse cer- 
tamine* nu Hato ñus permiui de- 
be* s ut quisquam aioe tapio 
Viatico ex frac vita discedat, 
Quáresecundum jus antiquum, 
a rVHtíé recordationis Pió Pa- 
pa* V. ano pro pri o motu inno- 
vatijm, et etiam Lege Regia 
susceptum, decernitur, ac pree- 
cipitur, ut ómnibus Fidelibus 
admattstndamnatís, ante vnum 
diexn f quarp poana ¿nortis exe- 
cut^uni mandetur, hujue Sane- 
tissimi Sacramenti Viatico re- 
ficiantnr, tit eo robora ti, mor- 
te irisad «uatfum animarum sa- 
lutem ¡>atienter ferant (2). 



§. IV. 

Adminístrese la sagrada Eucaristía á 
los sentenciados á pena capital la 
víspera de la ejecución. 

Siendo este alimento celestial forta- 
leza de nuestras almas, principalmente 
en el postrer combate de la vida, de 
ningún modo debe permitirse que par- 
ta alguno de ella sin tan grande Viá- 
tico. Por lo cual según el derecho 
antiguo renovado por el motu-propio 
del Papa Pió V, de feliz memoria, y 
admitido también por ley real, se de- 
creta y manda que se consuele con la 
administración- de este Santísimo Sa- 
cramento á todos los fieles sentencia- 
dos á muerte» el <jlia antes de que su- 
fran esta pena, para que fortalecidos 
con él, sufran pacientemente la muer- 
te para la salud de sus almas. 



(I) Lex Reg. 2. tit. 1. lib. 1. recopil.— Conc. Milán. 5. tit. queead Sanctissiui.'Eticha 
rist. Saeta», pertinent, verbo at Tero pmnes. 

(p) Argum. tx. in cap. quod in te de poenitentiis. et remissionib. et Glo3sa in Cfem» 
i. fcosieUx tu.— Motus proprias Pii V.— In lcg. 9. tit. i. lib. i. recopil. et Milán. 3. act. 2. 
c. 23. ct Milán. 5. ti tul. quae ad Sanct. Euchar. Sacrament. pertinent verbo reus cafifó 
dannatus. 



T DE SU GUABDA. 



319 



«V. 



§.V. 



Fideles, praseriim Eccksias- 
ticij Fer. V. in C&na 1)e- 
mini Sacratisswia Mucha- 
riitia tíne intermis&iont 
üdstcnt. 

Quamvis semper, et ubique 
colere, ac veneran Sanctiasi- 
mam Eucharistíam debeamue, 
procipee tamen ad id adatrin- 
gimur Feria quinta in Ccena 
Domini, quando ejus ingtitqtio- 
ne tam singulare in Ecclesiam 
saamBeoefieluro Dominuscon- 
tul^t, quam ob causara jubet 
hac Synodus, ut omnes Fide- 
les, preesertim Ecclesiastici, eo 
die ádstent tabernáculo, ubi 
Sanctisairo© Euoharigtiae 8a- 
cramentum repositum est, in 
cümmemorationcm Domini Se- 
pulchri, idque quanta fieri pos- 
sit reverentia, £t devotione 
prajstent ; cavctur tamen, ut 
alhquibus incornmodis , quw 
erenire posseot, ocurratur, ne 
in oppidialndorum sepulchrum 
constituatur, ut in eo Eucharis- 
tia collocctur; nisi ubi peculia- 
ribus de causis ab Eplscopo 
fuejit concesaura (1), 



§. VI. 

Qucedam cir'ca Festum Corpo- 
ris Jesu-r Christi JDomyíi 
nostri. 



Quia in ipso institiitionis die 
Ecciesia Sanctissimi Corporis 
Christi Sacrarnenti Festum, ea 
exteriora laetitia, qua oportet, 
celebrare non potest, cum tota 
mortis Christi misterio »it in- 
tenta; post Sanctissioue Trini* 



Acompañen los fieles, principalmente 
los eclesiásticos, eldia del jueves san* 
to sin interrupción alguna á lasacra* 
tüima Eucaristía. 

Aunque debemos honrar y veuerar 
siempre y en todo lugar á la santísima 
Eucaristía, sin embargo estamos princi- 
palmente obligados á hacerlo el di a del 
jueves santo, cuando con su institución 
hizo ei Señor tan singular beneficio ó 
su Iglesia. Por tal motivo ordena este 
sínodo, que todos los fieles, y principal- 
mente los eclesiásticos! acompañen esc 
dia el tabernáculo, donde ha sido de- 
positado el Sacramento de la santísima 
Eucaristía, en memoria del sepulcro 
del Señor, haciéndolo con toda la po- 
sible reverencia y devoción. Sin em- 
bargo, para que se ocurra á algunos 
inconvenientes que pueden sobrevenir, 
evítese, que en los pueblos de los in- 
dios se ponga sepulcro (monumento) 
en que se coloque la Eucaristía, (188) 
á no ser que por cansas particulares 
fuere concedido por el obispo. 

Algunas prevenciones acerca de lajzes- 
¿4 del cuerpo de nuestro Señor Je- 
sucristo. 

Por cuanto en el mismo dia de su 
institución no pueda celebrar la iglesia 
la fiesta del Sacramento del Santísimo 
Cuerpo de Cristo con aquella exterior 
alegría que conviene, estando entera- 
mente ocupada en el misterio do la 



(1) Mexic. 2. c. 1S. et Limen. 3. act. 2. cap. 26. 



f * 



32(f DEL SMO. SACRAMENTO Dfi LA ÉÜCAttlSTlA Y DB 8tT CtTLTO. 



■ 

tatís Festum, Feriam quintam 
immediate sequentem cum sig- 
no opirUualU IseUtice'i et exte- 
rior! apparatu calebrftodum < 
delegit. Q'iae festi ritas, ut 
cilm omní devotionis afTectu a 
Populo Clíristiano ce leo re tur, 
pr&cipit htec Synodua, ut eam 
in Feato SanctUaimaa Trinila- 
t¡9 Curati, et Prcadicatores Po- 
pulo denuntient, eamdemque 
moneant, et exhorten tur, qua- 
tenua toto arümi conatu se pr«- 
parent ad Eucharistiam, in ip- 
so Festo, aut iufra octavam, 
pcrcipíendam. Itemque, ut in 
Procesaione ea reverentia, et 
aniroi attentione, et exteriori mo 
destía procedanr, quibus ante 
Dlvinam Majeetatem in ipso 
Sacramento vero prcMentem, 
et exiatentem, esse debent (1), 



muerte de Cristo, ha elegido et jueves 
inmediato á la fiesta de la Santísima 
Trinidad para celebrarlo con -señales' 
de júbilo espiritual y exterior aparato. 
Y para que esta festividad se celebre 
por el pueblo cristiano con todo afecto 
de devoción, dispone este sínodo que 
los curas y predicadores la anuncien al 
pueblo en la fiesta de la Santísima Tr>. 
nidad, recomendándole y exhortándole 
se prepare con todo el empeño posible 
á recibir la Eucaristía, ea el mismo dia 
de su fiesta ó en la infraoctava, como 
también que asistan á la procesión con 
aquella reverencia, atención de espíri- 
tu y modestia exterior con que deben 
estar ante la Divina Majestad verdade- 
ramente presente y existente en el mis- 
mo sacramento. 



TITTJLUS XTIII. 



TITULO XVIII. 



DE RELTQUIIS, ET VENERA- DE LAS RELIQUIAS T VENERACIÓN DE LOS 
TIONE SANCTORÜM, ET SANTOS, Y DE LOS TEMPLOS. 

TEMPLORÜM. 



$. I. 

A Saeris rebus omnis svpers* 
titio eliminetur. Chorees, 
saltat iones, propkanive can- 
tus, in Ecclesia fieri non 
permittantur. 

Omnia venerado, quae Sane- 
toruna lleliquiís, et Imngini- 
bus, Sacrisque cedibus exhibe- 
tur, in Dei laudem, et gloriam 
cpdít, qui gloriotus, et admira- 
bilis in Sanctis suis apparet; 
tottusque Sanctitatis est autor: 
contra vero, si heec in lio ñor e, 
non habeantur, autquolibet ir- 



§.i- 

Destiérrese enteramente toda supersti- 
ción de las cosas sagradas. No se 
permitan danzas, bailes 6 cantos pro- 
fanos erir la iglesia. 

Toda aquella veneración que se tri- 
buta á las reliquias é imágenes de los 
santos y sagrados templos, cede en 
alabanza y gloria de Dios, que se ma- 
nifiesta glorioso y admirable en sus 
santos y es autor de toda santidad; y 
al contrario si las dichas cosas no se 



-XJ). .Plem. única de reliquiis, ct venerat. Sanctorum. Conc. Trid. Scss. 18. c. 5. et Ca-, 
non. c. 6. — Ex. dict. Clem. única ideoque universitatem de reüquiís, et venerátiono SancttffV 



DE h AS . n J-IQÜI A3 Y VENERACIÓN DE LOS SANTOS, &. 



321 



honran ó son tratadas con algún géne- 
ro de irreverencia, profana y supersti- 
ciosamente, se comete grave ofensa 
contra Dios. Conviene, pues, que los 
obispos, como pastores, velen sobre la 
grey, procuren propagar la verdadera 
devoción entre los fieles, y alejar de 
ellos enteramente las falsas y vanas su- 
persticiones para que Dios sea glorifi- 
cado en sus santos. Por lo tanto y se- 
gún el decreto del sacrosanto Concilio 
de Tiento y la constitución del Papa 
Pió V, de feliz memoria, determina y 
manda este sínodo, queden prohibidas 
las danzas, bailes, representaciones y 
cantos profanos aun en el diade la Na- 
tividad del Señor, en la fiesta de Cor- 
pus y otras semejantes. Pero si hu- 
biere de representarse alguna historia 
sagrada, ü otras cosas santas y útiles 
al alma, ó cantarse algunos- devotos 
himnos, preséntense un mes antes al 
obispo* para que sea examinado todo 
esto y aprobado por él. Pero si se 
hiciere algo de lo dicho sin licencia 
y aprobación del obispo, sean castiga- 
dos gravemente según la calidad de la 
culpa los que lo. hicieren y prestaren 
su consentimiento; pero aun estas mis- 
mas representaciones concedidas por 
el obispo, se prohiben durante la cele- 
bración de los divinos oficios. 

§ II. 

Sean castigados severamente los que ha- 
blan deshonesta?nente en las iglesias, 
con las mugeres de palabra 6 por 
señas. 

Igualmente se recomienda estrecha- 
mente á los jueces eclesiásticos, que 

(4) De hoc tit. satis pie loquitur Concil. Milán. 4. a tit. de Sacris Reliquiis, cum tit. 
seq. et Milán. 5. tit. de Ladulgentiis, et Sac. Reliquiis.— Sess. 25. in Decreto de invocatio- 



rcyerentiffi genere prophane, 
et superstitiose tractentitr, gfa- 
vfeift* Dfcutn ofensa comittttor. 
Oportet amera, ut Episcopi, 
tanquam Pastores, gregi invi- 
gílent, veramque devotionem 
ínter Fideles propagare atu* 
deant, fabascfue* et vanas su- 
persticiones penitws ab eis ex- 
plodant, ita ut glorificetur Deus 
in Sanctis suís. Quo circa ex 
Decreto Sa croan nc ti Concilri 
Tridenttnvet ex constitutione 
felicis recordationis Pii Papce 
V. decernit hsec Synodus, et 
mandat, at irí Ecclesiis cho- 
rtttt, aalttítionefl, act iones, et 
prophani can tus prohibeantur, 
etiam in die Nativitatis Domi- 
ni, et in Festo Corporis Chris- 
ti. et aliU similibne; eum vero 
sacre* aliqnse histori® actione 
refere n<ke erunt, alíave sancta, 
et animse utilin, Hymnive ali- 
qui devoti canendi, heec omnia 
per mensem ante ad Eptsco- 
pum deferantur, ht ab eo exa- 
ininentur, et probentur. Qui 
verasiae Episcopi facúltate, et 
aprobatíonc aliquid horiím ef- 
fecerint, et qui cura rtfte con» 
senserint, pro modo cul pee gra- 
viten puniantur. Dum vero Di- 
vina Oíficia celebrantur, actio- 
nes etiam ab Episcopo conces- 
sca fierrprohibentur(l). •" 



$. II. 

ü r qui in Ecclesiis inhoneste 
cum feminis nutibus, aut 
verbís coUoquuntur, severa 

- puniantur. 

- Vehementer itidern Judici- 
bns Ecclesiasticis commenda- 



£2» 



DE LAS RELIQUIAS Y VENERACIÓN DE LOS SANTOS, 



tur, ut cum omni cura, et se- 
veritate quibus opus est, quo- 
rum dam reprimant audaciam, 
qui in Ecclesiis cum mulierU 
bus, aut nutibus, aut libere co- 
Uoquuntur; Magistratus vero 
regios, quantum potest, htec 
Synodus cohortatur, ut contra 
delinquentes hujusmodi ea, 
qiiffí Regiis Legibus sunt dis- 
posita exequantur, et Ecclesice 
Ministris suum quoque auxi- 
iiutn conferant, quosi opus fue- 
ra, hi ab Ecclesia ejicianiur, 
ne ab irreventia hujusmodi mi- 
nime desfstentes, suo exemplo 
alus scandalo sinl. (1) 



$. III. 

2Ve noctú in Ecclesiis per vigi- 
lia agantur: Sermones de 
Passione noctu nefiant. 



Itidcm prsecipitur, ne cui« 
quam in posterum pernoctatio- 
nes, aut noctumse Vigilise, et 
epulffl in Ecclesia permitían* 
tur, sub poena Excommunica- 
tioni*. Ecclesiastici vero con- 
Bentientes graviter punientur. 
Sermones do Passione, et Re- 
surrectione ob incommoda, 
quee inde nascuntur, nociu «ne 
habeantur (2). 



con toda la solicitud y severidad nece- 
sarias, repriman la osadía de los que 
hablan en las iglesias libremente con 
las mugeres, ó les hacen señas. Y por 
lo que respecta á las autoridades rea- 
les, los exhorta este sínodo, cuanto le 
es posible, que cumplan lo que está 
dispuesto por las leyes reales, contra 
esta clase de delincuentes, y presten 
su auxilio á los ministros de la iglesia 
contra ellos; y si fuere necesario sean 
arrojados de la iglesia para que su 
ejemplo no sirva de escándalo á otros, 
por su tenacidad en abstenerse de ta- 
les irreverencias. 

§. III. 

No se permitan veladas en la iglesia. 
Tampoco se digan sermones de pa- 
sión en la noche. 

También se manda que no se per- 
mita en lo sucesivo á ninguno pernoc- 
taciones, ó veladas y cenas en la igle- 
sia, bajo pena de excomunión. Los 
eclesiásticos que lo consintieren sean 
severamente castigados. No se pre- 
diquen en la noche sermones de pa- 
sión y Resurrección por los inconve- 
nientes que de esto se originan. 



ne 
T 



te, vencratione, et Reüquiis Sanctorum, et Sacris Imaginibus.— Motus proprius Pii V. — 
y .x. in c. 2. ele immunitate Ecclcsiar. lib. 6.— Conc. Trid. Sess. 22. in Decreto de obser- 
vand. et evitand. etc. — Mcx.* i. cap. 26. Guad. tit. 4. coiist. 6. ct Milán, i. p. i. tit. de ac- 
tionibus. ct represen tationib. Sacris, et Compost. act. 2. cap. 9. et Tolet act. 2. cap. 21. 
et Gran tit. de colobrat. Missar. n. S. et tit. de Reliq. et venerat. Sanctorum n. 4. ct Sy- 
nod. de Quirog. const. 70. et Provine, cjusdem act. S. cap. 38. 

(1) Gran. tit. de Rcliquiis, ct venerat. Sanct. n. 6.— Lex i. ct 2, tit. 2. lib. l.-recopil. 

(2) Concii. Antisiodor. c. 5. et Trid. Sess. 25. in Decreto de Purgator. tit. de invocat. 
venerat. ct Reliq. Sanct. ad fin. Mex. i. c. 27. §. único, Guad. tit. 6. lit. 19. ot 20. et 
Milán, i. 2. p. tit. de Ecclesiis, et earum cultu, verbo Rector, et Tolet. act. 2. c. 20. ct 
Compost. aot. S. c. 40. ct Gran. tit. de Reliq. ct vener. Sanctor. n. 5. et Synod. de Quir. 
const. 74. et Limonsc 3. act. 3. c. 43.— Lex rcg. i. tit. 2. lib. i. recop. Mexic. i. c. 29. et 
Milán, i. p. 2. tit. de Ecclesiis. ct earum cultu, et Gran. tit. de Reliq. et vener. SS. n. 7. 
et Synod. de Quiroga const.69. et Milán. 4. tit. de prophano usu a Sacris locis toltewto. 
Fundatur in Coñcil. Trid. Ses. 25. Decr. de Indulgen tiis. 



Y DE LOS TEMPLOS. 



399 



§.IV. 



§.IV. 



Nihüjiat prophanum in Ec- Ninguna cosa profana se haga en la 



clesiis. 



In Ecclesiis, aut in illa- 
rumCcemeteriis congregationes 
consuhaiienes, contractas ve re- 
pttm secularimn, ludive aliqtii 
no fiant Iter agentes intra 
Ecclesias sese ad hospitium ne 
recipiant, ñeque dormiant, ali- 
ter sex pondo in usuro fabric© 
Ecetesias, et aecusatoris mulc- 
tentur, quam mulctam persol- 
vant, tam qui in Ecclesiis dor- 
mierint, quam qui consentien- 
tientes fuerint. Hoc tamen De- 
creto non prohibetur, ne tera- 
pore necessitaiis ad templa con- 
ftigiant, si ibi cum debita reve- 
rentia cora inoren tur. 



V. 



Ne Thuri in Cameteriis agi- 
tentur. 

In Ccemeteriis Ecclesiarum 
Taurorura spectacula ne frant, 
sub peana Excosnmunicationis 
latos sententi©, quam incurrant 
Judices, aut Superiores, quo- 
rum ju9su id fit si vero com- 
munitaa sit, Ecclesiastico sub- 
jaceat interdicto. 

§. VI. 

Reliquia Sanctorum ne veno* 
rationi publicte ezponantur, 
ne secum a guoquam drfe- 
rantur, nisi de Épiscopi /*» 
cent i a. Agni cereinepin- 
gantuT. 

Ne levitati animi Reliquias 
falsas pro veris Sanctorum Re- 
liquiifl venerari contingat, de* 
cernit, et jubet haec Synodus, 



iglesia. 

No se hagan en las iglesias ó en sus 
cementerios reuniones (189), contratos 
de cosas seculares ó juegos de cualquie- 
ra clase. No se hospede á los caminan- 
tes dentro de las iglesias, ni duerman en 
ellas (190); y los que quebrantaren esta 
disposición sean multados en seis pe- 
sos para la fábrica de la iglesia y el de- 
nunciante; y pagarán dicha multa así 
los que durmieren en las iglesias, como 
aquellos que lo consintieren. Pero no 
se prohibe por este decreto refugiarse 
á los templos en tiempo de necesidad, 
con tal de que allí se permanezca con 
la debida reverencia. 

§.V. 

No se lidien toros en los cementerios% 

No se hagan corridas de toros en los 
cementerios de las iglesias bajo pena 
de excomunión latee sententice, en la 
que incurrirán los jueces ó superiores 
que lo mandaren; y si lo hiciere alguna 
comunidad quede sujeta á entredicho 
eclesiástico. 

§.VI. 

No se ¿expongan las reliquias de los 
santos á la veneración pública, ni 
las lleve ninguno consigo, sino con 
la licencia del obispo. No se pinten 
las ceras de Agnus. 

Para que no llegue á suceder que 
por ligereza se veneren por reliquia» 
verdaderas de los santos las falsas, de- 



324 



DB LAS RELIQUIAS ¥ VBlfEBACIOÍf DB LOS SANTO», 



ut nemini Hceat secum Reli- 
quias gestare, aut eas ¡n loco 
publico venerandas proponere, 
nisí f>r!us ab Episcopo exami- 
na Ue, autheoiicae comproben- 
tur, ut titulo de Episcoporum 
Officio prsBmksum est^ consue- 
tud o tarnen, et piadevotio Ag- 
nos Dei deferendi, qui a Pon* 
tifice Romano benedicuntur, 
ínter Fideles conaervetur, dum- 
modo ptcturee, ct illuminatio* 
nésj bíouI felicia recordationis 
Gregorii XIII. motu proprio 
consttiutum est, eis non adhi- 
beantur (1). 



§.vir. 

Amuleta¡ aut schedula supers- 
txtiotct prohibentur. 

Q.uia ínter rudes viget abu- 
auaJevH cujusdam credulitatÍ3, 
qua existí m a nt, se certa verba 
scripta, aut certas Ora tío n es 
secum diferentes, aut ad collum 
suspendentes igui, et aqua mi* 
nime perituro», aut bona ali« 
qua, quee desiderant, obtentu- 
ros, sub p»aa Excornmunica* 
tionis praecípitur, ut quicum- 
que haec secum gestaverint, vel 
alia similia, intra mensem post 
hujtis Deere ti publicationem 
Episcopo tradant, eaque ipse 
comburat: deinceps vero nemo 
hede secum habeat sine exami- 
ne, et approbatione Ordinarii; 
confessarii ven» admonentuf, 
ut asuperatitios© vanitatls hu- 
jusfnodi errore sibi confitentes 
peccata cavere hortentur (2). 



termina y manda este ainado que á 
ninguno sea permitido portar reliquias 
ó exponerlas á la veneración en lugar 
público, sin que examinadas primero 
por el obispo se pruebe su autenticidad, 
según está prevenido eu el título del 
pficio de los obispos. Consérvese, sin 
embargo entre los fíeles la costumbre 
y devoción piadosa de portar las ceras 
de Agnus (191), que se bendicen por el 
Romano Pontífice, con tal de que no se 
pinten é iluminen, como está mandado 
por el motu propio de Gregorio XIII. 
de feliz memoria. 

$. VII. 

Se prohiben los amuletos 6 cédulas su- 
persticiosas. 

• 

Por cuanto domina entre las gentes 
rudas el abuso de cierta leve creduli- 
dad, por la que juzgan, que llevando 
consigo ó colgadas al cuello ciertas pa- 
labras escritas íi oraciones, de ningu- 
na manera perecerán por fuego y agua, 
ó alcanzarán los bienes que desean, se 
manda bajo pena de excomunión, que 
cualesquiera que portare estas ó cosas 
semejantes las entreguen dentro de un 
mes de la publicación de este decreto al 
obispo, quien las quemará (192); y que 
en lo sucesivo ninguno tenga esta clase 
do cosas sin examen y aprobación del 
ordinario; recomendando á Jos confe- 
sores, que exhorten á sus penitentes á 
precaverse del error de semejante Va- 
nidad supersticiosa. 



(V) ' Huían, i. p. i. tit. de Sanctarum Reliqtúar. veneraiióne, et Compost. act.* t. c. 6. 
et Limen. 5. act. 4. c. 10.— Motus proprius Grcgor. XIII. in Bullar. Apóstol. Conc, Mi- 
i*b. 3. verbo Sanctissimi, et 5, yerbo Sanctissimi. 

(3) Gran. tit. de Reliq. et rencrat. Sanctor. n. 2. et Compostel, act. 2. c. 6. 



4» » «fí- » » , • f.r 



r d* eort*KMW. 



82* * 



$.vih. 



§. vra. 



Awic/ofttm Reliquia in loco 
dfjoenti extra Sacra Eucha~ 
rislics Tabernaculum a*ser- 
vcntur. 

Pttbane, el atilhentics Re- 
liquia io aliqtia Ec€lesia : exis- 
tentes, extra , Tabernaculum 
Saiitissimi Sacramenti Eucha- 
tiátiae'in Ideo decenti coliocen- 
urr. Intecim tacnaav si Jocos 
imjugmoiü noQ $«t deputatua» 
in aliqua parte ejusdein Taber- 
náculo* asserveñtur:' ut autem 
pia, et laudabilis consuetudo 
Sacras Imagines venerandi in 
animis Fidelium eum qfíestunl 
operetur, ad quem i Use institu- 
to sunt, P^>pulusque Sancto- 
rurrTrecolat memortam, eos^ae 
veneretur, et ad eorum imita* 
tionem, vitam, moresque com- 
ponat, máxime conveniens 
est, ut nihil iri Imaginibus 
prophanum, aut indecens ap* 
parea!, quo prensil deroijo Fi- 
delium itnpediri. Eam ob cau* 
samjuxta Concilii Tndenüni 
Decretum prohibetur, ne post 
hao quijsqaajn Hispamis, In* 
dusve Imagines ad usum alicu- 
jus Ecclesite hujus Archiepis* 
copatus, et Provincias* depfn- 
gat, nisi prius ftb Episcopo, 
aut ah ejus Ofliciali examinen- 
tur, aliu'r operarum, quas in 
his fabricando, et depingendis 
collocavit, stipendium amittat. 
Visitatoribus vero injjjngitur, 
ut qu;>9 repererint Imagines, 
historian apochriphas expri- 
méntes, aut indecenter scttlp* 
tas. aira. depicUs, deieri, íeu 
inda trooflceriprocipiant, alias- 
que in earum loco deccqtes 
subatttnant. (1) 



Guárdense las reliquias de los santos 
¿n lugar decente pero fuera del ta- " 

bernáculo de la Sagrada Eucaristía*. ; 

Colóquense las reliquias aprobadas 
y auténticas que hubiere en alguna 
iglesia, en lugar decente fuera del ta- 
bernáculo del Santísimo Sacramenta 
de la Eucaristía; pero entre tanto no 
Tiubiere algún lugar designado al efec- 
to, consérvense en alguna parle del mis- 
mo tabernáculo (193). Además para 
que la piadosa y laudable costumbre de 
venerar las sagradas imágenes produz- 
ca en los fieles el efecto para que ha». ¿ 
sido establecidas, y el pueblo haga me- 
moria de los santos, los venere y arre- 
gle su vida y costumbres á su imita- 
ción, es muy conveniente, que nada se . 
presente en las imágenes indecente ó 
profano, con que pueda impedirse la 
devoción de los fieles (194). Por tal mo- , 
tivo se prohibe, según el decreto del 
Concilio de Trento, que en lo sucesivo 
ningún español ó indio pinte imágenes, 
para cualquiera iglesia de este arzo- 
bispado y provincia, sin el previo exa- 
men del obispo ó su provisor, perdien- 
do en caso contrario el precio estipula- 
do por la fabricación y pintura de di- 
chas obras. Se manda igualmente á 
los visitadores que hagan barrar ó 
quitar aquellas imágenes que represen- . 
taren historiáis apócrifas, ó esculpidas,-,, 
ó pintadas coh indecencia, sustituyendo 
oirás decentes en su lugar. 



(0 . Conc. Trid. Scss. 25. in principio, et ia §* rilad vsr©.— Moxw. i.-c. 8 U et Corapoqt. 
act. 9. Dccr. 5. Syn. do Quir. constit. 67. et 6S. Milán, i. p. i. tit. qu® servonda sint in 
Sacris Imaginibus effin£enclis,ct4.tit. de Sacris Kcliq. et tit. de ornatu, decore, ot aitora 
Sacrorum locorum verbo mtibus in Ecclcsiis. Conc. Limen. 3. c. 53. ct Conc. i. Provine. 

32 



32<*. DE LAS RELIQUIAS^? yq¡lpiM4$iOII[ ( W LOS SANTOS, 

§• ix. §. IX. 



Prccstat Imagines depingi: 
quod, si sculpantvr, ex ea- 
dem materia eis vestesjiant. 



Imagines de ce tero cons- 
truendfe (si fieri possit) a al pie* 
Xm Bint 9 aut, si sculpantur, hoc 
ita fíat, ut eaa ,vesübus ornare 
minime opus sit; quee.vero hoc 
tempore jato extant, proprias 
habeant vestes de pu tatas. Si 
vero aliqua Persona sécula» 
rís ad ornatum iraeginis, vestí v 
menta ahqua commudaverit» et 
his Imago induta fuerit, eo ip» 
so ad ejus cultu-tn applicentur. 
Imagines autem quan4pve.sjti*; 
bus, aut ojio modo. eruju ornan- 
das, ad eftectum hujusmodi ex- 
tra Bcclesias ne ferantur (1). 



$. X. 



Conviene que se pinten las imagen**? 
pero si fueren de escultura hágaseles 
el ropaje de la misma materia. . 

Las imágenes que en losuce^uraiaei 
construyan» si fuere posible** ó sean ¡ 
pintadas, ó si se hacen de escultura, 
sea de tal manera, que de ninguna 
suerte se necesite adornarse «con ves-, 
tidos, y las que ya existieren actnal- 1 
mente tengan designadas. sus vestidu- 
ras propias. , Y si alguna persoga se- 
cular prestare algunas ropas para el 
adorno de la imagen, y fuere esta ves- 
tida con ellas, por el mismo heohq se 
apliquep á su culto. Y, cuando fuera 
necesario vestir ó adornar de cualquier 
modo á las imágenes, no se lleven pa- 
ra este efecto fuera de las iglesia**!, 



Imagines Sacra nec in escu* No se graben ó formen imágenes sagra* 
lentis, nec in vasis, *¿, in** da$ m los manjares, vasvs> ete. 
culpantur. 



Ot) revereat¡*ra,,SanQtis9U 
mee Cruci, Sanctorumque Ima- 
ginibus debitam, interdicitur, 
ne in saccharo, buccarove, áut 
alus .eeoulentis, nec in sepul* 
chris, aut.in ferramentis, quU 
bus pecudes signantur, Cru* 
cem, Irhaginesve Sanctorum, 
aut alias res Sacras depingere 
liceat, altor, quisecua fecerit, 
a Judicibus Ec el esias tipia ,cor- 
rigetur (2). 



Por la debida reverencia* á la 1 san- 
tísima cruz é imágenes de los santos, 
se prohibe pintar o grabar en . azúcar, 
bizcocho u otros manjares, en los se*' 
pulcros ó en los fierros con que se hier- 
ran los rebaños, la cruz, imágenes de 
santos ú otros objetos sagrados; y el 
que delinquiere sea castigado por los 
jueces eclesiásticos. 



Bononfense 4. p. tit de Itnagirrib, Sacris. in Arch ¡episcopal i Bononiensi. Conc» Dicaces** i 
num de Cádiz sub D. Garcia de Haro c. 14. et Dicecesanum de Astorga sub J). Petro ÚO — 
Rojas constit. 14. c 9. et Dicecesamim de Burgos sub Archiep. D. Francisco Pacheco de 
Tolecfo líb. 9. iit. deReliquiia, et venerat. Sanct. c. 8. 

X) Tide Conc. citata supra. 

(2) Suadetur ex leg. 3. títuL í. lib. u recopilad Cono. Milán. 0, verbo quo¿ pnrinsefe:. 



s 



T »B IOS TBMrt.08. 



327 



§i?XI. 



§. XI. 



Nunu3.deintepsAr<u,Calitee t Ninguno en lo aueeaboo tenga aras, 
■ fr. consecra*,* venales ha. cálku eU consagrad detentaba- 

beat, sub amissiont* pctna. , 7 

^0 j^tta a¿ comiso. 



. Nullas mercator , aliusve 
qnisquam Sacros Lapides, Cá- 
lices, Ornamenta Sacra, aut be- 
- nediciá venalia<habeat; seu be- 
nedeci, et consecran faciat, ut 
divendat, sub poena Excómmu- 
nicaitóaiey ac praterea retven* 
ditee hujusmodi pretium fabri- 
ca Ecciesise applicetur (1), 



$. XII. 



Ningún comerciante u otro alguno 
tenga aras consagradas, cálices consa- 
> prados, ornamentos, ó cosas benditas, 
de venta, ó tas haga bendecir y consa- 
grar para vendérias, bajo- pena de exco- 
munión, y ademas tfe efeto se aplicará 
á la fábrica de la iglesia el precio de lo 
que se haya vendido. 

§. XII. 



Antíphona Salve Regina sin- • Cántese en las catedrales todos los días 

gulis Quairagessim* die* & cuaresma y sábado8 dd aSo fo 

bus* tt Saooattsper annvan * 

in Ckuhedraliima canteiur. antífona Salte Regina. 



Quia omnes speciali devo- 
tione Gloriosissimam Virginem 
•Mari am untversalem Patronam 
et A dvocatam prosequ i debe- 
mus, statuitur, ac jubetur, utia 
ómnibus Ecclesiis Calhedrali- 
bus hnjus Archiepiscopatus, et 
Provincia Antiphooa Saive 
-Regina cum omni sollemnita- 
te canteiur singuüsQuadrages- 
simee diebus, usque ad Fe ría m 
tertiam majoris hebdomffdoe, 
necnon singulis Sabbatia per 
annum, cui assistet ad recitan- 
dam Orationem Canonicus pro 
tempore Hebdomadarios, nec- 
non Capellani, et Cantores om- 
nes intersintj iique cum hoc o- 
nere ad officia hujusmodi ad- 
mitli debent; Epíscopis vero 
vaide commendatur, ut omni 
sollicitudine piam ín Sanctissi- 
mam Virginem devotionemhu- 
jastaodi augeri procurent, om* 



Por cuanto todos debemos tener es- 
pecial devoción á la gloriosísima Tír- 
gen María, universal patrona y aboga- 
da, se dispone y manda, que en todas 
las iglesias catedrales de este arzobis- 
pado y provincia se cante con toda so- 
lemnidad en todos los dias de cuares- 
ma hasta el martes santo, igualmente 
que en todos los sábados del año, la 
antífona Salve Regina, á la cual asistirá 
para decir la oración el canónigo que 
fuere hebdomadario, hallándose tam- 
bién presentes los capellanes y todos 
los cantores, los que serán admitidos á 
sus oficios con dicho cargo, Y se re- 
comienda mucho á los obispos que con 
todo ahinco procuren propagar esta 
piadosa devoción á la Virgen santísi 
ma, y pongan particular diligencia en 



*¿m± 



(1) Mex. i. c 86. et Synod de Qoir/éOÉsi. 66. 



328 



DE LAS RELIQUIAS Y VENERACIÓN DE LOS SANTOS, *. 



nemque'adhibeant diligentiam, 
ut pro celebrandis Misáis de 
Beata María in Sabbatis, et 
pr¡> Antiphona Salve Regina % 
ut preemissum est soíiemniter 
decantunda, aliqua sit dotatio, 
sive iustitutio (1). 

i r. .^, XI II. 

Quotidie hora tcrtia vesperti- 
na ter campana pulsetur in 
memoriam Passionis Jesu- 
Christi Domini nostri. 



Q,uo vero in omniura Fide- 
lium memoria Domini nostri, 
ac Redemptoris Jesu-Christi 
Passio semper retineotur (alus 
ob hanc causam.devotionibus, 
et laudabilibus populi consue- 
tudinibus minime sublatis) hrco 
Synodus statuit, ac mandat, ut 
singuiis diebus hora tertia po- 
meridiaoa in ómnibus Cathe- 
dralibus, et Parochialibus Ec* 
clesiis, ad effectum hujusmodi, 
Campana per tres interpolatos 
ietus pulsetur. Fidelesqueheec 
Synodus quantum potestin Do- 
mino exhortatur, ut hoc signo 
audito, pro 6ua quisque devo* 
tione, nliquas in memoriam 
Passionis Domini preces effun- 
dat. Quoties vero predicta ho- 
ra dato signo id effecerint, qua- 
draginta dierum indulgentiam 
consequaatur. 



que haya alguna dotación ó fundación 
para celebrar en los sábados las misas 
de María Santísima y para cantar, co- 
mo se ha dicho, con solemnidad ía an- 



tífona Salce Regina. 



§.XIII. 

Dense tres toques con la campana á las 
tres de la tarde de cada dia, en me- 
moria de la pasión de Nuestro Se» 
ñor Jesucristo. 

Para que constantemente se conser- 
ve en la memoria de todos los fíeles, 
la pasión de Nuestro Señor y Reden- 
tor Jesucristo (sin quitar de ningún 
modo por esta causa otras devociones 
y loables costumbres del pueblo), dis- 
pone y manda este sínodo, que todos 
los dias á las tres de la tarde se toque 
á este efecto la campana por tres gol- 
pes interpolados en todas las iglesias 
catedrales y parroquiales; y exhorta 
fervorosamente en e! Señor á todos los 
fíeles, que al oír esta señal, conforme 
á la devoción de cada uno, rece algu- 
nas oraciones en memoria de la pasión 
del Señor. Y cada vez que nsí lo hi- 
cieren ganarán cuarenta dias de indul- 
gencia. 



(1) Guadix tit. 3. constituí. 16. et Gran. tit. de eclebrat. Missar. n. 16. Sy nodal de 
Qüir. const. 42. et Limen. 3. act. 3. c. 27. et Conc. Milauens. 3. verb. Keligiosis.— Ex 
Matth. c. 27. et Lucje c. 9$. et constat ex Clemente P. M. lib. 5. constitut. .Apóstol, c 16. 
ad finem, et lib. 8. c. 40. tom. i. Conciliorum. Concil. Mcdiolan. 2. tit. 2. Decreto 10. de 
qua oratione vespertina, et de Indulgcntia concessa a Gregor. XIII. VideCarohun Borro- 
mcum Archiepisc. Mediolanen. in actibus su® Ecclesi», tom. 2. p. 7. agit Cajear Baro- 
nius in annalibus Ecclcsias. tom. i. fol. 221. vers. is de Anno, et Navarras de Horis Ca- 
nonicis c. 18. n. 43. et Fr. Antonius de Aranda in Lib. (Loores del Santo Calvario) c. $0. 
fol. 242. Durand In rationali Divin. Offic. lib. 4. c. i. n. 20. et Ioanncs Stephanua Duranúu 
lib. 3. de Eitibus Eccics. Cttholicsa c 10. foL «14. 



VM VA. IWMümDAD SB 1AS ISlESIAS T SS LOS CLUKTSOS 



329 



TITULUS XIX. 

DE IMMUNITATE ECCLESIA- 
BUM EX CLEKICORUM. 

$. I. 

Ecclesiarum immunitate 
providctur. 

Si imperatorum, et Regum 
tempornlium palalia,eorumque 
famuli priviiegiis, et immuni- 
tatibus jure gaudent; quanto 
magia Ecclesias, et Ecclesisa 
ministros ¡inmunes esse opor- 
tet, qui «eterno Deo vivo, et ve- 
ro dicantur? Quare Iicec Sy- 
nodus decernit, ac jubet, ut ne- 
nio cujuscumquc qualitatieexis- 
tat, contra libertatem Eccle- 
siasticam leges condat, aut sta- 
iuta decernat, nec obsideat, in- 
vadat, aut occupct Ecclesias, 
nec liberum earum ingressum, 
et egre8sum impediat, nec ab 
Ecclesiis eos extrahant, qui eo 
con fu ge lint, et bac immunitate 
gaudere possuntj nec eos vin* 
culis constringant, aut eis cus- 
todes adhibeant in Ecclesiis, 
vel ccemeteris; nec ullo mudo 
Eccleeii?, vim inferant, vel ea- 
rum portas contingentes, aut 
parietes dejicientes, admotisvé 
scalisadeasascendentes. Quod 
si secua fecerint, priva tac per- 
son® preñara excommunicatio- 
nis ipso jure incurran t. Com- 
munitates vero Ecclesiastico 
subjaceant interdicto, a quibus 
censuris non absolvantur, ni- 
si post plennm satisfactiorfem 
darani Ecclesiis illati; dum vero 
Ecclesia obsessa tenebitur, ces- 
satio a divinis fíat. Quod ai 
Episcopo videbitur, illi, qui vim 
templis intulerint, pecuniariis 
pañis fabricas Ecclesias appli- 
candis plectentur (1). 



TITULO XIX. 

DE LA INMUNIDAD DE LAS IGLESIAS Y DE 
LOS CLÉRIGOS (195). 

ti- 

Se provee á la inmunidad de las 
. iglesias. 

Si los palacios de loa emperadores y 
reyes temporales y sus criados gozan 
por derecho privilegios é inmunidades, 
¿con cuánta rnas razón corresponde que 
sean inmunes las iglesias y sus minis- 
tros, que están consagrados al eterno 
Dios vivo y verdadero! Por tanto, es- 
te concilio decreta y manda, que nin- 
guno, de cualquiera calidad que sea, 
promulgue leyes, haga estatutos contra 
la libertad eclesiástica, ui cerque, in- 
vada ú ocupe las iglesias, ni impida 
la libre entrada ó salida de ellas; ni 
extraigan (196) de las iglesias á los que 
se retraen ó refugian á ellas, y puedan 
disfrutar de esta inmunidad, sin po- 
nerles prisiones ni guardas en las igle- 
sias ó cementerios, sin hacer violencia 
á las iglesias, ó rompiendo sus puerta?, 
ó derribando sus paredes, ó subiendo 
á ellas con escala». Y si contravinie- 
ren á esto personas particulares, incur- 
ran ipso fado en la pena de excomu- 
nión. Y si fueren comunidades, que- 
den sujetas á entredicho eclesiástico, 
de cuyas censuras no serán absueltos 
hasta la plena satisfacción del daño 
causado á las iglesias: y mientras la 
iglesia estuviese sitiada estarán sus- 
pendidos los oficios divinos. Si el obis- 
po lo tuviere por conveniente, multará 



^•mt 



(1) Tx. in cap. inter alia da Immunitate Ecclesíar. — Conc. Trid. Sosa. 25. c. 20. de 
format.— Mexic. i. c. 30. Guadix titul 4. const. 4. Milán. 1. 3. p. titul de Eccleeiia, *t 



330 



DE LA INMUNIDAD DE LAS IGLESIAS 



en penas pecuniarias para la fábrica de 
la iglesia á los que violentaren los tem- 
plos. 

§11. 

Qué deben hacer los que se refugian á 

las iglesias. 

A fin de que nadie abuse de la in- 
munidad eclesiástica para cometer nue- 
vos delitos, manda este sínodo, que 
ninguno de los que se han retraído á la 
iglesia salga de ella para hacer a otro, 
injuria ó agravio, 6 cometer otros es- 
cesos; ni tenga consigo en la iglesia 
mu ge re a sospechosas, ni juegue, ni to- 
que á las puertas de la iglesia ó ce- 
menterio la guitarra 6 otros instrumen- 
tos de música, Y cuando pasare por 
la iglesia ó paraje cercano á ella algún 
ministro de justicia, los refugiados al 
asilo se escondan de su vista. Y si 
contravinieren, écheseles de las igle- 
sias» y no sean recibidos en otras, á no 
ser que de esta expulsión les resulte 
algún peligro. 

§. III. 

Haciendo la contrario de lo que se les 
vitanda pónganseles prisiones. 

Pues en tal caso se'Ies ha de dar 
otra corrección, echándoles prisiones 
dentro de las iglesias. Y si violaren 
este decreto, los sacristanes, ó los que 
cuidan de las iglesias darán parte á los. 
oficiales^ pata que tomen la providen- 
cia oportuna. 

earnm cuttu verbo sicut ^eclesiástica, et ead. par. 2. ti tul. quse peí tinent ad bonprum, ti 
jurium Ecdes. conflejnrationei», v*rbo ompes yero, et 5. Milán, tit. de Euclesiw, et oarunt 
supellcctili, et fructib. et Gran. tit. de Immunit. Ecclesiar. et Syn. de Quir. const. 7¿ 

(1) Xz. in c. final, de Immun. E celes.— Mex. i. c. 31. et Guadix tituj. 4. cox^á. 4» in 
fine, et Oran, tit do Reüquiis, et venera^ Sector, n. 9» ct ítynod. <fc Quir. cpugL J& 



$. II. 

Quid exequi debent ti, qui ad 
EccUsias confugiuni. 

Ne vero quiaquam Ecclesias-^ 
tica immunitate ad perpetran* 
da nova delicta abutatur, man- 
dat hoc Synodus, ut nemo ex 
hia, qui a4 ISoclesiara confu- 
gerint, extra eam egrediatur, 
ad injuriam alicuiirrogandam, 
aut ahud delictum committen- 
dmm, ñeque suspectas mulleres 
in Ecclesia secum habeat, aut 
ludos exerceat, nec ad portas 
Ecclesise, aut ccemeteriorum, 
lyram, aut alia música instru- 
menta puleet. Curo vero rni- 
nister aliquis juslitiae per Ec- 
clesiam, aut proximum Eccle- 
sice locuui transierit hi, qui ad 
Rccleaias confugerunt, ab ejus 
cooapeotu se abseondant, quod 
si secus fecerint, ab Ecclesia- 
rum hujusmodi locis expelían- 
tur, et in alus ne recipiantur, 
nifi ex bujusmodi expulsione 
periculum aliquod eis prove* 
niat (1). 

$. III. 

Si ascut faciat, ac pracipitur, 
vinculis construí gantur. 

Tune enim aliter corrigenda 
sunt, et vinculis intra E ce les i as 
coercendi; si vero ü decretum 
hujusmodi viola veri nt, sacris- 
ta?, aut qui Ecclesiarum curaca 
gerunt, officialibus annuntient, 
ut quod fuerit opportunum pro- 
vidéant. 



i' jjiu juó& CLEKIGOS* 



331 



, IV. 



§. IV, 



Ultra dies iwvem in Ecclesiü JVo permanezcan en las iglesias pasa 

dos nueve dias. 

Mas porque no es justo que fos de- 
lincuentes establezcan en la iglesia su 
propia habitación y domicilio, practi- 
cando con flojedad las diligencias pa- 
ra salir con seguridad fuera del asilo, 
manda este sínodo, que no se les per- 
mita estar en ta iglesia mas de nueve 
dias sin licencia especial del obispo. 
En cuanto á los retraídos por no cum- 
plir el destierro á que salieron conde- 
nados, écheseles de las iglesias, á no 
amenazarles algún grave peligro, ó otro 
riesgo muy notable. 

§.V, 



non demorentur* 

Quoniam vero eequum non 
est, ut delinquentes propriam 
habitationem Ecclesiam sibi 
consiituant, eam neglfgeoter 
proestantes, quibus tutus sit eia 
extra. Ecclesias egressus, raan- 
tlat htec Synodus, ne hi sine 
speciali Episcopi (¡centra, ultra 
ii o ve ni dies in Kcclesia perrxiit- 
tantur. lili vero qui ad Eccle- 
naiQ ge receperunt, ne ad exU 
lium condemnati illud adim~ 
pleant, ab EccJesiis ejiceantuf, 
nisi grave aliquod periculum 
eis immineat, aut alind valde 
notabile, si ab Ecclesia expe- 
Uantur (1). 



Quomodo procedendum si Cíe- Cómo se ha de proceder cuándo el jüéz 

ricus a Seculari Judiee ca, - r ^ ¿ un cUr ; 

piatur. ■*■ 



Para evitar las competencias entre 
las jurisdicciones civil y eclesiástica 
sobre castigar los delitos de los cléri- 
gos de prima tonsura y menores órde- 
nes, manda el sínodo que los jueces 
eclesiásticos observen en este punto el 
decreto del Concilio Tridentino; para 
cuya ejecución antes que el oficial ó 
juez eclesiástico conceda á favor de 
alguno las letras inhibitorias, se infor- 
mará y examinará, si tiene título legí- 
timo, y la identidad del clérigo con el 
que se contiene en el título. Esto se 
entiende cuando el juez seglar no ha 
puesto en prisión á dicho clérigo; pues 
en el caso contrario, por el peligro que 

(1) Mex. i. c. 31. §: 2. ad finem, et Quadix titul. 4. const. 3. et Granat. tit. de Reli- 
quia, et wnex. Sanotor. a. 9. in ftn#, et 3ynod. de Quir. const. 73. 



Ut controvertí® ínter scecu- 
larem, et Ecclesiasiicam juris- 
cftctionem [depuniendis Cferico- 
rüm prima tonsura, aut quatuor 
rain o rio us initiatorum delictis] 
viten tur, praecipithsec Synodus, 
ut Judices Ecclesiastici, quo ad 
hoc Concilii Tridentini decre- 
tum observeht, ad cujus execu- 
tionem, priusquam oíHcialis, aut 
Judex Ecclesiasticus in favo- 
rom alicujus Clericí ex pre&dio 
tis, inhibitorias Hueras conce- 
dat, inquirat, etexaminet, si ti- 
tulum legitímum habet, aut si 
Clericus ille est ídem cum eo, 
qui in titulo continetur. Hoc 
tavnen intelligitu» c&su quo 
Clericus hujusmodi a seculari 
Judiee captu* non detineatur, 



$38 DE LA INMUNIDAD DB LAS IOLB81A8 T DE LOS CLÉRIGOS. 



tune enim ob periculum, qnod 
ex diiatione inminet, ejua peti- 
tio adroiueoda est, et juxta ju- 
ris dispositionern providendum, 
ut in primis e seeculari carcere 
ad Ecclesiasticum transiera tur; 
deinde vero uiterius procede- 
tur (1). 

§. VI. 

Clericorum hujusmodi delicia 
ne impunita mancant, 

.. Quando inhibitorias litteras 
Judici seeculari dirigere con ti* 
gerit, cum debito bonore Judi- 
ci hujusmodi inlimentur. Ju- 
díces vero Ecclesiasttci curent 
diltgenter, ne Clericorum hu- 
jusmodi ad se transmissorum 
delicia impunita remaneant, 
nec a causas prosecutione desis* 
tant, usque ad sententiam tíif- 
finitivam, ad idque parte con- 
traria desistente, aut Judice ex 
officio procedente, causan vi- 
ce?, et voces Fiscali tradantur, 
curentque, ut his causam usque 
ad conclusionem prosequatur. 
Si vero delictum grave fuerit, 
reos captosadhibitis rldejusso- 
ribos, ne liberent, doñee ornni- 
no cqusa terminetur, et difinia- 
tur; ac delínquenos hujusmodi 
pro gra vítate delicti puniantur, 
ne eis Clericalis status delin- 
quendi iicentia Bit. 

TITULUS XX. 

NE CLERTCI, VEL MONACHl 
NEGOTÍIS SECULARIBUS 
SE MMISCEANT. 

§. L 

Negotiationi clerici non 
vacent. 



amenaza de la dilación, se ha de ad- 
mitir sn pedimento, y proveer con ar- 
reglo á la disposición del derecho, pa- 
ra que ante todas cosas se le traslade 
de la cárcel seglar a la eclesiástica, 
después de lo cual se procederá ade- 
lante. 

No queden impunes los delitos de tales 

clérigos. 

Cuando se dirigieren letras inhibito- 
rias al juez seglar, intímesele con la 
debida honra, y los jueces eclesiásticos 
cuiden mucho que no queden sin cas- 
tigo los delitos de estos clérigos que 
se le hayan entregado, ni desistan de la 
prosecución de la causa hasta la sen- 
tencia definitiva; y en falta de parte 
contraria, ó no procediendo el juez do 
oficio, tomará el fiscal la voz en la 
causa, procurando que siga hasta su 
conclusión. Y si el delito fuere grave, 
no den libertad bajo de fianza á los 
reos, hasta que se termine y sentencie 
la causa, y sean castigados según la 
gravedad de su delito, á fin de que el 
estado clerical noles sirva de licencia 
para sus excesos. 



TITULO XX. 



LOS CLÉRIGOS Y RELIGIOSOS NO SE MEZ- 
CLEN EN NEGOCIOS SEUULAHES. 



No se empleen los clérigos en negociar. 

Por cuanto la codicia, raíz de todos 
los males, se ha apoderado con fuerza 

(1) Conc. Tnd. Sess. 23. cap. 6.— Mex. x. c. 85. et Guadix tituL S. const. 45. 



Quoniam cupiditas, roa lo» 
rum omniura radix, val de hac 
riostra tempestate Ecclesiasti- 



LOS CLÉRIGOS T RELIGIOSOS NO SE MEZCLEN, *. 



383 



corum qnorundam ánimos in- 
tasit, ideo ne in domo Dei, 
qare domus Orationis est, ne- 
goliationes exerceuiitur, heec 
Synodua statuit, ac prcecipit 
ómnibus hujus Provincias E- 
piscopis, et Clericis Sacro Or- 
«Jine initiatts, cujuscumque dig- 
nitatis, et conditionis existaní, 
ut non solum ab usurariis con- 
traciibus, et jure divino damna- 
tis abslineant sese; sed etiam 
üb his, qui, quamvis secularU 
bus permittuntur, Clericis ra- 
cione sui status a Sacris Cano- 
r.ibus prohibentur. In cujtis 
i < i executíonem haec edicuntur. 
Aemo negotiationes, mercatu- 
vas exerceat, aut alicujus Pro* 
curator, negotiorumve gestor 
ait, aut alienarum mercium 
Curam suscipiat, ea?que ádmi- 
nistret, vel earum pretium 
transmuta t, aut alio quovis mo- 
flo in bnjusmodi negotiationi- 
Jbiis se immisceat. Quod si ali- 
qui hoc Decrctum violaverint, 
si Bpiscopi sint, ipso facto Ec- 
desi® ingrP86u interdicen tur, 
a quibus in Provincial! Syno- 
do hujus reí ratio pete tur. Ce- 
teri vero Clerici, cujuacumqne 
conditionisexistanr, practer pre- 
ñas a jure statutas, quce in suo 
robore, et firmitate permanent, 
ipso facto, poenam Excommu- 
nicationis majoris incurrant, et 
si semel id commiserint, da- 
centum minarum pondo mulc- 
tentur, si iterum, quatuor cen- 
tum, si tertio, sex centum, ac 
prneterea suppelectilem, et pe- 
cunias amittant, quibus nego- 
tiationes exercuerint, totumque 
id f quod ex contractibus prae* 
díctis provenerit; cujus tertia 
una pars hospitali domui Cathe- 
dralis Ecclesiee applicetur, ter- 
tia vero pars altera Justitira 
sumptibus erogetur, alia vero 
Judici, et accusatori aoque tri- 
buatnr. Qui vero per interpo- 
titam Persona ni negotiabitur, 
aut ad negotiandum pecunias 



en nuestros tiempos de algunos ecle- 
siásticos, por lo mismo para que no se 
hagan negociaciones en la casa de 
Dios, que escasa de oración, establece 
este sínodo y manda á todos los obispos 
de esta provincia y á los clérigos de or- 
den sacro de cualquiera dignidad y con- 
dición cflie sean, que no solóse absten- 
gan de los contratos usurarios y conde-, 
nados por derecho divino, sino también 
de aquellos que aunque permitidos á los 
seglares, se prohiben por los sagrados 
cánones á los clérigos por razón de su 
estado. En cumplimiento de lo cual, se 
ordena lo siguiente. Ninguno ejerza el 
comercio y negociación, ni sea procu- 
rador (197) ó agente de negocios de 
alguno, ni se encargue de mercaderías 
agenas, ni las administre, ó gire su va- 
lor en letras, ó de cualquiera otro modo 
se mezcle en semejantes negociaciones; 
y (198) si algunos violaren este de- 
creto, siendo obispos ipso facto se les 
prohibirá la entrada en las iglesias, y 
darán razón de su conducta en el sí- 
nodo provincial. Los demás clérigos 
de cualquiera condición que sean, fue- 
ra de las penas dispuestas por el dere- 
cho, que quedan en su fuerza y vigor, 
incurrirán ipso facto en la de excomu- 
nión mayor, y pagarán de multa dos- 
cientos pesos por la primera vez que lo 
cometieren, doble por la segunda, y 
triple por la tercera, y perderán ade- 
mas los géneros y dinero con que ha- 
cían su comercio, y todo lo que proce- 
diese de dichos contratos; aplicando 
una tercera parte al hospital de la igle- 
sia catedral, otra para gastos de justicia, 
y la otra para el juez y denunciante por 
iguales partes. El que negociare por 
tercera persona, (199) ó diere diue- 



c334 



xos-oMBBaaos T^mtLiowsos 



in ,8wetntem dad^tit, potó» jroren compañía para comerciar, se- 

pecuniaxiUhoc Decreto statu- r 4 imu | ta(io i gua l me nte en 1*8 PifiES 
ti* mulctabitur; hoc tamen De- . . ° * w * *"■*«* 

pecuniarias que se expresan en este 
decreto, el cual no prohibe &¡n embar- 
go á los clérigos lo que Jes permiten 
los cánones. 



-■-— - - i — — — — 

creto, quffi Clericis per Cano 
nes licent, prohibita non inte- 
Jligantur (i). 



4« II. 

Indorum Ministris omnis ne- 
gotiatio prokibetur sub eiis- 
dem jpotnis» 



Precipitar itero snb prffimií- 
,BÍs.pmtyie, ne uljus Clericus la- 
dorum Curam gerens,, in suis 
regionibu8 per se, aut per in- 
terpositam Personan* contrae- 
tus redimemli pisces, aut <quod 
veoatiqqe capitur, gossipium, 
saiem, millium, et alia hujus- 
modi, qusB in terris Indorum 
nascuntur, uthac iteíum di- 
vendat. Ñeque 6tLamn*gotia- 
tionis, seu lucri gratia Indos 
suso jurisdictionis nere, aut te- 
xere, a ut alias artes hujusmodi 
exereere faciat; quo fiet, ut In- 
f d¡ hia molestáis non divexentur, 
et hi, qui Indorum Curam ge- 
runt, liberius eorum vitia re* 
prehendant,eosquecornmodius 
Áostruant. 



§. ii. 

Se prohibe toda negociación á los »wt¿- 
nistros de los indios, bajo i las mis- 
• mas penas. 

Se manda ¡asimismo bajo las pro- 
pias penas que ningún clérigo que ejer- 
ce la cura de los indios, h^ga en sus 
distritos por sí ó por interpuesta per- 
sona los contratos de comprar la pesca 
ó caza, ni el algodón, sal, maíz y de- 
roas cosas que. produce Ja tierra de loa 
indios para revenderlas. Ni con miras 
lucrativas y de comercio emplee á los 
indios de su jurisdicción en hilar, tejer, 
ni otros oficios semejantes. Así se lo- 
grará que no estén los indios molesta- 
dos con vejaciones, y los curas ó mi- 
nistros reprenderán con mas franqueza 
sus vicios, y loa instruirán con menos 
embarazo. 



$. III. 

Qleritis rediituum Ucatio 
prahibetur. 

.Prohihetur hiriera ómnibus 
Sacro Ordine initiatis, ne per 
se, aut per interpositam Per- 
sonam, in toto, aulin parte Ec- 
cJesiasticotf, aut Seculares red- 



$. III. 

-& prohibe á los clérigos arrendur 

rentas. 

Se prohibe también á todos los cléri- 
gos de orden sacro, que ni por sí ó por 
tercera persona, tomen en arriendo en 
todo ó en parte las rentas eclesiásticas 



NO ¿3 ,MS«CLK9 W ^K0OOXO9-SaC9£4aUM^ 



33» 



ditus locent, aut in sa tranala- 
tiones similfanr reddituum re- 
ciptant. . Qtrt/d'si- per ititerpó* 
sitam Personamaeeua fefceríntj 
pondo centum minarum per* 
solvant: si vero per se ipsos, 
ponda ducentum, qnse in pio- 
rum ope^um, ei fabrica) Cathe-- 
dralis Ecc]esite,.aqcusatorisque 
U8U8 aequis partibus erogentur, 
ai vero his pcenrs cautiores non 
fiante grarioribns juxta qualita- 
tatem deiicti punieniur (1). 

Curatis interdi citur alia qua* 
dam negotiatio. 

Nullus Benefíciatos, aut Cu- 
ratos Indorum, tam Secularis, 
quam Regulan», ex auctioni- 
bus regis, aut ex his, quibus a 
Rege commendata sunt oppi- 
da in sao districtu emat may- 
zom, g08sipium,aut gossipinas 
telas, mel, et alia, q usa ejuaPa- 
rochiales in tributum dant, per 
se, ñeque per interpositam Per- 
sonan), aliter id omne amit- 
tant, quod inde exportaverint, 
aut emerint, et in usum fabri* 
€83 Eccleeiee districtus hujus- 
modi,accusatoris, etsumptuum 
Justinas esquís partibus con fe-. 
ranttir; ne si Ministri Indorum 
hujusoiodi contractibns impli- 
centur(utut evenit aliquando) 
eorura mir/isterium m contemp* 
tum venia t (2). 



ó. seglares ni admitan ípara sí ñaw tms^ • 
laciones de semejante» asientos. Si hi- 
cieren lo contrario por interpuesta per- 
sona, pagarán cien pesos; y doscientos 
haciéndolo por sí mismos, aplicados 
por iguales partes para obtes píaá, fá- 
brica de la catedral, y. denunciante. 
Si no fueren bastantes estas petias pa- 
ra contenerlos, sufrirán otras mayores ' 
según la calidad del delito. 

§. IV. 

A los curas se les prohibe alguna* • 
otras negociaciones. 

Ningún beneficiado 6 cura de in- 
dios, tanto seglar como regular, com- 
pre de las almonedas reales ó de los 
encomenderos ó gobernadores de S. 
M., en su distrito, maíz, algodón ó te- 
jidos de esta materia, miel y otras co- 
sas que sus feligreses dan de tributo, 
ni por sí, ni por tercera persona. De 
lo' contrario perderán todo lo que ex- 
portaren ó compraren, y se aplicará pa- 
ra la fábrica de la iglesia del mismo 
distrito, para, el denunciante y gastos 
de'justicia por iguales partes: no sea 
que implicándose en estos contcatos' 
los ministros de los indios (como algu- 
na vez sucede) se haga despreciable 
su ministerio. 

$.V. 



Parceki intra Parochia fines Los párrocos no cultiven haciendas, 
pradidi etiam patrimonia- aunque sean patrimoniales, dentro 

del término de su parroquia* 

Por cnanto muchos curas y benefi- 
ciados de los indios reciben este car- 



lia t ne colanU 

Quia vero multi Curati, et 
Beneficati Indorum hanc Cu- 
ram suscipiunt, magia lucri cu- 



f 1) Mor. i. c. 50. §. 2. et Gaad. tit. 5. constit. 6. et Oran. tit. na Clorici, ral Monacal, 
tt Limenso 3. act. 3. c. 21. 
(3) Hoo tst, almonedas reales, Lixnensa 8. act» 8.0.6. 



338 



DE LA OBSERVANCIA ¿IB í*Of ^ArVKQj* 



JUNIO. 



VJigilia Natmtatis Sancti 
Joánnis Baptistee, 23. 
. Vigilia Apostolorum Petri, JunÍQ 
6t rauli. 2o. 




iHa :iv 1 



JULIO. 

Vigilia. Saaoti Jacobi Apoa- 
toli. 24. 

AUGUSTO. 

Vigilia Sancti Laurentii. D. 

Vigilia Assuroptionis Beat* 
Mariae Virginia. 1 4. 

Vigilia Sancti Bartholomoei 
Apostoli. 23. 



SEPTEMBRI. 



Julio 



Agosto 



Vigilia Sancti MathBi Apos- .Setiembre.. 

toh, et Evangelista. 2U. 



• - « 



QCTOBRI. 

Vigilia Sanctor. Apottolorum 

Simón i a, et Judse. 27. 

Vigilia Sanctorum omniujn. 
31. 



Octubre 



atividad de 
S. Juan Bau- 
tista 23 

Vigiliadelos A- 
póstoJes San . 
Pedro y 5 6an 
Pablo...... 28 

C Vigilia do Smi 
1 antiago A- 
l póstol ....... 24 

Vigilia de San 
Lorenzo..,. ! 9 

Vigilia de la A- 
Biincion de la 
Virgen 14 

Vigilia de San 
Bartolomé A- 
póstol 28 

Vigilia de San 
Mateo Após- 
tol y evange- 
lista 20 

f Vigilia de : los 
apóstoles 1S'. 
Simón y Ju- 
das........ 27 

Vigilia de To- 
dos Santos . . 81 



NOVEMBBI. 

Vigilia Sancti Andrés Apos- 
toli. 29. 

DECEMBRI. 



C Vigilia, de San 
Noviembre. . . . . \ Andrés após- 

( toi • 29 

Vigilia de 43an- 
. to .Tomás -a- •> 
póstol 20 

*---- — i Viirilia de la 

Vigilia Nativijana Pomini Diciembre. ..... V ' i& ot : w : f l«i/l d« **' 

nostri Jesu-Christi. 24. 1 Natividad «Jo 

•' ■ l nuestro Se- 



vicia Sancti Thomte A pos 
toli 20. 



: - • 



ñor Jeaucri*- 



D¿ LA* OBSERVANCIA DE LOS AYUNOS. 



s& 



Ilidétt tenentur ex consuetud!» 
ne introducta jejunare in Vigi- 
lia Pentecostés. 
■ Ex praecepto quoque jejuna- 
re 'tenentur in diebus quatiior 
Temporum, qui quidem dies 
dúodeoim stint. 

In ( Hieme, Feria quarta im- 
mediata post fes tu m Sonetee 
Lucias cura Feria sexta, et 
Sabbstó aeqientibus. 

In Veré, Feria quarta, sexta 
et Sabbato post Dominicana 
prima m Qtradragessimce. 

In ¿fctatei Feria quarta, sex- 
ta, et Sabbato post Pentecos- 
tena. 

In Autumno, Feria quarta, 
sexta, et Sabbato post festum 
Exaltationis Sauctissinia* Ora* 
cis* 



. MES, QUI0US INDI 

JBJUJÍARE TEMElfTUftfcxOaNff- 

TlTüTflOííB FEUCIB R*«- 
CORDATIONI8 

Pauli Papjb III. 

In primis, omnes sextse Fe- 
JCÍS3 Qtotítogésúmti, Yigflia 
Nativitatia Domini nosjri Jesu- 
Cferfcü, : Sábbatttiii rtajoris heb- 
dosmdse* 

$. III. 
Quinam jejunare debeani. 

In bis ómnibus diebus, tam 
Hispani*, quam Indis assigna- 
til» orones utrjusqae texus Fi- 
deles Iiuj,us ^roviaciffl, viges- 
simo primo estatis anno majo- 
res jejunare tenentur sub pee* 
ná c pteteat^ mtotálií¡; u naque 



Igualmente están obligados á ayu- 
nar en la Vigilia de Pentecostés, por 
costumbre introducida. 

Por precepto hay tambifen obliga- 
ción de ayunar en los dias de las cua- 
tro témporas que en todo son docer* 
dias: 

En el invierno, miércoles, viernes y 

sábado inmediatos 
después de la fies* 
tade Santa Lncfáí 

En la primavera, miércoles, viernes 

y sábado después 
del primer domin- 
go de cuaresma.' 

En el verano, miércoles, viernes y 

sábado después de 
Pentecostés. 

En el otoño, miércoles, viernes y sá- 
bado después de 
la exaltación de la 
Santa Cruz. 

¿Kast en que están obligados á ayunar 
los indios (201) por constitución déb 
papa Paulo ///, de feliz memoria. 



En primer lugar todos los viernes 
dé cuaresma, la vigilia de la Natividad 
de nuestro Señor Jesucristo, y el sá- 
bado Santo. 

§. III. 

Quiénes deben ayunar. 

En todos estos dias señalado*, tatito 
para los españolear como para tos in- 
dios, están obligados á ayunar bajo pe- 
na de pecado mortal, todos los fíeles 
de ambo* sexos de esta provincia' ma* 



340 



DE LA OBSERVANCIA PE LOS AYUNOS. 



yores de veintiún años, haciendo «olo^ 
una comida, y esa á medio dia; excepto* 
aquellos que por enfermedad ó grave 
indisposición, por edad avanzada, por 
gran trabajo corporal, ó por otros jus- 
tos impedimentos, están excnsados del 
ayuno: en cuya observancia ninguno 
debe seguir su propio dictamen, sino 
consultarlo con su confesor, y adherir 
á su opinión. No obstante, exhorta es- 
te sínodo á todos loa que tengan mas. 
de quince años, y menos de veinticin- 
co, que poco á poco se acostumbren á 5 
los ayunos, y en algunos dias se abs- 
tengan de comer para observar, mas 
fácilmente el ayuno, cuando llegare el 
tiempo de ayunar por precepto. Amo^ 
nesta también y exhorta á todos los 
fíeles de esta provincia, á la loable cos- 
tumbre de ayunar en las vigilias de las 
festividades de la santísima Virgen 
María, y de Corpus Cristi, como igual- 
mente de abstenerse de la comida de 
carne en los dias de rogaciones, y con- 
cede el presente sínodo é los que ayu- 
naren en estos dias, cuarenta dias de 
indulgencia porcada uno. 

§. IV. 

Anuncien esto al pueblo, los cura*. . 

Manda también el sínodo á todos 
los curas seculares y regulares, que 
anuncien esto á sus feligreses. 

$.V. 

Obsérvese la abstinencia de los lactici- 
nios. 

Declara ademas el presente síno- 
do que en los dias de ayuno cuadra- 

(1) Cono. Attreliftpense x. cap. 29. refertur in cap. Bogation. de consocrat. dist. S. 



tantum comestione, eaque ín 
meridie his diebus uti debent, 
iitis exceptis, qui vel segritudi- 
ne, vel senectute, vel ex mag- 
no corpor&U labore, vel alus 
jtistia impedimenta jpjunio non 
obligantur; ín jejunio autem 
servando nemo suam senten- 
liam sequi debet, sed suutn 
confessarium consulet, ejus* 
que sententioe adhtereat. Ex- 
hortarur tamen hoec Synodus 
omnes quinto décimo aetatis 
anoo mnjoris, etvigessimo pri- 
mo minores, ut paulatim jeju- 
niis assuescant, in aliquibus* 
qtte diebus a cibis se absti- 
neant, quo facilius, cum tem- 
pusjejunandi ex prrecepto oc- 
currerit, jejunium observent. 
Monet quoque, et hortatur om- 
nee hujus Provincias Fideles, 
laudabilem consueturiinem je- 
junandi in Virgiliis Beatas Ma- 
ri-e Virginis, et Festi Corpo- 
ris Christi, itidemque a cibis 
carnalibus abstinendi in diebus 
Rogationum (quamvis ex pre- 
cepto non teneantur) obser- 
vent, conceditque hcec Syno- 
dus jejunantibus in his diebus 
Quadraginta dierum indul- 
gentiam pro singulo quoque 
die(l). 

$. IV. 
Ourati Populo id annuntient. 

Preecipit quoque hcee Syno- 
dus Curatis ómnibus Seculari- 
bus, et Regularibus, ut id suis 
subtiitis annuntient. 

$.V. 

Servetur abstinentia a lacti- 
ciniis. 

Declarat preeterea hsec Sy- 
nodus abstinendum esse omni- 
no in diebus Jenunii Quadra- 



mi LA OBSERVANCIA *» LOS AYUNOS, 



341 



gtsffftialtta» a 1acte, ovia, ca- 
sep, butyro, alnsvecibis exhis 
cpnditis, nisi ad id Bulla, aut 
Privilegiumconcessumsit. De- 
ctarat etiam in ómnibus jejunli 
diebus, Feriis aextis, et Sabba- 
tía per aúnum, et in Dominicis 
Quadragessimee esum carnium 
esse prohibitum, nisi alicuide 
eonsrlio Meáicí oorporaüs, et 
de facúltate Episcopi, aut ejus 
Officialis in scriptis, esue car- 
níum lícitus sit. Heec tamen 
facultas, examinata causa, ad 
tempus limitatum, et gratis 
concedetur. In ómnibus vero 
hís diebus, quibus ab esu car* 
nium abstinendum est, carnes 
publico ne divendan tur, nisi 
ad twum infirmorum, faculta- 
tem prsedictam obtinentium. 



$. VI. 



gesimal se han de abstener totalmen- 
te los fieles de leche, huevos, que- 
so, manteca y demás comidas condi- 
mentadas con ellos, si no es que tengan 
para ello bula ó privilegio. Declara tam- 
bién que en todos los dias de ayuno, 
viernes y sábados del año, y en los do-? 
mingos de cuaresma, está prohibida la 
comida de carne, á no permitirse á al- 
guno por el médico corporal, y con 
licencia por escrito del obispo ó sn 
oficial, y esta licencia se concederá 
con examen de causa, gratis y para 
tiempo limitado. En todos estos dias 
en que ha de haber abstinencia de la 
carne, no se venderá públicamente si- 
no para el uso délos enfermos que tie- 
nen el expresado permiso. 

§.VL 



Facilitas Medicor»m in hac Se coarta la facilidad de los médicos 
materia coercelur. en esta materia. 



JVIedicis Hidem jtibetur, ne 
prius cuiquam in diebus prohi- 
bí ti s edendi carnes faculta tem 
dent, quam prospexerint reí 
nece8sitatem, quse si sufficiens 
non sit, facultas hujusmodi de- 
negetur. In 'concedendis vero 
hujusmodi faculta ti bus, ne fá- 
cil ¡ores se erga divites, quam 
erga pau peres prsebeant, prae- 
áertim cum divítfs aliies pos- 
sent utt aiimentis sine detri* 
mentó salutis, quibus pauperes, 
et miserabiles Personan ob 
inopiam uti non possunt. 



Asimismo se manda á los médicos 
que no den á ninguno licencia de co- 
mer de carne en los dias vedados, sin 
razonable necesidad, y no siendo bas- 
tante, la negarán. En conceder estas 
licencias, no sean mas fáciles y fran- 
cos con los ricos que con los pobres, 
mayormente cuando los poderosos pue- 
den usar de otros alimentos sin per- 
juicio de su salud, que no pueden. al- 
canzar los pobres por su miseria. - 



-t'* 



r -y 



LIBRT 




»» «» ' ■■ ! ■» - » 



TITTJLUS I. 

XRIM0JUI& 

jCtottnf Parochi, ut Matrimo* 
: nía covgungtndi pee cata 
confit&antnr. 

Ex eo magna incommoda, 
el infelices eventus oriuntvr, 
quod Matrimonia, nec sincero 
animo, nec ad Sacrorum Ca* 
nonum pr£e3criptumcontrahan- 
tur. Quare Episcopi, et Ec- 
cleaiasiici Judiees in execuiio- 
ne eorum, quoa de Sacro Ata- 
trimonii Sacramento jure dis- 
fWBtft*4iiQ¿i omnem' operara 
coUoc^re, cjelífiqt. , $uod . ¿tfa<- 
xiune cup.iens he$c fc>y,qo<jys f 
prrecípit Curatis ómnibus, 'tam 
fteeblafribas,' qaém RegoInVi- 
jpus, u.t cpwnt Migante*, ne 
aji^ui ex sijbi aubd^ri^ .pruis 
per verba de praéseñti Matri- 
moftitim contrahant, quarn pec- 
eat* ata eottAtataatur, qtjo sé 
ad, 8U9CÍpiendam grattarn pra> 
parent. qure in hoc Sacramen- 
to confertur. Hoc enim, et ad 
¿ítam conjugalem cum ornni 
pjetate, et tranquiUitate degen- 
dam, et ad proíem educandam, 
ari cia&lormiiquepatrtam dirigen- 
data cotwenientissimum prin- 
cipium erit. Prcejerea Curati 



TITULO í. 

£. J. 

Cuiden [los párrocos que se confiesen 
los que van á casarse. 

Se originan grandes inconvenientes, 
y salen los matrimonios desgraciados 
y de infelices resultas, porque no se 
contraen con ánimo sincero, ni como 
lo prescriben los sagrados cáoontid. 
Por lo cual los obispos y jueces ecle- 
siásticos deb^n poner el mayor cuida- 
do en la 1 observancia de cnanto dis- 
pone el derecho en orden á este sa- 
cramento. Y deseándolo así este sí- 
nodo, manda á todos los curas, tan- 
to seculares como regulares, que cui- 
den diligentemente que ninguno de 
sus feligreses contraiga matrimoAW por 
palabras de presente sin haberse- con- 
fesado, preparándose de está suerte á 
recibir la gracia que se confiere en es- 
te sacramento; pues este es un princi* 
pió conducentísimo, tanto para pasar 
la vida conyugal con toda piedad y 
tranquilidad, como para educar la pro- 
le, y dirigirla al reino de lo&cieJasnuw- 



DE LOS ESPONSALES Y MA* RIMONJOS. 



343 



. subílitos doceant, tune se Ma- 
trimonü Sacrairieutum susci- 
pere, cum per verba de prce- 

jtati cMtralwat (1). 



\ ir 

■ 

J&ovüer nupH ante nvptialem 
• benedictionem susceptam 

non eokaditent. 

"\ — - ~ - 

Párelo ftutem ~T»den.tioi 
Concilii Synodus innixa.borta- 
tur,Hjt conjuges ante Sacerdo* 
talem benetlictionem ¡n Tem- 
plo 8uscipiendam, eadem do- 
mo non cohabitent, statuitque 
benedictionem a proprio Paro- 
cjip -fieri, ñeque a quoquam, 
nísi ab ipbO Parocho, vel ab 
Ordinario licentiani ad predi- 
-etárri benedictionem facien» 
tdam, alii Sacerdoti eoncedi 
posee (2). 

$. III. 

Clandestina Matrimonia pra- 
kibtntur. 

XJt muUis mal ¡8, qu© ex 
clañdestinis conjugiis ortum 
•babuere, raedicinam aíferref, 
.purera alia Tridentma Synodus 
cían destín a. bujusrnodi Matri- 
monia irrita vi t, nullaque de- 
crevit, ac formarn, qua Matri- 
Hionia debent eelebran in hunc 
r mo(Jujii,pra33cripsit (yideltcet) 
üt Matrimoniun* preesente Pa- 
rocho, vel aíio Sacerdote de 
ipsus' Parochi, vel Ordinarü 
lieeotia, et duobua, vel t\ibma 
testigos cpnjrab.atur. Quod sF 
aliqui seous contrahere atten- 



tra patria. Ademas dn o.-to adviertar, 
los cuma á bus subditos, que entonces 
reciben el sacramento del matrimonio, 
cuando contraen por paJahras de pre- 
sente. 

No cohabiten los recien casados hasta 
- haber- recibido la bendición nup- 
cial. 

Fundado en el decreto del Concilio 
Trrtient i no exhorta este sínodo á los 
consortes, que no cohabiten en una 
misma casa untes de la bendición sa- 
cerdotal que han de recibir en el tem- 
plo, y dispone que esta bendición la ha 
de hacer el propio párroco, y que no se 
puede conceder á otro sacerdote licen- 
cia para hacerla, sino por el mismo 
párroco ó por el ordinario. 

§. ni. 

Se prohiben los matrimonias clan- 
destinos. 

Para poner remedio á los muchos 
males que resultaban de los mattimo- 
nios clandestinos, los irritó el Concilio 
general Tr i den tino y prescribió la for- 
ma de los que se hubiesen de celebrar, 
de rnqdo que se contraiga el matrimo- 
nio en presencia del párroco ü otro sa- 
cerdote con licencia del mismo par* 
rocó ó del ordinario, y de dos ó tres 
testigo?. Y los contraidqs sin estas 
circunstancias los declaró nulos y de 
ningún valor. Siguiendo piteo la ou- 



, (1) Oonc. Trid. Seas. 24. c. i. de reform. Malrim.— Milán, i. p. 2. tit. quse ad -Saer. 
M^trim. pertinente ct Uuadix.tit. 2.> eqw»tit.57«pt Granat. tit. de 3papsa\ibue, ct Sy- 
BÓdal de Qu\ír. a const. $8. 
<3) ' Oonc. Trid. Besa. 24. c. i. de reforau Matrim.— -ífciadix titul.5. GQii&U6t¡. 



344 



ÜoS 



tao'úht, hujustnotli eontractiU 
«ádémvSynodua írritos, ct nul- 
ki6 atreví t. Hujiw igitur Con- 
cilii autorítatem sequuta hcec 
Synodiia ílecérnit, ac jtibtít, ne 
¿uisqüam per rerbade prawen* 
ti Matrimonium «ontrahere at- 
tentet; niel ad pruescriptum 
Concilü Tridentini. Si qui vero 
secas fecerint, ultra penas a 
jure atatutas, etiam Excommu- 
tticationif : pona propomtur; 
conttaheotes autem ín tnginta 
pondo condemnentur: singuli 
vero testes in quindecim, qu« 
iri usum Eccleai®, cujus fue* 
rint Parophiales, erogentar. 
Pardchus vero, aut Sacerdoa 
per mensem unum carcere in- 
clusuateneatur (1). 

$. IV, 

Matrimoniales denunciationes 
fiant ad Tridentini pras- 
criptutn. 

líx decreto itidem Concílii Tri- 
déntfttt atatuit, ttó prtócipil ba>o 
Synodua, ut antequara Matri- 
monium contrataatur, ter in Pa- 
rochia, aive Parochiia contra- 
hantlum, trinos céntinuiadiebua 

feaúyi» ^ proprio Paracho ín- 
ter, .Mi«*arum sollerunia publi- 
cé'denuntietor, ínter quos Ma- 
.ttfftloitiuin 6it contrabendura, 
aba*ds:m<|ue .Patacho subditi 
jiauéantur, ut si ad alicujus 
notí tiara legttimum atiquod im- 
pedimentum penrenít,quocbn< 
triábanles irnpedtaatur, illud re- 
ffAfpU. Daniintiationes raro 
bujusmodi nequáquam fieri 
omittantur, n¡si quancfo proba- 
Mía' fbarlí easpUlo, Matriroo* 
nium malitiase impediri posee, 
si tot pnecesaerint denuntiatio** 
nea: Tune enim, vel una tan- 



t^ridttd <fei dicho Confeifí ó tí^ettry; 
manda el sínodo, que ninguno, se aUre- , 
va á contraer el matrimonio por pala- 
bras dfc presente, sino conforme lodis- 
pone «I Tridentino. Pero si alguno 1 ' 
contraviniere, ademas de laB penas es- 
tablecidas por derecho, incurrirá tara* 
bien en \& de excomunión; los contra- 
yentes serán condenados en t¿ein¿ft pe- 
sos, y cada testigo en quince, aplicados, 
á la iglesia de donde nutren parroquia» 
nos. Y el párroco 6 sacerdote estará 
un mes en prisión, r j " " .^ . 



- . * • • 
< « 



§. IV. 

Háganse las proclamas matrimonia' 
les según lo prescrito por el Triden- 
tino. (202.) 

Con arreglo al decreto del Concilio 
Tridentino dispone y manda este sí- 
nodo que antes de contraerse el matri- 
monio, se hagan por el propio párroco 
tres proclamas publica^ en la parroquia 
ó parroquias de los contrayentes, sn & 
misa mayor» tres dias de fiesta sucesi- 
vos, expresando quiénes van á contraer 
matrimonio, y también ¡advertirá el 
mismo párroco á' los feligreses que ai 
ha llegado á su noticia algún im- 
pedimento legítimo entré Mos fcontrt^ 1 
yentcs, lo declaren. Estas procla- 
mas nunca deben omitirse, sino'cuan-. 
do hubiere sospecha probable de que 
se pueda estorbar maliciosamente el 
matrimonio si precedieren todas, puea 

**VfP {J6nc ; Trfd. Scs!¿ 24. c. Y.da wlbm/Afatáto.^üieta 8ess. 94. o. i. ubi supra.— 
Mex. i. c. 39. Guádíx tittrl. *. eonst. 57. et Gran, de Sponsal, n. i. 6ynod. de Quir.cóu&fc 
29. et Límense 3. act. ft. cap. 34. l ' - -- *■'"■' ' '.-■•. 



DB JLOS BSBOSSALBS. T kU£fi IJ49W0S* 



m 



tom demuttiatio fia*, velsaltem 
Parocho, et duobus, vel tribus 
testibus priesentibus Matrimo- 
nhttn cetébretur. Epwcopia 
ve^o injungUur, ut ad id* non 
per quoalibet suos Ofiiciales, 
sed ¡psi per se, aut per suum 
GeVierátem'Vicarium, ex gravi 
canta* fretlhaterj) ooncedant: 
deelarnt autajn hsec Synodus, 
in Ind.orum oppidis satis esse, 
si qüando Minister visítaverit, 
tres hñjosoiodi demintiationes 
abren fin ai* Ijibutdiebus etiam 
n^ii^fesljvift áitminodo eo tenv» 
p'ore Populus in Ecclesiam 
conveniat. Aíiter enim Ma- 
trimonia Indorum celebrare 
non posstint, sine magno im« 
pedimento Doctrinas Christia* 
ns3, qua Indi sunt erudiendi (1). 



entonces bastará una sola, o. á lo me- 
nos so celebrará el matrimonio ba-^ 
liándose presentes el párroco, -y dos 6 
tres testigos. Y a toa obispos se or- 
dena, que sin valerse de cualesquiera 
oficiales suyos, elfos por sí ó .por; su 
Vicario general concedan efetas - dis*J 
peosas habiendo grave causa. Declara 
también, el sínodo que en las poJWftGJO-. 
nos de indios es suficiente que cuando 
el ministro visitare, haga tas treu cita- 
das proclamas en tres dias aunque no 
sean festivos, con tal que á la sazón? 
concurra el pueblo congregado é laigle 5 - 
sia: porque de otra, manera no se pue- 
den celebrar los matrimonios, de {os 
indios sin grande impedimento de la 
doctrina cristiana, en que 'han de ser 
instruidos. .. 



$. v. 

No se den las bendiciones nupciales si- 
no por el propio pOrroco, ó con li- 
cencia suya. 

Según el decreto del Concilio Tr**. 
dentino, prohibe este sínodo, que nin- 
gún sacerdote secular ó regular, aun- 
que sea párroco, ose dar l&bettdi«ioft 
nupcial á los desposados dte «Ara par* 
roquia, sin licencia del ordinario' 6 def 
propio párroco; no obstante cualquier; 
privilegio ó costumbre (203). • Y aLcot*? 
traviniere, ipso fado quede suspenso 
hasta que sea absuelto por el ordinario 
de aquel párroco qtre debía asistir al 
matrimonio, ó dar la bendición. 



* * • • * » 

Nupciales benedictiones ab alio 
nohdentur, ouam aproprio 
Parocho, vel de ejusdem /t- 
céntia. 

• • 

. Ju;¡ta Decretum Concilii 
Trldentini prohibet hsec Sy no- 
chis, ut n alias Sacerdos Seeu* 
laris, sivi Regularía, etiarnsi 
Pa rocha* ait, alterius Paro* 
«bise sponsis sine Ordinaria 
vel eorum Parocbi Kcentia, 
benedictionem miptialem con- 
íerre audeat, quolibet prmle-. 
gio, auteonsuetudinenon obs- 
tañiibus. Quod si secus fece- 
rit, ipso jjre tanidiu suspen* 
sus-tnaneat, quamdin ab Ordi- 
nario ejus. Parochi, qui Matri- 
monio ínter esse debebat, seu a 
quo benadictio suscipienda 
erar, nbaolvatur (2). 

- <l) Cono. Trid. Sess. 34. e. i.xle raform. Matoim. Limcns. 3. act ü. c. S4. et Pror.de 
Qnkoga »ct. S. o, 48. et ConciL Milán» 5. tit qua? ad Matrim. pertinent. 
(1) Cohc. Trid. Seas. 24. c. i. de refornou Matrimon. 



^ -r 



V 



J ... 



\* ♦. 



tu 



d* ' tttf 'tf«P<ftftAi¿A ' ** i&4femtfÑíoé¿ 



§.tVI. 



§. vr. 



í I 



T' 



Indis nuptiales bened ict iones y 
sicuii Hispanis, con/eran* 
iúr. 

Pr*o>pit quoque hjeo Syno- 

dua, Secularibus, el Regularía 

bus Curatüs, ut in benedictio- 

nfeus nuptialibus Indorum na» 

ttfltflia martas benedicánt, cuni 

reliquiecsremonüs, cpuibua in 

bepedicüqnibus nuptialibus 

Hispanorum uti solent; pro hu- 

JHStnocTrautem bértedictiohibus 

confeveftdis, qtndquam prora u a 

pe accipiant, preeterquam a 

sponte dantibus post preestU 

tiarh liberam benedictionem: 

ftlitér qmdqtiíd afeceperrnt, res- 

tituereetíam in foro conscien* 

tice tenebuntur, et proteica se- 

vcre punientur. 

§. VII. 

Nullus Matrimonio conjunga* 
tur, nisi cetatem habeatjure 
prxscnptam. 

Nuil us Paro ch us, aut Sacer- 
dos Secutarte, síve Regularía, 
queraquam per verba de prse» 
«eiiti Mátrlttíctaib conjnngat, 
qui non • «U aetatia legitime a 
jure statuta?, ciyus stalis per 
librum Baptismi, aut per suffi- 
cfentem probationem constare 
rieleat, nec sponaatUiis si mi* 
taina Perao&artiro, qtia? per ver- 
ba de futuro fiunt, assistat v ni- 
si de'Epfácopi licentia. Si quis 
▼ero secua fecerit, Ordinaríi 
arbítrate ptmíetur. 

Indi ad Na¿rimonivm contra- 
íicndum non cogantur, svb 
pana Excommunicalionis. 

Volens Tridentinum Conci* 
lium liberum consensuó), qui 



y* w *• 

Dése á los indios la bendición nupcial^ 
como á las españoles. 

Manda también este sínodo, á los cu-, 
ras seculares y ; regulares, que en Iba 
bendiciones nupciales de los indios 
bendigan las arras, y bagan las demás' 
ceremonias que se acostumbren con log. 
españoles; y que por esto. no reciban» 
absolutamente nada, á no darlo elle* 
voluntariamente después de las bendi- 
ciones (204). De lo contrario» estarán 
obligados á restituir lo que hayan Heva- 
do, aun en el fuero dé la coticientiá', "jr 
fuera de esto serán castigados severa* 
mente. 

§. VIL 

Ninguno se una en matrimonio que no 
tenga la edad prescrita por dtre-~ 
cho. - w 

Ningún párroco 6 sacerdote secular 
íaregular junte en matrimonio por pa- 
óbras de presente á nadie que no lle- 
gue á la edad que legítimamente esta- 
blece el derecho, la cual deberá cons- 
tar por su fe de bautismo, ó por pro- 
banza suficiente. Ni asista sin licen- 
cia del obispo á los esponsales de se^ 
mejautes personas que se hacen por 
palabras de futuro. Y si alguno que- 
brantase lo aquí establecido, sea casti- 
gado al arbitrio del ordinario. 

§. VIH. 

No se haga fuerza á los indios para 
que se casen, bajo pena de excomu- 
nión. 

• « 

Queriendo el Gorteilio Trtáentifto 



T& t UF Xff^AXM K J,W&imfiCVlQp. 



Ut 



ad Matfiraonü contractum re* 
quiritur, conservan, preecipit 
»»b anndiematts poefia, quce 
ipso feto jnecorratur, ne quis- 
quaro uüaten.UB cqgatur, quo- 
rninus libere Matrimonium 
contrahat, cujus autoritatem 
aáquuta fago "Synodus, cura 
¿kj» id partidas molti ob.suam 
pfpprjam . utilitatem Indios, et 
ser,yos in vitos contrahere, Ma- 
t'rimonium eompellant, ut suis 
•Opería Qt*ntur,gtfttoir, acman- 
dkt,,ne uJJua Hispanus I» duna, 
aut servum cogat nd Matrimo- 
nium contrahendum, nec per 
vim eos impediat, ut libere, 
Cüm quibus libuerit, Matrimo 
nium contrahant, sub peen a Ex- 
communicationis latee senten* 
tiae. Ideraque prspeipitur pro*» 
ceribiís fn'dorum, ea poefnh stá- 
4tta¿ ai aecus fecerint, at tri« 
ginta diebus in careare aint in* 
cluai, ac preterea severo pu- 
niantnr (1). 

. Mancipia conjugata ne in lo* 
ea mnltum distantia distra* 
1 '' kantur. ' ' 

. . ItM<nttflrfecip*tur„ui hi, q*¡ 
servos conjugatos nossident, 
eos venderé ' non possint, nec 
vendfrntiri páftíbus adeo día* 
teoilbt»* ut probable sit, eoa 
cuna uxor&us per longum ten* 
pus cohabitare non posse. 
Qwod' autem sit tempusMon- 
gwm ♦ rtptftándutn, k taOtarid ¡ Or- 
. 4»n»rtt , c*ps*nflpia reWqpiW, 

§. X. 

Caveant Parochi ne Indi uxo* 
res emant, et envigilent cir- 
ca olios Matfimonii abusus. 

. Ut Taro corruptela» ínter hoa 
indígenas aliqaando recepta», 



que se conserve el libre coftiN^ti.uríen- 
to, que se requiere para el •contrato del 
matrimonio, manda so pena de anate- 
ma en que se incurrirá ipso fació, quft á 
ninguno se violente de fuerte que au 
contraiga libremente el matrimonio. 
Siguiendo pues íeste sínodo aquella au- 
toridad, en un país en qjuq mMvho^j¿qr 
sus particulares intereses fuen&an á 1» 
indios y esclavos á casarse contrtt "áti 
voluntad para sacar proyectó tl de siw 
servicios; establece y inauda, qwta auir 
gun español obligue á indio ó esclavo 
alguno á contraer matrimonio; ni por 
fuerza les impida el cacarse libremen- 
te á su gusto con quien quieran, bajo 
pena de excomunión lañe lententia. 
Lo mismo se ordena á los '¿ftcloii^^de 
los indios, so pena de treinta días de 
cárcel, y castigo severo ademas de es- 
to, si hicieren lo contrario. 

§. IX. 

A los esclavos casados no los sepqxen & 
. lugares muy distantes entre sí. 

• » ♦ ■ 

Igualmente se manda que. los que 
tienen esclavos casados no puedan ven- 
derlos ni ios vendan en parajes tan 
distantes, que sea verosímil, , que no 
podrán cohabitar con sus mugare* por 
largo tiempo. Y se deja a ia decisión 
del ordinario, qué tiempo se ha de re- 
• putar largo. 

§.X. 

Cuiden los párrocos que no compren 
los indios las mugeres, y vigilen so- 
bre otros abusos en el matrimonio. 

Para ocurrir al abuso recibido en 



(1) Cono. Trid. Stas. S4. & 0. cU rafiTO-JÍ*trim.~M«xic, u * TíL §* vafee. 



»«» 



«M8 



D»ner ■«BPoiwASM.rT rmerannomiM. 



ri 



*. XI, 



non iine grari MatHrnonti in- 
juria, occurratur, qua, cum 
ouis fV^ninaai aliquam ia uxu- 
33 raKf ^¿cere vólebat, eam a suis 
itpiNtatilKia'eifctatfv cum eaque 
-StK*kt«^*atpar^ ante Matrirao» 
/jíjj^^o^abitans, f sa3pe innup : 
tara dimittebát; dccernit, ac ju- 
bet base Synodus, ut Itulorum 
Parochi diligenter in suis dis- 

rem fyciant, ut tantum fatíinus 
fritar,' '-'* fundítus, ut de- 
<c*^ extijrpeUK. - . 

x iriütatur, nisi conjugts mor- 
** tebi wjfícientéf proóet. 



Quorumdam dolis, ac frau- 

dibus, quas aliqui machinan* 

tur, ut binas nuptiaa contra in- 

^fegajubjjyp ^Matrimonii vincu- 

Ij^rn esrerceaht, obviare volens 

Tiafec syríoáus praecipit, 4jt nal- 

lus ex itia, qtsi in facie Eccle- 

8ÍJB Matrimoniura contraxe- 

¿<rUftt,,f4 qoQdlab; altero cooju- 

«¡ft^líip* «U> t secundas ijup- 
ias corítrahere auileat, nisi suf- 
iciente* probét, 'ad'prtescrfp- 
<ÜBJ* JÉrJd,«<a4tÉUU« eonjugis 
e JflQtf?*P* Qüod M quis aecus 
v 'aíléntavcrit, t pee na gravi pro 
quáfftaíc Feraonse púniétur (1). 

! . ; - ■' '•-* ' • . 

<■ *_ - . • 

i i' •? * . *•"* 

i i .....-■ 



alguna vez entre estos naturales, no 
sin grave injuria del matrimonio, me- 
diante el cual, cuando alguno (fuetea 
tomar testado con muger determinada, 
comprándola de su* padres, y cohabi- 
tando con ella mucho tiempo ante» del 
matrimonio, muchas veees la volvía sin 
casarse: decreta y manda este sínodo, 
que fas párrocos de los indios se infor- 
men con esmero de este delito en &w 
distritos, y den cuenta al obispo, para 
quo se castigue tan gran maldad, y se 
estirpe de raíz, como corresponde. 

9 

§. XI. 

Ninguno sea admitido á segundas nup- 
cias, si vo prueba suficientemente la 
muerte de su consorte. 

Queriendo impedir los engaños y em- 
bustes'que forjan algunos para contraer 
matrimonio con dos mugeifcs á un mis- 
mo tiempo contraía indisolubilidad del 
vínculo del matrimonio; manda eatQ sí- 
nodo que ninguno de los que contra- 
jeron debidamente el matrimonio in 
facie Ecclesia se atreva á pqsar á se- 
gundas nupcias, por hallarse ausente 
su consorte, si no prueba suficiente- 
mente, y como lo prescribe el derecho, 
la muerte de su consorte. Y si algu- 
no ejecutare lo contrario, será castigado 
.con. graves penas, conformo 1a calidad 
de la persona. 



•1 «> 



- r 

• » ■ 



.%/ f € ♦> 



(1) Moxic. i. c. 40. Synod. de Quir. const. S3, 



MT LO» 



wtsaxks y wanMOims. 



./ 1 



f. XU. 



§. XII. : 



.'■ '. .« ■ ' 



SM» 






. ,2£r Europa advenientes cum 
feminis, uxorum nomine , 
itiíi testimonium, &ut aliam 
•icgitimam Matrimxmii pro* 
' batianem intra annuvu ex- 
hibeurUy' sfcpwenlur. 

Q,ui ex Hispan i a, aut ex alus 

partibus dtsuntibus in hanc 

Provincia m pervenerint, et se- 

< cum feminasduxerint, uxorum 

nomine; \\\ú hujus rei aathen* 

ticura tesümoniuia exhibcant 

ad illufl dcferendum, si Epis* 

copo videbitur, termiaus urtius 

anni cuín dimidio prsfmiatur. 

Quod si intra praefixum termi- 

Ptiv, de Matrimonio per teafci- 

^ monium* aut per sufficientem 

' probationem non constiterit, 

ab Ordinario separentur, nec 

cohabitare permittantur (1). 

§. ZUL . 



Sepárense. á tos que llegan de fíurojpa 
con mugeres que llaman propia*? <§* 
dentro de año y medéo no traente&i- 
monio ó prueba legítima del rhat+i- 



monto* 



Los qué llegaren de Espafia ú otras 
portes , distantes á esta provincia ^n 
compañía de rougeres, £ |a* cuate* tr^- 
tai» can. nombre de esposa»» «i «o pre- 
sentan testimonio auténtico de ser así, 
se les concederá, si pareciere al obispo, 
el término de año y medio (205), para 
traerlo y exhibirlo. Y si dentro de este 
tiempo no constare dep matrimonio," ú 
probanza suficiente, los separará el 
obispo, sin permitirles cohabitar. 

Quid cuca Matrimonia infi* Qué se fía de hacer acerca de tos matri- 
ddium reeens adjidem con- montos de los infieles recien converti- 
dos á la Je. 



versorfim. 



Si quando evenerit, ut atan- 
te éuorum infideüum Matri* 
moría, alter conjagcim ad Fi' 
dem. conversug Baptismuta sua- 
ceperit, altero vel ullo modo 
ad Catholicaní Fidem canv*r- 
terese nolenee, reí non trine 
blasphemia Divini JNoumdm, 
reí ut eum pertrahatad rnorta- 
le peccatum, ei cohabitare vo- 
lente, baptizatus, ad secunda-, 
si voluerit, vota transibit; sed 
sí baptizatus sine detrimento 
Fidei t et Lcgis Divina?, aut 
cum spe, quod ad Catholicam 
Fidem convertatur, cum infi- 
deli cohavitaverit, fidelis alteri 
Matrimonio ne se conjungat, 
sed eum infideli cohabitet. Si 

(1) Mexic* i. o. $9. §. único. 



Si sucediese que estando casados 
dos infiefes, el uno se convierte á la fé 
y recibe el bautismo, y su consorte jsle 
ningún modo quiere abrazar la (h cató- 
lica (206j, ó blasfema del Santo nombre 
de Dios, ó cohabita con el fin de arras- 
trarle af pecado mortal, en tal caso podrá 
ef bautizado pasar si quiere á nueva 
boda: : tnas si cohabitare con el infiel, 
sin perjuicio de la fe y ley divina 6 con 
la esperanza de la conversión de su 
consorte, no se casará con otro, sino 
que permanecerá con el infiel. Pero 
si éste dilatare so conversión á la fé, 
cohabiten seis meses; pasados los cua- 



34 



$56 



VB IXW& SV90HSALBS V MA'fKnftMtAk 



vero' infidelis conversionem ad 
Piáem dlstulerít, per sex men- 
ees ambo cohabitent: quo elap- • 
so termino, Episcopus de fiac 
re certicr fíat ut ipse decernat, 
an termmtrs prorrogaudus sit, 
tin fideli concedenda facultas, 
«t alieri Matrimonio se conju- 
JaJt itidemque Episcopo nn* 
nuntiabitur, quando aliquis Ma- 
trimb n iti na co n t ra he re v el i t, q u i 
ajterúm conjugem in locis m- 
fidelium rcliquit, cui suas in ti- 
4elitatts tempore cohabítabat, 
Qt Epfaeopus, causo examina- 
ba, e¡ jwDgendi se alteri Matri- 
monio facultatem, si sibi visum 
fuerit, concedat (1). 

L XIV. 

Idbellus repudii ne permitía- 

tur. 

Quos Deus Matrimonii vin- 
culo conjunxit, non possunt, 
nec debent separari. Quaro 
amníno reprobatum cst mari- 
tum, ct uxorem dato libellose- 
para ti nn l* coram Judieibus, et 
Notariis se ad inviccm separa- 
re, existimantes se iilius libel- 
li virtute a vinculo Matrimonii 
essa solutos; Idcirco statuit 
h»cc Synodus, utnullus Eccíe* 
siasticus Judex, in libcllis hu- 
jusmodl autoritatem suam in- 
terponat, sub poena privationis 
nfficii; nnllusque Notarais eos- 
dem conficiat, aut sirbs criba t. 
Quod si secus fecerint, preeter 
poenas Cap Cum aUerni Tri 
ounal. statutas, ab ofliciis sint 
ips© facto privati, quadraginta- 
qütf pondo roinarúm persol- 
vant in usum fabrica?, paupe- 
rum, et aecusatoris roquis par* 
titnis erogando. Qui vero, ob 
predictaa causas non cohabi- 
tantes deúuo Matrimonian) con- 



les, dése cuenta al obispo, para qué 
determine si se ha de prorogar el ter- 
minó, ó se ha de conceder facultad al 
infiel, para que pueda caerse con otro. 
Igualmente so participará al obispo 
cuando quiere contraer matrimonio al- 
guno que dejó en tierra de infieles el 
consorte con quien cohabitaba en tiem- 
po de su infidelidad, para que, con co- 
nocimiento de causa, le conceda, si ta 
tuviere por conveniente, la licencia para 
casarse con otro. 



$. XIV. 
No se permita el divorcio. 

No pueden ni deben separarse loa 
que Dios unió con el vínculo del matri- 
monio. Por lo cual está totalmente re- 
probado qne el marido y muger se se- 
paren mutuamente, dando libelo de re- 
' pudio delante de los jueces y notarios, 
y creyendo que en virtud de esto se ha- 
llan libres y sueltos del vínculo del mar 
trímonio. Por tanto, establece el prén- 
sente sínodo, que ningún juez eclssiás : 
tico interponga su autoridad en seme- 
jantes libelos, so pena de privación de 
oficio; y ningún notario los haga ni "fir- 
me; en el supuesto de que 6Í contravi- 
nieren, ademas de las penas que i rapo*» 
ne el cap. Cum. mterni Tribumil> se- 
rán privados ipso facto de sus oficios,^ 
pagarán cuarenta pesos para la fábri- 
ca, pobres, y denunciante por iguales 
partes. Y los que dejando de cohabitar 



(1) Tx. in cap. quanto, et in c. gaudamus de divortiis.— liman» 8. «ct. ft. c. 80. 



DB 14» 



trahere attentaverint, propter 
binas nuptías punientur (1). 



T MAM1M0NI03. 



«t 



$. XV. 

Lites circa eHoortia absque di- 
latzone prosequantur: et tn- 
terep ftmincz banasta iv. da- 
j>osito collocentur. 

Quoniam vero aliqui, eo ani- 
ma Hti» de divarüD moren!, 

easque miairoe pro&equunLur, 
ut libere in suis insordescant 
▼i tira j quo diabólica? eorum 
ftfcudi occurratur, statuit, ac 
prwcipit heec Synodusutqucm- 
documque lis de dívurtio mota 
fuerit, r.xor statim in aliqua 
domo honesta constituatur. 
Casu vero, qua para litern non. 
prosequatur, Fiscal i de tur fa- 
cultas petendi, ut si muí coha- 
biten f. Quod si sententia lata 
ibemt de divortio qoo ad tho- 
r*«n, uxor in domo honesta, ao 
mínimo suspecta pro ralioue 
suas BBtatis, et conditionis col- 
looetur, na tilla in Deum com- 
ssittattn oífenaa; Fiscal is ve. 
ro, qui in hoc negligente r ege- 
rít, in pondo triginta condem- 
netur, et juxta causee qualita- 
tsm usque ad officii suspen- 
monim punía tur, si Epwcopo 
ita videbitur. 



con este motivo, osaren CQUlnaer, otro 
matrimonio, serán castigada pox dot 
ble matrimonio. 

§. XV. 

Síganse sin dilación ¿o* ¿riráta*.. de 
divorcio; y en el ínterin deposítese á 



tas mitgeret en lugar decente: 



w't 



Por cuanto algunos mueven ]o&ple*r 
tos de divorcio, y loe siguen con tibie- 
za ó abandonan del todo, para vivir etf- 
cenegados libremente en sus vicios; 'p, 
ñn de ocurrir á su diabólico engaiü* 
dispone y manda este sínodo que siem- 
pre que se suscitare pleito de divorcio^ 
se ponga inmediatamente á la mugef 
en alguna casa honesta. Y en caso di 
que la parte no prosiga la instancia, se 
conceda al fiscal la facultad de pedir 1$ 
reunión y cohabitación de ambas pa«r 
tes. Si se pronunciare sentencia de d^ 
vorek) ó separación quoad tliorum, sé 
colocará á la muger en una casa ho*> 
nesta y nada sospechosa, según so 
edad y calidad, para evitar toda ofen- 
sa á Dios (207). El fiscal que en esté 
procediere con negligencia, será con- 
denado en treinta pesos y castigado 
conforme á la calidad de la causa, 
hasta la suspensión de oficio, según pa- 
reciere al obispo. 



i) Mexic. i-c.4A.fct Sya. & Quir. coost* &4.-*In c. cum seterni de sent. ot re judkm- 



ta lib. C\ 



Mt 



DBL PARKKTBSOO BSWRITVAL, 



TITBLUS II. 

ati *M ALUS MATRIMONH 
UtfLPEI«MENIIS. 

*• *• . « . . . 

Nemo intra gradúa pwhibitos 
Matrimonium conirahat. 

Qconiam aliqui, Dei ti more 
poslhabito, intra gradúa ti jure 
fcph^bitot, in quibus Matriino- 
niu,m invalidum est, contrahere 
prfestfmniit, unde consequitur, 
étifr pe&rfato vitam ducant; eam 
ofit caipam ex Decreto Concilii 
T>identini interdicit haec Sjrno- 
dtps, iíe quisquam intra hos gra- 
dos Matrimonium contraharé 
aadeat, ne 8aeerdo6 ulitis in 
ajiquo hujusmodi contracta in- 
terveniat. Quod sialiquiscien- 
tér intrá gradué prohibitos, qui 
Matrimonium dirimunt, con* 
)f|Jiteev :at(entaT.erint , preeter 
pcenara Excommunicationis v 
tjuam ipso facto incurrant, ct 
alias ponas a Legibus Eccles- 
siasticis, et Regiis statutas, 
centum pondo persolvant. Sa- 

^rtsfjWVNIVri h«d«* w * ron »- 
eius, hujusmodi Malrimonii 

contractibus intersit, ti Bene- 

•fitíatus fuerit, fructup, sea red* 

^iittfe utrioB anni amktat, aut si 

J^an^ficiatufl non fuerit, centum 

pondo mulctetur. Qute omnis 

tíratela; fabr i rae Cathcdralis Ec- 

tftesieé, surnptibus Justittae, ac- 

^ejisjaton, aut si is desit, Judiei 

lisjpartibus applicetur (1). 



TITULO II. 



<■ s 



DEL PARENTESCO ESPIRITUAL, Y OTEO» 
IMPEDIMENTOS DEL MATRIMONIO. 



§.I. 

Ninguno contraiga matrimonio den- 
tro de los grados prohibidos* 

.Por cuanto algunos, pospuesto el te- 
mor de Dios, se atreven a contraer ma- 
trimonio dentro de los grados prohibi- 
dos por derecho, en cuyo caso es nulo, 
y por consiguiente viven en pecado; 
.Por tanto, con arreglo á lo decretado 
por el Concilio Tridentino, prohibe eate 
sínodo que nadie o?e contraerie dentro 
de dichos grados, ni sacerdote; alguncj 
intervenga en contratos de esta natura- 
leza. Y si algunos lo hicieren á sabien- 
das en los citados grados ditímenles, 
fuera de la pena de excomunión en que 
incurrirán ipso facto, como también ed 
otras que disponen las leyes eclesiásti- 
cas y reales, pagarán cien peso?. El 
sacerdote que sabiendo el impedimen- 
to asistiere á los contratos de semejan- 
te matrimonio, siendo beneficiado, per- 
derá los frutos y rentas do un año, y no 
siéndolo, será multado en cien pesos. 
Y unas y otras multas serán para la 
fábrica de la catedral, gastos de justi- 
cia y denunciante, ó en su falta para el 
juez por iguales partes* 

§. ii. 

Grados dentro de los cuales no es licito 

contraer. 

A fin de que se ponga todo cuida- 

(I) Conc. Trid. Sess 54. c. 5. de reform. Matrim. — Mcx. i. c. 38. §. único, ct rvn.do. 
Quir. const. 30. — Tz. in Clem. única de consanguinilat. et ofíinitotc— Lrx Regia & tit. 
-Í8*fcartita 7i <?t tar 7. tfi. ftftftk Hb. 8. ordinamenti.— Vide Covarrub. in 4. fc p-. c. 6. §. 
8. n. 2. et 3. 



{. n. 

'Oífajdm ftumerantur , intra 
r \<¡uo$ contralle re n on licet. 



w.S. . \ 



uv^to? *•**> bis evita ndis aecu- 
,ra^a ^ijigentia adhibeatur, heec 



Y OTROS IMPB£)iME\<r<)6 P-&Í, ^TJaiAíONIO. 



Sfife 



Sjnodüs SacerdotibuS'exjVónif 
gradus prohíbaos coguationis 
cofpeftüi*, el spirituaüa hos 
esse (I). 



do y diligencia para evil^est^ incon- 
venientes, el presente sinodo exp^p^ 
los sacerdotes los grados prohibidos ide 
parentesco corporal y espiritual, qde 
son los siguientes. 



(.III. 

Gradus prohibiti. . 

Primus, consanguinilas usque 
ad quartum gradum inclusive. 
Secundas, afñnitas ex Mntii- 
roonio contracta usque ad quar- 
tutn gradum inclusive. Tertius, 
aflinilas ex fornicatione con- 
tracta, usque ad secundum gra- 
dum- inclusive, prout est a Tri* 
dentino Concilio dtspdsitum. 
Quartus, impedimenta in publi- 
ci hunestates, ubi sponsalia 
qnacu roque ratione non fuerunt 
valida, prorsus tollitur, ubi au- 
tem valida fuerunt, primura 
gradum non excedit (2). 



§. IV. 

Cognatio spiritualis czpli- 
catur. 

- Cognalio spiritualis ia Bap- 
tismo contrahitur inter bapti- 
zan té ra, et baptizatum, et illus 
Palrem, et Matrem, et inter 
Compatrem, et Co matrera bap- 
tizati, et ínter iilius Patrem, et 
Matrem tamum. Ex Conñr- 
matione vero contracta cogna- 
tio confirmantem, et confirma* 
tum, illiusqus Patrem, et Ma- 
trem, ac tenentem non egredi- 
tur. JLd ver tanda m tamcn est, 
in irnpedimentis hujusmodi, fe- 
licis recordationis Pium Papam 
V, suÍ8 propriis motibus decla- 
ra ase in gradibus ante Conci- 



$•111. 

Grados prohibido*.' 



: i . <rr •>! 






>•- 



* . i 



;orr 



Primero, consanguinidad, hftSta tr fcí 
cuarto grado inclusive (208). Segundo, 
afinidad contraída por matrimonio hasta 
el cuarto grado inclusiva. Tereenvafi* 
nidad contraída por cópula carnal, h&s- 
ta el segundo grado inclusive, como, lo 
dispone c! concilio Tridentino. Cuarta* 
el impedimento de publica honestidad 
no subsiste cuando no fueron v&lif)o$ 
los esponsales por cualesquiera nati- 
vos, pero si fueron válidos, ao pasa dat 
primer grado (209). x . 

§. IV. 
Se explica el parentesco espiritual 



••* 



La cognación espiritual se contrae 
en el bautismo entre el bautizante y 
el bautizado, y su padre y madre, y ett- 
tre el padrino y' madrina del bautiza- 
do, y entre su padre y madre solamen- 
te (210). La cognación qne se contrae 
por la confirmación, no pasa del confir- 
mante y confirmado, y su padre y madre 
y el padrino. Pero se ha de advertiren 
estos impedimentos, que eí Pápk rio 
V. de feliz memoria, por sus motos 
propios declaró, que en ios grados pro- 
hibidos antes del concilio Tíidetiünb, 



(l) Ex Synodal do Quir. const. SO. 



.) 



(2) Conc. Trid. tío**, 24. c. 4. do rekruil M«tr«m«~-G*iic. Trid. S*K. 3& cj t. 4*t*- 
form. ;. *., .¿ .p 8 



35* 



J>BL PABBMTB8CO B8PIBITUAL, *• 



lium Tridentinum pronibitis, 
et postea ab eodem Conc^io 
■ablátb, tanq oamMatrímomu u i 
non iropedientibus, non solum 
intt Uigi p©«t Concilium trape* 
dimentum esse sublatum Hs, 
qui denuo ad illum gradum per* 
venerunt; sed etiam iis, qui an- 
te Concilium eo gradu erant 
conjuncti, dummodo Matrimo* 
nium, aut contraeuim sit, aui 
contrahendum post Tridenti- 
nam Concilium (1). 

§. V. 

Matrimonia in primo censen» 
guinitatii gradu in infide- 
lítate contracta , invalida 
declarantur. 

Nefanda inter fratres, et só- 
rores primo gradu conj uñeta 
Matrimonia, ornni jure prohi- 
be n tüf. Quare praecipitur, ut 
infideles buJHS Provinciee, qni 
ternpore suee infidelitatis in hoc 
gradu conjuncti erant Matri- 
monio: cum primo Baptismum 
susceperint, separentur, Matri- 
moniumque hujusmodi irritum, 
acntrifam d^cernatur (2). 



y quitados después por él mismo del 
número de los impedientes, no solo se 
entiende haberse anulado el impedi- 
mento para los que llegasen á aquel 
grado después del concilio, sino tam- 
bién para aquellos que estaban en di* 
chos grados antes del concilio, con tal 
que el matrimonio se baya contraído, 
Ó se haya de contruer después del Tri- 
denttno. 

$. y. _ 

Se declaran nulos tos matrimonios con- 
traidos en la infidelidad dentro del 
primer grado de consanguinidad. 

Están prohibidos por todo derecho 
los abominables matrimonios contrai- 
dos en primer grado entre hermanos 
y hermanas. Por lo que se manda que 
los infieles de esta provincia que en 
tiempo d^ su idolatría se juntaban en 
matrimonio dentro de este grado, se 
separen luego que recibieren el bautis- 
mo, y ge declare nulo y de ningún va- 
lor semejante matrimonio. 



(1 ) Conc. Trid t Scss. 24. c. 2 do reform. Matrim.— Motus proprius. Pü V. 
<£) Tx. in cap. final, do divortiia. 



LIBRI Qül NTL 



TITULUS I. 

. PE VISITATIONIBUS. 

- ; ' $. l. 

Visitationis scopus. 

- Vvitationum prcecipus neo- 
pus (ut Saactum Concilium 
Tridentinum exponit) est, Sanc- 
tam, Orthodoxamque Doctri- 
nan», expulsis boeresibus, indu- 
jere, bonos mores tueri, pia- 
ros corrí ge re, Populum cohor* 
tationibus, et admoojlionibus 
ad religionem, pacem, inno- 
centiamque accendere, ad quod 
efflciendom, ultra ea, quao lo- 
en m, te m pus, et occasio, rái- 
tarumque Personarum conditio, 
Deo, ac Domino inspirante, 
Vjeitatorem docu^rini, te ordo 
senrabitur (1). 



.$. II. 

Ingressus Visitatoris tu lo* 
cum. 

Cum primum ad loeum, 
quem visitatorus est, Visitator 
prrvenerit, Ecclesiam adeat, 



TITULO I. 

DE LAS VI8ITAS (311). '* 

Fin de la visita. 

El principal fin y objeto de las v}* 
sitas, eegtta expone el santo -concilio 
Tridentino, es introducir y propagar 
la doctrina santa y ortodoxa, cstirpai' 
las heregías, proteger y fomentar U* 
buenas costumbres, corregir las estra- 
gadas, inflamar al pueblo con exhor- 
taciones y amonestaciones ala religión, 
paz é inocencia: y para conseguir todo 
esto, ademas de lo que enseñarán al 
visitador con el auxilio é inspiración 
divina, las circunstancias de lugar, 
tiempo, ocasión y condición de las per- 
sonas ^visitadas, se guardará este or- 
den. 

Mi. 

Entrada del visitador en el lugar. 

Luego que llegare el visitador al lu- 
gar que ha de visitar, irá á la iglesia 



(1) Oooc. Trid. Sess. 24. c. $. de refonn.— Mear. i. c. 02. Guad. tit> 8. ct Milán, i. p. 
2. tit. de visitatione, et Tolet. act. 2. c 2. et Granat. tit. de visit et Syn. de Quir. a 
const. U6, ¿toena. S. aot; 4. * a, i. nagua ad *. 14* -Concü. 4. Mila». tit. da^iaitaüoL 



tAt etim Populus expectat, ¿tri- 
que preces ad Deum eftundet, 
ac deinde ipse, aut ejus loco 
aiiu3 concionem habebit, qua 
summatim visitationia acopura 
egponat Preeterea genérale 
hujusSynodí decretum legi ef- 
ficiet, Populumque admonebit 
de obligatione, qua shiguli te- 
nentur denuntiandi publica pee- 
cata, ut tale remedium adhi- 
beatur, quo omnea in Deum 
offeasoe funditus tollantur (i). 

V I1L 

Sacra Eucharistia, et Baptis* 
terium vi siten tur, Manuale 
item, et supellex sacra. 

SanctUsimum Eucbaristi© 
Sacramentum, Sanctum Chris- 
ma, Oleumque, ac baptiamalem 
Fírtitcm, Manuale etiarn Sacra - 
mentorum, ac omnia Ecclesi» 
ornamenta visitabit, aecurate 
que respiciet, an bsec decenter 
teneantur. 

Vtsitationum anteriorum acta 
visitator ¿egat. 

Libellum praeteritarum visi- 
ta tionum requirat, sciscitetur- 
que, an statuta in prsedictis vi- 
stiationibus executioni manda- 
to sin t; si yero aliqua adíen* 
plenda desunt, compleri curet, 
reprehendatque, ac corrigat 
eos, qui in bis adimplendis ne- 
gligenter se gesserunt. 

§ v. 

Qui ipsi faciendum circa Ec- 
clesice dona. 

Qooad bona vero Eccleeiae 
inquirat in primis, an inventa- 



os LAB riSMCAS. 



donde le espera el pueblo, y hfecna 
oración, él mismo, ú otro en su lugar' 
hará una plática, exponiendo sumaria- 
mente el objeto de la visita* Después 
hará que se lea el decreto general de 
este sínodo,, y amonestará al pueblo so- 
bre la obligación que todos tienen de 
denunciar los pecados públicos, para 
que se ponga remedio tan eficaz, qué 
se quiten de raiz todas las ofensas con- 
tra Dios. 

§. III. > 

Visite la sagrada Eucaristía y bau- 
tisterio. Igualmente el manual y or- 
namentos. 

Visitará el Santísimo Sacramento tféf 
la Eucaristía, el Santo Crisma y Oleo, 
la pila bautismal, el manual de los sa- 
cramentos, y todos los ornamentos dé 
la iglesia, examinando cuidadosamente 
si todo esto se guarda con decencia. 

§. IV. 

Lea el visitador las actas de las ante* 

riores visitas. 

Buscará el libro de las visitas pasa* 
das, y se informará si se ha ejecutado 
lo establecido en ellas: y si algo faltare 
que cumplir, procurará que luego se 
haga, reprendiendo y corrigiendo á los 
que fueron negligentes en su cumpli- 
miento. 

§.v. 

Qué debe hacer acerca de los bienes de 

la iglesia. 

En cuanto á los bienes de la iglesia 
examinará ante todas cosas, si hay in- 



(1) Vida Granat et> fiynod. de Qum ubi supra.-4*ac¿o.— Edietou* vfeU*t¡otó* 



DS ¿AS VISITAS» 



807 



rJMfc Hierve tjt, nW d«eeripti 

sifU tituli possessioiuina, quas 
Ecclesía obtiríet, exploretque, 
arr aliqua Eecfesias boria alte- 
ufetaal&tj an ea quiaquam uaur > 
par^rit, an vero aliqui aunaptua 
in ,©dificÜ8, aliisve rebua jucti 
sínt, quí eam summam exce- 
den t, '^o«í est ab haeSynodo 
eaaaWuUt jm ai Bcotaria jva 
habei ad aliqua bona, oonduro 
ab Ecclesia recuperata. In qui- 
bus ómnibus id adimpleri cffi- 
ciet, quod titulo de rebus Ec- 
clesi» conaervandia, alienandis, 
▼el non, jussumest. 



$. VI. 

Superflua, si qua sunt, ex- 
p/oret, 

. Vititet quoque Beoleaiaa, jftt 
Eremiioria, videatque, an ali- 
qua, agperúua aint, aut non be- 
ñe restaúrala, et an sine Epís- 
copr Hcentia fabrieata *mt, 
Episcopumque de hac re cer- 
tiorem facial, ut de conrenien- 
ti remedio provideat. Prtete- 
re* jttxta. Concilii Trídentini 
Deere tu m peculiari Cura ex- 
quirat, et exploret áltente, an 
Imagines indecentes teneantur, 
quasque *\c repererit, deleri fa- 
cial, aliasque in earnm loco 
eonatilni jubeat, prout est Utu- 
to de Reliquiia, et venerationo 
gaoctorurudispoáiiuin. (1) 



§. VII. 

Visitet Eremitoria, Confratsr* 
nitatesque. 



, Ho8pitaliaetiam,Ereniitoria f 
Confraternitates, et alia pia 
.opera risitet, ipapiciatque, an 
eornrri i nstit alione, et fu n d atio- 



vsntario <> libro de asientos en que se 
expresen los títulos de las posesiones 
que tiene la iglesia; y averiguará si Be 
han enajenado alguuos bienes, ó loa, 
ha usurpado alguno; si se han hecho* 
algunos gastos en edificios ú otras co- 
sas, cuyo costo exceda la cantidad ar- 
reglada por este sínodo; ó si la iglesi* 
tiene derecho á algunos bienes que 
aun no haya recuperado. Sobre todo 
lo cual mandará cumplir lo que se pres- 
cribe,, en el título de conservar^ enoje* 
nar 6 no las cosas de la Iglesia. 

§. VI. 

Repare si liay algo de superfino. 

Visitará también las iglesias y er- 
mitas, viendo si hay algunas cosas su* 
perfluas ó mal restauradas, y si se han 
fabricado sin licencia del obispo, á 
quien dará parte, para que provea de 
remedio conveniente. Ademas de es- 
to, conforme al decreto del concilio Tri- 
dentino, observará cou particular cui- 
dado y registrará atentamente si hay 
imágenes indecentes; y hallando algu- 
nas, las mandará deshacer (212) y po- r 
ner otras en su lugar, como queda dis- 
puesto en el título de las reliquias y 
veneración de los santos. 

§. VIL 

Visite las ermitas y cofradías. 

Visitará igualmente los hospitales, 
ermitas, cofradías y demás obras pías, 
observando si se guarda y cumple lo 



(1) Conc. Trid. S*M. 25 to princip, tit, de i&Toeaiien. *t Sacras Iaagiuibua. 



*at Spwco]Bq«4€»áMMttlib«* 
oonftiituia. obsecren tur,, idqua 
provideat, quod sibi conveniens 
rtdebitur, ut hasc opera conser- 
rentur, et «ugvantiir. Mfesa- 
a«n>, etpttnum opero m r quera* 
testamento relicta sunt, hbel- 
lum petat, utque ea adimplean* 
tur*, quod est tituló de téstame* 
tfto Dtoretum, obsanre* 



$-. vin. 

Ihtpwiat, an Rairoch* libro* 
habeant % in qwibu&bapti&ma' 
ta % ifC. scribantur. Num 
etiam habeant hoc ooncilium. 

Coram Paroohis Decreta ha- 
jus gtynodí, quas* od- eorurrt of» 
ficium spectant, legi faciat, et 
an observen tur, diligenter ex* 
plorct, speeialiter veno inqur- 
rat, an Paroahw libros habeat, 
ubi Baptizatorum,Confi*rmato- 
rumve, aut eorum, quí Matri- 
monio cotí j uncí i, et mortuisunt, 
nomina descripta teneat; si 
hábet CatecliUmum, Directo- 
riumque Confessorum, librum- 
que Decrerorum hnjus Synodi; 
si permittftt a Ciencia peregri» 
nia aine licentia Missam cele- 
brari; si habet tabulam salario» 
lum, juxla taxam ab Episcopo 
designatam. Quod si quid re- 
pererit,quod non sit execuliooi 
manífatumydiligenter adimple- 
ri curet, excessusque, et negli- 
gentias corrigat. 

$IX. 

Inquina Visitator de vita^CU- 

rico fu ?n. 

De 'vita, et honéstate elertco- 
rum privatim exquirefc, n onera 
suorurn officioruux obierint, et 
quoe hia decretas jussa sunt, ad- 
impleverint. Aut si in aliqua 
delicia reioeidejujjt, aut abqu* 



dispueateen ra «rocemo y finriheieay 
y Inordenado por los obispos: y tomara 
tas providencias que tuviere per conve- 
rn^He, pava que- se conserven y a*t* 
mente» estas obras pías. Pedirá el li- 
bro de las misas y legados píos de loa 
testamentes, y mandará cumplí* lo que 
queda decretado en el título De U» 
testamentos* 

§>. VIII. 

Observe si ios párrocos tienen los líbrós 
de asiento etc., y un ejemplar de este 
Concilio. 

Hará leer delante de los párrocos los 
decretos de este sínodo concernientes 
á su oficio, examinando con cuidado 
si se observan, Pero especialrueete 
inquirirá sí tiene el párroco los libree 
de loa bautizados, confirmados, casa- 
dos y finados con sus asieutos cor-, 
rientes; el catecismo, el directorio de 
confesores» y el libro de decretos de es-" 
te sínodo: si permite á los clérigos e {- 
traños celebrar misa sin licencia : si 
hay arancel de derechos conforme á la 
tasa señalada por el obispo. Y lo que 
hallare sin poner en ejecución, cuida- 
rá que se cumpla exactamente, corri- 
giendo los excesos y descuidos. 

» IX. 

Averigüe el visitador la vida de ios 

clérigos. 

Se informará secretamente de la vi- 
da y honestidad de los clérigos, si han 
desempeñado las cargas de sus oficios» 
y cumplido lo mandado en estos de- 
eveftos. Sí han reincidido en algunos 



rtfc*l>etiiit, qu* * jtn* y 0st%b 
Jia$Sjia0<)t-eia probibeomr. &$- 

§HÍret prceterea,an Clerici, vel 
eculares publica aliqua pee- 
Cata, aut sean da la committan-t, 
**;aÍiqu¡*imcancubifKirit,&ias« 
ftamú* suBCf ptores aLsatorum, 
usurarii, et nliis hujusmodi vi- 
tftsimplicati. ín rebus atitcm 
dciraltfe Infjttwlliofiem tu *pte* 
£ÍaH iie fsciat, ex qua infamia 
oriri .possit, sed, ut eat a jure 
communi dispositum, inqui* 

m(l). 



QvtftfHd qgeritt ¿c*ipte con* 
signeU 

Visitatoromma,qutB animad- 
rereione digna re perder k, effe- 
cerit, aut providerit, dum exer- 
4V*t vjsitationena, ki^^o libio 
describat: cum vero ad Civita- 
tem,ubi Episcopusresidet, per- 
«enerit, de bis ómnibus intca 
tre» dies Episcopo rationem red- 
dát. 



•§. n. 



detttofe, <> redtfltf&fclgb qtre tes esté 
' prohibido por derecho ó por este síno- 
do. Averiguará «Atora, de Je dicho ai 
los ^lérig-oe ó reglares cometen atgn* 
nos pecados p'6b!ico3 6 escándalos, si 
hay algunos coa oulñn arios blasfemos, 
usureros, Casas áe juegos prohibidos, 
lu otros vicios semejantes. IVro i en fas 
cosas oCtfteas no hará pesquisa .parti- 
cular que pueda acarrear la «ola de in- 
famia, sino averiguación como lo dis- 
pone el derecho común. 

>Pm%§a por escrito cuanto hiciere. 

£1 visitador irá escribiendo en su li- 
bro todo lo que hallare digno de repa- 
ro j corrección, cuanto hiciere y ^pro- 
veyere durante su visita; y luego qne 
llegue á la residencia episcopal dará 
cuerrta de todo al obispo dentro déires 
días. 

•$. XL 



Nihü Vieitotor aetijnat ¿pr*. Nada recua el visitador fuera délos 

ter alimenta. alimentos* 

Ut vero Siberius morum re* Y para «ue puedfc proceder con mae 

S?í! e "¡! ^ ^torlbot libertad á la deforma de costumbres, 

Valdc commissa est, procuret. A . f , , , ; 

whil quidqnam Vkita^r tilla- P. u " t0 particularmente encargado a loe 

tenttsaectpiet, quooiimqtie mo- visitadores» nada recibirá #bsolutamen- 

doei offeratur, pro risitatione .te de cualquiera manera que se lo 

ornaraen tora *n, nec pro- ratione ^r- r • ■* j 

^fetenda de H^pitaiíbua, Con- o^zcan, por la visita de ornamen- 

fraternitatibds , Oe«on«mw»e tQ *> *» por Cuentas que «e tomen é 

Éflt\94\Mum, wttvlüsMfsiUbms ¡os hospitales, cofradías ó mayordo- 

niai tatitufli qu» ad vict.um, et moa de iglesias, ú otros semejantes, 

nospitium sibi, et his, qui eum , . ^ A \ . J ■ 

^bmifantrfr ftuoyum prfrvoé na- *WP unidamente lo preciso para el s»«- 

merus esae debei) ab Episcopo tentó y hospedaje de su persona y co- 

' (1) Tx. in c. qnalHer,*quaB«<>/*.<8e acctftátioiiftta*, et in ó. lket Gk-kymttílti' 1 * ;; 



«AO 



r- 

s 



iiricotfftitoita iu»t, Quod si 

, secus fecerit, peen as incurrata 
constitutione Concilii Lugdu- 
nensis, qua& incipit,exig'if, sta- 
mta«y et reliquas a Concilio 
Tridentino iropositas, ex cujus 
Decreto decernitur, ut, si Visi- 

' latorea ratione viaitandi baptis- 
males Fon tes aliquid acceperint, 
illud íq foro etiam conscientiro 
restituere tenentur; hoc (amen 
Decreto non prohibetur, ne No- 

, tari i, et eomputatores, quos se- 
cmn duxerint, id exigere pos* 
sint, quod ex taxa hujus Synodi 
eitdemdebetur ratione actorum. 
et scripturarum, rationumque, 
sea computorum, in qaibus se 
«xercuerint (1), 



mitiva (que debe ser redonda) <oon- 
forme esté arreglado por el obispo. De 
lo cootrario incurrirá en las penas qne 
impone la constitución del concilio Lug- 
d míense, que empieza Ezigit, y las 
demás señaladas por el Tridentino, 
conforme á cuyo decreto se declara, 
que si los visitadores admitieren algo 
por razón de visitar ios pilas bautis- 
males, están obligados á restituirlo aun 
en el fuero de la conciencia. Sin em- 
bargo, no se prohibe en este decreto 
que los notarios y tasadores que lleven 
consigo, puedan exigir lo que por aran- 
cel se les debe por razón de sus autos 
y escritos, y de las cuentas en que In- 
tervinieran y trabajaren. 



Bajutis justam mercedem per- 
solvat. 

Quamvis ex jure, et ex De* 
creto Concilii Tridentini Eccle- 
sise, et oppida, quae visiiantur, 
fipiscupis, aut comía VUUato- 
ribus, ratione proco rationte, si 
b¡, et his, qui in ejus comitatu 
eunt, ¿migrua victualia suppe- 
ditarc debeant, et in hoc etiam 
Archiepiscopatu, et provincia 
consuetum sit, Tamemes (baju- 

Job scilicet homines) jumenta» 
vé, sine ulla mercede tribuere, 
ut ex uno oppido in aliud, quse 
ad hoc necessaria su nt t expor- 
ten tur, nihijomtnus hcec Syno- 
dus statuit, ac praicipit, ut pos- 
thac Episcopi, sivn eorum Visi- 
tatores, cum visitaterint, justam 
mereedem bajulis htijusmodi, 
aut alus Indis, pro se, et jnruea- 
t¡9, quae ad boc adhibueriiH per- 
solvant pro distnrítia, qua? est 

' Ínter unum, efr ftlterum oppi- 

(1) Vide concilla c i tata supra §. 
Seas. 84. c. S. á> reform. Tolet. act. 



$. XII. 

Pague su justo jornal á los tatnéne* 

y acémilas. 

Aunque por derecho y conformo al 
decreto del concilio Tridentino, las 
iglesias y pueblos que se visitan de- 
ben suministrar las vituallas suficien- 
tes, por razón de procuración á los 
obispos y sus visitadores y si? respecti- 
vo acompañamiento, y se acostumbra 
también en este arzobispado y provin- 
cia darles tamenes é indios de carga y 
bagajes sin ningún precio, para nevar 
de un lugar á otro lo necesario; no 
obstante dispone y. manda este sínodo, 
que en io sucesivo los obispos y sus 
visitadores, al ir de visita paguen lo 
t|ue fuere justo á dichos tamenes y 
otros indios por ellos y por las caballe- 
rías que llevaren, conforme ala distan- 
cia de un pueblo á otro, y según la 

i. — Tx. in c. exigit de censibus Kb. 6.~Cone« Tríd. 
3. cap. 7. «t Liman. $. act. 4. 



: D^UkS'YDMTAS. 



*?i 



'<tóm, tt teta» otfnsuetuáfa* at- 
ienta, Uft ut orones intelligant 
vitanidomne,quosubditi vexa- 
ri,* aut molestará videantur, ac 
prceterea ea solum Visitatores 
proponére, quae aniniarumial-u- 
.ti a>8zia)0 conveniunt (1). 



i XIII. 

SunjXUum in ejua alimente 

erogatorum rationem in 

scriptis ponat. 

Ne Indi mitationum occasio- 
ne a proceribus molestentur, 
statuitur, ac jubetur, ut Visita- 
dores in scriptis annotatum suis 
nominibus relinquant .quidquid 
pro suis, et eorum, qui eos co 
mitantur, victualfyus ¿umptus 
fecerint, quo possit ceconomus, 
tk sisecularis fuerit, Jiegiis Ma- 
gistrátibus, si ab eisdem peta- 
tur, rationem réddere, alíter pro 
modo culpoe graviter puniatur. 



TITTJLUS II. 

DE CALUMNIATORIBUS 
§.!■ ' 



Cálumniatores Clericorum ta* 
tionisptzna mulctentur. 

Gravissima injuria Tribuna- 
libus irrogatur, quae Deus in 
Ecclesia sua pro administranda 
justitia connituit, dum his non- 
nulli ail suis vindictas, et flagi- 
tía abutenu*s dolo malo inno- 
centes crirnioantur. Cui malo 
remediuin afierre volens hcec 
Synodus prsecipit, ut, si aiiquis 



costumbre de la tierra; de suerte q«e 

todos entiendan que se evita cuanto 
pueda servir de gravamen y molestia 
á los subditos; y ademas de esto que 
los visitadores únicamente se propo* 
nen In que mas se dirige á la salvación 
de las almas. 

§ XIII. 

Lleve por escrito la cuenta de lo gas- 
tado en alimentos. 

Para que los indios no sean moles- 
tados por sus caciques y Tequitlatos 
con motivo de las visitas; se dispone y 
manda, que los visitadores dejen reci- 
bo firmado del gasto que han hecho en 
el sustento de sus personas y comiti- 
va; á fin de que el mayordomo» si fuere 
secular, rinda las cuentas alas autori- 
dades reales, sí se le exijen; y no ha- 
ciéndolo serán castigados gravemente 
á proporción de la culpa. 

TITULO II. 

■ r 

DE LOS CALUMNIADORES. 
§. I. 

Los calumniadores de los clérigos pa- 
guen la pena del taitón* 

Gravísima injuria hacen á los tri- 
bunales que Dios estableció en su Igle- 
sia para administrar justicia, los que 
abusando de ellos para sus venganzas 
y maldades, acusan maliciosamente á 
los inocentes Queriendo pues este 
sínodo atajar tan detestable mal, man- 



{l) Cono. Trid. &aa. 34. c S. d« rffaw*- 



35 



m 



PB Vm- CAlT7>raU»0REfl. 



arfo ulofrdederit, aui ealmpnío- 
8 arfa accusationetn per se, vel 
interposilam Per son a m contra 
tilrquem Clericum obtulerit, in 
*ateH>ad, quibus juxia juris dis- 
posilionem calumniosa talis ac- 
cusatio reputabitur, iiadem poe- 
fiUcTimrnator plectatur, quibus 
puniendus easet accusatus, vel 
denuntíatus, si contra eura pro- 
baretur. Ac practerea in ómni- 
bus expensis, et damnis con- 
demneUir, qute accusato, vel 
detttwítrato inde provenerint, et 
in pondo quiaquaginta, quo- 
rum mediatas ei, qui calum- 
niara passus est, tribuatur (1). 



M*- 



da que si alguno delatare 6 presentare 
por sí ó por tercera persona una acu- 
sación falsa contra algún clérigo, y 
que según la disposición del derecho 
se reputare calumniosa la tal acusa- 
ción; sufra el denunciador las mismas 
penas coa ,que hubiera sido castigado 
el acusado ó delatado, si se hubiera 
probado su delito: y condénesele fuera 
de esto en todos los gastos y daños 
que de aquí hayan resnltadt) al ino- 
cente, y en cincuenta pesos, cuya mi- 
tad se dará al que padeció la calum- 
nia. 

§. TI. 



& Ácctuator accusationetn Si el denunciante desampara la<w*- 

Hdk'prosequatur, hoc cxfequa- 
mi* Tissalis. 



Si quia acfcusaverit, aut de» 
nuntiaverit, sive Clericus sit, 
¿fre ¿écularis frijurtám stiam 
tMn fitetift prftsaqtfiitus, ab *o 
articoli ne admittaatort mc««o- 
cusatio pro sua recipiatur, sed 
FíscaH tradetur, oui ad «jus 
prosecutionenr ténetritttrf ta hts 
entibos, et eo modo, quo titulo 
de officio PtoeVFafovU Fwca- 
lis continetur, et non aliter, 
ultra ea tamen, quse ibidftm dis- 
postta sunt, secular» Clericum 
fidejussorem ad id praebeat, qui, 
si secutarla in proba tío ne defe- 
cerit, exftonsás, et preiiam pr» T 
dictam, se soluturum promittat, 
triUer fjua accusatio nequáquam 
«dmUtatur. 



sacian , sígala el fiscal. 

Si alguno después de haber acusa- 
do ó denunciado, sea clérigo ó seglar, 
no siguiere su instancia, no se le ten- 

, ga por parte, ni se reciba por suya la 
acusación, sino entregúese al fiscal, 
que estará obligado á su prosecución 
en los casos y del modo que se con- 
tiene en el título Del oficio del procu- 
rador fiscal, y no de otra suerte. Pero 
ademas de lo que allí se ha dispuesto, 
el seglar ha de presentar por fiador á 
un clérigo que prometa pagar los gas- 
tos y multa mencionada, (218) en caso 

- de no probar el seglar su acusación. 



(I) Do hoc tit. Granat tit. do Calumniatorib. u, i. 2. ot 3. quo reformatur Conc. Mex. 
i. in c 79.— Lex Beg. 4. tit 17. lib. 8. reoop. 



Judices ex oficio precedan* in 
calumniatorem, eliamcalum- 
niam passo non pétente. 

Qoft&Mti* i*, qvi cAluranioA* 
fuerit accusatus, calnraniato- 
rem non accusaverit, possint Ju 
dices (si casus id poálulat, eis- 
que videatur) contra calumnio» 
mim criminatorem ex officio 
procederé, tumque pro motil» 
cvlpm condoxnaare. 



$. rv. 

Quadam* statuuntxir chcú In- 
dorum adversas Clericosac* 
cvsationes. 

Quoniarn vero s»pe Indi n*- 
nroae coiDmunúalis, aut partí- 
cularium artículos contra non- 
nullos Clericos daré solent, de- 
cernitar, ac jubetur, ut atiento 
jjnod cura Indis Deeeetum de 
. fidejussoribuB exhibendis, et 
pee rus supra nominatis in rigo- 
re oxequendum non est, Fisca- 
lis causam suscipiat, eamque 
proaequatur, etiarati Indi ab ea 
• desistan t; ita -ut Fiscalía hac in 
re eorutn so protectorern osten- 
dat, ea tamen conditione statu- 
tsr, ut (tüdis desuUentibus) hu- 

jusmodi proMoutic* neo Sari, 
nec inchoari, nec inchoata de- 
aeri a Fiscali possit; nisi prius 
sentencia, et consensos Eprsco- 
pi processerit, enjus paterna» 
prudentiie h»c Synodue relia- 
quit, ut quid hao in re magis 
qd Dei houorem, et indigena- 
jum proteettonen?, excesBuum- 
uue coercí tío nem ooaveniflt, at- 
ejU considérete 



Mi* 

Procedan los jueces de qfeio eontra el 
calumniador, aunque no lo pida et 
calumniado. , 

Aunque el que hubiere skio acusa-' 
do falsamente no acusase ni reclamase 
contra el calumniador, podrái* los jue- 
ces (si el caso lo pidiere, y hes pane»- 1 
ciere así) proceder de oficio contra óf, 
y condenarle según corresponda 4 la¡ 
calidad de §u culpa. 

§IV. 

Algunas prevenciones acerca dé las 
acusaciones de los indios contra las 

clérigos. 

Por cuanto muchas veces los indioa 
suelen hacer acusaciones contra algu- 
nos clérigos en nombre de fa comuni- 
dad ó de los particulares; se decreta y 
manda, que en ateaeion de que no se 
ha de ejecutar en rigor con los indios 1 
el decreto de presentar fiadores y las 
penas arriba expresadas, eL fiscal toma 
á su cargo la causa y la continué aun 
cuando los indios desistan de ella: dfe 
suerte qne en esto se muestre el fiscal 
protector de ellos: bien que con esta 
condición, que, desistiendo los indios, 
ni pueda hacerse esta prosecución por 
et fiscal, ni principiarse, ni desampa- 
rar después de incoada, á no proceder 
antes la sentencia, y el consentimiento 
del obispo, á cuya paternal prudencia 
deja el sínodo que considere atenta- 
mente lo que mas convenga en esta 
materia á la honra de Dios, protección 
de estos naturales, y corrección de \m 
QMesos* 



»4 



I» IA iXMOSOá.. 



TITTTLTJS IIL 

DE SIMONÍA. 
§1- . 



TITULO III. 

DE LA SIMONÍA (914). 
§. 1. 



Biinoniac* quaxumque pactib- Se prokiben to d os l os pact08 amoniacos. 
nes prohibentur. r ■ r 



Ersi ab ips o nascentis Eccle- 
si» initio semper Simonice vi- 
tiurn abominabile, et execra- 
bile fuerit, ac Sacris Canonibus 
prohibitum, gravibusque peonía 
puniíura; tamen ea fuit homi- 
aum malitia, ut diversis fraudi- 
bus, et fallaciis sua Simoniaca 
pacta oceultare, et pal liare pro* 
curent. Quod malutn in huno 
Archiopiscopatum, et Provin- 
eiam adeo grassatum est; tam 
ad prssentationes, qusB in hís 
partibus fiunt,obtinenda0,quam 
ad eas in Curia Cathoiicae Ma- 
jestatis procurandas, ut coñve- 
nieu* remedium, et opportu* 
nüfn sibi afierri postulet, de 
quo providere volena ha>c Sy- 
nodus prcecipit, ne quisquam 
Ecolesiasticus, aire Secutaría 
cujuscumque dígnitatis, condi- 
tionisve existat, pacta, conven- 
tionesve faciat, aut pecunias 
promittat, aliare strenarum no- 
mine, si Prebenda obtineatur, 
aut mercedis pratextu, pro so- 
llicitudine, aut ad obtinendum 
favorem quorumeumque auli- 
corum* sol licita torura ve, aut 
procuratorum, seu aliarumPer- 
•onarum eis propinquarum t qui 
praesentationes hujusmodi con- 
ferré debent, nec scripturas no- 
mine debitorum alus de causis 
contractor um concedat , aut 
alios concederé faciat, quibus 
eos, qui se obligaverint, indem- 
nes servaturum promittat ra- 
tíone ejus suramce, quam per- 
eolverint, nec aliter quovis mo- 
«flb de símilibus paciscatur per 
iré, nec per interpositam Per* 
•ooam. Qnog omtiea heec Sy- 



Aunque desde el mismo origen de 
la recien-nacida iglesia fué el vicio de 
la simonía abominable y execrable, y se 
ha prohibido por los sagrados cánones, 
y castigado con graves penas: sin em- 
bargo, ha sido tal la malicia de los 
hombres, que procuran ocultar y pa- 
liar sus pactos simoniacos con diversas 
estratajemas y engaños. Cuyo con- 
tagio ha cundido tanto en este arzo- 
bispado y provincia, ya para conseguir 
las presentaciones que se hacen en es- 
tas partes, como para negociarlas en 
la corte de S. M. que está pidiendo 
conveniente y oportuno remedio. Y 
queriendo aplicarlo este sínodo, manda 
que ningún eclesiástico ni seglar, de 
cualquiera dignidad ó condición que 
sea, haga pactos ni condiciones, ó pro- 
meta dinero ú otra cosa con nombre 
de estrenas, guantes ó gratificaciones 
si se logra la prebenda, ó con pretexto 
de salario y derechos por su trabajo y 
diligencias, ó para grangear el favor 
de los áulicos, solicitadores, procura- 
dores, ú otras personas allegadas á 
aquellos que deben conferir y presen- 
tar los beneficios; ni dé escritos con 
nombre de deudas contraidas por otras 
causas, ó haga que otros los den, ea 
los cuales prometa que guardará in- 
demnes á los que se hayan obligado, 
por razón de la cantidad que pagaren» 
ni de cualquiera otro modo haga se*- 



nodus Simoniacoa. declncat, et 
qui heec cornmi»er ¡t, pcenas a 
jure slatutas, et a felicis rccur- 
dationis Pío Papa Y. motu pro- 
prio confírmate incurrere de- 
cerait; q-ce quidem peen» hee 
sunt: videticet ipso jure priva- 
tos esse Beneficio, aut Prseben- 
cfa, ac ratíone ab eis obtenta, 
ac preeterea inhábiles reddi ad 
alia quecumque beneficia ob- 
tínenda, necnon ad restitutio- 
nem fructuam omnium, atque 
reddituum ab eis receptorum 
teneri. Itidem ipso facto in- 
eorrunt Excommunicationern 
majorero, 8 qua nisi in articulo 
mor ti* ab alio, quam a Sum- 
rao Pontífice absolví non pos- 
sunt. (1) 



DfivlsA SIMONÍA» 

mej antes pactos por sí, ni por tercera 
persona. Todos los cuales declara si- 
mouiacus el presente sínodo, y que el 
que los luciere incurre en las penas que 
establece ei derecho, y que están con- 
firmadas por el motu propio del papú 
Pió V de feliz memoria; que son las si- 
guientes: Quedan ipso jure privados 
del beneficio ó prebenda conseguida 
por estos medio?, y ademas inhabilita- 
dos para obtener cualesquiera otros be- 
neficios; y obligados á la restitución da 
todos los frutos y rentas que hayan per 
cibido. También incurren ipso Jacto en 
excomunión mayor, de la cual, excepto 
en el artículo de la muerte, no pueden 
ser absueltos por otro que por ei Su- 
mo Pontífice. 



§. II. 

Simoniace beneficia adepti 
illa renuntient. 

Declarat pneterea hao Sy- 
nodus,hos, qui preesentationem 
obtinent per illicita hujuimodi 
inedia impetratam, non fore ad- 
mitiendo* ad similia Beneficia, 
si ve Pisbendas quas obtinue- 
rjut. Hcbc Sy nodus admonet, 
cisdemque pcenns n fVlicis re 
cordationis Pió Papa V innova- 
tas notas facit, eoruraque cons- 
cientias graviter onerat, quate- 
nusanimadvertant, teneri se ad 
resignandum Beneficia, et fruc- 
tus male perceptos restitueQ- 
dum, necnon eosdem exhorta- 
tur, utab hoc nequissimo vi toe 
Btatu res i piscan t, ad illudque 
acerrimum, ac tremendum Dei 
Judicium mentis oculos conver- 
tant. 



Renuncien los beneficios los que los kan 
logrado simoniacamente. 

Declara ademas de esto el presente 
sínodo, que los que consiguen ser pre- 
sentados por ¿fetos medios ilícitos» no 
han de ser admitidos á los beneficios y 
prebendas que obtuvieren; (215) los 
amonesta y hace saber las penas reno- 
vadas por el papa Pió V de feliz me- 
moria, y encarga gravemente sus con- 
ciencias Bobre que adviertan que están 
obligados á renunciar los beneficios, y 
restituir los frutos percibidos indebida» 
mente: y exhorta á salir de semejante 
estado perversísimo de vida, y á vol- 
ver los ojos de su alma al rigorosísimo 
y tremendo juicio de Dios* 



(l) Milán, i. p. 2. titol. qu» pertinent ad collationem beneficiorum, ven. ut omnis, 
•tGnm. tiu do Simonía n. 4.— Tx. in cap. fiobis fnít de Simonía, et in extravaganti i. do 
BMtout. jUoonrmnnica^tonifl ínter ^mr 1 ^ conflrmaU per Greg. XIII. in Boíl» cojus 



S*6 



SIMONÍA. 



i.m 



§.m 



JBpiscopi suÍ8 familzaribus 
meftieSértiétriam perscivant; 
te ad beneficia aspiretU. 

' ÍJplacopis vero, quo omnis 
Simón fae cesset occasio, monet 
h«ec Sínodos, nt fanrilÍBribos 
aúis ratioae oificiorum, qu® 
exercent, certam mercedem 
cooatituant, ne ilTi hoc subsi- 
dio destituti Beneficia EccJe- 
•tastioa, tanquam mee opere, 
et laboris pretium prsacipve si- 
bi prepomnt. Fraudari tamen 
Ecclesias non vult hsec Svno- 
áñn proba tomm hominum mi- 
ntsterj», si qui sur* in Episco- 
poram familia, quibus ob suaia 
Doctrinam, et pietatem u ti I i te r 
Beneficia, sivé Preebendae con- 
ferri possunt. Q.ua in re Epis- 
copis vehementer commen da- 
tur, ut familtarium merita, et 
Dooirinam txaajiinetit, tu utbe* 
nemerite non grarentur, si eia 
familiarcB ípíscoporum pntfé- 
rantur ; cum in Ecclesiarum 
damnum* et tertiae Persona* ln- 
cocnmoduní famüiaribua satis- 
faciendum non sit. Quan^P 
Sacros Lapides, Calicesve, aut 
Ornamenta benedicta, Vasque 
aureum, aut argerHeum, quod 
intus Sanctoruin Reliquias con- 
tineat, vendí contigerit, preci- 
pitar, ut ratione consecrationis, 
benedidlfomare, aut Reliquia* 
runa, nihil quidquam pretil exi- 

fatur, nec tnajori pretio haec 
ivendantur, quam eo, quo ma- 
teria, aut opus aestimabitur, sub 
pünts contra Simoniacos sta- 
tutia (1). 



Paguen los obispos 6 sus f amttiare s '& i- 
" gün salario determinado, para qps 
no aspiren á los beneficio* 

Para que se pueda obviar toda oca : 
sioa de simonía, amonesta este sínodo 
á los obispos, que señalen á sus fami- 
liares sueldo fijo por razón de los ofi- 
cios que ejercen, no sea que destitui- 
dos de este auxilio, esperen principal- 
mente los beneficios eclesiásticos, co- 
mo precio y galardón de su trabajo y 
servicios. Sin embargo, no quiere el 
sínodo defraudar á las iglesias del mi- 
nisterio de los sugetos acreditados y 
de mérito, si los hubiere en la familia 
de íos obispos, á quienes se puedan 
conferir con utilidad los beneficios y 
prebendas por su doctrina y piedad, 
sobre lo cual se encarga muy de veras 
ó los obispos que examine» los méri- 
tos y capacidades de sus familiares, 
de Merte que no haga agravio á los 
beneméritos siempre que se prefiera á 
los familiares de los obispos, á los cua- 
les no es justo atender en daño de las 
iglesias, y en perjuicio de tere 3ra per- 
sona. Guando se vendieren aras, cá- 
lices, ú ornamentos benditos, ó relica- 
rios de oro ó plata con reliquias de 
santos, se ordena que nada se exija 
por razón de la consagración, bendi- 
ción ó reliquias; Di se vendan estas co- 
sas por mas pretio qite el del valor de 
ia materia y hechura, bajo las penas 
establecidas contra los simoniacos. 



titulus est de Datis, et promtitis quam ad litteram referí, et eleganter legit Navarros fe 
tract. do Datis, et promissis. — Tx. in extravagante 2. do Simonía Ínter communes.— * 
Metas pflopnu» Ph V. 
ttl M*a», t. ubi Miprav—Oano. Twd* Stas. 84. *. 1& de raform* *tnn arta propri* 

ir Ü Y • 



t>E LA SIMONÍA. 



3M 






$.1?. 



»*•> •■. *">■. 



QuiBe»«fic¡&,seu Paroohiaa 
rnuJtis, et ambit¡oaÍ9 precihu.*, 
clonis, promissionibua, favori- 
busre ad Episcoporum Guber- 
natores, ant Examina toree a llar 
tía petterint, pro Uto. vke red- 
dantur inhábiles ad tale fiene- 
ficium, seu Priebendam obti- 
nendam, in quo eorum cons- 
ciemiasrespectireria* Synoda» 
v%Me eaerat 



TITTJLÜS IV. 

fifi HMRETKJB. 
$. L 

Qi/ií cvwt f ¿t agendum, qui in 
idololatrianti aut supersti- 
tioneé rcínciderunt. 

Perpendeits haec Bynodus, 
q uara grava peccatum eit, eos 
a Fide Cathalic» deficere, qui, 
divina favente misericordia, e 
tpnébris Idoíolatriae, et Genti- 
lifátis ad lucemEvangelij eruti, 
Fid«rn Chriatianam in Sacro 
Bapiismate professt sunt, quae 
a Pide dtfectio, ¡n his piieser- 
tirrr grarior culpa est, qui alio- 
riiití duces, et Magiatri cum 
sint, eos pervertunt et a veri 
Del cultu ad Idola adoranda.et 
Bcemones colendos oeducunt: 
¿taviter, molesteque ferens, et 
•in. quae nostrte Fidei irroga- 
tur, iojuriam, et tot animarom 
jacturam; necnon intimis visce- 
ríbtís capiens, nativis Indis, 
tánaua» norelKtf U Ecclaaia 
pUntw, ut in Fide reborentur, 
afierre, remediom: attendens 
prAtéréá nimiarn Episcoporum 



Pina* coñtxa,. k&gu^^tffwim. - 

Loa que Poliqitasejí beneficio* 6 ¿ti- 
ratas con ruegos íttiportWK* y c*mi*i* 
ciosos, con do»es, promeMs y favores, 
y empeños hechos k ios gobernadores 
de los obispos, ó á los examinadores,; 
queden por aquella vas inhabilitados 
para obtener aquel beneficio 6 preben- 
da: sobre lo cual encarga mudho este 
«nodo sus respectivas conciencia». 

TITULO IV. 

DE LOS HERtGflS. 
$•1. 

Qué se ha de Jtacer e#n hs que reinci- 
dieren en lq idolatría ó supersticio- 
nes. 



Considerando e»t« sínodo coán gra- 
ve pecado es (jrfe» falten £ fe fé católi- 
ca los que, saliendo por la misericor- 
dia divina de lae liinebiae de la idola- 
tría y gentilidad á la luz del Evange- 
lio profesaron el cristianismo en el sa- 
grado bamisrgo; la cual deserción de 
la fé es particularmente culpa mas gra- 
ve en los que, siendo caudillos y maes- 
tros de los demás, los pervierten y se- 
paran del culto del verdadero Dios, para 
adorar á los ídolos y reverenciar á los de ■ 
monios: con harto dolor y sentimiento, 
tanto de la injuria que padece nuestra 
fé, como déla pérdida de tantas almas; 
deseando al mismo tiempo de lo ínti- 
mo del cotazon aplicar remedio á loa 
indios naturales, como nuevas plantas 



36$ 



i> •. » 



DE JUOS HEREGES. 



Inó^ulgentiam, qqi paterna pie- 
tate canonum rigorem tempe- 
rantes, hactenus blanditiis, po- 
tiuf quam severltate, ad vlam 
salutis trahendo* Indos existí - 
marunt, non eolum Indis inuti- 
iern fuisse, .immo eis occasio* 
ñera proebuisse, ut projecta qua- 
dam audacia od su os errores, et 
antiquas superstitionea (quod 
plerisque in par tibus hujus Pro- 
vine i« experiencia, docet) redi* 
rent: limeña denique quam 
grave damnum conversioni., et 
conserrationi Indorura in Fide 
Cbcjctiana provenjret, si hsec 
poenis Impositis non reprime- 
retur audacia, statuit, ac prceci- 
pit Prelatis ómnibus hujus 



en la Iglesia, para que echen hondas 
raíces en la fe: atendiendo ademas de 
esto á que la sobrada blandura de los 
obispos, los cuales, mitigando con mj 
paternal piedad el rigor de los cánones, 
creyeron hasta ahora que sedebia atraer 
á los indios al camino de la salvación 
más con halagos que con severidad, 
(216.) no solamente ha sido inútil á los 
indios, sino que antes bren les ba dado 
ocasión para volver á sus errores y su- 
persticiones con descaro y atrevimien- 
to, como lo acredita la experiencia en; 
muchas panes de esta provincia: te- 
miendo, finalmente, el gravísimo pei 1 - 
Provinciie, utdiHgentissime in- _m¡ c io que causaría á la conversión y 

quirant, ac sciscitentur de mi- * * j i • j- ■ ¿v 

jusnodft Idololatria, pmeuim conservación de los indios en la fe. 

dogmatiaúe, et errores ínter cristiana, si no se reprimiese esta osa- 
día, imponiendo penas que la conten- 
gan: establece y manda á todos los 
prelados de esta provincia, que dili- 
gentísi mámente inquieran y se infor- 
men de semejantes idólatras, especial- 
mente de los dogmatizantes, y que van 
sembrando sus errores entre los de* 
mas. Y si después de amonestados y 
corregidos perseveraren no obstante en 
sus errores, procedan contra ellos con 
aspereza, aplicando las penas que juz- 
garen mas convenientes y eficaces, tan- 
to para su enmienda, como para escar- 
miento de los otros. El sínodo encar- 
ga á la providencia paternal de los obis- 
pos el arbitrio de la calidad de las pe- 
nas; amonestándoles que no las impon- 
gan pecuniarias porque ni correspon- 
den á la gravedad del delito, ni á la 
pobreza de los indios; sino que los cor- 
rijan con penas corporales, (217.) que 
parecen las mas conducentes para mirar 
por su salvación. También se reco- 
mienda en gran manera á loa obispos 



altos disse minan tibus, Quod 
si, postquam eos pie monuerint 
et corripucrint, nihilominus in 
sumí perseverare erroribus com. 
periantur, rigide contra eos pro- 
cedan t, easque poenas applicent 
quas magia convenire judicave- 
rint, et ad horum emendatio- 
ne*n< et ad alioruoi remedium. 
Paternas autem Episcopo/um 
providentise hsec Synodus com- 
mtttit arbitrium qualítatis po> 
na? utn, raooens eos, ne panas 
pecuniarias imponant, quae nec 
gravitati delicti, nec Indorum 
paupertati respondent, sed eos 
corporalibas poenis eoereeant, 
quibussolum eornm saluti con-' 
sultum videatur. Necnonvehe- 
menter Episcopis eornm Cu- 
ra commendatur, cum in die 
tremendi Jadkii, de animabus 
süm contmíssis, Omnipotenti 
Deo rationem sint reddituri. 



DB LOS HBKBOSS. 



36» 



TITULUS V. 

DB USURIS. 

$. t 

Non nisi ii contractos, quos 

jurisperüiproóaverint¡cxer- 
ctantur. 

Qui volunt divites fieri, ait 
Apostolus, incidunt in tenta- 
tíosem, et in laqueum Dittboli, 
et deaideria multa, et nociva, 
quae mergunt homines in inte- 
ritum, et perditionem; hinc est, 
quod muiti bis Indiarum partí- 
bus appulere, insatiabili qua- 
dam divitiarum siii, et cupidi- 
tate excacati, qui facile se hia 
cotUractibus ira plica nt, unde 
majus lucrum reportari posse 
sperant, nihil curantes justi ne, 
an injusti contructus illi sint. 
Quo fit, ut restitutionis vincu- 
lo, non sine magno animarum 
periculo obligentur, ob nimiam 
difficultatem, qua aliena, quae 
retinent bona, veris eorum Do- 
minia restituant. Quare haec 
Svnodus arden ti salutis anima- 
rum, quarum Cura Episcopis 
cómmissa est, desiderio fla- 
gran*, a virisque prudentia, et 
eaperientia probatis intelligcns, 
Tricas varias, variasque frau- 
des lucri cupiditate in hia par* 
tibus inventas, quibus injustitia, 
quie dolo malo ín proximum 
«flrcetur, occultari, ac palJiari 
possit quantum valet, omnes 
hujus Provincia Fideles in Do- 
mino éxhortatur, ut rationem, 
<j*úrtp Deo in die tremendi Jo- 
dien redditurí sunt, certamque 



el cuidado de ellos, como que han de 
dar en el dia del tremendo juicio al 
Omnipotente Dios estrecha cuenta de 
las almas que se hayan confiado á su 
régimen y dirección. 

TITULO V. 

DE LAS USURAS. 
§. I. 

No se hagan otros contratos sino los 
aprobados por los juristas. (218.) 

Los que quieren hacerse ricos, dice 
el Apóstol, caeti en la tentación y en el 
lazo del diablo, y en muchos y nocivos 
deseos que arrastran á los hombres á 
su muerte y perdición. Así es que 
muchos, llegando á estas partes de las 
Indias, alucinados con cierta sed de 
riquezas y codicia, se enredan fá- 
cilmente en aquellos contratos de que 
esperan sacar mayor ganancia, sin 
atender á si son j flatos ó injustos. De 
donde resulta que viven atados con el 
vínculo de la restitución con inminente 
riesgo de sus almas, por la gran difi- 
cultad que hay de restituir á sus ver-* 
daderos dueños los bienes ágenos que 
retienen en su poder. Por tanto, de- 
seando este sínodo con el ardiente ce- 
lo de la salvación de las almas, cuyo 
cuidado se halla encomendado á los 
obispos, y entendiendo por su ge tos de 
acreditada prudencia y experiencia, los 
varios enredos, engaños y astucias que 
ha inventado en estas partes la codicia, 
mediante los cuales se puede disimn- 
lar y paliar la injusticia, que con inten- 
ción dañada se comete contra el próji- 



m 



astearan flMm« dwfcnjMío- 
ntro, ai injusta alíeos bopaaibi 
uaurpant, ob oculos ponentes, 
▼iros Doctrina, et Vita probatos 
eonsulant, «taque iflodum, qaetñ 
in negó lian do, et contrabando 
tenent, aperiant, atque eos so- 
lum contractus exerceant, ad 
secu rítate m consoíentite, q|ios 
jarisperiti hujusmodi lícitos 
probaverint Sed na posthac 
injusti contractus, subjustorum 
specie latean t, ac de ets igno- 
rantia prassiimatur, haec Syno» 
dua, quid de aliquibus contrac- 
tibos, quorum freqtrontior ett 
in hac Provincia usus, ac <k 
quibus permultae diificul lates 
propositas ocurrunt,juxta juris 
¿¡uposi lionera , faoiendum sit, 
exponit, atque declaraU Alio- 
rúm vero contractuum discus- 
«íonetn ac ctirectorium- Confeer- 
¿ortnn, ab ea probatum referí, 
itf tam Confasjaarii, quam Po> 
ni ten tes ia his ómnibus diri- 
gantur. 



$. If. 

Quid strvandutn in venditione 
argertti non signati, seu ut 
dícunt in mnssa. 

Quia is contractus in bac 
Provincia fr.equens est; ven- 
dcndi (scilicet) aut credcndi 
argentara ad certuirr tempus, 
ut sastlmato juxtfc Lagef* Regh 
ni pretio, soxagínta tominoNim 
pro unaquaque argemi Marca 
vendlti, autcreditt, argenti pre- 
tieran in moneta resalían» pree* 
finito témpora soivatar; hsae 
Synodua ¡llcgitiqujm tpnc esse 
contractual hujusmodi decla- 
rat, quando argentara vtfforeifi a 



moc cmi él ahinco posible exhorta eral 
Señor á todos los fíeles de esta provin- 
cia» qne teniendo presente la cuenta ' 
que han de dar á Dios en el dia tre- 
mendo del juicio y la condenación cier- 
ta de sus almas» si usurpan injusta- 
mente lo a geno, consulten á varones 
de ciencia y probidad, descubriéndoles 
lo* contratos y negociaciones en que se 
emplean; y que para seguridad de su 
conciencia solamente ejerzan aquellos 
que los juristas aprobaren como lícito*. 
Mas para que en adelante no se dis- 
fracen los contratos injustos con la 
máscara de los justos y lícitos, y se 
presnma ignorancia de ellos, el presen- 
te síndo expone y declara lo que sé ha 
de hacer, según la disposición del de- 
recho, en algunos tratos que mas fre- 
cuentemente se usan en esta provincia, 
acercado los cuales ocurren muchas 
dificultades. En cuanto á los demás 
contratos se remite al directorio dé 
confesores aprobado para que tanto los 
confesores como los penitentes se diri- 
jan por él. 

§- ii- 

Que se ka de gutdar en la venta de la 
plata no acunada ó en larra. 

Por cnanto en esta provincia es fre- 
cuente el contrato de vender ó fiar la 
plata para determinado plazo, á fin de 
qne apreciando/ según la ley del reino, 
en 60 tomines cada marco de plata 
vendida ó fiada se pague el precio en 
moneda de reales al término señalado; 
declara el sínodo que es ilegítimo se- 
ntejantc contrato cuando la plata no 
Mega á la ley de onee ditero» y cuatro 



w<h*e iwmif. 



«ra 



lW ;Cpo«tiiuttnra pon ajtwgit, 
ftcjucet denariorum undecim, 
et granorum quatuor; quia ad 
¿Matam sotationem, argentum 
Bliaoria valor i 8 eodem pretio 
Tendere , quo argentum pre- 
tiosius, et valorem a lege cesti- 
matum pertingena divenditut, 
eootractus illegítimus eet, et 
qsurarius. JVíajori eoim pre- 
tio in eo argentum venditur, 
ratione dilatas solutionis, quam 
a lege prceacribitor, et pecmia 
numerata vendí poieat. Ha* 
igitur genufl contrahendi Syno- 
dus damnat, illicitumque, et 
usurarium decernit, idemque 
tale judicari, et reputan maa* 
dat. Reos vero, et in *ic con- 
traben do delinquen tes Eccle- 
siastici Judices corrigant, om- 
nique joris rigore puniant, in 
eoaque, etin eorum tana pea» 
ñas orones exequantur , quas 
contra usurados, et fceneratores 
statutas invencrint. A confe- 
isariia vero minime a*bso]van- 
tur, nisi post plene factam res- 
titu lionera eorum, qua? ex illi- 
dto, et usurario contracta per-» 
clpiunt, et aiquieierujit, ab hu* 
ju* generis contráctil omnino 
abetínea nt (1). 

$. III. 

(fttii si tale argentum justo 
pretio numerata pecunia veri' 
di non passü, bene vero di- 
lata solutione. 

Atiquando vero argentum 
undecim denariorum, et qua- 
tttor granoram valorem attin- 
gens, in pecunia numerata jus- 
to legis pretio vendí non po- 
test, dilata vero solutione justa? 
legis pratu>vend¡tur, cujus con* 
tractus juatitiam, reí injastitiam 
perpendens h»c Syoodus, ex 
varietate circunstatiarum, alio* 



¿ranos; porque vender le píate de me¿ 
nos valor, por la dilación do la paga, al 
miarao precio que se vendo la plata de 
ley y mas preciosa, es un contrato ilí- 
cito y usofario; pues se vende por ra- 
zón del plazo en mayor precio del qué 
l&uñaJa Ja ley, y puede venderse adie- 
to de contado» Condena pues el sí* 
nodo esta especie de contrato como 
usurario, y por tul quiere que se tenga 
y repute: mandando que los jueces 
eclesiásticos corrijan y castiguen con 
todo el rigpr del derecho á los delin- 
cuentes de tales tratos, y cumplan en 
sw personas y bienes todas las pe- 
qaa«qaerbailaren establecidas contra los 
usareros y* logreros. Ni los confesores 
los abtol verán basta que 4e*pU0* de 
.haber restituido completamente lo que 
ban percibido y ganado mediante tal 
contrato ilícito y usurario, se abstengan 
absolutamente de ejercerlo. 



§.IiX 

Qué se hará n la tal plata no se pxté- 
de . vender en su justo valor en 4<i - 
ñero de contado, y si al fiado. 

Algunas veces nó se puede vender 
por su justo precio la plata de ley de 
once dineros y cuatro granos» por di- 
nero de contado y se vende por su va- 
lor al fiado con plazo. Y considerando 
este sínodo que la justicia ó injusticia 
de este contrato puede variar por Ja 
diversidad de circunstancias j otras 



(1) T* in ¿a* Ba* & tifc. ftl. tib* fe et tea ju «t 2* tiaaL fcU tib^i, qjaayiL 



•lü 



¿72 



VB XAS tfSUHAS. 



ruitique pluríum pottfe váriari, 
qao fit, ut de eo certa definhio 
dari non possit, volensque Fi- 
deles hujus Provincice ad rec- 
tam justitiam dirigere, et cons- 
oierrti© detrimenta, ao proximi 

. dañina vitare, statuit, ac jubet, 
ut tam in contractibus hujus 
generis factis, quam in his, qui 
in poetérum fíent, ante omnia 
ceotaaheotes eonsulere debeant 
et oonsulant viroa vita, et scien- 
tia, conscientiaque probatos 

v Theologos, aut Jurisperitos, 
quibus circunstantes, motiones, 
M causas contractuum hujus- 
modi apperiant, eorumque sen- 

'tentiam, et consilium sequan- 
tur, ut de contractos hujusmodi 
juetitia tuti in conscientia tint; 
quo ai se cus feceriot, valde eo- 
rum conscienti» ab hac Syno- 
do onerantur. 



muchas cosas, de suerte que apena» 
cabe decisión fija y cierta para todos 
los casos, y queriendo enderezar á so 
lo lo justo á los fieles de esta pro- 
vincia, y evitar todos los cargos de 
conciencia y daños del prójimo; esta- 
blece y manda, que tanto en los con- 
tratos de esta clase ya hechos, como 
en los por hacer, deberán los contra- 
tantes consultar, y consulten á vara- 
nes de ciencia, conciencia y virtud, teó- 
logos ó juristas, manifestándoles fran- 
camente las circunstancias, motivoay 
causas de semejantes contratos, y sigata 
su dictamen y consejo, para proceder 
con seguridad de conciencia en puato 
á su justicia. Y haciendo lo contrario, 
encarga sobre ello este concilio gravé- 
mente bus conciencias. 



|. IV. 



§. IV. 



d cum non ñera, *ed simu- y qué cuando no interviene verdadera 
Ití* emptio interven*. compra sino fingida (219). 



Porro, quia etiara huic Sy- 
nodo renuntiatum est, ob pecu* 
ni» penuriam, et urgentem 
necessitatem, permultos, pras- 
seftiin eo tempore, quo Classis 
in Hispaniam proficiscitur, mu- 
tuo pecunias non invenientes, 
ut suis creditoribus satisfaciant, 
•olere ad id permutaciones face- 
re, merces ad diiatam solutio- 
nem ementes, quas in pecunia 
numerata minori pretio diven- 
dunt, espeque nullis mercibus 
fatervenientibua, qnsa reipsa 
emptioni, aut venditioni aubji- 
ciantur, ficte .conveneriñt, et 
contrahuntadcertum terminum 
-solvere se obligantes summum 
prefiwtivquo falso preesupponi- 
tm xperces emptas fume, . cum 
revera in pecunia numerata 
aliquam taHtummdáo-euaiaiam 



Por cuanto se ha informado al síno- 
do, que muchos por escasez de dinero 
y urgente necesidad, especialmente al 
partir la flota para España, no hallan- 
do dinero prestado para pagar? á sus 
acreedores, suelen valerse del arbitrio 
de tomar géneros al fiado, que venden 
de contado y con dinero en mano á me- 
nor precio, y que á veces, sin que in- 
tervengan realmente semejantes mer- 
caderías sujetas á la venta 6 compra, 
hacen convenios y contratos fingidos, 
obligándose á pagar al plazo en precio 
supremo en que se supone falsamente 
haberse comprado los géneros, aiencto 
lo cierto que solamente reciben en di- 
nero alguna cantidad, obligándola 



BS ¿AS USURAS. 



893 



majorera summam reddituros, 
óbligatióne se deyinciant; qui 
quidem oontractos, sive marees 
fingantur interven i re, et vendí, 
cum nec interveniant, nec di- 
vendantur, sive argentum sit, 
i)uod emi confingitur juxta pre- 
tiuno legis, viiiusque vendí ra- 
cione numeratas pecunia, ab 
hac Synodo declaratur ülicitus, 
et usurarius, quia in eo rainor 
eutnma pecunia mutuo datar, 
cnm ohligatione reddendi ma* 
jorem; reliquie vero conventio- 
nes, in quibus, ut dictum est, 
vera emptio, vel venditio non 
intervenit, fraudulenta, et so* 
lum ad. pal lian das usuras in- 
ventas decernuntur. Quarehoec 
Sjnodus prrocipit, ut qui con- 
tractibus hujusmodi se implica- 
verint, et Proxenetas qui in eis 
ínter venerint, pcenis contra 
usurarios statutis puniantur; 
Judices autem Ecclesiastici di- 
Jigentissime inquirant de hu- 
jusmodi delinquentibas, ut reí 
tam pernitiosa, et qu® sic pal- 
íiata, et relata facile committi- 
tur, remedium adhibeattir. 



Usura est majori quam summo 
pretio venderé, ob dilatam 
solutionem. 

Preeterea, quoniam permulti 
homines illicitum esse inteli- 
gentes venderé aliquid ob dila- 
tam solutionem majori pretio, 
quam in pecunia numerata in 
Venditione mercium, pretium, 
quod summum appelatur, ra- 
ttone dilata? solutionís ad ali- 
quod tempuo exeedcndo, qui 
contractas usurarius est, ut il- 
lom committant, varios quae- 
runt colores, et fallacias, pur- 
puran^ cacaum, et símiles alias 
mcrces majori pretio ob dilatam 



pagar mayor suma aJ término señala- 
do: el cual contrato, sea que se finja 
intervenir ó venderse mercaderías, que 
no hay ni se venden; ó sea que se si- 
mule la venta de la plata al precio de 
la ley, y se vende efectivamente mas 
barato por razón del dinero de contado, 
declara este concilio ilícito y usurario, 
porque se presta cantidad menor de 
dinero con obligación de volver ma- 
yor suma: y Jos demás convenios en 
que, como va dicho, no interviene ver- 
dadera venta ni compra, como fraudu- 
lentas é inventadas únicamente para 
paliar usuras. Por tanto, manda este 
concilio, que los que hicieren semejan- 
tes contratos, y los corredores que en 
ellos intervinieren sean castigados cpn 
las penas «decretadas contra los usure- 
ros: y los jueces eclesiásticos hagan 
diligentísima pesquisa de tales delin- 
cuentes, para que se pueda poner re- 
medio á cosa tan perjudicial) y fácil de 
cometer por el disimulo y rebozo con 
que está cubierta. 

§. V. 

> - 

Es usura tender á mas precio, que al 
supremo, por hacerlo al fiado. 

Ademas, por cuanto muchos sa- 
biendo que es ilícito vender alguna 
cosa á plazo, en mayor precio, que á 
dinero de contado, excediendo el pre- 
cio que se llama supremo por -razón 
de la dilación del pago, hasta cierto 
tiempo, cuyo contrato es usurario, pa- 
ra poder celebrarlo inventan rodeos y 
trampas, vendiendo á plazo cochiniNa, 
cacao y otros artículos semejantes; ;á 

mas precio, que el que valen ¿ dinero 

36 



aoiutionena direttdefttes, quam 
pecunia numerata 83Stimantur, 
*% fortaaae majori, quo eas ob 
dilatara solutionem credide- 
runt: idcirco htec Synodus jux- 
ta juris preescriptum decernit, 
ac declarat, in his, et alus 
mercibus,in quibus divendendis 
multi seáe exercent, easque 
ihiUa necessitate compuki pe- 
cunia numerata divendunt, un* 
de veruru pretium, quo in pecu- 
nia numerata cestimantur, li- 
quido constare potest usurara 
coanmitti ab ülo, qui eaa ob di* 
latam «olutionem majori pretio 
vendiderit, quam summo, et eo, 
quo in pecunia numerata ven- 
duntur, necnon causa non obs* 
tan te, qua se communiter excu- 
iant, eo quod nullum pretium 
in pecunia numerata constitu- 
tum sit, delinquentes haeo Sy- 
nodus puniri noandat, penis 
contra usurarios impossiiis. Iti- 
demque ñat cum illis, qui ob 
dilatam solutionem magnam 
quantitatem caoai, altehudve 
genftítf mertium coilective ma- 
jori pretio venduta, quanj in 
pecunia numerata col lee tes in 
unum merces hujusmodi diven- 
d un tur. Hoc enim est jnstum 
pretium istiusmodi mercinm, 
non autem illud, quod; si minu- 
tatim divenderentur, pro eis re- 
£eriretur. Pretiürn siquidertf 
mercium, quoe minute diven- 
duntur ob labore m, periculum, 
et indu8triam majus est, quam 
earum, qnee colectim emurítur. 
<¡fcuapropter aic contrabentes , 
bac excusatione non obstante, 
•adem peana plectendi sunt,qua 
illi, qui carius ob dilatam solu* 
tlonem, quam pecunia numerata 
tuerces extrudunt. 



*0£ LAS UStflUS 

de contado, y acaso á máyOr por dar- 
les al nado á dilatado plazo. Por tan- 
to, conforme a derecho, ,e$le síriftab 
decreta y declara, que se comete atura 
en estos frutos, y otras mercancías, en 
cuyo comercio se ejercitan muchos 
vendiéndolas á dinero de coqtada, j¿fa 
que necesidad alguna los obligue , á 
ello, de donde se conoce el verdadero 
precio, en que se estiman á dinero 'de 
contado; tenieado esto presente, puede 
constar con claridad la osara que se «#- 
meta por aquel, que por razón de veri- 
derlas aplazo, lo hace en mayor precip, 
que el supremo, y que aquel, en qáe 
se venden á dinero de contado, (220.) 
sin que sea bastante la causa, con la 
cual se excusan comunmente, por cuán- 
to no se ha fijado precio alguno en 
dinero de contado: y á los qué así fal- 
tan, este sínodo manda, qae sean cas- 
tigados con las penas impuestas á los 
usureros. Lo misino se ha dé hm$r 
con aquellos que por razón del plazo 
venden en junto gran cantidad de ca- 
cao, ó de mercancías de otros géneros 
á mayor precio que al que cada una 
de éstas se venden á dinero de conta- 
do. Porque este es el justa precio de 
dichas mercancías, y no el qííé ten- 
drían, si se vendiesen al menudeo; su- 
puesto que el valor de éstas es- nrayor 
por el trabajo, peligro é industria, qtle 
el de las que se venden por junto, ^r 
lo cual, los que hacen estos contratas, 
sin embargo de la referida causa, han 
de sufrir la misma pena, que los que 
venden mas caro al fiado, qtte con cu- 
nera de contado. ■ ,> 



•iuj» 



.m £¿a «mus. 



kfl. 

Z^rdC¿*r»tW Synodof* i» o*~ 
titos, qui ocwrrent conw 
<• lutur. 

r Qtooniam raro casos alii per- 
multi, qui in his partibus pas- 
gim ínter negotiandum oceur- 
4rant, quiqae epecialem circo na- 
Mtiaruq» indagiaemrequirunty 
tot probei)tur,yel condemnentur 
huic Sy nodo propositi aunt, «os 
ad directoriam, et examen oon- 
tegeavifrnqa referU I4que na- 
fotfi Cenfeseoribus datur, ut 
directorio Sinodi hujus autori- 
gate frobato, in discaesione 
-istówiQf casnuai «tantur. 



TITULÜS VI. 

DB S0RTILEGH9. 

SorUlegorwnx, et inoantatorujn 

: Magna in Deum verum com- 

: míttitur offensa, in quo totius 
noatraa miserise corwirtfc rema- 
<dium, qaiquo omoipotens est, 
et sumnie sapiens, si sortilegi, 
magi, malefici, ariolive consu- 
luntur, at> eisque futnri inqní- 
mniur eventu*. Que res acer- 
rima in Sacra. Scriptura re- 

. prehenditur, et Divina Le ge 
prohibetur. * Eam ob causam 
hsec Synotlus interdicit, ne 

í quisquam cujuscumque condi- 
úonis existat auguribus, sorti- 

... busvc uta tur, circulia, aut in- 
cantationibu», ad futuros rerum 
Hrentua preenoscendos, neccúi- 
qnam filtra, aut veneficia pro- 
pine! ut ad amorcm, velodinm 
inettetur, aliterque, qui secus 
fecerínt, flagellabuntur, mytra- 
que capiti iraposita in publica 



$. Vi 



Consúltese el directorio sinodal m los 
caeos que ocurran . 

Mas por cuanto se han propuesto á 
este sínodo otros muchos casos, que 
en estas partes ocurren á cada paso 
eo el comercio, los cuales necesitan 
examen especial de sus circunstancias 
para aprobarlos ó condenarlos, los re- 
mite $J directorio y examen de los con- 
fesores: eu/cargando á éstos que para 
la decisión de tales casos se valgan 
del directorio aprobado con autoridad 
ds este sínodo. (221.) 

TITULO VI. 

DE LOS HECHICEROS. 
$. I. 

Pena* de los hechiceros y enea* • 

tadores. 

» 

Grande ofensa se comete contra el 
verdadero Dios, en quien consiste $1 
remedio de toda nuestra miseria, y 
que es omnipotente é infinitamente sa- 
bio, si se va á consultar á los magos, 
hechiceros y adivinos, para saber de 
ellos lo porvenir: cosa tan rigurosa- 
mente reprendida en la sagrada Es- 
critura, y prohibida en la divina ley. 
Por tanto, veda este sínodo que nin- 
guno de cualquiera condición que sea, 
use de agüeros, suertes, círculos u en- 
cantamientos para conocer los futuros 
contingentes, ni dé (x nadie bebedizos 
ó hechizos, para inducirle al amor ú 
odio; y de lo contrario sufrirán la pena 
de azotes, y serán castigados con co 



376 



DJt LOS HBOHIOJBBOB. 



ignominias signo punientur;aut 
juzta qualitatem delinquentium 
pcena pecuniaria plectentur, ita 
ut Episcopi arbitrio gravita ti 
culpe&vpcena respondeat (l). 



O 



$. II. 

Píente consulentium venéficos. 



Neoaoetiam sortílegos, ve* 
neñcos, inca rita toros ve hujus- 
modi adeat, ut eorura maléfi- 
cas, sea veneíiciis utantur, ali- 
ter soliemnem aget pccniten- 
tiam die festivo, duin Missa 
Conventualis in ana Parochia 
celebratur, ubi detecto capite, 
sine pailio, et nudis pedibus, 
fuñe praccinctus, candelamque 
incensara in mánibus tenens, 
stet, ibiqua publice sententia 
in eum lata legatur, et prsste- 
rea, si Hispanus fuerit, duas 
argén ti marcas persolvat fabri- 
can Ecclesia?, accusatori, et piis 
operibiis- applicandas. Pote- 
runt tamen Judices cuni iliís 
misericorditcr agentes peanas 
hujuamodi moderan, qui apon- 
to sua, sine cujusquam accusa- 
tore ad eos confugerint, delic- 
toin a se eommisBum secutan- 
tes, uecnon in eodem casu pro 
qnalitate Persona», corporaleui 
pcenam, in aliam commutare 
poterunt (2). 



roza en señal de infamia publica; 
multados en pena pecuniaria, según l|t 
calidad de las personas, dé suerte qué 
á arbitrio del obispo sea el castigo 
correspondiente á la gravedad de la 
culpa. - "--. 

Penas de los que consultan á he- 
chiceros. 

Tampoco acuda nadie á ios tares 
hechiceros y encantadores, para valer- 
se de sus maleficios ó hechizos; pues 
de lo contrario hará penitencia pu- 
blica un dia de fiesta, mientras se ce- 
lebra la misa conventual de su parro- 
quia, en donde estará de pié con la 
cabeza descubierta, sin capa y .descal- 
zo, ceñido de una soga, y con una ve- 
la encendida en la mano; y allí se lee- 
rá publicamente la sentencia dada con- 
tra él: y ademas de esto, si fuere es* 
pañol pagará dos marcos de plata pit- 
ra la fábrica de la iglesia, denunciante 
y obras pías. Podrán no obstante los 
jueces, usando de misericordia, mode- 
rar estas penas, á los que voluntaria- 
mente, sin preceder acusación de na- 
die, se presentaren á ellos, acusando 
su delito: y en el mismo caso podrán 
también conmutar en otra la pena 
corporal, según la calidad de la per- 
sona. 



W (I) Mexic. i. c. 5. Guadix ti tul. 5. const. SO. et tit. 6. const. 44. Milán, i. p. i. tit. de 
Magicis artibus, ct Granat. tit. do sortilegis nvun. i. 
(2) Milauens. i. et Gran, ubi sup. 



DB ¿08 JOMB^CaiBOS. 



|W 



$• III. 



$. III. 



• • «» 



Salutatores nihil faciant, nisi 
curn approbatione Episcopi. 

Nemo itidem impostérum 
eomm officium exerceat, qui 
per verba, aut per benedictio- 
nes mederí morbis «Me un tur, 
hispanice (saludadores, ensal- 
madores ó santiguador es) nun- 
cupati, nec preces, aut oratio- 
nes publicc in platea «t in 
Ecclesiis recite!; ni?i prius ab 
Spiaeopo- examinatus faculta* 
tem obtineat, aliter juxta juris 
formam punietur, ut permulta» 
SHipérstitíones exterminentur , 
qu*9 ab hujusroodi hominom 
genere in hia exercendi* per- 
misceri solent (1). 



TITULES VIL 

DE MALEDICIS. 

déficit perjurio, 
prohióentur. 

Ut corruptela» qua in Dei 
ofiensam mu I ti inaniter jurant, 
funditus tollatur, máxime opor- 
tet, ut Ecclesiastici ?¡ri vitttn 
suan» quoad huc emendent, mo- 
res reformen t, bonumque vitro 
éxemplum alus pracbeant. Qua- 
#6 Cleriois ómnibus hujus Pro» 
virtciee htec Sjnodus mandat, 
ut habita Dei, ac Domini nos- 
tri, ejusque Sanctorum Nomini 
reverenda, in vanum, etabsque 
necessitate ne jurent; immo, 
quos sic jurare audierint, ipsi 
monean!, et exhortentur, qua- 
tenus juramentis abstineant. 
Quod si Clericus aliquis jurare 
constieverjt absque necessitate, 



Nada hagan los saludadores sin : 
aprobación del obispo . (222.) 

Del mismo modo, nadie ejercitará 
en lo sucesivo el oficio de aquellos 
que con palabras y bendiciones pre- 
tenden curar las enfermedades, llama- 
dos saludadores, ensalmadores ¿santi- 
guadores; (223) ni diga publicamente 
oraciones en las plazas é iglesias, sino 
es que examinado por el obispo ob- 
tenga licencia, y de lo contrario será 
castigado con arreglo á derecho, pa- 
ra esterminar así muchas supersticio- 
nes que suelen mezclar semejante cas- 
ta de hombres en este ejercicio. 

TITULO VIL ' 

» 

DE LOS MALDICIENTES. 
§. I. 

Con mas especialidad se prohibe á los 
clérigos perjurar. 

Para desterrar totalmente el abuso 
con que muchos juran en vano en 
ofensa de Dios, conviene sobre mane* 
ra, que los eclesiásticos enmienden su 
conducta en este punto, reformen sns 
costumbres, y den á los domas buen 
ejemplo de vida. Por tanto, manda 
el sínorJQ a, todos los clérigos de esta 
provincia, que reverenciando el nom- 
bre de Dios y Señor nuestro, y de sus 
Santos, no juren en vano y sin nece- 
sidad: antes bien amonesten y exhor- 
ten á los que oyeren jurar así, que se 
abstengan de hacerlo. Y si algún cié- 



(1) Goadix titul. 5. constit. 23. et Gtaiíat. tit. de sortilegis n. 2. 



ttft 



DB liOB AftA&lHCIBItTSS. 



ut dietúm eet, arbitrio £fis*>pi rigo tuviere costumbre de jtaifcf sin eñ- 

puntaur (1). cesidad, como se ha dicho, será casjí- 

- gfcdfc 6 arbitrio del otifepó* . : Z"~' ' 



*** . 



• 't 



i ftcftt» ¿t Uaspktma. 

u fór*?e afUnojfUini eet, et se- 
vero ¿upplicio* iligoom, ut ii, 
qurÍJei honori, et cultuí áddlc- 
tisant, in iltucl perditionis ba- 
ratrum prolabantur, ut in Di- 
vinam Majestatera, ejusque 
Sonetos fu rióse passim blas 2 - 
{Ai&Tki&X?* Quáre curri Sacris 
Canonibus, et Regtis Legifeus 
in seculares blasphemantesgra- 
vfp.pCBWp instituí® sint, »qui- 
us rnulto erit ; ut contra Eccle- 
siasticos blasphemós poen» iti- 
¿brndedBpftantur. Itaque baso 
Synodus statuit, ac prstcipit, 
uc, si aliquis Clericus tantum 
scelus commiserit* aerere hte 
pcenis puniatur, quoe in Conci- 
lio La$sjajrH*9J :■■> Leone X. 
constitutione, que incipit, sta* 
tuimuSj statutee sunt, et a feli- 
cis recordationis Pió Papa V. 
in speciali sua constitutione in* 
neyata^ eavautem sunt, quae 
s^utátür^.- 



§.H. 



• i 






ÁlMiA 

'. t*r 



-O 



« 



Eb delito m»y gmv^, y digno» de«á^ 
veto castigo, que los que eétén eoMNPt 
grados á la honra y cuito dé Dios, iíi- 
curran en la enorme abopiipacion de 
blasfemar á cada paso, como locos, de 
ta,Maj«ftt»d divina y. dejsuB'Santgs. Y 
habiendocstablecido los sagrados cáno- 
nes y leyes reales graves penas contra 
los seglares btasfetao», macho (£84) 
mas justo «terá, que se défcréfceft TWb* 
bien castigos contra los eclesiástico^ 
Por tatito, dispone este sínodo y man* 
da, que si algún clérigo cometiere tan 
detestable maldad, sufra ¿eveiráinéiite 
las penas impgestap por el concilio 
Lateranense bajo León X, $n la cons- 
titución que empieza Statuimu*,y re- 
novadas por el papa Pió V de feliz me- 
moria en su especial constitución, <qu^ 
son las siguientes. 






§. III. 



et 



§. IIL 



•Botuto paptv, si blasphemavt* Penas de los clérigos que blasfemaran 
i : rintinDeur*. c&ntra D%9*. 



Cletiai Deaoift et Dominum 
nostrurrv biaspbemantes, sí be- 
neficiad sin¿ et boc delicto 
convicti,pro prima, et secunda 
vice, beneficiorum fructibus ti- 
njus anai trntio tentar, pro ter~ 



Los clérigo^ que blasfemen de DíqS 
nuestro Señor, si fueren beneficiado^ 
y convencidos de este delito, serán muU 
tados por la priftiéra y segunda véz^ii 
los frutos de un ano dé soá beneficio^ 



. ' (I) Mer. i. c. 49. ét Milán, i. i. > tit. de blosphem.' 

V* (9)j Imx Itag. r. 3. «t 7. tit. 17. lib. 8. reaopil.HDonfc. LatHtatena. tíocb héticte Xi-W 

at. Cou ( o. geuoraL jjt motus proprtus.Pü Y* §• °d ftbolendam. Milán, i. p. i. titul. de-Wi 

"bernia, et Synofl/áe^ttíxfog; coütt.lOT/ .-■'.. ;¡ n 



LOS MALDICIBMffBS 



379 



ti* v vwo ip*p tacto suspensi 
aíítf, j¿ jbeneficiís privati, ac 
pWéYéí taitfdiü in exüium íb- 
ltg'entar, qn&rridip Rpisfcopo. 
viétbitur. Si rere BenefLckti 
n0ú siat, *t boc aceitas pfimo 
aámiserint, pecuniaria, aut Cor* 
poral] 1)á36a Épiscdpi arbitrio 
piHiiémur; rtietuhdo, taretré 
iriclud&fltttr, »i tertio, degra- 
d.etftur, «i ip Trireatta coa-r 
iicianur. 



$ IV. 
^utf, si in &ut6fptf 



pero pñr m ten-eía quedarán suspen- 
sos y privados Üe los beneficios, y £e$- 
íe/radp» ademas de esto por el tiempo 
de la voluntad del obispo. Si no fue- 
ren beneficiada» y cometieren selÉfe» 
jante exceso, por la vez primerfi, patlc- 
" cerón el castigo^pecuniario 6 corporal 
que dispusiere el obispo, por la segun- 
da, svfrirán prisión, yá la tercera fcferán 
degradados y condenados á galeras. 

§. IV. 

Cuál wa su pena si blasfemaren contra 

lo* Santos. 



Sí vero in Saoctos blaapte- Pero si blasfemaren contra los San* 

waveriñt, pcena arbitrio Epís- ^ ' M ¿^ a ] a pena ¿ arbitrio del btíiá- 

copí fehnqoítur, pro qu&utate *, Vj , « * , . a . •• 

bkspfemlie, et *ircan«*ntia~ 9<>> «ag™ la calidad de la blasfemia j 

rt»m« de las circunstancias. 



TITULUSVIlI. 

: DE INJURIIS, ET DAMNO 
DATO. 

■ * 

si- 

Ne Cléfici militares ezpeditio- 
nes comitentur. 



Ne ita rerum ordo perturbe* 
tur, ut ab illis injurise irfogen* 
tUr^qiit ífcbeVetu innaceniég, 
ei miserabiles Reraopas tueri, 
atque defenderé, cum experien- 
cia comprobatum sit, ex bellis, 
el irrnpuorribús, cjuab in regia* 
tres ítffídeliun fiírnt, gravistfiima 
dama a oríci; Matuit, aepracipit 
ioec §ynodus, ne ullus Clericus. 
\\\ hojusmodi iffuptionibus mi- 
lites tfomítetur ainé cxprtááa 1 
Episcopi facúltate, eub pana 
Excommunicalionis majoris la- 
te faiatoali»,^ pr ¡etérea arbi- 
trio Ordiaarii alus peerás pu- 



TITULO VIII. 

DE LAS INJURIAS Y DAÑO HECHO. 

No acompañen los clérigos las expedir 

ciones militares. 

Para que no se trastorne el orden de 
las cosas hasta el grado de cauéar inju- 
ria» y agravios loe mismos que. debie- 
ran prótejer y defenderá lo» inocentes 
y miserables, acreditando la expfcrien - 
cía que acarrean gravísimos daños la s 
guerras y entradas que se hacen en 
tierra de infieles: dispone y manda es. 
te concilio, que ningún clérigo acotn. 
palle á íaé tropas en semejante* irrup- 
ciones sin expresa licencia d*l obispo f 
bajo pena de excomunión mayor ftzta¿ 
séntentiae, y de otras á arbitrio del pr. 



3S0 



í)E las xjrjrtiLas y, daJSo hecho» 



niatur. Idemqne observan a 

Réiigiosis nronet cura tami 

ponderis negotium sit. Si seci. - 

lari» Clencuoa percusserit, aut 

in* eurn manus violentas in- 

jecerit, préster Excomraunica- 

tionis seruentiam a canone; si 

quis sttadente, infiíctam, et sa- 

tisfactionem, quam partí faceré 

debet, triginta pondo mulctetur 

in sumptus Justitite, fabrica? 

Cathedrali» Ecclesi», et hospi- 

talis usus cequia partibus ero- 

gandís. Q-uod si Glericus suam 

injuriara non accusaverit, id 

Fiscalía efliciat, ob injurtam li- 

bertati Eclesiástica illatam. 

Si vero Glericus secularem per- 

cusserit, in eurn Episcopus jux- 

ta modtim culpa* arbitratu suo 

airimadvertat; cui h©c Synodus 

vqhementer cotnmeodat, ut eu 

su ppl icio delinquentem hujus- 

mocfi afliciat, ex quo Populus 

inteligat, dignas suls excessibus 

panas hujutmodi reís dari (1). 



T . II. 



dinario; y amonesta que observen lo 
propio los religiosos, siendo de tanto* 
momento ia materia. Si un seglar hi- 
riere á un clérigo, 6 pusiere en él vio- 
lentamente las manos, ademas de la 
sentencia de excomunión fulminada por" 
el canon Si quis suadente, y la satisface 
cion que debe dar á la parte, será mul- 
tado en treinta pesos, para gastos de 
justicia, fábrica de la iglesia catedral, y 
para el hospital por iguales partes. Si 
el clérigo no demandare en juicio la in- 
juria que se le ha hecho, hágalo el fis- 
cal por la injuria inferida S la libertad 
eclesiástica. Pero si el clérigo hiriere 
al seglar, le castigará el obispo á su 
arbitrio, á proporción de la culpa: al 
cual recomienda particularmente el con-, 
cilio que trate al delincuente