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Full text of "Cronica universal del principado de Cataluña, escrita a principios del siglo XVII por Geronimo Pujades"

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CRÓNICA UNIVERSAL 



DEL 



PRINCIPADO DE CATALUÑA, 



TOMO VII 






i 

I 



Barcelona; setiembre de 1831. 



CRÓNICA UNIVERSAL 

DEL 

PRINCIPADO DE CATALUÑA, 

ESCaiTA 

A PRINCIPIOS DEL SI6L0 XVU 

POR GERÓNIMO PUJADES, 

JXXrrOK EN DKKECHOS , NATURAL DB BARCELONA , T CATEDRÁTICO DE 
SU UNIVERSIDAD LITERARIA. 

TERCERA PARTE, 

QUE EL AUTOR DBJ(Í IMÍDITA Y SB PUBBICA CON 

REAL LICENCIA. 

TOMO VII. 

&ue contiene iot tacesos ocurridí}» en Catalu'na deade ia muerte 

de B. SPi^edo ¡i y ano SfS , Áatta ía de 3). ^amou 

áderengaer i e¿ Viejo ^ ^¡Ho de ^of& de Cristo. 



BARCELONA: 
imprenta de josé torner, 

calle oe capbllani. 
aAo de 1831. 



ADVERTENCIA DE LOS EDITORES 



Jtlabiéndonos proporcionado el Sr. D. Ginés Per? 
rer y Aymerich vecino de la villa de Torruella de 
Montgrí, descendiente por línea femenina de una h\ja 
del Dr, Oerónimo Pujades, la lectura de varios pape- 
les que conserva de su familia, hemos tenido la satis* 
facción de hallarlos conformes con el artículo biográ- 
fico del Diccionario de Escritores Catalanes^ inédito, que 
dimos en el primer tomo de la Crónica ; bien que dis* 
cordes en cuanto al aáo de la muerte del Cronista. 
Porque en un memorial impreso y sin fecha , aunque 
indudablemente posterior al ano 1684, que se halla entre 
dichos papeles , y dirigió al Sr. D. Carlos segundo en so- 
licitud de una gracia remuneratoria por sus servicios y 
los de sus ascendientes el Dr. José Pujades ; después de 
contestar la carrera literaria del Cronista , su trabajo y 
dispendios en escribir la Crónica , y el robo de ella por 
el Sr. Marca , dice : que el Dr. Gerónimo su padre mu- 
Hó en la villa de Castellón de Empurias ocupando el 
puesto de Asesor de la Capitanía general del partido del 
Empurdan y plaza de Rosas el año 1635, á la sazón 
en que dicho Dr. José contaba solo los once de su edad. 
No pudo menos de fijar nuestra atención esta no- 
ticia por la diferencia de los diez años krgos que pre- 
senta comparada con la que dimos en el artículo bio- 
gráfico , fundados en el dicho del mismo Cronista en 
el capítulo 64 del libro 14 de este tomo vii, donde 
afirma que escribia aquello el dia 6 de enero del año 
'^45 ; y así deseosos de apurar la verdad , y habién- 
donos valido del favor de nuestros corresponsales y ami- 
gos los Sres. Marques de Campmany y D. Agustín 
Sans, apasionados de la Crónica , logramos presentar 
la partida de obiit de su Autor, que existe original en 

TOMO Vil» A 



n 

nuestro poder, y traducida del catalán al castellano es 
del tenor siguiente: 

n D« Baudilio Soler , presbítero , Gura Rect<M* <ie la 
iglesia parroquial de la Virgen María de la villa de Gas* 
tellon de Empuñas obispado de Gerona , certifico : Que 
en el libro segundo de ohiu de la misma se halla en- 
tre otras una partida que copiada á la letra es como 
sigue: Hoy á los siete de enero de mü seiscientos treinta 
y cinco fité enterrado el cuerpo del Señor Gerónimo Pu^ 
jades , Doctor en Derechos de la presente villa ^ en su 
enfermedad ha recibido todos los sacramentos de la Sta. 
madre Iglesia x se le ha hecho s^ultura mayor en la 
iglesia mayor ^ y después le llevaron á san Francisco^ 
y allí está su cuerpo enterrado. Dieron á cada Cape^ 
lian dos sueldos por la sepultura ^ y al Rector sema^ 
nero cuatro sueldos. Cujus anima requiescat in pace, 
Amen. Por mí Jayme Correja Pbro. y otro de los Rec- 
tores de Castelló y de San Juan Sescloses. Y para que 
conste donde convenga doy la presente certificación es* 
crita de mi mano que s^no y firmo en Gastelló de 
Empuñas á los 23 de agosto de 1831» =En señal <«^ de 
verdad = Baudilio Soler , Pbro. Rector.'' 

Habiendo pues sido enterrado el Dr. Gerónimo Pu- 
jades en la yilla de Gastelló de Empuñas el dia 7 de 
enero del afio 1635, como ya no puede dudarse, es 
evidente no ser suyo el pasage del libro 14 capítulo 
64 de este tome, en que hablando de D. José Jelpí, Prior 
de santa María de Meya , dice como en boca del mismo 
Cronista =Fit;e hoy que contamos € de enero de t64S: 
y por consiguiente es de creer ó que el copiante del 
manuscrito que seguimos equivocó los guarismos, co- 
mo lo hemos observado en otros muchos pasages que 
se han rectificado ( i ) , ( pues realmente la letra del Dr* 
Gerónimo que conocemos es bastante confusa ) ; ó mas 

( I ) Sin separarnos del mismo libro catorce capítulo 64 de la Crdnica, 
podemos presentar una prueba de las equivocaciones numerales del ma- 
nuscrito 6 copia que nos sirve de original , pues en ella se lee capítulo 
62, siendo así que es realmente el 64: y de aquí la equivocación de 
la cita capítulo 62, que en lugar de capítulo 64 se padeció en el articulo 
biográfico, por referirse este al manuscrito que entonces no se había aunT 
impreso ni rectificado. 



TO 

bien que €èta cláusula fué adición de algun curioso co^ 
nocido del Prior Jelpí , posterior á la muerte del Cro- 
nista; lo que solamente con la vista del original qué 
está en Paris podria resolverse. 

Otra de las advertencias que debemos hacer á loé 
apasionados de la Crónica, es la frecuencia con que 
el Dr. Pujades suprimiendo el documento ó inscripción 
que le toca vaciar 9 dice: ut hab$8 in flosculo meo pri- 
mo^ ó secundo etc. y algunas veces ut habes in flo$culo 
meo Parisiensi. De lo que ^deduce i? que el Gronis-^ 
ta no dejó perfecta su obra, como hemos dicho muchas 
reces , y que probablemente ni siquiera la leyó des* 
pues de borroneada , por no haber llegado el caso de 
publicarla , pues de otro modo no se notaría tan poca 
exactitud en ella: 2? que los Jlóseulos eran unos libros, 
muy curiosos, y desconocidos basta ahora, en que su au«» 
tpr tenia copiadas las escrituras , lápidas ó noticias im- 
portantes , que con sumo dispendio y trabajo habia re- 
cogido en sus continúas Investigaciones : y finalmente que 
alguno de sus Jlóseulos estaba en Paris mientras él vi- 
via y escribía ; y siendo así debemos suponerle en rela- 
ciones amistosas ó literarias con alguna persona de allá. 
Acaso pudo ser esta el mismo Arzobispo de París , que 
aprovechándose de su venida á Cataluña en calidad de 
Comisionado regio del Rey de Francia en los disturbios 
civiles del año 1640 á52, y después de la muerte del 
Dr. Gerónimo , de su autoridad y de la noticia que tenia 
de los interesantes manuscritos é historias del zeloso ca- 
talán ; satisfizo su codicia literaria con tan buena oca- 
sión , apoderándose de la Crónica á mano armada , cer- 
cando la casa de la viuda del Dr. Pujades, y llevándose 
todos sus papeles , según la tradición que se conserva en- 
tre sus descendientes, á quienes debemos esta noticia. 

Mas dejando á parte el plagio del señor Marca , que 
engalanó su obra con los ricos materiales que acopiara 
el laborioso Dr, Pujades , bien conocerán los lectores de 
la Crónica las grandes y casi insuperables dificultades 
que nos ocasiona á cada paso la falta de los Jlóseulos á 
que se refiere su autor , sin los cuales era casi imposi- 
ble proseguir el comenzado empeño ; peío por fortuna 



vamos saliendo de él de tal saerte que podemos asegü* 
rarles ser solo ooa ^ y de poco momento , la escritura ó 
inscripción de las que cita el Cronista con referencia á 
sus Jlósculos ^ que no hayamos podido presentarla en este 
tomo , acudiendo á los archivos ^ parages ó autores en 
que hemos conocido qne podíamos hallar la escritura 
ó lápida de donde la copió el mismo Cronista. Y aun- 
que durante sü impresión , por enfermedad déla per« 
6ona de quien nos hemos valido y por nuestras ocupa* 
cienes , no pudimos dar la inscripción de la iglesia de 
Empurias de que se habla en la pág. 1 1 , y resultó tam- 
bién inexacta la de la pig. 131 donde se habla de la 
consagración de la iglesia de Ntra.Sra. del Pino de esta 
ciudad de Barcelona : para que los Sres. snscritores hagan 
justicia á nuestro buen deseo literario , presentamos en 
seguida como á rectificación de los pasages á que se re^e* 
ren, las dos siguientes inscripciones según se hallan en 
sus lápidas. 

La de la iglesia del lugar de Empudas dice asi : 



ÁtLA IACEB4T 'blC lOVGU VECUCTA ftYlftt* 9 

CÚ TIR TRlCBIfTOi Bit D B V Ot TBftQTOQTl 
COEPB&AT AI»1S TÍA QTUIIS IBOiaO fOLTI' B 



OMIVB MlBTnri DTOVM SACBATA BBATI. 

IVOt OOBPOBBOSIht' AMBOS BPtluBBRET 
liB QTATBB OBBIS KABOLTt BBOVABAT IB 

ABIII9: 
BBBn PBOLBS BBMBRCABDII OB MATtK 



ttAlV»^ 



rmc 00Mt8 llAWC dX^BFJOi OTABIABlOt BBVOfATIT • 

ItBPtlAMIB^S IOS PBIDIB FIBB IBATO QTlBTlT* hfVC PAT ST BATTt PABiT Q'^OCT SALUTS- ICKotCAT 

DBUCTl BBQVIB BBTQTB BBATAM AÜ* 

El P. Fr. Manuel Risco, digno continuador de la Espaia Sagrada^ 
publicó también esta lápida en las advertencias preliminares del tomo 28 
de dicha obra , rectificándola de la manera siguiente. 

Aula jacebat haec lonns neglecta minis. Nomine Martini dadom saerata beati, 
« ni Cum ter trecentos , bi« daño», ter qooqiie quinos. Corpóreos Jesos annos Chrtstos habereC. 

^ * Coeperat anni» ter quinú indíctio volví, ¿ibe (*) quater denis Karolus regnabat in annis. 

Tune Comes hinc Caumbertus ovansaeros renovavit. Suneríi proles Ermengardis de mat re* 

natos. 
Septembris idos pri¿e fine beato quievtt. Hune Pater et Natus pArlter quoqae Spirítus Al- 
mus. Ignoscat delicta , réquiem detque beatam Amen. 

La interípcion de PCtra. Sra. del Pine , de que ae k&bla en la pág. i3i del presente to- 
mo t y que hemos ecsaminado nosotros mismos, es como sigue. 

Dicmenge á* xrtr de juny del any m. 
cccc'L'iir Jbi^ consegrada la present Esglesi 
a per lo Reverend frare Lorens' bisbe 

de Terranova' stants obrers los koñ. 

en Gabriel dalos ciutadà. Anthoni ees 

Ules not^' Jolum soler specier e Jacme 

perdigó- sabater de Barchna* e sacristía 

moss Bfit. rivera prebere* 



TERCERA PARTE 

DE LA CRÓNICA UNIVERSAL 

DEL 

i * 

PRINCIPADO DE CATALUÑA. 

POR EL 

Dr. GERÓNIMO PUJADES. 



LIBRO DECIMOTERCIO. 



CAPÍTULO PRIMERO. 

De como por muerte del conde Wifredo Urcwo de este nom^ 
bre heredó el condado de Barcelona el conde Mirón de 

i Be$alú^ Rosellon r Cerdaña^ hijo segundo que fué del 
conde JFifredo el Velloso. 

vJomo por mcerte sin hijos del conde Wifredo tercero A So 915. 
de este nombre délos inMgues qae tuvo Barcelona se ^^^^^^11^^^¿^^q\ 
el curso de la sucesión de primogenitura parando de la línea ^ónd.de Bar- 
réela á la transversal en persona del príncipe Mirón hito se*- «eioaa : otro 
guiido del difunto Wifredo üFeUoso^ como eslá dicho en «i^anuscrico 
loa capítulos 43 y 44 del libro doce ^ siendo ya Mirón J^j^•^^^J'• ^^^^^ 
aedor oe los condados de Besald , Rosellon y Gerdaíla como Pobict^ Sca- 
resulta del capítulo doce del libro once ; visto que erecta el la De! y es- 
estado y señorío de este Principado^ y también por no engrosar críbaaía de 
demasiadamente el vol limen de la segunda parte de n^^estra Grd- g^p¿|^^^ 
nica, me pareció conveniente hacer esta y danzar con el tiem* Garib.i.3f. 
po Y sus mudanzas. ^•^Tyj otros 

Mabiendo de tratar de esta sucesión (i) imaginé ser de<l»« ««ir^n 
importancia para quitar equivocaciones de una vez 9 advertir °^°^^'^^®* 

( s ) Soa mochas y i^ la .najror coo^ecocacU las aqBirooacioiits sobre 
la eucesion y épocas de mies tros primitivos Condes en que bao iocarrldo 
loe historiadores de Cataluña por' falta de noticies*) y por haber dado asen- 

TOMO FÍT. I 



2 ' OlÓMCA UNIVIRSAL 1>E CATALCrffA. 

de antèmaDO í{at á este Conde los catalanes le Uàman Mir 1( mo* 
nosUahado ) loa castellanos Bliron^ y los latinos Miro ^ sien* 
do una misma persona y nn mismo sngeto. Debo asimismo ad* 
vertir , que algunos historiadores 4 eronistas dicen haber sido 
este Conde el primer sefior propietario de Barcelona^ No me 
señalan la causa Ò fundamento, y así no la asigno; cuanto y 
mas que para mí este punto es tal que tiene sus dificultades 
y contrarios , porque si Wifredo el segundo á quien llaman el 
Velloso padre que fué de este Mirón , obtaivo la remisión del 
feudo, cual se ha pretendido en los capítulos 30 y 31 del libro 
once , y el Wifredo tercero que fué su hijo mayor , fueron ver- 
daderamente seftores titiles y propietarios, mal se compadece 
aquello con esto , antes fuera nada todo cuanto dijimos en el 
citado capítulo treinta , 6 ésto ha de ser apécrífo« 

Que nuestro conde Mirón no fué el primer señor Soberano 
que libre de todo feudo gosé del principado de Cataluña y con- 
dado de Barcelona , resulta claro al ver que en tiempo de este 
Conde los calendarios contaban por los anos de los Keyes de 
Francia, y lo que mas es , que estos Monarcas firmaban las ena- 
genaciones , transportaciones y mandas , y establecían y daban 
propiedades, juros y rentas en Cataluña, y ponian titulados en 
ella. Considérense también nuestros argumentos puestos en los 
tíltimos capítulos del libro once , que son los que ponen en du- 
da la proposición , de la cual hacen autor á Pedro Tomich, aun- 
que en verdad (salva pace) tal no dijo, sino que los escrito- 
tes equivocándose , equivocan sn ooncepto. Para prueba de ello 
presupongo que Tomich no tuvo noticia del conde Wifredo ter- 
cero hijo mayor del Velloso ( como digimos ) y así , no habién- 
dole conocido, acabado d capítulo 25 con la muerte del Fe- 
Uoso , entra de londdn en el 26 con estas formales palabras: 
Mort lo egregi Boro Guifré Pelos lo primer Compte fustu^ 
ral de Barceima fou sen fill en Mir qui fou lo segon compte 
de Barcelona* Andando pues 6 hallándose esta letra 6 texto 
sin ninguna puntaacíon es equívoca , y tiene dos sratidos ; por* 
Gue puntuada de esta manera Mort lo egregi Baró en Gui^ 
jre pelos lo primer Compte natural de Barcelona , fou son 
fill en Mir qui fou segon Compte de Barcelona , fué signi- 
fieamos que la sucesión de Wifredo el Velloso que habia sido 

fo. con tobrada baens tt i lat fifbalaf que nos de}<5 eserltaa el aolor def 
Gefta Comitum Barchinonentium publicado por Balocio en el Marea Hi$^ 
pánica. La ganeaJogía de los reyea de Eapafia coatlderadoi coom» eoadea 
Soberanoa de Baitelooa, que 000 de loe Editores espera publicar en bre- 
Te si obtiene ia correspondiente ucencia , podrá considerarse como la ada- 
ración de hechos tan importantes que no perasite la concisión de ana nota«. 

íi^tu de he JBdiiúret. 



tino mu CAP* u 3 

primer Gonde propietario de BareétoiM, cajtf en niaoos deMi- 
roa sa hijo 9 7 no qae Miroo fuese el primer Gonde tíataral 
por lo qoe está dicho en los capítulos dtackis; y de aquí es que 
ios qoe no hallan las palabras pnntoadas así, dan en el seq- 
tído errado qne atribuyen í Pedro Tomiefa queriendo diga lo 
qoe nunca imaginó decir ; yo ò alómenos* así lo pienso ( i ) 

Esto asentado , pensando yo con que dar comienzo y prin« 
cipio áeste libro y voliímen prosiguiendo lopasido, me pare- 
€i6 dejar por muy firme y acertado lo qoe de algunos autores 
referí en la segunda parte , y es , que este Príncipe Miro fué 
aqnel propio infantico que dejando el pezón del pecho de si| 
madre 6 desde los brazos de su ama nabld al siervo de Dioh 
Fr.Juan Garin díciéndole, que se levantase que Dios le ha* 
hia perdonado. 

habido esto 9 entran los historiadores refiriendo los hedios 
de este Gonde y los acaecimientos sucedidos en su tiempo, y 
en uno y otro andan tan cortos y limitados que padece hayan 
hecho un sumario del libro intitulado de Ortu et interitu\ 
pues solo dicen que casó , y que de su muger tu?o tres hijos 
( sino fueron cuatro mas que nombraremos á su tiempo ) que 
morid sin haber hecho ningún hazafioso hecho de armas, qne fi* 
vio pacififcamente , y que acabados sus días fué enterrado en el 
monasterio de Santa M^ría de Ripoll. Mas no me espanto, 
porque hallándose tan poco escrito de su persona no pueden 
los autores fingir cuentos, y pcír dar gusto á los lectores pofier 
en contingencia su propia reputación. Anduvieron los nuestros 
huyendo el cuerpo al trabajo, y aún de los modernísimos, el 
Dr. Miguel Bosch en todas sus fértiles dehesas no h^ podida 
hallar flor alguna de este Gonde que coger y presentarnos has« 
ta el atfo 920 , con todo de haber entrado á Mirón en la su- 
cesión del Gondado de Barcelona á fines de 915 como apunta 
este antor en el segundo libro Deis titols y honors de Ca^ 
taluáa. 

Mas será quiza posible que antes de aquel atfo halle yo al« 
go qoe decir de lo qoe pasó en tiempo de dicho Gonde , pues 
en el año tercero de su gobierno qoe fué el de 917 empezó 
á sentir el peso grande del gobierno y sos molestias, por ha- 
berse levantado un grande cisma en lá diòcesis de Urgel eittre 
Antiguo y Adulfo sobre la dignidad pontifical de aquel obis«* 
pado, dividiéndose en dos partes. Era Antiguo canònica y le-' 
gttimamente elegido para el gobierno de las almas de aquella 
catedral y pontifical silla, siendo de pertenencias de su obis^ 

* 4 

( I ) Sahe pace om parece may Tioleota esta ioterpretacioo , pues coa 
páocuacioo ò fin ella siempre ceadrá uiá cláusala muy difereace sencido del 
que le da el Cronista* Nota de los Editores. * ' 



4 at^NICA WnrïïUàL M CàTALuffA. 

pado todo lo que corresponde al antígao condado ( hoy marqne* 
sado ) de Pallas. Habíase levantado y apoderado con todo este 
territorio el cismático Adolfo tomando' veces é insignias de obis- 
po y pastor de aquella coaiarca , é itapídiendo el dercicio y de- 
rechos pontificales al verdadero obispo y pastor Aotígilo. Par 
saron de niía á otra parte grandes protestas y reqoirímientos; 
mas la perfidia y obstinación de Adulfo fué tanta , que se en- 
tretuvo el cisma por espacio de veinte aífos, pues tantos van 
desde ^ste de 920 en que estaaK)s hasta el de g4o de Cristo^ 
en que se procuró y did conveniente remedio á los escándalos 

Íf daáos que de tan largo cisma nacian , celebrando como ae ce- 
ebrd un concilio nacional en la Galia Gótica cual veremos 
cuando licuemos á aquel atfo que fué , como está dicho arri- 
ba, el de 940 de Cristo nuestro Señor. Veremos quien juntd 
el concilio, quiénes fueron los obispos y prelados que asistie- 
ron en él, la sentencia, el lugar donde se celebré, y otras 
cosas muy curiosas y dignas de ser sabidas. 

CAPÍTULO II. 

De wmo e¡ cande Mirón dio el condado de Roselion 4 wt 
principalísimo caballero llamcuio Girardo^ que fué ter* 
cero de este nombre y y de como se volvió á incorporar di^ 
cho condado en el de Barcelona antes que muriese el 
que le dio. 

Afio 9A0. XJice el agudísimo autor Marquilles que este conde Bftron 

2^/ ^f7P?' ™y* ^^^* y gobierno voy discurriendo, libre y voluntá- 
is^ ^i/,^'riamente dio el condado de Roselion á cierto caballero princi- 
lib. ft. c. I/, pal llamado Gírardo 6 Gerardo. El Dr. Boch dice haber acon- 
tecido esto desde el atfo 915 hasta el 920 de Cristo, sin po- 
der dar certitud mas precisa del ado; pero dala de que ¿te 
Gerardo fué tercer conde de su nombre en aquel Estado de 
Roselion. Yo doy crédito, y no poco, á la autoridad del doc- 
tísimo Marquilles, y á que debió haber dado nuestro conde 
Mirón á este Gerardo el condado de Roselion , no constándo- 
me lo contrarío ; pero hasta ahora no sabré dar noticia ni pre* 
sentar hecho alguno al lector , de este Gerardo , sí solamente 
dice el Dr. Bosch que desde Gerardo no se halla memoria 
de otro Conde de Roselion hasta el atfo 981 que encuentra coa 
un Wifredo , sin declarar de que familia é prosapia fuese ; mas 
con el &vor de Dios pienso mostrar, que en el año 927 de Cris- 
to ya el Condado habia vuelto á incorporarse al oenorío del 
mismo conde Mirón , á quien cierta muger llamada Bella ven- 
dié el alodio del castillo y villa de Argeles á 29 de abril del 



dicho aílo) j loego hallamo» qae por el mes de diciembre aí-^ 
goiente eran condes de Rosellon Gaasberto y su mager Tude- 
tardis. De aqaí saco en limpio , que el Dr« Bosch no toTO no^ 
ticia de haber vuelto dicho condado á Mirón de Barcelona , y 
que este después lo enagenaría en persona de Gausberto, de 
manera que á todo largo contar el sedorío de Gerardo no pu- 
do durar mas que desde el afio 915 hasta 927 , que sería el 
espacio de diez á doce afios : y después segunda vez le halla- 
remos en manos de Mirón seis 6 siete meses , y algunos altos 
en manos del sobre nombrado Gausberto , y entre uno y otro 
medió el Wifredo de quien quizá daré á su lugar y tiempo no- 
ticia de que prosapia fuese, y después le hallaremos Conde. 
Mas por ahora hagamos punto , y pasemos adelante á contar 
otros acaecimientos del conde Marón, de quien, si hacemos me- 
moria de lo que dejamos escrito en el capítulo octavo del libro 
doce de la segunda parte de esta Crónica, podremos ardida- 
mente decir y sin temor de mentira , oue confirmó á Erme- 
miro la enfeudación del vizoondado de óardonfl hecha por el 
conde Wifredo el velloso su padre , de la manera que queda 
apuntado «n el libro doce de la s^nda parte ; y no hay que 
admirarse de que este conde Mirón hiciese un tan singular y 
sefialado beneficio á Ermemiro , pues el agradecimienio y bue- 
na voluntad del Conde corresponde al amor y confianza que 
igualmente habia tenido á Ermemiro su hermano Wifiredoel 
tercero cuando en su testamento le nombró albacea ó limosne- 
ro , como vimos en otro capítulo del libro doce. La sobredicha 
confirmación de Cardona constará cuando corra la Crónica por 
los afios 986. 

CAPÍTULO ni. 

De la consagración de la Iglesia dd monasterio de los Cor* 
rechs en el condado de Kosellon , el año sétimo del Se* 
ñorío del conde Mirón de Barcelona. 

intento y diez y siete años habia que se hallaba fundado ^^^ 9^^* 
el monasterio de monges benitos que llamaban de los Correchs 
en Rosellon, en tiempo del emperador Carlos Magno como vi- 
mos en el capítulo treinta y cinco del libro noveno de la se* 
gunda parte , y por no estar acabado el templo ó no haber ha- 
bido la curiosidad de diligencia que se debia, no estaba aua 
consagrada aquella santa casa en este de Cristo 920 , séptimo 
del Señorío de Mirón conde de Barcelona, que ya antes (por 
lo menos desde el de 915) lo habia sido de aquel estado de 
Rosellon, y andaba incorporado con el de Barcelona desde el 



6 CE&ncA. vmnMAàA im cmtalü^a. 

tiempo de Wtftedo el veUosoz úoo e» 4^e qm temos algnnoè 
atfos queOerardo le setforetf^ y de qukii apuntamos vida y maer-> 
te en el capit alo precedente; y.oomo del deseaido pasada des« 
pertase el venerable Archivo abad qoe entonces era de aqaet 
convento , envió à un monge sayo llamado Obedtto à la san*" 
ta ciudad de Roma al pontífice Sergio II dándole k debida 
obediencia , y para alcanzar licencia de poder consagrar la igle<* 
sia de su convento. Negoció Obedito muy bien y á gtisto , por^ 
que à mas de traher lo que pedia aleanad no solo para los qne 
presencialmente el dia de la consagración se hallasen en ella, 
mas también pava: los enfermos qae tuviesen intención aunque 
lio pudiesen asistir , . y asimismo por los qoe en cada cien atíos 
cuando se celebrase su aniversario diesen 6 enviasen alguno 
limosna , entera remisioii de la tercera parte de sus culpas y 
pecados. Gran gracia y favor por cierto, y beneficio muy par-- 
ticular fué este para aquellos tiempos. Y se halla escrita en 
el libro de los estatutos de la iglesia mayor de San Juan de 
la villa de Perpifiao guardado en so archivo. 

Parecerá á alguno , que para consagrar la iglesia de San- 
ta María deis Correchs (que esta fué so invocación) no era 
necesaria licenda del romano Pontífice, paes la podia dar y 
hacer tan santo ministerio el obispo de Helna como à Ordi- 
nario. A esta objeción justa que se me podia hacer respondo: 
que si se considera y sabe qoe los mas de los monasterios de 
benitos de aquellos tiempos se dotaban y fundaban coninme* 
diata sujeción à la Sede Apostòlica sin dependencia alguna de 
los diocesanos , se entenderá que este convento sería uno de 
aquellos , y qoe por lo tanto el Diocesano no podia tener tan* 
ta autoridad en cosas suyas sin voluntad y comisión del roma* 
lio Pontífice, la cual juntarmente con lo demás debió de al- 
canzar y traer Obedito. De los otros conventos que no tenian 
esta depeadenctai ya ae verá , como al tiempo de so fondacioo 
se sujetaban à los Obispos en cuyas diòcesis se fundaban. 

De paso y para remate de ente capítulo quiero advertir aquí 
el engado que recibieron Zurita y el bien erudito Bosch di- 
cifeudo , que desde este atfo 920 en que murió Gerardo conde 
de Roselioa, no se halla memoria de otro alguno hasta el de 
981 en que apareee uno llamado Wífredo y sa muger Ava 6 
Avana. De que no se halle nombre de otro Conde 00 me es- 
panto , pues como está dicho , de mucho tiempo antes ya el con- 
dado de Rosellon estaba incorporado en el de Barcelona, y 
Wifredo ( aquel qoe allá dicen ) tampoco fué marido de la A va* 
na sino hijo , como se verá mas abajo en el capítulo siete ea 
los años 929 y 934. 



CAPÍTULO IV. 

De la elección que hicieron tos fVancos de la persona de 
Rodolfo en rey^ luego que supieron la prisión de Garlos 
hecha en Perona; y de como los catalanes nunca ohede* 
cieron d Rodulfo sino al hijo de Carlos que se llamó Lu^ 
dovico Trasmarino. 

ixonqoe diligencié cuanto pode por hallar algo qoe foese Afio 9aoi 
digno de escribir sobre lo que escribieron las crónicas, desde el aí!o 
20 hasta el 26, no me fué posible; pero en éste veremos har* 
tas novedades en Francia originadas de la prisión del rey Garlos 
llamado el simple que pasó así : Acababa Garlos de vencer gIo« 
ríosamente en Italia à Rodolfo Tirano, y volviendo à Fran* 
ola pasó por su mal k la ciudad de Perona donde fué enga- 
ñado de Heberto qoe estaba casado con la hermana del venció 
do Rodolfo , y del engaffo resultó quedar el simple Rey aher* 
rojado con duras prisiones , en las cuales murió al cabo de tres <rttagiilt.i.3. 
años. 

Luego que los Francos supieron la nueva de la prisión dé 
su Rey le tuvieron por muerto , y sin mas aguardar eligieron 
à Rodulfo , hijo de Ricardo de Borgoita , en rey y señor suyo, 
el cual introducido una vez, se quedó doce años en el reinado 
y seflorío ; pero nuestros catalanes , y principalmente los del con- 
dado de Empurias, se mostraron fidelísimos vasallos ; pues aun* , 
que vieron al Rey preso le reconocieron por su legítimo seííof 
hasta el año 926, como se referirá en el capítulo sesto mas 
cercano cuando pondremos los versos que se hallan escritos en 
los mármoles que están sobre la portada de la iglesia de la 
ciudad de Empurias (hoy desdichado luga rejo) y aun tengo 
advertido que en el mismo año 926 ó à lo menos en el siguien* 
te , los catalanes tuvieron por legítimo sucesor à Ludovico el 
Trasmarino ( no embargante qoe diremos luego que estuvo en 
Inglaterra algunos años). De que le tuviésemos en esta tierra 
por señor al Trasmarino Ludovico, vése claramente por la data* 
del año ó instrumento piíblico que habla de la consagración del 
templo de San Pedro de las Puellas de la ciudad de Barce- 
lona 9 pues dice haberse hecho en la Era del Gésar 983 , años de 
Cristo 945 9 y 19 del rey Luis IV. De manera que de 45 
quitados 19 quedan 26 , según lo cual es forzoso que digamos, 
que al fin del año 926 ó principio del 27 le tuvo el señorío 
y reinado de Ludovico Trasmarino. 

Nadie se admire de que tan por estenso haya querido po- 
ner estas cosas , porque habrán de servirnos de punto firme pa- 



L 



8 CSiÓUlCK VNimSAIr Dl CATALUÑA. 

Tà llevar boena coenta y acertado el tiempo de los sacesos de 

las historiad que se dos ofrecen referir en esta Obra ; si bien 

me parece casi imposible por la mucha variedad que he leí- 

Frodoardo. ¿q eu los escritoies que van citados al margen , acerca de este 

B^'mT^* punto. ( I ) Pero ya que unos ponen fin al reinado de Gít- 

BaroDio. ^^^ ^^ ^^^ 9^^ ^" V^^ ^^^ prcso, otros en el de 929, y el 

Sigíberto. Bergomense en el de 932 , todavía pues resulta que aquel pií« 

Berg^meose.blico instrumento de la consagración del templo de San Pedro 

de las Puellas , fué hecho de actos y obras del conde Sufier y 

del obispo Vilara 6 Guilerano à quienes guardaremos la mis- 

ipa cuenta, sacando en otros casos la que mejor nos parejsca 

según los indicios ó presunciones* 

Para dar mas noticia à los lectores , de nuestro jjudovico 
Trasmarino^ y porque se Uamd así, quiero cerrar este capí- 
tulo con decir , que su padre Cirios Simple fué casado con una 
bien principal inglesa de nación, sin que pueda afirmar cuya 
hija fuese ni de que prosapia ; sok> digo con todos los Historia- 
dores franceses , que viendo esta sefiora la desgracia de su ma« 
rido y la poca fidelidad de los mas de sus vasallos , se fué con 
su hijo Ludovico huyendo à Inglaterra desde donde al pabo 
de tiempo fué llamada de los de la ciudad de León al rei- 
no. Volvió esta sedora con su hijo Ludovico, que por ha- 
ber venido de allende el mar fué llamado Trasmarino , y re* 
cibído que fué por Rey en León de Francia , diose Ludovico 
cobro y maña en la recuperación de su reino en el atfo 929 
en el cual la dejaremos por no hacer su entrada mal à mi pro- 
pósito. 



( I ) Eo efecto es imposible poder dar reglas eiercas y generalas aobr* 
la correspondencia de los años de los reinados de Francia, dedoeiondo- 
las de Ja espresion de una , dos 6 mas tsoriioras particolanes , pues nadie ca 
capaz de saber la opinión política que dominaba al notario que laa ocor- 
g6 en aquellos siglos , y por consiguiente de asegurar ef sentido ea que 
entendía los tales año$. Asi ta ^ que se ha escrito mucho sobre esta mate- 
ria, y se ha aclarado muy poco. Creemos pues , que lo mas acertado aea el 
enlace de los hechos que resultan de laa mismas escrituras cuando ofrecen 
esta clase da dudas demasiado Crecueotes , y origen de muchas equivoca- 
ciones. Nota de ios Mdiionéi. 



UBicr xui. CAP. ▼• 9 

í M 

C A P í T ü L O V. 

De como en el añor primero de Ludovico el Trasmarino y 
Q^^ del Salvcuior^ el condado, de Rosel Ion estaba en ma^ 
t nos del conde de Barcelona Miron por cuyos años del Se^ 
: ñor voy disàírriendo^ 

P\ ' ' ' ' ' •' ' 

or estos tiempos y años hallamos ^ que dos días antes deASo 9^^^ 

las calendas de mayo , qneson á los 29 de abril del añapri-*- 
mero del rey Luis Trasmarino^ cierta muger Uahiada Bella, 
como apuntamos en el capítulo segundo de esta parte , vendid 
al conde Miron de Rosellon la villa y castillo de Argeles sito 
en el mismo condado de Rosellon , de donde sacamos que to- 
davía dicho Condado estaba en manos del dicho Conde que lo 
era de Barcelona ; pero bien presto veremos que pasó á Gaus- 
berto 6 Gausaberto (que todo es uno) y á Tudetardís su mu* 
ger, lo cual consta de la vendicion que les hizo cierto hom- 
bre llamado Sargio, de las casas y tierras que tenia dentro los 
términos de dicha villa de Argeles ^ ocho dias antes de las ca- 
lendas de diciembre, que venia à ser à lo9 23 de noviembre 
de los afios 28 de Garlos el Simple que conforme lo que se 
)ia advertido en él capítulo precedente viene à ser el de 927 
del Salvador. Los curiosos que querrán ver esto que digo , t^ 
mítoles al archivo Real de Barcelona en el segundo libro gran* 
de de . los feudos de donde yo lo he sacado. El orden de los 
dos calendarios de estas dos escrituras túene su dificultad, en 
razón de la diversidad y modo del contin* referido en el capí-» 
tulo precedente : y así bástenos saber la verdad de los sucesos 
yunque hajra alguna variedad 6 diferencia en la cuenta de x 
los años. Golígese de lo que hasta ahora hemos dicho , ser ver-* 
dad lo que digimos en el capítulo primero de este libro so^ 
bre el tiempo de nuestro conde Miron en que se había ya vuel* 
to à incorporar el condado de Rosellon en la corona de este 
principado de Cataluña , y que por este tiempo había ya sali- 
do de ella , si bien por ahora no sé dar la causa ni descubrir 
como y porque se hizo . 

Si me fuese lícito, haría sobre este canto llano el con- 
trapunto y diría ^ que Gausberto llegó à «er conde de Rose^ 
non por parte y decendencia de madre^ Fiíndome en que en 
la propia circumferència de tiempo bailaremos en el condado 
de JBmpurias un conde llamado asimismo Gausberto que fue 
hijo de Hermengarda. Vimos asimismo en el libro doce capí- 
tulo cuarenta y dos de nuestra Crònica, que Wifredo el vello- 
so tttvo una hija llamada Hermengardis. De todo lo cual he 
TOMO yii. a 



10 CkÓmCk tnOfEMSAL M CATàLüHA. 

tratado siempre teniendo en mi oorajson sospecha y dada me 
esta Hermengardis (tf segon otroa la llaman Hermengarda ) fué 
madre de Gansberto y moger del conde Sueno 6 Asnar. Y 
así podría ser sino yerra mi especnlaeion y pensamiento , qoe 
el conde Mirón de Barcelona debió beneácíar y gratificar con 
el condado de Rosellon en contemplación de so hermana, i 
Gansberto so sobrino. Esto digo yo aegon mi pensamieato y 
sentir , dejando la verdad en so logar , y à los curiosos en li- 
bertad de creer otras cauaas mas aparentes si las hallan; y 
no se admiren mis lectores de ver un conde de Erapurias coa* 
de de Rosellon juntamente , pues yo les ofreaoo mostrarles , al 
cjo como dicen 9 hartas veces por el discurso de esta nuestra 
Crònica^ unidos y juútos estos condados con el de Peralada. 

CAPÍTULO VI. 

De la redificacion del templo del gloriosisimo obispo San 
Martin de la autigua ciudad de Empurias hecha por el 
conde Gamherto , y muerte de este Conde ; destrucción del 
mismo templo^ y otra vez redificado ó restaurado por 
Guillermo de Palau ó Palacio. 

Año 9ft/. J^;g3 r|]f,)||3 de la antigua y famosa ciudad de Empurías, 

célebre colonia que fué de Focenses y Romanos , han queda^ 
do hasta nuestros tiempos para eterna memoria de sus infor- 
tunios y desgracias , todo lo cual me convida à escribir , como 
después de haber pasado por ella tantas borrascas , calamidales 
y daños , y de haber sido por tres veces destruida y asolada del 
todo 9 tuvo por sefior y conde à Grausberto hijo que fué de Sae* 
rio 6 Aznar y de la condesa Hermengarda. Deseando este buen 
Conde volverla à redifícar y levantar, dando comienzo à sos 
buenos intentos, empezó por lo de Dios, y por lo que le pa- 
recia habia de ser mas de su santo servicio. Comenzó pues 
Gansberto à redificar el templo y aula santa de Dios qae ha^ 
bia sido antiguamente fabricade^ bajo la invocación del santo 
Pontífice de Turón Martin. Comenzó la redificacion suntnosa 
y magnifícamente con grandes gastos y esjpensas suyas , en el 
mismo lugar donde antes estaba. Duró esta fábrica algunos años^ 
que no pudo ser menos, y aunque no sabré dar noticia de 
cuantos fueron , solo diré que acabada la obra se acabaron los 
dias y vida del buen conde Gansberto en los del Salvador 928^ 
en la primera indicien de las quince que suelen contarse 5 y á 
los 28 aífos del reinado y sefforio de Carlos el Simple , el dia 
antes de las calendas de octubre que fué à los 30 de setiem^ 
bre. Consta todo esto de los versos gravados en unos mármúlesi 



I 



LIBRO Xm. CAP. VI. X V 

que haáta hoy doran eneíma la portada de la Iglesia parroquial 
de aquel pobre lagar reliquia de la ciudad memorable de Ein- 
purias. lios versos dieen así 

üla jacebat hic longis etc. (l) Prosigue co- 

_.,..,_, ,••#, / flosculomeo 

Para inteligencia del computo de los anos de este epígra- p;.|>,o« 
ma (que dejo de > arroraanzar por haberse declarado harto en 
lá narración del hecho 9 y no quitar las gracias y apacible so- 
nido de los versos) acuérdese el lector, suplico, de io que tie- 
ne leído en otros precedentes capítulos donde tengo dicho y ad- 
vertido , que después de la renuncia de los reinos de Francia 
hecha por Odón en favor de Garlos el Simple^ empezó la 
^ieta y pacífica posesión del reinado de dicho Carlos. De ma- 
nera que según la cuenta de los que pusieron aquellos concier- 
tos al año de 90a cabales de Cristo , el 28 del rey Carlos (oue 
es el que dan los versos cuando dicen Bine quatuor decim Cá^ 
rolus reghabat iH annis) vienen á corresponder precisamente 
al dicho afio ^& que dice el epigrama en aquellas palabras, 
Cum ter tres cenUs , bisdenos , ter , queque quinos , corpóreos 
Jesuschristus annos haberet. Y debe forzosamente de ser así, 
porque en aquel año empezaba la primera indicion que como 
está dicho en su lugar solia contarse de quince en quince años; 
de modo que como tres veces trescientos , y dos veces diez ha^ 
g^Hi 920 , y tres y cinco hagan ocho , todo junto forma la su- 
ma de los 928; y aunque algunos como Juan Julio no alarguen 
ki vida de Garles sino hasta el año 927 dando ya el de 28 á 
Kodttlfo qué se habia rebelado (no reconociendo al tirano sino 
al verdadero Key aunque preso , á quien dan otros como Baro- 
MO hasta el año 929) con mucha razón la lápida y nuestra 
historia contará por año 28 del rey Carlos al que fué 928 de 
Cristo nuestro Señor. 

Vul viendo á mi. prop<5sito digo , que después de la muerte 
del conde de Empurias Gausberto el referido año de 928, de- 
bió aun periüanecer en pie aquel santo templo algunos años , y 
el tiempo que duré la paz y buen gobierno de los condes Mi- 
ron y Suñer, darian lugar á su duración, y al corto aumen- 
to que pudo recibir un pueblo tantas veces perseguido y aso* 
ladu; pero volviendo los moros á rebelarse á causa de la flo- 
gedad y ocio de los' cristiaiios , la dudad de Empurias que es- 
taba espuesta al bárbaro furor de los enemigos por la poca 

( I ) No exísteo ettoa veriot en el parage que dice el Cronista oÍ ha si* 
do posible prof>orc{oiiartos por mat qae los hemos pedido á los anticoa- 
rloi de aquel pueblo. Nota de los BdilortM. 



12 CRÓSÍCk VHIVESLSkL D8 CATALUÍIa. 

Insistencia de sàs'moradores, viiia á perderae y á quedar pOf> 
el suelo toda la fabrica de este santo templo^ de tal suerte* 
que siendo la recaída peor que la caida , quedó desolado, hasta; 
el año de 1248 en que los Condes de Empurias teniendo ^ á 
lo que puede creerse, intento dé restaurar la ciudad, trata- 
ron según hallo, por medio de Guillelmo de Palau 6 Palacio 
Sacristán mayor de aquella iglesia , de lá rédíficatíon del tem- 
plo, como lo dice la lápida de sn sepulcro. En cuanto á la: 
ciudad no hay duda que fué redificada , pues, asi resulta del 
coucierto que el conde Hugo Poueio de Empurias hizo con el 
vizconde Jaufredo de Rocaberti y su muger hija del difimto Ra-i 
mon de Palacio , sobre algunos aerecbos que el Conde les enfeu-" 
daba, particularmente por el castillo de . Fonolleres , en que 
se estipuló que ambos esposos con. toda su familia, desde la 
fiesta de San Martin hasta el me» de mayo, hiciesen mora-^ 
da en dicha ciudad de Empurias. Pero en orden al templo ve- 
mos otra cosa, y es que no debió tener efecto aquella restan-) 
ración que GuUlelmo el sacristán favorecido del donde de Em-. 
purias habia emprendido (ó los Condes por sa medio comodi-» 
gimos) pues que en el aíto 1307 de la encarnación del 8al-« 
vador del mundo , fué necesaria £ibricar el que en estos nues*, 
tros tiempos ^un tiene aquella antiquísima ciiulad (y hoy po-; 
bre aldea } en honor del mismo obispo San Martin cual habia* 
sido en lo antiguo y después del conde Gausberto. De lo di- 
cho se echa de ver cuales y cuantas hayan sido las ruinas , des- 
gracias y desdichas de aquel hermoso y magestuoso pueblo , y 
que no hay de que maravillarse al verle tan otro en nuestros- 
tiempos de lo que fué , y tan sin sombra de la grandeza qao 
tuvo. en sus felices y dicnosos aíios cuando en él todo florecia, 
de la manera que el lector se puede acordar habernos ootita— 
do esteudídamente en otros capítulos de nuestra Crónica. 

CAPÍTULO VII. 

De como Ramiro de Rocaberti caballero catalán vendió 
■ parte de sus haberes para ir á la guerra , y espedicion que 

contra los moros se hacia en Galicia para recuperar el 

santo templo de Santiago^ 

Año 929. xlallo que el dia i? de las calendas de enero del afto del 

Salvador 929 Ramiro de Rocaberti insigne. caballero de los de 
esta familia , vendió á Berenguer Ramon de Vilarich , también 
caballero muy noble , cierto honor que tenia en la ciudad de 
Helna del condado de Rosellon, espresando que vendia por esp- 
iar de partida para la guerra de Santiago contra moros. £sta 



cmo Tin. CAP. Vil. ^ %3 

escritura se halla entre las que otr^s veces tengo dicho guar- 
daba Francisco Pouce^ de Vilanova Seítor dfel lugar de Campo 
Maffi 6 Capmany 9 y verdaderamente tiene dincnltad de ser 
entendida por no hallarse en está circunferencia de tiempo guerA^ 
ra alguna sobre Santiago ; pues si ; quiere hablar de la fin 
mesa batalla de Clavijo donde y en la cual apareció el Santo 
Apóstol por las. i>raciones del rey Hamiro el primero de León, 
es cierto que no podia concurrir en este año habiendo acaecido 
aquella batalla en el de 823 según nneetro autor Bènter, 6a^ 
iÁa¡y ea una parte la pone en el de 825 , y en otra en el de^^^ !• i*c» 
834 ^ 45 9<3<><iK> acríbem Antonio de Morales y Bleda; perojfi*^ ,^ . ^^ 
yo imagino qué á las guerras contra los moros de aquellas par- ^3, 
lea las llanMban guerras de Santiago por lo que el Santo Ap<5s- Bar. L 9. & 
tol solia aparecer visiblemente en favor de los cristianos, como<>^ >^* 
apareció seganda vezen tiempo del rey D. Fernando ^^^l^^^i^aK ve 
de León el afio 1039 sobre Coimbra , pues como el bendito n. 
Apóstol tomaba las guerras que los cristianos hacian contra mor > 
Ms por propias, así las- Uaniaban suyas por esta razón, y en 
este sentido debk$ de dedr nuestro Kamiro de Rocaberti que: 
iba á la guerra de Santiago, aonque sea verdad como lo es, 
que en aquel año de 929 no la hubo en Santiago. Podrí ser 
que como Mahomet Almotaraf sefior de Ceuta pasó desde Afri^ 
ca a Espafia en &vor de Abderramen por los atfos 926 , y dea*, 
pues de haber corrido las fronteras de Aragón apretó tanto la 
Espada en 929 que se temió mucho una segunda destrucción 
y total ruina de ella, .á: no habérsele opuesto el conde Fer- 
nán González de Castilla de tal suerte que llevó la victoria, 
hable sin duda de esta guerra Ramiro de Rocaberti, pues 
en este alfo no hubo otra por aquellas partes. £s de mucha 
consideración por cierto el zelo santo de este ilustre Caballe- 
ro , así como el de muchos Gentilhombres catalanes de aquéllos 
felices tiempos, que vendían parte de sus haciendas y juros pa-^ 
ra ir á la guerra; y así bien dijimos ser los tales dignos de 
eterna memoria y de que sus nombres vayan escritos en cró^ 
nicas, cual los veremos á sus tiempos y lugares por el discuri> 
so de esta, que dándome nuestro Seoor por su misericordia 
tiempo y vida pienso sacar á luz. 



^4 CRÒNICA UNIVttSAft M CATALUtlA. 

CAPITULO vm. 

Ih la muerte y sepultura del coHde Miron ^ de como dejó 
por tutor y gobernador del Señoría que tenia o/ conde 8u^ 
ñer de Urgel^ de los hijos que tenia cuando murta , sm 

: nombres y Estados que tuvieron cada uno. 

Afio f%9. üfii el propio aHo de 929 de Grísto, y primero del ret* 
nado pacífico de Ludovioo J)^asmarino hijo del rey Gtfrlqs el 
Simple^ mnrid el conde Mir de fiaeoelooa^ i qoieo allá ea 
Castilla y Aragoo liamaroo Miroa como tei^o ya advertido 
en el capítulo primero de esta^ Parte* Aeabd ras diaa , después, 
de haber gobernado pacifícameote los 15 ados que diaeorrierOa^ 
desde que sucedió á su hermano Wífredo el tercero en el Se^. 
. Aorio y dominio del condado de Barcelona y su Principada^ en. 
el de 914* 

Dicen los autores que sigo 9 que el conde Mirón mandtf ea 
sn testamento que «Sufier au hermano conde de Urgel gobema-* 
se por 20 años sus Estados, en raaqn de ser menwes de edadi 
los hijos que dejaba , y Suder los gobernó todo el tiempo qoe 
discurrió desde la muerte del testador 5 hasta el arfo 9^9 que 
duró la menor edad de sps sobrinos los infiíntes hijos de mirón. 
• Como los accidentes postrimeríos declaren la verdad de to* 
das las cosas , consiento en que el conde Sufler aceptase el car- 
eo y gobernase todo el dicho tiempo; pero dudo mucho que 
fiíese por la menor edad de s*s sobrinos, sino porque así 
lo quiso el testador. Creo también , que este gobierno y admir 
nistracion de Suder fue tan solamente de lo que era peculio 
y propio del conde Mirón , pero no de ios bienea. maternales 
de los Infantes , ni de lo que ellos pudieron grangear por do* 
naciones , compras ú otros tratos y contratos , y en una pala- 
bra en los bienes castrenses 6 cuasi , y otros que llamamos 
adventicios. Fiíodome por haber hallado en diferentes escrita* 
ras que á sus tiempos citaré ^ que aun durando el gobierno de 
Suíl^ ellos hacian gratos, contratos y donaciones ^ no como á 
pupilos mas como á mayores^ y algunas de ellas viéndolo y 
sabiéndolo el propio conde Suder su tio y tutor ( i ). 

Y añado mas, que con todo de ser Suder solamente go- 
bernador, se httcia llamar Conde y Marques, y cuando con- 
currian con él los Infantes usaban del título de Condes i aun 

( I ) Es muy cierto cuanto dice aquí el Cronista , y esto debió bastar 
para desvanecer la fábula de esta tutela que carece de todo fuadamen* 
to como manifestará el autor de la cicada genealogía de los condes de 
Barcelona. Nota de los Editores. 



' tffifto znf. CKi»; vtn; i$ 

mucho antes de tener ^eo propiedad d gobernad loa Goridados. 
que' después sefSalarémos. á cada uno de ellos; y adviértase bíea 
7 muy bien esto que digo aquí, porque no lo repetiré en otra 
partea 

• üioerto poea nuestro <x>nde Mirón , habiendo llamado áSu-^ 
tfer SQ heemano pw al|)»C8a limosnero 6 ejecutor de su testa-* 
naento (i) y tutor de sus hijos , Sutfei^ en los dichos nombres 
y i vezas ^ CTítendió en dar al cuerpo de su hermano honorífic 
ica y idébida sepultura, mandándole llevar decentemente al 
monasterio de Santa María de Ripoll donde estaba enterrado 
au padre Wifredo el Velloso. 

^ Fué casado el conde Mirón con una ^fiora llamada A va 
6 A vana , como constará de lo que diré bien presto. A esta 
Ava dá el Dr. Bosch título de condesa de Rosellon haciendo* 
la muger de su conde Wifredo. Yo no niego ser posible fue-* 
se ella condesa de Rosellon , y por ventura decendiénte del 
Mirón que hallamos en los capítulos seis, siete y doce del li- 
bro once , Ò de un Gerardo que el mismo Bosch y Zurita nos 
ponen en el año 920 que ya apunté de paso en aquel aíío; 
mas ño les puedo seguir en cuanto dicen que fué muger de 
Wifredo , pues constará lo contrario por lo que se dirá luego» 
Baste por ahora esto. 

Volvamos al punto« Quedaron del conde Mirón, según la 
común corriente de los escritores , tres hijos llamados Seniofre*^ 
do, Oliva y Mir; pero á mi ver debieron de ser seis (2) afia-» 
diendo á los tres primeros otros tres llamados Descdrrechs, Wi- 
fredo y Suñer« En cuanto á los tres primeros hay que pasar 
por ellos como cosa mas que cierta y sabida , advirtiendo so«* 
lamente que al Seniofredo algunos autores le llaman Jofre y 
otros Sifredo 6 Guifré ; aunque en efecto convienen en ser un 
mismo sugeto ^ por lo que consta del capítulo veinte y dos del 
libro décimo ser estos nombres sinónimos y de una misma sig-* 
nificacion, aplicando la de la palabra conforme al idioma 6 Xtvl• 
gua de cada nación 6 modo de pronunciar las dicciones. Ad^ 
verteneias son estas , que bi¿n que parezcan menudencias y de 
poca monta, importan mucho para la inteligencia y conoci- 
miento de las personas que se introducen en la historia , y por- 
que no haya equivocación en multiplicar las que fueron ver- 
daderamente ; y basta ser verdad ver que los demás escritores 
tratando de los hechos mas frecuentemente de este conde Se- 

( t ^ HeoKM v¡0to el uitamento origipal del conde Miroa en el orchl'» 
▼o del Real monasterio de Ripoll , el que ni liqulera habla una tola 
palabra del conde Suñer. Nota de lot Editores^ 

( a ) Marca hisp. apéndice niSm. ^6 solo le da cuatro , Seniofredo , Wi- 
fredo, Oliva y Mirón. Nota de los Editores. 



1 6 CRÒNICA DNITIMAL DS eATAÍAJ^k. 

üiofredo, así le llaanm en vida de su padre , y a»í le Ua^ 
marémos en adelante por ser este el mas frecuentado nombie 
suyo. 

Dejando pues esto así, y también lo tocante á los nom- 
bres de Oliva y Mír , y . pasando á Desoarreehs y á Wifredo 
digo , que bailamos ya memoria del primero en los escritos: 
de nuestro Dr. Marquilles , escribiendo de él que castf con una 
biga de Ramon Fokfa vizconde de Cardona. Gmno debt en^ 
tenderse «sto lo diré un poco mas abajo , pues basta por abora. 
presentar autor que diga que el conde Mirón tuvo un bijo 
llamado Descarrechs que es mi asunto ; ii bien quedo en du-t 
da qué esté fuese bijo de la condesa Ava 6 Avana, por no 
haberlo bailado en alguna eacritúra cual de los demás hyos de. 
Mirón. 

- En cnanto al quinto hijo llamado Wifredo habrá muchos 
^ue lo tengan por apócrifo , cuando no por fabuloso ^ no ha--. 
Uando autor antiguo ni moderno que en la sarta de los infiín- 
tes hijos del conde Mirón haya puesto tal persona; pero ca-. 
liarán y creerán cuando vean lo que sumariamente diremos pres-^ 
tO) y estend idamente tratando de la fimdacion del monasterio 
de San Pedro de Camprodon, donde, se vé oue Wifredo hijo 
del conde Mirón lo fué de Besaltí , y lo connrma el episcopo^ 
logio de Gerona hablando del obispo Goimaro segundo en el 
afio 94&» Otro si : Que la condesa Ava 6 A vana , en cierta do* 
nación que hizo al convento de San Miguel de Coxan, dá por 
hijos suyos y del conde Mirón á Seniofredo, á Wifredo y á 
Mír 6 Mirón 9 veráse cuando lleguemos al aíío 934; lue-^ 
go el conde Mirón tavo un hijo llamado Wifredo que vir 
vio en tiempo de Seniofredo su hermano. Allá pues al afio 
que he dicho remito á los que orean lo contrario, para que 
se desengaften y hallen la prueba de mi fé y verdad. A mas 
de lo dicho dejaré probado en adelante, que el conde Mirón 
tuvo de Avana otro hijo llamada Sutfer á quien hallaremos á 
su tiempo ^1)ispo de Helna ; y como los m^ de los escritores 
pasaron corriendo por las cosas de nuestro principado de Ga* 
tafaiña, contándolas á medias, yo quiero tratarlas de asiento 
aunqne sin pasión , ni afecto demasiado á mi patria. 

Siguiendo pues el curso de mi historia digo, que el con- 
de Mirón dejó bien y honradamente acomodados á sus hyos 
instituyendo heredero á Seniofredo que era el mayorazgo. A 
Oliva le dio los condados de Besald y Cerdaña, á Mir le de- 
jó encaminado para la Iglesia, y vino á ser levita que es lo 
que hoy llamamos Arcediano mayor, y después obispo de l¿ 
santa Iglesia de Gerona. Descarrechs fué casado con la hija de 
Ramón Folch vizconde de Cardona. De Wifredo no hablan poc 



L•IBM XXIU CAP. YTtt. 1 7 

no bàber tenido notícia de él , mas yo pienso sacarle en pla- 
za muy acomodado ; y asi ni puedo callar ni pasar tan de cor- 
rida como pasaron nuestros antiguos , ni apreciarle en tan po- 
co como ellos le apreciaron ; porque dado sea verdad que aque- 
llos Infantes llegasen á tener tales Estados , solamente lo de Se- 
niofredo parece haber sido por disposición del padre 9 que los 
otros no. Fiíndome en que he visto entre las dotaciones del con- 
vento de Camprodon, que el atío 949 Wífredo poseia el con- 
dado de Besald , y que mas adelante , en el de 962 , estaba ya 
en manos del conde Seniofredo , quien después lo díd á su her- 
mano Mir arcediano 6 levita de Gerona , el cual viéndose obispo 
de esta ciudad cedid el condado de Besalií á su hermano Oliva. 

Y si en el antiguo catálogo manuscrito de nuestros Condes 
hallado y guardado en la escribanía de Bofill en la villa de Cas- 
telló de Ampurias, se lee que el conde Borrell de Barcelo- 
na fué el que entregd á Oliva los condados de Besalií y Cer- 
dada, digo: Que no contradice á lo que aquí tengo dicho, 
antes se deja bien entender, que el conde Borrell confirmó á 
Oliva en el condado de Besalií , y ie añadid la investidura del 
condado de Cerdaila , en el concierto y pazes hechas entre 
«tos dos primos hermanos de que trataremos adelante y á su 
tiempo , cuando se irá discurriendo por el del señoría de Bor* 
rell; y así, de lo que aquí he dicho y de lo que allá se es- 
cribirá , veremos que de muy atrás , y antes que Borrell entra- 
se en el dominio y señorío del codado de Barcelona , ya Oliva 
poseía el de Besald. Consta también así, de lo que dije en otros 
capítulos antecedentes y de lo que se escribirá , el engaño que 
recibieron los que digeron que Oliva fué el primero de los con- 
des de Besalií , pues tengo para mí que no fué sino el terce^ 
ro 6 cuarto. Séame Ucito volver un pasito atrás y hablar del 
infante Descarrechs cuarto hijo del conde Mirón, con lo cual 
entramos en un grande laberinto. 

Dando por constante que el primer vizconde de Cardona 
puesto por Ludovico Pió , como vimos en el capítulo once del 
libro nono , fué Ramon Folch , en la concarrencia de los años 
^^ 795 y 6 en que pasé y escribí de aquella , hasta la de los 
años de 812 13 6 14 del Señor, en los cuales Mirón entrd 
€n la sucesión del condado de Barcelona , hallo que discurrie- 
ron mas de 117 años; y si añadimos á estos, los 15 que el con- 
de Mirón tuvo de gobierno y señorío, llegaremos á 132: y cuan- 
to mas alargaremos, mas imposible será el matrimonio y ca- 
samiento del infante Descarrechs con la hija de Ramon Folch 
vizconde de Cardona ; y casi correría la misma dificultad, aun- 
que les viésemos casados en vida de su abuelo Wifredo el Ve- 
lioso que murió el año de 912. Sino queremos esto, sino que 

TOMO ru^ 3 



L 



* l8 CRÓNWk UNIVIRSAL DS CATALUffA. 

-esta sedora esposa del infanta Descarrechs fiïesé hija dél tíz* 
conde Hermetnerio i qoien did ei vizcondado és Cardona el 
conde Wifredo el Velloso^ (como yimoa en el capítulo ocho 
4el libro doce en la circanferencía del año 887 ) podría pasar; 
porque cotejados los tiempos ^ parecen conformes mas fócUmen* 
te las conjeturas, mayormente habiendo visto que Ermemíro 
fué albacea del testamento de Wifredo el tercero tío del iofan*^ 
te Descarrechs. No niego el casamiento de este [nfaote con la 
hija del vizconde de Cardona , pero sí digo que debió nuestro 
Marquilles engañarse llamando Ramon Folch á este vizconde, y 
diciendo que fué el primero de los de Cardona (si es que hubo 
(segundo pues por ahí podrá escaparme ) mas no lo creeré has« 
ta ver muerto á Ermemíro , que también era vivo oi los aífos 
tiue digimos en los liltimos capítulos del libro doce ; pero lo que 
yo opino en este caso es , que el engaño de Marquilles estuvo en 
dar el nombre de Ramon Folch á este vizconde , porque es co-» 
mun error de los antiguos pensar que todos los vizcondes de 
Cardona tuvieron vinculado el mayorazgo al nombre de Ramon 
Folch , de tal manera ^ que el tercer vizconde de Cardona for-* 
sosamente hubiese de llamarse Ramon Folch. De esto ya de^ 
sengañe á mis lectores en el capítulo once del libro nono , 7 
esta es la mejor inteligencia que puede darse á la autoridad 
de nuestro Dr. Marquilles, á quien podrá censurar mas de 
espacio, el que desee especular sobre ello. Finalmente no ha^ 
lio sucesión alguna de este matrimonio de Descarrechs hasta loa 
días del conde Borrell de Barcelona. « 

De Wifredo, con quien habemos de rematar este capíto* 
lo , no hablan palabra mis autores , porque como está dicno no 
le conocieron ; pero de lo referido , muy bien se colige que de*» 
biò morir sin prole , y que en efecto fué hijo del conde Mi« 
ron , y conde de Bésala antes que sus hermanos el obispo Míp 
y Oliva. Que muriese sin prole se ve claro , pues que su con- 
dado volvió á incorporarse con el de Barcelona en mano y po- 
der de Seniofredo , y de mano en mano fué pasando despuet 
por las de Mír hasta quedar en las del conde Oliva. 



LIBRO Xni. CAP. IX. 19 

. CAPÍTULO IX. 

De como el conde Suñer fué empadronado por los Barones y 
Señores del Príncipáao de Cataluña en el gran salón de 

• la Diputación de Barcelona , y como fué vi^ilantísimo en 
el gobierno ; edificación del castillo é Iglesia de Olerdo^ 
la sobre la antigua Cartago , hoy Villafranca del Pana-^ 
des : como la dotó ricamente , y que el obispo de Bar^ 
celona Teodorico pisso en ella la primera piedra. 

Acabadas Jas obsequias del difonto conde Mirón trató sa Ago 929. 
hermano el oorule Safíer 6 Sunier de Urg^l de dar estado y 
asiento al príncipe Seniofredo y demás Infantes sus sobrinos, 
y aunqoe no fué mas qae intor de todos ellos 9 los nobles y 
barones de Cataluña, reunidos en el gran salón de la Diputa* 
don de Barcelona, le saludaron como á Señor suyo y le em* 
padronaron como á tal 4 y desde aquel dia fué de todos llama- 
do C!onde , titúlese así iiulistintamente Suñer según los Autores 
antiguos , sin espresar si de Urgel 6 Barcelona ; de lo que ha 
provenido que algunos que le hallaron con este título y sin la 
espresion de tutor (que ya se entiende aunque no se esprima, 
pues se echa de ver que hacia todos los actos y ejercicios gu- 
bernativos con el nombré del oficio que regentaba ) no repa- 
laion en llamarle conde de Baitelona , despeñándose unos tras 
otros eomo los darneros que siguen al manso que va delante, 
aunque los lleva al matadero ; y pues el agua corre de esta ma- 
nera , y el error coqiun induce ley , forzoso será que la guarde . 
y vaya con los demás, pero siguiendo á este Conde por espa- 
cio de 20 años , después de echa mi salva. Fué pues el con- 
de Suñer muy vigilaúte y cuidadoso en el gobierno de los Es- 
tados y personas de sus sobrinos , y como considerase prudente 
que muchas veces la larga paz concibe y pare ocio , tras él que 
viene la ñojedad y descuido haciendo el brindis i los enemi- 
gos que dispertados por su apetito se desvelan en pensamien- 
tos, tal vez, y aun casi siempre dañosos á la república, que 
viene á parar en desaforados insultos y desastrosos aconteci- 
mientos; hallando pues Suñer las fronteras mal fortificadas y 
menos apercebidas, considerando que la importancia le inducia 
á remediar aquello , despertando á los dormidos y fortaleciendo 
6 basteciendo las fortalezas, determiné empezar por la parte 
del Panadés , que ocupaban los moros con grande afrenta y 
mengua de los condes de Barcelona , siendo tan vecina á nues- 
tra ciudad como se sabe« 
. £1 Panadés^ cosa es sabida,, haber sido región antiqnísí- 



L 



20 OLÓHJCÁ ÜNIVIRSAL ÜE CATALUÑA. 

xna de los Sedetanos 6 Gosetaoos 9 qne también por otro nom^ 
bre fueron llamados Peños por lo qae está dicho en el capí- 
tulo primero del segundo libro de la primera parte de esta Gr<$- 
nica. Volviendo pues á lo que es de nuestro intento digo : Que 
para dar nuestro conde Sutíer principio á lo aue tenia trazada 
en su entendimiento , comenzó á levantar un tuerte castillo en 
un montecito de aquel territorio que ya poseía , hacia la par* 
te del medio dia, casi sobre la misma villa de Villafranca bien 
distante una legua , para tener desde allí enfrenados 7 á raya á 
los moros que moraban en dicha villa 9 é impedirles las cor- 
rerías que cada dia solian hacer en las tierras de los cristià* 
nos que moraban en el condado de Barcelona. Levantóse pues 
el castillo 9 en la parte del medio dia de Gatalntfa la vieja y 
en la oriental de la nueva , sobre las ruinas de la antigua ciu- 
dad de Olèrdola , cuyo castillo fué después presidio de los con* 
vecinos, fuerte asilo de los cristianos, y terror y espanto de 
los moros que vivian en aquellas partes. 

Edificada la fortaleza, fundó y levantó dentro de ella un gran- 
de y capaz templo para consuelo de los qne hablan de morar 
allí , y demás que podian venir en tienipo de retirada de la fu* 
ria y bárbara fuerza de los enemigos. Fundóse el templo á ho- 
nor y reverencia del Príncipe de la milicia cristiana el glorio- 
sísimo Miguel Arcángel , echando en élla^ la primera piedra Teo- 
dosio 6 Teodorico segunido que era entonces obispo de Barcelo- 
na; y para mostrar el Conde la devoción que tenia al Santo 
Arcángel , y de antemano su agradecimiento á las mercedes que 
de él aguardaba , dotó la misma iglesia de preciosísimas joyas, 
grandes diezmos , muchos feudos , y hartas posesiones , bastan- 
tes para sustentar á los capellanes y clérigos que eran menes- 
ter para el culto Divino. 

Todo esto dicen muchos autores é historiadores antiguos y 
algunos de los modernos, si bien es verdad que no dicen de don- 
de lo sacaron ; pero yo lo saco del publico instrumento que re- 
feriré en el año 992 que es la consagración que hizo del mis- 
mo templo el obispo Vivas. Allí me aguarden mis lectores y 
verán la verdad dejo que escribo, y también ser cierto lo que 
dice Diago , que este Obispo vid los tiempas del conde Mirón 
y de Suñer su hermano , de donde saco que en el epíscopologío 
de los Obispos de Barcelona que está en el aachivo Real de 
la misma ciudad hubo descuido , y le cometí yo en cierta oca- 
sión bien notoria diciendo , que éste Teodorico acabé la vida en 
el afio del Seffor de 928, diez dias antes de las calendas de 
eneros pero según lo que aquí se, vé debió de ser en el de 992. 
E^te pontífiv^e Teodorico fué de grande utilidad y provecho 
para su Iglesia , pues la dotó de grandes rentas y posesiones sitas 



LIBSD Zin. CAP. IX. 21 

en el derribado palacio de Tarrasa que había comprado de Al- 
dea , á dos de idos de marzo del atfo 23 del reinado de Garlos 
el Simple y oue corresponde al de nuestro Señor de 923. Otro 
sí: diole toaos los alodios qae habia comprado de Ansitío si* 
tos en la villa de Raudaldi en el Vallés , qae fueron muchos 
y muy buenos. La carta de la compra fué hecha en tres dias 
de las nonas de setiembre del ado 26 del mismo rey Garlos 
el Simple^ que corresponde al de 926 del Seííor. Todo lo 
cual consta de las escrituras que de ello he visto en el archi* 
YO -de la catedral de Barcelona, libro tercero de las antigüeda- 
des de dicha iglesia ( i )• 

CAPÍTULO X. 

De como el conde Suñer y su muger Richildis hicieron súb^ 
dita la casa y monasterio de Santa María de Ridaura 
al convento de la Grassa , y de muchos y grandes favo- 
res que hicieron á la dicha casa de Ridaura adjudicán- 
dole grandes alodios y rentas. 

ijuando Sutfer conde de Urgel tomtf la tutela de sus so-Afio 919. 
brinos y el gobierno de los Estados de nuestro Principado , es- 
taba ya casado con una señora llamada Ríehildb según resul* 
ta. del capítulo catorce del libro once , donde tratamos de la 
fundación del monasterio de Santa María de Ridaura y de sus 
bienechores ; y no sin causa dimos á los dos esposos el blasón 
de devotos y bienechores de aquella santa casa constáiidonos 
así de la escritura allá referida , otorgada tres dias antes de las 
nonas de mar^o^ del propio mes y aíío primero del rey Luís 
Trasmarino , que como está dicho atrás , corresponde al de 929 
de Gristo. Estos Príncipes confirmaron al convento de Ridau* 
ra todo cuanto le habia dado el conde Wifredo su primer fun- 
dador (como vimos en el capítulo catorce del libro once) y 
paraque los monges de aquel monasterio estuviesen mas acomo- 
dados y regalados en vivienda, le hicieron subdito al grande 
monasterio de la Grassa , en el cual , de mucho tiempo atrás 
se sabe 9 estaba muy en su punto la Regular observancia , la 
cual confirmaron , y de nuevo dieron 9 como consta de las cita- 
das escrituras , todos los alodios que ellos tenian en los térmi- 

( f ) Na alcanzamos como el Cronista que en el apartado anterior re-* 
conoce su equivocación sobre la muerte de Teodorico conformándose en que 
falleció el aÍo 992, puede en este presentarnos actos del mismo Prelado 
de los años 913 y 916 , pues según cuenta debió obtener la Sede por es- 
pacio de 69 años alo manos , lo que no es creíble, ni está conforme 
coa los episcopoioglos de nota« CfotQ 4e los JSdiiores. 



L 



22 CkÓHICk VmWMUAL BE CàTALU^A. 

nos de Gerviano de perten e pcías del castillo de Tanríagane en 
el condado de Ansooa, desde la sierra Sanigaar qoe cae al 
oriente , hasta el medio dia de las aguas del rio Ter» Eran tét^ 
minos al medio dia , poniente y derso , ks agnas de la ribe- 
ra Agis y del mismo rio Ter. Diéronle también la villa de Pmi^ 
tovas , con ciertas alqoerías 6 masías de menos . nombre. Llá* 
maose en Gatalotfa las casas bajas de labranm masías 9 á las 
qae los latinos llamaron mansos. También dieron ios Conde» 
con aquella escritura , sus alodios de la Villa-de-aseos sitos cer* 
ca del castillo de Besora , . con sus términos estendidos desda 
la villa de Mahon 9 por el oriente hasta el rio Fradada qne ea^ 
hía al medio día, y hasta San Juan de Ozoris (que es hoy lo 
que llamamos OM>r) por el poniente; y desde allá á la villa 
de Palcacal y castillo de Besora que le venia á ser vecino por 
ia parte del Septentrión. Añadieron á todo lo dicho la villa de. 
Esplugas con todos sus términos sitos dentro del mismo casti- 
llo de Besora; y en el condado de Besalií, Evox, la iglesia 
de San Lorenzo con los diesmos 9 primicias y ofrendas de los 
fieles , asignando por términos á Pesafita por la parte de orien- 
te, y á medio dia Monte agudo, al poniente los alodios de 
Auriano y Eldemario, y por la parte del cierzo la villa de 
Bestreífo. Mas , en el mismo condado, la villa de Medrano con 
su Iglesia , derechos y preminencias , estendidos desde el orien-* 
te al Talagano hasta el medio dia en cierta ribera que allí hay 
y no nombra la escritura, v al occidente con el monte Gal- 
vello tirando por la cima de los montes hasta el cienso ; di- 
ciendo los condes , que todo lo daban para sustento de los mon- 
ges de la Grassa , para las campanas y hazas de la iglesia de 
aquel convento , limosna de los pobres , v para bien de las al- 
mas de los condes Armengol , Borrell y Mirón. 

Falta saber ahora , quienes fueron aquellos condes Armen- 
gol , Borrell y Mirón por cuyas almas se habian de hacer sa- 
crificios. Diría yo que Borrell y Armengol lo fueron de Urgel, 
antecesores de Suñer , como vimos en el capítulo veinte y cinco 
del libro décimo ; y el Mirón sin duda creería yo fuese el con- 
de de Brrcelona por cuya muerte Suáer gobernaba todos aque- 
llos Estados. 

De la condesa Richildis no he podido hallar hasta ahora 
noticia de quien fue hija, ni de que linage prosapia ó decen- 
dencia, no obstante de haber hecho lo posible y cuanto he 
podido para ello. 



CAPÍTULO XI- 

Descripción del apreiuialie monte de Armert-Roda y det 
cMtillo y territorio llantado por los latinos Víridariuov 
y por los nuestros Ferde^a ó de San Salvudor. 

AeaéfdáBeoiB qae eo tiempo del emperador Foeas traté A So ^a^w 
de la priinera faodacioa y paqueaos príneipios' del célebre vao^ 
nasterto de San Pedro de Koda del ordeii del Patriarca San 
BenkD 9 y de baber allí apuntado las réUgik>8a» obra» del em^ 
perador Garlos Ü£ag/ia^ dorante ta estadon que se presosie hí-^ 
BO de- paso en aqael santoarío 9 cuando después de vencido los 
caudillos moros Galafre y ButiM 9 caminaba para' Empuña» 
y (Jenmaé Viniéndoseme pues á las manos el grande aumen* 
to que recibid aquella santa casa en la ctrcunfi^encia de loa^ 
«ílos en que corre el curso de nuestra Grénica ^ me ba pare- 
cido no pasarle en Reacio ^ antes bi^r referir esto, y junta-^ 
mente de una vez todo lo que pueda decir en conato al asua*-^ 
to de su honra y ^grandeza. . 

Digo también tratando de aquel convento' y de su prime-^ 
va fundación , que está sito en el £imoso monte que llaman 
Armen-Roda, poco mas arriba, cbnde estuvo la colonia grie^ 
ga que los Rodos fundaron al tiempo de sn venida á Espaíf a^ 
y en el mismo logar que ocuparon entonces los Fanos con las 
sopersticiosaa deidades de Hercules y Diana» En los tiempos^ 
en que corren nuestras historias , era esta montafk del distrito 
del castillo de Toton , condiado que hoy es de Peralada ( d& 
quien se ha hecho comemoracion en otra parte) y del ter^ 
ritimo llamado ViridaricL, debajo el castiHo db este nombre (que 
sin duda fue el que ahora llamamos de San&lvador) lo que 
nos dará harta materia para escribir á su tiempo v y en sus- 
orientales pendientes está sito el monasterio. No se admire el 
lector cuando le vea en manos de los condes de Empuñas ,. que 
estas mudanzas como á danzante sabe hacer el tiempo , y otra» 
mas y mayores» Diéronte nombre de Verdera , por ser verdad 
que no hay en toda la pro?tnda Tarraconense lugar 6 puet^ 
to mas propio y á proposito que este para una casa de relí-^ 
giosos Cartujos 9 d por mejor decir, monges benitos, que á imi- 
tación del Santo Patriarca y de sus primeros discípulos solian 
edificar en las mas aítas y desiertas soledades del biermo y 
aspereza de las montañas; y se puede pensar que el misma 
santo fundador Benito cuando se subid al Sublago y edificó el 
Monte Gasino , á haber visto este tugar le eligiera para sus 
santos y solitarios retrahimientos y espirituales ejercicios ; por- 



24 OLÓmck mnvtuAJé di càtaluXa. 

que á mas de estar por donde qaíera medía legna distante de 
poblado, 7 á las partes orientales y á medio día no se rea 
sino una poca de tierra inculta y peñazcosa de la montaña del 
ante Pirineo , como todo en esta soledad y quieto silencio , que 
solo rompen los mansos y apacibles aires y la miísica que con 
sus dulces lenguas hacen las pintadas avecitas , jamas han faltado 
allí las claras , frescas y cristalinas aguas del Gatfo ( llamado en 
lengua catalana lo raig) que hallaron los santos fundadores de 
este lugar , y no sin providencia del cielo se conservan con la 
misma abundancia y frescura como las hallaron entonces , ha- 
ciendo ameno y abundante de bellas flores , y graciosas frutas 
todo aquel valle por donde pasan. Ea la misma parte orien- 
tal se descubre un grandísimo lienzo del cielo , y gran parte 
del mar mediterráneo desde el gran promontorio de la Cerve- 
ra hasta el cabo de Greus 6 Gruzes ; y subiendo por el mon* 
te arriba desde el convento, llegando á la cumbre donde está 
el referido castillo Verdera, hoy de San Salvador, se descu* 
bren las costas de la ribera del mar de la ciudad de Agda en 
Francia , distantes bastantemente cincuenta leguas de navegación 
por la parte del solano 6 levante. Después , por otra parre del 
medio dia , se puede esteader la vista hasta la villa y castillo de 
San Feliz de Guixoles. Al poniente , pone y tira la mira así 
por los montes como por los valles , vegas y llanuras del Am* 

S urdan , corre también por los agrestes montes del condado de 
esalií, y del de Gerona y Vique de Ausona hasta descubrirlas 
mas encrespadas y empinadas dmas de Monseny , que llama* 
mos agudas en este país. 

Y por esta parte de la falda del mismo monte Verdera , ba- 
jo la hermita de San Ooofre, descubre los pueblos de Palaa 
y Pau con sus verdes y floridos jardines y amenas huertas y 
praderas, y todo el territorio y país hecho siempre una ale- 
gre y regocijada primavera , con mucha abundancia ^e cristal^* 
lias fuentes, claras riberas , abundantes riegos, multitud de 
siempre verdes naranjos, apacibles y dulces limas, frescos y 
verdes limones, estendidas parras y regalados viñedos; Tiende 
la vista á la parte del cierzo , hasta las cumbres del siempre 
nevado Ganigon; y con esto y aquello, por ameno y fresco, 
alegre y deleitable , los latinos , como dige , le llamaron Fi^ 
ridarium , que suena lo mismo que Vergel 6 jardín* 

£ii el archivo de este paraíso de delicias espirituales (di« 
go, del santo convento) tengo visto una escritura ò testamen- 
to de cierto hombre llamado Daniel, el cual mandó que sus 
albaceas ò testamentarios diesen á la casa de San Pedro de Ro- 
da ad domum Saricti Peíri de Rodas , qui situs est in Co- 
mitatu Petralaíense in suburbio castro Tolone etc. sita en el 



LIBRO XIII. CAP. XU 25 

tsoñdadó de Peraladd y térmÍDOs del antigoo castillo Toloñ , una 
YÍtía que allí está designada. La fecha de dicha escritura qae 
es del afk> quinto después de la muerte del rey Garlos hijo de 
Luis, Christo regnante regem especiante reinando Cristo y aguar- 
dando Rey , me enseíia que en este afio 9 que viene á ser el de 
931 de Cristo , este monasterio tenia ya algun ser y estaba ea 
pié ; y con esto atamos el hilo , que estaba quebrado por el in« 
tervalo del tiempo en que entrd la primera rez Carlos Magno 
en Catalufia hasta este atío que dice la escritura citada ; y si-- 
no se engada mi ingenio diré que aquellas palabras de> ella , rei- 
nando Cristo y aguardando rey, denotan como muerto Car* 
los el Simple hijo de Luis BaJbo en el atío ^sr6 según unos, 
6 929 según otros , y habiéndose levantado con el rei- 
no el tirano Rodulfo luego que Luis Trasmarino se fué á In- 
glaterra con su madre ^ y no volvid á poseer el reino hasta el 
afio 937 llamado de los de León de Francia como vimos ea 
el capítulo tercero de esta parte; todo este tiempo que faltd 
Ludovíco el Trasmarino fué tenido según muchos y graves Tiiio*y Co< 
autores, por interregno 6 vacante, como se ha dicho en otra'^^ 
parte, y por consiguiente que el atío 931 viene á ser el quinto 
de la cuenta que hace nuestra escritura 6 testamento de Daniel. 

CAPÍTULO xn. 

De ííomo este convento de San Pedro de Roda ó Rodas fué 
casi del todo puesto por el suelo por la bárbara furia de 
los sarracenos , y vuelto á redificar por la piedad de un 
ilustre caballero llamado Tasio ó Trasiuneo , y como do^ 
té la iglesia de sus bienes propios. 

Ue un libro grande en pergamino setíalado en sus cubier- Afio 919. 
las coa el numero 223 que se guarda en el arca grande déla 
antigua sacristía, junto al coro, que hoy sirve de archivo del 
monasterio de San Pedro de Rodas , se saca como aquella igle- 
sia y convento estaba en pié por estos tiempos en que anda el 
eurso de nuestras Historias; pero por su antigüedad 6 por lo 
que se puede pensar de alguna invasión de los sarracenos , tan 
ain figura ni rastro de lo que habia sido , que se podia decir 
como suelen, aquí fué Troya. Estando pues este monasterio é 
iglesia del modo que digo, levanté Dios el ánimo de un ilus- 
tre y noble caballero , que no sé de que solar 6 familia fuese; 
solo sí diré , que en escrituras auténticas y ptíblicos instrumen- 
tos, y en la lápida 6 piedra de su sepulcro le hallamos con 
nombre de Tasio 6 Trasiuneo. Tenia este caballero un hijo 
monge llamado Ildesiado que después fué Abad de este mo- 

TOMO vil. 4 



b6 ^ CRÒNICA inmmsAL de cataluíIa. 

nasterío. Este caballero paes , siendo principal y hacendado , aho» 
ra fueae por la devoción de las santas reliquias de aquel san*- 
tuario , 6 por no tener mas hijos que á Tldesindo , emprenditf 
levantar á su costa la caída iglesia y monasterio, é instaurar 
la ya establecida observancia del glorioso Padre San Benito , y 
volver en su punto el culto divino en aquel santo lugar , do- 
tándole de sus bienes y riquezas temporales cuanto podo. Le* 
vantò allí un grande edificio así de iglesia como de convento 
hasta dejarlo todo perfeccionado ; y como dicha casa estaba en 
«lodio de San Pedro de Roma, conforme digímos en su pri- 
mera fundación allá en el libro sesto de nuestra Crdniea, y 
lo veremos otftf^ vea cuando lleguemos á escribir las relaciones 
del atío 115O) fuese Tasio (pienso que por humildad se hi20 
llamar Trasiunco ) á sacar decreto y bula del Pontífice Roma-^ 
no en confirmación y perpetuo establecimiento de lo que ha- 
bla hecho. Consta esto que digo , de lo que se halla escrito en 
la lápida que cubre su sepulcro , cuyo letrero se referirá mas 
abajo; y aun no he podido hallar este decreto Ò bola entre 
los papeles que tengo vistos de esta casa para poder relatar 
lo que convendría 9 las palabras de la piedra que hablan acer-^ 
ca de esto dicen : Sedem Rmiam adivit et decretum aece* 
pit etc. Entiendo yo que no tan solamente aquel decreto fué 
limitado á confirmación y autoridad del hecho , mas también pa^ 
ra consentir el Pontífice el patronazgo á Tasio para siempre , ea 
dominio y propiedad para sí y todos sus hijos y sucesores. Ia«i 
fiero esto de ¡as palabras que dijo el papa Benedicto VIII á 
Ildesindo hijo de Tasio, afirmando que Ildesindo tenia lasco* 
sas del monasterio /are hereditario^ por herencia, en sefial de 
que las habia heredado de su padre ; y como Tasio no 
hubiese podido tenerle de otra mano que de la del Romano 
Pontífice , ni las cosas ni el monasterio sin el patronazgo con- 
forme á los sagrados cánones , viendo que lo poseyó y dejd por 
herencia á su hijo ; debemos presumir que fuese por aquella 
via y modo que debia y podía del patronazgo , en virtud de 
la concesión de la Sede apostólica de que habla la lápida ; pues 
de otro no nos consta. 

No podré decir muy por estenso las cosas de que dutd Ta- 
sio al monasterio 9 mas hallo memoria de que Poncio Ugo con-» 
de de Empurias y Peralada , hizo definición y donación al mo- 
nasterio de San redro de Rodas de todos los derechos y usa- 
ges que recibía de la ribera y molino que habian sido de 6uÍ4 
Uelmo Tasio, recibiendo por esta definición quince sueldos de mo- 
neda de Gerona^ de manos de Berengario Adroano pabordede 
Camellera y monge del convento de San Pedro de Roda, á 
ocho dias de los idus de octubre del año 13 del rey Lnb. De 



LIBRO XUT. c&p. xn« S7 

manera , que ñendo ya del monasterio lo qae ya había sMo 
de Gotlielmo Tasio (qae por ventara debid de ser padre 6 abne^ 
lo del nuestro) conjeturo yo que esta foése una de las cosas de 
que dotó la iglesia y monasterio , qoe se labrd por orden suya* 
La fábrica así de la iglesia como del monasterio , está pues- 
ta sobre aquel mismo lugar que aquellos insignes varones 
Félix , Protasio y Epicino primeros fundadores habian de- 
dicado al apòstol San redro ; porque diciendo el otro libro vie- 
jo del coro de esta iglesia, que tengo referido en tiempo de 
la fundación, que las reliquias que los santos fundadores tra- 
geron de Roma faeron puestas bajo el altar de la capilla ma* 
yor del prioiitivo templo, hallándolas hoy en el mismo lagar 
y viendo allí la cueva del santo obispo Narbonense Paulo Ser^ 
gio , claro está ser este el mismo puesto que el otro ; si biea 
que con alguna mayor grandeza y anchura que la primera fá^- 
brica. Tiene pues esta iglesia su atrio 6 galilea entre la pri- 
mera puerta que llaman férrea y santa , y la mayor ; y por 
estar la férrea siempre ( sino en aífo de jubileo ) cerrada , está 
perpetuamente abierta esotra de la iglesia. De esto de la puer- 
ta férrea y aíío de jubileo, hablaremos estensamente olas aba- 
jo. Hay en este atrio 6 galilea muchas sepulturas de los qué 
en vida fueron bienhechores de aquel monasterio : unas de 
ellas son combadas y otras encajadas en las paredes , y sus epi- 
tafios por la antigüedad y humedad del lagar se han gastado 
tanto qae en mochos no parecen , y de otros se lee poco 6 na^ 
da. £1 portal por el que se entra de la galiláa al templo , es- 
tá hermosamente labrada con arcos , y colanas de alabastrinos 
mármoles tersos y muy pulidos. Esta puerta está siempre abier- 
ta por hallarse como dige cerrada la de la galilea , y asi cuan* 
do no es tiempo de jabileo se entra á la iglesia por el claus- 
tro del monasterio , bajando por una escalera que está en una 
de las tres naves y viene á parar al crucero del templo. Tie- 
ne el coro monástico levantado en alto sobre arcos , y de co- 
lana á colana de la nave grande del medio , hay un altar con 
su sagrario donde está reservado el Santísimo. La capilla ma- 
yor está en el mismo estado que siempre , pues lo que he di- 
cho del altar , sagrario y coro , de la primera vez á la segun- 
da qae estuve , lo hallé mudado. Bajo la capilla mayor está la 
cueva (i) donde se retiraba en contemplación el santo obis- 

( I ) Ectlstia ea efecto esta coeva ea el sitio 6 logar qoe dice el Cro- 
nista 9 7 ea ella fué hallada aatiguamente la Imagen qoe llamaban de Ntra, 
Sra« de la CucTa. &ra esta muy honda , pero no llegaba al mar, del què 
dieta aquel ponto mas de tres cuartos de hora. A la orilla del mar hay 
Yarias otras eneras, y algunas grandes qae sirven de almacén á los 
contrabandistas; pero en ninguna de ellas se observa comunicación alguum 
subterránea. iVo/a dt lot Sditortt. 



S8 CRÓNICA UlOVnSAL DI CATALuSa. 

po Sergio Paulo. Solía algun dia la geute que subia á visitar 
^ste santuario entrar por devoción en esta cueva , y tan aden- 
tro ^ que hay antigua tradición que llegaban hasta el mar. Man* 
d^ con el tiempo cerrar en parte , porque no pisasen pies de 
pecadores un santuario que ñié consagrado con las lágrimas y 
penitencias de aquel santo Obispo , 6 porque la malicia huma- 
na ha subido tanto que es menester quitarle las ocasiones de 
encontrarse con personas inclinadas á tan malos y deshonestos 
llb. 4, Aeo. tratos , como finge Virgilio que rasaron en otra cueva entre la 
lib. io.Me-^3f(3lQ^ reina Dído y el pió Éneas; 6 cuales de veras dijo 
* Ovidio los hubo entre Hipomanes y Atalanta en el templo 6 

cueva de la diosa Cibeles. Dfeese de esta cueva , que en tiem- 
pos pasados entr^ en ella una muger que tardó muchos atfos 
á volver , y como foése muy moca cuando entrd , al salir fiíéí 
de edad tan anciana que no fué conocida ni conoció i nadie, 
mas que por los nombres de los monges y otras personas por 
quienes preguntaba , se echó de ver el largo tiempo que había 
estado allí. De dos monacillos de aquella iglesia se cuenta casi 
lo mismo. No quiero esforzar macho paraque lo crean , pero re- 
fiero lo que me han contado hartas veces, y se tuvo y tiene por 
tradición. Los hombres que han leído poco y buscado menos, 
dan poco crédito á lo qoe á ellos les presenta difícil so corto 
entendimiento y poco saber ; pero los que han visto y andado 
dentro de la cueva de Doña GuUlelma , bajo del castillo de Mon- 
eada á dos leguas distante de la ciudad de Barcelona, y los 
que saben las historias de los santos siete Durmientes , no con- 
denarán estas tradiciones de la cueva de San Pedro de Ro- 
dai (i). 

Pero volviendo al hilo qoe quebré digo , que la capilla ma- 
^r de aquel templo se puede rodear toda , y qoe sobre ella 
lay un grande corredor y sobre de él una capilla, sobre la 
cual está edificada una alta y bien labrada torre cuadrada puea* 
ta casi en forma de homenage de castillo. Dentro de esta tor- 
re hay un oratorio , que en hartos lugares pudiera servir de 
iglesia parroquial, cuya ara está dedicada al santo Arcángel 
Miguel , y en el día de su fiesta suben los monges en proce- 
sión á hacer estación , y celebrar la misa mayor en aquel santo 
lugar, en el que me hallé presente el día 29 de setiembre del 
año 1606. De estas y otras semejantes capillas ií oratorios que 
hay en aquella santa casa, se echa bien de ver el fervor de 
espíritu y devoción con que antiguamente se servia á Dios en 
aquel sacro santuario ; porque como es muy conforme á los pri- 

( j ) Y en vista de ef to ¿ habrá quieo admire la maaía del Héroe del 
iDfnortal Cervaoiee, coetáneo de nuestro Cronista « allá en la cueva da 
Montesinos? Nota de lof Editores. 



ha' 



&mto xm. CAPé zif. 29 

meros institutos de la Regla del Patriarca San Benito , que 
despaes^ de tener los monges aprobación 7 bnen ejemplo en los 
monasterios , puedan apartarse de la comunidad y vivir en so- 
ledad y contemplación ejercitándose en mayores penitencias , no 
pudiendo hacer esto en el de San Pedro de Rodas , por &lta 
de otro lugar mas desierto que el del mismo monte en que 
está edificado el convento , por dar trazas y cumplimiento á los 
fervores y deseos del espíritu ; &brícaban aquellas apartadas ca* 
pillas , que aunque es verdad estaban dentro el distrito del con* 
vento y de su cerca, moraban los monges en ellas como pá- 
jaros solitarios en los techos, y cual simples palomas en los 
abujeros de las altas pedas , 6 como alegres golondrinas anun- 
ciadoras de la risueña primavera en los palacios y casas mas 
principales , alabando á su criador con tal sosiego cual si es* 
tuvieran en los desiertos de Egipto ò de la Palestina. 

CAPÍTULO XIII. 

De como acabildo y perfeccionado este convento é iglesia por 
el ilustre Tosió ^ fué (ie muchos Abades de aquella rá- 
ligion codiciado^ de lo que nacieron algunas contiendas 
y pleitos. Va Tasio para atajarlos á Francia , y alcanza 
dei rey Luis Trasmarino confirmación para sí del dicho 
convento , y aun de otras iglesias á él adyacentes* 

xlabiendo acabado Tasio tan santa obra , como todo lo Afio 934. 
bueno y bien acabado salta como dicen á los ojos , y como al 
pupilo rico y hacendado no le faltan parientes y amigos, así 
tampoco faltd á este convento quieíi se le quisiese emparentar, 
de lo cual, por ser muchos los pretensores, nacieron no po- 
cas cuestiones y pleitos sobre quien en él habia de presidir y 
gobernar. Pendencia fué esta , que dio bien que entender y ha- 
cer al devoto caballero Tasio 6 Trasiunco. Fué la lid y cues- 
tión entre el Abad y monges del convento de San Policarpo , y 
el Abad^ del convento de San Estévan de Bartolas , queriendo 
unos y otros prohijarse el de San Pedro de Roda y tenerle ba- 
jo de su dominio y gobierno. Duré la contienda algunos años, 
y habiéndose interpuesto á beneficio de la paz entre ellos , al- 
gunos Príncipes de la tierra como el marques Suniario de Bar- 
celona , y el conde Gothifredo ( que pienso fuese el de Em- 
Eurias, que mas abajo hallaremos con nombre de Wífredo que 
artas veces se ha dicho ser sinónimo) no habiéndose podido 
«sentar, alargándose á mas de lo que debia el debate y cre- 
ciendo con el la riila , multiplicáronse las enemistades y ren- 
cillas. Para acabarlas pues todas de una vez, determiné Tasio 



30 CR^NÍCA ONiraMAL DE CAnU.UlfA.« 

( qae era Quídam ex ejusdem laci Prior ihú$ de los principa- 
les de aqoel lugar 6 territorio de Peralada , en cuyos térmi*^ 
Bos entonces estaba fondado aqnel monasterio de Koda, baj^ 
el castillo Verdera^ ir á León de Francia , donde á la sazoa 
estaba el rey Luis Tr€í$marino ^ á rogarle quisiese poner la ma- 
no é interponer sa autoridad en este negocio, tomando dicho 
convento bajo de su amparo y patrocinio. Dudo yo, ni sabría 
decir, las razones que cada uno de los Abad^ litigantes de- 
diicia por su parte para salir con su pretensión. Pero lo cierto 
es que aunque el Rey por la conceáon que el papa Adriano 
II Jbafaía hecho 4 Garlos Magna j á sus sucesores de poder dis- 
poner de las iglesias, y aunque en rason de lo que se ha di« 
cho arriba tenía Tasio aquel monasterio por patrimonio here- 
ditario , podia ordenar libremente sobre lo pedido y suplicado; 
todavía no lo qui» hacer sin consulta del obi^ Got maro da 
Gerona ; pero habido su parecer y consentimiento , y aun á 
ruego de este Prelado y de los . referidos Príncipes , otorgd á 
Tasio lo que pedia, mandando que ningún Conde, Barón, lueat 
piíblíco 6 persona eclesiástica ó seglar osase en adelante en-* 
trometerse en las cosas de aquel Qdnvento , ni de las iglesias 
que Gaofredo y Ramon le hablan dado para remedio de sus 
almas. Nombró el Rey espresamente en este privilegio la igle* 
sía de Santa María de Rosas (que conforme esto y lo queco 
otros lugares se irá diciendo, aun no era monasterio) la de San* 
to Tomas en el monte Pinin 6 Peni, la de San Juan sobre 
el estanque de Castellón ( que conforme esta designación habia 
de ser la que en el capítulo siguiente hallaremos se llamaba 
en aquellos tiempos de ^enevivere , y con nombre mas moder- 
no , San Juan las Grosas ó de Cresas ) y la de San Cipriano 
de la valle de Pinnira ; dándole de esto á Tasio carta piíbli- 
ca despachada eo León de Francia en las nonas de julio , que 
son á los siete del mismo mes, aífo octavo de su reinado, que 
según la cuenta de Juan Tilio corresponde á los de 936 de 
Cristo. De donde saco , que pues ya G^tmaro era obbpo de Ge- 
rona en este año , parece claro el descuido del P. KLtro. Die- 
go en darle por primer año del pontificado el de 941 de Cris- 
to ( y esto lo digo de paso ). Volvió Tasio muy contento á su 
monasterio con el Real decreto 6 privilegio que le aseguraba 
á él y aumento de su casa ; pero el enemigo de la paz sem- 
brador de mala semilla no paró con esto, antes bien poco des- 
pués apareció, volviendo á brotar la que habia quedado ar- 
raigada , con mas vigor , como se verá mas adelante. Como Ta* 
sio habia hecho su deber y cuanto pudo para prevenir los da- 
ños venideros (aunque no todos los accidentes por ser impo- 
sible) vivía contento, y lo estaba en gran manera al ver lo 



iiiB&o mu CAP, xin* 31 

mucho que los moneas de aquella santa casa aprovechaban en 
bienes espirituales. Holgábase con el froto que veía en la 
nueva planta de la religión santa que habia puesto en aquella 
casa, y considerando que fuera del reposo espiritual no hay 
descanso en esta vida ni cosa que permanezca 9 determinó de* 
jar el mundo 9 y tomar el hábito de monge en el propio mo« 
nasterio que habia redificado , s^uiendo los pasos y buen ejem^ 
pío de su h^o Ildesindo aue poco después fué abad del mis« 
mo monasterio 9 como veremos luego. 

Esta renuncia ó dejación del mundo, y el bien que Tasío 
habia logrado trocando sus haberes temporales por los espiri- 
tnales y eternos , edificó tanto al prójimo , que tocando Dios los 
corazones de algunos se hicieron bienhechores de aquel santua- 
rio. Uno de ellos fué el conde Guifredo de Empurias (como 
veremos adelante) que liberalísimamente entregó un alodio que 
tenia en la fuente de Gamallera en el mismo condado de Em** 
purias ; le dio también el estanque con su pesca , y otros cor- 
tijos ó casas de labranza , asimismo la mitad de Mirallas en el 
condado de Peralada que le pertenecía parte por juro y heren* 
cia, y parte por haberlo comprado^ La carta de donación se 
hizo en los idus de noviembre del ado décimo del rey Luis 
Trasmarino , que corresponde al del Salvador de 938. 

CAPÍTULO XIV. 



tDe Ja elección que hizo aquel santo convento de Abad en la 
- persona de Ildesindo hijo de Tasio con asistencia de al- 
gunos Príncipes asi eclesiásticos como seglares , de sus nom- 
%res , y de algunos señores que luego se mostraron bien^ 
hechores de aquel santuario. 

jTarecerá á algunos que basta lo dicho para la calificación Afto 935, 
y honra del monasterio de San Pedro de Roda 9 pero habien- 
do sido uno de los mas ilustres, famosos y señalados santua^ 
ríos que ha tenido la religión claustral del Patriarca San Be- 
nito, no he querido quebrar él hilo sino proseguirlo, pues 
las muchas escrituras que tiene en su archivo , nos han de dar 
grande luz para el conocimiento de muchos señores y. personas 
principales de este nuestro Principado, y de otras tierras ; y asi 
mego á los lectores tengan paciencia , que á mi fé , no tes pe- 
sará ver el descubrimiento de muchas cosas que estaban ocul- 
tas, desterradas, ó sepultadas en la tierra del olvido, ó por 
Jo menos echadas en alforja trasera : y el que no gustare sa- 
berlas déjelas á parte, y sea donde mas gusto le diere. 

Continuando pues mi asunto digo , que cuatro años después 



3^ CkÓmCk nrnVÈMÈAL DB CATALUJfA. 

de lo qoe acabo de decir , corriendo el de 945 del Salvador y 
octavo del rey Luis de Francia 9 segan he hallado en anas me- 
morias manascritas antiguas de calendarios de escrituras y ac* 
tos , fué canónicamente elegido y nombrado abad de este mo« 
nasterio el monge Ildesindó hijo del Tasio , y esta elección fiíé 
una de las mas celebradas que yo haya leíao de Prelado al* 
guno. Asistieron y fueron electores los monges de la casa , es* 
tando presente el obispo de Barcelona Villarana 6 Vilar, y 
Gothimaro 6 Gotmaro electo de Gerona , que fué el segundo 
de este nombre; advierto aunque de paso, que dando el 
episcopologio de Gerona la elección de Gotmaro en el ario 
^^ 94^ y hallando aquí que en el de 45 ^^ electo, re* 
sulta que estuvo sin posesión y con sola elección por espacio 
de cuatro atíos y parte de cinco , y que por tanto acá 6 allá 
hubo error de cuenta de arios. Asistieron asimismo otros Prín- 
cipes seglares que fueron, el conde de Barcelona Surier y su 
mayorazgo Borrell , que según esto debía de ser ya por lo me- 
nos grandecito ; de donde podemos colegir poco mas 6 aienos la 
edad que tendría cuando fué elegido conde de Barcelona. Es- 
tuvo también en esta elección el conde de Empurias Gaufredo 
ó Wifredo, á veces llamado Jofre , y otros seflores y ricos hom- 
bres con ellos , pues donde está la corte estan los Grandes y 
Cortesanos. Dos arios después, en los idus de abril de 947^ 
Vuisadus episcopjM in Sanctce Mariie Cenobio Urgellensis^ obis- 
po del convento de Santa María de Urgel , con voluntad y pa- 
recer de sus arcedianos, canónigos, y feligreses seglares ^ dio á 
la iglesia de San Pedro de Roda y á su abad Ildesindó la par* 
roquíal de San Pedro de la villa de Ulciá , con todos sus dies- 
mos y primicias ( cuya villa y parroquia está bajo el castillo de 
Verdera en el condado de Peralada) paraque rogasen á Dios 
y alcanzasen su bendición, misericordia y gracia. Es notable 
lo que hallé èn esta donación y es, que asi como en las de- 
mas los otorgantes echan á quien las quebrante cuantas mal- 
diciones y exacraciones hay en el Testamento viejo , 7 las de 
San Pedro y San Pablo , el obispo dá mil bendiciones en esta 
á quien la guardare. Tres arios después hallo , que .el conde y 
marques Surier de Barcelona espontánea y voluntariamente , mo- 
vido de su sola devoción dio á esta casa de San Pedro de Ro- 
da en el condado quod vocabulum est Petraiatense^ bajo del cas* 
tillo Verdera , todas las casas , cortijos , huertas , y cuanto tenia 
en el condado de Gerona, en Yilaforgars y en el Villar de 
Cárdenas, en tanto y cuanto á él le había dado el obispo Villa- 
rana 6 Villar de Barcelona, de tal manera que el Abad y 
monges pudiesen disponer de todo ello conforme mas y mejor, 
según su estado y regla de San Benito les fuere permitido. Des^ 



LIBRO Xm. CAP. ziv. 33 

pachtfse la escritora y acto ptíblico 6 instramento á 26 de ja- 
oio atio 20 del rey Lais Trasmarino , que corresponde á los de 
Cristo 948. Esta escritora la vi en el libro de las donacio- 
nes de la Camarería de dicho convento, y resolta de ella lá 
concordancia con otra qoe pusimos en la fundación del conven- 
to de San Quirze de Colera para inteligencia de los términos 
del castillo Tolón , Jioy Peralada ; y si bien en el dia está aquel 
monte dentro los términos del condado de Empurias, ya lie* 
gara ocasión de tratar de todo esto, y entonces sabréiïios y ten« 
drémos noticia del porque. 

No tardó en pasar un mes después de lo relatado aquí , cuan- 
do el conde Seniofredo , cinco dias antes de las calendas de agos- 
to del propio atio , dio liberalísimamente al convento lo que ha- 
bia comprado del subdiácono Sutier, que era un grande alodio 
en la valle de Conflente del obispado de Helna , bajo del cas- 
tillo de Winza en el logar de Vilella ; y aunque la casa de San 
Pedro de Roda iba poco á poco medrando con la devoción y 
liberalidad de tales y tan grandes Príncipes, no le faltaban ému- 
los, y aun invasores que le iban quitando de lo que le die- 
ra la munificencia de aquellos Condes. Inquietó grandemente 
y por mucho tiempo al Abad y monges de ella cierto hom- 
bre llamado Aofredo , por la donación que el conde Gaufredo de 
Empurias habia hecho del estanque de Castellón al monaste- 
tio, según que parecerá de lo. venidero. No dice esta escritura 
quien fuese este Acfredo , mas por no multiplicar personas cree- 
ría yo, que fué aquel sedicioso y tercer abad de Batiólas de quien 
tratamos poco antes en el capítulo trece. Para remediar pues 
este datio , determiné el abad Udesindo ir á la ciudad de León 
de Francia donde á la sazón estaba el rey Luis Trasmarino^ 
de quien y á quien , contado que hubo las molestias que tenia 
que sufrir , alcanzó el decreto que deseaba , en el cual hallo, 
que reíiriendo el Rey la munificencia de Wifredo , le dá título 
de illustris comitis ilustre Conde ; y lo apunto paraque se vea 
el aprecio y estimación que hacia del Conde su Rey. Confir- 
mó pues Luis Trasmarino de Francia al abad Udesindo la do- 
nación de la pesca y estanque , con sus tres islas llamadas Udua- 
gro , Fonellaria y Savasto , de las cuales ya no parece en nues- 
tros tiempos mas que una, y puso y setialó estos términos á 
aquel estanque ó laguna : al oriente con el término de Pedreto 
y el de Vilagut^ Torroella, el estanque Sanguinario, Santa 
Margarita , y con las arenas del mar : á medio dia también con 
el mar ; á poniente con el término de Castelló y el catiaveral, 
hasta el madalejo de San Juan: á cierzo con el término de 
Alonmajor ( antes Muscario ) y luego con el territorio de San 
Pedro. Despachóse la carta de esta Real concesión seis dias 

TOMO FU. 6 



AISo 93j. 



34 CRÒNICA UNIVERSAL DB CATALUfÍA. 

antes de los idus de setiembre, y la tengo vista en el citado 
libro de pergamino ; pero como el año del Rey está gastado, 
se ha de sacar por la indícion, que es la ondá^ima , y así con- 
jetnrando que paes esta íadicion cayó dos veces en los 26 arios 
que duró el gobierno de este Rey que empezó en 929 y murió 
en 955 , será forzoso decir que la data es del año 938 ó del 955, 
y por consiguiente en el 10 ó 25 del reinado. A mi ver tampo* 
co puede ser del mes de setiembre de 938 esta escritura , por* 
que en este tiempo aun no estaba hecha la donación , que se* 
gun lo referido en el capítulo precedente , no lo fué hasta no* 
viembre siguiente ; y asi será forzoso digamos , que este privi* 
legio fué dado el año 955 del Salvador. 

CAPÍTULO XV. 

De ima jtmta que se tuvo en el amvento de San Pedro de 
Roda por muchos Príncipes^ Barones y Ricos hombres 
así eclesiásticos como seglares , y una mucnadumbre de gen* 
te de lo eclesiástico , y seglar de lo noble y plebeyo ; que 
resultó de la junta ^ y de una larga y grande aanaeion 
que hicieron el conde Gausberto y su hijo el obispo Su* 
niario á aquel Santuario. 

aunque el venerable abad Ildesindo no dejaba piedra que 
no moviese para aumentar y beneficar su convento , aprove- 
chaba al parecer poco ó nada por las molestias y pleitos que 
intentaba contra él Acfredo ayudado de Adalberto , que pienso 
fuese el vizconde de Empurias que presto hallaremos. Sácelo 
al ver cuan poderoso , impio y desalmado era , calidades que 
juntas concurrían en dicho vizconde ; y por eso digo que seria 
éste 9 que perdido el temor á Dios y el respeto al conde Wi- 
fredo , menospreciaba el decreto de su Rey , y no reverencian- 
do la venerable persona del abad Ildesindo, movió debate ó 
pleito sobre dicha donación de la laguna ó estanque , y jugan* 
do como dicen 9 se apoderó de todo. Pasaba aquel Prelado es^ 
tos desafueros con la religiosa modestia y paciencia que podía, 
encomendándolos á Dios , y rogando le abriese los ojos y le 
diese luz y algun buen camino ; y como Dios nunca falta á los 
que libran sus esperanzas en sus manos 9 abrióle ancho cami* 
no y plisóle una valiente ocasión en las manos, de la cual asió 
como prudente Ildesindo. Fué el caso. 

Que como aquella santa casa florecía y los monges daban 
buen olor de sí , acudían á ella muchos devotos y personas 
principales á gozar de la suavidad de los aromas de sos bue- 
nos religiosos. Cierto dia pues , que fué el de antes de las nonas 



LIBRO Xin. CAP. XV. Qi 

de agosto 6 cuatro del mismo mes, del alio del SaWador de 968 
ocarrid que se hallaron juntos en este monasterio el obispo Ar* 
nulfo de Gerona , el conde Gaufredo ( que así le llama la es- 
critura que contaré presto , Gaufredus Dei gratia comes etc.^ 
j lo era de Peralada y Empurias según que se verá luego) 7 
su hijo Sufiario religiosísimo obispo : el conde Borrell , Gratia 
Dei comes , que ya lo era de Barcelona desde el alio 954 , J 
Mir obispo, ouñario obispo, Inerío abad, Ugo abad, el ar« 
cediano Umberto , el arcedano Acfredo , el subdiácono Hugo, 
el presbítero Adalberto, otro llamado Ramion 6 Ramon, el 
deán Amalerico , el levita Aymerico , el sacristán Blanderioo, 
Aurocan vizconde de Rosellon , Adalberto vizconde de Empu« 
rias , Gaufredo Benzon , Reinaldo Oliva , Anton Uldilano y mu- 
chos otros presbíteros y clerecia de diferentes iglesias , y muche- 
dumbre de pueblo que habia concurrido á la celebración de la 
fiesta de San Pedro ad vincula , patrón de aquel monasterio, 
que habia sido el primer dia de aquel mes de agosto y la 
iglesia celebra todos los atfos en memoria de haber librado Dios 
al apòstol de la cárcel donde estaba aherrojado por la confe- 
sión y predicación de Cristo Selfor nuestro. Viendo pues el san- 
to Abad esta buena ocasión propuso ante tan calificada junta 
la queja , vejaciones y molestias que causaba á él y á sus mon- 
ges el vizconde Adalberto , sobre la pesca de la laguna 6 estan- 
que de Castellón y sus islas arriba nombradas , que debia tener 
y poseer por concesión del conde Gaufredo corroborada con el 
decreto 6 privilegio del rey Luis. 

Oída la queja , mandaron aquellos Prelados y Seltores , que 
ante todos se leyese el privilegio del rey Luis, y con esto y 
haber referido el conde Gaufredo la donación que él hiciera, 
y también aue Ildesindo con su acuerdo y parecer habia ido 

Eara la confirmación á Francia; desde luego dicho Conde y sü 
ijo Sudario ( oído el voto y parecer que dieron sobre esto tan- 
tos y tan ilustres Seltores y Barones en presencia del mismo 
vizconde Adalberto , que á todo estuvo presente ) ratificaron aque- 
lla donación, cesó la contienda, y se despachó carta y público 
instrumento firmado de todos los arriba nombrados y otros mas, 
como lo he visto y leído en el citado libro, folio cuarto. 

Este conde Gausberto , que otras veces v hallamos nombrado 
Galafredo y el propio obispo Sultarío su hijo , seis alíos des- 
pués, en el de la trabeacion de Cristo de^ 974) indicion se^ 
gunda, reinando Lotario en Francia, como tengo visto en el 
citado ndmero 223 , usó con el sobredicho monasterio de gran 
liberalidad dándole toda la tierra de labranza é yerma sita des-* 
de el mar , hasta la cumbre del monte de Roda bajo del cas- 
tillo Verdera ; y de la otra parte, toda la que hay desde la Meda 



36 c&ÒNiCA uKnrusAL DB catasajSa. 

( no la de los Focensea, sioo de otra qae hay al pnerto dè Lian- 
sá) hasta al de Tres Fuentes, delineando estos términos muj 
particularmente. Otro si: ipsum Castrum quod dicitur Ver• 
dera simul cum ipsa Pumanigra , et cum ipso Castelare et 
cum ipso fitorio , et reliquas rocas et rapes qui^e in cir cui- 
ta eorum sunt , et ipsas : palomar ios qiue simt in amba- 
bus partibus. Esto es , con todas las selvas y bosques de sus 
términos y señorío ; y en el mismo condado de Peralada y pro- 
pio monte, el castillo de Miralles con la iglesia de San Pe- 
dro y la mitad del mismo castillo, tierras, viñedos, árboles 
frutales y silvestres , y cuanto en razón de esto le podía pertene- 
cer. Afíadid á todo esto en el propio Condado, el valle de 
Tanuario , quce est de domo Sancti Petri que ya era de la 
casa de San Pedro , y grande espacio de tierra de labranza , sel- 
vas, bosques, montes y llanos, prados, aguas, fuentes, mar, 
puertos , pescas , y la Meda que está ante el puerto de Frexa- 
no , y otras cosas contenidas dentro de los estendidos términos 
allí designados y terminados : con todas las iglesias sitas den- 
tro de aquellos términos , y muy en particular una en el va- 
lle Taveilaria seu valle segularia^ in honorem Sancti Baudi* 
lii martiris Cristi^ de Tavalera 6 Segalera (cala bien cono- 
cida en esta costa del mar, de los pescadores y marineros) fun- 
dada en honor del mártir San Baudilio ; y no parece sino que 
la señalé tan específicamente, con particular inspiración de Dios, 
para desengañar á sns sucesores , de lo que yo me sé y ellos 
entienden , y los lectores echarán de ver con el tiempo y cur- 
so de esta Grdnica , cuando lean las contiendas que han aconte- 
cido sobre el dominio 6 señorío de e^ta capilla. 

Pasando mas adelante la escritura, en la cláusula de las 
espectancias ó sucesiones, especificando los títulos en virtud de 
que ó como le pertenecían al Conde las cosas que liberalísí- 
mamente daba á dicho convento, dice estas propias palabras: 
Advenére nobis tam per donativum Regale quam per pa^ 
rentum nostrorum , así por donación Real como por sucesión 
de sus padres | Guárdeseme por merced este bocadillo , que á 
8U tiempo ha de dar mucho gusto á los lectores !.*• 

Asimismo es digna de ponderación k fecha de esta escritu- 
ra , regnante Lothario rege Prancorum. Nobis autem , impe^ 
rante domino nostro Jesu^Christo qui cum Patre et Spiritu 
Soneto vivit et regnat Deus per omnia scecula s^cuiorum. 
Gaufredus gratia Dei comes , Suniarius episcopus. Amen* 
Palabras dignas de la advertencia que de ellas se hará en el 
sobredicho año 974* 

Mas adelante pondero y considero yo , después de lo sobre- 
dicho y en tercer lugar en esta misma escritura , la cueata del 



LIBRO Xin. CAP. xv. 37 

afto de la trabeacion de nuestro Señor Jesacristo qae espresa; 
j ai por Suerte alguno pensare querer significar los ados des- 
pués de la nmerte y pasión, porque el Señor murió en una 
cruz, que es un instrumento hecho de dos higas á las que los 
latinos llaman trabs trabis , desengáñese ( i ) y deje su er- 
róneo pensamiento ; porque no quiere significar sino los años del 
nacimiento del Salvador del mundo, por cuanto tomando su 
inmensa y Divina Magestad carne humana, se cargó con el 
pesado madero de los trabajos de nuestra enferma y floja na- 
turaleza. Sácase todo esto de aquellas palabras del bendito San 
Fulgencio 9 en eJ principio del sermón que hizo en la festivi- 
dad del protomártir San Estovan , en el cual dice estas preci- 
sas y formales palabras. Heri enim Rex noster trabea car^ 
nis indutus de aula uteri egrediens^ visitare digndtus est 
mundum» 

De gracia y por merced pido se advierta bien lo dicho, 
porque no haya engaño cuando en otras ocasiones y lugares de 
esta nuestra Crónica , hallemos semejante cuenta ó modo de 
contar por los años de la trabeacion de Cristo nuestro Señor, de 

Zue se dará mas clara y particular noticia en el de 974 de 
Iristo discurriendo por los sucesos de la Crónica , dejándolo por 
ahora sin concluir en este capítulo. 

CAPÍTULO XVI. 

De como el venerable abad Hdesindo pasó á Roma y sa- 
có de Benedicto sesto pontífice romano^ una bien larga con- 
firmacion de todo cuanto hablan dado hasta aquel punto 
á su convento de San Pedro de Roda así los Prkicipes 
eclesiásticos como los seglares , y cualesquiera otras per- 
sanas. ' 

X ara mas y mejor firmeza de las cosas de su convento y ^^^ 93S* 
evitar en adelante pleitos y cuestiones , determinó el venerable 

( I ) Eo efecto qoedamoe desengañados , pues aonqoe signiendo à Da- 
cange digimos en la nota de la página 95 del tomo v, que nos separá- 
bamos dt la opinión de Fulgencio y del Cronista sobre el modo con que 
deben contarse ó entenderse los afios de la trabeacion, hemos rectificado 
nuestro juicio desde que habiendo examinado á este solo fin varios docu- 
mentos, y en especial los del Real Archivo de la Corona de Aragón jr 
del de Santa Maria dé Ripoll , quedamos convencidos que deben contarse 
y encenderse desde Ir enaarnacion de N. S. Jesucristo , y no desde su muer- 
to y pasión. Véanse los documentos del apéndice Marca Hisp. ndmeros 
^4 f 94 9 > I ft 9 I Aft • > ^4 9 7 Villanueva en su vlage literario tomo VI niim. 
4, tomo VIII hiSm. la, &6 y 30 , y tomo X ndmeros &o, s6 y ^TíY 
oiroe muchos publicados en diferentes obras. Nota de ios Editores. 



38 CRÓNICA UmVIRSAL DS CATALUÍfA. 

abad Ildesíndo tomar como dicen el camino en las manos , é ir 
i Roma. Fué en efecto, y alcanzó de su Santidad , qoe era 
Benedicto sesto de los de este nombre, una general confirma* 
cion de todos los bienes que poseía , con censaras y graves pe- 
EneiRegis.nas á los que fueren invasores y contravinieren á lo que por 

L•n'umétfn^^^ bulas mandaba. 

bviuH^ '^* ^^^^ ^ • pu^ ^1 P^P^ ^ Ildesindo y á los monges y todas 
las cosas de este convento bajo la protección de la santa Sede 
apostólica , haciéndoles inmediatos á ella , y libres y esentos de 
cualquier otra sujeción, de tal manera, que nullus alterius ju- 
rí et jurisdictioni súbmitatur , nisi sub tua tuorumque suc- 
cessorum in perpetuum ; y de estas palabras pienso tomase des^ 
pues ocasión Benedicto octavo para decir, que los bienes del 
monasterio eran de Ildesindo yuré hereditario^ por derecho de 
bucesion y herencia ; que confirma lo que está dicho arriba en 
el capítulo doce , y se verá mas adelante. En efecto confirmé 
el Papa á este Abad la donación hecha por el conde GauCre- 
do y su hijo el obispo Surierio, con los mismos nombres de los 
términos ó linderos puestos en dicha escritura , extendiéndolos 
por la parte oriental hasta en medio del mar , y desde allá, 
entrando por la tierra , hasta llegar al molino llamado de Ba- 
lasco, y dende allí á Tamarid, Piedrafita, Matella de Gosí- 
mundo , y sierra arriba , al Fitorio de monte Penel hasta lle« 
gar á la cumbre de la sierra , y bajando de ella , hasta encon-* 
trar el camino , siguiendo por el lugar de Sarberado descendien- 
do mas abajo á la clusa y casal de Truillano ; y prosiguiendo 
por la misma via y camino tirando al casal del Salvador y co- 
llado de la viáa vieja subiendo las alturas y cimas de la sier- 
ra , hasta la fuente y collados de Fítmera y San Gines , y de allí 
adelante por la sierra 6 cordillera de ella hasta Peda Negra , 7 
de allí por las virtas de Palau y bajo de la selva ó bosque que 
está sobre el castillo Yerdera, y por la falda de la roca que 
llaman Fitorio ; subiendo después á la valle que llaman de Ful- 
simaña llegando bajo de las fuentes y á la valle de Tribone, 
discurriendo por aquellas rocas hasta el monte lufiesta ; bajan- 
do al poniente se estendia por el camino Real á la Roca Ven- 
tosa y valle de Diga hasta llegar á la cruz , y bajando por el 
camino de la Cruz por el valle y ribera de ¿udiga , subía al 
collado de Triaría y por la cumbre del monte de Roca More- 
na , subiendo y bajando á la parte del cierzo , subía á la guar- 
dia marisca , y por lo mas aUo de la sierra «en la parte de Du- 
rando , y asimismo i Reberca y al puche sobre Rodascado , 7 
finalmente al mar : incluyendo en estos término^ las iglesias dç 
Santa Cruz con todos los diezmo^ y primicias junto con la de 
San Juan con las ofrendas de los. feligreses, y los alodios de 



LIBRO XIII • CAP. XVI. 39 

cada una ie ellas: la de San Baudilio en la valle Tabellaría 
ó Tabellera^ la de San Estévan en la valle Subiradellos , la de 
San FructQOSo y San Vicente en la valle de Llausá con sus diez* 
moa 7 prínoicias, las de San Cines y San Pedro con los cas- 
tillos de Miralles y de Verdera con so castellar y fitorio. Pe- 
ña Negra y sus rocas , tierras y selvas sitas dentro de sos tér- 
minos y pertenencias^ escepto la iglesia de San Roman sicut 
resonat in Carta quam fecit Gaufredus comes et episcopus Su-' 
niarius ad jam dictum coenohium conforme lo rezaba la carta 
6 acto de la donación que el conde Gaofredo y el obispo Su- 
líer so hijo habían hecho al dicho monasterio. Confirmóle asi- 
mismo la donación qoe los dichos Conde y Obispo le hablan 
hecho de la lagaña 6 estanque de Castellón y su Grao 6 islas^ 
y cuanto tenian en la villa de Castellón y en la otra de Pa- 
lacio (que ya llamaban Fortian el mayor y Fortian el me- 
nor ) y en el villar de Ildesindo con sus lagunas , estanques y 
pescas, vecindades y arrabales, y cuanto recibia en el Faro, en 
Villasacra , Villanova , Estangol y sus lagunas y estanques. Mas 
adelante , Peralada , y en el villar de Oleastro , que pienso sea 
lo que ahora llamamos las Olivas , en San Clemente y Villar- 
dolins. Mas , en el condado de Empurias , confirmó cuanto te- 
nia in milliario quem vocant Sanctum Petrum ó San Pe-' 
re Pescador , y en Armentera con su iglesia de San Martin, 
en la de Sabirana y Villa Domaliu , y en la de Torroella. Otro 
sí : en el condado de fiesalií , cuanto poseía en la villa de Llers, 
Molins , Tapiólas , quas vocant Pigarias que llaman Fique- 
ras : en el condado de Gerona una alquería junto al muro , y 
la de Palacio 6 Palau con las iglesias de San Cines y Santa 
María de Blanes, San Julián y San Gauuino, la villa áeTaU 
gars con la iglesia de San Cipriano , y la de Santa Justa con 
los diezmos y primicias á ellas pertenecientes , y el Pino que 
había sido de Borrell y Alemanda de Socorrono. En el conda- 
do de Barcelona , ni mas ni menos , todo lo que poseía en el 
Valla, Monseny y vall de Tordera, en Llarona, Agell, y en 
el término de Olenlola y Panadea , y el alodio que habia sido de 
Guilesdo. Mas, en el condado de Ausona cuanto poseía en la 
villa de Berga con so iglesia de Santa Cecilia, y en la villa 
de Rodimal y junto al castillo de Vallcereny , la iglesia de San- 
ta Cecilia con so alodio, y el que tenia en el término del 
castillo de Cardona , y en Corr^cá la iglesia de Santa María 
y San Pedro con so alodio ; y en el condado de Pallars jonto 
á la ciodad Lonitoava la iglesia de San Andrés. En el conda-^ 
do de Cerdatia en la villa Altesa , la iglesia de San Pedro , y 
Santa Coloma con sos diezmos , primicias , alodios y ofrendas, 
y cnanto tenia en las villas de Ex y Vilella en Conflente , con 



4o CRÓNICA UNIVERSAL DB CáTALUf^A. 

SUS términos. Mas adelante, en el condado de Ferrolledas en el 
reino de Francia , la iglesia de San Andrés en la villa de Pi- 
ziliana , y junto á los muros de Narbona una quinta 6 alqoe- 
ría: en el condado de Rosellon la iglesia de San Salvador, Vi- 
llar , Míliano , Villaluciá , y la iglesia de Santa Coloma con sos 
diezmos y primicias , y la villa y sus molinos : Pollestres con la 
iglesia de San Martin y sus diezmos primicias y ofrendas, y 
la villa de Torrellas eon la iglesia de San Pedro , diezmos y 
primicias. Finalmente en el condado de Vallespir , los alodios 
de Gampellos , Valleroja , la villa de Rionegro con la de San 
Miguel y sus diezmos y primicias. ( i ) 

De tan crecido^ grande y estendido patrimonio como tenia 
este santo convento se echa de ver y se deja considerar, en 
qo& estimación y opinión de santidad y virtud eran tenidos de 
los setíores del Principado los religiosos de él* Despáchese la 
bula de esta general confirmación en el mes de abril de la 
indicion segunda. De esto infiero , que el Pontffíce que otor* 
gó esta bula hubo de ser Benedicto sesto, que según graves 
autores habia entrado en el Pontificado en la circumferència 
del año 972 , por muerte del papa Juan tercero de los de este 
aombre, que habia fallecido en aquel aflo en que corria la in- 
dicion quince. Y asf , habiendo empezado Benedicto sesto y to- 
cando su primer ado en la indicion primera , vivid año y me* 
dio no mas en el Pontificado, y entrando en la indicion según* 
da que corria el afio del Sedor 9749 viene bien con la con- 
currencia de la vida de Ildesindo. Verdad sea, que después ha- 
llaremos otra bula del papa Benedicto despachada á petición 
de este Ildesindo la cual no ^puede ser de Benedicto sesto, ni 
ésta de otro que de él. Fiíndome en ver que en esta , aolamen* 
te dá á Ildesindo titulo de Abad, y en la otra tiene el de 
Obispo y Abad. En este medio tiempo hubo otros Pontífices 
que le dan solo el nombre de Abad , de donde , y de la cuenta 
de las indiciones se infiere la consecuencia , que de esta á aque- 
lla hubo espacio de tiempo , y diferencia de personas en la si* 
Ha de San Pedro. 

Muerto Benedicto sesto, entré Pontífice romano Domno II, 
que por la mala voluntad que el pueblo romano le tuvo y 
las malas obras que le hizo, murió en breve, el año 975. Su- 
cedióle en el Pontificado , casi por violencia , Bonifacio VII ; y 
como nihil wolentum perpetuum^ murió aquel mismo año. 
Sucedióle en el oficio de papa Joan XIV , que vivió en el Pon- 
tificado hasta el año del Señor 984; y asi fueron nueve años 
los que tuvo de Papato. 

(1) ¿Cuanto mejor bobiera tido que ti Cronista oos copiase «quí la 
biria que estraccat Nota de los Editor et* 



uno xin. ctf. zvii. 4^ 

CAPÍTULO XVII. 

r 

De la muerte del monge Tatio^y déla elección del alad 
Itdesíndo su hijo en obispo de Helna. 

Jlin la circo mferencia de los tiempos en que anda nuestra Afio 93 j. 
Grdnica acaeció la muerte del honrado caballero y perfecto re* 
ligioso Trasiunco 6 Tasío , que fué el total reparador romo he- 
mos visto , del monasterio de San Pedro de Roda , acabando 
sus dias á 26 de enero, seis antes de las calendas de febrero 
del ario 979 del Señor. Le enterraron los sujos dentro del mis* 
mo templo que él faabia redificado, al lado izquierdo de la na-- 
ve de la siniestra mano , fuera de la capilla mayor , en una 
honrada sepultura de mármol en la cual estan esculpidas unas 
letras que sirven de epitafio declarativo de como allí estan ea*- 
terrados sus huesos , y dicen de la manera siguiente. 

Depos. J. Hic Tasiunco, corporis D. Boa. 
Alti nobilis Olens. en lile jacentem. 
Qui auxiliante Deo hanc aulam erexit. 
Sedem Romanam adivit et decretum accepit, 
Francoruin Regem petüt et preceptum adjunxit. 
Defoft isdem Caelesti misteria , Verbi annorum 
DCCGCLV. quatuor ter,. bis quoque semis, 
Indictione presente, ^ub VI. Kal. Feb. m. s* 
Opes orate ut almum sistat in QSvnm. 

Dándonos á entender en breve suma, que allí reposan los 
huesos del noble Trasiunco que levant<$ aquel suntuoso edifi- 
cio que estaba caído, consolé los afligidos monges, alcancé las 
referidas gracias é indulgencias, y los decretos del romano Pon- 
tífice y del Rey de Francia , y finalmente que murié seis dias 
antes de las calendas de febrero del ario del Seíior de 979. 
Afirmóme en este ario , porque si á los 955 serialados con nú* 
mero añadirnos cuatro veces tres (que dice la letra) que son 
doce, y á estos se acumulan dos veces seis, ^ue son los dos 
semises ; haremos 979 cabales. Lo demás que dice la lápida es, 
encomendamos que ruguemos á Dios por su alma , y con mu^ 
cha razón por cierto le deben la gratitud 6 agradecimiento, 
así los monges de aquella santa casa como los demás que allí 
llegan; porque los unos le deben el sustento y ser de reli- 
giosos , y los otros las indulgencias y gracias que por su cau- 
sa se ganan haciendo romería á aquella santa casa , como ve- 

TOMO FiÍ0 6 



L 



4^ cR<$mcA vNirnsAi bk catalujía* 

remos adelante y antes que ooncloyamos lo que nos queda que 
decir de este santo monasterio* 

Murió Tasio 6 Trasiunco de edad ya caduca , d á lo menos 
muy senil ^ porque si ya había ido á Roma después d6 le-* 
vantada la iglesia de Roda , y llegado á tratar con el Rey de 
Francia en el aíto 936 , algunos debía tener , y de edad ma- 
dura ya debía de ser cuando hiao todo esto ; añadiendo pues 
á estos los cuarenta y tres que corren desde el 936 basta los 79, 
forzosamente pues había de ser muy vic^ al tiempo de su muer* 
te 9 y por lo menos habiendo vivido en el estado de religioso 
treinta y ocho años, pues tantos van desde el de ^i en el 
cual año pasó á Francia llevando ya el hábito religioso , hasta 
éste en que murid ; y aunque no tubíese mas dé quince cuando 
engendró á Ildesindo , había de tener mas de setenta y tres atfos 
el día de su muerte. 

No sé si Tasio vio de Ildesindo todo el cumplimiento que 
un padre puede desear de sü hijo , que es después de haber- 
le visto Abad , verle puesto en k dignidad episcopal cual lo 
fué éste. 

No sabe sino quien lo esperimenta , cuan grande sea el go* 
20 espiritual que siente un padre cuando llega al pie del al- 
tar á besar la mano del que engendró carnahnente : yo sí que 
habiendo tenido un hijo , monge que fué de este mismo monas- 
terio, le perdí por mis pecados; y de ahí saco cuan grande 
debió de ser el de Tasio , si es que alcauaase á besar la de aquel, 
que tras de habérsela besado siendo su Abad y Prelado, pu- 
do ser se la besase como á Obispo. Oí decir algunas veces á 
mis Padres, que la madre de D. Guillermo Casador obispo 
de Barcelona cada vez que su hijo salía de casa le acompaña- 
ba , y asimismo á la vuelta le salía á reconocer y recibir con 
amoroses abrazos y le besaba la mano , y él te besaba las su- 
yas , y la madre bendecía al hijo y el hijo á la madre. ¡ Quién 
no considera en este hecho el amor de la madre para con su 
hijo, y el del hijo {^ra con la madre!... Por mis ojos vi lo 
lo mismo entre el obispo de Vique D. Francisco Roboster y 
Sala y su madre , de donde 9 y de lo que por mí ha pasado 
con un hermano y con un hijo , vengo á colegir los gustos que 
debió de sentir Tasio viendo obispo á su hijo Ildesindo; digo, 
sí es que llegasen sus días á alcanzarle Obispo , porque aun que 
me consta que Ildesindo llegó á ser obispo , no puedo afir- 
mar que lo fuese hasta el año 982 , tres después de la muer- 
te de Tasio , según lo hallé escrito en el citado registro de u? 
223, en cierto privilegio del rey Lothario de Francia dado en 
la villa de Lorsiaeo ó Borsiaco del cmdado Avernense sobre 
el río Helerío en el año 982 vigésimo nono del mismo Rey, 



iiBRo xiii* CAP« Jívir« 43 

ante qaieii con intercesian de la reina Dedlma, Utgó Ildesin* 
do venerando Obispo y Abad del monasterio del Príncipe 
de los apóstoles San Pedro de Roda. También probaré mas 
adelante la dignidad episcopal del abad lidesíndo con la 
relación de un pleito que tuvo contra Teodorico presbítero , an- 
tes i|iie acabemos este libro ^ y finalmente resultará del epita*- 
fio de m sepulcro, que manifieka la causa porque Ildesindo fué 
á verse con Xiothatdo^ lo que diré á su tiempo en el año del 
Sedor 982. 

CAPÍTULO XVUI. 

De como el abad Ildesindo pasó otra vez á Roma , y sacó 
se^inda confirmación de todas las donaciones que tenian 
hechas á su convento cualesqui-er personas , y de como fué 
hecho obispo de Helnaz de la renuncia que hizo en ma^ 
nos del Papa ^ del derecho hereditario que tenia en su 
convento^ y de vomo el mismo Pontífice se lo volvió d 
confirmar para él y sus sucesores , quedándose la silla 
Apostólica con la protección dd convento de San Pedro 
de Rodun 

l^inco a^os después de la muerte de Tasio fallecié el pa- Año 935. 
pa Benedicto VII 9 en el del Señor 984* Sucedióle en el Pon* 
tíficado Juan XIV de los de este nombre , que gozo poco ó 
nada del pontificado, porque entre él y Juan XV no media* 
ron dos afíos^ pues que en la indicion tercia décima, que cor- 
responde al año de Cristo 985 , hallamos que murió éste segundo 
Jnan. En el mes de febrero de esta misma indicion y año , ha- 
llamos también ai venerable abad Ildesindo hijo del difunto Ta- 
sio mny desvelado en procurar el bien de su convento , para 
lo cual le vemos ir segunda vee á Roma, como tengo visto 
en ei citado libro de pergamino; y en los pocos dias que vi- 
vió aquel Pontífice, alcanzó nuestro Abad de su Santidad una 
confirmación de todos los derechos y haciendas de su monas- 
terio , casi palabra por palabra como la que le había hecho su 
predecesor benedicto sesto, referida en el capítulo décimo sesto. 
rero en esta del papa Juan hallo mas , y es que llama y da 
título á Ildesindo de ( religioso Episcopo atgue Abbati vene- 
rabilis monasterii Sancti Petri apóstol i ) religioso Obispo y 
Abad del venerable monasterio de San Pedro etc. De esto pon- 
dero tres cosas : la primera , que por escelencia dá á Ildesindo el 
título de religioso; la segunda, de venerable al monasterio ^de 
lo que se puede colegir la estimación que Abad y monasterio go- 
Mban de la Sede Apostólica ) y la liltima , que llamando á Ilde- 



44 ckómcjí uNnrtftsAL db cAtALulf a« 

sindo obispo , no dice da donde lo era ; aunque iín duda lo 
fué de la ciudad de Helna , porque veo y hallo que asi se inti- 
tula el mismo Ildesindo en un pleito que tuvo ante los jueces 
asignados por el conde de Barcelona Borrell , Willelmo ^ Ho- 
nesto , Ato y Des buen hombre. Llevóse este pleito ante el con- 
de Borrell y de Gotmaro el segundo obispo de Gerona , Adal- 
berto de Centellas , Miró , Leuderio , Tcudesindb sacenlote , y 
del diácono Oliva, y Lobito, Vuimberto y Vuillelmo todos tres 
arcedianos, Aymerico, Arnulfo, Aliarlo, Lobato, Minarte y 
Teodoredo diáconos , presentes el vizconde Seniofredo , Viscafre- 
do, Senialdo, otro vizconde Suñer, y otros mas. Vertia este 
pleito contra Teudorico presbítero y albacea del testamento de 
cierto clérigo llamado Estévan, acerca de una manda de cien 
sueldos que reusaba pagar ai monasterio de San Pedro de Ro- 
da , como consta y lo he visto en el libro grande de las do- 
naciones de la Camarería del mismo monasterio , y su fecha es 
siete dias antes de las calendas de junio del aáo segundo del rey 
Luis hijo de Lotbario , que corresponde á los del Sedor de 989. 
Resultará también esto del epitafio de su sepulcro que se refe- 
rirá mas abajo , en el siguiente capítulo. Hallo también en el 
mismo libro grande de pergamino , que este obbpo y abad II- 
desindo, para guarecer bajo las alas y protección de la Sede 
Apostòlica las cosas del patrimonio de su monasterio , con acuer- 
do y y parecer de sus monges, renunció todo el derecho y su- 
cesión hereditaria que le pertenecia tí podia pretender en razón 
del patronazgo del monasterio : poniéndolo en mano y poder 
del Romano rontífice Uauaado Benedicto, el octavo de este nom- 
bre (y ntítese que en esta circunferencia de tiempos hubo mu- 
chos Papas de este nombre). Vista por el Pontífice la libera- 
lidad del Abad y monges, usando de la acostumbrada munifi- 
cencia con que sabe y suele pagar los servicios , volvió al Abad 
y monges lo que acababan de dar, diciendo a3Í: Idcirco , quia 
monasterium Sancti Petri Rodensis quod jure hereditario 
posidendum accepistis , nunc autem sub jure et dominatiwie 
alml•principis apostolorum Petri et nostra venerabilis Ro- 
manç sedis perpetuo habiturum à vobis conspicimm esse 
traditum , versa vioe autor itaie apostólica concedimm et con- 
firmamus tibi tuisque suocessoribus in perpetuum etc. es 
decir, que en retorno confirmaba al Abad y á sus sucesores, 
el mismo patronazgo del monasterio con todas sus adyacencias 
y pertenencias , de tal manera que para siempre quedase cons- 
tituido y puesto bajo la protección y amparo de la Sede Apos- 
tólica. Otro sí: comutó con estas nulas todas las mandas y 
donaciones hechas por los fieles de esta región , y que las que 
en adelante hicieren á San Pedro de Roma , sirviesen para Sao 



fedro de Itoda. Pavor es este , qae no lo he visto dé otra al- 
cana de las casas 6 oronasteríoa qae mas se precian de alum- 
nas y ahijadas de la Saota Sede Apostòlica ; y aun es mas de 
preciará mi ver, lo que sigue diciendo el Pontífice. Ferum si 
quis cauia aratimts ad nosiram Sedem J/jostolicam perve- 
ture non poterit, summo studio locum illum venerare eon- 
cedimus et. Que si alguno fuere impedido de no poder llegar 
f" romería y por causa de oración á la Santa Sede Apostó- 
Jtea , basta que con devoción visite este Santo lugar y casa. 
i Uicüosa Utaluda por cierto , y mil veces dichosa si supie- 
se estimar y agradecer este beneficio , que no pudiendo encare- 
cerlo, d^olo á la consideración de los buenos juicios! Confir- 
mó asimismo este Pontífice , como sus pasados , todos los alo- 
dios y patrimonio de San Pedro de Roda fulminando y poniendo 
graves y tremendas censuras contra los incursores. El que co- 
pió en aquel hbro esta bula puso su data ó fecha sin dia y 
lugar, de esta manera: Jnno trabeatíonis Domini occcxxxynn 
indictione secunda, in mense aprilii, y sin duda equivocó 
el aíio dejando cuando menos una C ó centenar en el tintero, 
y por consiguiente cien años de error de cuenta , pues en el de 

;Líñ^*"'í'\**t.^"'"**„^^' °°««*ro %' "i corria la indicion 
segunda, ni había en Roma tal Pontífice, ni vivían los Prela- 
dos que se firmaron en ella que se ven nombrados luego, Wi- 
íredometr<«ohtano arzobispo de Narbona , Estévan Ausonen- 

?.hí?T. f *' 9}''"' ^ '« ™'«'n« "nta igíesía obispo, que 
nílftlia í an'Ilo como otras veces se hl declarada, Í¿as 
l)ed,t obispo de Banjelona, Borrell obispo de Rueda, Amelio 

trtauJ I h T'k T ^^^"^ ^'^ «'« ^« R««da de la ma- 
tTeí Ro^« tíf ""^ í? ocaston que tuvieron de hallarse jun- 

rLL^? **"*^' ''^'^^ ^« C»*«í»«« «n "ta sazón , se di- 
rá adelante y en su propio y proporcionado lugar. 

CAPÍTULO XIX. 

mismo jubjleo que en Roma , el año que el vulgo llama 

... ^fr^^ido tengo á mis lectores en el capítulo doce de esta*.. 
ibro, darles noticias del jubileo é indul^ndal que aíS?. "" ''"* 

que la Hesta de Santa Grua de mayo cae en viernes; abrién- 



L 



4^ Ot^NICA emVBMAL M CAntüffA. 

dose el dia antes á la hora de TÍsperas aquella puerta férrea 
ijue dige está de oontíniío y siempre cerrada á cal y casto y 
tiene su verja de hierro may labrada^ la caal mira fiada el 
cementerio. Ábrese paes como digo , la vigilia de la fiesta de 
la Gruz^ antes de comenzar las primeras vísperas, en esta for- 
ma : revestido el Abad de pontifical y acompaíiado de sus mon* 
ges liega á ella , y con un martiHo dá Hnos peqoelfos golpes 
á la pared de cal y canto que tiene cerrada ia poerta , y pro- 
siguen los albañiles hasta deshacerla toda : abriendo después la 
puerta de hierro que está cerrada con so cerrojo , entra d Con* 
vento procesionalmente por ella^ siguiendo el pueblo que se 
halla presente^ y se van á entrar en la galilea que ya descrié 
bí en el capítulo citado ; y desde aquel punto y hora comien- 
ea el jubileo por toda la octava inclusive que ganan los qae 
iX)nfesados y comulgados, contritos y arrepentidos de sus cul- 
pas y pecados, entraren por dicha puerta á la igl^a rogan* 
do por el Pontífice , aumento de làfé^ y por el estado de la 
Santa Iglesia catòlica romana^ coa jubileo plenísimo, como sí 
en el aáo Santo personalmente visitaren las santas estaciones de 
la ciudad de Roma* 

Por esta causa concurren allí en aquellos ocho días muchos 
peregrinos de diferentes partes y reinos; por 4o que no dudaría 
yo decir , que este santo monasterio sea la casa Patriarcal de la 
«agrada religión Benedictina de esta Provincia , porque así co- 
mo en Roma en las iglesias de San Pedro , San Juan de Le* 
tran , San Pablo^ Santa Maria 4a Mayor y San Lorenzo que 
son patriarcales , se abren las puertas santas en d aáo del 
jubileo que vulgarmente llamamos arto santo , de ta misma ma« 
iiera en está casa de San Pedro de Roda se abre aquella puer« 
ta en la ocasión y forma que tengo dicho; y esto, en virtud 
de una bula apostólica otorgada por el papa Urbano segunde 
'dada ¿n Urbe Veteri^ que es Civitavecliia , en les idus de enc- 
To , año segundo de su pontificado, que viene á ser el de 1090 
de Cristo por haber entrado en marzo del año 1088 conforme 
Illescas y otros* La copia auténtica de esta bula la he teni* 
do en mis manos y leído hartas veces , y está guardada en la 
arca grande que dige sirve de archivo x^be á la sacristía* £5 
lan copiosa^ que dá facultad á cualquier confesor de ios apro- 
bados por el Ordinario, paraque por toda aquella-octava, estando 
«a aquel lugar, pueda absolver á los penitentes, de cualquier es- 
ceses , culpas y delitos por enormes y graves que sean , así re- 
servados como no á la Santa Sede Apostòlica^ con tal que 
no sean descomulgados por sentencia del canon si quis sua* 
dente diáboh , que se entiende de los que sacrilegamente hu- 
bieren puesto manoB violentasen personas eclesiásticas o4edi« 



LIBRO Xnfi Cáf • XÏ7U 47 

cadas al culto divino* Gracia y beneficio síognlar^imo fué es- 
ta gjinsiía y Itave maestra , que abre todos lo» candados y cer- 
radoras que los pecados y culpas ecbaroa á t»s puertas del cieloí» 
y arroyo 6 rk> que manando de la prohática picina de los^ 
méritos de la sacratfsima^ pasión de mi Sedor Jesucristo , llega 
á nosotros por medio de k Santa Sede Apostòlica y arcadu* 
ees de ella ;: digo de los poderes que nos envia por los con- 
fesores 9 que son h}S Angeles que revuelven las aguas paraque 
dañemos de nuestras enfermedades con descanso , y aberremos 
del trabafo y gastos que eael* camino se nos babian de ofrecer • 

Volviendo^ á nuestro propósito digo r Que aun vivia en esta 
£ra 6 concurrencia de tiempos , el memorable abad y obispo 
lldesiodo, el cual mono á lo que puedo decir y pensar, ea 
el afio del Selior de 1023 , siguiendo en esto á lo que hallo 
esculpido en la lápida de so sepulcro, 6 á lo mas asertivamen- 
te en el atío de 102^8; pues que en este halknM>s abad del 
convento de San Pisdro de Roda á Regimundo 6 Raimun- 
do (que es lo pr^o que ahora llamamos Ramon) á quien el 
obispo Poncio de Rueda del condado de Rlvagorza , dio' aquel 
mismo a¿o la igtesia de MHliaria , como se verá adelante , pues 
voy abreviando por no cansar ¿ m» lectores con un continua- 
do manjar* 

£stá enterrado lidesindo en el cmaero de la iglesia de di- 
cho monasterio , delante la capilla de nuestra Señora del Rosa- 
rio y San Andrés; y allá en la pared, fuera de la reja de di- 
cha capilla , se halla una lápida de mármol muy gastada y con 
pocas letras de las que he podido solo sacar las que aquí leerá 
el lector , y están en^ k fimna y manera que sigue t 

Amio Ghristi m? XXIfl? IIIÏ? Klas scbs^ 

V. N. & G. T. O. R J. g •..•.- 

Hic jácet lidesindas Elnemis £ps«. 
Abbas istius Loci«^ 

T á esta cuenta, mirando el atfaen que dige ñié erecto abaiít 
Udesindo que era el de 945 9 octavo del rey Luis , h«ista este 
del epitafio van por lo menos 78 ; y asi digo , que tuvo 38 
aíios de pontificado y los antecedentes á estos de abadiato, ea 
todo 78 aíios. Nadie se admire de ver á Ildesuidb tantos ailos 
hecho prelado , pues pudo entrar en estas (iUgnidades muy mo- 
xo , por iMspensacion de la Sede Apostòlica y como un San Luis 
obispo de Tolosa , hiío que fué del Rey de Sicilia : el infante 
D. Juan de Aragón hecho arzobispo de Toledo y Tarragona^ 
el infiínte D. Ferdínando. hijo del rey Fiiipo tercero de Gas- 
tilla hecho «aobispo de Toledo y cardenal 9 y otros muchos*^ 



4^ CRÓNICA UNIVnSAL M CATALüf^A. 

Los que bao leído algo habían visto grandes escesos en eate 
materia , y tantos , que ha sido menester á los Pontífices po« 
ner la mano en ellos pan reformarlos. 

CAPÍTULO XX. 

De como los Papas Calhto sefftndo é Inocencio segundo , con- 
firmaron al abad Deo Dedity á sus sucesores todas las 
gracias y favores que Juan Xlr y Benedicto FUI habian 
otorgado á los Abades y convente de San Pedro de Roda; 
y como apenas hubo Señores eclesiásticos ó seglares en 
estas partes de Cataluña , Aragón y Francia , que no se se^ 
ñalasen en orden á hac&r bien al sobredicho monasterio. 

Año 935. IJien quisiera 9. amantísímos lectores 9 haber rematado con 
las cosas de este monasterio como he rematado con el tiempo 
las del obispo y abad Ildesindo dejándole en su sepoloro como 
habemos visto ; pero por otra parte veo qoe me llaman tan- 
tas y tan dignas de perpetua recordación y memoria , qae pa- 
sarlas en silencio me habia de ser mal contado cnando con el 
tiempo (que es descubridor de todas las cosas ") fuesen halla- 
das : decirlas todas es imposible , porque seria haber de hacer 
de ellas un grande voliímen ; pero pienso tomar un medio en- 
tre lo uno y lo otro , haciendo de lo que aquí se me ofrece un 
breve epítome 6 sumario <, y dejando lo demás para otros la- 
gares según la concurrencia de los tiempos y atíos en que cor- 
rerá nuestra Crònica* 

Y comensaude digo: que apenas, hubo Obispo ni Sefloren 
estas partes de Aragón, Cataluña y Francia, que no se mi- 
trase bienechor en algo ó en macho, de este célebre monas- 
terio , como habemos visto en algunos de ios capítulos pasados. 
Ea el año 1019 de Cristo, 23 del rey Roberto de Francia, ha- 
llo que un noble caballero y muy hacendado llamado Guilel- 
ino , junto con su muger Balda , y sus hijos cuyos nombres eran 
Arberto, Berenguer, Bernardo, Tolerando, Amaldo y Her- 
mesenda, todos en junto, dieron á este monasterio las iglesias 
de Santa María , San Pedro y San Juan que poseían en el coa- 
dado de Pallars en el término de Gallinarios , en el lugar lia* 
mádo villa Mediana, y en catalán y illd Mitjana ^ junto al rio 
llamado Noguera , con todos sus alodios y derechos etc. , y fir- 
maron la carta de esta donación á los diez y ocho de diciem-. 
bre quince dias antes de las calendas de enero, coma consta 
en el citado registro de n? 223. 

En el año 1026, Arnaldo arzobispo de Narbona dii$ i este 
monasterio muchos, oratorios é iglesias que estaban en el mon* 



te 6 bosque Uamado Parraoms; y ^n un concifio que se juu* 
t6 en A?iffon de treinta y ctnoo obispos , en tiemi)o del papa 
Alejandro tercero , presidreedo en ^1 ligo cardenal , todos múr 
formes concedieron indulgencia plenària á cualquiera persona 
^■e se dedicase al senricio del convento de San Pedro de Ro« 
-dñ^ é se sepultase 4 diese alguna limosna á dicha iglesia. 
' Ea Francia en <el atio 1053, Bernardo obispo de Tolosa 
con sus berm»aos le dieron grandes alodios en el territorio d^ 
castillo de Foix y villa de Solano , junto eon la iglesia de San- 
ta Coloma. Mas , balio que no fueron de los menos señalados 
]yienechores que tuvo e^ monasterio^ sino los que mas, los 
condes Gisflaberto y XJgo^ los cuaies en el aáo 11 del rey Ro- 
berto de Frauda^ 1007 del SefSor^ á tres de las nonas del 
mes de noviembre dieron á San Pedro de Rq^a el alodio que 
-ambos poseian en el condado de Peralada j dentro la villa 
^ GasteUon de Empurías y adyacencias debían Juan, con al- 
gunos campos y alodios en las salinas , y mas adelante otros 
en el condado de Empurias en el lugar llamado Badenga que 
hoy es fielkayre. Otro sí? á los oatorce dias antes de las ca- 
lendas de diciembre del ado trece del mismo rey Roberto de 
Francia , que corresponden á los 100^ de Cristo, los condes 
marido y muger Ugo y Guisla bicíeroa entera donación á di- 
cho mosastorio de todos los alodios que les pertenecían 6 po- 
dia pertenecer es el condado de Peralada dentro de los térmi- 
nos de Llansá , Madres , Budiga , Miralles , la Sierra y Perario; 
Ten él vaHe de San Fructuoso^ Sierralgonga , Villar Martin, 
Roca y Puche de Saredino ( como lo tengo visto y leído en el 
citado libro grande i fòleo 13 y i6). Consta también en el 
logar citado^ ^ue estos dos Setfores y Ponce su hijo , con otro 
conde Ihunado Gausberto y su hermano Suder^ en 25 de ene- 
re^ siete dias antes de las calendas de febrero del aflo 33 del 
mismo rey Roberto , que corresponden á los 1029 de Cristo, 
por coirtro onsas de oro que el conde Ugo habia recibido del 
abad Pefrento^ confirmaron la donación arriba referida de Gau* 
^^o y SolSario, y le vendieron toda la tierra yerma y de la- 
brana, iglesias yermas y de labor, selvas, bosques, prados.^ 
llanos, montéB , y pescas hasta el medio del mar; por el lado de 
levante desde Tres Frutres al puerto de Junctdh , t}ue hoy 
es llamada cala de Jocols , á la fuente Lagostera , y tf la Cruy • 
lia de Santo Tomas bajando por los escollos hasta el medio del 
mar : de poniente hasta el puerto Arum , collados de Vidavie- 
ja y San Gines : de cierzo hasta las tierras que ya eran pro-» 
pias del mismo monasterio; haciendo en esta escritura espre* 
sa memoria y mención de los puertos mayores y menores, nom- 
brando á puerto Longo, CuUb (será Golibití) caba de Cruces, 
jojío rii. 7 



r. 



* 



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'< 



50 CRÓNICA UHWaSÀL DB CaTALUtfA^ 

Portllígat, Port de Cadaqués y de Joocols; y dé los monteai 
de Pujalt , y Penia menor y mayor ^ reservándose la Mata del 
Joncol, Vífiavíeja y San Ramon, qae fué tanto como dar uil. 
grande patrimonio por una escudilla de lentejas. 

Hallo asimismo que Poncio Ugo , par ¡a gracia de Dio$ 
conde de Empurias^ ocho dias antes de las caleiidas de se- 
tiembre del año 1244 é 46 , . por sí <$ por sus sucesores , y pa« 
ra remedio de su alma y de las de Ugo su padre y de su ma« 
dre , díé al abad y convento de San redro de Roda el dere- 
cho de posada 6 albergue en el lugar de Gamallera, como á. 
Sefior del castillo de Bergues, eon treinta y cinco sueldos dé 
moneda melgáronse , que el Conde todos los años solia recibir 
en recompensa de otros albergues 6 hospedages , en los lugares 
del Faro 6 Fortian, consignando el recibo al camarero del 
convento para oicho efecto; pero con condición de que en ca- 
so que sobrase algo , se gastase todo en obras de misericordia 
dando limosna á los pobres el miércoles de cenin, y des^, 
pues de su muerte , cada año en el dia del aniversario de su 
entierro; y hoy se guarda aun como lo ordené el fundador. 
Loa mismos condes que poco ha digimos , Ugo y Vuisla y Pon- 
cío su hijo , tres días antes de las calendas de febrero del año 
noveno del rey Henrique, 1139 del Salvador, dieron al propio 
monasterio cierto alodio que tenian en el condado de Roselloo 
situado en diferentes términos territorios y pagos , cuyo direc- 
to dominio el mismo Ugo habia comprado y dado por su déci- 
ma 6 axovar á su muger Guisla; y asi se firma esta Señora 
en la referida carta que está continuada en el citado libro gran- 
dci de pergamino , y también se firmé en ella un hijo de estos 
condes llamado Rais. Veinte y cuatra años después que el con- 
de Poocio con sus padres Ugo y Vubla hubo hecho la dona- 
ción de los Estados de sus padres , el conde Poncio y Adales 
6 Adelarsis su muger ^ entregaron y dedicaron un hijo llamado 
ServuS'Dei paraque con hábito del Patriarca San Benito sir- 
viese á Dios en el monasterio de San Pedro de Roda ^ y des- 
pués de hecha la ceremonia acostumbrada de llevar el monge 
que ha de recibir el hábito la ofrenda en la mano cubierta con 
la palia ó toalla 6 con el frontal del altar (cual lo vi yo ha- 
cer con mi hijo que dediqué en el mismo convento al servi- 
cio de Dios) dieron dichos condes al monasterio y á su abad 
Pedro en y por parte de herencia del novicio, toda la tierra de 
Forest , y la mitad de San Ramon que otras veces sus pasa- 
dos se habían reservado en otras donaciones , designando sus 
términos cual los he visto en la carta del citado libro de nií' 
mero 223 con data del tres de los idus de julio año de la en*' 
carnación del Señor 1063 y cuarto del rey Felipe de Francia; 



I 



LIBIO xnu CAP. xx. 51 

j sin esta donación hallo qae estos y otros Pr/ocipes hicieron 
otras semejantes que se verán en so lugar, particularmente las 
de algunos Obispos , condes y Caballeros de la ciudad y con- 
dado de Tolosa , que parecen en el registro fòleos 32 9 37 y 
cftros. 

CAPÍTULO XXI. 

Di las muchas y principales reliquias de Santos que se hd^ 
lian en la iglesia del monasterio de San Pedro de Roda^ 
con el catálogo de los Abades que he podido hallar de 
aquella Santa casa. 

L•ltL iglesia de este célebre monasterio tiene nn gran teso- Affo 93 j. 
}o en las reliquias grandiosas que posee. Primeramente se ha- 
lla en ella . el cuerpo entero de San Pedro eesorcista proahija- 
do y discípulo .que fué del príncipe de los apóstoles San Pedro, 
Ír los de Santa Concordia, San Lucio y San Moderando , que son 
os cuatro que. trajeron de Roma los tres primeros fundadores 
de este santuario llamados . Félix ^ Ponce y Epicinip ; y sien- 
do entre todos, siete santos , pueden ser otros tantos candeleros 
como los que vi6 el Benjamín de Cristo San Juan estando des- 
terrado en la isla de Patmos j^ que ardian y lucian delante de 
Dios nuestro Señor hecho hombre. No me detengo en declarar 
cual lo fueron en santidad y virtud estos líltimos, porque ya es- 
tá dicho en otra parte. De los cuatro primeros, los que quie- 
ran saber sus vidas y santidad , ahí están los Flos Sanctorumi 
allí los remito. Mas digo , que en dicha iglesia se halla la ca- 
pa pluvial que. usaba en< su jpontifical el Santo (dos veces már- 
tir por la iglesia Romana ) Tomas arzobispo de Canturía , y no 
fué sin providencia del cielo, que en la casa de San Pedro se 
guarde una- prenda del que supa dar la vida en prenda por 
la defensa de la suprema potestad y preminencia de la silla de 
San Pedro y cátedra romana , y en una casa en fin que ya 
ex fundatione et dotatione ^ tiene inmediata sujeción á la mis- 
ma Santa Sede y ásu Pontífice Romano. 

Guárdase asimismo en la sacristía de dicha iglesia , el cu- 
chillo con que. el apòstol San Pedro remendaba sus redes de ¡ 
pescar al tiempo que Cristo Jesús le llamó al apostolado , v otras 
reliquias de tanto valor y menos nombre , que fuera largc) con- 
tar y escribir. 

Las filiaciones que de otros conventos y monasterios tuvo 
este de Roda son, el de San Pedro de Guyára 6 Guayra ha- 
cia Tolosa , cuyos títulos hallé en el citado registro en ojas 32: 
el de San Pedro de Lumbers del cual daré noticia cuando ile^ 



•'• 



S» €Èi6meà mnwwÈÈàL• ps cáTALoffi. 

gaemofr a) atfò dé Cristo 107& ^ t el de Saa PaMa de Galot 
ea bs partes de Tolosa de qoe nay muchas esccitnnis ea el 
titado registro ea ojas. 29- y 30. 

I? £0 el catálogo de los Abades* que tuvo este monasterio^ 
ocapará el primer lagar Ildesindo- por ser el primero de ({oien 
se nalla memopia entre los qoe la fiíeroa.. 

2? £1 segoado fíié' Deos-Dedit, de qoien ya digüaios<joe R> 
iié en el afio 1020. 

3? Pedra 9^ qoe escribid qugánddse al papa Ksnedícto ocfir« 
w de loa traba[os, de soi monasterio^ ea los alfós de 1022^ 

Atfof. 



2f 






4? R^gimondb 6' Raymondb^ •.•.•.».• • • 1028.. 

t? Petrooio , alto de Gristo*. *. • •. m^ »• - - xo29*. 

? DeuS'Dedit segando*. ».•.«.•.•.•.••. 1030; 

Petronio sanado*. • •. •. • .^ «. • .^ • • 1043^ 

?. Pedro segond(K •.».•.».•.•.•. ^ «.•. «. io54^* 

9? Pedro* tercero.. ^•-•.^-•. •.♦.•-• 1063» 

10 Manfredo*. ^•.^.^ .. ^^^^. . . io8tK 

11 Ramon segando*. . •. ^ ^ ^ i^T^ 

12 Ramon tercero». ...... ^ «. 11501 

IQ GaiUelmo ....•.•• • •, - ^ • 11781 

14 Beus^Dedit teroero.^.. .. . ........ ^ . 12201 

Ray mando coarto*. ........ ^ .. ^ .. ^ 1^83^ 

16. Rajrmando qaioto 9. de Ponte..*. ^ ^ 0. . .^ 13021 

Aroaldo de Serrano.... *. •. .. .. . ...» 1308Í 

Berengoer de Rlos-Maertos 1$ Raizrmortis.. . 1334% 

19 Pedro- coarto... ............ .^ ., .. . . 1354- 

ao Ramon de Ponte segando*. .. ». .. .. .. . ^ ifiS^* 

ai Ramon sestO) de Sántario... .. *. ^ *. •. *. 14^7* 

22 Bernardo Stroeio. *. ......... . .. .. .. 1410.. 

23 Bernardo segando.. .. ... ♦. .. ^ .. ., .. *, i475<^ 

24 JoantRafa.^- *, .. •. .. .. ... .. .. ^ •. .. i$4Si¿. 

25 Tomas de Llopiá faé abad comendatario. • . 1548» 
a6 Gaspar de Yalle-Gomera ^. abad^^ propietario* *. 1572^ 

27 Francisco Garaips .^ .. .. .. 158a. 

28 Aïitonio' Gármona». ....... .^ .^ . .. 1586». 

29 Pedro laan Oesgfiell.. .. , . .: 1623%. 

Este esf el oiímero yaombre dé lós*^ Tenerablès Abades d* 
8f9el santuario , y annqae ha habido algnnos mas de lo8qa« 
aqoí. van nombrados^,. aO' me ha sido (i^sible por mas qae lo^ 
he dillgiçneiado hallar otros.. 

De machos de estos Abades* están^ los sepoteros ea el*mis« 
mo monaiterio;:y porqae así. kNN oseados do sos iasigaias 7 



&lBfta XIRr CAt» XXI. 53 

blasone» , eemo lo» epitafios por la aotigüedaé estáa borrados j 
oo pueden leerse bien 9 no he querido. continuar aquí sino 
algimos , dando noticia de otras eosas mas notable» acaecidas en 
nus tiempos* 

£1 abad Guilelma ,. qoe eomo vimo» gobernaba ^ aquel con^^ 
Tentó el año de Cristo 1078 , 18 del rey Felipe primero de 
Francia, seis dia» antes de la» calendas de abril, recibi<$ el alo- 
dio de Castellans en el territorio de Totosa , 7 la iglesia de 
£an Fernnn 6 Satnmino con lo» diezmo», primicia» y obfe- 
eione», de mano de unos-n^Ie» 6 ilustres caballero» ttamados 
Ramon de Altarriba y su esposa Engilbera con Pedro y Domin- 
ga su» hijo», eoo beneplácito de Nicela» su hermano de JRa* 

£1 abad Dem-DedHi primero de los de esté nombre , eir 
el alto 1 120 que fué et 11 del rey Luis el Craso ^ a&anzd del 
obispo Amelio de Tolosa ebnfirmacion de las^ iglesias de San 
Satunáflo de Castellar y de la de San Baudilio ^ la cuarta- par^ 
le de la de Santa María de Lupia, y k dé San Yolusian ¿te 
Corona, San Andrés de Vantanyachi, la de Feira ,. Santa Ma-^ 
lía ée Vilanova, la de Araval', la de Peyreilla,. San Vicente 
y &m Miguel. Consta todi»« esto en el registre , fóléo 33 ;« y en 
tt aíSo siguiente de Kiai recibió de Berengne? obispo de Ge* 
roña la iglesia de San Miguel. Consta del citado registro fó« 
leo JE9*, me en el año 1123: recibió de Donato de Villadagnt 
el alodio de Malapera con su iglesia (^en. que antes habia ha* 
hitado un hermitafio llamado bernardo ). y si» diezmos». En el^ 
año de 1127, >Eamon de Arnallo^ y su» muger Baicillona le- 
dieron en* dote de un* híjp monge , la iglesiar da San Pablo* 
de Galos ; y en el siguiente que fué el de 1 128 , recibió de ma- 
no de Pedro do Guayrano con vohintad de A^nelio obispo de 
. Tolosa» ,^ todo lo que consta en ojas 32. del> citado registro. : 

£I abad' Berengario de Ríos- Muertos , alcanzó del papa*. 
Juan XXTí permiso y ¿acuitad para sí y lo» suyos de tener al- 
tar portátil y celebrar 6 hacer celebrar en su presencia en Ich 
gar decente. Despachóse bula de esta gracia y . favor en kñr 
ñon á 25 de la» calenda» de marzo del atio 17 de su ponti- 
ficado én que corría et^ de 1334 del' Sahradoit; Privilegio es este' 
que se concedia á' pocos Priucipe» ;. de donde se saca la esti^ 
macioa* grande que haeian los- Papas, de la casa de San Pedro 
de Roda- y de su» Abades.. Tiene este Abadí »u^ sepulcro de 
mármol labrado: la hechura del arca e» combada, y está le* 
Tantada en^ alto sobre la esquina de una pared, y en lá uoai 
y otra cara sor vé la- figura del Abad esculpida en el mismo > 
aiáemol^ revestido d^ pontifical;, y^ á los cabos de dicha arca,, 
esculjjido un. esoodo. que tiene, al medio, un. Iison rampaote j y; 



\ - 



54 CRÓNICA UNIVUSAL Dl CATALuUa. 

en la orla seis emees háeia arriba , una en cada parte 9 y la 
eesta en el postrer logar 6 punta del escudo, y en cada par- 
te al derredor unas letras que dicen de la manera que sigue: 

f Híc jacet etc. (ut in meo floscolo 1334 )« 

Ramon de Ponte , el segundo de este nombre , tiene su se« 
pulcro levantado del suelo dentro del capítulo en la pared con-* 
ira la iglesia , y su figura esculpida en el mármol y revestida da 
pontifical , cuyo epitefio comienn así : 

» 

Mortuus est Ule etc. (ut in meo flosculo 1358). 

Ramon de Ponte , primero de este nombre 9 está sepulta* 
do en el clau8bt> , frontero al capítulo , en la pared. Ertá su 
figura esculpida en la lápida , y en los estremos de ella un escu- 
do que al medio tiene una puente por blasón , y en el espa^ 
tío que hay desde la cenefa de la casulla que llera de ponti^- 
fical 9 se descubren ocho cruces 9 dos en cada hombro y cuatro 
por abajo , y á los pies dos culebras 9 y en la boca de la del 
lado izquierdo viene á parar la punta del báculo pastoral, y 
finalmente al derredor de la lapida y figura está esta letra ; 

Anno Ghrísti M? GGG? II? teido idus septemb» 
Obiit Dom. R. de Ponte 9 ABBAS. 
hojus lod Q. V. J. impetravit insignia. 
Fecit Gapellam in qua duos Presbíteros 
instituit et daas candelas 9 et (ut in flosculo 1302). 

El abad Arnaldo de Serrano que muríd en el aíío de 13089 
tiene un bien honrado sepulcro junto á la puerta que entra al 
claustro 9 sobre las gradas 9 en ¿1 está de relieve 6 de medio 
relieve su figura vestida de pontifical 9 y dos ángeles que ha- 
cen como que quieren subirle al cielo 9 y el epitafio de dicho 
sepulcro dice: 

Anno Dominicas Incarnationis MGGCVIII? XV? 
Kalendas angustí obiít Rev. Pater Dominus Fr. 
Arnaldus de Serrano abbas hujus monasterii: 

ejus anima requiescat in pace. Amen. Q. M. 

El abad Strucci 6 Estrucío 9 del cual tengo visto el testa* 
mento hecho en el castillo de Marca el primer día de julio 
del ñtío 1410 entre las escrituras de la Abadía que guarda 
Juan liobet notario páblico de Castellón de Empurias, nos 



I, 



L•iBio mu CAP. zzi« 55 

dioe muchas cos^s , de las caales pondré aqaí las que mas y me« 
jores me parecieren hacer á iní proposito. Lo primero , des- 
pués de alganas mandas , hace una moy particolar de cín* 
cuenta florines de oro de Aragón á Ramoñ Dalmau hijo de 
Ramon de Torroella de Mongrí su pariente ; y los da en agra- 
decimiento por los muchos trabajos que de día y de noche na* 
bian tenido en guardar el sacro palacio de Avidon en tiempo 
en oue estuvo cercado y sitiado en él el papa Benedicto XIIL 
Después de esta manda hace otra de cuatro sueldos á ca* 
da una de las monjas dé Santa Clara de Castellón , paraque 
seguida su muerte le rezasen tres partes del rosario. Y final* 
mente lo que hallo mas importante , es mandar que fuese su 
cuerpo sepultado en la iglesia del monasterio ante el altar 
mayor fuera de la reja , y que en la lápida fíciese puesto este 
epitafio^ 

Hicjacet Fr. Bernardas Strucci oriundus à tilla Cas• 
tillmis EmporHarum^ Decretarum Doctor ; aui primo fuit 
monachus istias monasterii et hostelariás^ infirmar ios ^ ope^ 
rarias^ cancdlarias incliU Joarmis Comitis Emporiaramt 
fuit Abbas monasterii de Rosis^ deniqae Abbas Sancti Ste^ 
phani Balneolorani , et idtinio fait AbÒM istias monasterii 
et Capitaneas Sacri Palatii Apostolici Amftonensis tempore 
obsidionis Domini nostri Benedictí papa decimi tertii , pm* 
decem annos ; cajas anima reqaiescat in pace. 

No parece este letrero de puro gastado , por estar en lugar 
j pasadizo de la multitud de la gente que acude en tiempo del ' 
jubileo que tengo referido; pero pues yo le hallé en su testa* 
mento , lo he querido referir en este logar. Este venerable 
Abad filé de ilustre prosapia según parece por los antiguos y 
suntuosos sepulcros, que levantados en alto, se hallan de varo* 
nes ilustres de esta familia , en la iglesia mayor de Santa Ma- 
ría de Castellón de Empurias (i). 



( I ) Ya no exi8(« este celebra monasterio dt San Pedro de Roda , ek 
decir el edificio que describe el Cronista situado en la montafia de Armen 
Roda, paeseí dia ío de diciembre de 17999 fué abandonado por ios mon^- 
get qoe se establecieron eu el lugar de Villasaera en el centro del Am- 
pordan 9 de donde con Real aprobación se trasladaron ai nuevo monas- 
terio de la villa de Figueras el dia 11 de octubre de jSiS donde actual- 
Beote residen bajo la misma denominación* }Nata de los Editortu 



L 



$6 CRÒNICA imiVUSAIr DB CATALUÑA* 

CAPÍTULO XXI. 

De como los candadas de Bmjmrias y Peralada fueran de 

un misma Señar en ¡a cancwrrsncia de ¡as añas de Crh-' 

ía 935 y en adelante^ y de cama la villa de Peralada fué 

puesta baja la nrateecian del cande de Barcelana , si aien 

. que esta na fue hasta el aña de 1 134- 

Afio 935* Xjscríbieodo ea los capítulos pasados del oonTento de San 
Pedro de Roda, nominé alganos eondes bienechores de aoiiel 
saotoario , qae faeroo Seoiofredo , Giiifire , Gaafredo y so hijo 
el obispo Sutfarío 9 y tras de estos nombré á los condes Ugo y 
Vnisla sa mnger, con Gansberto, y fioalmeote á Poncio y á 
Adales sa mager, sin declarar precisamente de donde eran Se* ^ 
dores , ni de qae iglesia el obispo Sufiario ; paes como aque- 
llas escritoras no lo decían 9 y para haberlo de declarar había 
de hacer ana grande arenga con qae habiera quebrado el hilo 
de la relación 9 fa¿ forsoso reservarlo para otro lagar y cuando 
se tocaren muchas cosas que darán luz para decirlo con mns 
pantoalídad y acierto. 

Llegándome pues al intento digo : que imagino y aun ten- 
go por cierto que el conde Seniofredo 9 de qaien se ha hecho 
mención en las relaciones de las cosas de San Pedro de Roda 
y particularmente en el capítulo catorce y por los a((os del Se« 
fior 934 9 fué el de Barcelona 9 hijo mayor del difunto 
conde Mirón 9 y sobrino del conde Sutfer que aun gobernaba á 
SM>mbre de sus sobrinos. 

Los eondes Goifre 9 Gaufredo9 Ugo y Poncio juzgo por cier- 
to que lo fueron de Empuñas y de Peralada juntamente. Que 
lo fiíesen de Peralada 9 sácase de lo mucho que de aquel Mu- 
dado dieron al monasterio de Sao Pedro de Roda 9 pues á no 
Stf así es cierto que no pudieron haber dado tan gran parte 
de él. 

Otro sí : aunque consta de muchas escrituras que hubo con- 
dado de Peralada y de Empuñas 9 no he hallado hasta aquí 
que los tuviesen personas diferentes á un mismo tiempo ; antes 
bien algo mas adelante 9 por los affos del Seffor de 1 134^ ba- 
ilaremos qne tres hermanos llamados Gausberto de Peralada9 
Ramon de Torrellas y Eimeñco9 siendo Sefiores de la mbma 
villa de Peralada ¡^ porque su Seílor el conde Ugo Ponce de Em- 
puñas les hada algunas vejaciones 9 y no siendo noderosos pa- 
ra resistirle , posieron la villa y sus personas y haciendas ba- 
jo el amparo y protección del conde de Barcelona Ramon Be- 
irengoar el IV (omo lo be leído en el fi51eo 22 del 2? libro 



] 



tiiRO xin. ÇA9. xxu 57 

grande de los feudos del archivo Real de fiarcelooa: y también 1 

consta en otra carta ^ que tres afios después habiendo mediado 
machas contiendas entre dichos condes IJgo Poncio de Empa- 
nas y Ramon Berenguer de Barcelona , se firmaron las paces 
entre dicho Ugo Ponce de ona parte y Ramon de Peralada y 
Eimerico de otra ( sin hacer mención del otro hermano 6aas« 
berto , no sé porque ) haciéndose firmes y sin engaño , y que 
los Peraladas prestasen pleito y homenage al Conde ^ y recibió* 
sen sn moneda en aquella villa de so Señorío; y por consi« 
guíente de aqoi tenemos qoe el conde Poncio de Empurias lo 
era ígoalmente de Peralada, pues ya se sabe (conforme respon- 
dió Cristo Señor noestro á los judíos coando le pregontaron si 
era lícito dar el triboto á César) qoe admitir las monedas es 
propi a seítal de sojedon ; y en proeba de esto mismo , me acoer- 
do naber dicho ya en otra parte que al vizconde de Rocaber- 
ti se le mandé admitir la moneda del conde de Emporiaa so 
Señor. Pero vamos al caso« 

Tras de estos conciertos hallamos qoe al cabo de algonos 
años estovo la villa de Peralada en poder de la Corona Keal, 
y qoe el rey D. Alonso hijo del propio conde Ramon Beren« 
goer y de Doña Petronilla ( hija qne fué de D. Ramiro el mon• 
ge ) la díé en feodo á Bernardo de Navata y á Bronisenda so * 

moger hallándose en la misma villa de Peralada por el mes de 
abrU en el affo 119O9 como consta en el libro 2? de los feo-* 
dos ; de manera , qoe consta qoe los condes de Empurias se te- 
nían , y eran Señores de ambos condados de Peralada y Em- 
porias. 

Saco también esta verdad del discurso siguiente. En el ci« 
tado libro grande del monasterio de Roda qoe contiene mo- 
chas donaciones y bolas aposfaáicas , hallo ona escritora qoe 
dice, que habiendo libado Pedro Dalmacio abad de San Pe- 
dro de Roda con todos sos monges delante del conde Poncio 
y sos Príncipes ( que creo quiera decir sus dos hijos Poncio y 
Grausberto) y del juez llamado Marcos, y de otros muchos qoe 
estaban en piíblica audiencia , quejándose á dichos Condes di* 
jeron : qoe ciertos hombres , que no nombra la escritura é im- 
porta poco 6 nada saber ^ injustamente lea habían osurpado las 
tierras de viñedo sitas jonto al castillo de Mirallas, qu¿e Gau• 
fredus Comes ctvus vester et Gausbertus pater ejus dedit ad 
pr^libatumCcenobium^ qoe el conde Gaufredo éWifredo aboe* 
lo de Ponce y Gaosberto padre de Gaofredo , hablan dado al 
monasterio. Otorgóse esta escritura siete dias antes de los idus 
de abril del año trece del rey Enrique de Francia qne corres- 
ponde al de 1043 ^^ Cristo ; y como en el capítulo precedenr 
te hemos hallado ya en el de 1063 , 20 años despoes de 
TOiío rii. 8 



L 



58 CR4$NICA ÜNnrttSAL OB CATALUÑA. 

esta querella, al mismo Conde qae realmente lo era de Pera* 
lada y Empurías , y observemos que este fué nieto y bisnieto 
de los condes Wifredo y Gausberto que hicieron las donacio- 
nes de tierras sitas en el condado de reralada referidas en los 
capítulos precedentes , en los altos 9^8 y 974 ; bien pues se 
seguirá que cuando dichos Condes las hicíerou, eran Seflores de 
ambos condados de Empurias y Peralada. 

Otro sí: tengo vbto en el citado libro grande de Roda 
que en el mes de agosto , diez dias antes de las calendas de ae« 
tiembre del ado 17 del rey Roberto de Francia, que correspon- 
de al de 10 13 del Salvador, los referidos condes ligo y Vuisla 
(interviniendo entre otros testigos el visoonde Dalmacio y la 
vizcondesa Oda ) acensaron un alodio á dicho monasterio , re- 
servando para sí cierta parte de tierra que les pertenecia a(¿ 
me subscripto ügo Comité per voeem meorwn parentum et 
ad me Vuida per meum decimum : et est predictum alo^ 
dium in comitatu Peralatense in valle Aguiliana in loco 
quem vocant Campum Audericiun es decir, al Conde como 
á heredero de sus padres y á la Condesa por su décima , sito 
en el condado de reralada en el valle de Agullana y Campo 
Auderico. Este conde Ugo y Vuisla fueron hijo y nuera de 
Guifredo, y padres de Ponce que fué conde de Empurias j 
Peralada juntamente , y dicen Ügo y Vuisla que lo que daban 
al monasterio les pertenecia , al Conde como á heredero de sa 
padre y á la Condesa por su décima; luego aquellos padrea 
y abuelo v visabuelo condes de Empurias y Peralada , lo eran 
como lo fué Ponce su hijo. Que Guifré fuese hijo de Gaus- 
berto ya consta en este capítulo por la carta del affo 1043 , y 
que de Guifré lo fuese el conde IJgo, no solamente se saca de 
la carta que firmaron en el mes de agosto del año 1013 Ugo 
y Vuisla diciendo que aquella tierra la daban propter Dei 
amorem et remedium animce quondam borue memoria Gau^ 
fredi comitis por amor de Dios y remedio de la alma del muer- 
to Gaufredo conde de buena memoria ( que en tenerla de él pa- 
rece argüir hacerlo de obligación filial ) sino que también cons- 
ta claramente en otra escritura de donación , que los mismos 
Ugo y Vuisla firmaron cinco dias antes de las calendas de no- 
viembre en el atfo 18 del rey Roberto que corresponde á los 
de 10 14 del Salvador, en la cual dicen que dan á la casa de 
San Baudilio y á la de San Pedro de Roda ciertos alodios yer* 
mos y de labranza sitos en el condado de Peralada cabe al mo- 
lino de Balascon , que el «onde Wifredo habia dado á dicho 
monasterio; y esto pro quondam Gaufredo comité genitor e 
nostro por el alma del conde Gaufredo que le engendró. Eita 
escritura se halla en el citado libro grande n? 223^ 



LiBKo xitr. CAP. xxn. 59 

De manera que hemos venido i sacar en limpio , que pues 
Guifré fué abuelo de Poncio y padre de Ugo , necesariamente 
el Ponce habia de ser hijo dfe Ugo, como realmente lo fué 
aegun ha aparecido en este capítulo por la escritaradel afío icx)g 
y en el precedente por la del de 1039. Así cae, pues este Pon- 
cio fué ciertamente conde de Empurias y Peralada , como co- 
sas que le pertenecían por herencia de sus padres , parece po« 
demos argüir que ellos lo hubiesen sido también , y así es que 
dispusieron de las tierras de aquel condado. También se verá 
esto evidentemente de la donación que hizo la condesa Voisla 
en el aíto 1060 á la iglesia de Gerona en que llama á Ponce hijo 
suyo y de Ugo 9 y dispone de algunos alodios en ambos con* 
dados. 

Finalmente que estos condes lo fuesen de Empurias , resul- 
ta de otras dos escritoras auténticas que he visto de aquella 
casa; la primera es un largo y arrollado pergamino que con- 
tiene las quejas que Ramon abad de San P^ro dé Roda dié 
contra el conde Ugo Poncio, y las respuestas del conde des- 
Dues de pasada la guerra de los franceses en tiempo del rey 
i). Pedro II de Cataluña y III de Aragón. Entre otras que- 
jas que dié el Abad fué , quod borue memoria dominus Gau• 
fridus quondani Comes Empuriarum^ eum consensu Suniarii 
fila sui episcopio dedit monasterio Sancti Petri Roden, amo• 
re J)ei et in remedium anima stue^ castrüm tfuod ab an- 
tiquo de Verdario etc. que Ugo Poncio habia quitado al mo-. 
nasterio el castillo de Verdera que el conde Graufredo de Em* 
purias y Sunario obispo su hijo le habían dado. La segunda es- 
critura que tengo vista , se halla en la escribanía y notaría de 
lüs jurisdicciones de la misma abadía que rige Juan Lobet no- 
tario piíUico de Castellón de Empurias, y es la encomienda 
que el abad Bernardo hizo de la capilla de San Baudilio á un 
sacerdote llamado Antonio Rostoll á 20 de agosto del aüo del 

Setfor de i4759 ^^ '^ ^^^^ ^^^ ^^^^^ palabras: Considerantes 
et atiendentes ecclesiam Sancti Baudilii martiris Christi si• 
tom etfundatam intraparochiam Sanctce Crucis Roden, in 
valle Tahellaria sive Sasalaria , nobis et dicto nostro cce- 
nobio tam ex dono et oblatione Gaufredi Empuriarum co• 
n^itis eji^que filii Suniarii presulis^ quam ex confirmatio* 
ne et nova concessione sanctissimi bona memoria Joannis pa- 
pa 9 quam aliis Justis et canonicis et legitimis titulis ple- 
no Jure pertinere et expectaré , prout de dicta donatione seu 
concessione et oblatione constat instrumento publico seu carta 
pública donationis acta et exarata secundo nonas januarii 
anno Trcibeationis Christi nongentessimo septuagessimo quar- 
to. De manera que por todo lo que habemos dicho consta muy 



6o OLÓNIÇA VmfWRMAh DB CáTALUÍf A« 

claramente , sia dejarnos duda alguna , que los referidos con- 
des de Empurias y especialmente Gaufredo 6 Guyfre junto con 
el obispo Sudario su hijo , dieron al monasterio de San Pedro 
de Roda el affo 974 ^^ '^ Trabeadon de nuestro Setfor y re- 
dentor Jesucristo, le( capilla de San Baudilio y otros dotes, y 
que ya antes le habian dado el castillo de Verdera siendo con* 
des de Empurias 9 y por líltimo que real y verdaderamente lo 
habia sido Gausberto , y Ugo y Ponce hijo y nieto que fueron 
del mismo Gaufredo. Falta satier ahora de que iglesia fué obis* 
po este Sudario 6 Suniario de quien hemos tratado y hecho me- 
moria tantas veces en los capítulos precedentes y en el propio 
de este libro. Respondo á esto 9 que sino yerra mi especula* 
cion , sin duda lo fué de la ciudad de Helna» 

CAPÍTULO xxni- 

De como los condes marido y muger SuAer y Richilde se 
mostraron magnánimos y generosos con la iglesia catedral 
de Barcelona siendo obispo de ella Guillerano : y de co^ 
mo tuvieron estos Príncipes tres hijos varones , dos llamar 
dos Armengoles , uno de los cuales fué obispo de ürgel y 
Santo ^ y el tercero se llamó Borrell. 

Afto 936. jAegíá el obispo Guillerano la Iglesia Catedral de Barce- 
lona por estos tiempos en que corre nuestra Crònica , ráanda 
á los 17 de mayo del aíto 9 del rey Luis Trasmarino ^ que 
según Tarafa corresponde al de 935 y según Tillo á los 936, 
los condes Suñer y Richildis que gobernaban el candado de 
Barcelona por la tutela de los pupilos hijos de Mirón , 6 mas 
bien según mi opinión, por voluntad del difunto conde 9Ii« 
ron como ya dige en su lugar ; dieron á este Obispo y á so Igle- 
sia todos los alodios que habian comprado de Pancarío hijo de 
Flavio y de su muger Trasegonda , sitos en el término de la 
villa de Caldes de Monbuy en el Vallés , en los líltimos fines 
de los antiguos pueblos Sedetanos. Diéronle también el diez- 
mo del sedorío directo que tenian sobre las Raficas de Tor- 
tosa 9 cuyos derechos debian de haber quedado al fisco Real 
desde el affo 809 en que los moros de aquella ciudad fueron 
vencidos , y después estos mismos derechos debieron pasar por 
el beneficio que el emperador Carlos Calvo hizo á nuestro con- 
de Wifredo el velloso^ y según esto no se habian perdido á 
pesar de la guerra que Wifredo el primero tuvo contra el rey 
moro de Tortosa. Hicieron los Condes esta donación para re- 
parar la fábrica de la casa de los candnígos de Barcelona , que 
pienso quiere decir la Calonja que está en la plaza de la Igle- 



LIBRO xiir. CAP. xxm. 6 1 

Aa Catedral ; y de tal suerte lo disponen , qoe quieren que las 
primeras rentas sirvan para bien y remedio de sus almas ^ y 
en sufragio de la de sus padres los cohdes Wifredo y Guiñe- 
dilda) del difunto Borrell normano del Conde , y sus hijos Er- 
mengardo y Borrell. Hállase esta escritura en el archivo de la 
misma Catedral donde remito á los curiosos que la querrán ver 
estensamente ; y de este acto de donación resulta , que la Ca- 
loiqa 6 casa canonical estaba muy de atrás fundada , ya desde 
el tiempo del emperador Carlos Calvo , y que ahora tuvo nece* 
sidad de nuevo reparo. ( i ) Hallaremos de esto harta memo* 
ría en diferentes lugares. Colfgese también de esta escritura que 
el conde Sufier tuvo dos hijos llamados Armengaud 6 como 
decimos Armengols, pues aqui hallamos el uno de ellos ya muer- 
to y el otro vivo y hecho obispo de Urgel (2). Y aun mas 
hallo 9 que tuvo otro hijo llamado Borrell y que ya había en es- 
te tiempo muerto; así lo siente Diago , y se verá tratando de 
la consagración del templo de San Pedro de las Fuellas de Bar- 
celona. Infiérese mas adelante , que este conde Suder tuvo unr 
hermano llamado Borrell , de quien me he acordado al hacer 
memoria 6 comemoracion de los hijos del conde Wifredo el 
velloso , que por mas discursos que otros quieran hacer , nin- 
guno hinchara bien el buche de la razón , que llegue á tener 
contento el discurso del entendimiento con sola apariencia de 
la verdad ; porque decir que éste fuese el propio Wifredo que 
morid atosigado 9 y que se llamase Borrell (3) tomando este 
lenombre como lo tomaron otros Condes que sucedieron des- 
pues , no es posible ; porque ni él se lo tomó en su testamen- 
to , ni lo leemos en la lápida de su sepulcro 9 ni el conde Su- 
Ifer su hermano se lo dá en esta escritura , y cuando tal fuera, 
en una ií otra parte halláramos algun rastre de ello. 

Mas observo , que el aff o en que murió el rey Odón , 6 en 
el siguiente en que se sacó el traslado del privilegio que en el 



( I ) No dice la etcritan , qae hemot TÍtto , ad reparandum tino ad 
€on»truendum Çanonicam* Véaae etta escritura eo el apéndice de Marca 
Hisp* ndm. 81 y cotejeae con lo que dice el Cronista en éste capítulo. 

(a) Marca Hisp. apéndice ndm. 8t. Parece qoe el Cronista no vid 
•sea c^riiura , pues con solo verla se convencerá cualquiera que solo ha- 
bla de on hijo Armengol 6 Ermengardo ya difunto, y no del obispo de 
Urgel de este nombre San Ermengol , que por mas que digan el Cro- 
silsta y Diago , fué hijo no del conde Sufier sino del viaconde Bernardo. 
Véase el Vlage literario de Villanueva tomo 10 ptfg. ia9 y siguientes. 

( 3 ) Ea cierto que el conde Sufier habla aquí de sv hermano Borrell 
Afumo; pero sepa el lector que este Borrell, conforme se .verá en nues- 
tra Genealogía ^ tñ 'D. Wifredo II que tuvo este sobrenombre , con el 
4|oo ha confundido á todos nuestros historiadores 5 incluso el mismo Cro- 
álsta que no vio los docomentos que nosotros. Ñota$ de lo$ Ediiorcim 



62 CRÓNICA ONIVBRSAL DB CATALOffA. 

de 944 ^1 ^7 Garlos calvo había dado á los barcelonesas ( i ), 
aun no habia moerto Wifredo el velloso ^ coya muerte y sooe^ 
sion de Wifredo el tercero su hijo no acaecieron hasta el de 
912 de Cristo. De aquí es, que Wifredo tercero no podia ser 
el Borrell que se nombra en el exordio de aquel traslado. Qoe-^ 
remos no obstante valemos de dicho exordio , porqne concoer-? 
da perfectamente con la donación de Suder t ilíohilda qne ¿a-r 
ce también á Borrell hijo de Wifredo ; y habia de ser así sien- 
do hermano de Sutfer, pues que los dos lo eran de Wifredo 
tercero que murió atosigado con ?eneno ; por consiguiente es* 
te Borrell no pudo ser el mismo Wifredo tercero. Ni es de ad- 
mitir como creen algunos, la opinión de Diago que loatribuyeá 
error del escribano 6 notario que copitf este acto 6 privilegio 
escribiendo Borrell por Wifredo; porque ni alU hubo error, 
como procuraré mostrarlo con algunas evidentes racones , ni creo 
hubiese hombre de tan corto entendimiento que copiando una 
escritura escribiera Borrell por Wifredo. De donde pienso , quo 
no hay que andar bamboleando ni poner las cosas que sqn cía* 
ras en pleito ni cuestión ; sino decir y conf&Mir , que este Bor- 
rell fué hermano de Suder é hijo natural y de legítimo ma-r 
trimonio de Wifredo el velloso y de Gunedíldis nuestros con* 
des, pero que no tuvieron noticia de él los pasados historia- 
dores. Finalmente nos consta que ya habia muerto el obispo 
Teodorico, pues tenia el obispado de Barcelona Guillerano; y 
así no es posible lo que Zurita y Diago digeron , que Teodoñ» 
co viviese por estos tiempos ( por lo menos sentado en la silla 
y cátedra pontifical de esta nuestra ciudad de Barcelona) ni 
que como é tal en el atfo 940 de Cristo nuestro Sefior ¿leae 
visto ni hallado en el concilip de Fuen Cubierta en Narbona, 
del cual escribiremos luego. 

Y advierto , que en el gran salón del palacio episcopal de 
Barcelona está errado el orden poniendo la efigie de Guillerano 
antes que la de Teodorico, habiendo de estar al contrario; y si- 
no me vale en esta ocasión lo que advertí en otro lugar por 
disculpa , piíblicamente y aqui por escrito me retracto , pues sé 
que es virtud el retractarse , y vicio detestable y digno de abo- 
minación el ser porfiado en los errores ( 2 ). 

( I ) y^ase i Diago fíist. de los conde» de Barcelona Ibl. 58 , él 
qolere eofenderse ua poco lo que dice el Crooitia , y aoo aai no logra* 
rá el lector aparar la Terdad de eitoa hechoi, sobre loa que oot remití- 
moi también i nuestra Genealogía, Por iapugoar aquí el Crooiita la fri- 
ta que el P. Diago achaea al efcribieote , incurre eu el error de no re« 
conocer en W^ifredo tercero el aobrenombre de Borrell que realmente tOTo. 

( ft ) Eitamofl bien ciertoe , que si el Cronista hubiese visto loe dof ttOMO- 
tos que citamos en nuestra Genealogía , refundiría ó corregiria codo tut 
pítalo. Suspenda pues el lector su Juicio basta enterarse de aquella. 

Notae de loe Ediiorei. 



Limo xm. CAP. xxiir. ^3 

Este obispo Guillerano fué varón de buen pecho 7 de va* 
lor , intrépido , valeroso y guerrero contra moros ; porque á su 
gasto , y á costa aun de su esposa é iglesia , hizo todo cuanto le 
fué posible , y aun como suelen decir , mas que hombre al- 
guno en valer al conde Süñer en la guerra que hacia contra 
moros en el Panadés , después que como digimos arriba levan* 
tó y basteció el castillo 6 fuerte de Olèrdola èii aquella co- 
marca; y así favoreciéndole el Obispo , vencitf á los moros 
de la fuerte torre de la Granada á un cuarto de legua ò poco mas 
de Villafranca del Panadés , de la cual torre hizo donación en 
franco alodio á su iglesia. 

CAPÍTULO XXIV. 

De la ccmagracian de la iglesia de San Martin en el tér- 
mino ó territorio de los Abiliarios , hoy llamado de las 
Abejas \ y de como los condados de Rosellon , Empurias 
y Peralada estuvieron todos en mano de un mismo Señor ^ 
y quien fué éste. 

Ijien creo se acordarán mis lectores de que en el capítu- Año 939. 
lo 18 de la segunda parte de esta Grdnic», libro octavo, y años 
de Cristo de 778 , tengo escrito que entre otras tierras que 
dio el rey C^los Magno á Libencio y Asinarío fundadores 
del convaito de San Quirze 6 Quirico de Colera , fué un ter- 
ritorio llamado de Bausitges , que después perdiendo este nom- 
bre se llamó Abiliarios (hoy las Abejas) cuyo territorio ha- 
bía sida algun tiempo de pertenencias del castillo Tolón , que 
hoy llamamos Peralada , en el cual aquellos religiosos con sus 
gentes fundaron la iglesia de San Martin. Le falta pues saber 
ahora , que como por las guerras y correrías que hicieron los 
sarracenos en Catalutfa por espacio de los 152 años , poco mas 
6 menos, que pasaron desde entonces hasta esta circunferencia 
de los 939 en que corre nuestra Crònica , 6 por la misma an-^ 
tigfledad 6 flcja devoción de los fieles, se hubiese caído por el 
mielo ; un sacerdote llamado Teodosindo , movido de zelo san- 
to y de espíritu del cielo , volvió á reparar 6 edificar aquella 
caída fábrica y suntuoso templo. Perfeccionado ya y dada la 
líltima mano, procuró el mismo Teodosindo que fuese consa^ 
grado , y rogé amorosamente á algunos Prelados lí Obispos que 
tuviesen á bien consagrarle aquella iglesia. Alcanzólo, y seña- 
láronle dia, que fué el 14 de diciembre ( 19 de las calendas de 
enero) en el año 11 del rey Luis el Trasmarino hijo que 
fué de Carlos simple , que corresponde al de 939 ó ^o de la 
encarnación según la escritura que sigo hallada eutre las po- 



64 CRÓNICA VHintMI^ n CATAIrUtfá. 

cas qae he aleansado á rer de la« de aquel cdoveoto de 8aa 
Quirze. 

Halláronse presentes i esta coosagracion el arzobispo de 
Narbona Ermengardo , Soniario obispo de Helna , y Gondema* 
ro obispo de Gerona , qae fué el segundo de este nombre , y 
con ellos el conde Gayfredo 6 Gaufredo. HLbo la M>lemnídad 
de la consagración el obispo de Gerona, y dotaron la noe?a 
desposada algunos buenos sm^rdotes y fieles cristianos de nie* 
nor clase*, que no importa ahMa traer aquf sus nombres: 
y confirmáronla con sus dotes el obispo de Helna y después 
el arzobispo , y tras ellos Gayfredus comes Gratia Dei Entf 
puritarum et Petralatensis et Rossílionensis etc. , Gayfredo 
por la gracia de Dios conde de Kmpnrias , Peralada y Rose* 
Uon. Hoy está esta iglesia yerma , no sé á culpa de quien« 

Concluido he con lo qoe toca á la consagración de la igle- 
sia , pero á ocasión de la escritura de que hize comemoracton 
arriba , importa advertir algunos puntos. Sea el primero , qoe 
supuesto vimos á Gotmaro obispo de Gerona intervenir en di* 
cha consagración en el atfo de Cristo de. 940, habremos de 
decir el descuido que cometió quien escribió el catálogo de los 
obispos de Gerona dando á este Prelado por primer afio de su 
pontificado el de 940. £n orden al segundo punto , preciando 
en lo que es justo y se debe esta escritnrajr piíblico instra* 
mento , he querido poner la firma del conde Gayfredo á lo lar* 
go y así como está escrita de su mano y nombre , intitulándose 
conde de Empurias , Peralada y Rosellon ; porque con esto y 
la correspondencia del ailo del Selfor con el de los Reyes dle 
Francia que se ha puesto al principio , tendremos luz y on pun- 
to firme para inteligencia del tiempo y personas qoe en dife- 
rentes escrituras se intitularon Condesde los tres Condados úa 
poner año del Seífor. 

Y con esto aífadimos un Conde mas al catálogo de los de 
Rosellon, supliendo los trabajos del Dr. Bosch que desde el 
año 920 en que puso á Gerardo por conde de Rosellon, has- 
ta el de 981 siguiendo á Zurita , no hallé otro conde en aquel 
condado ; pero yo hallo este de por medio el cual ponço por 
ahora, aunque mas adelante hallaremos estos Condados juntos 
en un mismo Conde y Señor , y esto por muchos años. 



UMÒ xm. e&p. xzT« 65 

CAPÍTULO XXY^ 

Del Cmcilh prwincial que $$ celebró en la Galia gótica^ 
el cucU se tuvo en Fuencubiert^ en el territorio de Nar^ 
bona ; y de la sentmoia que se di4 para dar fin al lar* 
go cisma çp4e movia Adulfo intitulándose, obispo de Pa- 
llars. 

V/frecí en. el capítulo primero de esta Parte. y principio del Afio 94». 
libro XIII , en el año primero del señorío del conde Mirón , qae 
diña el fin y conduaion que tovo el enfadoso cisma que mo- 
tío Adolfo obispo de Paliara contra Antigilo obispo de Urgel. 
Prometí allá que diría algo del GonciUo que se tuvo en Fuen* 
cubierta, tierra de Narbwa, y de Ja sentencia que dio para 
dar fin al Ifirgo cismit que movió. Adulfo, y de los Prelados 
^e se hallaron en él. Digo pqes que se celebró en el año 
040 del Salvador este Concilio provincial en la Galia Gótica 
Narbonesa , en el lugar de Fuencubíerta é iglesia del mártir 
San Julián , y que en ól se hallaron presentes algunos obispo8> 
de e^te principado de Cataluña que fueron : 
Antigilo de ürgel, 
Eudericç de Barcelona, . 
Guigo de Gerona, 

Adulfo que se intitulaba de Pallars ; 
y como la ciudad de Tarragona estiiba yerma y desolada, ya 
se sabe que los derechos metropolitanos liabian pasado á la igle- 
sia de Ñarbona, donde acudian los obispos catalanes. 

Mandó juntar ,^te Goncílip d ^r^bispo Arnusto que en- 
tonces era metropolitano narbonense ; en él se trataron diferen- 
tes cosas que dejo para acudir á lo que toca al asunto de nues- 
tra Crónica, y es: que como se hallasen presentes Antigilo y 
Adulfo que estaban en el cisma y división referida arriba y en 
el capítulo primero de este libro 7 año 917, pareciendo á los 
santos Obispos y Prelados qtie ya oabia durado demasiado con 
23 años (que aunque fueran dias habría sido mucho) siendo 
aquel tribunal eompétenfe para' esta causa ; determinaron oídas 
las partes que estaban presentes, dar el debido fin al cisma, 
y por bien de paz acabarlo con la siguiente decisión, ^ue aun- 
que en verdad la iglesia de Urgel, de muchos siglos atrás es* 
taba en posesión de ejercer el ministerio y oficio de Obispo en 
aquel territorio y condado ( hoy marquesado de Pallars ) mas 
con todo, para evitar algun escándalo grandioso ó el mal suceso 
que podia nacer de la deposición ó remoción de Arnulfo, que 
éste se intitulase obispo de Pallars y gozase de aquel título y 

TOMO r//. o 



66 cRátnck imimRSAif di cataluíÍa. 

territorio de por v^da , pero qoe despaes de sa maerte 6 tras- 
lación á otra iglesia 9 nadie róese osado ni atrevido ponerse en 
tal pretensión ni asomarse á ella : ordenando de presente j pa- 
ra lo venidero ^ qae toda aquella comarca ooo stis iglesias y fe* 
ligreses , desde el panto en qoe eajese la vacante 9 se diesen 
por unidas y vaeltas á la antigoa obediencia y dominio de la 
diòcesis de Urgel y de los Prelados de aquella iglesia/* Y es de 
creer y entender que se paso este decreto del Concilio* en eje- 
cución en la forma dicha 9 pues que no he visto ni jamas leí 
otra pretensión 6 competencia semejante á esta. 

Del tiempo que duró la vida de Adulfo en su presente Si- 
lla, no podré escribir cosa alguna que cierta sea* Acerca del 
nombre del obispo de Barcelona reparo, en si le llamará Teo* 
dórico como quiere Diago, 6 si Euderico como yo le hallo :^ si 
íiié TeodoricO) no puede ser el segando de los de este nom- 
bre, Ò á lo menos no era ya obispo de Barcelona; porque en 
el año 936 hallamos haberle sucedido Guilleraoo , y i éste ( si 
creemos los mas viejos ) Gondemaro. De manera que habernos 
de decir que no lo fué de Barcelona , y que si lo fué no pu- 
do llamarse Teodoríco, 6 Euderico como yo digo , y que le habe^ 
mos de entremeter y sentar entre Guillerano y Gondemaro. Del 
tiempo que podríamos dar á Euderico de pontificado no digo 
cosa, porque no puedo asegurarla* De Grondemaro cuya men- 
ción hacen los autores que cité arriba, dice el episcopologio 
que murió en el año del Señor 937, 17 dias antes de hs ca- 
lendas dé febrero que corresponde á los 15 de enero ; y así la. 
verdad no puede ser sino en parte. 

CAPÍTULO XXVI. 

De como el venerable abad Ponce r edificó , ilustró y ensan* 
chó casi desde los cimientos el convento é iglesia de San 
Miguel de Coxa ; y de la consagración del nuevo templo^ 
al cual le fué mudada la invocación de San Germán que 
antes tenia , en la del Arcansel San Miguel , todo lo cual 

• se hizo á gastos , y con el favor y ayuda del conde Se^ 
niofredo de Barcelona. 

A^ 940. JjLízose mención en el capítulo quinto del libro ocho de 

nuestra Crònica tratando del convento de San Miguel de Go- 
xi , del venerable abad Gondefredo , acotando su memoria al 
a^o 940 6 41 de Cristo. Atando pues aquello con lo que des- 
pués fué sucediendo con el tiempo, digo: que vivid aquel ve- 
^nerable Abad en tiempo y gobierno del conde Suñer , pues se 
halla en el archivo de aquel convento en el libro grande ver* 



LIBRO Xm. CAP. XZYl. 67 

de 9 que la eondesa Ava 6 A?ana madre del coode Seniofredo, 
hiao con dicho Abad cierta permata de algunos alodios designa- 

• dos en la carta 6 escritora del trueque 6 concambio ^ firmada á 
los 3dias de las nonas de julio del ario doce del rey Luis Tras- 
marino que corresponde al de 940 del Salvador ; y á los 2 dias 
antes de las nonas de febrero de la indicien sesta, año sestp 
del pacífico reinado de Luis, confirmó este al mismo abad todas 
las dotes , celdas y bienes de San Miguel y San Germán. Otro 
sí: á los catorce dias antes de las calendas de noviembre del 
propio ario 9 firmó . la escritura del trueque de la viria que 
apunté en el citado capitulo quinto ; y aunque es verdad que 
este Abad vivia en los arios de Cristo de 946 , no lo era ya de 
aquella casa como se verá presto ; antes tengo por mi que de- 
bió de ser promovido á otra abadia , porque las escrituras que 
sigo y citaré bien presto 9 me presentan otro llamado Ponce, á 
quien cierto hombre llamado Trausabando vendió unas propie- 
dades cinco dias antes de las calendas de julio del ario quinto 
del rey Lothario hijo de Luis Trasmarino. Otro sí: el abad 
Ponce compró\>tras propiedades en las calendas de junio del 
ario ocho del rey Lothario que corresponde á la circunferencia 
del ario 963 de Cristo; y en el claustro del convento de San 
Miguel , sobre de la puerta de la casa del sacristán , se hallan 
las insignias ó armas de este abad , cuvo blasón es una puente. 
Danos serial y recuerdo con esto , de naber sido obra suya al- 
guna parte de aquel claustro ¡mas que digo! no solamente el 
claustro , sino la mayor parte de aquel convento , fué hecho con 
diligencias y trabajos de este venerable prelado ; por lo cual no 
erró quien le dio nombre de protector y patrón de aquella ca<* 
aa 9 pues fué célebre reparador de ella , sí bien que ayudado en 
todo y por todo del poder y favor del conde Seniofredo de Bar- 
celona , como lo dice el epitafio del sepulcro del Conde el cual 
traeré presto. 

Fué pues el caso, según las relaciones del archivo de este 
convento , que este abad Ponce deseando junto con los monges 
de su convento poner en mas y mejor estado las cosas de la 
casa, de común acuerdo, determinó ensancharle y renovarle 
desde las zanjas ó cimientos hasta los tejados : y así como lo 
pensó y trazó allá en su imaginación lo puso por obra , salién- 
dolé á medida de su deseo, ayudado y socorrido empero de la 
magnanimidad y pia devoción Domini Seniofredi comitis Bar^ 
cinona quarti del Serior Seniofredo conde de Barcelona. Re« 
paro yo en estas tíltimas palabras que dicen el cuarto Seniofre- 
do , y admiróme mucho de ello , pues ignoro que haya habido 
euatro condes de Barcelona llamados Seniofredos, y solamente 

' uno que fué el hijo del conde Mirón; sino es que digamos que 



/~ 



68 CRÓNICA óiirrÚJAií oi tkkiiuáík. 

SeDÍofredo 7^ Wífredo sea tomismo, significando nn misino iiH 
dividuo segón los varios idiomas y prononciaeibn de las pa* 
labras ( i )• A mas de esto no hallamos entre los eondés de 
Barcelona sino un Seniofredo , y no obstante hay tres Wifre- 
dos , á saber : el viejo que murió en el Puche de Francia , su 
hijo el velloso^ y el tercero que murió atosigado. Ahora pues, 
por mi amor y para conocimiento de las personas , ruego atien*^ 
dan á que esto supuesto, es fiíersa se conozca la verdad de 
lo que diré en otro lugar, de que Seniofredo y Wifredo son si- 
nónimos 6 nombres adoptados á una misma persona , si bien 
sea verdad que usase mas frecuentemente este Conde el de Se- 
niofredo; aun que por esto no me aparto de que tuviese un 
hermano llamado Wifredo, como apunté en el capítulo ocho 
de este libro , y diremos adelante cuando encontremos con él. 
Volviendo pues al punto y lugar de donde salí, digo: que 
al tiempo que el abad Ponce entendia en la fábrica que ha« 
bia comenzado de la reparación de su convento , como los pre- 
darisimos condes de Barcelona de la Real estirpe de Pepino, 
ya desde que se trasplantaron en esta nuestra Marca espaífola, 
deben su origen al castillo de Ria 6 Arria sito en la valle de 
Gonflente á media legua de Villafranca , según estensamente he 
dicho y contado en varios lugares y capítulos de la segunda 
parte de esta Crónica : ó por ventura como desde que Suífer 
tuvo el gebierno de los Estados de sus sobrinos é hijos del di- 
iunto conde Mirón , se criasen estos en su solar y castillo de 
Kia; mostró et conde Seniofredo tener grande devoción á la 
casa y convento de San Germán de Coxá , cuya casa y monas- 
terio está muy cerca, aunque á la otra parte del rio Latet, 
de aquel noble y antiguo castillo solar de los sobredichos Con* 
des. Consta esto que digo de la escritura que pondré luego, por 
ser una de las mas importantes que he visto en razón de dar 
m^jor conocimiento de los Príncipes de la tierra , y de su con- 
currehcia con los aífós por los cuales va corriendo el curso de 
las historias que referiremos en esta Crónica. 

Vamos pues al punto. Casi cuatro ados después que este 
príncipe Seniofredo tuvo actual y realmente el señorío de loa 

( t ) En ninguna eserilora coetánea á este Conde de tai publicada! itf 
de infinitas Inédhaf qoe bemoi vÏ9to conua i que baya gobernado on Bar* 
celona i f aií toda memoria 6 lápida , incluía la de iu miima aepol to- 
ra en Ciixa de que el Cronista bace mérito, que le presenten como á tal, 
debe suponerse inscrita muchos centenares de años después de la muerte de 
Seniofredo y sin mas fundamento que el dicho del Gesta Comitum* Asi 
es, que las equi Tocaciones que han padecido los escritores sobre la ▼erdadern 
sucesión de los condes de Barcelona , presentan un caos del que han creído 
salir algunos inventando tutelas , sinónimos , y mil cuentos que algun dia s« 
manifestarán* Nota de loe Editoree. 



uno im. e». xxti. ^ 

Efttades de su padre Alifon , estando en lo floreciente de su 
edad , hallándose en la valle de Gonflente y convento del Ar- 
eangel San Miguel (que entonces y desde su traslación de Ex- 
alada á este lugar estaba dedieadCo á San Germán ) y vien- 
do la iglesia de este monasterio tan pobremente labrada , mal- 
tratada y con poca capacidad , movido de Dios, deterniin($ 
echarla por el suelo y levantar en el mismo lugar un son* 
tuoso y magnífico templo. Imaginólo , y lo que pensó poso por 
obra á su costa, teniendo esperanza por este medio de alcan- 
jsar perdón de Dios para el alma del conde Mirón su padre 

Ípara la de su madre Avana , junto con la suya y las de sus 
ermanos. Tales fueron los buenos principios de éste cristiar 
.nísimo joven é ilustre príncipe, en el ingreso de su Seítorío; 
todo lo cual fué pronóstico verdadero de los buenos medios j 
fin que había de tener por el círculo y discurso de toda su 
vida. 

Levantóse pues la fábrica desde las zanjaa y cimientos to^ 
da de cal y canto 9 y lo maa de obra de sillería , hermosa y 
bien labrada á maravilla ; y asi como mudó la fábrica , mudó 
también la vocación del templo de San Germán en la del glo* 
liosísimo Príncipe dç los iSerafines San Miguel. Acabóse la fár 
brica con la brevedad posible , y acabada dio orden de consa^ 
grarla llamando algunos Prelados , y en particular al Ilustrí- 
simo obispo de Helna cuyo nombre era Riculfo. Hallóse prer 
senté la madre de Seniofredo Doña Avana , su hermano el 
conde Oliva , el abad Grondemaro ( que no sé de donde lo era 
en esta sazón , si bien que como digimos lo habia sido de aquel 
convento de San Miguel ó Germán )• Asistieron también todos 
los monges del monasterio, y machos canónigos , y personas 
así eclesiásticas como seglares , de lo noble y plebeyo en granr 
de y crecidísimo ndmero. Hízose la santa ceremonia como es 
costumbre , y acabada aquella engalanaron la nueva desposa- 
da con muchas joyas y dones. Particularizóse la ilustrísima coiv* 
desa Avana 9 la cual en honor de San Grerman (á quien pa- 
rece quiso compensar la invocación del nombre que le qui- 
taban ) le dio ciertos viñedos que tenia en el territorio de Ría; 
y el conde Seniofredo le dio toda la jurisdicción de la villa 
Ariciaco y sus términos ^ que le pertenecían por haberlos com- 

Erado él mismo con su dinero. £1 conde Oliva, corriendo 4 
I par con su madre y hermano , díó á San Germán cierto 
alodio que tenia ea Sabonra ó Saorra y sus términos, que le per- 
tenecían por sucesión de Brasindo á quien lo había compra- 
do. Cierto caballero llamado Guittardo, dio un campo sito en 
Aspert. fil vizconde Bernardo, que no sé de donde loeraeA 
este dia de la consagración, ofreció toda una heredad entera 



70 C&^mCA VmfEMMAL n CAtALUifA. 

que tenia en el pueblo Goriesago (lK>y llamado Oirae) coa to- 
dos sus términos , y á mas otra en la villa de Saltone que ad- 
quirió por. sucesión de sos padres. Cierto devoto varón llaaul•- 
do Isardo también acudió con sos dones: otro cayo nombre 
era Recosevíndo dio una viíla , y finalmente el propio Con- 
de, para sustentar las luces de las lámparas de dicho templo, 
le asignó la tercera parte del diezmo de los pastos y pasta- 
ras de todo el valle de Conflente. Todo lo dicho consta por car- 
ta y publico instrumento del año del iSeñor de 953 iodícion 
octava , á 3 de las calendas de agosto del aífo 18 del rey Luis 
Trasmarino. Podránla verle los curiosos originalmente en el gran- 
de libro verde del archivo del sobredicho convento de San Mi- 
guel de Coxá niím. 11 (1)9 que comienza de esta manera: 
r /r illustrissimus etc. En esta escritura se hace mención d^ 
vizconde Bernardo , que le pone por. uno de los bienechores de 
aquel santuario , y pienso sea el propio á quien después el 
mismo conde Seniofredo llamó por albacea y ejecutor de su tes- 
tamento , como referiremos en otro lugar ; si bien que ni una 
«i otra escritora declara de donde este Bernardo era vizconde. 
En el siguiente affo de dicha consagración, que fué á los 16 
del reinado del rey Luis Trasmarino y corresponde á los 954 
del Salvador, la sobredicha condesa Avana y sus hijos (como 
ella propia dice) Seniofredo, Wifredo y Oliva condes, y Mi* 
ron levita ó arcediano, dieron á este monasterio cierto alodio 
llamado Fuliano, que creería yo que es el que hoy llaman Fo- 
lla sito en el valle de Coxá, ofreciéndole por el alma de 
Mironis comitis genitor is quondam nostri , bonce memoria. 
Hallarán los curiosos esta escritura en el citado libro verde 
en qjas 119, y servirá de prueba de lo (jue dige en otro lu- 
gar señalando los nombres de la muger é hijos del conde Mirón; 
porque se sepa no hablo ai aire. 

I en efecto , deseando el conde Seniofredo dejar las dotes 
y demás cosas de este monasterio firmes y estables en cuanto 
posible fuese, tres años después de esta consagración envió á 
Francia á su hermano Guifredo á suplicar al rey Luis Tras• 
marino que aun vivia, para que confirmase las dotes de aque- 
lla santa casa. Recibió el Rey á la persona de Guifredo con 
gran gusto y muestras de alegría y contento, como hermano 
que era de tal Príncipe , y otorgó al Infante cuanto le pidió, 
mandándole dar letras auténticas de su buen despacho 3 diaa 
antes del mes de abril del año 27 de su reinado , que corres- 
ponde á los de 956 de Cristo. Hallarán los curiosos esta es- 
critura en el citado libro verde en ojas 24 ; y pondérense dos 

( I ) 7 en el Marca Hitp. oiim. 90 del apéndice. Nota de Iqm JBds torts. 



. " L•IBRO JCim CAP. XXVU ' - 7I 

fraighieiitos' de 'dia (de gracia lo duplico ) por ser ma j stislaiK 
eiales para miestrò propdsUe. En el primero dice el propio 
Ky Luis, Seniúfredm.vúmes nostra dietionh direxit ad nos- 
tram presentiam quéridam Guifredum fratrem suum. En el 
segundo cuando dice , concedimus ergo prediato Seníofredo si* 
eut nobis per huno leuatarium fratrem suum rogavít.VoX" 
tío en otra ocasión este Wifredo i Francia , como se rerá cuan* 
do llegaremos á relatar las cosas del afio 9489 para pedir al 
rey la confirmación de las dotes del convento que él mismo 
fundtf bajo la inTOcacíon de San Pedro en el territorio de 
Camprodon ^ del cual diremos á su tiempo y lugar. 

CAPÍTULO XXVII. 

De un Concilio provincial que se celebró en la iglesia de 
Santa María de Castellón de Empurias ^ porque oausa^ 
lo que en él se decretó \ y de como el rey Luis de Fran- 
cia se conformó con lo que en él se habia resuelto , co-^ 
mo consta de la sentencia definitiva aue dio en losplei^ 
tos que entre sí llevaban el abad Acfredo de Bañólas , y 
el convento de San Pedro de Roda ,y su dbad. 

XLin el libro intitulado Registro n? 223 que está en el Afio 940. 
archivo de San Pedro de Roda , hallé una memoria 6 escritu* 
ra que dice 9 como en la iglesia mayor llamada de Santa Ma- 
ría de la villa de Castellón de Empurias se celebró una die« 
ta, plácito 6 concilio (digámoslo como lo dice la misma es- 
critura que sigo ) el cual fué juntado por orden del Metropo- 
litano Provincial , acudiendo á él los Obispos y Prelados ^ que 
no nombro por no hallarlos nombrados tampoco en dicha es- 
critura. Halláronse presentes los Príncipes ^ Barones y nobles 
que nombraré luego. 

No sabría decir las causas y razones en general porque se 
Juntó dicho Concilio ^ si bien que diré algo en su logar ; pero 
ahora atiendan los lectores á lo que sigue. Medrando y crecien- 
do en bienes espirituales y temporales el monasterio de San 
Pedro de Roda por los medios y limosnas grandes de los Se- 
Itores de la tierra así eclesiásticos como seglares, como vimos 
en los capítulos 13, 14 y 15, pesándole al enemigo del gé- 
nero humano y perturbador de la pas, que la tuviesen los mon- 
ges de aquel santuario; volvió otra vez á incitar y comover 
el ánimo y corazones del abad Acfredo y de los demás mon^ 
ges del convento de San Esteva n de Bañólas, á la preten- 
sión pasada de tener el dominio, mayoría y señorio del monas- : 
terío de San Pedro de Roda ; que quien tuvo la pretensión en 



72 Ot^NICA ÜNIVIUAL DS CATAtlrffA. 

el cíelo antes one el Espirito Santo Timase sobre los aptfsto- 
toles y les connrmase en la gracia , así también quiso por es-» 
ta vía y flaqueza tentar á estos monges. No he podido alcas- 
£ar ni sé otra razón sino, como está dicho, resucitar el demo- 
nio la antigua pretensión de mandar; si bien es verdad que 
parece debió de haber alguna causa 6 nuevo accidente , porque 
habiendo ya Tasio alcanzado victoria con decreto del rey Luis 
contra los mismos Abad y monges , volver ahora á porfiar, 
parece que se les podia decir , durum est vobis contra stimu^ 
lum calcitrare z y en buen romanee les habíamos de decir que 
eran necios calificados. Con todo tengo leído, que sobre este 
punto de querer mandar Acfredo v no obedecer los de San Pe- 
dro de Roda, se levantaron las diferencias v crecieron las di- 
sensiones en tales términos , que llegaron á bandos y parciali- 
dad» entre los vasallos y aficionados á las partes , y por ven- 
tora sin mas razones 6 causa que la que acostumbran^decir los 
apasionados por los Gnelfos y Jabelinos ( i )• Así foé que en- 
tre estos y aquellos se levantaron pendencias que duraron har- 
to , sin que las pudiesen atajar ni dar cabo los Príncipes de la 
tierra qoe se habían poesto de por medio por vía de paz. Me 
resuelvo pues á decir , que nacid todo lo dicho de haber resu- 
citado el demonio la antigua pretensión ; y sea por lo uno 6 
por lo otro, poco nos va en ello. Lo que en efecto suce- 
dió fué, que para dar fin y remate á tantos males, juntaron 
el concilio en la iglesia de Santa María de Castellón de Em- 
puñas , interviniendo en él los Obispos de esta provincia ( que 
no nombra la escritura qoe sigo) aunque es verdad que nom-* 
bra á los Príncipes seglares , á saber : al conde Sufter , Gotfre- 
do , Borrell , Wifredo , y demás nobles Barones y señalados Ca- 
balleros (digo lo que dice la escritura). Habiéndose pues tratado 
del caso en la junta 6 concilio en algunas sesiones , viendo qoe 
no se podía dar conclusión á la paz, porque Acfredo estaba ter- 
. co y pertinaz en no querer pasar por la declaración que el con- 
cilio determinaba hacer en favor del Abad y monasterio de 
San Pedro de Roda: viendo los de la junta que este negocio 
era ya de Regalía Real por haber puesto en él en tiempos pa- 
sados el rey Luis la mano , resolvieron y determinaron que el 
abad Acíredo , y Tasio ( que era monge del sobredicho conven- 
to y estaba mas enterado del caso , y sabia las cosas del mo- 
nasterio y su justicia y derecho) £oesen de conformidad de- 
lante del rey Luis para que de una vez decidiese y rematase 
aquel negocio qoe tantos enfados había causado. Fueron de facto 

( I ) Doi parttdoi qae louodaroo eo faogre la Italia por maeboa aSoi. 

Noia de Ui Editoret. 



UBRo xin* CAF. xxvn. 73 

j llegados ^ habida licencia y señalado el plazo para oírlos , es- 
tando delante del Rey , Acfredo y Taaio sacr^ religionis habi- 
tum et actum gerens ^ yestído ya de monge en el hábito y 
eo las acciones de virtud y ¿lodestia santa , propusieron el ano 
y el otro sus razones , las (niales oídas atentamente y conside- 
radas por el Rey declaró su ánimo y parecer respondiendo: 
que confirmaba lo que en el concilio se habia resuelto, esto es, 
que el convento de San Pedro de Roda no estaba en nada su- 
jeto al de San £stévan de Bañólas ni á su abad Acfredo , sal- 
vo á tener una conformidad recíproca , amor y caridad entre 
sí« Y parece ^ue debió de mover é inclinar el ánimo y cora- 
zón del Rey á dar esta sentencia , haberle representado Tasio 
que él y su hijo Ildeaindo^ (que ya en esta ocasión era Abad 
. del dicho monasterio) de sus propios haberes hablan redifica- 
do y enriquecido aquel santuario y casa ; por donde parece que 
de derecho les tocaba el mandar en ella y tener la presiden- 
cia. Viéndose pues Acfredo confuso y apretado de la razón y 
del Rey , haciendo de la necesidad cortesia , vino á conformarse 
con Tasio , y de parqcer de ambos decreté el Rey aquel con- 
cibo , esto es : que fuese impuesto silencio y fin perpetuo á 
aquella contención y pretensión que el Abad y monges de Ba* 
¿olas tenían de presidir y mandar en el convento y monas- 
terio del apóstol San Pedro de Roda. Confirmó de esta vez el 
sobredicho rey de Francia Luis Trasmarino al monasterio de 
San Pedro de Roda las iglesias de San Baudilio, San Fruc- 
tuoso , y el alodio de Solanas con su iglesia , y la del Arcan- 
f;el San Miguel sita junto al castillo de Berti.Mas, la de San 
uan sobre L• laguna ó estanque de Castellón de Empurias, y la 
de San Ciprían de Pineda con todos sus derechos y pertenen- 
cias presentes y futuras ; ordenando otro sí , que cada y cuan- 
do muriese el Abad de aquel monasterio , los monges y reli- 
giosos que allí moraban y. vivian , eligiesen por sucesor á uno 
de ellos mismos , el cual aprobado por el Rey , les rigiese y 
gobernase conforme á la regla é instituto del patriarca San Be- 
nito. Mandóse despachar la carta de todo esto , estando el Rey 
á la sazón en la ciudad de Rems , en las calendas de octubre 
de la indicion sesta. 



TOMO FU» lo 



74 ot^NjcA fntimnàs, di catalura. 

CAPÍTULO XXVIIL 

De como el obispo Vuilara recobró á viva fuerza la torre 
ó fuerte de la Granada ^ la cual era de la mensa epis^ 
copal de la catedral de Barcelona : y de como por Iot 
cristianos vecinos del Panadés^ fueron echados los moros 
de todo el territorio de Fallformosa y de todas sus case^ 
rías y quintas. 

Año 941. Xor estos tiempos los cristianos del condado de Barceló-* 
na vivían entre bárbaros, qae eran los moros qae con servi-^ 
dumbre habían qaedado y avecindado con ellos , y como eran 
enemigos declarados los anos de los otros , cada día habían de 
venir á las manos, andando laspoíkidas, como suelen decir^ 
recias ; particularmente en esta saaon en que los moros se ha- 
bían levantado con el fuerte 6 torre de la Granada, la cual 
por el valor y buen ánimo del obispo Guillerano de Barce- 
lona les había sido quitada* Sintioae de esto como debía el 
obispo Vuilara sucesor que fué de Guillerano , y para cobrar 
lo que era patrimonio de su iglesia , poniendo el buen Prela- 
do el breviario en cinto, como dicen, y trocando el báculo- 
pastoral por la espada , con gente militar valiente y briosa áió^ 
sobre la torre ò fuerte; cercóla, y apreté de tal manera á los 
que estaban cercados oon recios combates y asaltos , que á fuer 
de buen soldado la cobró , quitándola á los enemigos del nom- 
bre de Cristo. Después que la tuvo , viendo que el conservarla 
había de ser con armas materiales, y que estas no son tan pro*- 
pías á los clérigos como las oradones y lágrimas , ditfla en te* 
nencia y feudo á un caballero llamado Sísualdo en el afio 15 
del rey Luis Trasmarino^ que corresponde al del Señor de 941 9 
ó principios de 942 conforme á la cuenta que para las cosas 
del conde Suner tengo peeste cuando comentamos á tratar de 
su gobierno. Conservóse este torre en poder de cristianos al- 
gunos aíios y hasta cierta rebelión de los moros de acá, que aya- 
dados del favor de otros que vivían allá mas adentro de Eipa* 
ña , por su bárbara furia fué derribada dicha torre hasta el 
suelo; y después costé harto de redificar, como se dirá ea 
tiempo del obispo Aécio de Barcelona. 

No lejos de este territorio de la Granada en la propia co* 
marca del Panadea, hay otro término que se llama Vallfor- 
mosa, en cuyo valle y términos moraban algunos cristianos 
que vivían con esperanza de la inestimable libertad que tanto 
deseaban alcanzar ; y como vieron que la guerra que desde el 
principio del gobierno del conde Suñer se había declarado ^ y 



IrIBRO XIU* CAP. JCXVIII. 75 

andaba siempre TÍva contra moros ya en una ya en otra par- 
te , perseveraba sin cesar ; parocíéndoles tener las espaldas guar- 
4adas con el reparo del fuerte y torre de la Granada ^ animo- 
sos y briosos determinaron levantarse contra los moros y qui- 
tarles el dominio , echándoles de las caserías y términos de to-' 
do aquel valle. Juntáronse para esta facción algunos, cuyos nom^ 
bres sepultó el tiempo en la tierra del olvido , y con mas áni** 
mo que fuerzas, y menos armas bastantes para tai empresa^ 
dieron sobre ellos de improviso, meneando tan bien las ma- 
nos aquellos héroes, que en breve alcanzaron de los bárbaros 
gloriosa victoria , y gozaron de los despejos como lo hablan pen- 
sado; de esta suerte aquel valle, por entonces quedó en po- 
der de aquellos valerosos españoles cristianos;. Después andan- > 
do los tiempos, pretendió el Fisco Real algunos derechos de 
los sobredichos cristianos que hablan quedado seílores de aquel 
Talle : siguió el pleito , y diose á la nn sentencia en el Real 
Consejo , firmada del conde Borrell en favor de aquellos , siete 
dias antes de las calendas de abril del año 23 del emperador 
Lothario, que corresponde al de 979 del Salvador 6 principios 
de 980, y en ella fué condenado él á perpetuo silencio, y di- 
chos hombres absueltos de dicho Fiseo por haber ganado die los* 
moros aquel territorio y valle con la fuerza de sus manos y 
Talentía. £n esta sentencia dice el Conde , que habia pasados 
de 30 años que esto habia sucedido y que ellos estaban en po- 
sesión pacífica de toda aquella tierra. Por donde me inclino á 
poner esta relación 38 años antes de la sobredicha sentencia y 
de su publicación, pareciéndome por lo. mismo que debió su-, 
ceder en la circunferencia de los años en que corre nuestra Cró- 
nica; y juntamente por la vecindad que tiene este valle y ter- 
ritorio con la torre y fuerte de la Granada: y por haber sido 
todas estas victorias alcanzadas en una misma comarca , no he 
podido darle año mas cierto , ni lugar que fuese mas propio ni 
mas acomodado que este. No me parece menos buena ocasión 
referir estos hechos al año de 94*3 (suponiendo ser la sazón en 
que los cristianos de Cataluña la nueva andaban a puñadas con 
los moros ) por ver que los de Cataluña la vieja de la parte de 
Empurias que estaban mas distantes de los moros y por con<^ 
siguiente menos espuestos á sus incursiones , se daban á redi- 
ficar templos al Dios de la Magestad y á sus Santos. En efec- 
to habia antiguamente un templo en el territorio y término de 
ViUadamat á media legua de £mpurias, en aquel lugar del 
iQonte de la Garriga donde dige solia el Santo Doctor Fdíx, 
apóstol de los Gerundenses y £mpuritanos , recogerse y vacar en 
oración después de sus sermones y pláticas espirituales que aca- 
baba de hacer por los pueblos dç aquella comarca; cuyo tem- 



7$ CRÓNICA VmVMtñAL 01^ CATALUf^A. 

pío había sin duda sido aquel derribado en las guerras entre 
moros 7 cristianos en las ocasiones referidas , que pasaron por 
aquella desdichada ciudad , participando de sus desgracias é in- 
fortunios como i tan vecinos. 

E!stando pues por el suelo aquella iglesia y sacra aula de 
Dios , movióle el corazón su Divina Magestad al devoto y pió 
varón llamado Durando paraque á su costa redifícase aquel 
templo caído; hfsolo así el devoto varón hasta dejar la obra 
perfeccionada y acabada del todo , pero tuvo tal desgracia , que 
poco tiempo después ^ en algunas correrías que debieron de ha^ 
cer los enemigos del Santo nombre de Cristo , le echaron al 
suelo: y aunque estuvo así por algunos ados, como la devo- 
don de Durando estaba arraigada en su pió y devoto pecho^ 
determinó volverle á redifiear y poner en él su sepulcro. Todo 
lo que digo de esta dltíma redificacion fué en el aíto del Se- 
ñor de 943 en la indícion primera , y en memoria de esto al- 
gun amigo del dicho Durando compuso unos versos semejan- 
tes en algo i los que allá están en la lápida de la iglesia de 
Empurias , esculpidos en un mármol que fué verso de su sepul- 
cro y se conserva hoy en la pared de la iglesia , tras la sacris- 
tía , los cuales dicen de esta manera : 

Ponloscom© Aula jacebat hic ele* 

están ea el 

Dejólos sin arromanzar , pues quedan declarados con la nar- 
ración de la historia , y por no quitarles cosa de la energía y 
fuerza de sus palabras. 

CAPÍTULO XXIX. 

De la eomagracion de la iglesia del monasterio de San Pe^ 
dro de las Fuellas de Barcelona hecha en tiempo del con- 
de Suñer por el obispo Vuilara de la misma ciudad \ en 
tiempo de que Abadesa ^ y de su verdadero nombre. 

Afio j43. Jp lorecia en virtud y santidad el convento de San Pedro 

djB las Puellas del orden del Patriarca San Benito en Barce- 
lona ) y su olor y fragancia llegó no solo á las narices del con- 
de Suñer sino también á las de todo este Principado; lo cual 
movió el corazón del Conde á devoción y obsequio de aquella 
santa casa ^ haciéndose bienechor , devoto y protector singularí- 
simo de ella , como lo hablan sido denantes sus pasados y pro- 
genitores. Para mostrarlo de veras ^ lo primero que hizo éí 
Conde fué rogar al obispo Vuilara de Barcelona tuviese á bien 
consagrar la iglesia de aquel monasterio que hasta entonces no 



iriBio xin. CAP. XXIX. 77 

lo había sido, con todo de haber 142 aftos qae estaba solem* 
nemente bendecida desde so fundación primera. Era el Obispo 
ilustre y noble en sangre y muy devoto varón, y como á tal 
no podia dejar de ser largo en bienes y dones espirituales, y 
así condecendiò con la justa petición del Conde. Señalóse dia, 
hÍ2ose el aparato necesario, y el ití de las calendas de julio 
de la era de César de 983 , que corresponde á los atíos de Cris- 
to 945 y 9 del rey Luis Trasmarino de Francia , consagró 
aquella santa iglesia , con jubilo y contento sumo de los fieles 
barceloneses y de todos los Principes y Selíores que asistieron 
á ella. Se hallaron presentes á la solemnidad el conde Suíler, 
la condesa Ricbildis su muger , y el pupilo y verdadero Serior 
del condado de Barcelona el conde Seniofredo , y sus primos 
hermanos hijos de SuAer, los Infantes Borrell y Armengol ò 
Armengaudo ( que después fué obispo de Urgel y Santo ) pues 
el otro hermano de este mismo nombre ya habia muerto en 
esta ocasión ; y lo apunto porque lo habemos menester después. 
Asistieron también otros muchos varones y hombres ricos, junto 
con gran parte del pueblo, así de lo eclesiástico como seglar, 
de lo noble y plebeyo. Anduvieron los Señores y Príncipes en 
esta ocasión francos y liberales mostrando con las obras el ju- 
bilo y contento de sus almas, y animando con su ejemplo á 
los demás á ser caritativos y limosneros con las siervas de Dios 
y santas religiosas. Usaron pues con ellas y con su convento do 
una grandeza particular, dándoles muy crecidas rentas, mu^ 
chos réditos anuales , y alodios bastantes para el congruo susten- 
to de la vida humana, perpetuidad y firmeza de su monaste* 
rio. Contarlos yo todos aquí seria entrar por no salir , comen* 
zar por no acabar, y enfadar á los lectores con tanta arenga 
de cosas; mas el que fuese curioso y tuviere paciencia, las po- 
drá ver en el acto piíblico é instrumento de la consagración 
que se guarda en el archivo del mismo convento. 

Hay en esta escritura mucho que advertir y considerar, y 
lo mas digno en particular de advertencia es ^ que la conde- 
sa Ricbildis hizo escribir en el capitulo de su dotación al con- 
vento é iglesia , que lo daba todo para remedio de su alma y 
de la de su hijo Armengaudo. Yo entiendo y siento que lo di- 
jo por el muerto Armengol , que como se advirtió una y otra 
ocasión, fué diferente del que fué obispo de Urgel que tuvo el 
mismo nombre : y así en cuanto al mismo Obispo digo, que aun 
vivia y se hallé presente á esta consagración. Advierte el P. Pia- ''j^* *• ^' /• 
go á las religiosas de este convento, que se tengan por niuy di- ^^3"^^^^ j^® 
chosas , y que se animen á las virtudes que tuvo el santo obis- de Barceio- 
po Armengol , que pues entré en la lista y aranzel de los bien- Qa* 
echores temporales de aquella santa casa , ha de ser taoibien 



y8 CRÓNICA UNnrXASAL Dl CATALUf^A. 

su particular patrón y abogado en el cielo delante de Dios» 
Dice también el propio auto 6 la escritura de consagración, 
que en este tiempo era Abadesa de aquel monasterio una in<^ 
signe y principal Señora llamada Adalauda ; y hallando el au- 
tor que poco ha citamos , que el nombre de esta se parecía al 
de otra que después fué Abadesa llamada Adalera , confundien* 
do á las dos , gasta tiempo en hacer un largo discurso que pa-* 
raque se entienda, satisfaciéndole yo, y me entiendan mis lec« 
tores (que si harán) se ha de presuponer: que en el sacrario 
6 sacristía de aquel sagrado templo hay un libro viajo de per- 
gamino, donde están escritos de mano todos los santos Evan* 
gelios de las dominicas y fiestas del alio. £stá cubierto de piafa 
sobredorada , y con figuras de relieve : á la una parte esta la de 
Jesucristo puesto en la Cruz, y á la otra está esculpida asi- 
mismo de relieve la visión que el santo profeta Ezequiel tuvo 
de la magestad del Setfor sentado sobre aquel magestuoso tro- 
no á modo de arco, con los cuatro animales misteriosos, por 
quienes según el común sentir de los Santos , son significados . 
y entendidos los Santos cuatro Evangelistas. Están las láminas 
6 cubiertas de dicho libro adornadas de muchas piedras pre- 
ciosas de varios colores , y de balachos 6 balaxos de harto pre- 
cio y valor: en las primeras ojas, pintadas é iluminadas con finí- 
simos colores , tiene diferentes hombres que siguen y van al pa- 
recer unos en pos de otros. Lleva el primero en la cabeza un 
bonetillo redondo sin alas ( que por esto se llama bonete ) á la 
manera y modo que vemos pintados los bonetes ducales que usan 
en Venècia y Genova. Tiene este mismo hombre un cetro en 
la mano , y bajo de aquellas figuras están escritos los nombres 
aqui puestos en el orden siguiente: 

Suñarius comes , Borrellus , Richildis. Raymundus co- 
mes , Ermesendis , Berengarius , Sancia. Y algo mas abajo si- 
gue este dístico. 

Vivat Raymundus comes^ aptus miles^ onustusy 
Mayorum pulchra fulgens natisque figura. 

Y después signen estos cinco nombres. 

Raymundus comes ^ Petrus^ Raymundus^ Berengarius^ 
et Agnes ejus filii. 

Y en el principio de la siguiente página se hallan escrito» 
los versos siguientes: 

Hcec sunt Domnarum tot nomina scripta bonarum. 
Quas docuit mores Adulera. 



j 



LIBRO XnU CAP, XXIX. ' 79 

Debajo de estos versos hay unas figuras de seis monjas, jr 
la que parece mas anciana está sitada en una silla magestuo- 
isa , y tiene las manos estendidas hacía las otras con un libro 
abierto en ademan de querérselo dar y entregar; las tres, es- 
tán á una mano , y las dos en la otra , y luego á los pies de 
la (jue está sentada en la silla , siguen los nombres en aran- 
cel 6 lista , de las treinta monjas qoe en tiempos de aquella 
abadesa Adalera viTÍan en dicho convento, cuyo arancel y sus 
nombres se referirá mas adelante y á su tiempo y lugar. Habien- 
do visto esto el P. Diago , entra confundiendo esta Adalera con 
Adaiañda diciendo , que el obispo Vuilara consagní aquella igle^ 
sía siendo Abadesa del convento Adalauda la cual tuvo treinta 
discípulas, y entre ellas á Aliarda que fué priora y de céle- 
bre fama, y que las ha visto pintadas en aquel libro, y que 
en él , á par de las pinturas , están los versos referidos , que co- 
mo hemos visto comienzan H^c sunt etc. los cuales él tam- 
bién refiere. Perdóneme pues su Paternidad y buenas letras: él 
confundió las personas, v aun los tiempos en mas de 90 años; 
porque Adalauda y Adalera no son una misma persona aun- 
que tengan alguna semejanza los nombres y vocablos. Dié cau- 
sa á su engallo el ver en aquel libro pintado al conde Suñer, 
en cuyo tiempo habia sido Adalauda , y luego á la otra pági- 
na á Adalera; pero si fueran una misino persona , conconiaria 
el auto da la consagración con el libro. Otro si: Adalauda 
vivia en tiempo de Suíler ; mas Adalera no fué . hasta el de su 
nieto el conde fierengario 6 Berenguer , y de su bisnieto Ra- 
mon Berenguer ( i ) á cuyo tiempo se refieren aquellos versos 
que dicen que viva el conde Ramon dignamente cargado de la 
dignidad , que imita la imagen que lleva y guia á sus hijos Pe- 
dro , Ramon , Berenguer é Inés. Así consta , no solo por el ca^ 
tálogo de las Abadesas que se pondrá adelante y en su propio 
lugar , mas también de lo mismo que tengo citado y dice ha visto 
el P. Diago, que le cité por fragmentos , y esos truncados; pe- 
ro sí se mira bien todo junto constará , que Adalera fué aba- 
desa de aquellas treinta monjas en tiempo que vivia el conde 
Ramon Berenguer , y que después de ella sucedió Eliarda que 
fué abadesa de las demás condiscipulas allí nombradas , en 
tiempo que ya á Ramon Berenguer (que llamamos el viejo) 
le habían nacido los bijoé Pedro, Ramon, Berenguer é Inés 
que vienen nombrados en aquella oja del citado libro. Mas, 
que si Adalera hubiera sido abadesa en tiempo del conde Su- 
ffer de Barcelona y la misma que llamamos y nombramos Ada- 
lauda , por lo menos en este año 945 de nuestro Señor Jesu^ 

( 1 } Debe decir bisnieto j tartaranieto. Nota de los Editores», 



8o CRÓmCà ONIVISSAL Dl CATALUÑA. 

cristo en qae anda nuestra Grdnica, había de teíier 4^ affos, 
pues de menos edad , confonne á los sagrados cánones , no po- 
dia ser Abadesa; y por consigoíente para llegar á conocer á 
Pedro , Ramon j á Berenguer é Inés hijos del conde Ramon 
Berenguer el viejo , había por lo menos de haber TÍ?ido has- 
ta el ano 1036 ó 37. Haora, pues, saquemos la cuenta; de 945 
á 1036 van 93 , 7 como á lo menos según digimos habia ea* 
tonces de tener 4^ a^os de edad 9 ajustados estos á los 93 ha- 
rian 133 artos : y decir esto , parece cuento de noches de in« 
vierno. Y aunque el libro ponga allí al conde Sutfer , lo hace 
en lista de su descendencia y genealogía , y no de los Ciondes 
de Barcelona pues no pone á ^niofredo. De manera , que la 
Ada lauda que se halld en la consagración de la iglesia , no 
fué la Adalera que enseífd y fué maesbti de las treinta mon- 
jas , de las cuales hablaremos mas adelante. 

CAPÍTULO XXX. 

De como el conde SuAer fui singularísimo y muy partíeu^ 
lar devoto , y bienechor de la sagrada religión del For 
triarca San Benito. ^ 

Año 945. Jl or estos mismos tiempos y afios 9 daban de sí tan buen 

ejemplo los monges de la casa de San Pedro de Roda ( de la 
cual habemos dicho 6 hablado hartas veces) que corrían eo 
santidad, virtud y buen ejemplo á la par con las religiosas 
del monasterio de la misma religión de oan Pedro de las Pue- 
Has de Barcelona , y por esto agradé tanto esta casa al conde 
Sutíer. También alcaozé del Conde el de San Pedro de Roda el 
mismo agrado amor y benevolencia , pues le hijBO muy buenas 
obras , dándole á mas de lo que le habia dado y digimos cuan* 
do tratamos de los bíenechores de este convento ^ en el obis- 
pado de Gerona en el territorio de Villafalgars y en la par- 
tida de los Villares que llamaban Cardanes , todas cuantas pro* 
piedades le habia dado el obispo Vuilara de Barcelona , así 
dentro y fuera de los pueblos y en sus términos , que fueroa 
casas y corrales 9 huertos y tierras campas, vidas y otras po- 
sesiones grandes y muy buenas. Las causas que tuvo el obis- 
po para usar de tal liberalidad no han venido hasta ahora á 
mi noticia ; pero las que al Conde le obligaron á usarlas coa 
el convento , dalas el propio Conde diciendo , que les da lo so- 
bredicho paraque el Abad y monges de aquel santuario sirtan 
aquella iglesia de su monasterio conforme á la canéniea r^Ia 
del gran Patriarca San Benito, y dice de este convento, con 
un latín algo bárbaro , lo siguiente : Jd domum Sancti Petri 



LIBRO mu CAP. XXX. Sí 

Íui est coenobium in Comitatu Tolonensi , qua voeahulum est 
^etralatensis subtus castro Verderia , qae esta casa en aque- 
llos tíempos estaba en el condado (y castillo Tolón que fué 
después llamado Peralada* Adnértolo solamente en prueva de 
lo que tengo dieho hablando de los términos de aquel castillo. 
Esta donación del conde Suñer fué hecha á los 24 dias del 
mes de junio ^ que fueron siete antes de las calendas de julio 
del atío 20 del rey Luis el cuarto de Francia , que conforme 
á la cuenta puesta en el capítulo ocho de este libro , viene á 
ser el de 946 de Cristo nuestro Salvador. Vi este auto y pií- 
blico instrumento èn un libro intitulado Donaciones^ en mano 
del Camarero de dicho monasterio Fr. Domingo Lasajo , el cual 
le tenia en su propia casa guardado por las rentas de su Dig* 
nidad. Valdréme de esta escritura en diferentes ocasiones que 
me parecerán mas á propósito. 

En este pííblico instrumento 6 auto bailo, que el conde Su- 
iter se intitula no á secas Conde como lo habemos visto otras 
veces, sino que se llama é intitula Conde y Marques (Ego 
Sutierus Comes et Marchio ) título que desde que se trató del 
conde Bernardo no me acuerdo haberlo hallado en otra parte 
( I )• Y es bien se reduzca á la memoria , paraque se vea y se- 
pan los títulos de que nuestros antiguos y serenísimos Condes 
se honraban. 

Sin duda este Conde y Marques fué muy devoto y singu- 
golarísimo bienechor de la Religión Benedictina , porque á mas 
de los dones y beneficios hechos á los monasterios de San Pen- 
dro de Roda y al de San Pedro de las Puellas de Barcelona, 
declaró y determinó el ámbito que al derredor del monaste- 
rio ocupaba el alodio y sefiorío del convento de San Gucufate del 
Vallés á dos leguas de Barcelona , poniendo seguros é inviola- 
bles términos en su territorio paraque nadie con vana teme- 
ridad se los usurpase é inquietase. De esto dá testimonio el em* 
perador Lothario en el privilegio que se verá en otro capítu- 
lo , diciendo en aquellas palabras con las cuales él se lo con- 
firma , ipsum alodium qmd in circuitu ipsius canohiii est 
Sicut Suñarius Carnes quondam terminavit , según antigua- 
mente el conde Sutíer los habia limitado. Mas porque se per- 
dió esta declaración con las ruinas é incendios que después pa* 
Barón por aquella santa casa y célebre y famoso monasterio , no 
podré bien y precisamente declarar hasta donde estendia sus 

(1) Son en gran numero las escrituras en que Suniario osd el título 
de Marques , y algunas citadas por el mistno Cronista en otros lugares ; lo 
que no debe causar admiración , pues lo fué realmente de la Marca £s- 
pafiola por mas que los historiadores le nieguen esta calidad. 

: Nota de los Editores. 
TOMO rii. H 



L_ 



82 CR($NICA imnmBAXf. 01 oataluüa. 

téroitnos y confines , ni el afio en que dichò conde Süñet man- 
dó poner los mojones ; y así me ha parecido ponerlo en este 
lugar tras de los demás beneficios qne dicho Gande, habernos 
visto en los capítulos precedentes de este libro , hizo á esta re? 
ligion del Patriarca San Benito 9 con tan dignas ventajas favo- 
recido de tantos Monarcas, Reyes y Príncipes como se han 
señalado, y esmerado en engrandecerla. 

CAPÍTULO XXXL 

Descripción del monte Alegre , Iwy llamado de San Loren- 
zo : del convento de su vocación de monges benitos que allá 
. hubo ^ y de la consagración de su iglesia , y det Obispo 
que la consagró y en que tiempo. 

Año 946» jtlin el condado de Barcelona, á distancia de unas cinco 
leguas de la ciudad , hay un monte hacía el norte , de los mas 
fragosos y empinados que se hallan en el Principado. Dista esta 
montada una legua de la antigua ciudad de Egara , cuyas pe- 
queñas reliquias vemos conserva hoy un lugar harto grande que 
se llama Tarrasa. Llamábase antiguamente la sobredicha mon- 
taña Monte-Alegre (como veremos en la circumferència del 
año 1043 cuando con el favor Divino lleguemos á tratar del 
monasterio de Santa Eugenia subdito del que aquí traemos) 
pues era en efecto alegre , ya fuese por su espaciosa vista de 
la deleitosa tierra y del estendido mar mediterráneo qne des- 
de su coronilla se descubre, ya por la diversidad de bosques 
y selvas que en sos hermosísimos valles . la hermosean y ador* 
nan entre el levante y septentrión, 6 por las muchas y grao* 
des cuevas que tiene aptas y regaladas para los que son ami- 
gos de la soledad. Este hermosísimo monte, andando los tiem^ 
pos , trocó el nombre de Alegre con el de San Lorenzo , á oca* 
«ion de lo que diremos bien presto ; con el cual apellido fué 
mas conocido de los modernos , que como se dijo en el capítu- 
lo quinto del primer libro de nuestra Crónica, le dieron por 
ramo desgajado de los montes Pirineos; y así en este discur- 
so dejaré de llamarle monte de San Lorenzo , piraque así mas 
y mejor los que esto leyeren y yo nos entendamos. Son sus 
asperezas tan fragosas como las de los mismos Pirineos, y las 
alturas no menores que las de aquellos: y el sagrado Mon- 
serrate aunque vecino, no puede competir con su altura y vista, 
antes el que estuviere sobre el mas alto collado de este echará 
de ver claramente quedar mucho mas bajo el de Monserrate y 
que le humilla. 

Entre estas asperezas, valles, collados y hermosas selvas 



LiBfto nn. CAP. xxxr. 83 

qne digó se hallan algunas cuevas , qué aunque tales son 
alegres y hermosas, y hay una cavada en la viva peda, en la que se 
halla una hermita fundada á vocación de la regalada esposa 
del manso corderillo Cristo Jesús la virgen y mártir Santa Inés, 
y bajo las aras de su capilla mayor, solia haber una estrecha 
senda entre peüascos que se iba estiendo como una larga man- 
ga qne salia del cuerpo de la grande cueva. Se mandó cerrar 
aquella profundidad , porque convenia así á la decencia del lu« 
gar que no se entrase mas á ella ; pero queda al lado de la ca« 
pilla otra cueva muy regalada y apacible por hallarse dentro 
de ella naturalmente encavado un algibe que está siempre lle- 
no de frescas , cristalinas y frías aguas que herviendo , saltan 
ñiera en grande copia formando una abundante y clara corrien- 
te de la cual se riegan algunos frescos ,' amenos y verdes aun- 
que pequeños prados , que en aquel corto espacio de tierra lla- 
na se conservan. Suelen vivir en esta cueva y en otras que 
hay al rededor algunos siervos de Dios , que en la vida y so- 
ledad quieren imitar á los Santos Padres del yermo y antiguos 
anacoretas ; mas no es mi intento particular por ahora tratar 
de ellos , sino decir de otros religiosos que vinieron en común 
j bajo la regla del Patriarca San Benito en lo mas encerrado 
y célebre de este monte , cuya coronilla tiene la figura de uu 
pan en igual proporción y rededores por todas partes , con sus 
derrumbaderos y vertientes tan derechos y altos como si lo fue- 
ran de alguna cerca ó bien trazado lienzo de muralla , de ma- 
nera que parece un grandioso fuerte. Todo lo que en sí encier- 
ra es tierra de labranza y muy buena, tanta cuanta pueden 
arar un par de bueyes en ana casa de campo 6 heredad. Pué- 
dese entrar dentro por un solo paso , el cual podria ser guar- 
dado con poca dificultad de muchos enemigos aunque fuesen 
muy espertos y pláticos en las armas y milicia. En este puesto 
pues digo , que tenian los monges benitos su habitación y mo- 
rada, monasterio, claustro é iglesia en la cual alababan á Dios 
de noche y de dia con himnos, cánticos y salmos, junto con 
darse á la oración y vida contemplativa. No sabría decir si tu- 
vo este monasterio principio con alguna de las acostumbradas 
dotaciones de los Príncipes de la tierra , ò si le tuvo como 
otros, de algunas honestas, pias y devotas personas las cua- 
les siendo amigas de soledad y dejando el tráfago y bullicio del 
mundo , se subian á los montes y habitavan en ellos y en aque* 
liaa cuevas y hermitorios : y de ahí poco á poco con la mul- 
titud de los devotos cuales acudían , eran forzados á vivir en co- 
munidad , fabricar y formar conventos , como de otros está ya 
referido en algunas partes de esta Crònica que tubieron prin- 
cipio de esta manera ; pero si fué la fundación de esta ó de 



^, \t» 



84 OLÓfnCk UNITIRSAL DE CATáLXtSa. 

aquella otra manera que poco ha dige, do lo podria dedr con 
certeza. No me qoejaré como acostumbro (por no cansar al 
lector) del descuido de nuestros pasados, j solamente digo que 
estos monges benitos en la circunferencia de estos tiempos ya 
tenian casa y convento en aquel puesto, con su iglesia dedi- 
cada á la vocación de nuestra Señora la Virgen Santa María, 
del arcángel San Miguel , y del valeroso español y mártir San 
Lorenzo. Perdióse el nombre de Monte-Alegre y díjose de San 
Miguel , y líltimamenle cesando este apellido prevaleció en él 
y en la iglesia el del Santo mártir Lorenzo , y acabada la igle- 
sia se ba quedado hasta hoy con el nombre de este gran San- 
to con el cual es conocido en nuestros dias, así de los que 
vivimos en este Principado y región de Cataluña , como por los 
marineros que le descubren bien antes de entrar en estos ma- 
res. 

Fué pues edificado aquel monasterio algunos años antes de 
los que corren nuestras Historias , y su mas antigua bienecbo- 
ra ( á lo menos según lo que yo he podido alcanzar á saber) 
fué una noble matrona llamada Emerencia , la cual en las ca* 
leudas 6 primer dia de diciembre del año 12 del rey Luis TVas- 
marina de Francia , le dio cierta alquería 6 quinta llamada 
Casal del Bosch sita en el condado de Barcelona , en el tér- 
mino de Llatera y en la parroquia de San Lorenzo, que ahora 
llamamos Savall y cae bajo de la falda de aquel monte. ¥ 
así por lo menos podremos dar de antigüedad á este monaste- 
rio, los años que corren desde este 12 del rey Luis., que 
siguiendo el uso y modo de contar puesto en el capítulo cuarto 
de esta parte de la Crónica corresponde á los 947 ^^ Cristo nues- 
tro Señor. Por esto he hecho comemoracion en este lugar y 
tiempo en que hallo su primera memoria, que aun cuando no le 
podamos dar mas de este , nos podemos contentar por ahora 
de haberle hallado pasados de 600 años y aun 70 mas de an- 
tigüedad y buena memoria. Después, en el afío 23 del mis- 
mo rey Luis (que corresponde según la cuenta que llevamos al 
de 948 ( I ) del Salvador) Berenguer Sancho, y su muger £r- 
meiígardis ofrecieron á Dios para que le sirviese en aquel mo- 
nasterio , un hijo que tenian llamado Bernardo , para sustento 
del cual dieron en dote una alquería 6 quinta mas largamen^ 
te referida en el auto ó carta de donación. Así como iba ere- 
ciendo el fervor de aquellos Santos , nacían nuevos vastagos y 
pimpollos de devoción en los fíeles de aquel tiempo, que con 
dus largas y copiosas limosnas anudaban á crecer las plantas 

( i ) El año 948 del Señor ao corresponde al iS sino al 13 del rey 
Luis Trasmarino. Nota de lo$ Editores. 



tTBRO JIIT. CAP. XXXU 85 

de aquel insigne y devoto monasterio ó paraíso de deleites , y 
devoto semillero de virtudes: de donde nació una santa emú* 
lacion entre los fieles 9 procurando á porfia j como sobre apues- 
ta 9 por quien mas y mejor podia dar á aquel convento na 
soló para la sustentación de las fábricas materiales de casa, 
claustro é' iglesia , sino también para la sustentación y vivien- 
da de aquellos siervos de Dios que allí resplandecian en todo 
género de virtud. Uno de estos bienechores que he dicho, y no 
el menor , fué el conde D. RanK)n Berenguer de Barcelona y 
su muger la condesa Almodis, los cuales acudieron al obispo 
Berenguer de la misma ciudad , y Ilao^ndo á la puerta de sa 
eorazon le dieron grandes aldabadas , proponiéndole en razon^, 
que mayores riquezas daría á la santa iglesia de aquel monas- 
terio si la consagraba y dotaba de los bienes espirituales, que 
81 la ayudaba y favorecía con rentas y dineros actualmente , y 
eaantas ventajas baria á los qne levantaron sus paredes y fá- 
brica. Dio el buen obispo oido á los ruegos de aquellos pia- 
dosos Príncipes , y asimismo á los del venerable Abad que en* 
tonces era de aquella casa , como lo dice la escritura que sigo, 
Abbath Sancti Laurentii in cacumine tnontis supra Tarra - 
ciam siti\ del Abad de aquel monasterio de San Lorenzo sita 
en la coronilla del monte que está sobre Tarrasa. Determina-^ 
do pues el obispa á consagrar dicha iglesia sefiald día , y 
aprestado todo lo necesario , en el señalado subió las asperezas 
de aquel monasterio , y consagró la iglesia en honra y voca- 
ción del gloriosísimo é invictísimo español el mártir San Lo- 
renzo. Todo esto sucedió ea el año de la encarnación de Cris- 
to Señor nuestro de 1064 y quinto del reino y señorío de Fe- 
lipe de Francia ^ nueve' dias antes de las calendas de julio que 
vino ¿ ser á los 23 del mes de junio- Dadas las arras del des- 
posorio á h santa iglesia y consagrado que la hubo en tálama 
espiritual del eterna Esposo, confiraiohs todo el patrrmonia 
que tenia del Conde en los obispados de Barcelona y Gerona 
y Vique de Ausona , Kvceptis decimh et primiciis quas /e- 
net in terminis Tarracice et Castellarii prefatus Princeps^ 
Raymundus et jam dicta Comitissa^ salvos los diezmos y 
primicias que en los términos de Tarrasa y Castellar poseiari 
el príncipe Ramon y la Condesa. 

No dice el auto y piíbliro instrumento de esta consagra* 
cion como se llamaba el Abad que instó por su parte dicha 
consagración 9 y así tampoco le asignó, pues donde no hallo 
que poner no es justa fingir nombres^ porque como tenga 
ya advertido en otras ocasiones hago profesión de verídico,, 
como debe hacerlo cualquier buen Cronista é Historiador sina 
quiere poner su honra en contingencia» 



86 CRÓNICA VNIVUtSAIr DB CATALUÑA. 

Tnvo' este monasterio por filiación particular la casa y con** 
vento de Santa Eugenia de Tarrasa que en cierto tiempo ha* 
bia florecido mucho mas que este que era sa padre , como ve- 
remos en sn propio lugar y tiempo. Usaban los Abades de ea*» 
ta casa de San Lorenzo la mitra y báculo pastoral y las 'de* 
mas insignias pontificales, indicios bastantes de la reputación 
y autoridad que tenían entre los demás Prelados. Los suyos 
fueron muchos y mny esclarecidos en virtud , doctrina y san* 
gre, y entre ellos hallo en el año 22 del rey Roberto de Fran* 
cia que lo fué. 

I? Borrell , al cual Tudiseo Marcucio y su muger Emena 
vendieron ciertos alodios en Olonteagudo de Tarrasa , once dias 
antes de las calendas de marzo que viene á ser á los 18 dias 
de febrero. 

2? Vitardo fué abad en el año primero del rey Henrique 
de Francia, y como á tal firmé en el auto de la donación 
que los condes de Barcelona llamados Berenguer y Ermesenda 
3ix madre hicieron al convento* 

3? Idgario fué abad en el año quinto del mismo rey Hen* 
ríque según parece de cierta donación hecha por Ermenganla 
madre de Ponce , cuando ofrecié y consagré á un hijo suyo al 
servicio de Dios haciéndole monge de aquella ilustre y santa 
casa. 

4? Pedro Grosoros fué abad en la circumferència del año 
ii'jB de Cristo Señor nuestro, según se infiere del dicho de* 
ciertos testigos que se referirán cuando tratemos del monaste- 
rio de Santa Eugenia de Tarrasa, pues uno de ellos siendo 
preguntado y ecsaminado en el año de 12 18 del Salvador di- 
jo : que 20 años antes habia conocido lel abad Pedro Groseros 
o Goloros que lo era de San Lorenzo. 

5? Berenguer era abad en el año 1223, como parece por 
una sentencia arbitral dada sobre cierta cuestión y pleito que 
se ventilaba entre este Abad y el Prior de Tarrasa , sobre cier- 
tos derechos que se recibían en el convento de Santa Eu- 
genia. 

6? Guillelnno de San Martin, como era noble y de ilustre 
sangre, habia ofrecido cierta cantidad al rey D. Alonso iv en 
Aragón en subsidio de la guerra de Gerdaña ( i ), y en los idus 
de setiembre de 1323 pagé 300 sueldos en remate de toda 
aquella cantidad y deuda. Firmóle carta de pago cierto por- 
ttrro del Rey llamado Simón de Puente, en mano y poder de 
Jaime Ferrer escribano del dicho Rey. ^^ 

7? D. Francisco Olivon de Alvernia Doctor en los sagra- ^^ 



4í 



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( I } Opinamos que deb« leerse Cerdefia. /Vo/ít de los Editores. 



LIBRO XIII. CAP. XXXU 87 

dos Cánones , arcediano de la Santa Iglesia de Barcelona , é 
integerrimo inquisidor en este Principado , fué abad comenda- 
tario y el ultimo de todos los de esta casa. Mostróme los mas 
de los autos que tengo referidos en este capftuío, con cuyas 
copias me he quedada» Murid en el ailo 16089 y con su muer- 
te acabd también este monasterio de San Lorenzo , y sus ren- 
tas fueron aplicadas al colegio que esta sagrada religión tiene 
fundado en la ciudad de Lérida de pocos años á esta parte; y 
así podemos decir de este monasterio al contrario de lo qne 
ordinariamente solemos de los hombres : que sino sabemos su 
principio 9 á lo menos tenemos ciertas sus postrimerías y fin. 

CAPÍTULO XXXIL 

En el cual se describe la cueva Simana ó Simaña del mort* 
. te sobredicho de San Lorenzo. 

A propósito de las asperezas y cuevas que dige se hallan A5o 947. 
en la montaña de San Lorenzo , me viene bien contar aquí 
lo que desviado una vez no viniera tan á pelo; y así me pa- 
reció , mientras corre el hilo urdir la tela refiriendo , que las 
sierras de dicha montada tienen entre otras cuevas una muy 
grande llamada Simatía, en cuya boca entra el sol cada vez 
que asoma al oriente. Hállase sobre la hermita de la indita 
virgen y mártir Santa Inés , subiendo á la cumbre donde es- 
taba el sobredicho monasterio de San Lorenzo, del cual ha- 
bemos tratado en el capítulo pasado , dejando su camino de la 
izquierda y tirando por el de mano derecha. Tuerce la cueva 
del oriente hacia el septentrión 9 y está casi como una galera 
trastornada. Al principio es clara por la luz que entra por sq 
grande y anchurosa boca , y después son menester luces y hachas 
para poder andar por ella. Tiene al principio una anchurosa 
plaza, la cual se va después estrechando y rematando en dos 
diferentes caminos harto espaciosos. £1 de mano derecha es de 
jBas de 300 pasos de largo , y á los dos lados tiene en la vi- 
va peña unos abujeros grandes como el postigo de las puertas 
que suele haber en las fortalezas: cada uno de estos abuge- 
Fos tiene su cueva é calle, digamos así, pero por ser angos- 
tas y bajitas entran muy pocos en ellas. En otra calle que es- 
tá á mano izquierda del que entra, tiene mas espacio , y es 
tan larga que en ella no se halla centro. Hace sus ramos co- 
mo á calles , y á las vezes se hallan algunas plazas , y en ellas 
en la viva peña, se ven bultos y figuras de hombres, muge- 
res y niños desnudos y descalzos, brazos, piernas y otros miem- 
l^ros tan formados como si fueran vivos, en forma de carni- 



/ 



88 CRÓNICA ÜNIVIltSAL VE CATALUÑA. 

eerfa donde cüdgan los cuartos de animales , y otras cosas que 
casi son íncreibles« Entrando muy adentro, los de flaco áni- 
mo no osan pasar mas adelante espantados del rumor de cier- 
ta agua que allí Renten; pero los que son de mas ánimo y 
varoniles corazones que entran mas adentro, han visto mas: y 
he oído á personas fidedignas que entraron una vez en com- 
pañía 4e uno de los hermítatfos de Santa Inés , especialmente 
á un sacerdote beneficiado que era de la iglesia de Santa Ma- 
ría del Pino de Barcelona llamado Ermendía , el cual si bien 
es verdad que dijo que no os¿ entrar adentro y se qued<5 fue- 
ra.9 pero que los otros dos que con él hablan subido cojí un^ 
mozo de buen corazón y ánimo , se resolvieron á entrar hacia 
donde oían el rumor y ruido que hacia el agua, y que al ca- 
bo de un gran trecho hallaron de donde salla aquel ruido , de 
esta suerte y manera. 

Destilaba dicha agua de las peñas cayendo en una que for- 
maba á modo de un grande estanque: acercaron las luces que 
llevaban , y vieron el agua ton clara que pudieron ver el sue- 
lo del estanque , el cual estaba muy limpio de cieno y dema^ 
que acostumbran á dejar las aguas cuando estan estancadas, át 
manera, que echaron de ver que se podia vadear sin peligro. 
Con todo tentaron el vado como discretos con una pértiga 6 
palo de los que llevaban, y hallando muy fácil el paso, el 
hermitaño y el mozo se descalzaron. El mozo cargó con sa 
amo acuestas <, y así los tres pasaron á la otra parte: alli vie- 
ron que aquella agua que estaba en aquel estanque 6 balsa iba 
discurriendo por un conducto 6 canal cavado en la misma pe- 
da hasta llegar á un ojo grande y cuadrado como la boca de 
algunos silos, que á juicio de los que lo vieron, parecía arti- 
ficial y hecho á martillo á fin de vaciar aquellas aguas de ar- 
riba. Estas precipitándose por aquel abugero caen por las pe- 
das y rocas , descendiendo con gran ruido y rumor hasta el pro- 
fundo al que no se le halla suelo; sí bien es verdad que los 
que las han visto, juzgan que deben desaguar en alguna fuen- 
te ó fuentes de las muchas que ae hallan al pie y falda da 
aquella grande montaña. Pasado este ojo , albañar 6 estanque 
y entraudo mas adentro un buen trecbK)^, hallaron una gran- 
de plaza , y al derredor muchos portales de mas de media pi- 
ca en alto^ ios cuales parece dan entrada Á diferentes calles* 
Era imposible en poco tiempo andarlo todo, y entretenerse mu- 
cho no era sin manifiesto peligro , por cuanto habiendo entra- 
do por una de aquellas grandes portadas y hallado una plaza 
que después se iba estrechando como á calle (el queme con- 
taba esto era el sacerdote y beneficiado del Pino llamado 
como dige Ermendía con el cual entraron Solomon de la villa 



LIBRO Xin. CAP. XXXIT. 89 

de Granollers y Oliveras labrador que tiene casa en la misma 
montaíia vecina) me dijo que vieron y hallaron una grande 
masa de estiércol negro y reciente que les hizo sospechar fue- 
se de alguna bestia fiera y selvática que debia de tener allá su 
albergue y guarida, y que al ver que dicho estiércol estaba 
algo líquido juzgaron que la fiera estaba dentro 6 habia poco 
que saliera fuera ; por lo que el mi^do de que no saliese la fie- 
ra de lo mas profundo de la cueva , si es que estuviese den- 
tro , 6 al recogerse , dado que estuviese fuera , no les hallase 
y se viesen en algun peligro de muerte , les obligó á no me- 
terse mas adentro ni entrar en lo líltimo de la cueva ; y así 
se volvieron por el mismo camino siguiendo algunas seáales 
que habian dejado á trechos cuando entraron ( i ). Culpa mia 
es sino la he visto , que pues estuve en la hermita de Santa 
Inés, podia haber entrado en dicha cueva, si es que hubie- 
ra Querido seguir. 

De esta cueva dice la gente común y del vulgo, que está 
encantada , que hubo allí una ciudad , y que los bultos que di- 
ge , son de personas que viven encantadas en ella , y otras 
mil patrañas que porque no las creo no las escribo. Esta es 
aquella célebre cueva de la que dice el autor de la Centuria 
que salió aquel fiero dragón que con su aliento inficionaba los 
aires, se comia los hombres y los animales grandes, y que 
acabd á manos del conde Guifré de^arcelona. Yo no creo na- 
da de esto, mas remítome á la verdad y vuelvo á mis his- 
torias. 

CAPÍTULO XXXIII. 

De la fundación del monasterio de San Pedro de Campro- 
don hecha por el conde Wifredo de Besalú , y de como 
lo dotaron dicho Conde y su madre Avana junto con su 
primer abad Laufredo^ y de la confirmación que sacó el 
mismo Conde de todo , del rey de Francia : muerte del 
dicho Ahad^ y elección de la persona de Teodor ico en 
abad de dicho convento. 

üistando en la silla pontifical de Gerona el obispa Got- Afío 948. 
maro 6 Gondimaro que en la circumferència de los años del 
Señor de 941 habia sucedido á Vuigo, vino ante él el conde 
de Besalií Wifredo , que en el capítulo ocho de esta parte se 

( I ) Según nos han asegurado algunas personas que conocen esta admi- 
rable cueva , parece no ser del uíáo fabulosa esta descripción del Cronista 
tn boca' del fieneficíado. Nota de los Editora. 

TOMO FU. 12 



90 atómcA ünivsrsal ds cataluA a^ 

apontd ser hijo del conde Mirón de Barcelona 9 7 postrado an* 
te su acatamiento le rogd tuviese á bien permutar 6 cambiar 
con él la iglesia que á título y vocación del príncipe de los 
apóstoles San Pedro estaba fundada en el territorio de su con- 
dado de Besalií en el lugar que los antiguos llamaron Campus 
rotundus Campo redondo , que es la villa que siempre los ca« 
talanes han llamado Camprodon, en retorno de muchos alo- 
dios 9 rentas y posesiones sitas en el mismo pago y tierra de 
JBesalií en Manál Figueras , y de contado mil sueldos de bue- 
na moneda , todo lo cual daría luego en aumento de la men- 
sa episcopal de Grerona ; espresando y diciendo que queria aque- 
lla iglesia á fin y efecto de fundar en ella un monasterio y 
convento de monges de la religión del Patriarca San Benito. 
Trató esto , que el Conde le propuso , el Obispo con los de su 
cabildo y clero , y aun con algunos de los principales feligre- 
ses de su iglesia ; y siendo todos de un ánimo , acuerdo y pa* 
recer cedió aquella iglesia al conde Wifredo, y él en retor- 
no díd las cosas ofrecidas en el pacto á la catedral de Gero- 
na , alodios , rentas y los mil sueldos sin faltar cosa« Ya que 
el Conde tuvo la deseada iglesia por suya, con parecer y acuer- 
do de los condes Seniofredo , Oliva , y del arcediano Mirón sus 
hermanos , dispuso la obra y fábrica del monasterio : levantó 
paredes, formó claustros, labró dormitorio, hizo oficinas al- 
tas y bajas y todo lo deius que le pareció conveniente para 
la religiosa habitación de los monges á quienes habia de en- 
tregarla, que como dige, fueron del sagrado orden del gran 
Padre San Benito. 

No sabré decir con verdad de cual ó de qué monasterio 
de su Orden trajo á esta los primeros fundadores ; pero pue- 
do afirmar que el primer Abad que hubo en él se llamó Jan-» 
fredo ó Laufredo, que en nuestro lengoage llamamos Jofre, 
varón perfectísimo y padre que fué de muchos monges , los 
cuales ellos mismos le eligieron en Abad , conforme los estatu- 
tos y reglas de su Padre San Benito lo ordenaban. 

Elegido que fué Jaufredo, el Conde le presentó al obispo 
Gotmaro paraque le confirmase y bendigese conforme los sa- 
grados cánones Ío establecen y ordenan. 

Dispuestas estas cosas , dotó el Conde á su monasterio con 
la iglesia de San Cristoval de Cresenturi , que hoy se llama 
Crexenturí del bosque , sito junto al monasterio, con tierras, 
molinos , praderias y pasturas y con la villa de Puga Pran-- 
corum (que no sé hoy á que lugar de los de Cataluila cor- 
responda sino fuese á la que llamamos Franciach aldea de la 
Selva de Gerona )• Pero sea la que fuere , el Conde la dio con 
todos sus términos y adyacencias , y á mas de esto dotó 'al mo- 



LIBRO un. CAP. xxxiu. 9 1 

nasterio coa moy grandes y crecidas rentas 9 sedorios alodiales^ 
y directos dominios qae tenía en los condados de Besalií y Va- 
llespir. Vivia aun la condesa Avana su madre , y por su par- 
te quiso mostrarse bienechora de aquel nuevo santuario , y en- 
trar á la par con su hijo, dotándole como en efecto le dotó, 
dándole todas las rentas y dominios alodiales que poseía en 
el mismo condado de Bésala y en los valles de Gonflente. 

£1 mismo abad Jaufredo (que conforme á lo que se dirá 
debia de ser persona ilustre y principal, y poderoso en ha- 
cienda ) no quiso quedar sin entrar á la par con los fundado- 
res, antes entregando sus bienes y patrimonios todos á Dios á 
quien entregaba su persona , hizo donación al monasterio de los 
muchos y muy buenos alodios en que consistia toda su ha- 
cienda. 

Y porque tantas enagenaciones de patrimonios y rentas co- 
mo pasaban al convento , que era cuerpo muerto , necesitaban 
de la firma y consentimiento del directo Señor, para dar á 
todo el debido cumplimiento , con parecer y acuerdo de los 
condes Seniofredo, Oliva y Mirón levita sus hermanos, deli- 
beró el conde Wífredo ir á Francia á pedir al rey Luis TVas- 
marino la debida confirmación y beneplácito de todo lo he- 
cho. Séame aquí lícito hacer un breve paréntesis , es decir , que 
se acuerden los lectores que les ofrecf allá al fin del capítu- 
lo 26 mostrarles, como este conde Wifredo 6 Guifredo fué se- 
gunda vez á Francia. La primera cuando le envié su herma- 
no el conde de Barcelona Seniofredo para sacar del Rey con- 
firmación de todo lo que había dado y hecho en favor del mo- 
nasterio de San Miguel de Goxá ; y ahora le vemos ir segun- 
da vez por lo que él hizo y dié al de San Pedro de Campro- 
don. Sirve esta advertencia también para confirmación de lo 
(]ue tantas veces he dicho, qae el conde Mirón tavo seis hi- 
jos y todos de la condesa Avana ( i )• Volviendo paes al hilo 
de mi relación digo: que hallé el conde Wifredo de Besalií 
al Rey de Francia en la ciudad de Rems , donde después de 
haberle besado las manos le dié noticia de lo que iba á su- 
plicarle , y entre otras cosas le snplicé muy encarecida y hu- 
milmente tuviese á bien de recibir el convento é iglesia que 
acababa de edificar en la villa de Camprodon á vocación del 
príncipe de los apestóles San Pedro con todos sus dotes, ba- 
jo de su protección y amparo Real , y que se las confirmase y 
otorgase conforme se lo suplicaba. Oyóle el Rey beoignísíma- 

( I ) Tuvo eo efecto machos de su amiga Virgilia según resulta de so 
testamento inédito; pero de su esposa Ava solo lo fueron Seniofredo, Wi- 
fredo , Oliva y Mirón. Nota de los Editora. 



92 CKÍ$NICA CmrBRBAL Dl CATALUfÍA. 

mente y á 3 de las nonas de febrero, que viene á ser i lo§ 
6 del mismo mes del atio 16 de su reinado, mandd qae de to- 
do lo que pedia se le despachase el privilegio siguiente ( i )• 
In nomine soneto et individiue trinitatis. Ludovicus 4i^ 
vina miseratione Francorum Rex. Si locis sanctorum divi* 
no cidtui mancipatis servorumque Dei necessitat ibus opem 
conferimus , regium pro certo exercemus emolumentum at^ 
gue ad cetemce beatitudinis gloriam facilius pervenire con^ 
fidimus. Igitur omnium sancta Dei Ecclesi<e jidelium tam 
prcesentium quam et futurorum coanoscat sollertia , quoniam 
nostram adiens prcesentiam Fuijredus Comes retulit nobis 
qualiter quendam locellum in honore Sancti Petri situm in 
pago Bisuldunense ob Dei ejusdemque principis Apostolorum 
amore siue hereditatis rebus apud Gotmarum Gerundensis 
Ecclesice prcesidem cum consensu tam clericorum quam la'l•- 
corum proedictce sedis regulariter firmiterque commutave^ 
rat^ ut moris est^ ea sciíicet ratione ut inibi regula beati 
Benedicti cum Abbate propio exerceretur. Unde nostrce al- 
titudinis munificentiam satis reverenter expetiit quatenus pr^^ 
dictum coenobium nostra ditioni omnino vendicantes cum om^ 
nibus Justé sibi pertinentibus nostrce regal itatis precepto con-- 
firmare dignaremur. Cujus pnedicti Comitis Vuifredi peti^ 
tionibus libenter suscipientes , pr^edictum monasterium cum 
abbate laufredo et monachis ac ómnibus rebus seu villari^ 
bus^ videlicet Ecclesiám in honore Sancti Christophori in 
villa quce dicitur Crescenturi^ et Silvam qua eidem mo^ 
nasterio adjacet^ cum terris^ molendinis^ et pratis^ et in 
alio loco villam qua vocatur Pugna Francorum cum fini- 
bus ac terminis , sive alodes quos pradictus Comes Vuifre^ 
dus eidem monasterio per carta contulit^ sciíicet in comi^ 
tatú Bisullunense ^ et in valle Asperi ^ alodes quoque quos 
genitrix prcefati Comitis prcelibato monasterio in pagis sci^ 
íicet Bisullunense ac in valle Confluente dedit , alodes etiam 
omnes quos prcenominatus Abbas laufredus ad pr^edictum 
locum tradidit. Quce omnia supradicta cum omnium rerum 
integritate sub nostra defensiones sicut dictum est^ ínteger- 
rimé contra omnes inquietudines hominum regia auctorita- 
te prcecipimus atqúe jubemus ut nullus judex publicus vei 
qucelibet judiciaria potestas in Eclesias aut loca scepedicti 
monasterii ad causas judicario more audiendas , vel freda 

( I ) El Cronista no transcribe aquí según costumbre este docameoto, 
solo pues se refíere al fol. ft6a de su primer flosculo del que sin duda lo 
sacó el Sr. Marca niSm, 85 de su apéndice para enriquecer su obra á 
co^ca agena ; pero nosotros le restituímos á quien pertenece. 

Nota de los Editortim 



LTBRO XIII. CAP* XX t III. 93 

exigenda vel paratas faciendas , aut ullas redíbiones , aiit 
fidejussores toilendos^ vel illorum disíringendos homines^ aut 
il licitas occasiones requirendas ingredi audeat^ sed neqíie 
viaticum neque portaticum neque silvaticum necque pastua^ 
rium necque teloneum aut ullum illicitum debitum exigere 
prasumat ; sed cum supra memoratis rehus ómnibus prcedic- 
to monasterio pertinentibus ^ in quibuscumque consistant lo- 
cis , quas justi ad pr^sens possidere videtur , si mul cum 
his quas divina nietas eidem loco ver quoscunque fideles au- 
gere voluerit , liceat memorato Aobati suisque successoribus 
regülariter viventibus et monachis inibi secundum regulam 
sancti Benedictí degentibus quieté vivere easdemque res cum 
omni securitate et melioratione possidere et pro nobis prole- 
que nostra seu stabilitate totius regni nostri secura divinam 
valeant exorare misericordiam. Et quando memoratus Ab- 
bas de hac luce migraverit , licentiam habeant ex semetip- 
sis 9 si dignus invenir i poterit , omni tempore Abbatem eli- 
gere. Et ut fuec auctoritatis confirmatio perpetuam firmita- 
tis obtineat vigor em ^ manu nostra eam subter firmantes ^ anu* 
lo nostro insigniri decrevimus. Signum Domini Ludovici 
gloriosissimi Regis. Odilo Notarius advicem Artaldi Ar- 
chiepiscopi relegit et subscripsit. Actum Remis civitate ter- 
tio Nonas Februarii , Indictione sexta , anno xfi regnante 
Ludovico glorioso Rege. 

Didseme este privilegio sacado del archivo del Monasterio, 
y paraqne mas y mejor se entienda la data que tiene advier- 
to , que su indicion sesta corresponde al año de Cristo de 948, 
que es el 16 del rey Luis conforme i la cuenta del Bergomense 
puesta en el capítulo cuarto , donde se ha visto que dá el pri« 
mer año de este Rey al de 932 de Cristo ; á los cuales si aña- 
dimos 16 tendremos 48* Pero si se quisiere seguir cualquiera 
de las otras dos cuentas , jamas podrá corresponder á la indi- 
cion sesta, y si el que contare entendiere de esta suerte que 
digo, llevará bien la cuenta. Mas es de advertir, que pongo 
la fundación de este monasterio de San Pedro de Camprodon 
en este año de la fecha del privilegio, por tener un punto fir- 
me y cierto; aunque pienso que se gastase algun tiempo an- 
tes de esto, siquiera en tratar de la fundación con el obispo 
Gotmaro , levantar y perfeccionar los edificios , y poner mon- 
ges en el monasterio , pues todo esto precedid á la data del 
privilegio , y asi podemos decir que tuvo ya conclusión y buen 
asiento en este año de 948. Adviértase este pensamiento con 
lo que se dirá mas abajo en el otro privilegio cuando diga, que 
á este Conde sucedid Seniofredo ; que todo importa para la 
comprobación de lo que digimos en el capítulo octavo tratando 



94 CE^NICA VHTVnSAL DI CATALUJfA. 

de la sucesión y niímero de los hijos qae dige, tavo el con- 
de Mirón. Advertido esto , para concluir de una vez con este 
monasterio y con la vida del fundador, vuelvo á mi cuenta y 
digo : que puesto el monasterio en su punto , en lo que toca 
á la observancia de la regla del gran radre San Benito , vi- 
vid en él el abad Lausfredo 6 Jaufredo unos seis aífos 6 poco 
mas , por lo que pudo haberlo sido antes de la data del dicho 
privilegio , y así hasta el año 954 en el cual tomándole de- 
voción de ir en romería no se si á Jerusalén 6 á Roma , de- 
j<5 su monasterio como dice la escritura que sigo. Pero sácase 
de ella que donde quiera que fuese , no volvid jamas á su mo- 
nasterio sino que murid en el camino , sin saber donde , por 
cuanto dice que le esperaron los monges mas de siete arios , y 
cansados de estar sin prelado ni quien les gobernase, deter- 
minaron elegir nuevo pastor. 

£n este medio tiempo que al abad Lausfredo 6 Jaufredo se 
esperaba , murid el conde Wifredo , y sucedióle en el conda- 
do de Besald su hermano Domini Seniofredi el Señor Senío- 
fredo , á quien el presente privilegio Uamd , y nosotros tam- 
bién llamamos Seniofredo. 

Entonces viéndose los monges desvalidos y desconsolados con 
las muertes así de su buen Prelado como del conde Wifredo 
su primer fundador y tan en principios de su fundación que 
es cuando mas se suele y hecha de ver la falta , siendo ellos 
no mas de diez y ocho monges en niímero , determinaron pre- 
sentarse ante el Señor y Conde de Besalií rogándole fuese ser- 
vido darles otro Abad que les gobernase y rigiese. Gonsultd 
Seniofredo el negocio con el obispo Arnulfo, que por muerte 
de Gotmaro tenia ya la silla pontifical de Gerona , y con acuer- 
do y voluntad de los monges mismos y aclamación de todo el 
pueblo 9 firmándolo así el dicho Obispo , el sacristán mayor y 
monge Andrés, Terosindo sacerdote, Aderíco sacerdote, Ano- 
las presbítero, Undilgo diácono, Adrovarío diácono, Vulgario 
Adalverto subdiácono , Ragno , Amelio, Argemero, Gualulon, 
Seniofredo , Serunario sacerdote , y Auralrico , todos monges 
del mismo monasterio, y el conde Oliva, Ayin levita y el con- 
de Seniofredo; fué electo en abad de Camprodon el monge 
Teudorigo que desde la cuna estaba enseñado en las divinas 
letras y en la disciplina monástica, varón temeroso de Dios^ 
y ageno de todo vicio y pecado ; elogios y alabanzas por cierto 
que le venian muy al justo, pues era tal, que le podíamos 
venerar por Santo si por otra pluma que la mia fuera publi- 
cado. Fué hecha su elección tres dias antes de las calendas de 
julio que viene á ser á los 28 de junio, del año octavo del rey 
Lothario , que corresponde á 962 de Cristo. Consta todo lo 



LIBRO XIII. CAP. XXXllU 95 

dicho , del piíblico instrumento de la elección de Teudorico en 
abad de Camprodon que se guarda en el archivo de su con* 
vento y dice asi (i). . 

Post Domini nostri lesu Cristi ascentionem sonda mater 
Ecclesia per quadriflua climata cosmi per pr^dicationem 
beatorum Apostolorunt seu ceterorum sanctorum dilatata fuit 
cu: deeorata. Impedientibus vero dehinc peccatis fidelium^ 
procella persecutionis in eadem Ecclesia saviente , nutu di- 
vino beati mártires adepti sunt coronam martirii. Denique 
per specus et latibula latitantes^ vix conventuales vel con- 
ciliaoula paganorum insistente persecutione celebrare aude- 
bant. Ob id vero cooperant destruí Ecclesia Christi , et in 
ipsis specubus à Christi cultoribus celebrari Christianitatis 
misteria. Cessante denique Christo favente persecutionis pro- 
cella , à quibusdam Regibus seu Principibus , qui jam ef- 
fecti fuerant membra ejusdem Ecclesia , passim ubique , ve- 
luti quadam ramuscuía , adifícia Ecclesiarum cceperunt ex- 
urgere ac pullulare , monasteria vero ad serviendum Christo 
Domino devotissimè construí ab ipsis proceribus vel ab ip- 
sis prasulibus. Denique exempla eorum sequutus nostris tem- 
poribus inclitus Comes Vuifredus expetivit h Domino Guot- 
maro Gerundensis Ecclesia Episcopo ut commutaret ei Ec- 
clesiam beati Petri principis Apostolorum qua sita est in 
territorio Bisuldunensi in locum cui olim h prioribus voca- 
bulum inditum fuit Campus rotundus^ quatenus illic mo- 
nasterium deberet ac posset construere , sicuti et fecit , dans 
videlicet pro ipsa Ecclesia alodes proprios quos habebat idem 
Comes in pagano Bisuldunensi in Maniculo et in figarias et 
solidos mille , ea videlicet conditione ut ipsi alodes peren- 
niter pro jam supradicta Ecclesia in Gerundensi Ecclesia 
firmiter permanerent. Et commutatione vero cum òmnium 
clericorum assensu perada atque firmata , una cum consilio 
fratrum suorum scilicet domni Seniofredi et domni Olibani 
Comitibus , necnon et domni Mironi itidem fratri suo Levi- 
ta^ perrexit idem Comes Vuifredus Francia ante domnum 
Ludovicum Imperatorem^ et ipsam Ecclesiam beati Petri 
Archiclavigeri contulit regia dignitati. Post hac vero per 
praceptum imperiale accepta potesiatis limina licenter eun- 
dem coenobium adificavit sine ullius interdictione ^ ac cen- 
venticulam monachorum^ Christo Domino ibidem servientium 
aggregavit , et cum suggessione illorum Abbatem nomine 



( I ) También se refiere aqal el Cronista i sus flosculos ,. y nosotros 1« 
restítoiroos el documento transcrito en el Marca fíisp. niím. ico. 

Nota de los Editores. 



9^ CRÍ$NICA UNITIR8AL Dl CATALUffá. 

laiifredum ihidem elegit , et domno Guotmaro supradicto 
Episcopo expetiit ordinandum. Ordinatus autem , pauco ibi^ 
dem tempore moratus , elegit propter yitce <eternce prcemium 
peregrinationis subiré exilium. Praterea dum ejus à mona^ 
chis pr<estolahatur rèditus , contigit ut isdem inditus Comes 
Vuifredus migraretur a sceculo. Accipiente verò dominatum 
i/lius fratre suo domno Seniofredo , venerunt ipsi monachi 
ante ejus prcesentiam poscentes sibi ordinari Abbatem , cum 
jam septem et eo amplias annos prcestolassent adventum su- 
prataxati Abbatis. At ille una cum consilio domni Arnul^ 
fi Episcopi Gerundensis Ecclesi<e et cum volúntate omnium 
monachorum atque acclamatione fidelium religiosorum tam 
clericorum quàm laïcorum constituït ibi Abbatem nomine 
Teudericum cum ordinatione supradicti Pontificis. Qui vi- 
delicet isdem Teudericus ab ipsis cunabulis sacris litteris est 
eruditas et in disciplina monàstica enutritus , Dei timore re- 
pletus 9 atque à mortalibus vitiis omnimodis extraneus. Or^ 
dinatus autem faventibus atque consentientibus cunctis pari- 
terque orantibus ut simul pastor cum grege et grex cum pas- 
tore ad superna vocationis Christo auxiliante valeant perve- 
nir e. Exarata est autem hcec scheda iir Kal. lulii^ impe^ 
rante Lotario Rege anno viii principatus ejusdem. t Arnulfus 
sanctce sedis Gerundensis Ecclesice Episcopus. t Andreas sa- 
cerdos et monachus. t Ferossictus sacerdos et monachus. t 
Adenicus sacerdos et monachus. iAnclus Presbiter et monachus. 
t Undilvus Levita et monachus. t Frovidus Levita et mona- 
chus. i Adrovario Levita et monachus. S. Búlgar avi monachi. ' 
t Adalbertus Subdiaconus et monachus. t Ragno monachus. f 
Amelius monachus. t Argemitus monachus. S. Gualulonii mo- 
nachi. t Seniofredus monachus. t Suniarius sacerdos et mona- 
chus. t Taugradus Levita et monachus. t Amalricus mona-- 
chus. t Òliba Comes, t Aayro Levita, t Seniofredus Comes. 
S. Leopudus S. Fairo. o. Armomirus. Ludovicus , qui 
hanc electionem vel adclamationem ser ipsi et subscripsi die 
annoque prefixo. 

De estas dos escritoras claramente se infiere la circanfe-** 
rancia de tiempo en qne y cuando fué el conde Wifredo de 
Besalií á Francia ( digo la segunda vez ) y el de su muerte^ 



f 



LIBRO xin. CAP. zxxiy. 97 

CAPÍTULO XXXIV. 

De las insignes reliquias que tiene la iglesia del monaste- 
rio de Camprodon : los Abades que tuvo , con el cátalo- 
Í:o de los nombres que he podido alcanzar á saber y en 
os tiempos que gobernaron. 

Xjstá la iglesia de San Pedro de Camprodon, que es de Año 948. 
monges benitos ^ enriquecida de pocos pero de muy gran- 
des y señalados tesoros celestiales. Señaladamente tiene un gran 
pedazo del Santo madero en el cual Cristo Jesús obrd nuestra 
redención. Tiene asimismo una de aquellas espinas que tala- 
draron su santa y sagrada Cabeza , cuando la noche antes de 
su pasión los sayones impios le coronaron con una corona en- 
tretegida de juncos marinos. Tiene también el cuerpo de San 
Palladlo obispo £mbrense , que es la ciudad de Embrií de la 
provincia de Alvemia. Las cuales reliquias he visto y adora- 
do con mi poca devoción; la del santo obispo Palladio parece 
haber sido la piedra imán ,que atrajo á sí las otras dos. Diré 
esto como fué: cuentan los breviarios, y refiere el varón de 
Dios y Rdo. P. Domènech del sagrado orden de los Predica- 
dores , en la historia qoe nos dejó escrita de los Santos de Ca- 
taluña fdleo 57 de la primera impresión , la vida y muerte de 
«te Santo , junto con algunos milagros que Dios obré por sus 
merecimientos. Pero yo aquí solo diré, como después que es- 
tuvo el cuerpo de San Palladio en Camprodon por algunos años, 
llegando el de 1470 entraron los franceses á Cataluña devas- 
tándola y asolando las villas y lugares , de que no poca parte 
le cupo á la villa de Camprodon , pues echaron sus muros por 
el suelo, saqueáronla y robáronla de todo y en todo sin per- 
donar á los sagrados templos y muy en particular al de San 
Pedro apòstol que era y es hoy de monges benitos: se lleva- 
ron los ornamentos sagrados , los vasos , cálices y cuantas re- 
íliquias de Santos habia en él (á lo que creeria mas por co- 
dicia del oro y plata en que estaban encajadas , que por devo- 
ción que tuviesen á los Santos cuyas eran) y sobre todo se 
llevaron el arca en que estaba el cuerpo de nuestro Santo Pa- 
lladiOk £1 capitán caudillo de esta gente de guerra que llegé 
á la dicha villa de Camprodon se llamaba Baquí , de cuyas mag- 
nos pasó este cuerpo Santo á las del obispo de Carcasona que 
era hermano de dicho capitán. Fueron grandes las diligencias 
de los de esta ciudad paraque el Santo cuerpo Se quedase 
ton ellos, mas él mostraba no estimar en cosa su comjpañia 
con el trato que les hacía, ad instar de la arca 4^1 Señor 
TOMO yn. 13 



98 ckÓNfCA onnruflAír de cataldÜa. 

cuándo estovo presa y cautiva de los Filisteos , pnes todo era 
enfermedades y maertes ; y así vemos qne goardando con po- 
ca devoción y menos reverencia esta santa reliquia el teniente 
de Baqoí morid en la villa de Perpiltan : el obispo de Garc»- 
sona murió también moy moeo y casi sin enfermedad , creyen- 
do todos qne el Santo 6 la presencia de so sagrado cuerpo le 
habia muerto por quererle detener por foersa , y por baber aeon- 
sejado á su hermano Baqoí viviendo que no le volviese á la 
iglesia de Camprodon ; y según algunos autores d^o el obispo 
antes de morir ser la causa la referida , por lo que dejtf en- 
cargado que restituyesen al Santo donde le habían hurtado. 
Muerto el obispo fué llevado el Santo al castillo de Bellcay- 
re, que está junto á Monpeller^ porrae tenia aquel castillo 
en tenencia por el Rey de rrancia el Gapttan ^ qne àtjó á su 
Teniente encomendadas las santas reliquias 9 pero le sucedió lo 
mismo que al otro que las guardaba en Perpjtfan» Na escar- 
mentó Baquí con esto, antes dejando la tenencia del castillo de 
Bellcayre , mandó trasportar el sagrado cuerpo á su castillo y 
casa solariega de XatiUon donde estuvo algunos pocos aflos , en 
los cuales alcansó Baquí de un L^ado del Papa lo que de 
Sü Santidad no habia podido el obispo de Cáreasona ^ que era 
la retención de dicho sagrado cuerpo de San Palladio. Díole 
bula el Legado á Baqoí para poderse quedar coa las sanias re- 
liquias V pero foó para su mal como diremos luc^» Es de no- 
tar, que antes que por allí acertase á pasar el Legado aposf- 
tdlico j, habian dado los enemigos una rota grande á Baquí en 
el reina de Borgoifa, y él atribuyó luego aquet hecho á su 
huésped San PaUadio , y estando en el conflicto de la batalla 
prometió al Santo que si le guardaba la vida volvería sa sa** 
grado cuerpo á la iglesia de Gaoiprodon. Guardóle el Santo^ 
sali4^ con ^ vida , y llegado á su castillo de Xatilloa escribió al 
Abad y juradoa de Camprodon paraoue viniesen á buscar ó la 
cabeza del Santo ó la arca;, decialo así por cuanto estaba 
la cabeza guarnecida de plata de medias espaldas arriba 9 y lo 
restante del cuerpo dentro de una arca de plata muy bien 
labrada. Visto los de Camprodon la carta de Baquí y lo 
que ella eontenia , habido maduro consejo y el parecer de mur 
chos que le podían dar, contestaron á aquel Setfor, que ellos 
tomarían á cuenta lo que él fuese servido darles , y no mas. 
Atufóse con la recuesta y diose por mal pagado de sus razo* 
nes ; y así les volvió á escribir , que pues no querían estar á 
razón , no les quería dar cosa alguna : que puesto que él tenia 
licencia del Legado para dar las santas reliquias á la iglesia que 
mas fuera de su gusto , se quedasen con Dios , al cual de con- 
tinuo rogaba fuese servido mostrarle ó declararle con alguna 



LIBRO XIII. CAP. xxxnr* 99 

ttiial 6 revelación á (Jue iglesia era mas de sa servicio las ea« 
fregase : y dícese qae siempre sonaba á sus oídos nna voz que 
decía, vuelve á Pailadio á Camproden^ y esta por todo nn 
títo entero. Aeonteciiíle haber de ir por orden de sa Rey á si- 
tiar el castillo de Garlat qae era del Sedor de Avermon , y en 
este porfiado sitio , en una salida qne los cercados hicieron, 
fué herido Baqaí de un balazo en una pierna la cual según 
los cirujanos le habían de. cortar por habérsele encendido en 
ella un grande fuego. Reconoeíendo Baquí que aquella era per- 
misión de Dios por su tenacidad y terquería en no querer res- 
titnír á su iglesia el cuerpo de San Pailadio , hizo voto á Dios, 

Í prometió al Santo qae ú intercedía por él , le volvería en co- 
rando la salud , á su monasterio é iglesia. Cobré- la deseada 
salud en breve , pero ingrato y desconocido al favor , no se acor- 
dé de cumplir la promesa; mas como con Dios y sus santos no 
haya burlas, y vale mas no prometerles, que después de pro* 
metido no cumplir con ellos, diéselo- á entender su Divina Ma* 
gestad de este modo. £1 día del mismo Santo , é de su pri- 
mera traslación cuando le traía hurtado para su iglesia de 
Santa María de la Portella el otro monge, que fué á los 2i 
de junio, hallándose en otra jomada y rdTriega el mismo ca- 
pitán Baquí, fué herido y derribado de su caballo al suela; da- 
ba voces que era muerto : muerto soy , decía , i cuyas voces 
acudieron mudios Caballeros y entre otros el mismo Rey de 
Francia que se hallé en aquella guerra , y viéndole el herido 
junto á sí dijo : Muy alto y poderoso Señor ( dirigiendo sus 
razones al dicho R^y) yo muero en esta ocasión no tanto 
por la herida que he recibido , cuanto por la ingratitud y 
maliciosa detención que he hecho de las secadas reliauias 

5r cuerpo del Santo de Camprodon , cuya pesta hoy celebra 
a iglesia ; por tanto suplico á V. M. se sirva tener á bien 
^pse le pueda desde luego restituir á su casa é iglesia. Con- 
eediéselo el Rey, y ordené Baquí en su testamento que se resti- 
toyese , ccmfesando moría por su ingratitud y por no haber cum- 
plido el voto que hizo cuando recibíé la otra herida , que di« 
gímos en el cerco del castillo de Cariat y en la rota de la Bor« 
goda, añadiendo, que ya que perdía la vida del cuerpo, no 
quería perder la del alma juntamente. Pasada su muerte , ma- 
dama la vizcondesa déla Valere viuda de Baquí Selfor de Xa- 
tíUon , escríbié á los de Camprodon para que en cumplimiento 
de lo que había wdenado su marido viniesen é enviasen á bus- 
car el Santo Cuerpo. Fueron luego allá tres personas ecle- 
siásticas del convento é iglesia y otras tantas del pueblo , á loa 
cuales la vizcondesa entregé el cuerpo Santo ; y aunque algu- 
nos quieren que el pedazo de Lignum-Crucis y la Santa es* 



100 CRÓNICA ONimSAL DM CATaLuAa. 

pina que jontameote coa el cuerpo del Santo les fué entrega- 
do por aquella Sedora eran ya reliquias del monasterio de 
Camprodon, y que se las llevaron los franceses en la ocasión 
que digimos arriba ; yo siento lo contrario , y que madama de 
la Valere las ofirecid 6 ditf sin duda en el acto de la entrega 
del cuerpo de San Palladlo ; y así bien dige arriba , que es* 
te Santo , cual piedra imán , atrajo á sí estas santas y precio- 
sas reliquias. Pero sea como fuere lo cierto es , que cargando 
el cuerpo del Santo sobre un carro del cual tiraban dos luci- 
dos caballos ( los cuales juzgo debió dar madama la Vizcon- 
desa) los de Camprodon acompallados de hombres de armas 
y con luces y hacnas encendidas , vinieron desde el castillo de 
Aatillon hasta su lugar y villa de Camprodon. Acontecieron 
algunos milagros que Dios obrd por su Santo en d camino, 
particularmente que siendo tiempo de muchas lluvias , ni el car- 
ro ni los que acompañaban las sagradas reliquias se mojaron. 
Asimismo , que desde que entraron en Catalutfa , las campanas 
de las iglesias tocaban por sí mismas. Fué recibido el Santo 
con jubib de todos los de la oomarca , y los monges y Abad 
de aquel santo monasterio de San Pedro colocaron las sagra- 
das reliquias en su iglesia honoríficamente , donde se guardan 
hoy dia con suma veneración y culto. 

Tuvo este monasterio de San Pedro de Camprodon por bien- 
echores particulares los condes madre é hijo Avana y Wlfredo, 

Í^ sin ellos otros muchos que no cuento por no cansar á los 
ectores. 

Los nombres de los Abades que he podido alcanzar son 
los siguientes: 

I? £1 primero fué Laufredo 6 Jaufredo , conforme las es- 
crituras tengo citadas. 

2? Teudorico , conforme á la segunda escritura. 

3? Bonifilio lo fué en tiempo del papa fienedicto , en la in- 
dicion quinta, en cual tiempo y de quien alcanzó la confir- 
mación de todos los derechos que tenia y había recibido aquel 
convento de sus bienechorés , y de cualquiera otras cosas que 
tuviese desde su fondacion primera. 

4? Raymundo , primero de los de este nombre , lo fué en 
el año del Señor 131 8. 

5? Ramon segundo lo fue desde el año del Señor 1328 has- 
ta el de 1348. 

6? Bernardo goberné muy mal y vivió no muy bien , pues 
en su tiempo hubo muchos escándalos nacidos de parcialidades 
y bandos sustentados por él ; fué amigo de frecuentar palacios, 
residir en la corte , y poco en su monasterio , de lo cual se 
ariginarón entre vasallos y nionges grandes males y destrucción 



LIBRO Xin. CAP. XXXIT. tdf 

« 

de patrimonios. En otra parte y en su lagar j tiempo se di* 
TÍ mas larga y estendidamente. 

2? Pedro fué abad en el atío del Seflor de 1377. 
? Jaime lo hé en el año del Seflor de 141 5* 
9? Juan Pascual , Doctor en ambos derechos^ iPué abad co« 
mendatario de este monasterio en el año 1504* 

10 Guido 9 que obtuvo contra el Rey una sentencia arbitral 
dada por el obispo de Helna, fué abaa en el año de 1521 de 
Cristo. 

1 1 Antonio Valentín Maestro en Santa Teología y capellán 
del Rey , lo fué en el año del Señor 1558. 

12 D. Bernardo de Cardona, que después lo fué de San 
Miguel de Goxan , lo fué primero díe San Pedro de Camprodon 
en el año.»;. 

13 D. Pedro Gerénimo de Toledo en años.... 

14 Felipe Sordi, Doctor eii ambos derechos , en años.... 

15 Antonio Carmona , Doctor en ambos derechos y vicario 
general del arzobispo de Valencia. 

16 D. Juan de Ribera fué promoTido al de Camprodon , y 
canciller de Cataluña , en cuyo oficio murié regentándole por 
su Magestad en el año..., 

17 D. Francisco de Llordad , de monge de Ripoll fué pro- 
movido á abad de Camprodon en el año 1&191 , y de dicho 
monasterio promovido á abad de San Pedro de Besahí. 

18 El Doctor Tedlogo N. Busquet, de Paborde de Ager 
y monge de Ripoll , fué abad en el año del Señor de 1627. 

19 £1....... (y queda asi el Cronista). 

CAPÍTULO XXXV. 

Del remate que tuvo el gobierno del conde Suñer ^ y de 
cierta compra que hizo de un arande alodio y rico do^ 
minio á un hombre principal llamado León y á su ntU" 
ger Maldio^ 

V áseme acabando el haber de relatar lo sucedido en e! Afio 949» 
tíempo que goberné el conde Suñer el condado de Barcelona 
por sns sobrinos ios hijos del conde Mirón, y no quisiera se 
me olvidase decir algunas de las buenas obras que hizo dicho 
Señor en beneficio de los pupilos, que andan derramadas en 
diferentes escrituras y piíblicos instrumentos; y así las pondré 
en este capítulo antes que concluyamos con sus dias y buen 
gobierno, pues será argumento y prueba de cuan .bien se lle- 
vé en todo, y muy en particular en lo que fué procurar el au- 
mento y provecho del propio y natural Señor de los Estados 



lOa ' CMÓMCA üNnrnSAL.DB CATaSÁjñA. 

que gobernaba. Pondré aquí lo que sigoe, por no haberme 
sido posible (á lo menos á mi juicio) darle lugar en otro tíem** 
po mas cierto y seguro. 

Digo pues , que he hallado en el Real archivo de Barcelo- 
na ) que en los idus del mes de abril , en tiempo del rey Luís 
hijo que fué de Garlos el Simple de Franda (que á buena 
cuenta viene á ser el I^astnarim , que entró en el pacífico do- 
minio de su reino el aflo 929 falleciendo en el de 957) este 
conde y marques Sulfer compré de un hombre principal lla- 
mado León y de su muger Maldio nn grande alodio llamado 
Ortomedario , sito en el condado de Besalií , que les pertene- 
cía y habian ganado (según ellos dedan y lo resa la escritu- 
ra de vendícion que sigo) per nostram aprisiimem^ es dedr^^ 
por haberlo ganado por sus putfos de los enemigos; pues co- 
mo está ¥Í8to y muchas veces repetido en diferentes lugares 
de la segunda parte , aquella palabra aprision 6 aprisiones, 
puesta en niímero singular y plural , significan haberlo qui- 
tado de manos y poder de los moros á viva fuersa y por los 
filos de sus espadas, y fuersa de sus brasos , ánimo y valen- 
tía ( I )• 

No dice esta escritura como y cuando sucedié, ni en qoe 
tiempo quitaron dicho León y su muger aquel aladio y seno- 
río de mano de los moros , aunque les demos mas de ochenta 
alfós de edad á Leen y Maldio cuando hicieron esta ?endi- 
eion« Es fuerza pues inferir de ahí, una de dos: 6 que la con- 
quista de este alodio fué cuando el valeroso Wifredo el vdlo• 
so hi20 la de Andona y partes del Geronés , que estan conve- 
cinas á los Ausetanos de que ya tratamos y dejé escrito larga 
y difussmente en la s^unda parte cuando escribí los hechos 
del conde Wifredo 9 y muy en particular en el principio del 
libro duodécimo capítulo primero; 6 sino sucedió la toma de 
dicho alodio hecha por León y Maldio su muger en esta cir- 
cunferencia que digo , hubo de ser después de algun tumulto, 
levantamiento 6 rebeldía de los moros que con frecuencia ocur- 
rían ya en una ya en otra parte de este principado. Pudo pues 
haber sucedido alguno de estos tumultos en aquella villa y 
lagv 9 y viendo León que no podia sustentar el alodio por sí 
solo , por no ser tan poderoso en hacienda y dinero como no- 
ble y principal en sangre , pensé venderle como de facto Lo 
hizo al conde Suder. Jui^o que dicho Conde le debié de com- 
prar no para sí , sino para su sobrino Wifredo conde de Be- 

( I ) La palabra aprlfioD en el teotido de esta escritura y otras de ea- 
la dase , aignifica el primer colclvador de laa tierras yennu después de Ja 
xecooquista , per4> no el conquistador. Nota de Iq§ Editoru. 



LIBRO xm. CAP. xuy« X03 

salif 9 que vivía entonces ^ 6 para esotro sobrino llamado Se-* 
niofiredo conde propietario de Barcelona por quien él regia y 
gobernaba los Estados. 

. Entrado en el afío 949 de Cristo Seííor naestro , en el cual 
se enmplieron los 20 de la totela y cora , el buen conde So- 
Her restitoyò á sn sobrino el condado de ^rcelona , mny ente- 
ramente y con la legalidad que se puede pensar de tal Prín- 
cipe y Señor tan católico como fué el conde Suñer , y hecha es* 
ta restitución , volvióse á su condado de Urgel , en el cual vivid 
hasta el aiío 951 y por espacio de dos alíos 6 poco mas des- 
pués que estuvo en su easa. 



raí PIL LIBRO xiiu 



io4 



LIBRO DECIMOCUARTO 



DE LA CRÓNICA UNIVERSAL 



DE 



CATALUÑA. 



^^^^^^ ■■*!■■■■■■ ■■■ »»•■■- -■ 1- 1 ^1 t i ar>v\a^xaxuu 



CAPÍTULO PRIMERO. 



Del principio del gobierno del conde Wifredo^ (ó Senio* 
fredo) y de la paz universal que tuvo este Principado 
de Cataluña todo este tiempo^ que fué el que duró su 
vida. 

Afio 949. Jt or haber dejado el gobierno el conde Sader , qaed<$ Se- 

niofredo hecho señor y príncipe de Barcelona sin dependencia 
alguna de nadie , sí de solo Dios , en lo temporal. Tengo ya 
advertido en otras ocasiones , que algunos le llamaron Wifre- 
do 6 Gttifre y otros Jofre, y aun no faltd quien le llamase 
Xifre 9 cada cual conforme el lenguage de su tierra; pero 
conformándose todos en el ser , gobierno y estado de una mis- 
ma persona en cuanto al condado de Barcelona , y en ser hijo 
legítimo y natural del conde Mirón y su mayorazgo. 

^ Antes 6 desques de haber entrado Seniofredo en el ma- 
nejo 6 gobierno de su Estado , casd muy noble y altamente 
zarita 1. i-con una hija legítima y natural del rey D. Sancho Abarca j 
Diago 1. ft. hermana de D. Garcia el Tembloso rey de Aragón Navarra 
«.18. y Sobrarbre, la cual se llamaba Doíía María. Y por ser esta Se- 
Garib. 1.34. ¿ora ya de edad cuando casd con nuestro conde Seniofredo (el 
•• '*• cual era muy mozo) no pudo haber de ella hijos, por lo cual 
y por haber muerto desastradamente , como veremos en el afio 
976 , vino á faltar la sucesión de la línea recta , y pasd á la 
transversal de la sangre y familia de los condes de Barcelona 
como se verá en otro capítulo. 

También tengo certeza , que este Príncipe fué á visitar los 
lugares santos y sagradas estaciones de la ciudad de Roma , pues 
lo dice él mismo en su testamento en aquellas palabras qui- 
mecum fuerunt ad Romam etc. Pero no sabré asegurar el 



I.IBRO XIV. CAP. U 105 

tiempo y ocasión en qae hizo esta romería y camino, y así 
lo pongo en este lugar por no saber asignar otro que mas cier* 
to sea. 

Escriben muchos historiadores , que el tiempo de su go- 
bierno fué todo de paz 9 no solo para su condado , sí que tam- 
bien para todo el principado de Cataluña ; pero entiendo que 
dicen verdad en lo que toca á las guerras que sus antepasa- 
dos hablan tenido con los moros y estos con los condes de Bar- 
celona , pues en lo demás yo mostraré como no le faltaron 
disgustos y jornadas con grandes hechos de armas en vengan- 
za de la muerte de su hermano el conde Wifredo de Bésa- 
la ( i ) conforme se djrá en su propio lugar y tiempo. 

Por ahora concluyamos con decir , que este buen Conde en 
amor y paz de los mas de sus vasallos goberné este condado 
de Barcelona por espacio de diez y ocho años , según la cuen- 
ta común de nuestros escritores por los cuales iré discurrien- 
do y diciendo algunas cosas que hasta hoy han sido descubier- 
tas de pocos, 6 casi de ninguno de nuestros historiadores (á 
lo menos que yo lo haya visto ni leido en alguno de ellos) no 
obstante que me precio de muy buen y grande zahori y des- 
cubridor de antigüedades, y cuidadoso en inquirir cuanto me 
ha sido posible. Para prueba y fundamento de la universal paz 
que publican nuestros historiadores hubo en aquel tiempo de 
nuestro conde Seniofredo, parece había de ser loque sin tiem- 
po nos ponen algunos contando la determinación que el Con- 
de tuvo de levantar y presidia^ con bastante ndmero de sol- 
dados el castillo de Celsona que entonces estaba en frontera de 
moros ; añadiendo que para consuelo de los que estaban de pre- 
sidio en aquella frontera y fortaleza, y paraque estuviesen mas 
acompañados y proveídos así de bastimentos como de las de- 
mas cosas necesarias á la vida humana y socorridas en las in- 
vasiones y correrías de enemigos , favoreció y enoblecié aque- 
lla con condiciones , libertades y fueros , y á cuantos quisieron 
ir á vivir y poblar á las faldas y al derredor de la fortaleza. 
A mas de lo dicho dióie el Conde términos y linderos , y puso 
mojones á dicho castillo y territorio á fin y efecto de quitar 
la ocasión á los moradores de contiendas , debates y cuestiones 
eon los de las ciudades y villas convecinas sobre los distritos 

( ft ) Este hermano parece que destruye el sinónimo de Wifredo j 8e- 
niofredo que supone el Cronista sin mas fundamento que el simple dicho 
de algunos escritores qne para conciliar sus dudas han apelado á este débil 
recurso , pues no hay un solo documento que justifique este sinónimo. Tenga 
pues entendido el lector que los nombres de Wifredo, Seniofredo j Suñer 
no significan un mismo personage. 

Nota dt los Editores. 

TOMO FII. 14 



Ío6 CR(5nICA (TNIVIllSAL DB CATALuAl. 

y territorios de sus lugares. Viose luego el fruto de todo esto, 
pues luego poco á poco con dichas libertades y franquezas, y 
con los comercios , tratos y contratos , vinieron muchos de va- 
rias partes del Principado á poblarse y avecindarse en aquel 
distrito y Pago , de tal suerte , que bien presto fué un puebla 
no solo de los buenos, pero aun de los mas aventajados de 
aquella comarca* 

Y si en aquel puesto hubo antiguamente 6 no una grande 
ciudad como pensaron y digeron algunos , sin duda que confor* 
me á esto habia de ser Gelsona otro Murviedro en este Prin- 
cipado. No me afirmo en ello, mas digo que en estos tiem- 
pos aun no podia tener el nombre de Gelsona, sí es verdad 
que se le did en la ocasión y tiempo que diremos en otro lu- 
gar cuando trataremos de la consagración de su iglesia ; y por 
ahora baste esto^ 

CAPÍTULO II. 

De como el conde Suñer se volvió á su condado de ürgel 
y de su muerte ; los hijos que dejó , y de sus nombres. 

Afio 949. A.unque de paso se haya visto en el capítulo 35 del li- 

bro trece, como el conde ouder de Urgel después de haber 
cumplido los 20 atios de la administración en que tenia el con- 
dado de Barcelona como á tutor de su sobrino Seniofredo le 
entregó y restituyó los Estados con mucha paz y amor de 
buenos deudos y amigos , no me entretendré ahora en referir 
esto á la larga con la vuelta que dio para su condado de Ur- 
gel ; mas solo pienso decir , como al cabo de dos años 6 poco 
mas, entrado el de 951 del Salvador, murió con grande sen- 
timiento y aflicción , llanto y dolor de sus buenos vasallos , pa- 
rientes y amigos. Dejó Sufier dos hijos llamados el uno Bor- 
rell y el otro Armengol ó Ermengaudo (que todo es uno) ji 
otro llamando Gocefredo. Dejo por ahora de decir que el Er- 
mengaudo fué el primer hombre del mundo en santidad y vir- 
tudes y que fué obispo de la ciudad de Urgel , pues ya tra- 
taremos de él mas estendidamente cuando digamos su testamen- 
to y muerte, que es el propio tiempo de cantarse la gloria de 
los mortales. De Borrell, que era el mayorazgo, ya se sabe 
que fué sucesor de su padre en el condado de Urgel, y aun 
de su primo hermano el conde Seniofredo de Barcelona coma 
se verá cuando llegue su tiempo y plazo. De Gocefredo no sé 
autor entre los pocos que he leído que le haya conocido ; ver- 
dad es que hallé memoria suya en el año de 986 llamándose 
hermano del conde Borrell en la firma que puso en el auto de 



uno xiT« CAP. n. 107 

la iQYestídara que el conde Borrell hizo á Ermemíro del víz« 
condado de Cardona ; allá se podrá ver ciertamente. 

Y aunqoe comanmente no se halle memoria de mas hijos 
del conde Sutfer 9 ya nuestros modernos han hallado 9 como es-» 
tá advertido en otra parte , que tuvo otros dos hijos de un 
mismo nombre de los cuales uno habian muerto antes del atfo 
nuevecíentos treinta y cinco. 

También dice Carbonell 9 que Snder tuvo otro hijo llamado 
Mirón y no hace mas mención de él 9 como sino le hubiera 
conocido, ni hallado de él memoria en historias ó en autos au« 
ténticos y piíblicos instrumentos. Dijo verdad , y aunque no se- 
pamos tn que edad murió 9 infaliblemente debia de ser ya adul- 
to , y aun de mayor edad cuando murió , pues sin duda vivió 
mas . que su padre porque consta que tuvo hacienda propia y 
que fué Seííor de todo el valle de Llovera en el Vallés , en cu- 
ya hacienda le sucedió su hermano el conde Borrell. Dicelo 
este mismo asi en la venta que hizo de aquella hacienda sien- 
do conde de Barcelona , á 15 de agosto del atfo 993 , al obis- 
po Vivas de Barcelona. Esta escritura ó auto de vendicion está 
guardada en el archivo de la catedral de Barcelona , donde la 
podrá ver el curioso. Pero hasta ahora no se han hallado otras 
cosas que escribir de este Mirón sino lo que se apuntará en 
el año 967 de nuestro Seííor Jesucristo. 

Por esta razón 9 á él y á los otros dos hermanos que mu- 
rieron 9 los habemos de pasar en silenc io hasta que descubra- 
mos sus memorables hechos. Sin embargo creo haber hallado, 
que este Mirón corregnó (digámoslo así) juntamente con su 
hermano Borrell , aunque no he querido apuntar este particular 
aquí sino de paso ; y á nadie le parezca esceso ó exorbitancia 
que añada yo un Conde mas al catálogo de los de Barcelona9 
pues aunque parezca que me implico y empeño en nuevas di- 
ficultades 9 ofrezco al lector desenvolverme y librarme de todo á 
lo que lleguemos al capítulo 13 de este libro 14 9 cuando tra- 
taremos de la sucesión que los mas de los historiadores de este 
principado de Cataluña y estrangeres han dado al Borrell hijo 
del conde Suñer de Urgel. 



io8 cidmcA Dmrnuii di CAtàLV^A. 

CAPÍTULO IIL 

Del año cierto en que fué coronado el rey Lothario de Fran^ 
cía ^ y de cuanto importa saberlo con certeza para enten^ 
der bien la cuenta de los años de Qristo que llevamos en 
esta nuestra Crónica de Cataluña. 

Afio 95r. Jja necesidad qae hay de saber los atfos en que goberna- 

ron los Reyes de Francia , para entender bien el tiempo pre- 
iijo y cierto en qoe se hicieron alganos autos y escrituras au- 
ténticas de que se hará mención en los siguientes discursos , me 
ha obligado á que antes de pasar adelante hiciera acerca de es- 
to un capítulo, y diga (si bien que de paso) en que tiempo 
sucedió la coronación del rey Lothario, paraque sabido esto 'ten- 
gamos un punto firme y seguro, y una infalible guia en el 
modo de contar y hacer corresponder los años de la natividad 
de Cristo Señor nuestro , según la carne , que son los que siem- 
pre he procurado asignar en lo que hasta aquí tengo referido 
en todas las partes de estos mis históricos trabajos. Y así de- 
jando aparte lo que toca á la forma , modo y manera de en- 
trar el rey Lothario en la sucesión de aquel reino de Francia 

Berg. I. II. (jjgo: qae el doctísimo cardenal César Baronio y otros autores, 
ponen su principio en el año de 954 de Cristo nuestro Señor; 

Genobrardojnas otros que no fueron de menor erudición y estima dicen, 

Paimerio. q^e empezó á reinar en Francia el año 955 del Señor, en la 
cual cuenta pienso afirmarme ; porque aunque sea verdad que 
algunos autores franceses empiezan á contar los años de este 
Rey en el de 956, todavia consta de ellos que el rey Luis 
Trasmarino padre de este Lothario murió en el año de 955, 
y no falta quien diga que en los idus de noviembre de este 
año fué coronado Lothario: de manera que empezando la le- 
gítima sucesión del hijo luego y tras la muerte del padre, po- 
dríamos darle principio á medio mes de noviembre de este año 
955 * y aunque la cuenta de la data del privilegio que este Rey 
dio al monasterio de San Cucufate del Vallés , que se referi- 
rá en otro capítulo, diga haber sido otorgado y concedido el 
año del Salvador de 987 y el 31 de su reinado y señorío, 
esto no contradice en manera alguna á esta nuestra cuen- 
ta del año 955 , porquo aunque llevó la cuenta adelantada por 
dos meses de noviembre y diciembre no obstante entremos eo 
el de 956 , también corre el primero del rey Lothario, y cuan- 
do lleguemos al noviembre de este año ya yo contaré basta por 
diciembre el año segundo del mismo Rey : y aunque parezca 
ser dos años de la coronación y reinado, en realidad de ver- 



LIBRO XI V. CAP, III. 109 

dad no será mas de uno y parte de estos dos meses , pues ya 
luego por navidad volveremos á encontrarnos con el afío segun- 
do de este Rey y el de 967 de Cristo ; y de esta manera cor- 
remos la cuenta de los demás años adelante. Dejaráse entender 
esto mas clarameutesiguiendo el orden de las indiciones pues- 
tas en el capítulo cuarto; y si el lector entiende bien cuando lea 
los autos y ptí|)licos instrumentos puestos en los capítulos en 
que trataremos de las donaciones que el conde Mirón de Besa- 
lií hizo á la iglesia catedral de Gerona , verá que la indicion 
segunda corresponde á dos diferentes afios del Salvador que son 
13 y 14 del rey Lothario de Francia. 

CAPÍTULO IV. 

Dei conde Ramon de Ribagorza y de su muger Garsenda^ 
é hijos que hubo en ella ; y de como trasladaron la ca- 
tedral de Rueda ó Roda ; fundación que hicieron en su 
condado y tierra del convento de nuestra Señora de Alón, 
y como la enriquecieron de muchas rentas y bienes. 

l^aedaban algun tanto atrasadas en nuestra Historia las *''» 957- 
cosas de Ribagorza, y así es necesario volver á ellas con lo 
que dice Zurita escribiendo , que en el afío 957 en el primer 
día de diciembre, tenia el mando y sedorío del condado de Ri- ^"" 
bagorza el conde D. Ramon de quien en el capitulo doce del "' '' 
libro nono apunté que habia sucedido al obispo y conde Otón 
6 Athon. De este D. Ramon creyd y dijo Blancas que era hi- 
jo del wnde Bernardo, pero contradicció el Abad de San Juan 
de la Peña , dando por razón que desde el afio 796 en el 
cual tratamos del conde Bernardo hasta este de 957 , han dis- 
currido no menos que 160 afios de tiempo, que para dos vi- 
das de padre é hijo es mucho. Pero sea lo que fiíere, yo sé de 
cierto que casé este conde D. Ramon con una Sefiora princi- 
pal llamada Arsinda , que otros llaman Garsenda , de nación 
trancesa , en la cual hubo cuatro hijos ; el primero se llama 
VVitredo que sucedió á su padre en el condado de Ribagorza 
el segundo Arnaldo , el tercero Isarno , y el coarto Odessendo' 
que después fué obispo de Roda en el condado de Ribagor- 
za. JNo hace mención aquel autor de que tuviesen alguna hi- 
ja los dichos condes Ramon y Garsenda ; pero yo digo , que es 
cierto que tuvieron una llamada Teuda la cual en el aflo 070 
P lla" '^^^^ ^^ '" ^""° hermano el conde Sufíario de 

Mas volviendo á lo que dice Zurita y otros de éste Con- 
de y de su hijo Odessendo lí Odissendo afirmando , que en su 



Zurita 1. u 



lio CR($NICA UNIVBJtSAL DB CATALUÑA* 

tiempo y atfo de 957 erigieron y levantaron la iglesia de San 
Vicente mártir en catedral de Roda, digo que no habo tal 
eosa , sino qoe le volvieron sus derechos de catedral que habia 
tenido cuando esta se estableció aliï desde Lérida en el año de 
716 á causa de la invasión de los moros, retirándose después 
á Guistan en 796, donde permaneció 161 atfos hasta este da 
957 ^^ V^^ volvió otra vez á Roda. 

Para mas claridad é inteligencia de lo dicho advierto , que 
I. 3. c. fto.el abad D. Juan Briz Martinez en su historia de San Juan de 
la Peña , cita al abad Carrillo que refiere cierta escritura que 
se halla en el archivo de la iglesia de Roda, sin decir en que 
libro , registro , liarsa , saco ó talega , arca ó alacena , ni trá- 
benlos, alguno cláusula ó período de aquella. Solamente dice, 
que la primera creación ó fundación de la iglesia del ínclito 
mártir San Vicente de Roda en catedral, fué hecha por los 
condes marido y muger D. Ramon y Doña Garsenda, el pri- 
mer dia del mes de diciembre del año 957 del Salvador. Y 
por cierto que si esto fuera verdad, mal diria yo qué prí« 
mero estuvo la catedral en Lérida y que de allí fué retirada 
á Roda en el condado de Ribagorza por temor de los moros, 
y que no dándose aun allí por seguros la retiraron á Guistaa 
donde estuvo j6i años, hasta que finalmente en el de 957 los 
condes D. Ramon y Doña Garsenda la volvieron á Roda; pe- 
ro mi opinión se prueba con lo que dice el mismo Abad de 
San Juan de la Peña en el libro citado al margen , capítulo 
vigésimo página 536 coluna segunda casi en las dltimas líneas, 
con estas formales palabras :^ Perseveró la catedral en Roda 
hasta los años de 1151 del Salvador^ en el cual fué ganada 
Lérida de los moros por el serenísimo conde de Barcelona y 
príncipe de Aragón D. Ramon Berenguer ( i ). Entonces se 
trasladó a aquella ciudad , uniendo ambos obispados de Lé^ 
vida y Roda , y porque según se entiende ya hablan esta-* 
do unidos sus territorios en tiempo de los godos. Luego digo 
yo , 8Í ya eran en tiempo de los godos una misma cosa los obis- 
pados de Lérida y Roda. ¿Gomo pues puede ser, que tantos 
centenares de años después el conde Ramon y su muger Gar- 
senda , erigiesen de nuevo el obispado de Roda é hiciesen ca- 
tedral la iglesia del glorioso mártir San Vicente? Y así que 
me perdonen, pues tengo por mas cierto lo que he dicho 
arriba , que el conde Ramon y Garsenda su muger no hicie- 
ron sino volver dende Guistan á Roda la catedral; á la cual 

( I ) Querrá decir, que la catedral se trasladó de Roda ¿ Lérida el año 
1151 , pues es iadudable que esta ciudad fue conquistada por el Conde ea 
el de 11 48. Nota de los Editores. 



LlBftO XIV. CAP. !▼• III 

vuelta y restitocion de iglesia ò derechos catedrales , llamaron 
ellos erección y nneva iundaeion. 

Esto sabido digo , que este conde D. Ramon de Ribagorza 
trasladando la catedral de Guistan á la ciudad de Roda la pu- 
so en la iglesia de San Vicente mártir, y que él y su muger 
Garsenda nombraron por obispo de aquella iglesia su cuarto 
hijo llamado Odissendo, con consentimiento y decreto que ob- 
tuvieron del arzobispo de Narbona , que admitió aquella igle- 
sia en su Provincia como á las demás de Cataluña por estar 
entonces la ciudad de Tarragona sin arzobispo por las frecuen- 
tes ruinas y asaltos de los moros. 

De estos condes Ramon y Garsenda se lee, que fundaron 
el monasterio de puestra Señora de Alón del orden del gran 
Padre San Benito , en su condado de Ribagorza. Pero el au- 
tor de la historia de San Juan de la Peña que fué Abad de 
este monasterio de Alón primero que del de la Peña , quiere 
que ya de muy atrás estuviese fundado dicho convento de Alón, 
porque dice haber hallado en escrituras auténticas de aquella 
casa , que ya desde el año 908 hasta este de 957 habia habido 
en ella cinco 6 seis Abades los cuales nombro por este orden: 
Oponio el primero , Arnaldo el segundo , Brandilla tercero, Gen- 
tulio cuarto , Altemicro quinto , y otros. 

Y aun tiene por cierto que fuese ya la antigüedad de di- 
día casa del tiempo de los godos por no sé que etimologías que 
refiere. De manera que este conde Ramon pudo ser restaura-» 
dor ó principal bienechor 6 dotador de aquel monasterio ( con- 
forme dice el mismo D. Juan Briz) pues doté en el mes de 
setiembre del mismo año 957 á la dicha casa de la virgen de 
Alón de todas las celdas y casas de San Ramon y San Andrés 
que confrontaban con los términos , que duran hasta ahora , des- 
de Gienfuentes asi como discurre el rio Noguera hasta el es- 
trecho por donde pasa aquel rio que va á dar al mismo mo- 
nasterio. Entregó asimismo á su abad Trueglo, todo lo que 
aquel convento goza con título de Cuadra de San Andrés ; que 
es una gran cosa. Concedió asimismo libre facultad á los mon- 
ges de aquel monasterio, que cada y cuando falleciere su Abad 
puedan nombrar etro de entre ellos paraque los gobierne con- 
forme al instituto de su Padre San Benito, 

No menos bienechor de dicho monasterio que el conde D. 
Ramon , antes mucho mas lo fueron su muger Garsenda y sus 
hijos Wifredo , Arnaldo , Isarno y el obispo Odissendo ; pues 
á seis de las calendas de agosto del año 15 del rey Lothario 
de Francia, que corresponde al de 969 6 70, lo dotaron del 
^castillo y lugar llamado Lastarré poblado de Francos^ según 
consta del acto de donación que conserva el archivo del mo- 



112 CRÓNICA UNiriRSAL DB CATALUÑA. 

nasterio del glorioso apòstol San Juan de la Peña en la líarza 
treinta y tres niím. 36. De todo lo cual moy claramente se 
colige para nuestro propósito ^ que habia ya muerto y acabado 
su vida el conde Ramon de Ribagorza en aquel año ; y porque 
después de su muerte le sucedió en el mando y gobierno del 
condado Wifredo , diremos y hablaremos algun tanto de él , y 
descubriremos las cosas mas notables que habernos podido ha^ 
llar de sus hechos cuando lleguemos á su oportuno lugar, mas 
por ahora baste lo dicho. 

CAPÍTULO V. 

De la muerte violenta que dio Adalberto Señor de la villa 
y castillo de Parets al conde Wifredo de Bésala^ y por^ 
que : la venganza que del homicida tomó el conde Senio- 
fredo de Barcelona hermano del difunto Wifredo , y de 
como el traidor y homicida Adalberto cual otro Judas se 
dio la muerte á sí mismo. 

Año 9^2. vJuando se trató de la fundación del monasterio de Gam« 

prodon vimos aunque de paso , que su fundador el conde Wifre- 
do de Besalií hermano de Seniofredo de Barcelona habia ya 
muerto antes del año 962. Y pues no sabemos el tiempo fijo 
de su fallecimiento y tránsito , aunque es cosa cierta que ya en 
este año habia fallecido 9 hame parecido advertirlo, y tratarlo 
en el del suceso y causas de su muerte , asi para notificar y 
sacar á luz lo que hasta ahora estaba desterrado en la tierra 
del olvido , como también para que se sepa el medio y la cau- 
sa porque el condado de Besalií se volvió á unir é incorporar 
con el de Barcelona en cabeza é imperio del conde Seniofredo 
hermano del difunto Wifredo. Es tafnbien importante adver* 
tir lo que dige denantes cuando afirmé 9 que el conde Oliva Ga- 
breta no se vio Señor del condado de fiesald por disposición 
y manda del conde Mirón su padre , sino por voluntad y gra- 
cia del conde Mirón su hermano , que fué obispo de Gerona y 
sucesor de Seniofredo , en quien habia vuelto 9 y en cuyo tiem- 

Eo este Estado se habia incorporado en propiedad con el de 
iarcelona. Así resulta evidentemente de la segunda escritura 
referida en el capítulo 33 del libro 13 donde dice , contingit 
ut Ídem inclitus comes Wifredus migraretur à sáculo ; ac 
cipiente vero dominatum illius fratre suo domino Wifredo^ 
venerunt ipsi monachi ante ejus presentiam etc. , que acon- 
teciendo la muerte del ínclito conde Wifredo de Besald fun- 
dador del convento, y tomando el señorío su hermano Wifredc}' 
ó Seniofredo (que como digimos se llamó de ambos nombres) 



MBRO XIV# CAP. y. 1 13 

vinieron delante de él 9 como á natural Señor qne era ya del 
condado de Besalií 9 los monges del monasterio de Camprodon* 
De manera qoe si á Seniofredo le reconocieron por Seííor na- 
taral y sucesor legítimo de Wífredo sa hermano ya difunto, 
no se puede negar qne Seniofredo no le sucediese ; y esto tam- 
bién se comprueba en el discurso de las otras materias y ca- 
pítulos qoe se seguirán en tiempos diferentes; pero volvamos 
ahora. á nuestro propósito, y sepamos lo que hasta ahora pien- 
so np se ha dicho 6 escrito por nuestros historiadores. 

Es pues el caso , que en el condado de Besaití por aque- 
llos tiempos en que corre nuestra Crónica y relaciones que es- 
cribo, habia un caballero principal llamado Adalberto hijo que 
fué de fiayfredo. Era Adalberto Señor de la villa y castillo que 
llamaban JParets 6 Paredes sito en el obispado de Gerona en- 
tre la villa de Bascara al oriente, y el pueblo de Vilademuls 
Ïoe le está al medio dia , mirando al poniente , Galliners y 
^rfans, y. el rio Fluvian al norte. Tenia Adalberto aquella vi- 
lla 6 castillo en feudo por los condes de Besalií en cuyos tér- 
minos estaba; y por tanto á sus debidos tiempos era obligada 
de entregar el castillo y la villa á su Señor, y en reconocí - 
miento y por parias de su vasallage á entregarle las potes- * 
tades. 

Pidiéndoselas pues el conde Wifredo en cierta ocasión , 
negdselas Adalberto por causas y razones que hasta hoy se ig- 
noran; solo se sabe^que fué con parecer , favor y ayuda de su 
padre Bayfredo y de otros deudos y amigos, particularmente 
de. un. mal. sacerdote llamado Seniofredo y de Oliva sobrino de 
éste , hombres todos tan malos y de tan mal porte como Adal- 
berto: V como en todas las provincias y reinos negar el vasa- 
llo el Kudo á su Señor sea grande delito , no lo fué ni lo es 
menos en este Principado en oue pocas veces que acontece, lla- 
mamos á la tal denegación jadiga de justicia y lo tenemos 
por crimen de los de marca mayor y ecsecrable , al cual co- 
mo en los otros reinos le llamamos de infidelidad por no ha- 
ber guardado la fé y el juramento que el vasallo hizo de fide- 
lidad á au Señor , á quien nuestro vulgar y buen romance ca- 
talán llama, ¿oos/a mayor en razón del ósculo ó beso que se 
dan el Señor y el vasallo á tiempo de presentarse el pleito y 
homenage , como está declarado en otra parrte. Por tanto se cas- 
tigaba entonces rigurosamente la bausia y quien la hacia la 
pagaba siete veces tanto cuanto era su pecado (como dice la 
Sagrada Escritura del que matase á Cain ) y luego se le qui- 
taba el beneficio ó feudo con que se • levantaba , decomisándo- 
lo y aplicándolo al Señor del inobediente vasallo. A esta cau- 
sa pues fué amonestado Adalberto , y perseverando en su obs^ 
TOMO rií. 15 



X i4 CIÁNICA vmrtMiàt di catalujI a. 

tinacioa y oialída, queriendo Wifredo conde de Besalií pfoee« 
der contra ^ por tela de justicia y medioa lícitos y de dere- 
cho en comisar y aplicarle el feudo , fué el pérfido vasallo taa 
malo y terco que se rebelé contra su Setfor y puso el derecho 
Y justicia en las armas ; y así fué necesario que el conde Wi* 
fredo las tomase en defensa de su repotadoQ y de 1m dere- 
chos de su casa y hacienda. 

Salieron pues en campada los unos y los otros , ▼inieron á 
las manos , tuvieron muchas escaramuzas y refriegas por algu- 
nos dias , hasta que al fin pudiendo mas la malicie de Adíd- 
berto y los conjurados contra el Conde que su justicia , le apro- 
baron de tal suerte que no solamente le resistieron con ar- 
mas defensivas , sino que le fueron i buscar á su pro{Ma ca- 
sa. Pusieron sitio y cercaron la viUe y castillo de Éesald coa 
gran multitud de gmte mancumonada en favor de Adalberto 
que los capitaneaba , y tan continuos y fuertes combates y asal- 
tos le dieron , què el triste Conde no pudiendo resistir i la po- 
tencia de tales y tan poderosos enemigos , salié de la villa hu- 
yendo por donde pudo ; pero valióle poco , porque siendo sen- 
tido de las centinelas y descubierto de algunos traidores ( que 
nunca faltan ) de la misma villa de Besalrf , foé segpido de 
Adalberto y los suyos y detenido en el camino por los que 
iban delante , y sobreviniendo Adalberto ( tranagresor de la ley 
y Bar a de Bausia mayor ) le maté por sus manos hendién- 
dole la cabeza con un recio y grande golpe de espada que le 
dié. Pero no gozé muchísimo tiempo el traidor de esta vic- 
toria, antes bien por juicio de Dios acabé con una muerte 
desesperada. 

Por ahora no se mas del buen conde Wifiredo , y asf me 
es forzoso pasar á tratar de la venganza que de ello se tomé 
muy presto. Supo el desastrado suceso el conde Seniofiredo de 
Barcelona su hermano, y para dar el merecido castigo i las 
culpas de Adalberto desplegé sus banderas al aire y puso lue- 
go gente en campaila , que marchando á largas jornadas y lle- 
gando á donde estaba aquel homicida con gente , castigaron las 
insolencias del rebelde Adalberto y las de sus aliados. 

Sabiendo pues aquel mal y desleal Caballero la súbita é 
inopinada venida de la gente del conde de Barcelona Seniofre** 
do , diose por perdido y muerto , y como los Señores natura** 
les tienen no sé que deidad é celestial influjo que provoca á 
culto y temerosa reverencia, é que el sindéresis de la propia 
conciencia , que arguye al pecador, reprendiese y estimulase á 
Adalberto , é ya porque el pecado es el propio verdugo que 
se levanta contra el que le comete , v sobre ¿xlo fuese que es- 
te malvado Bausador y Basa concibiese mas temor á la ira 



LmO Z1T« CAP. Té 115 

j jortt TeBgaii2a que había provocado de los hermanos del dU 
tanto Wifredo, qae i la Diyiaa Magostad (que machas veces 
las aUnas desengañadas temen mas la pena qoe de presente 
aflin el cuerpo , qne no la eterna qne no ven 7 aflige el aU 
ma) alelm>nose tanto con las nuevas de la repentina venida de 
iQ5 contrarios, oue representándosele su pecado la ira de los 
bermaooB del difunto, los méritos de sus culpas, y el suplí- 
eio que se le acercaba y esperaba recibir en breve; que dí($ 
en una desesperada penitencia cual la del otro Judas, á quien 
imít<$ posponiendo la utilidad de la victoria que habia alean* 
¿ado j todo cuanto tenia , i la muerte que el mismo desastra- 
damente se dio con sus propias manos. 

Imitó este malvado a Judas de tal suerte, que ad instar 
del otro quiso restituir i los sacerdotes y á la iglesia el pre<* 
do y ganancia de su alevosía y pecado; penque antes de ma* 
tarse , previniéndose para la muerte con astucia , fraude y en- 

rio diabólico, á fin de defar mas confusiones y revueltas en 
tierra , híio su testamento mandando con espresa cláusula y 
palabras todos sus bienes , muebles y raices , con cesión de de- 
fechos i Seniofredo aquel mal saceraote su consiliario , y aun 
cómplice é igualmente transgresor de la ley y fidelidad que al 
conde Wifredo hablan jurado y prometido (y esto para míen* 
tras viviese) con cláusula y espresa obligación y cargo, que 
después de sus dias lo gozase la catedral de Gerona de la que 
era prebendado dicho sacerdote Seniofredo ; parecióndole á Adal- 
berto que por estar en manos eclesiásticas y privilegiadas, es« 
tar segura su hacienda de no llegar i manos de los herede-* 
ros del difunto Wifredo, y que así quedaria el caso sin cas- 
tigo , él muy contento , y su alma con el diablo. 

Mas como la Divina justicia por sus justos é incomprensió 
bles juicios dispone lo que mas conviene , y tal vez para ma-^ 

Jrores males y castigos del hombre le deja caer en la trampa y 
azo que ordenaron y tejieron sus pecados, permitió que per* 
dida el alma del infeliz Adalberto , todo lo demás que él or* 
denó saliese muy al revés de lo que él tenía pensado , ó á lo 
menos que no viniese á surtir el fin y efecto que el desdicha- 
do habia procurado ; porque después de haberse dado con sus 
manos la muerte, nuestro príncipe barcelonés el conde Senio- 
fredo y el infante Mirón hermanos del difunto Wifredo, ayu- 
dados del Divino favor, y á fuerza de armas y puros golpes 
de espada , ganaron y cobraron todas aquellas fuerzas y pla-^ 
zas que se habían rebelado al conde Wifredo de Besalií. 

Halláronse presentes los dos hermanos Seniofredo conde de 
Barcelona y el in&nte Mirón al rendimiento y victoria del cas- 
tillo de Parets para mayor gloria suya, y muestras, de las veras 



A fio 9^3. 



ii6 CRÓNICA 4nmtÈiàh bi üAfAtirifA. 

con que respondían á la debida renganza de la tangre dH inó«' 
cente Wifr^lo. Y para mostrar que aolo el zelo' de la ju<iticia 
y descargo de so oficio , y no los efectos natorales ni pasiones 
de iiarne y sangre , les mo? ian á la ejecución de lo qne hai)ian 
comenzado ; puso Seniofredo la causa en tela de juicio y en oon-^ 
sulta ante los mas principales Seffores de su Principado qne se 
hallaban presentes , y en munos y poder de los doctores de sa 
consejo que le seguían y acompañaban en aquella jomada. Ixs^ 
dijo que deseaba saber el modo como había de conducirse ooiH 
tra los tranagresores de la ley por escesos y delitos tan im-f 
portantes; y ellos, hedió estudio sobre el casó resolvieron: qué 
revocadas las primeras donaíciones hechas por Adalberto én íVau* 
de del Fisco al sacerdote Seniofíredo de loa bienes que ae com** 
prendían debajo de ellas con los de los demás tranagresores f 
delicuentes , fuesen tomados por el Fisco y aplicados al domi* 
nio y directo setforío del Príncipe é ÍDCorporados á su corona, 
de tal suerte , que en adelante tuviese libre elecdon y potes* 
tad de disponer de ellos como mas y mqor fíiese posible. Ed 
ejecución de esta sentencia y voto de sn oonsqo, por instan- 
cia juicio y autoridad de la ley , el conde Seniofredo recibió et 
dominio de todos los bienes de dichos delincuentes , y los po» 
seyò y g02Ò mientras vivió , disponiendo de ellos antes de mo* 
rir en favor de su heraumo el infante Mirón como se verá en 
su lugar. 

Todo cuanto se ha didio en este capítulo es sacado de la 
escritura que á la larga se referirá coando lleguemos á las re- 
laciones del affo 967. Basta por ahora haber sabido como mo-^ 
rió el conde de Besald Wifralo , la venganza que de su muer- 
te tomaron sus hermanos, y la incorporación del condado de 
Besalií al de Barcelona que poseyó el valiente y justiciero con- 
de Seniofredo. 

CAPÍTULO VI. 

Del concilio que contra el papa Juan XII $e juntó en JRo- 
ma : y de como entre otros Prelados que en él se halla^ 
ron uno fué Salibertino , que se intitulaba arzobispo de 
Tarragona. 

JL ermite Dios fítgunas veces por los pecados de los hombres 
que en las sillas Pontificales y solios se sienten algunos malos 
y perversos hombres , conforme aquello de Job Regnaré facit 
hominem hipoeritam , propter pecata populi , lo que enten« 
dia católica y devotamente el religioso y piísimo P. Ribade- 
ncira en su prudentísimo Ubro del Príncipe cristiano escrito á 



UBM XI v# CAP. vr. 117 

este proposito. Eq estos tiempos pues en crue corre nuestra Gr<$- 
nica , dio el mundo corrupto y gastado lo que suele ; dio en 
fin á la capilla de San Pedro un Sumo Pontífice tan gastado y 
corrupto de costumbres, un hombre de tan mala vida y ejem^ 
píos y aun de inhonestas acciones, que llegaron á ser peores, 
que las de otro Histrión , como lo dijo al mismo Papa argu* 
]f éndole y reputándole de sus vicios , el emperador Otón , pri- 
mero de este nombre, en una epístola 6 carta que le envió, 
referida por Luitprando de quien la tomó el cardenal César Ba* 
ronio. Llamaban á este Pontífice Juan XII según Baronio y 
otros, según la cuenta de Platino y otros ya había de ser el 
XIIL Siendo pues este Pontífice tan malo y de tan deprava- 
das costumbres, y por consiguiente indigno de aquella supre-> 
ma dignidad, corriendo riesgo y padeciendo vahídos por sus 
desméritos la iglesia santa católica en su cabeza , para obviar 
tantos males y ruinas como amenazaba tan grande enfermedad 
y tan continua , se trató en Roma entre el Emperador y clero 
Romano de dar conveniente remedio , y atajar tantos y tan 
graves escándalos como sucedían cada día. Tuvo noticia el Pa- 
pa de lo que se trataba y huyó de la ciudad de Roma secre- 
tamente, lo que sintió sobremanera el buen Emperador, el 
cual le escribió una carta reprendiéndole y afeándole su vida y 
ausencia ; y juntamente le rogaba y amonestaba volviese i su 
iglesia y ciudad. No hizo nada el Papa de cuanto le dijo y es^ 
cribió el Emperador ; por lo cual los Obispos y Prelados que 
se habian juntado en Roma de varias y diversas naciones y 
provincias del míundo ; con mas zelo que prudencia y canóni- 
ca ciencia (como i otro propósito dijo San Pablo; Testimo^ 
nium ipsi perhibeo quod zelum habet sed non secimdum scierp^ 
</am ) juntaron un Concilio para deponerle de su silla , el ada 
del Sefior 963 , y entre los rrelados que firmaron este decre- 
to hay uno que se llamaba Salibertinus Tarracanensis Salí- 
bertino de Tarragona , á cuya ocasión y propósito se ha escri- 
to todo lo dicho hasta aquí en este capítulo por ser una sin- 
gular memoria suya. No di£0 que sea singular elogio ó alaban^ 
za de Salibertino haberse hallado en este Concilio y dado su 
voto y parecer en él y echado sn firma en el decreto, sino por 
no hallarse menioria alguna de él en cuanto yo he alcanzado 
á ver y leer de las cosas de este principado de Cataluña ; y por 
sí acaso algun curioso encontrare con él en los autores que ten- 
go citados y viendo que lo callaba me quisiese baldonar y ar- 
güir de descuidado y poco vigilante, he querido presentarle en 
este teatro. Pero dejemos perplejos y con un no sé que de esr 
enípulo ver que en esta circunferencia de tiempo y a¿o hubiese 
arzobispo en Tarragona que fuese al Concilio de Roma , pues 



Afio 9^3« 



ii8 OLÓmcA vmnMEaL db cataluUa. 

entonces aquella eiadad estaba yeroia, y los derechos de la me- 
tròpoli pasados i la síUa é iglesia de Narbona hasta el afio 
971 en qoe á petición del conde Borrell áe Barcelona fueron 
dados á la iglesia de Viqne de Ausona ^ como se dirá en otra 
lugar. A esta dificultad parece no podemos responder otra cosa 
sino que Salibertíno fue arsobispo de anillo solamente, pues 
que será él solo quien se intituló arzobispo de Tarragona estan* 
do ella despoblada y en poder de los moros antes de redificar-* 
la los cristianos. Darános buen testimonio de esto otro anso* 
bispo llamado Cesáreo que halláramos mas adelante. 

De donde podemos conjeturar, que aunque aquella iglesia 
estuviese yerma , como los valerosos y haaaítosos hechos de nues* 
tros Condes habían dado esperanzas de algun bien , no falta* 
ba quien se se intitulase prelado suyo^ y en particular el te^ 
ferido Sali ber tino que se halló en aquel úondlio romano en cu- 
yas actas hallamos sus hechos, y con ellos todas sus obras y 
memorias rematadas. 

CAPÍTULO VU. 

De como los barceloneses consagraron el templo de Escuta^ 
pió á vocación del príncipe de milicia cristiana San Mi-^ 
auel Arcángel , para borrar de la memoria de los ham^ 
ores la vana adoraciws que hacia la gentilidad ciega á 
aquel falso dios. 

Xlin 19 de julio , 13 dias antes de las calendas de agosto 
del afio octavo del rey liOthario de Francia , los albaceas del 
testamento de cierto hombre llamado Teudiselo , dieron y man* 
daron tres piesas de tierra 6 campos de labranjsa del difunto 
sitos en el territorio de Villasurada á la iglesia parroquial del 
arcángel San Miguel de la ciudad de Barcelona. Lef esta do* 
nación y manda en el fidedigno archivo de la catedral de Bar- 
celona , y holguéme mucho de haber encontrado esta escritura, 
uo solo por el bien y provecho que de ella resulta á dicha igle- 
sia, sí que también por acordarme de que se dijo y dio por 
muy cierto en la primera parte de la Crónica libro tercero ca* 
pítulo 63 y 64 , que este es el mismo templo que en tiempo 
de la gentilidad estuvo dedicado á Esculapio. 1 reparando en 
ello, y en el porque aquel mismo lugar que habia sido dedi- 
cado á la vana superstición de aquella deidad, le consagrasen 
después los sabios y prudentes barceloneses al Príncipe de las 
celestiales gerarquías , y no á los apóstoles , ni á algun otro 
santo particular , eché de ver que no se hi20 esto sin misterio 
y con impulso soberano; y sino me engafio creo habré dado. 



UBRO Xl7é Car. Ttf. 1^9 

oomo dicen ^ al blanco de los intentos y pensamientos que tu'> 
vieron nuestros antiguos y antepasados. 

Dígelo ya ; pero declaróme mas 5 pqes deseo qoe me en« 
tiendan todos , y pnes supongo dos cosas : la primera lo que 
escriben Constancio Laudo y otros diciendo 9 que la figura de 
la culebra 6 serpiente en los geroglíficos antiguos y enigmas 
intrincados de los sabios, era y fué símbolo de la salud. Y así 
digimos en su logar , que los gentiles que en este mismo pues* 
to honraban al dios ESscuIapio , le adoraban y reverenciaban 
en esta figura como que fuese autor de la medicina y causa- 
dor de la salud. La segunda que presupongo es , considerar la 
antigua antipatía y contraposición que el émulo Satanás asien- 
do como es de la condición de los monos) neciamente na te* 
nido 6 querido tener contra la persona de Cristo nuestro Se- 
tfor. Porque (como dijo nuestro enídito, laborioso y gravísimo 
Dr. Fr. Francisco Giménez , de la seráfica religión de nuestro 
P. San Francisco , patriarca Alejandrino , obispo de Helna , maes- 
tro en santa teología y natural de la ciudad de Gerona fuen- 
te y manantial ¿e buenos ingenios y aun de los mejores que 
en letras han florecido en este principado de Cataluña ; y es 
adlida doctrina de los Santos Padres que él calla y yo he vis- 
to) descubriéndole Dios al demonio todo el misterio altísimo 
y soberano de la encarnación de su unigénito Hijo (segunda 
persona de las divinas ^ que es el eterno Verbo ) ; y que aque- 
lla naturaleza que habia de tomar el Verbo uniéndola consigo 
había de ser adorada por los ángeles ( según lo digeron David 
y San Pablo); entonces arrogante y soberbio, junto con la ter- 
cera parte de los ángeles, se opuso á aquella naturaleza que 
la santísima persona del eterno Verbo habia de tomar y en- 
diosar, y queriendo apropiarse y tomar para sí aquella mages- 
tad y adoración 6 viendo que de < aquella asuno^pion que de la 
naturaleza humana determinaba hacer el Verbo Divino se ha- 
blan de aprovechar los hombres de tal suerte que llegarían á 
tener en el cielo igual cabida y gloria que los mismos ánge- 
les, dijo entre sí: estos que son de mas baja, é ínfima natu- 
raleza , no es razón que igualmente sean ciudadanos del ciek> 
ni que tengan tanta gloria como nosotros. Y asi nos lo refiere 
el hermano de leche de Cristo San Bernardo. Los ángeles bue- 
nos al contrario ententiendo aquel inefable misterio per ma^ 
tutinam comitionem por conocimiento tan claro como la luz 
de la matiana, (término de San Agustín y Santo Tomas) se 
pusieron à alabar el eterno Verbo porque humillándose tanto 
levantaba la naturaleza humana á tan alto grado. Lucifer y sus 
secuaces inchados y soberbios se quedaron en la obscura y te- 
nebrosa noche de su malicia diciendo Lucifer por todos , aque- 



/ 

f 



I20 atÓSÍCk VmrÈMBAt di CATALuffA» 

Ifas palabras que refiere Isaías Similis no Altísima. T annqne 
por aquel pecado de propia estimación y soberbia quedó coa*. 
9umído, abatido y ecnado en el profundo ínfijerno , con todo 
ha sido siempre tan terco y de tdles brios , que viendo que la 
serpiente fué símbolo y figura de salud y que en alguna oca* 
síon representó la figura de Cristo nuestro Seiior (segon aque- 
llo que escribe San Juan cuando dice que fué levantado en el 
madero de la cruz de la manera que Moisés levantó en el de- 
sierto sobre un palo una culebra de metal á la cual mirando 
les Israelitas sanaban de sus enfermedades) y que por tanto 
hablamos de sanar todos y cobrar entera salad ; determinó ooo 
emulación remedar á este Santísimo y sapientísimo Señor , y 
tomar en diferentes ocasiones la figura de la sebienta pa- 
ra engañar á los hombres. Vemos esto claramente , pues con 
ella engañó á nue^ra Madre Eva y después los hombres vie- 
ron que había dado sus vezes y poderes a aquella hidra ó bes- 
tia horrible de ^ete cabezas de la cual habla San Juan en el 
Apocalípsi. En esta figura la vieron el mismo apóstol y evan- 
gelista San Juan y también el arcángel San Miguel el cual co- 
nociendo la malicia, fraude y engaño de este ponzoñoso dra- 
gón , no dejándose engañar y saliéndole al encuentro, se le 
opuso en el conflicto de aquella intelectual batalla que hubo. 
^ el cielo ; por la cual se le da el nombre de Miguel respe- 
to de la inefable verdad que concibió en su entendimiento de 
que no podia haber otro que fuese tal como era el Verbo en- 
carnado ; y desenvolviendo los engaños de aquel eoabustero en 
esta profundísima humildad é inefable verdad confesada ante 
Dios y publicada á los hombres , descubrió , que aquella Ser- 
pens antiguus qui vocatur Diabolus et Sátarms qui $eduxit 
universum orbem , es el embrollador engaña mundo , y que 
iK> puede corresponder á la verdadera figura de la saludable 
serpiente ; ni ser la verdadera y figurada medicina de nuestras 
enl'ermedades , sino tan solamente Cristo nuestro bien y Señor. 
Asi mostró donde quedaba la ponzoña y el veneno, y donde 
estaba la verdadera salud de nuestras almas , descubrió la ca- 
pa de color de santidad que con aforros de pestilencia llevaba 
el demonio, y sacó en plaza la tienda de la verdadera triar- 
ca magna con la cual han de curar nuestras enfermedades to- 
das. Esta es una de las mas señaladas acciones en que se co- 
nocen los Santos ángeles y diferencian de los malos, porque 
estos procuran la adoración para sí mismos , como Satanás cuan- 
do quiso tentar á Cristo persuadiéndole que le adorase. Pero 
los Santos y buenos ángeles ninguna adoración y culto quieren 
para sí mismos ; antes dan toda adorocion , culto y reverenda 
ai omnipotente Dios que les ha criado diciendo á los hombres 



milito xiy. CAP. vn« 121 

henedicite Deum óceli que bendigan á Dios del cielo. Así nos 
lo demaestra el hecho de San Joan cuando vid al Ángel bue- 
no que volaba por los aires diciendo Tímete Dominum et da-- 
te lili honorem temed al Sçííor y dad á su Divina Magestad 
todo honor y reverencia. También queriendo el mismo San Juan 
aflorar y reverenciar á otro Ángel que le vino á hablar, el 
Ángel ante quien se queria postrar y adorar , le advirtió que 
no lo hiciera diciendo vide ne feceris^ Deum adora. Adora 
Juan mió á Dios y considera que tn y yo somos iguales y sier- 
vos de un mismo Seffor. Digo pues ahora , que los antiguos 
cristianos barceloneses, que en la esplicacion de lo que era ido- 
latría dieron á este santo templo la vocación del Arcángel San 
Miguel , tuvieron bastante y sobrada ocasión y prudente juicio 
en hacerlo así luçgo que de aquel lugar echaron supersticiones 
de Esculapio. Porque así como el celestial gobierno había echa- 
do á la antigua serpiente Satanás de los altos y empinados cie- 
los quedándose con el supremo principado en todas las gercr- 
5|uías , era ra^on qne gozase también en la . tierra de los trían- 
os de aqoella victoria, sentándose y siendo venerado y ado- 
rado en el propio logar y casa del vencido; mostrando con 
esta acción los barceloneses ser del bando de los Santos ánge- 
les contra el demonio y sus secuaces adoradores en el falso dioá 
Esculapio, queriendo que en adelante y en el mismo logar don* 
de se babia invocado el nombre de Esculapio , se invocase el 
del Arcángel San Miguel , que es tanto como decir Quis ut 
Deus ? Quien como el Verbo encarnado puede darnos perfec^ 
ta salud?... 

Ríndanse pues , y sepan que no hay otro como nuestro Se- 
ñor Jesucristo en el cielo ni en la tierra que pueda ni sepa 
9I arte de curar , ni que paeda llamarse nuestro antídoto. Mas 
digo : qne la solicitad y cuidado de los Santos Angeles ( por 
divina disposición ) particularmente se emplea en la cora de las 
humanas enfermedades; y en razón de esto el Santo Ángel 
Rafael se le llama así por este oficio, y se interpreta su- nom- 
bre medicina de Dios. Invócale particularmente la iglesia San- 
fa para este efecto como celestial físico y natural médico , ro- 
gando á Dios nuestro SeíSor nos lo envíe para remediador de 
puestros males desde los altos cielos ; diciendo en el himno de 
la festividad de los ángeles de esta manera: 

Angelum nobis medicum salutis 
mitte de ccelis Raphael et omnes 
Sanet egrotos etc. 

Y en un Breviario viejo de la antigua Abacia , hoy naeva 
TOMO FU. 16 



122 CRÓNICA ÜNITIRSAL Df CATALUÑA, 

catedral de Solsona, he visto otro himno qne dice de lá ma^ 
ñera siguiente: 

Verhum Caro nobis préstete 

angelí custodiant^ 

ut si morbus nos infestet 

Tollat pestilentiam 

Si quid urbem hanc molestet 

Donet pacientiam. 

No vierto estos fragmentos en romance por no quitarles stt 
gracia y consonancia , y baste qoe concluyan con lo que dige, 
esto es: que el Santo Ángel Kafael nos administra la salud 
que Dios nos envía, de la manera que la did al Santo viejo 
Tobías sanándole de la ceguera que tenia. Al profeta Isaías, 
que era balbuciente ó tartamudo , un ángel le quebró las ata* 
duras de la lengua y le di6 salud y fuerzas para hablar di-^ 
serta y claramente. De la piscina que estaba en el templo de 
Jerusalén, bien cierto es que un ángel era el físico 6 enfer* 
mero , pues nadie curaba si él primero no removia las rebal-» 
sadas aguas de aquel estanque. Muchos otros ejemplos pudie<* 
ra traer aquí de historias eclesiásticas y humanas en prueba de 
mi asunto ; pero dejólas ahora para concluir con mis barcelo* 
neses , los cuales echando al falso médico y dios Esculapio de 
aquel lugar donde era adorado de la ciega gentilidad , introda- 
jerou en él al Santo Arcángel Miguel por haber sido él , el que 
descubrió la verdadera salud y medicina de nuestras almas y 
por haber conocido que no el dios Esculapio sino los Santos 
Angeles , eran los formacópolas ó boticarios y ministros de las 
verdaderas drogas y salutíferas confecciones de nuestra medici* 
na. Y porque no sabian los nombres de todos los ministros de 
este santo y caritativo ministerio (que esto según dijo David 
está reservado á la divina sabiduría, y según opinión de gra- 
vísimos autores es apócrifo todo lo que de los nombres de los 
Santos Angeles se dice, fuera de aquestos tres'' Miguel, Ga- 
briel y Rafael que son los que usa nuestra Santa iglesia cató- 
lica romana) honraron y honran aun nuestros barceloneses al 
Santo Arcángel Miguel como á capitán que es de los celestia- 
les ejércitos; no ignorando, antes bien sabiendo, oue honran- 
do y venerando la cabeza , son en ella venerados y honrados los 
demás miembros del cuerpo. Es esta traza muy antigua en la 
iglesia del Señor cuando los hombres tienen hecho hábito de ir 
en algun lugar tras sus ignorancias y supersticiones, por ser 
imposible ó muy difícil arrancar de cuajo y stíbito de los. co- 
razones las malas costumbres, dejarles ir por el mismo cami- 



LIBRO Xir• CAP. Vil. 123 

BO y trocarles solamente el fin y objeto de aquello tras de lo 
cual solían andar y tenían puesta su afición y amor 9 mudan- 
do el título y causa de lo ohido en nuevo y diferente pensa- 
miento de lo pasado; paraque así poco á poco se les vaya de- 
cayendo de la memoria lo que fué y se convierta la afición en 
lo que está presente; y de este modo se haga un injerto de 
buen olivo sobre el tronco de un amargo acebnche. £1 apòstol 
San Pablo convirtió de esta manera á muchos Atenienses cuan- 
do estando en medio del Areopago manifestó la virtud de Cris- 
to nuestro Selfor á los que en una antigua ara adoraban al 
Dios no conocido. También el papa Bonifacio cuarto 9 para aca- 
bar la superstición del panteón de Roma dedicado á la diosa 
Cibeles , que los gentiles llamaban madre de los Dioses que en 
el mismo templo la circulan , no derribó el edificio , pero es- 
purgándole de sus vanidades é inmundicias, lo consagró á la 
inmaculada virgen y Selfora nuestra Santa María y á todos los 
Santos mártires, y Gregorio cuarto en general le consagró á 
todos los Santos y Santas. Así pues á esta traza diría yo que 
nuestros antiguos barceloneses dedicaron aquel templo de £s« 
culapio al arcángel San Miguel , cuyos devotos , si desean sa- 
ber un montón de escelencias de este Príncipe de los ejérci- 
tos celestiales , y los favores y beneficios que ha hecho univer- 
salmente á la iglesia y á diferentes reinos y provincias acu* 
dan á otras obras por no ser esta un tratado particular de los 
Santos Angeles. Lean lo que escribió nuestro gravísimo P. Fr. 
Francisco Aimenez que aquí hallarán todo lo que se puede de- 1. ^, ¿^ ios 
oír en lo tocante á esta materia. Ángeles. 

Mas volviendo á mi instituto digo : que cuando hice estos 
discursos creció en mi el deseo de saber en que tiempo se efec- 
tuó esta mudanza y trueque de vocaciones y aun sí fuese po* 
sible averiguar 9 si las mismas paredes , techo y pavimiento que 
hoy vemos en la parroquial iglesia de San Miguel de esta ciu- 
dad de Barcelona sirvieron á la vana superstición del dios Es- 
culapio. A lo primero digo 9 que no sé sí sabré acertar á decir 
otra cosa mas de que fué posible á saber , que el ídolo de Es- 
culapio fué echado del templo consagrado después al arcángel 
San Miguel cerca de los años 38 de Cristo Señor nuestro cuan- 
do digimos que lo fueron los demás ídolos de los templos que 
de los falsos Dioses había en Espada. JNo me atreví á poner 
estos discursos en aquel tiempo ponjue no tenia aun certeza 
de ello 9 pero ahora que lo veo de cierto 9 (por ser la prime- 
ra vez que encuentro esta mudanza de vocaciones) las quiero 
poner en este lugar 9 en el que quedarán hasta que otro que 
sepa mas antigüedades que yo ( que no faltará ) les dé el pro- 
pio asiento de mas atrás ; confesando que por ahora no sé mas. 



c 



124 CRÓNICA ÜNnnUAL Df CATALUÑA. 

Y así me contento con darle esta aotigfiedad del affo octavo 
del rey Lotharío de Francia pacato en la data de la donación 
arriba referida, qae conforme á la cnenta de César Baronio, 
habiendo entrado Lothario en el gobierno de su reino por los. 
años 954 ; el octavo de su coronación habia de corresponder al 
de 961, 6 principio de 962.. T siguiendo la otros autores que 
le dieron principio en el de 954 ó principios de 955 que será 
lo mas cierto según mí sentir, pues corresponde á la cuenta que 
llevó el mismo Rey en el privilegio que otorgó jal convento de 
San Gocufate del Vallés que se referirá en otro capítulo des- 
de el cual ado hasta este en que se did dicho privilegio , ven* 
driamos á dar mas de 600 affos de antigüedad á esta dedica* 
cica y devoción de los barceloneses al Arcángel San Miguel. 

A lo segundo daré satbfaccion y responderé cuando trate- 
mos de la ruina de este templo y de su restauración hecha por 
manos de los Santos Angeles en el aífo 11479 ^^ ^1 cual tam- 
bién fué hecha su misteriosa consagración por el soberanísimo: 
modo que ahora fuera largo de contar, y ya este capítulo la 
ha sido demasiado. 

CAPÍTULO VHI. 

De la fundación de la parroquial iglesia de nuestra Seño^ 
ra del Pino de la ciudad de Barcelona , y que los bar* • 
celoneses le dieron esta vocación para borrar de la me-. 
moria de los hombres la vana adoración de la ciega gen* 
til i dad hacia los falsos dioses. 

Afio 965. acuérdeme haber apuntado en la segunda parte de esta 

Crónica , capítulo 23 del libro nono , que Bonushomo abad del: 
convento de San Cucufate del Valléi, en 27 del mes de fe- 
brero del año del Señor de 970 , dio al monasterio de San Pe* 
dro de las Fuellas de Barcelona una huerta lí jardin en los ma- 
ros de dicha ciudad , cabe á la iglesia de Santa María del Pl- * 
no. Desde entonces quedé bridado para escribir en esta sazón > 
y tiempo , y á pagar y satisfacer en algo las obligaciones que 
tengo á esta iglesia; así por ser ella una de las inas no- 
tables é insignes de esta ciudad y de todo su obispado (coa- 
forme lo dijo el rey Ferdinando el i? en ana licencia que dio 
á sus feligreses y parroquianos en 26 del mes de jolia.de 14^3 
para poder congregarse en ayuntamiento cierto mímero de ellos, 
y estos obligar los demás á los gastos de ornamentos , libros 
de coro 9 y reparo de la sacristía ) como por haber sido yo sa 
parroquiano lo mas del tiempo de mi vida ; paes si bien, es 
verdad que nací en. la calle de 3aa Honorato , en las casas 



LIBRO ZIT. CAP. Vin. 1 25 

que después derribaron los Diputados de Gátalnfíá 9 para ha- 
cer el salen que está junto á la sala grande de los Condes y 
y Keyes. que hay en la misma casa de la Diputación 9 y por 
haber nacido en aquel, barrio fui bautizado en la parroquial 
iglesia de Santiago , el primer día de octubre del año 15689 
* por io cual parece quedaba muy obligado á la dicha iglesia 
de Santiago ; con todo sin salir desotra obligación ( que no fal* 
taré á pagársela á su tiempo y sazoo ) digo que me hallo obli«> 
gadísimo á reconocer esotra de nuestra Señora del Pino 9 por-* 
que siendo de edad de solo cinco años me bajaron mis padres 
á la fin de la calle 6 bajada de Santa Eulalia nuestra patro-» 
na ep la calle de los Baños-nuevos 9 que son barrios de la par* 
roquial del Pino : y apenas habia asomado á las ventanas del 
uso de razón 9 cuando en esta parroquia 9 dia lunes á 26 de 
abril año 15749 me did el sacramento de la confirmación Don 
Martin Martínez del Villar obispo dignísimo de esta ciudad. 
Digo esto de mi 9 para gloria de Dios que tales mercedes me 
hizo sin yo merecerlo 9 y para que se sepa como yo he venido 
á ser esclavo de María Santísima 9 y no para gloriarme de cosa 
inia 9 sino avergonzarme de mis flaquezas. Y no será loco en 
confesar lo uoo ni lo otro 9 pues se que digo verdad 9 y se sa- 
be que los Santos Pablo 9 Agustino y Paulino 9 en diferentes 
ocasiones 9 con San Gerónimo 9 manifestaron algunos hechos de 
si| vidk para gloria del mismo Señor que se las había dado 
(i). Advierto pues que según el calendario de las donacio- 
nes que arriba referí 9 podemos dar al título y vocación de eS" 
ta iglesia de Santa María del Pino , mas de 670 años de an* 
tigttedad 9 pues tantos van desde el de 970 hasta éste el en que 
se escribe nuestra Crònica. Que cuando no hallemos su fun* 
dador ni otro {principio del que ya tenía en el tiempo en que 
se hizo la sobredicha donación 9 será bastante antigüedad para 
quedar honrada de tenerla 9 y los ciudadanos Barceloneses lo- 
zanos de probar con esta y las otras vocaciones de templos que 
tengo referidas 9 que á pesar de la furia de los moros se con^ 
servaron y restauraron los caídos así dentro como afuera de la 
ciudad 9 cual lo estaba entonces este del Pino como presto se 
verá en el siguiente capítulo, en los fragmentos de ciertos au- 
tos á otros propósitos referidos. 

La razón 6 causa porque este templo del Pino tomd título 

( I ) El Cronista ¡ocurre aquí eo otra de las infinitas digresiones que 
•e-le notan, y hacen algo confusa su lectura; pero tengase presente que 
esta Crònica se publica no para deleitar al lector^ sino con la idea que 
hemos manifestado de preparar materiales para poder -escribir con crítica 
y gusto la historia de Cataluña tan olvidada hasta ahora. 

Nota de los Editores. 



^ 



L_ 



X2& CUÓmCk ÜNITIRSAL Di CATAtU^A. 

y vocación . de Santa María del Pino , dicen volgármente 9 que 
fué la de haberse hallado una imagen de nuestra Setfora so- 
bre un Pino. Pero como tal imagen no parezca 9 y los cris- 
tianos de esta dudad en el culto y reverencia á las Santas Imá- 
genes nunca hayan sido tan descuidados ni lerdos que siendo 
tan sefialadas las dejasen perder 9 no me pago de esto; pues 
decir entre dientes, que habia allí muchos pinares, no creo 
sea posible ; porque de los instrumentos y autos que llaman á 
esta iglesia Santa María del P/no, (en singular y no en plu« 
ral ) se colige que de mas de 600 afios á esta parte no se ha- 
da mendon alguna de que hubiese muchos , sino un solo Pino* 
Dos cosas semejantes refiere el abad Tepes tratando dd mo- 
nasterio de San Vicente dd Pino de Monforte en el obispado 
de Lugo del rdno de Galida , que dicen algunos se llamó así 
por un pino que estaba plantado allí junto , y alega el mis- 
mo Yepes una escritura en la cual le vio nombrado asi ya por 
los años del Selfor iii8. £1 otro caso es el del monasterio de 
San Martín de Pinarío en Gompostda del cual tuvieron noti- 
da Vaseo y Garibay. Asi pudo ser de nuestra iglesia y par- 
roquial de Barcelona ; y si junto á ella hubo algun tiempo 
mas de un Pino , la cualidad y temperamento de la tierra de- 
be haber mudado tanto, que puedo afirmar, que en el espa« 
ció de 76 años de mi edad he visto que aunque hayan pues- 
to por allí al derredor del Pino grande algunos pinicos 6 plan- 
tel de ellos, 6 sembrado piñones como se suele, y diligen- 
ciado por otros medios según arte de agricultura, que hubie- 
se otros pinos en aquel corto espacio de tierra ; jamas ha po- 
Plantosedi-dido medrar ni vivir otro sino aquel que iiene tantos y mas 

dañírVs!*^.^"^. y®^ y está plantado delante la puerta mayor de di- 
^ '^ *cha iglesia. Volviendo pues al propósito digo: Que cuando ello 
fuera así, que en tiempos pasados hubiera habido allí bosques 
de pinos, ya se sabe que entre los gentiles era venerado el 
Dios Pan por su amada d onzella Pitiis , que fingieron los poe- 
tas , fué convertida en pino. Para desterrar pues la vana su- 
perstición y adoración de Pan y su Pitiis^ debieron los an- 
tiguos cristianos barceloneses , como á tan religiosos y ortodo- 
xos, consagrar este lugar á la piísima Doncella y virgen de 
vírgenes , amada y querida del Pan de vida hijo suyo sacratí- 
simo Cristo Jesús. Y así , quedaría el nombre de nuestra Se* 
ñora del Pino , á la traza de lo que digimos en el capítulo pa- 
sado hablando del templo del falso dios Esculapio ; y cuando 
no fuera eso ni esotro , á mi me cuadra mucho que este tí- 
tulo de nuestra Señora del Pino sea alegórico: que como el 
pino era símbolo de la mortalidad (pues en quitándole el pim* 
pollo ó cima mas alta viene á morir como el hombre ) y por 



LIBRO tlV. CàP* TfW. Ï2y 

etn parte la iglesia Santa canta en encomio y elogió de la vír-» 
gen Santísima, que es vida y dulzura Vita dulcedo^ y en uno 
de sus himnos Tu nos ah hoste protege , et hora mortis susci-* 
pe que nos reciba y ampare en la nora de la muerte ; qui- 
sieron nuestros antepasados barceloneses sin duda tener templo 
dedicado y consagrado á la que tiene por oficio ser nuestra ad-* 
vocada , paraque con su sacratísima intercesión y méritos alcan-^ 
£emos Qulce vida y buena muerte. También se sabe que á Ge-* 
res Ò Beredntia que fingieron algunos poetas ser madre de los 
Dioses 9 dedicaron los antiguos gentiles este árbol : y dicen al- 
gunos que esta grande madre , mandó á su querido Achis que 
guardase la castidad y limpieza , y que después ella le convir-» 
tiò en pino. Díganme pues ¿quién puede haber que siendo hi-^ 
jo de Dios tenga madre sino Jesucristo nuestro oelfor ? ni que 
madre hay, que lo sea de algun verdadero Dios sino María 
Santísima f 6 que madre se hallará que siéndolo , haya quedad 
do virgen sino esta celestial Seiiora ? Pues siendo esto así que 
solo María y que en solo ella esto se puede verificar, llamen^ 
le pues todos á boca llena Señora del Pino ; pues por tan jus-** 
tas razones y títulos le cuadra. Otro sí : que como el pino era 
símbolo del disimulo y cautela , y de Cristo Jesús diga oan 6e<^ 
rdnimo que quiso nacer de madre virgen ut ejus partus cela^ 
retur h diaholo , para disimulo y encubrir su divinidad al de- 
monio, y la iglesia cante aquello de Fortunato que dice Ars 
ut artem falleret , es decir que este Señor quiso morir en un 
leño para engañar á nuestro modo de entender por los mis* 
mos filos y arte , esto es , con un árbol , al que- con otro ár* 
bol habia engañado al linage humano; está muy bien que á 
su Divina Magestad le tengamos por pino, y á la purísima 
virgen y madre suya la llamemos Santa María del Pino (i). 
La forma y figura que antiguamente tenia este templo es 
incierta. La que tiene hoy ya se vé que es toda de una nave 
muy ancha , encumbrada y desenfadada por todas partes : so 
fábrica , como dice el libro antiguo de los Obreros de esta igle*** ^^^* 
sia , que se guarda en la arca ae la Obrería , no se sabe cuan^ 
do ni en que tiempo tuvo principio; y los que mandaron en- 
cuadernar aquel libro ruegan , que si algun curioso tuviese no«- 
ticia con el tiempo de sus primeras fundaciones y de cuando 
se comenzaron á abrir sus zanjas y cimientos , se sirva de es- 
cribirle y continuarlo en aquel libro para eterna memoria de 
los que vendrán en los siglos venideros. No lo soy tanto , ( di- 
go curioso como aquellos señores obreros desearon ) para po^ 

(i.) Esta metáfora nos da una ¡dea del ingenio, sutileza y erudicioo 
del Cronista. ^ota de ios Editores. 



128 ckÓNíCk mnvnsAL Df catalura. 

dèries servir en ello , de lo qae me pesa , por lo que no po- 
dré tampoco dar ni asignar tiempo prefijo y cierto á loa prin- 
cipios primitivos de este snntooso edificio. Pero por coi^taras 
no será atrevimiento mió decir, que en ado 988 ya estaba al- 
go adelantada dicha fábrica ; pues se halla ea auténtica escri- 
tura que aquel año estaba ya hecha la capilla de San Clemen- 
te Papa, que es 1^ segunda que vemos á la parte del evan- 
gelio. £sto consta por la escritura de la viuda Dolces, que 
referiremos en el capítulo siguiente; y bajo de la grande 11a- 
yft, de la arafía que cubre la capilla mayor y presbiterio á sa 
lado izquierdo , vemos la capilla de San Prancacio mártir que 
en el año de 1081 ya estaba consagrada y dedicada en el mis- 
mo puesto y lugar como constará de un testamento que refe- 
riré de aquí á qoco en el capítulo siguiente. Pero como la £á- 
J)rica es grande , tardóse muchos años á darle la perfección qoe 
hoy tiene, y se acab<$ el año de 139 1 siendo obreros de la 
misma iglesia Guillermo de Mallorcas , Juan Jiménez notario, 

?r Francisco Lucas. Entre ese y esotro tiempo , se empezó á 
evantar la grande torre donde hoy están las campanas (covno 
sea verdad que hasta que estuvo levantada dicha torre hubie- 
ran estado sobre on estrivo de la misma iglesia á la parte del 
cementerio mas alto de los dos qae tiene esta iglesia ) y son 
tales las campanas de esta iglesia , que son estimadas por de 
las buenas, sino digo mejores que cualesquiera otras de Espa- 
ña. Agradó tanto esta traza de torre al rey D. Pedro de Ara- 
gon , que para ayuda de costa de ella mandó dar dos mil rea- 
les de plata , que fue para aquellos tiempos una razonable li- 
mosna. Después el rey D. Alartin , antes que reinase , siendo 
duque de Montblanc, mandó dar por ayuda de la misma ££- 
brica cincuenta florines de oro ; y acordándose de ello siendo ya 
Rey y sabiendo que aun no se hablan pagado, mandó al Doc- 
tor Juan Desplá su tesorero los pagase , como parece por sa 
Real cédula su fecha en Barcelona en dos días del mes de oc-* 
tubre del año 1400. 

Ilustróse después esta iglesia cuando se le añadió la capilla 
que llaman capítulo cuyas zaiyas se abrieron el dias tres del 
mes de mayo año del Señor de 1468 dia en que se cele- 
bra la fiesta de la invención de Cristo Señor nuestro. Si esto 
fué hecho acaso ó por secreta disposición del cielo , no me me- 
to en ello ; se por lo menos , no carecer de misterio si se con- 
sidera el dia con todo lo demás de este discurso. Pues vemos 
que el viernes siguiente ( dia de pasión ) fiesta de San Juan en 
Puerta latina que es el sesto dia del mismo mes con solemne 
procesión tocando las campanas á fiesta y resonando los cíña- 
nles y otros miísícos instrumentos , echaron k primera piedra 



LIBRO XIT. CAP. Vin. 129 

éé ras faodameotos 9 la eual puso por sus manos propias síen« 
do Obispo de gracia 6 anillo , que llamamos comumnente acá 
á los coadyutores; pero callaron el nombre de dicho Obispo 
los que escribieron esta solemnidad y fiesta , que sin duda se- 

f;DO he podido alcanzar á saber, fueron los obreros llamados 
uan DesUor maestro en medicina (que entonces no se inti- 
tulaban Doctores , pues tanta era la llaneza de aquel sjglo dora* 
do) Juan Si^at Fhrmantero ^ Ramon Beltran herrero y Fran- 
ciscoOller escultor. Acabtf de tener nerfeccion dicha fábrica en 
el año de Cristo nuestro Sefior de 1406 á 11 de febrero; y eso- 
tro dia siguiente que contaban 12 del propio mes y año 9 fies- 
ta qoe es de la virgen y mártir Santa Balalia , fué celebrada 
en dicha capilla la primera misa , y cantada con gran solem* 
BÍdad y fiesta, no obstante que cayó en aquel dia la dominica pri- 
mera da cuaresma. £ran obreros , el Doctor en leyes Miser Ge- 
rónimo Albanell abuelo que fué del Ihistrísimo Sr. D. Galce-* 
MU de Albanell dignísimo arzobispo de Granada^ Juan de Flu- 
vià notario pd blico de Barcelona y Bartolomé Figueras labrador, 
y Narciso Remanían alfarero. En el a tío 16 16 con solemne pro- 
cesión , el dia de la virgen y mártir Santa Eulalia , se llevd 
el Santísimo á dicha capilla para que quedase en adelante re- 
servado en ella, como lo habia ordenado y mandado el Ilustrí- 
simo obispo de Barcelona D. Luis Sans en un acto de visita, 
siendo obreros el muy ilnstre en sangre D. José de Cardona 
del Hábito de Alcántara, Benito Dañes mercader, Francisco 
Dalmau labrador, y Pablo Argumon botero. Fundóse en este 
santo logar y capilla, la tan pia como caritativa cofradía ò her- 
mandad de la purísima sangre de Jesucristo nuestro Señor, que 
ya denantes había instituido aquel varón santo , predicador apés- 
télico , pasmo del mundo y de la nación catalana, y de patria va* 
lendauo. San Vicente Ferrer, ornamento del sauado Orden de 
Predicadores , y con él los devotos D. Guillem Casador obispo 
dignísimo de Barcelona y Doña Isabel de Josa hermana que 
fué de la tercera Orden de nuestro seráfico P. S. Francisco, 
Señora muy ilustre en sangre , pero mucho mas en virtudes y 
espíritu tanto que por ello metecid y alcanzó ser predicado* 
ra, ejercitando . este oficio á menudo en la capilla, hoy mo« 
nasterio de religiosas del gran P. Santo Domingo bajo la in- 
vocación de nuestra Señora de los Angeles del pie de la Cruz; 
j por su humildad con los pobres de Jesucristo iba con la al• 
forja al cuello pidiendo por amor de Dios limosnas por las ca- 
lles y puertas de la ciudad las cuales repartia por su ma- 
no á los pobres con un amor estraordinario ; por lo cual fué 
muy perseguí la del demonio tomando por instrumento sua 
misn^ deudos y parien^ que se tei^ian en monos de tales 
TOMO y II. ly 



130 CR^mCA VfOTMMSAh OS CATALvKa. 

acciones ; hamildad, y á tanto Hegií esta persecución qne la 
fué forzoso i esta sier?a de Líos pasarse i Italia. Era yo 
muy oifto cuando ella vivia , pero ha vivido su memoria ma** 
chos atíos 9 y vivirá su fama y su alma eternamente en la glo- 
ria. Después por algunas rencillas que movió el enemigo der I« 
paz entre las cofrades de dicha hermandad y cofradía de la 
^ngré de Cristo , y los obreros de la iglesia ; los mayorales de 
la cofradía la pasaron á la iglesia del seráfico P. S. Fmncis* 
co donde estuvo hasta el aíto 1572 9 en el cual en una junta 6 
consejo que se tuvo en la casa del ilustrísímo D. Pedro de 
Cardona del Hábito de Santiago y gobernador de este principa- 
do de Gataluífa, por auto pdblico recibido en poder y mano 
de Pedro Mayol notario piíblico de Barcelona que se poso ea 
ejecución á los 29 del propio mes 9 volvió esta cofradía í su na« 
tivo lugar donde florece en santas y pias obras como vem<». 
No dejo en alforja trasera eomodieen, ni pongo en ohi« 
do el santuario y devota capilla que tiene esta jglesia i voca« 
don de la Santa Espina de la preciosísima corona de Jesucrís« 
to Seííor nuestro que está bajo del presbiterio ^ descendiéndose 
á ella por una escalera harto ancha y bien labrada. La bó- 
veda de este santuario tiene valiente traza y disposición por 
estar susentada de cinco arcos en cada brazo del cruzero de 
obra de sillería como lo es toda la demás fábrica ; entre arco 
y arco queda un nincho 9 y en cada ano de eUos hay un mis- 
terio ó paso de la pasión de Cristo con personages de bulto, 
grandes y bien proporcionados 9 lo que hace ana piadosa re- 
presentación ; y por consiguiente es aquel logar muy apto pa- 
ra darse las personas espirituales i la oración mental y con- 
templación de las cosas celestiales. En el atfo de 1578 en corres- 
pondencia del título de esta capilla 9 dia del evangelista San 
Locas 1 8 de octubre 9 con solemne procesión fué echada la pri- 
mera piedra á las zanjas del frontispicio de la hermosa puer * 
ta del templo que mira al medio día 9 diametralmente opuesta 
á la mayor que mira al cierzo 6 tramontana. Hálleme presen- 
te cuando se hizo la sobredicha función junto con los obreros 
de la iglesia llamados Martín Juan Despnny caballero 9 Fran- 
cisco Segura mercader 9 Juan Martínez zapatero. Dedicóse esta 
puerta y el frontispicio de ella á la veneración de Cristo co« 
roñado de espinas 9 como lo dicen y publican las insignias é 
inscripciones que' estan en las bases de las colanas del mismo 
edificio que dicen así. 



CORONATO 
SPÍNIS. 



DOMJNANTI 
DOMINIS. 



UBfto xTv. CAP. vnu 131 

BtÍ8C{aeiime los devotos cuantas iglesias qnisíeren en esta eía« 
dad ) y en ninguna de ellas hallarán en junto tantas memorias 
de la sacratísima pasión de Jesucristo como en esta ; 7 así pues, 
su Divina bondad fué servido tomar nuestra naturaleza y mo- 
rir por nosotros siendo inmortal, llámase templo del Pino (sím- 
IhoIo de la mortalidad ) aquel en que hay tantas memorias de 
una muerte que fué principio de nuestra vida y gloria. 

CAPÍTULO IX. 

De la consagración de la iglesia de Santa María del Pi" 
no de Barcelona ^ y de las muchas y preciosas reliquias 
de que esta iglesia está enriquecida. 

XJespues de haber tratado de la fábrica material de la^^o 9^5- 
santa iglesia de nuestra SeÜora del Pino, ruego que se me 
permita decir algo de lo espiritual, y de algunas otras esce-^ 
fencias que hallo en ella ; y primeramente de su consagración 
la cual fué hecha un domii^o 17 de junio del aíío 1453 ^* 
mo lo dice la lápida que está puesta al un lado de la puer* 
ta de la misma iglesia que mira hacia al oriente : está dicha 
lápida junto al piílpito , y la inscripción 6 letrero dice así : 

Diumenge a xviu de juny del any mccccliii fou con- 
sagrada la pfU Iglesia per lo Rnt. Frare Llorens Bisbe de 
Terranova. St(ms obrers los Hono. en Gabriel Dalos ciuta* 
da antonces llltres. Notari Juan Soler Specier , Jaume Per- 
digo scdl•liter de Barcelona^ y sacrista Mnt. Bernat Rive^ 
ra Pbre. 

Séame lícito paraque mejor me declare, hacer una peque- 
Üa digresión. Digo pues , que la Santa Iglesia catedral de Bar- 
celona es matriz de las ocho parroquias en que está dividida 
toda la ciudad, á saber: Santa María del Mar y Santa Ma- 
ría del Pino , que son las mas principales , después la de los 
Santos Justo y Pastor , San Pedro , San Miguel , Santiago , San 
Gucufate y Santa £ulalía del Campo. Las dos primeras son > 
las mas principales así por su antigttedad, como ya dige en 
la segunda parte de la Crònica libro cuarto, como por los 
suntuosos ectíficios de sus naves; y aunque la del Mar prece- 
da en riqueza y numero de parroquianos y feligreses á esotra 
del Pino, con todo esta le escede y hace ventajas en rique- 
zas celestiales. No niego que el clero de la del Mar no pre- Coacll. TH- 
ceda al del Pino en todos los actos procesionales y sepulturas dea. sets. 25 
en que suelen hallarse juntas con las comunidades de los re- ^^^^^^ ^^ 
ligíosos, conforme á la santa disposición del sacro Concilio Tri- ^^^^ ^* 
dentino. Esto uq obstante en el coro de la Catedral , el del 



^ 



133 CtlómCA vmVïïfkBM 01 CAfkhU^k. 

PÍDO precede y toma la mano al de la Mar ; y'paraqne me en* 
tiendan todos es de saber: que en los días de Navidad de Gris*^ 
to Jesús , Pascua de resnrrecion , Pentecostes , Asunción de nues** 
tra Señora 9 todos los Santos , dia del martirio de nuestra pa-^ 
trona Santa Eulalia, inrenciony ecsaltacion de la Cruz, y de« 
dícacion de su iglesia , el Arcediano de Santa María del Mar 

Íel Rector de la del Pino como 4 Garas que son de estatf 
os parroquias, deben y tienen obligación de acudir en per- 
sonado á lo menos por sus vicarios, á la Gatedral para can* 
tar ambos en el coro el responsorio de la segunda lección del 
primer nocturno de los maitines. Esta ceremonia se hace ea 
sedal de la sobre- intendencia que la Santa Iglesia catedral tie- 
ne sobre las demás como á matriz de todas ellas. Entonces ,- el 
rato que se detienen los dos Guras en el coro, el de Santa 
María del Pino precede , sentándose i la parte que llaman coro 
del Obispo 6 de San Juan Bautista (para hablar con lospro^ 
píos términos de la iglesia), que es á la mano derecha, y el 
de la Mar se sienta á esotra mano izquierda y coro del Dean 
6 de San Pedro ; después all^2ndose al libro de canto , mien- 
tras que cantan su responso , el cura del Pino está á la ma- 
no derecha del altar y el del de la Mar á la izquierda ; y así en 
esta ocasión y lugar le precede , que es cosa considerable y dig* 
na de ser advertida. 

Otro sí: cuando por la esterilidad 6 sequía se haeen ro- 
gativas , suelen el Gabildo y los Goncelleres ir en procesión i 
iiueve iglesias diferentes fundadas todas á vocación de la Vfr-* 
gen Santa María Señora nuestra , oue se llaman las nueve Gá* 
maras de nuestra Señora ; la del Pino es la del tercer dia , y 
la de la Mar es después, y así es que precede esta del Pi- 
no en este hecho é esotra de la Mar ; el porque , lo dirá quien 
esté mejor y mas informado de estas y de otras antigüedades 
semejantes. 

£n los siglos pasados fué esta iglesia del Pino favorecida 
con el mismo privilegio que la de San Justo y Pastor, de la que 
se ha visto que los testigos recibidos en el altar de San Félix 
eran de grande autoridad y reputación. Ni mas ni menoipues 
eran calificados y estimados aquellos cuyos dichos , en razón 
de pruebas 6 testamento, se ecsaminaban 6 tomaban por los 
escríbanos en la de Santa María del Pino sobre los altares de las 
capillas de San Glemente papa y mártir 9 y de San Pancrasio 
mártir. He visto en prueba de lo que digo, diferentes autos 
y escrituras auténticas en el archivo de la Gatedral de esta ciu- 
dad en los libros de sus antigtledades , particularmente una he- 
cha en 16 de las calendas de noviembre del año primero de 
Ugo Capeta que corresponde á la circunferencia de 958 del Sal- 



UBfto xty. CAP. itr ^ 133 

▼ador 9^ en la cnal, Dolsa viuria de un hombre llamado Aiait,- 
recibid cierta información ante escribano en prueba de ciertas 
pretensiones que tenia y no son de este propósito, y en elU 
dicen los testigos , que juran per huno locum venerationh Sano 
tí Qementis Jesucristi martiris cujas Basilica sita est m 
suburbio Barcinone in domo Sanctce Marice qua est ad oc^ 
cidentalem partem dict<e civitatis ; y presto veremos que por 
aquesta iglesia se ha de entender la de Santa María del Pino 
que está á la parte occidental de la ciudad vieja. 

Pruébanse ambos asuntos con el testamento de Berenguer 
Ecsío cuyos testigos jtfraron in altari Sancti Pancrasii mar* 
tiris ^ in ecclesia Sanctce Maride Pinus qwe sita est extrae- 
muros civitatis Barcinone^ idus augusti armo décimo nono 
regis Ludovici ^ que corresponde á los años de Cristo de 112 1. 
Y si esto no bastare á hartar y llenar el buche de los mal 
contentadizos, colíjase del testamento de cierta muger llamada 
Richildis hecho in altari Sancti Pancrasii martiris construc* 
to intra ecclesiam Sancta Maria Virginis de ipso Pino^ cu^ 
jus ecclesia sita est prope civitatem narchinone ad partes 
occidentales , actum 18 decembris anno 2 1 regis Philippiy 
que corresponde á los años de Cristo de io8i. No esplicoen 
romance estas cláusulas aqui referidas, porque ellas se dejan bien 
entender. 

Son inumerables los celestiales tesoros que se guardan en 
este sagrado templo , á mas del venerando y sacratísimo cuer- 
po de nuestro Señor Jesucristo Sacramento que está reservado 
en tres partes diferentes de este pedazo de cielo , á saber , en 
la capilla mayor ( que aunque no lo digera ya se presuponiá-) 
en la del Arcángel San Miguel como se dirá luego, y en I1 
de la Sangre preciosa de Cristo Señor nuestro en la cual di- 
gimos en el capítulo pasado hay infinidad de reliquias, 6 por 
mejor decir de celestiales riquezas , que no caben bajo estima* 
cion y precio. En una de las capillas de aqnel templo se guar- 
dan dos de aquellas sagradas espinas de la corona con que co* 
roñaron las sienes los impíos sayones la noche antes de sn* 
muerte á Cristo Jesús. Ya se sabe, y lo escriben algunos au- 
tores , que el emperador Carlos Magno en retorno y remune*" 
ración de los gastos que habia hecho en la espedicion de los' 
santos lugares de Jerusalén eontra moros y turcos , alcanzó d< I 
emperador de Constantinopla Constantino y del Patriarca de 
Jeruaalén, un pedazo de los troncos que entretegieron tos sa- 
yones en la corona de espinas del Salvador; y que después en otra 
ocasión estando apretado el emperador Batduino , segundo de W 
de este nombre en Constantinopla , y necesitado de dinero ^ sin 
el cual uo podia hacer cierta guerra á lo:» turcos , empeñd á 



134 cuJ6mck vmwwuAL di catalura. 

algunos mercaderes Veneeiams que estaban en su corte, lo rea^ 
tante que de la corona misnm de espinas había quedado ea 
Constantinopla. Posteriormente el Santo rey Luis de Francia 
iué á socorrer y valer á Baldnino, y no solo le libró de los 
turcos , mas también con consejo y faTor de la Santa reina Blan- 
ca su madre 9 pag<5 á los Venecianos y se llevó é su Real con- 
vento de San Dionis de Paris , aquella reliquia de la que sa- 
lieron después muchas de las sagradas espinas que se han re- 
partido por diferentes partes de este nuestro principado de Ga« 
taluña. £n Barcelona se conocen ya siete : una ea la catedral^ 
dos en esta iglesia del Pino, y las otras en la parroquial iglesia de 
San Justo y Pastor, en el convento del Padre San Francisco, 
en el de Jerusalen, y en Santa Isabel de monjas de la seráfica re- 
ligión. Venérase la de la iglesia mayor con grande culto , sa- 
cándola en piíblico de la sacrbtía todas las noches del jueves 
Santo ^ y poniéndola en la ara de la capilla mayor donde está 
hasta el viernes por la tarde, que con procesión y pontifical 
del Obispo, asistiéndole los Concelleres, y con grande devoción del 
pueblo , la vuelven á encerrar en el sacrarío de la sacr istia. 

Hay en la misma catedral a Igunos beneficios fundados á su 
vocación y título , cuyo patronazgo pertenece á la magestad 
del Rey nuestro Señor, conforme lo he visto en el libro de los 
patronazgos Reales de la Bailia general. Pero las de mayor ve- 
neración y culto son las de nuestra S^ora del Pino , así por 
la fábrica de su particular capilla de que tratamos en el capí- 
tulo pasado, como por las frecuentes procesiones que por la 
mañanita el viernes Santo y en cada cuarta dominica del mes, 
56 hacen á esta preciosísima joya en memoria de la pasión de 
mi Señor Jesucristo. El rezo antiguo de la catedral de Barce- 
lona , que se usaba por todo su obispado , hacia oficio de ellas 
en la dominica entre las octavas de la Ascención del Señor; 
hoy no, pero ha quedado en las sobredichas iglesias el ve- 
nerarlas así en particular y general como solia hacerse denan- 
tes. Y esta iglesia del Pino les hace procesión general por las 
calles publicas de su distrito una vez al año. 

Una de las dos espinas que esta iglesia guarda es peque- 
fia, y como no da las muestras ni enseña el quilate que la 
otra mas grande , se presume que debió de ser de las que no 
a taladraron la cabeza del Salvador Jesús. Esta se guarda en 
un cofrecíto de marfil, y no se sabe como vino ó quien la tru- 
jo aquí ; pero la pia tradición de los ancianos y antiguos , la 
han venerado y tenido siempre en mucho, y en estimación 
que era una de las de la corona de Cristo nuestro Señor. 

La otra espina , que como dige es mas grande , está en un 
relicario de plata sobredorado y labrado con colunas que sus- 



IfIBRO XIT« CAP. IX. 1^5 

tentan un capitel de muy hermosa traza^ Ilízose este relica* 
rio á gastos y devoción del noble D« Bernardo de Píno«. Lk- 
gó esta santa reliquia á este lugar, de mano en mano, sa« 
liendo de la Real casa de Francia de esta manera. Un cris* 
tianísimo Rey de aquella casa di<5 esta Santa espina á su mu« 
ger, que la entrega i una noble Seílora compañera soya her« 
roana que era del Cardenal de Lucemburch. Esta la did al 
Cardenal su hermano y él á cierta Señora prima suya , la cual 
la entregó á Sor Isabel de Monserrate beata ò hermana de la 
tercera regla de nuestro seráfico P. San Francisco , y esta Sor 
Isabel la did á la iglesia del Pino* Consta todo lo dicho da 
lo que he leido en una tablilla antigua que está puesta den* 
tro del armario ò alacena donde está guardado este santo te« 
soro y mochas reliquias que tiene el santo templo del Pino, 
y conforme al lugar y antigüedad de su custodia se confirma 
por verdadera la tradición. A mas de esto por Divina permi*- 
sion ella da harto bastante testimonio de sí misma con los 
sefíales que en cada un aífo , la noche del jueves Santo entran* 
do en el viernes , manifiesta á todo el pueblo en testimonio de 
la sacrosanta pasión de Cristo Sedor y Salvador nuestro ; por* 

Jue siendo ella de color de un junco seco y casi de la mitad 
e una cuarta de largo, y aguda mas que la punta de und 
lezna, allá en la media noche, poco mas 6 menos, se encien* 
de y vuelve colorada como el propio coral ; y á quien la mira le 

Earece que se entumezca, y que en la punta de ella se hagan una9 
arbujas 6 ampollitas cual suele hacer el agua que está en 
lugar muv caliente y en el fuego cuando comienza á hervir, 6 
como quien lo ha visto en taza de cuerno de unicornio, 6 en 
vaso de fina porcelana ; por donde el pueblo que la vá dice 
que mana sangre. Yo que la he visto algunas veces entre arto 
y también en aquella santa noche , puedo afirmar ser esto así, 
pero no que sea sangre ni que corra. Las propias señales que 
ésta,dá esotra de la iglesia mayor, y es tan grande el con* 
curso del pueblo que acude á verlas y adorarlas en uno y otro 
temjplo, que de ordinario han de cerrar la capilla mayor en 
la catedral , y hartas veces dejar de sacar esta en el Pino, por* 
que no sucedan desmanes con la apretura de la gente , ni se 
perturbe la devoción con las voces y alaridos de los que á por* 
na quieren llegar á verla y adorarla. 

No hay nadie que sepa algo de historias que tenga esto por 
cosa de cuento , pues habrá leido como Dios suele acreditar 
coo semejantes maravillas , las venerables memorias que nos que- 
dan de su benditísima pasión y purísima sangre. En la ciu* 
dad d^Aux de Francia y provincia Narbonesa , en el convento 
del gran P. San Domingo, hay dos ampollas de vidrio « eu una 



136 CkóíílCA UNITBUAL Df CATÀLUÍVa» 

de las cuales estáa conservados algunos de los cabellos de lá 
gloriosa Madalena con que limpio los pies i Cristo Jesús en 
casa del fariseo Simón ; y en la otra ampolla está una poca de 
tierra mezclada ( á lo qne dicen ) con sangre del Salvador , y 
está todo hecho una masa la cual es de color entre negro y 
colorado: y dicen que esta tierra la recogió la bendita Mag- 
dalena para consuelo suyo el viernes Santo estando al pié de 
la Cruz y y afirman que el mismo dia cuando se acaba de leer 
la pasión en la misa ^ aquella sangre y tierra se menean den* 
tro de la ampolla pareciendo hervir. Así pues con semejantes 
muestras permite su Divina Magestad que se manifieste y ca* 
lifíque el valor de esta preciosa joya , dignamente en este san* 
to templo de Barcelona venerada ; Y d romano Pontífice Gre- 
gorio XIII con bula dada en San Fedro el primer dia de ju- 
nio del año 1573 9 concedió al altar de esta capilla de la San- 
ta Espina muchas y grandes indalgencias cuales se ganan en 
el altar de San Gregorio de Roma. He leido la bula , y su co- 
pia está legalizada y fijada en una tabla que cuelga á la puer- 
ta de dicha capilla ^ sacada fielmente por tres notarios pdbliooa 
de Barcelona JPablo Galopa , Francisco Pedralbes y Pedro Mam- 
bla (i). 

Enriquecen el sacrarío de este templo muchas reliquias qne 
se guardan en la sacristía y son: un buen. pedazo de la Santí- 
sima Vera Cruz de Cristo nuestro Setfor el cual fué del rey 
D. Martin de Aragón ^ que en el auto de donación que he vis- 
to en el Archivo Real de esta cindad dice , que la dá in eter^ 
ncLTn memoriam smnetissinuepassionís illius Regís coelicolae qui 
voluit incarnariy para eterna memoria de la santísima pasión 
del Rey de los cíelos que quiso encarnarse en las entrañas de la 
purísima Virgen María Seáora nuestra: rogando el Rey á los fe- 
ligreses de esta parroquia que en los dias de fiesta las sacasen 
en publico con la decente veneración y debido respeto , y ec- 
fiortándoles á que rogasen al Seífor le diese su gracia. Hizo el 
Rey esta donación el día veinte del mes de junio del alto 1398 
estando en Zaragoza , y entregando el santo madero guarnecido y 

( I ) Dicha capilla de U Sania Eaplna acabó de constrairse en 31 de eoe» 
ro de 1551 f legoo te ne^a eo el libro de la honorable Obra de dicha Igle- 
sia Parroquial. £a octubre de 1763 coa motivo de lai eatraordinariaa llu- 
viaa que hubo eo toda Catalu&a en aquel otoño , ae aumentó tanto en di- 
cha Capilla la humedad (que ya ae observó á pocos afios de construida) 7 
creció tanto el agua que ya manaba doi 6 crea meses habia; que fué pre- 
ciso cesar de celebrar en ella el Santo aacrifício y trasladar la Santa Re« 
liquia al altar 6 capilla de la Puritàt en dicha iglesia donde ecsiste h<>y 
diae y á la que se han transferido los mismos privilegios é indulgencias 
que tenia el antiguo alear de la Santa Espina , que estaba debajo del psos- 
biterlo y coro aucTO. J^ota de /os Bditoru. 



uno nv* CAP* iz. 137 

¿noajado en fiaísimo oro , á Alonso de Tons Rector 6 cnra de 
la propia iglesia de nuestra Señora del Pino para que lo tru* 
jese á ella 9 y dice el Rey, qae esta sagrada partícula había 
sido cortada de cierto grande pedazo de la Cruz de Cristo que 
le había dado el papa fienedicto XUI estando con él en Aví- 
ñon á sü regreso alegre y triunfante de la conquista del rei- 
no de Sicilia. Mas , en la misma sacristía , en un relicario de 
plata sobredorado 9 se conservan los virginales huesos de los 
megillas de la gloriosa Santa Inés virgen y mártir , y muchos 
otros de diferentes Santos que no tienen nombre , con un pe- 
dazo del santo sepulcro de Jesucristo Señor nuestro. 

En otro relicario muy parecido á este que hemos dicho, 
ai bien no tan grande, se halla un pedazo de hueso del glo- 
rioso San Pancrasio mártir , cuya capilla quedó designada en el 
capítulo precedente. 

Otro relicario hay hecho en forma circular , y dentro unos 
iiinchos. En uno hay un pedazo de la vestidura de Cristo Je- 
sús, y en los otros un pedazo de la coluna donde fué Cristo azo- 
tado, otro pedazo de la piedra sobre la cual espiró la Vir- 
gen Santísima nuestra Seíiora , y otras reliquias de Santa Inés ^ 
víi^en y mártir, de San Valentín y San Cipriano mártires, 
piedra del Calvario , del brazo de San Andrés apóstol hay tres 
pedazitos, otro pedazo de hueso de San Gregorio Nacíanzeno, 
de la vestidura del Santo confesor Miguel constantinopolitano, 
de San Estovan protomártir se halla un pedazo del pie izquier* 
do, y alguna partícula del cuerpo de San Damián. 

Hay otro relicario que tiene la forma y figura de una ar- 
quilla ó cofrecillo de plata sobredorado con trasparentes vi- 
drieras de cristal, en el cual hay un grande numero de reli- 
quias de diversos Santos j Santas ( i ). 

Finalmente el santuario y capilla de San Miguel que está 
dentro del cuerpo de la iglesia principal , fué bendecida y con- 
sagrada con su altar por el obispo de grctcia 6 (millo de Tar- 
ragona llamado Lorenzo , natural del reino de Cerdeña. Este 
pues , á los tres días del mes de mayo , conforule á lo que 
tengo dicho hablando de la capilla del Crucifijo en el capítulo 

.. ( I ) Oefpaes da escrita esta Crònica, se ha enriquecido dicha iglesia 
coa las eminentes virtudes del esclarecido y penitente Sacerdote beneficia- 
do de la misma el Beato José Oriol , honor del clero secular , á quiea 
▼eneramos en los altares desde el afio iSo^. Es llamado con rason el Tau" 
maturgo barcelonés por los muchos milagros que obró en T¡da y está obran- 
do después de muerto. Sus sagradas reliquias se veneran en sa propio al« 
tar, colocadas en una preciosa y magnífica urna* Escribió su vida el sa- 
bio jesuíta P. Juan de Masdéu , y también el P. Francisco Nadal de lá 
congregación de San Felipe Neri de Barcelona. Ambas están impresas» 

Nota de 2o$ Editores. 

TOMO FII^ 18 



t 



138 CRÓNICA inmriRSÀL h catalura. 

precedeflíte , dia de la invendon de la Gras Aú atfo 1454 , acá* 
bado que hubo de consagrar dicha capilla de San Miguel , de- 
jó reservado el Santísimo Sacramento del altar dentro del san- 
tuario de dicha capilla 9 y así siempre ha quedado en adelan* 
te tenerle allí reservado* 

Después, en el mes de abril del arto 14939 Francisco obis* 
po Agatense ( administrando el oficio pastoral en esta ciudad por 
ausencia del obispo D. Pedro Garda que asistía en la Corte 
Romana) visitando esta capilla, halló en ella las reliquias si« 
guientes. Primo : un pedam de Lignrnn Crucis , huesos de loa 
Santos mártires Mauricio, Marcelino, Lnis, Justo presbítero, 
Dionisio , Clemente papa , Agustino , Luda , Germán , Pascasio, 
Juliano papa, Vicente presbítero , Abdon y Señen mártires, de 
una de las once mil Vírgines, de uno de los Santos Niños Ino* 
centes, del mártir San Lorenm, cabellos de la Madaleua, y 
otros j^azos de la ^colnna de Cristo Seík>r y Salvador nues- 
tro. Todas las sobredichas reliquias estan dentro de un relica* 
rio grande de plata que mondaron labrar los cofrades de di« 
cha capilla , que son los tenderos* Concluyo pues , didendo que 
la nave de esta iglesia es una de las que van mas cargadas 
de las mercadurias del délo , y sobre todo de la memoria de 
la santa pasión de Cristo Seííor nuestro, como resta apunta- 
do y advertido en el capítulo precedente para los que son de« 
votos de este insigne beneficio que su Divina Magestad ha que* 
rido por su inmensa bondad hacer á los hombres. 

CAPÍTULO X- 

De tres malogrados conventos 6 monasterios de la religión 
del aran P. San Benito que estaban en la costa del mar 
de Cataluña por la parte del solano ó levante. 

Afio 96/. xjLunque en ninguno de los historiadores que hasta hoy 

han sacado á luz y dado sus relaciones á la imprenta , no ha- 
ya hallado memoria alguna de venida de los moros á Cataluña 
en la drcunferencia del tiempo en que corren mis relaciones 6 
Crónica , todavía en la manuscrita del abad de S. Félix de Gui- 
sóles Fr* Alonso Cano (venerable en edad, letras, seso y re* 
guiar observancia ) hallo memoria de tres malogrados conven- 
tos ó monasterios que después se reunieron. Conforme á esto, 
algun mal aire les habia tocado de la bárbara furia, ó como 
dicen, algun mal hado, si es que hay hado. No sé conjeturar 
como ó cuando perecieron , pero da indios dicho Abad de ha- 
ber sido á causa de algunas correrías de las huestes ó com- 
pañías de sarracenos ó moros que en tiempo del conde Borrell 



LIBRO XIV. CAP» X. igQ 

hicieron desmandadas del ejército que vino sobre Barcelona, de*" 
jándola devastada , y vencido á dicho Conde. Pero salva la de* 
bida cortesia á tan venerandas canas digo, qne cuando esto 
sucedió estaba ya hecha y confirmada la unión de las tres con*^ 
ventos por el rey Lothario ea el año 968 , y qoe la devasta- 
ción de Barcelona no ocurrió hasta el aíío 986 como veremos 
cuando escriba los sucesos de aquel ado. £dtas calamidades de 
los tres conventos 6 monasterios pudieron suceder por desma- 
nes de las huestes de los moros 9 pero no de los que en el afío 
986 devastaron la ciudad de Barcelona y triunfaron de su Gon« 
de y Sefior. Dice este venerable Abad , que habia por aque- 
llos tiempos tres monasterios en la costa de levante del mar 
de Gataluita ; el uno bajo la invocación del apóstol San Pabb 
con sobrenombre de la Marina , el otro de San Félix de Oal• 
^oles ó como acá llamamos San Feliu de Guixols , del cual se 
ha tratado largamente en la segunda parte y aífo 795 ó 6, y 
él tercero á la entrada del puerto de la villa de Blanes, cuyo 
nombre se perdió junto con el mismo monasterio en esta guer<^ 
ra y venida de los moros, sin que haya quedado de él mas 
memoria que sus antiguas ruinas en una isleta y peñascos que 
allí se descubren ; mas cre&e y tiene por cierto , de que tam^ 
bien fuese como los otros dos , del sagrado Orden del gran Pt 
San Benito. Así como se cree lo dicho, se cree también que 
todos padecieron el mismo espolio ó ruina , corriendo la per* 
secucion y fortuna que las demás poblaciones convecinas , aun* 
que no todas igualmente , pues solo el monasterio de Blanes 

Suedó del todo arruinado y destruido para siempre , y los otros 
os, por la misericordia del Señor y con el favor del buen con* 
de Borrell de Barcelona , volvieron á levantar cabeza , como dí« 
cen , en mano y poder de los monges que antes habian sido 
despojados por los sarracenos. 

Pasado pues aquel turbión , los monges del convento de Sa/i 
Pablo de la Marina y esotro de San Félix que se habia con<- 
servado , viéndose restituidos dentro de las paredes mondas de 
ras monasterios , tratando unos con otros , vinieron á con&rir 
flobre la pasada persecución y á tratar del reparo oue se ha- 
bia de hacer de lo perdido ; y asi se resolvieron de hermanar- 
se y unirse de manera que los dos conventos estuviesen bajo 
la obediencia de un mismo Abad, como lo hicieron, eligién- 
dole tal que siendo religioso é inteligente gobernase ambas ca« 
sas, y les enseñase é instruyese docta y santamente en todo 
género de religión y virtud: y que juntamente fuese hombre 
de mucha empresa y buen ánimo para recuperar los bienes 
j patrimonio que los dos monasterios poseían antes de la ve- 
nina de los moros. Juntas pues las santas y religiosas perso- 



l40 CkÓHlCA üNnriMA^ Dl CáTAIiüffA. 

nas de ambas casas para hacer elección de Abad , recayó en 
la persona del monge Saníario, qne si se acuerda el le^or, 
ha sido el primero que nombré en el catálogo del capítulo lo 
del libro nono de la segunda parte; varón muy religioso en 
todo género de virtud , muy ilustre en sangre , descendiente de 
los antiguos godos , y en fin persona cual convenia para re- 
medio universal de los dos monasterios; porque á mas de la 
calidad de deudo de los serenísimos Condes de Barcelona , te* 
nia muchos amigos en el palacio y corte del rey Lothario de 
Francia , como se colige de los autos y piíblicos instrumentos 
que presto veremos ; permitiéndole finalmente por esta vez el 
ser Abad de ambos monasterios 9 tanto en razón de sus cua- 
lidades , como también por la necesidad y apretura de los tiem- 
pos , sin que hubiese género de contradicción ni muestra de sen- 
timiento en los que podian mostrarse agraviados 6 interesados. 

Hecha la elección , va que se vido en posesión , la prime- 
ra cosa que hizo Suniano en beneficio de ambos conventos, fué 
irse á León de Francia donde á la sazón se hallaba el rey Lot- 
hario , al cual como á supremo Señor de toda la tierra , rog6 
confirmase su elección, y que se apiadase de estos dos mo- 
nasterios y de los infortunios que habian padecido en la inva- 
sión de los moros, amparando á los monges de ambas casas, 
y confirmándoles de nuevo todo lo que sus bienechores con tan 
piadoso zelo les habian dado, y lo tenían ya casi perdido á 
causa de la invasión de los moros en cuya frontera estaban. 
Aprovechóse el abad jSuniario para esto del favor de la reina 
Greuberga madre del mismo Lothario y hermana del cristianí* 
simo rey y emperador Othon, el primero de este nombre, y 
de la intercesión de Alarico arzobispo de Rems y canciller ma- 
yor del reino. Recibió bien el rey Lothario la justa petición 
del Abad , y despidióle muy á gusto por el mes de mayo dei 
afto del Señor de 968. £1 privilegio y gracia con que se prue- 
ba todo esto dice: 

Lotarius divina propitiante clementia Prancarum Rex. 
Si soneto Ecclesi^ loca , ut dignum est , stabilimus auc- 
loritate regia , id nobis proculdubio ad mortalem vitam temr 
paral iter exigendam et ad cetemam feliciter obtinendam 
profuturum esse confidimus. Quo circa notum $it ómnibus 
pr^esentibus scilicet et futuris fidelibus quendam religió-- 
sum Abbatem nomine Soniarium olim h partibus Gothici reg- 
ni advenientem serenitatis nostra praesentiam conducente fide^ 
li nostro Odolrico Remorum metrópolis Archiepiscono adi- 
isse , sibique regiré auctoritatis prceceptufn super duoous mo^ 
nasteriis à nobis fieri postulasse ; quorum quidem alterwn 
in honore sancti Pauli consecratum , situm est in comitatu 



< 



\ 



\ 



LIBRO xnr. CAP. X» 141 

Gerundensi 9 in loco qui dicitur Marítima : alterum vero in 
honore sancti Felicis in eodem comitatu , in loco qui dici- 
tur lecsalis. Placuit itaque cehitudini nostrce ejusdiem Ab^ 
batis petitioni annuere ^ et ex consilio gloriosa genitricis nos* . 
trae Vomime Gerberg^e sublimis Regin<e , suggerente etiam 
prafato Archiepiscopo aliisque fidel ibus nostris^ pro Dei 
amore ejusque sanctorum honore et aterna retributione rem 
istam regal iter efficere , tali videlicet modo ut idem Abbas 
Soniarius eodem duo monasteria , dum ipse in carne vixe^ 
rit^ quia de ipsis duobus unius benedictionis electionem sus* 
cepit , simul nábeat in manu et potestate sua regular iter 51- 
bi commissa gubernans et animarum lucris studiosè invigi- 
lans. Post decessum vero ejus separatione ab invice facta^ 
sinffslis coenobiis singuli prasint et magis prosint Abbates^ 
ad nUllum principem nisi ad solum Regem Francia res* 
picientes , et secundUm regulam sancti Benedicti ibidem re* 
guiar iter conservantes , animas Deo verbis et factis lucran* 
tes^ fructum boni operis in sancta religione pié exercentes\ 
ut ex ovibus sua cura commendatis mereantur habere gra* 
tiam aterna mercedis. Pradicta autem monasteria , res om* 
nes quas habent^ vel quacunque inposterum Deo auxiliem" 
te habitura vel acquisitura sunt^ regia institut ionis decre* 
to sublimiter ordinamus atque legal iter statuimus ut inper- 
petuum jure quieto inviolabliiter absque ulla contradictione 
sub reverencia ecclesiastica dignitatis habeant et ^ sine fine 
possideant et cum omni rerum suarum integritate tranquil* 
la et inimota permaneant. Monasterium igitur sancti Pau* 
li alodia sua , hoc est , in Lavendarias , et in Parietes , et 
ipsum alodum quod Elias dedit soneto Paulo 9 et Corron^ 
quod dedit ei Audegarius Vicecomes. Ai monasterium sane* 
ti Felicis alodia sua et Ecclesias suas^ hoc est ^ Fenalis 
cum Ecclesia Sancta Maria de Biertho , cüm Ecclesia sane* 
ti Martini \ et Olivos^ et valle Lubrica de Romaniano in 
valle Araze . ei in Cslonico et Spanitate , et in Fállense co* 
mitatu^ et quidquid pradicta monasteria unquam habue* 
runt aut hahent in pradictis locis et pranominatis comita* 
tibus 5 vel quodcunque Deo adjuvante in posterum acquire* 
re sibi potuerint , totum hoc 9 ut dictum est , firmissimé et 
semper teneant. Insuper et hoc pradictis monasteriis rega* 
li ticehtia concedo et pro Dei amore relaxo , ut nullum un- 
quam censum vel debitum de aliqua rerum suarum posses- 
sions alieui-persolvant , sed libere omnia sua nostra regali 
íd^solutione possideant^ et nul I i unquam alteri nisi solum 
regfUi subdita sint potestati. Ceterum si quis in futurum huic 
regia auctoritatis pracepto aliquam controversiam fiarte in- 



14^ CtLÓfaCk VHtfMMSAL Dl CATALUÍIa. 

ferré tentaverit ^ omni emendatione congrua secundisni legem 
ecclesiasticam Deo et sanctis ejus ob hoc satisfaciat , et rem 
majestatis temeritatis siue pcenas exinde persohat ; immo 
. et sic hujus auctoritatis nostne decretum inviolabile perma^ 
neat semper et firmum. üt autem hoc ipsum perpetua sta^ 
hilitate perduret jugiter inconcussum ^ manu propria corro^ 
horavimus et siaillo nostro muniendum manaavimus. 

Actum apua urhem Lugdunensem xyi Kalendas lunii 
armo incamationis dominicíe dcccclxviiï. domno verò Lota- 
rio Rege glorioso regnante xiv. Indictione xi. Signum Do^ 
mini Jbotarii Regis gloriosissimi. Gezo cancellanus ad vi^ 
cem Domini Odelrici Archiépiscopi summique cancel•lar ii 
recognovit et $ubscripsit. Datum pnedicto Kalendarum die 
in ï)ei nomine feliciter. Amen. 

En la cuenta del atfo qoe trae esta escritura temo no ha-- 
ya algun yerro 9 porque Juan Tilio y los franceses dan al aito 
16 de Lotharío correspondencia de 971 , y por consiguiente no 
puede ser el de (>8 que dice la escritura. Mas no reparando 
en esto , basta que con tales despachos como hemos ybto y leí- 
do Yolviese de Frauda para Cataluña el buen abad Suniarío, don- 
de sin duda seria recibido de sus religiosos y siíbditos con el 
gusto y consuelo que se deja considerar de personas tan santas, 
así por el buen gobierno del Prelado , como por el resguardo 
que ambos ministerios tenian para gozar en paz y quietud de 
sus bienes con el favor de los príncipes y bienechores qoe los 
favorecían y ampararon, hasta que vino el tiempo del conde Bor- 
rell en que se acabó esta congregación 9 padeciendo el monas* 
terio de San Pablo de la Marina las comunes calamidades y 
trabajos que padeci<$ toda la tierra , como se dirá muy en par- 
ticular coando escribamos los sucesos y relaciones del affo 986 
en vida del dicho Conde, y corriendo el afio 19 del rey Ro- 
berto de Francia que corresponden á los de 1015 del Salvador. 

CAPÍTULO XI. 

Del testamento que ordenó el conde Seniofredo de Barceló^ 
na estando con entera salud ^ y de sus disposiciones y 
mandas. 

Año 967. Ir or remate y fin del aifo 967 , que conforme á la cuen- 

ta que traigo desde el capítulo cuarto del libro trece había de 
ser el 12 del rey Lotharío de Francia , se me ofrece referir, 
que nuestro conde Seniofredo ordenó sn testamento , y dispu- 
so de sus haberes por si acaso muñese dentro de los tres alSos 
siguientes. 



U»0 XXV. CAP. xu X43 

Vi este testamento en el archivo del tan insigne cnanto 
antiguo noonasterío de San Miguel de Goxán en Gonflente , del 
cual este Príncipe fue singularísioio bienechor. Es su eontestu- 
ra muy larga ; y asi tanto por su preámbulo que empieza 
cunctorum aevotio como por las mucbas mandas y disposició- 
nes que contiene 9 me contentaré con referir tan solamente por 
cláusula» lo que conviene para mi proposita, dejando todo lo 
demás que no importa y podría cansar á tos que leyendo me 
siguieran» Primeramente , paraque se supiese quien era el que 
hacia el testamento , lo qne le movia á ordenarle , y los aU 
baceas y limosneros que llamaba por ejecutores de su ultima 
voluntad 9 dice asi: Èm Seniofredus etc. (i). Tras de esta 
hizo ciertas mandas á banta IMtaria de Ripoll 9 á Santa María 
de Arles , á San Pedro de Roda , á San Pedro de Gámprtf- 
don, á San Juan del valle de Ripoll que después se Ha* 
mó San Juan de las Abadesas, á San Lorenzo de la valle Bo* 
carana , á San Pablo del condado de FenoUét eo Francia , á 
San Martín de Henis 6 Lenis, á San Miguel y San Germán 
de Gonflente (que como queda dicho hartas veces e» hoy el que 
llamamos de Goxán) á San Estévan de Baáolas, á San An- 
drés de Suredaen el condado de Rosellon, yá San Sebastian 
de junto al rio Esna , conventos todo» del s^^rádo Orden del 

San P. SaUv Benito» Asimismo mandd á la catedral de Santa 
aria de Urgel , al monasterio de Santa Gecila (que como oue« 
da dicho muy á k) largo estaba en el condado de Urgel) á 
San Pedio de la catedral de Vique de Ausona, á la catedral 
de Santa Gruz de Barcelona , á oanta María de la Seo de G^- ^ 
Tona , y á los canónigos de la colegiata i^esia de San Pelix 
de la misma ciudad , á Santa Eulalia de la catedral de Hel- 
na y á su Obispo, ¿ San Justo de Narbona, á Saqta María 
de Amer, y al monasterio de San Gines. De esto se puede 
colegir , así la mueha piedad cristiana que habia en aquellos 
tiempos, y también por los muchos y suntuosos monasterios 
que se hallaban fundados en este Principado, no menos que 
la devoción y piedad de nuestro esclarecido príncipe Senio- 
fredo. 

Pero abreviando esto para acudir á lo qne mas me impor» 

( I ) Este testamento le hallará el lector cuando le convenga en el ap^tiT 
dice de Marca niim. 104, y no dodamoa que el Sr» Arzobispo de París, èa 
las gaerras del afio 1640 y siguientes , se apoderaria 00 solo del original 
de esta Crònica si que también de todos los trabajos literarios de su Au- 
tor , especialmente de los Flosculos qcre el tanto cita, y serian sin du« 
da los libros en que tenia copiados todos los documentos y noticias, reco- 
cidas en su larga vida ; de las que se aprovechó después Baluxio. Asi es 
vomo algunos escritores estrangeros lacea con las tareas agenas. 

Nota de los Editonu 



l44 CRÓNICA UmVIRSAXr DI CATALUÑA* 

ta , y echando como dicen paja para el faego de las materias 
de otros diferentes capítulos que se referirán á este digo : que ' 
en aquel testamento se hallan dos mandas muy considerables 
hechas á sus hermanos llamados Oliva , y Mirón que era le- 
vita Ò arcediano de la Seo de Gerona ^ cuyas cláusulas dicen 
de esta manera : et ad fratre meo Olibane etc. que á «a 
hermano Oliva le den los albaceas los alodios que el testador, 
así por sucesión de sus padres como por propias adquisiciones, 

Kseia en el condado de Gerdaita en la villa de Livia y en 
)gol , con las vinas que estaban junto al castillo de San Mar- 
tin que habia sido de su padre, juntamente con la villa de 
Magnoríca: que á e^ro hermano llamado Mirón levita, le da- 
ba el alodio de Faras y Roleto con todas sus plantas que es- 
taban ante el castillo de Besald y habían sido de Seniofredo 
sacerdote (de cuya rebeldía dgamos escrito algo en el capítu- 
quinto de este libro) juntamente con el alodio de que le ha- 
bia hedió carta cierta muger llamada Vuisilo. También algo 
mas adelante manda , et ipsos alodes qui fuerunt de Senio- 
fredo filio Seniofredi et Ranloni^ qui sunt in Bisullunense 
etc. , ai misnu) Mirón levita 6 arcediano los alodios que fue- 
ron de Seniofredo y de Ranlon sitos en el condado de Besalií; pe- 
ro que los de Gerdada y Fenollet quedasen en poder de Oliva su 
hermano , escepto el alodio del Albi , Montellan y Ortones, que 
por amor de Dios los volviese al mismo Seniofredo. Ordenó # que 
sus esclavos y esclavas fuesen libres , y que diesmi carta de horro 
á aquellos que él habia dado 6 encomendado , 6 pasado en po- 
der de otro enseriados en algunas artes 6 ciencias ( que todo es- 
to pueden significar aquellas palabras , lili qui traditi fue^ 
runt) que los que hablan sido esclavos de sus padres que- 
dasen en servicio de sus hermanos, salvo Estévan y Amalari- 
co que con él hablan ido á Roma: ecsorta después á los al- 
baceas á que nieguen á sus hermanos el Señor Oliva y el Se- 
ñor Mirón levita reciban de él aquellas mandas , y á que ha- 
gan junto con ellos las limosnas que dejaba ordenadas si acaso 
aconteciese morir con aquel testamento dentro de tres años. Hi- 
zo el Gonde este testamento W primer dia de octubre del año 
(como está dicho) .12 del rey Jbotbario, que sin duda fué el 
de 967 del Salvador; pues en las escrituras de otros capítu- 
los veremos que por el mes de febrero dé 968 ya se contaba 
el año 13 de Lothario , que conforme lo que deje apuntado en 
el capítulo tercero de este libro , habia empezado á reinar á me- 
diados de noviembre del año del Salvador de 955. Sin duda 
pues digo ahora, que cuando el conde Seniofredo ordend este 
testamento estaba sano y libre de enfermedad de la cual te- 
miese morir , pues no^ lo dice. Por otra parte se ve , (Jue pen** 



Lmo xiv. ctf. xi. 145 

saba peder vivir tres afios 9 y algo nías ; pero atajó esta cuen- 
ta la muerte , trocándolo en poco mas 6 menos de dos meses, 
pues consta , y es mas que cierto , que ya por el mes de di* 
eiembre del mismo año estaba el conde Borrell so primo her- 
mano y sucesor en Barcelona 9 gobernando aquel Estado como 
á Seítor que era de él. Por lo menos no me podrá negar na- 
die 9 qne el conde Seniofredo no estuviese ya muerto por el mes 
de febrero del alio 13 del rey Lothario y 968 del Señor 9 por* 
que Mirón su hermano dbpuso en favor de la iglesia catedral 
de Gerona de alguno de los alodios que Seniofredo conde de 
Barcelona le habia mandado en su testamento ; y saben los le- 
trados que no podia tener valor ni fuerza tal disposición sin 
que primero no hubiese muerto el testador. Dos cosas advier- 
to en este testamento de Seniofredo de las cuales reservo la 
segunda para otro capítulo : la primera es 9 que en todo este 
testamento no hay cláusula hereditaria 9 digo 9 de institución 
de heredero. De donde se sigue en disposición de derecho co- 
mún 9 que habia de ser nulo y de ningún e£scto ; porque como 
la institución de heredero sea la cabeza del testamento 9 fal- 
tando ella 9 claro está que el cuerpo ha de quedar acéfalo 9 que 
es lo mismo que hecho un tronco. T por ventura no erraria 

Suien dijo que debió de ser esta la causa por la cual aunque 
4iva Vcíbreta en Cerdada y Mirón en Besalií quedaron titu- 
lados 9 todavía la universal sucesión del condado de Barcelo- 
na fué dada á Borrell por elección que hicieron los vasallos 
y no por institución ó manda testamentaria como veremos en el 

capítulo 13 de este libro. 

» 

CAPÍTULO XII. 

Dé la muerte inopinada del conde Seniofredo de Barceló^ 
' na^ y donde tiene su sepulcro. 

V^uedò apuntado 9 aunque de paso 9 en el capítulo antece- **^ '^* 
dente 9 que el conde de Barcelona Seniofredo hizo su testamen- 
tó allá á la fin del aí!o 12 del rey Lothario 9 que fué el de 
967 del Salvador 9 y que ya habia muerto en el mes de fe- 
brero del de 9689 todo lo cual importa repetirlo aquí algo 
mas claro y de espacio, tanto por confirmar lo que digeron 
los escritores que refieren que vivió en el Señorío de este Con- 
dado por espacio de 18 años 9 que cumplieron en este de 967, 
cuanto por enmendar las mal correctas impresiones de los vo^ 
lií menes de nuestro Pedro Tomich, que dándonos el año de la 
muerte de este Conde con caracteres y notas de cuenta de ci- 
fra ó guarismo 9 ponen la muerte, de dicho Seniofredo al año 
TOMO y II. 19 



146 CRÓNICA mWTMMBAL X» CámurffA* 

964.. Pero habieodo entrado este Goode en el gobierno ea 949^ 
y dándole concordes los eserttores 18 afios de Setfor<# , bieo 
se echa de ver que el de su moerte na podo eor por ningoa 
título el de 964 sino este de 967 ó prioeipios del 966 como 
digiinos. Otro error se halla acerea de esto en k» comentarios 
de nuestro Dr. Marquilles sobre los Usages de Barcelona , adon* 
de se lee que Wi£redo é Seniofredo ¥Ívitf en el condado 25 aftos^ 
y que murió en el de 954; puc> dándole el gobierno desde 
que su tio el conde SuAer te entregó el condado es 949) ^ 
ve que de este al de 954 no van mas de dneo ; y qne cuando 
tuviese el Señorío de sus £stados los 25 afSos, habia de morir pre* 
oísamente en el de 9749 7 ^to es un impasible , por cuanta 
había ya muerto , como se verá en las donaciones que Miroa 
su hermano hizo á la iglesia catedral de Oerona de cierta par* 
te de bienes que Seniofredo conde de Barcelona le habia man* 
dado en su líltimo testamento. Habernos pues de concluir, que 
la muerte de este Conde , como dicen algunos cae andovieroq 
mas acertados , ocurrid allá á la fin del afio 967 6 principios 
de q68. 

Murió el conde Seniofredo en la mejor edad , sason y ttem- 

Zorita. po en que podia gobernar á sos vasallos y apremiar á los ene*^ 

^^^^' migos de sus Estados 9 pues oooforme escriben los autores ci- 

aoesca . ^^^^^ ^^ ^| capítulo primero , acabó los atfos de su vida á los 

50 de edad que es cuando el juicio del hombre , pasados los 
brios y verdor de la mocedad , alcanzada esperiencia en la viril, 
empieza á entrar en la veneranda senectud apta para censurar 
cualquier hecho y tomar las deliberaciones mas convenientes 
y acertadas. Nadie de los historiadores me ha dicho de que en* 
fermedad murió este esclarecido príncipe ; pero tratando de nna 
redificacion que del monasterio de San Miguel de Goxán hicie- 
ron Oliva y Mirón hermanos del difunto, hallaremos memo» 
ria de que murió desastradamente, en aquellas palabras Midue 
in prisco peragent ceremonia templo^ donech sequens confir* 
maretur opus^ Ahbate -quogue momM^isgue ei$dem Principi 
Midue incepto jam dissuadentibus , fatmi ca$u ab hac vita 
Ídem Princ^s precepturus dignum ^íperii sui fractum mi^ 
gramt adChristum» Parece pnes, haber muerto de alguna eaida, 
é qne desmoronándose algona parte de las paredes viejas le 
co^ debajo : y de las palabras aqeí referidas consta también, 
que este Conde, aunque tavo en propiedad el condado de Bar« 
ceiooa desde ei aflo 949 en que se lo entregó su tio Suffer, 
todavía no dejaba de ir á menudo á visitar ceremonialmente 
aquel antigáo templo hasta que fuese acabada la nueva obra, 
y que el Abad , monges y clero, asidua y comunmente, le esta* 
ban disuadiendo y persuadiendo lo contrario , esto es , que de* 



SMM XWp cap* X1í# 147 

sistiese de asistir á la obra , en la qae por desastrado caso aca- 
bó la vida. Luego se. sigúela buena consecuencia, que sn muer- 
te ocurrí($ durante la obra nueva cayendo alguna parte de la 
Vieja sobre él. ¡Secreto» y juieiòs son los tales de Dios, los ouáu- 
les no podemos alctfnzar los hombres I Saco Ravicío Textor en 
pla^sa á Trofonio y á Gamedes ^ qoi» habiendo edificado en Del- 
fos un templo al dios Apolo, en tanto. que fó estaban dando 
gracias , fueron hallados muertos. Y así dice bien la citada es- 
critura, que pérséverindo el coAde S^nio&edo asiduaukente con 
la empezada obra matiò fatalmente* Útil era y provechosfc 
para toda la tierra oocaacoana de Ja Seo y ciudad de Urgel, 
aquella de las tres puentes maravillosas que ü santo obispo Ar*- 
mengòl labraba; y ton ser saata la obra y <santo el que la man«- 
daba hacer, mnrid cayendo desde lo alto de las bastidas. 

Muerto este graii Príncipe 9 enterráronle sus albaceas, según 
la común opinión , en el mooaáterio de nuestra Setfora de Kí*» 
poli donde lo estaban, sus padres; pero en el monasterio de 
Sñü Miguel de Goxán pretenden tener el cuerpo de este íncli-» 
te C!onde puesto en harto bien labrada sepultura 6 arca que es- 
tá metida en un nindio de pared del coro monacal , y en ella 
el epitafio que sigue (^ i )• 

Hicjacet 8erenis$imus Seniofredus Comes nonus Barchi^ 
mne , Éassilíanis ei Ceretanicc : euju$ ope et favore Poniim 
Albas décimo quartoi presens ccsnohíum sub invoeatione Sane* 
ti Michalis Arcangeli redificavit. Illudque munerihus et 
honorihus valde locuphtavii. Qui ohiit anno Domini 969. 
Esta cuenta de la muerte del conde Seniofredo casi viene bien 
con la de 968 puesta al principio ; pero en cuanto al entierro y 
sepulcro, es contra la común que siente estar ( como digimos; 
en el monasterio de Santa ]\Íaría de Ripoll ; mas hasta ahora 
no puedo dar por averiguado este punto. No quedaron hijos ni 
hijas de Seniofredo ; y por tanto en vista de lo que apunté en 
el capítulo 1 1 de este libro de que en su testamento no qui- 
so nombrar heredero, los barones, ricos hombres y pueblos 
de este Principado hubieron de tratar de darle sucesor , y ele- 

Í;ir para sí tal Señor que se pareciese mucho al difunto , con- 
brme se dirá en el capítulo siguiente, pues que no es bueno 
entrar sin descansar un poco en la labranisa de un campo tan 
ancho como es este. 

( t ) AoQ cuando el Croolsta no dudase de la legitimidad de este epi- 
tafio, 800 taoias las razonei y documeotos que hay , y rnaaifeetaretnoa eii 
oaeitra genealogía para tenerle por forjado aJtguooa ceaieoares de años de0^ 
poea de la nuerte del Conde , que nos vemos preclsadoi á prevenir al lector 
que avspenda su juicio si desea no incurrir en las mismas equivocaciones que 
aufstroa historiadores respeto á este y otros Condes de la Marcj. 

Nota de /os Editoras. 



L 



l48 CRÓNICA VHÜtïïUAL 01 OaALÍJÜA. 

CAPÍTULO XIIL 

De la elección que hicieron los catalanes del conde Borrell 
de Urgel en conde de Barcelona por la muerte de Senio^ 
fredo ; y la causa de dar repulsa á Oliva hermano del 
difunto Seniofredo. 

Afio ^f. JjLabiendo muerto el conde Seniofredo sin hijos y sin ha* 
ber nombrado heredero en bq testamento , qoedando vivos Oli* 
va y Mirón con los demás hernumos qoe digimos cuando tra* 
tamos de la muerte del conde Mivon su padre , dicen todos los 
historiadores que pertenecia la sucesión del condado de Barce- 
lona y principado de Gataluda á Oliva , por ser hermano del 
difunto Seniofredo é hijo s^undo del conde Mirón. £n esto 
anda la común corriente ; y si alguno preguntare ( supuesto qué 
no se sabe hasta ahora que Mirón en su testamento dejase vin- 
culado su condado de un hijo á otro 9 y que io mismo hiso 
Seniofredo respeto á sus hermanos) que porque se debía mas 
bien la sucesión á Oliva que á Mirón , d á Oescarrechs 6 k al* 
guno de los demás hermanos y que parece habían de concurrir 
igualmente en la sucesión del padre después la muerte del her- 
mano mayor conforme à las reglas de derecho y común obser- 
vancia ; responderé con la autoridad de nuestros Doctores ca- 
talanes referidos por D. Luís de Peguera y otros , à saber : que 
como los títulos de Ducado 9 Marquesado 9 Condado y Vieron- 
dado son dignidades Reales 6 cuasi , y como en ellas por cos- 
Peqoera ^«tombrc general de Gatalnfia la sucesión pase mas por vía de 
Q o ^^^ derecho de sangre y progemtura que por disposición testamen- 
joiio Claro tana 6 de vínculo , pasión 6 contrato , y que siendo Oliva her* 
$. feud. 9» mano mayor y primero en nacimiento y sangre 9 le pertenecia 
^'* la sucesión , y el ser antepuesto en ella á los demás herma- 

nos; pero como donde media la fuerza se pierde el derecho, 
no sucedió Oliva ni obtuvo el sefforío que de derecho le per- 
tenecía y tocaba, porque ( como dicen cuantos escriben este ca- 
so) juntados los vasallos en Estado 6 Dieta para tratar, con* 
certar y aceptar nuevo Seífor, dejando à Oliva y escluyéndole 
de la sucesión que se le debía, escogiçron y eligieron por su- 
cesor del difunto Seniofredo à fiorrell conde de Urgel hijo que 
fué del conde Suder que había gobernado los Estados por dis* 
posición del conde Mirón su hermano. De manera que repu- 
diando al legítimo sucesor y à los demás hermanos, escogie- 
ron y levantaron por Seííor al primo hermano. 

Ésto comunmente creen todos los escritores é historiadores 
que han tratado de nuestros sucesos é historias ; mas à mí me 



\ 



LIBRO Jm. CAP* XIÍU 149 

pasa por el pensamiento 7 ann creo , que esta elección no fué 
solamente de la persona de Borrell ni qne él à solas tuvo el 
gobierno de este Principado ^ sino qne junto con él fue elegir 
do Mirón sn hermano , 6 qne quisa le asumió por compaile- 
ro, y qne los dos juntos corregnaron y gobernaron algun ttenn 
po titulándose ambos Condes y Marqueses y dando como à ta* 
les algunos privilegios. Saco todo esto de haber visto en la no- 
taría de Bonll de la villa de Castellón de Empurias. un anti- 
guo catálogo de los Condes de Barcelona al principio del vo- 
liímen de nuestras constituciones escritas de mano , y casi de« 
sencuadernado por su vejez 9 en el cual después de haber tra- 
tado de la resignación de los Estados de Barcelona hecha por 
el conde SuíSer à su sobrino el conde Seniofredo , como digímos 
ea su propio lugar, dice que dejó Sntfer tres hijos Borrell , Mi- 
ron y Annengol ; y siendo Borrell conde de Barcelona , en la 
repoblación del castillo de Cardona del atfo 986 dice estas for- 
males palabras : Similiier sic precepit frater meus Miro Cb- 
mes et Marchio^ reliquit facàltatem et in sua nomine sub* 
1er sigillo confirmavit etc. Luego es verdad que corregnaron 
ambos, ó por una misma elección, 6 por haberle tomado Bor- 
rell à Mirón por compatfero en el gobierno. 

Y mas adelante digo : que aunque todos digan de Oliva que 
era conde de Besald en este tiempo , ruego se advierta por mer^ 
eed , ser engatío manifiesto ; porque no lo fué hasta mas a de* 
lante por disposición de su hermano Mirón arcediano 6 levi- 
ta (que decian en aquel tiempo) y después obispo de Gerona. 
Y así hasta entonces no le llamaré conde de Besalií. 

Esto apuntado , vuelvo al común curso de los historiadores 
antiguos y modernos que dicen , que los catalanes eligieron al 
conde Borrell de Urgel para Príncipe y Seffor universal de es- 
te Principado , desechando á los hermanos del tíltimo y difun- 
to conde Seniofredo, sin que hasta ahora hayan podido afir- 
mar , ni yo tampoco pueda seííalar la verdadera causa 6 el 
porque fueron escluidos y repudiados los hermanos de Senio- 
fredo. Debióla de haber sin duda para dejar á los hermanos 
de este; pero como son cosas qne vienen de tan lejos, se pa* 
rece al agua de aquellas fuentes 6 rios que á trechos se pier- 
de y enibebe en la tierra , y después vuelve á salir á otra par- 
te , cual se . cuenta de la fuente Aretusa, y otras que hay en Ca^ 
talaria como dice el P. Mtro. Fr. Jaime Rebullóse de la sa- 
grada Orden de Predicadores en la traducción que hizo de Bo- 
tero. 

Nuestro Pedro Miguel Carbonell y otros escriben que la can- 
sa ^de no h^er sido admitido Oliva á la sucesión de su padre 
Mirón y de su hermano Seniofredo , fué la mala opinioa que 



I50 Ot^NICA UNITIRSát DI CATALUÑA* 

tenia de no ser muy católico ; y qae por lo taotd los catahe 
nes , con selo religioso , le privaron de la sucesión , 6 por me* 
jor decir 9 no le quisieron admitir en el logar que le tocaba, 
y que admitieron y eligieron por príncipe y setfor á fiorrell oon« 
de de Urgel su primo hermano, hijo del buen conde Suáer 

Ïue habia sido tutor de los hijos de Mirón y gobernado el 
Vinoipado con tanta prudencia. Habíase criado Borrell en Bar- 
celona, y desde entonces tenia gran fama y crédito entre los 
Barones , JN obles y ricos hombres de la tierra : y como todos 
habían conocido su valor y prendas, le juzgaron digno no solo 
de esta dignidad , sino de otras mayores. Y sí fue verdad que 
Oliva tuvo la fea mancha que dicen los citados autores de no 
ser muy católico, pudíéramoslo sacar en plaza como i gran 
virtud y honra de nuestros barceloneses y demás gente cátala-* 
na , pues viéramos en ellos tanta religión que no quisieron ni 
consintieron tener Sefíor catalán sospechoso de cisma y poco 
católico. Tampoco honraría la buena reputación del nuevo elee*- 
to el conde Borrell, que quedando Setfor supremo y sebera* 
no en todo el Principado , consintiera y permitiera quedase ví« 
vo y con Estado un cismático , por mas primo suyo que fuera, 
ni que aquel que en rason de ser tal había sido privado de la 
sucesión del condado de Barcelona quedara con el de Cerda- 
fia y Besalrf que eran dos de las mayores dignidades de la tier- 
ra. Cuanto y mas que si Oliva fué cismático , quedaban loa 
otros hermanos Mirón , Wifredo y Descarrechs que no lo eran 
ni habían pecado, particularmente Mirón á quien los mbmos 
que habían desechado á Oliva tuvieron por bueno, como que 
íué obispo de Gerona. 

Otros autores de no menor autoridad , antes bien de ma<* 
yor antigüedad que los referidos dicen contestes , que los ca« 
talaues dejaron á Oliva por no hallarle derecho y rehecho , es- 
to es , sano y entero de todas las partes y miembros del cuer- 
po , á causa de cierto defecto natural que tenía de ser balbu- 
ciente ó tartamudo , y por otra parte accidentado de una pier- 
na de la cual cojeaba ; y que era tal la dificultad con que ha- 
blaba, que no podía pronunciar ni sacar bien y articuladamen- 
te las palabras de la boca sin que primero diese dos ó tres pa^ 
tadas en el suelo , cual suelen hacer las cabras , y que por esto 
le llamaron y dieron el nombre de Oliva Cabreta. 

Y nadie tenga esto á maravilla , pues no fué solo nuestro 
Oliva en el mundo aquejado de semejante accidente; muchos 
de los que vivimos hemos conocido y tratado al muy noble 6 
ilustre í)r. de Spes (devotísimo varón) padeciendo este mismo 
detecto y trabajo de ser muy tardío en el hablar , de tal ma« 
nera que parecía sacaba las palabras de las plantas de los pies^ 



uno xir. CAP. xiik 151 

y pateaba cada y onando qaeria comensar i decir algo. Tam- 
bién los leídos en historias habrán visto ^ qae Sigerio rey de los 
godos se turbaba de tal manera estando en cólera que no acer* 
taba á hablar y daba patadas; y muchos siglos antes el em- 
perador Gaiígula había sido llamado Cabra por otro tal y se- 
ntante defecto de no poder sacarlas palabras de- la boca, ni 
estar quieto de los píes en tanto que hablaba. Fué este empe- 
rador gentil, y matáronle los suyos por idòlatra y por su po- 
co respeto á los Dioses ; mas á nuestro Oliva , no le tocaron un 
solo pelo de la ropa, pues solamente le dejaron, no por in- 
digno, sino por solos sus accidentes y defectos naturales, y 
Eor tanto como incapaz para el peso de la dignidad de que 
abia de encargarse; y asi, viendo los defectos dichos y las 
circunstancias y ocurrencias del tiempo , juzgaron los pruden- 
tes catalanes que no convenia que tal edificio se fundase y estri- 
vase en píes tan débiles y que se bamboleaban tan de fácil. 

£!»ta parece la mas verdadera , común y aun la mas pro- 
bable opinión , asi por tener el sentir de los antiguos y el ma- 
yor niímero de escritores , como también por tener mayores y 
mejores fundamentos en defensa. Porque siendo verdad lo que 
hartas veces se ha dicho en los voliímenes pasados de esta nues- 
tra Crònica, que en los pasados tiempos y hasta el del con- 
de Ramon Berenguer primero (que llamaremos el Fie jo) vi- 
vían nuestros pasados y mayores atados á las leyes todas de 
todo en todo ; y no podiendo conforme una de ellas pasar 
las dignidades Ducales, Marquesados y condados en personas 
incapaces como ciegos , mudos , sordos , contrahechos y amagan 
dos de otros accidentes que impedían el gobernar así en tíem^ 
po de paz como de guerra (como lo apuntaron nuestros juris^ 
consultos catalanes Socarrats y Peguera ) por esto á Oliva por 
accidentado, y á Mirón su liermano por eclesiástico, no pu-* 
diendo acudir á las obligaciones de sus oficios y dignidad , no 
fué maravilla que como incapaces tuviesen repulsa de la suce- 
sión que pudiesen pretender , y se les debía si hubieran sido oa« 
paces. 

No advirtió esto Zurita porque anduvo muy de corrida en 
las cosas de este principado de Gataluáa, y aunque vio mu- 
chos papeles de ella, ni dice .tampoco que lo baya visteen otro 
autor que en Pedro Miguel Carbonell , tan apasionada contra 
Tomich como se echa de ver en loa primeros capítulos de la 
Crònica donde procura desacreditarle en cuanto [Hiede. Y si se 
pondera que estos dos autores han sido los inventores y cau- 

Not«iiM aqtiellas palabras de todo en todO) porque de entonces acá 
algimas fatroo derojgadas, mas «10 tpdast {£1 Cronista^) 



L 



J52 Ct^NIci UlinmUZr DK CATáLCrlfA. 

sadores de eáte cisma hallaremos , que no nos din autores ni 
historiador alguno de quien lo hayan sacado , ni ra2on que les 
acompaíle y nos persuada á creer , que nuestro Oliva fuese po* 
co católico 6 cismático. Pero los nuestros , á quienes sigo y son 
mas en niímero y antigüedad , dan por ra^on la enfermedad 
ó accidente, que ausUiada de la ley 9 parece debe despertar los 
sentidos á creer lo uno y desechar lo otro; y esta razón nos 
ata y obliga á decidirnos mas presto por lo ajustado á la ley, 
y no por lo inventado sin autoridad , raaon ni indicio algu- 
no. £1 curioso Zurita no debió arrojarse á escribir lo que dijo, 
hasta haberse primero informado de las costumbres y leyes que 
entonces se observaban en Gatalutfa , ò á lo menos antes nos 
debió dejar declarada la causa porque los aragoneses habiendo 
Blancas, f. muerto el conde Eximeno Asnan sin hijos , dejaron á su her- 
^^* roano Eudrego y eligieron á su tio £!gimeoo Garcia por conde 

de Aragón antes que sus Señorea se intitulasen Reyes. Pre* 
gunto yo ahora ¿ fué por haber sido Eudrego cismático 6 sos* 
pechoso en la fe , ó porque tuvo alguna otra falta f Que habien- 
do respondido á esto y considerado lo uno y lo otro , quiaá ca- 
yera en la cuenta y no se descuidara en escribir lo que dijo, 
y conociera que la ultima opinión es la mas arrimada á la 
verdad. Porque el ser pronto en las palabras y ágil en las fuer* 
Kas , es requisito muy necesario en los Príncipes así en las co- 
sas del gobierno en tiempo de paz, como de guerra en la que 
cualquier tardanza puede ser muy considerable. 

Si Oliva no hubiera sido católico, nunca hiciera como hizo 
un cuerpo con su muger Ermengarda y con su hermano Mi- 
ron obispo de Gerona , uniéndose con ellos á 28 de junio del 
alio 976. Favorece este pensamiento lo que diremos en el de 
^77 en el cual dotó y fundó con el Obispo su hernuuio el con- 
vento de Santa María de Serrateix. Mas adelante se corrobo- 
rara también esto con la dotación del monasterio de San Mi- 
guel de Goxán y consagración de su iglesia , en que intervinieron 
siete Obispos católicos como se verá en su lugar: dio asimis- 
mo indicios de católico cuando como á tal y muy obediente á 
la Santa Sede apostólica católica Romana , intercedió con el pa- 
pa Juan XV paraque confirmase las inmunidades y privilegios 
del monasterio de Santa María de Arles como se dirá en otro 
capítulo; y es de oreer que no concediera el Pontífice aque- 
llüs gracias por intercesión de hombre que estuviese fuera del 
gremio de la iglesia , ni que fuese bienechor del propio mo^ 
nasterio como se verá en el aíto 988. Tampoco , si fué cismá- 
tieo y desechado justamente de la sucesión y contra su vo- 
luntad , hubiera ido á socorrer y favorecer la necesidad de su 
primo hermano Borrell (que era el que habia dado ti jaque) 



tmo »y, CAP. m* 153 

como 60 eDaeto le ayudiS y yúió en k jornal 7 espedieion 
que hizo en el alio 98& para reeoperar de loa oiofoa la ciu* 
dad de Barcelow , de la cual se habían apoderado poco antes: 
y es cierto que á estar Oliva disgustado de su primo Borrell, 
se holgara del dallo recibido 9 y que no le ayudara á cobrar lo 
perdido. Estas razones parece que indugeroa á Estévan Garibay, 
autor estrangero y sis pasión 9 á decir que vistas las obras pias 
que hizo el príncipe Oliva 9 no se puede creer que fuese cis« 
mático. Ni será menos considerable atender i que Oliva mu- 
rió católico y monge, y á que fué enterrado en el sepulcro de 
sus mayores como se veta cuando escribamos su muerte ; pues 
á no ser católico , es bien cierto no lo permitiera la iglesia , an- 
tes le mandara desenterrar. Argumento es cate que aprieta mu- 
cho á grandes teólogos , para quitar la duda de si se salvó el 
rey Salomón al considerar que fué entemdo en el sepulcro de 
sus mayores y antepasados como solian los buenos Reyes de Is- 
rael ; y así podemos decir que Oliva fué buen príncipe y muy 
católico , pues como á tal fué sepultado ep eclesiástica sepultu^ 
ra con los buenos y católicos Príncipes sus antepasados. 

Y si alguno digera que esta ai^umento no es demostrati*^ 
vo ni tan conduyente que qqite toja dificultad por la distfin-> 
da del tiempo qoe va desde el alio 967 en que OUva^ fiié es* 
fluido de la sucesión ha^ta eí da 970 en que dotó el monas- 
terio de RipoU , pues en el intera^io podiii haber caido en 
algun artículo de fe por el cual fuese repelido ^el derecho que 
le pertenecía en el condado y señorío del Principado de Ga* 
taluíía , y después reconciliarse , dotar el monasterio de RipoU, 
y hacer los demás actos y pias demostraciones que tengo re-^ 
ferido, respondo: que Oliva, ya ^n vida del. conde Senioffe* 
do su hernaano , y asi antes que se tratase de la sucesión , l^• 
bía dado las mismas muestras de católico qqe dio después de 
ser privado , y electo su primo hermano Borrell. Resulta esto de 
lo que se ha visto en el alio 949, cuando él con sus her- 
manos Mirón y Senioíredo aconsejó ñl otro hermano Wifredo 
la fundación del monasterio de Camprodon : después en el aáo 
962 asistió á la nueva y canónica elección hecha del abad Teo*^ 
dórico , é instó la consagración de $an Mignel de Cox^n (co- 
no ya apunté ) por manera , que si antes de la muerte de Se- 
aiofredo , y después de ella hallamos á Oliva católico , en bue- 
na filosofía , hallándole hébil en los dos estremos , me le han 
de juzgar por tal en el tiempo intermedio; y así, cqAudo por 
muerte de Seniofredo podía pretender la socesion y la pasaron 
V pusieron en cabeza, mano y poder de su primo el cpnie 
Borrell , no hay duda que fué 4Íempre çfitólico , ó se me ha 
de fijar el tiempo en que f 4é $|siptf tiq» , y fn qta cisipa ca« 
roüfo m. ' ao * 



t 



154 CRÍ$NICA- ÜNlvnSAXr OS CATALuitA. ' 

j6: cnanto y mas, qae no constando que le' hubiese enton-> 
ees en ninguna parte de este principado de Gataloña, no es me* 
nos increible que Oliva estuviese solo en el error é infectado de 
heregía. 

Quédase pues de esta ves muy asentado , que Otíra aun* 
que pudo ser que tuviese terrible condición <5 pasiones de car* 
ne y sangre , como se dirá en la circunferencia del año 987 6 

Ï|88 , todavía fué muy ortodoxo y obediente bíío de la Santa 
glesia Catòlica Romana ; y el no suceder á su hermano Senio- 
fredo , fue tan solo por el impedimento: natural arriba referí- 
do, y no por otro defecto cual sin fundamento le quisieron 
achacar hombres que repararon j>oco en andar por esta 6 eso^ 
tra senda sin cuidar que la una guia y la otra desvia de la 
verdad. 
I. ft. c. 19. Dice el P. Mtro. Diago, que no falta quien haya escrito 
que Borrell no sucedió en el condado de JBarcelona por elec« 
cion , sino por alguna disposición del difunto Wifredo 6 Senio* 
fredo que le nombró é instituyó heredero dejando i Oliva por 
enfermizo é impedido ^ y á Mirón por eclesiástico. Pero dado 
que esto fuera verdad, no estaría contra lo que hasta aquí ha- 
bemos pretendido 9 antes confirmaría que Oliva no fue deja- 
do por cismático sino por haberle visto impedido , y i esta cau- 
sa naber sido llamado BorrelK Esta institución de Seniofredo 
la consintieron los vasallos como á interesados ; y así , se les 
puede atribuir la elección con parecer y voluntad del mismo 
Oliva que sin duda vino bien en todo y por todo, sin apar- 
tarse de la disposición de su hermano. Indüíceme á pensar que 
ello fué así, el ver cuan pacífica y quietamente llevó Oliva una 
injuria tan grave y una sin razón cual fuera esta de privarle 
de tan notoria y calificada sucesión , sino fuera con su volun- 
tad y consentimiento : que el no mover guerra , pleito , ni pe- 
tición sobre esto, no darse nunca por injuriado de su primo, no 
levantar pendones ni desplegar banderas al aire contra de él, 
y no demandar la justicia ; antes ( como queda dicho arriba) 
acudir á las necesidades de su contrario, y darle favor y so- 
corro, particularmente en la sangrienta batalla contra moros 
para la restauración y cobranza de la ciudad de Barcelona ; son 
evidentes y claros indicios de que no fué contra su. voluntad el 
perder la sucesión , sino muy á gusto suyo desistir de tal pre- 
tensiour Pues decir que hizo de la necesidad cortesia por tàltft 
de poder , no se har de pensar si consideramos que ya en aque- 
lla ocasión era conde de Gerdatfa , y bien presto lo fué de Be-> 
salií, cuyos Estados podian hechar mucha gente en campaña, 
no le hubiera faltado Mirón su hermano, que como veremos, 
ie amó tanto que le dio el condado de Besalií y quedó po- 



i 



LORO Zit. CAF« XIII. ^ ' 155 

deroso para yalerle ^ poes fué Obispo y jantamente Conde de 
Gerona todo á un mismo tiempo. Ni faltaran tampoco deudos 
6 amigos de novedades que favorecieran su partido , á no ha- 
berse contentado con que le precediese Borrell en la sucesión, aun^ 
qoe que fuese de mas remoto grado. Cuanto y mas, que Oliva 
tuvo un hyo llamado Wifredo que fue gran guerrero, y con 
todo esto siempre tuvo paz con Borrell y la amistad y unión 
que se verá en el aíío 974 hablando de la dotacioa del con- 
vento de San Saturnino de la ciudad de Urgel. 

Y que esto fuese asi por haber precedido alguna voluntad 
y disposición de Seniofredo y concierto entre las partes, osa- 
ríalo yo afirmar si los que pretenden de curiosos quisíeseé aten- 
der á lo que se dirá mas adelante tratando de como no obs- 
tante que fuese nulo el testamento de Seniofredo, le isucedie- 
ron 01i?a y Mirón en los condados de Cerdaña y Besalií, y. 
no padiendo ser en virtud del testamento, claro «stá que hubo 
de ser por algun concierto firmado etatre ellos sobre estas su-, 
eesíones de Estados tan calificados como son el condado de Bar-^, 
eelona y todo su principado de Cataluña. Muchas veces talca, 
sucesos vienen por secretosjuidos.de Dios, como se ha visto, 
con varios Príncipes qu6 no queriendo itsurpar los reinos que, 
administraron y gobernaron algun tiempo j después ^ por varios^ 
caminos y acaecimientos, sos hyos vinieron á tener aquellos 
mismos reinos con justos títulos , pagando así Dios á los hijos 
la fidelidad que sus honrados padres guardaron á los pupilos^ 
cuyos reinos administraron y gobernaron algun tiempo» Yidse 
esto en nuestro Rey D. Fernando primero de Aragón, que no 

ÏUÍSO ocupar el reino de .Castilla siendo tutor de su sobrino el 
nfante Don Joan r pues Dios did los reinos de Aragón á su^ 
hijo D. Alonso el coarto y el de Ñapóles, y á D. Juan el 
s^undo la corona de Navarra y al fin la de Aragón. Y así 
digQ yo , que al conde Borrell de Urgel le did Dios este coa*^ 
dado y principado de Cataluña oomo á hijo de tal administra 
dor y gobernador fiel y leal como fué sa padre el conde Su* 
íler en este Principado por su aobrino el conde Seniofredo y 
demás hermanos suyos» 



o 



L, 



15^ OLÓmcA vmfMUk% bb cataluMa. 

CAPÍTULO XIV. 

t 

Del tiempo cierto y prefijo en que tomó posesión del condado 
de Barcelona y principado de Cataluña el conde de Ur^ 

5 el Borrell^ y de como los ejecutores del testamento del 
hfante Mirón de Urgel hermano de dicho Borrell^ pu* 
sieron en ejecución sus mandas. 

Afio y6f. vjoñ tanto sosiego pae y qaietod (y i mi Ter con tanta 

llaneza y consentimiento de Oliva y Mirón hermanos del di- 
funto Seniofredo) se tratd y oonclayd la elección de Borrell 
para conde de Barcelona 9 qae á 2 1 de diciembre ,10 días an* 
tes de las calendas de enero de este propio aífo de 967, ya 
estaba en sana y pacífica posesión de su nuevo Estado y Se* 
Aorío dentro la ciudad de Barcelona , con grande regocijo de 
todos y coman aplauso. Digo esto , por haber visto entre las 
antigüedades de la catedral de esta ciudad á este Conde , á so 
obispo Pedro (que á- lo Longobardo otras veces, y aun en la 
misma escritura que refiero, es llamado Petronio 6 Petrone) 
á Lauderico abad de San Gucufate del Vallés, y á Vuitardo, 
albaceas 6 limosneros del testamento de cierto Señor princi- 
pal llamado Mirón ; dar cumplimteoto á la ultima voluntad 
del difunto , y asignar como de facto asignaron con tratación 
de dominio, Domui Sancta Crucis Sedis Barcincne , ubi 
corpus Beata Eulalia humatum requiescit , á la casa de San« 
ta Cruz de la catedral de Barcelona donde el cuerpo de la ben« 
dita virgen Eulalia reposa enterrado, v por ella á.sn mismo 
obispo redro , ciertos molinos que el difunto habia poseído jun- 
to al rio Besos, con sus tierras, y todos los honores que le 
podian pertenecer y tocar por razón de ellos. Diéronle tam* 
bien los alodios de Pallejà á la otra parte del río Llobregate 
S Rubricato , con sus tárminos , y en el Panades el Señorío de 
* Moranta con todos sus términos y dependencias. Dierònle asi- 
mismo la mitad de los alodios que tenia en la baronia de Ger ve- 
llón , á saber : Torrellas , la Palma y Monpedrds con todos sas 
fines y adyacencias , juntamente con las iglesias de San Esté* 
van de Gervellon , San Vicente , San Paladio de Torrellas , la 
de San Boy 6 Baldirío de Rubricato, las de Tarrasa y Ega- 
ra , la de oan Justo y San Pastor dentro de los muros de la 
ciudad de Barcelona con sus predios y campos, y con todos 
sus feligreses y parroquianos , diezmos, primitas y ofrendas. 
Que como tengo dicho en el libro octavo capítulo tercero y cuarto, 
entonces todo esto podian poseer canónicamente los Señores se- 
culares por la sucesión que tenian de Garlos Magno con quien 



uato »?•.€»• m?. 157 

bàbin siàb taa liberal el sumo postífice Adriano. De esto se coll* 
gen tres cosas: la primera coan presto üé hecha la elección 
de Borrell 9 la segunda quien era obispo de Barcelona ^ y la ter« 
cera , que aanqne algunos piensan que este Mirón que llamó á 
tales albaceas era el conde de este nombre tio de &)rrell , no 
es creíble ; porque habiendo muerto el conde Mirón el atfo 929^ 
ya se ve que no pudo haber eoneurrido con el obispo Pedro 

Sae foe electo el afio 9S49 ^hio con Teodorico segundo y Oon- 
emarp que anteriormente y en vida de este Mirón hablan si« 
do igualmente obispos de fturcelona* Tampoco en vida del con^ 
de Mirón ñié abad del monasterio de San Gucufate Lauderico^ 
sino Guidicelo oue concurrid con el obispo Teudorico segundo, 
al cual sucedió Bonus Homo , y á este CuiUemundo que mu^ 
rió en el aHo 965 9 y á este sucedió Laudericó. Vemos pues^ 
que no fué posible que el conde Mirón llamase en su testa* 
mento con los nombres de sus dignidades á los que no las tu« 
vieron hasta 20 allos deq^ues de su muerte ; base pues de de* 
cir, que este Mirón no fué el conde de Barcelona sino otro 
Seitor poderoso y hacendado, y que es muy posible sea aquel 
otro Mirón que fué hijo del conde Sufier de Urgel y herma-» 
no de este Borrell , del cual aunque de paso se dirá algo en el 
atfo y capítulo en que se trate de la ejecución de su testan 
Biento* 

CAPITULO XV. 

De las dos mugeres que tuvo el conde Borrell de Barceló^ 
na sucesivamente ^ llamadas Lengarda y Aymerudis , y 
cual de las dos fué la primera. 

L/esvieme un tanto del principal intento é instituto y del Afio. ^f. 
prindpio y a(k> cierto de la sucesión del conde Borrell en estos 
Estados que habían sido de Seniofredo su primo hermano ; y así 
es menester que vueltos al instituto dicho sepamos mas adelante, 
que cuando este Borrell fué conde de Barcelona , estaba ya ca- 
Mdo con una señora llamada Lengarda y que tenia de ella un 
hijo llamado Kamon Borrell el cual era ya tan grande y de 
tales adus , que con ellos y los seis que siguieron después 
(que será en el de 973) ya fue apto para entrar en la liga 
y firmar ciertas alianzas que se concertaron en aquel alio y se 
referirán en otro capítulo ; de manera , que si al príncipe Ra- 
mon Borrell le damos por lo menos cumplidos catorce aílos en 
aquel de 973 , había de haber naddo en el de 959 de Cris- 
to : y dando á su padre cuando le engendró á lo menos otros 
catorce , (según lo cual hubiera sido su nacimiento en el afto 



L 



^SB ckÓNïCA wNirnsAr de ckTAuaÑAé 

éel Serfor de '945 ) sacaremos eo baeoa eaeiita ^ qoe en este de 
.67 en qae corre la Gròoiea , qae faé en el qae el conde Borrell 
-entren á ser Sedor de este Principado 9 debia de estar en la flor 
4e su mocedad y en los 22 6 23 de sos juveniles ados ( i). ^ 
Y siendo verdad esto ^ qae es del P. Dlago , es forzoso di^ 
gamos ^ que ta?o este eonde Borrell otra mager llamada Aj** 
merüdis Ò Aymeruda, paes aaí la llama el obispo Vivas de 
Archiiro deS^reelona cuando dice: Et eoncedo qd sénior i meo domno Do^ 

de7o7amiff. ^^''^ ^^^^^^^^ ^' ^^o^i ^i^oe Aymeriádh Oomitissa Kafieios 
foU ag. 'de otdeo. L. etc. Visto esto, éntraseme en el pensamiento la 
4uda sobre eaal de las dos mugeres de nnestro conde Borrell 
fué la primera ; porcjue supuesto que es verdad según los ci« 
tados historiadores, que tuvo dos mngeres, y mas que 
píerto que ao.las tuvo jautas^ tengo por cierto qae Aymerñ** 
da 6 Aymerodís fué la segunda, pues yo no conocí á la qoe 
«e Uamd Aymeradís hasta las postrí mercas del obispo Vivas 
que obtuvo la silla Pontifical de Barcelona quince ados , qoe 
acabaron en el de 991 aegun Tarafa; de manera que en el 
jado Q^j , eaando Borrell entn$ eo la sucesión de este condado 
de Barcelona y principado de Gatalufia , estaba casado con Leu-» 
garda , y no hallando alguna memoria de Aymerudis hasta mu^ 
€hos . aoos después , bien podemos concluir con verdad haber 
sido esta la segunda muger de dicho conde Borrell. Mas d« 
que casa , casta , familia 6 descendencia fuesen estas sedoras, 
digo no haber venido hasta ahora á mí noticia; solo se deja 
considerar y echa bien de ver, que debían sin duda ser de 
ilustre y ooble sangre ;, de grao familia, y de prosapia ge? 
nerosa, 

CAPITULO XVL 

J)e como Mirón hermano del conde Seniofredo le sucedió en 
. el Estado que habia sido del pérfido Adalberto Señor que 
fué de ParedeSp 

Afip ^9p Ir or muerte del eonde Seniofredo , así como Borrell conde 

de Urgel le sucedió en el condado de Barcelona , por otra par- 
ió le sucedió au hermano Mirón en la hacienda y Estado que 
habia sido del rebelde y alevoso Adalberto, sedor que fué del 
/castillo y villa de Paredes, de .quien gratamos en el afio 969 
aeis aute5 de este en que entramos de 968. Fué esta sucesión 
del conde IVJiron ( nadie se admire de que le llame conde , pues 
fo mostraré presto que lo fué de Gerona, y juntamente obif* 
po de la Qiisma ciudad ) por espresa y particular disposición dt 

( I ) Parece qat el Cronista le olvidó aqai qae el conde Borrell aiisriò á 
la coougracion de Sao Pedro de laa PaeUai del afia 945, Nqtm 4e loi Ediu 



Lmto xiv< CAP. XVI. 159^ 

sa bemiaiio el aoode Seniofredo, qne fué k tütima que hizo 
de I08 bienes que Dios le había encomendado; ahora fuese elía: 
donación por causa de muerte 6 de testamento (que esto no 
lo tengo por muy averiguado) 6 bien ftiese por su tíltima dis- 
posición como lo dice el propio Mirón en el auto que se re*^ 
tema luego. ^ 

De este auto resulta asimismo que dicho eonde Seniofredo^ 
de Barcelona después de haber quitado la villa y castillo de Pa- 
TCts 6 Paredes á Adalberto , y los Estados á sus secuaces ^ lo» 
àï6 á Mirón su hermano; y no ^lo le dio aquella parte, que eon^ 
forme se ha visto y se manifestará mas de la escritura á áuta 
que veremos , era de pertenencias del condado de Besalií , mas 
también le did enteramente el mismo condado. Y así , de aquí 
adelante llamaremos é intitularemos á este Mirón con el tl• 
tolo de Conde , pues no solo constará de la escritura qne si-* 
go, sino también de todos los autos que hizo por el discurso 
dé su vida, ya siendo levita 6 arcediano de su catedral de Ge* 
roña ^ ya siendo Prelado y Obispo de ella ; si bien que como 
queda dicho en los capítulos 11 , 12 y 13 de este mismo li^ 
bro ( aunque de paso ) cuando fué conde de Grerona , no lo era 
de Besalií por haber dado este condado á su hermano 01iva# 
JDe esta suerte se volvió á separar y enagenar el condado de. 
Besald de la primogenitura.de los Condes de Barcelona algu^ 
nos años mas. En que tiempo se hicieron estas donaciones no 
ba llegado hasta ahora á mí noticia ; solo sabré decir y cod 
toda verdad , que ya se hablan hecho antes del año de 968^ 
Viéndose pues el conde Mirón Señor de los bienes de Adal^ 
berto y obligado á Dios , de quien habia recibido muchos fisivo-^ 
"^ves , en reconockniento de ellos hizo donacbn de todo aquel 
Estado á la santa iglesia de Gerona á 4 nonas febrero del año 
del Salvador de gS», en la indicios undécima y año 14 del rey 
Zjothario; y asi parece del auto 6 donación que del archivo de- 
bí misma iglesui tengo sacado; , que dice de ta- manera què 
sigue: 

' In nomine sonetee ^ et indimdiue Trinitatiu E^o MiroCo^ 
mes dono Domino Deo et soneto Marios Gerundensis • Ec^ 
clesicé ac prasuli Arnulfo atque successoribus ipsius cunc^ 
ícqièe dero' ibidem militantibus dom quendám alodem meum' 
çui mihi advenit per donationem Seniofredi Comitis fratris 
79te/ ; estque ipse alode in comitatu Bisulíunensi ^ in villa qiue 
tM)catur Purietes vel in efus terminis. Enimverò quoddam 
in prcefato locó habuit quondam Rayfredus et tenuit etfilii 
ejus Adalbertus et Sonifredus Presbiter et Oliba nepos ip*^ 
u>rum et Soniftedus Comes ^ et quantum videor ego hábere 
eá possidere qualitercunque ex acquisüione y ex^ integro cedo 



l6o CRÓNICA, ÜMITIMAL OB CáTALüffA. 

Domino Deo et sancta Maride et pnrfatís pefsonis pro re» 
medio animarum parentum meorum et frmtrum ipsiusque 
mea^ id est^ in casis^ in casalibus^ in cartibm^ in kw^ 
reis 9 in hortis , in viridariis , in molendinis , in terris , in 
ffineis^ in pratis^ in pascuis^ in garrieisy in silvis^ in ar^ 
boribus pomiferis seu impomiferis , aquarum itibus vel re- 
ditibus. Habet siquidem supratctxatus aiodes ifffrontationes h 
parte oriental i in Baschara , et à parte meridicma in villa 
de Mul is , et h parte occidental i in villa Gallinaria et in 
villa de Orfanis , et h parte aquilonar i in flumine Ñuvia^ 
no» Omnia verò qua includuntur infra istas partes tm^ra^ 
gonas^ ut dixi^ a presenti die in reliquum dono Domino 
Deo et suprataxatis personis^ videlicet ipsas res quas ego 
et siwra denominats persona visa fUenmi ibidem posti£^ 
re. Si quis verò aut ego aut ullus ex parentibus . ipsorum 
extiterit qui hanc cartam cessionis temerare vel irrumpere 
tentaverit , compünat hac omnia di^liciter , et auúd adqui-^ 
rere tentaverit non vindicet , sed s^nper inviolaoilis et fir^ 
ma hac cessió permaneat. Fada est auten hac scriptura 
quarto Nonas rebruarii anno xiv roñante Lotario lUgejUio 
Jjodovioi Regis , elapsis annis oo inearnatione &msini 
KcccLXFïti. Indictione xu lohannes Presbiíer^ qui banc scrip^ 
turam donationis scripsi et subseripsi die et anno quo supra. 

Este ínstrameoto puede servir de clavo ^ y firme para 
llevar buena cuenta en las correspondencias de loa aiios del rey 
Lotharío con los de Cristo 9 7 también es de advertir que en 
el se intitula Mirón Conde sin decir de donde ; pero tengo por 
eíerto que lo era de la misma dudad de Genma ^ así por lo 
que apunté poco ha, como por lo que diremos en adelante*' 

CAPÍTULO xvn. 

De como el conde Mirón dispuso de sus haberes en favor 
de la Santa Iglesia de Gerona^ como á verdadero here^ 
dero que fué de su hermano Seniofred» conde de Bar^ 
(^lona. 

Afio 9^8. acuerdóme haber dicho en el capítulo quinto de este mía- 
me libro , que después de haber vencido el conde Seniofredo al 
perverso Adalberto hijo de Wifredo en el afio 96a , retuvo pa- 
ra sí durante su vida el castillo de Paredes 6 Parets con la 
villa y todo lo demás que habia conquistado ^ y que para des- 
pués de sus dias lo. habia dado al Infante Miren su hermano 
con toda la hacienda que habia sido de Seniofredo sacerdote, 
cómplice m el delito y culpas del rebelde Adalberto. Aú 



LIBRO xnr. CAP. zviT« i6r 

verdad : y si bíeo del testamento del coode Séniofredo re£Bf í-^ 
do arriba en el capítulo once no conste palabra de esto, to- 
davía constará de la escrítora qae allí cité y tengo reserva- 
da 9 qae fué en otra disposición particular la manda de la so* 
breidicha hacienda. 

Dícelo el mismo Infante bien claro en aquellas palabras de 
la primera escritura ^ de quendam alodem meum^ quimihi adr- 
venit pro donatione Seniofredi vomitis fratris mei. Y luego 
en la segunda , post obitum nempe suum mihi prescripto Mi• 
roni prefatum alodem habitwrum relinquit. De esto se co« 
^ífi 9 q^o Séniofredo conde de Besalií á mas de su testamen- 
to hizo algunas donaciones para después de su muerte, que los 
letrados llaman causa mortis. Y así fué posible lo que se apun- 
té en el capítulo trece de que la elección del conde Borrell de 
Urgel en conde de Barcelona , bajase y tuviese dependencia de 
alguna disposición hecha en vida del mismo conde Séniofredo; 
digolo de paso y vuelvo á mi corriente. 

Poseyendo pues el Infante y conde Mirón esta hacienda, 
bien presto como á liberalísimo y piísimo Príncipe , dispuso 
de ella en favor de la santa iglesia de Gerona y de su obispado 
y obispo Arnulfo. Fué hecha esta donación á 8 de las calendas 
de marzo del año il del rey Lothario hijo de Luis , indicíon 
undécima , y atfo 968 de la trabeacion del Salvador. Tengo 
de esta donación una copia fiel sacada del archivo de la dig- 
nidad episcopal de Gerona , la que me dio su archivero el pres- 
bítero Francisco Planes ; y sacando de ella lo que importa , re- 
za de esta manera. 

In Christi nomine , cujus ordine cuneta disponuntun Ego 
Miro gratia Dei Comes dono Domino Deo et sonetee Ma- 
rÍ4e almce sedis úerundensis Ecclesi<e quendam alodem meum 
proprium , qui mihi advenit per succesionem fratrum meo- 
rum^ scilicet quomodo in hac scriptura cessionis succincté 
evidentissimèque subterius annotabo. Perspicuum est iaitur 
ómnibus nobis in hac terra degentibus quia quidam nomo 
Adalbertus nomine cum aliquibus ex parentibus suis in con- 
trarietatem domni Vuifredi principis populique terra hujus 
scañdala contar bat ionesque moveré conati sunt , in tantum 
Hiamut prcescriptum principem ex oppido suo ejicientes^ 
inimicisque sui illum contradentes , tamdiu inhumaniter il^ 
lum persecuti sunt usquequo pranominatus transgressor gla^ 
dio eum peremit. Proinde scilicet jamdictus transgressor ad' 
instar luda omnia quce . haber e videbatur postposuit et se 
se exilio contradidit. Rebus igitur suis sub calliditátis stu-^ 
dio et concinnatione falsissifna in dominio Soniefredo sacer^ 
doti y qui unus ex transgressorJbus extitit\ per scripturam 
TOMO Fiil 21 



1^8 CR^mCA (mnmftSAA DB CáTALoAA. 

contal i 1 9 $ii& i5to videiieet ordim ut dum súper %te9 Ule sa^ 
cerdos extiterit , em feneret ^ poH úbÜwn mrò suum pr^fa^ 
ta sedis habitara relinqueret. Jbumente igitur p0te$tate di-^ 
vina frater sapradicti principis fneusqae^ eastram quod sur 
pradicti transgresores proscripto principi sabstraxerant con^ 
auisivit ; et dum in eo cum suis súbdit i$ resideret , judici- 
has doctoribusque nostra legis comuluit quid ei de rebus 
tom nefariis transgressoribus agere oporteret. At illi pers- 
pectis venerabilium patrum scriptis aederunt sententiam ut 
evacuatis scripturis supradicta fraude confectis , res omnes^ 
tom nefariorum transaressorum ad ultimum in dominio su-^ 
pradicti principis deberent devenire , et quicquid ex his re^ 
bus idem princeps elegerit faceré liberam habeat potestatem. 
Sicque factum est ut per instantiam judicum auctoritates^ 
que legum rebus profatis idem princeps in suo reciperet do^ 
minio , eas dum superstes extitit quieté tenuit. Post obitum 
nempe suum mihi proscripto Mironi profatum alodem ha- 
bituro reliauit. Tàndem ego supradictus Cmses superna res- 
pectione ajflatus , mihi divinitus in hoc , ut autumo , est 
inspiratum ut ob remedium animarum meorum fratrum ip• 
siasqae mece alodem prafatum pradicto Ecclesice confer^ 
rem. Estque ipse alodes in comitatu Bisullunense ^ in vi^ 
lla quce dicitur Parietes vel in ejus terminis ; terminatur^ 
que a parte orientali in Baschara ^ et h parte meridiana 
in Filla de Mul is , et à parte occidental i in villa Gallina-- 
ria vel in villa de Orfanis ^ et á parte aquilonar i in flu* 
mine FYuviano* Dono igitur ego suprascriptus Carnes prafa^ 
tce Ecclesice omnem alodem quem habeo in suprataxatos ter^ 
minos prcedictam vocem , id est , in casis , in casal ibus , in 
curtis , in curtalibus , in hortis , in hortalibus , in terris cui- 
tis vel incultis^ in viridariis ^ in vineis^ in vinealibus^ in 
arboribus pamiferis vel impomiferis , in pratis vel pascáis^ 
in garricis ,' et in aquis , in molendinis , in molendinaribusy 
aquarum i t ibus vel reditibus^ amnia et in ómnibus quan^ 
tum alodem prcedicti transgressores^ Adalhertus videlicet~et 
Oliba infra suprataxatos términos habuerunt , et ego nuncvi* 
deor habere vet possidere propter dictam vocem ; omnia igi• 
tur proscripta irado vel cMo profaUe Ecclesio^ ut tam 
prasens Episcopus qt^m clerici ibidem Deo militantes quàm 
et succesores sui suorumque irrevocabili ordine pr^ictum 
alodem possideant retineantque sine alicujus minoratione vel 
contradictione quemadmodum de reluss à fidelibus soneto 
Ecclesio collatis sanctorum canonum statuta constituunt at'- 
me decernunt^ Si quis vero . aut ego aut ullus ex par enti- 
bas ipsorum extiterint qui hanc cartam cessioms temerare 



Lino XIV. CAF. XTII* 163 

vel evacuare canaverint , quod acquirere tentaverint non vin- 
dícente sed cogantur h<ec omnia superíhs inserta quantum 
eo tempore inmeliorata fuerint prafat^ Ecclesi<e compone- 
re dupliciter et insuper sanctórum canonum séntentiis fe^ 
riantur^ et hac scriptura semper maneat inconvulsa. Exa* 
rata est igitur hcec scriptura cessioms die riii* Kal. Mar- 
tii anno dominica trabeationis dcqcclxfiií» Indictione xi. 
anno videlicet xiiii Francorum Rege Lotario regnante. Mi-' 
ro gratia Dei Comes ^ qui hanc scripturam donationis feci 
et testibus idoneis ut eant roborarent petivi. Miro Levita. 
Valdericus Presbiter. Bernardas. S. Vuanagodi Vicecomitis. 
8. Orioli. S. Tepberti. S. Sonifredi. S. Regimandi. Desi- 
derius sacerdos 9 qui hanc scripturam donationis scripsi et 
subscripsi die annoque prafixo. 

Esta segunda escritora que aquí be trahido á lo largo , es 
Goofinnatbria de esotra precedente , y ambas de mí propuesto 
asunto. 

£sto así puesto 7 asentado falta ahora advertir , que el tes- 
mento del conde de Barcelona Seniofredo no llama á su her- 
mano Mirón conde; pero luego tras la muerte del testador en 
yarias donaciones le hallamos ya con este título. De esto se 
infiere bien claramente , que le vino este título por alguna otra 
particular donación que Seniofredo su hermano le habría he- 
cho para después de sus dias como la otra que tenemos refe- 
rida en el precedente capítulo; y así es que en vida de Se- 
niofredo no usd el título de Conde, ni hasta que le sucedi<$ 
después de su muerte* Tampoco dice Mirón de donde era Con- 
de ; pero de otros hechos suyos que se verán en diferentes ca^ 
pítulos constará , que lo fué de Gerona de donde después fué 
juntamente Obispo y Conde, como lo dicen algunos de nues-* 
tros historiadores ( i )• También , hecho cotejo de estos actos y 
de los que en su lugar se referirán, constará que este Mirón 
fué el levita á quien reconoció por hermano suyo en su tíl- 
iimo testamento el conde Seniofredo. De manera que siendo 
arcediano vino á ser Conde y luego Obispo de la misma ca- 
tedral , como en el felice y dichoso tiempo en que los Reyes 
eran sacerdotes, y estos eran solos los que reinaban. Murió 
este Conde y Obispo en el año del Señor 984* 



( I ) Este prelado de Gerona no fu¿ Jamas conde de este título «loo 
de Besald , pues el condado de Gerona no salid nunca de los hijos y de- 
cendlentee de Saniario hijo del Ftlioso ; pero como el conde Svniirio in- 
yo on hijo que se llamó también Mirón que fue conde de Gerona , han 
confundido los historiadores á éste eon sn primo el obirpo de Gerona que 
•olo fué conde de Besald. iVo/a de los Edit^rts. 



*t 



— . r^ 



l64 CRÓNICA UHIVBSSAL DS CATALuffA* 

CAPÍTULO XVIII. 

De como la vizcondesa Adalez fué muy aficionada á loi 
monges de San Pedro de Roaa^ y de como el convento 
de San Pablo de junto á Narbona fué filiación del de 
San Pedro de Roda. 

Afio ^jo. Justaba por estos tiempos la metr<$poli de este principa* 
do de Gataloda en Narbona , y siendo así , machos eclesiásti- 
cos y aun los religiosos regulares habian de acudir á aquella 
ciudad para sus negocios y pleitos. A esa ocasión pues (á lo 
que imagino) 6 en otra que no he alcanzado á saber, fne*^ 
ron allá algunos religiosos monges del sagrado Orden del gran 
P. San Benito moradores del monasterio de San Pedro de Ro- 
da , del que hartas veces nos es forsojso tratar en esta Cróni- 
ca. Aficiondseles la vizcondesa de Narbona Adalez grandemen^ 
te por el buen olor que daban de sí aquellos santos religiosos 
con sus santas palabras, y con su ejemplar y santa fida. No 
menos que la vizcondesa , se les aficionó también un princi- 
palísimo hombre y noble caballero llamado Adalardo Aurísco, 
como lo dicen las siguientes palabras sacadas de la escritura que 
mas abajo citaremos : Audivimus illius loci laudes vel bonam 
famam ; proinde cupimus de nostris eis lareire propiis , ma- 
xime autem cum vidimus fratres loci illius in hanc deve^ 
ñire regionem nihií habentes ut requiescerent. Sic inventum 
est in corde nostro ut ostendimus voluptatem. Habiendo , di- 
ce, oido los loores de aquella santa casa, la buena fama que 
tenia esparcida, y particularmente porque en aquella región 
no tenian donde albergarse, que etiam próximo suo pauper 
odiosus erit (como dice el Sabio) que el pobre aun de sus 
propios parientes es odiado , movido de la luz del buen ejem<^ 
)\o de aquellos santos religiosos que por allí andaban , qu^ 
^ux justorum letificat ( como dice el mismo Espíritu Santo ) 
confiriéndolo con la vizcondesa que le notificó el consuelo que 
tenia con el trato de aquellos religiosos '^ monges ; con mucho 
gusto y contento , con pronta voluntad y amor entrañable , did 
á aquella Santa casa y á la congregación de los monges que 
en ella estaban sirviendo á Dios, una quinta, casería, corti- 
jo , ó masia que dicen en Cataluña , con todas sus pertenen- 
cias, sito en el territorio de Narbona y que confinaba por la 
parte del oriente con cierto solar de la catedral de San Justó 
y San Pastor de la misma ciudad. Otorgóse la escritura á 3[ 
del mes de marzo del año 13 del rey Lothario de Francia, 
que corresponde á los 970 cabales del Salvador , y entre otras. 



li 



¡ 



ttBRo ziY. CAP« rrai. 165 

personas qne la firmaron 9 despnes de aprobada por el v¡zcoii-> 
de Ramon, fue la vizcondesa su mager diciendo asi : Adalez vi^ 
cecomitisa à cuyus anuntiatiane vel solamine hac don atio 
fada est. 

Este fué el principio del monasterio de San Pablo junto 
i los muros de la ciudad de Narbona 9 una de las filiaciones 
que produjo el monasterio de Roda , que se aumentd con dife* 
rentes donaciones que le hicieron los fieles movidos , del buen 
ejemplo y virtudes que vieron en sus primeros fundadores. Las 
primeras donaciones que hallo hechas á este monasterio son las 
que siguen (pero antes advierto, que se hicieron al convento 
de San Pedro de Roda con el fin y efecto de sustentar con 
1Ò que daban el monasterio de San Pablo de Narboiía , de ma- 
mera, que daban á la cabeza paraque influyese á los pies , di* 
gámoslo así). Digo pues, que el mismo Adalardo Auristco en 
otra ocasión y á petición de la misma vizcondesa Adalez 6 Ada- 
lardis, y con parecer de su marido eí vizconde Ramon, did 
otros alodios á la casa de San Pedro de Roda para el fin di- 
cho , 5 dias antes de las calendas de diciembre , que vienen á 
ser á los 26 de noviembre , del año 25 del rey Lothario de 
Francia. Consta en el libro llamado registro ( hartas veces ci« 
tado) niím. 223 dende la hoja 36 hasta la 38. 

Mas , los albaceas 6 testamentarios del canónigo Ayulfuo de 
la catedral de Narbona , asignaron dertos alodios en el territo« 
rio dé aquella ciudad al sobredicho convento. La fecha de esta 
donación es del 5 de los idus de noviembre del ario 27 del 
rey Lothario. Otro tanto bizo cierto mobge que se llamaba Vi« 
bendo lo dias antes de las calendas de marzo del año 38 del 
rey Lothario de Francia. 

Mas, Bernardo obispo Butenesense en la provincia Tolo- 
aana , que era juntamente abad de San Pablo por estos tiem« 

fos , renunció en favor del Abad , monges y monasterio de San 
^edro de Roda unas viñas sitas en la Celada , y una quinta, 
masia 6 cortijo sito junto á los mnros de la ciudad de Narbo- 
na que pedía y pretendía para el monasterio de San Pablo ; y 
en la misma renuncia 6 donación se hallan estas formales pa- 
labras : eo quod Dominus judicial i examine manifestaverit 
Ínter ecclesiam Sancti Pauli Jure hereditario ad Sanctum 
Petrum pertinere^ porque Dios en ecsámen judicial ( quiere 
decir con alguna conspurgacion de las que entonces se usaban, 
como declaré en otro capítulo ) habia manifestado que por de- 
rechos de herencia pertenecía á San Pedro. Firmóse la carta 
de esta donación, con aprobación de Guyfredo arzobispo de Nar- 
bona, 6 días antes de los idus de marzo : del año 1037 des- 
pués de la encarnación del eterno Yerbo Salvador y Señor nues- 



L 



I 



i66 CRÓNICA mmnuAír di catalura. 

tra Jesucristo , reinando en Francia Henrique , qoe eenfiofoif la 
cuenta que llevamos en los capítulos pasados y la cronología 
de Juan Tilio , Tino á ser el ado 7 del reinado del dicho Hen* 
rique. Hallarán los curiosos esta escritura en el citado r^is« 
tro niím. 223. 

CAPÍTULO XIX. 

De la fundación del m$na$teriú de San Benito de ¿ages; 
quienes fueron sus fundadores^ y de L• consagración ae 
su iglesia. 

A fio 9^0. 1; or los tiempos en que ahora llegamos , este Principado 

que habia sacudido algun tanto el pesado jugo de los moros 
sarracenos enemigos de nuestra Santa fe catdlica , goaaba de 
ía paz oue alcanzó la buena dicha, j fortuna del ooiide Bor« 
rell de JSarcelona. Entre tanto que él estaba trabajando en la 
restitución de la metropolitana iglesia y reparación del estado 
eclesiástico de su dominio y señorío , también se animaban los 
subditos y vasallos con fervorosa devoción no solamente á do- 
tar las iglesias que ya estaban hechas , mas también á fundar 
de nuevo algunos aantuarios y casas de religiosos* Una de ellas 
fué 9 y es hasta nuestros dias , la de San Benito de Bages en el 
obispado de Vique y en la comarca que llaman de la Vega 6 pU 
de ¿ages en las riberas del río Llobr^ate , á una legua de la 
ciudad de Manresa y á tres del ilustrísimo monasterio de nues* 
tra Sedera de Monserate , cuya filiación ha venido á ser de al« 
cunos años á esta parte como veremos presto. Nuestro Pedro 
Tomich y Estovan Garibay escriben , qoe el conde de Geidafia 
Oliva Cóbrela (que ellos juntamente llaman conde de Besalú 
porque lo fué después ) como catdlíoo cristiano y piísimo prín- 
cipe é hijo de tan devotos padres , que jamas se apartó de serlo 
de los religiosos del sacro Orden del gran P. S. Benito fun- 
dó por estos tiempos y año 970 del Salvador , un convento de 
monges en la Baronia de Pinos y valle de Bages, que hasta 
nuestros tiempos dura y permanece con este nombre de San 
Benito de Bages. No ulta quien pretende dar á este monas- 
terio otros fundadores , que el P. Yepés dice fueron cierto in- 
signe y principal caballero llamado Saya y su ilustre y noble 
moger Ricarda ; los cuales siendo poderosos y muy devotos de 
la religión del Patriarca San Benito quisieron hacer un mo- 
nasterio de aquel sagrado Orden y dotarle de sus rentas baa« 
tantemente, Con este santo propósito juntaron mnchoa oíate* 
ríales y pertrechos , pero faltándoles la vida hubieron de dqar 
encomendado este negocio á dos hijos gue tenian , cuyos oom* 



»• 



i^iBM nvi ctf. znt. 167 

bres eran Rosaido y Wífredo , oüienes se encargaron de lo que 
ans padrea lea faabian encomendado, y con singular devoción 
prosiguieron la obra que condujeron el año siguiente , como 
consta del auto de la dedicación de la iglesia oue se guarda en 
el archivo del mismo monasterio, y diee fué hecha en ¿62. 

Para este santo dia de la consagración de la iglesia , como 
los caballeros fundadores eran principales y muy ilustres , lla- 
maron y allegaron la gente mas noble que había en la tierra; 
y se hallaron juntos para hacer aquel santo ministerio tres 
obispos, Trugifer de Vique, Pedro de Barcelona y Wifredo 
de Urgel , y para honrar la fiesta , el conde Borrell de Bar- 
celona con muchos barones , ríeos hombres y caballeros de su 
Corte. Informados los obispos de la dotación de la iglesia y 
monasterío , dedicáronla á nonor de la Santísima Trinidad y de 
San Benito, San Pedro y San Andrés, sugetando la casa al 
Pontífice Romano; y asi es de aquellas que ex fundatione et 
danatione son inmediatas á la Sede Apostòlica , y que no tienen^ 
dependencia de obispo alguno sino de la silla Romana. Mu- 
chos de los que estuvieron presentes la enriquecieron con vi« 
fias , tierras y gruesas heredades y posesiones , y otros con al* 
gunas alhajas y bienes muebles; cada uno como mas y mejor 
podia. Quedó el monasterio con lo dicho y con otras donacio- 
nes que mas adelante le hicieron algunos devotos tan rico , que 
en algunos libros de las tasas que paga por las bulas á la Uu- 
ria romana se halla , que la çbadia de San Benito de Bages 
estaba tasada en 350 florines de contribución ; cantidad que no 
pagaban otros que estaban en opinión de mas aventajados , y se- 
fial evidente que no era de los menos calificados; y se mant^ 
fiesta aun mas , si se consideran algunos privilegios y preroga- 
tivas de esta casa que hasta nuestros tiempos le hablan que- 
dado, bien dignas de consideración. Parícularmente el ver al 
Abad hecho Sefior temporal de algunos lugares con plena ju-^ 
riddiccion civil y criminal , y en ciertas partes la episcopal 6 
cuasi como si fuese ordinario en su iglesia, monasterio y par- 
roquias de los lugares de Castellfollit , Ruibragos , San Jaime 
de Ferran , Santa Susana y Rayner , visitando las iglesias, 
priores , vicarios perpetuos , clérigos y beneficiados que en ellas 
residen : constituyendo sobre ellos un vicario general 6 provisor 
con su tribunal particular y ministros , cual suelen tener en sus 
diòcesis los obispos, proveyendo también algunos beneficios, 
curatos , capellanías y personados , y aun por via de concurso 
j ecsámen precediendo primero edictos püblicos en la forma 
acostumbrada. Finalmente era y es el monasterio Nullius Dío^ 
cesis por bula del papa Celestino quinto otorgada en 109S. 
Favorecieron esta casa con grandes privilegios los serem'simoa 



1 68 CRÓNICA VmnUkt di CATAJiUffA* 

condes de Barcelona ^ con infinitas indulgencias los Somos Pon« 
tifices 9 y muchos devotos con gruesas haciendas ; y haberlo de 
referir todo por menudo fuera largo de contar. 

Pero disminuyóse la casa con el tiempo què todo lo con- 
sume y acaba, pues en el año 1593 tuvo una gran mudanza, 
porque de abadía libre y escuta vino i sujetarse á la de nues- 
tra Señora de Monserrate. La ocasión la sabemos todos los que 
éramos de edad crecida en aquellos tiempos; pero para los ve- 
nideros conviene decir , que como el monasterio de Monserrate 
poseia la casa y convento de San Pablo del Campo de la ciu* 
dad de Barcelona desde la ocasión y año que se dijo hablan- 
do de aquel antiguo monasterio en el capítulo 22 , párrafo 2 
del libro 9 > y viendo el inconveniente que había por haber si- 
do escogido para casa de estudiantes que requiriendo soledad 
y retrahimiento no le podian tener los monges entre el bu- 
llicio de esta ciudad, consultando el caso eon el rey D. Fe- 
lipe segundo de Castilla y primero de Aragón que era patro- 
no de este convento dé San Benito de Bages , fué concertado: 
que la casa de Monserrate cediese y entregase el convento de 
San Pablo de Barcelona por el de San Benito de Bages. Tra- 
tóse con Fr. Pedro Frigola que á la sazón era abad de Sao 
Benito , y aunque al principió hubo diferentes demandas y res- 
jmestas , al fio se concluye la permuta ó concambio por bula 
de Clemente octavo del año 1593* Tomé la posesión de San 
Benito de Bages por Monserratç Fr. Jaime Tornés abad del 
mismo monasterio , asistiendo por parte de S. M. , D. Felipe de 
Eril y Orcau que después fue el primero que se intitulé Con- 
de de aquel Estado y entonces llevaba y tenia las vezes de Go- 
bernador General en este Principado de Cataluña. Hizo la eje* 
cucion de esto D. Pedro Jaitúe obispo de Vique comisario apos- 
tólico nombrado por Su Santidad en su buleto, á presencia de* 
muchos caballeros y monges á 25 de abril del año 15941 7 
luego en prosecución de sus buenos intentos puso en esta saa* 
ta casa colegio de estudiantes de monges observantes. 

Tiene esta santa casa de Bages en su iglesia muchas reli- 
quias, entre las cuales la que mas la autoriza defiende, y am- 
para con la protección de los ángeles del cielo, es la preciosa 
del santo cuerpo del glorioso San Valentin obispo y patrón de 
la ciudad de íteramna , de quien dejo de tratar por ahora re- 
servándolo para cuando se tratará y referirá su venida á aque- 
lla santa casa y monasterio , sí el tiempo en que vino se ha- 
llare. Mas si alguno no quisiese esperar hasta allá y desea sa- 
ber algo de este Santo, lea al P. Vepes y á nuestro felicísimo 
siervo de Dios Fr. Vicente Domènech , pues yo con lo dicho 
remato y acabo este capítulo. 



UBM XIV. CAP* XXm 169 

CAPÍTULO XX. 

De la muerte del conde Rarñcn de Ribagorza ^los hijos que 
dejó , y de algunos hechos de armas que hizo su hijo 
Jrifreao contra los moros del marquesado^ de Pallas , en- 
tonces condado. 

iViaríd en e«te propio affo de. 970 d conde Ramon de^fio 970. 
Ribagorça, qae en el de 957 dejé aupado en la traslación de 
la Sede Episcopal de Lérida y Gistañ á Roda y acrecenta^* 
miento del monasterio de Santa M^ría de Aleo , noy llamada 
de la O*. Este dejó heredero de su condado:, hacienda y vir- 
tudes á sa.hijo Wifrado^el mayor de los qae nombré tratan-* 
do del monasterio de Alotí. D^ó también una hija que se lia-* 
fidó lleuda V que casd después con i su primo hermano Suñario» 
Mas volviendo À Wifredo digo , que fué insigne guerrero , que 
.Venció ái los moros .de loe condados de Pallas y.Ribagorza , y 
que apoderándose de ellos les quitó todas las tierras que le 
¿abian k «surpAdo. Asimismo ^ .con favor y ayuda de los Gris*- 
tianísitnoa teyea de Francia , que entraron á socorrerle por eso- 
tra, parte ' it los montes Pirineo^ en el entretanto que el R ey 
de Sobrarbe y de Navarra andaba ocupado en la guerra conn 
tta los. moros; de aquellos reinos , se apoderó de todas aque- 
llas montaiíias ^ las cuales después de él mantuvieron sus suce•' 
«ores, hasta el tiempo del rey D. Sancho el mayor y de Don 
Ramiro el i? que ^u^garon gran parte de Ribagorza. y se nos 
entraron por loa valles de Pallas; y por haber vencido este 
Wifredo á los moros 9 dicen de él , que se intituló conde de 
Pallas y de Ribagorza. 

Hállase 9 dice Zurita 9 en memorias antiguas que fué casa- 
do con la condesa Doña Sancha 9 sin declarar de donde fuese 
hija ni de que casa ó solar. Dice asimismo 9 que á Wifredo.le 
mataron los de la valle de Aran porque pretendió suceder ea 
aquel Estado, y que muriendo sin hijos le enterraron los su- 
yos en el monasterio de Alón en Ribagorza; sin decir quien 
le sucedió á lo menos en el condado de Ribagorzar 9 pues que 
en él de Pallas yà dic0 le sucedió su hermano Isarno« Pero en 
la historia de San Juan de la Peña D. Juan Briz Martínez abad 
del mismo monasterio 9 nos puso á isarno por sucesor en el 
condado de Ribagorza, y conforme á esto 9 el sucesor de este 
Isarno hqbo de ser aquel conde Borrell que el mismo Zurita Abad de la 
pone en la sucesión tras de este hermano de Wifredo 9 del cual í^efia l¡b. %• 
Borran tampoco nós dice Zurita con que título entró en el^v>9* 
condado 9 J 9i solo que á este le sucedió su hijo Lobo 9 y á este 
roifo FJJ^ 22 



170 CÈÓmCA mttfMUAL ÜM CAfALUifA. 

sa hijo Sudario qoe es el que dice castf con lleuda sa prima 
hija que fué del conde Ramon v hertaiana de Wifredo; aun- 

3ue me parece que por fuerza hablan de ser las edades muy 
esiguales , no obstante lo cual tuvieron un hijo llamado Ra« 
mon. £1 mismo abad de San Juan de la Peffa nos dice que 
Wifredo no dejó hijos legítimos sino un bastardo llamado Isar* 
no , y que este sucedió al padre á quien hablan muerto los de 
la valle de Aran porque habia pretendido suceder en aauel Es- 
tado , y que á este Isamo sucedió Guillelmo que uniéndose con 
los Condes de Pallas sus vecinos y deudos (porque Dotfa Teu- 
da hermana de Wifiredo su abuelo casé con Sudario conde de 
Pallas y fué lá que introdujo á Isamo en la sucesión de aquel 
Estado 9 aunque era ilegítimo) se atrevió i entrar dentro del reí* 
DO de Sobrarbe v ocupar en él diferentes fortalezas , y que por 
este respeto le íiié forzoso al rey D. Sancho el mayor hacer* 
le guerra hasta sacarle de la posesión de Sobrarbe y de todo 
cuanto tenia en Ribagorza, en el ado de 10159 £ra 1053; 7 
que por esta razón estando en Sobrarbe D. Sancho este ado, 
confirmó algunos privilegios á los del valle de Roncal á causa 
del servicio que le hablan hecho. No dice el privilegio en don* 
de los de Roncal hablan hecho el servicio , pero el abad qaie*> 
re que se refiera á la toma de Sobrarbe ; como sino podieran 
ser servicios hechos en otras ocasiones. 

Finalmente de este Sudario se lee, que se intituló conde 
y marques de Pallas , que acabados los días de su vida le suce- 
dió su hijo Ramon habido en la condesa Teuda , y que este 
Ramon tuvo un hijo que se llamó Pedro ; y siendo veidad que 
Teuda tuviese hijo y que de él hubiese un nieto , me admí* 
ro como fué posible lo que dicen los mismos autores, que Teu- 
da cuando murió su marido enviase á Castilla por Isamo su 
sobrino iiijo natural de Isamo su hermano para que le sucedió* 
se en el condado de Ribagorza. Pero sea ello como quiera, 
de este conde Isarno segundo dice, que fué muerto por los de 
la valle de Aran, porque les inquietaba pretendiendo suceder en 
aquel condado que fué de su padre y de su abuelo y le tuvo 
al obispo Atho hermano del conde Bernardo de Ribagorza que 
vimos en otro capítulo. 

Muerto Isarno segundo, quedó de él un hijo llamado Gui* 
llelmo. También afirma Zurita hallarse algunas memorias del 
conde Atho de Ribagorza y de la condesa María su muger, 
pero no dice de que ado ni que memorias fuesen estas. Lo mis* 
rao le acontece hablando de otro conde llamado Guillelmo hi* 
jo de Mirón y de la condesa Gemo que tuvieron el sedorio de 
Ribagorza , pero por la antigüedad de los tiempos y semejanza 
de los nombres no se le puede sedalar ado cierto. Y asi nos 



lino xnr. ca?, xx. 171 

debemos contentar oon saber , qoe todos estos , en ese tf esotro 
tiempo, 86 apoderaron de las cumbres de Ribagorza y Pallas, 
y qoe fueron señores de aquellas sierras de los Pirineos desu- 
de la vaU de Gistan , lastet y vall de Benasque hasta la vall 
de Aneo en la ribera de la Noguera Pallaresa ; y de dentro 
de Pallas bajo del puerto de Piedra Blanca , y del puerto de 
Valencia de Aneo, valles de Broto, Bio, Puetolas, Bielza y 
Gistao en lo mas alto de los dichos montes en el señorío de 
Ribagom por quien este capítulo se comemsò y se ha prose- 
guido hasta aqui« 

CAPÍTULO XXI. 

De la ida del conde Borrell á Roma ^ y de las bulas que 
alcanzó del Sumo Pontífice paraque la catedral de Fique 
fuese metrópoli de este principado de Cataluña hasta que 
Tarragona se volviese a poblar. 

vJomo las cosas de la religión cristiana por estos tiem^- ^^^ 9?<< 
pos, en las partes que llamaban Cataluña la vieja, estuviesen 
ya algun tanto dilatadas, y de las pasadas guerras que habia 
tenido con los sarracenos y moros hubiese alcanzado el fruto 
de ellas que es la paz oon los circunvecinos; tuvo tiempo el 
conde Borrell de Barcelona de irse á visitar los umbrales de 
los Príncipes de los apastóles en la ciudad de Roma , dar per- 
sonalmente la obediencia, y besar el pie al Sumo Pontífice , que 
entonces era Juan XIII, como á Vicario de Cristo y universal 
Pastor de la Iglesia. Llegado á aquella ciudad trattf , como á 
generoso príncipe y amoroso Señor de sus vasallos , de mirar ^ 
con zelo santo por el honor de las iglesias de sus Estados , las 
cuales de mas de 200 años á esta parte estaban como huér-^ 
fanas bajo el gobierno , disposición y régimen de la metropo- 
litana iglesia de Narbona , á la cual se hablan pasado los de- 
rechos y poderes de la santa iglesia Tarraconense , ( que otros 
tantos habia que estaba destruida y desolada) como ya se ha 
visto en otros lugares. Plisóse pues como dige nuestro conde 
Borrell en la cabeza el quitar aquellos derechos á la iglesia de 
Narbona y restituírselos á alguna de las iglesias catedrales 
de su £stado como á sustituta de la iglesia Tarraconense , has- 
ta que estuviese reparada : y como era hombre de pecho y he- 
cho y que daba la debida ejecución á lo que pensaba, vien- 
do que se hallaba en ocasión tan acomodada , asid de ella 
echándose á ios pies del Sumo Pontífice con profunda humil- 
dad, y con razones muy eficaces le suplicó: que por cuanto, 
permitiéndole Dios por sus secretos juicios, estaba aun gran par-' 



172 CRÓNICA VNIVlftaAL. M CAVALOJ^A. 

te de ía tierra ocupada de los moros 9 y particolartaente la cíih 
dad de Tarragona sin esperanza de poderla cobrar tan presto 
de los enemigos y ser habitada de cristianos , sino era aplicán- 
dole por remedio el volver acá sus derechos y ponerle' pastor 
que la viese : y apacentase con pastos espirituales i, y algunas 
obras de sus manos ; fuese servido unir y juntar la dignidad 
de aquel arzobispado tan antiguo y primacia • tan setfalada , con 
la iglesia de Vique que ya de tiempo atrás tenia su competen- 
te reparo ( y conforme á esto debia ya . haber crecido y aumen* 
tado). Oyendo el Sumo Pontífice las justas peticiones del Con- 
de , movido asimismo de sus razones y del afecto con que se 
lo pedia , y atendiendo á las conveniencias^ que se le represen- 
taron de parte del mismo Conde; siguiendo los ejemplos del 
beatísimo papa Gregorio que unid las Sedes Guinana y Musi- 
tana y la de Velito á la Fundana y Esquilitana , condeeendten- 
do con la justa petición y piadosos ruegos del humilde Conde, 
con singulares muestras de contento y regocijo otorgó cuanto 
le fué suplicado, mandándole despachar su bula plúmbea en 
el mes de enero de la indicion décima cuarta , dabdo yezés de 
metropolitana y primada á la iglesia de Vique de Aosona; y 
declarando que tuviese los poderes de primada qoe de antes 
habia tenido la iglesia de Tarragona coando era poseída de los 
cristianos., honrando con título de arzobispo á Otho que enton- 
ces tenia la silla Pontifical de aquella ciudad tan bien afortu- 
nada , y mandando á todos los obispos sufragáneos de la 
santa iglesia Tarraconense que acudiesen con la debida obedien- 
cia al obispo de Vique como á so metropolitano , y qae cuan- 
do falleciese alguno de ellos, el sucesor recibiese la consagra* 
cion de mano de Otho y de sus sucesores en el Pontificado. 
Pruébase todo lo dicho del tenor de la bula que está regbtra- 
da en el archivo Real de Barcelona cayo tenor es el que sigue. 
Joarmes episcopus servas servorwn Dei ómnibus in Christo 
dilectíssimis confrairibusnostris inGailiarumpartibuscomma^ 
rantibus carissimis reverendíssimis archiepiscopis otque epis'^ 
capis apostolicam benedictionem et perpetuam in Christo so- 
lutem • Dilectionem et fratemitatem vestram scire volumus^ 
qualiter Borrellus honor abilis et ,laudabilis Comes , orationis 
et redemptionis suce causa ad apostolorum Petri et Pauli 
limina veniens postratus pedibus nostris lacrimabiliter qwes^ 
tus est nobis , quemadmodum Tarraconensem archiepiscopa^ 
tum , qui olim caput in illis partibus fuerat ^ Ausonensi ee- 
clesia subderemus eo quod peccatis merentibus ipsajam dic^ 
ta civitas Tarraconensis h saracenis capta et Pastore des^ 
tituta , nullum recuperandi locum aut inhabitandi usque ac^ 
tenus reperire valeat. Propter quam causam pradecessoHum 



Lino XI?. ekfé xxn 173 

fneorüm secütus auctoriiatem ammio et usque in perpetuum 
volumus dique statuentes robramus et confirmamus ut Au* 
sanensis ecclesia poteàtates et primat us teneat Tarrctconenr 
sis ecclesia , et ut omnes Episcopi sufráganei ejusdem sanc^ 
te Tarraconensis Ecclesia ad Ausonensem eccíesiam confu-^ 
giant\ et cuando aliquis ex illis ab hac luce migraverit^ 
successor illius ab Ausonensi archiepiscopo qui à nostra apos-^ 
tolica sede confirmatus est^ succedat et consecretUr. Unde quia^ 
sine Sanctorum Patrum auctoritate hoc nostrum privile^ 
giuns confirmare nolumiis^ ante omnia et super omnia bea^ 
tissimi et egregii papa Gregorii instrumenta et documenta 
declarare depromimus^ ubi ait ad Benenátum Episcopum Mu- 
sitana ecclesia. Et temporis aualitas et vicinitas nos locorum 
invitat ut Cumanam atque musitanam uniri debeamus ^c- 
clesias : quoniam ha non lonao h se itineris spatio sejunc- 
tos sunt\ nee pecati facientious tanta populi multitudo est 
ut singidos sicut olim fuit habere debeant sacerdotes* Quia 
igitur Cumani castri sacerdos cursum vita hujus explevit 
utramque nos eccíesiam presentis auctoritotis pagina única 
tibique comississe cognosce^ propiumque utrarumque ecclesia-^ 
rum scito te esse Pontificem. Et ideo te quecumque tibi de 
earwn patrimonio vel cleri ordinaiione sive promotione jux- 
ta canonum statuta visa fuerint ordinare atque disponere 
habebis ut propius revera sacerdos liberam et nostra auc^ 
toritatis consensum atque permissione licentiam. Similiter 
episcopo Velliterano atque Pundano et Squilatino ita in cunc' 
tis. Temporis qualitas admonet episcoporum sedes antiqui- 
tus certis civitatibus constitutas ad alia qua securiora pu^ 
tamus ejusdem Diócesis loca transponere quo et habitator 
est num degere et barbar ium possit pericutum fácil ius de* 
clinari , et quia longuní esset enarrare per singula quanta et 
qualia documenta a sanctis Doctoribus ex inde dicta sunt 
pro ut melius scimus et possumus nostrum privilegium abre* 
viare curíwimus , et Othonemvirum venerabilem nuper epis^ 
copum ex modo et in antea Deofavente mrchipresulem ejus* 
dem Ausonensis ecclesia preesse decrevimus^ ita sane ut nul'- 
Ius nostrorum successorum Pontificum dictum Othonem ar* 
chipresulem confratrem nostrum in ómnibus qua superius 
exarata sunt vel scripta audeat inquietare vel in aliquo di- 
minuere sed magis quiete et secure conservet ipsum succés* 
soresque suos ; nam si aliter , quod absit ^ qualiscumque homo 
sit dignitatis qui hoc nostrum privilegium qualibet causa 
de ómnibus qua superius scripta sunt infringere aut dimi^ 
nuere voluerit ; sciat se auctoritate Dei apostolorumque Pe* 
tri et Pauli Principum quamvis nos indigni eorum vicaria-» 



174 ekómcà vmfwuàA pi cárALuífA. 

tione fungantur à còrpore et sanguina Domini nostri Jesu^ 
Christi esse cUienum et cum iniquis et tramgre$$oribus h grer 
mio Sanct<e ecclesi^ segregatum. At vero qui pio intuitu 
cusios et observator in ómnibus extiterit benedietionis gratiam 
et misericordiimi ¿( misericordiosissimo Domino Deo nostro 
consequi mereatur* Scriptum per manum Greworii notarii et 
secretara et serviciar i i Sancta Romame Eceïesi^ , in meme 
januario inditione quarta dècima. 

Bene válete. 

Determiné pooer esta bula á la larga y enteramente , por 
ser la primera con que la Sede Apostólica restituyó los dere* 
cbos de la primacia después de haber sido Tarragona asolada, 
y por haberme empellado para elk> cuando traté del Prima* 
do de la España allá en la segunda parte de mi Crònica. 

Tras de esta graciosa bula mandé Su Santidad despachar 
la otra que llaman ejecutoria rigurosa , en el mismo mes é in* 
dicion arriba referida. Dirigióla á los obispos Guisado de Ur-» 
gel , Pedro de Barcelona y Soniario de Helna ( á quien la im**" 
presión del maestro Diago llama Suñer pensando que la letra 
original digese Suñario) diciéndoles, que á falta de la iglesia 
Tarraconense por las incursiones de los moros destruida , y de 
ciudadanos pueblos y habitadores desolada , había unido e in* 
oorporado los derechos de ella á la de Vique de Ausona y he« 
cho de dos una, dando á esta las veses y acciones de ar«>« 
bíspado , y avisándoles como habia dado el palio á Otho por-* 
que usase de él asi ,como en los tiempos pasados la iglesia Tar-* 
raconense le habia osado ; mandando con la autoridad de la Se- 
de Apostólica, que para en adelante tuviesen y obedeciesen 
por metropolitana á la iglesia de Viaue de Ausona dándole la 
canónica obediencia que antes se había acostumbrado dar á la 
de Tarragona , y que en todo lo conveniente y necesario acu<» 
diesen al arzobispo Otho y á sus sucesores , y que estos tan so* 
lamente fuesen los que después del Romano Pontífice tuviesen 
poder de ordenar y conmgrar los Obispos de esta Provincia. Así 
lo dice la misma bula que se guarda en el propio archivo Real 
de Barcelona y reza de esta manera. 

Joannes Episcopus servorum Dei servus^ Venerábilibus Epis* 
copis Guisado Urgellensi et Petro Barchinonis et Somario 
helenensi in domino salutem. Comperiat fraternitas vestra 
quia Tenaconensem ecclesiam que perpetuo ób paganorum 
incursu deficiente ad nil redacta est , ecclesie Ausonensi 
unimus et ex duabus unam fecimus in qua confratrem nos^ 
írum Actionem Archiepiscopum dato paJlio sicut olim Ter^* 
rachone fuit ordinavimus , precipientes apostolice sedis auc^ 
toritate et admonentes ut ea erga eum subjecíionem impe^ 



UBfto iru cAPè xxK 175 

datis quam qtmnáwn ve^ti anteceisorei Terraconemis eccle^ 
$i^ Archiepiscopis intíderwU et sive ipse $ive qui pro tem* 
pare in Ausenensi eceléiia Archiepiso^m fuerit^ nostrat se- 
des Hibjectás habe0t et post nos in eis Bpiscopos ordinet et 
vonseeret. 

Si ae ponderan estaa balas ^ lío serán ^e menor gusto á los 
curiosos que de honor á la iglesia Tarraeónense ; porqa e se in- 
fieren de ellas ciertas anotaciones qne advertir en la concurren* 
eia del tiempo de nuestra Qrdnica ^ las cuales no es bien de» 
jar de apuntar al lector que las eonsidere» Y sea la primera en 
las palabras de esta segunda bula donde dice , dato valió sicut 
ó¡im Tarracona fuit ^ que fué envimlo el palio á Otho así co- 
mo antiguamente se habia osado con Tarragona 9 de lo que se 
infiere la antigua dignidad de este uso para con el arzobispo de 
Tarragona , d^e la apostòlica y primitiva iglesia antes que Es- 

Gtfa se perdiese, sacando de aqui ser verdad lo que dige en otro 
jar con un fragmento de la primera de estas dos bulas del 
papa Juan ; porque ademas de las palabras allí ponderadas , las 
que aquí tengo referidas confirman aquello ammo en sustan- 
cia. Pues saben los Doctos , que el uso del palio regular mente 
pertenece á los Patriarcas y Primados y no á los Obispos ^ si ya 
por algun particular privilegio no les fuese otorgado. Que co- 
mo pertenece en significación de plenitud de potestad en el Pre- 
lado 9 y esta no puede caber en el que es inferior , claro está 
que solo ba de ser del oue es supremo PreladOé Y así usando 
la iglesia de Tarragona o su Prelado del palio , claro está que 
sola ella habia de ser y era la Primada. 

Dejaria de buena gana de esplicar que cosa es palio , si pen- 
sase que solo los Doctos me hubiesen de honrar leyaido esta 
Obra , 6 que todos los que leyeren hubiesen visto celebrar de 
pontifical á los arzobispos de Tarragona; pero como sé que mu^ 
chos no son letrados , y que otros no han bajado de las mon- 
talias 9 y si bajaron no tuvieron ocasión de ver vestido de Pon^ 
tifical al dicho Arzobispo, y leyendo esto gustaran saber que 
cosa sea el palio de que tratamos , digo : ser una faja blanca 
que ciíie los hombros del Prelado y tiene dos pendientes , uno 
en los pechos y otro á las espaldas del dicho Pontífice 6 Ar- 
flobispo, y sembradas y compartidas en el palio 6 feja cuatro cru<- 
ces negras que la una cae en el pecho , la otra en las espaldas y 
las dos sobre ambos hombros y brazos. Dejo de escribir en que 
dias y lugares se usa del palio, que solamente le puede enviar 
el Papa á los Patriarcas y estos á los siíbditos y sufragáneos, y 
como se envia nuevo cada vez que hay sucesión de Prelado ; pues 
aunque sean cosas bien dignas de ser sabidas, por ser largas 
7 que algun tanto podrían divertir del principal intento que 



176 CRÓNICA VWiVnUJf VE CátALU^Á. . 

traigo entre manos ^ lo dejaré ^ remitiendo al lector á loe Dee* 
toras qoe poco mas arriba tengo eitados. 

La segunda advertencia qoe saco de la tíltima bola es , los 
cuatro nombres de los obispos que por este tiempo babia ea 
aquellas sedes ¿iglesias alli nombradas ; y adadiendo á estos 
el obispo Mirón qae aun vivia en la de Cíerona , sdo noa fal- 
tará saber quien tenía por obispo la iglesia de Roda en el eoo* 
dado de Ribagorza, para entender de ahí que obispos faeron 
los primeros que obedecieron á la restituida metrópoli , que 
vol via á ios suyos Jibre de la uníoo que habia tenido á la de 
Narbona por espacio de tantos años. 

Mas adelante , en> cuanto manda al obispo Soniario de Hele- 
na que obedezca como Jos otros al araobispo Otho que tenia 
las ve^es de Tarragona se colige, qoe de este tiempo enade* 
lante, como había sido donantes' siempre , la iglesia de Helna 
fuese de la primacía y pnmncia Tarraconense. Adviéitolo aquí 
por si acaso algun curioso hubiese visto el capitulo B5 del eon^ 
cilio provincial celebrado por el araobispo Ijqases ^n el aiSa 
1564 y leído en él, que acudiendo el obispo de Helna y~ el 
síndico de su cabildo para obedecer y cumplir con la disposi- 
sion del Sacro Concilio de Trento , que había ordenado que leg^ 
Obispos que no estaban sujetos á Araobispo cierto y andaban 
vagos , de una vez eligiesen a su alvedrio i alguno de los me* 
tropolitano^ mas vecinos y acudiesen á los Sínodos de aquella 
provincia y obedeciesen los decretos y estatutos que en él ae 
ordenasen ; no. piensen que desde este tiempo tan solamente la 
iglesia de Helna esté reducida á la provincia Tarraconeme , pues 
ya lo estaba desde que los derechos de la metrópoli de Tar- 
ragona salieron del arzobispo de Narbona pasando á la igle^ 
sia de Viqua en virtud de estas bulas apostólicas del papa Juan 
de las cuales vamos tratando ; de manera , que con esto ( si por 
causa de la cercanía y vecindad de Francia y las guerras que 
en diferentes ocasiones sucedieron entre estos reinos alguua vez 
sucedió algun desconcierto) lo desconcertado se volvió á en- 
mendar én aqoel año de 15S49 y esta puerta de la iglesia de 
lüspajfla se volvió á asentar sobre sus antiguos goznes y qoídos« 
Últimamente se advierte de la indicion de ambas bulas , que 
el papa Juan fué el que las. concedió á nuestro preclarísima 
Borrell de Barcelona el atfo que estuvo en Roma , donde fué 
en romería como digímos ^ y allí se vio con el Pontífice que 
las mandó despachar á su petición y ruegos, Ss verdad que sí 
miramos á los atfos de señorío de dicho Conde , que se es- 
tienden desde el de 967 hasta el de 993 , hallaremos dos ve^ 
ees la indicion décima cuarta á saber: una en el aíb 971 y. 
otra en el de 986 del Salvador ; y esta duplicación de indi^ 



LIBRO xrr. CAP. xxi» 177 

eiones podría poner en duda la elección de esa 6 esotra ; con 
todo al ver que la bala ejecutoria, viene dirigida al obispo Pe* 
dro de Barcelona (del cual sabemos que tuvo su pontificado des- 
de la circunferencia del alio 967 hasta la de 971 en que cay¿ 
la indicion décima coarta) es claro que siendo del papa Juan no 
podiau ser del ario 986 en que el obispo Pedro habia ya muerto 
sino del ario 971 en el cual Pedro vivia y doraba su pontifi- 
cado. Confirma la misma opinión el ver .también nombrado en 
esta líltima bula al obispo Gomario de Helna , el cual por lo 
menos vivitf basta el aík> de 973, y era moei^to ya en el de 
974 como se verá en otro capítulo. Confirma lo mismo el 
pontificado de Guisado de Urgel que vivia por el mismo ario 
974 ; y quisas por no advertir estas concurrencias de personas 
coa los tiempos, erraron la cuenta dos hombres bien letrados i>oa ^Q^o/t* 
7 de mucha estioiacion. De manera que la ida de nuestro con- ^^j^^' J^|^ 
4le Borrell á Roma, debió ser en el cuarto ario de su seriorío y^ •^•c«>9* 
971 del Salvador. 

De aquí sacamos también , que el Pontífice que otorgó las 
bulas no mé el pa|>a Juan XV como algunos pensaron, sino Juan 
XIII, que tenia la silla romana en este ario de 971 segon 
parece de lo que escribieron los historiadores de las vidas de 
los Pontffiees romanos , los cuales comunmente ooncuerdau en saMiieo. 
que muritf en este otro ario dguiente de 972 del Salvador. Piatifta. 

AKfin alcanzado que hubo el Conde la deseada gracia qneBergomease. 
había pedido al romano pontífice Juan XIII , alegre y contento se g^^,^^* 
volvió á su tierra y seriorío , donde le hallamos ya en el ario luescaf. 
aíguiante de 972 , en la consagración de lu iglesia de San Be* Baromo. 
oitQ de Bages , y en el capítulo 19 ; y sin duda podemos pensar 
que procuraría se pusiese en ejecución lo que con tanto deseo 
,y amnco había conseguido. Asi se puede colegir de lo que ve- 
remos en diferentes capítulos ordenaron después de la data de 
€stas bulas , los obispos de Vique ejerciendo los oficios de ar« 
jobispos primados de la provincia Tarraconense ( i )• 



( I ) Véate aobre esto el folleto poblieado en la ciadad de Vlch el affo 
iSfto por el criidUo caodnjgo de aquella Sta. Igletia el Sr« D. Jaioie 
Ripoll. I^ota dé h9 EéUores. 

TOMO riu 83 



178 CRÓNICA ümvnsAh di catalura. 

CAPÍTULO XXII. 

De como el poder de los cristianos se iba dilatando contra 
los moros de Cataluña : alianzas de algunos Príncipes cris* 
tiernos , y de cierta donación que hicieron la condesa Ava* 
na y su hijo Miren á la catedral de ' Helna en el eon^ 
dado de Kosellon. 

A<So 973, J-^esde algunos a<tos atrás los términos de los victoriosos 
catalanes se iban estendiendo 7 dilatando por la tierra de los 
moros , quitándoles el dominio y dejándoles en la sujeción j ser^ 
vidambre en que ellos tenian á h s nuestros ; tanto , qne desde 
el tiempo del gobierno del conde Suíter se ha visto como nuestro 
imperio y mando había ya llegado á la ciudad de Gelsona, eü 
la cual habia fortificado y municionado un buen castillo, ponién* 
dolé en frontera contra los moros comarcanos de Urgel y Lé- 
rida á fin de impedirles las correrías, inquietudes y daffos que 
solian causar y hacer por aquellas partes. Y porque en estos 
tiempos , y en la circunferencia del afío 973 se levanttf cierto 
rumor de que habia fuego en las encubiertas cenizas á resool* 
do (que eran ciertos tratos secretos en que andaban los moros 
de Urgel y Sagarra con los de otras fronteras y pueblos comar* 
canos ) determina el conde de Barcelona , con la se/(al de la 
cruz puesta en sus escudos , banderas y armas, conjurar aque* 
Ita tempestad que tantos amagos hacia de caer sobre nosotros y 
destruir la tierra y sus vasallos todos. Fortificó, presidié y mu- 
nicionó los castillos de la frontera : puso gente en ellos , levantó 
muros , reparó las caídas barbacanas , y puso particular estn* 
dio en pertrechar el sobredicho castillo de Gelsoná mas que los 
demás, por parecerle habia de ser sobre quien los eneniigos ha- 
-bian de descargar su furia y rabia. Y así , á mas de lo dicho 
le confimó los términos , privilegios y esensiones que le habia 
dado el conde Seniofredo su primo hermano : y para que se 
conservase mtjor en caso que descargase sobre él la bárbara 
furia de los enemigos del nombre de Cristo , trató alianzas ,. li- 
ga y estrecha amistad con todos los potentados circunvecinos 
de aquellas tierras, que firmaron y juraron, por una psrte el 
mismo Conde , su muger la condesa Lengarda y su hijo Ra- 
mon Borrell, y de otra la vizcondesa Emeruesa y Vuitardosa 
hijo , con el obispo de Urgel y el vizconde Guillelmo. No di* 
cen los autores que sigo de donde era vizcondesa esta Eme- 
ruesa , ni yo tampoco lo puedo decir con certeza por no haber 
venido i mi noticia, y todo lo que podría decir por conjetu- 
ra seria echarse á adivinar. £1 obispo de Urgel que entró 



L 



UBSo xnr. cap. ixn. 179 

en esta liga por faersa habia de ser Visado , el que hallamos 
en la bola del papa Joan XIII y veremos vivo ano en el año 
del Señor de 974* 

Fué esta concordia y confederación de estos Príncipes y Se* 
ñores aquí nombrados de grandísima consecuencia 6 importan*» 
cia (como las demás qae se han firmado) pues visto por los 
moros , como la virtud unida es tan poderosa que se hace insa* 
perable, y que sus designios estaban ya entendidos y descu- 
ciertos , no osaron intentar cosa de lo que contra los nuestros 
tenian concertado ; y quedó asi con mucha paz y quietud el es^ 
tado de la repiíblica cristiana por entonces en estas partes. 

En este mismo año , en el condado de Rosellon ( que por 
entonces estaban mas quietas y sin recelo de los moros aque- 
llas partes) vivia la condesa Avana viuda del conde Mirón y 
madre del difunto .conde de Barcelona Seniofredo ; tenia esta 
Señora un hijo llamado Suñer que era obispo de Helna (y 
oooforme esto era ya muerto el obispo Groma rio que viene nom- 
brado en la bula ejecutoria del papa Juan XIII) y los dos ma- 
dre é hijo , con el ardentísimo afecto y devoción que tenian á 
1^ bendita virgen portuguesa y valerosa mártir Santa Eulalia 
de Mérida patrona de la catedral de Helna, le dieron ente- 
ramente todo el alodio y señorío de Trullas que ellos poseían, 
mandando despachar carta piíblica de su munificencia y libe- 
ralidad tres dias antes de las calendas del mes de agosto , que 
viene á ser á los 29 de julio del año 28 del rey Lothario de 
Francia y corresponde al 973 de Cristo. Todo esto parece 
en el archivo del cabildo de Helna en el grande libro que 
de diversos instrumentos auténticos recopiló Francisco Puñaa 
notario y escribano piíblico de la villa de Perpiñan: yo los he 
visto , y podríanlo ver los curiosos cuando quisieran en el di- 
cho libro en el fol. 258 niím. 12; y baste por ahora haber 
señalado el estado de las cosas de Cataluña , para saber después 
el camino que tomaron y los accidentes que acaecieron , como 
dentro de poco tiempo veremos. 

CAPÍTULO XXIIL 

De como el duque Pedro ürcéolo y San Romualdo fueron 
monges en el monastéfío de San Miguel de Ckxán del sa^ 
grado Orden del gran P. San Benito. 

, Jtjn la ciroonferencia de este año 973 pone el Bergomense Afio 9^3. 
en el suplemento de las Crónicas, los sucesos del grande Pedro 
Urcéoio duque de Venècia y rey de Dalmacia. Irélo contanda 



L 



' l8o CRÒNICA UNIVISJAL DB CAfALU^A. 

cuan breve y sucintamente pudiere conforme con varios autores, 
y líltímamente lo aplicaré á mi propósito^ 

Dicese de él 9 que entró tiránicamente en la dignidad de 
Venècia y reino de Dalmacia conspirando á la muerte de Pe- 
dro, Juan 6 Vidal (que con todos estos tres nombres le he ha- 
llado en varios autores) Gandiano su antecesor, dejando abra* 
sar su propia casa para que por ella entrasen en el palacio du- 
cal los enemigos de Gandiano á matarle* Abrasóse de esta ves 
y con este incendio , no solamente la casa de Urcéolo y el pa- 
lacio del Duque, sino también el espacioso y rico templo de 
San Marcos , y la iglesia de San Teodoro con pasadas de 300 
casas de aquél pago 6 barrio , quedando con esta crueldad ven- 
gado Urcéolo de su enemigo Gandiano y hecho duque de Ve- 
necia y rey de Dalmacia. Mas al cabo de tiempo compungido 
y arrepentido Urcéolo, tratando con buenos se hizo uno de 
ellos , y particularmente conversando con cierto monge llama- 
do Marino ; y acertando á pasar en aquellos tiempos por aque- 
lla ciudad de Venècia de vuelta de Jerusalen , el Santo y ve- 
nerable abad del convento de San Miguel de Goxán que se lla- 
maba Guarino 6 Carino , conversé y trabé estrecha amistad con 
el Duque y con Marino , á los cuales se aliadié el santo mon- 
ge Romualdo que vivia por aquellos tiempos ; y con las santas 
conversaciones y pláticas de tales sugetos, junto con las fervo- 
rosas amonestaciones de todos , habiendo Urcéolo gozado dos alfós 
no mas de su dignidad , y llenado el vacío de sua deseos , en 
el alio 972 , penitentie ductus , redificé la iglesia de San Mar- 
cos á su costa con mucha mas suntuosidad , grandeza y rique- 
za que la que tenia antes , y determiné renunciar la dignidad 
del Ducado á favor de Juan Grandenio , que tomé por compa- 
fiero en el gobierno cual lo habia sido en la conspiración y 
delito que digimos arriba , abandonando el mundo , sus pom- 
pas y vanidades , y haciéndose monge. Asi como lo pensé lo pu- 
so por obra y en ejecución , como hombre de valor y pecho , y 
mas como i tocado por las manos de Dios. El modo que tu- 
vo para salirse de su casa y ciudad fué gracioso , y la cautela 
muy curiosa; llegada la celebridad del Patrón de una iglesia 
que tenia en una heredad cerca de la ciudad de Venècia , fin- 
gíé quererse hallar en ella , y mandé á su muger y á los de 
su casa , que el dia antes de la fiesta saliesen de la ciudad lle- 
vando muchas acémilas cargadas de paramentos y ricos vasos 
de iglesia , y asimismo lo necesario para dar un suntuoso y es- 
plendido banquete á los que dijo habian de ir con él á la fies- 
ta. Salié pues todo el aparato , y tras todo su muger con par- 
te de la familia ; pero el dia siguiente tomando Urcéolo , Ro- 
mualdo, Garino y Marino la derrota por otro parage, vinie- 



LIBRO xir. CAP. xxin; i8i 

fOD i parar donde era sn intento ^ que fué en él convento de 
San Miguel de Coxán , sito en las partes y estrenM>s fines de 
la Grttlia Aqottánica hacia el poniente ^ de la cnal casa era abad 
dicho Guanno. 

Y como el hombre que está atado por matrimonio, no ten-* 
ga libertad ni poder ^ y menos sea Seífor de sn cuerpo entre 
tanto qoe vive su muger; siendo de creer aae no lo ignoraban 
aquellos santos y doctos monges, ni tampooo Urcéolo, se dio tra« 
sa en la separación del thoro niarital , paraque el Duque pu- 
diera libremente profesar en el hábito y religión de San Beni- 
to one había eso^ido* L» causas que para ello dieron no laa 
he nallado , mas las que son de derecho positivo , las hallarán 
ios curiosos canonistas en el decreto y en las decretales ; y esto 
basta ahora para cumplir con el oficio de historiador. 

Libados que fueron los santos monges al convento de San 
Blifluel habitaron juntos algunos atfos, y Pedro Ürcáolo tomtf 
el hábito y profeso en el mismo monasterio 9 en el de 976 se-^ 
gun la cuenta de Baronio ; pero deseando mayor soledad , se sa* 
lid junto con Romualdo y Marino á un lugar apartado del con- 
vento y muy solitario y apto para cualquier ejercicio espiri- 
tual 9 en el cual hicieron vida neremítica y anacoreta , ganán- 
dose el sustento con el traban de sus manos (como lo hacia 
el apdstol San Pablo) domando las pasiones de la carne con 
grandes austeridades y estrañas penitencias , y teniendo y obe- 
deciendo por cabeza al santo monge Romualdo 9 como sucedid 
con el gran Patriarca Benito que siendo discípulo de San Ro- 
man, después que el Santo Patriarca hubo escrito su regla , el 
bendito San Roman se sometió á ella y ditf la obediencia á 
San Benito que habia sido su discípulo* Sucedió así puntual- 
mente en esta ocasión , pues estando en dicho Eremitorio San 
Romualdo y sus compalferos, como este Santo se aventajase tan- 
to á los demás, dejándose llevar de su prudencia se le rin- 
dieron dándole la obediencia como á Prelado; y Marino de 
maestro que habia sido de Romualdo, se rindid y humilló á 
sef su discípulo. De está manera San Romualdo, ue alumno y 
criado algunos atfos en el monasterio* de San Miguel y su ter^ 
ritorio , sacó los principios monacales de su Orden que después 
se ha llamado Camandolense* 

Doblemos aqui la hoja en alabanza de nuestro condado 
de Rosellon y valles de Gonflente, pues en pocas palabras 
pienso haber dicho mucho , conforme resultará claramente del 
capítulo siguiente. 

En la vida de estos santos monges anacoretas 6 hermita* 
Hos se halla escrito , que era su comida tan poca que entre to« 
dos solo comian un panecillo 6 unos pocos de garbanzos , y que 



l82 CRÓNICA DNIVBKSAL M CATlàLOÜA. 

DO podiendo llevar este rigor el boeoo de Pedro Ureéolo fo^ 
necesario dispensar y atfadirle algo de comida* £1 santo carden 
nal Pedro Damiano dice^ que como el tal hubiese sido daqoe 
de Venècia y rey de Dalmacia estaba acosta mbrado á mesa 
espléndida , y que así no podia pasar con tan rigurosos ayunos, 
por lo que postrándose un dia á los pies de Romualdo le ma* 
iiifestò la necesidad que ¿1 tenia con tan grandes ayunos, y que 
cierto desfalleda de hambre con tan corta comida. Lo cual oido 
por San Romualdo mandóle afiadir porción de paricii , que á 
lo que se puede entender y colegir , debió de ser pan grosero 
del que los riísticos y labradores llaman ogasa. { Que este solo re- 
galo se diese á hombre de tantas prendas , pensar se puede cual 
debia ser el sustento ordinario que de antes le daban I.. •• 

Estando en tal estado obró Dios muchos milagros por me« 
dio de San Romualdo , y entre otros fué nno : que como eier«- 
to rtístíco labrador familiar del Santo y del monasterio en el 
cual solia trabajar algunas veces, le hubiese dado queja de cier- 
to hombre rico que le habia hurtado una vaca y por esto el 
Santo hubiese reprendido al dicho rico hombre de lo mal que 
habia hecho contra el pobre; sucedió que estando nn dia co-»' 
miendo de ella el rico con algunos de sus amigos , contaba mo^ 
£índose de San Romualdo, lo que le habia dicho; pero no lo aca- 
bó , porque se le atravesó un huesecito en el gaznate ahogan* 
dolé de repente sin poder decir palabra , y así murió el des- 
dichado miserablemente. Dice el P. Yepes que t&%t rico hom- 
bre tenia título de (Jonde; yo no he podido alcanzar á saber 
que conde pudiese ser éste , pues no habia entonces en aquella 
tierra sino el conde Oliva Cabreta de Gerdafta , y aquel no pu- 
do ser el hombre rico que murió sdbitamenle, porque Oliva 
murió en hábito de religión , hecho monge como diré presto. 
Los demás autores cuando llegan á esto no dicen si el que 
hurtó la vaca al pobre fue el Conde , sino quídam dives; 
y así digo que Yepes se debió de equivocar ó descuidar ; pues á 
no tlescuidar los sabios , no tuviéramos con que consolar los ig- 
norantes. Verdad sea que vivia en estos tiempos por aquellas' 
partes el coúde Oliva Cabreta de Cerdada , y que fué hijo de 
de confesión de San Romualdo por cuyas auKMnestaciones se re- 
dujo á bien vivir , y hacer penitencia de sus pecados metién- 
dose á monge, y monge murió. 

Después de esto , sabiendo San Romualdo que su padre Ser- 
gio que estaba en religión quería volverse al siglo, se despi- 
dió de los monges del monasterio de San Miguel de Goxán de- 
jando en él á Urcéob, Marino y Ouarino. 

Pedro Urcéolo siendo ya de vida perfecta , pasó de esta mi- 
serable á la de los cielos para gozar de perpetua felicidad y 



\ 



Limo zir. CAP. zxin. 183 

descanso eterno en la circanferencia del afto de 987. Tuvo un 
hijo de legítimo matrimonio de su propio nombre 7 apellido, 
que fué muy prudente en cuanto al mando, y vino algunas 
Teces á visitar i su padre desde Venècia , quien coïi espíritu de 
profesía 6 revelación particular del cielo , predijo cuanto habia 
de suceder á su hijo en el discurso y círculo de su vida , par^ 
f icularmente que habia de ser duque de Venècia y muy pros- 
perado. Encargóle tuviesen sumo cuidado en conservar á las 
iglesias sus bienes, y que entre los siíbditos no tormese la jus- 
ticia por amor , odio , 6 temor ni dádivas , que son las cuatro 
eosas que pervierten el juicio humano. 

Debid ser esto en la ocasión que refiere un librito antiguo 
M. S. en pergamino que se alegará en el capítulo siguiente 
diciendo , que llegaron embajadores de Venècia con la reina de 
Dalmacia bolla Uatalina hermana ( i ) del religioso Urcéolo el 
dia en que murió y habían de enterrarle , y que se volvieron 
muy trbtes por una parte, y por otra muy consolados habien- 
do visto su vida, hallados en su muerte y entierro, y junta- 
menta oido á contar los milagros que Dios obró por este su san* 
to siervo. 

CAPÍTULO XXIV. 

De como hoy dia se halla en la iglesia del mmasterio de 
San Miguel de Coxán el sepulcro y huesos del serení si^ 
mo Rey de Dalmacia , duque de Vemcia , y religioso de 
San Benito Pedro lJrcéolo% y en el territorio del mismo 
monasterio , el lugar donde hacia vidan anacoreta San Ro^ 
mualdo , Marino , y dicho ürcéolo mMges. 

X arecerá al lector todo lo dicho en el precedente capítu- Afto 9^3. 
lo muy fuera de propósito , á no mostrarle que monasterio de 
San Miguel fué este , y quien el abad Ouarino para que ven- 
ga Á propósito de nuestra Grdnicá ; pero paraque se vea cuan 
i cuenta venga de nuestras glorias digo y declaro: que el con- 
vento donde llegaron los dichos santos religiosos fué el propio 
que llamamos de San Miguel áe Coxán en el valle de Con- 
áente, de cuya fundación hablé en él libro octavo capítulo quin- 
to, y de su renovación en el libro 13 capítulo 20, y de su 
abad Guarino en el pasado capítulo. No lo seítald puntualmen- 
te el Sai^o cardenal Pedro Uamiano , /ni lo afirman los demás 
ya citados en el capítulo precedente , pues á haberlo ellos espe- 
dfieado , ninguna 6 poca neocMdad tuviera yo de procurarlo, re- 

( 1 ) PartM qae deb« iiectr. efpoMi» Ihía, de los Editort». 



\ 



184 «($incA tnmrxsiAL ra cATàLuffA. 

ro qae ello sea así, se saca y prueluí con los propios autores 
cuando dieen 9 que aquel convento de San Migoel estaba fon- 
dado in ulteriori$ GaUi^ finibus txk los ifltimos fines 6 con^- 
fines de la GnUia, como lo afirma entre los demás el citado 
San Pedro Damiano , 6 cual dicen los otros autores , en la 

EroTincia de Aquitania. Esto es pues decir claramente lo qué 
uscamos y es menester 9 porque supuesto que en ninguna otra 
parte de la Aquitania se halle ( ò á lo menos yo no sé hallar ) 
otro monasterio de San Miguel sino este de jía valle de Gon- 
fiente, sabiéndose que aquel territorio en otro tiempo fué y es 
boy de pertenencias del condado de Gerdafta ( como se aaya 
dú^o en la fundación del Convento sobredicho) que Gerdafia y 
todo el dicho valle pertenecía á la provincia Narbonesa 9 que 
era la ciudad de Narbona cabeu de la Aquitania 9 y que los 
derechos de la iglesia Tarraconense aun estaban unidos con su 
iglesia (como hemos visto en el capítulo ai de este libro) y 
que no se de^gregaron de ella hasta el a({o 971 por la bue- 
na diligencia de nuestro serenísimo conde Borrell; siendo est9 
así, era entonces el monasterio de San Miguel de Goxán el que 
estaba en los tíltimos fines de la Aquitania, y en losestremos 
fines de la Galia por la parte de cÑoniente. 

Mas 9 este monasterio de San Miguel de Goxlín en esta cir- 
cunferencia de tiempo tenia por abad á Garino 6 Guarino que 
fué en romeria á la tierra santa é yendo allá pasé' á la santa 
ciudad de Roma, y trujo muchos fiívoresy santas reliquias que 
le hizo y dié el sumo pontífice Juan XIÍI 9 como refiere Illes- 
cas lib. 4 <^^P* 73i 7 ^ hdXldi asimismo en el libro grande 
que tiene las cubiertas verdes y está guardado en el ardiivo 
del mismo monasterio ; la bula de todo lo cual se halla allí 
despachada por manos de Estévan notario regionario y secre- 
tario de la santa sede apostélica9 en el mes de dicienibre in- 



dicion décima 9 y dice de esta manera. =r Jacames episcopm ser-^ 
vus servorum í)ei 9 dilecto nobis in Chri$to filio Guarino aHh» 
bati monasterii Sancti Michaelis aramgeli et Beati Germa* 
ni quod situm est in valle Qmfluentis in loco qui Coxanus 
vocatur etc. 

Habiendo entrado pues esfe Sumo Pontífice en el pontifi- 
cado el ado 965, bien pudo Guarino alcannda la bendicioa 
de su Santidad salirse de Roma 9 y gastar en su ida á la tier- 
ra Santa y venida cuatro 6 seis atios 9 y de vuelta traher con- 
sigo aquellas eminentes personas 9 célebre mercanda 9 de aque^ 
lid vistosa y. esclarecida ciudad. 

Mas 9 favorece también mi pensamiento v opinión 9 la me- 
moria que hacen todos los autores del conde Oliva Cahreta 9 que 
le fué de Besalií y^ Gc^afia 9 principal protector de esta 



LIBRO nVé CAP. XXIV. 1 85 

^pie iba refiovando en 976 como veremos bies presto , tres años 
-después de esta venida. Mas 9 el monasterio de San Miguel de 
que hablamos y hablan nuestros autores , estaba sito en tier* 
ras del conde Oliva ^ y este lo era de Cerdada que abraza el 
Gonflente dónde está sito San Miguel de Goxán ; luego á pri* 
mo usqüe ad idtimum me han de conceder , que era este mo« 
nasterio el mismo de que hablan los autores que digo. Otro sí: 
«a aqudla casa se halla una insigne presea 6 joya que es un 
grande globo de finísimo cristal^ y un frontal de altar y una ca* 
^a de coro 6 pluvial de hilo de seda y oro fino , que por tra- 
dición de centenares de autos se asegura haber sido dádivas del 
4uque Pedro Uroéolou 

Ni hace poco al caso hallarse en un campo abierto ao muy 
li|o8 de dicho monasterio entre medio día y poniente un ora^ 
torio <5 humilladero ^ y en él una cruz á cuyo pie se mués* 
tra una grande losa 6 piedra que tíene la figura de túmulo, 

Ír en ella á la parte supenor que mira hacia al cíelo y está 
lana, se ve casi como gravada 4 esculpida una figura 6 som- 
bra de un cuerpo humano vestido como monge en hábito de 
coro. Dicen que en esta piedra hada penitencia el religioso 
duque y rey Pedro Uroéolo , y que se soHa echar sobre ella 
meditando el paso estecho de la muerte. Sude la gente que 
va á visitar este santo monasterio de San Mígud llegarse á 
€siJà I0SÏ 9 y ^ estan enfermos echarse sobre ella , y con la fe 
y devocicm que tienen alcanzan salud. A mi me sucedi<í á pe- 
sor de mi poca, devoción, qué el primer día de abril del ado 161 6 
me eché sobre eHa , y estando padedeado de algunos -días atrás 
Quas calenturas levantarme sano. Es verdad que no fui des- 
de mí casa allá por alcanzar salud, sino por hallarme presen- 
te al recibir d hábito de la sagrada religión dd P. S. Benito 
en aquella casa un hijo mío llamado Dalmau, que después mu- 
rió monge profeso y Con la dignidad de Paborde de Lianza en 
d monasterio de San Pedro de Roda ; pero informado de lo 
que Dios olH*abaen aqud lugar con los enfermos por los me- 
redmientos de su siervo Urcédo , me vaiï de la ocasión y no 
me escapó , antes como dicen , la así de los cabellos , me salió 
bien., y di gracias á Su Divina Magestad« 

Hállase en el mismo monasterio de San Miguel un librito 
manuscrito cuyas <:gas son de pergamino^ que aunque sin nom- 
bre de autor se le da crédito por lo que tiene de antiguo jun- 
to porque se conforma en lo historial con los damas autores. 
£n este libro pues , á mas de lo que tengo dicho se lee , que 
habiendo Pedro de Urcéoto tomado el hábito en aqud monas- 
terio de San Miguel de Goxán servia en los ofidos mas hu- 
mildes y bajos dd monasterio á los demás monges, aunque 
TOMO viu 24 



X86 CR($mCA üNITllUAIf DB cataluíIa. ' 

fuesen de mucha menor edad y cualidad que la suya , y que 
entre otros oficios fué ser sacristán menor, no desdignandose 
de limpiar , encender y matar las lámparas de la iglesia. Y es 
digno de ser sabido, que ejercitándose en este oficio de ha* 
mildad dio el demonio en perseguirle matándole á desora las 
lámparas , de lo cual tenia aviso , porque luego le daban gol- 
ges á la puerta de su celda avisándole como estaba la iglesia 
sin luz; y se tiene por tradición que era la virgen Sant(si« 
ma que le avisaba , por ser muy devoto suyo. 

Tiene la iglesia del monasterio de San Miguel de Goxán , á 
la parte del evangelio casi tras del presbiterio , una capilla in« 
titulada Nuestra Seffora del Pesebre que mueve á devoción al 
hombre mas divertido ; y entre otras cosas particulares que hay 
qne decir es digno de toda advertencia, que en eUa jamas 
arde de dia ni de noche lámpara alguna que esté cebada con 
aceite , sí solamente cera. Este misterio lo declararé en otro lu* 
gar en que podrá ser venga mas á cuenta y prepósito , pues 

Eor ahora solo quiero decir, que en este retrahimiento pasa- 
a el santo monge Urcéolo las mas de las noches en oración 
en los atfoa que hizo vida cenobítica, y en ellas nrachas ve- 
ces el demonio le perseguia con varias tentaciones y íkntásti- 
cas apariciones; todo lo cual es testigo de lo que procuro con- 
cluir sobre la identidad del lugar de su monasterio. 

Finalmente en la iglesia del propio monasterio de San Mi- 
guel de Goxán en la pared , dentro del coro , se vé levantada 
lina arca antigua que tiene combada la esquina, la cual fué 
abierta por el abad de aquel monasterio D. Francisco de Eríl, 
que después fué canciller , abad del monasterio de San Gu- 
cufate del Vallés á dos leguas de Barcelona. Hallóse dentro 
de ella una escritura 6 ptíblica instrumento , del óual se ha 
sacado gran parte de la relación que va aqui escrita. Hallá- 
ronse asimismo los venerables huesos del santo monge duque 
y rey Pedro Urcéolo, muy sólidos, firmes y enteros después 
de CÍoo y más altos que había muerto. Sobre este tiímulo y 
en la sobre haz de él , el abad D. Pedro de Puigmari y Funes, 
que después fué canciller y obispo de Gelsona , mandé escribir 
un epitafio con letras maytbculas que dice y reza dé la mane- 
ra que sigue. 

Hie jacet serenissimus et religiosmimm Petras Urcéolo 
Dux Venetice et Rex DcUmacice ac CroacicCi qui soeculipom• 
pis una cum abhate Guarino et beato Romualdo et Mari'^ 
no ejus instructore ac Joanne Gaudencio , ad presens hoc cce* 
nobium venit ubi hahitum suscepitvitceque sanctitate mira- 
culis ut narrat historia ejus claras. Obdormivit in Domino 
die XII aprilis armo Domini dcccclxxxfii. 



\ \ 



LIBIO ziv. CAP. xxrvé 187 

Conforme á esta cuenta que coando entr<$ en la digniikd 
ducal la dejó por el hábito de monge benito , es claro que lo 
había sido en San Miguel de Goxán por espacio de once afíos, 
pues tantos van desde los 976 hasta este de 987 on que murió* 
Y aunque no esté canonizado ni beatificado con célebre apro- 
bación, todavía se tiene en grande veneración, como á siervo 
de Dios manifestándose tal eon sus inauditas penitencias y 
milagros grandes que ha obrado Dios por su intercesión y mé* 
ritos* 

Llámale el Bergomense monge Gamaldulense por haber si* 
do discípulo de San Romualdo ; pero yo hago á ambos mon- 
ges benitos y siíbditos del venerable abad Guarino del monas- 
terio de San Miguel de Goxán, eo el cuaj fueron moradores 
y Uicéolo tomó el hábito , profesó y murió santamente ; y San 
Romnaldo estuvo allí algunos ados , después de los coales se vol- 
vió háeia su tierra con lieeneía de so abad Guarino en la oca- 
sión que digimos arriba. De io cual no poca gloría redunda al 
monasterio de San Miguel de Goxán y á todo el Principado, ha- 
ber tenido por alumno á «n Santo que tanto provecho ha he- 
cho V hace en la Iglesia de Dios como al sagrado orden que fun- 
dó de la Gamáldula , y grande honra y gloria es esta del sa- 
grado Orden del gran Patriarca San Benito haber tenido tal hi* 
jo como San Romualdo^ . : 

CAPÍTULO XXV. 

De la paz que se gozaba en Cataluña par estos tiempos , y 
dotación que hizo nuestro ínclito conde Borrell al monas-- 
ferio de San Lorenzo del Monte de algunos alodios y ^- 
ñorios suyos propios» 

P- • . 

asóse el atfo 973 como los demás , y entróse eo el síguien^i ¡^^ ^^. 
te de 974 de Gristo Sefior nuestro con tanta quietud y sosie- 
go , que se echaba bien de ver el temor y pasmo que hablan 
recibido los moros viendo fortificados y pertrechados los cas- 
tillos de sus fronteras. De que ellos rabiaran tenia nues- 
tro Goode sumo gozo , alegría grande y mucho contento , pues 
veia i|ae con esta paa temporal tenia quietud y tiempo para 
loar y glorificar al Seííor , y darle de sus bienes alguna parte- 
cilla èn muestra de haberlos recibido de sus manos , y en se- 
fial de agradecimiento ; y como el mismo dice , tenia lugar de 
dotar á la Iglesia en «redención de algunas fragilidades huma- 
nas de qoe se sentía gravado y cargado , si bien que compunr 
^do y apesarado. Dotó^ pues nuestro Conde el monasterio de 
baota M«ria , San Miguel y San Lorenzo del Monte sito so- 



l88 CR($NICA UNIYKIAL S8 CaàLVfiks 

bre la àntrgua Egára ( hoy Tarrasa ) con modms y groéiMia fen« 
tas, de alodios y sefloríos que habia comprado á Valballo, 
Lofredo y Fidela , sobre ciertas casas y tierras , campos secos y 
de regadío, bosques, huertos, jardines, viftedos y otros dere-' 
chos y pertinencias que estaban in Cómitatu Minoris^ in ter-' 
mino Nespul¿e^ en el condado de Manresa y en el ténním^ 
de Nespla, Nispera* 

Firmó carta de donación de todo lo dicho á 9 de julio del 
aíio 19 del rey Lothario , que corresponde al de 974 de Gristx» 
nuestro Sedor. Vi ésta carta , entre otras que tengo en ntt po» 
der trasladadas de sus originales del 'archivo de Helna , en ui> 
libro de Puñau notario piíblico de ta yilla de Perpàfan^ Y re-^ 
fiero esto, no tanto para ostentar la liberalidad cristiana de 
nuestro preclarísimo conde Borrell (pues no era cosa nueva ei 
ser nuestros Príncipes agradecidos á Dio» y muy liberales con 
las iglesias y templos á donde se reverencia y glorifica so san« 
to nombre y su Davina Magestad) cuanto por aquellas palabras 
en que señalando el lugar á donde estaban los alodios- quo do» 
naba á las dichas iglesias, enseíia y dice como la ciudad 4b 
Manresa por estos tiempos tenia Conde y era tierra condal. ¥^ 
paraque se entienda que cuando se citó este lugar, i propósito 
y ocasión de los Condes sobrenumerarios , fué verdad lo que se 
dijo allá , y se volverá á tocar en la vida del conde Ramon Be- 
renguer el viejo^ 

X mas adelante también , cuando veamos al infonte Miroit 
hermano del conde Borrell de Barcelona con título de conde de 
Manresa , sepamos que no se fundó é ínstitujó entonces este 
título de conde de Manresa para el Infante, sino que otros le 
hablan tenido en tiempos pasados y antes que él , aunque eí 
tiempo cierto no le sepamos ; porque el núsme tiempo nos ha 
encubierto los nombres de sus antecesores y los años cpie po- 
seyeron aquel condado. 

CAPÍTULO XXVI- 

De como en el condado de ürgel y palle de Andorra kubo 
un monasterio bajo la inoocacion del Santo mártir Sa^ 
fumino ; y del insigne y Santo abad Amelio que ie go^ 
bernó en esta circunferencia de tiempo. ^ 

Afio 9^4» V enido se me ha entre las manos cierta memoria de ua 

monasterio de San Saturnino sito en la^valle de Andorra y en 
el obispado de Urgel , donde y en el cual florecia. con muestras 
^ gran santidad y virtud un insigne* varón y abad llamado 
Amelio ; y así no puedo dejar esto sepultado en la tierra del 



LIBRO XIT. CAP. XXVI. l8^ 

olvido como lo está el príncipio y origen de esta santa casa, 
sino es que se atribuya al Santo mártir Audaldo 6 Eudaldo, 
en la circunferencia de los atíos del Señor de 45^ 9 como apun- 
tamos en el capítulo 16 del libro sesto, donde tuvimos pre- 
sunciones de esto y de que se hubiese conservado hasta estos 
tiempos ; en los cuales el olor y fragancia que de algunos atfos 
atrás se habia ido estendiendo y dilatando , creció con las vir- 
tudes y resplandecientes rayos de la regular observancia del in- 
signe abad Amelio que entonces vivia en aquel santo monas- 
terio» Y tanta fué la fragancia, olor y suavidad que se derr 
ramo por la tierra toda, jle las virtudes y santidad de Abad 
j monges de aquel jardin que el cuidadoso jardinero Dios 
nuestro Seüor habia plantado y regado con sus divinas graciaa 
y &vores, que movidos tos ánimos de los Príncipes y Sefiore» 
^e la tierra , determinaron benefícar y dotar grande y ricamen^ 
te aquel santuario y paraíso de deleites espirituales, paraque 
mí dotado y enriquecido con bienes temporales, pudiesen aque-r 
Uos santos monges vacar en la oración y darse á todp ejercicio 
espiriutal , y á la predicación del santo Evangelio y salvación 
de las almas de aquellos montañeses. Quien entre * estos Prín- 
cipes y Señores se sedald por bíenechor de este santo monaa- 
-terio fué el preclarísimo conde fiorreil de Barcelona , á cuyas 
manos había de haber venido el señorío y marquesado de ra- 
llas por que tenia el condado de Urgel por suyo como se ha 
visto. Este Conde junto eon Wifredo se primo hermano , ha* 
liándose presentes en una junta dentro la ciudad de Barceló* 
na el 30 de julio del año 19 del rey Lotbario que correspoo* 
de al de 974 del Salvador , los obispos Guisado de Urgel , Fru* 
gifer 6 Fructuoso que era godo y compatriota del príncipe 6u«- 
dallo asimismo godo ( Señor muy hacendado , rico y principal 
€ñ todas aquellas montañas ) que se hallé también en esta jun- 
ta ; determinaron dar , como (te £scto dieron , grandes alodios, 
rentas y ricas posesiones al sobredicho monasterio y á su ve- 
nerable abad Amelio y monges que habitaban en él. Particu- 
larmente le dieron todas las iglesias de San Saturnino de Cas- 
tell Lordano , y Santa María de Isauna que estaba destruida 
por los moros , con todos sus términos , diezmos y rentas cua-* 
íesquiera que de tiempos atrás y hasta entonces se hallasen en 
los líltimos términos y fines de la marca UrgeKtana. 

Mas, la iglesia át San Vicente de Fuenclara, que habia 
sido monasterio , en el territorio y campo de Isauna , que de 
tiempos antiguos se hallaba haber sido , con sus altares y títu- 
los, en los líltimos términos y fines de la marca (cuya signi- 
ficación se ha declarado en su propio lugar )• Y paraque cons* 
te mas claramente todo lo dicho , me pareció poner aquí el mis- 



190 CRÓNICA UNITKRIAL DB CATALoSa. 

mo auto 6 piíblico instromento , porque tiene algunas cosas de 
mucha coosideracion y dignas de toda advertencia 9 el cual re- 
za así: 
d 'bL* ^r*^ ^^^ Bar relias Comes et marchio 9 seu Guifredus cansan^ 
na. ArmaHo S^^^^^ meus , TÍOS simul ifi unum súb invioíabili Dei fide 
de i(M con- ejusque sacra confidencia hanc donationem Domino Deo eli^ 
dea de Bar- gimus focere sonctoque suo martiri Saturnine qui est siius 
pelona. Saco ,>j Comitatu ürgelitonense , non longe distante oh eadem se- 
'^' de Sonetee Maria juxta amnem sicuti et facimus. Donamos 
namque prompto animo cul cosnobium pretibata , et ad Ame• 
lio abbate et fratribus ibi commorantibus vel qui postea fu^ 
tari erunt ecclesias qui ab antiquo tempore erant fundatas 
et sacris altaribus titulatas in extremis ultimas finium mar^ 
cas in loco vociato Castrum Lordono vel in civitate Isauna 

?^u<e est destrueta á sarracenis , et ecclesias qui ibi sunt , ^e/* 
icet in Castro Lordano^ vel in civitate Jam dicta quam in 
earum confinia vel in eorum omnium pertinencia qui in pre^ 
senti sunf oonstr actas vel ad futura construendas \ quarum 
prima in ejus Castro Lordano Sancti Saturnini est nuncu* 
pata ecclesia. Alia Sancta Maria est nuncupata in ipsa 
civitate de Isona qua est destrueta: alia Sancti Vicentii 
qui fuit^ monasterium in capite jam dicta valle juxta fon^ 
tem qua dicunt Clara. Has prefatas ecclesias concedimus 
et donamus ad prelibatum coenobium cum eorum à laudi^ 
hus et possesionibus ac universis adquisitionibus cum illa• 
rum decimis et primitiis seu oblationibus fidelium vivorum 
atque defunctorum ab integre , et de nos dominicaturas la• 
borationes presentes et futuras ipsas decimas concedimus ad 
ipsam ecctesiam Sancta Maria integriter. Similiter faci• 
mus et de laborationes de ipsos spiculatores ac autos qui 
^ custodiant vel custodierint ipsum castrum i ponimUs termi* 
nos ad ipsas ecclesias jam dictas qua invocamus à parte 
orientis in sumitate de ipsa rocca quo vocant de Drop 9 et 
sic vadit per sumitatem de ipsa serra 9 usque in ipso collo 
de Tolo^ et sie descendit per istam aquam aui discurrit 
ante Tolo et vadit usque in Perafita et ascendit per ipsum 
rivum de Abilio usque in collum de Abilia^ et usque in 
alium de Spina. Quantum ista afrontationes includunt sic ^ 
concedimus ad mowsterium Sancti Saturnini prelibato vel * 
ad Abbates et moñacos presentes et futuros ut faciant per 
prisiones ubicumque voluerint nec potuerint longe lateque 
per diversa loca 9 hermis solitudinis : edijicent ecclesias for 
ciont munificentiis in congruis 9 et locis adducant laboratores 
qui ipsas hereditates reducant ad cultum. Et in ipsis muni^ 
jicmtfis habitent et edijicent ibi et emant de ipsis possessió^ 



LIBRO XIV. CAP. XXVÍ0 10 X 

nibüs quantum íllis Deus dederit et possibile eis fuerit. Et 
de ipsis per prisi'onibus qui jam ibidem factas habent vel 
futura facture sunt seu de acquisitionibus eorum ipsas dé- 
cimas qu<e inde exierint concedimus et donamus ea omnia 
ad pretiosum martirem Satuminum et de nostro jure in eis 
cmtrahimus possessíonem simul cum exiis et regresiis earum. 
Diòselemas adelante licencia para hacer aprensiones y con* 

Ïuistas por toda la ribera de la Noguera , entendiéndolo de la 
^allaresa. Qae aunque se han ¥Ísto grandes hechos de armas 
de poderosos cristianos por a({uella ribera y en tierras de Pa- 
llas, todavía entreverando y mudándose la fortuna como sue- 
le en las cosas de la guerra , lo que ayer se ganaba hoy se 
perdia , y era menester hoy de es^rzarse en la cobranza, rro* 
sigue pues el auto de la donación diciendo asi : Ítem damus 
mariachi jam dicti ut faciant aprissiones ad ipsam ripam 
de Nogaria in locum quem vocant calzina in ipso plano an^^ 
te Poaium de Puitgcertoso in locum que vocant Calzina et 
ante Pòdium de Porta et in ipsam aquam quce descendit 
de ipsis montibus decem pariatas ad uno et decem ad alio^ 
Finalmente quiso el Conde que levantasen con nuevo edí« 
ficio la iglesia de Santa María ( entendiéndolo de la át Isona) 
asignándole para su conservación los diezmos etc. De donde pa- 
rece pudo tomar principio la época de la restauración de la 
población de Isona. Reserváronse empero en todo y por todo 
el poder en so mano y ta fidelidad debida á sus personas , hi- 
jos y decendientes para siempre , poniendo al monasterio , bie« 
nes y personas bajo sn protección y amparo Real. Las pala* 
bras de la escritura rezan asir 

Et construant ecclesiam in honore Sancta Maride et ip-- 
sa ecdesia habeat decimas et primicias et oblationes de ip^ 
sa Perafita et usque ad flamen Nogaria et usque in flumen 
Gaveto et super ipsos montes de &lcina. Hoc tamen sit sub 
manu et jidelitate mea jiliorumque nostrorum et potestas nos-- 
tro. Hanc donationem , et prenominato monasterio et cuneta 
qiue ad monasterium pertinent vel pertinere debent sub de^ 
fensione et gubematione nostra servetur per cuneta témpora^ 
Facta hujus donationis in Barchinone civitate die tertia Ka- 
lendas augusti armo décimo nono regnante Lothario rege. Si 

Xuis contra hanc cartam donationis voluerit dirrumpere non 
oc valeat faceré sed componat in duplo et cum Datan et 
Abironportionem-accipiat. Signum Borrellus comes et mar^ 
chio. Fuisadus episcopus. Vifredus. Prugifer presul. Sig^ 
num Marchaldus. Signum Evadallus Princeps Cotorum. Sig- 
num Arnaldus. Signum Sonterus. Bonifilius Presbiter qui 
hoc rogatus scripsit. 



192 aÓHKA UNITKSflAL M CArAtuiÍA. 

Esta donación se baila archivada en el Real archivo de Bar- 
celona. £1 Wifredo que en elia está nombrado, dice el maes- 
tro Diago , que era el hijo del conde Oliva Cahreta , que co« 
mo veremos en otro capítulo después de los dias de su padre 
sucedid en los condados de fiesalií y Gerdaífa , y debe de ser 
así, pues este era primo segundo del conde Borrell á quien por 
estQ tiempo no le sabemos ni hallamos otro deudo ni pariente 
que tuviese este nombre. Y de otra carta y escritura del mis* 
Armario de mo archivo se sacan dos cosas, la primera que permaneció este 

a'^^ii*' ^86 ^^ °^^o**t®ri^ d^ San Saturnino por lo menos hasta el afio looj^ 
'La segunda que en aquel propio atío fué su bienechor el con- 
de Armengaudo 6 Ermengol de Urgel , como veremos en la es- 
critura que sigue y es la carta de donación de ciertos censos 
y otras rentas que le pertenecian en la valle de Aran , aunque 
no de todos, sino déla mitad, aunque de las paradas le hizo 
donación de todas por entero; todo lo cual dice Ermengaudo 
que lo da en limosna , y redención de sus culpas y pecados. Y 
cierto que consideradas las razones de este piíblico instrumen- 
to y carta de donación , es para alabar á Dios , ver la pie-; 
dad cristiana que resplandecia en los fervorosísimos y piadosísi- 
mos pechos de aquellos preclarísimos Príncipes; y se pone aquí 
dicha escritura paraque á todos conste lo que digo^y se ani* 
men los Señores y Príncipes á hacer otro tanto con tal ejem^ 
pío. Dice así. 

Ego Ermengaudus gratia Dei Comes et marehio , mag- 
num nobis et satis lieitum esse videtur domum Domini nos- 
iri edificare ubique ; et de rebus nostris honoraré atque con^ 
cederé audiente me predicationem Sanctorum Patrum , quia 
eléníosina a morte liberat animam , cognoscente me peccati 
macula onustum compunctus divina pietate ut pius et mi• 
sericors sit Dominas in peccatis meis : propterea placuit in 
(mimis meis et placet ut carta donationis fecissem sicut et fa-^ 
ció ad domum Sancti Saturnini coenobii qui est situs in co^ 
mitatu Urgello super flumen Balería^ idest sensum de va^ 
lie Añórense ipsa medietate ab omni integritate^ et ipsas 
meas paratas ab integro totas; et habet afrontat iones valle 
Armorra de oriente in comitatu Cerdaniense , et de meridie 
in rivo Nigro , de parte vero occidentis in comitatu Pala-' 
riense , et de parte autem circi in termino de Savartensi*^ 
Quantum istus afrontationes includunt etc. sic dono ad do^ 
mum Sancti Saturnini servientes secaré et liberé etc. facta 
est ista carta donationis idus junii anno undécimo regnante 
Rodoberto rege Sigi^num Ermengaudus Comes. Sigl^num 
Miro. Fadaldus , Vuillus , Durawius , Dagamundus , Boni-^ 
filias , Altamirius , Vitardus , Clemares , Agericus levita et 
monachus qui rogatus scripsit. 



LOftO ZIV. CAP. XZVI. 193 

Vuelvo ahora al corso de mí historia y á lo qne dijo el 
Mtro. Diago en el lugar libro y capítulo citados , á saber : qne 
la ciudad de Isauna , de la cual hace memoria la primera es- 
critura de las dos que habernos referido en este mismo capí- 
tulo , es la villa que hoy llamamos Guisona ; mas con perdón 
de Su Paternidad entiendo que recibid engaño ]j grande 9 pues 
no es sino la misma ciudad de Isona en el marquesado de 
Pallas , de la cual hablamos en el libro cuarto capítulos 23 y 
24 d^ c^^ nuestra Crónica. Fundo mi pensamento no solo en 
la similitud y etimologia del vocablo, mas también en que, 
como se tocó en el capítulo 34 del mismo libro cuarto , una 
fué la ciudad de Isona y otra la villa de Guisona , Gesona 6 Gí- 
sona , que todos estos nombres ha tenido en varios y diversos 
tiempos. La primera (como ya se vé de la escritura auténtica 
aqui referida que es la llamada Isauna 6 Isona ) siempre fué la 
misma de Pallas 6 de Orcau de quien hicimos memoria en di« 
chos capítulos 23 y 24* Mas la segunda situada en la Sagarra, 
distante siete grandes leguas de los límites de Pallas , conocida 
hoy por Guisona; se puede decir que está casi en medio de 
Cataluña la nueva , 6 por lo menos en un rincón de la Sagarra, 
y no en los últimos términos y fines de la Marca cual dice la 
donación que estaba Isauna y vemos á Isona en las partes de 
Pallas, líltima parte de las de Cataluña que confína con las 
tierras de Ribagorza y aun con las de la corona de Francia. 

Mas , que la ciudad de bona , conforme á esta escritura , no 
dista del castillo de Lordán sino muy poco , pues está sobre los 
montes que dividen la conca de Orcau de los Pallaresos , quedan- 
do Isauna á las vertientes hacia el mediodía que caen sobre Orcau, 
y subiendo el monte arriba en la cumbre algun cuarto de legua 
aobre Isauna está el castillo de Lordan ; pero en todo el contornea 
de Guisona ni en todo el pais de Sagarra (región en que está 
sita Guisona) no se halla ni jamas ha habido castillo que se haya 
llamado Lordan , ni apellido ni casa que se le parezca en el nom- 
bre y que le cuadre. A mas de esto Isona aun por estos tiempos 
muestra haber sido destruida de los moros como lo dice la escri- 
tura , y Guisona no fué destruida, sino conquistada de los moros y 
recobrada de eJlos por el santo obispo Armengol como veremos ade- 
ante. Y finalmente en el mismo parage de Isona junto á Goniolo 
entre Benavente y Monmagaste , Tallat y fiuada , se hallan algu- 
nos fundamentos y paredes caldas , vestigios que quedaron de las 
ruinas del castillo Lordano ó de Lorda t, antiguo y calificado so- 
lar de la noble familia de los Lordats, bien conocida en Cataluña 
asi por los trofeos y blancas cruces en campo colorado de sus 
antiguas adargas que cuelga en la capilla del priorato de las vír- 
genes en el claustro de la cated[ral de Barcelona , como por otras 

TOMO IV. 25 



194 CRÓNICA UNIVIRSAL DI CATALUitA. 

mil causas que se veráo en el discurso de nuestras historias ca- 
talanas. 

Ocasiónanos esta escritura haber de tratar del monasterio de 
San Vicente de Fonclara sito en el principio de la valle de. 
Andorra ; mas como no hayan venido á mis manos papeles que 
traten del tiempo de su feliz estado, me tengo de contentar 
con esta memoria y señales de que en tiempos pasados hubiese 
habido monasterio de este título y vocación , sin saber de que 
hábito 6 religión ; pero certificado de lo que dígimos en el libro 
séptimo , de que en Cataluña habia nonasterios y monges am-. 
tiguamente cuando los moros entraron , y aun por ventura du-> 
raron algunos años. Mas no caeré en las sospechas del autor, 
arriba referido imaginando , que el monasterio de Fonclara fuese 
el mismo Bielarense 6 de valle Clara que fundó el santo abad 
Juan 9 del cual hicimos larga mención en el capítulo 72 del li* 
bro sesto , y esto por las razones que alli tengo apuntadas ; asi 
callo por no caer en el vicio de repetición, que hartas veces 
enfada. Advierto no obstante que de la letra de esta escritura se 
saca bien claramente, que el monasterio de san Vicente sito junto^ 
á Fuenclara estaba edificado in capite jam clict¿e valle en el 
cabo de la dicha valle, y no en la ciudad de Isauna como dijo^ 
el P. Mtro. Diago , que no sé de donde lo sacó ; y respondido 
á lo que dicho autor pretendía sacar de esta escritura, advirto 
en ella la magnificencia y liberalidad con que se hizo la dona- 
ción al monasterio de san Saturnino , las grandes muestras de 
sus aumentos, repoblación de la tierra y acrecentamiento del 
culto divino, ponderando singularísimamente las palabras de 
ipsos speculatores ac cusios qui custodiunt et custodierunt ip^ 
$um castrum. De las cuales parece que ya el castillo Lordat 
6 de Lordan se iba reparando y fortificando , pues habia en él. 
atalayas , postas y centinelas. Los diezmos de ellos 6 de sus tra-* 
bajos se daban al monasterio ; de donde parece tomar principio 
la redifícacion el dicho castillo Lordano. 

Finalmente en esta escritura son también de advertir aque- 
llas palabras, et faciant per aprisiones ubicumque voluerint et 
potuerint , longe , lateque per diversa loca herema edificentj . 
ecclesias faciant , munificentiis et coquestis locis. Sacamos de 
estas palabras que tuvieron facultad y licencia xie hacer apren-* 
sienes donde quiera que quisiesen, y estenderse á cualesquier 
lugares hiermos , edificar pueblos é iglesias en lugares altos y 
fuertes, pertrechados y convenientes. Haciendo pues memoria 
de lo dicho sobre el privilegio de Ludovico Pío en el capítulo 
primero del libro décimo , á saber , que estas palabras entienden 
por hiermos las tierras ocupadas por loa moros , y sabido que 
las aprisiones son las conquistas porque con ellas se apropiaban 



LIBRO XIV. CAP. XXvi. I95 

los hkrmos , esto es , las tierras no sujetas á la ley evangélica; 
y presupuesto lo que está dicho en declaración del mismo pri* 
vilegio de Luís , que semejantes aprisiones no se podían hacer 
sin licencia del principe , y no ignorando lo que se saca del Usage 
de Barcelona que empieza Rochs , donde se ve que las iglesias 
solían ser edificadas en lugares eminentes y altos ^ y no sin li« 
cencía del Principe ; bien se entenderá de ahí que estas pala* 
bras importasen para el monasterio ^ espresa licencia de poder 
hacer guerra á los moros para quitarles las tierras, y de reducirá- 
las al poder de cristianos , y edificar iglesias en lugares altos y 
Kardados y presidiados de gentes de guerra que las defendiesen, 
i donde se colige y puede conocer claramente la confianza 
que se hacía de estos religiosos monges 9 el poder y fuerzas que 
tenia el monasterio , y la solicitud y cuidado de aumentar y 
acrecentar el culto de su Divina Magestad y de sus santos , y 
que de nuevo se poblase la tierra de gente catòlica y fiel. Prue- 
ban y especifican este sentimiento y este líltimo fin 9 aquellas pa« 
labras de la misma escritura donde se lee la facultad que para 
esto se dio á los mismos monges: Et adducant laboratores 
qui ipsas heremitates reducant nd culturam , et in ¿psis mu^ 
nificentis hahitent , et edificent ibi , et emant de ipsis posses• 
sionibus quantum illis Deus dederit et posible eisfuerit etc. 
Con lo que se sigue y prueba lo que pretendemos. 

CAPÍTULO xvn. 

De como el Conde Borrell trasladó las monjas de nuestra Se" 
ñora de Monserrate al Real monasterio de San Pedro de 
las Paellas de Barcelona ^ y en el de Monserrate puso mon^ 
ges benitos del monasterio de Ripoll. 

Òi bien se consideran los hechos del ínclito conde Borrell ARo ^^4. 
de Barcelona se verá claramente , que los mas de ellos fueron 
en aumento de la religión, y en desplegar banderas para juú* 
tar y formar escuadras de guerreros eclesiásticos y religiosos , y 
presidios para defensa y conservación de los fieles y predica- 
ción del Santo Evangelio entre los paganos. No habrá duda en 
esto de si se leyeren los capítulos que van discurriendo por los 
afios de su vida y gobierno , y particularmente si se atiende á 
lo que comunmente se dice y escriben de él , que sacando las 
monjas del monasterio de nuestra Señora de Monserrate y pa- 
sándolas á el de San Pedro de las Puellas de Barcelona , puso 
monges benitos en lugar de ellas en el mismo monasterio que 
dejaron. Era el conde 9 á lo que se echa de ver por sus obras, 
hombre de valor y pecho 9 y por otra parte de grande pruden- 



196 CR^NIA ÜKnmtBÀ& Dl CATALüifA. 

eia 7 qne olia de lejos lo por venir. Viendo pnes qae estaba 
lleno el país de moros , vasallos en apariencia pero enemigos 
en realidad , qoe aonqne al presente tuviesen quietad podia acon- 
tecer lo qne cada día sucede entre gentes de diferente y estrafia 
ley asaber , que se trocasen los tiempos ; y atendiendo asimbmo, 
que la soledad en que moraban las las religiosas de aquella santa 
casa tenian sus personas espuestas á peligro grande de perder sa 
honor y castidad : para que el rigor de los bárbaros en ningún 
tiempo tuviese ocasión de afrentar á las religiosas consagradas 
á Dios y esposas de Cristo , causando confusión y vergüenza á 
los cristianos , y ocasionando risas á los infieles ; añadiendo tam- 
bién á lo dicho, que habiendo crecido y aumentado la devo- 
ción á la milagrosa Imagen de nuestra Señora por las muchas 
misericordias , portentos y milagros que Dios obraba en aquel 
santuario por los merecimientos de su santísima Madre 9 ya que 
habia de concurrir en aquel lugar muchedumbre de peregrinos 
de todas naciones y de los naturales de este Principado y que 
por consiguiente las religiosas no bastarían á dar el debido hos- 
pedage á tanta multitud , ni les era esto decente ni bien visto; 
determinó el Conde , con autoridad de Sede apostólica , sacarlas 
de alli y establecerlas en lugar mas seguro cerca de poblado. 
Poniéndolo pues en ejecución y efecto , las bajó al Real monaste- 
rio de san redro de las Puellas , que muchos arios antes habia 
edificado y fundado el rey Ludovico rio bien cerquita de esta cía- 
dad de Barcelona , al tiempo que acabó de echar á los moros que 
reinaban en ella. Ambos monasterios eran y son hoy del sa- 
grado orden de gran Patriarca San Benito, y asi fué faeil la 
mudanza y acoger á las que profesaban la misma regla y ves- 
tían un mismo hábito , mayormente siendo verdad como se ha 
dicho , que para Monserrate al tiempo de su fundación y fueron 
llevadas alli algunas religiosas de este monasterio de san Pedro 
de las Puellas de Barcelona. 

De esto se echa de ver claramente cuan engañados andan 
los que piensan , que de las monjas que bajaron de Monserrata 
hayan tenido principio las de san Pedro de las Puellas de esta 
ciudad. Cuanto y mas que se sabe, que 31 arios antes que ba- 
jasen las de Monserrate , se consagró la iglesia de san Pedro da 
las Puellas de Barcelona á 16 del mes de julio del ario 945 
y 19 del reino de Ludovico Pió, siendo obispo de Barcelona 
Yoilara que fué el que la amsagró. Tampoco puedo dejar de 
advertir otro engaño que recibieron ciertos autores forasteros 
(aunque doctos) que afirman , que al bajar las monjas de Monser- 
rate las pusieron en no sé que monasterio que ellos dicen había 
entonces en la montaña de Monjuique, siendo verdad que no 
fueron puestas en otra casa que en esta de san Pedro de las 



LIBRO xiv. CAP. jxnu 197 

Paellas. Debites de nacer este engaño por no distirignir la re^ 
ligion qae profesaban , el hábito que llevaban , los tiempos , ni 
ann saber los puestos de las casas de que hablaban ; pues por 
ao atender i esto se perdieron y se pierden muchos cuerdos 
que encontrando con la similitud de un nombre y no distin^ 
guiendo los sugetos, forman por ejemplo un caballo con cara de 
nombre que otro adorna con plumas, otro le pone uñas de 
águila , y huvo alguno que le pintó con pies de sátiro ; de lo 
que resultó un monstruo tan espantoso y horrendo como el Ra* 
bino de nuestro mal logrado autor de la Centuria. 

Ha padecido mucho por esto nuestro principado de Cata- 
luña , pues en lugar de esperar algun bien de aquel autor , que 
pensó que hacia un grande sacrificio á su patria , la dejó llena 
de gigantes , caballeros andantes , encantamientos , y desa- 
foradas batatallas en que morían mas hombres en un dia que 
no parieron todas las mugeres en lo años; y por mi vida I si 
yo me hallara nombrado entre las noblezas de aquel libro pen- 
sara que me satirizaba. Basta : que es razón me recoja y vuel- 
va al hilo de mi historia diciendo , que les nació á aquellos doctos 
la causa de su engaño de haber nallado en las faldas de la 
montaña de Moijuique , entre el monte y la ciudad , bien cerca 
de 400 años después de este en que corre el curso de las his- 
torias , otro monasterio de monjas de san Pedro , aunque bien 
diferentes en la profesión 9 hábito , invocación de sus patrones, 
tiempo y puesto. Porque este de las Pnellas , desde de su fun- 
dación fué de la religión del Patriarca san Benito y de voca- 
ción del santo Principe de los apóstoles ; y esotro fue del orden 
de santo Domingo ó de Predicadores , y á vocación de san Pedro 
Mártir , cuyos PP. ó Religiosos no nacieron hasta centenares de 
años después que las monjas de Monserrate bajaron á san Pedro 
de las Puellas. Este monasterio estuvo siempre muy firme en el 
lugar y puesto que le vemos : mas esotro estuvo en mas puestos 
de los que le halló el maestro Diago ; porque en el año 135 1 se 
empezó á fabricar bien junto á la puerta de la ciudad que hoy 
llamamos de Junqueras; pero después en el de 1354 fueron saca- 
das las monjas de este lugar y llevadas cerca la casa de los Temp- 
larios que hoy llamamos el palacio de la condesa (que lo fué de 
Palamós, hoy marques de los Velez , por ser herederos de la Sra. 
D? María Requesens que casó de segundas nupcias con el conde 
de Benavente). Tres años después, en el de 1357, las llevaron 
de alli á cierta casa donde estan hoy las atarazanas , á lo llano 
quien deciende de Monjuique por esta parte de levante : y desde 
allí, en el año 1371 (por ciertas ocasiones que se referirán á su 
tiempo) las mudaron á la campaña del monasterio del Carmen 
donde hoy está la calle del hospital general de Santa Cruz, entre 



xgS CRÓNICA ÜNITBlSAZf DI CkTÁhuSA. 

aquella santa casa y esotra iglesia nueva del monaslerio de re- 
ligiosas de Jerosalen que son de la orden de santa Clara. Fi« 
nalmente se trasladaron al monasterio de Montesion, que estí 
en la plaza de santa Ana , el año 1423* De manera que del mo- 
nasterio que se empeeò á fabricar el año X357) quieren sacar ar- 
gumento para cuasi 500 años adelante, y sentar estas señoras 
religiosas de Monserrate en puesto que por entonces , ni 400 
años después se imaginaba : A mas de ser verdad macisa y clara 
la que aquí tengo dicha , la hallo en un Dietario escrito de 
mano por el discreto Miguel Faldell notario publico de esta ciu- 
dad de Barcelona que tengo en mi poder* Y asi no hay para- 
que gastar mas tiempo en esto , sino pasar por la común y ver-* 
dadera opinión, 6 mas bien ciencia cierta, de que las religio- 
sas que bajaron de Monsertate fueron trasladadas al monas- 
terio de san Pedro de las Fuellas^ 

Trasladadas las monjas de Monserrate , pasaron á vivir i aquel 
santuario monges del monasterio de Ripoll , y en adelante y por 
muchos años fué priorato siíbdito y dependiente del Abad de 
aquel monasterio y hasta los 11 de marzo del año 1410 en el 
cual el papa Benedicto XXIII (que antes se habia llamado D. 
Pedro de Luna) para honrar aquella digna y celestial morada^ 
la condecor<$ con título y dignidad AbaciaL Vivieron estos 
monges en la regla y estatutos de los demás claustrales de este 
Principado hasta el año de 1493 ^^ ^^ '^ católicos reyes 
D. Fernando y Doña Isabel reformando aquel monasterio y agre- 
gándolo á la congregación de Valladolid , pusieron en él reli- 
giosos observantes del mismo hábito del gran P. san Benito; 
y por cierto que aunque la intención de aquellos santos reyes 
fué recta santa y buena, que la casa mejord de cada día en 
muchas cosas, haciéndose célebre por el orbe todo; con todo 
han nacido tantos rumores y pasiones entre las dos naciones^ 
mejor provincias , que hartas veces han dado bien que entender 
y muchos disgustos á los reyes católicos y á sus ministros , como 
sabemos los que vivimos; de lo cual ya digimos algo hablando 
de la casa de Monserrate , y se dirá mas á su tiempo y samn^ 
si hasta allí pudiere llegar la vida para dar cumplimiento al 
deseo y no dejar cosa de lo que toca á nuestra historia» 

En este mismo año bailo, que el conde Borrell entendió 
muy de propósito en el reparo y aumento del monasterio de 
santa Maria de Ripoll. Favorecieron y ayudaron esta santa obra 
los condes Oliva de Gerdaña y Ermengarda su muger , los cua« 
les en este año de 976 , que fué el 2 1 del reinado de Lotario, 
dieron muchos alodios , grandes posesiones y rentas á aquella 
casa , y particularmente el que habia sido del vizconde Wifredo 
llamado Folchete , y que el rey lo habia dado á los dos en ciertas 



LIBRO ZIY« CAP. XXII. JQQ 

ocasionen qoe yo no he podido hallar. Basta qne se lea así en las 
escrituras de las limosnas del mismo monasterio , como lo afir-* 
man Garibay y Diago. 

CAPÍTULO xxvm. 

De l(é segunda renovación y consagración de la iglesia de san 
Miguel de Coxan hecha por los dos hermanos Oliva conde de 
Cerdaña y Mirón de Gerona , y un catálogo de los Abades^ 
que tuvo desde esta segunda redificacion. 

vJiaando traté en el año 940 de la renovación y dedicación ^go p^j, 
del templo de san Germán , y de la mudanza de su vocación en 
la de san Miguel de Coxan hecha por el venerable abad Ponce y 
á gastos del serenísimo conde Seniofredo de Barcelona el a fio del 
Salvador 953 , apunté de paso que aquella suntuosa obra se abra- 
só á ocasión de un grande incendio , y que totalmente y desde las 
zanjas y cimientos se hubo de comenzar la fábrica ; por lo que 
tuvo necesidad de dedicarse y consagrarse de nuevo. Luego que 
fué acabada la fabrica (que durd los 9 d 10 años que discurrieron, 
desde el año de 967 en que murid el conde Seniofredo hasta el 
de 976) los hermanos de Seniofredo, Oliva y Mirón dedicaron 
y consagraron la nueva fábrica y templo en la forma y manera 
contenida en las escrituras que se hallan en el archivo del mis- 
mo monasterio dentro del libro verde en ojas 5 y 10 , la líltí- 
ma de las cuales ( porque hace al caso para la inteligencia de las 
materias que se tratan en otros capítulos) la referiré aqui en 
fracmentos á la letra ; empieza así. 

Postquam Salvator ect.^ y luego hace una gran digresión 
representando la división de los Apóstoles por las provincias del 
mundo cuando iueron á predicar el santo Evangelio ; decsiende 
luego á lo particular 9 y repite todo lo que está dicho en el capi- 
tulo 26 del libro tercero de esta Crònica , y concluye diciendo^ 
Princeps quondam Seniofredus Divino eflatu inspirante inter 
costeros specialiter elegit quemdam ccenohiolum in honorem 
Domini et invocationem atmi oc beatissimi Archangeli Mi^ 
chaelis in valle Confluentana in locurri quem Coxanum duditm 
voluit vocitare vetustas situm ; et licet exili fabrica construc^ 
tum^ grazis tamen fecit illum. non mediocrem* Monachis 
etiam undecumque collectis Abbatem juxta moram regui ce ibi 
constituït atque sublimavit ^ cujusmorigeris múnachi fámula^ 
rentur obsequiis. lilis quoque absentibus lòcavit ibi Abbatem 
^gregium nomine Guarinum , qui ceu ut sidus lucidum affatim 
vibrare satagit cosmum* Prelibata igitur ecclesia sancti Mi^ 
chaelis prius angusto fdbricata fuerat machina giro quo neque 



200 aiÍNICA UNIVnflAL 1>M CATALfrifA. 

tune poterat plebs veneranda capi. Sed borne rei consultum , ef 
prcesentis habetur vita subsidium et ceterme remunerationis 
spectare cernitur prcemium. Ob id ergo idem Princeps , cum 
conniventia sui propii Pontificis c<eterorumque Episcoporum^ 
Abbatum , clericorum , pleliumque fidelium colligens consi^ 
lium ut quia prcèfata ecclesiola in loco congruo in honorem 
Beati Michaelis Arcangdi honorabile construeret templum. 
Sed ñeque augusta prius sid^traxit fana idem Princeps vel 
Abbas ; sed assidue in prisco peragens ceremonia templo , do^ 
nec ritè sequens consummaretur opus. Abbate quoque mona-- 
chisque cum adminiculo eidem Principi asidue incepto jam 
opus dissuadentibus fatali casu ab hac vita idem Princeps 
substractus , percepturus dignum operis sui fructum migravit 
ad Cristum. Cujus Omnipotens suís non reddat debitum culpis; 
sed per interventum predicti Archan^li eluat probra omnipo- 
tens Pater^ et vita crimina tollat. Succeserunt igitur (ahora 
entra nuestro prop($sito) huic sui duo carissimi fratres , qui 
prompti amore ,pio cceptum jam opus pro utpotuere adjuvare 
satagerunt. Abbas quoque monachique cum auxilio supradic- 
torum Principum in nujusce opere assidue laborantibus cum 
opitulatione Dei omnipotentis perducunt captum opus ad diem 
cumpletionis* Solerti igitur cura etc. 

áíendo abad Guarino , en consideración de los siete dones del 
Espíritu Santo , llamados y reunidos siete obispos que fueron Sa- 
fler de Helna (como á diocesano) Mirón de Gerona (hermano 
del difunto Seniofredo y de Oliva, y uno de los que instaron la fá- 
brica y rediñcacion ) Preyca de Osona ( hoy Vique ) Wifredo de 
Urgel , Isolo de Tolosa , Bernardo de Goserans , y Opieio Franco 
de Garcaaona ; dedicaron y consagraron aquellos siete altares que 
bajo la nueva fábrica se habían eregido y levantado. Halláronse 
presentes el mismoeonde Oliva y su muger Ermengarda, y con la 
presencia y buen ejemplo de tales Principes fué la solemnidad y 
fiesta espiritual y corporalmente bien regocijada el dia del mismo 
Arcángel san Miguel de setiembre, que contamos 29 del mes, 
en el aíto del Salvador de 976 tercer dia de las calendas de oc* 
tabre , como parece de la data y feeha de dicha escritura y auto 
de la consagración ; y dejando á parte el computo de la trabea- 
GÍon que dicha escritura lleva , por haber sido declarado en otra 
ocasión que cosa sea trabeacíon y su concepto digo , que si alguno 
reparare en que la iglesia de san Miguel de Gozan era ya con- 
sagrada ab antiquo desde el tiempo de so primer fundador el 
conde Seniofredo de buena memoria j porque ahora se habia de 
volver á consagrar? Responderé, que porque esta fué en esen- 
cia renovación total del templo 6 nuevo edificio. El templo una 
vez consagrado , bien sé que ao tiene necesidad de reiterar la con- 



»• 



LIBRO XIT. €AP« 7CXVIÏ1. 201 

Mgracion ecsistiendo el mismo saelo y paredes, pues la consagra- 
ción no se reitera ; pero se reconcilia cuando por algan caso está 
poloto , cuando por fuego é inundación perecieron las paredes , 6 
de un suelo se muda i otro , y singularísimamente cuando el fue* 
go lo abrasa todo, pues entonces hay necesidad de nueva consagra- 
ción. Y asi, en esta segunda jornada de los siete obispos juntados 
por orden del conde Oliva , como el templo tuvo ensencia fué 
preciso consagración , así por él como por las aras de los siete al- 
tares que de nuevo se levantaron y erigieron. La consagración se 
hace con oleo santo , esto es , crisma , y la reconciliación con es- 

Eersorio é hisopo de agua bendita, vino y ceniza: y una y otra 
an de ser echas por mano de Obispo consagrado y no de cualquier 
otro sacerdote. Y esto es en suma el epílogo de todo el título, De 
consacratione ecclesia seu altar is ^ quedando con esto suelta la 
dificultad, de como siendo una vez consagrada una iglesia 6 tem- 
plo puede y debe ser de nuevo consagrado y dedicado. 

Concluido esto, como los adotes del monasterio necesitaban re- 
novarse 6 confirmarse con el beneplácito Real, entendió el conde 
Oliva dar cabo á esto , y para alcanzar el consentimiento del 
sey Lothario qpe entonces empezaba á. reinar por muerte de su 
padre Luis Trasmarino , se valid del medio y patrocinio de la 
reina Gerberga madre del mismo Lothario , que cual otra Bet- 
81^ puesta delante de su hijo Salomon, alcanzé cuanto pedia 
j obtuvo buen despacho, con patente dada en el palacio de Uom- 
pendio cinco dias antes de los idus de febrero atío cuarto del rey- 
Bo de este rey Lothario , el cual se halla hoy día continuado en: 
el citado libro verde del archivo del mismo monasterio en hojas 
diez y nueve. 

Iiallo que de este tiempo en adelante fueron bienechores de 
esta santa iglesia y monasterio, no solamente los sobredichos con- 
de y condesa sino otros muchos ; la primera es la condesa Er- 
mengardis muger del conde Oliva, que dos dias antes de las ca- 
leodas de marzo del atío primero del reinado de Hugo Gapeto, 
que corresponde al de 978 del Salvador, le dio junto con su ma- 
rido ciertos alodios sitos en Rosellon, notados en el archivo del so** 
hte dicho monasterio y grande libro verde en ojas 49 211 yii7« 

£1 conde Guillelmo, su muger Estefania y sus tres hijos Ber- 
nardo , Suder y Ramon le dieron ciertos alodios sitos en el con* 
dado de Pallas y villa de Casanovas, doce dias antes de las calen*^ 
das de julio del año 33 del rey Roberto, que corresponde al de 
1029 düel Salvador. 

Amelio, barón de Asoy , le did un alodio sito en Pallas, á 

los 18 de las calendas de abril en el aüo 23 del rey Felipe de 

Francia que corresponde al de 108^ del Salvador. Atto Barón de 

Jan, doa diaa antes de las^ealendas de. junio del alto 18 del rey Fb- 

TOMO FU. 26 



tos OLÓmCA ÜNnriRIAL DB CATAItCiAa. 

lipe 1088 del Seítor^ dio al monasterio la tercera parte de lá vílta 
de Ametf en el condado de Palias. £1 conde Arnaldo Mirón y 
íbu muger Oria, ofrecieron y dieron una quinta 6 casa de labran- 
za sita en el castillo de Alescoar, por el mes de noviembre del 
año 1 147 del Salvador , reinando D. Ramon Berenger conde de 
Barcelona et Princeps Aragonice et in Superarbi et Ripacurcia. 
Gerardo vizconde (sin decir de donde) dio un vasallo sojro ea 
el castillo de Agnaris para que fuese hombre propio^ de los que 
el derecho llama adscriptos^ del monasterio; fué hecha carta de 
esto cinco dias antes de las calendas de agosto del aáo 1131 
del Salvador. 

£1 conde Ramon Berenger de Barcelona , Besalii y Cerdada^ 
did al abad Gregorio y al monasterio, el manso Juan, 6 ona casa 
al cabo de la puente de Villafranca de Gouflente, en el ado do 
Gristo 1 133 y 28 del rey Luis el Crasa. 

gatXlogo de los abades 

De quienes he pedida hallar memoria que la fu&ran de este 
monasterio después de la segunda renovación y consagración 
del templo hecha en tiempo del venerable y sarda Abad 
Guarina. 

IVi uerto Guaríno 6 Garino le sucedió en el o6cio y digoi^ 
dad de abad de San Miguel de Goxán Gaufiredo, en el aíto g^t 
del Salvador que fué el cuarto del reinado de Hugo Capeta. Goun 
cambié 6 permuté este Abad ciertos alodios por otras propteda* 
des con un nombre llamado Bernardo; y pienso por la senaejanza 
del nombre y vecindad de ios tiempos, que sea este el propio Wi- 
fredo é Gaufredo el que catorce dias antes de las calendas de agosto 
del año segundo del rey Roberto y 998 del Salvador, cooeambi<( 
ciertas propiedades del aioni»terio con otras de Gausberto y Jo* 
sáa su muger: y cuatro dias antes de los idus de abril del aíío oe* 
tavo del mismo Rey y 1004 del Salvador, hizo otro trueque ¿con* 
cambio con Seníofredo presbítero. 

- Oliva, primero de los que hubo de este nombre, fué Abad 
en el a<fo veinte y cuatro del rey Roberto que corresponde al 
de veinte sobre mil ; y no se halla de él otra momoria sino que 
filé juntamente Obispo de Viqoe de Ausona. Consta por un auto 
de donación que hizo al monasterio el levita Garin, y por otro de 
un trueque le hicieron la vizcondesa Adaltrudes con su hi^ Senío- 
fredo y sil muger Guisla , en el aíío veinte y siete del rey Rp* 
bérto y 1023 de Cristo. 

Gaufredo segundo en el atfo 1050 fué Abad, y trocé eoa 
Oliva déla villa de Bula del condado de Rosellon, ciertas pro^ 
¡Hedados, á los catorce dias antes de las calendas del mea de julio* 



tmo iiv. CAP. ixvim.^ -303 

Gereberto, padeeiò algunas invasiones por obra del conde Ar* 
naldo y de su hijo del mismo nombre en la villa de Casanoves, y 
arrepentidos después le pidieron perdón y le hicieron enmienda 
i los catorce dias antes de las calendas del mes de noviembre 
del aíiodiesy siete del rey Felipe de Francia, que corresponde 
el de 1077 del Salvador Jesucristo* 

Pedro Guillen trocó con Hugo Bernardo cierto alodio que te- 
nia en el territorio de Bula por otro que estaba sito enGluyanas, 
cinco dias antes de las calendas de mayo año treinta y siete del 
rey FeKpe primero de Francia , correspondiendo al de 1087 del 
Salvador; y en el siguiente que contaron iotí8, dos dias antes de 
los idus de diciembre, di<$ al Barón Bernardo y á su muger Gar*- 
wndis el alodio de Espluga en el condado del Pallas. 

Oliva, á quien el papa Sergio cuarto de los de este nombre, 
que según Illescas entró en el pontificado en la circumferència del 
año 1009 del Salvador viviendo hasta el de 1012, confimó to- 
das las dotes que el conde Seniofredo habia hecho á su monasterio. 

Mír ó Mirón recibió de Bicuanto Oli vano y de su muger una 
casa y huerto sito en Teloja de Rosellon, cuatro dias antes de los 
idus de agosto del año dies y siete del rey Henrique que em- 
pareja con el de 1048 de Crísto« 

Gariberto fundó la iglesia y monasterio de Rfques que fnó 
filiación de esta casa, de quien t^ataró mas estensamente en el 
año de 1073 del Salvador. 

Oliva, hallo que en el año 11 18 de Cristo y en el veinte, j 
dos del rey Roberto, hizo cierto concambio con un hombre lla- 
mado Otón, ocho dias antes de las nonas de abril 

Gregorio, primero de los que hubo en aquel monasterio , he 
hallado que en el año segundo del rey Luis (^aso que correspon-* 
de á los III X del Señor, recibió á Pedro Dunato por monge, de- 
dicando su cuerpo al servicio de Dios y una quinta ó masía al 
monasterio, dos dias antes de los idus de abril. 

De Bernardo se hallan memorias en el citado libro verde; la 
primera de cierto empeño de algunos, honores de Baile hecho ptir 
precio de una libra de plata de Perpiñan en el año tercero de Luis 
Craso\ que Corresponde al de toi2 de Cristo; la segunda en una 
sentencia que el obispo Pedro de Helna dio á su favor en el oc- 
tavo año del mismo rey Luis que vino á ser el de 11 17 del Se- 
Hor; y la tercera de una restitución de la mitad de cierta here- 
dad ó borda que le hicieron Bernardo Barbuto y Ramon Guillen 
en el año 11 18 de Cristo. 

A Gregorio segundo, el papa Inocencio segundo en la indi'» 
cion octava y año segundo de su pontificado iiAO del Salvador, le 
tonfirmó todas las dotes de su monasterio y len¡2oesento de acu* 
dir á los sínodos diocesanos, con privilegio de recibir á los mon- 



L 



204 CRÓNICA mnvnSAL DM CATALlrffA. 

ges y á los Abades por eleecion. T del año i i^s se halla memoria 
en cierta donación qoe hizo á Pedro Ramon de algunas propias 
dades sitas en el condado de Rosellon y tierra de Villabeson, en 
las calendas de febrero. De este se halla , qne fué juntamente 
abad de Gozan y arzobispo de Tarragona. En el catálogo de los 
arzobispos que anda impreso en el volumen de las constituciones 
provinciales que mandó compilar el arzobispo Loazes , se halla 
memoria de un arzobispo Gregorio sin decir el tiempo cierto; 
pero en el de la compilación del arzobispo Teres está puesto con 

Írecision del tiempo en el cual recibid el palio enviado del papa 
lUcio segundo con bula despachada en San Juan de Letran el aáo 
del Seíior de ii44; y en efecto me consta que aquel arzobispo 
fué este Gregorio que juntamente fue abad y arzobispo de Tar- 
ragona, por cuanto en el citado libro verde de este monasterio de 
San Miguel de Goxán hallo dos escrituras que lo afirman, dicien- 
do la primera: Ego Mager dono corpus meum Soneto Michaeli 
Coxanen. Et domno Greaorio archiepiscopo Tarraconen. et 
Abbati Coxanensium ad faciendum monachum etc. Data Ka- 
lendas decembris armo séptimo regnante Lotario Rege (qoe 
era el joven. ) £n la otra se halla, que Guillelmo Guattes hizo 
semejante entrada , nombrando también á éste abad y arzobispo 
de Tarragona. ^ 

Horten recibid de mano de Pedro Jacobo una borda 6 here« 
dad sita en Villabasons, cuatro días antes de los idos de abrü 
año 1 148. 

, Gaufredo en el año de 1 149 se concerté con Arnaldo de Ga^ 
tellnou , en los idus de enero año doceno del rey Luis de Francia, 
siendo testigos de estos conciertos el vizconde Gausberto y su hijo 
Guillelmo, con espresa firma del conde Ramon ; vivid poco. 

losafredo , se halla que le hicieron cierta difinicion Arnaldo 
Beltran y Clara su muger en las nonas de abril del año Ii49 ^ 
Cristo nuestro Señor y doceno del rey Luis jdven. 

Austen, á los diez y siete de diciembre del de 11 57 hizo cierto 
contrato con Guillelmo de^Vernét , y en marzo siguiente díd á 
Juan Arnaldo una grande viña en feudo. 

Gregorio tercero, en el año 11 60 del Señor, veinte y siete 
del rey Luis el jdven, cinco dias antes de los idus de agosto, hi- 
zo ciertas conveniencias con Martin Decré; y en el de 1 161 de 
Cristo, veinte y cuatro de Luis, Ermengardís de Orle, ocho dias 
antes de las calendas de mayo, le did cierto honor: y en el si- 

g líente año, once dias antes de las calendas de abril , Pedro de 
ría l6 asignd un alodio para mientras viviese. 
Arberto, era Abad en el año 11 63 en tiempo del rey Luis el 
joven año veinte y seis de su reinado , pues dos dias antes de los 
idus de Agosto dKÍ algunos alodios á Arnaldo Gerardo. 



LIBRO Xiy. CAP. XXIII. 205 

Gregorio cuarto, dos días antes de las calendas de agosto año 
del Seífor 1165 que era veinte y ocho del rey Luis el joven, re- 
cibid en monge á un hijo de Berenguer Geraldo del logar de 
Torrella en el condado de Rosellon. 

Alberto segundo, el año 11 75, catorce dias antes de las calen- 
das de agosto, recibió una viña de Bernardo Fama vis , y en el año 
1 177 dio un ferraginal á Bernardo de Fontavi y á su mugar. 

A Bernardo, el rey D. Alonso de Aragón hallándose en I*^'^^¿ ^•"^ 
villa de Perpiñan, cinco dias antes de las calendas de abril del año n^ ^ ^¿^^J 
1 181, le dio licencia para edificar un fuerte ò fortaleza en sumo^foh 114. 
nasterio ; y creo sea sin duda la grande torre que allí hay 
con su puerta levadiza en la casa abacial de dicho monasterio. 

Amaldo era Abad en el año 1192, pues el mismo rey D. 
Alonso, en el mes de junio hallándose en Perpiñan, le did las 
teas que se sacaban en los montes de Villafranca de Gonflente. 

Pedro, en el año 1209 encomendó al abad de Bañólas cierta 
iglesia de Santa María sita junto á la ciudad de Tolosa. 

Prosigue el catálogo usque hodie etc. 

£n este monasterio de oan Miguel de Goxán hovo en tiem- 
pos pasados Sórores , monjas , 6 Deodatas que vivían según la 
regla del gran Patriarca San Benito, pues hallo que lo fué cierta 
muger llamada Rosa que se dedicó y dio su cuerpo á Dios y 
á San Miguel de Goxán in scmctimonialem^ traiendo en dote ana 
viña sita en el condado de Pallas y villa de Ladros, el año 1153. 

Otra muger llamada Sancha se dedicó y dio asimismo en so/ic* 
timonialem al mismo monasterio de San Miguel, trayendo en dote 
una viña sita en el condado de Pallas en el territorio y parroquia 
de San Ramon de Auquet, año 11 53 del Señor veinte y seis del 
rey Luis Q-aso^ veinte y seis dias antes de las calendas de jolio. 
Otra muger llamada Ermengardis, estando con entera salud, hizo 
su testamento trece dias antes de las calendas de octubre del año 
veinte y nueve del rey Felipe de Francia diciendo, que en Saa 
Miguel de Goxán quería ser devota et ibi plangere mea peccata 
y allí llorar sus pecados. Ya está dicho también en otros lugares, 
que en muchos monasterios de la orden de San Benito hubo co- 
ros dtíplices, como lo vemos en el Real monasterio de San Pedro 
de las Fuellas de Barcelona, y en el Real de nuestra Señora de Pe* 
tralbes de la orden de Santa Glara que fundó Doña Elisenda de 
Moneada tercera muger que fué del rey D. Jayme el segundo 
llamado el pacifico y justiciero. 

Para concluir con el monasterio de San Miguel de Goxáa 
quedan que decir y advertir algunas cosas dignas de ser sabidas, 
y son las que iré diciendo por remate de este capítulo. 

Primeramente digo , que su Abadía es de grande calidad por 
aer esenta , é inmediata á la Santa Sede Aapostólica , nulíim 



206 CRÍ$NICA UNIVKSflAL M CATALlrffA. 

Diòcesis'^ tiene territorio y distrito por sí, donde egeree jarisdi-^ 
cíon quasi episcopalem^ parochialem^ et parochías et paro• 
chianos: hahet ecclesias pleno Jure subiectas cumjure visitan- 
di (que son diez j ocho) j provehe por concurso los curatos 6 
rectorías de ellas , sin otros muchos beneficios que llamamos 
simples. Habet jus congresandi sinodum et deputandi exami^ 
natores sinodales^ como se hace de cuatro cientos ailos á esta par- 
te. En fin puede todo aquello que puede el Obispo en su obis* 
Eado , escepto ordenar de orden sacro , ni puede el obispo dé 
[eltfa ni otro alguno exercere pontificalia sine licentia en el 
territorio no concediéndolo el Abad ; y puede este llamar i cual- 
quier Obispo católico para que confirme, y dé órdenes sagrados en 
su distrito á los que vinieron con licencias de sus Ordinarios, üs^ 
la mitra y báculo pastoral , y en los autos antiguos se llama Re* 
Terendísimo. 

Tiene la jurisdicion civil y criminal en treinta y una villas 6 lu« 
gares , y pasan de dos mil vasallos los que tiene , y tiénela tan 
grande por habérsela dado los emperadores y reyes de Francia 
y los serenísimos condes de Barcelona y los de Rosellon y G^^r* 
dada; y así fueron siempre tan absolutos los Abades de esta casa 
que no reconocen seífores ó superiores , ni feudo alguno al Rey 
nuestro seífor. Solo le prestan homenage por los castillos qué 
tienen sus tierras, y algunos caballeros reconocen al Abad co^ 
mo setfor feudatario. Tiene también la regalía 6 privilegio par- 
ticular de conocer de los caballeros que moran en sus tierras, y 
de los hombres Reales que delinquieron en su distrito y en los 
caminos Reales. Es sefior de muchos castillos , y en particular 
del de Ría casa y solar antiguo del cual han salido los sere- 
nísimos condes de Barcelona como lo dicen las historias antiguas 
y modernas de Cataluíía. Así lo dice y confirma el rey D. Pedro 
en un privilegio que concedió al Baile de la villa de Ría, en cu- 
yo castillo nombra y pone dicho Abad alcaide que de ordinario 
i5s caballero , y hoy lo es D. Juan Terreros y Galindez. Es señor 
asimismo de una villa ó lugar en Francia llamada Masubi con 
toda jurisdicion y rentas, y juntamente es patrón del curato ó 
rectoría de dicho lugar: dá limosna todos los dias á cuantos po- 
bres acuden allá, sin otras generales que se dan el jueves Santo 
y el dia de San Miguel, en pan, vino, carne y pescado i cuan- 
tos vienen aunque sean mil, y á mas de esto paga las raciones 
ó salarios que importan mil y quinientos escudos. Tiene de ren^ 
ta el Abad dos mil ducados. £1 monasterio tiene doce beneficios 
Q preladuras que valen de renta entre todas dOá mil quinientos 
escudos, y algunas de ellas tienen lugares con toda jurisdicion, 
tal como el camirero , el sacristán mayor, y el paborde de Fillols. 
üia esto tiene renta por la fabrica , mrsas y anivesrios, de soertò 



o 



Lmo xiT. CAP. zxm. S07 

qae entre la Abadía y el monasterio tendrán ocho mil escudos 
da renta. 

Es asimismo el Abad setfor de las minas 6 minerales de oro, 

Elata, hierro y otros metales , aguas y ríos , con poder de prohi- 
ir el pescar truchas (que las hay muy buenas) y otros peces 
en aquellas riberas. 

En la sacristía de la iglesia de este convento hay mucha pla- 
ta (que escede á muchas catedrales) y en particular hay una co- 
pa dorada muy grande y muy buena del emperador Garlos Mag^ 
no^ esmaltada ricamente, y una bola de cristal dentro de un ca- 
lis antiguo, Id ciiál puesta sobre los ojos cura y sana de cualquier 
accidente que en ellos se padezca, aviva y aclara la vibta; y así 
acuden allí muchos enfermos, teniéndose por tradición de núes- 
tros antiguos que la triíjo el serenísimo y santísimo Duque de Ve- 
necia y rey de Dalmácia el Santo Pedro Urcéolo á cuyos mereci- 
mientos se atribuye el milagro sobredicho , y no al cristal. 

Las reliquias que se guardan y conservan en dicha sacristía 
son notables y muchas , y no las nombraré por no cansar y en^ 
fadar á los lectores ; pero hay de ellas un grande arancel y lis- 
ta escrita en pergamino y clavado en una tabla junto ai altar de 
nuestra Señora de la misma iglesia donde las podrá ver y leer 
Mando quisiere el curioso. 

CAPÍTULO XXIX. 

Ve la fidndacion del monasterio de Santa María de Serrateix 
hecha por el conde Oliva y por su hermano Mirón conde 
y obispo de Gerona. 

xliStevan Garibay que es uno de los buenos que han pues- ¡^g ^•-^ 
to mano en escribir, aunque breve y compendiosamente, de 
todos los reinos de Espafia dice , que al conde Borrell de 
Barcelona le nació un hyo varón en el año de Cristo de 977, 
y que éste fué llamado Ramon Borrell el cual después de los 
dias de su padre le sucedió en los Estados. Mas engañóse, y mu- 
cho en cuanto al año del nacimiento, pues vimos á éste Prín- 
cipe no solamente nacido, pero ya de tal edad que entraba en 
las ligas y alianzas que con otros señores y príncipes firmó su 
padre en el año 973 ; y así tres años antes de este en que en- 
tramos. T pues esto consta tan claramente, no quiero entre- 
tenerme en probarlo, pues bastará á los lectores para salir de 
tal engaño lo dicho, pasándome á dar otro desengaño al P. 
maestro lepes doctísimo en todas letras y eruditísimo indagador 
de las historias de su orden benedictina , el cual dijo : Que el 
emperador Garlos Magno, de gloriosísima memoria, fundó el mo« 



2o8 CíLÓmCA VmVMMAL DB CATALÜÍffAji 

oasterio de Santa Maria de Serrateix el ado 788 á tiempo que 
ganó á Gerona y en que. andaba por este principado de Catala- 
na echando á los moros de ella. Pero á la verdad no fué sino 
fundación de los condes Oliva y de su hermano Mirón, hecha 
en este ado de 977 como el mismo autor sin acordarse de lo 
que tenia dicho, ni haber caido en la cuenta dice haberlo leído 
en el venerable P. Domènech que lo escribió en la centuria quin- 
ta refiriéndolo á este mismo año de 977. A mas de que pare- 
cerá su engaño y mi verdad , por la escritura y auto pdblíco 
de la dotación y fundación de dicha iglesia, que reza de la ma- 
nera que se sigue. 

Scripturarum series declarat ut quicumque vult cetemum 
evadere supplicium , de rebus istis transitoriis viam salutis 
aterrue sibi pr^eparet , imde ingredi valeat in eterna taher-^ 
nacula. Idcirco invenimus in libro Judicum de donationibus 
regia potestat is , qu<e in quibuscumque personis sive in Eccle^ 
siis largiuntur sive collatce sunt seu donaire , in eorum jure 
et potestate persistant in quorum nomine eas potestas deaerit 
aut contulerit , ea videlicet ratione quòd ita hujusmodi resa-- 
lis munificentia collatio attributa , in nomine ejus qui noc 
promeruit transfusa permaneat , et quicquid de hoc faceré vel 
iudicare voluerit^potestatem in ómnibus habeat quia in eodem 
scriptum est libro quòd res donata , si in prasenti traditce 
sunt^ nullo modo repetantur à donatore. Ob hoc igitur in 
Dei nomine ego Olibane gratia Dei Comes et Domini Miro- 
nis Episcopi fr atris consideravimus. . . .peccatorum nostro 
rum^ et pertimescimus poenas inferni^ et sic volumus des- 
picere terrena et amare caelestia ; et sic venit in (mimis nostris 
et elegit nobis expontanea bona voluntas ut scriptnram dona- 
tionis faciamus ad domum Sancta Maria virginis qua est 
fundata in comitatu Bergitano in loco qui nuncupatur serra 
de Taxo. Igitur nos suprascripti volumus notum fieri et mani• 
festare ómnibus hominibus de supradicta Ecclesia vel cceno- 
bio^ qua est sita in comitatu Bergitano infra términos de 
ipso nostro dominio quem habemus in ipsa terra de Taxo^ 
qualiter primus extitit auctor et fundator et adificator eius- 
dem loci veraciter et fidel iter nota facimus vobis prasentibM 
et futuris , nobilibus atque mediocribus quòd primum fuit 
per revelationem filii Dei et ejus Domina genitricis Maria^ 
qua demonstravit se sibi suum proprium oratorium. Nos 
autem suprascripti quando audivimus et vidimus adifica• 
re ibi Ecclesiam à domno Proilane monacho cum aliis suis 
fratribus^ id est^ Godemarus Presbiter et monachus , et 
Armaptirus Presbiter et monachus^ et Ildesindus monachus^ 
et Lodoici monachus j et Ausalpni moriaclMS^ et Signi f redi 



tmío xiv* CAP. XXX. 209 

Tnonachus^ ego 01 iba Comes et domrms Mironas Episcopus frater 
meus qiuesivimus consilium a domno Vuisadq Episcapo sedis 
Urgelitarue ; et per adjutorium Dei et nostrum et consilium 
domni Vuisadi Episcopi construximus ibi monasterium cíd 
habitandum monachos in honorem sancta Mari¿e ; et elegimus 
ibi Abbatem et patronum domnum Froylanem Abbatem , qui 
priUs fuit monachus et fundator de prcedicta Ecclesia. Do* 
namus nos suprascripti , ego Olibane et Mirone Episcopus fra^ 
ter meus ad supradicta sancta Maria sive ad ipsa Ecclesia 
qu^ est fundata in ipsa serra de Texo et ad Froylane Abbat^ 
et ad suos monachos ibi habitantes et ad omnes Abbates et 
monachos qui habitant in hunc locum , et post transitum de 
ipsis qui mdie habitant ibi , ipsa nostra parrochia de serra 
de Texo^ qua est in nostro dominio^ tota ad integrum cum 
4uis terminis et qffrontationibus et introitibus et exitibus ea- 
rum , cum decimis et primitiis , et tota omnia , et tascas , et 
defunctionibus , et totum censum qui inde debet exire , et om^ 
nes plantas cum ipsis bestiis , cum silvis , garricis , pascáis^ 
aquis^ aquarum fonies et torrentes , et aquas ad molendinos ex 
ómnibus partibus cunctisque locis ubi potest homo edificare 
molendina ad opus soneto Marico , sive in Chadernario et in 
ómnibus aquis qwe sunt in comitatu Bergitano. Et tota om- 
nia qu<e ullus Comes debet habere in suo honore , et nos ha^ 
bemus in ipso nostro dominio , totum donamus sonetee Maria 
et domno jProylane Abbate et suis monachis ibi cum eo com* 
morantibus , sine ulla retent ione quam ibi nos faciamus^ 
exceptam ipsam electionem dé ómnibus Abbatibus qui post 
ipsumfuturi advenerint^ non sit facta sine consensu et cornil Í0 
nostro et de nostris successor ibus et de Episcopo sedis vid 
ürgellensis et de Monachis ibi habitantibus : et de illorum 
congregatione eligatur ipse Abbas 9 si talem invenire possird 

qui fiat fidelis in hunc locum ; et de omibus hominibus 

fidem debet habere et tenere. Et si in hunc locum non poS'- 
sint invenire talem n ipsi monachi cum nobilibus viris Bergi^ 
tanis inquirant patronum ad alium coenobium qui fiat bonum 
contra.... et intra monachos ejusdem loci^ et eligant eum 
ap. con. Episcopum ürgellensem et Comités Bergitani. Et ipsi 
monachi qui modo sunt et qui futur i advenerint haheant vic* 
tum cotidianum^ id est^ libram pañis frumenti secundum 
regulam sancti Basilii et sancti Benedicti. Et ego Oliba Co^ 
mes et Mironi Episcopi frater meus donamus et concedimus 
ut cum duodecim monachis ad serviendum Deo omnipotenti 
et ejusdem Dei genitrici Marice , in cujus nomine hoc coeno- 
hium constituimus ^ habeant victum et vestitum secundUnn 
consuetudinem et regulam sancti Benedicti. Et propter indiy 
TOMO ru. 27 



210 CRÓNICA UltnntflAL DI catalüHa* 

gentiam hujus terra aut necessitatem leguminum vel olera 
€U4t alio guod casu^ unde vivere possint ^ donamm et consti^ 
tuimus ei$ edendi et recreandi quicquid habere poterunt in 
refectionem. Et de vino habeant omni tempore eandem men* 
suram quam modo constituimus. Et de lectonsm stnxmentis 
sicut modo eis concedimos^ ita habeant omni tempore sícut 
de illis continetur in regula sancti Benedictí^ Nos autem 
supraseripti ordinamus ataue constituimus cum Jussione et 
consenso domini Vuisadi Episcopi sedis sancta Maria ür* 
gellensis et cum consilio nobilibus viris terra hujus tam mag^ 
rus quam minimis ut ipsum coenobium sancta Maria pat 
major Ecclesia de toto Bergitano ad baptizandum et sepe- 
liendum omnes homines qui ibi se dedicant al illorum á&¿- 
tum ; aut quicquid donare voluerint de sua proprietate , jiant 
absoluti de ómnibus peccatis eorum ex parte Vei omnipoten• 
tis et sancti Petri et sancta Maria et de ómnibus sanetis et 
de me Vuisadi Episcopi et Mironi Episcopi et de successori• 
bus nostris. Et ipsum prascriptum ccmooium usque in finem 
seculi jiat liberum et jrancum et cum nimia libértate et cum 
suo proprio Abbate et de sua congregatione ^ sicut est scrip^ 
tum in regula sancti Benedictí. Et nos donatoresn ñeque Epis• 
copi , ñeque nullus Comes qui post nos futur i advenerint , non 
habeant licentiam mittere ipsum monasUrium ñeque sua ho- 
nore in nulla subjectione de nullo alio coenobio ñeque de 
radia Ecclesia. Et afrontat ipsa parochia de serra Tex cum 
ipsos boscos , omnia et in ómnibus qui dici vel nominar i pos- 
sint , hoc est à parte orientali ipso rivo de Tordell 9 qui dis- 
currit et sic ascendit in ipsas guardias 9 et sic descendit us- 

Ïue in alveum Enavelli. Et de meridie in termino castro de 
teral , in ipsa rupe quam dicunt Gond de Berga. A parte 
occidental i ad ipsa Parada sive in strata publica qua vadit 
de valle de Peres usque in Anavelles. Et à parte circii in 
ipsa strata Cardonesa , qua vadit per valle Constosa in Navel^ 
et ad ipsa , Messedella de Vuier. Dono ego Olibç^ Comes ad 
sancta Maria duos campos quos ibi habeo. Et habent affron- 
tationes de duas partes in ipso rivo 9 de tertia et de quarta 
partes in ipsa stirpe. Quantum pradicta affrontationes in- 
cludunt et retinent , sic donamus nos supradicti Domino Deo 
et sancta Maria et sancti Urbici martyris ipsa parochia 
jamdicta de toto ad integrum , quantum nos ibi habemus et 
habere debemus per ullasque voces , sicut et superiUs exara- 
tum^ pro remedium animas nostras et de genitorum nostro^ 
rum aomni Mironi Comitis et domna Ava Comitissa et de 
ómnibus parentibus nostris tam mort ui s quam vivis^ ut ve- 
niam delictorum nostrorum consequi mereamur à pio judice 



. LIBRO XÍV* CAP. XXiX. íttl 

Domino Deo nostro. Bt própter hanc causam ut nos neo nostrí 
parentes qui post nos futuri advenerint bene teneamus aut te-- 
neant huno locum in libértate et fortitudine contra. ... ad ho* 
norem sanctce Marice et monachos ibi deservientes y et non 
mittant in ipso comobio manum secularem neo malo ingenio^ 
et de ipsa electione de Abbatibus non accipiam nullum mu-^ 
nus , sed fiat recta , sicut Ecclesia Romana doeet. Et ipsa 
eleemosyna quam nos donamos^ illa et alia ijuce adjuvante 
Deo augmentare poterit , sancta Maria ñon toliant ñeque de* 
relinquant tollere à milla persona. Et nullus Comes ñeque 
Bpiscopus non sit ausus daré ipsum ccenobium per feudum ad 
nullum hominem. Si quis qui aliud tulerit de ista donationé 
s^prascripta sive de electione , qute à nulla causa simoniaca 
pertineat , ex parte Dei et sancti Petri et de ómnibus sanctis 
et de domhi f^uisadi Episcopi Urgellemis et de domni Mironi 
Episcopi et Abbatibus et monachis sive clericis qui sunt sub^ 
tus scripti in hac pagina^ ac pro jussione domni Olibani 
Comitis et donatorum sic fiat excommunicatus , et ab illa 
Ecclesia Dei et sancta communione extraneusque permaneat; 
et iste qui fecerit atque comenserit^ sive qui adjutor est ista 
excommunieatione transiré etfrangeré^ et si ausus fuerit nul* 
lus homo de nulla persona ista excommunieatione infringere^ 
in quadruplum faciat restituere ipse Comes qui fuerit de 
Bergitano^ et ipsa fraus et damnum quod inae exierit ad 
sancta Maria et ad monachos similiter restituant. Et si fa^ 
eere noluerint^ ipse Comes per ipsos qui fuer int in sUpra* 
dicta Ecclesia in potestate de religiosi Episcopi et clericis 
vel monachis ñat excommunicatus^ et pars non habeat nulla 
in consortio ilíorum ñeque de nobilibus Christianis et religió^ 
sis. Et ut ista largitio firma remaneat omni tempere et non 
sit disrupta. Acta sunt autem hcec omnia quce superihs di^ 
cuntur. . . . honestissima promulgaturi à mulo unquam morta^ 
lium infringenda. Pacta est à domno Olibane Comité etfratre 
suo Mironi Episcopi anno trabeationis Chrísti dcccclxxfjí. 
4era mxv. Indictione r. Idibus Octobris anno xxut. regnante 
Lauthario Francigeno Rege 9 apud nos autem imperante Do^ 
mino lesu Christo. 

Significa 6 manifiesta esta escritara, como en estos días en 
que vivían el conde Oliva (que ya lo era de fiesalií) 7 el seíier 
obispo y conde de Gerona Mirón so hermano , habían parecido 
ciertos monges llamados Frojlano, Godemaro y Ermemiro, que 
eran presbíteros 9 y otros que no lo eran llamados Ildesindo, 
Luis 9 Aosalono y Seniofredo los cuales por Divina inspiración, 
habiéndoselo revelado Jesucristo Señor nuestro con su benditísi- 
ma^ madre la Virgen Santa Jalaría , habían erigido so propio y 



fiía CRÓmck vntvERÈAh ds catalura. 

particular oratorío 6 monasterio en las sierras del Taxo , ( qne 
ahora llamamos Tex 9 entre las villas de Berga 7 Bagá ) del coor* 
dado de Berga: y que los dos hermanos Oliva y Mirón, ha»* 
hiendo oido por relaciones y visto por sos ojos la devoción y 
huen ejemplo de Froylano primer fundador de aquel monasterio^ 
considerada la gravedad y peso de sus propios pecados , cotejada 
su vida con la de los monges, temiendo las penas del infierno ^ 
y movidos y atrahidos con el buen ejemplo de aquellos religio-^ 
sos de dejar las cosas terrenas y trocarlas por las celestiales ; eli« 
gieron y tuvieron por hiea de dotar y enriquecer el nuevo con^ 
vento que estaha edificando Froylano. Para esto confirieron y tra^ 
taren con el obispo de Urgél Yuisado como á diocesano que 
era del distrito donde el convento habia de ser edificado , y cotk 
su parecer consejo v consentimiento , y mas con el favor de Dios^ 
iconstruyeron y edificaron el monasterio para perpetua habitacioa 
y morada de aquellos y otros monges que en adelante quisiesen 
servir en aquel lugar a su Divina Magestad y á la reina de loa 
Angeles Maria Señora nuestra á cuyo título y vocación la iglesia^ 
y monasterio se dedicaban. 

Hecho esto, confirmaron y pusieron por primer abad al 
mismo Froylano que había sido el fundador de la casa, y á la 
iglesia , al abad y á sus monges 9 y á todos los que en los veni-* 
deros tiempos morasen en ella , les dotaron con todos los trán- 
sitos 6 derechos de los difuntos de la parroquia de San Urbicio 
de Taxo que estaban en su poder y dominio , todos enteramenta 
con la misma parroquia y sus términos y confrontaciones , en* 
tradas y salidas, diezmos y primicias, tasas, firmas, censos ^ 
plantas , bosques , «selvas , garrigales , pastos , aguas , fuentes , 
torrentes y molinos donde quiera que por cualquier hombre fue- 
sen edificados así en el rio Gardenario como en todas las demás 
aguas de la tierra de Berga y su condado. Dieron y entregaron 
asimismo á la iglesia , abad y monges todos y cuantos derechos 
los pasados condes y los mismos dotadores hubiesen tenido 6 
podido tener en todo aquel distrito , 6 que les pudiese pertene- 
cer en la parroquia que les daban ; cuyos términos se estendian 
por la parte de oriente por el rio de Tordell así como discurre 
y sube á las Guardias y después baja á Enavell : por la parte da 
medio dia con el término del castillo Iteral y las peñas 6 rocas 
que son llamadas el Goud de Berga : á poniente con la estra^ 
da publica que guia desde Vall de Peres á Anavelles ; y por eso* 
tra parte del cierzo por la estrada Gardonesa que pasa por Vall 
Gonstosa á Navell y Vuier. Todo esto , con dos campos mas , sin 
otra reserva que el patronazgo y elección de abad , que para en 
adelante no pudiese ser hecha sin consentimiento y consejo de 
dichos condes y de sus sucesores y del obispo de Urgel , y que 



xnio XIV. CAP. atxix. S13 

fecayese en ano de los mísmoa monges hallando entre ellos per-» 
sona idónea y sofíciente para tal cargo y dignidad 9 y cu ando na, 
ordenaron que los monges con los nobles y ricos hombres de 
Berga le buscasen en otra parte y le eligiesen con aprobación 
y acuerdo del obispo de Urgel y del conde de Berga. 

Establecieron mas adelante , que los monges de este monas-* 
terio fuesen doce los cuales asi en la vivienda como en el ves- 
tir se arreglasen al instituto y regla del Patriarca San Benito, 
seíialándoles por ración y pitanza diaria una libra de pan con-» 
forme á la regla de iSan Benito , y dispensando que en falta de 
legumbres y hortalizas (i^üe por aquellos tiempos generalmente 
solia ser el sustento de los religiosos) pudiesen cazar (i) con redes 
aquello que pudiesen coger en las riberas y ríos para refacción 
de sus cuerpos que con tantas incomodidades y abstinencias mortifi-^ 
caban , y en que vivian entonces aquellos santos padres. De vino 
fué siempre liberal la santa regla para confortar los estómagos 
débiles y estragados por los flacos y desustanciados ïnanjares de 
que usaban; y así quisieron por esta razón, que no fuese solo 
la medida que está tasada y solia darse , y que asimismo tu-^ 
viesen sus casas en la forma y con el humilde estrado que la 
regla del gran Padre San Benito ha acostumbrado permitir» 
Y para ennoblecer y levantar á mayor honra y preeminencia 
aquel monasterio, con parecer y voluntad del obispo de Urgel 
Yuisado y de consentimiento de todos los nobles y ricos hom- 
bres de la tierra , acordaron erigir y ensalzar aquella iglesia de 
Santa Maria de Sierra de Tajeo sobre todas las demás para que 
fuese la mayor y la matríz de todo aquel condado , así en lo 
perteneciente á la administración del sacramento del santo bau* 
tismo , como en los derechos de sepultar en ellas. Otorgaron 
grandes Indulgencias y remisiones de pecados á los que eligie* 
sen sepultura en aquel santo lugar, dándole empero algo de su» 
propiedades y haberes, concediendo y otorgando finalmente al 
mismo convento grandes franquezas , libertades , esenciones é in- 
munidades* para que ningún juez ni otra potestad secular le 
inquietase y perturbase. 

Prohibióse al Abad y monges la enagenacion é infeudacion 
del convento, publicando y conminando escomunion contra los 
invasores y usurpadores de su hacienda , y corroborando la dona- 
ción con las penas y cláusulas contenidas en el referido instru* 
mento que fué hecho el año de la trabeacion de Cristo nuestra 
Sedor de 977 , Era 1015 , indicien quinta , y en las nonas del 
mes de octubre del año 22 del rey Lotbario de Francia; y rue- 
go al lector tenga bien en la memoria este calendario y cuenta^ 

(1) Parece que debe leerse pescar^ y acafo uno y otro* 



t_ 



2l4 CRÓNICA VmVÏÏUAh M CAVALUffl» 

por ser uno de los mas firmes y segaros clavos para sacar biea 
la de otras escrítaras qne no la tendrán tan a?erigaada como 
esta : la firmaron el obispo de Urgel Yoisado en primer lagar, 
7 luego Amelio Abad, el obispo Mirón, Aret levita, Adalbero 
abad, el conde Oliva, Wífredo, Dnrando, Pardo, y el presbí- 
tero Arnalfo que la habia escrito y refrendado. De manera qoe 
tenemos averiguado con esto, que oo fué Garlos Magno sino 
el conde Oliva y su hermano el obispo y conde de Gerona Mirón 
quienes fundaron este monasterio de Sta. María de Serrateix en 
este año 977 de Cristo. 

Y aqui se advierte otro descuido del P. maestro Tepes , pues 
siendo Ki fundación de Serrateix algunos dias anterior é la del 
monasterio de San Pedro de Besalrf la propone posterior, coas* 
tándonos aquí que Santa Maria de Serrateix se fundó en las no* 
nas de octubre , y San Pedro de BesaM por la fio del mes de 
noviembre , ocho dias antes de las calendas de diciembre como 
se verá en el capítulo siguiente. Bien que en este lugar tengo por 
escusado á aquel doctísimo varón , pues como él confiesa en di- 
ferentes partes , jamas vino á Gataluífa sino que se valió de las 
relaciones del P. Fr. Matías Oliver monge de nuestra Setfora 
de Monserrate, y en faltándole este regbtro no pudo hacer mií« 
sica concertada su órgano. Y así confeso él mismo , que el pa- 
dre Oliver con intento de ayudarle discurrió por algunos monas* 
teríos de los de su Orden de este Principado, y que le envió 
muchas relaciones , pero ninguna de este convento de que trata- 
mos, á falta de las cuales le fué forzoso recurrir á lo que el 
P. Domènech habia escrito á propósito de los santos Ebio , Ma* 
riño y Patrón. No culparé yo tampoco en esto al P. Oliver , 
porque habiéndome nuestro obispo de Barcelona (que entonce» 
era el limo, en sangre y virtud D. Juan de Moneada , que des- 
pués murió arzobispo de Tarragona ) comunicado su intento 
de visitar los monasterios , le dije que no saldria bien y perfec* 
lamente con el fin de su intento en lo que emprendía , vista 
la priesa y acceleracion que llevaba , porque habia de llegar á 
algunos conventos donde no estaban los Abades ó vacaban las 
Abadías que se hallaban en poder de secuestradores, y que 
no estando presentes los abades no le habían de abrir los ar- 
chivos los monges, y que habia de esperar sazón para volver 
otra vez á visitarlos; y en efecto halló su lima, ser verdad 
lo que yo le dige, y por tanto no pudo el P. Oliver ayudar ni 
Taler al P. Yepez; y así debió ser esta la causa de trocar y an-> 
teponer el orden de las fundaciones de estos dos monasterios* 
Pero volviendo por su orden al de Serrateix digo , que prosiguie* 
ron después de su fundación los monges con grande fervor la 
regular observancia á que por aquel insigne varón y Abad Froy* 



IMStO V7. CAF. IXlXé 2X5 

Jano estaban díeiplinados 9 crecitf la deTocion de los^ fieles , y 
aumentóse el poder de la casa con la liberalidad 9 dones y pre- 
seas con que la enriquecieron é ilustraron. 

Pero lo que mas ilustró y enriqueció de bienes espirituales y 
temporales esta santa casa 9 fué la finísima piedra imán de las 
reliquias de los benditos cuerpos de los santos mártires Yictor, 
Senon y Felícula virgen, que con celestial virtud atraían loa 
corazones de los hombres á la devoción 9 y de ahí á las mandas 
y limosnas con que vino á enriquecerse el monasterio. Llegaron, 
dice el P. Vicente Domènech , estos santos al convento mucho 
tiempo después de su fundación ; sin señalar ni decir de donde 
ó cuando 9 aun que se celebra allí su fiesta con gran solemni'^ 
dad, á los 14 de febrero 9 todos los afíos. De aqui infiero que 
que sean estos los mismos santos de quienes el martirologio 
romano hace comemoracion en este propio dia ; y porque ni aquí 
ni allí hallamos mas que decir de ellos, será forzoso pasar á 
inedia carrera por no dar en algun barranco ó despeñadero. 
Bafita la antigua veneración 9 y la muchedumbre de milagros con 
qae ha Dios confirmado y confirma cada dia la buena fe que 
tenemos de que verdaderamente sean ellos. 

Lo mismo nos acontece con las reliquias del benditísimo cuer* 
po de San Urbicio obispo y mártir que llegaron á este monaste^ 
rio sin que por ahora se pueda afirmar el cuando , sino los innu* 
merables milagros que Dios obra por su intercesión y refiere 
el mismo P. Domènech en su libro segundo de los santos de 
este principado : y contando también su vida sacada de autores 
era ves dice 9 qae este santo fuá francés de nación y natural de 
Burdeos 9 hijo de nobles padres 9 y que teniendo su madre 
Etèria gran conocimiento en las lenguas latina y griega, como á 
discreta y santa muger y bien diferente de algunas madres de 
estos tiempos que á sus hijos les estorban el ejercicio de las 
buenas letras; des4e niño se las hizo enseñar en servicio de 
Dios por buenos maestros. Quedaron cautivos madre é hijo en 
poder de los enemigos de su padre que murió en cierta batalla9 
y tomaron el cautiverio con mucha paciencia 9 hasta aue al cabo 
de algunos años libró Dios á la madre quedando el nijo solo y 
cautivo. Viéndose su madre libre volvióse á su casa 9 y estando 
un dia en cierta iglesia de la ciudad orando 9 hizo voto perpetuo 
de servir á Dios 9 y vendiendo ( por seguir lo que el santo Evan- 
gelio enseña) su hacienda la repartió «ntre los pobres. Pasados 
algunos años huyó su hijo de poder de sus señores por Divina 
inspiración 9 y guiado por el Espíritu Santo llegó á un puerto 
donde se habían recogido de la tempestad ciertos navios de cris*» 
tianos 9 embarcóse con ellos , y llegó á Burdeos donde supo de 
aa madre.^ Fué á buscarla 9 y hallada y aabido de ella lo que 



\ 



^l6 CSLÓmCA OmvnSAt M CATALtrffA« 

habia hecho en amor de Dios , á sa imitación ( que tanto como 
esto puede el buen ejemplo de los padres) determinó dejar el 
mundo y tomar el hábito de canónigo regular de San Agustia 
de mano de San Martín de León de Frauda , bajo de cuya obe- 
diencia vivió algunos atfos. Deseando después hacer vida soli- 
taria , tomada la bendición de su maestro y P. Martín , se hizo 
ermitaño en el monte Coríneo donde moró casi 6o affos. £n 
su vida muy áspera y ^emplar , tentábanle los demonios , y 
afligíanle con otras tantas y biep semqantes tentaciones como á 
San Antonio abad ; pero de todos y todas salió vencedor con el 
Divino favor. Movió después el demonio el corazón de algunos 
bandoleros y ladrones para que le inquietasen y robasen lo poco 
ó nada que en su choza ó ermitorio tenia , pero castigóles Dios 
ásperamente por ello. Obedecíanle las fieras y animales del 
campo tanto , que escribe San Frontiniano , que habíóndoles man- 
dado San Urbicio que no hiciesen daño á nadie, lo guardaron 
tan puntualmente que jamas en adelante se supo dañasen á al- 
guna persona en aquellas tierras. Bien lo podia afirmar el santo 
obispo Frontiniano, pues vivió con ól y se le hizo subdito j 
discípulo, habiendo antes recibido salud por su intercesión y 
ruegos. A ól me remito acerca de los muchos milagros y por- 
tentos que Dios obró por su medio en toda aquella comarca. 
Rematando y concluyendo digo, que cuando menos pensó fué 
hecho obispo con grande aplauso del pueblo todo ; mas por la 
envidia, rabia y ojeriza que le tuvieron los infieles viendo el 
gran fruto que sacaban las almas de su predicación y ejemplo , 
después de muchas persecuciones y agravios, llegaron á poner 
en ól las sacrilegas manos para degollarle, cerca de los años de 
Cristo 974. Alégrese , dice la leyenda , el obispado de Urgel de 
tener un grande santo por patrón , y gózese el condado de Berga, 
pues por los merecimientos de este santo está libre de granizo 
y de toda tempestad , con abundancia de lluvias á sus tiempos. 

Con todas gestas celestiales joyas y preseas , dice el venera- 
hle y agradecido siervo de Dios el P. Vicente Domènech , queda 
muy honrada aquella santa casa y ornada de cuatro cuerpos de 
santos que parece hacen falta en muchas catedrales. 

Los abades que este monasterio tuvo y de los que yo he 
podido hallar memoria, son los que siguen en el arancel si- 
guiente. 

Primero : el venerable Abad y fundador Froyolano que filé 
el primero. 

Prosigue aquí por su ^Srden los abades de que podrás alean* 
iKar noticia que tuvo el convento de Serrateix (i). 

(i) Esta advertencia que se hace à tí mismo el Cronista en este y otros 
parajes^ manifiesta ^ue aun i^o habia perfepcHwado ta obra. iVoía atejos Bdit. 



LIBRO XIV. CAP* XXIX« 217 

t 

CAPITULO XXX. 

De como la iglesia de San Pedro ^ San Pablo y San Andrés 
de Besalú fué hecha monasterio de monges benitos por el 
Infante Mirón obispo de Gerona y conde de Besalú. 

' JULabia por estos tiempos una ^esia fondada á Tocación dé Afio 9ff. 
los apóstoles San Pedro , San Pablo y San Andrés , sita en el 
territorio de Besalií fuera los antiguos muros de ella, y esenta 
de las demás que estaban en aquella Tilla ; si bien es Teadad 
que se ignora su fundación y el tiempo en que fué eximida de 
la iglesia diocesana. El Infante Mirón, que fué hijo del conde 
Mirón de Barcelona y juntamente fué obispo de Grerona y conde' 
de Besalií y después de Gerona , con parecer de sus hermanos 
los condes OÜTa Cahreta át Gerdaña y de Seniofredo que lo era 
de Barcelona , y rón inte rTencion de los clérigos de su catedral y 
obispado, y aun con grande aplauso de los fieles, escogié esta 
¿zlesia para couTento y monasterio de monges del patriarca San 
Benito , bajo el gobierno de su propio Abad para siempre ; su« 
jétele inmediatamente al Sumo Pontífice romano y á la santa 
Sede apostòlica por puro y propio alodio bajo de su protección 
y amparo y en perpetua inmunidad : quiso asimismo que nin- 
gún rey , juez 6 potestad seglar tuTiese jurisdicción ni poder ea 
dicha iglesia ni en los hombres , posesiones t haberes del mo- 
nasterio , y que todas las jurisdicciones así de homicidios , raptos, 
adulterios, hurtos, crímenes de falso y coalesquier otros delitos 
así grandes como pequefios , perteneciesen al Abad con plenà- 
ria potestad y ejercicio, entregándoselas desde luego en nombre 
de su couTento; y para subsidio y sustento de los monges y 
pobres que en el couTcnto quisiesen consolarse y refocilarse , le 
doté por entonces de unam particulam hareditatis mece pro* 
pica un pedazo de su propia heredad que poseia, setíalanda 
con esto , que en aquella ocasión y para tal hecho no desmem- 
braba cosa de su obispado 6 de la mensa episcopal, ni del con- 
dado; sino de la propia hacienda que tenia, y era una heiredad 
sita en las corrientes del rio FluTiano , desde la piedra llamada 
Mambre bajo del castillo , discorriendo por medio del torrente 
Ganganell hasta la piedra Acoria , y de allí por la estrada pth 
blica 6 camino Real de Fornells TolTiendo después á parar en 
el mismo rio Fluviano á otra piedra llamada (jarol ; y por allí 
pasando á la dicha estrada é camino Real hasta llegar de todas 
partes al mismo rio« Asi se contiene èn la escritura que se 
pondrá entera por cuanto hace ^ al jpcopésito de la aTcriguacioii . 
rojío viu s8 



3 1& ckómciL UNnmSAir ob cataluíIi. 

de alganas dudas. Qaiso D. Míroa qae esta propiedad con U 
villa castillo y molinos, fuese del dicho monasterio así como 
él lo habia poseido, con todas sus pertenencias; añadid á 
todo esto , con voluntad de dichos sus hermanos y de los majo- 
res y menores de sn condado , el cementerio 6 derecho de se« 
puhura en el mismo castillo , y toda la villa de Besalií y las cir- 
cunstantes villas, de tal suerte, que ninguna persona eclesiástica 
6 seglar se pudiese enterrar en otro cementerio 6 lugar , esoepto 
el de Santa María de Ripoll; que en tanta veneración y req>eto 
era tenido entonces aquel santo monasterio. 

Díòles á mas los alodios que poseia en el lugar de Parrarías^ 
y particularmente la iglesia de San Andrés con sus diezmos y 
ofrendas de los fieles : la villa que había comprado de Resues* 
cimdo y otros hombres , la iglesia de San Andrés de Tumo 6 del 
Tom con sus dieBmos , primicias y ofrendas , juntamente con la 
villa que habia mercado de cierta sefiora llamada £n( , todo de 
presente ; y para después de sus dias el alodio que tenia en loa 
pueblos de Faro, Roseto, Vilamala, Palanols y Marífonte que 
fueron de Seniofredo sacerdote transgresor de las leyes humanas, 
y de Guaríno y de sus hijos de quienes se trató en el atfo 962, 
capítulo quinto. Otro sí: en el monte de Fregura en el lugar 
que llaman Pontirono, todos los pastos que habían sido de su 

Gdre y hermanos. En la parroquia de Santa Cecilia de Sademea 
I alodios que Fidelís levita le habia dado : mas , en la parro* 
quia de San Estevan de Olot en la partida llamada Exarchs, unti 

Ïuinta 6 masia é la cual habia sucedido por derecho patemaU 
!n la parroquia de Santa Maria de Batet otra quinta llamada 
Gualmar. Y finalmente, con consentimiento de sus hermanea 
Oliva y Seniofredo y durante el beneplácito de ellos , todos loa 
plácitos 6 pleitos y juicios de la dicha villa de Besaití que perte- 
neda á su Regia potestad en todas las rentas y obvenciones , y 
todas las fuentes de la misma villa. Quedando el monasterio 
bien dotado con tan gruesa hacienda , espidióse la carta 6 auto de 
todo esto á 8 de las calendas de diciembre Era MXV del aíto 
de la trabeacion del Señor 977 en la indidon quinta, atfo 23 
después que el rey Lotano comenfld á reinar en rrancia , la cual 
es del tenor siguiente. 

Scripturcurum series declarat ut auicunque vutt etc. 
Continúala usque in finem ut heles in floscído primo ins^ 
trumentarum etc. (Véase el apéndice de Marca hisp. ndm. I24)* 
Vi esta escritura por primera vea en el grande, proceso de la 
causa que en la Real audiencia se trata solare el diezmo del aceite 
de la villa de Figueras en hojas 322 , y después sacada del ar- 
chivo del mismo monasterio confirmada con bula del papa Ino- 
cencio II dada en Perossa á los 7 de las calendas de junio alio 



una ziv. CAP. txx. 219 

nófeoa dojta poiitífiflgido, que corresponde al de Cristo de 1136 
poco más 6 menos. 

De ella (qne careada con otra del átto siguiente que se referirá 
^tespaes) saco que qo se ^ngafld el P. Tepes en la crònica ge- 
neral de la orden de San Benito en dar el principio j fundación q^^^^ ^ a 
de este monasterio al año 977 , cooio se vé en todas las cosas Afio ^^¡t. 
principales de las siguientes palabras. 99 Era por estos tiempos 
99 señor de esta ?illa 01i?a llamado (hbreta , y en la misma sazón 
M su Wmano llamado D. Mirón era obispo de Gerona , 7 ultra 
99 la deyocion que tenia á la orden de San Benito , quiso hacer 
99 como dicen de una via dos mandados. Fundó un monasterio 
M4I principio fuera de la villa de Besalií dedicado á San Pedro; 
99 lo uno para honrar con él el pueblo de donde su hermano era 
9yconde, y lo otro para autorizar nías su obispado con un nuevo 
#9 monasterio de la orden de San Benito. 99 

Palabras son suyas formales , los engaños de las cuales serán; 
primero decir que por estos tiempos fué conde de Besald Oliva 
Gs¿re<a , cuando de la referida escritura se vé que lo era el 
obispo Mirón fundador de este monasterio, pues que asi se in-^ 
titula el mismo Mirón, nutu Da Gerundemi ecciesia humil ís 
episcopusy ac Comes Bisuldimense. De la bula que se referirá 
mas adelante y nos constaba ya de otras y desde el capítulo 13^ 
•6 vé que es cierto que lo fué aun hasta el año. . • • 

£1 segundo engaño del P. Yepes es atribuir la fundación del 
monasterio por el obispo Mirón en este logar 6 condado á muy 
diferentes causas de las que en realidad tuvo , pues de la escri* 
tora niím« 22 de su apéndice, que en su lugar referiremos, y de 
la misma de la fundación resulta: que las causas impulsivas, co- 
mo lo dice el mismo Mirón , fueron su aniorosa devoción al santo 
príncipe de los apésteles San Pedro , y en remedio de las almai 
de sus padres y suva propia , et super omnia pro remedio an¿^ 
ma domini Seniofredi comitis et jratris mei qui mihi copiosa 
baña dum vixit contulit , y sobre todo para remedio del alma 
del Señor conde Senipfredo su hermano que entretanto que vivia 
le habia hecho copiosos beneficios, 6 dado grandes bienes tem- 
porales. Ratifícalo después el propio Mirón pasando mas ade- 
lante cuando dice : pro remedio igitur anima dicti comitis etc• 
y continuando sus palabras , significa otra y otra cansa en aque- 
llas pro sálate animarum corporumque tneorum fidelium in 
hac degentium^ por salud de las almas y de los cuerpos de sus 
fieles que moraban en aquella tierra. De manera , que ni por res- 

Eto ni por amor de su hermano Oliva fundé este matrimonio. 
I verdad que se puede presumir en él una santa emulación á 
las obras de su hermano Oliva, el cual habia fundado el mo- 
nasterio de Santa Maria de Serrateix en el condado de Berga 



L 



sao aómcA mtmuií. ra cáTAurifi. 

(como bemos visto en el pasado capítulo) y qae asi Miroa quiso 
jonrar so condado de Besali^ con otro semgante monasterio. Ni 
S \í iw*"^'*'^ también el P. Yepes cuando escribid qae mo- 
vió á JYliron el deseo de autorizar so obispado con este nnevo 
monasterio, porque eso fuera cuando le estuviera sujeto; pues 
viene á ser de mas autoridad y reputación el SeíSor , cuanto mas 
nobles aventajados y calificados siíbditos tiene; pero siendo ya 
la casa esenta y libre de la sujeción (á la ley diocesana y ju- 
risdicción del obispo , como se ha visto y el propio autor lo 
cuenta , no sé yo en que se autorizaba el obispado de esta suer- 
te , sino es que sea autoridad de un Señor qae dejen de ser 
vasallos suyos y se ecsiman los siíbditos de on preUdo, 6 qm 
yo no entienda esta filosofia. 

El condado si que quedaba mas ilustrado por tener una dig- 
nidad tan señalada dentro de sus límites; y á este estado y no 
Ma dignidad episcopal se dirigen aqneUas palabras del mismo 
rairon qae vemos en la escritura cuando dice pro statu ceísi- 
tudims sua , es decir , que una de las razones que le indociaa 
4 lundar el monasterio era para enoblecer é ilustrar su estado; 
y no dice de su iglesia 6 sUla episcopal » sino el estado y grandeza 
suya, bemejantes errores nacen de no andar advertidos los que 
escriben y por fiarse mucho en relaciones de gente que no time 
entera y fundamental noticia de los estados, materias, tiempa 
y personas de quienes escriben; pues como parezca bien el len- 
guage, venga la historia como viniere sale de ana vez de laa 
manos de sus autores sin reparar los encuentras : que á digerirse 
Jien que entonces Miron era el conde de fiesalií y no Oliva Ca^ 
breta que lo vino á ser después , ni se dijera lo dicha ni iuerfl 
menester advertir tantas cosas ni con tanta arenga. 

Jatos fueron los principios de la fundación del monasterio de 
los Príncipes de ios Apóstoles San Pedro San Pablo, y San An- 
drés de Besalií, que después recibid tantos y tan buenos incre- 
mentos como qae hoy es de los mas señalados, ilustres y famo- 
sos de la Orden del patriarca San Benito entre los de este prin- 
cipado de Cataluña , y desde su fundación lo fiíé siempre bajo 
de un abad elegido de entre los monges conforme i la santa 
regla de su Orden. Creo fuese el primer abad de este monaste- 
rio (ruispedo 6 Guisperto , pues ya le hallaremos con esta dig- 
nidad en el año 979 luego de la fundación , como se verá e» la 
bula apostólica que traeremos. 

Maá como tratar de una vez de todo lo que hay que decir de 
este monasterio , siendo como ha de ser largo , podria ser enfe- 
doso á mis lectores ; repartiremos sus grandes crecidas y aumen- 
tos en lo^ capítulos siguientes. 



f' 



uno ziy« CAP. xxxi* 221 

CAPÍTULO XXXI. 

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De como los santos cuerpos de Primo y Feliciano fueron tra$^, 
ladados de la ciudad de Agen en Francia^ al monaste• 
r io de San Pedro de la villa de Besalú. 

JL andado y empezado á dotar el monasterío de S Pedro de 
Besald) para mas eoriquecerle 7 honrarle con celestiales pre*. 
seas , faeroD traídos á él Deo disponente por divina disposición^ 
eomo dirá la escritura del capítulo siguiente , los cuerpos de loa 
Santos Primo y Feliciano mártires , desde la ciudad de Agen 
de Francia. 

Lo que toca á la vida y martirio de estos Santos no hay 
Bioguno que leído sea en Flos Sanctorum que lo ignore, pues 
Sorio, Baronio y otros autores graves comunmente refieren, que 
loa dos fueron hermanos, labradores de oficio, franceses de na«^ 
don, y naturales de la ciudad de Agen en la Gascuña que anti- 
guamente llamaban Aquitania : y que siendo inflamados eo la 
fé por los buenos documentos de San Gapracio, y aun sus com- 
pañeros en muchos trabajos^ les animd para el martirio. Estaba, 
por presidente en aquella ciudad cierto ministro del imperio Roma-, 
BO llamado Daciano^ que no sé si fué el propio quedigimos casi en. 
los líltimos capítulos del libro cuarto de esta crònica qué ha-, 
bia llegado á nuestras partes de España, lí otro de semejante. 
nombre. Basta por ahora saber, que habiendo profetizado San 
Gapracio á los benditos discípulos que habían de morir una 
muerte que llevaba drechamente los hombres á la bienaventu- 
ranza , dándose por entendidos y recibida su bendición , se pre- 
sentaron ante el dicho Daciano reprendiéndole por que perse-, 
guia á los cristianos , y llevados al templd de los gentiles^ no 

Jueriendo adorar sus ídolos fueron degollados. Dejando los in« 
elea los Santos cuerpos á la plaza, los recogieron algunos cris- . 
tianoa procurando escondidamente y con cautela y sin pompa 
ni ostentación enterrarles con la posible veneración • Después. 
de algunos años el glorioso San Dulcido obispo de Agen trasla- 
da estes. Santos cuerpos á cierta iglesia que á vocación de nues- 
tra Señora se habia fabricado nuevamente, para que allí es- 
tuviesen con mas decencia y veneración de toda aquella ciudad 
y de los lugares y villas comarcanas. Pasados muchos años des- 
pués de esta traslación, dice nuestro venerable P. Domènech 
( signiendo la leyenda antigua que se guarda en dicho monaste- 
lio de. San Pedro de Besalií ) que quiso el Señor que estos ben- 
ditos Santos fuesen conocidos no aolamente en Francia, mas tam- 
Iñeo por eataa nuestras parte» de España. Fueron luego tras^ 



ladados , cmno tengo dicho al principio , de la dicha iglesia de 
nuestra Señora de- Agea á la villa de fiesahí, y puestos en el 
monasterio de San Peidro del sagrado orden de SÍbíb Benito dón- 
de Dios por ellos hace grandes líiilagrod. 
^ Acerca de lo cual es de advertir, qoe si bien k referida 
leyenda y el P. Domènech dieen acertadamente (|Qe faeMopnes** 
tos estos Santos cuerpos en el monasterio , de San Pedro da \Be* 
tfalií , no así en cuanto á querer què esto Átese ein Jos alfós del 
Setíor de qcx) cabales reinando en Gataluífa el conde A>rrelí 
de Barcelona, pues halle una grande imposibilidad tf inadfei^ 
tencia que mostraré al ojo. Porque si damos la primera mae^ 
áima por verdadera con») loes, esduirá la segunda en todo 
caso; y que la primera sea cierta, parece mas claro que el 
dia ponderadas bien las palabras de la escritura del capítulo 
aigoíente, hecha un solo afío después de dicha fundación don-^ 
de habiendo hablado de lá precedente fábrica y dotación de la 
iglesia esenta que escogid para monasterio dice: Adductu$ es$ 
igitur in eodem ccenobio Deo di^nmente corpus venerandi màr^ 
tiris Christi Primi^ oue después de haberla escogido y fun« 
dado el monasterio, fue traído á él el cuerpo de San Primo con 
el de su hermano Feliciano. De manera que cuando ll^;aroa 
estos Santos cuerpos, ya estaba fundado el monasterio 6 ceno* 
bio; y á mas de lo dicho tengo observado, que el fundador 
en la escritura referida en el capítulo preeedente habla de laá 
oosas del monasterio por palabras de presente, y ^no hace meo* 
cíon del Santo cuerpo, al paso que en la del año siguiente ha* 
bla por palabras de pretérito. De donde se infiere que fué traído 
á aquella casa el cuerpo Santo en ese medio tiempo qoe oorrid 
desde la fin del mes de noviembre del aíto 977 en que se fnn^ 
dé el monasterio, hasta el mes de julio del aíto 979 en que 
se hizo la segunda dotación , con espresa consideración de que 
ya estaba en él el Santo cuerpo ; y así su trasladen de Agen 
a Besalií , no pudo ser sino en los postreros dias del ado 977 
6 principios de 978 de Cristo en qoe reinaba realmente en este 
Pnncipado el conde Borrell, como dicen la leyenda y el P. Do* 
menech. 

Por andar escrita tan cortamente esta traslación de los San* 
tos mártires desde Agen á Besalií, no dice la ocasión 6 el como 
vinieron estos Santos, solo sabemos que estan allí de cierto^ 
y que fué por disposición del cíelo su venida coom) lo indica 
la escritura que veremos en el siguiente capítulo en aquellas 
palabras Deo disponente , de las cuales saco que hubo de ser de 
una de dos : 6 que llegarían por acaso 6 milagrosamente sin qoe 
nadie lo industriase ni procurase, é por medio 6 diligencia del 
fundador de este ilustre monasterio dispuestas por la. podei 



iriBKO 2iy« eAP.zxzi« ^23 

maíDío de so Di?iiia Mage^ad que es el qae todo lo dispone 
eon aaaTidad , y á gloria y alabaiusa saya y de sos Santos. 

En cnanto á los milagros qoe Dios hace cada día por los 
merecimientos de estos Santos, haberlos de decir fuera entrar por 
ao salir, y comenzar por no acabar; ya refiere algunos el P. Do* 
meflecb, y los que importan al ponto de la traslación de que 
aquí tratamos son: qae trayendo estos santos caei|>os á ia ví« 
Ha de Besald y llegados cerca de ella á la parroquia de Mo-^ 
Tá, descansando los que los trian y aguardando á los de la ví«> 
lia que venian á recibirles , algunos de ellos cansados del ca« 
mino y peso de las arcas se quedaron dormidos , y á la qae 
dispertaron hallaron jooto á sí milagrosamente ana fuente de 
agua sabrosísima , fresca y clara como el mismo cristal, á la que 
desde entonces se le di6 el nombre y apellido de ííiente de S. 
Primo. Y en aqoel higalr ^ en memoria de aqael portento y en 
U del milagro fué edificada sobre la mbma fuente aquella pe-* 
qneífa iglesia que hasta hoy llaman la fuente de los Santos 
Primo y Feliciano. A ella aoostambran todos los altos el ter* 
cer dia dia de Pascua de Resnrreceion acudir muchas procesio* 
nea, llevando desde el monasterio á aquella iglesia los San-* 
tos cuerpos de los mártires, 

Gomo.hobiesen llegado pues los santos coerpos i este lugar 
^ tiempo de su traslación , salieron de la ?illa de Besald el 
elero, religiosos y paeblb con muchas luces recibiéndoles con mía 
bien concertada y devota procesión, grande devoción y muestras 
de contento por haber alcanzado aquel inestimable tesoro. So« 
kmente nn necio ministro lugar teniente del conde , cayo 
nombre calla la historia , teniéndose por mas cuerdo que los 
denaas siendo mny loco, dejando de hacer lo que debia, se ritf 
de todos diciendo: i Quien mueve á estos locos d salir de sus 
casas á recibir á estos labrador esl no dejaré ya por ello mí 
comida que tengo aparejada. . . . Mas permito Dios qoe muy 
presto pagase la fisga y risotadas que había dado burlándose 
de aquellos devotos hombres y de los Santos» Trajáronle la co*^ 
mida, y al primer bocado se apoderdt de él el demonio ator¿ 
mentándole crudamente. Acuérdeme sobre este paso haber lei<^ 
do una historia (6 por mejor decir alegoría) que cuenta Ovidio ^*^*"'• l^- 
de Panteó Alcitoe y sus hermanas que pararon ea mal y aca^ ^ ^ ^* 
barón desgraciadamente en pago del menosprecio de las fies- 
tas que los de Tebas celebraban á cierto ídolo y vano dios , que 
allí podrá verse. Esto dice la letra 4 mas el sentido significa lo 
que aquí acaeció al lugar teniente del conde. Gente que se 
ríe de los siervos de Dios y de la honra que se les hace , sal- 
gan osos que los despedazen y coman á bocados como á los ni- 
itos de la dudad de Èetel que se burlaban y motejaban al gran* 



924 CRÓNICA VmVMWUL OB CATlLuffA. 

de Éliséo ,' 6 %t apodere de ellos eaal de este hombre el 4ia« 
ble. Lo eaal visto por los amigos del desdichado, llorando sa 
desgracia y desventara, rogaron por él á Dios, invocaron los 
santos, y pasieron sas meredmientos á los pies de sa Divina 
Magestad rogándole usase con aquel desdichado de sus aoostum* 
bradas misericordias. Oyóles Dios, aflojóle el demonio el tor- 
mento , y pudo volver en sí y hacer voto i los santos nnárti- 
res de darles parte de sa patrimonio; sanó, yenmplid su vo« 
to dándoles algunas posesiones qae aquí no cuento, remitien* 
do á los curiosos á la leyenda que hay de esto. 

Envidiando en nuestros dias los de la villa de Olot las 
celestiales riquezas del monasterio de San Pedro de Besald dd 
que ellos carecían , siendo abad de dicho monasterio el Dr. Be« 
alto Fontanella natural de dicha villa de Olot, trataron oon 
él sus compatriotas que les diese parte de estas santas reliquia»* 
Hito el Abad movido del amor de la patria lo que no debia^ 
j á hortadillas digámoslo así , sacd del saerario donde estaban 
los santos cuerpos algunas canillas de los brasoa y otros hue- 
sos principales , y enviólos á su villa de Olot secretamente sin 
que lo supiesen los monges. Los de Olot no pudiendo disi- 
mular el bien que les entraba por casa , y haciendo algunas fies- 
tas y una solemne procesión descubrieron el secreto. Fué tan 
grande la alteración que los moradores y ciudadanos de Be« 
salií recibieron de esto , y tan grande la cólera de verse fal- 
tos de una parte de tan singular y precioso tesoro , que espar- 
ciéndose la fama de lo que habia hecho el Abad, tomaron las 
armas y desplegaron banderas al aire , y juntaron hueste y gentes 
para ir contra los de la villa de Olot con intento de recobrar 
por amor ó á la faersa las santas reliquias de las cuales el Abad 
del monasterio les habia hecho don ; y de facto hubieran UegsdO' 
á las manos, si no fuera por la buena diligencia del Virrey de 
este Principado que acudió en persona á disgregar las gentes asf 
de una como de otra parte, uon todo se introdtÇo causa cri- 
minal contra el Abad pródigo, por no decirle ladrón de ka- 
bienes de su monasterio ; pero suspendióse por su buena -mer^ 
te, y flíalió de Gataluda diputado, después de haber andado al-< 
gunos meses fagitivo de unas á otru partes sío osar volver á 
su monasteríOf 



LiBso znr. CAP. xzxn. 225 

CAPÍTULO XXXII. 

De como el conde y obispo Mirón engrandeció y enriqueció el 
monasterio de S. Pedro de Besalú^ y de la bula que el Pa^ 
pa Benedicto séptimo dio haciéndole inmediato á la santa 
sede Apostólica. 

^ X an conteoto estuvo Mirón obispo de Gerona y conde de a&o 978* 
fiesalií de haber fondado aquel monasterio de S. Pedro para re- 
medio de las almas de sus padres, suya y de su hermano el 
eonde Seníofredo ya difunto y para bien y provecho espiritual 
de todos sus vasallos , y tan confiado estaba en que los fieles 
acudirían con ofrendas, dadivas y oblaciones á aquel monaste- 
rio, y en que convenia á la salud del conde Oliva y de su mu- 
ger é hijos cuyas vidas rogaba al Omnipotente Dios alargase mu- 
chos años para que con su Divina gracia viviesen felizmente; 
que no contento con las dotes que le habia dado, y vimos en 
la primera escritura que referimos en el capítulo veinte y ocho, 
llegado el año siguiente que fué el de 978 del Salvador, Era 
1016, indicion sesta y remate del año 24 del rey Lothario de 
Francia, seis días antes de las nonas del mes de julio ; volvitf 
á escoger á aquella iglesia por libre y esenta , entregándola á 
la del Príncipe de los apóstoles San redro de Roma con es- 
critura piíblica. Didla en propio señorío y alodio, poniéndola 
bajo su protección y defensa , y ordenando que en señal de su- 
misión y obediencia , perpetuamente el^ Abad de dicho monas- 
terio que al presente era y los que serian en adelante , paga- 
sen todos los años á la iglesia de S. Pedro de Roma cinco suel- 
dos, atendiendo á la reverencia que le debíd el sagrado cuer- 
po de S. Primo mártir que por Dirina disposición habia llega- 
do, como está dicho, á aquella iglesia de Besalñ, y por cu- 
ya intercesión habia el Señor obrado muchos milagros , y se- 
ñaladas obras, de que glorificd y dié grandes alabanzas junta- 
mente con todo el pueblo , por haberles dado tal y tan grande 
Patrón y Abogado. Y porque es conveniente buscar el patro- 
cinio de tan grandes santos, y de las cosas y bienes transito- 
rios dedicarles basílicas y templos perpetuos para que impetran- 
do ellos el Divino favor, mediante su intercesión estemos li- 
bres de todos los peligros y en la eterna bienabenturanza les 
seamos compañeros : visto mas adelante que los mouges , á su 
parecer eran aun tan pobres que no podian con quietud y sin 
solicitud y cuidado dejar de procurarse el sustento humano, to- 
do lo cual habia de causar distracción al espíritu 6 impedir el 
vacar en la oración y aun faltar á los oficios divinales ; in 

TOMO IF0 29 



226 at<$NTCA ÍJmVWRSáh DM CATALUJfA. 

subsidio monachorum et egenorum ad pr^efatum coenobiism 
en subsidio de los mooges pobres de dicho monasterio, anadien 
do á lo que ya habia dado y ofrecido , les di<í de nuevo los alo- 
dios de eme sus hermanos después de muertos le habian he- 
redado. Estos alodios eran los mismos que los hermanos del 
conde y obispo Mirón habian alcanzado á nefandissimis trons- 
gressoribus de los malvados transgresores de las leyes , y que 
les habian confiscado por haber movido escándalos y nefandas 
perturbaciones en el propio condado de Besalií , y que confor- 
me las leyes humanas se habian aplicado al fisco como sue- 
le hacerse con las haciendas de los que intentaron levantarse 
contra su príncipe 6 padre con insolencia. Mas adelante dló tam- 
bién al monasterio grandes y diferentes heredades y grueso pa- 
trimonio, conforme parece por la escritura que en el niímero vein- 
te del apéndice refiere el P. Yepes en su Centuria quinta, que es 
del tenor siguiente. 

Si famulorum meritis debite compellimur compensare 
lucra mercedis^ cuanto jam copiosius pro remediis anima- 
rum divinis cultibus terrenea debemus impenderé et impen- 
sa per scripturas legaliter confectas decentíssime afirmare. 
Quapropter ego Miro Gerundensis ecclesice humilis Episco- 
pus una cum conniventia catervce meorum clericorum laicorum- 
que fidelium^ elegi quamdam ecclesiam h dominatu omnium 
ecclesiarum liberam quam venerandas hahet propriam beatíssi- 
morum Apostolorum Princeps Petrus^ eodem nomine^ sub cu- 
fus sanctificatione nitet sita ; videlicet opidum quem olim 
Bisuldunensem voluit vocitare vetustas. Siw cujus meritis sci- 
mus currere mundum^ hujus ubique surgere templa debent\ et 
quidem ab ipso Domino nostro Jesu Cristo didicimus quecum- 
que vinculis super terram strinxerit et ligatum in c<elis 
fortiter etc. Ob tanti igitur patroni (unorent pro remediis 
animarum meorum parentum , meceque^ et super omnia pro 
remedio anim<e domini Seniofredi Comitis et fratris mei qui 
mihi copiosa bona dum vixit contulit , quem Deus omnipa- 
tens ad illud perducat regnum quod primus homo perdidit. 
Pro remedio igitur animce predicti Comitis^ et pro salute 
animarum corporumque meorum fidelium in hac terra degen- 
tium^ qui in illo ccenobio aliquod prest iterunt benefi^cium seu 
pro statu celsitudinis sua ; sive salute domini Olibani Co- 
mitis^ surque conjugis suorumque filiorum quorum vita om- 
nipotens Deus multis protalare dignetur temporibus^et vivara 
Deo fideliter etc. Obprefatam igitur rationem in predicta 
ecclesia conatus sumñeri ccenobium quod per scripturam do- 
nationis tradidi ecclesia Beatissimi Apostolorum Principia 
Petri ad proprium alodium et superius defensione atque mu^ 



LIBRO XI V. CAP. XXXII 227 

nimine comistat in perpetuum^ ut qui nos solidos per singu- 
los armos Abbas qui preerit prefato monasterio^ eidem Sancto 
Petra Rom<e persolvat. Adductus est igitur in eodem coeno^ 
bio ( Deo disponente) corpus venerandi martiris Christi Pri^ 
mi pro eujus intercesionibus^ omnipotens Deus multas in eodem 
loco dignatus est operari virtutes^ et laudatus glorificatusque 
omnipotens Deus ab omni populo qui talem dignatus est con- 
sulere patronum; oportet enim tantorum sanctorum patrocinia 
qucerere^ et rebus transitoriis eorum ditare basilicam ut an^ 
nuente Deo per eorum intercess iones ab ómnibus liberemur 
adversis^ et in eterna beatitudine eorum mereamur adipisci 
consortia. Prohinde igitur ego prelibatus Episcopus dono subsi- 
dium monachorum egenorum et ad prefatum ecenobium, ala- 
des meos quos fratres mei eorum obitum mihi relinquerunt 
jure hereditario^ et illi eos acquisierunt de nefandissimis trans- 
gressoribus qui scandala vel conturbationes nefarias in quan- 
tum potuerunt in contrarietate eorum in predicto comitatu 
Bisuidunensi conati sunt agere^ et ob hanc causam res eorum 
legal iter in fisco contraxerunt^ quemadmodum insertum est in 
legibus mundanis de his qui contra Principem^ vel gentem 
vel patriam refugiunt^ et insolentes existunt. ect. Exarata igi- 
tur est fuec ser ip tur a die sexta nonarum julii , era MXFI 
Incamationis DuXXJLFIÍI inditione sexta^ anno bis deno quar^ 
to quo Francorum Rex Lotharius regnandi sumpsit exordium. 

Miro Dei gratia Comes atque Episcopus. 

Iba creciendo y aomentándose de esta suerte y con tales bene- 
ficios este monasterio; con todo era tanto y tan grande el desvelo 
qae tenia el buen obispo y conde Mirorn de su acrecentamiento 
y honor , que para mayor seguridad de sos posesiones y ren- 
tas, en el siguiente aíio que fué el doceno de la coronación 
del emperador Otón , en la indicien séptima , ado de la encar- 
nación del Salvador de 9799 Era 1017, siendo abad Gispedo 6 
Gisperto, procuró que el sumo Pontífice que entonces era Be- 
nedicto séptimo, recibiese bajo su amparo el sobredicho monas- 
terio, que le confirmase todo cuanto le ¿abia dado^ y junta- 
mente le tuviese por su tributario con aquellos cinco sueldoá 
anuales á la Iglesia Romana por siempre como habia ordena- 
do el sobredicho fundador : queriendo asimismo que el Abad, 
monges , conversos y clérigos del monasterio y de sus iglesias 
fuesen tan esentos del Ordinario que otro que el Romano Pon- 
tífice no les pudiese descomulgar , y privilegiando su iglesia para 
que en ella en tiempo de entredicho pudiesen oir todos los di- 
vinos oficios cualesquier personas, con tal que no fuesen esco* 
mulgadas por haber las tales causado el entredicho. 

Dio y concedió al Abad que era y á sus legítimos su» 



2 23 OLÓmeA UmVSSSAIr DS CATALuffA. 

cesores toda jurísdieíon y amplio poder; salvo empero lo que 
es dar Jos sagrados órdenes , que esos quiso fuesen siempre ad- 
ministrados por algun Obispo como fuese católico, con licencia 
del Abad y dimisorias suyas. Pruébase todo lo dicho del tenor 
de la bula que did su Santidad, la cual vá dirigida al dicho abad 
Gispedo y á sus monges, dada á los ocho dias antes de los idus 
del mes de mayo del año referido; y esta escritura es la veinte y 
una de la Centuria quinta del P. Yepes, y del tenor siguiente. 

Benedictu^ Epíscopus servorum Dei^ dilectis filiisGausberto 
Abbati monasterii Bisulduno quod est situm infra castrum Bi-- 
sulduni al flumen flumani^ ejusque fratribus tam present ibm 
quam futuris regularem vitam professis^ salm ^ pax et bene^ 
dictio quod aa mundum permanet. Amen. Cum canstet 
Dominum Deum nostrum honore sanctce wúversalis Ecdesice 
incessanter propagantibus beatce fidei augmentare^ necesse est 
accipientibus ab illa totius cune regimus etc. Idcirco ego Be- 
nedictí^ Papa cum coetu Episcoporu:n^ Presbiterorumque^ cum 
omni caterva Clericarum in Romana Sede degentium^ sub nor- 
ma Beatissimi Petri Deo militantium^ in nostra protectione 
suscipimus et presentis scripti privilegio roboramus illud do- 
num^ quod dilectas filias noster Miro Episcopus Gerundensis 
per paginam donat ionis Romance Ecclesia tradiditpro reme- 
dio anim^e su^e suorumque parentum^ videlicet ecclesiam 
Sancti Petri Bisulduno cum ómnibus ecclesiis^ prediis et 
villis et dominicaturis ab eo datis seu ab aliquibus fidelibus 
in futurum concessis adipisci potuerit^ nostro in hoc presentí 
privilegio inperpetuum confirmamus^ et in omni libértate dis^ 
ponimus^ statuentes etiam ut ordo monasterii^ qui secundum 
Deum et regulam Beati Benedictí ab eodem Episcopo institun 
tus esse dignoscitur , semper inviolabiliter sub regimine pro- 
prio Abbatis observentur. Preterea quecumque bona idem mo^ 
nasterium in futurum donatione et Pontificunt concessions^ 
Regum vel Principum oblatione multorumque fiàelium , dan- 
te Deo^ poterint adipisci; amodo firma nobis sub tutela beati 
Petri et nostra illibata in sempiternum permaneant. Concedi- 
mus si quis de illis regionibus alodia vel aliqua oblatio mer- 
cedis sánete Romarne Ecclesi^e relinquetur^ prefatum monas- 
terium per nostrum beneficium possideat in sempiternum ; et 
Abbas qui preest , vel qui prefuerit in eodem monasterio^ per 
singulos annos quinqué solidos Sancto Petro Romee persolvat 
in censum; et siminime annuatimvenire non possunt^ adquar- 
tum annüurn viginii solidos persolvant. Statuimus etiam ut 
quando Abbas ipsius monasíerii obierit , neque á Regibus^ ñe- 
que a Comitikus , neque á quacumque persona ibidem Abbas 
constituatur ; sed à cunctis ibi degentibus servis Dei juxta 



LIBRO XIV. CAP. XXXn. 220 

Patris Betiedicti regulam eligantur Abbate$^ qui á Romano 
Pontífice vel à suo mandatore benedictíonem suscipiant. Con- 
firmamus igitur et stabilimus ut nullus Archiepiscopus in 
ipsum monasterium^ sive suas ecclesias a predicto Episcopo 
datas 5 ñeque clericos in eis stantes in eodem monasterio^ /le- 
que Abbatem^ monachos et conversos suos audeat et presumía 
sententiam excomunicationis inferre^ vel à nullo possint in- 
terdici vel excomunicari nisi à Romano Pontífice. ítem etiam 
concedimus ut si quis causa orationis ad predictum monas-- 
terium venerit^ habeat licentiam introducendi et omne officium 
audiendi^ nisi forte quis reatas suo proprio fuerit excomuni-- 
catus: concedimus queque ipsius íoci Abbati correctionem 
cunctorwn suorum clericorum^ ut nullus Episcopus^ nulla ec^ 
clesiastica vel laica persona dominationem ibi hcAeat; sed 
quidquid eclesiasticum est^ per manum ipsius AIAatis et sub 
regimine ipsius cuncto subsistant tempere. Oleum vero seu 
Sanctum Crisma babtizantium^ cMsecratíones altar ium á quo- 
cumque voluerit Católico Episcopo suscipiat. Cemiterium de 
omni villa Bisulduni^ et de ómnibus circumstantibus villis si^ 
cut á uiprctdido Episcopo constitutum est^ confirmamus et ro^ 
boramus ' etc. Datum octavo idus mayi imperante domino 
nostro Otoñe à Deo coronato^ maano et pacifico^ anno duode^ 
cimo^ et inditione séptima^ armo dominiae íncarnatíonis nonr 
gentessimo septuagessimo nono^ era MFIL 

Pareeidme ser esta bula el sello de la verdad de cuanto se 
había dicho hasta aquí sobre la fundación y aumentos de este 
manastefio ; y así* la quise poner á la letra y tan atendidamente, 
porque no pensase alguno que lo dicho fuese echar plumas al 
viento , antes si para que vea cuan stflida y maciza ha sido to- 
da la relación que hasta aquí tengo hecha , y crea que no la 
será menos en todo lo que de ¿1 se dirá en adelante , aunque 
para no hacer grande volumen , se irán cercenando las alega- 
ciones de otras bien importantes escrituras* 

Y para que concluyamos con la perfección de este santuario, 
sobre lo que refiere el P.. Yepez que no debid el conde y obis- 
po Mirón acabar toda la fábrica de la iglesia en su tiempo; si 
k) dice de lo material , no sé que tenga razón , por que ya lo 
estaba de antes , y bien pudo estar bendecida sin ser consagra- 
da algun tiempo; pero sí quiso decir que ao la vid consagrada, 
entiendo que tiene razón , pues el conde y obispo Mirón mu- 
rió en el aífo 984, y la iglesia se consagro en el de 1003 rei- 
nando en Francia Roberto , y siendo obispo de Gerona el grande 
Odón 6 Otto que juntamente fué abad del monasterio de S» Cu- 
eufate del Vallés, de quien hablaremos mas adelante en otro 
eapítalo, y siendo ya conde de Besalií Bernardo hijo mayoraz-» 



230 CkÓmCk UNiynSAL DB CATàtuSA. 

Diig. L A. go del conde Oliva qoe el dia de la consagración confirma to- 

de *Bar^°^' ^^ ^^ ^°^ ^^* predecesores habían dado. 

Dice el P. Yepez hablando de este monasterio ^Fr. Fran- 
cisco Diago en el lagar citado no pone menos de seis monaste- 
rios en Besalií; uno de quien hace mas caudal dice que está 
dedicado á S. Miguel Arcángel** Pero á la verdad , en el la- 
liar citado por su Paternidad que es el proprio que cito yo aquí, 
no sé hallar memoria de seis monasterios 9 pues lo que el maes- 
tro Diago dice es** ^ que el conde Bernardo Tallaferro de Be* 
^lií hijo mayorazgo del conde Oliva Cahreta^ fué hombre de 
honrados pensamientos, y que como á tal traté de fondar y 
erigir an Obispado de naevo* Vino bien en ello su hermano 
el oonde de Cerdada Wifredo, y los dos concertaron que se instíta- 
yese en uno de estos tres lagares , d en el monasterio de S. Joaa 
de las Abadesas que no está muy lejos de Ripoll , d en el mo- 
nasterio de S. Salvador, d en el de S. Cines y S. Migud de 
Besalií ** Estas son las palabras del P. Mr. Diago de las cuales 
no acabo de entender como se puede inferir que háblese seis 
monasterios en Besalií. Por que el de S. Juan de las Abadesas 
dista de Besalií mas de seis leguas hacia al occidente entre RipoU 
y Camprodon, el de S. Pablo de FenoUet estaba aun mas distan- 
te, y solo el de S. Salvador, San Cines, y S. Miguel estaba 
dentro de la villa de Besald. Equivocdse y mucho el P. Yepe z ea 
pensar que estos tres nombres de S. Salvador S* Cines y S* Mi- 
guel fuesen tres monasterios , siendo verdad que solamente ha 
^do siempre ano solo, si bien que á vocación de los tres Santos 
aquí nombrados juntamente; y siendo así solamente habia en Be- 
salií dos monasterios, el uno el de S. Pedro del cual ha sido nues- 
tro asunto principal en este capítulo, y el otro el de S. Salvador 
qoe con los otros dos Santos fue uu solo monasterio , y no tres 
como pensd el P. Tepez. Los que tienen la historia de los condes 
de Barcelona que compild el r. Mr. Diago, vean en el libro se- 
gundo capítulo 90 la bula apostélica qoe refiere del papa Bene- 
dicto octavo en que se dié la licencia de levantar aquel nuevo 
Obispado, y verán como sefiala qoe se puede instituir la sede é 
iglesia Pontifical en uno de tres y no de cinco lagares ni mo- 
nasterios (dice) Sancti Joannis Kípolensís^ seu in monast. S. 
Paul i Fenioretensis , vel in monast. S. Salvatoris et Genesii ac 
Michaelis Archangeli^ quod est ( no dice qui suat , sino quod est 
en singular ) if^ra muros Bisulduni. Me espanta pues que habien- 
do citado el P. Yepez aquel lugar del P. Mr. Diago, si le vid, no ad- 
virtiese la bala, y advertida, y ponderadas las palbaras no cayese 
en la cuenta del error en que daba; pues aun cuando no fuera esto 
ni estuviera tan distante como está de Besalií la iglesia de S. Juan de 
las Abadesas y S. Pablo de Fonollet, y que todavía quisiera lie* 



LTBko xir. CAP. xxm. 231 

var la cuenta é sa modo , tatnpóco 00 podían ser cinco monas- 
teríos dentro de BesaM , sino S Pedro , S. Joan , S. Pablo , 8. 
Salvador , S. Gines y S. Miguel que son seis. La verdad pues 
sea 9 que en Besald habia dos monasterios, el uno este de S* 
Pedro del drden del grati Patriarca S. Benito del cual habernos 
tratado de intento , y el otro de canónigos reglares de S. Agus- 
tín á título de S. Salvador , S. Gines y S. Miguel , que hoy ha- 
llamos secularizado, con título de S. Maria junto á laB ruinas del 
antiguo castillo de Besalií en lo mas alto y dentro de la villa. 
Be todo lo dicho se saca , que no tuvo razón el mismo P. 
Tepez en decir que todos aquellos sus imaginarios monasterios 
estén embebidos en el de S. Pablo de FenoUet, lo que no creo. 
No lo está el de S. Juan de las Abadesas que hoy es iglesia co- 
legiata y filé monasterio de canónigos reglares como vimos en 
otra parte de nuestra crònica, y finalmente lo es también la 
iglesia de Santa María que antiguamente fué de S. Salvador, Gi- 
nes y Miguel como consta. Mas tuvo razón el P. Tepez en lo que 
dice de los monasterios antiguos de S. Lorenzo del monte y S. 
Quiríc 6 Quiricio, de los cuales habernos hablado en esta par- 
te de nuestra crònica , pues estos sí que se han incorporado con 
el de S. Pedro de Besalií , y eso no de muy atrás sino en estos 
nuestros tiempos. 

CAPÍTULO xxxm. 

En que se prueba que la ciudad de Egara , hoy Tarrasa , no ^ 

fué (isolada ni del todo destruida en la general pérdida 
de España , y que tuvo iglesia catedral hasta esta circunfe^ 
rencia de tiempo en que anda la crónica. 

Jjintrando en el cuarto dia del mes de enero del aito vi- Año 9^8,, 
gésimo tercio del rey Lotbario de Francia que corresponde al 
de 978 de Cristo nuestro Señor, una muger llamada Levogodos 
dio unos jornales de vida sitos en el lugar que llamaban un- 
dena clero et Sancta Maria sedis Egarensis al clero y san- 
ta María de la seo 6 catedral iglesia de S. María de Egara, pa- 
ra después de susdias y de los de un hijo clérigo llamado Fruyla. 
Vi original esta donación en la grande arca de escrituras 
del Priorado de Tarrasa donde , como en su lugar se ha dicho, ^'5^* ^«1 
se bailaba la antigua Egara ; y colijo de aquí que en la general xár^^ í 
pérdida de Espada no fué asolada aquella ciudad, sino que. seia5. 
debii5 conservar dándose á partido asi como de ella y de la ciudad 
de Barcelona lo tengo dicno en el libro sesto capítulo 38. Ya 
se sabe también, que Egara habia sido una de las antiguas 
aiUaa pontificalea de Cataluña , y que habiendo sido municipal 



232 CSLÓmCk OmVIBBAL BB CAtALUffá. 

en tiempo de' los Romaaos y catedral ea el de los cristianos, 
sus Obispos, parícolarmente en tiempo de los reyes españoles 
godos , solían asistir y firmarse en los concilios y sínodos qne se 
nacían en España. Esta ciudad y villa permanecia infaliblemen- 
te y subsistia aun por estos tiempos y' años en que corre nues- 
tra crònica , sin haberse perdido en las calamidades que desde 
el año 714 ^ 719 7 ^^^^ ocasiones calamitosas adversas pasaron 
muchos pueblos villas y ciudades catalanas. Por que si esta silla 
pontifical hubiera perecido en alguna de aquellas tempestades, 
se hubiera unido e incorporado á otro Obispado , y ya en este 
tiempo no se llamara seo por palabras de presente, sino que diría 
que antiguamente lo habia sido , lí otras palabras significativas 
de tiempo pasado , como se asó después cuando fué estincta y 
acabada , conforme mas dará y estendidamente lo declararemos 
y haremos entender y ver en el capítulo 52 de este libro , y 
de allí adelante en los otros capítulos en que de esto se trata* 
rá 6 de otras <M>sas que servirán á nuestro intento. Por la mis« 
ma razón saco , qne tampoco no se acabd en el año 986 cuando 
en tiempo del conde Borrell los moros se apoderaron de la ciu* 
dad de Èarceloua, por lo que se dirá cuando escribamos los sucesos 
del año 992, y en otros lugares que allí se referirán; qne por 
ahora me basta haber dicho lo contado a rriba para probar 7 
comprobar lo que en el libro sesto capítulo 38 y en algunas 
otras partes de nuestra crdnica, ya tengo apuntado* 

• CAPÍTULO XXXIV. 

De como en Cataluña hubo Condes y Vizcondes supemumera- 
ríos á mas de aquellos que nombró Carlos Magno , y de 
como pudo ser que en una misma ciudad se hallasen Con-- 
de y Vizconde ambos mandando , y ambos Señores. 

Afio 979. Hablando de la antigüedad de S. Pablo del campo de esta 

ciudad de Barcelona tengo dicho de paso , que en el año 24 del 
rey Lothario de Francia , que á la cuenta que he llevado has* 
ta aquí habia de ser el de 979 del Salvador y deceno del con* 
de Borrén , era vizconde de liarcelona cierto caballero llamado 
Guitardo, el cual en este año comprd á Atto abad del mo- 
nasterio de S. Pablo ciertas tierras que designa el auto y pd- 
blico instrumento de esta vendicion y compra. Dejo de especi- 
ficarlo por ño hacer al caso para la historia, sino en cuanto á 
la memoria del nuevo viza>ñde Guitardo. De esto tomo aside- 
ro para decir , que así como en otro lugar apuntamos que ha- 
bia otros condes á mas de aquellos nueve de quienes allí tra- 
tamos, también huvo otros vizcondes á mas de los nueve que 



/ 



IrlBRO XIV. CAP. XXXIV. 233 

instítaycí Garlos Magno. Y digo que lo confieso todo: á mas 
de que como allí se respondió que aquellos nueve condes eran 
sobre escelentes á los demás , así también no podemos negar 
que no hubiese mas de nueve vizcondes ; pero si decimos , que 
aquellos eran preestantes y mas aventajados que los otros. Por 
tanto aunque al conde de Barcelona se le haya asignado por viz* 
conde el de Cardona, piído haber otro vísaconáe particular dentro 
de Barcelona en la forma y manera que se sigue , por la cual 
también se entenderá , como era posible que dentro de una mis- 
ma ciudad hubiese dos Señores, conde y vizconde. 

Digo pues , que aunque sea verdad lo qne comunmente di- 
cen los letrados , que dos no pueden ser igualmente Sedores 
de una misma cosa , también me confesarán que lo pue¿¿en ser 
.con diferente título y derecho , es á saber : el uno natural y el 
otro civilmente , ó digámoslo de otra manera , el uno directa* 
mente por sí mismo y el otro mediatamente en nombre y por 
parte de otra persona, de suerte que el uno sea Señor natural y 
directo en el cual quede el dominio de la propiedad , y el otro 
sea Señor dtil que goze de la utilidad de aquello que se le 
ha entregado para que la posea goze y administre en la forma 
y pacto que se le ha entregado. En los principios , cuando Ca- 
taluña conservaba gran parte de la forma del gobierno que á 
sus pueblos dieron Garlos Magno y Ludovico Pió su hijo , y 
aun por largos años después cuando el conde Ramon Berenguer 
el viejo estableció los Usages de Barcelona, y mucho tiempo 
después , los Condes de esta tierra tenian sus condados sin feu- 
do de otra persona y libremente por si mismos ; y así eran 
supremos Señores en sus tierras condales , y no eran vasallos 
adscriptidos ni siíbditOs de nadie, salvo la fidelidad al conde 
de Barcelona como se ha dicho en otro lugar; pero los vizcon« 
des si que eran vasallos feudatarios y siíbditos de los Condes. 

Porque, como dicen nuestros Doctores^ de estos lo recibie- 
ron los Vizcondes , y de ellos los Condores , y después los Vasos 
y Vasores y otros nobles y caballeros. Después poco á poco re- 
cibieron los Condes á mas de sus condados, otras propiedades y 
rentas de mano de los Príncipes 6 de las iglesias, y por aque- 
lla parte quedaban feudatarios y vasallos ; y si acogían en al- 
guna parte á sns vizcondes , ya eran estos vasallos de vasallo, 
y porqae el primer dueño se quedaba con d directo y natural 
dominio y el segundo con el mediano , quedaba para el terce- 
ro el dominio lítil , y así habia , podia , y puede haber dos 6 
tres dueífos de una misma cosa. Fué muy conveniente y aun 
necesario hacerlo así. algunas veces, porque como particular- 
mente los condes de Barcelona, ademas del sueprior natural 
y directo dominio que tenian en las tierras de loa vizcondes 

TOMO Ftl. 30 



234 CKÓStCA VmVEUAh DB CATKLvUà. 

de Cardona , habían crecido en otras tieras Sedoríos y Es- 
tados y por cousiguiepte en jurisdicciones y vasallos 5 de donde 
á mas de las causas mayores y de apelación de los otros Condes 
habian de crecer sus ocupaciones y faltarles el tiempo para 
poder continuamente asistir al egerckio y desempeño de la 
administración de la justicia civil y castigo de los delincuentes: 
tomando aumento la misma ciudad de Barcelona y creciendo en 
habitantes y moradores , no faltando guerras , y siendo impo- 
sible hallarse presencialmente y dar cabo y raion á todo lo 
civil y criminal , y á los negocios de Estado de pa2 y de guerra; 
á imitación de los Romanos que creciendo la repiíblica y ga* 
nando provincias aumentaban el niímero de los presidentes y mi« 
nistros, fué necesario también que los Condes creasen y pro* 
veyesen un vizconde en la misma ciudad para que les ayuda- 
se á llevar la carga , y les descansase en parte de los trabajos que 
llevaban acuestas, aunque no en todo sino en parte , y en cier* 
tos casos de jurisdicción y política de los ciudadanos, que es 
lo mismo que con autoridad del grande Especulador quedó apun- 
lib. 7. tado en otra parte. Asi se colige de uno de nuestros Usages 
que comienza ex magnatibus. De manera que al vizconde de 
Barcelona ne le tocaba cosa de la dignidad del vizconde de Car^ 
dona , ni era Señor de la ciudad, sino un ministro que cgercia 
la jurisdicción que le encomendaba el Conde como cualquier 
otro presidente y oficial que gobierna en ana ciudad aunque 
esté el rey presente. No fué tampoco el Vizconde la auto- 
ridad que haora llamamos Veguer, pues éste ya fué otro ma- 
gistrado diferente del cual trataremos en otra parte y á su 
tiempo. Mas piído ser que este vizconde urbano y de la cía-* 
dad , fuese como aquel ministro que los Romanos llamaron Per^ 
fectus urhis al cual los emperadores solian encomendar el gOf 
bierno y jurisdicción de alguna ciudad con los suburbios y ar-» 
rabales de ella. Da esta manera pienso que hemos de enten- 
der lo que se dice de Guitardo y otros vizcondes que halla, 
remos en esta ciudad, y no de la calidad que eran los otros 
que insertamos en otra hilera. Porque como los vizcondes sean 
-en dos maneras , unos en dignidad y otros en oficio , como di* 
gimos en el libro séptimo , el vizconde de Cardona lo era de 
dignidad, y este de Barcelona de oficio; y así cuando tuviera 
jurisdicción en feudo temporal ò perpetuo conformólos pactos 
y conciertos que hubiese celebrado con el Conde, venia él á 
ser Señor de aquella jurisdicción por el Conde, y de esta ma- 
nera el conde por sí y el vizconde por el conde , eran due« 
ños y Señores de una misma cosa. Mas, cuando el Vizconde 
no tuviera la jurisdicción en feudo y dominio lítil sino en na* 
do ministerio y ejercicio de la justicia , que es lo mas cierto^ 



LIBRO xiv. CAP. xxxnr. 235 

venia á ser casi como el que hoy llamamos Veguer de Barce- 
lona , 6 de cualquier otra parte de Cataluña ; bien que de este 
ministerio trataremos en otra parte 9 pues no faltará ocasión en 
que se nos acuerde lo que debemos. 

Esta es la primera vez que hallamos á este vizconde ur- 
bano j particular de Barcelona; otros hallaremos después , y 
quedaremos advertidos cuando los encontraremos , que solían 
residir y tener casa 6 palacio en la calle mayor del Cali en el 
castillo que llamamos de hércules, el cual por algunos edificios 
antiguos que tuvo se vino á decir Castillo Viejo. Solian estar 
en él las cárceles Reales que ahora estan en el castillo sobre 
la grande portada de Santa Eulalia y plaza del trigo viejo. Así 
lo he oido á decir á mis padres que casaron en el afio de 1569 
y moraron en aquellos dias y algun tiempo bajo de este cas- 
tillo viejo en las casas de Guálbes de la Boquería en frente de 
las paredes nuevas del monasterio de la Trinidad: y que des- 
ude aquella casa , por una senda subterránea 6 btfbeda , pasa- 
ban á este castillo 9 y que se hallaban en él algunas estancias 6 
aposentos que todavía duraban 9 con muchas sedales de cárceles 
que había habido en aquel lugar. 

El Dr. en derechos Jayme Dalmau ciudadano honrado de 
Barcelona, en el ado 1599 celebrando Cdrtes en esta ciudad 
el rey Felipe II de Aragón , alcanzo de Su Magestad 9 que por 
estar este castillo arruinado y no ser de provecho á su Real 
patrimonio 9 se le diese á censo; pero fue con espresa cláu- 
sula y condición, que ni él ni los que le sucedieren se pu- 
diesen llamar en algun tiempo por este dominio vizcondes de 
Barcelona. Por donde clara y evidentemente parece , y con mu- 
cha razón se puede decir , que este castillo era el vicecomital 
^ y de posesión de los vizcondes. Quiso después este Doctor en 
el ado 1 6 14 abrir la pared de una grande Torre para ensan- 
char su casa dentro de este castillo y hacer de dos una , y 
hallaron dentro enterrados gran multitud de cuerpos de hom« 
bres muertos envueltos entre la tierra y polvo. 

No sé si estos cadáveres eran de gentiles moros 6 cris- 
tianes, mas sí que se juzaba y conjeturaba, que se habría der- 
ribado la bóveda de arriba por desgracia, y que les habría co- 
gido debajo , muerto y enterrado á un mismo tiempo. £1 cuan- 
do esto aconteciese solo Dios lo sabe. De manera , que en con- 
clusión tenemos en éste capítulo como se ha de entender que 
por estos tiempos viviese vizconde en Barcelona. . 



A/5o 980. 



^3^ CRÓNICA WnVMÈSAL DM CATALü^A^ 

CAPITULO XXXV. 

De la restauración ó redificacíon de la antigua ciudad ó w- 
lla de Colibre ó Illíberis hecha por el guerrero y Capi^ 
tan Goyfredo ó Wifredo. 

Juevantóse por ^stos tiempos en estas nuestras partes de 
Zurita. 1. 1. España un voleroso guerrero y grao Capitán llamado Goyfre-» 
c. 9- Diag.clo á quien algunos autores dan nombre de Wifredo. Este, con- 

Botch.^ i.^á* ^^'^''^ ^^^ ^' '^y Lothario en el privilegio que luego referiré- 
c. 1^. Voi.™<>^9 fué su íntimo amigo (si es que puede haber amistad 
168. col. I. entre los. que no son iguales) y considerada la privanza y 
que según ella se podia prometer cualquier merced , viendo que 
la antigua ciudad de Illíberis que está en lo mas occidental de 
la marina Galia Toctosaga en aquel remate de los montes an* 
te Pirineos que describí en la primera parte de esta crònica, cu* 
ya antigüedad y escelencias tantas veces han salido en el teatro 
de esta crdnica y casi otras tantas la habernos visto asaltada 
de enemigos, ya asolada ya restituida 9 y ya postrada por las va- 
rias naciones que habían entrado en varios tiempos en esta nues- 
tra Espada , y finalmente yerma y del todo díestmida y asola- 
da por los moros en las crueles jomadas que hicieron por aque- 
llas tierras en diferentes refriegas que hubo entre moros y cris- 
tianos ; viendo pues , digo , el bueno de Goyfredo, que si di- 
cha ciudad se volviese á redificar y á poblar su yermo término 
levantando allí algun pueblo fuerte 6 castillo, habia de ser de 
gran consecuencia é importancia para impedir á los enemigos 
de nuestra ^nta Fé la entrada á los condados de Rosellon por 
oriente , y de Ampurias por la costa que tira al poniente , cu- 
yas entradas eran fíciles porque á su salvo las naves echaban 
fondo y aferraban áncora en el puerto del mismo derribado lu- 
gar y en el de Portvendres , y como suelen decir se entraban y 
salian como Pedro por su casa: y por que eran poderosos por 
mar iban y venían en corso por todas estas riberas haciendo 
infinitos darios é inumerables robos v talas en todas aquellas 
costas y riberas del pago ; determino pues para atajar tantos 
males y aumentar su reputación y estender su fama , enviar 
sus mensageros y agentes al rey Lothario de Francia represen* 
tándole los males que se seguían de estar aquel lugar yermo, 
y los bienes y provechos de redificarle y poblarle» Suplicóle 
aísimismo fuese servido gratificarle v honrarle dándoselo á él 
para que redugese los yermos á cultura y poblase de nueva 
gente aquel caído logar. Recíbié Lothario con muestras de al- 
guna alegría y contento á los mensageros de Goyfiredo, y en 



LIBRO XIV. CAP. XXXT.v 237 

breves días los despachó con grande amor y benevolencia otor- 
gando á Goyfredo el antiguo lugar de lUíberis con todas las 
tierras yermas que estaban sobre las riberas del mar que lla- 
maban GaucoHberis vel Bañolis^ Golibre y Barfuls, con sus 
términos y adyacencias. Seífalckelas desde el puerto de Perafi- 
ta hasta el Puche Mulion del Mojón , y desde allí al Corrió 
Rubrio, que debió de ser aquella alta torre que ahora llamamos 
Gaproig ttobre el promontorio de la Cervera, y entre Colibre 
al oriente y dicho promontorio de la Cervera al occidente y 
después á Ío mas alto de Romanells hasta el puche de Lupi- 
caga' y al otro puche que llaman Elspilfo, discurriendo hasta 
el collado de Cabanas novas yendo por aquella subida que ti- 
ra á la Cruz; esceptuando en este intermedio el alodio y seno- 
rio de S Quirque (de cuya fundación se dirá k) posible en sa 
lugar) discurriendo hasta el collado de Gaftellas hacía el puche 
de Madaloch, y de allí por las enpinadas crestas de aquellos 
montes hasta el mal Portiís , desde donde descendia en el pen- 
diente de las aguas hasta entrar en nuestro mar mediterráneo. 
Rézalo así la carta de esta concesión que he visto en el libra 
de pergamino ó registro niímero 223 en el archivo del mo- 
nasterio de S. Pedro de Roda, y en el archivo Real de Bar- 
celona en el libro segundo de los feudos , y dice así: 

In nomine Soneto et individua Trinitatis Lotarius divi-- 
na interveniente gratia Prancorum Rex^ et Augustas^ no^ 
tum esse volumiss ómnibus Sánete Dei Bcclesi^ fidelibus 
tam presentibus quam futur is^ quod quidem Dux nomine Goy^ 
fredus mi$$it ad nostram Qementiam obnixè deprecans^ qua^ 
tenus res sitas quasdam Pago Rossilionensi ei pr^ecepto nostr^e 
auctoritatis concederemus ^ quod et fecimus\ térras videlicet 
ere mai sitas supra litus maris in locum qui dicitur Cau^ 
coliberi , vel Baneolis eum terminis et finibus eorum ; et 
habent termina de Porto qui dicitur Petra ficta , usque ad 
Pòdium mulionem , et inde usque ad Pòdium Carrio rubio , ei 
usque ad culmen de Romenel , nec non usque ad Pogium Lu" 
picaba ^ et usque ad Pogium qui dicitur Spilio^ et vadit per 
Pogium qui dicitur Caoannas de novas , per viam qiue dis* 
currit per Crucem ; excepto alodio Sancti Quirici , et perve^ 
nit usque ad collum de Camilas , et vadit usque ad Po^ 
dium Madalanco^ et discurrí t per Sunerrello^ et pervenit 
usque ad malumpertusum ^ et discurrit per ipsum vivum 
usque in mare. SUec omnia secundum petitionem jam dic^ 
ti Ducis Goyfedi amici nostri illi concedimus Jure perper 
tuo per habendum^ atque anmdo nostro decrevimus signar i. 
Actum Lauduno civitate regia anno Inearnationrs Dominicos 
jKccc. Lxxxi^ inditione fiiii. sub die vii. idus julii^ regrtante 



\ 



238 CRdlQCA UNITBRSÁL BB CAtAIAJÜA. 

Dompno Lotario Augusto Serenissímo atino xxvtj. filio vero 
ejus Domno Ludovico adolescenti Egregio regnante cuino lu. 
Signum Domni Lotarii ^ Prancorum Regis^ et Augmti• 
Ego Arnulfus Canceilarius ad vicem Domni Adalberoms Ar* 
chiepiscopi ^ Summique Cancellarii scripsi et firmavi. 

Desde entonces empez<$ pues la redíficacion de este pneblo 
que ahora llamamos Golíbre, 7 asf la habernos de dar desde 
el atio 980 ò 981 por ser el verdadero en que se despachd 
li b. I • c. 9* este privilegio ò concesión • Zurita aunque de paso hin tam-» 
lib, a, c, a I . jjigjrj memoria de este Wifredo 6 Goyfredo en el af!o 980, y 
así no puede ser el de 986 en que le quiso asentar el P« 
M. Diago. 

Mas advierto 9 que me parece que erraron ambos en decir 
que esta concesión y gracia que Lothario concedió i Wifredo 
6 Goyfredo fué de por sí con términos diferentes del condado 
de Rosellon , icomo quien dice que fué Señorío distinto y sepa*- 
rado del dicho condado. £1 engaño es manifiesto , y cuando mé-^ 
nos 9 se vé claro del tenor y palabras de la misma escritura cuan- 
do dice, que estaba todo in quodam pago Rosilionensi^ en el 
pago y barrio de Rosellon. Que aunque fuese verdad que Lotha- 
rio señalase términos particulares á la fortaleza y pueblo que 
se habian de levantar , eran como los de las demás villas y cas- 
tillos que los tienen particulares, aunque estén dentro del dis- 
trito del Señorío mayor y mas principal. 

Parece también de este privilegio , que no solo concedió 
Lothario á Goyfredo lo que pertenece á Colibre ^ pero también 
lo que toca y pertenece á la Baronía del castillo y término de 
la parroquia de S. Juan de Bañiíls, que llamamos de la ma- 
rina 6 maresma á difereücia del otro Éañuls que llaman de los 
Aspras sito en el mismo Condado, en los vertientes y á don- 
de desaguan los montes arriba referidos bajando i juntarse coa 
las del rio de Latet. De manera, que todo aquello que por 
diferentes títulos, que á sus tiempos se referirán , y poseea 
hoy los condes de Ampurias desde el cabo de fiiarra , Gosprons, • 
y !oañ(íls hasta el grande promontorio de la Cervera , y dejan- 
do la costa de levante y volviendo al medio dia y al poniente 
parte del territorio dé Novas (que dije en otro lugar ser ane- 
jo á Garriguella que fué la antigua Gerísena de quien he ha- 
blado ya en otro capítulo del libro tercero) todo era antigua- 
mente del término de la antigua lUiberis, que de aquí adelan- 
te conforme al privilegio que hemos visto habemos de llamar 
Golibre. Adviértase también la memoria que este privilegio ha- 
ce de las cabanas novas , por que es confirmación de lo que es- 
tá dicho hablando de la fundación del templo de S? Eulalia 
de Novas. 



LIBRO ^I?. CAP. XXXV. S39 

Dicen los autores que tengo citados 9 qae éste que ellos 
llaman Wifredo era conde de Rosellon; pero 70 no lo creo por 
que en todo el privilegio no le dá el Rey tal título de Conde, 
ni de alguna palabra suya se puede colegir que lo fuese ; que si 
lo fuera (como lo dicen los hitados) frustra precibus implora^' 
tur etc.^ ninguna necesidad tenia de implorar ni pedir gracia al 
rey de Francia de lo que ya era de Rosellon , y en consecuencia 
suyo y de su Condado 9 pues que lo que es mió nadie me lo 
puedç dar , ni ser mas mió de lo que habia sido antes. Asi es 
que pienso que este que pidió á Lotario la villa de Colibre, fué 
otro Caballero muy estrenuo y singular que mereció por sus 
hazañas y por la amistad y estimación que el rey de Francia 
hacía de ¿1 , aquella merced y el título de Duque, por ser gran- 
de Capitán y guerrero , conforme á lo que está dicho hablan* 
do de la significación del vocablo : y cuando este Groyfredo hu- 
biera sido conde de Rosellon , también digera que el llamarle 
Duque fué tratarle de gran Capitán de ejércitos, mas que darle 
ocasión de intitularse y llamarse Duque; pues ni sus antepa- 
sados desde que iban echando á los moros ni los que les su- 
cedieron , jamas se intitularon Duques de Rosellon sino Con- 
des. Verdad sea que en tiempo de los Romanos vimos Du- 
ques en éste Estado, cuando tratamos delaS? Virgen Eucratí?, 
mas también queda advertido que debian ser los Capitanes que 
guardaban los límites de las marinas de Espaíla ; por esta mis- 
ma causa que Colibre y los mas de sus términos estaban so- 
bre la marina que había de fortalecer y guardar Groyfredo , le 
llamarían Duque y no porque lo fuese en dignidad. 

Los sobre citados autores escríben que de este Capitán y 
famoso guerrero á quien llaman Wifredo descienden los condes 
de Rosellon. Si lo dicen entendiendo que fué el primer seíior 
y conde de Rosellon no es posible , pues ya habemos visto que 
ni fué Conde ni pudo ser el primero habiéndole precedido los^ 
que habemos visto en otras diferentes ocasiones; pero si quie 
ren decir que depues descendieron algunos de los que vimos 
en el condado y señorío de Rosellon hechos seíiores, es verdad; 
y poniendo á éste por causa mediada no lo contradigo ni me 
opongo, antes lo siento también de esta propia manera que 
tengo dicho. 



24o CRÓNICA DNITUtSAIi DS CATALUÑA» 

CAPÍTULO XXXVI. 

De la investidura que el conde Borrell de Barcelona dio 6 

confirmó del vizcondado de Cardona á un caballero princi^ 

pal llamado Ermemiro , y de las inmunidades y privile^ 

gios que concedió d los moradores que eran de presente y 

en adelcmte serian en la villa de Cardona. 

Afío 986. vjínco años después de la nueva repoblación de Golibre, 
en la Era 10249 aífo986 de Cristo que corresponde á los cin« 
cuenta del rey Luis y correinando ya con este su muy obe« 
diente hijo Lothario , el dia antes de las nonas de abril que 
viene á ser á los cuatro del mismo mes y en la festividad del 
triunfante dia de Pascua de Resurrección ; el conde Borrell 
de Barcelona, ya porque barruntase los males é infortunios 
que en este aífo le hablan de suceder , 6 que queriendo pru* 
denciaknente provechar á lo futuro y venidero , quiso tener los 
castillos de su Principado y todas la demás fuerzas bien abas- 
tecidas y provehidas de gente. Piíso los ojos muy en particular 
en el antiguo castillo de Cardona sito en los antiguos términos de 
los Castellaunos, que describimos en el libro segundo de la pri- 
mera parte de esta crdnica , y quedd ya apuntado tratando de 
la primera reparación y población que de este castillo hizo el 
conde Wifredo el Velloso abuelo de este Borrell. Para atraher 
las gentes á morar en Cardona no solamente confirmó Borrell 
á sus vecinos y moradores antiguos y á los que de nuevo vi* 
niesen á morar en ella , todos los privilegios y libertades refe* 
ridas en el dicho lugar, que Wifredo les habia otorgado; mas 
también con parecer de sus hijos Ramon y Ermengaudo 6 Ar- 
mengol, y de los Obispos Vivas (que|sin duda lo era de Bar- 
celona) y Gon demaro de Gerona, del vizconde Seniofredo, de 
Odón abad de S. Cucufate del Vallés, y de Gocefiredo 6 Jozfredo 
hermano del mismo Borrell , confirmé la investidura del viz« 
condado de Cardona á Ermemiro, mandando que en todo caso le 
obedeciesen y siguiesen donde quiera que los mandase, á guisa 
y talle de lo que tenemos dicho en otra parte, cuando Garlos 
magno mandó que los vasallos siguiesen á sus Condes. Mas 
adelante añadid á dichos moradores de Cardona muchos otros 
privilegios además de los que Wifredo les habia concedido, se- 
íialadamente que si yendo alguno á avecindarse á Cardona le 
saliese otro á estorvarle la ida quitándole 6 hurtándole algo 
de sus haberes , el tal así detenido é despojado tuviese acción 
en la hacienda del agresor y hubiese de recompensa de los bie- 
nes del tal siete veces mas de aquello de que fué despojado. Ha- 



LIBRO XIV. CAP. XXXVII. ^4^ 

establecido el coode Wífredo que cualquier malhechor qae 
quitase á los moradores de Cardona un jumento le restituye dos^ 

?r á esta ley aíladiò Borrell que pagase el tal malhechor siete de 
os mejores , y ni mas ni menos en lo de las heridas , llagas 6 
injurias hechas y recibidas. Otorgó á la casa de San Vicente cier- 
tos dineros 6 rentas que llamaban de las ceras , así bien como 
basta entonces lo habían acostumbrado los antecesores y gentes, 
añadiendo que se le diesen en cada semana dos somadas de sal 
( que son ciertas medidas.) y la leda 6 madera necesaria , que* 
riendo que á ninguna otra persona hiciesen los vecinos de Gardo- 
na otra redibicion ó censo algnno , si solamente á la iglesia la 
verdadera primicia , entero diezmo , y la ofrenda que se hace á 
Dios y á las propias iglesias ; pero con condición de que fuesen 
tenidos y obligados i hacer las obras del castillo en cuanto á la 
torre y muros sobrepuestos y profondos fosos, trabajando en 
ellos cada cual á lo menos un dia en la semana por salvar sus 
almas 9 guardándose de los paganos y de malos cristianos , va« 
lleudóse y favoreciéndose los unos á los otros con, paz y buena 
voluntad en caso de necesidad^ así como mas y mejor viesen con- 
venir á la defensa contra cualesquiera personas enemigas de ellos. 
Añadió^ que en caso que por amor 6 buena voluntad hiciesen al- 

Sun servicio al seftord á algun amigo y que les visitasen con algun 
on 6 presente de sus haberes , 6 los recibiesen en sns casas cual 
hasta entonces tenian en buena costumbre, 6 en alguna necesi- 
dad les valiesen y ayudasen ; que no pudiese sacarse este ejem- 
plar como consecuencia de censo 6 mala costombrie (parece que 
aluden estas palabras á lo que digimos , especialmente sobre los 
malos usos , en el libro sesto). Y para que este su establecinuento 
ae guardase con rigor, maldijo y tuvo por deseredado de ello y 
condenado á satisfacer siete tantos al seflor, á toias y cualquier 
persona que lo contradijese y obrase contra esta su resuelta vo- 
luntad y ordenanza. Emendó empero parte de la disposición de 
¿u abuelo Wifredo en cuanto á recibir á los ladrones, fabrica- 
dores de falsa moneda, y ladrones ó raptores de mugeres, man- 
dando, que en adelante no fuesen recibidos los tales, antes que 
fuesen juzgados y sentenciados conforme á la ley' y justicia, por 
cuanto no parecía bien que los ruines habitasen y se mezclasen 
con los buenos. Encargóles que viviesen con amor de Dios , dere* 
cha ley y recta justicia en cuanto les fuese posible , conformán- 
dose con los sagrados cánones, leyes y doctores. Otro sí: que 
tuviesen entre sí negocios y tratos lícitos , mercado perfecto , y 
una misma moneda y marca sin mudanza ó falsedad alguna, de 
tal suerte, que cual fuese la primera tal se prosiguiese por siem- 
pre para aue fuese estable y duradera. Asignóles por patrón al 
-vizconde Ermemiro y á toda su prosperidad , mandando que en 
TOMO FU. 31 



S42 CRÓNICA ÜNIVIRSAL DB CATALUÑA. 

cualquier ocasión que les llamase acudiesen y le siguiesen á cual* 
quier parte que él quisiese. Otorgóles que todos los jueves per^ 
petuameote pudiesen tomar sal como desde el principio lo bar- 
bián acostumbrado hacer, y concluyó echando maldiciones á loa 
violadores del privilegio, y bendiciones i los que puntualmente 
le guardasen. Hízose la carta de estas concesiones en el mes de 
abril, luna décima, nueve dias antes del mes de mayo, y por con* 
siguiente diez y siete dias después de otorgada si cotejamos este 
fia con el principio. Firmáronla las personas que se verán en 
ella y refiero estensamente , conforme lo prometí en tiempo de 
Wifredo; está en el archivo de Cardona y reza de esta manera: 
Regnante in perpetuum Dño nostro Ihu Xpo^ sexta etate 
mundi^ in sexto miliario seculi^ era millesima vigesi• 
ma quarta^ anno t rabea incarnationis DfU nostri Ihu Xpi 
D.c.e.c.c.Lxxx.vu^ resurrectionis dominiae nobis celehranda 
est 11. nonas Aprilis , luna XX , Deo auxiliante , et sacro di-- 
vino eloquio nobis confortante , et sub iussione magno imperio 
nostro Leuclovico rege obediente , filio Leutarii regi ^ anno I 
eo regnante , et misericordia Dfli postulante : ego Borrellus 
gratiá Dei comes et marchio fació preceptum et securitatent 
adque liberationem in castro vocitato Cardona , vel suis aga-- 
cenciis^ et ad omnes abitatores eius^ seu et pòster itatis et pro^ 
ienies eorum , de omne rerum facultatis eorum , quidquid ad 
usum omnium pertinet , seu aulodes illorum ^ut deab hodier^ 
no die , et témpora , supra memorata iure quieto ordine te^ 
neant , et possidecmt , et hic securiter et in perpetuum felici-^ 
ter sine aliqua dubitacione vel inquietacione de nullo omine. 
Quia quando in primis construxit avius meus Wifredus eo* 
mis et marchio bone memorie^ et edificavit istum castrum 
Cardona^ cum suis terminibus^ preeepit in suo precepto et 

suo verbo memorialem , ut omnes gentes , omnes abitato* 

res^ qui ibidem stare veniebant^ aut cum illorum bona ad 
hec currebant , et hic vi veré volebant , iure quieto teruüssenb 
et possedissent perpetual iter. Et si aliquis malignus omo , (sut 
supèrbia inflatus , aut scandalum cumulatus , aliquit tulisset 
vel diripuissetde sua facúltate de illos abitatores omines^ Ule 
qui perdidisset^ indupíum prendidisset de suam facultatem de 
illum malignum ominem , qui hoc malum fecisset ; et si unurn 
asinum perdidisset^ Ule qui perdidit^ duos mel iores prendió 
disset*^ et de aliis modis in ómnibus rebus sie in duplunt 
preeepit custodiri vel defenderé \ et si unam aiapam quamvis 
unus ex ipsis de abitatores eius percussus fuisset de ullum 
malignum hominem , duas peiores reddidisset sine duhitatio^ 
ne^et postea nullam calumniam pertimesceret in nullum iu^ 
dicium. Similiter et de aliis plagis, vel vulneribus , adque 



LÏB90 JIV. CAP. XXXYI. 243 

imnriit , teneri et cmtodiri iu$$it in duplum. Et sic perdo-' 
ruwit ad omnes ahitatores istiiss loci supra nominato illam 
quartam paríem de illo toloneo , ut inter eos divisissent , sicut 
etfacíunt ab hodierno die\ et nul I um censum non fecissent ^ nec 
abuissent^ nec dedissent^ nisi dübitum sánete Dei ecclesie^ quod 
est veram primiciam , et veram decimam , et fidelem offercio' 
nem^ et sançtum sacrificium. Et si servas aut ancilla venisset 
inter eos , aut aliquis orno cum alienant uxorem aut spon-- 
sa 9 aut latra inieniosus , aut aliquis falsaíor vel criminosas^ 
securus stetisset inter omnes atios abitatores sine aliqua du* 
bitatione. Nam de aliis modis vel culpis in ómnibus prece* 
pit legem et directam iustitiam inter eos cum iudices custo-- 
diré ad eum in cuius potestatem eos commendavit vel conces* 

sit patrono. Et similiter p preceptiu frater meus Miro 

comes hoc memorie digitis suis litteris roboravit , et signum 
SQUin in suo nomíoe siwter stillo confirmavít sicot aadivit ro*^ 
borata et confírmala ab avo nostre iam supra nominato Wifre*^ 
do , cui Dñns ei centoplam retribuat amen. Et ego Borrellus 
commes et marchio^ et fil ios meos Reimundo^ et Ermengode 
comitès^ simul in unum^ cum omni regimine parentorum 
nostrorum^ seu omnium fidelium nostrorum^ omnes unàni- 
mes et una corde et bona concordia in melius statuimus^ et 
in melius confirmamus , et sic precipimus custodiri , ut et ab 
hodierno die et témpora omnis orno , qui ibidem vivere vellet^ 
vel abitare desiderat in hoc loco destinatum , vel in suis ter^ 
minibus quod abuit ab inicio^ et quod hodie abet^ et quod 
abere debet^ et quod cum Dei adiutorio abitatores eius adf 
quirere potuerint in ómnibus locis , sive in christianis , sive 
in paganis , sive in eremo , quam in cultum , vel in desertis 
locis , iure quieto teneant et possideant , sicut iam supra dixi- 
mus^ sine aliqua inquietacione ^ vel funccione^ vel redivicio- 
ne^ et sine aliqua aubitacione de nullum ominem sinceriter 
et securiter in perpetuum. Precepimus , et ordinamus ^ et sia- 
tuimus in melius , ut si quis malignus omo aut supèrbia in^ 
flatus , aut scandalum cumulatus ^ ad aliquem ominem , qui 
hic venire vellet , vel vivere in loco isto , postquam directos 
gressos abuerit iter profectus ad veniendum , aliquid malig* 
nus omo insurgerit contra eum sine sua neglegencia^ et tulle-- 
rit ei de suam facultatem ^ ille qui perdidit ^ sepcies tantum 
apreendat de suam facultatem de illum malignum ominem , 
qui hoc malum fecit^ et omnes abitatores loci istius adiu- 
vent eum. Et si unum asinum perdet^ septem Minos meliores 
apreendere faciat , et postea nullam catumniam pertimescat 
in nullum iudicium. Similiter et de aliis modis in alapis^ 
in plagis , vel vulneribus vel aliis iniuriis , vel de ómnibus 



L _ 



244 CRÓNICA UHimiAL DI CATALüHa. 

rebus ih sepcies tantwn precepimus custodiri vel defenderé j 
et postea in ni^llum iudicium nullam calumniam pertímes'' 
cat. Et sic perdonamus ad omnes abítatores loci istias ^ et ad 
illos qui ventar i sunt et erant^ illam qaartam portem de illo 
taloneo^ sicatfait ab inicio^ etest hodie in presente^ sic fiat 
perpetual iter , exceptas ipsos denarios , et ipsas ceras , et ipsa 
decima de ipso toíoneo^ donare f ácimas ad demam Sancti 
Vincenti^ sicutfecerant parentes nostri ex toto^ et in hebdor 
mada duas somatas salis , et necessària ligna ; et vos nullam 
redibicionem vel funcionem sive censum alicui faciatis , nisi 
sánete ecclesie , idest , vera primicia , et veram decimam , et 
fidelem sacrifícium^ et dilectam offercionem à Deo^ et ad 
ecclesias proprias ; et faciatis ipsa oppera ad ipso castro , id 
est^ turres^ et muros ^ et superpositos ^ et valles in profundum 
ad fodiendum , in ipsa septimana diem unum , propter ves^ 
tras animas ad salvandum , sive pro paganis , quam pro mar 
lis Xpianis. Et si vobis maior necessitas fuerit , omnes vos 
imperabitis per vestram bonam voluntatem , sicut videritis 
quomodo opUs est vobis ^ ut vos defendatis contra inimicis vesr 
tris. Et si vos per vestram bonam voluntatem aliquem bonum 
servicium feceritis ad seniorem vestrum^ aut ad. amicum 
vestrum^^ et visitaveritis eum cum aiiqaid de vestra bona^ 
aut reeeperitis eos in vestras domos ^ sicut fuit semper bona 
consuetudo ab inicio a bonis ominibus ad faciendum ^ et est , 
-érit semper in antea , aut aliquod servicium per vestra hona 
'volúntate feceritis , aut in suorum necessitatibus aliquid 
adiuvàveritis ; hoc non computetur nulltés homo per nullam 
'censum\ nec per nullum malum exemplum , nec per nullam 
malum vicium. Quod si tainen aliquis malignus omo^ aut 
sénior malignas^ aut amicus malignas^ hoc per censum com-- 
putare voluerit , aut malum censum per aliquem malum in- 
ienium adcrescere voluerit^ ot in exemplo malo sit^ nullate- 
nus possit hoc faceré^ sed aspiciat occulis suis in ista scrípta^ 
et auribus suis audiat , et corde sao intelligat 9 et evacuet ei ma- 
la presúmelo sua^ ut non sit alienus de regno Dei. Et si tan- 
tum Deum timens non fuerit , et in sua malicia voluerit per- 
' manere , et ista mala de corde sao evacuare noluerit , alienus sit 
de regno Dei, et pro temporal i dapno non moratar componere 
in sepcies tantum qoantum per malum censum, aut malum vi- 
cium computa verit, et postea non hoc possit vindicare quod ma- 
lum voluit faceré vel adcrescere. £t si aliquis fur aut latro in- 
' geniosuS) aut criminosus falsator, aut aliquis malignus adúlter 
cum aliena uxore aud sponsa venerit Ínter vos^ isti malefici se- 
* cumdum legemiudicabuntur; quia non est bonum malignis 
'^ habitare cum bonis.. Etjstabitis in dilectione Dei ia legem di^ 



LIBRO xnr. CAP. XXXVI. ^45 

rectam et iustitiam rectam in quantum possiiis secundum ca- 
nanem et leges Gotorum. Et abeatis inter eos omni témpora 
negotium rectum^ et mercatum perfectum, et moneta una et 
mera sine mutacione , et sine aliqua falsitate ; ut qualis fue-. 
rit prima ^taiis sit omni tempore^ ut semper abeat firmita-^ 
tem. Et de istis criminosis ominibus , quod superius diximus^ 
post peractam legem qui iríde evaserint^ non perrnittimus eos 
stare inter vos in eccíesia nec in vestro concibo in nulla so- 
cietate , nisi antea pervenerint ad rectam confessionem , et 
tenuerint veram penitentiam. Et dono vobis patrono Erme^. 
miro vicescomite , et pòster itati eorum , ut in cuiusúumque, 
voce vos advocaverit , sequimini eum ubicumque Ule voluerit 
in ómnibus. Et ipso die lovis semper in vestrum de illa sale 
in omni tempore , sicut fuit ab inicio. Et si aliquandocum- 
quealiquis malignas omo contra vos in ira surrexeritad ex- 
pugrumdum aut preliandum contra vos ; et vos omnes surgite, 
contra eum ad interficièndum eum , et debellandum in quan- 
tum possitis cum Dei adiutorio. Si quis autem ex vobis mi- 
nime fecerit ^ aut retrorsum faceré voluerit^ alienas sit inter 
vos omnes abi tutores à vestro cornil io^ et ad liminem sánete 
Dei ecclesie precepimus excommunicari in ecclesiis vestris , 
et perdet omnem substantiam suam quantum ibidem abuerit. 
Et si quis vult inter vos maior fieri , sit sicut iunior ; nam 
patrono vestro et ómnibus ministris eius in ómnibus preeepi. 
mus custodiri et honorificari sicut decet. Et in ómnibus os^ 
tibus meis primis insurgite in quantum possitis ad debellan- 
dum et expugnandum omnes adversarios nostros. Si quis vero 
quamlibet potestas , aut regís imperio vel principum , seu omo 
cupidos y vel malicia ductus^ pro aliqua ocasione vel longo 
tempore prolonganda post nos^ qui hoc factum nostrum et 
pactum conveliere temptaoerit vel infringere^ hoc commen- 
damas et per indisecabilem Trinitatem commonimus , ut quisr 
quis Ule fuerit , qui ipsius terre vel provincie principatum 
obtinuerit , aut pontífex ordinatus extiterit , vel iudex fuerit^ 
et zelum Dei abuerit , et paradisi gaudia frui desideraverit^ 
statim surgat et sententiam istam quomodo nos confirmamus 
adfirmare contempnat (pro con tenda i) ¿t in perpetuum stare 
discernat. Qui hoc fecerit , in cunctis fulgeat ante Domiríum^ 
sicut in sacris legibus continetur^ ubi dicitur: Fulgebuut íustl 
sicut sol in regno patris eoruin. Et qui inrumpere conaberit 
aliquis mal i gnus transgresor legibus^ quod una et universal is 
perpetim stare iubet ecclesiani^ et omnes simül in unum sta- 
tuimus canonicam sententiam et predicacionem apostolicam 
cum omne verbum divinum evangelicum ferir i se sciat , et 
ereditatem celestem caruisse se agnoscat. Pacta commemora-- 



¿46 CltfmCA ÜHÏVMUAL Dl CATALdlA. 

cio 9 sive preceptum , vel confirmació , sioe indiguli agnicio^ 
quem nuil us interpolare audeat , vel mutilare , üé/ cum sa* 
cordia conetur exturbare abhinc et deinceps ^ quod est in ca^ 
pud hunc preceptum in ordine porrectam , sicut scriptum esty 
et constitutum in tempere hoc , mense Aprilis die VtllL Kal^ 

Maiiy luna. X. , c ) ////. jP. C 21 Vila. , ciclus giri solar is 

postquam ingressi sunt fiunt XV ^ et antequam egrediantur ad 
capud abemus A.XIII. , anno isto obiit Leutarius rex ^ qui 
regnavit annos XXX. et menses X , post obitum eius anno L 
ingrediente , regnante filio eius Leudevico rege. 

Sigffmm Borrellus gratia Dei commes et marchio.zs, 
Sigfn. Raimundus commes gratia Dei.zzSigfn. Ermengodé 
commes gratia Dei. = Sigfn. Ermemirus gratia Dei vicesco* 
mes , qui hunc preceptum vicem nostram , et omni regni nos^ 
tri principum y seu pontifices^ seu clericorum abbatum^ mo^ 
nacorum , et omnem gradum ecclesie , sive laicos , vicescomi^ 
tes et séniores^ vel viliores personas regimini nostro paren- 
cium^ simul confirmamus^ et ad honorem eximium referimus 
quid etiam et in dilectione proximi abeatur et impletur^ 
jiat semper^ et oblivioni nullo modo fuscetur^ hoc signum 
indidipro hoc roborem validum statui^ et omnes firmare ro* 
gavimus. = Sign. Vivas gratia Dei epus. = S. Odo gratia Dei 
abba de cenobio Sancti U4cufati. = É. Ennego que vocant Bo^ 
nofilio. ~ S. Bonucio. rr S. Giribertus vicecommes. zz S. Er^ 
megeldus sacer et iudex. = S. fVisadus. = S. loceffredus fra^ 
ter Bor rel lo commes. zz Senio f r edus f.zzS. Wifiredus.zzSe^ 
niofredus gratia Dei vicescomes. = Gondemarus gratia Dei 
ac si indignas epus. zz Prugifer umillimus presul. zz Remun* 
dus. zz S. Trasovarius. zz S. Gocefredus. zz S. fVisibaldus. := 
S. Sendredus.zzWifredus.zzS. Ermengaudus comes.zzSigfn. 
Ranimirus pbr. cum litteris rasis 

Adviértanse aquí aunque de paso dos cosas: la primera qoe 
este conde Borrell tuvo un hermano llamado Mirón á quien et 
propio Borrell dio nombre de conde y marques , serial manifles* 
to de que ambos correinaron , y que como digimos tratando dei 
conde Bernardo en la segunda parte, solo el conde de Barcelona 
llevaba y tenia nombre y título de marques : la segunda , que 
este conde Borrell tuvo un hermano llamado Gocefredo segan 
que aquí parece de la firma de este mismo Infante; pero no 
ha veuido mas á mí noticia , y poír esto callo. 



UBRO xiv. CAP. zxxvn. 247 

CAPÍTULO XXXVII. 

De como se conjuraron cuatro reyes moros contra el conde 
Borrell de Barcelona , y como fué saqueada y presa de los 
ejércitos enemiaos la ciudad con destrucción y tala de casi 
todo su condaao. 

X raza es de los proftindísimos é inescrutables secretos jui* Afio 986, 
dos de Dios nuestro Señor dar trabajos en esta vida á los que 
ama, 6 para acrisolarles como hace el artífice con el oro, 6 para 
esperimentarles la paciencia. Pudiera i este propósito traer mil 
ejemplos y pasos de la sagrada Escritura que dejo para abreviar, 
contendándome por ahora con el ejemplo de nuestro conde Bor- 
rell , que sin embargo de sus cristianísimas obras y generosos he* 
chos desde que entró en el mando y seftorío del condado de 
Barcelona cual hasta aquí tengo referido, le asentó Dios la ma- 
no de tal manera hasta quitarle el sedorfo y después la vida. De 
aquí colijo sus virtudes y bondad, pues lo tomó todo con pa* 
ciencia en defensa de la santa Fe católica peleando contra mo-^ 
ros. Conjuráronse pues contra este cristianísimo Príncipe cuatro 
reyes moros (i), el Miramamolin de Córdoba , y los de Lérida, 
Tortosa y Mallorca con la mayor parte de los de .diversos lugares 
de Espafta , y trataron de quitarle la ciudad de Barcelona , co*» 
mo de hecho se la quitaron, bien que es verdad que no la go^ 
2aron sino pocos días. Destruyeron el condado de Barcelona sin 
que quedase pueblo ni lugar alguno que no fuese destruido y 
asolado , salvo los dos castillos ó fuertes de Cervellon y Moneada. 

Pedro Anton Beuter y otros escriben , que tomaron los mor 
ros ocasión de venir esta vez sobre Barcelona de las competen- 
cías que al principio pasaron entre Oliva Cabreta y Borrell sOr 
bre la sucesión de estos estados de Cataluña ; pues como entre 
los dos irian las cosas á punto de venir i las manos , tuvieroa 
lugar los moros de poner por obra sus atrevidos pensamientos y 
llamar en su ayuda á los sobredichos reyes de Córdoba , Lérida, 
Tortosa y Mallorca. Pero con perdón que pido á tan graves au- 
tores, diré ser falta el decir esto de no atender á lo que digí- 
mos en el capítulo trece del libro catorce de esta parte á saber, 

(1) Bala ipoQñ i que 8« refiere el CronUta 00 habían aun empezado lae 
guerras civiles de los moros, y toda la Btpafia Árabe obedecia al rey Hi- 
zem II de Còrdova. Su Hagib Muharoat Almansor fuá el caudillo que ejecuid 
esta espedicloQ cootra Barcelona conduciendo las huestes de su rey , pero no . 
las de los diferentes reyes moros que no existían aun en España. No ubstanto 
al bedio en sa todo es muy cierto. Ifota de Iq$ Sdiiores* 



248 CRÓNICA DNirXltSAL DI CATALUÍ(a. 

que cuando Borrell fué electo conde de Barcelona por los Es« 
tados de este Principado , fué con aplauso 7 consentimiento del 
mismo Oli^SL Cabreta. Ademas, que de las pendencias que entre 
estos dos. primos hermanos, á causa de la sucesión, pudieron 
haber nacido hasta el dia de esta jornada discurrieron diez y 
nueve años, pues tanto van desde el de 967 en que Borrell fué 
elegido , hasta este de 986 en que entraron los ejércitos de estos 
reyes moros por el condado de Barcelona , y señorearon 7 des* 
truyeron la ciudad. ¿Quién dirá pues, que habiendo durado 19 
años la ojeriza y enemistad entre los dos primos, tardasen tan- 
tos en venir los conjurados? Téngolo por cosa de cuento. 

Otro sí : que aunque aquel año de 967 en que sucedid el 
dar repulsa 6 Oliva y elegir á Borrell conde de Ürgel en con* 
de de Barcelona hubiera habido alguna rencilla entre los dos 
primos sobre la sucesión , ya desde el año de 965 reinaba en 
Córdoba Haliathan , conforme Morales y Bleda contra Mármol, 
y la crònica del rey D. Alfonso , y contra Diago ; v en el de 
986, ya desde el de 981 por muerte de Aliazan o Haliathan 
y menor edad de su hijo Híxen , gobernaba Almanzor que fué 
el que inquietó y destruyó gran parte del reino' de Portugal , 
León y Castilla, y finalmente vino sobre Cataluña. Y asi este 
Almanzor pasarla acá solamente movido de su furibunda condi- 
ción y soberbia nacida de las victorias que había alcanzado en 
aquellos reinos. 

De manera , que la discordia que ellos dicen que hubo entre 
los dos primos hermanos Oliva y Borrell, no pudo por ningu- 
na de las partes dar causa 6 motivo á esta venida de los mo- 
ros sobre Barcelona. T así, ó vinieron por justos y secretos jui- 
cios de Dios, 6 por la natural enemistad y odio que tenian y 
tienen los moros contra nosotros. 

Habia alcanzado nuestro conde Borrell á saber y tener aviso 
de esta empresa, d á lo menos, viendo quemar la barba de los 
vecinos reinos de £spaña temió como á prudente que no pasase 
otro tanto por su casa, y así con toda diligencia trató de pre- 
venirse por lo que podia suceder ; pero por mas prisa qne se dio 
en recoger todo lo bueno y mejor así en las haciendas como en 
gentes de las de su señorío dentro de la ciudad de Barcelona, 
y por mas que la fortaleciese y abasteciese , no pudo ser con 
tanta presteza y diligencia que no fuesen mas presto los moro« 
sobre ella con sus pujantes y lucidísimos ejércitos. Pero como 
«1 conde era de ánimo intrépido y esforzado corazón, confiando 
demasiadamente en su valentía y en la de los suyos , viéndose 
cercado á lo largo de sus enemigos y que se le iban allegando; 
determinó presentar la batalla á los moros antes que le cerca- 
sen en lo estrecho, y salió en buen orden en busca del en«mi« 



LIBRO XIV. CAP. XXXVIU 249 

go qoe halld i dos leguas de Barcelona por la parte del oriente, 
bajo el castillo de Moneada, en la vega 6 llano que llaman 
de Mata Bueyes (ó Bous en nuestro lenguage catalán) en el pais 
6 territorio del Vallés. Venidos á las manos quedaron los nues- 
tros vencidos con muerte de mas de quinientos, escapándose 
nuestro Conde i u((a de caballo con los que le pudieron seguir* 
Dicen algunos , que se acogió á la ciudad de Barcelona ; pero lo 
mas cierto es que se fué i guarecer á la de Manresa donde le 
iré i buscar bien presto. Ganada esta batalla quedaron los mo« 
ros setfores de la campaña , y se fueron acercando hacia la ciu- 
dad de Barcelona, poniéndole apretadísimo y estrecho cerco por 
mar y por tierra el primer dia del mes de julio del año 986 
de Cristo nuestro Señor. Fué tan apretado y recio el cerco y las 
baterías y combates tan apresurados y de tanta multitud de ene« 
migos del nombre de Cristo, y la ciudad estaba por otra parte 
tan mal pertrechada y falta de gente noble (á ocasión de la 
muerte de los que digímos murieron en la vega de Moneada ) 
que como la plebeya pelea mas por estipendio y estima de la vida 
que jpor virtud que es la que suele hacer honrada y provechosa 
resistencia; fué vencida la ciudad y presa dentro de seis dias, á 
los seis del propio mes de julio, miércoles, que la iglesia llama 
cuarta Feria. Esta es aquella constante ciudad que antes de ren- 
dirse y entregarse á los moros en su prímoera entrada á Espa- 
ña , se sostuvo muchos años : esta la que por su virtud espeliò 
de sus muros al rey moro Gamir , y la que con su conde Ber« 
nardo se mantuvo firme y entera en servicio de su rey y señor, 
la cabeza principal de todas las de su Principado , que quedtf 
vencida y presa á dolo pocos combates de seis dias. ¡ Tales son 
los vaivenes y variedad de los tiempos y guerras ! varietas est 
eventtis bells : la que ayer mandaba , hoy se ve esclava y cau- 
tiva I.... 

Entrados los moros en la afligida ciudad , el daño que hi- 
cieron y destrucción que causaron fueron dolorosos inestimables 
é indecibles; un impetuoso y abrasador rayo del cielo no hicie- 
ra tanto daño, pues aunque insensible, hubiera tenido mas lás- 
tima y mayor clemencia , aunque cayera para castigo de los hom- 
bres. Pasaron á cuchillo infinitas personas , descalabraron otras , 
hirieron , mataron , cautivaron y se llevaron presos i Córdoba, 
Lérida , Tortosa , Mallorca y Menorca infinitas personas en pos 
de sos reyes. En los edificios hicieron un bárbaro estrago, der- 
ribaron , robaron y abrasaron todo lo que do podian llevarse 6 
que les parecía intítil y de poco provecho. Todo era llanto , lá- 
grimas , suspiros , y gemidos, fuego, sangre, incendio , ruina , 
calamidad y horror miserable ; solamente el templo de la cate- 
dral dedicado á la santa Cro2 de Jesucristo nuestro Señor , por 

rojío Fii. 32 



250 csLÓmck imivKRSáL 01 curAjÁiSA. 

divina períhision , quedd en pié é ileso como se verá adelante. > 
Todos los autores citados en. este capítulo se conformaa 
con lo que aquí he referido. Para mí los mas legales y fide- 
dignos testigos son ciertas auténticas escrituras; una original 
y en cuatro dedos de pergamino , que tengo en mi poder y me 
entregó D. Francisco Oliver arcediano de Santa María del mar, 
conònigo de la santa iglesia de Barcelona, abad comendatario 
del monasterio de San Lorenzo del monte , é inquisidor en este 
principado , y las demás estan en diferentes archivos. La prime* 
ra de ellas reza: que una muger llamada Aurofacta, viuda da 
un tal Elias que murid en esta desgracia de Barcelona, des"* 

Eues de haber estado algun tiempo cautiva en Gdrdoba con sus 
ijos (que habian muerto en cautiverio) vuelta á Barcelona ^ 
para poder cobrar ciertos alodios y posesiones que hablan sido 
de Elias su difunto marido y le habian ocupado y dividido 
sus parientes y deudos; did una información delante del vizcon- 
de Gilaberto , de Audesindo ei monge y de su hijo , jueces de- 
potados por el conde en semejantes causas: y en aquel juicio 
ae cuenta el infeliz suceso de aquel hecho en estas palabras. 

jínno Dominí noningentésimo octuagesimo sexto ^ impe^ 
rante Lothario trigésimo primo anno^ die calendas juíii^ 

Íuarta feria , à sarracenis obsessa Barchinona et permittente 
)eo propter peccata nostra capta est ab eis in eodem mense 
secundo nonas , et ibidem mortui vel capti , etc. 

Consta lo mismo por otro testimonio referido en la historia 
del P. maestro Diago, que es un fragmento de otra escritura 
hecha en semejante caso que dice de esta manera. 

Anno Domini CMLXXXFI imperante Lothario trigessimo 
primo anno , die Kalendarum julii feria quarta , à sarrace^ 
ni$ ühsessa est Barchinona^ et permittente Veo propter peccata 
nostra , capta est ab eis in eodem mense secundo nonas , et ibi* 
dem mortui vel capti sunt omnes habitantes de eadem civi^ 
tate vel de eiusdem comitatu , qui ibidem introierant ver jus^ 
sionem domini Borrelli Comitis ad custodiendum veí defen^ 
dendum eam. Et ibidem periit omnis substantiu eorum , et 
quidquid ibidem congregaverant tam de libris quam de prer^ 
ceptis regalibus vel de cunctis illorum scripturis ómnibus mo^ 
dis confectis^ per quas retinebat cuneta eorum alodia vel^ 
possessiones inter eos et precedentes eorum parentes à ducentis . 
annis et amplias , inter quas perditce fuerunt scriptura de 
quodam homine nomine kdam , et uxore sua nomine Did-- 
cidia^ etc. 

Otro sí : en el archivo de la catedral iglesia de esta ciudad 
de Barcelooa se halla otra semejante escritura del tenor si« 
guíente. 



LIBRO XÏV. CAP. XXXnU 25I 

Afino Domini 986 processi Ismaelita ut praelio contra 
gentes armo trigésimo primo regis Francia Leutharii^ vene^ 
runt usque ad Barchinonam qui omenm terram devastan^ 
tes perdiderunt ac debastaverunt et dilapidaverunt totam 
Barchinonam , succenderuntque eam magno incendio ; ita ut 
eongregata integerrimo consumerentur. Et quod evasit pre 
donum manibus adportaverunt instrumenta quoque cartarum 
et volumina librorum partem consumpserunt igni , partem ad 
suam terram asportarunt inter quos etiam deperierunt etc. 

De los coales testigos se infiere cuanto se engallaron los que 

Eusieroo está derrota 6 pérdida de Barcelona al aüo 976 na- 
iendo diez años cabales de diferencia , 6 por descuido de los 
autores 6 de los correctores. Golíjese lo que digo claramente de 
las mismas escrituras que espresao haber sucedido esto en el 
ñño treinta y uno del reinado de Lothario que' corresponde al de 
986 , en el cual habia no mas que veinte y un año que reinaba 
Lothario. De mi parecer son Zurita y el catálogo de los abades 
del monasterio de San Cucufale que fué deátruido en esta tefrie- 
ga y venida de los alárabes y moros (i). 

£1 P. maestro Diago advierte por las palabras de la segun- 
da escritura , que se saca también de la primera , que en este 
tiempo habia mas de 200 años que Barcelona era de cristianos, 
pues en ella se perdieron escrituras de pasados 200 años. Apun- 
tóse algo de esto hablando de aquellos tiempos ; pero salvo la 
cortesia debida á las buenas letras de este autor , le satisfice en 
el año 971. , 

Alli dige que la autoridad de Diago no debe entenderse 
de manera que entonces los cristianos fuesen señores de la ciu« 
dad , ui tal dicen estas escrituras ; sf solamente que tenian po« 
sesiones y propiedades en ella de mas de 200 años á esta parte, 
siendo bien cierto , como se dijo en otra parte , que los moros no 
mataron á todos los cristianos , antes bien dejaron á muchos para 
la labranza de las tierras y para pagar los tributos con que los 
mismos moros vivian y se sustentaban. De manera que las pa- 
labras antedichas significan, que fueron quemados los libros 6 
títulos y escrituras de las posesiones 6 sucesiones que los mo- 
radores de Barcelona 6 sus padres y antepasados hablan poseído 



(1) El erudito é infatigable anticuario D. Jaime Ripoll canónigo de I9 
Sla. Iglesia de Vich, en su optisculo impreso en aquella ciudad el año i8a(^ 
nos publicó el testamento sacramental del catalán Wilmundo que murió en 
esta ocasión en defensa de Barcelona , con el que prueba no solo que el dia 
cierto de la pérdida de la cfudad ftié el 5 ó 6 de julio del año 986 sí que tam- 
bién varios otros hechos .referentes à la historia de Cataluña. Nota de lo9 
Editorei. 



25> CRÓNICA vmnuAh ot catalura. 

da 200 affos á esta parte , pero no que de solo aqael tiempo 
tenían propiedades y posesiones en ella ; poes bien las podían 
tener j poseer annqne fuesen subditos de los moros ; verdad 
es que no lo fueron desde que se la entregaron , digo la ciudad» 
á Luis pió rey de Francia y emperador. Dice Zurita ^ y muy 
bien, que con este incendio y robo de escrituras se acabd la me- 
moria de las casas y linages de aauesta ciudad de 200 ados atrás, 
porque los que escaparon del cuchillo ^ fueron llevados á la ciu* 
dad de Còrdova , ó cautivos y esparcidos por el reino á tierra de 
los moros. 

CAPITULO XXXVIII. 

De algunas religiosas que fueron degolladas ^ desterradas y 
cautivadas por los moros que saquearon á Barcelona , del 
monasterio de las Paellas de la misma ciudad. 

>^oien mas sintid los daftos de la afligida Barcelona en esta 
Afto 986. miserable calamidad , fué el Real monasterio de San Pedro de las 
Puellas dedicadas al divino y culto servicio de Dios; aunque ha- 
blando de tejas arriba, ellas quedaron las mas ricas en espí- 
ritu y gozaron el triunfo de la victoria de aquella jornada , pnes 
con la columna de la fe, la luz de la castidad, y la palma del 
martirio , entraron á gozar de las celestiales bodas del inocen- 
tísimo cordero que las estaba esperando por lo que le hablan sa- 
crificadp. Sirvieron de ministros de aquel cruento sacrificio los 
moros de Mallorca que habian venido con aquel mestizo ejér- 
cito , que continuando su rabia y furor contra el pueblo cristiano, 
corrió la campaña y contornos de la ciudad : llegados á aquel 
insigne* y Real monasterio , sagrario de tanta virginidad y mo- 
nástica disciplina , con sacrilegas y execrandas manos abrasaron 
puertas, derribaron paredes, rompieron clausura. Quemaron te- 
chos, arrancaron rejas, pusieron por el suelo muchos edificios, 
y guareciéndose , 6 por mejor decir fortificándose en lo poco qné 
quedaba en pie, profanaron la iglesia , pusieron las manos en 
los sagrados vasos, y finalmente entraron á violar los templos 
del Espíritu Santo que estaban en los cuerpos de aquellas san- 
tas vírgines religiosas : maltrataron su constancia 6 mancilláron- 
la con diferentes crueldades, pretén iiendo forzarlas á convenir 
con sus incestuosas y sacrilegas suciedades; y porque como va- 
lerosas esposas de Jesucristo estaban firmes resistiendo á sus tor- 
pes sensualidades, las llevaron presas y cautivas á Mallorca par- 
ticularmente á la santa Abadesa Matruy que entonces residia en 
la casa. 

Tradición es mas que antigua en aquel célebre monasterio^ 



LIBRO ziy. CAF. xxxvni. 253 

qué cuando los moros mallorqoines entraron á darle saco, vista 
la hermosura de aquellas religiosas y damas, enamorados de su 
belleza y gracia cual aquellos Filisteos de quienes hace memo- 
ria la sagrada Escritura en el libro de Judit , decian : quien no* 
peleará contra los cristianos que tan bellas y hermosas hembras 
tienen; y de aquello que ellos debian sacar ocasión para alabar 

Í engrandecer i Dios, tomaban asidero para ofenderle y des- 
onrar las religiosas. Pero ellas imaginarou un hecho fervorosí- 
simo de fortaleza como i nobles en sangre por no mancharla 
con torpezas, y para mostrarse firmes cristianas y honestísimas 
catalanas, voluntariamente se afearon y desfiguraron los rostros, 
desnarizándose 6 quitándose las narices é imitando á la virgen 
Santa Lucia ilustre Siciliana que, se sacó ó arrancó los ojos 
para parecer mal á quien dañantes por su hermosura la so- 
licitaba. No salid vano el pensamiento y medio que tomaron es- 
tas nuestras santas doncellas y religiosas para guardar su virgi* 
nidad y pureza; antps bien alcanzaron so intento, pues vista por 
los moros su constancia y fortaleza , llenos de rabia y furia in- 
fernal , degollaron á la mayor parte de ellas doblando con el 
martirio la corona de su virginidad. Las que quedaron con vida, 
que fueron las menos por haberlas reservado Dios para mayores 
trabajóse ilustre corona, fueron llevadas cautivas á Mallorca, y 
entre ellas la santa y venerable Matruy. 

En esta ocasión comienza una antigua crónica del archivo de 
San Pedro de las Puellas á hablar de esta santa Prelada, cual lo 
tengo apuntado allá donde advertí y concluí con bastantes razo- 
nes , que su cautiverio fué en esta sazón , y no en la segunda 
venida que los moros hicieron sobre Barcelona en el año de 993 
en tiempo de este mbmo conde Borrell ; y así no tengo para 
que repetirlo aquí. Mas advertiré , que la misma crònica y ei 
P. Domènech cuentan este caso confundiendo esta jornada del 
aífo 986 con la segunda que veremos en el año de 993 , pero 
no pudo ser sino en esta ocasión por lo antedicho y lo que so 
dirá en adelante. 

Si algun susurrador presumiendo de letrado, por la regla 
general de que nadie es señor de sus miembros, quisiera poner 
en duda la corona del martirio de estas santas vírgenes y reli- 
giosas, para que se desengañe de que no sabe lo que presume, 
lea San Ambrosio y verá lo que dice de Santa Pelagia : y 
Baronio en defensa de Santa Ebba abadesa del monasterio de 
Gothingente dice, que entrando los Dacos 6 Normannos, en aquel 
monasterio , sus monjas se hirieron las caras quitándose las nari- 
cies y labios superiores para que aquellos bárbaros no intenta- 
i€ft contra su virginidad , y así que quedaron virgínea y coa 
corona del martirio. 



L• 



254 CRÓNICA 0imriR9AL DI CATALüÍIa. 

Voviendo é nuestras santas Paellas barcelonesas 7 religiosas 
ínclitas digo 9 qae fué su hecho de tan heroica virtud y forta- 
leza , que sí hubiera sucedido en tiempo de la religiosa supers- 
tición de los Romanos no les hubieran faltado templos. Mas co« 
mo nuestra religión venera todos los santos en un dia por no 
poder dar el debido obsequio i cada uno en particular , y precia 
mucho mas que se llenen é hinchen las sillas del cielo que los 
archivos de la tierra, y Barcelona quedando con llanto y pér- 
dida de tantas escrituras y segunda vez cercada y corrida la cam* 
patfa por los moros no tuvo lugar de escribir leyendas de estas 
santas , y si los antiguos las escribieron se perdieron en los in- 
cendios de la guerra ; conténtanse con la memoria que hace la 
calenda de prima todos los dias en la iglesia. 

CAPÍTULO XXXIX. 

De como los moros de Mallorca destruyeron cuatro monaste* 
rios de monges benitos en este principado de Cataluña. 

ÍTodemos decir aunque bajo de metáfora , que habia llegado 
Afio 986. el tiempo de la poda de las viñas del gran padre de familias Cristo 
Seítor nuestro , y que convidaba para ello á su esposa la Igle- 
sia, particularmente en los vitíedos de la religión del gran padre 
8an Benito que en estas partes da Cataluña tenia ya puestos tan 
gallardos sarmientos vestidos de hermosísimos pámpanos y fér<» 
tiles razimos. Así es que fué la que dio mas mosto de preciada 
sangre con el pisoteo de la cruda y bárbara persecución de los 
moros enemigos del nombre de Cristo. No contentos pues del 
estrago que hablan hecho en las santas Puellas dd monasterio 
de San Pedro de Barcelona, se estendieron á correr el Vallés y 
de ahí á las costas del mar de levante , y por la parte del po* 
niente por todo el territorio 6 pago del Panadés. Por cnanto 
constará mas adelante que el ejército de los moros , y sin duda 
los tercios 6 regimientos de las islas de Mallorca , destruyeron 
los monasterios de San Cucufate del Vallés, el de San Félix de 
Guixoles , el que estaba á la entrada del puerto de Blanes cuyo 
nombre se perdió junto con el monasterio , como ya dige en el 
capítulo diez de este mi libro , y el cuarto fué el de San Pabla 
de la marina; ad virtiendo de paso, que aunque dige en el ci- 
tado capítulo décimo que no podia ser que estos tres líltímos 
monasterios aquí nombrados fuesen destruidos por algunas hnes* 
tes de los moros que vinieron sobre Barcelona en el año 986, di-^ 
go ahora , que no anduve acertado en lo que allá digo del abad 
Cano , pues habiéndolo mas. bien n^irado sigo su parecer. Vol* 
viendo pues al hilo de mi historia digo, ser* cosa sabida que el 



tino xiv. CAP. xxxix. ^ 255 

monasterio de San Cucufate del Vallés fué obra 7 fandacion de 
Garlos Magno al tiempo que gané la. ciudad de Barcelona al rey 
moro Zatto ^ y que el monasterio de San Pedro de las Paellas 
lo fué del rey Ludovico Pió hijo del mismo Garlos Mamo ; y 
así, parece que la adversa fortuna (si es que haya fortuna) no se 
apiadó de la pia devoción del hijo , ni tuvo lástima dç la pie* 
dad del padre, ni respeto á la buena memoria de tan cristiana 
simos emperadores. Gorriéndo pues la tierra aquestos moros de 
quienes tratamos , no perdonaron á lugar santo , á persona reli-* 
gíosa , á edificio suntuoso 6 á cosa sagrada que no pasasen á cu* 
chillo, derribasen y quemasen. Golígese todo esto de aquellas 
palabras de la escritura que se verá hablando de la redifícacion 
de esta casa, y también se prueba del privilegio del rey y em« 
perador Lotario otorgado al Abad de este monasterio que refie- 
ren Pedro Anton Beuter y Garbonell , que contaremos á su tiem- 
po , donde dice : Si loca paganorum tiranide destructa pra^ 
diotum sanctis aliquando iraditorum etc. ^ y poco mas ade- 
lante : Combustas per infestationem paganorum etc. ; con las 
cuales palabras, después de estos infortunios en el año siguiente^ 
ya señala que los predios , que son casas campos y propiedadesy 
dadas y dedicadas al santo mártir Gucufate , habían sido tiráni- 
camente destruidas , y sus escrituras con las avenidas de los mo-^ 
ros quemadas. Habiendo sido pues aquel privilegio concedido el 
año siguiente de la referida pérdida de Barcelona de 986 y en-' 
tre esta y^ la segunda que fué en el de 993 , bien se sigue que 
Lotario habla de la guerra antedicha y no de la que estaba por 
venir, y que se asienta bien la jornada del mes de julio del 
año 980 con las correrlas que los moros hicieron por la campa- 
ña y territorio de Barcelona y su condado , destruyendo el mo*» 
nasterío de San Gucufate del Vallés. 

Verdad es que en otras correrias que hicieron los moros en 
el año 993 padeció otra mayor ruina el sobredicho monaste* 
rio. Diré de ella y de sa solemne redifícacion á su tiempa 
y lugar. 

Pasé el mismo rayo que habia pasado por el Vallés por 
las costas del mar de levante, y destruyó el monasterio de San 
Félix ó Felio de Guixols que en la circunferencia de los años 
795 y 79^ ^^ '^ ^^ P^^^^ digimos que habia sido fundado por 
el emperador Garlos Magno \ pues como estaba en frontera y 
lugar yermo y solitario espuesto á las correrias é invasiones deí 
los piratas, no solamente fué destruido y robado de todo en 
todo de Cuantos bienes muebles tenia así en la casa como en la 
iglesia como cálices , cruces , reliquias y relicarios de los santos, 

Í' ornamentos sagrados; mas también estos bárbaros pegaron 
üego y abrasaron el monasterio con todas las memorias y escri- 



i 



256 CkÓmCA UmVERÈAL 1» CATALUÑA. 

turas de sus atitigfiedades , qaemaodo todos los edificios , sal- 
vo tres torres llamadas del Cuervo la una, j las otras dos 
la de las Campañas y del Humo , que desde entonces le debid 
quedar este nombre* Vi yo conservadas estas tres torres 
eon sus bóvedas y arcos en el ado 1630; y así los monges que 
después de pasado el rayo acudieron al reparo de tantos dallos, 
se guarecieron en ellas hasta tener reparado su monasterio , del 
cual siguiendo á su abad Alfonso Cano diremos y hablaremos 
adelante. 

No sin causa dige al principio de este capítulo, que pare- 
cía haber llegado el tiempo de la poda de los religiosos y vi- 
tfas (por las que entiendo los monasterios de la religión del 
gran r. San Benito) y fué así; porque en las correrías que hí« 
deron los moros por la costa del mar de levante destruyeron 
estos dos monasterios , á saber, el que ya digimos de S. Fe- 
liz de Guixoles y el de S. Pablo de la marina , los cuales ha- 
bían estado unidos bajo la obediencia de un prelado y Abad 
algunos diez y ocho 6 veinte artos con aprobación y prívile- 
;ío de Lotharío dado el atfo diez y seis de su reinado y 988 
le Salvdor, como vimos en el capítulo décimo de este libro 
catorce en que andamos* Este de S. Pablo, bien que en otra 
ocasión habla padecido bravas invasiones, pero en estas corre- 
rías del año en que andamos fué totalmente asolado y destruí- 
do por los sarracenos enemigos del nombre de Cristo. Y de 
que padeciese en este tiempo dícelo el abad Cano en la his- 
Historia del ^^P¡g citada capítulo cuarto; y debíd de ser así, supuesto que 
p^yj^J?!' consta del privilegio del rey jjotharío del arto 987 capítulo dé- 
cimo, pues la unión de los dos monasterios no había de du- 
rar mas que la vida del Abad Sudario: y como de ahí adelante 
no no le hallamos mas, creemos lo que pudo ser en consecuencia. 
^állanse de este monasterio hartas memorias, y aunque por 
ahora no sabré decir cosa de su fundación , todavía sabemos que 
corría la misma fortuna 6 desdicha que los otros antedichos se- 
gún resultará de lo que diremos hien presto. Pensaron algunos que 
estdvo este santo monasterio eñ el sitio 6 puesto que ahora 
llamamos S. Pol cerca del de S. Felio de Guixoles, siendo muy 
sin fundamento este error del puesto, antes bien fué en el mis- 
mo lugar sobre el pueblo que hoy en la misma costa del mar 
llamamos S. Pol de Maresmara , en el collado 6 montecillo don- 
de hasta hoy permanecen las ruinas de su antigüedad, y tam- 
bién era encastillado. Sus cimientos se descubren en lo alto por 
donde pasa el camino Real y sobre el recuesto de la ribera 
del mar tirando la vía de Blanes á Barcelona. Veráse esto en 
varias escrituras que en sus lugares y propósitos se irán re- 
firiendo ; ademas que sabemos por bula apostòlica , que estaba 



LIBRO ZIT. CAP. XXXIX. 257 

gozando su puesto y rentas otro monasterio llamado de Mon- 
te Alegre de los ejemplares Padres Cartujos sito sobre Bada- 
lona. Ha padecido mucho el monasterio de S. Pol de la ma- 
rina , y tantos encuentros que jamas ha podido volver á su an- 
tiguo estado. 

Tradición hay de aue á la entrada del puente del castillo 
de la villa de Blanes habia otro monasterio, que se perdió del 
todo en esta calamidad y entrada de los moros y sarracenos 
en tiempo del conde Borrell. Mas será su memoria como de 
hijo abortivo que su principio nombre y curso vá junto , sin 
que se sepa otra cosa mas que su estincion y fallecimiento. De 
ello da muy claro y aparente testimonio la antigua tradición, 
y parte de las ruinas que se descubren en una pequeña isle- 
ta y pedas que allí se hallan; sin que haya podido hallar otra 
cosa mas que la tradición y el discurso que el abad de S. Fe- 
lio Fray Alonso Gano dejó escrito. 

De esta vez también fué destruida por los moros en el Pa- 
nadas toda la ciudad y castillo de Olèrdola, cuya iglesia ha- 
bia consagrado al Arcángel S. Miguel d obispo Teoddrico, el 
segundo de los que tuvo la iglesia de Barcelona, en el aíío 
929 según el capítulo nono del libro trece. Reparó esta pér- 
dida algunos afios después el obispo Vivas, como se dirá en 
ti atio 991. 

CAPITULO XXXX. 

De como el condado de Barcelona fué destruido casi del to^ 
do por la barbara furia de los moros ^ salvo los dos fa' 
mosos castillos de Moneada y Cervellon. 

vJorrió tanta morisma por la comarca y condado estrecho xáo 98^. 
de Barcelona en el territorio del Vallés y por la costa del mar 
de levante , y con tal furia y poder , que en todo el condado 
no hiíbo villa, lugar, aldea, vecindad, castillo ó quinta que 
no la debelasen , saqueasen ó destruyesen , ó que alómenos no 
se entregase á manos de los enemigos, salvo los dos castillos 
<le Gervellon y Moneada, que como mas fuertes por razón de 
sas sitios y puestos en que estaban fabricados , se conservaron 
en la fé de su Señor como escriben muchos autores. Pero so- Diago. 
brc esto me queda algun escriípulo, por existir dos castillos ^u>>^^ol*« 
de Gervellon y no saber cual de los dos fué el que se conser- 
vó y cual no. 

Èu dos puestos se hallan dos diferentes castillos de este 
nombre mismo de Gervellon , y no muy distantes el uno del 
otro. El uno está en la cumbre de aquella montada que sé 
TOMO yii. 33 



I 



258 CRÓNICA vtavniAt DI cataiajSa. 

vé sobre el río Lobregate 6 robricato desde el pueblo de S. 
Vicente de los Huertos , en el propio lugar donde hoy dia se 
baila 1a capilla del padre de los anacoretas S. Antonio que se 
descubre dende los niuros de la ciudad Barcelona. Van á to- 
mar las potestades , plejtos y homenage de aquel castillo , como 
á señores directos de la antigua baronía de Gervellon , los Con- 
selleres de Barcelona conforme á la disposición de los Usages 
de la ciudad y costumbres escritas llamadas conmemoraciones 
de Pedro Albret, leyes propias de la tierra: y enarbolan la 
bandera 6 pendón en las mas gastadas paredes de la empina- 
da montaña, en señal de que allí estaba sito un fuerte cas- 
tillo cabeza de la baronía* Hallarán los curiosos dos testigos 
de esta verdad que digo, el uno en el dietario de la casa de 
la ciudad el siete de setiembre del año i4d99 y ^^ ^^^ ^^7 
yo mismo, que lo vi yendo desde Barcelona á Villafranca 
del Penades. 

Otro castillo llamado de San Estevan de Gervdlon hallo 
algo mas desviado del rio Rubricato en un lugar enriscado, so- 
bre el camino Real que desde S. Vicente pasa atravesando por 
la venta llamada la Libra camino de Villafranca del Penades, 
desde donde se descubre este castillo como ya lo toqué en 
el capítulo décimo séptimo. 

Mas como quiera que sea , nno y otro castillo son fuertes 
por razón de la aspereza y riscos de aquellos montes y pasos 
casi sin subida ; y por esto los cristianos , como poco ha lo apun- 
tamos y se verá en el capítulo siguiente, fácilmente pudieron con- 
servarse cercados en este 6 aquel contra la furia de los bárbaros. 

Lo mismo puede decirse del alto y empinado castillo áé 
Moneada en la parte del Vallés , por estar sobre las orillas del 
rio Besos en la coronilla del monte mismo, á todos cua- 
tro vientos espadado y de dificultosa subida, y desgajado de los 
otros montes comarcanos. Mayormente porque á la parte de 
oriente , mediodía y poniente , á unos doscientos pasos de su 
célebre y encastillada capilla de nuestra Señora , y en sos ver- 
tientes , se hallan cuatro 6 cinco pies de torres cuadradas que 
aun hoy dia tienen de alto cuanto un hombre de mediana es- 
tatura: y á la parte del septentrión mirando hacia la miste- 
riosa montaña de nuestra Señora de Monserrate, se halla un 
grande pedazo de muro con ocho 6 diez almenas y troneras; 
que todo dá bastante indicio y señal de que tenia gruesos y 
bien torreados mnros capaces para la defensa del castillo en 
cualquiera poderoso encuentro que de repente viniera. Y lo que 
znas fuerte hacía este castillo, debia de ser la cueva llamada 
de Doña Guillelma muger que fué del Infante D. Pedro de 
Aragón, señora que dio bien que escribir á los •^• - ' "■ 



LIBRO Xiy. CAP. XXXX. 259 

que quisieron contar sus proezas, valerosos hechos é infortunios* 
¡Ojala pueda yo llegar á escribir de su tiempo, que no me 
pesara haber de gastar muchos pliegos de papel en contar sus 
hechos I Bástame por ahora tratar de la fortaleza de este cas- 
tillo, parte de la cual debió de ser por tener junto á sí y á 
la parte oriental la dicha cueva, cuya boca era ovalada é igual 
con la tierra 6 suelo, sin repecho 6 brocal, y á guisa de pozo 
6 cisterna rasa. Entrándose por la tierra cosa de unas ocha 
cuartas que es lo mismo que dos varas, tiene un poco de sue- 
lo llano, y luego toma pendiente por abajo casi á modo de 
escala sin gradas; tirando á la parte del oriente, su curso 6 
bóveda es toda de pefía á arte labrada. Yo no quiero atribuir 
esta obra á algun mal espíritu, como hacen las viejas á la 
par del fuego cuando están hilando con sus ruecas en las no^ 
ches de invierno, pues puede ser natural, ò artificial y labra- 
da por manos de hombres para sus conveniencias y necesidad 
des. Dicen , y se tiene por cierto , que tira y pasa esta cueva 
por debajo del rio Besos hacia Santa Coloma de Gramanet, 
tían Adrián y hasta llegar á salir á la orilla del mar, dos leguas 
mas allá de donde comienza , á un agugero 6 boca que entre 
vivas peñas se muestra poco mas allá de Badalona y antes de 
llegar á Monga t. De esta verdad se cuentan muchas esperien-* 
das : la mas averiguada y cierta es la de una gorrina que con 
sus lechonesse metió, d acaso cayó en ella, por la boca de Mon- 
eada y vino á salir á la de entre Badalona y Mongát. De per-' 
sonas que hayan probado á pasarla toda no tengo relación cier- 
ta y averiguada; pero puedo certificar haber visto en la capi- 
IJa de nuestra Señora de este castillo , una tablilla en memo- 
ria de un milagro que hizo Dios por intercesión de su Santísima 
Madre librando tres hombres vecinos de la ciudad de Bar- 
celona que quisieron con curiosidad demasiada pasar de cabo 
á cabo esta cueva; los cuales entrados que fueron bien aden- 
tro de ella, se espantaron de cierta visión ó fantasía que el te- 
mor les hizo concebir y que se les puso en la imaginación, pa- 
reciéndoles ver un grande cabrón y algunas calaveras y hue- 
sos de hombres muertos , y así encomendáudose á la virgen Ma- 
r/a Santísima pudieron volver atrás y salir por donde hablan 
entrado. Yo me he hallado con hombres que hablan entrado 
tan adentro, que entendían haber pasado mas allá del cami- 
no Real que va á la villa de Moneada , porque me digeron que 
oían retuinbar Ja bóveda cuando los carros y cabalcaduras pa- 
saban por encima; pero se volvieron por haber, hallado agua 
embalsada que destilaba de la bóveda, que creo sean meatos que 
filtran del rio Besos. Muchos hombres hay vivos, que á poco tre- 
cho después de heber entrado por esta cueva se volvieron por 



26o CR($NICA üKIVSltSAL DK CATALüKa. 

los mochos murciélagos que les inquietan tiendo la luz y at 
oir voces humanas, é inquietados estos animales, arremetea 
batiendo sus alas con tanta furia , que dan harto en que enten- 
der á los hombres , como que es menester guardar las caras si- 
no quieren perder los ojos. Uña vea me vi apretado de ellos 
buscando demasiadas curiosidades en el monasterio de Gaserres 
sobre Vique , dentro del refectorio viejo del dicho monasterio, 
y desde entonces digo : nunca mas perro al molino , donde 
los haya.... Quise entrar en esta cueva en cierta ocaM>n que 
con algunos amigos fuimos por nuestra devoción en romeria á 
dicha capilla de Ntra. Sra. ; mas la memoria de lo que babia 
oído y el asombro que causa ver su entrada y precipio, me 
representaron tantos peligros que me hicieron desistir del ca- 
rioso sino temerario pensamiento y del deseo que llevaba. 

En efecto , presupuesto que esta cueva pasase de cabo á ca- 
bo como tengo dicho , pudiendo proveer el castillo y siendo 
fuerte por razón de su asiento y sitio , fué muy fácil mante- 
nerse al tiempo que los demás se rendían y entregaban á loa 
moros. Y por cuanto es de grave sentimiento ver la patria ar- 
ruinada , los bienes vueltos en ceniza , los deudos y parientes 
en cautiverio ^ los eclesiásticos en servidumbre , los caminos lle- 
nos de crudr, y las plazas de los pueblos convertidas en crue- 
les carnicerías ; el corazón se rompe y parte de dolor , la san- 
gre hierve por la venganza que alcanzar no puede , y ecsalán- 
dose destila por los ojos lágrimas de compasión , y moviéndo- 
me á lástima la naturaleza ; corro á buscar socorro para la afli- 
gida Barcelona acompaíSando al serenísimo y de estremada vir- 
tud y lustre el conde Borrell Seítor nuestro , que escapando d» 
la borrasca y rayo que cayó eon bárbara furia sobre su ciu- 
dad , se fué cual otro David á guarecer entre las peñas y bre- 
cas de ios asperísimos montes. 

CAPÍTULO XXXXL 

De como el conde Borrell recobró de los moros la ciudad 
de Barcelona con el favor de los Condes , Barones , iVio- 
bles , Caballeros y hombres de Parage de este principa^ 
do de Cataluña. 

Aflo 986» juï serenísimo Seiior conde Borrell (que segua a^nes 

autores se hallaba dentro la ciudad de Barcelona y habia sa- 
lido escapado de ella, 6 según otros, que es lo mas cierto, 
se habia retirado y escapado de la refriega y pérdida de la 
batalla de la vega de Moneada y campo de Mata Bous ) vista 
la tempestuosa borrasca que habia caido sobre la ciudad y di5* 



Lmto xrv. CAP. xzxxí. 261 

cttrria por todo el territorio del Vallés y por la marina y cos- 
tas de levante , y qoe su espada no era bastante ecsorcismo 6 
conjuro para divertirla y lanzarla de los términos de su con- 
dado , y advirtiendo que el ra^o y granizo se iba esparciendo 
por una y otra parte y que peligra bra su serenísima perso- 
na sino se acogia bajo de algun asilo y seguro , según la prie- 
sa que se daban sus enemigos; determinó ponerse á salvo, y reti- 
rarse con algunos de sus caballeros que le acompañaban á la 
dudad de Manresa , que como á fidelísima y bien pertrechada 
escogió por plaza de armas y receptáculo acomodado para sí 
y los suyos. 

Llegado el Conde é Manresa, acudid ^ ella con la acos* 
tnmbrada fidelidad y pronto ánimo toda la flor de la nobleza 
y valor del principado de Gatalutía ; halláronse presentes el In- 
fante Oliva Cahreta conde de Gerdaña y primo hermano de 
nuestro buen conde Borrell , el conde Arnaldo Roger de Pa- 
Uás , el conde Ugueto de Empuñas , el vizconde Bernardo de 
Qaerforadat, el vizconde Ponce de Cabrera, Hugo Folch viz- 
conde de Cardona, los nobles Galceran de Pinós, Hugo de 
Mataplana y Dalmacio de Rocaberti , todos con sus huestes re* 
gimientos 6 tercios , y con ellos grande acompañamiento de ca- 
balleros de aquellas montañas cuyos nombres se ignoran ; pe- 
ro su valor, esfuerzo, valentía y gloriosos Lechos aun viven» 
Y aunque el conde de Barcelona se vid acompañado de tanta 
nobleza con la que podia fiar todo buen suceso por sus esfuerzos 
y valentía , sabiendo la inumerable multitud de morisma que 
iba haciendo sus correrías por la tierra, juzgando prudente- 
mente que aunque se viese acompañado de tanta nobleza y ca- 
ballería para intentar una buena jornada , todavía los moros 
eran señores de la marina y poderosos en la campaña por ha- 
llarse favorecidos de los mestizos de la tierra que se hablan 
rebelado; juzgó que si la guerra se alargaba y se entretenia 
no tenia bastante poder para contrastar las enemigas fuerzas^ 
y que así necesitaba de algun poderoso socorro. Para esto jun- 
tó consejo de aquellos Condes, potestades, nobles y eaba-» 
lleros, y se tomo la resolución de enviar embajadores al Sumo 
Pontífice (que era Estéfano v. de los de tstà nombre) y al 
rey y emperador Lothario de Francia contándoles el desastre^ 
la necesidad en que estaba el cristianismo en estas partes , y 
las esperanzas que tenian de socorro enviado de sus manos. 

Deliberada la embajada , por cuanto estaba muy en su lu- 
gar aplicar uno y Otro remedio al caso, y en tanto que cor* 
ria el aviso aunque se otorgase la petición habia de tardar el 
soeorro algun tiempo , y como la dilación en casos de guerra sue- 
le ser dañosa ; temiendo el Conde que lo fuese en esta sazón á 



262 CRÓNICA VmWtSkL DE CATALuAa. 

los cristianos y favorable á los enemigos (á qniedes sobraba^ 
harto tiempo del estio) por el temor, pavor y espanto que 
con sos baterías daban á los pueblos; resolvió juntar toda la 
gente posible y dar sobre los páganos que iban de unas á otras 
partes en tropas haciendo sus correrías. 

Y por cuanto en la guerra y valerosas empresas el mejor 
premio es el del honor que de la victoria se espera, tuvo el 
conde Borrell un prudentísimo pensamiento, que le salió muy 
á pelo , y fué conceder como de facto concedió , libertad , fran- 
queza , honor y título militar á cualquier que acudiese á va- 
lerle con armas y caballos á su costa y gastos propios en aque^ 
Ha guerra. Fué de tanta importancia este edicto y palabra Real, 
que dentro brevísimos dias, cual se puede colegir de lo escri- 
to en este capítulo, se le juntaro/i tantos de estos hombres po- 
derosos y de valor, dignos de perpetuas alabanzas, que según 
afirman graves autores llegaron á 900. 

Dicen algunos de los mismos autores, que de allí en ade- 
lante aquellos 900 hombres y sus sucesores, fueron llamados 
hombres de Parage , significando con este término que en to- 
do y por todo eran y son iguales ó pares á los caballeros. No 
niego su paridad é igualdad con el estado militar ó de caba- 
lleros, pues esta igualdad la reconoció el rey D. Juan el pri- 
mero en un privilegio que otorgó al estado militar de Cata- 
luña, y el católico D. Fernando segundo en otro, los cuales 
van impresos en el segundo volumen de nuestros privilegios y- 
pragmáticas Reales , título de privilegios militares. No ignora 
tampoco que en algunas constituciones hallamos memoria de 
ser pares é iguales á los caballeros; mas no estoy bien con 
esta denominación y causa de llamarles de Parage^ pues me 
parece que el tal nombre tomó su denominación de la latina > 
áiccion ó notnhre paratas parat i ^ por cuanto en aquella oca- 
sión estuvieron aparejados , prontos y á punto para lo que les 
hubo menester su conde de Barcelona. De estos hombres ó ca- 
balleros de Parage dicen Fr. Juan Guardiola y Zurita , ser se- 
mejantes á los hidalgos de Castilla , que como se ha visto en 
otra parte son personas de antigua y limpia decendencia , y 
con hacienda, poder y facultad de mantener caballería. 

Mas no sé yo si allá admiten á los hidalgos en las juntas 
y congregaciones de los militares , cual se hace acá en este 
Principado con los hombres de Parage que concurren como á. 
militares para los oficios Reales en las ciudades y en la Di- 
putación, salvo el entrar en cortes generales. 

No he podido hallar espresamente los nombres de los pri- 
meros estrenuos hombres ( digámosles hidalgos de Parage ) 
tan dignos de perpetua recordación. Precíanse mucho de ser 



LIBRO XI V. CAP. XXXXT. 263 

descendientes dé estos honrados linages , los Parages de Yíque, 
qoe pretenden tener este nombre de la misma decendencia: 
Marco Antonio Carreras de Manresa fué admitido en el con* 
aejo de Ciento de la ciudad de Barcelona , y lo propio será de 
otros que ignoro. Dense la culpa de que no nombre otros los > 
mismos que callan sabiendo que yo estoy actualmente escribien- 
do. Anda manuscrito un arancel 6 lista que hace memoria de 
estos caballeros designándoles por sos nombres comenticios ; pero 
la tengo por escritura apòcrifa por no concordar con la ocasión 
y tiempos. Bien está al sabio tentarlo todo; mas al hacer la 
elección debe concurrir la prudencia. Quiérenme dar á enten- 
der 9 que nuestro curioso Zapila sacó aquel arancel del archi- 
vo Real de Valencia; ello es posible, mas yo no quiero espli- 
carme en cosas semejantes como el autor de la Centuria que me 
puso en estos trabajos. Mas aunque se diga de palabra que aquel 
arancel salid de tan calificado archivo , no se dice en él en que 
libro , arca 6 alacena está su original o traslado. Agradeciéramos 
un desengaño mas que una ficción, pues la verdad desnuda 
parece muy mejor que la paliada. 

Volviendo al hilo de mi historia digo , que hecha la junta 
de esta gente con tan singular presteza y ancho corazón para 
la empresa que el Conde pretendía , como el valor de ánimo 
es el que atropella todas las dificultades, y la buena diligen- 
cia acostumbra á ser madre de la buena fortuna: con uno y 
otra los tercios de los ejércitos, cristianos de infantería y caba- 
llería formados en Manresa, bajando de aquellos montes, die- 
ron sobre los moros que habian ocupado á Barcelona , y ha« 
lláodoles dividos por la campada mataron muchos, cercaron 
la ciudad , y tales combates íes dieron que en breve la reco- 
braron dejándola libremente al conde Borrell su legítimo Se- 
Ifor ; y asi acabó aquel torbellino que cual rayo pasó por toda 
aquella ciudad y comarca. 

CAPÍTULO YXXXTL 

De como el recobro de la ciudad de Barcelona se atribuyó 
no á humanas fuerzas , sino á Dios y al ínclito cabal/e^ 
ro jy Santo Jorge ^ patrón de este Principado , que se vio 
visiblemente pelear &i ayuda de nuestros catalanes. 

i\ o hay que admirarse de que con tanta facilidad y presteza Afio 986. ^ 

se alcanzase tal victoria cual se ha referido en el capítulo pa- ¿ 

sado , ni ^ue se disipasen tales moriscas fuerzas , se desbarata- 1 

sen tales ejércitos , y se recobrase la ciudad de Barcelona , sí aten* 
demos á lo que dice el apóstol S. Pablp, á saber: que si loa 



264 CSLÓHÏCA ÜNIVIRSAL 08 CkTALvUks 

prístianos tenemos á Dios de nuestra parte, no hlibrá qnien pue- 
da contrastarnos aunque contra nosotros se conjuren todas las 
furias infernales. Digo pues, que en esta ocasión se echd bien 
de ver que estaba Dios en nuestro ejército y que peleaba por 
nosotros. A mas , que afirman Anton Beuter y Garíbay haber 
visto en algunos autores , que el estrenuo y glorioso capitán y 
caballero nuestro San Jorge , apareció visiblemente á nuestros 
catalanes y que les socorrió en estas batallas. Y aunque no nom* 
bran estos cronistas en que autores lo leyeron , todavía no se 
deben tener en poco ni pensar ( i parte de las cosas apócrifas 
que reprendió el papa Gíelasio en una de sus decretales , y de 
que hace mención el cardenal César fiáronlo en el comento 
que hizo al martirologio romano del 22 de abril) que seme* 
jantes apariciones de Santos son muy ordinarias en los ejérci- 
tos cristianos. Y así pudo ser que el glorioso San Jorge se 
apareciese en favor de los catalanes y de su príncipe el con^ 
de Borrell en esta ocasión , cual muchos dicen que el apóstol 
Satiago se apareció en favor del rej D. Ramiro primero de 
León en la célebre batalla de Glavijo , y en la de Simancas en 
compañía de San Emiliano ó Millan , en favor del rey D. Ra- 
miro segundo de León y de D. Garci Sanche£ de Navarra 9 7 
el conde Fernán González de Castilla contra Abderramen rej 
de Còrdova. El mismo San Emiliano apareció en favor del rey 
Garcia hijo de D. Sancho el mayor de Navarra sobre Cala- 
horra. Así también se dice de .nuestro Patrón, invicto capitán 
y constante mártir San Jorge , que apareció en la de Antioquia 
en favor de Godofredo de fiullon, y el mismo dia por la tarde 
en favor del rey D. Pedro el primero de Aragón sobre la ciu* 
dad de Huesca. 

Otro sí : apareció nuestro patrón San Jorge en tiempo del 
rey D. Jaime el primero de Aragón (llamado el Conquista- 
dor ) sobre el Puche del reino de Valencia , peleando contra 
moros ; y el apostólico predicador San Vicente Ferrer dice , oue 
apareció en la conquista de la ciudad de Mallorca. Mucnas 
otras apariciones de este Santo refiere el licenciado Escolano á las 
que remito á mis lectores, fiástame por ahora tener tantos au- 
tores en mi favor, junto con que tengo buen apoyo en la cons- 
titución del rey D. Juan de Navarra , lugarteniente en este Prin- 
cipado y condados de Rosellon y Cerdaña por el rey D. Alon- 
so de Aragón su hermano, donde instituyendo fiesta de este 
Santo dice las palabras siguientes. 

99 Los molts miracles de San Jordi evidentment se de^ 
most ran , y la Real casa deis excellentísims Reys de Ara^ 
gó comptes de Barcelona no resta ignorant ne inexperta en 
la ajuda de aquell que ha experimentada en las suas nec^ 



* LIBRO XIV. CAP. XXXXn» . 265 

sitáis^ segons en las antiguas historias plus largament se 
descriu.^ 

De estas palabras se vé 9 aue el Rey y corte general aprue- 
ban y confiesan las antiguas nístorías qae dicen y tratan de la 
ayuda y £avor que este gran Santo hizo á los Condes de Bar- 
celona. De los tres famosísimos mártires y caballeros de Cristo 
San Mauricio , San Sebastian y San Jorge , dice el libro inti- 
tulado Ordo Romano, que la santa y catdlica Iglesia roma- 
na en sos mayores necesidades, se ha valido de ellos tenién- 
doles por Capitanes y protectores y que los ha invocado en los 
conflictos y peligrosos trances de las guerras : y que fué preec- 
celentemente y particular protector y amparo de las naciones 
francesas , alemanas y longobardas el bienaventurado S* Jorge; 
cuyas naciones , como resulta de lo dicho en otros parages, fue- 
ron las que mas trataban y concurrieron por estos tiempos con 
la catalana en las jornadas contra moros y paganos. Así lo 
canta Vincencio Fortunato en estos versos : (^ui virtute po^ 
tens in orientis arce sepultus , ecce sub occiduo cardine pre- 
bet opem. 

Declarando , que el que un tiempo fué patrón y valedor de 
las provincias del oriente, ya se babia hecho protector del 
occidente ; y por ventura , según las actas del obispo Annonio, 
desde que en Alemania en la ciudad de Colonia Agripina tu- 
vieron un brazo de este Santo ; y en Bamberga de Germania 
se mostraba su estandarte aun en el tiempo que escribía Hart- 
man Scadel. Y siendo traida su venerable cabeza á Venècia, 
recibióla y veneróla aquella nobilísima Sedería en un particu- 
lar monasterio que le fundó para su veneración; y los fran- 
ceses en la ciudad de Paris tuvieron en gran veneración algu- 
nas, preciosas reliquias de este Santo, como escribe Annonio 
(lib. 2? de gestis Francorum) y en la iglesia de San Saturni- 
no de la ciudad de Tolosa, con el debido culto, está venera- 
da buena parte del cuerpo de este Santo, según escribe Nico- 
lás Beltran en las Gestas Tolosanas ; y habiendo los Longobar- 
dos con su rey Cuniperto alcanzado cierta famosa victoria de 
sus enemigos , en memoria de este beneficio levantaron un 
templo al mismo Santo. Siendo pues todas estas naciones muy 
devotas y comunicándose todas con nuestros catalanes , fué muy 
fácil apegarse la devoción, y con el buen ejemplo acostum- 
brarse á apellidar el Scinto en los reencuentros y batallas, y 
el Santo acudir con la gratitud y paridad que siempre se ha- 
lla en los bienaventurados para socorrer á los que de buen cora- 
son les llaman é invocan. De este parecer ha sido Anton Beu- 
ter diciendo, que los alemanes solían apellidar á San Jorge 
de los cuales lo tomaron los Goyaneses , y de estos los Borgo- 
TOMO r¡2. 34 



266 CRÓNICA imiyusAL DI cataluAa. 

íiese^ y los Catalanes ; y á la verdad debe de ser as( , porque 
si miramos nuestras antiguas crdnicas é historias hallaremos á 
cada paso que en los conflictos y mayores trances de la guer- 
ra los nuestros apellidaban ¡ San Jordi firam firam I Que es 
le propio que dicen en Castilla : Santiago y á ellos. Confir- 
ma esto , aquello que si Dios nos deja llegar á su tiempo re-^ 
ferirémos. Pacto espreso dicen que fué puesto en el concierto 
matrimonial de la reina Doña Petronilla de Aragón con nues- 
tro conde Ramon Berenguer el cuarto de los de este nombre, 
J[ue siempre en las batallas los aragoneses apellidasen á San 
orge como lo hacen los catalanes. Da donde , y por cuanto en 
las apariciones que este invencible capitán San Jorge ha hecho, 
se ha presentado en el pendón la cruz colorada en campo de pla- 
ta 6 blanco , y asimismo en el escudo y sobreveste ; de alU que- 
dó á los serenísimos condes de Barcelona honrarse con semejan- 
tes divisas, terciando sus escudos paveses y adargas con la se- 
ñal de 'la Santa Cruz al lado derecho de las cuatro barras co- 
loradas en campo de oro ; cumpliéndose con esto lo que el egre- 
gio P. S. Agustín dijo en encomio de la Santa cruz de Cristo; 
que la que antes habia sido tenida en oprobio y escarnio de 
las gentes, ya estaba ecsaltada y engrandecida sobre la frente 
y corona de los Príncipes y Emperadores. Y es tan cierto que 
los condes de Barcelona acostumbrasen llevar esta divisa é in- 
signia por armas en su escudo, que el conde Ramon Beren- 
guer, el tercero de los de este nombre, volviendo de la ciu- 
dad de Mallorca victorioso á Barcelona, dejando aquella isla 
encomendada á los Grenoveses y tomando á los de aquella ilus- 
trísima Señoría por hermanos en armas , no sabiendo con que 
mayor prenda obligarles á la fidelidad y confederación que ha- 
bla hecho con ellos; les dio parte de su escudo de armas, 
entregándoles la cruz colorada en campo de plata , cual él acos- 
tumbraba llevar por insignia y en honor de San Jorge, como 
que hasta hoy la usan los Genoveses en sus estandartes y ban- 
deras como se dirá cuaúdo tratemos de aquella jornada que hi- 
zo el Conde á Mallorca. Y quien no pudiera esperar, lea á 
Marineo Sículo , libro segundo de P rimis Ar agonice Regibas j 
donde dice estas palabras. 

Et amor suorum parte decoravit^ et scilicet saneti Georgia 
signis et armis quce Barcinone Comitatus erant , uterentur. 
No solamente nuestros prelarísimos condes de Barcelona 
usaron de aquella insignia y armas, pero también su fidelísi- 
ma ciudad ha usado y usa estos escudos cuarteados ; hónrense 
Barcelona del blasón del Santo y de las armas de su legí- 
timo Señor , como que reconoce el beneficio de su libertad al 
Santo , y la fidelidad á su Conde y Señor. La Greneralidad 6 



LIBRO Xiy. CAP. ZXZXII* 267 

Diputación del principado de Gatalnfia y sns Condados 9 como 
tan agradecida e interesada en honor del mismo Santo ^ en to- 
das sns obras piíblicas y aun particulares edificios labrados á 
costa de la misma Generalidad 9 donde quiera qae sea 9 en los 
techos 9 artesones 9 suelos 9 pavimentos y azulejos 9 losas 9 jas- 
pes 9 portadas 9 frontispicios 9 bases 9 colunas, alquitravas y ca« 
piteles, en las colgaduras de brocado 9 telas de oro 9 tapices9 
alfombras 9 sedas 9 damascos 9 estandartes 9 flámulas 9 banderas9 
bandoleras y gallardetes : en los ornamentos de la iglesia 9 fron- 
tales 9 temos 9 capas 9 candeleros 9 blandones 9 hachas 9 cirios y 
Telas que arden en el altar 9 y finalmente todo lo tiene tam« 
bien sellado con las insignias y armas de su grande Patrón el 
estrenuo 6 insigne caballero San Jorge. 

Y por cuanto los que bien aman procuran tener arras 6 
prendas de la persona amada para obligar á que corresponda 
á lo que debe á aquel á quien dejd la prenda 9 este Principa- 
do y sus condados 9 para tener obligado al Santo á que se 
acuerde de ellos 9 con sumo estudio y continuada diligencia han 
procurado tener algunas reliquias de su venerable y Santo cuer- 
po 9 y así digo : que por medio del rey D. Pedro de Aragón 
alcanzaron de la reina de Chipre el brazo derecho de este 
Santo. Entró esta santa prenda en Barcelona á 23 de abril 
del afio 1378 del Salvador 9 según que lo dej(5 escrito Miguel 
Faldéi notario piíblico de Barcelona en un dietario antiguo que 
tengo en mi poder. No declara este autor que rey D. Pedro 
era este 9 ni especifica el nombre de la reina que dio la tal 
presea ; pero según la concurrencia de las personas con el tiem « 
PO9 es forzoso digamos que el rey fué D. Pedro tercero de 
Cataluña , y ella Doña Leonor reina de Chipre 9 pues ese D. 
Pedro á quien llamamos del Puñalet 6 el Ceremonioso hijo 
de Don Alonso (tercero en Cataluña) entró en el reino en 
el año 13359 y vivió hasta el año 1386 ó 7 según la cor- 
riente de los Cronistas: y en este medio tiempo 9 dice el mis- 
mo Faidell, que un jueves 29 de agosto de 1381 llegó á Bar- 
celona la reina de óhipre Daña Leonor muger que fué del 
rey D. Pedro ; de donde infiero el nombre de la que dio la 
reliquia 9 y aun sospecho que fué esta misma reina de Chi- 
pre llamada Eleonor 9 profesa de la Tercera regla de nuestro 
seráfico P. S. Francisco de la cual de paso se acordó Pedro 
Tomich 9 y su cuerpo lo he visto entero y con hábito de San 
Francisco en la capilla mayor del Real convento de Barcelona 
á la parte del evangelio. Y según dice Pedro Miguel Car- 
bonell, y se saca de dicho Tomich 9 falleció después del rey 
D. Fernando primero de Aragón el cual acabó sus dias en el 
ado 1416; y así 9 como en esta circumferència de tiempo no 



I 

268 CRÓNICA UNinUAL DK CATALUÍfA* 

hallé yo otra Eleonor reina de Chipre, casi podré creer qoe 
esta fuese la qae dio dicha sagrada reliquia á nuestro rey D. 
D. Pedro tercero. 

Y porque esta preciosa joya estaba en la capilla Real , 7 
cada y cuando salia^ el rey 6 mudaba su casa y capilla tam- 
bién salia la santa reliquia y se llevaba tras sí los corazones 
de los hombres; nunca pararon hasta alcanzar que para siem- 

Ïre se quedase en la ciudad de Barcelona impetrando del rey 
K Martin su sucesor que la diese , como en efecto la dio guar- 
necida de plata á martillo , al obispo y cabildo de Barcelona 
con escritura pdblitia , atestiguándolo Pedro Torrent notario pu- 
blico de Barcelona en 24 de abril del aiSo 1410. Muéstrase 
este Santo é invencible brazo en diferentes festividades , y está 
recóndito en el célebre relicario de la sacristía de la catedral 
de Barcelona. 

Después , el noble barcelonés D. Guillem de San Clemente 
caballero del hábito de Santiago , que por su nobleza , armas, 
letras, prudencia, religión y virtudes mereció ser embajador 
en la corte imperial por los reyes católicos Felipe i? y 2? de 
Aragón, (que en Castilla llaman 2? y 3?) envió una costilla 
del triun&nte San Jorge á los Diputados de Gataluífa, que 
la mandaron engastar en un relicario de oro á martillo, la- 
brado en forma piramidal con delicados labores y artificiosos 
lazos , por artífices de Barcelona que no ceden ventaja i los in- 
geniosos flamencos y plateros de Alemania. 

£1 año de 1609 y á 23 de abril en Barcelona , con so- 
lemne procesión del Obispo en pontifical , canónigos , cleto y 
pueblo, fué llevada á la casa de la Diputación una ampolla de 
sangre de este precioso é invicto mártir , la cual aprobada por 
el obispo D. Rafael de Rovirola (conforme á la disposición 
del Santo Concilio de Trente) D. Ector de Piñatellí duque 
de Monte León y virrey de Cataluña , habia dado á los Di- 
putados. Está reservada con toda decencia en la sacristía de la 
casa de la Diputación en un relicario de plata á martillo que 
mandó labrar el mismo Duque muy artificiosamente. Se ve 
adornada con las figuras de las santas vírgenes y mártires Eu- 
lalia y Matrona puestas á los lados del relicario , que remata 
entre piñatas ií ollas puestas sobre una coluna, y un león, 
bien conocidas armas del mismo Duque; con las cuales joyas 
y preseas quedan este Principado y Condados tan ricos y con- 
tentos , que menosprecian el finísimo oro del Perií , perlas del 
Potosí, granas de Tiro, las telas de oro de Milán, y cuan- 
tas riquezas tuvo el rey Creso. Finalmente visto por ios cata- 
lanes que fuera muy poco, en comparación de lo mucho que 
deben al Santo , sí solamente se gloriaran de poseer sus santas 



j 



LIBRO XIV. CAP. XXXXn. 269 

reliquias do las teniendo con el culto y Yeoeracíon posible , pa- 
ra dársela con decencia, hicieron nuestros mayores y antepa- 
sados espresa constitución mandando celebrar fiesta con grande 
solemnidad á este Santo y Patrón nuestro en el dia de su mar- 
tirio, y á su título é invocación erigieron y levantaron una 
capilla en el claustro de la misma casa de la Diputación don- 
de cada dia se celebraban muchas misas. Y por cuanto se ha 
visto que aquella capilla era poco capaz para recibir tanta gente 
como acude el dia de la festividad del Santo 23 de abril, á 
encomendarse i sus merecimientos; dentro la misma casa se 
ba labrado otra á tres naves muy suntuosa y en ella se cele- 
bra los mas atfos con pontifical , ò de alguna otra dignidad ; y 
en la misa se predican los elogios, virtudes y merecimientos 
del Santo , amonestando juntamente á todos los tres Estados 6 
Braisos de este nuestro principado de Cataluña eclesiástico , mi- 
litar y Real la imitación de las hefoicas virtudes de su venera- 
ble patrón el caballero San Jorge y la continuación de las proe- 
jas de lo pasado ; todo con tanto regocijo y fiesta que pienso 
debe de ser de las mas considerables de toda la cristiandad cual 
fácilmente lo podrán contar las naciones estrangeras que por 
tal dia se han hallado á su festividad en esta nuestra ciudad 
de Barcelona (i). 

CAPÍTULO xxxxm. 

De como el conde Borrell entró triunfando en Barcelona y 
del socorro que le envió el rey Lothario de Francia con 
muchos valerosos cabos , ilustres y nobles Caballeros de su 
reino. 

VJobrada que fué' la ciudad de Barcelona por el valor de^^g «^ 
811 serenísimo Conde y ayuda de la nobleza y hombres de Pa- 
rage , contdse alegrameute la victoria , con aclamaciones de to- 
do el pueblo que recibió con triunfo y alegria á su Príncipe 
y legítimo Señor ; pero hizdselo ázedo y amargo al buen Con- 
de, hasta provocarle á lágrimas, el ver su destrucción, los 
sagrados templos profanados , los altares y sagradas aras remo^ 
vidas , los edificios suntuosos echados por el suelo , el pueblo 
afligido, las haciendas y bienes muebles robados y perdidos, 
todo tan diferente de lo que antes era que no parecia sino ha- 
ber pasado un furioso rayo 6 un campo poseido de fieras y de* 

( I ) La Resl Audiencia del Principado qae en el dia posee este edi- 
ficio continua todos los años celebrando la fiesta de Sao Jorge que tomd 
también por Parrón» ^otQ de los Editores» 



270 CRÓNICA ÜHTVWRSAL DI CATALüffA. 

voradoras langostas, <$ picado de qo tempestuoso granito que 
de5hacíendo la fértil espiga deja la paja trillada por el suelo 
y causa horror á los que antes causaba alegría. Esforzó el Con*' 
de su noble pecho y estendid las alas de su valiente corazón, 
y aunque le tenia negro de pasión, le mostrtf claro y sereno 
consolando cual mejor pudo á sus vasallos; que la casa del 
Sedor es espejo para los que en él se miran. Entendid luego 
Borrell con gran cuidado en reparar los muros abiertos de su 
ciudad , fortificar lo flaco y levantar lo caido paraque todo es- 
tuviese acomodado y á punto de defensa. 

Después de tener la ciudad en su poder y las cosas de la 
guerra algun tanto aprestadas , acaeció serenarse algun tanto el 
cíelo (en tanto que los moros iban aun corriendo la tierra) 
porque llegd el socorro que nuestro Conde habia enviado á pe- 
dir al Rey de Francia , que según las historias de aquel reino 
habia de ser el emperador Lothario. Llegó aquel socorro guia- 
do de muchos y muy ilustres capitanes , algunos de los cuales 
tenian deudos y parientes en la tierra v orincipado de Cata- 
luña , cuyos nombres dice Pedro Tomich fueron estos. Amal- 
do de Corsa , Bernardo de Sierra Longa , Pedro de Malaní, 
Ponee de Guardia , Bernardo Guillem Saportella , Pedro de 
Luca , Ramon Alemani de Cervellon , Guillem de Belloch , Ra- 
mon de Balcereni, Luis de Castell Auli, Dalmacio de Cla- 
rament , Bartolomé de Villafranca ; Berenguer de Puiggalí, Gal- 
ceran de Rosanes , Pedro Monbuy , Bernardo de Avinon , Ra- 
mon Mondar , Ferrer de Enveyg , Ramon de Vilaragut , Pe- 
dro de Barbara , Pedro de Sant-Cleri , Bernardo Desfar , Be- 
renguer de Esparraguera , con los cuales junto con sus caballea 
ros y hombres de Parage que habia decorado con privilegios 
militares y otros muchos que fuera largo de contar, empren- 
dió el Conde dar sobre los moros que hablan quedado esparcidos 
por la tierra y contra aquellos que hablan tenido orgullo para 
levantarse. Emprendiendo esto valerosamente , les hizo retirar 
hasta la ciudad de Lérida cobrando de camino todas las tier- 
ras por donde pasaba, las cuales dejé sujetas quedando unas 
tributarias y avasalladas, y otras que libremente se entrega- 
ron , bien que después en varias ocasiones desistieron de la fé 
y pdblica palabra que tenian dada. 

Esta hazaña del conde Borrell fué muy digna de alabanza 
por la prontitud que tuvo y no menos por la grandeza de la 
victoria. Aunque no pueda señalarse precisamente el espacio 
de tiempo que duraron estas refriegas entre moros y cristia- 
nos , todavía considerando que pasé todo en vida del rey Lotha- 
rio de Francia, y que ya antes de su muerte los moros ha« 
bian sido echados de la tierra y que el monasterio de San Ga- 



LIBRO XIV* CAP. XXXXni. 27I 

cofate del Vallés se estaba reparaodo 9 y las cosas de la guer- 
ras pacificadas como resaltará del capítulo siguiente ; j si con- 
cedemos lo que quieren Roberto Guaquino y otros f saber, 
que Lothario murió en el año 986 ; es fuerza que fuese el 
propio en el primer dia del mes de julio (como digimos) la en- 
trada y presa de Barcelona por los moros, y que todo el tiempo 
que ellos poseyeron la ciudad y corrieron su comarca no sería 
mas de muy poco, puesto que i Lothario le quedaban solo 
cuatro 6 seis meses de vida si contamos los años del nacimien- 
to del Salvador , 6 cerca de nueve meses de diferencia siguien- 
do la cuenta de la encarnación. Pero como del privilegio que 
se referirá en el capítulo siguiente resulta que Uegd la vida de 
aquel Rey hasta el año 987 , será algo diferente el computo 
en ventaja del tiempo de la espulsion de los moros. 

Sosegadas las jornadas de la guerra , entendid el conde Bor- 
rell en mostrarse agradecido á los caballeros , gentiles-hombres 
L soldados que le hablan servido en aquellas empresas , y lo 
bian bien merecido y ganado. Repartióles las tierras reco- 
bradas; muchos de ellos les dieron sus nombres, y otros los 
tomaron de aquellos solares que en el repartimiento les cupie- 
ron. Y si á alguno le. pareciera que estos nombres que renere 
Tomich son modernos por no parecerse á los que hallamos 
en algunas escrituras antiguas, no se admire ni piense que 
los haya forjado en la fragua donde se forjaron muchos de los 
de la Centuria. Para mí es muy posible que cuando llegaron 
no tuviesen otro nombre mas que el de Pedro , Dalmacio , Ar- 
naldo y otros semejantes; pero Pedro Tomich á algunos les 
añade los cognombres que después tomaron de sus castillos ó 
solares. Cuanto y mas que de estos propios nombres ya apun- 
tamos algunos en diferentes lugares de esta Crónica ; y así se 
conforma con lo de Tomich cuando dice, que muchos de estos 
ya tenían parientes y devotos en este Principado. Ni quería yo 
entrase la envidia en los nobles viendo aquí nombrados á unos 
que la antigüedad ha puesto en la contraria balanza de la 
propia fortuna , y callado de otrps que pretenden tener prin- 
cipio y origen en la cabeza de Jiípiter cual otra minerva ; que 
ni todos se pudieron hallar en unos propios conflictos de ba- 
tallas , y si se hallaron en ellas no han venido á mi noticia. 
Familias hay en este nuestro principado de Cataluña que se 
caen de viejas ; pero hay otras que han corrido tanto en he- 
roicos hechos, virtudes, letras y armas, que se han adelan- 
tado á las que llevaban mayores ventajas ; y así nadie se altere 
ni ponga en còlera de que habiendo callado de los demás , di- 
ga de estos; y de algunos de ellos en el año 1015 diremos 
€X)n el favor de Dios si pudiéramos llegar hasta allá ; y estén 



[. 



272 CRÓNICA ONIVXKSAIf DS CATALUÑA. 

mas que ciertos y seguros no ser mi intento ecsaltar á nnos 
para humiliar á otros , y sí solamente no haber alcanzado no- 
ticia de ellos. 

CAPÍTULO XXXXIV. 

De la restauración del monasterio de San Cucufate del Va^ 
llés hecha por la piedad del emperador y rey de Francia 
Lothario , y diligenciada por el monge ótto^ que después 
fue Abad del mismo monasterio y luego Obispo de la San^ 
ta iglesia de Gerona. 

Afio 985. JAespiraron todos cansados de la guerra, y con el descan- 

so empezaron á refocilarse los devotos con los monges del mo- 
nasterio del Santo mártir Cucufate , el cual habia sido por los 
moros abrasado al tiempo de la lamentable pérdida de la cia- 
dad de Barcelona. Esta reparación 6 restauración se prueba 
de lo que se dirá luego por auténticas escrituras ; y realmen- 
te se debe á la pía devoción del emperador Lothario que vi- 
via entonces, y á la buena diligencia del monge tan bueno 
como solícito Fr. Otto , Prepósito entonces del Vall& , y des- 
pués Abad del mismo monasterio. Habia este Santo varón traí- 
do el hábito y profesado desde su juventud la regla del gran 
P. S. Benito en aquel monasterio, y al tiempo de los duros 
trabajos y de la desolación qae digímos atrás obtenia la Pa- 
vordía 6 Prepositura del Vallés ; y como en aquella venida de 
los moros murieron algunos monges, y otros huyendo se sal- 
varon, fué Dios servido guardar á Otto, y que fuese él uno 
de los que se guarecieron en aquel torbellino, paraque pasa- 
do restaurase la casa , religión , monástica disciplina y culto 
Divino en ella. Y como era Prepósito en el monasterio y se 
aventajaba en virtudes adelantándose á los demás, así también 
anduvo adelante en la constancia, fidelidad, amor á su reli- 
gión y observancia de la vida monástica ; porque pasada la sií- 
bita avenida y torrentera de los moros , torné á su monasterio y 
como Prepósito en falta de Abad , hizo oficio de Pastor y re- 
cogió las religiosas ovejas que por el furor de los hambrientos 
lobos huian desbarriadas. Esta vigilancia y cuidado en que los 
pocos monges que hablan quedado le vieron , les hizo elegirle 
en Abad de su monasterio, y él viéndose elegido para aquel 
cargo y dignidad , lo primero que hizo para restituir y volver 
en pie la observancia de la vida monástica en aquel monaste- 
rio y casa, fué vestir el hábito á muchos hijos de nobles pa- 
dres instituyéndoles en las mongias y dignidades lí oficios de 
.la casa. 



uno xíVé CAP. xxxxtv. ^j^ 

los monges todo el tiempo de "sn vida por pre- 
lado ; y é\ faé tan cuidadoso y vigilante padre de todos , que 
asi en el vestido como en comida les mantuvo , á pesar de la 
tenuidad de las rentas , lo mas y mejor que pudo. Así consta de 
los versos 6 epitafio de su sepulcro , los cuales se referirán cuan- 
do tratemos de su muerte y sepultura en el capítulo siguiente. 
Hizo el abad Otto todas estas cosas con tanta diligencia 
que habiendo sido destruido el sobredicho monasterio, en el 
afio siguiente al de su elección le tenia (como se verá ) he- 
cho cenobio, y tan á punto, que pudo irse á la ciudad de Com- 
pendio en Alemania donde á la sazón tenia su casa y corte 
,el emperador Lotharío. Puesto en ella, suplicó humildemente 
al Emperador fuese servido confirmarle todas las gracias y pri- 
vilegios que los Reyes y Emperadores sus antepasados habían 
concedido á la casa de San Gucufate (que llamamos en nues- 
tro lenguage catalán San Cugat) entre los cuales tenia uno con- 
cedido por el rey Luis Trasmarino padre del mismo Lothario 
en confirmación de todas las dotes hasta sus dias hechas á aquel 
monasterio, singularmente de la iglesia de Santa Oliva con sus 
alodios, sita, en la sumidad deBatíeras hasta Villa Doms en lati- 
tud, y en longitud desde Villadomenjo hasta el mar, juntamente 
con los estanques 6 lagunas, diezmos y primicias desde muy atrás 
y antiguos tiempos acostumbrados á pagar. Y por cuanto por 
la variedad de los tiempos y mezcla de las gentes, estaban 
aquellos patrimonios del monasterio ocupados y puestos en ma- 
nos agenas, pidió Otto y se le otorgó confirmación de aque- 
lla carta Real ó privilegio de Luis Trasmarino. Estovo esta 
carta mucho tiempo en su ser, por lo meaos hasta el ado 062 

Ír después en el de 1032 estando perdida ó oculta y no ha- 
lándose, algunos testigos valetudiaoos y muy viejos, de cuya 
muerte se temia, fueron recibidos en forma de derecho, tes- 
tificando haber sesenta atíos que ellos habian oído leer y muy 
bien entendido cuanto se les leía de la dicha escritura del rey 
Luis Trasmarino. Tengo visto esta escritura eu un proceso de 
cierta causa ventilada en la Real Audiencia de este Principa- 
do entre el Abad del monasterio de San Cocufate y la villa 
del Vendrell, la cual por ser de mi propósito y autorizar el 
hecho que refiero , hago fe decir así. 

In Christi nomine. Ego Gotmarus et Aguillara vobis Gui- 
tario , et Vivano Pontii , et Ottoni fratri ejus , et Riculfo 
Baldomarii ^ et Seguro^ et Raimundo^ et Attio ^ et Bar^ 
diñe , et hamo , Ermamir , et Guillermo fratre ejus , et 
Sperandeo Guitfredi , et Sperandeo lohannis , et Guadallo^ 
et Alberto presbitero , et Agilani , rogantes vos atque obse^ 
erantes^ eò quod gravati infirmitate sumus^ sive senectute 

TOMO vti^ 35 



274 CIÁNICA imivnsAL M CATALUJÍA. 

depressiu hoc mandatum facimus vobis^ ut vice nostra in 
quacunque audientia necesse fuerit pro nohis testimonium de- 
tis ex hoc quhd per suhter adnotatas conditiones jurare vos 
audituri estis^ scilicet oh confirmandam veritatem prcecep^ 
ti qiiod Dominus Ludovicus Rex fecit ex rehus suhter scrip- 
tis injure dominationis Ecclesia sancti Cucufatis ccenohii 
Octavianensis ^ quod per infestationem paganorum combustum 
aut deletum esse novimus ^ atque postmodum renovatum h 
Domino gloriosissimo Leutario R^Pfi Prancorum genito sw- 
pradicti Ludovici pia memoria. Et ut hoc mandati nostri 
scriptum firmitatem in omnihus ohtineat , testimonium nos- 
trum per seriem harum conditionum jurejurando confirma^ 
vimus ita dicentes : luramus nos testes Godmarus et óuUla^ 
ra unum dantes testimonium , primó per Deum patrem om• 
nipotentem , per lesum Christum filium qus , atque per Sanc^ 
tum Spiritum , confitentes hanc trinitatem unum verum Deum 
esse , et per istud altare consecratum sancti Paul i Apostoli 
quod situm est in Ecclesia sancti Petri qucs non longo cons^ 
tructa est ah Ecclesia sanctissimi ac heatissimi Cucufatis 
martiris Octavianensis , quod nos vidimus atque legi audi- 
vimus praceptum sancti Cucufatis ccenohii prcedicti quod 
Dominus Ludovicus Rex Prancorum genitor Leutharii Re^ 
gis Smiliter Prancorum fecit ad confirmandas res Ecclefias^ 
ticas huic coenohio collatas aut in posterum concedendas , et 
illic , post multas alias respossessionum quce per idem prce^ 
ceptum in jure pr adicta Ecclesia confirmata erant , reso- 
nahat quod supradictus Rex Ludovicus confirmahat atque 
concedebat Ecclesiam sancta Oliva cum ipso alodio in al- 
titudine de ipsa guardia de Bagnarias usque in villam Do- 
mahuis , et in longitudine de villa Domenio usque ad ipsum 
mare , simul cum ipsos stagnos , cum decimis et primitiis^ 
decimas quoque et primitius uti consuetum est ipsi loco ab 
antiquis temporihus accipere\ et nos hac qua aicimus ve- 
ra esse scimus , et supradictam Ecclesiam sancta Oliva cum 
ipso alodio , sicuti supra determinatum est , simul cum ip- 
sis stagnis in jure Ecclesia sancti Cucuphatis proedicti per 
hos annos sexaginta videndo et cognoscendo retentam esse sci^ 
mus sine ulla legali interruptione. Et ullam fraudem aut 
ullum malum ingenium hic in isto nostro testimonio impre- 
ssum non est , sed secundum quod supra intextum est vera- 
citer à nohis datum est per superanexum juramentum in Do- 
mino. Et 6go Guillermus sacerdos juro per metuendum at- 
que tremenaum nomen Domini et per altare consecratum 
sancta beataque virginis María matris Dominic cwus ec- 
clesia sita est in comitatu Barchinçnense in foro martore- 



unto znr. ea9. txxnv. 275 

//a, quod ego vidi et legi et audivi supradictum pr^ceptum 
unde supra nominati testes Gotmarus et Guillara testimo^ 
nium suum dedere , et audivi qúbd supradictus Rex Ludo^ 
vicus confirmabat atque concedebat in jure Ecclesia sancti 
Cucuphatis Eeclesiam sancta Oliva cum ipso alodio in la^ 
titudine de ipsa guardia de Bagnarias usque in villam Do^ 
mahuis et in longitudine de villa Dómenlo usque ad ipsum 
mare^ simul cum ipsos stagnos^ cum decimis et primitiis^ 
decimas quoque et primitias uti consuetum est ipsi loco ah 
antiquis temporibus accipere\ et fuec supradicta omnia nos^ 
co retenta fuisse sine legali interruptione in jure sancti Cu- 
cuphatis prtedicti videndo et cognoscendo per hos sexaginta 
annos ; nullumque. fraudem nulfumque malum ingenium in 
isto testimonio impressum scio , sed secundum quod supradicti 
testes et ego testificati sumas verum est^ atque à nobis fidel iter 
firmatum per annexum juramentum supra atque datum in 
Domino. Latee sunt fue conditiones quarto Kalendas Juli i an- 
no primo regni Henrici Regis , et dominica incarnationis 
trigésimo secundo post millesimum. S. Godmari^ S. Guilla* 
rani^ nos qui supradictum mandatum fecimus et has con- 
ditiones juravimus et testibus firmari rogavimus. Admitus 
Presbiter , ego qui hoc testimonium dedi et testibus hoc fir- 
mare rogavimus. Guilibertus Levita* Quer Vicecomes. Rai- 
mundus Archilevita. Compañas Levita. 8. Guadamiri Er^ 
memiri. Miro ,Levita. S. Isarni Guillermi. S. Raimundi 
Seniofredi. S. Poncii oognomento Bonifilii clerici et judicis^ 
qui hoc supradictum ordinavi mandatum^ et has pr adictas 
conditiones et hos testes ad testimonium recepi die et anno 
quo supra. 

Vista por el emperador Lotharío la justa petición del abad 
Otto, condecendiendo á sos j astas peticiones y baen zelo, otor- 
gó al monasterio de San Gucufate del Vallés sito á ocho millas, 
de Barcelona en el territorio del castillo de Octaviano, cuanto 
le pedia para la revalidación de los títulos de las dotes que le 
habian concedido Carlos 7 Luis, 7 cualesquiera cristianos, con 
los términos 7 mojones que babia señalado el conde Suner de 
Barcelona, cuyas escrituras y títulos se habian quemado y con- 
sumido en el incendio que los moros habian hecho en la re- 
ferida jornada. Consta todo esto del tenor del privilegio que 
se guarda en el Real archivo de Barcelona, que traducido al 
castellano le refiere Pedro Anton Beuter libro 2? cap. 12, 7 
en sus propias 7 ^originales palabras latinas Pedro Miguel Car- 
bonell archivero Real fol. 8 , en esta forma. 

In nomine sanctce et individua trinitatis. Lotbarius di- 
vina propinante clemeatia Francorum Rex. Si loca paga-- 



276 CR^inCA URITUSAL 0B 

norum tirannide destructa proediorum sanctis aliquando tro* 
ditorum restaurando nostra benivolentia muniminis firmita- 
tem eh adhibemus^ id proeid dúbio ad nostrce remedium 
anima profuturum esse non dubitamiis. Qua propter omnium 
noverit sanctce Dei Ecclesia fidelium nostrorumque tom pra^ 
sentium quam et futurorum industria quoniam adiens nos- 
tra dignitatis prasentiam quidam Alhas coenobii sancti Cu- 
cuphatis Odo nomine nostram humiliter e^etiit clementiam 
quatinus cunetas res monasterii sancti Cucuphatis , quod est 
situm in loco vocato Ocíaviano octo miliarios distans a Bar- 
ehinona oiviiate , quondam concessas vel in postmodum con- 
cedendas nostra regalitatis decreto confirmare dignaremur^ 
qièod et fecimus. Concedimus itaque pradicto coenobio omnes 
res quas per pr acepta nostrorum pradecessorum , scilicet Ka^ 
roli magni seu Lodovici genitoris nostri vel per scripturas 
aliorum Christi fidelium combustas esse novimus per infes- 
tationem paganorum ; sicque 9 ut pranetatum est , pradicti 
Abbatis petitionem recipientes^ pralibato coenobio renova- 
bile praceptum fieri jussimus de rebus ómnibus ad idem 
ccenohium pertinentibus in pr a sent i vel in postmodum con- 
cedendis. In primis ipsum atodum quod in sircuitu ipsius coe- 
nobii est , sicut Suniarius Comes quwidam concessit et ter- 
minavit. A parte orientis terminat cum términos vel infra 
términos Cerdaniola. De parte vero meridie afrontat in ip- 
sa serra qua dicunt Serola vel Agutellos^ sicut aqua ver- 
git n sive in alodem sancti Petri nwnasterii puellarum^ et 
vadit per ipsa serra qua est inter Gausag , Cercitulo , et Aga- 
longa^ sicut aqua vergit. Hac omnia totum ab integrum^ 
exceptis alodem sancti Michaelis et sancti lusti. De occi- 
dente vero parte similiter affrontat in términos vel infra 
términos de Aqua longa vel de castro Rio rúbeo. De par ^ 
te verò circii afrontat in termines vel infra termines de Ter- 
ratia. Ecclesiam santi Felicis qua est ad ipsam villam de 
Millars cum decimis et primitiis , cum ipsum alodium quod 
ibidem est. Suntque afrontaiiones ejus de oriente in ipsa ser- 
ra de val de Bactors 9 et vadit usque in ipso pugo quem di- 
cunt Guardia. De meridie per ipsa serra de Buzigas usque 
in Rio rubeo. De circii verò parte vadit per ipsam locum 
quem dicunt Mata , et vadit usque ad ipso muial de Monte- 
aguto. De occidente verò affrontat in ipsa serra quam dicunt 
Libra et in Aqua longa et in Rio rubeo et in Sardiniola 
et in Araona et in eorum terminis^ domos ^ curtes^ hortes^ 
prata , pascua , vincas , térras cultas et incultas perplura lo- 
ca particulatim segregaia , et ipsum alodum aui fuit Gor- 
niaro Presbítero ^ alodum vetó quem uocant Palatio Accu- 



uno ziT. CAP. xxxxiv. 277 ^ 

zit vel qu$ termino cum decimis et primitiis et Ecclésia 
sdncti Stephani 9 alodum vero aui est juxta Riopullo et cir- 
ca Monte-catano et in valle mocossa et infra muros civita- 
te Barchinona et in circuitu ipsius civitatis contra flamen 
Bisaucium et contra ipsos montes aui sunt super Orta et sú- 
per Acutellos et contra flumine JLubricato et contra ipsum 
montem Olorda et contra flamen Lubricato et contra illam 
villam quam dicunt Palaliam et contra castrum Cervilio- 
num et contra Montem petrosum et usque ad castrum quod 
dicitur Félix , cum domibus , vineis , terris cuitis et incuU 
tis , cum decimis et primitiis seu molinaribus , castrum quod 
dicunt Félix cum Ecclesiis ibidem fundatis sanctce Maria 
et sancti Petri cum ipsorum dotaíibus^ Ecclesiam sancti 
Laurentíi^ et ipsum montem quem dicunt sancti Laurentii^ 
et Ecclesiam sancti Stephani quce est sita in latere ejusdem 
montis^ aloda qüoque qu<e sunt infra termina Ter r acia et 
Berterano et Castellar , et ipsum alodum de Toldello quod 
ibi misit Tuterdus quondam et Ecclesiam sanct^e crucis , et 

sancta Leda^ et sancti Silvestri cum decimis et primitiis * 

qwe Borrellus Comes ibi donavit. Villam Vindameniam quam 
vocant Palatium in valle Bordaria ^ et villam Tober , et 
ipso pugio totum cum integro , et villa Prinello cum suis 
terminis , Ecclesiam sanctce Maria et sancti Stephani cum 
decimis et primitiis absque tributo^ sicut Gotfredus Comes 
ibi concesit per scripturam donationis pro anima fratres sui 
Suniarii clerici^ sicut et ipse pracepit per suum testamén- 
tame valíem quam vocant Gorgor ia cum suis terminis et :j 
aiacentiis. Alodum quem vocant Tapióles cum Ecclesiis ibi- 
dem fundatis sancti Genesii et sanctce Eulalia cum deci- 
mis et primitiis etñnibus et terminis. Ecclesiam sancti Fe* 
licis quce est in Volrano ^ et Ecclesiam sancti Genesii et 
sancti Martini et sancti Felicis qua sunt ad ipsum fallium 
et Ecclesiam sancti Martini de Argentona ^ cum earum de- 
cimis et primitiis. Alodum quod dicunt Spicillos^ et alo- 
dum quem dicunt Castelleto , cum decimis et primitiis et 
finibus et terminis ^ et cellam sancta Marice et sancti lo- 
hannis quce sunt Juxta castrum Subirats , montana et cam^ 
pestria ; quorum términos à parte orientis incipiunt per ip* 
so torrente de fonte quem vocant de Avellana^ ubi una ri- 
pa est alba , et alia rúbea , usque in Rio de Annolia , et 

de parte occidentis afrontat similiter in torrente de ipso Sa- i 

nillate , et de parte meridie in medio álveo de Annolia ^et ' 

postea decurrit per ipsum torrentem unde ipsa via pergit 
ubique , et ultra ipso rio ipsa revira qua affrontat de parle 
orientis in ipso medio álveo Annolia^ dejarte occidentis in 



278 CR'ÍVtCA (r'^rrBRS4L OB CATALUfÍA. 

ipsa serra vet pugo vel ipsi monumenti sunt antiqui prope 
ipsa Villa antiqud , et de parte meridie vel circii in ipsas 
combas unde aqua discurrit per imhres^ Ecclesiam sancta 
Maria quce est juxta castrum Clarammte^ et Ecclesiam 
sanctce Inyice juxta castrum Odana^ et Ecclesiam sonet i 
Stephani juxta castrum Olèrdola , et Ecclesiam sancti Pe^ 
tri ad Aquam vivam , cum earum decimis , finibus , et ter^ 
minis ^ et a^rontationibus suisj et in castro Olerdula et in 
ejus terminis domos , turres ^ térras , vineas , cultum vel erer 
mum , cum decimis et primitiis , finibus et afrontat ionibus 
síjis. Castrum quem vocant Clariana cum finibus et afronta^ 
t ionibus suís et Ecclesiis quce ibidem swit^ cum decimis et 
primitiis^ suntque afrontationis ejus de parte orientis in 
campomagno ad ipsa Laguna vel in ipso Letragrat , et va. 
dit per ipsa comba de Latula usque in summitatem serr^e^ 
et ascendit per ipsa serra , et tendit usque ad ipso pugo quem 
dicunt Gardiola de Al be rols; de parte vero circii injam* 
dicto pugo ante Albarel si ve in villa de Sania , et pervadit 
in ipsa serra súper Artiga de Raisendo^ et inde descendit 
per ipso Somar adveniente de Paxano , unde intrat in ipso 
rio ae Fim; de occiduo similiter in ipso rio de Vim vel 
sancti Petri\ de meridie in via qu¿e pergit ad ipsa por-- 
tela vel in ipsa serra quam dicunt Goda ; et pervenit per 
summitatem serra usque in ipsos pugols circa Ecclesiam 
quam dicunt sancti Petri , cum ipsos términos de Tovos\ 
aeinde descendit per ipsas fines de Tovos per ipsam combam 
de Rahierio usaue in ipsa comba de Moronta vel in ipsa ser- 
ra de ipsa comía de Saucosa. Ex inde ascendit per ipsa costa 
usque in vértice montis de Campomagno usque ad ipsa Lagu^ 
na superiïis inserta , sicut domnus Gaufredus Comes jussit da- 
ti per scripturam largitionis Domino Deo et s.àncti Cucu- 
phati martiri propter rernedium animce su:e patrisque sui 
Sanlani quondam. Et cellam sancti Petri quam dicunt Vim 
cum decimis et primitiis et omnia sibi pertinentia^ sicut 
quondam Sania dedit Domino Deo et sancto Cucuphati mac^ 
tiri votivh simul cum Danielo monacho. Et in castrum Torc- 
eos infra ejus términos villam quam vocant Avenes cum suis 
terminis , ipsum alodum quod Ansulfus ibidem dedit infra 
términos de castra Fontc-rubeo et nïonte-acuto et Piniana^ 
et Kerol Ecclesicv sanctce Oliv¿e cum ipsum alodum in la- 
titudine de ipsa guardia de Bagnarias usque in villam Do- 
manius et in longitudine de ipsa villa Domenio usque ad ip- 
sum mare simul cum ipsos stagnos , cum decimis et primi- 
tiis. Décimas quoque et pr imiti as ubi consuetum est ipso lo- 
co ab antiquis temporibus accipere concedimus^ ut amodo 



j 



LIBRO XIV» CAf. XXXXIV. ^ 279 

ieneat et accipiat et absque ulla contradictime possideaU 
Alada et possesiones alias quod retinet et tenuit in comi^ 
tatú Barcinonensi , Gerundensi^ Amonensi^ Urgellensi^ et 
ser ip turas alias deinceps adquirere potuerint^ cum termi- 
nis et finibus illorum , Eoclesiis , domibus , . curtís , hortis^ 
terris cuitis et incultis , vineis , pratis , pascáis , silvis ^ cal- 
minibus , molendinis , aqu^ ductibus vel reductibus , cum 
exiis et regressiis. Omnia hcec habere permittimus illis , isti 
videlicet O doni Abbati ceterisque ómnibus successor ibus suis^ 
ut sine ulla contradictione teneant atque possideant et per 
nomen nostrum defendant. ünde hoc nostne altitudinis prce* 
ceptum fieri ac prcelibato sancti Cucuphatis coenobio dari 
prcecepimus ^ per quod pr<edictas res nemine jure perpetuo 
inquietante possideant , ut nullus Comes , Pontifex , tudex 
pubíicus in pradictis rebus habeat potestatem causas dis• 
tringendi nec obligandi ^ nec rationes exsercendi^ nec ho- 
mines illorum aliquis distingat nec per homicidium nec per 
incendium vel raptum vel per ullum negotium. Et quan-- 
docunque Abbas descesserit , ipsi coenobita inter se Abba^ 
tem etigant secundum regulam beati Benedicti. Et ut hac 
nostra auctoritatis largitie per succedentia témpora obser^ 
vetur 9 manu propia subter eam firmavimus et anulo nos• 
tro insigniri jussimus. 

Actum Compendio palatio regali anno incarnationis do^ 
minica Dcccc. lxxxfiii. armo xxxii. regnante Lothario g/o« 
riosissimo Rege. 

Signum Lotharii gloriosissimi Regis. 

Arnulfus Notarlas ad vicem domm Adalberonis Archie* 
piscopi et summi Cancellarii recognovit. 

Quise poner estendidamente estas dos escritoras por ser tér- 
minos firmísimos concernientes á la verdad de los sacesos de 
estos tiempos , y particularmente la lílticna on clavo firme para 
la correspondencia de los años del reinado de Lothario con los 
de Cristo. De manera , qae tenemos visto de este privilegio 9 qne 
en el año del Sedor de 987 corrían los 31 del rey y emperador 
Lothario según la común de los autores , y entre ellos nuestra 
Anton Beuter que no sé porque causa ò razón después escri- 
bió con incertitud que Lothario murió en el de 989. Y de esta 
conferencia de tiempo sacamos , que si Barcelona se perdió el 
primer dia del mes de julio del afio 986 y en el de 987 es- 
tuvo ya recobrada , fueron bien grandes las diligencias qoe pu<^ 
80 el conde Borrell en echar á los enemigos de la tierra , y 
las del abad Otto en reparar su destruido monasterio. 

Concluyo este capítulo con decir 9 que habiendo Lotharío 
hecho á Otto tan larga merced y aventajada liberalidad ^ me- 



I 



28o CR^mCA VrnmSAL DB CATALuffA. 

recio nombre de restaurador dei imperial monasterio de S. Go* 
caíate del Vallés ; y asf parece haberlo sentido ia 4>rímera es- 
crítara de las dos referidas caando dice , renovatum à Dorhi^ 
no gloriosissisimo Rege Francorum. No obstante , el verdade- 
ro restaurador fué el abad Otto , pues no solamente con las an- 
tedichas diligencias mas también con su propio dinero j gas- 
tando de su propia sustancia, volvió en pie la casa: y cual 
por dentro la habia proveido de monges, la enriqueció de ren- 
tas por afuera, y la fortificó con muros coronados y fuertes 
torres con sus fosos 6 vallados, que hasta nuestros días per- 
manecen. Consta lo dicho del epitafio de su sepulcro que re- 
feriremos en el siguiente capítulo. 

CAPÍTULO XXXXV. 

Del resto de la vida^ obras y muerte del venerable Otto 
abad de San Cucufate y obispo de la iglesia de Ge- 
rona. 

Afio oSr. lAestituido en su prístino estado aquel monasterio de San 
Cucufate del Valies por obra y diligentísima vigilancia del abad 
Otto, por no interrumpir la historia de su vida antes bien 
concluir de una vez digo, que acabó sus dias después de ha- 
ber gobernado por lo menos 23 años. Que si como habemos 
visto en el capítulo precedente ya con título de Abad habia 
tratado en el año de 987, hallándole aun con el mismo en el 
de loio del iSalvador como se verá en adelante, seguramente 
podemos afirmar que por espacio de los dichos 23 afios tuvo 
aquella Abacia. Verdad sea , que parte de aquel tiempo igual- 
mente le empleó en los trabajos de la Abacia y del pontificado 
de Gerona; que todo es calificación de sus méritos, valor y 
religión. No sabré asignar con puntualidad en que tiempo 
fué electo ó promovido á la dignidad epbcopal de aquella ciu- 
dad ; pero tengo por averiguado que ( muerto el rey Lothario 
y fallecido Luis v su hijo, que murió de veneno habiendo 
reinado un año tan solamente acabándose en él los Reyes de 
Francia de la línea recta de Carlos Magno ^ 12 dias antes de 
las calendas del mes de julio que vino á ser á los 19 de ju- 
nio del año cuarto del rey Hugo Capelo llamado el grande^ 
que vino á ser el de 99 i ) Otto aun no era electo obispo de 
Gerona , pues solamente se firmaba abad de San Cucufate. Ha- 
líéle espresamente en una carta de vendicion de ciertas casas, 
tierras y viñedos hecha á Suñer y á su muger Ermesenda ; la 
cual podrán ver los curiosos en cartas 93 del segundo libro de 



LIBRO ZI7. CAP. XXXX9. a8l 

las antigttedades de la catedral de Barcelona fol. 93 , en su en- 
mso y copioso archivo. 

En el afio de 994 aan yivia Arnnlfo obispo de Gerona de 
qaien digimos atrás, segnn el catálogo que anda impreso de 
los obispos de aquella sede al principio de las constituciones 
sinodales. Dá asimismo aquel episcopologio principio al pon« 
tincado de Otto por el mes de diciembre , indicion primera, y 
en ocasión que había ido á visitar las santas estaciones de Ro- 
ma ; y allá ( á semejanza de los favores que siendo Abad al- 
canzó del rey Lothario) obtuvo del papa Silvestre segundo ge- 
neral confirmación de todas las propiedades y rentas pertene- 
cientes á la santa sede de Gerona , cuya bula tengo vista en 
cartas 1700 del proceso y causa, que en la Real uancillería 6 
Audiencia de este Principado ganó el obispo de Gerona Don 
Francisco Areval de Guazo contra la villa y Universidad de la 
Bisbal de la misma diócesis de Grerona. En esta bula confirma 
el Papa á dicha catedral la protección y amparo de la Santa 
sede apostólica que los otros Pontífices le habian concedido. 
Confirma mas adelante todo lo que tenia dentro y fuera de la 
propia ciudad de Gerona. Cum ecclesia sancti Felicis mar• 
tiris et sancti Narcisi qu^ est juxta portant civitatis Ge^ 
runda ^ ecclesia soneto marica de la Bisbal^ et Fontanet 
et Fhntaneda , y otras que eran del condado de Gerona. Mas 
adelante concede los mercados , aduanas , barcos y pescas de U 
misma ciudad y condado: y en el de Besalií los alodios de 
Bascara, Grespíá y San Lorenzo sobre el castillo de Beberá, 
San Martin de Caldes , con todas las iglesias , diezmos y pri- 
micias de aquel condado*: Et in civitate Empurias omnia 
quantum ibidem pr^edicta sedes habet , cum predicto cen- 
su de mare : Et in Comitatu predicto Empuriense el alodio 
de Ulia y las iglesias en él fundadas, particularmente la de San 
Juan de Badenga llamada hoy Bellcaire ó Belicuadra. Mas , en 
Peralada la iglesia de San Martín con sus diezmos, y en el 
condado de la Peralada la iglesia de Santa María con sus diez- 
mos , primicias y oblaciones , y sus alodios : y finalmente todas 
las iglesias parroquiales con sus apéndices sitas en dicho Con- 
dado. Según esto, y que procuró tanto el aumento y beneficio 
de la iglesia de Gerona, debia de ser ya entonces Otto sa 
Prelado, ó allá le debieron en aquella ocasión de promover 
en la misma indicion y tiempo, que corresponde al afio de 1003 
del Salvador según el citado episcopologio. Puedo \si ^^áQrmar y 
decir , que en el ado loaS de Cristo que se contaba el is del 
rey Roberto de Francia , este Prelado se firmó así zr Oda j^ra^ 
tia Dei humilis Abbas et episcopus Sancta Maria sedis 
Gerundensisz^en una carta de coocaipbio que hizo de ciertas vi- 
TOMO vn. 36 •* 



\ 



282 CR<$NICA UNiysaSAIí BS CATALUffA. 

Üas ; sa data es de los idas de abril , y la tengo vista en car« 
tas 79 de un librito de pergamino que se intitula Calendario 
de donaciones y rentas de la camarería de San Pedro de 
Roda , en el archivo de aquel monasterio donde remito al ca- 
rioso. Fué este Obispo muy solícito de la predicación del santo 
Evangelio , que es el propio ofício de los obispos conforme lo 
dispone el sagrado Concilio Tridentino, y bien necesario para 
aquellos tiempos^ en que debieroa quedar contagiosas humare- 
das de los Sarracenos que se habian estendido por la tierra. Y 
con este afecto y efecto principalmente, suspendiendo algunas 
veces los negocios de la diòcesis, acudia á la vista y cuidado 
de su abad/a y á consolarse con sus monges; que al fin las 
aguas salen del mar y al mar vuelven. Cuéntalo espresamente 
una escritura de permuta que tengo vista en el archivo de la 
catedral de Barcelona , hecha entre el Obispo y Abad de una 
parte y Suñer hijo de Ataldo de otra cuatro dias antes de las 
calendas de mayo del año 12 del rey Roberto de Francia, que 
corresponde al aíio 1008 del Salvador conforme la cuenta de Ti- 
llet ; dice la data , que Otto la fírmtf in coenobio sancti Cu^^ 
cuphatis ubi erat ad predicandum . Dominum viventem. De 
esta manera rigid y gobernd las dos iglesias con entera cari- 
dad y suma prudencia, y no sin indicios, muestras y evidentes 
señales de que Dios le habia dado, prevenido y rellenado de 
grandes bendiciones , y con la gracia preveniente le guardo de 
pecar mortalmente. De tal manera que no pudieron hallarle 
culpa alguna, antes bien siempre justo, recto y entero en to- 
dos las acciones de su vida ; de donde vino llamarle los Padres 
antiguos santo , en los versos que pusieron por epitafio de su se* 
pulcro. Que pues era ya acabada su vida , bien pudieron dar* 
le este blasón y título de Santo y bueno, según aquello del 
Espíritu Santo : Lauda post mortem , magnifica post sancti* 
tatem^ pues ya no se temian en él mudanzas de costumbres, 
prevaricación ,^ni los escesos de la juventud y floreciente edad. 
Fué muy perfecto y moderado , y vivid este santo varón ador* 
nado con estas flores de merecimientos hasta el año 10 10 del 
Salvador. En la espedicion ó ejército que el conde Ramon Bor- 
rell de Barcelona ( hijo de este Borrell por cuyo tiempo correa 
nuestras historias) levanto contra los moros de Còrdova murió 
Otto , el primer dia de setiembre , y fué llevado su cuerpo á la 
iglesia de dicho monasterio de San Cucufate del Velles, donde 
honoríficamente descansan sus huesos en un sepulcro levanta- 
do del suelo y rodeado de reja de hierro, estando su alma ea 
la celestial Jerusalen coronada de gloria y resplandor. Y por- 
que no se perdiese su memoria digna de perpetua recordación, 
fueron esculpidos en su sepulcro unos versos , que coa su anti* 



LIBRO Xiy. CAP. XXZX? 283 

güedad dan testimonio y fe de todo lo que aquí se ha referido 
con ei metro y estilo que sigue. 

In hac urna jacet Otho quondam Abbas inclitus^ 
Qui dum vixit toto corde fuit Deo deditus. 
Hic cum ad Prceposituram Vallensis pergeret^ 
Gontigit quod sic iacturam mortis evadereU 
Nam tune fuit Barchinona á Paganis obsita^ 
Atque domus huius bona cum personis perdita. 
Tándem Mauris hinc pulsatis Otho cito rediit^ 
Et hanc Sancti Cucujati domum viris muniit. 
Mox electus in Abbatem Monachos instituit ^ 

. Quos secundum facultatem domus pavit , induit. 
Sic protectus Dei dextei'a curas egit omnium^ 

, Quod ditavit intus extra prcesens Monasterium. 

. Tune Gerunda hunc vocavit Prcesulis ad gloriam^ 

. Et utramque gubernavit prudenter Eeclesiam. 
Ita hunc pravenit Deus benedictionibus 
Quod non est inventus reus^ sed iustus in ómnibus. 

. IJum floreret iste Sanetus meritorum floribus 
Casu mortis est attractus Pagatiorum ictibus• 

. Nam in . bello Cordubensi cum pluribus aliis 
Morti ruit datus ensi^ cceli dignus gaudiis. 

. Cujus jossa sunt sepulta in hoc parvo túmulo , 
Spiritusque laude multa ^ summo vivit sáculo. 
Érant anni mille decem post Christi pr^esepia , 

. Quando dedit isti necem prima Jux septembria. ( i ) 



( I ) Sobre este epitafio 7 el día fijo de la batalla de Còrdova Y¿a« 
le el tomo 43 piígioa 144 y aiguientes de la Eapajía Sagrada , donde lua 
aabloe coQCiQaadores haa ilustrado este puoto hasta la evidencia. 

Nata de loi Bdiiores. . 



284 CRÓNICA 01IITIK8AL Dl CATALüffA. 

De los Abades que sucedieron á este venerable Obispe en el 
monasterio de San Cucufate del Fallés^ según he podido 
alcanzar noticia hasta el dia de hoy^ he querido poner 
aquí su catalogo^ Después de Otto entró en el abadiato 
Guitardo ó Fuitardo el año 1008; según lo cual debia de 
ser de antemano su coadjutor 9 pues no murió Otto hasta 
el de loiQ, y á este ya le hallamos hecho Abad en el 
de icx>8. 

AJias. 



Andrés Sandredo. •»»»•.»«»•^• 1053. 

Guillelmo. • . • ^ ^ 1059. 

Andegario Dennncio ^ io64« 

Andrés Riculfo. ..•» ^^?^ 

Berengario »•••.••• io84- 

Raímunde de IVEoncada. ••»»•»•» 1104* 

Recisnaldas en el mismo año hasta el de. • • iio8. 

Rolandas 6 Rotilandus» • «. » 1109. 

Ennengaudo ii34* 

Garaü á Greraldo Gastettet. »••«.. ^ • ''^* 

Arévalo de Sarria. ^ . ^ ^ ^ ii4^« 

Raimundo d Ramon de Sanmenat. 1151^ 

Guillem de Avífíon. .^ ••••»••» • 1172. 

Berenguer de Oliva. ^ 1206. 

Ramon de Bagur » 12 16. 

Arnaldo de Palau » . • 1226. 

Pedro de Amens • . • • 1230. 

Pedro de Torroella 1255» 

Pedro Felices. 1267. 

Garau de Gascaris. ^ • '^77* 

Garau de San Marti. • 1294* 

Pons Barquet •.••.. 1298. 

Galceran Sola 1306. 

Bernardo de Montornès. •»...... 1334* 

Galceran Lobet* • 1334* 

Bernardo Vallseca 1339* 

Arnaldo Ramon Biura ( á quien alevosamente 
mataron los Saltells conjurados con los de Sa« 

badell) fué en el de. . » '347- 

Pedro Busquets ...•••. 1351. 

Bernardo Terre 1385. 

Joan de Armengol '39^* 

Berenguer de Rajadell • • . . 1399* 

Dalmacio de Gartellá. • 1409- 



LIBRO Ziy. CAP« ZXZXV. 285 

Jaime de Moncorp.^ ••....••••. 141 1« 

Bernardo Astros • . • ^4^Q^ 

Joan de Trias* ••.•••r«••r•i420• 

Pedro ••..••.. i43^* 

Pedro Sort 6 Sorts* •**.*•**•* i45^« 

Antonio Aiemanj. « ^ • i4^8. 

Pedro 9 Presbítero cardenal de Saa Sixto. * • • i474*^ 
Estévan^ Presbítero Cardenal del título de San 

. Adrián. ^ . ^ • * * .• i474« 

Jaufrede Sort Ò Sorts. 1479-^ 

Alfonso de Aragón arzobispo de Zaragoza.. .- • 1508. 

Joan Lázaro Serapica.. .....*.-.•. 152 1. 

Enrique de Cardona presbítero cardenal de San 

Marcelo^ .-...*.......*•. 1522 •. 

Alejandro Cesarino presbítero cardenal de Santa 

María ea Via Lata .^ ^ ^ ^ . 1530*^ 

Jaime Paráis.. . . * . • .^ • . . • » i534* 

Pedro Ángel Despuig. • .^ • . .^ . « * . i53{)*^ - 

Luis de CervelloH. . . . ^ .^ .^ . .^ » . 1561^ 

Miguel Quintana. .....••.. .^ .. .. ^5^9^ 

Miguel Aymerich.^ .........'... i594« 

y lo fué hasta.. ...••••..••.. 16 17». 

Íue murió á los 26 de agesto^ 

'ranciaco da £ril. ^ • • ^ . . ^ ^ . . i&i7«' 

CAPÍTULO XXXXVk 

JDe diferentes sucesos de tiempo dkl conde- Borrell y Olivar 
Gabreta r y ^ como Borrell aumenta y meJ4)ró la iglesia^ 
catedral de Fique de Ausona^ 

JTor este tiempo en que como digimos se iba reparando Afio 988. 
el mionasterio de San Gncufate del Vallés, el conde Borrell de 
Barcelona procoró mejorar la iglesia de Víque de Ausona au-^ 
mentándola en patrimonio, como consta del ai^to de una do« 
nación del dos de las nonas de enere del año primero áel 
rej Luis (que toé hijo de Lothario y reinó solamente un arfo- 
como digimos en el precedente capítulo) en la cual escritura 
hallamos que dio Borrell á nuestro Seífor Dios y á la igle- 
sia de San Pedro de la catedral de Vique la^ mitad del casti»' 
lio de Miralles con sus iglesias , diezmos , primicias y ofrendas 
de vivos y muertos para redención de su alma y de las de sus 
dos hijos Ramon y Ermengaudo 6 Armengol. Hallará el 
carioso esta escritura y auto de donación en el Real archiva 
de Barcelona en el libro de los feudos foí. 197; de la cuaf 



286 CR($NTCA CntnrERSAt DS CATALUÑA. 

escritura sacamos entre otras cosas noticia de otros dos hijos 
que tuvo este Conde, que no la alcanzáronlos pasados; alo 
inenos yo no lo be visto ni leído en alguno de los antiguos 
ni modernos historiadores^ «Ignoro hasta ahora la edad en que 
fallecieron y sus hechos, si algunos hicieron; y si me dicen 
que debieron morir en edad ya crecida , pues que el conde su 
padre ya mandaba hacer sufragios por sus almas ( que habiendo 
muerto nidos y antes de edad de discreción oo habia necesi- 
dad de ello) digo: que así como . el . mismo Conde viviendo 
procuraba el bien de su alma, podia también prevenir en vi- 
da el de sus mismos hijos de quienes se acordaba (i) 

Acabada la vida del malogrado rey Luis ( que como di- 
gimos en el precedente capítulo murió de veneno y fué el di- 
timo rey francés de la casta y generación de Carlos Magno) 
en aquel propio año de 988 en que entró Hugo Capeta ó mag• 
no en el reinado de Francia, 16 dias antes de las calendas de 
marzo 6 sea el 13 de febrero, ia condesa Ermengarda de fie- 
salií muger del conde Oliva Cabreta^ de los cuales habemos ha- 
blado en varios lugares de esta Parte; gratificando ella á su 
marido el buen amor que habia siempre mostrado tenerle, de 
grado y espontánea voluntad le hizo donación del castillo de 
Costoja sito en el obispado de Helna v tierra del Vallespir 
(del cual lugar de Costoja me acuerdo haber dicho en la pri- 
mera Parte fué natural la madre de San Dámaso papa)« Fué 
la donación muy cumplida, con diezmos, primicias, ofrendas, 
cementerio y cosas de la iglesia, campos, viñedos y cuanto se 

Eodia encerrar desde el término de Frexa que estaba al oriente, 
asta al lago 6 gorg llamado Mirón. Y en el propio dia , á lo 
que se puede juzgar , el mismo Conde Oliva revistió toda aque- 
lla donación al monasterio de Santa María de Arles, paraque 
por intercesión de esta celestial Señora , y Santos cuyas reliquias 
y sagrados huesos descansan en aquel monasterio , y oraciones de 
los monges que allí moran y fieles cristianos que allí concur- 
ren, pudiese alcanzar la remisión de sus culpas y pecados. 
Así parece en un proceso de las jurisdicciones del mismo mo- 
nasterio conservado en una grande arca del Real y curioso ar- 
chivo de esta nuestra ciudad de Barcelona , en la primera es- 
tancia. 

Poco después de lo que tenemos dicho, juzgo que debió 
^Qceder Ja dejación del mundo que hizo el conde Oliva Cobre* 



( I ) ¿Como no reparó el Cronista , qae los dos hijos de quienes habla esta 
escritura son los mismos qae después le sucedieron en Barcelona y Ur* 
0el en remçdio de cuja alna y no en sufragio hizo esta donación ?•••• 

Sota de lo$ Béitera* 



LIBRO XIV. CAP. XXXXVr. 287 

ta 9 escogiendo ser monge y vivir en el sagrado Orden del gran 
Patriarca San Benito , como ya apuntamos atrás en el arto 987. 
De la muerte y sepultura de dicho Conde y de la Condesa 
diremos en el año 990 que es su propio lugar y tiempo. 

CAPITULO XXXXVII. 

De como el conde Borrell fortificó uno de los tres castillos 
de la ciudad de Barcelona á dineros de Yñigo Bofill. 

oi la necesidad fuerza á las enjauladas pirracas 6 urracas ^ño 989. 
á ser parleras , á las solícitas abejas en la alegre primavera y 
moderado otoño á trabajar para estar seguras dentro de sus 
casas en el riguroso invierno y caluroso estío, y á las prdvi* 
das y solícitas hormigas á que con tanta solicitud y fatiga pro* 
cyren en la cosecha de agosto juntar sustento para mantC" 
nerse en sus subterráneos aposentos en el invierno, enseñan-' 
do al hombre lo que debe hacer en cada tiempo para guar- 
dar y asegurarse de la siíbita fortuna que á no pensar har-^ 
tas veces suele venir ; no es maravilla que siendo este un ani-^ 
mal racional, por el juicio que Dios le ha dado y por las po- 
tencias con que adornó su alma , con curiosa prudencia , vistos y 
considerados los sucesos presentes y conjeturando y temien-- 
do los futuros, se prevenga también para resistir á la incier- 
ta , varia é inconstante fortuna , que tal vez acarrea de siíbito 
algunos inopinados infortunios. Tuvo esta prudencia , según ar- 
riba se ha dicho , Otto abad del monasterio de San Cucufate, 
y no faltó tampoco al conde Borrell de Barcelona si conside- 
ramos lo que cuenta el P. Mtro. Drago diciendo: que puesto 
en Barcelona este conde y marques trató de fortificar y po- 
ner en defensa el castillo por orden de Yñigo Bofill á quien 
por lo que en ello gastó, dio á los 25 del mes de octubre del 
año segundo del reinado de Hugo que fué el de 989 , muchas 
posesiones de diversas personas que los moros hablan muerto: ^ 
y que uno de los que firmaron en dicha vendicion fué el con- 
de Borrell de Pallas. En cuanto á la reparación del castillo 
dice verdad este autor ; mas salva la cortesía debida á sus bue- 
nas letras, se equivocó en algunas cosas de las que dijo; por- 
que no se fortificó el castillo por orden de Ynigo BofiU, ni 
para ello le dio el Conde por mera donación: las propiedades 
que dice su Paternidad. La verdad fué, que habiéndose apli- 
cado al patrimonio del Conde algunos bienes vacantes de cier- 
tos hombres y mugeres que hablan muerto en la infeliz jor- 
nada de Barcelona , el Conde los otorgó en beneficio ( que es 
feudo ó censo) de dicho Yñigo BófiU, quien por precio ó nue- 



288 CRÒNICA UmWWUAL DB CàTALuUA. 

va in?estídara le diò treíiita píelas en oro y plata , las cuales 
se gastaron en la reparación y fortificación de aqoel castillo. 
De manera 9 qne aunque se reparase de dinero procedido de 
Yñigo , ya no era suyo , ni él puso el castillo en talle ; y si 
yo no digo verdad , dígala la misma escritura (que creo no 
debió de ver el P« Die^o ) la cual podrá ?er el curioso en el 
archivo de la catedral de Barcelona. 

Hasta ahora niagiine de los autores que he Visto esplica 
6 dice cual 6 en que lagar 6 puesto de la ciudad estaba sito 
este castillo de que hablamos. To hallo que en la ciudad ha- 
bia tres: el uno en él Regomir, el segundo el castillo Nuevo 
donde hoy están las cárceles Reales y comunes, y el tercero 
ara el que llamamos Viejo 6 Vizcondal, donde en otra parte 
se ha dicho que residia el Vizconde , y dige que hoy le tiene 
en censo y feudo Francisco Dalmau hijo que fué del Dr. Jai- 
me Dalmau ciudadano honrado de Barcelona* No sé pues ^ 
cual de estos tres castillos pueda hablar esta escritura. Baste 
saber por ahora las diligencias que hacía el conde Borrell para 
£3rtificar su ciudad eu cualauier caso de venida de enemigos. 

De las personas que se hallaron presentes cuando nuestro 
conde BorreH de Barcelona hizo esta escritura á Ytfígo Bo- 
fill , solamente tengo noticia de tres. La primera fué el conde 
Borrell de Pallas; y así hallándose dos condes de este mismo 
nombre en una misma concurrencia de tiempo y en los mis- 
mos años, me parece conveniente y de necesidad andar con 
cuidado en adelante , paraque no incurran en alguna equivoca- 
ción los que leyeren tomando al uno de estos condes por el 
otro y de esto resulte confesión. La segunda persona que fir- 
mó y se hallé presente fué el Obispo S. R. y Ter, que no 
se donde lo fuese ni de cual ciudad é iglesia ; la tercera fué 
el arcediano y abad Arnulfo del cual digo lo mismo, pues A 
no lo dijo en sus firmas. 

CAPÍTULO xxxxvm. 

I 

De la autigüedad del templo de Santa Eulalia del cam- 
pó dt Barcelona , y de como antiguamente fué Fbno de 
la Diosa Venus. 

Año 989. A. ocasión y propésito de que la escritura referida en el- 

Erecedente capítulo hizo mención de los alodios que el conde 
tQrrell vendió á Ytfigo Bofill , y que dice que aquellos estaban 
sitos cerca de la ciudad de la Barcelona y en el territorio de 
Santa £ulaUa del Campo ; me viene á cuenta reparar en ello 
y sacar de ahí su antigüedad y memoria , no de la fábrica , pa- 



J 



LIBRO XIV. CAP. XXXXVm. 289 

redes, techos y materiales que hoy tiene y parecen (puesto 
qae ya dige ser muy modernos en otra parte) sino del tita* 
lo y veneración de la Santa en aquel lugar. Dejé advertido 
en el libro tercero de esta mi Crónica , que en tiempo de la 
ciega gentilidad habia en aquel lugar nn fano 6 templo dedi- 
cado á Venus falsa diosa del amor profano, de lo cual y de lo 
que se ve aquí saco en limpio , que así como entonces esta- 
ba aquel fano dedicado á una deidad profana y libidinosa mu- 
ger , y ahora le vemos dedicado y consagrado al honor de una 
purísima Virgen y triunfante mártir; vengo i inferir el buen 
acuerdo de los muy religiosos barceloneses en contraponer en 
un mismo lugar donde y en el cual habian sido puestas las 
gentilicias supersticiones, asentar las invocaciones de los siervos 
de Dios; lo mismo se apuntó hablando del templo de Esculapio 
dedicado hoy al príncipe de la milicia cristiana San Miguel 
Arcángel , y también en el capítulo séptimo del libro catorce 
digimos lo mismo. Advierto mas adelante , que allá en el li- 
bro tercero de la primera parte dige, que reducido aquel fano 
de la diosa Venus á templo de Santa Eulalia , alguno^ le lla- 
maron de Santa Eulalia de Mérida 6 Emérita, y otros del 
Campa; mas hasta ahora se descubre la verdad por parte de 
los campesinos. Pensaron algunos no estar en su lugar que. 
hubiese en una ciudad 6 en sus arrabales 6 suburbios dos tem* 
píos dedicados á honor de una propia santa y bajo de una 
vocación ; como sino supiéramos que en la ciudad de Tole- 
do hay tres , cuanto y mas dos , bajo la invocación y nombre 
de Santa Leocadia; dos colegiatas en el lugar donde fué se- 
pultada, y la tercera que es parroquial, en las casas de su na- 
cimiento y crianza. Así es que pensaron mal aquellos que por 
solo lo dicho y sin otro fundamento creyeron ser diferente la 
de la catedral de Barcelona], de la de aquí donde estaba anti- 
guamente el templo de Venus. Pero de hoy mas desengáñen- 
se los tales y sepan , que de facto no se da culto sino á la pro- 
pia de Barcelona , llamándola del Campo por estar entonces 
fuera de la ciudad mucho mas que ahora. Ésta iglesia es par- 
roquial, y sus términos comprenden gran parte de la fusina, 
atravesando el muro que discurre desde el baluarte 6 grande 
bastión de la parte de levante , hacia la puerta de San Daniel 
á la puerta nueva y á las Junqueras. Y supuesto que en este 
año de 989 ya estaba esta iglesia dedicada á Santa Eulalia 
del Campo , y el muro de este dicho bastión hasta el portal 
nuevo no se tiizo hasta mucho después, y por otra parte consta 
que de Santa Eulalia de Mérida en esta provincia Tarraco- 
nense no se tuvo clara noticia hasta que cierto Conde, de los 
de Rosellon (cuyo nómbrese ignora) cerca los años de 10 10 
TOMO Fii. 37 



290 CR<$NICA DNITBRSAL DB CATALUÍLu 

(conforme qníere el P. Domènech) trojo sua santas reliquias 
á la ciudad de Helna, las cuales después en el año 1602 se 
trasladaron juntamente con la silla episcopal á la fidelísima vi* 
Ha de Perpifian; parece claro que esta iglesia fué dedicada á 
la misma santa Eulalia de Barcelona, aunque llamada del 
Campo por razón de su sitio y lugar , á diferencia de la ca- 
tedral que está dedicada á la Santa Cruz de Cristo y á nues- 
tra santa patrona y abogada la gloriosa virgen y mártir santa 
Eulalia de Barcelona» Sabido esto 9 imagino que ya en este 
tiempo habia tal Tocación y templo , como todavía en tiempo 
de la supersticiosa gentilidad se hubiesen desterrado muchos 
falsos ídolos y profanidades según digimos en el libro sesto de 
esta nuestra Crònica universal de Cataluña. Pudo ser y 
muy bien , que comenzase á invocarse en Barcelona el nombre 
de Santa Eulalia en tiempo de los reyes godos , según nues- 
tro gran catalán Lucio Flavio Dextro lo dej<$ escrito en sus li- 
bros : y pudo permanecer muy fácilmente aun en tiempo que los 
sarracenos fueron señores en estas nuestras partes de España 
durando su bárbaro señorío ; y hallando los estremos firmes y 
sin alguna mudanza, podemos considerar lo mismo de su me- 
dio tiempo. 

CAPÍTULO XXXXIX. 

De una contención levantada entre el obispo Vivas de Bar- 
celona y el conde Borrell^ la cual se declaró en favor 
del Obispo ; y de la forma de juntar entonces los Condes 
de Barcelona su Consejo. 

Año 98 5. xxcaecid por estos tiempos entre el conde y marques Bor- 
rell y el obispo Vivas de Barcelona levantarse una duda 6 con- 
Oiago 1. %. tención de jurisdicciones en cierto caso criminal sobre el cono* 
de los Cood. cimiento de la causa y punición 6 castigo del delito , preten- 
^' ^^* diendo cada potestad pertenecer á su tribunal y fuero.. Fué el 
caso , que hallándose algunos dineros adulterados 6 falsos en 
manos de Riculfo hermano de Bonaricco presbítero , entrando 
en sospecha contra él, se averiguó que realmente la moneda 
era falsa y acuñada con moldes adulterados y falsos 9 bien que 
labrados d encuñados por Guiscafredo monedero ií obrero de 
la moneda ptíblica vasalb y hombre propio del Obispo. Desde 
que supo lo que pasaba Síndefredo prefecto 6 maestro mayor 
i de la aduana 6 seca ( que llamamos en Cataluña á la casa don- 

de se fabrica la moneda) sintiéndose como era razón de la 
maldad de Guiscafredo y de que siendo dfíeial v obrero de la 
misma seca , bajo capa y fe del oficia hubiese hecho tal deli- 



LIBRO XI V. CAP. XXXXIX. 29 1 

to , quejóse de este esceso ante el Conde y su Consejo* Oída 
la querella quiso la corte del Conde proceder contra el delin* 
cuente: siípolo el Obispo 9 levantóse la contienda entre los 
dos tribunales, y aunque parecía pertenecer el castigar este 
delito al Conde, pretendió el Obispo ser de su jurisdicción 
puesto que el delincuente era vasallo suyo 6 de su iglesia. Pa« 
ra descubrir esta duda 6 contención cierto dia que contaron 28 
del mes de marzo año tercero del reinado de Hugo Capeta y 
de Cristo Señor nuestro 990 en la indicion tercera, estando 
en su palacio de la ciudad de Barcelona el conde y marques 
Borrell juntamente con el Señor Vivas por la gracia de Dios 
Pastor de Barcelona (dígolo con las mismas palabras de la 
escritura que sigo) y el Señor Gondemaro prelado de la ca« 
tedral dé Gerona , y otros nobles del palacio llamados Gasse- 
fredo , Senialdo , ¿onucio , Sondredo y otro Seniofredo , Sese- 
nando , Marcucio , Paulo , Saula , Oliba , Arnulfo diácono, 
otro Saula, Mirón , Guitardo y Borrell juez de la Corte, s/- 
cut fieri solet quando dominus Comes exercet justitiam , co- 
mo tenia acostumbrado el mismo Conde cada y cuando ejer- 
cia justicia en su audiencia; levantándose en pie el obispo Vi- 
vas pidíd al Conde quisiese y fuese de su servicio conservar 
la reverencia y honor de su catedral 6 iglesia , en la cual él 
habia sucedido , como en sus Reales provisiones estaba conte- 
nido, por las que estaban los hombres moradores en las tier- 
ras de la iglesia libres de poder ser juzgados ni castigados 
por justicia alguna, sí solamente por el obispo de aquella 
ciudad é iglesia de la cual eran vasallos. Oyendo el Conde las 
razones del venerable obispo , y la escepeion declinatoria de 
fuero puesta en favor del acusado y de sus còmplices en el 
delito, acepto de grado y buena voluntad las palabras y voz 
del Obispo al cual respondió : que él habia siempre guardado 
respeto y reverencia á la catedral y se le guardaria perpetua- 
mente, y que lo que se habia guardado á stis predecesores 
Obbpos se le conservaría al suplicante en so petición. Quedó 
el Obispo satisfecho y contento , y tomó la acusación y decisión 
da la causa á su tiempo. Hállase este caso auténtico en el ar^ 
chivo pequeño de la catedral de Barcelona. A.n? i4« 

Mas dejo esta contestación que he referido no tanto por lo 
que contiene, cuanto por el espíritu y médula que dentro de 
sí encierran aquellas palabras que dicen, junto el Conde con 
los de su palacio 6 sea aquellas personas nombradas en la es- 
critura: Sicut fieri solet quando dominus Comes exercet 
justitiam como estaba acostumbrado cuando el Señor Conde 
administraba justicia en publica audiencia. Sácase pues de ellas, 
que era costumbre entonces juntar en los consejos algunos Obís- 



¿9^ CRÓNICA UmVEStMAh Bl CATALUftA. 

pos y Otras personas nobles y domésticas del palaèío de los 
miamos Condes con on jaez de Corte. A ocasión de lo coal 
me parece venir á cuento tratar del gobierno que en tiempo 
de paz y civilidad política tuvieron antiguamente nuestros Con- 
des , y de como se gobiernan hoy sus siíbditos y vasallos. Que 
asi como á la magestad del Príncipe le conviene estar ador* 
nada de armas y aimada con letras ( como dijo el emperador 
Justiniano) paraque pueda bien gobernar en ambos tiempos de 
paz y de guerra , y también á los pueblos les importa saber 
las antigüedades de so gobierno cual el jurisconsulto las did 
del origen de las leyes patrias y gobierno de la repiíblica ; pien- 
so no ser en menoscabo de nuestros Condes ni superfino, para 
sus siíbditos, saber algo de las mudanzas que ha habido ea 
la forma del gobierno universal de Cataluña. 

Llegando pues el caso juntábase un niímero de personas 
mayor 6 menor en forma de juicio de Prohombres de que ya 
digimos algo en otro lugar , proponíase el caso , disputábase, 
y hecha la debida censura y oída la relación del relator en el 
consejo, pronunciaba el juez de corte la sentencia en nombre 
del Conde. Sácase lo dicho de este auto y de la disposición de 
cierto Usage de Barcelona ( ley como hartas veces se ha dicho 
común á este Principado) que empieza: Judicium in curia 
vel á judice de curia electo etc. , y sigo la autoridad y pa* 
receres de algunos de nuestros doctores catalanes sobre dicho 
Usage. Duró este modo de juzgar mucho tiempo conforme re- 
sulta de varias escrituras en diferentes lugares referidas, mas 
no advertidas de propósito para esto hasta ahora. A mi pare- 
cer se continuó este modo de audiencia con tanta publicidad 
y concurso de personas , por lo menos hasta el tiempo del 
conde Ramon Borrell en la circunferencia del atfo 1017 que 
tuvo una semejante audiencia en la villa de Tarrasa. Después 
en diversos tiempos, han u&ado los Condes de Barcelona di- 
ferentes formas de gobierno, pues variando el tiempo taml)iea 
se mudan y varian los establecimientos humanos. Quien mas 
largamente trató esta materia ha sido el corpulento y gran le- 
. trado Antonio Oiiba , dando la razón de estas mudanzas y di- 
De jure ^«ci^j^^j^^ q^g gQ tiempos pasados se reglan y gobernaban los Con- 

^' ^ ' des desde lo antiguo del modo ya referido ; pero que dilatados y 
estendidos con las frecuentes victorias sus estados y reinos con 
r tantas provincias como adquirieron , fué muy conveniente 6 por 

f mejor decir necesario, levantar nuevos magistrados, dignida- 

[ ~ des y oficios. De manera que cuando el Príncipe estaba pre- 

sente en la provincia y desembarazado de otras ocupaciones y 
negocios, no le eran necesarios machos ministros, sino algu- 
nos consejeros sabios y prudentes que le asistiesen y aconseja- 



LIBRO xnr. CAP. xxxxJXé 293 

sen en sos decretos y sentencias como aquí se ha visto. Pero 
ausente el Príncipe de su ciudad 6 condado, eran administra- 
das las jurisdicciones civil y criminal al respecto de cada una 
de ellas por los Condes 6 Vizcondes , Condores , Valvasores, 
y en las causas feudales y enfiteuticarias 6 de vasallos , por los g^]^^^^^^^^^ 
señores del feudo y territorio , conforme la autoridad de los an- M^quní^,. 
tiguos letrados que refiere Oliba y en parte ha sido ya apun- 
tado cuando tratamos de la significación de los nombres de las 
antedichas dignidades, y en algun modo lo tengo ya apunta- 
do espresamente respecto al Vizconde de Barcelona. Menudea- 
ron después los Señores en crear Bailes, (que en las partes de 
Castilla llaman alcaldes) en los mas pequeños lugares, llamán- 
doles en Cataluña Bailes á Bajulando , dicción latina que sig- 
nifica llevar 6 traher: ya sea por la vara que llevan en las 
manos, 6 porque traen los delincuentes á las cárceles 6 ante 
la justicia, conforme lo sienten nuestros Doctores catalanes par- 
ticularmente Oliba en el ckado lugar , donde espresamente ad- 
vierte ser los Bayles mas antiguos que los Vegueres. Y 
es así la verdad , porque los Bayles se hallan en aquel 
Usage ya citado y en otro que comienza de Bayulis^ y en 
tiempo del conde Ramon Berenguer el primero fué sanciona- 
do 6 establecido con los demás en la circunferencia del año 
1068 como se verá en su ocasión y tiempo ; pero los Vegue- 
res fueron creados y puestos en la tierra después de la unión 
del reino de Aragón con Cataluña , conforme el mismo autor 
dice que fué en la circunferencia del año 1137 cual veremos 
placiendo Dios en su propio lugar y tiempo. 

La ocasión de partir la tierra toda en Veguerías , dice el 
mismo Oliva que fiíé para hacer justicia entre los caballeros 
y conocer de las causas de paces y treguas mal guardadas , rom- 
pidas, quebradas 6 violadas. 

£n tiempo de aquellos antiguos Condes no se observaban 
las leyes romanas ,> ni las tenian propias los catalanes ; acos- 
tumbraban guardar las godas y antiguas costumbres de la tier-' 
ra , y como en ellas estuviese dispuesto que se hiciesen los jui- 
cios con asistencia de algunos Obispos y congregación de sa- 
cerdotes 6 eclesiásticos y otros hombres de honor junta- 
mente con el juez de corte , por tanto el Conde tenia au- 
diencia en esta forma. Que cualquier manera de gente en cual- 
auier juicio entrevenia, de todos estados, y aun era juez de 
Corte. Consta así por un Usage que empieza H^ec sunt usuch- 
lia etc. y por otro que comienza Veré judex ^ y á aquel juez 
de Corte le sucedid el que hoy llamamos Canciller á suplemen- 
to del cual entra el Regente paraque asi entre los dos se re- 
parta mas fácilmente el peso y cuidado del cargo ; y asi estos 



294 CR<$mCA CnnVXRSAL DB CAtAtvHk* 

nombres tavieron principio y origen de la ordínacion particu- 
lar de la casa Real que después fué admitida y aprobada en 
corte general celebrada por el rey D. Martin en el ado ^409. 
Empezó después y se cred el oficio de Abogado Fiscal , y de 
estos tres se formaba la audiencia. Mas cuando se multiplica- 
ba el niímero de las causas, para la espedicion de ellas, el 
Canciller 6 Regente delegaba 6 elegia algun letrado de la 
ciudad 6 villa donde el Rey 6 su corte se hallaba y tenia ' 
su audiencia. Partiendo el Rey á otro lugar le seguían los tres 
Canciller, Regente y Fiscal, y llevando consigo los proeesos 
de las causas, las cometían á otros jurisperitos de aquel lu- 
gar donde el Rey asentaba su corte. Y por cuanto de todo 
ello resoltaba gran dado 6 dispendio á las partes litigantes , así 
por el gasto se les ofrecía habiendo de seguir la corte , como 
también porque eternizaba los pleitos la mudanza de relatores 
en cada villa 6 ciudad, cuando el que estaba ya enterado de 
los méritos de la causa la habia de dejar y poner el pleito en 
otra mano ; llegado el tiempo del católico rey D. Fernando 11 
y atfo 1493 fué establecido en cortes generales proveyese S. M. 
de ocho doctores 6 licenciados en derecho de los cuales los seis 
eon los tres antedichos formasen un Real consejo de audien- 
cia y ecsaminasen , votasen y decidiesen las causas civiles y cri- 
minales inquiriendo y recibiendo las informaciones contra los 
delincuentes , y recibidas votasen con los demás en las causas 
criminales. Pero mostrando después la esperiencia no ser bas- 
tante aquel niímero de personas para decidir la muchadumbre 
de causas que ^e evocaban á la Real audiencia , la reina Germa- 
na segunda muger del rey D« Fernando en las cortes de Mon- 
zón del año 1512 proveyó que se añadiese cuatro letrados mas, 
y que estos doce se repartiesen en dos salas en igual niíroe- 
ro presidiendo el Canciller la una y el Regente la otra. Y por 
cnanto la multitud de causas criminales del Principado iba 
creciendo por la malicia humana , se introdujo otra sala en 
las cortes que se celebraron en Barcelona año 1564 por el 
rey D. Felipe ( el Prudente y primero en Aragón ) poniendo 
en ella igualmente otros seis jurisconsultos que presididos por 
el Regente de la cancillería y los dos jueces de corte , forma- 
sen un Consejo criminal para entender solamente en las cau- 
sas de aquella calidad 6 especie. Después en el año 1585 , en 
las cortes celebradas en Monzón por el mismo Rey , este or- 
den y estado de consejos hubo de recibir alteración, porque 
cuando se suplicaba de una sala á otra, si la sentencia en 
causa de suplicación salia contraria de la primera y la parte 
gravada por la segunda no tenia superior .á quien suplicar 6 
recorrer ( porque las causas no pueden salir de Cataluña ) era 



LIBRO XIT« CAP. XXXXIX. 2Q$ 

forzoso para decidir tales causas jaotarse tarde 6 nunca ; y así 
visto este inconveniente tan grande , se formó otra tercera sala 
en esta forma : qae á los dos jueces de Corte se les añadiese 
otro de manera que fuesen tres 9 v estos fulminasen los pro* 
cesos criminales 7 fuesen relatores de ellos con los seis de aque* 
lia sala 7 el fiscal , 7 tres días á la semana para declarar aque- 
llas causas civiles de tercera instancia ; 7 que á la misma ho* 
ra los tres jueces de Corte acudiesen á la cárcel para tomar lo» 
dichos á los reos 7 culpados que estuviesen presos en tas Rea^ 
les cárceles. Finalmente D. Felipe 11 de Aragón celebrando cor- 
tes generales en Barcelona en el año 1599) refidrmd esta ter- 
cera sala reduciéndola á cuatro doctores , 7 los tres jueces de 
Corte para las causas criminales, 7 que los cuatro á solas en- 
tendiesen en las causas civiles de tercera instancia 7 en las apela- 
ciones de todos los ordinarios, asi de lugares realencos como 
de barones. Y esta manera de gobierno tiene al presente la 
magestad «del Re7 nuestro Señor en este principado de Cata- 
luña 6 su Lugarteniente general en su ausencia. Digo su Lugar- 
teniente al Virre7 CQ&ndo la Real magestad está ausente ^ que 
cuando está en el Principado no se reconoce esta precedencia 
ni señorío. Y esto de Lugarteniente es mu7 moderno en Ca- 
taluña , pues no se halla tal nombre en las antiguas constitu- 
ciones. Y aunque es verdad que en la potestad el Virre7 6 Lu« 
garteniente sea un alter nos de la R. M., todavía tiene la 
jurisdicción por particulares comisiones Reales 7 no por Ie7 ni 
constitución; 7 así lo dice Oliba en el lugar citado. No digo 
70 que deje de ser ordinario , pues le basta sea creatus h Prin^ 
cipe ad universitatem causarum , creado por el Re7 á cogni- 
ción 7 declaración de todo género 7 manera de causas ; no trato 
aiño del nombre , que en cuanto á este magistrado le llamaban 
antiguamente Procurador general , 7 después Gobernador gene- 
ral conforme lo advierten nuestros antiguos autores Mieres 7 
Oliba. Elste oficio sí que era por propia le7 de la tierra crea- 
do en favor del hijo primogénito del Re7 , pues nace Groberna-^ 
dor general 7 no por privilegio ni comisión particular. Así lo 
escribid el Dr. Ferrer 7 lo aprobó Oliba , 7 lo tienen 7 sien- 
ten así todos los Doctores catalanes; 7 es semejante al que lo» 
romanos llamaron Praeses Pretorio, 7 á su teniente le llama- 
ron Vicario de Cataluña conforme opinión de Calício , 7 este e» 
el que ho7 llamamos Portant veus del General gobernador en 
Cataluña. Estos, presentes el Re7 6 su yirre7 ^^ ^^^ Prin- 
pado, solamente tienen jurisdicción limitada en la Veguería 
donde se hallan , conforme á la disposición del Fe7 D. Pedro 
tercero hecha en la corte de Cervera el año 1359, presidiendo 
en la audiencia su Asesor en lugar de Ganoller 7 Regente» 



^9^ CB^NTCA UlfnmSAIr DB catalüHa» 

conforme i la constitución del rey D. Fernando en la segan- 
da corte de Barcelona del afio 1443 7 procede en las cansas así 
civiles como criminales. Mas es de advertir qae el Portant 
veus del Gobernador en los condados de Rosellon y Gerdaífa 
es diferente magistrado , teniendo á parte y de por sí otro tri« 
bunal sin dependencia 6 respecto del de Gatalnífa , cual se pue- 
de ver en la corte de Monzón celebrada por el rey D. Feli- 
Ee el Prudente el atfo 1585 ; y acabando digo , que pienso no 
aber sido ageno de mi oficio de Cronista el dar noticia del 
gobierno político de la propia y natural patria 6 repiíblica , ma- 
yormente siendo la Real audiencia de este Principado y Con* 
dados de no menor condición y autoridad, letras y jurisdic- 
ción cuanto lo fueron en los pasados siglos el Areopago de Ate- 
nas , los consejos de Epiro , Lacedemonia , Senado romano 9 á% 
Paris , Ñapóles , Milán , Piamonte y Tolosa. 

CAPÍTULO L. 

De la muerte y sepultura de Oliba Cabreta conde de Be^ 
salú y Cerdaña. 

A60 990. Xlemos visto en el capítulo octavo del libro trece tratan- 
do del conde Mirón de Barcelona, que según los historiadores le 
quedaron á este Conde tres hijos llamado uno Seniofredo, á quien 
algunos llaman Guifré 6 Jofre, Oliba, y Mir 6 Mirón, de 
cada uno de los cuales habemos escrito lo posible siguiendo el 
curso de sus vidas con el tiempo , y muy en particular tengo 
escritas relaciones del conde Oliba y del buen amor y corres- 
pondencia que tuvo á su hermano oeniofredo; y que sin em- 
bargo de no haber dejado hijos Seniofredo, no hallando apto 
los barceloneses á Oliba para el gobierno de Barcelona , fué ele- 
gido Borrell su primo hermano que era conde de Urgel, al 
cual asistid Oliba en la jornada de la recuperación de Barce- 
lona : que dotd después Oliba el monasterio de monges Beni- 
tos de Arles en el ado 988 , y que se hizo monge en el de 
QQO. No pude decir mas de él entonces por no haber hallado 
mas noticias, y sí solamente que de todo lo dicho epilogada^ 
mente se puede conjeturar la grandeza de su corazón en ha- 
ber acudido en las jornadas de la guerra á favor de su primo 
hermano Borrell , y finalmente en haber sabido abnegar y re- 
nunciar de todo en todo el siglo , sus pompas y vanidades en- 
trándose á religioso y monge en la sagrada religión del gran 
P. San Benito en la cual acabé bien y loablemente. Y así di- 
cen de él , que fué varón muy poderoso y sabio , y está dipho 
con mocha rawq por cierto, pues supo también y á tiçmpo 



LIBRO xnr. CAP. L. 297 

retirarse al puerto seguro de la religión , con que aseguró su 
salvación. 

Fué la muerte de este buen conde y monge OHba Cahreta^ 
Setíor que habia sido de los condados de Cerdada y Besalií, 
en el atío 990 cabales según la común opinión ; así pues , suce« 
dio viviendo aun su primo hermano el conde Borrell, bien 
que diga Estévan de Garibay falleciese en el atfo del Salva- 
dor de 994. Pero con perdón de este grave historiador, no 
pudo ser esto así por las nansas y razones dichas de antema- 
no y puestas en el atfo 987; que fué necesario tratar allá de 
esto adelantadamente. Gontbrmánse empero mis autores en decir, 
que este conde Olíba Cabreta fué enterrado en la iglesia de 
8anta María de Ripoll , que es de monges benitos* 

Quedaron de Oliba Cabreta tres hijos llamados Bernardo, 
Wifredo y Oliba. £1 Bernardo fué cogoominado Tallaferro^ 
Rompe-hierro 6 Quiebra-hierro, dándole este apellido en ra- 
zón de su gran fuerza (que era inaudita la que tenia en sus 
manos en particular) y este sucedió á su padre en el condado 
de Besalií. Wifredo sucedié á su padre en el condado de Ger« 
daña. £1 tercero llamado Oliba fué monge y después abad del 
monasterio de Ripoll y juntamente obispo de Vique , cual se 
ha visto arriba tratando de la fundación de la casa de N. S. 
de Monserrate cuando pidié justicia ante el conde Borrell. £ste 
Oliba fue escelente varón y gran Prelado , como veremos en el 
capítulo siguiente en el cual trataremos de sus escelencias y 
grandes prendas. 

CAPÍTULO LI. 

De las escelencias , virtudes y grandes prendas del abad y 
y obispo de Fique Oliba. 

V isto habernos en el capítulo pasado como el abad de aso 990. 
Ripoll y obispo de Vique Oliba fué hijo de Oliba Cabreta Abad de 8. 
conde de Gerdaíia y Besalií , y en el mismo capítulo tengo ofre- Jj**? ^* ** 
cido hacer en este , relación de las prendas , valor , virtud y ^ * ^^ * ** 
letras de este Illmo. Prelado ; las cuales aunque no todas , se * 
aacan de una epístola que en latin escribid dicho Obispo al 
rey de Aragón D. Sancho el mayor en respuesta de una em« 
bajada que aquel rey le envié. £sta epístola se guarda ori* 
ginal , escrita en ün gran pergamino con letra gótica , en el ar« 
chivo del Real monasterio de San Juan de la Pe((a del reino 
de Aragón en la ligarza 32 n? i?. No pondré toda la epístola 
6 carta á lo largo , por no cansar á mis lectores con tanto lac- 
tin, puesto que esta Crònica va escrita en romance ; pero 
TOMO riu 38 



998 ottfmcA oimnisAir Dl «atautAa/ 

interpondré aquellas cláasahs que me parecra ibas i pro^ 

pósito en prueba del título de este capítulo. Viniendo poes ú 

caso digo , que el título 6 sobrescrito de la epístola dice aaí : Or^ 

iodoxoe fidei cultor i ^ magnifico domino regi Sanció gloriosisi^ 

mo universis laudibus preferendo : Olíba Soneto Ausonen^ 

sis Ecclesice presul et abbas^ licet indignus , secumgm 

com manens divini ordinis aetus felices tríumphalit^ me 

possidere sucessusy et infiniendos in c^lestibus aternaliter frue* 

tuSo Comienza después con algunos cumplimientos , signincan** 

do en ellos su gran contento por los continuos acreoentamien* 

tos de su Real corona ; y luego da inumerables gracias á Dios 

porque tanto habia enriquecido el corazón del Rey con santo 

amor , pues que en fuerza de sus Divinos dones no solo no se 

;obernaba por su propio parecer en la resolución de los gran- 

les negocios, pero aun en los medianos buscaba con cuidado 

el de los hombres sabios y temerosos de Dios , asi de los que 

tenia cerca en su propia Corte, como de otras personas que 

estaban lejos, si entendía que le podían responder con satis^ 

facción y entereza. 

Agimus autem (dice) innúmeras pro posse gratias omni^ 
potent ia Creatoris^ qui sic latitudinem vestti cordis vineu^ 
lo sui constringit amoris , ut qu^e máxima sunt operorum 
vestrorum vel media non propia sponte peraaatis , sed timen^ 
tium illum cornil ia^ horum videlicet qui longe sunt et qui 
prope , regali solertia conquiratis* En esta cláusula alaba al 
rey D. Sancho por una de las mejores prendas. y mas necesarias 
á un Príncipe, á saber: que no solo no ha de fiarlo todo 
de sí , pero ni siquiera ha de dar paso sin consultar los con* 
sejeros; alabanza con que la santa escritura califica al rey Asne- 
ro: interrogavit sapientes qui ex more regio semper eiade- 
rant , et eorum faciebat cuneta çonsilio* Y porque los conseje- 
ros que estan cerca del rey se inclinan fácilmente á dar su 
consejo y parecer en lo que entienden que será mas á gusto 
del Príncipe, como y también hay reyes de corazones tan da- 
dles que conocidamente no sera de provecho darles luz en aque- 
llo que consultan; debe juzgarse la grao sabiduría de este Prín- 
cipe que por prevenir á entrambos inconvenientes, consultaba 
con personas doctas que estaban lejos y le decían su parecer 
mas desahogadamente y sin empacho ni lisonja» Alaba luego 
Qliba al Rey porque en todos sus negocios y consultas se so- 
jetaba al parecer y consejo de una persona tan miserable co- 
iné é\ se confiesa , de lo que se demuestra tan reconocido que 
ofrece con mucho gusto su diligencia , confiado en que mochas 
veces acierta mejor un ingenio pobre que no uno rico. Con- 
sultaba el Rey. con este venerable é iUistrísimo Obispo no oe- 






LIBRO 707 •CAP. LK 209 

gocios de gaerra , que ya sabía que cada negocio se ba de tra* 
tar con los maestros de aquel arte, sino los de su conciencia^ 
eclesiásticos^ y ios concernientes á la reformación de las cos- 
tumbres de sus reinos: lo cual hacia á título que era un va- 
rón muy espiritual , docto , y deudo del serenísimo conde de 
Barcelona D. Ramon su cuhado. Y también , porque los obis- 
pos de Ausona 6 Vique hacian los oficios de metropolitanos en 
la Esparta Tarraconense por bulas apostólicas, las cuales ha- 
bernos referido y visto en el capítulo veinte y uno de este mis- 
mo libro* 

La embajada del Rey al Obispo la declara la misma res- 
puesta. Fué principalmente , entre otras cosas , consultando si 
el Rey podia casar á su hermana con otro su deudo , atendien-^ 
do que de este matrimonio resultaria buena paz y concordia 
en las guerras que tenian entrambos, y aumento de la reli-» 
gion y culto Divino ; 6 de lo contrario , que se acrecentarían 
las disensiones que padecían sus fieles vasallos, y los mo- 
ros circunvecinos tendrían ocasión bien fácil para entrarse por 
sus tierras á la sombra de sus discordias. Los embnjadores 
para esta consulta fueron Crarcia fiel y amado del rey Sancho 
V monge de San Juan de la PeAa (á quien sacó el mismo 
key del monasterio para ser el primer abad del de Oria ) y 
el abad Poncío , á quien llamó el obispo Oliba su hijo y her- 
mano carísimo ; hermano porque era abad como él , é hijo por 
haberse criado en el monasterio de Ripoll bajo su férula y 
moná&tíca disciplina. No consta de donde fuese abad este Pon** 
cío, pero tengo por cierto que lo era de San Pedro de Ta- 
bernas , y que es este abad Poncio aquel á cuyo fiívor hizo este 
Príncipe una gran donación referida por Fabriçío Gausberto, y 
Anton Beuter que la trae á la letra. Verdad es que Garibay en 
caso que sea cierta esta escritura , no quiere que sea de este 
D* Sancho sino de su abuelo también llamado Sancho ; pero 
antes la tendré yo por fabulosa que sacarla de los tiempos de 
este Rey , porque ninguno de sus predecesores en Sobrarbe, 
Aragón y Pamplona fueron Seííores de Ribagorza donde está 
el monasterio de San Pedro de Tabernas , hasta este rey Don 
Sancho que se apoderó de ella como ya queda dicho: y la do- 
nación claramente presupone que el rey D. Sancho que la otor- 
ga lo era de aquellas tierras; y así no pudo ser el rey Don 
Sancho abuelo de este como pretende Gamalloa. 

La resolueioo que envía con los mismos embajadores nues- 
tro buen obispo Oliba al Rey se reduce en cuanto á este punto 
'á decirle, que no haga tal casamiento, y menos consienta que 
en Sus tierras y seüorbs se eased deudos con deudos ; porque 
semejantes matrimonios están prohibidos así en la ley antiguA 



300 CR<$NICA UNIVERSAL D« CATALUf^A. 

cuino en la noeva por los profetas y santos apdftoles, concàr- 
riendo á la misma prohibición los sagrados cánones y muchos 
decretos de concilios. Igitur de hoc (dice) unde placuit vest- 
ir ce cehitudini nostram inquirere parvitatem ^ quidqwd me- 
lius est ex lege et prophetis vel de cceteris divinis Scrtp' 
turis colligere potuimus^ vestris obtatibus dirigere studuimus^ 
Quam ergo sit criminis conjugal i vinculo próximos conjun- 
gere sanguinis , lex veteris Tesíamenti pronunciat , prophetie 
clamant , apostoli ostendunt , sanctique post ilíos paires suis 
dictaminihus innuunt. Et quod veteri lege damnatur h pro* 
phetis , id ipsum interdicitur ah apostotis , contradicitur^ et a 
cceteris postmodum divina scientia cognitoribus anaihema-' 
lizatur etc. Todas estas prohibiciones de la ley , profetas , após- 
toles, sagrados cánones y concilios respecto á los matrimonios 
entre deixlos, prueban moy largamente su vasta erudición y 
doctrina. Concluye este ponto rogando y ecsortaudo al Rey, que 
ni él haga tal matrin^onio , ni permita semejantes casamientos 
en sus reinos, por ser perjudiciales y dañosos á la repiíblica y 
conveniencia de los fieles. H^ec itaque sunt^ Ò hone Rex et 
clarisime Princeps , incesti connubii damna , hcec divinitus 
interdicta copulce detrimenta ; super qu<e multo latius aucto^ 
riim numerosa congereremus exempla , nisi nos et bi^evitas 
iemporis et nunciorum properata regresio et proligitas carta 
cogerent oh incepto desistere.^ Oramus autem vos et obse- 
cramus per dominum Jesum et omni circunstantia vos ab his 
exer cenáis operibus custodiatis^ nulloque deinceps modo (u- 
sensum tam nefandis usibus prabeatis etc. 

Ailade luego, y porque se me podria replica?, de lo que 
ya estoy avisado , que si el Rey no da so hermana por mn- 
ger al Emperador su deudo como se la está pidien'lo , se segui* 
Tan grandes turbaciones y faltará la paz en sus reinos con dar 
Jlo notable y grande detrimento de las iglesias y aumento de 
los infieles : y por el contrario sino la niega , este casamiento 
liará confirmación de una buena paa en dado notable de los par 
ganos y prosperidad de las iglesias por todos los reinos, tier- 
ras y sefíorios de entrambos: Sedfortase dicet aliquis^ si Rex 
Imperatori sorori sua conjugium non reeussaverit ^ nonne 
perseverantia pacis et paganorum deletio , et ecclesiarum 
ad legem Dei per omnes illorum terra$ restituetur correo- 
tioí l^uod si nonfecerit pacis desidium et elevatio paga- 
norum et detvimentum in Dei legibus perseverabit eccle-^ 
siarum etc...^ 

Pero antes de hablar de la santa respuesta qne áió el Obis-^ 
po al Rey advierto, que de aquí se colige coa toda certesa 
que D. Sancha el mayor tuvo una hermana , no obstante que 



LIBRO XIV. CAP. LT. 5OI 

ho lo crea Gama lloa cuando dice que no halla fundamí•nto «igii- 
no que nos pueda dar luz para decir que el rey Garcia el Ttni- 
b/oroso supuesto padre tuviese hija alguna. No falta quien escri- 
ba que esta hija de D. Garcia , se llamó Doda Teresa y que fué 
reiuade León y muger del rey D. Ramiro el segundo. ÍPero bien 
concluye que no sabe en la concordia de los tiempos semejan- 
te casamiento, y que dicha Doíta Teresa fué hija de D. San- 
cho Abarca que vivid muchos siglos antes que este Rey. Tam- 
bién muchas historias de Castilla dicen que tuvo D. Sancho una 
hermana que se llamé Doña Sancha , á la que procura dar sa- 
lida este autor. Yo no sabré decir su nombre , porque no lo 
especifica nuestro obispo Oliba ; pero sí que la tuvo , y que se la 
pidió por muger un rey su deudo para sosegar las grande» 
contiendas que entre los dos reyes había. De donde se coli- 
ge con muy gran certeza , que trató de casarla con el rey Duii 
Bernardo de León con quien tuvo muy graves encuentros el 
rey D. Sancho en aquellos tiempos , el cual fué casado en pri- 
mer matrimonio con la hija del conde de Castilla D. Sancho. 
£1 llamarle esta carta Emperador en nada contradice , porque 
en muchos autos de aquellos tiempos hallo que asi llamaban á 
D. Bernardo. También creo que no tuvo efecto este casamiento 
porque no cesaron las discordias y enemistades, antes crecie* 
ron de manera , que D. Fernando hijo de este D. Sancho , vi- 
niendo á batalla en la Iribera del rio Carrión con su supuesto 
curiado el rey D. Bernardo , le mató de una lanzada derribán- 
dole del caballo en que ib^ llamado Pelayoelo; á mas, que 
no debe sospecharse de un príncipe tan prudente que hubiese 
pedido su parecer y consejo á un tan grande . prelado y obis- 
po como era nuestro Oliba y con embajada tan de propósito, 
para después no seguir su voto ó parecer: principalmente co- 
mo á rey tan cristiana y catélico, pues se le respondió como 
luego veremos, que las razones de conveniencia ó de estado 
alegadas por él para efectuar aquel matrimonio entre deudos, 
eran cotrarias á loque ordena la ley de Dios. Claro es pues, 
que no se asiria de ellas para ejecutar con pertinacia , contra 
lo que consultaba con tan religioso zelo y buena prudencia.. 
Solo puede tener esto una duda que es, el haber escrito gene- 
ralmente muchos autores que el rey D^ Bernardo murió á ma- 
nos de su cuñado en el aíio 1017, y que esta consulta y la res- 
puesta fué en el de 1023 según en ella misma se contiene. Pero 
ya Estévan Garibay tiene averiguado con gran satisfacción , que 
la muerte del rey D. Bernardo fué mucnos años mas adelante 
á saber, en los 1037, de que hay una escritura bien auténtica 
y concluyente en el archivo de San Juan de la Peña como afir- 
ma el abad D. Juan Briz Martinez ; y así es cierto , que en 



\ 



Qòt CSLÓmCA UKTTttSAL OB CATALUÑA* 

cuanto á esto recibieron engatfo los autores que la ponen en 
el año 17 6 en otro contrario á lo que tengo alegado. 

Responde pues el obispo á las razones de Estado con las 
cuales se persuadia este matrimonio , que eran contrarias á la 
verdad cristiana , á persuasión del demonio^ y con ánimo do 
contrastarla. Vana prorsus est ista cogitatio^ et ut verius fa•- 
tear , diaboli in cordibus humanis inmisio et ab omni fim• 
ditas ratione veritatis absistens. Nunquam enim ex hujus* 
modi copula pax processit , aut ex tam incestuoso connubio 
divini cul tus securitas emanavit. Prosigue luego con razones 
bien eficaces, que no se ha de hacer cosa mala y en ofensa 
de ley Divina aonque sea con cierta esperanza que de allí ha 
de resultar algun gran bien; antes si que se ha de esponer el 
hombre á todo peligro para asegurar la conciencia que es lo 
que importa. Y concluye , que no tema el Rej las amenazas 
de guerra y turbaciones, porque tratando y haciendo la cau- 
sa de Dios nuestro Serior Jesucristo , como lo será el negar este 
matrimonio , su Providencia le sacará á salvo y con paz de todo 
peligro. Dios, le dice, sea nuestro terror y espanto, que con 
esto cualquiera enemigo será flaco y débil y nuestro brazo po^ 
deroso para prevaler: y cuando el Seílor no fuera servido It* 
bramos de la persecución injusta, tened memoria del premio 
sempiterno en la otra vida, que ni los ojos le han visto, ni 
su grandeza cabe èn el pensamiento del hombre. Ergo si prop^ 
ter hoc adoersitas improborum hominum cristianorum sci* 
lícet velpaganorum ingurrexerit , ne timeatis itlos , ñeque pa* 
veatis. Dominutn autem Jesum Christum ipsum santifícate ip^ 
se terror vester , et ipse pavor vester , et erit vobis in santifi- 
cat ionem ; in laqueum autem ofensionis et in petra scandali 
ómnibus qui propter hoc insurrexerint adversum pos^ erit- 
que cum illis brachium cameum ; vobiscum vero Dominus 
Deus noster , adjutor in oportunitatibus et in tribulatione. 
Verum si aliquatenus vos ab illis permisserit flagell ari , ha• 
bete in memoria repositam ^ternam spem quam sine dubio 
vobis concede t sempiterna her editat i s , quam oculus non vidit 
nec aures aiulivit , nec in cor hominis ascendit , qu^e prepa- 
ravit Deus diligentibus se* 

Notoria cosa es , añade prosiguiendo su carta , que antigua- 
mente en esas vuestras regiones s% promulgaron unas leyes rec- 
tísimas y santas, instituidas por vuestros padres dichosos y 
bienaventurados , y en suma , que esa vuestra tierra fué en to- 
do el orbe ejemplar y dechado de buena religión y gcbiemo 
con las leyes que fundaron vuestros antiguos aragoneses. No- 
tum autem habemus , quia in vestris olim regionibus 
leges reotissime promulgats sunt^ et à beatissimis patribus 



t 



tlBRO XIT* CAP. LI. 3^3 

imt instituts 5 eratque tum temporis terra vestra specimen - 
totius orbis in religiane divina et dominatione terrena. Bien 
se entiende qne pretendió alabar las antiguas leyes y fueros 
del reino de Sobrarbe y su gobierno , que en tiempo de este 
rey D. Sancho y machos siglos después se es tendían á todas 
las regiones y tierras propias de este Príncipe* Porque las le* 
yes mas antiguas por donde se gobernaron en tiempo de los 
godos , no fueron propias sino comunes á toda Espada , y qu« 
como á parte tan principal también se estendian á Cataluña^ 
y aun tuvieron principio en Barcelona como le tuvo en ella la 
monarqnía de los godos ^ cómo digimos en otra parte. ¥ al 
llamar á dichas leyes el espejo y dechado de todo el orbe^ 
dijo lo que después en nuestros tiempos el gran juriseonsulto 
Morlanes: que el gobierno es escelente en el reino de Ara- ^^*«*"^. ^* 
gon , porque es misto de monarquía aristocracia y democracia, Prohcm/n.* 
y que sin duda es el mas y mejor de todos, como ya antes ha-' a. 
bia dicho Francisco Othomano autor estrangero , que el de los 
aragoneses es el mas insigne gobierna de todas las naciones. 
Sed ex tus gentium fere omnium institut i$ , nullum ^ue in- 
signe memoraretur ut illud hispanorum qui cum in comuna 
Aragoni<e concilio Regem certis legibus etc. Y en lo que 
funda este autor la escelencia del gobierno de esta nuestra par- 
te de Espafia , es en k> concerniente á las leyes antiguas que el 
santo obispo Olíba alaba en esta carta llamándolas rectísimas^ 
espejo y dechado en todo el orbe in religiones divina ^ et 
dominatione terrena^ y también porque abrazan y conciertan 
admirablemente entrambas cosas á siber, la religión Divina Con 
el seík>rio terreno ; pero ] O gran lástima , que en tierra de tan 
l)uenas leyes y gobierno (aúade luego) se hayan estragado tanto 
las costumbres , como sí el común enemigo hubiese entrado por 
ella asolándolo todo con sus ejércitos ! Nunc autem regioneni 
pestram ( le dice al Rey ) coram nobis alieni devorant et de- 
solantur , sicut in vastitate hostili , quoniam tribus inter cu- 
tera vitia pessimis nequitiis cognoscitur subjacere: incest is 
videlicet conjugiis , et hebrietate aíque augur iis. Tres abo- 
minables vicios entre otros mochos pecados dice, que tenian 
amancíliada en aquellos tiempos toda la región y tierras de los 
Pirineos de donde se llama rey este D. Sancho. El primero 
que se casaban con incestuosos matrimonios deudos con detídosr 
el segundo que usaban sus naturales inmoderadamente del vi- 
no hasta embriagarse : el tercero que eran agoreros , supersti- 
ciosos y hechiceros. Respecto de lo primero se remite á lo que 
ya tiene dicho, y para lo segundo y abominación de la embria- 
gues y demasiado uso del vino, victo infame y de gente vil y 
sin entendimieuto , alega algunos lugares de la Sagrada Escfi- 



I 



304 CRÓNICA UNirSRSAL OI CATALUff A« 

tura. Con la misma, prueba en ra^son de lo tercero qoe es 
grande ignorancia , vanidad y notable descontíanea en la pro* 
videncia de Dios ocuparse en semejantes burlerías , sin ecsimir 
de esta censura á los astrólogos judiciarios ; antes dice de ellos, 
que son gente perdida y que no se puede tratar de su en- 
mienda con esperanza de provecho, ratificando lo que dijo 
el apòstol San Pablo de los que andaban observando los días, 
meses, tiempos y años (nueva especie de brujos) Dies ohser^ 
vatis , et meases , et témpora , et afinos ti meo vos , r^ forte 
sine causa lavoraverim in vobis. Y si le pareciere á algun cu- 
rioso que es nueva la interpretación que da este autor al lu- 
gar de San Pablo sepa, que también santo Tomas lo entien- 
de de esta manera respeto á los astrólogos judiciarios. Esta^ 
eran las costumbres en aquellos tiempos de los fieles en las tier- 
ras de los Pirineos ; pero en ios nuestros , en cuanto á estos 
dos vicios últimos, conservan aun aquel mal antiguo crédito: 
y entre sus naturales corre tanto esta opinión de hechizos y 
brugerias , que en la consumación de sus matrimonios anticipan 
la beudícou de la iglesia por temor y rezelo de no hallarse 
impedidos con semejantes supersticiones y ensayos diabólicos; 
costumbre perniciosa , digna de remedio , y que arguye en los 
que así se juntan falta de confianza respeto á la Divina Pro- 
videncia , y aun sentir bajamente de la potencia de Dios. Pe- 
can estos no solo contra el sesto mandamiento siendo fornica- 
rios , sino contra el tenor del primero , pues hay en Dios 
tan particular cuidado de nosotros que nos tiene contados hasta 
los cabellos; y lo que se cuenta dice san Ambrosio, se pre- 
tende conservar. Por tanto , los que buscan el remedio de sus 
temores en otras puertas que en las de Dios particularmente 
por medio de pecado y culpas , sin duda quebrantan el primer 
mandamiento muy gravemente* Y si algunas veces tienen efec- 
to estas hechizerias de que se rezelan , son permisiones Divinas 
en castigo de los vanos temores con que se vive por las tales 
tierras , y en algunas suceden , para probar á los siervos de Dios 
y aprovecharles en la virtud , como se vio con el ejemplo del 
Santo Job sobre quien dio tan estendido poder al demonio; 
aunque él no le tiene ni en el aire , ni en el agua , ni en la 
tierra, ni en el fuego, ni en las plantas, ni en cosa alguna 
criada, y con todas le hizo notables dallos. 

Concluye nuestro gran prelado Oliba rogando al Rey como 
á Señor, conjurándole como á padre, y amonestándole como 
á hijo , que reciba en todo caso sus consejos , que mas verda- 
deramsnte se deben llamar proposiciones Divinas: sin permi- 
tir en fuerza de ellas que prevalezcan los malos y sos costum- 
bres contra las leyes divinas y estatutos santos 9 pues son malos 



^ 



LIBRO XIV. CAP. hU 305 

los que pretenden quebrantarlos en las cosas que tiene adver- 
tidas : y que se ocupe en reparar las iglesias , en reformar los 
monasterios , en defender los pobres , viudas y pupilos sin so- 
corro , y en el justo gobierno de los reinos y pueblos que la 
inmensa piedad y misericordia de Dios quiso poner bajo su ce- 
tro y quiso encoipendarle paraque los dirigiese é hiciese jus- 
ticia. Ofrece asimismo sus oraciones y ruegos á Dios mientras 
viviera en esta vida mortal como para* si propio, paraque quiera 
su Divina Magestad y omnipotente Sefior librarle de todos sus 
enemigos , y le dé perseverancia en obras santas hasta el fin de 
la jornada 9 y asegura que serviria con todas sus fuerzas en 
euanto el Rey le mandare por su voluntad y gusto. Y porque 
tenia algunas otras cosas qae advertir en respuesta de la em- 
bajada 9 y ser ya muy larga la escritura , se remite á lo que 
de su parte le dirá el abad Poncío. La data de esta carta que 
el obispo Oliba escribid al rey D. Sancho es del 5 de mayo 
del affo 1023 en la indícion sesta. Consérvase como preciosa 
joya en la forma que diga al principio de este capítulo, y en 
el lugar y archivo citado ; y porque eon su latin declara mas 
y mejor sn buen espíritu este santo Prelado, pongo aquí la 
conclusión de su epístola que dice de esta manera. Interim 
finem dantes epístola rogamus vos ut Dominum , ohsecramus 
ut patrem et admonemus ut filiwn quod nostris dictis , imo 
divinis asertionibus credere non dedignemini. Nos autem 
quamdiu sumus in hoc corpore , semper erimus orantes pro 
vobis quemadmodum pro animabas nostris , ut Deus omni• 
potens ab insidiis inimicorum vestrorum vos clementer eri^ 
piat , et in sanctis operibus usque ad finem vitte persevera^ 
re concedat. Si quid vero vestri nobis placeat mcmdare ser^ 
vitii^ jubete pro velle^ quoniam parat i sumus obedire pro pos^ 
se. Quod autem hic non potuit scribi , in ore Domini posi* 
tum est Pontii. Dat. permanus Arnalli hujus operis minis- 
tri dies 5 iduum majar um aimo Incamationis Christi 1023, 
inditione sexta. No creo haya hombre de mediano ingenio que 
habiendo leido este capítulo no colija de él las grandes pren- 
das, virtudes, letras y dones con que Dios engalané á nuestro 
Oliba ; y así , pues la consecuencia es para , la dejo á los dis- 
cretos lectores. 



70JÍ0 yji. 



39 



306 CRÓNICA mVfMKSKL DS CATALUf^A. 

CAPÍTULO LIL 

De la restauración del monasterio de San Pedro de las 
Fuellas de Barcelona hecha por el conde Borrell ^y de 
las religiosas que de nuevo puso en él , nombrando por 
Prelada á una hija suya llamada Bonafilla. 

ASo 99a. H/n aqDelIos seis aííos que discurrieron desde el de 986 

hasta el de 92 (que no puedo dar mas apretada puntualidad 
de tiempo) el imperial monasterio de San Pedro de las nobi- 
lísimas Fuellas de Barcelona , que en la entrada de los moroa 
fué destruido como digimos en el capítulo 38 y afio' 986 , vi- 
no poco á poco á ser restituido así en lo material como en 
la comunidad de religiosas: y la santa abadesa Matruy que en 
tiempo de la destrucción de aquel monasterio habia sido lle- 
nada cautiva y presa á la ciudad de Mallorca , volvió libre de 
su cautiverio en la forma y manera siguiente» Ta se ha visto 
que no quedaron en pie mas que las paredes del monasterio 
antedicho ; pero inspirando Dios al buen conde Borrell , que 
desde que recobró la ciudad de Barcelona - vimoa solícito en re- 
parar los daítos hechos así en los sagrados templos como en 
los pueblos de su condado , é inflamada la devoción del pió 
obispo Vivas (segundo de este nombre en Barcelona) se tratd 
muy de^ propósito de esta reparación , y lo que se trató se pe- 
so en ejecución y efecto, que fué la redificacion del templo 
y monasterio de San Pedro de lasPuellasde Barcelona. Lim* 
pióse el templo de las inundicias mahometanas, consagróle el 
Obispo , y pusieron en el monasterio monjas , y sedaladamente 
una hija del mismo conde Borrell llamada Bonafilla ( i ) ^ la 
cual fué bendecida por el mismo Obispo y asignada por Pre- 
lada y Abadesa , teniendo por stíbditas y compañeras á Ermen- 
truda, Deovota , Ermella , Argudamia y á Quintilla , á las cuar 
les procuró la nobilísima é insigne Abadesa encaminar al ser- 
vicio de Dios y observancia de la regla del gran Patriarca San 
Benito cuyo instituto habían profesado. Tuvo esta Señora en- 
tre otras cosas, gran cuidado y desvelo en recuperar la pér- 
dida de los bienes y rentas de la casa , que se habian malo- 
. grado y ocupado por diferentes personas después del cerco y 
pérdida ya referida de la ciudad de Barcelona y sus comarcas. 
iodo esto se saca de una escritura y publico instrumento 11a- 

( 1 ) Bsta Señora se llamd ea efecto Bonafília como dice el Cronista, 
) cru su verdadero nombre era el de Adaleiz d Ádaleciba; no fué hija del 
iouíie Eorreli ¿loo hermana, é hija del conde Suñer y de Kichildis. Ea 
muestra genealogía se aclarará este punto. JSçta de los Editores. 



tWLO xíf. ctf. Ln* 307 

mado Recúghoverunt proceres etc. , cuyo calendario es del pri- 
mer dia de enero del año quinto del rey Hugo Capeta de Fran- 
cia que corresponde al de 992 del Salvador, tiene el niímero 4^^ 
y se guarda en el archivo del propio monasterio en un saco 
mediano llamado María , el cual está puesto dentro de otro iu- 
titui^do Jesús, que tengo visto, y lo mismo testifica el P. Mtro. 
Diago« Cuenta pues el F. Diago lo que pasd ante Marco pres- 
bítero. Mutus, y fionhome jueces i^signados por el Conde para 
inquirir, decidir y sentenciar las causas sucitadas entre el sobre- 
dicho monasterio^ y algunos particulares que tenian ocupados 
algunos predios de su patrimonio, y que dichos jueces mandaron 
restituir al monasterio las propiedades que le pertenecían y es- 
pectaban, bien y debidamente según derecho. 

De todo lo que aquí se ha dicho con autoridad de la re- 
ferida escritura, se descubre el engaño que recibieron el au- 
tor de la crònica manuscrita de la misma casa de San Pedro, 
Y el P. Domènec en la vida de la santa abadesa Matruy-(o 
Matruyná como la llama Diago) cuando atribuyeron esta re- 
paración del monasterio al conde Ramon Borrell. Dicen ellos, 
que después de la pérdida de Barcelona Ramón Borrell re- 
dificó aquel monasterio, y que puso en él por abadesa á su 
hermana BonafiUa. Mas de esta escritura y de su calendario 
se saca muy clara, que el que le restauró y redificd no fué 
otro que el conde Borrell , que aun vivia por aquel alio de 992 

Voo fallecié hasta el de 993 como veremos en sq propio lugar, 
erdad sea que en tiempo del Ramon Borrell y en el año 1009 
del Salvador, este monasterio recibid otro nuevo aumento, lo 
que pudo ser causa de que los citados autores se equivocasen. 

Otro sí: fué fáeil engañarse por lo que diremos de otra 
desgracia de Barcelona y muerte del conde Borrell, y tomar una 
jornada por otra y un tiempo por otro no teniendo noticia de 
la escritura que aquí se ha referido. 

También es de advertir, que á esta abadesa dan aquelfos 
autores el nombre de Bonadona, y yola he llamado JBònafílla, 
porque realmente la escritura que sigo la llama así y de la mis* 
ma manera que la llama y nombra el maestro *Diago. Pero de- 
cendiendo luego á lo propuesto en segundio^ logar , sucedió en el 
mismo intermedio de tiempo que la saiita abadesa Matruy que 
se hallaba cautiva en Mallorca, pasaba su miserable cautive- 
rio sutilizando como en alquitara su espíritu para mas fácil- 
mente poder subir á las celestiales moradas y dejarnos el fra- 
gantísimo cuerpo en mortal y penada vida. Mas Dios nuestro 
Señor que no quería quedase muerta en vida , antes si que fuese 
venerada la que por ser fi^l e<«posa suya había padecido tantos 
oprobios y afrentas permitió, que un hombre rico, principal 



3o8 czómcA CNiyitsAi, di catalüHa, 

y algo deadò sujfo, movido òde sa interei ò de la sangre te 
embarse, y con salvo conducto de los moros de aquella isla lle- 
gase á la ciudad de Mallorca donde i achaque de sus negocios 
halld i la preciosa margarita 6 joya tan deseada y buscada , y 
que estaba encubierta bajo la ropa de la servitud y esclavitud 
sin ser conocida ni estimada. Viéndola pues este hombre y con- 
siderado el valor inestimable de la esclava , determinó sacarla 
de la miseria y esclavitud en que estaba y ponerla libre en 
tierra de cri&tianos , y buscando ocasión de hablarle se la de- 
paró Dios muy buena , quedando de aquellas vistas y razona* 
mientes tratado el modo de su libertad. Y fué , que cargando 
en su navio entre otras mercadurías algunos costales de algo- 
don de Berbería , envolvió en ellos á la Santa , y así á vuelta 
de cargazón del navio la embaroó. Halláronla menos sus amos^ 
y como no faltase quien la hubiese visto tratar con aquel que 
parecía mercader , entraron en sospecha de loque podia ser : acu- 
dieron al navio que estaba fondeado eu el puerto para hacerse 
á la vela , y buscándola por todas partes , reconociendo plazas^ 
estancias y almacenes ^ abriendo arcas y baiíles , y viendo que 
no .parecí a , sospechando que podría estar en alguno de aquellos 
costales de algodón ; con espadas ó asadores y otros instrumen- 
tos , fueron pasando y punzando los costales. Con esta diligen- 
cia fué hallada la Santa , si bien que no descubierta 9 porque fué 
tanto el sufrimiento que tuvo que aunque fué herida en mu- 
chas partes de su cuerpo malantente ^ nunca dijo nada ; y así 
se salieron aquellos esploradores de la nave , oue luego se hizo 
á la vela saliéndose de la bahüi ó bam de Mallorca, Viendo 
el pariente de la Santa que ya estaba á salvo , sacó de su cos- 
tal á la venerable religiosa herida y toda ensangrentada, apre- 
táronle las llagas después de haberle restríngido la sangre , cu- 
ráronla lo mejor que pudieron y supieron, y quiso Dios que 
con próspero viento llegasen al deseado puerto o playa de Barr 
celona , donde desembarcándola rogó la llevasen á su ya repa- 
rado monasterio de San Pedro de las Fuellas. Fué el regocijo 
de las monjas de aquella casa grande por las relaciones que 
ya tenían de su santidad y virtud, y tanto fué el gozo y con- 
tentamiento , que luego con común aplauso la reconocieron por 
su abadesa , superiora y prelada dándole todas la obediencia. 
Mas la Santa , con buen semblante y alegría , después de haber- 
les agradecido el &vor no quiso aceptar el cargo, antes es- 
cusándose con humildad rara escogió el vivir humilmente ba* 
jo la obediencia de la nueva Prelada como á religiosa particu- 
lar. Pasó la Santa el resto de su vida como simple religio- 
sa , que lo era de veras , y con su doctrina ensefió la vida mo* 
nástica y religiosa á las otras monjas , descubriéndoles muchas 



LIBRO XIV* CAP. UI« S^9 

propiedades y términos del monasterio que las demás ignora- 
Dan y se bahian perdido en la destrucción que habían bechp 
los moros; y fueron de mucha importancia sus avisos para los 
que trabajaban en aquella ocasión en restituir y reintegrar los 
bienes á aquel monasterio. Al cabo de seis meses de su venida, 
cansada de la edad , fatigada de los trabajos y penalidades que 
habia pasado en el cautiverio, y no menos maltratada de las 
heridas que habia recibido en el navio , que con el aire del 
mar se le habian enconado; acalM$ sus diasy entregó el alma en 
mauob de los santos ángeles , que la presentaron i Dios el cual 
la colocó en su santa y eterna gloria. Fué enterrado su ve* 
nerable cuerpo junto á la puerta septentrional del templo de 
aquel monasterio, y ppr voluntad de Dios nunca se dejó po- 
ner ni losa encima , ni piedra ni bóveda alguna , y no obstante 
que le labraron un rico sepulcro , ni en él quiso estar sino en 
la nuda tierra. Pasado algun tiempo fué trasladado su cuerpo 
con mas decencia á la capilla de su P. S. Benito , donde ha 
obrado Dios por sus merecimientos muchos y muy prodigiosos 
portentos y milagros. 

Y porque á lo dicho , que fué sacado de los citados au toa- 
res , añadamos algo de nuestra oficina , digo ; que como esta 
santa se mostrase grandemente poderosa en alcanzar é impetrar 
de Dios muchas gracias y mercedes para los que se encomen* 
daban á sos oraciones, creció tanto la devoción del pueblo en 
reverenciarla y venerarla, que le levantaron^ altar particular y 
se le ofrecieron muchos dones y ofrendas. Echase de ver esto 
que digo en un cuadro antiguo que está reservado en el ar- 
chivo de este misino monasterio con la figura y hechos de su 
vida y muerte; y es muy digno de fe y autoridad por ser an^ 
tíguo , y por conformarse con las historias , como digimes y pro* 
bamos con aquel otro de nuestra Señora de Monserrate á pro- 
pósito de la historia de Fr. Garin en otra ocasión , con au- 
toridad del P. 8. Gregorio. 

Sobre el año en que murió esta Santa abadesa Matruy hay 
diferentes opiniones entre los historiadores, diciendo la crónica 
escrita de mano que guarda y conserva el propio monasterio, 
que pasaron estas cosas en el año 979. Mas como aquella Cró- > 
nica anda de mano en mano sin impresión ( x ) y , pudo ser que - 
el que la escribió se engañase en la cifra ó cuenta de los años, 
pues se ha visto que no se perdió Barcelona hasta el tiempo 
del conde Borrell y año 986 ; no pudo esta Señora haber muer* 

( I ) Esta pequeña Crònica ttó tiene nombra de aotor ni atpresa el año 
en qoe le escribid; pero su letra u del siglo 15, y bemoe hallado en ella 
equiYOcacioaes las mas notables. ^ota dt Ivs Bditorti. 



310 ckómek oiinrRSAL di cATAirirffA* 

to en el de 979. Tampoco pado ser en este atfo , porqne está en 
contradicción del intento del mismo antor de la crónica , pues 
quiere qae estos líltimos sncesos de la Santa ocnrriesen en tiem- 
po del conde Ramon Borrell (annqne ya se ha dicho foé en- 
gaito) y es nn hecho que este conde empezó á gobernar por 
muerte de su padre Borrell en el año 993 como veremos y di- 
remos en su propio lugar; y cuanto mas adentro del señorío 
y gobierno de Ramon Borrell aconteciera , menos podrá adap* 
tarse el año de 979. Si dígeramos que fué error de pluma por 
estar la cifra errada de diez años , podría ser que no hubiese 
tan gran descuido de tiempo; porque en el del conde Borrell 
y año 986 padeció la ciudad de Barcelona su pérdida é in- 
vasión, el monasterio de San Pedro su mina, y la Santa su 
cautiverio. Y si el recognoverunt proceres se hizo á la 
vuelta del cautiverio de la Santa, y con el favor é informa- 
ciones que ella dio i la abadesa BonafiUa 6 Bonadona mientras vi- 
vid se restauraron 6 renovaron las escrituras 6 títulos antiguos 
del monasterio conforme al usage recognoverunt proceres ( i ) 
que se concluyó en el año 992 como consta de su calenda y data; 
es evidente que ño murió la Santa en el año 97^. Favorece 
este pensamiento ver que en aquel lugar y citado instrumento 
del recognoverunt proceres se señalan las mas de las monjas que 
vivian con BonafiUa en aquel año 992 ; y siendo Matruy una 
persona tan señalada, como que iba enderezando la cobranza del 
patrimonio del monasterio del que habia sido Abadesa y 
tan eminente persona , y no se halla sin embargo nombrada en- 
tre las demás ; argumento convincente será de que habia muerto 
en esta circunferencia de tiempo y antes del año 992 ó en el pre- 
cedente , ó en el tiempo intermedio que corrió desde el de 986 
del Salvador. 

Esta santa religiosa y abadesa Matruy infaliblemente y sin 
duda habia de haber naddo de casa y sangre Real , ó de al- 
guno de los príncipes y señores potentados de la tierra , por- 
qne en el cuadro antiguo del cual habemos hablado arnba, 
está la figura de esta venerable Abadesa y santa religiosa pin- 
tada y representada con corona y diadema Real, y en señal 
de haber padecido y sufrido martirio atravesado su casto y 
vírginül cuerpo con cinco ó seis asadores, con los cuales pun- 
zondo los costales de algodón que digimos atravesaron sus sa- 

( I ) No podemos persuadirnos qae el Croalsta dictase esre apartado tan 
inlateligible co.no se prfísenta , pues no pudo dar al Roeognoveruni Pro* 
ceres el nombre de Osage , ai referirle a la ¿poca y tan fuera del caso 
coiuj ie refiere. Siu duia qa*: el escribíeute que sacó la copia que nos suv« 
de original ironcd aqai tOdo el sentido que did ó quiso dar el Cronista 
á su testo. Ao$a d$ los Sditorei» 



LDKO Xiy. CAP. LTl. 3II 

gradas carnes. Y por cierto me admira , que siendo este cuadro 
de tanto honor y reputación para el monasterio, le tengan tan 
arrimado , sino digo por rincones , paraque no se vea , y que ya 
por caduco y desestimado las jdvenes religiosas le hayan así 
desechado. En fin caduca el mundo, y como á tal desestima 
lo antiguo , y todo lo nuevo le place. 

GAFÍTÜLO Lili. 

De la restauración y redificacíon de la ciudad y castillo 
de Oler dula en eí Panadés^ y de la segunda consagra^ 
citm de la iglesia de San Miguel de dicho castillo hecha 
por el obispo Vivas segundo. 

VJuando en el aíío de 986 los moros hicieron en Barce- ^^^ 99^ 
loOA y en el Vallés y costas de levante los estragos ya contados, 
sin duda padeció el mismo incurso de enemigos y calamitosa 
ruina la antigua ciudad de Olérdulay su castillo sitos en cLpaís 
y territorio del Penades 6 Panadea, de quienes tratamos en 
tiempo de*! conde Suífer. Enseítamos allí la restauración que 
por estos tiempos se hizo de dicha ciudad y castillo , referida, 
por el P. Diago breve y sucintamente , sacada de la escritura 
auténtica que se conserva y guarda en el archivo de la cate- 
dral de Barcelona en la cual se halla escrito: que cierto. levita 
6 arcediano llamado Seniofredo con los demás sufragáneos que 
tenia 6 le obedecían , inspirados de Dios y con moción parti- 
cular del Divino espíritu , y habida consideración á que la ciu- 
dad de Olérdula que después de la general pérdida de Espa- 
lia había, restaurado y renovado el conde Sufier con el templo 
que en ella á honor y título del arcángel San Miguel hanía 
consagrado el obispo Teodorioo de Barcelona ; estaba arruinado 
y profanado por los moros , y que condoliéndose de tal pérdi- 
da y sintiendo en el alma este oprobio , determiné renovar la 
iglesia y procurar la repoblación de la ciudad en cuanto pu- 
diese. Y así fué que se renové la iglesia i honor del arcán- 
gel San Miguel y del clavero dtl cielo San Pedro , sita dentro 
del mismo castillo de Olérdula. Ya que la iglesia estuvo repa- 
rada, deseaba mucho el devoto Seniofredo que se consagrase, 
y lo soplicé a¿i humildemente al obispo Vivas srgundo de Bar- 
celona : coudecendié liberalísimameiite el obispo con los rue- 
gos dtl arcediano Seniofredo , y señaló plazo y dia para aquella 
íit&ta y regocijo. Mas ctmo la cura pastoral trae consigo va- 
rias é inopinadas ocu paciones , tardóse el obispo tn acudir pun- 
tualmente el dia señalado y deseado de Seniofredo, y entie- 
tantu adoltcio éste gravemente de una enfermedad , y queriéu- 



312 cuSmcA vmnuAt »■ catavoSa. 

dolo así Dios 9 mariò sin ver el camplimiento de sos deseos. 
Perseveraron los demás en su derocíon , y guardó el obispo 
Vivas la palabra que al difunto había dado acudiendo en sa- 
zón y tiempo acomodado á la devoción de los que vivian y se 
lo rogaban de nuevo; y por la misericordia de Dios se com* 
pliò todo bien y enteramente conforme á la voluutad del di* 
lunto Seniofredo. Llegó el obispo á Olèrdola , y para remedio 
de su alma y de la de sus padres y del difunto Seniofredo y 
de sus parientes y consanguíneos, consagró la iglesia, confir- 
mó las dotes de diezmos y primicias , oblaciones y demás de- 
rechos y prerrogativas que le habian sido dadas por el conde 
Suñer y por el obispo Teodorico en su primera edificación y 
consagración, y de nuevo se le señalaron términos dende la 
Espelunca laya 6 coeva llamada del rey , tirando á la lagu- 
na de la Palma por la fuente de Cantallops , discurriendo por 
el torrente hasta la profundidad de las aguas del Gorcb Negre 
y junto á las aguas llamadas Aragón; por la parte de cierzo 
empezando dende las dichas aguas hasta el camino que tira á 
la torre de Almeredo y hasta el rio Mathama , discurriendo has- 
ta Perafita y al rio de Tovezó, y desde allá á Villafirriol He- 
;aodo al acueducto de Bellobono hasta juntarse con el rio de 
ían Estovan que hiende por la Mostailera , Borralleras , y Ar- 
godarias hasta Puigflorit por la pineda Comba Luposa hasta el 
mar ; á medio dia tiraba so término desde el mar por la fuente 
de Anastasio y fuente Cusinas , por Cabrahijo , por la Gavarra, 
y hasta volver á hallar la cueva ó espelunca del rey* Dice la 
escritura que sigo haber sido estos mismos términos y linderos 
los que le asignó el conde Suniario en su tiempo juntamente 
con las iglesias de Santa Digna , San Pedro , San Salvador , San- 
ta Julia, otra de San Pedro, 3an Cristóval y la de Santa Ma- 
ría sita fuera los muros que antiguamente tenia esta villa. De 
lo dicho podemos muy fácilmente y con mucha seguridad con- 
jieturar cual fuese en otro tiempo su grandeza , y el haber sido 
una de las buenas y mgores poblaciones de este nuestro prin* 
cipado de Catalutia; aunque en nuestros tiempos y dias está 
arruinada é igualada con el suelo, quedando solo indicios de 
haber sido algo lo poco que hoy se vé del castillo é iglesia 6 
templo de Sao Miguel en la cabeza ó punta de cierto monte 
superior á las ruinas de esta desdichada y malaventurada ciu- 
dad. 

El tiempo lí ocasión en que fué la total ruina y caiJa de 
esta villa ( digo y entiendo de la segunda y no de la primera) 
lio ha venido á mí noticia hasta el presente. Ponderadas las 
palabras de esta escritura en aqnel lugar donde dice , que Se- 
niofredo kvíta con sus sufragáneos emprendió esta tan santa 



UBRO JXV. CAP« Luí* 313 

obra , C0I90 que debió de ser arcediano, pues tenia snfiragáneos, 
y teiigo por mny posible que fuese el qne hoy en la catedral 
de Barcelona llamamos arcediano del Paoadés , que es nna de 
las dignidades principales de nuestra Iglesia. Mas, que es pro- 
pio del oficio de arcediano cuidar de la reparación de las igle- 
sias , como dice el testo del capítulo primero De oficio oT'- 
chidiaconi en las Decretales* 

CAPITULO LIV. 

De como aun en esta circunfetmwia de tiempo permanecia^ 
y era obispado la igfesia de santa María de Egara , hoy 
Tarrasa. 

vjomo tras de un tiempo otro yiene , y tras los nublados y Afio 991. 
rigores del invierno Orion y las hermanas Hijadas desaparecen 
del cielo en señal de serenidad y apacible primavera , me pa- 
rece que corra asimismo el curso de nuestras historias , pues 
tras de haber tratado de tantas ruinas de pueblos, destruccio- 
nes y derribamientos de sagrados templos , es menester ande- 
mos ya en serenidad , digo , en alegres reparaciones y aumen* 
tos de pueblos y templos , cual se ha visto desde el capítulo 40 
de este libro hasta aquí. En esta circunferencia hallo memo- 
ria de la catedral iglesia de Egara ( una de las antiguas sedes 
pontificales de este principado de Gatalutia ) sita en la superior 
parte de la nueva Tarrasa designada ya en diferentes capítu- 
los de la primera Parte. Tengo para mi, que duraba aun esta 
iglesia en tiempo del serenísimo conde Borrell en su memora- 
ble y aun buen estado, y que no fué destruida del todo en la 
general pérdida de Espada por los aíios 714 y siguientes, 
ni en otras diferentes avenidas de los moros ya contadas, ni 
líltimamente en la del aüo 986 en que fué entrada Barcelona 
y padecieron tantos lugares como se ha contado. Fdndome ( no 
sé si bien ) en haber escrito en el libro 9 capítulo 17 , que los 
caballeros de Tarrasa con nuestros barceloneses , unos y otros 
godos , se mantuvieron contra los moros , y que á pesar suyo 
se valieron y eligieron en rey á Garlos Magno y á Ludovioo 
Pío su hijo ; luego según esto no habian perecido del todo en 
la general pérdida de España estas ciudades , ni sus catedrales 
é iglesias. Así también digo , que no se acabaron en otras in- 
cursiones y venidas de los moros acontecidas antes de la que su- 
eedié en tiempo del conde Borrell referidas en varios capítu- 
los anteriores. Fiíndome mas en lo que tengo escrito (hablan- 
do de la duración de la catedral de Egara ) en el capítulo 33 

tomo rii. 4^ 



3X4 CRÓNICA ÜNlVBRSACr DS CATALUÑA. 

del libro 14 donde troje aqéella donación qne una mager lla- 
mada Levogodos hi20 de una viña al clero é iglesia catedral 
de £gara ^ en el aüo 23 del rey Lotharío que corresponde al 
de 978 del Salvador ; allá reikiito á mis lectores , y por lo que 
ofrecí en aquel capítulo que diría en este auo añado ahora , que 
cuando en el año de 986 se perdió BaJcelona , no se perdió del 
todo Egara. Consta de ana escritura de venta que hizo Fru^la 
sacerdote hijo de Levogodos ^ á 4 ^^^^ ^^ 1^^ nonas de enero 
del año cuarto del reino de Hugo Capeta que corresponde al 
de 991 9 de ciertos honores y alodios consistentes en campos, 
viñedos y todo género de árboles, entregándolos al obispo 
de Egara Emerigo y á cierto presbítero llamado Bonusbomo, 
y designando estar sitos estos bienes y alodios, circa sede Ega- 
rense^ cerca de la seo 6 catedral de Egara : y señalando esta 
escritura los términos y confrontaciones de la parte de oriente 
dice , que tocaban con el riachuelo que discurría , junxta alo- 
dium sondee Crucis et sancta Eulalí<^ sedis Barchinonen-' 
5/5, junto al alodio de santa Cruz y santa Eulalia de la Seo 
de Barcelona. Así que , pues hace memoria de dos sedes ca- 
tedrales distintas, diferentes y separadas, pues los alodios de la 
una confrontaban con I03 de la otra; es evidente que ni es- 
taba acabada la de Egara ni unida con la de Barcelona, antes 
bien estaban divisas y separadas. 

Mas adelante dice la escritura proceder aquella vendicíon 
con tal pacto y conveniencia , que los compradores en cada un 
año hayan de pagar tasa á la casa de San Pedro apóstol , quce est 
in sedee Egarce^ que está en la seo de Egara ; luego la cate- 
dral de Egara permanecía aun por estos tiempos* Hallarán los 
curiosos esta escritura en el arcnivo del Priorato de Tarrasa en 
una arca grande y pliego intitulado Tarrasa niímero 76. Mas, 
en el numero 172 y en el mismo pliego , se halla un auto 
auténtico en el cual cierta muger llamada Ervilo Deo devota 
ó monja , para remedio del alma de Ermemiro monge ya di- 
funto, y para después de sus dias, hizo donación de todos sus 
bienes á San Pedro de la seo Egara , cuatro dias antes de las 
calendas de enero , ó sea 28 de diciembre, del año 14 de Hugo 
Capeta que corresponde al de 997 del Salvador. De manera, 
que pues estas escrituras hablan por palabras de presente y no 
de pretérito , parece concluyan mi pensamiento y todo lo que 
he pretendido probar en este capítulo. 

Oáaría también afirmar y decir , vista la escritura del año 
991 en que se nombra al obispo Emerigo sin espresar su se- 
de, que sin duda lo era de la catedral Egarense; pero que 
como era persona tan conocida dentro de su misma diócesi, no 
se espresó en la escritura su obispado. Mas, que no lo po- 



LIBRO XIY. CAP* LIV. 31$ 

dia ser de Barcelona , pues en eata ciicunferencia de tiempo lo 
era Vivas segundo. 

CAPÍTULO LV. 

De la vida y martirio de la gloriosa santa virgen y már- 
tir Madrona ó Matrona , y de como por voluntad de 
Dios vino á parar su santo cuerpo d esta nuestra ciudad 
de Barcelona. 

JL/o que al rey Samuel le üarecid dif/cil de alcanzar cuan-^^^ 99^* 
do interrogativamente dijo iMulierem fortern quis invenieít 
Procul et de ultimis finibus pretium ejus etc. ¿Quien hallar 
rá una muger fuerte y varonil ? y responde :• ha de venir de 
lejos y de los líltimos fines su estimación y valor. Asi pues , en 
este apacible tiempo de paz y sosiego que tuvo Borrell , por la 
gracia del Señor y sin merecimientos nuestros, se nos metia por 
casa y sin pensarlo ^ llegando á nuestros umbrales de bien re- 
motas partes y lejas tierras , el bendito cuerpo de la virgen y 
mártir Santa Madrona que en edad muy tierna tuvo todas aque- 
llas virtudes y alabanzas , que de tales ó por las cuales habla Sa- 
lomon en sus proverbios , y Ovidio el padre del amor profano 
cuando dijo : Conveniunt rebus nomina sepa suis que las cosas 
frisan con sus nombres muy de ordinario , ó que convienen los 
nombres á la calidad y naturaleza de las cosas ( i ) : y es del sa- 
grado testo , que omne quod vocavit Adam anim^ vi ventis^ Gen. a. 
ipsum est nomen ejus^ que di<$ Adán nombre á todas las cosas 
conforme á sus propias calidades y esencias. Digo pues según 
esto, hallarse verificado todo en esta gloriosa Santa; porque según 
escribe Aulo (relio, el apellido 6 nombre dé Matrona es tanto 
como decir propiamente la que contrató matrimonio y no tiene 
hijos y solamente esperanza de tenerlos, porque el casamiento 
se llama matrimonio. Tal fué esta santa doncella , que siendo 
de tierna edad contrató matrimonio ó desposorio con el sobe- 
rano esposo de las almas Jesucristo Señor nuestro , y lo consu- 
mó en el tálamo del matrimonio verdadero, digo del matri- 
monio , con generación y producción de tantos hijos espirituar 
les cuantos devotos ha tenido y tiene en todo este Principado, 
en el cual sentimos so patrocinio é intercesión , y gozamos de 
los regalos y rocío del cielo que nos envia Dios por sos me* 
recimientos. Lean los curiosos con atención todo aquel capítulo 
31 ya citado de los Proverbios , y verán cuan propiamente com- 

( I ) Este es otro de los muchos pasages de la Crónica ea que su aa- 
tor nos da uaa idea de su erudición. Nota de los Editores* 



3i6 CK^ificA tnnmsAL oi ckTALtrilk* 

piten j 86 le poeden acomodar á Safata Matrona las cosas q;ae 
allá dice Salomon. 

No quiero detenerme mas en esto porque quiero pasar como 
es nma á las historias de su vida , martirio , muerte , venida 
y culto en que la tienen los barceloneses , según los autores que 
escriben de ella y la tradición de los nuestros, con algunas 
escrituras antiguas y viejas. T primeramente digo , haber visto 
algunos FÏOS sanctorum viejos y antiguos y en lengua catalana 
y lemosina manuscritos 9 en los cuales se afirma Ser la gloriosa 
Santa Matrona catalana y nacida en la célebre montaña 6 pro- 
montorio de Moi^uique junto i la ciudad de Barcelona, en cier- 
ta quinta 6 cortijo llamado Madrona. En dicha montatia y en 
la iglesia de la vocación de esta Santa , solia colgar una tabla 
antigua en la que en verso heroico latino estaba continuada su 
vida y muerte, que concordando con los Fïos sanctorum dice , que 
la Santa era catalana y nacida en aquel monte. Durtf aquella 
tabla largos aüos ( sabe Dios desde cuando ) basta que siendo 
obispo de Barcelona D. Alonso Coloma en 1660 , la mandó qui- 
tar y llevar á su palacio donde anduvo rodando de acá por allá 
hasta que se perdió. Quitóla dicho Obispo creyéndola ap<ícri& 
en este artículo , y apoyando su pensamiento en que conforme á 
Baronio. la comuu sentencia y parecer de los autores citados al margen, 
Domeaech. ^^^^ ^^^ Santa vírgcu y mártir en una ciudad de la provin- 
Ufuardo. ^^^ ^^ Macedouia llamadfa Tesaiénica harto conocida por las 
Salvador epístolas de san Pablo ad Tesahnicenses \ y conforme á esta 
Pous. opinión viene esta Santa á ser de nación griega , y por afición 
Ptdro de ^ amor catalana. Murieron sus padres siendo ella de muy tier- 
Brevi. de ^'^^ ^^^^ 9 7 quedó CU poder 6 bajo la tutela de un tio suyo rico 
Barcelona, y principal, pero idólatra y gentil. T así, bien que la tratase 
como á hija, tenia pesar muy grande al verla inclinada á la 
religión cristiana , y de que ella se alegrase cuando sentia con* 
tar algunos buenos sucesos y victorias cristianas. Hubo , andando 
los tiempos, de pasar el tio á vivir á la santa ciudad de Roma, 
en la cual entonces vi?ian los cristianos en grutas y lugares 
subterráneos por andar la persecución cruelísima contra ellost 
llegó allá el tio con toda su hacienda , y con ella la joya preciosa 
de la santa sobrina. Allí pudo tratar esta , aun que cautamen- 
te , con algunos santos varones que la catequizaron é instruye- 
ron en la fe católica , vida , pasión y muerte de Jesucristo Se- 
ffor nuestro, y sagradas letras; y reconociéndose obligada con 
tan alto beneficio , cual es el de nuestra redención , y aficio- 
nada grandemente á la memoria de la pasión del Seílor , pidió 
á los católicos que la instruyeran y diesen una imagen de Je- 
sucristo crucificado para llevarlo consigo y poder meditar en su 
casa y retrete los dolores de su acerbísima muerte y pasíoué 



hato ziv. CAP. Lv. 317 

Gondeceodieron aquellos santos padres con la devoción de la 
santa doncella dándole un crocinjo muy devoto , el cnal Uevtf 
consigo en lo esterior , y siempre esculpido en el centro de su 
alma , y á esta causa la pinta la Iglesia con un crucifijo en la 
mano* Siendo varios los sucesos de la vida , hubo de volver el 
tio de Matrona á Tesalònica, llevando consigo la santa doncella 
y sobrina 9 la cual por su dicha 6 adversa fortuna 9 de setfora 
vino á ser criada de cierta setiora principal llamada Plantilla. 
Mudado 6 trocado estado , no dejaba Matrona de acudir á las 
iglesias con los católicos , alabando i Cristo Setior nuestro fre- 
cuentemente. Siípolo Plantilla , mandándola traer á su presen* 
da 9 y preguntada por su religión 9 como liberalmente confe- 
sase ser cristiana ; la mandó atar fuertemente á un banco don- 
de con sus propias manos la azotó recia y cruelmente hasta 
dejarla medio muerta. Dejóla asf atada y amarrada todo un dia 
estero con su noche 9 sin darle de comer ni sustento alguno; 
pero Dios que nunca falta , antes asiste siempre á los que por 
él padecen 9 le envió un ángel del cielo que la desató y sacó 
del aposento donde estaba , dejando la puerta y cerrojos cer- 
rados 9 y la llevó i la iglesia á consolarse espiritualmente con 
los demás cristianos que allí estaban orando y rogando á Dios 
que le diese fuerzas para lo que de trabajos le quedaba. Ha- 
llándola Plantilla menos mandóla buscar , y hallándola la tru- 
jeron á su presencia 9 y segunda vez la mandó atar al banco 
mas reciamente 9 donde la volvió á azotar con mas crueldad y 
rigor 9 y por espacio de tres dias la dejó sin darle ningún gé- 
nero de sustento ni otro consuelo humano. Volvió el ángel li- 
bertador y consolador enviado de Dios 9 que la sacó de su tor- 
mento y la llevó á la iglesia como denantes. Plantilla terca en 
su malicia la mandó sacar de allf 9 y vuelta al lugar de so 
tormento la volvió á azotar, y adadiéndole crueles palos le 

Íuitó del todo la vida corporal , volando su alma á gozar de 
tíos en la eterna gloria. Quisieron conjeturar algunos 9 que esta 
Santa murió en el atio de Cristo 300 cabales, en tiempo del 
emperador Dioclecíano y Macsiminiano ; pero yo no lo afirmo. 
Muerta para el mundo la gloriosa Matrona 9 reviviendo cual 
otro Fénix en el cíelo para siempre 9 permitió el Señor que fue- 
se su santo cuerpo servido 9 honrado y venerado de los católi- 
cos de Tesalónica por largos atios 9 al cabo de los cuales algu- 
nos mercaderes franceses que en sus tratos y mercancías tra- 
taban con los de aquella ciudad , teniendo noticia de este ri- 
quísimo tesoro é inestimable margarita 9 codiciosos con la ga- 
nancia que podian hacer 9 trataron con ellos y concertaron que 
se les entregase el santo cuerpo ; y como aquellos no conocian 
Jo que daban 9 presto se concertaron en el precio. Los fran- 



k__ 



Año 992. 



318 CRÓNICA UmVBRflAL DK CATALUÑA. 

ceses alegres con tal presea, á toda diligencia se embarcaron 
en su navio , y haciéndose á la vela tomaron su derrota hacia 
Marsella de donde eran naturales. Pero permitiéndolo Dios el 
mar se enbraveciò de tal manera , que la nave no pudo aferrar 
ni echar áncora en el puerto de Marsella ni en otro lugar, has- 
ta que se hallaron delante el promontorio de Monjuique , que 
como digimos está junto á la ciudad de Barcelona hacia la 
parte donde estaba su antiguo puerto. Viendo los marine- 
ros que sin echar áncora el uavío estaba quieto é imoble 
como si fuera un monte , determinaron desembarcar las santas 
reliquias , inspirados de Dios ser aquella su voluntad y la de la 
Santa , quedarse con nosotros ; y así , la depositaron en una ca- 
pilla antigua que allí en Monjuique había. Esta es la historia 
de nuestra ínclita Matrona ; en el capítulo siguiente le dare- 
mos lustre , paraque en el entretanto los lectores descansen y 
yo no me cause. 

CAPÍTULO LVI. 

Del año cierto en que llegó á la ciudad de Barcelona el 
santo cuerpo de la virgen y mártir santa Matrona , y de 
la traslación de sus sagradas reliquias con las de los san* 
tos Fructuoso obispo de Tarragona , y de sus santos diá^ 
conos Augurio y M¡ulogio. 

V^ueriendo especular lo que es mas de mi propósito y de 
mi Crónica acerca de saber en que tiempo y atfo llegó el cuer- 
po y reliquias de la ínclita virgen y mártir Santa Matrona á 
esta ciudad de Barcelona , dice el P. Mtro. Díago no constar 
en manera alguna; pero creerla yo podria sacarse auténticamen- 
te , salvo que por negligencia de nuestros pasados no se ha di- 
vulgado. Mas paraque de ahí adelante sea á todos manifiesto, 
será menester hacer un largo paréntesis , y tratar de la segun- 
da traslación de las sagradas reliquias de esta santa Matroíia 
TÍrgen y mártir , pues de sus postrimerías vendremos á enten- 
der lo precedente , que pasó de la manera siguiente. 

Los Concelleres de Barcelona ( i ) bajo cuya protección de 
largos tiempos atrás están la casa ó iglesia y las reliquias de 
la Santa , cada y cuando hay esterilidad en la tierra ó falta de 
agua , acompañados del ilustre cabildo y demás clerecia de la 

( I ) Tenga entendido^ el lector que^lo ignore , que dei paef de las goer- 
ras de sucesión el Sr. D. Felipe v. escinguid éste consejo , que ilamabao 
de Ciento , y era el cuerpo municipal que representaba antiguamente la 
¿iudad de Barcelona , cual en el día su Escmo. Ayuntamiento. 

fíota de los Editores. 



IIBRO XIV. CAP. LVT. 319 

catedral, soben procesionalmente á dicha casa é iglesia, y d«?s- 
pues de haber hecho celebrar una solemne misa en so capilla 
mayor donde están sus sagradas reliquias , sacando la urna la 
bajan ¿ Barcelona y la depositan en el altar mayor de la ca- 
tedral , donde es venerada con himnos , salmos , y con muchas 
rogativas y plegarias del pueblo todo , que dividido en parro- 
quias y monasterios, acude procesionalmente y con actos peni- 
tenciales á rogarle interceda con Dios por el pueblo. Algunas 
veces vienen á lo mismo I03 vecinos de las aldeas , villas y 
logares de todo el obispado, y de esta manera van continuan- 
do hasta que Dios por so misericordia é intercesión de la Santa 
§e digna oir los piadosos ruegos de la gente ,7 le dá lluvia 
congrua y suficiente agua en remedio de la necesidad que en 
fe de su intercesión se espresa. Podria sobre esto decir muchas 
y grandes cosas; pero basta por ahora referir que D. Lorenzo 
de Pigoeroa y Suarez duque de Peiia , siendo virrey de Ca- 
taluña solia decir: que la ciudad de Barcelona tenia en este 
santo cuerpo la llave del cielo que abria y cerraba las catara- 
tas de él cada y cuando queria. Saciada la sedienta tierra, vuel- 
ve con la misma solemnidad el sagrado cuerpo y santas reli- 
quias á su casa é iglesia de Monjuique. Estando pues el santo 
cuerpo en cierta ocasión de necesidad de agua en la catedral 
el año 1593 ' porque el arca donde estaba el santo cuerpo era 
de madera con cristales 6 vidrerias, algunas de ella3 quebra- 
das, y como por por aquellas quiebras se podrían sacar algu- 
nas partíanlas de las santas reliquias que estaban envueltas en 
copos de blanco y limpio algodón ; determinó el Magistrado de 
la ciudad labrarle una arca de bronce colado y sobredorado. Y 
por cuanto el altar mayor, 6 digámosle presbiterio, de la igle- 
sia de la Santa se estaba labrando de obra de sillería, y asi- 
mismo el retablo de ciprés por manos de primorosos escultores, 
con las imágenes de los santos mártires Fructuoso, Augurio y 
Eulogio ( cuyos martirios ya referimos en la segunda parte de 
esta Crònica ) y de los Santos Francisco , Onofre , con el de 
nuestra Sta. Matrona al medio ; en el entretanto digo , que es- 
tuvo detenido el santo cuerpo en la catedral , desde el dia 12 
de mayo del año 1593 hasta el 15 de setiembre siguiente, 
no obstante que los labradores y hortelanos habian hartas ve- 
ces suplicado á los ilustres Concelleres mandasen volver el santo 
cuerpo á so casa porque se hacian lagunas los campos: y co- 
mo en este mismo tiempo , por la piedad del célebre D. Juan 
LorÍ£ obispo de esta ciudad , y á policía del ilustre cabildo , se 
estaba limpiando el templo de la catedral y renovando el ta- 
bernáculo del altar mayor;. por esta razón fué depositado en el 
entretanto este celestial tesoro en la capilla y altar de la ín« 



' « 



320 ottfmcA umrnsAL db CATALoffA. 

dita virgen y mártir santa Eulalia, y las funciones se cele* 
braban y hadan en la gran capilla y altar del Dr. S. Ivon qnt 
está en el claustro de dicha catedral , y llaman cabildo. 

Estando después acabado el altar de la iglesia de santa 
Matrona y también el arca donde de nuevo se hablan de de* 
positar ios santos huesos , á 15 de setiembre 9 dia miércoles , del 
afio 1593 , fué llevada el arca vieja con las santas y venerables 
reliquias, muy de matiana con decente veneradon, desde la ca- 
pilla de Santa Eulalia á la de San Ivon Honde celebró de pon- 
tifical dicho Obispo misa de la natividad de nuestra Señora 
(por ser dia de su octava ) con asistencia de D. Bemardino de 
Cárdenas duque de Maqueda y de los ilustres Concelleres de 
Barcelona con lo restante del pueblo asi edesiástico como se* 
glar , de lo noble y plebeyo , ante los cuales fueron los sagra- 
dos huesos (acabada la misa) trasladados de la arca de ma* 
dera vieja á la de bronce nueva y sobredorada* No la hizo la 
dudad de plata por no incitar la codicia de algunos desalmad- 
dos ladrones habiendo de estar en una montaña y parte des- 
poblada. Voy atropellando mil cosas que vi por mis ojos, ha* 
llándome presente á esta solenmidad con mi poca devoción ; y 
así rematando procuro acudir al prindpal intento refiriendo: 
que se hallaron en dicha arca vieja tres pequeños pergaminos 
envueltos y arrollados en nn saquillo 6 bolsón de lienzo. £1 
uno , contenia la escritura que en él estaba , como derto caba- 
llero se babia llevado parte de un hueso de la Santa de aque- 
lla arca ^ y que desde aquel punto habia padeddo tantos infor- 
tunios y trabajos asf en la hacienda como en la persona , que 
fué no retrato de Job hasta que dando en lo que podia haberle 
ocasionado tantos males restituye la hurtada reliquia, con lo 
cual se mejoró todo en hacienda y salud. La segunda escri- 
tura ó pergamino rezaba , como el infante O. Henrique de Ara- 
gón duque de Segorbe, conde de Empuñas, virrey y capitaa 
general por S. M. en este principado de Cataluña y sos con- 
dados ( á quien llamaron el Infante Fortuna ) hizo tomar alga- 
nas reliquias del cuerpo de esta Santa ; pero fuele tan mal con 
ellas, que dentro de un breve tiempo se le murieron dos hi- 
jos y tantas personas de su casa , que mal de su grado y á to- 
da prisa hubo de restituirlas para salvar á las que quedaban 
enfermas y cobrasen la deseada salud, como de hecho la cobra- 
ron ; de todo lo cual daba testimonio el Prior del monasterio 
de San Pablo del Campo de la ciudad de Barcelona , bajo cu- 
ra protección y administración estuvo un tiempo la casa de 
!anta Matrona , como se tocó en otra parte. £1 tercer perga- 
mino ó escritura contenia la primera traslación de este santa 
cuerpo y decia , que llegó aquella santa y preciosa reliquia á 



LIMO XIY. CAP. LVI. 3dl 

Barcelona el ado 992 del Salvador, Era el aplauso y voces del 
pueblo tantas al leerse estas escrituras que no pude percibir mas^ 
dí en otra parte alguna he podido llegar á saber cosa mas cier- 
ta, no obstante de haber hecho hartas diligencias; pero en el 
archivo de la catedral de Barcelona se hallará la misma escri* 
turad memoria que aquí tengo dicho, pues la continuaron 
en un librito intitulado Libro primero de notas y memorias^ 
carta catorce. Se continuó también esta segunda traslación en el 
dietario de la casa de la ciudad, en la jornada misma de esta 
celebridad , y con tanta brevedad cual tengo referida. 

Mientras se descubría lo que habia en la arca é urna vieja 
de la Santa , se halló dentro otra pequetia arquilla de madera en 
cuya caja , sobre campo blanco , se leyó un epitafio escrito con 
letras coloradas que decia así. = Presentia ossa minuta pulvis^ 
sunt quatuor notorum martirum cum aliis mártir ibus bea- 
tis , quorum nomina nos penitus ignoramus. Quatuor inquam 
martirum videlicet , sancti Pructuosi Tarraconé episcopio cum 
DiaconibUs suis Augurio^ Eulogio^ ac etiam beata Matro^ 
rué virginis et martiris. Quorum omnium martirum prefa- 
ta minuta ossa et pulvis aliis ossibus magnis^ antiguitus ex- 
Uterant in quadam veterà arca absque auctore , à qua ar- 
ca selecta fuerunt ossa magna et translata in quadam ar- 
cam novam. Restituta vero ossa minuta , cum pulvere po- 
sita sunt in hac presente arcula. Laus tibi Christe. = Y fué tal 
la simple llaneza de les antiguos , que no notaron el dia ni 
afk> de esta primera traslación y mudanza de una á otra arca. 

Mas prosiguiéndose el auto de la segunda traslación y mu* 
danza que voy contando digo : que cansado el obispo Loris sen* 
tose en su silla pontifical, y encomendó á Onoire Reart ca* 
nónigo de la catedral de Barcelona que le servía en esta oca* 
sion de diácono (después fué obispo de Helna y murió sien* 
dolo de Gerona) que fuese mudando de la arca antigua de 
madera á la nueva de bronce las reliquias de la Santa y las 
demás; y así permitió Dios que el vírgineo cuerpo de la Santa, 
fuese tratado y tocado por manos de un ángel encarnado cual 
todos conocimos á este Prelado. Levantaba el venerable Diá- 
cono á vista de todos cada partícula ó reliquia de por sí , y 
luego las iba colocando en la nueva arca , besándolas con mu- 
cha devoción y reverencia y regándolas con « lágrimas , y mu- 
chos de los circunstantes lloraban también. £1 día siguiente 
llevaron las santas reliquias (como es costumbre) en solemne 
procesión del ilustre cabildo acompadado de los ilustres Conse- 
lleres y de lo mas de la ciudad, desde la catedral hasta la iglesia 
dedicada á su nombre de la cual las habían bajado , como dicho 
€a , por la neceaidad que tenían de agua« 
TOMO Fii. 41 



L, 



Q29 CRÓNICA mnVEUUf 01 CAtALU^A. 

CAPÍTULO LVII. 

De la sangrienta refriega que tuvo el conde Borrell con los 
moros en tierra del Faltés^ y de como se hubo de reti- 
rar con los suyos al castillo de Gante , junto á Caldes de 
Monbuy , en el cual fué degollado y muerto can todos los 
que en él se hablan guarecido. 

Año 99a. Jl/ngolosinados los moros con las riquezas y despojos qae 
habían hallado en la presa que hicieron de la rica ciadad de 
Barcelona como vimos en el ado 986 capítulo 37 de este mis- 
mo libro , concertaron entre sí otra jornada contra dicha cia- 
dad y logares circnmvecinos á ella , y poniendo en efecto sns 
intentos 9 con un grueso y crecido ejército de infi&ntería y ca- 
ballería entraron saqueando , asolando y destruyendo los la- 
gares 9 villas , aldeas y caserías circumvecinas , talando los cam- 
pos y haciendo mil estragos en los moradores , sin perdonar 
piante ni mamante* Viendo pues al ojo el conde Borrell el da- 
ño grande que en los suyos hacian los enemigos del nombre de 
Cristo, determinó salirles al encuentro y atajar tan grandes 
daños, librando á los suyos si posible fuese de aquella bár- 
bara furia. Para esto, animado, resuelto y aun revestido de 
zelo por su santa ley cual otro Judas Macabeo , salió con qui- 
nientos de á caballo, los mas de ellos hombres de honor é 
ilustre sangre, que siguiendo á su Príncipe se resolvieron i mo« 
rir en la demanda, 6 á sacar de todo el condado de Barce- 
lona aquella bárbara gente, Pero vid presto el buen Conde la 
temeridad mas que valentía de su aceleradada resolución , pu- 
diéndosele decir aquel dicho vulgar: mi padre salió á siete, 
pero murid en la demanda. Acometió pues el Conde á sus ene- 
migos; pero como la desigualdad fuese tan notable, aunque 
los nuestros hicieron en los moros grande estrago y matanza, 
cargando todos los escuadrones y grueso del ejército sobre ellos, 
les fué forzoso retirarse y aun volver la grupa huyendo, co- 
mo lo bizo el Conde y los demás que le pudieron seguir hasta 
Carenen encastillarse en el castillo de Gante que está sobre Ualdes de 
* ^ * Monbuy. Llegaron los moros que fueron siguiendo el alcance, 
y en el entretanto que tardé en llegar lo mas del ejército, 
tuvieron con los encerrados algunos hechos de armas, en los 
cuales los cercadores llevaron la peor parte ; pero sobrevinien- 
do todo el grueso cercaron el castillo á lo estrecho , y no obs- 
tante que los cercados le defendieron algunos dias valerosamente, 
al fin le entraron los moros á viva fuerza y aunque el Conde 
con todos los dtmas de los suyos vendieron caras sus vidas. 



i 



Lnto xiv. CAP. Lvn. 323 

pasáronlos á cochillo, y morieroo como buenos peleando por 
sa patria y por sn ley. Entraron pues los moros en el casti* 
lio, y sin perdonar á nadie los degollaron, y cortando las ca- 
bessas al Conde y á algunos de los mas principales , para ate- 
morizar á los barceloneses que habian que habian quedado harto 
bien pertrechados dentro de su ciudad , usaron de este ardid y 
maña : tomaron las cabezas de los degollados , y con los inge- 
nios y trabucos que se usaban entonces para arrojar piedras, 
con sus hondas arrojaron por encima de los muros de la ciudad 
dichas cabezas, las que vistas por los barceloneses, fué in- 
decible el llanto y sentimiento que hicieron por la muerte 
de su Príncipe y Seffor y demás nobles y caballeros, amigos 
y canónigos ( i )• Entraron los moros de esta vez ( victoriosos 
del castillo de Gante) en la ciudad de Barcelona, por la poca 
resistencia que hallaron en sus moradores causada del gran te- 
mor que habian concebido al ver las cabezas de su Señor y 
de los demás caballeros suyos. Hicieron los enemigos grandes 
estragos, robáronla, y viendo que no podian conservarla , la 
desampararon y dejaron ; y como suelen decir , tomando el ca- 
mino en las manos, victoriosos y ricos se volvieron á sus tier* 
ras. De entonces acá, esta ilustre ciudad no se ha perdido mas 
(ni se perderá con el favor de Dios). Recibieron engaño y 
grande los historiadores que entienden , que los quinientos ca- 
balleros que en este capítulo he referido y dicho que perecie- 
ron con nuestro Conde, murieron en lajorlnada del año 986: 
imaginaron que la ciudad de Barcelona no fué entrada por los 
moros en tiempo de los Condes sino una sola vez ; pero consta 
que íüé saqueada y presa dos veces , destruida y robada , y 
en muchas cosas asolada. 

Significólo bastantemente Gerónimo Paulo con estas pala- 
bras : Comités , bis á Sarracenis captam Batxhinonam rece* 
perunt , los condes recuperaron dos veces de mano de moros 
la ciudad de Barcelona. Los mismos autores que ponen en este 
Año 993 de Cristo nuestro Señor la muerte de estos quinien* 
tos caballeros , ponen también en é\ la de nuestro conde Borrell; 
á esto me atengo, y aun añado , que debió de ser su muerte de 
^1 y de ellos dende los 24 del mes de setiembre ea adelante. 
Fiíadome en haber visto el testamento del Conde hecho y or« 
denado en dicho dia 24 de setiembre de dicho año 993 de Cristo, 
que dice asi. 



( I ) Parece que debe decir conocidos ; y este será sla duda oero de los 
infíahoi errores de Iob escribientes, que no siempre han podido rectificarse. 

Nota de los Editores. 



b. 






i 



324 CRÓNICA UNintSAL DB CAfALU^A. 

Cum frágil Has humani generis pertimescit ultimum vita 
temporis mbitanea transpositione venturum^ oportet ut in^ 
veniat unumquemque paratum^ ne sine aliquid bcni operis 
résped um migraré de sécula ^ ubi suo jure ac pot estáte con- 
sistit , praparet sibi viam salutis , per quam ad ceterrue vi- 
t(íe valeat beaiitudinem pervenire. Ob hoc igitur ego Borrellus 
Comes ac si indignus et nimihm peccator , pavens ne repen* 
tina mihi mors proveniat , propterea eligo vos rneos manu-- 
missores^ id sunt filii mei^ et fidelesmei. De cómitatu Ge- 
rundense elegi filio meo Raimundo Comité et Gonmare Pr^e^ 
sul et Lovatone Archilevita et Amalrico Abba et Seniofre^ 
zo Ficecomite et Gozfredo et Lobeto et Amato. In cómitatu 
Barchinon^nse elegi filio meo Raimundo Comité et Fivane 
Episcopo et Udalardo Ficecomite cum fratre suo Girberto^ 
et Bonifilio cum fratre suo Bonucio. Et in cómitatu Orge-- 
líense elegi filio meo Ermengaudo Comité et Raimundo G>- 
mite nepoti meo cum fratres suos Borrello Comité et Su- 
mario Comité et Sal lañe Prcesule et Guillelmo Ficecomite^ 
et Fuisballo cum filio suo Miro , et major archipresbiter^ 
et fratre suo Raimundo et Radulfo , et Sanció Miro de Abi- 
lia. Qualiscunque ex vobis me supervixerit , ordino vel hor* 
tor ut donare faciatis omnem rem meam q^iatinus hic re- 
sonat propter remedium anima mece. In primis ad domum 
sancta Maria Grassa remaneat ipse alodes de LagQstera ^ in 
ea videlicet ratione dum vixerit uxor mea nomine Aime- 
ruds teneat et possideat. Et teneat saneta Maria cum ip- 
sos mansos tres alios duos\ et post obitum suum remaneat 
ad dornupi sanctce Muria Cra&sce Jibero et secure sine ulla 
inquietudine propter remedium anima mea et sua et de ge^ 
nitorem meum vel de genitrice mea. Et ad domum saneta 
Maria sedis Gerunda remaneat de ipsos alodes de Lodone 
vel decimas vel priniitias ipsa medietate , et alia medietas 
cum decimas et primitius remaneat ad sancti Felicis cor- 
pus sancti. Et a coenobio saneta Maria Riopollensis rema- 
neat ipse alodes de Torsa cum ipsas Ecclesias et decimos 
et primitius. Et dum vixerit uxor mea teneat et possideat^ 
et post obitum suum remaneat ad saneta Maria sine inquie- 
tudine. Et a coenobio sancti Petri Gallicantus remaneat ip- 
se alaudes de Calles cum ipsas Ecclesias et decimis et pri^ 
mitiis earum. Et á coenomo saneta Maria Amerensis et 
sancti Fincentii remaneat ipse alaudes de Securunio et de 
ipso Lauro et de ipsos Puiolos , et ipsas vincas de Sentegosa. 
Et ad domum sancti Felicis corpus sancti remaneat ipse 
alaudes de Palaz , in ea videlicet ratione dum vixerit uxor 
mea teneat et possideat , et teneat sanctus Félix mansos tresy 



1 



LIBRO XIT. CAP. LVIT. 325 

€t posi obitum suum remaneat ad sanció 'Felice sine inquíe- 
tudine. Et à coenobio sancti Petri Gallicantus remaneat ip^ 
se alaudes de Monte-nigro ^ qui fuit de Amileo* Et a sanC" 
to Miehael qui est infra domum sondee Marice sedis Ge- 
runda remaneat ipse alodes de illas Guardias , in ea vide- 
licet ratione ut semper ita eum teneat unus ex clericis sane- 
tce Maria qui cotidie decantet propter remedium ani^ 
ma mece. Et ad domum sanpta Marice puellarum rema^ 
neat ipse alaudes de Canellas^ quod tenet Gondefredus^ et 
ipsos masos de Rivosico quod tenébat Adalmrds cum quan^ 
tum ibidem babeo. Et á ccenobio sancti Pelicis in Gissalis 
remaneat ipsum meum alaudem de Olius. Et a coenobio 
sancti Paul i in maritima , remaneat ipse meus alaudes quod 
habeo in maritima , qui est de ipso termino de Filar de 
Ramio usque ad ipso termino de Pineda. Alii vero alaudes 
subtus sunt scripti. Et à coenobio sancti Petri Gallicantus 
remaneat ipse alaudes de Palaz Prugello^ qui fuit de En- 
neepne Vicecomite ; et per donitum sancti Petri vel de ipso 
Abbate teneat uxor mea dum vixerit , et post obitum suum 
remaneat h sancti Petri. Et ipse alaudes de Monte-rotun- 
do remaneat ad sancta Maria sedis Gerundce , et teneat uxor 
mea dum vivit Post obitum suum remaneat ad sancta Ma- 
ria. Et ipse alaudes de Orta remaneat ad sancta Maria et 
soneto Vincentio qua vocotur Ameiro , et teneat uxor meo 
dum vixerit ; post obitum suum remaneat ad sancta Mario 
et soneto Vincentio. Et ad domum sancti Petri sedis Au- 
sona remaneat ipse alaudes de Saduano , et ipse alaudes de 
Sevedano^ quod emi de Finedel^ et ipse alaudes de vilar 
Daniel , quod emi de Guinedelle , et ipse alaudes de Con- 
gost remaneat ad sancta Mario , in ea videlicet ratione dum 
vixerit jilius meus Raimundos Comes teneat et possideat , et 
post obitum suum remaneat ad soneto Mario de Tagarno ^ 
nenie. Et ipse alaudes de villa Geril remaneat ad soneto 
Mario de Tagamanente. Et à coenobio sancti lohannis pue- 
llarum remaneat ipse alaudes de Vachaticies cum ipso Ec- 
clesio et dec i mis et primitiis earum , et ipsum meum alau- 
dem de Modeliano cum finibus suis , cum ipso Eccl^sio et 
decimis et primitiis unde scripturam feci ad uxore mea Ai- 
meruds , teneat et possideat in vito sua^ etpost obitum suum 
remaneat ad filio meo Raimundo Comité. Et in comitatu 
Barchinonense remaneat ipse alaudes de Cervilione cum Ec* 
clesiis et decimis et primitiis earum , ipso medietate ad sede 
sancta Eulalia ^ et alio medietate à coenobio S. Cucuphatis^ 
sicut frater meus destinavit pro anima suo et pro anima meo 
ita fiat. Et in comitatu Orgellitense ad domum soneto Maria 



326 CRÓMICA fmürmÈAL m cataluSa. 

sedis Vico remaneat Tuxen cum villulis et Ecclesiis et deci^ 
mis et primitas , et cum ipsas taschas et cum ómnibus ter^ 
minis earum et finibus , et cum omniaquod ibidem babeo 
vel habere debeo per qualicunque voce. Et ad domum sancti 
Petri in $ede Fico remaneant ipsas decimas de illa Rete seu 
de suas ajacentias» Et á ecenobio sanetce Ccecilice remane<U 
ipse alaudes de Puiolo et ipse ataúdes quod habeo in Nar* 
gone ab integrum. Et à ccenobio sancti Arídrea in Sentilia^ 
remaneat ipse alaudes de Saliente , qui fuit de Ermomiro. 
Et ad domum sancti Fklicis in eivitate remaneat ipsa Pe- 
relia cum sues termines^ Et ad domum sonetee Maride in 
Riopullense remaneat ipse alaudes de Codonieto cum suos 
termines et cum ipsa Ecclesia et deeimis et primitiis ab in^ 
tegrum. Et a coenobio sancti Saturnini remaneat ipse alau• 
des de Lordano , térras et vincas , quantum ibidem habeo. 
Et a sancto Felice in eivitate remaneat ipse campus de Bor* 
hero , qui fuit de Bono-homine sacerdote. Et ipsos al ios alau* 
des qui sunt in comitatu Gerundense remaneant ad uxore 
mea Aimeruds^ et ipso castro de Erapruniano cum omni-^ 
bus finibus suis et cum Ecclesiis et deeimis et primitiis un• 
de scripturam feci ad uxore mea Aimeruds^ teneat et pos* 
sideat dum vixerit ^ post obitum suum remaneat ad filio meo 
Raimundo Comité. Et ipse alaudes de Ladurci unde scrip* 
turam feci ad uxore mea Aimeruds cum ómnibus finibus 
suis teneat et possideat dum vivit ; post obitum suum rema* 
neat ad filio meo Ermengaudo Comité. Et si filii mei tibi 
ahstulere voluerint suprascriptos alaudes 9 eco pracipio tibi 
et lieentiam babeas cartamjacere de supradictos alaudes ad 
ccenobio sancti Petri et S. óerallipro anima mea et tua. Et 
ipso alode de Tolone , qui fuit de Asnero , remaneat ad AU 
aria filia tua propter remedium animce mea. Et ad cano- 
jbio sancti Petri in Rodas vaccas centum ad ipsa opera. Et 
ad coenobio sanctce Marica de Aimeiro equas quaiuor et vac* 
cas quatuor. Et á sancto Petro Gallicantus similiter. Et á 
sancto Felice in Guissalis similiter. Et à sancto Paulo in 
maritima similiter. Et ad sancto Petro puellarum in Bar* 
chinona equas septem et vaccas septem. Et ad sancto Cucu^ 
phate eauas quatuor et vaccas quatuor. Et ad sancta Caei* 
lia in Monte-serrano similiter. Et á sancto Benedicto sub' 
tus Navareulas similiter. Et h sancto Laurentio in valle 
Lárdense equas duas et vaccas duas. Et a sancto Petro in 
Scalas equas duas et vaccas duas. Et ad sancto Andrea in 
Plañidas equas duas et vaccas duas. Et ad sancto Clemente 
in Cutifieto similiter. Et ad sancta Maria in Organiano sir 
militer. Et ad sancto Andrea in Sentilias similiter. Et à 



^ 4 . . 



LIBRO xiy« CAP. Lvn« 327 

BofUhhomine sacrisiano de sancta Maria equa una et vacca 
una. Et de omnem meum oblatum quod haheo in ipsos qua^ 
tuor comitatus , ipsa mea tertia pars donare faciatis pro ani" 
tna mea in monasteriis , in sacerdotibus , in pauperibus , et 
ipsa alia pars ad filios meos , et ipsa alia pars ad uxore 
mea. Et quando ad Domino nostro Jesu Christo placuerit 
ut anima mea egressa fuerit de corpore^ in ipsa domo vhi 
corpus meum tumulatus fuerit^ ibi veniat ipsa mea tertia 
pars de ipso oblato de ipso comitatu. Facto isto testamento 
Fin. Katendas octobris anno vii. regnante Ugo Duce vel Re- 
se. S. Borrellus gratia Dei Comes ^ qui hunc testamentum 
jussi scribere et testes firmare rogavi. S. Saniefredus. S. 
Oliba. S. Langobardus. Salla gratia Dei Prasul. Amalricus 
gratia Dei Aoba. Major Archisacerdos. Bonus-homo indig* 
nus sacerdos. Vivas Presbiter. ííonus-homo indianus sacer^ 
dos , qui hunc testamentum rogitus scripsi et suoscripsi die 
et anno quod supra (i)« 

Duró el gobierno , mando y seftorío de este serenísimo y 
desdichado Conde 28 ados : murió como se ha dicho peleando 
por la patria 7 religión contra los infieles sarracenos , en la ve-* 
nerable ancianidad y á los 80 aíios de su nacimiento y del de 
Cristo Salvador y Señor nuestro 993. En lo poco que he leido 
hasta ahora , no he podido hallar donde fué sepultado. 

CAPÍTULO LVIIL 

De como al conde Borrell le sucedió en el señorío su hijo 
mayor Ramon Borrell , y de cual de las mugeres que tu- 
vo su padre Jué hijo : los hermanos y hermanas que tuvo^ 
y de como el rey moro de Còrdova entró con ejército hasta 
el Panadés. 

L/el difunto y serenísimo conde Borrell quedaron dos hi^ ^g^ ^^^ 
jos y dos hijas : el primero iné Ramon Borrell , y el otro se 
llamó Ermengaudo ó Armengol ; y aunque el P. Mtro. Diago Díag. h\$t. 
quiera que ambos los hubiese de la condesa Ledgarda , recibió ^^ '<>* ^o"^* 
engaíSo, pues otros muchos historiadores mas modernos , que ^'P* *^* ''*• 



(1) Uo siglo largo antes que Estovan Baluzio, los Maurinos, Florez, 
Villanueva y otros anticuarios nos publicsan este y muchos otros dopu- 
ineotos que hallamos esparcidos en sus obras ^ ya nuestro Cronista según sa 
Te loa tenia desenterrados del polvo de los archivos y copiados en su Crò- 
nica y flosculos ¿Cuantos afanes y tareas no hubiera pues ahorrado á los 
literatos su publicación dos siglos atrás cuando salid de la pluma del infa^ 
tigable y zeíozo Dr, Pujades? |Qae atraso no ha ocasionado á la hiato* 
ria de Cataluña este descuido ?.»• Nota de loi Editores. 



i 



3^^ attfmCA DNUrXRSAL DB CAtALO^A. 

JO he TÍsto , afirman y dicen , que Armengel 6 Ermengando na* 
eid de la segunda muger llamada Atmeruda 6 Eymerudía ( i )• 
A Ramon su primogénito, le dejd en su testamento el condado 
de Barcelona y el de Gerona , y este SeAor casó con Dotfa £r- 
mesenda hija del conde de Garcasona Rogerío y de la condesa 
Adhalec. Si Zurita no hubiese pasado tan de corrida por las 
cosas de <^ataluffa y viera sus archivos , particularmente el de 
la catedral de Barcelona , no dígera que no daba con quien casó 
nuestro Gonde. Al segundo hijo Armengol le dejó el condado 
de ürgel. 

Lss hijas que tuvo Borrell fueron , BonafíUa , que ya vimos 
fué religiosa y Abadesa del Real monasterio de san Pedro de 
las Fuellas de Bjrcelona después de la recuperación de la cia- 
dad , á saber , después de su primera pérdida del afio 986, La 
segunda hija se llamé Ermengarda , y casé con un caballero po* 
derosísimo llamado Geriberto ; y á estas dos sefforas las tengo 
por hijas ambas de la primera muger. del conde Borrell lla« 
mada Ledgarda , y no de la segunda DjÚü Aymerudis de la cual 
solo tuvo á Ermengaudo é Armengol ; y esto digo no solo de 
mi parecer sino del de otros graves autores. 

Apenas habia entrado en el gobierno y mando de so 
señorío el conde Ramon Borrell cuando , dice Garbonell , los 
moros de Mallorca , Lérida , Fraga y Tortosa vinieron coa 
grande ejército y poder sobre Barcelona y que la saqueron y 
robaron , y que ricos de despojos se volvieron á sus tierras. Per* 
dónele Dios este error á Garbonell , que cierto se engaitó gran- 
demente , pues el rey de Górdova fué el que vino contra nues- 
tro Gonde. Pudo ser que los reyes de MiUorca , Lérida , Fra* 
ga y Tortosa viniesen aliados con el de Górdova y con sos ter* 
cios ó regimientos mancomunadojs contra nosotros; pero dado 
que esto fuese verdad , no lo es que llegasen á Barcelona ni 
que la saqueasen ni robasen , pues es cierto que de esta vez no 
pasaron los moros de la nueva Gartago que llamamos Villafran- 
ca del Panadés, ni de su comarca. Así lo siente, y es de mi 
parecer 9 el P. Mtro. Diago diciendo: que esta venida del rey 
de Górdova fué siendo obispo de Barcelona Aecio , que sucedió 
en el pontificado del venerable obispo Yivm que murió en el 
mes de enero del año 996, como consta de un piíblico ins- 
trumento que he visto en el archivo de la catedral de Barce- 
lona hecho por los albaceas de dicho Obispo que fueron el vis- 
conde de Barcelona Adelardo y el archipestre Guiscofredo Lo- 

( I ) El Cronista 00 v\6 seguo esto los doeameotos que jastificao qot 
Armengol fué hijo de la condesa Ledgarda* A pesar de esto , si se hubiese 
^detenido en el testamento de O. Borreli , hallara bastante desengaño y abra- 
lára la opioloa del M. DIago, iVo/a d§ lo9 Eéií^ru. 



tlBRO Ztr. CAP. LVUI. 339 

bet. EstcMT) all dias del mes de marzo del atfo 8 del rey Hogo 
de Francia qae corresponde al de 996 del Salvador , en com- 
plimiento de sa oficio de testamentarios 6 albaceas, dieron á 
un tal Snniofredo lo qae el difunto Obispo le habia mandado en 
BU líltimo testamento. Consta también, qae caando el rey de 
Ctfrdova con un grande ejército entró en Gatalotfa en el atio 
1003 , habia ya 9 años qae tenia el mando y señorío del con- 
dado de Barcelona noestro conde Ramon Borrell. Llegado paes 
el rey moro de Còrdova á Catalutia entrtf por Tortosa á Tar- 
ragona 9 y los primeros encuentros que tavo faeron en la Mar- 
ea que llamamos del Panadés, pues lo restante de Catalutia 
liácia el poniente aun estaba todo ocapado de los moros. Hi- 
cieron los infieles grandísimos datios y estrago en aqael pais y 
Marca, talando 6 devastando los campos, arrasando los edifi- 
cios, casas y castillos, y quemando pneblos enteros sin dejar 
6n ellos piante ni mamante. Entre otros castillos y torres fuertes 
que dernbaron lo faé el castillo 6 torre faerte llamada la 6ra^ 
nada, la cnal era de la mensa episcopal de Barcelona dende 
que el obispo Vuilara gantf á los moros el castillo de Olérdala 
«n el atio del Salvador de 941 9 como consta de machos piíbli- 
cos instrumentos qae podía traer aquí; pero contentarse han 
mis lectores con solo uno que vale por mochos, y es el que com« 
Jirende la venida cierta que hizo el rey moro de Còrdova á nnes- 
ta tierra en esta circunferencia de tiempo, y el derecho que 
los obispos de Barcelona tienen y han tenido en dicha torre, 
castillo y villa que hoy se llama la Granada. Hallará el cu« 
rioso esta escritura y piíblico instrumento en el archivo dçl ca- 
bildo de Barcelona , Ubro cuarto de sus antigüedades fol. 150, 
y comienza de la manera que se sigue. 
Motum facimus ómnibus hominihm presentíbus et futuri^ 
quaiiter venit potentia Corduvensis cum magno et innume^ 
rabili exeroitu in locum Penitensis , et devastaverunt omnes 
marchias longe et prope ahsque intermissiom^ et funditus des" 
truxerunt turrim Granatam qiue constructa erat in nostro 
iüode. linde cogit nos magna necesitas ut vendamos de bo^ 
nis eçclesice sparsis ad opus restaurandi ipsam turrem etc. 

£1 romance de estas palabras , paraque de todos sean en* 
tendidas , es el siguiente: 

99 Notificamos á todos los hombres (dice el Obispo) pre- 
sentes y venideros, qoe vino la potencia del rey de Còrdova 
con grande y casi ínumerable ejército á la tierra de Panadés, 
y talaron todas las marcas lejos y cerca sin perdonar á ñinga* 
na, y destruyeron del todo nuestrra torre Granada que esta- 
ba edificada en puro alodio y setiorio nuestro. Por loooal nos 
es fuer^ vender de los bienes de la iglesia , á fin y efecto de 
TOJfo yij. 4^ * 



330 CRÓNICA ONIVEftSAIr DI CATALUÑA. 

reparar dicho faerte 6 torre*'' Qaeda paes claro el grande leía* 
gaño de Miguel Garboaell eo decir lo que referimos al prió* 
cipio de este capítulo» 

CAPÍTULO LIX. 

J>e como el ejército del rey de Còrdova fué desbaratado jun^ 
to á Albesa por el conde de Barcelona Ram(m Borrell 
y puesto en afrentosa huida i de la restauraron que hi- 
cieron con piedad cristiana el cande y la condesa Ermé^ 
senda del cabildo de la catedral de Barcelona^ y del 
aumento del Real monasterio de san Pedro de las Puellas 
de la misma ciudcut^ ayudados del obispa Aecio que h 
era de la iglesia barcelonesa en açp*ella ocasión. 

1^ 994* Oabida la entrada de los moros en sos tierras por el eondé 

Kamon Borrell , salió coa todos sos nobles y caballeros y con la 
infantería qoe podo allegar ^ y animoso y esforzado did sobre A 
ejército enemigo, y le fué retirando basta la villa de Albesa 
que está en el Ürgel , donde los unos y los otros se acometie- 
ron con tanto ánimo y denuedo , que parecian unos ferooeá tin- 
gres y leones. Duró esta batalla y conflicto mas de cuatro ho^ 
-ras, ya ganando unos, ya otros; pero al fin aunque muríeroa 
muchos de una y otra parte así de la nobleza conao de la gente 
común , cantóse la victoria por los nuestros , siendo mucha ( ca- 
si sin niímero ) la morisma que muríd en este tan celebrada 
encuentro y -batalla. Gerónimo Zurita en sus anales cuenta 
esta batalla y victoria sin dar razón ni cuenta de la oacion 
de estos infieles , ni quien fuese su adalid ó capitán ; faunpooo 
dice los daíios y estragos que hicieron en el Panados, y tan 
sucintamente pasa por ello , que me obliga á que diga , ó que no 
tuvo noticia de la verdad de este hecho , ó que obró según su 
costumbre de callar las cosas que hacen honor á Cataluña, ó 
4 hablar de ella cuando le importaba callar , no queriendo dar á 
nuestra nación la gloria que sus hechos 6 hanfias merecen ; él 
debió de saber el porque , y yo no lo ignoro ; mas callo porque 
nadie me tenga por mordaz. Quedaron los moros de este he- 
cho tan alebronados y tímidos , que estando en aquella ocasión 
la mayor parte de los pueblos de Gatalutía ocupados y setfo- 
reados por los moros , se avasallaron , sujetaron y rindieron á 
los nuestros , dando parias y pagando tributo á nuestro 0)nde 
de Barcelona ; con esto pudo la tierra toda de este Principado 
respirar algun tanto de los trabajos é infortunios pasados, y 
gozar una alegre y regocijada paz cual por entonces se le per- 
xnitia , con k cual los católicos y cristianos Condes marido y 



LIBRO XIT. CAP. UJU 33 1 

mager ^ oídos los piadosos ruegos de los can($nigos é ilustre ca- 
bildo de Barcelona , con au buep pastor Aecío , trataron de re- 
parar su cabildo , que estaba con las opresiones pasadas de los 
moros casi del todo perdido. Díerónle los Condes marido y 
muger una gran 3uma y cantidad de oro con franco y liberal 
pecho para ello ^ y el obispo Aecío le dio para sienapre la ig|e- 
8Í2^ de santa María del mar de la misma ciudad de Barcelona, 
con todos los juros y diezmos, rentas, ofrendas, y algunas otras 
cosas de mucha importancia , que no pongo aquí , pero que el 
curios las podrá ver en un auto auténtico ó piíblico instru- 
mento del archivo de la catedral , libro primero de sus anti- 
güedades fol. a, á 9 de marzo del ado del Salvador die 1009 
qne fué el 13 del rey Roberto de Franda« 

En el oiismo año, y á los 28 dias del mes de marzo, se 
traté de reparar el Real monasterio de san Pedro de las Pue« 
Uas por su abadesa Telinda, que yo juzgo ^ y pienso que no me 
engafio, fíié la quesucedié en elabadiatp á Bouafíllia hija de nuesr 
tro conde Borrell. Tfaté pues Telinda , con consejo del obispo 
Aecío y liceocia del conde Rámon Borrell ,^de vender algunos 
juros y posesiones que el monasterio tenia ; y así se hizo , es« 
taado presente y siendo testigo de las vendiciones y escrituras, 
el arcediaao Deodato que sucedié en e) obispado á Aecio como 
veremos presto. De todo lo dicho consta que se engafié Miguel 
Carbonell y los denlas que digeron , que este Conde edificó y 
de nuevo hizo el monasterio de san Pedro de las.Puellas; y 
mucho mas se engadé en decir, que hecho el monasterio tras- 
ladé á él las monjas que estaban en el de la montada de Mon- 
juique. Sobre lo primero consta lo contrario por todo lo dicho en 
este capítulo; y de lo segundo por lo que digimos en el 25 de 
este libro donde se vé bien claro , como había muchos ados que 
estaba ya edificado dicho monasterio cuando este Conde entrd 
en. él gobierno, mando y señorio del condado de Barcelona, y 
que las monjas que se mudaron de Monjuique , ni fué eji este 
tiempo ni son las que están en san Pedro , sino las que hoy 
están en el monasterio de Montesíon en la plaza de santa Ana, 
como ya digimos en el citado capítulo veinte y cinco de este 
libro. 



QQU CRÓNICA manMBJJé DI eiTALUffA. 

t 

CAPITULO LX, 

Del grande y copioso ejército con que el conde Ramon Bor* 
reñ fué contra la potencia dei rey moro de Cardona^ y 
de la liga y alianza que hizo para esto con el conde me 
Castilla jD^ Sancho^ hijo que fué de Garci Fernandez. • 

ASo 994« X an resentido qoed<$ nnestro conde Ramoa Borrell del 



atrevimiento qae tavo el rey de Gtfrdova en entrarse por sns 
tierras , que nV contento con haberle destrozado en Albesa oo^ 
xno dígimos , determinó para obligarle y si posible fuese acac- 
harle , hacer liga y firmar alianzas con el conde de Castilla* 
Verdad es qae Marineo Sicolo y nuestro Anton Benter quie- 
ren que fuese el rey D« Alonso de León; pero lo contrario 
siento y tengo con Illescas , aunque sobre lo de la liga hecha 
con nuestro Conde dice , que en venganza de la muerte de su 
padre juntó aquel un grande ejército de leoneses , castellanos y 
navarros , y que pasando por el reino de Toledo llegó hasta Cór« 
dova haciendo bravos estragos en los dos reinos , y volviéndose 
después victorioso y rico de despojos i Castilla. Pero sea lo que 
fuere, según nuestros hbtoriadores el conde de Castilla hizo 
liga con nuestro Ramon Borrell de Barcelona el cual haciendo 

Í;rande leva de gentes de pie y de caballo en todos sus setforios^ 
lié allá acompatiado en esta jomada de su hermano el vale^ 
roso Armengol conde de Urgel , y de muchos de sus vasallos, 
á su costa. No faltó allf el conde de Emparias D. Hogo , y con 
ellos D. Gastón de Moneada , Dalmacio vizconde de Rocaberti, 
Hugo vizconde de Bas , los obispos Aecio de Barcelona , Ar«- 
nulfo de Vique , Otton de Gerona , D. Berenguer de Ufgel y 
otros muchos ilustres barones y caballeros , con muchísima gen* 
te de toda condición y paeblo. Ordenadas sus escuadras , ter^ 
dos ó regimientos con todo lo necesario de pertrechos, mn^ 
niciones y bastimentos , fueron marchando en buen orden hasta 
unirse con el ejército del conde D. Sancho dé Castilla y demás 
confederados , de todos los cuales se hizo un lucidísimo y her* 
mosísímo ejército. De esta manera llegaron á presentar bata^ 
Ha y hacer frente de banderas al poderosísimo rey de Còrdova, 
que era entonces como emperador entre los reyes moros de £s* 
pada. Fué la batalla que los dos ejércitos se dieron muy san- 
grienta y cruel , en la cual murió infinita morisma , y de los 
nuestros murieron todos los cuatro obispos arriba nombrados 
de Barcelona , Gerona , Vique y Urgel ; y de los principales y 
nobles barones , murió en un particular combate Tsegun algunos) 
el valerosísimo conde de Urgel Armengol. Fue el caso, que 



laio xnr. cap. lx# 33^ 

Heno de corage y rabia cl xey de Gdrdova dijo , qne si habia 
algon rey saliese al campo á pelear con él. Respondióle el 
conde Armengol , que él era conde é hijo de conde , y hermano 
del de Barcelona qne era lo mismo que ser Rey, y qne de 
buena gana saldria á matarse con él. Aceptó el moro lo qne 
ofireda el conde Armengol , y salidos al campo los dos , del 
primer encnentro quedaron ambos á dos pasados sus cuer* 
pos con las lanzas, y muertos cayeron en el suelo; y dende 
allí adelante el difunto conde de Urgel fué llamado Armengol 
de Cardava^ Verdad es que Marineo Siculo cuenta este caso 
de otra manera 9 y es : que el conde de Urgel , siendo como 
era animoso , valeroso y esforzado caballero , quiso hacer calle 
al cristiano ejército 9 y que cargando los enemigos sobre él co« 
mo contra quien se sefíalaba mas, le dieron tantas lanzadas 
que cayó luego muerto ; y esto lo tengo yo por cierto que su« 
cedió así como afirma este autor. Volvióse nuestro Conde á Bar- 
celona victorioso, aunque triste y afligido por la pérdida de un 
tal hermano como era el conde Armengol , de los cuatro obis^ 
pos arriba nombrados , y de otros muchos barones , señores y 
nobles que quedaron muertos en la refriega en defensa de la 
aanta fe católica. Esta gran jomada y reencuentro la ponen al- 
gunos historiadores en el alio de 100 1 del Salvador; y cierto 
no tienen razón aunque en prueba de ello traigan algunas apa- 
rentes razones , pues no fué basta el aífo de loio ; porque si 
en en el alto 1005 , como vimos en el capítulo pasado , aun 
era vivo el obispo Aecio de Barcelona ¡ como diremos que en 
el de 100 1 murió en Górdovaf y así, fué notable descuido de 
los que la pusieron en dicho alio. Y lo mismo digo del conde 
Armengol , pues del año 1 1 del rey Roberto de Francia , á los 
13 dias del mes de junio , he visto yo en el archivo Real de 
Barcelona una donación que hizo el Conde susodicho al mo- 
nasterio de san Saturnino de Urgel fundado sobre la ribera del 
rio Valeria de los censos que poseia en la valle de Annorra. 
Y nótese bien, que el afio 11 de Roberto corresponde al de 
1007 de Cristo ¿Diremos pues que resucitó el Conde f Esto 
no; sino que llevaron errada la cuenta como malos aritméti- 
cos , y que no sabían de guarismo. Diránme que el Conde que 
firmó esta escritura é hizo esta donación el año 1007 ^"^ ^j^ 
del malogrado Conde: respondo que eso menos; porque todos 
los leídos en historias saben , que aunque el hijo que dejó Ar- 
mengol de Còrdova se llamó Armengol como su padre , era de 
edad tan pueril entonces que no pudo firmar actos ni donació* 
nes en muchos años después. Luego habemos de afirmar y de- 
cir que no fué sino su padre , que como vimo9 murió como 
boeno en la guerra y espedicion de Còrdova el año 10 10 ; y 



334 CRÓNICA OHITUSÁlr DI CATALUÑA* 

€11 esto conforman loa anales antígoos de Catalana qae he TistO) 
con Zurita y el Mtro^ Díago« 

Antes de concluir este capitulo qnisi^a jresponder á una 
ogecion tácita que los poco aficionados á nnestra nación cata- 
lana 9 queriendo oscurecer la lu2 y valor de que coa tanta ra- 
zón nos podemos gloriar,. podrán hacer diciendo, qne ^i las 
historias de los reyes 4e León y condes de Castilla no se lee 
tal liga ni alianza coa el «onde de Barcelona Ranaon BorreU« 
A la cual xespondo , que no puedo negar ni menos dndar de 
la jornada 6 espedicion referida en este capítulo , poc haber visto 
con mis GJos y leido en el libro segundo de las antigüedades 
de la catedral de Barcelona un auto aatéatico y legalizado del 
dia II de abril del aáo del Salvador de 1012 que correspoai* 
de al 17 de I^oberto, que contiene cierta donación que unas 
nobles damas madre é hija llamadas María y Gerbera htcie^ 
ron á Gotfredo , de unos campos y posesiones , en el que entre 
^tras cláusulas, la que hace no poco al caso para prueba de 
nuestro intento , dice así : c;: Qua voluit jam eonmukure Gui^ 
tardas vir quondam dicta Maride , sea non potuit eo quo 4 
statím ut concordata fuit praefata actio , consurrexerunt im 
ipsa expeditione de domino Raimundo Comité fraU'eqtue suo 
quondam Ermengaudo ad Corduvam^ et in ipso pralio fuit 
mortuus proífatus Guittardus. El romanee de este latin es el 
siguiente, iz Los cuales campos ya los queria vender ei difunto 
i^uitardo marido que fué de dicha Maria ^ pero no pudo por- 
que al punto que estuvo hecho el concierto entre ¿1 y Goltredo 
fueron siguiendo los ejércitos al conde Ramon y á Armengol 
8Ú hermano que iban á Gérdova , y en la batalla murié dicho 
Guitardo. No sé con que mas claras palabras haya podido res^ 
ponder á la tácita ojecion« Dejemos pues así esto por aho* 
ra , que por ventura no nos faltará ocasión , y presto , en que 
veamos congruencias casi ciertas no solo de dicha jornada , sino 
también de que el conde de Castilla y el de Barcelona eran 
consuegros , y por consiguiente que la áHanza fué fundada y 
y segura. 

CAPÍTULO LXI. 

Descripción de la Conca de Meya en el principado de Ca^ 
ialuña , entte el condado de ürgel y tierra de la Sagarra. 

Afio 994. Oobre la villa llamada Villanueva de Meya, que tiene su 

asiento en el principado de Cataluña entre las partidas del con- 
dado de Urgel y la tierra de Sagarra , se halla un monte en 
forma de promontorio y de figura casi redonda que de los n^ 



LiBRd zm CAP. at. 335 

torales de aqnel país es llamado al presente de Meya , en el 
coal logar está construida la iglesia de santa María, que es prío* 
ral 7 cabeza, así en lo temporal como en lo espiritual, de 
toda aquella comarca , y su prior Setíor de toda ella , como 
veremos en el capítulo 63 tratando de aquella dignidad y de laí 
grandeza que tiene su Seífor y Prior del orden del gran P. S. 
benito de los claustrales. Está dicha iglesia prioral sita en unos 
campos que antiguamente llamaron los camps de Meya , de 
los cuales y de aquel puche que digimos , tomó toda aquélla 
tierra la denominación y nombre de Meya : tiene junto á sí di-^ 
cho puche la montaña 6 Monte Seco , que en nuestro idioitaa 
catalán se llama MonUSech , el cual siendo uno se divide en 
dos ; el uno es llamado por los naturales MonUSech de Ager 
por estar cerca del vizcondado y villa dé Ager , y el otro Mont- 
Sech de Meya por estar dentro la conca y priorato de santa 
Maria. 

Divide estos dos montes el río 6 Noguera Pallaresa : el ma-* 

Ïor y mas principal tiene muchas fuentes dulces , flores é yer^^ 
tas medicinales, y es el que se llama de Meya , en él que se vé 
una gran eminencia 6 altura á la cual por descubrirse desde 
ella casi todo Ufgel y el marquesado de Pallars se la llama la 
Mira Pallars, y mira UrgeL JSn esta cenca se hallan muchas 
fuentes de cristalinas y dulces aguas , y asimismo otras saladí- 
simas, tanto que de ellas se hace mucha sal que vale mucho& 
ducados de renta al Prior» £stas salinas y fuentes de que se 
hace la sal , se hallan particularmente en el territorio de Mon- 
roig. De las fuentes de agua dulce , por ser ellas muy copio- 
sas, se riegan los campos y muelen muchos molinos de ha- 
rina que son de importancia para la sustentación de los mo- 
radores de dicha tierra. Esta conca 6 territorio de Meya eà 
muy abundante, pues en ella se coge todo género de granos 
como son trigo, cebada, avena, centena, legumbres y horta- 
liza ; y hay tantas virias y se coge tanto vino , que con sct 
muy bueno así el blanco como el bermejo y el que en Gata- 
luda llaman clarete , algunos años se da á medio real el can* 
taro , que viene á valer la carga cuatro reales siendo como es 
verdad que ocho cántaros de aquel pais hacen carga. El aceite 
asimismo es bonísimo y se coge en abunddncia» E^te priorato 
6 conca de Meya es riquísima en animales asi ovejunos como 
vacunos^ y por consiguiente abundantísimo en carnes. Es la 
carne á mas de muy i)uena muy sabrosa , á ocasión de los pas- 
tos y prados que tiene , tantos que no se puede decir. Abun- 
da en lanas y en todo género de caza , asi volática como ter- 
restre: muchos jabalíes , ciervos, conejos, liebres, perdices,, 
codornices y y toda muy sabrosa y gustosa.^ HáUanse en toda tsr 



33^ CRÓNICA UHTTMMUh DB CATALuIÍA. 

ta comarca y priorato de Meya catorce caatíllós y doce torres, 
que todos sirven 6 sirvieron de foertes en tiempos pasados ; es 
verdad que hoy por la mayor parte están destruidos , si bien qne 
Bo del todo , algunos de ellos habitados y otros no ; podría seda- 
lar el lugar 6 villa donde están sitos sino tuviera temor de 
enfadar á mis lectores con la grande arenga que habría de es« 
cribir ^qní ; pero ya saben los pláticos de aquel pais que di- 
gp verdad. 

Eu el distrito y dentro de esta conea , territorio y priorato 
de Meya se ven dos boquerones lí ollas tan profundas, que 
00 falta quien diga sí llegan al centro de la tierra ; pues aun- 
que algunos cariosos han procurado saberlo , se han quedado con 
solo la g3na en el cuerpo, £1 uno de estos dos boquerones se 
halla en el territorio y término de santa María de Meya, y 
el otro ea Villanueva ^e jVEeyá qne llajnao los naturales Greaus* 
À1 que está en el territorio de santa María íe llaman en idío- 
jna catalán lo F\frat Mica , el ahujero ií ojo Mioon , y el otro 
n^o tiene nombre^ Que cosa puede ser esta 6 de donde 6 en 
que tiempo quedasen aqnellos boquerones 6 aberturas, nadie 
}o s^be^ o á lo menos no lo be oído decir á nadie. Las cuevas 
que se hallan en el dicho país son muchas, muy grandes, 
ricas y admirables; y por serlo tanto, tomará paciencia el lee* 
tor que deseara saberla^ , oon^o yo la tomo en escribirlo ; y úoo 
pase adelante» 

En término 6 territorio de santa María estí la <pe llaman 
|a Espelupca negra, qne tiene mas de yeinte y cinco pasos 
de largo y ptros tantos de ancho» 

En la cuadra 6 vecindad de la Coseollera está la eneva que 
llaman del cristal, y dicese del cristal, porque las rocas de 
Centro relqcen como sí fuera fino cristal ; y según estoy infor- 
mado de gente de aquel pais, cuanto n^as cavan á dentro de 
idícba cueva tanto nwis fuerte y reluciente se halla aquel que 
ellos llaman cristal* 

En el tércnino de la valle del Priorato se halla la cueva 
llamada Espluga 6 Espelunca oscura , que viene á ser cuasi cua- 
drada , pues t|eae ochenta pasos de largo y otros tantos de ancho» 
Y eq la misma valle hay otra que llaman la cueva sin fmdo\ 
la entrada de ella tiene n^as de cuarenta varas de ancho, y 
luego se ya bajando conio sí iuera por una escalera hasta que se 
]balía una gran sala , en la cual se ve una balsa á modo de es* 
tanque cuadrado lleno de cristalina agqa , y á los lados y al 
derredor de díelia ba|sa de agqa y de todo aquel salón , se yesi 
las piedras 6 rocas tan relpcíentes como sí fuesen de fino cris- 
tal : y á un lado de dicho aposentp hay á modo de una pnerta 
6 boca grandísima que va bajando hacia bajo , siii que janeas a|f- 



Luo ixv. cáp. hxu 337 

gDno haya podido llegar á ver el ña ^6 doode acaba ; porqnena- 
hiendo echado algooos cariosos por aqael agagero tí hoya un can- 
to atado con largos cordeles , primero se acababan los corde- 
les que conociesen haberse detenido el canto en lagar algano. En 
el mismo término de la valle de dicho priorato se halla otra 
cueva qae llaman de la Sacima , de rara y nunca vista forma; 

Lá mas del mineral de oro que en ella se halla , tiene á la 
z de la tierra ana^ boca de diez 6 doce coartas 6 palmos de 
ancho ^ qae despaes se viene Á ensanchar en forma redonda 6 
GÍrcalar por algunas veinte y cinco cuartas á modo de pozo, 
y hasta el snelo viene á tener anos sesenta y nueve palmos 6 
cuartas , y luego en llegando al fondo se halla una grande cueva 
que va bajando como si fuera una escalera de cinco varas en 
ancho , cuarenta pasos de largo , y diez y seis palmos de alto: 
después de lo cual tirando hacia bajo , se va estrechando hasta 
que no viene á tener sino unas cinco coartas , y al cabo de 
tete callejón se halla un salón 6 cuadra que tiene de ancho 
veinte palmos y de largo cuarenta y cinco pasos ; la cosa mas 
vistosa que se puede imaginar , ni la pluma escribir, ni algu- 
na lengua referir por mas discreta que sea , porque todos los 
lados y el techo es de unas rocas de lucidísimo y finísimo cris- 
tal , 6 á lo menos lo parece , haciendo varias figuras , aqui á 
manera de pavellooes 6 tiendas de campaña : allá parecen co- 
lunas solomdnicas, dóricas y de toda suerte: acullá parecen 
figuras de hombres que hacen diferentes posturas ; y en re- 
mate digo, que es tan grande el resplandor que echan de sí 
dichos cristales , cual fuera dentro de una iglesia donde hubiese 
mil luces 6 velas encendidas y muchos blandones 6 hachas , y 
que no darian tanto resplandor y causarían tanta alegria 6 la 
vista todas estas luces como hace una sola puesta al medio de 
dicho salón de la cueva. Y es verdad esto que digo de tal 
manera., que á no saber que es cosa natural lo que en aquel 
lugar se vé, diria que es cosa sofiada ò encantada* 

En el territorio ò término de Rubíes de Meya se halla otra 
cueva , y se saca de ella una tierra que llaman boloarmini; 
tiene dos entradas, boceas 6 puertas, cincuenta pasos de largo 
y no mas de veinte palmos de ancho ; en el dicho término de 
Kubies se halla otra nueva cueva de la misma traza y gran- 
dor, de la cual se saca mucho salitre de que se hace la pól- 
vora. 

En el mismo término de Rubies se halla la cueva tan nom- 
brada que comunmente es llamada cueva del Oro. Esta cueva 
tiene al entrar unos veinte palmos de alto y de ancho mas de 
treinta , y se va estrechando , ya bajando ya subiendo á trechos 
por espacio de tres cientos pasos después de los cuales se ha- 

TOMO vu. 43 



33^ CIÁNICA mtimsAL bb catalura. 

lia una sabida no muy agria , y se viene después á estrechar 
de manera que para en un postigo de solos cuatro palmos en 
cuadro. Después se viene á ensanchar otra ve£ , y asimismo es 
alto el paso á proporción de lo cual se va dilatando el cami- 
no unos doscientos pasos , al cabo de los cuales se halla un 
estanque de agua cristalina, dulce y sabrosa. En efecto, como que 
pasa por minerales de oro; no tiene dicho estanque mas que 
unos catorce palmos de largo y otros tantos de ancho , pero es 
muy hondo , y como el agua es tan cristalina se ve un agugero 
6 desaguador de tres cuartas en cuadro que está junto á la roca. 
Y en esta cueva del Oro jamas se ve en algun tiempo , ora sea 
verano , ora invierno , ora llueva ó no , por donde viene el agua 
ni si crece 6 mengua. Bien es verdad que á veces está algu- 
nos meses aquel estanque enjuto y seco como si jamas hubie* 
ra tenido agua ; y tal ve£ de improviso viene un golpe de agua 
aunque esté el cielo sereno tan grande , que molerían de él dos 
muelas de molino , y á veces durará mas de dos 6 tres horas* 
sin poder atinar de donde baja 6 sale la agua sobredicha; y 
aquella viniendo , no se puede vadear la cueva. Finalmente en 
dicho priorato y conca hay en varías partes diversas cuevas ií 
hoyas de menor nombre. Es verdad también que hay en di- 
cho priorato otra cueva 6 mina de boloarmini muy bueno y 
abundante, á mas de la otra semejante que digimos arriba. 

Dos minas se hallan sin las dichas, que afirman ser de 
azogue mezclado con oro , en el término de Cabrera de Meya. 

Mas , en el dicho término de Rubíes hay otras cinco mi- 
nas de oro y plata sin que en ellas haya alguna mezclilla de 
alambre ; y de esto no se puede dudar, pues de todo se ha he- 
cho esperiencia y se ha visto ser de esta manera ; cosa muy ra- 
ra y digna de estimación , pues hay muy pocas minas que no 
sean mezcladas y en las cuales los metales perfectos se ha- 
llen puros, y esto dá indicio y manifiesta la perfección de es- 
ta tierra y clima. 

En el territorio de la Valle hay otra de oro y plata ; y asi 
entre unas y otras minas son ocho las de oro y plata que hasta 
hoy se han descubierto en este lugar, y se cree no sin fun- 
damento haber muchas otras. 

Esta es la breve relación 6 descripción de la conca de Me- 
ya , y lo que aquí falta que decir se dirá 6 sacará de los ca- 
pítulos siguientes. 



LIBRO xiv. CAP. hnu 339 

CAPÍTULO LXII. 

De la fundación del monasterio prioral é iglesia de santa 
Maria de Meya Señora nuestra. 

iVluchas veces me he lamentado del descuido , por no decir Afio 1005. 
poca curiosidad , de los antiguos en escribir los sucesos de sus 
tiempos ; pero como aquello ya no tenga remedio , en vano son 
las quejas y lamentos mios. Lo que importa es saber y pro- 
curar investigar lo que otros no hicieron. Confieso que lo ha<* 
go y he hecho en todas ocasiones, y quejándome un dia i pre- 
sencia de cierto caballero religioso del Orden del 6. P« S. Be- 
nito y Prior de la iglesia prioral de santa Maria de Meya lla- 
mado José de Jalpí y Julia natural de san Celoni 6 Gelidonio, 
de que no habia podido hallar la fundación de su iglesia y 
priorato ; me consold diciendo , que me daria ciertos papeles de 
lo que él habia podido alcanzar á saber, lo cual todo lo ha- 
bía escrito él de su mano , habiéndolo sacado de las escrituras, 
autos y piíblicos instrumentos de su archivo que habia ecsami- 
nado con todo cuidado: y que también contenian dichos pa- 
peles las cosas que él habia visto y averiguado por si olismo, 
no solo en su iglesia y monasterio , sino también en toda la 
conca de Meya 6 tierras de su priorato. Con esta oferta me 
consolé algun tanto , y mas cuando el mismo día me envid un 
criado suyo con dichos papeles de los coales he sacado lo qne 
está dicho en el capítulo precedente , y diré en este y en los 
dos siguientes. 

Dice pues dicho ilustre prior Jalpí y Julia en el n? 43 9 que 
siendo él prior de la iglesia de santa Maria de Meya en el 
ñúo de nuestra salud 1637, hizo mirar por una persona bien 
entendida, y por sí mismo miré , escrupulosamente , todos los 
papeles y libros que se hallaron á la sazón en el archivo de su 
casa y monasterio prioral á fin de saber quien fundé aquella igle- 
sia y casa , en que tiempo , y porque ocasión fué fundada en 
aquel lugar mas que en otro alguno de aquella conca 6 co- 
marca; pero que después de haberse cansado y fatigado para 
alcanzar i saber lo que deseaba , solo hallaron un auto y publi- 
co instrumento que dice: como de muchos antes estaba ya fun- 
dada la iglesia de Meya y dedicada á la Reina de los án- 
geles Maria Sefiora nuestra , y que aquella tenia su prior y 
cabeza , y que era del Orden del 6. P. S. Benito , siendo la 
data de esta escritura del año del Sefíor 1005. 

Los edificios asi de la casa como de la iglesia dan indi- 
cio cierto de su antigüedad , y no se tiene otra tradición en aque- 



34o CRÓNICA ONnrntiAt UB cm^luSa. 

Ua tierra y comarca , sioo qae fué fbndacion de Garlos Magno 
cuando por allí eotrtf por Pallars con los nueve que después 
llamaron barones en Gatalutía ; y siendo así que la entrada de 
estos héroes fuese por Pallars, moy á cuenta les vino atrave- 
sar por medio de la conca de Meya para deceoder á la vega y 
tierra llana de Urgel. Indúceme á creer que esta iglesia y ca- 
sa prioral 6 monasterio de santa Maria de Meya fué fundada 
por Garlos Magno 6 Ludovico Pió su hijo , ver edificada dicha 
iglesia á modo de cruz, de manera, que aunque no es gran- 
de sino mediana, tiene su crucero, y sobre él se ve una me- 
dia naranja (que en Gataluria llamamos Gimborio) sobre el cual 
está levantada la torre 6 campanario muy alto y hecho á ocho 
esquinas ií ochavado. De manera , que así en lo esterior como 
en lo interior fué trazada dicha iglesia y su campanario como 
las mas, si ya no digo todas , aue el gloriosísimo Garlos 
Magno y su hijo LuJovico P¿o edincaron en G^talutfa y sus 
condados ; y como por otra parte aquellos príncipes fueron tan 
grandes bienechores de la religión benedi tina, no es mucho 
me persuada yo haber sido esta de santa Maria de Meya fun- 
dación de alguno de ellos. 

Y en remate digo , que es verdad que en dicho archivo del 
priorato de esta iglesia se lee , que muchas de las donaciones y 
rentas que tiene se las dieron unos nobles caballeros que se lla- 
maban Gerveras. 

Gonsta también por piíblicos instrumentos, que en dicho 
monasterio 6 casa prioral moraban de asiento algunos monges 
con su Prior en comunidad, y juntamente habia y vivían con 
ellos algunos clérigos seculares, que debian de tener sus bene- 
ficios fundados en dicha iglesia , y asistían á los divinos oficios 
con los monges. 

Dentro de dicha iglesia y en el claustro de ella se hallan 
muchos sepulcros, y en particular nueve que en la arquitec- 
tura y traza son di&reutes de los demás. Estos nueve pues , son 
todos de piedra , y en ellos están esculpidas 6 hechas á relieve 
muchas figuras con mucho follage al derredor , y los sepulcros 
son á piodo de cofres combados, y cada uno de ellos sustenta* 
do de sçis colunas. 

Tienen Jos sepulcros en el frontispicio algunos escudos es- 
culpidos, ya de las armas de los Gerveras, ya de los Eriles: 
en ptros se ven las de los Villanuevas , en otros los de los Lu- 
D/is , y en algunos se ven unos castillos que no sabria yo ati- 
nar á decir de que casa ó familia de los caballeros y nobles de 
Catalutía pueden ser. 

En otros sepulcros se ven los escudos lisos y sin que haya 
armas algunas esculpidas , y lu que me admira es , que en nip- 



IiIBRO 707. CAP. un. ^ 341 

giino de díehos sepulcros se ven letras algunas , epitafios 6 epí* 
gramas ¡tanta era la llaneza y humildad de los caballeros y 
nobles de aquel siglo dorado I Si bien es verdad , que en uno 
de los mas bien labrados de aquellos nueve que dige, se mues- 
tran los huesos y cabeza de un caballero que se tiene por tra- 
dición ser de Arnaldo de Lordat, que fué quien dot¿ dicha igle-* 
sia de santa María de Meya y á su Prior y monasterio con 
tres lugares que están dentro de la valle que hoy llaman del 
Priorato , la cual valle aunque contigua á lo demás de la con- 
ca de Meya , está de la otra parte del monte llamado Mont-* 
Sech quien va á la conca de Orcau hacia tramontana 6 norte. 
Tiénese por tradición derivada de padres á hijos , que esta 
tierra toda ^ que hoy llaman el priorato 6 conca de Meya en 
medio de la cual está sito dicho monasterio é iglesia de santa 
María , jamas fuá conquistada por los moros en la general pár^ 
dida de Espafía , y que el territorio de la parte de Mont-Sech 
7 de Rubies fué el asilo 6 lugar de refugio á donde se acogie- 
ron los cristianos. Y en dicho monte , en particular en la qua- 
dra 6 vecindad que hoy llaman fiullfarinas, se descubren y 
hallan hasta hoy dia entre las enriscadas perfas , unas casillas, 
hoyas 6 cuevas cuya subida es inaccesible 6 dificultosísima de su- 
bir , donde también se tiene por tradición que se guarecieron 
los cristianos y en particular los Almogaberes. Falta ahora de- 
cir algo de la grandeza y dignidad del priorato de Meya ; por 
lo que se debe atender á lo que se dirá en el siguiente ca- 
pítulo. 

CAPÍTULO LXIII. 

De la dignidad y grandeza del priorato y prior de la igle^ 
sia y monasterio de santa maria de Meya. 

üin el priorato de Meya, 6 como otros le llaman de Median, Año 1005. 

Zoé está sito en la provincia Tarraconense en el principado de 
latalutfá dentro la Veguería antiguado la ciudad de Lérida, h^y 
Qoa comarca 6 territorio particular llamado la conca de Me- 
ya , que es de la Orden del gran P. S. Benito. Es nullius dio* 
cesis ^ no es de ninguna didcesis, pues á ningún obispo está 
subdito el prior de Meya , á ningún Abad , ni á ninguna congre- 
gación, sino inmediato á la santa sede apostólica romana. An- 
tiguamente estaba este priorato 6 conca de Meya dentro de los 
linderos y términos del condado de Urgel. 

De todos los prioratos de Gataluda, así de agustinos re* 
glares como de los benedictinos, este de Meya es el mas no- 
ble , mas calificado , y aun de mayores preminencias , no solo 



34 d ' CRÓNICA ONITIMAt BB CATALUÑA. 

por la esencion que tiene de no reconocer saperior algono ea 
Cataluña , ni aun á la congregación benedictina , ni á la de los 
claustrales , ni á la de los observantes ; sino al Sumo Pontí- 
fice inmediate (como dicho es) porque dentro de su ter- 
ritorio es como un Diocesano ; pues tiene en las villas , luga- 
res, parroquias y términos de todo el Priorato la plena juris- 
dicción cuasi episcopal en lo espiritual , y juntamente la civil 
y criminal. A mas de esto, todos los moradores y habitantes 
en sus villas , lugares , parroquias y términos , ahora sean ecle- 
siásticos ahora seglares , están sujetos á dicho Prior , así y de 
la misma forma , modo y manera que á un Obispo los hombres 
de su obispado. Y asi , el prior de Meya es prelado y pastor, 
cabeza y señor de todos en dicho distrito sin duda alguna ; y 
lo que mas es , que dicho Prior en su priorato hace y puede 
hacer todo y cuanto hace un Obispo en su obispado, escepto 
aquellas cosas que son del orden pontifical, esto es que no 
puede dar órdenes sacros, ni los menores ni prima tonsura. 
No puede consagrar aras, cálices ni patenas: no puede usar 
de las bendiciones que intreviene crisma en ellas , ni puede dar 
el sacramento de la confirmación , ni decir misa revestido de 
pontifical. Pero visita sus iglesias , dá licencia para los matri- 
monios , saca letras clandestinas por las cosas perdidas ó hnr^ 
tadas , puede reservarse algunos casos , escomulga , pone entre* 
dicho y cesasion á divinis^ absuelve y dispensa en todas las 
cosas y casos que el Ordinario puede y debe dispensar en sa 
obispado, y castiga 6 puede castigar á las personas eclesiásti- 
cas sin escepcion de caso alguno. En las misas conventuales 6 
mayores que se dicen en las iglesias de su distrito , le han de 
nombrar en la oración que comienza Pamulorum etc. y en 
el canon, y cuando se dice misa delante de él, usa de gran- 
des ceremonias el sacerdote que la dice : en la visita que ha- 
ce de sus iglesias tiene particulares ceremonias, y en el in- 
greso á su oficio 6 al tomar posesión de su iglesia , ni mas ni 
menos : usa sobre sus armas y escudos del capelo , y en el 
canon, si él dice la misa, se nombra á sí mismo. Concede 
dimisorias 6 reverendas para poderse sus siíbditos ordenar: con- 
voca sínodos y establece y hace constituciones sinodales y jue- 
ces : dá por concurso los beneficios, curatos 6 retorfas de su prio- 
rato, dando al mas digno (según el santo Concilio Tridentino) 
el curato 6 retoría: ningún Obispo confirma en su priorato 
( si ya no es ex territorio concesso por dicho Prior 6 su vica- 
rio general y oficial ) tiene su visitador general y su oficial 
eclesiástico, y un auditor para la tabla de los testamentos y cau- 
sas pias, junto con ser él mismo auditor procurador délas al- 
mas , 6 tal vez es diferente el sugeto. Tiene su oorte , su no- 



XriBRo znr. CAP. Lxm. - 343 

taría , su fiscal eclesiástico , y un secretario qne tiene el sello: 
cobra el Prior los derechos de auditoría y tiene á mas de esto 
su ardiivo, su escribanía de distrito y publica, y hace las de- 
claraciones 6 declaratorias, 6 el tanto de los jubileos que con- 
ceden los Sumos Pontífices los que hace publicar en su nombre, 
y asimismo las pastorales van^ y salen publicadas en el mismo. 
Nadie en el priorato puede pedir limosnas generales , ni pre- 
dicar en los pdlpitos sin su licencia. £1 título con que van 
hechas y despachadas todas las letras del prior de Meya dice 
así : N. Por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostó- 
lica Prior de meyá^ del Orden de san Benito^ de ningún 
obispado , ni dentro de los límites y confínes de ninguno , á 
la santa Sede apostólica romana inmediatamenie sujeto , de. 
la provincia de Tarragona etc. El Prior de Meya tiene yoto 
y lugar en las cortes , dieta 6 asambleas generales 6 particu- 
lares que se tienen en el principado de Cataluña , por ser Ba- 
rón, y por tener jurisdicciones seglares y vasallos en el Prin- 
cipado, y también tiene lugar para ser matriculado 6 insacu- 
lado para los oficios de diputado y oidor en la casa de la Di- 
putación y generalidad de Gatalutfa , y tiene lugar en los bra- 
zos 6 juntas de los tres estados , ora sean generales ora par- 
ticulares. Guando los arzobispos de Tarragona 6 los provisores 
6 gobernadores de dicha santa Iglesia convocan á concilio pro- 
vincial en Tarragona den cualquier otro lugar , es llamado di- 
cho prior de Meya y tiene en el concilio su lugar señalado á 
su dignidad. 

A mas de las grandes prerrogativas que como á prelado 
eclesiástico tiene dicho prior de Meya , hallo que es Barón y 
Señor temporal con todas las jurisdicciones seculares y tempo- 
rales , alta y baja , civil y criminal , mero pleno y misto im- 
perio en muchas villas, lugares, parroquias y términos que 
no reconocen á otro Señor 6 Barón temporal sino al Prior; y 
así, como á Señor tiene su gobernador general si. le quiere 
tener , y cuando no , ya tiene su breve apostólico para no in« 
currir en irregularidad si se ha de dar sentencia de muerte con- 
tra algun delincuente. Para la buena dirección del gobierno de 
sus subditos y administración de la justicia tiene su corte se- 
cular formada de su asesor , fiscal y otros ministros , y á mas 
de esto tiene sos Bayles 6 justicias , en los lugares , villas y tér- 
minos que conocen de los delitos, los cuales procuran castigar 
hasta dar la muerte, si el delito lo pide, á los delincuentes, 
6 galeras 6 destierros; hace hacer paces y treguas, conmina 
penas, y generalmente y en todos los lugares de que es Ba- 
rón no tiene la jurisdicción mista con nadie, sino que absoluta- 
mente tiene el pleno civil y criminal. Tiene cinco bay lias , y 



A 

1 



344 cMÓHíck üunvMmAL bm catalura. 

nombra absolatameote los bayles en santa María de Meya , en 
la valle del Priorato , en Peralva y en IKIr)iitroig. Tiene el Prio- 
rato y Baronía seis leguas de largo y cinco de ancho , y muchas 
mas de circuito 6 circunferencia. 

Tiene por Señores, Barones y Prelados confinantes de su 
Priorato al Rey N. S. , al duque de Cardona , al conde de Eril, 
al prepósito o paborde de Mur, al ilustre cabildo de la 
Seo de Urgel, al marques de Camarasa, al abad de las Ave- 
llanas del Orden Premostra tense , i los paeres 6 jurados de santa 
Litía , á un caballero llamado N. Cornet como á Señor que ^ 
de Montodd, á otro caballero llamado N. Gelabert como Se- 
dor de la baronía de labranza, y á D. Francisco Villalba co- 
mo Señor de la baronía de Moomagastre. 

Los barones que tienen lugares en dicho Priorato con solo 
la jurisdicción seglar y temporal son los siguientes: el marques 
de Camarasa es señor de Fontllonga y Orenga, el ilustre ca- 
bildo de Urgel es Señor de Villanueva de Meya, Fabregada, 
Jrriet, Castellón y la Masana: la Señora María Tarros y de 
Sierra es Señora de san Tuisme , Daña M tria de Pons es Se- 
ñora de la Argentera , Doña Maria de Rocaberti y Aleutorn 
es Señora de la baronía de Rialp y del lugar de Palau de Me- 
ya , Crispina de Granell y Vitlanova es Señora de Garsola , Eme- 
renciaua de Cerda y Vega es Señora de Cluá ; y así vienen á 
ser siete Barones' los que tienen señorío dentro de dicho Prio- 
rato en doce lugares y no mast y todos los de dicho Priorato 
de los cuales es cabeza y principio santa Maria de Meya , vienen 
í ser treinta en niímero. Las villas, lugares, parroquias, cuadras 
ó vecindades son veinte y siete , las cuales son de la jurisdicción 
episcopal {y espiritual del prior de santa Maria de Meya que 
es la cabeza , término y principio de todas , y son las siguientes^ 

Primo la villa de santa María de Meya que como digimos 
es la cabeza, y el término de san Estévan de Monseco, la cua- 
dra de la Coscollera , la cuadra de BuUfarinas , la villa de Figa- 
rola de Meya , la cuadra de Corniola , la cuadra de Munna , el 
lugar de Peralba , el término de Solanellas , la cuadra de Rocas- 

S asa, el lugar de Rubies, el lugar de Cabrera, el término de 
lontroig de Meya , el término de Queralt , la cuadra de Aguilar, 
la villa de Villanueva de Meya , el término de Fabregada , la 
parroquia de Irset, el término de Castellón de Meya, el tér- 
mino de Orenga , la parroquia de san Tuisme , la parroquia de 
la Masana, la villa de Foutlonga, la pairoquia de la Argentera, 
la villica 6 villeta de Garsola , el lugar de Clua y el lugar de 
Palau de Meya que está en ú baronía de Rialp. Los lugares, 
villas , parroquias , términos y coadras en los cuales Ó de los 
cuajes el prior de santa María de Meyí es Barón y Señor tem- 



LIBRO XIV. CAP. LXIII. ¿45 

poral con jurisdicción civil y criminal , alta y baja , mero y 
misto imperio son diez y ocho , á saber: primo, la villa de 
santa Maria de Meya qae es cabeza de todo el Priorato en lo es- 
piritual y temporal ^ el término de san Esté?an de Montsech, 
la cuadra de la Goscollera, la cuadra Bullfarinas , la villa de 
Figuerola de Meya , la cuadra de Corniola , la cuadra de Mun« 
na, el lugar de Peralba^ el término de Solanellas, la cuadra 
de Rocaspana, el lugar de Rubies, el lugar de Cabrera , el 
término de Monroig de Meya , el territorio de Queralt , la cua* 
dra de Aguilar, el lugar de San Cristtfval de la vallo del Piio* 
rato, el lugar de san Miguel del castillo Jossa y la vecindad 6 
cuadra de san Martin de Barcedera. 

£1 niímero cierto de todas las iglesias parroquiales , sufragá- 
neas y capillas rurales de todo el Priorato de Meya son cin- 
cuenta y cinco , de todas las euales el Prior es prelado absolu- 
to , y la cabeza de todas ellas es. la iglesia priora! 6 parroquial 
de santa Maria da Meya (como ya digimos hartas veces) y 
los títulos de ellas son tres rectorias 6 curatos, trece corree* 
torias, dos vicarias perpetuas, veinte y cinco beneficios, y una 
capellanía y tres canonicatos. De estas iglesias hay consagra- 
das ocho parroquiales, y de todas cincuenta y cinco las vein« 
te son parroquiales y las treinta y cinco capillas divididas 6 
rurales; todo lo cual arguye la grandeza y nobleza de la di- 
cha dignidad prioral de Meya. Lo es también el tener el Prior 
en su baronía y seííorio temporal 138 casas de vasallos, y las 
que rige en lo espiritual son 4^19 ^^ ^^^^ ^^ verdad que se- 
ga n las memorias y autos antiguos qtie se hallan hoy en el 
archivo prioral, habia casi la mitad mas antiguamente; pero 
así algunos lugares como vecindades 6 cuadras con las gqer* 
xas que con los de aquella tierra tuvp el conde de Foix , co- 
mo afirma Zurita , se asolaron y acabaron ( como dicho es ) ca- 
si por mitad. 

Ni será razón callar tampoco los nombres 6 invocaciones de 
los Santos á quienes dichas cincuenta y cinco iglesias están de- 
dicadas, así para comprobación de la verdad , como también 
para saberlas cuando á la fin de esta tercera parte de la Crdinica 
Jea el lector los episcopologius y lista de todas las iglesias del 
arzobispado de Tarragona y de los obispados sufragáneos quQ 
tiene dicha metropolitana iglesia en Cataluña y sus condados, 
y también parte de los reinos de Aragón y Valencia. Y as¿ 
di¿o ahora, que la invocación de las iglesias del priorato jde Me^ 
yá son las siguientes. 

Santa María de Meya , iglesia prioral. 

àSan Estévan de Monsech. 

San Alejo en Boltró. 
TOMO ya. 44 



34^ CRÒNICA UNIVERSAL OS CATALUf^A^ 

Sao Sebastian en Gosollera* 

San Benito en la plaza de santa Maria. 

San Sadurni en el castillo de Peralba. 

Santa Magdalena en el lugar de Peralba. 

Santa Maria en el castillo de Rubíes. 

San Julián mártir en la Portella. 

San Quirico mártir en la Grallera. 

San Pedro apòstol en Cabrera. 

San Miguel arcángel. 

Santa Maria en Mpnroig. 

San Pedro apóstol en Queralt. 

San Martin obispo de Turón. 

San Sadurní en Fabregada. 

Santa Cecilia V. y M. 

San Bartolomé en Iriet. 

San Salvador en Paneras. 

San Martin en el castillo de Castellón. 

San Nicolás obispo en Orenga. 

Santa María. 

Santa Tecla V. y M. 

San Baldírío en las Fondas. 

Santa Eulalia de Mérida V. y M. en Figuerola. 

San Juan Evangelista en Corniola* 

Santa Margarita en Munna. 

Santa María en la Massana. 

San Lobo 6 Lobín en el Algar. 

San Bartolomé en San Tuisme. 

Santa Eufemia ^ donde estaba fundado , á lo que dicen , an- 
tígoamente el monasterio de monges benitos; y aun hoy en tes- 
timonio de lo dicho se conocen los yestigios del claustro y mo- 
nasterio que allí hubo en otro tiempo. 

San Salvador en Villanueva de Meya. 

San Ponce M. 

Santa María en la plaza de Villanova. 

San Ramon en la caUe de la Ratera. 

San Miguel arcángel. 

San Jorge M. en los Sicares. 
San Blas obispo y M. 

San Pedro apóstol, que fué iglesia del monasterio de monges 
del glorioso Patriarca San Benito , en cuyo lugar se conocen aun 
hoy los vestigios del antiguo monasterio , y sus rentas están uni- 
das á la mensa príoral de la iglesia de oanta Maria de Meya. 

Santiago apóstol en Obach. 

San Julián M. 

Santa Cruz. 



LIBRO XIV. CAP. LXUU 347 

Santa María del Rosario en los Prados. 

San Miguel arcángel en Fontllonga. 

San Miguel dentro del castillo vi^jo. 

San Bernabé apóstol. 

San Julián obispo en la Glua. 

Santa Cruz. 

Santa María Señora nuestra en la Argentera. 

Santa María del Rosario junto al castillo. 

San Clemente papa y M. 

Santa Mariá del Rosario en Garsula. 

Santa Maria én el Palau , baronía de Rialp , que se tiene 
por tradición fué monasterio de monges benitos. 

San Juan Bautista , que es la ultima de las dichas 55 igle- 
sias de este Priorato ( i )• 

CAPÍTULO LXIV. 

En que se pone la lista ó catalogo de los Priores que ha fe- 
nido el priorato de Meya desde el año 1005 hasta el que 
corremos hoy^ que es el de 1645 (2). 

IMo dudo que en el arancel, lista 6 catálogo que aquíASo 1005^ 
pondré faltan los nombres de algunos que tuvierqn aquesta dig* 
nidad 9 á causa de la incuria de los antiguos , 6 por haberse 
perdido 6 quemado en las entradas que hicieron en la Conca de 
Meya afgunos franceses , como ya apuntamos arriba refiriendo la 
que dice Zuríta que hizo el conde de Foix ; y creerla yo que 
no debió de ser solo aquella vez. Pero sea uno ii otro lo cierto 
es 9 que aunque no podré dar aquí noticia sino desde el affo 
X005 á esta parte, no dudo que es mucha mas la antigüedad 
que tiene aquella iglesia de santa Maria de Meya , pues estoy 
persuadido que es fundación de Chirlos Magno (como apunté ar- 
riba ) según algunas memorias y escrituras que se guardan en 
8Q archivo ; mas como no se deduzcan de ellas los nombres de 
loa que fueron Prelados ni en que áífo entraron en el gobier* 
no y murieron , tampoco no lo debo poner ni afirmar ; y asf 
solo se pondrán según el orden de los autos que especifican los 
afios y nombres de los que lo fueron desde dicho año 1005 has- 
ta el presente de 1645 en que es prior el ilustre Josef de Jalpí 
y Julia 9 y son los que siguen: 

(1 ) El Crooista se olvidd ona de fas ^5, paes segon tñt% catálogo 00 
son roas que 54. 

{ %) Esre es oire de los parages en qoe el mismo Dr. Pujades nos da 
fe de su ecsisieocia eo el año de 164^. Nota de los £Uitore$. 



y 



34^ CRÓNICA UNITIRSAL IMS CATALvSa. 



aWos. 



En el año 1005 ^^* P^or H. Guillermo.- 

Bernardo Amat fué prior en el ado de Cristo. • 1120. 

Arnaido Pere eu ii53. 

Otro Bernardo «... ii79« 

Otro Arnaido. . . • • 1106. 

Beltran 1205. 

Ramon i2io. 

Guillermo Alberto. • • • • • 1217. 

Gerardo Grau 123^* 

Guillermo de Coves 1276. 

Guillermo Camps i^79* 

Bernardo Escarrer. .••••••••• 1311. 

Bernardo de Camps. ••••••••• 1319. 

Guillermo de Puig Pardines • • • 1329* 

Hugo Turrillon fué prior y cardenal del título de 
san Lorenzo in JJamaiso , y era cardenal pres- 
bítero en el atfo • 1346* 

Nicolás Pons cardenal de la Santa romana Iglesia 

fué prior en los años de Cristo 13^* 

Berenguer de Eril fué prior en el de. • • • ^37^* 
y en el año siguiente fué hecho obispo de Barce- 
lona. 
Galceran de Mondar fué hecho prior en el de. . I37'- 

Gispert Torns • • i372* 

Guillermo Tragura 1386. 

Berenguer de Ragadell i39i« 

Galceran Alberto • • • • . 1423* 

Eximeno Dalie i444- 

Antonio Pedro Ferrer i45<^- 

Ferrer Juan de Mar • . • • . i454* 

Pedro de Villanova i458* 

Juan Sinard i4Bo« 

Berenguer de Soz 1486. 

y juntamente con ser prior de Meya fué arzobispo Satur- 
nense , y está enterrado en el claustro de la iglesia prioral de 
santa Maria de Meya en un sepulcro de yeso muy labrado á 
maravilla, al cual sustentan seis colunas. 

En el año 1503 Luis de Borja, de nación Valenciano y de 
los de la ilustre y preclara familia de los Borjas , y sobrino del 
papa Alejandro sesto ; fué prior de Meya y juntamente carde- 
nal del título de santa Maria Inviolada. 

Miguel de Moliner i505. 

En el año 1508 Guillermo Boyl , valenciano é ilustre eu 



LIBRO XIV. CAP. LXIT. 349 

sangre , fué prior y juntamente obispo de Gerona hasta el año 
de 1515 en renonció el priorato á favor y persona de Juan 
Llobera. * 

Juan Llobera valenciano 15^5* 

Jaime Fayol 1532* 

En el año 1540 D. Juan de Cardona fué canciller del rei- 
no y era prior de Meya y obispo de Barcelona. 

D. Bernardo Jossa. • • • i554* 

Luis Merlès y de Malla 1569. 

En el año 1575 el sobredicho Bernardo de Jossa volvió á 
ser prior , y fué de esta manera : que siéndolo la primera vez, 
fué electo abad de san Salvador de Breda , y así dejó el prio* 
rato , y siéndolo la segunda fué promovido al obispado de Vique; 
pero murió el sobredicho Luis Merlès de Malla , obtuvo otra 
vez el priorato de Meya y fué Prior y Obispo juntamente. 

Rafael Samsons de Gerona tomó posesión del priorato de Me- 
ya á 25 de marzo de 1576 y murió en el de 1629 ^ '^ ^4 
del dicho mes de marzo. 

En el año 1633, á 15 del mes de agosto del dicho 'año, 
tomó la posesión del priorato de santa Maria de Meya el ilus*^ 
tre é insigne José Jalpí y de Julia teniendo de edad solos 28 
a-ños II meses y 7 dias. Vive hoy que contamos 6 de enero 
del año 1645 de Cristo nuestro Señor y Redentor que es el 
que somos. Nació este ilustre Prior en la villa de san Celoni 
6 Gelidonio , la cual villa de san Celoni ó Celidonio es del prin- 
cipado de Cataluña y del obispado de Barcelona, 

CAPÍTULO LXV- 

De ¡a fundación del monasterio de san Pedro de la Por^ 
tella del Orden de los benitos claustrales , dentro del con- 
dado de Berga. 

JLJn el antiguo condado de Berga que cae hacia el «epten-^^^^ >^^^ 
trion dentro dé los límites del principado de Cataluña y conti- 
guo al condado de Cerdaña en el obispado de Urgel , se h^Ua 
un hermoso valle llamado Fontiniana; está dicho valle lleno de 
frescas y regaladas fuentes, de hermosas dehesas, grandes pra- 
derías , sombríos bosques y abundantes frutales y frutas. Llá- 
mase de Fontiniana este valle de un riachuelo ó riera del mis- 
mo nombre, ó como quieren algunos, por tener el valle dos 
castillos en sus faldas ó laderas el uno enfrente del otro , que 
al uno le llaman la Quar y al otro la Portella. Parecióles di- 
cha valle á los muy ilustres y nobilísimos Señores del castillo 
de la Portella lugar muy cómodo y á propósito para fundar en 



L 



35<^ CR<$NICA UNIVERSAL DE CATÁhljSk. 

él uu monasterio de religiosos del Orden del gran P. S. Be- 
nito ( que era el que entonces ñorecia en santidad , letras y vir- 
tud)* y lo pusieron en ejecución y efecto levantando á sus gas- 
tos y espensas una iglesia y monasterio que dedicaron al prín- 
cipe de los apóstoles san Pedro. Concluida la fábrica trataron 
de dotarle ricamente de sus haberes y hacienda en el ado 1007, 
como parece del auto auténtico que de dicha fundación y do- 
tación está rec<índito en el archivo de dicho monasterio, y de 
otras antiguas escrituras que están alU mismo en el saco 2? 
sub litera B, n? i?, donde remito al curioso. Llamábanse di- 
chos fundadores y Sedores del castillo de la Portella Wifredo y 
Doda madre é hijo , quienes con consentimiento de Hermatrude 
muger del hijo y de otro que estos tenian ya grande , y de dos 
hermanos del dicho Wifredo Uaouulos Arnaldo y Ricardo , y con 
consejo del obispo de Vique llamado Oliba , que juntamente era 
abad del insigne monasterio de santa Maria de Ripoll; esco- 
gieron dicho lugar , en el cual 9 como digimos , levantaron las 
fábricas de iglesia , claustro y demás oficinas así esteriores co- 
mo interiores, paraque en aquella habitasen los religiosos y 
sirviesen á Dios y rogasen da dia y de noche por sus almas 
j por las de sus antepasados y mayores. Pero antes que diga 
de donde vinieron los primeros religiosos á fundar 6 gozar del 
ya acabado y perfeccionado monasterio ( no obstante que á bul- 
to tengo dicho que los Setíores de la Portella que la hablan 
fundado le dotaron ) quiero en particular poner aquí las cosas 
en que le dotaron , y en que parte de aquel pais. Digo pues, 
siguiendo la escritura que citamos arriba, que los dichos Wi- 
fredo , y su madre Doda y la nuera Hermatrudis dieron á Dios 
y al apòstol san Pedro de la Portella todas las tierras así in- 
cultas como de labranm , villas y viñedos, montes, bosques, 
alodios , décimas y primicias que tenian y poseían por haber- 
los comprado al conde Olíba de Cerdada , en el apendicio de 
la parroquia de Ntra. Sra. de la Quár ; y señalando sus^ tér- 
minos y linderos, dice la referida escritura de donación, que to- 
das las cosas dichas confinan por el oriente con el collado de 
Jovells y que iba discurriendo por bajo la Ruta hasta Salga Pla- 
na: por el occidente confina con las tierras de Mascaró, por 
el cierzo 6 tramontana con el rio Bonada , y por el medio dia 
sube al collado de Solanellas, de donde va bajando y dis- 
curriendo hasta la dehesa de Gravalledo , y de allí va por el 
torrente arriba hasta el collado de Fayatella y Gran de la Por- 
tella, y toda la sierra hssta llegar al puche de Gúarner. 

Ya deijamos dicho arriba donde se halla [a escritura de esta 
dotación ; falta ahora saber y tra^r aquí otra dotación y donación 
que de su hacienda particular y de su dote him en esta oc^- 



LIBRO XIV. CAP. LXV. 35 1 

sion la madre de Wifredo Dofta Doda. En el mismo archivo 
y saco citado en los niímeros 2? 73?, he visto y leido un acto 
de donación qoe dice, como dicha Señora did al monasterio 
de san Pedro de la Portella machos alodios , décimas , case* 
rías y honores que tenia dentro del condado de Gerdaria y par* 
ticularmente en los lugares de Anauga , Villalb , Gers y Sal- 
tegal. Y también le did en el condado de Rosellon el lugar 
llamado Ghera que está dentro de Vallespir , añadiéndole un 
molino que ella poseia en el rio Adest. Otra donación hiele- 
ron de común consentimiento madre é hijo , Doda y Wifredo, 
al monasterio en dicha ocasión de otros alodios, campos así 
yermos como de labranza , que tenian en el apendicio del cas- 
tillo de la Portella dicho Frontiniano , junto con todo el monte 
ó bosque que va á Gravaledo ; el cual dice la escritura que 
sigo , que habian ellos comprado del conde Oliba de Gerdaña 
en la misma parroquia de la Quar 9 y confina con el colla•^ 
do de Trapa en el puche de Guarda y con el Frontiniano, y 
de allí va discurriendo hasta G^tseneras. Hállase en los luga- 
res dichos y en el mismo archivo y saco la sobredicha escri- 
tura. No faltd en esta ocasión el conde Oliba de Gerdaña en 
mostrarse piadosísimo príncipe , queriendo entrar á la parte con 
dichos fundadores en dotar á esta iglesia y monasterio de san 
Pedro de la Portella , dándole como de hecho le dio , todos 
los alodios , casas , molinos , aguas , viñas , huertos , bosques 
y otras tierras así yermas como de labranza que tenia por su* 
jas en los términos de Gravaledo, Terrades, Paliadas, Gap- 
tellos, Pazets y Escobet, señalando sus términos y afronta- 
cienes : al oriente con el rio Adest , i medio dia coa Sagas 6 
la Pina quien va al collado de Gervera, al poniente con el río 
liobregate, y á tramontana 6 cierzo con el rio Vilada. Tiene 
el auto de esta donación la fecha de los idus de julio del año 
1 1 del reinado de Ruperto de Francia , que corresponde al de 
1007, el mismo de la fundación del dicho monasterio é iglesia 
de san Pedro de la Portella. 

Gon estas cosas dichas hallo que en sus principios enrique- 
cieron los ilustres fundadores y señores de la Portella el mo« 
nasterio é iglesia , cuya pia devoción fueron continuando sus 
nobles é ilustres decendíentes en diversos tiempos, dando, aña- 
diendo y aumentando con sus dones y donaciones lo que sus 
progenitores y antepasados habian comenzado; las cuales do^ 
Ilaciones todas (ó las mas) las confirmé andando los tiempos 
el papa Benedicto décimo tercio pretenso Pontífice romano , año 
4? é indicion 15 en 16 dias del mes de noviembre. Y sin esto 
hizo á dicho monasterio esento de cualquiera Prelado , ponién- 
dole y haciéndole inmediato á la santa Sede . apostòlica ^ sien* 



352 CïïfÍNTCA ÍTNTVSRSAL D« CATALUÑA. 

do abad de dicho inoiinsterío en aquella ocasión Pr. Cesáreo. 

Volviendo ahora á lo qae ofrecí antes de habar puesto las 
sobredichas dotaciones digo : que hecho todo lo referido, pi- 
dieron aquellos ilustres y generosos fundadores al obispo de Vi* 
que y abad de Ripoll Oliba , les diese de aquel ilustre y relí* 
gíoso monasterio algunos varones santos y doctos para funda- 
dores del monasterio de la Portella que ellos acababan de edi- 
ficar y dotar como hemos visto. Hizo el Obispo y Abad lo 
que le fué pedido por dichos Sefiores nombrando algunos re- 
ligiosos de los de su monasterio de Ripoll , á uno de los cua- 
les instituyó en Prior de la Portella para que los gobernase j 
rigiese como á prelado , si bien que sujeto así él como los de*- 
mas que allá morasen al abad de Ripoll. 

Gobernóse el monasterio de la Portella algunos afios de es-* 
ta manera , poniendo siempre los priores por so mano y á sa 
alvedrío el abad de Ripoll , hasta que creciendo el ndmero de 
los monges pidieron á su fundador Guifredo les diese propio 
Abad , padre y pastor. Teniendo noticia el fundador de la san- 
tidad, letras y virtud de Dalmacio abad (que no dice la escri- 
tura que sigo de donde lo era entonces ) le rogó tuviese á bien 
venir á serlo de la Portella, Oídos los piadosos ruegos de Gui- 
fredo por Dalmacio y conociendo el santo intento que en ello 
tenia, condecendió con tan justa petición, y dejando su aba- 
diato vino á serlo del de la Portella del cual le nombraron y 
constituyeron dicho Guifredo, su hijo y su hermano con aproba- 
ción y concierto del obispo de Vique y abad de Ripoll. Esto 
pasó en el atio de nuestro Setior Jesucristo de 1031. 

Tras todo esto Bernardo Wifredo hijo que era de Wi- 
fredo su primer fundador, y su muger Migdona, dieron al so* 
bredicho monasterio de la Portella la iglesia de nuestra Sefio- 
ra de la Quar con su cementerio , capellanía , y con todos sos 
diezmos y primicias. El auto de esta donación tiene so data 
y fecha en los 8 de las calendas de julio atio 8 del rey Felipa 
de Francia , que corresponde al de 1069 de Cristo , y está re- 
cóndito en el archivo de dicho monasterio saco aeguudo suh 
litera B. n? 6. 

£1 santo obispo de Urgel Eriobolo confirmó la donación que 
Guifredo Setior de la Portella hizo de la iglesia dicha al so- 
bredicho monasterio; y lo que yo hallo digno de ser advertido ea 
el auto de esta confirmación es , que aquel santo Prelado llama 
á los Setiores fundadores del monasterio príncipes de. la Por- 
tella. De las cuales palabras se induce claro la grande é ilus- 
tre familia que ya era entonces en Gatalutia esta que hoy lla- 
mamos de los Zapçrtellas, pues un santo Obispo (en tiempo 
que la llaneza y humildad de loa nobles era tanta , y mas en 



LIBRO Xir. CAP. LXT. 353 

autos 7 piíblicos instramentos ) los llama Príncipes. Helo que* 
rido notar por ser amigo de dar á cada uno lo que es suyo, 
y no quitar á nadie el Honor que se le debe. Y si el curioso 
qniere ver y leer lo que digo , mire el archivo de dicho mo- 
nasterio donde hallará el auto de esta confirmación , y en él 
las palabras que dijo el santo Obispo; la fecha es á los 4 dias 
del mes de setiembre año 8 del rey Felipe de Francia que 
corresponde al ya dicho de 1069. 

Y porque podria ser que no me viniese tan á pelo en otra 
ocasión el decir otra cosa en encomio y honor de dichos Seño- 
res de la Portella 6 Zaportellas como en esta digo , ( aunque sea 
hacer una poca de digresión 6 paréntesis) que he visto un tes- 
tamento que hizo Pedro Bernardo Señor de la Portella hijo del 
sobredicho Bernardo Gnifredo, en el cual dice: que habiéndose 
de partir para la espedicion que los príncipes cristianos hacían 
para conquistar los santos lugares de Jerusalen, mandaba al 
monasterio* de san Pedro de la Portella la caseria 6 quinta lla- 
mada Espuña, y otra llamada el Mas Soler: y también en el 
condado de Cerdaña le mandaba el lugar 6 aldea llamada villa 
Lobera 9 otra llamada Planoles, y una viña que tenia junto á 
ella. Diole asimismo unas quintas 6 casas de labranza que 
tenia en el mismo condado llamadas Benna, Yülardcll, Cer- 
da, Escher, y la parroquia toda de nuestra Señora de la Quar 
en franco alodio y señorío. Mandóle mas, la baylia de la Due- 
nia y la tercera parte de sus bienes muebles; y todo paraque 
sirviese para la conservación de la fábrica de la iglesia y mo- 
nasterio. No dice la escritura y publico instrumento de esta do- 
nación en que año del rey Felipe de Francia se hizo , sino tan 
solamente reinando en Francia Felipe; pero no obstante de lo 
dicho sácase claramente, que seria desde el año 1096 hasta el 
de 1099 de Cristo , en cuyos años habia treinta y cinco que 
reinaba Felipe, y en ellos realmente se trataba de ir á la con- 
quista de la tierra Santa , como dicen comunmente todos los his- 
toriadores que tratan de aquella guerra y jornada , en la cual fué 
por capitán general el esclarecido Príncipe Godofre de Bullón. Y 
así de todo lo dicho se saca en encomio de ios Zaportellas de Ca- 
taluña , que hubo de su casa y solar quien se hallé en aque- 
lla santa conquista de los lugares de nuestra redención; y no 
dudo yo que este Pedro Portella, debió de pasar i la Palesti- 
na con aquellos otros ilustres condes , nobles y caballeros ca- 
talanes que nombraremos en el capítulo sesto del libro déci^ 
ino séptimo. 



TOMO Ftl. 46 



V 

à 



354 CRÓNICA UN1VM8AL Dl CATALuUa. 

CAPÍTULO LXVL 

De la consagración de la iglesia de san Pedro del monas^ 
terio de la Portella , con una lista 6 arancel de los aio- 
des que tuvo dicho monasterio desde su principio hasta 
maestros tiempos. 

Afio I ©07. XJesedndo los ilustres Sedores de la Portella que la iglesia 
que habían acabado de edificar y dotar en honra del glorio- 
sísimo príncipe de los apóstoles san Pedro en el monasterio 
de monges benitos dentro de la valle Frontiníana ( como di- 
gimos en el precedente capítulo ) tuviese el lleno y eumpU* 
miento debido 9 humildemente suplicaron al glorioso san Ar- 
mengol , que era entonces obispo de Urgel , tuviese á bien con- 
sagrar dicha iglesia. Oídos los piadosos ruegos de aquellos ilus- 
tres y nobles fuula lores condecen li(í el santo Prelado, y así, 
para cierto día que veremos abajo en el auto de la consagra- 
ción , llegó al caitillo de la Portella dicho ss^n Armengol 
obispo de Urgel acompañado del arzobispo de Narbona Guis- 
laberto , el obispo de Barcelona y otros muchos prelados , los 
cuales estando ya dispuesto con grande aparato todo lo nece- 
sario y habiendo concurrido un gran gentío de todos estados 
para hacer parte de aquella solemnidad y ñesta , dicho san Ar- 
mengol como diocesano consagró la iglesia , asi stiéndole los ya 
nombrados obispos , á honra de Dios nuestro Sefior , del após- 
tol san Pedro , san Juan Bautista y de san Martin obispo. Aca- 
bada dicha consagración, san Armengol con todos los demás 
Obispos y Prelados que en ella se hallaron , confirmaron todo 
cuanto habian dado á aquella iglesia hasta aquel punto, así sus 
ilustres y nobles fundadores como cualesquiera otros fieles j 
devotos cristianos. Asimismo concedieron dichos obispos muchas 
gracias, indulgencias y perdones á todas y á cualesquier per- 
sonas que en ciertos dias del afto visitarían aquélla iglesia que 
ellos acababan de consagrar , y que de aquella serian biene- 
chores. En esta misma ocasión instituyó y fundó el santo obis- 
po Armengol en dicha iglesia una cofradía y hermandad , de la 
cual él se puso y escribió por primer cofrade , y á su imita- 
ción todos los demás Obispos y Prelados eclesiásticos que^llí 
se hallaron, y de lo$ seglares, los nobles fundadores con to- 
dos los demás Sedores y demás multitud que á dicha festivi- 
dad habian concurrido. JEEízose de todo lo dicho una escritura 
y auto piíblico , el cual entregaron ( después de haberla firma- 
do y suscrito los Prelados y los fundadores) al noble Wifre- 
do que .lo había sido de dich^ iglesia y monasterio de la Por- 



LIBRO XIT. CAP. Lxyi« 355 

tella paraqae acfuel llevase al concilio qoe estaba convocándose 
en la ciudad de Narbona , á fin y efecto que todos los que se 
hallarían en aquel concilio confirmasen lo que se había hecho 
en aquella consagración por los dichos Obispos y Prelados que 
en ella se habían hallado. Fué pues Wífredo á Narbona y des- 
pués que representó al sagrado Concilio todo lo que dígimos 
arriba, los padres y prelados que en él se hallaron tuvieron 
á bien confirmar todas cuantas acciones habían hecho en dicha 
consagración ios Obispos y Prelados que quedan nombrados en 
el ptíblíco instrumento arriba dicho. La data fué hecha en el 
mismo día de la consagración, ii de las calendas del mes de 
octubre, affo del Salvador de 1035 , y le hallará el curioso en 
el sobredicho archivo del monasterio de la Porrella saco pri- 
mero sub litera A n? i. No puedo dgar de advertirá mis lec- 
tores, que según el orden que he acostumbrado llevar en lo 
que hasta aquí tengo escrito, la consagración de dicha iglesia 
la habíamos de guardar, digo escribir, entre las relaciones del 
aáo susodicho ; pero por no ioterrumpir lo que de dicho monas- 
terio de la Portella tenia comenzado, no he reparado en ello 
confiado en que para el erudito y discreto lector todo viene á ser 
uno, y tal vez mejor no interrumpir lo que del monasterio 
de la Portella tenia comenzado aunque no se guarde el orJen 
de las relaciones de aquel aífo. £1 auto de la confirmación que 
hizo el concilio Narbonense á dicho Wífredo Se/for de la Por^ 
tella de todo lo que dígimos, está originalmente en el sobre ^ 
dicho archivo y saco n? 2. 

Antes que pongamos el arancel 6 lista de los abades que 
tuvo aquella santa casa y monasterio de san Pedro de la Por- 
tella quiero que sepan mis lectores , que hubo tiempos en los 
cuales los monges de este monasterio acostumbraban elegir de 
entre ellos 6 de otros monasterios de su Orden los Prelados y 
Abades cuando por promoción 6 mnerte vacaba aquella dig- 
nidad ; y tiempos hubo en los cuales los Sumos Pontífices ro- 
manos los eligieron, nombraron é instituyeron. Y tiempos ví< 
nieron en los cuales los reyes de Aragón y condes de Barcelo- 
na y sus sucesores, fueron los que eligieron, nombraron y 
presentaron á la Santa Sede apostólica ( como á patrones que 
son ) á los que había de confirmar en abades de dicha iglesia 
j monasterio de la Portella. Todo lo cual parecerá claro por 
sos años , lugares y tiempos que veremos en el siguiente ca- 
tálogo , lista 6 arancel de los abades de dicho monasterio , que 
es como sigue. 

Muerto el abad Dalmacío , que fué el primero de aquel mo- 
nasterio y en cuyo tiempo se consagró su íglesía^( como vimos) 
bailo que lo fue Fr. Mirón en el aílo del SeÜor 1074* 



35^ OLÓHlCà ÜNIVIMAL DB CATALUf^A* 

£o el affo de 1085 se halla que ^ra abad Fr. Pons 6 Pocfoe^ 
al cual el noble Bernardo Guifredo (hijo del fundador) y sa 
jnuger Mígdona Setfores de la Portella , presentaron personal- 
mente al obispo de Urgel Bernardo Sanció que le instituyó 7 
confirmó en abad de dicho monasterio , tras la confirmación que 
dichos fundadores le hicieron ; confirmóle el Obispo en el mis- 
mo arto de Cristo 1085. 

En el arto iioi hallo que fué abad de dicho monasterio 
Bernardo 9 primero de los de este nombre. 

£n el arto noy fué abad Arnaldo , primero de los que de 
este nombre tuvo aquella casa. 

En el arto 1175 se halla que era abad Arnaldo, segundo 
de dicho nombre. 

En el arto 1202 era abad Bernardo, 2? de los de este nombre. 

En el arto 12 19 hallamos hecho abad de dicho monasterio 
á Ramon primero. 

En el arto 1232 fué abad Arnaldo, tercero de los de este 
nombre . 

En el arto 1249 hallo que fué abad de la Portella Ber* 
nardo , tercero de los de este nombre. 

En el arto 1252 se halla que era abad Arnaldo , cuarto de 
los de este nombre. 

En el arto 1272 se halla que era abad Fr. Roméu , y que 
siéndolo, solo moraban en su monasterio de la Portella cinco 
monges. 

En el arto 1299 era abad Bernardo, cuarto de los de este 
nombre. 

En el arto 1300 se halla que era abad Fr. Benito , primero 
de los de este nombre. 

En el arto siguiente que era el de 130 1 , era abad de la 
Portella Fr. Bernardo que fué el quinto de los de este nombre. 

En el de 13 13 fué hecho abad del monasterio de la Por- 
tella Fr. Benito , segundo de los de este nombre. 

En el arto 1320 fué abad de dicho monasterio Fr. Bernar- 
do , sesto de los de este nombre. 

En el arto 1329 fué abad de dicho monasterio Fr. Bernar- 
do, séptimo de los de este nombre. 

£11 el arto 1332 era abad Fr. Cesáreo, en cuyos artos de 
gobierno el papa Benedicto (como queda dicho arriba en el ca- 

Í>ítulo precedente ) hizo inmediato el monasterio de la Porte- 
la á la Santa Sede apostólica. Y hasta la vida y gobierno del 
sobredicho abad Cesáreo , se halla que los Sertores de la Por* 
tella presentaban aquella abadía y nombraban sus Abades á los 
obispos de Urgel , y que estos los instituian y confirmaban. 
En el arto 1338 hallo que fué abad Fr. Guillermo Robira, 



LORO znr. CAP. lxvi. 357 

j este abad es el primero que he hallado electo caoonicamente 
por los monges del propio monasterio de la Portella qoe eran 
entonces seis , de los coales los cuatro eran dignidades lí ofí * 
ciales de la casa 9 firmándose el uno Prior claustral, otro Ga^ 
marero , otro Sacristán , y el otro Enfermero. 

En el año 1346 era abad Fr. Berenguer , primero de los de 
este nombre. 

En el mismo atfo era ja abad Fr. Guillermo , segundo de 
los de este nombre. 

En el atfo 1349 hallamos que era abad Bernardo , octavo de 
los de este nombre que lo fueron de dicho monasterio , y en 
el gobierno del cual hubo en aquella tierra grande peste , lo que 
oblígd á los monges á desamparar del todo aquel su monasterio 
de lo qoe resultó quedar casi del todo acabado y destruido. 

Ea el año 1356 habian ya los monges vuelto á habitar en 
su monasterio de la Portella , y hallamos que era abad de aquel, 
Fr. Berenguer , segundo de los de aquel nombre , y es este 
abad el primero de los qoe hallamos instituido y confirmado; 
si ya no digo también nombrado por la Santa Sede apostólica, 
como consta de la bula que did el papa Inocencio sesto, cu- 
ya data y espedícion de ella fué hecha en Aviñon en 6 de las 
calendas de diciembre del dicho año. Hallanse hoy dia dichas 
bulas en el archivo del monasterio, saco i?, sub litera A. n? 
II. Este abad Berenguer cuando fué electo y confirmado en 
Abad , era monge y sacristán del dicho monasterio , y viéndose 
hecho Prelado trabajó mucho en la reparación de su iglesia y 
monasterio ; pero era tanta la pobreza que en aquel pais ha- 
bla quedado á ocasión de la peste pasada, que los monges pa- 
ra vivir se labraban las heredades y trabajaban con sus manos, 
lo que visto por el obispo de Urgel y por su cabildo , se mo- 
vieron y determinaron en dar , como de hecho dieron al sobre- 
dicho monasterio , la rectoria ó curato de nuestra Señora de 
Olvan con la cual y algunas limosnas que otros fieles les die* 
ron, pudieron los monges respirar y vivir, siendo entonces cin- 
co no mas los que allí habitaban. Murió dicho Abad lleno de 
años y de virtud en el de 1392. 

En el mismo año entraron los monges en cabildo y eligie- 
ron canónicamente en abad suyo á Fr. Ramon , segundo de los 
de este nombre, y era de los de la noble familia de los Gas^ 
tellets de Gataloña. 

En el año 1423 hallo que era abad Fr. Francisco, primero 
de los de este nombre. 

En el año 1425 era abad Fr. Juan Marquét que en el de 
1437 l'enuncio su abadiato quedándose monge particular del 
monasterio. 



35^ cR^mcA imnrsRSAL di CAtAtuífÁ* 

£q el sobredicho año 1437 eligieron los monges á Fr. Fran* 
cisco Alberto, qae faé segundo de aqnel nombre , ? en dicha 
elección se hallaron cinco monges 7 nno de ellos se nrmo Prior 
de san Pedro del Monte. 

En el año 1500 era abad Fr. Luis Bellús del cual se lee, 
que á imitación de los santos Padres de jermo trabajaba y coa 
sus manos labraba las heredades del monasterio. 

En el año 1538 era abad Fr. Pablo Funes que antes há- 
bia sido monge de Ripoll; y siendo abad de la Portella fué 
muerto por unos bandoleros alevosamente. 

En el año 1545 ^tsl abad el itustre y nobilísimo Juan de 
Pinos y Cardona, comendatario. 

En el año 1548 era abad el noble D. Juan de Gamallonga, 
que siendo capellán del emperador Garlos V fué por él nom- 
brado abad de dicho monasterio, y en el tiempo de su go- 
bierno se restituyó al monasterio de la Portella la parroquial 
iglesia de Ntra. Sra. de la Quart; la cual los curas 6 recto- 
res de Sagas tenian usurpada de años atrás, á ocasión de la 
grave persecución de los bandoleros y del descuido que tenian 
los abades comendatarios , que lleg<5 á tanto , que ya estaba el 
monasterio del todo deshabitado y lo estuvo algun tiempo , hasta 
que por la mucha devoción é industria de un hombre honrado 
llamado Pedro Pou 6 Pozo natural de la villa de san Hipó- 
lito que tenia los arrendamientos por dichos Abades comenda- 
tarios , se voivié a reparar la iglesia , la cual ya servia de apris- 
co y majada de pastores y ganado ; y asi dicho Pedro Pou pro- 
curó que el Abad que entonces era , diese el hábito á su clé- 
rigo, que era capellán y estaba en su servicio llamado Anto- 
nio Rech. Después tomaron el hábito dos nietos del dicho Pe- 
dro Pou hijos de una hija suya y nacidos en el castillo de la 
Portella , el uno de los cuales se líamó Fr. Antonio Vilada- 
ixiuT (que después vino á ser abad del monasterio de la Por- 
tella ) y el otro hermano se llamó Fr. Francisco Viladamor qne 
fué camarero en su monasterio ; el año en el cual dichos her- 
manos tomaron el hábito fué el de 1563 , siendo abad el ya 
nombrado Fr. Juan de Gamallonga. 

En el año 1568 presentó la Magestad del Rey católico por 
abad titular del monasterio de la Portella al dicho Fr. Anto- 
nio Viladamor de san Miguel, monge que era de la misma 
casa , el cual fué muy buen teólogo y gran predicador ; ^ y des- 
pués de haber trabajado muchos años en compañía de su her- 
mano en la restauración de aquella iglesia y monasterio de la 
Portella , habiendo sido visitador general de su religión en 
Cataluña, presidente de ella, y embajador por este Príncipe en 
la corte del Rey católico , fué promovido á la abadía de san Sal- 
vador de Breda en el dicho año 1598. 



iriBfto xnr. CAP« hxn» 359 

En dicho año 1598 ^ que foé el mismo de la promoción de 
dicho Abad á la iglesia y abadiato de Breda, hallo que pre- 
sentó la magestad del Rey católico la abadía de la Portella á 
Fr, Mateo Flecha , 6 como otros llaman Fleches ó Frexes , na- 
tural del condado de Prades , siendo abad de Tian en el reino 
de üngría ; el cual después de haber gobernado santamente el 
monasterio é iglesia de la Portella , murió en el año de 1604^ 
y está sepultado delante del altar mayor de dicha iglesia. 

En el mismo aáo de 1604 dio la abadía de la Portella el 
Rey católico á Fr. Benito Fontanella , natural de la famosa 
villa de Olot , monge y camarero entonces del monasterio de 
BesaW. Este Abad fué muy cuidadoso , así en el gobierno de 
sus monges, como en la conservación y recuperación de sus 
rentas , y juntamente hizo algunas cosas notables , tras todo lo 
cual fue promovido á la iglesia y abadiato de fiesalií en el 
aüo 161 1. 

En el ado dicho de 161 1 el Rey católico nombró abad de 
la Portella á Fr. Pedro Sancho natural de Mahon en la isla 
de Menorca. Era este Abad monge observante del monasterio 
de nuestra Señora de Monserrate cuando el Rey le hizo abad 
de la Portella. Fué varón muy zeloso y gran predicador, y 

promovido al abadiato de Ripoll en el año ••• , y siéndola 

de e5te monasterio pretendió reformar la religión claustral de 
san Benito y sujetarla á la observancia y congregación de Va- 
lladolid ; pero aunque sudó y trasudó mucho en ello no lo pu- 
do alcanzar, antes se le originaron tantos enfados y trabajos 
fue se cree le apresuraron la muerte. Siendo aun abad de la 
^ortella se hizo la unión de la iglesia y priorato de san Pablo 
del campo de Barcelona con el de la Portella , á saber : que 
aunque estaba ya antes este priorato unido con el monasterio 
de la Portella, pero no con título de abadiato, como se hizo 
en su tiempo que fué erigido en abadiato , mandando su San* 
tidad que el monasterio, de la Portella y su abad desde luego 
en adelante se nombrase y se ñrmase abad de san Pablo de 
la Portella. La bula de la unión de dicho priorato á este aba« 
diato la dio el papa,.,. 



360 CIÁNICA OHnntSAL 01 cataiuj(a« 



^1 



CAPÍTULO LXVIL 

De la fundación del monasterio de san Martin de Cani• 

[6n de monges benitos por el conde de Cerdafia D. Gui- 

edo , hijo que fué del conde Oliba Gabreta de Besalú. 

Afto 1009. X or los años de 1009 de la encarnación del hijo de Díos^ 
se comenz<5 la fábrica del religiosísimo monasterio de mongea 
benitos de san Martin de Ganigòn. Gonsta asi de nn cartapa- 
cio de pergamino que hay en el archivo de este monasterio 
que cotiuene el traslado sacado fielmente y en forma que baca 
fé de la bula original que se guarda en el mismo archivo y es- 
tá dentro de una cajuela de madera , hecha exprofeso á mo- 
do de uua canal para la conservación de ella 9 advirtiendo que 
el papel que entonces se usaba era de espadafias. En esta bu* 
la el papa Sergio cuarto alaba y anima mucho al fundador pa- 
ra que pase adelante en la fábrica, y juntamente concede al 
monasterio y á sus monges grandes privilegios , gracias , in- 
munidades y esenciones, confirmando y aprobando todos los 
señoríos, alodios, juros, rentas y baronías que el fundador da- 
ba á dicho monasterio. 

Fundd esta santa casa el nobilísimo Wifredo conde de Ger-* 
daña ^ é hijo de Oliba Cabreta conde de fiesald. Fué dicho con- 
de Wifredo casado con una noble Señora llamada Doña Isabel, 
y ambos decendientes de la noble sangre de los antiguos godos que 
poblaron nuestra JSspaña. Acerca de los motivos qme tuvo el 
Gonde para fundar este monasterio hay varios pareceres ; y de- 
jando aparte que entonces los príncipes cristianos eran muy afi- 
cionados á la iglesia , como que todos se esmeraban en fundar 
6 enriquecer alguna de ellas, digo el mió después de hab)?r 
oido y dicho algunas cosas á propiisito : que el conde de Ger- 
daña D. Guifredo mató á un sobrino suyo sobre acuerdo , den- 
tro de una iglesia que estaba dedicada á san IVEartin obispo , y 
que llegando este caso á oidos del santo pontífice Sergio le qui- 
so privar de sus estados y señoríos , en pena del homicidio vo- 
luutario y sacrilegio cometido. Mas el Gonde atajó sus pensa- 
mientos con humildes ruegos, porque fué personalmente á Ro- 
ma y postrado á los pies del bumo Pontífice, le pidió humil- 
demente perdón y misericordia. Perdonóle el Pontífice vista su 
humildad , con tal que á sus gastos y de su dinero edificase un 
monasterio de monges benitos bajo de la invocación v nombre 
de san Martin , porque si en una parte le había afrentado y 
perdido el respeto, en otra le honrase. Y esto que digo parece 
tener fundamento (sino me engaño) en la sobredicha bula es- 



Lino ziv. CAP. Lvnu 361 

crita en Espadada , en la caal concediendo á dicho Conde li- 
cencia para erigir el monasterio dice: qae quiere que sea in 
remissionem peccatorum ,$uorum ^ en remisión de sus culpas 
y pecados. Así que , este fué el motivo de esta fundación, acom- 

Eañando como dige denantes de la mucha devoción que tenian 
^8 príncipes 9 barones, nobles j caballeros de aquellos siglos 
dorados en que andaban todos a porfia sobre quien mas 7 me* 
jor se mostraba devoto y bienechor de los templos y sagradas 
iglesias , fundando en ellas capellanías , beneficios y otras pre« 
bendas , y dotándolas de rentas muy gruesas y pingües* Mas de 
tres mil fueron las iglesias que Garlos Magno fundó , y gran 
parte de ellas en este principado de Gataluda cómo hemos visto 
en el discurso de la segunda parte de esta Crònica , y por esto 
fué tan venturoso y dichoso en las guerras que contra moros 
tuvo. Fuélo asimismo el rey D. Jaime de Aragón llamado el 
Conquistcídor , por la misma razón de haber fundado trescien- 
tas iglesias á Dios nuestro Señor en que fuese alabado su santo 
nombre; y porque proceden muy de diferente modo algunos 
príncipes cristianos, medran tan poco. 

Este conde Wifredo de Cerdada , parte por cumplir con la 
penitencia que le habia impuesto el Pontífice , parte por la de- 
voción inata que tenia á la iglesia , y parte por el deseo que 
tenia de que á sus rasallos no les faltase el pasto espiritual, 
determinó fundar un monasterio de la sagrada Orden del gran 
P. S., Benito, qne por entonces era la que mas floreda y cam* 
peaba en la iglesia de Dios, y hoy es una de las mas pode- 
rosas de ella. Y así , viendo dicho conde Wifredo el fruto es- 
piritual que de Orden tan esclarecida salia , determinó para des- 
terrar la ignorancia y los vicios de su condado y particular- 
mente de entre los moradores de las faldas del célebre y siem- 
Eré nevado monte Canigon (que por ser los mas de ellos car- 
onerós, pastores, herreros, minerones etc., vivia n casi como 
alarbes) plantar allí un jardin de flores espirituales y un ver- 
gel de frutos saludables para el sustento y gusto de aquellas 
almas; quiero decir, que habiendo de fundar un monasterio, 
quiso pue fuese del sagrado Orden del gran P. S. Benito , y 
en aquel puesto tan desierto y fragoso como hoy le vemos. 

Empezóse la fábrica en el puesto y lugar donde ahora está 
el monasterio, y admira á cualquiera que allí sube la primera 
vez, ver un logar tan fragoso, lleno de malezas, barrancos 
y despeñaderos en el que no se descubren sino riscos , pedas 
tristes y peladas , con unos derrumbaderos inmensos que asom- 
bran á quien los mira : y desde las ventanas mas bajas de las 
casas de los monges hasta las raizes de los peñascos , debe ha- 
ber mas de cincuenta varas , como que asomándose á ellas cual- 

TOMO FU. 46 



36a CRÓNICA UNITIftiAL Ül CATALUÍIa. 

quiera siente vaidos de cabeza , le tiemblan los pies 9 y le cansa 
grima y pavor. Yo confieso que me turbé cuando qna vez que 
subí allí vi aquellos edificios fondados sobre las puntas de las 
altas y encumbradas pedas , no digo las mas altas , que estas 
ya dige que son inabitables en la primera parte de esta mí 
Crònica cuando describí el monte Ganigon. Dicen algunos, que 
el conde D. Guifredo después de haber hecho resohieion de 
fundar este monasterio y antes de mandar poner mano á la 
obra se puso en oración, y que encarecidamente rogó y su- 
plicó á Dios fuese servido alumbrarle y darle alguna clara se* 
nal del lugar del monte Ganigon en que era servido se edifi- 
case la iglesia y monasterio : y que la respuesta que del Divino 
oráculo tuvo desde el cielo fué, que subiese poco á poco por 
el monte arriba , y que en el lugar donde hallaría nieve aquel 
sefialase para el sitio de la fábrica , y que poniendo desde lue- 
go en ejecución el divino mandato, halló la nieve en aquel 
descanso ó rellano de la escalera larga , pesada y escabrosa de 
aquel monte Ganigon ; y no puede negarse que fué providen- 
cia del cielo hallar allí nieve , por cuanto fuera totalmente im- 
posible al arte ó artificio humano hallar otra parte de aquel 
monte donde edificar; y aun estando donde está edificada la 
casa, parece milagrosa la fábrica. 

Labráronse y fabricáronse en este puesto dos iglesias en 
correspondencia la una sobre la otra , é iguales en longitud 
y latitud ; la inferior es muy subterránea , hiímeda y sobrada^ 
mente reumática: entrar á ella ó á una gruta todo es uno. 
Tiene en su presbiterio y altar mayor , una imagen ó 
figura de la inmaculada virgen santísima María nuestra Seílora 
de bulto y antiquísima : y se entiende ser aquella santa ima- 
gen milagrosa , porque el abad del monasterio tiene obligación 
de hacer que ardan delante de ella de dia y de noche dos lám- 
paras. Es esta iglesia tan apta para la disciplina , oración men- 
tal , y darse un hartazgo de Dios ( i ) , que confieso no haber 
visto , ni espero ver en los días de mi vida , puesto mas á pro- 
pósito para semejantes ejercicios; y entiendo que este fué el 
intento de los que la mandaron labrar. 

La iglesia superior es mas clara, está hecha á tres naves 
como la subterránea , y tiene su coro muy lindo y bien labra- 
do. Su altar mayor está dedicado y consagrado al Santo con- 
fesor y obispo de Turón Martin , y por esto se llama aquel mo- 
nasterio de san Martin de Ganigon. 



( I ) Nos parece que el Cronista en este y otros lugares pudo val«írse 
de expresiones ir.enos vulgares y acaso roas espresivas. 

Nota de los Editores. 



LIBIO ZIV. CAP. LXVII. 363 

Lad celdas antígaaa de los santos monges ñindadores de 
aquel santuario eran poco mayores que una sepultura , y ver- 
daderamente estaban aquellos santos varones sepultados el tiem- 
po que en ellas vi?ian ; y así podemos decir de ellos ^ que en 
vida estaban muertos: ninguna tenia ventanas ni agugéro por 
donde entrase luz, sino la del Abad que tenia una ventanilla 
por la que apepas podia asomar la cabeza para ver los bar-* 
raucos y despeñaderos, sin otra cosa que pudiese deleitar la 
vista. 

Los primeros fundadores salieron del monasterio de S. Mi- 
guel de Goxán del mismo Orden , que está distante del de san 
Martin y á la falda del monte Ganigon hacia el levante cosa 
de legua y media. Estuvieron algunos dias sin nombrar prela- 
do , hasta que á petición de los mismos religiosos fundadores 
( que no tardaron en hacerlo por no vivir como ovejas sin pas* 
tor) D. Olíba obispo de Helua y el abad de Goxán señala- 
ron y nombraron uno de los mismos fundadores llamado Fr. 
Selva, en parte por ser hombre de muchas prendas, virtud y 
religión, y en parte también porque tenia traza y era entendi- 
do en la arquitectura , pues necesitaba mucho entonces la casa de 
persona de las calidades dichas. Sus huesos están en un sepul* 
cro encasado en un nincho de la pared que sube á la iglesia 
y en la primera grada de ella. Acostumbran los monges de 
aquel monasterio en todos los aniversarios solemnes , luego que 
están acabados , ir en procesión á cantar un responso á la se- 
pultura del Gonde su fundador, y de allí á la de su primer 
abad Fr. Selva á cantar otro , incensando en el entretanto su 
sepultura. 

Vivien lo y gobernando el abad Selva , aouel santuario al- 
eanzd una bula de la santidad del sumo pontífice Sergio cuarto, 
que la he visto original en su archivo , en la cual concede S. S. 
que de allí adelante, muerto el Abad, la elección de sucesor 
se hiciese , cada y cuando aconteciere , por sufragio de los mon- 
ges moradores en dicho monasterio , mandando con censuras y 
bajo graves penas á todas y cualquier personas de cualquier gra- 
do ó condición que fuesen , ahora reyes , príncipes 6 condes , no 
se entremetan en la elección del Abad, antes bien que la de- 
jen á la dirección , discreción y prudencia de los monges de la 
casa como aquellos que mejor que los forasteros sabian lo que 
mas le convenia. Gonservárouse en esta posesión de elegir abad 
muchos años, hasta que uno de los condes de Gerdaña sucesor 
del fundador, que se llamaba D. Bernardo Guillermo, sujetd 
el monasterio y monges de san Martin de Ganigou al abad y 
monasterio de Vall Grassa en Francia en las cosas tocantes á 
la elección y gobierno de dicho monasterio. No me propongo 



\ 



•364 Ot^NICA ONiyUSAL OI CATALüXa. 

ahora discutir si podia 6 no diclio Conde hacer lo que hͣD; 
porque á la verdad estaba de por medio la bula pontificia que 
poco ha digimos , y así parece que no lo pudo hacer. Pero sea 
lo que fuere, lo que sucedid fué, que en el afio 11 14 del 
Salvador tomé posesión el monasterio de la Grassa , y estuvo eo 
ella hasta el de 1159 en el cual los monges de Ganigon, muer- 
to su abad , eligieron sin dar aviso al de la Grassa : entraron 
in claustro 6 cabildo, y eligieron en abad de su monasterio 
al sacristán mayor del de santa Maria de RipoU llamado Fr« 
Ramon. Hecha la elección llegaron los monges comisarios del 
de la Grassa , que ya hablan tenido inteligencia así de la muerte 
de Abad como de la elección del nuevo sucesor, y sobre lo 
hecho y no querer obedecer los monges de Ganigon á los de 
la Grassa , hubo y pasaron entre ellos graves y grandes disgua- 
tos y debates, y á tanto llegaron, que vinieron á las manos 
y armas, anduvieron bravas las pudadas, y no faltaron he* 
rídos de ambas partes, y aun un muerto de los monges que 
dentro de la iglesia hablan herido. Supo este caso el sumo 
pontífice que entonces era Alejandro tercero, y queriendo re- 
mediar los daños hechos y los escándalos sucedidos y por su* 
ceder , escribid y nombró por comisarios al arzobispo áe Nar- 
bona , al obispo de Gerona , al de Vique y al de Lérida , los 
cuales después de un largo y enfadoso pleito declararon é fa- 
vor del abad Ramon á quien los monges de Ganigon habíaa 
elegido por su prelado y pastor. 

El conde D. Guifreda fundador, juntamente con su mnger 
la condesa Dofía Isabel , encomendaron el gobierno de sus Es- 
tados á su hijo mayor, y para mas y mejor servir á Dios y 
acabar en su gracia se retiraron al monasterio que habían edi- 
ficado , á imitación de otros muchos príncipes y sefíores de quie- 
nes leemos haber hecho lo mismo antes y después que elios«. 
Escogieron para su vivienda y morada el vacu> 6 cóncavo de 
la torre de las campanas de la iglesia, lugar tan angosto y 
estrecho , que á lo mas , medido por mis manos , tiene en cua- 
dro algunas cuatro varas. La bdveda 6 techo y las paredes es- 
taban pintadas, de lo que hasta hoy queda y se vea algunas 
señales y rastro. Allí en aquel estrecho lugar ,. teniendo la puer- 
ta hacia el campo, hacian aquellos ílustrísimos y esclarecidos 
casados su guarida , y pasaban la vida sirviéndose solo de un 
criado y una dueña por no enfadar á los religiosos ni estorbar- 
les sus santos ejercicks. La Condesa , los ratos que se alzaba de 
la oración , se ocupaba en labrar y reparar los ternos , dal- 
máticas, casullas y capas pluviales ^ albas y otras ropas de la 
sacrbtía. Labraba ricamente y con mucho primor y á mara- 
villa , como se hecha de ver por una toalla que se guarda eo 



LIBRO ztr. CAP. Lxvn« 365 

la sacristía de dicho monasterio , la cual está labrada toda por 
m mano, recamada toda de seda y con tal artificio que ad- 
mira á cuantos la ven ; 7 no obstante de haber seiscientos anos 
que se hizo , están los colores de las sedas tan vi?os como si 
hoy se acabara de obrar : hay tradición de que jamas se ha la- 
yado, y es medio milagro no estar muy sucia aunque no la 
hubiesen manoseado sino para enseñarla á ios que van á vi* 
sitar aquella santa casa. Los monges tienen por tradición , que 
DO solo la labró la Condesa por sus manos , sino que de in* 
tentó y aposta la labró para que sirviese en lugar de manteles 
6 toalla en el altar de nuestra Seilora que está en la iglesia sub« 
terránea , porque le viene á medida , la que sin duda tomaria 
dicha Condesa» Esta devota Seüora tenia alü sus ratos de ora- 
ción contemplando la faz de aquella milagrosa imagen de Maria 
santísima tan grave , tan serena y devota , que enfrena y com- 
pone al mas distraído y descompuesto si con atención y de pro- 
pósito la mira ; propiedad que tuvo la cara de la virgen santí- 
sima nuestra. Señora 9 y que según escriben los santos doctores* 
de. aquellos tiempos particularmente sa grande devoto san Dio-^ 
nisio Areopagita que confiesa, que si la fe no enseñara y obli* 
gara á creer que no hay mas que un solo Dios, tuviera por 
cierto que Maria lo era , porque su rostro y gravedad no pa- 
reció humano sino divino ; no de criatura sino del mismo Dios. 
Aficionóse pues la Condesa á dicha imagen y se hizo sacristar 
na de su altar. 

£1 Conde labró su sepultura ó sepulcro en vida , y segun^ 
tradición en aquel monasterio , con sus propias manos y en una 
viva peña que está tras la iglesia donde hay un cementerio cu- 
yo sepulcro permanece hasta hoy , y yo le he visto y tocado 
por mis manos. Visitaba el Conde todos los dias este sepul- 
cro particularmente cuando el demonio le representaba , que era 
indecente que u» tan grande príncipe estuviese en aquel tan 
estrecho retiro y corto aposento que para su morada habia es- 
cogido , cual era aquel que digimos del cóncavo de la torre de 
las campanas, y que pudiendo pasearse por sus señoríos entre 
sus vasaUos servido y regalado de ellos , no era razón que vi- 
viese en lugar tan angustiado. Para resistir pues esta tenta- 
ción del enemigo de toda virtud, lo que hacia y el medio que 
este virtuoso Conde tomaba, era acudir al sepulcro, el cual 
tenia solamente siete cuartas de largo y tres de ancho ^ y es- 
tando como estaba abierto y como si hablase coa él decía : y> Si 
después de muerta (que no tardaré, pues estás ya abierto pa- 
ra tragarme) y en tí tengo de estar encerrado hasta que Dios 
me llame á dar cuenta de mis obras en el juicio universal 
I porque ao estaré contento estos poces años de vida que me 



3^6 OLÓmck umvnsA^ de cAtAhvHk. 

quedan , 6 por mejor decir días , ea aquel aposento qoe viro, 
pues es taa capaz que sobra para quien soyT' Con esta cea*. 
sideración se quedaba consolado y contento de haber resistido 
al demonio y vencido la vanidad de la tentación que le pro* 
ponia. Todo esto que he dicho lo testifica y da de ello tes* 
timonio el venerable abad Mirón, que lo era de san Mirtín 
de Ganigdn cuando el Conde murió ^ en la carta que hace de 
aviso á los monasterios de su religión , de la cual diremos luego. 

Murió la Condesa, y el viudo Conde pidió con gran li- 
bertad al Abad y monges el hábito de la religión; fuele con* 
cedido, y acabado el ado de noviciado se le concedió con mo* 
cho amor y gusto de todos la profesión. Vivió quince años en 
aquel santuario con grande ejemplo de vida y soma mortifica* 
cion contentísimo ; y si algun disgusto tuvo en aquel encerra* 
miento , fué verse ecsimido de algunas asperezas y mortifica* 
ciones por las cuales pasaban los otros religiosos , pues por ser 
él quien era y persona de tantos ados , no le permitían levan* 
tarse á maitines todas las noches, ni que ayunase. de un boleo 
y tiempo continuado todos los ayunos de la Orden que son 
muchos. No quiso jamas ser abad por mas que fué rogado por 
los monges y por el presidente de su religión ; pero aceptó el 
oficio de Prior á fin y efecto de poder acudir y ser el primero 
á ios actos de obediencia y regular observancia. 

A los quince años de religión y á los cuarenta de la fun* 
dación del monasterio murió el conde y monge Wifredo, par- 
que éste lo fundó en el de 1009 como consta del epitafio ó 
rotulo que en latin y metro está esculpido en la lápida y píe* 
dra que cubre su sepulcro y dice de esta manera. 

Guifredi Comitis ciñeres monachique beati 
Artificisque loci continet ¿ste lapis. 
Fine suo julios huic finem mille suh armis , 
Bis quater quiñis contulit atque novem. 

El romance de los sobredichos versos es este : 
Aquí yacen las cenizas del conde Guifredo fundador de esta 
casa que murió en el año de 1049 en el mes de julio. La cuenta 
de los años de este epitafio corresponde al letrero de la segun- 
da sepultura que le dieron en la primera traslación que de sus 
huesos y cenizas hicieron á otra parte de la misma iglesia ( que 
es la del evangelio ) cuya traslación hicieron el abad fiarenguer 
de Columbario con los monges de dicho monasterio de 
Canigón 283 años después de su muerte ; y el dicho letrero 
dice así. 

Anno millessimo quadragesimo mno inoarnatiimis Domi' 



LIBRO XIV. CAP. LXVII. 367 

ni , pridie kalendas augusti , obíit dominus Wifredus con- 
dam , Comes nobilissimus , gui sub titulo beati Martini Pre- 
sulis , hunc tocum jussit edificari ; imde et monachus fuit 
annis quindecim in nomine Domini nostri Jesu Christi , cu- 
jus dicti domini Comitis et ejus uxoris Elisabet Comitisce 
corpora traslatari fecit in hoc monumento dominus Beren- 
garius de Columbario abbas istius loci^ anno Domini mcccxxxii. 
Gayo romance es el qae sigue : afio de 1049 de la encar- 
nación del Señor, líltimo dia del mes de julio, murió Guifredo 
que fué conde nubilísiníK) y fundó este monasterio bajo la in- 
vocación del obispo san Martin. Vi?ió en el hábito de religión 
Juince aííüs en nombre de Jesucristo ; sus huesos y los de Doña 
sabel condesa y moger suya, los trasladó á este lugar mas 
decente el abad Berenguer de Columbario el año del Señor 
de 1332. 

Finalmente fueron trasladados los huesos de ambos Condes 
marido y muger dentro de la iglesia de san Martin (digo de la 
superior) y puestos en lugar eminente dentro de un nincho que 
está en lo cavado 6 cóncavo de una pared, cerrado con una 
rejuela de hierro para mayor guarda de las cenizas y huesos de 
tan preclarísimo Príncipe. Allí se ve la figura de bulto del Con- 
de hecha de relieve en un mármol blanco, armado de todas 
armas , y arriba en la pared , está de pincel vestido de mon- 
ge benito. 

Todos los años , el postrer dia de julio en que murió , le 
canta el monasterio un solemne aniversario , al cual acuden to- 
dos los monges que legítimamente no están ocupados 6 impe- 
didos , y por un estatuto antiguo que el mismo monasterio hizo 
(en señal de agradecimiento á tantas mercedes recibidas) es- 
tán privados cuatro meses continuos de distribución los que sin 
causa legítima no asistieren á dicho aniversario ; ordinacion san- 
ta por cierto y que demuestra cuan discretos y buenos eran 
aquellos antiguos monges, y que conocían que es muy detes- 
table el vicio de ingratitud á los ojos de Dios y de los hom- 
bres; y por consiguiente para no caer en semejante culpa y 
vicio y que la antigüedad del tiempo no borrase de la memo- 
ria de los venideros los beneficios recibidos del buen conde Gui- 
fredo, hicieron bonisímamente en establecer dicha ley penal. 
Muerto y sepultado que fué dicho conde Wifredo, y de 
facto lo era cuando murió , despachó el abad Mirón un pro- 
pio y cartas de aviso á todos los monasterios que su religión 
tenia en toda la Europa , dándoles aviso de la muerte v falle- 
cimiento dichoso del monge y conde Guifredo querido nerma- 
Bo de todos, narrándoles breve y sumariamente su santa y 
loable vida , y suplicándoles fuesen servidos rogar á Dios por 



368 CRÓNICA UNlYBRflAL DI CATALOGA. 

SU alma caso que la divina justicia por sus justos juicios la 
tuviera detenida en las penas del purgatorio; esta costumbre 
''Uta y loable se usa entre los religiosos especialmente de santo 
Domingo y san Francisco. 

Respondieron todos los abades y presidentes á la carta do- 
lorida que el de Ganigda babia escrito , con otras consolato- 
rias llenas de mil sentencias y agudas rabones , como se echa 
de ver leyéndolas. Tiénelaa muy bien guardadas el monaste- 
rio de Ganigdn en su archivo, asidas unas con otras y arro* 
liadas dentro de una arquilla* Guando las desarrollan para en- 
señarlas á alguna persona de cuenta , vienen á tener de largo 
mas de cuarenta varas ; y cierto que es una de las cosas cu- 
riosas y de ver que tiene aquella santa casa. Guando están jun- 
tas y arrolladas dichas cartas ocupan un buen geme en alto, 
y están escritas todas en pergamino muy fino: y aunque sea 
verdad que todas ellas merecen estar no solo impresas sino es- 
culpidas 6 gravadas en finos mármoles con letras de oro ; con 
todo por no cansar á mis lectores, dejándolas, apuntaré so- 
lamente algunas rabones de las que el monasterio Trayactense, 
que llaman Mastrique en Flandes , escribid en respuesta. Con- 
tiene pues en suma dicha respuesta : que el monge é ilustre 
conde Guifredo babia hecho muy bien en dejar sus haberes, 
su hacienda , condado y señorío por amor de Dios, y junta- 
mente tomado el hábito de la sagrada religión del gran P. S. 
Benito dejando la giba , esto es , las riquezas figuradas en la 
giba del Gamello , para poder pasar por el estrecho paso que 
lleva al cielo figurado eo el ojo de la aguja de coser. Y por- 
que no quitemos cosa de la energía de las palabras , mttitora^ 
y modo de que usa el Abad del monasterio de Mastrique , pon- 
go las mismas palabras en latín como están en su original: 
heposuit (dice) Gibbam ut fácil ius intraretper foramen aeus^ 
aludiendo á lo que dijo Gristo Jesús por su evangelista: di- 
ficilius est intrare divitem in coelum quam camelum per fo- 
ramen acus etc. Pondérese pues la agudeza del dicho. 

Dotó al monasterio de san Martin de Ganigdn el conde Gui- 
fredo riquisímamente , para que no fuese menester, á título 
de buscar que comer los religiosos, dejar la soledad y ejer- 
cicios santos del monasterio, y vivir con distrahimiento ; did- 
les todas las jurisdicciones siguientes. Primeramente el térmi- 
no y territorio de san Martin , que llaman el viejo , que está 
fabricado sobre un gran despeñadero y es parroquia de los 
de Gastél, cuya cura d retoría tiene siempre la dignidad de 
enfermero. Mas , toda la jurisdicción así espiritual como tem- 
poral de la villa de Vernét y Gastél , la temporal solo de la 
villa de Marcajanes de los Masos, que son cuatro pueblos. Mas, 



LIBRO XIV. CAP« LXVn. 369 

Anrella y casa Fabra que es del camarero; todos los cuales 
pueblos son de la valle de Gonflente escepto casa Fabra que 
está en el condado de Rosellon , y en el de Cerdada tiene Ar- 
dello, Eguet 9 Targastona y Vilalta. Mas, todos los derechos 
que dicho Conde tenia en Eus , Arbasols , Evol , Trilla , Saor- 
ra, Folla, Ascard, Nier, fielloch y otros muchos que seria 
nunca acabar , ni podria cumplir con la brevedad prometida al 
principio si de todos los setíoríos , tascas y rentas que tienen los 
monges hubiese de hacer memoria y espeeifícarlas de una en 
otra. Sustentaba en tiempos pasados el monasterio de san Mar- 
tin de Canigon quince monges , como consta en muchos- au- 
tos y escrituras auténticas del monasterio; pero ahora no se 
hallan sino seis prebendados y el Abad que son siete no mas, 
á saber: el Abad, el camarero, el enfermero, el sacristán, 
el limosnero y el pavorde mayor y el menor. 

Ha tenido este monasterio algunas personas insignes y céle- 
bres en letras, virtud, y de grande confianza. La hizo muy graur 
de entre otros ud rey de Aragón, á un abad que envid S. M. á 
Roma por embajador suyo ; fué y vol vid muy honrado y favore- 
cido de su Santidad, pues le concedid todo lo que le había 
pedido. Mas , dos Abades que están sepultados en unos sepul- 
cros que se ven sobre nna escalera que sube al coro , el uno 
de los cuales se llamaba Pedro de Saorra , y dotd á su monas- 
terio de gruesas rentas y con la tercera parte de unos diezmos 
que son de consideración. Era dicho Abad de ilustre san- 
gre 9 y de los de la misma casa de Saorra que es antiquísima 
en este principado de Cataluña: murid en el año de 1279. El 
otro se llamaba Guillermo de Cérvoles, y murid en el año 
de 1303 de la encarnación del hijo de Dios; fué persona en- 
tre las de su tiempo de mucha cuenta y estimación , y otros 
muchos que paso en silencio por no hacer de ellos letanía. 

Usan los abades de este ilustre monasterio la mitra y bá-. 
culo pastoral , y hacen todo lo que á los abades bendecidos se 
les ha concedido. A su abadía y dignidad están anecsos los prio- 
ratos de san Estévan del monasterio de Ntra. Sra. de la Gar- 
riga y el de Ntra. Sra. de Mojagons. £1 dia que la Iglesia Uni- 
versal celebra la fiesta del glorioso san Martin obispo y patrón 
de aquel monasterio , ya sea por costumbre ya por ley , tie- 
ne obligación el Abad de dar de comer á las personas que su- 
ben á visitar aquel santuario según la calidad de cada una de 
ellas : el dia de san Galdarique corre esto á cargo de los mon- 
ges, y todos cumplen con dicha costumbre lí obligación tan 
franca y liberalmente , que con nna emulación santa contien- 
den sobre cual lo hará con mas amor, caridad y liberalidad, 
y es esto de manera , que nadie se vuelve á su casa descon- 

TOMO FU. 47 



370 CRÓNICA OKintSAL DI CATáLüffA. 

tentó , porque así el Abad como ans moogea saben y usan de 
lo que es cortesía y urbanidad que acompañan con las obras. 

Comenzóse la fábrica de dicho monasterio, según arriba 
apuntamos, en el ario del Salvador de 1009, y se acabd en el 
espacio de los cuatro arios siguientes 6 poco mas, de suerte, 
que antes de los arios 1014 ya estaba acabada ò á lo menos 
en tal estado , que el mismo ario fué la iglesia consagrada po r 
el obispo D. Oliba de Helna. A esta consagración se halló pre- 
sente el obispo de Urgel san Armengaudo 6 Armengol , como 
consta por su firma que puso en el auto de la consagración; 
yo la he visto y leido en el archivo del mismo monasterio , y 
asimismo he visto la de los condes de Gerdaria marido y mu- 
ger, fundadores de dicha iglesia y monasterio. 

Acabada la fábrica , consagrada la iglesia , y enriquecida por 
los fundadores con bienes temporales según arriba digimos , de 
tantas jurisdicciones , temporalidades , señoríos , juros , posesiones 
y rentas ; pensó dicho conde Wífredo enriquecerla también con 
algunos bienes espirituales y celestiales tesoros: y como sea 
verdad que no haya cosa que mas enriquezca y adorne los sa- 
grados templos que la presencia de las reliquias y sagrados 
cuerpos de los Santos cuyas almas están gozando de Dios , los 
cuales como vigilantfsimos querubines velan y se desvelan en 
la guarda y defensa de la ciudad ^ pueblo 6 iglesia donde es- 
tán : y si la imagen de Protogenes siendo cosa proCoina , guar- 
dó la ciudad que la poseía y veneraba , no permitiendo el rey 
que la tenia sitiada que entrasen sns soldados á ella ¿ Cuanto mas 
podrán sin comparación, no las imágenes de los {santos 5 sino 
los mismos cuerpos de las almas que están gozando de Diost 
Así qne , deseando el conde Wífredo poner , como suelen de- 
cir , en la rueda de la buena andanza aquella nueva erección 
y tener allí guarifícíon sin pagarle sueldo , determinó alcanzar 
y poner en aquesta venerable casa y santísima iglesia de Dios 
algun cuerpo santo : y como corria la fama , y con mucha ra- 
zón pues era verdad, que había muchos en la ciudad de To- 
losa , envió el Conde allá algunas personas de su confianza que 
le trujeron el cuerpo del venerable confesor de Cristo san Gal- 
derique. Todo esto se hizo y sucedió de la forma y manera qoe 
contaremos y se puede ver en el capítulo siguiente» 



LIBRO XXV. CAP. LXVin. QJl 

CAPÍTULO LJTVIII. 

De como fué traído el cuerpo del santo confesor Galderi- 
que á España , de que manera ^ y de lo que aconteció en 
el camino á los que le llevaban. 

JN o es de mí asunto averigaar aquí si es lícito 6 no el ARo 1014, 
hartar reliquias 6 cuerpos de Santos : solo digo, que es mas que 
cierto que yo no hurtaré reliquia alguna para traerla 7 llevar- 
la conmigo , porque no me hallo digno de tan santa compa* 
tiía. Esténse pues allá en los sagrados templos que están dedi- 
cados y consagrados al Dios de la magestad y á sus Santos: allí 
les encienden velas , allí arden lámparas de continuo , allí se di- 
cen divinos oficios, y allí cantan los sacerdotes y demás que están 
consagrados á Dios los divinos loores y alabanzas con himnos 
y salmos, y finalmente allí son de todos los fieles veneradas. 
Así que, vuelvo á decir que mi intento aquí no es sino his- 
toriar; y por tanto digo, que no me atrevo á condenar á los 
varones que con piedad cristiana hurtan los cuerpos de los san- 
tos y sus reliquias para llevarlas á sus tierras, como leemos 
que lo hizo uno de los condes de Rosellon ( cuyo nombre se 
ignora) que estando en la ciudad de Mérida hurté los cuer- 
os de las gloriosas y santas vírgenes y mártires Eulalia y Ja- 
ita, de los cuales hizo donación al ilustre cabildo de Helna; 
y Guifredo conde, de Gerdaria que hurté en la ciudad de To- 
losa el de san Oalderique« Dige , que no me atrevo á condenar 
las acciones de estos Príncipes ni otras semejantes que en va- 
rios libros leemos que hicieron otros ilustres personas, porque ten- 
go por mi que tuvieron para hacerlas inspiración del cielo/Para 
poner pues en ejecución dicho conde Grifredo sus piadosos deseos 
de traer algun cuerpo santo al monasterio que habia acabado de 
edificar en el monte Ganigén ( que fué como digimos en el affo 
1014 del Salvador) buscé personas de confianza que con ma- 
cha disimulación y cautela fuesen á Francia , particularmente á 
la ciudad de Tolosa , para dicho efecto. Yo creería que estos 
fueron algunos monges del mismo monasierio de san Martin 
de Ganigén acompañados de algunos seglares honrados. Estos 

Cues , á título de embajadores entraron por Francia , llegaron á 
'olosa, y después de haber visitado y reconocido los santua- 
rios de aquella ciudad con suma cautela , advirtieron que el lu- 
gar donde estaba el cuerpo del santo confesor Galderique era 
el mas fácil de invadir y sacar de él el sagrado cuerpo ; j 
así después de haber confabulado acordaron, que allá en lo 
mas quieto de la noche efectuasen su hecho* Hiciéronlo 9 en- 



E 



372 CR<$NICA UNIVBRflAL 01 CATALlrifA. 

traron en la iglesia con poca 6 ningana resistencia 9 y llegados 
al nincbo donde estaba encajada la arca que tenia el sagrado 
cuerpo , no faé posible moverla por ningún caso. Conocieron los 
piadosos ladrones claramente que aquello era milagro que obra- 
ba Dios , por lo poco que ellos se hablan preparado para ha- 
cer aquella acción y por la poca reverencia con què hablan lle- 
gado á aquella sagrada presea. Lo que hicieron fué postrarse, 
y hacer humilde y devota oración al Santo suplicándole fuese 
servido condecender con la devoción de su conde y sedor Gui- 
fredo y con la suya , y que si no hablan llegado con la de- 
bida reverencia y acato , les perdonase. Hicieron todos la ora- 
ción con tanto fervor y espíritu , que sintieron en sí un nuevo 
ánimo y confianza de que Dios y el Santo les hablan oído , y 
levantándose volvieron á forcejar para desencajar el arca de sa 
logar ) la cual luego sin resistencia alguna fué sacada afuera y 
abierta ; trasladaron las santas reliquias á unas cajuelas que de 
intento y aposta hablan traido desde Espada para semejante 
efecto , y sin detenerse un solo punto , con la priesa que se 
puede imaginar, dieron la vuelta para Espada mas ricos que 
los poderosos mercaderes cuando vienen con la flota de la In- 
dia ; pues vale harto mas el cuerpo de san Galderique , que 
el oro de la Arabia , la plata del Potosí , las perlas del Oriente, 
y aun mas que todas las riquezas de ambas Indias. 

Llegaron estos venturosos, ladrones á un alto collado don- 
de fué necesario descansar algun tanto y tomar algun refresco 
por ser grande el camino que habian andado y con tanta priesa 
y cuidado , y después de haber comido quisieron reconocer sus 
arquillas para acomodarlas algo mejor. Sacaron los venerables 
huesos , y en este mismo punto sobrevino ( permitiéndolo así 
Dios ) un torbellino de viento tan grande, que á vista de to- 
dos ellos, sin que lo pudiesen estorbar ni impedir, se llevé 
uno de los santos huesos sin saber á donde ni en que parte. 
Recogieron los demás y prosiguieron su camino , y entretanto 
que caminaban hacia Espada , fué revelado en suedos por un 
ángel á un tesorero 6 guardián del cuerpo de san Galderique: 
que sus reliquias iban hurtadas hacia Espada ; pero paraqoe la 
patria del Santo no quedase destituida y despojada del todo de 
aquel celestial tesoro, habla ordenado el cíelo* que quedase 
una partícula de él en Francia , y que así , luego y sin dila- 
ción alguna se levantase y fuese á tal parte , en la cual la ha- 
llaría infaliblemente , señalándole el puesto en que el torbelli- 
no la había depositado. Desperté el clérigo y vié que era per- 
misión de Dios y no suedo lo que le pasaba, pues no hallé 
en la iglesia el santo cuerpo , y por no poder atender á todo 
como dicen , acudié con presteza al logar que el ángel le ha- 



LIBRO XIV. CAP. LXVllI. 373 

bia seftalado en soeltos , y halló la partícula conforme le había 
dicho. Volvió muy alegre á la ciudad , dio de ello parte á mu- 
chos y contó á todos el suceso , que sabido por los piadosos To- 
losanes, determinaron guardar y honrar aquella parte de la santa 
reliquia que les había quedado con mas cuidado que hasta allí 
habían venerado y guardado todo el santo cuerpo^ porque no se 
les fuese como todo lo demás. Pusiéronla pues en lugar mas de- 
cente y mas bien guardada , en el cual obra Dios por la interce- 
sión del Santo infinitas maravillas ; y asi lo sucedido , fué ocasión 
de que el Santo sea y haya sido mas venerado no solo en Es- 
paña, sino también en Francia, y parricularmente en su pa- 
tria y ciudad de Tolosa. Volviendo ahora á nuestros piadosos 
ladrones digo, que apresuraron el paso como si llevaran alas 
en los pies, no parando en ningún lugar sino cuando el so-: 
brado cansancio les fatigaba y aquejaba , y así caminando á lar-, 
gas jornadas, vinieron á descubrir la tierra de Espaíía y á He-, 
gar al deseado puerto. Fué indecible el gozo que tuvieron lue- 
go que pusieron los pies en tierra del conde Guifredo de Cer- 
dada, los parabienes que se dieron unos á otros, y sus voces, 
de alegría diciendo y repitiendo muchas veces , victoria , victo- 
ria: gracias á Dios, decian, que san Galderique es nuestro: 
ya estamos en salvo: esta es tierra del conde Guifredo, y nues- 
tro es san Galderique: acabados son los peligros y temores. 

El primer pueblo de España que gozoso mereció tener en 
sí el cuerpo de este gran Santo , fué la villa de Vinza que es 
una de las mas ilustres y bellas de la valle de Gonflente ¡Di- 
chosa ella ! y mil veces dichosa que pudo llevar las primicias 
de este rico tesoro... Acostumbran los Príncipes en las primeras 
entradas que hacen en sus ciudades hacer grandes mercedes á 
los que les sirven y castigar á los que se les descomponen y pier- 
den el respeto. Así leemos que lo hizo el emperador Garlos v 
cuando entró en su patria y ciudad de Gante en Flandes , en ía 
cual galardonó á unos , y á otros mandó cortar y troncar sus 
cabezas ; y lo mismo leemos de otros emperadores , reyes y prín- 
cipes. Gomo era Galderique uno de los Grandes del Rey de los 
reyes y venia desde Francia para ser Príncipe en estos conda- 
dos, á la primera entrada que fué en Vinza, hizo merced á 
la casa en que fué aposentado , y fué como la arca del Tes- 
tamento que llenó de gozo y bienes la casa de Obededon , y 
Cristo la casa de san Pedro en que curó á su suegra de unas 
pestilentes calenturas que la tenían muy al cabo. Así, Galde- 
rique curó á una doncella paralítica de aquella casa, que lo 
era desde su nacimiento, queriendo con esto pagar el hospe- 
dage y mostrarse gran Señor; pero á la huéspeda que en la 
noche que le hospedó quiso con poco respeto , cual otro Oza, He- 



374 CkÓHlCk OmvnSAL oi CATAhvHk. 

gar á sa arca y hurtar de sos reliquias ( como de facto hurh$ 
de ellas ) la castigd severamente y á toda su casa , pegando fue- 
go á ella , con lo quedó pobre y mendiga. £1 como esto pa- 
s6 seria prolijidad ponerlo aquí; pero basta lo dicho por año- 
ra , y si algun curioso quisiera saberlo mas por estenso , le 
remito á los que escribieron las vidas de los Santos de Catala- 
na. Lo que digo ahora es, que el dia siguiente los que lle- 
vaban las santas reliquias de san Galderique , sin reconocer sus 
arquillas se partieron para san Martin de Ganigón , y no advir- 
tieron que quedaba en Vinza una costilla del Santo que boy goza 
la iglesia de dicha villa. Los de san Martin de Ganigtfn que 
ya tenian aviso de como llegaba el tesoro deseado, habiendo 
convocado los pueblos de toda la comarca , salieron á recibirle 
solemnemente en procesión con cantares de alabanzas á Dios, 
con himnos y sainaos , con miísicos instrumentos , y cantando 
todos el Te Deum laudamus. Recibiéronle el Abad y monges 
acompasados de los condes Guifredo é Isabel y de toda su corte, 
y le depositaron y colocaron á un lado del presbiterio 6 altar 
mayor de aquel ilustre monasterio^ donde estuvo largos arios 
venerado honoríficamente. Después fué trasladado en nuestros 
dias á la capilla que sirve de cabildo del monasterio , y está en 
el claustro, donde es reverenciado grandemente y resplandece 
cada dia por sus milagros. 

CAPÍTULO LXIX. 

De algunos casos notables sucedidos en esta circunferencia de 
tiempo contra moros ^ y de la muerte del serenísima con-- 
de Ramon BorrelL 

Afio 101/. Jun esta misma circunferencia de tiempo, en el caal las 
armas eatalanas unidas con las castellanas anduvieron tan va- 
lientes y dichosas contra moros como vimos en el capítulo 58, 
hallamos otra liga y alianza hecha entre los príncipes y po- 
tentados de Italia , cuya cabeza fué el sumo pontífice romano 
Sergio cuarto de los de este nombre. Fué hecha esta confede- 
ración principalmente contra los moros de la isla de Sicilia, 
los cuales de esta vez fueron totalmente echados de ella por 
los ejércitos cristianos en menos de un a(Ío , quedando los ven- 
cidos ahuyentados, muertos 6 cautivos, y sin quedar de ellos 
hombre alguno que levantase la cabeza. Los vencedores que- 
daron ricos con los despojos grandes que los infieles tenian allí 
recogidos, y eran los que en muchos afíos habian robado no 
solo en la costa del mar de levante, sino en estos mares de 
Gatalnfla y de Sspafia toda^ Pero al repartir lo^x^ristiaoosd^* 



UBRO XIV. CAP. LXIX» 375 

cbo8 despojos , tierras y riquezas de los moros entre sí segan 
habían capitulado, sucedieron tantos desmanes y reencuentros 
que no falta quien diga , que el santo pontífice Sergio sabiendo 
lo que pasaba y viendo el fin y paradero que tenia , murió 
de sentimiento el año del SefSor 1112 , habiendo sido Pontífice 
solos dos años, nueve meses, y doce dias. 

Aunque anduvieron los dos años pasados tan felices para la9 
armas de los crbtianos ( como vimos ) así en Italia como en esta 
nuestra España , no fueron sin azares por nuestros pecados , pues 
en este mismo año de 10 12 vimos tan valientes los Persianos, que 
entraron y saquearon la santa ciudad de Jerusalen, profanaron 
los templos , y ejecutaron en los cristianos todas las cruelda- 
des que de gente tan bárbara se deja considerar. No falta quien 
diga, que solo al santo sepulcro de Cristo (que na fué poco) 
tuvieron acato v respeto; pero yo creería que lo pasaron toda 
por un rasero. A este funesto suceso precedieron muchos y gran? 
des señales y prodigios espantosos en cielo y tierra por diver- 
sas partes del mundo» La luna se convirtió en sangre , los ter*^ 
remotos fueron muchos y muy grandes, cayd una llama de 
fuego desde el cielo que tenia figura de una grande torre , el 
mar salió de su álveo y límites de tal modo que en diversas 
partes del mundo anegd muchas ciudades y villas marítimas 
de que no poca parte le cupo á nuestra Cataluña , y en Lo* 
tharingia ana fuente de agua saludable y dulce se convirtió en 
sangre ; y si bien estos daños precedieron á la pérdida de 1» 
santa cicídad de Jerusalen , no fué menor la pestilencia uní* 
versal que se siguió por el mundo todo de la coal murió la» 
mayor parte de la gente. 

Mientras estos funestos sucesos , vuelta ya como hemos di- 
cho nuestro conde Ramon Borrell de Còrdova , trató como á 
tan católico príncipe de que los barceloneses eligiesen pastor 
6 prelado para su iglesia , que coma vimos estaba sin cabeza 
por la muerte de Aecio. Hízose así, y todos^ convinieron en 
la persona del arcediano Deo-Dato , hombre bien nacida , de 
graves y honestas costumbres , y de mucha doctrina , benigni- 
dad é ingenio, quien fué puesto en su silla pontifical, y con 
ayuda de los condes marida y muger Ramon Borrell y Doña 
Ermesenda , aumentó y aun unió á su obispado la iglesia de 
santa María de Egara , que algun tiempo (ik catedral , y cae 
ahora junto á la villa de Tarrasa en tierra del Vallés cuatra 
leguas distante de Barcelona por la parte del septentrión , co- 
ma ya digimos algunas veces. Para saber bien la unión de es** 
tas dos iglesias fea el curiosa el cuarta libro de las antigfie- 
dades de la catedral de Barcelona en el folea i lo. Finalmente 
xmestro Conde desde que vino victorioso de Cordava vivió pa« 



37^ CRÓNICA OmVXRSAL 01 eATALvñA» 

ciTícamente , siendo temido de las bárbaras naciones , y ejercitán- 
dose en obras santas y virtuosas , y viniendo de visitar sos Es- 
tados y fieles vasallos, enfermó en sa ciodad de Barcelona. Dis- 
puso su testamento y trató del bien de so alma y de la de 
sus Estados y vasallos: mandó una gran suma de oro á la ca- 
tedral iglesia de santa Cruz y santa Eulalia de Barcelona, y nom- 
bró por legítimo sucesor suyo á nn solo y tínico hijo qne te- 
nia de Doña Ermesenda llamado Berenguer. Murió dicho Conde 
en el afio del Salvador de 1017 siendo de edad de 80 años. 
Fué enterrado, no como quieren Zurita, Carbonell y Pedro To- 
mich en el monasterio de santa María de Ripoll , sino en la 
catedtal de Barcelona como consta en el primer libro de las 
antigüedades de la dicha catedral fol. 151 , donde el obispo Deo- 
Dato pone estas formóles palabras : zz Raimundus ínclitus Co^ 
mes Borrell i proles , bonitate plenas ; cujus vita efalsit , et 
nano ejus sepulcro et ossibas civitas Barchinome sao testa- 
mento muneravit , et magnam portem sui auri dimissit. Er- 
mesendis quoque ejus conjux pliaque nobilis Rogerii Comi^ 
tis Carcasonensis , sepulto corpore prefati viri sui infra ca^ 
nonicalem claustrum soneto Crucis sedis , ut ipse qui eccle- 
siam fecerat heredem eorwn precibus expiatura culpis etc. 
Cuyas palabras en romance son las que signen : 
Raimundo glorioso conde , hijo del conde Borrell , lleno de 
bondad , cuya vida resplandeció y ahora está, adornada con su 
sepulcro y huesos la ciudad de Barcelona ; á la catedral iglesia 
de dicha ciudad de Barcelona dejó gran parte de su oro y di- 
nero ó hacienda. La condesa Ermesenda su amada muger 6 
hya del noble conde Rogerío que lo era de Carcasona, ha- 
biendo enterrado el cuerpo v huesos de su querido marido den* 
tro el claustro de los caliónigos de la catedral iglesia de santa 
Cruz , para que quien hizo heredera á la iglesia , quede por rue- 
gos de ellos (de los canónigos y sacerdotes de dicha iglesia) 
Ubre de las penas y tormentos etc. 

Con lo dicho queda averiguado donde fué enterrado este 
Príncipe y quien fué la muger que tuvo. 



uno ziY« CAP. Lxx. 377 

CAPÍTULO LXX. 

De como Berenguer Borrell sucedié en el condado de Bar* 
ceionapor muerte de su padre Raimundo Borrell^ y de 
como nabia ya muchos años que estaba casado^ cuando 
entró en el mando y señorSo^ con la hija del conde de 
Castilla D. Sancho que tuvo el mismo nombre que su 
padre llamándose Doña Sancha. 

i^aedtf Qo solo y líoico hijo del serenísimo conde Ramon ASo loif. 
Borrell habido de legítimo matrimonio con la condesa D? Erme- 
aenda llamado Berenguer Borrell ; y aunque de algunos á solas 
es llamado Berenguer^ con todo en varias escrituras que he aU 
cansado á ver en los archivos, y en particular en el Real de Bar- 
celona y en el de la catedral de esta ciudad , se le halla con es- 
tos dos nombres de Berenguer Borrell ( i ). Este Conde tuvo pof 
muger á D? Sancha , fája que fué del muy poderoso D. Sancho 
conde de Castilla como ya quedó apuntado en otra parte. Ahora 
digo en prueba de esta verdad, que asi consta de un privilegio 
que dicho Conde concedió á las barceloneses confirmándoles sus 
libertades, heredanúentos y esendones. Su fecha es del 8 de 
enero del año de la encarnadoa de Cristo Señor nuestro 1025, 
Era 1063, indidon octava y año 28 del reinado de Roberto 
de Francia ; y ruego al curirso lector atienda esta cu