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Full text of "Cuadro descriptivo y comparativo de las lenguas indígenas de México : o tratado de filogía mexicana"

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'ni- 



::iMr(£BrilíltíT«Tt:tDn'ÍÍUTníO 

(rí^ENAS DE MÉXICO, 

)lT*WlllErll9L0OÍAlSESIOAlfA J 
i''a<U"CISCO J'iStESTJüL 



(xam ammem amnii.i i 



Tomó üteviitl». 



TI7I0ORAFIA DE ISIDORO EPBTEIH 



OTIADBO DESOftEPTIVO Y OOMPAEATIYO 



DE r.AS 



LENGUAS KDÍGENAS DE MÉXICO, 

o TEATADO DE FILOLOGÍA MEXICANA. 






OBMS DEL MISMO AÜTOE. 



MrMORVA sobre UL &Á7A INDÍGENA DE Miíxico, en ciiatro palles- 
1? Los indioi en la antigüedad. — ^2^ La conquista; predicación del Evan- 
gelio: — *^ Las leyes de Indias.— 4? Situación actual de los indios. 

La economía política aplicada á ia propiedad territorul 
E^r México, en ocho capítulos. — 1? De la apropiación legítima del ter- 
reno. — ^2? Justos títulos con que poveen los propietarios mexicanos. — 
3? SabdivisioD de las propiedades rústicas.— 4? Diferentes sistemas de 
cultiro. — 5? De los jonialeros. — 6? De la colonización. — ^7? Bancos 
agrícolas.-— 8? Contribución que deben pagar las fincas rústicas. 

Biografía y crítica de tos principales poetas mexicanos.— 
Comprende: Litroduccion sobre la importancia y verdadero objeto de la 
poesía. — Sor Juana el gongorísmo. — Sartorio el prosaísmo. — ^Navan-ete 
la poesía filosófica. — Oclioa la poesía satírica. — Ortega el género tem- 
plado. — Tagle el olaslcismo moderno. — ^Rodríguez Galvan el romanticis- 
mo. — Gorostiza la comedia, — Calderón el drama moderno. — Pesado el 
primer paso al eclecticismo. — Carpió el género descriptivo.-^ Val le el 
seutimeutaliamo contemporáneo. — ^Epílogo especialmente sobre las con- 
diciones de la poesía perfecta j la conveniencia de usar en México una 
literatura nacional. Esta obra comenzó á publicarse en el Itenacimienío, 
y continuó en el Domingo, 

Disertaciones y escritos varios, en cuatro partes —1? Kisto- 
ria.-*2? Literatura.— 3* Lin^^iísüca. — 4* Kconomía política. 



CUADRO DESCRIPTIVO I COMPABATITO 



DB LAS 



LENGUAS MDÍGEMS DE MÉXICO, 



o TBATADO DE FILOLOGÍA MEXICANA. 



POR 



Francisco Pimentel 



miembro de varias 

sociedades ciextípicas y literarias de méxico, 

Europa y Estados Unidos de América. 



(SEGUNDA EDICIÓN ÚNICA COMPLETA.) 



Obra publicada X expensas de ia Sociedad, Mexicana de 

Geografía Y Estadística. 



Tomo Segando. 



MÉXICO. 

tipografía de ISIDORO EPSTEIN 

Calle de Nuevo-Mexico N? 6. 

1875. 






^^'1 

"A-^.-^ 






• • 






* 



• • 



CAPITULO DÉCIMO SEXTO. 



EL COMMCHE, PADUCA, NAUNI, 

JETAN Ó HIETAN. • 



NOTICIAS FSELmiNABES. 

La obra mas extensa que conozco 8ob^e¡el Comanche 
es nn diccionario manuscrito, dedicado á la Sociedad 
Mexicana de Geografía y EstadÍ8tica> por su autor el 
Sr* Lie. García Rejón. He aquí el dictamea que leí ante 
esa corporación acerca de la referida obra, 

«En cumplimiento de la comisión que se lia servido 
darme el se&or Vicepresidente para que examino un 
Vocabulario manuscrito del idioma Comanche, formado 
por el Sr. García Rejón, y dedicado por su autor á esta 
Sociedad, paso á manifestar el juicio que he formado del 
referido trabajo. 

«Comienza el autor por pre&entar una muestra de es- 



b EL COMANCHE, PADüCA, NAUNI, 

critura geroglifica, usada por los comancbes, la cual 
pertenece á nuestra época, pues se refiere á un combate 
. que tuvieron los indios con el comandante mexicano 
Ugartechea. (1) Esta muestra de escritura es puramen- 
te del género representativo^ en que se copian 6 imitan 
las cosas materiales; no hay ningún signo simbóUcOf y 
mucho menos fonético: la escritura de los comanches 
representa, pues, la infancia del arte. 

«Antes del Diccionario, el autor ha puesto algunas 
obseryaeiónes gramaticales sobre el idioma, que dan al- 
guna idea de él, aunque muy imperfecta, pues nada se 
explica acerca del verbo, la parte principal del discurso. 

«El Vocabulario contiene, en mi concepto, todas las 
palabras necesarias para comenzar á hablar el idioma, 
y para entablar comparaciones filológicas con los diver- 
sos idiomas mexicanos. Al recorrer las páginas del Dic- 
cionario he encontrado varias palabras primitivaSi ente- 
ramente análogas á las del idioma azteca 6 mexicano, 
que hacen presumir un parentesco entre las dos lenguas. 
Sin embargo, este es punto que merece rectificarse, y 
yo lo haré en el tomo 3? de mi obra, sobre las lenguas 
indígenas de México. 

«Baste lo dicho para conocer que el libro de que so 
trata no solo es^ curioso sino útil, y su importancia crece 
considerando que no hay otro vocabulario tan extenso, 
al menos que yo. sepa, sobre el idioma Gomanche. 

«Opino, pues, porque la obra [del Sr. García Rejón 
se imprima, lo mas pronto, en nuestro Boletín.» 

Leyendo las observaciones gramaticales del Sr. García 



JETAN 6 niETAN. 7 

Bejon, 7 estudiando su Vocabulario, he podido formar 
la breve Descripción que sigue. 

Respecto á noticias sobre los comanebes, comenzaré 
por copiar las que da el mismo autor del Vocabulario. 

«La nación comanche, que está situada entre el Es^ 
tado de Texas y el de Nuevo México, en territorio de 
los Estados-Unidos, se compone de las siguientes tribus 
i! pueblos, á saber: Yaparehca, Cuhtzuteca, Penandé, 
Pacarabé, Gaiguarás, Noconi 6 Yiuhta, Napuat 6 Que- 
tahtore, Yapainé, MuTinábore, Sianábone, Caigua, Sar- 
ritehca y Quitzaené. (2) Todas estas tribus bablan el 
comanche; pero las tres últimas tienen ademas^ dialectos 
particulares y distintos. 

«Los comanches forman una de las naciones salvajes 
del Norte, y de entre ellas se desprenden partidas ma» 
6 menos numerosas que invaden el territorio de la Re- 
pública, y hacen la asoladora guerra de los bárbaros, 6 
se ocupan de causar males en Texas. 

«Los norte-americanos han conseguido reducir algu* 
nos centenares, particularmente á los Penandé^ y Ips 
tienen á inmediaciones de Béjar, en un punto que llaman 
Jle%erva; pero no obstante lo que gasta el gobierno pava 
conservar quietos á estos bárbaros, siempre salen á hacer 
8ua incursiones, entregándose á todos los excesos que 
acostumbran. 

«Los comanches son completamente salvajes, y aun* 
que de un aspecto triste y de pesadez en sus movimien- 
tos, en la apariencia, son realmente muy ágiles en el 



8 EL CGMANCHE, PADÜCA, NAüNI, 

campo, y diestrísimos á caballo, aventajando en este ejer- 
cicio á todos los demás bárbaros. 

«Su0 ideas las trasmiten por medio de geroglífícos: he 
tenido la fortuna de que baya llegado á mis manos un 
parte 6 aviso que dieron unos indios á otros, después de 
que fueron batidos por el comandante José María Ugar- 
techea.» 

. Agregaremos algunas otras noticias sobre los coman- 
cbes, extractadas de la obra nHútory^ condition and 
prospects of the indian tribes of ihe United States.» 
(Tom. 19, pág. 230; tom. 2% pág. 127.) 

Los comanches son la tribu mas numerosa de . indios 
en Tejas, contándose, en 1819, de 10 á 12,000 indivi- 
duos, cuyo número ha disminuido después, prineipalmen- 
te á causa de las guerras que sostienen con otras tribus 
de indios, 6 con los blancos. 

Ko tienen idea exacta de su origen, y solo conservan 
una tradición confusa de que vinieron del Norte; pero 
no saben precisamente de qué punto ni en qué época. 
Conservan también la tradiccion de que otra raza habita 
el pais antes que ellos, y agregan que hubo una época 
en que la agua cubrid toda la tierra: sus habitantes, que 
erúi blancos y civilizados, fueron convertidos en pájaros, 
y volando se escaparon de ahogarse. Después de esta 
catástrofe, el Gran Espíritu formé á los comanches^ Sin 
embargo, ellos se dan el nombre de Na-uniy que signi- 
fica el «primer viviente,«)i 6 «el pueblo viviente.n 

El Gran Espíritu es para ellos el Ser Supremo, y 
ademas veneran otros dioses, entre ellos el sol^ la luna y 



JETAN 6 HIETAN. 9 

la tierra. SI Gran Espíritu vive mas allá del sol^ su to- 
lontad es suprema, y dispensa el bien 6 el mal, la vida 
6 la muerte. Le tributan culto con dÍY9rso8 sacrifioios, 
usando mucho del fuego en sus prácticas religiosas, asi 
como en los bailes y al ministrar las medicinas. 

Guando los comanches hacen una promesa,, juran por 
el Gran Espíritu, como su Padre> y por la tierra, como 
8u Madre. 

No parece haber entre los comanches drden sac^do- 
tal de ninguna especie. 

TampocQ tienen un sistema que se pueda llamar ver- 
dadero gobiernoy pues los gefes de cada tribu mas bien 
son capitanes que los conducen á la guerra. Esos gefes 
son elegidos por su- valor 6 por su habilidad en la cam- 
paña; pero igualmente son privados de su cargo, por 
cualquier revés que sufren. 

Cuando se ofrece algún objeto de discucion,. éste se 
trata popularmente en un consejo, el cual se abre invo- 
cando alguna deidad y pasan^ una pipa de mano en 
mano. Cada gefe principal tiene, derecho de convocar un 
consejo de su tribu, y los gefes de todas ellas pueden 
acordar un consejo general. 

La pena capital, y suponemos* que todas las demás, 
son raras entre ellos, pues en la libertad que los gobier- 
na, cada uno venga sus propias injurias, y es juez de 
sus obras, de manera que no hay acción que sea consi- 
derada como criminal: dicen que el Gran Espíritu hizo 
á los hombres enteramente libres. 

No hay propiedad individual entre los comanches^ el 



10 EL COMANCIIE, PADÜCA, NAUNI, 

torreno que ocupan pertenece á todos, y el individuo que 
mata algún animal solo puede retener para sí la piel, 
mientras que I9 carne so reparte entre toda la tribu. Sin 
embargo, los prisioneros de guerra pertenecen á sus apre- 
hensores: unas veces son muertos, otras dados á cambio 
de efectos, y otras conservados en la servidumbre. Cuan- 
do se cautiva un niño, se agrega á la familia comanche, 
y se le educa en sus usos y costumbres. 

Usan la poligamia, durando el matrimonio á voluntad 
de las partes. Sin embargo, los lazos de parentesco, por 
consanguinidad y afinidad, son muy estrechos, y cada 
uno se croe obligado á vengar las injurias hechas á sus 
parientes. 

El adulterio de la mujer se castiga cortándole la na- 
riz, y aun con la muerte. 

Siguiendo en todo los comanches sus instintos de li- 
bertad, prefieren lá vida nómade, y desprecian la agri- 
cultura, ejercitándose en la caza y el robo: este último 
es de muías y caballos, practicado principalmente en e¡ 
territorio mexicano. Su caza y comida principal es la 
del búfalo, animal que baja en grandes manadas á sus 
regiones, al aproximarse el invierno. Las muías y los 
caballos robados, generalmente los cambian por armas y 
diversos efectos, pero en caso necesario comen también 
su carne. 

Los comanches cuentan con los dedos^ de lo cual re- 
sulta que BU sistema aritmético es decimal. (8) . 

En medicina tienen muy pocos conocimientos, y ape- 
nas saben el uso de algunas raices y yerbas. No cono- 



JETAN 6 HIETAN, 11 

cen la amputación; pero son hábiles para curar las h^ 
ridas. Juntan al uso de la medicina el canto y diversas 
prácticas supersticiosas, á las que -son muy dados, ere*- 
yendo en brujas, hechiceras y duendes. * 

Sus conocimientos astronómicos se reducen al de la 
estrella polar, que les sirve de guia en sus viajes, y le 
llaman «la estrella inmdvil.j» Suelen dividir el tiempo en 
periodos lunares; pero lo común es que se rijan por el 
cambio de las estaciones, el frío, el calor, la germinación 
de la yerba, la caida de las hojas, etc.* 

Creen que la tierra os una gran llanura, y que no 
tiene movimiento; pero conocen muy bien que la causa 
de los eclipses es la interposición de un planeta. 

Es costumbre, entre los comanches, sacrificar sobre la 
tumba del difunto algunos de sus caballos, y quemar sus 
muebles favoritos, y en la antigüedad aun hacian morir 
algunas de sus mujeres. Creen en la inmortalidad del 
alma, pues dicen que los hombres valientes, 6 do cierto 
mérito, van á una especie de paraiso, donde hay búfalos 
gordos en abundancia Periódicamente lamentan la muer- 
te de sus deudos, y en semejantes ocasiones las viudas 
86 sajan las piernas y brazos en señal de. duelo. 

El vestido del comanche es de paño, 6 de piel de bufa- 
lo, consistiendo en una especie de capa y en un calzón. 
Suelen adornar sus vestidos. con piezas de plata, pintan. 
86 los rostros con diversos colores, y se adornan profasa* 
mente el cabello. Para pelear van casi desnudos. 

Los comanches son generalmente robustos y de ele- 



12 EL COMANCHE, PADÜCA, NAUNI, 

vada estatura, y es proverbial su agilidad á caballo^ asi 
como su habilidad en xnanejar la flecha y el arco. 

Las mujeres son vistas con desprecio, y condenadas á 
solo las faenas domésticas, distinguiéndose, más que loa 
hombres, por su crueldad con los prisioneros: es común 
entregar el cautivo á las mujeres, durante tres dias, para 
que le martiricen, antes de darle muerte; y llegado este 
caso, comen su carne los comanches, aunque no por ali- 
mentarse con ella, sino por un espíritu reñnado de ven- 
ganza. Empero, se dice que los comanches son hospita- 
larios con los extranjeros amigos. 
I Diversas danzas y juegos les sirven de recreo y pasa- 
tiempo, habiendo, entre las primeras, algunas usadas 
únicamente por los hombres, y otras por las mujeres. 

Estas ligeras noticias son bastantes para dar á cono- 
cer el estado verdaderamente salvaje en que viven los 
comanches. 

DESCRIPCIÓN. 



1. Alfabeto. — El alfabeto.- comanche consta de las 
siguentes letras: 

a. 5. cA. d. e. é. g. A. i. j. h. ?. m, n. o. p, r. 
rr. 8. t. u. V. ¡/. z. fz. (4) 

2. Combinación be letbas. — Es proporcionada la 
reunión de vocales y consonantes. 



JETAN tí HIBTAN. IS 

& PbonüKCIáoion. — La % se aspira suavemente; la 
tz «se deberá pronunciar comprimiendo la extremidad de 
la lengua contra los dientes superiores y emitiendo con 
fuerza el aliento;» la t; se pronuncia como en buen cas- 
tellano; la rr se pronuncia de un modo diferente al de 
la Ty aunque oon mucha suavidad; la é^ sogub el autor 
del diccionario, equivale á la ^ muda francesa. 

4. Silabas. — El idioma comanche es polisilábico, 
aunque tiene algunos monosilabos. Ejenxplos: 

Apy padre. 
AijOj feo. 
AndUy loma. 
Ayarókuete^ cuatro. 

5. Composición. — La composición de las palabras es 
muy usada, y con ella se suple muchas veces la deriva^ 
eianj como lo veremos adelante. 

6. Voces onomatopeyas y metafísicas. — Encuentra 
en el diccionario algunas voces onomatopeyas; v. g: 

JEhtamy bostezo/ = 
Jeni, hipo. 
Yanetóy reirse. 

Presentaré también ejemplos de algunas palabrad me- 
talisicas: 

T^tanamat^ entristecerse. 
jST^^étee?^ nada. 
Suapuaty .M3íio. 
TubucJikaróy enojaría. 



14 EL COMANCHB, PADÜCA, NAUNI, 

7. Numero. — ^En el idioma comanche hay singular, 
dual 7 plural. 

El dual se forma agregando al singular la termina- 
ción neuh; v. g., arekdf venado; arekaneuh^ dos vena- 
dos. 

£1 plural se forma generalmente por medio de la ter- 
minación né; V. g.f ctrekdj yenado; arekanéy venados 
Hay varios nombres cuyo plural es irregular; v» g., jpaJfc, 
flecha; pakandéy flechas. 

8. Genero. — No hay signos especiales para marcar 
el género, y se suplen por medio de las palabras kuma 
y piab: kuma es una abreviación de Jcuumay el macho, 
y piab de upiaby la hembra. Ejemplo: arekdf venado en 
general; arekakuma^ el venado macho; arehapiaby la 
venada. 

Se encuentran algunos nombres de parentesco que va- 
rían de forma según el sexo del que habla; v. g., netoko 
6 nerokoy nieto del hombre; tutziy nieto de la mujer. 

9. Caso. — No hay declinación para expresar el caso. 
El genitivo se expresa por medio de la partícula a inter- 
puesta; V. g., tehei a kuasi^ la cola del caballo. 

10. Derivados. — Ya hemos dicho que muchas veces 
la derivación se suple con la composición. 

Por medio de la posición guaJity sin, se expresa priva^ 
don; V. g., moOf mano; mooguaht, sin mano. 

Con el adverbio iibitziy muy, antepuesto, y expresado 
una, dos 6 mas veces, se forma el comparativo 6 plus 
superlativo, según se quierik exagerar el grado de aquello 
de que se habla; v. g: 



JETAN tí niETAN. 15 

Yupy gordo* 

Tíbitzi 7/upf mas gordo, 

Tihitziy tibitzi ¡/up, aiuy gordo. 

Tibitziy tibitzi, tibitzi yup, mucho, muy gordo. 

» 
La palabra taa, hijo, pospuesta, indica descendencia; 

T. g., arehatua, la cria, el hijo del venado. 

«Para expresar el oficio tí arte que ejerce alguno (dice 
el autor del diccionario), forman un compuesto de la 
palabra que significa ló que se produce con el oficio tí 
que determina la cosa sobre que se ejerce, y de la expre. 
BÍon taibo que significa gente, sufriendo en algunos casos 
cierta modificación, sobre) la que no he podido asentar 
hasta hoy una regla: asi para decir zapatero, forman un 
compuesto de la palabra nap, que significa] zapato, y de 
la expresión taibo, y dicen napataibo: para decir pastor 
forman el compuesto de chibo: ganado cabrio, y de taiboy 
y dicen chibataibo. 

11. Pronombres personales. — Los pronombres per- 
sonales son: 

N'c, yo. 
JSn, tú. 
Or, aquel. 
Nen, nosotros.'- 
Muem, vosotros. 
Oré, aquellos, 

12. Pronombres posesivos. — Los posesivos son: 



16 EL COMANCHE, PADUCA, NAUNI, 

Neaj mió. 
Erna, em, tuyo. 
Me, suyo, su. 

No lie encontrado en el diccionario el plural del pro- 
nombre posesivo. 

Según parece de varios ejemplos, el posesivo se abre- 
via en composición, y se usa generalmente con los nom- 
bres de parentesco; v. g., neria^ mi m^dre. 

13. El verbo, — Lo poco que puedo decir acerca del 
verbo es lo siguiente. 

Casi todos los verbos 6 al menos mucbos de ellos, 
acaban en ó aguda; v. g., bajitóy caer; temuehatóy com- 
prar; yokoróy coger. 

Según consta de un breve ejjcmplo que trae el diccio- 
nario, las personas del verbo se designan por medio del 
pronombre, y no de terminaciones ú otros signos: los 
tiempos se taarcan con partículas. Ejemplo de osupanaety 
saber. 

Ne iza osupanaety -^0 sS. 

En tza ompanaet^ tú sabes. 

Or tza osupanaety él sabe. 

Ifen tza osupanaety nosotros sabemos. 

Muem tza osupanaety vosotros «abréis. 

Oré tza osupanaety ellos saben. 

Ne tza noja osupanaety yo sabia, etc. 

No ne osupanaene^ yo lo sabré. 

Según parece de estos ejemplos, la partícula tza es ti 



JETAN 6 HIETAN. 17 

€¡gno del presente^ asi como tza y noja del pretérito. (5) 
En el ejemplo del futuro va incluido el acusativo lop ,y 
tal vez éste se expresa repitiendo en la final el pronom- 
'bre ne. 

Parece también que en el idioma comanche hay un 
signo propio para conjugar cuando se expresa negación, 
tsuyo signo ea^ke^ v. g., ne tza he oeupanaetf yo no lo sé. 
Esto lo veo confirmado en el siguiente ejemplo de conju- 
gación del verbo sustantivo que se encuentra en una hoja 
«uelta adjunta al diccionario. 

Ser^ Tza 6 tzaré. 

Presente. 

Yo floy, Ne izaré. 

Tú eres, JSn tzaré. 

Aquel es, Or izaré. 

Nosotros somos, JVen izaré. 

Vosotros sois, Muen izaré. 

Aquellos son, Ore izaré* 

Para expresar este tiempo con negación se usa de la 
:particula ke^ pospuesta al v^bo; asi se dice: iVe tza he, 
yo no soy. 

Pretérito imperfecto. 

I» 

Yo era, Ne izarla. 

Tu eras, JBn izaréja. 

Aquel era, Or izaréja. etc. 

TOMO u. 2 



18 EL COMANCHB, PADUCA, NAUNI, 

Para expresar este tiempo con negación^ se usa como 
«n el anterior la partícula he. 

Pretérito perfecto. 

Yo fuiy Né iza bues. 

Tú fuiste^ En iza hues. 

Aquel íxkéy Or iza hue%. etc. 

Se suprime la sílaba última para expresar este tiempo 
con negación: se usa como en los anteriores la partícula 
Tzesy suprimiendo la otra huesy j la sílaba re. 

Futuro. 

Yo seré, Ne tzaréno. 

Tú serás, En tzaréno. 

Aquel será, Or tzaréno. etc. 

Se agrega néy suprimiendo la última sílaba, para ex- 
presar este tiempo con negación: se nsa ccmo en el pre- 
sente y el pretérito imperfecto la partícula he. 

En esta conjugación los tiempos van marcados con fi- 
nales. 

14. Adverbios. — Ejemplos de adverbios. 

Ikite^ aquí. 
Martíhkat^ abajo. 
Nojay antes. 
Ohore^ allá. 



JBTAH 6 HIETAN. 



19 



Manakuréj lejos. 
Haa^ 8i. 
TetfiUf mucho. 
Teihtetziy poco. 

15. Dialectos. — El idioma comanche se divida en 
varios dialectos, lo que he observadb comparando cinco 
Tocabularios de ese idioma por diferentes autores: de 
esa comparación resulta que, á veces, se encueAtra una 
misma idea expresada con diferente forma, y sm que aea 
posible atribuir siempre la diferencia al sistema ortográ* 
fico. Los autores á que me refiero son los siguientes. 
García Rejón. Vocabulario de que hablé en las Noticias 
preliminares; Schoolcraft, Iridian tribes; Whiple, Se-» 
nate Documentes (v. 13.); E. Kriwitz y R. B. Marcy, 
Vocabularios incluidos en la obra de Buschmann Spi^ 
ren áer azteJdschen Sprachen. Voy á presentar ejemplos 
de la diferente forma de algunas palabras que se encuen* 
tran entre esos autores, 

^'*^iSSÍh«^' Ortografía Espa- Diccionario de 



slesa de 
S<moolcraft. 



ñola. 



Too a visk chee, 7ue uick cki. 
Wy apee. Guai epi. 



Ner hee ah, 
Ner ahpee, 
Pá aph. 
Par pee. 
Jdo opee. 
Na chich, 
Ifó wa. 
Teppa, 
Tah arp, 
Mushn 



Ner hi ah, 
Ner ak pu 
Pá aph. 
Par pi, 
Mupi, 
Nacháich, 
Mo ua, 

Tep pa. 

Tah arp, 
Much, 



Garoia Hejon. 

t 

Tenah púa. 
Guaihpe. 
Neapia, 
Ne ap, 
TzoJUab. 
Papi, 
Muiiu 
PuL 
Puer. 
Tep. 
Taabe, 
Muea. 



Hombre. 

Mujer. 

Mi madre. 

Mi padre. 

Cabeza. 

Cabello. 

Nari?. 

Ojo. 

Brazo. 

Boca. 

Ijllsol. 

La luna. 



20 £L COMANCH£; FADUCA, NAUNI; 

Yo. 

a. R. No. Sch. Nur. Wh. Netaa. Kr. Un. M. Ne. 
(caso oblicuo*) 

Tu., 

<h B. J!d. i9ci. Ux^ F¿. Unnt. Kr. XJaoso. 4^. 
iS^rcbe. 

V 

<7. ¿. Or. Sch. Shoka« FA. Ordtea. Kr. EnneB. 
r. Shoku. 



NoSOTBOd. 

^. JS. Nen.. TTA. Nen&etza. 

YOSOSBOS. 

(?. jB. Muem. Wh. Nahmehco. Kr. En. 

AqXISIiLOS. » 

íf. i?. Oré. íScA. Punche. Wh. Ordietza. Kr. Ojet» 
M. Punche. 

UNO. 

(?. ^. Cein. Sch. Semmus. Wh. Simxn. 

Dos. 
<f . JS. üah. /ScA. Waha. Wh. Wahhat. 



jetan 6 hietan. 21 

Tbes. 
(?. E. Paiaté. Sch. Pahu. Wk Pahist. 

Cuatro. 

G. E. Ayarocuaté. Séh» Hayar-oohwa. Wh. Uaio- 
doqnit. 

Cinco. 
&. E. Moobeté. Sch. Mowaka. Wh. Moibeoa. 



(1) En la antigüedad no conocieron los comancfaes 
ningún género de éscritara, y aun así se asegura de los 
actuales en las notioia9 que extractaremos en seguida de 
una obra norte-americana. Sin embargo, la. muestra de 
escritura, presentada por el Sr. García Bejon, no deja 
duda sobre el particular. 

(2) fin la obra Indian tribes (t. 1^ pág. 230,) se dice 
que los comanches forman tres tribus principales; los 
comanches propiamente dichos, los tamparack y los te- 
nawa. En otro lugar de la misma obra (t. 2? pág. 127,) 
80 asegura que están divididos en ocho parcialidades, & 
saber: los Ho-ii^ los NokonieSj los Teti-a-^iaJif los 
No-ncHunij los It-chit-^'-bud-ah, los jHaí-we-wa-tiwe, 

. los K'00-che'4a''ker8, los Par-kee-na-um, 

En Senate Doeuments (v. 13) se manifiesta que hay 
cuatro tribus Comanches, á saber, Cuchantica, Tupe, 
Yampaxica y la de los Comanches orientales. Me parece 
de poco interés entrar en discusión sobre las diversas 
dasificacíones que se hacen de los Comanches: para z^i 



24 EL COMANCHE, PADUCA, NAUKl, 

objeto basta con explicar su principal idiom« é indicar 
que se divide en dialectos (véase § 15.) 

(8) aThey connt by decimals from one to one thou- 
«sand^ as I am imformed by the principal chiefs, but they 
(cnow frequently connt by the Caddo mode from one to 
ten, and by ten to one hundred, etc.» 

(4) Examinando el Diccionario he formado el alfabeto 
comanche, sin que pueda lisonjearme de presentar una 
cosa perfecta. He omitido la (? y la j por la razón que 
varias veces he repetido en el curso de esta obra. Dudo 
mucho respecto á la existencia de la 7. 

(o) En la obra Senate Documents (v. 13) hay un cor- 
to vocabulario del comanche donde se incluye un ejempla 
de conjugación en presente de indicativo, por cuyo ejem- 
plo veo confirmado que iza es partícula de ese tiempo y 
modo, y que las personas se marcan únicamente* con los 
pronombres. Véase el capitulo siguiente § 11 respecta 
á la existencia del gerundio en el idioma que nos ocupa. 



CAPITULO DÉCIMO SÉTIMO. 

COMPARACIONES REUTIVAS 

AL COMANCHE. 



ADVEBTENGIAS FEELIMINABE8. 

El idioma comancbd pertenece álafiímilia de lenguas 
norte-americaDas llamada Slioslionc 6 Snako; pero como 
también tiene analogía con el grupo mexicano, especial- 
mente con la familia dpata-^pima, resulta que es uno do 
los lazos filológicos que unen & México con los Estados- 
Unidos. 

Según me parece, el primero que demostró el paren- 
tesco del Comanche con las lenguas sonorenses, fué Busch. 
mann en su obra Spuren der Aztekiaehen Sprache. Res- 
pecto á la analogia del mismo idioma con el mexicano 
también ha sido indicada por el propio autor; pero sin 
decidir nada respecto al grado de relación de esas len* 
guas. Por mi parte, hace mucho tiempo que igualmente 



26 COMPABACIONES RELATIVAS 

indiqué la semejanza del mexicano y el comanche en un 
informe que leí ante la Sociedad Mexicana de Geografía 
7 Estadística, cuyo informe inserté en el capítulo ante* 
rior noticias preliminares. 

Ahora agregaré, que en virtud de mis nuevos estudios 
considero al Comanche como miembro de una familia 
especial, la Shoshone; pero teniendo analogías bastantes 
con el mexicano, y aun mas con las lenguas sonorenses 
para que deba colocársele en el mismo grupo. Las si- 
guientes comparaciones comprobarán mi opinión, siendo 
la primera vez que se compara la gramática comanche 
restaurada por mí, en lo posible, con el estudio de diver- 
sos vocabularios y ejemplares del idioma, especialmente 
el diccionario de García Bejon, citado en el capítulo an- 
terior. 

Comparaciones gramaticales. 

Gomo en los demás idiomas hasta aquí comprendidos 
en esta obra, me reñero á lo explicado en la parte de6« 
criptiva, y aquí solo hago indicaciones* 

1. Alfabeto. — Todos los sonidos correspondientes al 
alfabeto comanche se encuentran en mexicano y las len- 
guas epatas, según consta <de las siguientes comparacio- 
nes. 

Vocales. — Las vocales claras a, 6, {, o, t¿, las tiene el 
comanche lo Ihismo que el mexicano^ ¿pata, etc. La € 
muda, 6 mas bien semi-muda, del comanche se encuea* 
tra en mexicano y epata. Véase el cap. 11 ^ 1. 



AL COMANCHE. 27 

B. Se e&ouentra en todas las lenguas ópatas. 

Oh. La tienen el mexicano y casi todas las lenguas 
ópatas. 

J). Es común al ópata^ pima, tepehuan y eudeve. 

(?• Se encuentra en la mayor parte de las lenguas 
ópatas. 

M y j&L. Las hemos visto en el mexicano, etc. 

«/*• Se halla en pima» tepehuan, cahita y tarahumar. 

L. Se encuentra en mexicano, cahita, tarahumar y 
tepehuan. 

My Nj P, TyZ 6 S. Las hemos visto en mexicano j 
la familia ópata, sin excepción. 

H. Ko hay este sonido fuerte en comanche, como no 
le hay en mexicano ni en las lenguas ópatas: aunque en 
comanche se encuentra la rr se pronuncia con mucha 
suavidad. 

V. Se pronuncia como en castellano, lo inismo que 
en ópata, cahita, y, á veces, en mexicano. 

Y. De las lenguas que comparo con ei comanche solo 
falta en ópata y eudeve. 

Tz. Se vé en el alfabeto ópata, mexicano, eto. 

¿. Silabas. — El comanche es polisilábico, como laa 
demás lenguas que he mencionado. 

S. Composición. — En cuanto á la composición puedo 
aplicarse al comanche lo dicho anteriormente del mexi* 
cano y lenguas ópatas (cap. 11 § 3.) 

4. Onomatopetas. — Creo que el comanche, lo mismo 
que los idiomas con que le comparo, tiene pocas onoma« 
topeyas, no son la base áú. formación del idioma. 



28 COMPARACIONES RELATIVAS 

5. NuMlBRO. — En conianohe hay singular, dual y plu- 
ral. En el mexicano y la familia ¿pata solo hay smgu- 
lar y plural; pero uno de los procedimientos para formar 
este número en mexicano, cahita, etc. es el mismo que 
generalmente acostumbra el oomanche, el uso de finales. 

La final que por b común sirve en comanche para 
formar plural es ncj análoga á la mexicana mcy pues ya 
hemos visto en los capítulos anteriores que en mexicano 
my n son letras promiscuas. En ¿pata la final ni suele 
ser signo de plural; un, hombre, uríniy hombres. (Véase 
cap. 11 § 7.) 

6. Genero. — Como el mexicano y las lenguas ópatas^ 
no tietie el comanche signos para marcar el género los 
cuales se suplen por medio de las palabras macho 6 hem^ 
bra; pero también tiene como aquellos idiomas nombres 
de parentesco que varían de forma según el sexo de la 
persona quehabia. (Y. descripción del comanche § 8.) 

7. Caso. — El comanche, como el mexicano y la ma* 
yor parte de las lenguas ópatas, no tiene declinación pa- 
ra expresar el caso. 

8. Derivados.— Muchas veces la deriVacion se suple 
en comanche por medio de la composición, según lo ex* 
plicado al describir este idioma, § 10, y lo mismo se vé 
en algunas otras lenguas del grupo mexicano. Cotisúl- 
tese, por ejemplo, en la parte^ descriptiva, el epata § 29. 

Con el adverbia que significa mu¡/y expresado una, dos 
6 mas veces se forma en comanche el comparativo, su. 
perlativo ó^lus superlativo (Comianche § 10.) En cahita 
se encuentra esencialmente la misma forma: con el ad« 



AL COMANCEE. 29 

verbio <ihma^ maS| se expresa comparación, y duplicando 
la primera sílaba de clieua indica superlativo. También 
el tarahomar usa un procedimiento análogo, pues el su- 
perlativo se forma alargando la pronunciación del com- 
parativo. (Cahita y tarahumar § 18.) 

9. Pbonombre pbbsokal. — ^La analoj^a del pronom- 
bre consta de la siguiente comparación, aunque novan 
todas las lenguas Ópatas, porque sobre ellas pueden con- 
sultarse los capítulos anteriores. Me valgo respecto al 
contancbe del Yocabialiyrio de García fieJQnt 

Yo. 

Ocm. Ne. Mex. Ne» Op. Ne etc. 

Tu- 

Ccm. En. Cáh. Ehno ¿ eno (obUcuo.) Op* Eme 6 ene 
^oblicuo.) Recuérdese que en cahita m=n según lo 
explicado en el cap. . 2. 

El. 
€<m. i^t. Op. Are, re (caso oblicuo.) JEud. Are. 

Nosotros. 

Com. Nen. Mex. Op. etc ne 6 nif singular, con el 
signo de plural del comanche n. 

Vosotros (raíz am, em.) 

Ctm. Muem. Mex. Amehuan. Op. Emido eme (caso 
oblicuo.) Müd. Emide eme (oblicuo.) Tar. Eme. 
Cah» Em. Cor. Amo. 



80 c0mpabaci0nn8 kelativo 

Aquellos. 

C<m. Oro. Op. M-ere (caso oblicuo.) Eud. M-ere 
(oblicuo.) 

10. Posesivo. — He aquí la comparación del pronom- 
bre posesivo. 

Mío. 

Goni. Neá. Mex. No. Op. STo. Eud. No. Pi. Ni. 
Tar. No, no. Qor. Ne. 

Tuyo. 

Com. Erna, em. Mex. Mo. Op. Amo. ^lícZ. Amo. 
íTor. Mu. Pi. Mu. í7aA. Em. 

Suyo, de él, de ellos. 

Coni. Ma. jMea;. Im (de ellos.) Op. Me-reku (de ellos.) 
Eud. A-me, me-re (de ellos.) Pi. Mu (de él.) 
Cah. Na-mee (de ellos.) Vem, de sí. 

En comanche, como en el mexicano y las lenguas ópa« 
tas, el posesivo se usa en composición, especialmente 
con los nombres de parentesco. 

11. Verbo. — Poco puedo decyr del verbo comanche 
en virtud de no tener gramática completa de ese idioma, 
según lo manifesté en otro lugar. Sirva también esta ex- 
plicación respecto á las demás omisiones que se observen 
en el presente capítulo. Sin embargo, en lo que percibo 



AL coMAircnE. 81 

del yerbo cománche encuentro anslcgfas notables con el 
•istema mexicano y ópata-pima. 

Las personas del verbo, como en esas lenguas, se mar- 
can con el pronombre personal. 

Según el ejemplo del verbo saber^ puesto en la parte 
descriptiva (§ 13) los tiempos se forman coi^ partículas^ 
7 según la conjugación del verbo sustantivo (loe. cit.) se 
iisan también finales, que son los dos sistemas que hemos 
visto en mexicano y la familia apata. Sin embargo, res- 
pectivamente hablando, en comanohe se usan mas las 
particulas. Eu lo poco que puedo comparar las particu« 
las y finales encuentro analogías especialmente con el 
tarahumar: en este idioma la final ra 6 ta^ (pues r y 
t son promiscuos,) es signo de presente de indicativo, cuyo 
tiempo y modo se marcan en comanche con la partícula 
tza. La final renoi que usa el comanche en el futuro 
del verbo sustantivo, es semejante á rek uno de los signos 
de futuro en tarahumar. 

Una forma común al mexicano y sonorense es que el 
yerbo indique acusativo: de esto hemos visto también un 
ejemplo en comanche (Descripción § 13.) 

En este idioma hay una forma especial cuando se exr- 
presa negación con el verbo, la cual no encuentro ni en 
mexicano ni en la rama ¿pata. Esta será una de las di- 
ferencias que permitan colocar al comanche en rama dis* 
tinta. Otra diferencia parece ser la de que en comanche 
hay infinitivo, aunque no estoy enteramente seguro de 
que exista. 

El verbo comanche tiene gerundio, según consta de 



32 COMPARACIONES AELATIVO 

cuatro ejemplos que trae Spholcraft en su Vocabulario 
(Indian tribes): de esos cuatro ^emplos hay tres cuyo 
signo es la silaba te^ en mexicano tij jaliscience tOy pima 
tUy tepehuan ti según vimos en el cap. 11 § 13. He aquí 
los gerundios comanches á que me refiero: havagufh-te, 
bebiendo; yahakar-U riendo; yaka^te gritando. 

12. Preposición. — En comanche^ la preposición gene- 
ralmente se pospone á su régimen como «n mexicano y 
las lencas de la familia dpata-pima. 

Oamparaoiones léxieas. 

Bespecto al] mexicano y las lenguas sonorenses con- 
sulto las obras citadas en los capítulos respectÍTOS, y en 
cuanto al Comanche los vocabularios que mencioné en , 
el capitulo anterior § 15, todo reducido á la ortografía 
española, con las ligeras reformas varias veces explica— 
das. Becuérdense las reglas etimológicas asentadas en 
el cap. 12. Escusado parece decir que las comparaciones 
léxicas del presente capítulo casi se reducen á las pa-^ 
labras llamadas jpnmí^iva^, que son las que principal- 
mente me he propuesto comparar en el curso de esta obra. 
Véanse ademas las eomparadones del comanche y mexi* 
^ano con otros idiomas en los capiliulos siguientes. 

Hombre, macho. 

Com. Gku~ma. Mex. Oki-chtli. CaJi. Oku, 
Com, Tueuichi. Cor. Teuit. Pu Tuoti. 



AL COMANCHS. 33 

MUGER, HEMBRA. 

<hm. Upiab (ubi-ab.) Pi. Ubi. 

NlffO, Nlff A. 

Com. Tu-achi. Mex. Okoh-ichiJ Op. Oa-ichl 

Abuela paterna. 
Comy Ka-ko. Op. Ka-rL 

Padre. 
Com. Api, ap. Cor. Ya-K)ppa. 

Hermano. 
Oom. Ta-ma. Mex. Tla-tli (ta-ti) 

Hermano mator. 

* 

Oom. Vari. Op. Vaa. Eud. Vatss. 

Maiudo. 
<hm. Kuma-hpua. Op., CaJu y Pi. Kuxm (kuma.) 

Esposa. 

Com. Ker kuur. Cor. U-kar-4. Pi. y Tep. U-ki. 
Oach. Sur-ke, sur-che. 

Suegro. 

jCom. Gutzi. Op. Guzi. 

tomo u. 3 



34 comparaciones relativas 

Carne, cuerpo. 

Com. T-oko, Uake-r. Jíftó?. Tott-aka-tl. Op. T-aka-t 
Cah. Uaka-t. Pi. T-aika. 

Cabeza. 
Oom. Tzohtab. Mex. Tzonte-kon. Eud. Zonit. 

* Frente, cara. 

Com. Kae, kubeh. Mex. Ix-kuai-tl. Tep. y Cah. 
Koba, koua. 

Cabello. 
Com. P-api. Tep. K-upe, b-opoe. Cor. K-upoa-ti. 

Ojo. 

Com. Pui (bui,) Tep. Bui. Cah. Pusi. Pu Ou-pu¡. 
Eud. Bttsit. 

Ceja. 
Com. Caih (Caik.) Cor. Ceak-eriti. 

PestaSía. 
Com. Porsi. Cah Pusebi. 

Lagrima. 
Com. Ohpep. Op. Opeku. Evd. Opet. Cah. Opoa. 

Oreja. 
Com. Naki. Mex. Nakaz* Cah. Nakam. Evd^ Nakat. 



AL COllAlfCHB. S5 

Boca, uáoo. 

(7om. Tep, tepa. Mex. Tentíi. Hud.-Ttnpvcij tenit, 
CaL Teni. 



«^ 1 



EüTCIASk 

Com. Tiüna-ruh. íT^sp. Artamo, a-damo, 

Bahbas* 
Com. Motz. (7or. Mueizití. 

DiSKTB. 

Cam. Tama tahni. üf^o;. Tantli. Pi. Tami. <7a¿. 
Tami. Oor» Tame-ti. 

,Mano. . 

Com. Motia madpaD, moo. Méx. Maitl. Cah. Mama. 
2Vp. Hataja. 

Depo. 

Oom. Mah, masit. ilf<?2;. Ma-pillj. Eud. Ma-mat 
Cah, Mampu^a. 

Espinazo. 
Oom. Kuaipanop. Mex. Kuitlatepuntli. 

Ombligo. 

Oem. 0-xiku, Mex. Xiktli. Cah. Xiko. Tep. Jiko 
ziko* 



36 comparaaones bslativas 

Pechos de muger. 
(7om. PitzL Oah.Vipu 

Pierna. 
Com» Aht-uku. jT^, Uka-su. 

Pierna. 
0<m. Orno. 2%p. y Pí. T-ono (tH)mo.) 

BODILLA. 

Com. Tandap. Mex. Tlan-kuaitl (tan-kaaitl.) Tep. 
y Pí. Tono. Cor* Tunuti. 

Cola, rabo. 
Com. Kuari (koali.) Mex. Kuitla^pili. Car. Euasiti. 

Nervio. 
Corn. Tama. Mex. Tlalhuatl. Oah. y Tep. Tate. 

Vena. 
Com. Obae^ opae. Oah. Obotate. 

» 

Hueso. 
Com. S-oni-p. Mex.. Omi-tl (oni-tl.) 

Corazón. 
^om. Opih. Cah. Htepsi» Pi. Ti-pitah. 



AL GOlíAKCHE. 8T 

HÍGADO. 

Tripas. 
Com. U-koitats. Mex. Emtlaz^knlli. 

Ala bb avb. 
C<m. ükas. Tep. Cr-akie. Mex. Asfl-aka-palli. 

Sol. 
Ccm. Tab» taabe. Cah Taa. Op. Tat. 

Luna. 

Ccm. Muea, much, moni. Mex. Metstii. Op. Metza. 
Cah. y Tar. Meoha^ 

Estrella. 
dm. Taroh. Mex. Zi-tlali. 

Nieve. 
Com. Tap-kabi. Tep. Eubai. 

Du. 
Conu Hues-tai. Op. Taui, taue. 

Noche. 
Ccm. Takan. Cah. To&abe. Pi*. Tokaga. 



86 COMPABACIOürfiS RELATIVAS 

r 

Rio. 
C(m. Pi-apti-IiTi8. Mex^ Ato^yutb (^. Ate. 

PlSDRA. 

Oom. Tete terp, tepist Mex.^ Ted. Op. Tet. (hh. 
Teta. 

Sai. 

<7offt. Onabi. <7or. ünabi. P¿. Ona. 

EMPINA. 

Oom. Huoktiebi. Mex. Hoitlíolotl. Op. Huetzot. 

Plüiia. 
C<m. Sia. Op. U-sa C?aA. Ma-^sa. 

Concha. 
Cúm. Ua-ko. Cah. Koio* 

Huevo. 
Qm. Noyó. 2Vp. Nono. 

Leche. 
Ckm. Petzip. Tep, Pipei. 

MaNTECAi SEBO. 

V<m. Ogoitih^ cjiuli., Opy, Qaide«- Pi. y 2Vjp. Qni» 



al gomanohe. 89 

Frío. 
Com. Et-zeit. Mex. ZekmL Chr. Zerit 

Calor. 
C&in. Ereit, ürate. J^. Ürtiri. 

Invierno (tiempo'ile seca.) 

Com. Tomo. Op. Tomo.' Pí. Tómoko. ' Ufex. Tonalko 
(tomalko*) 

PASTO. * * 

Com. Mechi-zeka. Mex. Zaka-t}« Pi. Zaka-k. 

Maíz. 
Com. Janib^ junibist. Op. Judq. Tep^ Jone. 

« 

Bosque. 
Com. Kuahm. Mex. Kuauh-tfai. P%. Kouk» 

Conejo. 
Com. Tabo Cah. y Eud. Tabu,^ 

Liebre. 
Com. Piarabo. Op. Paro. 

Ardilla. 
Com. Uokaoe. £ak^ ITtekv. 






40 COMFARAaOHXS BBLATIVAfl' 

Especie de batok». 
Com. Kaa. Cab. N»»ka«. 

Especie de topo^ 
Com. Tetzaya. lUix. Tozan. Cw. Teausat. 

Águila. 
Cam. Fiagatstt piautzu.^ Op. Fagae,^ pane.. 

Buho. 
Com. M«-pitz. Of. Muuh. Oah. Mua. 

€abza. 

Ccm. Kuaikiía. Cor^ Kuaka. 

C(m. Kueuo. Op. Km. Cah\ Uo-kott; 

CoiblB^ 
C(m. Temu-mmkit. Op.. Semu (temv pues 8=1.)^ 

AbaSa* 
Com. Tatetz. Mex. Tbkatl. Cor. Tukati. 

Pak. 

C'om. Tesata. Op. Temata. 

Casa. 
Com. Kane. Mex. Kalü CaA. EiffL 






▲L G0MA1H7HE. 41 

PSDBRNAL DB LA Ttl^ñOmA.. 

Cm. Tahk» Cbr. Teaka. 

Arco. 
Cam. Hoat, hnatei Tep. Uato» 

Sueno. 
Cinn. Gh-ane. CcHu D-eni. Eud. D-onu 

SORDOl 

Com. Kete-nakat. ÍTat. Nakasti. J^ucí. Nakap. 

GORIK). 

€5w»* Yuup. í?br. Uee, 

Blanco. 
Com. Tozabite. Oah Tozali. 

Negro. 
C(m. Tuhubit (tukubit) Tep. Tuku. 

Uno. * 

Com^ Zein. ü/ea;. Ze. ¿7/?. Ze, zeni. CaA. Zenu. 

Dos. 
Com. Uaj, najat. Pí. Gouak. Cor. Uajpoa. 

Tres. 

Com. Paiste (baiste.) Op. Baide. C!^. Baeika. Pi. 
Baik. 



42 COMPARACIONES RELATIVAS 

ClNOO. 

Com. Mouaka. Mex. Makuilli. Cfít. Marki. 

Siete. 
Gom. Tah-acho-to, T<xr. K-ichao. 

Ocho. 
Com. Naguá-vachota. Cjp. Nago. Tar. Osa-naguoko. 

Yo, Mío, ETC. 

Véanse comparaciones gramaticales* 

Andar. 
Com. Nemito/üfea:. Nenemi. 

Comprar. 
Com. Temue-kuato. Mex. Koua. Op. Kiagi, kiazi. 

■ 

Flechar (flecha.) 
H]<m. Pak, Fakan, (flecha.) Cok. Pakte (flechar.) 

Hablar» decir. 

Cowi. ^a-kuoD. Pí. Nouko. Op. Nukuai, CaJu No- 
kae. 

Ir. 
Com. Mia-r, mia-hlo. Te^^. Ji-moe. Pí. Ji-mu* 



algohanchb. 43 

Llevak. 
Com. Mayah-kate. Tep. U-kate. , 

Llorar. 
Com. Yaketá, yeke. Mex. Choka. Tep. Sooke. 

Morder. 
» • 

Oom. Ketziaro. Mex. Ketzomia. Cah. Keke. 

Amar, querer. 
Com. Ku-marke. Oor. Mua-che (muake.) 

Mear. 
Com. XitO; BÍto. Mex. Asuxa. Oah. XizOy sise. 

Mamar. 

Oom. Pichi, pitzi. Mex. Chichi. Op. Tzi, chi. 

MOLIÍR. 

Com. Tezo-kueto. Mex. Tezi. Cah. Tuza. 

Oír. 
CoíTj. Tena-karo. Mex.Kúix. Cjp.Kai. CaA. Hi-kaha. 

Ser» estar.' 
Com. Tza, tzare. Pí. Ta, tat. 

Quemar. 
C(m. Kutzonaro, Mex. Kokok. 



44 couparaciokxs bblativa9 

Subir. 
Com. Toito. Cor. Titoa. 

Skmbbab. 
Com. T-etza^ Oor. Atsa. Tep. Usseí ntze. 

Tbaeb. 
Com. May-aki. Mex. Ku-aiki. 

Matab. 
Com. Mauakun. Mex. Milq^ miktia. Gah. Meak. 

AcX. 
C<m. Ikibe. Cor. Ik. 

Cebca. 
Com. MitetzK Pí. Mía. 

Lbjos. 

Com. Man-arke.'ilfei:. U-ehka. Op. M-eka. Pu M« 
uka-t. 

Ahora, hoy. 
Com. Ekitzi. Mez. Azka. Cor. Iko. Op. Oki. 

Sí. 
Com. Haa, hah. Op. Haru. j&t«<2. Haue* 

No. 

Com. Ke-ka, ko^ kay. Mez. Kaa-mo.j^uJ. Ea. Op. 
Kai. Tar. Ke^ Keko. 



tfAPITULO DÉCIMO OCTAVO. 

BREYE NOTICIA 

ALGUNOS IDIOMAS AFINES DEL COMANGHE. 



Observaciones sobre el Falaik, Gliasti y 

Tularefio* 

!• Idiomas afines del comanche. — Voy á dar en 
este capitulo una breve noticia de loa siguientes idiomas 
pertenecientes á la familia Comanche-Shosone. 

1. El Shoshone, Chochone. 

2. El Wihinash. 

3. El Utah, yutah, yuta. 

4. El Pah-utah, 4 pq¡yuta. El Chemegue 6 Cheme- 
hueví. 

5. El Cahuillo 6 Cawio. 

6. El Kecbi. 

7. El Netela, 



46 BREVE NOTICIA DE ALGUNOS IDIOMAS 

8. El Kizh, Kiz, Kij y el FernandeBo. 

9. El Moqui. 

10. El Caigua 6 Kioway. 

2. El Shoshone. — Los indios shoshoncs llamados tam- 
bién Snakes (serpientes) habitan en las Montañas Peñas- 
cosas, hacia las fuentes de los ríos Missouri y Columbia. 

La analogia del Shoshone oon el Comanohe está ge- 
neralmente reconocida, asi es que bastará presentar el 
siguiente ejemplo de comparacioi^eSy incluyendo algunas 
con el mexicano y las lenguas sonorenses. 

Hombre. 

Sho. T-áka. Com. Okú-ma. Mex. Oki-ohtli. Cah, 
Oku. 

I 

Mujer. 
SJio. Uipi. Com, Uaiepi. 

Padre. 
Sho. Apui. Com. Api, ap. Cor. Y-aopa. 

Madre. 
Sho. Pia. Com. Pia. 

Marido. 

Sho. Kuma. Com. Kuma-hpma. Ojp. Cdh. Pú Ku- 
na (Kuma pues m=n.) 

Hermano. 
Sho. Tam-ye. Com. Tam-4u Mex. Tla-tli. 



afines dbl comanctb. etc. 47 

Cabeza. 
tSho, Pampi, pompi. Com. Papi. 

Fkente, cara. 

JSJio. Kua, Kuuo, Koba. Com. Kae, . Kubeh. Mex- 
Ix-Kuaitl. Tep. y CaL Koba, Eoua. 

Oreja. 
Sho. I-naka. Oom. Naki. Mez. Nakaz. CaL Nakam. 

Ojo. 

iSho. Pui. Com. Pui. Pi. Oa-pui. íTq?. Bu¡ (pni.) Oáh^ 
PuHsi. 

. Nariz. 

Sho. Muí. ^0972. Muvi* 

Boca, labio. 

Sho. Timpa. Com. Tepa, tep. Mex. Tentli (temtli.) 
Cah. Teni. \ 

Diente. 

Sho, Tangua. Com. Tamatahni. Mex. Tantli. 
Pí. y Cah. Tami. 

Mano. 
Sho. Mai. CioTn. Moua. Mex. Mai-tl. Cah. Mama. 

Corazón. 
Sho. Pío. C<?ín. O-pih. Pe. Ti-pitah. 



48 BREVE NOTICIA BE ALaUKOS IDIOMAS 

ÁBCO« ARMA. 

Sho. Atí. Cam. H-uet, h-uate. Tep. Uato. 
Tabaco. 

Sho. Pamu. Oom. Pahmo. 

Cielo. 

Sho. Tükum, t-uku-m. Mex. Il-uaca-tl. Fu Tchn- 
uika., 

En Comanche (Helo se tradnce por toniobi, segnn 6ar* 
cía BejoD, asi es que la palabra shoshone es mas pare- 
cida al mexicano y sonorense, lo cual se observa en otras 
voceSy aunque es mas común lo contrario, esto es, encon- 
trar palabras sem^' antes entre shoshone y comanche. 

Sol. 

/S&0. Tabe talibe. Oom. Tab, taabe. Oah. Taa. Op. 
Tat. 

Luna. 

Sho. Munga, muscha. Oom. Maea, much. Mex. 
Metztli (mechtli, pues ja hemos explicado en otros 
lugares que ch igual con 8 6 zjexxs compuestos.) 
Op. Metza. ^Cah. y Tar. Mecha. . 

Invierno (tiempo de seca.) 
Sho. Tumu. Oom. Tomo. Mex. Tona-lko (toma-lio.) 



JütViJSS DBL COHANCSJL STÜ. 49 

PUEGO. 

JSho. Sana. Com. Eíwoxia. 

Aqua. 
^iSha. Fa, pah. C(m* Paa^ pa. 

Venado. 
JSho. M-ura-tsi. Com. Are-ka. 

VÍBORA. 

•Sho. Tu-kua. Mex» Koar-tl. Op. Koo. Tep, Koo-j. 

He aquí otro ejemplo de una palabra shoshone mas 
parecida al mexicano j sonorense que al comanohe, pues 
en este idioma según García Bejon, víbora es ntota. Véa- 
nse la palabra cielo. 

Blanco. 
JSho» TuzchaoL Com. Tozabite. Op. TozaL 

Tu. 

^SJio. Emoe^ i. Covi. En (em.) CaL Emo. Op. Eme 
(oblicuo.) 

Uno. 
Sho. Schhnutsi. Com. Semmus. 

Dos. 

Sho. Hwat. Com. Wabaf 

TOMO n. 4 



50 bretx koticia db ilgtjnos idiomas 

Cuatro. 
Sho. Huatchluit. (Tom. Huiodoldt, 

COMEK. 

Sho. Tikaru. Com. Tehkaro. 

Bailar. 
Sho. Nikar. Com. Nihkato. 

Dormir. 
Sha. Apui. Com. Ebpuei-to. 

Ir: 

• ■» 

iSAi>. Nu-n^a-rp. Com^ Mia-r, mia-hl. Tep. Ji-mot. 

PL Ji-mu. 

8. El Wihinasht. — El Wihinasht 6 Shoshono del 
Oeóte es un idioma tan estreohamente unido con el Sbo« 
shone propio, e[ue lo dicho sobre este debe referirse á 
aqtiel. Voy & presentar algunos ejemplos de las. mucbos 
palabras iguales 6 muy semejantes que se eneuentran 
entre Shosboüe y Wibinasbt. 





WihisMhtk 


Bhoahone. 


Muchacho, 


NaUi^ 


Nat9Í. 


Madre^ 


Fia, 


Pia. 


Marido, 


I-kumay 


Kuma. 


<^o, 


Puiy 


Pui. 


Nariz^ 


Muí, • 


Muu 



Ámna bel couanche. xtc. 



51 





WUünaat, 


Bhothone. 


Boca, 


Tupay 


Timpa. 


Dientes, 


TanMy 


Tangua. 


Cuello, 


Kutay 


Kuro. 


Brazo, 


Futay 


Puiro. 


Corazón, 


Piuey 


Pío. 


Oreja, 


InákOy 


Ináka. 


Lengua, 


EghUy 


ATcu. 


Sol, 


Tahay 


Taha. 


Lnna, 


Mushat 


Muscha. 


Estrella, 


PatuzuvOj 


Putiihva. 


Dia, 


Tavinoj 


Taahun. 


Noche, 


Tokanoy 


Tukmm. 


Agua, 


Pa, 


Pa. 


Piedra, 


Tipiy 


Timpi. 


Comer, 


Tikay 


Tiharu. 



4« El utAH, yutah 6 yuta«— El Yutah, yuta, utah 
80 habla en la reg'*on que circunda al gran lago Salado: 
pertenece á la familia Shoabone. Pike indicó acertada- 
mente la analogía del Yutah con el Comanche, mientras 
que el Sr. Orozco (Geografía do las lenguas de México) 
86 equivocó considerándole como dialecto del apache. 
Buschmann, (op. cit. p. 297, 349) ha comprobado la 
analogía del Yutah con el Comanche, y le ha encontra- 
do semejanzas con el mexicano y las lenguas sonorenaes. 

Pondré aquí algunas muestras del yutah comparán- 
dole cou el comanche. 



62 



BBEVB NOnCU DE ALQUKOS IDIOBOS 



Tute. 



Comaiiolie. 



Hombre, 


Toeonpayah^ 


Tenahpucu 


Sol, 


STop (^6J 


Taábe. 


LuDa, 


Máhtotij 


Mueh. 


Cara, frente, , 


Kuelfy 


Kae^ Tcubeh. 


• Ojo, 


Puti'-Bhoy 


Fui. 


Nariz, 


Mahvi-tah, 


Jfíuvi. 


Boca, 


Timpy 


Tepuy tep. 


Diente, 


Tong, 


Tamüy tahnu 


Lengua, 


Ahohy 


AhakOy cek(^ 


Oreja, 


Ninhy 


Naki^ 


Mano, 


Mdidry 


Moua. 


Pie, 


Namp^ 


Nape. 


Fuego, 


KUTly 


Kuuna. 


Agua, 


Pahj 


Fady pa. 


Sol, 


Ona^ 


Onábi. 


Piedra, 


Timpa, 


Terpy tepisL 



ۥ El pah-^tah 6 paytjta. El cHEMEaus 6 che- 
MEHüBVi. El cahüillo 6 cAwio. — Los Pah-utahs, esto 
es, «ütahs del Bio,» llamados también Pa-yutas, Pai- 
Utes, Pintes, Pinches etc. viven al Sur y al Oeste de los 
Yutahs. Los Chemegues 6 Chemeliuevis son una tribu de 
Pa-XJtahs que habitan al Norte del Colorado, dondfe el 
P. Oarcés encontró á las tribus que llamaba Ghemegue- 
cajuela, Chemegue-sebita, Chemeguaba, Chemegue y 
Payucha. Esto lo encuentro confirmado en la obra Se- 
ríate DocumenU (v. 13. p. 126), sin mas que diferencias 
ortográficas, pues m dice lo siguiente. «Al Norte del Rio 



AFINES DEL COHAKCHB. RC. 



5S 



Colorado viren otros tribus que deben ser consideradas 
como una numerosa nación^ y son tos Cñemequecaprala, 
Chemeque-sabinta, Chequaba y Fayuches.» 

El Pah-utah y el Chemehuevi deben considerarse como 
dialectos de un mismo idioma: en la obra citada ante- 
riormente Senate Documenta (p. 76.) se dice terminante* 
mente. «The Chemehueves are a band of Pah-Utah%» 
Lo mismo dice Ludewig en su «Literature of American 
Aboriginal languajes» (p. 85.) El Sr. Orozco (op. dt.) 
confundió equivocadamente el Ghemehuevicon el Apache^ 
como lo hizo con el Yutah» según antes manifesté. 

Voy á comparar ahora los adjetivos numerales del 
Fah-Utah y el Ghemegue para que se tenga una idea 
de la diferencia que hay entre los dos dialectos. 





Fah-Utalu 


Ohemesrae. 


Uno, 


Susjl 


Shuü. 


Dos, 


Ghieiuney 


Chmií. 


Tres, 


Piune, 


Paiu 


Cuatro^ 


JJulmoing^ 


Uaichu. 


Cinco, 


Chumin, shuminp 


Wanu. 


Beis, 


Nabiy 


Nabal. 


Siete, 


Navika-vahj 


Mokist 


Ocho, 


Ncmitminj 


Nateh. 


Nueve, 


ShukuUpenkermip 


üuip. 


Diez, 


Tamdhuiny 


Müshu. 



Los Cahuillos 6 Cawios viven cerca del Pacífico entre 
las fuentes de San Gabriel y Santa Ana. 



54 BREVE NOTICIA DE ALGUNpS IDIOMAS 

De lo8 idiomas Chemehnevi y Gahnillo ha presentado 
Mr. Whipple (Senate Documente) una lista do palabras 
comparadas con el Comanche, de cuya' comparación dar- 
rán idea los siguientes ejemplos, donde conservo la orto« 
grafía inglesa. 





Oomanoha. 


Ohemesue. 


Oáhnillo. 


Oreja, 


Nuk, 


JVawi-aJa, 


JVii-noi-a. 


Ojo, 


IT-poui. 


Puouiy 


JVa-pud/l. 


Nftris, 


Mobiy 


MuJbi, 


Ne-mu. 


Pie, 


Nope^ 


Nampany 


Neik. 


Gucliillo, 


Wih {uih,) 


OuitZj 


Tue-mh 


Sol, 


Tahh, 


Taba-^utZj 


Tamit. 


Xmna, 


Menij 


Mia-^oropUzyMeni/i-l. 


Noche, 


Tu-^aUj 


Tt^umnh 


Tua'-mar* 


Fuego, 


CUUy 


Cun^ 


Cut. 


Agua, 


Pa, 


Pahy 


Pal. 


Bueno, 


Ch^atf 


Aty 


At-^tau 


Yo, 


Ne-tza, 


NuUy 


Neh. 


No, 


Ke, 


Ka^chy 


Ki^il. 


Dos, 


Wah-hahi 


Faí-Í,^ 


Me-wi. 


Comer, 


T-ilhca-^Oy 


T-eca-^laj 


Vdi-ecu-n. 


Matar> 


Mauákun^ 


Pákay^ 


Meha. 



6. El eschi, el netela, el kizh y el fernak- 
deSo. — El £echi se habla en la misión de San Luis Rey, 
fundada en Junio de 1798 por el franciscano Fr. Anto- 
nio Peyri. Como muestra del idioma presento el Padre 
nuestro, sacado de la obra de Dofflot de Mofras sobre 
California. 



AFINEN DEL COMANCSIE. BXC. &5 

{/hamTia chara mig tu panga auc ciñan mo guiz cbam 
to gai Ka caá che nag omreina li vi hiche canoc yhá heg 
gd y íA an qui gd topanga. Oham na cholane mim cha 
panpüuo tnag majan pohi cala caigui cha me hollóte 
gai tom chaine o gui chag cay ne che cal me ttn so lli 
ola calme alia lince cítame cham che sivc^ Amen Jesus. 

El Netela se habla en la Misión de San Juan Gapis- 
trano fundada en Nidiriembre de 1776 por Fr. Jimípero 
Serra. He aquí el Piadre nuestro en Netela. 

Chana ech tupana ave cnenchy ctunea cuaehin^ chame 
om reino, Ubi yb chcicnee ema tupána cham nechetepe 
mieate tom cha chaom^ pepmm yg cai caychameyijulug' 
calme coi ech. Depupm opeo chame chum oyoet Amen 
Jesús. 

El Kizh se habla en la misión de San Gabriel funda- 
da en Setiembre de 1771 por el mencionado P. Serra. 
El Padre nuestro en Kizh, que trascribimos luego^ se 
encuentra en la obra citada de Dufflot de Mofiras, y es 
igual al que se halla en la Colección de la Sociedad Me- 
xicana de Orografía y Estadística con el nombre de Ca- 
lifornio. 

T yonac g yogin iucupugnaisd 9V¿ucoy motiumian 
masarmí magin tucupra maimanó muidme müléosar y 
ya tucuparjiman bsA y yoni masaxmí mítema coy abox* 
mi y yo mamaínatar momqjaích milli y yaxma obonac 
y yo no y yo ocaíhuQ coy jaxmea main itán momosaich 
€úy jama juezme ¿mmanemích Amen Jesús* 



56 



BBEVÍÉK KCKncIA BB ALGUNOS IDIOMAS 



Al idioma que be mencionado despnes del Eizfidoj' 
el nombre de Femcendeño porque se babla en la misión 
de San Femando* Creo que debe] colocarse al lado del 
Eizb como su dialecto, según residta déla sigoiente 
comparación del Pater noBter. 



Xish^ 



IPomaiidofio» 



lyonm^ 


lyamc. 


Togin, 


Taua. 


Tucupugvmsay 


Tucupama. 


Suguco¡fj 


Sagoueo. 


Motuani'any 


Motoanianí 


Masarmiy 


Majarmi. 


Magin^ 


Mmn. 


Maimanoy 


MainmonOé 


Mmsme, 


Muismi. 


Tatueupar^^ 


Tatucupar. 


Giman, 


€Hmiamerín^ 


lyoni, 


lyogin. 


Maiaxmiy. 


MajarmL 


Mitema^ 


Mifsma. 


Coy, 


Ooyo. 


tyo, 


Yio. 


MarmiTWtoery 


3Iafnainay. 


lyctocma-y 


Tiarma. 


Ohonae^ 


Ogonug^ 


lyono^ 


lyona. 


19^ j 


lyo^í 


Oeaihu^y 


Ocaynetu 



AFINB3 DEL COMiúfCBS. STC; £7 

Xiih. Pemandeño. 



Ca^axmeOf Ooijarmea. 

Maiñ^ Main. 

Itan, liomo. 

MomoBaiéhif Mq¡ia¡f^ 

Oi^amoy Coiyamcu 

EuBxme^ EvMrmL 

Del Gahuillo eompar&do con el Keeliiy el Netela j el 

Kiz reproduzco el siguiente cuadro formado por Mt» 
Whipple* 



58 



BREVB KOnCU I>X ALdÜKdB ÜJIOMAS 






O? 2-1 E &tf g = á á c s-§ e 







'i*r3 ■< ^ < o 

"* M 5 c ^ a 



tr 

I 

P 

tr 



p. "-^ 















•"■ o P 





fei 



4 



31 

O B 



r 



I» 



tr ^— «-►'tí 




' AHNBS D»t COMANCH«. EtC. 69 

El Dr. BusdiÉisiin ha confirmado despueSi por medio 
de obsorviaoióitoÉ maar detenidas/ la introduoteibki del Eizh 
7 el Ketda en la familia Oomanche-Shosbone, señalando 
también vat^áís analogías léxicas y gramaticales de aqne* 
líos idiomas con el mexicano. (Dié Spracben Kizh mid 
líetela. Berlín 1856.) 

9. El moqui. — El Moqui se usa por la nación de ese 
nombre bastante civilizada, de costumbres pacificas, y 
dedicada á la agricultura, la cual habita especialmente en 
las orillas septentrionales del Rio Yaqucsila. Ya se ha 
hecho notar por varios escritores que los Moquis tenian 
habitaciones de varios pisos como las llamadas Üa^aa 
Grandes á orillas meridionales del Gila. Los P. Garcés 
y Font encontraron á los Moquis reunidos en poblacio- 
nes considerables con espaciosas plazas y calles rectas. 

Buschmann {Die Spúren etc.) ha comprobado por me- 
dio de comparaciones la semejanza del moqui con el co- 
manche, el mexicano y las lenguas sonorenses. Voy & 
presentar aquí algunos ejemplos del Moqui, según Simp- 
8on. 

Hombre. 

Mo. S-eke-ah. Com. Oku-ma. Mex, Oki-chtli. CaJi. 
Oku. 

Brazo. 
Mo. Mahat. Mex. Maitl. 

I 

Puede observarse respecto al Moqui lo mismo que del 



60 BBBVS NOTICIA DB AliOUNOS IDIOMAS 

Shoshóne, es deciri que tiene algunas palabras mas se* 
mejantes con el mexicano que cob el oomanche^ aunque 
lo contrario sea lo común. Per ejemplo^ brazo en co- 
manche es píier^ pues aunque algunos traducen mctM, 
esta palabra propiamente significa mano. 

Manó. 

ufo» Moktay» Com. Moua, madpan. Mex. Maitl. 27ep. 
Mataza (mataka.) 

Dbdo. 

Mo. Malilatz« Com. MaL Mex. Ma-pilli. Eud^ Mar 
mat. 

Ojo. 
Mo. Pose. Com. Pwi. Cah. Pusi» 

Rodilla. 

Mo. Tono. Com^ Tandap* Mex. Tlan-kuaitL (taur- 
kuaitl.) Tep. y Pi. Tono. 

Nariz. 
Mo. Yakuk. Mex. Yakatl. 

Hé aquí otra palabra que se encuentra en el caso ex- 
plicado respecto á hrazoi en comanche nariz es muné. 

Oreja. 

Mo, Nuka-uk. Com. NakL iLTea;. jNakaz. Pi. Naha- 
uk (naka-uk») 



il^ftQIS8 DBL <K)BfAirGSS. XTC. 61 

JHo. Koller. Oom. Kae. Mex^ Ix-kuaitl. Cah. j Ttp^ 
EoI>a> koua. 

DIB3ÜTB* 

21o. Tahmah. Com. TahnL Mex. TantlL JPi. j Cáh» 
Tami. 

OUSLLO. 

JHo. Knape. Cah. Kutaaa. 

Luna. 

Mo. Muyah. Cam. Mnea, much. 

Sol. 
Mo. Tahuah. Oom. Taabe. Pu Tahs, tasch. 

I 

Nube. 
Mo. Omoa. Obfn. T--oxQ(Hrarauet, 

10. El caigua 6 kiowAY. — Primeramente Mr. WMp- 
ple (Se7iate DocumenU y. 13), y después Buschmann 
ijDie Spuren etc.) han negado el parentesco del Caigua 
j el Gomanche. Yo creo, sin embargo, que son lenguaa 
afínes^ y me fundo en las razones siguientes. 

En primer lugar la opinión de varios lingüistas^ Pike, 
como es sabido^ Ilegd á creer que Caigua y Comanche 
eran lo mismo. L&than en su Filología comparativa (c, 
59) dice: «El Caigua parece mas Paduca que otra cosa.)» 



62 BREVB NOTXCU BS ALGUNOS IDIOMAS 

García Rejón (Introducción al Diccionario) considera el 
Gaigua como dialecto distinto del Comanche; pero como 
díalectúj no como lengua de otra familia: la prueba de 
que Oarcía Rejón creyd á los caiguas afines de los co— 
manches es que & unos y á otros los comprende en una 
misma nación. 

Las detQás noticias qué tenemos de los Comauches y 
Caiguas los presentan con los mismos costumbres) el 
mismo estado de civilización^ el mi^mo aspecto fisicO) é 
iguales tradiciones. 

Enñn^ las comparaciones que yo hó podido hacer entre 
el Caigua y el Comanche 6 los afínes de este confirman 
el parentesco de todos. Hé aquí esas comparaciones. 

Dios. 

Cai. Puhasun. Ohem. Puant. Sho. Tiuitsim-poha- 
kante. 

IIOMBRB (raiz k y una vocal.) 

Oai. Ki-añi. Com^ 0-ku-ma. Sho. Ta-ka. Mo. Se- 
ke-ah. 



MUQEB. 

Cai. Mayi. Wu Moyo-n¡. 

Muchacho. 
OaL Tu-kuois. Oahui. Keat Kizh. Euiti. 

Muchacha. 
Cai. Matón. Yu. Mahmats. 



' * V 



;ii^pf£$ BB^i . C0MAN0H9. ETC. C 3 



Madrb. 
<M Eoh. Küh. Au-ko. 

Maeido. 
Cai^ Eiia. Sha. Kama. 

Esposa. 
Caz. Ehin. Cam. Euur. kjieh. 

Hijo. 
Oai. A-ttia. (7om. Tua. ^SAo. I-tue^ 

Hermano. 
CaL Papie. KechL Popet. 

Cabeza, frente. 
Cai. Eia-ko. Cam. Kae^ Mo, E\ia-tahf 

Cara. 
¿7a{. Eaupu. Tu. Euelp. 

Ojo. 
CaL Taati. ¿t^A. Tsot^OQ* 

Dientes. 
Cai. Zun (tun). (707/». Tama^ tabni. Tu. Tun-g. 



64 . bheve hoticia !de algunos idiokas 

Cuello. 

Cat. EonL Yu. Kolf. Chenu Kur-amm (kalnmim.) 
Sho. KntOy kulo. 

Sbazo. 
Vau Mor-ta. üahui. Mok. 

Mano. 
Cai. Mor-ta. Com, Moua. Mo. Moktay. Tu. Masir» 

Dbuos. 
CaL Mor-ditson. Com. Masiti mat. 

USAS. 

"Cai. Morditson. fSho. Maschitn. 

Cuerpo, carne. 
üai. K-ukia, Com. Uake-r. 

Piernaj pié. 
Oai. Pa-ras. Com. Na-pe. , 

Hueso. 
{Jai. T-onsip. Com. Ts-0BÍp. 

Corazón. 
CaL Ten. Eizh y Net, Sea (ten.) CahuL Sen (ten.j 



AFIRES DBL OOBCANCBB. lítCé 65 

Gefe. 

KJai. Tangua (tankus.) Conu Tdkue-neníp. 

OUSRRERCK 

-Cai. TenkoD. Com. NábMdkof. 

Amigo. 

Arco. 
<?au Z-ipko. KizK Pa-JtkOHMr* 

Flecha. 
<7ai. Arku. CSom. P-aka-n. 

Cuchillo. 
Oaü Tzu. iSAo. Tíi-da. 

Hacha. 
Cai. Houtho. Com. Houni^ iS%^ Hvb^lMiam 

Tabaco* 
üai. T-apo. C%em. Eo-ape. Nét. Pio-t* 

Cielo. 
¿7a». E-iakoh. Sho.^-^^úam. JUTo. T-^e^pailah. 

Sol. 
Oai. P^i (ba-i). Obm. Taa-te. iSJb. y Wip. Tarba. 

tomo u. 5 



66 brevb kotioia bb algunos idiomas 

Estrella. 
Cai. Tah. Com. Tftrclu 

Luz. 
Cai. Bnu. Com. TzaBa»<imBÍt..' 

NOCHX. 

Cai. Q^yá. Com. T-ukftrii. Kizh. Y-^auko 

Tardb. 
Cai. T-ehi. Com. Y-eüiT-ka. 

Invierno. 
Cai. Tuh. Kizh. O-tschu. ,, 

Aire. 
Coi. 6a-<-mti« Ocm. Nieti miet» 

KiEVEí hielo. 
(7az. Teokia. 07/I. Talubi. 

KlEVE. HIELO. 

<7a». Tul. ÍSaA. Tnit 
Bio. 

Babca. 



• • . • I 



AFIKBS BSL OOICAMCHB. XTC. 6T 

Ckbbo, MONTB. 
Cau Pieti. C(m. Fiap8i« 

Pino. 
Coi. Ipa-h. Sho. Ua-iopU 

Piedra. 
Cai. Tsu (tu.) JSTdt. Tut 

YSBBA. 

Coi* Son. Oom. Schomi-ipr TFU. Son^aoa. 

Carnb. 
Cai. Ei. Ckem. Tu-kuoi. 0<m. Te-kap. 

BÚFALO. 

OcU. Eol. Ohem. Kooh-o. 

Oso. 
Cai. Tamul. Cim. Tunayo. 

PlSBRO. 

Cai. Tseio. Cam. Tsari. 

Castor. 
Cai. Pnito. Com. Pamoueti. 

PXjaro. 
Cai. Eaat^h, Ocm. Jat-xo (kttt-ió.) Sho. Eoi-naa. 






6 8 bbevs noticia ds amuhos ipiohas 

Pato. 
Oau Ako-hi. Ohem. Ch-uke. 

Blanco. 
Coi. Tai. Kizh. Araua-iñi; 

Azul. 
Cai. Sauhai. Chem. Shauhá-re^ éhaugare. 

Ybrde. 
<7ai. Tnta. <%¿ín. Tupai. 

Grande. 
Vai. lU Kizh. Yo-it Cahm. NoQr-it. 

Chkio. 
€ai. Son. Wih. Tit-sin. 

FUKKTB. 

Vai. Eut. Cherju Ettit-zv. Kizh^ Euk-a. Com. 
Keat-*ub. 

BUBNO. 

€au Tusen-au. Sho. Tsanti. 

Feo. 
Cai. Ti& (Atar SM, fuko. (¡m. liscMt. 



▲roOBS BEL COUAKCHS. ETC. ^ 

Vida. 

Cai. Febe (peke.) Cahm. Fakal. 

Yo. , 

Cai. No. Cbm. Ne. Keehu y Net. No. 

Tü. 

Cai. Am. Coto. En (em.) £#cA{, y N^tp Om. jSÍía. 
Em-oo. 

N080TBOS. 
CcA. K-imi. iS'Ao. T-ami. 

QuiBN. 
CWt. üite. (7aAuJ. Ata-hacL 

^0Y. 

Cb'« Iho. C(997i. Ek-ihtsi. 

Ayxe. 
Coi. EaBiko. Com. Elenake-tov 

SI. 

* 

Cai. Hoo. C'om. Haa. Eechi. 0-1miw 

Mucho. 
Cai. Qu Kizh. Aio-eiu 



70 brbvs noticia db algunos idiomas 

Uno. 
Cal Fahko. Net. y Exzh. Poktu 

Dos. 
Cai. Gia. Kistk. Oae-pe. Che. Waii, guaii. 

Tbeeu 
Coi. Pao. Ocm. Pahu. Che. Paii. £edlt« Fai. Kizh. 



u if<?^ Paai» 

Cuatro. 
Cai. laki. Cbm. Ai*(odo)-Iat. 

• i * ' ' 

4 

Curco. 
Cai. Qnto. Ccm. Mot-ete. ^ 

Siete. 

Cai. P-autzs, 0<m. T--atsen-te. Éizh. H-uatza* 
kabeo. Net. Uatza-kaoia. 

Ocho. 

Cai. I-atsa (i-atcha.) Che, N-atch. Ki^h. Huebesh- 
uatsa (uatcha.) 

Ir. 
Cat. Ap-4kto. JV«<, H-atí. 

Cantar. 
Caí. Bido-pait. C%«. Ho-bito. 



afines del comanchb. etc. 71 

Dormir. 
On. Bi-moh. WM. Á-tti. 

Habijls. 

Coi. Em^tamki. Com. Tekaa-dem. 

Ver. 

Oaú Ahboh. Com. AIi-(ko)*bop. Sho. M-ab(Hm. 

AXAR. 

CaL Erna. Oom. K-uma-rke. Sho. K-omu-^h. 



I •! 



Debo adye^rtir que las analogías encontradas entre el 
Cajgua y la famitia Comanohe-Shpshone corresponden 
como á dos terceras partes de las voces que he podido 
comparar^ y siencío la jnayor parte prímttívaé el resal- 
tado no puede ser mas decisiyo. Bn lo que resta del 707 
cabülario caigua, sin analogía con el Comanché-Slioslid- 
ne, cleben verse las alteraciones que el tiempo causa, 
por mil motivos, en todas las lenguas. En la alteración 
del Caigua inJ9uy5, sin duda, la vida errante del pueblo 
que le babla, puesto en contacto con diversas naciones, y 
efectivamente se encuentran, en ese idioma voces} del Sio- 
U2, del Dakota y deVAthapasco. 

11. Observación sobre el Palaie, el Shasti y 
elTülárbKo.— -Él Falaik 6 Palaihni se habla al Sur 
Oe9te del Oregon en la frontera Norte de la Alta Cali- 

foÍ9iia^.a8Í como el Ghasti, Shasti 6 Saste. 

• • • I ■ , • 

El Tulareflo se usa por las tribus establecidas en el 



72 BREVE NOTICIA DE AL0UKOS IBIOBIA» 

Yalle de los Talares, de la Alta California. Kf. Cha-^ 
rencey en su opúsculo •N'otíee mr quelqaeB familles de- 
IcmgueB du Meosiquey» indica que él Ohasti, el l^alaik y 
el Tulareño, asi como el dialecto de la misión de Santa 
Clara afin del Tulareño, pertenecen al mismo grupo que- 
el mexicano^ el sonórense y et^cbxñancbé. lias compara- 
ciones que JO he podido hacer no confinnan la aserción 
de Mr. Charepcey, de manera que no me decido á ad- 
mitir aquellos idiomas ^n et grupo referido^ dejando am 
embargo, la cuestión como pendientei porque mis com- 
paraciones han sido muy limitadas» e& virtud de no te- 
ner á la vista datos bastantes para cfecidir. Si bien es 
cierto que una inmediata analogía entre los idiomaase^ 
despubre á las pocas co9iparacionea> piiede , haberla alga 
remota, y entonces el lingüista tiene necesidad de repetir* 
sus. indafi^ipne^ para formar opinión. Acaso la compa-^ 
ración fpií^uciosa de la gramática 6 del vocabulario ehas* 
ti, palailcni y tulareño permita colocar estas lenguas en 
el grupo mencano (azteca-sonorense-comanche); yo lo 
que pu^do asegurar es que en algunas decenas de pala- 
bras qué he comparado no encuentro mas que analogiaa 
aisladas. Mr. Charenoey^ por su parte^ todas las pruebas- 

que dá . para establecer su proposición, se reducen á la^ 

"a •••■'", ■ ' ' ' 

semejanza de uno que otro adjetivo, numeral 6 pronombre 

respecto* al chasti y al palaikni: del Tulareño no pre- 
senta muestra alguna» sino es recordar la oración domi- 
nical en ese i^oma que yo inserté en la primara edi-^ 
cion de esta obra. Pues bien^ la com|paracion del Padre 
nuestro en Tulareño con olroa ¡idiomas indígenas solo de 



ATINES DEL COMAKCHE. ETC. T3 

muestra, en mi ooQcepto> lá analogía de aqoel idioma een 
el ClarefiOy (dialeoto de la IdSsion de Santa Olara,) eobre 
onya analogía si estoy de acuerdo con Mr. Charency. 
Há aqu! el Pater en Tularefio y Clarefio» 

Appa macqum mnigma iamnimae emraeatj jiimin 
eecetf macquen uni Hnmae maequen quitü ene %aU¡/ma 
erinigmo: Muminnac macquen hamiamú jinnan guava 
a¡fei: mmm tíMequen quit tí eneeumunae ogtMema: aque(s 
Uem unieimtacninintí eq¡iuimini: jwrind macquen equet- 
mini em men. 

Appa macréne mé eaitra aaraahttga elecpuhmen m« 
ragatf ea can macréne menearaah aseueiy nouman eu^ 
run macari pireca numalan earaaihtíga poluma 9na«- 
eréne wuhaii náltie anat macréne néenoy ia annanit 
macréne neéena, ia annanit macréne maerec équetr mac* 
cari naumabaú macre annan^ nou moróte jaseemper 
macréne in cokaué tamotmiri innan tattahné, katrarea 
cniet macréne equete naccarítkeatn ah á Jéeue^ 



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4.'.' •• 



CAPITULO DÉCIMO NOVENO. 

EL TEJAIíO Ó COAHÜHiTECO. 

.*...; ■ m « i fV 



Liánio á íMle idióifiá f^'M^if 0«MiAui7á0<?(7, porquo,' 
gun los misiotieroff, eirá'bl^tnéí^tidádo éti Iks pfo?ihciad 
do Ooahiiilá y TfejttSy bftblándoád desdé Itt Candeía hasta 
el rio dé Sáii Antonio^ L^ ífíbús que tisaban este idio* 
xna eran las conocidas i^n hi nbnibres de pajalates, oré* 
jones, pacaos; pácoás^ tilijji^oS)* alasapas, pausánes, pa- 

r ' ... 

cnacfaéSy méscales, painpbpá^, tkcameá, chayopines, vena- 
do8| pamaqiQes, pitmiqnés/'tiblrrádos, sanipaos y manos 
de perro. 

El único libro qñe conozco sobre el idioma lejano es 
el «Manual para administrar los santos sacramentos,» 
por el P. Bartolotñé García (México 1760), del cual no 
be podido sacar mas qué las breves é imperfectas noti- 
cias qae siguen. (Véase tainbion el cap. -20.) 



73 EL TEJANO 6 COAHUILTECO. 



DESCRIPCIÓN. 



1. Alfabeto. — Las letras que se usan en el Manual 
del P. García son las siguientes: 

4« .#>. fh. e.g. h t. j\ L «t; »» 0. f. q^ %* 

t. ti. y. tz. 

Sigaieñdo ub ]||iten sistema de ortc^afla debian omi- 
tirse la c y la j, 7 agregarse la X; y la sh: esta ütima 
letra tiene una pronunciaron peculiar, como yetemos 
adelante. 

2. CoMBmiaoür DE LST8AS.-^Es proporcionada la reu* 
niOQ do vpcales.y coiisoQaptefy como pjodr&jpbservaifjei ett 
los ejemplos ^e palahraf q^e irepog poniendo. 

8. PROK^NCUciQNr-J^especta á la pronunciaoim ^ 
algunas noticias el F, Garda, en sus « Advert^ciaa po* 
lógales^» que copiamos en seguida» 

«En este idioma hay algunas protmnciacionea algo fbr* 
sadas, para cuya inteligencia s^ adviertCi que cujando 
las letras e' q* V p' V tuvieren la seBal con que aquí es* 
tan puestas, se han de pronunciar con alguna fuersa. 
De suerte, que la pronunciación de la c' y q' con dicha 
señal, es uq cierto chasquido que se forma en el naci- 
miento de la lengua. La t' con dicha señal indica un tro« 
nido, que se forma hiriendo con fuerza la lengua en los 
dientes. La p' C9n su señal, denota una pronunciación 



XL IWAiro 6 COAHÜILTBGO. 77 

qw 89 fiorm» golpeando ooii faena los labios al proxmn^ 
ciairla, uno con otro. La pronunciación de la T con sn se- 
fial, ae forma tocando eott la phnta de la lengua los dien* 
tes de anribaí y eeomándota un tanto cuanto. ]^ t y z 
jfintaSi se pronuncian como en el iditaia ntadcailów La 
8 y b así (sh) juntas^ iñdioa qué ño se pronuhcie la s to- 
mo en nuestro castellatlio; sino eneonrando y encogiendo 
la punta de la lengua para que no suene como 8 sola; y 
bastará que se pronuBiáe Como lá ± ^en latíh, cuando de- 
cimos zaveríus. La h soknneDte coii Tocal, 6 entre dot 
vocalesi denot» que algunas naciones la bieren^ pronun- 
ciándola como. j> y otras no la likren sino tan confusa- 
mente que a^as 9$ peroHie. Obsérrelaa su mimstro y 
aoomddeseal uso. La. y griega hiere 41a Tocd que se 
le sigue. lia i Utina np^ hitaie'^á otra yoeal; y pon^ esta 
diferencia para que is aeterte la pronupciacien. Los 
acentos^ que se notanW lai vooalesr de este modo: & t 
i 6 úy y de éste: á é í <$ ú, se pronuncian largos.» 

4. SiiJlBAB*--Bl idioma t^añb €8 ^isílibico^ ataque 
también tiene mofioailaboSi jEgomplos: 



,1 . .. i .. 



Tapám. 

Q-acalL 
Taguajáyo. 

Mdméinádóyüm'. 

I 

t • . • 

• . I 
5. Caso.— Et paso otgetívo se. denota por medio de 

las letraa n> niy Ij^i segu la pexfli9na!,que rige al verbo; 



78 £L TEJANO 6 COAHüILTEOO. 

Y. g., c^n, rigiendo la primera^ chim la segunda^ y chü 
d cAty la jtercera. 

6. Pbonosíbbss. — Los 5p|r(»|omhrei quo he Tiato usa- 
dos son los siguientes: ^zin, joijfiíminf am, té; Twnñy. 
mió; yo, tujg; yawí, pue^tros. 

7* YEMp.rr-Laintéirqgacioasemarcaipor medio do 
la partícula ^; y^,g*rJ^tílj^áé siguifioai ¿es tu pariente?: 
|?í> es el yerbo. ^ ?» . ; 

Del uso de la. negación oop el .?erbo nos dan idéalas 
siguientes pal abra^ del P* Gi^r^jia: 

«Ne^ (Üíut {vd 19) cuando él no está soto; pero si el 
no va junto con verbo, si el Yerbo acaba en* corisonántey 
se da á eotendor el 710 con la partícula ajdm después 
del Yerbó; 7 si el Yerbo aca)i>a:«n.vocal> con la particula 
y^ám^ Y. g. No forniqué: iTifpi yqfdm. No hurté: JVbt^*- 
chátae aíám; 7 así de los demás. Sácase cuando al ajdm 
precede au^ ai, vel o^ t. g. UTac* dw^dm^ncaf di cQdm^ 
najói ajama 

8. I>iAi<sct08.«^El idioma tejani> se divide en varios 
dialectos, cu7as diferencias consisten en la pronuncia- 
cion» 6 en la forma de algunas palabras; v. g.| algunos 
indios dicen che j otros chi; unos so 7 otros se; aquellos 
cu^ 7 estos cOf etc. 

9. Ejemplo del idioma: 

M^ V oajdm pttwm^ Y allá en el infierno no 

finia pilapdmchojdipüehéy hxj que comer, ni dormir, 

gvMtzamdjuajdmatéj ptld-^ ni descansan no se puede 

pc^'u^ Muj chcjai: Mq t* * salir de allá del infierno: 



SL TEJANO 6 COAnUÍLTECO. 



79 



i>€^ámpitucuéjpilap6ujpacó 
9an paj gúajátam até; ta^ 
lóm apndn pan t* (*o^ám 
tueuet apcué tucué apc^ái 
%anché gua9dyajám\ sajpdm 
pinapsd [yelpinapsac'át^'^ 
pitacMtfd, mai cuan tzam 
[yelmiajxúm aguajtdj ñamo 
i'oc^ám tucuém fnáisdjác 
mem; fdjaeat [yel jácat] 
mem jatálam ajam éf 



nunca se acabará el fuego 
muy grande del infierno; sí 
te hubieras muerto con esos 
pecados, ya estarías allá en 
el infierno; pues ¿por qu<$ 
no tienes miedo? 



C5APITUL0 VEINTE. 



^COMPARACIONES RELATIVAS 

AL lEJÁlíO Ó COAHÜILTECa 



He dicho en el capitulo anterior que no hay giramáti- 
ca ni vocabulario del idioma ooahuilteco^ aino solamente 
un «Manual para administrar los Sacramentos^» así ea 
que mis comparaciones tienen que ser muy limitadas: 
sin embargo, conforme á ellas se descubre que el idioma 
en cuestión tiene analogía coa las familias mexicana, so* 
llórense y comanche* 

GRAMÁTICA. 

1. Alfabbto. — Todas las letras del alfabeto coahuil- 

teco se encuentran en los idiomas del grupo mexicano: 

(aiteca-sonorense-comanche,) pues aunque aquel tiene 

la 9hy ésta letra, sé pronuncia comió la x mexicana^ y, en^^ 

realidad/ indicando mejor su sonido propio, supuesto que* 
TOMO n. 6 



82 COMPARACIONES RE^TIVAS 

la X mexicana suena como sh inglesa. (Mex. § S.) Las 
pronunciaciones alffo forzadas explicadas en el capítulo 
anterior, § 3, no suponen diferencia radical de sonido, 
sino modificaciones de una misma letra, en cuanto á pro* 
nunciarse con alguna mas fuerza. 

2. SÍLABAS. — El Tejano 6 Coahailteco es polisilábloo 
como el mexicano y sus congéneres. 

3. Composición. — No tengo datos para juzgar hasta 
qué grado usa el Tejano de la composición; pero si veo 
que la acostumbra, examinando el Manilal del P« Gar« 
cía;. 7. g. ajtíkpilajtef seis, se compono de ajtej dos; 
k abreviación do la conjunción copulativa ko; pil^ uno- 
ajiey dos, como si dijéramos, 2-f 1X2=6. 

4. Caso. — El caso objetivo se denota en el coahuilte- 
00 por medio de partículas^ según la persona que rige 
al verbo, (cap. 19 § 5,) cuyas partículas recuerdan las 
del mexicano y varias lenguas sonorenses que sirven para 
indicar que en la oración hay complemento tácito 6 ex- 
preso. Las partículas del Tejano son ehinj cMmy chii 6 
cMjf siendo patente su analogía con las partículas mexi* 
canas de igual objeto, kiy kin^ kim^ pue^ vimos en las 
reglas de la etimología mexicana (cap. 12,) que eh con- 
muta en k. 

5. Pronohbrb. — No felta semejanza entre el pronom- 
bre tejano y el de los idiomas con que le comparo, según 
puede verse ^ las comparaciones léxicas. Aquí solo ob- 
eervaré que el posesivo se usa frecuentemente encoahuil- 
teco lo mismo que en mexicano, lenguas sonorenses y 
«os^anche^ ésto eS; compuesto con algunos nombres como 



AL TBJAKO 6 COAHUILTÉCO. 83 

los de parentesco; v, g.jamama^ tu padre, de ja^ tuyo, 
y mamay padre. 

6. Adjetivo numbbal.-— En el idioma tejano pi7, 
uno, y ajtBy dos, son nombres simples; ajtikpilj tres, es 
un compuesto de pil^ jtejk abrevíf^cioa esta de la copu, 
lativa koj y Puguantzan, cuatro, es nombre simple, así 
como majw^uyo^ cineo y ckíkuazj seis, aunque este nú- 
mero también se expresa como yimos en e] § 8, es decir 
combinando otros números. Del miamo modo, siete, ocho, 
nueve y diez significan en tejano 4+8; 4X2; 4+5; 6X2. 
El número 20 tiene nombre simple que es taiguaho^ con- 
tándose como en mexicano, por yeintoias, asi es que 
ciento, encoahuilteco, signifipa lo mismo que en azt^a 
eineo veintes. También en mexicano se descubre la com- 
posición en algunos acyetivos numerales: hasta cinco hay 
nombres simples; en ehicuaze, s^is, ehUamej siete, chU 
Jeueyj ocho, cMkunaui^ nueve, se observa la partíqula cj^ik 
IK)la, 6 con agregados eufónicos, y las finales «e, uno, 
pfwtf, dos, «y, tres, (yey) naui^ cuatro. 

7. Yerbo. — El Tejano sefiala las personas del verbo 
con el pronombre, cuyo sistep^a hemos visto en mei^ica- 
po, lenguas soporenses y comanche. 

J¡1 Tejano tiene una forma especial como el Comanche 
cuando concurre la negación con el verbo (Véanse des- 
cripciones.) 

9. Conjunción. — En Coahnilteco, como en algunas 
Ijenguas dpatasi la conjunción suele posponerse á su ré* 
giment 



84 COMPABACIOKSS RELATIVAS 

DICCIONARIO. 

Ténganse presentes las reglas etímoltfgioaa explicadas 
en el cap. 12« > 

Padre. 

ty. Mama. 6|p. Mas, manu J!M. Mas. Chém. Muo. 
Kizh. Mák. 

Padre. 
3V. Ta-nag;ae. Mez. T*-atli. (7at. Ta-uait ta-mi* 

%bLDltB. 

'2r^\ Tal Jtfiíií. Te- CiícA. Taie. 2%. Taie. 

Ow. Tite. 

* • *, . .■ 

HüO, HUA. 

3V. Ei. KizL I-4ok. JV^. K^m. Mex. No-koH[ieuh 
(n<) es el posesivo j neuh la final que le acom- 
paña.) 

A!BÜEL(^ ABUEiLA. 

Tej. Pu-kal. Mex. Kol-¡. Op* Kar-í, kal-i. 

Abuela. 

'^Tej. Zis. Mex. Zitli. 

Abuela. 
^25^'. Kaka. Oom. Kako% Oah. N-aka. 



al tejado 6 coahuiltsco* 85 

Nieto. 
Tej. Matan. Mex. Minton^tli. 

Ib Nieto, nieta. 
Ty, Kuantan. M^z. Tei-kuton (biznieto.) 

Hermano, hermana. 
2V. Tal. Mex. Tla-tli. Tar. Tat-chi. Oom, Ta-ma* 

Primo. 
T^. li^a-mon. Op, Ma. 

Tío. 
Tej. Kou. Mex. Te-kol. Op. Kutott. 

Tío- 
Tej. Eutan. Op. Kutzo. 

Tía. 
Tij. M-azita-n. Cah. N-ezata-ra. 

Sobrino, sobrina. 
Tqj. Pai. Mex. Pilo. 

Sobrino. 
2V;. Tala. C¡p. Tae. 

Sobrino. 
Tej. TzojaL (7a¿. A-zojoalT-alq, 



86 COMPARAaOMES BELáTIVAS 

MuaER. 

2V. Tagu (taku,) Kizh. Tokor. 

CüBBPOy CARNE, • 

2V. Ajauh (aka-uh.) Mex. N-^a-tl. Cah. Ila- 
aka-t. Cam TH)ko. 

Luna. 

ZV. Anua (a-mua.) Oom. Muea. Kizh. Mua-r. 

Hechicero, brujo. 
Tej\ Y-ehual. Mex. N-ahuall-i. 

Templo. 
Tej. Tiopa. Mex. Teopa-ntli. Pí. Teopa. CcA. Teepo. 

Afto. 
2V. Aja-ko. Pu Elji. 

Día. 
2V, Til Pi. Tah. Op. Taui, tfcue. 

Judia (frijol.) 
2V* Sa-min. (7a^ Muni. 

Flojo, cosa floja. 
2V. M-aipehual. Mex. Auapahuak. 

Uno. 
2V- Pil- -SecW. Sü-pul. CaAwí. Stí-pli. Tar. Pfle. 



AL TEJAKO 6 COAfiUILTECO. 87 

Pos. 

Tef\ Ajte, Com. Uajat. Cor. Uaj-poa. Kechi. Uej, 
Net. y Kizh. üeje. JSho. Huat, juat. 

Cuatro, 

Téj. Pug-uantzan. NeL Uatsa* KizJu Uatza. £(?(?Au 
üahzah. 

Cinco. 

Tej. Juyopamauj 6 majuajuyo (makua-juyo.) JSfex. 
Makui-lli. Com. Mauaka. Kizh. y Net. Majar* 
JBud. Marki. 

Seis. 

■ 

2V* AJtikpilajte 6 Cbihuaz, Mex. Chikuaze. 

Yo. 

Tej. Tz-in. Cah. y Tep. In (oblicuo.) Coco. In-iatz* 
Com. ÜD (dialecto*) Sho. Eu-ao. 

Tu. 

Tej. J-amin, am. Ktzh. Orna. Net. y Rechi. Om. Op. 
Eme (oblicuo.) Caig. Am. C^otti. Erna, em (oblicuo.) 

ESE^ AQUEL. 

¡Tej. Tapa, apa. Cor^ Aehpu. Mcj. Pepa. Kizh. Pae, 
pa. C^A^m. Eimpu. 



*j38 .COMPABA(HONBS RELAnVAS 

Mío. 

T^. Na-mi. Mex. No,< Op. No. Tar. Né, no. Oóm^ 
Nea. 

Nuestro. . 

Te¿. J-am¡. Op. T-amo. Tár, T-amu, t-em¡. OahuL 
Ch-6Hii-n. Wih. T-ami. Cau K-kni. NeU Oli^am 

HURTARi 

T^. Noujdialak. Mex. Nichteki. 

Hacrr. 

T^. Hoi, joi, Mex. Clii-lma, chl-j^aé Cor. Tá-jua; 
Cah. A-jua. 

Estar. 

« 

2V. Am (an.) Mex. M-ai^-i. JFwá. M-an-i, eih-i. 

Mandar. 
Tej. Naktauto. Mex. Na.^atia. 

Amar, querer. 
Tej. Naka-gua. Mex. Neki. Op. Nak. Qdh. Náke. > 

HABXtAR} BSOIRi REZAR. 

Tej. Meztia. Mex. Netza (metza.) 27ar. Neota (meota.) > 

CONPESARi 

T^. M-alkuUa. M^.. Yrolkuita* . 



al tejano 6 coahüiltkco» 89 

Mandar. 
T(j. Nsktan-ko. Mex. Nauatia. 

Matar, 
T^\ Mamai-chap (kap.) Tep. Mamn-kc. 

Sí. 

2V. Ja, aa. Com. Jaa, haa. Op. Ja-ru, ha*ni« Cau 
Joo, hoo. 

No, 
T^\ Aj-am. Mex. Am-o. Cer. K-am-tu 

Poco, 
Tejp Ajch¡-ju, Mex. Achi, Op. Aisichi. 

Mucho. 
2V. Apauj (apau-k.) Cuch. Epai-lke. 

Y. 

Tej. Ko. Mex. Ke-ne. Fi. Ko-si. Cah. So-ko. 

Hoy. 

Tqf. Til-akuem. Mex. Axkan (axkam.) Op. Oki. 
Com. El:i-t2i. Net. P¡-ika-la. 



CAPlTüí<0 fElNTIüNO. 

EL KERES, EL TESÜQÜE, EL TAOS, 

EL JEMEZ Y EL ZÜÑL 



1. Trieos á idiomas De NüÉ\^o-^Má±ióo.— La ditor- 
8¡dad de nombres aplicados á una misma tribu 6 lengUá 
americana ha dado lugar á multiplicar indebidamente el 
nftmero de unas y otfaS, seguñ lie tenido lugar de obser- 
var eu varios lugares de esta obra, y paso á incadarlo 
ahora respecto á líuevo-MéXico, 

Villaseñor, lo mismo que Alcedo, Contaban en aquella 
protincfia catorce naciones civilizadas, Alegre die2, y 
Niel nueve, explicando esto último que cada Una tenia 
BU lengua propia. La verdad es que, según l&s investiga- 
clones mas recientes, fundadas en hechos, los idiomas de 
las tribus civilizadas de Nuevo-Mético no son mas que 
seis, el Moqui de que ya hablé én otro capítulo, y los 
cinco á que el presente 96 refiere. De es toa seis idiomas,' 



92 EL KERES, EL TESUQÜE, EL TAOS, 

el Moqui y el Zuñi pertenecen al territorio del Rio Co— 
loradoy y los otros cuatro al del Rio Grande. 

8in embargo, seria otro estremo erróneo reducir las 
tribus de Nuevo-Máxico al número de idiomas, pues tri« 
bus diversas, y separadas unas de otras, tenian igual 
modo de* hablar, pudiéndose formar la siguiente clasifi- 
cación y sinonimia, resultado de cuidadosas comparacio* 
nes que he hecho entre diversos escritores antiguos j 
modernos, 

1. El Keres, Queros, Xercs, Quera dividida en tres 
dialectos Eiwomi 6 Kioame, Oochitemi 6 Quime, Acoina, 
6 Acuco. 

II. El Tesuque 6 Tegua, Tehua, Tigua, Tiguex. 

III. El Tiios, Tahos, Thaos 6 Piro, Pira, Tom-pira 
hablado por los Taos, Piros, Sumas, Pecuries 6 Picoris* 

IV. El Jemea, Gemez, Xemes 6 Taño, Tagno, Tahano^. 
(Correspondiente á los Jemez, Taños y Peces. 

V. El Zuñi, Zoñi 6 Cíbola. 

2. Lugares donde se habla el Eeres, el Tbsuqüb 
ETC.— El Keres corresponde á los pueblos siguientes» 
Santo Domingo, San Felipe, Laguna, Acoma, Santa 
Ana, Silla y Cochiti. 

El Tesuque se usa en San Juan, San Ildefonso, Nam^ 
be, Santa Clara, Pojuaque y Tesuque. 

El Taos en Taos, Picori, Saiidia 6 Isleta. 

El Jemez en Jemez: el antiguo Peces se halla hoy 
abandonado y desierto. 

El Zuñi se habla en el higar de este nombre. 

8. Breve noticia sobre las tribus que hablah 



EL JEMSZ 7 EL ZUÍfl. 9^ 

BL Eebes, el Tbsuque etc. — Tratando, en lo general, 
sobre las naciones reducidas de Nn^vo-México decia 
Villaseñor, en sa Teatro Americanoy «rqne eran en número 
crecido, de buen aspecto, sietíipre calzados de gamuza 
y vestidos con trajes de algodón 7 lana tejidos por los 
xnugeres. Se dedicaban empefiosamente al cultivo de la 
tiera^ eran de buenas costumbres, y sus habitaciones sé 
distinguian de las de los habitantes de otras provincias^ 
por ser una especie de castillos con azoteas de tres y 
otiatro pisos, sin puerta alguna en él piso interior su- 
biendo al primero per una escala que retiraban de noche.» 

En las «Relaciones sobre Nüevo^México» escritas por 
el P. Salmerón se diceliteifalm^nte: irLos indios de aque^ 
lias provincias son poblados, casas grandes, quiere decir, 
deaiuchos aposentos y de muchos altos, el vestido man- 
tas de ttlgsdon que se da mucho en la tierra, pintan es- 
tas mantas: también usan etieros de cíbulo y de lobo, 
y mantas de pluma, para lo cual crian muchas gallinas 
de la tierra: no hay diferencia en la ropa del hombre á 
la muger^ todos andan calcados por el frió; el sustento 
maiz, frijol, calabazas, yerbas de que antes que entren los 
ñios todos se previenen, carne de venado, liebres, cone- 
jos, gallinas monteses, codóiliices, osos que hay muchos>' 
y mucho pescado bagre, soUb, trtictia y matalote, es lo 
isas general en todo el reino ' del ITorte. Una cosa hay 
que alabar á estás naciones, y es qt\e nó son borrachos, 
ni tienen brevaje sino es agua del rio.i» * 

Adelantándonos hasta nuestra época, y según las no- 
tícias de una obra oficial, Senate Documenés, (v. 18) re- 



94 SL EER5S, EL TESUQUE, EL TAOfl, 

sulta que los indios civilisados de Nuevo-MéxicO| llama* 
dos por los Norte Americanos Indian pueblos^ perma- 
necen viviendo en poblaciones, y cultivando el terrena 
casi como en la época de la conquista; ocupan veintiun 
pueblos en número de unos quince mil individuos. Auiw 
que amigos de los blancoSi viven aislados de ellos, no se 
unen en matrimonia sino entre si mismos, y no adoptan 
los usos y costumbres de otra raa», 

Bn el distrito de los Kerea está ubicada Santa Fé, 
- capital del Estado. Según Pike, los Keres forman la 
parte mas importante de la población indígena de Nueva 
Mé^co, siendo el resto de 80 tribus antiguas; se distin- 
guen en lo físico, por su alta estatura, y en lo moral por 
la dulzura de carácter. 

Sobre las costumbres de los Teguas y de sus eomar^ 
camos he aquí las curiosas noticias que nos da Gastafieda 
en su Relación inclusa en lernauz (t 9 p. 167.) 

«La province de Tiguex opntient douze villages, sitóte 
sur les rives d'un grand fleuve; c'est une vallée qui a 
en virón deux lieuea de larga» Blle est borné^ ék Tcoei-» 
dent, par des montagn^s trés<-¿levées et couvortes da 
neige. Quatre villages sont bátis au pied de ees moa^ 
tagnes, et trois autrea sur lef hauteurs. 

Plus au nord est la province] de Quirix, qui contíeni 
sept villages: á sept lieues au nordest, celle d'Hemes^ 
qui en contient le méme nombre; á quarante lieues, daña 
la mSme direction, est celle de Acha; á quatre lieues aa 
sud-est, se trouve celle de Tutahaco, qui en contient 
buit. Toutes ees provinces ont les mSmes moours et lea 



£L JEMSZ Y EL ZUSl. 95 

memas coutnmes; cependant chacune d'elles en a quel- 
qaes-^unes qui luí sont particuliéres* 

Elles sont gouyernées par un conseil de vieillards. 
Les maisons se bálissent en commnn; oe sont les femroes 
qui g&cheat le pl&tre et quí élévent les murailles. Les 
hommes apportent le bois et construisent les charpentes. 
Hs n'ont paa de ohaux, mais ils font un mélange de 
cendre, de terre et de charbon qui la remplacent trés- 
bien; car, quoiqu'ils élévent leurs maisons de quatre 
étageS) lea parois n'ont pas plus d'une demibrasse d'é- 
paisseur. Ils font de grands tas de th jm et de jon, etc. 
7 mottent le feu; quand cette masse est réduite ¡en cen* 
dre et en charbon, ils jettent dessus une grande quantité 
de terre et d'eau, et mélcnt le tout ensemble. Ils en 
pétríssent des masses rondes qu'ils font sécher, et dont 
ils se s^ryent en guise de pierres; ils enduisent le tout 
du memo mélange. De sorte que oe travail ressemble 
asseí Á un ouTrage de magonnerie, 

Lea jeunes gens qui ne sont pas encoré mariéa senrent 
le public en general. Ge sont eux qui vont chercher le 
bois á brfUer et qui Tamassent daña les cours, oü les 
femmes vont le prendre pour Tusage de leurs maisons. 
lia babitent les ¿tuyos, qui sont sous terre dans les cours 
du yillage. II y en a de carrees et de rondes. Le toit 
eit soutenu par des piliers faits de tronca de pins. J'en 
ai yu qui ayaient douze piliers, chacun de deux brasses 
de tour; mais elles n'ont ordinairement que quatre pili- 
ers. Elles sont payées de grandes pierres polies comme 
les bains en Europe. Au milieu est un foyer allumé, sur 



96 EL RERES, EL TESÜQUB, EL TAOS, 

lequel on jette de temps en temps une poignée de thym, 
oe qui suffit pour entretenir la chaleur, de Borte qu*on y' 
est comme dans un bain; le toit est au niveau du sol. 
II y en a d'aussi grandes qu'an*jeu de paume. 

Quand un jeune homme se mane, c'est par I'ordre des 
vieillards qui gouvement. II doit filer et tisser un man- 
teau: on lui améne ensuite la jeune filie, il lui en couvre 
les ^paules, et élld devient sa femme. 

Les maisons appartiennent aux femmes, et léS étuves' 
aux hommes. II est défenda auz femmes d*y caucher ét' 
méme d'y entrer, autretnent que pour portet á tóangér' 
á lours maris ou á leors fils. Ce sont les hommes qui 
filen t et qui tissent; les feúimes otet sbin des énfants, et 
font cuire les alimeñts. La torre est tellement fertile^ 
qu'il est inütile de la labourer pour semer; la neige tom- 
bo ensuite, cotivre les sémences, et le ma!s pousse des-^ 
sous. Leur récolte d*uñ to sttffirait pour sept. On trou- 
ve dans le pays une quantité de grúes, def canards, de* 
corbeaux et do perdrix, qui vivenc e^ur les maísóns. 
Quand ils commencent les semailles, les champs &ont 
encoré couverts de mais qu'ils h*ont pas pu récolter. 

H y avait dans cette province une grande quantité de 
poules du pays et de gallos de papáSa, on pouVait 
les garder soiiante jours sainé les plumer ni les vidér; et 
sans qu'ils donnassént de máuvaise odeur. II en était' 
de méme des cadavres hümains, surtout en hiver. Letirs' 
villages sont trés-propres: ils vont faíre leurs ordures 
au loin, et rassemblent les uriñes dans de grands vases 
dé terre que Ton va vider hoM dií village. Les maisons 



B2i JfiMfiZ Y SL ZUSl. 07 

«Dttt Uen distribniéea et tré8-j[)ropre8. H y a ubo piéca 
destínée Á faire U ouiaine» et une autre ¿ moadre le 
grain; cette derniére est eéparée, on y trQ^Te un four et 
trois piorrea loellées en mafonnerie. Troia femmes yien- 
nent a'aeseoir devant cea pierresi la premiére casae le 
grain, la aeconde le broie^ et la troisiéme le réduit tout 
4 fait en poadre% Arant d^entrer elles étent leors oha* 
utnireB) assemUent leors chevenz, se couvrent la tSte et 
Beoooent leurs v6tenents. Fendant qu'elles aont á Tour* 
naga» un honune fteets & la porte joue de la mueettei do 
«orto qu'elleo trayaUle^t 09 meoure: oIIJeís chantent i troio 
Yoix. JBUea font y na grande quantij;é do farine ¿ la feis: 
{kour faire le pain^ ellea la délaíent daña de.reaú chande» 
«t en forment une p4te qui ressemble á deo oublis. lia 
nmaaaent une grande quantité d'berbes, et quand ellea 
iqnt bien aéobea, ila a'en aervent pendant tonto Tannée 
pour iaire cuire leuca alimenta» On no voit daña le paya 
d'antrea fniita que dea pommea de piq. 

Ila ont dea prédioateura; on no trouva paa cbos eux 
le p£ché coatre natof^ ila ne aont paa. qrfiela, no font 
paa de aacrifices hni^ajna et ne aont paa antropophages. 
Quand on entra daña le Tiguex 11 y ayait quarante joura 
«que lea habitante ava^ent tué Franci8Q9 Sernando; ee- 
pendant on lo trouTa panni leaimorta, jiaua autre léaion 
que la bleaaure dont il était mort. U était blano coinme 
la neige, et n'avait aucune mauyajse odeur. 

J'ai appria quelque chose de leurs modura d'un de no$ 

Indiena qui avait été un an prisonnier chez eux. Lui 

ayant domando pourquoi lea jeanes filies allaíent toute 
TOMO n. 7 



98 EL KERES, EL TESüQUE, EL TAOS, 

núes ma1gr¿ le gratid froid, il xne répondit qti'ir ñe lenr 
étkit permls de se couvrir qtie qaand élled étaient toé^ 
riécs; Les hommes portent une espiéce dé chemise dé 
cuir '^nnéy ét^une pelisse paf desstté. Baiís foute cetté 
protíñce, on tróuve de la váiwelle'deterre vo!rtiiaBéo-tit 
des tases dónt le travail et la forme sont rraiméñt cti-« 
nete.» ■ * .. . 

Kespebto de los Taos noácoiníserra ViltAíeñói^ {opí úit.) 
las si^oieñtes noticias. «La iJbÍ3Íoü"dfó Ta^s, úHiiüftiiI 
rnÍDbb 'del KóiHiéy y donde' tedrmina 42^' bristiandftd^ ¿Bstá* 
^ la Tilla de Satitüa !Fé/'treibte ^lé^s; 7 de lá eiüdáa 
jérlitfxico ^SO: tiene cerca ae'S^fitmxHaa de h^íos^ ú^ 
paétffointiy átilena, y estft kitftitalSó % la'ikida -die^ iiná 
montáüá'dé h( qñe se déspéñáh titlrrios'^qtié bafian tin 
eápaiiiosfo vidle, 7 á distancib' dé irés leg^s se ntiéti to^' 
dos tires, y W corrterido 'Uña' íegna*"- tiltiete¿ en eF 1tk¡^ 
grande dd Korte. El primero de tAtos rrós tíefie'í^- 
nombre Trampas, el segnndo Taos, 7 el tercero Ltieéro^^ 
Para el gobierbo político hay un alcalde xiiáyor faombite- 
dtr |)or'el Oobemador del Beíncr/así j^or'isér el mas' p^ 
pMloéb dé los poblados, como por ser la entrada de loa* 

■ ' ' . ■ • 

bárbaros Romanches » . ' '^* 

Be los Jemes, én lo particular, pocas noticias sé han 
dado. £1 P. Kiel en^sus Apuntcmiiento» dice: «La na- 
ción de los Jemez, ft la parte Occidental, puebla las orílláft 
del Rio Puerco, ¡(mjo principal pueblo es Qoicinzigita,'/ 
on su distrito están las célebres salinas de que -se prórée 
y 'abastece todo el reino. Es uu tramo de dos leguas de 
ancho; todavía no se h^ visto hasta donde va á t^ráinar^ - 



EL JBMBZ T EL ZUfil. 99 

porque sale del reino. Está también en la jurisdiceion^ 
estos Jemez la célebre cañada de Santa Clara habitada 
de espafioles. Antiguamente antea que se aliara el Nue- 
TO-Méxioo hubo cinco misiones en las saUnos^ hoy no 
Iiay ninguna sino solamente Qunsiora.» . ;i 

Tocante & los Zuñb diré que habitan hoy el pueblo 
de ^ise hóóabre en número de dos mil personas. 8*11 c&pr- 
tal fu¿ én' la ahtigttedad la famosa ciudad de Cíbola que 
tanto' fi^ra en las relacioiies de los primeroií etploradb' 
tesde'Nuevo-MSxico, la*' cual pareció al'p/'N!za'itun 
iftas éoñüdérable que Méxicü, y la ciudad ^'ímas''tielí^ 
é' impdrtüntd de todas las' descubiertas. Et P« 'ZSráti, 
conio otitis tátíos, lio paraciptf de la ádiniracion' qué 
Kitá tespectó á Cíbola, pues manifiesta sencillamente 
qué' irJüan'de Ofiate lleg^álá proyincia de Zufii, en 
tinos llanos mas poblados de liebres y conejos que de 
ii^io^ Éon seis pueblos, en todos ellos no hay mas que 
trescientas casas de terrado, de muchos altos como las 
de Nuevo-MiSxico: el pueblo mayor y cabeza de los 
otrcls ésr él de Cíbola que en su lengua Uamail Ba-fiutcoy 
tiene cieñüo dibz casas: el sustento como el genei^al ¿e 
toda la tierra maiz^ fVijol,' calabazas, y carne de incnte- 
ría; vístense de mantas dé pltay tejidas de cordoncillo 
por no tener algodón.» La misma exajeracion de gran- 
deza que respectó á Cíbola resultó con Quitira, según 
consta de diversos escritos, como^ por ejemplo, la Oarta 
del P. Escalante (§ 12.) 

Concluiré las noticias sobre los Zuñís transcribiendo lo 



XOO EL KBBES; EL TSSUQUB» BL TAOS, 

^ne dice Oastafieda en su JRelaeionf ya citada, acerca de 
la prorincia de Cíbola. 

cLa proTinoe de Gibóla oontient eept villagea; le pina 
grand se nomme Musaque; lee maiioiui du paye ont ordi* 
nairement trois on qnatre étagee, maia á Moaaquoy il y 
en a quí en ont jnsqu'á sept. Lee Indiens de ce paya 
aont trés-^intelligents; ile ee coavrent lee parties natn- 
rellea et tout le milieu da corpa areo dea pidoee d*étoffee 
qni reaaemblent á des serviettes; elles eont garniea de 
honpea et 4'ane broderie aux coina; ile lea attachent 
autonr dea reina. Cea naturela ont aueai dea eapéces de 
peliaees en plnmea oa en peanz de li6?rei^ et dea ¿toffea 
de cotón* Lea femmee portent anr lee épanlea une eapdjce 
de mante qu'elles nouent autoar da coui en lee paasant 
BOUS le braa droit; ellea ae font auaú dea vStementa de 
peaox tréa-bien prepáreos, et retroasaent leura cheveox 
derriére les oreilles en forme de xooe, ce qai reasemble 
aax ansea d'ane coupe. 

C'est ane vallée tréa^troite entibe dea mentagnea ea^ 
carpées. Le mais n'y vient pas trés^haut; lea ¿pis par- 
tent presqne tous da pied, et obaqae épi a aept oa hoit 
cents graiiis» ce qae Ton n'ayait pas e^re va aax Ind^s. 
II y a, dans cette proTisce, des oois. en grandes qaantl* 
tés, des lions, des chats saavages, des loaps-ceryiers, et 
des loatres dont le poii est tré^-fin; on y troave de? 
torqaoises trés-grosses, mais pas aassi nombreases qa^on 
Tavait dit. Los habitants ramassent et conserrei^t lea 
pignoDS pour leurs besoins. 
Un homme n'épouse jamáis pías d'une seule femme» 



SL J2EMSZ 7 BL ZUfil. 101 

Ha sayent construiré des étuves; on en roit dans les 
conrs des maisons et dans les places qd liase réonissent 
en oonseiL II n' j a pas de caciques légnlieray ^mmá i 
la Nouvelle-iEspagne^ m de oooseils de vieillarda. Ha 
ont des prStres qui prSchent, ce sont des gens figés; ila 
montent sur la terrasse la plus élevée du yillage et font 
un sermón au moment od le loleil ae leve. Le . peuUe 
a'assied á Pentour et garde un profbnd silence; ,ces vieil- 
lards leur donnent des conseils sur leur maniere de Yi?re; 
je orois mdme qu'ils ont dea commandéments qu'ils doi- 
Tent^bsermf car U nMf a parmi eox ni iyrognerie^ já 
pUbé centre nature; ils ne mangent paa de chair humai- 
ne, ne sont pas voleurs; mais» tréd-Iaborieuz. Les étuves 
sont rares dans ce pajs. lis regardent comme un sacri* 
lége que lea femmes entrent deuz á la fois dans un e^- 
droit; la croix est ehei eux un sjmbole de paix. lis 
brúlent les mo^ts, et aveo eux les instrumente qui leur 
ont ser vi á exercer leur métier.» 

4. GoMPABAdOK DIL Ee&E9| TiBSUQüB, , TAOS, Je- 
VEZ 7 ZuKl SEGüN EL VOCABTJLABIO DE SlMPSON.— Éu 

la Hdaeim que escribid Simpson de tn: TÍaje al país d0 
los Nayajóes se halla una listtf do cuarenta j tantas 
palabras en las idiomas Eeres, Tesuque, Taos, ^emea j 
Zufii. He hecho una' comparación de ésas palabras^ y 
Toy á consignar aquí las analogías que encuentro^ con- 
fwvando la ortógrafo inglesa. 



102 BL KERSS, EL TESUQtJE, EX. TAOS9 

■1 , . . ' ' ■ ■ ■ 

Brazo. 

K^ Kab-u-m^y, Ta. Hah^-e-pnay (kab-^o-may, 
' pues n=m asi como A aspiradas»/»};.) 

í , Ojo. 

JU. K-annah. Zu. ToMmah-^way» 
2%. Chay. JPa. Chenay* ' ^ 

. :. ,• Jr IBBNA» ■ » . 

K^. Eay-^hkali (akkahi) £ti. S-at^kqtie-^iñáy (akke.) 
2fe.PoL KPah-nay.* 

• y 'Pan. : ' • ■'• -•■■• ■ • 

2\i. ' Acco-onna-h; Jé. Zotr-«ne-baelah. Zti. Mooh- 
cnna-y. 

Pecho. ^ . i 

JBTe. Quai8t-pah. Te. PeaL 

* . ■ 

Te. Nah. ITá. Pabhan-nali. 

» 

ZíU.. Oul-ock-nanay. Je. D-rOck-ah. 
Fuego. 

• . < . a 

Ke. U-ahkan-ye. Zm. M-akko. Ta. P-ahan-nah, 
(akaD.) 

2fe. Tah. tTé. T-wa-ah. 



\ 



KL JB^ y EL ZüSl. 103 

Cabne. 
:, jKe; l8h|9lH«ane. Tc^ Soe-anna-y, Ji^i-.GuQ-ayna-- tai. 

MüQER, HBHBRA. * 

r 

xe. Ker. Zu. 0-kar-e. 

Pié. 
Ta. Een-ennaL Je. Awn-daslu 

Ta. Ghagah-neemay. Zii. Nopon^-nenay (nemay.) 

Pelo. 
ire.Poh. ra.Pabf^háwly^ . 

CUKLLÓ. 

ZV. Kah. Ta. Gáh-nemay QuihHAemay.) 

JTe* Kah-moshtay. Jé. MahtÍQb. 
Je. Mah-tish. 2V. Mah. 

BÜFALO. ; 

Ke. M-H)6lia-ti. Je. T-oscha-P^b. Zvk. T<Hp6bo-kay< 
Venado, cibevo. 

íHg. Pab-ye. Jé. Pah-ab...;. 

Ta. T-ahme-anmaJv JSTe. ^e*aline (abiQe!.) 



104 XL EBBBS, EL TBSüaüS, ÍSL XAOS, 

Gato. 

Ke. Moó9. ' 3V. Mpos-'ah. 3U. MoóEHeittli. J^^ Moób»« 
ah. Zu. Moochah* 

Barba. ' r 

T(9. S-abboh. Ta. Cl-ahbonb-ay. 

VÍBORA^ . 

Ke. Schrao-owe» Ta. Piho-own. Je, Eae-ahyae-tak. 

Ke. Onu-^. Te. Axmo^h. 3^ BE]rono-(m»-4i» 

Cabeza. .-j. .; 

JTi?. Nash-kanne. Zu. OñhvMáMtHj^ 
Te. Fambah, pnnbah. Ta. Pinenah. 

TávesÁüBAk . 
Te. Annngh. Ta. Kooaol-onnah. ZüéTj-^nA.. 

HoMBBa« 
Ke. H-atsee. Zu. 0-atse. ' 

Luna. 
Ta^. Pántiafa. Je; Pafaah. 

Boca. 
Ke. Ts-tikáh. Je. E-aekttah. '■' 
Ta. Olahtto-enaL Ztt; OnaliH»fay« 



•o 



' L' 



>rf . / < I . 



IL JIMX8 T SL ZUSl. 105 

Ke. Kdrwi-she. Te. Sha-y. cT^. Fór*ftáei6h. 
Ta. Poo-aenar-k. Zu. í^'ol-ina-y. 

Obbja... . 
Te. Oyeo. Ta. Tegl-íya-náy, ; 

, * . . t ■ • ■ ■ , 

Sol* i 

2V. Pah. Je.'Btj. * 

^a« Habhegl-ánnah. Je. Wóo-nab. 

' . . '. 

• . -FmrvB» 
Xe. Coppay, Jf^' Sl-icobali (si-oopah ) 

Agua. **'■ 



JV. Pohah-oon. c7é. Pah* 

DlXNTB. 

• • » I , ' ■ - . » 

Ta. Moo-enah-enhay, Zu. Onah-way. 

Lengua. 
7a. Mayoon-onenah. Zu. H-oninay. 

Ademas de la saÉoejanza q«e hay en^re laa palabras 
comparadas, nótese que en los cinco idiomas se encueti- 
tran las finales y) A, generalmente precedidas de Oy aun- 
que en diferente proporción: la final y domina en Zafii, 



IW KL EEES^Sy £L TESUQUE^ EL TAOS, 

7 la h en Tesuque. Sin embargo, tábgasc en cuenta qne 
la A y la y 9^n análogas, pues l^.A.es aspirada,^ es decir, 
ji 7 la j conmuta en y, en Zufij^ según veremos explicado 
adelante § 7. 

5. Otra comparación del Eeres^^Tesüque y Zuñí. — 
Respecto al Jemez y al Tac^ no me ^ ppsible ampiar 
mas mis observaciones^ por falta de datos; pero sí res- 
pecto á los otros tres idiomas. Del Kerts,- en sus tres dia* 
léelos, así como del Zuñi, hay un vooabulario, aunque 
corto, en la obra Senate DocumentB (v. 13). Del Tesu- 
que 7 del Zuñi se encuentran vociibuiUrios (aunque tam* 
bien reducidos) en Schooloraft Indim tribes (v. 3, 4.) 
Valiéndome de esos vocabularios paso á hacer nuevas 
comparaciones, conservando la ortografía inglesa. En 
cuanto & cambio de letras véase lidelante § 7. 



. <.) 



Kerei. . , Tesuque. 



Hombre, Hachís bb^ JSae.. 

Muger, Koi-yoij ku-huy Kie^ ke-r* 

Muchacho, lowtiSy ) A u^l 

muchacha, iogu^i ) , ^ , * 

Marido, Satr-^sij JStov^iso. 

Esposa, Kak-nuye^ To^kuah. 

Madre, Y-^ghyah^ ¡/-c^ah, Kr-iydh. 

Hija, Kui'-yahy * Aguahr-kuai, 

Ojo,. Sha-^na^ cha-na^ P^-rílf 

Naifi9, . Wie--9Ílun^ . ^^ Sfiai.\ 

Boca,. Schiracoj .. *Slho» 



J': 



EL J^MEZ T EL iVSU 



107 





Keres. 


Tesuque. 


Cuello, 


Skao-uitZf 


J^ai-'ku. ^ T , 


Hueso, 


Hai-skin^ 


ffae-hun^ (hae-kun) 


^anO| 


Ma-rkin^ 


Mahoj {ma-ko.) 


IVÍan^ . 


Ma-^maiiih^iimy 


Mah. 


IBrazo, 


Skaih^umi, 


Kho. 


G[?rueno, 


]^ouomur-U^\ 


..Kuohnr-ton {hwm* 




. .0 -. . .■ 


".. ¿on.) 


Ci^k, . 


Muw-yka» 


. Jn-^ko'-wah.. 


Castor, 


. K-uohoy 


Ohyoh. 


"Venado, ...-:, 


Si^ahniy 


F^athn. 


Oso, 


Kuhaif 


Kaih. 


Perroír, \ 


V'h 


Tzai (tai.) ,» 


Pájaro, ,. 


. . Ziolo {ziorOf) 


M-zireh. 


Ganso, 


Kaipo^ 


Poh'-kaipeh. , 


Fleolw^ ; . 


jjS^Btouay 


Tsuh. 


Pipa, 


Sahku {chahu^ 


Cha-kuk. 


Peqaeflo, 


ídtS'-Jcitchy 


üi-kiaheh. • 


Yo, 


ffi-noy 


Na-h. 


Bl, 


jr-e/i. 


Th-^ih. 


Qoien, 


Howoj Junto, 


TiHhoh. 


No, 


Ta-^ah, 


ü'oh. , . 


Uno, 


Isky üh^ka^ 


Oih (ffik.) 


Ovatro,. 


Q^iana,^ 


Jm<h-uh» 


Seis, 


StehiSf 


Sih. . .:, 


Siete, 


Mai-chanef 


•Ohae. 


Diei, 


Teah-tz, .^-; 


Wah-^h. 


Ir, 


fí'-inay 


P^-oun^Ii. 


Indioi . 


H'-ano {h-amoj). 


lam-bi. 



108 



BL EEBB3, BL TESUQÜE| EL TAOS, 



Las palabras análogas corresponden á cerca de una 
cuarta parte de las comparadas. 



KERES. 



ZUNI. 



Dios, 






Diablo, 


Shuwatai 


l^áíWíe. 


Hombre» 


Bachr-UCj 


Oa^Ue. 


Muger, 


Kaiyoiy ItiAii, 


V^kuahy (h'kúHf 




• * 

• 




Muohacbo, 


Uvfaky 


8^avah4* 


Padre, 


Talatohf 


Tach% iaheho. 


Hijo> 


IC-sahetoti^cM, 


Bimih-ehahiote - 


• 


• • 


* {%ahwee.) r 


Cabeía, \t 


'■• N'-ushkainey 


Oihokine. 


Ojo, 


Sa-cnainey 




Lengua, 


• 
WaitcJi-'huntnty 


QU6. 


Cuerpo, 


8-inniy 


kloon^nne^ 


Pie, 


Sasht^enty 


fVaik'-innee, 


Corazón, 


Úu^na^aha, 




, Sangre, 


M'-atzif 


Ate. 


Flecha, 


JEstr-owa^ 


ShHX»(Hli. 


Estrella, 


Shi-^chutZi 


Moi-'aehutffe. 


Otoño, 


¡kurnOf 


Ta'wanaie. 


Relámpago, 


P-^tmihij 


Ultokai. 


Lluvia, 


* He^nu-tíf 


X^ana^hway. 


Fuego, 


B^aika-^i, 


M-akkcj ma-ki. 


Rio, 


Ohi^'naf 


Oha^ifahr-nahé 



/ 


XL JEMBZ T SL Züfil* lOi 




KERES. 


ZUNU 


Castor, 


f-U^A^, 


P'-eehah. 


Pavo eomnn^ 


TghMy 


Tom: 


PescadO) 


Cahthy 


. fschash-^ta^ 


Hegro, 


M^una^keUf 


K'-ina-h. 


Verde, 


K^ushatífnj 


Ashena {a9hema.) 


Viejo, 


Nat-^^hua, 


Tla-sJichi. 


NoBotroB, 


Hi'-nOj 


• Hoo-noj hoTir-fii^ 


Vosotros, 


K-^eheé^ 


' Ahchee. 


Sí, 


Sah, , 


Baugh. 


Ir, 


H^m. 


«4A— fktt, so«^iiii9v 



Las palabras amálogas oorrespondon á poco mei[m de 
una cuarta parte de las comparadas.> 



Tesuqoe. 



Flecha, 


Tzuh {shukf) 


Ilaohs» 


. JBCu-WtfA, 


Soy, 


Ahrh-amu^J^ 


Oestes, 


Ohyohy . .,.. 


Negro>, . 


P-aíw-dül, 


Haeso, . , . 


JET-aíAu^ 


Pecho, 


Peáh, 


Hermano» 


Parehy 


Gato, 


■\ Moosahy 


Infante, 


Her-^ih^ 


iVio* 


...mi^. 


Ahimo, 


JJagah (i^oo^) 


Tinieblas, 


Kunh 



2afii. 

■ lili 

S-ahwee (e-n0(¿i4J.) 
Tf Pcha^-tande. 
i Pahpah. . . 

. MooBoh. 

He-^ehaK 



lio 



SL KEáES^ EL TESÜQUE, EL TAOS^ 



Día, 

Muerto, 
Perro,, ^' 
Huevo, 

Amigo, 

Pasto, 
Graude, 






Tesuque. 



Zofii. 



'1 v — 



Tahri (¿aití,) , Yalito» v / .• .« 

Kuvfahf hÍY^ahi '\ Ashchoiirkeeahéf'l 

Tsaif .\. , . Ua-tsta. </ - 

OieaA,, . 'r, 't M-ouay. ,. • ,. ¡; 

. :. S-ikkq^v.ak^ . ,v Ukki-nay. 

Kaimahrkenahf' KeeheJu 

....,,.. P-oun-hf . .V Ahri'-aij MV^h^l 

,.V /\ N PeAAwaí-i<A, . \ Paiveey p/iijl^^,'/ 



• t 



< < 



Cqi^íyp^>« ,':Tvr v.A^^^ (pwA>) ♦ .\\Pokeah. 






Luz, 

Nutria, 

Correr, 

Ardillay 

Pensar, 

Dientes, 

Feo, "" . 

Mt!¿ér, / 
Calor,' 
Nueve, 
Tu, 



ji\ 



.; 



,v.- . tv 






Taih (taiky) Taik^-ohahnaiíai. 

Yel^aha. - 
Teeyi. 



' Ahnah--yvak. '• 
• ^ O^mahuaiy é-^^h- 

' •' '• Wasahr-meo (w¿-^ 

' Okeeahy okanifi eftíá 



IVA, - 
AhnJíiaki 
Mouaeiy ^ 



V í i- 






K - 



Las palabrfti üiíálogas son comQ tiina cuarta parto 'de 
hs comparadas. r *♦ 'i ; 



£L ^miEZ Y £L ZüSíl. ^ lll 

6. CONBEGUBNfilA DBrLAS faOMPABAC^ONBS RELATIVAS 

A LAS LENGUAS DB NuBVO^ixicá'.-^LaB > cotiipai'acicKr 
nes ¿techas eu, los párrafos {interiores indican qué entre 
los idiomas de Nuevo-México hay alguna relaciotij 4)gü» 
TUi Analogía^ que is):vaoii: ^toramente • extraño sí un^s & 
otras, como creen algunaif personas. Ahosá,^' cual s^ ^1 
gra^ ^ relación no se podría ; fijar ácértadacge^te tino 
con mas datos léxicos, con el conocimientpde U^^^g'f&má* 

tica,^^ P^ ^^; di<^^!^](^.^,^vP^^^.^P^ ^^^'^^ff^ JE!9tre- 
tanto^ JO 89Pgp, la^ h^gm jd^-líuovprtIíéjJsAven.,una 

logia de esos idiomas, entre si, van\9^i4 Y^h^ ¡coiifir* 
mada ^hf^j^^Bpr un- wie^P: profj^ipii^ojto^íyveip^ílBán. 
dolos con el mexicano, sonorense y comanche: tod^ %íq^ 
nén semejanza con este grupo, por cuyo n^otivo los coloco 
en e|, auno^ujd igualmente en espera de estudios ^«mas pro. 
lija. 

7..GAKBI0 DK SONIDOS.*— La pi^imcra .analogjía gue 
debe llamar la atención entre la familia Keres-Zuñi con 
el mexicano y sus congéneres es la^de sonidos. Pe ella 
nos conyeuceremos con solo comparar el cambio de letras 
que se not» en I09 idiomas de Nuevo-México .con lo que 
hemos observado en el cap. 12 respecto al mexicano y 
lenguas sonorenseSy igualmente aplicable'' al ' óbmancbe. 
£s notable, que en Zufii sé enctteiitra lá'^etrá tl^ qué 
slgutos consideran como jbaractérísticá del íncxicano: 
á veoes la ti aparece con una 7t (aspirádií) iíítj lo cual 
consiste en que domina la aspiración en tod idiomas d^ 



112 BL KEBS$9 EL TESUQUB, EL TáOS, 

Naero^Méxioo, segnn puede observarse por los ejemplos 
puestos en el tnaurso de esté oapítolo. 

La b oonnmta en tQ t. g¿t en tesqque pibih 6 peue^ 
alimento. 

La cA y la s d s con tus compuestas son promiscuas; 
V. g.y chae 6 tzae, ojo, en tesi^que; j > 

h^. ehjlñtshó sh cambian |ina en otra con jñrecuen^ 
cia; Y. g»^ Uhupe 6 ehape, comer, en Kiwomi. 

La h se suele suprimir; y. g., hh6'6 ko, braso^én te- 
suque A:(na& ¿ ih'na, negro, en suñi; dJcucuah 6 ékiioua^ 
carsy eá keres. Begun esta regla, tiSté^ que la final oh 
Suele quedar éií a. 
. La i y la y suelen tener igual ifalor, aun ¿nía final 

a¡f 6 aL 

. , ','.>,' ■..•'•■■■ * ■ 
La j conkuta en y; y. g., jáUné 6 jfatOy dia, en zufii; 

koi-^oi 6 kér-hUf muger, eñ keres: kuhi es igual á hyu 

porque la A es aspirada. 

La k conmuta éu (ch^ sh^ cK; y. g., Jciáwanaíe 6 chawa* 
nahj rio, en su&i; B^whüt 6 Bhi^ui^ estrella, en kiwomi 
y cochitemi; kaána 6 ¿haana ojo,W kiwomi. 

La my la n tienen Igual valor; v.! g., Toaíriíah 6 henah 
umigo, en tesúque; Icohonéhi 6 Jcómmsnipjen kiwómi. 

La B cambia en «¿ 6 al jpontrario; v. g<, sq 6 iho. boca, 
en tesuque. Lo ioaismo ^n zuüi y enkeres. 
^La «¿ y la U se primen, á ve<$e^ r^ g.^ stchiaca 6 
cldacoj boca, en kiwomi. 

La^ y la s aparecen como promiscuas en algunas vo* 
ees; V. g*; asioYie 6 chatiwCf brazo, en zufii. 



EL JEMSZ Y EL ZUfít. 113 

Tjü ts 6 tz equivalen á solo s 6 z; v. g., tdtah 6 sitaf 
tnadre^tm £u!Li. 

'LB,íhl6 ti conmuta en k; v. g., klahihi, 6 Üakihi, 
viejo> en isufii. (Este cambio és uno de los mas notable- 
mente análogas oon el mexicano, pues se aparta de la 
etimología común. Y^ase pap. 12.) 

1a^ 6 U suele quedar en t\ y. g.| shiachutz ^ sJiia^ 
chtttiy estrella, en kiwomi. 

lokth conmuta on tBÓtz; v.g.yhateh^the óMichr-tsej 
'hombre, en kiwomi. 

Ia'UjImo valen generalmente lo mismo, aunque á 
Teces la w suew como ^. 

8. Comparaciones jascas bkspecto al Keres.-* 
'Temendo presentes las reglas etimológicas asentadas en 
<jl párrafo anterior, h^ de la etimolo^ general, y lo 
ezpKcado en el cap. 12, comensaremos nuestras compa- 
radones por el Keres. Uso ortografía española con ex- 
eepcion alguaa vez de la yf. 

Hombre. 

f 

Xiwomi. Teua. Car. Teuit. Pi. Tuoti. Com. Tueui-"* 
chi. 

MuGEii. 

iffí. Ko-iyoi. Acema. Ku-^hu. £ud. 0-ki^s. Pu 
U-ki. Huich. ü-ka. Sho. Kuoo* 

NiSfO, Klff A. 

El, M-asitch. Mex. Okchicjú (osich-i.) Op. OaicA-i 

TOUO u. S 



] 14 £l kebesy el tesuqus, el taos^ 

Infante. 
Ki. U-wak. Sha. Wa. 

Papbs. 
Cochitemi. Talatch. Mex^ Tátli. Cai. Tauat, taui. 

Padre, 
Ki, U-mo. Op. Ma-ri, ma-s. Jfwá. Maní. 

Mabre. 
Acos Na-ia. JUex. Na-ntli. Cah. Nae, 

Madre. 
Ei. Yah-'yah. Net Yoh. Oahui. Yih. 

MARiDa* 

Ki. Kanu-schi. Op. Kuna. Cor» Kena. JPi, y Tep. 
Kuna. Tar. Kuna-ra. Com. Kuma-hpua (kuna.) 

t „ 

Hijo, hha. 

Acó. Sa-mier~ti. Op. Mari, mará. Cuch. Ho^maie« 
JBud. Mará. ilfq;'. Ho-mar-che.. Pi. Marha, 

Hermano. 
Ki. Thumi. Com. Tama. 

, Hermana. 
Kú Meme. Sho. Kamei (mamel) 



SL JSMEZ T EL Züfíl. 115 

GA3EZA, FRENTE^ CABA. 

Ki. S-kuoaa-*h. Mex. Enai-Ü. Mqí. Eauaus. Cah. 
Koba, koua. Typ. Soba, koua« C^m. Kae^ kubeh. 
Sho. Kua, kuuo. 

Dientes. 
Ku Ha-tohini, itf<si;. Tantli« Com. Tahni 

Boca. 
Aoo. Oui-kani (kami.) Mex^ Eama-tl. 

Lengua. 
Ki, Uachin (uaki-n.) Com. Oeko. 

Mano* 

Ki. Ma^rkin. Aeo. Ha-match-tini. Mex. Ma-itU 
Jali9. Ma-k. Hiid. Ma-mat« Tep. Ma-taja (tna^ 
raka.) Pi. Ma^jahtk. Com. Madpan* Yu. Masir, 

Sangre. 
Ki. M-atzi. Mek. Estli (estí.) 

AMIGO. 

Acó. Soukini (toukini.) Mex. Teikni^-uL Tep. Teoki^ 

Gasa. 

Acó. Ka-taita. Mex. Ka-Ui. Oah, Ka^ri (ka-ti.) 
Tar. Ka-Jüki. Com. Ka-ne. 



116 EL KBfiES/SI. TBSUaUEy EL TAOS^ 

Abco (arma.) 
Ku Ueschik. Shd. Atscho (ascho.) 

Tabaco. 
Ku Haomi. Ccm. F-ahmo. 

Cielo. 

E%. HoHüka. Mex. II-'iilHta-tl. Sud. ^eniika. Pu 
Tcha-haika. '^Ao. T-ubi-m. 

Bol. 
£». Osu-ts, oshu^tz. Pi. (f-asa, i-^uih. 

KOCBI. 

JTt. N-oiya (n-^nia.) Mez. Yo\ia~li. Jalü. T-aioa. 
JEud. Gh-aoi. 

Ki. Sai-eeh (tai-*6ch.) Vp. Tatti. Com. Hues-tái. 

MAÍtANA. 

'Ki. Ka-kaiye. Oai. Kaüle-^ko. 

Tabde. 
Ki. GbapfidcA. Mex. tTe^utlak. (^. 'tT-^uak. 

Tiempo de seca. 

^JTf. Tnoma. Mgx. Tona-Iko. Op.lComo {tono.) Pi. 
Tomo^ko (tono-^koit) ^Ao. !ramu (tuna.) 



&ti JBBCSK T EL Züíti. 117 

Invierno. 
Ku £-oke. Mex. Ze-ekui. i{m»y 

NiXVB. 

Ki. H-aowi« Sho. N-iwowi. 

FUBOO. 

Ki. Ha-ika-ni. P¿ Tar-iki. Tar. Na-ik. 

AgüA. 
jST». Setz. Pi. Suitú 

Bosque. 

Ki. Hah-fil (kah-fii.) Mex. Kaauk-tla. Pi. Euak, 
kuah. 

Terba. 
Ki. A-shen. Com. Shoun. 

Lobo. 
jKí. Kik-ach-an. MeXé Kuetl-ach-tli. 

Carne^ manjar. 
JSTí. I-she-ni. Sho. A-shi-bru. 

Culebra. 

Jpi. S-kui-ska, kui-ska. Mex. Kóa-tl. Pi. Ko-go; 
Cor* Kai-eti. Sho. T&pkua. 



118 el eere8, el tesü<)üe, el taos^ 

Paloma. 
íitt. H-«L Cah. UolcHio. 

Castor. 

Ki. Kuoho. Sho. Kohi» 

Ave, pajaro. 
Ei. Siolo (tíolo.) Mex. Tototl. 

Pescado. 

Ku Kash, k-ach. Mex. M-ich-in. üp. K-ncH-i. 
Cah. K-*uch-iu 

ESPEdB DE SAtJZ. 

Kl. Hiet-ran. Op. Euat. Cáh. Huat-a. 

GOLINA9 CERRO. 

£t, Kmo-kats. Sho. Kai-oa. 

Viejo, 
Sa. Kaichua (nait2ua%) Op. Kauotze. 

Negro. 
K%. Mtt-nak-en. Cuch. Nilk. 

Fuerte. 
Ki. SiHBhatz (si-kut-z,) iJhem. Euit-CT, 



EL JEMEZ Y EL ZUSl. 119 

Yo. 

Ki. H-ino. Mex. Ne. Op. Ne. Pu Ani. Tep. Áne. 
Coco. Ini-atz. Cai. No. JSCechi. y NeL No. 

El, aquel. 
Ku Ueh. ^éi;. Yeh-7«a. Oah. Uah-aa^ uah-ari. 

Vosotros. 
Ki. K-echeOt Sho. Ischu. 

Sí. 

jri..Hah. Op. Ha-ru. Uud. Ha-ue. Pí. A-hah. 
Cuch. A-hah. C0771. Hah. 

Uno. 

Cochü. Ishka. Ki. Iska. Cbi. P-ahko. Met. 7 K¿3. 
P-uku. 

Dos. 
Ki. Ta-omi. Cochi. Ku-omi. Mex. Orne. 

Tres. 
Cochi. Ch-am¡» Dieg. y Cúch. J-amo-k. 

Cinco. 
Ki. Ta-oma. Payuta. Sh-umin. 

Seis. 
CocH. Chi-za. Mex. Cbl-(kua)-z6. 



SlETS. 

(7(?(?A. Mñ-*ikA-na (ma.) Mex. Ch-iko-me». JRié V-i6» 
ke-r. Mqf. V-ik». Ohem. MM)ki-8t. 

Nueve. 
Ki. Ma-iekoé Mex. Ch-iku-nKif^J^í. U-niTi*(cli)-iko>i» 

Diez. 
CoeKi. Tkatz. Mex. Ma-tlakt-í¿ 

Comer. 

Ku Ohope, knpe (ch=:=k.) ilfea?..Kiia, (7or. Eoa. 2Z%p^ 
Kbai. 

Ib. 

Kt. Hiña (hima.) !Pep. Himoe. Tár* Himeaime. Jíi¿ 
Himu. Oíich. Yimum. 

Habitar. 
Ki. Eh-nutza-si. Mex. Nótza. 

Ver. 

» 

Ki. Siuk-utchi. Mex. Tl-achi. JPi. K-rntch. . 

DORIHIR. 

Kí. S-ípaa-4c. Sho. Apu¡. Com. Ehpuei-to. 

Las palabras análogas corresponden L mas de una^ 
tjDfoera parte d^Us comparadas. 



m* JSMEZ Y BL ZUfti. 121 

9. Comparaciones belarivas al Tesüque. 

MUGER. 

Tes. Kie, ker. Pi. y íTep* U-ki, JEud. O-ki-s. Cow. 
Ker (esposa.) Sho;, Kuoo. Kiz. To-kor. 

NiSTo. 
Te9i H-ere-jih.^ £ud. líra-tz. . 

Madre. 
Tes*. K-iyah. Caz. K-oh. 

Esposa. 

Tes. T-okua-h. Cor. ükare, Pí. Uki. Coni* Ker, 
kttur, kueh. 

Hermano, 
Tes. Farelu Cai. Papie» Chem. Farbitch. 

Cuerpo. 

Tes. ToTihu (touku.) Mex. Tonaka-io. Op. Takat. Pi. 
Taika. Com. Toko. 

« 
Brazo. 

Tes. Ko. Uud. Ka-t. Tep. Hu-ka. 

Pecho. 
Tes. Peah. Pi. Pahso. • 



122 EL EBBX3, EL TBSüQü£| EL TAOS, 

PlK. 

Tes. Ah, Pi. Tet-aht. 

« 

Frente. 

Tes. Si-kobah, 8Í-4couah. Mex. Ix-kuaitl. Tep. y 
Cahita. Koba, koua. Com. Kae. Mqjave. Kauaua. 

JPelo, cabello. 
Tes. Poh, po. Com. Papi. 

Mano. 

Tes. Mah, maho (malc.) Mex. MaitL Jalh. Mak. Pí, 
Maha-4itk. Com. Marb. 

Corazón. 
Tes. Pib. Pi. Te-pitab. Com. 0-pib. 

JÍERVIO. 

Tes. Tzau -(tau.) Mex. Tlaluatl. Cah. y Tep. Tato, 

Pierna, MUSLO. 

Tes. PoTip-ino. Ca%. T-ono. Pí. T-ono. Com. Orno 
(ono.) 

Lengua. 
Tes. Ha-e, bab. Wi. Eg-bu. Yuta. A-liob, 

Cuello. 
Tes. Kaiku, kab. Cai. Koul. Yuta. Kolf» 



EL JSMBZ Y SL ZUSl. 123 

HUBSO. 

Tes. H-aehun. Net. Aea-t. 

Cabeza. 
Tes. Pum-bah. Sho^ Pam-pi (pam-bi.) 

Dedo. 
Tes. Manghu. Mex. Mapilli. Moquu Mah-Iatz. 

Cisio. 

STes. In-ako-uah. Mex* Il-uika-atL JPi. Teh-uika. 
Cah. T-eka. t 

Sol. 
SPes. Pah. Caí. Pai. 

SeL, día. 

Tes. Tah. Pi. Taha. Sho. Tah-be. Mequu Tah-uah. 
Tar. Tah-ue (dia.) 

Fuego. • 
Tes. Tah. Mex. Tletl. Pi. Tahi. Cah. Tah!, 

Luz. 
Tes. Taih. Pi. Tai. 

Lluvia. 
Tes. Kuohn (kaokn.) Mex. Kiauitl. Pi. Kuik. 



' 



124 EL EERXSy SL TESUQUE, EL TAOS, 

AIRE. 

Tes. Mu-aho. Fi. T-ahtu. 

Agua. 

Tes. Poh. Oom. Paa. Sho. Poh. Tuta. Pah. Oh^m. 
Pah. 

Luna. 
Tes. P-oje. Moqui. M-uyah. 

Du. 

Tes. Tah-ri (takri.) JK¿a;. Tlaka-tli. Op. Taat, taua, 
taui. Pi. Taeh, tah. ÍTar. Tahue, 

Tabde. 
Tes. Tair-ih. Pi. Siar (tiar.) 

Rio. 
Tes. Pojka. Kí^sA. Poxait. 

OToSto. 
Tes. Seh-koh. Pi. Eah-sah. 

Invierno (tiempo seco.) 

Tes. Tenu-rih. Mex. Tona-lko. Pi. Tomo-ko (tono— 
ko.) Op. Tomo (tono.) 

Frío. 
Tes. Tih. Cai. Tuh. 



% 

4 



\ 



XL JEMSZ Y BL ZTIÍtl. 125 

Gato. 
Tes. Mosah. Mex. Misto. Tar. Mus», miza. 

Pbrro. 
Tes. Ch6-r. ifea;. Ohi-obi. Op. Chi-ta. CliA. Chu-ó. 

Perro. 
íTm. Tsai. Ow». Tsari. Caí. Taeio. 

Culebra. 
^e«, NaDgah. Oom. Nt]^ia. 

Pescado. 
iZW. Fah. Chem. Fah-ge. 

Especie de saxjz. 
Tee. Huagah. Mex. Huci-xotL Cor. Huazehtí. 

Bosque. 
Tes^ Kah. Mex. Kuah-tla. JPi. Kuak. 

Pasto, heno. 
Tes. Takouah (sakouah.) Mex. Sakatl. Fi. Sakak. 

Maíz. 

Tes. Kuhn. A*, y Tep. Junu (kunu.) Oom. Jun-ibist 
(kun.) 

Sal. 
Tes, Ani-ah. Cor. Una««bL JSud, Ona^^t. A*. Ona. 



126 sl eerss, el tesuque, »l taos, 

Flecha. 
Tes. Tzuh. Ktzh. Tzchuar. 

Abco (arma.) 
Tes. Ah. Pu K-ah-t. Mogui. Au-al). 

Muerte. 
Tes. Kua-h. Ohem. Nai-Inxa. 

Gefe. 
Tes. Touya-h. Ohem. ToEnyo. 

Amigo. 
Tes. Kenah. Mex. Tei-kniuh. 

« 

Caliente. 

Tes. Sonu-ah (tonu-ah.) Mex. Tona-lli. Tep. Toni. 
Fi. E-toni. 

Enfermo. 

Tes Kohuh-npih (kokuh-npih.) Mex. Kokox-ki. P¿ 
Koko-de. 

Amarillo. 
Tes. Zaiyuh. Mex. Ko-zauh-ti. 

Siete. 
Tes. Ghae. Com. Tah-acho-te. 



EL JEMEZ 7 EL ZUÍfl. 127 

Yo. 

Te%. Nah. üfex. Ne» Op. Ne. XJom. No. CaJiuillo. 
Neh. 

Mío. • 
JV«. No-vi. Müx. No. C¡p. No. Com. Nea. 

Gritar. 
7e«. Tzie. Mex. Tzatzi. 

Morir, matar. 

Te;, Ki-uah, ka-eh. Mex. Mi-ki. Op. Kak, ko. (7a- 
huillo. Me-ka. 

Comer. 
Tes. Koh. iüfea?. Kua. Fu Koa. 

Volar. 

Tes. Puh-niuh. Cah. Neie. Tar. Nini. 

Cantar. 
Tes» Kaah. P¿. Kuah-onu. 

Ser> estar. 

Tes. Amu, omu (raíz.) 3Iex. Ma-ni. Hud. Ma-ni, 
eni (emi.) 

Sí. 
Tes. Ha-ugh. Oj>. II&*ra. Hud. Ha^ve. Com, Hah. 



128 £L EERES, EL T£SUQUE, EL TAOS, 

Las palabras análogas corresponden á mas de la 

cnarta parte de las. comparadas. 

* 

10. Comparaciones léxicas relativas al ZüSti. — 

Dios. 
Zuñi. Foshaian-ki. Cfhem. Paan-t. 

Hombre. 

Zu. Otsi (oti.) Pú Tu-oti. Tep. Te-otú 
-Zu. Oatse. Chem. T-auatZi. 

MUGER, ESPOSA. 

Zu* Okare, okia. Car. Ukare. Pu JJku Com. Kex^ 
Icuur. ICizh. T-okor, 

NlítO, KlSfA. 

-Zu. Uetza-nah. Cah* Uzea. 

MuCHAiCHO. 

Zu. Uiha-h- Wi. Oha. 

Padre. 
Zu. Ta-chu Mex. Ta-tli. Caigua, '^auat^ taiii. 

Madre. 

Zu. Tzit-ah. Mex. I^ezizt-li. 
Zu. 2itu, Mta (tita») Cor. Tité. 



' «:bÍi JBÜISZ T KL zuSi. 129 

• HrjA. • 

'2íi« K-atski. <7aA. Ásoak. 

Hermana. 

Zu. Ika*-na. Msx. Te*4ktt. Op. N-okoi « Üofr T-ikm- 
tzi (tihutzi.) .: < .. 



■■ «c % 



f • 



Hermako. 
*Zu. Pahpah. Oau Pa*-pie. Kechl^ Popet» 

Vientre. 
Zu. Tsttole, tuole. Mex. I--titI. 

K 'i • . . 

Sangre. • 

Zu. Ate. Mex. Eztli (esti.) 

ÍIüBS(X 

Zn. S-ame» Mex. Omi-tl. Com. S-oni^p (s-OBií-p.) 

Pecho. 
2hi. Pobali^tani. Pi. Pahso. 
Bar^a., 

« íu. Tleuechin. Míx. Tenchal^ tenchallk 

* ' 

Pierna. 
Zu. Sak-ini (tak-ini.) Pi. y Cah. T-<)tio. Óóm. Orno 



/ 



• ib 



. • ' * 1 • • 

i¡. I, . • 1 . V 



(ono.) 
Zu. 0-yin. iSho. Yun. - ' v 






Tovo n. 9 



180 sl keb,xs> bl tesuqu]^ £l taos, 

Cuello. 
Zu. Kisini (kitini.) Mex. Kechtlanili Oah Kutuna. 

Lengua. 

c0k. Hof^t^no. Jlfer. Neiit**pilli. JS^. l^enel. 1^. 
Nunu. ir¿sA. A-nongÍD. . , 

Frente. 

Zu. U*ald»-iu Jlfe3;..Eaair-tíi,. Coi. £-iftkii. Covi.. 
Kae. 

Fuego. 

Zu. M-aki. Pí. T-aiki. Tar. N-aik. (7oan. Kuu-na. 
' iSAo. Ku-na. 

SPL. 

Zu. Yat-okia, Ouch. Yat-ach (yatH^k.) 

Aire. 
Zu. ül-tokiah. Pí. Tahtu (taktn.) 

Monte, cerro. 
Zu. Tepo-(ke)-.thlaoe. Mfx. Tepe- ti. 

Rio. 
Zu. Kia-oanaie. Net. H-uaoL 

Agua. 
JZTk. Eiawe* Í^i9h. A-kwa-ken* . • : v 



< I 



/ '. ■ 



.p» 



» ^mw T Si. fzüfe . ; pi 



TiEBItA. 






■ I ' ■ ■ 



■ ..*■:/ V 



1 • 



' • V 



Día, 
Zu. Ja-toie. Op. Taua. JEud. Tani. Cam. Hnes-tai. 

Má&ASÁ. 

Noche. ' •'''"'- 

2rii. Tai--(liah)-kí^aL i(&f7t¿<Tn^kfHAi Pi. Ta-ka^ga. 

Zii. T-etze. Kizh. OlaOi ;(Mvt/l^ íBbL 

vALOIl* 

Zu. la-floah. Cai. SaU.. /< j. , I 

VENADO. . . 

Zu. Shohitah. Kizh. Shukat. 

Zu. Muzah. jifer. Mixto. Tar. Muza^ misa. 

^, , Gubbvjo, ... 
Zu. Eoko. itfei;. Kaka-lotl. Px. Koko-ni» ? ,j}^ 



ISi EL EERIfó> £¿ >r£SVQtÉ^f 8Í. TAOS^ 



AguIIiA. 



.•\.-.:: 



Zu. Keeikili. Mez. Kuahtii . (ku«i]al¿) <^r.: K^i- 
rauet. 

' • .'- ■' ■■ 
Aedilla. 

Zú. P-okiah. Cah. Ut-eku, Oom. Uokuoe. 

Conejo. 

Zu. Okclií-koni. íak¿ T-ochtli. Jalá.'í-ócbi. í'ep. 
T-osci, t-ocbi. 

¿Tu. ToDa« Mex. Toto-lin. CaL TotoIL 






¿Tu. Muhu-ki. Op. Muuh. tJah. l/ínvL^ 



EstBGlB DE SAÓk;b : . .. 

^Zu. UabkaBhí. Mex. l^uexotl .{hueshotl pues x meici< 
caiia=8A;) t/or¿ HuafehtL ' 

Pj^iSTO, HBIÍO. 

^ÍTu. T-aíku-8Ínah. Jífex. Z-aka-tl. Pí. 2i-aka-k. 

LbSo. 
'Zu. Ku-mai. Méx. Ku-auítl! i^ Ku-ahk, 6p* 



Bli J8MSZ Y Eíi ZTJfi:í< , r 188 



» " » 



TABACa 

Zu. Ahna]]^ (ahiaa}»^ Oóm» P-rahmp. 
Casa. 

Zu. Chah-kini. Com. Ka^e». 

• ■ • ■ 

Canoa. 

» • I 

Zu. Kliúlo-ni. Cah. KelcHgut. 

j '■. ■ . 

Flecha. 
Zu. Shoailai, Kizh. Tflchuaír (shual.) 

Enemigo. 
Zu. I-nahkuai. Kizh Nikait. 

Amigo. 
Zu. Kiheh. Mex^ Tei'-kniuh. 

ChicO; enano. 



1 * ' . 



• "i" 



» 1 



r . ^^ 



;m ; ' ^• 



Zu. Tzana, tziinah. , Mex. Tzapa. Tep. Zapa. Küh. 



DüLGE. 

. .' -•»;•. ^ • > .. ,•, • • : - _ .• ..»••.• ^f ..V 

Zu. Chi-kuah. Mex. Ne-kutik. Extd^ Kae^-uaen. 

• • ■ . . • .• I . •• 

JáVEN. 

Ztf. Texntia-nah. Cbr. Teamii«(tzaí)¿. , 



Blanco. •• 

Tú. . -^ ^ ' 

Zu. Toho; too. Jí«a;. Téifii-a; te. 

El, aquel. 
JZu. L-uko, 1-ukie. Pu £[-aka^ 

MiO- 
iSTií. Ho-mo (ho-no.) Mex. No. G¡p. No. Conu Néa. 

^ti: I-mai. ilf^a?^ Ma-ni. J^«<^ Ma-m. 

r 

Bailar. 

-^w. Gti-yai. jifeíc. Ito-tia» 

MotóR. 
^te. Adh-ld-ah. Mex. Hi«ki. Op. Eax. 

Ir. 

^u. So-ane (so-ame.) (%r. Ame. 2(Cii% S-inUt 8^tt«, 



'' ' ■ 1 



I ' í 



COM^R. 



Venir. * ' 

Zu. Ka-(thli)-ma->iu. Küh. Ki^maé 

Vbr. 
Zu. Unah| una. Sho. P-ani» 

Hoy, ahora. 
Zu. L-aki. Mex. Azka. Sud. OM. Gofíh, Ekif-taK' 

Las palabras análogas corresponden á mas de la 
cuarta parte de las comparadas. 

11. COMPABAGIOKBS láxiOAS RHSPSOÍEO ÁJi TAOS^-t- 

HOMBRE. 

Ta. Tahah-nenah. Tar. Tehok-e.. Sho, ;Takft (taba 
taja.) 

NlffO, NIJJA. 

Ta. Kuakl-onah (onaj.) Carh. Tu-anÍK-pi (anij.) 

Pierna. 

^a. P-antry. -Pí» J ?fep. T*ono. Com, Omg (oiu»,) 

• . -,..♦.. 

Pelo. 

* 

3Pa.* Paha-nay. Obw. Papi. * ' ' 

Cuello. 
Ta. Jane-may. itfit;* Juna-4K« 



Cabeza. 
JVi. Pine-nah, Sho. Pampi, ptopi. 

Boca. 

fa. Elamo-enah. Mez. Kama-tit^ 

Lengua. 

fa. Mayn-nttne-ali. Mece. Néne-pilli. Tep. Nütiu; 
Kizh. A-nongin. 

J. . * . ■ . 

Gato. 

víbora, culebra. 
Tí». P-ijoun. Com. N-ujla. 

* 

AauA. 

Ta^ Poh-alnm. Sho. Poh. Com. Páa. Yuta; Páh» 

La3 palabras análogas corresponden á mas de una* 
«earta parte de las comparadas, siendo estas muy pocas 
p(»tT[tibliÓló'he pocüdo disponer, respecto al Taos, del; 
corto Toctfbulario de Simpson. 

12. Comparaciones^ já^icás oftis6PEo¡ro al JfiMEs.— 
Hombre. 



Muchacho. 

Jt. Ah-tüe.^¿:wA. Kui-li; Cahiíi. Kca-t. Caí. Tu- 
kuois. 

PitíRNA. 

Je. H-on-g. PL T-on-o. lÁeg. To-on. Com. Om-o 
(on-o.) 

Pecho. 
Je. Paylu (pajlu.) /•/. Pajsu. Yu. Pay* 

' i ■ ■ ■ 

Cara» frente.' 

J$. Tchotah (kotah.) Com. Kubeh. Mex. Kuaitl. Tep* 
Koba, kóua, 

• Mano¿ ' . 

V7e. Mah-tish. Mex. Maitl . P». Maha-htk. C(m. Mah. 
F«. Masir. 



f7e. Chi-tcnous. rú. Tuts. 



■I / 



•■ Vi 



rjji ■ • . í » j:'^'.»t. • •.• ••; .. .. ' ■ 



!... 



'' ■ ''PüEQO.''"' ■■■■ ■'■ ■••"• _ 



I * 

-.-..vi 



Gato. 
Je. Munsah. Mex. Misto. Tar. Mv$^ rxmsa. 



188 £L KUniSAj KL TBStTQltrSy Mi TAOS^ 

Culebra. • /: 

Sol. 

» 

Je. Pay. Cai, Pai. 

Agua. 
c7¡$. Pah. Tu. y (7Aem. Pah. Cont. Paa. 

Las palabras análogas coirq^pondeja á mas de una 
cuarta parte de las comparadas, siendo estaa muy pocas 
por la misma razón expuesta al tratar del Taos. 

IB^ OBSilii\^AGiONfiS QaAMA1:icALfi8. — He indlcado en 
uno de los párrafos anteriores que no hay gram&tíca de 
los idiomas de Nuevo-México. Sin embargo, estudiando 
sus vocabularios he podido hace^r las breves observacio- 
nes- que siguen. . 

Una do las circunstancias comunes & esaJí lenguas, y 
que les dá cierto aire de familia es que todas son gutura- 
les, dominando en ellas la aspiración^ de tal manera, 
que la adoptan aun en palabras de otro idioma; v. g.« 
la voz española paloma suena en Tesuque pakromah 
(pajromaj,) así como tndon, en zuHi, jse pronuncia meló* 
naj. Ya hemos dicho que la tí, en zuñi, (probablemente 
tomada del mexicano,) Suena á'V«icétf, fhl (^7.) Ésta ten* 
dencia de los idiomas que nos ocupan á la aspiración es 
otra explicación mas de la conpiutacion que he obser-» 
vado de y en /.^(jf 7.) ' 



' ' ' '• BL JBMESS T EL Züffl. ttd 

Todos estos idioiiíiaff idn {kdisilábicos, aunqno'éi Je^ex 
tiene bastantes tíiotk)SÍlabo8 y áan mas^ según parecei el 
feádqu^-'.-" 

Todo» igüalfenetite hacen uso de la composición; pero 
kis que tienen un aspecto más sintético son el Taos y en 
¿rado mayor el Zuñí, de manera que las palabras en 
esté Idioma aparecen don agregados respecto dé otros; 
y. g.^ tuká-^ noche, en comanche, es en zuñí tai-Uah-^ 
ki<€h^ con intercalación de liák: monto, cerro/ eñ' mexi* 
éano es Upt-Ú^ y en zuñi tepo^e-^tMaoty intercalada la 
tílál>a he y alargada la final. 

Ahora bien ¿estas observaciones no parecen demostrar 
que los idiomas dé Ntíévo-Mékieb tienen algo 6 mucho 
de otros por eomunioacíon mas bien- quepot origen? 
Respondo que no eé f&oit distinguirlo sino es con él auxr* 
lio de la historia y de la fisiología; pero que aun en el 
primer caso nó hay motivo para separar aquellos del 
grupo mejicano (a¿teca-^sonorenso^comanche.) (Véase el 
prologa de k obra.) Idiomas provenidos de un tronco 
«común pueden tomar diferente aspecto, por la diferencia 
de hábitos que áe adoptan, por eircunstanoias locales, 
por' la diverudad deelima, p^ el estado de civilización, 
por el roee con otras lenguas. Véase, por ejemplo, én \% 
presente oBra, la diferencia que hay entre el mixteeo de 
los valles y el de los inontaffas, siendo todo un mismo 
idioma. Bé la misma manerii, puede haber alteraciones 
fitolégiciaa que provengan de que cada familia de lenguas 
al adaptar voces ¿fotmas extrafiaa les comunican sü ge. 
Bio particular. El latín, por tejemplo, se volvié romance 



t 
140 EL EGBS$^ BL T^UQU^, EL TAOS9 

confletyandoy en parte/lo quid.ftté desde su oríget^ y 
amoldándose, en lo demafiy al carácter de ]qs idiomas 
conque Be mezclaba. Empero, no por esto el esp^ol deja 
de pertenecer á la familia, latina. Del mi^mo modo ie^ 
niendo los idiomas de í7aeTo-México nptable «nalogía 
con el azteca, sonorense y comanche, el lingüista debe 
colocarlos en el mismo grupo,- aun sin saber la causa 
de esa analogía. 

El pronombre posesivo, según varios ejemplos del Te-^ 
ffuque y del Zuüi, Sje u^a mucho en composición con los 
nombres de parentesco, lo mismo que en mexicano, sono-« 
rense y comanche; v. g., nov<Hparehi mi hermana, eu 
tesuquc; honio-iyahmshif .mi marido, en xuñi. 

Tanto en zuñi como en tesuque hay pronop)bi;ea que 
se usan en composición y. otros Sjsp^r adámente; lo mismo 
en el grupo mexicano. 

Del verbp, solo he podido observar dos circunstaoi^ias 
en zufii y en tesuque que concurren en mexicano,^ sono- 
rense y comanche, y sqq que las personas del verbo se 
marcan con el pronombre, y que existe el gjerúndió,^ sien- 
do lo mas notable la ^a\og^a de uno de los sigí^ de 
geru^io, en tesuque, con dtro de los que conocemos «u 
mexicano,, ^onorense y pomanche, á saber, <¿ «n . me^r 
<;iu[vp, ^ en jViscience, ¿u en pima, ti en t^peh,uan,. 4o 
ej^-eudeye de--h 6 de en tesuque, pi^s yi^ hemo^. obser-r 
y^io anteriormente (§ 7) que la finc^ ^ suele suprimirse* 
j^-cjemplo que he visto del tesuque es tziíngv^nj^hp)ff^rf 
UUfigwinhrrdehf hebiendo«- Respecta & q^^ un . signo se 
Qse.antes.dde^pues de la rfkdical e^, indiferente enlin^ 



EL JBMBZ y Kt Züffi. 141 

guistics, según y cómo lo explico en esta obré al tratar 
del carácter morfológico del grupo mexicano. 

Otra afialógía gramatical entre el grupo mexicano y 
el idioma tesuque, por lo menos, es que en este la pre- 
posición se pospone á su régimen; v. g., behy árbol; beh^ 
treh árbol sobre. 

Observaré, por último^ que la final h (),) característica 
de los idiomas de Noevo^México, asi como la ¡fy se en- 
cuentran también en ütílcicano, ¿patEi piBaa« comatíche 
7 otros idiomas deV gmpy^y' lo que supone una fusión mas 
completa: no» es ya solo "il mexicano y sus congéneres 
introduciéndose' ei^ el bsreii^ zuñi, etc., sino aun estos Mio- 
mas intrododéadove en'^^ellos. Ejemplos. 

\' • ■ 
Mexicano. 

Teikni'-uli. ^ Amigo. 

Tanati'-uhj Sol. 

Ákti-uhy Ir corriendor, fi trotando* 

A-^hy Venir.^ 

Ayauh-kuaitlj . : j; Pino de cierta .espeque. 

Kuaitly significa árbol> y as! se vé la final ii^eír otras 
voces compuestas. -^ ' * ^ *•- ^ 

' Achi'-uhy • Casi ad. 

OcJd-uhf •* ''- i t Él biso. ' ■ 

Ia final itA es detprelátito en muchos verboff.^ 
Not¿*%hy mi Dio8^7'iiá en otros muchos'Mmbrei ^ue 
expresan posesión. : 'I 

A-ajf^ . > . /^ Hacer algo muehaer reí^BS. 

Jáalmkuitla-ujf^' • : U Marinero. < • ^ 






■\. 



142 EL EERSS^ £1. TESUQUB, BL TA0.1^ 



Ahoh'-uy^ 


Levftntacs^ clel sueb^» 


Áih'Uih 


Coa!^ fiífíil <jU Imkmi:. ; 


• 


..Castrar*. 

• * 


.'••••:;■ • • . ' 


• 

Opata. 


: B-eh, V , ,, ; 


t . ..}A^0*|a{4. ;:-.■■ 


. K-14*, 


'/rjj^i^. ... • ; 


GhwmUfitmiH^i 


dr^aettlíP. 


DreJh 


. •,.;.. .iQü^iipiM:. ■' v t'. :■ -•• 


JgUr-a¡ff 


;íío.- ■.-•■ ^ 


Jnemar^atff 


SoUp<i0 de luM. 


Kans-^yy ;: :j 


. ul i fooUAaana bA^ atrasu 


Kahmak'^ayf 


Pesado. 




Jnma« 


T^h, 


' Sol. ' 


Hnm^áU-ah^ 


••V •; Q¡p^ 


Hut-ahj 


Colina. • ' 


AMm/^^p 


• ^ Rio. ••••■•■:^' •• 


..CW-^ .»;.), í • 


; .; .Níetek 4 ., : • •-■ A 


Ustim-aJif 


. Colina. .•:,;,:. .[(•;( .• ^ 


T'-ay 6 ir-aif . 


Faego. 


JotBj Hoi^aiy 


Piedra. 


Ip-ah$,\:. 


:iHeabre¿> {CaehaA.) 


• SWfllfTÜfff 


1 Ifochaeho* > (id*) 


Ahiymr^h^ 


Haba. t ;(id.) : 


!^Avmr^í 


;;.J Cielo. (ü;) 1 


KuatHidhy i 


í Frentf^ : (Mqjayiei) 



■ i ( 



• 


SL JEMEZ Y EL ZUSl. 

Cómanche* 


143 


M^J^y 


Mano. 


(Comanche.) 


Kulh-ehy 


Frente. 


(id.) 


H^hy 


Sí. 


(id.) 


Y^Ji, , 


Madre. 


(Netela.) 


Ak^Ohy 


Lengua. 


(Yuta.) 


Naih-ahf 


' Muger, 


(id.) 


Tahú-^h^ 


Sol. 


(Moqni.) 


Muj/^-ah^ 


Luna. 


(id.) 


Aii^ahy 


Arco. 


(id.) 


P-oK 


Agua. 


(Shoshone.) 


r-i*A, 


Frió. 


(Caigua.) 


N-eh, 


Yo.- 


(Cahuillo.) 


Tochza-'Uí/, 


Plata. 


(Comanche.) 


G-Uf/j 


Cuchillo. 


(id.) 


íT-ay, 


No. 


(id.) 


Nan-m/y 


Hija. 


(Shoshone.) 


Tsak^atfy . 


Hermano. 


(Wihinasht.) 


P-ay, 


Pecho. 


(Yuta.) 


Mokt~ayj 


Mano. 


(Moqui.) 


Puiy P-Utfy 


Ojo. 


(Chemegue.) 


TJ^y. 


CarnCí manjar. (CahutHo«) 


Páiy P-ay, 


Tres. 


(Keohi.) 



/ 



• I 



t 



I . 



'CAUTOI'O yElHTPOS. 



3Cj JBML cr n? « vr iv • 



NOTICIAS raJSLOBISÉKSB. 

t 

£1 idioma nmtsun ge haiblaba par loe incUge&afl 4e la 
^Í8Íon de San Jwii Bautista ^ 1^ Alta Qa}ifQrxua| es- 
tablecida en Junio it 1799 per IO0 ndUgiosoa francisca- 
nos, cuyo gefe fué el Y. IPr.. Juníp#r9 ^ritk. JBn 1834 
los mat aunes eran mas de 1,400; pero es de creerse que 
en la antigüedad aun fueron mas numerosos^ pues se |ia 
calculado que su lengua se hablatm en una extensión de 
170 millas de lar|;o por 80 4o ancho. Ya en 1844 ape- 
nas Helaban los qiutsunes á. coaa de 100^ de manm que 
hoy es probable haya ^esfqparecido su raza* 

Daremos algunas breves noticias acerca de los anti- 
guos californios, extractadlas de la obra '^Sxploracic|n 
-d el Oregon y de las Californias»" por Duflot de Mo&98. 

Los californios son c^i negros; pero la posición de 
.sus ojos y el conjunto del rostro los asemeja á los euro- 
TOMO n. 10 



146 EL MUTSUN. 

peoS| de manera que en su aspecto físico se diferencian 
mucho de los aztecas 6 mexicanos que tienen tez bron- 
ceada^ ojos oblicuos y fisonomía asiática. 

Los californios fueron largo tiempo antropófagos^ y 
ban estado siempre sumergidos en la mas completa igno- 
rancia. Existe entre ellos tal diversidad de dialectos, 
que en una extensión de 200 leguas, ocupada por las 
misiones, se encuentran mas de cien idiomas al parecer 
distintos. Sin embargo de esa diferencia de idiomas, to** 
dos los californios presentan el mismo aspecto, y tienen 
las mismas costumbres. 

No poseyendo aquellos indios ninguna idea de la es- 
critura, su historia se trasmito por la tradición conser- 
yada por medio de cantos. 

Según la mitología de las razas del Sur, no habia al 
principio del mundo mas que dos seres, hermano y her- 
nlina; aquel formó el cielo y ésta la tierra: antos de la 
formación del cielo y de la tierra reinaba en el universo 
una completa oscuridad, y no habia ni sol, ni luna, ni 
estrellas. 

Del comercio de aquellos dos hermanos resultaron to- 
das las cosas existentes, y al fin un ser humano, llama- 
do OiSt, el cual tuvo muchos descendientes, quienes con 
el tiempo le emponzofiuron. Entonces se apareció á los 
descendientes de Oitft, el dios Ohinigehinigy criador de 
todas las cosas, el cual tomó un poco del lodo del borde 
de una laguna, y formó varios hombres, de quienes des- 
cienden los actúa íes californios. 

El dios dijo á los nuevamente criados, que el que no. 



EL MUT8TJN. * 14T i 

creyese en él seria severamente castígado^ y les indic<! 
las reglas que debian observar en la vida, siendo la pri* 
mera la de eregir un templo para adorarle y ofrecerle 
sacrificios. 

Los califomioSy según se dice, tenian alguna idea del 
diluvio, puesen sus cantos se menciona que en una épo- 
ca remota la mar salió de su lecho y cubrió los valles. 
Todos los hombres perecieron; á excepción de algunos 
que se refugiaron en una alta montaña adonde no llegó 
el agua. 

Los padres acostumbran á sus hijos, desde muy niños, 
á los ejercicios corporales y al manejo del arco y de la 
lanza, inculcándoles al mismo tiempo excelentes princi** 
pios de moral, como que no dañen á su prójimo, que no 
4igan mentira, etc* Cuando los niños llegan á los siete 
ú ocho años, se les pone bajo la protección de una divi- 
nidad, escogida generalmente entre los animales. 

Para que los niños se hagan fuertes los acostumbran, 
desde muy tiernos, á sufrir las mas duras privaciones y 
á soportar los mas crueles tormentos, siendo uno de los 
mas terribles la flagelación con ortigas, colocándose des« 
pues, llenos de sangre, en un hormiguero, donde perma« 
necen como muertos sin lanzar un grito. 

A las niñas las enseñan á ser humildes y sumisas, á 
recoger y preparar los ¿^anos, á curtir las pieles de los 
animales, & hacer canastos, y, en fin, á ejecutar todos 
los trabajos domésticos. A las mujeres las pintan alre- 
dedor de los ojos, de la boca, de los pechos y en los bra< 
sos. 



• 148 BL MUISÜK. 

JiOA Uamadoa hedüaeros tunen macho dominio entra 

« 

los indígenas, y les inspiran tai terror, que lea entregan 
sna li\jo8^ prohibiendo á estos qno lea opongan reaiaten- 
oia. 

La poligamia, en las tríbas del Snr, no se aeoatnmbra 
aino entre los gefea. Ss mny oomun la sodomía, aunque 

6 los hombres que la praetioan se lea ve oon desprecio^ 

7 no se les permite tomar las armaa. 

La mayor piurte de su vida la paaan loa indios en la 
ociosidad: el tiempo que no ocupan en la carsa d en la 
guerra, le entretienen en jugar, fumar, bailar y dormir. 
Las mujeres son las que ejecutan todos los trabajoa pe» 
nosoa, como conducir agua, cortar lefia, etc. 

Guando un cacique llega á la vejez, da una gran fies* 
ta oon el objdto de elevar á su hijo á la dignidad supre- 
ma, y á falta de varones heredan las hembras; de mane* 
ra que el principio del sistema hereditario está reconoci- 
do en aquellas tribus* 

Los californios erijan ^ honor del dios Ohinigchinigy 
una especie de tempb de forma elíptica, y es digno de 
observarse que eiíe templo tiene el privilegio de asilo: 
cualquier criminal que se refugia allí, aunque haya co- 
metido un asesinato, queda libre do todo castigo. 

La mayor parte de las ceremonias y de las fiestas de 
los indios consisten en diversas^pecies de danzas, á las 
cuales se entregan con ardor: al bailar, generalmente lo 
hacen desnudos, con la cabeza adornada de plumas, y la 
cara y el cuerpo pintados, formando los hombres y las 
'mujeres dos grupos distintos. Xia música se compone de 



EL MUTSÜN* 149 

algunos instrumentos toscos, como tambores, conchas de 
tortuga, etc., acompañada de cantos. 

Las armas de los californios son mazas, lansas y fie* 
chas, armadas de piedras cortantes. 

Aquellos indios usan mucho del baño de vapor que» 
según dicen, les conserva su agilidad y aiunenta sdí f uei^ 
zas. 

Los hechiceros sirven de médicos, los cuales en las 
afecciones internas, como la fiebre, se limitan á recomen- 
dar el uso de los baños de agua fria: en las afecciones 
externas, como heridas, aplican algunas yerbas. Para 
los dolores vagos, usan como revulsivos, frotar el cuerpo 
con ortiga, 6 aplicar hormigas. 

Algunos de los californios queman los cadáveres, y 
otros los entierran; pero todos destruyen los objetos que 
han servido para el uso personal del difunto. 

Alguna idea tienen aquellas gentes respecto de la íq« 
mortalidad, pues en sus cantos dicen: ^^De la misma m%» 
' ñera que la luna muere y vuelve á la vida, lo mismo re- 
naceremos después de la muerte." Creen que en el lu- 
gar donde mora el dios OhinigcMnig tendrán magníficos 
vestidos, ciaza con abundancia, bellas mujeres y juegos 
de toda especie. 

La astronomía entre los californios, sé encuentra en 
la infancia. Su año comienza en el solsticio de invierno, 
y cuentan por meses lunares, de manera que para com* 
pletar un año st ven obligados á añadir varios dias su- 
plementarios. Todos los meses tienen nombres simbólicos. 

Estas breves noticias nos parecen bastantes para dar 



150 SL MUTSUN^ 

» 

6 conocer el estado que guardaban los californios antes 
de la conquista. 

Respecto & las obras esbritas sobre el idioma mutsun^ 
diremos que no tenemos mas conocimiento sino de una^ 

7 es la gramática escrita por el P. Fr. Felipe Arroyo de 
la Culbta (Nueva'-Yorky 1861,) de cuyo libro nos hemos 
servido para formar la siguiente deéerípcion. El P. Arre» 
yo, según parece^ era catalán: se dice que llegó á Cali- 
fornia por el año de 1810, y fué misionero durante al- 
gunos afios en San Juan Bautista^ Muri<$ en la misión 

, de Santa Inés en 1842» 

DESCRIPCIÓN. 



1. AL:rABST0.-*-La8 letras del idioma mutsun son los 
siguiente^: (1) 

a. oh. e. g. h. u j. k. i. nu n. ñ. o. f. r. 

2. Combinación dIb letras. — Es proporcionada gor- 
neralmente la reunión de vocales y consonantes» aunquo 
algunas veces se repite una misma consonante; v. g., 
appa^ padre; hannu^ & mi. 

3. Silabas. — El idioma mutsun es polisilábico. Ejem* 

píos: ^ 

Añif otro. 
HemtUcha^ uno. 



i:l mutsuk. 151 

!taittminnüha9, octavo. 
Kapjasif de tres en tres. 
Amanigiuiij tiempo de aguas. 
MifUmuitüf bajo. 

4. MetaplASMO. — Las figuras de dicción son de mu- 
cho uso. Ejemplos: 

OrdemUy en lugar de anelmu^ hacer rayas en el 

suelo. 
Koory en lugar de Jci^ó^ pié. 
Maamy en lugar de makam. 
Aty en lugar de aru^ antes, 
itfa, en lugar de fT^en^ tú. 
Ety en lugar de ieU 
JSiky en lugar de hak. 
Kipi hiky en lugar de hipi haka. 

5. Pabtks de la oración. — Las partes de la oración 
en este idioma son siete, & saber: nombre, pronombre, 
verbo, adverbio, proposición, conjunción é interjección. 

6. Numero. — El número plural se forma agregando 
una terminación al singular; v. g., appa^ padre; appag- 
ma^ padres; mukwrmay mujer; mukuirmákmay mujeres. 

7. Genero t caso. — No hay signos para marcar el 
género, y el caso se expresa por medio de preposiciones 
pospuestas, 6 sean po&tpmeionet; v. g.,- Ateaa, para; 
KippakiM9y para el padre; se, á; appaHy al padre; me^ 
con; appamty con el padre. (2) £1 genitivo se conoce 
p or solo la .pesicion de las palabras, pues primero se 



152 BL Hunfiüir; 

pone el nombre dd poseedor y luego el' dé lá cosa poséis 
da; V. g., para decir ccasa i^VeitOjit diré Pedro rukkay 
literalmente, Pedro casa. 

8. Pbokombeb PE^o]fAL.-^El pronombre personal 
se expresa de este modo: 

Kan^ yo. 

Mak$ef nosotros¿ 

Metiy tfi. 

Makam^ vosotros. 

Nunima^ aquel, 6 ese mismo^ 

NupJcañ, aquellos. 

Huaky él, 6 aquel. 

Aiaay ellos, d aquellos* 

9. Óteos pronombres.— El posesivo se expresa por 
medio del personal, * y se entiende por el contexto del 
discurso; . V. g: ¿Attena w^w.^ ¿Quién (eres) tú? Jffaw,. 
yo. ¿Attmane lahuant ¿De quién (es este) arco? -Kaw, 
mió. 

JSfeppCf significa éste. 

Nuppif ese, 6 aquel. 

Neñisia, este mismo. 

Meppeanf estos. 

Att^ 6 attena^ ¿quién? 

Aüekiny 6 attekintaj,¿qm6iieiSi? 

NumarhyA que, lá que, los que, las que.. 

10. Numerales. — He aquí la explicación que sobre 
los numerales haca el P., Arroyo. 



SL Hü!ESUK. 153 

•HemetscTíay uno, nombre numeral adjetivo, cardinal 
y primitivo, tiene la misma declinación qne todo nombre 
enstantívo en todos los caaos: se snpone del número sin* 
gular^ porque el Bingnlar ($ nno irregular no tiene plural. 
El modo cardinal de contar es: hemetschay uno; uUgtnf 
dos; hapjmhj tres; utriU cuatro; 'parvsy cinco; nakieMy 
seis; Uakichiy siete; taittiminj ocho; pakJci^ nueve; tan- 
kmgtey diez^ y de este número no pasan estos indios. 
Para dedr once, v. g., tanJcsagte hemetscha hak iehaSf 
diez uno el sobra 6 sale, que es decir, diez y sobra uno, 
y así hasta veinte con el icho9f volviendo á contar hasta 
dos diezes, etc., hasta llegar á diez diezes, y no pasan 
de este número. Tanzsagte tanatSj un ciento 6 diez die- 
zes. De estos nombres numerales cardinales se forman 
sus respectivos adverbios cardinales primitivos, añadiendo 
á dichos numerales un na, y asi se dice hemetscJiaima; 
íitsgina Jcapjanna, 6 kapjenna; utsitna; parueTia; naki" 
china; Uakichina; taittiminna; pahkina; tamsanaj una 
vez, dos veces, etc., hasta diez veces. Cuando se hable 
de los diez, entonces tocaremos esta materia otra vez; y 
digamos que los numerales ordinales derivados son: Inni- 
kzuís 6 innihuas; j^uUuyuhms 6 hemetschahiLas. Estas 
tres voces suenan diversamente, y significan el primer 
ordinal de distinto modo Innihuas es lo mismo que decir 
en el principio 6 primeto, Júttuyuhuas es adelante pri- 
mero, y el otro es á riguroso ordinal numeral, primero. 
üt^nnuhuas, segundo; kapjannuJias^ tercero; utsithúaSj 
cuarto; paruessuliasy quinto; nakicMnuhaSy sexto; isa- 



154 EL MÜTSUN. 

kiehtmihasy séptimo; taiUiminnuhaSf octavo; pakkihtboSy 
nono; tanzsagtehuaSf décimo. 

«Para multiplicar estos ordinales^ y los adverbios car- 
dinales, y lo mismo los distribativos numerales^ se añade 
el ichos de los primitivos numerales cardinales. Nume* 
rales distributivos: emchesiy cada uno, 6 de uno en uno; 
utsgisiy de dos en dos; kapfari^ de tres en tres; utsitsif 
de cuatro en cuatro; parnesif de ^nco en cinco; naki-- 
cJiisij de seis en seis; tsakichUiy de siete en siete; taitti-^ 
minsiy de ocho en ocho; kakküij de nueve ea nueve; 
tanzsJiasiy de diez en di6z.)i 

11. Ejemplo db conjugación. 

J^dieativo. Fresentei 

Kan ard, 6 aré kauj yo doy. 
Men aráy tú das. 
NunÍ89Ía ardj aquel da. 
Makge ardy nosotros damos. 
Makam ard, vosotros dais. 
^upkan ardy aquellos dan» 

Pretérito prixüero. 

Kun arduy yo di («tin determinar tiempo.) 

Pretérito seguitdo. 

^ Kan ardsy yo "di (quién sabe cuando.) 

Pretérito tercero* 

Kan araikuUy yo di (hace algún tiempo.) 



BL MtnrsuN» 155 

Pretérito cuarto. 

Kan aragicj yo di (ya.) 

Imperativo de segunda á primera persona. 

Arat 6 araiit^ dame. 
Aratyuts 6 aratiíguts^ dadmo. 

Imperativt) dd segunda á segunda persona- 

Araiüy date» 

Araiat/utSf dad para vosotros. 

Imperativo de segunda á tercera persona* 

Araif aratiy dale. 
Araiyuts aratiyuU, dadle. 

Infinitivo, presente. 

• Ardj dar. 

Pretérito. 

Arapisy hab€fr dado. 

12. Explicación bel verbo. — Las personas se toar- 
can por medio del pronombre, antepuesto 6 pospuesto. 

£1 presente <de indicativo -es el infinitivo con el pro- 
nombre personal, «como si dijéramos en español «yo dar,» 
«tú dar,» etc. 

..Los pretéritos se forman por medio de la«] terminacio» 
«es w, «, ikuny gte. (3) 

Futuro imperfecto no le hay propio (4,) y se suple 



i 



156 EL MUTSUN. 

por medio del presente y de los adverbios et 6 ieUj luego 
6 después; itij después de muchos días, y múnnOj pasa- 
dos muchos días 6 muchos años* 

£1 futuro perfecto se suple con el pretérito terminado 
en 9t y la conjunción pi/{, acaso. 

El imperativo tiene varias formas, y se marca con ter» 
minaciones, como se ve en el ejemplo. 

El subjuntivo no le hay propio, y se suple con circun- 
joquios, por medio del indicativo; v. g., kat ard, yo dé: 
kat es una abreviación de kan ietey siendo esta última 
palabra un adverbio de tiempo, que significa ofe^tee^. (5) 

Bespecto al infinitivo solo diré que, según parece, tiene 
pretérito, Formado por medio de una terminación. (6) 

También tiene gerundio el verbo mutsun, aunque poco 
se usa, y, según la Gramática, termina en mak; v. g., 
richaspismaky amasmak, monsermak, jng&nioy comiendo, 
avisando. Los gerundios significan también como nom- 
bres sustantivos, y se conoce su significado por el con- 
texto del discurso. 

13. Verbo sustantivo. — El idioma mutsun carece 
de verbo fustantivo, en la rigurosa acepción de ser^ el 
cual, según nuestro modo de hablar, se suple por elipsis» 
Otras veces se suple por medio' del verbo estar , respecto 
al cual hace el P. Arroyo la ej^plicacion siguiente: 

«Si estar se toma por «er, también carece de este ver- 
bo este idioma; pero si se toma por existir^ 6 estar 
actualmente ó hallarse en algún lugar, repito que le tie- 
ne; pero muy distinto de nuestro castellano, porque no- 
sotros usamos sin distinción, del estar^ sea de cosas ani- 



BL MUTSÜN. 15T 

madas, sea de inanimadas* Asi decimos: está el hombre^ 
está el dinero, está Dios, está el palo, etc. Mas este idio- 
ma usa de dos yerbos que significan e9tar: uno significa 
las cosas animadas, espirituales, y otro las inanimadas. 

Tdahora sirre para las primeras, y rote p«ra las se-> 

gundas Tiene otra tos que significa estar, habw 6 

existir, que es ntta.» 

14. Vos PASIVA. — El mismo autor, hal>kndo de la 
voz padi?a, dice: «Como queda asentado que este idioma 
no tiene el verba sustantiro ser, con el que nosotros for- 
mamos en Castilla las pasivas de los verbos, se da por 
supuesto que los verbos de este idioma no tienen pasiva 
semejante i }a nuestra, ni á la latina, que es la que tie- 
ne verdaderas voces pasivas en casi todos los tiempos 
cuando el verbo laeí admite. Hago este supuesto, porque 
como es preciso proporcionar y asimilar nuestro idiooia 
con éste, para formar idea de tfl, sin este recurso no nos 
<aitenderíamos. No tiene mas voces pasivas que las tt-* 
guientes; v. g., en el verbo dicho ard^ aragne rmk me^ 
aragnisy arastapsey ara$tap. 

«Estas se pueden llamar voces pasivas, porque se dis-<^ 
tinguen de las activas en cnanto á su terminación: j 
porque con ellas se forman unas oraciones segundas de 
pasiva. Se da, le dan, nos dan, os dan, les dan, me dan; 
se dice aragne^ afiadiendo la persona 6 «osa. Quiere de- 
cir, que cuando en la oración castellana vienen estos ro- 
mances, me^ Uj ssy no8y vosy los, se forman segundos de 
pasiva; lo mismo es en esta lengua me dan,, te dan, le 
dan, se da, nos dan, os dan, les dan, se dan; se dice: 



158 BL MUT3UN, 

aragneka, aragne me^ etc. Este aragne es * tiempo pre- 
sente, 7 DO tiene mas terminación, y hace & todas las 
personas de singular y plural. Esta otra yoat pasiya, 
aragnisy es de tiempo pasado y es lo mismo que la ante* 
cedente. Me dieron, te dieron^ le dieron, nos dieron, os 
dieron, les dieron (esto es, entregaron,) decimos: arag^ 
niska, aragnisme, etc., y lo mismo son arastap y ara9^ 
tapsé. Me entregaron 6 dieron, te entregaron 6 dieron^ 
eto: romanceadas de otra suerte en Castilla estas ora^ 
cienes; y. g., yo fui entregado; tú fuiste entregado; 
aquel fué entregado; nosotros fuimos entregados, etc., 
se dice: arastapia, arastapme, etc. Es cuanto puedo de« 
cir sobre la yoz pasiya que he encontrado «en todos los 
yerbos que usan estos indios. Usan también de otra es- 
pecie de pasiva, 6 tienen otras expresiones en las imper* 
señales, que en nuestra Gramática latina se hacen en 
pasiya, aunque las terminaciones son en actiya, y pode- 
mos llamarlas pasivas; y. g., dicese 6 se dice que te dan; 
dicese que te han de dar; dicese que te dieron; 6 dicen 
que te entregan; dicen te han de entregar; dicen que te 
entrogarqn. Sn éstas, y semejantes impersonales, usan 
los indios de esta lengua; aragne nuk m$; arastap nuh 
m€. El nvJc es lo mismo que dicen, y lo demás como 
queda ^cba» 

15. Yerbos derivados.*— -Es rico el idioma mutsun 
en yerbos derivados, como nos lo demuestra el siguiente 
ejemplo. 



EL MUTSUlf. 159 

1^ Oto, coger una cosa 6 persona (en singular.) 
2^ OisOy coger mucho ¿muchos (en plural.) 
89 Otmtt, cogerse tino á otro, • 
4? (HmpUy cogerse muchos & muchos. 
59 Oipii, cogerse á si mismo (recíproco.) 
69 (7ú)jk«i, xoger bien, perfectamente, 
79 OtW> mandar coger. 
89 (HomhUy svplicar coger. 
99 Oiim 6 oiohu, cuando se coja 6 en tiempo de 
coger. 

109 Oiona, ir á coger. 

119 Oiñi, venir á coger. 
. 129 Oiom, ir á coger^ 

139 Oiogne, le coge. 

149 Oioinikane^ cuando le coge. 

159 Oioguity no sea que le coja. 

169 Oioitapsej la cogid 6 cogieron, 6 fué cogida. 

179 Oiostap^ lo mismo. 

189 Oignis, lo mismo. 

Todavía pudiera presentar mayor número de deriva- 
dos, pues el P. Arroyo en su Gramática saca 81 del 
Yerbo ardj dar, entre singulares y plurales.^ 

Entre los verbos derivados del idioma mutsun deben 
contarse los que expresan ir 6 venir, y que impropia- 
mente explica el F. Arroyo al tratar de la sintaxis, sien* 
do una de tantas modificaciones que tiene el verbo mut- 
sun. Cuando se expresa la acción de venir, se agrega al 
verbo la terminación im^ como cuando digo «v^ngo & 



160 XL MUTSÜH . 

comer,» y cuando se expresa tV, se usa de la ierminacion 
na 6 9u; y. g., para decir «voy á leer,» «voy & escribir.» 
La terminación jnt se usa cuando se va para no volver 
en algunos dias, 6 muy lejos, y na cuando se vuelve 
luego, 6 se va cerca. 

16. Abvbrbio. — 'Es rioo el idioQ]^ "cm adverbios, al- 
gunos de los cuales tenemos que traduoir á nuestro idioma 
por medio de circunloquios. £^emjdos: 

Naha, hoy, ahora. 
Jtsai poco há. 
Jnnihuiffj al principio* 
Aniay de mafiana. 
Suniaksa^ & la tarde* 
Ifíaha^ luego. 
CJdeny ahora miarlo. 
lete, después. 
Aipire, alguna ves* 
Itti, tarda. 
Jmi, siempre. 
Ipnur^ un ratito* 

JPilpiHey lal ponerse el sol* 

Sosonminf al anochecer* 

Murenin^ anocheoié. 

AkestSy amaneció* 

Tsalagui étBirisguai, tiempo de calor* 

Amaniguaiy tiempo de aguas* 

Tina^ ahí. 



BL ]füT8UN« 161 

JSanaJcjVkci. 
Tapere^ arriba. 
dP», aquí detrás. 
Aimatka^ á la derecha. 
lakumuij al Oriente* 
Kakuriy al Sur. 
Itini^ cuesta d agua arriba.- 
Tolon^ mnohe. 
Tompcj nrachísimo. . 
Kuti9j poco. 
KíUi^ muy poco. 
MUU^ bien. 
Amaney ciertamente. 
Skusy no. * 

<?ei«, BÍ. 

17. Posposición. — La preposición en este idioma (asi 
como en otros de los descritos en esta obra,) se llama 
posposición porque se pospone á su régimen. Las pos- 
posiciones del mutsun son las fflguieates: 

Hua%^ para, á. 

Taa, con. 

jSfe^ con> en casa de. 

Tka, iakf en. 

Utn^ con, por. 

Tum^ 9um, con. 

Tun, por, de. 
TOHO n« U 



162 XL BniTSuir. 

18. CoKJüNCion. — ^Ejemplos de conjtmcioses: 

Hnéf pero, maa^ puéB* 

ilfOy 7, luego. 

SiOf tambioL 

Sif 7 también. 

Tuta^ 6. 

Imathmy ú^ con tel qm. ^ 

Aic^ también. 

Tehda^ annque. 

ÍTíí, porque. 

Las conjunciones aiay hi, hioy se posponen. 

19. LfitBJSOCiosrES.— El idioma mvtson tiene diver- 
sas inteijecdones como todas las lenguas; r. g.^ iakane, 
pobre de mi (T) 



■ • :>: 



i- 



(1) El Pé Arroyo diee que «1 idiem» mvtnm 1# fiíltai» 
UBUttBwby'dfkyfyri fuerte^ v eonsonaBte j 9. 8Sb6 
embargo, nototroo^'panottosJs k 7 soprimimoi' Is e j^lap 
9» epnformo al aiatasia do ortografía aeguMb oonstante^ 
monte eft te proaeate obra. Véase el oap* aigiriento«. •:'> 

(2) Bl P. Arroyo ooiqpa uá oaf^tolo on espliearlar 
deelinaoioa de los Hombrea en la leagoa mutami^ de talr 
manera que eoalquiera peñoua poco obeetVali?» oioetft 
que, en efeeto, ese idionuí tiene dedinadon, pnea pareoo 
que loa nondbies en algonoa casos vanan ^ Urminaeiañ* 
Empero semijante cambio no ezistei en la realidad, 7 lo" 
qne sucede es que ^easoy en la lengua mutsvn, se co- 
noce ppr medio- de preposiciones foiptuktasy por* lo cuál* 
es fScil tomarlas por: terminaciones» Si se duda de lo que* 
llevamos dicho, compárense las pseudo-terminaciones do. 
la declinación mutsun, según Arroyo (pág, M,)^ con la 
Usta de posporiciones^ es decSr, preposioloHes pospueatas 
á su régimen, que pone el mismo autor en pl capítulo 
Vni de su Gramática, 7 que como taler cita en 



161 EL HUTSÜlf« 

808 lugareSé A semejante confasion conducía i, nuestros 
antiguos gramáticos el prurito de formukr sus reglas 
por las del idioma latino. 

(8) £1 P. Arroyo pone nueve pretéritos en ía conju- 
gación; pero JO solo admito cuatro, porque los otros cinco 
no se forman por medio Je signon sino de adverbios, re- 
sultando no una conjugación, sino un circunloquio, una 
oración entera, que'eét eéaícfuief ISitliDa puede formarse 
fuera de la conjugación^ Por ejemplo, el P. Arroyo pone 
como primer pretérito á kan iiz8 ardn que traduce por 
^Q di pbqttile hs^eiM/bcm es ol pronombre; ardn el ptre« 
térito 4ue yapengo como pitio^ro; í^. un adverbio que 
mgú¡6om\Ú9mfo pñwuía inmediatí^. £8t» quiere decir ^uo 
elidioiBa jtíené variedad y atm síquesa de adverbios para 
expresar tiempo, y así se 4^e. sxj^Uear al tratar del ad» 
Turbio; ptMPo íes er)réú^o inferir q«e el verbo posee tantos 
tfcempás pUAOtos aiiveryoiípueden modificar siu s^tido» 
Sft fste eas<fe <i«Qbieii en espi^Biol, y en todos los idiomas, 
piodrifi|EiU)S priBsentar tieinpos anibgos & loa del mutsu& 
diciend<V por ejemplo «yo llegué idrde.;^ «y^^ llegué Umr 
piampi M^ik escribí jpi^^t»^*» «ycí escribí de^McioyP etc» 

iiQ inisiiK)iiresp.eo^vameiite<^ di^ s6bre cuatro futuros 
que c^odde lel Pv*> Aff oyó é lia coi^jpgacion, y jquet do 
S(»P; mMii{ff»i0¡upktério09.^m9L\o i^xplioo &li.éh lugur;tes* 

i (4) Véftse k UQta antefeiorf * . :¡v. ;, : wr,: ;th..\ . 

.'<^).rIU?. Arroya se: fakinté, m vwo^ bi:.oabez9f,b«^ 
caod^^b^nttvoal verboiitifttsuní p^es. no le .ti^i^e, d^, 
metjQrfiue él itós^o eonfiesa^que .«el pjrjbi^ata i^, sfibjwr 



BL MUTSUK. 165 

tivo ú optativo es el tiempo en que ha gastado mas tiem- 
po que en toda lo demás de este indio lenguaje, sin po- 
der comprender si tiene esta lengua semejante tiempo 
presente de subjuntivo riguroso.» Lo mismo que del pre- 
sente debe decirse del pretérito de subjuntivo en la len- 
gua mutsun, pues se suple con el indicativo y adverbios 
ó conjunciones que significan ii^ cuando^ etc. 

(6) El P. Arrojo (pág« 80) pone también infinitivo de 
futuro; pwo yo le omito^ porque no es sino supletorio 
expresado por medio de perífrasis. Tampoco tiene parti- 
cipio el verbo mutsun, en lo cual está conforme el P. 
Arroyo (pfig. 84.) 

(T) «No tiene verbos compuestos este idioma, dice el 
P* Arroyo; pero si verbos^ palabras 6 voces que abundan 
6 que sotaran para significar la cosa, ¿ por m^or decir, 
usan de ciertas modos, que no sé positivamente cdmo se 
han de llamar estas expresiones raras.» Estas expresio- 
nes raras - de que habla el P. Arroyo, pudieran figurar 
entre las interjecciones, si no fuera porque en plural 
toman la teiminacion propia del verbo en imperativo; 
V. g;, j/Uy anda; yuyuUy andad. Pudieran^ pues, consi- 
derarse mas bien como verbos defectivos, que no tienen 
mas que imperativo; pero tampoco esto satisface del to- 
do, porque. en el idioma hay verbos propios que corres- 
ponden á las palabras en cuestión; por ejemplo, á yu^ 
anda, corresponde el verbo guate 6 gine^ que tiene su 
eorrespondiente imperativo. De manera que según pare- 
ce, las palabras de que se trata son, digámoslo asi, como 
una transición de la interjección al verbo, cuyo primer 
modo, suponen algunos lingüistas, fué el imperativo. 



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CAPITULO VEINTITRÉS. 



COMPARACIÓN DEL MÜTSÜN 



COSÍ BL 



LA FAMILU ÓPATA Y U COIAlíCfflE; 



M. Chareo^T, en bu opúscub Notice éur quelque^ 
langues du M^ique^ cijce d^e el Mutsun es un idiom* 
extrafio al gnipo mexioan^. Froourturé demostrar lo ooo-^ 
trario por medio de comt)aracioneB filoI($gica8> aunque 
oreyendoy como creo, que el Mutsun está mas apartad» 
del mexicano que la familia <^pata y la<omancho, (Véaser 
lo dieho en A cap. 21 § 18 y en eí prologo.) 

Advertiré aquí, que al formar la deémpcim éA Mut* 
aun no tuve presente mas que la gramática del P. Arrojo^ 
pero aliora tengo también su vocahuHano^ donde be po- 
dido extei;ider algo mas mis observdbioneSi 



168 COMPABACION DtL MUTSTO COIT 

1. Alfabeto. — Con ezc^eion de la ^^ todas^ laa db* 
mas letras del alfabeto Mutsun (Desoripcion § 1) se ha-^ 
lian en mexicano, comanche S las lengnas ¿patas, espe- 
cialmente comparadas con el azteca. Empero, respecta 
á la f3^ explicaré, que aunque no se encuentra en dichos 
idiomas, sí otras letras afine% y que la ñ misma se usa 
en el Tubar, perteneciente, como bemos Tisto antes, á. la 
familia sonorense. Pe la ti diré' que se baila en algunas 
voces del Vocabulario* mutsun del P. Arroyo; pero no por 
eso creo que ee^ una ktra eomo en castellano, siiiO' dos I 
como en mexicano: del mismo vocabulario consta que hay 

■ 

en Mutsun la letra za que explica Arroyo con las síla-- 
bas teha^ tche etc., lo cual indica que.es análoga á la tz- 
del mexicano, comanche, y algunas lenguas ópatas. 

2. SÍLABAS.— «-Lo mismo que esoa idiomas, el Mutsun 
es poliéiiábicó. . 

3. Composición. — E\ Mutsun hace uso de la compo- 
sición, aunque no tanto como el mexicano, comanche y 
algunas lenguas ópatas; Ejemplos de composición: Appa^ 
Padre; huaSy para; Appahuasy para el P&dre,, y de tal 
manera se une la preposición compuesta con el nombre 
ó pronombre que parece una terminación. JEku&apU^ 
significa ninguno» nadie, y se compone dee¿iie,no,.y 
de al^ quien* En mi concepto,, varios ejemplos que 
trae el P. Arroyo e^ su gramática y diccionario como 
de Voces simples, son compuestas, y expresadas de aquel 
modo Sólo para, facilitar su inteligencia analíticamente. 

4. Voces holofeastioas. — %Tk Mutsun hay palabras 
holofrasticas como e#mexieana y lemguas ópatas, según 



V 
EL ICKXCANO, LA FAMI&U dP'ATA ETC. 169 

lo-ezplicado al comparar estas. Oomo ejemplos de pala<* 
bras holofrásticas del Mutsun pondré las siguieatesv 
Amsaste: se traduce eos cinco psilabras. nuestras «ser les 
' ha hecho daño.» ChacldrigU tiene este significado: «pe* 
lado en los Bienes.« Ohaehat hakai estas dos voces -se 
traducen con las siguientes! i(Pide siix Bias xá mas la que 
le viene á la cabeza.» Urapin iaca tiene qve trasladarse 
con trece palabras: «Lloro porque pienso una cosa que 
fué cierta como si fuera verdad.» . 

5. Mbtaplasmo« — Las figuras de dicción son de mu- 
cho uso en Mutsun, según lo expliqué en la descripción 
del idioma (§ 4.) Lo mismo se vé en el mexicano (§ 7) 
7 lenguas (apatas (passim.) 

6. ÁBtTNOANciA DE VOCES. — El mu(8un es rico en 
palabras, así Como el mexicano y la major parte de los 
idiomas que con este he comparado. De ello nos da tes- 
timonio el P. Arroyo diciendo. «Eist válde copiosvm; 
oblongum, abundans et eloqucns, ut expericntía te doce* 
bit.» 

7* Onomatopeyas.-!--*E1 mutsun tiene pocas onoma- 
topeyas, de la misma manera que el mexicano, comanel^e 
y lenguas <^atas. 

8. Pames de la ORAci0N.--rNo tiene el mutsun ar- 
tículo propiamente dicho, como tampoco k» demás idio^: 
mas con que le comparo» Igualmente carece de verdadero 
participio, del mismo modo que el mexicana eupliéndt)lo 
de una manera seme}aBte en ambos idiomas. Efectiva- 
mente, en mexicano se suple el partieipio con ks terceras 
personas de cada tiempo (§ 29>) y en mutsun con voces 



170 COCPARAÓION BEL MTTTSVN CON 

de pretérito como topoffie^ ne barrió (barrido;) caúyigte 
8eaec<5 (secado) etc» 

9. NÜMBRC— El húmero se h)rma en mutsún con la. 
final mák 6 mas generalmente may la cual tiene seme- 
janza marcada con las siguientes de igual objeto' grama- 
tica): me en mexicano; m en cahita; mea partícula 6 
moa final en cora; me^metí eudeye; n€ en comianche- 
Sobre la conmutaqion de n en m y a he hecho bastantes 
obsenraciones. . 

10. GÉNERO. — Hemos visto que ni en mexicano ni 
en las demás lenguas estudiadas hasta aquí hay signos 
para marcar el género, aunque sí algtinas palabras que 
cambian de forma seguQ el sexo del que habla. Lo 
mismo exactamente sucede en mutsún; y. g.f el Padre 
llama á su hijo Moitiy y la Madre Taure. . 

11. Caso. — El mutsu^SL no tiene declinación! para ex- 
presar el caso lo mismo que el mexicano, comancbe y la 
mayor parte de las lenguas ¿patas. 

12. DsRiyADOS.— Nada explica el P. Arroyo acerca 
de nombres deriyados; pero por sus ejemplos percibo que 
no faltan; y. g., de chalcoy blanco; ^halaca blancura. 
Sin embargo, por falta de explicaciones gramaticales no 
puedo comparar los derivados del idioma mutsún, ni ha- 
cer observaciones acerca de ellos. 

18. Fbonombres. — El personal en mutsún, significa 
también como |K>se8Íyo, según el contiexto del discurso, 
de lo cual tenemos ejemplos en tarahumar. (§ 16) 

£1 interro^tivo atte^ quien, hace su plural en in; 



n MSZICAKO) LA FAMILU <(PATA BTO. ITl 

«t<«^ quienes. Obsérvese que in es la final mestioan» 
del pronombre en plurdL (Méx. § 19.) 

Algunos tíoaoibres que expresan posébion, en mexieano» 
eor% 4^ta etc* alteran su final, (comparación § 12) j 
esta forma se encuentra en Mutsun; y. g./ dpj^a/ })adreV 
apsa^ mi padr^ ononi madre; etmoy mi madre; «¿¿^^ tio; 
€/tM»mltio« 

.%i. Vfi]tBOS.-*-Las personas del verbo mutsun se man- 
can coUK) en mexicano comanche y familia ópata, es de- 
cir» con los pronombres. Bstos se Usan de la misma ma- 
nera qucr en varias lenguas apatas,- antes o después del 
yerbo; y en esta última posición generalmente abreviados; 
▼• g*> cmnun ka {kan) yo estornudo. 

Los tiempos j modos se marcan con finales, y los que 
faltan .et| la conjugación se suplen con frlgun adverbio 6 
partícula. De todo esto hay ejemplo en mexicano, Cd« 
mandto y lenguas apatas; pero lo mas notable es la 
anaktgUi que se encuentra entre algunas finales y partí" 

■ 

culas como paso á comprobarlo. 

JVes final de pretérito en piutsun y ne, en dpata. 
(Opata § 22.) Otra final de pretérito en mutsun es tkun 
6 kun análoga á las. si^iientes también de pretérito: ki 
(singular) ié (plural) ¿a (plusquamperfeoto) en mexi- 
cano. (DescripG||ion § 26.) En Tepehuan iki. En ¿pata 
encuentro la final kia entre las de pretérito' (loe. cit.) 
En cahita vemos la final ka 6 k para pretérito perfecto 
y kai que se usa en este tiempo y también en imperfecto 
y pluscuamperfecto. (Cahita § 23.) Kada es final de 



172 COM?ABAGION DSL MUTSUK COir 

plasqttamperfecto em pimai* La final Jcu es una de las dé 
tiempo pasado en tarahumar (§ 23.) 

Otra final de pretérito an^mutaun ea gte 6 te, a^náloga 
6t las del tarabamar, ge y re 6 tei, pues rjtBiAk promis- 
cuas en estos idioQias. 

El fttturoy en mutsnn, se expresa con algnn adverbio. 
6 particttla que significa luego^ despiLes, es decir^ tietopo 
reñidero, 6 igual «so.encontraiiu» en cahiia por medio 
del adverbio vat, (Cabita § 23) en mutsun it^ ieü'y iti. 

En iSpata se encuentra la final te de imperativo, aná- 
loga á las del mismo modo en mutsun t^ ti. (Opata § 22. 
Mutsun sai.) . • 

En mutsun se expresa el subjuntivo con la partícula 
kaiy abreviación, del adverbio kaniete: esa partícula 'Jiat 
recuerda la final del mexicano, en subjuntivo, kia, j la 
partícula del tarahumar ka, en pima ka* (Mexicano § 2&. 
Tarahumar § 23. Pima §§ 12 y 13.) 

El gerundia no representa en mutsun el importante 
papel que en las lenguas ópatas; pero existe aSÍ como 
en mexicano.. La final de gerundio en mutsun -es ní€Úc. 
En tarahumar hay un participio terminado en mek* 
(loe. cit.) . 

Según vimos én los capítulos anteriores, la forma 
transitiva del verbo {presenta algún ejeiínplo en coman-^ ' 
che, se encuentra con mas amplitud en la familia dpata, 
y mas desarrollada en niexioaño. Esa forma se percibe, en 
mutsun, en las variedades del imperativo que significan 
dame^ daté, dale^ y también én alguno de los verbos de 



BL imiGJLKO, LA' FÁMXLIA tf PAVA NC. IT S 

rivados, los cuales se fornuaB por medk) de finales; y. g., 
de oioy coger; oiostap^ la cogió. 

De los demás verbos derivados soIo/liriS que abandan 
come «B mexicano y sonorense, y que entre éUóa se en- 
eueintn^n }ós Ilámáldos singulares y pluraleá, comunes & 
lar lenguas <!patas, siendo notable que, en mutsun, úmé^ 
forma MAS amplia y regular, pues cada Verbo derivado 
posee un biderivado plural; v. g.^ 'OÍ0 coger uni^ cosa; 
^ÍB0 togef muchas; otfñtt cogerse uno S otro; iiáupu co- 
gerse muchos á muchos. ^ 

Entre los verbos derivados se encuent];a uno para sig- 
nificar ir y venir. Lo mismo en mexicano (Méx. § 37.) 

15. Vbrbo siTStANTivo. — ^Como el mexicano, el co- 
manche y las lenguas jipatas, no tiene el mtftsüh verbo 
sustantivo puro sino que le suple por elipsis, 6 por me^ 
dio del verbo e$tar, el cual tiene dos formas, una para 
.las' co^ animadas y otras para las inanimadas. (Mutsun 

§ IS^.) E^a distibción la encontramos en mexicano y 
lenguas ópatas respecto & la aplioa*cion del número plu- 
ral^ y en otros casos, oon^o en Pima para el usa de cier- 
tos Verbos, del mismo ioQodo que en Mutsun con eitar, 
es decir, que hay verbos aplicados^ á cosas animadas 
y otros á inanimadas. (Véanse descripciones.) 

16. VkííPoiítíiÓTk'.'-^íi^ preposición,' en mutetin, se pos- 
pone á su régimen, como en el mexicano y las lenguas 
¿patas. r 



174 COMPAAAaOH BEL MUTSTTN COV 

DICCIONARIO. 

Consulto respeoto al Mutaun la Gramátíoa j ol Voca- 
bulario del P. Arroyo^ advirtiendo (]iu6 eate último no 
da todo lo que 8u nombre promet^, poes maa.bien es una 
coleócioQ de frases familiares que suponen el conocimiento 
del ypoabúlario, asi es que pocas son las palabras mut- 
Sttñes que puedo comparar. 

Hecuérdense las observaciones sobre cambies-de letras 

••■.,-• • • . •■ 

hechas en los capítulos anteriores. . 

« 

HOMBBX. 

M^* Tasares (tates.) Pu Tuoti. (7^. Teuit« Chem. 

TsuQtz. 

•''.■■ 

• ' MüG'BB* 

Mat. M-ukio-rma. Tan M-uki. J^ud.' ÓkírS. Pí. 

_ _ _ > ' • 

Uki. Kizh. jT-oko-r. Ohem* Mur-uku-a« 

Muchacho. 
* Mut Kochi-nognis. Mez. Okchi-chi. C¡p. Ósichl* • 

• . * 

Padrb. 
MuU Appa. Car. YaH)ppa. Oom. Api^ ap. iS'A^ Apui. 

Madbs. 
Mut A-nan. Mex. Nan-^tli. Cahita. Nae. 

Esposo. 
Muí. Maku« C<m. Kuma-hpua, CaUta. y Pu Kuna 



EL MKIOA^Oy LA FÁMIUA dPAXA STO. 175 

{kuma.) Sha. Kuma. (Ténganse presentes las inver- 
siones qne.se notan fax otras idiomas; v. g. forma 
,átfnaff09.) 

Hbrmano. 

• * 

Mút. Tam-seS) tan-ses. Mex. Tla-tli. Sho. Tam-ye. 
Gom» Tam^a. 

Nieto. 
Muí. Apa-^ahs. Cahita. Opa-la. 

Tío.* 

. ■ ■' 

Mut. S-te. Mex. Te-tla. Op. Tai, Qahita. Ta-ta. 

Sobrino. 
Mut. Me-rea (oie-tes.) Mix^ lílar-eliüi* 

Abuelo. 
Mut. P-ápa. CaMta. N-apa. (La ñ es el posesivo.) 

HUO, HITA. 

Mut. Taor-e. Com. Tnar (hijo>) pa-tar (hija^) segnn 
Maroy. 

Huo. 

Mut. S-itna-n. Sho. Itne. Ckútíta. Atua. Com. Tna 
6 rúa (segnn O. Rejón.) 



176 . €0|ipasaciok dbl mutsvn cok 

Cabbza. 

Mut Mo-jel. Pt. Mo-jo, moi, moo. Tár. Mob-la. 
Tep. Moo. Suich. Mu-jo. 

CrARGAKTA, aABQUS&O. 

ifuL Jorkos (koffkos.) Mez. KokotL Oóm, E1q8« 

PiKS, 

Mut. K-oro. Tep^ y Tar. T-an^r Coí^ P-ar«-s 
(pierna.) 

Pantorulla. 
Mut Kat-uü. Mex. Kot-ztli. 

Estómago^ vientre. 
Jlft^. J-utu. Jlíér. Xti^tl. Cor. Ite^hti, • 

Mut. K-uluIis. Mfz. M-oliktli» . 

. .'. .■■ ■ ■ ■ - ■ • ■ •' 

Mano. 
Mut. Isut. Mcj. IsaiL 

'■'■■.*•." ■". ' ■ ' 

Vbna. 

Mut Lit-akua. Mez. Ezko-kotli. 

• ' '• ■ 

Vello, jtARBA3« . 
Mkt. Marag (mat-ag.) Cm^Víott^ Cor^Üáehiú. 



Labio, BOCA, .ajvrw r 

BOOA mTniB10BMSWh:§SSlJJJ)ÁS. 

* 

Mut. Irek, i-tek. 4&«iv (Xetf..<ti|p« T«a...iSNi«.Y«Tp, 

tete. 

Tierra, campOi BV1E^40. 
MfU. P-ire-t. Op. D-ero. Cahita. P-aarL 

'DlAt 

iftee. Th-rugig. Tan Bague, [j. ,,v, ..,, ,\.\ 

FuBGO, CAIiOR..;! 

ifiAí. Soton. Pí. Ston. ; .; ■ ; ^ \,:^ 

TOMO n« 12 






'- ■..• !■ 



Ltjmbéb. ' ^ 

Mut Ei-thrai (hÉMítead^.> <^. Xhái; PCIFiirlia. 

Manantial de aoüa*^'^ 
Mut Koloi. M0Z. KiAmÚ^^íííyiñ,) : 

Luz» COSA clakA^'^ 
Mut. Chnthd4'ShK.Chi^p^ Kfthko,1taT»ko. 

-Mili. Por. Op. Te-pó.^ 

CULBBRA. 

Mut. Kot-regues. Mex. Eoat-I. Op. Koo. Pi. Ko-go. 

Gaillo (especie de cigarra.) 
Mut Ghorenap(6holKÍnar) Íf^.\GkopilK 



! J^ ■■■ X 



Codorniz/ ' 
Mut E-kzen. Op. Eoitzi. 



í ' • ' . . sJ 



Cj7BRyO« 

^tU. Eakari (kakali.) Mex. Kakalotl. Op. KarSi 
kala. Pí. Kofcdtí. '■^'< *'^' « ^ ^ "^ 

ESPEOIB DE HOSCA/ 

Muí. Mumuri. Op. Mamngo^^A^S) CaAt^a. Mumn 

^uí. M8rite..íííiift t^|satijl|^:^jf .gik^i^^^^ 
• HoRiaaA. . ./.I 

Roble. 
j(ft¿^ Argüe. iHkr. Aguatii aaalr. "^ 

|!SPADAfiA) JUNCIA. 

Muí. J-ale. jlfea;. lí-oli, tollÍD. 

..••rvi/jrí) 



%.*•.•-■ -V-.rM- .'¡.'¡VI'. .#"-'T'<-T--v.'':; . ■lUiíi.rl»^, . j; ;. .• /.i» . „ 



JIfuí. P-orpo-r. £ud. Opo. . >i;^ ^o.i ' \ . 






\ 



lo. 



Casa.- • 

MíU. Knka. Oam. Eaouke. Tar. Buku-ra. 

Abco paba WL^cju^iojí y I .4\U 
Muté Lahuan. Mex* T^ahui-tolU*^ 

Jf«t. EketB. Í7ar. Xan-akat ^H^^^'. 

« 

Pan. .A> i.'/.;:oT.: . • 

Ílfti<. Pdatii8.!jC!ikaitá.fi«ÍBÍai^^nMÍÉ:) 1 .\>:'i<l 

DOLOB, BOTZRUaSAKA 
FbIBIO, KBOSO.,,.^ , j, , ,;) 

Amabgo, agrio. 

Placo. 
üfue» Koroste. Op% Ghiroto (kiroto.) 

Grande. 
Üft^. Guei-romak, híQf^í(>ú&k.M 



•Enano, pfiQUEffo. 
MuU Topzu-igmin. Pi. Tupu-n. Jifea?. Tzapa. 

OORDQ, BOLLIZO. 

üfw. x-umu-ni. C*. KH)mo-(mui)-r8., 

üftt^. Utsjin. C'om. Uaj^ «iji« a«i;/<i;«^ 
üfK¿. Ka-pjaD. C<m. Pajo. Ftu Pajf^-gu. 
-aftt¿. Utait. mu^ EiOi. Uatsa. (-*« -^'-^'^^.^ 



Cinco, 
Mvi^ Parue. Pí« Pouiras, pouitacu 

Seis. , , ,...,.,, 

^tt¿. Nakichi (makiohiO . A»^^JÍlw«J*v : 41^ Ma- 
kailli. JEud. Marki. 



;{.' .»"J.J 



Sp(!EIB. 



• ■« 



. «O .Vxi .» -■. .TT*^ :\ ■••....} .•-,>y, .;..•.'; r. - 1/; ' .'■; 

ifu¿. Tsa-kichL Tar. Kiobáo« .^'^ 



Yo. 



Yo, Bsra, 

Jfut. Ne-pd (estOf) if«2;. J^Tj) (jo.) Op. Ne (vo.) (^tn. 
No (yo.) ' 

• Tu, TUTO. 

Jfut. Mém' jH5w?J'láo'^(^^ *3T<irÍ 1í& ^tn/ íuyo.) 
Pi. Ma (tuyo.) Cbm. Erna, em (^jo.) 

« 

MtU. MdkAVX. üfer.' AmehQft (a-mekua.) Tor. Eme. 
í7or.Amo. *^^^^^ 

Mut. Huak. üfca^ Ye-hua. (7aAíte JSkiaháay huahari. 
(huak— aa.) rr í -i-, • 

QUIBN? Qüá? 

Jfu^. Atena. Cor. Atañe. ^ . 



Amar. 



^.r:]^ 



Mut. l^aísin (moichin.) Oor, Muacae. Ci*e%. O-mn» 

Llo&ar. 
Muti Gu-arka. Mex. Ch-oka. ír^. S-oke. Op. N« 



I ' , 



.• I 



EL uwmMsOf LA WÉjofjJí. átáitíLi ino. 188 

Arrastrar. 

GOMBR. 

MuU Ama. JIf<>;. Omao^ CüiK^^: Ackri^MQ* 

Jtfwí. I-nan. Cjp. Nao, .r . - ; :/ 

Estar. '- '^ • - - .t/.'/vi^^ 

Jlfüt. Tsahora. Oom. Tzare. 

Dolor. 
i(fK¿. Katei. Mex. Eokoa. 

HblAr. 
MuU Uaka. Op« Uirakai. 

Tronar. 
jlfu¿. Tsura. Cahitcu Kurunite. 



i • 



^ I.' 



.• ' 



Estornudar. 






ilfu¿. Azinun. Oor. Azupua. 

Venir. 
Mwt. Guate, huate. Mex. Hüa-IauH. 

Poder. 
MuU Ole Mtx. üeli-ti. ^^ 



' '«i 



. .' i\ '. • ^ 



» ? 






184 : i eolOiilíáiaW JfilBL MSJWOLMEtU. 



U t 






HORDBR. 

Mut. Eaiegne (kazegme^) \2ai¿? ¿étfOfeáaV^^^iiJ &c 
taiaro. .^;í^ , 

iffii^ Knk. Op. Nukuai. Fi. Nou]|^ ^ 

Mut/ AraAfi. Op. H-eri. 

Mut H-^uika. Oah. T-vka» .;lo:ú<'í 

■ •" /{ ....' , ■ ' . . ■;;.■, ,.\*j'»« . 
SiBMPRE. 

Jfiíí. Imi. Mex. Z-emi-kak* ■■^' 

Allí. 



-i' . * , v'.'. 



itfti¿. T-ina. Op. Ana. 



i.- /<•■• 



. <.' ^ 



* ■ ■ ** 



! '.'•.- •' ,'< - '/. "• ' ^ • ' '.'f '•' \u\t' 






Cbrga. 
itfii^ E-megtÍ6. Op. Mutu. C¿)9!». Mite-tzi mati-eh. 

DONDB. 



itfu¿. Ani. Mesu K-ani-n. . 

Encima, arriba. 
Muí. Tapere. Mex. Teipan. 



".I ■ . . ■ , 



£l mexicano, lá famiua. ¿pata 33tc. 185 
Aquí, acá, 
MuL N-ia. Tep. la. Pi. la. 

PONISKTE. 

Mut. Humui. Op. Biini. 

Sí- 
MuU Gehe, Le. -Op. Hani. JBud. Haue. ¿Vm. Qaa. 

No. 
3fi^. Ekue. Op. Kai. C#m. K^^ kai. Tar. Keko^ ke. 

Para. 
Mut. Haas, guas. Pt\ Vusio; gasio. 

En, de. 

JIftif . Tea, tak. Mex. Tech. Op. Thu, tun,. tu, tai. 
Cahita. Tai. 

Las palabras análogas corresponden á mas de una mi- 
tad de las comparadas. 



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JIlílUt^lA 




DE íi'^":; '• • 


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ALGUNOS IDIOMAS APÜTES DEL 



te « ' 



/'•> 



OBSERTAOION 80BRE EB 
MIOUELEÑO. 



;. .i.:' . 



n- • ,'• ."f-.'iljs;!;.' 



^.*,." 



86 consideran como afines del Matoim ¡^n.«liRfiit8Qíii).e\ 
Achastli, 7 el Soledad, Por mi parte, agrego el Costeño 
6 Gostános, fundado en algunas comparaciones que he 
podiáo hacer. ^' - .-V jp F 

2. El Bumsek. — El Rumsen sé habla en las cercániad 
de Monterey, Alta California. Hé' aquí algunos éjém^ 
píos de eae idrotcia comparado cón él "Mutsun. 



i \: 



<-.ts. 



■ vv">l 






188 



BBEVS NOTICIA J>t ALGUNOS IDIOMAS 

Katma. 



Padre, 


Appa, 


Appan. 


Madre, 


Ana% 


Aan. 


Hijo, 


Sitnun, 


Sf^ihinish. 


Hija, 


Ka, 


KcHona. 


Sol, di% 


Ismenf 


Ishmen. 


Luz, 


Charho^ 


Shofto. 


Agua, /MVY 


uxü^m;/ • .:: 


ro^m^M.) 


Arco (arma,) 


Lakucm^ 


Lahuan. 


Flecha, 
Pequeño, ^ 


^Mtí^'^^^ 


Dos, 


UUJivíj <a 


Ultis. 


Cuatro^ 


::r%ífftÍA 


Ultísitn. 


Ocho,TVí \: ' 
Nueve, 


Pahki, 


Pahhe. 


Diez, ¿ 


^ ^^m'm 


J V'ínnif^gt. 



3. El Aghastll — El.Achastli se considera por al-> 
gunos indianistas como lengua hermana del BumseB, 
obúdiftoMieii' i^olifiémadB^ por las^^émpáñiekybM^^'^ -Ikan 
j^dido^^aféirne. ^Sjott|>ldi 



■ ■•') V". «>",. <í- 









1 . V 









Uno, 
Dos,. 



Cuatro, 
Cinco, 



Eríjala 6 enkala^ Maukala. i 



■ ; j 



/ 



I' '^ 



.11 ■ 



.Zntiftinj 
Hali'-izUf 



*• , •' 



• -^'»í'«f-' ...i...'.;.; -; 

Jz. 



. » 



'^^^^'•'i¿J^^ ' '^9 



í ' -t :s í'.ft4»iin^^ ■■••• '■ • •'•ü 



'BÍíttseii. '-" - '- ' A^oliastíó; 



• '^ *••, •..'•• ' ^ /• =-.í:í; 



;. ■i/'-.i I.' . i:^ 



8ei8, J7(i2í*«%aíem, JSte^sake. 

Siete* . ^ Zop^aínaí-íJia- ^aZríi« ,.r 

Diez. (TafncAérúr^, ^ . Tonta^ 

• 'Et AbhástÜ «ítetúi ttilá UiiSotf ile Sáñ Cáflcla. - 
.á^jii^. jj^ SolbdaÍ).— Oiudeifigi ai' .ÍháÍ>W del 1í|Lut8^ÍD, 

€Ía kuguiénie' leticia i^^^ que M'h'abía en 

"¥á'ÍKi8ion de la' SÍimáaí «T^e^Sfe^^ %e 

identíoa^ wijth that of the, J^lgion of Id Soledad on the 

SaUma.» 

La siguiente comparaoioo d^ J^os adjetivos nti^^^es 
confirma el diicbó de Ludewig. ,. . * ^ 



'.» 



KuUvlL'VA'. Bola^Mid,. ;< 11 



rv 






Uno, ÉemeiiéJuij''''^' ' ffimitsáJ ^' ' 

DoB, ■ '^ Ut9¡jimy ' \ I7e<;e. ' ' 

Tres, ^ " '•' jBraK;an, . '"'''' Tkaphay\ \^ 

Cuatro, ' .,; UUit, '"'''"^ U^it, '''•'' 

Cinco, • .; Parue, "' Paruash;' ''-''- 

Seis, "^'" iViiHcAi, '" '^:-- /iwí-wwA«A¿£'- ^^' 

Siete, y; Tia-tócW,. ;'^; £rd«-A«Arf;' ' ^ 

Ocho, :; rattímin,'''''^^; TaiUmi. '•'';*^ 

Nueve, ' '.. Pakki^ ''^]^ Uatso. * 

Piez, :; TanhUa¿i¡' :'''' Makto90. '^^^ 



Solo difieren los dos últimos niÁdibres» Debo adnifir 



1:90 BBSV&. irOTIOlüL l>B,^lfimOB IPIOHAS 

aquí que Doflot do Mofr^s pojf^undid el Rumaen con el 
Soledad en su obra Exploraticn de VOregon 4 2-P* 
401, 

5. El ÓoST]i$fto.— El idioma . Costeño 6 Gostanos se 
llama así porque se habla en Ja. costa de Galifornvi. 
Las tribus dé la Babia de Sa'ó ]E*r%jQCÍsco que esiuVierpn 
bajo la vijilancia de^la Miáion de Dolores eran cincbi iiña 

de eU^ajos Q}¡^|mH\\fm^f^Jí(il^^^»^^ Qoqt^üos: 
los ^f>t\fi. Ameri(\ai)os é ingles^ les llajnan Gostanos. 
Voy. a. presentar ejemplos de. las comparaciones ei^ que 
me fundo para agregar el,Costefio,áJa faniiliá MiUsun* 



-:..:.■ r->y,i^^ -oV^ ■ 



r •\ 



ttatiusl 






Odttelló. 






Nitto, Ko^hiiwh'gnM^ 

Madre, Anan^ 

Espoid^ Mahh.^u 

Hermanoi . 7aj7»an.(l|e(A:nan^) 

Mano. , ; Jíw, 

Ker vio» 






Chini^muk. 
AMoK. 

ir • 



Lengua 

Oreja, 

Diente, 

Fecbo, 

Ufia, 

Hueso, 

Pelo, 



9S 



;-'.(■. 

- ' '. ' 

.¡vt 



Jurehi 
La9%e^ 

SU, 

Tvkai\ 

TurUy 

ThratL 

t"- ^ 



>'v,v :v.v 



• \. 



w 



■■•■.\ 



M- ' •■ ■ J 



Maho. 

Taháh. 

Usu. 

Re-^jin. 

Jurahé. 

Tcmek. 

TlMTU». 

Siit. 

Tek. 

Tur. 

Trii. 

Vli. 

Ui. 



• ■ " * 



r. • « 



>: jLtam TíOL ísxjtam me. 



. i.t . 



:39l 



HCiÜinxtt* 



,•' 



OoBMzro* 



• yi .' 






iPiedKfty ítekf 

ÜTierrai campo. P-^reL 
Puego^ ' SotaUy 

Sol, Y$mny 

Bspecíe de moñOAy.Jlíf^'^^rh 



« ■ I 



PequefiOi 

Yo, 

Nosotros, 

Qaien, 

Tu, 

Vosotros, 

Aqael, 

Comer, 
Morir, matar, 
Hoy, ahora, 
Mafiana. 

Sí, 

No, 



< < 



Kang 
Jkfruksey 

Áma^ 

G-^hcj he, 
Ehue, 



^ IreJc. , 

.1» i ■'"■ '•'n ..'■.-• . ■ . ; 

Vohrep. 
Jifinrton* 

Tihtnen. 
Momua. 
pfij^ehus. 
,KqfyuLh. 
f^ffokche iji^ahie.) 

^B^t0Íhchi {huah" 

M'-eme. 
T^a^hte. 

Se-^h. 
Shui. 



f^» 



Kdtese que en elcostefiaj» halla la final áh {aj) de 
que hemos tratado en el cap. 21. 

6. ObsbbvAcion sobbe bl MioüblsSo.— Mr. Cha- 
rencey en su opúsculo •Nctiee iur quelqueu familles 
de lanffues du Meodque considera el idioma que se ha- 
bla en la Misión de San Miguel como afin del Mutsun, 
7 en prueba de ello compara los adjetivos numerales; 



pero tomando* equivocadaiodo^^^r idioma de San Mi- 
guel el BazüJBi|8D«, Los adjetivos .numerales del Bumsen 
pueden verse en. uno de los páfrafcuB anteriores. Los de 
San Miguel sovjós siguiente^ con.^a 6 tunguná an^ 
logia con aquellos. 



»-»• 






>»\-.-J 



.ni 



''■■••■•yjhitóo, 

'-■■ ••• -T 
• . ■■'■■\ 



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' Olá^ato. 
' Trupa, 

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iv. , :.•:(•*• • ". I ■. V" *' 



J.'r 



CAPITULO VBINÍICmOO. 



EL GÜAICÜM, VAICÜRA Ó MONQÜL 



NOTICUS FSEIIMINABESl 

« 

«Los españoles^ dioe ClaTijero en bu HUt0riad$ la Bqja 
Galifomiái» enfiontrftron en cata penínBujla (red paqioncs, 
que aun existen en el dia^ á saber: los Perieúes, los 
Guaicuras y los Ooéhinüei. Los Peripúes ocupan la.par« 
te austral de la. península, desde el Cabo de San Lucas 
hasta los 24^, y las islas adyacentes de Cerralvo, el Es-- 
píritu Santo j San Josa: los Guaicáras se establecieron 
entre el paralelo de '239 30' y el de 26^, y los Coclji-. 
mies tomaron, la parte septentrional desde, los 25^ hasta 
los 33^9 y algunas islas del mar Pacifico. Cada una de 
estas tres naciones . tenia su lengua propia. La lengua 
pericú ya no existe, y los pocos individuos que han que 

TOMO u« 13 



194 * . ^l aUAÍGtJRA, VAICUBA 6 MONQUI 

' - ■ 

dado de aquella desgraciada nación hablan hoy en es- 
pañol.» . 

HerváS) en m- Catálogo (t. 1 p. 848,) ñmdádo en las 
noticias que recibid del P. BloroOi misionero en la Baja 
California, considera como dialec^a del guaicura el Lo- 
rétano, el Cora, el Uchitíe y el Aripé. ' \ 

Yenegae^ en su Noticia de la Oalifomiá (t. 1^ p. 68) 
opina con el P/ Ta^Tál .que el Loretana se dividía eñ 
doB ramas .Goaieura y Uchití. » 

Clavijero (pp. ctit.)^ parece haber combinado las dos 

. • ■ ■ , (< 

ndtidai anteriores, pnes dice: «La lengaa gtudcurai te- 
nía tantos dialectos cuanios eran las ramas de la nación 
que laha¿laba%4 l»bet?.güakiurai propiamente dichos, 
aripas, úclutas, coras é indios de Conchó l}amados des- 
pués laurétapQS por el pueblo de Loreto que se fund<$ 
cerca de ellos*» • , •. 

Orozco en su (geografía de loi lenguas de Mi'xieo (p. 
60) sigue la misma olaeificacion adoptada por Clavijero. 

£1 P. Bagert, & quien se atribuye la Noticia de (Mu 
furnia (MannbeimlT78)'dice literalmente: «Sin hablar 
de las otras isinco lenguas enteramettte diferentee entre 
H que se hablat en la California quے son la Lenfmana' 
cerca de la. misión de Loreto; el Oot»ehtv4 en la Misión 
de San Javier.y .maü^al Norte; el üúohüí y el Perioáa 
al 3ur, y la lengua aun desconocida que hablan los pue« 
blos que el P. Link éncobtró en su viaje; - sin hacer easo 
ademas de una multitud de dialetstos, trataré solo del 
7Pat¿?ttna que con la ayuda . de Dios he aprendido.» 

Conformé á esta relación debíamos apartar el Uchití 



COMPARADO. 195 

del Gaaicura; pero sobre haber en contra mayor nú- 
iñerp de opinioneSi es f&oil aplicar porqué raion Bagert 
tomtf como idiomas enteramente distintoa al Gnaiónra j 
el Uchití. £1 P. Barco manifiesta qne tíos dialectos cora, 
uchiti 7 aripe eran entre sf no poeo diversos.» 

YenegaSy refiriéndose á Tarravál se explica mas tei^ 
xpinantemente diciendo: «Tres son las lenguas: cochimí, 
pericú 7 la de Loreto conché; de esta última salen dos 
ramos y son la gnaicura y la nchití; verdad es que 
es la variación tanta, qtíé el qte no tuviese oonck^imiento 
de las tres lenguas juzgará no solo que hay cuatis sino 
einao.» 

Pues bien, al P. Bagert, quet solo conocía el Chiaicura, 
suoedié lo que indicaba Tarravál, esto es, que totné el 
Uchití como enteramente distinto del Chiaicura. 

Sn realidad, lo'que debe admitirse y nosotros admi-^ 
timos, es que el Guaieura se encontraba dividido en va- 
rios idiomas afines; pero tan • distintos entre sf que ño 
merecen la calificación de dialectos sino de lenguas her- 
manas. 

Latham en su Füologia comparativa (cap. 67) adopta 
el error de Bagert sin examen alguno. También se cqui» 
vdoé Bagert en suponer al Laymon y al Cochimí como 
lenguas distintas, según explicaremos en el capítulo si- 
guiente. 

Bespecto al origen de los caIifi:>mios, no hay mas que 
decir sino que ellos mismos lo ignoraban: preguntados 
por loa misioneros, no sabian decir otra cosa sino que 
sus antepasados habian venido del Norte. 



196 BL GüAICüRA, VAICÜBA 6 MONQUI 

* Loa californios son semejantes^ en su fisonomía á los 
pueblos de México; pero eran muy diferentes respecto al 
estado de su civilis^cioni pues estaban completamente 
en la barbarioi no teniendo conocimientos de arquitec* 
tura, agricultura ni otras artes de primera necesidad. 
«Ba todo la pemnsula^ dice Clavijero, no se halló una 
casa TÚ vestigio de ^la, ni tampoco una cabana, una va^ 
sija de barro, un instrumento de metal 6 un lienzo cual- 
quiera. Sus habitantes se sustentaban con aquellas ira* 
tas que se producen espontáneamente 6 con los animales 
que. casaban y pescjaban, sin tomarse el trabajo de , cul- 
tivar la tierra, de sembrar, 6 de criar animales.» 

Para tratar del Yaicura me he valido de la Edaeion 
de Bagerty citada at^teriorm^nte, única que existe donde 
se dé alguna noticia del idioma, y de cuya relación recibí 
un qemplar de Europa como curiosidad bibliográfica. Al 
'. publicar la primera edición de la presente obra solo pude 
disponer de las breves noticias que trae ^1 Mitridates^ 
' estracto del mismo 3agert. 

Según este autor, el Guaicura es un idioma «ren alto 
' grado salvitje y bárbaro,)» por su pobreza de palabras y 
de formas gramaticales. IMe parece exiyoradp estejuioio 
pues los Quaicuras podian expresar todo lo que neoesita— 
bau según su condición social; fué posible traducir, á sa 
idioma oraciones que, como tas cristianas, contiei^en con-» 
ceptos metafísicos, y la gramática guaicura contiene 
reglas aun para la eufonía. 

He aquí lo que sobre el dictamen de Bagert he obser* 
vado juiciosamente Court de Gebelin (Monde primitif) 



COMPABADO. 19T 

«L'auteur aprés avoir dit qu'on parle daña oette oontrée 
8ix languos differentesi entre dans divers detalla sur la 
langue Waicurienne la seule qu'il ait apprise: il en dit 
totttle mal poBsible: selon lui elle est sauvage et bar- 
bare au supreme dégré; elle est absoloment ph^sique, et 
bornee aux sens les plus grossiers, les plus imparfaits, 
n'ayant pas méme les mots de vie, mort, froid, chaleur» 
monde, pluie; etant á plus forte raison privée de oqux 
d'intelligenco, momoire, volonté, amour^ haine, boauté^ 
figure, jeune, etc. etc, car il en cite une legende. De 
mots metaphoriqueSy il en 'faut bien moins encoré cher- 
char cbez eux la moindre trace: quant aux couleurs, ils 
n'ont que quatre mots pour les designer toutes. Yoilá 
done un peuple bien grossier, bien inferieur á tous les 
Sauvages les plus stupides de ce vaste continent. Yoilá 
..•;.. Non vous vous tromperiez en tirant cette consequen- 
ce, car on trouve ensuite dans cet Ecrivain qu'iis savent 
fort bien diré il est chaudy il pleut etc, qu'iis sayent im- 
poser pour nom á chaqué objet une epithete qui la 
peint parfaitement par metaphgre: qu'iis apellent une 
porte, houcJiCy le fer pesanty la vin eau mechante. Que 
conclure de lá? que TAuteur de cette Belation s'est 
trompé dans les idees qu'il s'est formées de cette langue: 
parce qu'il ne la pas trouvée semblable á cellos d'Europe, 
il n'a pu se reconnaitre, et la langue vaicurienne á eté la 
victime.» 

Buschmann en su obra Die Spuren etc. (p. 856) niega 
la analogía del Vaicura con el mexicano, sonorense y 
comanche. Este es un error que 70 también asenté en 



198 EL auAIGURAy VAICÜBA 6 MONQTJI 

un artículo inserto en el Boletín dé la Sociedad mexi^- 
cana de Geografiai y Estadisticay habiéndome fondado 
en algunas comparaciones con la lengua Cora de Jalisco. 
Un conocimiento mas profundo del Yaicúra y compara-' 
cienes mas minuciosos me han, decidido á colocar este 
idioma en el grupo mexicano (azteca»* sonorense, coman- 
cke.) He aquí esas comparaciones. Véase también él 
cap« siguiente § 4. 

* • 

GRAJyiXTICA. 

1» LbtbAs.-^No sq encuentran en el guaicura las le* 
tras/; ^1 ly Cy Xy z 6 8. Sin embargo» la x mexicana. («A») 
Itk z6 8 se suplen con Iñtsoh propia del Yaicura. La o 
se suple con la u: recuérdese que en mexicano hay una 
ti de sonido entre oy u^y que en tepehuan se confunden 
la o y la t«. La /no se encuentra en mexicano, sono-<- 
rense ni comanche. Lá g no se halla en mexicano» cahita 
ni cora. La Z falta eñ epata» eudeve» pima y cora: se 
suple con la r suave» y' lo mismo en vaicura. La letra 
propia de este idioma t8ch recuerda la del Mutsun Z8 
que suena tchay tche etc. 

2. Silabas. — El guaicura es polisilábico como el me- 
xicano» sonorense y comanche. ' 

8. Composición. — La composición se usa en guaicura 
como en las tres familias de idiomas con que le comparo. 
Ejemplos; . Tekerakadatembay significando cielo es un 
coiíipuestb de daiembay tierra» y tekeraka arqueada. 



COMPAKABO. 199 

" * . • ' • ^ • 

Tiapatu es otro eompue^to qiie significa «él que tiene su* 
casa en el Norte.» 

4. NúMBBO.-' Algunos snstantivos forman plural por 
medio de una partícula ptepositiva 6 una final. Según 
el ejemplo que trae Bagert la final guaicura de plural 
es ma, la cual' es enteramenta igual en «mutsun, y an&« 
loga á las de igual objetp gramatical me eitmexicano, m 
en cahita^ mea^ eií cora^ mey m en eudeyCi y ne en co- 
manche: ya sabemos que n y m conmutan en estos idio- 
mas. La partícula prepositura del guaicura para expre- 
sa^ plural, según el ejemplo que trae el mismo Bagert, 
es k; anaij muger; kanaiy mugeres* Al tratar del verbo 
haré una observación sobre el signo '¿; . 

5. Caso. — El guaicura no tiene* finales para marcar 
el caso, como tampoco las tienen el mexicano, el coman- 
che y la mayor parte de las lenguas <$patas. 

6. Adjetivos. — Los adjetivos que faltan en guaicura 
se expresan agregando la negación á los'que tienen sig- 
nificado contrario; v. g. de átaJcay bueno, y ra^ no, sale 
atakaruy malo. Este mismo sistema hemos visto usado 
en mexicano y las lenguas sonoreüsés (c. 11.) La nega* 
cion roy convertida en rí, se agrega al pronombre perso- 
nal en la conjugación del verbo, modo .optativo 6 subjun* 
tivo, cuando se quiere expresar negación. 

7. Pbonombrbs.— Los pronombres personales son 5*, 
yo; K, tú; tutanyél; caíe, nosotros; peti^ vosotros; tur 
cavay ellos. No hay pt^onombre relativo. 

Los posesivos son. 



200 RL QUAICültA-, VAICURA O MOMQÜIí 



Bey méy mi^ m^ mío. 
J?í, Bj etj tuyo. 
íTí, Uj ti suyo. 
KepB^ nuestroC, 



Focóa sustantivos se usaa en g\iaicuraBÍfi el agregado 
del posesivo, y lo mismo, con mas 6 menos extensión, 
hemos observado en todoa.los idiomas Ixasta aquí descri- 
tos, principalmente cuaudo caos sustantivos expresan 
nombres de parentesco,, ó miembros del cuerpo. A los 
posesivos, en guaicura, se suele ag;regar la sílaba ¿un, 
análoga á kauJí que se agrega en mexicano >á nombre^ 
que expresan posesión;, en sonorense ¿rúa ^k^a^ (cap. 11.) 

Cuando el sustantivo comienza con vocal, se agrega 
al posesivo, en guaicura, c? 6 t, 6 se omite la final, regla 
eufónica que tiene muchos ejemplos análogos en. mexi- 
cano, ópata etc. 

8, VíEEBO. — Los pronombres, en guaicura, marcan las 
personas del verbo;^, v. g. he, amukireref yo juego; ei 
amukirere, tu juegas: tanibien se pospone el pronombre; 
v. g. daif tu. estás. Esto mismo hemos visto en los idio— 
mas del grupo mexicano, é igual circunstancia se verifica 
respecto al medio de que se vale el Guaicura para.marr- 
car los tiempos, que es el uso de finales. En guaicura 
hay presente, pasado y futuro de indicativo, formados 
sobre el infinitivo como radical. Acerca del infinitivo de^ 
estos idiomas haré una observación importante en el re- 
aumen gramatioal (cap. 29.) Las finales guaicuras son 
re 6 reke de presente:. r/i¿Vre,,.raMp^,rai<pen, rikiri de 



COMPARADO. 201 

pretérito: me^ meje^ eneme de futuro. Estas finales tie-^ 
neo sus análogas en los idiomas siguientes. lia de pre- 
sente en tarahumar; ria en ópata; rirUf riy ru en eu- 
deve; n, rek en Tarahuftiar; rhijeri en pima; iki en 
tepehuan^ de pretérito. MukUy mvju de futuro en pima, 
mokuey mojue, en tepehuan: en Tarahumar se encuen- 
tran también los finales meriy mera de participio y ge- 
rundio expresando tiempo venidero; en dpata y cahita 
hay un participio de futuro en ma. 

£1 imperativo, en guaicura, tiene por signo la final (ei 
para la sogunda persona de singular;, en plural tu^ se- 
mejantes á las del igual objeto en epata te^ en mutsun 

ti, ty Ui8. 

Signo de optativo en guaicura es la final rujerera^ n- 
kirikara que recuerda las parecidas del tarahumar re- 
j/eke, y del dpata kiru» 

£1 guaicura tiene infinito como el mutsun, y como 
también parece tenerle el comanche. Igualmente tiene 
gerundio, aunque no domina tanto como en las lenguas 
dpatas, siendo sus mas comunes finales, en lo que he po- 
dido observar, ene y mej afines, pues lo son los sonidos 
n, 971. En Tarahumar hay un gerundio en me-^re; en pií* 
ma mi. En dpata, cahita, pima y cora hay participios 
terminados en ame y en vie. (Véase cap. 12.) 

Se encuentra en guaicura un participio que general- 
mente termina en urre 6 kurre, final semejante & algu- 
nas de los participios d verbales comparados en otro lu- 
gar (c. 12,) como en dpata karara^ en pima kara. 

En el idioma que nos ocupa hay verbos plurales y 



202 EL GUAICURAi VAICURA <$ MONQUI 

singulares^ como los hemos visto en las lenguas ópatair.;^ 
y éspeoialmente en Mutsun, formándose por medio de la 
partícula antepuerta A:ti^' A;; .v. g^jake charlar una pef» 
solía; kuákej charlar varias f)ersona8. Pe^a lo mas no- - 
table es que el sonidos, marcando piural en el verbo 
guaicura^ asi como en el nombre, según vimos antes, fi- 
gura mucho para señalar también el número plural exi 
varioa tiempos del verbo mexicano (Mex. § 250 

9. Preposición, adverbio, coNJUKCiON.-^En el idio- 
ma guaicura no he visto que la preposición se posponga á 
su régimef^ pero si^el adverbio j la conjunción, del mismo 
modo que en algunas lenguas ópatas y en mutsun; v. g. 
en este idioma las conjun(^iones aia^ hiy hia; en pima 
Upú apiy en eudeve aui vai. 

DICCIONARIO. 

Las ccmipar aciones léxicas relativas al Guaicura son 
pocas, porque tienen que limitarse á las palabras insertas 
en la breve n^idiVía de Bagert, ya citada. 

Recuérdense ks reglas etimológicas varias veces com- 
probadas. 

Hombre. 

Gu(%%. Ete, ti. Qora. (del Nayarit) Teuit. Fi. y 2%p. 
Te-oti, Com. Te-napa, tua-vischi. 

MüOER. 

Q%im. A-nai, Op. Kaú (mugeres.) Yuta. Nai-hah. 



•4 



comparado. 203 

Padre. 

• c . ... 

Guai. Daré (tale.) Mex. Tatli. C7aí. Tanat^ taui. 

4 

HiJFO. 

■I ;•. 

sCruaií Ti*shanu. Mut Sitnu*n. 

' Cabeza, frbnt¿ 
Chuau Apa. Cbm. P-api. Kizh, Apoan, 

Nariz. ' ' ' • 
ihiau Namu. Cahuillé. N^mtié Jüetela.' Komun. 

Sol. 

Chiau Untai-ri (untai-U.) Mex^ T-onati-uh. Jalifi. 
. T'-oníili. Tep. T-onoli. 

Tierra. ' 
Q-%au Da-temba. Cahuillo. ^emu-l. 

* 

Comida. s , 
Guai. Bue^ Cahita» Bua-game. 

Bueno- 

Gtuxú Ataka. Cuchan. A-(ho)-tekah. Mq^ave, Ahtk. 
Cuhuillo^ Atai. 

Grande. 
Quai. Pane. C(yni. Paop. 



204 el guaicura, vaicora 6 monqtji 

Vivo, vida, 
Quai. T-epe, Oahita. H-iepsa. 

Tü. 
Guai. Ei. Oahita. E. Wih. I. 

Tu. 
Guai. Ekun. Chem. Ha-iku. 

El, aquel. 
CruaL Tu-tan. Tar. Ta 6 ra. Sho. Ton, tan» • 

Nosotros. 
(jTüaú K-ate. Pi. Ati. Tep. Atu-m. 

Aquéllos. 
Guai, T-ukava, Pí. TJkama. Mut. N-upkan. 

Mío. 
Guai. Ma, m. Calata. I-m, m. 

Tuyo. 
Guai. Ei, 6. Calata, E. Cora. Ei-ia. Cahuillo. Eh« 

Suyo. 

GuaL Ta, te, ti. Mex. Te (agcno, de otro.) Tar, Ta. 
Fi. y Tep. Di (ti.) 



COMPARADO, 205 

ESTE^ SSE. 

Guai* Jat-upe, ta-upe. Cora, Aehpu. Mqjave. P-épa, 
Kizh. Fae* Cliem, Eimpu. 

CuARLAR, HABLAR. 

Guau J-ake. Oahita. N-okae* Op. N-ukuai. Com. 
T-ekua-deD, t-akuo-n. 

Jugar. 
Ghuii. Amu-kiri. Mex. Ama-patoa. 

Conocer. 
Gtiau A-(ka)*tui. Cahita. Ataia. 

Matar. 

Chiai. Tsch-aka. 3/eíc. M-ukí. Cora. He-ika-t. Pí. 
M-uka. Cahaülo. M-eka. Chtm. P-akai. 

SSRy ESTAR. 

Chiai. Eea. Mtx* Ka. Op. KaL 

Estar.. 
Guai. Dar, tar. Pi, Ta. Com, Tza, tzare. 

Dar. 
Guau Ke, ken. Mex. Ma-ka\ Pí. 5Ia-ka. 

Hacer. 
Guau Tujake. Cora. Tajua. 



206 EL GUAICURA, VAICÜRA 6 MONQUI 

QUERBR. 

6ruai. Kubu. Mqj. Eo-keba-t. 

Mandar. 
Cruai Yebis-tschene. Op. Tañe. Tep. Teaue. 

■ t 

Sobre. 
Guai. Tica. Mex. Tepan. 

De, en. . 
Guau Te, pe. ]ihx. Tech; Op. Thu. Mut. Tea. 

Y, TAMBIÉN. 

Guai. Tflchie. Tar. ü-che. 

Las palabras análogas corresponden á cerca de una 
mitad de las comparadas. 



Ejemplos del idioma* 

He aquí el Padre nuestro eo gdaicara* 

Kepe-^are tekerehadatemha dcu^ ei-ri' 

Nuestro padre : (que eael) cielo estás, , te 

• ■ 

aJcatuike pvr-me^ . Uchahari'ahe 

reconocemos todos (los que) existimos, . .(y te) alaban 

pvr-me ti Uchie^ Ecun 

todos (los que) somos hombres y. (Y por) ta , 



Comparado. ¿07 

r 

gracia ri atume cate ' tekerekedaiemha 

gracia ? tengamos nosotros (el) cielo 

• a 

UcJiie. JEi-ri ' jéharrakeme ti . pu 

(y.) • Te obedeceremos (los) hombres todos 

jaupe datemba pae ei ' jebarrakere 

*aqni (en la) tierra como & tí obedientes 

.' • • ' * . 

aéna Jcéa. Kepekun lúe kepe ken 

arriba siendo. Nuestra comida (á) nos da 

jatap^ untairí. Kate , . kuitscharraie tei 
este dia« (Y á) nos perdona 

tichSe kepecun atakamaroj pae kuitechaT' 
(y) nuestro malo (pecado,) como perdona- 

rakere cate tschte cavape ataeamara 
saos nosotros también (ü) los (q^^) ix^^ 

kepetujake. Cate tikdkamha tei techie 

(nos) hacen. (A) nos ayuda y 

cuvume ra cate u¿ atukiara 

(no) querremos no nosotros algo malo 

Kepe kakunja pe atacara tsehie. 
(T á) nos protege de mal (y.) 

10, Análisis. — Kepedare: /cepe^ pronombre posesivo; 
dare^ sustantivo. 



20S EL GUAICÜRA, VAICÜRA 6 MONQUI 

Tekerekadatemla: esta^ palabra significa «tierra ar- 
queada,» y con ella se suple el sustantivo cielo* 

jEi-ri: Bagert traduce «á tí qué pues,* lo cual nos 
parece impropio supuesto que el idioma carece de rela- 
tivo. Sin embargo, no sabemos qué significa aquí la final 
n\ pues según lo que hemos visto anteriormente, se usa 
en optativo con negación. Ui es el pronombre de la se- 
gunda persona de singular, 

Akatuikei la final ke debe ser un abreviado de reke^ 
propia de indicativo presente. 

Pílame: Bagert traduce «todos somos,» j sin embargo^ 
en otros lugares del Padre nuestro vemos otras dos for- 
mas traducidas por ser ó estar, que en nada se parecen 
& mcj j son dai, estás; kea^ siendo. !E1 verdadero signi- 
ficado acaso sea «todos los que existimos.» 

Tschakarrake: la final ke debe ser contracción do 

' reke terminación de indicativo presente. Nótese el cirr- 

cunloquio que es preciso usar, por la pobreza del idioma, 

para expresar de alguna manera las palabras de nuestra 

oración dominical, «santificado sea tu nombre.» 

Tschie: conjunción pospuesta, según el uso del idio- 
ma, 7 que para nosotros debe ir antes del verbo alabar^ 
donde la hemos puesto entre paréntesis. 

Ecün: hemos dicho que cun ó kun se suelo agregar & 
los posesivos. 

Ri: aquí se ofrece, la misma duda que ya hemos ma« 
nifestado sobre esta partícula. 

Atume: según la. final me es futuro, con cuyo tiempo 
debe suplirse seguramente el subjuntivo. 



COMPAKJ^DO. 209 

iTebarrakéfnéi aquí se ye la final ^e do futuro. 

'Jebarrakere: la final es de indicativo presente; pero 
no hay signo de persona, y tal vev de esta manera signi» 
'fica el verbo como nombre, en guaicura, según sucede 
en otros idiomas mexicanos. 

jSm: no se 'Ve con edte imperativo el signo propio del 
modo. 

KuiUchartake tei: tei es signo de imperativo, com- 
puesto del pronombre ti y la partícula U 

Atakamuta: significa mál| malo, cosa mala, com- 
puesto de ataka^ bueno, y la negación ra, no. 

Tikakamha tei: tei^ signo de imperativo. 

üuvumé: me es terminación de futuro. 

Ha: adverbio pospuesto. Obsérvese de nuevo todos 
ios circunloquios de que tiene que usar el guaicura para 
traducir nuestro idioma. 

Kakunja: .no se ve con este verbo el signo de impera- 
tivo. 

Las demás palabras *que no se explican se comprende- 
rán con lo dicho, sin necesidad de repeti(yones. 



■Ma^Mpairt. 



TOMO ti. 14 



CAPITULO VEINTISÉIS. 



EL COCBtIMÍ Y EL LAIMON. 



1. El Coohimí y büs dialeotos. — Al tratar del guai* 
cora hemos yisto que el oochimi se habla en la parte 
septentrional da la Baja California. * 

SI jesttita Miguel del Barco escribió un «Ensayo del 
carácter de la lengua caohimi,ji según se ye de una carta 
que escribió á Hervás, y que incluyó éste en su obra: 
Catálogo cU las lengwa. Sin embargo, no sé que nin- 
guna persona haya visto el escrito del padre Barco, que 
probablemente se'ha perdido ó yace olvidado en alguna 
biblioteca de Europa. 

Clavijero, en su Historia de la Baja California^ nos 
da la siguiente noticia sobre el coohimí. 

«La lengua cochimi, que es la mas extendida, es muy 
difícil, está llena de aspiraciones, y tiene algunos modos 
de pronunciar que no pueden explicarse. No tiene mas 
iu»nbres numerales que los siguientes: tepeeg^ uno; goguó^ 



212 EL COCHIMÍ Y EL LAIMON. 

dos; comhióy tres, y magacuhugudy cuatro. Para decir 
cinco, se explican los cochimíes así: nagannd tejueg ig^ 
nimely esto es, una mano entera. De este número en 
adelante, los mas incultos se confunden y no saben decir 
mas que muehoa y muchísimos; pero los que tienen al^ 
gun ingenio siguen la numeración, diciendo: una mano 
y uno; una mano. y dos, etc. Para expresar diez, di- 
cen: nagannd igñimbál demu^Hegy ésto es, todas las 
manos: para quince dicen, las manos y un pié, y para 
vdinte, las manos y los pies, cuyo número es «1 término 
de la aritmética cochimi. Los que han apréticUdo eres- 
pañol saben nuestro, modo de contar. Al dia le dan, fi 
ejemplo de otras natsioncs, el mismo nombre que al sol^ 
ih6\ al año le llaman. t7^;ii(^, cuyo nombre dignifica prin«^ 
eipalmenteía estación mas alegre y abundante. No dí-« 
viden el año en «neses, aino én seia estacionas: « la pri^ 
mera, que es la llamada *9ne;t5(^, y k mas alegre porque 
en ellas se coge la cosecha de pitahayas: comprende par* 
te de Junio, todo Julio y parte de Agosto; la segunda^ 
que también les es tan grata como la primera por la 
cosecha de pitah^as agridulces, tunas y otras frutas y 
semillas que aprecian, se llama amadú^^ppiy y atmesfi* 
zando en Agosto, abraza todo Setiempre y. parte de Oor 
tubre, -en cuyo tiempo reverdecen las plantas con las 
Iluyias que entonces óaen, aunb[ue escasas^ la terder« 
tiene el nombre de amadé'-appigaid^ y comprende piarte 
de Octubre, todo Noviembre.y parte -de Diciembre, tiempo 
en que la yerba nacida en la^estacion anterior empieza 
6 ^amarillearse. y secwseí; la «uarta, nombrada . w¿yti¿fi. 



BL COCniMÍ Y EL LAIMON. 21S 

68 la mas fría, y comprende parte de Diciombreí todo 
Snero y parte de Febrero la quinta que se llama mc^i-' 
ían, comienza en Febrero y abraza todo Marzo y parte 
de Abril; finalmente, la se^ta inclpye parte 4^ Abril» 
todo Mayo y parte de Junio, y se llama mdjiihev^maajiy 
esto 08^ la estación mala, porque para ellos es lo que 
para otros pueblos el invierno;; pues siendo allí entonces 
mas escasos que nunca los víveres, no tiene aquella po~ 
bre gente mas alimento que el mezcal y las semillas tos- 
tadas recogidas en las otras estaciones; y as! la siguiente 
les es tanto mas grata,«cuanto mayor es en esta su mi-, 
seria.» 

El mismo Clavijero, en sus AdtcianeSj agrega lo' si- 
guiente: 

«Para que se vea cü&nta es la diversidad que se halla 
entre los dialectos de una misma lengua de las que se 
hablan en la California, ponemos aquí el Padre nuestro 
en tres dialectos de la lengua cochimí. 

En el dialecto de las misiones de San Francisco Javier 
y San José de Comandú: 

PeñnayU nakcenambáj yaá amlayujüp miya md, luhü 
fnomhcjuá tarnmálá gkomendá hi rwgodognd de fntu¡jueg 
gJeajim: pennayulá hogodognd gkajim^ guihi amhayujup 
mabá yaá kcBammeté decuinyi mopuegign: yaám buJmla 
miíjua ambayt^upmd de dahijua^ amei é nd guiluguifji 
pagkajim. Tamadá yaá ihd tegueg guüuguigui pamijUh 
é mdy ibd yanno puegin: guihi tammá yaá gamhu^üla 
kcepvjui amhinyijuá pennayulá dedaudugújíM, guilugui 



214 BL COCHIMÍ Y EL LAIMON. 

fogkcijimí gUthi yaá tagamueglá hui ambinytfjiJM hi 
doamd pugt^egjuáy hi doomd pogtmnyim; taTimegjuaj 
gmhi ufi mahel kceammet é dicuin ¡fumó^ quihi yná hui 
^ irwbint/i yaá gamhuegjué pagkg,vdug%tm. Amen. 

£n el dialecto de las misiones de San I^rancisco de 
Borja^ Ssjnta Gertrudis y Santa María, 

Cáho^ apáy ümbeing miáj mimbang-^-^uá val. wit^ 
* mahá: amet mididuvaijuá ewmem: jemmíujuá^ <lf»a-^ 
hang vihi miéngy ame tenáng, luvihim» The-váp yicué 
tímiei: diguá^ \ hang-^anáng gna tahittevicJdp nuhiffoi 
amnvehániy vi chip iyeguá gnacaviuvém: cassetamdng 
mainenitr-gnaküm. guang tevisiéegna cavigjiahá» Amen. 

JBn él dialecto dé las misiones de Stn Ignacio: 

Vü'-happá amma^bang miamüj ma-^^nang^^jiui huit 
maja tegem: Amat'-Tna^thadabajuá wmem: Kenh^ti^ 
jtiá bmma^bang vahi-^mang amat-á'-nang la^-ualdm» 
Teguap ibang gual gilieng-d^vií-^'^'aá ibcn^^-nang 
pqckagit: muht-pagijuá ábadahegerriy machi uayecg^ud 
packdbaya--guem\ Kazet-^á-juangamue-giiit-pacum: gti* 
atig ma¡/{'-acg packabanajam. Amen. 

l^o's dos primeros ejemplos del idioma cochimí, qne 
trae Clavijero, se ven igualmente en la Colección de 
Hervás y en el MithiridateSy con la traducción dé algu-* 
ñas |)alal>ras> «^ue ponemos á continuación. 



BL COOHIMÍ T *XC LAIMON. 215 

Nahcenaniba 6 maJónumha^ como escribe Hefráfl, pa- 
dre. 

Amhayujup^ que Hervás escribe ambaj/ujuiy cielo» 
Mombqfuay nombí^. 

Tammaloy segnn Hervás tamma, hombres» 
Qkomenday reconocer. 

Nogodogno 6 nogodoño. según Hervás, amar. 
Demu^uegy todos. 
Chiihiy j, ti^bien. 
Kceammetej tierra. 
Decuinyiy contentar. 
Yaay este. 
Iboj día. 

AmhinyijiMy mal. 
Doomo, aunque. 

DicuinyimOy según escribe Hervás, contentar. 

CbAaí ó lahaiy s^un Hervás, Padre. 

jipa, nuestro. 

Ambeing^ cielo. 

Mimhar^ajua^ nombre. 

Vály todos. 

Vuitmdhoy venerado. 

^97M¿, tierra, 

Amabang^ cielo. 

En fio, él mismo Hervás ha presentado otros dos ^em* 
píos del cochimí, que no debemos omitin el primero de 



21« 



£L CIOCHnd*T XL BAIMOHt 



San Javier y San José, y el segundo de Santa 6'erttu* 
dis, San Borja y Santa* María. 



¿Temmia ayirnUo 
¿Por qué. 

huan! Dio9-la 



Dios 

Díqs 



a} hombre creado ha 



* « ■! • • 



Dioa 



¿emrwa uyipil> . ner^oal- 
al hombre creado ha por-. 



latd^ua amet na ¡fhinna udaahu Dioinmo 
que tierra Bohre yivir Dios 



uyipunjuz 
corazón 



hcmogú09o 
mucho amax 



iha 
muj 



r 



mueho 



Tiuimáha iha. 
veiierar muy> 



¿Dio^il 

DiOB 

Mckam 
creado ha 



* tama . ibch'enae 

z\ hombre.- Qrea^Ddo 



idUviduvee 
porque 



JiVft Tamal' amaUguang * JHos 
. . . - ? ^1 hombre tierrasobve - IHob. 



tiduipuieehee- gml 



amar 



sus 



nididuuai 

mandatos 



ambeíng 
cielo 



uhe dueo uckuang 
va por eso creado ha 



t^ihüumHmaa 
observando.^ 

• • • a^ . 



En el priioer ejemplo se observa que la preposición» «> 
sobre, asi coma.^.adverhip »¿a, muy» y la oonjuacío)»«At\ 
se posponen. 



an. COOHDfí Y EL LAIMOIf. ÍVt 

Sn el segundo ejemplo se ven dos gerundia termina- 
dos en ae. En la palabra tanaUguang^ la preposición 
está pospuesta á su régimen. 

Aunque los ejemplos puestos^ por Hervás se refieren á 
dos dialectos, 7 á tres I0& do Clavijero debe advertirse 
que el Cocdiimí tenia ouatro, que por sus notables diferen* 
das mas bien deben considerarse como lenguas hermanas. 
Efectivamente Clavijero mismo dice: tAunque muchísi- 
mos de los Cochimies han aprendido el espsftol, se con- 
serva también su lengua en cuatro dialectos tan diver- 
sos entre sí que al poco versado en ella pueden parecerle 
l^aguas distintas.» El P. Barco (citado por Hervás) se 
explica de este modo: «La tercera lengua diversa es la 
(soiíhimi 6 de los cochimU que ocupan los países meditar- 
ranees de los gttaieurcu (que se extienden por las orillas 
del mar,) y todas las otras tierras que se hablan descu- 
bierto hasta la Misión de Santa María, la cual se for- 
maba al tiempo de nuestra expulsión. Esta Ynision se 
halla casi á 81 grados de latitud boreal, por lo que me 
' parece, que los cochimies se extendian por 6 grados en 
las tres misiones siguientes que todavía existían: San 
Javier, San José Comandú, Concepción 6 Cadqgomd, 
Santa Rosalía Mulejé, Guadalupe, San Ignacio, Sant a 
Jertrudis, San Borja y Santa María misión principiada. 
En esta extensión habia d lo menos cuatro dialectos tan 
diferentes, que el dialecto que yo usaba en mi misión do 
San Javier (qu/9 era la primera) se diferenciaba tanto 
del dialecto de la do San Borja (que era la tercera,)» 
como el español del francés; y mucho mas se diferencia- 



218 EL cochimí y xl hkmov. 

ba del dialeóto de la nueva Mi8Íon de Santa María. Esta 
Taríedad 7 náinero de dialectos se exprimían par noso^ 
tros con los nombres de las misiones en que sé usaban; 
7 asMos nombrábamos dialectos de San Javier, CMe- 
gomó^ San Ignacio y Santa María.» 
. Orozco 7 Cerra en su Geografía de Imt lenguas de 
México (p. 43) considera coQK) lenguas afines dal Ooebi* 
mí el JEdú j el Didú fundándose en Clavijero. To he 
consultado jtete autor, y no encuentra aclaración sobre 
el Edú y el Didú, mientras que en' Yenegas Noticia de 
California veo que los Edúes eran lo mismo que los Pe* 
ricues (p. 65, 71 1. 1;) 7 los Didúee una tribu de Mon^ 
quí$ (Guaicüras) (p 66 t* I.) . . :- 

En consecuencia de esto^ si es que bnbo. dialeotos lla- 
mados Edú 7 Didú (lo que no. aparece claro) debe refe^ 
rirse el primero al Perica y el segundo al Guaicura. 

2; Ezi Laimon.— El laimon se habida en las oercá- 
n¡ai4 de Loreto, y de él nos ha quedado la siguieáite 
muestra que se ve en ^ Mítibridates^ secada d^l Diario 
de Murr. 

Diú9Jua ihi fU; lamma amátfben 

Dios . muere no; el hombre áttos 

■ « 

metaíi aguxnafíi. . Kotajua . gehua^ us«t 
machos vive no. La piedra (es) dura, el fuego 

mancUi tbungajuá ganehmajen kaluhu. 

caliente. El sol . (que) la luna ^ mías grand^ 

•Anaut andemafu&ng galantata. 
Ayer noche ha llovido. 



Xti COCHIMÍ Y £t LAIMOÜr. 219 

La sÜaba final yt¿a 86 encuentra en algunas palabras 
del laimoD, así como del cochiiniy según los tres primeros 
«ejemplos def Padre nueatro puestos anteriormente. Acaso 
isea; una partícula reverencial. 

£1 adverbio ñi^ no, se usa pospuesto. 

En la proposición «la piedra es düra^x se nota que la 
<7Ópula, el ver^o sustantivo, se omite. 

8. Comparación entre el Cochimí t el Laimon* — 
Bagert, entre los autores antiguos, y Orozco entré íos 
modernos, son los únicos que ponen al Laimon como di- 
ferente del Cochimí. 

Venegas, en su obra varias veces citada (p, 66 elpasr 
'9iin) considera á los Cócnimies unos mismos que los Lai- 
mones pues dice: tcLa nación de los Cochimies 6 Lalmo» 
nes es la mas numerosa de todas«j» 

Vater, en el Mitridates, fundado en comparaciones 
filoM[gicas^ manifiesta que e^ Laimon era muy distinto (, 
los demás idiomas de California menos al Cochimí. . 

Balbi, en ^u Atlas^ pone á los dos idiomas referidos 
formando una misma familia. 

Ludewig, al citar á los Cochimies, agrega, «related to 
the Laymons,ii 

BoachmanTi {Spuren p# 511,) fundado como Vater en 
eatedios lingtiisticos, encaentra analogía entre Laimon y 
Cochimí 

Por mi parte, también reconozco esa analogía en vir^ 
tud de las comparaciones que he podido hacer, y qué 
pongo:>á oontinuacioB. 



220 



KL COCHIMl Y BL LAIMOIT. 





Coohizni en Varios 
dialeotos. 


Iiaimoii. 


Hombre, 


Tamalay tammay 


Tamniay úamu 


Muger, 


Suagen {uaken^) Suett^aj wueíí^cíf 






huahaey wakoe. 


Padre, 


Mahmamhaj Jce^ Keneda* 


• 


nambay 


t 


Sol, dia^ 


Ibo, 


Jbunga. 


Luna, 


Gommaj gama. 


Ganehy {jgam$h.) 


Agua, 


Kahaly 


Kdhal. 


Fuego, 


U88Í^ 


Um. 


Año, 


Mejiboj 


Amayben. 


Uno, 


Tepuegy Ujueg, 


Téjoe. 


Dos, 


Goguoj 


OtmeJc. 


Tres, 


Kombio^ 


Komioek, 


Nuestro, 


Japa^ . 


Sapay japa (mió.) 


Morir, 


Ibi, 


Ib, 


Vivir, 


. 0-hinau^daahiy 


Aguinañi. 


Amar, 


NogoBiOy 


NagaBsaug. 


Todavía, 


LtihUj 


Luhi. 


No, 


Nyiy 


Ñi. 



4. Analogía be los californios con los mexica- 
nos Y SüS ooNGJ^NBBis. — rile opinado'Con ÍSuaclimann y ^ 
otros autores, en contra de Orosoo, >especto á la rd»- 
cion que existe entre el Cochimí y el Laymon. -Por el 
contrario, hay otro punto en que voy de acuerdo con 
Orozco y no con Buscbmann, y es' sobre la semejania 
del cochimí con las lenguas ópatas, y, en consecuencia» 



IL cochim! y sl LAiMoy. á21 

eon el mexicano. Ti'anscribiré primero la indicación qne 
sobre este partícular ha hecho Crezco, ocurriré después 
arla historia y la fisiología^ y por último haré las compa- 
raoioaes léxicas y gramaticales- que me sea posible. 

He aquí lo manifestado por el Sr. Orozco: tOomo 
Olla sospecha, y no de otra manera apuntaremos, que el 
cochimí puede tener afinidad con las lenguas del otro 
lado del golfo y del rio Colorado, y qtte tal vez no sea 
ektra&o al piraa, al epata y á todos los individuos de esa 
larga deseendencia-ü También Lathan en su Filología 
comparativa (c 57) ha indicado que «todas las lenguas 
de la Antigua California son. ¡/urnas» Lathan no cono* 
cid la analogía del Yuma con el Pima; es de los que 
han creído distintos esos idiomas: nosotros hemos procu- 
rado diemostrar lo contrario en el cap. 14 de esta obra. 
. Ahora bien, lo primero que ocurre para no extrafia]^ 
la analogía de los cochimles, y demás habitantes de la 
Baja California, con los epatas, pimas, etc. es que aque- 
llos en mañera alguna pueden. considerarse como auctoc^' 
tonos, según sns tradiciones y su aspecto físico. 

En lo general, todos los' Californios'declaraban que 
sus antecesores habían venido del Norte, sobre cuya cit-^ 
cnnstancia hace Venegas (op. cit.) la siguiente explica- 
ción: «Aunque ellos no lo dijesen, es por d mismo creíble 
esta verdad, estando por todas partes cercada del Malr 
la California, y solo unida por el lado del Norte á la. 
Tierra firme^ no habiendo demás de eso fundamento para 
creer que vinieron por mar. No dicen cuando vinieron; 
y envueltos todos en lamentable rusticidad, no parece 



222 EL OOCHIMÍ Y EL LAIMOV. 

que ha habido entre ellos quien distinga los aSos^ ni ad^ 
vierta la sucesión de los tiempos comotihieieron los mexi- 
canos* La ocasión que tuvieron para dejar sus antiguas 
tierras del Norte, ; venir á poblar las de la. California^ 
dicen, por testimonio de sus antepasados, haber aido «na 
gran contienda, que tuvieron en un convite, en que con- 
currieron muchos de naciones varias. De eUo sacia el 
ocurrir todos á las armas^ y después de aJlgún debate 
huir lo^ menos fuertea hacia el Mediodia, perseguidoa da 
los mas poderosos haata esconderse en las montaüas da 
la Península. Otras dicen que la oontienda fué entre dos 
señores que partieron la gente en dos bandas opuestas; 
y vencedor el uno, obligó al otro, después do tnucha ma* 
tanza, á bascar el asilo de la serranía, y de las islas del 
Mar. Esto es todo lo que los misioneros han podido avd^ 
riguar del origen y venida de los Californios á su tierra: 
donde se vé que su sencillez no les deja fundar su vani«« 
dad sobre haber venido de lejos, vistiendo su origen de 
fíbulas, como lo han hecho muchas naciones cultas.» 

Sobre el aspecto físico de los habitantes de lá Antigua 
California he aq|uí lo que esplica un^autor de buen jui- 
cio, Clavijero. 

«£n el rostro, cabello, barba y color son semejantes 
á los pueblos de México. Tienen como eiros el cabello 
grueso, largo y negro, la barba escasa, y ningún vello 
en los brazos^ muslos y piernas; la frente estrecha, la 
nariz, un poco gruesa, los dientes blancos, iguales y fuer- 
tes; la boca, ojos y orejas regulares, exceptuando los 
que se educan en el gentilismo, que disfiguran sus xuuri- 



XL coohimí y sl ladcov. 228 

CM j orejas oon pendientes que en ellos so ponen por 
adorno. Bl color de los que habitan en los lugares me- 
diterfáneos es castafio olaro; pero los que viven oontí** 
núamente en los litorales le tienen mas oscuro. Entrf 
ellos son tan raros los deformes .como entre los mexic^- 
nos.» 

« 

5. Comparación dbl Cochimí y el Laihon con sl 
IfmcAKO^.BTO. — Visto ya que, según la tradición^ los 
Californios viniereií del mismo rumbo que los mexicanos y 
sus congéneres, y visto también que el aspecto físico de 
unos y otros es igual, paso á comparar ahora el cochimí 
y el laimon con algunas lenguas del grupo mexicano y 

• 

ademas cou el guaicura. Las analogías que vamos á en. 
oontrar nos indican ]sk relación de todas esas. lenguas; 
pero siendo pocas las comparaciones .que puedo hacer, no 
es fácil fijar el grado de esa relación, y así dejo al cochi- 
mí en familia separada, aun respecto del guaicura, uniendo 
los idiomas referidos en la clase de grupo. Véase en el 
prólogo de esta \)bra lo que entiendo por dialecto, rama, 
familia y grupo. 

El cochimí y el laimon son polisilábicos como el guai- 
cura y los idiomas del grupo mexicano, é igualmente to- 
dos hacen uso de la composición; v. g., naganatepueg^ 
en cochimí, significa cincoy compuesto de tepueg^ uno, y 
naganay mano. 

Ninguno de los idiomas que aquí comparo, sino es una 
que otra lengua sonorense, tiene declinación para.expre* 
sar el caso» 

El mecanismo del verbo cochimí y laimon^ íE|egun lo 



224 2L COCfilMÍ Y EL LAIMON. 

que he podido observar, es esencialmente lo mismo que 
en guaicura, mexicano y sus congéneres. Se encaei^tra 
en oochimi nn gerundio cuja final ee (xk^ como en mut- 
Bun. 

La preposición en cochimi se pospone á su régimen 
del mismo modo que en mexicano, <5pata etc. 

También se pospone, en cochimi, la conjunción y 6l 
adverbio: lo mismo en laimon^ guaicura, mutsun j varias 
lenguas ópatas (V. c,' anterior S 9.) 

Ejemplos de palabras. 

HOMBEE. 

Cochimi» Ta*-ma. Guaieura. E-te, ti. Cora. Te^uit. 
Pima. Te-oti. Comanehe. Tah-pi. 

MUOBR. 

Laimon, Uetu. Cor. Uita. Pi. tJth. Com. Uait-puk. 

Madre. 
Coch, Na-da. Mtx. Nan-tl¡. Oahita, Nae. 

Lai. Senais-a. Netela, Kds. 

Frente, cabeza. 

Coch. Ag-opi. Quai. Apa. Com. P-api. Kis¿h» 
Aupan. ^ . 



' BL COCniMÍ T EL LAIMOK. 225 

Corazón. 
Coeh* ü-(yi)-puñju-í* Com. O-p^i* 

Pié. 
OocTi. Aga-^napa» Oom. Ñapo. Clm%. Nampan. 

Boca* 
Coch. Aja, aha. IÑegueño. Aj, ^k Mut Jai. 

Luna» 
OboA. 6a-ma, go-ma. Conu Muea» Kizh. Mua-^r. 

TteRRA. 
Coeh. Amet. Cuchan^ Omut. 

Cielo. 
Coch. Ambelng. Cuchan. Ammai. Moj\ Amaiya. 

Noche. 
Jjai. Andema-juong. Dieg, Joon. 

Agua. 

Coch. y LaL K-aha-1. Cuchan^ y JDieg, Aha. Tuia, 
y Chem. P-ah. Cora. Ah-ti. 

Afto. 
Coch. Me-xíbo (xiuo.) Miz. Xiui-tl. 

TOMO XI. 15 



226 EL COCHDfí T BL LADfON. * 

PlEDBA. 

Lau Ko-ta. Mex. Te-tl. Cahita, Te-ta. 

Duro. 
Lai, G-eua. Mex. Oui. 

PequeSo, chico. 
Lai. Whanu, wakna. Mcjave. Ato-wenok. 

Dos. 

Cooh. Goguo. LaL Góuek. O/?. Godo, Pí. Gouak. 

Tres. 

Ooch. Kombio. LaL Komioek. Bieff. y Cuchan. Ja- 
XQok (kamok.) 

Cuatro. 
Coch. Magakubugua. Cora. Makua. Tep» Makoado. 

Tuyo, tu. 
Lai. Ma-ba. Mex» Mo, Op. Ma. Com. E-ma. 

Suyo, DE ÉL. 

CocTi. Guil. Tej), E-gue. Fi, U-ga¡. 

Este. 
CocJi, Yaa. Cora, Y¡. 

Reconocer. 
Ccch. K-omenda; k-omenta. Mcz, Ix-imati. 



el cochimí 7 el laimok. 227 

Venir, 

■ 

¿7o¿7A. Ghin-audahi. Op. Aidahua. 

Ir. 
Coch. Uje, uhu. Mex. Aub, auj. Oahita. Huei. 

Ver, mirar. 

Coch. Ich. Mex. Tl-ach-ia. Pí. Ku-ich, Mcg. Ich- 
euk. 

Sobre, sin. 
Jjau Guang. Com. Guaht. 

Aunque. 
Coch. Domo, tomo. Tep. Tumu-ta¡. 

Muy. 

4 

Coch» Iba. Cliem. Aba-t. 

Mucho. 
Coch. Koo, Moj. Atai-ke. Op. Ada-ki. 

Y, también. 
Coch, Hi, hiki. Mut. Hi, bia. 

Las palabras análogas corresponden & cerca de dos 
terceras partes de las comparadas. 



K 



^1 



■ / 

■ • I • 



CAPITULO VEINTISIETE. 



\ ' 



NOTICIAS FBEIilMINABES. 

Los Seris, reducidos hoy á unas cuantas familias, ha- 
bitan en Sonora» e8peeialmente|en la isla dd Tibuixm^ por 
cuyo motivo se les conoce también con el nombre de tKf 
hurones. Los indios llamados /Sbltnerot, que viven* en los 
confines de la Pimeria alta y los Tepocc^ que habitaai 
hacia ei Sur/ pertenecen á la nación Serj. 

Notablea han sido siempre los Seria f)or su ferocidad 
y barbarie, prefiriendo morir en la guerra contra lo» 
blancos á adoptar su •civilización, haciéndose temibles 3i( 
famosbs por sus flechas emponzoñadas con aetrvisimo ii^ 
neno. Son altos, bien formados, y las mugepes ^de bu€B[ 
aspecto. Por su estado de tetraimiento con los blamoos 
no ha sido posible averiguar sus tradicionesf solamente! 
SQ les ha oido que sus anteoesorea vinU^on de iienae 



230 EL SERI 6 CBBI. 

piuy lejanas sin designar rumbo. De su -religión se sabe 
que adoran todos los dias al sol naciente. 

El Sr. D. A. Tenochio remitió á la Sociedad Mexi- 
cana de Geografía y Estadística una lista de palabras 
seriS; que por ser corta y sin explicaciones gramaticales 
no me ha permitido hacer mas obsorvacioneá sino las quo 
se ven luego, bastantes, sin embargo, para poder clasifi- 
car el idioop^a^ /G^mo un^^t sesta parte de las palabras 
comparadas tienen analogía directa con el mexicano, y 
una gran parte de las restantes por medio de idiomas del 
mismo giru|K3^ -igimUnentie encont^^ gra« 

maticales en lo que podemos comprender de la gramática 
seri. 

GRAMÁTICA. 

!••■■, 
J . , . i • . ■■ ■ • • 

1.^ CctMBlNAdiQN tüú LETRAS.-^Generalmente es pro» 
poroionada la reunión de vocales y consonantes, aunque 
en varias, palabras se encuenüran unas ú otras duplica- 
dos'; Vm g.» ammimey cielo; itéa, madre; ahby el aire; 
ba98qjhy estrella; toobo^ pavo obmun; boot, eoyotb. Este^ 
mismo se encuentra en algunas de las lenguas ópatas, 
en mutsttn y en otras idiomas de California. Sin em- 
bargo, el Seri aparece en algunos voces como mas car^ 
gado de consonantes que los demás miembros del gru^ 
po mexicano, pues suelen encontrarse hasta cuatro jun* 
tas eoino en ¿0&87A, verde. Empero, esas palabras son 
pocas,* y ademas la cargaion de consonantes depende del 
sistema de ortogrña usado con el sen que no es enterar- 



BL SERI 6 CERI. 231 

mente adecuado. Por ejemplo^ en raJijf sol, y otras mu- 
chas palabras donde concurre la A, puede observarse fá- 
cilmente quei si esta es muda se hfilla de mas, y debe 
.omitirse; si forma un solo sonido con la consonante ad- 
junta entonces bien podian expresarse con un signo y no 

con dos: en castellano tenemos una muestra de este de- 

• 

fecto ortográfico precisamente con la h cuando concurre 
con la e y forma la ch, siendo un sonido simple que 
podria expresarse con un solo signo. Si la h en seri, con 
otra consonante, tiene por objeto dar á esta mas fuerza 
en la pronunciación, entonces bastaba un acento, un 
punto, una señal cualquiera para indicar esa fjierza de 
pronunciación sin cargar las palabras de consonantes 
inútiles. 

También se observa en el Seri, y esto le es común 
con el Pima, que algunos palabras empiezan con dos 
consonantes; v. g., kmam^ muger. Sin embargo, el au- 
tor del vocabulario que tengo á la vista suele, en este 
punto, modificar su sistema, pues escribe %ipy muchacho, 
en lugar de psip^,. 

2. Composición. — Se observa el uso de la composición 
en varias voces, como en todas las lenguas del grupo 
mexicano. Por ejemplo, en la palabra ampiyúbly yerba, 
entra la voz ampie que significa tierra. Sin embargo, por 
falta de nociones gramaticales no me es fácil decir cua* 
les son los procedimientos del seri para componer, ni 
hasta qué grado usa de la composición. 

3. NÚMERO.— En los ejemplos que he podido ver del 
nombre^ en plural, observo la concurrencia de la letra k 



232 BL SSRI 6 Cl^UC. 

antepuesta^ intercalada^ 6 final; y. g.^ aieptrn, canasto; 
(Uepi^k-'^MyCKn&sioB; kmam^ muger, kamu^i-k muge- 
ros; 8ip^ mi^ohacho; puipil-k'^ muchachos; tannj hom- 
bre; tamvr-k d k^tomm-hy hombrea. Recuérdese que la 
k es signo de plural en el verbo mexicano,, j lo mismo 
en guaicura, donde también marca el mismo número en 
el nombre como partícula prepositiva (cap. 25.) 

4. ADJBTiyofi NUMBRALES. — El númcro uno al ní- 
mero tres tienen palabras simples con que e^epresarse) y 
son estas. 



ToBOy 


Fn». 


KoTcjl, 


Dos. 


Ktijíjtku, 


Tres., 

• 



El número cuatro parece ser un compuesto de dos y 
dos aunque con alteraciones eufónicas, por abreviación 
6 por cualquier otra causa, resultando kosojkl. £1 cinco 
es kouton, j el seis 9uupka9roi. El siete es un compuesto 
del tres y el cuatro, tamkujk cui. (7m parece ser la con- 
junción copulativa*^, 6 el adverbio ma9..JS\ número ocho 
se expresa diciendo osro jo skum que es un circunloquio 
de tres palabras, tal vez tomada la primera del castellano: 
en efecto oaro parece ser el nombro español ooho reducido 
á la pronunciación séri. El número nueve es ksobbe-joauL 
El diez tiene su nombre particular, tavi^ Para expresar 
once, doce, etc. se dice diez y uno, diez y dos, y así su* 
cesivamente. Taul joukl mgiúñcsi, veinte,' y es un com- 
puesto de diez, y dps» este último nombre con alguna va- 



BL SSRI 6 G£RI. 28S 

• 

riedftd de forma» y como si dijémenots 10X2. La cen- 
tena se expresa cpn solo repetir el número dies, taul tauL 

Ya hemos observado al tratar del lejano 6 coahuilteco 
(comparación» al fin,) que tanto en este idioma» como eo 
mexicano» hay nombres de números simples; pero otros 
compuestos. Sin embargo» en mexicano y tejano se cuen- 
ta por veintenas» asi es que ciento en los dos idiomas 
significa cinco veinUSy yen seri 10X10» comoenmutsnn 
(Véase mutsun § 10.) Con todo» debemos advertir, que 
la diferencia de sistema aritmético no es de los que su- 
ponen diversidad absoluta en dos naciones» porque des- 
pués de dividido y subdividido un mismo pueblo cada 
parte puede haber inventado su modo de contar» 6 ha- 
berle aprendido de otras razas. 

Agregaré sobre los adjetivos verbales del seri» que loa 
hay ordinales derivados aunque» á veces» con bastante 
diferencia de los primitivos» de modo que se nota irre- 
gularidad en la derivación; v. g.» ta$Oy uno; tujorif pri- 
mero; kol^'e. dos; kujomy segundo. 

5. Pronombre. — Una de las omisiones mas notables 
que se notan en el pequeño vocabulario que he citado» es 
la de los pronombres» y solo he podido entresacar de al* 
guoas frases los siguientes; 



Ibe, 


Yo. 


Itam, 


Aquel. 


I, »■»> 


Mío. 



Esto último se usa en composición como en el mexi- 
cano y sus congéneres. 



284 BL srai 6 CBRi. 

6. Verbo. — Lo único que puedo decir acerca del 
verbo es que sé observa el uso de fiaales, uno de los me- 
dios, en el grupo mexicano, p^ra marcar los modos y tiem» 
pos; V. g., de ptif 6 sify venir, se deriva síhen. 

7. CóNJüNciON.^ — La partícula conjuntivo cui se pos- 
Jybne á su régimen. La misma construcción hemos visto 
en las familias ópatas, mutsun y guaicura. 

8. Dialectos.— Ignoro si el idioma seri tiene ver- 
daderos dialectos; pero tengo* noticia de dos lenguas afi- 
nes que son el guáyma^ llamado por Pike gayama^ y el 
upanguaima. Así consta de la obra «Documentos f ara 
la historia de México» (3^ serie t. 1^) donde se lé lo si- 
guiente. «Los guaimas hablan con muy poca diferencia 
una misma lengua con los seris.» «Poca es la diferencia 
que hay entre seri y upanguaima, pues es uña la incli- 
nación y vida, y unos y otros casi hablan un mismo 
idioma.» A los indios llamados cocómaques se les consi- 
dera de la misma familia que á los guaymas* 

Por lo dicho anteriormente se vé que no es exacta la 
aserción de Hervás, en su CatdhgOy sobre que el Guai— 
ma y Seri sean idiomas distintos. Orozco (op. cit.) co- 
loca acertadamente al Guaima en la familia Seri, y Smith 
dice: t^The Guayma speak nearly the same language as 
ihe Seri.n (Introducción á la Gramática Eudeve. N. 
York 1861.) 

DICCIONARIO. 

Becuérdense las reglas etimológicas varias veces com- 
probadas. 



tL SBRí 6 ctm. 235 

Obsérvese que en seri se halla en algunas palabras la 
final ^' esto eS) 1^ A.aspijcs^da que hemos observado en 
mexicano dpata, pima, comanche, tesuqué etc. (c. 21 
§13.) 

. Hombre. 

JSerí. Tam. ComancJie, Tah-pi, tua-vischi. Gocldmi. 
y Laimon, Tam-ma. Guaicura, Te. Cora. Te-uit. 
JPi. Te-oti. 

MUGSR^ MUQEBES. 

Se, Kmam, ka-muki-j. Cahiia. Hamut, (kamut.) 
Tarahumar. Muki. Mutsun. Muku-rma, 

Padre. 

JSe. Ib, (ip.) Cora, Ya-op-a. Comanche. Ap. MtU. 
Ap-a. 

Madre. 

Se. It-ta. Mexicano. Te-z¡ztH. Cor, Ti-te. Pima. 
Dah 6 tah, Ghu-its. Cuchan. Ta-il. Tejano. Tai. 

Hijo. 

Se. IsaL Cahita. Asoak. CoUeño. N-isuk, ¡suL 

* 
Marido. 

Se. Ikum. 3fex. Nam-ike. Op. Kuna (kum-a.) Com. 
Kum-akpi. Mut. M~aku. 



2S6 BL 6BRI 6 CSBI. 

HSBMAVO. 

* 

Se. 0-iach-j. Mexé T'-iach-^aub.) Cíieh. S-ooIh-e. 
Tar. T-atch-i. 

Tío- 
Se. I-ja-e. 2V. Ja-kuo. 

Sol, día. 

Se. Eahj, tahj {r j t letras promiscuas en algunos de 
estos idiomas.) Pú Tahs* Tár. Tahue, rahue (dia.) 
Mut. Thrujis (dia.) Sho. Tah-ba. Moqui. Tab-uab. 

ClBLO¿ .' 

Se. Ammime. Ouch. Ammai. Mqjave. Amaiya. Ca^ 
chimi. Ambeing. 

Tierra. 
Se, Ampte. Cochimí. Amet. Cuchan, Omut. 

. Fuego. 

» 

Se. A-mak. Netela. Mugh-at, (muk-at.) 
Agua. 

Se. Ahj. Cor. Ahti. Cuch. y Dieguefío. Aba. Che^ 
megue. P-ab. Yuta. P-ab. Cochimi. K-ab-al. 

Lluvia. 

Se. Ip-ka. Me£, Kia-uitl. Cahita* Kipa. Fu Kuik, 
buik. 



bl sbhi 6 obbi; 237 

Eayo. 
Se. Ajoj^kom. Oahita. Ya*^kum-a. 

NUBB. 

Se. Ok-azla. -Miar. M-ixtlu 

Oscuridad. 
Se. JikopohL Ctích. latkolai. 

Noche. 
Se. Yam-ok. Op. D-ok-o, t-ok-a. 

' ÁRBOlli^ 

Se. J!he. Ouch. Eish. 

. Flor. 
iSe* Yutj (lutj.) Pt. íut* 

Maíz. 
Se. Ba-pute. Oah. Ba-ch& 

Maguey. 
Se. Asot. Mex. M-^sóM (maguey seco.) 

'Cala'BAza. 
Se. S^túy kam% Oahita. Eam-an. 

Judias (frijol.) 
Se. Moan. Oahita. Muni. Huichola. Mome^ 



238 lUi. SEBI ó CSRI. 

Pimiento (chile.) 
Se.Kokéb. Huich. Kuku-re. 



.'•» 



Cerro. 
Se. As-tasro. PL Tuark. - 

Bosque. 
Se. Kokabate. Mex. Kuakuaubtía.' Cltem. Kóukup. 

PbSa. 

Se. Ahs-teka-koj. 3Íex. Texka-lli. Com. Tetekae. 

Pavo común. 

...... . . ■ . ^ . 

Se. To-obo. Cahita. K-obo-re. 

León. 

Se. Maz-ojl. 3Iex. Mix-tlL Fi. Ma-vita. JEud. Ma- 
virot. 

•l- ' '■■ 

Liebre. 

■% 

Se. Ebe. Com. Piar-abo. 

Culebra. 
Se. Ka-him^]. Mej. KodL-tt. Op.Ko-y, 

PIlo. 
Se, 0-b©ke# CaJiuiUo. Pike, (bike.) 



el 8eri 6 ceri. 239 

Ojos. 
Se. Iktoj. Mex. Ixto-lotli. OucL Idot-chi, itot-chi. 

< i 

Boca. 

Se. I-ten. Mex. Ten-tl¡ (labio.) Cah. Ten-i. JBud. 
Ten-it. Pi. Ch-inits. 

Brazo. 
Se. Inls. Cuch. Isil. 

Pié. 
Se, It-oba. Mex. Ikx-itl. # 

Aífo. 
Se, Am-tarsu. Huich. Cha vi- tare. 

Pan. 
Se. A-taskai. Mex. Tlaxkalli. Tep, Taskalli. 

Viejo. 
Se, Kma-koj.' Caig. Kom-toj\ 

Amarillo. 
Se, Kmozol (kozol.) 3Iex. Kozauhi. 

Uno. 
Se. Ta-so. Mex, Se. Op. Se, seni. Q(yin, Se-in. 



240 EL SEM 6 CERI. 

Dos. 
Se. Kokjl. Pi. Koke. 

Tres. 

Se. Ku-pj-tku. Cúfn. Paju (pAku.) Wihinasht Paja- 
gu (ku.) Mut. Ka-pj-an. 

Cuatro. 
Se. Ko80-jhl, Com. Ha-gaso-ua, (ha-kaso-ua.) 

Cinco. 
Se. K-outon. €ai. Onto^ 

Seis. 
íSfe. Snap-kas-roj. Shcthone. Na-taks-kueyu. 

Ocho. 
Se. Osro-jo-skum. Kechi. Skomo. 

Diez, 
Se. Taul. Kechi. Tauy-m¡l¡. 

Oír. 

Se. Ju-akir (ku-akir.) Mex. K-ak¡. Op. Kai. Com. 
Ten-akaro. 

Ir. 
Se, Psit-ahj* Mex. Auh. Ooch. Uhe, uje. 



f 

r 



• 



el seri 6 cebi. 241 

Reibse. 
Se. Psiy-zon. Op. At-zi. 

Abajo. 
Se. Am-tiki. Cah. Aebe-tuku. 

Sí. 

Se. Y-oha. Pi. Aha~h. Cuch. Aha-h. Oom. Haa. 
Jfut. G~ehe. • ' 

No. 
Se. Óom. Mex. Amo. 

Yo. 
Se. I-be. Ghiai. Be. 

Aquel. 

Se. Itam. Q-uai. Tutaür Tar. Ta 6 ra (letras pro- 
miscuas.) Chochone. Ton, tan. Op. It. 

Mío. 
Se. In, i. Cah. In, im. Tep. In. 

Aunque en la lista de palabras seria qué he consultado, 
se encuentran las puestas anteriormente, análogas & las 
del grupo mexicano, sin embargo so hallan también al- 
gunas otras voces que 6 son exclusivas del seri, ó df otra . 
rama extraña al grupo mexicano, por cuyo motivo debe 
aparecer aquel idioma en familia particular. Ejemplos 

de esas palabras. 

TOMO n. 16 . 



•242- 



BL S£RI 6 


CERIi. 


LUriy 


Gara,. 


Ixtél, 


Hoja, 


Alby 


Aire. 


Yug, 


Trueno.^ 


Booty 


Coyote. 


Yspohiy 


Tigre. 


Mojhjy 


Algodón. 


Sibby^ 


Oler. 


Psirriy 


Dormir. 


Konkahre^ 


Vieja. 


Kehlsy 


Colorado. 



Concluiré este capitulo recordando un incidente curior 
so relativo al idioma Seri. 

En qierta colección de itinerarios^ remitida por el qo-^. 
nocido arqueólogo D. Fernando Bamirez á la Sociedad^ 
Mexicana de Geografía y Estadística se encontraba uno 
de Dwrango á Aríspe oon esta nota:^ «La tribu de .los 
Seríñ habla aXArabej y se entiende con los moros á la 
primera entrevista.» El Sr. Ramirez, en, vista de seme- 
jante aserción, hizo algunas comparaciones entre el Seri, 
y el Arab9, resultando sin comprobación la suspuesta, 
analogía de aquellos idiomas, Yéas^e el Boletín dq la. 
qaqnciiQnada sociedaí t^ 2.^ p. ^08, 



CAPITULO VEINTIOCHO. 

IDIOMAS QUE FOEMAN EL GEÜPO 

MEXICANO-ÓPATA. 



Esta señal * indica que la clasificación del idioma C9 
dudosa^ en los términos explicados al tratar d^ ¿I. 

I. Familia mexicana. 

1. El mexicano, náhuatl, o azteca. S)}s dia- 
lectos son. 

a. El Conchos. 
(• El Sinaloense. 
*c. El Mazapii: 
d. El Jaliscience. 
9. El Ahualulcow 
/. El Pipil. 
g. El Niquiran, 

*2. El Cuitlatcco, 



244 IDIOMAS QUE FORMAN EL GRUPO 

II. Familia sonorense ú dpata-pima, 

3. El dpata, teguima o tequima, soporense. 

4. El eudeve, heve 6 hegue, dohme 6 dohe— 

ma, batuco. 
6. El Joba, joval, ova. 

6. £1 Pima^ nevóme, ohotama ú otama, con 

sus dialectos siendo los mas conocidos. 

ja. El Tecoripa. 

5. El Sabagui. 

7. El Tepehuan con sus dialectos. 

8. El Pápago 6 papabicotam. 

9. á 12. El Yuma comprendiendo el Cu- 

chan, el Cocomaricopa ú opa, el Mo- 
jave 6 mahao, el Diegueüo 6 Cuñeil, 
el Yabipai, yampaí, yampaáo. 
""IS. El Cajuenche, cucapa 6 jallicuamay. 

14. El Sobaipure. 

15. El Julime. 

16. El T^rahuB^r con sus dialectos, entre 
i ellos: 

a. El Varogi^ <5 Chinipa. 

6. El Guazápare. 
c. El Pachera. 

17. El Cahita 6 Sinaloense. Sus dialectos 

mas conocidos son: 
a. El Yaqui. 
6. El Mayo. 
e. El Tehueco 6 Zuaqué. 



mexicano-<5pata, 245 

18. El Guazave 6 Vacoregne. 

19. El Chora Chota, Cora del Nayarit 6 

Nayarita, También al Fima suelen 
llamarle Cora,; j este mismo nombre 
tiene un idioma de la Baja California. 
El Nayarit cuenta tres dialectos. 

a. El Muutzicat. 

b. El Teacucitzin. 

c. El Ateanaca. 

■ 20. El Colotlan. 

21/ El Tubar y sus dialectos. 
22. El Huichola. 
*23. El Zacateco. 
24» El Acaxeo d Topla, comprendiendo el 
Sabaibo, el Tebaca y el Xixime, .este 
último de clasificación dudosa. 

III. Familia Comanche-Shoshone. 

25. £1 Comanche con sus dialectos, llama- 

do también Nauni, Faduca, Eietan 6 
Jetan. 

26. El Caigua 6 Kiovray. 

27. El Shoshone 6 Chochone. • 

28. El Wihinasht. 

29. El ütah, Yutah 6 yuta. 

30. El Pah-utah ó payuta. 

31. El Chemegue 6 Chemehuevi. 

32. El Cahuillo 6 Cawio. 
83. El Kechi. 



246 IDIOMAS QUE FORMAN EL GRUPO 

. 34. El Netela. 
35. El Kizh 6 Kij. 

86. El Fernandeño. 

87. El Moqui. 

IV. Familia Tejana 6 Coahuilteca. 

38. El Tejanq 6 Coabailteco con sus (dialectos. 

*V. Familia Kerea Zuñí. 

39. El Keres 6 Queres, dividido en tres 

dialectos Kiwomi 6 Kioame, Cochite— 
mi 6 Quime, Acoma y Acuco. 

40. El Tesuque 6 Tegua. * 

41. El Taos, Piro, Suma, Picori. 

42. El Jemez,, Taño, Peco. 

43. El Zuñi 6 Cíbola. 

VI. Familia Mutsun. 

44. El Mutsun. 

45. El Rumsen. 

46. El Achastli. 

47. El Soledad. 

48. El Costeño 6 Costanos. 

VIL Familia Guaicura. 

49. El Guaicura, Vaicura 6 Monqui. 

50. El Aripa. 

51. El üchita. 

52. El Cora. 

53. El Conchó 6 Lauretano. 

VIII. Familia Cochimí-Laimon. 



MEXICAN0-6PATA. 247 

j 

54. á 57. El Cocliimi dividido en cuatro 
dialectos 6 mas bien lenguas herma- 
nas^ á saber, el Cadegomó, y los idio^ 
mas usados en las misiones de San 
Javier, San Ignacio y Santa María. 

58. El Laimon 6 Lajamon. 

IX. Familia Seri. 

69. El Seri -6 Ceri. 

60. £1 Guaima 6 Gayama. 

6J. El Upanguaima. 



CAPITULO VEINTINUEVE. 



RESUMEN 6RMATICAL DEL GEUPO 

MEXICANO-ÓPATA. 



1. Alfabeto. — Todos las idiomas d^I grupo mexicano 
ópata, cuyos sonidos se han reducido á sistema alfabético, 
tienen las cinco vocales a, e, t\ o, u^ exceptuando el 
guaicura que no tiene o. Varios de estos idiomas poseen 
algunas vocales de sonido confuso, como el mexicano la o 
oscura, que suena entre o y w, el tarahumar la e y la i 
.promiscuas, el Tepehuan una u cerrada y otra aguda, el 
comanche la e semi-muda. En cuanto á consonantes, estas 
lenguas tienen alfabetos mas 6 menos copiosos; pero re- 
preseutando sonidos iguales 6 análogos: no hay en las 
lenguas mexicano-ópatas sonidos extraños, entre si, co- 
mo los que se encuentran, por ejemplo, en el maya 6 el 
othomi, si comparamos estos idiomas con el mexicano etc. 



250 KESÚMEN GRAMATICAL DEL GRUPO 

Es tambion de advertir que en varios idiomas mexicano— 
dpatas hay algunas consonantes promiscuas. 

2. Combinación db letras. — En el Pima hay algu- 
nas palabras que comienzan por dos consonantes; en * 
otros idiomas de la familia dpata, asi como en Mutsun 
y varias lenguas de California, se observan consonantes 
dobles; en guaicura concurre la letra tsch en varias pa- 
labras. Sin emb^irgo, nunca en los idiomas del grupo 
mexicano hay la cargazón do consonantes que en otros^ 
como el aloman, el inglés, y, sobre, todo el polaco. Por el 
contrario, aquellos tienden siempre & la eufonía, aun 
usando las figuras de dicción para conseguirlo. í¡n 
mexicano, por ejemplo, de ieotl,j pia se forma teopixki 
y no teotlpixJcu En Tepehuan no se dice uoga sino 
kuoga, agregando una consonante á la primera vocal. 
Sobre todo, en Tarahumar, dialecto de Chinipas, cada 
consonante lleva su correspondiente vocal que le da un 
sonido claro y fácil. En cuanto á vocales, ni aun en el 
Cora, donde mas abundan, llegan á dominar tanto como 
en la familia maya, sirviendo el uso repetido, de dipton- 
gos y triptongos para que aparezcan frecuentemente dos 
6 tres vocales como una sola. 

En una palabra, en los idiomas del grupo mexicano, 
generalmente es proporcionada la reunión de vocales y 
consonantes, no pareciéndolo- así, únicamente cuando se 
les adapta alguna ortografía impropia, como la alemana 
6 la inglesa. Precisamente la letra guaicura tschy com. 
puesta do cuatro consonantes, es do origen alemán, de- 
bila al P. Bagert, y la cual bien pudiere expresarse mas 



mexicano-(5pata. 251 

sencillamente. Lo mismo podrá observarse en algunos 
idiomas donde he conservado la ortografía inglesa usada 
por Whipple, Schoolcraft j otros lingüistas Norte Ame- 
ricanos. Respecto del Scri, que suele aparecer con pala- 
bras hasta do cuatro consonantes reunidas, véanse las ob- 
servaciones que he hecho al tratar de él (§ 1) sobre al 
sistema ortográfico que so le ha adaptado. 

3. SÍLABAS. — Todos estos idiomas son polisilábicos. 

4. PousÍNTESis. — Véase lo que observo en el cap. 
57 al tratar del carácter morfológico de los idiomas me- 
xicanos. 

6. OnomAtopeyas. — Los diccionarios del grupo me- 
xicano7épata, que he examinado, tienen pocas voces ono- 
matopojas. 

6. Partes de la oración. — En ninguno de los idio- 
mas que aquí estudiamos hay artículo propiamente dicho 
en toda su esencia j atributos. En Pima, la partícula ha 
suele equivaler al artículo, pero solo en número plural y 
caso oblicuo. En Opata, el P. Lombardo llama «artí- 
culos relativos)» á ciertas palabras que no son mas que 
pronombres, no debiendo confundirse esas dos partes del 
discurso, en una buena explicación gramatical, porque 
el artículo acompaña al nombre para determinarle, y el 
pronombre so pone en lugar de aquel cuando se omite. 
(Opata § 13.) 

El Participio solo se encuentra en las lenguas epatas 
y el Vaicura, supliéndose en los demás idiomas mexi- 
cano-epatas de la manera que he explicado al tratar de 
cada uno. 



252 BESÚMBN gra:siatical del grupo 

En Tarahumar se hace notable la falta de categorías 
gramaticales, pues nna misma palabra puede ser nombre^ 
verbo, adverbio ú otra parte de la oración (Descr. § 8b) 
En los demás idiomas hasta aquí descritos y comparados^ 
también se encuentra algo, mas 6 menos, de esa indeter- 
minación entre las partes del discursó, bajo el punto de 
vista gramatical, según consta de las siguientes observa* 
cienes relativas á las lenguas d,e que tenemos mejores 
noticias. 

En <5pata, eudeve, tepehuan 7 pima el sustantivo hace 
de verbo, pues suele expresar tiempo como participio. 

En algunas lenguas ópatas y en Mutsun el sustantivo 
significa como gerundio (Véase entre otras el Eudeve § 
12 y el Mutsun.) En mexicano una misma palabra sue* 
le significar como verbo y como nombre; v.g.jpiVmama^ 
cargar niños 6 quien los carga. El verbo sustantivo puede 
suplirse, á veces, con el nombre conjugado, esto es, agre* 
gándole los signos del verbo (Comp. mexicano y ¿pata § 
16.) Basta, & veces, en algunos de estos idiomas adaptar 
al nombre el pronombre conjugativo para volverle verbo 
(Véase, por ejemplo el Cora § 15.) 

En mutsun hay palabras anbiguas, entre interjección 
y verbo, que parecen una transición de una parte de la 
.oración á la otra (Mut. nota T.) . « 

En mexicano, cuando se hace uso de la composición, 
el adjtóvo puede significar como adverbio y, por ©1 con- 
trario. 

En el mismo idioma mexicano, epata y cora, el pro- 
nombre personal y el posesivo tienen forma distin1;a, y sia 



MEXICANO-ÓPATA. 253 

embargo se confunden en significado algunas veces, 
pnes cuando el posesivo se une con varias partes de la 
oración vale como personal. En mexicano y dpata loa 
pronombres conjugativos suelen tomarse del posesivo y, 
sin embargo, significar como personales (Mex. § 38. Op. 
§ 33.) En Tepehuan y Cora el posesivo significa como 
personal en los casos oblicuos. En Tarahumar y Mutsun 
el personal y el posesivo no se diferencian en la forma, 
y BU significado pende del contexto del discurso* 

En todos estos idiomas hay preposiciones que se con- 
funden con los adverbios en significado y construcción 
gramatical, 6 vice versa. 

Por último, debemos observar que en mexicano y casi 
todos los idiomas del grupo hay palabras de significación 
tan varia que tienen que explicarse con el nombre de 
particulaBy separándolas de las demás partes del dis- 
curso. (Véanse.) 

7. GÉNSRo. — No tienen los idiomas del grupo mexi- 
cano signos para marcar el sexo: 6 usan para cada uno 
vocea distintas, 6 aplican las palabras macho y Jk&mbra. 
Lo que si se encuentra son algunas voces 6 formas dife- 
rentes según el sexo de la persona que habla; v. g., en 
mexicano las mugeres dicen xizoj sí, y pronuncian la v 
de distinto modo que los hombres (Descrip. | 3,) así 
como usan una fortna particular para expresar vocativo 
(Descripción § 17.) En cahita, el adverbio no, le pro- 
nuncian diversamente los hombres y las mugeres, e dicen 
aquellos; ee dicen estos, y lo mismo sucede con la afir- 
mación: los hombres dicen hchuí-, sí, las mugores hehe. 



254 RESUMEN GRAMATICAL DEL GRUPO 

En pima hay interjecciones que solo usan las mugeres. 
En mutsun se encuentran modiEcaciones de un mismo 
verbo, variando de terminación, según el sexo á que el 
verbo se refiere; v. g., oigne^ le coge; oi$tape la cog¡<í. 
Empero, donde este modo de expresarse encuentra mas 
desarrollo, con pocas excepciones, es en los nombres de 
parentesco, teniendo los hombres y las mugeres palabras 
distintas pp.ra decir padre, madre, hijo etc. 

8, D13TINCIOJÍ DE C0SA3 ANIMADAS É INANLMADAS. 

Se encuentran también algunas palabras 6 formas dis* 
tintas según se aplican á cosas animadas 6 inanimados. 
En mexicano la partícula te, que ^compaña el verbo, 
indica apusa^tivo de persona, y ile de cosa: lo mismo su- 
cedo en dpata, pues ne indica persona y *hi cosa*. En 
^ata 86 ciicuentta la preposición vepini que se u^a tra* 
tándoSjO de personas y piij^i de cosas, así como Tiadcni 
¿cual? se usa respecto á estas, y hadanihai respecto á 
aquellas. También en ^ata ^e, uno, se usa para nume- 
X^T vivientes, y senipa, s^iika etc. para cosas. £n Eu- 
deve ]ia partícula de posesión guagua se aplica á inani-^ 
mados y vi^t d animados. Atañe ¿qué? se usa en. cora 
hablando de pjeraonas, y titah de cosas: en el mismo idio- 
ma para cont^-r cosas animadas se antepone la partícu.Ia 
pía al s^djetivo numeral. En tepeh^uan, kuJeo, y tufo son 
palabras que se refieren á cosas verticales, y la misma 
idea, respecto á personas, se expresa con gfiko. En Mut* 
aun hay dos verbas que signi&can estar; tsahorc^y sirve 
para loa animados^ y rote para los inanimados. £n 
Costeño, el interroga tivQ, gw? varía 4$ forma seg]ggii 



MEXICANO-áPATA. 255 

se refiere á personas d.á cosas. En la aplicación del nú- 
mero plural es donde usan generalmente marcar estas 
lenguas la diferencia entre seres animados é inanimados, 
pues solo le usan con los primeros, 6 qué parecen serlo: 
esta^ ea la r^gla. mas común aunque con algunas excep- 
clones 6 irregularidades, (Véanse descripciones y com-? 
paraqiones.). 

9i. Gaso. — Solo el (Jpata^ el eudeve y el cahita tienen 
declinación para expresar el caso. (Véanse comparacio- 
nes.) En mexicano y dpata una e final indica voca-^ 
ti vo, cuya e parece una intqrjeccion.. Por lo demás, se 
usan loa siguientes procedimientos para expresar; el caso: 
el. pronombre posesivo supliendo, al genitivo, los verbos 
llamados apUcativof^ que rigen dativo, ciertas partículas 
en el verbo 6 nombre que indican acusativo, la yuxta- 
posición, de li^s voces, su colocación en el disu^urso y las 
preposicipnca* Al tratar del verbo aclararemos lo quo 
á este corresponde respecto al caso. 

10. NÚMERO. — A veces, para expresar plurr^l, se u§í> 
dQ una palabra que indique muchedumbre. En mexicano 
y las lenguas opataji se indica tajnbien plural repi^endp 
una silaba del* nombre en singular. (Véanse las descrip^ 
eiones y comparaciones.) El mexicano, algunas lenguas 
de la familia epata, el cooiaLche, el mutsun, el gu^icura 
j el seri tienen terminaciones d partículas de plural^ 
cuya igualdad 6, semejanza CQnstat de la siguiente co;ü.- 
^ci^acipn.. 



258 



RESUMEN GRAMATICAL DEL GRUPO 



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MEXICAN0-6PATA, * 257 

• 11. DbkivAcion. — El sistema de derivación que do- 
mina en el grupo mexicano-dpata es el de terminacio- 
nes yuxtapuestos cuya analogía hemos visto en otro lu-* 
gar. (Comparaciones.) 

Ademas de las terminaciones yuxtapuestas que, como 
he dicho, es lo dominante, usan estos idiomas otros pro- 
cedimientos para derivar, y son los siguientes. 

El uso de partículas prepositivas 6 intercaladas. 

La comparación supliendo la derivación, como se ve 
especialmente en comanche. 

Los adjetivos que expresan privación se forman, á 
veces, por medio de la negación, así es que no se dice, 
malo sino no bueno: esto se verifica en mexicano, len- 
guas ópatas y especialmente en guaicura. . ^ 

Carecen las lenguas de que voy tratando de signos 
para expresar comparativo y superlativo, supliéndol()3 
por medio de los adverbios mas y muí/. En. cahita," tara- 
humar y comanche se expresa el superlativo repitiendo 
una palabra, sílaba 6 acento. 

Por último, en todos estos idiomas hay algunos casos 
de inflexión según lo explico en el cap. 57 al tratar del 
carácter morfol(5<íico. 

12. Pronombres. — Estos idiomas tienen dos formas 
para ol pronombre, entero 6 abreviado: abreviado se usa 
generalmente en composición. 

En mexicano, cora, ¿pata y mutsun hay casos en que 
se altera la final de los nombres al componerse con pose- 
sivo. Lo mismo viene & resultar por medio de las partí- 
culas que tienen algunas lenguas ópatas, y que se agre- 

TOMO u. 17 



258 RESUMEN GRAMATICAL- I>E'L GRUPO 

gan al nombre para indicar posesión, una do cuyas, par^ 
partículas es análoga á la terminación de pose&ivo en 
mexicano ^u A. (Comparación dct mexicano y <5pata §^ 
13.) En guaicura, lá partícula que indica posesión. &e. 
agrega al pronombre mismo, y es kun,. análoga también 
á la .referida terminación del mexicano kauh^ 

18. Verbo. — Las personas se. marcan generalmente 
con los pronombres personales, sean enteros o abreviados, 
en composición 6 fuera de ella, prefijos 6 sufijos. 

Los tiempos, modos y voces se expresan con termina*^ 
cienes (gcneraltnente yuxtapuestas) y partículas,^ domi- 
nando lo primero. 

Voy á presentar un resumen comparativo de lais ter- 
minacioifes y partículas^ conjugativas, pudiéndose encoi> 
trar aclaraciones en el capítulo relativo á cada idioma. 

Presente de indicativo* . 

Tarahumar. Ra, ta. Com. Tasa., 
Tarah. Ts, ra. Guai. I^, 

Pretérito imperfectoi 

Mex, Ya, ia. Can. I, a, ai. Qp. I», a (perfecto.) íTa-. 
rgJiumar. Ye (¡e.) 

Pretérito perfecto^ 

Mex. Uk Cali. U, Pi. Hi. 

M^x. K¡, (singular.) Op. Kia, Tarah. Ka, ke, ki, kuw 
Cah. Ka, kai. Jfep Irki. MuU I-kun, kun. 



mexicano-ípAta. 259 

Op. Ne. Muí. N. • 

Tarah. Ge, re 6 íq. Muí. Gto, te. 

Pluscuamperfecto. 

Mex. Ka. Pí. Ka-da. Cdh. Kai. Op. Ka-ru. GMau 
Ri-ki-ri. 

Op. Ria. Eüd. Riru, ri. Pi. Rhijeri. Taráhumar. 
Re. íruaí. Rujere, raupere. 

Tep. Iki. rara7¿. Rek. (?ua£. Rikiri. 

Futuro. 

Mex. Z. Op. Zea, sea. Eud. Tze. 

íTaraA. Rek. Com. Re-no. 

Cah. leti, it (partícula.) Mut, Vat, uat. (partícula.) 

Pí. Muku, muju. 2Vp. Mokue, mojup. Chiai. Meje. 

ÉÍMaí. Ene-me, me. Op. y (7aA. Me (participio de 
futuro.) Taráh. Me-ri, me-ra (participio do fuK 
tpro. 

Imperativo. 

Mex, Kan. Cora. Kn» aka. 

Mex. Ma (partícula.) Tarah. Ba (partícula.) Oaft. 
Ma (partícula.) 

Mex. Z. Op. Zea, sea. TaraTi. Z¡, si. 

Op. Te,^ yu. Mut T¡ d t, uts. Guai. Tei, tu, 



260 RESUMEN GRAMATICAL DEL GRUPO 

Subjuntivo ú optativo. 

• ■ 

Mex. Zkia. Op* Zia. 

Mex. Nú Pi. Na. Ttp. A-na. Cah. Na. 

Mex. Eia, Tarah Ke, ka (partícula.) Pi. Ko (par- 
tícula.) Mut Kat (partícula.) Op. Ki'-ru. Tarah. 
Re-ke-yo. Quai. Ri-ki-ri-ka-ra. 

Verbo activo que tiene complemento 
tácito ó expreso* 

Mex. K, ko. Tar. Ee. 

Mex. Ein^ k\m^ ki. Coahuilteco. 6 T^ano. Chin, chim 
(ch=k.) 

Mex. Nech. Op. Ne. Cah. Ne. 

ilfea?. Te, tía. Cor. Ti, ten. Pt. Tu. 

Respecto de ciertas idiomas, téngase presente que ca- 
recemos de noticias gramaticales en todo 6 en parte, y 
por esta razón nada figuran, 6 muy poco, en las anterio- 
res comparaciones. 

El mexicano, y las lenguas ópatas no tienen infinitivo; 
pero si el mutsun, guaicura y, según parece, el coman- 
che. Sin embargo, esto no forma una diferencia esencial, 
porque el infinitivo en los tres idiomas últimos es una 
forma poco marcada, poco determinada, la radical sin 
signos, esto es, sin teaer algo que h caracterize y dis— 
tinga bien. De esto tuodo pudiera también tomarse como 
infinitivo la primera persona de indicativo singular en 



MEXICANO-iÍPATA. 261 

mexicano j lenguas ¿patas, excluyendo los prefijos» y 
efectiyamente para designar el verbo, en abstracto, ^e 
dice ehihua hacer (mexicano;) hio escribir, (¿pata) etc. 

La forma dominante del yerbo en las lenguas dpatas e^ 
el gerundio, el cual en los demás idiomas que aquí oompav Q 
DO representa un papel gramatical tan importante; pero no 
fSEhltá, según las explicaciones y comparaiíones beckas an- 
teriormente. La terminación de gerundio en mutsun es 
maky y en cochimí ak: en las lenguas (¡patas hay varios 
gerundios y participios donde figura también el sonido ¿. 
En Guaicura el gerundio en me recuerda el del Pima en 
mi, y el del tarahumar en me^-ra. 

El signo del gerundio mexicano es la partícula prefija 
tij en jaliscience la final tOy en comanche te, en pima ¿u, 
en tepehuan ti, en eudeve do, en tesuque de. Veremos 
que en estos idiomas vale lo mismo una partícula que 
una final. (Véase cap. 57.) 

La analogía del gerundio en las lenguas ¿patas queda 
demostrada anteriormepte. (Comp. § 14.) 

Son dignos de llamar la atención en las mismas len- 
guas dpatas los verbos llamados singulares y plurales» ' 
es decir, formas distintas según se aplican á una 6 mu- 
chas cosas. En guaicura también se encuentran esos 
verbos; pero donde se hallan en su forma amplia y regu- 
lar es en mutsun. 

Ninguno de estos idiomas tiene verbo sustantivo puro^ 
sino con otros significados como estar, haber y aun me- 
nos análogos. El verbo sustantivo suele suplirse en algu. 



262 



RESUMEN GRAMATICAL DEL GRUPO 



ñas lenguas del grupo mexicano de la manera explicada 
en las déácripciones y comparaciones. 

14. Pi^PoaiciON, ADVERBIO, CONJUNCIÓN.— -La prepo* 
sioion se pospone generalmente á su régimen, menos en 
guaicura. 

En las familias ¿pata, gnaicnra, mutsun y seri hay 
^ ejemplos de adv^bios y conjunciones que se posponen. 
(Véase especialmente guaicura, comparación, § 10.) 



CAPITULO TREINTA. 



EESUMEN LÉXICO DEL GKÜPO 

MEXIGANO-ÓPATÁ. 



Recuérdese que, como lo he advertido otras veces, se 
encuentran en las comparaciones léxicas p^klabras dÍ9-- 
tintas de uti solo idioma expresando igual idea, porque 
son sinónimas, 6 porque pertenecen á dialectos que, aun- 
que de la misma lengua, suelen tener algunas voces di- 
ferentes. 

Debo advertir también que el principal objeto de las 
comparaciones que siguen, es unir las diversas familias 
del grupo mexicano-dpata, y no los idiomas de cada fa^ 
ifiilia que ya se suponen entre si comparados. 

Ténganse presentes las reglas etimolégicas, varias 
ocasiones comprobadas, y que aquí solo alguna vez in- 
difaré. 



264 resumen léxico bel grupo 

1. Hombre, macho. 

Mexicano. Oki-chtli. Diegueño. Eku-tchit. Cahita. 
Oku. Camanche. Oku-iúa. 

* 

Fima. Tuoti. Cora. Teuit. Com. Tuavischi, tueuichí, 
tahpi. Chemegue. Tñnhtz. Keres.Texxd,. Chiaicura. 
Ti, ete. Cochimí. Tama. Seri. Tam. 

2. MüGBR; hembra. « 

Mex. Zi-uatl. Cuchan. Zi-njak. Pi. Okzi, o-zi. Op. 
0-zi. . 

Cora. Ukare. TaraJiumar. M-uki. Ktzh. T-okor. 
Chem. Murr-ukua. Mut. M-ukur. Costeño. M-o- 
kala. Zufíi. Okare. Seri. Kam-ukij (en plural.) 
Tejano, T-íigu (t-aku.) Laimon. Uakoe. 

Op. Ñau (en plural.) Guai. A-nai. Fwía. Naihah. 

« 

3. NiSo, niSa. 

Mex. 0-kchi-chi, Mut. Koclii^nognis. Op. Ozichi. 
Com. Tu-ach¡. 

Zu. üetza-nah. Cahita. üze, uzi. STio. N-atzi. 

Los nombres de las dos terceras series tienen analogía, 
porque ch conmuta en 2; ó ^ y sus compuestas. 

4. Padre. 

Mex. Tatli. Caigua. Tauat^ taui. Tejarlo. Tanague. 
Quai. Daré (tale,) Ke. Talatch. 

Cora, Ya-opa. Com. Api, ap. Mut. Apa. Se. Ib (ip.) 



MEXICAKO-tfPATA. ' 265 

« 

Op. Mari, mas. JS^üi. Mas. Oh^m. Muo. Ke. U-mo. 

Diegueño. Nail. Cáhuillo. Na. Netela. Nana» TaraL 
Nono. JEud. Nono. 

Los nombres de la tercera y cuarta serie son análogos 
porque m=n. 

5. Madbs. 

Mex. Nan-tli. Oahita. Nae. Mut A-nan. Cochimí. 
Nada. Ke. Naia. 

Mez. Te-ziatli. Oora. Ti te. Zu Tzit-ah, zitu (tí tu.) 
Pi. .Dah, tah. Dieg. Tail.* Te/. Tai. Se. It-ta. 

jye¿. Yoh. OahuiUo. Yih, ir«. Yah-yah. 

6. Abuelo, abuela. * 

Mez. Koli. Op* Kari, kali. 2V. Ku-kal. Üom. , 
Kuko. 

ilfea;, Zitli. Tej. Zis. 

Cdhita. Apa. ilfM¿. P-apa. 

7. Hijo, bija. 

Mex. Tepil-tzin. Cora. Tiper-ik. (tipel ) 

Mex, No-ko-neuh {no es el posesivo, neuh final que 
so le junta.) Zi^A. I-ko-k. i\r«í. Ka-m. Tej. Ki. 

OaMta. Asoak. (7o«¿. N-isuk, isuk. Zu, K-atski. Se» 
Isak. 

MuU S-itnu-n. Sho. Itue. 



266 RESUMEN LÉXICO -DJSL GRUPO 

♦ 

-Sfttf, Tau-re. Com. Tuar. 

Ee. Sa-mier-ti. Op. Mari, mará. Pí. MaAa. Mcjnve. 
Ilo-marche (marke.) 

8. Hermano, hkrmaIíA. 

Mex. Tlatlú Tej. Ja-tal {ja es el posesivo.) 

(7om.Tama, Ke, Tumi. Mut, Tanses ^tarases.) 

Mex. Te-iku. Op. N-oko, oko. Gora. T-ikü-tzi. 
Cai. T-onk. Oost. T-ahka-h. Zu. Ika-na. 

Mex. T-iacli. Tarah. T-ach¡. Guihan. S-oche pit- 
oche.) Se. Oy-achj; . , 

Op. Vaa. ^ud. Vatz. "Gom. Vari. 

Gai. Papíe. Ghem. ParbiccL Tes. Parelu 

Net. Keis. Lai. Kenaisa. 

Se encuentra afinidad entre los nombres de la primera 
y segunda serie, así como entre algunos "de la tercer-a y 
cuarta que conservan la raíz t con una vocal. Taxnbien 
hay analogía entre los nombres de la quinta y sesta serie, 
porque v 6b es afin dep. Alguna semejanza existe entre 
los nombres de la tercera serie y los de la última consi- 
derando el sonido k como radical. 

9. Cabeza, frbntb. 

Mex. Totzontekon. Eud. T^onit, zonit. Gom. Tzohtab, 
ízojtab (tzoktab.) 

Mex. Ix-kuaitl, kuaitl. Moj. Kauaua. Tep. y Gahita. 



MEXICANO-áPATÁ. 267 

Koua, koba. Slio. Koba, kua. Vhtm. Mufca-koua. 
Com. Kubeh, kae. Ke. S-kuouah. 

Com» P-ap¡. Guai. Apa. Cochivií. Ag-opi, 

éSbo, PampL Tes. Pumbah ,(pumpah.) 

JPL Mojo, inok¿ Huichola, Muju. MuL MojeL 

Hay analogía entre los nombres de la tercera y cuarta 
serie. 

10. Ojo. 

Mex. Ixto-lotli. Cnclian. Ido-tchi (ito-^tchi.) Cora. 
• Hauz-ite. C?aí. Ta-ati. *Seri. Ikto-j. 

JPt. Oupui. féip, Bui (pui.) Gakita.VxxBU Com. üpoui, 
pui. Moqui. Pose. 

11. NarizT. 

Mex, Yakatl. Cahitd, Yeka. Moqui. Yakuk. 
Com. Muvi. Cahuillo. Ne-mu. Guai, Na-mu. 

12. Boca, labio. 

3£ex. Kama-tl. Taos. Klamo-enah. 3Iut Kagnis, 
kagmi-s. (boca interior, quijada.) 

Mex. Ten-tli (tem-tli.) Cora. Teniti. Hud. Ten'it. 
Sho. Tim-pa. Com. Tepa, tep. Mut. Tuptu. 

13. Diente. 

Mex. Tantli (tamtli.) Pi. Tami, talian. Cahtta. Ta- 
mi. Com. Tama, tahni. Sho. Tangua. 

Cau Sun. Mut. Sit. 



268 BESUMEN LÉXICO DEL GBUFO 

Hay semejanza entre la primera j segunda serie de 
nombres^ porque s j tse conmutan. 

14. Mano, brazo. 

Mex, Maitl. Pl Majah-tk, Oahita. Mama. Com. 
Madpan^ moua. Sho. Miiu Moqui. Mahat. Ke. 
Markiú* Tes. Maj, majo. 

üud. Kat. Tep. üu-ka. Tes. Ko. 

Cuch. Isil. Se. IxAb. 

16. Corazón. 

Mex. T-olo-fl. Tep. J-ura (j-ula.) Taráh. S-úla. 
Mut. K-oro-t (k-olo-t.) 

Pi, T-ipitaj. . Com. Opij, opiji. Tes. Pih, pij. CocJiimi, 
U-(y¡)-punju-z. 

16. Hueso. 

Mex. Ómi-tl. Com. S~oni-p (a-omi-p.) Zu. S-^me. 

17. Cielo. 

Mex. Iluika-tl^ il-»-uika-tl. 2Vjf.^üju-altu¡kue-m. Op. 
. Te-uika-tzi. Cahita. T-eka. Sho. T-uku-m. Ke. 
Hu-uka. Tes. In-ako-uah. 

Cuchan. Amai. Moj. Amaiya. Cochimí. Am-being. 
Sen. A mime. 

18. Sol. 

Mex. Tona-tiuh. Tep'. Tonük-li. Tara/*. Ta-(ye)-.nati^ 



MBXICANO-tfPATA. 269 

Mex. T-onati-uh. Q~u%. Untai-ri. 

Cahita, Taa. Op. Tat. Com. Taabe, tab. S$. Tahj, 
rahj {r j t promiscuas.) Tes. Tah 

TarcA. Tajue, rajue (sol, dia.) MuL Trujis (dia.) • 

Es frecnente en estos idiomas que la misma vpz signi* 
fique sol y dia. Todas las palabras de las cuatro sec- 
ciones tienen mas 6 menos analogia, esto es, la misma 
radical t diversamente combinada. 

19. Luna. 

Mez. Me-tztli. Op. Me-tzai. Com. Me-ni. Cáhuülo. 
Me-nyil. 

Com. Muea. Kizh. Mua-r. Ttj, A-nua, a-mua. Co* 
chimi. Ga-ma, go-ma. 

Mut. Cha-r. Taráh. y Cahita. Me-cha. 

Eecuérdese, respecto á la primera y tercera serie de 
nombres, que tz=óh. 

20. Agua. 

Mex. Atl. Niquiran. At. Op. Ü-at. Cora. Aht-i. 

Cuchan. Aha. Com. P-aha-r. Sho. P-oh. Yuta, 
P-ah. Cochimí, K-aha-1. Se. Ahj. Tes. P-oh. 

Cahita. Baa. Com. Paa (baa.) Kizh. Ba-r. 

Pi. Su-it¡. Mut. Si. Ke, g-ets. 



270 RESíbíEN lázico Dm* orüpo 

21. Fuego, lumbre. 

Mex. Tletl (tet.) Op. Thai (th^^tl.) JEud. Te, Cera. 
Tait. 

Pí. Tahi. CaAíía. TahL Tes. Tak. Jim^.Tvthh. 

Pi, T-aiki. Tarah. N-aik. Ke. H-aika-n¡. 

Se, A~mak. Zu, Mak-i. 

Fi. St-oji. Mut. Sotr-on, 

Hay analogía entre los nombres de la primera sección 
y de la segunda, así como entre los de la tercera y cuar- 
ta, los cuales tienen la raíz común ak. 

22. Perro. 

JUex. Chichi. Uud. Chuchi. Tes. Cher. Com» Ts^i 
(chari.) , 

Pi. K-oks. Huicji. Ts-uko. Cost. P-uko. 
23; Gato. 

JMb:. Miito. Tvp. Mixto. Tarah. Muza, miza. TeSy 
Muzah. 

24. Venado. 

Mex. Mazatl. O/?. Mazot. Sho. Murat-zi, 3Iut. Ma« 
rite. 

KizJi. Shukati Zu^ Shohitah> shojitah (shokitah.) 
• 25.. Conejo. 

3X^z. Tochtli. Jalis. Tochi, Tep. Tosci (tochi.) Zu. 
Okchi-koni.. . 



mbxicano-ípatA. 271 

Op, Tamu. CaJiita^ y JSucl. Tdbu, Com* Tabo. 

26. Águila. 

Mex. Kuauhtli (kuauktll.) Pi: Uaaki. Zu. Keei-kili. 
Qp. Pague^^pauc, Com. Piag^tz^, piautze. 

21. Buno. 

Mex. Tecolotl. Pí, Tucuru. 

Op. MuuL Cora, MuecMt. Com. Klupítz. Zu. Muhu- 
ki. 

28. Cüimvo. 

iLTea;. Kaka-lotl. Op. Kara, kala. Fí.KdkQ-iii. Mut. 
Kakari.(kaka1i..) ^. Koko. 

29. Culí:gra, 

J^ex. Koatl. Chem. Küiatz. Sho* Tu-kua. Op. Koo, 
kooy. Pi. Kpgo. Cora. Kaioti. Mut. Eot-regues. 
Seri. Ka-bimay. Z'n: Kuieka. Jerncz, Kae-ahuaelah 

30^ PjSSCADO. 

3Iex. M-richi-n. Op. Kuchi. Cahita. Eiichu. 3Ioj. 
liíhi, Mut, JJ'iji, uichi. Ke. Kash, kach,. 

31. Judia (frijol.) 

(7aAíía. MunU iSm. Moai). 2Vy. Sa-mín. 

32. Maíz. 

3Iex. Tlaolli (faoüO Cai. E-tal.. 



272 RESUMEN LÉXICO DEL GRUPO 

Op. y Pi. Junu. Teg. Kulin, kujn. 
Cahiia. Bache. Se. Ba-(pu)-te. 

33. Piedra, 

Mex. Tetl. Op. Tet. Pu Jo-ta, jo-te-ay. Oahita. 

•Te-ta. Com. Te-te, terp, tepiat, Chem. Te-mp. 

3IuU Irek, i-te-ek (r y í promiscuas.) Lai. Ko-ta 

34. Piedra, peÍí a. 

Mtx. Texka-lli. Com. Tetekae. Se. Ahs-teka. 

35. Sal. 

Mex.lzis^il. Cuch Izaitl. 

Eud. Onat. Pi. Ona. Cora. Ünabi. Qom. Onabi,. 
ornabist. Yuta* Ona. Te9. Ani-ah. 

36. Casa. 

Mex. Ka-lli. Cdhita. Ka-ri (ka-li,) 

Pi. Ahta-ki. Comj Ka-no, ka-nuke. Oheyn. Ka-ne. 
Mut. Ku-ka. Ke. Ka-tuita. 

37. Templo. 

■ 

Mex. Teopantíi. Cora. Tiopan. Pi. Teopa. Tej, Tiopa. 

38. Grande. 

Mex. Huey^ g^«y« Op. IIuc, güe. Caliita. Güeru, 
bueru. Mut, Iluey-xomak. 

Com. Peop. Quai. Pane. 



MBXICANO-dPATA. : 273 

39. Chico, pequeSo, bhano. 

Mex. Tepitzi, tepito, tí apa. Tep. T¿apa, zapa. Fu 
Tupüri (tuputi.) MuL Tupzu-igmin. KizL Tzinuch. 
Keres. Tzana, tzanah. 

40. NfiaRo. 

Mex. Tliltik. Tep. Tuku. Com. Tigubit. (tukuWt.) 
Cahuilh. Tulik-ch. 

* ■ - ' 

Cuchan. Nilk. Ke. Mu-naken. 

41. Blanco. 

Mex. Iztak. Pi. Eztoa, eztoj-a (eztok^a.) Tarali» 
T-ozak-ame. Com, T-oza-bite. Cost, Z-azk-aj. 

42. Uno. 

Mex, Ze. Op. Ze, ze-pí. Moj. Ze-to. Cora. Ze-aut. 
Cofn. Ze-¡n, zi-'am, ze-mu3. Se. Ta-zo. 

P¿. Huma-k. Sio. Ch¡meu-t8. Mut, Heme-tcha. 

TaraJi. Pile. KecM. Su-pul. Cahuillo. Su-pl¡. Tej. 
Pil. 

Gaiff. P-ahko. Net. y Kízh. P-uku. Ke. Iska. 
•43. Dos. 

Mex. Orne. Hud. God-um. Ke. Tu-omi. 

Pi. Koke. Tarah. Oka. Seri. Kokjl. 

Oora. üaj-poa. Com. Uajat, uaj. Net. j Kizh. Ueje. 
Tej. Ajte. My^t. Utsjin. 

Op. Gode. Pi. Gouak. Lai. Gouaik. 

TOMO u. 18 



274 RESUMEN LÉXICO DEL GRUPO 

Las tres últimas series . de nombres tienen analogía 
por la afinidad que hay entre los sonidos hy j^ g. 

44, Tres. 

Mex, Yei. Cora. XJei-ka, baeika. Cahita. Bei, bai. 
(Y. la explicación sobre los numerales en el cap. 12.) 

Op, Baide (paite.) Oom, Paiste. 

Com. Pajist, paju. Chem. Paiji. 3fut Ka-pjan. Se. 
Ku-pj-tku, 

Dieg. y Oach. J-amok. Lcti. K-om!oek, Ke. Ch-ami. 

Eecuérdese c^ue ch y j=k. 

Hay analogía entre los nombres de la segunda y ter- 
cera sección. 

45. Cuatro. 

3Iex. Naui. Op. Nago, ñauo. JSud. Nauoi. 

F,i. Kik. Caig. la-ki KecM, Pas-kl. 

Sho. H-uatch. JVeí, y KizJi. üatsa. Mut. ütsit. Tep. 
Pug-uantsan, 

Cora. Moakua. Tep. Makoado. Cochimí, Magakubu- 
gue. 

46. Cinco. 

Mex. Makuilli. U^id. Marki. Tarah. Mariki. Com. 
Mouaka^ majuaka, moibeka. Tej, Mfljua-jugo (ma- 
kua.) 

Pí. Pauitas (pauiras.) Mut Parue. 



MEXICANO-tfPATA. 275 

Se, K-outon, Cai, Onto. 

47. Yo. 

Mex. Ne. Op. Ne. Com. Ne, Calmillo. Neh, Tes. 
Nah. Mut. Ne-pe (este.) 

Cococ. lá-iatz. Cahita. In-opo (caso recto); in (oblí' 
cuo.) Com. Un (dialecto.) Tej. Tz-in. 

Sho, Kuan. Mut, Kan. 

Guai. Be. Sen. I-be. • 

48. Tü. 

Mex. Tehua, te. Zu. Toho, too. 

Op. Ma (caso recto,) eme (oblicuo.) PL Mu. OaL 
Am. Sho. Emoe. Mut, Men. Tej, I-amin, am, 

Cahita, E. Wih. I. (Twaí. Ei. 

Chuai, Ekun. C'/icm. Ha-iku. 

49. El, aquel. 

Mex, Ye-hua, yeua. Oahita, Ua-haa, ua-hari (huak-a.) 
Mut. Hua^k. 

Eud. Are. Com. Or. 

Op. I-ku. Cau Kin. 

Cor. A-ehpu. Moj. P-epa. Ohem. Einpa, eimpu. 
Tej. T-apa, apa. 

Tarah. Ta d ra. Sho, Ton, tan. Cruai, ^ Tutan. S'e. 
I-tam. 



276 RESUMEN LÉXICO DEL GRUPO 

50.. Mío. 

Mex. No. Op. No. P¿. Ni. Te^p, In. Com. Nea. Cai. 
No. Se. In. Tej. Na-m¡. Tez. No-vi. 

Cahita. Im, m. írwatJ Ma, m. 

51. Tuyo. 

Mex.Mo. Op, A-mo. Java. Mo. Pi. Mu. Oaliita 
Em-po, om. Com. Em-a, em. Cau Am. Kizk* Mo. 
Mut, Me-n. 

Oahita, E. CVa. Eiia. Cdhuillo. Eh. 6?tíaí. Ei, e. 

52. Ver, mirar. 

Jlfea;. Tl-achia. CaJiita. B~icha. Tdrah. M-achi. Pi. 
Ku-itch. Oochimi, Ich. Ke, Siuk-utchi. 

>SA(j.'P-uni. Zu. Una. 

53. Oír. 

üftfa;. Kaki. Op. Kai. Oahita. Hi-kaha. Conu Tena- 
karo- Se. Juakir (kuakir.) 

54. Comer. 

•« 

Mex. Kua. Cora. Kua. PL Koa. (7(?r?2. Tu-karu.~ 
Tes. Koh. 

j5f<>;. Oma-o. Mut. Ama. 

.55. Morder. 

JÜT^a;. Ketzoma, ku.akua. Pi. Kuku. CaJiita. Keke, 
Com, Ketziaro. Mut. Kozegne (kozegmo.) 



mexicano-<Spata. 277 

56. Ir. 

Mex. Auh, auj. Se. Sit-ahj. Cochimi. üju, uje. 

Pí. H-imu. Cora. Ame. Com. Miar, miahl. Ke. 
H-ina (h-ima.) 

Com. Nir. Cost I*-ni. 

* 

Hay analogía entre los dos últimos series porque in=n. 

5T. Venir. 
Mex. Hualauh. JEud. Hueren (huelen.) Mut. Huate. 

58. Hablar, decir. 

Mex. Netza. Tarah. Neota. Tej. Meztia (neztia.) Zu. 
Eh-metza-si (eh-netza.) 

Op* Nukuai. PL Nouko. MuL Nuk. GiAai, J-ake. 
Oom. T~akuon. 

Fi. Emtomak. Caz. Emtumki. 

Los nombres de la primera y segunda serie, excepto 
en guaicura y comanche, conservan la radical n con una 
vocal siguiéndola. 

59. AMAR, QUERER. 

Jfex. N-eki. Op. N-ak. Cahita N-aka-gua. üom. 
Ku-marke (n-arke.) Mut, Muisin (nuisin.) 

. Moj. Ko-kebut. Guai. Kubu. 



278 



RESUMEN LÉXICO BEL GRUPO 



60. Ser, estar, etc. 

M^x. M-an¡, Eud. M-ani, eni. Tej. An. Tes. Amu 
(anu.) 

Mex. Ka. Op. Kak ^ep. Ka-ge. Oruai. Kea. 

A*. Tat, ta. (hiai. Dar, tar. Gom. Tzare, tza. üfuí. 
Tzahora. 

Recuérdanse que tz conmuta en i. ' 

61. Sí. 

Recuérdese que la h aspirada suena como j. 

Éud. Haue. Oahita. He-hui. Dieg, Ho. Qom. Haa, 
hah. hah. Oai. Hoo. Mut Ge-he. Tej. Ja. Se. 
Yo-ha. Te%, Ha-ugh. 

62. No. 

Mex. Kaamo. Cora. Kamu. Op* Kai. Com, Ka, kay, 
ko, ke. CJiem. Kach. Mut, E-kue. 

Mex. Amo, amu. Se. Oom. Tej. Ah-am. 

63. Ahora, hoy. 

Mex^ Axkan, axka. Op. y Eud. Okf. Cora. Iko. Oom. 
Eki-tzi. Tej. Til-akuem. Cost. T-ajate (akate.) 
Zu. L-aki. 

64. De, en. 

Mex. Ka, ko, k. Op. Ke-me, kai-gue. 

Mex. Tech. Cora. Thahte. Op. Tu, tzi. Mut- Tea, 
tak, tun. <?Maí. Te. 



mexicano-<5pata. 279 

Mex. Pa. Op. Pa. Pi. A-ba (pa,) Cahita. Po. Guai. 
Pe. 

65. Y, TAMBIÉN. 

Mex. luán. Uud. Aui, uai. 
Mex. Ke-ne. Tep. Kat. Tej. Ko. 
iü/ii^. Hia, hi. Oochimi H¡. 
Tarah. Uche. (?Maí. Tschie. 

■ 

No me extiendo mas, porque en un resumen basta con 
algunos ejemplos; pero también recuérdese, según lo 
manifestado varias veces, que hay pocos materiales sobre 
las lenguas mexicanas. Por otra parte, considérese que 
las palabras radicales en todos los idiomas son pocas: el 
alemán es muy rico, se encuentra desarrollado por una 
civilización adelantada, y hay para estudiarle bien todos 
los datos necesarios; sin embargo 6. Humboldt solo le 
concedia seiscientas voces radicales. Müller opina que 
«después de la análisis mas minuciosa quedan en los idio- 
mas unas cuantas raíces.» 



CAPITULO TREINTA Y UNO. 



(sc;«». 



NOTICIAS PBELIffllNABES. 



El tarasco se habla en el Estado de Michosean, ex- 
ceptuando la parte Sur-Oeste que linda con el Pacifico 
donde se habla el mexicano, una pequeña parte al Nor- 
ueste, donde se acostumbra el othomi 6 el mazahua, y 
otra parte dond^.se usa el matlatzinca. También se ha~ 
bla en el Estado de Guanajuato, en la parte que linda 
con Michoacan y Guadalajara, limitada al Oriente por 
una lÍDoa que puede comenzar en Acámbaro, seguir á 
Irapuato y terminar en San Felipe, es decir, en los lí- 
mites con San Luis Potosí, todo lo cual consta en el.ma 
pa ethnográfico de D. Manuel Orozco y Berra. 

El antiguo reino de Michoacan solo comprendía una' 
extensión de cosa de tres grados de longitud por dos de 
latitud, siendo su capital Tzintzontán, á la orilla del 



282 EL TARASCO- 

lago de Pátzcuaro. Sobre el origen de sus habitantes 
véase el capítulo siguiente. 

Los tarascos estuvieron independientes de Iqs mexica- 
nos, no obstante que estos trataron de conquistarlos, 
conservándose principalmente el recuerdo de la derrota 
que dieron á Axayacatl, sesto rey de Máxico, según se 
ve de nuestros antiguos cronistas Duran y Tezczomoc. 

A la llegada de Cortés, reinaba en Michoacan Sin- 
zicha, llamado Caltzontzin por lo3 mexicanos, el cual se 
rindió voluntan amonte al gefe castellano, do modo quo 
mas adelante fué ocupado su reino sin resistencia por 
Cristóbal do O lid. 

La mitología de los tarascos no era tan complicada 
como lado los mexicanos, pues, según La-Kea, solo ado- 
raban un ídolo, cuyo templo estaba en el pueblo de Tza- 
capu, donde habitaba el sumo sacerdote, gefe de los de 
su clase, la cual era aun mas respetada que en México; 
y, como en cst-e imperio, se usaban en Michoacan los 
horribles sacrificios humanos. 

Por lo demás, lo que sabemos acerca de las costumbres 
é instituciones de los tarascos demuestra que, si no eran 
un pueblo del todo civilizado, al menos no pueden lia— 
marse bárbaros. 

Su gobierno se componía de un rey absoluto y de una 
especio de subdelegados suyos en las provincias. La dis- 
tinción de clases estaba reconocida, y las leyes eran se— 
verísimas. Por esto Herrera dice: «No habia castigo se- 
«Salado para el homicidio, porque por el gran miedo no 
«se cometia.» 



EL TARASCO. 283 

La escritura geroglífica es uno de los conocimientos 
que, según parece, alcanzaron les tarsEcos: el P. La-Rea 
vda noticia de un lienzo, en el cual se decia quo conser- 
vaban parte de su historia. 

Entre sus costumbres es notable el uso de la poliga- 
mia, qne era uno de los premios concedidos á los vallen- 
tes pues, como en todos los pueblos mal civilizados, nada. 
era mas honrado quo el valor militar. 

Tarasco viene de tarhascuey que en la lengua de Mi- 
choacan sigiiifica suegro, 6 jerno, según dice el P. La- 
gunas en su Gramática, 

El libro de quo principalmente me he servido es el 
Arte y Diccionario del P. Juan Bautista Lagunas, (Mét 
xico, 1574.) Este autor es bastante oscuro. También he 
consultado el Diccionario del P. Maturino Gilberti 
(México, 1559), y el Arte de Fr. Diego Baeajenque. 
(México, 1714.) Este último es un compendio de la gra- 
mática de Lagunas y de la que escribió Gilberti, que no 
conozco, siendo recomendable por su claridad: algunos 
puntos oscuros de Lagunas me ha aclarado Basalenquo. 
Entre todos estos autores se observan diferencias nota- 
bles de ortografía. 

Escrito lo que antecede (primera edición) he leido dos 
pequeüas gramáticas del Tarasco, una por el P. Nájera, 
impresa en el Boletín de la Sociedad mexicana de Geo- 
grafía, y otra por Smith inserta en la líevista Ameri- 
cana. Ambas contienen varios errores: he aquí algunos 
de ellos. 

Desde luego, la explicación infundada que cada uno 



284 EL TARASCO. 

de los dos escritores presenta sobre la declinación tarasca. 
Véase el capitulo de esta obra, donde trato del carácter 
morfológico de estas lenguas: allí refuto mas detenida-^ 
mente á Nájera y á Smith, respecto al punto indicado. 

Tanto Nájera como Smith confunden el caso propio 
del tarasco llamado efectivo con el ablaUvo^ (Véase 
adelante nota 2.) 

Ambos autores omiten el segundo pretérito imperfecto 
propio del tarasco, y admiten dos futuros, d la española. 
(Véase adelante nota 5? y 9?) 

Supone Smith que la raíz del verbo tarasco se en- 
cuentra en el pretérito perfecto. Nájera dice en. un lu- 
gar, que el infinitivo es la raíz del verbo, y en otro que 
cria segunda voz de imperativo es la raíz de formacion.ji 
Cierto es lo. segundo; pero no lo primero, según veremos 
explicado en este capítulo. Smith tomé, como raíz el pre- 
térito, porque supone falsamente que las finalfes del verTbo 
tarasco son pronombres que marcan las personas. Com- 
parando los yerd^aderos pronombres tara3C98 con las fina- 
les del verbo, se ve que no tienen analogía sino es la 
primera persona de plural. Esto es tari cierto, que Smith 
mismo confiesa ser diferentes los supuestos pronombres 
afijos,, de los que realmente tiene el idioma. ¿Si hay esta 
diferencia, en qué conocié Smith que las finales del 
verbo eran pronombres? Los maestros antiguos como 
Lagunas y Basalenque no imaginaron nunca semejante 
interpretación, y Nájera tampoco. 

Supone Smith que el pirinda y el tarasco son un mis- 



EI^ TARASCO. 285 

mo idioma. Véase ei^ esta obra lo 'correspondiente alpi- 
rinda. 

■ 

El gerundio tarasco termina ^nparin^ y no euporini 
como pone Nájera. 



DESCRIPCIÓN 



1. Alfabeto. — El alfabeto tarasco consta de veinti- 
siete letras: 

a. b. c. cTi. d. e. g. h, i. k. m. n, o. p. r. s. t. tt. 
X. y. z, kh. ph. rh. ilu ti. tz. (1) 

• 

2. Pronunciación. — La c nunca suena como » 6 z^ 
Bino como k; pero esta ^e distingue en que se. pronuncia 
con mas fuerza^ de modo que siendo dos letras diversas 
en la pronunciación, y en la escritura, basta usar de una 
ú otra para que cambie el sentido de las palabras; la h 
es nota de aspiración; entre la í3 y la s, y' sus compues- 
tas, hay la misma diferencia que en buen castellano; la 
j>h no es/, sino que la p guarda su sonido y la h es una 
aspiración, sucediendo lo mismo en la kJi y th; la rh 
suena entre Z y r, es decir, es una r muy suave. En 
cnanto á las vocales la a es marcada; pero no deben serlo 
las otras, pues, según explica Lagunas, se usan indife- 
rentemente la o y la w, y algunas veces la e y la í. 

3. Combinación dk LEtHAS.— Ninguna palabra em- 



286 BL TARASCO. 

pieza por hy dj g^ r: esta última no se junta en una sila* 
ba con otro consonante^ como se ve en libro^ sino solo^con 
vocal, ra^ re, etc. No liay generalmente cargazón de 
consonantes en las palabras, siendo las mas duras como 
pampzkuuy amigo. La aspiración es de mucho uso, y 
puede decirse que domina. 

4. Silabas — Es polisilábico el tarasco, aunque no 
faltan algunos monosílabos, como lo demuestran los si— 
guientes ejemplos: 

Ches, corteza. 
Yu-mUj cinco. 
Ue-ra-niy llorar. 
YuJi-ta-ni-mUj ocho. 

» 

Ui-nga-nga-ri-niy valer. 

The-pa-the^pantz-ca-ni, derramar cosa líquida. 

Te-ru-reh^-pe-ra-ma-Icuaj arremetida. 

UeJi-co-ueh-co-ma-riJi-pe-my rogar por otros. 

Te^rU''nga-ri-tah-pe-¡/a''ra''my poner algo delan- 
te de otros en llegando. . 

Z7¿-í?a-¿;2e-a-ra-uí-pa-7wew-(?Aa-m, caer en «grave 
enfermedad. 

Hur'Ca^nga~ha-ti-zU'-7cu-pa''rha'-nga''niy todos se 
visten. 

5. Acento. — Encuentro palabras graves y esdrújulas^ 
dependiendo muchas veces de solo el acento su diverso 
significado; anddniy nombre de una planta; dndaniy guiar; 
dxdmey el sacrificador; axdme, horcón; uarhdni, bailar; 
ndrhaniy cazar. 



EL TARASCO. 287 

6. Composición. — La composición es uno de los ca- 
racteres del tarasco, usándose generalmente las figuras 
de dicción; de ehuacaliacay yo quiero, y phamzcanly 
amar, s^le phampzkicacahaca, quiero amar, perdiendo el 
primer verbo la e y el segundo las dos últimas sílabas, 
pakuanhaxeti, «es cosa digna da ser llevada,» es un com- 
puesto de paniy llevar, perdida la terminación m, que es 
propia de infinitivo; la partícula kuan, que es una de 
muchas componentes que hay en tarasco, y de que ha- 
blaré en su lugar; el adverbio has, convertida la 9 en x; 
y estíj perdida s, tercera persona del singular de pre- 
sento de indicativo del verbo sustantivo eni, ser. Del uso 
de la composición resulta que una sola voz en tarasco 
dice lo que muchas en nuestras lenguas: en el ejemplo 
que acabamos de ver, se nota que necesitamos seis pala- 
bras para traducir una sola. También hay en tarasco 
palabras simples que nosotros no podemos traducir sino 
por circunloquios. Como ejemplo de voces yuxtapuestas 
que nada pierdenj pondré tcmlmizimaiiy que significa 
doce, de temhen^ diez, y tziman^ dos.. Las partículas 
componentes abundan, como he indicado antes; é iremos 
viendo que la intercalación es' de mucho uso. 

7. Onomatopbyas — El P. Lagunas observa, con ra- 
zon, «que en esta lengua se derivan muchas voces del 
tsonida que hacen,* con lo cual quiere decir que abundan 
las onomatopeyas: empero para conocerlas es preciso 
atender á la radical de las palabras. Pondré, pues, ge- 
neralmente ejemplos de solo radicales con su significado 
genérico. 



288 EL TA21ASC0. 

• • • 

Caci^ derramar de golpe cosa polvorosa. 

Chas^ dar golpe con palo 6 piedra. 

Komhz, echar algo al agua. , • 

Thinezy sonido de dinero ó cosa semejante. 

Kuicz, sacudií algo con una varilla. 

ChopSy hacer ruido la piedra 6 cosa semejante. 

Hlie-eht-meni, reírse mucho las mujeres. 

Phe-tani^ regoldar. 

PocHy dar con la mano encogida. 

^ua-kiy el cuervo. 

Ki-ri-kiy el cernícalo. 

TancZf hacer ruido con una cosa redonda. 

ThumpSj echar al suelo una carga 6 cosa de carne. 

8. Voces, j^ietapisicas. — Daré algunos ejemplos de 

voces metafísicas, y obsérvese cómo algunas tienen un 

origen en cosas puramente . materiales, no habiéndome. 

fiido posible conocer el origen de las otilas. 

■ 
Curhungutm^ quemarse en lo interior; aborrecer. 

Pihhuarherakúa, entendimiento 6 sentido, de pih— 
kuarJieraniy tener tiento ó sentido en todo el . 
cuerpo. 

Hei/akua, 6 uekua^ voluntad. 

Miuanskua, memoria; la radical min es común & 
las palabras que significan contar, computar^ sa» 
ber, acordarse. . ' 

Mirincheni, oWiifiTy el camino. 

Ilürhepenguekuap calor dentro del pocho; devoción^ • 



EL TARASCO. 289 

TzirapenguaJcua, frialdad del pecho 6 corazón; in- 
devoción. 
Uni, ser, estar. 
KururaxeJcua, ira. 
IpuperaJcua, envidia. 

9. Gbnbro. — No hay signos para expresar el género, 
y «8Í el adjetivo es invariable en esto: lo mismo diré, 
por ejemplo, María amhaketiy que Pedro anibaheti^ es 
decir, Mana bueno, Pedro bueno, literalmente. Empero 
algunos nombres de parentesco son diferentes, según el 
sexo del que habla; ueze^ hermano 6 hermana menor dice 
la mujer; A^ra, dice el varón. 

10. NÚMERO Y CASO.-*— Loa nombres sustantivos de se- 
res racionales y los adjetivos que los califican tienen una 
declinación que consta de cinco casos: nominativo, geni* 
tivo, dativo, acusativo y vocativo. El siguiente ejemplo 
dará á conocer las terminaciones que distinguen cada 
caso, usándolas sobre un nombre castellano para mas 
claridad. 

SINGULAR. 

Nom, Ángel. 

Gen, Angel-eueri. 

Dat. y Acusat. Angel-n^. 

Vocat. Angel-e. 

PLURAL. 

Nom. Angel^echa. 

TOMO U. ^Q 



290 BL TARASCO. 

• 

Gen. Angelr-ecJia-eMeru 

Dat. y Acusa t. Angel-echa-^i. 
Vocat. Angela echa-^. 

Bistingaese el dativo del acusativo por ciertas partí- 
culas que acompañan el verbo que rige á aquel, como 
veremo9 en su lugar. El ablativo se expresa por medio 
de ciertas partículas que conoceremps al tratar del verbo, 
^ algunas de sus relaciones se explican con otro caso de 
que voy á hablar^ 

Los. nombres de series irracionales no tienen mas que 
uominativoy en ambos números, y ademas otro caso quo 
algunos gramáticos tarascos llaman efeetiv^y el cual ex-. 
pnjsa, según Lagunas, «adonde 6 en quá hacemos algo^, 
96 el instrumento de que nos servimos.» Ese caso se 
marca con la partícula himboy eaballohimboy en el ca->. 
bailo. 

Empero ^ím&o puede también usarse con' nombre» de; 
seres racionales y pronombres. En significación de geni* 
tivo se ve en casos como este: tata himho etti misa arihnt, 
literalmente «padre de es misa decir,)i que significa ^del 
Qadre es decir misa,» d «es cosa del padre decir misa.»., 
^n los demás casos en que himboy 6 himbotakua va con. 
nombres de racionales, creo que debe considerarse como, 
una preposición que rige dativo 6 acusativo como; se ye* 
en estos ejemplos: tatani himbo terunchkxakdy estoy des** 
timado para el padre, 6 diputado para su servicio, Pe-^^ 
dronhimbOy propter Petrum;, has vanda hindeni^ Jiimbo^, 
x¡f> hables, d^ mí. (ií) , 



EL TARASCO. . 291 

Los nombres de seres inanimados no tienen mas que 
nominativo'y efectivo de singular; izacapuhimbo atikhua* 
ninif tiróle con una piedra. Suplen el plural con adver- 
bios que sigifican muchedumbre; tzacapu, piedra; uant* 
zacapUy mucho-piedra, literalmente, pues uan significa 
mucho. Por excepción se vo uno que otro nombre de 
inanimados, muy raro, en plural, pero sin variación de 
casos; huuataecha, los montes; amlokutaechay las cik-> 
lies. (3) 

Ademas debe advertirse, respecto al número, que hay 
partículas, como veremos al tratar del verbo> que indi* 
can singular, plural y multitud. 

Otras partículas, de que hablaré luego, expresan las 
relaciones de- las ideas, de modo que con ellas se svagile 
lá falta de declinación, en los nombres que carecéis de 
ella, y lo mismo sucede con la yuxtaposición de las vo- 
ces; V. g.9 de chuhcariy &rh6\j y chesy corteza, sale ehuk' 
carichei, corteza de árbol, sin necesidad do la preposi- 
ción de qu,e expresa el caso, ni moiios de terminación 
alguna. 

11. GoKCOBDANCiA. — Bespecto á concordancia de ná* 
l&ero entre sustantivo y adjetivo suele haberla; pero se- 
gún Basalenque, hay algunos autores que dicen ser bas- 
tante que vaya el sustantivo en plural. Muchas reces 
también sycede lo contrario, pues, observa Lagunas, «que 
«por eleganciik pierde el sustantivo, la terminación plural 
fcuando queda determinada en el adjetivo.» 

32. Colectivos. — La terminación 6 partípula ndo 
sirve para Coi:ma.r colectivos, 6 expresar el Ingar donde 



292 EL TARASCO. 

abunda lo que significa el primitivo; tzaeapUy piedra; 
. tzacapendoj pedregal, 6 lugar donde abundan piedras: á 
veces basta o, contracción de íido: como do tataecJia. los 
padres; tataechao^ lugar donde hay padres, es decir, el 
monasterio 6 convento. 

Lo mismo significan las terminaciones to, rho, ro, 
kicarhoy y aun algunas otras, por excepción, como ioy an; 
phunguarliuatOy lugar do plumas; thzinapekuarhoy lugar 
de obsidiana; keréndarhoy lugar de penas, de kerenda, 
peña. 

13. Abstractos. — Los abstractos, dice Lagunas (pág. 
81,) acaban en kua 6 ta; teparakua, soberbia; xepekuuj 
pereza; phampzperatay amor, amistad. Sin embargo, 
hay XQucbos en kua ó ta que no son abstractos, como ve- 
remos al tratar de los verbales. 

14. Comparativo. — No hay comparativos, de modo 
que es preciso suplirlos con verbos 6 adverbios que in- 
diquen comparación, 6 exceso; v. g., Pedro hucama-' 
cuhati Juanoni mirnheniy literalmente «Pedro excede á 
Juan ser sabio,» es decir, «en ser sabio,» pues mimizeni 
es verbo que significa ser sabio 6 saber; también puede 
decirse Pedro hucamaouJiati Juanoni mimixekua himboy 
«Pedro excede á Juan sabiduría en,» conforme & la cons- 
trucción de la lengua, es decir, «en sabiduría,» tradu- 
ciendo Aítwóo- por e?i. , 

. 15. SüPBRLAJivo.-r-El superlativo se forma dupli- 
cando las primeras sílabas del positivo y poniendo s en 
lugar de sus últimas sílabas: charapeti, colorado; chara- 
charasp muy colorado; urapetiy blanco 6 cosa blanca; 



EL TARASCO. 293 

uraurasy cosa muy blanca. Sin embargo, estos nombres 
mas bien parecen aumentativos porque, según Basalen- 
que, se usan «yin hacer comparación.» 

16. Diminutivo. — El diminutivo se forma del super- 
lativo poniendo en lugar de su final, cax 6 cas; chara- 
characaxy coloradillo: la terminación eti 6 esti que los 
autores agregan á los diminutivos no es propia de ellos, 
sino que es la tercera persona del singular de presente 
de indicativo del verbo ser, de modo que characliaracax- 
eti, significa «coloradillo es.» «Otro modo se usa, dice 
«Basalenque, y es con esto adverbio zan, que denota po- 
«quedad, y luego el verbo, como za7i hucamatiy es mayor- 
arcillo.» 

17. Verbales. — El infinitivo de los verbos acaba en 
niy y con solo mudar esta terminación en otras, se for-. 
man verbales, de esta manera: los acabados en ri 6 ti 
significan el que ejecuta la acción del verbo, y con ellos 
se suple el participio de presente;, los en kua 6 ta tie- 
nen varias significaciones, entre ellas la de abstractos, 
según vimos antes; los en cata expresan la persona 6 
cosa que recibe la acción del verbo, así es que su signi- 
ficado es pasivo, y suplen al participio do pretérito; los 
en Jcuarho el lugar donde abunda lo que el primitivo 
significa, según vimos al tratar de los colectivos, y tam- 
bién el tiempo 6 Jugar en que se ejecuta la acción del 
verbo, qomo iirekuarJioestiy «lugar es de comer,» 6 bien 
«hora es de comer,» en cuyo caso esti es tercera perso^na 
del singular del presente de indicativo del verbo ser. 
Veamos ejemplos de cada terminación: 



294 EL TARASCO. 

Tzipeti, el que vive; de tzipeni, vivir. 

Pariy el llevador, el que lleva; áepaniy llevar. 

Firerij el cantor, el que canta; de pireniy cantar. 

OasirheJcíiay reverencia, 6 reverenciable; de casirheniy 
reverenciar. 

Tarhehua^ el instrumento con que se cava 6 labra la 
. sementera; de tarheiii, cavar ó labrar el campo. 

Ezkua, la vista; de eskani, mirar. 

Pahua, la obra de llevar; de pani^ llevar. 

UandaAtsicuhperakuay 6 uandahuieuhperatay el ser- 
món. 

Tarhetay sementera, 6 lo que se cava, de tarJieniy ca- 
var 6 labrar el campo. 

Uhchakuracata, cosa bendita. 

Pampzcata, amado, según Lagunas, aunque Basa- 
lenque usa pampzkiia. 

Pakuarhoy el lugar donde se lleva; de paniy llevar. 

PhazkuarJio, en donde se tino do prieto; iepJiazkaniy' 
tefiir de prieto. 

Para mayor claridad veamos los derivados de xire— 
kvxirheniy enmarañar, 6 hacer nidos. 

Xerekuau-riy el que Lace nidos. 

Xere-kua, el nido. 

Xerekuaur-kuay la obra de hacer nidos. 

XerekiMura-kuay el instrumento para hacer los uÍt- 
dos, como el pico del pájaro. 

Xere-cata, enmarañado, 6 cosa que es enmarjañada, 6 
& modo de nido, 

Xere^kuarhOy lugar de nidos. 



EL TARASCO. 295 

Según BasaleoquCy los verbos acabados en meni 6 
peni hacen verbales quitando ni solamente; como de 
siJcuamenij catapeni; silcuame, eatape; los verbos llama- 
dos reiterativos^ que terminan en nstanij los forman qui- 
tando tani; como de ti7'en8tani; tírenSf el dormilón; de 
curímtani; curinéy el que come mucho. 

De la abundancia de verbales resulta que ellos suplen 
á los adjetivos puros^ de los cuales parece casi carecer 
el tarasco, exceptuando los numerales y los que pueden 
pasar por adverbios, como toSo, mucho^ poco, etc. (Véase 
sobre esto la nota 3 del zapoteco.) 

18. Pronombre personal. — El pronombre personal 
ti«ne declinación. 

1* Persona* Singular. 

Nom. Siy yo. 

Gen. Huchehue 6 hucJieui, de mí 6 mió» 

Dat. y Acusat. Hindeni^ 6 hintiini^ para mí, & 

mí, me. 

Plural. 

Nom. Hucha, 6 Tiuchakuhche. 

Gen. Huchaeueri. 

Dat. y Acusat. Huchantsini. 

2"^ Persona. Singular. 

Nom. Thu, tú. 

.Gen. ThucTiehueti, de tí, 6 tuyo. 

Dat. y Acusat.- Thunffuini, 6 thunxsini, ,^&rík iíy 

á tí, te.* 
Vocat. Thuy tú. 



296 





EL TARASCO. 




Plural. 


Nom. 


Thucha, 


Gen. 


Thuehaeuerí, 


Dat. y Acusat. 


Thuchanxsinu 


Vocat. 


Thucha. 


8* Pe3>sona. Singular. 


Nom. 


TTinde, 6 ima^ él 6 aquel. 


Gen. 


Hindeuéríy 6 hicJieuiremba, de él, 

• • 




6 suyo. 


Dat. y 4cusat. 


üindenij hin 6 imani^ para él, & 




él, le. 




Plural. 


Noiii. 


Bihcha. 


Gen, 


TfihcJiaeueri. 

« 


Dat. y Acusat. 


Uihchani. 



Para decir es de los nuestros, es dé los vuestro», es de 
aquellos, se usa el nominativo de plural del pronombre 
correspondiente agregándole la terminación de plural 
ecJiay y luego el verbo ser; Jiucha-ecJia-esti, ihuc7ia~€c7ia— 
estif Mcha-echa^esti, Las partículas emba y te, usadas 
principalmente con nombres de parentesco, indican tam- 
bién posesión; la primera quiere decir suyo, y la segunda 
tuyo; nana-emha, su madre; cuente, tu abuela; naranxo 
xahcuri emba, literalmente «naranjo hoja suya,» es. decir, 
«hoja de naranjo:* el plural con la acostumbrada termi- 
nación echa agregada, á emba; hurendákua embaecJia, 

19. Demostrativos.--^Lqs demostrativos son: . 



EL TARASCO. 297 

r, este; ix, estos. 

Inde, ese; index^ thsimij esos que están cerca. 

Imay aquel; imaxj tjmmay aquellos, hablando de 

los que se ven lejos, 
Hinde, aquel, liihcha^ aquellos, hablando de los que 

no se ven. 

El acusativo de Jiinde, es 7¿im, y no Idndeni; y el de 
ima^ in 6 iniy y no tmaniy para evitar equivocaciones 
con el personal do primera 6 tercera persona. 

20. Relativo. — El pronombre relativo se forma de 
los personales y la terminación ki en todos los casos: 

Jli esca liilciy yo soy el qué. 
TJiU esca tltuhi^ tú eres el qué. 
Hinde esti hindéki, aquel es el qué. 

En el segundo caso el verbo está, en primera persona 
por un modismo, que veremos al tratar del verbo. 

El acusativo Jimdeki debia ser, según la regla, hinde- 
nikiy 6 Jiinki; pero no es sino híndengui, 6 hingxd^ por- 
que en esta lengua, y sirva do advertencia general, es 
comunísimo el metaplasmo, usándose entre otras figuras 
la de convertirse la i en ^ en ciertos casos que ensena 
la gramática. El plural de hindeki, debia ser lultcliaki; 
pero no es sino hihcliahixy agregada una x. 

Nakiy significa cuál, tratándose do irracionales, y ne^ 
quién, de racionales. 

Una s puesta al fin del pronombre significa él mismo; 
hii, yo mismo; indes, aquel mismo. 



298' EL TARASCO. 

21. Conjugación de los verbos. — Una sola conju- 
gación tienen los verbos. 

22. Personas, modos y tiempos. — Las personas son . 
tres de singular y tres de plural. Los modos, indicativo^ 
imperativo, subjuntivo é infinitivo (4). En indicativo hay 
tiempo presente, dos pretéritos imperfectos (5), pretérito 
perfecto, pluscuamperfecto y futuro imperfecto (6). El 
imperativo solo tiene un tiempo (7). El subjuntivo no 
tiene mas que pretérito imperfecto (8). El infinitivo, 
presente y pretérito. (9) 

23. Mecanismo.-^EI artificio de la conjugación es de 
esta maneira. 

Férmase el indicativo por 'medio de terminaciones aña- 
didas á la segunda persona del singular de imperativo^ 
que es la forma mas pufa del verbo, y puede conside- 
rarse como la raiz:' Ias primeras personas de singular 
acaban en ca, menos la del segundo imperfecto que hace • 
ga¡ las segur.das personas acaban en re; las terceras en 
tis menos en el segundo imperfecto que hace di: las .ter- 
mmaciones de plural son cuhche, en las primeras perso- 
nasj htsi en las segundus, y tix en las terceras, excepto 
en el segundo pretérito imperfecto que hace dix. 

El imperativo se forma también con terminacióneSj 
menos la segunda persona del singular que es la 'forma 
mas pura, come se ha dicho. 

. El subjuntivo se expresa con la terminación piYingay 
y cuando va acompañado de un adverbio de los que mar- 
can el sentido propio de subjuntivo, se^ ha do atender al 
uso de una forma común á todos los adverbio^, y es que 



BL TARASCO. 299 

estos, compuestos con el verbo, reciben las terminaciones 
que señalan las personas cuyas terminaciones son: ' • 

Para 1^ persona del singular, ni. 

2? re. 

1? del plural, cuhche. 
2? htsi. 

3^ X. 

Es marcada la analogía de estas ttmainaciones con 
las sílabas finales do las del indicativo, que lio mencio- 
nado, no habiendo diferencia mas que en la terminación 
de la primera persona del singular, que en lugar do ca 
es nij y en que no hay terminación para la tercera per- 
sona del singular. 

Los adverbios propios de subjuntivo son iki, si, ó como; 
hiviakangui) cuando; úki; así como, de la manera que, 
etc. 

El infinitivo se marca con terminaciones, 

24. Ejemplo de conjugación.— El siguiente ejemplo 
aclarará todo lo dicho. 

Indicativo. Presente. 

Pa-'haca, yo llevo, etc. 
Pa-haca7'e. 

Pa-^hatiy cuya terminación suele mudarse en 7idi; 

pa-ndi. 

Pa-hacacuhche. 

Pa-liacahtsi. 

Pa-Jiatix. 



300 EL TARASCO. 

Según Basalenque, «la partícula de] presente es haca^ 
«mas hay otras dos que se le juntan con gala, sira y 
ifsinga. Aquella dice pasiraJiaca, pasirahatiy y así en el 
trplural. La otra áice pamiga^ pasingare, pasindiy y así 
«en el plural. Esta sirve también al pretérito imperfecto, 
«mas no la primera.* 

Pretérito imperfecto, 

Pa-hamhícay yo llevaba. 

Pa-lianibihcare. 

Pa-hamUlitL 

Pa-~hamhicacuhche, 

Pa-hamhihcaliUi, . 

Pa-hatnhihtix. 

Otro que indica tiempo mas anterior. 

Pa-7ia7igay 

Pa-Jiangare. 

Pa-handí. 

Pa-hangacuhclíe, 

Pa-'hangahtsi. 

Pa-Jiandix. 

Pretérito perfecto. 

Pa-ca, yo llevé, etc. 

Pa-care. 

Pa-tu 

Pa-eacu7ic7ie, 

Pa-caJttsi. 

Pa-tix. 



EL TARASCO. 301 

Se considera como elegante la interposición de una 8 
en los pretéritos, como pa-s-cay en lugar de pa-ea: en 
el pluscuamperfecto, paspihcay por papihca^ etc. 

Pluscuamperfecto. 

Pa-pilica^ yo habia llevado, etc. 

l^a-pilicare, 

Pa-pihti. 

Pa-pilicacuhche . 

Pa-pihcahtsi, 

Pa-pihtix. 

Futuro imperfecto . 

Pa-uaca, yo veré, etc. 

Pa-imcare» 

Pa-'UatL 

PcHuacacuJicJie. 

Pa-uacaJitsi. 

Pa-uatix. 

« 

Imperativo. 

Pa-pay llevo yo, etc. 

Pa. 

Pa-ue. 

Pa-paculiclie. 

Pa-Jie. 

Pa-uex. 



302 EL. TARASCO. 

Para vedar con el imperativo se usa ol adverbio 1ia$^ 
no; pero con los otros modos se acostumbra nOy que aúg- 
nifica como en castellano. 

SUBJUNTIVO. 

Pretérito imperfecto- 

Pu'-piringa^ yo llevara, etc. 

Pa-piringarc, 

Par-pirindi. 

Pa-piríngacuhcJie. 

Pa-piringaJitsu 

Pa-pirindix. 

El mismo con un adverbio. 



Iki'-ni'-pa'-piringay si yo llevara, etCé, 

Ihi'-re-pa-pinnga. 

íki-pa-piringa. 

Xki-cuJiGJie^pa-piríngcu 

Iki-TiUi-pa-piringa» 

Ikí-x-por-piringa. 

Infinitivo» Presente» 

Pa-nif llevar. 

Pretérito.^ 

Pa-^rinij haber llevado, 6 habiendo llfliradií^ 

Gerundio^ 

Fa-parín^ llevando* 



EL TARASCO. > . • 303 

25. Gerundio. — Otra forma tiene el. tarasco que 

puede traducirse por el gerundio de nuestra lengua, y 

que explica Lagunas con estas palabras: «Para decir 

trestoy llevando,, etc., quedará formando si la h de la 

«primera persona singular de indicativo, en el presente, 

«se vuelve en a:, como tliireliaca^ yo cómo; tldrexaca^ 

«estoy comiendo. Pero en lo que requiere, movimiento 

«compondráse de la raiz, 6 primera posición del verbo, 

•y de este verbo Jiamani^ como paxamahacay ando 11c- 

ffvando.» 

• » 

26. Conjugación del adverbio y otras partes db 
la oración. — Al tratar del subjuntivo dije que los ad- 
verbios qué so componen con verbo reciben las termina- 
ciones que señalan las personas; y vimos un ejemplo con 
iki^ adverbio que acompaña el subjuntivo; pero es de 
advertk, en primer lugar, que de la misma manera se 
juntan también los adverbios con los otros modos y tiem- 
po8>^ en segundov que no solo los adverbios, sino también, 
otras partes de la oración tienen esa propiedad,, como la 
oonjianGion copulativa ca, el pronombre relativo, el per- 
sonal, etc.;, y por último, que tal forma 6 artificio se re* 
duce á una descomposición de la terminación del verbo, 
6 á una división de ella,, quedando una parte con el ver- 
bo y pasando otra & juntarse crní el adverbioy excepto en 
la tercera persona del singular. 

Podremos observar y ampliar esto en el siguiente 
ejemplo del presente de indicativo. 

Iki-m'-pai-haca^ si yo llevo, por iki-pa-ñacani^díffer 



304 EL TARASCO. 

gada ni á la teríainacion común para distinguir,' en 
esta especie de conjugación, la primera persona, de 
la tercera de singular. 

IJci-re-pa-haéay en lugar de iki-pa-hacare. 

Iki-pa-hacaj por iki-pa-hacati, abreviada la termi- 
nación en el primer caso. 

Iki-cuJiche-pa-Jiacay por iki^paliacaculiche, 

Ikí-htsi-pa-hacay por iki-pahacahuL 

Iki^x-pa-haca, por iki-paJiacatixj perdida tí en el 
primer caso. 

De esta manera resulta una conjugación, con la cual 
suplen los gramáticos (véase la nota 8) los tiempos que 
faltan al subjuntivo usando los adverbios correspondien- 
tes; y aun el optativo, por medio de la interjección non- 
diati, ojalá; nondiati-ni-pa-pirtnga, ojaU que yo lle- 
vara; nondiati-re-pa-uacay ojalá que tú lleves, etc. (16) 

3in embargo de lo dicho, se observa que los adverbios 
pueden figurar también en la oración sin recibir las ter- 
minaciones del verbo; v. g., con el adverbio ihuin^ antee, 
diré thuinpauacay yo antes llevaré; y con iyanan^ des- 
pués, papaiyanany lleve yo después. 

No falta ejemplo de palabra, como nochuJicay en la 
cual se intercalan los aignos de las personas; no-re-^ 
chuhcay no-cuhche-cliuJicay etc. 

27. Verbos derivados. — La vez pasiva se forma in- 
tercalando en la activa las partículas nga, me 6 ke^ entre 
la raíz y la terminación; pahaca, yo llevo; pa-nga^-hacay 
yo soy Uevado. Usase solamente cuando está el agente 



KL TARASCOr SOo 

ticito, como en phainpzngaJiaca, yo 8oy amado, sin decir 
por quién; poro cuando' se expresa el agente so usa el 
verbo activo; «Juan me ama,» y no «soy amado por 
Juan.» 

El impersonal es la tercera persona de activa 6 pasiva 
de cada tiempo. 

La partícula hpera, indica reciprocidad como se ve en 
el siguiente ejemplo: pahacacuhchey nosotros llevamos; 
pa-Iqjera-havaeuhiíhe, nosotros nos llevamos el uno al 
otro, ó los unos á los otros. 

Con Jipe se expresa indeterminación 6 generalidad, así 
es que paliaca^ yo llevo, tendrá lugar si expreso lo que 
llevo, y cuando se calla, entonces diré pa-hpe-haca, yo 
llovó, sin decir qué cosa, indeterminadamente: en otros 
términos, pahaca sirvo cuando se expresa el complemento 
del verbo, y paltjjeliaoa, cuando está tácito, de modo quo 
kpe es nota de término oculto. 

La pa,rtícula ua {6 hua,) dice Basalenquc, «expresa 
«pluralida»! determinando á muchos, como imuani. Cu^ 
«significa uno.» Esto quiere decir que hay partícults 
para significar número plural 6 singular; pero ademas 
el mismo autor enseña que hay otra partícula tpsty ia 
cual «es más que cualquier plural, porque dice multitud^ 
jicomo tata etsperi, ser padre de gran familia.» 

Cuando un verbo rige dativo, se anuncia este interca- 
lando las partículas che 6 ka, «También serán verbos 
«dativos, dice Lagunas, los que trajeren esta interposi- 
«cion kuarliCy que significa hacerse la persona algo para 
8Í;» pañi, llevar; pa-kuarKe-iiiy llevarse 'a cosa para bí. 
TOMD n. 20 



806 EL TARASCO. 

Sin embargo, estos verbos mas bien son reflexivos. La 
partícula viCy en ¡os verbos pasivos, tiene el mismo oficio 
que ku y che en los activos; pañi, llevar; panganiy ser 
llevado, pa-me-nganiy llevarme alguna cosa. 

Si se quiere significar deseo, 6 gana de hacer alguna 
cosa, se intercala en el verbo la partícula ngtLehy 6 
. Tigtiehcha; tUire-nguehcha-liacay tengo gana de comer. 
Cuando se quiere expresar reiteración, 6 repetición de 
la acción del verbo, se usa comunmente la partícula nsto, 
como en tzingarhitahpensta-^niy volver á despertar: arhinh 
significa decir, y de aquí viene arhi-nsta-^ni, leer, esto 
es, «volver á decir,» porque lo escrito se supone, con ra- 
zón, como cosa ya dicha. Estos verbos, según Basalen- 
que, crson los que sin pasar tiempo están haciendo la obra 
siempre»; pero prefiero la definición dada antes^ por ser 
conformo á los ejemplos que trae Lagunas. 

La intercalar sira da al verbo el significado de tener 
costumbre de ejercitar su acción, 6 de hacerla á menudo, 
anteponiendo el adverbio ¿9, así; is-cara^sira-hacaf así 
tengo costumbre de escribir. 

Los verbos frecuentativos son los que tienen duplicada 
la radical, como aro-aro-meniy gritar 6 dar voces, 

Bay 6 ta, y & veces las dos juntas, sirven para formar 
verbos compulsivos, y de consiguiente hacer activos los 
neutros; pani^ llevar; pa^rata-^i, hacer á alguno llevar 
algo; tarheni, cavar; tarhe-ra^niy hacer cavar á otro. 
Las partículas ca y men, antepuestas, indican, la pri- 
mera pregunta, y la segunda respuesta, sufriendo el 
verbo en las finales ciertas alteraciones que ensefia la 



EL TARASCO. 807 

Gramática, thireniy comer; thñ'eJtacaréy tú comes; ca-re-^ 
tJiireliakiy ¿comea tú? ad virtiéndose que, en este caso, Be 
ponen después de ca los signos que marcan las personas, 
cuya forma hemos visto en otra parte: ademas de oa 
hay otras partículas interrogativas, con las cuales tam- 
bién se altera la final del verbo, recibiendo igualmente 
los signos de las personas. 

28. Otras relaciones del verbo. — Sabemos, pues, 
hasta aquí, cómo expresa él verbo tarasco acción, pasión, 
impersonal, indeterminación, número singular 6 plural, 
multitud, daño 6 provecho, deseo, repetición, costumbre, 
frecuencia, compulsión, pregunta y respuesta; pero está 
muy lejos de reducirse á estas relaciones: hay muchas 
partículas con las cuales se expresan tantas otras que 
solo una gramática prolija puede enumerarlas. Sin em- 
bargo, para dar idea de la clase de relaciones que puede 
expresar el verbo tarasco, sin mas que el agregado de 
partículas, pondré algunos ejemplos. 

La partícula htiiy es una de varias que hay para ex- 
presar relación de lugar, é indica altura, así es que de 
phament, doler, qHg phame-htsi-m^ doler la cabeza; de 
uaxacani, sentarse, uaxaca-ltUi-my sentarse en un cerro 
6 lugar alto. 

üina^ es una de las que indican relación de tiempo, 
y significa «todo el dia,» como en cara-uina-niy escribir 
todo el dia. 

Tzca^ da á entender «volverse luego de un lugar,» 
thire-izca-niraúvga^ voy á comer y volveré luego. 



308 EL TARASCO. 

Chapan^ significa «hacer la cosa como de burla,» chana— 
chapan^decarahaca^ escribir como, de burla. 

72a, se aplica al camino 6 cosa frontera; íiúpora-ni, 
lavarse la frente. 

Gftíey se usa tratando del pecho y cosas huecas. 

Tzay da á entender que la acción del verbo se ejecuta 
aprisa 6 de repente, curi-tza-^ta'kere'-niy quemarse de 
repente. 

lío faltan algunas de estas partículas que son sinóni- 
mas, como chapan y hez, que significan «hacer la cosa do 
«burla;» varias hay hom($uimas, y algunas son propias 
de los verbos, no intercoladas, de modo que nada signi- 
fican; Y. g., hiringaniy que quiere decir buscar, no es 
pasivo, aunque tiene nga: en este caso y en los seme- 
jantes, se agrega nga para formar padiva; hiringanganij 

■ 

ser buscado. 

29. Pabticulas qujs van no solo con el verbo. — 
Algunas partículas como las que he explicado, ú otras 
semejantes, se usan con varaias partes do la oración; v. 
g., gnatCy significa lástima 6 lenidad, así es que hingatCy 
^\iiere decir yo pobrecillo 6 cuita dillo; marhi^ expresa 
ííitiltítud, como en hangamarhitikuiripuecha, multitud 
de personas, etc. 

30. Verbos cuyos primitivos no se usan. — Hay 
algunos verbos cuyos primitivos no tienen significado, 
rio se usan; pero sí su radical, que expresa una idea ge- 
nérica, acompañada de una de las partículas que la mo- 
difican. Por ejemplo, la radical aparhe indica ia idea de 
tildar, tener calor ^ de donde d(.!bia sí^lir aparheni^ con 



EL TARASCO. 309 

añadir la terminación de infinitivo; pero tnl verbo nada 
significa si no se le agrega una partícula, reaultando 
aparJie-htsi-ni, tener calor en la cabeza, usando la par- 
tícula htsiy la cual ya sabemos que significa encima; 
ajparhe-htsi-ta-7\íy hacer 6, otro tener calor en la cabeza, 
pues ¿a sirve para formar compulsivos, como, expliqué 
ya, etc. (11) 

31. Verbos arani y harani. — Es curioso observar 
que hay un verbo, arani, que nada dice por sí; pero ri- 
giendo íi otro significa lo quo él, puesto el regido en in* 
finitivo, y arani en el modo y titmpo correspondientes; 
V. g., arahaca tireni^ yo cómo, 6 estoy comiendo. Haraniy 
con A, significa estar A gusto, y se usa con infinitivo lo 
mismo que arani\ harahaca ti7'e?u\ cómo á gusto, 6 
estoy comiendo á gusto. 

32. Verbo sustantivo. — El verbo sustantivo e7i¡^ 
ser, es reguhir; de él y un nombre se forman muchos 
verbos; mimis, sabio; mírnixni^ ser sabio, es decir, saber. 
Por un modismo propio de la lengua se usa frecuente- 
mente en pretérito perfecto por presente. 

35. Modismos del verro tarasco. — Otro modismo 
hay, y consisto en que el verbo regido por relativo de 
segunda persona so pone en primera; «tú que me menos- 
«precias,» tliukireni amutansca, en h¿gar de amutanscare. 
Igualmente observa Lagunas «rque la tercera persona de 
«ambos números del pronombre relativo hace al verbo 
«de quien se rige de primera persona, que habia de ser 
«de tercera; v. g., veo á Pedro á quien el maestro ama, 
^éxehaca Pedroni Idngui Imrhendciliperi phampzcaJiacaj 



310 EL TARASCO. 

«por phampzcahati.M Y aun sin relativo 8e ve una per- 
sona por otra; iki Pedro tidrenacay cuándo Pedro come, 
debiendo ser thirenati: esto es común con el adverbio 
notero. ^ 

También se ven casos en que el verbo no concuerda 
en número coii el nominativo; huchaxsini hurendahacay 
nosotros te enseño, literalmente. 

34. Construcción del pronombre con bIi verbo.— 
Cuando el complemento del verbo es el pronombre, se 
junta este con el verbo, como afijo, poniendo primero el 
agente, luego el paciente abreviado y después el verbo; 
V. g., hikiniphampzcaJiacaf yo te amo, de 7¿í, yo; (¿n¿, 
contracción, de thwnguini (mudada la g en ¿, por figura 
de dicción muy común en tarasco, como dije en otro la- 
gar) y pJiampzcahacay amo. 

También puede decirse pleonásticamente hikiniphamz^ 
cahaca thunguiniy «yo te amo á tí.» Sin embargo, el P. 
Lftgünas dice: «de primeras y segundas personas & ter— 
«ceras de singular y plural siempre se interpone el verbo;» 
Mphapmzeahacaimaní, yo amo á aquel, aunque Basa- 
lenque traduce la misma oración por Idhiniphampzcahaca. 

35. Verbos irregulares, — Diré por conclusión, res- 
pecto al verbo tarasco, que hay-aucbos irregulares. 

86. Adverbio. — Pueden suplirse algunos adverbios 
con las partículas componentes, de que ya tenemos cono^ 
cimiento, principalmente las que expresan lugar; v. g«, 
la partícula htdy significa encima, 6 en lo alto; ci«, <$ 
tzUj abajo; arhi^ de alto á. bajo, etc. 



EL TARASCO. 311 

No por eso faltan verdaderos adverbios; antea bien 
abundan, y de ellos daré algunos ejemplos: 

IxUj aquí. 

Himiniy ahi donde estás. 

Himay allá donde está aquel. 

Nahcaniy ¿cuándo? 

Ikiy sí, como. 

Himahcanguiy cuando. 

I%kii así como.* 

Hcoy solamente. 

ZeZy bien. 

JVb, no. 

Zanihco, poco. 

CaUy mucho. 

Curhemba8y medianamente. ] 

Mario j j ñutamente. 

Thuiny antes. 

lyanauj después. 

ISf así. 

Chemendoy camendoj chehuamendOf muy mucho. 

lyatihe 6 iyatiy helo aquí. 

37. Preposiciones. — Tan raras son las palabras equi- 
valentes á nuestras preposiciones, que yo me inclino á 
creer que no hay propiamente sino una, himho^ de \h 
cual ya tenemos conocimiento (12.) Empero las partícu* 
las componentes 6 interposicionesj como las llama La- 
gunas, hacen su oficio, no porque esas partículas sean 



.^12 EL TARASCO. 

]jteralnier.te preposiciones, sino porque su sentido incluye 
6 encierra las relaciones que nosotros expresamos con 
aquella parte de la oración; v. g., la pnrtícula 7tgue7iy 
significa lo que nosotros decimos con las palabras «tener 
gana de algo,» en que va la preposición de; la partícula 
me, de verbo dativo pasivo, significa lo que nuestra pre- 
posición jC)f?r«, y así sucede co)i las demás, observémoslo 
en los siguientes ejemplos, donde marcaré la partícula 
tarasca y la preposición nuestra que incluye, explicando 
el sentido completo de alguna partícula que no conozca 
el lector. 

Fa-lipcra-liacaculLche, nos llevamos los unos d los 

otros. 
Pa-me-ngahaca curiada^ llevar pan para mí. 
JlitJiire-ngueh-hacay tengo gana de eomer. 
Uaxa-?itsi-can{, sentarse en una altura. 
Vanapa-ciirlii-ni^ cruzarse una cosa ccñi otro, pues 

citrhi significa «uno con otro.» 
Kira- Jcuata-iiiy poner cosas redondas eyi el suelo, pues 

Icíiata significa «en el suelo.» 
Kira-htsi-sitaniy poner cosas redondas encima de 

algo. 

Las terminaciones de colectivo ndo^ roy y acaso laa 
domas, significan propiamente «donde abunda algo,» 6 
«en donde hay algo;» pero también sirven para expresar 
la preposición en. 

38. Conjunción. — No hay cosa notable que dtcir 



EL TARASCO. 



813 



respecto & la conjunción, si no es que la partícula m, in- 
terrogativa, de quo traté en el verbo, es también la co- 
pulativa y, teniendo siempre la propiedad, aun como con- 
junción, de que el verbo que la sigue altera su termina- 
ción, conforme A las reglas de la gramática; v. g., to 
cdmo y llevo, tJiirehaca ca itsimahaki^ en lugar de iisi' 
viahaca, cuyo uso acaso tenga por causa la eufonía, tra- 
tándose de evitar la repetición de ea tres veces. 

3D. Ejemplo de la oración dominical. — lio aquí 
el Padre nuestro en lengua tarasca. 



Tata 


hxiehaetierí 




ihukireJtaoa 


avdnda ro 


Padre 


nuestro 




tú que estás 


cielo eu 


santo 


aríkeue 


thu(*lieuetl 


liacangnrikua 


santo 


sea dicho 




tu 


nombre 


uueJítsi7i{ 


andarenom 


• 


tliucleueti 


irec'Jiekiia 


háganos 


llegar 




tu 


reino 



uJceue iJiucheueti tceJcua^ iíslcire avdndaro 

sea hecha tu * voluntad, así como cielo en 

umengaliaca istu umengaue ix\i eclierendo. 

eres hecha así sea hecha aquí , tierra en. 



Hucliaexierí 
Nuestro 

cuhtsini 
nos 



curinda 
pan 



anganaripakna 
cuotidiano 



da- 



hoy 



canJitmii 
y á nos 



uehj)ouac¡i etsnsta 
perdona 



314 



EL TARASCO. 



huchaeueri hatzingahuareta isM hucha 

nuestras deuda así como nosotros 



luJipouacuJiantstahaca 


huchaetceri Iiaisinga-- 


perdono 


nuestros 


deu- 


kuaecheni ca 


hastdni 


teruhtatzemani 


dores y 


no nos 


dejes proseguir 


terungutahperahua 


Iiimbú. 


EuahpentstaUtni 


tentación 


én. 


Líbranos 


caru casingunta 


himlo. 




también mal 


de. 


• 



40. Análisis. — Tata: sustantivo. 

Huchaeueri: pronombre de plural de la primera per- 
sona en genitivo. 

ThuJíirehaka: para analizar esta palabra leamos thur 
híre-e-akay y veremos que thuki es el relativo do se- 
gunda persona formado de íhu^ tú, y la terminación hi; 
e la raíz del verbo sustantivo eni^ ser 6 estar, la cual con 
la terminación hacarCj expresa la segunda persona del 
singular de presente de indicativo: esa terminación hacare 
la vemos descompuesta; re va con el relativo y haca con 
el verbo, pues, tal es la forma de la lengua, en estos ca- 
sos, según lof explicado en el párrafo 26. En; la compo- 
sición se pierde una e, gratia euphonice. 

Avdndaro: 'avanda, significa cielo; ro es una de las 
terminaciones de colectivo que también se traduce por la 
preposición en. 



BL TARASCO. 315. 

Aríkeue: arieue, tercera persona del singular .de. im- 
perativo d.l verbo arini 6 arani, como lo domuqstra la 
terminación ue; la partícula intercalar JcSy es una de las 
formas del pasivo. 

Thucheueti: significa tuyo, tú, 6 de tí, pues es geni- 
tivo del pronombre de la segunda persona del singular. 

Hacangurikua: verbal de los que terminan 'en ¿uct, 
del veibo Aaí?a»^unVawí, nombrar. 

Uuehtiini: uniy es hacer, y une la tercera persona del 
singular de imperativo; htsini el pronombre non el ver- 
bo está en tercera persona, y no en segunda, por uno de 
los modismo^ explicados en el párrafo 33. 

Andarenoni: este es uno de aquellos verbos cuyo sim- 
pie 6 primitivo no se usj», explicados en el párrafo 30: 
la fadical anda. tiene el significado de llegar; re es una 
partícula que quiere decir llegar 6 apartar^ según el 
verbo con que se junta, así es que aquí indica ló primero; 
no es otra partícula, la cual significa que la acción del 
verbo permanece, queda, de manera que la idea y tra- 
ducción literal de andarenoni^ es «llegar y quedar,» 

Tkuclieueti; pronombie explicado ya* 

Irechek'ua: verbal en kua. 

Uketie: uue^ tercera persona del singular de impera- 
tivo del verbo uniy hacer; ¿e, uno de los signos de la vos 
pasiva. 

Thucheueti: pronombre explicado* 

UektUx: sustantivo. 

Iskire: iskiy adverbio; ¡re es parte de Ta terminación 
del verbo siguiente, la cual va con el adverbio según la 



315 EL TA?vA300. 

forma ja s::xpiicada, y no obstante haber entre el verbo 
y el adverbio otra palabra. 

Avándaroi se explicó ya. 

Umengahaca: uliacare es segunda persona del singu- 
lar del presente do indicativo del verbo wwí, hacer, pues 
aunque aquí solo se ve la terminación liacaj ya vimos re 
con el adverbio; me y 7?^a, son partículas de pasivo, de 
modo que, seguu este ejemplo, pueden usarse dos de un 
significado. El verbo dobia. estar en tercera persona; pero 
se usa la segunda por uno de los modismos explicados 
en el párrafo 33. 

Istu: adverbio. 

Umengaue: uue, tercera persona del singular de im- 
perativo, de unij hacer; 77ie y nga, partículas de ]a voz 
pasiva. 

Jxíi: adverbio. 

JScherendo: echere, significa tierra; ndo, es una de las 
terminaciones de colectivo con que también se expresa la 
preposición e7i. 

JltLchaeueri: pronombre explicado ya. 

Curinda: sustantivo. 

Anganaripakua: adjetivo verbal. 

Insiculitsini: instni es el verbo dar, que aquí va sin 
ninguna terminación por ser segunda persona del impe- 
i'utivo; (?¿í, signo de dativo, en cuyo caso está el pronom- 
bre no8 expresado por el afijo hUini. 

lya: sustantivo. 

Caiildsini: ca, es la conjunción i/; nhuiniy al . afijo 
nos. 



EL TARASCO. S17 

UelipouachetmBta: uehpou^tsmtanii ferJonar; pero 
en el presente caso no lleva el verbo ninguna termina- 
ción pO'F ser segunda persona del singular de imperativo; 
che, partícula de dativo, en cuyo caso está el pronombre 
anterior nos. 

Huchaeueri: pronombre explicado antes. 

IlatzingaJcuareta: sustantivo en singular^ pues aun- 
que debia estar en plural no so halla en este número 
por carecer de 61 los inanimados. 

Iski: adverbio. 

Hucha: pronombre de la primera persona de plural 
en nominativo. 

UehpoKacuJtuanUnstaJiaca: tiehpouatsnstahaca^ pri- 
mera persona de singular del presente de indicativo del 
verbo uehpouatsnstanif perdonar; cu, partícula de dativo, 
en cuyo caso está el pronombre siguiente: este verbo de- 
bia estar en plural; pero se ve en singular por uno de 
los modismos explicados en el párrafo 33. 

Huchaeueri: pronombre del plural de la primera per- 
sona, en dativo, cuyo caso va marcado con la termina- 
ción y la partícula cu del verbo anterior. 

HatfdngaTcuaechani: sustantivo en plural marcado el 
número por la terminación echa; ni es la terminación 
de dativo, concordando <5on el pronombre anterior. 

Qa: conjunción, 

Haatsini: has, negación de imperativo; tsini^ el afijo 

JIOS. 

Teruhtatzemaní: UrüJiizemajii/'pxosegnir; ¿a, el signo 



» . 



318 



• EL TARASCO. 



do compulsión, de, modo que el verbo literalmente lo que 
significa es «liac^r prosegjir.» 

Terungutahperakua: sustantivo verbal en Jcua. ' 

nimbo: preposición de efectivo. 

EuahpenUtat8Í7Ú: la falta de terminación indica que 
este verbo es segunda persona del singular de imperativo, 
de euahpenUtaniy librar 6 redimir; tsiniy es el afijo no9. 

Caru: adverbio. 

Casinguritá: verbal en ta, 

Himbo: preposición. 



(1) Pongo la ch en el alfal?eto tarasco, aunque no lo 
hacen ni Lagunas ni Basalenque, porque se encuentra 
en muchas palabras, y lo mismo digo respecto & las le- 
tras khy thy t8 y tz.'y V. g., chesy corteza; khuahachuy lie- 
bre; ihepaniy regar; tsicaniy amasar; tzitimps, codicioso: 
la rh la explica Lagunas en la página 73 del Arte, y la 
ph se ve en su Alfabeto (pág. 1,) cuyas letras omite Ba- 
salenque (pág. 1.) Ko pongo la q porque la Je la suple, 
ni tampoco la v, porque aunque se ve en muchas pala- 
bras. Lagunas dice (pág. 11) que siempre es vocal. En 
lo demás sigo generalmente la ortografía de este autor, 
y no la de Gilberti y Basalenque. 

(2) Basalenque da ablativo á la declinación de loB 
nombres de seres racionales (pág. 8) mediante la partí- 
cula JiimhOy lo que es impropio. En primer lugar, himbo 
es una partícula separada y no una desinencia, por lo 
cual no puede entrar en la declinación. En segundo lu- 
gar, siendo una palabra separada, y yendo sobre la ter- 
minación ni de acusativo <5 dativo, es claro que rige estos 



?20 EL TARASCO. 

dos casos, y en efecto, se dice angelni IdmlOy Pedroni 
hímboy etc. Que en esta forma so traduzca lambo por 
alguna de nuestras preposiciones de ablativo, tieno dos 
contestaciones; la una, que también algunas de esas 
preposiciones, en castellano, pueden regir acusativo, co- 
mo sucedo con por^ que es la traducción que da Basa- 
lenque por lo común á hhnho; y luego que, como obser- 
var Lagunas (pág. 107): (do que no- es natural en su 
«lengua queremos regularles según la nuestra.» El mis- 
mo Basalenque no meniona para nada el efectivo, inclu- 
yéndole en el ablativo (pág. 75;) sobre lo cual diré que, 
aunque el efectivo viene á expresar relaciones que se 
marcan con el ablativo, no lo hace sino con algunas es- 
peciales, y solamente tratándose de seres irracionales, 
por lo cual merece un nombre también especial^ como el 
que le han dado Lagunas y Gilberti. Seria un error creer 
que no puede haber mas casos que los que tiene el latin, 
pues tantos pueden ser cuantas sean las relaciones de 
nuestras ideaf?; y una prueba de ello la encontramos en 
el sánscrito que tiene ocho casos. Tampoco es propio de- 
cir, como lo hacen alguncs autores, que no hay caso don- 
de no hay declinación, pues los casos son las relaciones 
del nombre, .que en . ninguna lengua faltan ni pueden 
faltar, y la declinación no es mas que uno de Ips medios 
de expresar el caso, 

(3) Véase en el totonaco y el mexicano cómo esta clase 
de excepciones, 6 es introducción do los españoles, 6 tie- 
ne por origen el que aquídlos puv'blos crcian animadas 



EL TARASCO.. 321 

algunus cosas que no lo son. Según Basaknque, no hay 
mas que cinco nombres de inanimados que usan plural. 

(4) Respecto á la omisión que hago del optativo, véa- 
se la nota 8. 

No admito los participios de presento y de pretérito, 
pues para mí no son sino adjetivos yerbales, como exliqué 
en su lugar, y aun el P. Lagunas les da ese nombre re- 
petidas veces. El mismo autor y Basalenque dicen, quo 
el participio de futuro no es otra cosa que el futuro de 
indicativo. Respecto á supinos, el último autor confiesa 
(pág. 34) que «no tiene esta lengua p7*opiamente supi- 
nos,» por lo cual uc^ los pongo ni debo poner en la con- 
jugación. En cuanto á gerundios no hay sino el que 
corresponde al nuestro en do: el que traen los autores, 
correspondiente al latino en J¿, es una oración formada 
del verbal en Jcuarho y del verbo ser; v. g., pakJiuaro 
esíí, «lugar 6 tiempo es de llevar:» el que quieren hacer 
equivaler al latino en dum, es una oración formada del 
verbo regente, y del regido, en infinitivo, como nirahaca 
paniy voy á llevar. Lo que Basalenque (pág. 61, núm. 
G) llama participio, se puede mas bien traducir por ge- 
rundio, aunque no sea propio, y lo explico en su lugar, 
con las mismas palabras del P. Lagunas. 

(5) Basalenque y Lagunas solo ponen un pretérito 
imperfecto; pero este último le da dos terminaciones y 
dos significados, y aun explica (pcig. 14 del Arte) que la 
segunda terminación «denota mas tiempo:» está, pues, 
bien claro que hay dos imperfectos, 6, si se quiere, al se* 
gundo puede dársele otro nombre. 

TOMO II. 21 



322 EL TARASCO. 

(6) Según Lagunas y Basalenque, también hay futuro 
perfecto; pero no es exacto, pues el que ponen como tal 
no es mas que un supletorio formado del futuro imper- 
fecto y del adverbio thuuin, que significa antes. 

(7) Lagunas y Basalenque dan dos tiempos al impe- 
rativo; pero el segundo no debe reputarse como tal, pues 
es un compuesto del primer tiempo y el adverbio iyanauy 
después. 

(8) Cualquiera que, sin antecedentes, lea el ejemplo 
do conjugación, que traen Lagunas y Basalenque, creerá 

.que el subjuntivo tiene sus tiempos completos, porquo se 
nota en ellos cierto artificio que puede creerse peculiar 
de subjuntivo, y consisto principalmente en que el ad- 
verbio quo le acompaña recibe las terminaciones que 
marcan las personas. Sin embargo, es fácil convencerse 
de que esto. es inexacto si se reflexiona. Primero, que 
las terminaciones de los tiempos del subjuntivo (excepto, 
el pretérito imperfecto) son las mismas que las del indi- 
cativo, sin mas que estar descompuestas, de la manera 
que explicaré en su lugar: segundo, que esa descompo— ~ 
sicion, 6 artificio, no es una forma peculiar del subjun- 
tivo, sino de todos los adverbios, y aun de otras partes- 
de la oración, resultando que tanta razón hay para con- 
ceder subjuntivo como otros tantos modos cuantos se 
pueden expresar Con todos los adverbios y depaas pala- 
bras que tienen la misma propiedad, lo cual luego se 
conoce que es impropio, 

' El pretérito imperfecto sí lo tiene el subjuntivo, por- 
que posee para ello una terminacipn propia ^írm^a^ por 



EL TARASCO. 323 

• 

lo cual el P. Lagunas (y es la mejor prueba de lo dicho) 
confiesa que «el subjuntivo tiene un tiempo que es preté* 
«rito imperfecto; los demás tiempos se usurpan del indi- 
«cativo» (p^g. 21 del Arte,) y lo mismo viene á decir 
Badalenque (pág. 28.) 

Por razones iguales no admito el optaüoo, pues su 
pretérito imperfecto está suplido con la interjección 
nondiati, ojalá, y la terminación de subjuntivo piringa;^ 
y los otros tiempos también con nondiati, y las termina- 
ciones de indicativo. Basalenque confiesa que «este mo- 
«do optativo y subjuntivo son una misma cosa en los tiem* 
«pos, solo se diferencia en las partículas.)» Si el agregado 
de un adverbio ú otra palabra fuera bastante para for- 
mal modos, entonces el tarasco y todas las lenguas ten- 
drian no solo optativo sino vetativo^ afirmativo, etc., con 
solo el agregado de una palabra, que expresara esos con^- 
ceptos. 

(9) El futuro que pone Lagunas le omito, porque él 
mismo confiesa que «es compuesta) de circunloqi^ios y no 
apropio» (pág. 37 del Arte.) Lo mismo puedo verse exa- 
minando á Basalenque (pág. 32.) 

(10) Para que se conozca mejor lo dicho en la nota 
8, sobre la inxactitud de conceder todos loa. tiempos al 
subjuntivo, y de suponer optativo, obsérvese que ni con 
los adverbios de subjuntivo, ni con nondiatiy puede re- 
sultar propia y literal traducción: cuando con el pre- 
sente de indicativo digo Hdcuhehepahaca^ 6 iki pahaca^ 
cuhchey no se puede traducir propia mente «rcomo nosotros. 
0memo9yn sino «como nosotros amamos^» y lo mismo ve»' 



324 • EL TARASCO. 

é 

pectivamente en los domas casos; así es que nondiatire— 
pauacay que pongo como ejemplo de optativo, tiene por 
verdadera traducción «ojalá tú llevar ái^y* y no «ojalá quo 
tú lleves.» 

(11) A esto se reduce, en mi concepto, lo que según 
los autores es una de las principales dificultades del ta- 
rasco. El diccionario del P. Lagunas casi se contrae á 
explicar el significado de esta especie de verbos, y Gil- 
berti los pone por separado. Respecto al nombre de «pre- 
posiciones verbales^j» que Lagunas y Basalenque dan á 
las radicales, véase la nota siguiente. 

(12) Según Basalenque (pág. 69,) «se hallan en el 
«Vocabulario todas las preposiciones necesarias,» mien- 
tras que Lagunas (pág. 96 del Dic.) asienta que el ta— 
rasco carece de ellas: ni una ni otra aserción me pare- 
cen exactas. * 

Que haya todas las preposiciones, se contradice con 
ftrbservar que la proposiciotí a no tiene traducción si no 
se la considera incluida en alguna partícula compo— 
Bente; que ante está inclusa en verbos, como andangari- 
!>uhpeniy estar ante algunos; que hhiffuny es el adverbio 
6 conjunción también, y no la preposición con; que desde^ • 
no tiene traducción ninguna en el diccionario; que el ad- 
verbio iskij así como, suple á según; que pexahcani no 
es propiamente la preposición traSy sino el adverbio de-- 
irás: lo mismo creo que resultaría con las otras palabras 
que pasan por preposiciones, bien analizadas^ y bien co* 
nocido su origen. 

Respecto á lo que dico Lagunas, no hay más que ha* 



EL TARASCO. 825 

cer sino refutarle con él mismo, pues en la página 2 del 
Diccionario opina, no que absolutamente deje do haber 
preposiciones, sino que «en esta lengua hay muy pocas 
ó casi vningunaSfJt y en la página 102 del Arto confiesa 
que Jiimbo es preposición causal de acusativo. 

Los mismos gramáticos llaman «preposiciones verbales» 
á las radicales de ciertos verbos (que expliqué en el §. 
80,) comparándolas con las compuestas del latin an, 
coniy etc., lo cual es tan inexacto, como que la radical 
de los verbos tarascos expresa la idea genérica, modifi- 
cada por las partículas, mientras que las preposiciones 
compuestas del la^in, castellano y otras lenguas, sirven 
para indicar una modificación del verbo, es decir, lo 
contrario. 



CAPITULO TREINTA Y DOS. 



co^ipárácm del tarasco con 



BL 



MEXICANO Y SUS AFINES. 



1. En el t. 1^ de la presente obra, 1? edición, al tra- 
tar dol Tarasco, y hablando del reino de Michoacan dije: 

«Se ignora el origen de sus habitantes,* sobre cu jo 
punto el P. Acosta, en su Historia de Indias, cuenta 
una fábula insulsa tomada, sin duda, del P. Duran (Hi£k 
toria de México, MS.,) la cual ha refutado satisfactoria- 
mente Clavijero. Dice Acosta que viniendo los mexica- 
nos hacia el valle de México, parte de ellos tuvieron uh 
motivo de enojo con los otros, por lo cual no solo deja- 
ron do seguirlos, sino que ¡lun adoptaron idioma dife- 
rente que fué el tarasco! El P. La-Rea, en su Crónica, 
aunque no hace mérito de esa fábula, también cree que 
los pobladores de Michoacan fueron mexicanos; pero áe 



828 COMPARACIÓN DEL TARASCO CON 

todos modos esto es falso, pues la diforcneia que hay 
entre el tarasco y el mexicano demuestra que los hom— 
bres quo hablan esas lenguas son de nación diferente. 
Este es uno de los casos en que la filología puede con 
seguridad ilustrar la historia.» 

La publicación de la obra dol P. Duran intitulada- 
«Historia de las Indias de Nueva España.» (Méx. 1867) 
ha confirmado mis sospechas respecto á ser él de quien 
tomó Acosta la noticia sobre el origen de los tarascos. 
He aquí lo que textualmente, refiero Durán.^. 

cfEs de saber que los mexicanos, los que agora son Ta- 
rascos y avitan la provincia de Meehoacan, y los de la 
provincia de MalinalcOf todos eran de una congregación 
d parcialidad y parientes y salieron de aquella sétima 
cueva debajo del amparo de un dios que los guiaba y 
y todos hablaban una lengua: llegados á aquel lugar do 
Fazcuaro^ viéndole tan apacible y alegre, consultaron á 
su dios loa sacerdotes y pidiéronle, quo si no era aquel 
el lugar que les tenia prometido y auian de fuerqa pasar 
adelante, que al menos tuviese por bien de que aquella 
provincia quedase poblada: el dios Vitzilopochtli respon- 
dió á sus sacerdotes, en sueños, quel era contento de 
hacer lo que lo rogaban, y que el modo seria que todos 
los que entraben en una laguna grande que en aquel lu- 
gar ay á se lavar, como ellos lo tienen de uso y costum» 
bre, así hombres como miígeres, que después de entra- 
dos se diese aviso álos que afuera quedasen, que lea 
hurtasen la ropa, asi á ellos como á ellas, y sin que lo 
sintiesen aleasen el real y so'fues^ con ella y loa dpja-r 



El* MEXICANO Y SUS AFINES. 829 

• 

sen desnudos. Los mexicanos obedeciendo el mandato de 
su dios, estando los de la laguna embebecidos' en el con- 
tento del agua, sin ningún detenimiento alearon el real 
y partieron de allí, tomando la via que su dios les señalo. 
Después de auerso lavado con mucho contento los qucs- 
tauan en la laguna, salieron della y buscando su ropa 
para cubrirse no la aliaron, y entendiendo ser burla que 
que los demás les hacían, vinieron al real donde auian 
dejado la demás gente y aliáronlo solo y sin persona 
que les dijese hacia qué parte auian tomado la via; y 
viéndose así desnudos .y d^sampa^rados y sin saber adonde 
ir, determinaron de quedarse allí y poblar aquella tierra, 
y cuentan los que dan esta relación, que como quedaron 
desnudos en cueros, así ellos como ellas, y lo estuvieron 
mucho tiempo, que de allí vinieron á perder la vergüen- 
za y traer descubiertas sus partea impúdicas y á no usar 
bragueros ni mantas los de aquella nación, sino unas 
camisas largas hasta el suelo, como lobas judaicas, el 
qual traje yo lo alcancé y hoy dia entiendo se usa entre 

los mageguales , 

«Dividida la nación mexicana en tres partes, la una 
quedó en Meclioacan y pobló aquella provincia, inven- 
tando lengua particular para no ser tenidos ni conocidos 
por mexicanos, agraviados de la injuria que se les auia 
hecho en dejallos; y la otra parte, quedando en J/aZí- 

Esta fábula do Duran ha sido literal o sustancialmente 
admitidíir por los escritores subsecutintes, excepto Clavi- 
jero, pues se conformau en creer que los tarascos son de 



, 330 COMPARACIÓN D -2 L TARASCO CON 

origen mexicano. Consúltese Acosta, Historia de Indias; 
García, Origen de los Indios; Jja-Rea, Crónica de Mi* 
choacan; Beaumont, Crónica de Michoacan; Payno, 
jlistoria de Míclioacan, 

Por ini parte,, intentaré demostrar aquí que los mexi- 
• canos no pudieron haber inventado por simple enojó 6 
capricho (como dice Duran) un idioma como el Tarasco, 
tan distinto al suyo: la filología no admite esta clase de 
inyenciones, de la manera que se puede inventar un dís- 
tjco 6 una cuarteta, porque las lenguas nacen expontd" 
neamentCy y no por medio de un convenio premeditado. 

2. Antes de comparar filológicamente el mexicano 
y el tarasco voy á hacer un pal*alelo entre ellos, aunque 
muy breve, bajo el punto de vista literario, por cuyo 
paralelo comenzarán ya á percibirse las diferencias que 
hay entre ésas dos lenguas. 

El mexicano es mas rico en terminaciones que el ta- 

« 

rasco, y mas abundante en nombres derivados. 

El tarasco no sabe distinguir -como el mexicano la ca— 
•tegoría de las personapj no tiene como este idioma formas 
para expresar respeto, reverencia. 

El mexicano tenia una prosodia bastante perfecta su- 
puesto que pudo expresar la poesía; no se sabe que lo» 
tarascos conocieran este sublime arte, sino es en época 
posterior, á imitación del castellano. 

El mexicano tiene pocos verbos irregulares respecto 
del Tarasco. 

El mexicano poseo bastantes preposiciones, y el ta- 



EL MEXICANO Y SUS AFINES. S31 

rasco casi todas las suple con Jiimbo, que algunos creen 
ser la única preposición propia del idioma. 

£n compensación de las ventajas que hemos encontrado 
al mexicano respecto del tarasco vamos á indicar las 
excelencias de este. 

El Tarasco tiene mas letras en su alfabeto que el me- 
xicano: es, pues, mas rico en combinación de sonidos. 

Abundan mas en Tarasco las voces esdrújulas que 
comunican al lenguaje cierta entonación y sonoridad. 

Es mas abundante el tarasco que el mexicano en ono* 
matopejas, en voces imitativas, que dan á la palabra 
cierta viveza, mas expresión. 

El tarasco usa declinación para el nombre y pronom- 
bre de la cual carece el mexicano. 

El tarasco tiene pronombre relativo que f¿ilta al azteca, 
así como infinitivo, tan útil para expresar las ideas en 
en abstracto. 

El mexicano suple las personas del verbo con pronom- 
bres prefijos: en esto va mas adelante el tarasco, pues 
usa verdaderos signos para ello, finales que no son el 
pronombre afijo ni prefijo, exceptuando la primera per- 
sona de plural. 

El verbo sustantivo tiene una conjugación completa y 
regular en tarasco, mientras que en mexicano carece de 
presente de indicativo. Otros verbos del tarasco, aunque 
irregulares, tienen por causa de irregularidad la eufonía, 
circunstancia' que concurre aun en lenguas como el griego. 

Respecto á número de voces no es fácil calcularle por 



S32 COMPARACIÓN DEL TARASCO CON 

falta de buenos diceionarios; pero 8Í puede asegurarse 
^ue los idiomas que comparo son ricos en palabras. 

Igualmente el tarasco y el mexicano tienen voces muy 
expresivas que resultan del uso de la composición, para 
la cual ambos idiomas cuentan con los mismoa recursos 
y la misma variedad de combinacionen. 

En resumen, no es posible dar á uno de estos idiomas 
la preeminencia respecto del otro, pues cada uno tiene 
sus ventajas y 8us bellezas particulares. Buschmann en 
su obra De los nombres de lugares aztecas hizo del me- 
xicano esta caliñcacion. aLa lengua antigua de Anáhuac 
está á la altura de los idiomas mas perfectos del antiguo 
mundo, y ofrece material para los análisis mas finos de 
gramática.» Nájera en el prólogo á su Chramátiea del 
Tarasco se expresd asi: «Cuando se estudia este idioma, 
se ve que si se hubiera de inventar una lengua no se ha* 
ria sino imitando el ta rasco.. ^Nada le falta, y es tan 
sencilla que parece nada tiene,» 

3. Pasando ahora á tratar de las diferencias morfoló- 
gicas y gramaticales que se notan entre el tarasco y el 
mexicano me extenderé á considerar los afines de este, es 
decir, todo el grupo mexicano-ópata, y no me limitaré 
á marcar solo las diferencias esenciales sino aun algunas 
secundarias para que se perciba bien el aspecto tan di- 
verso de las lenguas que comparo. 

La modificación do sonido que hay entre la c del ta- 
rasco, cuando suena ca^ eo, cu, y la k no s^ conoce on 
las lenguas mexicano-ópatas, como tampoco la rh, sonid- 



EL MEXICANO Y SUS AFINES. 833 

medio entre la Z y la r. En Pima hay rli; pero aseme- 
jándose á la «. ' 

Como lo veremos en el cap. 67 de la presente obra, 
en estos idiomas tiene el mismo valor un signo ante- 
puesto, intercalado, 6 pospuesto, porque todos se apli- 
can bajo un mismo sistema que es el de yuxtaposición 
6 aglutinación. Sin embargo, como en lingíiística, lo 
mismo que en las demás ciencias naturales, se pueden 
admitir diferencias secundarias para formar órdenes^ gé' 
'fieros etc., conviene hacer una distinción entre el tarasco 
y las lenguas mexicano-dpatas, á saber, que en estas do- 
mina el uso de finales 6 terminaciones, según lo hemos 
visto en los capítulos anteriores, mientras que la gramá^ 
tica tarasca prefiere la intercalación muy marcadamente, 
como consta de los siguientes ejemplos que pueden ex- 
planarse leyendo la descripción del tarasco, capitulo an- 
terior. 

De Tata padre, sale el dativo tata-ni^ y de tatani el 
plural tata^ecjia-ni intercalado el signo de plural. Las 
personas del verbo se marcan con finales; pero los tiem- 
pos y modos con intercalaciones; v. g. de la radical pa 
del verbo que significa llevar súe pa^haca^ yo llevo; j[?a- 
pihcay yo habia llevado |?a-wa era, yo llevará: ca es signo 
de primera persona de singular, asi es que Aa, pih y ua 
con las partículas intercaladas que marcan el tiempo. 
Las voces también se marcan generalmente con signos 
intercalados; v. g. pahaca, yo llevo; pa-^nga-haca, yo 
8oy llevado. Hemos visto en el capitulo anterior que en 
tarasco hay pocas preposiciones, siendo liimbo la que apa- 



• • 



334 COMPARACIÓN DEL TARASCX) CON 

rece como mas propia: pues bien, las preposiciones se 
suplen frecuentemente mediante el significado que tienen 
las partículas del idioma llamadas propiamente por La- 
gunas interposiciones (V. cap. anterior § 87.) 

En los idiomas del grupo mexicano se encuentran po- 
cas voces onomatopejas, mientras que ^u tarasco abun- 
dan. 

El tarasco tiene declinación, asi oomo también las 
lenguas ópatas, cahita y eudeve; pero con estas diferen-. 
sias. La declinación tarasca es única y de un plan sen- 
cillo, y la declinación de la familia dpata es yaria y 
complicada por su diversidad de signos. La declinación 
tarasca se extiende al pronombre; pero n<5 la del ópata^ 
cahita y eudeve.* Sobre todo, la diferencia mas notable 
es la de forma de signos, teniendo que ocurrir á etimo- 
logías forzadas para encontrar alguna semejanza aislada, 
como n, una de las varias finales del ópata, respecto de 
eueri terminación del genitivo en tarasco: en ópata, n 
no solo es final de genitivo sino también de acusativo y 
dativo, casos que el tarrasco distingue de aquel, y ademas 
seria preciso suponer una abreviación en dpata. 6 un i 
agregado en tarasco. La final e es signo común de voca* 
tivo en mexicano, dpata y tarasco; pero e no parece ser 
mas que una interjección propia para llamar, esto. es, 
forma que se puede explicar por la ley de onomatopeya, 
y no por comunidad de origen. 

• 

El tarasco tiene un solo signo para expresar plural, 
de forma distinta lí los varios del mexicano y sus congí-. 
ncresv 



EL MEXICANO Y SUS AFINES. 335 

Algunas analogías se descubren entro los signos dó los 
nombres y verbos derivados del tarasco y las lenguas me- 
xicano-ópatas; pero son pocos, aüladoSj así es que se 
pueden explicar de la misma manera que mas a<lelant3 
explicaremos las semejanzas léxicas que igualmente so 
encuentran. La» analogías mas naturales que hallo en- 
tre los signos tarascos y mexicano-^ópatas se reducen á 
estas. La final ta concurre en cora y tarasco para formar 
abstractos, Ti^ ta^ kua^ ri signos tarasco de verbal; en 
Ynexicano íZí; en cahita tzi\ en cora íe, ti\ en mexicano lca\ 
on cahita n. Ke^ ga partículas del tarasco para la voz 
pasiva; en tepehuan /ca. Ta signo de compulsivo en ta- 
. rasco; en mexicano tía; en cahita tua. 

En el pronombre no hay mas que una analogía aüladuy 
aegun veremos al comparar los diccionarios, siendo otra 

diferencia notable entre los idiomas que comparo la de 

* 

que en mexicano se encuentran dos formas para el pro- 
nombre, en composición 6 fuera do ella: nehuatl, nehua^ 
ncj yo, en composición es ni. El pronombre tarasco, en 
composición, solo experimenta una abreviación; pero no 
un cambio do forma (V. C anterior § 34.) El posesivo 
del mexicano*(5pata tiene ciertas partículas quo se le 
agregan, 6 el nombre á que se refiere sufro un cambio 
de final seguu' hemos visto en la& comparaciones corres- 
pendientes entre ellas al tratar del resú?nen gramatical 
(c. 29:) nada de eso se usa en tarasco. 

Entre el verbo tarasco y él mexÍGano-»(5pata las per- 
sonas se marcan con los pronombres, sean afijos, prefi- 
jos 6 separados:, en tarasco hay terminaciones especiales, 



336 COMPARACIÓN BEL TARASCO CON 

Bignos propios para marcar las personas, sin analogía 
con los del pronombre exceptuando la primera persona 
de plural. Ya he indicado estas circunstancias en el ca- 
pítulo anterior, trataré de ellas en el cap. 57 al hablar 
del carácter morfológico de estos idiomas, y el lector 
mismo puede cerciorarse de ello comparando las fina- 
les que marcan las personas en tarasco con el pronom- 
bre del mismo idioma. Otra diferencia entre el verbo 
tarasco y el mexicano-ópata es la siguiente: los pocos 
idiomas del grupo que tienen infinitivo le presentan inde-' 
terminado, poco marcado, sin especiales signos que le 
distingan como lo expliqué en el resumen gramatical 
del capítulo 29, mientras que en tarasco el infinitivo 
se halla perfectamente caracterizado, tiene su final pro- 
pia ni. Pero lo quo especialmente decide la diferencia 
del verbo en las lenguas que estudiamos es la diversidad 
de signos: con trabajo, y forzando las etimologías, se 
encuentran apenas dos 6 tres semejanzas, entendiéndose 
de la conjugación radical, la del verbo activo, pues res* 
pecto á verbos derivados ya hablé anteriormente. 

4. Pasando ahora á tratar del diccionario comenzaré 
por recordar lo que indiqué en el prólogo de esta obra, 
y fué que las palabras se comunican mas fácilmente de 
un pueblo á otro que la gramática: en consecuencia, no 
debe llamar la atención que comparando concienzuda- 
mente el diccionario tarasco con el mexicano^épata se 
encuentren algunas mas analogías que de gramática. 
Sin embargo, como la gran mayoría de las voces son 
distintas entre esas lenguas, y como existe la diferencia 



EL MEXICANO Y SUS AilNES. oíiT 

de sistema gramatical, resulta que lag analogías léxicas 
qué se descubren pueden racionalmente explicarse do 

« 

varios modos menos por la comunidad de origen. Voy á 
ocuparme primero en comparaciones relativas solo al 
mexicano, y después lo haré respecto á las demás len- 
guas del grupo. » 

Padre so dice en mexicano tatli y madra nantli; en 
tarasco ¿<j¿a, nae. La analogía de los nombres de paren- 
tesco reunida á la de otras palabras pnmiUVaa y á la 
de sistema gran^atical son la mejor prueba de afinidad 
en dos 6 mas lenguas; pero por sisólas, pueden refwrirstí 
á la ley de onomatopeya, pues su form^ es la mas sen-^ 
cilla, se compone de sílabas fuciles que de un modo aná- 
logo debieron .balbutir los primeros hombres de diversas 
rasas y distintos países. Así lo reconocen lingüistas 
/modernos como Renard, en varias de sus obras y Wed- 
gwood en su Orígin of langxiage, Efectivamente la ra- 
dical ta para decir padre la hallamos en idiomas como 
el botocudo, el celta, el congo, el estoniano, el angola 
y otros: la raí« 7m (madre) se encuentra en Darien, 
Benin, Pota\![otami etc. 

Otras palabras semejantes del tarasco y mexicano se 
pueden atribuir á la vecindad de los dos pueblos, como 
nombres de animales 6 utensilios, algunos verbos, y vo- 
ces aisladas pertemiciontes á varias categorías. lie aquí 
ejemplos. Entre los numerales solo el dos se asemeja 
algo en mexicano y tarasco ome^ t-zí-iina-ni, sati como 
entre los pronombres solo el de segunda persona en sin- 
gular tiene analogía (ehua 6 te (mexicano); tJiu (tarasco.) 
TOMO n. »>*> 



3,38 COMPARACIÓN DEL TARASCO CON 

Perro, en mexicano ea chichi; en tarasco uichu. Gato 
en iQ.exicano se dice miztOf on tarasco miztu; mono en 
mexicaoo se traduce ozomatli, en tarasco ozonia. Halcón, 
milano, en mexicano es Jcuixin, en tarasco kui¡fus. Ara* 
fia en mexicano es tolcail, en tarasco tauaH* 

Tambpr, en mexicano ueuetl^ en tarasco ta-uenüa.. 
Canasto en mexicano chichihutil^ en tarasco t¡sikiueta.. 

En mexicano el yerbo mas propio para expresigr la idea 
• de 9er 4 eHar, el usado en. tal acepcipn por la gencrali-. 
dad de los intérpretes^ el mas extendido en el grupo es. 
]^a: como sinónimo de ka; pero menos usado se halla, 
wi-awí que parece tomado del tarasco eni conservando la 
final característica, del infinitivo ni. Por el contrario,, 
w-eií, querer^^del mexicano, parece haber pasado al ta- 
rasco qonvirtiéndoae en ucka^niy perdido el prefijo, que 
usa la gramática tarasca y agregando su signo de infi- 
nitivo. 

Otros nombres y ve^rbos, como ciertos nombres de pa-. 
rentesco ya explicados, pueden atribuirse á la onomato— . 
peya; v. g., i^etze-mu^ en tarasco, gritar; en mexicano, 
tzatzi: kui-^chaj-kuai en tarasco, canto; en mexicano. 
kui-ka. 

Hay otras sesmejanzas léxicas entre mexicano y tarasco, 
puramente aparentes y casuales como akua^ comida, en 
tarasco; en mexicano tl-akua-lli: en tarasco ]ük a ca. 
radical y kí<,a una terminación muy común en sustantivos, 
y adjetivos verbales, mientras que en mexicano la final 
es llíy y la radical tlakua^ resultando una coincidencia, 
casvial entrp una raíz y una terminación. 



BL MEXICANO T BUS AFINES. S39 

Del mismo modo podrian irse explicando algunas ana- 
logias léxicas que so encuentran entre el tarasco y las 
lenguas afínes del mexicano, aunque con nna diferencia 
que debe tenerse en cuenta como dato precioso para la 
historia: el trato ocasionado por la vecindad entre me- 
xicanos y tarascos no puede considerarse igualmente sino 
respecto de ciertas naciones inmediatas pertenecientes al 
grupo mexicano-épata; pero no de todas, así es que debe 
suponerse fundadamente un tránsito de los tarascos por 
el norte de México, durante el cual dejaron alli algo de 
8u vocabulario y trajeron algp del perteneciente á otras 
tribus septentrionales. He aquí ejemplos de palabras 
tarascas análogas con otras lenguas vecinas 6 tan dis- 
tantes como el shoshone y el zuñi^ siendo do advertir 
que estas palabras no so encuentran las mas en mexicano, 
es decir, son análogas directamente oon el tarasco: de otro 
modo la explicación era muy señeiila, que el mexicana 
comunicé al tarasco lo que tenia de semejante con la» 
lenguas del Norte. 

Hermano. 
Tarasco. Vaua. Op. Vaa. J^ud. Vatz. Com, Vari. 

Primo. 
Tara^. Ihtza. Cora T-ihatz¡. 

Cabeza. 

Taras. Ehpu. Com, P-J^pi- Guai. Apa. CpcMmi., 
Ag-opi.. 



« 



340 compjlracion'dbl tarasco con 

Nariz. 

Taras. Tz-ure. Üich, Ure (anómala en la familia 
ópata-pima á que el huichola pertenece.) i 

Diente. 

A 

Taras, Sini. Oaigua. Sun. Mut. Sit. 

Corazón. 

« 
Taras. Min-tzita. Cost. Mene (anámala "en la fami- 
lia mutsuñ á que el costeño pertenece.) 

Cabello. 
íParttS. Ha-uiri. Mut. Üri. 

Sangre. 
Taras. Y-uri-ri. Op. Era'-t. Tep, üré. Pi. V-urá. 

. Niifo. .. • . . 

Taras. Uatzi. Zufíi, Uetza-nah, Slioslione. N-^atzi. 
(Esta palabra es mas parecida entre el tarasco con 
^cl Zuñi y 'Shosbone q\ie con el .mexicano, aái ea 
que no parece haberla recibido por este interme- 
dió, y. c. 30.) 

Agua, 

Taras. Itsi. Pima. Su-iti. Mut. Si. Ke. Ssts (anó- 
• malas respectó ^ -las formas dominantes en el grtpo 
mexicano-ópata.) 



EL»MI5aCAN0:T BUS Af BOCfl. 341 

« 

Fuego. 

Tara^, Turiri. Pima. Tura (Esta voz so encuentra 
en el mismo caso que wífío.) 

Frío. • • ' 

Taras. Tzirari. Cora. Zeñt. 

•Maíz. 

# 

Taras. .Janini (maíz seco.) Cbm, Jamb. Op. y Pí. 
Jnnu. 



• • • 



Especie de pai^a. 

■ » 

Taras, Tacamba. Op, Tacú. Cora, Tacati. 

Ciruela, 
Taras. Kupu. Uich. Kuarupu. 

Pino. 
Taras. Tzin-ireni. Míit. G-ireni. 

Tordo. 
Taras. Tzakari. Op. Tzaka. 

Águila, 

Taras, üakus. P*. üaaki (V.* Jo observado respecto 
á la palabra* niño.) 



342 compah^cioñ del tarasco cok 

Buho. 

Tara%. Tacurú. Pi. Tucuru.. (La misma observación 
anterior.) 

Culebra. 

Tara%. A-kuitze. Chemegue, Kuiatz. (Igual observa- 
ción á las dos palabras anteriores.) 

Pescado. 

Taras. Kuruchu. Qp. Ku-chi. Cahita. Kuchu. (Ob- 
servación anterior.) 

Gusano. 
Taras. Karas. Mut Kares. 

Sapo. 
Taras. Koki. Op. Koa. 

Grande. 
Taras. Te-pari. Gruai. Pane. 

Sordo. 
Taras. Tozondi. Op. Ka-zotouodu. 

Nrgro. 
Taras. Tu-(rim)-beti. Com. Tu-(ju>-b¡t. 

Vbrdb. 
Taras. Tzuri. Oahita. Tziari. 



/ 



el mexicano y sds afines. 343 

.Ser, estar. 
Taras, Eni. Eudeve. Eni. 

Morder. 

Taras. Kctzare. Gom, Ket-ziaro. (V. lo observado 
sobre la palabra niño.) 

Ir. 

Taras, íí¡r-a. Com, Nir. Cost. I-ni. 

Venir. 

Taras, Huanda, Mut, Huate. (La misma observa- 
ción que sobre la palabra niño,) 

Venir. 

Taras, Hurani. Eud. Hueren. (Aquí parece haber 
conservado el eudebe aun parte de la final ni del 
infinitivo tarasco, la n.) 

• Andar. 
Taras, Huma. Cahita. Huarama. 

Acostarse, echarse. 
Taras, üirupe/ Tep. üopoe. 

Sembrar. 

.Taras. Hatzi-cuni. Cora. Atza. Pima^ Uza. Com. 
Tetza. 



S-14 



COMPARACIÓN BU TAHaSCO CON 

Roncar. 



Taras. Ku-aia. Op, T-oro. Tep. S-oro-kc, 

Sí. 
Taras. Ca-ho. Diegxieño* Uo.^Caígua. IIoo. 

T, también. ' 

Taras. Ka. Tep. Kat. 

• ■ • 

Allá. 

Taras. Il-ima, h-¡min. Tep. Aini. Calata. Aman-i. 

Ahora. a -^ 

Taras. I-yanani. Cahita. Yeni. 

Hechas ya las explicaciones convenientes sobro las 
palabras semejantes entre el tarasco y el grupo mexi- 
cano-(Jpata, que, como lo he dicho, son pocas respecto 
& la gran mayoría que se encuentran diferentes^ paso 
ahora á presentar algunos ejemplos de estas cuyas cor — 
respondientes pueden consultarse, al menos la mayor 
parte, en los capítulos anteriores. 





• 

Español.- 

niombre, -i ^ 
Muger, r- 

Hijo, 

Marido,. 


Tai^agóo. 


» 


Tzihuereti. 

Cuxareti. 

TharepetL 

Vuache^ 

Ilanhucaia, 



n. 






«y 



\ 



* 



sil MEXICAZrO V SUS AFINES. 



845 



Español. 

Suegro, 
Cuerpo^ • 

Ojo, • ^ 
Onpy \ 
. Bocft, 
Jjabio, •- 
Jiengua, 
Cuello, 
, MaíTo, 
• .Dedo-, 
Barriga, 
Pecho, 
Espalda, 
Col¿; 
. Nervio, \ 
Lágrima, 
Piel, ptílkjo, 
. Cielo, 
... Sol, 
• Nube, 
Luua, 
. Lluvia, 
Arco-ir¡3, 
Granizo, 
Nieve, 
. Aire, 

■ 

Tierra, mundo. 



» 



Tarasco. 

Tharascue. 
Cuiripehts ieata • 
Cuiripeta. 
Ezkua. 
KuUikua, . . 
Ilaramekua, 
Pencíiumekua. 
Katavxu. 
Anganchakua. 
Ilahki. 

Muncliukurakua, 
Kuparata. 
ConcJic7iakua, 
Fexo. • 

Chetiy cheUkua. 
Fasiri. 
Uerandal 
¡Sicuiri. 
Avándaro. 
Iluriata. 
Hanikua, xuma. 
Kxitzi. 
Ilamkua, 
Xupacaia, 
Xamiata. 
letza, 
Tariyata, ' 
Parakuahven. 



346 



COMPARACIÓN DEL TARASCO CON 



>M-iO]^9k^k\JA,' 




JLnXOBW* 


Año, 


Hexurini. 


Dia, 




JTuriatekua» 


Tardo, 




Inchatiro. 


Verano (tiempo de 


aguas,) 


Hozta, 


Invierno (tiempo dt 


1 seca,) 


YatianskuarOj emenda. 


Humo, vapor, 


ft 


Siraiiata» 


Sombra, 


• 


Kuhmanda, 


Rio, 




Yurelcua, 


Lago, 




Ilapunda. 


Monte, cerro, 




Cumpstay pitziramaktiay 
melitzamahuay huuatarOy 
pukuriro. 


Conejo, 




Auarñ. 


Venado, 




AxunL 


León, 




Fuki. 


Pluma, 




Pungari, 


Lombriz, 




Tzirukua. 


Mariposa, 




Paracata. 


Ríosca, 




Tindi. 


Miel, 




JEJipus. 


Leche, 




Jtzukua. 


Cuerno, 




Tduangua. 


Animal, 




Axuni. 


Árbol, 




Angatapu. 


Algodón, 




Xurata. 


Arena, 




Cutzari. 


Piedra, 




Tzacapu. 


Metal, 




Tiamu. 



EL MEXICANO Y SUS AFINES, 347 


Español. 




Tarasco. 


Oro, 


Tiripeti, 


Comida, 




Akua, (Véase lo explicado 
anteriormente sobre esta 
palabra.) 


Pan, 




Kurinda. 


Hechicero, 




Sikuame, 


Flecha, 




Pihtakua. 


Arco (arma,) 




Canicukua, 


Barca, canoa, 




Icharuta, 


Amar, 




Pampzparakua. 


Dolor, 




Pavieri. 


Muerte, 




líarikua, * 


Agrio, 




XaripetL 


Alto, 




Yotati, 


Amargo, 




Caweni. 


Amigo, 




Pichakua, liarakua. 


Enemigo, 




Curuhnakua. 


Bueno, 




Ambaketi, . 


Dulce, 




Urímarari, 


Largo, 




Yasti. 


Azul, 




Ihtakua. 


Amarillo, 




Tirungariru 


Colorado, 




Cliarapeti. 


Uno, dos etc. (Véase el § 




siguiente.) 




« 


Yo, tú etc. (Véase 


1 el pro- 




nombre en el ( 


;apítulo 




anterior.) 







848 



COMPARCIOX DEL TABA3C0 CON 



£i«ipañoI. 


Tarasco. * 


Crecer, 


Taraxeni. 


Nacer, 


Tsipatzenoni. 


Ver, 


Exeni, 


Hablar, 


Uandani, 


Amanecer, 


JErandeni. ' ' 


Volar, 


Ahcarani. 


Decir, 


Arinij aranL 


Llover, 


• Ilanini. 

• 


Mear, 


Yazcani. . 


Comprar, 


Piuani. 

• 


Morir, . 


Uarini^ uirucumani. 


Parir, 


Peuani, . . 


Subir, 


Keniy cararani. ' 


Abajo, 


Ketzalcua. 


Arriba, 


Jldhtsicurini, 

• ■ 


Bion, 


Zez. 


Cerca, 


Piretini. •• 


Lejos, 


Yduanetu . ' . ' 


Mas, 


Caru. . 


Mucho, 


Can, camendo, harandeti. 



5. Como otro ejemplo de las diferenci«is que pjreóen- 
tan, entre sí, el mexicano y el tarasco pongo, en aegi)id<^, 
los adjetivos numerales; pero advirtiendo que el sistema 
aritmético de mexicanos y tBrascos era el mismo,, según 
consta de las explicaciones que respectivamente hacen 
dos autores antiguos Molina y Lagunaá, las cuales trans- 
cribo. 



EL MEXICANO Y SUS AFINES/ 849 

t 

t • I 

Dice Molina: «En la lengua mexicana haj tres núme- 
ros mayores, y son 20, 400, 8000. Para estos números 
mayores usan de estas dicciones: Puualli, Tzunüiy Xi- 
qiAipülif '«aunque no pueden estar sin que los preceda 
alguno de los número» menores. El número menores 
desde uno hasta veinte, y llegando á Veinte tornan á con- 
tar y multiplicar por el número menor hasta otros veinte, 
y llegando á ellos dicen: Dos veces veinte que son cua- 
renta, tres veces veinte que son sesenta. Y cutíndo muí - 
tiplican el número mayor, anteponen el menor como 
eerwpot¿aZZí,- veinte; omfov^lli cuarenta; epouaUi^ sesenta. 
'Pero para multiplicar por el púmero menor juntamente 
con el mayor isiempre posponen el número menor al ma- 

• 

yor diciendo: Oempoualli once, veintiuno; cempoualli 
ornóme veintidós etc. Y es de notar que esto número de 
veinte se va multiplicando de la muñera ya dicha hasta 
cuatrocientos que dicen centzuntUyj de este número 
hasta ocho mil que es el otro numeró maypr se va mul- 
tiplicando la cuenta en la manera ya dicha, y así se mul- 
tiplica' este número mayor, de cuatrocientos diciendo: 
centzuntliy cuatrocientos; ofitzuntliy ochocientos; etzuntliy 
mil doscieptos. Y- cuando hay necesidad de contar 6 
-n^ultiplicar los números intermedios, ha do ser por vein- 
tes, y por el número menor que es del uno hasta veinte, 
posponiendo siempre como está dicho, el número menor 
al mayor» La misma nranera se ha de guardar para 
multiplicar de ocho mil en adelante que dicen: cenxipüliy 
echo mil, onxtquipilliy diez y seia^mil etc.» 

Lagunas, refiri^í adose al tarasco se expressi asi. «El 



350 



COMPARACIÓN DEL TARASCO CON 



menor número es de uno á diez; el mediano ¿le diez á 
veinte que llamí^n maequatze, Y así un veinte, dos vein. 
tes etc, Al número mc^yor dicen rríaurepeta que son cua. 
tro cientos. Y así desta manera van contando uYi cua(;ro^ 
cientos, dos cuatrocientos etc. hasta llegar al número 
principal que es Twa^jwatótf tVéipcía que sonocho míL* 





Mexicano. 


T^xtíitoo. 


Uno, 


Zé, 


Ufa. 


Dos, 


Omey 


Tzimank 


Tres, 


Yet,, 


Tanimo. 


Cuatro, 


Nauiy 


Tamu. 


Cinco, 


MakuilUy 


Yumu. 


Seis, 


Chikuazey 


Cuimu. 


Siete, 


Chikome^ 


Yuntziman, 


Ocho, 


Ohikueyj 


yuntanimu. 


Nueve, 


Chikunauiy 


Yunthamu. 


Diez, 


MatlaktU, 


Temhen. 


Once, 


MatlaktUzej 


Tembenma. 


Veinte, 


Zempoualli, 


3Iaekuatze. 


Cien,, 


MaküüpoualUy 


Yumekuatze. 


Cuatrocientos, 


Zenizuntlu 


Maurepeta. 


Ochomil, 


Zenxikipilliy 


MaxkiMtzeirepeta. 



Comparando atentamente loa adjetivos numerales dol 
mexicano y el tarasco no solo se observan las analogías 
aritméticas que enseña la lectura de Molina y Lagunas. 
sino otras. Veamos lo que sobre el particular dice Moxó en 
^M&CartaB Mexicanas, «Del cotejo de las dos listas (de ad-- 



EL MEXICANO Y SUS AFINES/ 351 

jctivos numerales) resulta que tienen una perfecta ana-^ 
logia en su construcción. En una y otra se explican con 
palabras simples los números desde uno hasta seis, el 
JieZj el veinte, y el cuatrocientos. Los demás son com- 
puestos de los dmples, ligándolos on me:^icano con la 
partícula (m y entarasco con la conjugación ca» En. la 
progresión de los números menores se pospone el menor 
al' mayor, y al contrario en la de los mayores; v. g. 
ffiatlactliomei, Umbencatinimn^ donde el tres ydtanimu 
está colocado después del diez» lo cual so observa hasta 
treinta. Meaguatze catemhen como si dijéramos en cas- 
tellano veinte y diez» En cuarenta y ochenta etc. prece- 
de el menor:. ompoJiualU^ nañhpoihualli^ 6 en tarasco 
tzimanequatze, thamequatzey que equivalen al nuestro dos 
veces veinte:: trecientos es quince veces veinte. Los nú- 
meros mayores son en las dos lenguas mexicano y tarasco 
veinte, cuatrocientos y ochomil; pero los nombres de ^es- 
tos dos son palabras figuradas en 'mexicano compuestas 
de la unidad ce, que para evjtar cacofonía s« pronuncia 
ceriy y do las voces tzontli madeja de pelo y ziquipilli 
bolsa (5 talega. Por eso se usan también como números 
indeterminados. En Tarasco el Témben, que usan para 
decir diez, significa madeja, 6 guedeja de pelo;, y el zu* 
tupd del ocho mil, bolsa 6 talega. Es digno de admira-- 
cion, que estos idiomas teniendo tanta semejanza en su. 
aritmética, sean como son en estreino diferentes en la 
estructura y combinación de todas las demás voces, de 
que se componen.» 

La última observación de Moxó puede explicarse fá- 
cilmente reflexionando que la aritmética no pertenece al 
idioma^ sino que es uno de tantos conocimientos de arte 
o ciencia que pueden comunicarse entre los pucblosmas 
e^^tranos. 



':<i* 
>//• 






J^-v 






-V, 



CAPITULO TREINTA Y TRlLS. 

OBSERVACIONES SOBRE EL IIÜABE, 

EL CHIAFANECO T EL GHOROTEaA 

RELACIÓN CON EL TARASCO. 



El Iluube 6 Wabi, llamado también por aljgunos Jiua- 
zcnteco, se habla por la nación de estos nombre?, "cotu- 
puesta hoy de unos tres mil individuos que habitan en 
las lagunas de Tehuantepec en los pueblos Uanaados San 
Mateo dtíl Mar, Santa María del Mar, San Francisco del 
Mar, San Dionisio dol Mar é Ixhuatan. 

En la obra lieconocimienio de Tehuantepec (México 
1844) constan las si*^uientes noticias sobre los huabes. 
Difieren, por su aspecto, de los demás moradores del Esta- 
do, siendo generalmente robustos y bien formados. An* 
dan habitualmente poco menos que desnudos, y su indus- 
tria casi se reduce á la pesca, de que hacen un comercio 

TOMO II. 2i^ 



854 OBSERVACIÓN SOBRE EL HüABE, 

bastante extenso. Sus fiestas conservan todavía el carác- 
ter de sus antiguas costumbres, 

Eatán diviÜidos en cuatro parcialidades, en estado de 
continua discordia, por razones de interés local. «Su 
idioma se ha corrompido al puntó que apenas pueden los 
de un pueblo entender á los de otro.» 

El P. IJurgoa en su Historia G-eogrdfioa (pág. 367) 
nos ha conservado la noticia del origen y necesidades de 
los huabes. Vinieron á Tehuantepec de la parte del Sur 
por guerras que tuvieron entre sí 6 con sus vecinos, coa. 
teando en canoas. AI llegar los huabes á Tehuantepec 
habitaban allí los Mijes, quienes cedieron el país con po* 
ca resistencia, retirándose á'las montañas. En tiempo de 
Mootezuma fué agregada la provincia de los huabes á la 
corona de México; pero poco después reunidos los reyes 
zapoteco y mixteco ocuparon á Tehuantepec hasta el rei- 
nado de Cocijopij, en cuya época tuvo lugar la llegada 
de Iqs españoles^ á quienes el rey Tehuantepecano se su* 
jetó' voluntariamente. 

Conformes los escritores modernos en, que los huabea 
son x)riur^dos del Sur, discuten algunos, sin embargo, 
sobre si vinieron del Perú 6 de Nicaragua. En mi con- 
cepto, no hay lugar á esta discusión ateniéndonos á este 
hecho bien claro que refiere el Pr. Burgoa. Hé aquí sus 
propias palabras: «Se averigud la, venida de los huabjSB 
de muy lejos, por un religioso de Ntro. P. San Fran« 
cisco que venia de la Provincia da Nicaragua, y oyendo 
en el Convento de Tehuantepec á un religioso nuestro, 
ministro de los huabes, hablar con su muchacho repar<S 



EL CHIAPANECO Y EL CHOROTEGA ETC. 855 

en las vocea y términos de la lengua entendiendo lo que 
decía, aunque con alguna diferencia, y dijo qu§ era el 
mismo idioma de unos pueblos de Nicaragua^ y de allá 
debieron salir estqSy pasando las costas de SonSonate^ 
Guatemala, Suchitepec y Soconusco basta parar en esta 
de Tehuantepec.)» , 

Las indagaciones mas recientes confirman la noticia 
del Pr.*Burgoa, pues varios autores modernos, entre ellos 
Brasáeur de Bourbourg, indican la analogía del huabe 
con el nagrandan que hablan en Nicaragua los indios de 
Subtiaba. (ArcHivos de la comisión científica de México 
t. 1^ p. 125.) 

Si el Nagrandan es 6 no precisamente el idioma de 
Nicaragua congénere del huabe, es cosa que no podemos 
decidir nosotros por falta de datos. Todo lo que conoce«- 
mos del Nagrandan son las pocas palabras, recojidas por 
Squier, y del huave otras pocas que se hallan en la Me- 
moria sobre Tehuantepec por Garay, y en la obra fran- 
cesa Revue Americaine (t. 5): aun esas pocas palabras 
no pueden compararse todas porque generalmente no son 
las mismas. 

Lo que si es mas fácil comprobar, en virtud del ma- 
terial que tenemos sobre el Tarasco, es que este idium» 
no presenta analogía ni con el huabe ni con el nagran- 
dan, cuya analogía indica el citado Brasseur (u(i supra,) 

siendo de advertir que otro escritor mas reciente, Orozco 

» 

y Berra, no encontró parentesco entre el huabe y los 
demás idiomas mexicanos, pues dice en su Geografía 



356 OBSERVACIÓN SOBRE EL HÜABE, 

(p. 175:) «El huave es diferente de los otros idiomas 
que se hablan en México.» 





Tarasco. 


Huabe. 


Padre, 


Tata, 


Tat. 


Madre, 


Nana, 


Moeu. 


Hijo, 


Uache^ 


Shaeual. 


Hombre, 


Tzihueríti, 


Aihewy, , 


Muger, 


Cuzaretiy 


Nalta. 


Sol, 


Suriatay 


Ncet. 


• 
Luna, 


Kutziy 


Kühan. 


Estrella, 


Bozkuay 


Okass. 


Cielo, 


AvandarOj 


Omléssakatz. 


Tierra, 


Parakuahpen, 


Yek. 


Casa, 


Kuáhtaj 


Pitm. 


Monte, 


Oumpsta, 


Tiak. 


Maíz, 


Ahtziriy 


098. 


Buho, 


TuhurUy 


Tanuk. 


Venado, 


Axuni^ 


Shokuen. 


Arena, 


Cutzarí, 


Wiah. 


Uno, 


May 


Anop. 


Dos, 


Tzimariy 


JSpoen. 


Tres, 


TanimOy 


Eroppoef. 


Cuatro, 


Tamuy 


Apukif. 


Cinco, 


Yumuy 


Akukief. 


Seis, 


OuimUy 


Anaif. 


Siete, 


Yuntzimany 


^y(iy\f* 


Ocho, 


YuntanimUy 


Opakcef. 


Nueve, 


YunthamUy 


OhkoByoe. 



EL CHIAPANECO Y EL CHOROTEGA ETC. 357 

Tarasco. Huabe. 



Diez, 


Tembeny 


Agafpoef. 


Veinte, 


MaeJcuaizey 


Níumiew. 


Cien, 


Yumakuatzey 


Agopmiew. 


Yo, 


Siy 


Shik. 


Tu, 


Thúy 


Ik. 


El, 


Hinde, 


Akeen. 


Nosotros, 


Hucha, 


Ikohultz. 


Vosotros, 


Thucha^ 


Ahgahueyay. 


Ellos, 


Mihcha, 


Ahgayen. 



Fácilmente so observará que entre tarasco .y huabe 
solo hay analogías aisladas de algunas palabras. El sis- 
tema fonético y de terminaciones luego se percibe que 
es distinto: respecto al gramatical también se comprende 
su diferencia con solo examinar el siguiente ejemplo de 
conjugación, en huabe, donde se verá que este idioma 
marca las personas del verbo con el pronombre, y el 
tiempo y modo con partículas separadas. Ya sabemos 
que el sistema del tarasco consiste en terminaciones yux- 
tapuestas. 



Yo amo^ 


Skik sen diem. 


Tu, 


Ik sen diem. 


El, 


Akeen sen diem. 


Nosotros, 


Ikokuz sen diem. 


Vosotros, 


Ahgahuegay sen diem. 


Ellos, 


Ahgahuegay sen diem. 



858 OBSBBVAOION SOBRE EL HüABE, 

Como lo explicaré en el cap, 5T, el huabodebe consi- 
derarse como idioma paulo-sildbico sintético, mientras 
que el Tarasco es polisilábico polisintético. 



• 


Tarasco. 


ITasrandan. 


Hombre, 


Tzihtieretij 


Nuho. 


Mnger, 


Cuxaretij ■ 


• 

Nahseyomo. 


Muchacho, 


Hatsiy 


Nasome. 


Muchacha, 


üat8Í, 


Naheoun. 


Niño pequeño. 


CharacUj 


Naneyame. 


Padre, 


Tatay 


Gooha. 


Madre, 


Nana^ 


Q-oomo. 


Marido, ' 


TTamhucatay 

* * 


Mhohue. 


Esposa, 


Temhucata^ 


Nume, 


Hijo, 


Uackcy 


Nasomeyamo. 


Hija, 


JJache, 


Nasayme. 


Cabeza, 


EhpUy 


Goochemo. 


Pelo, 


Hauiriy 


Memhe. 


Cara, 


Ahcangarikua. 


Q-rote. 


Frente, 


Ehtzeruhuay 


Q-oola. 


Oreja» 


Kutsikuay 


Nuhme. 


Ojo, 


JEzkvxiy 


Nahte. 


Nariz, 


Uriy 


Mungoo. 


¿oca. 


Haramekuay 


Nunm. 


Lengua, 


KatamUy 


Qreuhe. 


Diente, • 


Siniy 


Nahe. 


Pies, 


Hantziriy 


Oraho. 


Cielo, 


AuandarOy 


Nehipe. 


Sol, 


Euriatay 


Numhu. 



EL CHIAP-MíBCO Y EL CHOROTEaA. ETC. ' 859 





Tarasoo. 


Naicrandan. 


Estrella, 


Hozkua^ 


Nuete. 


Fuego, 


Tuririy 


Nahu. 


Agua, 


Itsiy 


Nimbu. 


Piedra, 


Tzaoapu, 


Nugo. 


Yo, 


Mi, 


Saho. 


Tu', 


Thu, 


SumunJieta. 


Nosotros,: 


TTúchaj 


Sefnehmu. 



. Apenas se encuentran dos 6 tres palabras algo seme- 
jantes: en las finales y los prefijos no se observa ninguna 
analogía. 

Tratando ahora del Chiapaneco comenzaré por deciif 
que, según Orozco y Berra, «su uso queda en Acola, 
distrito del Centro, en la villa de Chiapa y en Suchiapa, 
distrito del Oeste.» Esto manifestaba Orozco hace diez 
años; pero hoy (1878) el Sr. Obispo de Ghiapas me dice 
en una carta lo que paso á copiar contestando oixh en 
que le pedí informes sobre el Chiapaneco: «En cuanto 
al idioma chiapaneco tengo que decitle (j[UQ ya es un 
, idioma muerto, enteramente perdido, pues la tribu que 
lo hablaba, mezclada entre los ladinos, como aquí los 
llaman, hablan el español.» 

Según Remesa!, en su Historia de la provincia de 
Ohiapasj los chiapanecos son originarios de Nicaragua; 
Juarros en su Historia de Q-uatemala los considera co- 
mo descendientes de los Toltecas; Clavijero expresa su 
opinión con las siguientes palabras: 

«Los chiapanecos, si hemos de dar crédito á sus tra- . 



360 OBSERVACIÓN SOBRE EL HUABE, 

diciones, fueron loa primeros pobladores del Nuevo Mun- 
do. Decian que Votan, nieto de aquel respetable anciano 
que fabricó la barca grande para salvarse ñ. sí y á su 
familia d^íl diluvio, y uno de los que emprendieron la 
obra del grande edificio que se hizo para subir al cielo, 
fué por expreso mandato del Se3or á. poblar aquella 
tierra. Decian también que los primeros pobladores ha- 
bían venido de ia parte del Norte, y que cuando llega- 
ron á Soconusco, se separaron, yendo los unos á habitar 
el país de Nicaragua, y permaneciendo los otros en el 
de Ghiapas. Esta nación, según dicen los historia dores> 
no estaba gobernada por un rey, sino por dos gefes mili- 
tares, nombrados por los sacerdotes. Así se mantuvieron, 
hasta que los últimos reyes mexicanos los sometieron á 
aquella coiona. Hgcian el mismo uso de las pinturas que 
los mexicanos, teniendo el mismo modo de computar 
el tiempo; pero empleaban diferentes figuras que aque- 
llos para representar los aíios, los meses y los dias.* 
[Clavijero. Historia de México.) 

En mi concepto, la ascendencia que Juarros supone á 
los Chiapanocos no es la verdadera; pero- si debe admi- 
tirse la que los relaciona con los habitantes de Nicara- 
gua, sea en el sentir de Remcsal, sea en el de Clavijero. 

Ya Orozco y Berra (op. cit,) indicó la relación que 
puede tener ei Cliiapaneco con el idioma orotiua de Ni- 
caragua. Brasscur cree que esa relación es con el cho7'0' 
tega 6 dirían según las siguientes palabras: «Les Chia- 
paneques ainsi nommés du fleuvo Ohiapan (Tabasco) 
aux bords duquel ils occupaient un petit nombre de vi*- 



EL CHIAPANECO Y EL CHOROTEGA ETC. 361 

lies: la principale etait une eitadelle formidable qui en 
dominait le cours appelée dans leur langue Chapa Ñau- 
duiméy dont la cité plus moderne de Chiapa de Indios 
n*etait en quelque sorto qu'un grand íaubourg. Les 
OhiapanequeSy qui seraient peut-étre les restes d'unemi- 
gration antique sortie de Xibalba, pretendaient avoir 
donDé naissanco aux Ohorotecaa de nicaragua dont la 
langue so rapprocbe de la leur.» 

Estoy de acuerdo con Brasseur y con Orozco respecto 
á la analogía entre el Chiapaneco y un idioma de Nica- 
ragua; pero fijándome yo en el Nagrandan^ antes citado, 
porque así resulta de las comparaciones que he podido 
hacer: aun siendo pocas encuentro varias palabras seme- 
jantes entre los dos idiomas, y esto me hace presumir la 
demostración de una afinidad mas estrecha haciendo ma- 
yor número de comparaciones. Pocas son como digo, las 
que yo he podido hacer, porque no conozco en idioma 
chiapaneco mas que el Pater inserto en la primera edi- 
ción de esta obra, el cual me facilitó el Sr. Orozco, y un 
libro M. S. de oraciones cristianos, trunco, ilegible, en 
parte, bin traducción alguna, perteneciente á la Socie- 
dad Mexicana de Geografía y Estadística. He aquí al- 
gunos ejemplos de palabras análogas chiapanecas y na- 
grandanas. 





Nagrandan. 


Chiapaneco. 


Padre, 


G-ooha, 


Y-oua. 


Hijo 6 hija, 


Namymey 


Naya. 


Nosotros, 


Sem-ehmUy 


Cap-ohime.- 


Ciclo, 


Kehipey 


Nal'ajya-Jo. 



..1 



362 OBSERVACIÓN SOBRB £L HUABE, 

Lo que prueba también (Jue Mr. Brasseur fie equivocó 
al consideral el chiapaneco análogo al Chorotega, en lu- 
gar del Nagrandan, es que de otro modo resultaría Iti 
siguiente contradicción. El autor francés no solo dice 
que el chorotega y el chiapameco tienen analogía, entre 
bí, sino también con el tarasco» Pues bien, antes babia 
dicho que eran análogos huave, nagrandan y tarasco, 
resultando este idioma afin de dos lenguas distintas na- 
grandan y chorotega. Que el nagrandan y el chorotega 
Boii distintos así lo reconoce Squier, la mejor autoiridad 
en iDSta materia, pues á ¿I se debe lo que conocemos de 
esos idiomas, y ademas, es fácil comprobarlo comparan- 
do un idioma y otro. Sobre todo, Brasseur mismo mani- 
fiesta íquj el nagrandan es totalmente diferente del cho- 
rotega.* (Archivos de la Comisión científica de Méjico 
t. 19 p. 132.) 

Ya hemos visto anteriormente que el Tarasco no tiene 
afinidad con ol nagrandan: en consecuencia, no puede 
tenerla con ol análogo de este, el chiapaneco. Sin em- 
bargo, añado una prueba dir.ecta, y es la comparación 
del Pafer en chiapaneco con la misma oración en tarasco 
(c. 31): no se encontrará la menor analogía ni léxica ni 
gramatical. 

Piiá inangueino nílumd cañé nacapajó totomomo co- 
pamimé chambriomo chálaya guipumutamu gadílojd 
ístanacuptt cajilucd nacapajó: cajilo baña yacameonio 
nuorí nxay tarilu mindamu oguajimellacopomimemo ta* 



EL CHIAPANECO Y EL CHOROTEOA ETC. 863 

gitajtme namlucamuneme cuqueme gadiluca si mému 
casimemí^ taguagime nambucamuneme copd tipusitumu 
bica tipucapuimu mujarimimuname mangúeme DiuH 
mutariía nitangame chacuillame caji Jesús. 

Qae.ol Tarasco no puede ser análogo, á un tiempo, con 
el chorotega y el nagrandan es cosa clara supuesto que 
estos idiomas son distintos; que no tenga analogía con el 
nagrandan y sus afines huave y chiapaneco se prueba por 
modio de comparaciones filoliügicas. 

Empero, todavía queda alguna duda respecto á la se** 
mqjanza del tarasco con el chorotega. Por una parte, 
Brasseur*la indica, y aunque incurriendo en la contra- 
dicción de hacer al tarasco afin de dos idiomas distintos, 
> esa contradicción, pudiera tenerse como una distracción' 
como un olvido. Por otro lado, encuentro que^ Latham 
en su Filología comparativa (p. 486) observa la analogía 
de un pronombre chorotega con otro tarasco. Con esta 
nueva indicación procedo á comparar, en . lo que me es 
posible, el chorotega con] el tarasco, y mi comparación 
da el resultado que paso á manifestar, comenzando por 
poner en chorotega, dirían 6 masaya (lugar donde se 
habla) las mismas palabras que antes en nagrandan, á 
fin de que sea fácil comparar estos idiomas, y cerciorarse 
de su diferencia. 

Hombre, liahpa. 

Muger, liapaku. 

Niño, Saika. 



364 



OBSERVACIÓN SOBRE EL nuABE, 



Niña, 


Saikee. 


Niao pequeño, 


Chichi. 


Padre, 


Ana. 


Madre, 


Autu. 


Marido, 


A mhin. 


Esposa, 


Aguyee, 


Hijo, 


Sacule. 


Hija, 


Saicula, 


Cabeza, 


Acu^ edi. 


Cabello, 


Tecsu. 


Cara, 


Enu. 


Frente, 


Gnitu. 


Oreja, 


Ñau. 


Ojo, 


Setu. 


Nariz, 


Taco. 


Boca, 


Dahnu. 


Lengua, 


Duhu. 


Dientes, 


Seynu. 


Pie, 


Nalcu. 


Cielo, 


Dehmalu. 


Sol, 


Ahca. 


Estrella, 


Ucu. 


Fuego, 


Ahcu. 


Agua, 


f'eia» 


Piedra, 


JEssee, esenu. • 


Yo, 


* leu. 


Tu, 


lea. 


El, 


lea. 


Nosotros, 


• 

ücchelu. 



EL CHIAP ANEGO Y EL CHOROTE G A ETC. 



3G5 



Vosotros, 
Ellos, 



üechelu. 
Icanu. 



Las analogías que encuentro . con el Tarasco, mas ó 
menos inmediatas, -son las siguentes. 





Tarasco. 


Chorotega. 


Muger, esposa, 


Tem-'lulcaHa. 


Ha-paku (¿a-íaiu, 
pues ya hemos 
visto en yarios 
idiomas r=t.) 


Niño pequeño, 


Oha-rahu. 


Chi-^chL 


Marido, 


U-anihur-cata. 


» 
Amblan, 


Diente, 


Sini {sinii,) 


Semu. 


Estrella, 


H-ozkiUí, 


üku. 


Nosotros, 


Huchay 


Eeche-lu. 


Ellosj 


Uihcha^ hihchaniy 


Jcanu. 




h-ilikaniy (obli- 


• 
• 




cuo.) 





Las palabras análogas corresponden á cosa de la quin- 
ta parte de las comparadas. 

De todo lo explicado en este capítulo, resulta que el 
huabe y el chiapaneco deben referirse & los idiomas de 
Nicaragua, según parece el Nagrandan, y que el Taras- 
co presenta algunas analogías con el Chorotega. No por 
esto me atreveré á colocar los dos idiomas en la misma fa- 
milia, sino es bajo el concepto de clasificación dudosa, en 
espera de comprobaciones mas amplias. De todos modos, 
si es preciso llamar la atención sobre la afinidad que se 



S66 OBSERVACIÓN SOBRE EL HUABE, 

nota entre el Tarasco y el Chorotega: alguna comunica- 
. cion., por lo menos, entre los pueblos que hablan esos idio- 
maB debe haber existido. 

Qonoluiré este capítulo agregando una palabra respec- 
to al orotina con cxiy o liiomsí hemos visto indica Orozco 
tener afinidad el Cbiapaneco. En virtud de esa indica- 
ción, he. tratado de averiguar si el orotina es un idioma 
independiente, 6 si tiene relación con el Nagrandan 6 el 
Chorotega; pero solo he encontrada noticias contradictor 
rias.' Por ejemplo, Buschmann en su ohríi Nombres de Zm- 
' gares aztecas (§ 49) dice que «el Orotina acaso sea el 
Nagrandan,» mientras que Bras-;eur (cap. cit. p. 132) 
manifiesta «que según parece^ los oroüuas usan un dialec- 
to del Chorotega.» 



CAPITULO TREINTA Y CUATIIO- 



NOTICIAS PEELIMINAEES. 

La lengua mixteca se habla en la antigua pro?incia 
de este nombre^ situada sobre la costa del mar Pacifico, 
que comprende actualmente, hacia el Norte, una fracción 
del Estado de puebla; hacia el Este, una del de Oajaca, 
y al Oeste, parte del Estado de Guerrero. Divídesela 
Mixteca en alta y baja, estando la primera en la serra- 
nia, y la segunda en las llanuras contiguas á la costa. 

Según la tradición que refiere Torquemada en su Mo* 
narquia Indiana (Lib. 8^, cap. 7,) «estando poblada la 

«provincia de Tula Tinieron de hacia la parte del 

«Norte ciertas naciones de gentes que aportaron por la 

«parte del Panuco Estas gentes pasaron adelante 

«hasta Tula, donde llegaron y fueron bien recibidas, y 
«hospedadas de los naturales de aquella provincia; allí 
«fueron muy regaladas^ porque era gente muy entendida 



o68 EL MIXTZCO. 

«y hábiles, de grandes trazas é industrias Mas esta 

«nación no se sabe de addnde haya podido. venir, porque 
«no hay mas noticia de esto, que al principio dijimos, 

«rque vinieron á aportar á la provincia del Panuco 

«Y visto por estaá nuevas gentes, que en Tula no se po- 
«dian sustentar, por estar. la tierra tan poblada, proca- 
«raron paSar adelante y fueron á poblar á Cholula, den- 
ude por el consiguiente fueron muy bien f ecibidos, y 
«donde conocidamente se sabe que emparentaron los na- 
«turales de allí con ellos, y quedaron poblados y arrai- 
«gados mucho tiempo.» Continuando su narración el mis* 
mo autor agrega, en sustancia, que de Cholula fueron 
algunas de esas gentes'á poblar la Mixteca y la Zapo- 
teca, y que ellas «hicieron aquellos grandes y suntuosí- 
«simos edificios romanos de Mictlan, que ciertamente es 
«edificio muy de ver.» 

En efecto, esos palacios han llamado siempre la aten- 
ción de los viajeros, y prueban una adelantada civiliza- 
ción, siendo notables principalmente seis columnas sin 
basas ni capitales, que el barón Alejandro Huuíiboldt y 
los que le han copiado, creen ser acaso las únicas del 
Nuevo Mundo. Empero, Sahagun dice que entre las 
ruinas de la ciudad de Tula se veian en su tiempo unas 
columnas en forma de culebra, que tenían la cabeza por 
basa y la cola por capitel. (Hrst. de N» E., tom. 3*?, 
pág. 106.) 

Tanto los mixtecas como los zapotecas eran cultos é 
industriosos, y estuvieron divididos en varios estados 



EL mxTEco. 3G9 

mandados por reyezuelos, hasta que los mexicanos los 
conquistaron. 

La palabra mexicana Mixtecatly es nombre nacional, 
derivado de mixtlariy lugar do nubes 6 nebuloso, com- 
puesto de mixtliy nube, y de la terminación tlan. Asi- 
mismo todos los pueblos y lugares de la Mixteca tienen 
nombres mexicanos, que en la gramática del P. Eeyes, . 
citada adelante, traen su equivalenta en mixtico; v. g., 
Yanguitlan en mexicano, es Yodzohald en mixteco. Esto 
confirma lo que digo, al hablar del mexicano, contra los 
que creen que los chichimecas eran de la misma raza que 
que los aztecas, porque sus nombres propios de gentes * 
y lugares son mexicanos. 

Las obras de que he usado para describir el mixteco, 
son estas: Arte, por Fr. Antonio de los Reyes (México, 
1593;) Vocabulario en lengua* mixteca, por los PP. de 
la Orden Je Predicadores, recopilado y acabado por Fr. 
Francisco de Alvarado (México, 1593:) Catecismos en 
idioma mixteco (Puebla, 1873 ) 

La gramática se refiere especialmente al dialecto prin- 
cipal de la lengua mixteca, que es el tepuzculano, aun- 
que explica las mas notables diferencias de los otros. A 
pesar de que está escrita con mal método, contiene todas 
las explicaciones necesarias para formarse una idea del 
idioma, si bien es preciso tener cuidado do distinguir 
cuales son las formas propias de la lengua y cuáles las 
suplidas respecto á nuestro idioma y al latin, pues es 
sabido que nuestros gramáticos trataban de amoldarse á 

TOMO II. 21 



370 EL MIXTECO. 

la gramática de esta última lengua. Sin embargo, el P. 
Beyes es de los que menos erraron por este lado. 

El diccionario es bastante copioso, y se refiere también 
al tepusculano. 

DESCRIPCIOíí. 



.JC ' 



1. Alfabeto. — El alfabeto mixteco puede reducirse 
á estas letras: 

a, ch, d. e. h, i.j. k, m. n. ñ, o, «. t, t¿. v, x\ 6 ks, gs. 

y. z. dz. nd. tn, kh. 

La g se halla únicamente en una voz, que significa un 
pájaro llaiáado solitario, (1) 

2. Pronunciación. — La pronunciación de las voca- 
les es clara; la h es aspirada; la v se pronuncia al me- 
nos algunas veces, como lo hacen los] hombres en mexi- 
cano (véase;) la kh tiene un sonido nasal; lo mismo la 
nd y la in. 

3. Combinación de letras. — Encuéntranse algunas 
palabras hasta con tres consonantes juntas; pero lo co- 
mhn es no pasar de dos, como donde concurren las letras 
dobles que he señalado. Las vocales so repiten con fre- 
cuencia; tnaa, frente; i/eke tekyoOy nuoz de la garganta; 
fm'í, uña; ñee dzi yu, redaño; nnu, rostro. La aspira- ' 
cion es de mucho usó. 

Casi todas las palabras acaban en vocal, y general- 
mente comienzan por consonante. 



EL MIXTECO. 371 

4. SÍLABAS. — Hasta de diez y siete sflabas ho en- 
contrado palabras en esta lengua; v, g.^ yodcyokaman^ 
disasikandiyosaninahasahan, que significa andar cayen" 
do y levantando; yokuvuihtuitinindi¡/otuvuihuattmndi'^ 
saJiata, caer en gracia alguna persona. 

6. Acento y cantidad. — En mixteco hay que aten- 
der á la cantidad, porque hay palabras largas y breves, 
y según sean, cambian de sentido. En cuanto al acento, 
encuentro palabras agudas, graves y esdrújulas, varian- 
do también con la acentuación el significado de las voces; 
yonddyundiy esdrújulo, yo lloro; yondayúndij grave, yo 
tiemblo. Tan importante es la acentuación en mixteco, 
que el P. Al vara do dice: «En el acento varían machas 
cpalabrars la significación, y algunas no solamente en te- 
«ner 6 perder una tilde; pero aun en pronunciar el punto 
«con blandura, 6 con la voz llena, llega á tanto esta 
«lengua, que no se contenta con la que nos dio natura- 
«leza para pronunciar, sino que sube á las narices y de 
«ellas se vale en algunas pronunciaciones, que sin este 
«socorro quedan faltas.» 

6. Composición. — Uno de los caracteres dominantes 
deí mixteco es la composición, pues tiene:^ 19 Voces 
yuxtapuestas, en que ninguna de las componentes se al- . 
tora como de yutnu, árbol, y kuiJii, fruta; yutnukuihiy 
árbol frutal 6 de fruta. 29 Voces yuxtapuestas en que 
se usa el metaplasmo, pues una de las componentes se 
altera; v. g.-, de JiuaJia, bueno, y de ñahüy no, sale fia- 
huaJia, malo. 39 Voces que al componerse se cortan y 
destrozan, por decirlo as!, para mezclarse con otras^ como 



# 



372 EL MIXTECO. 

veremos al hablar de los adverbios que se componen con 
verbos. 4^ Palabras que se intercalan en otras, como de 
í/08inindiy yo sé, y de mam, cosa preciada, 6 estimable; 
yosinimanindi, yo amo, 6 estimo; y con vhui^ cosa que 
duele 6 molesta; goíinivhuindi^ yo aborrezco. 6^ Hay 
varias partículas componentes que por si nada significan; 
pero que dan cierto sentido á los vocablos con que se 
juntan, de lo cual tendremos suficientes ejemplos en ade. 
lante, 

Y es de advertir, que no solo dos voces se juntan, si- 
no aun mas, de lo cual resultan palabras de tantas sil'a* 
bas, como las que puso de ejemplo anteriormente, y que 
es preciso traducir & nuestra lengua con varias voces. 

7. Homónimos. — Se hace notable en mixteco la abun- 
dancia de homónimos, como los siguientes: 

Yotavuindi, yo libro á otro; yo caso; quiebro vasijas; 
cuezo loza. 

Yosikandi, pido, ando. 

Yondakandi, acompañado á otro; demando; salgo de 
un pueblo para ir al mió. 

Yoyuhindiy tengo miedo; aconsejo; voy á recibir á otro 
al camino; lamo. 

Yonatavuandi, traslado; saco alguna cosa; paseo. 

YosicJdndi, me baño; chupo cañas; meneo. 

8. Sinónimos, — Al mismo tiempo no faltan 6inóm« 
mos, de que dan idea los que siguen: 

Yonee^ acabo una cosa entera; yondehe^ acabo cosas 



EL MIXTECO. 873 

divididas 6 apartadas; yorídokOf acabo cosas liquidas; yo- 
iinokavuay acabo una obra. 

Yochidzondif pongo cosas redondas ó llanas sobre otra; 
yosakndij pongo cosas tendidas. 

Nankay yatniníy yotnihuy^ corea. 

Yoaahandiy yo voy en general; yonulvundi.y voy & la 
casa 6 pueblo propio. 

Tokesindiy yo vengo, en general; yondesindiy vengo á 
la casa 6 pueblo propio. 

Yomuindif entro en casa ajena; yondevuindi^ entro á 
casa propia. 

Yokaindiy salgo de casa propia 6 ajena para otra par- 
te; yokoondiy salgo para casa ajena; yonoondij salgo pa- 
ra casa propia. 

Yoesikandiy pido; yondakaniiy demando. 

Dzutay mollera de loe hombres; nuniaj de los niños. 

Jdzay mazorca de maíz antes que cuaje el grano; ded- 
zij yo cuajado; neñe^ ya seco. 

9. Voces metafísicas. — No encuentro voces en mix- 
teco para expresar ciertas ideas metafísicas, como cosüy 
esencidy sevy etc.; pero no faltan para las facultades in< 
telectuales y otras cosas que no tienen representación 
material. 

Saiiakáhaj memoria. 

Yotakimndiy entender. 

Sakuvuiiniy albedrío. 

Huikoy kevuiy kuiya^ tiempo. 

Sandisuy cosa verdadera. 



374 EL MIXTECO. 

A.lgnna3 palabras que signi&an cosas materiales, su- 
plen bien las que no lo son; v. g., yosinindiy ver, signi- 
fica también conocer, entender; yotaanúnindiy atar, pue- 
de servir de recordar^ porque lo que se recuerda está co- 
mo atado 6 pegado á la persona que recuerda. 

. 10. Reverenciales. — Esencialmente respetuosa la 
lengua mixteca, se necesita un vocabulario especial para 
hablar con los grandes señores y personas de respeto, co^ 
mo por ejemplo: 

UToho^ dientes, y los de un señor son yeknya yucJiiya. 
Saiay espaldas, y las de un señor, yusaya. 
Dzituiy nariz, y la de un señor, dutuya. 
TutnUy dzoJiOf orejas, y las de un señor, tnaliaya. 

Por este estilo hay otros sustantivos, verbos, etc.: otras 
veces el nombre común se hace reverencial, figurando el 
pronombre ya, de que luego hablaré; v. g., de kdka^ 
muslos; kakanduaya, muslos del señor; de tnaa^ frente; 
tnaayayaya^ frente del señor; de ífíe, estar en pié; iñed- 
zikayay estar en pié el señor; de yotnahandahandiy ca- 
sarse; yoinahandahaya, casarse el señor, etc. 

11. Caso.— El nombre no tiene declinación: sin em- 
bargo, el vocativo se forma agregando la terminación y 

m 

al nominativo, cuando hablan los hombres, y ya las mu- 
jeres; v. g. ñaniy hermano; ñaniy, ¡ohhermanol Para ol 
genitivo se usa el pronombre personal como afijo, según 
veremos adelante, 6 las partículas si 6 sasi antepuestas; 
asi es que si PedrOy si Juan significan de Pedro^ de Joan^ 



EL MIXTECO. 375 

7 también puedeu aprovecharse dicbas partículas pos- 
puestas pa^a el dativo, como por ejemplo, sakuvuisi Pe- 
droy sakuvuisi Jiiariy será para Pedro, será para Juan. 
El acusativo se conoce por solo el paciente, 6 se marca . 
con la partícula ñaha^ como veremos al hablar del verbo. 

La simple yuxtaposición suele indicar el caso, como 
de ¡/utnu, árbol, y kuihi, fruta; yutnuhuihiy árbol de fru- 
ta, sin preposición. Sin esta *parte del discurso, ni yux- 
taposición, ni signo alguno, veremos varias veces en la 
oración del Padre nuestro el nombre en ablativo, enten- 
diéndose solo por el contexto de la oración. 

12. Numero. — No hay signos que indiquen singular 
ni plural, de modo que para distinguir el número se tie- 
ne que atender al valor de las dicciones que acompañan 
el nombre, como si en español dijéramos «muchos hom- 
bre,jí «pocas mujer,» «un jdven,» «dos muchacho,» etc. 

lo. Genero. — Tampoco para expresar el género en- 
cuentro variedad do inflexiones reguladas, de modo que 
es preciso posponer al nombre las palabras y^e^ macho; 
ñahadzehe, hembra, para marcar el sex6 criando no lo 
hace por sí solo; v. g., dzayayee^ hijo; dzayadzehcj hija, 
contrayendo ñahadzehe; adzUy caballo; íá^ud^eA^,. yegua; 
teñooy gallina; teñoo keteyee^ gallo, pues hablando de ani- 
males 80 suele poner también kete, animal. 

Algunas veces hay un vocabulario diferente para cada 
sexo, que marca el del que habla; v. g., hermana dicen 
los hombres kuhua, y las mujeres kuhui; pero.lot común 
es que los dos sexos usen un mismo nombre. 

No obstante lo dicho, veremos que el pronombre de la 



376 EL MIXTECO. 

tercera persona, varia para expresar femenino 6 inascu- 
lino, y con él puede marcarse muchas veces el fcxo; y lo 
mismo sucede por medio do ciertas partículas de que lue- 
go hablaré. 

. 14. Derivados. — Los abstractos so forman añadien- 
do al primitivo la partícula antepuesta sa; v. g., kutsij 
blanco; saJcuisi, blancura. 

Para otros derivados, como los colectivos, etc., es ne- 
ceEario un circunloquio, v. g., i/utnu ¡/usa significa pino, 
y para expresar pinar, diremos sakaa 6 saisi yutnu ¡/usa, 
en cuyo ejemplo saJcaa y saisi son dicciones que vienen 
á significar donde hay. 

Tampoco encuentro aumentativos ni diminutivos, y 
para expresarlos es preciso usar alguna palabra que sig- 
nifique grande 6 pequeño, 

Súplense los comparativos con las palabras yoáso, í/oá- 
zokay que significa mas 6 encima mas, el verbo tasisiyOy 
que quiere decir sobrepujar, y otras voces análogas, co- 
mo huahaka, mejor 6 mas bueno. Sin embargo, hay una 
terminación ia, que indica la comparación; v.' g., Pedro 
es mas bellaco, dzanaha Pedro, donde ha se une á dza- 
na, bellaco; para, «mejor es Pedro que Juan,» tenemos 
huahaha Pedro dza Juan, significando mejor Pedro, des- 
pués Juan, porque dza significa después, contracción del 
adverbio ikadza. 

m 

Para formar los superlativos se usa de las voce^ refe- 
ridas yodzoka, dza, y también de hooko y otras análogas, 
y ademas del adverbio chidzu que significa muchisimo; 
V. g., kuaita, humilde; chidzu kuaita^ humilísimo; 4 



EL MIT^TECO. 877 

igualmento de iyo^ que mas propiamente tiene todos los 
jl-ados del adjetivo, pues iyo quiero decir mucho, iyoha 
mucho mas, pospuesta ka^ é iyoyuJca^ muchísimo mas, in- 
tercalando la sílaba yu, 

15. Pronombre personal. — Los pronombres perso- 
nales son: 

Yo, hablando con iguales é inferiores, duhuy ndi. 

Yo, hablando con superiores, ñadzafla^ ííadza, ndzh. 

Tu, doho, ndo. 

Tú, usado por los mujeres como término muy familiar 
para hablar con sus hijos, y que 'usado con otras perso- 
nas indica desprecio 6 enojo, dtya, nda. 

Usted, 6 sea un equivalente, disi, mainiy ni. 

Aquel, ía, tay^ yulcua. 

Aquella, 9¿a, el cual hablando las mujeres le aplican 
aun á los hombres. 

. Aquel y aquella, hablando de personas de respeto, es 
7/a, acaso aféresis de íya, señor. 

Nosotros, wdoo. 

Vosotros, dohoj como en singular. 

Aquellos, <a, tay^ yukuay como en siwgular. 

Los pronombres ndi, ndo, ta se posponen al yerbo y 
nombre como afijos, y dvhu, doho^ tai so antrponen, de 
modo que puede decirse yoííikandiy yo ando; duhunid' 
kizay yo te acompañaré: ñadzaña comunmente se ante- 
pone, y fíadza 6 ndza se pospone, din y mainí general- 
mente también se anteponen^ así como ni se posponen: 



378 EL MIXTECO. 

disi j maiiii generalmente también se anteponen, así 
como ni se pospone: dit/a se antepone, y ruia se posponéis 
fia, ndoOy ya^ se posponen. 

16. Posesivo. — Para formar el posesivo <5, mejor di- 
cho para indicar posesión, basta agregar el' personal al 
nombre como afijo; v. g., de huahiy casa, huaindi, mi 
casa; huahindoy tu casa; huaJiita, su casa, cuyo modo de 
hablar es el mas común; pero suele intercalarse la par- 
tícula 8Íy cuando se expresa alguna pasión 6 sentimiento, 
6 cuando se qurere evitar anfibología; v. g., mi alegría, 
sadzee inisindi; idzudtüy su caballo, pues idzuta^ lite- 
raímente es cahallo-aquely lo cual es equívoco, pues pa- 
rece que á alguna persona se le llama caballo. 

17.. Partículas relativas. — Hay en mixteco cier- 
tas partículas cuyo objeto es, por lo común, acompañar 
el nombre de la persona con quien se habla 6 de la per- 
sona, animal, 6 cosa de que se habla, 6 se hace relación, 
por lo cual se pueden llamar relatimis. Sin embargo, al- 
gunas de esas partículas no solo se usan con el nombre, 
sino aun en su lugar. (2) 

Con ellas, como indiqué anteriormente, puede á veces 
distinguirse el sexo del que habla y de quien se habla. 

Algunos ejemplos harán comprender mejor esta forma 
de la lengua mixteca, en 'los cuales veremos que varias 
do dichas partículas no tienen traducción en castellano;* 
pero que otras no son, 6 parecen ser, mas que sustanti- 
vos 6 adjetivos. 

Hablando los hombres de, 6 con mujeres, usan la par- 
tícula do antes del nombre; v. g., do 3Iaría do Juana; 



EL MIXTECO. 379 

y las mujeres haciendo relación de hombres usan dzuy 
como dzu PedrOy dzu Juqn. Los hombres, hacieftdo rela- 
ción de otros hombres, dicen T/e^ como ¡fe Vuan, que pa- 
rece ser un apócope de yee, hombre, y dzi cuando hablan 
á alguno, que quiere decir tio, dzlto; y del mismo modo 
las mujeres usan también dzi, que os tia, de dzidzi. 
Guando las muchachas hablan de otras muchachas 6 mu- 
geres usan Ao, kCy iko; pero si unas y otras hablan do 
muchachos dicen dzuh: kuacld significa muchacho sin 
expresión del sexo; pero supuesto lo dicho iko kuacJu 
será la hembra y dzuk kuacld el varón, bastando mu- 
chas veces iko 6 dzuky solos. Los hombres y muchachos,, 
hablando de muchachos, dicen daku, solo, 6 daku huacM. 
Befíriéndose á personas muertas dicen ñu 6 fíuuy que 
viene de ñuhiiy tierra, y puede equivaler á difunto^ cuan- 
do hablan de uno en particular, y en general asan «í, 
que sirve también para hablar de cosas inanimadas y de 
niños pequeños. Guando se truta de un animal usan por 
aféresis, te^ de kcte, animal en general. 

18. Personas, modos y tiempos del verbo. — ^Las per. 
sonas del verbo mixteco son las que hemos visto al hablar 
del pronombre; los modos se reducen á indicativo é im- 
perativo; los tiempos son presente, pretérito perfecto, plus- 
cuamperfecto, futuro imperfecto y futuro perfecto. (3) 

19. Sü MECANISMO. — ÍE1 mecanismo de la conjuga- 
ción mixteca es de lo mas sencillo, reduciéndose á mar-* 
car las personas con los pronombres ndij ndoy ia, ndoOy 
usados como afijos, 6 duhu, doho, tai, antepuestos, como 
vimos al tratar del pronombre, aunque no hay necesidad 



380 EL MISTECO. 

de esto cuando se expresa la persona 6 cosa misma, co- 
mo veremos en la análisis del !Eadre nuestro. Los tiem- 
][^os se señalan (on las partículas siguientes antepuesta^: 
yo para el presente; ni para el pretérito perfecto; 9ani 
para el pluscuamperfecto; el verbo solo para el futuro 
imperfecto, y %a para el futuro perfecto, ai que ademas 
se pone la terminación lea. En el imperativo hay algu- 
nas otras variaciones que, con las explicaciones hechas, 
podrá fácilmente conocer el lector en el siguiente ejem- 
plo de conjugación, siendo de notar que la segunda per- 
sona del singular es el verbo en su mayor pureza sin 
afijo ni partícula, por lo que puede servir de panto de 
comparación. Empero, varemos en la análisis del Pater 
noster que al menos el afijo reverencial m, se usa con la 
segunda persona de imperativo. 

20. Ejemplo be conjugación. — 

Indicativo. Presente. 

Yo-dzatevuí-ndi, yo peco. 
Yo-dzatevui-ndoy tu 6 vosotros pecáis. 
Yo-dzatevuitay aquel 6 aquellos pecan. 
Ya-dzatevui-ndoOy nosotros pecamos 

Pretérito perfecto. 

J^i-dzatevui-ndi, yo pequé etc. 
Ni-dzatevuí-ndo. 
Ni-^dzatevui- ta, 
Ni-dzatevui' ndoo. 



EL MIXTECO. 381 

Pretérito pluscuamperfecto. 

Sani-dzatevui-ndiy yo habia pecado, etc. 
Sani- dzatevui-ndo. 
Sani-dzatevid-ta. 
Sani^dzatevui-ndoo, . 

Futuro imperfecto. 

Dzatevui-ndi, yo pecaréj.etc. 
Dzatevui-ndo, 
Dzatevui-ta, 
Dzatevui-ndoo. 

Futuro perfecto. 

Sa-'dzatevui-Jcandiy yo habré pepado, etc. 

Sa'-dzatevui-Jcando, 

Sa-dzatevui-ta. 

Sa-dzatevui-kándoo, 

Sa-dzatevui'-hataj aquellos habrán pecado. 

Imperativo. 

Xa-dzatevui-ndi, peque yo. 
Bzatevuiy peca tu. 

Na-dzatcvui-tay peque aquel y aquellos. 
Na-dzatevui-'ndoOy pequemos nosotros. 
Chi-^zatevuiy pecad vosotros. 

21. NÚMERO EN EL VERBO. — Exceptuando la termi- 
nación Aa, de la tercera persona del plural de futuro 
perfecto, y la partícula chi de la segunda del imperativo, 



382 EL MIXTECO. 

vemos que no hay modo de distinguir las segundas y ter- 
ceras personas del plural, pues el pronombre no tiene 
este número, si no es en la primera persona. Sin embargo, 
hay cierta variedad para distinguirle, aunque solo en el 
presente de indicativo, y es la de qae 'la partícula yo es 
í; V. g., yodzatevuitay aque\ peca; idzatevuifa, aquellos, 
6 todos, ó muchos pecan. Ademas hay tres verbos, en 
los cuales queda bien marcada la diferencia del plural 
al singular; pero esto debe verse como una excepción, 
cuyos verbos son iñendt, estoy en pré; iyondi^ estoy 
sentado; yoJcoonkoondiy yo me siento. 

22. CdMO SE SUPLE EL PRETÉRITO IMPERFECTO, EL 

SUBJUNTIVO, ETC.— El pretérito imperfecto de indicativo , 
se suplo con el^ presente del verbo de que se trata, y el 
pretérito del pasivo yokuvuiy ser hecho, en esta forma: 

Yo pecaba, yo-dzatevui-ndi nikuvui. 

Tú pee atas, yo-^dzatevui^ndo nikuvui^ etc. 

Aunque basta el presente solo para suplir al pretérito 
imperfecto, lo que me parece mas conforme al genio do 
la lengua; v. g., «yo como cuando tú veniste,» por «yo 
comía cuando tú veniste.» 

Supiese el subjuntivo con el futuro imperfecto y el 
adverbio kuevi, cuando 6 como; por ejemplo: 

Kuevui dzatevui^ndif literalmente, cuando pe- 
pecaré yo. 
Kuevui dzatevui^ndoy cuando tú pecarás, etc. 



EL MIXTECO. S83 

El optativo puede suplirse con la interjección /¿a, que 
significa deseo, tana 6 taniy si, y el futuro imperfecto, 
como |oh si yo pecase! ha tana dzatevui-ndi^ etc. 

Aun el infinitivo se suple con el fucuro imperfecto, 
componiéndose, á veccá, el v^rbo regente con el regido; 
kdezatwuindij voy á pecar, compuesto del verbo yosahay 
yo voy, futuro AAw, el cual pierde hu; y la significación 
literal del ejemplo puesto es, iré-pecaré. 

También los gerundios se suplen con él futuro. 

Los participios de presente 6 futuro se suplen con el 
pronombre tai y el tiempo correspondiente, en esta for- 
ma: el que peca, tai yodzatevui; el que ha de pecar, 
tai dzatevuiy etc. 

23. Verbales. — En cambio de participios adjetivos, 
hay algunos sustantivo^ verbales que expresan tiempo. 
Así debe inferirse de estas palabras del P. Reyes: «Los 
«verbales se forman del presente de indicativo, antepo- 
«tniendo sa 6 sasi; v. g., de yosihindiy yo debo; saMiy 
«la bebida. Para hxiblar con mas congruidad, se debe te- 
<rner atención en esto de la comida y bebida y Bus seme- 
tíjantes, si es pasada, presente 6 porvenir. Porque si se 
ifhace relación de comida pasada, dicen sanisasiy que es 
«pretérito, y si actualmente está comiendo, dicen el pre- 
tsente sasasi 6 sayomsindi^ y si es futuro, «aiasí.» De 
este ejemplo y de otros que he consultado, la explica- 
ción mas general que puede sacarse es esta: el verbal 
del presente es el indicativo del mismo tiempo, puesta la 
partícula %a 6 sasi en lugar de yo; los de pretérito y 
futuro se marcan con sa 6 sasi^ y ademas con las partí- 



o8i EL MIXTECO. 

culas propias del tiempo; de modo que de yosasindij yo 
como, sale sasasi^ comida presente; de nisasindi, yo co- 
mí, sanisani, comida pasada; y de kasindij yo comeré, 
M^a^i,. comida futura. En estos verbales se omiten los 
afijos del verbo. Si consideramos estos nombres, no como 
derivados de verbo, sino como • simples sustantivos, en- 
tonces puede darse una explicación inversa, y decir que 
algunos sustantivos se vuelven verbos, 6 so conjugan en 
mixteco, con solo agregarles las partículas del verbo. 
(Véase la nota 15 del zapoteco.) 

24. Voz PASIVA. — Para expresar la voz* pasiva no 
hay signo que cambie la activa, sino que hay verbos in- 
dependientes que por sí tienen significación activa y otros 
del mismo modo, de los cuales algunos suelen corres- 
ponderse en significado y otros no; v. g., yotüiñondi^ yo 
echo, y el correspondiente pasi vo es ñolio\ ¡/osashidi, labrar 
madera, etc., y su pasivo es yotusi; yosamindiy yo que- 
mo, y su pasivo yosini; yolddzandiy yo hago, y su pa- 
sivo yoJcuvuindiy etc., de manera que aunque en mixteco 
no hay mz pasiva, sí hay verlos pasivos, algunos de los 
cuales, como se ha indicado, no tienen activos que les 
correspondan (4,) como yuílünindíyoJiOy yo soy azotado; 
yoniJiikuahindiy yo soy herido 6 lastimado, etc., y del 
mismo modo hay activos sin pasivos correspondientes. 
En este caso pueden suplirse los pasivos del modo que 
explica el P. Reyes: «Para decir Juan es amado de Pe- 
ndro, tomaremos el verbo pasivo yoJcuvui, ser hecho, y 
«anteponerse el verbo activo, y al cabo se pondrá la per- 
«sona que hace con esta partícula sí, poniendo la que 



EL MIXTECO* • .385 

«pa.dece al principio de esta manera: yokuvui manindisi 
fcPedro 6 yokuvui manitasindi, 6 nu Pedro 6 unundty 
«ló mismo dicen iyo mamndisi Pedro iyonditandm Juan, 
«Hay otro moilq de componer verbos pasivos, que es 

■ 

«con estos dos verbos, ye7¿e, su futuro hihe^ jyoBaluij ir, 
«futuro khu: el yehej significa estar alguna cosa puesta 
Den otra: su composición es, que tomando la segunda 
«sílaba del yosaha, que es sa'^ se anteponga al futuro del 
vyehef "^ dirá yosakehe; asi dicen yosaJcehe tata itundi, 
«fué sembrada mi milpa: también se puede decir pasiva 
«el ^e7¿e simple, sin compo8Íci(m de sahay como tyehen- 
«dudzu yehedziho iyondij estoy puesto en mucha estima, 
«y también se dice con el 9a, como nisake hendudzu nisa 
Kkehedziko iyondij en pretérito, que e3 lo mismo.)» 

25. Verbo reflexivo. — Ei verbo reflexivo se forma 
con los pronombres ?na¿nc2t9 maindo^ maitOy compuestos 
de ndiy ndo^ ta, y la silaba maiy los cuales suplen á los 
pronombres mef ¿e, «e, del castellano y francés; v. g., yo 
amo, yorniimdnipdif yo me amo, yosinimanindi maindi; 
pero hay otros verbos que sin necesidad de agregar este 
signo, tienen por sí significaPon reflexiva, como yodza- 
kuahandiy yo me enseño. 

26«. Compulsivo. — La partícula dÁa^ intercalada en 
los futuros imperfectos de los activos y neutros*, forma 
compulsivo (5); v, g., yodhindiy yo bebo, su futuro koho; 
yodzakohondüay yo baga 6 doy de beber & ottOy agre- 
gando también & ndiy yo; ¿a, aquel; yosasindi^ yo como, 
BU futuro kan; yodzakoisindita, yo hago Comer á otro. 
Pero es de advertir que no todo verbo que tenga día es 

TOMOU. '25 



886 EL MIXTECO. 

compulsivo, pues los hay con otras significaciones; v, g., 
yodzahuinindi, embriagarse, es recíproco; yodzatevuindiy 
yo peco, es neutro; yodzandahúindiy yo engaño, es ac- 
tiro. De algunos verbos con dza se forman pasivos, qui- 
tando esa partícula, según lUyes; pero de los ejemplos 
que pone se ve, que mas bien resultan verbos recíprocos. 

27. Impersonal. — Según el mismo autor no hay 
verbo impersonal; pero no por esto debe entenderse que 
deje de expresarse absolutamente, sino que se suple, se- 
gun creo, con el verbo iflCy estar en pié; v. g., iñendij, 
está en pié el sol, es decir, hace sol. 

28. Verbos frecuentativos y otros derivados. — <. 
Los verbos frecuentativos se forman repitiendo des sila- 
bas del primitivo, como de posakundi, yo lloro; yosakri* 
$akundiy repitiendo sakuy yo lloro mucho, 6 & menudo;, 
de yoiasiy yo como, yotasiaanndi, yo como á menudo, 
repitiendo sasi. La misma acepción tiene la partícula 
io compuesta con los verbos. 

También la partícula «a expresa* frecuencia de la ac- 
ción, como de yodzatevuin^, yo peco, sadzatevuüidij yo 
ando pecando, poniendo sa en lugar de yo, en el presente 
de indicativo, y á veces, en el futuro imperfecto 6 en 
este, Aa, sobre cuyas partículas observa el P. Reyes: 
«Puede ser que se entienda que este ka sea futuro del 
«<a, y no va fuera de camino, supuesto que quiere decir 
«rcontinuacion; ipero lo moa cierto esj que puesto al fin 
«del verbo significa que se haga mas veces lo que el 
f ve];bo signifijca; y al principio el dicho ka denota que 
lísea^audando, yendo 6 viniendo, y que el t^ y el ka sean. 



EL MIT.TECO. S87 

«correlativos^ y el sa sea de presente y el ka de futuro, 
«mo negando que el ka venga del verbo ¡/osika, andar y 
«el sa no tiene de donde se derive.» 

La partícula na, compuesta con el futuro imperfecto, 
sigaifica repetición; v. g., yoBadzendiy futuro kádzey 
quiere decir, cierro algo, como una puerta 6 ventana la 
primera vez; y la segunda, tercera, etc., será yonaka* 
dzendu 

La partícula kua^ que propiamente es pretérito de 
yoBahay ir, significa con los verbos que se va acabando 
algo. 

Hua^ sirve para formar incoactivos. 
Para expresar que una cosa dañada se reforma, 6 
compone, se usa la partícula nda^ con el futuro imper- 
fecto del verbo yokidzandiy yo hago; futuro kadza, po- 
niendo la sílaba ka en vez de nda^ y así tendremos yon- 
dadzahuahandij volver á hacer bueno lo da&ado, en 
cuyo ejemplo se ve intercalada la voz huaha^ que quiere 
decir bueno. 

La partícula nini da al verbo la significación de una 
acción oculta 6 encubierta. 

La palabra nahay significa* deudo 6 pariente, y com- 
puesta con los verbos, les da la acepción de juntar 6 co* 
municar. 

El verbo ninyoy pretérito de iyOs estoy, se junta con 

todos los verbos, componiéndose con el futuro imperfecto 

de indicativo, dando el significado de que se solia 6 acos- 

tumbraba hacer aquello que el verbo expresa, 

29. Vbrbos que varían de forma.— Son notable» 



388 EL MIXTKCO. 

en este idioma algunos yerbos que varían de forma, se- 
gún que la persona sobre que recae su acción es prime- 
ra, segunda ó tercera, lo que se comprenderá con un 
ejemplo material: yoTcachindi^ i yo digo, se usa en estos 
casos: yoi te digo, de primera á segunda persona; tú me 
dices, de segunda á primera persona; aquel me dice de 
tercera á primera: yosisindi se usa para <c yo digo á aquel,» 
ctú dices á aquel,» 6 «aquel dice & aquel.» Y por este 
estilo hay varios verbos que cambian según es la persona 
que hace y la que padece. 

30. Vbrbos db varia significación. — Hay otros 
yerbos que en el presente tienen un significado y varios 
en futuro, cambiando de forma ca este tiempo, como por 
ejemplo, i/osasindiy inalterable en el presente, tiene el 
futuro kasiy significando comer, y Jcud en acepción de 
labrar madeira 6 piedra, enterrar muertos y tirar eon 
cerbatana. 

31. Composición de unqs verbos con otros. — Otros 
verbos se componen unos con otros; v. g., de okooj des* 
ciendo, y de iJcaa estoy echado, sbIb ¡/okookavandiy caigo 
de lo alto, y con iñe, estar en pié, futuro kuiñcj sale 
yokookuiñendtj me detengo al andar, 6 literalmente, cai- 
go de pies; habiendo ejemplos de composición hasta de 
tres verbos, con la mayor abundancia y variedad. 

32. De verbos con adverbios. — Pero lo mas curioso 
que presenta el mixteco, en este punto, es cuando ae 
xsomponen los verbos con algunos adverbios para que 
participen de su significación, como vamos & ver. 

A n^tyondicíisa, cómo, <5 en qué manera, se le quita 



EL MIXTECO. 389 

<^^9 7 ^6 I&s tres silbas restantes, na se pone al prin- 
cipio del verbo, y didzaj entré el verbo y el pronombre, 
>í solo después del verbo, sino bay pronombre; v. g., 
nayohachindidzandoj ¿c<5mo, 6 en que manera dices? 
nanikuvuindidzay ¿en qué manera se hizo? El adverbio 
dzondaaniy solamente, casi desaparece en composición, 
pues dzo se pone antes del verbo, y entre el verbo y el 
pronombre la sílaba ia, anteponiendo á esta la ni final; 
Y. g., dzoyonikandiy solamente estoy: muchas veces s^ 
deja m, y otras se añade hoo^ que significa una vez. El 
adverbio tañahdlcaj Jiuatañaha^ huatakay aun no, se 
compone con los verbos quitando fíoM y dejando ta y 
¿a, juntándose generalmente con el futuro imperfecto de 
indicativo, de modo que ta 6 huata, se ponga antes del 
verbo, y Aa, entre el verbo y el pronombre; v. g., ¿a»- 
disaakatay aun no ha venido, pudiendo agregarse hoo, 
una vez; y por el estilo otras varias combinaciones. 

38. Defectivos. — Hay verbos defectivos, como siflo^ 
anda; kasiñOy ve andando; chUiñOj andad vosotros, el 
cual no tiene mas modo ni tiempos: yelie^ estoy puesto, 
no tiene pretérito: htiasindi j kuandesindiy vengo, solo 
tienen presente, y así otros, de los cuales algunos supleq 
lo que les falta juntándose con otros verbos. 

84. Irregulares.— r Los irregulares son más en mix- 
teco que los regulares, cuya irregularidad se nota en 
las partículas de presente y pretérito, y en el futuro 
imperfecto, pues algunos como iñe^ estoy en pié, y jtodos 
sus compuestos; iyo, estoy, y sus compuestos, etc., no 
reciben yo eu el presente: otros reciben la partícula ni 



890 EL MIXT^CO. 

de pretérito, de diferente modo como iñe, ya citado, pues 
hace nisiñe y no ni iñe; iyo hace nisiyo, etc. En el fu- 
turo imperfecto es donde g'ineralmente son irregulares 
los verbos mixtéeos, pues no siguen la regla de formar 
ese tiempo del presente sin mas que la falta de partícula 
sino que por el contrario, no hay conformidad entre ellos; 
V, g., iñe hace el futuro kuiñe; iyo hace koOy etc. 

85. Verbo sustantivo. — Verbo sustantivo no hay 
en esta lengua; pero puede suplirse con el pasivo yoTcu- - 
vuly ser hecho; así es que yokuvuikuyundi, equivale á 
soy diligente; dzananikuvuindo, á tú eres bellaco, 6 mas 
bien, tú eras bellaca conforme á la libertad de cambiar 
un tiempo por otro, que luego veremos (6 ) Y aun sin 
necesidad del verbo yukuvuij expresan sus juicios los 
mixtéeos callando la cópula por elipsis, como si dijéra- 
mos «tú perezoso,» por «tú eres perezoso,» lo cual creo 
que es lo mas conforme al genio de la lengna. 

36. Complemento del verbo. — El acusativo puede 
ir sin ningún signo que le distinga, en esta forma: yo 
amo á Juan, yodnimandi Juátiy que es amo-yo-Juan; 
tú me amas, yosinimanindondij amas-tu-yo; cómo pan, 
yosasinii dzita» 

Sin embargo^ el mixteco aun da un paso más para 
distinguir bien ía persona que hace de la que recibe la 
acción del verbo, pues tiene la partícula ñaha, que caái ' 
siempre marca el acusativo, puesta en su lugar; yo te 
Skxúo^ ^mmaniñaJiandi, compuesto de yosimanindi, yo 
amo^ y de ñaha^ interpuesta, en donde se ve que la per- 
sona que haco va después de la que padece^ como si lite- - 



EL MIXTECO. 391 

raímente dijéramoB amo-te-yo. La partícula ñaha vale 
por la primera 6 segunda persoaa, Tsegun fuere la del 
pronombre qne queda, es depír, si ¿ste es do primera, 
aquella es de segunda, ja) contrario; pero cuando se 
trata de tercera persona, entonces se expresa anteponién- 
dole la partícula si; v. g., yo amo á Juan, ¡/osinimani- 
ñahandi si Juan. 

Aun los nombres verbales distinguen la acción con la 
partícula ñaha; pues, por ejemplo, zadzakuaha significa 
la doctrina que so enseña, y sadzaTcuahaña doctrina que 
se enseña á otro. 

37. Modismo del verbo. — La gramática mixteca 
permite usar un tiempo de verbo por otro, como el pre- 
sento por futuro, futuro por presentó, y pasado por pre- 
sente, como adonde irdSy en lugar de adonde vas; tú era9 
ligero, etc. 

38. Adverbios.— *En adverbios no me parece escaso, 
sietido notable que para el negativo wo, hay ñaha^ que 
sirve para acam{)aña.r á los tiempos presente y pretérito, 
y á los que de ellos se forman; Jiua para futuro, y sus 
derivados; y huasa, para imperativo, de modo que hay 
tres con un significado, cuyo uso varia según el tiempo ¿^ 
modo de que se trata. 

39. Preposición.-— Encuéntrase en mixteco tan inde* 
terminada la preposición^ que algunas de las que como 
tales menciona el P. Beyes, no son sino adverbios, 6 ma 
dos adverbiales, como los que equivalen á un dia lentes, 
un dia después, poco mas 6 menos, por lo cual, escondí- 
damente, etc. Otras no son sino nombres sustantivos con 



392 EL MIXTECO. 

los cuales se suplen las preposiciones^ á saber: nuu^ rcSr 
tro, 6 cíira, vale por en, junto, {apüd) ante, 6 delante, 
contra y sobre: satqy espalda, equivale á tras 6 detras: 
tmn, en el corazón, quiere decir entre: cMsi, barriga^ 
se toma por debajo (sujbter,) y por delante .(prse.) 

Las que parecen mejor determinadas son; 
dzuhuay hacia. 



needzavuay 


hasta. * 


saha^ 


para 6 poy. 


dzavuatnahay 


según. 


dodzo. Jcodzoy 


sobro. 


nahoy , 


entre. 


iihif 


con. 



Las preposiciones y adverbios van generalmente de-* 
lante del nombre 6 verbo; pero no falta preposición co- 
mo dzuhuQj hacia, que vaya despues% 

40. Conjunción. — Respecto 4 las conjunciones dice 
el P. Reyes: «Las que se usan son dehe^ sihif tukUy to- 
adas quieren decir y.« Pudiera entenderse de esta expli* 
jCsacion, quft no hay diño estas tres conjunciones, por lo 
que advierto no sor q.sí, pues se encuentran otras varias 
de las que llevan ese nombro en todas las lenguas, como 
adziy 6; dzoko, empero; tona, si, etc. Las conjunciones 
dehé y sihiy se ponen entre los dos nombres^ cuya unión 
indican: v. g., vengan Pedro y Juan, nakerí Pedro sj&i 
6 dehe Juan; pero Is^ conjugación ¿uA:u se pospone naiim 
JP^drOf Jmn tuku.. 



ELMIXTÉCO. 893 

41. PAOTICpiAS EXPLETIVAS Y DÉ ENCARECIMIEN- 
TO. — Hay dos partícal&s que pueden considerarse como 
expletivas, pues según Reyes, «no sirven- mas de ador- 
tnar á la oración,». y son tú, kh. 

Hay otra partícula, que es duy la cual, dice el mismo 
autor, «rpor sí no significa pada, y acompañada es como 
«mas encarecimiento de la parte de la oración con que se 
«junta;» y. g., con niñu noche, tendremos' niñundu que 
viene á significar «toda la noche.» 

42, Dialectos. — Según el autor que sigo habia mu* 
chos dialectos d«l mixteco; oigámosle: «Hoy dia se ve que 
<(no solamente entre pueblos diversos^ se usan diferentes 
«modos de hablar; pero en un mismo pueblo se habla 
(ten un .barrio de una manera y en otro de otra, siendo 
«la lengua niixteca toda una. Pero hablando sin agravio 
«de los demás pueblos de la mixteca, que merecen mu- 
ffchaloa y teman otras cosas particulares que notar en 
«ellos, del de Tepuzculula podemos decir que es. el que 
mas ha conservado la entereza de la lengua^ y que con 
«menos mezcla de otras se halla el dia de hoy» Y en * 
otros lugares agrega: «Todos (los dialectos) se reducen 
«á las dos lenguas principales, que son las de Tepuzcu- 
«lula y Yanhurtlan, como raíces dé las demás, aunque 
»la de Tepuzculula es mas universal y clara y que me- 

«jor se entiende en toda la Mixteca y el que en ten- 

«diere bien la lengua Tepuzculuna la puede hablar en 
«todas las partes do la Mixteca, con -seguridad de que 
' «será entendido de los naturales.» 

Esto supuesto, me he contraído en las noticias hasta 



394 EL MIXTECO. 

aquí dadas al tepuzculano; pero ahora cxglicaré las di- 
ferencias mas notables de los dialectos secundaí ios. 

El de Yanhuitlan cambia generalmente la pronuncia* 
cion de la sílaba ta eñ clia^ como por tía, yerba, ichay y 
aun la í, en otros casos, se vuelve también chy como por 
tniñOj tequio; chino, 

EL pronombre personal c?w7m, yo, es en Yanguitlan 
juhu^ aunque se inclinan mas bien los naturales á pro-^ 
iiunciar la^ como c7i, es decir chuku: las mujeres aun 
usan otro pronombre después del verbo que no es ni di 
ni juhu; smo de: por el pronombre doho se usa chohoy 
Y en cuanto al ta da la tercera persona cambia en chay 
conforme & la diferencia dü pronunciación- ya observada. 
El signo da posesión es mas perspicuo que en Tepuzcu- 
lula, pues se usa la partícula ko, antepuesta, para la 
primera persona, y sí para la segunda y tercera; v. g.* 
mi padre kotaanchu; tu padre sttaancho; su padre «t- 
iaancha» 

Encudntranse también algunas diferencias en la forma 
de varios vocablos como yosidzindi, dormir, por tfokid" 
zindi, dormir, por yokidzindi; iyokddzindiy estar quedo, 
por iyodzadzindi. La partícula negativa ñaha de Tq— 
puzculula es en Yanhuitlan iu. 

Los mixtéeos de Guixtlahuac usan el dialecto de Yan- 
huitlan; pero con algunas diferencias, como, por ejemplo^ 
en lugar de yutna, mañana, dicen yucha. 

Desde Tlachiaco á Chiutla y otros pueblo», la promm-! 
ciacion es dificultosa y muy diferente á la de Tepuz^u— 
lula: en este lugar dicen yosaaindiy comer y en Tlachiaco 



BL MIXTECO. 395 

yojhajhindj^ cambiando también generalmente la sílaba 
dza en sa, y por el estilo otras diferencias; aunque se- 
gún el P. Reyes, «tienen algunos modos de hablar ex- 
«quisitos y cortesanos que exeeden'á otros pueblos, por 
«haber tenido principales de calificados ingenios que han 
«ilustrado mas su lengua.» 

En los pronombres suelen decir yo por do^ aun para 
la primera persona del plural. 

En la Mixteca baja usan el pronombre yuhu para la 
primera persona, y gu para la segunda. 

En la Mixteca alta nótanse varias diferencias en la 
forma de las palabras, cambiando generalmente la a en 
tf, como por yotaandi, yo escribo, yoteendi. 

En la costa convierten en cha chi las sílabas sa y sí, 
y las cha 6 chi de Tepuzculula en ta 6 til la segunda 
persona del pronombre es el gu de la Mixteca baja. 

El dialecto de Cuilapa tiene mucho del de Yanhuitlan 
y del de la Mixteca baja. 

En Mictlantongo es el único lugar donde usan la Z, 
como se ve, por ejemplo, en la primera persona del pro- 
nombre personal que es luhu; la segunda es Tcoho y la 
tercera dzai» 

En Tamazul apa se usa ^u para la según ia persona 
del pronombre. 

En Xaltepec y Nuchistlan siguen el dialecto de Yan- 
huitlan generalmente; pero en Xaltepec muchas de sus 
voces difieren de las de los otros dialectos^ como en la 
Mixteca baja, cambian la a en e. 

43. Comparación db nombres db parentesco. — 



896 



EL MIXTECO. 



Presentaré una lista de algunos nombres de parentesco 
en Tepuzculanoy según el ' P. Bejjes y el diccionario, 
comparados con los correspondientes del Mixteco alto y 
bajo, conforme al Manual de párrocos impreso en Pue- 
bla: podrá notarse, entre otras cosas, que el mixteco 
alto es el que usa las consonantes dobles, comunicando 
así al lenguaje una pronunciación áspera, análoga á la 
naturaleza de sus montañas. ¡Cuan cierta es general- 
mente la analogía del lenguaje con el climia y el terreno, 
así como con las costumbres de los pueblos! 





Teposoulano. 


ICzteoo bajo. 


Mixteooalto. 


Padre, 


dztUiL. 


yua. 


yua. 


Madre, 


dzehe. 


on (Uhú 


xi dsUi,i, 


Abuelo, 


8Íj 6 sijndi. 


xii. 


xii. 


Abuela, 


iitna 6 iitnandi. 


xüna. 


xitna. 


Hijo. 


dzaya yee ó dzaya yeencU, 


dehe hy . 


dzahyayi. 


Hija, 


dzaya deehe 6 dzaya dzekendi. 


. deke dihi. 


dzaya ddkt. 


Nieto, 


deaya Sani 6 fíanindi. 


deheñani. 


dzahya fkmi. 


Hfarmaao, 


üanú 


ñani. 


ña/ni. 


Hermana, 


huhtia. 


huha. 


huha. 


Tío,' 


dzUo, 


dito'. 


deito. 


Tia, 


dzi 6 dzidssindi. 


'dicU. 


dzidzi. 


Sobrino, 


dzasi. 


daan. ' 


dzaxin. 



En estos fijemplos encontráremos que los Hombres te- 
pu^culanos que llevan la terminación ndiy se parecen 
mas á los de los otros dos dialectos, si consideramos que 
esa terminación no es do los nombres, sino el pronombre 
personal significando como posesivo, así es que, por 
ejemplo, síj significa abuelo y sijndi mi abuelo: de este 



ELMIXTECO. 397 

Último modo es como se usan comunmente los nombres 
do parentesco. 

44. Ejemplo de la oración del padre jid estro. — 
Con la análisis del Padr^ nuestro en Tepuzculano con- 
cluiré la descripción, del mixteco. 



Dzutundoo 
Padre nuestro 



i/odzikízm 
(que) eitá V. 



« 

andevui 
'(en el) cielo 



nakakunaJdhuahandoo 
alabemos 



sananini 



(el) nombre de V. 



na-» 

ven- 



kÍ9Í 



« • • • 



eantoniiaini nakuvui 

* t 

(el) reino de V. sea hecho 



• • • 



vui imni dtavuatñáha 

do (la) voluntad de Y. así como 



ñnuñaye-- 
(en el) mun 

yohir- 
es he- 



vvi andevuu Dzitandoo ^ yutncui yutnaa 

cha (en el) cielo. (El) pan nuestro (de) cada dia 



taiinmndo 


Jiuitno 


dzaandqni 


kua- 


darás mucho 

1 


hoy 


perdone V. 


(el) pe- 


chÍ9mdoo 


dzavuatnaJia yodzandomdoo 


cado de nosotros 


así como 

• * 


• 


perdonamos 


V 

suhani 


iÍ7idx>o 


huasa 


ki^ 


(al) deudor 


de nosotros 


no 

• 


noa^ 


• 

vrJiiñahani 


nulcuitandodzmdoo 


kuachi 


deje V, 


caeremos 


(caer) 


(en) pecado 



398 EL MIXTECO. 

tavuiftahani sañahuaha. Dzavua nakuvuú 
libreaos Y. de mal. Así sea hecho. 

45. Análisis. — D^utundoo: compuesto de dzuiUj pa- 
dre, y ndoo^ pronombre personal, afijo de la primera 
persona del plural, usado aquí como posesivo según la 
forma de la lengua. 

Yodzikani: el diccionaüo trae varias traducciones del 
verbo estar j según sus diversas acepciones, y de ellas la 
que conviene á yodzikani es la que se* usa en la frase 
«estar Dios lejos del pecador,» en la cual la palabra 
correspondiente á estary es ¡/odzikasto: la terminación 
stOy que se ve en ella, no la encuentro explicada en la 
gramática; pero sí la ni del Patery que es, según dijo 
en su lugar, el pronombre afijo reverencial de la segunda 
persona del singular, en español usted: yoj sabemos que 
marca el presente de indicativo. El relativo que debía ir 
antes del verbo^ pero no se encuentra, según parece, 
porque el mixteco carece do él, no recordando por lo 
menos que se explique en le gr^emática. 

Andevui: sustantivo en ablativo^ sin ningún signo'ni 
palabra que indique el caso. 

Nakakunahuahandoo: primera persona del plural de 
imperativo del verbo yokakunahihuahandiy alabar oomo 
lo indica la partícula na y el afijo ndoo. 

Sananini: sananiy significa nombre, y niy es el pro- 
nombre afijo equivalente á usted, explicado ya, significan- 
do aquí como posesivo. * 

Nakisi: entre los ejemplos de palabras sinánimaa puso 



EL MIXTECO. 399 

ffoJiesindi, yo vengo, hablando en general, 6 á casa aje- 
na, y ynodwndiy vengo á la casa 6 pueblo propio; pero 
ademas hay otros dos verbos que significan vinir^ y no 
80 usan ma,ff que en el presente, lo's cuales son huasindi 
y kuandesindiy teniendo ciertas y determinadas acepcio- 
nes. Del primero de esos cuatro verbos viene nakisi, ter. 
cera persona de imperativo, porque aunque le falta el 
afijo, no Id necesita cuando se expresa l#persona, 6 se 
conoce por el contexto de la oración: en el presente caso 
la palabra siguiente indica que se trata de tercera per- 
sona. 

» 

Santonüdni: sustantito con el afijo nt, reverencial, 
ya- explicado. 

Nakuvui: tercera persona del singular de imperativo 
del verbo pasivo yakuvui, ser heobo. 

NuufLa¡f€vui: sustantivo. 

Inini: la terminación ni ee el afijo reverencial, que y¿l 
conocemos. 

Dzavuatnaha: adverbio. 

Yokuvui: tercera persona del singular de presente de 
indicativo del verbo pasivo yokuvüindij ser hecho. 

Andevui: explicado antes. • • 

Dzitandoo: de dzitaj pan, y ndoOy nuestro. 

Yutnaa yutnaa: yutnaa significa mañana; pero repe- 
tida quiere decir cada dia, según el diccionario, es decir, 
todos los dias, cuya idea se expresa repitiendo la palabra. 

Tasinisindo: segunda persona de singular del futuro 
imperfecto de indicativo del verbo tfotastndi, dar, indica- 
do el tiempo por falta de partícula, y la persona por el 



400 EL MIXTECO. 

afijo ndoy que parece debía ser el reverencial ni: la repe- 
tición de «m*(domo una i eufónica) es una de las formas 
que indiqan frecuencia 6 repetición, y que he traducido 
por mitcho. Este verbo es uno de los que varían según 
es primera, segunda. ó tercera la persona que ejecuta y 
recibe la acción del verbo. 
Huitno: no tiene nada que observar. 
JDzandoonM segunda persona del imperativo, pues aun* 
que lleva el afijo m, veremos demostrado jnas adelante 
en la palabra kivuiñahaniy que puede usarle. 

Ktuic7iÍ9Índoo: kuachi^ significa pecado; 9Í^ es la par- 
. tícula pcr&esiva que él diccionario traduce por de; ndoo, 
el pronombre afijo nosotrqs. 

jDzavuatnaha: adverbio. 

Yodzandoondoo: Primera persona del plural de pre- 
sente de indicativo, marcada con la pardcula yo y el afi- 
jo ndoo: ya vimos antes éste verbo. 

Suhani: esta palabra es la que parece corresponder á 
deudor j enemigo^ ú otra semejante; pero no- la encuentro 
. eb el diccionario, por lo cual no me es posible rectificar- 
la, y por eso no la junto con la siguiente, como oreo que 
debe estar, aunque en el ejemplo que tengo á la vista se 
vea separada. 

Sindoó: compuesto de la partícula posesiva si, y el 
afijo de la tercera persona del plural. . 

Huasa: negación correspondiente á iinperativo. 

Kivuiñahani: segunda persona del verbo yokevuindij 

. <iejar, 6 mejor desamparar: la falta de partícula indica 

que es imperativo, así como el adverbio anterior^ y esta 



EL MIXTECO. 401 

es la prueba de que so puede usar afijo con imperativo. 
La partícula intercalar ñaha^ es la que indica acusativo, 
estando aquí en lugar de nos. 

NuJcuitandodzondoo: futuro irregular de ¡/osatacuin- 
dodzoy en primera persona de plural^ supliendo al infini- 
tivo caer. 

Kuachi: sustantivo en ablativo, sin ningún signo que 
indique el caso. 

Tavuiñahani: imperativo, segunda persona ieyotavuin; 
di librar de un peligro; ni, es el afijo reverencial,' y ñaha^ 
la partícula de acusativo en lugar de nos. 

Sañahuaha: nombre en ablativo, sin nada que indi- 
que lo correspondiente á nuestra preposicien de. 

Dzavua: adverbio. 

Nakuviii: queda explicado antes. 



TOMO u. 2G 



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I . 
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I: . 

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J 

1 

I 



I 

, I 



[ 4 



i! 
i* 



I 



(1) Por bailarse en el silabario mixteco, que se ve al 
principio del catecismo de este idioma, las letras g^ r, í, 
observaré aquí: que en el idioma puro de los antiguos 
mixtéeos jamas se usó. la r, como se prueba con las. si*- 
guientes palabras del P. Reyes: «En Texupa usan de la 
«r, sin que se halle en otra parte de la Mixteca, y allí 
«afirman los naturales antiguos ser introducción nueva 
«en aquel pueblo (jiie antes qvs viniesen españoles no se 
^hablaba ansi.» 

Respecto á la ¿r he dicho que solo en un vocablo se 
encuentra, y por lo- que toca á la Z veremos, al hablar 
de loe dialectos, que solo se usa en Mictlantongo, todo 
lo cual es conforme al citado autor^ al que nos debemos 
atener, en todo lo que. sea conforme á. razón, porquie 
tratd/ei ididmai mixieóó jén aü .purera, según no9 lo da á 
entender .<coii las palabras siguientes: «Poniendo (en este 
«arto) los vocablos y modos de hablar al uso antiguo de 
«Tppuzculula, y como hoy dia hablan loé viejos que tie- 
«nen mas noticia de la lengua.» 



•404 



Eíi MIXILXO. 



' Aun respecto de la' h él mismo autor observa: «Solo 

«ísé puede saber acerca de innumerables Vocablos, que 

«por mds claridad se- escriben con h antes de vocal, y no 

«por e*§o se ha da entender quo. es aspiración, sino que 

«la pronunciación ha de ser de tal suerte que parezca de— 

«j^v la vocal ^ol(i por la mesma razón se escribo 

«mejor con ?i al principio de parte como huahiy y si se 

•? 

«escribiese con vios que no su'piefeti de la lengua, enten- 
*'■ ■ . ' 

«derian que se habia de pronunciar como consonante.» 

■' > ' ' * . 

Do esto se infiere, primero: Que en •muchas palabras 

mixtecas se usa inútilmente la A, 6 por v. Segundo: Que 
la r se pronuncia como^ ;Con vocal al menos algunas 
veces. Esto último lo. explico en el texto; pero lo pri- 
piero no es fácil de. remediar, porque no¡ lo es adivinar 
hoy dónd^ se usa malamente la ¿, y asi pjrefiero dejarla 
donde la encuentro. 

Aunque de algunas explicaciones del P. Reyes parece 
que no hay d sola, sino wá, de sus mismos ejemplo3 re- 
sulta que no falta aquella^ como se ve en los pronom- 
. br^s doho^ duhuy y demás que se anteponen^ solos, 6 
. .^ compuestos (c. 3^): los . ptonombres di,. do, y todos los 
qu^ se posponen, si se ve que al componerse óon otras 
voces (lo que siempte sucedo) se convierten en^idiy ndo, 
«te., por Yo cual así losUamaré. V 

(3) Esto ©3 lo que resulta decios lejemploá que; pone 
Reyes, á los cuales me atengo mBJorque 4sii3 explica- 
ciones. £n estas dice «que- hay* ciertaa partíoulaa 6 silá- 
«bicas adjedciones que sirven como de artículos, 6 r€|)af i* 
«vos, que se ponen en lugar de pronombres; Que se ooo- 



' « • 



EL MIXTECO. ' 405 

sideren oomo artículos no es propio, porque el artículo . 
sirve para determinar los nombres camuñesy y las partí- 
culas mixtecas van aun con npmbrés propios. Que se 
pongan en lugar de pron Qmlre^ y de consiguiente del 
nombre, tampoco es exacto, hablando en general, pues 
si bien vemos de ello ejemplos, óomo cuando so us* la 
partícula ¿a¿u en lugar del sustontivo ¿t/W¿¿, muchi^* 
cho, lo general es que. las partículas ^aoompañen^l nom* 
bre, y no que se pangan en su lugar, lío deben, pues, 
confundirse' de una manera absoluta con las partes de 
la oración q^iQ conocemos en nu^tras lenguas; son 9ui 
generih; así es que el P. Reyes ée expresa con mas 
exactitud cuando dice: «Las mas de las relaciones aquí 
«puestas no tienen dependencia de Vocablos, ni corres- 
«rpondencia á cosa que' se les parezca.» Con Jo único que 
acaso pudieran compararse dichas partículas, ves Con 
ciertas tcpminaciones del cldpeway^ de que habla Ihi 
Ponceau. (Memoria, pág. 171 y 190.) r 

• 

(3) Aunque el P. Beyes pone ijómo moiips del verbo • 
mixteco el subjuntivo, optativo 4 infinitiyoí no es cierto 
que propiamente haya tales modos, pues para formarlos 
tiene que hacerlo por medio de jperífrasis (como veremos 
después,) lo cual no es otréie cosa sir.O .suplir lo que falta 
á la lengna, y esto es tan cierto, que el misnu? escritor 
confiesa que «esta lengua es imperfectísima en estos mo- 
ndos optativo y subjuntivo, que casi se vienen u expresar 
«ambos con esta partícula ítuña, que quiere decir «í; so-^. 
«lamente en él optativo se ajitepoj)e esta, ha^n Respecto', 
al infinitivo, gerundios, etc., so suplen con el futuro. 



406 EL MIXTECOl 

como el mismo Reyes explica, y de consiguiente ninguno 
de estos modos debe figurar en la conjugación. No cuento 
entre los tiempos el pretérito imperfecto, como lo hace 
Reyes, porque no le hay sino suplido, como mas ade- 
lante veremos. 

(4) A estos llama el P. Reyes nQuirosi pasivos, según 
parece, porque neutros se llaman los. que no tienen voz 
pasiva, y de consiguiente . deben llamarse lo mismo los 
pasivos que carecen de activa. Peno luego se ve cuan 
distinto es carecer accidentalmente un verbo de voz ac- 
tiva, como acontece en mixteco, que carecer esencial^ 
mente de pasiva, como sucede ¿ los neutros en todas las 
lenguas: que el verbo pasivo mixteco tenga activa pro- 
pia, tácita 6 suplida, ea posible; pero que un neutro ten- 
ga pasiva es imposibUj en toda lengda. La consecuencia 
del P. Reyes es, pues, falsa, y el nombre que da á di- 
chos verbos, impropio. 

(5) Esto es realyfientc lo que resulta de lo que dice 
Reyes en el cap. 6, aunque su explicación es diferente. 

(6) Según el diccionario, yukuvuindi significa ser; 
pero este verbo no es otra cosa sino el pasivo de ¡/oki-' 
dzandiy hacer, como varias vepes confiesa el P. Reyes, 
siendo cosa muy diferente suplir al verbo sustantivo que 
ser él midmo. 

o 



CAPITULO TREINTA Y CINCO. 



NOTOIAS PBELIMINABES. 

La lengua zapoteca se habla en una parte del Estado 
de Gajaca, limitada al Sur por el Pacífico, exceptuando 
una pequeña fracción de terreno ocupada por los chon- 
tales. 

Respecto al origen é historia de los zapotecos nada 
tengo que añadir á lo dicho sobre los- mixtéeos, pues la 
tradiccion presenta á unos, y otros como dos tribus 6 na- 
ciones hermanas. En la parte comparativa veremos si 
esto lo confirma 6 desmiente la filología. 

Tzapoteco 6 tzapoteca es nombre nacional, derivado 
de la palabra mexicana tzapotlan, que significa «lugar 
«de los zapotes,^ nombre castellanizado de una fruta 
muy conocida, que se da en varios lugares de la Repú- 
blica mexicana. 

Mi guía para la descripción del zapoteco ha sido el P. 



408 EL ZAPOTECO. 

Fr. Juan de Cárdova, autor del Arte de ese idioma, im- 
proteo en México en 1578. Generalmente hablando *es 
claro y abundante en ejemplos. 

También me he servido de la Doctrina cristiana es- 
crita por Fr. Leonardo Levanto (Puebla, 1776,) y de 
un Diccionario an<5mmo. (MS.) 

^ DESCRIPCIÓN. 



1. Alfabeto. — Las letras del alfabeto zapoteco son 
las siguientes: 

a. 6. clu e. g. h. i, h. L m. n. ñ. o. p, r, t. u, 

' x.y.z. til. (1.) 

2. Pronunciación. — Las vocales son tan poco mar- 
cadas, que frecuentemente se confunde la a y la o, la e y 
Ja iy la o y la í^, y aun lo mismo sucede con algunas con- 
sonantes, como h con p] t con r, etc. De esto viepe que 
en ei alfabeto zapoteco parece haber letras que realmente 
no hay, como la d confundida 'con la ¿, etc. La h es una 
aspiración. 

3. Combinación de letras. — Hay cinco diptongos: 
ae^ ao, eij ie, ou. Es bastante frecuente encontrar las si- 
guientes letras duplicadas: 

a, e, í, o, Z, w, Icy jp, t. 

4. Silabas. — El número de sílabas que he visto en las 
palabras, consta de los siguientes ejemplos; 



EL ZAPOTECO. 409 

LaOy adverbio de varias significaciones. 
Ki^goy rio. 
JPi--ehi''nay ciervo. 
Pe-ni-gon-nay mnjer. 
Kal-U-M-xo-nOy veintiocho. 
Ti^yoO'-ki''Chaa'-la''cTíiay entrar sospecha. 
To"ni'-ke-za''ka''la^ehiaf .contentar á otro. 
Ha-^ni-ha-nor-zi-ka^la-ya, si yo cavase. 
Ta-ka'^e~ni'-ko-to-ke''la''f/ay ser hecho zapatero. 

5. Acentos — «Es de notar, dice el P. Cdrdova, que hay 
«muchos vocablos en esta lengua que con solo la diferen* 
«cia 6 mudanza del acento, 6 una aspiración en el modo 
«de pronunciar protrayendo la voz, 6 acortándola, signifi- 
«can distintas cosas.)» Ejemplo: guiie, significa la rosa 6 
piedra; pero en este segundo caso la ¿se pronuncia con 
tal suavidad, que parece quedar guie. 

6. Composición. — La yuxtaposición de las voces y su 
composición por medio de partículas son de mucho uso, 
como veremos principalmente al tratar de los verbos com- 
puestos, por lo cual excaso poner aquí ejemplos. 

7. Figuras de dicción. — Las figuras de dicción se 
cometen con mucha frecuencia. 

8. Riqueza. — Parece rico en níimero de voces, lo cual 
confirma el P. Cordovc cuando dice: «Es de saber que 
«esta lengua tiene muchos mas verbos que la, nuestra, por 
«lo<* muchos modos que los indios tienen de hablar.» 

9. Homónimos. — Sin embargo, por muy rico que sea 
no deja de tener homónimos, aunque el citado autor di- • 



410 EL ZAPOTECO. 

ce: ífSi no hay mudanza de acento, letra <5 sílaba no pue- 
de una voz significar distintas cosas.» Esto es igual á de- 
cir que el zapoteco carece absolutamente de homdninos, 
lo que seria sin ejemplo en las lenguas; pero el hecho es 
que en la misma Gramática del P. Cárdova se ven varios, 
bastando citar por ejemplo lo que dice (pág. S4) respec- 
to al verbo takax 

«Tiene cuatro significados, el primero, /o, ^s, ser hecho 
fralgo; el segundo, jposswm, |?oígs, poder; el tercero, sirvo 
«de sum, es, fui; y el cuarto, darse ó hacerse algo en al- 
aguna parte, 6 pasar, como cuando preguntamos ¿Qué pa~ 
a^a en México?.,. Háse empero de notar aquí una cosa, 
y es que para conocer cuando este verbo significa una co- 
sa y cuando otra, no hay otra claridad 9Íno ex adjunc* 
tis.» (2) 

Por el contrario, respecto á las partículas que hay en 
zapoteco para formar derivados 6 expresar las diversas 
modificaciones del verbo, nombre, etc., pudiera entender- 
se, de algunas explicaciones del mismo Cerdo va, que son 
homónimas; pero bien observadas se ve que, la mayor 
parte, no pueden considerarse tales, porque aunque ten^» 
gan varios significados es cambiando de lugar, 6 usando 
de algún otro recurso, con lo cual ya no pueden pasar por 
perfectamente homónimas, es decir, que no tengan para 
distinguir su significado otro medio que los antecedentes 
y consecuentes. Bastará un ejemplo para no ser demasia- 
do difuso. «La partícula la, dice el autor citado, tiene 
tantos sigijificados, que no sé si los podremos hallar á ex- 
• phcar;» y en efecto, agrega que puede significar: prime. 



EL 2AP0TEC0. . 411 

ro, nombre: segundo, conjurvcion copulativa: tercero, dis- 
yuntiva: cuarto, sirve para formar nombres comparativos: 
quinto, forma adverbio: sosto, es particuia de pluscuam- 
perfecto. Nada parece, pues, mas. confuso y equívoco que 
la partícula la\ pero no sucede así observando lo -si- 
guiente, 

Ouando significa novihre^ se intercala entre el interro- 
gativo arü y el pronombre; v. g., xiilalo, ¿cómo te- llamas, 
ó cual es tu nombréH pero ademas algunas veces se dis- 
tingue porque es laa y no ía, como veremos en el Padre 
nuestro; Cuando es conjunción copulativa se pospone h1 
nombre sin juntarse, y cuande os disyuntiva se antepone 
del mismo modo; v. g., Pedro y Juan. Pedro la Juan; 
Pedro 6 Juan, Zdt Pedro, la Juan, Cuando es partícula 

• 

de comparativo es laa, y se antepone juntándose. En fin, 
cuando es signo de pluscuamperfecto va intercalada en el 
verbo. 

No por esto niego que deje de haber algunas partícu- 
las rigorosamente homónimas, y á estas les queda el re- 
curso que alas palabras de la misma claser, es decir, el 
sentido de los antecedentes y consecuentes, y, en prueba, 
citaré la partícula tete, que pospuesta sirve para expresar 
dos ideas bien diferentes, la de diminución y la de gra- 
do superlativo, pues del P. Córdova consta, por ejemplo 
(fojas 4.), que nahuinitete quiere decir chiqui tillo, y 3i- 
taotete, malísimo (pííg- 5.) •• 

10. Partes de la oraoioN. — Las parteé de la ora- 
ción son: nombrosustantivo, pronombre, verbo, adverbio, 
preposición, conjunción é interjección. Como adjetivos ver- 



412 



BL ZAPOTÉCO. 



daderos no pueden cot^siderarse acaso mas que los núme* 
rales; los demás qué hay en. zapoteóos no son sino deri- 
vitdos de verbo, sústfintivo 6 ábverbió^ según iremos viendo 

en su lugar ÍS), Xampoco hay participio; pero sí sustan- 

' ■ » * * » • * 

tivcs verbales «que 'expresan tiempo, como veremoa ade* 
Jante. (4) .* ' 

Respecto á. los adjetivos numerales observa G<5rdova, 
que los'zapotecos, «guardan en su modo de contar el iSr* 

« den de presante, pretérito y futuro con quitar 6 afiadir 

* '•'•■*. • ' . 

«alguna letra <5 silaba.» Po.r ejecnplo: ¿¿ta^o significa ¿ín- 

coj hablando de* cosas que se estáa contando*, presentes; 

pero si son cosas ;qué^se contaron antes,.8edice •ftooyo. 

. También hay diferepcia en la^forma de los numérale^, 

según ^el sustantivo ú, que s<i aplican,', como Temos -en me* 

. • * 

xicano y otros idiomas. • ' . r ' ' 

• • •• • • ♦ . 

11. Genbrq. — Jío hay. signos para marcar el, sexo. 

Eos secesqvie reaimente.lt?, tienen, (5 poseen nombres 'di' 
ferentesj.ó le jnarcan po^poniende la.palabra gonna á los 
de hembrí^s, y niguiio,& los de machos. Así ep que, por 
ejemplo, pem significa el hombre in genere; peniniguiioy 

el varón, y pen{g<mna;\fí, mujer; vianinigttiio, animal ma- • 

* ■ ' * . • 

cbo, y manigonnay animal hembra. ; / 

• . '• 

12. NÚMBRO.-r Tampoco* hay signos para ex-presar el 

» . • 

número, de modo que e^ preciso señalar el plural por me- 
dio de numerales, 6 de ^Igun adver-bio que exprese plu- 
ralidad; pieJnna, signíQca ciervo, y para d^pir ciervos, di- 
ré ziani pichina, muchos ciervo, literalmente, pues zi'áni 
es un adverbio que significa muchos. -(5,) 

13. Caso. — Carece el nombre de» declinaciones para 



EL ZAPOTIJCO. ■ 



413 



* ■ " • • • 

expresar el cgso. Súplese el 'gonitivo* como. .Vibremos al ' 
tratar del pronorpbre. Í¡1 'dattivo^y é\ acusativo se cono- 
cen por solo la, f>ofiicion,y poniéndolos después del verbo 
y el acusativo antes del dativo, cuandá CoiScurr^n los dos 
caaos; v. gr^peea keta^ichina^ litéralcrente, «da pan cier- 
vo.» Sin embargo, respecto i^i acusativo Líiy que obscer- 
var que cuando significa el lugar adonde sa va, puede. * 

usarse la preposición lofi; cháono ino JJ^éxico, vamos &- 

• « • . ►'■ • • . • 

México. Para el- vocativ.ó íeáUítepone al nóm'ÍQativo a7¿, . 

.t • • «^ . • * • 

ó se le pospone eh ^ /¿«, interjecciones. El ablativo se 
marca con las preposiciones á se Conoce también, como el 

* acusatiro y el dativo, pior la posicipn y por el contexto 
del' discurso; v. g.; párÁ. decir huye^ del templo^ se dice 
iozoneló^ i/ohotao^ hnjes texQplos. sin preposición' efe; para 
decir ^^eomer con la boca,» diré «ccone boca» con lo que • 
8C evita la preposición con: «aqiifel did con el* palo,» -se 
traduce por kotiñani yaga, aquel did'palo; ' • 

ERIVADOS. — iío ha^ nombres colectivos; si tío es 

por medio áe circunloquios; por ejemplo, para decir ar* 

'•■."•»'. 

boleda, se dice «cdonde.hay arbolea.» 'Lo l3QÍsmo sucede 

•'■ • ■ 
respecto á'los nombifcs que én espaSipl y otras lenguas 

hay para .e:tpresar el .lugar, donde bc hace algo; v. g.;tfo- 

cind que, en zapotocp^ .es preciso* perifrasear diciendo . 

«lugar djpnde se .hace ia corQÍ(ia.)^ 

Los. nombres adjetivos que significian tener por éna^- • 
dad lo que indica el pVimitivo^ sc^forman anteponiendo 

• Ima al sustantiVp;- 6 volviejido en hua su primera ¿ílabá 
pennejhdfiyhuapenneXo^O. Eátós nombras se éncuen- 



414 E L ZAPOTECO. 

tran también traducidos á modo de colectivo?, coiiio en 
lugar de lodoso «lodazal,» ■ 

•fllay también en* esta lengua nombres diminutivos, 
«dice el P. Cdrdova, aunque no al modo de la nuestra, 
«que decimos reyécillo, periquillo, muchachuelo, sino td- 
«mase el nombre y pospónese un adverbio cantitativo, y 
«así le forman; v. g.; para decir cliiquitillo, dicen naJiui. 
mnitete; muc\\ñj¿h\xQ\Of penihiunitete; 6 nahuinitoto, etc.» 

Fdrmimse los comparativos añadiendo al positivo las 
terminaciones 21, ti 6 la; v. g.; JiuazaJca, bien huazakati^ 
6 huazakazi, mas bien; zitao, mucho; xitaolay mucho mas. 
La partícula hila forma, según vimos, nombres de cual i. 
dad, antepuesta al sustantivo; pero si se antepone el ad- 
jetivo verbal indica comparación; Thazii^ necesitado; hua- 
nazziij m&Q necesitado; naacTii, reverendo; huaacMy mas 
reverendo. (6) 

El superlativo se forma por medio déla partícula 6 ab. 
verbio tete, agregado al verbal, verbo 6 adverbio; zitaoj 
mucho; zitaotete, muchísimo. La terminación tao también 
forma superlativos, y con los sustantivos indica abundan- 
cia; niza, agua; mzatao, mucha agua, <5 lugar donde 
a'bunda. También se forman superlativos usando la pa- 
iobra Icotubi, que parece significar muy 6 muy bien: En* 
fin, la repetición de la palabra indica grado éuperlativo; 
y. g.; tizóoehi tizoochi, ¡estar bórrctóhísimo.v 
^ *J5. Pronombre PERSONAL.— Los pronombres perso- 
nales son: 

NaUy ya^ «; yo. 



EL ZAPOTECO. 415 

Zohui, loy 6 looy^ loy tú. 

Yobina, 8U merced 6 usted, para habJar con 
los superiores. 

JVikani, nike 6 nihee^ niy ke, aquel 6 aquellos. 

YolÍ7%i 6 yolinOy aquel, hablando de personas- 
de respeto. 

Taonoy tono 6 ionoOy tonay no^ noo, nosotros. 

LatOy to, vosotros. 

Ya j ano son mas que una contracción 6 abreviatu- 
tura de 7iaa, así como lo de loJiui, etc., cuyos pronom- 
bres abreviados se usan como afijos, principalmente para 
marcar las personas del verbo, como veremos luego. 

Ademas hay el afijo wa, que quiere decir nosotros; 
pero su pluralid9.d es tan vasta que indica todos; v. g., 
petagonu comimos todos nosotros: también so usa como 
posesivo. 

Yobinip que el pronombre reverencial de la tercera 
persona, se usa también como de la segunda. 

* 

Yobi no solo se ve en yobiniy usted-, sino que se junta 
con los -afijos a, lo, etc., y significa así: yobia, yo mismo; 
yobiloy tú mismo, etc ; pero esto cuando se trata de se- 
res animados, pues si son inanimados se usan laaka, laa; 
y. g., laaka yaaga, el mismo palo, y no yobi yaaga, 

16. Posesivo. — Pronombre posesivo no hay. propia- 
mente; pero se suple con la palabra xiteniy perteneciente, 
lo que pertenece, agregándale los personales afijos, de 
este modo: 



■ -.1 



416 EL ZAPOTECO. 

Xiteniay mió. 

Xiteniloy tuyo, 

XiieninL suvo. 

Xitenitonoy 6 xiteninOy nuestro. 

XiíenitOf vuestro. 

Por figura de dicción suele decirse xteni ó xitini. 

Tara decir, pues, por ejemjplo, «mi manta,» diré xaha^ 
xitoiia, pues xaha, significa manta. También puede ex- 
presarse posesión con solo xi, primera silaba de xitenia^ 
antepuesta al nombre, y posponiendo el afijo correspon- 
diente, según la persona; xixabaya, mi manta; xixabalo^ 
tu manta. Cuando se habla de tercera persona, y se ex- 
presa esta^ basta anteponer la silahvkxiy y asi queda su- 
plido el genitivo; v. g., xi Fedro, de Pedro. 

Pero la forma mas sencilla, y acaso la mas castiza 
que tiene el zapoteco para expresar posesión, se reduce 
á agregar el afijo al nombre, xahaya^ mi manta; xabalo^ 
tu manta; xahani^ su manta. 

En fin, la partícula hvxx^ antepuesta, equivale á cuyo 
6 de quiériy y así es que con olla también se expresa 
posesión; v. g., peni huaxabam^ el hombre do quien es 
la manta. 

17. Demostrativos. — El pronombre demostrativo es 
7iitiiy 6 nii, que significa este para todos los números y 
géneros. 

Laakaani, kaani, laani quiere decir ese é ese inismo, 
también para todos los números y géneros. 

18. Relativo é interrogativo. — El relativo es ni, 



EL ZAPOTECO. 417 . 

que se junta y antepone al verbo; v. g,, hotagoni signi- 
íica comióf y así nikotagoni será «fel que -comió.» 
' JWa 6 tüiüy tu 6 chUy dignifican ¿qué? ¿quién? para 
ammaioB.'Xii/caxay xUxa, xii^ ¿qué? para animados. 
Koota, ¿cuál? para animados é inanimados. 

19. Conjugaciones. — Los verbos tienen cuatro con- 
jugaciories, que se distinguen por las partículas con que 
comienzan (7.) Los de la primera conjpgaoion usan en 
el presento ta, en el pretérito Ico y en* el futuro lea: los 
(le la segunda te^ pey ke: los de la tercera tí, /co, ií, y 
si son p^-sivos í/, piy hi^ 6 ti¡ koy ka; y los de la cuarta 
tOy pe, ko. • ' 

20. '-Personas tíem?.os y modos del verbo.— Las 
personas son tres de singular y dos de plural, como en 
el pronombre. Los modoá indicati\co, imperativo,, y otro . 
que sirve para subjuntivo ú optativo (8.) Los tiempos 
en indicativo son: presente, pretérito imperfecto, tres 
pretéritos . peí ftíc tos, pluscuamperfeeto y futuro imper- ' 
íecto. En imperativo solo hay un tiempo. En subjun- 
tivo pretérito imperfec'toi, perfecto y futuro* (9) 

21. Mecanismo del verbo.— rLas personas so marcan 
con afijos, y los modos y tiempo» con partículas. 

22. Ejemplo de conjugación. — El siguiente ejemplo • 
y la subsecuente explicación, darán una idoa exacta del * 
verbo zapoteco. 

' Indicativo. Presente. 

Ta-Ma-ya^ yo cavo, etc. 

TOMO u. 27 



418 EL ZAPOTECG, 

Ta-na^7Uy aquel u aquellos cavan. 
Ta-na-to. 

Pretérito imperfecto. 

Ta-na-ti-a^ yo cavaba, etc. 

El mi$mo de otro modo^ 

Ko-^na-ti-h. 

Primer pretérito perfecto^ ó definido* 

Ko-na-yay yo cavé, etc. 

Ko-na-la. 

Ko-na-rnL 

Piya-na-nOy 6 piee-na-jxo. 

Ko-na-to, 

Segundo pretérito perfecto 6 anterior- 

Iluaya-na-yay yo hube cavado, etc. 



EL ZAPOTECO. 419 

Tercer pretérito perfecto, ó ir definido. 

Zia^-na-ya^ yo he cabado, etc. 

Pluscuamperfecto* 

Ko-na-Jcala-ya^ yo habia cavado, etc. 

Ko-Jia-hala-lo, 

Ko» íia-7caZa-7ií. 

JIuaya^6 Jiueya-^ia-Jcala-^tono. 

El mismo de otro modo. 

JIuaya''na''Tcála''ya^ etc. 

De otro modo. 

Zía-iia^kala-yay etc. 

Futuro imperfecto. 

Ka-^a-yuj yo cavare, etc. 

Ka-na-lo. 

Ka-na-ni. 

Kia 6 kie^na-no. * 

Ka-na-to. 

Imperativo. 

Ko-na^ cava tú, 

Lakeya-na-nOy 6 hólakiee'-na-'nOy cavcmcs nos- 
otros. 
Kolaka-nUy cavad vosotcos* 



420 BL ZAPOTECO. 

SUBJUNTIVO ü OPTATIVO. 

Pretérito imperfecto. 

Nia^-na-^la-ya-niaTca^ yo cavara; etc. 

Nia-^a-la'-lo'^iaka^ 

Nia^na-la-ni-^iaka, 

Nia-^na-tono-nialca^ 6 mee-na-ía-íoíio-níaia. 

Nia^na-la-to-maka. 

Pretérito perfecto. 

Zia-na-'tila''yay yo haya cavado, etc. 

Zia-na-tíla-^lo. 

Zia^-na-tita-^ni, 

Zia 6 zice-^na-til a-tono. 

Zia-na-tila-to. 

m 

Futuro. 

Nika-^na-ya, yo cabaré, etc. 
Nika-na^lo. 
Nika-na-nL 
Nikia-na-lato -ni?. 
Mka-^-na'-to. 

23. Explicación del verbo. — El presente de indi- 
cativo se forma de la raíz, los afijos ^a, 7o, etc., y la par- 
tícula prepositiva ta para todas las personas, menos la 
primeta de plural que hace tiee (10). El pretérito imper- 
fecto es el anterior, con ia silaba intercalar tíj 6 el pri« 



EL ZAPOTECO. 421 

mer pretérito parfecto con la misma ti. El pretérito per- 
fecto se distingue por la partícula j7iya 6 piee en la pri* 
mera persona de plural y ko en las otras: el segundo 
perfecto lleva huaya, y el tercero ziaj adverbios que sig» 
nifícan ya, por lo cual estos tiempos no son propios sino 
suplidos (11). El pluscuamperfecto es el perfecto con la 
partícula intercalar kala, distinguiéndose ademas la pri- 
mera persona de plural por la partícula hv/iya 6 hueya: 
del segundo y tercer perfecto puede salir también el 
pluscuamperfecto, como se ve en el ejemplo. El futuro 
se marca con la partícula prepositiva IcicL 6 kie^ para la 
primera persona de plural, y ka para las otras. 

En el imperativo no se ve afijo en las segundas perso- 
nas, llevando la de singular la partícula ko; y la de plu- 
ral kolaha: la primera persona de plural lleva el afijo y 
su partícula. Las personas quo faltan al imperativo se 
suplen con el futuro. 

El pretérito imperfecto de subjuntivo ú optativo se dis- 
tingue por la partícula nía, que en la primera persona 
de plural puede ser mee, y la intercalar lai la palabra 
niakuy que se ve después de los afijos, viene del verbo 
takuy ser hecho, y el significado que comunica al verbo 
con que se junta es que se dejé de hacer lo que aquel 
significa. Tal explicación, que es del P. Cérdova, no aclara 
mucho la verdadera naturaleza de esa forma del yerbo. 
Puede interponerse también al imperfecto de subjuntivo 
la partícula ti. El pretérito perfecto lleva la partícula, 
ó mas bien el adverbio; ziuy 6 ziee en la primera persona 
de plural y la intercalar tila. £1 futuro en la primera 



422 EL ZAPOTECO. 

persona de plural tiene la partícula nikia y la intercalar 
lato; pero en las demás personas solo nika. 

La forma explicada del subjuntivo ú optativo es la 
mas simple; pero es de advertir que la partícula la, del 
pretérito imperfecto y del perfecto, también puede en- 
trar en el futuro, y que en los tres tiempos pueden ir 
zika 6 zikalay de modo que, por ejemplo, nikanaya sig* 
niñea yo cavare, según el ejemplo; pero también puede 
decirse nikanálayay nikanazikaya 6 nikanazikalaya. 

Cuando se quiere expresar optativa se antepone algu- 
na interjeccion.que indique deseo como 7ia, kooba 6 koopa^ 
takooha etc., y cuando subjuntivo un adverbio propio del 
modo siendo* ¿e¿eZa, cdmo, el mas usado: también se ve 
en el optativo este adverbio precedido de ahy es decir 
ahtehela^ y aun solo. 

24, Cómo sk suple el infinitivo, etc, — El infiniti- 
vo se suple con el futuro, de modo que en lugar de de- 
cir, por ejemplo, «quiero comer,» so dice «quiero co- 
meré.» (12) 

El gerundio que en castellano acaba en ando 6 endoy 
y en francés en ant se suple por medio de verbos com- 
puestos en el tiempo de que se habla; v. g., con tagoa^ 
yo odmo, y tatia^ yo muero, diré tagotatia,- que literal- 
mente es oomo-miíero, es decir, comiendo muero. Si se 
tratara de tiempo pasado diriamos «comid y murié,» y 
si de futuro «rcomeré y moriré,» es decif, «comiendo mu- 
rié» y «comiendo moriré.» 

Los gerundios latinos de genitivo y acusativo se suplen 
con el futuro, lo mismo que el infinitvo; v. g., en lugar 



EL zapo: ECO. 423 

de «fvoy á comer,» «voy comeré.» Sin embar^, los de 
acusativo también se pueden suplir usando de los verba* 
les; V. g., do kocJiina, mensajero, y zelea jo vengo, sale 
kochinazelea, mensajero vengo, es decir «vengo por men- 
sajoro» 6 como mensajero, que es igual á «vengo á traer 
un mensaje;» con kom, ol cultivador, resulta konazelea^ 
vengo como cultivador, es decir, vengo á cultivar. 

Los participios pueden suplirse con los verbales, 6 con 
el relativo 7ii y el tiempo correspondiente del verbo, se- 
gún el participio sea de presente, pasado d futuro: v. g.: - 

Nitagoni^ el que come; ¿e tagonij aquel come, terce- 
ra persona do singular del presente de indicativo. 

Nitona^ el que cava, en cuyo ejemplo y otros no se ve 
afijo. 

Nipitogo, el cortado 6 el que fué cortado, ie pitigoniy 
aquel fué cortado, pretérito del verbo pasivo tito- 
goa, soy cortado, 

Xikoti, el que murié, derivado del pretérito del ver- 
bo taticij yo muero. 

Nikagoni, el que ha de comer: kagoni, es la tercera 
persona de futuro de indicativo del verbo tagoay yo 
cémo. 

También liay participios compuestos; v. g., con tollo- 
htiyaj yo barro, y con el verbal woo, el que e^tá, resul- 
ta nooUolani, el que está barriendo. • 

Del verbo toniay hacer, sale el verbal wowía, el que 
hace, y compuesto con otros verbales hace de participio; 
v. g., nonipeaniy el que conoce, 



424 EL ZAPOTECO. 

GuaBcfe^á los participios, así como.á los verbos, se les 
• añade la |)artícula ti in(}ican qne actualmente se ejecuta 
8U acción; nitanatiy el qu6 actualmente cava 6 está ca- 
vando, 

25. V*EEBALES.-*-Algunos sustantivos • derivados ■ de 
verbo expresan tiempo, según se derivan del presente, 
pasado ¿¿futuro^ y se forman anteponiendo al verbo la 
partícula kelay y quitándole el afijo; de taffóUy yo ctímo; 
helatagOy^ comida presente; de hotagoa^ yo comí; kelako" 
iágoy comida pasada; y de hagoa, yo comeré, kelakago, 

comida futura, 

» 

El nombre comiday sin expresar tiempo, sera iago, de 
ifiodo que en za potoco pueden formarse sustantivos, del 
verbo, sin ijias que' quitar á ésto afijo. 

Hay otros vetbales sustantivos cuya formación con- 
siste en agregar á la raíz del verbo uaa de estas partí- 
culas: Xihy Xiliy XilOy XV,' V. g..' 

• « 

Xillaa^ calor; de iillaa^ estar caliente. . 
Xitoxoniy ira ó furo/*; de titoxot/ay estar airado. 
Xílixofíey carrera; de tóxoñeay correr, 
Xilinay 6 xilianay cavaaur&; de tanayuy cavar. 

Para algunos de estos nombres no tenemoé traducción 
propia; v. g., de iepania, despertar xitepaniy el acto de 
despertaxk 

Otros verbales se derivan del pretérito perfecto de los 
verbos (13), cuyo significado generalmente corresponde 
al de los latinos terminados en or y osus; v. g«- 



EL ZAPOTKCO. , 425 

Konaj cultivador ó cavador; de konayaj yo ctívé. 

Suágo^ el que come; de huayagoa^ yo he comido. 

Koto^ el que cubre; de hotoya^ me cubrí. 

líuernlacJiiy mentiroso; de huéyonilacJday yo he men- 
tido. 

Huezadlacliiy misericordioso; de huezaálacMay yo 
he sido misericordioso. 

■ 

Kotakazi, dormilón; dé kotaziUy yo dormí. 
Hiielloba, barredor, es decir, barrendero; de Inie- 

yollobaya^ he barrido. 
JKobanay el hurtador 6 ladrón; do hohanaya^ yo 

hurté. . 

• 

Hay otros adjetivos verbales que se forman general- 
' mente quitando al verbo el afijo; y poniendo na^ ne, ni, 
nOy za, 6 ze, en lugar de su partícula (14); v. g.: 

Naziüa, hábil; de tiziñaya^ serhábil. 

• • • 

Nayohiy redondo; de tiyobi, ser redondo. ; 
NaxiñaUy colorado; de tixiñaaya^ ser colorado. 
Noochay mezclado; toochaya; mezclarse. 

« 

Ifatopa, chico; íq titopayay ser chico. 
Zaa^ el que va^ ie tizayay ir. 
Zeey el que viene; de telea, veuir. 

I 

En composición, los adjetivos verbales comienzan. por 
ya (no sé si siempre), v. g-, de nagazí^ negro, y 'peni, 
hombre, pemyazi, en lugar de peninagazL 

De los adjetivos verbales salen tinos nombres" bideri- 
vados, y también de los sustantivos,- cuya significación 



426 EL ZAPOTECO. 

parece ser la de abstractos, formándpse por medio de 
hela; maziña, hábil; kelanaziiia, liabilidad. 

En fin, de los verbos que tienen radical de dos sílabas 
salen adjetivos y aun sustantivos, generalmente con solo 
quitarles la partícula y el afijo; v. g., nachahui 6 chahuif 
el que está bien; de tícJuihut, estar bien; cJiibay el que 
está encima: de ticJdba, estar encima; lipiy fuerte; de 
litipia, ser 6 estar fuerte. (16) 

. 26. Verbos pasivos y otros. — No hay en zapoteco 
voz pasiva; pero eí verbos que poseen esta significación, 
los cuales tienen muchas veces sus correspondientes ac- 
tivos; v. g., to.tiay hacer; talca, ser hecho. Cuando á al- 
gún activo le falta pasivo que le corresponda se suplo 
con ese mismo (alca, ser hecho, que también suple al. - 
v^srbo sustantivo, y sirve de tal, como veremos adelante. 
Los verbos pasivos comienzan generalmente por ti. 

•fllíiy también en esta lengua, dice Cardo va, verbos 
«comunes que en una voz significan atícion y pasión. . . . 
«los cuales difieren en los pretéritos y plurales,» de mo- 
do que en esto se conoce el significado que debe dárseles. 

Del mismo modo que hay verbos independientes de 
significación pasiva, los hay que la tienen reflexiva; v. g., 
tozeicccy ensenarse. Cuando no se encuentra así, se su- 
plen posponiendo al verbo el pronombre correspondiente?; 
V. g., tanacldia, yo amo; tunachiii/obia, yo me amo: 

Los reiterativos se forman intercalando al verbo una- 
partí eula; V. g., de tagoa, yo cómo; ta-ziya-goüy volver 
á comer: las partículas de reiterativo parecen ser zi¡/a. 



EL ZAPOTECO. 427 

ze^ ziy kozCy kozi^ ho^ e, i/o, ku.. También pueden formar- 
se por medio del adverbio kazaka, que indica reiteración. 

Los verbos compulsivos se forman de la misma mane- 
ra que los reiterativos, es decir, intercalando al verbo 
una partícula; pero ademas parece que la vocal do las 
partículas propias de la conjugación cambia en o; de ia- 
Ü^V^^ y^ cdmo; tokagoya^ doy de comer 6 hago comer & 
otro, y do aquí puede salir el reiterativo tokokagoya^ vol- 
ver á hacer comer á otro. Las partículas de coa»pulsivo 
son, según parece, Aa, ko, ze, zu o, yo. 

La palabra kati significa momento 6 instante, y repe- 
tida es como si dijésemos <fde momento en momento,» de 
cuya manera ee intercala 6 antepone al verbo para ex- 
presar frecuencia; v. g., de iagoa^ comer; tagokatikatiay 
comer con frecuencia. Lo mismo sucede usando del ad- 
verbio naya^a 6 kayapa^ que significa á menudo, ó de 
otras voces 6 partículas análogas, a^í como repitiendo el 
verbo. 

Para expresar respeto hay una terminación o partícula 
que se pospone al verbo, y es zika. 

Yernos, pues, que las modificaciones 6 ideas accesorias 
del verbo se expresan por medio de partículas; pero ade- 
mas de las explicadas hay otras que le comunican varios 
significados: algunas de esas partículas, cuando no todas, 
80 usan no solo con el verbo sino con otras partes del 
discurso. 

La partícula|?aa significa cosa deleitable, gustosa, muy 
estimable; tagoyuy comer; tagopaaya^ comer espléndida- 
mente. 



428 EL ZAPOTECO. 

La partícula ti, da el significado de actualidad, 6 ea« 
tarse haciendo algo; talaya^ llegar; talati, estar llegando. 

Xee^ 6 xe, pospuestas al verbo, quieren decir que se 
consuma su acción; tollohaya^ barrer; pellobaxeej barre 
basta que quede bien barrido. 

Xexe, significa hacer resistencia. 

Zuy ze, 6 zoy antepuestas al futuro imperfecto de indi- 
cativo, dan la significación áo posibilidad, 

Zeáj antepuesta, significa cralgunas veces;» zeazelea^ 
algunas veces vengo: pospuesta, significa perseverancia, 
asistencia, que se está haciendo aquello que expresa el 
verbo; hoyaazea^ me fui para siempre, 6 para no volver; 
tagozea^ estoy todavía comiendo: también quiere decir 
«hacia abajo*. « 

Gaa^ significa presteza, continuación, adición. 

Liiy quiere decir hacer bien 6 rectamente lo que el 
verbo significa, así como acabarse 6 hacerse del todo 
aquello que dice el verbo. 

Ademas de estas partículas acaso habrá otras que yo 
no conozca. 

27. Verbo sustantivo. — El verbo taha tiene varios 
significados, según vimos al tratar de los homónimos, y 
con él se suple el verbo sustantivo cuando taha significa 
ser 1ieclio.{lG) 

Sin embargo, hay otro medio de suplirlo, mas conforme 
al genio do la lengua, y es el de conjugar el sustantivo, 
6 el adjetivo verbal, sin mas que agregarles el afijo de la 
persona correspondiente, y con esta forma se significa el 



, EL ZAPOTBCO. 429 

verbo sustantivo; v. g., naxiñaai colorado; naxiñaaloy tú 
eres colorado; Pedroya^ yo soy Pedro. 

También puede usarse, con el mismo significado, el 
adjetivo verbal de taka^ que es nakay conjugado, acom- 
pañando á otro verbal á á un sustantivo; v. g., nagasi, 
negro: nakaya nagan^ soy negro, 6 intercalando y abre- 
viando naka; v. g., kopechekayaj soy oficial. (17) 

28. Irregulares Y DEFECTIVOS. — No faltan verbos 
defectivos, auque son pocos, y también los hay irregula- 
res. Sin embargo^ tampoco estos pueden ser muchos, 
porque todos los que comienzan por te y todos los pasi* 
vos por ti son regulares, y lo mismo casi todos los de la 
cuarta conjugación. Generalmente la irregularidad de 
los verbos zapotecos tiene por causa evitar la cacofonía. 
Para que se forme el lector idea de ellos daré algunos 
ejemplos. 

Takoa, cubrirse, hace el pretérito kotoa y no kokoa. 
Tigohaya^ yo trabo; kotobaya^' yo trabé, y no io- 

gobaya, 
Toayay cargar; piiayay yo cargué, en lugar iepeaya. 
Tiziia, tomar; koxiiaf yo tomé.' 
Tiziichiay cortar; koxiichia^ yo corté. 

. Por estos ejemplos parece que las irregularidades es- 
tán en los pretéritos, y en efecto, el P. Cérdova dice: 
«Estas mudanzas solo es en los pretéritos y plurales do 
«todos los verbos,» es decir, en las primeras personas dé 
plural. ' 



430 EL ZAPOTECO. 

29. Verbos compuestos. — La composición de las pa- 
labras ■ zapotecas se observa principalmente en loa Tcr- 
bos de la manera mas varia. 

Compónense, primeramente, unos verbos con otros en 
el mismo tiempo; de tagea,, yo cámo, y tielea me ahito; 
tagotielay que so conjuga como si fuera un solo verbo» 
Otras veces con la primera persona do singular del fu- 
turo imperfecto do indicativo, supliendo este á nuestro 
infinitivo; v. g., iakalacluchaayay quiero iré, es decir, 
quiero ir. Los verbos que^indican tíiovimiento, frecuente* 
mente se componen con el futuro^ en primera persona 
de plural; v. g., do tiaaya^ voy, y titonayay dejo; tiaJce-^ 
tonayay voy dejaré, es decir, voy d dejar. 

Zaaya, yo voy, y zelea^ vengo, se usan mucha en 
composición, siendo uno de los casos en que la traduc- 
ción pueden hacerse con nuestro'gerundio; v. g., huazaa- 
yagoa; voy cémo, es decir, voy comiendo. 

Do adjetivos verbales compuestos con verbo, daré por 
ejemplo, & tizenihuagoa, yo llamo á comer; de tizeniaj 
yo llamo, y liuago, adjetivo verbal de tagoaj yo cdmo. 

También se componen los adjetivos verbales unos con 
otros, y 80 conjuga el último: noo, es el adjetivo de too- 
yay estar, y yago 6 huago de tagoa, comer, y así resulta 
nooyagoch yo estoy cémo, es decir, estoy comiendo . 

Con nombres sustantivos igualmente se componen los 
verbos; v. g., tatinizaya, muero de sed; de tatiyaj muero 
y nizUy sed, intercalado. 

En fin, aun con adverbios y preposiciones se CQmpo- 



EL ZAPOTECO. 431 

nen los verbos; y, g», tapachichia, guardo fuertemente, 
siendo chichi^ el adverbio intercalado. 

El verbo tonta, hacer, y sus derivados se usan mucho 
en toda elipse de composiciones. Generalmente tonta da 
& la palabra con que se junta la significación de «hacer 
muchas veces» lo que ella expresa. 

También so componen con mucha frecuencia talca y su 
verbal naka. 

30. Modismos del verbo. — Concluiré la explicación 
del verbo diciendo que se usa tomdr unos tiempos por 
otros, como pretérito por presente^ futuro por preté- 
rito, etc. 

31. Adverbios. — De la primera persona del presen- 
te de indicativo ge forman adverbios de modo, vuelta la 
partícula huay hue 6 Jca^ y quitando el afijo; titoppea, 
estar junto; huatoppCy 6 katoppe,, júntamete: muchos no 
tienen traducción literal; v. g, de tatiay morir; Jntati; 
de teahy olvidar; hueala. 

En particular de algunos. adverbios, lo único que hay 
digno de observar es lo siguiente. 

£1 adverbio kala^ 6 hela, cuando, solo se usa con fu- 
turo, y hola^ do igual significado, con pretérito. Ki^ quo 
quiero decir no, se usa antepuesto al -futuro do indica- 
tivo. Yalca. que significa también no 6 no hay, d no es- 
t;l antepuesto al futuro, le hace significar como preté- 
rito. 

De algunos adverbios se forman nombres anteponien- 
do hua; v. g., de nüoo, aotc?; hlamlto, el delantero <5 
f rimero. 



á 32 EL ZAPOTECO. 

32: Preposición. — Estas son las palabra"6 que el P. 
C(5rdova pone como preposiciones. . ■ . 

Kalaoti, kaiao, kala^ hasta. 

Laoni^ laoy toa, ante. , • 

XicJioOy 6 kichoo, de la otra parte. 

I^abiij huabiig en derredor. 

Wee, lao, relativamente á (erga). 

Late, lahuiy entre. 

Lao, chiiy mientras. 

Liyoo^ laninij ¿[entro, debajo. 

J^etBy xana, abajo. 

Zaa;e, /¿i¿a/a, etc., cerca, junto. 

Z¿A:a,' según, como. 

Laniiani^ laniiakani^ por lo cual, por (propter). 

XicTienL detras.- 

9 

Nüani, miateni, por, para. . 
' ZitOj zitot$, huayoteíf huapatdtCf de* lejos.' 

Huatete^' hualosi después. 
,Laoniy chibani, kikey encima, 
'Kiaaykayaa^ ai'riba. 

ZiJfay zikaniy respecto á, acerca 'de. 

KacJiee, etc., de otra manera. 

Lanay telana^ Jitcálac^y huagachi^ e^ondidamente 
»(clam). 

JSíüy 6 xík con qué. ■ -. 

Algunas de estas palabras mas bien son adverbios. 6 

* ■ • 

conjunciones. 



KL ZAPOTECO. 433 

33. Conjunción.— «Las conjunciones on esta lengua, 
«dice el P. Cárdova, son menos que las otras |partes de 
«la oración, lo uno porque ellas son podas en sí, y lo 
«otro porque el modo de hablar de los indios es con unas 
«sentencias truncadas y desatadas y no ligadas con con- 
«junciones ni partículas, sino dirán una docena de sen- 
«tencias sin conjunción alguna, lo cual en nosotros pare- 
«ciera barbarismo.» 

He aquí las conjunciones que trae el mismo autor; 
Ohelay 6 la (pospuestas), significa y. 

i 

Ohelanee, también. 

Kani, kalaniy (antepuestas). 

ia, (antepuesta), es o. 

Lakelani, Jcelam, etc., supuesto que, por esta 

razón. 
Ladkaniy laaka^ así que, pues que. 
Laniiakani^ laniiani, etc., por lo cual, por esto. 
Kota^ ate, te, son dubitativas, como quien 

dice ¿acaso? 
Za, (antepuesta)^ si, aunque. 
Ka7iiy al menos. 
Zaya, de esta manera. 
iVi, (antepuesta), que, mas que. 

Otras coniunciones pone el P. Córdova entre los ad- 
verbios; otras se suplen con estos. 

34. Interjección. — Entre las interjecciones haj una 
notable j9e, la cual significa confirmación, que aquello 

TOMO II. 28 



434 



EL ZAPOTKCO. 



de que 86 trata es tal como se dice; v. g., yohipeloy tú 
mismo y no otro; yohipe^ é\ mismo, sin duda, sin fatta. 

35. Dialectos. — «Es agora de notar, dice el autor 
«varias veces citado, que entre todos los pueblos que 
«hablan esta lengua, digo aun los que son meros zapo- 
«tecos, ningún pueblo hay que no difiera del otro poco 6 
«mucho lo uno en poner unas letras por otras, y lo otro 
«en que aunque hablan unos mesmos vocablos, unos los 
«toman por una cosa, y otros por otra.» Sirva de ejem- 
plo la palabra niño: en Zaachiilla es hatoo\ en Ocatlan 
metho; en Etla biymito; en ia Sierra bitao; y en tierra 
caliente hato» 

36. Ejemplo del Padre nuestro.— Haré análisis 
del Padre nuestro, sirviéndome del ejemplo que trac Fr. 
Leonardo Levanto en su Catecismo de la doctrina cris- 
tiana y del vocabularia manuscrito, que cité en el lugar 
respectivo. 



Bixoozetonoohe^ 
Padre nuestro, 



JcUebaa 
(del) cielo 



nachiibalo 
tú que estás encima . 



naziloo zíikani laalo, 

grande ha sido hecho tu nombre, 



ellakoohii 
(el) reiuo 



xtennilo 
tuyo 



hita ziika ruarii nitizigueelalo 

será venido ( ) acá tu voluntad 



ziika 
así 



raka kiaa kiiebaa laaniziika 

es hecha arriba (en el) cielo como 



EL ZAPOTECO. 



• 485 



gaka ruarii Idybo. Xikó-^ 

será hecha acú (cu ]a) tierra. El sustento de todos 



nina Idxee 

nosotros mañana 



hixee penechej ziika 

mañana da, ' tambieu 



annay chela a kozanafttiamkalo tonoo 

ahora, y no ■ dejarás ' (á) nosotros 



. . • 



miam ya kezihuina: peziilla zika 

para no pecaremos (pecar): libra también 



tonnoo 


niiaxtenni 


kiraa^ 


• Jiellahuechiie, 


(á) nosotros 


do 


toda 


maldad. 


G-aga 


ziiga 


ziika. 


' 


Será hecho 


asi 


así. 


« 



37 Análisis — Bixoozetonoohe: hixóoze^ padre; íowoo 
pronombre afijo de la primera persona de plural expre- 
sando posesión, según la forma de la lengua; he interjec- 
ción con que se marca el vocativo. 

Kiiebaa 6 kiepaa: sustantivo en ablativo; pero sin 
ningún signo que indique el caso. 

Kachiibalo 6 nachihalo: tiehiha es un verbo que signi- 
fica «estar encima,» de donde se deriva el verbal nachiba^ 
«el que está encima,» el cual se conjuga como todoa los 
yerbales; lo es el afijo de la seguuda persona del singular, 

Nazitoo: adjetivo verbal que significa í?osa grande 6 
engrandecido, 

Ziikaniy zikaniy 6 ziakani: tercera persona .de 6¡nga« 



436 ' EL ZAPOTECO. 

lar del tercer pretérito perfecto del verbo pasivo taka, 
ser hecho. 

Laalo: laa significa nombre; lo es el afijo correspon- 
diente & tú 6 tuyo. 

Kéllakookiii sustantivo derivado, de los que se forman 
por medio de la partícula hela 6 Jcella. 

Xtennüo: posesivo de la segunda persona de singular, 
cuya formación se explicó en el lugar respectivo. 

Kita: en el diccionario que tengo ala vista no encuen- 
tro este verbo; pero por un ejemplo del P. Cdrdova in- 
fiero que hay el pasivo titaya que significa ser venido. 
En hita se ve la raiz ta y la partícula propia do futuro 
con que se suple el imperativo tercera persona: falta el 
afijo corresponJiento ni que no se pone cuando se expre- 
sa la persona misma, pues entonces no hay lugar á equi- 
vocación, oomo sucede en el presente caso, donde se ex- 
presa lo que ha de venir que es reino. 

Ziiha: e3 un adverbio 6 partícula de varios significa- 
dos, y según Cordova, «muchas veces se pospone á la 
dicción por ornato.» Así debemos considerarla aq\)í, es 
decir, como expletiva, pues no tiene traducción ni sentido* 

Buarii: adverbio de lugar. 

Nitiziyueelah: no encuentro esta palabra en el diccio- 
nario; pero por su correspondencia con el castellano. y el 
afijo lo tú, 6 tuyo, parece que significa tu voluntad^ ú 
otra voz análoga. 

Ziika: adverbio de que antes se habla. 

JRaha: según la ortografía do Cárdova, que es la que 
he goguido en la descripción anterior (salvo las correo- 



EL ZAPOTECO. 437 

cionea de que hablé en la introducción), debe leerse takay 
cuya variación es consiguiente al cambio de letras expli- 
cado en el párrafo 2. En el diccionario también se ve r 
en lugar de ¿, de modo que las partículas do los verbos 
son allí ra, re^ r¿, ro, y no ¿a, te^ tij to. Esto supuesto 
diré que taka 6 raka es tercera persona del singular de 
indicativo presente del verbo pasivo takaya^ ser hecho: 
falta el afijo ni por lo explicado en la palabra kita. 

Kiaa: adverbio de lugar. 

Kiiehaa: sustantivo en ablativo sin ningún signo que 
indique el caso, 

Laamziika: conjunción 

Gaka: según la ortografía de Cerdo va es caca (kaka), 
por igual motivo, al explicado respecto & la palabra raka. 
Es, pues, futuro, tercera persona del singular del pasivo 
taka, ser hecho, faltando ni por lo misma razoiv<;[ue en 
kita y raka, 

Huarii: adverbio. 

Layoo: sustantivo. 

Xikonina: xikoni significa sustento; na es el afijo de 
primera parsona del plural, que significa todos nosotros 
6 de todos nosotros cuando se usa como posesivo. (Véase 
el párrafo 15.) 

Kixee: la repetición de esta palabra, que significa ma* 
ñaña, equivale á «todos los dias,» 6 «cada dia,» como ve- 
mos en mixteco. 

Peneche: segunda persona de imperativo, de tenej/a, 
dar; la falta de afijo es propia de tal persona y modo. 

Ziika: adverbio de varios significados* 



488 EL ZAPOTECO. 

^nna: adverbio de tiempo. 

Ohelai conjunoíon* 

Á: adverbio. 

Kozaanafíáziikaloi kozaaiialo es segunda persona del 
singular de futuro del verbo tozaanaya^ <lcjar, de la cuar« 
declioacion: ziika es partícula de varias • significaciones; 
pero aquí parece indicar respeto 6 reverencia, según lo 
explicado. (§^ 26.) El verboestá en futuro, supliendo al 
presente de subjuntivo dé que carece la lengua» 

Tonoo: prohombre. • 

iVaamV preposición. 

Ya: adverbio. 

Kezihuina: no he enccmtirado esta palabra ni en el 
diccionario ni en la gramática; pero infiero que es futu- 
ro del yerbo pecar y supliendo al infinito, por el contexto 
4e la p'nicion, por la partícula hey y porque zihui 6 m- 
kui sigmñQ^n peeado. 

PeziiUa: segunda persona del imperativo de singular 
del verbo tozitUayay librar, defender 6 amparar, 
Zika 6 zikaar ex flicviáo ya, 
Tonoo: pronombre. 

Niiaxtenni: según el diccionario etíta voz significa de^ 
por 6 porque. ^ 

Kiraa: adjetivo. 

Kellahuachiie: abstracto formado por medio de kella 
6 hela. 

Gaga, 6 kaká según la diferencia de ortografía ya 
explicada. Véase lo dicto antes sobreestá palabra. 

Züga^ ó ziika (según la diferente ortsgrafía de que 
he dado explicación al tratar de otras palabras). Véase 
lo dicho antes sobre esta partícula 6 adverbio. 



(1) No trac el P. Górdova el alfabeto zapoteco, 3o 
manera que le he formado examinando las palabras quo 
se encuentran en su gramática; pero esto no obstante, 
temo qne haya alguna falta. He suprimido la <? y la q, 
como en las demás lenguas, por lo explicado en el pró- 
logo. La V parece que la hay; pero no es sino Jiua, hite, 
etc., por k) cual también la he omitido. 

(2) Esto lo confirma una Gramática MS., que ha ve- 
nido á mi poder después de tener concluida la descrip- 
ción del zapoteco, pues en ella se lee: «Muchas veces so- 
«lo se entiende lo que dicen, cuando hay equivocaciones 
«en los términos, por el antecedente y consiguiente.» En 
la misma jgramática so agrega que los homónimos suelen 
aclararse juntándoles otras palabras; v. g., bela significa 
carne 6 pescado; si quiero decir lo segundo, dird helani-^ 
zay carne de agua, porque niza significa agua. 

(o) La diferencia que hay entre el adjetivo puro y el 
derivado es la qtie existe entre una cosa independiente, 
que subsiste por si misma, y otra que tiene un aseen- 



440 EL ZAPOTECO. 

diente que Ic da el ser. El adjetivo puro so cuenta, pues, 
entre las partes primitivas de la oración; el derivado no 
tiene eso derecho, como no le tiene el diminutivo ni nin- 
guna otra clase de derivados, 

(4) Los que el P. Córáovs. llama participios no son si- 
no supletorio?, según se explicará. 

El mismo autor, después de tratar de las partes de la 
oración, explica (pág. 51 y siguientes) algunas palabras 
y partículas que acaso pudieran tomarse como otra par- 
to mas del discurso; pero no es así, porque, si bien se ob- 
servan, 6 pueden incluirse en las otr^s, 6 no son sino par- 

« 

tículas que sirven para formar derivados y expresar las 
diversas modificaciones del nombre, verbo, etc., y, en 
consecuencia, al tratar de estos pueden explicarse, sin 
necesidad de formar artículo separado; v. g : 

Xihii, significa pecado, que es un nombre sustantivo. 

Kati: también es un sustantivo, pues significa momen- 
to 6 instante. 

Chiba: no es mas que un adjetivo verbal «el quo está 
encima,» y viene del verl^o tichiha^ «restar encima,» 6 «sa* 
lir hacia arriba.» 

Ka: ó es el verbo ¿aA:a,-ser hecho, sin la partícula ta; 
6 el verbo naJcay sin na; 6 es partícula de pluscuamper- 
fecto; 6 pronombre demostrativo. 

LenCj 6 hualene: es un adverbio que significa luvolun— 
tartamente, 6 el adjetivo latino invitus* 

Tinij 6 teni: puede considerarse como un sustantivo, 
pues significa «diferencia 6 distinción.» 

Xee, 6 xe\ es una partícula que junta con el verbo lo 



EL ZAPOTECO. 441 

da cierta acepción, y así ostd. en el caso de las que se de- 
ben explicar al tratar del verbo. 

Ti: se encuentra en el caso de la partícula anterior 
con el verbo y adjetivo, 6 usada con negación es un ad- 
verbio, pues significa yamcís. 

(5) El P. Córdova agrega, que para d#cir hombres, 
ciervos; etc., en plural, «dan un cierto sonido que sedis- 
«tingue bien de cuando lo dicen por uno solo.* Parece, 
pues, que el acento de la voz basta para expresar la di- 
ferencia del numero; pero creo que esto necesita confir- 
mación, pues es extraño que, teniendo el zapoteco un me- 
dio tan sencillo, recurra al uso do numerales 6 otras pa- 
labras que expresan muchedumbre. 

(6) En la gramática MS., citada en la nota 2, se dice: 
«Los comparativos se forman anteponiendo al positivo la 
«partícula zelaaziy 6 bien posponiendo noo, 6 roo.» 

' C^) Según lo que dice el P. Cdrdova (pág. 17), hay 
verbos que empiezan por na^ we, ni^ no^ za^ ze; pero es- 
tos no son sino adjetivos verbales, <5omo él mismo confie- 
sa mas adelante. 

(9) El P. Cordova pone ademas presente y pluscuam- 
perfecto; pero respecto á este, 61 mismo confiesa (pág. 76) 
que, 6 es el imperfecto* del mismo modo, o el pluscuam- 
perfecto de indicativo «antepuesto ah.» Esta ah vemos 
quo no es mas que una interjección, y no un signo pro- 
pio del verbo, de manera que pluscuamperfecto no hay 
sino suplido. R,especto al presente no es sino futuro, por 
su forma y por su significado. Lo quo puede hacer creer 
que hay mas tiempos de los que realmente existen, en 



442 EL ZAPOTECO. 

subjuntivo ú optativo, es que este modo tiene varias par- 
. tículas, como vemos en su lugar; así es que si en dos 
tiempos, que realmente son uno solo, se usan para cada 
cual diversas partículas, parecerán diferentes no siéndo- 
lo, pues esas partículas tienen un mismo significado j se 
usan en todo9 los tiempos; no son el distintivo de u7io so* 
lo. Esto mismo puede hacer creer que el optativo y el 
subjuntivo sean diferentes (véase la nota 8). 

(10) El P. Córdova dice (pág. 19) que «solo las pr¡- 
ifmcras personas de los plurales difieren en la voz y for- 
tfmaciotí de todas las domas.)» Esto es cierto, en cuanto á 
la particula prepositiva; pero el afijo marca perfectamen* 
te la segunda persona do plural, de modo que solo later* 
cera no tiene manera de distinguirse. 

(11) La gramática MS., citada en la nota 2, me con- 
firma en que estoa tiempos son suplidoSf pues dice: «ya 
<rno son usados ni los entienden los indios.» Parecen, pues, 
una de las formas malamente introducidas por los gra- 
máticos españoles en las lenguas indias. 

(12) Según la gramática MS., que he citado (nota 2) 
se puede suplir también con el presente 6 con los abstrac- 
tos de que hablo en el párrafo 25. 

(13) Según el P. Cdrdova, fórmanse estos verbales 
(página 6) del presente de indicativo cambiando la par- 
tícula y quitando el afijo: sobre esto segundo no hay du- 
da; pero sobre lo primero se observa que la derivaciones 
directamente del pretérito, pues las partículas do este son 
los que conservan los verbales. 

(14) El P. Cordova (pág. 11) dice que los adjetivos 



ELZAPOTECO. ' 413 

comienzan por iiay nCy niy no, koj ya, Una. Bespccto & * 
los en ko y hua los puse entre los verbales de pretérito* 
£nya no hay, pues el mismo autor dice (pág. 12) que 
este ya so usa en «omposicion:. los en za j ze, que. le fal- 
tan, las explica en la página 17. 

(15) Debo advertir que el P, C<5rdova generalmente 
considera los verbales como derivados de verbo; pero al- 
gunas veces dice lo contrario, es decir, que de los nom- 
bres se pueden- formar verbos. Para saber cuál es lo cier- 
to, era preciso apelar á uno do los sistemas que suponen 
una formación progresiva al lenguaje, á fin de conocer si 
primero existió el verbo y después el nombre, 6 vice ver» 
¡fa; pero esto no puede hacerse* porque, según lo demues- 
tra la ciencia, el lenguaje se formd de un solo golpe. En 
consecuencia, si he considerado siempre el nombre verbal 
como derivado del verbo, ha sido por seguir un sistema 
fijo, y porque el que he adoptado es el mas conforme á 
las explicaciones usadas por los gramáticos. 

(16) De lo que dice el P. Cdrdova pudiera creerse que 
hay verbo sustantivo propio; pero para mí no le hay sino 
suplido con taka, cuando significa %er hecho, como suce- 
de en mixteco. Para creerlo así tengo varias razones. En 
primer lugar, en las mas de las lenguas antiguas esca- 
sean mucho las palabras metafísicas puras, y el zapote- 
co no presenta ejemplos para que se le considere fuera 
de la regla general. En segundo lugar, entre las pala- 
bras metafísicas, ser, separada de todo atributo, expresa 
una idea tan elevada, que aun en idiomas como el gno- 
go, el latin, el francés, el inglés y otros se encuentra 



4íi ELZ.1P0TECG. 

sigüificando también estar^ hacer^ etc. En tercer lugar' 
el zapoteco tiene varias formas supletorias para expresar 
el verbo sustantivo, cuya existencia no se puede com- 
prender habiendo una pa^bra propia para ello. ¿So echa 
mano, en algún caso, do un supletorio, cuando se tiene lo 
mas propio para el objeto de que se trata? 

(IT) El P. Curdova (pág. 12) dice: «Cuando se ante- 
«pono /¿wa, es ya casi como significación do verbo, 6 quie- 
«re decir cosa ya hecha, como huaziña, el que ya es há- 
«bil (de fiañízuy hábil)* huakahuiy lo que está oscu- 
ro.» De esto parece quo poniendo la partícula hua al ad- 
jetivo verbal en lugar de su primera sííaba, se significa 
el verbo ser 6 estar. La gramática MS. citada (nota 2), 
dice que hua da á los nombres ó verbos la significación 
de actualidad, lo cual se concilla fácilmente con lo dicho 
antes; pero no sucede así con un ejemplo que pone, y es 
huayarhü nalca goohiiclia^ que significa claro eptá el solf 
huayayiii viene de nayanii, claro; naka es el verbal de 
ser hecho, que suplo al verbo sustantivo; goobiicha es el 
nombre sol, y así resulta que hua (al menos en este ejem- 
plo) no basta para expresar ser 6 estar, pues va acom- 
pañado de naka. 



CAPITULO TREINTA Y SEIS. 



COMPARACIÓN DEL MIXTECO 

CON EL 

ZAPOTECO EL MEXICANO-ÓPATA 



1. Alfabeto. — El mixteco y el zapoteco tienen las 
siguientes letras comunes. 

a, C7i, e, Qy hy i, 7c, m, W, ñy Oy S 6 Zy ty Uy Xy }/. 

En mixteco se encuentran algunas letras que no bc 
hallan en zapoteco, y son: 

dy jy Vy ffSy dZy 'iXdy tlly Ick. 

Sin embargo, hay que hacer las siguiente^ observa- 
ciones. La t zapoteca suena muchas veces como d; la h 
es una aspiración que suple á \^j; la r, al menos algu- 
nas veces, suena en mixteco como en zapoteco, esto es, 



44G COMPARACIÓN DEL MIXTECO 

del mismo modo qwe cuando en español decimos huecOf 
hueso etc. (mixteconota 1^); en fin las letras dobles del 
inixteco son combmacion de sonidos que se encuentran 
en el alfabeto común á las dos lenguas que comparo, te- 
niendo presente lo explicado sobro la c?. 

En zapoteco vemos algunas letras de que el mexteco 
carece, á saber. 

6, Z, Pj r, tJi. 
. La th encuentra sus elementos en mixtoco; la I 9e 

« 

usaba en el dialecto mixteco de Mictlantongo; la r entre 
los mixtéeos de Tcxupa, y aunque el P. Reyes conside- 
raba esa letra como introducción de los españoles, lo 
mismo puede creerse respecto al zapoteco; pero ademas 
hay que hacer otra obsertacion: f* y í son promiscuas 
en zapoteco, según lo explicado en otro lugar (zapoteco 
§ 2,) y la t si se encuentra en mixteco. En cuanto á la 
6 y la p observaremos, desde luego, que son promiscuas 
en zapoteco (loe. cit.,) asi es que deben considerarse 
como un sonido poco marcado que encuentra su equiva- 
lente en alguna letra afin no solo del mixteco, sino del 
zapoteco mismo: efectivamente en este idioma bato signi- 
fica niño en el dialecto de la tierra caliente, y" en Oco- 
tlan es metho. En lo general^ obsérvese (parte descriptiva) 
lo indett'rminado de la pronunciación mixteca y zapoteca. 

I 

2. Combinación db letras. — Tanto en mixteco como 
en zscpoteco se repiten con frecuencia las vocale*s; v. g. 
tnaa^ frente en mixteco; h^ezo, viento, en zapoteco* Car- 



CON EL ZAPOTECO EL MEXICANO -dPATÁ ETC. 417 

gazon de consonantes no Iiaj^ como puede observarse en 
todos los ejemplos puestos de ambos idiomas. 

8. Sílabas. — En mixteco se encuentran palabras mas 
largas que en zapoteco; pero ambos idiomas son polisi*- 
lábicos. 

4. Acento y cantidad. — Tanto en mixteco como eñ 
zapoteco la mas ligera modificación de acento y cantidad 
incluye diferencia de significado en las voces (Mixteco y 
Zapoteco §§ 5.) 

5. Composición. — Los dos idiomas que comparo son 
eminentemente polisintéticos, como puede verse en la . 
descripción del mixteco § 6, 31, y 32, y del zapoteco § 

6 y 29. 

6. Caso. — Ni el mixteco ni el zapoteco tienen decli- 
nación para expresar el caso, que se concite por medio 
de otras palabras, de partículas, de la yuxtaposición 6 
de la posición del nombre en el discurso. 

La terminación ó interjección ¡/ pospuesta, marca 
en mixteco el vocativo cuaudo hablan los hombres, aná- 
loga & eli 6 he, en zapoteco. Tanto en un idioma como 
en otro se suple el genitivo con el pronombre, usado 
como afijo, 6 bien con la partícula sasi 6 ti en mixteco, 
xi en zapoteco, cuya semejanza.es marcada. (Mixteco § 
11 Zapoteco § 13 y 16.) 

7. Numero. — No hay signos en estos idiomas para 
expresar el número plural, sino que es preciso usar do 
palabras que significa rfo*, algunos^ muchosy *eic. 

8. Gbnííiío. — Tampoco hay signos para marcar el 



448 COMPARACIÓN DEL MIXTECO 

género, sino es alguna voz que indique el sexo, siendo 
lo común usar de las palabras macho^ hembra. 

9. Derivación. — Para formar derivados tienen el 
mixteco y el zapo teco algunas terminaciones yuxtapues- 
tas, aunque pocas, siendo el uso dominante el de partí- 
culas prepositivas 6 intercaladas. Aigiínas voces se suple 
la derivación con la composición 6 por medio de algún 
circunloquio. Todo esto consta minuciosamente en la parte 
descriptiva con referencia al nombre y al verbo, 

10. Pronombre. — El mixteco y el zapoteco tienen 
pronombres especiales que indican respeto, reverencia, 
y en uno y otro idioma hay pronombres enteros 6 abre- 
viados. (Descripción §§15.) 

Ni en mixteco ni en zapoteco se encuentra pronombre 
posesivo; súplese con una partícula que indica posesión 
como vimos al tratar del caso; con alguna palabra que 
indica propiedad^ pertenencia^ posesión; 6 bien, y es lo 
mas común, con el pronombre personal usado como afijo 
(Descripción §§ 16.) 

Por lo demás, véanse respecto al pronombre las com- 
paraciones léxicas. 

11. Verbo. — El mecanismo de la conjugación mix- 
toca y zapoteca es enteramente igual como consta de las 
siguientes indicaciones cuya explanación se encuentra 
en la parte descriptiva. 

Las personas del verbo, en los dos idiomas, son tres 
de singular y dos de plural, señalándose con el pronom- 
bre antepuesto 6 afijo. Los tiempos y modos se marcan 
con partículas. En mixteco solo hay una tecminaoion en 



CON EL ZAPOTECO EL MEXICANO-dPATA ETC. 449 

el futuro ka, igual á la partícula ka dol zapoteco, del 
mismo tiempo primera conjugación: no hay pues^ otra 
diferencia sino que una misma sílaba va pospuesta 6 
antepuesta, lo cual no constituye variedad de sistema. 
(Y. c. 57>) Por lo demás, son pocos las analogías de 
forma que se encuentran entre las partículas de estos 
idiomas, sobre cuya circunstancia aplíqueselo que obser- 
vo a¡l comenzar las comparaciones léxicas. 

Tanto en la conjugación mixteca como en la zapoteca 
faltan el infinitivo, el gerundio y los participios adjeti-- 
vos; pero todo se suple del mismo modo, este es, el infini- 
tivo y el gerundio especialmente con el futuro, y los 
participios con los verbales 6 el tiempo correspondiente* 
del verbo terceras personas^ agregando el pronombre re- 
lativom, enzapoteco, yel per^pnai tai en mixteco (Mix* 
teco § 22, Zapoteco § 24.) 

12. Yerbales. — En los dos idiomas que comparo hay 
sustantivos que indican úempo, expresado este por par- 
tículas que 80 agregan al nombre, como si dijéramos trco-- 
mida pasada, presente 6 futura.» Pueden llamarse estos 
nombres, propiamente, participios sustantivos. El signo 
característico de participio sustantivo en mixteco es la 
partícula sa 6 za: también entre los signos de participios 
sustantivos, en zapoteco, se encuentra la partícula za. 

13. Yerbos derivados 6 voces. — Ni en mixteco ni 
en zapoteco hay voz pasiva, sino verbos independientes 
que tienen aquella significación. 

Del mismo modo hay en 1^ dos idiomas verbos reflexi- 
TOMO a. 29 



450 COMPARACIÓN DEL MIXTECO 

VOS, 6 se suplen posponiendo al verbo el pronombre cor- 
respondiente, como cuando decimos en español ámame. 

En mixteco se forma compulsivo con la intercala dza; 
en zapoteco hay varias partículas con el mismo objeto, 
entre ellas ze, zi análogas á dza. 

Los frecuentativos se forman en mixteco repitiendo 
dos sílabas.del verbo primitivo 6 con la partícula ko^ la 
cual es una de las que en zapoteco sirve igualmente pa- 
ra indicar frecuencia. También el mixteco tiene la partí- 
cula frecuentativa sa 6 za; en zapoteco ze, zi. 

De esta mnnera hay otros verbos derivados en mixteco 
y zapoteco d^ varias significaciones, (Véase parte dea- 
' criptiva). 

14. Verbo SUSTANTIVO. — No hay verbo sustantivo «n 
estos idiomas, y en ambos.se suple con el pasivo que sig- 
nifica 8er hecho, 6 por elipsis^ esto es, callando la cópula 
de las proposiciones; v. g.; «yo bueno* en lugar de «yo 
soy bueno.i» El zapoteco aun tiene mas medios para su- 
plir el verbo sustantivo (§ 27). 

15. Modismos del verbo. — En los dos 'idiomas que 
comparó, la gramática permite usar un tiempo del verbo 
por otro. (Mixt. 37. IZapot. 30). 

16. Adverbio y preposición. — Tanto en mixteco co- 
mo en zapoteco hay adverbios que solo se usan con cier- 
tos tiempos del verbo. (Mixt. 38, Zapot. 31). 

La preposición en estos dos idiomas es de significación 
tan indeterminada que algunas de las que figuran como 
tales, mas bien son adverbios y aun otra* partes de la 
oración* (Mixt. 39. Zapot. 31). 



CON EL ZAPOUfíCO EL MEXICANO-dPATA ETC. 451 

17. Diccionario. — Al hablar de los dialectos mixté- 
eos (Descripción, § 42) hemos visto cómo cambian unas 
letras en otras, t en chy d enjyj en chy s enj,6 chy dz 
en 8, e por a, a por e, etc. En el zapotoco no solo hay 
camibio de letras de un dialecto á otro, sino que en el idlo* 
ma principal mismo las vocales se confunden, y entre si 
variafe consonantes (§ 2). 

Es, pues, índole de estos idiomas tener una pronun- 
ciación poco marcada, dei lo cual parece que debería re- 
sultar frecuente cambio de forma en las voces, y eíecti* 
vamente el P. Reyes dice respecto al mixteco: «Hoy dia 
se ve que no solamente entre pueblos diversos se usan 
diferentes modos de hablar; pero en un mismo pueblo. se 
habla en un barrio de una manera y en otro de otra.)) 
El P, Cdrdova, tratando del zapoteco se expresa así: 
«Ningún pueblo hay que no difiera del otro poco 6 mu¡ 
cho, lo uno en poner unas letras por otras, y lo otro ^n 
que aunque. hablan unos mismos vocablos unos los toman 
por una cosa, y otros por otra » 

' Supuesto lo dicho, no debe extrañarse que aunque el 
zapoteco y el mixteco tengan la mas extrecha analogía 
gramatical difieran en el sistema léxico de tal mo^lo que, 
comparando sus diccionarios, llama la atención el mayor 

numero de palabras diferentes que se encuentran regpeo* 

« 

to á las semejantes: de esta clase, pongo como ej^mplp 
las siguientes. 



452 



COMPARACIÓN DEL MBÍTECO 





Mixteco tepuzoulano. 


Zapoteco. 


Padre, 


Dz-utUj taa, 


Tapete, ro-ete. 


Hija, 


J)z(x^9/a {za- t/aj) 


Zaa. 


Cabeza, 


Bz-ehCj 


K-ike. 


Ojos, 


T-enUy 


La-oni. ^ 


Boca, 


Y-u7iu, 


R-^hua. 


Nariz, 


D-ziniy 


Ziini. 


Ombligo, 


SítelcoJiOi 


Sikepe» 


Estómago, 


Nuinij 


Siyela-^ini. 


Tripas, 


Site, site-kani, 


Xisini. 


Muslo, 


Káka, 


Kote. 


Piá, 


S-ajaj 




Nube, 


Jluilcoy 


Kaáhua. 


Arco-iris, 


Tikó-yandij 


Chui'-tike'-ba, 


Hormiga, 


TiyoTcOj 


Bee^toóko. 


Pulga, 


Tiyo-'hvy 


Bee-'heo^ 

1 


Cuervo, 


Te-htlakOy 


Be-^ake. 


Buho, 


Te'{ñuymOf aíma, 


Taama. 




tima. 


t 


Árbol, 


Vu-tnu, 


Ya^ga. 


Cacao, 


Dzehuaj 


Bi-zoya. ' 


Palma, 


Yeyey 


Yaga. 


Palma, 


NUu^ 


Zuña. . • 


Sur, 


IIuahi-kaM. 

1 ' 


Zo^kahuL 


Plaza, 


1 

Y-ahuij 


Ueaa» 


Pan, 


Dz-itay 


Gu-etaj gue-etUu 


Noche, 


N-uniñOy 


E-iLoxiñu. 


G:^a, 


Il-uahiy 


Y-oho ' 


Templo, 


Yuk, 


Yok-otoo. 



. CO Jr BL ZAPOTECO EL MEXICANO-ÓPATÁ ETC. 453 

Mizteoo tepuzculano. Zapoteoo. 

*: • > __ 

Sebo, manteca, D^záhuy Zaa. 

Bueno, bien, Sahuaha^ aadziko, OhaJiuii gui^aka. 



Pocos, cosa poca, Sua-tuniy 



Tfea, 

Ocho, 

Verde, 

Temprai)o, 

Allá, 

No, 

En, entre, 

Yo, 

Tu, . • 

Aquel, 

Aquel indicando 

respeto. 
Nosotros, 



Uniy 
ünüy ' 

Yehe, 

T-ugua, 
Nafta {ñaktty) 
N-aliOy 
Ndi, ' 
DoJiOy ndo, 
Y-^ukua^ 
Ya, 

NdoOj 



Huor-xia. 

Ch-ona. 

Xo-ono. 

Yaa, 

Huaya-JianL 

B-uague. 

Yaka. 

Ij^áhüi. 

Naa. 

Lohuiy lo. 

N-^ikee. 

Yo-bini. 

Noo, ionoo. 



(Eri. los verbos del mixteco y zapoteco debe buscarse 
la radical al fin de la palabra y no en el prefijo que es 
un signo.) 



.Arder, .. 


Yo-kay 


Ta-'kia. 


Mojarse, 


Yo-chi, 


Ta-cha. 


Dormir, 


Yq-dziy 


Ta-zia. 


Hablar, 


Yoka-haf 


Tolo-huid. 


Correr, 


Yih^ñOy 


To-Bofíea. 


Dejar, 


Ychrdzaña, 


To-zaana. 


Alumbrar, 


YoiMfiOO, 


Tozor-niia. 


Parir, 


Yoka^dzaya, 


Ti-zanaya. 



454 COMPARACIÓN BEL MIXTECO 

Buschmann en la obra Spuren der azteJciscJien ^pra— 
che considera el zapoteco como diferente del mexicano, 
y lo mismo Orozco en su Geografía de las lenguas de 
México. M. Charencey en el opúsculo Notice sur qitel-^ 
quesf amules de langues du Mexique indica algunas 
analogías entre mexicano y zapoteco; pero agregando" 
que «sus diferencias son tales que no es posible colocar- 
los en la misma familia.)» Para mi, el mixteco-zapoteco 
tiene algunas analogías con el mexicano; pero diferen- 
cias tan características que no solo los apartan déla 
misma familia sino aun del mismo grupo, conforme al 
sistema que he seguido para reunir los idiomas mexi- 
cano-ópatas: ya tengo explicado que admito hasta púa* 
tro grados de parentesco en los idiomas, el dialecto,^ la 
rama, la familia y el grupo. Aun bajo el punto de 
vista morfológico, do clase, hay que establecer una sub* 
división entre el mexicano-ópata, y el tarasco respecto 
al mixteco-zapoteco. Conforme á lo explicado en el cap. 
67 el mexicano-ópata y el tarasco pueden llamarse idio- 
mas de subflexion, pues bien, el mixteco-zapoteco es de 
yuxtaposición. Lo que hay de común morfológicamente 
entre esas lenguas es el polisilabismo y la polisíntesis. 
Bajo este supuesto fijémonos ahora en la? diferencias 
mas notables qu6 presentan los idiomas qu^ nos ocupan. 

1. Sistema de derivación. 

En la composición de las voces se encuentran algunos 
cambios eufónicos en mixteco y zapoteco; pero ^n la de* 
rivadon, no hay casos de alteración fonética^ como los 



COM EL ZAPOTECO EL MEXIOANO-dPATA ETC. 455 

hay efi mexicano-tfpata y tarasco: todo en mixteco y za- 
poteco es mera yuxtaposición siempre que se tome como 
punto do partida la verdadera raíz. 

2. Signos de derivación- 

Muy pocos son los que tienen analogía de forma entro 
mexicano-<5pata y tarasco con el mixteco-zapoteco; la 
mayoria es del todo diferente. Con mas facilidad so dis- 
tingue en el mixteco-zapotQco el significado y el valor 
particular de los signos que en mexicano y en tarasco. 
(Véanse los signos del mixteco-zapoteco en los capítulos 
correspondientes, y lo explicado sobre el mexicano y el 
tarasco.) 

3. Onomatopeyas. 

En Tarasco abundan las onomatopeyas; en mexicano y 
demás lenguas del grupo hay pocas; pero en mixteco- 
zapoteco JO no he podido encontrar palabras que lo pa- 
rezcan. 

4- Número« 

Carece el mixteco-zapoteco de las finales, repetición 
de sílabas y demás procedimientos gramaticales que he- 
mos visto en mexicano-ópata 6 en tarasco para expresar 
él námero plural. 

6. Pronombre. 

El mixteco-zapoteco puro carece de tercera persona 
de plural en el pronombre y en el verbo, forma impor- 
tante que no falta en mexicano-^pata y tarasco* 



456 COMPARACIÓN DEL MIXTECO 

6. Pasiva. 

No se encuentra voz pasiva en míxteco-zapoteco, 
mientras que los signos de ella son abundantes, en me- 
xicanor-ópata y tarasco. En mixteco-zapoteco hay verbos 
de significación pasiva; pero independientes (§ 13.) 

7. Verbo sustantivo. 

En mexicano-dpata y en farasco el verbo sustantivo 
tiene varios significados, según sucede aun én lenguas 
tan adelantadas como el latin y el griego; pero en mixr 
teco-zapotoco puro no hay verbo sustantivo alguno; 
los gramáticos españoles tuvieron que suplirle con el de 
significación pasiva correspondiente &Jiacer. (V. descrip- 
ción.) 

8' Gerundios. 

El gerundio, con signos análogos, se encuentra en ]as 
lenguas mexicano-ópatas, y también en tarasco, (aunque 
en este con otros signos) mientras que el mixteco-zapo- 
teco carece de esa forma. 

9. Sistema léxico. 

No se encuentran palabras análogas entre mexicano— 
ópgta y tarasco coii el mixteco-zapoteco sino muy ais- 
ladamente, mucho mas que entre el zapoteco y mixteco 
entre sí comparados: de las cincuenta palabras semejan- 
tes que hemos puesto de ejemplo entre el mixteco y el 
zapoteco solo hay análogas con el snexicauo-<%>ata y el 



CON EL ZAPOXECO EL MEXICANO- <Sp ATA ETC. 457 

tarasco cinco 6 seis. Véanse los ejemplos léxicos del 
mexicano-ijpata en el resumen del cap. 80, y en la parte 
correspondiente á cada idioma. Las palabras aisladas 
semejantes entre mixteco-zapoteco con el mexicano-tfpa 
ta y el tarasco pueden explicarse según lo observado en 
el cap. 32 respecto al mexicano y al tarasco -entre sí 
comparados. 



r' 






CAPITULO TREINTA Y SIETE. 



IDIOMAS AFINES DEL 

MIXTECO-ZAPOTECO. 



1. El Chuchon y el Popoloco. 

Este idioma, según el Sr. D. Manuel Orozco y Berra, 
en su Geografía de las lejiguas de México (p.igina 196,) 
lleva el nombre de OhocJio en Oaxaca; en Puebla, el de 
Popoloco; c^n Guerrero, el do Tlapanecos en Michoacan, 
Teco; en Guatemala, Fopuluca, y antiguamente se lla- 
maba Yope. 

Hemos tenido la fortuna de ver una antigua Doctri-- 
na cristiana en esta lengua (MS.), cuyo autor es, según 
parece, el P. Fr. Benito Hernández, y de cuyo libro co- 
piamos el siguiente Padre nuestro. 

Thañay theeñingarmld atMytnutliu y nay ditliifíi' 
achuua dinchaxiñi atat^'U nditJietatgu caguííi^ nchiya-' 



^« 



460 IDIOMAS AFINES DEL 

• 

íJieetatfV ngarmld andaatat^u safermJci y tgama caa^ 

tuenesacaha cahau caíiau atzizhuqhee caá tuenesacaha 

di eñihay a taanguyheene caguñu diiheethaxefigaqKine 

tueneaacaha nchryaquichuuj ditheetaanguyheene caguqui* 

cliuu »,,,.. sacaka^ tJnytheecheexengaqhine quichuu sa- 
calta net^anga yhathamiñi qixitfeyaaacaha yhee cheecaa- 

miñi cheecaaqhí neviiñi caatuenesacaha caanendiñaña 
andataazu. 

Escrito lo anterior (1^ edición) ha llegado á mis ma- 
nos la «Cartilla y Doctrina cristiana en la lengua Chu- 
chona del Pueblo de Tepexi de la Seda por el P. Fr. 
Bartolomé Roldan.» (México 1580,) de donde tomo la 
siguiente traducción del Pater que, comparada con la 
anterior, se ve tiene marcadas diferencias. En con^cuen* 
cia, el Chuchen de Hernández, y el de Roldan deben 
considerarse como dialectos distintos. 

Taananau ngdnhúínathSéna khá tddqliéeMngdcetíi'- 
niaa, hhá vacuna ncliadñichaHa. Khd ndátúe chhace 
iidanhui viqJiée théengagua: ukhaay túe nganhuma, 
Jjhhianhuina tzauna klidui tünddfianahady. Khd chee 
thayandnhúina quathenchueyánana^ uhhddy tda tdat^ 
hydna ceteechueydna'iía. Lamichhuá nzayanhúinautci^ 
tcingá quineyanaqhua thenchueyana, Khd chéecadnhuina 
theniri qhua Muga rana hhdnietne. 

También el Popoloco de Puebla es un dialecto distin- 
to del Chuchon^ aunque muy parecido, según puede 



MIXTECO-ZAPOTECO. 461 

juzgarse por la siguiente comparación de los adjetivos 
numerales que he podido recojer en los dos dialectos. 





Chuolioii. 


Popoloco. 


Uno, 


Nguy 


Gou, 


Dos, 


Tuu-rinay 


Yuu. 


Treg, 




NiL 


Cuatro, 


Nuu-rinaj 


Noo. 


Cinco, 


Ndu-rina^ 


Nag--hou. 


Seis, 


. Njau-rina, 


Tja. 


Siete, 


Yaatu-rinaj 


Yaata. 


Ocho, 


Nli-rinay 


Ghtiiu 


Nuevo, 


Naa-rina, 


Na. 


Diez, 


Te-rinaj 


Tie. 



La terminación rma, en Chuchen, parece ser un signo 
de adjetivo numeral. 

Popoloco es Una palabra del idioma toexioano que si- 
gnifica bárbaro. La voz Ohuchon se encuentra en uno 
de los dialectos totonacoá significando bntjo^ hechicero; 
pero no me atrevo á asegurar que debe referirse á la na- 
ción de cuyo idioma me ocupo en este capítulo. Lo que 
si puedo asentar, sin temor de equivocarme, y mas inte- 
resante á mi objeto, es que el Popoloco y el Chuchen 
pertenecen á la familia Mixteco-Zapoteco: tal es la opi- 
nión de todos los conocedores de esos idiomas, y esa opi- 
nión la encuentro confirmada por las comparaciones que 
he podido hacer, y de que presento las siguientes mues- 
tras. 



462 IDIOMAS AriNES DEL 

Padre. 
Popólóco. Dutua, Mixteco. Dzutu. 

Padre. 
Chuchon. Táa. 3Iixt. Tua. 

Madre. . 
Pop. Ja-na. Chu. Naa. Zapoteco. Huicha-na. 

Hijo. 
Ohu. Tz-iena. Fop. Ch-een¡. Zap. X-ini. 

Hermano. 
I^op. Tsi~kichie. Mix. Kuhua. 

Mano. 
Pop. Dute-ni. 3fix, Na-ni. 

Cielo, (raíz, anhui.) 
Chu. Ng-anhui-na. Mix. An-dc-hu¡. 

Día. 
CV¿u. Met-h¡. ü/íí;. De-hu¡. 

Luna. 
Pop. Yaa. Mix. Yoo. 

MuNDO; TIERRA. 

Pop. Ye, Mix, Yc-hui. 



mixteco-zapoteco. 403 

Fuego. 
Pop. Chui. Zap. Guii. 

Monte, n 
Pop. Naa. Zap. Ta-nni. 

Flor. 
Pop. Tsouka-jaa. Zap, Jiie. 

Maíz. 
Pop. Noua. Mix. Nuni. 

Piedra. 
Pop. Choo. Mix. Chui3> yuu. 

Blanco. 
Pop. Tie. Zap. Ya-ti. 

Azul. 
Pcp. Yulma. Mix. Sanda-yubua. 

Dos. 
Pop. Yuu. Mix. ühui. 

Tres. 
Pop. Nii. Mix. U-Bi. 

Cinco. 
Pop. Nng-bou. Mix. Ho-ho. 



/464 idiomas afines del 

Ocho. 
Pop. G-nii. Mix. U-na. Zap. Xo-no. 

Veinte, 

* ■ • 

Pop. Kaa. Zap. Kal-hs. 

Yo. • . 

Pop. Sní-a. 3Iix. Ndi. , Zap^ Na-a. 

Tu. 
Pop. Ta-ha, da-ha. Mix. Do-ho. 

Nosotros. 
Ohu. Ñau. Mix. Ndoo. Zap. To-na; noo, 

■ 

Comer. 
Pop. Asindie. Mix. Yos-asindi. 

Ver. 
Chu. Tiyku. Mix. Yo-^tiso. 

Oler. 

/ 9 

CJiu. Ch-itun¡. Mix. Y-otnan¡. 

Sí. 

CJiü. Haau. Mix. Dza*-hua. • . . 

* 

é 

Los mixtéeos y zapotecos cuentan por reintcnas^ coo^o 
veremos mas adelante. Dé los adjétiyos yerbales chii^. 



. ■ • 



MIXTBCO-ZAPOTBCO. 465 

chones solo conozco hasta diez^ asi es que no puedo juz- 
gar del sistena aritmético. Los popolocos cuentan lo 
mismo que los mixtéeos y zapotecos: el número veinte 
tiene su nombre especial kaa\ para expresar cien se dice 
nao^Jcaa^ esto es cinco veintes, pues noo, con un cambio 
de vocal eufdnico 6 distintivo significa cinco^ 

2. El Guioateco, el Ghatino, el Fapabuco 

y el Amusgo. 

Los tres primeros idiomas se hablan «n Oajaca y el 
último en Guerrero. 

Los informes adquiridos por el 8r. Orozco y Berra 
{Q-eografía de las lenguas de México) que juzgo de buen 
origen le hicieron colocar, como yo también lo hago, al 
Cuicateco con el mixteco, y al Amusgo con el Zapoteco. 

Eespecto al Ghatino y al Papabuco tengo un buen dato 
para considerarlos afines del mixtoco^ y es la noticia que 
sobre esto me ha dado una persona ilustrada y de buen 
criterio que visitó el Estado de Oajaca, haciendo obser- 
vaciones sobre los idiomas y las costumbres de sus habi- 
tantes. 

Sin embargo, no he podido conseguir mas muestras 
de los idiomas mencionados que la traducción del Pater 
en dos dialectos Guicatecos, que copio en seguida. El 
Guicateco no debe confundirse con el Guitlateco que in- 
cluí en la familia mexicana: aunque ambos nombres per- 
tenecen al idioma azteca, cuica significa cantar^ y cuitlatl 

excremento, cosa sucia. 

TOMO n. 30 



466 IDIOMAS AFINES DEL 

■ 

Chidao^ chicane cheti Juhiy chtntuico ña; cohichi^ Ju' 
hi ña] chichi^ chicohif no ns: ñendi ña; coUchi nenoña, 

Duica ñahdriy ñahan, tando cheti Juhi, Ñondo ñecno^ 
chi Juhiy Juhi; techi ni nons: mddineninoy ni chi eanti- 
eonoy dineny] tandonons; dineninono chi canii co ñehen 
nonsy ata condigno na tentac ioñy ante danhiy dinenino 
ni chin que hé danhi. 

Chida decoy chicanede vae chetingue cuivicu dtichíden' 
de cuichi nuaun dende vui chetinge cuiytundubevedinun 
dende tica nañaa^tandu vaechetingvsyndinguedeeo de 
huehue techide deco Cruema yna decheeode deco ducue 
ticu tícay tandu nu9un nadeeheeo deevioducv4 chicatí cu^ 
sa yatiy tumandieiide cuitao vendicuido nanguadene du* 
cue chiguetae. 

8* El Hazateco y el Solteco. 

Estas dos lenguas so hablan en Oaxaca. Las noticias 
que sobre ellas he recibido me hacen creer que pertene* 
cen á la familia mixteco-zapoteco, opinión qne encuentro 
confirmada, i^espe¿to al mazateco, examinando el JPater 
que inserto adelante en dos dialectos, pues encuentro al- 
gunos voces análogas á las correspondientes de los idio- 
mas mixteco-zapotecos ya estudiados* 

Nadminá Naind ga tecni gahamiy Sandumf iti Q-a 
tirruhanajin nanguilu Cuaha catama janimaliy jacunit 
dic nanguicunit gahami. Niño rrajinna tey quitaha na" 
jin; qntedchtahanajin gadchidtonajin jacunitgcQin ned* 
eJ^ata ál^in ehidtaga tedtunajin. Ququimit tacwntuajin^ 
ined tinajin cuacha ca tama* 



MIXTECO-ZAPOTBCO. 467 

Tata naJiaUy xi nacd nihaseno: Chacua^ catoma ñie^ 
ré: catichovd rico manimajin: catoma cuazuare^ donjara 
batoó cor oíanguíj batecoy nihasen: niotisla najin ri ga-^ 
Tieihmixtiny iiuto najin dehi; ni canuTii ri guitenajiñ 
donjara batoo, juirin ni canojin ri quiieisajin^ quiñi* 
quenaJd najin ri danjin quis anda ñongo niqueste Meé* 

4. El Chinanteco. 

El Chinanteco 86 habla en el distrito de Chinantla, 
Oaxaca, no debiéndose confundir con el Cinatenco 6 
Tzinanteco que se tiene por dialecto del Zotzil. 

Hervás, en su Catálogo de las lenguas conocidas^ con- 
sidera que el Chinanteco es afin del zápoteco^ asi como 
el mazateco. Respecto á este idioma ^stoj conforme con 
la opinión de Hervás, según lo que anteriormente ho 
manifestado; pero del Chinanteco no encuentro ni mues- 
tras que estudiar, ni noticias exactas sobre su filiación. 
Burgoa, en su Historia Oeográfica, habla del Chinanteco 
como de un idioma áspero y violento, lo cual no convie- 
ne con el zapoteco que es dulce y suave. Sin embargo, 
como el acento puede, cambiar sin alterars'é el fondo de 
un idioma, no es decisiva la indicación do Burgoa, y en 
consecuencia, admitimos al Chinanteco en la familia 
mixteco-zapoteco aunque en el concepto de dudoso en 
BU clasificación. 

5. Idiomas que forman la familia mixteoo-za* 

potoca. 

Concluimos este capítulo presentando el catálogo de 
los idiomas que forman la familia mixteco-zapoteca. 



468 IDIOlíAS APIXE3 DEL 

Esta sefial ^ indica duda en la clasificación. 

1. £1 mixteco con sos dialect08| á saben 
a. TepnzcnlaDO. 

i. Yanhnitlan. 

c. Mixtcco bajo. 
eh. Montañés. 

d. Cnixtlahnac 

e. Tlaziaeo. 
/• Cuilapa. 

g. Mictlantongo. 
h. Tamazulapa. 
t. Xnltepec. 
j. Nochistlan. 

2. £1 zapoteco con sos dialectos, de los que he Tisto 
dtadoe los siguientes: 

a. Zaachilla. 
h. Ocotlan. 
e. £tla. 
cK Nexitza, netzicho. 

d. Serrano de Ixtepexi. 

e. Cajono. 

/• Serrano de Blialiiiailan. 
g, Tehnantepecano. 

3. £1 Chuchon de que he presentado mnestras en 
dos dialectos. 

4* El Fopoloco. 

5. £1 Coicateco de que he presentado maestras en 
dos dialectos. 

6. £1 Ohatino. 

7. El Fapabnco. 
9. £1 Amusgo. 

♦10. El Solteeo. 
'"'ll. El Chinanteco. 



Erratas que^han parecido mas dignas de 

notarse. 



PáK. L. 


Dice. 


Debe decir. 


14 1. 13 


kuuma 


Tlkuma 


15 1. íil 


No 


Ne 


16 1. 4 


Me 


Ma 


19 1. 22 


Tue uick chi 


Tiie uich chi 


30 1. 16 


Na-mee 


Ha-mee 


42 1. 3 


Cor. 


Eud. 


58 1. 8 


Nouum 


Nomuum 


60 1. 9 


Mataza 


Mataja 


60 1. 21 


Muue 


Mubí 


76 1. 5 


a. e. 


a. c. 


83 1. 7 


1(0, y 


Jcoy y. 


104 1. 20 


Boca 


Roca 


J07 1.15 


M-ziréh 


T-zireh 


107 1. 21 


Th-ih . 


Ih-ih 


109 1. 21 


H-alhu-n 


H-aehu-n 


109 1. 27 


H-aheah-ehee 


H-abcah-fihee 


181 1. 7 


U-emetcha 


H-emetcha 


185 1. 13 


Mut, Tea, tak. 


Mut. Tea, tak, tun 


185 1. 13 


Op. Thu, tun, tu. 


Op. Thu, tu 


188 1. 12 


Hu-icku-gtel 


Hu-ichu-gtel 


198 1. 12 


t> g, 1, «, 


t g, 1, 0, 


236 1. 6 


I-ja-e 


I-jae (kae) 


264 1. 20 


Terceras series 


Seríes 


265 1. 14 


Tej, Ku-kal 


Tej. Pu-kal. 


272 J. 2 


Tei. Kuhn, kujn 


Tes, Kubn, kujn. Com, Jauib. 


296 1. 27 


Embaecha, 


Embaecha, sus discípuloa 


300 1. 26 


Pa-eacuhche 


Pa-cacuhche 


314 1. 16 






vl7 
335 í. 28 


thu-kire-e-aka 


tbu-kire-e-haka 


Eutro el verbo tarasco y el 


Entre el verbo tarasco y el me> 




mexicano-ópata 


xicano-ópata hay las siguien- 
tes diferencias. En inezl- 
cauo-ópata, 


338 1. 17 


Usa 


No usa 


354 1. 9 


Necesidades 


Vicisitudes. 


372 1. 6 


Gosinivhuindi 


Yosiuivhuindi 


383 1. 19 


Yo debo 


Yo bebo 


415 1. 16 


Petagonu 


Petagoua 


420 1. 12 


Zia-na-tita-ni. 


Zia-ua-tila-ni 


420 1. 13 


Zice-na-tila-tono 


Ziee-na-tila-tono 


430 1. 7 


Tagotiela 


Tagotielea 


438 1. 17 


be 


ke 


438 1. 27 


hela 


kéla 



í 

-I 

•I 



i.i 



I 

r. 
■ 1 



Cap. XVI. 



„ XVII. 



„ XVIII. 



» 
n 



XIX. 
XX. 

XXL 
XXII. 

xxm. 



índice. 

PAGINA. 

El Comanche, Paduca, NauDi, Je- 
tan d Hietan 5 

Comparaciones relativas al Co- 
manche 25 

Breve noticia de algunos idiomas 
afines del Gomanche. El Cai- 
gas. Observaciones sobre el 
Palaik, Chasti y Tulareño 45 

El Tejano 6 Coahuilteco 75 

Comparaciones relativas al Teja- 
no 6 Coahuilteco 81 

£1 KereSy el Tesuque, el Taos^ el 
Jemez y el Zuñi 91 

El Mutsun 145 

Comparación del Mutsun con el 
Mexicano, la familia Opata y 
la Comanche 167 



472 



Cap. XXIV. 



79 
99 
99 
99 

99 



XXV. 

XXVI. 

XXVII. 

XXVIII. 

XXIX. 

XXX. 

XXXI. 
XXXII. 

xxxni. 



„ XXXIV. 
„ XXXV. 
„ XXXVI. 



„ xxxvn. 



índicb. 

VÍaiKA. 

Breve noticia de algunos idiomas . 

afines del Mutsun. Observación 

sobre el Migueleño 187 

El Guaicura, Yaicura 6 Monqui 

comparado 193 

El Gochimí y el Laimon 211 

El Seri 6 Ceri 229 

Idiomas que forman el grupo Me- 

xicano-dpata 243 

Resumen gramatical del grupo 

mezicano-*ópata 249 

Resumen léxico del grupo mexi- 

cano-dpata 263 

El Tarasco 281 

Comparación del Tarasco con el 

Mexicano 7 sus afines 327 

Observaciones sobre el Huabe, el 

Chiapaneco y el Chorotega en 

8u relación con el Tarasco 353 

El Mixteco 367 

ElZapoteco 407 

Comparación del Mixteco con el 

Zapatoco, el Mexicano-dpata y 

el Tarasco 445 

Idiomas afines del mixteco-zapo- 

teco ...•,•• 459 



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